Está en la página 1de 2

VALORES CARMELO TERESIANOS

El término valor está relacionado con la propia existencia humana, afecta su


conducta, configura y moldea sus ideas y condiciona sus sentimientos, se trata
de algo cambiante, dinámico que en apariencia, hemos elegido entre diversas
alternativas para ser mejor persona. Depende, sin embargo, de la
interiorización profunda que haga el sujeto a lo largo del proceso de
socialización. Por esto, nuestra propuesta se fundamenta de manera explícita
en un sistema de valores que apunten a la dignificación de la persona.

Libertad: Es la capacidad
de aceptar o rechazar, dar
o recibir, buscar
soluciones, tomar
decisiones para cambiar o
superar las dificultades.
Tiene un verdadero sentido
de responsabilidad, no riñe
con la obediencia, no se
opone a la autoridad y al
orden, se conquista en la medida en que se adquiere autonomía personal.

Justicia: No sólo dar a los demás lo que les corresponde, sino un poco más.
Lleva a reconocer los derechos individuales y colectivos y a respetarlos para
que todos tengan las mismas oportunidades. Es obrar de acuerdo a la
conciencia y con la verdad que hace libre a la persona.

Fraternidad: Es la convivencia en unión, amor, armonía, cordialidad y afecto


entre hermanos o personas que se relacionan bajo unos criterios comunes.
La fraternidad proporciona un clima favorable de trabajo que ayuda al
crecimiento personal y de grupo, desde las relaciones interpersonales.

Contemplación: Permite descubrir el actuar de Dios en personas y


acontecimientos. Es una disposición que nos invita a hacer silencio exterior e
interior para entrar en contacto con la realidad personal y social. Desarrolla la
capacidad de asombro y nos capacita en la toma de decisiones,

Maternidad: Es dar, favorecer, velar y defender la vida en todas sus


dimensiones desde la propuesta de amor de Jesús de Nazaret. Implica salir de
sí mismo, dejar los intereses personales por los colectivos, proteger y cuidar a
nuestros hermanos.

Transformación: Capacita a las personas para enfrentar lo imprevisto, lo


incierto, el conflicto, y el riesgo, en un esfuerzo continuo por recrear estructuras
y formas, teniendo los mismos sentimientos y afectos de Jesús (Filipenses 2)

Confianza absoluta en Dios: Capacidad de creer en


una persona o en una ideología. Creer totalmente en
Dios, es saber vivir con profundidad, compartir fuerzas
y dar espacio a que el Trascendente actúe en nosotros.