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Elogio de la locura

Dibujo a la pluma de Hans Holbein el Joven en el margen del ejemplar de Oswald Myconius de la
edición de 1515 del Elogio de la locuraElogio de la locura (titulado Morias Enkomion -Μωρίας
Εγκώμιον- en griego, y Stultitiae Laus en latín), es un ensayo escrito en 1509 por Erasmo de
Róterdam e impreso por primera vez en 1511. Redactado en una semana, Erasmo revisó y
desarrolló su trabajo durante una estancia en casa de Tomás Moro, en la propiedad que éste
último tenía en Bucklersbury. Es considerada una de las obras más influyentes de la literatura
occidental, habiendo sido uno de los catalizadores de la reforma protestante
Comienza con una loa satírica (un fragmento de virtuosa locura) a la manera del autor griego
Luciano de Samósata, cuya obra había sido traducida hacía poco al latín por el propio Erasmo y
por Tomás Moro. Tras esto, el tono se ensombrece con una serie de discursos solemnes, en los
que la locura hace un elogio de la ceguera y la demencia y en los que se realiza un examen
satírico de las supersticiones y de las prácticas piadosas y corruptas de la Iglesia Católica, así
como de la locura de los pedantes (entre los que se incluye el propio Erasmo). El autor había
regresado recientemente de Roma profundamente decepcionado, donde había declinado los
avances de la Curia Romana ; poco a poco la locura toma la voz de Erasmo, que lanza una dura
reprobación. El ensayo termina con una sincera y sencilla exposición de los verdaderos ideales
cristianos.

Características e influencia [editar]Erasmo era un gran amigo de Tomás Moro, con el que
compartía, además de su fe cristiana, el gusto por el humor frío y el retruécano intelectual. El título
mismo, en griego, puede ser entendido como un Elogio de Moro. En el texto abundan dobles e
incluso triples significados.

El ensayo está también repleto de alusiones clásicas al estilo de los humanistas eruditos del
renacimiento. La locura se presenta como una diosa, hija de ebriedad y de la ignorancia; entre sus
compañeros fieles se encuentran Philautia (el narcisismo), Kolakia (la adulación), Leteo (el olvido),
Misoponia (la pereza), Hedone (el placer), Anoia (la locura), Tryphe (la irreflexión), Komos (la
intemperancia) y Eegretos Hypnos (el sueño profundo).

El Elogio de la locura conoció un enorme éxito popular, para sorpresa de Erasmo y, a veces, para
su disgusto. El Papa León X la encontró divertida. Antes de la muerte de Erasmo ya había sido
traducida al francés y al alemán, y pronto le seguiría una edición en inglés. Una edición de 1511
fue ilustrada con grabados en madera de Hans Holbein, que se han convertido en las ilustraciones
de la obra más difundidas.

Influyó en la enseñanza de la retórica durante el siglo XVI, y el arte de la adoxografía (el elogio de
cosas sin valor) se convirtió en un ejercicio popular entre los estudiantes isablelinos