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Contenido de En Camino

La pereza: una tibieza que nos "duerme" en el andar cotidiano

Yo soy la pereza y quiero denunciar a los que me hacen mala prensa.

En estos tiempos, en que muchos estn cados, cabizbajos, sombros, sin aliento de esperanzas, mustios, desinflados; no se dan cuenta que esos estados de nimo, a veces, son frutos de una cierta pereza. !adie les dijo que la desilusi"n es pariente cercana de la pereza# $uchos pueden decir%&!o mato, no robo, no ha'o nada malo; me comporto mejor que mucha 'ente, no dejo de ir a $isa los domin'os&. (i todo va estupendamente, )ara qu* arries'arse a lo desconocido# )ara qu* luchar#+

,a tibieza es considerada la enfermedad ms peli'rosa de la vida espiritual. )or supuesto, esta enfermedad solamente se puede dar en personas que han buscado en al'-n momento, con sinceridad, el crecimiento y la santidad. ,a tibieza es una aridez culpable, como quien estando en un cuarto donde hace mucho fro y teniendo un fue'o en la chimenea, no se acerca a *l. (iente el fro, pero no tiene el nimo ni el coraje para acercarse al calentador. Cuntas veces nos pasa de encontrarnos en al'una situaci"n parecida no#

Es claro por un lado tambi*n, que, quien ms recibe, ms cuenta habr de dar. Esto se convierte en al'o tremendo para tantas vidas que teniendo todo para ser buenas, han naufra'ado en la tibieza. &!o mato, no robo, no ha'o nada malo; me comporto mejor que mucha 'ente, no dejo de ir a $isa los domin'os&. /ien, pero y lo bueno que dejaste de hacer# ,os pecados de omisi"n#, terminamos entonces haciendo lo que no queremos# Y dejando de hacer lo que deberamos#

Como vemos, uno de los problemas profundos de la cultura contempornea es una lenta o paulatina inmersi"n en la e0periencia de la pereza espiritual, es una tendencia a la abulia, una p*rdida de la fuerza de la voluntad, de la b-squeda del destino, se e0perimenta una p*rdida del sentido de la realidad y de abandono.