P. 1
Economia Argentina

Economia Argentina

5.0

|Views: 13.646|Likes:
Publicado porfcarabajal
un análisis tecnico del porque de nuestra realidad.
un análisis tecnico del porque de nuestra realidad.

More info:

Published by: fcarabajal on Jul 17, 2007
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

08/12/2013

pdf

text

original

ECONOMIA ARGENTINA: Por Horacio Rovelli El dato más relevante de la economía Argentina de los últimos cinco años es el crecimiento

continuo (2003-2007) y, a una tasa del 8% anual promedio. Para intentar cuantificar, analizar su dinámica reciente y también, evaluar los impactos sociales de este crecimiento, nos basamos en tres ejes, que por supuesto no agotan las dimensiones macroeconómicas para dar cuenta de este presente en nuestro país1, pero que creemos que explican en gran parte lo que sucede. Los tres ejes de análisis para la discusión son:

a) La economía real, su dinámica sectorial o motores por el lado de la oferta y la potencialidad de que estemos frente a un crecimiento sostenido: el caso de la inversión, sus niveles y su composición. b) La evolución de los principales precios de esta dinámica productiva y la discusión sobre las explicaciones ortodoxas de dicha evolución. c) Los impactos sociales del actual modelo de crecimiento y sus diferencias con el pasado reciente. A partir del segundo trimestre del año 2005 la actividad económica en nuestro país superó los niveles previos a la crisis (año 1998). Actualmente (mayo 2007) se logra 60 meses consecutivos de crecimiento y, no sólo eso, sino que este crecimiento se produjo a tasas muy altas, por lo que si no ocurre nada imprevisto, y el 2007 termina con una tasa de crecimiento por encima de 6%, en la que todo indica que será superior, será el primer quinquenio en décadas de crecimiento ininterrumpido a tasas tan altas. En este sentido, por ser un crecimiento desconocido en el pasado reciente para nuestro país, es importante analizar tanto los niveles de la actual dinámica económica, como los principales impulsos o motores de dicho crecimiento. Además, se hace necesario reflexionar si este crecimiento es fruto de un rebote luego de la gran crisis 1998-2002, o si por el contrario, los niveles de inversión permiten afirmar que se está frente a un crecimiento que será sostenido en el mediano plazo.

1

Fundamentalmente nos referimos a la integración internacional de nuestro país, donde vendemos básicamente alimentos y combustibles, con un lento proceso de industrialización.

1

EL CRECIMIENTO POR EL LADO DE LA OFERTA La producción de bienes ha sido el principal motor de expansión de la actividad económica. En los primeros años de salida de la crisis esto fue más que evidente, ya que la producción de bienes más que duplicó el crecimiento que se verificaba en la producción de servicios en el primer año y, casi duplicó en el segundo (14,5% vs. 4,25% para el año 2003 y 10,5% vs. 6,8% para el año 2004 respectivamente). Si bien en los dos últimos años estas dinámicas se muestran similares (8,8% vs. 8,0% para el año 2006), todavía los bienes muestran un mayor dinamismo y, la tendencia indicaría que convergerán a un crecimiento equilibrado. Aquella dinámica diferenciada, y el actual crecimiento, ha sido las causas de que la participación de la producción de bienes en el Producto Interno Bruto (PIB), aumente de 32% en el quinquenio 1993/1998, a 42% en los últimos cuatro años. Este comportamiento del sector productor de bienes, por encima del promedio, merece algunos comentarios: Marca una diferencia respecto a lo que sucedía en los años noventa, en los cuales, la producción de servicios mostraba un mayor dinamismo. - Dentro del sector productor de bienes, en los primeros años de crecimiento, sobresalen por su dinamismo los sectores productores de bienes transables (comercializables internacionalmente), fundamentalmente los agropecuarios y los industriales y en la actualidad, si bien estos siguen creciendo a tasas altas, el mayor dinamismo está en la construcción y en la industria ligada al mercado interno (caso industria automotriz, textil etc.). La dinámica de la industria también es un dato diferenciador de estos años, respecto a lo que sucedió en nuestro país en los últimos treinta años. En cuanto a los sectores productores de servicios, en los últimos dos años han mostrado una dinámica importante, fundamentalmente telecomunicaciones y turismo. En este último no solo debemos contar el ingreso de turistas del exterior, sino también y merced al mayor poder adquisitivo de la una franja significativa de la población, el incremento del turismo interno. EL CRECIMIENTO POR EL LADO DE LA DEMANDA Si se analiza la dinámica de la actividad económica por el lado de la demanda, los datos muestran que el motor de crecimiento, a pesar de lo que sostienen algunos consultores, es fundamentalmente interno. En efecto, prácticamente todo el crecimiento del año 2006 se debe a la dinámica del mercado interno, ya que el saldo comercial, si bien está en niveles record, se mantuvo prácticamente en los niveles alcanzados en el año 2005 (en torno a los U$S 12.000 Millones). Con lo cual, el crecimiento de la demanda en el año 2006 se ha dado mayoritariamente por el dinamismo del consumo y la inversión interna. Dentro de la demanda importa detenerse en la Inversión. Es sabido que el análisis de los niveles y la composición de este agregado nos permite determinar si el crecimiento presente será sostenido en el mediano plazo.

2

Para analizar los niveles, se utiliza el Indicador IBIF/PBI2 y se acuerda en que, si este supera el 20% (como parámetro), el crecimiento de una economía puede mantenerse a un ritmo aceptable. Si además de mantener el crecimiento, una economía pretende entrar en un proceso de mayor desarrollo relativo, los niveles de inversión deberían ser aún mayores. En este sentido, los países del Sudeste Asiático son un ejemplo de que, entre otras cosas, con altos y continuados niveles de Inversión (30% del PIB), como los que lograron desde mediados de los sesenta hasta fines de los noventa, se puede alcanzar un mayor desarrollo socioeconómico. Los datos de la demanda agregada, muestran que en el año 2005 se superaron los niveles del parámetro, para ser la IBIF en el año 2006 el 21,7% del PBI. Es necesario remarcar en cuanto a los niveles dos cosas: primero que el crecimiento del indicador implica que la Inversión crece más que la actividad económica, que en este contexto de alto crecimiento no es un tema menor, y segundo, que estos niveles y su tendencia, en principio permiten suponer que el crecimiento continuará. Ahora, si bien los volúmenes de Inversión son importantes, dejan dudas los destinos de dicho flujo, o lo que es lo mismo, la composición de la misma. En efecto, si bien en términos absolutos crece la Inversión en Equipos de Producción (26% en el 2005 y 19% en el 2006), no logra ganar participación relativa en el total del agregado y, esto se debe al similar crecimiento que en el mismo período ha tenido el otro componente que es la Construcción. Además se hace necesario remarcar que el nivel de Inversión en Equipos esta sobrestimado por los datos de los componentes importados, ya que se imputan, muchas veces, valores a Bienes de Capital que corresponderían a Bienes de Consumo (telefonía, computadoras personales, etc.). En cuanto a la Inversión por sectores, es importante analizar el destino industrial de la misma, para detectar posibles cuellos de botellas. Para esto último, se confrontaron el crecimiento de algunas actividades con su Utilización de la Capacidad Instalada (UCI). De dicha confrontación surge que hay sectores que aumentaron mucho su UCI, pero hay que recordar que partieron, luego de la crisis, con mucha capacidad ociosa. De todas maneras, como el crecimiento de la producción en estas actividades, ha sido mayor que el crecimiento de la UCI, indicaría que en ellas hubo INVERSION (Textiles, Metalmecánica, Minerales no Metálicos y, Alimentos y Bebidas). Teniendo en cuenta que el promedio industrial presenta una UCI de 72,2%, los sectores que muestran una alta UCI son Refinamiento de Petróleo (95,8%) y Químicos (79,9%). En cambio los que han empujado mucho la dinámica industrial reciente, son dos sectores que están frente a niveles de UCI bajos (Metalmecánica 56,3% y Vehículos Automotores 49,3%), lo que les permitiría seguir creciendo en el corto plazo.
2

IBIF: Es la Inversión Bruta Fija, que es el excedente de la producción que se vuelca en el proceso productivo. El PBI es el Producto Bruto Interno y es la cantidad de bienes y servicios finales producidos en el país en el período analizado, por ejemplo un año.

3

III. LOS PRINCIPALES PRECIOS DE LA ECONOMÍA La dinámica reciente de los precios en nuestro país, vuelve a poner en discusión las políticas públicas adecuadas para controlar su evolución alcista. ¿La dinámica de los precios se debe a una expansión de la demanda y por ello hay que enfriar la economía? ¿Esta expansión de la demanda tiene un origen monetario y por ello hay que bajar la emisión de pesos, que se revalorice el tipo de cambio y que aumenten las tasas de interés? ¿O tiene un origen fiscal y por ello hay que bajar el gasto público? Una economía que viene de la crisis económica más profunda de su historia, que todavía tiene que resolver gravísimos problemas sociales, ha conseguido crecer a tasas tan altas como las actuales y, con ello, reducir significativamente dichos problemas, por lo tanto, no debería detener su crecimiento para frenar el aumento del precio de la lechuga y del turismo. En primer lugar, porque frente a semejante crecimiento económico, no debería resultar extraños niveles de inflación de un dígito, y en segundo lugar, no se pueden postergar los objetivos mayores de un Estado democrático, como la integración social, la generación de empleo y las políticas sociales, por un instrumento para dicho logro, como es la estabilidad de precios. Creemos que el problema de la dinámica de los precios no se debe tanto a los impulsos de la demanda, que obviamente, como se dijo al analizar la economía real está creciendo fuertemente, sino a una insuficiente oferta. Pero esta mayor demanda, no es fruto de los típicos impulsos monetarios3 o fiscales que tanto
3

Las variables monetarias tuvieron una evolución menor que el IPC en el período 2004-2006, si se contempla el efecto “esterilizador” de los LEBAC y fundamentalmente de los NOBAC, en conjunto podemos afirmar que la evolución del sector monetario fue menor al crecimiento de los precios y del producto. SECTOR MONETARIO: Diciembre 2003 Diciembre 2006 Incremento Base Monetaria: 46.391 76.825 65,6% Circulación Monetaria: 30.316 56.158 Cta.Cte. en el BCRA: 16.075 20.667 Reservas Internacionales: 14.119 33.012 133,8% LEBAC 9.686 12.740 NOBAC 28.089 Redescuentos 21.382 6.619 Préstamos al Sector Privado: 30.754 74.304 141,6% Nota: En millones de pesos corrientes y, las Reservas Internacionales en Millones de dólares corrientes. Fuente: Indicadores Monetarios del BCRA Lo que es destacable es que en el período 2004-2006 el sistema financiero generó crédito por encima del IPC, sin embargo y teniendo en cuenta dicho crecimiento, el total de préstamos representa solo el 12% del PBI, que es menos de la mitad de la relación crédito/ PBI que tiene Chile, Brasil, etc. y menos de la cuarta parte de la relación que tienen los países desarrollados. Todo estos datos de la economía Argentina demuestran palpable y concretamente que existe una mala e intencional lectura cuando se aduce que el crecimiento de los precios se debe al incremento de los medios de pago

4

molestan a los economistas que tienen acceso a los medios, ya que la mayor oferta monetaria para sostener el tipo de cambio competitivo, es esterilizada con bonos y, el mayor gasto público, está financiado por una aún mayor recaudación tributaria, generando un superávit primario creciente. Por lo tanto la mayor demanda, se debe a una recuperación de los ingresos de los hogares. En este sentido, no solo no acordamos con el diagnóstico de los economistas que publican los medios, sino y fundamentalmente, por los costos sociales que tendría enfriar la economía, por lo que creemos que se debe intervenir en el lado de la oferta para controlar la dinámica de los precios. Sólo con una mayor oferta (producción) de bienes y servicios, vía mayores niveles de inversión en dichos sectores, se podrá conjugar los objetivos de integración social con los de estabilidad de precios. Y ese acuerdo de inversión debe estar acompañado de controles en sectores claves de la economía, como son los servicios básicos y los de ciertos insumos de uso difundidos, que presentan una fuerte concentración empresaria. John M. Keynes sostiene que el Estado en nombre del bienestar general debe acordar con las empresas volúmenes de producción y precios. “Si el Estado logra determinar el monto global de la producción y la tasa de remuneración, habrá realizado todo lo que le compete”4 ANÁLISIS DE LOS DATOS: Existe una gran diferencia entre la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el Índice de Precios Mayoristas (IPM), en el período que cubre enero 2002 – diciembre 2006: el IPC aumenta 86,9% y el IPM aumenta 167,1%. Al interior de estos agregados generales, se detectan mayores diferencias en el mismo período: cuando el IPC Alimentos se incrementa 119,6%, el IPM Productos Primarios (acero, petróleo, aluminio, etc) lo hace en 244,1%. Cabe remarcar que en el mismo período, el tipo de cambio se incrementó en 206,9% y los salarios en 87,1%. Estas dinámicas diferenciadas muestran que hay sectores que se apropiaron de una mayor renta relativa en la recuperación de la economía, y esto se debe, entre otras cosas, a su posición privilegiada en sus respectivos mercados (cemento, petróleo y derivados de petróleo, acero y laminado metálicos, aluminio, etc.). No olvidemos que son sectores formadores de precios, por ende los mismos (y las fuertes ganancias que generan a sus propietarios) se reproducen hacia el resto de la producción (Ej: Techint y el precio de los gasoductos; de la línea blanca – heladeras, cocinas, calefones,etc-; de los automóviles; de la construcción; etc) .

4

“ La Teoría General sobre la Ocupación, eL Interés y el Dinero” Pág. 332-333 de la edición del F.C.E. de 1984 – John M. Keynes

5

Continuando con el análisis de los datos, los rubros que más empujaron al alza al IPC en el período 2000-2006 han sido: Indumentaria y Alimentos y Bebidas, con 117,4% y 106,2% de aumento respectivamente. En cambio los rubros que mostraron mayor estabilidad, o que no siguieron la tendencia general, fueron los precios de los servicios públicos (14,7%). Estas dinámicas de precios diferenciadas en los últimos años y la evolución reciente muestran hasta que punto las políticas públicas han hecho converger los principales precios de nuestra economía. Si a la evolución 2002-2006 recién analizada, la dividimos en dos períodos (2202-2004 y 2004-2006), se pueden obtener algunas conclusiones sobre si las políticas públicas implementadas, han logrado frenar la estampida de precios en una economía como la Argentina, con su historia de continuas presiones inflacionarias. Al confrontar el primer período (2002-2004) con el segundo período (2004-2006) se desprende lo siguiente: En el primer período el IPM duplica la variación del IPC, mientras que en el segundo la variación del IPC es mayor que la del IPM. En el primer período, los alimentos aumentan un 50% más que los salarios, mientras que en el segundo, los aumentos saláriales superan los aumentos de los alimentos. Los servicios privados en el primer período cuadriplican y en el segundo sextuplican los aumentos de precios de los servicios públicos. En el primer período, los aumentos de la Canasta Básica Total (CBT), es similar a los aumentos de los salarios, mientras que en el segundo período los aumentos de salarios más que duplican los aumentos de la CBT. El tipo de cambio se mantiene estable en torno a los $ 3,10 por un dólar en el lapso 2004-2006, con lo cual el violento cambio de precios relativos tras la salida del tipo de cambio fijo del año 2002 debería impactar en el lapso 2002-2004.

EL IMPACTOS SOCIAL DEL ACTUAL MODELO: El crecimiento económico logrado y la evolución de los precios de la economía Argentina tiene el siguiente impacto en la sociedad: 1º) La desocupación cae a un ritmo importante al inicio de la recuperación, para ir desacelerándose en la actualidad y, con ello la elasticidad empleo-producto5 y, esto se debe fundamentalmente a dos razones: a) Que se está entrando en el núcleo duro del desempleo, conformado por el sector de la población que tiene una baja capacidad técnica y que en muchos casos, nunca tuvo un trabajo estable, sobreviviendo con “changas” y trabajo a destajo.
5

Por cada punto que crece el producto, cuanto crece el empleo. En los primeros años de recuperación (20022005) la tasa de elasticidad era en torno al 0,60. El PBI crecía al 9% anual y el empleo lo hacía en 5,4%, de esa manera, sobre una población laboral de 11.330.000, por año encontraban ocupación 612.000 personas. El problema es que en el año 2006 la tasa de elasticidad cayó al 0,48.

6

b) Que la generación de puestos de trabajo no es suficiente ni en cantidad ni en calidad por el tipo de producción que tenemos y la inserción internacional en base a la venta de alimentos y combustibles. 2º) Crece la tasa de actividad, esto se explica porque son más miembros de una familia, ante la baja capacitación y por ende remuneración del jefe o jefa de la misma, los que se ven obligados a “salir a trabajar”. Uno de los mecanismos para, en este caso, retomar el ritmo de reducción del desempleo podría ser frenar el crecimiento de la oferta laboral, generando cursos de capacitación e incrementar la obligatoriedad de años de estudio. Por lo tanto, desde el punto más agudo de la crisis económica (mayo de 2002) hasta la actualidad, la economía Argentina ha generado 3.500.000 puestos de trabajo y, paralelamente, disminuye el trabajo informal, incrementándose el número de asalariados registrados. Además en los últimos tres años los asalariados han recuperado más de 4 (cuatro) puntos porcentuales en la distribución primaria de la riqueza. Siendo datos importantes no logran revertir la situación de pobreza y exclusión que dejó el modelo de “valorización financiera” impuesta por la dictadura militar en 1976 y continuado, con la honrosa excepción del Ministerio de Economía de Bernardo Grinspun6, por todos los gobiernos posteriores hasta la crisis del año 2001-2002. Según datos oficiales en la Argentina de comienzos del año 2007 sobre 38.000.000 de habitantes, el 26,9% están por debajo de la línea de pobreza (10.300.000 personas)7, de los cuales 3.300.000 (8,7% de la población) son indigentes8. Donde la Población Económicamente Activa (los que trabajan y producen y están en condiciones de trabajar y producir) asciende a algo más de 16.600.000 personas, de los cuales 1.600.000 aproximadamente están desocupados. En los que 11.330.000 son asalariados pero el 42,9% de ellos trabajan “en negro”, sin aportes de ningún tipo y, por ende sin obra social y sin posibilidad de percibir una jubilación9. Se ha logrado cambiar el modelo de “valorización financiera” y el ciclo de endeudamiento sin fin, para pasar a un modelo de producción y de disminución de la deuda y de la dependencia del exterior. Pero el marco económico y social, donde básicamente exportamos los mismos bienes que consumimos (alimentos y combustibles) nos dice que es mucho lo que queda por hacer. El gobierno nacional lo tiene claro cuando sostiene que está trabajando en un Plan Productivo Nacional. La incógnita es como será ese plan, que debe buscar
6

Primer Ministro de Economía de Alfonsín (10/12/1983 al 28/02/1984) quién buscó defender el mercado interno, aumentar los sueldos y, estudiar el origen de la deuda externa. 7 Familia tipo, constituida por matrimonio y dos hijos y perciben para todos sus gastos, menos de $ 30.- por día. 8 Familia tipo que cuentan para todos sus gastos con menos de $ 14.- por día. 9 Sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC

7

la inclusión y justicia social, por la construcción de un país más equilibrado tanto entre las regiones como en la población, donde debe hacerse otra política impositiva que reduzca el IVA y los impuestos a la población y, que cobre tributos a los que tienen capacidad de pagarla, a la vez que reorienta los recursos en procura de objetivos comunes donde haya trabajo y producción para todos. Si realmente se quiere un país con justicia social, el Plan Productivo Nacional que prepara el gobierno debe tener como principio lo que decía Eva Perón en su libro “La Razón de mi Vida”: “Habrá Patria para todos o no habrá Patria para nadie”.

8

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->