Está en la página 1de 5

CARRERA DE COMUNICACIÓN SOCIAL

CÁTEDRA: HISTORIA ARGENTINA Y LATINOAMERICANA


CONTEMPORÁNEA
PROFESORA: CASILDA MOTTET DE TENERANI
AÑO ACADÉMICO: 2008

EL GOLPE DE ESTADO DEL 6 DE SEPTIEMBRE DE 1930.

Fue el primer golpe militar que inauguró medio siglo de inestabilidad constitucional, a
partir del que la sociedad civil recurrió a los militares para dar soluciones a las diferentes
problemáticas que se fueron planteando en su momento y que debían ser resueltas a través
de los carriles Constitucionales, y también amplios grupos de las Fuerzas Armadas
comenzaron a considerarse la reserva moral del país que debía salir a la calle para restaurar
el orden cada vez que parecía necesario.

¿Cómo se gestó el Golpe de Estado?


Para un análisis puntual, se deben considerar, dos factores decisivos en la producción de
este episodio contemporáneo:
---- el factor ideológico: el nacionalismo de derecha.
----- el factor militar

El Factor Ideológico: Nacionalismo de derecha

Durante la década de 1920 comienzan a aparecer ideologías antiliberales que


cuestionan la capacidad del sistema democrático y parlamentario para imponerse a las crisis
y dominarlas. Las ideologías se convierten en un ingrediente decisivo y en un factor
relevante para explicar las crisis nacionales. Por otra parte, la Dictadura se les aparece
como el gobierno ideal mientras que los gobiernos constitucionales parecían impotentes.

Las ideologías antiliberales o también denominadas nacionalismos cubre un espectro


ideológico diverso, que se ubican dentro de la derecha y de la izquierda.

El Nacionalismo como ideología es difícil de definir por su variado espectro. Los


contenidos, propuestas ideológicas y significados que engloban este término son vastos.
Pero también es cierto que se los define por su objetivo principal y de acuerdo con el lugar
que ocupa (el País) dentro de la División Internacional del Trabajo.
En el caso de los países que se ubican dentro de la Periferia, la AUTODETERMINACIÓN
NACIONAL funciona como el objetivo principal. Es el motor de las luchas contra el
colonialismo, contra el Imperialismo.

Sin embargo, los países Centrales, las grandes potencias ponen en práctica el ejercicio
del Nacionalismo desde una óptica diferente, porque ellas no enfrentan un problema de
sometimiento, revisten un significado muy distinto o de sentido inverso. El Imperialismo
ejercido desde gran Bretaña, por ejemplo, parte del orgullo nacional y de una conciencia
histórica universal que busca imponer al extranjero su ideología, su economía, sus
instituciones, etc.. El nacionalismo anterior parte de una humillación nacional.

1
Los principios políticos que sustenta el Nacionalismo de Derecha, se resume en 3
principios básicos: a) Dictadura, B) Sistema corporativista ( eliminan el sistema
parlamentario, los partidos políticos, el sufragio como un derecho político). La nueva forma
de representación se realiza a través de las corporaciones, según la actividad de las personas
militares, obreros empresarios, iglesia. Las corporaciones tienen una organización
jerárquica y vertical y envían sus representantes políticos a través de los jefes de las
corporaciones. La organización corporativa facilita el ejercicio autoritario del poder,
complementario con la persecución y represión de toda disidencia. C) El jefe que se
encuentra en la cúspide del régimen y por encima de la razón.

Estas corrientes ideológicas arriban a la Argentina en la década de 1920; en el


nacionalismo que opera en la Argentina se reconoce en él un denominador común:
son antiliberales, critican constantemente a la democracia como sistema político, a la
Constitución Nacional, a los partidos políticos y posee un vocabulario y convicciones que
han caracterizado a la derecha nacional como: orden, grandeza, raíz telúrica, tradición,
propiedad, familia.

En esa década se distinguieron 3 Nacionalismos de derecha:


• el nacionalismo fascista,
• el nacionalismo maurrasiano,
• el nacionalismo conservador.
Los tres critican al Presidente de la Nación, Hipólito Irigoyen.

El nacionalismo en 1924, en Ayacucho, a través del escritor Leopoldo Lugones,


proclama que había llegado “la hora de la espada “, para quien la democracia era dañina y
ajena los pueblos Latinoamericanos. Hecho que va preparando el ambiente para el golpe de
estado de 1930.

El Factor Militar

La crítica ideológica no fue el único elemento apto para el desgaste del segundo
gobierno de Irigoyen, dado que antes de la segunda administración de Irigoyen, se
producen cambios significativos dentro de las Fuerzas Armadas y la sociedad Argentina.

El cuerpo de oficiales había comenzado a reflejar en los años 20, los cambios operados
en la sociedad Argentina. Un tercio de los oficiales ascendidos eran hijos de inmigrantes.
Tras haber participado en todas las luchas políticas del siglo XIX, el ejército argentino se
había profesionalizado. De un ejército de enganchados, voluntarios, se pasa a un ejército de
profesionales.

Esta transformación se llevó a cabo durante la segunda presidencia del General Julio A.
Roca (1898 – 1904) bajo la denominación de Reforma militar, modificando profundamente
el carácter de la organización militar. Transformación que obedece ante la necesidad de
mejorar las defensas de Argentina frente a sus vecinos.

2
Se introduce el servicio militar obligatorio a través de la Ley Ricchieri. Además en
1908, se crea la Escuela de Suboficiales en Campo de Mayo, en 1900 la Escuela Superior
de Guerra. A partir de la Ley Richieri, los oficiales se formaban en el Colegio Militar de la
Nación. Los ascensos a los grados superiores dependieron de los cursos de la Escuela
Superior de Guerra. En este sentido, no habría más oficiales formados en el campo de
batalla.

Sin embargo, la primera Presidencia de Irigoyen interrumpe en 1916 este desarrollo


profesional del ejército. Una de las medidas que más disgustó a los cuerpos
profesionalizados fue la aplicación de la “reparación moral” por parte de Irigoyen a los
oficiales cuyas carreras quedaron truncas por haber participado en las tres revoluciones
radicales: 1890, 1893 y 1905.

La ley que reincorporó al escalafón militar a unos pocos oficiales fue muy criticado por
los profesionalitas. Decían que el presidente premiaba a quienes colocaban sus simpatías
cívicas por encima de sus deberes militares. Se trataba de un precedente peligroso para el
futuro, pero a principios de la década de 1920, las consecuencias de este tipo de reparación
no se advirtieron de inmediato.

Otras medidas radicales disgustaban a los militares profesionalizados. Por ejemplo que
el ministro de guerra fuera un civil: Elpidio González, que el gobierno enviara a los
oficiales para realizar intervenciones federales a las provincias con la finalidad de sanear el
régimen electoral, significaba utilizar al ejército para favorecer al partido.

Al descontento de la oficialidad se suma la concepción que Irigoyen tiene del ejército:


como un Club o una familia en lugar de una Corporación.

Finalmente el descontento militar se veía agravado por una reticencia hacia el gasto en
material bélico, por parte de Irigoyen, que había caído de 42 a 16 millones de pesos entre
1928 y 1929.

La oposición Civil

La absoluta libertad de expresión que mantuvo el gobierno radical favoreció la acción


del periodismo. Además de los grandes diarios oficiales, La Nación, La Prensa, cuya
oposición al presidente tuvo un tono solemne y mesurado, hubo una prensa, combativa y
violenta, La Fronda, publicación de los conservadores que se especializó en ridiculizar a
Yrigoyen. Ella fue quien inventó el apodo “El Peludo” con que se aludía al presidente.

Pero la más notable publicación de la década de 1920, se llamó: Crítica, talentosa, ágil,
moderna. Donde se expresaron los principales escritores del momento: Roberto Arlt, Jorge
Luis Borges, Conrado Nalex Roxlo, Leopoldo Marechal, cuyas tiradas alcanzaron cifras
asombrosas.

3
Crítica contribuyó con singular eficacia a crear el clima previo a la revolución
machacando los errores del gobierno radical con gracia. Así, quedó demostrado cuán
peligroso eran las armas de la prensa moderna en el manejo de la opinión civil.

Líneas Militares

Más allá de la posibilidad de derrocar a Irigoyen, los objetivos de las dos facciones
militares en pugna, eran bastante conflictivas en cuanto al tipo de gobierno que debía
llevarse adelante.
Mientras que los partidarios de Justo, o línea de Justo- Sarobe, buscaban sólo una “
legalidad sin Irigoyen “, respetar la Constitución del 53, y llamar a elecciones en el término
de 3 meses.
Uriburu y los suyos, la llamada línea de Uriburu, pretendían reformas de más largo
alcance, como la modificación de la Constitución Nacional, reemplazando el sistema de
partidos por uno de representación corporativa, a la manera italiana, y sin establecer un
tiempo para la vuelta a la legalidad.

El golpe de 1930 fue el primero de una larga serie, que se prolongaría por medio siglo.
Fue en buena medida, un signo de los tiempos que corrían. De un tiempo propenso a las
experiencias no democráticas que ya había visto surgir los totalitarismos de Stalin y
Mussolini y que pronto vería nacer el de Hitler.
Crisis similares a la argentina, que combinaban en variadas proporciones la participación
militar y la influencia de las experiencias europeas, proliferaron a lo largo de América
Latina.

BIBLIOGRAFÍA

Buchrucker, Cristian. Nacionalismos y Peronismos.


Floria y Belsunce. Historia de los Argentinos.
Navarro Gerassi, Marissa. Los Nacionalistas.
Potach, Robert. El ejército y la política en la Argentina.

4
5