Está en la página 1de 7

 Nacido en Trelleck (Gales) el 18 de mayo de

1872, estudió Matemáticas y Filosofía en el


Trinity College de la Universidad de Cambridge
desde 1890 hasta 1894. Tras graduarse este
último año, viajó a Francia, Alemania y Estados
Unidos. Al tiempo que
desde su juventud mostró un acusado sentido de
conciencia social, se especializó en cuestiones de
lógica y matemáticas, áreas sobre las que dio
conferencias en muchas instituciones de todo el
mundo.
Alcanzó un notable éxito con su primera gran
obra, Los principios de la matemática (1903), en
la que intentó trasladar la matemática al área de
la lógica filosófica para dotar a ésta de un marco
científico preciso.
 Es socilista y pacifista.
Russel fue el fundador de la filosofía
analítica, él es el fundador, o al menos, el
principal promotor de sus mayores ramas
y temas, incluyendo varias versiones de la
filosofía del lenguaje, análisis lógico
formal, y la filosofía de la ciencia.
Según él la realidad está constituida por
una pluralidad de entidades
independientes e indivisibles a las que
denominó particulares, a los cuales
corresponden los nombres propios en el
lenguaje.
 Los principios de la matemática (1903).
 Los problemas de la filosofía (1912).
 Introducción a la filosofía matemática (1919)
 Teoría y práctica del bolchevismo (1920)
 Nuestro conocimiento del mundo externo (1926).
 Matrimonio y moral (1929).
 Investigación sobre el significado y la verdad
(1962).
 El ABC de la relatividad (1925).
 Educación y orden social (1932).
 Historia de la filosofía occidental (1947).
 El impacto de la ciencia sobre la sociedad (1951).
 Russell criticaba fuertemente al régimen
de Stalin, y las prácticas de los estados
que proclamaban al marxismo y
comunismo en general. Siempre fue un
entusiasta consistente de la democracia y
el gobierno mundial, y abogaba por el
establecimiento de un gobierno
internacional democrático en algunos de
los ensayos reunidos en In Praise of
Idleness (1935), y también en Has Man a
Future? (1961).
 Quien cree como yo, que el intelecto libre
es la principal máquina del progreso
humano, no puede sino oponerse
fundamentalmente al Bolchevismo tanto
como a la Iglesia de Roma. Las esperanzas
que inspiran al comunismo son, en lo
principal, tan admirables como aquellas
inculcadas por el Sermón del Monte, pero
ellas se sostienen fanáticamente y son
igual de probables de hacer tanto daño
como ellas.
Bertrand Russell - La Práctica y Teoría del
Bolchevismo, 1920.