P. 1
Técnicas alternativas para soluciones de aguas lluvias en sectores urbanos_MINVU

Técnicas alternativas para soluciones de aguas lluvias en sectores urbanos_MINVU

|Views: 207|Likes:

More info:

Published by: Patricio Muñoz Proboste on Jan 04, 2014
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/29/2014

pdf

text

original

MINISTERIO DE VIVIENDA Y URBANISMO

Técnicas Alternativas para Soluciones
de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos.

Guía de Diseño.










Santiago, noviembre de 1996





















Este volumen presenta los aspectos principales del Estudio
sobre “Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas
Lluvias en Sectores Urbanos”, preparando con el objeto de
servir como material de consulta y referencia sobre el tema.

El Estudio fue desarrollado por la Dirección de
Investigaciones Científicas y Tecnológicas – DICTUC – a
través del Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental
de la Escuela de Ingeniería de la Pontificia Universidad
Católica de Chile, de acuerdo a un contrato celebrado con el
Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) según Decreto
Nº99 del 22 de Agosto de 1995.

Ministro de Vivienda y Urbanismo : Sr. Edmundo Hermosilla H.
Subsecretario de Vivienda y Urbanismo : Sr. José Manuel Cortínez C.
Jefe División de Desarrollo Urbano MINVU : Sr. Jaime Silva A.
Jefe Depto. Vialidad Urbana MINVU : Sr. Marcelo Longás U.


Santiago, noviembre de 1996.




En este estudio han participado por parte del Departamento de Ingeniería Hidráulica y
Ambiental de la Pontificia Universidad Católica de Chile los siguientes Profesionales:



Dirección del Proyecto Bonifacio Fernández L., Ing. Civil, Ph. D.
Hidrogeología José F. Muñoz P., Ing. Civil, Dr. Ing.
Hidrología Eduardo Varas C., Ing. Civil, PH.. D.
Arquitectura Teodoro Fernández L., Arquitecto.
Aspectos Legales César Destéfano Z., Abogado.
Ing. de Proyectos Gonzalo Pizarro P., Ing. Civil Mag. Cs. Ing.
Pablo Rengifo O., Ing. Civil, Mag. Cs. Ing.
Daniel Benítez G., Ing. Civil.
María E. Díaz T., Ing. Civil.
Arquitectura y dibujo Paulina Courar D., Arquitecto.
Dibujo de Proyectos Sebastián Hernández S., Arquitecto.


Como Contraparte Técnica por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo han participado los
siguientes profesionales:

Director del Estudio Horacio Asserella C., Ing. Ejec, Div. Des. Urbano.
Equipo Técnico María T. Hortal S., Arquitecto, Div. Des. Urbano.
Renán Retamal S., Ing. Civil, Div. Des. Urbano.
Jaime Téllez T., Ing. Civil, SEREMI Metropolitana.
Arturo Muñoz F., Ing. Civil, SERVIU Metropolitano.

Transectorialmente han colaborado en la Contraparte Técnica los siguientes profesionales
de la Secretaria Regional Ministerial de la Región Metropolitana del Ministerio de Obras
Públicas:


Equipo Técnico Patricia Kamann C., Constructor Civil.
Alberto Calatroni V., Geógrafo.





Santiago, noviembre de 1996.







APRUEBA VOLUMEN DENOMINADO “TÉCNICAS ALTERNATIVAS PARA SOLUCIONES DE AGUAS
LLUVIAS EN SECTORES URBANOS. GUIA DE DISEÑO”.

(Publicado en el “Diario Oficial” Nº35.713, de 11 de Marzo de 1997.)

SANTIAGO, 27 ENERO 1997.


HOY SE DECRETO LO QUE SIGUE:

Nº 3 /

VISTO: Lo dispuesto en el D.L. Nº1.305, de 1976, el D.F.L. Nº458, (V. y U.) de 1976, el Oficio Ordinario Nº0031, de
14 de Enero de 1997 de la División de Desarrollo Urbano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo y las facultades
que me otorga el Nº8 del artículo 32 de la Constitución Política, de la República de Chile,

DECRETO:

ARTICULO UNICO: Apruébase, con carácter indicativo, el volumen denominado “Técnicas Alternativas para
Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos. Guía de Diseño.”, un ejemplar del cual se acompaña y se
entenderá forma parte integrante del presente decreto.

Las técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos del texto que se aprueba,
deberán tenerse presente en tal carácter y, si procediere, en todo este tipo de obras que se contraten, aprueben,
supervisen o ejecuten por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, los Servicios de Vivienda y Urbanización, las
Municipalidades y, en general, por todo organismo público o privado que desarrolle algunas de dichas actuaciones.

Anótese, tómese razón y publíquese.


EDUARDO FREI RUIZ – TAGLE
PRESIDENTE DE LA REPUBLICA


EDMUNDO HERMOSILLA HERMOSILLA
MINISTRO DE VIVIENDA Y URBANISMO


Lo que transcribo para su conocimiento


SERGIO GONZALEZ TAPIA
Subsecretario de Vivienda y Urbanismo
Subrogante

DISTRIBUCIÓN

Contraloría
Diario Oficial
Gabinete Ministro
Subsecretaría
Divisiones MINVU
Secretarías Ministeriales (TODAS LAS REGIONES)
SERVIU (TODAS LAS REGIONES)
Oficina de Decretos
Oficina de Partes


CONTENIDO
Pág.
Capítulo 1. INTRODUCCIÓN................................................................................1

1.1. AGUAS LLUVIAS URBANAS..............................................................................3
1.2. OBJETIVOS ............................................................................................................7
1.3. CONTENIDO DE LA GUÍA...................................................................................9
1.4. RESPONSABILIDADES ......................................................................................11


Capítulo 2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS .........................13

2.1. GESTIÓN DEL DRENAJE URBANO.................................................................15
2.2. TIPIFICACIÓN DE SOLUCIONES ALTERNATIVAS......................................17
a. Almacenamiento de aguas lluvias .........................................................17
b. Infiltración de aguas lluvias...................................................................19
c. Combinaciones de almacenamiento e infiltración.................................20
d. Desconexión de áreas impermeables.....................................................20
2.3. VENTAJAS E INCONVENIENTES ....................................................................21
2.4. EFECTOS DE LA DISPOSICIÓN LOCAL..........................................................23
2.5. OPORTUNIDADES DE COLABORACIÓN.......................................................26


Capítulo 3. MARCO GEOGRÁFICO................................................................29

3.1. ASPECTOS HIDROLÓGICOS.............................................................................31
3.1.1. CLIMATOLOGÍA GENERAL..................................................................32
a. Zonas climáticas de Chile......................................................................32
b. Comportamiento de la precipitación......................................................34
c. Comportamiento de la evaporación.......................................................39
d. Calidad de las aguas lluvias...................................................................41
3.1.2. ANTECEDENTES HIDROLÓGICOS DE DISEÑO................................44
a. Medición y registros de precipitación ...................................................44
b. Lluvias de diseño...................................................................................45
c. Curvas intensidad-duración-frecuencia de lluvias.................................49
d. Transformación de la Lluvia en escurrimiento......................................59
3.2. HIDROGEOLOGÍA Y SUELOS ..........................................................................71
3.2.1. AGUA SUBTERRÁNEA..........................................................................72
a. Ciclo hidrológico ...................................................................................72
b. Acuíferos ...............................................................................................73
c. Zona del subsuelo ..................................................................................76
3.2.2. SISTEMAS DE INFILTRACIÓN.............................................................78
a. Condiciones para su funcionamiento.....................................................78
b. Características del suelo ........................................................................83
3.3. OTROS ANTECEDENTES...................................................................................97
3.3.1. ASPECTOS URBANOS..............................................................................97
3.3.2. RELIEVE.....................................................................................................99
3.3.3. DRENAJE..................................................................................................100
3.3.4. RIEGO........................................................................................................100
3.3.5. VISITA A TERRENO...............................................................................101


Capítulo 4. DISEÑO, SELECCIÓN Y PRESENTACIÓN DE OBRAS. .103

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES.............................................107
a. Descripción..........................................................................................107
b. Ventajas y desventajas.........................................................................110
c. Dimensionamiento...............................................................................111
d. Ejemplo de Desconexión de Áreas Impermeables ..............................113
4.2. OBRAS DE INFILTRACIÓN.............................................................................119
4.2.1. ESTANQUES DE INFILTRACIÓN.......................................................121
a. Descripción..........................................................................................121
b. Ventajas y desventajas.........................................................................124
c. Procedimiento de diseño......................................................................124
d. Factibilidad y Condiciones Generales .................................................127
e. Dimensionamiento...............................................................................129
f. Detalles ................................................................................................133
g. Construcción........................................................................................134
h. Mantención ..........................................................................................135
i. Ejemplo estanque de infiltración .........................................................137
4.2.2. ZANJAS DE INFILTRACIÓN................................................................147
a. Descripción..........................................................................................147
b. Ventajas y desventajas.........................................................................150
c. Procedimiento de diseño......................................................................151
d. Factibilidad y Condiciones Generales .................................................153
e. Dimensionamiento...............................................................................154
f. Detalles ................................................................................................161
g. Construcción........................................................................................163
h. Mantención ..........................................................................................164
i. Ejemplo de Zanja de infiltración .........................................................166
4.2.3. POZOS DE INFILTRACIÓN..................................................................179
a. Descripción..........................................................................................179
b. Ventajas y desventajas.........................................................................182
c. Procedimiento de diseño......................................................................183
d. Factibilidad y Condiciones Generales .................................................186
e. Dimensionamiento...............................................................................186
f. Detalles ................................................................................................193
g. Construcción........................................................................................195
h. Mantención ..........................................................................................196
i. Ejemplo de pozos de infiltración.........................................................198
4.2.4. PAVIMENTOS POROSOS .....................................................................209
a. Descripción..........................................................................................209
b. Ventajas y desventajas.........................................................................212
c. Procedimiento de diseño......................................................................213
d. Factibilidad y condiciones generales...................................................216
e. Dimensionamiento...............................................................................216
f. Detalles ................................................................................................227
g. Construcción........................................................................................227
h. Mantención ..........................................................................................232
i. Ejemplo de pavimento poroso .............................................................233
4.2.5. PAVIMENTOS CELULARES................................................................243
a. Descripción..........................................................................................243
b. Ventajas y desventajas.........................................................................247
c. Procedimiento de diseño......................................................................247
d. Factibilidad y condiciones generales..................................................250
e. Dimensionamiento...............................................................................250
f. Detalles ................................................................................................259
g. Construcción........................................................................................261
h. Mantención ..........................................................................................264
i. Ejemplo de pavimentos celulares ........................................................265
4.3. OBRAS DE ALMACENAMIENTO...................................................................275
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN.............................................................277
a. Descripción. .........................................................................................277
b. Ventajas e inconvenientes ...................................................................281
c. Procedimiento de diseño......................................................................281
d. Factibilidad y condiciones generales...................................................284
e. Dimensionamiento...............................................................................285
f. Detalles ................................................................................................303
g. Construcción........................................................................................306
h. Mantención ..........................................................................................310
i. Ejemplo de estanque de retención .......................................................312
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN.................................................................331
a. Descripción..........................................................................................331
b. Ventajas e inconvenientes ...................................................................335
c. Procedimiento de diseño......................................................................335
d. Factibilidad y condiciones generales...................................................338
e. Dimensionamiento...............................................................................339
f. Detalles ................................................................................................356
g. Construcción........................................................................................358
h. Mantención ..........................................................................................362
i. Ejemplo de laguna de retención...........................................................364
4.4. OBRAS ANEXAS ...............................................................................................385
4.4.1. FRANJAS FILTRANTES........................................................................387
a. Descripción..........................................................................................387
b. Ventajas y desventajas.........................................................................388
c. Procedimiento de diseño......................................................................389
d. Factibilidad ..........................................................................................390
e. Dimensionamiento...............................................................................390
f. Detalles ................................................................................................393
g. Construcción. .......................................................................................393
h. Mantención ..........................................................................................394
i. Ejemplo de franja filtrante...................................................................395
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN...............................................................401
a. Descripción..........................................................................................401
b. Ventajas y desventajas.........................................................................402
c. Procedimiento de diseño......................................................................403
d. Factibilidad ..........................................................................................404
e. Dimensionamiento...............................................................................404
f. Detalles ................................................................................................407
g. Construcción........................................................................................408
h. Mantención ..........................................................................................408
i. Ejemplo de zanja con vegetación ........................................................409
4.4.3. CANALES PARA DRENAJE URBANO...............................................415
a. Descripción..........................................................................................415
b. Ventajas e inconvenientes ...................................................................421
c. Procedimiento de diseño......................................................................421
d. Consideraciones generales y criterios de diseño .................................424
e. Dimensionamiento de canales revestidos de pasto..............................425
f. Dimensionamiento de Canales con vegetación en el fondo ................432
g. Construcción........................................................................................436
h. Mantención ..........................................................................................437
i. Ejemplo de canal revestido con pasto..................................................438
j. Ejemplo de canal con vegetación en el fondo .....................................447
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA...........................................455
a. Descripción..........................................................................................455
b. Ventajas y Desventajas........................................................................458
c. Consideraciones generales y criterios de diseño .................................458
d. Dimensionamiento de Caídas Verticales Reforzadas (CVR) ..............458
e. Ejemplo de caída vertical reforzada ....................................................464
f. Dimensionamiento de Caída Inclinada con Enrocado
Consolidado (CIE) ...............................................................................471
g. Ejemplo de caída inclinada con enrocado consolidado.......................475
4.4.5. SEDIMENTADORES..............................................................................481
a. Descripción. .........................................................................................481
b. Dimensionamiento...............................................................................482
c. Ejemplo de sedimentador ....................................................................488
4.4.6. CÁMARAS DE INSPECCIÓN...............................................................495
a. Descripción..........................................................................................495
b. Dimensionamiento...............................................................................495
c. Cubicación y presupuesto....................................................................496
4.5. SELECCIÓN Y USO DE LAS OBRAS..............................................................503
4.5.1. CRITERIOS DE SELECCIÓN................................................................503
a. Condiciones del lugar ..........................................................................504
b. Características urbanas ........................................................................506
c. Potencialidades de las obras ................................................................507
d. Ubicación geográfica...........................................................................508
4.5.2. EMPLEO DE SOLUCIONES ALTERNATIVAS DE AGUAS .............511
a. Urbanizaciones consolidadas...............................................................511
b. Nuevas urbanizaciones ........................................................................513
4.5.3. SELECCIÓN DE LLUVIAS DE DISEÑO..............................................517
4.6. PRESENTACIÓN DE PROYECTOS.................................................................525
4.6.1. PROFESIONAL RESPONSABLE..........................................................525
4.6.2. INSTITUCIONES QUE APRUEBAN EL PROYECTO........................525
4.6.3. ANTECEDENTES QUE CONFORMAN EL PROYECTO...................525
a. Carta de presentación...........................................................................526
b. Memoria explicativa............................................................................526
c. Certificados, informes y ensayos de laboratorio .................................528
d. Especificaciones Técnicas Especiales .................................................528
e. Cubicación y presupuesto....................................................................529
f. Planos...................................................................................................530

Capítulo 5. CONSTRUCCIÓN DE OBRAS ........ ........................................533

5.1. ESPECIFICACIONES TÉCNICAS GENERALES............................................535
5.1.1. TRAZADO, NIVELES Y TOLERANCIAS .............................................537
a. Puntos de referencia.............................................................................537
b. Trazado de las obras ............................................................................538
c. Límites y tolerancias de las excavaciones ...........................................538
d. Trazado de canales, zanjas y franjas....................................................539
e. Taludes, pretiles y muros de tierra.......................................................539
f. Obras de hormigón ..............................................................................540
g. Obras con escurrimiento hidráulico.....................................................540
5.1.2. GEOTEXTILES.........................................................................................540
a. Características técnicas específicas mínimas.......................................540
b. Instalación de Telas Geotextiles ..........................................................541
c. Precauciones ........................................................................................543
d. Control de Calidad...............................................................................544
5.1.3. ENROCADOS..........................................................................................544
a. Replanteo.............................................................................................545
b. Preparación de taludes y fundación.....................................................545
c. Filtro de respaldo.................................................................................545
d. Suministro de roca...............................................................................546
e. Construcción del enrocado ..................................................................547
f. Control de ejecución............................................................................549
g. Obras, trabajos y actividades anexas ...................................................549
5.1.4. GAVIONES..............................................................................................549
5.1.5. RELLENO Y CUBIERTA DE OBRAS DE DRENAJE.........................550
a. Suministro de material.........................................................................550
b. Colocación en terreno..........................................................................551
c. Control de la ejecución........................................................................551
5.1.6. VEGETACIÓN, PASTOS Y PLANTAS ................................................551
a. Pastos o hierbas ...................................................................................552
b. Plantas palustres ..................................................................................554
c. Plantas para márgenes de lagunas .......................................................555
d. Plantas Acuáticas.................................................................................556
5.2. FAENAS DE CONSTRUCCIÓN........................................................................559
5.2.1. INSTALACIÓN.......................................................................................559
5.2.2. SEGURIDAD...........................................................................................560
5.2.3. PREPARACIÓN DEL TERRENO..........................................................560
5.2.4. EXCAVACIONES...................................................................................561
5.2.5. RELLENOS..............................................................................................562
5.2.6. ELEMENTOS DE HORMIGÓN.............................................................562
5.2.7 ENROCADOS , GAVIONES, CUBIERTAS Y PROTECCIONES .......563
5.2.8. VEGETACIÓN Y CÉSPED ....................................................................563
5.2.9. ELEMENTOS ESPECIALES Y PARA OTROS USOS.........................563
5.2.10. LIMPIEZA Y RETIRO............................................................................564
5.2.11. LISTA DE VERIFICACIÓN...................................................................564


Capítulo 6. MANTENCIÓN DE OBRAS.........................................................565

6.1. INSPECCIÓN......................................................................................................569
6.2. ASEO Y ORNATO..............................................................................................577
6.2.1. CUIDADOS DEL CÉSPED Y VEGETACIÓN......................................577
6.2.2. EXTRACCIÓN DE SEDIMENTOS........................................................578
6.2.3. LIMPIEZA Y RETIRO DE BASURAS ..................................................580
6.3. PREVENCIÓN Y REPARACIÓN......................................................................581


Capítulo 7. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES......................585

a. Criterios de diseño...............................................................................586
b. Alcance de las soluciones ....................................................................586
c. Otros objetivos.....................................................................................587
d. Empleo de la Guía ...............................................................................588
e. Aspectos legales ..................................................................................589
f. Marco Geográfico................................................................................591
g. Diseño de las obras ..............................................................................591
h. Tipo de obras .......................................................................................592
i. Construcción. .......................................................................................593
j. Mantención y operación ......................................................................594
k. Glosario y referencias..........................................................................595













ANEXOS ..................................................................................................................597

ÍNDICE DE ANEXOS................................................................................................597
Anexo 1. Referencias Legales..................................................................................599
Anexo 2 Tipos de urbanización ..............................................................................607
Anexo 3. Modelos hidrológicos computacionales ...................................................617
Anexo 4. Antecedentes hidrogeológicos en Chile ...................................................625
Anexo 5. Coeficiente de rugosidad hidráulica y unidades.......................................631
Anexo 6. Glosario ....................................................................................................635
Anexo 7. Referencias ...............................................................................................647


ÍNDICE DE TABLAS............................................................................... 655

ÍNDICE DE FIGURAS............................................................................. 657

ÍNDICE DE LAMINAS............................................................................ 663











Capítulo 1
INTRODUCCIÓN

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 1
1.1. AGUAS LLUVIAS
URBANAS
El problema de las inundaciones en sectores urbanos en Chile es más amplio
que el de la evacuación de las aguas lluvias en las ciudades. De hecho las
inundaciones pueden tener diferentes causas, muchas de las cuales no aparecen
directamente conectadas con las aguas lluvias que precipitan en el lugar
inundado. Entre ellas cabe citar las siguientes: a) desborde de cauces naturales
que atraviesan sectores urbanos durante las crecidas, b) elevación del nivel del
agua subterránea sobre la superficie del suelo, c) elevación del nivel del mar en
zonas costeras, d) desborde de cauces artificiales, como canales de riego o
colectores de todo tipo que ven superada su capacidad, e) acumulación de aguas
lluvias en zonas bajas con drenaje insuficiente, y f) zonas en las cuales se
interrumpe el drenaje natural. En muchas ciudades las inundaciones no se
deben a una sola causa específica sino a la combinación de varias de ellas, o
coexisten sectores con diferentes tipos de problemas.
A todo lo anterior deben agregarse los efectos de la urbanización propiamente
tal, la cual incrementa la proporción de suelos impermeables y acelera el tiempo
de respuesta a las precipitaciones, provocando el aumento de los volúmenes
escurridos y de los caudales máximos hacia aguas abajo. Si se excluyen las
causas externas a la zona urbanizada, es decir si no se consideran las
inundaciones provocadas por aguas que provienen desde el exterior del sector
inundado, se puede afirmar que la principal causa de las inundaciones en
sectores urbanos en las ciudades de Chile es la destrucción de la red de drenaje
natural sin que sea reemplazada por ningún sistema artificial. Este ha sido un
tema habitualmente no abordado en las urbanizaciones, con excepción de
contadas situaciones.
Las inundaciones de mayor magnitud, y normalmente con peores consecuencia,
se deben al desborde de cauces naturales importantes que atraviesan sectores
urbanos durante las crecidas importantes, sean estas provocadas por
precipitaciones o deshielos. En general estos cauces drenan cuencas de tamaño
importante aguas arriba de las ciudades y al atravesarlas en sus cursos
intermedios o inferiores no contribuyen al drenaje del sector. Estos ríos, al
atravesar las ciudades ubicadas en el valle, habitualmente escurren sobre conos
aluvionales de manera que lo hacen en muchos casos incluso a mayor altura que
las superficies urbanas ribereñas. Situaciones como esta se pueden observar en
varias de las ciudades ubicadas en el valle central. En estas condiciones los
desbordes provocados por caudales importantes inundan los sectores aledaños
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 3
1. INTRODUCCIÓN
al cauce. Así ocurre en varias ciudades como es el caso de Arica con el río San
José, San Fernando con el Tinguiririca y el Antivero, Santiago con el Mapocho,
Punta Arenas con el río las Minas, e incluso Antofagasta con la quebrada La
Negra. En estas ciudades existen situaciones relativamente recientes de
inundaciones con graves consecuencias. Desde el punto de vista urbano una
alternativa de solución global frente a situaciones de este tipo es la ocupación
restringida de las zonas inundables. Esto resulta muy difícil de materializar en
ciudades ya desarrolladas. Las medidas alternativas y complementarias que se
proponen en este estudio resultan ineficientes para enfrentar los problemas
generados por este tipo de inundaciones.
Existen otros cauces naturales que forman la red de drenaje de los sectores
urbanos propiamente tales y que provocan inundaciones. Cuando esto ocurre
normalmente se debe a que la urbanización ha cegado muchos de estos cauces
eliminando la red de drenaje natural sin reemplazarla por otra alternativa. A
ello debe agregarse el incremento de la escorrentía urbana sobre esa misma red
provocada por la impermeabilización del terreno. En casos de terrenos con
pendientes importantes los problemas de inundación se agravan por la erosión
del suelo, el arrastre de gran cantidad de material erosionado y su posterior
sedimentación en los sectores planos. Es común que se produzcan en algunas
ciudades costeras de la zona norte y central como Antofagasta, Tocopilla,
Valparaíso, en las cuales las pendientes son pronunciadas, con flujos de altas
velocidades, corrientes de barro debido a suelos erosionables las cuales derivan
en inundaciones ya que las redes de drenaje natural se encuentran obstruidas
por el tejido urbano. Los problemas provocadas en estos casos pueden ser muy
complejos y de graves consecuencias. Las soluciones debieran encaminarse a
la mantención en condiciones despejadas de las redes de drenaje naturales. Sin
embargo en situaciones consolidadas esto puede ser difícil. Algunas de las
obras alternativas podrían emplearse para la mantención en condiciones de
operación de este tipo de redes de drenaje. Pueden ser útiles los estanques y las
lagunas de retención si las pendientes del terreno no son importantes, así como
los canales de drenaje urbano.
Las inundaciones provocadas por la elevación del nivel del agua subterránea
están ligadas a zonas bajas de las ciudades, con acuíferos libres a poca
profundidad, en general en terrenos planos, en los cuales las inundaciones están
asociadas a períodos prolongados de precipitaciones. Esos terrenos tienen un
drenaje pobre cuyos efectos se ven además incrementados por la urbanización
de las zonas aguas arriba, que genera una mayor escorrentía tanto en volumen
como en gasto máximo. Estas zonas requerirían un sistema especial de drenaje
para deprimir el nivel del agua subterránea. Situaciones de este tipo pueden
encontrarse en el área poniente de Santiago, partes de la ciudad de Concepción,
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 4
1. INTRODUCCIÓN
sectores de Valdivia, y otras ciudades con zonas bajas que coinciden con los
sectores de descarga de los acuíferos.
En las ciudades de la zona central de Chile es común observar la coexistencia
de canales de riego en zonas urbanizadas. Estos canales están diseñados para
repartir agua sobre los terrenos agrícolas y se complementan con una red de
drenaje independiente para evacuar los excesos o derrames. Una vez que se
urbaniza es común observar que la red de drenaje natural se elimina y la red de
riego se pretende emplear para la evacuación de las aguas lluvias. Esto
inevitablemente provoca inundaciones en los terrenos bajos que antes se
regaban. Debido a la imposibilidad de eliminar totalmente estos canales de
riego en muchas zonas urbanas, por lo menos en las etapas iniciales de la
urbanización, sería conveniente adoptar las medidas necesarias para que no
sean empleados como red de drenaje, y además mantener la red de drenaje de
los terrenos abastecidos por estos canales. Las redes naturales de drenaje, así
como muchos de los canales artificiales que conduzcan aguas limpias, pueden
incorporarse de manera más amistosa al sistema urbano si se privilegian las
áreas verdes en los sectores bajos y se destinan espacios más generosos para
mantener los cauces y canales, con diseños mejor adaptados a las nuevas
condiciones urbanas.
Existen innumerables situaciones en las cuales las inundaciones de sectores
urbanos son provocadas por la eliminación de la red de drenaje natural con
motivo de la urbanización misma, sin que ella sea reemplazada por otro medio
de evacuación alternativo de las aguas lluvias. Incluso es posible encontrar
sectores que quedan sin ninguna posibilidad de drenaje superficial por la
construcción de calles ciegas en contrapendiente, o con tramos bajos que
desaguan hacia terrenos cerrados. En estos casos es importante que se le de
continuidad a la red de drenaje superando las secciones cerradas, de manera que
siempre exista la posibilidad de desagüe hacia aguas abajo. También es posible
reducir los efectos o la magnitud de las inundaciones si se reducen los caudales
aportantes y sus volúmenes mediante la incorporación en la cuenca aportante de
soluciones alternativas en base al almacenamiento temporal o la infiltración de
las aguas lluvias.
Recientemente se han desarrollado algunos intentos por aplicar soluciones
alternativas de drenaje urbano en algunos sectores, ligados al saneamiento de
terrenos institucionales o a la pavimentación de urbanizaciones en sectores en
los cuales no existen redes de drenaje. En estos casos se ha recurrido a pozos y
zanjas de infiltración. Para su dimensionamiento en general se han empleado
recomendaciones y prácticas ligadas a pozos de infiltración de aguas servidas
domésticas, aprovechando la gran experiencia adquirida en décadas pasadas en
la construcción de pozos para alcantarillado domiciliario, previo a la existencia
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 5
1. INTRODUCCIÓN
de redes de recolección de aguas servidas. Los criterios de diseño, así como el
dimensionamiento de este tipo de obras, ha quedado a la iniciativa del
proyectista, tanto en la selección de las lluvias de diseño, como en la estimación
de propiedades del suelo, o los volúmenes necesarios de almacenamiento. No
se conoce un análisis sistemático sobre el comportamiento de estas soluciones.
Otro tipo de obras alternativas basadas en el almacenamiento temporal de las
aguas lluvias han sido menos empleadas. En algunos casos se ha recurrido a
ocupar para ello fosos y depresiones del terreno existentes, sin que se
incorporen aspectos urbanísticos o usos múltiples en el diseño.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 6
1.2. OBJETIVOS
El objetivo básico de este estudio es proponer sistemas alternativos y
complementarios de drenaje urbano de aguas lluvias, cubriendo una gama
significativa de situaciones que puedan aplicarse en todo el territorio nacional.
En términos prácticos esto se traduce en una guía que permita a los interesados
y usuarios visualizar las alternativas técnicamente disponibles para abordar y
solucionar los problemas que plantean las aguas lluvias en zonas urbanas,
disponiendo de diferentes opciones de obras y acciones.
Las aguas que inundan sectores urbanos, ya sea que se almacenen
inapropiadamente sobre el terreno o escurran por cauces no preparados para
ello, generan una gran cantidad de inconvenientes y disfuncionalidades al
interferir con otros sistemas urbanos, impedir los desplazamientos de personas
y bienes, o el uso de terrenos y espacios urbanos con otros fines.
Excepcionalmente también producen inconvenientes mayores que se traducen
en pérdidas materiales, enfermedades, e incluso riesgos a la vida de las
personas. Si el problema no es adecuadamente resuelto puede ser parte
importante del deterioro de la calidad de vida en el sector afectado. Estas aguas
pueden provenir de precipitaciones sobre el mismo sector en cuestión, o del
escurrimiento generado en otros sectores aledaños, o también del desborde de
cauces naturales, ríos, esteros y quebradas, o de cauces artificiales como canales
de regadío u otro tipo de conducciones. También pueden ser provocados por
descargas de acuíferos de agua subterránea que afloran en el lugar, o
elevaciones extraordinarias del nivel del mar en sectores litorales. Este estudio
se refiere exclusivamente a obras y acciones destinadas a enfrentar problemas
generados por aguas lluvias que precipitan sobre el mismo lugar urbano de
interés. En ningún caso debe pretenderse emplear el tipo de obras que aquí se
proponen para enfrentar problemas de inundaciones provocados por el desborde
de cauces naturales o artificiales, por aguas subterráneas o el mar. Para abordar
este tipo de problemas deberá recurrirse a un análisis regional de la situación y
probablemente a obras y acciones de mayor magnitud.
En la solución de los problemas generados por las aguas lluvias en sectores
urbanos intervienen diferentes entidades e instituciones. Además de los
responsables mismos de la urbanización, sea ésta una empresa privada o una
institución pública, la Municipalidad respectiva participa aprobando los planos
y otorgando permisos específicos de construcción de acuerdo a los planes
reguladores comunales. Al Ministerio de la Vivienda y Urbanismo le cabe la
responsabilidad de aprobar estos planes reguladores comunales y elaborar
planes intercomunales que consideran aspectos regionales, además de llevar un
control y aprobar los proyectos de pavimentación. Por otra parte al Ministerio
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 7
1. INTRODUCCIÓN
de Obras Públicas le corresponde un cuidado y control relacionado con los
cauces naturales y obras hidráulicas de importancia incluyendo obras de
defensa fluvial. En este ámbito las obras y acciones que se proponen en este
estudio tienen un carácter local, deben enmarcarse dentro de los planes
reguladores comunales y corresponden fundamentalmente a la iniciativa y
acción de los urbanizadores.
Las obras que se proponen esperan contribuir a la solución de los problemas
generados por las aguas lluvias como soluciones alternativas y complementarias
a las redes de colectores y de drenaje natural, de manera de colaborar en la
solución de los problemas generados por las aguas lluvias mediante la
disposición local de los excesos en el mismo sector en que ellos se producen.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 8
1.3. CONTENIDO
DE LA GUÍA

Esta Guía se orienta a proponer obras alternativas para la solución de los
problemas generados por las aguas lluvias en sectores urbanos, basadas en la
disposición local de los excesos de escorrentía generados por la urbanización.
Los mecanismos de solución son la infiltración y el almacenamiento temporal.
En la parte inicial del texto se el problema abordado y el contenido del texto,
considerando en un segundo capítulo aspectos generales del drenaje urbano, las
ventajas e inconvenientes de recurrir a este tipo de soluciones, la tipificación de
ellas en un contexto general y las oportunidades que se visualizan para el uso de
estas obras con fines múltiples.
A continuación se estudian las condiciones que permiten adoptar estas
soluciones en todo el territorio nacional, describiendo los aspectos relacionados
con el clima, las precipitaciones, los suelos y las condiciones especiales que es
necesario observar para proceder al dimensionamiento de las obras de manera
que respondan a las particularidades de cada región.
La parte principal de la Guía está dedicada al diseño de este tipo de obras,
considerando una descripción genérica de cada una de ellas, las ventajas e
inconvenientes que plantea su uso, los procedimientos de diseño, los aspectos a
considerar para realizar un análisis de factibilidad, el dimensionamiento de la
obra desde el punto de vista de su funcionamiento hidráulico, los detalles
necesarios para completarla, aspectos constructivos y de mantención que
debieran tenerse en cuenta al momento de realizar el proyecto. También se
incluye un ejemplo que desarrolla todo lo anterior para un caso real y para el
cual se presentan memoria de cálculo, planos, cubicación y presupuesto.
El diseño de las obras considera la desconexión de áreas impermeables, obras
de infiltración, de almacenamiento y anexas. Entre las de infiltración se
incluyen estanques, zanjas y pozos de infiltración, pavimentos poroso y
celulares. Como obras de almacenamiento se presentan estanques y lagunas de
retención. Finalmente se sugieren una serie de obras anexas especiales, como
son las franjas filtrantes, zanjas con vegetación, canales para drenaje urbano de
pasto y con vegetación en el fondo, caídas y disipadores de energía especiales,
sedimentadores y cámaras de inspección.
Además del diseño de las obras propiamente tales en la parte central se aborda
el tema de la selección de las obras más adecuadas en función de las
condiciones del lugar, y su uso en urbanizaciones consolidadas y nuevas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 9
2 DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
También se indica la forma en que deben presentarse los proyectos de estas
obras alternativas para el drenaje urbano.
Posteriormente se incluyen temas relacionados con la construcción y
mantención de este tipo de obras. Se proponen algunos aspectos específicos en
forma de Especificaciones Técnicas Generales, poniendo énfasis en temas
particulares que pueden hacer estas obras diferentes a otras típicas de
infraestructura urbana. La mantención de ellas durante la vida útil es un tema
delicado y para el cual se proponen algunas ideas. El material de estos
capítulos es complementario al presentado en la parte de diseño, y está
orientado para las fases constructivas y de mantención posterior. Sin embargo
es necesario que el proyectista esté consciente que el éxito definitivo de la obras
dependerá en gran medida de considerar adecuadamente en el diseño los
aspectos constructivos y de mantención.
Finalmente se han incorporado a modo de anexos varios temas que son
importantes pero no necesariamente forman parte del cuerpo principal de la
Guía. Entre ellos se destacan algunos consideraciones legales, otras urbanas,
modelos hidrológicos específicos que pueden ser de utilidad, un detallado
glosario de términos empleados en la Guía, una amplia gama de referencias,
sistemas de unidades y coeficientes de rugosidad.
Esta Guía presenta de manera resumida los principales aspectos de un estudio
más amplio que incluye numerosos detalles que ha sido necesario dejar de lado
al momento de prepara el texto definitivo. Estas materias pueden consultarse en
los volúmenes del Estudio “Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas
Lluvias en Sectores Urbanos”, disponible en las oficinas y centros de
documentación del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 10
2 DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
1.4. RESPONSABILIDADES

La aplicación de las materias contenidas en esta Guía a casos concretos con
fines de diseño no reemplaza el conocimiento ni la experiencia del especialista,
quien debe conciliar los términos presentados en este volumen con las
particularidades del problema a resolver, de acuerdo con su criterio profesional.
El proyectista será el exclusivo responsable de su trabajo, no pudiendo eximirse
de esta responsabilidad aduciendo el uso literal de las recomendaciones
expuestas en este texto.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 11










Capítulo 2
DRENAJE URBANO
DE AGUAS LLUVIAS
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 1
2.1. GESTIÓN DEL
DRENAJE URBANO
Las acciones que se desarrollan para enfrentar los problemas de drenaje de las
aguas lluvias en los sectores urbanos requieren una gran coherencia y
continuidad debido a la intervención de múltiples agentes y a la interacción que
presentan las acciones que se pueden plantear. El propio escurrimiento de las
aguas sobre la superficie urbana hace que en cada sector se sufran las
consecuencias de lo que ocurre aguas arriba, y genere a su vez obligaciones y
efectos hacia aguas abajo. Parece importante entonces establecer ciertas normas
mínimas para compatibilizar los diferentes desarrollos dentro de un esquema
general coherente.
Un plan de gestión de aguas lluvias en sectores urbanos debieran considerar los
siguientes aspectos básicos:
La definición de un sistema de drenaje general que considere los cauces naturales
y la forma en que ellos se incorporan en la urbanización así como la
materialización de un sistema de drenaje artificial, o de colectores de
aguas lluvias urbanos que complemente la red natural.
La obligación de respetar el sistema de drenaje natural incluso en sus etapas
iniciales, estableciendo para cualquier sector que se urbaniza
claramente la forma en que se drenan los excesos en caso de ocurrir,
hasta llegar a los cauces naturales o artificiales establecidos.
El compromiso para cualquier sector que se urbanice de no generar mayores
volúmenes de escorrentía ni mayores caudales máximos que los que se
generaban en el sector previamente a la urbanización.
Para lograr este último aspecto es necesario recurrir a técnicas alternativas y
complementarias del tipo de las que se proponen en esta guía. A continuación se
presentan los detalles de este plan, considerando los enfoques y criterios
generales, una tipificación de las obras que pueden formar parte de este plan
general, las ventajas e inconvenientes que pueden aparecer en su materialización,
los efectos que se persiguen con las acciones propuestas, y comentarios para
conseguir una participación eficiente en obras de uso múltiple.
Entre los problemas que genera la urbanización en relación a las aguas lluvias se
destacan el incremento del volumen de escorrentía y el aumento de los caudales
máximos a evacuar debido a la impermeabilización del suelo. La solución
tradicional basada exclusivamente en redes de colectores de aguas lluvias
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 3
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
incrementa ambos fenómenos. Además, debido a que los colectores deben
proporcionar un estándar de protección adecuado, su diseño es tal que su
funcionamiento a plena capacidad en condiciones de diseño es eventual,
encareciendo la solución de los problemas generados por las aguas lluvias en las
zonas urbanas. En casos en que las áreas urbanas se expanden hacia aguas arriba
de los sectores que ya cuentan con un sistema de drenaje, estos van quedando
obsoletos o son incapaces de operar con los mayores caudales que se generan en
las nuevas zonas impermeabilizadas por la expansión de la urbanización. Así hoy
en día se admite que la reducción de los volúmenes necesarios a evacuar por las
redes de drenaje y su redistribución temporal presenta numerosas ventajas.
Para ello se recomienda utilizar como criterio de diseño general el que una vez
urbanizado un sector debieran generarse volúmenes y gastos máximos de las
crecidas de aguas lluvias similares a los que ocurren previos a la urbanización.
Ello supone recuperar la capacidad de infiltración y la de amortiguación de
crecidas que el sector tenía antes de ser urbanizado, haciéndose cargo de las
consecuencias de la impermeabilización del terreno.
El problema de las aguas lluvias en zonas urbanas tradicionalmente se ha
enfrentado de manera de drenar y evacuar rápidamente los posible excesos
conduciéndolos mediante redes de colectores hacia el cauce natural más cercano.
Recientemente se han planteado algunas observaciones ambientales a este
esquema debido a los impactos que esta práctica produce en el sistema natural de
drenaje hacia aguas abajo de los lugares de descarga, fundamentalmente en
relación al incremento de los riesgos de inundación y el aumento de erosión y
sedimentación en los cauces. Adicionalmente también se cuestiona que el
enfoque tradicional afecta el balance hídrico natural, causa efectos de choque por
la descarga concentrada de contaminantes, o contribuye al mal funcionamiento
de unidades de tratamiento en el caso de sistemas que reciben flujos
contaminados de aguas servidas y aguas lluvias. En respuesta a estos problemas
algunas comunidades han propuesto un tratamiento distinto basado en la
disposición local, más cerca de las fuentes de las aguas lluvias. Eso se logra
infiltrando total o parcialmente las aguas lluvias, o almacenándolas para
evacuarlas con posterioridad a las tormentas de manera de disminuir el volumen
y los gastos máximos durante las tormentas. En el ambiente técnico este
esquema se conoce como de control en la fuente. En este estudio se proponen
obras orientadas a favorecer esta forma de enfrentar el problema.
2.2. TIPIFICACIÓN DE
SOLUCIONES ALTERNATIVAS
Las soluciones alternativas a la evacuación directa ponen en juego
almacenamiento temporales para restituir los volúmenes con gastos menores una
vez que pasan los períodos críticos, o mediante la disminución de los volúmenes
de escurrimiento por medio de la infiltración en el suelo. Con el objeto de
visualizar el tipo de soluciones concreta que se proponen para ello, así como tener
un panorama de las alternativas disponibles frente a situaciones reales, se hace a
continuación una exposición general de las obras y acciones disponibles,
resumiendo sus principales características. Para presentarlas de manera ordenada
y sistemática, se clasifican de acuerdo a la forma en que actúan sobre el
escurrimiento, ya sea mediante almacenamiento o infiltración o una combinación
de ellos. En ambos tipos de soluciones se puede optar por alternativas que actúan
de manera más o menos difusa o por otras que lo hacen claramente localizadas.
a. Almacenamiento de aguas lluvias. Tienen por objeto diferir en el tiempo la
alimentación de aguas lluvias hacia las redes de drenaje o los cauces receptores. Su
principal efecto consiste en disminuir el valor de los gastos máximos a evacuar sin
que necesariamente afecten el volumen total escurrido. En esta categoría se
incluyen almacenamientos difusos y localizados de las más variadas geometrías.
Almacenamiento difuso. El volumen retenido por unidad de superficie es bajo.
Las alturas de agua almacenada son pequeñas y el diseño se concentra sobre los
elementos de control de salida del flujo y la geometría de las cuencas receptoras.
Este tipo de almacenamientos sólo retarda el flujo superficial aumentando las
alturas de escurrimiento sobre las superficies o alargando los caminos que debe
recorrer el flujo hasta ser evacuado. Normalmente existen oportunidades en el
diseño de la urbanización de un lugar para aumentar los tiempos y el largo de la
trayectoria de los flujos hacia la red de drenaje. Por ejemplo las superficies de los
terrenos públicos pueden ser emparejadas, lo que permite aumentar los tiempos de
traslado del agua, reduciendo los caudales máximos y permitiendo que parte del
agua infiltre, al tiempo que reduce la erosión del suelo. La creatividad, junto al
uso de tecnologías adecuadas, puede ayudar a conseguir un buen drenaje,
condiciones estéticas y del paisaje mejoradas, control de la erosión, al mismo
tiempo que se logran costos de construcción, operación y mantenimiento menores.
Entre estos se consideran:
Sobre techos, tejados y terrazas. En general de extensiones
importantes como es el caso de grandes almacenes, industrias y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 5
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
edificios institucionales. Los elementos en general tiene poca
intervención del público. Los aspectos de diseño relevantes tienen que
ver con la pendiente de las superficies, los elementos de evacuación y
su ubicación en relación al sector. Pueden presentar problemas de
filtraciones y aumento de las exigencias estructurales. Resultan
ventajosos en techos que ya han sido diseñados para soportar nieve.
En estacionamientos, veredas, paseos, parques y similares.
Normalmente se trata de lugares de uso público, por lo tanto requieren
un diseño más cuidadoso y la consideración del efecto sobre los
usuarios. En estos casos la detención de las aguas lluvias también se
logra aumentando la rugosidad de las superficies, disminuyendo su
pendiente o reduciendo la cantidad de elementos de conducción como
cunetas y canaletas. El agua retenida puede formar charcos que
eventualmente se evaporan o infiltran. Por otra parte las superficies
planas pueden provocar un drenaje deficiente y generar problemas de
humedad y suciedad o reducir la vida útil de los pavimentos y
aumentar los costos de mantención. En muchos casos resulta más fácil
aumentar la rugosidad de las áreas verdes mediante plantas,
ondulaciones del terreno o pastos adecuados. Las áreas de
estacionamientos pueden combinarse con superficies verdes para
reducir la velocidad del flujo.
Almacenamientos localizados. El volumen unitario es alto. Se trata de obras
diseñadas con el propósito especial de almacenar volúmenes importantes de
agua. Se pueden encontrar sobre la superficie del terreno o bajo ella. En
general se trata de lugares especialmente seleccionados para acumular el agua,
la cual es conducida hacia ellos desde sectores relativamente amplios. Los
aspectos estéticos y de calidad del agua almacenada pueden ser importantes
para una operación correcta. Entre estos se consideran:
Lagunas y estanques de retención. Normalmente el público
considera que la función de retención de aguas lluvias es secundaria,
dándole más importancia a los aspectos paisajísticos y recreacionales.
Pueden ser estanques normalmente secos o lagunas con agua en forma
permanente. En este último caso sólo la parte superior se emplea para
la regulación de crecidas de aguas lluvias. Requieren una alimentación
continua de agua para asegurar que mantienen un nivel mínimo
permanente, el que puede provenir de lluvias continuas, de pequeños
cauces naturales de la zona o del agua subterránea. En el caso de
estanques normalmente secos en general se dispone de un pequeño
canal en la parte inferior ocupándose la mayor parte del espacio de
almacenamiento con fines recreacionales. Este tipo de elementos son
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
típicos de sistemas de aguas lluvias de muchas ciudades modernas, de
manera que existe una amplia experiencia sobre su diseño y operación.
Canales de flujo controlado. Permiten el uso de canalizaciones
artificiales o naturales existentes para el almacenamiento temporal de
agua lluvia, mediante el empleo de elementos de control como
compuertas automáticas, pequeñas barreras, o elementos similares.
b. Infiltración de aguas lluvias. Conduce a una disminución de los gastos máximos y de
los volúmenes a evacuar. También se considera que disminuyen la carga de
contaminantes que llega a los cauces superficiales al quedar retenidos en el
suelo o atrapados al infiltrarse parte importante de ellos. La respuesta de estos
dispositivos puede variar enormemente dependiendo del grado de saturación de
los suelos involucrados. La capacidad del suelo para absorber aguas lluvias
depende, entre otros factores, de la cubierta vegetal, el tipo y condiciones del
suelo, las características del acuífero en el lugar y la calidad de las aguas
lluvias. Los dispositivos de este tipo también pueden clasificarse como
concentrados o difusos.
Infiltración difusa en veredas, calles, jardines, parques, estacionamientos y
terrenos de uso público. Se consideran los lechos de infiltración de todo tipo,
incluyendo el caso más simple que consiste en hacer escurrir el agua sobre una
superficie permeable cubierta de vegetación. También pueden incluirse los
llamados estanques de infiltración que corresponden a zonas más extensas que
las anteriores en las cuales se espera una infiltración difusa importante. Las
condiciones de diseño se concentran en la preparación de las capas superficiales
y de base que permitan la infiltración de aguas lluvias a través de las capas
superficiales o de pavimentos porosos. En algunos casos en que la infiltración
y percolación es muy lenta se pueden agregar drenes subterráneos, pozos o
zanjas.
Zanjas de infiltración bajo veredas, calles o lugares de uso públicos. Hacia
estas zanjas se dirige parte importante del escurrimiento local y en ellas se
intenta su infiltración concentrada. Estas zanjas de infiltración pueden
considerar tubos o no y pueden incluir cámaras o no. Constituyen un sistema
de drenaje semisubterráneo o subterráneo local cuyo rebase puede pasar a
formar parte del escurrimiento superficial o estar conectado a un sistema de
aguas lluvias tradicional. La alimentación de estos sistemas con aguas limpias
que provienen de techos o superficies pavimentadas puede mejorar las
condiciones de mantención y evitar la necesidad de interponer elementos de
decantación de material particulado que puede colmatar los filtros.
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
Pozos de infiltración y pozos de inyección. Se produce una infiltración
concentrada con fines específicos de recarga de napas subterráneas. En algunos
casos de pozos de inyección pueden considerarse elementos mecánicos de
impulsión. En la mayoría de estos casos debe contarse con agua de muy buena
calidad o se requieren elementos de adecuación intermedios.
c. Combinaciones de almacenamiento e infiltración. Corresponden a combinaciones de
las obras mencionadas en los párrafos anteriores las cuales se diseñan de
manera de lograr una disminución de los caudales máximos por retención y una
disminución de los volúmenes mediante infiltración. En general en las obras
alternativas de drenaje se trata de lograr una adecuada combinación de ambos
efectos, por lo tanto este tipo de soluciones son las más favorecidas. Entre estas
se mencionan las fosas absorbentes o zanjas drenantes con capacidades de
almacenamiento temporal, los pavimentos porosos conectados a
almacenamiento subterráneos, los estanques de infiltración y retención, o
estanques de almacenamiento temporal con capacidad de infiltración en el
lugar. Un ejemplo claro de este tipo de obras es una combinación de estanques
de almacenamiento con pozo de infiltración. En este caso el estanque tiene por
objeto adecuar el agua recibida a la capacidad de infiltración de los pozos y
sirve como elemento de retención temporal. Normalmente los pozos de
infiltración presentan esta combinación para reducir sus dimensiones.
d. Desconexión de áreas impermeables. Este es otro elemento importante en la reducción
del impacto de las aguas lluvias, el que se puede lograr sin obras especiales,
bastando una preocupación en las etapas de diseño de las urbanizaciones.
Como resultado de ello el agua lluvia debe recorrer caminos más prolongados
antes de llegar a los sumideros o a la red de drenaje. Aunque esta práctica tiene
mayores efectos sobre las pequeñas tormentas es muy efectiva en la reducción
de los efectos globales de las aguas lluvias durante el año. Puede aplicarse
fácilmente no sólo a nuevas urbanizaciones sino también en zonas
consolidadas. Un ejemplo típico de este tipo de acciones es no conectar los
desagües de los techos directamente a la red de drenaje, sino por ejemplo hacia
los jardines interiores.
2.3. VENTAJAS E
INCONVENIENTES
Entre las ventajas que se aprecian en la utilización de medidas alternativas y
complementarias destinadas a abordar el problema de las aguas lluvias en el
mismo sector en que ellas se producen se pueden mencionar las siguientes:
Al mantenerse los caudales máximos y los volúmenes de crecidas de aguas
lluvias una vez urbanizados los nuevos sectores en valores similares a los que
existen previos a la urbanización, se conservan operativas las redes de
colectores hacia aguas abajo, no se incrementan los efectos de las crecidas y se
facilita la aplicabilidad de planes maestros.
La amortiguación de los caudales de punta limita el efecto de impacto
ambiental sobre los cuerpos receptores, reduciendo el impacto de crecidas,
inundaciones y altas velocidades en los cauces naturales de drenaje.
La amortiguación de caudales máximos permitirá la utilización de colectores de
menor diámetro, o el diseño con capacidades menos exigidas para el transporte
de materiales en suspensión, lo que redunda en una obvia disminución de
costos.
La regulación de los caudales cerca de sus lugares de origen permite reducir los
elementos de regulación en las redes mismas o en los cuerpos receptores.
Se mejora el control sobre los elementos particulados en las redes de drenaje.
Esto es especialmente importante en zonas urbanas con pendientes
pronunciadas.
Se contribuye a la recarga de napas subterráneas aumentando los volúmenes
almacenados de recursos hídricos y su disponibilidad en acuíferos de zonas
urbanas.
Ofrecen la oportunidad de disponer de espacios públicos y su aprovechamiento
con fines de recreación y esparcimiento.
También deben mencionarse algunos inconvenientes, o desventajas, que pueden
presentar estos sistemas. Ello conduce a que para cada comunidad en particular
deban analizarse las ventajas e inconvenientes con el objeto de decidir la mejor
forma de enfrentar el problema de las aguas lluvias. Los argumentos contra
este tipo de facilidades consideran los siguientes:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 9
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
En zonas de construcción mixta la mayor parte de la escorrentía urbana procede
de calles y grandes edificios comerciales o institucionales, de manera que el
tratamiento local de aguas lluvias de sectores residenciales puede tener poco
impacto sobre el sistema total. En sectores netamente residenciales, como
ocurre en las llamadas comunas dormitorio, el tratamiento local de las aguas
lluvias puede requerir soluciones individuales a nivel de cada vivienda.
Los suelos pueden perder su capacidad de infiltración con el tiempo, dejando a
las comunidades con sistemas que no operan adecuadamente.
La proliferación de obras y facilidades locales repartidas en amplios sectores
urbanos puede redundar en dificultades para una mantención adecuada.
Cuando estos sistemas locales fallan las comunidades se pueden enfrentar a
costos importantes de reposición o reparación.
Un incremento de los niveles de agua subterránea por infiltración excesiva
puede provocar también problemas de inundación de sectores bajos similares a
los que se tratan de evitar.
Los costos que demandan la construcción de obras alternativas de drenaje
urbano, si bien son afrontados por el urbanizador, normalmente serán
traspasados a los usuarios de las edificaciones, incrementando el costo de las
ellas en comparación con situaciones en que este problema no se aborda.
2.4. EFECTOS DE LA
DISPOSICIÓN LOCAL
Las condiciones locales y los aspectos específicos de cada lugar señalan y
orientan la selección del tipo más adecuado de soluciones alternativas. A
continuación se muestra de manera genérica la forma en que este tipo de
soluciones actúa y como afectan al escurrimiento de aguas lluvias generado en
el lugar. La selección de un tipo de solución en particular dependerá de los
objetivos que se persigan disponiéndose de alternativas que en términos
prácticos cubren todas las posibilidades de intervención que pueden requerirse.
La respuesta de un sector urbanizado a una tormenta de aguas lluvias de corta
duración consiste en un flujo superficial que crece de manera brusca hasta un
máximo para disminuir paulatinamente una vez terminada la tormenta. Un
diagrama de los caudales generados a la salida del sector en función del tiempo
se conoce como hidrograma de la crecida. El efecto de cada tipo de solución se
puede apreciar en la forma en que afectan el comportamiento de este
hidrograma. Para ello se definen cuatro enfoques conceptuales de acuerdo a lo
que se ilustra en el gráfico de la Figura 2.4.1 y cuyos tipos se describen a
continuación.
El efecto de los sistemas de disposición local se refleja en la red de drenaje que
evacúa el agua lluvia de un sector urbano, en el sentido de que la parte del
hidrograma que no se dispone localmente debe continuar hacia aguas abajo por
la red de colectores urbanos, sean estos naturales o artificiales. La red de
drenaje debe entenderse en sentido genérico, de manera que con ella se refiere
no solo a un sistema de red de alcantarillado de aguas lluvias formal, sino
también a los cauces urbanos, naturales, calles, y demás elementos que colectan
y conducen las aguas lluvias hacia el sistema de drenaje natural. En Chile
actualmente la mayor parte de las zonas urbanas no disponen de un sistema de
alcantarillado de aguas lluvias, de modo que el efecto de desarrollar solamente
soluciones alternativas como las que se proponen en este estudio, en sectores ya
desarrollados afecta principalmente a la forma en que se comportan los demás
elementos del sistema colector, sean estos, las calles o demás cauces urbanos de
todo tipo por los cuales escurren las aguas lluvias urbanas a falta de un sistema
colector formal especialmente diseñando y acondicionado para ello.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 11
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS















Figura 2.4.1: Efecto sobre los hidrogramas de la tormenta de cada uno de los
enfoques conceptuales para la disposición local. 1.- Parte que sigue hacia aguas
abajo, 2.- Parte que es interceptada localmente.

Soluciones tipo A. En este caso sólo los caudales máximos son interceptados
para ser tratados localmente, mientras los caudales menores son trasladados
directamente hacia aguas abajo. Para ello el sistema de drenaje es diseñado
para transportar flujos hasta una cierta capacidad y los excesos son retirados
localmente fuera de la red para disponer de ellos en el lugar. La ventaja de este
esquema es la reducción del sistema de transporte o de los colectores urbanos
hacia aguas abajo. Por otra parte, la porción que es evacuada por la red es la
normalmente más contaminada, mientras la menos contaminada es retirada.
Soluciones tipo B. La idea de este tipo de soluciones es retirar de la red de
drenaje la primera fracción de la tormenta y disponer de ella localmente. Esto
puede lograrse conduciendo toda la crecida generada por las aguas lluvias hacia
una obra de intercepción hasta que se completa un determinado volumen, a
partir del cual el resto pasa directamente hacia aguas abajo. La ventaja de este
tipo de soluciones es que la parte inicial de la crecida es normalmente la que
contiene mayor cantidad de carga contaminante, producto de la limpieza de las
superficies, y se le puede dar un tratamiento local por infiltración, percolación,
o sedimentación. El volumen de intercepción puede ser suficientemente grande
como para retirar muchas, pero no necesariamente todas, las crecidas que se
generan en un sector. El porcentaje de eventos lluviosos que son retirados
totalmente dependen del volumen de almacenamiento de la obra y cómo este
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
volumen se compara con la distribución estadística de los volúmenes
generados por las tormentas en el lugar.
Soluciones tipo C. En este tipo de soluciones las crecidas son retiradas del
sistema de drenaje hasta un cierto caudal el cual si es excedido pasa hacia aguas
abajo. Esto se logra retirando de la crecida un gasto mediante un dispositivo de
capacidad limitada ( como una tubería de diámetro restringido o similar),
cuando se supera la capacidad del dispositivo, o el volumen del elemento de
intercepción, los caudales superiores pasan directamente a la red. Las ventajas
de este tipo de soluciones son prácticamente idénticas a las mencionadas para el
caso B precedente. Estas soluciones también interceptan completamente las
tormentas menores, pero el porcentaje de eventos totalmente interceptados no
depende sólo del volumen de los eventos sino también de su intensidad. Como
resultado de ello no todas las tormentas pequeñas son completamente
interceptadas, si sus intensidades son importantes, lo que ocurre con tormentas
de corta duración pero intensas.
Soluciones tipo D. Este tipo de soluciones es quizás el que presenta menos
alternativas prácticas. Se basa en interceptar la crecida después de que ha
ocurrido o pasado su parte inicial. Estas soluciones pueden tener interés en
sistemas sofisticados en los cuales se realiza un control en tiempo real de los
caudales escurridos e interesa dejar espacio en las redes de drenaje para
acomodar crecidas que se producen en lugares más distantes que llegan a los
colectores después de que se inicia la tormenta. Puede lograrse si se vierte
hacia obras de retención los caudales producidos localmente una vez que ha
pasado hacia aguas abajo un determinado volumen. En este caso muchas
tormentas menores pasan directamente a la red de drenaje.
Un análisis de las metas y objetivos de cada comunidad, así como restricciones
impuestas por el sistema de drenaje general, o aspectos normativos o legales
frente a cada situación en particular, permitirá establecer cual de los tipos de
solución es el más adecuado.
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
2.5. OPORTUNIDADES
DE COLABORACIÓN
Las obras alternativas y complementarias de sistemas de aguas lluvias urbanas
requieren enfocar el ordenamiento del sector considerando las necesidades de
espacio y la organización del terreno para la ubicación de estas obras y su
operación posterior. Al justificar estas obras pueden considerarse sus usos
alternativos como la ordenación del paisaje, recreación o manejo de las aguas
lluvias como recurso. En muchas oportunidades el público en general visualiza
estos usos agregados como más importantes que los objetivos que estas obras
persiguen desde el punto de vista de las aguas lluvias. Estos usos alternativos si
son previstos desde el inicio, junto a las primeras etapas de la concepción de las
obras, pueden aportar interesantes oportunidades de cooperación para el
financiamiento de construcción y mantención. El urbanizador interesado en
estos desarrollos debe explorar las alternativas que se le presentan en cada caso
particular para aumentar las posibilidades de éxito de este tipo de alternativas y
minimizar las complicaciones que se presenten en la mantención y operación de
las obras. A continuación se mencionan algunas indicaciones generales que
pueden orientar la búsqueda de alternativas de colaboración.
Áreas verdes. La mayoría de las obras alternativas requieren disponer de
espacios público abiertos en los cuales se emplazan este tipo de soluciones. Así
ocurre con lagunas de detención, estanques de infiltración, estacionamientos y
similares. Debe entonces aprovecharse todas las oportunidades en que exista
interés por la formación de este tipo de espacios públicos para el desarrollo de
soluciones alternativas en ellos, agregando este tipo de soluciones en zonas en
las cuales el espacio haya ya sido destinado para parques, lugares comunes,
estacionamientos y similares. Esto puede ser de interés para Municipalidades,
instituciones públicas y privadas, campus universitarios, clubes deportivos,
grandes almacenes, zonas de recreo en general, tanto públicas como privadas.
Recarga de acuíferos. La infiltración de aguas lluvias en el lugar en que ellas
se generan puede llegar a ser una excelente alternativa para la recarga de
acuíferos en zonas urbanas, lo que permite acumular agua que posteriormente
es empleada por empresas de abasteciendo de agua potable o industrial. Para la
construcción de este tipo de soluciones sería interesante buscar como socios en
la construcción y mantención posterior de las obras de infiltración a los
posteriores usuarios del agua embalsada en los acuíferos. Este tipo de empresas
debieran considerar las obras alternativas de infiltración como propias
utilizando tanto el agua disponible en las tormenta como el espacio urbano para
el desarrollo de las obras como una colaboración en los objetivos de uso de los
acuíferos. Esta colaboración puede provenir de empresas de agua potable,
sanitarias, industriales, o instituciones del estado interesadas en la conservación
de los recursos subterráneos.
2. DRENAJE URBANO DE AGUAS LLUVIAS
Almacenamiento. Las lagunas de detención húmedas, es decir que contienen
permanentemente al menos un volumen de agua, así como algunos sistemas de
conducción de aguas lluvias superficiales pueden requerir agua durante épocas
en que no se producen tormentas. En este caso es posible concebir sistemas de
soluciones alternativas ligados a sistemas de riego de espacios menores urbanos
o privados, en los cuales ambos pueden resultar beneficiados. El volumen de
estas lagunas puede emplearse para almacenar agua para incendios, lavado de
calles, o regadío. Las lagunas de retención pueden ser a su vez tranques de
regulación de agua de riego en la temporada estival, complementándose ambos
sistemas. El uso de infraestructura de riego para soluciones de aguas lluvias
requiere especiales cuidados y no siempre resulta conveniente, aunque en
algunas oportunidades puede resultar en mutuo beneficio.










Capítulo 3
MARCO GEOGRÁFICO
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 1
3.1. ASPECTOS
HIDROLÓGICOS
Con el objeto de poder aplicar las soluciones alternativas y complementarias de
aguas lluvias en sectores urbanos en todo el territorio nacional, y dadas las
enormes diferencias que presentan los aspectos geográficos, será necesario
adaptar las soluciones a las condiciones de cada caso particular. Para ello se
entregan recomendaciones generales y un procedimiento de diseño y
dimensionamiento de cada obra que considera las características propias de
cada lugar. Estas diferencias están relacionadas fundamentalmente con aspectos
climáticos, hidrológicos, geológicos y de suelos, así como de ordenación
territorial y urbana. En este capítulo se presentan las características generales
de interés que pueden condicionar tanto la elección del tipo de solución como el
diseño de las mismas. Se incluyen recomendaciones de los aspectos que deben
observarse, la forma en que puede conseguirse información en terreno o de
laboratorio si es necesario, y las fuentes de antecedentes elaborados que
facilitan una primera visión de las variables involucradas.
La revisión de los aspectos climatológicos pone énfasis en el comportamiento
de las precipitaciones en el territorio nacional, ya que son ellas las que
condicionan la operación de las obras que se propondrán en este estudio. Entre
las características de interés están la cantidad total de agua caída, su
distribución a lo largo del año, la cantidad de tormentas y su repartición en el
territorio continental chileno, así como en las principales ciudades. En algunos
casos es necesario referirse también al comportamiento de la evaporación, la
que se considera en este capítulo. Se entrega una descripción de los aspectos de
calidad de las aguas lluvias en condiciones urbanas típicas. Para el diseño de
las obras se explican las denominadas lluvias de diseño y sus propiedades, y
también el cálculo de escurrimientos en cuencas urbanas a partir de las
propiedades del terreno y de las lluvias que los originan.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 3

3.1.1. CLIMATOLOGÍA GENERAL
Chile presenta grandes diferencias climáticas que hacen que cualquier sistema
de gestión de aguas lluvias urbanas aplicable en todo el territorio deba
considerar la gran variación de las características de las precipitaciones, tanto
en cantidad como en oportunidad. Ello conduce a que para cada caso particular
deban estudiarse los antecedentes necesarios tanto para decidir el tipo de
alternativa mas conveniente como para el diseño de los elementos que la
conforman. A continuación se presenta una caracterización general del
territorio de Chile continental con énfasis en aspectos relacionados con las
aguas lluvias en zonas urbanas, incluyendo una descripción climática global, el
comportamiento de las precipitaciones en las diferentes zonas, el
comportamiento de la evaporación y aspectos básicos de la calidad de las aguas
lluvias en zonas urbanas.
a. Zonas climáticas de Chile. Chile presenta, como consecuencia de su gran
extensión territorial en su parte continental, una gran variedad de climas, lo que
se manifiesta en marcadas diferencias respecto a la humedad, precipitaciones,
temperaturas, vientos y otros factores del clima entre las diferentes zonas
geográficas. El clima de esta parte continental está condicionado por la
proximidad al Océano Pacífico y al Polo Sur, el efecto orográfico de la
cordillera de Los Andes, la cordillera de la Costa y otros cordones montañosos,
así como la circulación general de la atmósfera, con la marcada influencia del
anticiclón de Pacífico y su posición. Desde el punto de vista climático se
acostumbra considerar en Chile continental 6 zonas, como se ilustra en la
Figura 3.1.1.1.
En el extremo norte se encuentra la región del desierto árido, también llamado
Norte Grande, desde los 17 a los 27 grados de latitud sur. Está sometido a las
influencias anticiclónicas cálidas permanentes que eliminan casi todas las
posibilidades de recibir efectos de frentes polares. En el sector costero y central
prácticamente no se registran precipitaciones y la humedad es muy baja.
Esporádicamente ingresan a la zona costera y central algunos frentes de mal
tiempo que pueden provocar lluvias de consideración, que por lo inesperadas
causan daños importantes. Sin embargo en su parte oriental, formada por una
meseta alta recibe lluvias paramazónicas de verano y acumulación de nieve en
las altas cumbres. Esto permite que en el sector altiplánico se acumulen
promedios anuales de precipitación del orden de 200 mm, con una gran
variación interanual.
4 Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos
3. MARCO GEOGRÁFICO

Figura 3.1.1.1: Zonas climáticas en Chile continental. 1a.- Desierto árido, 1b.-
Árido altiplánico, 2.- Semiárido, 3.- Mediterráneo, 4a.- Templado húmedo, 4b.-
Templado húmedo oceánico, 5a.- Frío oceánico, 5b.- Frío patagónico.
La zona de clima semiárido va desde Copiapó hasta el río Aconcagua. Esta es
una zona de transición climática, en la cual se comienza a recibir lluvias de
invierno aunque presentan una gran irregularidad, mientras en los sectores
altiplánicos persisten algunos efectos del invierno boliviano. La irregularidad
pluviométrica y la ocurrencia de años secos y otros relativamente muy
húmedos, permite el crecimiento de una vegetación de desarrollo irregular y en
permanente estado de lucha por sobrevivir. En un año seco las condiciones son
semejantes a las de Norte Grande, mientras en un año húmedo ellas se parecen
a la región Mediterránea que se ubica al sur.
Entre el río Aconcagua y el Imperial se desarrolla una zona de carácter
templado y clima mediterráneo. Las lluvias se concentran en la estación fría de
invierno, mientras la estación cálida es de carácter seco. Persiste una
irregularidad pluviométrica que se aminora de norte a sur, pero presenta
grandes variaciones interanuales. Las lluvias son preferentemente de carácter
frontal modificadas por efectos del relieve y condiciones locales.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Al sur del río Imperial hasta el golfo de Reloncaví, es decir aproximadamente
entre las ciudades de Temuco por el norte y Puerto Montt por el sur, el clima es
del tipo templado húmedo. En esta zona hay una reducción del periodo seco
con un aumento de precipitaciones, causado por las perturbaciones frontales
que provocan constantes periodos de lluvias, que solo reducen su frecuencia en
el verano.
Entre el canal de Chacao y el río Cisnes se considera un clima templado
húmedo frío. Aquí las precipitaciones son constantes e importantes. Más al sur
la región se divide climáticamente de norte a sur en la vertiente del Pacífico,
con un clima muy frío y alta pluviosidad, con promedios anuales que superan
los 3.000 mm, y una zona en la vertiente occidental, al oriente de las altas
cumbres, con una marcada menor pluviosidad llegando en el sur de Magallanes
a tener precipitaciones anuales del orden de 300 mm.

b. Comportamiento de la precipitación. La cantidad total de precipitación en cada
zona del territorio nacional es fuertemente dependiente de las zonas climáticas.
En la Figura 3.1.1.2 se presenta un plano general de isoyetas de Chile
continental, que muestran las precipitaciones medias anuales. Se aprecia un
incremento importante de la precipitación con la latitud. En el extremo norte
son prácticamente nulas, para aumentar desde unos 50 mm por año en Copiapó
hasta más de 3.000 mm en la boca del Estrecho de Magallanes al Pacífico.
Además existe una gran variación a lo ancho desde la costa hasta el límite
occidental. En el extremo norte las precipitaciones son nulas en la costa y en la
zona intermedia mientras llegan a 300 mm anuales en el altiplano. En la zona
central crecen con la altura, siendo este aumento más marcado al norte que al
sur de esta zona. En el extremo austral la vertiente del Pacífico presenta una
marcada mayor pluviosidad que la vertiente occidental. Un mayor detalle a
nivel espacial de la distribución de las lluvias anuales en el territorio de Chile, a
escala 1/500.000, puede encontrarse en publicaciones como el Balance Hídrico
de Chile editado por la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras
Públicas. En la Figura 3.1.1.3 se muestra una parte de esta publicación
correspondiente a un sector de la VIII Región.

3. MARCO GEOGRÁFICO

Figura 3.1.1.2: Precipitación en Chile, isoyetas medias anuales, en mm.



Figura 3.1.1.3: Detalle de la distribución de precipitación media anual según el
Balance Hídrico de Chile, (D.G.A. 1987).





3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.1.1: Precipitación Promedio (P.P.) anual en algunas ciudades.
Zona Climática Ciudad P.P. anual Días con Agua caída por
Región mm/año lluvia* día de lluvia
m.m.**
Desierto Árido
I. Tarapacá Arica 1 0 4
Iquique 1 0 4
II.Antofagasta Antofagasta 5 1 6
Calama 4 1 4
S. Pedro de Atacama 28 6 3
Semiárida
II. Copiapóo Copiapó 10 2 9
Vallenar 31 4 11
IV.Coquimbo La Serena 84 9 10
Ovalle 114 10 13
Illapel 177 17 14
V. Valparaíso Valparaíso 389 28 13
Los Andes 261 23 12
San Antonio 494 29 13
Mediterránea
R.Metropolitana Santiago 300 28 12
VI. O'Higgins Rancagua(Rengo) 406 37 14
VII.Maule Talca(San Luis) 647 49 14
Curicó 717 47 15
Linares 895 57 16
Constitución 755 59 15
VIII. Bío Bío Concepción 1162 74 15
Chillán 1080 69 15
IX. Araucanía Temuco 1217 127 10
Templada Húmeda
X. de los Lagos Pto. Montt 1911 181 10
Valdivia 2307 154 13
Ancud 2965 250 10
Templada H. Oceánica
Castro 1886 203 11
XI.Gral. Carlos Pto. Cisnes 3939 245 19
Ibañez Coyhaique 1190 121 9
Pto. Aysén 2803 212 14
Fría H. Oceánica
Chile Chico 355 43 8
XII.Magallanes Pta. Arenas 423 81 6
Pto. Williams 575 104 5
* en promedio, fuente: D.M.Ch
** en promedio, fuente: B.H.Ch.( D.G.A)
3. MARCO GEOGRÁFICO
La Tabla 3.1.1.1 indica los valores medios anuales de precipitación en algunas
ciudades de Chile, en la cual se puede apreciar la gran variabilidad de
condiciones climáticas que se presentan.
Por otra parte la precipitación anual se distribuye al interior de cada año de
manera diferente. Así por ejemplo en las zonas del centro y el norte se
concentra preferentemente en algunos meses del invierno, mientras al sur se
distribuye mas regularmente. Esto se puede apreciar en la Figura 3.1.1.4 en la
que se muestran los valores de precipitación media mensual en algunas
localidades.
Otro antecedente interesante para el diseño de sistemas de aguas lluvias
urbanas es la cantidad de tormentas que se producen en el año en una ciudad.
Esta información permite tener una idea de la ocupación efectiva de estos
sistemas, así como su carga de trabajo. Esta variable presenta una marcada
variabilidad a lo largo del territorio. Así por ejemplo en las ciudades costeras
del extremo norte, se presenta una tormenta con lluvias significativas cada 10
ó 20 años. Mientras en otras localidades del extremo sur llueve
prácticamente todos los días. En la Tabla 3.1.1.1 se ha agregado el promedio
de la cantidad de días con lluvias significativas por año en varias ciudades de
Chile. Demás está advertir que estas cantidades se distribuyen de manera no
uniforme en cada año, más bien habitualmente se concentran en los meses
del invierno.
El promedio de cantidad de precipitación que aporta cada tormenta es sin
embargo una variable más estable espacialmente, de manera que cuando
llueve las diferencias entre la cantidad de agua caída es menor a lo largo del
territorio. El valor promedio de la precipitación que se registra en cada día
con lluvia para varias ciudades también se incluye en la Tabla mencionada.
Este último valor corresponde a dividir la precipitación media anual en un
lugar por el promedio de días con lluvia significativa. Para lugares donde
esta información no esta disponible, es posible estimarlo en base a los
registros pluviométricos diarios de las estaciones cercanas al lugar de interés,
pertenecientes a las redes de la DGA o de la DMCh.
La información sobre precipitaciones anuales, mensuales y diarias puede
conseguirse fácilmente en las instituciones que operan redes de estaciones
pluviométricas en Chile. La Dirección General de Aguas del Ministerio de
Obras Públicas mantiene una red de cobertura nacional con respaldo de la
información en el Banco Nacional de Aguas. En ella se puede obtener
información tanto sobre la ubicación de las estaciones como sobre los datos
históricos registrados. La Oficina Meteorológica de Chile, dependiente de la
Fuerza Aérea controla otra red de cobertura nacional. Los datos de esta red
3. MARCO GEOGRÁFICO
pueden conseguirse en los Boletines Meteorológicos de Chile, que incluye
información sobre las principales estaciones.

San Pedro de Atacama
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
La Serena
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Santiago
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Concepción
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Valdivia
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Puerto Aysen
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Punta Arenas
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m
Talca
0
50
100
150
200
250
300
350
400
450
E F M A M J J A S O N D
Mes
m

Figura 3.1.1.4.: Comparación gráfica de la precipitación media mensual en algunas
ciudades.


3. MARCO GEOGRÁFICO
c. Comportamiento de la evaporación. La evaporación es otro factor que puede
afectar la selección del tipo de obras a realizar, fundamentalmente en relación a
las que acumulan aguas lluvias en superficie retardando su flujo. La
evaporación consiste en el retorno de agua desde la superficie de la tierra a la
atmósfera acompañada de un cambio de fase, es decir transformada en vapor.
Se produce desde superficies con líquido o cuerpos con altos contenidos de
humedad, preferentemente desde la vegetación que emplea un mecanismo de
evapotranspiración como parte de su sistema para obtener los elementos
básicos. El poder evaporante de la atmósfera depende de la temperatura y
humedad ambiente, la radiación solar, el viento y otras condiciones locales.
Existe una diferencia entre la evaporación potencial, o capacidad de la
atmósfera para evaporar agua, y la evapotranspiración real, o el agua que pasa a
la atmósfera desde las superficies húmedas y las plantas, ya que esta última
depende además de la disponibilidad de agua para ser evaporada. Es por ello
que lo que se mide a nivel regional es la evaporación potencial, disponiendo
para ello de tanques evaporimétricos normalizados que permanecen llenos de
agua y en los cuales se mide la evaporación como la diferencia del agua
disponible entre dos medidas consecutivas. Esta medida normalmente se
incluye en algunas estaciones meteorológicas, cuya red cubre razonablemente el
territorio continental. Datos sobre ellos pueden conseguirse en la Dirección
General de Aguas y en la Oficina Meteorológica de Chile.



Figura 3.1.1.5: Detalle de las isolíneas de evaporación según el Balance Hídrico
de Chile (D.G.A. 1987).

3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.1.2: Evaporación potencial anual promedio en algunas ciudades.
(B.H.Ch., D.G.A. 1987)
Zona Climática Región Ciudad mm/año
Desierto Árido I. Tarapacá Arica (Azapa) 2190
Iquique* 2000
II.Antofagasta Antofagasta 2069
Calama 3787
San Pedro de Atacama 3189
Semiárida III. Copiapó Copiapó* 2500
Vallenar 2009
IV.Coquimbo La Serena 1129
Ovalle 1726
Illapel 1449
V. Valparaíso Valp. (L. Peñuelas) 1134
Los Andes (Vilcuya) 1209
San Antonio* 1400
Mediterránea R.Metropolitana Santiago 1241
VI. de B. O'Higgins Rancagua 1214
VII.Maule Talca* 1500
Curicó 1436
Linares 1236
Constitución* 1300
VIII. Bio Bio Concepción* 1250
Chillán* 1500
IX. Araucania Temuco* 1000
Templada Húmeda X. de los Lagos Pto. Montt 806
Valdivia* 850
Ancud* 800
Templada H. Oceánica Castro* 800
XI.Gral. Carlos Pto. Cisnes* 1000
Ibañez Coyhaique* 1200
Pto. Aysén* 1000
Fría H. Oceánica Chile Chico 1636
XII.Magallanes Pta. Arenas 657
Pto. Williams* 600
Fuente: B. H. Ch (D.G.A) * Aproximado de los Mapas de Isolíneas.

3. MARCO GEOGRÁFICO
Se cuenta con varias estimaciones del comportamiento de la evaporación
potencial en el territorio nacional. Una de ellas es la del Balance Hídrico de
Chile de la D.G.A., en el cual se han graficado curvas de igual valor de
evaporación. Un ejemplo de estos mapas se presenta en la Figura 3.1.1.5. Una
idea del comportamiento de esta variable puede apreciarse de los valores de
evaporación media anual registrada en algunas estaciones seleccionadas que se
muestra en la Tabla 3.1.1.2.
d. Calidad de las aguas lluvias. Las aguas lluvias de sectores urbanos presentan una
polución relativamente importante. Descargarlas en los escurrimientos
superficiales o infiltrarlas en el suelo sin tomar precauciones puede contribuir a
la degradación del medio natural. En este acápite se analizan las fuentes que
producen los contaminantes y se dan algunas cifras del contenido de ellos en
las aguas lluvias. En Chile no existen mediciones de contaminantes de las
aguas lluvias en las ciudades o sectores urbanos, de manera que los valores
que se indican a continuación han sido obtenidos de estudios en ciudades
importantes en otros países y por lo tanto deben tomarse solo como referencia.
Producción de contaminantes. Los contaminantes se depositan en los sectores
urbanos durante los período de tiempo seco y son arrastrados y transportados
por las lluvias. Se pueden distinguir diversos orígenes de estos contaminantes:

Vehículos: Hidrocarburos (aceite, bencina), plomo (bencina), caucho
(neumático), zinc, cadmio, cobre, titanio, cromo, aluminio
(desgaste de piezas metálicas).
Industriales: plomo, cadmio, zinc.
Animales: materias orgánicas, colonias bacterianas o virales.
Desechos sólidos: materias orgánicas, plásticas, metales diversos.
Vegetación: materias carbonatadas.
Natural-mineral: erosión de suelos, emisión volcánica.
Factores que afectan la acumulación. La acumulación de contaminantes
sobre la superficie de sectores urbanos depende de diversos factores tales como
la ocupación del suelo, la forma y frecuencia de limpieza de las calles, la
duración del período de tiempos secos entre precipitaciones y otros factores
secundarios como la rugosidad de las superficies, ubicación geográfica,
importancia del tráfico, viento, neblina, etc.
Transporte de contaminantes en las aguas lluvias urbanas. El transporte y
arrastre de contaminantes en las aguas lluvias urbanas depende de diversos
factores tales como las características de las lluvias, es decir aspectos como su
duración, altura de agua caída, intensidad media o máxima en un periodo de
tiempo dado; las de la escorrentía superficial por las superficies urbanas como
3. MARCO GEOGRÁFICO
es la duración, volumen, caudal medio o máximo; y otros factores secundarios
como son la rugosidad de los revestimientos en superficies, la granulometría de
los depósitos, el coeficiente de impermeabilización, la topografía.
Materias en Suspensión (MES). Se ha encontrado que las materias en
suspensión son los vectores dominantes de la contaminación de las aguas
lluvias. Se estima que el 90% del plomo está adherido a las MES. Las
materias en suspensión están formadas principalmente por minerales y las
materias orgánicas (como los hidrocarburos) sólo representan el 20%. Los
nitritos, nitratos y fosfatos se encuentran por lo general bajo forma disuelta.
En un estudio sobre 3 sitios diferentes de ciudades francesas (Azzout et al.,
1994) se ha encontrado los porcentajes de adherencia a la MES de diferentes
contaminantes que se indican en la siguiente Tabla 3.1.1.3.
Tabla 3.1.1.3: Adherencia de contaminantes a la MES en %.
Contaminante %
DBO
2
, Demanda Bioquímica de Oxígeno

83 - 92
DQO, Demanda Química de Oxígeno 83 - 95
NTK, Nitratos 48 - 82
H
c, Hidrocarburos
82 - 99
P
b, Plomo
95 - 99
Partículas finas. Se ha encontrado que las partículas finas con dimensiones
inferiores a 100 µm poseen la mayor proporción de contaminantes (> 50% para
la DQO, DBO
5
, plomo).
Materias sólidas. Las materias sólidas presentan una buena sedimentación.
Un estudio (Chebbo, 1992) ha mostrado que la masa anual de materias sólidas
en suspensión arrastradas por las aguas lluvias en sectores urbanos depende de
la capacidad de almacenamiento existente en el sector, de manera que
disminuye a medida que se incrementa el volumen de almacenamiento. Para
lograr cantidades aceptablemente pequeñas de material en suspensión generado
en un sector urbano, se requieren volúmenes de almacenamiento de aguas
lluvias del orden de 50m
3
por hectárea impermeable y de hasta 200 m
3
por
hectárea para episodios lluviosos críticos. Generalmente, se considera que las
aguas que escurren sobre los techos son menos contaminantes que las que
escurren por las calles. Sin embargo, del 15 al 25% de la contaminación
contenida en las aguas lluvias provienen de la contaminación del agua de
lluvias que atraviesa una atmósfera contaminada. Por otro lado, los materiales
que constituyen los techos pueden engendrar concentraciones más elevadas de
metales a causa de la corrosión.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Metales pesados. En la Tabla 3.1.1.4 se presentan las concentraciones típicas
de metales pesados y su origen según Balmer P. y Malmquist (1984).
Tabla 3.1.1.4: Concentración y origen de metales pesados.
Elementos Contenido medio Origen Fase
en aguas lluvias mg/l
Plomo 0,1 a 0,8 Bencina 15% Sólidos en
Industria 35% suspensión
Lluvias 50%
Cadmio Variable Industria 45%
Lluvia 30%
Desgaste neumático 35%
Zinc 0,3 a 0,8 Industria 35% Disuelto (en
Lluvia 30% partículas) para el
Neumáticos zinc proveniente
Basura de lluvias
Cobre 0,002 a 0,2 Techos Disuelto (50%)
neumáticos particulado
Otros Contaminantes. Para otros contaminantes como MES, DBO
5
, DQO e
hidrocarburos contenidos en las aguas lluvias, es posible encontrar algunos
rangos de variación (Chebbo G., 1992) los que se presentan en la Tabla 3.1.1.5,
en la cual se comparan los rangos en que se encuentran algunos elementos en
redes de aguas lluvias unitarias y separadas, así como el efecto de la época seca
o durante las tormentas.
Tabla 3.1.1.5: Concentración de otros contaminantes, mg/l.
Parámetros Efluentes Efluentes Efluentes Efluentes
Contaminantes tiempo seco tiempo seco de tormentas de tormentas
tratados red unitaria red pluvial
MES 300 60 340 (230 a 550) 28 (18 a 460)
DQO 60 120 280 (170 a 430) 18 (19 a 340)
DBO5 300 60 75 (40 a 110) 30 (13 a 48)
Hidrocarburos - - 5,5 (4,1 a 9,2) 5 (1,5 a 9,3)
Plomo 0,005 0,001 0,3 (0,16 a 0,41) 0,3 (0,1 a 0,5)


3.1.2. ANTECEDENTES HIDROLÓGICOS
DE DISEÑO

a. Medición y registros de precipitación. La precipitación es la fuente de todo
escurrimiento de agua en esteros, ríos y también del agua almacenada en el suelo o
escurriendo a través de acuíferos. Por precipitación se entiende la lluvia, la nieve
y el granizo. La precipitación ocurre cuando el aire húmedo de la atmósfera se
enfría lo suficiente para que el vapor de agua existente se condense alrededor de
núcleos de condensación. Cuando las gotas así formadas crecen, ellas alcanzan un
tamaño y un peso tal que la gravedad las hace caer, originando algunos de los
tipos de precipitación. La cantidad y la intensidad de la precipitación dependen
tanto de la cantidad de vapor de agua del aire como de la tasa de enfriamiento. La
disminución de la temperatura de las masas de aire puede ser causada por efectos
topográficos, convección térmica, acción de los frentes atmosféricos o corrientes
de aire. La causa de la precipitación condiciona las propiedades de las lluvias y
por consiguiente es una variable significativa para el diseño. Por ejemplo, las
precipitaciones convectivas son por lo general de corta duración, bastante intensas
y afectan un área normalmente reducida. Por otra parte, las precipitaciones
frontales afectan un área mayor y son normalmente de mayor duración y menor
intensidad.
La precipitación, expresada como altura de agua, se mide en forma continua en
pluviógrafos o nivógrafos y en forma esporádica en pluviómetros. Los
instrumentos son básicamente recipientes estandarizados que recogen la
precipitación y la miden por unidad de área en términos de altura. Aquellos que
entregan un registro continuo están equipados con un sistema que va indicando en
forma mecánica o electrónica la precipitación acumulada en función del tiempo.
En Chile la mayor parte de los datos se recogen en pluviómetros que miden la
lluvia acumulada entre las 8 de la mañana del día anterior y las 8 de la mañana del
día de la lectura. En el país existen más de 600 estaciones pluviométricas y cerca
de 100 pluviógrafos. Sólo la mitad de las estaciones equipadas con pluviómetros
cuentan con más de treinta años de registro.
La mayor parte de las estaciones existentes son de propiedad de la Dirección
General de Aguas, la Dirección Meteorológica de Chile y ENDESA. Estas
instituciones cuentan con listados de los registros, los cuales normalmente indican
la ubicación de la estación y las características principales de ellos. Fuentes útiles
de información son las siguientes publicaciones:
16 Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos
3. MARCO GEOGRÁFICO
- Precipitaciones Máximas en 1, 2 y 3 días, Dirección General de Aguas(1991),
Ministerio de Obras Públicas.
- Catastro de estaciones Hidrometeorológicas, Dirección General de Aguas
(1989), Ministerio de Obras Públicas.
- Balance Hídrico de Chile, Dirección General de Aguas (1989), Ministerio de
Obras Públicas.
- Pluviometría de Chile, CORFO (1971), Depto. Recursos Hidráulicos.
Previo a usar la información recogida en una de las estaciones es indispensable
asegurarse que los registros sean precisos, representativos y confiables. Es
necesario estar conscientes que la lluvia medida es una muestra recogida en una
pequeña superficie, sujeta a problemas de viento y exposición debido a la posible
obstrucción por árboles, edificios u otros elementos, así como a la precisión
intrínseca de los instrumentos utilizados para su recolección y registro. Quien usa
la información debe emplear un criterio adecuado y las técnicas recomendadas
para asegurar que la información cumpla algunos requisitos mínimos.
b. Lluvias de diseño. Una tormenta es un conjunto de intervalos de lluvia producido por
una situación meteorológica favorable. El número de horas sin lluvia que separa
una tormenta de otra es un valor arbitrario, pero típicamente se supone que lapsos
del orden de seis a ocho horas sin lluvia determinan eventos diferentes. Las
características principales de este episodio, desde la perspectiva de usar la
información para diseñar sistemas de drenaje urbano, son su duración, magnitud
total, variación de la intensidad en el tiempo y variación de la lluvia en el espacio.
La figura 3.1.2.1 muestra un esquema de estas variables que se conoce como
hietograma. Se entiende por lluvia de diseño una tormenta de duración, magnitud
e intensidad para cada intervalo predefinidos, tales que las obras funcionan
adecuadamente frente a una lluvia similar o menor, y pueden presentar fallas
frente a eventos peores. Peores puede referirse en este caso a eventos más largos,
más intensos o de mayor magnitud.
Duración. Una de las primeras decisiones del proyectista es escoger la duración
de la tormenta de diseño a utilizar, entendiendo por duración al total de intervalos
de lluvia. La importancia de la duración de la lluvia es evidente ya que la
intensidad media de la tormenta decrece con la duración y el área aportante de la
cuenca crece al aumentar la duración de la tormenta.
La selección de la duración de la tormenta de diseño, está influenciada por
factores del clima de la región en cuestión y por aspectos propios del área
3. MARCO GEOGRÁFICO
aportante, tales como su tamaño, pendiente y rugosidad superficial frente al
escurrimiento.

Figura 3.1.2.1: Hietograma. D.- Duración, M.- Magnitud, P
m
.- Precipitación
Media, T.- Tiempo, P.- Precipitación.
Es usual que la duración de diseño sea igual al tiempo de concentración del área
aportante, definido como el tiempo necesario para que la gota más alejada llegue a
la salida. Otros criterios, tienden a seleccionar duraciones de tormentas más o
menos largas, en el rango entre 24 horas y 48 horas, ya que es usual que las
crecidas importantes ocurran en temporales de duraciones significativas. Sin
embargo, en este caso, es necesario tener presente que implícitamente se está
incluyendo la probabilidad de ocurrencia de dicha tormenta, valor que se
desconoce.
Magnitud e Intensidad. Una vez establecida la duración total del temporal, se
debe tomar una decisión sobre la magnitud de la lluvia, o total de agua caída
durante el temporal. Existe una relación entre duración, magnitud y probabilidad
de ocurrencia la cual normalmente se estudia y se representa en familias de curvas
intensidad-duración-frecuencia (IDF) o precipitación-duración-frecuencia (PDF).
3. MARCO GEOGRÁFICO
El efecto de la magnitud de la tormenta, se ve enormemente influenciado por la
variación temporal y espacial que presenta la intensidad de la lluvia. Es difícil
definir lo que se entiende por intensidad representativa, ya que se puede hablar de
intensidades máximas, medias, u otros valores que la representen.
Hietograma de la tormenta. La distribución en el tiempo de la lluvia total caída
durante un temporal es, sin lugar a dudas, un factor primordial en la determinación
del escurrimiento de respuesta de la cuenca y, en consecuencia, debe ser
considerado en la definición de una tormenta de diseño. Sin embargo, aún cuando
es conocida la influencia del hietograma en la forma y magnitud de la onda de
crecida, es usual que se proceda utilizando hipótesis bastante simplificadas.
Algunos estudios que se pueden consultar para definir distribuciones en el tiempo
para las tormentas de diseño son los siguientes:
- Huff, F.A. (1967), Time distribution of rainfall in heavy storms, Water
Resources Research, vol 3, 1007-1019.
- National Environment Research Council (1975), Flood Studies Report,
Whitefriars Press, Londres.
- Varas, E. (1985), Hietogramas de Tormentas de Diseño, VII Congreso Nacional
de Ingeniería Hidráulica, Soc. Chilena de Ingeniería Hidráulica, 7-9 Noviembre,
Concepción.
- Benítez, A. y Verni, F. (1985), Distribución porcentual de las precipitaciones de
duraciones entre 12 y 72 horas. VII Congreso Nacional de Ingeniería Hidráulica,
Soc. Chilena de Ingeniería Hidráulica, 7-9 Noviembre, Concepción.
- Espíldora, B. y Echavarría, A. ( 1979), Metodología para Caracterizar la
Distribución Temporal de las Precipitaciones de Santiago y su Aplicación en la
Selección de Precipitaciones de Diseño para el Estudio de Crecidas. Informe
CHR79-16-I, Centro de Recursos Hidráulicos, Universidad de Chile.
Variación Espacial. La distribución espacial de la tormenta es también un factor
de gran importancia en la definición de la tormenta de diseño. Los estudios al
respecto, han tomado dos enfoques. En algunos casos, se han encontrado curvas
de igual precipitación considerando como origen el centro de la tormenta y en
otros se ha estudiado la variación dentro de un área definida. Sin embargo, la
obtención de información en relación a la distribución espacial requiere de una red
pluviográfica densa.
En Chile hay muy pocos antecedentes sobre estudios de esta índole y en general la
red de estaciones no es lo suficientemente densa para poder abordarlos. Más aún,
3. MARCO GEOGRÁFICO
el problema se ve complicado por la influencia de la topografía en la precipitación.
Esta complicación adicional permite eso sí, suponer una variación espacial
definida a través de aplicar una relación entre precipitación y altura.
Una consideración adicional en torno a este punto, particularmente compleja y
difícil de cuantificar, es la incidencia del problema nival. Algunas tormentas
ocurren como lluvias en las partes bajas de la cuenca mientras se deposita como
nieve en las zonas altas. Este hecho complica enormemente el análisis de la
variación espacial y es sumamente difícil de abordar y resolver. A nivel urbano,
para cuencas pequeñas de áreas menores a una centena de hectáreas, se puede
considerar una distribución espacial uniforme.
Probabilidad de ocurrencia. La probabilidad de ocurrencia de una tormenta de
diseño es un problema muy difícil de resolver, pues es complejo asociar una
probabilidad de ocurrencia a un fenómeno que presenta una variabilidad
importante en el espacio y en el tiempo. Adicionalmente, desde el punto de vista
del diseño, interesa también relacionar la frecuencia de la tormenta de diseño con
la probabilidad de la crecida resultante.
Por lo dicho anteriormente, es difícil contar con la información necesaria para
caracterizar y describir cuantitativamente la tormenta de diseño. Al analizar y
estudiar el registro de lluvias es poco probable que se encuentren situaciones
similares que permitan definir probabilidades de ocurrencia. Prácticamente todas
las tormentas difieren en la distribución espacial, en la variación de la intensidad,
magnitud, duración, etc.
El segundo problema es también muy complejo porque inciden en él, las
condiciones de humedad de la cuenca, y sobre este punto se tienen sólo valores
índices que describen situaciones en forma cualitativa.
Sin embargo, en situaciones de diseño, para cada duración se acostumbra a asociar
la probabilidad a la magnitud de la lluvia y suponer que en crecidas provocadas
por lluvias la frecuencia de la crecida es igual a la frecuencia de la lluvia que la
origina. Esta suposición, adquiere mayor realidad a medida que se alcanzan
condiciones de saturación en el área aportante y por lo tanto representa una
situación conservadora desde la perspectiva del diseño.
Consideraciones Finales. La definición de la tormenta de diseño es un problema
complejo que se caracteriza por la dificultad de precisar y definir
cuantitativamente las características del temporal, de la cuenca, la asignación de
probabilidades a la tormenta y a la crecida resultante.
3. MARCO GEOGRÁFICO
El hidrólogo se enfrenta a este problema en uno de dos escenarios. A veces, se
cuenta con registros pluviográficos representativos del área de interés y del
análisis de dichos registros se pueden seleccionar tormentas que representen
situaciones adecuadas para el diseño. La otra situación bastante usual corresponde
a aquella en la cual no existen registros adecuados y representativos, y debe
simular tormentas que tengan características similares a los escasos registros del
área.
Los problemas mencionados y la dificultad de contar con la información adecuada
para abordarlos en forma precisa, hace recomendable que se simule el
comportamiento de la cuenca frente a diferentes situaciones de tormentas, ya sea
observadas o simuladas, y posteriormente se seleccione la crecida de diseño de los
resultados obtenidos.
c. Curvas intensidad-duración-frecuencia de lluvias. El diseño hidráulico de las
obras de drenaje urbano, requiere el uso de las llamadas curvas intensidad-
duración-frecuencia de lluvias (IDF). Estas relaciones presentan la variación de la
intensidad de la lluvia de distintas duraciones, asociadas a diferentes
probabilidades de ocurrencia y son útiles para estimar indirectamente el
escurrimiento provenientes de cuencas pequeñas esencialmente impermeables, en
función de la lluvia caída. Estas curvas tienen usualmente una forma de tipo
exponencial, donde la intensidad, para una misma frecuencia, disminuye a medida
que aumenta la duración de la precipitación. Es corriente incorporar en el mismo
gráfico las curvas asociadas a diferentes frecuencias, en forma paramétrica, para
obtener la familia de curvas de un lugar en un mismo gráfico. A modo ejemplar,
se incluye una tabulación con valores representativos de las curvas IDF para las
ciudades de Santiago, San Fernando, Concepción y Temuco. (Tabla 3.1.2.1).
Obtención de las curvas IDF. Para determinar estas curvas se necesita contar
con registros continuos de lluvia en el lugar de interés y seleccionar la lluvia más
intensa de diferentes duraciones en cada año, para realizar un estudio de
frecuencia con cada una de las series así formadas. Es decir, se deben examinar
los hietogramas de cada una de las tormentas ocurridas en un año y de estos
hietogramas elegir la lluvia correspondiente a la hora más lluviosa, a las dos horas
más lluviosas, a las tres horas más lluviosas y así sucesivamente. Con estos
valores se forman series de la hora más lluviosa de cada año con registro, de las
dos horas más lluviosas, etc. Cada una de estas series se somete a un estudio de
frecuencia, asociando a cada serie un modelo probabilístico, o bien una frecuencia
empírica. Ello da como resultado una asignación de probabilidad a la lluvia
correspondiente a cada duración.
Tabla 3.1.2.1: Ejemplos de curvas IDF (Santiago, San Fernando, Concepción y
Temuco). Intensidad media (mm/hora) para cada duración. (Varas y Sánchez, 1984).
3. MARCO GEOGRÁFICO
Lugar Periodo de DURACIÓN (horas)
retorno (años) 1 2 4 6 8 10 12 14 18 24
Santiago 10 12.0 9.7 7.9 6.9 6.0 5.3 4.8 4.5 3.9 3.1
25 13.6 10.8 9.0 8.1 7.0 6.2 5.7 5.1 4.5 3.8
50 15.0 11.8 10.0 8.9 7.9 7.0 6.2 5.8 5.0 4.1
100 16.0 12.6 10.8 9.7 8.6 7.8 6.9 6.5 5.5 4.7
San Fernando 10 20.1 16.9 13.7 11.3 10.1 9.3 8.7 8.3 7.3 6.6
25 24.1 20.0 16.1 13.2 11.8 10.9 10.3 9.8 8.7 7.9
50 27.1 22.3 17.9 14.7 13.1 12.1 11.5 11.0 9.0 8.9
100 30.0 24.6 19.7 16.1 14.3 13.3 12.7 12.1 10.7 9.9
Concepción 10 22.7 17.7 11.1 9.2 8.2 7.4 6.8 6.4 5.7 4.8
25 27.0 20.9 12.6 10.6 9.5 8.6 8.0 7.6 6.9 5.8
50 30.2 23.4 13.7 11.5 10.4 9.5 8.9 8.4 7.8 6.5
100 33.3 25.8 14.8 12.5 11.3 10.4 9.8 9.3 8.7 7.3
Temuco 10 16.7 13.7 10.3 8.4 7.1 6.2 5.7 5.1 4.4 3.6
25 19.6 16.2 12.2 9.8 8.3 7.2 6.7 6.0 5.1 4.3
50 21.7 18.0 13.6 10.8 9.2 8.0 7.4 6.6 5.7 4.7
100 23.8 19.8 14.9 11.9 10.1 8.7 8.1 7.3 6.3 5.2


Figura 3.1.2.2: Curvas IDF para Santiago en Qta. Normal ( E. Schroder).

Al graficar los resultados en un gráfico único, se obtiene una familia de curvas
IDF. La Figura 3.1.2.2 muestra las curvas IDF calculadas con las lluvias
registradas en Santiago en Quinta Normal, entre 1917 y 1962. (Schroder, E. ,1973,
Relaciones Intensidad, Duración, Frecuencia para las Lluvias de Santiago en
Quinta Normal. Memoria para optar al título de Ingeniero Civil, Escuela de
Ingeniería, Pontificia Universidad Católica de Chile).
3. MARCO GEOGRÁFICO
Estimación a partir de datos de lluvia diaria. La obtención de esta familia de
curvas necesita de registros pluviográficos continuos, los cuales son escasos y
pocos extensos. Lo corriente es contar con bastantes registros pluviométricos, los
cuales sólo entregan observaciones de lluvias diarias. Por ello, ha existido la
preocupación de estudiar la relación existente entre la lluvia caída y su duración,
como una forma de obtener una estimación para las lluvias de duración menor a
24 horas en función de las lluvias diarias.
Este procedimiento requiere de dos etapas. Primero es necesario obtener una
estimación de la lluvia diaria, representativa del lugar de interés, asociada a un
período de retorno dado, normalmente de 10 años. Luego, a partir de este valor se
estiman valores asociados a otras duraciones y a otras frecuencias, haciendo uso
de coeficientes de duración y de frecuencia. Los coeficientes de duración se
definen como la razón entre la lluvia de una duración dada y la lluvia diaria de la
misma frecuencia. Análogamente, los coeficientes de frecuencia se definen como
la razón entre la lluvia de una determinada frecuencia y la lluvia de 10 años de
período de retorno de la misma duración.


Figura 3.1.2.3: Ejemplo de un sector del mapa con curvas de precipitación
máxima diaria para 10 años de período de retorno, (D.G.A. 1993).

Para el cálculo de la lluvia diaria de 10 años de período de retorno en base a datos
en el lugar de interés, si se cuenta con una estación pluviométrica representativa,
se debe recopilar la información de lluvias máximas diarias registradas y se forma
una serie anual de lluvias máximas diarias seleccionando del registro el día más
lluvioso de cada año. Esta muestra se somete a un estudio de frecuencia,
ajustándole a la muestra un modelo probabilístico o bien, asociando a la muestra
una frecuencia empírica.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.2.2: Precipitaciones Máximas para 10 años de periodo de retorno,
según D.G.A. (1994), Precipitaciones Máximas en 1,2 y 3 días.
Zona Climática Ciudad Código Nombre Estación Precipitaciones (mm)
y región BNA 24 hrs 48 hrs 72 hrs
Desierto Árido
I. Tarapacá Arica 1310098 Arica Chacalluta DMC 1,9 2,2 2,3
Iquique 1820098 Iquique Cavancha 1,5 1,5 1,5
II.Antofagasta Antofagasta 2760098 Antofagasta U.Norte 6,5 7,0 7,0
Calama 2111098 Calama DMC 10,0 10,0 10,0
III. Copiapó Copiapó 3450098 Copiapó DMC-DGA 25,1 25,4 25,4
Vallenar 3823051 Vallenar DMC 32,7 39,0 40,5
Semiárida
IV.Coquimbo La Serena 4335050 La Serena DMC 60,3 76,7 81,9
Ovalle 4551096 Ovalle Aeródromo 70,3 88,5 95,4
Illapel 4726050 Illapel DOS DMC 78,2 99,9 110,9
V. Valparaiso Valparaíso 5510097 Valparaíso Pta. Angeles 83,3 117,3 134,4
Los Andes 5410051 Los Andes DMC 82,9 114,6 138,9
San Antonio 87,4 119,2 136,4
Mediterránea
R.Metropolitana Santiago 5730097 Stgo. Quinta Normal 71,0 98,4 118,6
VI. de B.O'Higgins Rancagua 6010051 Rancagua DMC 68,5 99,5 131,1
VII.Maule Talca 7378096 San Luis Talca 93,2 135,0 165,8
Curicó 7118050 Curicó Gral. Freire 113,6 153,0 189,6
Linares 7358051 Linares DOS 123,1 176,9 215,3
Constitución 7384098 Constitución 119,6 166,5 204,0
VIII. Bio Bio Concepción 8220098 Concepción 105,1 143,0 172,8
Chillán 8117051 Chillán 107,3 149,7 185,8
IX. Araucanía Temuco 9129098 Temuco Maquehue 82,3 105,2 118,5
Templada Húmeda
X. de los Lagos Pto. Montt 10425050 Pto. Montt 81,9 118,2 138,9
Valdivia 10123052 Valdivia-Pichoy 102,9 159,3 191,1
Templada H. Castro 10901098 Castro 89,3 123,1 151,6
Oceánica
XI.Gral. Carlos Coyhaique 11316050 Coyhaique Tte. Vidal 67,8 101,3 118,6
Ibáñez Pto. Aysén 11342050 Pto. Aysén DGA 173,4 242,6 291,5
Fría H. Oceánica
XII.Magallanes Pta. Arenas 12586050 Pta. Arenas Naval 54,0 74,5 80,1
Como resultado de este proceso se obtiene la lluvia máxima diaria asociada a
un período de retorno de 10 años en el lugar de interés.
Si no se cuenta con registros observados, se puede obtener una estimación
recurriendo a los mapas de lluvias máximas diarias con 10 años de período de
retorno, publicados por la Dirección General de Aguas (DGA, Precipitaciones
máximas en 1, 2 y 3 días). Estos mapas se confeccionaron en base al análisis de
alrededor de 600 estaciones de registro del país. Un ejemplo que permite
apreciar el aspecto que presentan estos mapas se muestra en la Figura 3.1.2.3.
3. MARCO GEOGRÁFICO
En la Tabla 3.1.2.2 se resumen los valores de precipitaciones máximas de 24,
48 y 72 hrs. para 10 años de periodo de retorno en varias ciudades.
Estimación de lluvias para duraciones entre 1 y 24 horas. Varas y Sánchez
(1984) analizaron los registros pluviográficos de 13 estaciones en Chile central y
sur, ubicadas entre La Serena y Puerto Montt. La muestra incluyó 1300 tormentas
con duraciones entre 1 y 24 horas, las cuales representan un total de 252 años de
registro. Los resultados se presentaron como familias de curvas IDF
adimensionales, los cuales permiten, en base a un valor de lluvia diario conocido,
estimar las lluvias o intensidades de lluvia asociadas a otras duraciones y a otras
probabilidades de ocurrencia.
Los Coeficientes de Duración (CD) calculados para las duraciones entre 1 y 24
horas se presentan en la Tabla 3.1.2.3. Los coeficientes de duración para una
hora, excluyendo a Armerillo, que presenta un micro-clima muy especial, varían
entre 0,12 y 0,20 con un promedio de 0,16 y una desviación típica de 0,03.
El valor promedio encontrado para estaciones chilenas es bastante similar al
propuesto por el USBR (1965) al examinar las lluvias de diversos lugares de
Estados Unidos ubicados al oeste del meridiano 105. Sólo los valores calculados
para Armerillo difieren de la tendencia general, hecho explicable por la gran
magnitud que tienen las intensidades de las tormentas de 24 horas en dicho sitio.

Tabla 3.1.2.3: Coeficientes de duración para varias ciudades para lluvias de
igual periodo de retorno, (Varas y Sánchez, 1984).
Ciudad Duración (horas)
1 2 4 6 8 10 12 14 18 24
Arica * * * * * * * * * 1.0
Iquique * * * * * * * * * 1.0
Antofagasta * * * * * * * * * 1.0
Calama * * * * * * * * * 1.0
San Pedro de Atacama * * * * * * * * * 1.0
Copiapó 0.15 0.26 0.44 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Vallenar 0.15 0.26 0.44 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
La Serena 0.15 0.26 0.44 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Ovalle 0.15 0.26 0.44 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Illapel 0.15 0.26 0.44 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Valparaíso 0.14 0.23 0.33 0.46 0.55 0.64 0.70 0.78 0.90 1.0
Los Andes 0.16 0.26 0.42 0.55 0.64 0.71 0.77 0.84 0.94 1.0
San Antonio 0.14 0.23 0.33 0.42 0.55 0.64 0.70 0.78 0.90 1.0
Santiago 0.16 0.26 0.42 0.55 0.64 0.71 0.77 0.84 0.94 1.0
Rancagua 0.12 0.21 0.34 0.42 0.51 0.58 0.65 0.73 0.83 1.0
Talca 0.12 0.19 0.29 0.40 0.52 0.59 0.68 0.72 0.82 1.0
3. MARCO GEOGRÁFICO
Curicó 0.12 0.19 0.29 0.40 0.52 0.59 0.68 0.72 0.82 1.0
Linares 0.12 0.19 0.29 0.40 0.52 0.59 0.68 0.72 0.82 1.0
Constitución 0.19 0.30 0.38 0.47 0.56 0.64 0.70 0.77 0.89 1.0
Concepción 0.19 0.30 0.38 0.47 0.56 0.64 0.70 0.77 0.89 1.0
Chillán 0.17 0.24 0.36 0.44 0.52 0.60 0.67 0.72 0.89 1.0
Temuco 0.19 0.31 0.47 0.58 0.65 0.71 0.79 0.82 0.91 1.0
Pto. Montt 0.16 0.23 0.34 0.46 0.54 0.61 0.67 0.73 0.86 1.0
Valdivia 0.16 0.23 0.34 0.46 0.54 0.61 0.67 0.73 0.86 1.0
Ancud** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Castro** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Pto. Cisnes** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Coyhaique** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Pto. Aysén** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Chile Chico** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Pta. Arenas** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
Pto. Williams** 0.19 0.31 0.47 0.59 0.66 0.78 0.82 0.86 0.91 1.0
* No se dispone de información que permita proponer un valor de diseño. Lo más probable es
que las lluvias de 6 o más horas sean iguales a las de 24 horas. Para cada caso deberá
realizarse un análisis específico.
** Se han considerado los máximos estimados para la zona centro-sur
En relación a los Coeficientes de Frecuencia (CF), se observó que ellos eran
bastante independientes de la duración , por lo que se propuso utilizar un sólo
CF, cualquiera sea la duración de las lluvias estudiadas. El CF se definió como
la razón entre la lluvia asociada a un cierto período de retorno y la lluvia de
igual duración para un período de retorno de 10 años. Estos coeficientes
coinciden en buena medida con los sugeridos por Bell (1965). La Tabla 3.1.2.4
presenta los coeficientes de frecuencia recomendados para el caso chileno.
Tabla 3.1.2.4: Coeficientes de frecuencia para lluvias de igual duración.
Ciudad (1) Periodo de Retorno (Años)
2 5 10 20 50 100 200
Arica 0.55 0.82 1.00 1.17 1.14 1.56 1.81
Iquique 0.53 0.83 1.00 1.14 1.31 1.42 1.53
Antofagasta 0.53 0.83 1.00 1.18 1.42 1.60 1.78
Calama 0.58 0.85 1.00 1.12 1.22 1.36 1.50
San Pedro de Atacama 0.36 0.73 1.00 1.26 1.61 1.88 2.15
Copiapó 0.27 0.69 1.00 1.30 1.71 2.01 2.31
Vallenar 0.38 0.75 1.00 1.24 1.55 1.78 2.01
La Serena 0.49 0.80 1.00 1.19 1.44 1.62 1.80
Ovalle 0.42 0.75 1.00 1.28 1.69 2.03 2.37
Illapel 0.53 0.80 1.00 1.20 1.47 1.69 1.91
Valparaíso 0.58 0.83 1.00 1.17 1.39 1.56 1.73
Los Andes 0.56 0.82 1.00 1.18 1.43 1.61 1.79
San Antonio 0.58 0.83 1.00 1.17 1.39 1.56 1.73
Santiago 0.55 0.82 1.00 1.18 1.43 1.63 1.83
Rancagua(Rengo) 0.64 0.86 1.00 1.13 1.31 1.43 1.55
Talca(San Luis) 0.62 0.85 1.00 1.14 1.33 1.48 1.63
3. MARCO GEOGRÁFICO
Curicó 0.62 0.85 1.00 1.14 1.33 1.48 1.63
Linares 0.62 0.85 1.00 1.14 1.33 1.48 1.63
Constitución 0.62 0.85 1.00 1.14 1.33 1.48 1.63
Concepción 0.63 0.85 1.00 1.14 1.32 1.46 1.60
Chillán 0.69 0.88 1.00 1.11 1.25 1.35 1.45
Temuco 0.67 0.87 1.00 1.12 1.27 1.39 1.51
Pto. Montt 0.72 0.89 1.00 1.10 1.22 1.31 1.40
Valdivia 0.70 0.89 1.00 1.11 1.24 1.34 1.44
Ancud (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Castro (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Pto. Cisnes (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Coyhaique (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Pto. Aysén (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Chile Chico (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Pta. Arenas (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57
Pto. Williams (2) 0.65 0.86 1.00 1.14 1.31 1.44 1.57

(1) Valores obtenidos de la publicación de la D.G.A. sobre “Precipitaciones Máximas de
1,2 y 3 días” para tormentas de 1 día.
(2) Como no se dispone de valores calculados para estas ciudades, se propone usar los
valores promedios obtenidos del análisis de los registros de varias localidades (Manual
de Carreteras M.O.P.)
La información anterior puede utilizarse para estimar las curvas IDF en un lugar,
en base a la lluvia máxima diaria de acuerdo a la siguiente expresión:

P
T
t
= 1,1 PD
10
CD
t
CF
T
(3.1.2.1)

En que :
P
T
t
LLuvia con período de retorno de T años y duración t horas.
PD
10
LLuvia máxima diaria (8 AM a 8 AM) de 10 años de período de
retorno.
CD
t
Coeficiente de duración para t horas ( entre 1 y 24 horas).
CF
T
Coeficiente de frecuencia para T años de período de retorno.
Esta expresión es válida para lluvias de 1 a 24 horas de duración en la zona
estudiada. La aplicación del método sólo requiere realizar un análisis de
frecuencia de las lluvias diarias, para calcular la lluvia máxima con 10 años de
período de retorno, o bien elegir el valor pertinente de los mapas publicados por la
Dirección General de Aguas. Posteriormente, se seleccionan los coeficientes de
duración y de frecuencia que sean aplicables al lugar de interés. El procedimiento
es utilizable en la zona central y sur de Chile y entrega estimaciones de lluvia
razonables para diseños hidráulicos en áreas con información escasa, utilizando
los valores de las Tablas 3.1.2.3 y 3.1.2.4.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Ejemplo de estimación de curvas IDF. Se trata de estimar la curva IDF de 50
años de periodo de retorno para duraciones entre 1 y 24 horas para una localidad
cercana a la ciudad de Los Andes, en base a la precipitación máxima diaria y los
coeficientes de frecuencia y duración correspondientes.
En primer lugar se estima la precipitación máxima de un día de duración y 10
años de periodo de retorno en el lugar, la que se obtiene de la publicación de la
DGA (1994) sobre Precipitaciones Máximas de 1,2 y 3 días, o de la Tabla 3.1.2.2.
En el caso de Los Andes corresponde a 82,9mm. El coeficiente de frecuencia para
pasar de la lluvia de 10 años a la de 50 años, para el caso de Los Andes es de 1,43
de acuerdo a la Tabla 3.1.2.4. De manera que la precipitación de 50 años de
periodo de retorno y duración t se puede estimar en Los Andes en base a la
ecuación 3.1.2.1 como:
P PD CDCF CD C
t t t
50 10 50
11 11 82 9 1 43 130 4 = = = , , * , * * , D
t
,
50
Finalmente los Coeficientes de Duración para Los Andes se obtienen de la Tabla
3.1.2.3. Con estos valores se estima la lluvia de duración t, en horas, y periodo de
retorno 50 años. La siguiente tabla muestra estos valores para t=1,2,...,24 horas y
los valores de precipitación correspondientes calculados con la ecuación anterior.
Se agrega además en valor de la intensidad media, ,en (mm/hora), calculada
dividiendo la precipitación por la duración correspondiente en horas.
I
t
Duración (horas) 1 2 4 6 8 10 12 14 18 24
Coef. de Duración 0,16 0,24 0,42 0,55 0,64 0,71 0,77 0,84 0,94 1,00
Precipitación (mm) 20,9 33,9 54,8 71,7 83,5 92,6 100,4 109,5 122,6 130,4
Intensidad (mm/hora) 20,9 16,9 13,7 12,0 10,4 9,3 8,4 7,8 6,8 5,4
La última línea, de intensidades para diferentes duraciones, es una estimación de
la curva IDF para 50 años de periodo de retorno en la localidad de Los Andes.
Estimación de lluvias para duraciones menores a 1 hora. Bell (1969) estudió
las razones entre lluvias de distintas duraciones e igual frecuencia o períodos de
retorno y también la razón entre lluvias de diferentes períodos de retorno e igual
duración, utilizando datos de un gran número de estaciones ubicadas en una
extensa zona geográfica, que incluyó Estados Unidos de América, Hawai,
Australia, Rusia, Alaska, Puerto Rico y África. Los resultados obtenidos son
válidos para lluvias provenientes de tormentas de tipo convectivo con duraciones
entre 10 minutos y 2 horas. Las conclusiones obtenidas indican que las razones,
entre lluvias de distinta duración y/o distinto período de retorno, llamadas
coeficientes de duración y coeficientes de frecuencia respectivamente, son muy
constantes para todos los puntos indicados y el autor propuso su aplicación en
otras zonas para tormentas convectivas.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Los coeficientes de duración y de frecuencia propuestos por Bell cumplen las
siguientes relaciones, válidas para duraciones de lluvia entre 5 minutos y dos
horas y para períodos de retorno entre 2 y 100 años.
CF LnT
T
= + 0 21 0 52 , , (3.1.2.2)
donde T es el periodo de retorno en años. Notar que para t=10 se obtiene
CF=1,00.
Además el coeficiente de duración, CD, en relación a la lluvia de una hora de
duración ( 60 minutos), está dado por:
CD t
t
= − 0 54 0 50
0 25
, ,
,
(3.1.2.3)

donde t es la duración en minutos. Notar que para t = 60, es decir una hora, se
obtiene CD=1,00.
Entonces la precipitación de duración t , entre 5 y 120 minutos, y periodo de
retorno T, entre 2 y 100 años, se puede estimar en base a la precipitación de una
hora, 60 minutos, y 10 años de periodo de retorno, como: P
60
10
P
T
t
= (0,21 ln T + 0,52) (0,54 t
0,25
- 0,50) (3.1.2.4) P
60
10
Siendo:
P
T
t
Lluvia en mm de duración t minutos y T años de período de retorno.
T Período de retorno en años.
t Duración de la lluvia en minutos.
Precipitación de una hora y 10 años de periodo de retorno, en mm. P
60
10
La expresión anterior complementa los resultados experimentales del caso chileno
y se recomienda su uso para obtener estimaciones de las curvas IDF para
duraciones menores a una hora, cuando no se cuente con datos pluviográficos en
el sitio de interés que permitan desarrollar una familia de curvas IDF en el lugar.
La ecuación (3.1.2.2) corresponde al coeficiente de frecuencia, CF, el cual entrega
valores similares a los presentados en la Tabla 3.1.2.4, de manera que se
recomienda emplear los indicados en esa tabla para las ciudades estudiadas. La
ecuación (3.2.2.3) corresponde al coeficiente de duración en relación a la
precipitación de 1 hora, cuyos valores numéricos se indican en la Tabla 3.1.2.5.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.2.5: Coeficiente de duración para lluvias de menos de 1 hora.
Duración (minutos) Coef. de Duración
5 0,31
10 0,46
15 0,56
20 0,64
30 0,76
40 0,86
50 0,94
60 1,00
Estos valores son válidos para todo el territorio nacional a menos que se
disponga de información pluviográfica que permita estimar otros coeficientes
más precisos para cada lugar.
d. Transformación de la Lluvia en escurrimiento. El ciclo de escurrimiento es una
idealización del proceso del mismo nombre, que permite describir en forma
simplificada a los diferentes procesos que se presentan en la transformación de la
lluvia en escurrimiento.
Al considerar una lluvia relativamente intensa que se mantenga constante en el
tiempo, pueden observarse los siguientes hechos. En un primer momento, la
lluvia que cae es interceptada por la vegetación, techos y otras superficies o bien,
almacenada temporalmente en depresiones y pozas, lo que se denomina
intercepción. Esta intercepción puede ser significativa al principio de la lluvia, sin
embargo la capacidad de almacenamiento de las superficies interceptoras es baja,
de manera que el volumen disponible se llena rápidamente y sólo disminuye por
efectos de la evaporación, fenómeno de poca importancia durante una lluvia. Al
continuar la lluvia, la superficie del suelo se cubre de una delgada película de
agua, llamada volumen en detención superficial, y se inicia un flujo hacia sectores
más bajos que hacen el papel de canales superficiales. Este volumen de agua en
detención superficial puede en parte, introducirse en el suelo y aumentar la
humedad de la zona no saturada o bien infiltrarse hacia las zonas saturadas del
suelo. En la mayoría de las tormentas de baja intensidad el déficit de humedad del
suelo se satisface antes de que se aprecie un escurrimiento superficial notorio. El
agua que se ha infiltrado en el suelo y que no permanece como humedad del suelo,
continúa su camino hacia el cauce que drena la superficie como flujo sub-
superficial o bien percola e incrementa los acuíferos subterráneos. El agua que
escurre superficialmente es poca inicialmente pero va aumentando y puede
incrementarse con el aporte sub-superficial y subterráneo en proporciones
significativas, dependiendo del caso.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Esta descripción simplificada representa uno de los casos que puede darse y varía
notoriamente con los cambios de la lluvia en el tiempo y en el espacio y con las
condiciones del suelo y de la vegetación.
Métodos para estimar un caudal de diseño. Existen varios procedimientos
alternativos para llegar a definir un caudal de diseño para una obra de drenaje
urbano, los cuales son más o menos pertinentes en distintas situaciones,
dependiendo de la información hidrológica disponible y de las características de la
cuenca. Todos ellos tienen un cierto grado de subjetividad y suponen distintas
hipótesis.
Una política aconsejable en un caso particular, es usar en los estudios varios
métodos independientes y agregar un análisis de sensibilidad de los resultados
ante cambios en los parámetros o en las condiciones iniciales. Así se obtiene una
estimación del comportamiento hidrológico del caudal máximo o del volumen
escurrido en varios escenarios, para posteriormente emplear la experiencia y un
criterio adecuado en la selección del valor de diseño apropiado para el caso en
estudio.
El objetivo del cálculo de la crecida de diseño es dimensionar las obras de drenaje
de manera que operen adecuadamente en la mayoría de las situaciones que
deberán enfrentar, y fallen sólo con una baja probabilidad cuando se sobrepase el
valor de la crecida de diseño. Entonces para seleccionar una crecida de diseño es
necesario asociar una probabilidad de ocurrencia a las distintas magnitudes de la
crecida. Para lograr este fin, se cuenta con procedimientos directos, regionales e
indirectos. Los primeros requieren valores de caudales máximos observados en el
punto de interés; los segundos se utilizan cuando no existen observaciones o
existen pocas observaciones de caudales en el lugar del estudio y se justifican las
decisiones, analizando los datos de otros lugares similares, y los últimos estiman
las crecidas en base a la relación que existe entre la precipitación u otras variables
explicativas y el escurrimiento.
Cualquiera sea el método que se emplee en un caso particular, es conveniente
tener presente que para conseguir el fin buscado se requiere contar con
información relevante, adecuada y precisa. También, es recomendable emplear si
ello es posible, procedimientos alternativos para fines de complementación y para
aumentar la seguridad de las estimaciones obtenidas.
La utilización de los llamados métodos directos requiere contar con observaciones
de caudales o niveles de agua en el punto de interés. Los registros permiten hacer
un análisis de frecuencia de la variable de interés y entregar como resultado una
relación entre la magnitud de la crecida y su probabilidad de ocurrencia, o en otras
palabras asociar a cada valor de crecida una probabilidad. Para lograrlo existen
3. MARCO GEOGRÁFICO
métodos gráficos y analíticos. Esta situación casi nunca se presenta en los
sistemas de drenaje urbano, pues es poco usual contar con mediciones de caudal.
Modelos Precipitación-Escorrentía. Los métodos indirectos para el estudio de
crecidas son procedimientos que permiten transformar la precipitación efectiva en
escorrentía. Esta herramienta permite aprovechar la mayor cantidad de
información de precipitación que existe, para extender registros más escasos de
caudal y mejorar así los métodos para estimar crecidas en aquellos puntos que no
cuentan con información o bien, ésta es escasa. Dentro del ámbito de los
modelos precipitación-escorrentía existe gran variabilidad entre los
procedimientos disponibles, pues ellos abarcan desde relaciones empíricas muy
simples hasta complejos modelos de simulación que representan las variaciones
espaciales y temporales del proceso de transformación. A medida que aumenta la
complejidad del método se incrementan también las necesidades de información
básica para aplicarlo.
Estos métodos tienen la particularidad de ser determinísticos y en consecuencia no
incorporan el concepto del riesgo asociado a los resultados. Adicionalmente
requieren para calcular la crecida de diseño que se defina la tormenta de diseño y
la precipitación efectiva, ya que el método considera solamente una
transformación y por ello surge un nuevo problema. No siendo posible describir
extensamente las distintas alternativas en este capítulo conviene al menos
mencionar algunas ideas con respecto a dos procedimientos: el método racional y
los métodos basados en el concepto del hidrograma unitario o derivaciones, que
son los más útiles para el diseño de los sistemas de drenaje urbano.
El método racional es ampliamente usado desde mediados del siglo XIX y tiene la
ventaja de ser aparentemente muy simple, ya que expresa que el caudal máximo
es proporcional a la lluvia caída en el área multiplicada por un coeficiente que se
denomina coeficiente de escurrimiento. Es apropiado para ser usado en áreas
pequeñas, preferentemente impermeables. Sus limitaciones principales se
relacionan con el hecho de suponer un coeficiente de escorrentía constante
independiente de las condiciones de humedad de la cuenca y la hipótesis de
igualar el período de retorno de la tormenta al de la crecida.
El hidrograma unitario propuesto por Sherman en 1932, es un método que en la
actualidad se usa extensamente. Es bastante intuitivo, simple de aplicar y supone
una linealidad entre el estímulo y el resultado. Su aplicación es confiable en
cuencas relativamente pequeñas. En los casos en que los datos de caudales son
escasos se puede recurrir a los métodos de hidrogramas unitarios sintéticos para
estimar la características principales del hidrograma en función de propiedades
geomorfológicas de la cuenca.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Los modelos precipitación-escorrentía requieren la definición de una tormenta de
diseño, lo cual es un problema complejo que se caracteriza por la dificultad de
precisar y definir cuantitativamente las propiedades de la tormenta. El hidrólogo
enfrenta este problema en uno de dos escenarios. A veces, se cuenta con
información pluviográfica representativa de la zona de interés y del análisis de los
registros se pueden seleccionar uno o varios episodios de lluvias adecuados para
una situación de diseño. En otros casos, no existen registros adecuados y
representativos y el proyectista debe recurrir a procedimientos aproximados que
simulen tormentas parecidas a los escasos registros del área.
Lluvias Efectivas. La estimación de los caudales escurridos a partir de las lluvias
observadas requiere de un procedimiento en el cual se distinguen dos procesos o
etapas bien diferenciadas. La primera etapa consiste en determinar a partir de la
lluvia observada, la lluvia efectiva o neta, definida como aquella parte de la lluvia
total que escurre. La segunda etapa es someter a la lluvia efectiva a una
transformación o modificación en el tiempo, producida por el almacenamiento
temporal de la lluvia efectiva en su escurrimiento por la superficie del área de la
cuenca o urbanización. El primero de estos procesos es esencialmente no lineal y
bastante difícil de predecir, ya que las pérdidas o infiltración que sufre la lluvia es
un proceso complejo. El segundo es un proceso aproximadamente lineal de
transferencia o propagación de la lluvia efectiva y en general es más fácil de
representar con un grado de precisión aceptable.
Existen diferentes procedimientos de variada complejidad para estimar la lluvia
efectiva a partir de la lluvia total. Las pérdidas, ya sea por evaporación o por
infiltración, dependen de factores propios de cada superficie, con lo cual exhiben
una importante variación espacial, y además el fenómeno varía en el tiempo. Los
principales factores que influencian la infiltración o penetración del agua en el
suelo son la altura de agua sobre la superficie, el espesor de la capa de suelo que
esté saturada, la humedad del suelo, el grado de compactación de la superficie, la
estructura del suelo, el efecto filtro del material granular del suelo, la vegetación
de la superficie y la temperatura del agua. Todos los factores anteriores son
diferentes de un lugar a otro del área de interés y además van variando a medida
que se produce la lluvia. Los principales elementos que inciden en la evaporación
son la naturaleza de la superficie sometida a evaporación y factores
meteorológicos. Dado que el proceso de evaporación es un proceso físico de
cambio de estado, requiere una cierta cantidad de energía que proviene de la
atmósfera. Por lo tanto, influye la radiación solar, la temperatura, la presión de
vapor, la velocidad del viento, la presión atmosférica. Estos elementos también
son variables en el espacio y en el tiempo.
En general, la infiltración es mayor al principio de la tormenta y va disminuyendo
en forma aproximadamente exponencial a medida que aumenta la humedad del
3. MARCO GEOGRÁFICO
suelo, que es el parámetro más influyente. Los modelos matemáticos para
representar las pérdidas y obtener la lluvia efectiva son de variada complejidad y
tratan de representar la situación y su cambio en el tiempo y en el espacio.
Algunos de ellos se basan en expresiones que intentan reflejar las variaciones
desde el punto de vista analítico y otros intentan asociar los parámetros a
características físicas del suelo, con el fin de aplicarlos en condiciones diferentes.
El grado de éxito de estos enfoques es relativo y normalmente existe poca
información de terreno para justificar el uso de un método complejo.
Los enfoques más simples, usan un procedimiento que tiene una pérdida inicial
que se resta a los primeros intervalos de lluvia y una pérdida constante o bien,
proporcional a la lluvia durante el resto de la tormenta. Los valores de pérdida
inicial y la proporción o constante se seleccionan de acuerdo a la experiencia del
proyectista o de acuerdo a lo que se haya podido observar o medir en situaciones
anteriores o similares. Valores máximos de infiltración para diferentes tipos de
situaciones y suelos se presentan en la mayoría de los textos de hidrología para
ingenieros.
Método Racional. Este método propuesto por Mulvaney en 1850, ha tenido y
tiene bastante aplicación para estimar el caudal de diseño en cuencas urbanas y
rurales pequeñas, debido a su evidente lógica, aun cuando tiene limitaciones
teóricas. Ha sido recomendado para cuencas menores de 1.000 has., pero se
reportan casos de aplicación a cuencas del orden de 30.000 has. Este método
establece que el caudal máximo es proporcional a la lluvia de diseño y el tamaño
de la cuenca aportante. La gran ventaja de este método es su simplicidad, lo que
se traduce en que el resultado fácilmente controlado en función de variables
observables, de tal forma que ha sido muy utilizado como método de
comparación. Independientemente del empleo de otros procedimientos más
sofisticados se recomienda siempre comparar los resultados con los que entrega el
método racional. El caudal máximo asociado a un determinado período de retorno
se calcula con la siguiente expresión:
Q
CiA
=
3 6 ,
(3.1.2.5)
donde: Q= caudal en m
3
/s, C = coeficiente de escorrentía, i= intensidad de la
lluvia de diseño en mm/hr y A= área aportante en km
2
. A pesar de la aparente
facilidad y simplicidad del método la determinación adecuada del coeficiente de
escurrimiento y de la intensidad de la lluvia de diseño, implica un cuidadoso y
juicioso análisis en cada caso.

3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.2.6: Expresiones para calcular el tiempo de concentración.
Autor Fórmula Observaciones

Kirpich (1940) Desarrollada con datos SCS
para áreas rurales Tennessee (1)
T
L
S
= 0 0195
0 77
0 385
,
,
,

California Adaptación de la fórmula de
Culverts Practice Kirpich para cuencas de
(1942) montaña, (1)
T
L
H
= 60 0 87
1
3
0 385
( , )
,


Izzard (1946) Desarrollada en experimentos
de laboratorio (2)
= T
i c L
i S
+
525 28
0 0000276
0 33
0 667 0 333
,
( , )
,
, ,


Federal Aviation Desarrollada para aeropuertos
Agency (1970) 3) (
T C
L
S
= − 3 26 11
0 5
1
0 333
, ( , )
,
,


Morgali y Fórmula de flujo superficial (2)
Linsley(1965)
T
L n
i S
= 7
0 6 0 6
0 4 0 3
, ,
, ,


SCS (1975) Desarrollada por el SCS para

T
CN
=
¸
258
cuencas rurales (1)
L
S
|
\

|
.
|

(
¸
(
7
1000
9
1900
0 8
0 7
1
0 5
,
,
,
,

Fuente: Kibler, 1982, Urban Stormwater Hydrology. American Geophysical
Union.
(1) Aplicable a cuencas urbanas con abundantes espacios libres o poco
desarrollados, como parques, parcelas y similares.
(2) Aplicable a sectores urbanos típicos como calles, patios, pasajes, etc.
(3) Aplicables en sectores planos desarrollados con poca vegetación, como
estacionamientos grandes, sectores de grandes industrias.

Notación: T = tiempo de concentración (min.)
L = longitud de escurrimiento superficial (m)
L
1
= longitud cauce (km.)
S = pendiente (m/m)
H = diferencia de altura en cuenca (m)
i = intensidad de lluvia (mm/hr)
c = coeficiente de retardo
3. MARCO GEOGRÁFICO
S
1
= pendiente (%)
C = coeficiente de escorrentía
n = Coeficiente de rugosidad de Manning
CN = curva número, según S.C.S.
La intensidad de la lluvia de diseño corresponde a aquella con una duración igual
al tiempo de concentración del área y con una frecuencia o período de retorno
compatible con la importancia y trascendencia de la obra. El tiempo de
concentración se define como el tiempo que demora el agua hidráulicamente más
alejada en llegar al punto de salida. En el caso de cuencas urbanas se puede
estimar el tiempo de concentración definiendo la trayectoria de la partícula
hidráulicamente más alejada de la salida de la cuenca. Para esa trayectoria se
calcula la velocidad media del agua en base a relaciones típicas de la hidráulica,
como la de Manning, y con ella se estima el tiempo de viaje del agua. Este
procedimiento requiere un conocimiento detallado de los cauces involucrados en
la trayectoria así definida, (pendiente, sección transversal, rugosidad, etc.). Es por
ello que si sólo se dispone de información general obtenible de planos o
fotografías aéreas del sector, la estimación del tiempo de concentración se realiza
en base a fórmulas empíricas, desarrolladas para distintos casos particulares. Es
usual que estas expresiones empíricas al ser aplicadas a una situación particular
produzcan resultados bastante diferentes y el proyectista deberá usar su
experiencia y criterio para seleccionar el valor más adecuado. La Tabla 3.1.2.6
resume algunas de las expresiones que se han recomendado en la literatura
técnica. Algunas de estas fórmulas desarrolladas para zonas rurales se pueden
aplicar en cuencas urbanas con abundantes espacios libre o naturales, como
parques y similares. Otras se pueden usar en estacionamientos y superficies más
libres. Para cuencas urbanas propiamente tales es recomendable la expresión de
Morgali y Linsley definiendo los planos de escurrimiento superficial que
componen la trayectoria del agua sobre la cuenca. Una vez calculado un valor del
tiempo de concentración se recomienda hacer un análisis de sensibilidad en torno
a él para apreciar el efecto de estimaciones poco precisas.
Adoptada una frecuencia o período de retorno y seleccionada la duración de
diseño, puede estimarse la intensidad de la lluvia recurriendo a la familia de
curvas IDF representativas del lugar de interés.
El coeficiente de escorrentía depende de las características del terreno, uso y
manejo del suelo, condiciones de infiltración y otros factores difíciles de
cuantificar. Para elegir el valor más apropiado se recurre a tablas y a la
experiencia y criterio del proyectista. En situaciones complejas se puede
determinar un coeficiente ponderado en proporción a las áreas que ocupan cada
tipo de superficie. Se incluye la Tabla 3.1.2.7 con valores propuestos para
diferentes situaciones.
3. MARCO GEOGRÁFICO

Tabla 3.1.2.7: Coeficientes de escorrentía.
Tipo de superficie Coeficiente
Áreas comerciales:
céntricas 0.70-0.95
suburbios 0.50-0.70
Áreas residenciales:
casas aisladas 0.30-0.50
condominios aislados 0.40-0.60
condominios pareados 0.60-0.75
suburbios 0.25-0.40
departamentos 0.50-0.70
Áreas industriales:
grandes industrias 0.50-0.80
pequeñas 0.60-0.90
parques y jardines 0.10-0.25
Calles:
asfalto 0.70-0.95
concreto 0.80-0.95
adoquín 0.50-0.70
ladrillo 0.70-0.85
pasajes y paseos peatonales 0.75-0.85
techos 0.75-0.95
Prados: suelo arenoso
plano (2%) 0.05-0.10
pendiente media (2%-7%) 0.10-0.15
pendiente fuerte (>7%) 0.15-0.20
Prados: suelos arcillosos
planos (<2%) 0.13-0.17
pendiente media (2%-7%) 0.18-0.22
pendiente fuerte (>7%) 0.25-0.35
Ref.: ASCE (1972), Viessman et al. (1977), Manual de
Carreteras (1981).
Al aplicar este procedimiento es preciso tener presente sus hipótesis y limitaciones.
El método supone que el coeficiente de escurrimiento es constante para las
distintas tormentas, lo cual es más valedero para tormentas intensas donde una
gran parte de la superficie tiende a saturarse y a comportarse como área
impermeable. Además está la hipótesis de que la frecuencia de la lluvia de diseño
es igual a la frecuencia del escurrimiento máximo, lo cual significa que el
coeficiente de escorrentía es constante. Finalmente se acepta que la situación de
lluvia más crítica es aquella con duración igual al tiempo de concentración. La
importancia de esta restricción puede analizarse, simulando los caudales estimados
para varias situaciones. La estimación del tiempo de concentración mediante
fórmulas empíricas extrapoladas a situaciones diferentes a las condiciones en que
ellas se derivaron, puede originar errores significativos.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Ejemplo de estimación del coeficiente de escorrentía. El siguiente ejemplo de
estimación del coeficiente de escorrentía medio de una urbanización permite
aclarar el empleo de los valores indicados en las tablas. Se trata de una
urbanización de 21.000 m
2
totales de los cuales 6.800 m
2
serán ocupados por
techos de las viviendas y edificios, 4.300 m
2
en calles, veredas y pasajes
pavimentados en hormigón y el resto en jardines y patios De esto últimos no más
de 3.500 m
2
serán jardines con vegetación en suelos arenosos con menos de 2% de
pendiente, y lo que queda corresponderá a patios, relativamente impermeables.
La tabulación siguiente muestra para cada tipo de superficie el área asignada a ella,
el coeficiente de escorrentía de acuerdo a la Tabla 3.1.2.7, el valor de la superficie
ponderada, que puede entenderse también como la superficie impermeable
equivalente a cada tipo. Finalmente se indica la suma de superficies ponderadas, la
que dividida por el área total entrega el coeficiente de escorrentía equivalente de
toda la urbanización.
Tipo de superficie Área (m
2
) Coef. de escorrentía Sup. ponderada (m
2
)
Techos 6.800 0,80 5.440
Calles, veredas 4.300 0,87 3.771
Jardines 3.500 0,10 350
Patios 6.400 0,60 3.840
Total 13.371
Coeficiente de escorrentía equivalente = 13.771/21.000= 0,636
Se puede notar que este valor, así obtenido, se encuentra dentro del rango
recomendado para áreas residenciales de condominios pareados o departamentos si
se considera el conjunto como una unidad homogénea.
Método Racional Modificado. Este método es una extensión del procedimiento
racional para lluvias que tengan una duración mayor que el tiempo de
concentración del área, y tiene como objetivo contar con un hidrograma y no sólo
con una estimación del gasto de punta. De esta forma, se puede emplear el
procedimiento racional en situaciones que necesitan hidrogramas, tales como para
dimensionar embalses de detención de las aguas lluvias.
Se propone una forma trapecial para el hidrograma con rectas de ascenso y de
recesión con duraciones iguales al tiempo de concentración. De esta manera el
hidrograma aumenta linealmente hasta alcanzar el gasto máximo para el tiempo
igual al de concentración. Luego el caudal permanece constante hasta el instante
en que termina la lluvia. La última rama es lineal y el caudal disminuye hasta un
valor nulo. Procediendo de esta manera se calculan hidrogramas para diferentes
duraciones de lluvia, dado que para cada duración se utiliza la intensidad de lluvia
3. MARCO GEOGRÁFICO
correspondiente a dicha duración seleccionada de la curva IDF. Cuando la
duración elegida es igual al tiempo de concentración el hidrograma se transforma
en un triángulo isósceles.
Los volúmenes de detención necesarios para no sobrepasar un caudal de diseño, se
calculan efectuando la propagación de los hidrogramas correspondientes a varias
duraciones de lluvia a través del embalse y se elige aquel que maximiza el
volumen requerido sin que se sobrepase el caudal máximo de salida especificado.
Método del Soil Conservation Service. Otro procedimiento recomendable para
estimar los gastos máximos en cuencas urbanas, así como la forma del hidrograma
correspondiente, es el desarrollado por el Soil Conservation Service de Estados
Unidos, método conocido como procedimiento de la Curva Número. Esta
metodología considera dos etapas o pasos: calcular el volumen escurrido o lluvia
efectiva y estimar el caudal máximo de la crecida y la forma del hidrograma de la
crecida.
Determinación del volumen. El volumen escurrido, expresado en unidades de
altura de agua(mm), o lluvia efectiva (Q), se calcula en función de la
lluvia (P), del potencial máximo de retención de agua (S) y de las
pérdidas iniciales (Ia), las cuales se estiman en un 20% del potencial
máximo, por medio de la siguiente expresión:
Q
P S
P S
=

+
( .
( .
0 2
08
2
)
)
(3.1.2.6)

El potencial máximo de retención de agua es función de la Curva Número
y se calcula como sigue:

S
CN
= −
1000
10
(3.1.2.7)
El factor CN o curva número depende del tipo de suelo, de la naturaleza y
cobertura del suelo y las condiciones previas de humedad. El Soil
Conservation Service ha publicado extensas y amplias investigaciones
sobre este factor y presenta tablas para seleccionar el valor más
representativo de cada situación. Los valores correspondientes a las
condiciones urbanas más corrientes se presentan en la Tabla 3.1.2.8.

3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.1.2.8: Valores de Curvas Número para Áreas Urbanas.
Cobertura superficie % imp. Grupo de suelo (*)
A B C D
Desarrollado
Permeables:
Prados y parques
pasto < 50% 68 79 86 89
pasto 50%-75% 49 69 79 84
pasto > 75% 39 61 74 80
Impermeables: 98 98 98 98
Calles y caminos:
Pavimentados 98 98 98 98
Grava 76 85 89 91
Tierra 72 82 87 89
Distritos urbanos
Comercial 85 89 92 94 95
Industrial 72 81 88 91 93
Residencial:
sitios 500 m
2
o menor 65 77 85 90 92
sitios 1000 m
2
38 61 75 83 87
sitios 2000 m
2
25 54 70 80 85
sitios 5000 m
2
20 51 68 79 84
sitios 10000 m
2
12 46 65 77 82
Áreas en desarrollo: 77 86 91 94
(*) A: Arenas y arenas limosas, B: Limos, C: Limos arcillosos con algo de
arena, D: Arcillas y limos.
Ref.: SCS (1986) TR 55
La infiltración del terreno varía bastante en función de la permeabilidad
del suelo y las condiciones de la superficie. El método distingue 4 tipos
de suelos (A, B, C y D). El suelo de tipo A corresponde a suelos arenosos
o limo-arenosos con bajo potencial de escurrimiento. Son suelos con buen
drenaje y conductividades hidráulicas del orden de 7 mm/hr. Los suelos
tipo B tienen tasas de infiltración moderadas y son de tipo limoso. Sus
conductividades hidráulicas son del orden de 3 a 6 mm/hr. Los suelos C
tienen baja capacidad de infiltración cuando están saturados y son limos
arcillosos con algo de arena. Finalmente los suelos tipo D tienen un alto
potencial de escurrimiento y pequeña infiltración. Están formados
fundamentalmente por suelos finos arcillosos o limosos, con
conductividades hidráulicas del orden de 1 mm/hr.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Estimación de la forma y del gasto máximo. El SCS propone también el uso de
un hidrograma triangular que se asemeja a una curva de hidrograma
adimensional derivado a partir de muchos hidrogramas calculados. Esta
simplificación permite estimar el valor máximo del caudal, el tiempo de
base y el tiempo al máximo , lo cual define totalmente la forma del
hidrograma y su valor máximo. Este hidrograma tiene una zona de
ascenso que corresponde aproximadamente al 37% del volumen
escurrido. El tiempo de base y el tiempo al máximo se pueden estimar a
partir del tiempo de concentración de la cuenca. Las expresiones
propuestas son las siguientes:

q
T
p
c
=
0 75 , Q
(3.1.2.8)
(3.1.2.9) T T
b p
= = 2 67 18 , , T
c
(3.1.2.10) T T
p c
= 0 67 ,
Siendo:
q
p
= caudal máximo, en mm/s.
T
c
= tiempo de concentración, en segundos.
T
b
= tiempo de la base del hidrograma, en segundos.
T
p
= tiempo al máximo, en segundos.
Q = volumen escurrido expresado en altura de agua, en mm.
Las expresiones anteriores permiten calcular la forma del hidrograma
conocido el volumen escurrido y el tiempo de concentración.


3.2. HIDROGEOLOGÍA
Y SUELOS

Varias de las obras que se proponen como soluciones alternativas de
disposición de aguas lluvias en sectores urbanos consideran la posibilidad de
infiltrar parcial o totalmente las aguas lluvias en el suelo. Además, las obras
propiamente tales se construirán mayoritariamente bajo la superficie del suelo,
por lo que se hace necesario conocer las características del subsuelo, la
existencia y propiedades del agua subterránea en el lugar, así como las
condiciones y facilidades de infiltración y drenaje subsuperficial del sector.
Con el objeto de entregar antecedentes para la selección, concepción y diseño
de las obras de infiltración se presenta una visión general del subsuelo y del
agua subterránea, de manera de poder orientar el análisis de los aspectos
básicos que deben considerarse para abordar proyectos de infiltración de aguas
lluvias, así como también la obtención de los antecedentes que se necesitan para
ello, incluyendo la realización de ensayos en terreno para medir propiedades.
También se incluye un acápite sobre los efectos de la infiltración en la calidad
de las aguas.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 43

3.2.1. AGUA SUBTERRÁNEA
El agua subterránea ocupa las grietas, poros y fisuras de la parte superior de la
corteza terrestre acumulándose en el suelo año a año, gracias a la infiltración
que se produce durante y después de las precipitaciones. El agua subterránea
no está detenida y sus velocidades, aunque pequeñas, hacen que esta masa de
agua pueda incorporarse en el ciclo hidrológico.
a. Ciclo hidrológico. Es la continua circulación de humedad y agua sobre el planeta. El
agua de los océanos, de los ríos, de los lagos, de la zona superficial de los
suelos y de la transpiración de las plantas se evapora por acción de la radiación
solar. El vapor de agua se eleva y cuando se condensa da origen a las nubes
que, bajo ciertas condiciones de presión y temperatura, precipita en forma de
lluvia, granizo o nieve, sobre la superficie del suelo (Fig. 3.2.1.1).

Figura 3.2.1.1: El agua subterránea en el ciclo hidrológico. 1.- Evaporación del
océano, del suelo, de las plantas, de los ríos, de la lluvia, 2.- Formación de
nubes, 3.- Precipitación, 4.- Escorrentía superficial, 5.- Infiltración, 6.-
Percolación, 7.- Humedad del suelo, 8.- Zona vadosa, 9.- Franja capilar, 10.-
Agua subterránea dulce, 11.- Agua subterránea salada, 12.- Océano.
Parte del agua de las lluvias se almacena temporalmente en la superficie de la
tierra como hielo o nieve, o en depresiones. Otra parte escurre sobre la
superficie y una vez humedecido el follaje y el terreno llega hasta los ríos. El
resto se infiltra en el suelo a través de la zona vadosa o zona de aereación,
44 Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos
3. MARCO GEOGRÁFICO
donde los poros del suelo contienen agua y aire. Dentro de esta porción de
suelo, una parte del agua se detiene en la zona radicular de las plantas y es
devuelta a la superficie por éstas o mediante el fenómeno de capilaridad. Otra
parte se almacena, dando origen al agua vadosa o humedad de suelo. El exceso
de agua vadosa drena por gravedad, y continúa su movimiento descendente
hasta incorporarse al depósito subterráneo, proceso que se llama percolación o
infiltración eficaz. A cierta profundidad, el suelo se encuentra saturado de
agua, en la llamada zona de saturación. La superficie de esta zona de saturación
es llamada napa freática, superficie freática o nivel freático y el agua
almacenada en la zona de saturación se denomina agua subterránea. La
alimentación del agua subterránea se realiza por medio del proceso de
infiltración, en el cual parte de la precipitación traspasa la superficie del suelo.

b. Acuíferos. El agua subterránea se encuentra en forma de un solo cuerpo continuo o
también en estratos separados. El espesor de la zona de saturación varía desde
unos pocos metros hasta varios. Se define un acuífero como una unidad
geológica saturada comprendida dentro de la zona de saturación capaz de
permitir el desplazamiento del agua, para lo cual los poros que contiene deben
ser suficientemente grandes (arenas, gravas, roca fracturada). Los acuíferos se
pueden clasificar como libres, confinados o colgados de acuerdo con la presión
hidrostática del agua encerrada en ellos.
Acuífero freático o libre es aquel cuyo límite superior queda definido por la
superficie freática misma, en la cual, el agua contenida en los poros del acuífero
se encuentra sometida a presión atmosférica. En cualquier nivel dentro de un
acuífero libre la presión hidrostática es equivalente a la profundidad media
desde la superficie freática hasta el punto en cuestión, y puede expresarse en
metros de columna de agua. Los acuíferos libres se forman cuando no hay
materiales impermeables sobre el acuífero. La napa freática se puede desplazar
hacia arriba o hacia abajo, en respuesta a recargas o descargas en el acuífero
(Fig. 3.2.1.2).

3. MARCO GEOGRÁFICO

Figura 3.2.1.2: Acuífero libre. 1.- Pozo, 2.- Zona no saturada, 3.- Napa
subterránea, 4.- Zona saturada, 5.- Río.


Acuífero confinado o artesiano es un acuífero "encerrado" por dos estratos
confinantes, situados por encima y por debajo de él (Fig. 3.2.1.3).

Figura 3.2.1.3: Acuífero confinado. 1.- Pozo freático, 2.- Pozo artesiano, 3.-
Pozo surgente, 4.- Superficie libre, 5.- Acuífero, 6.- Roca.




3. MARCO GEOGRÁFICO
Acuífero colgado se produce cuando existe un estrato impermeable intercalado
dentro de la zona de aereación, el que interrumpe la percolación y acumula
agua, produciendo una zona de saturación con un nivel ubicado encima del
nivel de saturación principal (Fig. 3.2.1.4).


Figura 3.2.1.4: Acuífero colgado. 1.- Acuífero colgado, 2.- Arcilla, 3.- Zona no
saturada, 4.- Napa freática, 5.- Manantiales.

Acuífero Semiconfinado. Un caso particular de los acuíferos confinados son
los acuíferos semiconfinados, en los que el estrato superior o inferior que los
encierra es un estrato de baja permeabilidad que puede almacenar y transmitir
agua.
El agua de un acuífero confinado se encuentra a una presión mayor que la
atmosférica. Al perforar un pozo a través de un estrato confinante superior, y
llegar hasta el acuífero artesiano, el agua puede llegar a niveles en el pozo por
sobre el nivel del acuífero, lo que indica que éste se encuentra bajo presión. El
nivel alcanzado en el pozo se denomina nivel piezométrico. En estos acuíferos
la recarga puede ingresar en alguna zona alejada y escurrir lentamente a través
de él. Si la superficie piezométrica se encuentra sobre la superficie del terreno,
se produce un pozo surgente.




3. MARCO GEOGRÁFICO
c. Zonas del subsuelo. En una sección de un acuífero libre, se distinguen los siguientes
estratos o zonas (Fig. 3.2.1.5):

Figura 3.2.1.5: Estratos presentes en la sección de un acuífero libre. 1.- Zona de
aereación, 2.- Zona de saturación. 3.- Agua suspendida, 4.- Agua bajo presión
hidrostática, 5.- Superficie del suelo, 6.- Humedad del suelo, 7.- Poros
parcialmente ocupados por agua, 8.- Ascensión capilar del nivel freático, 9.-
Superficie freática, 10.- Agua subterránea.
Zona de aereación o zona vadosa, en la cual los poros o aberturas están
parcialmente llenos de agua. Se puede dividir en tres franjas: franja de
humedad del suelo, franja intermedia y franja capilar. El agua infiltra hacia la
franja de humedad del suelo, donde es utilizada por las plantas y contenida en el
suelo mediante atracción molecular y acción capilar. Una vez que se satisface
la capacidad de retención de las fuerzas capilares, el agua percola hacia abajo
por acción de la gravedad. Llega a la franja intermedia, la que también retiene
agua suspendida por atracción molecular y capilaridad, siendo esta última la
fuerza más importante. El agua en esta franja constituye almacenamiento fósil,
y su utilidad es ser un pasaje hacia zonas inferiores. Parte del agua que alcanza
3. MARCO GEOGRÁFICO
la franja capilar es retenida mediante fuerza capilar. El resto percola para
formar parte del agua subterránea.
Zona saturada: contiene al agua subterránea. Esta zona podría asimilarse a un
gran embalse natural cuya capacidad total es equivalente al volumen conjunto
de los poros llenos de agua. Su espesor es variable, dependiendo de factores
tales como la geología local, la presencia de intersticios en las formaciones, la
recarga, y el desplazamiento del agua desde zonas de recarga a las de descarga.

Los acuíferos libres se recargan por percolación profunda desde estratos
superiores. Ésta puede ser del orden de un 50% de la precipitación media en
climas húmedos, 10 a 20% en climas mediterráneos, y menos de un 1% en
climas secos. La descarga natural se puede producir a través de manantiales o
por medio de evapotranspiración.


3.2.2. SISTEMAS DE INFILTRACIÓN
a. Condiciones para su funcionamiento. Los sistemas de infiltración de las aguas
lluvias en el subsuelo, para su posterior percolación en el agua subterránea,
requieren que los sectores seleccionados cumplan con ciertas condiciones que
aseguren un buen funcionamiento de las obras.
Para lograr un proceso de infiltración eficiente se requiere que el subsuelo esté
compuesto por material permeable (arenas, gravas, roca fracturada) con una
zona vadosa sin capas o estratos impermeables que limiten la infiltración y que
tengan la suficiente permeabilidad horizontal de manera de permitir el flujo
lateral sin formar una excesiva sobrecarga (Fig. 3.2.2.1). Adicionalmente, la
superficie freática o napa debe estar lo suficientemente profunda de manera de
no interferir con el proceso de infiltración.

Figura 3.2.2.1: Esquema de infiltración. 1.- Zona vadosa, 2.- Napa freática, 3.-
Sobrecarga, 4.- Acuífero.
Las variables de interés que se deben considerar para evaluar las características
de un determinado sector, para ser usado como zona de infiltración de aguas
lluvias, están relacionadas con la cubierta vegetal, el suelo y el agua
subterránea, en los aspectos que se describen a continuación.
Cubierta vegetal. Gran parte del agua que se infiltra en el suelo es absorbida
por las raíces de las plantas y retorna a la atmósfera mediante la transpiración
50 Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos
3. MARCO GEOGRÁFICO
de las plantas la que, junto a la evaporación directa del agua, se denomina
evapotranspiración. La capa vegetal actúa como un filtro que reduce la
colmatación de los poros abiertos y facilita el crecimiento del humus orgánico,
lo que explica porqué la capacidad de infiltración es mayor en áreas cubiertas
de pasto que en otras áreas.
La Figura 3.2.2.2 muestra en forma esquemática los procesos involucrados en el
intercambio de agua que se produce a través de un suelo cubierto por
vegetación.


Figura 3.2.2.2: Intercambio de agua en un suelo cubierto de vegetación. 1.-
Precipitación, 2.- Intercepción, 3.- Infiltración, 4.- Percolación, 5.- Flujo
superficial, 6.- Interflujo, 7.- Agua subterránea, 8.- Flujo capilar, 9.-
Evaporación, 10.- Transpiración.
Suelo. La cantidad de agua que puede infiltrarse en el suelo depende de su
porosidad efectiva. La porosidad efectiva se define como la cantidad de agua
que el suelo puede recibir o liberar por gravedad. Por ejemplo, en suelos
compuestos por grava y arena la porosidad efectiva puede alcanzar un valor de
0,3 (lo que significa que el 30% del volumen total de suelo puede ser llenado
3. MARCO GEOGRÁFICO
con agua). En el caso de las arcillas este valor es del orden de 0,05, es decir,
sólo un 5% puede ser llenado con agua.
Es importante también conocer la facilidad o dificultad que tiene el agua para
moverse en el suelo. La permeabilidad es una medida de la velocidad con que
se desplaza el agua en el suelo. Presenta valores altos en suelos cuya porosidad
es elevada y sus granos son gruesos, como gravas y arenas, y valores bajos para
suelos finos, como arcillas. La capacidad de infiltración de un suelo varía con
su permeabilidad, y como generalmente los suelos no son homogéneos, se
necesita información de terreno para poder estimarla en cada sitio.
Para estimar la capacidad de infiltración de un suelo se requiere conocer el tipo
de suelos, el espesor vertical, la distribución horizontal de cada tipo, la
presencia de arcilla y otros lentes impermeables. También se debe contar con
información del agua subterránea.
Agua subterránea. Adicionalmente a la información del suelo, se debe contar
con información del agua subterránea para determinar si el sector es apto para
infiltrar las aguas lluvias. Entre otros factores, las variables que se necesitan
para definir las condiciones locales del agua subterránea son las siguientes:
distancia entre la superficie del suelo y la superficie del agua subterránea,
pendiente de la superficie freática, profundidad y dirección del flujo de agua
subterránea, incluyendo las zonas de recarga y las zonas de descarga, y además,
las fluctuaciones del nivel del agua subterránea en cada estación del año.
Conociendo la permeabilidad del suelo y la pendiente de la superficie freática,
puede estimarse la velocidad del flujo del agua subterránea. En suelos
homogéneos la pendiente de la superficie freática coincide generalmente con la
pendiente del terreno. La topografía del terreno permite que se desarrollen
zonas de recarga y zonas de descarga del agua subterránea (Fig. 3.2.2.3). Es
recomendable diseñar los sistemas de infiltración en aquellas zonas de recarga,
evitando hacerlo en zonas de descarga.

3. MARCO GEOGRÁFICO

Figura 3.2.2.3: Recarga y descarga de agua subterránea. Las flechas indican
líneas de flujo del agua subterránea. 1.- Zona de recarga, 2.- Zona de descarga,
3.- Flujo local, 4.- Flujo regional.

Como queda en evidencia, muchos factores afectan la decisión de usar un sitio
como zona de infiltración de las aguas lluvias. En resumen, las características y
antecedentes que deben conocerse de un sitio son los siguientes:
Tipo y condiciones de la cubierta vegetal y del primer estrato de suelo (0-1m),
llamado capa vegetal.
Características de la zona vadosa, es decir, de los estratos que están entre la
superficie del suelo y la napa, fundamentales para el proceso de
infiltración. Se debe conocer, al menos, la presencia o ausencia de
permeabilidad por fisuración y el grado de consolidación. También
es importante el carácter litológico de la zona, es decir, propiedades
como la porosidad total, la porosidad efectiva, la permeabilidad, el
contenido de humedad y la capacidad de infiltración.
Tipo y condiciones de los acuíferos. Los tipos de acuíferos que se pueden
presentar varían desde la inexistencia, pasando por acuíferos
surgentes, semiconfinados, no confinados cubiertos y no confinados
libres. Se debe determinar la profundidad de la napa y la
profundidad del estrato o roca impermeable. Para los acuíferos es
interesante su permeabilidad y transmisividad.

Riesgos de contaminación. Durante el proceso de infiltración de las aguas
lluvias en el suelo, se manifiestan diferentes mecanismos auto-purificadores en
la zona situada entre la superficie del suelo y la superficie de la napa
3. MARCO GEOGRÁFICO
subterránea, llamada zona no saturada o zona vadosa. Los procesos que se
producen en esta zona se enumeran a continuación.
Filtración. Este es un proceso físico de retención de partículas que depende de
la superficie específica de los granos. La superficie específica
corresponde a la superficie de los granos que ocupan una unidad de
volumen y varía de acuerdo al tamaño y distribución de ellos.
Adsorción e intercambios iónicos. Estos dos procesos físico-químicos
reversibles se desarrollan esencialmente en medios arcillosos, en
materia orgánica, en los óxidos, los hidróxidos y los materiales
atmosféricos. Ellos permiten la retención de moléculas no cargadas
ya sea orgánicas (hidrocarburos, pesticidas) o minerales (metales
pesados oxidados). Algunos metales son relativamente móviles en
los suelos (zinc, cadmio) mientras que otros son fácilmente
retenidos (cobre, plomo, fierro).
Hidrocarburos. Pueden tener una degradación biológica lenta y una adsorción
que es más fuerte si la granulometría es más fina. También se
pueden evaporar.
Sustancias nitrogenadas. Se trata de compuestos más bien solubles que son
difícilmente retenidos. Sin embargo, la contaminación por nitratos
de aguas lluvias urbanas es pequeña en comparación a la observada
en zonas rurales agrícolas.
Microorganismos de origen fecal. La migración vertical de células bacterianas
es pequeña. Sin embargo, la migración de partículas virales puede
llegar hasta 20 metros.
Procesos biológicos. En las capas más altas del suelo, la flora bacteriana,
fangosa, con algas y con fauna puede intervenir en la
descontaminación de las aguas infiltradas. Fauna y flora saprófitas
toman parte en la degradación de la materia orgánica y en la
purificación microbiológica. Los procesos bacterianos permiten la
degradación de ciertos hidrocarburos, la acumulación de fierro, la
nitrificación-desnitrificación (bajo condiciones específicas de
temperatura, pH, nutrientes, oxígeno). Por otro lado las sustancias
contenidas en las aguas lluvias reaccionan de una manera diferente
en contacto con el suelo.
Metales pesados. En su estado ionizado pueden permanecer adheridos al suelo
por intercambio iónico o asimilados por las plantas. Bajo una
3. MARCO GEOGRÁFICO
forma oxidada, los metales son absorbibles sobre las arcillas y la
materia orgánica bajo condiciones de pH y de oxigenación
específica de cada uno de los metales.
Los procesos purificadores mencionados pueden desarrollarse en el interior de
la napa subterránea pero con mucho menor importancia que en la zona no
saturada. La dilución no es inmediata ni total y no puede entonces considerarse
como un proceso autopurificador. La contaminación de las aguas subterráneas
puede acarrear consecuencias imprevisibles y costosas, alcanzando en algunos
casos efectos irreversibles.
Se desprende entonces, que la infiltración de aguas lluvias urbanas en el
subsuelo puede hacerse directamente, sólo si es posible asegurar un cierto
espesor de suelo en condiciones no saturadas que actúe como filtro. La
experiencia francesa (Azzout et al, 1994) recomienda que se deje siempre un
espesor de al menos 1 metro entre la posición más alta que alcanza el agua
subterránea y la base de la obra de infiltración elegida. Sin embargo el
conjunto de estos procesos no constituye un remedio contra la contaminación
de las napas y en el caso de aguas muy cargadas en contaminantes debe
considerarse un proceso aparte y previo de purificación

b. Características del suelo. Se presentan a continuación las principales
características del suelo que definen el funcionamiento hidráulico del
movimiento del agua durante el proceso de infiltración. Se incluyen los
ensayos y análisis típicos empleados en la determinación cuantitativa de estas
propiedades.
Profundidad de la napa. Se puede determinar a partir de mediciones de
niveles estáticos realizados en pozos cercanos a la zona en estudio o en pozos
monitoreados por la DGA. También se puede recurrir a norias, pozos
superficiales o excavaciones cercanas. En algunas zonas del país existen
antecedentes elaborados en base a estudios regionales disponibles en entidades
públicas, como el Balance Hidrogeológico de Chile, publicado por la DGA en
1989.
Permeabilidad o Conductividad Hidráulica. Es un parámetro que representa
la facilidad con que un material permite el paso del agua. Tiene un
comportamiento diferente si el suelo está saturado o si se encuentra no saturado.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Suelo saturado. Según Darcy (1856), la velocidad del escurrimiento a través de
una sección de área A, sometida a un gradiente hidráulico i (Figura
3.2.2.4), está dada por:
v = k i (3.2.2.1)
donde v es la velocidad de Darcy, k es la permeabilidad, i es igual a
h/L, siendo h la diferencia de carga hidráulica entre la entrada y la
salida, y L el recorrido que debe realizar el agua.

Figura 3.2.2.4: Representación del experimento de Darcy.
Los valores del coeficiente de permeabilidad se pueden determinar
a partir de ensayos de laboratorio, de campo, o de estudios
regionales. Los ensayos de laboratorio se realizan aplicando la ley
de Darcy a una muestra de material en el interior de un
permeámetro, que puede ser de carga constante o de carga variable.
En la Tabla 3.2.2.1 se presentan valores de k según la descripción
granulométrica del material. Estos valores son sólo promedios y
permiten tener una idea del orden de magnitud de la permeabilidad
para determinadas características del suelo en la zona en estudio.




3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.2.2.1: Valores de permeabilidad según la descripción del
material.
Permeabilidad

(m/día) 10
4
10
3
10
2
10
1
1 10
-1
10
-2
10
-3
10
-4
10
-5
10
-6

Tipo de
Terreno
Grava
limpia
Arena
limpia,
mezcla de
grava y
arena
Arena fina,
arenas arcillosas,
mezcla de arena,
limo y arcilla,
arcillas
estratificadas
Arcillas no
meteorizadas
Calificación Buenos acuíferos Acuíferos pobres Impermeables
Capacidad de
drenaje
Drenan bien Drenan mal No drenan

Suelo no saturado. La permeabilidad en un suelo no saturado disminuye a
medida que se reduce el contenido de humedad (θ). En este caso la
ley de Darcy se expresa como :
v = K(θ) * Grad H (3.2.2.2)
donde v es la velocidad de flujo, K(θ) la conductividad hidráulica y
H la carga hidráulica, que puede expresarse como la diferencia:
H = h(θ) - Z (3.2.2.3)
donde h(θ) representa la variación que experimenta la succión del
agua en función del contenido de humedad y Z representa la
profundidad respecto a un sistema de referencia ubicado en la
superficie del suelo y orientado hacia abajo.
Las curvas h(θ) y K(θ) pueden obtenerse directamente en terreno o
en laboratorio a partir de una muestra no perturbada. La curva de
succión h(θ) puede obtenerse efectuando medidas de la presión h en
distintos horizontes del perfil del suelo, y simultáneamente medidas
del contenido de humedad θ.
3. MARCO GEOGRÁFICO
La relación entre h y θ, establecida para una evolución continua del contenido
de humedad, entrega directamente la curva de succión, cuya forma es del tipo
de la que se indica en los ejemplos de la Fig. 3.2.2.5, que muestra ejemplos de
curvas de succión para suelos de diferente textura.

Figura 3.2.2.5: Ejemplo se curvas de succión para suelos de diferente textura..
La curva de conductividad hidráulica K(θ) se puede obtener a partir de la ley de
Darcy, o en un permeámetro que impone un gradiente constante a una muestra
para diferentes valores del contenido de humedad θ, y presentan una forma del
tipo de la que se muestra en los ejemplos de la Fig. 3.2.2.6.



3. MARCO GEOGRÁFICO

Figura 3.2.2.6: Ejemplos que muestran formas típicas de curvas de
conductividad hidráulica para diferentes materiales.
Transmisividad. Representa la facilidad del acuífero para transmitir agua a
través de su espesor. Se define como el caudal que se filtra a través de una
franja vertical de terreno de ancho unitario y de altura igual al espesor saturado
bajo un gradiente hidráulico unitario.
El valor de este parámetro se puede determinar a partir de pruebas de bombeo
realizadas en pozos del sector, o como el producto entre permeabilidad y
espesor saturado, estimando la permeabilidad a partir de los procedimientos
descritos anteriormente. Existen estudios regionales que entregan valores
estimados de este parámetro en distintas zonas del país, (ver por ejemplo los
valores de la Tabla 3.2.2.4).
Porosidad. Se define como el cuociente entre el volumen vacío ocupado con
aire y/o agua de un suelo y su volumen total. Es una medida del volumen de
huecos disponibles para almacenar agua. Para evaluar la cantidad de agua
disponible o la cantidad de agua que puede aceptar en sus poros un acuífero, se
define el concepto de porosidad efectiva o eficaz, el que representa el volumen
de agua que un suelo puede drenar libremente por gravedad o almacenar
libremente. En algunos casos puede representar una porción muy pequeña de la
porosidad total.


3. MARCO GEOGRÁFICO
Tabla 3.2.2.2: Valores estimados de porosidades totales y efectivas.
Material Porosidad total % Porosidad eficaz %
Tipo y descripción Media Máx. Mín. Media Máx. Mín.

Rocas masivas
Granito 0,3 4 0,2 <0,2 0,5 0,0
Caliza masiva 8 15 0,5 <0,5 1 0,0
Dolomia 5 10 2 <0,5 1 0,0
Rocas metamórficas 0,5 5 0,2 <0,5 2 0,0
Rocas volcánicas
Piroclastos y tobas 30 50 10 <5 20 0,0
Escorias 25 80 10 20 50 1
Pumitas 85 90 50 <5 20 0,0
Basaltos densos 2 5 0,1 <1 2 0,1
Fonolitas 12 30 5 5 10 1
Basaltos vacuolar
Rocas sedimentarias
Pizarras sedimentarias 5 15 2 <2 5 0,0
Areniscas 15 25 3 10 20 0,0
Creta blanda 20 50 10 1 5 0,2
Caliza detrítica 10 30 1,5 5 20 0,5
Formaciones sedimentarias
Aluviones 25 40 20 15 35 5
Dunas 35 40 30 20 30 10
Gravas 30 40 25 25 35 15
Loess 45 55 40 <5 10 0,1
Arenas 35 45 20 25 35 10
Dep. glaciares 25 35 15 15 30 5
Limos 40 50 35 10 20 2
Arcillas sin compactar 45 60 40 2 10 0,0
Suelos superiores 50 60 30 10 20 1
En la tabla 3.2.2.2 (Custodio, 1976) se presentan valores estimados de
porosidad efectiva y total para algunos suelos. La medida de la porosidad se
puede efectuar por diversos métodos, tanto en laboratorio como en terreno. Los
métodos de terreno son los mejores, pues miden el material en su estado
natural, mientras que los métodos de laboratorio suponen una alteración de la
muestra respecto a su estado inicial.
Capacidad de Infiltración. La infiltración es el proceso por el cual el agua
penetra en el suelo a través de la superficie de la tierra. La capacidad de
infiltración de un suelo es la máxima cantidad de agua que puede absorber en
una unidad de tiempo bajo condiciones definidas previamente. Depende de
3. MARCO GEOGRÁFICO
varios factores tales como las características del terreno y del fluido que se
infiltra, las condiciones de la superficie y las condiciones ambientales.
Existen tres tipos fundamentales de métodos para determinar las capacidad de
infiltración: a) Ensayos de infiltración en terreno. b) Análisis de escorrentía en
cuencas pequeñas. c) Lisímetros. Todos los métodos disponibles entregan
valores aproximados, incluso aplicados al mismo terreno pueden dar valores
diferentes. Para el diseño de obras de infiltración el método más empleado es el
de ensayos de infiltración en terreno ya que permiten determinar de manera
directa un valor de la capacidad e infiltración. Algunos de los ensayos más
usados se mencionan a continuación.
Ensayo Muntz o de cilindros concéntricos. Entrega una medida del coeficiente
de permeabilidad vertical en las capas superficiales del suelo y se
puede usar sólo si la napa es profunda. Es un método simple pero
necesita de aparatos específicos. El método consiste en hincar en el
suelo dos cilindros a una profundidad de 10 cm como se muestra en
la figura. El cilindro interior debe tener al menos un área de 100
cm
2
y se debe mantener el nivel del agua en ambos cilindros a una
altura sobre el suelo de al menos 3 cm durante el ensayo.


Figura 3.2.2.7: Infiltrómetro de cilindros concéntricos y curvas de infiltración, f,
e infiltración acumulada, F, en el tiempo. 1.- Varilla para medir.
La medida se realiza trazando una curva de las cantidades de agua
infiltrada acumulada, F, y la tasa de infiltración, f, en función del
tiempo, t. La pendiente de la curva F en función de t, una vez que
se alcanzan las condiciones de régimen estable, es el coeficiente de
permeabilidad vertical.
Ejemplo.- Se ha efectuado un ensayo Muntz con dos cilindros
concéntricos de 15 y 30 cm de diámetro cada uno, siguiendo las
3. MARCO GEOGRÁFICO
indicaciones correspondientes. Se llenaron ambos cilindros con
agua y una vez que el nivel llegó a 5cm sobre el suelo se mantuvo el
nivel del agua en ambos cilindros agregando el volumen necesario
cada 20 segundos inicialmente y cada minuto posteriormente. Las
cantidades agregadas al cilindro interior se midieron con una
probeta graduada de laboratorio, obteniéndose los valores que se
indican en la tabla siguiente. Se agrega el tiempo, el volumen
acumulado y la tasa de infiltración en cada intervalo, calculada
como:
f
V
A t
= 36000 .


donde A es el área del cilindro interior, equivalente a 176,7 cm
2
, V
el volumen incorporado en cm
3
y ∆t el tiempo en segundos. Como
resultado se obtiene f en (mm/hora).
Tiempo (s) Volumen Volumen Infiltración
parcial acumulado (mm/hora)
0 0,0 0,0
200 22,3 22,3 22,7
400 19,1 41,4 19,4
600 18,0 59,4 18,4
800 16,6 76,0 16,9
1000 15,4 91,4 15,7
1200 14,8 106,2 15,1
1800 38,0 144,2 15,1
2400 36,6 180,8 12,9
3000 35,4 216,2 12,0
3600 36,0 252,2 12,2
4200 36,2 288,4 12,3
La tasa de infiltración se puede estimar en 12 mm por hora.
Ensayo de Porchet o del cilindro excavado. Entrega el coeficiente de
permeabilidad global en el suelo superficial cuando la napa está
profunda. Consiste en excavar una cavidad cilíndrica de diámetro
igual al menos al ancho de la zanja o del pozo. En el caso de una
obra de infiltración importante es necesario excavar varias
cavidades para obtener medidas representativas de la permeabilidad
en toda la superficie. Las cavidades deben hacerse a la misma
profundidad de la obra.
3. MARCO GEOGRÁFICO
El método consiste en llenar de agua la cavidad y medir el descenso
de la superficie libre debido a la infiltración a través del fondo y las
paredes.



Figura 3.2.2.8: Infiltrómetro de cilindro excavado.

La capacidad de infiltración o permeabilidad global del suelo a esa
profundidad se determina utilizando las alturas de agua para dos
instantes de tiempo no muy alejados, como:

f
R
t t
Ln
h R
h R
=

+
+ 2
2
2
2 1
1
2
( )
(3.2.2.4)
donde R es el radio de la excavación, h
1
y h
2
las alturas de agua en
los instantes t
1
y t
2
respectivamente.
Es recomendable obtener varios pares de medidas de t y h para
estimar un valor promedio de f.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Ejemplo.- Para medir la permeabilidad global del terreno se ha
efectuado un ensayo del tipo Porchet excavando un cilindro de
60cm de diámetro y 60cm de profundidad. Una vez llena la
excavación con agua se esperó hasta que esta alcanzara el nivel de
50cm sobre el suelo y se midió el tiempo cada dos cm de descenso
del nivel. Los valores se presentan a continuación:
Nivel Tiempo Tiempo 2h+R Infiltración
mm segundos horas cm mm/hora
500 0 0 1300
480 520 0,144 1260 32,4
460 1082 0,301 1220 31,0
440 1560 0,433 1180 37,7
420 2110 0,586 1140 33,9
400 2605 0,724 1100 38,9
promedio 34,8

Se estima la infiltración global en 34,8 mm/hora.
Ensayo de infiltración estándar. Este ensayo permite estimar la permeabilidad
global del suelo. Es utilizado en Estados Unidos y Canadá para el
dimensionamiento de pozos de absorción de fosas sépticas.
Se recomienda realizar al menos seis hoyos de 10 a 30 cm de
diámetros repartidos uniformemente sobre la superficie de interés y
llegar hasta la profundidad de la obra. Se recomienda en cada hoyo
excavar las paredes y eliminar el polvo del fondo e instalar 5 cm de
arena gruesa para evitar la colmatación del fondo por resuspensión
de las partículas finas durante el ensayo.
El método consiste en llenar los hoyos con al menos 30 cm de agua
limpia y agregar la cantidad de agua que sea necesaria para
mantener el nivel del agua a más de 30 cm sobre la arena gruesa
durante al menos 4 horas y si es posible hasta el día siguiente en
zonas muy secas.
Posteriormente se ajusta el nivel del agua a 15 cm sobre la arena y
se observa el descenso que se produce cada 30 minutos, ajustando
después de cada observación el nivel del agua a su nivel inicial. El
descenso del nivel del agua medido en 30 minutos en régimen
permanente entrega el valor de la permeabilidad global. La
duración recomendada para el ensayo es de 4 horas pero puede
disminuir a 1 hora en suelos muy permeables.
3. MARCO GEOGRÁFICO

Tipo de suelo. Los suelos se pueden clasificar de acuerdo al tamaño de sus
partículas, el que se determina a partir del análisis de muestras tomadas en
terreno. Existen dos ensayos complementarios: el de tamices, para partículas
mayores que 0,07 mm, y el de sedimentación, para la fracción más fina.
El método de sedimentación consiste en mezclar una determinada cantidad de
suelo (100 - 150 gr.) con agua y una solución desfloculante, agitar y medir la
densidad en suspensión por medio de un aerómetro especial a intervalos de
tiempo dados, lo que permite determinar el peso de las partículas que no han
sedimentado por debajo de ese nivel, cuyo tamaño se determina mediante la ley
de Stokes.
El ensayo de tamices consiste en hacer pasar una cierta cantidad de material
disgregado por una serie de tamices de malla cada vez menor, pesando el
material retenido en cada tamiz, para determinar su porcentaje respecto al peso
total de la muestra.
Los porcentajes obtenidos son llevados a una curva granulométrica en la que se
grafica el tamaño de los granos en escala logarítmica en función de su
porcentaje en peso, ya sea del % en peso retenido por las mallas, o el % en peso
que pasa por las mallas. El porcentaje en peso que pasa indica el % de
partículas de diámetro inferior a cierto diámetro.
En una curva granulométrica, un material con granos iguales en tamaño está
representado por una recta vertical, cuanto mayor es la dispersión de los granos,
mayor es la desviación respecto a la vertical de la curva granulométrica. La
inclinación de la curva granulométrica, es decir, la dispersión de tamaños, está
reflejada por el coeficiente de uniformidad de Hazen, definido como f
d
d
=
60
10
,
donde dx representa el tamaño del grano tal que sólo el x% de los granos son de
tamaño menor. Si este coeficiente es mayor que 2, se puede decir que se trata de
una muestra bien graduada. En la Figura 3.2.2.9 se entrega una clasificación de los
materiales según el tamaño del grano. Las mezclas de materiales se nombran de
acuerdo con la importancia decreciente de sus componentes.
3. MARCO GEOGRÁFICO


Figura 3.2.2.9: Clasificación de los materiales granulares por el tamaño del
grano.

En la Figura 3.2.2.10 se presentan ejemplos de curvas granulométricas para
cinco materiales distintos que cubren el rango de los más típicos encontrados en
los suelos naturales. La Tabla 3.2.2.3 contiene las características básicas de las
curvas granulométricas respectivas, así como la permeabilidad y porosidad
medias en laboratorio para cada material.


Tabla 3.2.2.3: Características de los materiales que se grafican en las curvas
granulométricas de la Figura 3.2.2.10 a modo de ejemplos de comportamientos
de materiales típicos.
Curva d
10
d
17
d
20
d
50
d
60
Porosidad Permeabilidad
mm mm mm mm mm m/s
1 0,200 0,273 0,295 0,385 0,40 0,43 5,58x10
-4

2 0,150 0,236 0,280 0,500 0,56 0,37 2,44x10
-4

3 0,250 0,417 0,500 1,250 1,40 0,33 5,49x10
-4

4 1,000 1,635 2,600 7,800 10,00 0,29 6,71x10
-3

5 0,014 0,032 0,040 0,190 0,30 0,27 1,11x10
-6


3. MARCO GEOGRÁFICO
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
0.001 0.01 0.1 1 10 100
Diametro, mm
P
o
r
c
e
n
t
a
j
e

r
e
t
e
n
i
d
o
5
4
3
2
1

Figura 3.2.2.10: Ejemplos de curvas granulométricas de cinco materiales de
diferente textura para los cuales se han determinado y comparado las
características indicadas en la tabla 3.2.2.3.


3.3. OTROS
ANTECEDENTES
Para decidir adecuadamente el tipo de solución en cada caso particular y
disponer de elementos suficientes para el diseño de las mismas es necesario
recopilar una serie de datos de diferente índole cuya importancia relativa puede
variar dependiendo de las condiciones particulares de cada situación. Entre
estos se consideran las condiciones de la urbanización, el relieve, la red de
drenaje y el sistema de riego en zonas recientemente urbanizadas que aún
conservan características agrícolas. Algunos de los aspectos relevantes para el
proyecto de obras alternativas de drenaje urbano se discuten a continuación.
3.3.1. ASPECTOS URBANOS.
La mayoría de la población de Chile es considerada urbana, es decir habita
pueblos o ciudades de más de 10.000 habitantes. Estas ciudades, al igual que la
población, se asientan principalmente en la zona central del país, entre el río
Aconcagua y el seno de Reloncaví. Todas las ciudades importantes son de
antigua fundación ( cien años o más) y no existen prácticamente ciudades
grandes de nuevo trazado.
En las I y II Región, entre la frontera norte y el valle de Copiapó al sur, la
población se concentra en pocas grandes ciudades en la costa: Arica, Iquique,
Antofagasta, y de tamaño mucho más pequeño, Taltal y Chañaral. El resto de la
población se ha establecido en pequeñas comunidades en el Altiplano oriental.
La excepción en estas regiones es la ciudad de Calama en el valle del río Loa,
cercana a la mina de Chuquicamata. En la planicie central se establecen los
campamentos de grandes explotaciones mineras.
Entre el valle de Copiapó y el del río Aconcagua, es decir la III, IV y V
Región, la población se concentra en los valles agrícolas, ciudades de tamaño
mediano se asientan al centro de los valles. Estas regiones son de lluvias
escasas y en los valles se han desarrollado complejos sistemas de canales de
regadío. En la costa de estas regiones se encuentran dos pares de ciudades de
gran importancia: La Serena y Coquimbo al norte, y Viña del Mar y Valparaíso
al sur. Otros dos puertos de menor tamaño completan el sistema de ciudades de
estas regiones: Caldera y Los Vilos. Hacia el sur de Los Vilos comienza una
cadena, mas o menos ininterrumpida, de pequeños pueblos balnearios al
amparo de playas de cierta importancia y caletas de pescadores. En el límite sur
de estas regiones se encuentra el puerto de San Antonio.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 69
3. MARCO GEOGRÁFICO
La ciudad de Santiago, en la Región Metropolitana, concentra un gran
porcentaje de la población del país, con más de cinco millones de habitantes, y
por su magnitud y complejidad constituye un caso excepcional dentro de las
ciudades de Chile. El valle central, que como tal se extiende desde la Región
Metropolitana hasta la VIII Región, abarcando las Regiones VI y VII, es una
zona densamente poblada con múltiples ciudades y pueblos de diferente
tamaño. A excepción de la zona de Concepción, se encuentran pocas y
pequeños poblados costeros en esta zona.
Por tratarse de una zona históricamente agrícola las ciudades del Valle Central
han crecido sobre los trazados de caminos, canales e infraestructura de
asentamientos agrícolas, que son los primeros que crean un sistema de división
de la propiedad y organización del territorio. Así las principales ciudades se
encuentran fundadas a orillas de los grandes ríos que tienen carácter de
torrentes cordilleranos. Por estar ubicadas en el centro del valle estas ciudades
tienen un relieve plano, con ligera pendiente ( 1 a 3 %) edificadas sobre
terrenos agrícolas con una capa superior más o menos profunda de carácter
arcilloso sobre depósitos aluviales. Existen dos excepciones destacadas que
corresponden a zonas urbanas ubicadas en la costa, Valparaíso y Concepción,
en las que la topografía es más accidentada. En toda la zona norte de este valle
central la cubierta vegetal de los espacios urbanos abiertos desaparece en el
verano, o durante todo el año, si no es especialmente cuidada, transformándose
en grandes extensiones de polvo o barro según la estación. En estas ciudades los
materiales básicos de la edificación son la albañilería de adobe o barro con
estructuras de madera, para las más antiguas o tradicionales, y albañilerías de
ladrillo, reforzadas o armadas con estructuras de hormigón armado, para las
edificaciones mayores.
Desde el Bío-Bío al sur la topografía de las ciudades es ligeramente más
accidentada, con pequeñas ondulaciones. Debido al régimen de lluvias más
uniformes los ríos, que contrariamente a lo que ocurre más al norte corren por
el fondo de los valles, son más constantes y desaparecen los canales de riego.
Así mismo los terrenos abiertos ( no especialmente urbanizados ) mantienen
una cubierta vegetal sin necesidad de mayores cuidados. De Concepción al sur
predomina la madera en las construcciones menores y residenciales, siendo las
construcciones mayores de albañilerías reforzadas o estructuras de hormigón
armado.
Hacia el sur del seno de Reloncaví, a excepción de la Isla grande de Chiloé la
población urbana es escasa, concentrada en muy pocas ciudades.
3. MARCO GEOGRÁFICO
Con la excepción de algunos campamentos mineros o los pequeños
asentamientos precolombinos del Altiplano de las I y II Región, en general no
existen en Chile ciudades de cordillera.
En general la topografía de las ciudades del interior es plana, con ligeras
pendientes de entre el 1% y 3 %. Por otra parte, en todas las ciudades de la
costa la topografía presenta dos características diferentes: una zona plana, o
planicie costera relativamente estrecha y partes más o menos importantes de las
ciudades sobre cerros y quebradas de topografía accidentada.
En el Anexo 2 se analizan con mayor detalle las tipologías urbanas que se
encuentran habitualmente en las ciudades chilenas y que pueden tener interés
para el proyecto de obras alternativas de drenaje de aguas lluvias.
3.3.2. RELIEVE.
Un aspecto relevante es el relieve de la zona, dado por las pendientes del
terreno, la existencia de zonas planas o abruptas, disposición de quebradas,
cerros, bajos, depresiones y similares. Para formarse una idea es esencial una
visita al lugar y disponer de un plano topográfico a una escala adecuada con
curvas de nivel que permitan captar las propiedades del relieve. Dependiendo
de la extensión de la zona estos planos pueden ser a escala 1/1000 con curvas
de nivel cada 0,5 metros para zonas relativamente planas, o cada 1 metro si la
pendiente es más pronunciada. Una información de interés a nivel más general
puede obtenerse de mapas del Instituto Geográfico Militar, IGM, en planchetas
a escala 1/50000 o 1/25000 en algunas zonas del territorio nacional. Estos
planos pueden entregar una idea general de la configuración del sector en el
cual se ubica la zona urbanizada, pero no tiene el detalle suficiente para el
diseño de las obras. En algunas municipalidades se dispone de planos a una
escala mayor con el detalle de calles y elementos urbanos de interés, con
información actualizada.
3.3.3. DRENAJE.
También es necesario tener una idea clara de la configuración de la red de
drenaje natural del sector. En condiciones naturales, para nuevas
urbanizaciones, esta red puede proporcionar sectores alternativos para disponer
en ella de algunos elementos de almacenamiento o para ser empleados como
parte de las soluciones propuestas manteniendo las condiciones naturales. Para
ello es necesario conocer la configuración morfológica de esta red, es decir sus
pendientes, secciones, vegetación y topología. Además se requiere tener
3. MARCO GEOGRÁFICO
información sobre los caudales que pueden pasar en secciones determinadas y
el destino de estos drenajes o la descarga. En el caso de zonas ya urbanizadas
es necesario conocer la forma en que se drenan las aguas lluvias en el sector, la
existencia de colectores y la ubicación de los sumideros. Su forma de
operación, así como las fallas y condiciones de diseño pueden entregar
antecedentes sobre las necesidades de corregir problemas de mal
funcionamiento. Es importante también conocer los efectos de zonas de aguas
arriba que pueden ocasionar inundaciones en el sector, así como las
consecuencias hacia aguas abajo de las aguas generadas en la misma
urbanización. La forma de la red de drenaje natural de la zona puede
visualizarse en mapas topográficos generales como los del IGM y también en
planchetas que publica el CIREN a escala 1/20000 confeccionados en base a
fotos aéreas. En todo caso es esencial una visita al lugar y disponer de
antecedentes topográficos de detalle en cuanto a cotas y niveles de puntos
específicos del sistema.

3.3.4. RIEGO.
En muchas de las zonas de expansión urbana de las ciudades chilenas éstas se
desarrollan sobre terrenos agrícolas que cuentan con una bien formada
infraestructura de canales de regadío. Estos canales están diseñados para
conducir agua hacia los terrenos de cultivo, mediante una red normalmente de
forma arbórea, a partir de un canal troncal que toma las aguas desde un cauce
natural y se subdivide continuamente hasta llegar mediante pequeñas acequias a
los predios. Cuando estas zonas se urbanizan se producen conflictos entre los
regantes y los urbanizadores pasando por una etapa de transición en que parte
de los canales deben mantenerse funcionando mientras otros pierden su
utilidad. Esto requiere en muchos casos el abovedamiento de los canales de
riego, protecciones especiales o su incorporación muchas veces descuidada a la
infraestructura urbana. El uso de los canales de riego como elementos de la red
de drenaje de aguas lluvias en zonas urbanas debiera evitarse en general ya que
es muy difícil convertir una red de riego en otra de drenaje. Sin embargo en
ciertas condiciones podrían emplearse algunos elementos de ella como parte de
soluciones alternativas, extremando para ello las consideraciones de tipo
paisajístico, de seguridad y la urbanización de estos elementos. Antecedentes
sobre los canales de riego pueden obtenerse de las Asociaciones de Canalistas
responsables de cada sector, cuya identificación puede hacerse con la
colaboración de la Dirección General de Aguas del MOP. Para algunas zonas
del país existe información detallada de las redes de canales de riego elaboradas
3. MARCO GEOGRÁFICO
en estudios realizados por la Comisión Nacional de Riego, la que se ha volcado
en planos a escala 1/10000 ó 1/5000.

3.3.5. VISITA A TERRENO.
Todos estos antecedentes necesarios para completar la información del sector
requieren una cuidadosa visita a terreno, para lo cual puede ser útil disponer de
fotos del lugar, una descripción de sus aspectos relevantes y la elaboración de
una nómina en la cual se especifiquen los elementos destacados tanto positivos
como negativos. Los primeros pueden aportar oportunidades para la
materialización de soluciones concretas, mientras los segundos servirán para
detectar conflictos que deberán evitarse.











Capítulo 4
DISEÑO, SELECCIÓN Y
PRESENTACIÓN
DE OBRAS

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 103
4. DISEÑO, SELECCIÓN Y PRESENTACIÓN DE OBRAS
En este capítulo se presentan en detalle un conjunto de obras alternativas y
anexas para el control de aguas lluvias urbanas, basadas en procesos de
infiltración, almacenamiento y en la combinación de ambos. También se
agrega un esquema de gestión de las aguas lluvias urbanas denominado
desconexión de áreas impermeables, que si bien requiere algunas obras, se
basa fundamentalmente en la aplicación de criterios generales. Entre las
obras de infiltración se proponen estanques, zanjas y pozos de infiltración,
pavimentos porosos y pavimentos celulares. Entre las obra de
almacenamiento están los estanques y las lagunas de retención. Como obras
anexas se consideran las franjas filtrantes, las zanjas con vegetación, los
canales de pasto y con vegetación para el drenaje urbano, las caídas verticales
e inclinadas como disipadores de energía, los sedimentadores y las cámaras
de inspección.
Para cada una de las obras alternativas propuestas se presenta un esquema que
incluye una descripción de ella en condiciones típicas, acompañadas de
figuras explicativas que permiten entender en que consiste la obra propuesta y
cuales son los principales objetivos que se persiguen o que se pueden lograr
utilizándola. En segundo lugar se detallan las ventajas e inconvenientes que
presenta, de manera que el proyectista pueda formarse una idea y lo
aproveche para potenciar las ventajas y tratar de minimizar los
inconvenientes. Después se explican las consideraciones generales y criterios
de diseño específicos. Las primeras se refieren a la disposición del sitio para
emplazar la obra, así como las condiciones y antecedentes que hay que tener
en cuenta para decidir su factibilidad. Los criterios de diseño apuntan a las
partes y elementos principales de la obra con recomendaciones de las
condiciones que conviene considerar para su dimensionamiento. Si bien
muchas de las obras propuestas tienen elementos similares y los criterios son
también parecidos, se ha preferido presentarlas separadamente incluyendo en
cada caso todos los criterios aunque ellos se puedan repetir para algunos
elementos comunes en las diferentes obras, con el objeto de hacer
autosoportante la presentación de cada obra alternativa. Finalmente se agrega
un ejemplo de diseño en el cual se pueden aclarar aplicaciones específicas de
los criterios de diseño propuestos. Los ejemplos que ilustran cada caso no
corresponden a obras existentes, construidas o proyectadas, que puedan
observarse en terreno, aunque partes de ellos se han tomado de casos reales.
Tanto la ubicación como las propiedades de todo tipo necesarias para
desarrollar los proyectos, se han seleccionado de manera de orientar la
secuencia de diseño, basados en antecedentes realistas, pero no pretenden en
ningún caso proponer soluciones para los lugares en los cuales se ubican. No
se trata tampoco de obras que pueden considerarse como obras tipo, sino de
proyectos especiales ilustrativos para el lugar y las condiciones consideradas
en cada caso.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 104

4. DISEÑO, SELECCIÓN Y PRESENTACIÓN DE OBRAS
El diseño de las obras propuestas requiere conocer los objetivos que se
persiguen y que se puede lograr con cada una de ellas, así como los criterios
que deben emplearse para el dimensionamiento de los elementos que las
componen. De todas maneras queda un amplio espacio para que el
proyectista pueda incluir sus propios diseños y agregar elementos adicionales
a cada caso particular. Las recomendaciones y criterios de selección resumen
condiciones mínimas que conviene respetar al elegir una de las obras para
cada solución específica. En el tipo de obras propuestas tienen interés
muchos aspectos que son materia de diferentes especialistas que intervienen
comúnmente en las obras urbanas y cuyo aporte puede ser indispensable para
el éxito de ellas. Es necesario recalcar que el primer objetivo de las obras
alternativas es el control de las aguas lluvias, aunque desde el punto de vista
del público pueden ser también importantes los objetivos secundarios, como
recreación o paisajismo.
Finalmente se indica la forma en que deben presentarse los proyectos para su
aprobación por parte de los organismos correspondientes. Para ello se
detallan los requisitos del profesional responsable del proyecto, las
instituciones que están involucradas en su aprobación y los elementos que
debieran incluirse como antecedentes para su presentación.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 105

4.1. DESCONEXIÓN DE
ÁREAS IMPERMEABLES

a. Descripción. La Desconexión de Áreas Impermeables, DAI, es una estrategia que
requiere un enfoque especial en la filosofía del diseño del drenaje urbano. Si
bien no corresponde a obras alternativas propiamente tales, favorece el empleo
de ellas y se complementa con algunos elementos menores. Este cambio en la
estrategia de diseño dirige las aguas lluvia a áreas verdes, franjas de pasto y/o
fosas cubiertas de vegetación. Con este enfoque se logra disminuir la tasa de la
escorrentía, reducir sus volúmenes, atenuar los flujos máximos y fomentar la
infiltración de las aguas lluvia.
Los desarrollos urbanos tradicionales facilitan el escurrimiento rápido desde
techos, estacionamientos, avenidas y calles residenciales hacia las soleras y
alcantarillas y finalmente hacia un sistema formal de transporte de aguas lluvia,
sea este un sistema de redes de alcantarillado, la red de drenaje natural o los
cauces urbanos no especialmente diseñados para ello. Esta práctica concentra
los caudales, produciendo una respuesta rápida del sistema con tasas de
escurrimiento máximo relativamente altas.
La desconexión de zonas impermeables puede permitir reducir algunos efectos
indeseados de las aguas lluvias urbanas hacia aguas abajo, fundamentalmente el
tamaño de los sistemas de conducción de aguas lluvia o la magnitud de las
inundaciones que se producen en los cauces. Cuando estos sistemas de
desconexión de áreas impermeables se integran al proyecto de paisajismo de
una urbanización, puede desviarse parte del agua lluvia proveniente de zonas
impermeables hacia zonas con vegetación para usarlas como riego, si la
temporada de lluvias coincide con la de crecimiento de las plantas, como ocurre
en los climas húmedos.
En términos prácticos la desconexión de zonas impermeables consiste en
aumentar el recorrido de las aguas lluvias sobre zonas de infiltración y
detención temporal, mediante el tratamiento de los planos de escurrimiento y la
incorporación de algunos elementos y disposiciones que la facilitan. Es típico
en este caso que el sistema de recolección de aguas de los techos dirija sus
flujos a los jardines, zonas de parques, estacionamientos u otras zonas de
infiltración, como franjas cubiertas de pastos en antejardines y veredas, o a
zanjas cubiertas de vegetación. Esto se puede ver favorecido si en vez de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 107
4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
utilizar soleras continuas, que actúan como canales, se emplean soleras
discontinuas, a través de las cuales el agua puede pasar a zonas permeables, en
conjunto con elementos como bermas estabilizadas o fosas laterales a los
caminos. El escurrimiento desde pasajes y calles de barrio puede redirigirse, en
vez de escurrir directamente a las calles principales o avenidas de mayor
tamaño. Se puede reducir la conexión entre zonas impermeables en los
estacionamientos grandes usando pavimentos porosos modulares en los lugares
menos transitados del estacionamiento y de esta forma facilitar la infiltración o
el almacenamiento local.
En la Figura 4.1.1 se muestra un ejemplo ficticio que compara un enfoque
tradicional con el propuesto.

Figura 4.1.1: Comparación entre un enfoque tradicional y uno que
promueve la desconexión de áreas impermeables.
La desconexión de áreas impermeables se puede implementar con diferente
intensidad, dependiendo de las condiciones locales. Se han identificado tres
niveles generales que se describen a continuación:
Nivel 1. La intención primordial es dirigir el escurrimiento generado en una
zona impermeable al interior de los predios, por ejemplo desde los
techos de una casa o edificio, a un patio o jardín interior o un área
cubierta de pasto donde se provee de un tiempo de viaje suficiente
como para permitir la retención e infiltración del agua y la remoción
de los sólidos suspendidos antes de que el agua salga del sitio hacia
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 108

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
los lugares públicos. Esto se puede lograr fácilmente si todos los
drenajes de los techos se dirigen directamente hacia el jardín
interior o el antejardín de la vivienda, o a las franjas de pasto en las
veredas de algunas urbanizaciones de manera que para llegar a la
calle, deben pasar primero por estas zonas de infiltración. Así, en el
Nivel 1, el drenaje de todas las superficies impermeables de las
viviendas es obligado a pasar sobre una zona de vegetación
permeable antes de ingresar a un sistema de conducción de aguas
lluvia o salir a la calle.
Nivel 2. Como un accesorio del Nivel 1 este nivel comienza a actuar sobre las
calles interiores de los barrios, los pasajes o accesos a grupos de
viviendas. Para ello se reemplaza el diseño de la sección transversal
de las calles tradicionales con soleras por bermas permeables y
zanjas amplias de infiltración a lo largo de las calles. Se necesitarán
pequeñas alcantarillas en cruces de calles y en las entradas de
vehículos. Esto se hace en las calles de cabecera del sistema, hasta
que el tamaño de los elementos necesarios o la cantidad de agua que
puede juntarse sobrepase condiciones de operación mínimas de las
calles y los elementos de infiltración.
Nivel 3. Sumado a los Niveles 1 y 2, este nivel aumenta el tamaño de las zanjas
laterales de infiltración y configura las alcantarillas de los cruces de
calles y pasajes o entradas de vehículos para usar las hondonadas
cubiertas de pasto como una laguna de detención que tiene el
volumen suficiente para retardar el escurrimiento generado por
lluvias de 2, 5, 10 o 100 años de período de retorno. Esto además
retarda el escurrimiento y entrega otra oportunidad para la
infiltración. Para llegar a este nivel debe considerarse en la
urbanización los terrenos necesarios para disponer de este tipo de
elementos, normalmente vinculados a parques o áreas verdes
urbanas.
b. Ventajas y desventajas. La primera ventaja de minimizar la conexión de zonas
impermeables es que esto disminuye el gasto máximo, los volúmenes de
escorrentía y la carga contaminante. Tienen un bajo costo de capital. Su uso
tiene la capacidad de disminuir el tamaño de los conductos y plantas de
tratamiento aguas abajo gracias a reducciones y atenuaciones de las tasas de
flujos. La reducción de caudales máximos hacia aguas abajo disminuye los
niveles de inundación si no se dispone de redes de colectores. Además
contribuye a incrementar la recarga de aguas subterráneas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 109

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
La principal desventaja de la desconexión de zonas impermeables es el aumento
de requerimiento de espacio de las urbanizaciones respecto de las tradicionales
y la introducción de diseños de desarrollo no convencionales. Otro aspecto que
debe ser considerado, según el tipo y la calidad del suelo, son los
inconvenientes que puede generar la infiltración de agua cerca de las
fundaciones y estacionamientos. Los elementos, aunque pocos y sencillos, que
complementan esta estrategia requieren de mantención para que operen
apropiadamente. Quizás la principal desventaja es que las zonas de retardo e
infiltración se basan en sectores con vegetación, lo que obliga a la mantención
de pastos y jardines, incluso a la utilización de riego en zonas públicas. Esto
conduce a que este tipo de sistemas se propongan en sectores en los cuales las
áreas verdes se construirían de todas maneras, las que se aprovecharían con
estos fines, pero no como elementos exclusivos del sistema de gestión de las
aguas lluvias. Si resulta muy difícil mantener una vegetación sana, estos
sectores pueden cubrirse con maicillo o gravilla.
Las pendientes del sitio deben ser suficientes como para desplazar el agua lluvia
por gravedad en un flujo de poca altura y extendido desde los edificios, calles y
estacionamientos hacia áreas cubiertas de pasto o vegetación. Luego, este flujo
debe escurrir sobre estas áreas antes de alcanzar las hondonadas,
almacenamientos, colectores de aguas lluvia y por último, los sistemas de
transporte de esta agua. Es así como en lugares con suelos altamente
permeables (suelos de clase hidrológica A y B), el mismo suelo puede infiltrar
una parte importante del escurrimiento superficial.
Sitios empinados, con pendientes mayores al 3 o 4 % no son buenos para
implementar esta estrategia. Algunas de las dificultades pueden ser enfrentadas
construyendo terrazas y muros de contención, con el consiguiente aumento de
los costos.

c. Dimensionamiento. Tal como se discutió anteriormente, la minimización de las
conexiones impermeables es una estrategia de diseño. Los sistemas
tradicionales generalmente conducen el agua fuera del sitio lo más rápido
posible y por el camino más corto. La desconexión de zonas impermeables
disminuye la tasa a la que se evacua agua desde el sitio dirigiendo el
escurrimiento a superficies cubiertas de pasto antes de que el agua abandone el
terreno.
Se presentan a continuación algunas de las consideraciones de planificación y
paisajísticas que se necesitan usar cuando se quiere minimizar la conexión entre
zonas impermeables:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 110

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Drenaje superficial. Diseñar el camino del flujo en el sitio de manera de
maximizar el escurrimiento sobre zonas con vegetación antes de que el agua
abandone el terreno e ingrese a los sistemas de conducción de aguas lluvia.
Algunos pequeños almacenamiento, bermas, terrazas y áreas de mayor
infiltración pueden mejorar la calidad del agua antes de que abandone el
terreno.
Velocidades y pendientes. Minimizar la pendiente del terreno para limitar la
erosión y disminuir la velocidad del escurrimiento, especialmente en áreas que
tienen el suelo expuesto como en el caso de jardines con flores cubiertos con
maicillo o terrenos desnudos. El uso de terrazas empinadas con muros de
retención pequeños pueden ayudar a lograrlo. Las pendientes límite del terreno
se presentan en la Tabla 4.1.1.
Vegetación. Escoger vegetación que no sólo pueda sobrevivir sino que
también mejorar la calidad del agua. Pastos densos y otra vegetación benéfica
generalmente requieren riego en regiones semiáridas.
Se puede tener una idea del efecto sobre los escurrimientos urbanos de esta
técnica la que se traduce en menores volúmenes escurridos para el caso de
lluvias de periodos de retorno inferiores a 2 años. Para tormentas menos
frecuentes y más intensas sólo presentan un efecto inicial poco importante.
Tabla 4.1.1: Pendientes máximas de terreno para diferentes tipos de cubierta.
Tipo de cubierta Máxima pendiente permitida
Cubierta de pasto regada
Jardines en general 10H : 1V ( 10)%
Taludes de canales con pasto 4H : 1V
Cubierta de pasto sin riego
Jardines en general 20H : 1V ( 5%)
Taludes de canales con pasto No recomendado
Cubierta sin vegetación
Grava o gravilla 5 %
Maicillo 3 %
Áreas de flores densa Horizontal
Áreas con flores esparcidas No recomendado para infiltrar
Ello se debe a que medida que el tamaño de la tormenta aumenta, los efectos de
reducir la conexión entre zonas impermeables disminuye, de manera que para
tormentas de más de 10 años de periodo de retorno prácticamente no tiene
efecto. Para el caso de lluvias de periodo de retorno inferior a dos años el
efecto de la desconexión se puede estimar a través de una reducción del
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 111

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
porcentaje del área impermeable de la zona tratada para el cálculo de la
escorrentía. Esta reducción depende del nivel de desconexión aplicado y del
porcentaje de áreas impermeables existentes en el área, de acuerdo a la Figura
4.1.2.
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
0 20 40 60 80
Tot al de s ue lo im pe r m e able
%

d
e

s
u
e
l
o

i
m
p
e
r
m
e
a
b
l
e

a

u
s
a
r

e
n

l
a

e
s
t
i
m
a
c
i
ó
n
Nivel 0
Ni

vel 3
Nivel 1
Nivel 2
100
%

Figura 4.1.2: Efecto de la desconexión de áreas impermeables en la
reducción del área impermeable equivalente.

Elementos especiales y complementarios. Algunos elementos especiales son
las franjas filtrantes y las zanjas cubiertas de vegetación. Como Obras Anexas
se presentan guías específicas para el diseño de estos elementos. Además en
este esquema se pueden emplear todo tipo de obras de infiltración,
especialmente pavimentos porosos y celulares
d. Ejemplo de Desconexión de Áreas Impermeables. En este caso se trata,
como ya se ha mencionado, de un procedimiento más que de una obra propiamente
tal. Este ejemplo pretende mostrar el efecto que podría tener la adopción de
diferentes niveles de desconexión sobre los caudales producidos y cómo evaluarlos.

Se pretende estimar el efecto sobre los caudales máximos y volúmenes
generados por tormentas de dos años de periodo de retorno frente a diferentes
niveles de estrategias de desconexión de las áreas impermeables, para el caso de
una urbanización de aproximadamente 10 Hás. en la ciudad de Rancagua, que
se desarrollará en terrenos de expansión urbana en los cuales actualmente
existen parcelas y suelos agrícolas. El uso propuesto del suelo urbanizado es el
siguiente:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 112

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Techos 31.000 m
2

Calles y veredas 12.000 m
2

Áreas verde 8.200 m
2

Patios, jardín y antejardín privados 47.000 m
2
Superficie total 98.200 m
2

En condiciones naturales el coeficiente de escorrentía del lugar es 0,35.
Para lograr la desconexión se adoptarán las siguientes medidas:
a) El agua proveniente de techos deberá dirigirse a los jardines interiores en los
terrenos que lo tengan. Si no existen jardines interiores debe
infiltrarse mediante el uso de pozos o zanjas al interior del sitio.
b) El antejardín, si está previsto en la urbanización, se proyectará como
estanque de infiltración , con una profundidad mínima de 5 cm.
c) Los pasajes de la urbanización que sean de pavimento impermeable
dispondrán a sus costados de una superficie permeable de igual
tamaño a la cual drenarán.

Figura 4.1.3: Perfil transversal en pasajes.
d) Las veredas impermeables se separarán de la calzada por una superficie
permeable de al menos igual a la mitad del ancho de la vereda.

Figura 4.1.4: Perfil transversal en veredas. 1.- Línea de
edificación, 2.- Vereda impermeable, 3.- Superficie permeable, 4.-
Solera, 5.- Calle.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 113

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
e) En los estacionamientos y entradas de vehículos se preferirá el uso de
pavimentos celulares porosos.
f) En las calles con bandejones o jardines laterales se drenará la calzada hacia
ellos mediante soleras discontinuas y zanjas con vegetación.

Figura 4.1.5: Perfil en calles con bandejones. 1.- Calzada impermeable, 2.-
Solera discontinua, 3.- Superficie permeable, 4.- Zanja con vegetación.
El efecto de los diferentes niveles de actuación en relación a la desconexión de
áreas impermeables se mide por el porcentaje de superficie impermeable a
considerar al evaluar el coeficiente de escorrentía del terreno urbanizado, de
acuerdo a lo que se indica en la Figura 4.1.2. Para ello se puede considerar que
el coeficiente de escorrentía de las áreas impermeables es prácticamente 1,0,
mientras el resto, el de áreas verdes y patios, puede permanecer similar al del
terreno sin urbanizar. Si no se realiza ninguna actuación, en una urbanización
tradicional el porcentaje de áreas impermeables es el que corresponde a los
techos, las calles y veredas. En este caso un total de 43.000 m
2
, los que
representan un 43,8 % del total. El coeficiente de escorrentía es:
C=1,0*0,438 + 0,35*(1-0,438)=0,635
Si se aplica algún nivel de desconexión el porcentaje de área impermeable
disminuye, de acuerdo a lo que indica la Figura 4.1.2, de manera que se
obtienen los siguientes porcentajes de área impermeable, y coeficiente de
escorrentía para la urbanización:
Nivel de desconexión % Impermeable Coef. de escorrentía
0 43,8 0,635
1 40,0 0,610
2 36,0 0,584
3 28,0 0,532
Natural 0,0 0,350
Para estimar el efecto sobre los gastos máximos y los volúmenes hay que
considerar una lluvia típica de la zona y calcular el hidrograma de salida de los
terrenos en las diferentes condiciones. Para ello se elegirá una lluvia de dos
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 114

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
años de periodo de retorno y una hora de duración, aceptando un hidrograma de
forma triangular. De acuerdo a los antecedentes disponibles en la Tabla 3.1.2.2,
la precipitación de diez años de periodo de retorno y 24 horas de duración en
Rancagua es de 68,5 mm. El coeficiente de frecuencia para tormentas de dos
años de periodo de retorno, en relación a las de diez años en Rancagua es 0,64
según la Tabla 3.1.2.4. Además el coeficiente de duración para lluvias horarias
es de 0,12 de acuerdo a la Tabla 3.1.2.3. Entonces la precipitación de una hora
de duración y dos años de periodo de retorno es:
P CD CF P m
1
2
1
24
2
10
24
10
11 11 0 12 0 64 68 5 5 8 = = = , , * , * , * , , m
El gasto máximo puede calcularse de acuerdo al Método Racional como:
Q
CiA
max
=
3 6 ,
(4.1.1)
donde C es el coeficiente de escorrentía, i la intensidad de la lluvia (mm/hora) y
A el área total en km
2
. El volumen de la crecida generada por la tormenta sobre
el lugar se puede estimar aceptando que se trata de un hidrograma triangular
con un tiempo de ascenso igual a la duración de la lluvia, de manera que el
volumen está dado por:
V DQ
max
= (4.1.2)
siendo D la duración en segundos. Entonces para las diferentes condiciones de
urbanización empleando los valores estimados de las lluvias y el coeficiente de
escorrentía se tienen los siguientes resultados:
Urbanización Coef. Escorrentía Q
max
(m
3
/s) Volumen (m
3
)
Natural 0,350 0,199 718
Nivel 3 0,532 0,303 1090
Nivel 2 0,584 0,333 1197
Nivel 1 0,610 0,347 1251
Nivel 0 0,635 0,362 1302
Como puede apreciarse el efecto es interesante, ya que si se compara el Nivel 3
con una urbanización tradicional, que corresponde al Nivel 0, se podría reducir
el gasto máximo y el volumen escurrido en un 20%. Esto puede tener un
importante efecto sobre las condiciones de diseño, y los costos, de un sistema
de colectores hacia aguas abajo. También puede considerarse que la nueva
urbanización no debiera generar gastos máximos ni volúmenes mayores que
los que existían en el lugar originalmente. Esto requiere desarrollar obras
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 115

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
complementarias que se hagan cargo de las diferencias entre ambas situaciones.
En una urbanización tradicional ello significa hacerse cargo de una gasto
máximo de 0,362-0,199=0,163 m
3
/s y de un volumen de 1302-718=584 m
3
.
Sin embargo si se desarrolla un sistema de desconexión hasta el nivel 3, estas
cifras se reducen a 0,104 m
3
/s y 372 m
3
respectivamente.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 116

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
4.2. OBRAS DE
INFILTRACIÓN
Los sistemas y elementos de infiltración captan el flujo superficial y permiten o
facilitan su infiltración en el suelo. Si funcionan correctamente son muy
efectivos en lograr reducir los gastos máximos y el volumen escurrido hacia
aguas abajo. Conviene emplear este tipo de obras sólo si el agua lluvia captada
alcanza a infiltrar antes de la próxima tormenta, de manera que la obra esté en
condiciones de operar. Además debe considerarse que la infiltración de agua en
el suelo no provoque problemas estructurales en él por esponjamiento, arrastre
de finos, subpresiones o exceso de humedad en general. Finalmente es
necesario verificar que la calidad del agua infiltrada sea tal que no contamine el
acuífero o el agua subterránea del lugar.
Pueden considerarse elementos en la superficie o bajo ella. Entre sus
principales ventajas está el que ayudan a minimizar el desbalance del agua
natural en el lugar, son fácilmente integrables en el paisaje de zonas densas o
abiertas y, si son adecuadamente diseñadas y mantenidas, pueden servir para
zonas extensas. Entre sus principales desventajas está la alta tasa de fallas que
presentan por problemas de mantención inadecuada, lo que puede provocar
efectos desagradables como olores y mosquitos si se colmatan.
Tabla 4.2.1: Alternativas de disposición de aguas lluvias mediante infiltración.
Elemento Extensión Ubicación Almacenamiento
Estanques Difuso Superficial Importante
Zanjas Concentrado Subterráneo Importante
Pozos Concentrado Subterráneo Importante
Pav. Poroso Difuso Superficial Despreciable
Pav. Celular Difuso Superficial Despreciable

Entre los muchos tipos de elementos de infiltración que pueden emplearse están
los que operan en forma difusa o concentrada, los que consideran
almacenamiento o no, así como los superficiales o los subterráneos. En esta
guía se consideran los pavimentos porosos, los pavimentos celulares, los
estanques, las zanjas y los pozos de infiltración. En la Tabla 4.2.1 se presentan
las distintas alternativas de disposición de aguas lluvias mediante infiltración en
el suelo y se indican las características de cada una en cuanto a su extensión,
almacenamiento y ubicación.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 117

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

4.2.1. ESTANQUES DE INFILTRACIÓN

a. Descripción. Normalmente corresponden a pequeños estanques de poca profundidad,
ubicados en suelos permeables, que aprovechan la existencia de depresiones
naturales en áreas abiertas o recreacionales, o excavados en el terreno,
preferentemente en jardines y áreas verdes. Los estanques de infiltración
almacenan temporalmente el agua de la tormenta hasta que ésta infiltra a través
del fondo y de los lados. Habitualmente, el terreno ocupado por el estanque es
empleado con otros fines entre los eventos lluviosos, o queda como un espacio
abierto. Deben ser construídos en terrenos que tengan el nivel de agua
subterránea profundo bajo el fondo del estanque, para asegurar que el agua
filtre a través del suelo antes de alcanzar la napa, y una permeabilidad que
permita el vaciado total del estanque entre lluvias en tiempos relativamente
breves para no dañar la vegetación.
En general se trata de obras más bien modestas en cuanto a dimensiones que
aprovechan pequeños espacios abiertos en jardines y lugares públicos,
institucionales o privados. Las alturas de agua almacenadas temporalmente
son relativamente bajas, del orden de 5 a 10 cm, incluso cuando operan a plena
capacidad. Su efectividad se pone en evidencia si se emplean de manera
masiva en un sector, evitándose el uso de grandes estanques para infiltrar el
agua que escurre desde una gran zona impermeable. El caso típico de estas
soluciones corresponde a emplear los jardines de una institución ( casa, edificio,
etc.) para infiltrar parte importante de las aguas lluvias que escurren desde los
techos de edificios cercanos.
Los estanques de infiltración pueden lograr los cinco objetivos básicos que se
persiguen con las técnicas alternativas de drenaje urbano:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente




Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 118

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Para ello se ubican atendiendo los escurrimientos de los techos y demás zonas
impermeables inmediatas en una urbanización, de manera que reciban aguas
relativamente limpias, antes de que escurran sobre terrenos que pueden
cargarlas de sedimentos.

Figura 4.2.1.1: Uso de estanques de infiltración en una urbanización. 1.-
Antejardines, 2.- Patios y jardines, 3.- Bandejones.

Un estanque de infiltración es relativamente sencillo, formado por unos pocos
elementos, cuya relación se ilustra en el siguiente esquema:

Figura 4.2.1.2: Disposición de los elementos de un estanque de infiltración.
1.- Alimentación, 2.- Bordes o muros laterales, 3.- Fondo permeable, 4.-
Rebase.









Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 119

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Las siguientes figuras ilustran ejemplos típicos de estanques de infiltración de
aguas lluvias en sectores urbanos.

Figura 4.2.1.3: Estanque de infiltración en antejardín. 1.- Techo,
2.- Terraza, 3.- Estanque de infiltración, 4.- Rebase, 5.- Calle.

Figura 4.2.1.4: Estanque de infiltración en estacionamiento. 1.-
Área impermeable, 2.- Estanque, 3.- Calle.

Figura 4.2.1.5: Estanques de infiltración en zonas con pendiente
usando solerillas en las curvas de nivel. 1.- Áreas Impermeables,
2.- Solerillas a nivel, 3.- Estanque.




Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 120

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
b. Ventajas y desventajas. Al igual que todas las obras de infiltración, una de las
principales ventajas que presentan los estanques de infiltración es que permiten
reducir el gasto máximo del escurrimiento superficial y el volumen de aguas
lluvia que llega a las redes de drenaje, con lo cual disminuye el riesgo de
inundación hacia aguas abajo. Esto produce una disminución de los costos, ya
que se pueden reducir o incluso suprimir partes de las redes de colectores aguas
abajo de la zona drenada.
Cuando el estanque de infiltración posee una superficie pequeña comparada con
el área aportante, puede ocasionar que el agua que ingresa al estanque quede
retenida por extensos períodos de tiempo. Así, normalmente no es posible la
aparición de una vegetación abundante, lo que trae como consecuencia una
tendencia de la superficie de infiltración a taparse rápidamente. Otra razón que
hace fallar la capacidad de infiltración de estos estanques es el ascenso de la
napa inmediatamente bajo la base, lo que ocurre cuando la recarga excede la
capacidad de drenaje natural del suelo en condiciones de saturación. En estas
situaciones, el estanque de infiltración se convierte en una laguna
permanentemente llena de agua y no se puede restablecer el drenaje. Estos
problemas pueden ser reducidos con un diseño adecuado y una mantención
preventiva para remover los sedimentos del estanque ya que, de lo contrario,
pueden fallar en un período relativamente corto después de la construcción.
Otra desventaja es el riesgo de contaminación de la napa, para lo cual es muy
importante conocer las características de las aguas que se van a infiltrar (origen
de las aguas, naturaleza de las superficies drenadas y contaminantes arrastrados
por el agua).
c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño que se debe seguir para
lograr un adecuado funcionamiento de los estanques de infiltración considera
abordar los siguientes aspectos: un análisis de factibilidad, una recopilación de
antecedentes, el dimensionamiento de los elementos principales y el
equipamiento necesario, y, finalmente, el diseño de los elementos de detalle
incluida la elección de la vegetación.
Factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar, en base a los
antecedentes disponibles sobre las características del suelo y del agua
subterránea, si se pueden infiltrar o no las aguas lluvias superficiales y si es
conveniente o no utilizar un estanque de infiltración. Se debe verificar si existe
la suficiente disponibilidad de terreno.
Para decidir la factibilidad es conveniente que el proyectista reúna los
siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indiquen la comuna, calle y número
si corresponde o su relación a calles cercanas. Delimitación de las
áreas aportantes de agua, ubicación del estanque y sector al cual
rebasa.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 121

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Certificado de la Dirección General de Aguas o de su oficina en Región que
indique la profundidad de la napa de agua subterránea en el lugar y
la autorización a infiltrar aguas lluvias en él.
Certificado de un laboratorio autorizado con los resultados de ensayos de
infiltración en terreno, según el método de Muntz o el método
estándar (ver 3.2.2.b).
Si el agua a infiltrar no proviene directamente desde los techos impermeables,
sino que de otras superficies en zonas ya desarrolladas se
recomienda hacer un análisis del agua emitida por un laboratorio
autorizado de que cumpla con la Norma NCh 1333 Calidad del
Agua para Diferentes Usos, en relación a usos recreacionales.
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del estanque requerirá de
los espacios necesarios para su construcción. La autorización para
el uso del suelo con estos fines deberá requerirse del propietario
respectivo cuando este no sea el ejecutor de la obra. El permiso
deberá gestionarse según el caso ante el particular o la autoridad
pública o fiscal.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de los estanques de infiltración y de
sus elementos principales requiere disponer de las características del terreno y
del suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Plano a una escala adecuada (1/1000, 1/500, 1/200) en el que se muestren las
superficies que drenan al estanque y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de áreas y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, pavimentos impermeables, pavimentos porosos,
áreas verdes con y sin vegetación, calles, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Con los antecedentes mencionados se abordarán los siguientes aspectos:
Terreno. Determinar las características de ocupación y de ordenamiento del
terreno donde será implantado el estanque de infiltración.
Específicamente, se determinará la superficie y la tasa de
impermeabilización de los espacios drenados, sus usos, la presencia
de espacios con vegetación y la topografía del terreno. Con los
antecedentes recopilados, se procede a determinar el volumen de
almacenamiento que puede recibir el suelo, la naturaleza de las
aguas que van a ser drenadas, las superficies que van a ser
destinadas a espacios verdes y la pendiente de los terrenos. Los
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 122

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
estanques de infiltración generalmente permiten la plantación de
pasto y de diferentes plantas, las que deben estar adaptadas a
períodos de inundación y de sequías. Es conveniente emplear para
ello los jardines o espacios verdes. La pendiente longitudinal de los
estanques de infiltración debe ser determinada con precisión,
tratando de privilegiar las zonas planas o de pendiente pequeña, del
orden del 7% o menos, para evitar movimientos de tierra excesivos.
Características del suelo soportante. Estimar la capacidad de absorción del
suelo soportante, así como su comportamiento en presencia de agua.
La capacidad de absorción del suelo deberá ser estimada a partir de
ensayos en varios lugares del terreno y su duración debe ser
suficiente como para poder apreciar de manera certera las
condiciones de infiltración en régimen permanente y condiciones de
saturación. Se deberá determinar el tipo de suelo soportante que va
a recibir las aguas de manera de evitar riesgos de contaminación de
la napa o de deslizamientos de terreno bajo el estanque de
infiltración.
Hidrogeología e hidrología. Se trata de determinar la presencia, el uso, las
fluctuaciones estacionales, la cota más alta de las napas
subterráneas y, eventualmente, sus características cualitativas y su
vulnerabilidad. Se determinará el gasto máximo admisible de
evacuación del proyecto, en base a las capacidades de la red aguas
abajo o a la permeabilidad del suelo y a la posición y características
de la salida. El gasto máximo admisible hacia aguas abajo depende
de la capacidad del sistema de drenaje receptor. Esta capacidad
puede estar determinada por regulaciones locales. A falta de
mayores antecedentes puede considerarse igual al gasto aportante
por el área drenada en condiciones naturales, previo a la
materialización de las construcciones que motivan el uso del
estanque de infiltración. Además, es necesario conocer la
pluviometría, los caudales aportantes y las zonas potenciales de
almacenamiento.
Diseño de detalle. El diseño de detalle se traduce en los planos de la obra y sus
especificaciones tanto generales como específicas. En esta etapa se deberán
elegir los materiales que componen el estanque de infiltración, es decir, el tipo
de vegetación, los materiales que se instalarán entre el estanque de infiltración y
el suelo para estabilizar los taludes o para acelerar el final del vaciado, las obras
para aumentar la capacidad de infiltración como paredes transversales
impermeables y orificios.
d. Factibilidad y Condiciones Generales. No se recomienda la instalación de
estas obras en los terrenos que posean alguna de las siguientes características:
Nivel máximo de la napa subterránea o un estrato impermeable o de roca a
menos de 1,2 m bajo el fondo del estanque.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 123

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Suelos superficiales o capas inferiores con tasas de infiltración equivalente a
suelos tipo D según la clasificación del SCS ( ver Capítulo de
Suelos y Agua Subterránea), o con tasas de infiltración menores que
8 mm/hora.
Si el fondo del estanque no puede poseer una cubierta adecuada (vegetal, grava,
maicillo, etc.) y puede transformarse en barro cuando se humedece,
perdiendo la capacidad de infiltración y quedando inutilizado para
otros fines después de las lluvias.
Si recibe aguas con alto contenido de material fino, a menos que se instale un
decantador previo, o que no satisfacen la Norma NCh 1333 de agua
para fines recreacionales.
Si el área impermeable que drena hacia el estanque de infiltración es mayor que
el doble de la superficie disponible para el estanque.
Tabla 4.2.1.1: Puntajes para la factibilidad de estanques de infiltración.
1.- Razón entre el área tributaria impermeable (A
imp
) y el área de infiltración
(A
inf
):
• A
inf
> 2

A
imp
20
• A
imp
≤ A
inf
≤ 2 A
imp
10
• 0.5 A
imp
≤ A
inf
< A
imp
5
Superficies permeables menores que 0.5 A
imp

no deben ser usadas para
infiltración.
2.- Naturaleza del estrato superficial del suelo:
• Suelos gruesos, con una proporción baja de material orgánico 7
• Suelo con humus normal 5
• Suelos finos con una alta proporción de material orgánico 0
3.- Suelos de estratos inferiores:
• Si el suelo en los estratos inferiores es más grueso que el suelo del estrato
superficial, se asigna el mismo puntaje que se dio al suelo superficial en el
punto 2.
• Si el suelo en los estratos inferiores es más fino que el suelo del estrato
superficial, se asignan los siguientes puntajes:
• Grava, arena o suelo glacial con grava o arena 7
• Arena limosa o limo 5
• Limo fino o arcilla 0
4.- Pendiente (S) de la superficie de infiltración:
• S < 7% 5
• 7% ≤ S ≤ 20% 3
• S > 20% 0
5.- Cubierta vegetal:
• Cubierta natural de vegetación saludable 5
• Pasto bien establecido 3
• Pasto nuevo o cubierta adecuada (piedras, gravilla, etc) 0
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 124

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
• Suelo descubierto, sin vegetación ni cubierta especial. -5
6.- Tráfico en la superficie de infiltración:
• Bajo tráfico peatonal 5
• Tráfico peatonal mediano (parque, césped) 3
• Alto tráfico peatonal (campos de juego) 0
Puntaje: suma de los puntos obtenidos en los 6 aspectos.
Debido a que existen propiedades del terreno que facilitan más que otras la
implementación de estanques de infiltración, se recomienda un método de
asignación de puntos de acuerdo a las características que se presentan en la
Tabla 4.2.1.1, en la cual se asigna un puntaje por cada una de las seis
características y la suma entrega el puntaje total asignado al sitio.
Entonces, si puntaje < 20 el sitio no se considera apto.
20 < puntaje < 30 el sitio es un buen candidato.
puntaje > 30 el sitio es excelente.
Este puntaje se puede emplear para la comparación de sitios alternativos.

e. Dimensionamiento. Se trata de determinar la superficie y profundidad del estanque.
La Figura 4.2.1.6 muestra los elementos que deben considerarse en el diseño de
un estanque de infiltración.



Figura 4.2.1.6: 1.- Techo, 2.- Bajada aguas lluvias, 3.- Terraza, 4.-
Estanque, 5.- Rebase, 6.- Reja, 7.- Vereda, 8.- Calle.
Área aportante y coeficiente de escurrimiento. El área aportante se estima
como la suma de las superficies impermeables que drenan hacia el estanque de
infiltración, mas el área del estanque propiamente tal, sobre la cual también se
reciben aguas lluvias. Para las áreas impermeables, como techos, pavimentos y
similares, se pueden adoptar coeficientes de escurrimiento superficial según se
indican en el Capítulo de Hidrología (Tabla 3.1.2.7). Para el área del estanque
el coeficiente es 1,0. Se determina un coeficiente del conjunto como la suma
ponderada de los coeficientes respectivos por el área de cada uno.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 125

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Tasa de infiltración. Una estimación preliminar de la tasa de infiltración del
terreno en el cual se construirá el estanque, se puede hacer en base a la
clasificación del suelo, como se muestra en el Capítulo de Suelos y Agua
Subterránea. Sin embargo, se recomienda realizar ensayos y medidas de
infiltración en el terreno, por medio de un laboratorio experimentado según los
procedimientos de Muntz o ensayos estándar (ver 3.2.2.b).
La capacidad de infiltración del suelo puede disminuir por colmatación en el
tiempo. Azzout y otros (1994) recomiendan considerar un factor de seguridad
variable, dependiendo de la naturaleza de las aguas lluvias, la existencia de
tratamiento y la mantención. En caso en que la tasa de infiltración se estime en
base a ensayos en terreno se recomienda un coeficiente de seguridad, C
s
, según
el siguiente procedimiento:

¿El caudal afluente es
de buena calidad?
Sí No
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
¿Habrá una
mantención regular?
1 3/4
Sí No
3/4 1/2
¿Habrá una
mantención regular?
Sí Sí Sí No
No instalar estanque
No
1/2 1/3
Sí Sí No

Selección de una lluvia de diseño. Para la lluvia de diseño debe seleccionarse
un período de retorno, T, según los siguientes criterios:
T = 5 años si hacia aguas abajo del lugar existe una red de drenaje
desarrollada.
T = 10 años si la zona a la cual descarga no tiene una red de drenaje
desarrollada.
La autoridad municipal o el SERVIU podrán requerir períodos de retorno
diferentes de acuerdo a las condiciones del lugar.
Si se dispone de curvas IDF para el lugar, se selecciona la curva
correspondiente al período de retorno de diseño. Si no están las curvas
disponibles, y no existe información suficiente para construirlas, se puede
recurrir a los coeficientes de duración generalizados para el lugar, de acuerdo a
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 126

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
lo indicado en Capítulo de Hidrología (3.1.2), seleccionando valores de
intensidad I
t
(mm por hora) para varias duraciones t (horas).
Volumen afluente acumulado. Se recomienda determinar el volumen a
infiltrar acumulado para una lluvia de período de retorno de T años como el
generado por las intensidades medias, de acuerdo a la curva IDF
correspondiente. Es decir, el volumen acumulado de agua lluvia, V
afl
, en
metros cúbicos, para un tiempo t , en horas, se calcula como:
V
afl
(t) =1.25* 0.001 C I
t
A t = 0,00125 C A P
t
T
(4.2.1.1)
donde C es el coeficiente de escurrimiento superficial del área total aportante A
(metros cuadrados), I
t
es la intensidad de la lluvia de período de retorno T y
duración t, en mm por hora, y t es el tiempo acumulado en horas. Además el
producto de la intensidad por el tiempo corresponde a la precipitación total
acumulada en t horas para el periodo de retorno T, esto es P
t
T
, en mm. El valor
de V
afl
en función de t se denomina “curva de recarga”. Se recomienda
multiplicar por un factor de seguridad de 1,25 el volumen acumulado para
considerar la porción de lluvia que cae antes y después de la parte más intensa
de la tormenta, no incluida habitualmente en las curvas IDF.
Volumen de almacenamiento y profundidad del estanque. Para calcular el
volumen de almacenamiento, V
alm
necesario del estanque de infiltración se
estima el volumen acumulado que puede ser drenado con la tasa de infiltración
adoptada para el terreno en función del tiempo. Se puede determinar
gráficamente como la máxima diferencia entre el volumen afluente acumulado
de agua lluvia o volumen de recarga V
afl
(t) y el volumen acumulado infiltrado
V
inf
(t), ambos en función del tiempo, como se ilustra en el esquema de la
Figura 4.2.1.7. Este último, en metros cúbicos, esta dado por:
V
inf
(t) = 0,001 f C
s
A
e
t (4.2.1.2)
donde f es la capacidad de infiltración del suelo en mm por hora, C
s,
el
coeficiente de seguridad para la infiltración, A
e
el área del estanque, en metros
cuadrados, y t el tiempo acumulado, en horas. El volumen de almacenamiento
necesario se calcula como:
V
alm
= Max ( V
afl
(t) - V
inf
(t)) (4.2.1.3)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 127

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.1.7: Estimación del volumen de almacenamiento. 1,2,3- Curvas
de V
afl
(t) para lluvias de diferentes periodos de retorno, 4.- Curva de V
inf
(t),
V
e
.- Volumen de almacenamiento para la lluvia 1.
Si la tasa de infiltración del terreno es siempre mayor que la lluvia, incluso que
la de menor duración, entonces no se requiere un volumen de acumulación en el
estanque, sino que bastará con la superficie para la infiltración.
La profundidad media del estanque es:
h
V
A
alm
e
= (4.2.1.4)
Tiempo con agua en el estanque. Se define como el tiempo total durante el
cual el estanque permanece con agua acumulada, t
b
para una lluvia de período
de retorno T. Se calcula como el tiempo para el cual el volumen acumulado
aportado por la lluvia de diseño es igual al volumen acumulado infiltrado. A
partir de entonces la cantidad de agua que recibe el estanque es inferior a la que
es capaz de infiltrar, por lo tanto, a pesar de que puede continuar lloviendo, el
estanque permanece sin agua acumulada sobre su superficie. Este tiempo se
determina gráfica o numéricamente construyendo un gráfico como el de la
figura 4.2.1.7. Se recomienda que el tiempo total con agua en el estanque sea
inferior a 24 horas para la lluvia de diseño.
Tiempo máximo de vaciado. El tiempo que demora el estanque en infiltrar el
volumen total de almacenamiento se define como tiempo máximo de vaciado,
t
m
. En este caso se supone que no llueve mientras el estanque se vacía y por lo
tanto este tiempo no depende de la lluvia, sino que sólo de las dimensiones del
estanque y la capacidad de infiltración. Se calcula como:
m
totall
s e
t
V
C f A
=
0 001 ,
(4.2.1.5)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 128

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Es conveniente que este tiempo sea inferior a 36 horas para evitar daños
permanentes a la vegetación del estanque y facilitar otros usos.

Obra de rebase. Se debe considerar una obra de rebase o vertido, para evacuar
hacia el sistema de drenaje superficial, o hacia los colectores, los excesos de
lluvias mayores. Para ello se puede recurrir a cámaras de descarga sencillas
dimensionadas considerando el estanque de infiltración como un estanque de
retención seco. También se puede emplear un sumidero simple o un elemento
de rebase hacia aguas abajo. Más importante que la obra de rebase propiamente
tal es el nivel al cual se ubica. La obra de rebase puede ser simplemente un
rebaje en la solera de un borde para conectar el estanque con la calle.
f. Detalles. Consideran el resto de los elementos necesarios para que la obra opere
adecuadamente.
Fondo y taludes. El fondo del estanque es necesariamente horizontal, con un
buen control de niveles debido a que las profundidades son pequeñas. Los
taludes laterales no son relevantes y pueden hacerse de una inclinación
compatible con otros usos o con la mantención de la vegetación. En caso de
tener vegetación se recomiendan taludes H/V = 4/1 o más tendidos.
Divisiones. Si el terreno presenta pendiente es conveniente dividir el estanque
separándolo en varios niveles mediante soleras, solerillas o camellones
horizontales, de manera que el agua pueda rebasar de un nivel a otro.

Figura 4.2.1.8: Divisiones interiores y taludes.
Vegetación y riego. Es importante que el estanque tenga una vegetación
compatible con los aportes de agua que recibe y la duración del tiempo de
inundación. Considerar la necesidad de un sistema de riego para mantener una
vegetación sana de acuerdo al clima del lugar. Si no es conveniente colocar
vegetación se puede recurrir a maicillo en el fondo horizontal, o gravilla, o un
jardín de rocas.
Obra de entrada El estanque puede recibir agua desde diferentes lugares,
tanto en forma concentrada desde bajadas de agua de techos, como difusa desde
pavimentos o jardines laterales. En el caso de ser concentrados puede ser
conveniente disponer de una pequeña zona de disipación de energía y reparto
del agua cubierta con piedras.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 129

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
g. Construcción. Los estanques de infiltración no demandan una técnica particular
debido a que se trata de obras de dimensiones modestas, pero es esencial
realizar algunos controles.
Precaución para evitar colmatación en la fase de construcción. Una vez
iniciada la construcción de la obra, es importante limitar los aportes de finos
hacia el estanque. Para ello se puede proteger el estanque con una membrana
impermeable durante el tiempo de construcción o limpiarlo al final de la
construcción. Es necesario evitar el tránsito de vehículos y maquinaria que
produzcan una compactación excesiva del terreno sobre la zona del estanque.
Si el estanque va a ser sembrado con pasto artificial es conveniente que este se
coloque sobre una pequeña capa de arena de 3 a 5 cm bajo la capa de tierra
vegetal o tierra de hojas.
Control de las dimensiones. Con el fin de asegurar el adecuado
almacenamiento de las aguas lluvias es importante que las dimensiones
estimadas en el estudio sean respetadas, ya que si se modifican pueden causar
desbordes. Debido a la poca altura de almacenamiento que consideran este tipo
de estanques es muy importante que se realice un estricto control de los niveles
del fondo y las paredes del estanque, sus pendientes u horizontalidad. Además
debe verificare cuidadosamente la ubicación y nivel de los elementos de rebase
y las divisiones interiores, tanto en relación al estanque como a la red de
drenaje hacia la cual evacúan.
Verificar que no se inundarán obras adyacentes como veredas, entradas a casas,
terrazas u otras similares.

h. Mantención. Los estanques de infiltración requieren una escasa o moderada
mantención, la que puede ser más costosa cuando es necesario reemplazar el
pasto o la cubierta que conforma la superficie del estanque. La responsabilidad
por estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de la legislación, recae
sobre el propietario de las obras, el cual será una persona particular o pública
según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran emplazadas.
Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del aseo y ornato
de las obras, en cuyo caso implican una responsabilidad municipal, de aquellos
que significan una conservación técnica propiamente tal. En este último caso
tratándose de vías públicas, como calles, avenidas, veredas, pasajes y similares,
la responsabilidad por esta mantención técnica es del SERVIU, o de la empresa
que tenga a cargo la concesión del servicio. Algo similar podría ocurrir con las
obras alternativas de drenaje de aguas lluvias. Sin embargo es necesario que
esta responsabilidad se aclare legalmente. Si las obras se encuentran en
recintos privados, la responsabilidad por su mantención es del propietario o de
quienes detenten legalmente el recinto.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 130

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Una guía de la mantención sugerida para los estanques de infiltración y la
frecuencia con que ésta debe realizarse es la siguiente:
Preventiva: Incluye inspecciones, cuidados de la vegetación y limpieza.
Inspección. Inspeccionar la superficie para verificar la necesidad de una
limpieza. Verificar que la alimentación no causa problemas y que
el exceso de agua se evacúa correctamente.
Rutinaria. Al menos una vez al año.
Mantención del césped. El cuidado del césped, el sistema de riego y la
profundidad de las raíces deben ser inspeccionadas y mantenidas
cuando sea necesario de acuerdo al clima y el crecimiento de la
vegetación.
Rutinaria. De acuerdo con la inspección y el clima. En conjunto
con la mantención del área verde en la cual se ubica el estanque.
Remoción de basura y objetos extraños. El material acumulado debe ser
removido como una medida de control general, sanitaria y con
fines estéticos.
Rutinaria. De acuerdo al sistema de limpieza del entorno. Retirar
hojas y ramas durante el otoño.
Curativa: Considera remoción de sedimentos y reemplazo de material.
Remoción de sedimentos. Remoción de sedimentos en estanques con y sin
vegetación para evitar que se produzca colmatación.
Rutinaria. Al menos una vez al año.
Reemplazo del material que conforma la superficie. Reemplazar el pasto por
especies resistentes al agua, o por otro tipo de cubierta si se
observan daños permanentes.
No rutinaria. Cuando se observa que la vegetación en la superficie
del estanque está deteriorada.

i. Ejemplo estanque de infiltración. Se considera la posibilidad de construir un
estanque de infiltración en un área verde, ubicado en una urbanización ubicada
en la ciudad de Viña del Mar, con la finalidad de drenar las aguas lluvias de los
sitios de las viviendas vecinas. La superficie total es de aproximadamente 0,4
hectáreas, incluyendo las viviendas y el parque, de las cuales 920 m
2
se
destinarán al estanque. Las características del uso del suelo son las siguientes:
Techos: 930 m
2

Patios: 1566 m
2

Parque: 2000 m
2
(920 m
2
corresponden al estanque)
Total: 4496 m
2

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 131

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Los antecedentes del terreno indican que la pendiente del terreno es pequeña,
que la profundidad mínima estacional de la napa se ubica 15 m bajo la
superficie del terreno y se trata de un suelo tipo B compuesto por limo y arena.
De ensayos de infiltración realizados en el suelo del parque se obtuvo una tasa
media de infiltración de 19,6 mm/hora.
Factibilidad. Es factible la instalación de un estanque de infiltración en esta
urbanización, dado que se cumplen las restricciones de: infiltración mayor que
8 mm/hora, el suelo poseerá una cubierta vegetal, el área a drenar es menor que
el doble de la superficie disponible para el estanque y, considerando que el
estanque debe ser poco profundo, existirá una distancia mayor que 1,2 m entre
el fondo del estanque y el nivel máximo estacional de la napa.
Con el objeto de evaluar objetivamente las características del sitio se calcula el
puntaje del sitio, de acuerdo con lo señalado en la Tabla 4.2.1.1 sobre
factibilidad. Se obtiene el siguiente resultado:
1) Razón entre el área tributaria impermeable y el área de infiltración.
A
inf
= 920 m
2

A
imp
= 1836 m
2
, calculada ponderando las áreas tributarias con los
coeficientes de escorrentía respectivos como se ilustra más adelante.
Entonces A
inf
/ A
imp
= 920/1836 = 0,5..............................5 puntos
2) Naturaleza del estrato superficial del suelo
suelo con humus normal:..................................................5 puntos
3) Suelos de estratos inferiores:
suelo de iguales características que el suelo superficial
....................................................................................... 5 puntos
4) Pendiente de la superficie de infiltración :
2%...................................................................................5 puntos
5) Cubierta vegetal :
pasto bien establecido.......................................................3 puntos
6) Tráfico en la superficie de infiltración :
parque.............................................................................3 puntos
La suma total da un puntaje total de 26 puntos, luego el sitio es un buen
candidato para la instalación de un estanque de infiltración
Dimensionamiento. Consiste fundamentalmente en determinar el volumen del
estanque de infiltración que permitirá el almacenamiento temporal de las aguas
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 132

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
que lleguen a su superficie, hasta su infiltración. Se adoptará un período de
retorno de cinco años para la lluvia de diseño.
Volumen de almacenamiento. El volumen de almacenamiento, V
alm
, se
calcula como la máxima diferencia entre el volumen afluente acumulado de
agua lluvia, V
afl
(t), para una lluvia de cinco años de periodo de retorno, y el
volumen acumulado infiltrado, V
inf
(t).
El volumen afluente acumulado de agua lluvia para una duración t de la
tormenta de cinco años de período de retorno, se estima en función de la
precipitación de esa duración como:

afl
t t
V
t C A
I
t C A
P
( ) , , = = 0 001 0 001
5
(4.2.1.6)

donde C es el coeficiente de escorrentía de toda el área aportante, calculado
ponderando las diferentes áreas del suelo como:
C = (C
1
A
techos
+ C
2
A
patios
+ C
3
A
parque
+ C
4
A
estanque
)/A (4.2.1.7)
Los coeficientes de escorrentía C
1
, C
2
, C
3
y C
4
se obtienen

de la Tabla 3.1.2.7
propuesta en el Capítulo de Hidrología, y resultan: C
1
= 0,9, C
2
= 0,5 y C
3
=
0,2 y C
4
= 1. Reemplazando, se obtiene que el coeficiente de escorrentía
global es C = 0,61.
es la lluvia correspondiente a un período de retorno de 5 años y duración t,
variable desde unos pocos minutos hasta 24 horas o más si es necesario para
determinar el volumen máximo de almacenamiento. Se estima en base a la
precipitación de 10 años de periodo de retorno y 24 horas de duración y los
coeficientes de duración y frecuencia correspondientes como:
P
t
5
(4.2.1.8) P P CD CF
t t
5
24
10 24
10
5
11 = ,
donde P corresponde a la precipitación máxima para 10 años de período de
retorno y 24 horas de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.2 propuesta en
el Capítulo de Hidrología para precipitaciones máximas diarias en las ciudades
de Chile, o de la publicación de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24,
48 y 72 horas. Para Viña del Mar tiene un valor de 83,3 mm.
24
10
5
corresponde al coeficiente de frecuencia para transformar la precipitación
de 10 años en otra de 5 años de período de retorno, es el que se obtiene de la
Tabla 3.1.2.4 de coeficientes de frecuencia del Capítulo de Hidrología y arroja
un valor de 0,83 para la ciudad de Viña del Mar.
10 CF
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 133

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
es el coeficiente de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.3 de
Coeficientes de duración para t entre 1 y 24 horas o de la expresión (3.1.2.2)
propuesta para lluvias menores de 1 hora.
t CD
24
Entonces, reemplazando en la ecuación 4.2.1.8 los valores correspondientes, la
precipitación de 5 años de periodo de retorno y duración t, para t entre 24 horas
y 1 hora, está dada por:
P CD CD
t t t
11 83 3 0 83 76 1 = = ≥ ≥ , * , , , para 24 horas t 1 hora
5 24 24
m

En particular para una hora el coeficiente de duración es 0,140 según la Tabla
3.1.2.2, con lo que se obtiene:
P m
1
5
76 1 0 140 10 7 = = , * , ,
A partir de este valor se obtienen las precipitaciones menores de una hora con
los coeficientes de duración de la Tabla 3.1.2.5 como:
P CD
t t
5 1
10 7 = ≤ , para 0 t 1 hora
Con estos valores de precipitación se calcula el volumen afluente acumulado,
en m
3
, de la expresión 4.2.1.6 como:
V t P P
afl t t
( ) , * , * , = = 0 001 0 61 4496 2 74
5 5
Similarmente el volumen infiltrado acumulado para una duración t de la
tormenta se estima a partir de la expresión:
(4.2.1.9) V t f A t
s e inf
( ) , = 0 001 C
donde f es la tasa de infiltración del terreno en mm por hora, A
e
es el área
filtrante del estanque y t el tiempo en horas. C
s
es el coeficiente de seguridad
para corregir la tasa de infiltración. En este caso se supone que el agua es de
buena calidad porque proviene directamente de los techos vecinos y no habrá ni
dispositivo de tratamiento ni una mantención regular, de manera que C
s
es 0,5.
Con los valores de este caso el volumen infiltrado acumulado es:
V
inf
(t) = 0,001*0,5*19,6*920*t = 9,016 t
Los valores obtenidos para los coeficientes de duración, las precipitaciones y lo
volúmenes resultantes del agua afluente al estanque y el agua infiltrada, así
como el volumen almacenado para distintas duraciones se presentan a
continuación:

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 134

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Duración CD
t
P
t
5
V
afl
V
inf
V
alm

(horas, min.) (*) (mm) (m
3
) (m
3
) (m
3
)
0h 0m 0,000 0,0 0,0 0,0 0,0
0h 5m 0,307 3,3 9,0 0,8 8,2
0h 10m 0,460 4,9 13,4 1,5 11,9
0h 20m 0,642 6,9 18,9 3,0 15,9
0h 30m 0,764 8,2 22,5 4,5 18,0
0h 40m 0,858 9,2 25,2 6,0 19,2
1h 0,140 10,7 29,3 9,0 20,3
2h 0,210 16,0 43,8 18,0 25,8
4h 0,330 25,1 68,8 36,1 32,7
6h 0,450 34,2 93,7 54,1 39,6
8h 0,550 41,9 114,8 72,1 42,7
10h 0,640 48,7 133,4 90,2 43,2
12h 0,720 54,8 150,2 108,2 42,0
14h 0,780 59,3 162,5 126,2 36,3
18h 0,900 68,5 187,7 162,3 25,4
24h 1,000 76,1 208,5 216,4 -7,9
(*) Para duraciones menores de una hora los coeficientes se
refieren a la lluvia de una hora. Para duraciones mayores de
una hora se refiere a la lluvia de 24 horas.
Se puede apreciar que el valor máximo de almacenamiento corresponde a 43,2
m
3
que se acumulan a las 10 horas. En la Figura 4.2.1.9 se muestra la
estimación gráfica del volumen de almacenamiento, obtenido como la
diferencia máxima entre el volumen afluente acumulado y el volumen infiltrado
acumulado.
La profundidad del estanque h
estanque
se puede estimar como:
h
estanque
= V
alm
/A
estanque
= 43,3/920 = 0,047 m (4.2.1.10)
La profundidad del estanque resulta ser de sólo 4,7 cm. Dado que esta es la
profundidad de agua máxima presente en el estanque para las condiciones de
diseño, el estanque puede construirse de 5 ó 10 cm de profundidad para facilitar
su nivelación y excavación.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 135

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
0
50
100
150
200
250
0 5 10 15 20 25
Tiempo, horas
V
o
l
u
m
e
n

a
c
u
m
u
l
a
d
o
,

m
3
Vol. afluente acumulado
Vol. infiltrado acumulado
V Alm.

Figura 4.2.1.9: Estimación gráfica del volumen de
almacenamiento.
Tiempo con agua en el estanque. El tiempo total durante el cual el estanque
permanece con agua acumulada para la lluvia de diseño, t
b
, se estima como el
tiempo para el cual el volumen acumulado aportado por la lluvia es igual al
volumen acumulado infiltrado. De la tabla y figura de cálculo del volumen se
obtiene t
b
= 22,5 horas. Se considera aceptable ya que según las
recomendaciones debe ser inferior a 24 horas.
Tiempo máximo de vaciado. Corresponde al tiempo que demora el estanque
en infiltrar el volumen máximo de almacenamiento sin la presencia de lluvia.
Debe ser inferior a 36 horas. En este caso la profundidad promedio del
estanque será de 7 cm, de manera que:

m
alm
s
estanque
t
V
A
fC
horas = = =
0 001
920 0 07
0 001 19 6 0 5 920
7 1
,
* ,
, * , * , *
,

(4.2.1.11)
Detalles. El plano adjunto presenta los detalles para la materialización de la
obra. Estos complementan el diseño con los siguientes aspectos:
Vegetación. El estanque se ubica en un área verde que se plantará con césped.
Si es necesario se incluirá un sistema de riego.
Fondo. El fondo del estanque será horizontal. Los bordes se materializarán
mediante solerillas de jardín horizontales hacia las calles y con taludes H/V=4/1
hacia el resto del parque.
Rebase. Para el rebase se rebajará la solerilla en una extensión de dos metros
para permitir que el exceso de agua escurra hacia la calle pasando sobre la
acera. El caudal es tan bajo que ello no genera problemas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 136

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto aproximado para la construcción de un estanque de infiltración del
ejemplo.
Ítem Descripción Unidad CantidadPrecio (UF)

Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
mano, sin agotamiento ni entibación,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
así como el emparejamiento, nivelación y
limpieza de fondo. m
3
354,2 0,252
89,258
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
333,3 0,063
20,998
3 Suministro y colocación de una capa de
arena sin contenido de arcilla de 3 cm,
esparcida y compactada con pisón. m
3
25,9 1,081
27,998
4 Suministro y colocación de una capa de
5 cm de tierra de hojas, esparcida y nivelada.m
3
43,1 1,019
43,919
5 Suministro, distribución y siembra de césped
artificial. Incluyendo colocación de arena, tierra
de hoja, semilla, sembrado, riegos y cuidados
hasta el primer corte del pasto. m
2
861,9 0,104
89,638
6 Suministro y colocación de solerillas tipo
jardín de cemento comprimido. Colocadas
apoyadas sobre mortero de cemento y niveladas.
Incluye mortero m 175,6 0,167
29,325

Total 301,207
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al
7

de Octubre de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de
Pavimentación para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU
y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU
Metropolitano.






Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 137

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 138

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

4.2.2. ZANJAS DE INFILTRACIÓN
a. Descripción. Las zanjas de infiltración son obras longitudinales, con una profundidad
recomendada del orden de 1 a 3 m, que reciben el agua en toda su longitud,
interceptando el flujo superficial de una tormenta y evacuándolo mediante
infiltración al subsuelo. Si la zanja no puede recibir el agua en toda su longitud,
es posible alimentarla desde uno de los extremos empleando para ello una
tubería perforada a lo largo de la parte superior, para lo cual es conveniente
disponer de cámaras a la entrada y a la salida. En este caso la zanja
propiamente tal puede cubrirse de manera de emplear la superficie para otros
fines, como veredas, paseos o estacionamientos. El funcionamiento hidráulico
de estas obras puede resumirse en tres etapas. La primera es el ingreso del agua
proveniente de la tormenta a la zanja, la que se puede efectuar a través de la
superficie o desde redes de conductos. Una vez que ingresa a la zanja, el agua
se almacena temporalmente en su interior, para posteriormente ser evacuada a
través del suelo mediante infiltración. Es recomendable usar las zanjas de
infiltración en áreas residenciales, donde el agua lluvia tiene una baja
concentración de sedimentos y de aceite. Pueden ser alimentadas lateralmente
desde franjas de pasto que actúan como filtros. A pesar de que son más
susceptibles a la acumulación de sedimentos, las zanjas de infiltración son más
fáciles de mantener que otras obras de infiltración debido a su accesibilidad, si
no están cubiertas por veredas o calles.
Frente a los cinco objetivos básicos propuestos para las obras alternativas de
drenaje urbano el comportamiento de las zanjas de infiltración es el siguiente:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente







Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 139

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Para lograr estos objetivos las zanjas de infiltración se ubican inmediatas a las
zonas impermeables que atienden, de manera de recibir aguas limpias,
preferentemente en sectores estrechos como pasajes, bandejones centrales de
calles, fondos de patios, en los bordes de estacionamientos y lugares similares.

Figura 4.2.2.1: 1.- Zanjas bajo veredas, 2.- Sector de
estacionamiento, 3.- Ban- dejones de calles.

Una zanja de infiltración es una obra sencilla que admite varios elementos
opcionales para la alimentación y descarga. El esquema siguiente muestra los
elementos típicos de una zanja y la relación funcional entre ellos.

Figura 4.2.2.2: 1.- Cámara de entrada (opcional), 2.- Alimentación
superficial, 3.- Zanja, 4.- Relleno, 5.- Geotextil, 6.- Cámara de
rebase (opcional), 7.- Tubería de distribución (opcional), 8.-
Cubierta.

Los diseños de zanjas de infiltración incluyen tres tipos básicos de zanjas:
Zanja de infiltración completa. El escurrimiento superficial generado por la
tormenta de diseño sólo puede salir de la zanja por infiltración. El volumen de
almacenamiento se diseña en este caso para almacenar todo el volumen de
escurrimiento superficial generado por la tormenta de diseño. En caso de
tormentas peores que las de diseño el exceso no entra a la zanja y es rechazado
superficialmente.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 140

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.2.3: 1.- Alimentación superficial, 2.- Rebase, 3.-
Relleno.
Zanja de infiltración parcial. La zanja no está diseñada para infiltrar
completamente todo el volumen de escurrimiento superficial captado. Parte del
volumen se evacúa hacia otros elementos o hacia el sistema de drenaje
superficial, usando una tubería perforada ubicada cerca de la parte superior de
la zanja.

Figura 4.2.2.4: Alimentación superficial, 2.- Tubería perforada de
rebase, 3.- Relleno.
Zanja de infiltración inicial. Su diseño tiene por objeto retirar del flujo
superficial sólo la primera parte de la tormenta, con el objeto de mejorar la
calidad del agua. El volumen de almacenamiento permite guardar el flujo
provocado por los primeros 10 mm a 15 mm de la tormenta de diseño, el cual
posteriormente se infiltra. El exceso se rechaza o es retirado por drenes.
Las figuras siguientes muestran ejemplos típicos de zanjas de infiltración, en
cuanto a su alimentación y ubicación.

Figura 4.2.2.5: Zanja de infiltración con alimentación superficial
en un estacionamiento. 1.- Estacionamiento, 2.- Soleras
discontinuas, 3.- Zanja, 4.- Vereda, 5.- Cuneta, 6.- Calle.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 141

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.2.6: Zanja cubierta. 1.- Techos, 2.- Bajadas de aguas
lluvias, 3.- Zanja, 4.- Vereda, 5.- Cámaras.
b. Ventajas y desventajas. Algunas de las principales ventajas, tales como la
reducción del máximo escurrimiento superficial, son similares a las que se
presentan para otras obras de infiltración. Una ventaja especial de las zanjas de
infiltración es su facilidad para integrarse a la estructura urbana, ya que son
poco visibles y comprometen sólo una franja delgada del suelo en la superficie.
Adicionalmente, tienen un bajo costo y una fácil puesta en marcha.
Entre las desventajas se destacan los problemas de colmatación que se pueden
presentar, en períodos menores a 5 años, al retener las partículas finas presentes
en el agua. Una vez que se tapan, es necesario remover las piedras de relleno y
reemplazarlas por otras limpias, y en algunos casos la fosa debe ser ampliada
para extraer los suelos impermeabilizados adyacentes. Este inconveniente
puede ser reducido si el agua de la tormenta se filtra antes de ingresar a la zanja
o se asegura que la zanja reciba agua limpia. Otro problema que se debe
considerar es la migración de partículas finas hacia el relleno de piedras, lo que
se puede prevenir usando un filtro entre el estrato de relleno y el suelo original.
También se deben tomar precauciones durante la etapa de construcción, y será
recomendable una mantención durante la vida útil de la obra.
Para evitar el riesgo de contaminación de la napa, es muy importante conocer
las características de las aguas que se van a infiltrar (origen de las aguas,
naturaleza de las superficies drenadas).
c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño que se debe seguir para
lograr un adecuado funcionamiento de las zanjas de infiltración debe considerar
un análisis de factibilidad, una recopilación de antecedentes, la elección de
materiales y el equipamiento necesario, un dimensionamiento de los elementos
principales y, finalmente, el diseño de los elementos de detalle.
Factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar, en base a los
antecedentes disponibles sobre las características del suelo y del agua
subterránea, si se puede infiltrar o no las aguas lluvias superficiales hacia el
suelo bajo la zanja de infiltración y si es conveniente o no utilizar este tipo de
obra. El estudio de factibilidad analiza condiciones que hacen apto el sitio para
la instalación de una zanja de infiltración, tales como permeabilidad del suelo,
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 142

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
riesgo de contaminación, capacidad de infiltración, profundidad de la napa y
zonas que serán drenadas.
Para decidir la factibilidad es conveniente que el proyectista reúna los
siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indiquen la comuna, calle y número
si corresponde o su relación a calles cercanas. Límites de las áreas
aportantes de agua, ubicación proyectada de la zanja y sector al cual
rebasa los excesos si se producen.
Certificado de la Dirección General de Aguas, o de su oficina en Región, que
indique la profundidad de la napa de agua subterránea en el lugar y
la autorización a infiltrar aguas lluvias en él.
Certificado de un laboratorio autorizado con los resultados de ensayos de
infiltración en terreno, según el método de Porchet, o del cilindro
excavado, de un ancho y profundidad representativo de las
dimensiones de la zanja (ver 3.2.2.b).
Si el agua a infiltrar no proviene directamente desde los techos impermeables,
sino que de otras superficies en zonas ya desarrolladas, se
recomienda hacer un análisis del agua emitido por un laboratorio
autorizado en el que se verifique que cumple con la Norma NCh
1333 Calidad del Agua para Diferentes Usos, en relación a usos
recreacionales.
Como toda obra de infraestructura la zanja de infiltración requerirá de los
espacios necesarios para su construcción. La autorización para el
uso del suelo con estos fines deberá requerirse del propietario
respectivo cuando éste no sea el ejecutor de las obra. El permiso
deberá gestionarse según el caso ante el particular o la entidad
pública fiscal o municipal.
Dimensionamiento. La elección del tipo de materiales utilizados y la capacidad
de absorción del suelo son las principales características que se consideran en el
diseño.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan a
la zanja y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de áreas y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, pavimentos impermeables, porosos, áreas verdes
con y sin vegetación, calles, veredas y otros).
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 143

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Si se conoce el material de relleno es conveniente disponer de un ensayo para
determinar su porosidad o el índice de huecos del material
compactado, realizado por un laboratorio autorizado.
Para dimensionar una zanja de infiltración, es decir, para determinar el largo, el
ancho y la profundidad , se pueden utilizar dos estrategias: i) partir de
dimensiones iniciales determinadas a priori y que pueden ser ajustadas
posteriormente y ii) partir de una o dos dimensiones conocidas, normalmente
fijas y deducir el resto en base a ecuaciones. La porosidad del material
constituye también uno de los datos del problema (puede variar entre 30% a
90%). La longitud de la zanja está generalmente impuesta por el trazado, el
ancho es variable y puede ser elegido más libremente, y la profundidad depende
de la naturaleza del terreno (capacidad de absorción del suelo y de la
profundidad de la napa de agua subterránea), o de los procedimientos
constructivos. Se debe hacer una verificación estructural de la zanja,
especialmente si se ubica cerca de calzadas vehiculares o edificaciones.
Una vez dimensionada la zanja se procede a diseñar los elementos auxiliares
como son las cámaras de entrada y salida, las tuberías de reparto o de
evacuación, si la zanja no es alimentada lateralmente en toda su extensión.
Diseño de detalle. El diseño de detalle se traduce en los planos de la obra y sus
especificaciones técnicas generales y especiales. En esta etapa se deberán elegir
los materiales que componen la zanja de infiltración. Si la zanja es cubierta
debe seleccionarse el material y tipo de la superficie.
d. Factibilidad y Condiciones Generales. No es recomendable la instalación de
estas obras en terrenos que posean alguna de las siguientes características:
Pendiente del terreno mayor que un 20%.
Nivel máximo de la napa subterránea o un estrato impermeable a menos de 1,2
m bajo el fondo de la zanja.
Suelos superficiales o inferiores con tasas de infiltración equivalente a suelos
tipo C o D según la clasificación SCS ( ver Capítulo sobre Suelos
y Agua Subterránea), o con tasas de infiltración menores que 7 mm/
hora.
Suelos con más de un 30% de contenido de arcilla.
El tamaño del área aportante mayor que 5 hectáreas.
e. Dimensionamiento. Consiste en determinar el tamaño de la zanja y sus elementos
principales. El esquema de la Figura 4.2.2.7 muestra los elementos
constitutivos de una zanja que deben considerarse, así como las variables de
diseño principales.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 144

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Área aportante. El área aportante se estima como la suma de las superficies
impermeables que drenan hacia la zanja de infiltración. Para ello se determina
un coeficiente de escurrimiento del conjunto como la suma ponderada de los
coeficientes respectivos por el área de cada uno.

Figura 4.2.2.7: Elementos de una zanja. 1.- Alimentación
(opcional),2.- Relleno, 3.- Tubería Perforada (opcional), 4.-
Geotextil, 5.- Cubierta, 6.- Piezómetro, 7.- Filtro granular
(Opcional).
Selección de una lluvia de diseño. Se recomienda seleccionar una lluvia de
diseño de algunos de los siguientes períodos de retorno:
T = 5 años si hacia aguas abajo del lugar existe una red de
drenaje desarrollada.
T = 10 años si hacia aguas abajo del lugar no existe una red de
drenaje desarrollada.
La autoridad municipal o el SERVIU podrán requerir períodos diferentes de
acuerdo a las condiciones del lugar.
Si se dispone de curvas IDF para el lugar, se selecciona la curva del período de
retorno de diseño. Si no están las curvas disponibles, y no existe información
suficiente para construirlas, se puede recurrir a los coeficientes de duración
generalizados para el lugar de acuerdo a lo indicado en el Capítulo de
Hidrología (3.1.2.c), seleccionando valores de intensidad I
t
(mm por hora) para
varias duraciones del tiempo t (horas). Esto supone considerar una tormenta
con la intensidad máxima al inicio, de duración indefinida.
Tasa de infiltración. Puede hacerse una estimación preliminar de la tasa de
infiltración del terreno en el cual se implantará la zanja, en base a una
clasificación del suelo según se indica en el Capítulo de Suelos y Agua
Subterránea (3.2.2). En este caso la tasa de infiltración de diseño debe ser igual
a la mitad de la tasa de infiltración obtenida del análisis textural del suelo. Es
decir, se considera un coeficiente de seguridad de 2 para la tasa de infiltración
estimada adicional al que se menciona más adelante. Sin embargo, se
recomienda realizar ensayos y medidas en terreno, de acuerdo al método de
Porchet (3.2.2.b) por un laboratorio experimentado.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 145

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
La capacidad de infiltración del suelo puede disminuir por colmatación en el
tiempo. Azzout y otros (1994) recomiendan considerar un factor de seguridad
variable, dependiendo de la naturaleza de las aguas lluvias, la existencia de
tratamiento y la mantención. En caso en que la tasa de infiltración se estime en
base a ensayos en terreno se recomienda un coeficiente de seguridad, C
s
, según
el siguiente procedimiento:

¿El caudal afluente es
de buena calidad?
Sí No
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
¿Habrá una
mantención regular?
1 3/4
Sí No
3/4 1/2
¿Habrá una
mantención regular?
Sí Sí Sí No
No instalar zanja
No
1/2 1/3
Sí Sí No

Volumen afluente acumulado. Se recomienda determinar el volumen a
infiltrar acumulado para una lluvia obtenida con el período de retorno de diseño
como aquel generado por las intensidades medias, de acuerdo a la curva IDF
correspondiente. Es decir, el volumen acumulado de agua lluvia (en metros
cúbicos) para un tiempo t (horas), se calcula como:
V
afl
(t) = 1,25* 0,001 C I
t
A t = 0,00125 C A P
t
T
(4.2.2.1)
donde C es el coeficiente de escorrentía superficial del área total aportante A
(metros cuadrados), I
t
es la intensidad de la lluvia (mm/hora) de período de
retorno de diseño y duración t y t es el tiempo acumulado en horas. P
t
T

corresponde a la precipitación, en mm, de duración t y periodo de retorno T en
el lugar. El valor de V
afl
en función de t se denomina “curva de recarga”. Se
recomienda multiplicar este volumen acumulado por un factor de seguridad de
1,25 para considerar la lluvia que cae antes y después de la porción más intensa
de la tormenta, no incluida en las curvas IDF.
Volumen infiltrado. El volumen infiltrado V
inf
(m
3
) se puede determinar a
partir de la siguiente ecuación:
inf
( ) ,
V
t C f
s
= 0 001 A
perc
t (4.2.2.2)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 146

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
donde f es la capacidad de infiltración del suelo en condiciones de saturación
(mm/hora), A
perc
es el área total de percolación de la zanja en metros
cuadrados y t es el tiempo de percolación en horas.
Además si no se dispone de un elemento decantador del material fino antes del
ingreso a la zanja, o si el agua no es limpia, se recomienda que el fondo de la
zanja se considere impermeable para efectos de la percolación, ya que puede
taparse rápidamente por la acumulación de sedimentos. En estas condiciones,
se asume que el agua percola hacia el suelo sólo a través de los lados de la
zanja, razón por la cual se recomienda el diseño de obras angostas y profundas.
El área de percolación se puede determinar a partir de la expresión:
perc A
h L b = + 2 ( ) (4.2.2.3)
si no hay elemento decantador y
perc
A
h L b Lb = + + 2 0 ( ) .5 (4.2.2.4)
si las aguas son limpias o si hay elemento decantador, donde L es la longitud
de la zanja, b es su ancho y h la altura de la zanja rellena con piedras, como se
ilustra en el esquema de la Figura 4.2.2.8. El valor de h se determina de
acuerdo a las condiciones locales, considerando que el fondo debe ubicarse por
lo menos 1,2 m sobre el nivel máximo de la napa o de capas impermeables mas
profundas.

b
h
L




Figura 4.2.2.8: Parámetros que definen la geometría de una zanja.
L.- Longitud, b.- Ancho, h.- Altura máxima de agua.
Volumen de almacenamiento. Existen varios métodos de diseño, basados en
criterios similares a los de otras obras de infiltración, los que varían en cuanto a
las estimaciones de los volúmenes de diseño y las tasas de infiltración. El
volumen necesario de almacenamiento en la zanja ( V
alm
) se puede determinar
gráficamente como la máxima diferencia entre el volumen acumulado afluente
(V
afl
) y el volumen acumulado infiltrado (V
inf
), ambos en función del tiempo,
como se muestra en la Figura 4.2.2.9.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 147

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
El volumen total de la zanja está dado por:
V
zanja
= L b h (4.2.2.5)
Para mejorar la estabilidad, se rellena de material pétreo de porosidad p, luego
el volumen de la zanja está relacionado con el volumen de almacenamiento
necesario mediante la expresión:
V
alm
= p V
zanja
= p L b h (4.2.2.6)

Figura 4.2.2.9: Estimación del volumen de almacenamiento. 1.- Curva de
volumen afluente para diferentes periodos de retorno, 2.- Curva de volumen
infiltrado, 3.- Volumen de almacenamiento, igual a la máxima diferencia
entre ambas curvas.
Debido a que el volumen infiltrado, empleado para estimar el volumen de
almacenamiento, también depende de la dimensión de la zanja, se debe
proceder por aproximaciones sucesivas, empleando como variables de diseño el
valor del largo de la zanja L, suponiendo valores conocidos de b y h ya que
pueden estar condicionadas por restricciones constructivas y del terreno.
Tiempo total de infiltración. Se debe estimar el tiempo total de infiltración
para la lluvia de diseño como el tiempo para el cual el volumen acumulado
aportado por la lluvia es igual al volumen acumulado infiltrado, es decir el
tiempo para el cual las curvas de recarga e infiltración se cruzan en el gráfico de
la Figura 4.2.2.8. Es recomendable que el tiempo total de infiltración sea
inferior a 24 horas para la lluvia de diseño.
Pendiente de fondo. El fondo de la zanja debe ser horizontal. Si el terreno
presenta una pendiente a lo largo de la zanja, la altura de ésta es la del extremo
de menor profundidad.



Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 148

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.2.10: A.- Nivel máximo del agua, S.- Pendiente del terreno,
H.- Profundidad de la zanja, Lmax..- Longitud máxima.
En estos casos es conveniente dividir la zanja a lo largo en tramos de longitud
máxima dada por:
L
H
S
max
=
2
(4.2.2.7)
donde H es la profundidad de la zanja y S la pendiente del terreno en tanto por
uno.
Material de relleno de la zanja. Para mejorar las condiciones de estabilidad
de las paredes de la zanja, es necesario rellenarla con un material pétreo. El
material agregado para la zanja consiste en un agregado limpio, tipo ripio, sin
polvo ni material fino, con un diámetro uniforme variable entre 3,5 cm y 7,5
cm. También pueden usarse bolones. Por los supuestos de diseño, la
porosidad del agregado se puede suponer que es igual a un 30%. El agregado
debería estar completamente rodeado por un filtro geotextil.
Geotextil. Entre el fondo y las paredes de la excavación y el relleno se coloca
un geotextil, cubriendo el relleno una vez colocado en su parte superior. Se
recomienda emplear geotextiles de materiales sintéticos, no tejidos, de
permeabilidad al menos igual a 10 veces la permeabilidad del suelo. Los paños
laterales se deben traslapar por lo menos en 40 cm.
Tuberías de reparto de flujo. Si la zanja es alimentada desde un extremo, es
necesario instalar una tubería de reparto del agua a lo largo de la zanja, por su
parte superior, inmediatamente bajo la cubierta y sobre el geotextil. Esta
tubería debe ser recta, horizontal y estar conectada tanto a una cámara de
entrada como a una de salida en cada extremo, para facilitar su limpieza.

Figura 4.2.2.11: Tubería de reparto. D.- Diámetro, L.- Longitud.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 149

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
El gasto de diseño de esta tubería puede estimarse como el aportado por una
tormenta corta, de duración 5 a 10 minutos sobre el área aportante, de manera
de tomar en cuenta la parte más intensa de la lluvia, que es la que genera los
mayores caudales a ser distribuídos en la zanja:
Q CI A
min
=
5
2
(4.2.3.8)
Donde C es el coeficiente de escurrimiento de la zona, A al área en m
2
de la
superficie que drena hacia la zanja y I la intensidad de la lluvia del periodo
de retorno de diseño y cinco minutos de duración en el sector. Estos valores
son independientes del tiempo de concentración de la cuenca aportante y tienen
por objeto considerar la parte más intensa de la lluvia de diseño.
min 5
2
El tamaño, o diámetro de la tubería, se puede calcular considerando que todo el
gasto que entra se reparte a lo largo de la zanja de longitud L, con una pérdida
de carga no superior a un diámetro y un factor de fricción de 0,02. En estas
condiciones el diámetro es por lo menos:
D L Q = 0 286
1
6
1
3
, (4.2.2.9)
con L y D en metros y Q en m
3
/s. Para la tubería se pueden emplear tubos de
hormigón de cemento del tipo alcantarillado colocados sin emboquillar, tubos
de PVC perforados, o tubos de drenaje envueltos en geotextil. En cualquier
caso la tubería debe ser de diámetro uniforme y recta, con una longitud máxima
entre cámaras no mayor que 50 metros y de un diámetro mínimo de 0,20 m.
Zanjas con drenes. Para zanjas de infiltración parcial, o si la permeabilidad
del suelo es baja, y la zanja no puede rebasar por su cara superior, será
necesario instalar en el interior de la zanja una tubería de drenaje conectada a
un sistema de conducción hacia aguas abajo.

Figura 4.2.2.12: 1.- Relleno, 2.- Cubierta, 3.- Tubería perforada o dren,
4.- Cámara salida.







Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 150

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
f. Detalles. Debe completarse el diseño con los detalles necesarios para que la obra
funcione correctamente.
Pozo de observación. Se recomienda instalar un pozo de observación por
cada 25 m de longitud de la zanja. Este puede consistir en una tubería vertical
perforada o abierta en su parte inferior, conectada a la superficie que permita
medir el nivel del agua en el interior de la zanja. Se recomienda emplear un
tubo de acero galvanizado de dos pulgadas de diámetro con una tapa rosca en
su extremo exterior para evitar problemas de vandalismo.


Figura 4.2.2.13: 1.- Tubería perforada o abierta, 2.- Geotextil, 3.-
Tapa, 4.- Relleno.
Cubierta. La superficie de la zanja puede quedar cubierta por bolones, ripio u
otro material permeable. También puede cubrirse por una acera de adoquines o
de hormigón. En este último caso las reparaciones serán más costosas.

Figura 4.2.2.14: Alternativa de cubierta. 1.- Piedras o rocas
permeables, 2.- Pastelones o adoquines, 3.- Veredas o losas.
Cámara de entrada. Si la zanja se alimenta desde un extremo es necesario
colocar una cámara de entrada que reciba el agua y a la cual se conecta la
tubería de reparto. La cámara puede ser de menor profundidad que la zanja,
con un mínimo de 0,8m y tapada.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 151

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Figura 4.2.2.15: 1.- Sumidero, 2.- Cámara, 3.- Zanja, 4.- Cuneta,
5.- Solera, 6.- Tubería de conexión.
g. Construcción. Es indispensable que durante la etapa de construcción de una zanja de
infiltración se sigan las recomendaciones y se efectúen ciertos controles para
asegurar el adecuado funcionamiento de la obra.
Control de los aportes de tierra desde zonas cercanas. Evitar los aportes de
tierra hacia la zanja mientras dura la realización del proyecto, para lo cual se
debe poner en servicio la zanja dentro de las últimas etapas de la construcción
de la obra si ella está incluida en un programa de construcción más amplio. En
caso de ser necesario se debe instalar una solución transitoria en el lugar para
recoger y evacuar las aguas lluvias. Además hasta que no se encuentren
totalmente terminadas es conveniente separar el drenaje desde las superficies
que producen los finos (áreas verdes, zonas con tierra) de las superficies
impermeables drenadas por la zanja.
Control de las dimensiones. Es importante respetar las dimensiones
(profundidad y longitud de la zanja, y cotas del fondo) estimadas a partir del
estudio hidráulico. Una reducción de las dimensiones disminuirá el volumen de
almacenamiento y la superficie de infiltración. Si las dimensiones son
cambiadas durante la construcción, se deberán evaluar las consecuencias de esta
modificación.
En caso de instalarse tuberías de distribución del agua en el interior de la zanja,
o drenes de rebase, se debe controlar la pendiente y alineación del dren durante
su instalación, antes de que queden totalmente tapados por el relleno de la
zanja. Se deben tomar precauciones para evitar que el dren se desplace,
colapse o se rompa, durante el relleno o luego de la puesta en marcha de la
obra. En la recepción de la construcción se debe asegurar un buen
funcionamiento de los drenes, haciendo pruebas que verifiquen su alineación
entre las cámaras.
Control de la calidad de los materiales. Los materiales utilizados en el
interior de la zanja deben tener una porosidad útil suficiente para evitar que el
volumen de almacenamiento disminuya. Esta se debe verificar con ensayos de
laboratorio antes de acopiar el material para el relleno. Además estos
materiales deben ser limpios, preferentemente lavados, ya que la presencia de
finos en el material de relleno puede provocar la colmatación prematura de la
zanja.
La colocación en terreno de los filtros geotextiles requiere algunos cuidados
especiales. Entre otros se debe verificar el correcto recubrimiento de las telas
de geotextil y su instalación en la obra, evitar los desgarros del material
debidos a enganches en máquinas de la construcción o asperezas en el terreno.
Evitar la presencia de finos que provoquen una colmatación prematura del
geotextil.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 152

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Control del avance de la obra. La realización de las zanjas no demanda una
técnica particular, ya que se efectúa de manera similar a la colocación de una
red de drenaje tradicional. Durante la realización se deben efectuar controles
para evitar fallas en la obra. Si la zanja es muy larga, se puede efectuar rellenos
y terminaciones a medida que se avanza con la obra, evitando que las
excavaciones queden expuestas durante tiempos prolongados.
Control al final de la realización. Para constatar el adecuado funcionamiento
hidráulico de la zanja, es necesario verificar su capacidad de almacenamiento y
de infiltración mediante ensayos de relleno y de infiltración en terreno. Para
ello son muy útiles los pozos de observación.
h. Mantención. Las zanjas de infiltración requieren una mantención regular para
asegurar un adecuado funcionamiento hidráulico.
La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de
la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será una persona
particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran
emplazadas. Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del
aseo y ornato de las obras, en cuyo caso implican una responsabilidad
municipal, de aquellos que significan una conservación técnica propiamente tal.
En este último caso tratándose de vías públicas, como calles, avenidas, veredas,
pasajes y similares, la responsabilidad por esta mantención técnica es de los
SERVIU, o de la empresa que tenga a cargo el servicio. Algo similar podría
ocurrir con las obras alternativas de drenaje de aguas lluvias urbanas. Sin
embargo es necesario que esta responsabilidad quede establecida legalmente en
forma clara. Si las obras se encuentran en recintos privados, la responsabilidad
por su mantención es del propietario o de quien detente legalmente el recinto.
La observación del funcionamiento de las zanjas en tiempos de lluvia permite
definir una política de mantención adaptada a cada solución en particular. Se
puede aplicar una mantención preventiva, que debe ser efectuada con una
frecuencia regular e importante, permitiendo mantener un adecuado
funcionamiento hidráulico de la estructura y reducir la colmatación. También
puede aplicarse una mantención curativa, que se realiza cuando no existe un
adecuado funcionamiento hidráulico de la estructura (desbordes frecuentes de la
zanja, imposibilidad de inyectar agua por la superficie), y consiste en un
reemplazo de los materiales que conforman la zanja. A continuación se
presenta una guía de la mantención sugerida para las zanjas de infiltración y la
frecuencia con que ésta debe realizarse.
Mantención preventiva. Considera inspecciones, cuidado de la vegetación
circundante y limpieza:
Inspección. Inspeccionar la superficie para verificar la necesidad de una
limpieza. Verificar la salida, entrada y rebase del agua. Verificar la
capacidad de infiltración midiendo la velocidad de descenso del
nivel del agua con ayuda de los pozos de observación.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 153

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Rutinaria. Recomendable cada tres meses y al menos una vez al
año.
Cortar y cuidar el césped . En caso de que la zanja se ubique en zonas verdes
cortar el pasto que rodea la zanja ocasionalmente para limitar la
vegetación no deseada.
Rutinaria. Cuando se requiera según las necesidades del área verde.
Remoción de basura, objetos extraños y sedimentos. El material acumulado
debe ser removido para mantener el funcionamiento hidráulico de la
zanja y reducir la colmatación y la obstrucción de los elementos de
admisión.
Rutinaria. De acuerdo con la inspección. Retirar hojas y ramas
durante el otoño.
Mantención curativa. Resolver problemas de colmatación superficial e
interior.
Decolmatación de la superficie. Eliminar sedimentos que tapan los poros de la
superficie. Remover sedimentos de las cámaras de entrada y salida
si existen.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie. Cuando las cámaras
acumulen más de un 20% en volumen de sedimentos
Reemplazo del material que conforma la superficie. Reemplazar arena, parte
superior del relleno, sobre el geotextil, si la zanja se alimenta
superficialmente.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie.
Reemplazo del material al interior de la estructura. Reemplazar material,
incluso filtro geotextil.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la zanja.
i. Ejemplo de Zanja de infiltración. Se considera la posibilidad de construir una
zanja de infiltración en los jardines exteriores a lo largo de la vereda de una
urbanización ubicada en la ciudad de Temuco. Se trata de una urbanización en
condominio con dos edificios que acceden a la calle, cuya superficie total es de
0,33 hectáreas. La zanja de infiltración deberá drenar las aguas lluvias que son
producidas en exceso por esta urbanización. Las características del uso del
suelo son las siguientes:
Techos: 1048 m
2

Patios y jardines: 2294 m
2

Total: 3342 m
2

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 154

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Los antecedentes del terreno indican que la pendiente es pequeña y se trata de
un suelo tipo B, con una tasa de infiltración media obtenida de los ensayos de
25 mm/hora. El nivel máximo estacional de la napa se ubica a una profundidad
de 3 m.
Factibilidad. La instalación de una zanja de infiltración en esta urbanización
es factible, dado que se cumplen las siguientes condiciones: pendiente menor
que 20% , tasa de infiltración mayor que 7 mm/hora, contenido de arcilla menor
que 30% y superficie de área a drenar menor que 5 hectáreas. La condición que
se exige para la profundidad de la napa (mayor que 1,2 m bajo la base) impone
una restricción a la profundidad de la zanja, la que deberá tener en este caso un
valor máximo de 1,8 m.
Dimensionamiento. Consiste fundamentalmente en determinar las
dimensiones de la zanja para que sea capaz de almacenar e infiltrar el agua
lluvia que llegue a su superficie. En este caso se seleccionará una lluvia de
cinco años de período de retorno.
Volumen de almacenamiento requerido. Siguiendo el procedimiento
habitual para obras de infiltración, el volumen de almacenamiento, V
alm
, se
calcula como la máxima diferencia entre el volumen afluente acumulado de
agua lluvia, V
afl
(t), para una lluvia del período de retorno de diseño, y el
volumen acumulado infiltrado, V
inf
(t).
El volumen afluente acumulado de agua lluvia para una duración t de la
tormenta de diseño, se estima en función de la precipitación de esa duración de
acuerdo a la ecuación 4.2.2.1. como:

afl
t
V
t C A
I
t C
P
( ) , * , , * , =
t
A = 1 25 0 001 1 25 0 001
5
(4.2.2.10)

donde C es el coeficiente de escorrentía de toda el área aportante, calculado
ponderando las diferentes áreas del suelo como:
C = (C
1
A
techos
+ C
2
A
patios
)/A (4.2.2.11)
Los coeficientes de escorrentía C
1
y C
2
se obtienen

de la Tabla 3.1.2.7
propuesta en el Capítulo de Hidrología, y resultan: C
1
= 0,9 y C
2
= 0,5.
Reemplazando, se obtiene que el coeficiente de escorrentía es C = 0,63.
es la lluvia correspondiente a un período de retorno de 5 años y duración t,
variable desde unos pocos minutos hasta 24 horas o más si es necesario para
determinar el volumen máximo de almacenamiento. Se estima en base a la
precipitación de 10 años de periodo de retorno y 24 horas de duración y los
coeficientes de duración y frecuencia correspondientes como:
P
t
5
(4.2.2.12) P P CD CF
t t
5
24
10 24
10
5
11 = ,
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 155

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
donde P corresponde a la precipitación máxima para 10 años de período de
retorno y 24 horas de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.2 propuesta en
el Capítulo de Hidrología para precipitaciones máximas diarias en las ciudades
de Chile, o de la publicación de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24,
48 y 72 horas. Para Temuco tiene un valor de 82,3 mm.
24
10
corresponde al coeficiente de frecuencia para transformar la precipitación
de 10 años en otra de 5 años de período de retorno, es el que se obtiene de la
Tabla 3.1.2.4 de coeficientes de frecuencia del Capítulo de Hidrología y arroja
un valor de 0,87 para la ciudad de Temuco.
10
5
CF
es el coeficiente de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.3 de
Coeficientes de duración para t entre 1 y 24 horas o de la expresión propuesta
para lluvias menores de 1 hora.
t CD
24
Entonces, reemplazando en la ecuación 4.2.2.12 los valores correspondientes, la
precipitación de cinco años de periodo de retorno y duración t, para t entre 24
horas y una hora, está dada por:
P CD CD
t t t
5 24 24
11 82 3 0 87 78 7 = = ≥ , * , * * , , * para 24 horas t 1 hora ≥
m

t
En particular para una hora el coeficiente de duración en Temuco es 0,190
según la tabla 3.1.2.3, con lo que se obtiene:
P m
1
5
78 7 0 190 15 0 = = , * , ,
Las precipitaciones menores de una hora se obtienen a partir de esta con los
coeficientes de duración de la Tabla 3.1.2.5 como:
P CD
t t
5 1
15 0 = ≥ , * para 1 hora t 0
Con estos valores de precipitación se calcula el volumen afluente acumulado en
m
3
empleando la expresión 4.2.2.10:
V t P P
afl t t
( ) , * , * , * * , * = = 1 25 0 001 0 63 3342 2 63
5 5
Similarmente el volumen infiltrado acumulado para una duración t de la
tormenta se estima a partir de la expresión:
(4.2.2.13) V t C f A
s z inf
( ) , = 0 001
donde f es la tasa de infiltración de diseño que corresponde a la del terreno, en
mm/hora, C
s
el factor de seguridad, t el tiempo en horas, A
z
es el área filtrante
de la zanja, en este caso despreciando la contribución del fondo:
A
z
= 2h(L+b) (4.2.2.14)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 156

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
donde L es la longitud de la zanja, que está impuesta por el trazado y tiene un
valor de 123 m, b es el ancho de la zanja, por determinar, al que se le dará un
valor inicial arbitrario de 1 m y h es la profundidad de la zanja, que se
determina en función de las condiciones de terreno y se le da un valor de 1,8 m,
valor máximo posible dado por las condiciones de factibilidad. Reemplazando,
se obtiene A
z
= 446,4 m
2
. Para el coeficiente de seguridad que corrige la tasa
de infiltración se considera que el agua es de buena calidad ya que proviene
directamente de techos y jardines, que no habrá dispositivo de tratamiento pero
se dispondrá de una mantención regular. En estas condiciones se recomienda
C
s
= 0,75. Con los valores de este caso, el volumen infiltrado acumulado para el
tiempo t, de acuerdo a la expresión 4.2.2.13 se calcula como:
V t t t
inf
( ) , * , * , * , * , = = 0 001 0 75 25 0 446 4 8 37
Los valores obtenidos para los coeficientes de duración, las precipitaciones y
los volúmenes resultantes del agua afluente a las zanjas y el agua infiltrada, así
como el volumen almacenado en el interior de la zanja para distintas duraciones
se presentan a continuación:
Duración CD
t
P
t
5
Vafl Vinf Valm
(horas, min.) (*) (mm) (m
3
) (m
3
) (m
3
)
0h 0m 0,000 0,0 0,0 0,0 0,0
0h 5m 0,307 4,6 12,1 0,7 11,4
0h 10m 0,460 6,9 18,1 1,4 16,7
0h 20m 0,642 9,6 25,3 2,8 22,5
0h 30m 0,764 11,5 30,1 4,2 25,9
0h 40m 0,858 12,9 33,8 5,6 28,2
1h 0,190 15,0 39,3 8,4 30,9
2h 0,310 24,4 64,2 16,7 47,5
4h 0,470 37,0 97,3 33,5 63,8
6h 0,580 45,6 120,0 50,2 69,8
8h 0,650 51,2 134,5 67,0 67,5
10h 0,710 55,9 147,0 83,7 63,3
12h 0,770 60,6 159,4 100,4 59,0
14h 0,820 64,5 169,7 117,2 52,5
18h 0,910 71,6 188,4 150,7 37,7
24h 1,000 78,7 207,0 200,9 6,1
(*) Para duraciones menores de una hora los coeficientes se
refieren a la lluvia de una hora. Para duraciones mayores de
una hora se refieren a la lluvia de 24 horas.
Se puede apreciar que el valor máximo de almacenamiento corresponde a 69,8
m
3
que se acumulan a las 6 horas. La Figura 4.2.2.15 siguiente muestra la
estimación gráfica del volumen de almacenamiento, obtenido como la
diferencia máxima entre el volumen afluente acumulado y el volumen infiltrado
acumulado.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 157

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
0
50
100
150
200
250
0 5 10 15 20 25
Tiempo, horas
V
o
l
u
m
e
n

a
c
u
m
u
l
a
d
o
,

m
3
Vol. Af luente acumulado
Vol. Inf iltrado acumulado
V Alm.

Figura 4.2.2.16: Estimación gráfica del volumen de
almacenamiento de la zanja.
El volumen de almacenamiento proporcionado por la zanja se obtiene a partir
de la expresión 4.2.2.6:
V
alm
= p V
zanja
= p L b h (4.2.2.15)
donde p es la porosidad del material de relleno de la zanja, que se considera
igual a 30%, L = 123 m y h = 1,8 m. Para lograr un volumen de 69,8 m
3
se
necesita b= 1,05m. Por lo tanto la zanja se diseñará con ese ancho medio.
Longitud máxima de la zanja. Como la pendiente del terreno es de 2% en la
dirección en que se orienta la zanja, ésta se dividirá en tramos de longitud
máxima. L
max
dada por la ec. (4.2.2.7).
L
max
= 1,8/(2*0,02) = 45 m.
Aprovechando la disposición de los accesos a los edificios, se construirán 6
zanjas individuales, a lo largo de las veredas pero desconectadas. Cuatro de
ellas serán de 20 m de largo con alimentación superior y recibirán
preferentemente el agua de los patios y jardines. (Zanja tipo A). Las otras dos
se ubicarán bajo los accesos, irán cubiertas y se alimentarán directamente desde
las bajadas de aguas lluvias de los techos con tuberías y cámaras en sus
extremos. (Zanja tipo B). Cada una de estas será de 21 m de largo.
Tubería de reparto. Para las zanjas tipo B. Se diseñará para un caudal de la
lluvia de 5 minutos de duración, que equivalen a 3,4 mm y generan un volumen
afluente de 7,1 m
3
, que se traducen en 7,1/122 m
3
por metro de zanja en 5
minutos. Esto es un gasto para cada zanja tipo B de:
Q =
7 1 1
= 0,0039 m
21
122 5 60
, *
*
3
/s =3,9 l/s.
El diámetro necesario de la tubería es, según la ec. (4.2.2.9):
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 158

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
D = 0,286 * 20
1/6
* (0,0039)
1/3
= 0,074 m = 74 mm.
Se colocará una tubería de 150 mm. de diámetro.
Detalles. El plano adjunto muestra los detalles para la materialización de la
zanja propuesta. El diseño se complementa con los detalles que se indican a
continuación.
Cubierta. Se construirán dos tipos de zanjas, separando la longitud total en
partes iguales. Las que reciben el agua directamente de los techos se
alimentarán por tubos e irán cubiertas por las veredas. Las que reciben el agua
de los jardines se cubrirán con filtro y una capa de piedras tipo huevillo.
Rebase. Las zanjas que se alimentan por la superficie rebasarán directamente a
la calle los gastos que no sea capaz de infiltrar, vertiéndolos a lo ancho de toda
la vereda. Esto no debiera cursar problemas ya que la altura de agua sería
despreciable en los más de 20 m de zanja. Las otras rebasarán desde las
cámaras de alimentación y salida mediante un tubo que se conectará
directamente a la cuneta de la calle. Este gasto sería como máximo de 3,9 l/s
por cada zanja, el que no debiera generar problemas en la calle. Debe tenerse
en cuenta que dadas las condiciones de diseño, las zanjas generarían caudales
de rebase una vez cada 5 años.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción de las zanjas de infiltración del ejemplo
incluyendo el total de ellas de ambos tipos con 122 m. de largo en total.
Ítem Descripción Unidad CantidadPrecio (UF)

Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
mano, sin agotamiento ni entibación,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
así como el emparejamiento, nivelación y
limpieza de fondo. m
3
220,8 0,252
55,642
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
220,8 0,063
13,910
3 Suministro y colocación de geotextil
colocado según las especificaciones
del proyecto. m
2
768,2 0,096
73,747
4 Suministro y colocación de bolones para
relleno. Tamaño medio 20 cm, limpio,
sin material fino. Colocado en el interior de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 159

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
la zanja. m
3
182,4 0,295
53,808
5 Suministro y colocación de material de filtro
granular de grava, tamaño medio 1 cm,
colocado en una capa de 10 cm sobre el
filtro geotextil de la cubierta superior
y compactado en seco con placa. m
3
13,7 0,1181,652
6 Suministro y colocación de césped para jardín,
incluye semilla, siembra y riego hasta el primer
corte. m
2
14,0 0,1041,456
7 Suministro y colocación de capa de arena
sin contenido de arcilla de 3 cm de espesor
para jardín. m
3
0,8 1,081
14,810
8 Suministro y colocación de una capa de tierra
de hoja de 5 cm. m
3
1,3 1,0191,325

9 Suministro y colocación de grava tipo huevillo
y rocas para jardín, de tamaño medio 5 cm,
colocados en capas sobre el filtro de grava
en las zanjas tipo A. m
3
8,8 0,1881,654
10 Hormigón grado H-20 con una dosificación
mínima de 255 kg. de cem. por metro cúbico,
colocado con moldaje en cámaras laterales
de las zanjas tipo B. m
3
3,26 3,975
12,959
11 Acero tipo A44-28H con resaltes para
hormigón armado, en barras, doblado y
colocado según los planos.
D = 8mm Kg. 109,0 0,0161,754
12 Tubos tipo alcantarillado para distribu-
ción en zanjas tipo B. Suministro
y colocación sin emboquillar. D=150mm. m 44 0,363
15,972
13 Tapas de cámaras de hormigón armado
de 0,8x0,8 con marco y colocadas. N 4 2,3989,592
Total 258,281
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al
7 de Octubre de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de
Pavimentación para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU
y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU
Metropolitano.





Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 160

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 161

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 162

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
4.2.3. POZOS DE INFILTRACIÓN

a. Descripción. Los pozos de infiltración consisten en excavaciones normalmente
cilíndricas de profundidad variable, que pueden estar rellenas o no de material,
y permiten infiltrar el agua de lluvia directamente al suelo en espacios
reducidos. Esta técnica tiene la ventaja de poder ser aplicada en zonas en las
cuales el estrato superior de suelo es poco permeable, como es el caso de zonas
altamente urbanizadas, o de superficies del terreno impermeabilizadas, pero que
tienen capacidades importantes de infiltración en las capas profundas del suelo.
El funcionamiento hidráulico de estas obras puede resumirse en tres etapas: la
primera es el ingreso del agua proveniente de la tormenta al pozo de
infiltración, la que se puede efectuar a través de la superficie o desde redes de
conductos. Una vez que ingresa al pozo, el agua se almacena temporalmente,
dependiendo de las características de la tormenta y del suelo, para
posteriormente ser evacuada mediante infiltración.
Frente a los objetivos perseguidos por las técnicas alternativas los pozos de
infiltración se encuentran en la siguiente situación:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente
Para ello en general se ubican en pequeños espacios, abiertos o cubiertos, cerca
de las superficies impermeables que drenan a ellos, para operar preferentemente
con agua limpia. Es posible combinar los pozos de infiltración con otras
alternativas, tales como estanques de retención, zanjas de infiltración y
estanques de infiltración, lo que permite obtener la capacidad de
almacenamiento suficiente y aumentar la infiltración. El esquema siguiente
muestra ubicaciones típicas de pozos de infiltración de aguas lluvias en zonas
urbanas.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 163

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Figura 4.2.3.1: 1.- Manzanas de la zona urbanizada, 2.- Pozo para
drenaje de techos, 3.- En el interior de manzana, 4.- Individuales en
terrenos menores.
Además del pozo de infiltración propiamente tal la obra completa presenta
diferentes elementos adicionales alternativos y opcionales, con un esquema de
relaciones entre ellos como se ilustra a continuación

Figura 4.2.3.2: Esquema de los elementos principales de un pozo
de infiltración. 1.- Alimentación, 2.- Decantador (opcional), 3.-
Cámara de rebase (opcional), 4.- Rebase, 5.- Tubería de conexión,
6.- Pozo, 7.- Geotextil, 8.- Cubierta, 9.- Alimentación superficial
(opcional).
Desde el punto de vista de la forma en que evacúan el agua se denomina pozo
de infiltración cuando el agua sale del pozo a través de estratos no saturados del
suelo, es decir cuando la superficie del agua subterránea se ubica bajo la base
del pozo, de manera que las aguas lluvias se filtran en el suelo antes de llegar al
nivel del agua subterránea. Si la napa de agua subterránea se ubica sobre el
nivel del fondo del pozo, de manera que la evacuación de las aguas lluvias se
realiza directamente al agua subterránea, se denomina pozo de inyección.

Figura 4.2.3.3: Pozos de infiltración (arriba) y de inyección
(abajo). 1.- Pozo, 2.- Agua subterránea, 3.- Nivel estático.
Las figuras siguientes muestran algunas disposiciones empleadas para pozos de
infiltración, considerando casos sencillos de pozos relativamente pequeños y
otros más complejos.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 164

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES


Figura 4.2.3.4a: Pozo de infiltración simple alimentado desde la
superficie. 1.- Cubierta permeable, 2.- Relleno, 3.- Geotextil, 4.-
Piezómetro, 5.- Almace- namiento superficial.

Figura 4.2.3.4b: Pozo de infiltración con decantador y volumen
parcial sin relleno. 6.- Decantador, 7.- Cámara rebase, 8.- Tubería
alimentación, 9.- Volu- men sin relleno, 10.- Antepozo de hormigón
armado, 11.- Tubo ventilación, 12.- Tapa cámara. 1 a 5 como en
a.

Figura 4.2.3.4c: Pozo de infiltración con decantador y rebase sobre
el mismo pozo. 1 a 12 como en a y b.
b. Ventajas y desventajas. Además de las ventajas comunes a todas las obras de
infiltración, su principal ventaja es su integración a condiciones urbanas
restringidas, ya que son poco visibles, no tienen restricciones topográficas para
su instalación y comprometen sólo una pequeña parte del suelo, economizando
terreno. Sin embargo, es recomendable su instalación sólo en lugares en los
cuales no es posible ubicar otros sistemas, ya que tienen una capacidad de
almacenamiento reducida en comparación con otras obras.
Una de sus principales desventajas es que pueden presentar problemas de
colmatación al retener las partículas finas presentes en el agua, para lo cual se
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 165

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
requiere una mantención durante la vida útil de la obra. Una alternativa para
reducir este problema previamente es instalar un filtro en la parte superior
haciendo pasar el agua a través de él antes de que pase al pozo o instalar un
decantador previamente. En casos extremos se puede recurrir a un filtro de
arena similares a los empleados en las piscinas.
Otra desventaja es el riesgo de contaminación de la napa, para lo cual es muy
importante conocer las características de las aguas que se van a infiltrar (origen
de las aguas, naturaleza de las superficies drenadas). Cuando exista riesgo de
contaminación, no son aconsejables los pozos de inyección, ya que drenan
directamente a la napa y no existe una capa de suelo que ayude a reducir la
contaminación.
Los pozos de infiltración tienen una capacidad de almacenamiento limitada,
dependiendo del nivel de la napa. Las napas poco profundas pueden limitar el
uso de los pozos, ya que disminuyen el volumen de almacenamiento y reducen
sus capacidades hidráulicas.
c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño que se debe seguir para
lograr un adecuado funcionamiento de los pozos de infiltración debe considerar
un análisis de factibilidad, una recopilación de antecedentes, la elección de
materiales y el equipamiento necesario, un dimensionamiento de los elementos
principales y finalmente el diseño de los detalles.
Factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar, en base a los
antecedentes disponibles sobre las características del suelo y del agua
subterránea, si se puede infiltrar o no las aguas lluvias superficiales hacia el
suelo y si es conveniente o no utilizar un pozo de infiltración. El estudio de
factibilidad analiza condiciones que hacen apto el sitio para la instalación de un
pozo de infiltración, tales como permeabilidad del suelo, riesgo de
contaminación, capacidad de infiltración, profundidad de la napa y zonas que
serán drenadas.
Para decidir la factibilidad de un pozo es conveniente que el proyectista reúna
los siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indiquen la comuna, calle y número
si corresponde o su relación a calles cercanas. Delimitación de las
superficies que drenarán hacia el pozo, ubicación del mismo y
sector al cual rebasarán los excesos en caso de producirse.
Certificado de la Dirección General de Aguas, o de su oficina en Región, que
indique la profundidad más alta de la napa de agua subterránea en el
lugar y la autorización a infiltrar aguas lluvias.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 166

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Certificado emitido por un laboratorio autorizado con los resultados de ensayos
de infiltración en terreno, según el método del cilindro excavado
(ver 3.2.2.b).
Si el agua a infiltrar no proviene directamente desde los techos, sino que de
otras áreas ya desarrolladas, en urbanizaciones consolidadas, se
recomienda efectuar un análisis de calidad de una muestra de agua
por parte de un laboratorio autorizado en el que se verifique que
cumple con la Norma NCh 1333 Calidad del Agua para Diferentes
Usos, en relación a usos recreacionales.
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del pozo requerirá de los
espacios necesarios para su construcción. La autorización para el
uso del suelo con estos fines deberá requerirse del propietario
respectivo cuando éste no sea el ejecutor de las obra. El permiso
deberá gestionarse según el caso ante el particular o la entidad
pública fiscal o municipal correspondiente.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de los pozos de infiltración y de sus
elementos principales requiere disponer de las características del terreno y del
suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos. Para
el dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes antecedentes
adicionales:
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan al
pozo y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación del área aportante y coeficiente de
escorrentía de cada una, (techos, pavimentos impermeables,
porosos, áreas verdes con y sin vegetación, calles, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Con los antecedentes mencionados se abordarán los siguientes aspectos:
Terreno. Se deberán determinar las características de ocupación y de
ordenamiento del terreno donde será implantado el pozo de
infiltración. Específicamente, la presencia de espacios con o sin
vegetación y la topografía del terreno. Con los antecedentes
recopilados, se procede a determinar el volumen de almacenamiento
que puede recibir el suelo y la naturaleza de las aguas que van a ser
drenadas.
Características del suelo soportante. Se deberá estimar la capacidad de
absorción del suelo soportante así como su comportamiento en
presencia del agua. La capacidad de absorción del suelo deberá ser
estimada a partir de ensayos de infiltración a diferentes
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 167

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
profundidades en varios lugares del terreno y su duración debe ser
suficiente como para poder apreciar de manera certera la capacidad
de infiltración en régimen permanente y condiciones de saturación.
Se recomienda el método del cilindro excavado. Para el caso de
pozos de inyección es necesario conocer la permeabilidad el suelo.
Hidrogeología e hidrología. Se deberá determinar la presencia, el uso, las
fluctuaciones estacionales, la cota más alta de las napas
subterráneas y, eventualmente, sus características cualitativas y su
vulnerabilidad. Se determinará la naturaleza de las aguas y su
potencialidad de contaminación del agua subterránea y el gasto
máximo admisible de evacuación del proyecto, en base a las
capacidades del acuífero o a la permeabilidad del suelo. El
conocimiento del sentido del flujo permite elegir con mayor
seguridad la ubicación más adecuada de los pozos de infiltración en
lugares alejados de zonas de captación.
Dimensiones del pozo. Escoger los materiales que componen el pozo de
infiltración, es decir, los materiales que se instalarán entre la
superficie drenada y el pozo de infiltración, al interior de los pozos,
entre el pozo y el suelo adyacente, y entre el pozo y la red de
alcantarillado de aguas lluvias. La elección del tipo de materiales
utilizados y la capacidad de absorción del suelo son las principales
características que se consideran en el diseño. Se puede trabajar en
dos etapas: i) un predimensionamiento, que tiene como objetivo
atribuir una profundidad al pozo y determinar la capacidad de
evacuación del suelo in situ y ii) un dimensionamiento definitivo,
para determinar el radio del pozo y el volumen de almacenamiento.
Verificar el comportamiento estructural del pozo en relación a las
edificaciones o calzadas vehiculares cercanas
Diseño de detalle. El diseño de detalle se traduce en los planos de la obra y sus
especificaciones técnicas generales y especiales. Agregar los elementos
necesarios para conectar el rebase del pozo a la red de drenaje local hacia aguas
abajo y lo necesario para que sea alimentado correctamente.
d. Factibilidad y Condiciones Generales. A continuación se presentan algunos
criterios que deben ser considerados en el diseño de pozos de infiltración:
No son aptos para la instalación de pozos de infiltración los terrenos con suelos
con una permeabilidad menor que 10
-5
m/s, o con una tasa de infiltración
inferior a 20 mm/hora o si existe algún estrato impermeable a menos de un
metro bajo el fondo del pozo. Si el nivel máximo estacional de la napa o algún
estrato impermeable se ubica a menos de 1m bajo la base del pozo se cataloga
como pozo de inyección. En este caso no deben infiltrarse aguas de mala
calidad, entendiendo por tales las que no satisfacen los requisitos de agua para
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 168

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
fines recreacionales o de agua para riego de acuerdo a las Normas NCh 1333
Requisitos de Calidad del Agua para Diferentes Usos.
e. Dimensionamiento. El esquema siguiente muestra los elementos que deben incluirse
en el diseño de un pozo de infiltración.
Área aportante y coeficiente de escurrimiento. El área aportante se estima
como la suma de las superficies impermeables que drenan hacia el pozo de
infiltración. Para las áreas impermeables, como techos, pavimentos y similares,
se pueden adoptar coeficientes de escurrimiento superficial según se indican en
el Capítulo de Hidrología (Tabla 3.1.2.7). Si el pozo se ubica en el interior de
un estanque de infiltración el área de este se considera con un coeficiente 1. Se
pueden considerar aportes de jardines siempre que estén cubiertos con pasto u
otro material que no aporte finos. Se determina un coeficiente del conjunto
como la suma ponderada de los coeficientes respectivos por el área de cada uno.

Figura 4.2.3.5: Elementos típicos de un pozo de infiltración. 1.-
Alimentación por tubo (opcional), 2.- Decantador (opcional), 3.-
Rebase (opcional), 4.- Tubería de conexión, 5.- Relleno, 6.-
Geotextil, 7.- Filtro superficial (opcional), 8.- Cubierta superior,
9.- Alimentación superficial (opcional), 10.- Piezómetro.
Tasa de infiltración. Una estimación preliminar de la tasa de infiltración del
terreno en el cual se construirá el estanque, se puede hacer en base a la
clasificación del suelo, como se muestra en el Capítulo de Suelos y Agua
Subterránea. Sin embargo, se recomienda realizar ensayos y medidas de
infiltración en el terreno, utilizando el método del cilindro excavado (3.2.2.b).
Los ensayos deben hacerse a una profundidad igual al fondo de la obra, por lo
tanto se recomienda efectuarlos en la medida en que avance la excavación del
pozo.
Selección de una lluvia de diseño. Para seleccionar la lluvia de diseño se
recomienda emplear el siguiente criterio:
T = 5 años si hacia aguas abajo del lugar existe una red de
drenaje desarrollada.
T = 10 años si hacia aguas abajo no existe una red de drenaje
desarrollada.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 169

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
La autoridad municipal o el SERVIU podrán requerir períodos diferentes de
acuerdo a las condiciones del lugar.
Si se dispone de curvas IDF para el lugar, se selecciona la curva del período de
retorno de diseño. Si no están las curvas disponibles, y no existe información
suficiente para construirlas, se puede recurrir a los coeficientes de duración
generalizados para el lugar de acuerdo a lo indicado en el Capítulo e Hidrología
(3.1.2), seleccionando valores de intensidad I
t
(mm por hora) para varias
duraciones t (horas).
Volumen afluente acumulado. Se recomienda determinar el volumen a
infiltrar acumulado para una lluvia de período de retorno de diseño como aquel
generado por las intensidades medias, de acuerdo a la curva IDF
correspondiente. Es decir, el volumen acumulado de agua lluvia (en metros
cúbicos) para un tiempo t (horas), se calcula como:
V
afl
(t) = 1,25*0,001 C I
t
A t = 0,00125*C *A*P
t
T
(4.2.3.1)
donde C es el coeficiente de escurrimiento superficial del área total aportante A
(metros cuadrados), I
t
es la intensidad de la lluvia (mm/hora) del período de
retorno de diseño y duración t que es el tiempo acumulado en horas. El
producto de la intensidad I
t
por el tiempo t equivale a la precipitación total en
el intervalo para el periodo de retorno de diseño, P
t
T
, en mm. El valor de V
afl

en función de t se denomina “curva de recarga”. Se recomienda multiplicar este
volumen acumulado por un factor de seguridad de 1,25 para considerar la
porción de lluvia que cae antes y después de la porción más intensa de la
tormenta, no incluida en las curvas IDF.
Profundidad del pozo. La profundidad del pozo se determina en función del
espacio disponible, los métodos constructivos, la profundidad de la napa, la
naturaleza del suelo y las formaciones geológicas transversales, procurando que
exista una distancia mínima de 1m entre la base del pozo y la altura máxima
estacional de la napa. Las profundidades habituales están entre 2 y 6 metros.
Volumen geométrico del pozo. El volumen geométrico
V
(m
3
) se determina
en función de las dimensiones del pozo. Para pozos de forma cilíndrica:
g
g V R
h = π
2
(4.2.3.2)
siendo R es el radio medio de la sección transversal (m) y h es la profundidad
útil del pozo (m)
Material de relleno de los pozos. Los pozos pueden estar o no rellenos de
material. Los materiales normalmente utilizados para el relleno son piedras
partidas, ya sea bolones, ripios o gravas, de granulometría uniforme y una
porosidad mayor que un 30%. Es conveniente evitar los materiales finos, que
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 170

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
pueden producir colmatación, para lo cual se utiliza un filtro geotextil de una
permeabilidad igual o superior a 10 veces la del terreno. Los pozos vacíos
poseen un mayor volumen de almacenamiento, pero es necesario reforzarlos
para evitar que las paredes se desmoronen cuando ingresa el agua por los lados.
En situaciones como ésta es recomendable usar relleno.
Caudal de infiltración. Para un pozo de infiltración se estima el caudal de
infiltración Q para un pozo de profundidad h como:
i
Q
i
= 0,001 C
s
f S (4.2.3.3)
donde
i
Q es el caudal infiltrado en (m
3
/hr.); C
s
un factor de seguridad, f es la
capacidad de infiltración por unidad de superficie infiltrante, o tasa de
infiltración, en (mm/hora), y S es la superficie interior del pozo en la cual se
produce infiltración (m
2
). Se recomienda no incluir la base del pozo en la
determinación de la superficie interior S, ya que ésta se colmata tempranamente
por la llegada de finos. Cuando existan mallas perforadas se considerarán sólo
las zonas perforadas, y si hay zonas impermeables, sólo las superficies de
intercambio en zonas permeables. En estas condiciones la superficie máxima
de infiltración se puede estimar como:
S = π D H (4.2.3.4)
Siendo D el diámetro medio del pozo, en metros, y H la altura de agua en su
interior, también en metros. Considerando el pozo lleno hasta una altura H, el
caudal infiltrado está dado por:
Q
i
= 0,001 C
s
f π DH (4.2.3.5)
En el caso de un pozo de inyección, cuyo fondo está bajo el nivel de la napa, el
caudal infiltrado depende de la altura de agua en el pozo sobre el nivel de la
napa, o desnivel, y la permeabilidad del terreno de acuerdo a la expresión:
Q
i
= C
s
π KD´H´ (4.2.3.6)
donde K es la permeabilidad del terreno en m/hr., D´ el diámetro medio del
pozo en la parte con agua y H´ el desnivel del agua, ambos en metros.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 171

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.3.6: Variables para estimar el caudal de infiltración de
un pozo. A.- Nivel estático del agua subterránea, B.- Nivel
máximo del agua en el pozo, H´.- Desnivel, D´.- Diámetro medio.
En cualquier caso el valor de Q
i
puede disminuir por colmatación, para lo cual,
Azzout y otros (1994) recomiendan considerar un factor de seguridad variable,
que depende de la naturaleza de las aguas lluvias, la existencia de dispositivos
de tratamiento de las aguas y la mantención prevista. El factor de seguridad,
C
s
, se puede estimar siguiendo el procedimiento que se muestra a continuación:

¿El caudal afluente es
de buena calidad?
Sí No
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
¿Existen dispositivos de
tratamiento del agua?
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
¿Habrá una
mantención regular?
1 3/4
Sí No
3/4 1/2
¿Habrá una
mantención regular?
Sí Sí Sí No
No instalar pozo
No
1/2 1/3
Sí Sí No

Tiempo de llenado del pozo. El caudal que se infiltra desde el pozo depende
de la altura de agua en su interior, por lo tanto es variable en el tiempo a medida
que el pozo se llena. El volumen de agua acumulado al interior del pozo
aumenta mientras el gasto de entrada, Q
e
, es mayor que el que se infiltra, Q
i
.
El volumen de almacenamiento necesario del pozo se determina imponiendo la
condición de que para la lluvia de diseño el pozo se llena en el instante en que
el caudal de entrada es igual al de infiltración. Antes de ese momento se sigue
acumulando agua en el pozo y a partir de él en adelante el pozo comienza a
vaciarse. El tiempo de llenado del pozo se calcula entonces como el tiempo
transcurrido desde el inicio de la lluvia, para el cual Q
e
= Q
imax
, donde:
Q
imax
= 0,001 C
s
π f D H
max
(4.2.3.7)

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 172

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
En un pozo de inyección se reemplaza (0,001 f) por K.
El caudal promedio de entrada al pozo en el instante t se puede estimar en base
al volumen afluente como:
Q t
V t t V t
t
e
afl afl
( )
( ) (
=
+ − ∆

)
(4.2.3.8)
Para calcularlo es conveniente construir una tabla para diferentes tiempos desde
el inicio de la lluvia, con los valores de V
afl
y obtener en cada fila el valor de
Q
e
(t). EL tiempo de llenado se selecciona de esa tabla como aquel para el cual
Q
e
( t
ll
) = Q
imax
(4.2.3.9)

Volumen de almacenamiento. El volumen de almacenamiento necesario
corresponde a la máxima diferencia entre el volumen aportado por la lluvia y el
infiltrado por el pozo, ambos acumulados hasta el instante t. Ello ocurre para la
lluvia de diseño en el instante en que el pozo se llena, por lo tanto:
V
alm
= V
afl
(t
ll
) - 0,5Q
imax
t
ll
(4.2.3.10)
Si el pozo se llena con material de porosidad p, el volumen total del pozo debe
ser:
V
pozo
= V
alm
/p (4.2.3.11)
El procedimiento propuesto supone que la lluvia de diseño tiene su máxima
intensidad al inicio, lo que ocurre si éste se selecciona a partir de las curvas IDF
estándar. .
Rebase. No es conveniente entregar al pozo más agua que la que éste puede
almacenar ya que al actuar el volumen de almacenamiento del pozo como
decantador se produce una mayor colmatación. Es por ello que se recomienda
poner antes del pozo una cámara que evacue los excesos. En ella se debe evitar
que el agua de la red se introduzca al pozo por reflujo. Algunas alternativas de
diseño para esta cámara se ilustran en los siguientes esquemas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 173

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.3.7: Ejemplos de cámaras de rebase. 1.- Alimentación,
2.- Tubería de conexión al pozo, 3.- Rebase a la red de drenaje, A.-
Nivel máximo de agua en el pozo, B.- Superficie del terreno.
Filtros y sedimentadores. Se recomienda encarecidamente que los pozos
infiltren aguas limpias, es decir aguas lluvias que escurren sobre techos limpios,
zonas con pasto, patios impermeables, también limpios, en los que no se
produzca erosión ni contaminación. Sin embargo si el agua que llega al pozo
contiene cantidades no despreciables de materiales en suspensión es necesario
removerlos antes de llegar al pozo, disponiendo para ello de un sedimentador o
filtros en la entrada. Estos elementos encarecen la mantención del pozo ya que
requieren limpieza y extracción de los lodos periódicamente.
El volumen del decantador depende de la composición granulométrica de los
materiales en suspensión y de la proporción de ellos que se necesite remover.
Como una primera aproximación puede estimarse un volumen del sedimentador
igual a la mitad del volumen de almacenamiento neto del pozo. Debe
considerarse un método de limpieza y extracción de lodos.
f. Detalles. El dimensionamiento debe completarse con el diseño de otros elementos
adicionales. Los principales se indican a continuación.
Control de vegetación Si existe una vegetación de raíces profundas cercana al
pozo será necesario colocar un sistema antiraíces.
Cubierta. Dependiendo de la forma en que se alimente el pozo, su parte
superior, entre el volumen útil y la superficie del suelo, puede cubrirse de
diferentes formas. Si el pozo se alimenta directamente por su parte superior, se
colocará una capa de filtro formada por ripio, grava y arena gruesa. La capa
más superficial puede ser un pavimento celular o una cubierta de pasto. Si el
pozo debe quedar enterrado se instala una losa de cubierta con una tapa de
cámara para el acceso. Algunos ejemplos se ilustran en la Figura 4.2.3.8.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 174

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES



Figura 4.2.3.8.a: Alternativas de cubiertas. Pavimento celular con
capas filtrantes.


Figura 4.2.3.8.b: Alternativas de cubiertas. Losa con tapa bajo
superficie impermeable.




Figura 4.2.3.8.c: Alternativas de cubiertas. Piedras y rocas en
jardín de plantas con capas filtrantes.
Piezómetro. Es conveniente colocar un tubo piezométrico para medir el nivel
de agua en el interior del pozo. Este consiste en un tubo vertical de acero de 50
mm de diámetro, perforado y abierto en la base rodeado con un filtro geotextil,
con su parte superior en el exterior, y una tapa para evitar que se introduzcan
por él elementos no deseados.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 175

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES


Figura 4.2.3.9: Elementos de un piezómetro. 1.- Tapa, 2.- Cubierta
del pozo, 3.- Relleno, 4.- Geotextil, 5.- Fondo del pozo.
g. Construcción. Los pozos de infiltración no demandan técnicas especiales, sin
embargo, ciertos aspectos deben ser examinados con precaución.
Aportes de suelo de las zonas cercanas. Se recomienda evitar todo aporte de
tierra hacia el pozo durante la construcción con el fin de limitar la colmatación
en superficie o en profundidad. Para ello se procurará poner en servicio el pozo
dentro de las últimas etapas de la construcción de la obra si forma parte de una
faena de mayor envergadura. Si es necesario se debe instalar una solución
transitoria en el lugar para recoger y evacuar las aguas lluvias. También es
conveniente separar las superficies que producen los finos de las superficies
impermeables drenadas por los pozos.
Control de las dimensiones. Es importante respetar las dimensiones estimadas
a partir del estudio hidráulico, con la finalidad de responder a los objetivos
fijados. Se examinarán particularmente la profundidad y la sección transversal.
Calidad de los materiales. Se recomienda verificar la porosidad eficaz del
material antes de comenzar el relleno, con el fin de evitar una reducción del
volumen de almacenamiento. Para el relleno se requieren materiales limpios y
en lo posible previamente lavados.
Control durante la realización. La construcción de los pozos no demanda una
atención particular. Los pozos pueden ser realizados manualmente o
mecánicamente por medio de palas mecánicas dependiendo de sus dimensiones.
Deben tomarse precauciones para evitar los derrumbes y en caso necesario
considerar la entibación.
El diámetro y la profundidad de los pozos deben ser controlados para asegurar
las capacidades de almacenamiento e infiltración previstas en el diseño.
La colocación en las paredes y fondo del pozo de filtros geotextiles requiere
algunos cuidados especiales. Entre otros se debe verificar el correcto
recubrimiento de las telas de geotextil y su instalación en la obra, evitar los
desgarros del material debidos a enganches en máquinas de la construcción o
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 176

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
asperezas en el terreno. Evitar la presencia de finos que provoquen una
colmatación prematura del geotextil. El geotextil puede sujetarse con el mismo
material de relleno del pozo y colocarse a medida que avanza éste.
Control al final de la realización. Una vez finalizada la construcción se debe
constatar el buen funcionamiento hidráulico del pozo y de sus elementos
anexos, para lo cual se puede verificar la capacidad de almacenamiento y
vaciamiento simultáneamente llenándolo controladamente de agua y midiendo
los tiempos en que baja el nivel del agua entre dos marcas preestablecidas,
empleando para ello el tubo piezométrico.
h. Mantención. Los pozos de infiltración requieren una mantención regular para
asegurar un adecuado funcionamiento hidráulico.
La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de
la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será una persona
particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran
emplazadas. Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del
aseo y ornato de las obras, en cuyo caso implican una responsabilidad
municipal, de aquellos que significan una conservación técnica propiamente tal.
En este último caso tratándose de vías públicas, como calles, avenidas, veredas,
pasajes y similares, la responsabilidad por esta mantención técnica es del
SERVIU o de la empresa a cargo del servicio. Algo similar podría ocurrir con
las obras alternativas de drenaje de aguas lluvias en zonas urbanas. Sin
embargo es necesario establecer claramente esta responsabilidad legalmente. Si
las obras se encuentran en recintos privados, la responsabilidad por su
mantención es del propietario o de quienes detenten legalmente el recinto.
Es importante que se realice una vigilancia y mantención en forma periódica, ya
que la mantención puede dificultarse significativamente una vez que el pozo se
ha colmatado y se encuentra lleno de agua. La frecuencia de la mantención
dependerá de la calidad de las aguas lluvias recogidas y de los sistemas anexos
a los pozos colocados en el lugar. Se puede efectuar una mantención
preventiva, que debe ser realizada a intervalos de tiempo reducidos y con una
frecuencia regular, permitiendo mantener un adecuado funcionamiento
hidráulico de la estructura y reducir la colmatación. O curativa, que se realiza
cuando no existe un adecuado funcionamiento hidráulico de la estructura y
consiste en una limpieza o aspiración del pozo. A continuación se presenta una
guía de la mantención sugerida para los pozos y la frecuencia con que ésta debe
realizarse, considerando aspectos preventivos y curativos.
Mantención preventiva. Considera inspecciones, cuidado de la vegetación y
limpieza.
Inspección. Inspeccionar el pozo para verificar la necesidad de una limpieza y
el adecuado funcionamiento del sistema de rebase. En pozos de
inyección verificar la calidad el agua mediante ensayos de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 177

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
laboratorio a muestras representativas si existen sospechas de su
deficiencia. Observar la limpieza de las superficies drenadas.
Rutinaria. Una vez al año antes de las temporadas de lluvias.
Limpiar los dispositivos filtrantes. En el caso de pozos que se alimentan
superficialmente a través da capas filtrantes se deben limpiar los
dispositivos filtrantes para asegurar su adecuado funcionamiento.
Rutinaria. De acuerdo a la inspección
Limpiar las superficies drenadas por los pozos. Se deben limpiar las superficies
drenadas por los pozos, para evitar la llegada de sedimentos a la
obra, los que pueden producir colmatación. Esta labor puede
ahorrar la limpieza de decantadores.
Rutinaria. De acuerdo a la inspección o antes de la temporada de
lluvias.
Control de vegetación. Cortar el pasto que cubre el pozo ocasionalmente para
limitar la vegetación no deseada, especialmente si las raíces generan
problemas.
Rutinaria. Cuando se requiera.
Remoción de lodo de las cámaras de decantación. El material acumulado debe
ser removido para mantener el funcionamiento hidráulico del pozo.
Rutinaria. Según la inspección o cuando el volumen acumulado
alcance el 25% de la cámara.
Mantención curativa. Tiene por objeto resolver problemas de
funcionamiento. Considera la limpieza del interior del pozo.
Limpiar o aspirar el fondo del pozo. Remover material que produce
colmatación. Se trata de una reparación mayor que requiere extraer
el material de relleno.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie.
i. Ejemplo de pozos de infiltración. Se considera la posibilidad de construir pozos
de infiltración para atender las aguas lluvias en los edificios de una
urbanización ubicada en la ciudad de Rancagua, con una superficie total de 0,80
hectáreas. Los pozos de infiltración deberán drenar las aguas lluvias producidas
en exceso en techos y jardines del conjunto. Las características del uso del
suelo son las siguientes:
Techos: 1954 m
2

Jardines: 5992 m
2

Total: 7946 m
2

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 178

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Los antecedentes del terreno indican que la pendiente es pequeña y se trata de
un suelo tipo B, con una tasa de infiltración media obtenida de los ensayos de
50 mm/hora y una permeabilidad de 0,002 m/s. El nivel máximo estacional de
la napa se ubica a una profundidad superior a 10 m.
Factibilidad. La instalación de pozos de infiltración en esta urbanización es
factible, dado que existe una tasa de infiltración y una permeabilidad elevadas.
La profundidad de la napa permite proponer pozos de infiltración.
Dimensionamiento. Consiste fundamentalmente en determinar el número de
pozos, su profundidad, y su volumen de almacenamiento disponible para recibir
el exceso de agua del sector.
Número de pozos. Se emplearán dos tipos de pozos. Unos para drenar el agua
proveniente de los techos, colocando un pozo cada dos edificios, denominados
tipo A. Otros, los tipo B, atenderán los sectores de jardines, colocando cuatro
de ellos distribuidos en todo el terreno.
Los pozos tipo A se alimentarán desde las bajadas de aguas lluvias de los
techos, que llegarán a un decantador y después se conectarán al pozo. En los
tipo B la alimentación será directa por la parte superior desde el jardín, con un
filtro granular en la cubierta superior.
Área Servida. El área total servida por los pozos tipo A es de 1954 m
2
, de
manera que cada pozo drenará un área de 489 m
2
, con un coeficiente de
escorrentía de 0,9. El área total de jardines, para los pozos tipo B , es de 5992
m
2
, de manera que a cada pozo le corresponden 1498 m
2
, con un coeficiente de
escorrentía de 0,22.
Profundidad de los pozos. Considerando los métodos constructivos
disponibles en este caso, y las condiciones del lugar, la profundidad total de los
pozos será de 5 metros, de manera que la altura máxima útil de ellos será de
4m.
Volumen afluente acumulado. Se seleccionará una lluvia de diseño de cinco
años de periodo de retorno, en base a los coeficientes de duración y frecuencia
para la ciudad de Rancagua, partiendo de la ecuación para el volumen afluente:
(4.2.3.12) V t CI At CAP
afl t t
( ) , , , = ∗ = 1 25 0 001 0 00125
5
siendo P
t
5
la precipitación total durante el tiempo t de una lluvia de cinco años
de periodo de retorno en Rancagua. Esta se estima con los coeficientes de
duración y frecuencia como:
(4.2.3.13) P CD CF P
t t
5 24
10
5
24
10
11 = ,
El coeficiente de frecuencia es de 0,86 y la precipitación diaria de 10 años de
periodo de retorno en Rancagua es de 68,5mm. El coeficiente de duración
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 179

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
depende de ella. Entonces, reemplazando en la ecuación (4.2.3.13) se observa
que la precipitación de 5 años de periodo de retorno y duración t, para t entre 24
horas y una hora, está dada por:

(4.2.3.14)
P CD CD
t t t
5 24 24
11 0 86 68 5 64 8 = = ≥ , * * , * , , * para 24 hora t 1 hora ≥
m

En particular para lluvias de una hora de duración el coeficiente en Rancagua es
0,125 según la Tabla 3.1.2.3, con lo cual se obtiene:
P m
1
5
64 8 0 125 81 = = , * , ,
Las precipitaciones menores de una hora se obtienen a partir de este valor con
los coeficientes de duración de la Tabla 3.1.2.5, de lo cual resulta:
P CD
t t
5 1
81 = ≥ , * para 1 hora t 0
Con estos valores se calcula el volumen afluente acumulado a los pozos tipo A
hasta el tiempo t con la expresión 4.2.3.12 como:
(4.2.3.15) V t P P
aflA t t
( ) , * , * * , * = = 0 00125 0 90 489 0 550
5 5
y similarmente para los pozos tipo B, de los jardines, resulta:
(4.2.3.16) V t P P
aflB t t
( ) , * , * * , * = = 0 00125 0 22 1498 0 412
5 5
Caudal de infiltración. Se emplearán pozos cilíndricos de infiltración de
diámetro medio D y altura de agua H en ambos tipos de pozos, de manera que
el caudal de infiltración, en m
3
por hora, esta dado por:
Q
i
= 0,001 Cs f π D H (4.2.3.17)
Para los pozos tipo A se considera agua de buena calidad, con un decantador y
una mantención regular, lo que significa un factor de seguridad de 1,0. Para los
pozos tipo B el agua es también de buena calidad pero no se considera
tratamiento ni decantación, con una mantención regular, de manera que el
coeficiente es 0,75. En ambos casos la tasa de infiltración es de 50 mm/hora.
Para estimar el caudal de infiltración debe tenerse una idea preliminar del
tamaño de los pozos. Para ello se considerará en una primera aproximación
D=3m y Hmax=4m. Con estos valores los caudales máximos de infiltración, en
m
3
/hora para cada tipo de pozo serían:
QA
imax
= 0,001*1,0*50* π∗3∗4 = 1,88 (m
3
/hora)
En los pozos tipo B el caudal de infiltración máximo sería:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 180

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
QB
imax
= 0,001*0,75*50* π∗3∗4 = 1,41 (m
3
/hora)
Tiempo de llenado de los pozos. Para estimar el tiempo que tardan los pozos
en llenarse con el caudal afluente es necesario conocer el gasto instantáneo de
llenado, para lo cual es útil la siguiente tabla, en la que se indica para cada
duración, t, los coeficientes de duración correspondientes, que permiten estimar
la precipitación acumulada y en base a ella los volúmenes afluentes acumulados
a cada pozo. El caudal afluente a cada pozo para cada tiempo se estima como
la diferencia entre volúmenes acumulados consecutivos divididos por el
intervalo de tiempo.
Tiempo Intervalo CD
t
P
t
5
V
afl
(t)A V
afl
(t)B Q
afl
(t)A Q
afl
(t)B
hr min. hr (*) mm m
3
m
3
m
3
/hr m
3
/hr
0 5 0,083 0,307 2,5 1,4 1,0 16,80 12,00
0 10 0,083 0,460 3,7 2,0 1,5 7,22 6,02
0 20 0,17 0,642 5,2 2,9 2,1 5,29 3,53
0 30 0,17 0,764 6,2 3,4 2,6 2,84 2,94
0 40 0,17 0,858 6,9 3,8 2,8 2,35 1,18
1 0 0,33 0,125 8,1 4,5 3,3 2,15 1,52
2 1,0 0,19 12,3 6,8 5,1 2,30 1,80
4 2,0 0,31 20,1 11,1 8,3 2,15 1,60
6 2,0 0,42 27,2 15,0 11,2 2,01 1,45
8 2,0 0,51 33,0 18,2 13,6 1,60 1,20
10 2,0 0,59 38,2 21,0 15,7 1,40 1,05
12 2,0 0,66 42,8 23,5 17,6 1,25 0,95
14 2,0 0,73 47,3 26,0 19,5 1,25 0,95
18 4,0 0,85 55,1 30,3 22,7 1,08 0,80
24 6,0 48,2 64,8 35,6 26,7 0,89 0,67
(1) Para valores menores de una hora es el coeficiente en relación a la
precipitación horaria. Para valores mayores de una hora el coeficiente es en
relación a la precipitación diaria.
Como el caudal máximo infiltrado por el pozo A es de 1,88 m
3
/hora, se observa
que este gasto coincide con el afluente a estos pozos entre las 6 y las 8 horas.
Interpolando linealmente se encuentra que lo hace a las 6,63 horas. Por lo tanto
ese es el tiempo de llenado de estos pozos. Similarmente en los pozos tipo B el
tiempo de llenado estaría también entre las 6 y las 8 ya que su caudal máximo
de infiltración es de 1,41 m
3
/hora. Interpolando en este caso se obtiene un
tiempo de llenado de 6,32 horas.
Con estos antecedentes el volumen de almacenamiento necesario en cada pozo
es:
VA
alm
= V
afl
(7hr) - 0,5 QA
imax
*7 = 16 - 0,5*1,88*7 = 9,42 m
3

VB
alm
= V
afl
(6hr) - 0,5 QB
imax
*6 = 11,4 - 0,5*1,41*6 = 7,17 m
3

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 181

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Considerando una porosidad del relleno de 0,3 los volúmenes totales de los
pozos serían de
VA total = 9,42/0,30 = 31,4 m
3

VB total = 7,17 / 0,30 = 23,9 m
3

Si se consideran pozos de 4 m de profundidad útil los diámetros necesarios
resultan ser de
DA = 3,16 m
DB = 2,76 m
Ambas medidas resultan muy similares a los 3m supuestos para el diámetro
inicial de cálculo de los pozos, por lo tanto se aceptará que la estimación del
volumen necesario es correcta. Las dimensiones de los pozos deben ser las
siguientes:
Pozos tipo A, para techos: profundidad útil 4m, diámetro medio 3,2m
Pozos tipo B, para jardines: profundidad útil 4m, diámetro medio 2,7m.
Rebase. Los pozos tipo A dispondrán de un rebase en la cámara de llegada,
mientras los tipo B no tendrán este elemento.
Filtros y decantadores. En los pozos tipo A se dispondrá de un decantador
previo de un volumen igual al 50% del volumen de almacenamiento neto, es
decir de 5 m
3
. El gasto de diseño de este aparato será igual al caudal máximo
del afluente, que ocurre en los primeros 5 minutos de la lluvia de diseño, igual
a:
Q
m
= 16,8 m
3
/hr. = 4,7 l/s.
Los pozos tipo B no tendrán decantador pero si dispondrán de un filtro
superficial formado por una capa de ripio, otra de gravilla, y un geotextil en la
parte superior a través de la cual percolará el agua que entra al pozo. Cuando
este filtro se colmate es relativamente sencillo reponer estas capas por otras
nuevas y limpias.
Cubierta. Los pozos tipo A se cubrirán con una losa y tierra sobre ellos de
manera de emplear la superficie para otros usos. Los pozos tipo B se cubrirán
con un pavimento celular y pasto, formando un pequeño estanque de
infiltración en la superficie.
Piezómetros. En ambos casos se consulta colocar un piezómetro consistente
en un tubo de acero galvanizado de 50 mm de diámetro, abierto en su extremo
inferior y rodeado en un geotextil.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción del conjunto de los pozos de infiltración tipo
A y B del ejemplo, así como las cámaras y sedimentadores asociados.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 182

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
A Pozos propiamente tales, tipo A y B.
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
mano, sin agotamiento ni entibación,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
a profundidad menor de 2 m. m
3
218,3 0,252
55,012 2 Excavación, en terreno blando, hecha a
mano, incluyendo la nivelación y
limpieza del fondo, y extracción del
material excavado hasta el borde del
pozo. Profundidad entre 2 y 5 m. m
3
154,4 0,252
38,909
3 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
348,7 0,063
21,968
4 Relleno de tierra de 0,5 m compactada,
en pozos tipo B. m
3
23,2 0,435
10,092
5 Suministro y colocación de tierra de hojas,
en 5 cm de espesor, en pozos tipo B. m
3
2,4 1,0192,446
6 Suministro y colocación de una capa de arena
sin contenido de arcilla de 10 cm compactada. m
3
4,8 1,081
5,188
7 Suministro y colocación de una capa de arena
sin contenido de arcilla de 3 cm para jardín.m
3
1,4 1,0811,513
8 Suministro y colocación de césped, incluyendo
siembra y riego hasta primer corte. m
2
179 0,104
18,616
9 Suministro y colocación de pavimento celular
tipo gato. m
2
64 0,446
28,544
10 Suministro y colocación de geotextil
según especificaciones del proyecto. m
2
487,4 0,096
46,790
11 Suministro y colocación a mano de bolones para
relleno. Tamaño medio 15 cm, limpio,
sin material fino. m
3
245,4 0,294
72,148
12 Suministro y colocación de material de filtro
granular de grava, tamaño medio 1 cm,
colocado en una capa de 20 cm sobre el
filtro geotextil de la cubierta superior de los
pozos tipo B, compactado con placa. m
3
6,4 0,1881,203

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 183

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
13 Tubo PVC, 50 mm para piezómetro. m 20 0,1302,600

B Cámaras y sedimentadores para los pozos tipo A
14 Hormigón grado H-20 con una dosificación
mínima de 255 kg. de cem. por metro cúbico,
colocado con moldaje. m
3
16,3 3,975
64,793
15 Acero tipo A44-28H con resaltes para hormigón
armado, en barras, doblado y colocado según los
planos.
D=8mm Kg. 961,0 0,016
15,376
16 Tubos de c.c. tipo alcantarillado para distribución
en pozos tipo A. Suministro y colocación
emboquillados. m 28,0 0,1895,292
17 Acero perfil cuadrado 50x50x3 colocado y
pintado para apoyo de rejas. m 36,4 0,0652,366
18 Rejas, con acero PL 40x3 soldada y pintada,
para todos los sedimentadores. Kg. 458,9 0,05022,91
Total 415,811
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF= $13.081,89 al
7 de Octubre de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de
Pavimentación para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU
y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU
Metropolitano.






















Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 184

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 185

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES





Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 186

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

4.2.4. PAVIMENTOS POROSOS

a. Descripción. Los pavimentos porosos en general consisten en un pavimento continuo
de asfalto o concreto poroso, similar al pavimento convencional, pero con dos
diferencias básicas: la carpeta de rodado contiene poca arena y fracción fina, lo
cual le otorga mayor permeabilidad, y la subbase granular es de mayor espesor,
y también con poca arena y fracción fina, con lo que se consigue un mayor
porcentaje de huecos. Tienen por función reducir el flujo superficial
proveniente de una tormenta mediante su infiltración a través de la carpeta de
rodado, logrando así disponer de una zona pavimentada permeable. La
experiencia internacional en la materia se basa fundamentalmente en
pavimentos porosos con capa de rodado asfáltica en zonas de bajo tránsito.
Los pavimentos porosos son un tipo especial de pavimentos, en los cuales la
carpeta de rodado permite la infiltración del agua y la subbase su
almacenamiento temporal. Como tales, deben dimensionarse y construirse de
acuerdo a las normas y recomendaciones para obras de pavimentación
contenidas en el “Código de Normas y Especificaciones Técnicas de Obras de
Pavimentación” (MINVU, 1994) y el “Manual de Vialidad Urbana” (MINVU,
1984). En este capítulo se indican las recomendaciones adicionales para lograr
que estos pavimentos porosos puedan ser empleados como elementos de un
sistema de aguas lluvias urbanas.
Frente a los cinco objetivos básicos que se persiguen con las técnicas
alternativas de drenaje urbano, los pavimentos porosos están en la siguiente
situación:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recarga la napa de agua subterránea
Mejora la calidad del efluente
El principal efecto corresponde a la disminución del caudal máximo y del
volumen de escorrentía. Para lograrlo los pavimentos porosos pueden
emplearse en calles de poco tránsito, pasajes, veredas, estacionamientos o
canchas de uso múltiple, ciclovías, veredas y senderos en áreas verdes, como se
ilustra en el esquema siguiente:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 187

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.4.1: 1.- Estacionamientos, 2.- Pasajes, 3.- Veredas o
ciclovías y senderos 4.- Canchas de uso múltiple, 5.- Calles de
bajo tránsito, 6.- Manzanas de la zona urbanizada, 7.-
Áreas verdes, 8.- Sector comercial.
En la Figura 4.2.4.2 se pueden distinguir los diferentes estratos que componen
un pavimento poroso de abajo hacia arriba: una subrasante formada por el suelo
existente inalterado, un filtro geotextil, filtro granular o membrana impermeable
sobre la subrasante, una subbase de material granular grueso, sobre ésta un
filtro granular o base y en la superficie la carpeta de rodado o pavimento poroso
propiamente tal.

Figura 4.2.4.2: Elementos de un pavimento poroso: 1.- Carpeta de
rodado de asfalto poroso, 2.- Base o filtro granular graduado, 3.-
Subbase de grava, uniformemente graduada, 4.- Filtro geotextil, o
filtro granular, o membrana impermeable, 5.- Subrasante de suelo
nativo..
Una vez que el agua filtra a través de la superficie de la carpeta de rodado,
existen dos procedimientos alternativos para su disposición final. Uno es
continuar la infiltración hacia el suelo bajo el pavimento y el otro es recogerla
mediante drenes y disponer de ella en otro lugar. Ambos esquemas se muestran
a continuación:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 188

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.4.3: Disposición difusa local. El pavimento infiltra en el
mismo terreno hacia la subrasante. El filtro geotextil es altamente
permeable.

Figura 4.2.4.4: Disposición concentrada aparte. El agua que
ingresa a la subbase se drena con tubos hacia afuera. 5.-
Membrana impermeable, 6.- Subrasante de suelo nativo, 7.-
Tubos de drenaje.
También es posible emplear una combinación de ambos sistemas en la cual,
para lluvias poco intensas, se infiltra todo localmente, y para lluvias más
intensas pero menos frecuentes, además de infiltrarse localmente parte se drena
a otros elementos hacia aguas abajo, evitando así que el agua aflore en la
superficie. Las aguas lluvias que se acumulan en la subbase se drenan
lateralmente hacia los bordes de la calzada a obras de evacuación de las aguas
lluvias superficiales.
Si bien en Chile no existe experiencia sobre este tipo de pavimentos, se cuenta
con una gran cantidad de referencias y recomendaciones basadas en
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 189

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
experiencias norteamericanas y europeas, en base a las cuales se han
confeccionado las proposiciones de este capítulo, en espera de reunir
información empírica de su comportamiento en las condiciones típicas del
medio nacional.
b. Ventajas y desventajas. La principal ventaja que presentan los pavimentos
porosos es que reducen el flujo superficial proveniente de una tormenta
mediante la infiltración, al evitar que la zona pavimentada sea totalmente
impermeable. Además, pueden remover elementos contaminantes del agua
tales como metales, aceite, grasa y sólidos suspendidos, al filtrarlos a través de
las capas de arena y grava ubicadas bajo la carpeta de rodado.
Desde el punto de vista del tránsito se ha comprobado que hacen más segura la
superficie para los automóviles durante las tormentas, reduciendo el patinaje y
mejorando la visibilidad al disminuir la frecuencia con que aparecen láminas de
agua en la superficie, en comparación con lo que ocurre con una carpeta de
rodado impermeable. Adicionalmente, poseen una macrotextura que favorece
la adherencia neumático-pavimento a altas velocidades. Si están correctamente
diseñados e instalados pueden tener una resistencia y duración similar a la de
pavimento convencional.
Estos pavimentos ofrecen claras ventajas para condiciones de bajo tránsito y
suelos altamente permeables. Su empleo en las condiciones locales permitirá
adquirir experiencia y mejorar los criterios de diseño.
Un inconveniente del uso de los pavimentos porosos es que necesitan un
mantenimiento desde la construcción que evite la llegada de sedimentos a la
superficie, ya que éstos pueden obstruir sus poros. Una vez que la superficie
del pavimento está sellada, la única forma de restaurarla es reemplazando
completamente la carpeta de rodado, lo que tiene un elevado costo. En lugares
con climas fríos, en los cuales existen ciclos de congelamiento y
descongelamiento, el proceso de impermeabilización de la superficie puede
ocurrir con mayor velocidad si no existe una adecuada mantención, y las
superficies del pavimento pueden obstruirse en 1 a 3 años. La mantención
puede ser reducida si se realiza un pretratamiento a las aguas superficiales que
elimine los sedimentos.
c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño que se debe seguir para
lograr un adecuado funcionamiento de los pavimentos porosos debe considerar
criterios físicos, ambientales, económicos y reglamentarios. Los criterios
físicos consisten en tomar ciertas precauciones y ejecutar ciertos
procedimientos: estudio de factibilidad, estudios complementarios, elección de
materiales de los pavimentos, dimensionamiento mecánico, elección de
diversos equipos, estudio hidráulico. Los criterios ambientales dicen relación
principalmente con el impacto sobre la calidad de las aguas y la valoración del
espacio. Los criterios económicos permitirán en seguida la elección entre las
diferentes soluciones. Se consideran tres etapas en el procedimiento de diseño:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 190

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
un análisis de factibilidad, un dimensionamiento de los elementos principales y
finalmente el diseño de los elementos de detalle.
Factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar, en base a los
antecedentes disponibles sobre las características del suelo y del agua
subterránea, si se pueden infiltrar o no las aguas lluvias superficiales hacia el
suelo bajo el pavimento, y si es conveniente o no utilizar un pavimento poroso.
Para decidir la factibilidad es conveniente que el proyectista reúna los
siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indique claramente la superficie a
pavimentar y su naturaleza (calle, estacionamiento, cancha, etc.),
con identificación de la comuna y dirección. Agregar los límites de
la cuenca o zona aportante de aguas lluvias que recibirá y el sistema
de drenaje al cual se evacúan naturalmente los excesos.
Certificado de la Dirección General de Aguas, o de su oficina en Región, que
indique la profundidad estacional más alta estimada para la napa del
agua subterránea en el lugar y que no existan impedimentos para
infiltrar aguas lluvias.
Certificado emitido por un laboratorio autorizado con los resultados de ensayos
de infiltración en terreno, hechos a la profundidad de la subrasante
y según el método de Muntz o el método estándar (ver 3.2.2.b).
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del pavimento poroso
requerirá de los espacios necesarios para su construcción. La
autorización para el uso del suelo con estos fines deberá requerirse
del propietario respectivo cuando éste no sea el ejecutor de las obra.
El permiso deberá gestionarse según el caso ante el particular o la
entidad pública fiscal o municipal.
Para poder infiltrar las aguas lluvias superficiales en el suelo, se debe verificar
simultáneamente lo siguiente: el suelo debe ser permeable; el nivel más alto de
la napa debe estar alejado del pavimento al menos 1 metro; el suelo debe
permitir la presencia de agua; el pavimento no debe estar en una zona de
infiltración reglamentada y la polución en finos y en contaminantes no debe ser
importante.
Además, para poder utilizar un pavimento poroso, se debe verificar
simultáneamente que el aporte de finos que llega a la superficie no sea
importante, que la superficie del pavimento no esté sometida a esfuerzos de
corte importantes y que el tráfico de vehículos pesados no sea relevante.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de los pavimentos porosos y de sus
elementos principales requiere disponer de las características del terreno y del
suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad, para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 191

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan
sobre el pavimento y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de área y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, calles, áreas verdes, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Con los antecedentes mencionados se abordan los siguientes aspectos de
diseño:
Terreno. Se deberán analizar las características de ocupación y de ordenamiento
del terreno donde será implantado el pavimento poroso.
Específicamente, se determinará la superficie y la tasa de
impermeabilización de los espacios drenados, sus usos, la presencia de
espacios verdes, la topografía del terreno, la existencia de redes de
drenaje y el tráfico. Con los antecedentes recopilados, se procede a
determinar el volumen de almacenamiento que puede recibir el suelo,
la naturaleza de las aguas que van a ser drenadas, las superficies que
van a ser destinadas a espacios verdes, la pendiente de los terrenos, la
posibilidad de conexión con las redes de drenaje existentes y el
dimensionamiento estructural de los pavimentos porosos en función
del tráfico previsto.
Características del suelo soportante. Se deberá estimar la capacidad de
absorción del suelo soportante, así como su comportamiento en
presencia del agua. La capacidad de absorción del suelo deberá ser
estimada a partir de ensayos en varios lugares del terreno, cuya
duración debe ser suficiente como para poder apreciar de manera
certera las condiciones de infiltración en régimen permanente y con el
suelo saturado. Se deberá determinar el tipo de suelo soportante que
recibirá las aguas, de manera de evitar riesgos de contaminación de la
napa o de deslizamientos de terreno bajo el pavimento. Se identificará
la capacidad de soporte del suelo y la sensibilidad a la presencia del
agua.
Hidrogeología e hidrología. Se deberá analizar la presencia, el uso, las
fluctuaciones estacionales, la cota más alta de las napas subterráneas y,
eventualmente, sus características cualitativas y su vulnerabilidad. Se
determinará el gasto máximo admisible de evacuación del proyecto, en
base a las capacidades de la red aguas abajo o a la permeabilidad del
suelo. Además, es necesario conocer la pluviometría, la posición y
características de la salida, las zonas potenciales de almacenamiento y
la impermeabilización de las superficies relacionadas con el
pavimento.
Espesor y composición de las capas. Determinar el espesor y escoger los
materiales que componen el pavimento poroso, es decir, la carpeta de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 192

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
rodado (concreto o asfalto), el filtro granular graduado o base, la
subbase de grava y el filtro inferior o membrana impermeable. Los
materiales deben elegirse en función del espesor máximo aceptado por
la estructura y por las restricciones mecánicas que el pavimento deberá
soportar. Se recomienda utilizar los materiales disponibles respetando
los parámetros hidráulicos (porosidad) y mecánicos (dureza de los
granos).
Diseño de detalle. Una vez determinados los espesores de las capas del
pavimento es necesario abordar el diseño de detalle, que se traduce en los
planos de la obra y sus especificaciones técnicas generales y especiales. En esta
etapa se deberán dimensionar las cunetas, soleras y bermas, y demás elementos
laterales necesarios, así como solucionar las condiciones de empalme y unión
con los otros pavimentos conectados.
d. Factibilidad y condiciones generales. La primera etapa del diseño consiste en
verificar la factibilidad de la obra, para lo cual el terreno debe tener una tasa de
infiltración mayor que 13 mm/hr, una capacidad de soporte con CBR mayor
que 6, un contenido de arcilla menor que un 30%, una pendiente moderada,
menor que 5%, y la distancia entre el nivel de la base y la napa freática o los
estratos impermeables deberá ser al menos de 60 a 120 cm. Adicionalmente
sólo deben emplearse en zonas con bajo tránsito, en las cuales éste sea menor
que 150.000 E.E. en 20 años. Se recomienda que el área impermeable
aportante al pavimento no sea más del doble del área del pavimento. Las áreas a
drenar a través del pavimento poroso pueden variar entre 1000 y 40000 m
2
.
En general, se recomienda el uso de asfalto poroso dada la experiencia
internacional en este tipo de material. El diseño geométrico, estructural y de las
mezclas de los pavimentos, así como el estudio de tránsito, se pueden realizar
basándose en las secciones 13, 14, 16 y 17 del “Código de Normas y
Especificaciones Técnicas de Obras de Pavimentación” (MINVU, 1994),
tomando en cuenta adicionalmente las recomendaciones pertinentes de esta
guía.
e. Dimensionamiento. Determinación del espesor de cada capa y los materiales que la
componen.
La Figura 4.2.4.5 muestra el esquema de la sección transversal típica de un
pavimento poroso, incluyendo todos los elementos que deben considerarse en el
diseño, y la relación funcional existente entre ellos.
Espesor total del pavimento. El valor mínimo del espesor total que debe tener
el pavimento (desde la parte superior de la carpeta de rodado hasta la parte
superior de la subrasante), está condicionado por las características de
capacidad de soporte de la subrasante y por el tráfico. En el caso de pavimentos
porosos debe considerarse además las necesidades de almacenamiento de la
subbase. La capacidad de soporte del suelo se puede medir mediante el valor
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 193

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
del CBR y el tráfico mediante la estimación de ejes equivalente (EE) que
pasarán durante la vida útil de la obra. Para determinar entonces el espesor se
deben considerar las normas y recomendaciones para el diseño de pavimentos
urbanos contenidas en la Publicación Nª 291 del MINVU (1994).


Figura 4.2.4.5: 1.- Carpeta de rodado de asfalto o concreto poroso,
2.- Base o filtro granular graduado, 3.- Subbase de grava o ripio
uniforme, 4.- Tubería de drenaje (opcional), 5.- Tubería exterior,
6.- Filtro geotextil, 7.- Filtro granular (opcional), 8.-
Subrasante, 9.- Tubo piezométrico (opcional), 10.- Solerilla, 11.-
Solera, 12, Vereda.

Los pavimentos porosos de asfalto, debido a la menor estabilidad de la capa de
rodado, están orientados para ser utilizados en vías de bajo tránsito: calles
locales o de servicio, pasajes, estacionamientos, o en general superficies sin
tránsito vehicular como multicanchas, veredas, ciclovías y similares. El método
AASHTO 1986, 1993, puede ser empleado para el diseño de pavimentos
asfálticos en cualquier vía que tenga tránsito vehicular, sin descartar la
posibilidad de utilizar otros métodos de cálculo estructural recomendados.
Por efectos constructivos resulta recomendable establecer espesores mínimos
para la carpeta de rodadura, base y subbase granular. De acuerdo a la
experiencia del SERVIU, considerando lo que aparece en el punto 16.4.8.1 del
mencionado Código de Normas y Especificaciones Técnicas de Obras de
Pavimentación, versión 1994, los espesores mínimos constructivos serían los
siguientes:




Capa Espesor mínimo (cm)
Carpeta de rodado
Pasajes y sólo peatones 4,0
Calles de bajo tránsito 5,0
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 194

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Capa de base 15,0
Subbase granular 15,0
Estos espesores mínimos se aplican sólo en el caso en que por condiciones
estructurales o hidráulicas se requiera espesores menores a los indicados.
Debo y Reese (1995) recomiendan los espesores totales del pavimento que se
indican en la tabla 4.2.4.1 de acuerdo a experiencias con este tipo de
pavimentos en E.E. U.U. para calles de bajo tráfico.
Tabla 4.2.4.1.- Espesores mínimos recomendados para el total del pavimento.
(Debo y Reese, 1995).
CBR Subrasante Espesor mínimo, cm.
menos de 6 no usar pavimento poroso
6 a 9 22,5
10 a 14 17,5
15 ó más 12,5
Las características estructurales de los materiales que componen las capas de
rodado, base y subbase que normalmente exigen los SERVIU en Chile son las
siguientes:
Capa Características estructurales
Carpeta de rodado Sobre 8.000N según
ensayo de estabilidad Marshall
en pasajes espesor ≥4,0 cm
en calles espesor ≥5,0 cm
Base chancada C.B.R. ≥ 80% y espesor ≥15,0 cm
Subbase estabilizada C.B.R. ≥40% y espesor ≥10,0 cm
En todo caso se deben tener en cuenta las recomendaciones que aparecen en el
Código de Normas y Especificaciones Técnicas de Obras de Pavimentación,
versión 1994 y las que entregue el SERVIU respectivo en relación a cada
proyecto. Entre ellas es importante considerar las siguientes:
Para poder realizar el diseño de pavimentos porosos es imprescindible conocer
el coeficiente estructural de las capas que conforman este tipo de
pavimento. Estos se pueden obtener con los resultados de ensayos
de Estabilidad Marshall para la carpeta de rodado y de C.B.R para
la base y subbase, ingresando con estos datos a las Tablas 16.46
(A), (C) y (D) del Código de Normas y Especificaciones Técnicas
de Obras de Pavimentación, versión 1994
Se debe cumplir una relación mínima entre las capas base, subbase y la
subrasante, en cuanto al valor del C.B.R. se refiere, de manera tal de
lograr una armonía entre ellas, con el objeto de asegurar una
estabilidad estructural al mediano y largo plazo en el pavimento.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 195

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Al comparar los espesores mínimos recomendados por razones constructivas
con los obtenidos del cálculo estructural e hidráulico del pavimento
poroso, se deben adoptar los más exigentes para cada capa, es decir
los que entreguen un mayor número estructural para el pavimento.
En el caso en que se utilice pavimento poroso en vías de mayores solicitaciones
de tránsito, con el objeto de evitar la proyección de aguas lluvias por parte de
los vehículos, se recomienda utilizar para el diseño estructural del pavimento el
método AASHTO 1986 y 1993, de acuerdo al Código de Normas y
Especificaciones Técnicas de Obras de Pavimentación (versión 1994), teniendo
en cuenta las siguientes recomendaciones adicionales: a) utilizar para la capa de
rodado asfáltica un valor de coeficiente estructural correspondiente a mezclas
de graduación abierta ( entre 0,28 y 0,33). El espesor recomendado para este
caso es de 4 cm de acuerdo a la experiencia internacional. b) Disponer bajo la
capa de rodado porosa, de una base asfáltica impermeable, de modo de otorgar
una mayor resistencia estructural al pavimento, y de manera que el agua sea
conducida con facilidad a través de la capa de mezcla porosa hasta los bordes
de la calzada. Para que en estas condiciones se logre una disposición local de
las aguas lluvias, estas deberán recogerse en los bordes de la calzada y disponer
de ellas mediante alguna obra de alternativa de drenaje urbano, ya sea en base a
infiltración o almacenamiento temporal.
Carpeta de rodado. Debo y Reese (1995) mencionan que, de acuerdo a la
experiencia norteamericana, la superficie de los pavimentos porosos está
formada por una capa de asfalto poroso con un volumen de poros de un 16%, y
un espesor variable entre 6 cm y 10 cm, el cual se estima de acuerdo con la
resistencia que requerirá durante su uso por condiciones de tránsito. Para lograr
la porosidad adecuada es importante considerar las proporciones de los
agregados pétreos de la mezcla. Como referencia la Tabla 4.2.4.2 presenta las
proporciones de agregados empleadas en el estado de Maryland, EE.UU., según
Debo y Reese (1995).
Tabla 4.2.4.2: Proporciones de agregados utilizados en Maryland EE.UU. (1)
Material Pasante Peso Volumen Partículas probables
Malla (mm) (%) (%) Diámetro (mm) Peso (gr)
Agregado 1/2 12,7 2,8 2,2 10,7 1,67
3/8 9,5 59,6 46,3 8,0 0,70
# 4 4,7 17,0 13,3 4,0 0,087
# 8 2,36 2,8 2,2 2,0 0,011
#16 0,99 10,4 8,0 1,0 0,0014
#200 0,074 1,9 1,5 0,06 0,00029
Asfalto 5,5 10,5
Aire 0 16,0
Total 100 100
(1) Debo y Reese (1995)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 196

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Otros autores proponen composiciones ligeramente diferentes, como puede
apreciarse en las recomendaciones de Diniz (1980), Thelen y Howe (1978), del
Franklin Institute, y Puget Sound (1992), que se presentan en la Tabla 4.2.4.3.
Tabla 4.2.4.3: Agregados según diferentes autores.
Abertura tamiz % que pasa en peso
(mm) # Puget Sound Thelen y Howe Diniz
12,7 1/2 100 100 100
9,5 3/8 95-100 90-100 90-100
4,7 # 4 30-50 35-50 35-50
2,36 # 8 5-15 15-32 15-32
0,99 # 16 - 0-15 2-15
0,074 # 200 2-5 0-3 2-15
Finalmente la Tabla 4.2.4.4 siguiente muestra una recopilación de diferentes
recomendaciones empleadas en distintos países, realizada por el Ministerio de
Obras Públicas de España, (Revista Técnica del Asfalto, 1990) que pueden
emplearse como referencia:
Tabla 4.2.4.4: Recomendaciones de agregados empleados en diferentes países. (1)
Bélgica EE.UU. Francia Holanda Italia JapónNoruega Sudáfrica
Características 0/16 0/22 FHWA FAA Gruesa Fina
Espesor (cm) >4 >5 1,3-2,5 1,9 4 3,2-4,5 2,5 3,4 2,5 1,9-2,5 1,9-2,5
Tamiz (mm) Porcentaje que pasa ( %)
25
19 100 100 100
22 100 98-100
16 98-100 68-82
13 100 100 100 98 95-100 100 100
10 95-100 80-100 97 81 90
12 70-88 65-90 75-90 100
8 40-65 35-95
6,3 50 48
4,75 30-50 25-70 40 37 23-45 37 25-50 30-50
3,35 27
2,36 5-15 12-20 22 17-26 15-30 19 5-15 5-19
2 20 20
2 15-19 16-20
%lleno 4-6 4-6 2-5 3-9 5 4,6-8 7 2-7 5 2-5 2-5
Betún % 4,5-5,5 4-5 5-6,5 5-2,7 4,6 4,5-4,7 4,2-4,5 3,5-5,5 4-5 4,5-6,5 4,5-6,5
Penetración 180-220 180-220 40-100 60-100 80-100 80-100 60-80 60-80 60-70 60-70
80-100 80-100 80-100
% huecos 10-20 10-20 >15 30 22-25 17
(1) Revista Técnica del Asfalto (1990).
Filtro granular superior o base. Se puede realizar siguiendo las
especificaciones del artículo 3.4 del “Código de Normas y Especificaciones
Técnicas de Obras de Pavimentación” (MINVU, 1994), considerando un
espesor variable entre 2,5 cm y 5 cm, compuesto por gravilla de un diámetro
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 197

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
medio de 1,3 cm de acuerdo a recomendaciones de Debo y Reese, 1995. No se
recomienda reemplazarlo por un geotextil.
Subbase. Normalmente la subbase está formada por grava de un diámetro
variable entre 2,5 cm y 7,5 cm y tiene un espesor que depende del volumen de
almacenamiento requerido. Si bien el volumen de huecos generalmente varía
entre 38% a 46% para gravas uniformes, para fines de diseño hidráulico se
recomienda adoptar sólo un 30%.
Existen dos tipos de subbases que pueden ser utilizadas en los pavimentos
porosos: las subbases tratadas y las no tratadas. Las subbases tratadas tienen un
contenido de cemento (120-170 kg. por m
3
) o asfalto (2-2,5 % en peso) que les
proporciona estabilidad, permitiendo reducir su contenido de finos.
Tabla 4.2.4.5: Composición de subbases no tratadas recomendadas por la
Portland Cement Asociation de EE.UU. (1)
Abertura Porcentaje pasante en peso
tamiz mm Iowa Kent. Michig. Miniap. New Jersey Pensilv. Wisc.
2” 50,8 _ _ _ _ _ 100 _
1 1/2” 38,1 _ 100 100 _ 100 _ _
1” 25,4 100 95-100 _ 100 95-100 _ 100
3/4” 19,1 _ _ _ 65-100 _ 52-100 90-100
1/2” 12,7 _ 25-60 0-90 _ 60-80 _ _
3/8” 9,52 _ _ _ 35-70 _ 35-65 20-55
#4 4,76 _ 0-10 0-8 20-45 40-55 8-40 0-10
#8 2,38 10-35 0-5 _ _ 5-25 _ 0-5
#10 2,00 _ _ _ 8-25 _ _ _
#16 1,19 _ _ _ _ 0-8 0-12 _
#30 0,595 _ _ _ _ _ 0-8 _
#40 0,420 _ _ _ 2-10 _ _ _
#50 0,297 0-15 _ _ _ 0-5 _ _
#200 0,074 0-6 0-2 _ 0-3 _ 0-5 _
k (m/día) 150 6100 300 60 600 300 5500
(1) “Concrete paving technology”, Portland Cement Asociation, 1991.
Tabla 4.2.4.6: Composición de subbases tratadas recomendadas por la
Portland Cement Asociation de EE.UU.
Porcentaje pasante en peso
Abertura AASHTO N°57 California Wisc. New Jersey
tamiz mm AS/CE
1
AS
1
CE
1
CE
1
AS
1

1 1/2” 38,1 100 _ 100 _ _
1” 25,4 95-100 100 86-100 _ 100
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 198

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
3/4” 19,1 _ 90-100 _ 90-100 95-100
1/2” 12,7 25-60 35-65 _ _ 85-100
3/8” 9,52 _ 20-45 _ 20-55 60-90
#4 4,76 0-10 0-10 0-18 0-10 15-25
#8 2,38 0-5 0-5 0-7 0-5 2-10
#10 2,00 _ _ _ 0-5 _
#16 1,19 _ _ _ _ 2-5
#200 0,074 0-2 0-2 _ _ *
k (m/día) 6100 4500 1200 3000 300

1
AS: Asfalto; CE Cemento.
Fuente: “Concrete paving technology”, Portland Cement Asociation, 1991.
Las subbases no tratadas contienen una mayor proporción de finos para lograr
una adecuada estabilidad, lo que reduce la permeabilidad del estrato. La
Portland Cement Asociation de EE.UU. recomienda para subbases no tratadas
las granulometrías que se indican en la Tabla 4.2.4.5, de acuerdo a lo empleado
en algunos estados de EE.UU. Se indica también el coeficiente de
permeabilidad, k en metros por día, que se logra de acuerdo a medidas en
terreno. Similarmente, para el caso de subbases tratadas, se proponen los
valores que se muestran en la Tabla 4.2.4.6.
Selección de una lluvia de diseño. Se recomienda dimensionar el volumen de
almacenamiento de la subbase seleccionando una lluvia de diseño del mayor
periodo de retorno entre los siguientes:
T = 5 años, si hacia aguas abajo existe una red de drenaje bien
desarrollada.
T = 10 años, si no existe una red de drenaje bien desarrollada.
Sin perjuicio de lo anterior, la Municipalidad donde se ubique la obra, o el
SERVIU correspondiente, podrán proponer periodos de retorno mayores a los
indicados, de acuerdo a las condiciones del lugar o de servicio de la obra.
Dada una lluvia de diseño el volumen de almacenamiento se estima como la
máxima diferencia entre el volumen acumulado de aguas lluvias que recibe la
subbase y el volumen acumulado infiltrado.
Tasa de infiltración. La tasa de infiltración del terreno debe estimarse en base
a ensayos en terreno realizados por un laboratorio autorizado, tomando el
promedio de los valores obtenidos en diferentes lugares representativos, de
ensayos realizados al nivel de la subrasante de acuerdo al método estándar (ver
3.2.2b).
Volumen afluente acumulado. Se recomienda determinar el volumen a
infiltrar acumulado para una lluvia de período de retorno de T años como el
generado por las intensidades medias, de acuerdo a la curva IDF
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 199

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
correspondiente. Es decir, el volumen acumulado de agua lluvia, V
afl
, en
metros cúbicos, para un tiempo t , en horas, se calcula como:
V
afl
(t) =1,25* 0.001 C I
t
A t = 0,00125 C A P
t
T
(4.2.4.1)
donde C es el coeficiente de escurrimiento superficial del área total aportante A
(metros cuadrados), I
t
es la intensidad de la lluvia de período de retorno T y
duración t, en mm por hora, y t es el tiempo acumulado en horas. Además P
t
T

corresponde a la precipitación acumulada en el tiempo t para la lluvia de
periodo de retorno de T años. El valor de V
afl
en función de t se denomina
“curva de recarga”. Se recomienda multiplicar por un factor de seguridad de
1,25 el volumen acumulado para considerar la porción de lluvia que cae antes y
después de la porción más intensa de la tormenta, no incluida en las curvas IDF.
Volumen de almacenamiento. Para calcular el volumen de almacenamiento,
V
alm
, necesario del pavimento poroso se estima el volumen acumulado que
puede ser drenado con la tasa de infiltración estimada en función del tiempo.
Se puede determinar gráficamente como la máxima diferencia entre el volumen
afluente acumulado de agua lluvia o volumen de recarga V
afl
(t) y el volumen
acumulado infiltrado V
inf
(t), ambos en función del tiempo. Este último, en
metros cúbicos, esta dado por:
V
inf
(t) = 0,001 f C
s
A
e
t (4.2.4.2)
donde f es la capacidad de infiltración del suelo en mm por hora, A
e
el área del
pavimento poroso, en metros cuadrados, y t el tiempo acumulado, en horas. C
s

es un coeficiente de seguridad que afecta la capacidad de infiltración
dependiendo de las propiedades del agua y las condiciones de mantenimiento,
que toma en cuenta los efectos de la colmatación en el tiempo que experimenta
el suelo. Se recomienda calcularlo según el siguiente procedimiento:
¿El caudal afluente es
de buena calidad?
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
1 3/4
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
1/2 1/3
Sí No


El volumen de almacenamiento necesario se calcula como:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 200

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
V
alm
= Max ( V
afl
(t) - V
inf
(t)) (4.2.4.3)
Si la tasa de infiltración del terreno es siempre mayor que la intensidad de la
lluvia, incluso que la de menor duración, entonces no se requiere un volumen
de acumulación en la subbase, sino que bastará con la superficie de contacto
con la subrasante para la infiltración.
El espesor necesario de la subbase es:
e= V
alm
/( pA
e
) (4.2.4.4)
donde p es la porosidad del material de la subbase, considerado como 0,3 para
efectos de diseño.
Tiempo de vaciado. Se recomienda que el tiempo máximo de vaciado del
volumen almacenado en la subbase, sea inferior a 48 horas. Este tiempo
máximo (en horas) se puede estimar como:
m
s
s
t
p
e
C f
=

(4.2.5.5)
donde e
s
es el espesor definitivo asignado a la subbase en milímetros, f es la
tasa de infiltración del suelo o de la subrasante (en mm/hora), C
s
es el
coeficiente de seguridad adoptado, y p es la porosidad del relleno de la subbase,
normalmente igual a 0,3.
Drenes. En el caso de pavimentos que no infiltran las aguas lluvias en el lugar
es necesario instalar drenes en el fondo de la subbase. Estos drenes,
normalmente tuberías de PVC, se colocan en una zanja rodeada de un filtro
geotextil, para prevenir el ingreso de partículas, tal como se muestra en el
esquema de la Figura 4.2.4.7.
También se pueden instalar drenes para mejorar la evacuación en un pavimento
que infiltra. En este caso los drenes se ubican en la parte superior de la
subbase, inmediatamente bajo el filtro granular, rodeados de geotextil, como se
ilustra en la Figura 4.2.4.8.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 201

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.4.7: 1.- Carpeta de rodado, 2.- Filtro granular, 3.-
Base granular, 4.- Membrana impermeable, 5.- Subrasante, 6.-
Tubo perforado o sin emboquillar.

Figura 4.2.4.8: 1.- Carpeta de rodado, 2.- Filtro granular, 3.-
Base granular, 5.- Subrasante, 6.- Tubo perforado o sin
emboquillar, 7.- Filtro geotextil
Filtro granular inferior o filtro geotextil. Este estrato tiene la función de
evitar el paso de materiales finos desde el suelo de la subrasante hacia la
subbase. Se puede utilizar un filtro geotextil o un filtro granular, que se
diseñará de manera similar al filtro granular superior. Se recomienda emplear
geotextiles de materiales sintéticos, no tejidos, de permeabilidad al menos igual
a 10 veces la permeabilidad de la subrasante para pavimentos que filtran. Si la
obra no ha sido diseñada para la percolación, este filtro se reemplaza por una
membrana impermeable.
Subrasante. La subrasante de suelo nativo se deberá excavar evitando que el
suelo original sea compactado, para conservar su capacidad de infiltración. Si
la subrasante presenta una capacidad de soporte con un CBR menor de 6 no es
recomendable la materialización de un pavimento poroso.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 202

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
f. Detalles. El diseño de detalles considera todos los elementos adicionales para que la
obra opere adecuadamente según las condiciones del lugar y los otros usos que
se le han asignado.
Zarpas o separadores. En los pavimentos porosos que presentan pendientes
longitudinales se debe colocar separadores en la subbase para evitar que en esta
se genere un flujo en la dirección de la pendiente distorsionando la capacidad
de almacenamiento. Estos separadores consisten en paredes o zarpas verticales
de hormigón o asfalto, espaciadas en la dirección de máxima pendiente a
distancias máximas dadas por:
L
e
S
s
max
=
2
0
(4.2.4.6)
donde e
s
es el espesor de la subbase en metros y S
0
la pendiente
longitudinal en tanto por uno.
Cunetas, soleras y bermas. Debe completarse el diseño de la sección
transversal con las cunetas, soleras y bermas de acuerdo a las condiciones de
servicio. En el caso de pavimentos porosos debe considerarse la forma en que
se alimenta de agua el pavimento, de manera que ésta escurra sobre toda la
superficie de manera pareja, y pueda recibir el flujo desde las superficies
laterales que drena. Para ello es posible considerar soleras discontinuas.
Límites de la zona drenada. Es conveniente limitar la zona drenada por el
pavimento poroso de manera que no lleguen a él flujos excesivos desde otras
zonas no consideradas en el diseño, o flujo de agua de mala calidad, con
sedimentos y aceites. Para ello lo ideal es que los límites de la cuenca aportante
correspondan a la divisoria de aguas del sector de manera natural, sin que sea
necesario entonces la materialización de ello mediante obras especiales. Si es
necesario se puede recurrir a soleras, solerillas y terraplenes, o también a
levantar el eje de las calzadas, levantar las veredas, y asignar pendientes a las
superficies que definan claramente la dirección de los escurrimientos hacia el
exterior del pavimento poroso.
g. Construcción. Los pavimentos porosos demandan un control y una instalación más
rigurosa que los pavimentos tradicionales. En todo caso deben seguirse las
recomendaciones de construcción propuestas para los pavimentos normales y
agregarse las que se mencionan a continuación de manera de asegurar que
adicionalmente satisfagan las condiciones de permeabilidad e infiltración que
los hacen útiles para el drenaje urbano. Para ello pueden considerarse las
recomendaciones contenidas en la publicación 291 del la División Técnica de
Estudio y Fomento Habitacional del MINVU que reúne un Código de Normas y
Especificaciones Técnicas de Obras de Pavimentación (versión 1994).
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 203

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Precauciones para evitar la colmatación en la fase de construcción. Los
pavimentos porosos son muy sensibles a la colmatación de la carpeta de rodado
y de los estratos o capas inferiores. Para evitar este problema es importante
impedir todo aporte de tierra, para lo cual se deben aislar del pavimento las
superficies que aportan los finos (áreas verdes erosionadas, zonas con tierra) y
proteger las entradas de agua durante la construcción, utilizando un relleno y un
filtro geotextil, evitando que la obra entre en operación antes que se encuentre
totalmente terminada. Es importante que exista una continua vigilancia de
posibles fuentes de finos en la misma construcción, tales como almacenamiento
de materiales en zonas cercanas, traslado de la tierra, desplazamiento de
camiones y construcciones próximas. También es importante evitar el tránsito
de personas y materiales sobre la obra misma en sus diferentes etapas.
En el caso de obras ubicadas en un grupo de viviendas que se entregarán
terminadas, la colocación de la superficie del pavimento poroso debe ser
realizada una vez que la construcción de las viviendas haya finalizado, y en lo
posible cuando las áreas verdes de la zona aportante al pavimento se encuentren
con vegetación desarrollada. Las zonas impermeables que aportan agua hacia
los pavimentos también debieran encontrarse terminadas.
Para obras ubicadas en una urbanización para terrenos de libre construcción, se
pueden adoptar varias estrategias aunque en general es poco recomendable
iniciar la construcción de pavimentos porosos antes que todos los terrenos se
encuentren construidos. Sin embargo, si es necesario, se recomienda la
realización de una obra provisoria consistente en una fosa lateral que recibe el
escurrimiento superficial e impida que este llegue al pavimento, o la realización
de una pista de servicio paralela al pavimento poroso en construcción. No es
recomendable que los pavimentos porosos se empleen como pistas para el
tránsito de materiales y vehículos pesados de construcción.
En ningún caso debe permitirse la acumulación de materiales sobre los
pavimentos porosos terminados, y menos aún la realización de faenas de
construcción sobre ellos, como elaboración de morteros u hormigones.
En zonas urbanizadas densas ya construidas debe proveerse de accesos
provisorios durante la construcción.
Control de las dimensiones. Además de las condiciones necesarias para que el
pavimento se comporte bien desde el punto de vista estructural es importante
respetar las dimensiones estimadas a partir del estudio hidráulico para que se
satisfagan las condiciones de infiltración y almacenamiento.
Control de la altura o espesor de cada uno de los estratos de diferentes
materiales colocados en terreno. Un espesor demasiado débil en algún estrato
puede llevar a problemas mecánicos del pavimento, o a una reducción del
volumen de almacenamiento, o cambios en las condiciones de infiltración.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 204

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Control de las pendientes. Un aumento de la pendiente reducirá el volumen de
almacenamiento.
Control de la calidad de los materiales. Adicionalmente a las propiedades de
calidad de los materiales de la superficie de rodado, los materiales utilizados
para el almacenamiento en un pavimento poroso deben satisfacer diferentes
requisitos. En primer lugar debe asegurarse que se encuentran limpios y
lavados antes de su colocación de manera que estén libres de material fino que
puede formar una capa impermeable una vez que la obra entra en servicio.
Además se debe poner atención a la porosidad eficaz, con el fin de evitar una
reducción del volumen de almacenamiento. Es recomendable controlar y medir
la porosidad en las condiciones de colocación del material de la base y de la
subbase del pavimento asegurando que sea al menos igual a 30%. Los
materiales granulares deben poseer una dureza que asegure que no se
desmenuzarán durante la colocación y vida útil de la obra, ni menos que se
disolverán por la acción de la humedad. Para ello debe verificarse que el
porcentaje de pérdida de masa en un ensayo de desgaste por el método de la
máquina de Los Angeles sea menor que 35% de acuerdo a la Norma Chilena
Nch1369. Se debe controlar la granulometría de los materiales utilizados para
la base y filtros de grava, y evitar la presencia de finos. Para ello es
recomendable efectuar ensayos del material antes de su colocación y
compararlos con curvas granulométricas de aceptación construidas en base a las
recomendaciones de diseño.
Precauciones durante las diferentes etapas de construcción. A continuación
se mencionan algunas precauciones especiales que deben considerarse en la
confección de los diferentes estratos de un pavimento poroso o en la colocación
de los elementos que lo conforman.
El retiro del material superficial, capa de terreno vegetal o suelo no utilizable
debe hacerse sin compactar la subrasante del pavimento. Este material de
desecho debe retirarse evitando que los finos escurran hacia la excavación.
La excavación del volumen de almacenamiento no debe compactar en exceso la
subrasante. En lo posible debe limitarse el tránsito sobre la excavación y no
permitir el ingreso de agua ni material fino.
La colocación en terreno de los filtros geotextiles requiere algunos cuidados
especiales. Entre otros se debe verificar el correcto recubrimiento de las telas
de geotextil y su instalación en la obra, evitar los desgarros del material debidos
a enganches en máquinas de la construcción o asperezas en el terreno. Evitar la
presencia de finos que provoquen una colmatación prematura del geotextil.
Si se utilizan geomembranas se debe vigilar que no sean expuestas al sol ni a la
intemperie durante largos períodos ni tampoco expuestos a perforaciones. Para
ello es recomendable que se realice un mínimo de desplazamientos para evitar
su deterioro, así como cuidar que el despliegue e instalación de la
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 205

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
geomembrana se realice correctamente, cuidando que se haga en las
condiciones climáticas óptimas, dependiendo del tipo de geomembrana
escogida.
En caso de colocarse drenes se debe controlar la pendiente y alineación del
dren durante su instalación. Para evitar que el dren se desplace luego de la
puesta en marcha de la obra, se puede construir una cuneta con el fin de alojar
el dren o estabilizar el dren colocando sobre él un montón de piedras del estrato
base. En la recepción de la construcción se debe asegurar un buen
funcionamiento de los drenes, haciendo pruebas que verifiquen la salida de
agua vaciada en grandes cantidades sobre la superficie del pavimento.
Aunque no se recomienda su uso para pavimentos porosos como obras de
drenaje urbano, es conveniente considerar que la fabricación de un hormigón
poroso y drenante demanda las mismas precauciones que un hormigón clásico.
Es importante verificar el respeto de las proporciones de agua y arena del
hormigón. Su instalación en la obra también es similar a la del hormigón
clásico. Se debe poner especial atención en que la compactación sea realizada
correctamente con el fin de asegurar la estabilidad del material. Se recomienda
el uso de rodillos pesados o vibración superficial, pero no deben utilizarse
compactadores con neumáticos, ya que pueden producir una degradación del
hormigón. Los hormigones porosos son más susceptibles que los normales a la
aparición de fisuraciones durante el secado, causadas por la sensibilidad del
hormigón a variaciones térmicas e hídricas. Éstas se pueden prevenir
colocando un toldo o algún método equivalente que evite el secado de la
superficie. Se puede instalar un estrato de piedra triturada bajo el hormigón (5-
6 cm) para interceptar la lechada y evitar una eventual colmatación del filtro
geotextil.
La instalación de los asfaltos porosos demanda algunas precauciones. Durante
su fabricación, se debe controlar que la temperatura del asfalto no sea
demasiado elevada (<150°C después del amasado), que corresponda a las
prescripciones y que varíe lo menos posible a lo largo de la fabricación ya que,
en caso de recalentamiento, el asfalto escurre y el recubrimiento se debilita.
Para lograr esto, es importante que los camiones de transporte sean cubiertos, y
que la distancia entre el lugar de fabricación y el sitio donde se ubica la obra sea
mínima. También es importante que se respete la proporción de arena. Según
Azzout et al (1994) la dosificación de la arena fina es tan importante que un
aumento de un 1% en su proporción puede producir una reducción de la
porosidad de un 1-2%. Igualmente debe respetarse la dosificación del asfalto
para evitar derrames durante el transporte.
Para la instalación del pavimento asfáltico en la obra se recomienda esparcirlo
en todo el largo para evitar la aparición de junturas longitudinales. No descuidar
la fase de compactación, ya que evita una reorganización de los elementos
granulares bajo el efecto de un tráfico importante, lo que se traduciría en una
reducción de la porosidad. Evitar una compactación demasiado grande, que
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 206

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
pueda romper las aristas de los materiales granulares y provocar una
densificación del estrato drenante.
Control al final de la realización. Al final de la construcción se deben realizar
ciertos controles para verificar el adecuado funcionamiento hidráulico y
mecánico del pavimento poroso.
Desde el punto de vista hidráulico es de interés la verificación de la velocidad
de infiltración. Para este control es posible utilizar un permeámetro o un
drenómetro.
h. Mantención. Los pavimentos porosos requieren una vigilancia y mantención regular
con la finalidad de mantener sus características de almacenamiento e
infiltración. La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las reglas
generales de la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será
una persona particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se
encuentran emplazadas. Conviene distinguir los problemas de mantención
derivados del aseo y ornato de las obras, en cuyo caso implican una
responsabilidad municipal, de aquellos que significan una conservación técnica
propiamente tal. En este último caso tratándose de vías públicas, como calles,
avenidas, veredas, pasajes y similares, la responsabilidad por esta mantención
técnica es del SERVIU. Algo similar podría ocurrir con las obras alternativas
de drenaje de aguas lluvias en sectores urbanos que se materialicen con recursos
sectoriales. Sin embargo es necesario que esta responsabilidad sea aclarada
legalmente de manera inequívoca. Si las obras se encuentran en recintos
privados, la responsabilidad por su mantención es del propietario o de quienes
detenten legalmente el recinto.
La superficie drenante está sujeta a una colmatación superficial que debe ser
tratada en forma preventiva, ya que las acciones de decolmatación son más
complicadas, y difícilmente se puede regenerar completamente la superficie.
Una de la acciones preventivas más utilizadas, por su fácil uso y bajo costo, es
la hidrolimpieza o la aspiración, que se realiza a una presión de 4 Mpa. No se
recomienda el uso de barredoras, que tienen el inconveniente de hundir los
materiales colmatantes al interior de la superficie. Dentro de las medidas
curativas, que se efectúan cuando la superficie ya se encuentra colmatada, se
encuentran la aplicación de alta presión y aspiración, el fresado de la superficie
y el termorreciclaje de la superficie. Estas últimas técnicas se caracterizan por
sus elevados costos y difícil realización. Una guía de la mantención sugerida
para los pavimentos porosos, y la frecuencia con que ésta debe realizarse,
considerando aspectos preventivos y curativos es la siguiente:
Mantención preventiva. Considera inspecciones y aseo general.
Inspección. Inspeccionar la carpeta de rodado para detectar pérdidas de
porosidad, grietas, hundimientos locales. Observar el sistema de
drenaje o los drenes, si existen, para verificar su operación.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 207

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Apreciar si se reciben aportes de aguas no consideradas desde otras
áreas.
Rutinaria. Dos veces al año. Una al menos durante las lluvias.
Limpieza de la superficie (hidrolimpieza o aspiración). Los sedimentos
acumulados sobre la carpeta de rodado deben ser removidos como
una medida de control.
Rutinaria dependiendo de las condiciones locales (calidad del agua
recibida, sedimentos que llegan a la superficie).
Mantención curativa. Recuperar las condiciones de operación de la obra.
Presión / aspiración. Eliminar materiales colmatantes de la carpeta de rodado
del pavimento poroso.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie.
Fresado de la superficie. Eliminar materiales colmatantes de la superficie del
pavimento poroso.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie.
Termorreciclaje de la superficie. Eliminar materiales colmatantes de la carpeta
en el caso de asfaltos.
No rutinaria. Cuando el escurrimiento superficial no infiltra
rápidamente a través de la superficie.
i. Ejemplo de Pavimento Poroso. Se considera la posibilidad de construir
un pavimento poroso el pasaje y estacionamiento Peñuelas de una urbanización
ubicada en la ciudad de Chillán. Se trata de una urbanización de sitios
individuales, con viviendas de un piso que acceden a este pasaje vehicular y
estacionamiento, cuya superficie total del área aportante es de 0,6 hectáreas. El
pavimento poroso deberá drenar las aguas lluvias que son producidas en exceso
por esta urbanización. Las características del uso del suelo son las siguientes:

Calles y veredas: 1460 m
2

Techos: 1500 m
2

Patios y jardines: 3100 m
2
Superficie total urbanizada: 6060 m
2

Los antecedentes del terreno indican que la pendiente es pequeña y que la
profundidad mínima estacional de la napa es de más de 3 m. De ensayos de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 208

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
infiltración se obtuvo que la tasa media de infiltración es de 28 mm/hora y el
índice CBR obtenido del ensayo de poder de soporte California fue de 14.
El diseño geométrico del pasaje y estructural del pavimento propiamente tal se
puede realizar en base a los antecedentes entregados en manuales como las
publicaciones 197 (Marzo de 1984) y 291 (Julio de 1994) del MINVU. En este
ejemplo sólo se desarrollarán los aspectos especiales adicionales relacionados
con el drenaje de aguas lluvias.
Factibilidad. La instalación de un pavimento poroso en esta urbanización es
factible, dado que se cumplen las siguientes condiciones: pendiente menor que
5%, tasa de infiltración mayor que 13 mm/hora, CBR mayor que 6, contenido
de arcilla menor que 30% y superficie de área impermeable a drenar menor que
el doble del área del pavimento e inferior a 40000 m
2
. Como se trata de un
pasaje en un conjunto de viviendas la solicitud de tránsito es inferior a 150.000
E.E. en 20 años. La condición que se exige para la profundidad de la napa
(mayor que 1,2 m bajo la base) impone una restricción al espesor total del
pavimento poroso, el que deberá tener en este caso un valor máximo de 1,8 m,
lo que no es una restricción importante.
Dimensionamiento. Consiste fundamentalmente en determinar el espesor total
del pavimento y el de la subbase para el almacenamiento del agua que se
infiltrará a través de su superficie. En este ejemplo se considera una lluvia de
diseño de cinco años de período de retorno.
Espesor mínimo total del pavimento poroso. De acuerdo a las condiciones
del suelo que tiene un CBR de 14, el espesor mínimo recomendado para el total
del pavimento es de 17,5 cm, de acuerdo a la Tabla 4.2.4.1. Debe considerarse
que en este total se incluye el espesor de la carpeta de rodado, que es de por lo
menos 6cm. Además según recomendaciones de la Publicación 291 del
MINVU, la base y subbase deben tener por lo menos 10 cm cada una que son
los valores mínimos desde el punto de vista constructivo. En base a estas
recomendaciones se puede adoptar para la carpeta de rodado un espesor de
6cm, para la base 10cm y la subbase se dimensionará de acuerdo a las
necesidades de drenaje de la lluvia de diseño.
Subbase y volumen de almacenamiento. El volumen de almacenamiento,
V
alm
, se calcula como la máxima diferencia entre el volumen afluente
acumulado de agua lluvia, V
afl
(t), para una lluvia de cinco años de periodo de
retorno, y el volumen acumulado infiltrado, V
inf
(t).
El volumen afluente acumulado de agua lluvia para una duración t de la
tormenta de cinco años de período de retorno, se estima en función de la
precipitación de esa duración como:
V t C A
I
t C A
P
afl t t
( ) , * , , = = 1 25 0 001 0 00125
5
(4.2.4.7)

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 209

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
donde A es el área total de la zona drenada, es decir 6060 m
2
en este caso, C
es el coeficiente de escorrentía de toda el área aportante, calculado ponderando
las diferentes áreas del suelo como:
C = (C
1
A
techos
+ C
2
A
patios
+ C
3
A
pavimento
)/A (4.2.4.8)
Los coeficientes de escorrentía C
1
, C
2
y C
3
se obtienen

de la Tabla 3.1.2.7
propuesta en el Capítulo de Hidrología, y resultan: C
1
= 0,9, C
2
= 0,5 y C
3
=
1. Reemplazando, se obtiene que el coeficiente de escorrentía es C = 0,72.
P
t
5
es la lluvia correspondiente a un período de retorno de 5 años y duración t,
variable desde unos pocos minutos hasta 24 horas o más si es necesario para
determinar el volumen máximo de almacenamiento. Se estima en base a la
precipitación de 10 años de periodo de retorno y 24 horas de duración y los
coeficientes de duración y frecuencia correspondientes como:
(4.2.4.9) P P CD CF
t t
5
24
10 24
10
5
11 = ,
donde P corresponde a la precipitación máxima para 10 años de período de
retorno y 24 horas de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.2 propuesta en
el Capítulo de Hidrología para precipitaciones máximas diarias en las ciudades
de Chile, o de la publicación de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24,
48 y 72 horas. Para Chillán tiene un valor de 107,3 mm.
24
10
CF
5
10
corresponde al coeficiente de frecuencia para transformar la
precipitación de 10 años en otra de 5 años de período de retorno, es el que se
obtiene de la Tabla 3.1.2.4 de coeficientes de frecuencia del Capítulo de
Hidrología y arroja un valor de 0,88 para la ciudad de Chillán.
es el coeficiente de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.3 de
Coeficientes de duración para t entre 1 y 24 horas o de la expresión propuesta
para lluvias menores de 1 hora.
t CD
24
Reemplazando en la ecuación (4.2.4.9) se observa que la precipitación de 5
años de periodo de retorno y duración t, para t entre 24 horas y una hora, está
dada por:
P CD CD
t t t
5 24 24
11 0 88 107 3 103 9 = = ≥ , * * , * , , * para 24 hora t 1 hora ≥
m

En particular para lluvias de una hora de duración el coeficiente en Chillán es
0,170 según la Tabla 3.1.2.3, con lo cual se obtiene:
P m
1
5
103 9 0 170 17 7 = = , * , ,
Las precipitaciones menores de una hora se obtienen a partir de este valor con
los coeficientes de duración de la Tabla 3.1.2.5, de lo cual resulta:
P CD
t t
5 1
17 7 = ≥ , * para 1 hora t 0
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 210

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Con estos valores se calcula el volumen afluente acumulado al pavimento hasta
el tiempo t con la expresión 4.2.4.7 como:
V t P P
aflA t t
( ) , * , * * , * = = 0 00125 0 72 6060 5 45
5 5
A t
Similarmente el volumen infiltrado acumulado para una duración t de la
tormenta se estima a partir de la expresión:
(4.2.4.10) V f
p inf
, = 0 001 C
s
donde f es la tasa de infiltración de diseño que corresponde a la determinada por
ensayos en el terreno, C
s
un factor de seguridad que en este caso se estima en
1,0 aceptando que el afluente es agua de buena calidad y se tendrá una
mantención regular. A
p
es el área filtrante del pavimento, 1102m
2
en este caso.
De manera que el volumen infiltrado, en metros cúbicos, hasta el tiempo t, en
horas, está dado por:
V
inf
(t) = 0,001*28*1,0*1102*t = 30,86t
Los valores obtenidos para los coeficientes de duración, las precipitaciones y lo
volúmenes resultantes del agua afluente al pavimento y el agua infiltrada, así
como el volumen almacenado en la subbase del pavimento para distintas
duraciones se presentan a continuación:
Duración CD
t
P
t
5
Vafl Vinf Valm
(horas, min.) (1) (mm) (m
3
) (m
3
) (m
3
)
0h 0m 0,000 0,0 0,0 0,0 0,0
0h 5m 0,307 5,4 29,4 2,6 26,8
0h 10m 0,460 8,1 44,1 5,1 39,0
0h 20m 0,642 11,4 62,1 10,3 51,8
0h 30m 0,764 13,5 73,6 15,4 58,2
0h 40m 0,858 15,2 82,8 20,6 62,2
1h 0,170 17,7 96,5 30,9 65,6
2h 0,240 24,9 135,7 61,7 74,0
4h 0,360 37,4 203,8 123,4 80,4
6h 0,440 45,7 249,1 185,2 63,9
8h 0,520 54,0 294,3 246,9 47,4
10h 0,600 62,3 338,5 308,6 30,9
12h 0,670 69,6 379,3 370,3 9,0
14h 0,720 74,8 407,7 432,0 -24,3
18h 0,820 85,2 464,3 555,8 -90,7
24h 1,000 103,9 566,8 740,6 -174,4
(1) Para menos de una hora el coef. es en relación a la lluvia
de 1 hora. Para más de una hora en relación a la de 24 horas.

Se puede apreciar que el valor máximo de almacenamiento corresponde a 80,4
m
3
que se acumulan a las 4 horas. En la Figura 4.2.4.9 se muestra la estimación
gráfica del volumen de almacenamiento, obtenido como la diferencia máxima
entre el volumen afluente acumulado y el volumen infiltrado acumulado.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 211

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
El volumen de la subbase del pavimento V
subbase

que puede almacenar este
volumen de agua V
alm
se puede calcular considerando una porosidad p = 0,30
mediante la expresión:
V
subbase
=
V
alm
/p = 80,4/0,3 = 268,0 m
3
y el espesor de subbase e
s
como
e
s
=
V
subbase
/
A
subbase
= 268/1102 = 0,24 m
donde A
subbase
es la superficie del pavimento igual a 1102 m
2
. El espesor
necesario de la subbase del pavimento resulta entonces de 24 cm.


0
100
200
300
400
500
0 5 10 15 20 25
Tiempo, horas
V
o
l
u
m
e
n

a
c
u
m
u
l
a
d
o
,

m
3
Vol. Af luente acumulado
Vol. Inf iltrado acumulado
V Alm.

Figura 4.2.4.9: Estimación del volumen de almacenamiento como
la diferencia máxima entre los volúmenes acumulados de recarga e
infiltración.

Tiempo de vaciado. El tiempo máximo de vaciado del volumen de
almacenamiento de la subbase debe ser inferior a 48 horas y se estima como:

m
s
s
t
p e
C f
= =
×
= < Horas
0 3 240
1 0 28
2 57 48
,
, *
,
Superficie del pavimento y filtros granulares. La carpeta de rodado del
pavimento poroso estará formado por una capa de asfalto poroso con un
volumen de poros de 16% y un espesor de 6 cm, que es el mínimo
recomendado para este tipo de obras. Esto se puede lograr con una
granulometría de los agregados con una proporción en peso como la que se
indica en la Tabla 4.2.4.2 y un 5,5% en peso de asfalto como ligante.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 212

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
La subbase tendrá un espesor de 24 cm que es el necesario para el drenaje de la
lluvia de diseño. La granulometría de los agregados corresponderá a gravas
bien graduadas con una proporción de cada tamaño como una de las empleadas
en E.E.U.U. en el estado de Kentucky, que se ilustran en la tabla 4.2.4.5, que se
resume a continuación:
Porcentaje que pasa en peso
Tamaño Mínimo Máximo
Tamiz mm % %
1 1/2” 38,1 100 100
1” 25,4 95 100
1/2” 12,7 25 60
#4 4,76 0 10
#8 2,38 0 5
#200 0,074 0 2
Estas dos capas solas tienen un espesor de 30cm en conjunto, bastante mayor
que el total recomendado para el pavimento poroso desde el punto de vista
constructivo que es de 17,5 cm para el CBR de 14 de la subrasante. Por lo tanto
la base, o filtro granular superior, tendrá el espesor mínimo, que en este caso es
de 10 cm. Esta capa estará formada por grava de tamaño medio 1,2cm, máximo
2,5 cm y menos del 5% bajo los 0,2 cm. De esta forma el espesor total del
pavimento poroso es de 40cm. Sobre la subrasante se colocará un filtro
geotextil.
Zarpas o separadores. Debido a que el pasaje presenta una pendiente
longitudinal de 0,5% se colocarán zarpas o separadores de la subbase, para
evitar que el agua escurra. La distancia entre estos separadores debe ser menor
que:
L
e
S
m
s
= = =
2
0 24
2 0 005
24
0
,
* ,

Se colocarán separadores de asfalto, no poroso, cada 20 m a lo largo del pasaje.
En los planos adjuntos se muestran los detalles para esta obra, incluyendo su
ubicación, planta, y perfiles constructivos, así como la cubicación de los
materiales y obras consideradas.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción del pavimento poroso del ejemplo.
Ítem Descripción Unidad CantidadPrecio (U.F.)

UnitarioSubtotal
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 213

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
1 Excavación, en terreno blando, incluye el
descepe y limpieza del terreno, a profundidad
menor de 1m. Puede hacerse con máquina.
El fondo de la excavación a nivel de la
subrasante debe quedar limpio y nivelado.m
3
608,3 0,308
187,356
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
608,3 0,06338,323
3 Suministro y colocación de geotextil
tipo Fisira G40 o similar colocado según
las recomendaciones del fabricante. m
2
1319,0 0,096
126,624
4 Suministro y colocación de grava para la
subbase según especificaciones.
Colocado en una capa de 24 cm
extendido con motoniveladora sobre el
geotextil, y compactado con rodillo. m
3
261,8 0,11730,631
5 Suministro y colocación de material de filtro
granular de grava y arena gruesa, colocado en una
capa de 10 cm extendido y compactado
con motoniveladora y rodillo. m
3
109,3 0,28130,713

6 Suministro y colocación de asfalto poroso
con 16% de huecos, en espesor de 6 cm
esparcido y compactado en caliente. m
3
65 3,770
245,050
7 Asfalto no poroso para zarpas
por metro cúbico colocado sin
moldaje de acuerdo a la ubicación asignada
en los planos. m
3
5,8 3,77021,866
8 Soleras prefabricada de hormigón
tipo A de 30 cm de alto, colocadas apoyadas
sobre una cama de hormigón. m 246 0,529
130,134
Total 810,697
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al
7 de Octubre de 1996). Según “Lista Oficial de Precios de Obras de
Pavimentación para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU
y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU
Metropolitano.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 214

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 215

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
4.2.5. PAVIMENTOS CELULARES

a. Descripción. Los pavimentos celulares consisten en un pavimento cuya carpeta de
rodado está formada por bloques perforados de concreto, cuyos huecos están
rellenos con arena, maicillo o con pasto, que permiten reducir el flujo
superficial proveniente de una tormenta mediante la infiltración a través de su
carpeta de rodado.
Los pavimentos celulares son un tipo especial de pavimentos de adoquines, en
los cuales la carpeta de rodado está formada por bloques con aberturas, y la
subbase permite la acumulación temporal del agua infiltrada, para percolarla
posteriormente al suelo. Como tales, deben diseñarse y construirse siguiendo
las recomendaciones de manuales como el del Instituto Chileno del Cemento y
del Hormigón sobre “Pavimentos de Adoquines, Manual de Diseño y
Construcción”. En este capítulo se indican las características especiales
adicionales que presentan este tipo de pavimentos para la infiltración, de
manera que sean empleados como elementos constituyentes de sistemas
alternativos de drenaje de aguas lluvias en zonas urbanas.
Considerando los cinco objetivos básicos que pueden lograrse con las técnicas
alternativas de drenaje urbano, los pavimentos celulares se encuentran en la
siguiente situación:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente
Para cumplir estos objetivos el uso de pavimentos celulares está limitado a
zonas de bajo tráfico, tales como estacionamientos de todo tipo, pasajes,
entradas vehiculares a residencias, paseos peatonales y veredas de poco uso, en
las cuales los suelos permitan la infiltración. Su relación con la zona
urbanizada puede apreciarse en el siguiente esquema:

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 216

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.5.1: Disposición de pavimentos celulares. 1.-
Estacionamientos, 2.- Pasajes y calles, 3.- Accesos vehiculares, 4.-
Manzanas de la zona urbanizada, 5.- Áreas verdes, 6.- Comercio.
Estos pavimentos están compuestos por varios estratos, tal como se muestra en
el esquema siguiente. De abajo hacia arriba por una subrasante formada por el
suelo existente inalterado, un filtro geotextil o filtro granular sobre la
subrasante, una subbase de material granular grueso, un filtro granular o base y
una cama de arena, sobre la cual se asienta la carpeta de rodado.

Figura 4.2.5.2: Esquema de los elementos principales de un
pavimento celular. 1.- Carpeta de rodado, 2.- Cama de arena y
filtro granular, 3.- Subbase, 4.- Geotextil, 5.- Subrasante o suelo
inalterado, 6.- Confinamiento lateral.
Una vez que el agua filtra a través de la carpeta de rodado, existen dos
procedimientos alternativos para su disposición final. Uno es continuar la
percolación hacia el suelo bajo el pavimento y el otro es recogerla mediante
drenes y disponer de ella en otro lugar. También es posible emplear una
combinación de ambos sistemas en la cual, para lluvias poco intensas, se infiltra
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 217

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
todo localmente, y para lluvias más intensas menos frecuentes, parte se drena
hacia aguas abajo.

Figura 4.2.5.3: (Arriba) Disposición difusa local. (Abajo)
Disposición concentrada aparte. 1.- Carpeta de rodado, 2.- Cama
de arena, 3.- Subbase, 4.- Geotextil, 5.- Membrana impermeable,
6.- Subrasante, 7.- Tubos perforados o drenes.


Los esquemas siguientes muestran ejemplos de disposiciones típicas de
pavimentos celulares en combinación con otros elementos de drenaje urbano.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 218

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES


Figura 4.2.5.4: Ejemplos de disposiciones difusas de pavimentos
celulares en estacionamientos. 1.- Estacionamientos o pavimento
celular, 2.- Soleras o zarpas de confinamiento, 3.- Superficie
impermeable.
b. Ventajas y desventajas. Una de sus principales ventajas es que permiten infiltrar la
lluvia que cae sobre ellos logrando un pavimento firme y permeable. Además,
pueden remover elementos contaminantes del agua tales como metales, aceite,
grasa y sólidos suspendidos, al filtrarlos a través de las capas de arena y grava
ubicadas bajo el pavimento.
Otra ventaja que presentan los pavimentos celulares es su apariencia atractiva,
pudiéndose emplear diferentes colores y diseños con propósitos funcionales y
estéticos, proporcionando variedad a sitios uniformes. Pueden ser usados con
pasto en las celdas, aunque se requerirá una mantención adicional y riego en
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 219

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
climas semiáridos. Además, son fáciles de reemplazar y reponer para efectuar
reparaciones locales.
Una de sus principales desventajas es su elevado costo y la carencia de
antecedentes respecto a su comportamiento frente a ciclos de congelamiento y
descongelamiento. Presentan algunas desventajas prácticas en cuanto a su uso,
tales como dificultar la remoción de nieve y poseer superficies poco parejas
para el tránsito de automóviles, peatones, sillas de ruedas, carros de
supermercado, coches pequeños y similares, lo que restringe su uso a zonas con
poco tránsito peatonal o vehicular. Requieren mantención, para evitar que los
huecos se tapen con sedimentos.
c. Procedimiento de diseño. Se consideran tres etapas en el procedimiento de
diseño: un análisis de factibilidad, un dimensionamiento de los elementos
principales y, finalmente, el diseño de los elementos de detalle.
Factibilidad. El estudio de factibilidad permite determinar, en base a los
antecedentes disponibles sobre las características del suelo y del agua
subterránea, si se pueden infiltrar o no las aguas lluvias superficiales hacia el
suelo bajo el pavimento y si es conveniente o no utilizar un pavimento celular.
Para decidir la factibilidad es conveniente que el proyectista reúna los
siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indique claramente la superficie a
pavimentar y su naturaleza (calle, estacionamiento, cancha, etc.),
con identificación de la comuna y dirección. Agregar los límites de
la cuenca o zona aportante de aguas lluvias que recibirá y el sistema
de drenaje al cual se evacúan naturalmente los excesos.
Certificado de la Dirección General de Aguas, o de su oficina en Región, que
indique la profundidad estacional más alta estimada para la napa del
agua subterránea en el lugar y que no existan impedimentos para
infiltrar aguas lluvias.
Certificado emitido por un laboratorio autorizado con los resultados de ensayos
de infiltración en terreno, hechos a la profundidad de la subrasante
y según el método de Muntz o el método estándar (ver 3.2.2.b).
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del pavimento celular
requerirá de los espacios necesarios para su construcción. La
autorización para el uso del suelo con estos fines deberá requerirse
del propietario respectivo cuando éste no sea el ejecutor de las obra.
El permiso deberá gestionarse según el caso ante el particular o la
entidad pública fiscal o municipal.
Para poder infiltrar las aguas lluvias superficiales en el suelo, se debe verificar
simultáneamente lo siguiente: el suelo debe ser permeable; el nivel más alto de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 220

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
la napa debe estar alejado del pavimento al menos 1 metro; el suelo debe
permitir la presencia de agua; el pavimento no debe encontrarse en una zona de
infiltración reglamentada.
Además, para poder utilizar un pavimento celular, se debe verificar
simultáneamente que el aporte de finos que llega de la superficie no sea
importante, que la superficie del pavimento no esté sometida a esfuerzos de
corte importantes y que el tráfico de vehículos no sea importante. Se prefiere
este tipo de pavimentos en lugares como plazas, estacionamientos, veredas, vías
peatonales y accesos vehiculares privados.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de los pavimentos celulares y de sus
elementos principales requiere disponer de las características del terreno y del
suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad, para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan
sobre el pavimento y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de área y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, calles, áreas verdes, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Con los antecedentes mencionados se abordan los siguientes aspectos de
diseño:
Terreno. Se deberán analizar las características de ocupación y de
ordenamiento del terreno donde será implantado el pavimento
celular poroso. Específicamente, se determinará la superficie y la
tasa de impermeabilización de los espacios drenados, sus usos, la
presencia de espacios verdes, la topografía del terreno, la existencia
de redes de alcantarillado y el tráfico. Con los antecedentes
recopilados, se procede a determinar el volumen de almacenamiento
que puede recibir el suelo, la naturaleza de las aguas que van a ser
drenadas, las superficies que van a ser destinadas a espacios verdes,
la pendiente de los terrenos, la posibilidad de conexión con las
redes de drenaje existentes y el dimensionamiento estructural de los
pavimentos porosos en función del tráfico previsto.
Características del suelo soportante. Se deberá estimar la capacidad de
absorción del suelo soportante, así como su comportamiento en
presencia del agua. La capacidad de absorción del suelo deberá ser
determinada a partir de ensayos en varios lugares del terreno y su
duración debe ser suficiente como para poder apreciar de manera
certera las condiciones de infiltración en régimen permanente y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 221

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
condiciones de saturación. Se deberá analizar el tipo de suelo
soportante que va a recibir las aguas, de manera de evitar riesgos de
contaminación de la napa o de deslizamientos de terreno bajo el
pavimento. Se identificará la capacidad de soporte del suelo y la
sensibilidad a la presencia del agua (CBR).
Hidrogeología e hidrología. Se deberá analizar la presencia, el uso, las
fluctuaciones estacionales, la cota mas alta de las napas
subterráneas y, eventualmente, sus características cualitativas y su
vulnerabilidad. Se determinará el gasto máximo admisible de
evacuación del proyecto, en base a las capacidades de la red aguas
abajo o a la permeabilidad del suelo. Además, es necesario conocer
la pluviometría, las zonas potenciales de almacenamiento y la
impermeabilización de las superficies relacionadas con el
pavimento.
Espesores y materiales de las capas. Se deberán estimar los espesores
necesarios y escoger los materiales que componen el pavimento
celular, es decir, el tipo de bloques, la cama de arena, el filtro
granular graduado, la subbase de grava, el filtro geotextil o filtro
granular. Los materiales deben elegirse en función del espesor
máximo aceptado por la estructura y por las restricciones mecánicas
que el pavimento deberá soportar. Se recomienda utilizar los
materiales disponibles respetando los parámetros hidráulicos
(porosidad) y mecánicos (dureza de los granos).
Diseño de detalle. El diseño de detalle se traduce en los planos de la obra y sus
especificaciones técnicas generales y especiales. Seleccionar los elementos
necesarios para que la superficie del pavimento reciba el agua a drenar de
manera correcta, incluyendo bermas, soleras, solerillas. Sistemas de riego si es
necesario para el pasto., así como todo lo necesario para que la obra satisfaga
los usos adicionales que se esperan de ella.

d. Factibilidad y condiciones generales. La primera etapa del diseño es la
factibilidad de la obra, para lo cual existen algunos requisitos, entre los cuales
se pueden mencionar los siguientes: el terreno debe tener una infiltración
correspondiente a la de suelos de clasificación hidrológica A o B (SCS, sección
3.3.2.2) y el nivel máximo estacional de la napa y los estratos impermeables
deben ubicarse al menos 1,2 m bajo la base. El Distrito de Control de Crecidas
Urbanas de Denver, E.E.U.U. (U.D.F.C.D., 1992, Volumen 3) recomienda que
el área impermeable aportante al pavimento no sea más del doble del área del
pavimento e indica como referencia que el tamaño típico del total del área a
drenar es del orden de 1.000 a 40.000 m
2
.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 222

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
e. Dimensionamiento. Se trata de determinar el espesor y la composición de cada capa
del pavimento, así como seleccionar los elementos que aseguran su
funcionamiento para el drenaje. En el esquema siguiente se muestran los
detalles de un pavimento poroso celular con fines de drenaje, así como las
relaciones y disposición de cada uno de ellos.



Figura 4.2.5.5: Elementos de un pavimento celular. 1.- Carpeta de
rodado, 2.-Cama de arena, 3.- Filtro granular, 4.- Subbase de
material poroso, 5.- Subrasante, suelo inalterado, 6.-
Geotextil o geomembrana, 7.- Tubos de drenaje (opcional), 8.-
Solera de confinamiento lateral, 9.- Zarpas o separadora.
Análisis de tránsito. Un factor fundamental que se deberá considerar en el
diseño de los pavimentos celulares es el tráfico al cual se verán sometidos
durante su operación. Para ello, se pueden seguir las recomendaciones del
Instituto Chileno del Cemento y del Hormigón en el “Manual de Diseño y
Construcción de Pavimentos de Adoquines” (1991), que se reproducen en la
Tabla 4.2.5.1.

En pavimentos urbanos, la evaluación del tráfico debe considerar los diferentes
pesos por rueda, ejes simples o tándem y su frecuencia de operación en el
período de diseño. Este análisis se realiza refiriendo el deterioro que produce
cada vehículo en el pavimento al de un “eje estándar”, que corresponde a un eje
simple con doble rueda, con un peso de 8,2 ton. Los daños equivalentes
producidos por diferentes vehículos, referidos al eje estándar, para el cual se
consideró un factor 1, se pueden considerar como los mostrados en la Tabla
4.2.5.1.



Tabla 4.2.5.1: Factor de daño según la carga y ejes.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 223

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Eje simple Eje tándem
Carga (ton) Factor de daño Carga (ton) Factor de daño
1 0,0002 4 0,0058
2 0,004 6 0,029
3 0,018 8 0,093
4 0,057 10 0,23
5 0,14 11 0,33
6 0,29 12 0,47
7 0,53 13 0,65
8 0,91 14 0,87
8,2 1,00 15 1,15
9 1,45 16 1,48
10 2,21 17 1,89
11 3,24 18 2,37
12 4,59 19 2,95
13 6,32 20 3,62
14 8,50 21 4,40
15 11,20 22 5,30
Fuente: “Manual de Diseño y Construcción de Pavimentos de
Adoquines”, Instituto Chileno del Cemento y del Hormigón, 1991.

Una vez que se determinan los ejes estándar equivalentes para el período de
diseño, que normalmente es de 20 años, se define la curva de tránsito
correspondiente, de acuerdo con la siguiente Tabla 4.2.5.2 la cual permite
obtener una guía general de clasificación de calles si no se dispone de
información previa. Para mayores detalles, el proyectista debe referirse al
citado manual.

Tabla 4.2.5.2: Curva de tránsito y ejes estándar equivalentes.
Curva de Descripción de uso de cada pavimento Ejes estándar
tránsito equiv. en 20 años
de servicio
T5 Patios, terrazas, veredas peatonales, plazas,
pabellones de exposiciones, áreas alrededor
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 224

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
de piscinas, pistas de bicicletas. 0
T4 Entradas en conjuntos habitacionales. Estacio-
namientos (sólo autos), calles o pasajes resi-
denciales con menos de 15 vehículos comer-
ciales/día. (1) 0-4,5×10
4

T3 Vías locales, calles residenciales (15 a 50
vehículos comerciales/día). Estaciones de
servicio, estacionamientos comerciales. 4,5×10
4
- 1,4×10
5

T2 Vías colectoras (50 a 150 veh. com./día).
Terminales de buses, patios de almacena-
miento, pisos en industrias livianas. 1,4×10
5
- 4,5×10
5

T1 Vías principales, avenidas importantes (2)
(150 a 500 veh. com./día). Acceso de áreas
industriales. 4,5×10
5
- 1,4×10
6

T0 Vías expresas, vías intercomunales impor-
tantes, avenidas (2) (500 a 1500 veh. com./día).
Estacionamientos en áreas industriales con
tránsito de camiones solamente. (3) 1,4×10
6
- 4,5×10
6

(1) Vehículo comercial se define como aquel de más de 3 ton. brutas. (2)
Límite de velocidad 65 km./h. (3) Se excluye entrada de cargadores frontales
pesados.
Fuente: “Manual de Diseño y Construcción de Pavimentos de Adoquines”,
Instituto Chileno del Cemento y del Hormigón, 1991.

Carpeta de rodado. Existen varios tipos de elementos diferentes que pueden
componer la superficie de los pavimentos celulares: bloques rugosos
individuales y bloques enrejados con diferentes figuras formando aberturas.
Las celdas de los pavimentos celulares deben ser llenadas con arena gruesa o
arena limosa o maicillo para formar una superficie lisa y firme. También se
pueden llenar con tierra vegetal para sembrar pasto.



Figura 4.2.5.6: Ejemplos de elementos prefabricados para
pavimentos celulares.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 225

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
En paseos peatonales, veredas, parques y zonas sin tránsito vehicular la carpeta
de rodado puede consistir en una capa de 5 cm de maicillo compactado. Esto
puede ser útil en zonas donde no es recomendable o posible el empleo de pasto
para llenar los huecos del pavimento celular.
Cama de arena. Tiene por función servir de base para la colocación de los
bloques de pavimento y proporcionar material para el relleno de los huecos.
Debe tener un espesor mínimo de 3 cm una vez compactada. En el “Código de
normas y especificaciones técnicas de obras de pavimentación” (MINVU, 1994,
sección 6.2.3.4) se entregan algunas normas de diseño para este estrato que son
válidas para los pavimentos celulares.
Filtro granular superior o base. El filtro granular debe tener como mínimo
10 cm de espesor, y estará formado por gravilla de 0,3 cm a 1,9 cm de
diámetro, limpia y bien graduada, es decir con una buena proporción de piedras
de todos los tamaños dentro del rango indicado. No es conveniente usar un
filtro geotextil en este estrato.
Subbase. Normalmente la subbase está formada por gravas chancadas o
partidas y limpias, de un diámetro variable entre 3,5 cm y 7,5 cm, es decir
formado por gravas o ripios, con un espesor que depende del volumen de
almacenamiento requerido y de las condiciones de tránsito.
El espesor mínimo de la subbase debe cumplir una restricción adicional
relacionada con el índice CBR de la subrasante y con el tráfico que deberá
soportar el pavimento. La Figura 4.2.5.7 reproduce las curvas de diseño para
determinar el espesor mínimo de la subbase de material no tratado de acuerdo a
la resistencia requerida.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 226

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.5.7: Curvas de diseño para determinar el espesor de la
subbase. Los valores de T
0
, T
1
, T
2
, ..., T
5
corresponden al volumen
de tránsito según la Tabla 4.2.5.2.
La distancia mínima entre el fondo de la subbase y la napa freática o un estrato
impermeable deberá ser al menos de 1,2 m.
Selección de una lluvia de diseño. Se recomienda dimensionar el volumen de
almacenamiento de la subbase seleccionando una lluvia de diseño del mayor
periodo de retorno entre los siguientes:
T=5 años, si hacia aguas abajo existe una red de drenaje bien
desarrollada.
T=10 años, si hacia aguas abajo no existe una red de drenaje bien
desarrollada.
Sin perjuicio de lo anterior, la Municipalidad donde se ubique la obra, o el
SERVIU correspondiente, podrán requerir periodos de retorno diferentes a los
indicados, de acuerdo a las condiciones del lugar o de servicio de la obra.
Dada una lluvia de diseño el volumen de almacenamiento se estima como la
máxima diferencia entre el volumen acumulado de aguas lluvias que recibe la
subbase y el volumen acumulado infiltrado.
Tasa de infiltración. La tasa de infiltración del terreno debe estimarse en base
a ensayos en terreno realizados por un laboratorio autorizado, tomando el
promedio de los valores obtenidos en diferentes lugares representativos, de
ensayos realizados al nivel de la subrasante de acuerdo al método estándar (ver
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 227

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
3.2.2b). Si la tasa de infiltración se estima en base a una descripción del suelo y
no se mide mediante ensayos en terreno, considere para efectos de diseño, la
mitad del valor estimado.
Volumen afluente acumulado. Se recomienda determinar el volumen a
infiltrar acumulado para una lluvia de período de retorno de T años como el
generado por las intensidades medias, de acuerdo a la curva IDF
correspondiente. Es decir, el volumen acumulado de agua lluvia, V
afl
, en
metros cúbicos, para un tiempo t , en horas, se calcula como:
V
afl
(t) =1,25* 0.001 C I
t
A t = 0,00125 C A P
t
T
(4.2.4.1)
donde C es el coeficiente de escurrimiento superficial del área total aportante A
(metros cuadrados), I
t
es la intensidad de la lluvia de período de retorno T y
duración t, en mm por hora, y t es el tiempo acumulado en horas. Además P
t
T

corresponde a la precipitación acumulada en el tiempo t para la lluvia de
periodo de retorno de T años. El valor de V
afl
en función de t se denomina
“curva de recarga”. Se recomienda multiplicar por un factor de seguridad de
1,25 el volumen acumulado para considerar la porción de lluvia que cae antes y
después de la porción más intensa de la tormenta, no incluida en las curvas IDF.

Volumen de almacenamiento. Para calcular el volumen de almacenamiento,
V
alm
necesario del pavimento poroso se estima el volumen acumulado que
puede ser drenado con la tasa de infiltración estimada en función del tiempo.
Se puede determinar gráficamente como la máxima diferencia entre el volumen
afluente acumulado de agua lluvia o volumen de recarga V
afl
(t) y el volumen
acumulado infiltrado V
inf
(t), ambos en función del tiempo. Este último, en
metros cúbicos, esta dado por:
V
inf
(t) = 0,001 C
s
f A
e
t (4.2.4.2)
donde f es la capacidad de infiltración del suelo en mm por hora, A
e
el área del
pavimento poroso, en metros cuadrados, y t el tiempo acumulado, en horas. C
s

es un coeficiente de seguridad que afecta la capacidad de infiltración
dependiendo de las propiedades del agua y las condiciones de mantenimiento,
que toma en cuenta los efectos de la colmatación en el tiempo que experimenta
el suelo. Se recomienda calcularlo según el siguiente procedimiento:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 228

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
¿El caudal afluente es
de buena calidad?
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
1 3/4
Sí No
¿Habrá una
mantención regular?
3/4 1/3
Sí No

El volumen de almacenamiento necesario se calcula como:
V
alm
= Max ( V
afl
(t) - V
inf
(t)) (4.2.4.3)
Si la tasa de infiltración del terreno es siempre mayor que la lluvia, incluso que
la de menor duración, entonces no se requiere un volumen de acumulación en la
subbase, sino que bastará con la superficie de contacto con la subrasante para la
infiltración.
El espesor necesario de la subbase es:
e= V
alm
/( pA
e
) (4.2.4.4)
donde p es la porosidad del material de la subbase, considerado como 0,3 para
efectos de diseño.
El espesor definitivo de la subbase será el mayor entre el requerido por
condiciones de tránsito y de almacenamiento.
Tiempo de vaciado. Se recomienda que el tiempo máximo de vaciado del
volumen almacenado en la subbase, sea inferior a 48 horas. Este tiempo
máximo (en horas) se puede estimar como:
m
s
s
t
p
e
C f
=

(4.2.5.5)
donde e
s
es el espesor definitivo asignado a la subbase en milímetros, f es la
tasa de infiltración del suelo o de la subrasante (en mm/hora), C
s
es el
coeficiente de seguridad adoptado, y p es la porosidad del relleno de la
subbase, normalmente igual a 0,3.
Drenes. En el caso de pavimentos que no infiltran las aguas lluvias en el lugar
es necesario instalar drenes en el fondo de la subbase. Estos drenes,
normalmente tuberías de PVC perforadas, se colocan en una zanja rodeada de
un filtro geotextil, para prevenir el ingreso de partículas, tal como se muestra en
el esquema siguiente:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 229

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES

Figura 4.2.5.8: Tubería perforada para funcionar como dren. 1.-
Pavimento, 2.- Filtro de arena, 3.- Subbase, 4.- Membrana
impermeable, 5.- Subrasante, 6.- Tubería perforada o dren, 7.-
Geotextil.
También se pueden instalar drenes para mejorar la evacuación en un pavimento
que infiltra. En este caso los drenes se ubican en la parte superior de la
subbase, inmediatamente bajo el filtro granular, rodeados de geotextil, como se
ilustra en el siguiente esquema:

Figura 4.2.5.9: Drenes en un pavimento filtrante. 1 a 7 como en la
Figura 4.2.5.8.
Filtro granular inferior o filtro geotextil. Este estrato tiene la función de
evitar el paso de materiales finos hacia la subbase. Se puede utilizar un filtro
geotextil o un filtro granular, que se diseñará de manera similar al filtro
granular superior. Si la obra no ha sido diseñada para la percolación, este filtro
se reemplaza por una membrana impermeable. Se recomienda emplear
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 230

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
geotextil de materiales sintéticos, no tejidos, de permeabilidad al menos igual a
10 veces la permeabilidad de la subrasante para pavimentos que filtran.
Subrasante. La subrasante de suelo nativo se deberá excavar evitando que el
suelo original sea compactado, para conservar su capacidad de infiltración.
Debe dejarse limpia de elementos sobresalientes para apoyar sobre su superficie
el geotextil o la membrana.
f. Detalles. Se consideran los elementos adicionales necesarios para que la obra opere
adecuadamente según las condiciones del lugar y los otros usos que se le han
asignado.
Zarpas o separadores. En los pavimentos celulares se deben colocar paredes
de concreto verticales para separar los bloques porosos y cortar el flujo
horizontal de agua. El espacio entre las paredes debe ser tal que la distancia a
lo largo de la subbase de pendiente S
0
no exceda L
max
dado por:
max L
e
2 S
s
0
= (4.2.5.6)
donde e
s
es el espesor de la subbase en metros y S
0
la pendiente longitudinal en
tanto por uno.


Figura 4.2.5.10: Disposición de separadores en terrenos con
pendiente. 1.- Superficie del pavimento, 2.- Separadores, 3.-
Subbase, 4.- Subrasante, So : Pendiente, e
s
: espesor de la subbase,
Lmax: distancia máxima de los separadores.
Cunetas, soleras y bermas. Debe completarse el diseño de la sección
transversal con las cunetas, soleras y bermas de acuerdo a las condiciones de
servicio. Considerar la forma en que se alimenta de agua el pavimento, de
manera que esta escurra sobre toda la superficie en forma pareja, y pueda
recibir el flujo desde las superficies laterales que drena. Para ello es posible
considerar soleras discontinuas en los bordes que recibe el agua.
Limites de la zona drenada. Es conveniente limitar la zona drenada por el
pavimento celular de manera que no lleguen a él flujos excesivos desde otras
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 231

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
zonas no consideradas en el diseño, o flujo de agua de mala calidad, con
sedimentos y aceites. Para ello lo ideal es que los límites de la cuenca aportante
correspondan a la divisoria de aguas del sector de manera natural, sin que sea
necesario entonces la materialización de ello mediante obras especiales. Si es
necesario se puede recurrir a soleras, solerillas, terraplenes, levantar el eje de
las calzadas, levantar las veredas, y asignar pendientes a las superficies que
definan claramente la dirección de los escurrimientos hacia el exterior del
pavimento celular.
Flujo superficial. Con el propósito de diseñar los sistemas de drenaje ubicados
aguas abajo del pavimento celular, se puede asumir que las áreas del pavimento
permeable son en un 30% impermeables, cuando la infiltración hacia el
subsuelo es posible, y en un 60% impermeables, si no es posible en el lugar y el
pavimento tiene un sistema de drenaje para evacuar el área infiltrada.
g. Construcción. Los pavimentos celulares para ser usados como elementos de drenaje
demandan un control y una instalación más rigurosa que la tradicional. En todo
caso deben seguirse las recomendaciones de construcción propuestas para los
pavimentos normales de adoquines y agregarse las que se mencionan a
continuación de manera de asegurar que adicionalmente satisfagan las
condiciones de permeabilidad e infiltración que los hacen útiles para el drenaje
urbano. Se recomienda adoptar las indicaciones de construcción elaboradoras
por el I.Ch.C. y H. en su Manual de Diseño y Construcción de Pavimentos de
Adoquines, (1991).
Precauciones para evitar la colmatación en la fase de construcción. Es
conveniente impedir todo aporte de tierra durante la construcción, para lo cual
se deben aislar del pavimento las superficies que aportan los finos (áreas
verdes, zonas con tierra) y proteger las entradas de agua durante la
construcción, utilizando un relleno y un filtro geotextil, evitando que la obra
entre en operación antes que se encuentre totalmente terminada. Es
conveniente evitar el tránsitos de personas y materiales sobre la obra misma en
sus diferentes etapas.
La colocación de la carpeta de rodado del pavimento celular debe ser realizada
una vez que la construcción de las viviendas haya finalizado, y en lo posible
cuando las áreas verdes de la zona aportante al pavimento se encuentren con
vegetación desarrollada. Las zonas impermeables que aportan agua hacia los
pavimentos también debieran encontrarse terminadas.
En ningún caso debe permitirse la acumulación de materiales sobre los
pavimentos celulares terminados, y menos aún la realización de faenas de
construcción sobre ellos, como elaboración de morteros u hormigones.
Control de las dimensiones. Además de las condiciones necesarias para que el
pavimento se comporte bien desde el punto de vista estructural es importante
respetar las dimensiones estimadas a partir del estudio hidráulico para que se
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 232

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
satisfagan las condiciones de infiltración y almacenamiento. Ello se traduce en
un control de la altura o espesor de cada uno de los estratos de diferentes
materiales colocados en terreno. También es necesario un control de las
pendientes. Un aumento de la pendiente reducirá el volumen de
almacenamiento.
Control de la calidad de los materiales. Adicionalmente a las propiedades de
calidad de los materiales de la superficie de rodado, ya sea que se trate de
adoquines o elementos de cemento, los materiales utilizados para el
almacenamiento en un pavimento celular deben cumplir diferentes requisitos.
Debe asegurarse que se encuentran limpios y lavados antes de su colocación de
manera que estén libres de material fino que puede formar una capa
impermeable una vez que la obra entra en servicio. Para efectos prácticos
deben tener menos de un 2% de finos que pasen por el tamiz de 0,02 mm.
Además se debe poner atención a la porosidad eficaz, con el fin de evitar una
reducción del volumen de almacenamiento, asegurándose que sea al menos
igual al 30%. Es recomendable controlarla y medirla en las condiciones de
colocación del material de la base y la subbase del pavimento. Los materiales
granulares deben poseer una dureza que asegure que no se desmenuzarán
durante la colocación y vida útil de la obra, ni menos que se disolverán por la
acción de la humedad. Para ello debe verificarse que el porcentaje de pérdida
de masa en un ensayo de desgaste por el método de la máquina de Los Ángeles
sea menor que 35% de acuerdo a la Norma Chilena Nch1369. Se debe
controlar la granulometría de los materiales utilizados para la subbase y filtros
de grava, y evitar la presencia de finos. Para ello es recomendable efectuar
ensayos del material antes de su colocación y compararlos con curvas
granulométricas de aceptación construidas en base a las recomendaciones de
diseño.
Precauciones durante las diferentes etapas de construcción. A
continuación se mencionan algunas precauciones especiales que deben
considerarse en la confección de los diferentes estratos de un pavimento celular
o en la colocación de los elementos que lo conforman.
El retiro del material superficial, capa de terreno vegetal o suelo no utilizable,
debe hacerse sin compactar en exceso la subrasante del pavimento. Este
material de desecho debe retirarse evitando que los finos escurran hacia la
excavación.
La excavación del volumen de almacenamiento no debe compactar la
subrasante. En lo posible debe limitarse el tránsito sobre la base excavada y no
permitir el ingreso de agua ni material fino.
La colocación en terreno de los filtros geotextiles requiere algunos cuidados
especiales. Entre otros se debe verificar el correcto recubrimiento de las telas
de geotextil y su instalación en la obra, evitar los desgarros del material
debidos a enganches en máquinas de la construcción o asperezas en el terreno.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 233

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Evitar la presencia de finos que provoquen una colmatación prematura del
geotextil.
Si se utiliza geomembrana se debe vigilar que no sean expuestas al sol ni a la
interperie durante más de una semana ni que sean sometidas a perforaciones.
Para ello es recomendable que se realice un mínimo de desplazamientos para
evitar su deterioro, así como cuidar que el despliegue e instalación de la
geomembrana se realicen correctamente, cuidando que se haga en las
condiciones climáticas óptimas, dependiendo del tipo de geomembrana
escogida.
En caso de consultarse drenes, se debe controlar la pendiente y alineación del
dren durante su instalación. Para evitar que el dren se desplace luego de la
puesta en marcha de la obra, se puede construir una cuneta con el fin de alojar
el dren o estabilizar el dren colocando sobre él un montón de piedras del estrato
base. En la recepción de la construcción se debe asegurar un buen
funcionamiento de los drenes, haciendo pruebas que verifiquen la salida de
agua vaciada en grandes cantidades sobre la superficie del pavimento.
Los pavimentos de adoquines requieren de una revisión previa para optimizar
el número de adoquines y reproducir el diseño en cuanto a colocación,
organización y colorido si corresponde. Los adoquines mismos se ubicarán
sobre un lecho de arena. Luego se debe hacer una ligera compactación con un
cilindro vibrante o una placa vibrante para estabilizar el conjunto.
Control al final de la realización. Al final de la construcción se deben
realizar ciertos controles para verificar el adecuado funcionamiento hidráulico y
mecánico del pavimento poroso.
Desde el punto de vista hidráulico es de interés la verificación de la velocidad
de infiltración. Para este control es posible utilizar un permeámetro o un
drenómetro. En el caso de pavimentos celulares o de adoquines se puede
apreciar el comportamiento filtrante extendiendo una cantidad conocida de agua
sobre el pavimento y observando su infiltración a través de la superficie.

h. Mantención. Los pavimentos celulares requieren una escasa mantención, pero
cuando los estratos superiores sufren colmatación, o la subbase se llena con
sedimentos finos, puede ser necesario realizar una costosa reparación. Estos
pavimentos presentan la ventaja de que los adoquines pueden retirarse para
reparar zonas puntuales y después volverse a utilizar. La responsabilidad por
estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de la legislación, recae
sobre el propietario de las obras, el cual será una persona particular o pública
según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran emplazadas.
Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del aseo y ornato
de la obra, en cuyo caso implican una responsabilidad municipal, de aquellos
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 234

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
que significan una conservación técnica propiamente tal. En este último caso
tratándose de vías públicas, como calles, avenidas, veredas, pasajes y similares,
la responsabilidad por esta mantención técnica es del SERVIU. Algo similar
podría ocurrir con las obras alternativas de drenaje de aguas lluvias urbanas.
Sin embargo es necesario que esta responsabilidad quede establecida
legalmente en forma clara. Si las obras se encuentran en recintos privados, la
responsabilidad por su mantención es del propietario o de quienes detenten
legalmente el recinto. A continuación se presenta una guía de la mantención
sugerida para los pavimentos celulares y la frecuencia con que ésta debe
realizarse diferenciando entre una mantención preventiva y una curativa.
Mantención preventiva. Considera inspecciones, limpieza de las superficies,
cuidado de la vegetación y control de los aportes.
Inspección. Inspeccionar áreas representativas del filtro de arena superficial,
grava fina y arena limosa. Verificar que el sistema drena y no se
acumula agua superficial. Observar el área que drena hacia al
pavimento para detectar presencia de sedimentos y basuras.
Rutinaria y durante un evento de tormenta para asegurar que el agua
no escurra lejos de la superficie
Mantención del césped. El cuidado del césped, el sistema de irrigación y la
profundidad de las raíces deben ser inspeccionadas y mantenidas
cuando sea necesario.
Rutinaria, de acuerdo con la inspección.
Remoción de basura y objetos extraños. El material acumulado debe ser
removido como una medida de control.
No rutinaria. Cuando sea necesario.
Mantención curativa. Efectuar las reparaciones una vez detectados los
problemas.
Reemplazo del estrato filtro superficial. Remover bloques individuales,
remover, disponer y reemplazar el filtro superior.
No rutinaria. Cuando se hace evidente que el escurrimiento
superficial no infiltra rápidamente a través de la superficie.

i. Ejemplo de Pavimentos Celulares. Se considera la posibilidad de construir un
pavimento celular en el patio de estacionamientos de un sector comercial
ubicado en la ciudad de Chillán, con la finalidad de drenar las aguas que recibe
todo el sector. La superficie total es de aproximadamente 0,67 hectáreas y
presenta una pendiente de 1,8%. Las características del uso del suelo son las
siguientes:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 235

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Estacionamiento: 2150 m
2

Techos: 1920 m
2

Jardines: 500 m
2

Calles y veredas 2160 m
2

Total: 6730 m
2

Los antecedentes del terreno indican que la pendiente es pequeña, la
profundidad mínima estacional de la napa es de 3 m, y de ensayos de
infiltración se obtuvo una tasa media de infiltración de 23 mm/hora. El índice
CBR obtenido del ensayo de poder de soporte California fue de 12.
Factibilidad. La instalación de un pavimento celular en este sector es factible,
dado que se cumplen las siguientes condiciones: pendiente menor que 5%, tasa
de infiltración mayor que 13 mm/hora y superficie impermeable equivalente del
área a drenar menor que el doble del área del pavimento poroso. El área total a
drenar está dentro del orden de magnitud de los tamaños recomendados ya que
es inferior a 40.000 m
2
. La condición impuesta para la profundidad de la napa
(mayor que 1,2 m bajo la subbase) impone una restricción al espesor total del
pavimento celular, el que deberá tener un valor máximo de 1,8 m.
Dimensionamiento. Consiste fundamentalmente en determinar el espesor de la
subbase para el almacenamiento del agua que se infiltrará a través de su
superficie. Para este ejemplo se considera una lluvia de diseño de cinco años de
período de retorno.
Subbase y volumen de almacenamiento. El volumen de almacenamiento,
V
alm
, se calcula como la máxima diferencia entre el volumen afluente
acumulado de agua lluvia, V
afl
(t), para una lluvia de cinco años de periodo de
retorno, y el volumen acumulado infiltrado, V
inf
(t).
El volumen afluente acumulado de agua lluvia para una duración t de la
tormenta de cinco años de período de retorno, se estima en función de la
precipitación de esa duración como:
V t C A
I
t C A
P
afl t t
( ) , , = = 0 001 0 001
5
(4.2.5.7)

donde A es el área total drenada, 6730 m
2
en este caso, C es el coeficiente de
escorrentía de toda el área aportante, calculado ponderando las diferentes áreas
del suelo como:
C = (C
1
A
techos
+ C
2
A
jardin
+ C
3
A
calles
+ C
4
A
pavimento
)/A (5.3.5.8)
Los coeficientes de escorrentía C
1
, C
2
, C
3
y C
4
se obtienen

de la Tabla 3.1.2.7
propuesta en el Capítulo de Hidrología, y resultan: C
1
= 0,9; C
2
= 0,3; C
3
=0,8
y C
4
=1. Reemplazando, se obtiene que el coeficiente de escorrentía es C =
0,86.
P
t
5
es la lluvia correspondiente a un período de retorno de 5 años y duración t,
variable desde unos pocos minutos hasta 24 horas o más si es necesario para
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 236

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
determinar el volumen máximo de almacenamiento. Se estima en base a la
precipitación de 10 años de periodo de retorno y 24 horas de duración y los
coeficientes de duración y frecuencia correspondientes como:
(4.2.5.9) P P CD CF
t t
5
24
10 24
10
5
11 = ,
donde P corresponde a la precipitación máxima para 10 años de período de
retorno y 24 horas de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.2 propuesta en
el Capítulo de Hidrología para precipitaciones máximas diarias en las ciudades
de Chile, o de la publicación de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24,
48 y 72 horas. Para Chillán tiene un valor de 107,3 mm.
24
10
corresponde al coeficiente de frecuencia para transformar la precipitación
de 10 años en otra de 5 años de período de retorno, es el que se obtiene de la
Tabla 3.1.2.4 de coeficientes de frecuencia del Capítulo de Hidrología y arroja
un valor de 0,88 para la ciudad de Chillán.
10
5
CF
es el coeficiente de duración, que se obtiene de la Tabla 3.1.2.3 de
Coeficientes de duración para t entre 1 y 24 horas o de la expresión propuesta
para lluvias menores de 1 hora.
t CD
24
Entonces, reemplazando en la ecuación (4.2.5.9) se observa que la precipitación
de 5 años de periodo de retorno y duración t, para t entre 24 horas y una hora,
está dada por:
P CD CD
t t t
5 24 24
11 0 88 107 3 103 9 = = ≥ , * * , * , , * para 24 hora t 1 hora ≥
m

En particular para lluvias de una hora de duración el coeficiente en Chillán es
0,170 según la Tabla 3.1.2.3, con lo cual se obtiene:
P m
1
5
103 9 0 170 17 7 = = , * , ,
Las precipitaciones menores de una hora se obtienen a partir de este valor con
los coeficientes de duración de la Tabla 3.1.2.5, de lo cual resulta:
P CD
t t
5 1
17 7 = ≥ , * para 1 hora t 0
Con estos valores se calcula el volumen afluente acumulado al pavimento hasta
el tiempo t con la expresión 4.2.5.7 como:
V t P P
aflA t t
( ) , * , * * , * = = 0 001 0 86 6730 5 79
5 5
Similarmente el volumen infiltrado acumulado para una duración t de la
tormenta se estima a partir de la expresión:
(4.2.5.10) V t f A t
p inf
( ) , = 0 001 C
s
donde f es la tasa de infiltración de diseño que corresponde a la del terreno, C
s

un factor de seguridad que en este caso se estima en 0,75 ya que el afluente será
de buena calidad pero no habrá una mantención regular. A
p
es el área filtrante
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 237

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
del pavimento celular, 2150 m
2
en este caso. Esto conduce a que el volumen
infiltrado se calcule como:
V
inf
(t) = 0,001*0,75*23*2150*t = 37,1 *t
donde t es el tiempo acumulado en horas. Los valores obtenidos para los
coeficientes de duración, las precipitaciones y lo volúmenes resultantes del
agua afluente al pavimento y el agua infiltrada, así como el volumen
almacenado en la subbase del pavimento para distintas duraciones se presentan
a continuación:
Duración CD
t
P
t
5
Vafl Vinf Valm
(horas, min.) (*) (mm) (m
3
) (m
3
) (m
3
)
0h 0m 0,000 0,0 0,0 0,0 0,0
0h 5m 0,307 5,4 31,2 3,1 28,1
0h 10m 0,460 8,1 46,9 6,2 40,7
0h 20m 0,642 11,4 66,0 12,4 53,6
0h 30m 0,764 13,5 78,2 18,6 59,6
0h 40m 0,858 15,2 88,0 24,7 63,3
1h 0,170 17,7 102,5 37,1 65,4
2h 0,240 24,9 144,2 74,2 70,0
4h 0,360 37,4 216,5 148,4 68,1
6h 0,440 45,7 264,6 222,6 41,5
8h 0,520 54,0 312,7 296,8 15,9
10h 0,600 62,3 360,7 371,0 -10,3
12h 0,670 69,6 403,0 445,2 -42,2
(1) Para menos de una hora el coef. es en relación a la lluvia
de 1 hora. Para más de una hora en relación a la de 24 horas.
Se puede apreciar que el valor máximo de almacenamiento corresponde a 70,0
m
3
que se acumulan a las 2 horas. En la Figura 4.2.5.11 siguiente se muestra la
estimación gráfica del volumen de almacenamiento, obtenido como la
diferencia máxima entre el volumen afluente acumulado y el volumen infiltrado
acumulado.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 238

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
0
100
200
300
400
500
0 5 10 15 20
Tiempo, horas
V
o
l
u
m
e
n

a
c
u
m
u
l
a
d
o
,

m
3
Vol. Af luente acumulado
Vol. Inf iltrado acumulado
V Alm.


Figura 4.2.5.11: Estimación gráfica del volumen de
almacenamiento.
El volumen de la subbase del pavimento V
subbase

que puede almacenar este
volumen de agua V
alm
se puede calcular considerando una porosidad p = 0,30
mediante la expresión:
V
subbase
=
V
alm
/p =70,0/0,3 = 233,3 m
3
y el espesor de subbase e
s
como
e
s
=
V
subbase
/
A
subbase
= 233,3/2150 = 0,11 m
donde A
subbase
es la superficie del pavimento celular igual a 2150 m
2
. Desde el
punto de vista del drenaje el espesor necesario de la subbase del pavimento
resulta entonces de 11 cm.
Análisis de tránsito. Desde el punto de vista del tránsito el estacionamiento en
el cual se colocará el pavimento celular corresponde a la curva T3. Para esta
curva con un CBR de 12%, se requiere que la subbase tenga un espesor mínimo
de 100 mm. Entonces se adoptará para el diseño un espesor de la subbase de
110 mm que satisface tanto los requisitos de drenaje como los del tránsito.

Tiempo de vaciado. El tiempo máximo de vaciado del volumen de
almacenamiento en la base debe ser inferior a 48 horas y se estima como:

m
s
s
t
p e
C f
= = = < Horas
0 3 110
0 75 23
1 9 48
, *
, *
,
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 239

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
Superficie del pavimento y filtros granulares. La superficie de rodado del
pavimento celular estará formada por una capa de elementos prefabricados de
cemento del tipo rejilla hexagonal con aberturas rectangulares, de 6 cm de
espesor. Los huecos se llenarán con arena y tierra de hojas para sembrar pasto
en ellos. El sistema requerirá riego eventual durante el verano.
En los planos adjuntos se muestran los detalles para esta obra, incluyendo su
ubicación, planta, y perfiles constructivos.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción del pavimento celular del ejemplo.

Ítem Descripción Unidad CantidadPrecio (U.F.)

Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
a profundidad menor de 1m.
Puede hacerse con máquina.
El fondo de la excavación a nivel de la
subrasante debe quedar limpio y nivelado. m
3
911,0 0,308
280,588
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
911,0 0,06357,393
3 Suministro y colocación de geotextil
según especificaciones de proyecto m
2
3061,0 0,096
293,856
4 Suministro y colocación de grava para la
subbase. Colocado en una capa de 11 cm
extendido con motoniveladora sobre el
geotextil, y compactado con rodillo. m
3
23,8 0,117 2,785
5 Suministro y colocación de material de filtro
granular de arena gruesa, colocado en una
capa de 5 cm extendido y compactado
con placa. m
3
54,0 0,28115,174

6 Suministro y colocación de adoquines huecos
prefabricados de hormigón de cemento tipo
rejilla hexagonal con aberturas rectangulares. m
2
2160,0 0,446
963,360
7 Tierra de hojas para sembrar pasto en las
aberturas de las rejillas del pavimento. m
3
65,0 1,01966,235
8 Suministro y colocación de semilla para
césped. Se incluye sembrado, riego y
cuidados hasta el primer corte del pasto. m
2
1080,0 0,104
112,320
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 240

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES
9 Hormigón de 212,5 kg. de cemento
por metro cúbico colocado en zarpas sin
moldaje de acuerdo a la ubicación asignada
en los planos. m
3
27,0 3,720
100,440
10 Soleras prefabricada de hormigón
tipo A de 30 cm de alto, colocadas apoyadas
sobre una cama de hormigón. m 210,0 0,529
111,090
11 Soleras discontinuas prefabricadas en hormigón
colocadas sobre el pavimento celular, alineadas. m 57,0 0,167
9,519
Total 2012,760
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al
7 de Octubre de 1996). Según “Lista Oficial de Precios de Obras de
Pavimentación para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU
y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU
Metropolitano.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 241

4.1. DESCONEXIÓN DE ÁREAS IMPERMEABLES


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 242



4.3. OBRAS DE
ALMACENAMIENTO
Las obras de almacenamiento captan el flujo superficial y lo almacenan
temporalmente para descargarlo hacia aguas abajo durante tiempos más
prolongados disminuyendo los caudales máximos en relación a los que
provocaría la tormenta sin ellas. Son muy efectivas en lograr reducir los gastos
máximos pero no tiene efecto sobre el volumen total de escorrentía, ya que sólo
la postergan temporalmente. Se recomienda emplearlas cuando no se dispone
de capacidad de infiltración en el suelo, o cuando los volúmenes de regulación
necesarios son importantes. Requieren de aguas relativamente limpias para
evitar la acumulación de basuras y su descomposición mientras el agua está
almacenada. Además necesitan espacios generosos.
Si se considera en términos estrictos prácticamente todas las obras alternativas
necesitan un cierto volumen de almacenamiento. Se denominan entonces como
obras de almacenamiento las que sólo actúan de esta forma, sin capacidad de
infiltración de las aguas que reciben. Presentan como ventaja su gran
efectividad en reducir los caudales máximos y la posibilidad de emplearlas para
otros fines, especialmente recreativos. Como desventaja están las necesidades
de espacio.
Como obras de almacenamiento se consideran estanques y lagunas. En ambos
casos se trata de obras superficiales, construidas sobre la superficie del terreno,
aguas abajo de la zona a la cual sirven, de la cual reciben las aguas lluvias que
escurren superficialmente o conducidas mediante colectores locales. Los
estanques están normalmente vacíos y se llenan de agua sólo durante las lluvias.
Las lagunas están normalmente llenas de agua y se ocupa la parte superior para
almacenar aguas lluvias. En ambos casos se puede hablar de almacenamiento
concentrado o difuso, dependiendo de las alturas de agua con que operen.
Estas obras pueden operar en serie hidráulica con otras obras alternativas, como
es el caso de obras de infiltración, o canales de drenaje urbano. De esta manera
pueden emplearse como elementos de almacenamiento para alimentar con
caudales reducidos obras de infiltración como zanjas, pozos o estanques de
infiltración, evitando que estos dispongan de grandes volúmenes de retención
para acomodar los gastos que reciben a los que pueden infiltrar.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 275


4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN

a. Descripción. Los estanques de retención se diseñan de manera que se vacíen
totalmente después de un periodo relativamente corto una vez que pasa la
tormenta y por lo tanto la mayor parte del tiempo se encuentran vacíos o
secos. Se trata de una adaptación de los embalses de control de crecidas, con
elementos que permiten su empleo en zonas urbanas. Estos estanques se
consideran del tipo secos ya que, en general, no tienen una zona
permanentemente llena de agua, y si la tienen, es de tamaño reducido.
El objetivo fundamental de estos estanques es reducir los caudales máximos
hacia aguas abajo. Se supone que si bien eventualmente pueden capturar
cantidades significativas de sedimentos, estos deben ser retirados
posteriormente a su decantación de manera de mantener habilitado el
volumen de retención de diseño y poder emplear la mayor parte de la
superficie del estanque con otros fines durante el periodo entre tormentas.
Desde el punto de vista público son también importantes estos fines
secundarios, de manera que en el diseño es indispensable prestar especial
atención a los elementos relacionados con el paisajismo y los otros usos. Son
alimentados de aguas lluvias que han escurrido por techos, calles,
estacionamientos, conjuntos residenciales, áreas comerciales e incluso áreas
industriales. Pueden ser empleados como parte o en conjunto con otras obras
alternativas de control de aguas lluvias en zonas urbanas.
Frente a los cinco objetivos básicos propuestos para las obras alternativas de
drenaje urbano el comportamiento de los estanques de retención es el
siguiente:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente

El principal efecto corresponde a la regulación de la crecida que se traduce en
una disminución del caudal máximo a la salida del estanque en comparación
con el que llega a él, lo que se logra colocando el estanque de retención a la
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 277
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
salida de una urbanización, como se ilustra gráficamente en el esquema de la
Figura 4.3.1.1.

Figura 4.3.1.1: 1.- Manzanas de la zona urbanizada, 2.- Área verde, 3.- Red
interior de drenaje (opcional), 4.- Estanque de retención, 5.- Conexión a la red
general de drenaje.
Estos estanques están formados por una serie de elementos básicos cuya
disposición general se ilustra en la Figura 4.3.1.2.


Figura 4.3.1.2: Esquema de los elementos principales de un estanque de
regulación. 1.- Entrada, 2.- Disipador de energía (opcional), 3.- Sedimentador
(opcional), 4.- Zona compatible con otros usos, 5.- Canal de flujos bajos, 6.-
Zona inferior, 7.- Obra de descarga, 8.- Vertedero de seguridad, 9.- Conexión a
red de drenaje.
Las fotografías siguientes ilustran ejemplos de estanques de retención en
Estados Unidos.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 278
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN


Figura 4.3.1.3: Ejemplo de estanque de retención como parque a lo largo de una calle, Fort
Collins, E.E. U.U.



Figura 4.3.1.4: Estanque de retención de un sólo nivel en Fort Collins, Colorado, EE.UU.



Figura 4.3.1.5: Estanque de retención con un muro vertical en Fort Collins, E.E.U.U.
Las figuras siguientes ilustran ejemplos adicionales de estanques de retención
en Estados Unidos y en Francia.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 279
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN

Figura 4.3.1.6: Estanque de
retención en Liourat, Francia. Los
gastos menores pasan por un ducto
subterráneo (3) bajo la cancha.

Figura 4.3.1.7: Estanque de
retención en Denver, EE.UU. con
canchas y estacionamientos.

Figura 4.3.1.8: Estanque de
retención en un parque de Chicago,
EE.UU. usado como área de
recreación. Los flujos bajos pasan
por un desvío lateral subterráneo
(3).

Figura 4.3.1.9: Estanque de
retención en Chemin de Cleres,
Francia, construido en una
hondonada cubierta de pasto.
b. Ventajas e inconvenientes. Además de reducir los caudales máximos y de
mejorar la calidad de los efluentes, pueden diseñarse de manera de
proporcionar beneficios adicionales por otros usos. Entre ellos se puede
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 280
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
considerar el aprovechamiento de espacios abiertos para recreación y
paisajismo.
Como una ventaja adicional al control de crecidas la retención del agua lluvia
durante tiempos prolongados en el estanque, del orden de 12 a 36 horas,
puede tener efectos deseables en la calidad del efluente, debido a que la
remoción de sólidos suspendidos y metales puede ser de moderada a alta,
mientras la remoción de nutrientes es de moderada a baja. Si en el diseño se
considera una pequeña zona con una laguna permanente se hace más eficiente
la remoción de contaminantes solubles, así como también si se considera una
canalización para flujos menores. El principal actor para controlar la
remoción de contaminantes es el tiempo de vaciamiento proporcionado por el
diseño de los elementos de evacuación. Metales, grasas, aceites y algunos
nutrientes, tienen afinidad por los sedimentos suspendidos de manera que son
removidos parcialmente por sedimentación.
Debido a que son diseñados para vaciarse lentamente, sus fondos y las partes
más bajas son inundados frecuentemente y por periodos de tiempo
relativamente prolongados, dependiendo de la frecuencia de lluvias en el
lugar. En estas zonas frecuentemente inundadas los pastos tienden a morirse,
prevaleciendo especies que pueden sobrevivir a estas condiciones.
Adicionalmente el fondo es el depósito de todos los sedimentos que
precipitan en el estanque. Como resultado el fondo puede estar barroso y
presentar apariencias indeseadas. Para reducir estos inconvenientes y mejorar
la capacidad del estanque para otros usos, como recreación pasiva, se sugiere
considerar un sector reducido más profundo, o poner este tipo de estanques
aguas abajo de una laguna de retención, en la cual la sedimentación ocurre al
interior de la zona permanentemente con agua.
c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño para este tipo de obras
considera tres etapas. Un análisis de factibilidad de la obra de acuerdo a las
condiciones locales, en segundo lugar el dimensionamiento de los elementos
principales y finalmente el diseño de los elementos de detalle. A
continuación se plantea lo que debiera considerarse en cada una de estas
etapas para el caso de un estanque de retención.
Factibilidad. En base a los antecedentes que consideran las condiciones
climáticas, las características del suelo, la existencia de agua subterránea, las
propiedades de la urbanización, incluyendo la disponibilidad de espacio, sus
destinos y tipo, así como el comportamiento esperado de los usuarios y
vecinos, se debe decidir si es conveniente recurrir a un estanque de retención
para amortiguar el efecto de las aguas lluvias.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 281
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
Para decidir la factibilidad del estanque de retención reúna los siguientes
antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indiquen la comuna, calle y
número si corresponde o su relación a calles cercanas. Límites de
las áreas aportantes de agua, ubicación del estanque y sector al
cual rebasa.
Certificado de la municipalidad respectiva en el cual se indique que el
emplazamiento del estanque no presenta inconvenientes de
acuerdo al Plano Regulador Comunal para el uso del suelo con
esos fines.
Certificado del SERVIU indicando las condiciones de descarga y evacuación
hacia aguas abajo autorizadas para el estanque en ese lugar.
Deberá indicarse si se autoriza alguna de las siguientes
posibilidades: a) descarga a una zona con red de drenaje
desarrollada, b) descarga a una zona sin red de drenaje
desarrollada, c) Limitaciones de descarga según capacidad a
determinar por el proyectista.
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del estanque requerirá
de los espacios necesarios para su construcción. La autorización
para el uso del suelo con estos fines deberá requerirse del
propietario respectivo cuando este no sea el ejecutor de la obra.
El permiso deberá gestionarse según el caso ante el particular o la
autoridad pública o fiscal.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de los estanques de retención y de
sus elementos principales requiere disponer de las características del terreno y
del suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan
al estanque y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de áreas y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, pavimentos impermeables, porosos, áreas
verdes con y sin vegetación, calles, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 282
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
Con los antecedentes mencionados se abordarán los siguientes aspectos:
Hidrología. Estimar los gastos máximos de las crecidas de periodo de
retorno entre 2 y 200 años afluentes al lugar, tanto en condiciones
naturales como totalmente urbanizadas. Se requiere conocer el
uso del suelo, las características de las lluvias, la topografía del
sector, y el proyecto de urbanización.
Terreno. Disponibilidad de espacio, elementos de la red de drenaje natural
del sector. Existencia de redes de colectores hacia aguas abajo.
Límites de la zona y el comportamiento de las aguas lluvias que
pueden llegar por escurrimiento superficial. Estimar la capacidad
máxima de descarga o evacuación del sistema hacia aguas abajo,
la forma en que se realizará la descarga y sus efectos.
Volumen del estanque. Con los antecedentes disponibles se procede a
determinar el volumen de almacenamiento necesario del estanque.
Se determinan los volúmenes del nivel inferior y el superior.
Establecer las cotas de fondo de cada nivel así como de los
umbrales de los elementos de descarga, evacuación y entrada.
Hacer un diseño en planta del estanque que considere los
volúmenes mencionados de acuerdo al espacio disponible y los
usos que se le darán a los terrenos adicionales al control de aguas
lluvias. Establecer las curvas de volumen almacenado y de área
inundada en función de la altura de agua en el estanque.
Descarga. Seleccionar un diseño para el elemento de descarga y proceder a
su dimensionamiento para la crecida de diseño. Seleccionar un
diseño para el evacuador de crecidas y proceder a su diseño.
Determinar la curva de descarga en función de la altura de agua
en el estanque, considerando ambos elementos.
Verificación de los volúmenes de almacenamiento necesarios procediendo a
realizar un rastreo de las crecidas de diseño de los elementos de
vaciamiento, descarga y evacuación, con las propiedades
disponibles. Realizar los cambios necesarios en los elementos de
descarga y evacuación.
Diseño de detalle. El diseño de detalle normalmente se traduce en los planos
para la construcción de la obra y todos sus elementos complementarios. En
esta etapa se debe proceder al diseño y dimensionamiento de las obras
auxiliares como son la de entrada y su disipador de energía, si es necesario, el
desarenador, el canal de flujos bajos y su entrega a la zona inferior, los muros
del estanque, los caminos de acceso para la mantención del estanque y su
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 283
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
operación, la colocación de barandas, rejas, letreros. También debe
considerarse la vegetación, necesidades de plantación, el riego y otros
requisitos. Además deben agregarse todos los elementos necesarios para el
empleos del lugar con propósitos múltiples como recreación, paisajismo,
deportes.

d. Factibilidad y Condiciones generales. Normalmente el espacio requerido
para este tipo de estanques es aproximadamente entre un 0,5 a un 2 por ciento
del total del área aportante. Pueden instalarse en cualquier tipo de suelos,
pero ello debe considerarse en el diseño. Aunque el suelo tenga capacidad de
infiltración esas propiedades se verán alteradas una vez que opera el estanque
de manera que pueden considerase nulas en el largo plazo. Similarmente los
niveles altos de agua subterránea tampoco afectan la selección de este tipo de
estanques, aunque ello debe considerarse en las condiciones de diseño. En el
caso de zonas con niveles de agua subterránea muy altos es mejor considerar
una laguna de retención que puede tener su fondo bajo estos niveles
permitiendo manejar zonas permanentemente con agua. Los costos de
construcción de estos estanque pueden ser prohibitivos si es necesario realizar
grandes excavaciones. Se requieren ensayos de suelos y la confección de
calicatas para verificar las condiciones del subsuelo. Es preferible instalarlos
en pequeñas depresiones, o en el inicio de quebradas o elementos menores del
sistema de drenaje natural.
Como volumen de amortiguación de crecidas de aguas lluvias urbanas en
estos estanques se emplea principalmente el que queda sobre el umbral del
elemento de descarga, el cual debe diseñarse de manera que sea capaz de
evacuar los caudales máximos regulados y entregarlos al sistema de drenaje
hacia aguas abajo de manera segura. Además debe proveerse de un vertedero
de seguridad para caudales grandes con una revancha o borde libre que evite
el vertido del agua por sectores no preparados para ello, evitando las fallas
catastróficas.
Debe considerarse la forma en que se evitará que una vez construida la obra
le lleguen aportes adicionales de cuencas laterales, por la urbanización de
sectores ubicados aguas arriba o por trasvases desde otras urbanizaciones.

e. Dimensionamiento. Determinación del tamaño del estanque y los elementos
principales. Los volúmenes comprometidos en un estanque de retención así
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 284
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
como los niveles de las principales obras en relación a ellos se ilustran en la
Figura 4.3.1.10.

Figura 4.3.1.10: Volúmenes de almacenamiento: V1.- Crecidas frecuentes,
V2.- Crecidas menores, V3.- Crecidas medianas, V4.- Crecidas mayores.
Niveles: 1.- Fondo del estanque, 2.- Umbral de la cámara de descarga,
3.- Umbral del vertedero de seguridad, 4.- Muros del estanque.
La Figura 4.3.1.11 muestra un esquema en planta de los elementos que deben
considerarse en el diseño de un estanque de retención y la relación que
cumplen entre ellos, y en la 4.3.1.12 se muestra un perfil que permite apreciar
los niveles de cada elemento en relación a las principales dimensiones del
estanque.



Figura 4.3.1.11: Disposición en planta de los elementos típicos de un estanque
de retención: 1.- Entrada, 2.- Disipador de energía (opcional), 3.- Zona de
sedimentación, (opcional), 4.- Canal para flujo menores, 5.- Zona del nivel
superior, para otros usos, 6.- Zona del nivel inferior, para tormentas
frecuentes, 7.- Cámara de descarga, 8.- Ducto de descarga y vaciamiento, 9.-
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 285
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
Vertedero de seguridad, 10.- Salida, 11.- Acceso mantención, 12.-
Muro de tierra.

Figura 4.3.1.12: Elementos en el perfil longitudinal del estanque: 1.- Entrada,
2.- Disipador de energía, 3.- Sedimentador, 4.- Separador de la zona de
sedimentación, 5.- Canal de flujos bajos, 6.- Zona superior, 7.- Zona inferior,
8.- Cámara de descarga, 9.- Vertedero de seguridad, 10.- Muro principal,
11.- Entrega a la red de drenaje.

Geometría del estanque. La forma en planta del estanque debiera considerar
una expansión gradual desde la zona de entrada del flujo y una contracción
hacia la salida, de manera de evitar el efecto de cortocircuito del flujo en
condiciones de diseño. La razón entre el largo del estanque y el ancho
máximo no debe ser menor de 2, y cuando sea posible al menos del orden de
4.
Diseño en dos niveles. Se recomienda un diseño con dos niveles del
estanque de manera que una parte de él, más profunda, se llene
frecuentemente, con lo que se logra minimizar las veces que el agua
permanece tiempos prolongados sobre todo el terreno ocupado por el
estanque, así como el depósito de sedimentos en todas partes. El nivel
superior debe tener profundidades del orden de 0,5 a 1,5 metros con su fondo
en pendiente del 2% hacia un canal para flujos bajos. El nivel inferior debe
estar 0,4 a 1,0 metros más profundo que el anterior y ser capaz de almacenar
del 10 al 25% del volumen mínimo de regulación necesario para la crecida de
diseño. Las Figuras 4.3.1.13 y 4.3.1.14 muestran ejemplos de diseño de
estanques de uno y de dos niveles.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 286
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN

Figura 4.3.1.13: Ejemplo de un estanque de un sólo nivel, con el canal para
flujos menores diseñado por un costado, de manera de maximizar la superficie
destinada a otros usos. A.- Nivel de descarga, B.- Nivel de vertido, C.- Nivel
de coronamiento de los muros.


Figura 4.3.1.14: Ejemplo de un estanque de retención de dos niveles con el
canal para flujos bajos por el centro y la zona inferior junto a la cámara de
descarga. A.- Nivel máximo de la zona inferior, B.- Nivel de descarga,
C.- Nivel del vertedero, D.- Coronamiento de los muros.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 287
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
Usos múltiples. Cuando sea posible es conveniente destinar los espacios
ocupados por estos estanques a otros fines, como es la recreación pasiva o
activa, o hábitat de vida silvestre. Cuando se considere la recreación es
indispensable un diseño en dos niveles, así como limitar la inundación del
nivel superior a pocas ocurrencias durante un año ( por ejemplo no más de
dos en promedio). Generalmente el área ocupada por el volumen mínimo no
es recomendable que se emplee para recreación activa, como canchas
deportivas, zonas de juegos infantiles o picnic. Incluso esta parte del
estanque puede estar frecuentemente llena de agua durante la temporada de
lluvias.
Área aportante y coeficientes de escurrimiento. El área impermeable
equivalente aportante de la cuenca que drena hacia el estanque se calcula
como la suma de las áreas de cada tipo ponderadas por el coeficiente de
escurrimiento que les corresponda, de acuerdo a las recomendaciones de la
Tabla 3.1.2.7. Para el conjunto conviene calcular un coeficiente de
escorrentía como esta suma ponderada dividida por el área total, considerando
tanto la situación original previa a la urbanización como la totalmente
desarrollada, con el máximo de superficies impermeables, al final del plazo
de previsión o de la vida útil de la obra.
Tiempo de concentración. Para seleccionar lluvias de diseño adecuadas es
necesario conocer el tiempo de concentración de la cuenca. Este se puede
estimar con alguna de las relaciones propuestas en la Tabla 3.1.2.6,
seleccionando la que mejor represente las condiciones del lugar. Se debe
estimar un tiempo de concentración de la cuenca aportante en condiciones
naturales, o previas al proyecto, y otro en condiciones de máximo desarrollo
futuro para el fin del plazo de previsión o vida útil de la obra.
Lluvias de diseño. Para dimensionar los volúmenes del estanque y los
elementos de entrada, vaciamiento, descarga y vertido hacia aguas abajo es
necesario conocer las propiedades de las crecidas que llegan al estanque.
Para ello se seleccionan lluvias de diferentes periodos de retorno. Se
recomienda emplear las siguientes para los diferentes elementos a
dimensionar:
Si hacia aguas abajo existe un sistema de drenaje, natural o artificial,
desarrollado:
T=5 años para las lluvias menores.
T=10 años para las lluvias medianas
T=100 años para las lluvias grandes
Si hacia aguas abajo no existe una red de drenaje desarrollada:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 288
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
T=5 años para las lluvias menores
T=10 años para las lluvias medianas
T=200 años para las lluvias grandes
La autoridad municipal o el SERVIU podrán requerir periodos de retorno
diferentes a los indicados de acuerdo a las condiciones del lugar.
Las lluvias de diseño correspondientes se seleccionan con las intensidades de
lluvias en el lugar del periodo de retorno respectivo y duración igual al
tiempo de concentración de la cuenca aportante.
Crecidas de diseño. Una vez conocidas las lluvias de diseño es necesario
estimar las características de las crecidas de diseño correspondientes,
incluyendo los caudales máximos, tiempos de ascenso del hidrograma y
volumen. Para ello puede emplearse el método racional modificado
suponiendo un hidrograma triangular con un tiempo al máximo igual al
tiempo de concentración de la cuenca y un gasto máximo, Q en m
3
/s, dado
por:
Q
CiA
=
3 6 ,
(4.3.1.1)
donde C es el coeficiente de escorrentía equivalente de toda la cuenca de área
A, en km
2
, i la intensidad de la lluvia en mm/hora
Caudal máximo de descarga. El caudal máximo que puede descargar el
estanque a través de la obra de descarga depende de las condiciones de aguas
abajo, es decir de la capacidad de recibir caudales que tenga el sistema de
drenaje, (natural, artificial o inexistente formalmente), hacia el cual el
estanque entrega el agua retenida. Este caudal se determinará como el menor
entre los siguientes:
El gasto máximo generado por la lluvia de diseño de periodo de
retorno correspondiente a lluvias medianas, en condiciones
naturales de la cuenca aportante.
La capacidad estimada con que puede operar el sistema de drenaje
receptor para tormentas de periodo de retorno de lluvias
medianas.
La capacidad de la obra que recibe los gastos descargados si el
estanque opera en serie como elemento de regulación de otra obra
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 289
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
alternativa (otra obra de retención, obras de infiltración, canales
de drenaje urbano, etc.).
La autoridad municipal o el SERVIU podrán establecer caudales inferiores a
los que resulten de los cálculos indicados si así lo recomiendan las
condiciones del lugar
Cámara de descarga. Esta permite controlar los caudales que el estanque
entrega hacia aguas abajo, de manera que para las tormentas de diseño no se
sobrepasen los caudales máximos permitidos. El volumen de
almacenamiento del estanque hasta el nivel del umbral de la cámara de
descarga permite almacenar las crecidas que llegan a él provocadas por
lluvias de periodo de retorno correspondientes a lluvias menores,
evacuándolos de manera continua a través del desagüe de fondo.
El fondo de la cámara se coloca a un nivel tal que sea posible vaciar
totalmente el estanque mediante el elemento de vaciado. El nivel del umbral
de la cámara se determina de manera que bajo él se puedan almacenar las
tormentas menores. Las dimensiones interiores de la cámara de descarga
deben permitir una adecuada mantención, para lo cual se recomienda que
sean al menos de 0,8m, con una altura no superior a 2,0. Para alturas
superiores a 1,5m es conveniente disponer de escalines por la parte interior
para acceder al fondo.
Existen diferentes alternativas de diseño para la cámara de descarga, la
mayoría de ellas en base a una cámara vertical conectada mediante una
tubería al sistema de drenaje hacia aguas abajo a través de la cual se vacía
continuamente el estanque. Esta tubería pasa bajo el muro principal del
estanque. La cámara está abierta en su parte superior de manera que a través
de ella puede verter el caudal una vez que el estanque se llena hasta ese nivel.
En la pared frontal de la cámara, hacia el estanque, se puede disponer de
diferentes elementos alternativos para vaciar totalmente el estanque. Las
fotografías siguientes muestran casos típicos.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 290
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN



Figura 4.3.1.15: Cámara de descarga
simple.





Figura 4.3.1.16: Cámara con una placa
de acero y orificio de descarga
controlada.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 291
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN


Figura 4.3.1.17: Cámara con orificio
lateral y vertedero superior.
La forma de la cámara depende de la selección y disposición del sistema de
vaciamiento del estanque. A continuación se muestran algunas alternativas
típicas. En general se trata de un vertedero rectangular, conjunto de orificios,
combinaciones de ambos o de una tubería de desagüe externa a la cámara.
No se recomiendan sistemas mecánicos como válvulas o compuertas que
requieran la acción de operarios durante las tormentas.





Figura 4.3.1.18: Cámara de descarga
simple. 1.- Reja de basuras, 2.- Ducto de
salida, 3.- Muro principal, 4.- Fondo del
estanque.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 292
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN


Figura 4.3.1.19: Cámara de descarga con
un orificio de vaciamiento total. 5.-
Umbral de la cámara, 6.- Orifico de
vaciamiento.



Figura 4.3.1.20: Cámara de descarga con
múltiples orificios.




Figura 4.3.1.21: Cámara de descarga con
tubo perforado para vaciamiento total. 7.-
Tubo perforado, 8- Protección de
bolones o enrocados.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 293
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
Conducto de salida. El conducto de salida desde la cámara de descarga se
dimensiona de manera que en las condiciones de descarga máxima, con el
estanque lleno hasta el umbral del vertedero de seguridad, no se sobrepase el
gasto máximo permitido hacia aguas abajo, considerando una tormenta de
periodo de retorno correspondiente a lluvias medianas. El esquema siguiente
permite relacionar los principales elementos de la descarga con los niveles del
estanque para fines de diseño.


Figura 4.3.1.22: Definición de variables para el diseño del ducto de salida del
estanque. A.- Nivel del umbral de la cámara de descarga. B.- Nivel del
umbral del vertedero de seguridad. D.- Diámetro del ducto de salida.
H.- Carga hidráulica de diseño. L.- Largo del ducto de salida.

Para dimensionar el conducto se puede relacionar el gasto máximo de
evacuación, Q
evac
, con las propiedades del conducto mediante la relación:
Q A
gH
K
Q
evac max
=
|
\

|
.
|

2
1 2 /
(4.3.1.2)
donde A, en m
2
, es el área transversal del conducto en la sección de salida, H,
en metros, es la carga hidráulica, considerada como la diferencia de nivel
entre el umbral del vertedero de seguridad y el eje de la sección de salida, si
descarga libremente, o el nivel del agua a la salida si la descarga es
sumergida; K es el coeficiente de pérdida de carga total en el conducto en
términos de altura de velocidad de salida (KV
2
/2g), considerando las pérdidas
en la entrada (0,2), la salida (1,0), y la fricción dependiendo de las
propiedades del tubo y su largo, de manera que el valor total de K se calcula
como:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 294
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
K f
L
D
= + + 0 2 1 0 , , (4.3.1.3)
L es el largo del tubo, en metros, y D su diámetro, también en metros, f es el
coeficiente de fricción que depende del material y las condiciones del
escurrimiento. Se pueden adoptar los siguientes valores:
Material Factor de fricción, f.
Plástico ( PVC, Duratec) 0,012
Acero 0,015
Cemento asbesto 0,016
Cemento comprimido 0,020
En todo caso para facilitar la mantención se recomienda que el diámetro del
tubo no sea muy pequeño, para lo cual se recomiendan los siguientes valores
dependiendo de su longitud:
Largo (m) Diámetro mínimo, mm.
Menor de 6 m 100
Desde 6 m a 20 m 200
Más de 20 m 300
Si el diámetro del ducto de salida resultante es inferior a los diámetros
indicados por mantención es conveniente adoptar este último y restringir la
descarga a las condiciones de diseño mediante una placa orificio de área A
colocada a la salida de la cámara.

Elemento de vaciado. Se debe diseñar un elemento especial que asegure el
vaciamiento total del volumen almacenado bajo el nivel del umbral superior
de la cámara en un tiempo razonable, de manera de dejar el estanque
disponible para la próxima tormenta, o para que la superficie inundada pueda
ser empleada en otros fines durante los periodos entre tormentas. Si no se
persigue el tratamiento del agua, por ejemplo la sedimentación de partículas
finas, este tiempo de vaciamiento puede ser del orden de 12 a 24 horas. Para
vaciar totalmente el estanque después de cada tormenta se recurre a varias
posibilidades: orificios, vertederos o tubos perforados, conectando el fondo
del estanque con la cámara de descarga. Una alternativa muy utilizada y que
ha sido desarrollada especialmente para este tipo de estanques por el Distrito
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 295
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
de Control de Crecidas de Denver, USA, considera una tubería perforada
vertical adosada a la pared de la cámara y protegida por enrocados, bolones o
una reja, como se indica en la Figura 4.3.1.23.

Figura 4.3.1.23: Cámara de descarga con tubo perforado para el vaciamiento
total. Definición de variables y condiciones de diseño. 1.- Fondo del
estanque, 2.- Umbral de la cámara, 3.- Reja, 4.- Conducto de salida, 5.- Tubo
perforado, 6.- Tapa, 7.- Enrocados.

Este elemento se diseña para vaciar el estanque en 12 horas, considerando que
lo entrega a la cámara de descarga. Su gasto máximo debe ser menor que el
que evacúa el tubo de descarga. El caudal que puede evacuar este tipo de
tuberías, considerando la cámara prácticamente vacía, está dado por la
relación (McEnroe et al. 1988):
( )
Q
A
c d
gh Q
vaciado
p
evac
=
+
< 0 61
2
3
2
3 2
,
/
(4.3.1.4)
donde: Q
vaciado
gasto de descarga, menor que la capacidad del conducto de
descarga Q
evac
, m
3
/s.
A
p
Área de todas las perforaciones, m
2
.
c distancia entre las líneas extremas de perforaciones bajo
agua, m.
h Altura de agua medida desde la línea inferior de las
perforaciones, m.
d distancia entre las líneas de perforaciones, m.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 296
4.3.1. ESTANQUES DE RETENCIÓN
La cantidad total de perforaciones para diferentes diámetros de la tubería se
recomienda en la Tabla de la Figura 4.3.1.24. El gráfico de la Figura 4.3.1.25
permite estimar el área total de perforaciones dado el volumen a evacuar y la
altura de agua inicial, de manera de vaciar el estanque en 12 horas.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 297



Tapa Rosca con
Ventilación de 2,5
a 7,5 cm de
Diámetro.
Perforaciones de
Desagüe.
Canería de fierro
Ductil o Acero.
DETALLE
DIBUJO NO A ESCALA
Columnas
Filas
10 cm
10 cm
Notas: 1: Número mínimo de perforaciones = 8
2: Diámetro mínimo de las perforaciones =3mm.


Número Máximo de Columnas
Perforadas
Diámetro Diámetro de la Perforación
(mm)
Tubo
(cm)
6 12 18 25
10 6 8 - -
15 8 12 9 -
20 12 16 12 8
25 20 20 14 10
30 24 24 18 12
Diámetro de la Área de la
Perforación(mm) Perforación (cm
2
)
3 0,07
6 0,28
10 0,79
12 1,13
16 2,01
18 2,54
22 3,80
25 4,91
Figura 4.3.1.24: Determinación del número de perforaciones en el tubo de
vaciamiento total.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 299
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
10
100
1000
10000
1 10 100 1000
Area de perforaciones requerida por fila (cm
2
)
V
o
l
u
m
e
n

A
l
m
a
c
e
n
a
d
o
(
m
3
)
25 cm
30 cm
40 cm
50 cm
65 cm
90 cm
120 cm

Figura 4.3.1.25: Gráfico para la determinación del área de las perforaciones
por fila necesarias para vaciar el estanque en 12 horas.
Alternativamente puede emplearse un orifico de dimensiones reguladas
ubicado en la parte baja de la pared de la cámara. El tamaño del orificio
puede estimarse en base al tiempo de vaciado en estas condiciones. Si la
superficie libre del estanque no cambia mucho con el nivel del agua, el
tiempo de vaciado está dado por:
t
S h
Ca g
vac
=
2
2
(4.3.1.5)
donde: t
vac
: tiempo de vaciado, en segundos.
S Área promedio de la superficie del agua en el estanque, m
2
.
h altura de agua a vaciar, puede considerarse como la
diferencia entre el nivel del umbral de la cámara y el eje del
orificio, m.
a: área del orificio, m
2
.
C: Coeficiente de gasto del orificio, adimensional:
orifico de aristas vivas C= 0,61
orificio de aristas redondeadas C=0,96
El gasto en m
3
/s que puede salir por este orificio está dado por:
Q
vac
= Ca (2gh)
0,5
(4.3.1.6)
Profundidad en
el vertedero
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 300
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
También debe verificarse que es menor que el que puede evacuar el ducto de
salida.
Vertedero. El Vertedero de seguridad debe diseñarse sin elementos de
control, con capacidad para evacuar crecidas de periodo de retorno de lluvias
grandes (con T
V
igual a 100 a 200 años a lo menos según corresponda)
considerando la cuenca aportante totalmente desarrollada, es decir con el
máximo de áreas impermeables que puedan haber en el futuro. En el diseño
del vertedero se emplearán los criterios y recomendaciones de la hidráulica
para este tipo de obras. Se pondrá especial atención en la disipación de
energía al pie de la obra y en la conexión al sistema de drenaje hacia aguas
abajo.
Para el dimensionamiento de este vertedero se puede considerar el gasto
adicional al evacuado por la obra de descarga, y sin considerar el posible
efecto de amortiguación de la onda de crecida que puede provocar el
estanque. El umbral del vertedero se coloca de manera que bajo él se pueda
almacenar el volumen de la crecida de diseño de periodo de retorno de lluvias
medianas. El caudal de diseño es:
Q Q Q
vertedero TV evac
= − (4.3.1.7)

Figura 4.3.1.26: Definición de variable para el diseño del vertedero de
seguridad. A.- Estanque. B.- Umbral del vertedero de seguridad. C.- Rápido
de descarga. D.- Disipador de energía. H
V
.- Carga hidráulica.
En el caso de un vertedero típico de umbral horizontal y pared gruesa el
gasto evacuado, Q
vertedero
en m
3
/s, depende del ancho de la obra, b
v
en
metros, la carga hidráulica sobre el umbral, H
v
también en metros, y un
coeficiente de descarga, m, adimensional, función del diseño:
Q mb gH
vertedero v v
= 2
3 2 /
(4.3.1.8)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 301
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Para un vertedero grueso sin aristas se puede adoptar m = 0,36 y para uno con
aristas vivas m = 0,31. ( F.J. Domínguez, Hidráulica).
Volúmenes de almacenamiento. En un estanque de retención seco el
volumen total es la suma de varios volúmenes parciales, cada uno de los
cuales se estima para satisfacer una función particular. La Figura 4.3.1.10
muestra estos volúmenes. A continuación se explica la manera en que pueden
estimarse.
Volumen principal. El volumen de almacenamiento principal de un
estanque de retención seco corresponde a la capacidad del estanque hasta el
umbral del vertedero de seguridad. Equivale a la suma de V1+V2+V3 en la
Figura 4.3.1.10. Este volumen se calcula para retener la crecida generada por
tormentas medianas, del orden de 10 a 20 años de periodo de retorno, con la
cuenca aportante en su condición de desarrollo máximo, de manera que hacia
aguas abajo del estanque no se entreguen caudales máximos mayores que los
permitidos.
Existen varios procedimientos para estimar el volumen necesario. Para
disponer de una idea preliminar se puede recurrir a un método simple que
supone una crecida de forma triangular de acuerdo al método Racional
Modificado ( ver 3.1.2.d), y un gasto de salida por el evacuador que crece
linealmente hasta el máximo. Entonces el volumen necesario está dado por:
( ) V T Q Q
estanque b me evac
= − 0 5 , (4.3.1.9)
donde V
estanque
es el volumen estimado para almacenar la crecida, en m
3
; T
b
es
el tiempo base del hidrograma de entrada, segundos, igual al doble del tiempo
de concentración de la cuenca aportante, Q
me
es el gasto máximo del
hidrograma de entrada para la crecida de periodo de retorno de diseño y
condiciones de máximo desarrollo, m
3
/s; y Q
evac
es el gasto máximo que
puede evacuar la cámara de descarga, m
3
/s, empleado para dimensionar el
ducto de salida con la ecuación (4.3.1.2).
Otro método más preciso requiere realizar un tránsito de la crecida a través
del estanque, para lo cual se debe disponer de al menos un diseño preliminar
que permita conocer la relación entre el volumen almacenado en función de la
altura de agua, V(h), así como el gasto que sale por el evacuador en función
de esa misma altura de agua, Q
s
(h), además del gasto del hidrograma de
entrada al estanque en función del tiempo, Q
e
(t). El procedimiento típico
requiere considerar la ecuación de continuidad en su forma diferencial:
dV
dt
Q Q
e s
= − (4.3.1.10)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 302
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.1.27: Volumen de almacenamiento principal del estanque en
relación al hidrograma de la crecida que entra y la crecida evacuada hacia
aguas abajo. 1.- Hidrograma de entrada, 2.- Hidrograma de salida, 3.-
Tiempo al máximo, 4.- Tiempo base, 5.- Tiempo con agua en el estanque.
Como hidrograma de entrada se puede considerar el triangular del método
Racional Modificado u otro más sofisticado. Para integrar la ecuación
diferencial de continuidad existen diferentes procedimientos que pueden
consultarse en la literatura técnica especializada (Vargas y Fernández, 1994).
A continuación se presenta uno de los métodos más tradicionales conocido
como el de la curva de acumulación (Soil Conservation Service, 1964). En
este método se supone que tanto el flujo de entrada como el de salida durante
el intervalo de tiempo ∆t suficientemente pequeños se pueden representar por
el promedio entre el gasto al inicio y al final del intervalo, es decir:
Q
I I
e
t t t
=
+
+
( )

2
(4.3.1.11)
representa el ingreso promedio de agua al estanque, mientras que el egreso, E,
está dado por:
Q
E E
s
t t t
=
+
+
( )

2
4.3.1.12)
Entonces la ecuación de continuidad durante un intervalo se escribe como:
V V I I
t
E E
t
t t t t t t t t t + + +
− = + − +
∆ ∆ ∆
∆ ∆
( ) (
2 2
)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 303
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Esta ecuación se puede reordenar para separar a la izquierda las cantidades
conocidas al principio del instante ∆t y a la derecha las desconocidas:
( ) ( ) I I
V
t
E
V
t
E
t t t
t
t
t t
t t
+ + − = +
+
+
+ ∆


∆ ∆
2 2
(4.3.1.13)
Se supone que todas las cantidades al principio del intervalo son conocidas.
Además se conoce el valor del gasto de entrada al final del intervalo y debe
determinarse el gasto de salida y el volumen almacenado al final del
intervalo. Una vez seleccionado el intervalo de tiempo ∆t se puede construir
una relación, gráfica o numérica, de la función 2V/∆t + E, en función de E,
del nivel o altura de agua, h u otra variable identificable. Además se supone
que se conoce la relación entre V y E. El esquema de solución es el siguiente:
Al inicio del intervalo, en el instante t, se conocen los valores de
I
t
, E
t
, V
t
, y además el de I
t+∆t
.
Con ellos se calcula el término del lado izquierdo de la ecuación
(4.3.1.13).
El resultado del cálculo anterior es igual al término del lado
derecho de la misma ecuación (4.3.1.13), el cual considera valores
de almacenamiento y gasto de salida al final del intervalo. Con
este valor y la relación construida de esta expresión en función del
gasto de salida se obtiene E
t+∆t
.
Con el valor del gasto de salida al final del intervalo se puede
conocer la altura de agua y el volumen almacenado al final del
intervalo de tiempo de cálculo.
El tiempo t+∆t se considera el inicio de un nuevo intervalo de
cálculo y se vuelve a la etapa inicial para repetir los cálculos.
Volumen de tormentas menores. Este volumen es el almacenamiento bajo
el nivel del umbral de la cámara de descarga, desde el fondo del estanque.
Corresponde a la suma de V1+V2 en el esquema de la Figura 4.3.1.10. Se
calcula para almacenar el volumen generado por crecidas provocadas por
tormentas menores, del orden de 2 a 5 años de periodo de retorno, con la
cuenca totalmente desarrollada. En general puede ser del 50 al 80% del
volumen principal del estanque. Se puede estimar con la ecuación 4.3.1.9 en
la cual el gasto máximo de entrada y el tiempo base corresponden a la
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 304
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
crecida de tormentas menores y el gasto de evacuación al máximo del
elemento de descarga.
Volumen de tormentas frecuentes. En el caso de estanques diseñados con
dos niveles, con un volumen para tormentas frecuentes, este se estima para
almacenar del 10 al 25% del volumen principal. Corresponde al V1 de la
Figura 4.3.1.10.
Volumen de crecidas mayores. Corresponde al volumen máximo que puede
almacenar el estanque en condiciones extraordinarias, cuando recibe una
crecida provocada por tormentas mayores, del orden de 100 a 200 años de
periodo de retorno. Es el volumen hasta el nivel de los muros, considerando
una revancha de seguridad. En la Figura 4.3.1.10 es la suma de los
volúmenes V1+V2+V3+V4.
En estos estanques de retención el volumen sobre el umbral del vertedero no
se calcula como tal sino que resulta de considerar una altura de agua, o carga
hidráulica, sobre el nivel del umbral del vertedero de seguridad, de manera
que éste sea capaz de evacuar la crecida correspondiente. Sobre esta altura de
agua se agrega una revancha de al menos 30 cm.

f. Detalles. Consiste en dimensionar los elementos complementarios para la correcta
operación del estanque, así como los necesarios para los usos adicionales que
tendrá la obra. A continuación se indican los elementos complementarios
para la operación del estanque como regulador de aguas lluvias.
Canal de flujos bajos. Este canal permite conducir los flujos menores
directamente desde la entrada hacia el nivel de almacenamiento inferior,
evitando que para ello ocupe todo el estanque. Se debe proveer de
protecciones para la erosión, especialmente en la llegada al nivel inferior.
Este canal puede consistir en una pequeña vereda pavimentada si los caudales
son pequeños, o en una acequia, o un tubo enterrado. En el caso de estanques
construidos en el curso de cauces naturales, este canal puede diseñarse como
un canal de drenaje urbano siguiendo los procedimientos que se detallan en
4.5.3.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 305
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.1.28: Canal de flujos bajos en el fondo de un estanque en Fort Collins, EE.UU.
Taludes laterales del estanque. Los taludes deben ser estables y tendidos
para limitar la erosión y facilitar los accesos para la mantención del estanque
por parte de operarios y maquinaria. Se recomienda que los taludes interiores
de los muros sean al menos 4/1=H/V o más tendidos.
Entrada. Debe disiparse la energía del flujo a la entrada al estanque tanto
para evitar la erosión como para facilitar la sedimentación. Para ello se puede
recurrir a disipadores de energía convencionales o protecciones de enrocados.


Figura 4.3.1.29: Entrada a un estanque de retención en Fort Collins, EE.UU.
Desarenador. Cerca de la entrada es conveniente ubicar un sedimentador de
partículas de mayor diámetro, en una zona en la cual se facilite su extracción
posterior, con un fondo más firme o sólido. No se trata de un sedimentador
convencional sino más bien de una zona del estanque en la cual se concentra
el fenómeno para facilitar la limpieza, cerca de la entrada del estanque. Para
conformar esta zona se le puede limitar mediante una berma o terraplenes de
tierra compactados o enrocados, con un ancho en el coronamiento mínimo de
1,5m y taludes 4/1 o más tendidos, y unido a la parte principal del estanque a
través de una conexión de sección transversal colocada de manera de evitar
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 306
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
cortocircuitos con un ancho basal no mayor que el del canal de flujos
mínimos. El volumen de esta zona debe ser del 5 al 10 % del volumen
principal del estanque.
Reja para basura. Si el elemento de salida no está protegido mediante
enrocados, se debe disponer de una reja que evite que las perforaciones del
tubo de vaciado se tapen con elementos extraños, o que entren a la cámara de
descarga. Esta reja debe poderse remover para tener acceso al interior de la
cámara.

Figura 4.3.1.30: Reja de acero galvanizado sobre la cámara de descarga, Fort Collins,
EE.UU.
Muros del estanque. Los muros deben diseñarse de manera que no sean
sobrepasados por tormentas mayores o extraordinarias de periodo de retorno
de 100 a 200 años. El nivel del coronamiento debe considerar al menos un
borde libre o revancha de 0,3m sobre el nivel máximo del agua para las
condiciones indicadas. Los taludes del muro deben ser por lo menos 3/1=H/V
o más tendidos, idealmente 4/1. Preferiblemente los muros deben plantarse
con pasto. Los suelos de mala calidad o pobremente compactados deben
removerse y reemplazarse en las zonas de fundación del muro. Los suelos de
éste deben compactarse al menos hasta un 95% del Proctor Modificado
Vegetación. La vegetación en el fondo del estanque ayuda al control de
la erosión y a atrapar sedimento. Se recomienda encarecidamente que tanto el
fondo, como las bermas, los taludes y zonas laterales se planten con
vegetación natural o con pasto regado, dependiendo de las condiciones del
lugar y de los usos adicionales de la superficie del estanque.
Accesos para mantención Estos estanques deben tener accesos para
vehículos que permitan llegar al fondo de la zona del desarenador y al
elemento de descarga. Las pendientes máximas de estos accesos no deben ser
superiores al 8%. Cuando sea posible se puede proveer de acceso
pavimentados, o asfaltados y si no al menos estabilizados con grava o
maicillo.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 307
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

g. Construcción. La construcción de obras de almacenamiento es muy similar ya se
trate de estanques o lagunas de retención. En general este tipo de obras
empleadas en drenaje urbano son de pequeñas dimensiones en comparación
con embalses y tranques para otros usos. Los aspectos más complejos de la
construcción están ligados a la materialización de los muros de retención,
para los cuales deben tomarse todas las precauciones posibles. Las
recomendaciones que se mencionan a continuación son válidas sólo para
muros de tierra de pequeña altura, menores de 3 metros. Otro aspecto
importante es el control de los niveles de todas las obras de evacuación y
descarga.
Los estanques corrientemente se construyen excavados en el terreno con
pequeños muros que represan las zonas bajas del terreno. Además por
condiciones de diseño las alturas de agua son pequeñas, menores de 2 metros
en los puntos más profundos, y el estanque se encuentra vacío durante largos
periodos, lo que reduce las cargas hidrostáticas y los problemas que pueden
generar las filtraciones. Por efectos y consideraciones de otros usos,
preocupaciones estéticas y de mantención, la inclinación de los taludes está
muy por el lado de la seguridad, de manera que aspectos constructivos ligados
a la estabilidad de taludes en cortes y muros no es habitualmente una
condición crítica.
Las principales consideraciones de construcción se relacionan con: a)
preparación de terreno antes de la construcción, b) estudios y análisis de los
suelos para ser empleados en las diferentes estructuras, c) precauciones en la
construcción de terraplenes y excavaciones.
Preparación del terreno. Se deben apreciar previamente todos los aspectos
que pueden resultar en conflictos o problemas durante la construcción. Estos
incluyen sitios con problemas geológicos, o ambientales conflictivos como
rellenos, escombreras y basurales. Especial importancia debe darse a la
existencia de otras obras o construcciones, necesidades de servidumbres de
tránsito o accesos, existencia de redes de servicios ya sea aéreas o
subterráneas, que puedan entrar en conflicto con las faenas de construcción.
Si la obra se ubica en cauces, quebradas, hondonadas o zonas bajas, es
necesario considerar cuidadosamente la época del año y el tiempo de
construcción, evitando estar en medio de la construcción cuando empiezan las
tormentas y las crecidas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 308
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Se debe planificar el uso de estructuras temporales. Estas construcciones
deben diseñarse dependiendo del tiempo que necesitan ser usadas y de la
época del año en que lo harán. Entre las estructuras temporales son
relevantes las que evitan la llegada de aguas lluvias a las faenas,
conduciéndolas hacia aguas abajo mediante obras provisorias de desvío.
Estudios y análisis de suelos. Para la construcción de un estanque es
recomendable realizar algunos estudios complementarios que confirmen los
realizados durante la etapa de proyecto y que permitan controlar el avance y
la colocación adecuada de los materiales empleados en excavaciones y
terraplenes. No existe un programa tipo de reconocimiento, ya que cada
proyecto tiene sus propias singularidades impuestas por las características del
sitio. La mayoría de estos estudios dependerán en gran medida del tamaño
del muro o de la magnitud de las excavaciones necesarias, pudiéndose alterar
durante el proyecto la cantidad, el tipo y frecuencia de los ensayos. Todas las
recomendaciones que se mencionan a continuación son válidas para muros y
excavaciones de pequeña altura, menores de 3m.
Sondajes bajo la fundación del muro. Estos sondajes se realizan para asegurar
que la fundación será hecha en un lugar adecuado y que no se
verificarán problemas de falla en el suelo. Ellos pueden variar
mucho de una obra a otra y normalmente serán necesario si existen
dudas sobre las condiciones de fundación. Los más común es
recomendar sondajes de reconocimiento, ubicados a lo largo del eje
del muro y en forma perpendicular a este eje en el lugar más alto del
muro o ensayos en el lugar repartidos en el eje y el pie del muro en
sectores que pueden esperarse como conflictivos. Las zonas a priori
más críticas son las de mayor altura del muro, los extremos y los
anclajes de obras en hormigón incluidas en el muro como cámaras de
descarga, tubos de desagüe y vertederos. Todas estas zonas deben
estar particularmente bien caracterizadas. Para muros pequeños los
sondajes pueden ser reemplazados por calicatas.
Reconocimiento del sitio. Tiene por objeto principal la confirmación de los
estudios y antecedentes disponibles sobre la impermeabilidad del
estanque y la utilización de la tierra del lugar obtenida de las zonas
con excavación o nivelación para la construcción del muro o
terraplenes.
Si es necesario es el momento de verificar y comprobar las
condiciones y características de infiltración para comparar los
valores considerados en el diseño y hacer los ajustes que sean
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 309
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
necesarios, o tomar las providencias para proceder a impermeabilizar
las zonas que corresponda si ello se requiere.
Ensayos de laboratorio. Las muestras recolectadas durante el reconocimiento
deben llevarse al laboratorio para los ensayos de identificación y de
comportamiento de suelos. Los objetivos de estos ensayos son los
mismos que los del reconocimiento: definición de posible
reutilización del suelo, estabilidad de la obra y permeabilidad del
suelo. En las especificaciones de construcción debe indicarse la
cantidad, tipo y frecuencia de estos ensayos, así como indicar los
valores con los que se aceptarán los suelos para otros usos.
Los ensayos de laboratorio recomendados para este tipo de obras
son los que se indican a continuación: a) ensayos de identificación
como granulometría y límites de Atterberg, b) ensayos específicos
de los movimientos de tierra para caracterizar el estado de los
materiales entre los que se incluyen el contenido de humedad y
proctor normal, c) ensayos específicos para verificar las hipótesis de
cálculo de estabilidad de las obras como son los de peso volumétrico
húmedo y seco, compresión simple, triaxial y cizalle,
compresibilidad. d) ensayos destinados a medir el coeficiente de
permeabilidad k, como por ejemplo el ensayo LEFRANC para
terreno u otro en laboratorio bajo carga constante o variable.
Excavaciones y movimientos de tierra. Para efectuar y controlar las
excavaciones deben establecerse los puntos en los cuales se medirán y
controlarán los volúmenes excavados, la forma en que se considerará la sobre
excavación y los rellenos necesarios, el destino de los materiales, ya sea
provisorios si van a ser empleados en otras etapas de la construcción o
definitivos si no van a ser empleados. En caso de necesitarse empréstitos su
origen y reglas de aceptación.
Los trabajos previos a la excavación comprenden el talado de los árboles (si
los hay y se requiere su remoción de acuerdo a las condiciones del proyecto),
la remoción de la tierra vegetal, demoliciones varias, el desplazamiento de
redes, la instalación de la faena (entre ellas el laboratorio si se considera
realizar ensayos en terreno), la disposición de canchas de acopio y
almacenamiento de materiales. Considerar la desviación eventual de cursos
de agua o evacuación de aguas estancadas.
La excavación propiamente tal comienza después de esta preparación inicial
en las zonas de desmonte y de terraplén con la remoción y recuperación de la
tierra vegetal en las zonas de fundación y anclaje de los muros, la
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 310
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
eliminación de estratos o parte de estratos de suelo de calidad insuficiente en
la base de los muros y obras o estructuras de hormigón, la nivelación de
zonas altas y bajas en sectores que serán empleados para otros usos.
El movimiento de tierra debe considerar un sistema de extracción
dependiendo del estado de humedad. Si existen grandes rocas que no pueden
removerse por medios mecánicos se puede considerar la posibilidad de
incorporarlas al proyecto como elementos naturales del paisaje.
Los materiales extraídos del sitio pueden servir para la fabricación del muro
del estanque o laguna, si sus características mecánicas e hidráulicas lo
permiten. Estas propiedades y las condiciones para ello deberán establecerse
como especificaciones técnicas especiales en el proyecto. En caso contrario,
se deben disponer en otro sitio y con otros usos.
En el caso de muros de pequeña altura el control en obra puede ser similar al
empleado en la construcción de terraplenes menores de caminos ( ver Manual
de Carreteras del M.O.P.).
Un aspecto importante en el control de los movimientos de tierra es el
relacionado con los niveles en las condiciones de terminación para asegurar el
correcto funcionamiento hidráulico de la obra. Debe establecerse un sistema
de control topográfico que asegure la correcta posición de la obra y el nivel
de las estructuras de operación y control, incluyendo las pendientes del fondo,
la inclinación de los taludes, las cotas de umbrales, desagües, vertederos,
cámaras, y demás estructuras consideradas. Para ello deben atenderse
cuidadosamente las especificaciones técnicas generales de este tipo de obras,
o incluir más detalles en las especificaciones técnicas especiales de las obras.
h. Mantención. Este tipo de obras requieren poca o moderada mantención. Es
necesario mantenerlos en condiciones operativas, estéticas y para proteger su
seguridad estructural. Los estanques de retención pueden generar problemas
de suciedad si no se mantienen adecuadamente. En algunos casos puede ser
necesario el empleo de pesticidas biodegradables para limitar lo problemas
generados por exceso de insectos. La remoción frecuente de objetos flotantes
y basuras, así como la mantención adecuada del césped reduce las quejas. Si
el agua permanece estancada por periodos largos se generan problemas de
mosquitos, olores desagradables y condiciones no deseadas. Debe prohibirse
el acceso a las zonas críticas del estanque como son la entrada, la salida, el
vertedero y las zonas en que se acumula sedimento.
La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de
la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será una persona
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 311
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran
emplazadas. Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del
aseo y ornato de la obra, en cuyo caso implican una responsabilidad
municipal, de aquellos que significan una conservación técnica propiamente
tal. En este último caso tratándose de vías públicas, como calles, avenidas,
veredas, pasajes y similares, la responsabilidad por esta mantención técnica es
del SERVIU o de la empresa que tenga la concesión del servicio. Algo
similar podría ocurrir con las obras alternativas de drenaje de aguas lluvias en
zonas urbanas. Sin embargo es necesario que esta responsabilidad quede
claramente establecida desde el punto de vista legal. Si las obras se
encuentran en recintos privados, la responsabilidad por su mantención es del
propietario o de quienes detenten legalmente el recinto.
Las condiciones básicas de mantención consideran aspectos preventivos y
curativos.
Mantención preventiva. Incluye inspecciones, cuidado de la vegetación y
limpieza.
Inspecciones. Inspeccionar el estanque de manera de asegurar que continúa
funcionando como se espera. Examinar las descargas para
detectar obstrucciones, erosión, sedimentación excesiva,
crecimiento excesivo de plantas, integridad del vertedero, de los
muros de contención y cualquier daño estructural de los
elementos.
Rutina. Inspección anual de los elementos estructurales e
hidráulicos. También verificar problemas obvios durante las
visitas de rutina especialmente la obstrucción de las descargas
Riego. Ajustar la frecuencia de riego según las condiciones climáticas para
mantener una cubierta densa con un mínimo de humedad. No
aplicar agua en exceso.
Rutina según necesidades del lugar.
Cortar el pasto y cuidados del césped. Cortar el pasto ocasionalmente para
limitar la vegetación no deseada. Retirar la vegetación seca.
Rutina, dependiendo de las necesidades estéticas.
Remoción de basura y objetos extraños. Remoción de elementos extraños y
basura de todo el estanque para mejorar la estética y evitar que se
tapen las descargas.
Rutina. Considerar hacerlo antes de la temporada de lluvias y
después de las tormentas importantes. Retiro de hojas y ramas
durante el otoño.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 312
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Mantención curativa. Solucionar inconvenientes y efectuar reparaciones.
Control de erosión. Reparar y resembrar las zonas erosionadas en el
estanque y en los canales relacionados.
No rutinario. Reparaciones periódicas de acuerdo a las
necesidades detectadas en inspecciones
Control ambiental. Indicar la existencia de olores, insectos y
sobrecrecimiento asociado con aguas estancadas en las partes
bajas.
No rutinario. Manejar de acuerdo a las inspecciones y las quejas
locales.
Remoción de sedimentos. Remover los sedimentos acumulados en el
estanque principalmente a la entrada y en el fondo.
No rutinario. Realizarlo cuando los sedimentos acumulados
llenen el 20 % del volumen de retención, o de acuerdo a las
indicaciones de la inspección. La parte inicial del estanque
puede requerir limpiezas más frecuentes.
Estructural. Reparación de las entradas, salidas, descargas, revestimientos
de las soleras para flujos bajos, disipadores de energía y de
cualquier daño que se detecte.
No rutinario. De acuerdo a las necesidades según inspecciones.
i. Ejemplo de Estanque de Retención. Considerar la posibilidad de desarrollar
un estanque de retención para una urbanización de sitios individuales con
viviendas de un piso en un terreno de aproximadamente 5 hectáreas en la
comuna de Las Condes. Las características del uso del suelo son las
siguientes:
Techos 11.960 m
2

Calles 4.970 m
2

Pasajes y veredas 3.340 m
2

Áreas verdes públicas 5.620 m
2
Patios, jardines y antejardines 23.520 m
2
Superficie total urbanizada 49.400 m
2


Los antecedentes del terreno indican que la superficie libre del agua
subterránea se encuentra a más de 20 m de profundidad. Además existe por
el lado nororiente de los terrenos un cauce natural que puede servir para
descargar los caudales de aguas lluvias. Este cauce actualmente recibe las
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 313
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
aguas lluvias que se generan en estos terrenos en condiciones naturales,
previo a la urbanización, y se mantendrá en esas condiciones una vez
desarrollado el lugar, o se reemplazará por un colector de aguas lluvias
enterrado en el futuro.
Factibilidad. En una primera aproximación se requiere del orden del 2% del
terreno para un estanque de este tipo, lo que significa unos 1000 m
2
, que están
disponibles en la esquina nororiente del terreno en un área destinada a parque
que puede emplearse para la materialización de un estanque de retención de
este tamaño. Además el terreno presenta una ligera pendiente hacia este
sector, lo que facilitará la recolección de las aguas y hacia el sector del
estanque. Según el Balance Hídrico de Chile de la DGA en esta zona la
precipitación media anual es del orden de 350 mm, con 28 días de lluvias en
promedio al año.
Dimensionamiento. Se requiere conocer las propiedades de las lluvias de
diseño y dimensionar básicamente el volumen de almacenamiento y el
tamaño de los elementos de captación, descarga y evacuación.
Aspectos hidrológicos. Para estimar el hidrograma de entrada de caudales al
estanque se considera el método Racional Modificado el cual entrega un
hidrograma triangular, con un tiempo al máximo igual al tiempo de
concentración y un caudal máximo correspondiente al generado por una
tormenta de duración igual al tiempo de concentración, T
c
. Para calcular el
tiempo de concentración de la cuenca aportante se empleará la fórmula de
Morgali y Lindsley (Tabla 3.1.2.6) considerando como longitud del
escurrimiento superficial L=420 m, un coeficiente de rugosidad de n = 0,02 y
una pendiente de S =0,015 promedio para todo el recorrido. Como intensidad
de lluvia, i, se estima, como una primera aproximación con la información
disponible, la de una tormenta de una hora de duración en Santiago, para 10
años de periodo de retorno, que sería del orden de 12 mm/hora según la Tabla
3.1.2.1. Con estos valores el tiempo de concentración resulta ser:
T (mi
L n
S i
c
n)
,
,
, min
, ,
, ,
, ,
, ,
= = = 7 7
420 0 02
0 015 12
32 7
0 6 0 6
0 3 0 4
0 6 0 6
0 3 0 4
Para el dimensionamiento se considerará una lluvia de 30 minutos de
duración. El gasto máximo del hidrograma está dado por la ecuación típica
del Método Racional:
Q C iA = / , 3 6
donde C es el coeficiente de escorrentía, i la intensidad de la lluvia de
duración igual al tiempo de concentración y A el área de la cuenca aportante
en km
2
.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 314
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Para la situación en condiciones naturales se estima un valor de C=0,30,
equivalente al caso de suburbios residenciales según la Tabla 3.1.2.7. Para el
caso urbanizado es necesario tomar en cuenta el uso de las distintas áreas y
obtener un coeficiente ponderado para el total. Con los valores de las
superficies de cada tipo y los coeficientes de la Tabla 3.1.2.7 se obtiene:

Tipo de superficie Coeficiente
Techos 0,90
Calles 0,85
Pasajes 0,75
Áreas verdes 0,20
Patios y otros 0,50
El coeficiente de escurrimiento ponderado resulta ser:
C =
urb
∗ + ∗ + ∗ + ∗ + ∗
=
0 90 11960 0 85 4970 0 75 3340 0 20 5620 0 50 23520
49400
0 61
, , , , ,
,
Para estimar la intensidad de la lluvia de 10 años de periodo de retorno y 30
minutos de duración se inicia el cálculo sabiendo que la lluvia de 24 horas y
10 años de periodo de retorno en la zona de Las Condes es de 83 mm, según
la publicación de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24, 48 y 72
horas. En este caso se ha preferido adoptar el valor que entregan los mapas
de la D.G.A. sobre precipitaciones máximas dada la extensión de la ciudad de
Santiago, en la cual se sabe que las precipitaciones aumentan
considerablemente a los pies de la cordillera y dado que el valor de la tabla
3.1.2.1 es más representativo de lo que ocurre en las comunas céntricas de
Santiago. La precipitación de 30 minutos se calcula con la ecuación (3.1.2.1):
P = (4.3.1.10) P CD CD CF
T
30
10
24
10
1
24
30
60
10
11 ,
donde P = 83; CD = 0,16 según la Tabla 3.1.2.3 y = 0,764 de
acuerdo a la expresión (3.1.2.2). Además para un periodo de retorno de 10
años =1. Entonces:
24
10
CF
T
10
1
24
CD
30
60
P m m
30
10
11 83 0 16 0 764 1 0 11 2 = = , ( )( , )( , )( , ) ,
lo que equivale a una intensidad de 22,4 mm/hora. Similarmente se pueden
calcular las precipitaciones para otros periodos de retorno:
Precipitación máxima en 24 horas = 83 mm
Coeficiente de duración de 24 horas a 1 hora = 0,16
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 315
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Coeficiente de duración de 1 hora a 30 minutos = 0,764

Periodo de retorno, años 5 10 100
Coeficiente de frecuencia (Tabla 3.1.2.4) 0,82 1,00 1,63
Precipitación de 30 min. en el lugar, mm 9,2 11,2 18,3
Intensidad de la lluvia, mm/hora 18,4 22,4 36,6
El gasto máximo que genera una tormenta de 30 minutos y 10 años de
periodo de retorno con el terreno en condiciones naturales, previo a la
urbanización, es:
Q CiA m
30
10 3
3 6 0 30 22 4 0 0494 3 6 0 092 = = = / , , ( , )( , ) / , , / s
Siguiendo el mismo procedimiento y empleando los coeficientes adecuados
se pueden calcular los gastos máximos para otros periodos de retorno y otras
condiciones de la cuenca, los que se resumen a continuación:

Condición Natural Urbanizada
Coeficiente de escorrentía 0,30 0,61
Periodo de retorno, años 5 10 100 5 10 100
Intensidad de la lluvia, mm/hr 18,4 22,4 36,6 18,4 22,4 36,6
Gasto máximo, m
3
/s 0,076 0,092 0,151 0,154 0,188 0,306
Volumen principal del estanque. Aceptando que hacia aguas abajo del
estanque se puede evacuar el caudal máximo en condiciones naturales de la
crecida de 10 años de periodo de retorno, se aceptará un caudal de evacuación
máximo por la cámara de descarga de 92 l/s, con lo cual el volumen estimado
de almacenamiento mínimo para el estanque se calcula para una crecida de 10
años de periodo de retorno con la zona urbanizada, con la ecuación (4.3.1.8)
tomando en cuenta que según el método racional modificado el tiempo base
del hidrograma de entrada es igual al doble del tiempo de concentración de la
cuenca aportante:
V T Q Q
es que b me evac tan
, ( ) , ( )( , , ) , = − = ∗ ∗ − = 0 5 0 5 2 30 60 0 188 0 092 172 8
3
m
Se propone un estanque de 180 m
3
de capacidad total. Como se puede
apreciar se trata de un estanque bastante modesto ya que sobre una superficie
de 600 m
2
la profundidad media necesaria es menor de 0,3m. Por lo tanto se
hará un diseño de un sólo nivel. Si se estimara necesario hacer un diseño en
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 316
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
dos niveles, el inferior tendría un volumen del 20% del volumen total, igual a
40 m
3
. Dadas las condiciones del lugar se configurará como un estanque de
forma rectangular en planta con dimensiones en la superficie de 15 m de
ancho y aproximadamente 40 de largo, dispuesto paralelo a la calle Uno. Los
muros del estanque coincidirán con las veredas del sector. La profundidad
total de la parte más honda sería del orden de 0,7m donde se ubicará el
sistema de evacuación. A lo largo del estanque, por el medio, se dispondrá de
un canal de fondo, como una vereda pavimentada. El plano del fondo del
estanque tendrá una pendiente hacia el desagüe de 1%.
Volumen de tormentas menores. Bajo el umbral de la cámara de descarga
se dispondrá de un volumen para almacenar las tormentas menores. Este es
del orden del 50% al 80% del volumen principal. En este caso se dejará un
volumen del orden de 120 a 140 m
3
para estos efectos.
Volumen de tormentas frecuentes. Debido a que la cantidad de tormentas
al año en la zona de las Condes no son muchas, del orden de 25 a 30, no se
dejará un volumen especial para ellas. Es decir en este caso el estanque será
de un solo nivel.


Figura 4.3.1.31: Dimensiones y niveles de la cámara de descarga A.- Fondo
de la cámara, B.- Fondo del estanque, C.- Umbral de la cámara, D.-
Umbral del vertedero, E.- Coronamiento de los muros, F.- Salida desagüe.

Cámara de descarga. Para la evacuación se colocará una pequeña cámara
rectangular de sólo 0,5 m de alto conectada mediante una tubería al canal que
corre por el nororiente. Con esta altura de la cámara, y la superficie del
estanque, se asegura la capacidad para el volumen de tormentas menores bajo
el umbral de la cámara de descarga. La disposición de esta cámara es
aproximadamente la de la Figura 4.3.1.31.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 317
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
El sistema de evacuación debe ser capaz de entregar como máximo el caudal
de 92 l/s cuando el estanque esté lleno hasta la cota del umbral del vertedero.
Este se puede estimar de acuerdo a la relación (4.3.1.2) como:
Q A
gH
K
m
evac
=
|
\

|
.
|

2
0
3
,5
/ 0,092 s

donde K es la suma del coeficiente de pérdidas en la entrada (0,2) la salida
(1,0) y la fricción en el tubo (fL/D). Se puede adoptar f=0,02 para una tubería
típica. Además el desnivel entre el umbral del vertedero, que corresponde al
nivel del agua con el estanque lleno, y el eje de la tubería a la salida, es H=0,9
m, L=12 m.
Entonces evaluando la expresión para diferentes diámetros de la tubería se
obtiene:
Diámetro (m) Área del tubo(m
2
) fL/D K Q
evac
(m
3
/s)
0,10 0,0079 2,4 3,6 0,0175
0,20 0,0314 2,2 2,4 0,0851
0,30 0,0707 0,8 2,0 0,2100
Se observa que con un diámetro de 200 mm el gasto de salida es de 85 l/s,
menor que el máximo permitido hacia aguas abajo, de manera que es el que
se propone adoptar en este caso.
Si se considera la altura de agua desde el fondo del estanque, h en metros, el
gasto que sale por la descarga está dado por la relación:
Q
g h
h =
+ |
\

|
.
|
= + ,
( , )
,
, ( , )
,5
,5
0314
2 0 2
2 4
0 0897 0 2
0
0
para 0,5m < h < 0,7m
Vaciamiento. Para el vaciamiento total del estanque, lleno hasta la cota +0,5,
en el umbral de la cámara de descarga, se dispondrá de un orifico en la parte
inferior, con el eje en la cota +0,0, que descarga hacia la cámara. El caudal
que sale por este orificio de área a está dado por la ecuación (4.3.1.6):
Q Ca gh
vac
= ( )
,5
2
0
donde h=0,5m. Con un orificio de aristas vivas (C=0,61), de diámetro
d=0,1m el gasto máximo, cuando el estanque está con el volumen de
tormentas menores lleno, es de 15 l/s. El tiempo de vaciamiento total del
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 318
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
estanque, sin gasto de entrada, y vaciándose sólo por este orificio, está dado
por la ecuación (4.3.1.5):
t
S h
Ca g
vac
=
2
2

/

donde S es el área de la superficie del agua y a el área del orificio. C es el
coeficiente de gasto igual a 0,61 en este caso. Con el nivel del agua en el
umbral de la cámara de descarga la superficie del estanque es de 10 m de
ancho y 40 de largo, es decir S=400 m
2
y como para d=0,1m a=0,0079 m
2
, se
obtiene un tiempo de 26.510 segundos que equivalen a 7,4 horas, lo que se
estima razonable para las condiciones del lugar.
Con las dimensiones establecidas el gasto de vaciamiento en función de la
altura de agua en el estanque, medida desde el fondo, h en metros, está dado
por:
Q= 0,61*0,0079*(2gh)
0,5
= 0,0213 h
0,5
para 0m < h < 0,5m
Vertedero de seguridad. Este deberá ser capaz de descargar un gasto
máximo igual a la diferencia entre el de la crecida de 100 años de periodo de
retorno, 306 l/s, y el que sale por el evacuador, 80 l/s, de manera que el gasto
de diseño es:
Q s
vert
= − = 0 306 0 080 0 226 , , , m
3
Para un vertedero con umbral horizontal de pared gruesa de ancho b, con una
carga de agua H
V
, el caudal está dado por la ecuación (4.3.1.7):
Q mb gH
vertedero v v
= 2
3 2 /

Adoptando un valor típico de m=0,36 y una altura máxima sobre el umbral de
0,10 m de manera que quede una revancha o borde libre de 0,2m hasta el
coronamiento de los muros del estanque, se obtiene un ancho necesario de b=
3,84m para evacuar el gasto máximo de 0,226 m
3
/s. Se adoptará un vertedero
como el mencionado de un ancho de 4m. En estas condiciones el gasto que
evacúa el vertedero de seguridad, en función de la altura de agua en el
estanque, h en metros, esta dado por:
Q= 0,35*4,0*(2g)
0,5
(h-0,7)
1,5
= 6,375(h-0,7)
1,5
para 0,7m < h < 1,0m
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 319
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Entonces la función de descarga del estanque, considerando todos los
elementos de salida de gasto, sería la siguiente:
Para 0m < h < 0,5m sólo por el orificio de vaciamiento:
Q = 0,0213 h
0,5

Para 0,5m < h < 0,7m sólo por el tubo de descarga:
Q = 0,0897(h+0,2)
0,5

Para 0,7m < h < 1,0m por el tubo de descarga y el vertedero:
Q=0,0897(h+0,2)
0,5
+ 6,375 (h-0,7)
1,5

Disposición general. En base a las dimensiones establecidas para el
volumen de almacenamiento y los niveles de los elementos de evacuación se
puede establecer una disposición general del estanque, incluyendo los niveles
de los elementos de vaciamiento, descarga y rebase, lo que se muestra en los
planos adjuntos.
El área inundada y el volumen almacenado en función de la altura de agua en
el estanque se puede determinar a partir de las dimensiones de la obra,
conociendo las curvas de nivel para cada altura y midiendo el área encerrada
por cada una de ellas. En este caso se han considerado las curvas de nivel
cada 0,1m en el interior del estanque. Si A
i
es el área superficial del estanque
para la altura h
i
, el volumen parcial entre dos curvas de nivel consecutivas se
calcula como:
∆V
i
=0,5(h
i
-h
i-1
)(A
i
+A
i-1
)
Para el estanque propuesto el área inundada, el volumen almacenado, el gasto
evacuado y la función de almacenamiento en función de la altura de agua se
han tabulado en la Tabla siguiente:

Altura de Área Volumen Gasto Función
agua (m) inundada (m
2
) almacenado (m
3
) evacuado (m
3
/s) De almac.
0,00 0 0,0 0,0000 0,0000
0,10 34 1,7 0,0067 0,0350
0,20 105 8,7 0,0095 0,1545
0,30 230 25,5 0,0117 0,4367
0,40 350 54,5 0,0135 0,9218
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 320
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
0,50 458 94,9 0,0151 1,5968
0,60 501 142,9 0,0802 2,4619
0,70 546 195,3 0,0851 3,3401
0,80 591 252,2 0,2913 4,4950
0,90 638 313,7 0,6643 5,8930
Verificación. Conocidas las dimensiones del estanque y las de los elementos
de descarga se pueden establecer las curvas de área inundada y volumen
almacenado en función de la altura de agua, así como la función del gasto
evacuado en función de la misma altura de agua. Con esta información es
posible efectuar el rastreo de una crecida por el estanque, es decir determinar
los niveles de agua, volúmenes y caudales de salida, dado un hidrograma de
entrada al estanque. Esto permite verificar las dimensiones y condiciones de
diseño. El cálculo en esta oportunidad se ha efectuado integrando
numéricamente las ecuaciones de continuidad para una crecida de entrada de
10 años de periodo de retorno estimada con el Método Racional. Según se
determinó anteriormente la crecida de entrada presenta un hidrograma de
forma triangular con un máximo de 188 l/s a los 30 minutos, es decir a los
1800 segundos, y termina en cero a los 3600 segundos. Se empleará como
intervalo de tiempo para efectuar el análisis del tránsito de la crecida a través
del estanque ∆t = 120 s. Con los valores conocidos de área inundada,
volumen almacenado y gasto evacuado en función de la altura de agua se
puede construir la relación del término del lado izquierdo, o función de
almacenamiento, la que se incluye en la última columna de la tabla anterior.
Con estas funciones se integra la ecuación de continuidad numéricamente
para cada intervalo de tiempo. Para efectuar la integración numérica se ha
confeccionado la tabla siguiente en la cual para cada instante de tiempo se
consigna el gasto de entrada, el nivel de agua en el estanque, el volumen
almacenado, el gasto de salida y el término del lado izquierdo de la ecuación
(4.3.1.13), que corresponde a la función de almacenamiento. Sólo se han
incluido algunos intervalos que permiten seguir los cálculos.
Tiempo Gasto de Nivel Volumen Gasto de Función de
(segundos) entrada (l/s) (metros) (m
3
) Salida(l/s) Almac. (l/s)
0 0 0 0 0
120 12,5 0,04 0,4 2,5 12,53
240 25,1 0,10 1,7 6,7 41,77
360 37,6 0,14 4,5 8,0 84,30
480 50,1 0,20 8,7 9,5 154,73
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 321
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
... ... ... ... ... ...
1560 162,9 0,50 95,0 15,1 1615,50
1680 175,5 0,53 109,0 34,6 1906,63
1800 188,0 0,56 124,0 54,2 2145,53
1920 175,5 0,59 138,0 73,7 2375,93
2040 162,9 0,61 148,0 80,2 2564,70
2160 150,4 0,63 159,0 81,7 2699,80
... ... ... ... ... ...
3480 12,5 0,64 164 82,0 2854,60
3600 0,0 0,62 153 81,2 2663,87
3720 0,0 0,60 143 80,0 2468,80
3840 0,0 0,58 133 67,0 2303,33
... ... ... ... ... ...
Los resultados como caudal de entrada y de salida en función del tiempo se
muestran en la Figura 4.3.1.32. Para esta crecida no alcanza a operar el
vertedero de seguridad y todo el caudal es evacuado por la obra de descarga.
El gasto máximo de salida es un poco más de 80 l/s tal como estaba previsto
en las condiciones de diseño.
0,0
20,0
40,0
60,0
80,0
100,0
120,0
140,0
160,0
180,0
200,0
0 1000 2000 3000 4000 5000
Tiempo (segundos)
G
a
s
t
o

(
l
t
/
s
)
Entrada
Salida
Vol. Almac.

Figura 4.3.1.32: Hidrogramas de entrada y salida de una crecida de 10 años
de periodo de retorno.
El caudal evacuado por el estanque se entrega a un canal de drenaje
disponible en el sector, el cual es capaz de conducir sin dificultades los 85 l/s
de gasto máximo que entrega la descarga para la crecida de 10 años de
periodo de retorno, ya que previo a la urbanización para esta misma crecida
este canal operaba con caudales del orden de 92 l/s. Hay que hacer notar que
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 322
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
si no se construye el estanque una vez urbanizado el sector estas crecidas
producirían gastos máximos de casi 190 l/s. De esta forma el estanque logra
reducir los efectos de la urbanización y dejar el sector en condiciones
similares, o mejores, que antes de urbanizar.
Detalles. Los detalles necesarios para completar el diseño de la obra se han
establecido en el procedimiento de diseño. Para ello será conveniente
considerar la participación de un profesional paisajista, de manera de
aprovechar al máximo las características y oportunidades de la obra con otros
fines al quedar incorporada a las áreas verdes del lugar.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción del estanque de retención del ejemplo.
Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
A Estanque de retención propiamente tal.

1 Descepe del terreno, eliminación de
vegetación y limpieza superficial e=10 cm. m
2
1100 0,056 61,600
2 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
a profundidad menor de 1 m, desplazando
el material a la ubicación de los muros. m
3
883,7 0,252 222,692
3 Excavación en terreno blando, hecha a
máquina a profundidad mayor de 1 m. m
3
28,8 0,281 8,093
4 Confección de terraplenes para los muros
del estanque, con la tierra de la excavación
compactada con rodillo por capas de 0,15m
de espesor cada una m
3
135,0 0,379 51,165
5 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
777,5 0,063 48,983
6 Suministro y colocación de una capa de
arena de 3 cm sobre toda la superficie
interior del estanque y los taludes interiores
y exteriores de los muros. m
3
294,6 0,328 96,6291
7 Suministro y colocación de una capa de
tierra de hojas de 5 cm esparcida y compac-
tada sobre la superficie interior del estanque
y los taludes interiores y exteriores de los
muros. m
3
491,0 1,019 500,329
8 Suministro y sembrado de semilla de césped
tipo Bermuda o similar de buena calidad
en toda la superficie con tierra de hojas. Se
considera sembrado, riegos y cuidados hasta
el primer corte del pasto. m
2
982,0 0,104 102,128

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 323
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
B Obras interiores.
Se considera la obra de entrada, el canal de
flujos bajos y la obra de descarga, en hormigón
y hormigón armado.
9 Hormigón grado H-30 con una dosificación
mínima de 385 kg. de cem. por metro cúbico,
colocado con moldaje en cámaras de entrada,
de descarga y vertedero de seguridad. m
3
10,9 4,702 61,252
10 Emplantillado de ripio e=5 cm. m 3,0 0,117 0,351
11 Acero tipo A44-28H con resaltes para
hormigón armado, en barras, doblado y
colocado según los planos.
11.1 D=10mm Kg. 728,3 0,016 11,653
11.2 D= 8mm Kg. 7,7 0,016 0,123
12 Hormigón de 170 kg. cem /m3 para
cubiertas y veredas de canal de flujos
bajos. m
3
8,6 3,250 27,950
13 Tubos de c.c. tipo alcantarillado para tubería de
descarga. Suministro y colocación
en zanja bajo el muro, emboquillados con
mortero 1:4, ø=20 cm. m 10,7 0,363 3,884
14 Bolones de 20 cm de diámetro medio
colocados a mano en una capa en el
pedraplén de la entrada. m
3
0,3 0,294 0,088
15 Reja de acero en pletina de 50x5mm
soldada y galvanizada. Colocada en cámara
de descarga. Kg 12,9 0,250 3,225
16 Bolones de 30 cm de diámetro medio
colocados a mano en una capa en el
pedraplén de salida. m
3
5,3 0,294 1,558
Total 1189,123
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7

de
Octubre de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación
para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de
Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.











Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 324
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 325

4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 326

4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 327

4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
a. Descripción. Una laguna de retención mantiene un volumen permanentemente
ocupado por agua, el cual es reemplazado total o parcialmente durante las
tormentas. Sobre este volumen permanente se provee de un volumen
adicional destinado a amortiguar las crecidas provocadas por las aguas
lluvias. Estas lagunas de retención son similares a los estanques de retención
ya que están diseñadas para captar y retener un volumen de agua determinado
para las tormentas más frecuentes. La diferencia es que en este caso el agua
que se incorpora en cada tormenta se mezcla con el agua retenida
anteriormente en el volumen permanente al almacenarse sobre él. El
volumen captado adicional al volumen permanente se evacua después de cada
tormenta en un periodo del orden de 12 horas. Habitualmente estas lagunas
de retención requieren la alimentación de un flujo continuo durante los
periodos entre tormentas para mantener el volumen de agua permanente.
Las lagunas de retención pueden emplearse para controlar la escorrentía
urbana procedente de calles, estacionamientos, barrios residenciales, áreas
comerciales y sitios industriales. Este tipo de lagunas puede emplearse en
conjunto con otras obras alternativas de control de las aguas lluvias en el
mismo lugar tanto aguas arriba como hacia aguas abajo. El volumen de
retención requerido incluye el volumen permanente más el volumen mínimo a
capturar para la amortiguación de crecidas. Pueden ser muy efectivas en la
remoción de contaminantes, y, bajo ciertas condiciones, pueden satisfacer
múltiples objetivos, como proveer de agua para incendios, riego y recreación.
Frente a los cinco objetivos básicos propuestos para las obras alternativas de
drenaje urbano los que se pueden lograr con las lagunas de retención son los
siguientes:
Disminuyen el caudal máximo
Disminuyen el volumen escurrido
Permiten otros usos alternativos
Recargan la napa de agua subterránea
Mejoran la calidad del efluente
Para cumplir con el objetivo principal de disminuir los caudales máximos se
debe colocar la laguna inmediatamente aguas abajo de la zona urbanizada que
sirve, descargando hacia el sistema de drenaje como se indica en el esquema
siguiente:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 328
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.2.1: 1.- Manzana de la zona urbanizada. 2.- Área verde. 3.- Red
interior de drenaje (opcional). 4.- Laguna de retención. 5.- Conexión a la red
exterior, o general, de drenaje.
Estas lagunas están formadas por una serie de elementos básicos cuya
disposición general se ilustra en el siguiente esquema:


Figura 4.3.2.2: Esquema de los elementos principales de una laguna de
retención. 1.- Entrada, 2.- Disipador de energía (opcional) , 3.-
Sedimentador (opcional), 4.- Zona laguna permanente, 5.- Zona litoral
(opcional), 6.- Zona de inundación, 7.- Cámara de descarga, 8.- Tubería
de descarga, 9.- Vertedero de seguridad, 10.- Conexión a la red de drenaje.





Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 329
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Las fotografías siguientes ilustran casos de lagunas de retención en Estados
Unidos.

Figura 4.3.2.3: Laguna de retención en Fort Collins, EE.UU..

Figura 4.3.2.4: Laguna de retención aprovechando una hondonada, E.E.U.U.

Figura 4.3.2.5: Laguna de retención en un parque, E.E.U.U.





Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 330
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
En las figuras siguientes se muestran ejemplos adicionales de lagunas de
retención existentes en Francia y Estados Unidos:

Figura 4.3.2.6: Laguna de retención con zona litoral y de inundación, con embarcaderos.

Figura 4.3.2.7: Laguna de retención con un borde de muros verticales y zona litoral y de
inundación en un sólo lado.


Figura 4.3.2.8: Laguna de retención en forma de canal con paredes verticales .


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 331
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
b. Ventajas e inconvenientes. Las lagunas de retención pueden ser muy
apropiadas para áreas aportantes relativamente grandes. Además de la
amortiguación de crecidas urbanas, con ellas se puede lograr una remoción de
moderada a alta de la mayoría de los contaminantes urbanos, crear o proveer
de espacio para la recreación, paisajismo y áreas abiertas, almacenar agua
para otros fines como riego de áreas verdes y volúmenes de incendio entre las
tormentas. Por otra parte la mayoría de los sedimentos que puedan atraparse
en la laguna quedan depositados en la zona cubierta permanentemente con
agua, de manera que no son vistos por el público.
Una de las principales desventajas de este tipo de obras son los problemas de
seguridad. Además en ellas resulta más difícil limpiar los sedimentos
atrapados que en los estanques, y si reciben aguas poco limpias pueden
observarse problemas de cuerpos flotantes, espumas, crecimiento
indiscriminado de algas, olores y en algunos casos mosquitos. El crecimiento
de plantas acuáticas puede causar problemas en los elementos de evacuación.
El volumen de agua permanente puede atraer una sobrepoblación de aves
acuáticas, lo cual puede producir suciedad por materia fecal y exceso de
nutrientes que entran y salen de la laguna, haciendo más difícil la mantención
del lugar y el control de la calidad del agua retenida.

c. Procedimiento de diseño. El procedimiento de diseño para este tipo de obras
considera tres etapas. Un análisis de factibilidad de la obra de acuerdo a las
condiciones locales, en segundo lugar un dimensionamiento de los elementos
principales y finalmente el diseño de los elementos de detalle. A
continuación se plantea lo que debiera considerarse en cada una de estas
etapas para el caso de una laguna de retención.
Factibilidad. En base a los antecedentes que consideran las condiciones
climáticas, las características del suelo, la existencia de agua subterránea y su
nivel, las propiedades de la urbanización, incluyendo la disponibilidad de
espacio, sus destinos y tipo, así como el comportamiento esperado de los
usuarios y vecinos, se debe decidir si es conveniente recurrir a una laguna de
retención para amortiguar el efecto de las aguas lluvias.
Para decidir la factibilidad de la laguna de retención es necesario que el
proyectista reúna los siguientes antecedentes:
Plano de ubicación de la obra, en el cual se indiquen la comuna, calle y
número si corresponde o su relación a calles cercanas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 332
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Delimitación de las áreas aportantes de agua, ubicación de la
laguna y sector al cual rebasa.
Certificado de la municipalidad respectiva en el cual se indique que el
emplazamiento de la laguna no presenta inconvenientes de
acuerdo al Plan Regulador Comunal para el uso del suelo con esos
fines.
Certificado del SERVIU indicando las condiciones de descarga y evacuación
hacia aguas abajo autorizadas para la laguna de retención en ese
lugar. Deberá indicarse si se autoriza alguna de las siguientes
posibilidades: a) descarga a una zona con una red de drenaje
desarrollada, b) descarga a una zona sin una red de drenaje
desarrollada, c) limitaciones de descarga según capacidad a
determinar por el proyectista.
Si la laguna se abastecerá para su volumen permanente de agua proveniente
de cauces naturales o de la napa subterránea deberá proveerse de
un certificado de la Dirección General de Aguas, o de su oficina
en región, autorizando dicho empleo. En este caso la DGA podrá
requerir la constitución de derechos de aprovechamiento para
estos fines. Si las aguas provienen de derechos de terceros,
deberá disponerse de un certificado del propietario legal de los
derechos de agua respectivos, autorizando estos usos.
Certificado, emitido por un laboratorio autorizado, de análisis a una muestra
del agua que se utilizará para la mantención del volumen
permanente de la laguna, verificando que satisface los requisitos
de Calidad del agua para fines recreacionales según la norma Nch
1333 de Calidad del Agua para diferentes usos.
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento de la laguna requerirá de
los espacios necesarios para su construcción. La autorización
para el uso del suelo con estos fines deberá requerirse del
propietario respectivo cuando este no sea el ejecutor de la obra.
El permiso deberá gestionarse según el caso ante el particular o la
autoridad pública o fiscal.
Dimensionamiento. El dimensionamiento de la lagunas de retención y de
sus elementos principales requiere disponer de las características del terreno y
del suelo base, así como también de estudios hidrológicos e hidrogeológicos.
Además de los antecedentes mencionados en la Factibilidad para el
dimensionamiento el proyectista reunirá los siguientes:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 333
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Plano a una escala adecuada en el que se muestren las superficies que drenan
a la laguna y la naturaleza de cada una.
Cuadro de superficies, con indicación de áreas y coeficiente de escorrentía de
cada tipo, (techos, pavimentos impermeables, porosos, áreas
verdes con y sin vegetación, calles, veredas y otros).
Precipitación máxima de 24 hrs. de duración y 10 años de período de retorno
según la D.G.A. (1991).
Con los antecedentes mencionados se abordarán los siguientes aspectos:
Hidrología. Estimar las crecidas de periodos de retorno entre 5 y 200 años
afluentes al lugar, tanto en condiciones naturales como totalmente
urbanizadas. Se requiere conocer el uso del suelo, las
características de las lluvias, y la topografía del sector.
Terreno. Disponibilidad de espacio, elementos de la red de drenaje natural
del sector. Existencia de redes de colectores hacia aguas abajo.
Límites de la zona y el comportamiento de las aguas lluvias que
pueden llegar por escurrimiento superficial. Estimar la capacidad
máxima de descarga o evacuación del sistema hacia aguas abajo,
la forma en que se realizará la descarga y sus efecto. Cantidad y
calidad del agua disponible para otros usos, o la que se empleará
para mantener el volumen mínimo de la laguna permanentemente
lleno. Ubicación de la superficie de agua subterránea y la
posibilidad de emplearla para mantener la laguna llena.
Fluctuaciones esperadas de este nivel.
Volumen de la laguna. Con los antecedentes disponibles se procede a
determinar el volumen de almacenamiento necesario de la laguna.
Se determinan los volúmenes del nivel inferior y el superior.
Establecer las cotas de cada nivel así como de los umbrales de los
elementos de descarga, evacuación y entrada. Hacer un diseño en
planta de la laguna que considere los volúmenes mencionados de
acuerdo al espacio disponible y los usos que se le darán a los
terrenos adicionales al control de crecidas. Determinar el
volumen necesario para el almacenamiento permanente, así como
la operación requerida de la laguna para satisfacer esas
necesidades. Establecer las curvas de volumen almacenado y de
área inundada en función de la altura de agua en el estanque.
Descarga. Seleccionar un diseño para el elemento de descarga y proceder a
su dimensionamiento para la crecida de diseño. Seleccionar un
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 334
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
diseño para el evacuador de crecidas y proceder a su diseño.
Determinar la curva de descarga en función de la altura de agua
en la laguna, considerando ambos elementos.
Verificación de los volúmenes de almacenamiento necesarios procediendo a
realizar un rastreo de las crecidas de diseño de los elementos de
descarga y evacuación, con las propiedades predeterminadas.
Realizar los cambios necesarios de volumen y en los elementos de
descarga y evacuación si es necesario.
Diseño de detalle. El diseño de detalle normalmente se traduce en los planos
para la construcción de la obra y sus elementos. En esta etapa se debe
proceder al diseño y dimensionamiento de los elementos auxiliares como son
la obra de entrada y su disipador de energía si es necesario, el desarenador,
los muros de la laguna, los caminos de acceso para la manutención de la obra
y su operación, la colocación de barandas, rejas, letreros. También debe
considerarse la vegetación, necesidades de plantación, el riego y otros
requisitos. Considerar el diseño de los elementos correspondientes al empleo
del volumen permanente si se requieren. Además debe agregarse todos los
elementos necesarios para el empleo del lugar con propósitos múltiples como
recreación, paisajismo, deportes si se consideran como parte del proyecto.
d. Factibilidad y Condiciones Generales. El principal requisito del lugar es la
necesidad de disponer de un flujo de agua continuo de buena calidad para
mantener el volumen de agua permanente. Para ello se debe realizar un
balance hídrico completo para asegurar que el agua disponible permite
superar las condiciones de evaporación, evapotranspiración y filtraciones.
Normalmente se trata de decidir entre un estanque o una laguna de retención,
dependiendo de las condiciones climáticas y la disponibilidad de agua. Una
manera de asegurar un flujo de agua permanente es colocar la laguna bajo el
nivel del agua subterránea del lugar, si no está muy profundo.
Las necesidades de espacio son en general del orden del 0,5 al 2% del área
tributaria. En las obras nuevas las altas tasas de filtración iniciales pueden
hacer difícil mantener el volumen de agua permanente, pero normalmente el
fondo rápidamente se llena de sedimentos finos e impermeabiliza al poco
tiempo. Sin embargo es mejor sellar tanto el fondo como las paredes del
volumen permanente y dejar solamente las áreas de contacto con los
volúmenes superiores sin sellar.
Debe considerarse la forma en que se evitará que una vez construida la obra
le lleguen aportes adicionales de cuencas laterales por la urbanización de
sectores ubicados aguas arriba o por trasvases desde otras urbanizaciones.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 335
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
e. Dimensionamiento. Determinación del tamaño de la laguna y de sus elementos
principales.
Los volúmenes comprometidos en una laguna de retención, así como los
niveles de las principales obras en relación a ellos se ilustra en la Figura
4.3.2.9.

Figura 4.3.2.9: Volúmenes de almacenamiento: V1.- Laguna permanente,
V2.- Crecidas frecuentes, V3.- Crecidas medianas, V4.- Crecidas mayores,
100 o más años de periodo de retorno. Niveles: 1.- Fondo de la laguna,
2.- Umbral del orifico de vaciamiento, 3.- Umbral de la cámara de descarga,
4.- Umbral del vertedero de seguridad, 5.- Umbral de los muros de la
laguna.
Las figuras siguientes muestran un esquema general de la planta, un perfil
longitudinal y otro transversal de este tipo de obras, con los principales
elementos que deben considerarse en el diseño. En general los criterios de
diseño son muy similares a los propuestos para los estanques de retención,
excepto que debe ponerse mayor atención a los problemas de filtraciones.


Figura 4.3.2.10: Disposición en planta de los elementos típicos de una laguna
de retención: 1.- Entrada, 2.- Disipador de energía (opcional), 3.-
Sedimentador (opcional), 4.- Zona de la laguna permanente, 5.- Zona
litoral,(opcional) y de inundación, 6.- Cámara de descarga, 7.- Vertedero de
seguridad, 8.- Tubería de descarga, 9.- Conexión a la red de drenaje,
10.- Acceso para mantención.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 336
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.2.11: Elementos en el perfil longitudinal de la laguna: 1.- Entrada,
2.- Disipador de energía, 3.- Sedimentador, 4.- Zona litoral, 5.- Zona de
laguna permanente, 6.- Zona de inundación, 7.- Umbral cámara de descarga
y reja, 8.- Cámara de descarga, 9.- Descarga de fondo para vaciamiento
total, 10.- Umbral de muros, 11.- Muros de la laguna, 12.- Vertedero de
seguridad, 13.- Anillos para evitar filtraciones, 14.- Tubería de descarga,
15.- Conexión a la red de drenaje.


Figura 4.3.2.12: Perfil transversal de la zona litoral.
Geometría de la laguna. La forma en planta de la laguna debiera considerar
una expansión gradual desde la zona de entrada del flujo y una contracción
hacia la salida, de manera de evitar el efecto de cortocircuito del flujo en
condiciones de diseño. La razón entre el largo y el ancho máximo no debe
ser menor de 2, y cuando sea posible al menos del orden de 4.
Diseño en dos niveles. Se recomienda un diseño con dos niveles de la
laguna, considerando una zona litoral de menor profundidad y otra central
más profunda. La zona litoral debiera tener profundidades del orden de 0,15 a
0,5 metros y ocupar entre el 25% y el 50% de la superficie de la laguna. En
esta zona, que debiera tener un ancho de al menos 3m, se favorece el
crecimiento de plantas acuáticas y actúa además como borde de seguridad.
La zona central con profundidades entre 1,2m y hasta 2,5m permite la
sedimentación y la digestión de nutrientes por parte del fitoplancton. La
profundidad máxima no debiera ser mayor que 3,5m para el nivel de agua
permanente.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 337
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Usos múltiples. Los usos múltiples de estas lagunas se orientan a proveer de
volúmenes de regulación para otros usos, como riego o incendios, y a la
recreación, incluyendo la pesca o navegación de pequeños botes. Para ello se
puede proveer de muelles y sectores litorales protegidos y diseñados
especialmente. No se recomienda el lugar para nadar ni para bañarse.
Área aportante y coeficientes de escurrimiento. El área impermeable
equivalente aportante de la cuenca que drena hacia la laguna se calcula como
la suma de las áreas de cada tipo ponderadas por el coeficiente de
escurrimiento que les corresponda, de acuerdo a las recomendaciones de la
Tabla 3.1.2.7. Para el conjunto conviene calcular un coeficiente de
escorrentía como esta suma ponderada dividida por el área total, considerando
tanto la situación original previa a la urbanización como la totalmente
desarrollada, con el máximo de superficies impermeables, al final del plazo
de previsión o de la vida útil de la obra.
Tiempo de concentración. Para seleccionar lluvias de diseño adecuadas es
necesario conocer el tiempo de concentración de la cuenca. Este se puede
estimar con alguna de las relaciones propuestas en la Tabla 3.1.2.6,
seleccionando la que mejor represente las condiciones del lugar. Se debe
estimar un tiempo de concentración de la cuenca aportante en condiciones
naturales, o previas al proyecto, y otro en condiciones de máximo desarrollo
futuro para el fin del plazo de previsión o vida útil de la obra.
Lluvias de diseño. Para dimensionar los volúmenes de la laguna y los
elementos de captación, entrada, vaciamiento, descarga y vertido hacia aguas
abajo es necesario conocer las propiedades de las crecidas que llegan a la
laguna. Para ello se seleccionan lluvias de diferentes periodos de retorno. Se
recomienda emplear las máximas de entre las siguientes:
Si hacia aguas abajo existe un sistema de drenaje, natural o artificial,
desarrollado:
T=5 años para las lluvias menores.
T=10 años para las lluvias medianas
T=100 años para las lluvias grandes
Si hacia aguas abajo no existe una red de drenaje desarrollada:
T=5 años para las lluvias menores
T=10 años para las lluvias medianas
T=200 años para las lluvias grandes
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 338
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
La autoridad municipal o el SERVIU podrán imponer periodos de retorno
mayores a los indicados de acuerdo a las condiciones del lugar.
Las lluvias de diseño correspondientes se seleccionan con las intensidades de
lluvias en el lugar del periodo de retorno indicado y duración igual al tiempo
de concentración de la cuenca aportante.
Crecidas de diseño. Una vez conocidas las lluvias de diseño es necesario
estimar las características de las crecidas de diseño correspondientes,
incluyendo los caudales máximos, tiempos de ascenso del hidrograma y
volumen. Para ello puede emplearse el Método Racional Modificado
suponiendo un hidrograma triangular con un tiempo al máximo igual al
tiempo de concentración de la cuenca y un gasto máximo, en m
3
/s, dado por:
Q
CiA
=
3 6 ,
(4.3.2.1)
donde C es el coeficiente de escorrentía equivalente de toda la cuenca de área
A, en km
2
, i la intensidad de la lluvia en mm/hora
Caudal máximo de descarga. El caudal máximo que puede descargar la
laguna a través de la obra de descarga depende de las condiciones de aguas
abajo, es decir de la capacidad de recibir caudales que tenga el sistema de
drenaje, (natural, artificial o inexistente formalmente), hacia el cual la laguna
entrega el agua retenida. Este caudal se determinará como el menor entre los
siguientes:
El gasto máximo generado por la lluvia de diseño de periodo de
retorno correspondiente a lluvias medianas, en condiciones
naturales de la cuenca aportante.
La capacidad estimada con que puede operar el sistema de drenaje
receptor para tormentas de periodo de retorno de lluvias
medianas.
La capacidad de la obra que recibe los gastos descargados si la
laguna opera en serie como elemento de regulación de otra obra
alternativa (otra obra de retención, obras de infiltración, canales
de drenaje urbano, etc.).
La autoridad municipal o el SERVIU podrán requerir caudales diferentes a
los que resulten de los cálculos indicados si así lo recomiendan las
condiciones del lugar
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 339
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Cámara de descarga. Esta es una obra que permite controlar los caudales
que la laguna entrega hacia aguas abajo, de manera que para las tormentas de
diseño no se sobrepasen los caudales máximos permitidos. El volumen de
almacenamiento de la laguna hasta el nivel del umbral de la cámara de
descarga permite almacenar las crecidas que llegan a él provocadas por
lluvias de periodo de retorno correspondientes a lluvias menores.
El fondo de la cámara se coloca a un nivel tal que sea posible vaciar
totalmente la laguna mediante un dispositivo especial para ello. El nivel del
umbral de la cámara se determina de manera que bajo él se puedan almacenar
las tormentas menores. Las dimensiones interiores deben permitir una
adecuada mantención, para lo cual se recomienda que sean al menos de 0,8m,
con una altura no superior a 2,0. Para alturas superiores a 1,5m es
conveniente disponer de escalines por la parte interior para acceder al fondo.
Existen diferentes alternativas de diseño para la cámara de descarga, la
mayoría de ellas en base a una cámara vertical conectada al sistema de
drenaje hacia agua abajo mediante una tubería que pasa bajo el muro
principal de la laguna. La cámara está abierta en su parte superior de manera
que a través de ella puede verter el caudal en exceso una vez que la laguna se
llena hasta ese nivel. En este caso la cámara debe disponer de dos elementos
adicionales. Uno para vaciar el volumen de crecidas y el otro para vaciar el
volumen permanente de la laguna para fines de mantención. La Figura
4.3.2.13 muestra un esquema general de la disposición de los elementos en la
cámara y los niveles a considerar para fines de dimensionamiento.


Figura 4.3.2.13: Elementos de la cámara de descarga : 1.- Base de anclaje, 2.- Tubería de
descarga, 3.- Descarga de fondo para vaciamiento total, 4.- Orificio para vaciamiento
del volumen de regulación de crecidas menores, 5.- Umbral de la cámara de descarga, 6.-
Reja, 7.- Puente de acceso (opcional), 8.- Baranda, (opcional). Niveles: A.- Fondo de la
laguna, B.- Nivel permanente, C.- Nivel de regulación para crecidas habituales o
menores de 2 a 5 años de periodo de retorno.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 340
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
La forma de la cámara depende de la selección y disposición de los elementos
de vaciamiento de la laguna. Para cámaras pequeñas puede seleccionarse una
disposición simple y para otras mayores una más sofisticada. Los dispositivos
de vaciamiento de las aguas lluvias no deben tener mecanismos, de manera
que operen automáticamente. Además, en el fondo de la cámara, se debe
agregar un sistema para vaciar totalmente la laguna. Este puede consistir en
una válvula o una compuerta. Dependiendo del tamaño se pueden agregar
barandas u otros elementos de operación.
Las Figuras 4.3.2.14 a 4.3.2.16 muestran esquemas de diferentes alternativas
típicas. Estas consisten en orificios, vertederos, tubos perforados o
combinaciones de ellos.

Figura 4.3.2.14: Cámara de descarga
con orificio de vaciamiento. 1.- Base de
anclaje, 2.- Tubería de descarga, 3.-
Vaciamiento de fondo, 4.- Orifico de
vaciamiento, 5.- Umbral de la cámara,
6.- Reja.

Figura 4.3.2.15: Cámara de descarga
con vertedero. 7.- Vertedero de
vaciamiento
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 341
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.2.16: Cámara de descarga
con tubo perforado. 8.- Tubo
perforado, 9.- Pantalla.

Conducto de salida. El conducto de salida desde la cámara se dimensiona de
manera que en las condiciones de descarga máxima, con la laguna llena hasta
el umbral del vertedero de seguridad, no se sobrepase el gasto máximo
permitido hacia aguas abajo, considerando una tormenta de periodo de
retorno correspondiente a lluvias medianas.


Figura 4.3.2.17: Definición de variables para el diseño del ducto de salida de
la laguna: A.- Nivel del umbral de la cámara de descarga. B.- Umbral del
vertedero de seguridad. D.- Diámetro del ducto de salida. H.- Carga
hidráulica de diseño. L.- Largo del ducto de salida.
Para dimensionar el conducto se puede relacionar el gasto máximo de
evacuación, Q
evac
, con las propiedades del conducto mediante la relación:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 342
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Q A
gH
K
Q
evac max
=
|
\

|
.
|

2
1 2 /
(4.3.2.2)
donde A, en m
2
, es el área transversal del conducto en la sección de salida, H,
en metros, es la carga hidráulica, considerada como la diferencia de nivel
entre el umbral del vertedero de seguridad y el eje de la sección de salida, si
descarga libremente, o el nivel del agua a la salida si la descarga es
sumergida; K es el coeficiente de pérdida de carga total en el conducto en
términos de altura de velocidad de salida (KV
2
/2g), considerando las pérdidas
en la entrada (0,2), la salida (1,0), y la fricción dependiendo de las
propiedades del tubo y su largo, de manera que el valor total de K se calcula
como:
K f
L
D
= + + 0 2 1 0 , , (4.3.2.3)
L es el largo del tubo, en metros, y D su diámetro, también en metros, f es el
coeficiente de fricción que depende del material y las condiciones del
escurrimiento. Se pueden adoptar los siguientes valores:
Material Factor de fricción, f.
Plástico ( PVC, Duratec) 0,012
Acero 0,015
Cemento asbesto 0,016
Cemento comprimido 0,020
En todo caso para facilitar la mantención es conveniente que el diámetro del
tubo no sea muy pequeño, para lo cual se recomiendan los siguientes valores
dependiendo de su longitud:
Largo (m) Diámetro mínimo, mm.
Menor de 6 m 100
Desde 6 m a 20 m 200
Más de 20 m 300
Si el diámetro del ducto de salida resultante es inferior a los diámetros
indicados es conveniente colocarlo del diámetro mínimo y restringir la
descarga a las condiciones de diseño mediante una placa orificio de área A
colocada a la salida de la cámara.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 343
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Elemento de vaciado. Se debe diseñar un elemento especial que asegure el
vaciamiento total del volumen de la crecida almacenado bajo el nivel del
umbral del vertedero de seguridad y sobre el nivel de almacenamiento
permanente de la laguna en un tiempo razonable, de manera de dejar la
laguna disponible para la próxima tormenta. Si no se persigue el tratamiento
del agua, por ejemplo la sedimentación de partículas finas, este tiempo de
vaciamiento puede ser del orden de 12 horas o menos. Para el vaciamiento
total del volumen de crecida almacenado después de cada tormenta se dispone
de varias posibilidades: orificios, vertederos, tubos perforados.
Una alternativa desarrollada especialmente para este tipo de lagunas por el
Distrito de Control de Crecidas de Denver, USA (Urban Drainage and Flood
Control District, 1992), considera una tubería perforada vertical adosada a la
pared de la cámara y protegida por una reja o un separador de cuerpos
flotantes como se indica en el esquema de la Figura 4.3.2.18. Este
dispositivo se diseña para vaciar la laguna en 12 horas, entregando
directamente al interior de la cámara de descarga. El caudal que puede
evacuar este tipo de tuberías está dado por la relación (McEnroe et al. 1988):
( )
Q
A
c d
gh
p
=
+
0 61
2
3
2
3 2
,
/
< Q
evac
(4.3.2.4)
donde: Q : gasto de descarga, menor que la capacidad de la tubería de
descarga, m
3
/s.
A
p
: Área de todas las perforaciones, m
2

c : distancia entre las líneas extremas de perforaciones bajo agua, m.
h : Altura de agua medida desde la línea inferior de perforaciones, m.
d : distancia entre las líneas de perforaciones, m.

Figura 4.3.2.18: Cámara de descarga con tubo perforado para vaciamiento del volumen de
regulación de crecidas menores. 1.- Base de anclaje, 2.- Cámara ancho mínimo 0,8m, 3.-
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 344
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Tubo de descarga, 4.- vaciamiento de fondo, 5.- Tapa del tubo, 6.- Reja, 7.- Pantalla , 8.- Tubo
perforado, 9.- Tubo de acero. C.- Zona perforada del tubo, d.- Distancia entre filas perforadas.

La cantidad total de perforaciones para diferentes diámetros de la tubería se
recomienda en la tabla de la Figura 4.3.2.19. El gráfico de la Figura 4.3.2.20
permite estimar el área total de perforaciones dado el volumen a evacuar y la
altura de agua inicial, de manera de vaciar el volumen de almacenamiento de
la laguna en 12 horas.

Número Máximo de Columnas Perforadas
Diámetro Diámetro de la Perforación (mm)
Tubo (cm) 6 12 18 25
10 6 8 - -
15 8 12 9 -
20 12 16 12 8
25 20 20 14 10
30 24 24 18 12
Diámetro de la Area de la
Perforación(mm) Perforación (cm
2
)
3 0,07
6 0,28
10 0,79
12 1,13
16 2,01
18 2,54
22 3,80
25 4,91


Tapa Rosca con
Ventilación de 2,5
a 7,5 cm de
Diámetro.
Perforaciones de
Desagüe.
Canería de fierro
Ductil o Acero.
DETALLE
DIBUJO NO A ESCALA
Columnas
Filas
10 cm
10 cm
Notas: 1: Número mínimo de perforaciones = 8
2: Diámetro mínimo de las perforaciones =3mm.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 345



Figura 4.3.2.19: Determinación del número de perforaciones en el tubo de
vaciamiento.
10
100
1000
10000
1 10 100 1000
Area de perforaciones requerida por fila (cm
2
)
V
o
l
u
m
e
n

A
l
m
a
c
e
n
a
d
o
(
m
3
)
25 cm
30 cm
40 cm
50 cm
65 cm
90 cm
120 cm

Profundidad en
el vertedero
Figura 4.3.2.20: Gráfico para la determinación del área de perforaciones por
fila necesarias para vaciar el volumen de regulación de la laguna en 12 horas.
Alternativamente puede emplearse un orifico de dimensiones reguladas
ubicado en la pared de la cámara justo sobre el nivel de almacenamiento
permanente de la laguna, y en la parte inferior del volumen de regulación.
Su tamaño puede estimarse en base al tiempo de vaciado en estas
condiciones. Si la superficie libre de la laguna no cambia mucho con el nivel
del agua, el tiempo de vaciado está dado por:
t
S h
Ca g
vac
=
2
2
(4.3.2.5)

donde: t
vac
: tiempo de vaciado en segundos
S Área promedio de la superficie del agua en la laguna, m
2

h altura de agua a vaciar, puede considerarse como la
diferencia entre el nivel del umbral de la cámara y el eje del
orificio de vaciado, m
a: Área del orificio, m
2

C: Coeficiente de gasto del orificio, adimensional:
orificio de aristas vivas C= 0,61
orificio de aristas redondeadas C=0,96
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 385
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
El gasto que puede salir por un orificio de este tipo está dado por:
Q
vac
= Ca (2gh)
0,5
(4.3.2.6)
Pantalla protectora.. Si el elemento de salida no está protegido mediante
capa de enrocados, se debe disponer de una pantalla que evite que las
perforaciones del tubo de vaciado se tapen con elementos extraños. Esta
también evita que se drenen cuerpos flotantes, grasas y aceites. En este caso
en que el tubo de salida se encuentra generalmente rodeado de agua, puede
ser suficiente una pantalla como la que se indica en la Figura 4.3.2.18.
Vertedero. El vertedero de seguridad debe diseñarse sin elementos de
control, con capacidad para evacuar crecidas de al menos el periodo de
retorno de lluvias grandes o extraordinarias (100 a 200 años) considerando la
cuenca aportante totalmente desarrollada, es decir con el máximo de áreas
impermeables que puedan haber en el futuro. En el diseño del vertedero se
emplearán los criterios y recomendaciones de la hidráulica de este tipo de
obras. Se pondrá especial atención en la disipación de energía al pie de la
obra y en la unión con el sistema de drenaje hacia aguas abajo.
Para el dimensionamiento de este vertedero se puede considerar el gasto
adicional al evacuado por la obra de descarga, y sin considerar el posible
efecto de amortiguación de la onda de crecida que puede provocar el
estanque. El umbral del vertedero se coloca de manera que bajo él se pueda
almacenar el volumen de la crecida de diseño de periodo de retorno de lluvias
medianas. El caudal de diseño es:
Q Q Q
vertedero TV evac
= − (4.3.2.7)
Para T
V
se puede adoptar 100 ó 200 años según corresponda dependiendo de
las condiciones de aguas abajo.




Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 386
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.2.21: Definición de variables para el diseño del vertedero de
seguridad. A.- Laguna. B.- Umbral del vertedero de seguridad. C.- Rápido de
descarga. D.- Disipador de energía. H
V
.- Carga hidráulica.
En el caso de un vertedero típico de umbral horizontal y pared gruesa el gasto
evacuado, Q
vertedero
en m
3
/s, depende del ancho de la obra, b
v
, en metros, la
carga hidráulica sobre el umbral, H
v
, también en metros, y un coeficiente de
descarga, m, función del diseño:
Q mb gH
vertedero v v
= 2
3 2 /
(4.3.2.8)
Para un vertedero grueso sin aristas se puede adoptar m = 0,36 y para uno con
aristas vivas m = 0,31 (F. J. Domínguez, Hidráulica, 1979).
Volúmenes de almacenamiento. En una laguna de retención el volumen
total es la suma de varios volúmenes parciales, cada uno de los cuales se
estima para satisfacer una función particular. La Figura 4.3.2.9 muestra estos
volúmenes. A continuación se explica la manera en que pueden estimarse.
Volumen principal. El volumen de almacenamiento principal de una laguna
de retención corresponde a la capacidad de la laguna desde el nivel de agua
permanente hasta el umbral del vertedero de seguridad. Equivale a la suma
de V2+V3 en la Figura 4.3.2.9. Este volumen se calcula para retener la
crecida generada por tormentas medianas, del orden de 10 a 20 años de
periodo de retorno, con la cuenca aportante en su condición de desarrollo
máximo, de manera que hacia aguas abajo de la laguna no se entreguen
caudales máximos mayores que los permitidos.
Existen varios procedimientos para estimar el volumen de regulación
necesario. Para disponer de una idea preliminar se puede recurrir a un
método simple que supone una crecida de forma triangular de acuerdo al
método Racional Modificado ( ver 3.1.2.d), y un gasto de salida por el
evacuador que crece linealmente hasta el máximo.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 387
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Figura 4.3.2.22: Volumen de almacenamiento principal de la laguna en
relación al hidrograma de la crecida que entra y la crecida evacuada hacia
aguas abajo. 1.- Hidrograma de entrada, 2.- Hidrograma de salida, 3.-
Tiempo al máximo, 4.- Tiempo base, 5.- Tiempo con agua en el volumen de
regulación.
Entonces el volumen necesario está dado por:
( ) V T Q Q
laguna b me evac
= − 0 5 , (4.3.2.9)
donde V
laguna
es el volumen estimado para almacenar la crecida, en m
3
; T
b
es
el tiempo base del hidrograma de entrada, segundos, igual al doble del tiempo
de concentración de la cuenca aportante, de acuerdo al Método Racional
Modificado; Q
me
es el gasto máximo del hidrograma de entrada para la
crecida de periodo de retorno de diseño y condiciones de máximo desarrollo,
m
3
/s; y Q
evac
es el gasto máximo que puede evacuar la cámara de descarga,
m
3
/s, empleado para dimensionar el ducto de salida con la ecuación (4.3.2.2).
Otro método más preciso requiere realizar un tránsito de la crecida a través de
la laguna, para lo cual se debe disponer de al menos un diseño preliminar que
permita conocer la relación entre el volumen almacenado en función de la
altura de agua, V(h), así como el gasto que sale por el evacuador en función
de esa misma altura de agua, Q
s
(h), además del gasto del hidrograma de
entrada a la laguna en función del tiempo, Q
e
(t). El procedimiento típico
requiere considerar la ecuación de continuidad:

dV
dt
Q Q
e s
= − (4.3.2.10)
Como hidrograma de entrada se puede considerar el triangular del método
Racional Modificado u otro más sofisticado. Para integrar la ecuación
diferencial de continuidad existen diferentes procedimientos que pueden
consultarse en la literatura técnica especializada (Vargas y Fernández, 1994).
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 388
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
A continuación se presenta uno de los métodos más tradicionales conocido
como el de la curva de acumulación (Soil Conservation Service, 1964). En
este método se supone que tanto el flujo de entrada como el de salida durante
el intervalo de tiempo ∆t suficientemente pequeño se pueden representar por
el promedio entre el gasto al inicio y al final del intervalo, es decir:
Q
I I
e
t t t
=
+
+
( )

2
(4.3.2.11)
representa el ingreso promedio de agua al estanque, mientras que el egreso, E,
está dado por:
Q
E E
s
t t t
=
+
+
( )

2
4.3.2.12)
Entonces la ecuación de continuidad durante un intervalo se escribe como:
V V I I
t
E E
t
t t t t t t t t t + + +
− = + − +
∆ ∆ ∆
∆ ∆
( ) (
2 2
)
Esta ecuación se puede reordenar para separar a la izquierda las cantidades
conocidas al principio del instante ∆t y a la derecha las desconocidas:
( ) ( ) I I
V
t
E
V
t
E
t t t
t
t
t t
t t
+ + − = +
+
+
+ ∆


∆ ∆
2 2
(4.3.2.13)
Se supone que todas las cantidades al principio del intervalo son conocidas.
Además se conoce el valor del gasto de entrada al final del intervalo y debe
determinarse el gasto de salida y el volumen almacenado al final del
intervalo. Una vez seleccionado el intervalo de tiempo ∆t se puede construir
una relación, gráfica o numérica, de la función 2V/∆t + E, en función de E,
del nivel o altura de agua, h u otra variable identificable. Además se supone
que se conoce la relación entre V y E. El esquema de solución es el siguiente:
Al inicio del intervalo, en el instante t, se conocen los valores de
I
t
, E
t
, V
t
, y además el de I
t+∆t
.
Con ellos se calcula el término del lado izquierdo de la ecuación
(4.3.2.13).
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 389
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
El resultado del cálculo anterior es igual al término del lado
derecho de la misma ecuación (4.3.2.13), el cual considera valores
de almacenamiento y gasto de salida al final del intervalo. Con
este valor y la relación construida de esta expresión en función del
gasto de salida se obtiene E
t+∆t
.
Con el valor del gasto de salida al final del intervalo se puede
conocer la altura de agua y el volumen almacenado al final del
intervalo de tiempo de cálculo.
El tiempo t+∆t se considera el inicio de un nuevo intervalo de
cálculo y se vuelve a la etapa inicial para repetir los cálculos.

Volumen de tormentas menores. Este volumen es el almacenamiento bajo
el nivel del umbral de la cámara de descarga, desde el nivel de agua
permanente. Corresponde a V2 en el esquema de la Figura 4.3.2.9. Se
calcula para almacenar el volumen generado por crecidas provocadas por
tormentas menores, del orden de 5 años de periodo de retorno, con la cuenca
totalmente desarrollada. En general puede ser del 50 al 80% del volumen
principal de la laguna. Se puede estimar con la ecuación 4.3.2.9 en la cual el
gasto máximo de entrada y el tiempo base corresponden a la crecida de
tormentas menores y el gasto de evacuación al máximo del elemento de
descarga.
Volumen de agua permanente. En el caso de lagunas de retención existe
siempre una zona permanentemente llena de agua. Corresponde al V1 de la
Figura 4.3.2.9. Este volumen depende de los otros fines de regulación de la
laguna, los aportes que reciba, o los niveles del agua subterránea en el lugar.
Para ello el fondo de la laguna debe colocarse a un nivel que asegure que esta
zona esté permanentemente con agua.
Volumen de crecidas mayores. Corresponde al volumen máximo que puede
almacenar la laguna en condiciones extraordinarias, cuando recibe una
crecida provocada por tormentas mayores, del orden de 100 a 200 años de
periodo de retorno. Es el volumen hasta el nivel de los muros, considerando
una revancha de seguridad. En la Figura 4.3.2.9 es la suma de los volúmenes
V2+V3+V4.
En estas lagunas de retención el volumen sobre el umbral del vertedero no se
calcula como tal, sino que resulta de considerar una altura de agua, o carga
hidráulica, sobre el nivel del umbral del vertedero de seguridad, de manera
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 390
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
que éste sea capaz de evacuar la crecida correspondiente. Sobre esta altura de
agua se agrega una revancha de al menos 30 cm.
Flujo Base. Para que la laguna pueda contar con un volumen almacenado
permanentemente es necesario que el balance anual de agua sea positivo.
Ello puede lograrse si se coloca el nivel de vertido de la obra de evacuación
bajo el nivel de la napa freática del agua subterránea, con lo cual se asegura
una alimentación permanente y la obra se emplea como una obra de descarga
del acuífero. Para asegurar un volumen permanente es necesario que los
volúmenes que ingresan superen la pérdidas, para lo cual se puede emplear la
siguiente relación de balance:
V V V V V
neto ingresa evap il E T
= − − −
inf . .
(4.3.2.14)
donde V
neto
es el volumen anual acumulable en la laguna, el cual debe ser
positivo; V
ingresa
es la cantidad total de agua ingresada a la laguna por el flujo
base de la cuenca, o los aportes de agua conducida por canales o por la
descarga de agua subterránea; V
evap
es la evaporación anual desde la
superficie del agua en la laguna estimada en base a la evaporación en el lugar;
V
infil
es una estimación de la filtraciones o percolación profunda desde la
laguna; y V
E.T
. es la evapotranspiración de las plantas de la zona costera o
litoral, o sobre la superficie no considerada en la evaporación desde el agua.
f. Detalles. Consiste en seleccionar y dimensionar los elementos complementarios para
la correcta operación de la laguna, así como los necesarios para los demás
usos que se desee darle. A continuación se mencionan los elementos
mínimos que deben tenerse en cuenta para la operación de la laguna como
regulador de aguas lluvias.

Figura 4.3.2.23: Taludes laterales con zona litoral y muros de tierra.
A.- Fondo de la laguna, B.- Nivel de la laguna permanente. C.- Nivel de las
crecidas medianas. D.- Nivel de los muros de la laguna.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 391
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Taludes laterales de la laguna. Los taludes deben ser estables y tendidos
para limitar la erosión y facilitar los accesos para la mantención de la laguna
por parte de operarios y maquinaria. Los taludes de la laguna permanente
deben ser por lo menos 4/1=H/V, y preferiblemente 5/1 o más tendidos. La
zona litoral exterior debe ser muy plana, por ejemplo 20/1=H/V o más, con
profundidades del orden de 0,15 m en la costa hasta no más de 0,5 en el borde
con la zona interior. Figura 4.3.2.23. El talud entre la zona exterior y la más
profunda puede ser 3/1=H/V o más tendido.

Figura 4.3.2.24: Taludes laterales en base a un muro vertical, sin zona litoral.
Entrada. Debe disiparse la energía del flujo a la entrada tanto para evitar la
erosión como para facilitar la sedimentación. Para ello se puede recurrir a
disipadores de energía convencionales o protecciones de enrocados. El
volumen permanente puede facilitar la disipación de energía.
Desarenador. En caso en que se espere un aporte de sedimentos importante
cerca de la entrada es conveniente ubicar un sedimentador de partículas de
mayor diámetro, en una zona en la cual se facilite su extracción posterior,
para evitar que estos queden depositados en toda la laguna. El volumen de
esta zona debe ser del 5 al 10 % del volumen principal de la laguna. Para este
elemento puede proveerse de una zona más profunda en la parte costera de la
laguna cerca de la entrada, con taludes 3/1=H/V o más tendidos. Esta zona de
sedimentación inicial se puede separar del resto de la laguna mediante un
sector litoral menos profundo.
Muros de la laguna. Los muros deben diseñarse de manera que no sean
sobrepasados por tormentas de periodo de retorno de 100 a 200 años. El nivel
del coronamiento debe considerar al menos un borde libre o revancha de 0,3m
sobre el nivel máximo del agua para las condiciones indicadas. Los taludes
del muro deben ser por lo menos 3/1=H/V o menores, idealmente 4/1.
Preferiblemente los muros deben plantarse con pasto para evitar la erosión
por lluvia. Los suelos de mala calidad o pobremente compactados deben
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 392
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
removerse y reemplazarse en las zonas de fundación del muro. Los suelos de
este deben compactarse al menos hasta un 95% del Proctor Modificado.
Reja para basura. Sobre la cámara de descarga se coloca una reja para
atrapar basura y cuerpos flotantes. Es conveniente que esta reja pueda
removerse para tener acceso al interior de la cámara. Para evitar problemas
de corrosión esta reja debiera ser de acero cincado o galvanizado. La Figura
4.3.1.30 muestra un ejemplo de una reja de este tipo.
Vegetación. Las bermas, los taludes y zonas laterales pueden plantarse con
vegetación natural o con pasto regado, dependiendo de las condiciones del
lugar y de los usos adicionales de la superficie que rodea la laguna. La zona
litoral menos profunda puede cubrirse inicialmente con una capa de suelo
vegetal y plantarse con especies acuáticas adecuadas a la condiciones del
lugar.
Accesos para mantención. Estas lagunas deben tener accesos para vehículos
que permitan llegar a la zona del desarenador y al elemento de descarga. Las
pendientes máximas de estos accesos no deben ser superiores al 8%. Cuando
sea posible se puede proveer de acceso pavimentados, o asfaltados y si no al
menos estabilizados con grava o maicillo.
g. Construcción. La construcción de obras de almacenamiento es muy similar ya se
trate de estanque de retención o lagunas. En general este tipo de obras
empleadas en drenaje urbano son de pequeñas dimensiones en comparación
con embalses y tranques para otros usos. Los aspectos más complejos de la
construcción están ligados a la materialización de los muros de retención,
para los cuales deben tomarse todas las precauciones posibles. Las
recomendaciones que se mencionan a continuación son válidas sólo para
muros de tierra de pequeña altura, menores de 3 metros.
Las lagunas de retención corrientemente se construyen excavadas en el
terreno con pequeños muros que represan las zonas bajas. Además por
condiciones de diseño las alturas de agua son pequeñas, menores de 2 metros
en los puntos más profundos, lo que reduce las cargas hidrostáticas y los
problemas que pueden generar las filtraciones. Por efectos y consideraciones
de otros usos, preocupaciones estéticas y de mantención, la inclinación de los
taludes está muy por el lado de la seguridad, de manera que la estabilidad de
taludes en cortes y muros de tierra, no es habitualmente una condición crítica.
Las principales consideraciones de construcción se relacionan con los
siguientes aspectos: a) preparación del terreno antes de la construcción, b)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 393
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
estudios y análisis de los suelos para ser empleados en las diferentes
estructuras, c) precauciones en la construcción de excavaciones y terraplenes.
Preparación del terreno. Se deben apreciar previamente todos los aspectos
que pueden resultar en conflictos o problemas durante la construcción. Estos
incluyen sitios con problemas geológicos o ambientales como escombros,
rellenos recientes y basurales. Especial importancia debe darse a la existencia
de otras obras o construcciones, necesidades de servidumbres de tránsito o
accesos, existencia de redes de servicios ya sea aéreas o subterráneas, que
puedan entrar en conflicto con las faenas de construcción. Considerar
cuidadosamente la época del año, los factores climáticos y la duración de las
faenas, evitando estar en medio de la construcción cuando empiezan las
tormentas y las crecidas.
Las estructuras temporales deben diseñarse dependiendo del tiempo que
necesitan ser usadas y de la época del año en que lo harán. Entre ellas son
relevantes las que evitan la llegada de aguas lluvias a las faenas,
conduciéndolas hacia aguas abajo mediante obras provisorias de desvío. En
el caso de lagunas con partes permanentemente inundadas debe considerarse
la forma en que se realizarán trabajos en los sectores bajo agua, las
necesidades de agotamiento y control.
Estudios y análisis de suelos. Es recomendable realizar algunos estudios
complementarios que confirmen los realizados durante la etapa de proyecto y
que permitan controlar el avance y la colocación adecuada de los materiales
empleados en excavaciones y terraplenes. No existe un programa tipo de
reconocimiento, ya que cada proyecto tiene sus propias singularidades
impuestas por las características del sitio. La mayoría de estos estudios
dependerán en gran medida del tamaño del muro o de la magnitud de las
excavaciones necesarias, pudiéndose alterar durante el proyecto la cantidad,
el tipo y frecuencia de los ensayos. Todas las recomendaciones que se
mencionan a continuación son válidas para muros y excavaciones de pequeña
altura, menores de 3m.
Sondajes bajo la fundación del muro. Estos sondajes se realizan para asegurar
que la fundación será hecha en un lugar adecuado y que no se
verificarán problemas de falla en el suelo. Ellos pueden variar
mucho de una obra a otra y normalmente serán necesario si existen
dudas sobre las condiciones de fundación. Lo más común es
recomendar sondajes de reconocimiento, ubicados a lo largo del eje
del muro y en forma perpendicular a este eje en el lugar más alto del
muro o ensayos en el lugar repartidos en el eje y el pie del muro en
sectores que pueden esperarse como conflictivos. Las zonas a priori
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 394
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
más críticas son las de mayor altura del muro, los extremos y los
anclajes de obras en hormigón incluidas en el muro como cámaras de
descarga, tubos de desagüe y vertederos. Todas estas zonas deben
estar particularmente bien caracterizadas. En el caso de muros
pequeños, o suelos de fundación uniformes, estos sondajes pueden
reemplazarse por calicatas.
Reconocimiento del sitio. Tiene por objeto principal la confirmación de los
estudios y antecedentes disponibles sobre la impermeabilidad del
vaso de la laguna y la utilización de las tierras del lugar obtenidas de
las zonas con excavación o nivelación para la construcción del muro
o terraplenes. En el caso de lagunas en contacto con la napa de agua
subterránea es importante conocer los niveles del agua en las
diferentes zonas de construcción para adecuar los procedimientos
constructivos cuando corresponda.
Si es necesario es el momento de verificar y comprobar las
condiciones y características de infiltración para comparar los
valores considerados en el diseño y hacer los ajustes que sean
necesarios, o tomar las providencias para proceder a impermeabilizar
las zonas que corresponda si ello se requiere.
Ensayos de laboratorio. Las muestras recolectadas durante el reconocimiento
deben llevarse al laboratorio para los ensayos de identificación y de
comportamiento de suelos. Los objetivos de estos ensayos son la
definición de posible reutilización del suelo, estabilidad de la obra y
permeabilidad del suelo. En las especificaciones de construcción
debe indicarse la cantidad, tipo y frecuencia de estos ensayos.
Los ensayos de laboratorio recomendados para este tipo de obras son
los que se indican a continuación: a) ensayos de identificación como
granulometría y límites de Atterberg, b) ensayos específicos de los
movimientos de tierra para caracterizar el estado de los materiales
entre los que se incluyen el contenido de humedad y proctor normal,
c) ensayos específicos para verificar las hipótesis de cálculo de
estabilidad de las obras como son los de peso volumétrico húmedo y
seco, compresión simple, triaxial, cizalle y compresibilidad. d)
ensayos destinados a medir el coeficiente de permeabilidad k, como
por ejemplo el ensayo LEFRANC para terreno u otro en laboratorio
bajo carga constante o variable.
Excavaciones y movimientos de tierra. Para efectuar y controlar las
excavaciones debe establecerse los puntos en los cuales se medirán y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 395
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
controlarán los volúmenes excavados, la forma en que se considerará la sobre
excavación y lo rellenos necesarios, el destino de los materiales, ya sea
provisorios si van a ser empleados en otras etapas de la construcción o
definitivos si no van a ser empleados. En caso de necesitarse empréstitos, su
origen y reglas de aceptación.
Los trabajos previos a la excavación comprenden el talado de los árboles (si
los hay y se requiere su remoción de acuerdo a las condiciones del proyecto),
la remoción de la tierra vegetal, demoliciones varias, el desplazamiento de
redes, la instalación de la faena (entre ellas el laboratorio si se harán ensayos
en terreno), la disposición de canchas de acopio y almacenamiento de
materiales. Considerar la desviación eventual de cursos de agua o evacuación
de aguas estancadas.
La excavación propiamente tal comienza después de esta preparación inicial
en las zonas de desmonte y de terraplén con la remoción y recuperación de la
tierra vegetal en las zonas de fundación y anclaje de los muros, la
eliminación de estratos o parte de estratos de suelo de calidad insuficiente en
la base de los muros y obras o estructuras de hormigón, la nivelación de
zonas altas y bajas en sectores que serán empleados para otros usos.
El movimiento de tierra debe considerar un sistema de extracción
dependiendo del estado de humedad que se encuentre. Si existen grandes
rocas que no pueden removerse por medios mecánicos se puede considerar la
posibilidad de incorporarlas al proyecto como elementos naturales.
Los materiales extraídos del sitio pueden servir para la fabricación del muro,
si sus características mecánicas e hidráulicas lo permiten. En caso contrario,
se deben disponer en otro sitio y con otros usos.
En el caso de muros de pequeña altura el control en obra puede ser similar al
empleado en la construcción de terraplenes menores de caminos, ( ver
Manual de Carreteras, Dirección de Vialidad del MOP).
Un aspecto importante en el control de los movimientos de tierra es el
relacionado con los niveles en las condiciones de terminación para asegurar el
correcto funcionamiento hidráulico de la obra. Debe establecerse un sistema
de control topográfico que asegure la correcta posición de la obra y el nivel
de las estructuras de operación y control, incluyendo las pendientes del fondo,
la inclinación de los taludes, las cotas de umbrales, desagües, vertederos,
cámaras, y demás estructuras consideradas.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 396
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
h. Mantención. Las principales actividades de mantención de este tipo de lagunas
están relacionadas con la remoción de sedimentos, cuya frecuencia depende
de la producción de ellos en la cuenca aportante, y por lo tanto de las medidas
de control de erosión y actividades de construcción que se desarrollen. Con
un programa de control de erosión bien desarrollado en la cuenca aportante se
estima que la frecuencia de remoción de sedimentos de estas lagunas es del
orden de una vez cada 5 a 20 años. Si la generación de sedimentos es
importante, la mantención de las laguna puede ser frecuente, o quedar
inutilizada, sin volumen de almacenamiento suficiente, después de cada
tormenta de consideración.
La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las reglas generales de
la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será una persona
particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se encuentran
emplazadas. Conviene distinguir los problemas de mantención derivados del
aseo y ornato de la obra, en cuyo caso implican una responsabilidad
municipal, de aquellos que significan una conservación técnica propiamente
tal. En este último caso tratándose de vías públicas, como calles, avenidas,
veredas, pasajes y similares, la responsabilidad por esta mantención técnica es
del SERVIU. Algo similar podría ocurrir con las obras alternativas de
drenaje de aguas lluvias en zonas urbanas. Sin embargo es necesario que esta
responsabilidad quede claramente establecida desde el punto de vista legal.
Si las obras se encuentran en recintos privados, la responsabilidad por su
mantención es del propietario o de quienes detenten legalmente el recinto.
A continuación se resumen las labores básicas de mantención y su frecuencia,
considerando una mantención preventiva y otra curativa.
Mantención preventiva. Considera inspecciones, limpieza y cuidado de la
vegetación.
Inspecciones. Observar el funcionamiento de la laguna de acuerdo a sus
condiciones de diseño. Poner atención en la obstrucción de los
elementos de descarga. Notar erosiones, niveles de sedimentación,
crecimiento excesivo de plantas, integridad de los muros y el
vertedero, daños estructurales en los disipadores de energía y
capacidad de los elementos de evacuación hacia aguas abajo.
Rutinario. Al menos anualmente de las estructuras hidráulicas y los
elemento estructurales de la obra. Una vez por lo menos en
condiciones de operación durante tormentas significativas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 397
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Cuidado y corte del pasto. Cortar el pasto ocasionalmente para limitar el
crecimiento de vegetación indeseada. Césped de riego mantenerlo
en 5-10cm y pasto natural entre 10 y 15 cm.
Rutina, dependiendo de las necesidades estéticas
Remoción de basuras y objetos extraños. Recolectar y retirar todo tipo de
basuras y objetos extraños de la superficie total de la laguna y sus
alrededores para minimizar la obstrucción de las descargas y por
necesidades estéticas. Considerar la remoción de objetos flotantes
en la superficie del agua.
Rutina. Incluir justo antes de la época de tormentas y después de las
tormentas importantes. Retiro de hojas y ramas durante el otoño.
Mantención curativa. Corregir problemas de erosión, sedimentación y
ambientales, así como reparaciones estructurales si es necesario.
Control de erosión y sedimentación. Reparar y resembrar vegetación en las
zonas erosionadas que rodean la laguna y a lo largo de los canales.
Reparar zonas dañadas en los disipadores de entrada y salida.
No rutinario. Periódico o reparar de acuerdo a las necesidades
detectadas en las inspecciones
Control ambiental. Controlar problemas ambientales como malos olores,
insectos y crecimiento excesivo de malezas con medias apropiadas.
No rutinario. De acuerdo a las necesidades según antecedentes de la
inspección o por quejas de los vecinos.
Control de crecimiento de plantas acuáticas. Remover las plantas acuáticas
de crecimiento excesivo y disponer de ellas fuera de la laguna.
No rutinario. Puede ser cada 2 a 5 años o de acuerdo a las
necesidades para controlar la acumulación excesiva.
Remoción de sedimentos. Se requiere vaciar totalmente la laguna,
redireccionar el flujo base para que no entre a ella durante la faena, y
retirar los sedimentos del fondo de la laguna.
No rutinario. De acuerdo a las indicaciones de la inspección o según
el ritmo de acumulación de sedimentos.
Reparaciones estructurales. Reparar elementos tales como entradas y
descargas y revestimientos de disipadores de energía y canales.
Estabilizar los muros y bermas. Reparar daños causados por
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 398
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
tormentas importantes. Revisar mecanismos, compuertas, pintura de
estructuras metálicas.
No rutinario. De acuerdo a las necesidades detectadas en la
inspección.

i. Ejemplo de Laguna de Retención. Considerar la posibilidad de desarrollar una
laguna de retención para una urbanización consistente en conjuntos de
viviendas, un sector comercial, y otro educacional en terrenos de
aproximadamente 35 hectáreas en la ciudad de Concepción. Los terrenos
presentan una forma aproximadamente rectangular de 780 por 470 metros,
con una pendiente del 0,4%. Una vez que esté totalmente desarrollado las
características del uso del suelo serán las siguientes:

Techos 112.000 m
2

Calles 43.000 m
2

Pasajes y veredas 25.200 m
2

Estacionamientos 5.400 m
2

Áreas verdes públicas 30.800 m
2
Patios, jardín y antejardín 136.600 m
2
Superficie total urbanizada 353.000 m
2


De acuerdo a la distribución del uso del suelo en la urbanización se ha dejado
un lugar para áreas verdes en la parte baja, en la cual se dispone de espacio
para la colocación de una laguna de retención de las aguas lluvias. Además,
en el sector donde se ubicará, la profundidad de la napa oscila entre 3 y 4
metros bajo el nivel del suelo. Las aguas lluvias de toda la urbanización se
dirigirán a través de las calles, sumideros y un sistema de colectores
superficiales y subterráneos hasta el sector de la laguna. Desde ésta se
entregará al sistema general de la ciudad. La laguna tiene por objeto lograr
que el caudal máximo de aguas lluvias después de urbanizado el sector no
supere el que se produce previo a la urbanización, de manera de no
sobrecargar el sistema receptor hacia aguas abajo. Hacia aguas abajo se
dispone de una red de drenaje natural desarrollada.
Factibilidad. En una primera aproximación se requiere del orden del 0,5 al
2% de la superficie de la cuenca aportante para una laguna de este tipo, lo
que significa menos de 7000 m
2
, que se suponen disponibles para la
materialización de una laguna de retención. Según el Balance Hídrico de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 399
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Chile de la DGA en esta zona la precipitación media anual es del orden de
1162 mm, con 74 días de lluvias en promedio al año como se indica en la
Tabla 3.1.1.1. La evaporación en la zona es del orden de 1250 mm anuales.
De manera que las condiciones son apropiadas para una obra de este tipo. La
parte inferior de la laguna se llenará a partir de las primeras lluvias.
Posteriormente se requerirán en promedio 90 mm anuales, que es la
diferencia entre las precipitaciones y la evaporación, para mantener este
volumen. Dado el tamaño de la laguna esta cantidad de agua se estima en
120 m
3
al año, en promedio, la que será entregada por el sistema de riego del
parque.
Dimensionamiento. Se requiere conocer las propiedades de las lluvias de
diseño y dimensionar el volumen de almacenamiento y el tamaño de los
elementos de descarga y evacuación.
Aspectos hidrológicos. Para estimar el hidrograma de entrada de caudales a
la laguna se considera el método Racional Modificado el cual entrega un
hidrograma triangular, con un tiempo al máximo igual al tiempo de
concentración de la cuenca aportante y un caudal máximo correspondiente al
generado por una tormenta de duración igual al tiempo de concentración.
Para calcular el tiempo de concentración de la cuenca aportante se empleará
la fórmula de Kirpich (Tabla 3.1.2.6) considerando como longitud del
escurrimiento superficial 1300m a lo largo de las calles, desde el punto más
alejado, y una pendiente de 0,004 promedio para todo el recorrido. Con estos
valores el tiempo de concentración se estima como:
T min L S min ( ) , , ( ) ( , ) ,
, , , ,
= = =
− −
0 0195 0 0195 1300 0 004 40 8
0 77 0 385 0 77 0 385
Para el dimensionamiento se considerará una lluvia de 40 minutos de
duración. El gasto máximo del hidrograma está dado por la ecuación típica
del Método Racional:
Q CiA = / , 3 6
donde C es el coeficiente de escorrentía, i la intensidad de la lluvia de
duración igual al tiempo de concentración y periodo de retorno considerado y
A el área de la cuenca aportante en km
2
. Para el dimensionamiento de los
diferentes elementos de la laguna se toman en cuenta distintas lluvias de
diseño, con periodos de retorno desde 5 a 100 ó 200 años.
Para la situación en condiciones naturales se estima un valor de C=0,30,
equivalente al caso de suburbios según la Tabla del Capítulo de Hidrología y
dadas las condiciones naturales con muchos espacios abiertos del sector. Para
el caso urbanizado es necesario tomar en cuenta el uso de las distintas áreas y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 400
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
obtener un coeficiente ponderado para el total. Con los valores de las
superficies de cada tipo y los coeficientes de la Tabla 3.1.2.7 se obtiene:

Tipo de superficie Coeficiente
Techos 0.90
Calles 0.85
Estacionamiento 0.80
Pasajes y veredas 0.75
Áreas verdes 0.20
Patios y otros 0.50
El coeficiente de escurrimiento ponderado resulta ser:
C
urb
=
∗ + ∗ + ∗ + ∗ + ∗ + ∗
=
0 90 112000 0 85 43000 0 80 5400 0 75 25200 0 20 30800 0 50 136600
353000
0 67
, , , , , ,
,
Para estimar la intensidad de la lluvia de 10 años de periodo de retorno y 40
minutos de duración se inicia el cálculo sabiendo que la lluvia de 24 horas y
10 años de periodo de retorno en la zona es de 105 mm, según la publicación
de la DGA sobre Precipitaciones Máximas en 24, 48 y 72 horas, y también la
Tabla 3.1.2.2 en el Capítulo de Hidrología. La precipitación de 40 minutos se
calcula con los coeficientes de duración y frecuencia:
P P CD CD CF
T
40
10
24
10
1
24
40
60
10
11 = ,
donde P = 105; = 0,19 según la Tabla 3.1.2.3 y CD = 0,858 de
acuerdo a la expresión 3.1.2.2. Además para un periodo de retorno de 10
años =1. Entonces, la cantidad de agua caída en 40 minutos es:
24
10
CF
T
10
CD
1
24
40
60
P m
40
10
11 105 0 19 0 858 1 0 18 8 = = , ( )( , )( , )( , ) , m
lo que equivale a una intensidad de 28,2 mm/hora. Similarmente se pueden
calcular las precipitaciones para otros periodos de retorno:
Precipitación máxima en 24 horas = 105 mm
Coeficiente de duración de 24 horas a 1 hora = 0,19
Coeficiente de duración de 1 hora a 40 minutos = 0,858

Periodo de retorno, años 5 10 100
Coeficiente de frecuencia (Tabla 3.1.2.4) 0,85 1,00 1,46
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 401
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Precipitación de 40 min. en el lugar, mm 16,0 18,8 27,5
Intensidad de la lluvia, mm/hora 24,0 28,2 41,3
El gasto máximo que genera una tormenta de 40 minutos y 10 años de
periodo de retorno con el terreno en condiciones naturales, previo a la
urbanización, es:
Q CiA m
40
10 3
3 6 0 30 28 2 0 353 3 6 0 830 = = = / , , ( , )( , ) / , , / s
Siguiendo el mismo procedimiento y empleando los coeficientes adecuados
se pueden calcular los gastos máximos para otros periodos de retorno y otras
condiciones de la cuenca, los que se resumen a continuación:
Condición Natural Urbanizada
Coeficiente de escorrentía 0,30 0,67
Periodo de retorno, años 5 10 100 5 10 100
Intensidad de la lluvia, mm/hr 24,06 28,2 41,3 24,0 28,2 41,3
Gasto máximo, m
3
/s 0,706 0,830 1,215 1,577 1,854 2,713
Como se puede apreciar se trata de caudales apreciables para situaciones
urbanas.
Volumen principal de la laguna. Aceptando que hacia aguas abajo de la
laguna se puede evacuar el caudal máximo en condiciones naturales de la
crecida de 10 años de periodo de retorno, se aceptará un caudal máximo de
evacuación por la cámara de descarga de 800 l/s, con lo cual una
aproximación para estimar el volumen de almacenamiento mínimo para la
laguna está dado por la ecuación (4.3.2.9) considerando que el tiempo base
del hidrograma de la crecida de diseño es igual al doble del tiempo de
concentración de la cuenca:
V T Q Q
laguna b me evac
= − = ∗ ∗ − = 0 5 0 5 2 40 60 1854 0 800 2530
3
, ( ) , ( )( , , ) m
Se propone una laguna con una capacidad de regulación de 2500 m
3
. Para
tener una primera idea del tamaño se puede apreciar que este volumen se
logra con una superficie de 3000m
2
y 0,83 m de profundidad media. Esta
superficie es menos de la mitad de la que se había estimado inicialmente para
el lugar. Se hará un diseño típico en dos niveles, empleando el inferior para el
agua permanente y el superior para la regulación de crecidas de aguas lluvias.
El nivel inferior estará ocupado por agua subterránea.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 402
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Dadas las condiciones del lugar la laguna tendrá un diseño tradicional en
planta, de forma ovalada, excavada en el terreno de manera que el agua
subterránea llene la parte inferior
Cámara de descarga. Para la evacuación se colocará una pequeña cámara
rectangular de casi 2,0 m de alto conectada mediante una tubería a la
descarga. La disposición de esta cámara es aproximadamente como se indica
en la Figura 4.3.2.25.

Figura 4.3.2.25: Dimensiones y niveles de la cámara de descarga. A.- Fondo
de la laguna , B.- Nivel laguna permanente, C.- Umbral del vertedero de la
cámara, D.- Umbral vertedero de seguridad, E.- Coronamiento muros,
F.- Salida desagüe.
El sistema de evacuación debe ser capaz de entregar como máximo el caudal
de 800 l/s cuando la laguna esté llena hasta la cota del umbral del vertedero
de seguridad, que es la 2,0. Este se puede estimar como:
Q A
gH
K
l s
evac
=
|
\

|
.
|

2
800
0 5 ,
/ (4.3.2.15)
donde K es la suma del coeficiente de pérdidas en la entrada (0,2) la salida
(1,0) y la fricción en el tubo (fL/D). Se puede adoptar f=0,02 para una tubería
típica. Además el desnivel entre el umbral del vertedero de seguridad, que
corresponde al nivel del agua con la laguna llena, y el eje de la tubería a la
salida, es H=2,20m y L=30m. Entonces evaluando la expresión para
diferentes diámetros se obtiene:
Diámetro (m) Área del tubo (m
2
) fL/D K Q
evac
(l/s)
0,40 0,126 1,5 2,7 503,5
0,50 0,196 1,2 2,4 830,8
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 403
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Se colocará un tubo de salida de diámetro D=0,5m En estas condiciones el
gasto máximo es de 831 l/s, similar al permitido hacia aguas abajo y es el que
se propone adoptar para el evacuador en este caso. La tubería tendrá cada 3
metros pantallas de hormigón de 1x1 m
2
y 0,15m de espesor para disminuir
las filtraciones por la parte exterior del tubo.
En estas condiciones la descarga por el ducto en función de la altura de agua
en la laguna está dado por:
Q g
h
h =
+ |
\

|
.
|
= + 0 196 2
0 2
2 4
0 560 0 2
0 5
0 5
,
( , )
,
, ( , )
,
,
para 1,7m < h < 2,0 m
Vaciamiento. Para el vaciamiento total del volumen de regulación de la
laguna, entre la cota +1,7m en el umbral de la cámara del evacuador y la cota
+1,0m, se dispondrá de un tubo perforado vertical adosado a la cámara
colocado según las recomendaciones de diseño. Se empleará una tubería de
0,30 m de diámetro, con perforaciones en la parte superior de 0,7m de alto
(c=0,7m), con 8 filas de perforaciones separadas a 0,10m en altura (d=0,1m).
Para vaciar el volumen de la laguna de 2500 m
3
en 12 horas con una altura de
agua de 0,7m, se requiere un área de perforaciones de aproximadamente 60
cm
2
por fila, según el gráfico de la Figura 4.3.2.20. Con perforaciones de
25mm, de 4,91cm
2
de área cada una, esto se logra con 12 perforaciones por
fila. En la Figura 4.3.2.19 se puede verificar que este número es igual al
máximo número de perforaciones por fila para un tubo de 30 cm de diámetro.
El caudal máximo que evacúa esta tubería está dado por la ecuación 4.3.2.3:
Q
A h
c d
gh
vac
p
=
+
0 61
2
3
2 ,
( )

donde A
p
es el área total de perforaciones, igual a 8 filas de 12 hoyos cada
una con 4,91 cm
2
por perforación, que resulta en 471 cm
2
. Además c=0,7m,
d=0,1m y h=0,7m. Entonces:
Q g
vac
=
+
= 0 61
2 0 0471 0 7
3 0 7 0 1
2 0 7 0 062 ,
* , * ,
( , , )
, , / m
3
s
Este valor es menor que la capacidad de evacuación de la cámara, lo que le
permite salir fácilmente.
Con las dimensiones establecidas el gasto de vaciamiento de este dispositivo
en función del nivel del agua en la laguna es:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 404
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Q = 0,106 (h-0,2)
1,5
para 1,0m< h < 1,7m
Vertedero de seguridad. Este deberá ser capaz de descargar un gasto
máximo igual a la diferencia entre el de la crecida de 100 años de periodo de
retorno con la cuenca totalmente desarrollada, 2713 l/s, y el que sale por el
evacuador a plena capacidad, 830 l/s, sin tomar en cuenta el efecto regulador
de la laguna, de manera que el gasto de diseño es:
Q s
vert
= − = 2 713 0 830 1883 , , , m
3
/
Para un vertedero con umbral horizontal de pared gruesa de ancho b, con una
carga de agua h, el caudal está dado por la relación 4.3.2.8:
Q mb gH
vertedero v v
= 2
3 2 /

Adoptando un valor típico de m=0,36 y una altura máxima sobre el umbral de
0,50 m de manera que quede una revancha o borde libre de 0,3m hasta el
coronamiento de los muros de la laguna como factor de seguridad adicional,
se obtiene un ancho necesario de b= 3,34m para evacuar el gasto máximo de
1,883 m
3
/s. Se adoptará un vertedero como el mencionado de un ancho de
3,5m.
En estas condiciones el gasto evacuado por el vertedero en función de la
altura de agua en la laguna es:
Q=0,36*3,5*(2g)
0,5
(h-0,2)
1,5
= 5,578 (h-0,2)
1,5
para 2,0m < h < 2,8m
Desagüe de fondo. Además se conecta en el fondo de la cámara un desagüe
tanto para controlar el flujo base y manejar el volumen de la parte inferior de
la laguna, como para poderla vaciar totalmente ante cualquier eventualidad.
Este elemento no opera para fines de regulación. En este caso se colocará una
válvula de compuerta de 0,30m de diámetro alojada en una cámara lateral y
entregando al mismo tubo de vaciamiento, conectado a la cámara de descarga.
Curva de descarga de la laguna. La función de descarga de la laguna,
considerando el tubo de vaciamiento, la cámara de evacuación y el vertedero
de seguridad en función de la altura de agua en la laguna desde el fondo, h en
metros, es la siguiente:
Para 0 < h < 1,0m
Q=0,0
Para 1,0m <h < 1,7m
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 405
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Q=0,106(h-1,0)
1,5

Para 1,7m < h < 2,0m
Q = 0,560 ( h + 0,2)
0,5

Para 2,0m < h < 2,8m
Q= 5,578 ( h- 2,0)
1,5
+ = 0,560 ( h + 0,2)
0,5

La laguna se supone que está llena hasta el nivel permanente (h=1,0), cuando
comienza una tormenta, de manera que el volumen de regulación se considera
a partir de este nivel hacia arriba.
Disposición general. En base a las dimensiones establecidas para el
volumen de almacenamiento y los niveles de los elementos de evacuación se
puede establecer una disposición general de la laguna, incluyendo los niveles
de los elementos de evacuación y descarga. El área inundada y el volumen
almacenado en función de la altura de agua se pueden determinar conocidas
las dimensiones de la obra y las curvas de nivel al interior de la laguna. Para
ello se mide el área encerrada por cada curva de nivel. Si A
i
es el área
superficial de la laguna para la altura h
i
, el volumen parcial entre dos curvas
de nivel consecutivas se calcula como:
∆V
i
=0,5(h
i
-h
i-1
)(A
i
+A
i-1
)
En estas condiciones la superficie inundada y el volumen almacenado para
tormentas están dados por los siguientes valores, en función de la altura de
agua sobre el fondo de la laguna. Se considera solamente el volumen útil de
regulación y no el permanente de la laguna. Además se agrega el gasto que
sale y la función de almacenamiento dada por la ecuación 4.3.2.13 para
intervalos de tiempo de 120 segundos.

Altura Área Volumen Gasto Función
de agua (m) inundada (m
2
) almacenado (m
3
) evacuado (l/s) de almac. (l/s)
1,00 3204 0(1) 0,0 0
1,20 3385 659 9,5 10953
1,40 3569 1354 26,8 22593
1,60 3762 2087 49,3 34833
1,80 3955 2859 792,0 48442
2,00 4147 3667 830,6 61947
2,20 4376 4519 1366,0 76682
2,40 4605 5417 2314,0 92597
(1) No se considera el volumen permanente.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 406
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Verificación. Conocidas las curvas de área inundada y volumen almacenado
en función de la altura de agua, así como la función del gasto evacuado en
función de la misma altura de agua, es posible efectuar el rastreo de una
crecida por la laguna, es decir determinar los niveles de agua, volúmenes y
caudales de salida, dado un hidrograma de entrada. Esto permite verificar las
dimensiones y condiciones de diseño. El cálculo en esta oportunidad se ha
efectuado integrando numéricamente las ecuaciones de continuidad para una
crecida de entrada de 10 años de periodo de retorno estimada con el Método
Racional.
Según se determinó anteriormente la crecida de entrada presenta un
hidrograma de forma triangular con un máximo de 1854 l/s a los 40 minutos,
es decir a los 2400 segundos, y termina en cero a los 4800 segundos. Se
empleará como intervalo de tiempo para efectuar el análisis del tránsito de la
crecida a través del estanque ∆t = 120 s. Con los valores conocidos de área
inundada, volumen almacenado y gasto evacuado en función de la altura de
agua se puede construir la relación del término del lado izquierdo, o función
de almacenamiento, la que se incluye en la última columna de la tabla
anterior.
Con estas funciones se integra la ecuación de continuidad numéricamente
para cada intervalo de tiempo. Para efectuar la integración numérica se ha
confeccionado la tabla siguiente en la cual para cada instante de tiempo se
consigna el gasto de entrada, el nivel de agua en el estanque, el volumen
almacenado, el gasto de salida y el término del lado izquierdo de la ecuación
(4.3.2.13), que corresponde a la función de almacenamiento. Sólo se han
incluido algunos intervalos que permiten seguir los cálculos.
Tiempo Gasto de Nivel Volumen Gasto de Función de
(segundos) entrada (l/s) (metros) (m
3
) Salida(l/s) Almac. (l/s)
0 0 0 0 0
120 92,7 1,01 33 1,0 93
240 185,4 1,01 35 1,0 827
360 278,1 1,01 66 1,0 1046
480 370,8 1,02 70 1,5 1748
... ... ... ... ... ...
2400 1854,0 1,59 2050 48,0 33908
2520 1761,0 1,65 2280 250,0 37743
2640 1669,0 1,69 2430 380,0 41180
2760 1576,0 1,73 2600 520,0 45872
2880 1483,0 1,77 2740 680,0 45872
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 407
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
3000 1391,0 1,79 2800 750,0 47860
... ... ... ... ... ...
4920 0,0 1,76 2710 643,0 45642
5040 0,0 1,75 2627 600,0 44524
5160 0,0 1,73 2600 520,0 43183
5280 0,0 1,72 2550 495,0 42813
... ... ... ... ... ...
Los resultados como caudal de entrada y de salida en función del tiempo se
muestran en la Figura 4.3.2.26. Para esta crecida no alcanza a operar el
vertedero de seguridad y todo el caudal es evacuado completamente por la
obra de descarga.
El caudal máximo de salida es del orden de 800 l/s siendo el máximo de
entrada superior a 1800 l/s, lo que pone en evidencia el efecto regulador de la
laguna. Se supone que estos caudales no generarán inconvenientes hacia
aguas abajo ya que ellos son inferiores a los que se presentaban en
condiciones naturales previos a la urbanización, y como se puede apreciar en
los cálculos anteriores muy inferiores a los que se habrían generado si al
urbanizar no se hubiera considerado una laguna de retención para amortiguar
los caudales máximos de las crecidas de aguas lluvias.
0,0
200,0
400,0
600,0
800,0
1000,0
1200,0
1400,0
1600,0
1800,0
2000,0
0 1000 2000 3000 4000 5000
Tiempo (segundos)
G
a
s
t
o

(
l
t
/
s
)
Entrada
Salida
Vol. Almac.

Figura 4.3.2.26: Hidrogramas de entrada y salida para una crecida de 10
años de periodo de retorno.
Detalles. Los detalles necesarios para completar el diseño de la obra se han
establecido en el procedimiento de diseño. Para ello será conveniente
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 408
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
considerar la participación de un paisajista, de manera de aprovechar al
máximo las características de la obra para otros fines.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto para la construcción la laguna de retención del ejemplo.
Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
A Laguna de retención propiamente tal.
1 Descepe del terreno, eliminación de
vegetación y limpieza superficial,
espesor de 10 cm. m
2
6280 0,056
351,680
2 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
a profundidad menor de 1 m, desplazando
el material para la ubicación de los muros.
Sólo se trata de perfilar el terreno para
lograr la geometría de la laguna. m
3
1270,0 0,252
320,040
3 Confección de terraplenes para los muros
de la laguna, con la tierra de la excavación
compactada con rodillo por capas de
0,15m de espesor. m
3
1045,0 0,379
396,059
4 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
de hasta a 10 km. m
3
853,0 0,063
53,739
5 Suministro y colocación de una capa de
arena de 3 cm sobre toda la superficie
de los taludes interiores y exteriores de los
muros, hasta el límite de la zona litoral. m
3
89,1 0,328
29,225
6 Suministro y colocación de una capa de
tierra de hojas de 5 cm esparcida y compac-
tada sobre la capa de arena del punto
anterior. m
3
148,5 1,019
151,322
7 Suministro y sembrado de semilla de césped
tipo Bermuda o similar de buena calidad
en toda la superficie con tierra de hojas. Se
considera sembrado, riegos y cuidados hasta
el primer corte del pasto. m
2
2970,0 0,104
308,880
8 Suministro y sembrado de plantas palustres
en la zona litoral. Gl 1,0 15,602
15,602
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 409
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
9 Suministro y colocación de una capa de
maicillo de 5 cm de espesor, compactado
formando una vereda de 1,5m de ancho
en el coronamiento de los muros. m
2
9,5 0,087 0,827
B Cámara de descarga, confeccionada en
hormigón armado visto.
10 Hormigón grado H-30 con una dosificación
mínima de 385 kg. de cem. por metro cúbico,
colocado con moldaje para terminación de
hormigón visto. m
3
5,8 4,702
27,272
11 Acero tipo A44-28H con resaltes para
hormigón armado, en barras, doblado y
colocado según los planos.
D=10mm Kg. 232,9 0,016 3,726
12 Ripio para emplantillado. Suministro
y colocación, compactado en espesores
de 5 cm bajo hormigones. m
3
0,3 0,117 0,035
13 Tubos de c.c. tipo alcantarillado para tubería de
evacuación. Suministro y colocación
en zanja bajo el muro, emboquillados con
mortero 1:4., D=0,3m m 30 0,543
16,290
14 Bolones de 30 cm de diámetro medio
colocados a mano en una capa en el
pedraplén de la cámara de descarga. m
3
0,6 0,294 0,176
15 Rejas para sumidero grande tipo alcanta-
rillado, de 0,91m de largo. U 4,0 3,971
15,884
16 Pantalla acero, PL acero de 2,9x0,7x0,003. Kg. 48,0 0,030 1,440
17 Tubo de acero de 200 mm de diámetro
para conexión de válvula, con bridas de
conexión. m 0,7 1,105 0,774
18 Tubo de vaciamiento en acero de 300mm
de diámetro, con perforaciones según
planos y soldado, colocado en cámara de
descarga. m 2,0 1,682 3,364
19 Válvula tipo compuerta de 200mm con
bridas de conexión. Suministro y coloca-
ción, para operar con manguito. U 1,0 11,359
11,359
20 Tapa de cámara de hormigón armado
tipo acera de 0,70x0,70 U 1,0 2,398 2,398

C Vertedero de seguridad, en rocas para
simular una caída natural tipo estero de
alta montaña.
21 Suministro y colocación de una capa de
ripio para emplantillado y filtro de 10cm
de espesor, compactado. m
3
12,4 0,117 1,451
22 Piedras tipo enrocado de 30cm de diámetro
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 410
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
medio, colocadas una a una sobre el
emplantillado de ripio. Ordenadas para
dar una apariencia natural, sin emparejar. m
3
37,1 0,490
18,179
23 Mortero para cementar las piedras en la
parte inferior. Mortero 1/4 colocado según
detalle en los planos. m
3
11,1 3,553
39,438
24 Piedras de tamaño 0,6 m para colocar
en el colchón disipador. m
3
1,0 0,293 0,293

D Muro vertical.
25 Hormigón grado H-30 con una dosificación
mínima de 385 kg. de cem. por metro
cúbico, colocado con moldaje. m
3
140,4 4,702
660,161
26 Acero tipo A44-28H con resaltes para
hormigón armado, en barras, doblado y
colocado según los planos.
26.1 D=12mm Kg. 3596,0 0,016
57,536
26.2 D=10mm Kg. 2088,0 0,016
33,408
26.3 D=16mm Kg. 2552,0 0,016
40,832
Total 2561,386
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7

de
Octubre de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación
para Cobro por Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de
Precios Nº 276 de Mayo-Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.









Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 411
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 412
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 413
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 414
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
4.4. OBRAS ANEXAS
Para el control y gestión de las aguas lluvias mediante el empleo de obras
alternativas y complementarias a las redes de colectores, es necesario recurrir
a cierto tipo de obras que no pueden considerarse individualmente como de
infiltración o de almacenamiento, o que por si solas no pueden actuar de
manera eficiente en el drenaje de aguas lluvias, sin embargo son necesarias
para que el sistema en su conjunto opere adecuadamente, o como
complemento de otras soluciones alternativas. Estas se han agrupado como
obras anexas ya que complementan a otras más importantes propuestas en
capítulos anteriores, o se pueden considerar profusamente para la
desconexión de zonas impermeables. Se incluyen en este capítulo las franjas
filtrantes cubiertas de pastos, las zanjas con vegetación, canales para drenaje
urbano, caídas, sedimentadores y cámaras de inspección.
Las franjas filtrantes y las zanjas con vegetación se consideran como obras
anexas importantes en la desconexión de áreas impermeables, lo que justifica
su inclusión, si bien se trata más de elementos complementarios que de obras
propiamente tales.
En las áreas de expansión urbana de la zona central de Chile, en la cual
muchas de las ciudades se han extendido sobre terrenos agrícolas, es común
encontrar conflictos entre la infraestructura de riego existente previamente y
los intereses de la urbanización. Es posible que un rediseño de los canales de
riego para zonas urbanas, de manera de integrarlos más amigablemente al
nuevo entorno pueda evitar muchos de los conflictos. Esto requiere que los
diseños de estos canales no respondan exclusivamente a objetivos de mínimos
costos de construcción o de eficiencia de conducción, sino que también tomen
en cuenta las oportunidades de que sean incorporados al entorno urbano para
fines paisajísticos e incluso de recreación.
A lo largo de los canales de drenaje, o como elementos de entrega o descarga
de estos a los estanques o lagunas de retención, puede ser necesario disponer
de caídas, o descensos bruscos de fondo, y disipadores de energía hidráulica
asociados a ello. Estos se presentan como caídas.
Para la operación de algunas obras de infiltración se requiere agua libre de
sedimentos de manera de evitar que se colmaten y pierdan su capacidad. Esto
en el caso típico de zanjas y pozos de infiltración, para los canales puede ser
interesante contar con un sedimentador previo que separe el material
particulado. Finalmente se agregan cámaras que pueden ser útiles en los
sistemas de conducción anexas a las obras.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 415
4.3.2. LAGUNAS DE RETENCIÓN
Se incluyen entonces como obras anexas las siguientes:
Franjas filtrantes cubiertas de pasto
Zanjas con vegetación
Canales para drenaje urbano de aguas lluvias
Caídas y disipadores de energía
Sedimentadores
Cámaras de inspección
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 416


4.4.1. FRANJAS FILTRANTES

a. Descripción. Las Franjas Filtrantes son áreas planas regadas cubiertas de césped
denso o de otra cobertura atrayente que permita la infiltración, como gravilla
o piedrecilla de playa. Para favorecer la infiltración requieren de un flujo
parejo y de poca altura sobre toda la superficie. Las Franjas Filtrantes están
diseñadas para hacer escurrir el agua en forma de flujo superficial como
lámina continua, desde un extremo del plano hacia el extremo más bajo y no
de manera concentrada como ocurre con las canalizaciones (zanjas, soleras,
canaletas, etc.). Siempre que se produzca un flujo concentrado, este debe ser
distribuido uniformemente a lo ancho de la Franja Filtrante mediante una
franja de pavimento poroso u otra estructura que asegure un flujo en forma de
lámina. Estas franjas de pasto pueden combinarse con veredas,
estacionamientos o bermas adyacentes a zanjas de evacuación. Las franjas
filtrantes pueden tener repartidas dentro de ellas arbustos y árboles que
absorben nutrientes y dan sombra. En climas semiáridos es fundamental el
riego, pues se necesita mantener un pasto denso y saludable. Estas franjas no
son otra cosa que una forma de organizar los jardines y áreas verdes pequeñas
de manera de favorecer el escurrimiento uniforme en láminas y promover la
infiltración de las aguas lluvias en el lugar.
Las Franjas Filtrantes se pueden usar en áreas comerciales y residenciales,
incorporándolas a la planificación del drenaje de terrenos, calles y barrios,
como un elemento de desconexión de áreas impermeables. Debido a que su
efectividad depende de que el flujo escurra como una lámina uniforme y de
poca altura sobre la superficie de la franja, es que se debe limitar el tamaño
del área aportante y por lo tanto el volumen asociado. Los flujos pueden ser
aplicados a las Franjas Filtrantes directamente desde superficies
impermeables, como estacionamientos, calles, pasajes y veredas o techos de
edificios, entregando el caudal en forma pareja mediante algún elemento de
distribución con un umbral horizontal en el extremo más alto del plano. Las
Franjas Filtrantes si se emplean profusamente en una zona son eficaces en
reducir el volumen de escurrimiento de tormentas pequeñas.
Las franjas filtrantes son estructuras sencillas, compuestas por unos pocos
elementos, cuya organización se muestra en la Figura 4.4.1.1.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 417
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN

Figura 4.4.1.1: Elementos típicos de una franja filtrante. 1.- Zona
impermeable, 2.- Repartidor de flujo, 3.- Franja filtrante, 4.- Colector.
b. Ventajas y desventajas. El pasto y otro tipo de vegetación de estas franjas da un
efecto agradable a cualquier espacio verde, y por lo tanto se pueden
incorporar a los planes de paisajismo de cualquier urbanización. Además, su
uso no representa un costo extraordinario a una urbanización que tiene
planificado construir áreas verdes y su mantención no debiera ser muy
distinta a la de cualquier jardín. De vez en cuando, producto de los
sedimentos acumulados, es necesario remover una sección del pasto ya que el
escurrimiento puede verse distorsionado. El pasto y los árboles que se
pueden utilizar de manera opcional, ayudan a disminuir el escurrimiento
gracias a la infiltración que se produce, por pequeña que esta sea.
Si se usan estas franjas con pendientes importantes en suelos inestables, se
pueden producir pequeñas zanjas o cárcavas que destruirán el flujo superficial
uniforme e impiden el buen funcionamiento. Es conveniente que las franjas
filtrantes estén protegidas del tránsito de personas o vehículos que pueden
dañar el pasto o afectar el flujo de la lámina superficial. Cuando se mezclan
árboles y pasto, la estabilidad del terreno aumenta.
El sitio debe tener una pendiente uniforme y ser capaz de mantener un flujo
superficial uniforme en todas partes. Las pendientes típicas de los sitios aptos
en condición original varían entre 2 y 10%. El área aportante depende de las
dimensiones de la Franja y de la capacidad de infiltración del suelo bajo ella.
Esta permeabilidad debe tomarse en cuenta para saber cómo puede afectar
esto a las estructuras y pavimentos adyacentes a las franjas.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 418
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
c. Procedimiento de diseño. En general las franjas filtrantes son elementos
complementarios de un plan más ambicioso, de manera que su diseño se
decide en un contexto más amplio. De todas maneras se puede pensar que el
procedimiento de diseño considera las tres etapas típicas. Un análisis de
factibilidad de la obra de acuerdo a las condiciones locales, en segundo lugar
un dimensionamiento de los elementos principales y finalmente el diseño de
los elementos de detalle. A continuación se plantea lo que debiera
considerarse en cada una de estas etapas para el caso de un estanque de
retención.
Factibilidad. En base a los antecedentes que consideran las condiciones
climáticas, las características del suelo, la existencia de agua subterránea, las
propiedades de la urbanización, incluyendo la disponibilidad de espacio, sus
destinos y tipo, así como el comportamiento esperado de los usuarios y
vecinos, se debe decidir si es conveniente recurrir a un empleo relativamente
masivo y organizado de franjas filtrantes, como parte de un plan más general.
Dimensionamiento. El dimensionamiento es relativamente sencillo aunque
requiere disponer de antecedentes de terreno y específicos del lugar en base a
los cuales se calcularán las dimensiones de acuerdo a los criterios de diseño
establecidos para la obra. Como antecedentes es necesario recopilar los
siguientes:
Hidrológicos. Es conveniente conocer los gastos y volúmenes resultantes de
tormentas de 5 y 10 años de periodo de retorno en el sector para
condiciones naturales, urbanizadas y con la aplicación de técnicas
de desconexión con diferentes niveles, de manera de apreciar su
efecto y decidir su conveniencia. Se requiere conocer el uso del
suelo, las características de las lluvias, y la topografía del sector.
Terreno. Disponibilidad de espacio, elementos de la red de drenaje natural
del sector, así como de los demás elementos que forman el plan
de gestión o desconexión de áreas impermeables. Límites de la
zona y el comportamiento de las aguas lluvias que pueden llegar
por escurrimiento superficial. Estimar la capacidad máxima de
evacuación del sistema hacia aguas abajo, la forma en que se
realizará la descarga y sus efecto. Si bien las franjas filtrantes no
necesariamente se diseñan para infiltrar una cantidad específica o
el total del agua que reciben, es conveniente conocer la capacidad
de infiltración del suelo, de manera de poder estimar el gasto que
entregan hacia los elementos de aguas abajo.
Diseño de detalle. El diseño de detalle normalmente se traduce en los planos
para la construcción de la obra y sus elementos necesarios. En esta etapa se
debe proceder al diseño y dimensionamiento de los elementos auxiliares
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 419
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
como son el empalme con las superficies contiguas, la existencia de
elementos de separación como soleras discontinuas, y la conexión con el
drenaje general. También debe considerarse la vegetación, necesidades de
plantación, el riego y otras necesidades.
d. Factibilidad. La factibilidad de emplear franjas filtrantes depende básicamente de
la existencia en el sector urbanizado de áreas verdes, o sectores destinados a
ellas, que puedan aprovecharse para ser empleados como franjas de filtración.
La pendiente del terreno debe ser menor que 10% y debe permitir formar
planos relativamente uniformes, en los cuales no se concentre el flujo. La
necesidad de disponer de pasto o de otra cobertura superficial, así como los
requisitos de riego en algunos climas puede ser un aspecto básico en la
decisión de emplear este tipo de elementos.

e. Dimensionamiento. El criterio básico del diseño de las Franjas Filtrantes
cubiertas de pasto es mantener un flujo uniforme de pequeña altura sobre toda
la superficie de esta franja cubierta de pasto denso. La Figura 4.4.1.2 muestra
algunas configuraciones posibles incluyendo sus elementos básicos.

Figura 4.4.1.2: Ejemplos de franjas filtrantes. 1.- Zona impermeable,
2.- Solerilla, 3.- Franja filtrante, 4.- Bajada de aguas lluvias, 5.- Repartidor
tipo zanja, 6.- Solera.
Lluvia de diseño. Para la lluvia de diseño debe seleccionarse un periodo de
retorno, T, según los siguientes criterios:
T = 5 años, si la franja filtrante forma parte de una política de
Desconexión de Áreas Impermeables con una red de drenaje
desarrollada.
T = 10 años, si la red de drenaje no está desarrollada.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 420
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
La autoridad municipal o el SERVIU podrá requerir periodos de retorno
diferentes de acuerdo a las condiciones del lugar.
Geometría. Se prefiere la forma rectangular, libre de zanjas o cárcavas que
concentren el flujo.
Distribución del flujo. El escurrimiento debe ser distribuido en forma pareja
sobre la Franja. Se pueden utilizar solerillas, bermas, zanjas, soleras
discontinuas u otro tipo de repartidor de flujo para lograr que esto ocurra.
Para los flujos concentrados es absolutamente necesario utilizar estos
dispositivos para poder lograrlo.


Figura 4.4.1.3: Distribución de flujos con soleras discontinuas (arriba) y con
zanja rellena (abajo). 1.- Zona impermeable, 2.- Repartidor de flujo, 3.-
Franja filtrante, 4.- Zanja, 5.- Drenes.



Pendientes del terreno. Se recomiendan las siguientes pendientes máximas
para el plano de las franjas en el sentido del escurrimiento.
Tipo de cubierta Máxima pendiente permitida I (m/m)
Pasto con riego
Jardines en general 0,100
Laderas de zanjas 0,250
Pasto sin riego
Jardines en general 0,050
Laderas de zanjas no se recomienda
Flores y arbustos densos 0,010
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 421
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
Ancho (perpendicular al escurrimiento). Se sugiere aplicar una carga
hidráulica no mayor que 4,5 l/s por metro lineal de Franja para una tormenta
de diseño de manera de mantener una lámina de escurrimiento de menos de
2,5 cm de alto sobre toda la superficie de pasto. Es decir que en estas
condiciones la altura de agua no sea superior a la mitad de la altura del pasto,
que a lo más tiene 5 cm de alto.
Como una primera aproximación se puede estimar el ancho de la franja B
f

como:
B
Q
f
=
4 5 ,
(4.4.1.1)
donde Q(l/s) es el gasto total aportante a la franja desde superficies
impermeables que evacuan hacia ella. La altura de agua h(m) de una lámina
de gasto Q (m
3
/s) repartida en todo el ancho B
f
(m) de la franja, con una
pendiente longitudinal I(m/m) se puede estimar con la relación
h
Q
B I
f
=

¸

(
¸
(
(
0 05
3 5
,
/
(4.4.1.2)
Largo (en el sentido del escurrimiento). El largo (L
f
) debe ser mayor que el
mayor de los valores siguientes para que resulte efectiva:
L
f
> 2,5m (4.4.1.3)
L
f
> 0,2 L
impermeable
(4.4.1.4)
Donde L
impermeable
es la longitud del recorrido del agua sobre la superficie
impermeable antes de ingresar a la Franja.

Figura 4.4.1.4: Largo de la franja
f. Detalles. Considera el resto de los elementos para que la franja opere
adecuadamente.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 422
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
Vegetación. Se necesita un pasto denso para favorecer la sedimentación y la
filtración además de que ello protege contra la erosión. Los pastos deben
mantenerse de un largo aproximado de 3 a 5 cm. Las Franjas deben ser
regadas en la época seca si es necesario. A pesar de que los árboles y arbustos
pueden favorecer la infiltración, pueden tener el inconveniente de destruir el
flujo parejo sobre la superficie del pasto.
Recolección del flujo de salida. Para la mayor parte de las tormentas
grandes las Franjas no son capaces de infiltrar todo y requieren de algún tipo
de conducción posterior. Las zanjas son una buena alternativa para conducir
estos escurrimientos, pues incorporan otro nivel en la desconexión de zonas
impermeables. También resultan una manera efectiva de alimentar zanjas de
infiltración u otros elementos similares. Por supuesto, las Franjas también
pueden drenar a los sistemas clásicos de recolección de aguas lluvia, hacia la
solera de calles, cauces o drenes de cualquier tipo.
g. Construcción. Las franjas filtrantes no demandan una técnica particular debido a
que se trata de jardines de dimensiones modestas, pero es esencial realizar
algunos controles.
Precaución para evitar colmatación en la fase de construcción. Una vez
iniciada la construcción de la obra, es importante limitar los aportes de finos
hacia la franja. Es necesario evitar el tránsito de vehículos y maquinaria que
produzcan una compactación excesiva del terreno de la franja.
Si la franja va a ser sembrada con pasto artificial es conveniente que este se
coloque sobre una pequeña capa de arena de 3 a 5 cm bajo la capa de tierra
vegetal o tierra de hojas.
Control de las dimensiones. Con el fin de asegurar el adecuado
escurrimiento de las aguas lluvias es importante que las dimensiones
estimadas en el estudio sean respetadas, fundamentalmente el que se logre
una superficie plana sin cauces que concentren el flujo. Además debe
verificarse cuidadosamente la ubicación y nivel de los elementos de
alimentación y de rebase, tanto en relación a la franja misma como a la red de
drenaje hacia la cual evacúan.
h. Mantención. Las franjas filtrantes requieren una escasa o moderada mantención,
la que puede ser más costosa cuando es necesario reemplazar el pasto o la
cubierta que conforma la superficie. La responsabilidad por estas funciones,
de acuerdo con las reglas de la legislación, recae sobre el propietario de las
obras, el cual será una persona particular o pública según sea el dominio del
terreno en el cual se encuentren emplazadas. Conviene distinguir los
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 423
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
problemas de mantención derivados del aseo y ornato de la obra, en cuyo
caso implican una responsabilidad municipal, de aquellos que significan una
responsabilidad técnica propiamente tal. En este último caso, tratándose de
obras en las vías públicas, la responsabilidad podría recaer en el SERVIU, sin
embargo es necesario que esta responsabilidad sea aclarada legalmente. Si
las obras se encuentran en recintos privados, la responsabilidad por su
mantención es del propietario o de quien detente legalmente el recinto.
Una guía de la mantención preventiva y curativa sugerida para las franjas
filtrantes y la frecuencia con que ésta debe realizarse es la siguiente.
Mantención preventiva. Considera inspecciones, cuidado de la vegetación y
limpieza.
Inspección. Inspeccionar la superficie para verificar la necesidad de una
limpieza. Verificar que la alimentación no causa problemas y que
el exceso de agua se evacúa correctamente.
Rutinaria . Al menos una vez al año.
Mantención del césped o de la cubierta. El cuidado del césped, el sistema de
riego y la profundidad de las raíces deben ser inspeccionadas y
mantenidas cuando sea necesario.
Rutinaria. De acuerdo con la inspección y el clima. En conjunto
con la mantención del sector en el cual se ubica la franja.
Remoción de basura y objetos extraños. El material acumulado debe ser
removido como una medida de control general, sanitaria y con
fines estéticos.
No rutinaria. Cuando sea necesario. Retirar hojas y ramas
durante el otoño.
Mantención curativa.
Reemplazo del material que conforma la superficie. Reemplazar el pasto por
especies resistentes al agua, o por otro tipo de cubierta si se
observan daños permanentes.
No rutinaria. Cuando se observa que la vegetación en la
superficie del estanque está deteriorada.

i. Ejemplo de franja filtrante. Se considera la posibilidad de construir franjas
filtrantes a lo largo de un camino de servicio en una urbanización industrial
en la ciudad de Valdivia, con el objeto que las aguas lluvias de los
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 424
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
estacionamientos laterales pasen por ella antes de drenar hacia el camino.
Se trata de un estacionamiento de 12 m de ancho total que serán drenados
hacia esta franja, separada del camino mediante soleras discontinuas. El
conjunto tiene una pendiente longitudinal del 2% y el sector de
estacionamientos una pendiente transversal del 1% hacia la franja de pasto.
Para la franja se dispone de 3 m entre el estacionamiento y el camino. La
franja se dimensionará para lluvias de 5 años de periodo de retorno y 5
minutos de duración.

Dimensionamiento. En este caso se trata más bien de verificar las
dimensiones de la franja para una operación correcta, más que un
dimensionamiento propiamente tal.

Lluvia de diseño. La precipitación de 24 horas y 10 años de periodo de
retorno en Valdivia es de 102,9mm según la tabla 3.1.2.2. El coeficiente de
frecuencia para periodos de retorno de 5 años es de 0,89 según la tabla
3.1.2.4. El coeficiente de duración para lluvias de una hora es de 0,16 y el de
5 minutos en relación a las lluvias de una hora es de 0,31 según la tablas
3.1.2.3 y 3.1.2.5 respectivamente. Entonces la precipitación de 5 minutos de
duración y 5 años de periodo de retorno es:
P P CD CD CF mm
min
añ os
horas
añ os
horas
hora
hora
min
añ os
añ os
5
5
24
10
24
1
1
5
10
5
102 9 016 0 31 0 89 4 54 = = ∗ ∗ ∗ , , , , , =
Esto supone una intensidad media de 4,54 *60/5 = 54,5 mm/hora.
Ancho de la franja. Para verificar que el ancho de la franja es adecuado, se
estima el caudal aportante por metro de ancho. Dado que la superficie
drenada tiene una longitud de 12m la franja recibe por metro de ancho con la
lluvia de diseño:
Q= CiA= 1,0*54,5(mm/hr)*0,001(m/mm)*1,0m*12m= 0,654m
3
/hora
Esto equivale a un gasto de 0,18 lt/s por cada metro de ancho, el cual es
bastante menor que los 4,5lt/s máximos recomendados para las franjas.
Largo. El largo mínimo es de 2,5 m y mayor que 0,2 veces el largo de la
zona impermeable que sirve, que resulta ser 0,2*12=2,4m. Por lo tanto la
franja de 3m es adecuada.
Vegetación. La franja tendrá la vegetación de la zona, con pasto, el cual se
mantendrá de un largo no superior a 10cm para conservarlo sano.
Salida. Esta franja drena hacia la cuneta del camino que reúne los caudales
longitudinalmente. Se supone que posteriormente estos caudales así reunidos
tendrán una disposición adecuada.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 425
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
Detalles. El plano adjunto muestra los detalles de esta franja filtrante.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto aproximado para la construcción de una franja de infiltración
como la del ejemplo, considerando una longitud de 100m.
Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
1 Descepe y limpieza del terreno,
así como el emparejamiento, nivelación y
limpieza del fondo, e=10 cm. m
2
300,0 0,056 16,800
2 Transporte de excedentes de la nivelación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
30,0 0,063 1,890
3 Suministro y colocación de una capa de
arena sin contenido de arcilla de 3cm,
esparcida y compactada con pisón. m
3
9,0 1,081 9,729
4 Suministro y colocación de una capa de
5cm de tierra de hojas, esparcida y nivelada
y compactada . m
3
15,0 1,019 15,285
5 Suministro, distribución y siembra de pasto
artificial. Incluyendo semilla, sembrado,
riegos y cuidados hasta el primer
corte del pasto. m
2
300,0 0,104 31,200
6 Suministro y colocación de soleras
discontinuas tipo C. m 54,0 0,392 21,168
Total 96,072
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7 de Octubre
de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación para Cobro por
Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-
Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 426
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN






Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 427
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN

a. Descripción. Las Zanjas con Vegetación se ven similares a una zanja cualquiera
pero son más anchas, funcionan como vías de drenaje con una densa
vegetación y pendientes bajas que conducen el agua lentamente y con baja
altura de escurrimiento. El diseño es similar al de un canal, pero su pendiente
longitudinal y el tamaño de su sección transversal está hecho de manera tal
que el escurrimiento superficial resulte lento y poco profundo, facilitando la
sedimentación y evitando la erosión. Se pueden instalar bermas y diques
pequeños si es necesario disminuir la velocidad de escurrimiento o favorecer
la sedimentación y la infiltración. Su objetivo principal no es conducir agua
como ocurre con los canales tradicionales.
Estas zanjas se pueden usar para recoger las aguas que escurren
superficialmente de estacionamientos, edificios, jardines residenciales,
caminos y franjas filtrantes. Pueden ser parte de los planes de desconexiones
de zonas impermeables. Estas zanjas cubiertas de vegetación pueden usarse
como una alternativa a sistemas tradicionales de soleras y redes de colectores,
especialmente para sectores residenciales poco densos. Este tipo de zanjas se
ubican bajo el nivel del suelo adyacente, y la escorrentía superficial ingresa a
ellas desde superficies laterales, ya sean jardines o calles. Son obras típicas de
desconexión de zonas impermeables.
La figura muestra un esquema de los elementos básicos de una zanja con
vegetación.


Figura 4.4.2.1: Elementos de una zanja con vegetación. 1.- Alimentación,
2.- Taludes, 3.- Fondo, 4.- Gradas de control.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 428
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
b. Ventajas y desventajas. Las Zanjas con Vegetación son estéticamente más
agradables que los canales de drenaje revestidos en concreto o roca, además
de ser más baratos de construir. Aunque limitados por la capacidad de
infiltración del suelo, estas obras alternativas proporcionan algún tipo de
reducción en los volúmenes de escorrentía durante tormentas pequeñas. Los
pastos largos y densos proporcionan protección contra la erosión durante
tormentas más grandes. En zonas comerciales o residenciales estos canales
pueden utilizarse para desconectar áreas impermeables. Se incorporan al
paisaje de áreas verdes sin los inconvenientes de un canal tradicional. Pueden
emplearse como elemento de división y cercado natural.
La principal desventaja del uso de zanjas con vegetación es la posibilidad de
que se formen áreas húmedas frente a las casas y se favorezca la aparición de
mosquitos u otro tipo de insectos. También requieren mayor espacio y
necesitan crear servidumbres para su mantención y operación. Debe evitarse
que los vecinos las obstruyan para tener acceso o para el paso de vehículos.
Requieren una preocupación especial para evitar que se ocupen para botar
escombros y basura. En climas secos pueden requerir riego para mantener la
vegetación en la temporada estival.
Cuando el suelo es altamente permeable, la zanja puede usarse para infiltrar
una parte del agua, aunque la efectividad de este tipo de obras alternativas no
depende de la permeabilidad del suelo y son más bien obras de conducción y
almacenamiento temporal.
Las tasas de remoción de contaminantes de estas obras citadas en la literatura
indican que esta está en el rango medio-bajo. Con buenas condiciones de
suelo ( suelos permeables de la clase A o B de acuerdo a la clasificación del
SCS) y bajas velocidades de escurrimiento ( menores a 0,6 m/s), se puede
esperar una remoción moderada de sólidos suspendidos y otros contaminantes
asociados. Si las condiciones del suelo lo permiten, la infiltración puede
remover cantidades bajas a moderadas de contaminantes disueltos que el agua
pudiera llevar. Por lo tanto, para tormentas pequeñas y frecuentes tendrán un
máximo de remoción de estos contaminante disueltos.


c. Procedimiento de diseño. En general las zanjas con vegetación son elementos
complementarios de un plan más ambicioso, de manera que su diseño se
decide en un contexto más amplio. De todas maneras se puede pensar que el
procedimiento de diseño considera las tres etapas típicas. Un análisis de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 429
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
factibilidad de la obra de acuerdo a las condiciones locales, en segundo lugar
un dimensionamiento de los elementos principales y finalmente el diseño de
los elementos de detalle. A continuación se plantea lo que debiera
considerarse en cada una de estas etapas para el caso de una zanja cubierta de
vegetación.
Factibilidad. En base a los antecedentes que consideran las condiciones
climáticas, las características del suelo, la existencia de agua subterránea, las
propiedades de la urbanización, incluyendo la disponibilidad de espacio, sus
destinos y tipo, así como el comportamiento esperado de los usuarios y
vecinos, se debe decidir si es conveniente considerar una zanja como parte de
un plan más general.
Dimensionamiento. El dimensionamiento es relativamente sencillo aunque
requiere disponer de antecedentes de terreno y específicos del lugar en base a
los cuales se calcularán las dimensiones de acuerdo a los criterios de diseño
establecidos para la obra. Como antecedentes es necesario recopilar los
siguientes:
Hidrológicos. Estimar los caudales máximos provocados por lluvias
frecuentes de periodo de retorno de 5 y 10 años, afluente al lugar
proveniente de las zonas impermeables que drenan hacia la zanja
y considerar su punto final o por tramos dependiendo de su
extensión. Considerar también lluvias grandes de 50 y 100 años
de periodo de retorno. Se requiere conocer el uso del suelo, las
características de las lluvias, y la topografía del sector.
Terreno. Disponibilidad de espacio, elementos de la red de drenaje natural
del sector, así como de los demás elementos que forman el plan
de gestión o desconexión de áreas impermeables. Límites de la
zona y el comportamiento de las aguas lluvias que recibirá.
Estimar la capacidad máxima de evacuación del sistema hacia
aguas abajo, la forma en que se realizará la descarga y sus efecto.
Propiedades geométricas. En base a ello se debe determinar la sección
transversal, la pendiente de fondo y el trazado en planta de la
zanja. Se decide la necesidad de contar o no con gradas y si
puede operar como obra de retención.
Diseño de detalle. El diseño de detalle normalmente se traduce en los planos
para la construcción de la obra y sus elementos necesarios. En esta etapa se
debe proceder al diseño y dimensionamiento de los elementos auxiliares
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 430
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
corno son el empalme con las superficies contiguas. También debe
considerarse la vegetación, necesidades de plantación, de riego y otras.
d. Factibilidad. Las zanjas con vegetación son prácticas sólo en lugares con
pendientes menores que el 3 o 4% y definitivamente no lo son en lugares con
pendientes superiores al 6%. La pendiente longitudinal del canal debe ser
menor que 1%, y a menudo necesitan gradas, escalones o pequeños muros
transversales para reducir la pendiente longitudinal.

e. Dimensionamiento. La figura muestra la configuración típica de las zanjas
cubiertas de vegetación de secciones trapezoidales y triangulares.


Figura 4.4.2.2: Sección típica de zanja. b.- Ancho basal, z.- Talud, h.- Altura
de agua.
La clave de este diseño es que las zanjas deben ser capaces de mantener
velocidades de escurrimiento bajas durante tormentas pequeñas y que recojan
y conduzcan las aguas de tormentas más grandes. El diseño debe considerar
condiciones en que el uso del suelo del área aportante está totalmente
desarrollado. Si no es así, se corre el riesgo de que la obra quede
subdimensionada.
Lluvia de diseño. Para verificar la velocidad para lluvias con el siguiente
periodo de retorno:
T = 5 años, si la zanja forma parte de un programa de
desconexión de áreas impermeables en un sector con red de
drenaje desarrollada.
T = 10 años, si no hay una red de drenaje desarrollada.
Para verificar la capacidad de la sección completa debe adoptarse los
siguientes valores:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 431
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
T = 50 años, si hacia aguas abajo del lugar existe una red de
drenaje desarrollada.
T = 100 años, si no existe una red de drenaje desarrollada.
La autoridad municipal o el SERVIU podrá requerir periodos de retorno
diferentes de acuerdo a las condiciones del lugar.
Geometría de la Zanja. Se prefiere una sección triangular o trapezoidal
amplia. Se recomienda una profundidad del agua no mayor de 0,8 m para
tormentas de 5 ó 10 años de periodo de retorno. Las pendientes laterales de
los taludes no deben ser más empinadas que 4:1 (H:V) y preferiblemente 5:1
(H:V) o más tendidas para facilitar la mantención (corte de pasto).
Pendiente Longitudinal. Las pendientes deben ser suaves para lograr
velocidades bajas. Generalmente, las pendientes están entre 0,2% y 0,5% y en
lo posible no mayores que el 1%. En lugares con pendientes mayores se
pueden utilizar gradas para controlar la velocidad o pequeñas estructuras de
caída de manera de mantener la pendiente del terreno requerida.

Figura 4.4.2.3: Gradas de control.
Gradas de control. Mediante el uso de gradas de control en las Zanjas se
puede lograr la reducción de velocidad requerida, además de favorecer la
sedimentación y la infiltración. Se pueden usar cuando se necesite mantener
una pendiente longitudinal y/o limitar la velocidad máxima de escurrimiento.
Estas gradas son de poca altura, del orden de 0,30 m de altura máxima sobre
el fondo de la zanja, de manera que no presentan problemas estructurales o de
disipación de energía al pie. Es preferible recurrir a una mayor cantidad de
gradas, colocadas más cerca unas de otras, que a gradas de mayor altura. La
grada de control propiamente tal puede confeccionarse de piedras sueltas,
terraplenes de piedras, troncos, durmientes y materiales similares.
Velocidad. Mantener una velocidad de escurrimiento baja para tormentas
pequeñas y frecuentes. Esto favorece la sedimentación y la infiltración.
Diseñar la Zanja para velocidades de 0,6 m/s o menores para la lluvia de
diseño, 5 a 10años de periodo de retorno. Usar un coeficiente de Manning
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 432
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
igual a 0,035 y dimensionar la sección transversal y la pendiente longitudinal
de manera de limitar la velocidad. La velocidad media se puede estimar con
la denominada ecuación de Manning, dada por:
V
R I
n
=
2 3 1 2 / /
(4.4.2.1)
donde V es la velocidad media en m/s; n un coeficiente para tomar en cuenta
la rugosidad de la superficie, igual a 0,035 para pasto; I la pendiente del
fondo de la zanja, en tanto por uno; R el radio hidráulico de la sección
transversal, calculado como la razón:
R
A
P
= (4.4.2.2)
siendo A el área de la sección transversal ocupada por el agua, m
2
; y P el
perímetro mojado de la sección, en metros.
Para canales triangulares y trapeciales el área y el perímetro mojado en
función de la altura de agua están dados por las relaciones que se indican a
continuación:
Canal triangular Canal trapecial
Área zh
2
(b zh h + )
Perímetro mojado 2 1
2
h z + b h z + + 2 1
2

donde h es la altura de agua medida sobre el fondo y z el talud de las paredes,
como z/1=H/V. En estas condiciones la zanja conduce un gasto Q ( m
3
/s)
igual al producto de la velocidad media por el área.

f. Detalles. Completar el diseño con los detalles que se señalan a continuación.
Vegetación. Hay que tener un cuidado especial en utilizar pastos vigorosos,
que sean capaces de soportar inundaciones frecuentes y mantener una
vegetación densa, puesto que muchas tormentas pueden ocurrir en los inicios
de la primavera cuando el césped aún esta creciendo y es más propenso a la
erosión. Es necesario también considerar el riego, fertilización y protección
contra la erosión para pastos recién plantados, al igual que el riego
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 433
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
permanente en climas semiáridos. Se recomienda el uso de pastos densos
puesto que ello facilita la sedimentación, la infiltración, la recuperación de
nutrientes, también limitan la erosión y ayuda a mantener la velocidad de
escurrimiento baja.

Cruce de calles. Para que la franja resulte conveniente es necesario que no
existan excesivos cruces de calles o entradas de vehículos. En estos casos se
pueden ubicar pequeñas alcantarillas en los cruces de las calles o entradas de
vehículos. En ellas pueden colocarse tubos de cemento comprimido del tipo
alcantarillado cubiertos por una capa de suelo de al menos el diámetro o un
mínimo de 0,5 m. Si el volumen es suficiente la zanja se puede utilizar como
un estanque de retención e infiltración extendido, con una no despreciable
capacidad de almacenamiento entre calles.
Drenaje y control de crecidas. Verificar el nivel del agua para eventos más
grandes como tormentas de 50 ó 100 años de periodo de retorno de manera de
asegurar que el drenaje de estos eventos se puede conducir por las zanjas sin
provocar inundaciones en ninguna parte de su recorrido. Para estas tormentas
extraordinarias las velocidades medias no debieran superar los 2,0 m/s.



g. Construcción. Las zanjas con vegetación no demandan una técnica particular
debido a que se trata de canales de dimensiones modestas, pero es esencial
realizar algunos controles, fundamentalmente de las dimensiones
Control de las dimensiones. Con el fin de asegurar el adecuado
escurrimiento de las aguas lluvias es importante que las dimensiones
estimadas en el estudio sean respetadas, fundamentalmente el que se logre
una pendiente de fondo uniforme y taludes planos. Además debe verificarse
cuidadosamente la ubicación y nivel de los elementos de control como
gradas.
h. Mantención. Las zanjas con vegetación requieren una escasa o moderada
mantención. La responsabilidad por estas funciones, de acuerdo con las
reglas de la legislación, recae sobre el propietario de las obras, el cual será
una persona particular o pública según sea el dominio del terreno en el cual se
encuentren emplazadas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 434
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
Una guía de la mantención sugerida para las zanjas con vegetación y la
frecuencia con que ésta debe realizarse es la siguiente. En este caso sólo se
considera una mantención preventiva.
Inspección. Inspeccionar la superficie para verificar la necesidad de una
limpieza. Verificar que la alimentación no causa problemas y que
el exceso de agua se evacúa correctamente.
Rutinaria . Al menos una vez al año.
Mantención de la vegetación. El ideal es que se trate de vegetación nativa
que no requiere cuidados especiales, pero deben efectuarse podas
y controles para evitar un crecimiento excesivo.
Rutinaria. De acuerdo con la inspección y el clima. En conjunto
con la mantención del sector en el cual se ubica la zanja.
Remoción de basura y objetos extraños. El material acumulado debe ser
removido como una medida de control general, sanitaria y con
fines estéticos. Es importante que estas zanjas no se conviertan en
depósitos de basura, para lo cual deben mantenerse limpias.
No rutinaria. Cuando sea necesario. Retirar hojas y ramas
durante el otoño.


i. Ejemplo de zanja con vegetación. Se considera la posibilidad de construir una
zanja con vegetación a lo largo de un camino de servicio en una urbanización
industrial en la ciudad de Valdivia, con el objeto de recibir las aguas lluvias
del camino, de los techos y superficies impermeables del lugar para favorecer
su almacenamiento temporal e infiltración. La zanja recibe transversalmente
aguas lluvias de superficies impermeables de 60m
2
por cada metro y ocupa
una cuadra de extensión. La pendiente longitudinal de la calle es de 0,5%.

Dimensionamiento. Se trata de determinar la sección transversal de la zanja
y su pendiente de fondo.

Lluvia de diseño. La zanja se dimensionará para lluvias de 5 años de periodo
de retorno y 5 minutos de duración, y se verificará para lluvias de 50 años de
periodo de retorno.
La precipitación de 24 horas y 10 años de periodo de retorno en Valdivia es
de 102,9mm según la tabla 3.1.2.2. El coeficiente de frecuencia para periodos
de retorno de 5 años es de 0,89 y para 50 años de 1,24 según la tabla 3.1.2.4.
El coeficiente de duración para lluvias de una hora es de 0,16 y el de 5
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 435
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
minutos en relación a las lluvias de una hora es de 0,31 según la tablas 3.1.2.3
y 3.1.2.5 respectivamente. Entonces la precipitación de 5 minutos de
duración y 5 años de periodo de retorno es:

P P CD CD CF mm
min
añ os
horas
añ os
horas
hora
hora
min
añ os
añ os
5
5
24
10
24
1
1
5
10
5
102 9 016 0 31 0 89 4 54 = = ∗ ∗ ∗ , , , , , =

Similarmente la de 50 años de periodo de retorno es de 6,33 mm
Esto supone una intensidad media de 4,54 *60/5 = 54,5 mm/hora para las
lluvias de 5 años y de 75,9mm/hr para la de 50 años.
Geometría de la zanja. Se diseñará una zanja de sección transversal
triangular con taludes H:V = 4:1, con una profundidad total de 0,4m en la
parte central.
Pendiente longitudinal. Esta será igual a la del camino, esto es 0,005, de
manera de mantener la sección transversal de profundidad constante.
Grada de control. Cada 30m se colocará una grada de control, consistente
en un franja de piedras de tamaño medio 20cm que sobresalgan de la sección
en 10cm, con una ancho de dos hileras de piedras, esto es 40cm. Esto
permitirá asegurar la sección transversal y fijar el fondo para controlar la
pendiente.
Velocidad. Se verificará que las velocidades se encuentren dentro de los
límites recomendados para las condiciones de diseño.
Se estima el caudal aportante a la zanja por metro de ancho con la lluvia de
diseño de 5 años, dado que la superficie drenada tiene una longitud de 60m,
es:
Q= CiA= 1,0*54,5(mm/hr)*0,001(m/mm)*1,0m*60m= 3,27m
3
/hora
Esto equivale a acumular a lo largo de la zanja un gasto de 0,91 (l/s) por
cada metro de ancho. En 100 metros de zanja se tendrá un gasto de 91 (l/s),
el que se empleará para verificar la velocidad y la sección transversal.
Similarmente para 50 años de periodo de retorno se tendrá un gasto de 127
(l/s).
Para el gasto de 5 años de periodo de retorno, 91 (l/s), se obtiene una altura
normal de agua de 0,22m. Con ella las demás variables de interés son:
Área de la sección transversal = zh
2
= 4*0,22
2
= 0,1936m
2

Perímetro mojado = 2h(1+z
2
)
0,5
=2*0,22*(1+4
2
)
0,5
=1,81m
Radio hidráulico = A/P= 0,1936/1,81= 0,10696m
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 436
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
Velocidad media = R
2/3
I
1/2
/n=0,10696
2/3
0,005
0,5
/0,035=0,455 m/s.
Para esta velocidad se puede verificar que el área es de A= Q/V = 0,091/0,455
= 0,20 m
2
, lo que comprueba el cálculo.
Esta velocidad es menor que 0,6 m/s que es la máxima recomendada para este
tipo de zanjas, por lo tanto se considera aceptable.
Además en la sección completa debe ser capaz de conducir el gasto generado
por una tormenta de 50 años de periodo de retorno, esto es 127 lt/s.
La capacidad de la sección completa está dada por las siguientes propiedades
para una altura de agua máxima de 0,4m:
Área de la sección transversal = zh
2
= 4*0,40
2
= 0,64m
2

Perímetro mojado = 2h(1+z
2
)
0,5
=2*0,40*(1+4
2
)
0,5
=3,3m
Radio hidráulico = A/P= 0,64/3,3= 0,194m
Velocidad media = R
2/3
I
1/2
/n=0,194
2/3
0,005
0,5
/0,035=0,68 m/s.
Capacidad de la zanja llena = A*V= 0,64*0,68=0,43 m
3
/s= 430 lt/s
Como se aprecia la capacidad de la zanja llena supera con creces el caudal de
la tormenta de 50 años de periodo de retorno con una velocidad aceptable,
menor de 2 m/s, para crecidas extraordinarias.
Vegetación. La zanja tendrá vegetación de la zona, en especial plantas que se
adapten bien a las condiciones de humedad permanente.
Detalles. El plano adjunto muestra los detalles de esta zanja con vegetación.
Cubicación y presupuesto. A continuación se presenta una cubicación y
presupuesto aproximado para la construcción de una zanja con vegetación
como la del ejemplo, considerando una longitud de 100m.

Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
1 Descepe y limpieza del terreno, así
como el emparejamiento, nivelación y
limpieza del fondo, e=10 cm. m
3
112,0 0,056 62,72
2 Transporte de excedentes de la nivelación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
112,0 0,063 7,056
3 Suministro y colocación de piedras
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 437
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN
en las gradas de control, ø=20 cm. m
3
2,6 0,294 0,764
4 Suministro y sembrado de plantas
palustres dentro de la zanja entre gradas
de control. Gl 1,0 5,531 5,531
5 Suministro y sembrado de semilla de
césped en franjas laterales. m
2
800,0 0,104
83,200
6 Suministro y colocación de una capa de
arena gruesa sin contenido de arcilla de
3 cm sobre las franjas laterales. m
3
24,0 1,081
25,944
7 Suministro y colocación de una capa de
tierra de hojas de 5 cm esparcida sobre la
arena del punto anterior. m
3
40,0 1,019
40,760

Total
225,754
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7 de Octubre
de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación para Cobro por
Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-
Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 438
4.4.2. ZANJAS CON VEGETACIÓN

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 439


4.4.3. CANALES PARA DRENAJE
URBANO

a. Descripción. El uso de canales abiertos en sistemas de drenaje urbano de aguas
lluvias tiene ventajas significativas por su excelente relación costo-capacidad.
Además presentan oportunidades de usos múltiples como recreación, aportes
estéticos y al paisaje, mantención de condiciones naturales y un cierto
volumen de regulación para crecidas importantes. Entre los inconvenientes es
necesario considerar las necesidades de espacio y los costos de mantención.
Un diseño cuidadoso puede minimizar los inconvenientes y aumentar los
beneficios. Este tipo de conducciones solo debe considerarse para conducir
aguas limpias. El cauce ideal para el drenaje urbano es el natural,
desarrollado por la naturaleza después de un largo periodo de modo que
puede considerarse en condiciones estables. En general cuanto más se
parezca un canal artificial a uno natural generalmente mejor será el canal
artificial.
En muchas zonas que están por urbanizarse los cauces naturales son tan
pequeños que no se aprecian a simple vista. Sin embargo, prácticamente
siempre existe la posibilidad de seguir la trayectoria que tendría el flujo en
condiciones naturales, lo que puede ser una buena guía para la ubicación de
canales de drenaje. Un buen criterio de planificación urbana siempre debe ser
capaz de reflejar incluso estas pequeñas redes de drenaje natural para reducir
costos de desarrollo y minimizar los problemas de drenaje posteriormente.
En algunos casos la utilización del sistema de drenaje natural en forma
inteligente puede evitar la necesidad de construir costosas redes de colectores
subterráneos para el drenaje de aguas lluvias.
Una situación corriente en las urbanizaciones de la zona central de Chile es la
existencia de canales de regadío que siguen operando con posterioridad a la
urbanización del lugar. Estos canales en general presentan un diseño poco
adecuado para las nuevas condiciones urbanas y son motivo de conflicto una
vez que los terrenos son totalmente urbanizados. Si se aprovechan como
elementos de flujo permanente y se incorporan razonablemente a la
urbanización con un diseño adecuado, similar al que se propone para canales
de drenaje urbano, pueden constituir elementos de interés. En todo caso debe
entenderse que los canales de riego no forman una red de drenaje, sino por el
contrario un sistema para distribuir agua sobre el suelo. Esto hace muy difícil
aprovecharlos para la evacuación de aguas lluvias de un sector sin que
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 441
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
generen conflictos en otro ubicado aguas abajo. Sin embargo, manteniendo
su condición, y sin que sea necesario incorporarles caudales de aguas lluvias,
se puede modificar su diseño en zonas urbanas de manera de aprovecharlos
como elementos de entorno urbanizado en términos provechosos tanto para
los regantes, que continúan ocupándolos, como para la comunidad urbana. Si
en la zona urbanizada coexisten terrenos de riego, debe tenerse especial
cuidado con mantener y mejorar el sistema de drenaje de esos suelos para la
evacuación de derrames y aguas no empleadas en el riego.
Existen casi infinitas posibilidades de elección para el tipo de canalización,
considerando las alternativas de condiciones hidráulicas, diseño ambiental,
impacto social y requerimientos del proyecto. Sin embargo desde un punto
de vista práctico las elecciones básicas que se deben adoptar inicialmente
consideran si debe ser un canal revestido, o para altas velocidades, un canal
con pasto, canal con vegetación natural o un cauce natural existente
previamente. Los canales artificiales sin ningún tipo de revestimiento no
deben considerarse como alternativa para situaciones urbanas. Desde el
punto de vista urbano se consideran las alternativas que se describen a
continuación:
Canal natural. Consiste en un cauce excavado por la naturaleza antes que
ocurra el proceso de urbanización. A menudo, aunque no siempre, son
razonablemente estables. A medida que se urbaniza la cuenca tributaria, se
pueden presentar problemas de erosión y puede ser necesario algún grado de
control de fondo y protección localizada de taludes.

Figura 4.4.3.1: Canal Natural.
Canales revestidos de pasto. Entre los diferentes tipo de canales
construidos, o modificaciones de cauces naturales, los canales revestidos de
pasto son los favoritos para zonas urbanas. Proveen de capacidad de
almacenamiento, menores velocidades y beneficios de usos múltiples.
Algunas secciones pueden requerir revestimientos para minimizar la erosión y
los inconvenientes de mantención.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 442
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Figura 4.4.3.2: Canal revestido de pasto.
Canales con vegetación en el fondo. Se trata de un subconjunto de los
canales revestidos de pasto pero diseñados para mantener una vegetación
húmeda más permanente o ciertos tipos de vegetación local de zonas húmedas
en el fondo del canal. En algunas áreas pueden requerir revestimientos para
protegerlos de la erosión.

Figura 4.4.3.3: Canal con vegetación en el fondo.
Canales revestidos de hormigón o albañilería. Los canales con
revestimientos de hormigón o albañilería para soportar velocidades altas del
flujo no se recomiendan como parte de sistemas de drenaje urbano. Sin
embargo en condiciones especiales o en tramos cortos en las cuales las
velocidades pueden ser importantes y no se dispone de espacio para
desarrollar otras soluciones alternativas este tipo de canal puede ofrecer
ventajas.








Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 443
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Figura 4.4.3.4: Canal revestido.
Canales revestidos de enrocados. Este tipo de canales ofrecen una
alternativa entre los canales revestidos con vegetación y la solución de
revestimientos de hormigón. Pueden disminuir las necesidades de espacio
aumentando las velocidades del canal, pero son más difíciles de mantener
limpios, por lo tanto sólo se recomiendan en situaciones donde las
condiciones de crecida puede generar velocidades importantes que requieren
una protección de este tipo. Son una buena alternativa para soluciones
localizadas en tramos pequeños de canales naturales o con vegetación o de
pasto.

Figura 4.4.3.5: Revestimiento de enrocado.
Otros canales revestidos. En el mercado existe actualmente una gran
diversidad de revestimientos para canales, todos ellos destinados a proteger
las paredes y el fondo del canal contra la erosión de las velocidades altas.
Estos incluyen los gaviones, bloques de concretos anclados o amarrados,
mantas de diferentes materiales, así como distintos tipos de revestimientos y
tejidos sintéticos. Al igual que el caso de los revestimientos de hormigón y
los enrocados, estos tipos de materiales se consideran razonables para
resolver problemas locales de erosión y altas velocidades en situaciones con
condiciones ya desarrolladas, pero no para nuevas urbanizaciones, ni para
tramos largos de cauces de drenaje de aguas lluvias urbanas. Cada tipo de
revestimiento debiera ser analizado por sus méritos, aplicabilidad, y por como
satisface las necesidades de la comunidad, su integridad en el largo plazo y
los costos de mantención.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 444
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Figura 4.4.3.6: Revestimiento de gaviones.
Canales de tierra sin revestir. Este tipo de canales no debe ser considerado
como una alternativa para cauces de drenaje urbano de aguas lluvias.

Figura 4.4.3.7: Canal excavado en tierra.
Las figuras muestran ejemplos de canales revestidos de pasto y con
vegetación en el fondo.


Figura 4.4.3.8: Canal de pasto y protección de enrocados.



Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 445
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA


Figura 4.4.3.9. Canal de pasto con alcantarilla bajo calzada.


Figura 4.4.3.10: Canal con vegetación en el fondo.


b. Ventajas e inconvenientes. Las ventajas de una canalización natural o de
apariencia similar son las siguientes: Las velocidades son generalmente
bajas, por lo tanto los tiempos de concentración resultan más prolongados y
los caudales máximos hacia aguas abajo menores en comparación con otro
tipo de colectores. Adicionalmente el almacenamiento en el canal tiende a
disminuir los caudales máximos. A lo anterior se agrega que las necesidades
de mantención disminuyen ya que se trata de un sistema relativamente
estabilizado. Finalmente el canal puede proveer de una zona abierta en
condiciones naturales agregando beneficios sociales y oportunidades de
espacio para la recreación y esparcimiento.
Uno de los problemas reconocidos en hidrología urbana en relación al uso de
canales naturales está relacionado con la estabilidad debido al incremento de
los flujos base, el aumento de los caudales máximos y la frecuencia de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 446
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
crecidas una vez que el lugar se urbaniza. Por lo tanto los canales naturales
deben estudiarse con atención para determinar las medidas que deben
adoptarse para evitar la erosión del fondo y los taludes. Para ello se pueden
adoptar medias que mantengan la apariencia natural de la canalización, que
no son necesariamente costosas y funcionan apropiadamente.

c. Procedimiento de diseño. Los canales de drenaje de aguas lluvias en zonas
urbanas son elementos importantes del sistema y tienen un efecto marcado
sobre la zona en la cual se desarrollan. Es por lo tanto necesario considerar
su diseño con especial atención desde las primeras etapas del proyecto.
Muchas de las decisiones necesarias para adoptar valores específicos de
diseño requieren la intervención de un equipo multidisciplinario y de expertos
que recomienden a las acciones a seguir. Es absolutamente imposible definir
en detalle los procedimientos que deben seguirse para lograr un diseño
adecuado y que satisfaga todas las expectativas de una obra de este tipo. Sin
embargo para que los resultados sean razonables es importante considerar que
criterios como secciones de mínimo costo, o canales de alta velocidad con
poca excavación, son totalmente descartados para este tipo de obras en
ambientes urbanos. En todo caso debe entenderse que las recomendaciones y
criterios de esta guía son válidos para canales relativamente modestos,
excluyendo los cauces naturales de régimen permanente que se generan más
allá de las cuencas urbanas.
Factibilidad. Se deben considerar los antecedentes de sistema natural de
drenaje en el lugar, las oportunidades de aprovechamiento del espacio
destinado al cauce, la magnitud y frecuencia de los caudales generados por las
aguas lluvias, y la existencia de gastos permanentes de otras fuentes para
decidir la conveniencia de desarrollar cauces abiertos de drenaje. Es
importante considerar la descarga segura de las aguas conducidas por el
canal. La factibilidad debiera establecer claramente el trazado de la
canalización y decidir el tipo de cauce para cada uno de los tramos, así como
las cuencas aportantes en las secciones principales.
En general estos canales de drenaje urbano corresponden a mejoramientos de
cauces naturales o de canales de otro tipo existentes en el lugar previamente,
por lo tanto no se trata de una obra totalmente nueva. Sin embargo es
conveniente que para decidir la factibilidad el proyectista reúna los siguientes
antecedentes:
Plano del trazado en planta del canal, en el cual se indiquen la comuna, calle
o calles cercanas. Delimitación de las áreas aportantes de agua y
sector al cual entrega el caudal recolectado.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 447
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Certificado de la municipalidad respectiva en el cual se indique que el
emplazamiento del canal no presenta inconvenientes de acuerdo
al Plano Regulador Comunal para el uso del suelo con esos fines.
Si el canal corresponde al mejoramiento de cauces naturales existentes
previamente deberá proveerse de un certificado de la Dirección
General de Aguas, o de su oficina en región, autorizando el uso
para fines de drenaje urbano. Si se trata de canales existentes, de
regadío o para otros fines pertenecientes a terceros, deberá
disponerse de un certificado del propietario legal del cauce
autorizando estos usos.
Como toda obra de infraestructura el emplazamiento del canal requerirá de
los espacios necesarios para su construcción. La autorización
para el uso del suelo con estos fines deberá requerirse del
propietario respectivo cuando este no sea el ejecutor de la obra.
Debe considerarse el ancho suficiente para desarrollar totalmente
la sección transversal del canal. El permiso deberá gestionarse
según el caso ante el particular o la autoridad pública o fiscal.
Dimensionamiento. El dimensionamiento requiere disponer de antecedentes
hidrológicos, de terreno, del proyecto de urbanización o del entorno ya
urbanizado, de manera de estimar las dimensiones principales de la obra de
acuerdo a los criterios propuestos.
Como antecedentes hidrológicos es necesario conocer las precipitaciones para
estimar los caudales afluentes de crecidas de 2,5,10 y 100 años de periodo de
retorno, tanto en condiciones naturales como con la zona totalmente
desarrollada. Además debe conocerse las condiciones climáticas del lugar
para establecer las necesidades de riego de las superficies revestidas con
pasto. Se deben estimar los caudales base aportados por otras fuentes y los
gastos mínimos que pueden escurrir fuera de las temporadas de lluvias.
En relación al terreno es esencial disponer de información topográfica
detallada para trazar el canal, determinar las pendientes necesarias por tramo,
establecer las servidumbres y conocer los espacios disponibles para la sección
completa del canal. Además es necesario conocer las características de los
suelos para estimar costos de excavación, necesidades de relleno y de
plantaciones.
En base a los antecedentes disponibles y con los criterios establecidos se debe
determinar el trazado en planta del canal, las pendientes de fondo por tramo,
las velocidades medias del escurrimiento y las características de la sección
transversal. En este sentido debe considerarse coeficientes de rugosidad
equivalentes a canales nuevos y limpios para estimar las velocidades con
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 448
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
fines de establecer límites de erosión. Para calcular la sección completa y las
revancha, así como las servidumbres, deben considerarse rugosidades
equivalentes a situaciones con vegetación totalmente desarrollada.
Una vez establecidas las condiciones de escurrimiento normal es necesario
determinar las obras especiales que se requieran para acomodar la pendiente a
las condiciones del terreno: caídas, angostamientos, ensanches, cruces,
alcantarillas, puentes y similares. Con esta información se calcula un eje
hidráulico de toda la canalización y se establece la necesidad de protecciones
en secciones especiales. Las condiciones básicas de diseño hidráulico de
cada tramo se establecen de manera que en cada uno de ellos se verifique
escurrimiento normal, es decir con una pérdida de energía por unidad de
longitud igual a la pendiente de fondo del tramo en cuestión, de manera que
tanto el fondo, como la superficie del agua, como la línea de energía
específica sean paralelas.
Diseño de detalle. El diseño de detalle debe indicar el tipo de vegetación a
establecer, así como los diseños de los elementos complementarios para otros
fines que se incluirán en la sección completa de la canalización. Ubicación
de veredas, accesos para mantención y similares, de manera de confeccionar
planos y especificaciones de construcción.

d. Consideraciones generales y criterios de diseño. La selección definitiva
del tipo de canalización y sus características se basa en una serie de factores
multidisciplinarios y consideraciones complejas, las cuales incluyen aspectos
hidráulicos, estructurales, ambientales, sociológicos y económicos.
Entre los hidráulicos se cuentan los que definen las dimensiones principales
como son la pendiente de la canalización, el caudal máximo, la producción de
sedimentos de la cuenca, el ancho disponible, la topografía del terreno y la
habilidad del cauce para drenar los terrenos adyacentes.
Como estructurales de considera la disponibilidad de materiales, la existencia
de zonas de relleno o depósito de materiales de excavación, los esfuerzos de
corte, las filtraciones y fuerzas de empuje, las presiones y fluctuaciones de
presión, y otras solicitaciones menores.
Desde el punto de vista ambiental es interesante observar las características
del barrio, los requerimientos estéticos de la comunidad, las necesidades de
nuevas áreas verdes, el diseño de calles y tráfico local, políticas municipales,
hábitat natural, necesidades de la flora y fauna local.
También debe tomarse en cuenta el comportamiento social del vecindario, la
población infantil, el tráfico de peatones y las necesidades recreacionales.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 449
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Desde el punto de vista económico además de los costos de construcción es
importante la vida esperada del proyecto, las necesidades de mantención y
reparación, y la accesibilidad.
Antes de la elección de un tipo de canalización en particular se recomienda
revisar las diferentes áreas mencionadas, de manera que el canal seleccionado
maximice los beneficios en la mayor cantidad de aspectos posibles. Siempre
que sea posible el canal debiera tener características de bajas velocidades, ser
ancho y poco profundo, y tener una apariencia y funcionamiento natural. La
primera etapa en esta selección debiera determinar si la canalización se desea
o es necesaria. En muchos casos un sistema de drenaje natural bien
establecido con sus espacios de inundación asociados pueden ser una
excelente solución si se protegen y conservan razonablemente tanto de la
erosión, como de problemas típicos en los espacios públicos de muchas
ciudades de Chile como es el vandalismo, el depósito de basuras y escombros
y el aprovechamiento para otros fines. Por lo tanto, antes de decidir la
canalización de un cauce natural, o la construcción de un canal de drenaje, es
necesario considerar si el valor de los terrenos recuperados justifican no sólo
el costo de la canalización sino su mantención futura y los riesgos de uso de
esos terrenos, así como si el nuevo canal entrega beneficios mayores, a la
comunidad o ambientales, que los que puede proveer el sistema natural
existente.
A continuación se detallan los criterios de diseño para dos tipos de canales de
drenaje urbano, como son los canales revestidos de pasto y los canales con
vegetación en el fondo, ya que ellos son especialmente apropiados para estos
fines y presentan diferencias importantes de criterio en relación al diseño de
otro tipo de canales.
e. Dimensionamiento de canales revestidos de pasto. Este tipo de canales se
puede considerar como el más deseable para ser empleado como cauce
abierto en el drenaje urbano de aguas lluvias. Ofrece varias ventajas sobre los
demás tipos, entre las cuales está el proveer de un buen volumen de
almacenamiento, tener bajas velocidades, presentar espacio para el desarrollo
de flora y fauna local, su buena adaptación estética y paisajista al entorno, así
como la posibilidad de obtener beneficios adicionales para recreación y
generación de áreas verdes. El diseño debe considerar tan importante como
los aspectos hidráulicos, las condiciones estéticas y paisajísticas, el control de
la erosión y de la sedimentación.
Los criterios que se indican a continuación son especialmente útiles en el
diseño y selección inicial. Cualquier diseño definitivo que no satisfaga estos
criterios debe ser cuidadosamente revisado para ver si se adecúa a los fines
que se persiguen.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 450
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Lluvia de diseño. El gasto de diseño del canal debe considerar todos los
aspectos generados por una lluvia de un periodo de retorno seleccionado de
acuerdo a lo siguiente:
T = 100 años, si el canal fuera parte de una red de drenaje
desarrollada.
T = 200 años, si no forma parte de una red desarrollada.
A los gastos máximos así resultantes deben agregarse los aportes adicionales
generados por otras causas, o por los otros usos del canal si los tiene.
La autoridad municipal, o el SERVIU podrá requerir otros periodos de
retorno si lo estima conveniente de acuerdo a las condiciones del lugar.
Velocidad de diseño y número de Froude. La velocidad media del
escurrimiento, V, puede estimarse en función de las condiciones geométricas
de la sección y de la pendiente de fondo, I, con la ecuación de Manning:
V
R I
n
=
2 3 1 2 / /
(4.4.3.1)
donde n es el coeficiente de rugosidad del lecho, R el radio hidráulico de la
sección, calculable como:
R
A
P
= (4.4.3.2)
siendo A el área de la sección transversal y P el perímetro mojado.
Debe reconocerse el potencial erosivo sobre los suelos vegetales que
presentan durante las crecidas importantes, por ejemplo las de 100 años de
periodo de retorno. Se sugiere calcular las velocidades medias de cada
sección en base a un eje hidráulico del canal, y no sólo en base a la altura
normal, de manera de considerar el efecto de caídas, ensanches,
angostamientos y otras obras, para detectar las secciones en las cuales se
pueden producir problemas locales de erosión. Las velocidades deben
mantenerse bajas, de acuerdo a los valores que se recomiendan en la Figura
4.4.3.1, suponiendo que la cubierta de pasto se mantiene en buenas
condiciones.
El número de Froude de una sección, F ( sin dimensiones), es un indicador de
las condiciones del flujo, calculado como:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 451
F
V
g
A
L
= (4.4.3.3)
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
donde V, m/s, es la velocidad media en la sección, A, m
2
, el área y L, m, el
ancho superficial. La aceleración de gravedad, g, puede tomarse como 9,8
m/s
2
. El valor máximo para el número de Froude también se indica en la
Tabla 4.4.3.1. En general se trata de mantener el escurrimiento en régimen de
río, con F < 1,0, evitando los torrentes.
Tabla 4.4.3.1: Velocidades máximas ( y números de Froude máximos)
recomendadas.
Cubierta de pasto Velocidad máxima, m/s (número de Froude)
Suelos cohesivo Suelos no cohesivos
Sin vegetación 1,2 (0,5) 0,7 (0,3)
Pastos de jardín, mezclas nativas 2,1 (0,8) 1,5 (0,6)
Pastos naturales, alfalfa 1,3 (0,5) 0,9 (0,3)
Altura de agua de diseño. La altura máxima de agua debe reconocer que el
potencial de erosión se incrementa con la altura de agua, y con el tiempo que
se mantenga al flujo. Como criterio preliminar se recomienda que la altura
máxima de agua sobre suelos con vegetación no sobrepase de 1,5 m.
Pendiente de fondo. Los canales revestidos de pasto para que funcionen
bien tienen pendientes entre 0,001 y 0,006. Cuando la topografía del terreno
presenta pendientes mayores es necesario recurrir a caídas.
Coeficiente de rugosidad. El coeficiente de rugosidad de canales artificiales
revestidos de pasto depende del largo al cual se corte el césped, el tipo de
pasto, así como de la profundidad relativa del flujo. En todo caso se pueden
emplear para el diseño los valores de la Tabla 4.4.3.2 para situaciones de
canales rectos, sin matorrales, maleza ni árboles al interior de la sección
mojada.
Tabla 4.4.3.2: Coeficientes de rugosidad para canales de pasto.
Condiciones Profundidad (*)
Menor de 0,5m Más de 0,9m
Césped, pastos de jardín
Cortado a 5-10cm 0,035 0,030
Cortado a 10-15cm 0,040 0,030
Cualquier pasto en buenas condiciones
25 cm de largo 0,070 0,035
Hasta 50cm de largo 0,100 0,035
Cualquier pasto en regular estado
Hasta 25 cm de largo 0,060 0,035
Hasta 50cm de largo 0,070 0,035
(*) Para profundidades intermedias entre 0,5m y 0,9m se puede interpolar linealmente
los valores de la tabla.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 452
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Normalmente los valores de la primera columna son razonables para calcular
las condiciones de tormentas habituales, hasta 2 ó 10 años de periodo de
retorno, mientras los valores de la segunda columna lo son para las tormentas
mayores. Cuando la altura de agua es superior a 0,6m el pasto se tiende a
alinear con el lujo y genera una superficie más suave al escurrimiento, lo que
disminuye el coeficiente de rugosidad y produce velocidades medias mayores
que incrementan la capacidad de erosión. Algo similar ocurre durante el
periodo en que el pasto está en crecimiento, periodo en el cual se pueden
producir velocidades altas erosivas.
Curvas. Cuanto más suaves sean las curvas horizontales es mejor para el
funcionamiento del canal. El eje del canal no debiera tener curvas con un
radio menor a dos veces el ancho superficial con flujo máximo, y es
recomendable que no sea inferior a 30m.
Sección transversal. La forma del canal puede ser prácticamente
cualquiera que se adapte a las condiciones locales y ambientales. La Figura
4.4.3.11 muestra secciones típicas para estos canales. A menudo la forma de
la sección transversal debe elegirse para satisfacer necesidades de recreación,
espacio abierto para otros usos, paisajismo, espacio para fauna u otros
beneficios que se deseen obtener.

Figura 4.4.3.11: Secciones típicas de canales revestidos con pasto.
1.- Solera de fondo, 2.- Canal flujos menores, 3.- Área recreacional.
Taludes. Cuanto más tendidos mejor. No se recomienda que sean más
verticales que 4H:1V, para permitir el uso de maquinaria de mantención y
corte de pasto. Además para que puedan ser atravesados sin problemas por
los peatones cuando no tiene agua.
Ancho basal. Debe seleccionarse un ancho que permita conducir el caudal
máximo de diseño reconociendo las limitaciones de velocidad, profundidad y
número de Froude.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 453
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Revancha de diseño. En condiciones urbanas la revancha normalmente está
determinada por los tableros de puentes u otras estructuras que atraviesan
sobre el canal. En general la magnitud de la revancha puede quedar
condicionada a las características locales, y las propiedades de los terrenos
adyacentes al canal. En ciertas condiciones puede ser beneficioso permitir
un cierto rebase hacia terrenos laterales de inundación que pueden proveer de
volumen de almacenamiento beneficiosos. En todo caso cuando existan
terraplenes u otras obras en las cercanías debe considerarse una revancha de
0,3 a 0,5 m para las condiciones de flujo máximo en tormentas de diseño,
dependiendo de las condiciones locales y el tamaño del canal.
Solera de fondo. Para canales revestidos de césped de cierta importancia, o
si existen flujos permanentes mínimos, se requiere disponer de una solera en
el fondo para los flujos bajos, más permanentes, o los escurrimientos
menores. Este es un pequeño revestimiento en el fondo que puede ocupar
parcialmente el ancho basal del cauce principal. Una pequeña solera
revestida de hormigón puede ser suficiente y presenta pocos problemas de
mantención. También son aceptables otros tipos si se diseñan
adecuadamente. Esta solera puede no ser práctica en el caso de cauces
importantes, esteros, o en canales emplazados sobre suelos arenosos. En
estas condiciones se recurre a un canal de fondo.

Figura 4.4.3.12: Canal con solera de fondo. b.- Ancho de fondo, F.- Solera,
ancho mínimo 1,2 m, C.- Camino, T.- Taludes de pasto, I.- Área inundada,
B.- Ancho total mínimo, H.- Altura de agua mínima, menor que 1,5 m, R.-
Revancha.
Canal de fondo. En zonas urbanas debe darse especial atención a los flujos
menores, a veces flujos base que ocurren con posterioridad a las tormentas.
Algunos cauces que normalmente están secos antes de la urbanización, con
posterioridad presentan un flujo permanente debido al riego de jardines y
áreas verdes. Estos flujos continuos sobre zonas de césped destruyen el pasto
y pueden causar la degradación de la sección transversal por erosión
localizada del fondo una vez que la capa de pasto desaparece.
Debido a lo expuesto estos flujos menores permanentes deben conducirse
mediante un pequeño canal de fondo, o un ducto subterráneo bajo el centro
del canal de pasto. La capacidad de diseño de este pequeño canal de fondo es
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 454
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
del 2% al 10% del gasto de la crecida de 100 años de periodo de retorno. En
caso en que se use una tubería enterrada debe ser de un diámetro mínimo de
0,6m, y disponer de accesos y cámaras, con una velocidad media de 0,9 m/s
con la tubería llena hasta la mitad. Si el flujo resultante para el canal de
fondo es mayor que 20 l/s se recomienda considerar un canal protegido, como
el que se indica en la Figura 4.4.3.13. Estos canales de fondo o de flujos
menores están muy expuestos a la erosión por lo tanto deben adoptarse todas
las precauciones para protegerlos. Es por ello que puede ser preferible
considerar para ello un revestimiento de hormigón. Debe asegurarse que los
flujos bajos ocupen este canal y evitar que se generen flujos paralelos por
zonas no protegidas.

Figura 4.4.3.13: Canal con cauce para flujos menores. b.- Ancho basal, E.-
Enrocados, C.- Camino , T.- Taludes con pasto, I.- Área inundada, B.-
Ancho total mínimo, H.- Altura de agua máxima, 1 a 1,5 m, R.- Revancha.
Pasto. El pasto de revestimiento de canales es un aspecto esencial para el
éxito de este tipo de estructuras. En este sentido no es posible dar criterios
específicos en cuanto al tipo de semilla a emplear, ya que depende de manera
importante de condiciones locales. La selección debe basarse en las
condiciones del suelo, clima y las necesidades de resistencia a la erosión por
el empleo del cauce en la conducción de las aguas lluvias.
Algunas recomendaciones generales para conseguir un buen revestimiento de
pasto son las siguientes: preparar una buena base, con una capa vegetal firme
formada por residuos de cultivos o tierra de hojas para proteger las semillas
del pasto mientras este se establece. Seleccionar una mezcla de semillas
simple que se adecue a las condiciones del cauce, formada por semillas de
buena calidad, con pastos de origen conocido y adaptables al lugar. Plantar
en la época más adecuada para la semilla seleccionada. Usar métodos de
sembrado que den una distribución uniforme de las semillas. Proveer del
riego necesario mientras se establece el pasto. Fertilizar de acuerdo a las
necesidades del pasto y las características del suelo. Posteriormente debe
permitirse por lo menos un año para observar si el pasto crece
adecuadamente. Resembrar en los espacios desnudos con pasto y tierra de
hojas. Evitar el tránsito sobre el sector plantado hasta que se establezca una
base firme de césped. Cortar el pasto cuando pueda recrecer. Inspeccionar el
revestimiento frecuentemente, especialmente después de tormentas. Reparar
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 455
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
inmediatamente cualquier daño. Mantener equipos y elementos pesados fuera
del cauce.
Control de la erosión. Los canales revestidos con césped son erosionables
en cierto grado. La experiencia ha demostrado que no es económico diseñar
estos canales para protegerlos frente a todas las eventualidades de erosión
durante tormentas muy severas. Es recomendable proveer de secciones
verticales fijas, por ejemplo de hormigón, a intervalos regulares para
controlar la erosión y que presentan en su parte superior una forma
geométrica igual a la sección que se trata de proteger. Pueden emplearse para
estos fines caídas verticales o inclinadas con disipadores de energía al pie,
como las que se proponen en el punto 4.4.4. También pueden usarse muros
verticales transversales a la sección. Estos muros son además útiles para
mantener los flujos menores al interior de las soleras o de los canales de
fondo. Estos muros están formados por una zarpa de hormigón armado de 0,2
a 0,3 m de espesor y 1 a 2m de profundidad, colocados a lo ancho de toda la
sección transversal. A menudo se pueden emplear para estos fines algunos
ductos que atraviesan el cauce, como sifones o alcantarillas de otras
conducciones. Bajo los puentes el pasto no crece y por lo tanto estos sectores
son susceptibles de erosión. Es una buena práctica colocar una zarpa en toda
la sección aguas abajo de los puentes, o revestir con otro tipo de cubierta todo
el fondo bajo el tablero.
Para mantener una pendiente de fondo pequeña puede ser necesario disponer
de caídas. En estas condiciones existe tendencia a la erosión inmediatamente
aguas arriba y aguas abajo de la estructura, incluso si las caídas son de
pequeña altura. En este caso es necesario el uso apropiado de revestimientos
de enrocado y disipadores de energía.
Eje Hidráulico. Se designa como eje hidráulico a una línea por la mitad de
la superficie libre del agua en función de la longitud del canal. En base a ella
es posible apreciar el nivel del agua para cada sección y definir las cotas de
los bordes. Una vez definidas las características de cada tramo, y de las
obras de arte necesarias, es conveniente calcular el eje hidráulico del
conjunto, ya que en general las obras de arte pueden modificar las
condiciones de escurrimiento normal en sus cercanías. Para ello se deben
establecer las secciones control, es decir aquellas en las cuales la altura de
agua se puede estimar independientemente de las condiciones de aguas arriba
o de aguas abajo. A partir de estas secciones se calcula la influencia hacia
aguas arriba en los tramos con escurrimiento de río y hacia aguas abajo en los
tramos con escurrimiento de torrente, hasta alcanzar las condiciones de
escurrimiento normal. Al conocer en detalle las alturas de agua en cada
sección, así como las velocidades medias, es posible proponer las alturas
totales de los muros del borde, las revanchas y las protecciones contra la
erosión si ello es necesario.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 456
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Sin embargo un buen diseño del canal y de las obras de arte considera que
estas no alteren demasiado las condiciones de escurrimiento normal en los
tramos inmediatos, de manera que el eje hidráulico no sea muy diferentes del
que corresponde al flujo normal.

f. Dimensionamiento de Canales con vegetación en el fondo. Estos
consisten en canales en los cuales se permite y promueve la existencia de
vegetación natural en el fondo. Es especialmente útil cuando existen zonas
bajas con abundante y permanente humedad como para mantener esta
vegetación, o cuando se modifica un cauce natural en el cual existe. Este tipo
de canales pueden ser concebidos como canales revestidos con pasto en los
cuales se permite que en el fondo crezca vegetación permanente más
abundante propia de zonas húmedas. La forma más simple de lograr esto
puede ser eliminando la solera o el canal de fondo revestido y limitando la
pendiente superficial para asegurar el crecimiento de vegetación. En la
Figura 4.4.3.14 se muestra una sección típica de un canal con vegetación.
Algunas de las ventajas potenciales de este tipo de canales es que proveen de
espacio para la vida acuática terrestre y también aves. Pueden disminuir los
costos de mantención en relación a los canales de pasto y tienen un aspecto
más natural. Entre los inconveniente debe considerarse que la tendencia a un
exceso de crecimiento con mucha densidad de vegetación impide una
mantención adecuada y los trasforman en lugares de apariencia descuidada.
Esta abundante vegetación del fondo atrapa sedimentos y reduce la capacidad
de transporte del cauce total. Aunque esto se puede considerar en el diseño,
en algunos casos puede ser necesario restaurar las condiciones iniciales
mediante dragado. Pueden convertirse en un buen hábitat para los mosquitos
y otros insectos no deseados. Debido a la tendencia a disminuir la capacidad
de transporte estos canales deben diseñarse un poco sobredimensionados.
Como resultado requieren mayor espacio.





Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 457
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Figura 4.4.3.14: Sección típica de un canal con vegetación en el fondo.
E.- Enrocados, T.- Taludes de pasto, R.- Revancha, I.- Área inundada,
B.- Ancho total mínimo, C.- Camino de mantención.
El diseño de este tipo de canales puede requerir de varias iteraciones hasta
lograr un diseño definitivo. Para ello es necesario adoptar ciertas
suposiciones en relación al efecto que tiene la altura de agua sobre la
vegetación y como esta interactúa sobre el deposito de sedimentos.
Los criterios de diseño son similares a los de los canales revestidos con
pasto. La principal diferencia es que en este caso no se permite el uso de
soleras o del canal de fondo, aunque si se considera un canal para flujos
bajos. Adicionalmente deben considerarse dos condiciones de diseño en
relación a la rugosidad. Para asegurar las condiciones de estabilidad se
selecciona la pendiente de fondo suponiendo que no existe vegetación, es
decir como si se tratara de un canal nuevo. Después, para asegurar la
capacidad de diseño una vez que la vegetación esté establecida y ocurra un
cierto grado de depósito de material, la revancha del canal se calcula usando
coeficientes de rugosidad en condiciones de desarrollo total de la vegetación.
Lluvia de diseño. El gasto de diseño del canal debe considerar todos los
aspectos generados por una lluvia de un periodo de retorno seleccionado de
acuerdo a lo siguiente:
T = 100 años, si el canal fuera parte de una red de drenaje
desarrollada.
T = 200 años, si no forma parte de una red desarrollada.
A los gastos máximos así resultantes deben agregarse los aportes adicionales
generados por otras causas, o por los otros usos del canal si los tiene.
La autoridad municipal, o el SERVIU podrá requerir otros periodos de
retorno si lo estima conveniente de acuerdo a las condiciones del lugar.
Velocidad media y Número de Froude. La velocidad media en condiciones
normales para la crecida de diseño suponiendo el cauce sin vegetación no
debe exceder de 2,0 m/s en suelos no erosionables, cohesivos, y de 1,5 m/s en
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 458
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
suelos erosionables. El número de Froude para las condiciones de canal
nuevo debe ser menor de 0,7.
Pendiente de fondo. Empleando un coeficiente de rugosidad equivalente al
de canales nuevos (se recomienda n=0,030), seleccione una pendiente de
fondo de manera que la velocidad media para el caudal máximo de la crecida
de diseño, de 100 ó 200 años de periodo de retorno, no exceda los valores
especificados en el párrafo precedente.
Revancha. Se recomienda una revancha mínima de 0,3m sobre el nivel del
agua correspondiente al gasto máximo de la crecida de diseño en condiciones
de vegetación desarrollada.
Coeficiente de rugosidad. Para determinar la pendiente longitudinal y las
condiciones iniciales de la sección se recomienda emplear un coeficiente de
rugosidad de Manning de 0,030. Para determinar las alturas de aguas y la
sección transversal se debe emplear un coeficiente mayor, equivalente a las
condiciones de desarrollo total de la vegetación.
En este caso se calcula un coeficiente de rugosidad ponderado de acuerdo a la
siguiente relación:
( )
n
n P n P
P P
c
b b
b
=
+
+
0 0
0
(4.4.3.4)
donde n
c
es el coeficiente de rugosidad de la sección completa a usar en los
cálculos, n
0
es el de la sección con pasto, sin vegetación, que en el caso de
canales revestidos de pasto puede ser 0,035, y n
b
es el coeficiente de
rugosidad del canal de fondo con vegetación, cuyo valor depende de la
profundidad del flujo y está dado por la relación de la figura 4.4.3.15. P es el
perímetro mojado de cada parte.
0.05
0.06
0.07
0.08
0.09
0.1
0 1 2 3
Altura normal, m
R
u
g
o
s
i
d
a
d

Figura 4.4.3.15: Estimación de la rugosidad del canal con vegetación en
función de la altura de agua normal.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 459
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Sección transversal. El diseño de la sección transversal debe considerar las
condiciones locales y ajustarse para aprovechar al máximo las características
del canal.
Se recomienda que el canal de flujos bajos se diseñe para conducir una
crecida de 2 ó de 5 años de periodo de retorno, sin revancha. Este canal debe
ser de al menos 0,8 m de profundidad pero de no más de 1,5m. Es
conveniente que sus taludes e incluso el fondo estén protegidos con enrocados
y reservados para el desarrollo de la vegetación. Ver Figura 4.4.3.10.
Ancho de fondo. Debe estimarse de manera que el canal conduzca el gasto
de diseño en las condiciones indicadas de velocidad, pero se recomienda que
no sea inferior a 2,0m.
Ancho superficial total. Considerar un ancho generoso para incluir el nivel
del agua total, la revancha y los elementos de mantención y accesos
necesarios.
Taludes. Los taludes laterales del cauce deben ser 4H:1V o más tendidos.
Los taludes del canal de fondo pueden ser 2,5H:1V o más tendidos.
Curvas. El radio de las curvas horizontales debe ser superior al doble del
ancho superficial para las condiciones de gasto máximo, y por lo menos de
30m.
Vegetación. Fuera de la sección más baja en la cual se desarrolla la
vegetación de fondo la parte alta de estos canales puede sembrase con pasto al
igual que los canales revestidos de pasto. La vegetación del fondo debe ser la
típica de zonas húmedas adaptable a las condiciones locales.

g. Construcción. La construcción de canales revestidos con pasto y de canales con
vegetación en el fondo es muy similar a la de canales con otros fines,
agregando las necesidades de plantar el pasto si es necesario de manera de
transformar el lugar en un área verde. Para las faenas típicas del movimiento
de tierras requerido para configurar la sección del canal se pueden emplear
sistemas constructivos y especificaciones técnicas generales similares a las de
canales de riego (Ver Especificaciones Técnicas Generales, Departamento de
Construcción, Dirección de Riego, Ministerio de Obras Públicas, 1991).
Trazado, perfiles y pendientes. Debe ponerse especial cuidado en reproducir
las dimensiones de la sección transversal y longitudinal de los planos del
proyecto, efectuando un replanteo en terreno que debe ser aprobado por la
inspección técnica de la obra antes de comenzar las faenas. Las cotas de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 460
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
radier del fondo del canal y las de secciones de control no debieran apartarse
de las del proyecto en más de 1cm. Las líneas que definen la sección
transversal no debiera diferir del proyecto en más de 5cm.
Preparación de la faja. Antes de comenzar las faenas de movimiento de
tierras debe prepararse la faja en todo el ancho de la sección. Esto incluye
labores como corte de árboles, descepe, limpieza, demoliciones, reubicación
de obras, desvío de cauces, cercos , etc. En general los materiales resultantes
de estas labores serán llevados a botadero previamente autorizados. En caso
de canales en cauces existentes es necesario desviar el flujo temporalmente,
evitando que inunde las faenas.
Excavaciones. Las excavaciones serán las estrictas para lograr la sección
transversal de proyecto, con los taludes especificados. Los materiales que se
obtengan de esta excavación podrán emplearse en terraplenes de la misma
obra, o de relleno de sectores que lo requieran. El sobrante se llevará a
botadero. La excavación de la cuneta para canales de flujos bajos puede
hacerse en una segunda etapa, una vez que está perfilada la sección completa.
Terraplenes. Para los terraplenes se empleará de preferencia el material
proveniente de las excavaciones siempre que tengan un porcentaje de finos
superior al 12%, prefiriéndose los materiales arcillosos y limosos. Los
materiales se colocan en capas de espesor menor a 20cm, eliminando las
piedras de tamaño superior a 2/3 el espesor de la capa, regando y
compactando hasta la densidad preespecificada en el proyecto.
Vegetación. Es importante preparar la superficie de plantación evitando que
aparezcan cauces preferenciales, compactando las capas de arena y tierra de
hojas y empleando una semilla adecuada a las condiciones del lugar. Debe
considerarse la plantación hasta el primer corte del pasto.
h. Mantención. Los canales revestidos con pasto o con vegetación en el fondo
requieren una moderada mantención. La responsabilidad por estas
funciones, de acuerdo con las reglas de la legislación, recae sobre el
propietario de las obras, el cual será una persona particular o pública según
sea el dominio del terreno en el cual se encuentren emplazadas. Conviene
distinguir los problemas de mantención derivados del aseo y ornato de la
obra, en cuyo caso implican una responsabilidad municipal, de aquellos que
significan una responsabilidad técnica propiamente tal. En este último caso
tratándose de vías públicas la responsabilidad podría recaer en el SERVIU,
sin embargo es necesario que ella se aclare legalmente. Si las obras se
encuentran en recintos privados, la responsabilidad por su mantención es del
propietario o de quien detente legalmente el recinto.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 461
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
A continuación se indica la mantención sugerida para los canales, revestidos
con pasto o con vegetación en el fondo, y la frecuencia con que ésta debe
realizarse.
Mentención preventiva. Considera la inspección de la obra, mantención de
la vegetación y limpieza.
Inspección. Inspeccionar la superficie para verificar la necesidad de una
limpieza en especial el fondo de los canales con vegetación.
Verificar que los flujos menores no causan problemas y que el
agua escurre correctamente.
Rutinaria . Al menos una vez al año.
Mantención de la vegetación. El ideal es que se trate de vegetación nativa
que no requiere cuidados especiales, pero deben efectuarse podas
y controles para evitar un crecimiento excesivo. Estos cuidados
deben estar incorporados en el área verde en la cual se ubica el
canal.
Rutinaria. De acuerdo con la inspección y el clima. En conjunto
con la mantención del sector en el cual se ubica la zanja.
Remoción de basura y objetos extraños. El material acumulado debe ser
removido como una medida de control general, sanitaria y con
fines estéticos.
No rutinaria. Cuando sea necesario. Retirar hojas y ramas
durante el otoño.
Mantención curativa.
Reparación de canal de fondo y cunetas. Reparar sectores dañados o
erosionados para restaurar las condiciones de proyecto. Verificar
que los flujos bajos se mantienen en el interior de la sección
correspondiente.
No rutinaria. Cuando sea necesario de acuerdo a la inspección.


i. Ejemplo de canal revestido con pasto. Se trata de dimensionar un canal
revestido con pasto para conducir un gasto máximo de 1,8m
3
/s, que es el
aporte de una lluvia de 100 años de periodo de retorno con la cuenca
totalmente desarrollada. El canal se construirá en suelos no cohesivos y se
revestirá con pastos naturales. La franja destinada al canal presenta una
pendiente longitudinal de 0,4% en promedio en el tramo a diseñar.
Dadas las condiciones del lugar el ancho basal del canal será de 4,0m y los
taludes laterales 5/1. Debe considerarse un camino como paseo y de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 462
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
mantención general de las obra a lo largo del canal. Los caudales
permanentes se estiman en un 2% del gasto de diseño.
Velocidad y número de Froude. De acuerdo a las condiciones de diseño
para pastos naturales y suelos no cohesivos se recomienda una velocidad
máxima de 0,9m/s y un número de Froude máximo de 0,3 de acuerdo a las
recomendaciones de la Tabla 4.4.3.1.
Para una primera aproximación se supondrá la velocidad máxima permitida
para estimar la altura de agua y con ella el número de Froude. Si es menor
que el máximo permitido se aceptará el diseño. En caso contrario se
disminuye la velocidad hasta que ambos valores sean aceptables.
Con V=0,9m/s el área del canal es A=Q/V=1,8/0,9=2m
2
.
La altura de agua para esta área es tal que A=h(b+zh). Con b=4, z=5 el valor
de h resulta ser h=0,35m.
El ancho superficial es L=b+2zh=4+2*5*0,35=7,5m.
Entonces el número de Froude es F=V/(gA/L)
0,5
= 0,9/(9,8*2/7,5)
0,5
= 0,55.
Como este valor es mayor que el máximo permitido de 0,3 se debe disminuir
la velocidad media de diseño. Estos cálculos se resumen en la siguiente tabla:
V A h L A/L F
0,90 2,00 0,35 7,5 0,27 0,55
0,70 2,57 0,42 8,2 0,31 0,40
0,55 3,27 0,50 9,0 0,36 0,29
Este último valor satisface las dos condiciones de diseño en relación a
velocidad máxima y número de Froude, por lo tanto se acepta como valor
inicial para continuar el dimensionamiento.
Pendiente de fondo. Para tener el valor indicado de velocidad y altura de
agua con una rugosidad de n=0,030, la mínima para este tipo de
revestimiento, la pendiente de fondo debe ser la dada por la ecuación 4.4.3.1,
con A=3,27m
2
, n=0,030 y el radio hidráulico R=A/P donde P=b+2h(1+z
2
)
0,5

= 9,1m. De estos valores se obtiene para I:
I
V n
A
P
=
|
\

|
.
|
=
|
\

|
.
|
=
2 2
4
3
2 2
4
3
0 55 0 030
3 27
9 1
0 00106
, ,
,
,
,
La pendiente de fondo del canal será de 0,00106, es decir 1,06 metros cada
kilómetro.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 463
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Caídas. Como la pendiente del terreno es de 0,004, superior a la del fondo
del canal, se dispondrá de 5 caídas regularmente espaciadas por kilómetro a
una distancia de doscientos metros y de una altura de caída H tal que:
1000*0,00106+5H=1000*0,004
de donde se deduce que las caídas deben ser de una altura de 0,59m cada una.
Estas caídas serán del tipo Caída Inclinada con Enrocados (ver 4.4.4).
Altura de agua. Para efectos de estimar la altura de agua se considerará un
coeficiente de rugosidad en condiciones de pasto en regular estado con
profundidades entre 0,5 y 0,9m adaptándose un coeficiente de n=0,05. Para
este cálculo se considera la mayor rugosidad razonable para el revestimiento
de pasto, de manera de tomar en cuenta las peores condiciones desde el punto
de vista del efecto sobre la altura de agua.
Para una pendiente de 0,00106 un ancho basal de 4m y taludes z=5 con un
gasto de 1,8m
3
/s se obtiene la altura de agua empleando la ecuación de
Manning (4.4.3.1). En este caso el área está dada por:
A=h(b+zh) = h(4+5h)
El perímetro mojado:
P=b+2h(1+z
2
)
0,5
= 4+2h(1+5
2
)
0,5
= 4+10,2h
La ecuación (4.4.3.1) exige:

Qn
i
A
P
=
5
3
2
3

donde
Qn
= =
i
18 0 05
0 00106
2 76
, * ,
,
,
Entonces el valor de h se obtiene de resolver numéricamente la igualdad:

( )
| |
( )
2 76
4 5
4 10 2
5
3
2
3
,
,
=
+
+
h h
h

La que se satisface para h = 0,65m, que corresponde entonces a la altura
normal del tramo.
Revancha. La revancha para las condiciones de gasto máximo será de
0,35m, de manera de llegar a una altura total para la sección de 1,0m.
Canal de fondo. Para un gasto permanente del 2% del máximo, es decir de
36lt/s se construirá un pequeño canal en el fondo de la sección. Este tendrá
una base de hormigón de 1,0m a 1,5 m de ancho y paredes de piedra, de
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 464
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
manera que puede suponerse rectangular. Con un n=0,04 resulta una altura
de agua de 0,18m. Por lo tanto las paredes de este canal de fondo serán de
20cm de alto. Este canal podrá tener curvas horizontales de manera de
ocupar toda la base del canal principal y ajustarse a las necesidades de uso del
sector para otros fines.
Sección completa. La sección completa del canal considera un ancho basal
de 4,0m, en el cual se incluye el canal de flujos bajos, taludes 5/1 hacia los
dos lados, un camino para peatones de 2m de ancho a una altura de 1,0m
sobre el fondo y sobre él una altura adicional de 0,5m. Todo ello requiere un
ancho total de B=4+2+5+5*0,5+5*1,5=21m.
En el interior de esta sección no podrán construirse ni instalarse obras con
otros fines. Tampoco se plantarán arbustos que entorpezcan el flujo de las
aguas. Las rocas de tamaño importante, mayores de 0,5m podrán dejarse en
el lugar incorporándolas al paisaje.
Curvas. El canal podrá tener curvas de radio superior a 42m en el eje del
canal.
Detalles. En el plano adjunto se muestra un diseño completo de la sección
del canal con las dimensiones calculadas en este ejemplo. Se considera la
plantación de pasto natural sobre una capa de tierra de hojas en toda la
sección del canal, con excepción del canal de fondo y el camino. Este último
será de 2,0m de ancho, con un espesor de 5cm de maicillo sobre el suelo
natural compactado o no removido.
Cubicación y presupuesto. Este presupuesto considera la sección completa
por un largo de 100 metros de canal. No se incluyen las caídas ni el precio
del terreno. La cubicación y presupuesto de las caídas necesarias, así como
su diseño, se presentan en 4.4.4.

Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
así como el emparejamiento, nivelación y
limpieza de la sección. m
3
400,0 0,252
100,800
2 Rellenos con tierra de terraplenes para
perfilar la sección transversal en zonas que
se requiera según los perfiles transversales
del proyecto. Compactada y perfilada con
el mismo material extraído de la excavación. m
3
320,0 0,379
121,280
3 Transporte de excedentes de la excavación
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 465
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
80,0 0,063
5,040
4 Suministro y colocación de una capa de
arena de 3cm, esparcida y compactada con
pisón. m
3
54,1 0,328
17,745
5 Suministro y colocación de una capa de
5cm de tierra de hojas, esparcida y nivelada. m
3
90,2 1,019
91,914
6 Suministro, distribución y siembra de césped
artificial. Incluyendo semilla, sembrado,
riegos y cuidados hasta el primer
corte del pasto. m
2
1804,8 0,104
187,699
7 Suministro y colocación de una capa
de grava compactada para apoyo de
hormigón en canal . Espesor 3cm. m
3
4,5 0,117
0,527
8 Suministro y colocación de hormigón
para radier de fondo de canal de flujos
bajos. Colocado en espesor de 5cm y
nivelado. m
3
7,5 3,250
24,375
9 Suministro y colocación de piedras tipo
cantera o natural colocadas apoyadas sobre
hormigón y niveladas. Tamaño
medio 20cm. m
3
5,0 0,317
1,585

10 Compactación del suelo bajo el camino m
3
6,0 0,056
0,336
11 Suministro y colocación de una capa de
maicillo para vereda en espesor de 5cm. m
2
200,0 0,087
17,400
Total 568,701
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7 de Octubre
de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación para Cobro por
Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-
Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 466
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 467
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
j. Ejemplo de canal con vegetación en el fondo. Se trata de dimensionar un
canal con vegetación en el fondo para un gasto de diseño correspondiente a la crecida de
100 años de periodo de retorno que aporta 2,3m
3
/s con la cuenca totalmente desarrollada.
La crecida con 5 años de periodo de retorno es de 1,1 m
3
/s. El canal se construirá sobre
una pequeña hondonada que se incorporará a un área verde formada por suelos no
cohesivos y los taludes se revestirán con pasto natural. La hondonada presenta una
pendiente longitudinal promedio de 1,2%.
Dado el tamaño natural de la hondonada se adoptará una ancho basal de 3m y
taludes 4/1. No se considera necesario incluir un camino en la sección del
canal, ya que existirá otro paralelo al cauce.
Velocidad y número de Froude. Según las recomendaciones para este tipo de
canales se aceptará una velocidad máxima de 1,5m/s y un Froude menor que
0,7.
Para una primera aproximación se supondrá la velocidad máxima permitida
para estimar la altura de agua y con ella el número de Froude. Si es menor
que el máximo permitido se aceptará el diseño. En caso contrario se
disminuye la velocidad hasta que ambos valores sean aceptables.
Con V=1,5m/s el área del canal es A=Q/V=2,3/1,5=1,53m
2
.
La altura de agua para esta área es tal que A=h(b+zh) con b=3, z=4 el valor
de h resulta ser h=0,35m.
El ancho superficial L=b+2zh=3+2*4*0,35=5,8m.
Entonces el número de Froude es F=V/(gA/L)
0,5
= 1,5/(9,8*1,53/5,8)
0,5
=
0,93.
Como este valor es mayor que el máximo permitido de 0,7 se debe disminuir
la velocidad media de diseño. Este cálculo inicial y los siguientes hasta
lograr una velocidad y un número de Froude admisibles se resumen en la
siguiente tabla:
V A h L A/L F
1,50 1,53 0,35 5,80 0,26 0,93
1,20 1,92 0,41 6,28 0,31 0,69
Este último valor satisface las dos condiciones de diseño en relación a
velocidad máxima y número de Froude, por lo tanto se acepta para continuar
el dimensionamiento.
Pendiente de fondo. Para tener el valor indicado de velocidad y altura de
agua con una rugosidad de 0,03, la mínima para un revestimiento de pasto en
los taludes y sin considerar la base con vegetación por seguridad, la pendiente
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 468
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
de fondo debe ser la dada por la ecuación 4.4.3.1, con A=1,92m
2
, n=0,030;
R=A/P donde P=b+2h(1+z
2
)
0,5
= 6,38m. De estos valores se obtiene para I:
I
V n
A
P
=
|
\

|
.
|
=
|
\

|
.
|
=
2 2
4
3
2 2
24
3
1 20 0 030
1 92
6 38
0 0064
, ,
,
,
,
La pendiente de fondo del canal será de 0,0064, es decir 6,4 metros cada
kilómetro.
Caídas. Como la pendiente del terreno es de 0,012, superior a la del fondo
del canal, se dispondrá de 5 caídas regularmente espaciadas por kilómetro a
una distancia de doscientos metros y de una altura tal que:
1000*0,0064+5H=1000*0,012
de donde se deduce que las caídas deben ser de una altura de 1,12m cada una.
Estas caídas serán del tipo Caída Inclinada con Enrocados. (Ver 4.4.4). Estas
caídas se dimensionarán de manera que para el gasto de diseño respeten las
condiciones de escurrimiento normal en los tramos de aguas arriba y aguas
abajo, con el objeto de que alteren lo menos posible el eje hidráulico del
canal.
Altura de agua. Para efectos de estimar la altura de agua y la sección
transversal completa del canal, se considerará un coeficiente de rugosidad
compuesto considerando el fondo del canal en condiciones de plantas
totalmente desarrolladas, y con los taludes con pasto en regular estado con
profundidades entre 0,5 y 0,9m estimándose un coeficiente de n=0,04 para los
taludes. Para el fondo con vegetación la rugosidad depende de la profundidad
de agua en el canal según la figura 4.4.3.15. En este caso se supone que el
canal de fondo, con vegetación, no aporta al escurrimiento, de manera que la
sección de cálculo es trapecial de 3m de base y taludes 4/1. Como la
rugosidad compuesta, n
c
, , que se calcula con la ecuación 4.4.3.4 depende de
la altura de agua, debe procederse por aproximaciones sucesiva. Estas
condiciones son las más desfavorables desde el punto de vista del tamaño de
la sección transversal.
La rugosidad de la sección con pasto se estima en 0,035. El perímetro
mojado de la base es constante igual a 3m. El de la sección con pasto
depende de la altura de agua y está dado por Po=2h(1+4
2
)
0,5
. Primero se
propone una altura de agua con la cual se estima una rugosidad inicial. Con
ella y la ecuación de Manning, se calcula una altura de agua para verificar la
rugosidad supuesta.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 469
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Los cálculos necesarios hasta lograr una solución se muestran en la siguiente
tabla:
h
inicial
n
binicial
P
o
P
b
n
c
h P
o
n
b
n
c
0,50 0,110 4,12 3,00 0,067 0,62 5,11 0,10 0,059
0,60 0,100 4,95 3,00 0,060 0,59 4,87 0,10 0,060
Como la altura de agua es de 0,59 m se adoptará una altura de diseño de
0,6m.
Revancha. La revancha para las condiciones de gasto máximo será de
0,30m, que es la mínima para este tipo de canales, de manera de llegar a una
altura total para la sección de 0,9m, sobre el canal de fondo.
Canal de fondo. El canal del fondo se diseña para conducir crecidas de 5
años de periodo de retorno, con una altura mínima de 0,8m y una máxima de
1,5m. De acuerdo a los antecedentes disponibles esta crecida produce un
gasto de 1,1 m
3
/s. Se considera una rugosidad con plantas totalmente
desarrolladas, de acuerdo a la figura 4.4.3.15. Para estas condiciones no se le
agrega revancha. El canal de fondo con vegetación es de sección rectangular
de 3m de ancho y debe conducir 1,1 m
3
/s.
Cuando el canal esté nuevo, sin vegetación, debe tener una velocidad menor
de 1,5 m/s. En estas condiciones para una pendiente de 0,0064, una
rugosidad de n=0,030 resulta una altura de agua de 0,33m de acuerdo a la
ecuación de Manning, y una velocidad media de 1,11m/s que cumple con la
restricción.
Cuando la vegetación esté desarrollada el coeficiente de rugosidad depende
de la altura de agua. Adoptando un valor seguro de n=0,100 para el gasto de
diseño y la pendiente de fondo se obtiene una altura de agua de 0,73m, menor
que 0,8m. Por lo tanto para el canal de fondo se propone una altura total de
0,8m.
Sección completa. La sección completa del canal considera un canal con
vegetación en el fondo de 3m de ancho y 0,8m de profundidad y una sección
completa con taludes de pasto con inclinación 4/1 y una altura de 0,9m. Esto
requiere un ancho total de 3+2*4*0,9= 10,2m, que será el ancho de la franja
destinada al canal.
Curvas. El canal podrá tener curvas de radio superior a 30m en el eje del
canal.
Detalles. En el plano adjunto se muestra un diseño completo de la sección
del canal con las dimensiones estimadas en este ejemplo. Se considera la
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 470
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
plantación de pasto natural sobre una capa de tierra de hojas en los taludes
exteriores del canal, y plantas palustres en el fondo.
Cubicación y presupuesto. Este presupuesto considera la sección completa
por un largo de 100 metros de canal. No se incluyen las caídas ni el precio
del terreno. La cubicación y presupuesto de las caídas, así como su
dimensionamiento, se presentan en 4.4.4.g.
Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
incluye el descepe y limpieza del terreno,
así como el emparejamiento, nivelación y
limpieza de la sección. m
3
290,0 0,252 79,080
2 Rellenos con tierra de terraplenes para
perfilar la sección transversal en zonas que
se requiera según los perfiles transversales
del proyecto. Compactada y perfilada con
el mismo material extraído de la excavación.m
3
230,0 0,379 87,170
3 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10km. m
3
60,0 0,063 3,780
4 Suministro y colocación de una capa de
arena gruesa de 3cm, esparcida y compactada
sobre los taludes exteriores de la sección. m
3
22,3 0,281 6,267
5 Suministro y colocación de una capa de
5cm de tierra de hojas, esparcida y nivelada,
sobre la capa de arena. m
3
37,1 1,019 37,703
6 Suministro, distribución y siembra de césped
artificial. Incluyendo semilla, sembrado,
riegos y cuidados hasta el primer
corte del pasto. m
2
742,2 0,104 77,189
7 Suministro y colocación de piedras tipo
cantera o natural colocadas apoyadas sobre
el fondo y niveladas. Tamaño medio 0,8m. m
3
26,2 0,317 8,305

Total 293,494
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7 de Octubre
de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación para Cobro por
Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-
Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 471
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 472
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES
DE
ENERGÍA

a. Descripción. Las caídas y los disipadores de energía que se describen en esta
sección corresponden a obras que se diseñan para trabajar en conjunto como
un sólo elemento. Tienen por objeto adecuar las obras de conducción a las
condiciones de terreno de manera de concentrar el lugar en el cual se produce
la disipación de energía para realizarla de manera segura y controlada. La
caída propiamente tal consiste en un descenso importante y localizado del
fondo de una canalización, al pie de la cual habitualmente se dispone de un
elemento para disipar la energía del escurrimiento apenas cae. Estas obras
pueden intercalarse con los canales de pasto y con vegetación en el fondo de
manera de ajustarse a las condiciones del terreno sin tener que recurrir a
escurrimientos con altas velocidades, o también a la entrada y salida de obras
de almacenamiento, incluso en reemplazo de vertederos de seguridad de obras
menores.
En la literatura hidráulica existe una gran cantidad de obras propuestas para
lograr los fines mencionados, la mayoría de las cuales están concebidas para
ser empleadas en obras de dimensiones importantes, o como parte de sistemas
de conducción de agua para riego. Se pueden consultar por ejemplo las obras
propuestas con estos fines en el Manual de Carreteras, ( Dirección de
Vialidad, MOP 1988) y en el Manual de Diseño de Obras Tipo Para la
Conducción y Distribución de Agua de Riego, (Dirección de Riego, MOP,
1978). Todas ellas pueden ser empleadas para los mismos fines en sistemas
de conducción de aguas lluvias, sin embargo en general adolecen de un
carácter excesivamente pragmático que las hacen poco adaptables desde el
punto de vista estético para ser empleadas en zonas urbanas o lugares de uso
público.
A continuación se proponen dos tipos de caídas y sus respectivos disipadores
de energía que han sido especialmente desarrolladas para ser empleadas en
zonas urbanas, como parte de elementos de conducción superficial de aguas
lluvias por el Distrito de Control de Crecidas y Drenaje Urbano (1992) de la
ciudad de Denver en EE.UU. Una consiste en una caída vertical con una
cubeta de disipación al pie, denominada Caída Vertical Reforzada, CVR, y la
otra en una caída inclinada con enrocado, CIE. Ambas pueden adoptarse con
muy buenos resultados a condiciones paisajísticas en parques y lugares
públicos de zonas urbanas.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 473
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Caídas Verticales Reforzadas CVR. Conforman un grupo de obras que
puede incluir un amplia variedad de diseños estructurales, en base a distintas
configuraciones de la cubeta reforzada y de la caída misma. Se le pueden
agregar una serie de efectos de contracción para reducir las velocidades de
aproximación en el canal de aguas arriba y se pueden seleccionar diferentes
opciones para reforzar el canal hacia aguas abajo. Por razones de seguridad
la altura de caída máxima es de 1m y el caudal máximo se restringe a 5 m
3
/s
El fenómeno hidráulico generado por este tipo de caídas es un chorro de agua
que cae desde el umbral de la pared hacia la cubeta inferior. El chorro choca
con la zona reforzada y es redirigido horizontalmente. Dependiendo de las
condiciones del canal aguas abajo y del caudal se inicia un resalto. En caso
contrario, continua horizontalmente en escurrimiento supercrítico hasta que la
fuerza específica del escurrimiento aguas abajo es suficiente como para forzar
el resalto. La idea básica es que la energía sea disipada dentro de la
turbulencia del resalto hidráulico; por lo tanto, la cubeta debe dimensionarse
para contener el flujo supercrítico y el resalto en su interior. Generalmente,
conviene usar una cubeta rugosa que resulta más corta y económica. La
figura 4.4.4.1 muestra una caída vertical reforzada con una cubeta de
enrocado. La capa de enrocado ubicada en la zona de aproximación a la caída
termina abruptamente en una estructura de retención. Esta última es a su vez
la pared de la caída y tiene una sección de canal trapecial hacia aguas arriba y
otra de canal para flujos bajos hacia la cubeta.

Figura 4.4.4.1: Configuración general de una CVR. 1.- Canal de aguas
arriba, 2.- Canal de aguas abajo, 3.- Muro vertical, 4.- Cubeta.
Caída Inclinada Con Enrocado Consolidado CIE : Este tipo de estructura
ha ganado popularidad en regiones rocosas donde en las proximidades existen
fuentes de roca de buena calidad y también por el diseño estético y por el
éxito que ha tenido su aplicación en zonas urbanas. La calidad de la roca
usada, y el procedimiento de colocación son muy importantes para la
integridad estructural. No hay un máximo de altura para este tipo de
estructura, sin embargo para utilizarla con fines de aguas lluvias el caudal
máximo se limita a 5 m
3
/s. La CIE se diseña para operarla como un disipador
de resalto, aún cuando algo de la energía que se pierde se deba a la rugosidad
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 474
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
del lecho de enrocado. El diseño tiene por objeto la integridad estructural y la
contención del resalto dentro del área de la obra.
Las caídas enrocadas deben ser construidas de piedras o rocas de tamaño
uniforme, ubicados a través del área de aproximación, por los taludes y en el
fondo de la caída y consolidadas con mortero. La Figura 4.4.4.2 ilustra la
configuración general de una CIE.

Figura 4.4.4.2: Configuración general de una CIE. 1.- Canal aguas arriba,
2.- Canal aguas abajo, 3.- Rápido, 4.- Cubeta, 5.- Zarpa, 6.- Emplantillado
filtro, 7.- Grada de término de la cubeta.
En ambos tipos de caídas, si se usan enrocados, es importante que la
profundidad del mortero de consolidación del enrocado no sea menor de los
dos tercios inferiores del tamaño nominal de las rocas. La apariencia y la
disipación de energía se pueden mejorar si la profundidad consolidada del
enrocado se mantiene a un máximo de tres cuartos del tamaño de las rocas, tal
como se ve en la Figura 4.4.4.3. Para el éxito del diseño es importante
adoptar cuidados adecuados en relación al control de las filtraciones, para lo
cual es conveniente que el enrocado consolidado se apoye en una capa
drenante y se dispongan barbacanas de alivio en el eje de la obra.

Figura 4.4.4.3: Detalle del enrocado consolidado. D.- Tamaño medio del
enrocado, d.- Espesor de la consolidación, dado por 0,67D
roca
<d<0,75D
roca
.


b. Ventajas y Desventajas. El empleo de caídas y disipadores de energía permite
concentrar de manera localizada y controlada la disipación de energía,
evitando la erosión de los elementos de conducción que es la principal causa
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 475
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
de su degradación. El empleo de caídas especialmente desarrolladas para
zonas urbanas permite agregar ventajas estéticas y paisajísticas
incorporándolas como elementos decorativos en parques y áreas verdes
públicas.
Entre los inconvenientes debe mencionarse que este tipo de caídas y
disipadores pueden resultar de mayor costo que otras alternativas más
sencillas.

c. Consideraciones generales y criterios de diseño. Estas obras forman parte
de otras más complejas como son los canales de drenaje urbano o como
evacuadores de obras de retención, como lagunas o estanques, ya que desde
el punto de vista estricto del drenaje urbano no se justifican por sí solas. De
esta manera la factibilidad depende de la obra básica a la cual se incorporan y
no requieren por lo tanto un análisis de factibilidad especial. Similarmente
para el dimensionamiento los antecedentes necesarios provienen de las
condiciones de la obra principal, en relación al gasto de diseño, condiciones
de terreno y otros.

d. Dimensionamiento de Caídas Verticales Reforzadas CVR. La Figura
4.4.4.4 muestra un detalle de los elementos de una CVR con una cubeta en
base a enrocados. Se considera un canal de flujos bajos en la parte central y
una zona de disipación más ancha con enrocados en el fondo y las paredes
para los flujos importantes de crecidas. La caída propiamente tal está
formada por una pared vertical de hormigón armado que presenta en su parte
central la sección para el canal de flujos bajos o permanentes, si este existe en
el canal principal. En el caso de caídas ligadas a obras de retención puede no
ser necesario.




Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 476
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA


Figura 4.4.4.4: Caída Vertical con Cubeta Reforzada. 1.- Muro de hormigón,
2.- Canal de flujos bajos, 3.- Canal de crecidas, 4.- Cubeta, 5.- Meandros y
rocas grandes, 6.- Piedras enterradas, 7.- Aproximación.


Figura 4.4.4.5: CVR. Corte AA. 1.- Pared de hormigón, 2.- Canal de flujos
bajos, 3.- Sección aguas arriba, 4.- Sección aguas abajo.

Figura 4.4.4.6: CVR. Corte BB. 1.- Cubeta, 2.- Canal de flujos bajos, 3.-
Rocas de mayor tamaño, 4.- Taludes de enrocado consolidado.
Condiciones hidráulicas. El método de diseño hace uso de los gasto
unitarios “q” en el canal central de flujos bajos y en el total de crecidas de
todo el ancho de la cubeta, para determinar separadamente el eje hidráulico y
la ubicación del resalto en estas zonas. Se conoce el caudal de diseño, Q, la
altura de la caída, H
d
, el ancho del canal central, o de flujos menores, b
t
, y el
ancho total del vertedero en el umbral de la caída, b. El método de cálculo
sigue uno planteado por Chow (1959). La altura de caída H
d
corresponde a la
diferencia de nivel entre el fondo del canal de flujos bajos de aguas arriba y
un punto similar en el canal de aguas abajo.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 477
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
En primer lugar se considera la obra funcionando con caudales menores o
permanentes, Q
t
, que es el gasto de diseño del canal central para flujos bajos a
plena capacidad. Se calcula el número de caída, D
t
como:
D
Q
b
gY
t
t
t
f
=
|
\

|
.
|
2
(4.4.4.1)
donde : Q
t
: gasto de diseño del canal de flujos bajos, m
3
/s.
b
t
: ancho del canal de flujos bajos, m.
Y
t:
Altura efectiva de caída desde el borde superior, es decir desde
el fondo del canal de flujos bajos de aguas arriba, hasta el fondo de la cubeta,
en metros, calculada como:
Y
t
= H
d
+ B
siendo H
d
la altura de caída, metros, y B la profundidad de la cubeta, también
en metros.
g: aceleración de gravedad, 9,8 m/s
2
.
En la Figura 4.4.4.7. es posible identificar los parámetros mencionados.
Las variables que definen las condiciones hidráulicas en el punto
inmediatamente aguas abajo de donde la lámina golpea el fondo de la cubeta,
se estiman con las siguientes relaciones:
L
d
/Y
f
= 4,3 D
t
0,27
(5.5.4.2)
Y
p
/Y
f
= 1,0 D
t
0,22
(5.5.4.3)
Y
1
/Y
f
= 0,54 D
t
0,425
(5.5.4.4)
Y
2
/Y
f
= 1,66 D
t
0,27
(5.5.4.5)

Siendo: L
d
= longitud desde la pared vertical hasta el punto de choque del
chorro en el piso o la longitud de la lámina de agua, metros.
Y
p
= profundidad del agua bajo la lámina inmediatamente aguas
abajo del vertedero, metros.
Y
1
= profundidad del escurrimiento en la cubeta justo en el punto
donde la lámina hace contacto con ella, metros.
Y
2
= profundidad del cauce (altura aguas abajo) , requerida para
provocar que el resalto se forme en el punto indicado, metros.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 478
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Figura 4.4.4.7: Parámetros que definen el funcionamiento hidráulico de la
caída vertical. L
d
.- longitud de la lámina vertiente, L
j
.- longitud del resalto,
L
b
.- longitud de la cubeta.
En el caso en que el escurrimiento de aguas abajo en el canal de flujos bajos
no provea una altura equivalente o mayor a Y
2
, el flujo seguirá hacia aguas
abajo en escurrimiento supercrítico hasta que la fuerza específica se reduzca
lo suficiente como para permitir que el resalto ocurra. En este caso será
necesario aumentar la profundidad B de la cubeta.
La longitud del resalto, L
j
, es aproximadamente seis veces la profundidad de
río, Y
2
. El largo de diseño de la cubeta, L
b
, incluye la longitud de la lámina,
L
d
, la distancia al resalto, D
j
, y al menos 60% de la longitud del resalto, L
j
.
De manera que en la zona del canal central se dimensiona de un largo dado
por:
L
bt
= L
dt
+ D
jt
+ 0,6(6Y
2t
) (4.4.4.6)
Si la altura normal de aguas abajo más la profundidad de la cubeta es mayor o
igual a Y
2
entonces D
j
es nulo ya que el resalto se forma inmediatamente a
partir de la altura Y
1
. Si ello no es así es conveniente profundizar la cubeta,
es decir aumentar el valor de B hasta que se satisfaga la condición
mencionada. En general es mejor aumentar la profundidad de la cubeta en
lugar de alargarla con un valor de D
j
diferente de cero. De esta forma se
puede considerar para el diseño D
j
=0.
A continuación deben repetirse los cálculos considerando ahora el ancho total
de la obra, b
m
, con el caudal máximo de diseño del canal total, Q
m
, de manera
que el número de caída D
m
en estas condiciones es:
D
m
= (Q
m
/b
m
)
2
/(gY
f
3
) (4.4.4.7)
En base a él se estiman las características del resalto, y el largo de la zona de
protección lateral del canal principal como:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 479
L
bm
= L
dm
+ D
jm
+ 0,6(6Y
2m
) (4.4.4.8)
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
En este caso a D
jm
se le aplican las mismas consideraciones hechas para D
j

en el canal de flujos bajos, de manera que para el diseño se adopta el valor de
B que hace que el resalto se ahogue y se considera D
jm
= 0.
Fondo de la cubeta. Se debe tener cuidado con la alta energía del
escurrimiento en la zona de poca altura. La ubicación de grandes rocas
sobresalientes como deflectores y meandros en el canal central se utilizan
para ayudar a disipar el chorro. El enrocado se extiende hacia aguas abajo a
lo largo del canal donde el escurrimiento es de poca altura. Cuando se
utilizan grandes rocas como disipadores en el área de choque, la longitud de
la cubeta allí, L
bt
, puede reducirse, pero no a menos de L
bm
. Las rocas
pueden sobresalir 0,6 a 0,8 veces la altura crítica. Deben ubicarse entre el
punto donde la lámina golpea la cubeta y hasta antes de 3 metros del fin de
ella.
Profundidad de la cubeta. La cota del fondo de la cubeta está a una
profundidad B, variable según sea la altura de la caída y tal que permita el
drenaje del escurrimiento hacia el canal de flujos bajos. Se debe notar que la
profundidad de la cubeta B se suma a la profundidad efectiva del
escurrimiento subcrítico para el cálculo de la ubicación del resalto. La cubeta
puede ser construida de hormigón o de enrocado. El uso de cada material
debe evaluarse según cuales sean las fuerzas hidráulicas y la subpresión de las
filtraciones, la disponibilidad de materiales y las condiciones estéticas
requeridas.
Se recomienda un valor de B mínimo de 0,30m para caídas menores a 0,65m
o de 0,45m si la caída es mayor que 0,65m pero siempre menor de 1,0m.
Largo de la cubeta. La longitud de la cubeta debe permitir confinar el
resalto en su interior. El largo recomendado es de por lo menos 4m para
caídas menores a 0,65m y de 5m para caídas superiores.
Ancho de la cubeta. El ancho debe ser el menor entre el ancho basal del
canal de crecidas y el de la base del vertedero en el umbral de la caída.
Grada. Existe una grada al final de la cubeta para ayudar a que el agua
alcance la altura de río (subcrítica) dentro de la cubeta, de manera que el
resalto se desarrolle dentro de ella. La protección con enrocados también
debe usarse aguas abajo de la grada para minimizar cualquier socavación
local causada por el despegue de la lámina de agua.
Muro de la caída. Las dimensiones de la pared vertical y de la zapata se
determinan a través de métodos estructurales convencionales considerando
las cargas debidas a los efectos hidrostáticos de las subpresiones. Los
requerimientos de drenaje usando un análisis de las infiltraciones. Es
conveniente proveer de barbacanas en la pared del muro vertical de la caída y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 480
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
en el fondo de la cubeta así como apoyar el enrocado consolidado sobre una
capa drenante de ripio apisonado.
La configuración de la caída supone altura crítica en la sección del umbral del
paramento, sin que se produzca una aceleración del flujo hacia aguas arriba.
Esto se logra construyendo un vertedero de sección trapecial con una base y
unos taludes tales que cumplan con la relación:

H
1
= H
c
(4.4.4.9)

Donde: H
1
= Energía de escurrimiento aguas arriba de la transición de
entrada a la obra suponiendo la existencia de escurrimiento
normal, de manera que:
H h
Q
g bh zh
1 1
2
1 1
2 2
2
= +
+ ( )

(4.4.4.10)
siendo h
1
: altura de agua normal en el tramo de aguas arriba, metros.
Q: Gasto de diseño del canal de crecidas en el tramo de aguas
arriba, m
3
/s.
b: Ancho basal del canal de crecidas de aguas arriba, m.
z: Talud del canal de crecidas de aguas arriba, como H:V=z:1.
g: aceleración de gravedad, 9,8 m/s
2
.
además H
c
= Energía crítica sobre el vertedero, se puede estimar
dependiendo de la forma de la sección transversal como:
Sección rectangular de ancho b
v
:
H
Q
b
c
v
=
|
\

|
.
| 0 702
2
3
, (4.4.4.11)
Sección trapecial de ancho basal b
v
y talud z:1=H:V:
H h
Q
g b h zh
c c
v c c
= +
+
2
2 2
2 ( )
(4.4.4.12)
donde h
c
debe encontrarse resolviendo numéricamente la siguiente ecuación:
Q
g
b h zh
b zh
v c c
v c
2 3
2
=
+
+
( )
(4.4.4.13)
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 481
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Enrocado. Se recomienda emplear para las protecciones rocas sanas de
tamaño medio mínimo de 30cm para caídas de menos de 0,65m y de 0,45m
para caídas mayores. Las rocas deben ser de dimensiones uniformes, de
manera que la dimensión mínima medida en cualquier sentido no sea menor a
0,7 veces la dimensión máxima.
El enrocado de protección debe consolidarse en su parte inferior con mortero.
El espesor consolidado no debe ser inferior a 0,67 ni superior a 0,75 del
tamaño medio del enrocado, de manera de asegurar la consolidación y
permitir una apariencia natural con alta rugosidad.
Se recomienda emplear grandes rocas, tres a cuatro, como deflectores del
chorro en el centro de la cubeta, sobre el canal de flujos bajos, colocadas a
partir del punto donde cae el chorro desde el vertedero hacia aguas abajo.
Continuar con el enrocado en el fondo y las paredes del canal de flujos bajos
hasta unos tres metros aguas abajo del fin de la cubeta.
e. Ejemplo de caída vertical reforzada. Dimensionar una caída del tipo vertical
reforzada para un canal trapecial de 4m de ancho basal y taludes 5/1 con una
altura total de 1,0m y un gasto de diseño de 1,8m
3
/s. El canal de flujos bajos
es de 1,0m de ancho y 0,2m de profundidad para conducir 36lt/s. La altura de
la caída es de H
d
=0,59m. La altura normal del canal para el gasto de diseño
es de 0,5m y en el canal de flujos bajo de 0,18m.
Condiciones hidráulicas para el canal de flujos bajos. Las condiciones de
funcionamiento hidráulico para el canal de flujos bajos se basan en un gasto
de Q
t
= 0,036m
3
/s, un ancho de b
t
= 1,0m y una altura total de caída de Y
f
=
H
d
+ B = 0,59+0,3m =0,89m, suponiendo una profundidad de la cubeta de B
= 0,3m que es la mínima para esta altura de caída. Entonces el número de
caída es:
D
t
=(0,036/1,0)
2
/(g0,89
3
)=1,67 x10
-4
En base a él, empleando las relaciones 5.5.4.2, 3, 4 y 5 los valores de los
parámetros hidráulicos son:
L
d
=4,3D
0,27
0,89=0,36m
Y
p
=1,0D
0,22
0,89=0,13m
Y
1
= 0,54 D
0,425
=0,013m
Y
2
=1,66D
0,27
0,89 = 0,14m
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 482
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Como Y
2
es menor que la profundidad de la cubeta más la altura normal
hacia aguas abajo, 0,3+0,18=0,48m, el resalto queda totalmente confinado en
la cubeta. Esto indica que el resalto se forma inmediatamente después de la
caída del chorro, de manera que D
jt
= 0.
El largo mínimo requerido para la cubeta está dado por la ecuación (4.4.4.6):
L
bt
= L
d
+ D
jt
+0,6(6Y
2
) = 0,36 + 0 + 0,6*6*0,14= 0,86m
Esta longitud es menor que el mínimo recomendado para esta obra, de manera
que la cubeta tendrá un longitud mayor que la indicada por este cálculo, lo
que se traduce en que el resalto que genera la caída de flujos bajos no
presenta dificultades para ser contenido en el interior de la cubeta.
Condiciones hidráulicas para el canal de crecidas. Las condiciones de
funcionamiento hidráulico para el canal mayor, o total que conduce las
crecidas, se basan en un gasto de Q
m
= 1,80 m
3
/s, un ancho de b
m
= 4,0m y
una altura total de caída de Y
f
= 0,59+0,3m =0,89m, contando la profundidad
de la cubeta de B = 0,3m. Entonces el número de caída es:
D
m
= (1,8/4,0)
2
/ (g0,89
3
) = 0,0293

En base a él los valores de los parámetros hidráulicos son:
L
d
= 4,3D
0,27
0,89 =1,48m
Y
p
= 1,0D
0,22
0,89 = 0,34m
Y
1
= 0,54 D
0,425
= 0,12m
Y
2
= 1,66D
0,27
0,89 = 0,64m
Y
2
también resulta ser menor que la profundidad de la cubeta más la altura
normal hacia aguas abajo, 0,3+0,5=0,8m, por lo tanto el resalto queda
totalmente confinado en la cubeta. En este caso también D
j
=0.
El largo requerido para que la cubeta contenga la mayor parte del resalto
generado por el caudal de crecidas es:
L
bm
= L
d
+ D
j
+ 0,6(6 Y
2
) = 1,48 + 0 + 0,6*(6*0,64) = 3,78m.
Para este tipo de caídas se recomienda un largo mínimo de 4,0 m. En este
caso se adoptará el criterio de alargar la cubeta para contener la totalidad del
resalto en su interior y no sólo el 60% como lo recomienda el criterio de
largo mínimo. Es por ello que se construirá una cubeta de 6,0 m de largo.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 483
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Muro de la caída. El muro de la caída debe tener un ancho que genere sobre
él escurrimiento crítico con la misma energía que el canal de aproximación de
manera que la caída no distorsione el eje hidráulico hacia aguas arriba. Este
para un gasto de 1,8 m
3
/s tiene una altura normal de 0,5m, lo que representa
una velocidad media de 0,55 m/s. Entonces la energía específica es:
H = h + V
2
/2g = 0,50 + 0,55
2
/(2g) = 0,52m
Suponiendo, en una primera aproximación, que el vano del vertedero es de
forma rectangular la energía específica sobre él es una vez y media la altura
crítica, de manera que:
0,52 = 1,5h
c
= 1,5*0,468* (1,8/b
v
)
2/3

de donde se deduce que el ancho basal de la sección del vertedero, b
v ,
debe
ser igual a 2,8m si es de forma rectangular. Si se adopta una sección trapecial
de 2,8m de base y taludes 0,25:1 = H:V, la altura crítica para un gasto de 1,8
m
3
/s corresponde a la que satisface la ecuación (4.4.4.13), es decir:

( )
2 8 0 25
2 8 2 0 25
1 8
9 8
0 3306
2
3
2
, ,
, * ,
,
,
,
h h
h
c c
c
+
+
= =
de donde se obtiene h
c
= 0,345m que se traduce en una energía específica,
según la ecuación (4.4.4.12) de 0,51m, que difiere sólo en 0,01m de las
condiciones normales, por lo tanto generará una depresión despreciable hacia
aguas arriba. Se adopta por lo tanto una sección trapecial de 2,8m de ancho
basal y taludes 0,25/1.
Enrocado. Para la protección de la caída se empleará enrocado de tamaño
medio 30cm, consolidado en los 20cm inferiores y manteniendo la apariencia
natural. Se agregarán 3 rocas de mayor tamaño, por lo menos 0,7m de
diámetro en el fondo de la cubeta, colocadas a una distancia de 1,5m aguas
abajo del muro.
Detalles. El plano adjunto muestra los detalles de la caída.
Cubicación y presupuesto. Este presupuesto considera una caída como la
descrita en el ejemplo.

Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal
1 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
incluye el emparejamiento, nivelación y
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 484
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
limpieza de la sección de fondo. Sólo
considera la sobre excavación debida a la
caída ya que el resto se incluye en el canal. m
3
24,0 0,252 6,048
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10 km. m
3
24,0 0,063 1,512
3 Suministro y colocación de una capa de
ripio de 10cm, esparcida y compactada sobre
todo el fondo de la caída en las zonas con
protección de enrocados, m
3
2,6 0,117 0,304
4 Suministro y colocación de piedras tipo
cantera o natural colocadas apoyadas sobre
el fondo y niveladas. Tamaño medio 30cm. m
3
7,8 0,294 2,293


5 Consolidación de las piedras con mortero m
3
2,3 3,553 8,172
6 Hormigón H30 con 385 kg. de cem. por m
3

para el muro vertical, con moldaje. m
3
14,1 3,702
52,198
7 Hormigón grado H10 para emplantillado de
la zapata del muro. m
3
1,0 3,250 3,250
8 Acero H44 28 redondo con resaltes doblados
según indicación de los planos, colocados
con trabas y separadores de moldaje.
D=16mm Kg. 352,0 0,016 5,200
D=12mm Kg. 240,0 0,016 3,840
D=8mm Kg. 192,0 0,016 3,072
9 Piedras de cantera de D=0,7m U 3 0,317 0,951
Total 86,840
Nota: Precios de referencia en UF ( Unidades de Fomento, 1 UF=$13.081,89 al 7 de Octubre
de 1996), según “Lista Oficial de Precios de Obras de Pavimentación para Cobro por
Gastos de Inspección año 1995”, MINVU y el “Boletín de Precios Nº 276 de Mayo-
Junio de 1996” del SERVIU Metropolitano.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 485
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA

Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 486
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
f. Dimensionamiento de Caída Inclinada con Enrocado Consolidado
(CIE). La principios generales que gobiernan el comportamiento hidráulico
de la obra son similares a los que se describen en el punto anterior en relación
a las caídas verticales. La Figura 4.4.4.8 muestra un detalle en planta de los
elementos de una CIE. Las Figuras 4.4.4.9 y 4.4.4.10 presentan las
propiedades de los elementos en un perfil longitudinal y transversal
respectivamente. Se considera un canal de flujos bajos en la parte central y
una zona de disipación más ancha con enrocados consolidados con mortero
en el fondo y las paredes.

Figura 4.4.4.8: Caída inclinada con enrocados. 1.- Canal de flujos bajos,
2.- Zona de aproximación, 3.- Plano del vertedero, 4.- Rápido de descarga,
5.- Cubeta de disipación, 6.- Grandes rocas, b.- ancho basal del canal
principal, b
t
.- ancho del canal de flujo bajos.

Figura 4.4.4.9: Perfil longitudinal de una CIE. y Parámetros de diseño
hidráulico. 1.- fondo canal principal aguas abajo, 2.- fondo canal de flujos
bajos, L
A.-
largo aproximación, L
R
.-largo del rápido, L
C
.- largo cubeta de
disipación, L
T
.- largo transición aguas abajo.


Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 487
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA


Figura 4.4.4.10: Sección de la cubeta de una CIE.
Condiciones Hidráulicas. Las condiciones de funcionamiento hidráulico de
este tipo de caídas son las típicas de un disipador de resalto. Desde aguas
arriba existe una zona de transición desde un canal en régimen de río para
pasar a condiciones críticas en el umbral del vertedero. Para ello el ancho de
éste se calcula de manera de no generar una aceleración de la corriente hacia
aguas arriba.
La energía disponible en el canal de aguas arriba está dada por:
H h
Q
g bh zh
1 1
2
1 1
2 2
2
= +
+ ( )

(4.4.4.14)
siendo h
1
: altura de agua normal en el tramo de aguas arriba, metros.
Q: Gasto de diseño del canal de crecidas en el tramo de aguas
arriba, m
3
/s.
b: Ancho basal del canal de crecidas de aguas arriba, m.
z: Talud del canal de crecidas de aguas arriba, como H:V=z:1.
g: aceleración de gravedad, 9,8 m/s
2
.
además H
c
= Energía crítica sobre el vertedero, se puede estimar
dependiendo de la forma de la sección transversal como:
Sección rectangular de ancho b
v
:
H
Q
b
c
v
=
|
\

|
.
| 0 702
2
3
, (4.4.4.15)
Sección trapecial de ancho basal b
v
y talud z:1=H:V
H h
Q
g b h zh
c c
v c c
= +
+
2
2 2
2 ( )
(4.4.4.16)
donde h
c
debe encontrarse resolviendo numéricamente la siguiente ecuación:
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 488
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Q
g
b h zh
b zh
v c c
v c
2 3
2
=
+
+
( )
(4.4.4.17)
El rápido de descarga se protege con enrocados que provocan una fricción
importante durante la caída. Sin embargo para el diseño de la cubeta es
conveniente suponer despreciables estas pérdidas y estimar las condiciones
del torrente que llega al pie del rápido suponiendo el total de la energía
disponible, de manera que si la altura de caída es H
d
, la profundidad de la
cubeta B, la energía el pie del rápido es:
H H H
R d
= + +
1
B (4.4.4.18)
Con ella se estima la altura del torrente al pie del resalto con la ecuación:
( )
H h
Q
g b h
R t
v t
= +
|
\

|
.
|
|
2
2
2
(4.4.4.19)
La altura mínima necesaria para confinar el resalto dentro de la cubeta
corresponde a la denominada altura conjugada de resalto de la altura de
torrente así estimada. Esto requiere resolver la siguiente ecuación para h
2
:
h
h
h
h
h
h
h
h
c
t
t
c
c
c
+ = +
2
2
2
2
2
2
2 2
(4.4.4.20)
Se debe verificar entonces que h
2
es menor que la suma de B + la altura de río
del canal hacia aguas abajo.
El largo del resalto se puede estimar como :
L
R
= 6
2
h (4.4.4.21)
La cubeta debe tener al menos una longitud igual al largo del resalto.
Aproximación. La zona de aproximación aguas arriba tiene una longitud de
3 metros de enrocado consolidado y se debe cubrir también el área de la
cresta y la zona del vertedero. Esta zona debe permitir el empalme de las
secciones del canal de aguas arriba con la sección del vertedero. Al principio
de la zona de aproximación se recomienda una zarpa de hormigón de 0,3m de
profundidad.
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 489
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
Vertedero. El vertedero, es decir la sección más angosta, se localiza aguas
arriba del cambio de pendiente a un mínimo de 1m. Este se materializa
mediante un muro vertical de hormigón o con los enrocados consolidados en
todo el ancho de la caída. El ancho de la sección basal es b
v
.
Rápido de descarga. Generalmente, no se deben usar pendientes más
pronunciadas que 4:1. Si bien las pendientes más acostadas que 4:1
usualmente aumentan los costos, se puede obtener una mejoría en la
apariencia. El enrocado debe apoyarse en una capa de grava que sirva de
filtro y proveer de barbacanas para disipar la presión. La sección transversal
del rápido debe ser del mismo ancho que el vertedero y los muros laterales
también estar protegidos con enrocado. En el centro se mantiene un canal de
flujos bajos de las mismas dimensiones que presenta en el canal principal, si
existe. Las rocas pueden ser cuidadosamente ubicadas para crear una
apariencia escalonada, la cual ayuda a aumentar la rugosidad.
Cubeta de disipación. La zona de la cubeta de contención está más baja, por
lo menos a 60 cm de profundidad bajo la cota de fondo del canal de aguas
abajo para ayudar a estabilizar el resalto. Una fila de rocas se ubica al final
de la cubeta para crear una grada de transición con la altura de río (subcrítica)
aguas abajo. Es aconsejable un enrocado enterrado en una distancia de 3 m.
aguas abajo de esta grada para minimizar cualquier erosión que pueda ocurrir
originada por corrientes secundarias. La protección con enrocado puede
extenderse hasta el canal principal y se pueden usar grandes rocas y curvas en
el canal de flujos menores para disipar la energía.
El largo de la cubeta debe ser de al menos 4m para caídas de menos de 1m y
de 5m para caídas mayores. En todo caso debe ser igual o mayor que la
longitud del resalto. El ancho del fondo es igual al ancho del vertedero y los
muros se extienden hasta la altura del borde del canal de aguas abajo.
Enrocado. Se recomienda emplear para las protecciones rocas sanas de
tamaño medio mínimo de 45cm para caídas de menos de 1,0m y de 0,60m
para caídas mayores. Las rocas deben ser de dimensiones uniformes, de
manera que la dimensión mínima medida en cualquier sentido no sea menor a
0,7 veces la dimensión máxima.
El enrocado de protección debe consolidarse en su parte inferior con mortero.
El espesor consolidado no debe ser inferior a 2/3 ni superior a ¾ del tamaño
medio del enrocado, de manera de asegurar la consolidación pero permitir
una apariencia natural con alta rugosidad.
Se recomienda emplear tres a cuatro grandes rocas, de tamaño igual al doble
del enrocado base, como deflectores del chorro en el centro de la cubeta,
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 490
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
sobre el canal de flujos bajos. Conviene colocarlas al centro de la cubeta de
disipación.
Además es conveniente continuar con el enrocado en el fondo y las paredes
del canal de flujos bajos hasta unos tres metros aguas abajo del fin de la
cubeta.

g. Ejemplo de caída inclinada con enrocado consolidado. Dimensionar una
caída inclinada con enrocado consolidado para un canal trapecial de 4m de
ancho basal y taludes 5/1 con un gasto de diseño de 1,8m
3
/s. El canal de
flujos bajos es de 1,0m de ancho y 0,2m de profundidad para conducir 36lt/s.
La altura de la caída es de 1,18m. La altura normal del canal para el gasto de
diseño es de 0,5m y en el canal de flujos bajo de 0,18m. Esta caída es para el
mismo canal del ejemplo de la caída vertical pero para el doble de altura, de
manera que podría reemplazar a dos de ellas.
Condiciones hidráulicas. Las condiciones de funcionamiento hidráulico
consideran el canal mayor que conduce las crecidas, con un gasto de diseño
de 1,8 m
3
/s, un ancho de 4,0m y una altura total de caída total de 1,18+0,6m =
1,78m, contando la profundidad de la cubeta de 0,6m. La energía en el canal
de aproximación es:
H
g
1
2
0 5
0 55
2
0 52 = + = ,
,
, m
Entonces el ancho basal de la sección del vertedero y de la caída, adoptando
en una primera aproximación una sección rectangular, está dado por:
0 52 15 15 0 468
18
2 3
, , , * ,
,
/
= =
|
\

|
.
| h
b
c
v

La altura crítica es de 0,35m, de donde se obtiene b
v
=2,8m.
A partir de este valor se puede verificar si se satisfacen las condiciones de no
influencia hacia aguas arriba si la sección es trapecial con taludes 4/1 (H/V).
En este caso la altura crítica según la ecuación 4.4.4.17 satisface las
condiciones:

( )
2 8 4
2 8 2 4
18
9 8
0 331
2
3
2
,
, *
,
,
,
h h
h
c c
c
+
+ +
= =
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 491
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
de donde se obtiene h
c
= 0,30m. Con este valor la energía crítica en la
sección de control sería:
H
g
m
c
= +
+
= 0 3
18
2 2 8 0 3 4 0 3
0 438
2
2 2
,
,
( , * , * , )
,
Esta energía es menor que la del canal de aproximación de aguas arriba en
8cm, de manera que genera una aceleración del escurrimiento, que aunque
pequeña conviene corregir. Para ello es necesario angostar aún más la
sección control del vertedero. Si se adopta para ella un ancho basal de 1,5m y
se repiten los cálculos anteriores la altura crítica resultante es de 0,38m y la
energía crítica de la sección es de 0,51m, que resulta aceptable comparada
con los 0,52m disponibles aguas arriba. Se propone entonces un ancho basal
de 1,5m para el vertedero y la sección del rápido de la caída inclinada.
La energía el pie del rápido es:
H H H B
R d
= + + = m + + =
1
052 118 0 60 2 3 , , , ,
Con ella se estima la altura del torrente al pie del resalto con la ecuación:
2 3
18
2 15 4
2
2 2
,
,
( , )
= +
+
|
\

|
.
| h
g h h
t
t t

de donde se obtiene h
t
= 0,135m
La altura mínima necesaria para confinar el resalto dentro de la cubeta
corresponde a la denominada altura conjugada de resalto de la altura de
torrente así estimada. Esto requiere resolver la siguiente ecuación 4.4.4.20
para h
2
:

0 38
0135
0135
2 0 38
2 88
0 38
2 0 38
2
2
2
2
2
2
,
,
,
* ,
,
,
* ,
+ = = +
h
h

Se obtiene para h
2
el valor de 0,84m.
Se debe verificar entonces que h
2
es menor que la suma de B + la altura de río
del canal hacia aguas abajo, lo que ocurre ya que esta suma es 0,6+0,5=1,1m.
Por lo tanto el resalto queda confinado en la cubeta.
El largo del resalto se puede estimar como:
L h
R
= = = 6 6 0 84 5 04
2
* , , m
Técnicas Alternativas para Soluciones de Aguas Lluvias en Sectores Urbanos 492
4.4.4. CAÍDAS Y DISIPADORES DE ENERGÍA
La cubeta tendrá una longitud igual a 5,5m
Enrocado. Para la protección de la caída se empleará enrocado de tamaño
medio 60cm, consolidado en los 40cm inferiores y manteniendo la apariencia
natural, para lo cual se recomienda que el rápido sea escalonado. Se
agregarán 3 rocas de mayor tamaño, por lo menos 0,8m de diámetro en el
fondo de la cubeta, junto al canal de flujos bajos distribuidas aleatoriamente
en el centro, colocadas a una distancia de 1,5m desde el inicio de la cubeta.
Detalles. El plano adjunto muestra los detalles de la caída.
Cubicación y presupuesto. Este presupuesto considera una caída como la
descrita en el ejemplo.

Ítem Descripción Unidad Cantidad Precio (U.F.)
Unitario Subtotal

1 Excavación, en terreno blando, hecha a
máquina, sin agotamiento ni entibación,
incluye el emparejamiento, nivelación y
limpieza de la sección de fondo. Sólo
considera la sobre excavación debida a la
caída ya que el resto se incluye en el canal. m 147,8 0,252 37,246
3
2 Transporte de excedentes de la excavación
incluyendo carguío y depósito, a distancia
menor a 10km. m
3
147,8 0,063 9,311
3 Suministro y colocación de una capa de
ripio de 10cm, esparcida y compactada sobre