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El saludo

Resumen:

• El saludo denota cortesía y buenos modales, su ausencia, enemistad u hostilidad hacia las
personas

• El apretón de manos, el beso, un abrazo o unas simples palabras como “Buenos Días”, es el
comienzo de una relación o una conversación. Observar los detalles a tener en cuenta, y
cuando utilizar esta muestra de acercamiento, le ayudará a mejorar la percepción de las
personas que le rodean

• Cuando usted comienza una relación profesional o personal le encantaría conocer que piensa
la otra persona de usted o la opinión que le merece lo que usted le está ofreciendo. Aquí
descubrirá algunas claves que le permitirán intuir, en el comienzo, como es la otra persona

El Saludo tiene un gran valor simbólico porque dependiendo de cómo lo expresemos será
entendido como un gesto de cercanía, de proximidad, de relaciones profesionales o afectivas o un
mero gesto de cortesía y de buenas costumbres. Su ausencia, demuestra un posible enfado o
irritación. De aquí surge la frase de “retirar el saludo” como claro reflejo de una actitud hostil o
poco amigable.

Las formas en las que se puede realizar el saludo son múltiples: una mirada, una leve inclinación
de la cabeza, unas palabras, estrechar las manos, besarse, etcétera. También puede convertirse
en un símbolo de identidad de un grupo y demostración de pertenencia al mismo, como puede ser
el caso de los comunistas que se saludan con el puño cerrado. Lea: Hablamos cuando nuestra boca
calla

Siempre que nos saludan se debe corresponder a éste, como señal de cortesía. Rechazar el saludo
es considerado como falta de educación o síntoma de un gran enfado.