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ATLAS DE ROCAS METAMÓRFICAS Y SUS TEXTURAS

B. W. D. Yardley W. S. MacKenzie C. Guilford

MASSON

ATLAS DE ROCAS METAMÓRFICAS Y SUS TEXTURAS

OTRAS OBRAS DE L FONDO

EDITORIA L

843110367

Bard: Microtexturas de rocas magmática.s y metamórficas

843110340

iloillot: Geología de los márgenes continentales

844580404

Doménech: Iniroducción a los fósiles

843110205

Duchaufour: Alias ecológico de los suelos del mundo

843110419

Duchaufour: Manual de edafología

843110344

Duchaufour-Boniieau-Souchier: Edafología (2 tomos)

843110379

Foucault-Raoult: Diccionario de geología

844580351

Kornprobst: Manual de petrología metamórfica y su contexto geodinámico

844580426

MacKenzie: Atlas de petrografía. Minerales formadores de rocas en lámina delgada

844580428

MacKenzie-Donaldson: Atlas de rocas ígneas y sus texturas

843110416

Nicolás: Principios de tectónica

ATLAS DE ROCAS METAMÓRFICAS Y SUS TEXTURAS

B. W. D. Yardley

Reader in Metamorphic Geochemistry, University of Leeds

W. S. MacKenzie

Emeritus Professor of Petrology; University of Manchester

C. Guilford

Former Superintendent of the Department of Geology, University of Manchester

Versión

española

Marceliano Lago San José y Enrique Arranz Yagüe

Profesores de Petrología y Geoquímica, Universidad de Zaragoza

MASSON, S.A.

Barcelona - Madrid - Paris - Milano - Asunción - Bogotá - Buenos Aires - Caracas - Lima - Lisboa - México Montevideo - Rio de Janeiro - San Juan de Puerto Rico - Santiago de Chile

Prefacio

El estudio microscópico de rocas en láminas delgadas mediante el mi - croscopio petrográfico es un instrumento esencial para la enseñanza de la

geología. Este es el tercer volumen de una colección de Atlas de microfo- tografías de minerales y rocas. Como en los volúmenes anteriores, su fina- lidad principal es ser útil al estudiante y permitirle familiarizarse con las asociaciones minerales y las texturas de rocas metamórficas. Además , las fotografías de rocas infrecuentes aportan nociones muy importantes al es- tudio del metamorfismo; el objetivo de este Atlas es, pues, completar —sin reemplazar— las enseñanzas de un curso sobre metamorfismo. El Atlas consta de dos partes. L a parte 1 comprende la descripción de microfotografías de diversas rocas metamórficas, de composición diferen- te, situadas en condiciones metamórfica s variadas. L a segunda parte ex-

nada má s frustrante que una fotografía que no permite identificar aquello que pretende mostrar. Las revisiones realizadas a los Atlas previos nos han permitido apreciar la ausencia de descripciones petrográficas completas de las rocas presenta- das. Esta omisión es intencionada, ya que nos hemos planteado describir

únicamente lo que se puede apreciar en las fotografías y no lo que se po- dría observar si se dispusiera de la lámina delgada para su estudio. Ésta es una de las limitaciones de un libro de microfotografías y, en alguno de los casos, hemos intentado paliar este problema ilustrando la roca con fotogra- fías a diferentes aumentos. Los minerales de las rocas metamórficas, en número limitado, son, sin

embargo, má s numerosos que

las

los de las rocas ígneas. N o comentamos

pone las texturas características de rocas metamórficas . L a hipótesis

ge-

propiedades ópticas de los minerales frecuentes salvo que ayude a su iden-

nética que se propone como ayuda no oculta un estudio má s detallado so-

tificación en las microfotografías (el lector puede acudir a otros Atlas de

bre el origen de la roca n i impid e interpretar su textura. Por ejemplo, he- mos subdividido con este criterio las rocas pelíticas en los capítulos si- guientes:

esta misma colección o bien a alguno de los mauales que se referencian en la bibliografía). Asimismo, la nomenclatura de las rocas metamórficas es relativamente simple si la comparamos con la de las rocas ígneas.

1.

Metamorfismo de presión media (tipo barrowiense).

En todo caso deberíamos preguntarnos si la lámina delgada en estudio es

2.

Metamorfismo de temperatura alta y presión media.

realmente representativa de la textura y la mineralogía de la roca, y esta

3.

Metamorfismo de presión baja.

pregunta tiene gran interés puesto que nuestra observación está limitada a

4.

Metamorfismo de presión alta.

una sección de ta sólo unos 6 cm ! aproximadamente. En una roca homogé-

Estas subdivisiones se aproximan bastante a las series de las facies di -

nea, cristalizada con grano fino, esta escala puede ser aceptable, pero no lo

versas propuestas por Miyashiro (1973) y mantenidas por este autor (1994). Los estudios iniciales del metamorfismo consideraron sólo dos tipos de metamorfismo: el metamorfismo regional y el metamorfismo de contacto. El avance de los conocimientos ha hecho necesario considerar mayor va- riedad de procesos que provocan un cambio mineralógico o químico de las

es si la roca presenta foliación y, má s aún, si tiene grano grueso, en cuyo caso el estudio correcto requiere varias láminas cortadas según orientacio- nes diversas en dicha roca. El estudio de las rocas al microscopio petrográfico es un requisito meto- dológico imprescindible e irremplazable, si bien está facilitado por el estu-

rocas preexistentes. E n la

parte 1 hemos ilustrado ejemplos de rocas for-

dio previo de la roca macroscópica, bien directamente o con una lupa. Es-

madas por tipos diversos de metamorfismo. E n general, la presentación adoptada está basada en el manual de Yardley (1989), An Introduction to Metamorphic Petroíogy (Longman). Esta parte incluye también microfoto- grafías de otros tipos de rocas. Al igual que en los Atlas precedentes, hemos intentado describir los mi - nerales esenciales visibles en las fotografías sin emplear flechas o símbolos supeipuestos. Omitimos las explicaciones de las texturas o los minerales que no eran visibles con nitide z en nuestras microfotografías originales, ya que serían menos visibles aun en las reproducciones impresas y no hay

peramos y deseamos, pues, que los estudiantes comparen los casos reales con los ejemplos de texturas y minerales ofrecidos en nuestras microfoto- grafías. Aunque una roca es irrepetible, también es cierto que muchas rocas reales guardan similitud entre sí (grupos) y de ello resulta la comparación con las texturas y los minerales que ofrecemos en esta selección. Reconocer las mismas paragénesis visibles (productos) de un modo re- gular en diferentes rocas es un indicador de que se han alcanzado en ellas las condiciones de equilibrio. E l estudio de las texturas en rocas metamór- ficas permite comprender los procesos metamórficos.

Agradecimientos

A nuestros colegas y amigos que han estudiado para nosotros las láminas

permitido fotografiarlas. Má s particularmente: S. O.

Agrell, S. Banno, K . Brastad, P. Brimblecombe, K . Brodie, W . D . Carlson,

D. A . Carswell, C. Chopin, R. A . Cliff, G. T. R. Droop, B. W . Evans, B . R.

Frost, B . Goffé, W . L . Griffin, S. L . Harley, T. Hirojima, R. A . Howie,

L . Rosenfeld, D. C. Rubie,

W. Schreyer y J. Treagus. Estamos particularmente agradecidos al Dr. Giles Droop, del Man- chester University Geology Department, por examinar todas nuestras fo-

C. B. Long,

delgadas y nos han

I . R. MacKenzie, M . B . Mórk, J.

tografías y habernos ayudado a seleccionarlas para obtener mayor equi- librio entre los tipos diversos de rocas y, también, por ofrecernos las ro- cas. Los editores han sido pacientes durante la preparación de esta obra que se ha publicado varios años después de los Atlas precedentes de esta colec- ción. Esperamos que nuestra experiencia a lo largo de todos estos años en la elección de materiales adecuados y la selección de las mejores fotogra- fías hayan dado como resultado el fruto deseado. Finalmente, agradecemos a la Srta. Patricia Crook la mecanografía del texto.

Indice de contenido

(Los números en negrita hacen referencia a las

Introducción

fotografías)

Parte 1 DIVERSOS TIPOS D E ROCA S

ME T AMÓRFICAS

Ambientes de metamorfismo

6

Metamorfismo

de contacto

6

1

Corneana con biolila. ciorita y cordierita 6

2

Corneana peridotífica

7

Metamorfismo

regional

y dinamometamorfismo

8

3 Micaesquisto con biotita y granate 9

4 Esquisto con estaurolita y granate/esquisto con biotita 10

5 Milonita en pendolita

10

Metamorfismo

hidrotermal

y de fondo

6 Anfibolita de fondo oceánico

7 Epidotita 12

oceánico

11

11

Metamorfismo

de impacto

13

8 Roca formada por metamorfismo de impacto (impactita) 13

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo

14

de rocas

pelíticas

Metamorfismo de presión media

Facies de pumpellyíta y prehnita

14

14

9 Pizarra grafitica 14

Facies de esquistos verdes-zona

de la ciorita

10 Esquisto con ciorita, moscovita y albita 15

Facies de esquistos verdes-zona

de la biotita

11 Esquisto con moscovita, ciorita y biotita 16

12 Micaesquisto con epidoto y microclina 17

13 Esquisto con cloritoide 18

Facies de esquistos verdes-zona

del granate

14 Esquisto con biotita, ciorita y granate 18

15 Esquisto con cloritoide y granate 19

Facies de anfibolitas-zona de la estaurolita

16 Esquisto con estaurolita 20

Facies de anfibolitas-zona de la distena (o cianita)

17 Gneis con distena, estaurolita y granate 21

18 Esquisto grafitico con biotita y distena 22

Facies de anfibolitas-zona de la sillimanita

19 Esquisto con estaurolita y sillimanita 23

Metamorfismo de alta temperatura

Facies de anfibolitas-zona de feldespato potásico y sillimanita

24

20 Esquisto con biotita, feldespato potásico y sillimanita 24

21 Gneis con sillimanita, granate, plagioclasa y cordierita 25

Facies de granulitas

22 Gneis con feldespato potásico, cordierita y granate 26

23 Gneis migmatítico 27

24 Gneis con cuarzo, espinela, cordierita y granate 28

25 Granulila con zafirina 29

26 Gneis con biotita, cordierita y zafirina 29

Efecto

de las variaciones

de presión

en las paragénesis

pelíticas

Metamorfismo de baja presión

30

Facies de las corneanas con hornblenda

27 Corneana con andalucita (quiastolita) 30

28 Corneana con andalucita y cordierita (pizarra moteada)

29 Esquisto con biotita y andalucita 32

30 Esquisto con estaurolita y andalucita 33

Facies de corneanas con piroxeno

31 Corneana con feldespato potásico, cordierita y andalucita

Facies de sanidinitas

32 Corneana con espinela, corindón, plagioclasa y cordierita

33 Buchila 36

34 Buchita 36

Metamorfismo de alta presión

Facies de esquistos azules

37

35 Esquisto con cloritoide y carfolita 37

Facies de eclogitas

36 Talcoesquisto con distena (esquisto blanco) 38

37 Esquisto con fengita, talco, distena, piropo y coesita 39

Facies de granulitas

38 Granulita con distena y feldespato potásico 40

Metamorfismo

Tobas y grauwacas Facies de las zeolitas

de lobas,

grauwacas

y

silexitas

39 Metagrauwaca con laumontita 41

40 Metatoba con heulandita 42

Facies de esquistos azules

41 Metagrauwaca con glaucofana y jadeíta 43

Facies de prehnita y pumpellyíta

42 Esquisto con actinolita y pumpellyíta 44

43 Metagrauwaca con estilpnomelana 45

Silexitas y rocas ferruginosas Facies de esquistos verdes

46

44 Esquisto con estilpnomelana 46

Facies de esquistos azules

45 Metasilexita con egirina-augita y riebeckita 47

46 Metasüesita con piamontita 48

47 Roca ferruginosa metamorfizada con grunerita y minnesotaíta 48

Facies de anfibolitas

48 Cuarcita con magnetita y grunerita 49

Metamorfismo

de mármoles

y rocas

Facies de esquistos verdes

calcosilicatadas

49 Mármol con talco 51

50

Facies metamórficas de grado medio a elevado

50 Mármol con tremolita 52

51 Mármol con flogopita y diópsido 53

índice de

contenido

52

Mármol con espinela,

forsterita

y clinohumita

 

54

81 Textura acicular 88

 

53

Mármol

con escapolita

55

82 Textura entrecruzada 89

 

54

Roca calcosilicatada con grosularia, diópsido

 

83 Porfidoblastos y sombras de presión 90

 

y wollastonita

56

Deformación

plástica

y milonittzacióm

90

55

Esquisto con andesina y actinolita

57

84

Cuarzo deformado con bordes suturados 91

 

56

Esquisto con clinozoisita

58

85

Milonita granítica 92

 
 

86

Ultramilonita granítica 93

Metamorfismo de rocas ígneas

59

87

Ultramilonita 93

 

Metamorfismo

de rocas ígneas básicas

e intermedias

59

88

Micaesquisto con granate milonitizado con porfidoclastos y tex-

Metamorfismo de presión media

 

60

tura encintada 94

Facies de prehnita y pumpellyíta

 

Cronología

relativa

de las deformaciones

y del metamorfismo

94

57

Metabasalto con pumpellyíta 60

 

89

Porfidoblastos prctcctónicos 96

Facies de esquistos verdes

 

90

Porfidoblasto de probabc origen sintectónico 97

58 Esquisto verde con relictos ígneos 61

 

91

Porfidoblastos tardictectónicos 97

 

59 Esquisto con actinolita y epidola 62

 

92

Porfidoblastos postectónicos 98

Facies de anfibolitas

 

93

Porfidoblastos sintectónicos (en «bola de nieve») 98

60 Anfibolita con epidota 63

 

94

Crecimiento polifásico de porfidoblastos 99

 

61 Anfibolita 64

 

95

Cronología relativa deformación/metamorfismo compleja 100

62 Gneis con antofilita y cordierita 65

 

Texturas

reaccionales

100

Facies de granulitas

 

96

Relictos protegidos 101

 

63 Granulila feldespática 66

 

97

Relictos protegidos 102

64 Granulila con piroxeno, hornblenda y granate 67

 

98

Cristales zonados

102

Metamorfismo de alta presión

68

99

Textura en atolón

103

Facies de esquistos azules

100

Seudomorfosis 104

65 Esquisto

con crossita

68

101

Bordes reaccionales 105

 

66 Esquisto azul con lawsonita 69

 

102

Textura reaccional coronítica I 106

 

67 Esquisto con glaucofana y granate 70

 

103

Textura reaccional coronítica II 107

Facies de eclogitas

 

104

Textura reaccional coronítica III 107

68 Eclogita 71

105

Zonación metasomática por difusión 108

69 Eclogita con distena 72

 

Texturas

de polimeiamorfismo

108

70 Dolerita eclogitizada 73

Metamorfismo

de rocas

ultrabásicas

74

Facies de esquistos verdes

71 Scrpcntinita 74

Facies de anfibolitas

72 Roca carbonatada con talco y olivino 75

Facies de granulitas

73 Metaperidotita serpentinizada 76

106 Metamorfismo de contacto posterior al metamorfismo regional 109 107 Facies de esquistos azules superpuesta a la facies de las eclogitas 110 108 Facies de esquistos verdes superpuesta a la facies de esquistos azules 111 109 Retrometamorfismo 112 polimorfas

Transiciones

Metamorfismo

de rocas

platónicas

ácidas

11

110

Transición de la quiastolita a la distena en corneanas

Facies de esquistos verdes

 

grafiticas 112

74

Metatonalita 77

 

111

Transición de andalucita a sillimanita en corneanas con

Facies de anfibolitas

 

sillimanita 113

75

Gneis ocelar

78

112

Transición de la distena a la andalucita en un micaesquisto con

Facies de granulitas

 

distena 114

76

Charnockita 79

 

113

Reemplazamiento topoquímico del aragonito por la

Facies de eclogitas

 

calcita 115

77

Metagranito con jadeíta 80

78

Gneis con jadeíta 81

Parte 2

TEXTURA S

D E ROCA S

METAMÓRFICAS

Introducción

85

Términos texturales básicos

85

Dimensión

y forma

de los cristales

85

Foliaciones

86

79 Foliaciones (estratificación

80 Textura granoblástica poligonal

y esquislosidad)

88

87

Bibliografía

116

índice mineralógico

índice general

119

118

Apéndices (en pliego adjunto)

1. Símbolos de minerales

2. Resumen de facies y subfacies en metamorfismo

3. Diagramas de representación de asociaciones minerales

4. Composición química de los minerales citados en el atlas

Introducción

El objetivo de este Atlas es ilustrar, con la ayuda de microfotografías de láminas delgadas, las rocas metamórficas má s frecuentes y má s típicas, y sugerir deducciones sobre los tipos de metamorfismo y la historia del me- tamorfismo de una región. El metamorfismo es una respuesta a los cambios físicos o químicos en el entorno de una roca preexistente, lo que hace referencia, en lo esencial, a variaciones de presión, de temperatura, de esfuerzos o por infiltración de fluidos. Esto implica la recristalización de los minerales preexistentes en otros cristales nuevos y/o la aparición de nuevos minerales, y la descompo- sición de otros minerales. Los procesos metamórficos se desarrollan, esen- cialmente, en estado sólido, aunque la masa global de la roca no sea dis- gregada (es decir, sin experimentar una pérdid a completa de cohesión) ; sin embargo, los fluidos están presentes frecuentemente en una proporción pe- queña y pueden desempeñar una importante función catalítica; en el caso de gradientes metamórficos elevados se pueden producir procesos de fusión.

Entornos metamórficos

tos que, a gran velocidad, percuten la superficie del planeta. A l ser debido al efecto de un choque de alta energía puede producir, en la superficie te- rrestre, minerales densos que, normalmente, sólo se forman en las condi- ciones de presión del manto terrestre.

A excepción de este último, los tipos de metamorfismo antes enumera- dos no son completamente distintos. A l contrario, hay transiciones entre ellos según los procesos diversos que actúen en los materiales preexisten- tes. Por ejemplo, un esfuerzo intenso puede afectar localmente una región con metamorfismo regional. Las rocas de una región metamórfica han po- dido experimentar tipos diversos de metamorfismo en épocas diferentes de su historia.

Terminología de rocas metamórficas

La terminología

que empleamos

es la de Yardley (1989) y comprende

los cuatro criterios que permiten dar un nombre a las rocas

metamórficas:

1. La naturaleza o composición petrográfica de la roca

original.

En este Atlas seguimos la clasificación empleada por Yardley (1989). El metamorfismo de contacto es el resultado de un aumento de tempera- tura en las rocas encajantes situadas en el contacto inmediato con intrusio-

nes ígneas o po r debajo de colada s de lav a d e espeso r suficiente . Se carac - teriza por la cristalización desordenada de nuevos minerales metamórficos :

pues las deformaciones son demasiado débiles para producir alineaciones bien marcadas de los minerales. E l metamorfismo de contacto también se denomina termometamorfismo; las rocas producidas se denominan cornea- nas. El metamorfismo regional forma grandes regiones metamórficas carac- terísticas de numerosas cadenas montañosas y de escudos antiguos. Típica- mente, el metamorfismo regional implica un aumento de temperatura y de profundidad, que produce presiones elevadas controladas por la profundi-

cortez a o en e l mant o y , además , una deformació n que

E l metamorfis-

dad alcanzada en l a resulta registrada en

mo de subducción es una forma del metamorfismo regional que se produce a temperaturas bajas (es decir, inferiores a 250 °C) en ausencia de deforma-

2. La asociación mineral metamórfica.

3. La textura de la roca.

4. Las particularidades específicas de la roca.

Nombres que indican la composición petrográfica de la roca original

Estos nombres pueden ser bastante generales (p. ej., un metasedimento)

o má s específicos (p. ej., un mármol). A su vez, estos nombres se utilizan

con un adjetivo calificativo

estos adjetivos pueden calificar un rasgo textural (p. ej., un esquisto pe]fti-

co). Indicamos, a continuación, algunos nombres comunes y los adjetivos derivados:

o sin él (p. ej., un mármol con diópsido); o bien

Roca

original

Tipo

de roca

metamórfica

(nombre!

adjetivo)*

Pelita/pelítica

Samita/samítica o

cuarzofeldespática

(eventualmente) Semipelita Cuarcita Roca con silicatos cálcicos/caliza Mármol Metabasita/máfica Roca ferruginosa metamorfizada/ /ferruginosa

* Además, se añade con frecuencia el prefijo

meta-

delante del nombre,

en rocas ígneas o sedimentarias, para indicar el equivalente metamòrfico.

las estructuras (y/o texturas) tectónicas.

ción apreciable.

Arcilla o sedimento arcilloso

El metamorfismo dinámico es una respuesta caliza, particularmente, en las zonas de cizalla.

a esfuerzos

intensos y se lo -

Arena o sedimento

arenoso

El metamorfismo hidrotermal implica reacciones químicas provocadas

Mezcla arena-arcilla

por

la circulació n de fluidos; est á acompañado , co n frecuencia , po r u n cam -

Arena

cuarzosa

bio de composición químic a de la roca (sustitución o metasomatismo). En-

Marga

•tre los metamorfismos hidrotermales, el metamorfismo de fondo oceánico

Caliza

representa la extensión má s amplia y está localizado próximo a dorsales

Basalto

oceánicas en expansión. Por el contrario, la mayoría

del metamorfismo im -

Roca ferruginosa

plica pocos cambios químicos excepto la pérdida de componentes volátiles y se denomina, por tanto, metamorfismo isoquímico. El metamorfismo de impacto no tiene relación genética con los otros ti - pos de metamorfismo ; est á provocad o po r e l impact o de grandes meteori -

Minerales específicos del metamorfismo

Los nombres de los minerales metamórficos particularmente importantes

sición samítica con textura equidimensional; actualmente, este último tér- mino designa sólo rocas formadas en condiciones físicas particulares de metamorfismo.

se emplean, con frecuencia, en la denominación de rocas metamórficas; por

Los términos textuales están

acompañados

frecuentemente

de un adjeti-

ejemplo, micaesquisto con granate o mármol con forsterita. Por convención se emplean dos posibilidades: los nombres de los minerales metamórficos

vo calificativo que indica la roca original o la mineralogía actual (p. ej., mi- caesquisto con granates y corneana pelítica).

se pueden citar según su abundancia relativa para indicar la mineralogía modal; es decir, un micaesquisto con sillimanita y granate; o bien se pue-

Nombres especiales

 

den referenciar los nombres de los minerales típicos sin indicar las condi- ciones específicas del metamorfism o n i cualquiera que sea su abundancia

Los nombres especiales son afortunadamente escasos en petrología me-

relativa; por ejemplo, un micaesquisto con moscovita y sillimanita. La pri- mera convención ayuda al geólogo de campo que desea establecer correla-

tamòrfica y se emplean para describir los minerales presentes. N o obstante, las asociaciones minerales indicadas por estos nombres conllevan implica-

ciones estratigráficas y emplear la mineralogía modal para conocer la com-

ciones sobre las

condiciones de metamorfismo. Los términos má s frecuen-

posición de las rocas. Además, el petrógrafo que estudia las variaciones de

tes son:

grado metamórfico sólo indicará los minerales que manifiestan las condi- ciones particulares del metamorfismo. Algunas rocas monominerálicas se

Esquistos verdes: metabasita foliada, verde, habitualmente compuesta de clorita, epidota y actinolita.

denominan en función del mineral esencial; por ejemplo, cuarcita, serpen¬ tinita u hornblendita. Otros nombres, numerosos, se refieren a paragénesis particulares y se describen en el apartado con el título de «Nombres espe- ciales».

Esquistos azules: metabasita foliada de color gris-lila oscuro; su color se debe a la presencia abundante de anfíbol sódico (glaucofana o crossita). A veces es realmente azul en muestra de mano. Anfibolita: roca verde oscura, formada esencialmente por dos minerales,

Textura de la roca

Los términos texturales son muy importantes en la denominación de ro-

cas metamórfica s e indican si hay orientaciones preferentes y cuál es su es- cala en la roca. Aunque las orientaciones preferentes de los minerales sean bien visibles en las pelitas o semipelitas, éstas pueden existir en otro tipo

de rocas cuando

cas afectadas por el metamorfism o regional, las micas se orientan preferen- temente y resultan alineadas perpendicularmente a la dirección de máxima compresión, por lo que resulta una fábrica planar o foliación. Los términos empleados para las texturas planares dependen de la dimensión de los cris- tales y del aspecto general de la roca. La deformación y el metamorfismo de rocas pelíticas y arcillosas producen la secuencia siguiente de rocas con texturas características según un orden creciente de metamorfismo:

Pizarra (Slate): roca caracterizada por planos de risibilidad que están bien desarrollados en toda la roca gracias a la orientación de cristales muy finos de filosilicatos. Los cristales individuales son demasiado pequeños para distinguirlos a simple vista y la roca tiene un aspecto mate en superfi- cie fresca de corte.

Filita (Phyllite): recuerda a una pizarra, pero en este caso los cristales de filosilicatos presentan una granularidad ligeramente mayor y, a veces, son distinguibles en muestra de mano; las superficies de risibilidad tienen un aspecto sedoso y, con frecuencia, son menos planas que las de las pizarras. Esquisto (Schist): caracterizado por la alineación paralela de cristales de tamaño medio y, habitualmente, visibles a simple vista, que definen una fo-

liación (schistosity); cuando la

puede estar marcada en niveles o bandas formadas por minerales distintos

a los filosilicatos, como es el caso de la hornblenda.

de grano grueso, cuyo tamañ o de

grano puede alcanzar varios milímetros, y foliadas (es decir, presentan al- gún tipo de fábrica planar, bien sea una foliación s.s. — schistosity— o bien un bandeado de composición). Típicamente, los niveles o bandas de cuarzo y de feldespato están separados por niveles más micáceos o ferromagnesianos (los petrólogos ingleses y norteamericanos denominan esta estructura bandeado

gneísico). E l término oitogneis designa al gneis derivado de rocas

mientras que el paragneis es un gneis de origen metasedimentario. De he- cho, existe una transición entre los tipos anteriores. Milonita (Mylonite): roca de grano fino, formada en zonas de deforma- ción dúctil intensa; los cristales preexistentes se han deformado y recrista- lizado en otros cristales má s finos.

Corneana (Hornfels; traducción inglesa del alemán Horn: cuerno y Fels:

roca): el metamorfismo de contacto, en ausencia de defonnación, forma una roca muy compacta, con cristales entrelazados al azar, denominada corneana. Algunas rocas metamórficas, sobre todo las que son pobres en filosilica- tos, tienen texturas sin foliación aparente y no son propiamente corneanas. Winkler (1976) propuso el término Fels (roca) para este tipo de rocas, pero sin llegar a adoptarse de manera universal. En los manuales má s antiguos, estas rocas se denominaban granulitas, particularmente las rocas de compo-

ígneas,

rocas

la deformación sea suficientemente intensa. E n muchas ro-

deformación es mu y intensa, la foliación

Gneis (Gneiss): los gneises son

la hornblenda y la plagioclasa. Contiene, también, diversos minerales acce-

sorios. Las anfibolitas son, en su mayor parte, metabasitas (ortoanfibolitas):

algunas pueden proceder de sedimentos calcáreos metamorfizados y en este caso son paraanfibolitas. Serpentinita: roca rojiza, oscura o verde, compuesta esencialmente por minerales del grupo de la serpentina. Está formada por hidratación de peri- dotitas ígneas o metamórficas (rocas ultrabásicas ricas en olivino). Eclogila: metabasita formada por clinopiroxeno de composición de on- facita y granate, sin plagioclasa. Los minerales comunes son el cuarzo, la

distena, los anfíboles, la zoisita, el rutilo y los sulfuros (como minerales ac- cesorios). Granulila: roca caracterizada a la vez por una textura má s o menos equi- dimensional de cristales poligonales y por minerales que indican metamor- fismo de temperatura muy alta. Su mineralogía recuerda la de rocas ígneas básicas, calcoalcalinas o medianamente ácidas (con feldespatos, piroxenos

y anfíboles). El grupo de las charnokitas constituye una variedad concreta

de granulitas con hiperstena y feldespato potásico. Migmatita: roca híbrida, compuesta de una porción esquistosa o gneísi- ca, íntimamente asociada a venas de minerales cuarzofeldespálicos ígneos (leucosomas).

Términos texturales

Los términos texturales empleados en las descripciones se definen al ini-

cio de la segunda

parte.

Condiciones físicas del metamorfismo:

facies metamórficas

Uno de los objetivos más importantes de la petrología metamòrfica es determinar las presiones (P) (y, por lo tanto, las profundidades) y las tem- peraturas (T) que condicionan la formación de las rocas concretas. El estu- dio detallado de este objetivo supera la finalidad de nuestro Atlas (el lector dispone de una amplia y actualizada referencia bibliográfica al final de este manual), por lo que nos limitaremos a exponer los aspectos esenciales más necesarios para la comprensión de este manual. La cristalización de minerales metamórficos depende, a la vez, de la composición global de la roca y de las condiciones de P y de T que ha ex- perimentado. Con un aumento gradual de temperatura, los esquistos pelíti- cos forman una secuencia de paragénesis que corresponden a temperaturas progresivamente má s elevadas. As í pues, las áreas metamórficas pueden ser subdivididas en zonas caracterizadas por un mineral particular o por una pa- ragénesis bien definida. Las rocas sometidas a temperaturas y presiones más elevadas tienen un grado metamórfico má s intenso que las sometidas

a temperaturas y presiones menos marcadas. Los límites de zonas meta-

mórficas representan un grado constante y por tanto se denominan isogra- das.

Rocas de orígenes diversos responden de manera diferente ante condi- ciones iguales de metamorfismo, según sea su composició n global y unas rocas presentan menos cambios mineralógicos que otras. Por este motivo, no es posible, de forma habitual, reconstruir zonas definidas según las pa- ragénesis de una roca tipo en otras regiones donde este tipo de roca está ausente. Para solventar este problema, Eskola (1915) elaboró un esquema wt facies metamórficas má s amplio, que corresponde a regiones o subáreas donde el diagrama P-T puede ser definido por las paragénesis de cualquier tipo de roca. Las paragénesis de las metabasitas constituyen la base funda- mental de la clasificación de las facies. El esquema —resumido— de las facies metamórficas empleado se indi- ca en la figura A .

Empleo de este Atlas

al-

gunas paragénesis metamórficas importantes según la composición de las

L a

segunda parte ilustra, sobre todo, las texturas. La primera parte está dividida en capítulos, según el tipo de roca origi- nal (tomado parcialmente de Yardley , 1989). Las microfotografía s ilustran, de forma secuencial, las zonas metamórficas sucesivas que se encuentran en

rocas originales y atendiendo a las condiciones P-T

Hemos dividido el Atlas en dos partes: en la primera parte ilustramos

del metamorfismo.

Perphite & Microperphite

un metamorfismo de presión media, seguidas de ejemplos de metamorfis- mo de temperatura inusualmente alta y de presión intermedia, y finalmente las secuencias metamórficas de presión media y alta. La segunda paite ilustra la terminología textural, es decir, las texturas de deformación, las texturas reaccionales y las cronologías relativas a las de- formaciones y el crecimiento de los porfidoblastos. Está claro que ambas partes se apoyan y complementan mutuamente, por lo que los ejemplos de una de las partes facilitan la comprensión de otro tema en la otra parte.

Suponemos que el lector dispone ya de los principios básicos de mine- ralogía óptica y sabe identificar los minerales má s característicos; para re- solver algunas posibles lagunas u olvidos le recomendamos la consulta, complementaria, del Atlas de Petrografía (Masson, 1996). En cualquier caso, indicamos las características que permiten identificar los minerales más infrecuentes. Indicamos como LPNA la observación microscópica con

luz polarizada no analizada y como LP A la realizada con luz polarizada

con

analizador. Para precisar la situación de algunas texturas empleamos las coordenadas geográficas: Norte (N) para referirnos a la parte superior de la

en la vertical y los E- 0 en

fotografía, etc. Es decir, los rasgos N-S se sitúan

ia horizontal de cada fotografía. Los números en negrita indican la roca mi-

crofotografiada. Cuando se han incluido referencias a números de página, este hecho se ha especificado. En algunas rocas añadimos una referencia bi- bliográfica al final de su descripción*.

16 Eclogitas - 50 14 T3 O 12 - 40 —h c D cL g
16
Eclogitas
-
50
14
T3
O
12
-
40
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100
200
300
400
500
600
700
800
900
1000

Temperatura (°C)

Fig. A. Esquema de la distribución general de las facies metamórficas en el espacio P-T, con indicación de ¡os tres tipos de gradientes más frecuentes en series de metamorfismo regional. Pmp-Prh: facies de prehnita-pumpellyíta. Corn. Ab-Ep: facies de corneanas con albita-epidota. Basado en Yardley (1989).

*N. de los T. La traducción de una obra —en esce caso, el original inglés data de 1990— conlleva también ofrecer a! lector algunas prestaciones que faciliten su trabajo. La biblio- grafía se ha actualizado y ordenado temáticamente; el Anexo I (símbolos de los minerales) se toma de Kretz (1983) puesto que, en la práctica, esta simbologia es la más empleada en los manuales de petrología metamòrfica; el Anexo II (resumen de facies y subfacies en metamorfismo) recoge las propuestas de Yardley (1989) cuya consulta permite obtener una comprensión más eficaz del ejemplo considerado y descrito en este Atlas; en el Anexo III (diagramas de representación de asociaciones minerales), inspirado en Yardley (1989) se pretende prestar un instrumento de consulta rápida y segura al lector ante su necesidad de proyectar los componentes minerales de una roca en los sistemas más aceptados de representación mineral. Por úl- timo, indicamos en un índice mineralógico (Anexo IV) la composición química de cada uno de los minerales citados en este Atlas, pues esta consulta rápida contribuye al aprovechamien- to del tiempo del estudioso. Se ka procurado, también, precisar lo mejor posible la localización geográfica de las rocas tipo seleccionadas en este Atlas, pues el lector podrá disponer de una comprensión más exacta que ayuda a! situar los conocimientos previos (y/o complementarios), sobre la localización geográfica de estas rocas tipo en otros trabajos de metamorfismo, teniendo en cuenta la diversa procedencia geográfica de! lector.

Parte 1

DIVERSOS TIPOS DE ROCAS METAMÓRFICAS

Metamorfismo de contacto

E] metamorfismo de contacto (o termometamorfismo) afecta las rocas encajantes en tor- no a una intrusión de rocas ígneas al aportar su emplazamiento un aumento de la tempera- tura. Las rocas metamórficas formadas en su contacto configuran una aureola de meta- morfismo en torno a la intrusión, o al grupo de intrusiones, que representa la fuente calo- rífica; por lo general se desarrollan zonas metamórficas concéntricas.

rocas cuyos mi -

Típicamente, el metamorfismo de contacto produce corneanas (hornfels),

Ambientes de metamorfismo

nerales metamórficos cristalizan acoplándose entre sí, sin orientación preferente por la au- sencia de una presión orientada. Sin embargo, el emplazamiento de algunas intrusiones ígneas provoca deformaciones en las rocas encajantes, lo que está constatado por rasgos texturales direccionales; éste es el caso de algunos esquistos metamórficos de contacto cuya textura es muy análoga a las generadas por metamorfismo regional. El metamorfismo de contacto (pro- ceso) puede afectar litologías muy diferentes (diversidad de productos) sin olvidar que gran parte de las aureolas están formadas en antiguas rocas metasedimentarias de metamorfismo

regional. Sin embargo, el metamorfismo de contacto en sedimentos es frecuente en zonas hi- povolcánicas que determinan sus particulares aureolas de metamorfismo de contacto. En este capítulo ilustramos dos ejemplos clásicos de corneanas. L a corneana (a) con bio¬ tita, clorita y cordierita es típica de las pizarras moteadas, formadas por termometamorfis- mo en torno a plutones graníticos, mientras que la corneana peridotítica (b) es una roca me- nos frecuente, que muestra con claridad cómo los minerales metamórficos neoformados pueden crecer y acoplarse entre sí.

1

Corneana con biotita, clorita y cordierita

Metamorfismo de contacto

Esta roca muestra cristales alargados de biotita parda y cris- tales má s pequeños, verdes, con birrefringencia débil, de clori- ta, dispuestos al azar, lo que es típico de una corneana. E l prin- cipal mineral incoloro en esta roca es una cordierita poiquilo- blástica, fácilmente reconocible en la foto con LP A por su ma- cla. La matriz, entre los porfidoblastos, está formada por un entrelazamiento de cristales pequeños de moscovita, minerales opacos y cuarzo.

Localidad: aureola de Skiddaw, situado al sur de Carlisle y

Gran Bretaña; au-

al norte de Lancaster, este de Inglaterra, mento: X 52, LPNA y LPA.

Cornearía peridotítica

Metamorfismo de contacto

La textura característica de las corneanas, co n minerales en- trelazados y dispuestos sin orden preferente, es bien visible en esta roca cuya composición es infrecuente. Está compuesta, sobre todo, de olivino y ortopiroxeno; este

último forma

gencia débil, dispuestos al azar en una matriz de olivino; hay también talco, con una birrefringencia mu y elevada, el cual reemplaza algunos cristales de ortopiroxeno. Esta roca está situada en un a aureola que rodea u n batolito

de setpentinitas. E l calor pro-

grande que atraviesa una unidad

cristales prismáticos, co n exfoliación y birrefrin-

cedente de la intrusión ha desestabilizado la serpenlinita y ha reconstruido, parcialmente, la mineralogía ígnea original de la roca ultrabásica aunque con una textura diferente.

Localidad:

monte

Stuart,

Cascades

septentrionales,

hington, Estados

Unidos:

aumento:

x 14, LPNA

y LPA.

Was-

mmmmMM

Ambientes de metamorfismo

Metamorfismo regional

El metamorfismo regional presenta, de forma habitual, un desarrollo de área mayor que el metamorfismo de contacto, pues no depende de una fuente térmica ígnea específica; o al menos, esta fuente térmica no es aparente. Es característico en el metamorfismo regional que el crecimiento de los cristales nuevos metamórficos esté acompañado por la deforma- ción y la generación de nuevas texturas tectónicas y meiamórficas bajo el efecto de las pre- siones. Los estudios estructurales (macro y micro) muestran que. aunque el crecimiento de mi - nerales metamórficos (blastesis) acompañe de forma general a las deformaciones durante el metamorfismo regional, considerado éste en detalle, se pueden haber producido episo- dios diversos de deformación y el crecimiento de los minerales metamórficos no necesa- riamente se corresponde con los episodios de deformación según será expuesto má s ade-

lante (v. fig. B , págs. 94 y

La mayoría de las rocas meiamórficas han experimentado, de manera destacada, un me- tamorfismo regional bajo condiciones muy variables de presión y temperatura. Si la tem-

peratura es elevada y la presión es débil, el metamorfismo regional está relacionado, de for- ma habitual, con el emplazamiento de magmas; no hay diferencias fundamentales entre el metamorfismo regional provocado por aumentos de temperatura procedentes de intrusiones múltiples (o), de modo que no hay un foco único y el metamorfismo de contacto a presio- nes y temperaturas similares localizadas en una aureola que rodea una intrusión aislada (b). El metamorfismo regional puede superponerse también a un metamorfismo hidrotermal más antiguo, particularmente en las rocas metavolcánicas. Las rocas de metamorfismo regional presentan frecuentemente zonas de intensa defor- mación, de modo especial en las zonas de cizalla y fractura; en estas situaciones, la es- tructura (y textura) de la roca está dominada por los efectos de la deformación. En estos

transicional a las condiciones del dina¬

casos, el metamorfism o regional se convierte en mometamorfismo.

95).

Dinamometamorfismo

El dinamometamorfismo o metamorfismo dinámico está caracterizado por la deforma- ción y la recristalización por el efecto de los esfuerzos y, de manera habitual, está acom- pañado por una disminución en el tamaño de los cristales. El término milonita (del gr. myldn: molino) se emplea para designar rocas que han sufrido dinamometamorfismo;

las milonitas se localizan, por lo general, en zonas de fallas, cabalgamientos y áreas de ci -

zalla. N o obstante, algunas zonas de cizalla pueden alcanzar dimensiones de varios kiló- metros de anchura y varias decenas (o centenares) de kilómetros de longitud. El dinamometamorfismo afecta de manera progresiva las rocas ígneas o metamórficas preexistentes y , en condiciones muy intensas, puede llegar a destruir cualquier traza de es- tructura original. A l tratarse de deformaciones dúctiles, las temperaturas superan proba- blemente los 300 "C, por lo cual es improbable que puedan afectar los sedimentos no me- tamorfizados realmente.

Es conveniente tener en cuenta que diferentes minerales responden de manera distinta a las deformaciones (los manuales especializados establecen una escala de respuestas dife- rentes para composiciones distintas de minerales sometidos a iguales esfuerzos). En las ro- cas de la corteza terrestre que contienen cuarzo, éste se deforma con facilidad generando granos cataclastizados (del gr. katáclasis: acción de quebrantar, término distinto al de mo- ler —milonita— que significa un esfuerzo aplicado mayor) con extinción ondulante que se descomponen en seguida en una matriz fina de granos no deformados gracias a los proce- sos de recristalización sintectónica. Otros minerales, como el feldespato y el granate, son

relativamente resistentes y subsisten, con frecuencia, en la forma de cristales grandes resi- duales, a veces muy debilitados, a causa de la descomposición o de la recristalización de sus aristas y de cualquiera de sus otras anisotropías (de forma y tamaño). Estos granos se denominan porfidoclastos. Las micas y otros filosilicatos recristalizan con facilidad en las milonitas y pueden estar formadas por reacciones de hidratación provocadas por la infil- tración de agua en la zona de deformación. Diversas milonitas silíceas se ilustran en este Atlas (84-88); el ejemplo que a continua- ción se expone es inhabitual, pues se trata de una milonita de composición ultrabásica pro- ducida por deformación de una peridotita en las condiciones propias del manto superior. A temperatura alta, en rocas ricas en olivino, el olivino se deforma con má s facilidad, mien- tras que los piroxenos, el granate o las espinelas forman porfidoclastos.

[3

Micaesquisto con biotita y granate

Metamorfismo regional y dinamometamorfismo

Esta roca intensamente deformada está compuesta de cuar- zo y moscovita con algunos porñdoblastos de granate y bioti- ta. La foliación es mu y acentuada gracias a l a disposició n pa- ralela (o casi) de las moscovitas; ademá s se distinguen secto- res paralelo s a l a foliación , uno s so n má s ricos en cuarz o y otros en micas. L a mayor parte del mineral opaco es grafito. Obsérvese que la foliación tiende a adaptarse (moldeamiento) en tomo a los porfidoblastos, lo que indica una deformación posterior a su crecimiento (blastesis); es interesante apreciar esto en los cristales del centro de la fotografía. Los porfido- blastos de biotita están adelgazados según la dirección de la ci - zalla, adoptando una morfología característica denominada mica fish. Los granos de cuarzo, con mayores dimensiones, presentan bordes suturados y algunos presentan extinción on- dulante, atestiguando una fragmentación seguida de una recris- talización sintectónica. Esta muestra está extraída de un afloramiento próxim o a la falla principal alpina de Nuev a Zelanda.

Localidad: glaciar Franz Joseph, Parque Nacional de Wes- üand, al este de la isla Sur de Nueva Zelanda (región de Alpes de! Sur, muy próxima al mar de Tasmama).

Ambientes de metamorfismo

Ambientes de metamorfismo

Esquisto con estaurolita y granate/esquisto con biotita

Metamorfismo regional con deformación débil

¡¿¿TÍ

W

Esta fotografía, tomada con pocos aumentos, muestra el contacto entre dos capas originales; una es de tipo arcilloso (pelita) y la otra es arenosa (samita). El nivel pelítico —a la iz- quierda— está ahora compuesto de porfidoblastos idiomorfos de estauroliia (relieve fuerte, amarillo pálido) y granate (relie-

ve alto, gris) en

menita. La composición de la capa de pelita indica un meta- morfismo de facies anfibolítica, pero el nivel de samita no con- serva traza alguna de su textura sedimentaria original. Las ban- das rica s en biotit a imita n el bandead o origina l y señala n una antigua laminación cruzada. La granulóme tría, bastante grose- ra, de la samita se ha modificado relativamente poco, mientras que el nivel arcilloso tiene una granulometría mayor que la ori- ginal.

biotita, moscovita, cuarzo e il -

una

matriz de

Localidad:

cañón

Unidos:

aumento:

X5,

Coos,

distrito

LPNA.

Rangely,

Maine,

Estados

Milonita en peridotita

Dinamometamorfismo

Esta roca es una protomilonita con una composición infre- cuente. Los porfidoclastos son de olivino y de piroxeno (clino y orto); estos cristales han sido, probablemente, muy deforma- dos durante una fase tectónica de modo que la extinción varía según su longitud. Algunos porfidoclastos tienen colas alarga- das y difusas, que se fragmentan y recristalizan para formar una matriz con grano má s fino, constituida por iguales minera- les a los porfidoclastos. Un cristal de ortopiroxeno alargado, con birrefringencia débil, próximo al centro de la fotografía, contiene laminillas finas, pálidas, con orientación E-0 en la foto y composición de clinoenstatita. Este mineral es muy raro pues sólo se forma por dinamometamorfismo, a partir de la enstatita, por transición polimórfica. Se aprecian algunos cris- tales pequeños, isótropos, de espinela parda oscura y que tam- bién están deformados.

Localidad:

Premosello,

 

valle

de Ossola,

zona de Ivrea,

nor-

te de Italia;

aumento:

x

7,

LPA.

Ambientes de metamorfismo

Metamorfismo hidrotermal y de fondo oceánico

El metamorfismo hidrotermal puede producirse en ambientes muy variables y, en lo esen- cial, está caracterizado por el comportamiento de un fluido acuoso caliente que circula a tra- vés de la roca que se metamorfiza y provoca el cambio de su composición química (metaso-

cambios puede ser muy variable; desde débil (sobre todo,

hidratación ) hasta intensa e, incluso , conduci r a la formació n de una roca metasomátic a mo¬ nomineral en la cual se han modificado las proporciones originales de los elementos químicos. Aunque el metamorfismo hidrotermal eslé localizado, de manera frecuente, en tomo a las intrusiones ígneas y en las zonas de fallas y de cizalla, su importancia volumétrica es mucho mayor en la interacción del agua del mar calentada en la corteza oceánica recién

formada en las dorsales mesooceánicas. Este último tipo de metamorfismo hidrotermal oceánico también se observa en las ofiolitas por cuanto son fragmentos de corteza oceáni- ca emplazados posteriormente en regiones continentales. Los estudios recientes muestran que existe gran similaridad entre este tipo de metamorfismo en ofiolitas y el observado en las dorsales mesooceánicas actuales. Las rocas afectadas inicialmente por el metamorfismo oceánico podrán experimentar posteriormente un metamorfismo regional. El segundo ejemplo ilustrado en este caso ha experimentado, probablemente, un metamorfismo com- plejo de este tipo (7). (Los trabajos má s completos sobre el metamorfismo hidrotermal oceánico en ambiente mesooceánico son relativamente recientes, si bien el que afecta las ofiolitas tiene una tradición mayor, el lector podrá consultar ambos tipos de resultados en los manuales que se indican en la bibliografía).

matismo). L a importancia de estos

Anfibolita de fondo oceánico

Metamorfismo de fondo oceánico

en fondos oceánicos.

La roca, de grano fino, presenta minerales dispuestos al azar,

aunque su textura recuerda, en parte, la textura microlítica ofí- tica de un basalto. Los minerales principales son la actinolita verde pálida y las plagioclasas, con numerosos óxidos metáli-

observan , también , alguno s cristale s de calcita .

cos opacos. Se

Esta roca procede de una perforación

Localidad:

región

de

la fosa

Peake

en el océano

Atlántico;

aumento: x38,

LPNA

y

LPA.

Ambientes de metamorfismo

Epidotita

Metamorfismo

hidrotermal

Esta roca está formada por un metamorfismo hidrotermal, acompañado de un impórtame metasomatismo. Consta, sobre todo, de epidota si bien en la fotografía con LPN A se obser-

van algunas cloritas verdes y otros cristales límpidos de cuar-

ampliación de la fotografía

anterior con LPNA y, entre otros detalles, permite ver mejor algunos (pocos) cristales de cuarzo. La textura que se observa recuerda la textura ofítica en un basalto. N o obstante, los pris- mas con color amarillo claro, corresponden a las plagioclasas originales; las zonas padas intermedias (originalmente de com- posición piroxeno o vidrio) son, en la actualidad, epidota (po- siblemente, pistacita). U n estudio atento de las áreas con color uniforme de birrefringencia (LPA ) muestra que los cristales aislados de epidota, presentes en este caso, tienen un tamaño mayor que el de los cristales originales y es patente su textura granoblástica. As í pues, los grupos de prismas adyacentes son, en la actualidad, «fantasmas» en un cristal único de epidota. (Esta roca es frecuente hallarla tapizando las zonas má s exter- nas inmediatamente próximas a diaclasas y/o fracturas con mo- vimiento en basaltos o en dolerilas.)

zo. L a fotografía con LP A es una

Localidad:

bahía

Claggan,

Isla

Achill,

situada

al norte

de

Connemara

entre

la bahía

Clew

(al sur)

y

la bahía

Biacksod

(al

norte),

al este

de

irlanda;

aumento;

x22,

LPNA

y

x45,

LPA.

Metamorfismo de impacto

Ambientes de metamorfismo

El metamorfismo de impacto no tiene una relación genética con otras categorías del me-

Roca formada por metamorfism o de impacto (impactita)

Esta roca muestra varias características de las rocas forma-

das por metamorfism o de impact o intenso , en zona s próxima s

al centro de un impacto meteorítico. L a

mentos angulosos de cuarzo, feldespatos y biotita, dispuestos

en una matriz fina que, en su mayo r parte,

por la

variar debido a la gran heterogeneidad de su composición quí- mica. El material cristalino comprende fragmentos angulosos del zócalo granític o de gran o grueso origina l y es, po r l o tan - to, distinto de los fenocrisiales volcánicos. La biotita, en el án - gulo inferior derecho ha sido claramente deformada por el im - pacto.

roca consta de frag-

es vidrio fonnado

fusión resultante de l impacto . E l colo r de l vidri o pued e

Localidad;

LPA.

cráter

Ries,

Alemania;

aumento:

x43,

LPNA

y

tamorfismo; alcanza a las rocas de la superficie terrestre afectadas por el impacto de gran- des meteoritos con gran velocidad. Estos procesos son muy ocasionales en la Tierra y los materiales afectados por el impacto de meteoritos antiguos han experimentado modifica-

ciones posteriores por

tónicamente inactivos como la Luna, los impactos de meteoritos pueden constituir un pro- ceso geológico esencial que remodele su superficie planetaria. La onda de choque que parte del punto de impacto somete a las rocas impactadas a pre- siones comparables a las ejercidas en las profundidades del manto, pero con períodos tem- porales muy cortos. La descompresión posterior provoca aumentos de temperatura sufi- cientes para fundir o incluso vaporizar la roca, Los efectos del choque se disipan con la distancia al centro del impacto; se puede pro- ducir una fracturación de rocas junto a la deformación interna de sus cristales o, incluso, lle- gar a formar minerales polimorfos de alta presión (es el caso de las formas densas de síli- ce, como la coesita y la stishovita) o la fusión.

la erosión u otros procesos geológicos. N o obstante, en planetas tec-

Metamorfismo de rocas pelíticas

Metamorfismo de presión media

Metamorfismo de rocas sedimentarias

El término metamorfismo barrowiense procede de los trabajos realizados por G. M . Ba¬ rrow (1893) en las áreas metamórficas de los Highlands meridionales de Escocia y desde entonces ha sido incorporado a la literatura de petrología metamórfica para describir el me- tamorfismo de grado medio caracterizado por unas presiones moderadas, es decir, en un margen de condiciones P-T que corresponde, aproximadamente, al gradiente geotérmico

normal de la corteza continental. El metamorfismo barrowiense engloba al conjunto de temperaturas de las facies de ios esquistos verdes y las anfibolitas (fig. A) , con presiones suficientemente elevadas, de manera que la distena (y no la andalucita) sea el primer mi -

neral polimorfo

Al 2 SiO s que se forma por aumento de la temperatura. En resumen: el me-

tamorfismo barrowiense (también denominado dalradiense) es de presión intermedia y se caracteriza por la transición distena-sillimanita. Un metamorfismo análogo al barrowiense se ha señalado en diversas partes del mundo; en las páginas siguientes, las zonas de peli- tas se ilustran según un orden creciente de grado metamórfico, incluyendo ejemplos de ro- cas de metamorfismo de presión media con mayor o menor grado metamórfico respecto a

la región descrita por Barrow.

Pizarra grafitica

Facies con pumpellyíta y prehnita

Esta roca de grano muy fino representa el grado má s débil de metamorfismo (si exceptuamos el ambiente en facies de zeo- litas). Para un estado avanzado de la diagénesis, los minerales arcillosos son, sobre todo, la clorita y la illita, y con un gra- diente metamórfico más intenso, la illita forma cristales mayo- res y recristaliza en mica de composición fengita (má s rica en Si y más pobre en A l que la moscovita, con cierto contenido en Mg y Fe). Esta roca consta de granos detríticos de cuarzo y algo de feldespato alcalino, con una matriz fina de mica fengíüca, gra- fito y clorita. La roca ha sido intensamente deformada, por lo que adquiere una pizarrosidad generalizada; al mismo tiempo, la estratificación original, muy fina, se observa, trastocada, de modo discontinuo, debido al plegamiento de la roca. Los nive- les pelíticos fragmentados, ricos en cuarzo detrítico, aparecen en forma de zonas blancas en la matriz pelítica más oscura. La pizarrosidad recorta los contactos entre los diversos tipos de niveles y ella misma es atravesada por dos filoncillos má s tar- díos, finos, con orientación suboblicua en la fotografía.

Localidad:

mento:

x

12,

pista

Routeburn,

LPNA.

Isla

Sur en Nueva

Zelanda;

au-

10

Esquisto con clorita, moscovita y albita

Facies de esquistos verdes-zona de la clorita

(V. otro ejemplo e n l a fotografí a 83 )

Esta roca procede de la zona de la clorita de la serie dalra- diense en las islas británicas. Los entrecrecimientos clorita-

moscovita son bien visibles en las fotografías central e inferior

l a moscovit a

procede de su contenido elevado en fengita. Los minerales in - coloros son el cuarzo y la albita; este último forma porfido- blastos bien definidos que, en este ejemplo, presentan un ma- clado no muy visible en la fotografía. Los minerales accesorios se ven en las fotografías con grandes aumentos; se trata del apatito —en cristales incoloros, casi isótropos y con relieve fuerte— incluidos en la moscovita y la albita, óxidos opacos y un zircón pequeño (incluido en la albita, en el borde superior). Algunos defectos de la lámina son responsables de las zonas circulares que, con relieve fuerte, se ven en el ángulo superior derecho de las fotos con mayor aumento. Se distingue una crenulación marcada; la disposición origi- nal de los filosilicatos ha sid o plegada, l o que ha producid o una nueva esquistosida d espaciada . La s fotografía s centra l e inferior (con mayor aumento) muestran que los porfidoblastos de albita se han desarrollado postectónicamente, ya que en su crecimiento engloban tanto la pizarrosidad original como la es- quistosidad de crenulación posterior.

(de mayor aumento) ;

e l colo r verd e

pálid o

d e

Cloghmore,

sudeste

de

la

isla

Achill,

Irlanda;

aumento: xl4, LPNA (fotografía central e inferior), LPNA y LPA.

superior);

 

x

30

(fotografías

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

11

Esquisto con moscovita, clorita y biotita

Facies de esquistos verdes-zona de la biotita (V. otro ejemplo en la fotografía 92)

Los colores brillantes de birrefringencia de esta roca se de- ben, esencialmente, a la alta proporción de moscovita. Se pue- den identificar, con facilidad, la biotita y la clorita en la foto- grafía en LPNA. Otros minerales presentes son, sobre todo, el cuarzo y la albita (en parte sericitizada), con un aspecto ama- rillo pálido irregular en LPNA y, por último, hay algunos mi- nerales opacos. El microplegamiento de la esquistosidad original, según la cual los minerales laminares estaban alineados, ha producido una esquistosidad de crenulación (v. sección de texturas). Este hecho ha sido acompañado por cierta segregación de cuarzo hacia los niveles horizontales que corresponden a las charnelas de la crenulación, separados por otros niveles constituidos casi únicamente por filosilicatos.

Localidad:

noroeste

de Mayo,

al noroeste

de Irlanda;

au-

mento:

x 27, LPNA

y

LPA.

Micaesquisto con epidota y microclina

Facies de esquistos verdes-zona de la biotita

Esta roca semipelítica está formada por biotita verde, mos- covita, epidota, microclina y cuarzo. Una reacción entre la clo- rita y la microclina produce la biotita con un grado metamòr- fico ligeramente inferior al de las rocas pelíticas carentes de

feldespato potásico; esta reacción explica la ausencia de clori- taen esta roca*. El minera] con índice de refracción fuerte y colores brillan-

esta

tes de birrefringenci a epidota se ve próxim o

es

epidota ;

u n crista l pequeñ o

de

al borde superior, casi en su centro.

Localidad:

noroeste

de Mayo,

al noroeste

de Irlanda;

au-

mento: x20,

LPNA

y

LPA

si-

guiente: feldespato potásico + clorita —* biotita + moscovita + cuarzo +

agua; Yardtey,

*N. del

T.

Una reacción

1989.

de

este

tipo

es próxima

a la situación

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

13

Esquisto con cloritoide

Facies de esquistos verdes-zona de la biotita

Este esquisto de grano fino consta de porfídoblastos de clori- toide sin orientación definida; en esta muestra, estos cloritoides ricos en manganeso pertenecen a la variedad ottrelita*. La matriz, de gran o fino, est á formada por clorita, moscovita , cuarzo y he- matites. La estratificación sedimentaria original, muy fina y bien conservada, está atravesada por una pizarrosidad oblicua aunque los cloritoides han adquirido una dimensión comparable al espa- cio de las bandas originales. Algunos cristales de cloritoide pre- sentan tal cantidad de inclusiones, que se presentan casi opacos. La estructura en reloj de arena no es infrecuente en los cloritoi- des (ver ésto en un cristal próxim o al centro de la fotografía).

Localidad:

aumento:

x20,

sur

de

LPA.

la

estación

Vielsalm,

Ardenos,

*N. del

T.

Cloritoide:

(Fe-\MK.Mn),(Al,Fe

!

-)(OH)AI ! 0 ¡ {Si0 4 ! 2

pecifico

de la ottrelita

es la substitución:

Fe''

=> Mn.

14

Bélgica;

y

lo es-

Esquisto con biotita, clorita y granate

Facies de esquistos verdes-zona del granate (V. otros ejemplos en las fotografías 82, 89, 91 y 99)

En esta roca es bien visible la asociación mineral diagnóstica de la zona pelítica con granate, formada por granate + biotita + clorita + moscovita + cuarzo. La roca tiene una textura porfido- blástica marcada, con cristales muy grandes (< 1 cm), idiomorfos o subidiomorfos de granate, en una matriz fina. La biotita tam- bién puede formar porfídoblastos, pero con dimensiones inferio- res a los granates. La clorita, la moscovita y el cuarzo se presen- tan en la matriz y definen una textura compleja formada, como mínimo, en dos etapas de deformación que, aparentemente, son previas a las temperaturas más altas qtie permiten el crecimiento del granate y la biotita.

Localidad:

aumento: x¡8,

Brídgewater

LPNA

y

Corners,

LPA.

Vermont,

Estados

Unidos;

15

Esquisto con cloritoide y granate

Facies de esquistos verdes-zona del granate

La asociación mineral visible en este ejemplo es típica de las pelitas altamente alumínicas que han alcanzado la zona con gra- nate del metamorfismo de tipo barrowiense. L a biotita está ausente de la mayoría de estos esquistos con cloritoide. El cloritoide se reconoce por su valor verde en LPNA y su re-

lieve fuerte. Diferentes cristales muestran tres colores diferentes;

el color amarillo pajizo muy pálido se algunos cristales es pare-

cido al del granate. Esto se puede ver en las dos fotografías en

LPNA (superior y central) tomadas con una diferencia de giro de 90° del polarizador . E l índic e de refracció n má s bajo de l a clori -

ta permite distinguirla del cloritoide. Sólo se observa un cristal de

granate situado justo debajo del centro de la fotografía y próximo

a su borde inferior. Los otros minerales presentes son la mosco- vita, el cuarzo y la albita.

Localidad:

Ebeneck,

x22,

Austria: aumento:

6 km al noroeste

LPNA

de Mailnitz,

Kärnten,

y LPA (fotografía

inferior).

Metamorfismo de rocas sedimentarias

mssm

Metamorfismo de rocas sedimentarias

16

Esquisto con estaurolita

Facies de anfibolitas-zona de la estaurolita (V. otros ejemplos en las fotografías 90, 94, 95 y 97)

Esta roca consta de poiquiioblastos de estaurolita con relieve fuerte, un pleocroísmo amarillo más acentuado de lo habitual. Los porfidoblastos de dimensiones mayores son plagioclasas (esto puede confirmarse en la fotografía en LP A para los cris- tales maclados próximos al centro, en el borde inferior); otros minerales presentes son la moscovita, el cuarzo, una biotita verde —dispersa en la roca— y un mineral opaco. La lámina tiene un espesor algo superior al estándar, por lo que los cris- tales de cuarzo toman un color de birrefringencia amarillento. La esquistosidad de esta roca está bien indicada por la mos- covita y la disposición de los minerales opacos; en el ángulo inferior derecho, esta esquistosidad se continúa, sin interrup- ción, por las inclusiones alineadas en las plagioclasas. Interesa señalar que las inclusiones del cuarzo en la estaurolita son muy finas, mientras que la matriz de cuarzo es de cierto tamaño y ello indica que el cuarzo ha experimentado una recristalización intensa después de la cristalización de la estaurolita.

Localidad:

y

LPNA

LPA.

Connecticut,

Estados

Unidos;

aumento:

x

7,

17

Gneis con distena, estaurolita y granate

Facies de anfibolitas-zona de la distena (o cían ita)

En la fotografía superior se observan, sobre todo, porfido- blastos formados por el entrecrecimiento epitáxico* de estau- rolita y distena; la parte inferior de la fotografía consta de grandes porfidoblastos de granate en una matriz de moscovita.

La roca está algo alterada y presenta venas de clorita asociadas

a los cristales de

Las fotografías central e inferior son una ampliación de ía fotografía anterior. Se observa un detalle del porfidoblasto compuesto, constituido por el entrecrecimiento epitaxial de

distena y estaurolita. E l cristal está cortado, en su parte derecha, por una vena de clorit a formada , posiblemente , po r alteració n retrógrada según la longitud de una fisura. Aunque una gran parte de la matriz esté formada por moscovita entrecruzada, también hay algunas cloritas formadas por retrometamorfismo;

el porfidoblasto está rodeado, en su borde superior, por algu-

nas plagioclasas

La presencia de entrecrecimientos paralelos de estaurolita y distena se encuentra citada en la mayorí a de los textos de mi - neralogía y resulta de la similitud parcial de sus estructuras; no obstante, éste no es un fenómeno frecuente.

granate.

(entr e l a estaurolit a y l a moscovita) .

Localidad:

colina

Zion,

Montañas

y

Ox, Co Sligo,

aumento:

la bahía de Sligo, al noroeste de Irlanda;

(fotografía

superior);

x 20, LPNA

LPA.

limita

7,

con

LPNA

x

*N. de! T.

Epitaxia:

orientación

cristalográfica

común en sus redes

en cristales

de

cristalinas.

distinta composición

química,

pero con analogía

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

18

Esquisto grafitico con biotita y distena

Facies de anfibolitas-zona de la distena (o cianita)

En esta roca se observan dos porfidoblastos de distena, uno de ellos (centro de la fotografía) con una macla simple. Ambos porfidoblastos están rodeados por un agregado tornasolado de moscovita de grano fino formada por un metamorfismo retró- grado. La matriz de la roca está constituida, sobre todo, por biotita, moscovita, grafito y hay escasos cristales de turmalina (apenas se ven en la fotografía). La foliación principal, dispuesta en diagonal y señalada por ia disposición de las micas, ha podido producirse por la crenu- lación de una textura previa. El grafito incluido en el cuarzo de la parte izquierda de la fotografía muestra numerosos micro- pliegues para los cuales la foliación principal es de plano axial.

Localidad: Chiwaukum, Colina Stevens, Cascades septen- trionales; Washington, Estados Unidos; aumento: x 9, LPNA y UPA.

19

Esquisto con estaurolita y sillimanita

Facies de anfibolitas-zona de la sillimanita

(V. otros ejemplos e n la s fotografía s 9 6 y 100 )

Las fotografías superior y central, con pocos aumentos, muestran los minerales esenciales de esta roca: estaurolita, bio¬ tita, plagioclasa y cuarzo. Se pueden ver varios cristales zona- dos de turmalin a e n la s zona s próxima s a l centr o d e lo s borde s superior y derecho de la fotografía (se ven mejor en LPNA) , donde la parte central tom a un color verde y el borde fino es amarillento. También se ven restos de poríidoblastos de grana- te original, intensamente alterado, por lo cual se presenta casi opaco en LPNA. Los vestigios residuales de este granate están revestidos por cristales de biotita, entrecrecida con sillimanita fibrosa, que también la reemplaza parcialmente. Esto último se aprecia muy bien en !a fotografía inferior (con má s aumentos

del área

seleccionada ) —n o debe n confundirs e las pequeña s

burbujas

de aire con minerales— . La sustitución

del

granate,

según este esquema, por la sillimanita. crea seudomorfos (v. 100)

que resultan de u n cicl o complej o de reaccione s iónicas .

Localidad:

colina

Cur, Conminara,

al noroeste

de

Irlanda;

aumento: x 20, LPNA

y LPA;

x 56, LPA

(fotografía

inferior).

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de alta temperatura

En algunas partes del mundo (p. ej., la cadena de los Apalaches al nordeste de Estados Unidos), la zona barrowiense con sillimanita está reemplazada, progresivamente, por zonas con grado mayor. El primer índice es la descomposición de moscovita + cuarzo —> feldes- pato potásico + sillimanita + fluido; esta reacción conlleva la aparición de leucosomas de migmatita cuya composición es esencialmente granítica. L a transición de la facies de las

anfibolitas superiores a la facies de las granulitas está marcada por la coexistencia del gra- nate, la cordierita, el feldespato potásico y la sillimanita. Aunque en algunas regiones se desarrolla un volumen importante de migmatitas dentro de las condiciones correspondien-

una fusión importante están li -

tes a la facies de las anfibolitas, los procesos que generan

mitados a la facies de las granulitas. Estos tipos diferentes de metamorfismo a alta tempe- ratura están controlados, probablemente, por la disponibilidad de agua. En algunas regio-

nes del mundo, el metamorfismo de pelitas con temperatura extremadamente alta ha con- ducido a la formación de paragénesis mineralógicas infrecuentes como es el caso de la pa- ragénesis de zafirina + cuarzo.

20

Esquisto con biotita, feldespato potásico y sillimanita

Facies de anfibolitas-zona de feldespato potásico y sillimanita (V. otro ejemplo en la fotografía 84)

Esta asociación mineral es bastante típica de los esquistos con grado metamòrfico alto, cuando la temperatura ha sido su- ficientemente intensa para que la moscovita reaccione con el

cuarzo y forme feldespato potásico y silicato de aluminio —en

má s facilidad, el

feldespato potásico de las plagioclasas o del cuarzo, se ha te- ñido la lámina con cobaltinitrito sódico tras un ataque previo de vapor de HF. En la parte inferior de la fotografía (LPNA) el feldespato potásico, coloreado de amarillo pálido por la tinción, se puede distinguir con facilidad de la biotita pardo amarillenta, del cuarzo y las plagioclasas. En la parte superior de esta fotogra- fía se observan cristales aciculares finos de sillimanita fibrosa entrecrecidos con cuarzo y biotita. Algunos cristales de mos- covita se han formado probablemente por un metamorfismo re- trógrado. La segregación de sillimanita fibrosa y de feldespato potásic o en áreas separadas no está bien explicada aunque sea frecuente en este tipo de metamorfismo.

este caso, sillimanita—. Para distinguir, con

En numerosas regiones, la fusión precede o acompaña la descomposición de la moscovita. La ausencia de características migmatíticas de esta roca indica que se trata, más bien, de un metamorfismo de baja presión.

Localidad:

aumento:

x27,

Maumeen,

LPNA

y

Connemara,

LPA.

noroeste

de

Irlanda;

21

Gneis con sillimanita, granate, plagioclasa y cordierita

Facies de anfibolitas-zona de sillimanita y feldespato potásico

Esta roca consta de sillimanita, granate, plagioclasa y cor- dierita junto a biotita y cuarzo. E l granate y la biotita se iden- tifican con facilidad; la fonna fibrosa de la sillimanita se desa-

rrolla, sobre todo, a expensas de la biotita, lo cual se aprecia en el centro de la fotografía.

borde superior izquierd o son seu-

cordierita, que está reemplazada, casi por com -

pleto, por sericita finamente cristalizada originada por un me- tamorfismo retrógrado. Las plagioclasas muestran un principio de alteración (obsérvese en el borde inferior derecho, LPNA), pero aún presentan un maclado polisintético (aunque en este ejemplo no se aprecia bien). E l cuarzo es límpido e inalterado.

; La asociación mineral de granate, cordierita y sillimanita,

sin feldespato potásico , es característic a de metapelita s d e baja a media presión, en la parte superior de la facies de las anfi-

a la parte esquistosa de una mig -

raatita y está enriquecida en minerales alumínicos por fusión (es, pues, una restita). Es típica de áreas donde se ha produci- do una fusión importante, en facies de anfibolitas superiores, por contraste co n la s facie s d e la s granulitas .

Los cristales grandes en el domorfos de la

bolitas. Esta roca corresponde

Localidad:

lago Nahasleam,

 

Conminara,

al noroeste

de Ir-

landa; aumento;

x 13, LPNA

y

LPA.

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

22

Gneis con feldespato potásico, cordierita y granate

Facies de granulitas (V. otro ejemplo en la fotografía 101)

Esta roca consta, sobre todo, de cuarzo, la asociación perti- ta-microclina, granate, cordierita, algunas biotitas y minerales de hierro. La cordierita se reconoce por su alteración a pinita, amarillenta, en la parte superior de la fotografía en LPNA. La fotografía inferior en LP A —tomada con un aumento má s alto y que corresponde a una parte del borde superior izquierdo de las fotografías anteriores— permite observar unos füoncillos y reemplazamientos de fisuras, isótropos, que reemplazan a la cordierita con birrefringencia débil y que son muy característi- cos de esta alteración. El mineral claro, salpicado de inclusiones, es cuarzo, mien- tras que la micropertita carece de inclusiones. La paragénesis mineralógic a de esta roca es típica de la fa- cies de las granulitas inferiores en las migmatitas pelíticas.

Localidad:

Kaloma,

Turku

(Abo),

al noroeste

(Finlandia): aumento: x9, LPNA y LPA (fotografías

central);

x25,

LPA (fotografía

inferior).

de

Helsinki

superior y

23

Gneis migmatítico

Facies de granulitas

Una roca migmatítica (facies de granulitas) está compuesta por un melanosom a restític o (granate , sillimanita , espinela , biotita, cordierita y minerales opacos —óxidos— ) que alterna con leucosomas de espeso r mayo r qu e contiene n feldespato potásico, plagioclasa y cuarzo. Las fotografías central e inferior, con mayor aumento y co- rrespondientes aí área central de la fotografía superior, permi-

fáci l identifica r e l granate , l a

sillimanita prismática (con exfoliación diagonal) y la biotita.

La cordierita forma unos bordes o contornos en torno al mine-

ten ver mejo r esta roca . Es

mu y

ral

de hierro

(próxim o a l ángul o izquierd o superior: véas e en

las

fotografía s centra l e inferior) . E n e l ángul o inferio r derech o

de la fotografía central (LPNA) se puede ver una espinela ver-

po r debajo de l opac o y encim a de las plagio -

clasas. El leucosoma está compuesto, sobre todo, de feldespato al- calino y cuarzo, pero entre éste y el melanosoma se observa un borde de plagioclasa que aisla el cuarzo de la espinela; el leu- cosoma representa, probablemente, un material fundido, rico en Si, mientras que la restita es la parte deficitaria en los com- ponentes graníticos.

de, situada just o

Localidad: Kodaikanal,

India

meridional;

aumento: x 7 LPA,

fotografía

superior;

x22,

LPNA

y LPA, fotografías

central e

inferior.

Metamorfismo de rocas sedimentarías

Metamorfismo de rocas sedimentarias

24

Gneis con cuarzo, espinela, cordierita y granate

Facies de granulitas

Estas fotografías muestran una roca con cristales grandes donde el granate y la espinela verde oscura (casi opaca) se pueden distinguir con facilidad. Lo s minerales incoloros son feldespatos micropertíticos, plagíoclasas, cordierita y cuarzo. La cordierita se presenta ligeramente «anubarrada» debido al elevado número de pequeñas inclusiones. Muchos cristales de cuarzo están en posición de extinción y muestran fisuras relle- nas por un mineral micáceo. L a plagioclasa presenta su macla polisintética (v. en LPA) ; sin embargo, estas fotografías no presentan ejemplos buenos de feldespato potásico. La fotografía inferior (LPA ) es una ampliación —mayores aumentos al microscopio— del sector situado a la derecha del centro de la fotografía central donde el contorno periférico de cordierita forma una franja blanca (LPA) alrededor de los cris- tales de espinela. Se puede ver, muy bien, cómo una película fina de cordierita separa la espinela verde del cuarzo. Dos cristales de biotita están alojados en el granate; son los únicos minerales hidratados presentes que han podido resultar preservados, precisamente por su inclusión en el granate, de las condiciones de temperatura muy alta.

Localidad;

5

km

al oeste

de Fort

Dauphin,

sur de

Mada¬

gascar;

aumento:

x

16, LPNA

y LPA;

x43,

LPA

(fotografía

inferior).

25

Granulita con zafirina

Facies de granulitas

Los minerales presentes en esta roca son un feldespato anti-

pertítico (no visible en esta fotografía), cuarzo y zafirina esque- lética con relieve fuerte. Hacia la parte superior de la fotografía

birrefrin -

gencia de primer y segundo órdenes, que forman un contorno alrededor de los cristales de zafirina. La paragénesis zafirina + cuarzo sólo es estable a temperaturas muy altas. Para tempera- turas más bajas, la paragénesis equivalente está constituida por

ortopiroxeno y sillimanita, por lo cual el ortopiroxeno en esta roca puede estar formado por metamorfismo retrógrado. Esta asociación mineral es, probablemente, la asociación de mayor temperatura que se puede generar, a escala regional, en los metasedimentos. Requier e temperatura s que supera n los

hay algunos cristale s de ortopiroxeno , con colore s de

850 *C y que puede n alcanza r los

1.000

°C (v . tambié n

101).

Localidad:

territorio

de Enderby,

Antártida;

aumento:

X

72,

LPNA y

LPA.

Referencia:

Harley,

S.

L . (1983).

En:

Oliver,

R.

L. ,

James,

P. R. y Jago,

J.

B.

(eds.),

Antartic

Earth

Sciences,

Cambridge

University

26

Press,

Cambridge,

págs.

25-30.

Gneis con biotita, cordierita y zafirina

Facies de granulitas

Esta roca contiene principalmente tres minerales: biotita, cordierita y zafirina. La zafirina esquelética está interpenetrada

por

la cordierita que pued e ser confundida , co n facilidad , con

una

plagioclas a y a que present a macla s e n lámina s y n o mues -

tra sus característica s específicas , com o lo s halo s pleocroico s o la alteración a pinita. Los numerosos cristales con relieve mo-

derado son apatitos.

Localidad:

concesión

Zimbabwe; aumento:

x

20.

Referencia:

Droop

G.

Europa,

LPNA.

Beitbridge,

T.

R.

(1989):

Journal

República

de

of

Metamor-

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Efecto de las variaciones de presión en las paragénesis pelíticas

Metamorfismo

de baja

presión

En las zonas con presión baja de las facies de esquistos verdes y de anfibolitas, los es- quistos pelíticos y las comeanas contienen andalucita en lugar de distena; el granate llega a ser raro o ausente, y la cordierita aparece a temperaturas má s bajas cuando la presión dis- minuye. En presiones muy bajas, las corneanas con biotita están reemplazadas por comea- nas moteadas que contienen cordierita poiquiloblástica (v. 1) mientras que la andalucita

aparece posteriormente para un gradiente má s alto. Se

han descrito muchos ejemplos de me-

tamorfismo de muy alta temperatura de pelitas en la proximidad de los complejos basálti- cos. En este caso, la fusión generalizada de las pelitas se puede producir, sobre todo, en los enclaves.

27

Cornearía con andalucita (quiastolita)

Facies de corneanas con hornblenda

(V. otros ejemplos en las fotografías 1 y 106)

En esta fotografía se observan muy bien dos porfidoblastos

por un bor-

de de un agregado tornasolado (probablemente de moscovita). Las andalucitas están caracterizadas por la disposición de las inclusiones de grafito, en forma de cruz de Malta. En algunos casos, aunque los cristales originales de andalucita hayan sido reemplazados completamente por laminillas muy pequeñas de mica, todavía subsiste esta disposición de las inclusiones en forma de cruz de Malta. Generalmente, el centro de los crista- les está ocupado por inclusiones; en algunos casos, sin embar- go, el centro de la cruz puede carecer de estas inclusiones. A pesar del desarrollo intenso de la blastesis, la textura es- quistosa y la granulometria original son visibles todavía en ia matriz que contiene cuarzo, clorita, biotita, moscovita y grafito.

de andalucita (quiastolita): cada uno está rodeado

Localidad:

aureola

del lago Evans,

condado

de

Okanogon,

Washington,

Estados

Unidos;

aumento:

x 14, LPNA

y

LPA.

28

Corneana con andalucita y cordierita (pizarra moteada)

Facies de corneanas con hornblenda

Esta roca muestra el aspecto característico de los esquistos

moteados (aunque las «motas» sean má s numerosas de lo ha-

bitual). Los nodulos o «motas» están constituidos de andaluci- ta y cordierita; en la fotografía en LPNA, los cristales de an-

dalucita se distinguen con facilidad por su mayor relieve res- pecto a la cordierita y por su carencia de inclusiones. En el

centro de la fotografía se ven tres cristales, siendo los restan-

cordierita . Alguno s cristale s d e cordierit a presenta n e l

característico maclado en sector; el cristal situado inmediata- mente por encima del centro del campo muestra dos sectores casi negros, o en extinción, y otros dos de color gris oscuro. La presencia de andalucita y la ausencia de clorita muestra que esta roca correspond e a u n grad o metamórfic o má s eleva- do que el de la roca 1 que procede de igual aureola; el resto de la matriz, rica en moscovita, está finamente cristalizada.

tes de

Localidad: aureola Skiddaw, monte situado al oeste de Pen- rith, entre esta población y Workington, al oeste de Inglaterra; aumento: x 20, LPNA y LP A.

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

29

Esquisto con biotita y andalucita

Facies de corneanas con hornblenda

En esta roca, que corresponde a un metamorfismo regional de presión baja, se observan porfidoblastos grandes de andalu- cita dispuestos en una matriz compuesta, principalmente, por biotita pardo verdosa, moscovita y cuarzo. Las inclusiones presentes en las andalucitas son claramente

más pequeñas que las de la matriz de la roca; en algunos casos (p. ej., en el ángulo inferior derecho), estas inclusiones señalan una textura orientada N-S, dispuesta perpendicularmente a la

E-O . E n detalle, es posible ver en las

partes superior y central de la fotografía que la textura E- 0 es una esquistosidad de crenulación, producida por un plega- miento má s reciente que la foliación N-S. Este proceso ha sido acompañado por la segregación en capas, ricas en filosilicatos, y otras capas ricas en cuarzo. L a etapa final de deformación ha producido pliegues en kink que afectan la esquistosidad E-0, próxima al borde superior de la fotografía.

esquistosidad dominante

 

Localidad:

río Black

Water,

a 1,5 km al suroeste

de

Brid-

gend, montes

Grampianos,

Escocia,

Gran

Bretaña;

aumento:

x8,

LPNA

y

LPA.

Esquisto con estaurolita y andalucita

Facies de corneanas con hornblenda

Esta roca consta de grandes porfidoblastos de andalucita y estaurolita en una matriz de biotitas, pequeñas moscovitas y feldespatos.

Los porfidoblastos de estaurolita son much o má s pequeño s los de la andalucit a y se ve n mu y oscuro s en l a fotografí a

LPNA . A l a izquierd a de l centr o de la fotografía , u n poi - quiloblasto constituido probablemente de cordierita original, ha sido reemplazado por la pinita de color amarillo pálida. Aunque esta roca esté descrita como un esquisto, ya que la textura general de la roca es esquistosa, su esquistosidad no es muy patente e n est a lámina .

con

que

Localidad:

Whitehills,

cerca

de Banf,

localidad

nordeste de Escocia, LPA.

Gran

Bretaña;

aumento:

x

costera

8, LPNA

al

y

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

¡ Corneana con feldespato potásico, cordierita

| y andalucita

Facies de corneanas con piroxeno

Esta roca consta de cristales pequeños de cordierita, andalu- cita, feldespato alcalino y cuarzo. La cordierita tiene una iden- tificación difícil pero, a veces, muestra láminas de macla, como en el caso situado cerca del cristal central esquelético de andalucita visible con gran aumento (fotografía inferior). En algunas cordieritas se pueden ver también los halos pleocroi- cos de color amarillento. El feldespato alcalino tiene una tex- tura micropertítica, lo que permite su distinción, gracias a una red bien visible de líneas paralelas muy finas o, incluso, por su aspecto abigarrado en LPA . Se presentan también algunas bio¬ titas y magnetitas. Algunas de las moscovitas visibles son, pro- bablemente, de origen metamórfico retrógrado. La paragénesis andalucita + feldespato potásico resulta de !a descomposición de la moscovita con cuarzo para presiones muy bajas donde la andalucita es má s estable que la sillimani- ta.

Localidad:

aureola

del granito

Ben Nevis,

Escocia,

Gran

Bretaña;

aumento:

x26,

LPNA

y LPA;

x52,

LPA

(fotografía

inferior).

32

Corneana con espinela, corindón, plagioclasa y cordierita

Facies de sanidinitas

Este metasedimento, de grano muy fino, consta de cristales

pequeños dispersos de corindón, con relieve fuerte y un color de birrefringencia amarillo de primer orden: los cristales que aparecen opacos en la fotografía con mayor aumento (fotogra-

espinela s de colo r verd e oscuro . E n l a foto -

grafía superior (LPNA ) se puede ver el bandeado original y en

la fotografía central (LPA ) se diseminados de cordierita. E n

la fotografía central se pueden ver, situadas entre las cordieri- tas, algunas venillas formadas probablemente por feldespato alcalino. Algunos cristales de plagioclasa están interpenetrados con la cordierita , aunqu e es difíci l cuantifica r las proporcione s relativas de estos dos minerales.

Esta roca procede de un enclave ultrametamórfico. L a ele-

fía inferior) so n

pueden observar porfidoblastos el ángulo superior izquierdo de

vada proporción de minerales ricos en A l muestra su origen pelítico donde las temperaturas elevadas han destruido todos

sílic e

los minerales hidratado s y l a roc a se ha empobrecid o en y en álcalis después de la fusión.

Localidad:

te de Perth,

LPA; x34,

Invergeldie

Escocia,

Burn,

Glen

Bretaña;

Gran

LPA (fotografía

inferior).

Lednock,

aumento:

Comrie,

al oes-

y

x

8, LPNA

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rotas sedimentarias

33

Buchita

Facies de sanidinitas

Este término designaba, inicialmente, una roca vitrea for- mada por la fusión de arenisca por metamorfismo de contacto con una intrusión ígnea: má s recientemente, esta definición se ha ampliado a las arcillas aluminosas metamorfizadas. Esta roca consta de cristales neoformados de cordierita y prismas pequeños de plagioclasa. E n el ángulo superior dere- cho de la fotografía se ve un cristal relicto de cuarzo con hue- llas de una fusión parcial. Los otros minerales presentes son el ortopíroxeno y, posiblemente, cristales aciculares de mullita.

Localidad:

Cushendall,

Norte;

aumento:

x52,

LPNA

34

Buchita

condado

y

LPA.

de

Antrim,

Facies de sanidinitas

Irlanda

del

Vemos en este caso otro ejemplo de una roca vitrea forma- da por la fusión de un sedimento en su contacto con una lava. Los minerales que deben identificarse en esta fotografía, to- dos ellos formados por fusión, son esencialmente plagioclasas, cordierita, ortopíroxeno y mullita. Las plagioclasas y ia cor- dierita presentan un relieve medio y la presencia de numerosas inclusiones hace difícil su identificación. Los cristales con re- lieve intenso son de ortopiroxeno (v. su exfoliación) y los cris- tales aciculares de tamaño pequeño son mullitas. Los opacos son de composición de ilmenita y magnetita.

Localidad:

landa

próximo

a Cushendall,

x 34,

condado

del Norte; aumento:

LPNA.

de Antrim,

ir-

Metamorfismo

de alta,

presión

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Los efectos de las altas presiones en las paragénesis de las pelitas eran mal conocidos hasta estos últimos años ya que las pelitas, en la mayoría de las zonas metamórficas de pre- sión alta, proceden de ambientes sedimentarios menos evolucionados que la mayor parte de las pelitas barrowienses. Trabajos recientes, particularmente en los Alpes, han identifi- cado, sin embargo, numerosos minerales y paragénesis específicas de altas presiones. Es- tas paragénesi s comprenden la carfolita (35), el talco que coexiste con l a moscovita (va- riedad fengita) o, a temperaturas más altas, la distena (36). En Yardley (Í989, cap. 3) se aporta información complementaria sobre las paragénesis y reacciones metamórficas en es- quistos pelíticos.

35

Esquisto con cloritoide y carfolita

Facies de esquistos azules

Estas fotografías corresponden a una antigua roca arcillosa metamorfizada procedente de series calcáreas triásicas. Consta de carfolita rica en M g (aproximadamente, el 70 % de MG) , cloritoide, mica de composición fengita, calcita, algunas clori- tas y cuarzo . La carfolita*, rica en Fe y Mg , es un mineral específico del metamorfismo de baja temperatura y alta presión. Se presenta en haces prismáticos subparalelos, con relieve moderado (que recuerda al de la moscovita). Si los prismas están cortados pa- ralelamente a su longitud presentan colores de birrefringencia débil (gris de primer orden) según se observa en la fotografía. Las secciones oblicua s y básale s tienden a ser rómbica s y muestran colores brillantes de birrefringencia de primer orden que pueden alcanzar, incluso , a l azu l de segundo orden . Lo s agregados cristalinos radiales, con tamaño inferior a los crista- les de carfolita y co n reliev e má s fuert e so n cloritoides . L a ma - triz de la roca consta, sobre todo, de fengita con algo de calci- ta y cuarzo.

Localidad:

Vanoise

occidental,

Dent

de

la Portetta,

Alpes

occidentales;

aumento:

x27,

LPNA

y

LPA.

 

Referencia:

Goffe,

B.

y

Yelde,

B. (1984):

Earth

and

Plane¬

tary Science

Letters,

68:351-360.

 

Goffe,

B. (1980):

*N. del T.

Carfolita:

Bulletin

de Minéralogie

MnA!,Si,O s

(OH),

13:297-302.

ilii

m

mmsmami^mm:

m

Metamorfismo de rocas sedimentarias

36

Talco-esquisto con distena (esquisto blanco)

Facies de eclogitas

Las fotografías de esta roca muestran, en el centro, un cris- tal alargado de distena y otros dos cristales en la parte inferior izquierda. E l minera l con birrefringencia débil que rodea a es- tos cristales es una cordierita producida por descompresión (metamorfismo retrógrado). El mineral micáceo, que ocupa gran parte de la fotografía, con colores brillantes de birrefringencia de segundo orden, es el talco que, en esta lámina, es difícil de distinguir de la mos- covita (esta duda se debe confirmar por análisis de difractrome- tría de rayos X o, también, por microsonda electrónica). Hay también abundante cuarzo. La paragénesis talco-distena indica un metamorfismo de alta presión; en presencia de un exceso de cuarzo, para tempe- raturas má s elevadas y presiones má s débiles, se transforma en cordierita. Estos talco-esquistos con distena han sido estudiados por W. Schreyer y muestran una facies característica.

Localidad:

LPA.

Sar e Sang, Afganistán;

aumento:

x 20, LPNA

y

Referencia:

Kulke

H. y Schreyer

W. (1973):

Earth

and Pía-

netary Science

Letters,

18:824-828.

37

Esquisto con fengita, talco, distena, piropo y coesita

Facies de eclogitas

Esta roca metasedimentaria procede de una región meta- mòrfica de alto grado en la facies de las eclogitas. Está carac- terizada por granates, pálidos, cuyo diámetro varía entre 0,2 y [25 era. E n esta fotografí a se v e e l granate rodeado de talco , distena, fengita y cuarzo. Algunas de las inclusiones en el gra- nate son de distena y cuarzo, pero las inclusiones mayores de cuarzo con relieve débil contienen unos restos con relieve fuer- te de coesita, polimorfo más denso del cuarzo. Las fisuras ra- diales en el granate, que rodean las inclusiones, han sido pro- vocadas por un aumento de volumen a consecuencia de la transformación de cocsita en cuarzo; esto se puede producir a temperaturas relativamente bajas por elevaciones tectónicas.

Localidad:

macizo

de Dora

Maira,

Alpes

occidentales;

au-

mento: x25,

LPNA

y

LPA.

Referencia:

Chopin

C. (1984):

Contributions

to

Mineralogy

and Petrology

86,

107-118.

 

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rotas sedimentarias

m

Granulita con distena y feldespato potásico

Facies de granulitas

Esta roca es una granulita milonitizada y recristalizada. La lámina delgada tiene un espesor algo superior al previsto, por lo que los cristales de distena presentan unos colores de birre- frmgencia un poco má s altos de lo normal. Otros minerales presentes en esta roca son el granate, la biotita, el feldespato potásico pertítico y el cuarzo. Hacia la izquierda del centro de la fotografía se observa un porfidoclasto que contiene inclu- siones de exolución de plagioclasa en su parte central mientras que su periferia está rescristalizada en feldespato potásico no pertítico poligonal. La presencia de feldespato potásico con distena indica la descomposición de la moscovita en cuarzo en el área de esta- bilidad de la distena (v. 20 y 31). La deformación es responsa- ble de la forma redondeada y la corrosión de la distena y el granate, y ha provocado la descomposición de la pertita duran- te la recristalización. Esto indica que la milonitización es un

temperatura má s baja, posterior al

fenómeno tardío, con una

climax metamòrfico más alto.

Localidad:

Slishwood,

condado

de Sligo,

próximo

a

la

ba-

hía

de Sligo,

al noroeste

de Irlanda;

aumento:

x 12, LPNA

y

LPA.

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de tobas, grauwacas y silexitas

Las características petrográficas de este capítulo no están representadas en las rocas me- tamórficas de la cadena apalachiense-caledónica donde se han efectuado muchos de los es- tudios clásicos; no obstante, éstos son criterios metamórficos muy valiosos en las zonas metamórficas de gradiente muy débil y presión alta. En realidad, la facies de las zeolitas fue formulada inicialmente por D . S. Coombs (1954) a partir de las paragénesis de meta- grauwacas de Nueva Zelanda. Las grauwacas de origen volcánico desarrollan paragénesis metamórficas incluso a tem- peraturas muy bajas, pues contienen fragmentos de vidrio, muy reactivos, y minerales íg- neos que, en lo esencial, conservan la porosidad de una arenisca, al menos, inicialmente. Los materiales ígneos se descomponen con facilidad tras su hundimiento y ofrecen mine-

rales del grupo de las

zeolitas de baja temperatura. A temperaturas má s altas, las paragé-

nesis son, probablemente, muy similares a las de otras rocas metamórficas de origen ígneo con una composición análoga; la reactividad de las grauwacas caracteriza el metamorfismo de gradiente débil. Las silexitas (44-46) y los minerales de hierro (47 y 48) muestran una diversidad toda- vía má s destacada en composición y paragénesis que las grauwacas. Mientras las silexitas son, por definición, ricas en sílice, algunas tienen un contenido alto en Fe (44 y 45), mien- tras que otras lo presentan en M n (46) y contienen minerales próximos al polo del M n de las soluciones sólidas Mn-Fe.

39

Metagrauwaca con laumontita

Facies de zeolitas

Esta roca ha estado sometida a un metamorfismo de gra- diente débil y se pueden reconocer la mayor parte de sus ca- racterísticas sedimentarias. Posiblemente estuvo formada por diversos fragmentos volcánicos, angulosos, com o el cuarzo y el feldespato, mal clasificados, y por minerales ferromagnesia- nos que han sid o reemplazados , después , po r materiale s secun-

darios ricos en clorita y teñidos por óxido de hierro. Estos frag- mentos han sido incorporados a una matriz cuyo tamañ o muy reducido impide su identificación óptica. E n LPNA , los frag-

son de cuarzo; el feldespato ha

la laumontita. E n el borde

mentos de minerales má s claros sido reemplazado parcialmente

inferior izquierdo se observa un fragmento casi rectangular de feldespato alterado que, en parte, está reemplazado por lau- montita policristalina límpida en su parte inferior izquierda. La laumontita se distingue de otras zeolitas por su carácter biáxi- co negativo y su valor 2V pequeño.

por

Localidad: sedimentos jurásicos próximos a la ensenada Ship, Hokonui Hills, Nueva Zelanda: aumento: x 72, LPNA y LPA.

Referencia:

Boles,

J. P., Coombs,

D. S. (1975):

Society of America

Bulletin

86:163-173.

Geológica!

Metamorfismo de rocas sedimentarias

-t/ i

40

Metatoba con heulandita

Facies de zeolitas

Esta roca contenía, además de partículas cristalinas, abun- dantes formas aciculares de vidrio. Los fragmentos angulosos en cristales de feldespato y de rocas volcánicas microlíticas (visibles en el borde izquierdo) están casi inalterados. Sin em- bargo, la pasta microlítica está reemplazada, en parte, por cio¬ rita verde y formas vitreas aciculares rodeadas por clorita. Las partes internas de estas formas aciculares están reemplazadas por agregados finamente cristalizados de zeolita (en su varie- dad heulandita). Hay también calcita secundaria. La ausencia de deformación es típica de rocas sometidas a metamorfismo de enterramiento.

Localidad:

cadena

Norte,

isla

del

Sur,

Nueva

Zelanda;

aumento:

x53,

LPNA

y

LPA.

41

Metagrauwaca con glaucofana y jadeíta

Facies de esquistos azules

Esta roca fue inicialmente una grauwaca y el metamorfismo

posterior le confirió una paragénesis de jadeíta y glaucofana junto a una textura algo laminar. Encima del centro de la foto- grafía (LPNA) se identifica un cristal azulado de glaucofana y

los otros minerales co n reliev e fuerte son, en

de jadeíta (que forman el 20-30 % de la roca). Este último mi- neral, al igual que lo hace la glaucofana, forma haces radicales con birrefringenci a débil . E l resto de l a roc a est á constituido , en gran parte, de cuarzo y algunos de sus cristales son granos detríticos residuales. Hay también algunas fengitas.

su mayo r parte,

Localidad:

collado

Panoche,

California,

Estados

Unidos;

aumento: x 20, LPNA

y

LPA.

Referencia:

Ernst,

W.

G.

(1965):

Geológica!

Society

of

America Bulletin

76:879-914.

 

Metamorfismo de rocas sedimentarías

Metamorfismo de rocas sedimentarias

42

Esquisto con actinolita y pumpellyíta

Facies de prehnita y pumpellyíta

tan

de

43

Metagrauwaca con estilpnomelana

Facies de prehnita y pumpellyíta

Esta roca, de grano fino, consta de moscovita, estilpnome-

lana, epidota, cuarzo, albita y algunas turmalinas. En la foto-

LPNA ) se puede identificar

la mayoría de estos cristales. L a estilpnomelana forma unas

delgadas láminas características coloreadas de marrón verdoso.

La moscovita (en su

pecto similar y está asociada, de forma frecuente, a pequeños cristales granulares de epidota con relieve alto. En concreto se

pueden distinguir dos cristales de epidota por su relieve y bi - rrefringencia a lo largo del borde inferior en las fotografías su- perior y central (con menos aumentos). L a turmalina se pre- senta en cristales aislados de color azul verdoso y con relieve alto (sólo se pueden ver, difícilmente, con aumentos grandes

re-

diagnósticos se-

en ia fotografía inferior). (El estudio preciso de esta roca

quiere un análisis por microsonda en cristales leccionados por criterios ópticos.)

variedad fengita verde pálida ) tiene un as-

grafía inferior (grandes aumentos,

Localidad:

lago

Hawea,

LPNA y LPA; x 72, LPNA

Nueva

(fotografía

Zelanda;

aumento:

inferior).

x

12,

Metamorfismo de rocas sedimentarias

1

"V

~

Metamorfismo de rocas sedimentarias

44

Esquisto con estilpnomelana

Facies de esquistos verdes (V. otro ejemplo en la fotografía 98)

Esta roca, rica en estilpnomelana, también contiene clorita, epidota, moscovita, cuarzo y granate. L a fotografía superior (con pocos aumentos, LPA ) muestra un pliegue diseñado por una banda de minerales opacos y clorita que rodean una parte, central, enriquecida en cuarzo. Las fotografías con mayor aumento (fotografías central e inferior, LPNA) corresponden al ángulo superior izquierdo de la fotografía anterior y permiten observar, con detalle, cristales aciculares de estilpnomelana alojada en el cuarzo. También se observan algunos cristales la- minares de moscovita. Con este aumento grande se puede dis- tinguir una concentración importante de cristales pequeños, con relieve alto, que corresponden a granate rico en molécula de espesartina. Hay que destacar que no todos los cristales de granates son isótropos (LPA, fotografía inferior) y, además, al- gunos cristales con relieve alto son de epidota. La ferroestilpnomelana verde (con Fe 2 + ) es la forma estable de la estilpnomelana en estas condiciones metamórficas, pero cuando la roca es superficial, se altera con rapidez a ferroes- tilpnomelana parda.

Localidad:

LPA

(fotografía

Queenstown,

superior);

Nueva

Zelanda;

aumento:

x53,

LPNA

y

LPA.

x

10,

45

Metasilexita con egirina- augita y riebeckita

Facies de esquistos azules

Esta roca, rica en cuarzo, contiene diversos minerales meta- mórficos distintos, en una matriz de cuarzo deformado y re- cristalizado sintectónicamente, y con moscovita en su variedad fengita. El anfíbol sódico se presenta en grandes cristales zonados con birrefringencia débil. Su parte central está formada por Mg-riebeckita, mientras que su borde externo está enriquecido

en Fe ! + y presenta un color azulado en cristales con orientación

adecuada. L a augita

ños, verdoso pálidos y con relieve fuerte. Es bien visible en el centro de la fotografía (LPA ) cuyos colores brillantes de birre- fringencia son comparables a los de la epidota. E l granate rico en la molécula de espersatina forma cristales pequeños idio- morfos y diseminados en la roca; su dimensión pequeña es ca- racterística de los granates ricos en M n de las metasilexitas. En el centro del borde superior de la fotografía se ve, muy bien, un cristal de apatito con relieve medio. (Esta asociación mine- ral requiere la realización precisa de análisis por microsonda electrónica.)

aegirínica presenta cristales má s peque-

Localidad:

Bizan,

Japón;

aumento:

x50,

circunscripción

LPNA

y

LPA.

o distrito

de

Tokushima,

Referencia:

Miyashiro,

A. y Iwasaki,

M. (1957):

Journal

of

the Geológica!

Society

of Jopan

63:698-703.

 

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismi) de rocas sedimentarias

46

Metasilexita con piamontita

Facies de esquistos azules

Las silexitas ricas en Mn , aunque pobres en Fe, son fre- cuentes en las zonas metamórficas circumpacíficas de los Al - pes, las Cicladas (islas griegas del mar Egeo situadas entre Atenas, al oeste, la península turca al este y al norte de Creta) y otras áreas. Pueden constituir indicadores valiosos del grado metamòrfic o en secuencias mu y monótonas . En el ejemplo que indicamos, el mineral manganesífero es la piamontita (epidota rica en Mn) . Los colores rosas son frecuentes en minerales que contienen Mn ; en la piamontita hay un pleocroísmo particular- mente marcado con tonos rojos, rosas y amarillos. La matriz está formada por cuarzo y fengita.

Localidad:

LPNA.

Karystos,

sur de Evia,

Grecia;

aumento:

x

65,

47

Roca ferruginosa metamorfizada con grunerita y minnesotaíta*

Facies de esquistos verdes

Esta roca fue, inicialmente, una silexita ferruginosa que ex- perimentó un metamorfismo regional de grado débil seguido por un metamorfismo de contacto. En su mayor superficie se ve que la roca consta de magnetita, cuarzo y unos agregados amarillentos radiales de minnesotaíta fibrosa o término ferroso de una serie isomorfa con el talco. Obsérvese el relieve muy destacado de las fibras de minnesotaíta cuando penetran en el cuarzo. En el ángulo superior derecho se ven algunos cristales grandes con colores brillantes de birrefringencia y una compo- sición de grunerita**. Cerca de la grunerita y a la izquierda de la fotografía se ven algunos cristales de carbonatos (v. en LPA) probablemente siderita.

Localidad:

Mina

Erie,

montes

Mesali,

Minnesota,

Estados

Unidos;

aumento:

x 25, LPNA

y

LPA.

Referencia:

French,

B.

M.

(1968):

Minnesota

Geológica!

Survey

Bulletin

45.

*N. del

T.

Minnesotaíta:

fórmula

aproximada

(FeMg},Si r PJOH) 6 ;

en Deer, Howie y Zussman,

1992, pág.

328.

**N. del T.

Grunerita:

variedad

tonita-grunerita de fórmula general

monoclínica

(-) de

la

serie

(Mg,Fe,Mn) 7 (Si K Ov)(OH)¡.

camming-

48

Cuarcita con magnetita y grunerita

Facies de anfibolitas

Esta roca es un buen ejemplo de una roca ferruginosa afec-

tada por un metamorfismo de grado

una alineación, marcada, de minerales de hierro y grunerita su- perpuestos al bandeado original. E l aumento mostrado en la fo-

tografía inferior afecta una superficie situada en la parte infe-

rior de la fotografía superior; en este caso (LPA ) se puede ver,

con facilidad, una macla compleja que es característica de la

grunerita. E l cuarzo es el principal componente de la roca

posiblemente fue originalmente una silexita. L a muestra pro- cede de una formación precámbrica de rocas ferruginosas ban- deadas.

que,

medio. L a textura muestra

Localidad:

granja

Dwala,

distrito

de

Gwanda,

Zimbabwe

meridional;

aumento:

X 12, LPNA;

x34,

LPA.

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de mármoles y rocas calcosilicatadas

Estos dos tipos de rocas se distinguen por la presencia de minerales ricos en Ca (inclui- dos los silicatos de Ca-Mg) cuyos contenidos en M g son relativamente más altos que en Fe. Los mármoles contienen abundantes carbonates (la calcita es habitual y la dolomita es más rara), mientras que en las rocas calcosilicatadas el carbonato es raro o, incluso, está ausente. L a distinción entre los dos tipos de rocas es, no obstante, gradual. Muchos silicatos cálcicos resultan del metamorfismo de sedimentos carbonatados con algunas impurezas; éste es el caso de las margas; otros, sin embargo, son de origen metasomático y se han for- mado por interacción entre delgadas capas originales de la caliza y las pelitas adyacentes. Las calizas, compuestas de calcita, con arena cuarzosa como principal impureza, reac- cionan poco durante el metamorfismo, excepto en condiciones extremas de presión (la cal- cita es reemplazada por el aragonito) o de temperatura (se puede formar wollastonita si la presión disminuye). Sin embargo, se pueden producir cambios estructurales importantes durante el metamorfismo de los mármoles, incluso sin verificarse ninguna reacción mine- ralógica. Muchas rocas carbonatadas están constituidas, sin embargo, por dolomita y reac- cionan mucho má s durante el metamorfismo, en presencia de sílice. Para un grado meta- mórfico débil aparece talco en los mármoles dolomíticos que es continuado, sucesivamen- te, por la tremolita, el diópsido y la paragénesis diópsido + forsterita. Las condiciones rae- tamórficas en las cuales se producen estas reacciones dependen, de un modo muy destaca- do, de la composición de la fase fluida presente (Yardley, 1989, cap. 5). Las rocas calcosilicatadas cálcicas tienen una mineralogía muy variable: habitualmente comprenden la actinolita, la homblenda, la biotita, la plagioclasa, el diópsido, la microcli- na, la epidota/clinozoisita, la zoisita, el granate y la esfena. La composición de los fluidos desempeña un papel muy importante en la formación de los minerales, así como la temperatura y la presión.

49

Mármol con talco

Facies de esquistos verdes

(V. otros ejemplo s e n

la s fotografía s 9 3 y 105 )

En esta roca hay dos tipos distintos de textura en los carbo- nates: en el ángulo inferior izquierdo hay un carbonato poligo-

nal granoblástic o de gran o fin o y en otras parte s se ve

bonato porfidoblástico. E l talco muestra colores de birrefrin- gencia típicos de segundo orden, sobre todo el amarillo y, lo - calmente, está interpenetrado con calcita. En la parte superior derecha se ven cristales de albita con débil relieve y birrefrin- gencia.

u n car-

Localidad;

puerto

de Campolungo,

Ticino,

Suiza;

aumento:

x9,

LPNA

y

LPA.

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Los principales minerales de esta roca son la calcita, la do- lomita y la tremolita. La tremolita se identifica por los colores de birrefringencia de primer y segundo orden y por la forma en diamante o en cuña de los cristales; la lámina es ligeramente más delgada que una lámina estándar. La calcita se puede distinguir de la dolomita porque aquélla liene las láminas de macla paralelas a las aristas del romboe- dro o a las diagonales mayores, mientras que la dolomita tiene sus láminas de macla paralelas a las diagonales menores del cristal en forma de diamante constituido por planos de exfolia- ción romboédricos.

Localidad:

Gastacher

Wände,

pane

este de Dorfertal,

oes-

te del Tirol

(Tirol

austríaco),

Austria;

aumento:

x

! I ,

LP'NA y

LPA;

x

16, LPA

(fotografía

inferior).

Mármol con flogopita y diópsido

Facies de anfibolitas

Este mármol algo laminado tiene una textura definida por cristales prismáticos alineados con composición de flogopita

parda que alterna con niveles de carbonates y silicatos. E l mi - neral carbonático es la calcita. E l diópsido aparece en cristales redondeados que, en esta lámina algo má s delgada que la es- tándar, muestran colores de birrefringencia de primer orden.

La clinozoisita,

ble también en form a de cristales esquelético s situados en el ángulo inferior derecho. Algunos cristales presentan un color azul anómalo en LPA. Los cristales con débil birrefringencia y relieve son de cuarzo y plagioclasa. L a esfena es accesoria.

con colores claros y relieve má s alto, es visi-

Localidad:

Íand-Trondelag,

8 km al sur de Majavatn,

Noruega;

aumento:

en el límite

de

y LPA-

x 14, LPNA

Nor-

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

52

Mármol con espinela, forsterita y clinohumita

Facies de corneanas piroxénicas

En el centro de la fotografía se identifican, con claridad, cristales de color amarillo pálido de clinohumita. Se pueden ver unos cristales pequeños de espinelas, con relieve fuerte, si- tuados entre los cristales amarillos anteriores. En la parte infe- rior y a la izquierda de la fotografía se puede observar una con- centración alta de espinelas. En esta roca hay calcita y dolomita, pero es difícil distin- guirlas en LPNA de la forsferita. Su bitTefringencia compara- ble a la del olivino la hace claramente visible en LPA; nume- rosos cristales de forsterita son visible s en el bord e inferior de- recho.

Localidad:

aureola

de la íonalita.

de Bergell,

valle

Sissona,

al nordeste

de Italia;

aumento:

x

20,

LPNA

y

LPA.

53

Mármol con escapolita

Facies de anfibolitas

Como muchos calcoesquistos, ésta es una paragénesis muy compleja. La esfena se ve con facilidad en LPN A por su relie- ve elevado y su forma rómbica, mientras que la hornblenda es verde pálida. Los cristales alterados de diópsido tienen un re- lieve elevado y colores brillantes de birrefringencia de primer orden. La escapolita (incolora, refringencia bastante débil, uniáxica y con extinción recta en las secciones longitudinales donde la elongación es negativa respecto a la traza de la exfo- liación) se distingue con facilidad del diópsido por su relieve inferior y un borde de alteración a plagioclasa. La escapolita se ve bien en el centro de la fotografía central y su aumento en ía fotografía inferior. La clinozoisita muestra en LPA unos colo- res característico s azules ; se ve bie n próxim a a l centr o del bor - de inferior de la fotografía central. La calcita es un componen- te frecuente de la matriz; otros minerales frecuentes son el cuarzo límpido con birrefringencia débil y la microclina lige- ramente alterada (este mineral es abundante en el ángulo supe- rior izquierdo de la fotografía).

Localidad:

caliza

Deeside,

Ord,

Banchory,

condado

de

Aberdeen, Escocia,

Gran

Bretaña;

aumento:

x

16,

LPNA

y

LPA;

x43,

LPA

(fotografía

inferior).

Metamorfismo de rocas sedimentarias

Metamorfismo de rocas sedimentarias

54

Roca calcosilicatada con grosularia, diópsido y wollastonita

Facies de corneanas con hornblenda

Estas tres fotografías muestran un cristal grande de granate rico en molécula de grosularia que ocupa la parte principal en el centro hasta el borde inferior de la fotografía. Los cristales de wollastonita, que ocupan la mayor superficie disponible en la fotografía, son alargados y coloreados en gris, negro y blan- co en LPA. Con mayor aumento {fotografía inferior) se distin- gue mejor la wollastonita (recuérdese que es biáxica negativa, presenta cristales alargados según b, fibrosos por lo general, refringencia bastante fuerte, exfoliación frecuente con desarro- llo fino y regular, incolora, birrefringencia media —amarillo de primer orden— y el 2 V varía de 36 a 42°. No se la debe confundir con la pectolita —incolora— que es biáxica positi-