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Flix Rubn Garca Sarmiento, conocido como Rubn Daro (Metapa, hoy Ciudad Daro, Matagalpa, 18 de enero de 1867

- Len, 6 de febrero de 1916), fue un poeta nicaragense, mximo representante del modernismo literario en lengua espaola. Es, posiblemente, el poeta que ha tenido una mayor y ms duradera influencia en la poesa del siglo XX en el mbito hispnico. Es llamado prncipe de las

Su poesa, tan bella como culta, musical y sonora, influy en centenares de escritores de ambos lados del ocano Atlntico. Daro fue uno de los grandes renovadores del lenguaje potico en las Letras hispnicas. Los elementos bsicos de su potica los podemos encontrar en los prlogos a Prosas profanas, Cantos de vida y esperanza y El canto errante. Entre ellos es fundamental la bsqueda de la belleza que Rubn encuentra oculta en la realidad. Para Rubn, el poeta tiene la misin de hacer accesible al resto de los hombres el lado inefable de la realidad. Para descubrir este lado inefable, el poeta cuenta con la metfora y el smbolo como herramientas principales. Directamente relacionado con esto est el rechazo de la esttica realista y su escapismo a escenarios fantsticos, alejados espacial y temporalmente de su realidad.

Margarita est linda la mar, y el viento, lleva esencia sutil de azahar; yo siento en el alma una alondra cantar; tu acento: Margarita, te voy a contar un cuento:

Esto era un rey que tena un palacio de diamantes, una tienda hecha de da y un rebao de elefantes, un kiosko de malaquita, un gran manto de tis, y una gentil princesita, tan bonita, Margarita, tan bonita, como t. Una tarde, la princesa vio una estrella aparecer; la princesa era traviesa y la quiso ir a coger.

La quera para hacerla decorar un prendedor, con un verso y una perla y una pluma y una flor. Las princesas primorosas se parecen mucho a ti: cortan lirios, cortan rosas, cortan astros. Son as. Pues se fue la nia bella, bajo el cielo y sobre el mar, a cortar la blanca estrella que la haca suspirar. Y sigui camino arriba, por la luna y ms all; ms lo malo es que ella iba sin permiso de pap.

Cuando estuvo ya de vuelta de los parques del Seor, se miraba toda envuelta en un dulce resplandor. Y el rey dijo: Qu te has hecho? te he buscado y no te hall; y qu tienes en el pecho que encendido se te ve?. La princesa no menta. Y as, dijo la verdad: Fui a cortar la estrella ma a la azul inmensidad.

Y el rey clama: No te he dicho que el azul no hay que cortar?. Qu locura!, Qu capricho!... El Seor se va a enojar. (FRAGMENTO)