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Igualdad versus diferencia: los usos de la teoria postestructuralista* Joan W Scott S ale sobrando decir que el feminismo necesita de la teoria (tal vez porque ya ha sido dicho muchas veces). Lo que no esta clara es lo que la teoria puede aportar, aunque hay ciertas suposicones biisicas que podemos encontrar en un ampli rango de escritos femi- nistas. Necesitamos teorias que puedan analizar el funcionamiento del patriarcado en todas sus manifestaciones —ideoldgieas,institucionales, ‘organizativas,subjetivas— dando cuenta no s6lo de Is continuidades, sino también de los cambios en el tiempo. Necestamosteorias que nos Permitan pensar en términos de pluralidades y diversidades en lu gar de unidades y universales. Necesitamos teorias que por lo menos Fompan el eequema conceptual de esas vieja traiclonesllos0ncas oe, cidentales que han construido sistematica y repetidamente cl muna de manera jerirquica, en terminos de universales masculinos y especifii. ddades fem eninas. Necesitamos teorias que nos permitan articular modos de pensamiento alterativos sobre el género { y por lo tanto, tam maneras de actuat) que vayan mas allé de simplemente revertir las Viejas jerarquias o confirmarlas.Y necesitamos teoria que sea itl yrele- vante para la préctica politica Creo que el cuerpo tebrico al que se denomina postestructuratista es el que mejor enfrenta estos requerimientos. De ninguna manera ee Ja tnica teorta ni sus posiciones y formulaciones son las inicas en si sénero. Sin embargo, por lo que a mi respec Debate Feminista, An turaista y diseutir con los académicos fiterarios me dio los elementos ‘eminista, Afio 3. Vol. 5, marzo 1992 de clarifcacion que andaba buscando. Encontré una nueva manera de analizar las construcciones de significado y ls relaciones de poder ue cuestionaba las categorias unitaris y universales, ehistorizaba concep tos que suelen tratarse como naturales (como hombre y mujer) o como leer teoria postestruc- ste ensayo apareis en Feminist Suds, vol. H, im 1, primavers de 188 ‘bsolutos (como la igualdad o a justicia). Ademds, lo que mas me atrafa tera la conexidn historica entr lismo y el ferninismo contemporineo con movimientos de fines del siglo XX, que comparten una cierta relacion ertica autoconsciente frente a las tradiciones politica yfilosdfica establecidas. Por lo tanto, parecia valioso dos movimientos. El pastestructura- para las ferninistas académicas explotar esa relacidn para sus propios fines? Este articulo no diseutes ni analizaré todas las razones por las que una historiadora se podria su investigacion? Lo que aqui parece mas itil es dar una corta lista de algunos de los planteamientos a historia de estas varias “explotaciones’ feresaren esta teoria para org ne teGricos masimportantesyy desputs dedicar mi esfuerzo ailustrarlos con un gjem plo especitico. La primera parte de este ensayo es una breve dis ceusidn de los canceptas usados por los postestructuralistas que también son ities para las feministas. La segunda parte aplica algunos de estos conceptos a uno de los temas mas acaloradamente diseutidos entre las feministas contemporiineas en Estados Unidos: el debate “igualdad ver sus diferencia” Entre los términos tities del postestructuralismo que las feminis- tasse han apropiado estan: lenguaje, discurso, diferencia y deseonstruc: ion, Lengua En los trabajos de Ia Linguistica y Ia antropologia estructuralistas este término se usa para significar algo mas que simples palabras o que tun vocabulatio y un conjunto de reglas gramaticales: significa un sis tema que constituye sentido, osea,ctialquier sistema estrictamente ver bal o de otro tipo mediante el cual se construye significado y se or. sganizan practicas culturales, y por el cual las personas representa 19 pp, 3.30. Baan W Sat, "Gender A sil Category of Historical Analy" on Amero Hi torical Reis ni. 91, diciembre 198, paps W52-75; Donna Haraway, "A Manifesto Cyhorge: Science, Kechnology and Soca Fe 15, marzo-abai 585, Foun Wot do, incluyendo quiénes son ellas y como se rela- Ast concebido, el de andi postesieacurls Ellengusjenose end somo unarepreentacin de deas que 0 bien producenrelcones mates bien son el proto de ens ela saleabeatil Ante iy aati legge pede un pas cru de en an une dpa pars ar cine i cea ls relciones sis, poo tanto ya que entender como suaje” es un punto central nizadas las instituciones, cGmo se viven las relaciones de produccion ¥y cémo se establece la identidad colectiva, Sin poner atencin en el lenguaje y en los procesos mediante los cuales se constituyen los sig. nificados y categorias, s6lo se imponen modelos supersimplificados en «el mundo, modelos que perpetiian la comprensidn convencional, en vez de abrir nuevas posiilidades interpretativas. EI problema es encontrar maneras de analizar “textos” especificos no sélo libros y documentos, sino expresiones de todo tipo y en cualquier medio, incluyendo las précticas culturales— en significados historicos y contextuales especticos. Los postestructura- listas insisten en que las palabras o los textos no tienen significados intrinsecos o inmutables, que no hay una relacion transparente o evi- dente entre ellos y las ideas © las cosas, ni una correspondencia bisica ‘o esencial entre el lenguaje y el mundo. Las preguntas que deben res- ponderse en ese anzlisis son: 2ctimo, en qué contextos especificos, en- fre qué comunidades hummanas y a través que qué procesos textuales y sociales se adquiere signficado? En términos mas generales, las pregun- tasson: {Como cambian los significados?, eémo algunos significados se han vuelto normativas y otros se han eclipsado o desaparecido? £Qué revelan estos procesos sobre emo se constituye y opera el poder? Discurso: Algunas de las respuestas a estas preguntas se encuentran en el concepto de discurso, especialmente como ha sido desarrollado en la obra de Michel Foucault. Un discurso no es un lenguaje ni un texto, sino una estructura historica, social e institucionalmente especifica de enunciados, términos, categorias y creencias, Foucault sugiere que la elaboracion de significado implica conflicto y poder, que los significa- dos son cuestionados localmente dentro de “terrenos de fuerza” diseur- sivos, que (al menos desde la Ilustracion) el poder para controlar cierto terreno reside en alegatos referidos a un saber (cientifico) ineru ado no sélo ena escritura, sino también en organizaciones disciplinariasy or nizaciones profesionales, en instituciones (hospitales, prisiones, esc las, fabricas) y en relaciones sociales (médico/paciente, maestro/alumno, patrorvempleado, padre/hijo, marido/mujer). Porlo tanto, el discurso se encuentra 0 se expresa tanto en las organizaciones e instituciones como cen palabras; todo esto constituye textos o documentos para ser leidos.* Los terrenos discursivos se traslapan, se influyen y compiten en. tre sf hacen llamados a sus respectivas “verdades” en busca de au- toridad y legitimacidn, Se piensa que esas verdades estin fuera de la invencin humana, que son conocidas o evidentes, o que pueden ser descubiertas mediante la investigacién cienti se les asigna el estatus de conocimiento objetivo, parecen estar mas alk del cuestionamiento y por lo tanto tienen una poderosa funcién legiti maciora. Las teorias darwinistas de la seleccién natural son un ejemplo de estas verdades legitimadoras; las teorias biolégicas sobre la diferen- cia Sexual son otro, El poder de esas "verdades" proviene de la forma en que funcionan como hechos dados 0 premisas bisicas para ambos lados len un debate, de tal manera que lo que se enmarca es un conflicto en tte los terrenos discursivos y no un cuestionamiento de esas verdades. Mucha de la brillantez. del trabajo de Foucault radica en haber ilumi- nado los supuestos compartidos de lo que parecian argumentos aguda- mente diferentes, exponiendo ast los limites de la critica radical y el cance del poder de las ideologias o epistemologias dominantes. ‘Ades, Foucault ha mostrado lo mal que les ha ido a los cuestio: namientos de supuestos fundamentales. Han sido marginados o silen iados, forzados a reprimir sus demandas mis radicales para gana objetivo a corto plazo, 0 completamente absorbides en un marco exis tente, Sin embargo, el cambio es crucial en la nocion de “arqueologga’ ‘de Foucault, en Ja forma en que contrasta periodos historicos diferentes ca, Precisamente porque Splguncs irabajoe de Foucaulteon Laan dl ster, Siow Eaton; Lalit rit cde svn, 3 vo, Siglo Eilon y Peon Xsoge: Ste nteries ond Wriviogs 172-1977, Paheoe, Nueva York, 1980. Ver tesign, Hubert L. Dreyfs y Pal Rabinow, Mie Feuctll: Rend Siac and Hermeneutics, University of Chicago Press, Chicago, 1983 para presentar sus argumentos. No hay una descripcion exacta de como funciona el proceso, o cual no satisface a muchos historiadores que de- sean un modelo causal ms explicito, Pero como las teorfas causales son altamente generales, frecuentemente sucede que son los supuestos del propio discurso lo que deberiamos cuestionar. (Si cuestionamos esos supuestos, tal vez sea necesario renunciar a los estindares existentes de la investigaci6n histérica,) Aunque algunas personas leen a Foucault como un argumento sobre la futilidad de la accién humana en la lucha por el cambio social, creo que, mas bien, emite un aviso contra las solu- ciones simples para los problemas dificiles, y aconseja a los actores hu. ‘manos para pensar estratégica y més autoconscientemente sobre las im~ plicaciones filoséificas y politicas de los programas que respaldan. Desde testa perspectiva, el trabajo de Foucault ofrece una forma importante de pensar diferente (y tal vez mas creativamente) sobre la politica de la construccién contextual de los significados sociales y sobre principios organizadores para la accién politica, como “igualdad” y “diferencia Diferencia: Una dimensién importante de los andlisis postestructuralistas del lenguaje tiene que ver con el concepto de diferencia, con la nocién dle que el significado es construido a través del contraste, implicito explicito (siguiendo la lingufstica estructuralista de Saussure), con la idea dde que una definicién positiva se apoya en la negacin 0 represion de algo que se representa como antitético a ella. Asi, cualquier concepto unitar = contiene d “echo material eprimido 0 negado y es establecido cen opusicién explica a otto término, Cualquier andlisis de significado implica desmenuzarestasnegaciones y oposiciones, descubriendo como, estin operando en contextos especificos. Las aposiciones se apoyan en imetaforas y referencias eruzadas; y en el discurso patriarcal, con fre cuencia la diferencia sexual (el contraste entre masculino y femenino} sirve para codificar 0 establecer significados que no estin relacionados con el género 0 el cuerpo, De esa forma, los significados del génera se vineulan con demasiados tipos de representaciones culturales, y a su vez, éstas establecen términos por los que las relaciones entre hombres y mujeres son organizadas y entendidas, Por razones obvias, las posi lidades de este tipo de analisis han llamado la atencion y el interés de las estudiosas feministas.