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La principal función de la Unidad Cuerpo Cerebro Mente
(UCCM)

Fuente: Revista de AE, Descubriendo - el cerebro y la mente-

A pesar de que usas tu Unidad Cuerpo-Cerebro-Cuerpo-Mente en forma constante,
quizás nunca te hayas planteado cuál es el principio rector de su funcionamiento.
Pero no te preocupes, porque alguien se formuló este interrogante, muchos siglos
atrás.

Este era un monarca que un día sintió, que si bien ya poseía todo lo que un mortal
de su tiempo podía imaginar, todavía le faltaba algo muy importante: saber cuál
era el motivo de la conducta de todos los seres humanos, más allá de su condición
social, económica, lugar de residencia, o época histórica en que le hubiera
correspondido vivir.

Dedicó un año entero a pensar sobre el tema, sin conseguir resolver el enigma,
por lo que finalmente recurrió a los sabios de su reino.

Para su sorpresa, tampoco ellos pudieron darle una respuesta convincente. Como
no quería morir sin encontrar la solución del acertijo, decidió ordenar a estos
sabios que recorrieran palmo a palmo el mundo conocido de esa época, con el fin
de obtener toda la información que fuera posible.

Los sabios, luego de muchos años y después de andar incontables kilómetros,
lograron cumplir su misión, sin saber que el trabajo recién comenzaba, puesto que
el rey, aunque les agradeció sus esfuerzos, les encomendó que se abocaran al
paso siguiente: resumir la inmensa biblioteca que habían elaborado, en sólo un
libro. Los sabios, atónitos, se miraron entre si con descontento, pero sabiendo que
las órdenes de los reyes estaban para cumplirse, partieron en silencio, a realizar
tan magna tarea.

Por fin, pasados varios años más de arduo trabajo, se presentaron ante su rey y le
entregaron el volumen solicitado. Él lo leyó e inmediatamente les requirió
continuar con una nueva: resumir todo ese libro tan sólo en una hoja. Los sabios
volvieron a partir, concientes de que si bien esta tarea parecía más simple que la
anterior, en realidad era mucho más compleja y difícil de realizar.

En tres años de intensa labor, los sabios pudieron presentarse ante su rey con la
satisfacción de la tarea cumplida, y le entregaron la hoja solicitada. Él volvió a
felicitarlos por su empeño y se dispuso a leer el trabajo, pero un día más tarde los
reunió y una vez más les confió otra misión: resumir la hoja en una sola frase.

Los sabios sobrevivientes -ya que algunos, con los años, habían muerto-, salieron
del palacio para volver al mes siguiente con el trabajo resuelto. El rey leyó la frase,


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y muy satisfecho, les dijo que todavía debía pedirles un último esfuerzo: resumir la
frase en una sola palabra, que diera por fin respuesta al interrogante que se había
planteado muchos años atrás.

Esta vez los sabios se retiraron presurosos, motivados quizás por ver acercarse el
fin de su larga tarea, pero también porque develar el misterio, no era importante
sólo para su rey, sino también para ellos mismos, que durante ese tiempo se
habían convertido en hombres aún más sabios.

Tan sólo en una semana de intensísimo trabajo y discusiones, todos se pusieron de
acuerdo e inscribieron la palabra en un papiro, que darían al rey durante una fiesta
que iba a celebrarse próximamente.

Cuando llegó el momento indicado, el sabio más anciano se acercó al monarca e
inclinándose ante él, le hizo entrega del papiro lacrado. El rey, muy emocionado, lo
abrió con manos temblorosas, para leer la palabra que tanto había buscado y
deseado conocer: esa palabra era:











Sí, por increíble que parezca, nuestra Unidad Cuerpo-Cuerpo-Cerebro-Mente fue
creada por la evolución con el fin de asegurar nuestra supervivencia, al igual que
la de todos los seres que nos precedieron a lo largo de la historia de la vida.

Por lo tanto, cualquier acción tiene siempre, en primera instancia, el propósito de
cumplir con éxito esta orden.

Gracias a que nuestra UCCM, es la más grande de toda la naturaleza, tenemos una
extraordinaria capacidad adaptativa, que nos permitió salir de la sabana africana y
colonizar el resto de la tierra, para transformarnos en la especie más exitosa del
planeta.

Tanto es así, que ahora nos estamos preparando para conquistar el espacio,
debido a que muchos científicos consideran que las próximas generaciones podrían
necesitar vivir fuera de la tierra, porque para el año 2050 la humanidad habrá
ascendido a la cifra de 9.200 millones de personas, a quienes nuestro planeta ya
no podría albergar.



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Pero la Supervivencia tiene una gran limitación y es que nos hace EGOÍSTAS, pues
implica competir, por los recursos esenciales para la vida, con los demás seres
humanos o especies que comparten la tierra con nosotros. Por lo tanto, este
impulso básico y necesario, fue también el responsable de todos los actos salvajes
y violentos que pudimos cometer a lo largo de la historia, tanto a nivel individual
como colectivo.

No obstante, aún atados a los automatismos evolutivos, debido a nuestra potente
y desarrollada UCCM, también somos capaces de transformar ese impulso
primitivo, en otro que nos permite alcanzar la verdadera dimensión de Seres
Humanos, y este es:











La Trascendencia, que transforma el competir en compartir y por la que el otro ser
humano deja de ser un rival a vencer, convirtiéndose en alguien con quien
colaborar, para superar los obstáculos que la vida nos plantee como individuos y
como especie.

Ésta es la única forma de alcanzar el nivel consciente de la trascendencia, que
dará a la humanidad la gran satisfacción de crear una nueva sociedad, en la cuál la
vida esté por encima del interés egoísta y económico, pues ahora más que nunca,
la supervivencia de cada uno depende de la supervivencia del resto de la
humanidad y del medio ambiente en el que crecemos y nos desarrollamos.

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