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bamos a considerar, se recordar, algunos casos y sentidos (slo algunos, Dios nos asista!

) en los que decir algo es hacer algo; o en los que porque decimos algo o al decir algo hacemos algo. Este tpico constituye un desarrollo hay muchos otros dentro del reciente movimiento que cuestiona una vetusta suposicin filosfica: la suposicin de que decir algo, al menos en todos los casos dignos de ser considerados, esto es, en todos los casos considerados, es siempre enunciar algo, y nada ms que eso. No hay duda de que esta suposicin es inconsciente y errnea, pero al parecer es completamente natural en filosofa. Debemos aprender a correr antes de poder caminar. Si nunca cometiramos errores, cmo podramos corregirlos? Comenc llamando la atencin, a manera de ejemplo, sobre unas pocas expresiones lingsticas simples del tipo que llam realizatorias o realizativas. Ellas muestran en su rostro la apariencia o por lo menos el maquillaje gramatical de enunciados; sin embargo, cuando se las mira ms de cerca, no son obviamente expresiones lingsticas que podran calificarse de verdaderas o falsas. Ser verdadero o falso, empero, es tradicionalmente el signo caracterstico de un enunciado. Uno de nuestros ejemplos fue la expresin s juro (desempear fiel y lealmente el cargo) formulada durante la ceremonia de asuncin de un cargo. En este caso diramos que al decir esas palabras estamos haciendo algo: a saber,

asumir un cargo y no dando cuenta de algo, o sea, de que estamos asumiendo el cargo. Y el acto de asumir el cargo, al igual, por ejemplo, que el de apostar, puede ser por lo menos preferiblemente descripto (aunque no con total correccin) como el acto de decir ciertas palabras, ms que como el acto de realizar una accin diferente, interna y espiritual, de la cual esas palabras seran simplemente el signo externo y audible. Quiz sea muy difcil probar esto, pero me atrevera a afirmar que es un hecho.