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DEPRIMIDO Y DESALENTADO

By David Wilkerson Published: 10/24/2013 - 12:00am

Debilidad, quebrantamiento, problemas, inquietud, luto, todas estas cosas desalentaron el espritu de David. Se senta vaco, sin direccin, como si no hubiese aprendido nada a travs de los aos. y aun la luz de mis ojos me falta ya (Salmo 38:10). David estaba diciendo, He perdido mi entendimiento espiritual. No puedo llegar a Dios como lo haca antes! Entiendo cmo se sinti David. He dirigido cruzadas evangelsticas en las cuales miles han llegado a Cristo. He ayudado a conducir a multitud de drogadictos y alcohlicos hacia la liberacin en Jess. Mi vida ha estado repleta de muchas ricas bendiciones, pero a menudo, algunos das despus de estos eventos, he sido agobiado por el desaliento y he acabado pensando: Seor, No he logrado nada para Ti! Esta es la obra del espritu de desaliento que trae Satans. Nos hace un blanco para los poderes del infierno momentos despus de nuestra victoria espiritual ms grande! Este abrumador espritu demonaco desalent tanto a David que estaba mudo ante la presencia de Dios. l dijo: Mas yo, como si fuera sordo, no oigo; y soy como mudo que no abre la boca. Soy, pues, como un hombre que no oye, y en cuya boca no hay reprensiones. (Salmo 38:13-14) El significado de esta frase en hebreo es un hombre que ya no tiene ms respuestas ni argumentos. David estaba diciendo: Seor, estoy tan desalentado que ni siquiera puedo levantar mis manos a ti. No puedo orar, porque estoy muy confundido para hablar. Estoy agotado y vaco. No tengo nada que decir. David expres el llanto universal del alma justa, que soporta un ataque de desaliento: Pero yo estoy a punto de caer, Y mi dolor est delante de m continuamente (Salmo 38:17). La palabra hebrea para caer en este versculo significa desfallecer. David le estaba diciendo a Dios, No lo lograr, Seor. Estoy al final de mis fuerzas y a punto de desfallecer! Le podemos expresar a Dios todo lo que queramos acerca de nuestros sentimientos de fracaso, podemos contarle de nuestra desesperacin por nuestros pecados y errores tontos, pero nunca debemos albergar el pensamiento de que l nos ha abandonado. David es nuestro ejemplo de una persona que se desalent pero que mantuvo su fe. An en su punto ms bajo, David no se permiti a si mismo sumirse en la incredulidad. l proclam, Porque en ti, oh Jehov, he esperado; T responders, Jehov Dios mo.(Salmo 38:15).