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Arte Colonial en Bolivia Nadia

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ARTE COLONIAL EN BOLIVIA Generalidaddes La información más antigua de la que disponemos con respecto a las series de ángeles, está

contenida en un contrato firmado por el pintor cuzqueño Basilio de Santa Cruz, en 1661, por el cual este último se comprometía a realizar doce ángeles y doce vírgenes; vemos aquí que la costumbre española de mezclar series de seres celestiales con santos, como en Sevilla, se había expandido al Perú. Las series de Calamarca, Peñas y Jesús de Machaca (La Paz), Yarvicolla y Sora-Sora (Oruro) y de la iglesia San Martín de Potosí, todas en Bolivia, figuran entre las más importantes. El Arte se basa en formas .pinturas, objetos Los ángeles son uno de los temas más característicos de la pintura virreinal en América. Su originalidad viene de la iconografía y de la excelencia de su realización que contrastan con las versiones europeas. En la pintura occidental, el origen de la iconografía de los ángeles remonta a los primeros siglos del cristianismo. En la Edad Media, los ángeles no eran representados de forma aislada, a excepción de algunas obras como "San Miguel Arcángel", que encontramos como "Juez de las Almas" en la pintura flamenca, italiana y española. Es en el Renacimiento cuando los ángeles comienzan a ser pintados individualmente, práctica que se extiende durante el barroco Las pinturas del Virreinato del Perú representan ángeles portadores de atributos de diferentes jerarquías. Es así que el ángel con un haz de fuego en la mano puede ser un serafín, el que lleva cetro y corona, un dominio, o los coronados de rosas y llevando los símbolos de la Pasión, virtudes. Los ángeles que llevan símbolos marianos constituyen una innovación barroca. Así como existen ángeles representados con los símbolos de la Pasión, fueron creados aquellos con los símbolos de las letanías, particularmente en el mundo hispánico, donde se inició el dogma de la Inmaculada Concepción. La información más antigua de la que disponemos con respecto a las series de ángeles, está contenida en un contrato firmado por el pintor cuzqueño Basilio de Santa Cruz, en 1661, por el cual este último se comprometía a realizar doce ángeles y doce vírgenes; vemos aquí que la costumbre española de mezclar series de seres celestiales con santos, como en Sevilla, se había expandido al Perú. Las series de Calamarca, Peñas y Jesús de Machaca (La Paz), Yarvicolla y Sora-Sora (Oruro) y de la iglesia San Martín de Potosí, todas en Bolivia, figuran entre las más importantes. ARQUITECTURA VIRREINAL

Guardias de honor de la República de Bolivia ante una de las puertas laterales de la catedral custodiando la tumba del mariscal Santa Cruz. En la Plaza Murillo se mezclan los estilos coloniales, republicanos y modernos. Plaza Murillo, La Paz

Portal de la Iglesia de San Francisco. Portada barroca mestiza dividida en tres cuerpos de estructura renacentista de doble fila de columnas sobre pilastras y hornacinas. Plaza de San Francisco, La Paz Sucre Chuquisaca, Ciudad blanca, charcas, Sucre, La Plata,...

Galan-Gha. Se trata de una gigantesca pared vertical, remanente de un fondo lacustre que ha sido dislocado por movimientos tectónicos en forma vertical y donde se deja ver la caminata de saurópodos del periodo cretácico (unos 65-85 millones de años). Yacimiento paleontológico con más de 5000 impresiones de pisadas de dinosaurios de 290 especies diferentes perfectamente conservadas. Sucre

Casa colonial con balaustrada y puerta esquinada con columna, típica solución arquitectónica española. Sucre

Catedral basílica metropolitana. Se inició en 1551 por cuenta del primer cabildo eclesiástico gracias a una cédula real. De estilo básicamente renacentista con posteriores añadidos de estilo Barroco y Neoclásico. La torre es de 1692 y está adornada con imágenes de los 12 apóstoles y los 4 evangelistas. Plaza 25 de Mayo, Sucre Campanario de la Iglesia San Felipe Neri. Estilo neoclásico, las obras se comenzaron en 1795. Sucre-capital del estado de Chuquisada Lago Titicaca

Relieve en madera que representa la aventura de Tito Santuario de la Santísima Virgen de la Candelaria o Yupanqui, noble indígena que talló la imagen de la Virgen de Copacabana, fue edificada entre 1610 y Virgen de Copacabana. Detalle de la puerta de la 1619 por Francisco de Sigüenza sobre un espacio Iglesia de Copacabana. Lago Titicaca sagrado precolombino. Lago Titicaca CARACTERÍSTICAS Los primeros colonizadores trajeron consigo su estilo de vida, su visión personal del arte, indudablemente influida por los siglos de evolución artística en Europa y las ganas de crear un nuevo mundo, por lo que los estilos, indudablemente, se basaban en modelos transoceánicos en los primeros momentos. Para apreciar este periodo debemos basarnos, sobre todo, en el conocimiento de la arquitectura, el campo en que los primeros colonizadores sí apostaron por una visión artística, aún inconscientemente y del urbanismo, a menudo olvidado o menospreciado cuando va unido, indisolublemente, a la arquitectura. Llamamos arte colonial al efectuado en América bajo el dominio de España durante los siglos XVI, XVII y XVIII. De raíz medieval, lo traen desde España al Nuevo Mundo numerosos artistas que forman talleres en las principales ciudades americanas, donde enseñan a criollos, indios y mestizos. Sus temas religiosos y didácticos tratan diferentes episodios de la vida de Jesús, de la Virgen y de los santos más populares. Los talleres siguen en manos americanas cuando desaparecen los maestros europeos, expresando con mayor o menor grado la cosmovisión nativa y logrando un arte propio de gran expresividad, buscando especialmente dar gloria a Dios. Se mantienen las técnicas y los modelos europeos en temas religiosos que atacan las normas de la Iglesia Católica y su fin evangelizador. En pintura conservan el claroscuro y se aprecia la influencia de pintores españoles (Velázquez y Murillo entre otros), italianos y flamencos. Sobresalen las series o conjuntos de cuadros que además de adoctrinar, sirven para decorar claustros y refectorios. Son obras colectivas dirigidas por un maestro, donde intervienen varios ayudantes. En escultura, la influencia de sevillanos, especialmente Juan Martínez Montañéz, evoluciona a un arte dulce en las intimidades cristianas, como son los nacimientos, las figuras del Niño Dios y de los ángeles niños.

El arte colonial alcanza su apogeo durante el siglo XVIII cuando los talleres no dan abasto con los pedidos; en escultura, las mascarillas permiten la fabricación rápida de rostros y los bastidores o armazones de madera que reemplazan las tallas de bulto - tallas completas en tres dimensiones y ahuecadas - , facilitan el transporte de obras de gran tamaño.

En esta lejana Capitanía General de Chile, hubo poco desarrollo de las manifestaciones artísticas. En Chile se importaban obras de arte desde los principales talleres americanos especialmente tallas de Quito y pinturas del Cuzco. Desde mediados del siglo XVIII, las clases más cultas de las colonias hispanoamericanas van lentamente transformando su mentalidad a causa de la propagación de las ideas de Ilustración francesa. Las manifestaciones artísticas van cambiando su finalidad estrictamente religiosa del modelo hispano por otras temáticas. Estas ideas también van penetrando en Chile, donde se ha logrado una mejor relación con los araucanos y un mayor bienestar económico. Una manifestación de arte europeo que surge en nuestro país es el taller fundado en Calera de Tango por jesuitas bárvaros que llegan a comienzos del setecientos e introducen las formas ondulantes y refinadas del Rococó germano. Delicadas piezas de plata, relojes, esculturas y cuadros salen de ese taller que se cerró luego de la expulsión de los Jesuitas en 1767. LA ARQUITECTURA Después del grito libertario y la independencia del país, aún se siguió viviendo entre un entorno arquitectónico de neoclásico que tuvo características propias del barroco italiano del Siglo XVII; extrañamente éste, era un tiempo sin interrupción en las obras arquitectónicas en la ciudad, muy a pesar del ambiente tan tenso de transición que vivía el país. Luego de la “guerra del pacífico” (pasando el año 1883) reaparece y se impone con más fuerza el eclecticismo, esto debido a la nueva llegada de jesuitas, quienes logran que se ponga de moda el neogótico (una variación tardía del gótico).

EL CALLAO es el nombre de una ciudad peruana ubicada en la costa del Océano Pacífico, al Oeste de Lima. También es el nombre de dos circunscripciones territoriales distintas y, sin embargo, referidas a la misma localidad: la Provincia Constitucional del Callao y el Distrito del Callao, las cuales encierran la zona antes amurallada de la ciudad, por lo que suele referirse al Callao como el Cercado. Aunque la Provincia Constitucional del Callao ocupa el mismo territorio que la Región Callao, las gobiernan dos personas distintas: el alcalde provincial y el presidente regional, respectivamente. En este distrito tienen sus instalaciones el principal puerto del país y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, por lo que se constituye en la principal puerta de entrada al Perú. Debido al proceso de conurbación, hoy en día sus actividades económicas, sociales y culturales se encuentran íntimamente relacionadas con las del resto de Lima metropolitana VILLA OROPEZA Cochabamba Originalmente llamada Villa Real de Oropeza, fue fundada, como parte del Virreynato del Perú, el 15 de agosto de 1571 por el Capitán Gerónimo de Osorio, según órdenes del virrey Francisco de Toledo. La idea fue crear un centro de producción agrícola para proveer comida a las ciudades mineras de la región, principalmente la ciudad de Potosí. Durante el apogeo de la industria minera, Cochabamba tuvo un desarrollo sostenido durante los primeros siglos de su existencia, para luego entrar a un periodo de declive durante el siglo XVIII a medida que la industria minera de la plata empezó a decaer. Sin embargo, durante la segunda mitad del siglo XIX se estableció como un centro agrícola en el país. Actualmente es una ciudad económicamente activa. Al igual que otras ciudades en los Andes, es una ciudad de contrastes. El centro de la ciudad, alrededor de sitios como la Plaza Colón o Plaza 14 de septiembre, es generalmente de una arquitectura moderna contrastante con los numerosos vestigios urbanísticos coloniales y republicanos diseminados por toda la urbe. EL MANIERISMO Leonardo Flores, el príncipe de la pintura paceña Por:Reynaldo Gutiérrez Bedregal *

Santa Margarita (Siglo XVII), de Leonardo Flores

El arte de uno de los maestros de la afamada Escuela del Collao puede apreciarse en el Museo Nacional de Arte Trajes ostentosos, lujosas joyas, bellezas de rostro infantil casi virginal que encontraron la perfección en el contraste con el claroscuro de sus fondos casi tenebrosos, casi diabólicos. Así son las composiciones pictóricas del maestro Leonardo Flores. Considerado el artista más reconocido y representativo de la Escuela del Collao a finales del siglo XVII, Flores plasmó en sus obras las lecturas de la Biblia como medio para catequizar a los indígenas. Sus pinturas eran encargadas desde todas las regiones de Los Andes por diferentes representantes del clero. En la actualidad podemos ver su trabajo disperso por distintas iglesias del altiplano, como Calamarca, Ayo Ayo, Jesús de Machaca y Achocalla, y en el centro de la urbe paceña: San Francisco y San Pedro. Algunas pinturas fueron objeto de robo y la pérdida es incalculable; su trabajo no sólo denota esplendor en su composición sino que fue uno de los instrumentos imperceptibles que reflejaron un momento importante de la historia Latinoamericana: la evangelización, mediante la fuerza y los elementos que se plasmaban en sus cuadros, encontrando una simbiosis entre la fe católica y las creencias andinas. No se tiene una fecha exacta ni el lugar preciso de su nacimiento pero se cree que vivió entre 1645 y 1690. Se guardan cartas escritas de su puño y letra que narran las hazañas que debía lograr para trasladarse de un lugar a otro en la extensa Audiencia de Charcas en pos de cumplir con las decenas de contratos para los cuales era escogido.

FRANCISCO TITO YUPANQUI Francisco Tito Yupanqui (Copacabana, 155? - Cusco, 1616) fue un aimara católico que esculpió la imagen de la Virgen de Copacabana, la devoción mariana más importante de Bolivia. Sus seguidores buscan que sea el primer santo boliviano. Inicios Nacido en lo que se llamaba Khota Kawana (Mirador del Lago), fue hijo de Tola y Francisco Tito Yupanqui y provenía de una familia ya conversa al catolicismo que sin embargo conservaba muchas de las creencias aymaras. La región era considerada el lugar central de la vida religiosa andina, en el eje que iba desde el lago hasta el Cusco, por ello las congregaciones de misioneros se empeñaron en evangelizar a sus habitantes como prioridad. Primero fue la Orden de Santo Domingo, luego la de San Agustín, más tarde la de San Francisco y años después los jesuitas quienes erigieron sus centros de doctrina en el poblado ribereño de Juli. Bajo su influencia, el joven Yupanqui creció espiritualmente admirando las obras de arte religioso europeo. En ese entonces, la región estaba dividida entre los Urinsayas, que apoyaban que el patrono de la población fuera San Sebastián y los Aransayas, que querían que sea entronizada la Virgen de la Candelaria, de los cuales Francisco Tito Yupanqui formaba parte. Cuenta la leyenda que una noche, una bella mujer que cargaba entre sus brazos a un niño de meses apareció en el cuarto del indígena y que así el supo que era el destinado a hacer la imagen. El rostro de la Virgen aparecida se clavó en la mente del hombre, quien a partir de entonces comenzó con sus ensayos hasta crear una figura en arcilla de una vara de alto, bastante tosca. Antonio de Almeida, párroco de la capilla local, la hizo colocar en el altar junto a las magníficas figuras llegadas desde Europa. Al poco tiempo el padre Antonio Montoro se hizo cargo de la congregación y ordenó que se retirara la tosca figura y que se la guardara en un rincón de la sacristía. Yupanqui, avergonzado, se la llevó pero prometió seguir intentando hasta lograr una figura que fuera digna no sólo de acompañar a las otras, sino de ser la principal en el altar mayor. Aconsejado por los frailes agustinos, decidió partir a Potosí para aprender las técnicas necesarias, ya que la población prefería que fuera un originario del lugar quien hiciera la imagen en lugar de traerla desde fuera.

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