P. 1
Historiografia de Los Estudios Arqueologicos en El Departamento Del Valle Del Cauca-1

Historiografia de Los Estudios Arqueologicos en El Departamento Del Valle Del Cauca-1

|Views: 640|Likes:
Publicado porandy
HISTORIOGRAFIA DE LOS ESTUDIOS ARQUEOLOGICOS EN EL DEPARTAMENTO DEL VALLE DEL CAUCA
Por Carlos Armando Rodríguez Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas. INCIVA. Cali. A-A. 5660.

El estudio arqueologico de las sociedades precolombina; que existieron en el territorio ocupado actualmente por el departamento del Valle del Cauca, es relativamente reciente ha pasado por los siguientes períodos de desarrollo:(1) 1. Hablo de trabajos arqueológicos, realizados cientificamente y, no de gua
HISTORIOGRAFIA DE LOS ESTUDIOS ARQUEOLOGICOS EN EL DEPARTAMENTO DEL VALLE DEL CAUCA
Por Carlos Armando Rodríguez Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas. INCIVA. Cali. A-A. 5660.

El estudio arqueologico de las sociedades precolombina; que existieron en el territorio ocupado actualmente por el departamento del Valle del Cauca, es relativamente reciente ha pasado por los siguientes períodos de desarrollo:(1) 1. Hablo de trabajos arqueológicos, realizados cientificamente y, no de gua

More info:

Published by: andy on Sep 26, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/09/2011

pdf

text

original

HISTORIOGRAFIA DE LOS ESTUDIOS ARQUEOLOGICOS EN EL DEPARTAMENTO DEL VALLE DEL CAUCA

Por Carlos Armando Rodríguez Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas. INCIVA. Cali. A-A. 5660.

El estudio arqueologico de las sociedades precolombina; que existieron en el territorio ocupado actualmente por el departamento del Valle del Cauca, es relativamente reciente ha pasado por los siguientes períodos de desarrollo:(1) 1. Hablo de trabajos arqueológicos, realizados cientificamente y, no de guaqueria, puesto que esta se ha venido practicando sistemáticamente sin control alguno, desde el siglo pasado un buen estudio de este fenómeno fue realizado por 1uis Arango (Arango 1924). Primer Período (1935-1942). Los primeros estudio; arqueológicos realizados en el actual departamento del Valle del Cauca, se remontan al año de-1935, cuando el célebre cientifico sueco Henry Wassen adelantó investigaciones de campo en el Valle de El Dorado, municipio de Restrepo, uno de los epicentros de desarrollo de la tradicionalmente llamada «cultura Calima» (Wassen 1976). El estudio de nueve (9) tumbas permitió a este investigador formular la primera tipología de éstas, en la región por él estudiada. Dos tipos de tumbas bien definidas fueron registradas: a) Tumbas de pozo con cámara lateral y b) Tumbas de pozo rectangular sin cámara. Wassen logró igualmente establecer la primera tipologia de bóvedas asi: a) Ovoidal; b) De paredes planas y redondeadas c) Rectangulares. Es importante aclara el hecho de que el ajuar f'unerario encontrado en las tumbas, no fue analizado por Wassen como perteneciente a una cultura determinada.(2) La primera referencia de esto, la encontramos tres años después en la obra de Gregorio Hernández de Alba, uno de los fundadores de la arqueología colombiana. Realizando la primera investigación metódica sobre la cerámica precolombina y su distribución geográfico-cultural, este investigador planteó la existencia de once (11) estilos cerámicos regionales, dentro de los cuales, incluyó el llamado «Estilo Calima», ubicando su área de dispersión geográfica, en la parte central de la cordillera Occidental del Departamento del Valle (Hernández de Alba 1938). A partir de entonces se empezó a hablar de la cultura Calima» en nuestro país,

identificada como un estilo cerámico. Esta determinación de «culturas» en base al análisis de elementos aislados como la forma y la decoración de la cerámica, sigue siendo predominante en la arqueología colombiana.(3) 2. Investigaciones posteriores, realizadas por el arqueólogo inglés W. Bray y los miembros del grupo a cargo del «Proyecto Calima», permitieron establecer que las tumbas excavadas por Wassen en 1935 pertenecen a la Cultura Arqueológica Sonso. 3. Es significativo el hecho de que en las publicaciones más recientes, aparecidas en nuestro país, se prefiera hablar, ya no de «Cultura Calima», sino de Zona Arqueológica Calima (Perdomo 1980: 252). Sin embargo, el verdadero contenido del concepto, en su comprensión arqueológica, sigue aún siendo confuso. De gran importancia para el desarrollo de la arqueología colombiana fue la implementación, durante los años cuarenta, de las llamadas Misiones de Estudio Arqueológico, financiadas por entidades nacionales y extranjeras. Dentro del contexto de estas misiones, los arqueólogos norteamericanos James Ford y Wendel Bennett adelantaron estudios arqueológicos en diferentes partes del país en el año de 1942. Ford realizó trabajos arqueológicos de campo, en varias regiones de los actuales departamentos del Valle del Cauca y Cauca mientras Bennett decidió estudiar la cerámica precolombina colombiana existente entonces en varias colecciones estatales y privadas. El estudio morfológico de las tumbas y en especial el análisis de la forma y las técnicas de decoración de la cerámica, permitió a Ford lanzar la hipótesis de la existencia en tiempos precolombinos, de tres (3) «complejos culturales» en las regiones por él estudiadas:»Complejo del Río Pichindé» «Complejo del Río Bolo» y «Complejo Quebrada Seca» (Ford 1944). Estos complejos, como veremos posteriormente no eran más que la evidencia material de tres (3) culturas arqueológicas diferentes. Por su parte, Bennétt basándose en gran medida en la clasificación de la cerámica precolombina colombiana formulada por Hernández de Alba en 1938 planteó su propia clasificación. En su concepto, existieron nueve (9) «complejos cerámicos»: 1) San Agustín. 2) Tierradentro. 3) Nariño. 4) Alto Cauca. 5) Quimbaya. 6) Sinú. 7) Chibcha (incluyendo Guane). 8) Mosquito. 9) Santa Marta (Bennett 1944: 38). Dentro del «Complejo Cauca» Bennett incluye varios estilos cerámicos. «En resumen -plantea- la región del Alto Cauca contiene varios estilos: Quimbaya, Río Pichindé, Río Bolo, Quebrada Seca, Black and Red (vasijas de tres asas), White on Red Geometric y la figura efigie sentada en un banco» (Bennett 1944: 38).

En términos generales podemos decir que característicos de este primer período fueron los siguientes fenómenos: 1.- El carácter esporádico de la investigación arqueológica de campo. 2. Dicha investigación tuvo como principal objetivo el estudio de tumbas, dedicándose poca atención al estudio de otros tipos de yacimientos arqueológicos también importantes, como sitios de habitación, basureros, eras de cultivo etc. 3.- Podríamos decir que la inivestigación no superó el nivel empírico del conocimiento arqueológico. De ahí el énfasis puesto en aspectos eminentemente formales como la descripción del trahajo realizado la clasificación tipológica aislada, de una de las numerosas categorías de material arclueológico etc. Esto impedía, lógicamente el análisis sociológico del material arqueológico lo cual a su vez no permitía la reconstrucción de la historia socio-económica de la población aborigen. A pesar de todo esto, hacia principios de los años cuarenta se habían sentado las bases para el ulterior desarrollo de la arclueologia regional. Había sido descubierto material arqueológico perteneciente a varias culturas arqueológicas, y se habían dado los primeros pasos firmes en su delimitación espacial y cronológica. Segundo Periodo (l942 Década del 70). Durante los años de 1945 y 1947 se adelantaron estudios arqueológicos en lugares aledaños a los actuales municipios de Restrepo y El Darién. Dichas investigaciones fueron auspiciadas por el Instituto Etnológico Nacional y estuvieron a cargo de los arqueólogos Julio C, Cubillos y Roberto Pineda. Este último investigador publicó en el año de 1945 un articulo titulado «Material Arqueológico de la Zona Calima», donde se presentaba un intento preliminar de clasificación de los objetos cerámicos por grupos. Desde el punto de vista morfológico, Pineda nos habla de las siguientes clases de vasijas: a) Grupo de vasijas de tres asas; b) Grupo de vasijas pequeñas c) Figuras antropomorfas; d) Representaciones zoomorfas; e) Otras vasijas y objetos de cerámica. Esta clasificación, por elemental que pudiera parecer constituyó en nuestro concepto, un avance importante, ya que por primera vez en la arqueologia de la Cordillera Occidental del Valle del Cauca, se intentó introducir una clasificación del material arqueológico que complementabaen parte la información obtenida por Wassen en 1935 (Pineda 1945). Además de los estudios arqueológicos anteriormente descritos, se adelantaron investigaciones de carácter histórico basadas en documentos escritos del siglo

XVI. A este tipo de trabajos pertenece la monumental obra del historiador alemán Hermann Trimborn «Señorio y Barbarie en el Valle del Cauca» (Trimborn 1949). Este estudio sobre el nivel de desarrollo histórico social de las diferentes comunidades indígenas precolombinas que ocupaban gran parte del sur-occidente colombiano, se constituyó desde su aparición en libro clásico de consulta obligada, y hasta el presente conserva en gran parte su validez científica. A principios de los años cincuenta fue realizado por el arqueólogo español José Pérez de Barradas, el primer estudio sobre la orfebrería «Calima»(Pérez de Barradas 1954). El análisis morfológico y estilístico de gran cantidad de piezas de oro y tumbaga provenientes de la Cordillera Occidental, existentes entonces en el Museo del Oro, permitió a este autor formular ia hipótesis de la existencia del «Estilo Calima»en orfebreria el cual diferenció de los demás»estilos»de las diferentes zonas arqueológicas de Colombia. En su concepto, «la característica técnica de este estilo en orfebreria es el empleo usual de láminas martilladas grandes y pesadas en los adornos corporales como diademas narigueras, pectorales brazaletes tubulares y colgantes de los mismos, Los bastones las tiraderas,las orejeras doble cónicas y las figuras zoomorfas están hechas por láminas unidas por pestañas o por remaches sobre núcleos primitivamente de arcilla o madera. La fundición por la cera perdida es utilizada de manera clara en las figuras que adornan las cabezas de los alfileres. La decoración es generalmente en relieve tanto las grandes caras o mascarones centrales hechos por martillado desde atrás, contra un molde o matriz; como los motivos geométricos de los bordes que fueron grabados a mano. Hay marcado afán ornamental y asi,los citados mascarones llevan grandes narigueras en H y orejeras doble cónicas con grandes platillos circulares trabajadas a martillo. Las lineas marginales se complican en su trazado y aparecen decoradas con láminas colgantes» (Pérez de Barradas 1954:26). El estado de desarrollo de la investigación de los documentos tanto materiales como escritos en Colombia, permitió a Luis Duque Gómez formular el primer intento de reconstrucción general de la historia social de la época precolombina en nuestro país, en el año de 1955, Parte de su obra estuvo dedicada al análisis de los fenómenos histórico sociales de las sociedades precolombinas del suroccidente colombiano (Duque Gómez 1955). A principios de los años sesenta comienza a vislumbrarse un cambio importante en la investigación arqueológica del Valle del Cauca. Este cambio estuvo relacionado con la implementación de los primeros estudios interdisciplinarios, más o menos sistemáticos, en diferentes regiones de nuestro departamento. Dichos estudios fueron realizados por especialistas nacionales y extranjeros,

dentro del contexto de dos expediciones adelantadas conjuntamente entre la Universidad de Cambridge y el Instituto Colombiano de Antropología. La primera expedición interdisciplinaria, se realizó en el año de 1962 al valle del río Calima, municipio del mismo nombre. El aspecto arqueológico estuvo bajo la dirección del arqueólogo inglés Warwick Bray.(4) Durante un período de varios meses julio-septiembre) que duró la expedición, se logró registrar fotográficamente gran cantidad de material arqueológico analizar técnicas de manufactura, motivos decorativos y estilos de setenta y seis (76) petroglifos; recolectar material superficial de más de sesenta y cinco (65) sitios de habitación excavar doce (12) tumbas y parcialmente, cuatro (4) sitios de poblado etc. (Bray 1976;47 52). 4. Colombia estuvo representada por el arqueólogo J. Parra Rojas, del Instituto Colombiano de Antropología. La segunda expedición se realizó en 1964. Además de W. Bray, participó el arqueólogo norteamericano Edward M. Moseley. La intensa exploración de un área comprendidá entre tres (3) km, al norte de la ciudad de Buga, hacia la Cordillera Central, hasta veinte (20) km. al sur, permitió localizar veintiocho (28) sitios de poblado. El estudio del material cerámico permitió establecer la existencia de tres estilos cerámicos sucesivos cronológicamente: Yotoco, Sonso y Moralba, Además, se determinó la presencia de otro grupo cerámico diferente a los anteriores, al cual se le dio el nombre de Cerámica Buga (Bray y Moseley 1976). Las investigaciones de Bray y Mo;eley permitieron comenzar a diferenciar el verdadero contenido arqueológico del concepto «Cultura Calima». La hipótesis sd.bre la existencia de «estilos cerámicos que se diferenciaban cronológica y espacialmente, planteada por estos autores no era más que el reconocimiento de la existencia de diferentes culturas arqueológicas en el ámbito geográfico de nuestro departamento. Como veremos luego esta hispótesis vendría a ser demostrada en gran parte por investigaciones posteriores.(5) 5. Por primera vez en la arqueología regional,se logró obtener cronología absoluta,en base alcarbono 14. Muestras obtenidas delsitio Barca de Yotoeo, permitieron situar cronológicamente la Fase Yotoco entre 800 A.C. y l100 D.C. Por su parte, seis muestras analizadas, permitieron ubicar la Fase Sonso entre 1200 y 1600 D.C. En el año de 1965 apareció en Londres la obra del investigador colombiano Gerardo Reichel Dolmatoff «Colombia donde fue planteada la primera periodización general de la historia precolombina colombiana (Dolmatoff 1965). En

su libro encontramos varias apreciaciones de carácter histórico al analizar el material arqueológico Calima. Para este autor, «Las cuatro culturas arqueológicas, o mejor dicho, provincias culturales que hemos descrito, San Agustin, Tierradentro, Calima y Quimbaya, representan el más alto nivel de desarrollo cultural alcanzado en el occidente colombiano y a pesar de que ellas difieren unas de otras en muchos aspectos presentan varios rasgos de similitud. Todas ellas se basaron en el cultivo intensivo del maíz y la vida sedentaria. Son comunes a ellas eras de cultivo así como un orden social bien definido, inferido por el trato discriminativo que se les daba a los muertos. La cerámica tiene los siguientes rasgos comunes: alcarraza con asa de estribo, bases en pedestal, pintura negativa, volantes de huso profusamente decorados y figuras antropo y zoomorfas. Se han encontrado petroglifos en las cuatro áreas mencionadas, y la metalurgia del oro y del cobre también une a estas regiones. El trabajo del oro Calima presenta relaciones estilísticas con San Agustín; tecnológica y estilisticamente, muchas piezas Calima y Quimbaya son similares. Existe relación entre San Agustín y Tierradentro. Las cámaras sepulcrales pintadas de esta última área, se encuentran también en regiones del Valle del Cauca extendiéndose hacia el sur, llegando incluso hasta Pasto» (Dolmatoff 1965:18). Otra investigación relevante del período estudiado fue la realizada por Luis Duque Gómez, sobre la prehistoria de nuestro país, publicada en el I volumen de la Historia Extensa de Colombia en los años de 1965 y 1967 respectivamente (Duque Gómez 1965-1967). En su obra se habla igualmente, en una forma muy general, de la arqueología y etnohistoria del sur-occidente colombiano durante el periodo precolombino (6) 6. Duque Gómez entiende por «Cultura Calima'' los depósitos arqueológicos que se encuentran en el Valle del río Calima, tributario del San Juan (Duque Gómez 1967:114). A la segunda mitad de la década del sesenta corresponde la activización de los estudios arqueológicos de campo en nuestro departamento. En el año de 1967 Julio C. Cubillos realizó excavaciones de tumbas precolombinas cerca del municipio de Vijes, donde encontró tumbas y material arqueológico similares en gran medida a los que se presentaban en otros lugares de la Cordillera Occidental (Cubillos 1967:23-36). Por otro lado, en 1966 la arqueóloga norteamericana Karen Olson Bruhns, comenzó sus estudios estilísticos de la cerámica precolombina perteneciente a la llamada «Cultura Quimbaya».(7)

7. Tradicionalmenie se ha considerado en la arqueología colombiana, que la frontera sur de la «Cultura Quimbaya» incluye gran parte de los sectores plano y cordillerano norte, del actual departamento del Valle del Cauca (Perdomn 1981:186). Esta autora habla de la existencia del Complejo Cerámico del Valle medio del río Cauca, el cual puede ser dividido en ocho (8) grupos, en base al análisis del tratamiento de la superficie y la decoración de la cerámica. Estos grupos están incluidos a su vez, dentro de cuatro (4) Complejos Cerámícos representados arqueológicamente, los cuales se diferencian unos de otros, tanto en el tiempo como en el espacio (Bruhns 1976). De estos cuatro complejos, sólo dos tienen datación absoluta: Complejo del Cauca Medio y Complejo Caldas. Los restos del Complejo del Cauca Medio, datados alrededor del año 1100 D.C. se encuentran localizados según Bruhns «en un área comprendida entre Buga al sur hasta Medellín al norte»(Bruhns 1976:102). La Fase Yotoco determinada por Bray y Moseley en 1964, representa en concepto de la autora, un subestilodel Complejo del Valle Medio (Bruhns 1976:102). El Complejo Caldas por su parte, es caracterizado de la siguiente manera: «Siguiendo al Complejo del Cauca Medio hay una serie de estilos caracterizados por una pintura negra resistente y bordes rojos. Estos estilos datan aparentemente de hace un milenio, o un poco más. Las variaciones en el sur de estas cerámicas son comúnmente llamadas Sonso (Bray y Moseley) o Calima en un sentido mucho más general. Yo llamo a estos estilos Caldas, ya que las variantes más íntimamente relacionadas se encontraron en el departamento de Caldas» (Bruhns 1976:103). En cuanto a la relación genética de estos complejos, Bruhns considera que «... tanto el Complejo Sonso, como el Caldas, son claramente derivados del Complejo del Cauca Medio en términos de forma y técnicasj pero existe más diversidad entre ellos, especialmente en elementos decorativos. Mucho más diversidad encontramos igualmente en las formas de las figuras cuadradas «Quimbaya» asociadas con un sub-estilo del Complejo Caldas» (Bruhns 1976: 103 104). Comienza la década del setenta con la reanudación de las investigaciones de campo en la Cordillera Occidental. En el mes de enero de 1972 un grupo de investigadores de la Universidad de Los Andes dirigido por el arqueólogo Alvaro Chávez, realizó excavaciones de tumbas precolombinas cerca del municipio de Yotoco y en el valle de El Dorado, municipio de Restrepo. El objetivo principal de la

investigación era el de «ampliar las informaciones que se conocen sobre las tumbas de esta región su estructura y ajuar funerario, antes deque desaparezcan deltodtj las evidencias arqueológicas» (Chávez; Villamizar; Caldas 1972: 7). El estudio de diez (10) tumbas realizado por estos investigadores, suministró importante información científica sobre las costumbres funerarias de los habitantes precolombinos de la región. Así, por ejemplo, logró establecerse que las tumbas excavadas pertenecían al periodo Sonso descrito por Bray y Moseley, correspondiendo por su morfología al tipo de tumbas de pozo rectangular con cámara lateral. Fue igualmente confirmada la tipología de bóvedas, planteada por Wassen en los años treinta (Chávez; Caldas; Villamizar 1972: 27). Similares estudios adelantó Lucia de Perdomo, en el sitio de La Buitrera, cerca de la ciudad de Cali en el año de 1975 (Perdomo 1975). Simultáneamente a las investigaciones arqueológicas de campo se continuó, de una forma mucho más sistemática, el análisis de los documentos escritos del siglo XVI, que se hallaban inéditos en diferentes archivos nacionales y extranjeros y en los cuales se hacia referencia a la población aborigen del sur- occidente colombiano. A esta actividad se dedicó Kathleen Romoli, cuyo primer estudio sobre el Censo de Población de la Jurisdicción de Cali, realizado por el oidor Francisco Briceño en el año de 1552, apareció en el año de 1974 (Romoli 1974). Este estudio fue complementado por la autora, en los años de 1975-6 con el análisis de los documentos del siglo XVI correspondientes a la entonces llamada zona geográfica del Alto Chocó (Romoli 1975; 1976). La investigación de Romoli permitió establecer la existencia de más de sesenta y dos (62) cacicazgos, hacia el siglo XVI, en el sector central de la Cordillera Occidental. De esta forma, los documentos escritos comenzaron a jugar un papel importantísimo y complementario de la investigación arqueológica, en la reinterpretación de la historia precolombina, en el sur-occidente de nuestro país.(8) 8. De singular importancia fue el hecho de que en el mapa dibujado por Melchor de Salazar en 1596, del territorio del Alto Chocó, el actual río Calima, figura con el nombre de río Yaco y la población indígena que vivía posiblemente en el actual valle del Calima y sitios aledaños, era denominada Yacos. Este hecho es fundamental en el sentido de que abre la posibilidad de interpretarla Cultura Arqueológica Sonso,comolos restos materiales de esta etnia precolombina.

A la segunda mitad de la década del setenta corresponden igualmente, los primeros estudios generales sobre las concepciones artísticas de los pueblos creadores de la «Cultura Calima». El autor de estas investigaciones fue BarneyCabrera (Barney cabrera 1977). De tal forma, la investigación arqueológica y etnohistórica, en el Valle del Cauca durante este segundo período se caracteriza por la aparición de una serie de nuevos fenómenos que indudablemente, representaron en términos generales, un avance en el desarrollo de la investigación de la historia precolombina regional. 1.- En primer lugar Pérez de Barradas formuló la hipótesis de la existencia de un «Estilo Calima « en orfebrería, con base en el análisis de aspectos tecnológicos y estilísticos de las piezas «Calima» existentes entonces, en la colección del Museo del Oro en Bogotá. A partir de este momento el concepto de «Cultura Calima» identificado como un «Estilo Cerámico» ( Hernández de Alba 1938) y un «Estilo Orfebre» (Pérez de Barradas 1954), se afianzó en la historiografía arqueológica colombiana. 2:. Como producto de las investigaciones arqueológicas adelantadas por Bray y Moselej, en 1964 se empezó a diferenciar el verdadero contenido arqueológico del concepto «Cultura Calima». Esta «cultura» fue desmembrada en dos las cuales existieron en diferentes períodos, igualmente, se registró en el sector plano del Valle del Cauca, en los alrededores de la ciudad de Buga, la existencia de un material cerámico diferente del tradicionalmente conocido como «Calima». En otras palabras, fueron descubiertos yacimientos pertenecientes a tres culturas arqueológicas, identificadas por sus descubridores, como «tres estilos alfareros». 3.- Fueron adelantados los primeros estudios generales de la cerámica perteneciente a la «Cultura Quimbaya» por la arqueóloga norteamericana Karen Olslrn liruhns (1966). 4.-Surge y se desarrolla durante este periodo una nueva tendencia en la investigación dela historia precolombina regional: el estudio de documentos escritos del siglo XVI (Trimborn 1949), (Romoli 1974j 1975; 1976). 5.- Aparecen los primeros estudios periodizaciones generales de la historia precolombina colombiana, donde es incluida la parte sur-occidental de nuestro país. Estas investigaciones fueron posibles, gracias al estado de desarrollo de las ciencias arqueológica y etnohistórica de entonces (Dolmatoff 19651 Duque Gómez 1965, 1967).

6.- Fueron realizadas las primeras investigaciones generales sobre el arte»Calima» (Barney cabrera 1977). No obstante haber avanzado la arqueología durante el periodo en cuestión, es considerada fundamentalmente como una técnica de investigación y no como una ciencia histórica. Los estudios arqueológicos siguieron siendo eminentemente empíricos, lo cual se manifestó en el énfasis dado al análisis estilístico de categorías aisladas de material arqueológico, en especial cerámica y orfebrería. Se continuó hablando de «culturas» en base al análisis formal de elementos aislados de ésta, olvidándose que la cultura material y espiritual de los pueblos precolombinos está representada por la totalidad de los yacimientos y de los materiales encontrados en ellos y no por elementos aislados, por importantes que ellos parezcan.(9) 9. A nivel regional, esto no fue más que el reflejo del desarrollo general de la arqueología colombiana durante la década del setenta. Característico de este periodo fue la ausencia de una comprensión de la arqueología como ciencia histórica, que tiene un objeto de estudio determinado, un aparato conceptual propio y una clara diferenciación de sus diferentes niveles de conocimiento. Por eso no es casual, que precisamente estos temas fueran objeto de una interesante discusión en el 11 Congreso Nacional de Antropología, celebrado en Medellín en el año de 1980. Tercer Período (1979 hasta el presente). Hacia finales de la década del setenta se vislumbra un cambio radical, de fundamental importancia para el ulterior desarrollo de la arqueología en nuestro departamento. Este cambio estuvo relacionado con el surgimiento de nuevos fenómenos ,tales como la ampliación de las investigaciones de campo; el creciente intento de interpretación sociológica del material arqueológico, e igualmente, por el interés prestado a problemas teóricometodológicos de la ciencia arqueológica. En primer lugar, debemos hablar de la iniciación en el año de 1979 de investigaciones arqueológicas sistemáticas en un área geográfica específica, realizadas dentro del contexto del «Proyecto Arqueológico-Etnológico Calima», por especialistas ingleses y colombianos, del Instituto de Arqueología de la Universidad de Londres y el Instituto Colombiano de Antropología respectivamente.(10) Este importante proyecto, único en su género en el suroccidente colombiano, contempla una duración de cinco (5) años y tiene varios objetivos principales: a) Obtener datación absoluta de los diferentes períodos de desarrollo histórico de la «Cultura Calima' ; b) El estudio de sitios de poblado precolombinos; c) Delimitar las fronteras geográficas de la «Cultura Calima» (Bray 1980: 7-8).

10. El director del proyecto es el Dr. Warwick Bray. Por Colombia participan leonor Herrera, del Instituto Colombiano de Antropología y Marianne Cardale de Schrimpff. igualmente estudiantes de antropología de diferentes universidades colombianas. (U. Nacional. y. U. de Antioquia y U. del Cauca) Hasta el momento, han sido publicados sólo dos informes generales sobre las investigaciones de campo real17adas durante los años de 1979 y 1980. En el informe correspondiente al año de 198R estos investigadores reportan la existencia de un material cerámico, encontrado en los valles de El Dorado y Calima, el cual por las fechas de carbono obtenidas, resultó ser el más antiguo hasta el presente en el Departamento del Valle. Este material ha sido caracterizado como típico del llamado «Periodo Calima Temprano» (Bray 1980: 2). Los estudios realizados por los integrantes del «Proyecto Calima» han permitid o. igualmente, obtener datación absoluta de otros sitios donde se ha encontrado material diferente al de Calima. Estas fechas, obtenidas en base al carbono 14, han permitido establecer una tabla cronológica bastante aceptable por ahora, en base a la cual, es posible de una manera preliminar, formarnos una idea general de las diferentes etapas-de desarrollo histórico que atravesaron los pueblos precolombinos del Valle del Cauca, desde la segunda mitad del segundo milenio A. C. hasta el momento de la conquista española (Bray, Herrera, Cardale 1981: 2). Por primera vez en la historia de la arqueología regional, se han venido realizando investigaciones parciales, pero sistemáticas de sitios de poblado, caminos precolombinos y otros yacimientos arqueológicos y se ha implementado la investigación interdisciplinaria, elemento fundamental para la reconstrucción de la historia humana. De igual importancia, tanto por su objeto de estudio, como por su duración, son los estudios sobre sitios de poblado precolombinos en la plana del Valle del Cauca, comenzados por el arqueólogo Julio C. Cubillos en 1979, en el contexto del «Proyecto de Investigación Arqueológica en el Valle del río Cauca»,financiado por la Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, FINARCO.(11) 11. Esta fundación fue creada en el año de 1971 por el Banco de la República y tiene como principales objetivos: «... la realización de investigaciones científicas sobre la riqueza arqueológica nacional; la preservación y restauración de los monumentos y los estudios interdisciplinarios sobre lo, principales aspectos de la arqueología colombiana. También podrá colaborar en las investigaciones de la misma naturaleza que promuevan entidades internacionales que sean de interés para el país» FINARCO. Manual p.9.

Se han realizado hasta el presente las dos primeras etapas del proyecto. Los primeros estudios fueron hechos en el sector comprendido en la margen izquierda del río Cauca, entre el río Timba al sur y el río Claro al norte en la margen derecha del río Cauca, entre el dintel de Quilichao al sur y el río Palo al norte. Todo el material obtenido de la excavación parcial de seis (6) sitios de habitación y de varios basureros, fue producto, según Cubillos «..,de grupos que se desenvolvían en un estadio cultural formativo y que se reunieron en grupos no muy numerosos, para organizar su vivienda en aldeas lineales o nucleadas, como lo atestigua la disposición de las basuras'' (Cubillos 1981: 26). La segunda parte del proyecto ya fue realizada y se prepara el correspondiente informe. En lo que se refiere a los problemas teóricos, es necesario mencionar el estudio realizado por Carlos H. Illera, sobre el contenido científico del concepto «Cultura Calima» y su relación con las diferentes etnias que habitaban el área en el siglo XVI (Illera 1980).(12) 12. Illera fue el primer investigador que cuestionó críticamente la pertenencia del material arqueológico de la «cultura calima». a una etnia determinada Illera 1980: 61-65. Comenzamos la década del ochenta con la ampliación de los estudios arqueológicos de campo en áreas desconocidas total o parcialmente en el ámbito arqueológico regional. Dos fueron los nuevos proyectos de investigación que comenzaron a adelantarse en el año de 1981, financiados por entidades estatales. El primero de ellos, fue el «Proyecto Arqueológico de Guabas Valle del Cauca», realizado por el Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas INCIVA proyecto que está bajo la dirección general del autor de estas notas (Rodríguez, C.A. 1981). El objeto principal del proyecto fue el de realizar excavaciones parciales de un cementerio indígena precolombino, en la localidad de Guabas, Guacarí Valle del Cauca, con el objeto de obtener información preliminar sobre las costumbres funerarias de los pueblos precolombinos de la región, igualmente, se pretende estudiar el material cerámico proveniente del sector que se encuentra en colecciones estatales y privadas. los primeros informes referentes a los trabajos de campo y a la clasificación de parte del material arqueológico obtenido han sido recientemente terminados y uno de ellos ya ha sido publicado (Rodríguez J.V. 1981; Rodríguez C.A. 1983). El segundo proyecto empezó a realizarse en el mismo año por el entonces estudiante de antropología de la Universidad Nacional de Colombia Héctor Salgado. En su estudio «Investigaciones; en el nor-occidente del Departamento del Valle del Cauca, se pretende «establecer la distribución geográfica hacia el norte del Valle del río Cauca de los estilos cerámicos Calima Temprano, Yotoco y Sonso y en lo posible hacer evidentes las relaciones con los estilos cerámicos que se conocen más al norte de la misma región geográfica y que se incluyen dentro

de la «Cultura Quimbaya». De la misma manera, tratar de establecer una frontera cultural entre dichos estilos» (Salgado 1981). Este proyecto fue terminado a fines del año de 1982 y ya fue rendido el correspondiente informe. Entre los meses de octubre y diciembre de 1982 se realizaron las primeras excavaciones arqueológicas de tumbas precolombinas en el cementerio de Almacafé, ubicado dentro del perímetro urbano de Buga. Dicha investigación fue auspiciada por el Instituto Vallecaucano de Investigaciones Científicas, INCIVA, y estuvo bajo mi responsabilidad. El informe correspondiente a los trabajos de campo ya fue elaborado (Rodríguez, C-A-, 1982). Y finalmente, a principios del mes de febrero de 1983, empezó a adelantarse, igualmente por el INCIVA un estudio de prospección arqueológica en el sector norte de la Cordillera Occidental, en el territorio del Departamento del Valle del Cauca. Dicha investigación, de seis meses de duración, bajo la dirección del autor tiene como principal objetivo realizar una prospección general de ambas márgenes del río Garrapatas o río de Las Vueltas tendiente a elaborar un mapa general de los yacimientos arqueológicos en la región en cuestión (Rodríguez, C-A-, 1982).(13) 13. El proyecto «Prospección Arqueoló8ica en el norte del Valle», fue aprobado por Colciencias; a finales de 1982. Se adelantará conjuntamente entre esta institución y el INCIVA. Por todo lo anteriormente anotado podemos concluir que durante este tercer periodo de desarrollo de la arqueología regional se efectúa un cambio radical, relacionado con: 1.- La ampliación coordinada de las investigaciones arqueológicas, manifestada en la implementación de estudios interdisciplinarios de carácter regional (Bray; Cubillos) y de proyectos específicos en diferentes áreas mal estudiadas o totalmente desconocidas anteriormente en la arqueología de nuestro departamento ( Rodríguez; Salgado). En estos proyectos se han implementado, por primera vez, en nuestro medio, los métodos más recientes utilizados por la arqueología contemporánea a nivel mundial (Fotointerpretación análisis de carbono 14 método de termoluminiscencia, estudios palinológicos etc.).

2.- Durante este período fue descubierto material arqueológico perteneciente a dos nuevas culturas arqueológicas del Valle del Cauca: «Calima Temprano» y «Buga». De tal forma, el estado actual del conocimiento arqueológico regional, permite, aun cuando de una manera preliminar, delimitar tanto espacial como cronológicamente, culturas arqueológicas especificas. 3.- Y por último, comienzan a darse los primeros pasos firmes en la superación del nivel empírico-descriptivo de la arqueología. Las investigaciones realizadas desde 1979 hasta el presente, se caracterizan por su eminente contenido histórico. La implementación de nuevos conceptos metodológicos en la investigación arqueológica, se manifiesta en la importancia que se le ha venido dando al estudio de yacimiento; anteriormente ignorados, como los sitios de poblado, basureros, caminos etc. igualmente, en el estudio de la totalidad del material arqueológico y, no de elementos aislados de la cultura. TAREAS Y PERSPECTIVAS Es indiscutible que la investigación arqueológica actual en el departamento del Valle del Cauca, se encuentra en una etapa de transición. Su ulterior desarrollo implica la correcta solución de una serie de problemas relacionados, tanto con el análisis empírico de los yacimientos y categorías de material arqueológico, como con el de su interpretación histórica. Problemas que son inherentes al desarrollo mismo de la arqueología a nivel nacional en la etapa actual. Para que la arqueología se constituya en una fuente primordial para la reconstrucción de la historia precolombina regional es necesario que se le considere como una verdadera ciencia histórica (Masson 1976). Ahora bien, entre las tareas más importantes que se presentan a la arqueología vallecaucana, debemos mencionar básicamente las siguientes: 1.- En términos generales, la investigación deberá orientarse en dos sentidos: a) Proseguir, de una forma sistemática e interdisciplinaria, los estudios arqueológicos en las zonas ya conocidas parcialmente, con el objeto de tratar de delimitar, mucho más precisamente, las fronteras tanto cronológicas como espaciales, de las culturas arqueológicas descubiertas hasta el presente. b) Empezar investigaciones en zonas totalmente desconocida; hasta el presente, para trazar de descubrir nuevas culturas arqueológicas y establecer su posible relación con las ya existentes.(14)

14. sectores como la costa pacifica, la mayor parte de cordillera central, gran parte de cordillera occidental y el sector plano del Valle del Cauca son totalmente desconocidos en la arqueología regional El objetivo principal de estos estudios, deberá ser la elaboración de mapas arqueológico; regionales, tanto generales como específicos, que abarquen el periodo comprendido entre el poblamiento inicial de la región y la conquista española. Deberá hacerse, énfasis, en la medida de lo posible, en el estudio arqueológico de los restos materiales pertenecientes a los periodos más antiguos (paleoindio y Arcaico), ya que todas las investigaciones realizadas hasta el presente, corresponden a sociedades agrícolas, pertenecientes a la llamada Etapa Formativa.(15) 15. Hasta el momento actual, no se ha realizado una sola investigación sobre el periodo Paleoindio, en nuestro departamento. Sin embargo, existen evidencias de la presencia de megafauna en varias regiones del Valle plano, como Zarzal, Palmaseca etc.(Patiño 1971:21-23). En septiembre de 1980, accidentalmente, fueron descubiertos los restos de un mastodonte, cerca del municipio de Toro. Junto con los restos del proboscideo, fue hallada una punta de lanza, elaborada posiblemente en mafil (Rodriguez, C.A., 1980). Estos descubrimientos casuales nos hablan, indudablemente, de la posibilidad de la existencia del hombre en el Valle del Cauca, durante el periodo en cuestión. 2.- La investigación arqueológica deberá continuarse, replanteándose una serie de concepciones tradicionales, con las cuales se ha venido trabajando durante mucho tiempo. Hasta el presente, por regla general, los estudios arqueológicos en nuestra región se han centrado en las tumbas precolombinas. La información científica obtenida de estos estudios es fragmentaria y necesita ser complementada con la que nos suministra el análisis de otros yacimientos, también importantes, como sitios de poblado, basureros etc. En especial, los sitios de poblado necesitan ser estudiados sistemáticamente.(16) 16. El estudio de los sitios de poblado, en el sentido extenso de la palabra, no ha comenzada aún en la arqueología regional. Las investigaciones en este campo, incluyendo las más recientes del grupo a cargo del «Proyecto Calima», correspondientes a las culturas Yotoco y Sonso, han sido parciales. Ni un solo sitio de habitación se ha investigado en su totalidad. Sin embargo, es precisamente el

estudio de este tipo de yacimientos lo que nos permite inferir fenómenos de carácter económico-social de las sociedades precolombinas (Masson 1976.l10) 3.- Nuevos postulados teórico metodológicos deberán implementarse en el estudio de las costumbres funerarias de los pueblos precolombinos de la región. Como es sabido salvo muy raras excepciones dichos estudios se han limitado básicamente a describir la forma de las tumbas y del ajuar funerario. Pero la morfología es sólo uno de los elementos a analizar. Factores étnicos y sociales de las sociedades precolombinas, se reflejan por medio dela ideología en la totalidad de las costumbres funerarias. Y la verdadera comprensión científica de éstas implica además del análisis morfológico de las tumbas, un estudio riguroso de las formas de entierro y del ajuar funerario (Masson 1976; Binford 1971; Bartel 1982; Ubelaker 1980). 4.- No existe un análisis riguroso de cada una de las categorías del material arqueológico. Categorías tan importantes, como los instrumentos de trabajo, en especial los elaborados en piedra nunca han sido estudiadas suficientemente. Estudios tecnológicos y tipológicos de estos son una imperativa necesidad, para inferir fenómenos relacionados con el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas de las sociedades precolombinas (Semenov 1957, 1968). La cerámica es otro de los materiales insuficientemente estudiados. Estudios ceramológicos implican no sólo análisis de «estilos» decorativos, sino también de aspectos tecnológicos tan importantes como técnicas de manufactura, constitución de la pasta métodos de cocción etc. (Rye 1981); así como también un análisis morfológico riguroso de la totalidad del material cerámico y no sólo de la cerámica ritual (kashina 1977)1os estudios realizados hasta el presente, sobre la cerámica de cada una de las culturas arqueológicas descubiertas, se han limitado, salvo muy raras excepciones al análisis de la cerámica ritual. Ha llegado el momento de darle a la cerámica doméstica, la verdadera importancia que merece. Y finalmente, es necesario adelantar sistemáticamente, estudios tecnológicos y artísticos de los objetos de metal, provenientes de varias regiones de nuestro departamento. Estudios que permitan conocer tanto el nivel de desarrollo de la producción metalúrgica, como el grado de perfección artística alcanzado por nuestros aborígenes precolombinos, en sus diferentes etapas de desarrollo histórico-sociál. El Darién, marzo de 1983. BIBLIOGRAFÍA Arango Cano. 1924 Recuerdos de la Guaqueria en el Quindío. T 1-2. Edit. Cromos. Bogotá.

Barney cabrera 1977 Expresiones del Arte Calima. En Historia del Arte Colombiano. T 2 : 297-320. Edit. Salvat. Bogotá. Bartel, B. 1981 A Historical Review of Ethnological and Archaeological Analyses of Mortuary Practice.Journal ofAnthropological Archaeology 1:35 58. New York. Bennett Wendell, C. 1944 Archaeological Regions of Colombia: A Ceramic Survey. Yale University Publications in Anthropology. No. 30. New Haven. Binford, L, S. 1971 Mortuary Practices: Their study and their potential. Mem. of the Soc. Amer. Archaeol. Bray, W. 1976 lnvestigaciones arqueológicas en el Valle del Calima. Cespedesia. Vol. V. No. 17-18: 47-53. Cali. Bray, W; Moseley, E. 1976 Una Secuencia Arqueológica en las vecindades de Buga Colombia. Cespedesia. Vol. V. No. 17-18 55-78. Cali. Bray, W. 1980 Pro-Calima. Archaeologish Etnologishes Kolumbien. Suramerica. No. l Project im Westlichen Bray W; Herrera, 1-; Cardale, M. 1981 Pro calima. No. 2 Bruhns Olson, K. 1976 Ancient Pottery of the Middle Cauca Valley Colombia. Cespedesia. Vol. V. No. 17-18: 101 196 Cali. Cubillos Julio C. 1967 Informe preliminar sobre las investigaciones arqueológicas en el municipio de Vijes. Boletín de Antropología. Universidad del Cauca. Popayán. Cubillos Julio C. 1981 Asentamientos prehispánicos en la suela plana del río Cauca. Boletín del Museo del Oro. Año 4. Enero-Abril. Bogotá. Chávez A; Caldas A. Mi Villamizar M. 1972 Las Tumbas del Valle de El Dorado. Cuadernos de Antropología. Universidad de los Andes. Bogotá. Dolmatoff Reichel, G. 1965 Colombia, Thames and Hudson. London.

Duque Gómez L. 1955 Colombia. Monumentos Arqueológicos. T 1. México. Duque Gómez, L. 1967 Etnohistoria y Arqueología. Historia Extensa de Colombia. Vol. I. T 1. Edit. Lerner. Bogotá. Duque Gómez L. 1967 Tribus indígenas y sitios arqueológicos. Historia Extensa de Colombia. Vol. I. T 2. Edit. Lerner. Bogotá. Ford James A. 1944 Excavations in the vicinity of Cali Colombia. Publications in Anthropology. No. 31. New Haven. Yale University Hernández de Alba G. 1938 Arqueología Calima. Colombia. Compendio Arqueológico. Bogotá. Illera Carlos H. 1980 Aportes teóricos a la revaluación del concepto de Cultura Calima. Antropológicas. No. 2. Bogotá. Kashina T, 1. 1977 Keramika Kulturi Yangshao (La Cerámica de la Cultura Yangshao). Novosibirsk. Masson V, M. 1976 Ekonomika 1 socialni stroi drievnij obchestv. (Economía y Sistema Social de las Sociedades Antiguas). Edit. Nauka. Moscú. Patiño, A. 1971 Hacia una crisis ecológica en el Valle del Cauca Revista de la Universidad del Valle. Cali. Perdomo L. 1975 Excavaciones Arqueológicas en La Buitrera, Valle del Cauca. Informe presentado al Instituto Colombiano de Antropología. Bogotá, Inédito. Perdomo, L. 1981 Manual de Arqueología Colombiana. Carlos Valencia Editores. Bogotá. Pérez de Barradas J. 1954 Estilo Calima. Madrid. Rodríguez Carlos, A. 1980 Informe de la Investigación Científica realizada por el INCIVA en la localidad de Toro, Valle del Cauca. Noviembre. Cali. Inédito.

Rodríguez Carlos, A. 1981 Avance sobre hallazgo de un cementerio indígena en Guabas, Guacarí, Valle del Cauca. Cespedesia. Vol. X. No. 39 40: 231-232. Cali. Rodríguez Carlos, A. 1982 Investigaciones de Rescate Arqueológico en el cementerio indígena precolombino de Almacafé, Buga, Valle, Colombia. Informe No, l. lnédito. Rodríguez Carlos, A. 1982 Prospección Arqueológica en el norte del Valle, Proyecto de InYestigación, adelantado por INCIVA y COLCIENCIAS, Cali. Rodríguez Carlos A. 1983 Trabajos Arqueológicos de Campo en el cementerio indígena de Guabas, Guacarí Valle, Colombia. Informe No, l. Inédito. Rodríguez José, V. 1981 Informe preliminar de los estudios craneológicos de los cráneos de Guabas, Valle del Cauca Colombia. Cespedesia. Vol. XI. No. 41-42: 145-49. Cali. Bray, W. 1980 Pro-Calima. Archaeologish-Etnologishes Project im Westlichen Kolumbien. Suramerica. No. l Bray, W; Herrera, 1.; Cardale M. 1981 Pro-Calima. No. 2 Bruhns Olson, K. 1976 Ancient Pottery of the Middle Cauca Valley, Colombia. Cespedesia. Vol. V. No. 1718: 101-196 Cali. Cubillos, Julio C. 1967 lnf'orme preliminar sobre las investigaciones arqueológicas en el municipio de Vijes. Boletín de Antropología. Universidad del Cauca. Popayán. Cubillos Julio C. 1981 Asentamientos prehispánicos en la suela plana del río Cauca. Boletín del Museo del Oro. Año 4. Enero-Abril. Bogotá. Chávez, A; Caldas A. Mi Villamizar M. 1972 Las Tumbas del Valle de El Dorado. Cuadernos de Antropología. Universidad de los Andes. Bogotá. Dolmajof Reiche L G. 1965 Colombia. Thames and Hudson. London. Duque Gómez, L. 1955 Colombia. Monumentos Arqueológicos. T 1. México. Duque Gómez L. 1965 Etnohistoria y Arqueología. Historia Extensa de Colombia. Vol. I. T 1. Edit. Lerner. Bogotá.

Duque Gómez L. 1967 Tribus indígenas y sitios arqueológicos. Historia Extensa de Colombia. Vol. I. T 2. Edit. Lerner. Bogotá. Ford James A. 1944 Excavations in the vicinity of Cali, Colombia. Yale University Publications in Anthropology. No. 31. New Haven. Hernández de Alba, G. 1918 Arqueología Calima. Colombia. Compendio Arqueológico. Bogotá. Illera Carlos H. 1980 Aportes teóricos a la revaluación del concepto de Cultura Calima. Antropológicas. No. 2. Bogotá. Kashina T 1. 1977 Keramika Kulturi Yangshao (La Cerámica de la Cultura Yangshao). Novosibirsk. Masson V, M. 1976 Ekonomika 1 socialni stroi drievnij obchestv. (Economía y Sistema Social de las Sociedades Antiguas). Edit. Nauka. Moscú. Patiño, A. 1971 Hacia una crisis ecológica en el Valle del Cauca? Revista de la Universidad del Valle. Cali. Perdomo, L. 1975 Excavaciones Arqueológicas en La Buitrera, Valle del Cauca. Informe presentado al Instituto Colombiano de Antropología. Bogotá. Inédito. Perdomo, L. 1981 Manual de Arqueología Colombiana. Carlos Valencia Editores. Bogotá. Pérez de Barradas, J. 1954 Estilo Calima. Madrid. Rodríguez Carlos, A. 1980 Informe de la Investigación Científica realizada por el INCIVA en la localidad de Toro Valle del Cauca. Noviembre. Cali. Inédito. Rodríguez Carlos, A. 1981 Avance sobre hallazgo de un cementerio indígena en Guabas, Guacarí, Valle del Cauca. Cespedesia. Vol. X. No. 39-40: 231-232. Cali. Rodríguez Carlos, A. 1982 Investigaciones de Rescate Arqueológico en el cementerio indígena precolombino de Almacafé, Buga, Valle, Colombia. Informe

No, l. Inédito. Rodríguez Carlos, A. 1982 Prospección Arqueológica en el norte del Valle. Proyecto de Investigación, adelantado por INCIVA y COLCIENCIAS. Cali. Rodríguez Carlos, A. 1983 Trabajos Arqueológicos de Campo en el cementerio indígena de Guabas, Guacarí Valle, Colombia. Informe No. l. Inédito. Rodríguez José, V. 1981 Informe preliminar de los estudios craneológicos de los cráneos de Guabas, Valle del Cauca, Colombia. Cespedesia. Vol. XI. No. 41-42: 145-49. Cali. Romoli, K. 1974 Nomenclatura y población indígena de la antigua jurisdicción de Cali. a mediados del siglo XVI. Rejista Colombiana de Antropología. Val. XVI: 373478. Bogotá. Romoli, K. 1975 El Alto Chocó en el siglo XVI. Revista Colombiana de Antropología. Val. XIX: 9-38. Bogotá. Romoli, K. 1976 El Alto Chocó en el siglo XVI. parte II. 1as Gentes. R.C.A. Vol. XX: 25-78. Bogotá.. Rye owen, S. 1981 Pottery Technology. Principles and Reconstruction. Washington. Salgado, H. 1981 Investigaciones en el nor-occidente del departamento del Valle del Cauca. Proyecto presentado a Finarco. Bogotá. Semenov S, A. 1957 Piervabuitnaya teknika ( la tecnica primitiva ) materiales e investigaciones sobre arqueologia de la U.R.S.S No. 54 Moscú Semenov S, A. 1968 Razvitie teknike v kamenon vieke ( el desarrollo de la tecnica en el paleolítico ) leningrado Trimboin, H. 1949 Señorío y Barbarie en el Valle del Cauca estudios sobre la antigua civilización Quimbaya y grupos afines del oeste de Colombia Instituto Gonzalo Fernández de Oviedo. Madrid Ubelaker . D.H. 1980 human skeletal remains. escavation. analysis. interpretation Washington

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->