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25.

El trabajo como participacin en la obra del Creador


Los seres humanos comparten sus actividades con la accin de Dios; el trabajo imita la accin de Dios y otorga dignidad al trabajador. El libro del Gnesis 1, 2, 3 recuerda el mandamiento divino de dominar la tierra y el trabajo es el mejor medio de lograrlo. Primer evangelio de trabajo.

26. Cristo, el hombre del trabajo


Cristo fue un hombre de trabajo. Los hombres deben acercarse a travs del trabajo a Dios, Creador y Redentor, a participar en sus planes salvficos respecto al hombre y al mundo, y a profundizar en sus vidas la amistad con Cristo, una viva participacin en su triple misin de Sacerdote, Profeta y Rey, tal como lo ensea el Concilio Vaticano II, que seala que el trabajo es necesario para el progreso terreno y para el desarrollo del Reino. Hay tambin en las Sagradas Escrituras muchas referencias al trabajo.

2 Tesalonicenses 3, 8-10

27. El trabajo humano a la luz de la cruz y resurreccin de Cristo


El sudor y la fatiga, que el trabajo necesariamente lleva en la condicin actual de la humanidad, ofrecen a cada hombre, la posibilidad de participar en el amor a la obra que Cristo ha venido a realizar. Esta obra de salvacin se ha realizado a travs del sufrimiento y de la muerte de cruz. Soportando la fatiga del trabajo en unin con Cristo crucificado por nosotros, el hombre colabora en cierto modo con el Hijo de Dios en la redencin de la humanidad. Se muestra verdadero discpulo de Jess llevando a su vez la cruz de cada da(86) en la actividad que ha sido llamado a realizar.