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El Espíritu de la Carabela "Santiaguillo" navega en los “Océanos de la Eternidad”

Su Recalada al Puerto de Constitución

1986

La Primera Exploración 1536
La Cruz del Sur sujeta a la Driza, entre Mitos Oscuros que se despejan, y un Puerto Inicial al que se llega. (Fernando Onfray)

Fue necesario que pasaran 450 años para que el Espíritu de la Carabela "Santiaguillo", que recaló en aquellos tiempos en la entonces Rada de Quintil, al mando del Capitán Alonso de Quintero, quien acompañaba desde el mar a la expedición del Capitán Juan de Saavedra, vuelva a vivir la experiencia de Nao, al renacer a orillas del Río Maule en un astillero del Puerto de Constitución en el año 1986.

Los Carpinteros de Ribera del Río Maule
Llevar en el Espíritu el Oficio de la Poesía

Los carpinteros de ribera del Río Maule, hombres de extraordinarias virtudes, “Llevaron su Oficio a la Poesía”, encantando nuestros "Espíritus de Mar" de quienes tuvimos la suerte de soñar y trabajar junto a ellos, especial mención merece Don Adolfo Muñoz Díaz, Constructor Naval, transformándose para mí en lo particular, en el “Gran Maestro” de las artes de la construcción de naves de madera, recibiendo por parte de él como herencia, la cultura ancestral de este noble oficio, que tuvo sus comienzos en el primer astillero que existió en Chile iniciado por el Capitán Juan Jofré en Bancos de Arena a orillas del Río Maule.

La Herencia
Cosmovisión de los Constructores de Sueños
Transcurridos ya 27 años de la recalada del Espíritu en la Carabela “Santiaguillo II” en el cuerpo físico de una nueva Nao de roble maulino, que vio luz a orillas del Río Maule, en el noble “Pueblo Astillero de Constitución”, guardo un profundo cariño por aquellos hombres en las “Artes de la Construcción Naval”, quienes navegan hoy en día en los “Mares de la Eternidad”. Agradecido de ellos, tuve la bendición de ser testigo y parte, del “Parto Lento y Poético de la Nao”, compartir cada momento, de infinita paciencia, sabiduría y fraternidad, que solo los hombres de mar, “Constructores de Sueños” poseen, permitiendo vivir junto a ellos las fortalezas, el temple, y el rigor histórico, de perseverar con la herencia recibida por sus ancestros, en el arte de tocar la sierra de tiro, las azuelas, “Convirtiendo los Robles Maulinos durante su proceso de conformación, en un Concierto”, materializando con ello una nave poseedora de su propio espíritu, presta a surcar los océanos en armonía con el viento, las olas, y las constelaciones.

La Segunda Exploración 1976 - 1986
Origen del Proyecto de la Carabela “Santiaguillo”

La idea se gestó una fría tarde de invierno en 1976. Sergio Leni, investigador y modelista naval, concibió el proyecto de crear una réplica a escala del primer barco que había llegado a Chile, acompañando la expedición de Diego de Almagro.

Se trataba de una carabela pequeña, por lo que se basó en alguno de los tantos planos de ”La Niña”, una de las tres naves que surcaron los mares en la “Expedición de Cristóbal Colón”. Dedujo que por su tamaño debía tener sólo dos mástiles y que las velas debían de ser del tipo “Latina”.

Casi diez años más tarde, durante una exposición de modelismo naval el año 1985, se acercó a Sergio Leni el poeta chileno Fernando Onfray Baglietto, miembro del Grupo Literario “Fuego”, con la idea de recabar información para la realización de una réplica de la embarcación, a tamaño natural, con motivo de la “Conmemoración de los 500 años del descubrimiento de América”. En una reunión posterior, en la que participaron el presidente del “Club de Modelismo Naval de Valparaíso”, Tomislav Mardesic, Sergi Leni con el entonces Alcalde de Valparaíso Francisco Bartolucci Johnston se determinó construir la Carabela “Santiaguillo II”, para los 450 años del descubrimiento de la Rada de Quintil, que marcó el primer asentamiento de los españoles en el año 1536, de lo que actualmente es el Puerto de Valparaíso.

El edil fue un gran promotor de esta iniciativa, consiguió los fondos con la Cámara Marítima y Portuaria de Chile A.G. y la Asociación Nacional de Armadores A.G. (A.N.A), y comprometió a la Municipalidad en la gestión del mismo. Se escogió el Astillero “Río Maule” de Constitución, de propiedad del Constructor Naval Adolfo Muñoz Díaz, para la realización del proyecto. En este puerto maulino existía el conocimiento ancestral para la construcción de barcos de madera, utilizando las mismas técnicas que probablemente usaron los españoles para construir la Carabela “Santiaguillo”, casi quinientos años antes. Las maderas escogidas fueron el roble maulino y el ciprés.

El trabajo duró casi siete meses. Participando en él, por encargo de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, el profesor e investigador de la “Escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso”, Juan Ciorba Vinz, Diseñador Industrial y Naval, quien comenzó la investigación de los requerimientos de navegabilidad y seguridad, siendo fiel a los antecedentes de arqueología naval obtenidos gran parte de ellos en el “Museo Marítimo de Barcelona”, que permitiesen pasar de la réplica a escala realizada por Don Sergio Leni, a la Carabela “Santiaguillo II” a escala real, considerando que esta se vería expuesta en la travesía a probables condiciones meteorológicas, de fuertes vientos y mar gruesa en el océano, tomando la debida conciencia, de prevención, y responsabilidad que ello significaba, al estar integrada por una dotación de 16 seres humanos que expondrían sus vidas en este desafío.

La Tercera Exploración Marzo 1986
¿ Donde comienza el Bosque en el Bajel, y el haz de sus Aguas donde termina ?
(Fernando Onfray)

La Carabela “Santiaguillo II”, fue descubierta en los centenarios bosques de robles maulinos, en exploraciones remontando río arriba sobre frágiles embarcaciones, a veces trabajando bajo la lluvia, en busca de las maderas que pasarían a ser parte de la roda, la quilla, el codaste, las costillas, el forro, la cubierta, las vergas, el palo mayor y el mesana, estos fueron “Regalo de aquellos Bosques”, sin necesidad de sacrificar los árboles, obteniendo solo lo que se requería de ellos.

Luego de las duras faenas reposábamos y tomábamos mate corrido con “Aguita del Maule” (Aguardiente), ellos contaban historias de “La Mar” y de las travesías que realizaban los famosos faluchos maulinos al Callao, Perú, transportando maderas. A lo anterior se continuaba planificando el trabajo para el día siguiente, en mi caso se transformó en un permanente aprendizaje de la sabiduría ancestral de aquellos seres humanos, desde donde de sus callosas manos daban a luz pesqueros de alta mar. Soñábamos juntos el gran día, para cuando a la Carabela “Santiaguillo II” le tocara surcar el océano en armonía con las olas y el viento, bajo la constelación de la “Cruz del Sur”.

El Espíritu del Río Maule
«Como en el Primer Día de la Creación las Entrañas aún sin Nombre de la Voz, se abrieron a una Forma por Hender». (Fernando Onfray).

El entorno de este acontecimiento refleja el espíritu del lugar y sus habitantes, elegidas las partes del cuerpo de esta Nao en el bosque, como si la naturaleza los hubiese conformado solo para este fin, indicando que allí, al alcance de los sentidos, vínculos del espíritu con el mundo exterior, las manos de los carpinteros de ribera del Río Maule del Puerto de Constitución, pudiesen palpar y sentir el mensaje de la savia, las vetas y el aroma de esta transmutación armónica de lo natural, hacia la materialización de un “Artificio creado por los Sueños”.

La Construcción
Los Sueños llevados al Oficio, conformando con las manos la historia de la Realidad. (Juan Ciorba)

A medida que la Carabela “Santiaguillo II”, se fue conformando en el Vientre Materno del Astillero “Río Maule” de Don Adolfo Muñoz Díaz, mis sentidos fueron testigos del milagro que acontecía día a día, y como esta nueva vida fue adquiriendo su forma, en un viaje hacia el pasado desde aquellos tiempos cuando nació el primer astillero de Chile en lejanas latitudes, encantado por los “Instrumentos que conformaban la Orquesta de los Artesanos de Ribera”, en una “Sinfonía Ancestral”, a medida que iban labrando lentamente los robles maulinos, descubriendo la forma de cada una de sus partes, sintiendo el perfume de la madera recién aserrada, confundiéndose con la humedad del suelo.

El Bautizo
Ceremonia Ancestral en los Astilleros “Río Maule”

«Distinguido Señor Almirante y Autoridades presentes, Distinguidas Damas que adornan esta Ceremonia, Amigos y Visitas. Como propietario de esta faena artesanal me he tomado la libertad de dirigiros algunas palabras para resaltar el hecho de tener en nuestra faena la presencia de visitas distinguidas, como son la del Señor Almirante de nuestra Armada, Don José Toribio Merino Castro; y la de su esposa Señora Margarita Riofrío de Merino, madrina de la barca que hoy bautizamos. Señor Almirante: Agradezco vuestra presencia en esta tradicional ceremonia, característica en todo Astillero, por sencillo que sea. Y os manifiesto que, para nosotros los maulinos descendientes de constructores como Juan Jofré y Santiago Oñederra, es un inmenso honor vuestra presencia

Lo digo no solo por lo que a mí me atañe, sino incluyendo a mis maestros y oficiales; todos nos sentimos orgullosos de teneros acá, porque ello nos demuestra el reconocimiento a nuestra modesta labor. Labor que hemos hecho, hacemos y seguiremos haciendo, con respeto y cariño, porque llevamos metido en la sangre el Amor por nuestro trabajo, cual es, el hacer barcos eficientes que, navegando nuestro mar, produzcan riqueza y dominio.

Estimados Amigos: La ocasión es propicia para extenderme en considerandos, más el tiempo de que disponen es breve. En razón de ello me remito al hecho que se ha traído hasta este estrado: Hacer entrega a la esposa del Señor Almirante, Doña Margarita Riofrío de Merino, madrina de la barca, de un sencillo recuerdo de esta ceremonia, y de este Astillero que hoy visita con ocasión de esta botadura. Al observarlo recordará esta tierra de constructores navales y marinos, de carpinteros, calafates y guanayes. Estoy cierto que en su corazón de madre habrá un lugar preferente para recordar al Maule y su gente. Y estará bien correspondida, pues nosotros hemos valorado su presencia con el respeto, afecto y cariño que los hijos de esta tierra generosa sabemos entregar. Adolfo Muñoz Díaz CONSTITUCIÓN, 06 de Septiembre de 1986.

Botadura estilo Siglo XVI
Remembranza de un lanzamiento realizado hace 450 años

Una remembranza de la botadura de una barca de hace 450 años constituyó la ceremonia de bautizo y lanzamiento de la Carabela “Santiaguillo II” en los Astilleros “Río Maule” de Constitución. A las 11.47 horas del día Sábado 06 de Septiembre de 1986, la madrina de la nave, Margarita Riofrío de Merino, esposa del Comandante en Jefe de la Armada Almirante José Toribio Merino Castro, quebró contra el casco de babor de la Nao, una calabaza que contenía sidra, el licor de la época, la que se rompió vaciando su contenido sobre la roja madera de roble del Maule con que fue construido.

Luego los operarios del astillero soltaron las amarras que inmovilizaban la carabela. Fueron segundos de tensión que parecieron eternos. El “Santiaguillo II” no se movía ni un milímetro. Pareciera que la Nao había quedado pegada a las gruesas vigas embadurnadas con sebo y manteca. Con un golpe de combo se aflojó el freno del deslizador de popa…..la barca siguió igual. De inmediato se golpeó el deslizador de proa y entonces el casco de madera comenzó a deslizarse hasta cortar con su quilla las tranquilas aguas del caudaloso río. Para los centenares de presentes, aquello fue observar un trozo del pasado, ambientado en un adecuado paisaje natural donde a pocos centenares de metros, río arriba, aún se cruzaba el Maule en balsa, y donde los cipreses, robles, pinos y sauces pintan de intenso verde sus riberas.

La Cuarta Exploración
Comunión de Espíritu, Mente y Cuerpo

Dado que la navegación se haría solo a vela, al igual que hace 450 años, la travesía tendría momentos difíciles. Para ello fue necesario consolidar una tripulación que además de sus competencias marineras, estado físico, supieran y fueran capaces de estar preparados frente a las siguientes contingencias: Sobrevivencia en la mar, primeros auxilios, mantención y reparación de la barca, respecto a su casco, velas y jarcias, pescar, y principalmente saber compartir en fraternidad.
Lo más importante en estos desafíos corresponde a la formación personal de cada uno de los tripulantes, donde sobre todo se debe manifestar una comunión de Espíritu, Mente y Cuerpo, como principios morales, estos se deben reflejar en el carácter, el honor, la disciplina, la subordinación, el deber y la lealtad, en los momentos más difíciles, al enfrentar dificultades, riesgos y agotamiento extremo en un temporal en alta mar.

El Zarpe desde el Puerto de Constitución
El Pueblo celebró con su presencia el Desafío de la Travesía

Se transformo en un gran acontecimiento para la Ciudad Puerto de Constitución, desde luego que, una despedida a una embarcación histórica similar a las del siglo XVI, construida en un astillero del Río Maule, gracias a la riqueza forestal nativa representada por el roble maulino, y la capacidad profesional de los carpinteros de ribera, herederos de la eficiencia artesanal de los pioneros de la construcción naval maulina, detuvo el ritmo laboral habitual de por lo menos 3.000 personas.
Prácticamente todos los habitantes de Constitución se ubicaron en la costanera del Río Maule, estudiantes con sus bandas de guerra, instituciones organizadas, gente del pueblo, todos se emocionaron cuando el navío con su presencia histórica pasó hacia el norte, escoltado por una procesión de embarcaciones menores, deslizándose por las suaves aguas del río y después la emoción fue más intensa cuando la proa rompió el hechizo de la barra y pasó adelante para enfilar a mar abierto.

El Rendezvous con el B/E “Esmeralda”
Encuentro entre Hermanos en Alta Mar

También se planificó un Rendezvous (Saludo entre dos buques) muy especial en alta mar, aprovechando que el B/E “Esmeralda” de la Armada de Chile, venía de regreso de su “Trigésimo Primero Crucero de Instrucción”, como Oficial de Maniobras se encontraba a bordo Miguel Ciorba Vinz, lo que permitió por parte del Oficial de Enlace de la Carabela “Santiaguillo II”, Juan Ciorba Vinz coordinar el evento con la Comandancia en Jefe de la Armada de Chile. El día Viernes 03 de Octubre a las 11.00 horas, a 10 millas a la altura del Puerto de Constitución se encontraron, la “Dama Blanca” y la Carabela Santiaguillo II”, rindiendo los saludos protocolares con honores de cañón como lo establece la tradición, para continuar con “Brazas a Ceñir” interpretada por la banda de músicos del B/E “Esmeralda”, abrazando dos épocas marineras en pleno océano.

Temporal desvió a la Carabela “Santiaguillo”
Confiar más en la Sabiduría Ancestral

El cambio de ritmo de lo cotidiano al régimen de abordo resultó fuerte, nos encontrábamos navegando en pleno océano, con un agradable viento sur/sur weste de unos 18 nudos, relajados y felices asumiendo las guardias establecidas de antemano, cada cual con su cargo y responsabilidad, sea en las maniobras con las velas, llevando el rumbo, amantillando, preparando las comidas, realizando aseo, determinando en las cartas de navegación nuestra posición.
Como piloto me comunico por canal 16 con Talcahuano Capuerto Radio, para recibir informe respecto al pronóstico general marítimo para las próximas 24 horas.

Dan cuenta de la siguiente situación: Zona Tres (Valparaíso a Constitución) Nubosidad = Parcial Visibilidad = 10 kilómetros Viento = S/SW de 15 a 20 nudos Mar = Altura olas de 2.0 a 3.0 metros Mar de fondo del S/W en área oceánica. Buen pronóstico le comenté al resto de la tripulación, tendremos una feliz singladura. Luego intervino nuestro contramaestre Miguel Verdugo, quien en solitario había realizado varias travesías desde el Puerto de Constitución al Puerto de Callao, Perú, y expreso:

Muchachos, el pronóstico de la Armada está malo, sugiero trincar todo a bordo, alimentarnos bien, a las 23.00 horas va a caer el viento, y a preparar sus ánimos, en unas dos horas más viene un temporal con vientos del NW/N que Dios nos guarde, tendremos vientos de 30 a 40 nudos, y olas de más de 7.0 metros. Tal como lo anticipó nuestro contramaestre aconteció, de los 16 que formábamos la tripulación, solo quedamos 7 en maniobras, los otros pasaron en calidad de lastre a la bodega.

Frente al temporal no pronosticado, no quedó otra alternativa que alejarse de la costa, llegando al amanecer a unas 80 millas frente a Pichilemu, como el temporal no amainaba se decidió navegarlo, orientando nuestro rumbo hacia la bahía de Concepción, recalando de madrugada al Puerto de Talcahuano el día Domingo 05 de Octubre, donde 4 de los tripulantes desembarcaron para regresar en bus a Valparaíso. Quienes quedábamos a bordo de la Carabela “Santiaguillo II”, fuimos llevados al Hospital Naval de Talcahuano, para un chequeo médico general e inducirnos a un sueño forzado para recuperar energías.

La Travesía desde Talcahuano a Valparaíso
Viento a un Largo

El Lunes 06 de Octubre repuesta la tripulación la dotación de la Carabela “Santiaguillo II” estaba compuesta solo por 12 personas, zarpando a las 13.00 horas del Molo 500 de Talcahuano, siendo esta remolcada por la patrullera “Copahue” hasta 10 millas al norte de la bahía de Concepción, una vez libres la Carabela “Santiaguillo II” hinchó sus velas, recibiendo el viento S/SW por la aleta de babor, y feliz inició su navegar sobre las olas, estaba totalmente despejado, las condiciones meteorológicas en esta oportunidad fueron certeras por parte de la Armada durante toda la travesía.

Dan cuenta de la siguiente situación:

Zona Cuatro (Constitución a Isla Mocha)
Nubosidad = Parcial Visibilidad = 15 kilómetros Viento = S/SW de 15 a 20 nudos Mar = Altura olas de 2.0 a 3.0 metros Mar de fondo del S/W en área oceánica. Zona Tres (Valparaíso a Constitución)

Nubosidad = Parcial Visibilidad = 10 kilómetros Viento = S/W de 20 a 25 nudos Mar = Altura olas de 2.5 a 3.5 metros Mar de fondo del S/W en área oceánica.

El viento se mantuvo parejo y sostenido, la caña de la pala del timón reaccionaba en forma muy dócil, logramos en esta oportunidad entrar en comunión con las olas y el viento, una vez caída la noche manteníamos guardias de 4 tripulantes por cada 4 horas, el comandante y nuestro Oficial de Sanidad estaban libres del régimen de guardias, pero de todos modos asistían a las maniobras. Las condiciones favorables nos permitieron dormir como corresponde cuando estábamos fuera de guardia, la alimentación fue normal, teníamos en la bodega bajo una de sus accesos un cajón de roble forrado en zinc y relleno con arena, este nos permitía hacer fuego a bordo y poner unas carnes a la parrilla. La noche se transformó en un espectáculo maravilloso al navegar bajo las constelaciones, en un momento el mar se vio iluminado por la presencia de noctilucas, plancton que al reventar las olas por la proa se vuelven fosforescentes, dejando tras nuestro una estela luminosa, a la luz de la vela que iluminaba el compás la atmósfera de a bordo se convirtió en algo fascinante y místico

Tuvimos varios avistamientos con algunos pesqueros y mercantes, en un momento al amanecer nos cruzamos con una moderna nave de la “Hapag-Loyd”, el oficial que se encontraba en el puente se comunicó por radio VHF, canal 16 con nosotros, pasando luego a canal 24, no lo podían creer, es como si hubieran pasado por el túnel del tiempo llegando al siglo XVI.
Durante toda la travesía la Carabela “Santiaguillo II” demostró un muy buen comportamiento a las condiciones de mar, resultando un casco muy marinero.

El Jueves 09 de Octubre alrededor de las 13.30 horas veníamos con un excelente viento del S/SW aproximándonos a la bahía de Valparaíso, avistando sus múltiples cerros, nos comunicamos con la Capitanía de Puerto de Valparaíso, saliendo a nuestro encuentro el bote “Christiansen” del “Cuerpo de Voluntarios de los Botes Salvavidas de Valparaíso”, a la altura de Viña del Mar nos acompaño para tomar remolque a la Carabela “Santiaguillo II” y ayudarnos a entrar en la dársena del Club de Yates de Higuerillas. Con ello se puso término a una extraordinaria aventura, habiendo cumplido con éxito nuestro desafío, que permanecerá en nuestros “Espíritus de Mar”, como un sueño que nos permitió sentir el embrujo de un cielo estrellado, regaló alas a nuestra mente y espíritu, dejándolos que divaguen libremente hasta donde el tiempo y la distancia no existen, permitiendo con ello ser cómplices de nuestros antepasados.

La recalada en el Club de Yates de Higuerillas
Puerto Pintado La Carabela “Santiaguillo II” finaliza su travesía desde el Puerto de Talcahuano el Jueves 09 de Octubre de 1986, ingresando a las 14.30 horas a la dársena del Club de Yates de Higuerillas, luego de haber zarpado el Lunes 06 de Octubre a las 12.00 horas, completando en la travesía aproximadamente 315 millas náuticas en 74 horas y 30 minutos, con un andar promedio de 4.6 nudos. Durante el Viernes 10 y el Sábado 11 se amantilló, avitualló e implemento la Nao con la participación de estudiantes del “Taller del Mar”, de la Escuela de Diseño de la Universidad de Valparaíso, ellos pernoctaron a bordo, integrándose a la tripulación que recalaría el 12 de Octubre en el Muelle Prat, redescubriendo la Bahía de Valparaíso. De amanecida, al revivir el primer día de la recalada a la Rada de Quintil por el Capitán Alonso de Quintero y su encuentro con el Capitán Juan de Saavedra, los estudiantes se vistieron con trajes a la usanza de la época, diseñados por estudiantes de Diseño Textil de la misma universidad.

La Travesía y recalada al Muelle Prat el 12 de Octubre del año 1986
La Ciudad y su Bahía como Escenario de una Obra Histórica
(Juan Ciorba)

El Domingo 12 de Octubre de 1986 la Carabela “Santiaguillo II”, hizo su entrada triunfal en Valparaíso. Fue un espectáculo organizado por Germán Becker Ureta, que atrajo a miles de personas a los muelles del puerto.
En la recalada a Valparaíso participó la Armada de Chile, la Marina Mercante con sus sirenas y pitos, además de columnas de humo en señal de bienvenida desde la Academia de Guerra Naval y los diferentes cerros de Valparaíso, realizada por los Boy Scouts.

Por mar venia escoltada por una procesión de embarcaciones, lanchas de turismo del Muelle Prat, bongos de pescadores artesanales de las caletas de: El Membrillo, Portales, Montemar y Huiguerillas, veleros de los Clubes de Yates de Recreo y Concón, lanchas de asalto de los Buzos Tácticos, y la sobrevolaban helicópteros de la Base Aeronaval del Belloto. La llegada fue todo una fiesta, que involucró a toda la comunidad porteña, en el intertanto bajaban de los cerros de Valparaíso el Capitán Juan de Saavedra con sus hueste a caballo vestidos con armaduras y sosteniendo lanzas recorriendo la ciudad hasta llegar al Muelle Prat. Los sitios 4 y 5 del puerto estuvieron abiertos a la comunidad para que asistiera a presenciar el espectáculo de casi una hora que sucedió a la llegada de la nave, en los muelles se realizaron bailes con la participación de las diferentes colonias residentes, saludos, discursos y representaciones históricas alusivas a la ocasión.

La Carabela “Santiaguillo II” disparaba con sus cañones en señal de saludo al ingresar a la poza de abrigo, al tiempo que la narración emitida por altavoces instalados en los muelles, se refería a la trascendencia del momento.
La nave se aproximó lentamente hasta una boya en el Muelle Prat, para luego por medio de embarcaciones preparadas para la ocasión, iniciar el desembarco de la tripulación junto a su Capitán Alonso de Quintero, en tierra fue recibido por el Capitán Juan de Saavedra adelantado de Diego de Almagro, y a su lado una gran fiesta con personajes vestidos a la usanza, españoles, indígenas y bailarinas.

Aquella obra de teatro a cielo abierto, transformó a la bahía y cerros de Valparaíso en un escenario jamás visto, fue el clímax de la popularidad de la Carabela “Santiaguillo II”.

Difusión de la Conciencia Marítima
Puesta en valor de la Carabela “Santiaguillo II”, por medio de travesías al Puerto de Quintero, clases a bordo a jóvenes, concursos de dibujos y pinturas infantiles, difusión turística, eventos culturales y artísticos.

Posterior a la recalada del Domingo 12 de Octubre del año 1986, por petición personal y expresa del Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso Don Francisco Bartolucci Johnston, se me asigna al mando de la Carabela “Santiaguillo II”, contando con el gran apoyo del “Cuerpo de Voluntarios de los Botes Salvavidas de Valparaíso”, además de un contramaestre permanente ocupado de su cuidado y mantención, Don Oswaldo Soudre, hombre que hizo historia al alentar por más de 20 años al “Club de Deportes Santiago Wanderers”, vestido con un traje de loro.

Con la Carabela a la gira en el Muelle Prat, frente al Club de Yates de Recreo, y en el Puerto de Quintero, se realizaron clases orientadas a despertar la “Conciencia Marítima” en los jóvenes, concursos de dibujos y pinturas infantiles, invitando a distintos establecimientos educacionales, dos travesías al Puerto de Quintero, en una de ellas se realizó una “Revista Náutica que engalanó a Quintero en su 122° Aniversario”. Durante los veranos se mantenía acoderada al Muelle Prat, permitiendo la visita a turistas, entregando a ellos información mediante impresos, realizando exposiciones gráficas a bordo, que daban cuenta de la historia de la Carabela “Santiaguillo II”. Se realizaron eventos culturales y artísticos, con la participación de Tunas y Estudiantinas de universidades porteñas, obras de teatro con niños de Jardines Infantiles que vivieron toda una aventura a bordo, recibiendo como parte del homenaje de la ciudad de Valparaíso a Cecilia Bolocco como Miss Universo 1987 a bordo de la Carabela “Santiaguillo II”.

La Carabela “Santiaguillo” como B/E del “Instituto Marítimo de Valparaíso”, (1988 – 1990)
Carácter, Moral, Honor, Disciplina, Deber, Patriotismo.

La incorporación de la Carabela “Santiaguillo II” a la labor educativa del “Instituto Marítimo de Valparaíso”, tuvo por finalidad promover en las nuevas generaciones la mística, los conocimientos, la responsabilidad, y capacidad técnico profesional que permitiera crear y lograr definitivamente una real “Conciencia Marítima”, ante el desafío que implica el natural acceso de nuestro país a la Comunidad de Naciones de la Cuenca del Pacífico y su proyección en el siglo XXI.

El “Patrimonio Oceánico” que poseemos como chilenos, al navegarlo en su más amplia extensión, y explorarlo en sus profundidades, en un permanente “Estado de Observación”, nos lleva a descubrir aquellos “Valores Trascendentales”, que nos permiten orientar a nuestras actuales y futuras generaciones.
La calidad de sus vidas dependerá de los valores que se siembren en las “Aguas Fértiles” de sus “Espíritus” en el aquí y en el ahora. “Sembrar Espíritus” tiene un nombre: “Educar en la Creatividad y la Voluntad”, asumir la “Misión”, alcanzar “Desafíos”, que nos lleven a materializar nuestros “Sueños”, entregar “Amor” al prójimo, encontrando en ellos nuestra propia “Felicidad”, y con ello alcanzar la “Paz y la Libertad”, que nos entregan las olas, los vientos y las constelaciones.

El abandono en el “Muelle Prat”
La absoluta indolencia de nuestros orígenes como Ciudad Puerto

A partir del año 1991 la Carabela “Santiaguillo II” lentamente fue perdiendo su razón de ser, si bien se realizaron algunos eventos, estos dejaron de tener sentido como “Símbolo de Valparaíso”. Previo a ello por invitación del Gobierno de Italia al Gobierno de Chile, realizada el año 1989, a participar en la Expo-Génova para el año 1992, presentamos en aquel tiempo dos proyectos al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.

Uno, construir la Carabela “La Niña” a orillas del Mediterráneo con artesanos de los astilleros de Constitución. El segundo, trasladar la Carabela “Santiaguillo II” a bordo de un buque mercante para marcar la presencia de Chile en esa feria. En el mes de Febrero del año 1992 sostuvimos una reunión en el Palacio Presidencial del Cerro Castillo de Viña del Mar, con el entonces Jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno de Chile Don Carlos Bascuñán, respecto a las alternativas posibles, de llevar a la realidad la segunda propuesta, la que finalmente se llevó a efecto.

En la madrugada del Lunes 16 de Mayo de 1994 la Carabela “Santiaguillo II” se hunde en el Muelle Prat, ella se encontraba ya abandonada, rescatándose posteriormente, esta fue sometida a reparación por personas carentes de las competencias necesarias para ello, perdiendo su originalidad, permaneciendo posteriormente varada en los recintos portuarios de Valparaíso hasta el mes de Octubre del año 1998, donde fue recuperada e instalada sobre soportes bajo nivel en el Muelle Prat frente a la Capitanía de Puerto, lugar que a pesar de ser un hito turístico de Valparaíso, lentamente quedó en absoluto abandono hasta el mes de Noviembre del 2012 donde se inició el desguace con motosierras por una empresa dedicada al “Rescate Patrimonial”.

El Encantamiento
Navegar en los tiempos de la Historia

El subconsciente me sitúa hoy en día en los Astilleros “Río Maule”, sin tiempo ni espacio, como si hubiese sido una vida anterior, atrapando parte de la historia de este encantamiento, que representó para mí profundizar en la arqueología naval, rescatar la forma para su diseño, su materialización y navegación de un sueño a bordo de la Carabela “Santiaguillo II”, desde el Puerto de Constitución al Puerto de Valparaíso, en los 450 años de su descubrimiento.

El Reconocimiento
Los Maestros de las Artes de la Construcción Naval

Apreciado Maestro de las artes de la construcción naval, carpinteros de ribera del Astillero “Río Maule”, se que navegan a bordo del Espíritu de la Carabela “Santiaguillo III”, en los “Mares de la Eternidad”, les agradezco haberme regalado el Espíritu del “Río Maule”, probablemente se encuentren en una isla, en algunas de las estrellas de la “Cruz del Sur” cubierta con robles de cristal, para cuando llegue el momento que me toque zarpar, para contarles de mi experiencia del espíritu, al interior de mi cuerpo humano en el planeta tierra.

El Reencuentro
Navegar de nuestros Espíritus en los Infinitos del Universo

Mi trazado de rumbo se orientará a vuestro encuentro, para volver esta vez, a compartir la creación y materialización de una Carabela de “Celestial”, y celebrar su bautizo, que nos permita navegar por el Universo, y embarcar en nuestra Nao a todos los “Hombres de Mar” que ya zarparon, en las gestas heroicas, en la literatura, en la poesía, en las exploraciones, en su oficio de pescadores artesanales, diseñadores y constructores de barcos, ofreciéndoles refrigerio, un buen camarote, incorporarlos al rol de la tripulación.

La Fraternidad
La Hermandad en los Hombres de Mar

Ello permitirá que todos los Hermanos enamorados de “La Mar”, tengan su propia Nao, volviendo a celebrar juntos zafarranchos de fraternidad bien regados, con permanentes ¡ ORZAS ! con pólvora negra, blanca, acompañados de nuestras cautivas, bailando al compás de una música enervante y seductora, tan maravillosa que subyuga y atrae con magnífico encantamiento.

El Desenlace
¿ Valparaíso Patrimonio de la Humanidad ?

Actualmente todos aquellos “Queridos Viejos Mauchos” navegan en los “Mares de la Eternidad”, y las lluvias que tenemos en otoño son “Lágrimas que caen del Universo”, ellos observaron desde “El Cielo” como la Carabela “Santiaguillo” fue amputada con motosierras sin piedad, las cuales emitían ruidos y desgarraban el alma, siendo los porteños engañados por las autoridades edilicias, que estaría en procesos de restauración. La humanidad ha perdido sus valores, su sensibilidad de “Vivir en Armonía con la Naturaleza”, su respeto a la historia y cosmovisión de sus ancestros, viviendo efímeras felicidades, adquiriendo “Sinsentidos” en los Malls, y por otro lado, hipnotizados y encandilados por hábiles agentes expertos en grandes estrategias de seducción, para continuar con el gran circo de la clase de los llamados ¿Políticos ?

Lamentablemente las autoridades edilicias de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso desde el año 1990 hasta el mes de Noviembre del año 2012 nunca escucharon, hace cinco años todavía era posible de restaurar la Carabela “Santiaguillo”, propuse hacerlo en su momento con estudiantes de las distintas escuelas y carreras de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Valparaíso, tenía incluso adelantadas gestiones para conseguir recursos para ello, pero la ceguera política, falta de conciencia e incomprensión no dio cabida a mi propuesta. El día 12 de Noviembre del año 2012 a las 14.30 horas, comenzaron a ser retirados del Muelle Prat con una grúa de la Empresa Portuaria de Valparaíso los últimos restos de un cadáver en descomposición, que pasará a ser solo un recuerdo de lo que fuera el “Símbolo de Valparaíso”, entre los años 1986 y 1990, me pregunto:

¿En qué momento Valparaíso fue declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO ?
Es cierto, lo que quedaba en el “Muelle Prat” de Valparaíso era solo un cuerpo colapsado, el Espíritu de la Carabela “Santiaguillo” navega hace más de 20 años entre las estrellas, el retiro de las partes pasa a ser un acto de humanidad necesario, deberían de habérselos llevado a su sepultura natural en las profundidades del océano, a la cuadra de Valparaíso, hacerle su merecido responso en alta mar, es lo que corresponde como tradición marinera. Encuentro extremadamente macabro y perverso haberlos guardado a la vista de todos los porteños, en un recinto de la Empresa Portuaria de Valparaíso, junto a la Estación del Metro Tren de Barón, y junto al terminal de los cruceros de turismo, que imagen se llevarán los extranjeros de nosotros, es como si guardásemos parte del cuerpo de un familiar en nuestra casa a la vista de nuestros vecinos.

Quinta Exploración
Responso a la Carabela “Santiaguillo II”

“Los Barcos son para uno como Hijos”, cuando uno forma parte de su gestación y parto, es un “Acto de Amor” previo que este vaya tomando su forma a partir de la postura de la quilla en el picadero, la Carabela “Santiaguillo II” estuvo en vida en nuestros espíritus, navegando y surcando juntos nuestro mar, acariciados por los vientos, bautizados por las olas, orientados por las constelaciones, acompañados por albatros, delfines, y noctilucas, en un sentimiento de plena libertad y alegría, ella seguirá por siempre en comunión fraternal de quienes “Participamos de aquella Sagrada Misa”´.

Estábamos rodeados de aromas de cipreses, de la savia de nobles y centenarios robles maulinos, acompañados de instrumentos que al ser tocados por los carpinteros de ribera, se escuchaban en todo el pueblo del Puerto de Constitución, como una bella orquesta que identificaba en sus tiempos a los astilleros, con sus sierras de tiro, azuelas, yunques, fraguas, que al calor de ellas, se fueron conformando los clavos, uno a uno, estos vinculaban las tablas a las ligazones, previamente cocidas en un caldero, los carpinteros de ribera con gruesos guantes para evitar quemar sus manos, se apresuraban para fijarlas con prensas, a lo que sería el forro exterior del casco, antes que estas perdieran su flexibilidad al enfriarse.

Lo que aconteció en el “Muelle Prat” aún nos mantiene consternados, fue un acto que demostró una carencia absoluta de cultura de nuestro “Patrimonio como Ciudad Puerto”, sabemos que “Los Barcos poseen Espíritu”, la historia de la Carabela “Santiaguillo II” quedará solamente en el recuerdo de unos pocos de quienes amamos “La Mar” , y para cuando nos llegue el día de “Zarpar a los Mares de la Eternidad”, volveremos a encontrarnos con ella, y navegaremos por siempre en él universo en “Comunión con las Constelaciones”.
Para aquellos personajes carentes de “Conciencia de Nuestro Patrimonio Oceánico”, con el tiempo la Carabela Santiaguillo II” pasará al olvido, y ellos tendrán el mismo destino.

Testimonio Histórico
Museo Marítimo Nacional

Solo quedarán como testimonio los múltiples estudios, registros fotográficos, archivos históricos, planos y maqueta de la investigación de arqueología naval, de quienes tuvimos el “Coraje de Soñar”, más La “Bitácora” de la Carabela “Santiaguillo II”, que guardo como tesoro, me encuentro escribiendo el último capítulo, que da cuenta de un triste y doloroso final, resultado de la desidia, indolencia, soberbia, ceguera, falta de “Amor” de ¿ Autoridades ? que nunca escucharon, no lograron comprender el profundo significado de conservar el “Patrimonio Histórico Cultural Marítimo” de nuestro querido Puerto de Valparaíso. Cuando llegue el día de zarpar a los “Mares de la Eternidad”, les pedí a mis hijas Almita y Carlita que todo lo que significó el sueño cumplido de la Carabela “Santiaguillo II”, sea entregado en perpetuidad al “Museo Marítimo Nacional”, como parte de nuestra historia, permitiendo con ello despertar y fortalecer la “Conciencia Marítima” de las próximas generaciones.

Un abrazo de Olas coronadas de Azul y Plata, les envía el “Espíritu de la Carabela “Santiaguillo II”, a los Seres Humanos. “Que es mi barco mi tesoro, que es mi dios la libertad. Mi ley la fuerza y el viento, mi única patria la mar. Navega, velero mío sin temor, que ni enemigo navío Ni tormenta, ni bonanza, tu rumbo a torcer alcanza Ni a sujetar tu valor”. José de Espronceda.

Juan Esteban Ciorba Vinz “Delfín Austral” Piloto y Oficial de Enlace Investigador: “Arqueología Naval” Carabela “Santiaguillo II”

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