P. 1
Las Seis Etapas Del Matrimonio

Las Seis Etapas Del Matrimonio

|Views: 18.504|Likes:
Publicado pormanuelozano

More info:

Published by: manuelozano on Oct 08, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/29/2015

pdf

text

original

LAS SEIS ETAPAS DEL MATRIMONIO.

(Resumen tomado del libro: “El éxito en el matrimonio” de Mary Kirk, Editorial San Pablo, 1997). PRIMERA ETAPA. ENAMORAMIENTO. El comportamiento de una pareja de recién casados es semejante al de una madre con su niño pequeño. Es un idilio romántico, expresiones infantiles, diminutivos cariñosos. Se repiten el calor, la ternura y el placer de la infancia, con continuas caricias y contacto físico. Creen ser los únicos en el mundo; el mundo exterior como que no existe, y se bastan ellos dos. Viven en atmósfera de exclusividad romántica, vivencia idealizada, íntima, intensa. Sueños e ilusiones que apartan del mundo y permiten construir un mundo nuevo, distinto al anterior tanto personal como familiar. Es la base firme sobre la que podrá edificarse la relación matrimonial. Ambos cónyuges desarrollan los mismos valores, intereses, hábitos, pensamientos, sentimientos, etc. Es la “etapa de compenetración”. Se complacen en lo que tiene en común y están ciegos para todo lo que los separa. TAREAS : 1. 2. 3. Establecer fundamentos de una relación que sea para ambos gratificante, cálida y además, una fuente de confianza. Desarrollar sentimientos de pertenencia que aseguren un compromiso duradero. Establecer una intimidad independiente de las respectivas familias y crecer ambos dentro de la relación (buena razón para retrasar el nacimiento del primer hijo hasta que la pareja se haya consolidado. Para ello deberán ofrecerse el cariño y el apoyo necesario para crecer y madurar en confianza.

PROGRESAR: La pareja empieza a percibir interés por el exterior: deseos de reanimar amistades anteriores, interés por cuestiones laborales…Puede llegar el primer hijo absorbiendo por entero el tiempo y energía de la madre. El resplandor rosado de los primeros tiempos se disipa a la fría luz dela mañana cuando hay que levantarse para dar de comer al niño. Las diferencias hasta ahora ocultadas inconscientemente, se hacen manifiestas y patentes. Tendrán que aceptar las diferencias, comprendiendo que son más beneficio que prejuicio para la relación. El paso del idilio romántico a la realidad, es uno de los más difíciles que la pareja puede afrontar por el desencanto y desilusión que le acompaña. A veces una de las partes suele estar más dispuesta que la otra acarreando tensión, dolor, rencor, lágrimas…riña. A más necesidad de protección y amor (que puede ser inmensa si faltaron en la infancia), más duro será este momento en la relación. La inmadurez psicológica de un miembro de la pareja cuyas necesidades emocionales se sitúan en una etapa de desarrollo emocional anterior, puede deteriorar la relación matrimonial. No se satisface ni es fácil satisfacerla, se torna una persona intranquila, soliviantada por la idea de no tener bastante, de estar perdiendo algo, o estar siendo despojada de algo. Un propósito inconsciente al enamorarnos es tratar de encontrar otra vez el amor y aceptación incondicional de la infancia: una ilusión, porque la infancia no vuelve!...El intentar prolongar la exclusividad y el carácter simbiótico de los primeros momentos de la relación puede dar lugar a un comportamiento dominante, cruel, con celos, frecuentes desequilibrios y dependencia exagerada. Teóricamente, si una persona pudiera seguir ofreciendo su amor incondicional, el otro acabaría por responder. Pero puede que la respuesta llegue muy tarde. Si quien trata de ofrecerlo no recibe nada a cambio con que nutrirse y recobrar fuerzas para seguir amando, es muy probable que el fracaso sea inevitable. QUEDARSE ESTANCADOS. Hay parejas que viven una extrema intimidad, como que encontraron la otra mitad de uno mismo. El problema con tanta dependencia mutua y cercanía es que puede resultar duro para los de fuera, incluidos los hijos. El estancamiento en esta primera etapa se llama fusión o indiferenciación, y está caracterizada por: La tendencia en uno o ambos de la pareja a ser pegajosos. Insistir en el nosotros, más que en el yo. Ansiedad ante la idea de ser abandonado. Incapacidad para imaginar al otro sin uno mismo. Absorción emocional de un miembro de la pareja por el otro. Chantaje afectivo cuando aparecen sospechas de alguna indiferencia. La falta de disposición para superar la primera fase de exclusividad, dependencia y control, puede conducir a una prisión; para salir de ella no hay más opción que la ruptura: separación o divorcio. Pero, si el conflicto se reconoce como una ocasión para el crecimiento, en lugar de escapar, se puede llegar a superar la situación.

SEGUNDA ETAPA. REALIDAD. Despiertan a la realidad para aceptar que su relación no será un idilio eterno, ni la unión maravillosa y perfecta. Aparece la rutina, cansancio, tedio y tensión. El primer indicio de que el romance se está acabando suelen ser las diferencias que aparecen como acusaciones: ¡has cambiado! No eres la misma persona con la que me casé!... Cuando más altas y alejadas de la realidad sean las expectativas ante la vida matrimonial, más grande será la caída. En esta etapa, es básico comunicarse las necesidades y expectativas: del trabajo, amigos, deporte, etc. Por otro lado, los conflictos pueden ayudar a madurar, y expresar una sana autonomía. Hay que evitar mantener la “compenetración” y el desacuerdo. Más bien, vale procurar la unidad en la diversidad personal. QUEDARSE ESTANCADOS. Si un cónyuge presiona al otro para que regrese a la etapa de feliz compenetración; amenazando, reclamando, o suplicando, lo resentirá desarrollándole rabia y conflicto ante el chantaje; alejándose más. Hay problemas de salud que también son formas de controlar inconscientemente el comportamiento del otro. Por último, puede una de las partes no darse cuenta que no tienen que hacer todo juntos ni sentir lo mismo al mismo tiempo en cuyo caso, puede sentirse rechazado y abandonado. TAREAS. -Aceptar que no pueden pretender que su relación matrimonial satisfaga todas sus necesidades (cual madre influye y satisface las necesidades de su hijo). -Idear una nueva manera de configurar su relación. Concederse tiempo para estar solos, restableciendo relaciones con sus amigos y familia, sin dejar de realizar y disfrutar actividades en común. -Reconocer expectativas y funciones que tienen uno del otro y compaginar ambas maneras de ver las cosas; considerando al otro como adulto y no como un padre o un hijo. Para ello deben aprender a reconocer y comunicar sus necesidades. -Aprender también a entenderse, revisar aspiraciones personales y considerar sus compromisos. -Cuando llegan los hijos, la pareja debe aprender a afrontar y equilibrar los distintos papeles: marido y mujer, madre y padre; responsabilidades de cada uno: quien se encarga de qué: cuidado, atención, proporcionar sustento económico…Negociar qué funciones desempeñan. -Aprender a enfrentar tensiones y conflictos, sin dejar de mantenerse unidos. PROGRESAR. Cuando puedan reconocer y afirmar sus diferencias e individualidades y cuando las expectativas que tengan el uno del otro se hagan realidad.

TERCERA ETAPA. LUCHAS DE PODER. Después de unos años de matrimonio, los intereses de los cónyuges empiezan a separarse, hay más de independencia, menos voluntad de entendimiento y de compromiso. Las acusaciones se lanzan con menos preocupación y reparo, las disputas son más abiertas, se inhiben menos. En diálogos y peleas aparecen exageraciones (“tú nunca…”, “yo siempre…”etc.). El detonante de los conflictos pude ser distinto: dónde ir, qué película ver en el cine, la manera de plantearse la relación íntima, de administrar el dinero o problemas domésticos. En los conflictos los papeles se polarizan padre/hijo; dominante/sumiso, ahorrador/derrochador, etc. Generalmente uno asume el papel de ofendido y el otro carga con la supuesta responsabilidad y el que acusa suele ser la persona más insegura y vulnerable comunicando así su desesperación y necesidad de conocer aspectos ocultos del otro cónyuge. Si conocen lo que les está pasando y reconocen qué aspectos inconscientes está presentes -en sí mismos y en el otro- ésta etapa puede proporcionar ocasiones para crecer y madurar. Pero, si se quedan enredados en los conflictos la relación puede estancarse en una especie de marasmo de frustración y amargura. TAREAS. -Ser conscientes del poder que tienen, compartirlo con la pareja y no usarlo para controlar al otro-a. -Sacar a la luz aspectos ocultos, ensanchando la relación para asumirlos. -Aceptar facetas positivas y negativas propias y de la pareja. -Resolver conflictos de poder pendientes de la infancia, sin dominar al otro. -Desarrollar procedimientos para resolver problemas, tomar decisiones y negociar, con el diálogo; no aplastando al otro. -Tratar de mantener el grado de amor, compenetración y conciencia de las necesidades y sentimientos del otro. QUEDARSE ESTANCADOS. Muchas veces, los modelos de conducta observados en las respectivas familias suelen estar muy arraigadas. El modelo de matrimonio en el que los esposos se llevan como perro y gato suele perdurar de generación en generación, se caracteriza por usar frases como “Tú siempre…tú nunca…¿porqué por lo menos una vez no…¡vuelve a tiempo!, ¡deja de fastidiar!, ¡Yo me las apañaré solo!...etc. A veces la pareja puede quedar años en esta etapa estancada. PROGRESAR. -Es reconocer la propia necesidad de controlar y dominar al otro. -Ponen los medios para restablecer la comunicación hablando más y haciendo un esfuerzo por comprender el punto de vista del otro. -Es tener presente los sentimientos del otro (sé, te siente bajo de ánimo pero…) -Descubrir actitudes de atrincheramiento procedentes de conflictos no resueltos con los propios padres. Cuando esto se logra, la pareja entra por una senda que hace dejar atrás luchas de poder, en beneficio de una mayor cooperación e intimidad.

CUARTA ETAPA: ¿QUIÉN SOY? Etapa semejante a la crisis adolescente en que se preguntan… ¿Quién soy? …Tiempo de búsqueda, con cierto alejamiento de las personas con las que se ha tratado hasta entonces: en este caso, el otro cónyuge. Se busca una realización personal con intereses o actividades nuevas: ocuparse de sí mismo, matricularse en la universidad, mejorar idiomas, retomar un trabajo profesional, etc. Suele darse entre los 40 y 55 años, frecuentemente afectados por muchos cambios y tensiones. El peligro está en volcarse en el mundo exterior. Incluso, puede haber la tendencia a escapar buscando una aventura amorosa o una nueva relación (que sólo sirve para cambiar el centro de la atención, a su propio yo). En algunos casos puede convenir que marido mujer tomen cierta distancia afectiva y material con el fin de descubrir y consolidarse en quiénes son como personas y qué es lo que quieren en el matrimonio y familia. La pareja puede progresar si mantiene abierto el diálogo, acepta las diferencias y aprovecha la riqueza de recursos que estás suponen. Ciertamente, que si no se ha establecido antes, una base sólida de confianza, la relación puede deteriorarse. Ninguna relación puede llegar a satisfacer “todas” las necesidades. TAREAS. -Optar concientemente a favor de la relación como forma de vida. -Descubrirse y ser felices con si mismo. -Lograr la separación e independencia. Descubriendo y valorando al otro cónyuge como persona distinta a nosotros. -Mostrarse más vulnerable afectivamente dentro de la relación. -Aprender y mejorar formas de entendimiento y resolución de conflictos. PROGRESAR. -Si se realizan bien las tareas, la pareja: Será capaz de reconocer y aceptar sus fuerzas y limitaciones como persona y como pareja. -Será capaz de encontrar sentido de su individualidad dentro de la relación, resolviendo los problemas de independencia dentro y no fuera del matrimonio. -Entrarán con buen pie en la etapa siguiente manifestando al otro sus necesidades y deseos; procurando evitar tanto al tono de amenaza como de queja.

QUINTA ETAPA. SUPERACIÓN. Los cónyuges se comunican, resuelven conflictos, superan problemas y se ponen de acuerdo para satisfacer sus necesidades y deseos. Manifiestan su amor, respeto mutuo y se complacen afrontando juntos los problemas. Cada uno se siente confiado al buscar por separado sus propios intereses, disfrutando al mismo tiempo de la mutua compañía, porque han alcanzado un elevado grado de posesión de si mismo: la madurez. Fácilmente recuperan la intimidad, después de estar días separados afectivamente. Los conflictos y enfados no son considerados el fin del mundo. El matrimonio avanza por el camino de la apertura, sinceridad, autenticidad y respeto mutuo posibilitando más cercanía afectiva, porque no se esconde ni el propio yo ni las inseguridades. El peligro está en los conflictos propios no resueltos que pueden seguir afectando. En esta etapa se suelen reconocer estas limitaciones personales y el influjo que tienen en el modo de ser propio. TAREAS. -Volver a elegir conscientemente la relación como forma de vida. -Tomar conciencia de sí mismo y del cónyuge. -Asumir nuestros sentimientos, pensamientos y formas de conducta. -Compartir las responsabilidades prácticas de la vida diaria. -Apoyar al otro en sus esfuerzos y éxitos. -Avanzar en el camino que va de la independencia a la interdependencia, que supone mantener el sentido de la individualidad al mismo tiempo que se avanza en la intimidad. PROGRESAR. Esa interdependencia naciente distinta de la dependencia del otro y de la independencia que aleja de la pareja y obstaculiza la intimidad es el último escalón para llegar a la etapa final. Habrá que: -Aprovechar los desacuerdos y conflictos para conocerse mejor. -Afrontar conflictos y resolverlos mediante el diálogo. Comunicarse con más facilidad y colaborar cada vez mejor. -Expresar los enfados sin que sea una amenaza para la relación o para la persona. -Manifestar necesidades y deseos abiertamente y con franqueza. -Mantener la identidad personal de cada uno dentro de la relación. -Tener en cuenta las necesidades y deseos del otro. -Estar bien asentados en la realidad. -Haber logrado un alto grado de confianza amor y respeto. Es un momento rico y gratificante de la pareja pues la relación avanza con menos esfuerzo, liberando energía que se puede usar en actividades creativas y en el disfrute de la vida.de todas formas, se debe saber y aceptar que a veces, habrá que volver hacia atrás y recorrer de nuevo el camino. Crisis y traumas procedentes del exterior o la enfermedad de uno de los cónyuges, podrán hacer que regresemos, a una etapa anterior de nuestro desarrollo personal, aumentando nuestra dependencia y necesidad de ser mimados y consolados. Retrocesos que pueden ser trampas en las que quedemos atrapados u ocasiones para crecer y madurar. La respuesta que demos a estos desafíos será la prueba de nuestra capacidad para comunicarnos y entendernos.

SEXTA ETAPA. COLABORACIÓN. Todo parece ahora distinto de cuando empezaron, muchas parejas refieren que las cosas parecen mejores pues se ven a la luz de la realidad. Pero no faltan problemas propios de la edad: padres mayores, conflictos con los hijos adultos, enfermedades, jubilación, reducción de ingresos, pérdida de algunas facultades, etc. Pero viviendo bien las etapas previas dispondrán de los recursos afectivos necesarios para hacerles frente. TAREAS. Las de la quinta etapa. Además tiene que afrontar los problemas de la edad: -Aceptar agradecidos la ayuda desinteresada de otras personas, mas necesaria a medida que pasan los años. -Aprender a vivir con la pensión de jubilación. -Prepararse para el desenlace inevitable y cada vez más cercano, potenciando valores y creencias que permitan vivir y morir en paz. P. Brown refiere que existen cambios de tendencia que se producen en el matrimonio que permiten concluir que a través de sus diferencias, el hombre y la mujer forman una unidad y un todo en beneficio de sí mismos como individuos, de la nación y del futuro de la raza humana. Por ello, declara su igualdad e interdependencia, al mismo tiempo que reconoce sus diferencias… Esto nos lleva de nuevo a la definición del matrimonio como algo fundamentalmente privado, pero al miso tiempo con una dimensión pública. La pareja luego de haber recorrido unida el camino de toda una vida, tendrá la confianza y libertad suficiente para mirar hacia afuera, más allá de sí misma.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->