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Libro Enfermedades Infecciosas en Veterinaria

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Las alteraciones intestinales, que normalmente cursan con diarreas y muertes en
corderos y cabritos, continúan planteando uno de los principales problemas en las
explotaciones ovinas y caprinas. La causa de estas disfunciones esta en relación con
toda una serie de Agentes patógenos bien conocidos que actúan como "Causas
determinantes". Pero después de más 20 años de experiencia en el Servicio de
Diagnóstico Anatomopatológico de Zaragoza, el problema de las diarreas, en nuestra
opinión, no puede llegar a entenderse correctamente sin tener en cuenta toda una serie
de condiciones de manejo, propias de nuestras explotaciones y que actúan como
"Causas predisponentes". Por esta razón, concedemos actualmente tanta atención a
los agentes determinantes, como a los predisponentes cuando pretendemos ser
realmente eficaces en la solución de las diarreas.

Una vez planteado el problema, vamos a analizar, en primer lugar, las causas
determinantes o agentes etiológicos de las disfunciones intestinales. También veremos
como diferenciar fácilmente unos procesos de otros y al final, estudiaremos las causas
predisponentes que facilitan a los primeros su acción.

Desde un punto de vista práctico, podemos diferenciar en las diarreas dos fases
diferentes: el periodo neonatal que lo prolongaremos hasta las dos primeras semanas
de lactación y otro periodo que incluye el final de la lactación, el destete y la
alimentación de cebo. Estos dos periodos vienen señalados por condiciones diferentes
de manejo y vida de los animales, lo que justifica su separación, aunque algunos
procesos se observan en ambas etapas (Tabla I).

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CAUSAS DETERMINANTES DE DIARREAS

Primer Periodo: Procesos neonatales y
en animales lactantes
:
o Colibacilosis:

- Forma diarréica
- Forma septicémica
- Forma endotóxica (Síndrome de la boca
mojada)

o Enterotoxemias tipo B y C

o Rotavirus y otros posibles virus
intestinale

o Cryptosporidium

Segundo Periodo: Procesos en
animales en fase de destete y cebo:

o Colibacilosis septicémica-
endotóxica

o Enterotoxemia tipo A y D

o Coccidiosis

o Ileítis Terminal

1. PROCESOS NEONATALES Y EN ANIMALES LACTANTES:

Colibacilosis:

El Escherichia coli es el principal responsable etiológico de los trastornos intestinales
en corderos y cabritos de 2 ó 3 días de edad. El E. coli es una bacteria habitante
normal del intestino, pero bajo determinadas circunstancias pueden desarrollarse cepas
patógenas o bien multiplicarse excesivamente cepas no especialmente patógenas.

Tres formas diferentes de Colibacilosis pueden reconocerse: Colibacilosis diarréica,
Colibacilosis septicémica y Colibacilosis endotóxica, aunque con frecuencia pueden
apreciarse formas mixtas.

La Colibacilosis diarréica es la forma mas conocida y frecuente en los corderos recién
nacidos. Se caracteriza por la eliminación de heces fluidas y abundantes, de color
amarillento que manchan la zona perineal y que conduce rápidamente a la
deshidratación y muerte de un elevado numero de animales. El intestino de estos
animales presenta una intensa enteritis catarral con contenido fluido y amarillento. Un
estudio microbiológico de este material nos identificará fácilmente a un numero
anormalmente elevado de E. coli. Estas bacterias, pueden presentar diversos grados
de patogenicidad, desde serotipos de elevada toxigenicidad, hasta cepas de escasa

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patogenicidad, pero que dado el elevado numero de bacterias, pueden justificar el daño
intestinal y el desarrollo de una diarrea típicamente excretora.

La Colibacilosis septicémica se debe a cepas de E. coli con capacidad
enteroinvasiva y con facilidad para sobrevivir y multiplicarse en el torrente sanguíneo.
Los animales con colibacilosis septicémica pueden presentar muertes sin diarrea y con
sintomatología nerviosa. En la necrópsia destaca una intensa enteritis catarral,
hemorragias en la serosa intestinal, cuadro de congestión generalizada,
meningoencefalitis aguda y en ocasiones poliartritis. En estos casos el estudio
microbiológico del sistema nervioso central nos permite identificar al E. coli.

La Colibacilosis endotóxica esta producida por cepas de E. coli enterotoxigénicos
capaces de adherirse a superficie de las células intestinales y eliminar toxinas que
dañan a la mucosa intestinal, altera la permeabilidad de los vasos sanguíneos y son
altamente neurotóxicas.

Una forma especial y muy importante de colibacilosis endotóxica es la que se puede
observar en el denominado "Síndrome de la boca mojada". La aparición de este
proceso esta en relación con la combinación de dos factores: falta o retraso de toma de
calostro, baja cantidad y/o calidad de calostro, unido a la ingestión temprana de
bacterias (E. coli). El deficiente estado inmunitario de estos animales y la reducción de
los movimientos intestinales favorecen la rápida multiplicación de bacterias que acaban
generando una colibacilosis endotóxica. No es difícil diagnosticar estos casos, se
presenta entre las 12 horas y los 2-3 días de vida, los animales presentan babeo
continuo que moja el mentón y es mas frecuente en partos dobles y triples. En la
necrópsia destaca el edema en la pared del abomaso, enteritis y frecuentemente puede
observarse el meconio retenido en el intestino grueso.

Enterotoxemias tipo B y C:

Afecta a corderos de 12 a 72 horas de vida y aunque se puede distinguir dos procesos
distintos: Disentería del cordero y Enterotoxemia hemorrágica, en la práctica no merece
la pena tratar de diferenciar entre uno u otro, lo importante es saber que estamos ante
un proceso de Enterotoxemia neonatal. Estas enfermedades están producidos por
Clostridium perfringens tipo B y tipo C que también son bacterias habituales del
intestino y que amba s producen una toxina beta responsable del proceso.

Los animales afectados presentan diarrea oscura y muerte rápida. Las lesiones más
representativas las encontraremos en intestino, con una yeyunitis hemorrágica o
erosiones de la mucosa y con presencia de sangre en la luz del abomaso.

Las enterotoxemias han disminuido su frecuencia en los últimos años, posiblemente
como consecuencia de la sistemática vacunación de las ovejas frente a estos procesos.

Rotavirus y otros virus intestinales:

Aunque se ha identificado la presencia de rotavirus en algunos procesos diarréicos en
corderos (1) no parece que este virus y otros como Reovirus tipo I, Adenovirus y
Coronavirus tengan la importancia que demuestran en otras especies animales. Según
nuestra experiencia, tan solo hemos podido observar la implicación de un rotavirus en
las diarreas de corderos de unos 15 días en un rebaño.

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Cryptosporidium:

Este agente etiológico se identifica con frecuencia en los procesos diarréicos y en
nuestra opinión, en ocasiones se le concede mayor papel del que realmente posee. En
numerosos casos clínicos estudiados, algunos con elevada mortalidad, siempre los
hemos observado asociado a E. coli.

Los cuadros asociados a este protozoo presentan una clínica sumamente
característica: procesos diarréicos que se desencadenan entre los 7 y 10 días de edad,
ocasionando pocas bajas y recuperándose del proceso 3 ó 4 días mas tarde. Entre
estos animales supervivientes será normal encontrarnos con retraso en el crecimiento
durante unos días, heces pastosas, diarreas recurrentes y si no hay complicación
bacteriana, recuperación completa en algo mas de una semana (3).

2. PROCESOS EN ANIMALES EN FASE DE DESTETE Y CEBO:

Colibacilosis:

Las formas de Colibacilosis que se presentan en este periodo son la endotóxica y la
septicémica que muestran características muy semejantes a las descritas previamente
en los primeros dias de vida. La Colibacilosis toxémica es mas frecuente en el periodo
de transito entre la lactación y el cebo, mientras la forma septicémica se observa en los
periodos finales de cebo. Esta ultima no debe confundirse con Pasterelosis septicémica,
muy común también a esta edad.

Enterotoxemia tipo A:

No es un proceso muy frecuente pero puede afectar a los mejores animales de la
explotación entre los 2 y 6 meses. Esta producido por el Clostridium perfringens tipo A
que produce la toxina alfa en el intestino. La enfermedad cursa de forma sobreaguda
con fiebre, depresión, anemia, ictericia, hemoglobinuria y muerte.

En la necrópsia destaca el color amarillento de la grasa, pequeñas hemorragias sobre
las serosas, trasudado en cavidades corporales, riñones de color oscuro e intensa
hiperemia en las asas intestinales.

Enterotoxemia tipo D:

Es mucho más frecuente que la anterior y también afecta a los animales de más rápido
crecimiento, especialmente entre las 3 y 8 semanas de vida. Se debe al Clostridium
perfringens tipo D que, entre otras, elabora la proto-toxina épsilon que es transformada
en toxina épsilon letal por la tripsina.

La enfermedad se presenta de forma sobreaguda y se caracteriza por yeyunitis
hemorrágica o catarral, contenido abundante y reseco del rumen, presencia de liquido
serohemorrágico en pericardio y peritoneo y consistencia blanda de los riñones (Riñón
pulposo).

Coccidiosis:

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La coccidiosis esta ocasionada por numerosas especies de Eimerias y es
probablemente el proceso mas frecuente en este periodo de vida. El problema suele
iniciarse a las 4 ó 5 semanas, pudiendo alcanzar una elevada incidencia hacia los 2
meses de edad. Sin embargo, en los últimos años estamos observando un adelanto en
la presentación, empezando los problemas a los 15 días de edad. La gravedad de la
enfermedad, estará condicionada por la carga parasitaria y por la capacidad patogénica
de los coccidios que participan. Por estas razones, los síntomas y consecuencias de la
coccidiosis pueden variar desde intensas diarreas hemorrágicas con muerte de
numeros animales, a procesos mas leves con perdida de ganancia de peso o incluso
animales infectados que pueden pasar inadvertidos (4).

También las lesiones pueden ser muy variables en las coccidiosis, desde una intensa
enteritis hemorrágica a enteritis catarrales. Son muy frecuentes las enteritis crónicas en
la coccidiosis, pudiendo aparecer el intestino muy adelgazado (enteritis catarral crónica
atrófica) o por el contrario aparecer la mucosa intestinal engrosada, formando pliegues
o incluso dando lugar a pólipos que hacen prominencia en la luz del intestino (enteritis
catarral crónica hipertrófica).

La coccidiosis se confirma fácilmente observando ooquistes con la ayuda de un
microscopio, a partir de frotis de heces o en raspados de mucosa intestinal. Tan solo
pueden tener problemas de diagnóstico algunos casos en los que, formas anormales
y/o degeneradas de Eimerias, pueden acantonarse en la mucosa dando inflamación
granulomatosa con escasa o nula excreción de ooquistes. En estos casos el estudio
histopatológico del intestino nos resultara de gran utilidad. A estas formas de
presentación las denominamos como Coccidiosis Atípica.

Ileitis Terminal:

Esta es una entidad poco conocida y cuya etiología no esta totalmente aclarada. Parece
intervenir varias causas, entre las que posiblemente se encuentren: Campylobacter coli,
otras bacterias intracelulares no bien determinadas, Eimeria y en ocasiones se ha
sugerido también la posibilidad de un virus no identificado. Es una enfermedad que
aparece entre los 40 ó 50 días de edad y que se caracteriza por un retraso muy
evidente del crecimiento. Los animales afectados pueden presentar diarrea fluida o
pastosa y a veces intermitente, aunque en ocasiones no presentan signos evidentes (6
y 7).

Las lesiones mas destacadas las encontramos en el tramo final del íleon que aparece
dilatado a lo largo de 20 a 40 centímetros. La mucosa intestinal se observa engrosada y
generalmente destaca la erosión del epitelio que reviste a las placas de Peyer, dando
lugar a una enteritis necrótico difteroide en esa zona. Los vasos de la serosa pueden
estar dilatados y los ganglios linfáticos regionales muestran un gran tamaño.

En la mayoría de nuestros casos, pudo aislarse del contenido intestinal Campylobacter
coli y este microorganismo también se detectó en los cortes histológicos teñidos con
técnicas argénticas. Sin embargo, en infecciones experimentales con esta bacteria, no
hemos conseguido reproducir el proceso. Recientemente hemos detectado indicios que
podrían relacionar esta entidad con el virus de la enfermedad de Border y actualmente
trabajamos con la hipótesis de que la Ileitis terminal se presente en corderos

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permanentemente infectados por este virus dando lugar a un proceso smejante a la
enfermedad de las mucosas del ternero.

CAUSAS PREDISPONENTES DE LAS DIARREAS

Como se ha señalado anteriormente, nos parece sumamente importante analizar,
aunque sea brevemente, toda una serie de condiciones de manejo, propias de nuestros
sistemas de explotación y que intervienen decididamente en la génesis de las diarreas
en corderos y cabritos.

CAUSAS PREDISPONENTES DE LAS DIARREAS

Condición corporal de las madres

Sobrealimentación final de las
madres

Estado sanitario e inmunitario de
las madres

Incremento gradual de la
contaminación ambiental

Confinación excesiva de animales

Hipotermia del cordero y
Climatología desfavorable

Condiciones de las explotaciones

Condición corporal en las madres: es un aspecto bien conocido del importante papel
que juega en todo el proceso reproductivo de los pequeños rumiantes (5). Aquí solo
señalaremos que es, precisamente la condición corporal entre el día 90 y 100 de la
gestación, quien determinará el tamaño del feto, el peso del cordero al nacimiento, su
vitalidad y también la cantidad y calidad del calostro. Los niveles de alimentación, en
buen numero de nuestras explotaciones, son excesivamente bajos, ya que existe la
costumbre de restringir la alimentación a un nivel de mantenimiento durante la época
previa a la cubrición y durante la gestación. Esto hace que la condición corporal de las
ovejas resulte deficiente y va ha tener gran importancia en las diarreas.

Sobrealimentación final de las madres: en combinación con una deficiente condición
corporal, la costumbre de incrementar bruscamente la alimentación solo en la fase final
de gestación o después del parto de favorece el nacimiento de animales bajos de peso,
menos vitales de lo deseable y que maman menor cantidad de calostro y de peor
calidad. Pero al mismo tiempo, esas madres disponen de una elevada cantidad de
leche por el suplemento de ultima hora. Estas condiciones suelen conducir con gran
frecuencia a sobrecargas de leche o "empachos" en los corderos y cabritos que acaban
en procesos diarréicos.

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Estado sanitario e inmunitario de las madres: es evidente que una explotación
gravemente afectada por otras enfermedades infecciosas o parasitarias puede constituir
un foco de problemas de diarreas en sus corderos. Lo mismo suele suceder en los
rebaños no vacunados frente a enterotoxemias, ya que son casi exclusivamente en
donde observamos Clostridiasis en corderos.

Incremento gradual de la contaminación ambiental: el acumulo excesivo de partos
en un mismo local (y en consecuencia de animales jóvenes y adultos) multiplica la
contaminación ambiental hasta puntos críticos. Es preferible compartimentar el espacio
disponible en diferentes áreas, con el fin de no superar 60 ó 70 partos por área.

Confinación excesiva de animales: es una condición ligada a la anterior y que tiene
gran transcendencia en la aparición de diarreas por Criptosporidium y Coccidios.

Hipotermia del cordero y Climatología desfavorable: sobretodo en épocas
invernales es frecuente que los corderos neonatos presenten poca vitalidad y en poco
tiempo, postración y muerte.

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