Está en la página 1de 1

DISCURSO CONTRA LA VIOLENCIA HACIA LA MUJER

Buenos noches compaeros, maestro, y pblico que me escucha, mi nombre es Fanny Jimenez y vengo a hablarles ustedes sobre la discriminacin y maltrato a todas las mujeres. Para mucha gente hoy es un da ms en sus vidas, para nosotros debe de ser un da especial, el da de levantar la voz fuertemente, de pensar sobre la importancia que tiene el respetar y hacer valer los derechos de la mujer, hagamos de este pas un sitio ideal en el que se sientan seguras, sin miedo a salir, a que se haga violencia alguna sobre ellas, a protegerlas y que se sientan libres y respetadas. reflexionemos sobre la importancia que tiene el tratarlas con equidad, justicia reconocerlas como los seres que nos dan vida, y que tengan ese derecho a una vida buena, recordemos que los derechos humanos son para todas las personas sin importar clase social, religin, color y sobre todo sexo, dejemos de discriminar y tratemos a la mujer por igual. En este da quiero hablar por todas las mujeres que no pueden hacerlo, estas palabras estn dirigidas a ustedes para que se den una idea sobre lo irracional que es la violencia de gnero, luchemos por crear una cultura de respeto hacia ellas, que se sientan libres y seguras al andar por las calles, al estar en sus trabajos, en la escuela, a que se desenvuelvan y realicen todas sus actividades con paz.

Se que entre ustedes hay muchos que han pensado en la importancia de la mujer, su esposa, su novia, su compaera de colegio, ahora pensemos en la enorme necesidad de darles un buen trato, por parte de todos los que integramos la sociedad, nios, hombres, mujeres, me dirijo a la sociedad en general, transmtanle este mensaje a sus vecinos, conocidos, familiares, y a todo aquel que sea parte de esta sociedad. YA BASTA! Hasta cundo va a terminar la violencia familiar, el abuso sexual, la discriminacin, el maltrato y muchas situaciones que maltratan el corazn de la mujer. La violencia, cualquier clase de violencia, es detestable y condenable. Sin duda. Pero la violencia en el mbito familiar, contra la mujer y en muchos casos tambin contra los hijos, debera avergonzar a cualquier sociedad que aspire a denominarse justa.