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CAPITULO III LA EPOCA DE LA POLIS GRIEGA (500-360 a. de C.) La historia griega desde las Guerras Persas hasta Filipo II de Macedonia _ recibe su impronta del apogeo y de la decadencia de la pdlis. Esta se transfor- mé durante este perfodo en un organismo que reunia la mayor concentracién de la vida politica en el interior con la mas amplia apertura para todas las influen- cias culturales exteriores. Por ello no es casualidad que precisamente en esta €poca la vida intelectual haya alcanzado en suelo griego su primera culmina- cién en la historia de Europa. La filosofia, el drama, la historiografia tomaron entonces las formas que han continuado manteniéndose como modelos clasicos para toda la posteridad. En el campo politico destacan, sin embargo, intensos rasgos sombrios de la vida griega, sobre todo la incapacidad de cada una de las ciudades-estado para unirse en estructuras de poder mayores, hecho que no hay que atribuir s6lo a la falta de los requisitos administrativos necesarios para la dominacién y penetracién politica de territorios mas grandes. Puesto que cada pdlis, incluso la mas pequeia, vigilaba celosamente su propia autono- mia, todos los intentos de estructuras de poder superiores estaban de antemano fuertemente debilitados y a la larga condenados al fracaso. Aunque la época de las grandes Guerras Persas habia hecho conscientes a los griegos, por prime- ra vez en la historia, de su unién nacional, sin embargo el dualismo espartano- ateniense favorecia precisamente los factores disociantes de la vida politica de los griegos. La desunién interna de Grecia fue el terreno sobre el que celebré sus triunfos la intromisin persa desde el fin de la Guerra del Peloponeso. Tampoco las ideas, propagadas en Grecia desde comienzos del siglo 1v, de un tratado de paz que comprendiera a todos los griegos (koiné eiréne) fueron capa- ces de robustecer el sentimiento nacional, a pesar de sus prometedores comienzos. La época de la pélis representa en la historia de los griegos un escalén esencial de su evolucién interna. Entonces se convierte el ciudadano griego en un «ser politico». Si todavia en el siglo vi, destacadas personalidades, proce- dentes sobre todo de los circulos de las familias nobles griegas, tuvieron en sus manos, en gran parte, la decision politica en las ciudades-estado, ahora 104 Epoca de la polis griega entra en escena el conjunto de los ciudadanos como gobernante de los Estados griegos, y precisamente de una forma en la que éstos se agrupan alrededor de un jefe, como partidarios politicos suyos, y ponen en su mano el poder constitucional con cuya ayuda puede él Ilevar a cabo sus planes. En lugar de la adhesion familiar de la época arcaica toma su puesto la adhesién poli tica, con lo que la prioridad absoluta del objetivo politico del Estado se eleva sobre el objetivo politico de la familia; un proceso que de modo semejan- te se desarroll6 poco después en la antigua Roma. La significacién para la historia universal de la época de la pdlis se encuentra en el hecho de que el mundo griego se ha afirmado durante siglo y medio como factor auténomo en los acontecimientos mundiales. Entre las batallas de Platea (479) y de Que- ronea (338) no ha pisado suelo griego ningtin ejército extranjero, y aunque fueran muy perceptibles en Grecia los cambios de la politica, sobre todo desde la terminacién de la Guerra del Peloponeso, la evolucién de la vida interna del Estado y de la vida cultural se ha mantenido sin haber sido apenas afectada por estas influencias. La historia griega del siglo v es, en su conjunto, un ejemplo sobresaliente de que la influencia y la importancia mundial de una nacién no depende necesariamente de la amplitud del espacio que domina, del niimero de los pueblos dependientes, ni siquiera de sus grandes personalidades aisladas; se funda, més bien, en la madurez y la inteligencia politicas de una amplia capa de ciudadanos, que aqui, por primera vez en la historia universal, se ha destacado como portadora de la responsabilidad politica. La profunda intensificacién de la vida politica y cultural ha prestado a este periodo una significacién que sobrepasa ampliamente a todas las otras épocas de la historia griega.