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RETÓRICA-MANKIEWICZ

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Aplicacion práctica al tema de la retórica latina para pruebas PAU Comunidad Valenciana por alumnos IES Cotes Baixes de Alcoi
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La retórica latina

:
Estudio práctico sobre un discurso cinematográfico.

Ana María Guillem Ibora Raquel García Martí 2º bachillerato IES Cotes Baixes 2014

Índice

I.Introducción................................................................................................................ pág 1 II. Ficha técnica..............................................................................................................pág 3 III.Resumen de la escena..............................................................................................pág 3 IV.Elementos integrantes del discurso...........................................................................pág 4 V Estructura del discurso...............................................................................................pág 6 VI.Conclusión ….......................................................................................................... pág 6 VII.Transcripción del discurso............ ...........................................................................pág 7 VIII.Bibliografía.............................................................................................................pág 11

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I. Introducción Este trabajo consiste en una aplicación práctica del tema de la retórica latina de las PAU. Se analizan las características de la oratoria romana clásica en un discurso contemporáneo, el que pronunciado por Marco Antonio en la película ''Julio César'' de Mankiewicz, basada en la obra homónima de Shakespeare. II. Ficha técnica Director : Joseph L. Mankiewicz. Año: 1953 Nacionalidad: estadounidense Intérpretes: Bruto: James Mason; Julio César: Louis Calhern; Marco Antonio: Marlon Brando. III. Resumen de la escena Marco Antonio se dirige al pueblo romano tras el asesinato del dictador con la intención de influir en su opinión para con los tiranicidas y ensalzar al mismo tiempo la figura del difunto en cuerpo presente. Marco Antonio describe la muerte que ha recibido César, a quien ensalza por su grandeza y generosidad como gobernante, logrando así el pueblo clame venganza contra los asesinos. El político y orador Marco Antonio lee además el testamento de Julio César, en el cual legaba una pequeña cantidad de su riqueza a cada ciudadano romano. IV. Elementos integrantes del discurso de marco Antonio Inventio: Consiste en la búsqueda de los correspondientes argumentos que Marco Antonio emplea en la elaboración de su discurso para engrandecer la figura de Julio César tras su asesinato y agitar así a las masas para vengar la muerte de los tiranicidas. Habla de su amistad con César y sus bondades como gobernante.
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Dispositio: Transformación de las ideas en materia textual, es decir, la distribución de los argumentos que va a utilizar. Pasará de hablar de su relación con César a nivel personal (“Fue mi amigo, fiel y justo conmigo”) y político (“Todos visteis que, en las Lupercales, le ofrecí
tres veces una corona real, y tres veces la rechazó.”), la opinión de Bruto con respecto a la

suya propia (“No hablo para desmentir lo que Bruto dijo, sino que estoy aquí para decir lo que
sé.”), sus propias características como político-orador (“Yo no soy orador como Bruto,

sino, como todos sabéis, un hombre franco y sencillo, que quería a mi amigo”), el contenido del testamento de César o la arenga al pueblo romano. Elocutio: Es el arte de adornar dichas ideas, la forma en que juega con las palabras. Entre los recursos estilísticos que el guionista introduce en el discurso destacan: • Epífora: Repetición de elementos iguales en distintas oraciones, para dar énfasis y remarcar una idea: ''Bruto os ha dicho que César era ambicioso: si lo fue, era la suya una falta grave, y gravemente la ha pagado. Por la benevolencia de Bruto y de los demás, pues Bruto es un hombre de honor (…) Pero Bruto dice que era ambicioso y es indudable que Bruto es un hombre de honor.'' • Apóstrofe: Apelación que Marco Antonio lleva a cabo para captar la atención del público. ''Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme''. • Interrogación retórica: Marco Antonio lanza una pregunta que no espera respuesta , porque parece obvia. ''Todos visteis que, en las Lupercales, le ofrecí tres veces una corona real, y tres veces la rechazó. ¿Eso era ambición?'' • Etopeya: Enumeración de las cualidades del propio orador:

''Yo no soy orador como Bruto, sino, como todos sabéis, un hombre franco y sencillo. Desconozco qué secretos agravios tenían para hacer lo que hicieron. ... Porque no tengo ni talento, ni elocuencia, ni mérito, ni estilo, ni ademanes, ni el poder de la oratoria para enardecer la sangre de los hombres. Hablo llanamente y sólo digo lo que vosotros mismos sabéis.''
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Ironía: consiste en afirmar algo diciendo justo lo contrario.

Los que han consumado esta acción son hombres dignos.

• •

Metáfora: ''La ambición suele estar hecha de una aleación más dura.'' Personificación:

''Mi corazón está ahí, en esos despojos fúnebres, con César, y he de detenerme hasta que vuelva en mí...'' ¡Ay, raciocinio te has refugiado entre las bestias! • En ocasiones utiliza incluso varios recursos estilísticos en momento de máxima tensión. Véase, por ejemplo, la metáfora de la caída, o la sinestesia y personificación de la traición cometida: “En aquel momento, yo, y vosotros, y todos, caímos, mientras la sangrienta traición nos sumergía.” Memoria: Método llevado a cabo para recordar cada dato en su lugar apropiado y evitar así leer el discurso. Marco Antonio va improvisando y sólo lee el testamento de César, aunque no del todo, sólo lo que a él puede interesarle, y parece que ya lo sabía de antemano, antes de abrirlo. Actio: Puesta en escena del discurso, haciendo uso de gestos, tono de la voz, etc. Se trata de la forma de actuar del actor que encarna al personaje. En particular destacaríamos: • Levanta las manos numerosas veces colocándoselas en el corazón en señal de dolor y respeto hacia el difunto o señala al cielo denotando indignación o impotencia. • • • • • Mirada firme y fría con el propósito de transmitir sed de venganza al pueblo. Enseña numerosas veces el testamento escrito por César y señala o se acerca los ciudadanos para hacer el discurso más activo y cercano. Alza la voz numerosas veces o se le quiebra en señal de lamento o rabia. Señala varias veces al cadáver del difunto que tiene a sus pies. Se retira dejando un momento de silencio para captar la reacción del pueblo mientras finge congoja.
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V. Estructura del discurso de Marco Antonio Exordium: Breve introducción al tema, mediante la cual Marco Antonio consigue captar la atención de su público. Se dirige primer a la gente del siguiente modo: ''Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme.” Pasa a continuación a introducir su discurso mediante una reflexión general: “El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele quedar sepultado
con sus huesos.” De ahí pasa al tema concreto que va a desarrollar, tratando de granjearse la confianza de su auditorio: “Que así ocurra con César. Bruto os ha dicho que César era ambicioso: si lo fue, era la suya una falta grave, y gravemente la ha pagado.”

Narratio: Breve exposición sobre el tema a tratar. “Por la benevolencia de Bruto y de los demás, pues Bruto es un hombre de honor, como lo son
todos, he venido a hablar en el funeral de César.”

División: Se trata de un breve esquema de lo que tratará el discurso. En este caso va enlazando los diversos argumentos, sin una exposición previa de su contenido. Digresión: Se trata de ir incorporando temas paralelos al tema principal del discurso a modo de ejemplos. En este caso se podría hablar del contenido del testamento de César. No sabemos si es o no el legado original de César, pero a Marco Antonio le sirve para confirmar a la plebe la bondad de César: ''Lega, además, todos sus paseos, sus quintas particulares y sus jardines, recién plantados a este lado del Tíber. Los deja a perpetuidad a vosotros y a vuestros herederos, como parques públicos, para que os paseéis y recreéis.” Epílogo: Se trata de un breve resumen sobre el discurso recitado, la frase final con la que acaba despertando la ira del pueblo: “¡Éste sí que era un César! ¿Cuándo tendréis otro como él?”. VI. Conclusión
Marco Antonio en este discurso consigue su propósito gracias al dominio de la técnica retórica. Utiliza perfectamente los elementos de persuasión propios de un buen orador, como la forma en que se sitúa ante la plebe cuando comienza a hablar, el movimiento en el espacio escénico, los juegos de palabras y la forma inteligente de presentar la cuestión manipulando la opinión de la gente de manera sutil.
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Hace uso de una acentuada ironía, mediante preguntas retóricas e repeticiones que ponen en evidencia o cuestionan las palabras de Bruto. A su vez podemos decir que las cualidades de Marco Antonio como orador son perfectas, ya que utiliza diferentes lenguajes, no sólo el verbal, sino también el paraverbal (elocutio) y el gestual (actio). En cuanto al paraverbal destaca la utilización de pausas, la entonación y el volumen que utiliza en su discurso, mientras que a nivel gestual destacamos el uso de las manos como elemento de refuerzo emocional y también el movimiento de los brazos junto con la mirada (al principio y final del discurso en ciertos momentos de tensión), y la postura corporal (transición de un momento público mediante la trágica noticia, hasta un momento íntimo). El guionista, en definitiva, utiliza acertadamente los métodos de la retórica clásica latina para caracterizar al personaje interpretado por Marlon Brando.

VII. Transcripción del discurso de Marco Antonio
(Marco Antonio se dirige al pueblo romano congregado en el Foro, llevando en brazos el cadáver de César, apuñalado por los libertadores, encabezados por Casio y Bruto. Los ciudadanos rugen de alegría por la muerte del tirano y abuchean a Marco Antonio, el mejor amigo de Julio César) Antonio: Amigos, romanos, compatriotas, escuchadme: he venido a enterrar a César, no a ensalzarlo. El mal que hacen los hombres les sobrevive; el bien suele quedar sepultado con sus huesos. Que así ocurra con César. Bruto os ha dicho que César era ambicioso: si lo fue, era la suya una falta grave, y gravemente la ha pagado. Por la benevolencia de Bruto y de los demás, pues Bruto es un hombre de honor, como lo son todos, he venido a hablar en el funeral de César. Fue mi amigo, fiel y justo conmigo; pero Bruto dice que era ambicioso. Bruto es un hombre honorable. Trajo a Roma muchos prisioneros de guerra, cuyos rescates llenaron el tesoro público. ¿Puede verse en esto la ambición de César? Cuando el pobre lloró, César lo consoló. La ambición suele estar hecha de una aleación más dura. Pero Bruto dice que era ambicioso y Bruto es un hombre de honor.Todos visteis que, en las Lupercales, le ofrecí tres veces una corona real, y tres veces la rechazó. ¿Eso era ambición? Pero Bruto dice que era ambicioso y es indudable que Bruto es un hombre de honor. No hablo para desmentir lo que Bruto dijo, sino que estoy aquí para decir lo que sé. Todos le amasteis alguna vez, y no sin razón. ¿Qué razón, entonces, os impide ahora hacerle el duelo? ¡Ay, raciocinio te has refugiado entre las bestias, y los hombres han perdido la razón!... Perdonadme. Mi corazón está ahí, en esos despojos fúnebres, con César, y he de detenerme hasta que vuelva en mí...

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Primer ciudadano: Creo que hay mucha sabiduría en lo que dice. Segundo ciudadano: Si te paras a pensarlo, César cometió un gran error. Tercer ciudadano: ¿Ah, si? Me temo que alguien peor ocupará su lugar. Cuarto ciudadano: ¿Le has prestado atención? No creo que él quisiera tomar la corona. Y por lo tanto, no era un ambicioso. Primer ciudadano: Y si se descubriera que lo fue… algunos lo soportaríamos. Segundo ciudadano: Pobrecillo, sus ojos están rojos como el fuego de llorar… Tercer ciudadano: No hay nadie más noble en Roma que Antonio. Cuarto ciudadano: Préstale atención, que empieza a hablar otra vez. Antonio: Ayer la palabra de César hubiera prevalecido contra el mundo. Ahora yace ahí y nadie hay lo suficientemente humilde como para reverenciarlo. ¡Oh, señores! Si tuviera el propósito de excitar a vuestras mentes y vuestros corazones al motín y a la cólera, sería injusto con Bruto y con Casio, quienes, como todos sabéis, son hombres de honor. No quiero ser injusto con ellos. Prefiero serlo con el muerto, conmigo y con vosotros, antes que con esos hombres tan honorables! Pero aquí hay un pergamino con el sello de César. Lo encontré en su gabinete. Es su testamento. Si se hiciera público este testamento que, perdonadme, no tengo intención de leer, irían a besar las heridas de César muerto y a empapar sus pañuelos en su sagrada sangre. Sí. Suplicarían un cabello suyo como reliquia, y al morir lo mencionaría en su testamento, como un rico legado a su posteridad! Cuarto ciudadano: Queremos escuchar el testamento. Léelo, Marco AntonioTodos los ciudadanos: ¡El testamento!. ¡El testamento! Queremos escuchar el testamento del César. Antonio: Tened paciencia, amigos. No debo leerlo. No es conveniente que sepáis hasta qué extremo os amó César. No estáis hechos de madera, no estáis hechos de piedra, sois hombres, y, como hombres, si oís el testamento de César os vais a enfurecer, os vais a volver locos. No es bueno que sepáis que sois sus herederos, pues si lo supierais, podría ocurrir cualquier cosa. Cuarto ciudadano: Lee el testamento. Queremos escucharlo, Antonio: debes leernos el testamento, el testamento de César. Antonio: ¿Queréis tener paciencia? ¿Queréis esperar un momento? He ido demasiado lejos en deciros esto. Temo agraviar a los honorables hombres cuyos puñales traspasaron a César. ¡Lo temo! Cuarto ciudadano: ¡Esos hombres honorables son unos traidores! Todos los ciudadanos:¡El testamento! ¡El testamento!

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Segundo ciudadano:¡Son unos miserables asesinos! ¡El testamento! ¡Lee el testamento! Antonio: ¿Me obligáis a que lea el testamento? En ese caso, formad círculo en torno al cadáver de César, y dejadme mostraros al que hizo el testamento. ¿Bajo? ¿Me dais vuestro permiso? Todos los ciudadanos: ¡Baja! Segundo ciudadano: ¡Baja! Tercer ciudadano: ¡Tienes permiso! Cuarto ciudadano: Acercaos, haced un círculo. Primer ciudadano: Haced sitio al cadáver. Segundo ciudadano: Haced sitio al noble Antonio. Antonio: ¡No me empujéis! ¡Alejaos! Todos: ¡Atrás, atrás! Antonio: Si tenéis lágrimas, preparaos a derramarlas. Todos conocéis este manto. Recuerdo la primera vez que César se lo puso. Era una tarde de verano, en su tienda, el día que venció a los nervos. ¡Mirad: por aquí penetró el puñal de Casio! ¡Ved que brecha abrió el envidioso Casca! ¡Por esta otra le apuñaló su muy amado Bruto! Y al retirar su maldito acero, observad como la sangre de César lo siguió, como si abriera de par en par para cerciorarse si Bruto, malignamente, la hubiera llamado. Porque Bruto, como sabéis, era el ángel de César. ¡Juzgad, oh dioses, con qué ternura le amaba César! ¡Ese fue el golpe más cruel de todos, porque cuando el noble César vio que él lo apuñalaba, la ingratitud, más fuerte que las armas de los traidores, lo aniquiló completamente. Entonces estalló su poderoso corazón, y, cubriéndose el rostro con el manto, el gran César cayó a los pies de la estatua de Pompeyo, al pie de la cual se desangró. ¡Oh qué funesta caída, conciudadanos! En aquel momento, yo, y vosotros, y todos, caímos, mientras la sangrienta traición nos sumergía. Ahora lloráis, y me doy cuenta que empezáis a sentir piedad. Esas lágrimas son generosas. Almas compasivas: ¿por qué lloráis, si sólo habéis visto la desgarrada túnica de César? Mirad aquí. Aquí está, desfigurado, como veis, por los traidores. Primer ciudadano: ¡Penoso espectáculo! Segundo ciudadano: ¡Ay, noble César! Tercer ciudadano: ¡Funesto día! Cuarto ciudadano: ¡Traidores! ¡Miserables! Primer ciudadano: ¡Sangrienta visión! Segundo ciudadano: ¡Queremos venganza! Todos: ¡Venganza! ¡Juntos! Perseguidlos, quemadlos, matadlos, degolladlos, no dejar un traidor vivo!
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Antonio: ¡Conteneos, ciudadanos! Primer ciudadano: ¡Calma! ¡Escuchemos al noble Antonio! Segundo ciudadano: Lo escucharemos, lo seguiremos y moriremos por él Antonio: Amigos, queridos amigos: que no sea yo quien os empuje al motín. Los que han consumado esta acción son hombres dignos. Desconozco qué secretos agravios tenían para hacer lo que hicieron. Ellos son sabios y honorables, y no dudo que os darán razones. No he venido, amigos, a excitar vuestras pasiones. Yo no soy orador como Bruto, sino, como todos sabéis, un hombre franco y sencillo, que quería a mi amigo, y eso lo saben muy bien los que me permitieron hablar de él en público. Porque no tengo ni talento, ni elocuencia, ni mérito, ni estilo, ni ademanes, ni el poder de la oratoria para enardecer la sangre de los hombres. Hablo llanamente y sólo digo lo que vosotros mismos sabéis. Os muestro las heridas del amado César, pobres, pobres bocas mudas, y les pido que ellas hablen por mí. Pues si yo fuera Bruto, y Bruto Antonio, ese Antonio exasperaría vuestras almas y pondría una lengua en cada herida de César capaz de conmover y amotinar los cimientos de Roma. Todos: Nos amotinaremos. Primer ciudadano: ¡Quemaremos la casa de Bruto! Tercer ciudadano: ¡Vamos, pues, persigamos a los conspiradores! Antonio: Escuchadme, ciudadanos. Escuchadme lo que tengo que decir. Todos: ¡Alto! Escuchemos al noble Antonio. Antonio: ¡Pero, amigos, no sabéis lo que vais a hacer! ¿Qué ha hecho César para merecer vuestro afecto? No lo sabéis. Yo os lo diré. Habéis olvidado el testamento de que os hablé. Todos: ¡Es verdad, el testamento! Esperemos a oír el testamento. Antonio: Aquí está, con el sello de César. A todos y cada uno de los ciudadanos de Roma, lega setenta y cinco dracmas. Ciudadano segundo: ¡Noble César! ¡Vengaremos su muerte! Tercer ciudadano: ¡Oh, magnánimo César! Antonio: Tened paciencia y escuchadme: Todos: ¡Alto! Antonio: Lega, además, todos sus paseos, sus quintas particulares y sus jardines, recién plantados a este lado del Tíber. Los deja a perpetuidad a vosotros y a vuestros herederos, como parques públicos, para que os paseéis y recreéis.¡Éste sí que era un César! ¿Cuándo tendréis otro como él?

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VIII. Bibliografía -Apuntes sobre retórica latina: Aula virtual blog del profesor Santi Carbonell http://aigialos.blogspot.com -Imágenes y ficha técnica de la película: http://es.wikipedia.org/wiki/Julio_César_(película_de_1953 -Video: Universitat de València: http://mmedia.uv.es/buildhtml/36330

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