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Lorenz - El Pasado Reciente en La Argentina

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FEDERICO GUILLERMO LORENZ

EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA

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Capítulo 11 EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA: LAS DIFÍCILES RELACIONES ENTRE TRANSMISIÓN, EDUCACIÓN Y MEMORIA Federico Guillermo Lorenz

En memoria de Dora Schwarzstein, junto a quien aprendí que construir puentes es una parte fundamental del arte del historiador.

INTRODUCCIÓN Tradicionalmente, la historia ha desempeñado un importante papel en la construcción de las identidades nacionales y comunitarias. Los relatos acerca del pasado son espejos en los que mirarse y han sido centrales en la consolidación de los Estados nacionales. Además, han trazado no sólo una genealogía, sino, sobre todo, una causalidad que ubica a los pueblos en un camino predeterminado hacia un futuro “merecido” sobre la base de la historia.1 Pocas épocas han mostrado un interés tan ferviente en el pasado como la actual. Comunidades de todos los rincones del globo fijan fechas conmemorativas, preservan sitios de memoria y homenajean a sobrevivientes.2 Sin embargo, las catástrofes del siglo XX pusieron
1. Al respecto, resultan interesantes: Bertoni, Lilia Ana, Patriotas, cosmopolitas y nacionalistas. La construcción de la nacionalidad argentina a fines del siglo XIX, Buenos Aires, FCE, 2001, y Romero, Luis Alberto (coordinador), La Argentina en la escuela. La idea de nación en los textos escolares, Buenos Aires, Siglo XXI, 2004. 2. La magnitud y también la forma de los actos en ocasión del 60° aniversario de la llegada de las tropas soviéticas al campo de Auschwitz son un indicio de este estado cultural.

como persona y como ser humano. la represión ilegal y la violencia como componentes constitutivos de sus prácticas. Al respecto. el llamado a elecciones y la circulación de relatos 3. “Libres o muertos”… A todas estas consignas subyace una noción de exclusión. Matanzas colectivas. ¿Los sucesos de la Semana Trágica de 1919? ¿Los fusilamientos de 1921 en la Patagonia? ¿La llamada “Conquista del Desierto”? Si bien hacia principios del siglo XX la violencia estaba presente en la política.268 FEDERICO GUILLERMO LORENZ en crisis la función social de la historia. Los campos de concentración en Argentina. El discurso político de esos años muestra lecturas dualistas acerca de la realidad: “peronistas y antiperonistas”. “no se es”. ¿Qué hecho elegiríamos para iniciar un relato acerca de ella en el siglo XX? Es difícil establecer una fecha precisa. impone sin duda esta y otras preguntas. produjo la crisis del régimen militar.3 La derrota en la Guerra de Malvinas. al definir a la subversión –cuya eliminación fue su principal argumento para dar el golpe de Estado– como atentatoria contra un núcleo de valores que definían el “ser nacional”: los “subversivos” no eran argentinos. es insoslayable el libro de Pilar Calveiro. Los miles de desaparecidos y asesinados son la marca de un régimen que buscó no dejar huellas en el camino de una supuesta refundación de la sociedad. . en 1982. dos guerras mundiales. el derrocamiento del segundo gobierno de Juan Domingo Perón (1955) fue un punto de inflexión. Las fuerzas de seguridad desarrollaron complejos mecanismos de represión interna. Algunas agrupaciones políticas se radicalizaron volcándose a la lucha armada. ¿Cómo incorporar en el pasado hechos aberrantes perpetrados en el seno de la comunidad misma? La historia argentina reciente. genocidios y dictaduras han transformado a la disciplina en un espejo incómodo. marcada por la violencia política. en la que se es parte de una comunidad o. Colihue. “burócratas y revolucionarios”. Poder y desaparición. Los campos clandestinos de concentración fueron el intento más sofisticado de llevar a cabo la idea de la eliminación completa del adversario: como actor político. La dictadura militar en el poder entre 1976 y 1983 llevó al extremo esta idea. 1998. “patria y antipatria”. la lucha política argentina incorporó la eliminación física del adversario. sencillamente. A partir de ese momento. Buenos Aires. “Perón o muerte”.

memorias obreras frente a la exclusión. han influido notablemente en la demanda por recordar. así como algunos de los desafíos que dicha incorporación plantea a los docentes en su práctica cotidiana. la palabra “memoria” está instalada con fuerza en el discurso público. la Historia desempeñaba la función “crítica” de volver las cosas a su lugar a partir del rigor analítico y la objetividad del método. a diferencia de otros compatriotas. fuertemente influida por los deseos y las posiciones de los individuos. Frente a la memoria. emergieron de esos años más o menos afectados por el terror. desde instituciones oficiales concebidas para la formación de los niños y jóvenes.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 269 acerca de las violaciones a los derechos humanos durante la década de 1970. MEMORIA E HISTORIA RECIENTE Desde hace cerca de dos décadas. Las grandes matanzas del siglo XX y del que comienza. Los docentes. experiencias de clase. Esta última consistía. por otra parte. como el resto de los argentinos. seres queridos ausentes o simplemente recuerdos personales que buscan ser inscriptos en un gran relato que los contenga y les dé sentido. tenían el trabajo de transmitir relatos sobre ese pasado. Inicialmente. Pierre Nora. ¿Cómo se cuenta el horror? ¿Cómo se cuenta la historia reciente de este país? ¿Qué había sucedido en la Argentina? ¿O todavía está “sucediendo”? ¿Qué pasa cuando los recuerdos de los contemporáneos a los hechos se contradicen con otros discursos dominantes. . Para uno de los primeros historiadores preocupados por estos temas. Hay una tendencia mundial que consiste en mirar hacia atrás en busca de respuestas: modelos de países ideales frente a otros arrasados o a sociedades actualmente fragmentadas. en una aproximación acrítica al pasado. Pero. según esta perspectiva primera. acerca del pasado? En este texto analizaremos algunos de los mecanismos mediante los que la sociedad argentina incorporó el pasado violento a su historia colectiva. de una parcialidad y sectorialidad manifiestas. muchos historiadores plantearon una división tajante entre “Historia” y “memoria”. por ejemplo los oficiales.

que confrontan explícita o implícitamente en diferentes escenarios. o la literalidad de los testimonios para definir la matriz a partir de la cual pensar la época. lejos de ser sinónimos. Cuestiones como la experiencia. 41). La noción de memoria obliga a revisar cuestiones como la de la legitimidad a la hora de hablar acerca del pasado: qué relato o visión tiene más autoridad que el resto para definir los significados de un acontecimiento. la condición de haber pasado o no por una situación determinada se suman a criterios de tipo académico. “luchas por la memoria” (Jelin. de lo que ya no es. una representación del pasado.) para la construcción de una memoria. . el contrapunto entre “historia de divulgación” versus “historia profesional”. hechos. el segundo ofrece explicaciones acerca del pasado (bajo la forma de una narración histórica) y el tercero somete a la crítica los discursos de la memoria (Ricœur. procesos. en todo se oponen […] La memoria es la vida.270 FEDERICO GUILLERMO LORENZ memoria e historia. siempre problemática e incompleta. Desde esta perspectiva. 1999. distintas “memorias”. 3). 1984. Sin embargo.4 Otra forma de dar complejidad a estas cuestiones es incorporar la noción de múltiples miradas acerca del pasado que participan en combates simbólicos. una “explicativa y otro “crítica”. entre Historia y memoria existe más bien una relación de retroalimentación. los historiadores han incorporado en forma creciente la noción de su propia subjetividad en el desarrollo de su trabajo. La historia critica y se relaciona con el discurso de la memoria bajo tres modalidades: una “documental”. p. en el segundo. 2002) en las que distintos grupos sociales asumen lecturas y convicciones diferentes acerca de la historia. como otra variable que debe ser tenida en cuenta a la hora de formular conclusiones y. Esto coloca en un plano de gran importancia la condición de agentes públicos de los historiadores: sus relatos acerca del pasado influyen en la visión que otros actores sociales tienen acerca de éste. de plantear preguntas analíticas. la Historia. un lazo vivido en presente eterno. Dos ejemplos: en el primer caso. previamente. etc. 4. La memoria es un fenómeno siempre actual. mientras que la Historia es la reconstrucción. El primer modo aporta elementos (datos. el peso simbólico de la figura de los “afectados” por la represión. Caracteriza a la Historia como “laica” en oposición a una memoria que “instala el recuerdo en lo sagrado” (Nora.

pero la tarea de los historiadores. El interés por la historia reciente se acentuó con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial. 275). si se trata de gente que tiene poder político […] Estas limitaciones no disminuyen la responsabilidad pública del historiador. En ningún espacio aparecen tan fuertemente concentradas estas tensiones como en la historia reciente. quienes estudian procesos prácticamente coetáneos encuentran en su tarea diaria la confluencia de ambas categorías. porque ésta pone en un mismo plano. De este modo. Existe una cercana relación entre el impacto de los crímenes masivos cometidos durante la guerra y la voluntad de recordar y preservar el pasado doloroso. el historiador es un “matador de mitos”. es que.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 271 en una disputa por “la verdad” en la que. p. es impotente contra quienes optan por creer los mitos históricos. por ejemplo. en estas cuestiones. en todo caso. Sostiene que a la corta. especialmente en una época en que van desapareciendo otros medios de conservar el pasado […] Es esencial que los historiadores recuerden esto. el problema de la subjetividad y el involucramiento de los investigadores es central para los historiadores del tiempo presente. en este debate. Las cosechas que cultivamos en nuestros campos pueden acabar convertidas en alguna versión del opio del pueblo (Hobsbawm. es decir. Debemos ser conscientes de que es así. lo hace desde su práctica profesional. con quienes nos sentimos solidarios? ¿Cómo proponer un . si un historiador interviene en los debates acerca del pasado. el discurso de las víctimas. sincrónico. ¿Cuál es el rol social de los historiadores? Para Hobsbawm. la cotidianeidad de los historiadores y su objeto. ante todo. Frente a la aparente contradicción entre Historia y memoria. las aproximaciones y las formas en las que se evoca el pasado doloroso se efectúan desde una perspectiva puramente moral. que anula o dificulta la crítica. aunque parezca paradójico. en el hecho […] de que los historiadores profesionales son los principales productores de la materia prima que se transforma en propaganda y mitología. no es fácil. ¿Cómo revisar. desde un marco de pensamiento que dispone de determinados criterios de autoridad y validación para aportar un enfoque particular acerca de un problema. Lo que no debe perderse de vista. en especial. esta puede no ser determinante. 1998. Muchas veces. Ésta se apoya.

LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA RECIENTE Los dilemas que enfrentan los historiadores se exacerban cuando los trasladamos al aula. dicho proceso de ruptura es imposible. el moralismo. la posición del docente se torna muy difícil. lo que se complica es la posibilidad del proceso de transmisión en la escuela. en algunos casos deberán hacer de aguafiestas. cuando se trata del pasado reciente la complejidad cobra una dimensión mucho más importante. 48). en los libros de texto) no necesariamente coinciden con la visión que el docente tiene acerca del pasado reciente. Más aún. por ende intangibles–. las políticas oficiales de memoria (plasmadas en el currículo. Como señala el historiador Henry Rousso. lo opuesto a lo . Si a esto se le agrega que buena parte de las aproximaciones al pasado reciente tienen la forma de mandatos (tanto en el sentido del deber de memoria como en el de la visión ética desde la que se efectúa el relato). en muchos casos. Cuando éstos escriben no se aíslan de su comunidad. una muestra parcial de la disparidad de miradas sociales sobre un tema. si éste es transmitido en tonos absolutos. al desarrollar sus tareas enfrenta la multiplicidad de perspectivas a diario. En primer lugar. también lo es que. terminará por hacer trampa con los hechos y caer en un relato desconectado de lo real” (Rousso. En la escuela. Y si esto ya es visible en relación con temas más “antiguos” desde el punto de vista histórico. con los padres de los alumnos y con los colegas en la sala de maestros o profesores. en cambio.272 FEDERICO GUILLERMO LORENZ discurso crítico acerca de un hecho que “debe ser recordado” de un modo determinado? Los historiadores. Un docente. no se combina bien con la verdad histórica. “la moral. o más aún. Si es cierto que la enseñanza y la apropiación implican una cierta ruptura con ese pasado que se recibe. en el calendario escolar. pero no la “tienen enfrente”. Para conservar su fuerza edificante. El resultado. la disparidad de visiones acerca del pasado es una realidad con la que hay que trabajar y no sólo una precaución metodológica. 1998. p. para cumplir con las reglas de su arte. Un aula es un pequeño mundo. Esta primera instancia de ruptura se reproduce. sagrados –y.

y el papel particular jugado por un emblema de la represión ilegal. No sólo el pasado se banaliza. analizaremos el contexto en que el pasado dictatorial comenzó a ser revisitado por los docentes. una ritualización que puede transformar en irrelevante un valor. el de la última dictadura militar–.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 273 buscado. la escuela ha incorporado el pasado doloroso –concretamente. necesariamente. vital para una sociedad. a partir de fechas emblemáticas: el 24 de marzo (aniversario del golpe) y el 16 de septiembre (aniversario de la “Noche de los Lápices”). Estas demandas. Aunque inicialmente centradas en las causas del fracaso militar en la guerra. Por lo general. las preguntas se desplazaron rápidamente a la llamada “lucha contra la subversión”. ARGENTINA: SALIR DE LA DICTADURA ¿Qué sucede cuando una sociedad debe confrontar con un pasado vergonzante y éste es el pasado vivido. en la Argentina. comenzó a reclamar una respuesta a principios de los años ochenta. sino también la asunción de responsabilidades por parte de miles de argentinos que habían convivido con esa realidad aparentemente más allá de toda imaginación. Pero un pasado urgente y aberrante reclamaba no sólo el esclarecimiento. Tras la derrota en la Guerra de Malvinas (1982). Por lo tanto. sino que se contribuye a fijar a los actores sociales en un miedo y un dolor que se dice querer procesar. es entonces una cristalización de imágenes acerca del pasado. El fracaso en las islas Malvinas y el desprestigio militar abrieron una puerta a través de la cual los ciudadanos comenzaron a asomarse a los aspectos más terribles de la represión ilegal. la indignación y el estupor resultantes generaron un clima de demanda de explicaciones por parte de la sociedad. apuntaban a tres cuestiones: ¿qué había . Básicamente. encerraban cuestionamientos a la propia conducta y éstos se transformaron en preguntas que no era fácil ni hacer ni responder. En las secciones que siguen. otra pregunta que es importante hacerse es hasta qué punto el mecanismo de las efemérides no impregna también estas fechas recientes consideradas vitales para la construcción de una sociedad respetuosa de los derechos humanos y los valores democráticos. el propio? Ésta fue la pregunta que.

acaso. probablemente no sólo por la magnitud de los crímenes. EL SHOW DEL HORROR El “qué” y el “cómo” estallaron con fuerza en la opinión pública en la segunda mitad de 1982. En la prensa. . sobre todo. se materializó en imágenes horrendas y. Buenos Aires.5 La prensa exhibió macabras fotografías de pilas de huesos y cráneos exhumados por los empleados de los cementerios y. Tumbas anónimas. ¿cómo no me di cuenta? o. educado a los represores y acompañado con una pasividad consciente o inconsciente –cuando no aprobado abiertamente– la toma del poder en 1976. gracias a las denuncias del CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales). acaso la más difícil de responder: ¿Ppor qué había pasado? La dificultad de este último interrogante estaba fundamentalmente dada por el hecho de que responderlo significaba analizar el contexto social que había generado las condiciones para el desarrollo de la violencia insurgente. Catálogos. se encontraron fosas similares en otros lugares del país. que hasta ese momento había mantenido un silencio casi monolítico sobre las violaciones a los derechos humanos. producido los mecanismos de la barbarie. Al poco tiempo. se descubrieron tumbas colectivas de “NN” en el cementerio de Grand Bourg. Este proceso está detalladamente descripto en el libro de Mauricio Cohen Salama. Las mismas características excepcionales de lo ocurrido llevaban también a hacerse incómodas preguntas en términos de responsabilidad: ¿cómo no lo supe?. en los relatos de los testigos. Lo que durante años habían sido –en muchos casos– rumores en voz baja. sino por la dimensión del ocultamiento. Informe sobre la identificación de restos de víctimas de la represión ilegal. ¿qué es lo que hice para no saber? 5. En octubre de 1982. buscó y difundió por primera vez los testimonios del horror: las voces de las víctimas y de sus victimarios. Amplios sectores de la sociedad reaccionaron con una mezcla de estupor e indignación. en la provincia de Buenos Aires. También proliferaron los relatos acerca del horror. aparecieron.274 FEDERICO GUILLERMO LORENZ pasado? ¿Cómo había pasado? Y. las denuncias y actividades de los organismos de derechos humanos. al mismo tiempo. en forma creciente. 1992.

la asignación de las responsabilidades de la tragedia. de las víctimas y relatando el daño que les habían infligido sus victimarios. transformándose en un elemento clave de la transición democrática.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 275 La prensa divulgó hasta la saturación relatos del cautiverio de numerosos argentinos. Comenzó lo que posteriormente se bautizó como “el show del horror”: la presencia permanente. sus víctimas pasaron de ser “peligrosos guerrilleros” a “inocentes”. con un énfasis en la descripción del horror y en la historia de las víctimas. generaron un sentimiento de repudio e indignación que caló hondo. el efecto fue mayor frente a hechos particularmente aberrantes. El pasaje del estupor a una condena en términos éticos obturó la revisión de la historia y la política argentinas. el carácter masivo que comenzaban a adquirir. en el espacio público. La actuación pública de los distintos organismos de derechos humanos y el levantamiento de la veda política permitieron la creciente circulación de información más allá del sensacionalismo de la prensa. historias aberrantes de vejaciones y torturas y testimonios de algunos represores que aumentaban el cuadro morboso y espeluznante. El rechazo moral a estos crímenes (cometidos. De este modo. Esta operación simbólica se logró fundamentalmente mediante el procedimiento de “inocentizar” a las víctimas: se trataba de realzar las características criminales del Estado argentino. Esto transformó el relato de la dictadura en un catálogo de aberraciones sin una correspondiente explicación histórica o política. reivindicaciones y programas sectoriales y partidarios. conviene no perderlo de vista. el “qué” y el “cómo” cobraron forma y contenido. como por ejemplo el secuestro y la desaparición de adolescentes o parturientas. por un régimen que había contado con un amplio consenso) llevó a que se cambiaran las miradas sobre el gobierno militar y sus acciones: la “lucha contra la subversión” comenzó a llamarse “represión ilegal” y “violaciones a los derechos humanos”. Pero el “porqué” se revela complejo aún hoy. y aunque la simple exposición de los delitos parece hoy suficiente. Las dimensiones de los crímenes expuestos. y por lo tanto. . Las denuncias y “revelaciones” fueron inscriptas en plataformas. en un proceso que redujo las posibilidades de analizar políticamente la época tanto como agrandaba las proporciones del “mal” que había “caído” sobre la Argentina.

6. Esto dice el prólogo del informe de la CONADEP: “Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda”. 1997.276 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “TEORÍA DE LOS DOS DEMONIOS” En el clima de la retirada de los militares y la transición a la democracia. la sociedad argentina había presenciado pasivamente el enfrentamiento entre dos fuerzas igualmente violentas en sus procedimientos y repudiables por una sociedad democrática. cumplió dos finalidades claves para el desarrollo de la transición: ofreció tanto la posibilidad de identificar responsables de la tragedia (las organizaciones guerrilleras y las Fuerzas Armadas) como la identificación de la democracia como un sistema nuevo ajeno a ambas prácticas. CONADEP. En la narrativa histórica.6 Esta explicación. EUDEBA. al identificar dos agentes como los principales responsables de la violencia. 7. p. las acciones guerrilleras previas al Proceso de Reorganización Nacional fueron equiparadas al terrorismo de Estado en el marco de una condena general de la violencia. Según esta lectura. . el 24 de marzo de 1976. se transformó además en un mecanismo exculpatorio para miles de personas que habían apoyado de un modo u otro los golpes de Estado y que ahora veían con horror las consecuencias de esa acción. De este modo. sino el medio para realizar un (nuevo) cambio fundacional. porque identificaba responsables (ajenos a la mayoría de la sociedad) y de este modo abría el inicio de la etapa democrática a aquellos individuos incluidos dentro del sector de “inocentes” y “ajenos” a la violencia. el sistema democrático no era el heredero de un proceso histórico de una violencia inaudita. Buenos Aires. el mal parecían haber nacido abruptamente con el golpe de Estado. La “teoría de los dos demonios”. Nunca Más. conocida como “teoría de los dos demonios”. De un modo simple puede decirse que esa “teoría” fue eficaz porque ofreció una explicación para un pasado presentado como aberrante y disruptivo de un devenir histórico más “civilizado”.

el movimiento de derechos humanos. fue la imagen de la víctima inocente y joven. En consecuencia. los convertía en víctimas inocentes de la dictadura (y de la manipulación por parte de la guerrilla). en el lugar de los estigmatizados por el discurso dictatorial. El emergente de estos procesos sociales de apropiación. lo que. Con el retorno de la democracia. manteniendo como característica central su inmadurez y propensión a la manipulación. a la vez. la voluntad de señalar la magnitud de los crímenes cometidos por la dictadura llevó a enfatizar los rasgos de “inocencia” de las víctimas y una de las claves en este proceso fue la imagen de las víctimas adolescentes de la dictadura militar. los reclamos de los familiares acerca del paradero de sus hijos evitaron cuidadosamente las causas que habían originado su desaparición. Los adolescentes como víctimas comenzaron a cobrar peso en un sentido inverso al de la propaganda militar. alimentadas por fuertes ideales pero carentes de “elementos políticos y culturales” como para resolverlos. En un contexto de escasísimas respuestas a sus demandas. En este sentido. Durante los años de la dictadura. Frente al encomio de sus cualidades morales. en un arrastre de la respuesta a la propaganda dictatorial y acudiendo a la necesidad de reforzar los elementos de condena al gobierno militar.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 277 LAS VÍCTIMAS INOCENTES Un complemento necesario en esta visión condenatoria fue la construcción de una imagen de las víctimas libres de todo aquello que pudiera asociarlas a la violencia. los jóvenes ocuparon un papel central. desde una posición minoritaria y frente a un Estado represivo. estas características refuerzan la imposibilidad de explicar los crímenes que padecieron. debió enfrentar una propaganda dictatorial que tendió a concentrar en los jóvenes tanto los extremos de la perversidad de la subversión como la propensión a caer bajo la influencia de ideologías extremas. Se trataba de personas incompletas en su desarrollo. la figura de las víctimas perdió sus aristas políticas. . era por lo menos insensato colocarse. como reclamantes.

Daniel Alberto Racero. Durante su cautiverio. dámela a mí. María Claudia. Claudio. Patricia Miranda y Emilce Moler. Sólo Pablo Díaz. La escuela elabora el pasado. hubo en la ciudad de La Plata un gran operativo represivo contra el movimiento estudiantil. Salvo María Clara Ciocchini. Horacio Ángel Ungaro. “Tomála vos. Seis de ellos (Francisco. 8. Emilce Moler y Patricia Miranda sobrevivieron. En esos días fueron secuestrados Francisco López Muntaner. y a la confluencia de cuatro elementos: el clima de los primeros años de la transición democrática. Retomo y reviso aquí algunas ideas publicadas en Lorenz. los jóvenes fueron sometidos a torturas y vejámenes en distintos centros clandestinos: el Pozo de Arana. María Clara Ciocchini. en el contexto de otras acciones de denuncia contra la dictadura militar. integrante de la Juventud Guevarista. Este beneficio había sido removido por el gobierno militar de la provincia poco después del golpe de marzo. que venía de Bahía Blanca. una película. Federico (compiladores) (2004). y que los docentes debieron comenzar a discutir estos temas con sus alumnos. Entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976. uno de los frentes de masas de los Montoneros. sobre todo. . un libro. Todos eran estudiantes secundarios en distintos establecimientos de esa ciudad y militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). la voz de un testigo: Pablo Díaz. Claudio de Acha. Educación y memoria. y funcionó como una vía para que en las escuelas se hablara de la dictadura. debido a que concentraba muchas de las imágenes descriptas precedentemente. Federico (2004). Madrid-Buenos Aires. La noche de los lápices: el deber de memoria y las escuelas”. Este caso trasladó las imágenes de la represión al espacio educativo y a los adolescentes.8 7. ¿cómo hacer? La respuesta vino de la mano del episodio conocido como la “Noche de los Lápices”. María Claudia Falcone. que había logrado una tarifa preferencial para los estudiantes secundarios. el Pozo de Banfield y la Brigada de Investigaciones de Quilmes. y. Pero es a través de Díaz que el relato de este episodio de la represión tomó estado público durante la restauración democrática. Horacio Daniel y María Clara) continúan desaparecidos. El secuestro y desaparición del grupo de estudiantes secundarios platenses se transformó en un emblema de la represión. Pero. Siglo XXI. con excepción de Pablo Díaz. sobreviviente de la matanza. en Jelin. y las autoridades estaban en conocimiento de que los grupos estudiantiles preparaban demostraciones al respecto. Pablo Díaz.278 FEDERICO GUILLERMO LORENZ LA “NOCHE DE LOS LÁPICES”: EL TERRORISMO DE ESTADO ENTRA EN LA ESCUELA7 Fue en este contexto que los relatos acerca del pasado reciente comenzaron a ingresar en las escuelas. los adolescentes habían participado en las movilizaciones por el boleto estudiantil de la primavera de 1975. Elizaberh y Lorenz.

10. de carácter gremial (el boleto secundario. este beneficio fue restituido a los estudiantes en 1988. La película alcanzó una gran difusión y popularidad. el episodio de la “Noche de los Lápices” era muy poco conocido. Héctor Olivera. en 1985. La noche de los lápices (1986). La noche de los lápices. Héctor (1986). Por otra parte. lo que sería clave a la hora de la circulación de la historia acerca de los sucesos del 16 de septiembre en el espacio educativo. Después de su declaración en el Juicio a las Juntas. obtenido en 1975). y una película. la historia del boleto permitía asociar el activismo de las víctimas con un reclamo “justo”. y también uno de aquellos jóvenes proclives a ser “captados” por la guerrilla de la propaganda dictatorial. se vio reforzado por dos vehículos culturales de primera magnitud: un libro. En esta coyuntura. el 9 de mayo de ese año. que pocos considerarían injusto o inadecuado. Era una víctima sobreviviente al terrorismo estatal. Desde un primer momento. Pablo Díaz asumió un rol decisivo como portavoz e impulsor de esa memoria. El relato conformado en los años iniciales de la transición. De hecho. del reclamo y de las prácticas participativas. Seoane. estrenada el mismo año. Al igual que muchos sobrevivientes. el caso tomó estado público.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 279 Hasta el momento del Juicio a las Juntas Militares. comenzó una febril actividad de denuncia y difusión. después de la declaración judicial de Pablo Díaz. conocida en uno de los primeros testimonios vertidos durante el juicio. La figura de los jóvenes víctimas de la represión. su objetivo fue lograr la transmisión de la experiencia a los jóvenes estudiantes para que se apropiaran de la historia. Varias ediciones. editado por primera vez en junio de 1986.10 Las posibilidades simbólicas del episodio se materializaron de inmediato.9 Pablo Díaz se convirtió en la encarnación de todos estos emblemas. Pero con la declaración de Pablo Díaz. María y Ruiz Núñez. sentía frente a sus compañeros desaparecidos el deber de testimoniar. . concentraba varios elementos que influyeron en su difusión: adolescentes frente a adultos que los reprimen (aún estaban estudiando) por un reclamo “apolítico”. y eso lo transformó en un emblema viviente del terrorismo de Estado. y completó muchas veces el esquema de las actividades realizadas 9.

lo que no sorprende dado que el articulador de ambas iniciativas es el testimonio de Pablo Díaz. Además de las actividades públicas de Pablo Díaz. El emblema de la “Noche de los Lápices” cobró una dimensión políticamente atractiva: jóvenes desaparecidos por su actividad gremial estudiantil. Por estas vías. de un emblema de la represión sobre los jóvenes que reforzó arquetipos presentes en el espacio público acerca de la inocencia de las víctimas. el episodio represivo es parte del calendario escolar. Actualmente. apoyado en fuertes demandas sociales de justicia y esclarecimiento. Los militantes secundarios ataron su recuerdo al crecimiento de los centros de estudiantes y. El emergente de estos tres relatos fue la consolidación. Fue vista por unos tres millones de argentinos.11 El libro y la película se realizaron en forma independiente pero tienen la misma estructura.280 FEDERICO GUILLERMO LORENZ los 16 de septiembre. y que consolidó el modelo de denuncia de la transición: el énfasis en los crímenes aberrantes por sobre la discusión de la situación histórica y política que los había hecho posibles. A esta abundancia de recursos para quien quisiera trabajar el tema en sus clases debemos añadir que la fuerte presencia de la “Noche de los Lápices” en las escuelas se debió al hecho de que el movimiento estudiantil se apropió de la fecha conmemorativa. todos los años en esa fecha. a la profundización de la democracia. se transformaron en un clásico de los años de la transición. . un hecho externo a la política educativa. Las marchas y los actos por la “Noche de los Lápices”. epitomizada en el reclamo por el boleto. uno de los más altos ratings en la televisión del país. en las que se organizaba un debate posterior a su exhibición. en paralelo. sólo superado por las imágenes de la llegada del hombre a la Luna y el mundial de fútbol. El 26 de septiembre de 1988 fue exhibida en la televisión abierta en un canal privado. se instaló con fuerza en las escuelas. y está en sintonía con visiones domi- 11. durante los años ochenta. durante los años ochenta el movimiento estudiantil secundario se estaba reorganizando. la represión de los años de la dictadura y las actividades clandestinas y semiclandestinas de principios de los ochenta habían terminado y el 16 de septiembre se transformó en un icono. que estaba fuertemente asociada a la discusión acerca de las violaciones a los derechos humanos.

el trabajo del docente debe pasar por la reposición de un contexto histórico que permita la comprensión de la historia que se narra. la caracterización de las víctimas como “inocentes” y “apolíticas” sigue vigente. a que responde y encarna una serie de sentidos comunes acerca de la violencia estatal y. Desde su estreno. de acuerdo con el actual contexto de discusión acerca del pasado. además. acaso veinte años después debamos orientarnos hacia la comprensión. se les plantea la cuestión de qué contar a los alumnos un 16 de septiembre. representa para el docente que decida llevar a cabo estas actividades un esfuerzo crítico por partida doble. . pues en buena medida estará cuestionando no sólo su propio sentido común en relación con estos temas. es determinante reintroducir las variables históricas mínimas necesarias como para dar contexto a la historia narrada por la película. la película se transformó en un recurso didáctico al que apelamos muchos. en tanto es uno de los pocos materiales de circulación masiva y está. La introducción de la revisión histórica de la película y los hechos evocados es una vía necesaria para evitar tanto la ritualización de una fecha importante para los jóvenes como la parálisis frente al horror o la incomprensión. En todo caso. que imágenes sobre la época se obtienen del episodio y de los vehículos que lo encarnan de un modo literal: • En primer lugar. Así como en los ochenta la entrada de la película en las escuelas había cumplido fundamentalmente la función de la denuncia. socialmente legitimado.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 281 nantes acerca del pasado. Con un emblema tan fuerte como la “Noche de los Lápices”. Debemos preguntarnos. A numerosos docentes. sino una versión dominante de los hechos. puede no coincidir con el mensaje dominante acerca de la “Noche de los Lápices”. precisamente. entonces. sobre los años previos a la dictadura. como ésta se produce críticamente. por reducir las posibilidades del traslado del relato a un espacio atemporal y por lo tanto de caer en el anacronismo. No es posible pensar la vigencia de la “Noche de los Lápices” como emblema de la represión sin concluir que ésta se debe. presente en las conmemoraciones. entonces. Pero. Pero para superar el estadio conmemorativo y generar algún tipo de reflexión.

al no ser trabajado históricamente. victimarios y cómplices. es un “ingrediente” irrelevante para ellos. o los casos de gatillo fácil. es importante reflexionar acerca de las condiciones de instalación de este emblema de la represión. una categorización en “buenos” y “malos” dificulta analizar posiciones intermedias. • La excepcionalidad del hecho. lo inexplicable de la época. los informes del CELS. no debe sorprender entonces que en ocasiones la reacción de los alumnos no sea de sorpresa o rechazo ante la propuesta de revisar estos temas. vitales si el objetivo es explicar que el terrorismo de Estado nos afectó en mayor o menor grado a todos. El gobierno militar. deberían posibilitar alguna vinculación.282 FEDERICO GUILLERMO LORENZ • No parece haber una “proporcionalidad” entre la dimensión del castigo y la falta cometida por los adolescentes. dificultan la vinculación causal de ese pasado con el presente de los chicos. prácticamente divide la sociedad en víctimas. su cotidianeidad es tanto o más violenta que la que el episodio les muestra. sino lo contrario. • En relación con estos puntos. Queda claro que no se trata de justificar el castigo o la persecución. por ejemplo. pero por ello mismo es necesario reponer contexto histórico aun a un hecho bárbaro como éste. La demanda por la verdad que caracterizó el escenario público de los ochenta en la Argentina fue el contexto en el que Pablo visitó escuelas y participó en . acerca de la situación de los menores. Para ello. El emblema de la Noche de los Lápices. pensar histórica y críticamente acerca de situaciones morales concretas en hechos históricos es mucho más difícil. por ejemplo. Por el contrario. • La lectura dualista de las relaciones humanas y sociales se refuerza. el desafío para las escuelas y los docentes se reactualiza: repetir un ritual que se puede agotar en el mero hecho de pasar una película (una alusión conmemorativa) o incorporar un tema denso y doloroso considerando su funcionalidad en el contexto de una propuesta educativa. Sin embargo. En muchos casos. Por otra parte. CONCLUSIONES: ¿QUÉ ENSEÑAR Y PARA QUÉ? Cada 16 de septiembre.

exhibir experiencias intransferibles y que realzan por eso mismo las virtudes de los protagonistas de la tragedia. fuertemente condicionada por el deber de memoria. y es tanto la principal ventaja como la principal dificultad de un ejercicio de memoria que se impone pero cuyos símbolos no son sometidos a la crítica. que pude constituir la prolongación del terror infligido y el miedo impuesto. sin un contexto histórico que al mismo tiempo las torne comprensibles. pueden producir otro efecto indeseado: que la idea de la existencia de algo llamado “derechos humanos” se restrinja a ese período histórico. la tortura y el asesinato de varios adolescentes) como también su recuerdo. quedara reducido al último de estos términos. 2001. entonces. a algo “que sucedió en el pasado”. la imagen de jóvenes nutridos de altos valores e inocentes que agiganta proporcionalmente la perversidad de la represión impacta con fuerza en los alumnos.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 283 marchas. ¿Cómo trabajar las violaciones a los derechos humanos que se producen hoy? ¿Cómo analizar la posibilidad de que existan . La experiencia del horror es intransferible. Fue en esos años que se difundió la película y muchos docentes comenzaron a tomarla como recurso. Cabe preguntarse. Por otra parte. El paradigma puede pensarse de dos modos: lo es tanto el hecho histórico (el secuestro. puede ser un elemento paralizante antes que un estímulo al compromiso o el interés. Pues si bien esta historia protagonizada por jóvenes favorece la empatía por parte de los alumnos. p. si no es resuelto mediante su puesta en contexto. Asimismo. Sostiene Alejandro Kaufman que “los acontecimientos del horror son formas extremas radicales y paradigmáticas de llevar a cabo transformaciones histórico sociales” (Kaufman. porque se daría la paradoja de que el “recordar para no repetir”. Las escuelas constituyen un escenario importante de los procesos sociales de transmisión. Esta idea no debe abandonarse cuando lo que se busca es la apropiación tanto de un pasado como de determinados valores. qué narraciones ofreció para su apropiación –y resignificación– la historia de la “Noche de los Lápices”. genera una “ajenidad” que dificulta que los alumnos las sientan como parte de su propio pasado. el horror que el film evoca. quede anclada a una forma particular que conocemos como “terrorismo de Estado”. que tiñó la circulación de estos temas relacionados con la dictadura y las violaciones a los derechos humanos. Y al mismo tiempo. 31).

que pueden sentirse cuestionados por visiones sacralizadas acerca de un pasado que también vivieron. es decir. aún cuando a veces los alumnos los vean con el mismo profesor? El proceso educativo. Para lograr esta transmisión. y esto se dificulta en el caso de símbolos y modelos asociados a la tragedia y al dolor más profundos y con una fuerte carga ética. cuando se relaciona con la transmisión de valores ligados a hechos del pasado. ¿Cuántas veces lo que parece importante per se impide evaluar la pertinencia del tema y el recurso didáctico. devolverles historicidad a esos valores. corre serio peligro de congelar significados que eluden el análisis y con él la posibilidad de apropiación de la historia […] ya no se trata . Tampoco hay que olvidar que la imposición. es decir. sobre los “contenidos”. es decir. en su trabajo.284 FEDERICO GUILLERMO LORENZ relaciones. para los alumnos (Carretero. el “deber” de recordar a partir de la Noche de los Lápices. por la construcción que implica. 18). ¿Es posible éste frente a la cerrazón que imponen el dolor o la vergüenza? El peso del deber de memoria puede obliterar la necesaria reflexión acerca de qué se enseña. necesariamente implica herramientas conceptuales y valores que tienen sentido en el presente. puede ser un obstáculo para la apropiación del tema por parte de los docentes contemporáneos a los acontecimientos. Una forma de que “cobren sentido en el presente” es justamente pensar en la precariedad actual de esos mismos derechos conculcados sistemáticamente por el Estado hace treinta años. 1994. Esto nos lleva a llamar la atención sobre una tensión: aquella existente entre el “deber de memoria” y el pluralismo que campea en distintas propuestas educativas. p. el docente debe lograr. que se ha extendido por todo el sistema educativo argentino. la pobreza o la protesta social son meros “temas de Ética y Ciudadana”. sólo que no del mismo modo. entre el ayer y el hoy? ¿Cuántas veces temas como el delito. sin relación con la historia reciente. en este aspecto. la inseguridad. la marginalidad de los jóvenes. tornarlos comprensibles. la respuesta a la pregunta acerca de la utilidad del tema en un curso? Los “valores” que se busca transmitir (y en ese sentido la enseñanza de las Ciencias Sociales ha sido un vehículo habitual para ellos) lo son en función de determinados procesos que son históricos y que requieren un contexto para su comprensión: “la compulsión a enseñar el genocidio.

Norma. Kaufman. Buenos Aires.). aparece asociado. Textuel. Elizabeth (2002): Los trabajos de la memoria. sino de establecer cuál es el mensaje” (Guelerman. Nueva York. y el recuerdo de las heridas y de las luchas adquiere un sentido positivo en términos de apropiación. vergüenzas y frustraciones que parecen imposibles de superar. vol. Universidad Autónoma de Madrid/Arrecife. p. Madrid-Buenos Aires. Nuevamente. Eric (1998): “La historia de la identidad no es suficiente”. Sergio (2001): Memorias en presente. Buenos Aires. miradas desde un presente también difícil pero donde la marcha deja de girar alrededor de dolores. Paul (1999): La lectura del tiempo pasado: memoria y olvido. al tema de la subjetividad. Crítica. en Sobre la historia. Rousso. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. Realms of Memory. Buenos Aires. 45). en Guelerman. Jelin. frente al hecho de que abriremos heridas dolorosas con nuestro trabajo. Sergio. cierro los ojos desde que empieza hasta que termina. de defender claramente la distinción entre ilustración y evidencia. en Pierre Nora (ed. Es mucho para mí”.EL PASADO RECIENTE EN LA ARGENTINA 285 siquiera de controlar el contenido del mensaje. BIBLIOGRAFÍA Carretero. Madrid. Barcelona. Ricœur. Identidad y transmisión en la Argentina posgenocidio. Aique. Memorias en presente. I. Mario (1994): Construir y enseñar las Ciencias Sociales y la Historia. Siglo XXI. Pierre (1984): “Between memory and history”. No es una postura negacionista. Es sólo a partir de esta última que el trabajo crítico y de construcción es posible. Es decir. es más evidente que nunca la necesaria reflexión acerca de los motivos para hacerlo. pues. entonces? ¿Por qué pensar que no puede suceder lo mismo con los adolescentes? Imaginemos la situación opuesta: un curso con los ojos abiertos frente a lo que la película representa. Alejandro. Es lícito preguntarse: ¿para qué hacerlo. Guelerman. “Prólogo”. y no sólo ante lo que muestra. Henry (1998): La hantisse du passé. París. además. The Construction of the French Past. Norma. Se trata. Hobsbawm. sino constructiva. . Como una docente nos decía: “yo les paso la película todos los años. 2001. Nora. pero yo no la veo. Columbia University Press.

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