P. 1
Inchaustegui - De Literatura Dominicana Siglo Veinte

Inchaustegui - De Literatura Dominicana Siglo Veinte

|Views: 9|Likes:
Publicado porkanandu008
Casi cuarenta años después podemos verificar
que De literatura dominicana siglo veinte, es un libro cuyos juicios
conservan todavía plena vigencia, y que la agudeza y la robusta
formación intelectual de Don Héctor Incháustegui Cabral, pudo prever la importancia y trascendencia de obras capitales de
la cultura dominicana. Y, además, ciertamente ocurrió como él quería:
“ ...que esos nombres que van apareciendo en las apreciaciones
sean luego acompañados de la razón que tuve para mencionarlos:
su obra, o aquella parte de su obra que tiene más relación con el
propósito que me movió a recordarlos”. Porque, todos los escritores
que movieron entonces su preocupación crítica, son hoy autores
consagrados, y deben a la agudeza del juicio de Héctor Incháustegui
Cabral, una importante porción de lo que son.
Casi cuarenta años después podemos verificar
que De literatura dominicana siglo veinte, es un libro cuyos juicios
conservan todavía plena vigencia, y que la agudeza y la robusta
formación intelectual de Don Héctor Incháustegui Cabral, pudo prever la importancia y trascendencia de obras capitales de
la cultura dominicana. Y, además, ciertamente ocurrió como él quería:
“ ...que esos nombres que van apareciendo en las apreciaciones
sean luego acompañados de la razón que tuve para mencionarlos:
su obra, o aquella parte de su obra que tiene más relación con el
propósito que me movió a recordarlos”. Porque, todos los escritores
que movieron entonces su preocupación crítica, son hoy autores
consagrados, y deben a la agudeza del juicio de Héctor Incháustegui
Cabral, una importante porción de lo que son.

More info:

Published by: kanandu008 on Dec 31, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/22/2014

pdf

text

original

Sections

  • Presentación
  • Exordio
  • De literatura dominicana siglo veinte
  • Prólogo
  • El tiempo, la muerte y la poesía
  • La puerta abierta
  • Los árboles y el bosque
  • La esfinge de sal
  • El pez rojo
  • La mancha en el lavabo
  • La araña sobre la tela rota
  • VIII
  • La angustia de la patria en Deligne
  • La ciudad como novela
  • Vida y novela
  • Poesía y poetas
  • Café derramado en la camisa
  • Una carta a Joaquín
  • La raya en el corazón
  • Los analfabetismos fundamentales
  • Rosa, Rosa, dame un gancho
  • El dominicano en peligro de asfixia moral
  • Los poetas más allá de las trincheras o la política y la poesía
  • Novela e indagación social
  • Con perdón, el sexo
  • Las ediciones

De literatura dominicana siglo veinte

HÉCTOR INCHÁUSTEGUI CABRAL

De literatura dominicana siglo veinte

Santo Domingo, República Dominicana 2007

SOCIEDAD DOMINICANA DE BIBLIÓFILOS

CONSEJO DIRECTIVO
Mariano Mella, Presidente Dennis R. Simó Torres, Vicepresidente Tomás Fernández W., Tesorero Manuel García Arévalo, Vicetesorero Octavio Amiama de Castro, Secretario Sócrates Olivo Álvarez, Vicesecretario
VOCALES

Eugenio Pérez Montás • Miguel de Camps Edwin Espinal • Julio Ortega Tous • Mu-Kien Sang Ben Antonio Morel, Comisario de Cuentas
ASESORES

José Alcántara Almánzar • Andrés L. Mateo • Manuel Mora Serrano Eduardo Fernández Pichardo • Virtudes Uribe • Amadeo Julián Guillermo Piña Contreras • Emilio Cordero Michel • Raymundo González María Filomena González • Eleanor Grimaldi Silié
EX-PRESIDENTES

Enrique Apolinar Henríquez + Gustavo Tavares Espaillat • Frank Moya Pons • Juan Tomás Tavares K. Bernardo Vega • José Chez Checo • Juan Daniel Balcácer Jesús R. Navarro Zerpa, Director Ejecutivo

BANCO DE RESERVAS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA
Daniel Toribio Administrador General Miembro ex oficio

CONSEJO DE DIRECTORES
Lic. Vicente Bengoa Secretario de Estado de Hacienda, Presidente ex oficio

Lic. Mícalo E. Bermúdez Miembro Vicepresidente Dra. Andreína Amaro Reyes Secretaria General
VOCALES

Ing. Manuel Guerrero V. Lic. Domingo Dauhajre Selman Lic. Luis A. Encarnación Pimentel Dr. Joaquín Ramírez de la Rocha Lic. Luis Mejía Oviedo Lic. Mariano Mella
SUPLENTES DE VOCALES

Lic. Danilo Díaz Lic. Héctor Herrera Cabral Ing. Ramón de la Rocha Pimentel Ing. Manuel Enrique Tavárez Mirabal Lic. Estela Fernández de Abreu Lic. Ada N. Wiscovitch C.

Esta publicación, sin valor comercial, es un producto cultural de la conjunción de esfuerzos del Banco de Reservas de la República Dominicana y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, Inc.

COMITÉ DE EVALUACIÓN Y SELECCIÓN Orión Mejía Director General de Comunicaciones y Mercadeo de Banreservas Coordinador Luis O. Brea Franco Gerente de Cultura de Banreservas Miembro Juan Salvador Tavárez Delgado Gerente de Relaciones Públicas de Banreservas Miembro Emilio Cordero Michel Asesor de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Miembro Raymundo González Asesor de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Miembro María Filomena González Asesora de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Miembro Jesús Navarro Zerpa Director Ejecutivo de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Secretario

De literatura dominicana siglo veinte
ISBN: 978-9945-8613-2-7 Primera edición: Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM) Santiago, R. D., 1969 Segunda edición: Universidad Católica Madre y Maestra (UCMM) Santiago, R. D., 1973 Tercera edición: BANRESERVAS-BIBLIÓFILOS, Santo Domingo, R. D., 2007 Coordinadores: Luis O. Brea Franco, por Banreservas; y Jesús Navarro Zerpa, por la Sociedad Dominicana de Bibliófilos Arte y diseño de la edición: Ninón León de Saleme Corrección de pruebas e índice onomástico: Juan Freddy Armando Impresión: Amigo del Hogar Santo Domingo, República Dominicana Agosto 2007

.............................. ...... 15 MARIANO MELLA Presidente de la Sociedad Dominicana de Bibliófilos De literatura dominicana siglo veinte ..... Ensayos sobre temas diversos La angustia de la patria en Deligne ..... La esfinge de sal ............... la muerte y la poesía .. VIII............................................ La puerta abierta ...................................... ......... II............ MATEO Prólogo ..................................... El pez rojo ........................ Las ciegas esperanzas El tiempo....................................................................... ...................... Cartas a Sergio I................................................................................................................................... ................................................................... 17 ANDRÉS L................................................................Contenido Presentación ␣ ............................................................................................. IV....................................................... VI.......................................... .... III........... 9 27 43 51 59 63 71 81 93 105 109 116 121 127 132 138 147 155 173 .............. .............. ............ La ciudad como novela ................................................... 11 DANIEL TORIBIO Administrador General del Banco de Reservas de la República Dominicana Exordio ␣ ........................................................................................................................................................................................................................................................................................................................................... La mancha en el lavabo ................................................................................................................................... VII..................................................................................................... Los árboles y el bosque ................. V........................................................................................................................................................................................... La araña sobre la tela rota ............................................................ ................................................................................................................................................

...... de Requena I................................... ........................................... II.......................................................................................... ............ II................................................................................................................................... de Bosch I......................................................................... ........................................................................................................................................................................... Una carta a Joaquín ............................................................................. Novela e indagación social ................. Epílogos Con perdón................................. ..................................... V............................... La Mañosa................................................................... II........................ ....................... II........ Los poetas más allá de las trincheras o la política y la poesía .......................................... ........ ............. III........ Rosa................................................... IV....................................................................................................................... de Marrero I........................................... ....................................................................................................Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Vida y novela ......................................... Over............... III....................................... Las ediciones .......................................................................................... Rosa..................................................................................... ............................................................................................................... III........................... .. Poesía y poetas ............................................................................................................. El dominicano en peligro de asfixia moral .. ..... ................................................................................................ Entre dos antes y un después I...................................................... Los analfabetismos fundamentales ................................................................................................................................................................................ La raya en el corazón .............. ........... II.............................. ...................................... VI................... El otro lado del cañamazo Guía de escritores dominicanos mencionados ......... IV. 181 187 193 203 211 229 253 263 277 285 295 300 309 313 319 323 331 336 342 349 355 365 368 375 378 382 385 388 393 401 10 .... ........ Los enemigos de la tierra....................... ........................ dame un gancho ..................................................................................... el sexo ......... .................... Crónica del Sur I................................................................................................. Café derramado en la camisa ......................................................................................................................................

Presentación El Banco de Reservas de la República Dominicana. Igualmente desempeñó varias misiones diplomáticas como embajador. se complace en poner en circulación la obra De literatura dominicana siglo veinte del destacado intelectual Héctor Incháustegui Cabral. por lo que fue considerado como una de las voces más destacadas de la poesía social antillana. Subsecretario de Estado de Educación. en Cuba. llegando a ser jefe de redacción de los diarios: Listín Diario y La Nación y director de La Opinión. uno de nuestros hombres de letras de mayor relevancia del siglo XX. lo lleva en su poesía a alcanzar una vigorosa dimensión épica. 11 . El Salvador y Brasil. Estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Santo Domingo. México. Subsecretario de Estado de Relaciones Exteriores. en 1912. entre los que destacan el de Director de Bellas Artes. Su fecunda y prolija obra. El autor nació en Baní. Bellas Artes y Cultos y Secretario de Estado sin cartera. y ejerció el periodismo en diversos medios. en que denuncia las injusticias y agravios a que se someten los más desvalidos de la fortuna. Venezuela. realizada con gran rigor. conjuntamente con la Sociedad Dominicana de Bibliofilos. También. y marcada por una fina ironía y tonos libertarios. ocupó cargos públicos.

en el año de 1968. y de nuestra literatura en particular. Entre sus numerosas obras se cuentan. transformándose en una obra prácticamente desconocida para la actual generación de lectores y estudiosos interesados en el estudio de nuestra cultura en general. algunos de ellos de la talla de Franklin Mieses Burgos. Recibió el Premio Nacional Pedro Henríquez Ureña. Manuel Rueda. 1969. que en su momento no eran del todo conocidos y aceptados. Diario de la guerra y los dioses ametrallados. primero como profesor y luego como Vicerrector. Juan Bosch.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Fue escritor residente y asesor del rector de la Universidad Católica Madre y Maestra. El valor del texto que publicamos estriba en su original apreciación sobre obras y autores. Banreservas se siente orgulloso de entregar al país nuevamente una obra capital para comprender el despliegue de la literatura 12 . El juicio literario que Héctor Incháustegui elabora sobre estos escritores. 1979. Estudios Dominicanos. 1960. 1967. en 1952. es de tanta riqueza y precisión que consolidará como el núcleo esencial del cual se hará eco la crítica posterior. 1940. El libro de Incháustegui Cabral ha estado ausente de los anaqueles de nuestras librerías y bibliotecas por más de 34 años. Tomás Hernández Franco. a la que siguió una segunda edición. Ramón Marrero Aristy. Encargado del Departamento de Publicaciones y de la Revista EME-EME. mientras que como ensayista publicó: El pozo muerto. retomándolo y reelaborándolo. Lupo Hernández Rueda. Virgilio Díaz Grullón. en poesía: Poemas de una sola angustia. y Escritores y artistas dominicanos. donde trabajó por doce años. Carlos Federico Pérez y Pérez. La primera edición de esta obra fue realizada por la Universidad Católica Madre y Maestra. entre otros. De literatura dominicana siglo veinte. publicada en el año 1973.

el lector curioso y el investigador encontrarán excelente materia para formarse una idea adecuada de la consistencia espiritual de nuestra literatura en esa centuria. Con ello continuamos cumpliendo con nuestro propósito de ampliar el conocimiento de lo nuestro y acrecentar el orgullo de ser dominicanos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE dominicana en el período que puede considerarse como “el siglo de oro de nuestras letras”. En ella. Daniel Toribio Administrador General 13 .

.

Doctor Honoris Causa por la Universidad Católica Madre y Maestra y Premio Nacional Pedro Henríquez Ureña. el autor da carácter psicológico al marco teórico de su crítica literaria. eximio poeta e incisivo crítico literario. Esta tercera edición cuenta con el estudio crítico del laureado escritor Andrés L. correspondiente de la española.Exordio La Sociedad Dominicana de Bibliófilos se complace en poner en manos de sus socios y otras personas interesadas la tercera edición de la obra De literatura dominicana siglo veinte de la autoría del insigne intelectual dominicano Héctor Incháustegui Cabral. Héctor Incháustegui Cabral ha quedado en la historia de las letras dominicanas como uno de los más destacados escritores. que el acto de creación constituye como un acto de rebeldía contra Dios. Mateo. Subraya. Entre los honores y premios que recibió en su dilatada carrera podemos destacar: miembro de la Academia Dominicana de la Lengua. La primera publicación de la obra data de 1969 y posteriormente se hizo una segunda edición en 1973. Por otra parte la sabiduría de la antigua Grecia aporta al autor el sentido de “póeisis”: “crear obras de arte es una 15 . siguiendo la referida teoría. Influenciado por las ideas de Otto Rank y por lo que él denominó el “trauma del nacimiento”. quien es miembro asesor del Consejo Directivo de nuestra Sociedad.

divulgación y fomento de la cultura nacional a través de los libros. Esta concepción expresada en dos dimensiones. Joaquín y Marino Incháustegui. por otorgarnos el permiso para realizar la presente edición de la obra de su padre. Esta conciencia metodológica lo transforma en un personaje único en el panorama crítico dominicano de su tiempo. Aprovecho para agradecer a los hijos de Héctor Incháustegui Cabral.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE forma en que los hombres se acercan a los dioses”. estamos seguros que el lector acogerá gustosamente esta nueva edición. A casi 40 años de su primera publicación. los señores Sergio. instituciones que han unido esfuerzos en pos de la preservación. Mariano Mella Presidente Sociedad Dominicana de Bibliófilos 16 . en nuestro autor. Este libro viene a ser el segundo volumen de la Colección Bibliófilos-Banreservas. logrando que las nuevas generaciones puedan conocer una obra de gran valor literario. como lo señala acertadamente el prologuista. en una teoría de la mimesis. una sicológica y otra histórica se fundamenta.

Y por este motivo. al verlos integrados en un libro descubrimos que los juicios críticos de don Héctor Incháustegui Cabral se apoyaban en una teoría que nos resultaba curiosa. y son muchos los que deben a 17 . el más accesible para los intelectuales jóvenes de los años turbulentos posteriores a la muerte de Trujillo. toda la crítica especializada puso sus ojos en ese libro. sus juicios críticos nos parecían de capital importancia.De literatura dominicana siglo veinte Cuando De literatura dominicana siglo veinte se publicó. su poesía. El verdadero descubrimiento literario de la década de los años sesenta del siglo pasado no fue Pedro Mir. y porque. porque provenía de un intelectual de muy altas calificaciones. Su poesía ejerció una influencia sobredeterminante entre todos los jóvenes que se acercaban entonces al universo literario dominicano. Incháustegui Cabral era. pese a que muchos de los pequeños ensayos se habían publicado en los suplementos nacionales. nos subyugaba. sino Héctor Incháustegui Cabral. en cambio. entre los intelectuales que formaban parte del areópago de las “vacas sagradas” de la cultura dominicana. en el 1969. Pero si esa visión teóricamente extraña de sus juicios críticos nos era desconocida. y ajena a los marcos teóricos conocidos para la época. y porque su producción poética entroncaba mejor con las preocupaciones que entonces asaltaban nuestro espíritu.

porque. y el giro que asumió el discurso crítico de don Héctor Incháustegui Cabral? En la crítica que hace al libro de Manuel Rueda La criatura terrestre él explica el procedimiento de construcción de sus juicios: “ Hay. ¿Cuál era esta teoría novedosa. del error de romper con el estado ideal prenatal y salir al mundo. eludiendo el designio siniestro que lo que él decía en su poesía acarreaba. Incháustegui la aplicará al marco teórico del ejercicio del criterio que emplea en De literatura dominicana siglo veinte. de carácter sicologista. es todavía un trueno lo bastante ensordecedor como para preguntarse el por qué el poeta no pagó la provocación con la cárcel. Héctor Incháustegui Cabral produjo textos poéticos de gran vocación revolucionaria. y no sólo en la poesía. y al paradigma literario que él encarnaba. lo que Calderón descubrió cuando habla del pecado de haber nacido. de 1940. El mismo Incháustegui afirmaba que “en la República Dominicana ni la censura leía”. sino también en la 18 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE sus orientaciones. Ni la libertad ni libre albedrío. los afanes por crear una literatura de trascendencia. pese a ser un hombre de pensamiento conservador. una posibilidad. y hasta abiertamente subversivos en el seno mismo de la dictadura de Trujillo. en La criatura terrestre la señal de lo que Otto Rank llama el trauma del nacimiento. Un libro como Poemas de una sola angustia. En ese segundo nuestra felicidad se convirtió en sal y agua y fuimos. para decirlo con los existencialistas. Incluso la valoración de carácter social de sus textos poéticos únicamente se pospuso con la irrupción triunfal de Hay un país en el mundo. A esperar que la muerte nos liberara”. Esta teoría de Otto Rank. ciertamente. a la cual servía. de Pedro Mir. a un mundo donde sólo podremos encontrarnos otra vez el día en que descubramos nuestra soledad fundamental y lo mucho que perdimos en el segundo mismo en que las tijeras de la comadrona cortaron el cordón umbilical.

Desde esta teoría Héctor Incháustegui Cabral construye su concepción del arte: “(. se detiene en las palabras “puerta”. útero” y “polvo asombrado”. cuando enuncia los códigos misteriosos del poema de Máximo Avilés Blonda. al Creador por excelencia”. le echó agua hasta que pudo moldearlo con las manos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE narrativa. el resultado de un acto de creación. Todo objeto nuevo. y hasta en las apreciaciones del pensamiento que mezclan los juicios literarios y los políticos. con los existentes en la realidad natural creados por los dioses. movido por fuerzas que no conoce. mientras Dios desatendía. del forcejeo entre el hombre y Dios.. La mimesis como teoría del arte es una idea proveniente del mundo griego. y los griegos la aplicaron para darle sentido al orden de las cosas. ante todo. El concepto que explicaba todo objeto nuevo creado por la actividad artística o intelectual de los humanos en el imaginario de los griegos. cuando busca la seguridad de las cavernas. cuando trata de representar. creados por la práctica histórica de los hombres en el escenario de la historia. era el concepto de “póeisis”. y aquí sí cabe la imitación. Por ejemplo. que se expresa oscura y cálidamente cuando revienta el milagro del arte. la seguridad que disfrutó en el claustro materno que lo libraba de la indefensión.. y verifica un hallazgo que es tributario de esta teoría: “ Lo horrible es saber que el hombre manifestó su afición al arte y su reverencia al claustro materno al mismo tiempo: reunió un poco de barro. y todo el dolor del hombre se inicia con su separación definitiva de la madre. y no poner en colisión los objetos de la realidad social. introducido por la creatividad humana en la naturaleza era una 19 . Un fruto que nace de la necesidad de volver a nacer y de imitar. Todo el arte griego. San Juan Bautista. su deber de cuidarlo”. como en el ensayo El dominicano en peligro de asfixia moral. y le dio la forma hueca de un útero. que es un gran arte. molesto. de su desamparo bajo las estrellas. parte de ahí.)la obra de arte es.

juguete de fuerzas que no puede ni destruir ni aprovechar. otra vez. que únicamente deseo que esos nombres que van apareciendo en las apreciaciones sean luego acompañados de la razón que tuve para mencionarlos: su obra.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE “póeisis”. Es por ello que únicamente reseña juicios sobre autores dominicanos que ya han compilado una producción apreciable. el juicio sólo debe hacerse “nada más de aquellas obras literarias que tengan los merecimientos completos. en la teoría del “trauma del nacimiento” toda creación es un acto de rebeldía contra Dios. y mientras más se aleja de lo que Dios hizo –el hombre y las cosas– más suyo lo siente. y aunque ha presentado su método en el introito. porque a la crítica no se le puede confiar el descubrimiento de los genios cuando todavía los genios están en kindergarten”. pero mientras en el universo de creencias del mundo griego cualquier cosa creada por los humanos los acercaba a los dioses. este concepto de la mimesis. crea. define su objetivo muy a pesar de la efectividad del mismo: “No garantizo el trabajo desde el punto de vista del método y recuerdo. Porque el crítico es “el localizador de los aciertos. ¿Logró Héctor Incháustegui Cabral ese objetivo? “De literatura dominicana siglo veinte” se publicó en el año 1969. dolido de su existencia. define. Héctor Incháustegui Cabral. treinta y ocho años después valdría la pena preguntarse si los juicios de 20 . la función del crítico. lastimado por su nacimiento. Incháustegui asume. percatándose de que es libre”. además. sin mencionarlo. Esta es la manera como Incháustegui define la práctica artística: “El hombre. Armado de esta teoría. rabioso porque le han colocado inerme en un mundo que es ajeno. Si hay que opinar sobre la producción artística. Para él el crítico no debe ser “una especie de policía de la literatura”. o aquella parte de su obra que tiene más relación con el propósito que me movió a recordarlos”. un acto de creación. hace arte. nunca el Colón de los defectos”.

que pautaban la estética de la época. treinta y ocho años después. Para empezar. Es por tanto pertinente plantearse la interrogante que nos hacíamos más arriba. dominio que se extendía incluso sobre las expresiones de las artes plásticas. esteticista. que atendía al gusto o al rechazo caprichoso (particularmente en el caso de Pedro René Contín Aybar) basándose en la alcurnia y el prestigio del crítico. todos los escritores objetos de la preocupación crítica y estética de Héctor Incháustegui Cabral. es necesario señalar que esta etapa de la historia de la cultura dominicana. y hasta de la música. Pero sus orientaciones. son hoy figuras sobresalientes de la historia de la literatura y el pensamiento dominicano. Estos dos críticos capitanearon las grandes jornadas de reflexión sobre los textos de creación que publicaban los escritores dominicanos durante y hasta poco después de la desaparición de la “Era de Trujillo”. abierta con una determinada voluntad de ruptura. no partían de presupuestos teóricos. Antes. estableció de inmediato una ruptura. Manuel Valldeperes y Pedro René Contín Aybar se habían impuesto en el medio con una crítica culturalista. por lo tanto. tenía el antecedente de la hegemonía crítica de dos figuras fundamentales de la época: Don Manuel Valldeperes y Pedro René Contín Aybar. y después de los textos analizados por Incháustegui siguieron publicando muchos otros libros que forman parte hoy del patrimonio 21 . ¿qué ha quedado de los juicios críticos de Héctor Incháustegui Cabral?. y se puede decir que constituían una especie de semáforo de la cultura. luego de la caída de la dictadura de Trujillo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Héctor Incháustegui Cabral sirvieron para apuntalar las obras de estos autores. De literatura dominicana siglo veinte. ni hacían el ejercicio del criterio dotadas de un instrumental que previamente hubiera sido expuesto. y propició un giro de ciento ochenta grados hacia otro tipo de enfoque de la práctica de la escritura y el papel del crítico.

u originales que Héctor Incháustegui 22 . Antonio Fernández Spencer. y la muy precaria historiografía literaria dominicana los reproduce de manera automática. Ramón Marrero Aristy y Andrés Requena. como muchos otros que el escritor menciona sin analizarlos. La selección constituye. por lo tanto. serán analizados a partir del cuerpo teórico que Incháustegui asumió. resaltando valores. Juan Bosch. un catálogo de las imprescindibles referencias que ha producido la creatividad nacional. Máximo Avilés Blonda. Lupo Hernández Rueda. Franklin Mieses Burgos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cultural de la nación. sin tomar en cuenta las batallas que costó encaramarlos en las estanterías donde se archivan los modelos escriturales del país. Virgilio Díaz Grullón. Domingo Moreno Jiménes. acusaba una enorme movilidad social en todos los campos. Aida Cartagena Portalatín. sobre los cuales la crítica se empina y proclama la trascendencia del autor. Escritores como Manuel Rueda. pero que situados frente a imprevistas transformaciones de la sensibilidad colectiva en la década de los años sesenta del siglo pasado. El escenario en el que se escriben los juicios de este texto crítico. quedarán esculpidos con características y rasgos de estilo que se convertirán en modelos de los juicios críticos posteriores. El libro es pues un amplio registro de los autores dominicanos más importantes del siglo pasado. Manuel del Cabral. Carlos Federico Pérez. Tanto estos autores. De literatura dominicana siglo veinte aborda obras determinadas publicadas en esos días. podrían ser barridos por el cambio en las apreciaciones estéticas del momento. desde el análisis del discurso literario. Tomás Hernández Franco. pero en un momento en que clasificarlos como tales era una aventura intelectual. Esto quizás no se pueda apreciar ahora porque casi todos estos autores han pasado a ser conocidos. y era un riesgos establecer criterios sobre autores que tenían una obra de significación. Pedro Mir. Gastón Deligne.

preconiza la aparición de una novelística dominicana. También. y. en el estudio que dedica a la obra de Máximo Avilés Blonda. y él se dispone sacarlo a flote. O la importancia que le asigna a un poema de Domingo Moreno Jimenes (“Rosa. Lo curioso es que. sin explicar la fuente. acopian las ideas que él desplegó en el análisis de estos libros capitales de la literatura dominicana. atravesando siempre la descomposición analítica y la comparación culturológica. los juicios de Incháustegui se van a reproducir en el futuro. que introduce el existencialismo en nuestra narrativa y que. comentarios. respecto de cada una de las obras y de los autores tratados. y que él magnifica asignándole un valor y una trascendencia que sorprendió a todos. o referencias a textos capitales de la literatura dominicana. El estilo de análisis crítico de Incháustegui es sobradamente original. se corresponde con una especial inclinación que Héctor Incháustegui Cabral tenía con los Postumistas. y es por eso que sus interpretaciones son enriquecedoras. Quizás éste es uno de los comentarios del libro de mayor agudeza crítica. cuya vinculación con los elementos religiosos oculta algo más. dame un gancho”). que incluye textos no tan conocidos como esa novela de Tete Robiou. según Incháustegui. Lo mismo se puede decir de su estudio sobre la novela dominicana contemporánea. y de los análisis críticos posteriores a la publicación del libro de Incháustegui. Juntándola con la crítica que hace a la novela de Carlos Federico 23 . y en especial con Moreno Jimenes. Del mismo modo que opiniones de carácter político. Es lo que ocurre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cabral había leído porque se los habían facilitado sus autores. saquean sus hallazgos. provisto del método del “trauma del nacimiento”. y que. Rosa. “La nostalgia de la nada”. en cada uno de los casos. por ejemplo. Es un lugar común descubrir que muchas de las antologías. muy vinculadas a la gran movilidad social que se vivía en la época. como veremos. cuya insignificancia temática había hecho que toda la crítica lo ignorara.

a grandes rasgos. nos permitirá apreciar si el criterio de selección de los autores escogidos por Héctor Incháustegui Cabral ha resistido el paso del tiempo. Esta segunda edición que publica la Sociedad Dominicana de Bibliófilos. Con mayor razón se puede argüir los juicios críticos que establece sobre el libro de Manuel Rueda. De literatura dominicana siglo veinte produjo juicios que luego serían tomados por la crítica como modelo de análisis. lleno de referencias culturales. La mañosa. de Marrero Aristy. la figura del rayano que vive en el centro de la biculturalidad. que hizo virar los ojos al problema haitiano. las reflexiones sobre tres novelas fundamentales de la literatura dominicana del siglo pasado. y Los enemigos de la tierra de Andrés Requena. Metiéndole el escalpelo al problema social. de Juan Bosch. de algunos textos y autores enriqueciéndolos y permitiéndoles permanecer como herencia de una tradición cultural. y hasta la naturaleza. apenas existía. en el texto de Rueda. y que la agudeza y la robusta formación intelectual de Don Héctor Incháustegui Cabral. por tener temas. logró estremecer la crítica tradicional dominicana. muy vinculados con lo histórico y lo social. muy a pesar de que en los análisis anteriores es el aspecto social lo que exclusivamente se resaltaba. con el patrocinio del Banco de Reservas. Over. Juan. las salva de un juicio liquidacionista seguro. es un libro cuyos juicios conservan todavía plena vigencia. y en particular. además. partido en dos en medio de la historia convulsa. Casi cuarenta años después podemos verificar que De literatura dominicana siglo veinte. estos juicios “fundan” una crítica sobre la novela dominicana. En todos los casos. el artículo La raya en el corazón. que.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pérez y Pérez. y si se ha cumplido lo que algunos especialistas llaman la “traición creativa”. También. reconfigurando. las tres. mientras la ciudad crecía. conversacional. que altera el sentido. 24 . La criatura terrestre. Y. de estas novelas resalta sus valores. el estilo desenvuelto.

o aquella parte de su obra que tiene más relación con el propósito que me movió a recordarlos”. y deben a la agudeza del juicio de Héctor Incháustegui Cabral.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pudo prever la importancia y trascendencia de obras capitales de la cultura dominicana. Porque. Mateo 25 . Y... Andrés L. además. son hoy autores consagrados. una importante porción de lo que son. ciertamente ocurrió como él quería: “ . todos los escritores que movieron entonces su preocupación crítica.que esos nombres que van apareciendo en las apreciaciones sean luego acompañados de la razón que tuve para mencionarlos: su obra.

.

Prólogo Las apreciaciones que componen Las ciegas esperanzas. Han pasado de entonces acá tres o cuatro años. mucho del propósito que perseguía al examinar. Mientras tanto Manuel Rueda y Lupo Hernández Rueda publicaron. Círculo aparecería en una 27 . aunque no en libro. los textos que me habían servido para el trabajo. los poemas a que me refiero y Yelidá de Hernández Franco ha vuelto a publicarse. la coloqué en el penúltimo lugar para cerrarla con La araña sobre la tela rota. la primera parte del libro. sobre todo porque algunos los manejé inéditos y porque otros habían circulado poco. se publicaron en el diario El Caribe en ediciones dominicales. son casi insignificantes y más bien están destinadas a corregir errores de bulto o a evitar una que otra repetición innecesaria. en general. una serie de obras que tienen tanto en común. Cuando tracé los planes para editar nada más que Las ciegas esperanzas decidí ofrecer. el orden cronológico. ya que el párrafo final contiene. como lo hice. en libros. He respetado el orden de aparición. el estudio sobre Yelidá de Tomás Hernández Franco. En vez de terminar esa parte con la de Círculo de Virgilio Díaz Grullón. también. de casi todas. aparecidos en revistas o en diarios. que en el tiempo fue la de publicación postrera. menos de las dos últimas. Las modificaciones. recapitulando.

no recogidos en libros. La ciudad como novela. Al oído de Dios. el examen de la novela Juan. en algunos casos que siguen un orden cronológico he preferido que aparezca sin fecha porque se me armó tamaño lío cuando intenté restablecer los días en que fueron escritas porque en más de una ocasión al publicarlas fue menester hacer cambios ahí. Las seis cartas primeras salieron a luz también en El Caribe y las otras dos andaban rodando por archivos y gavetas. Con algunos cambios se convirtió en el discurso de ingreso a la Academia Dominicana de la Lengua. Se trata. y el San Juan Bautista de Máximo Avilés Blonda. y esto era lo frecuente. No se efectuó porque se inició a partir de las seis de la tarde y el acto debía celebrarse a las ocho de la noche en el Palacio de Bellas Artes.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE nueva colección de cuentos de Díaz Grullón. mientras la ciudad crecía. de un tonto problema de ritmo. más o menos. a solicitud del entonces Secretario de Estado de Educación y Bellas Artes. Se publicó luego. particularmente al principio. de Carlos Federico Pérez se publicó en marzo del 1961 y aquí sí he tenido que hacer. es trabajo de encargo. en El Caribe. o muy poco tiempo. Lo preparé. sencillamente. Correspondiente de la Española. mi querido amigo el historiador licenciado Emilio Rodríguez Demorizi. Las Cartas a Sergio. en dos partes. Deligne. para leerlo en una ceremonia que se fijó para el día primero de octubre del 1961 y con la cual iba a conmemorarse el centenario del nacimiento del poeta. El estudio sobre Gastón F. inéditas. El Prometeo mortal de Mieses Burgos se incluye en la selección de la obra del poeta que hizo Freddy Gatón Arce que figura en la Colección Pensamiento Dominicano. algunas 28 . las escribí entre principios de abril y principios de junio del año 1962. Quedan fuera sólo un poema de Franklin Mieses Burgos. o porque entre el día de su publicación y el de la carta mediaba o mucho tiempo. que son ocho.

dentro de las reseñas de los periódicos. estaba formada por discursos. del 1910 al 1923. cargo que ocupé en dos ocasiones distintas. que leí cuando era Director General de Bellas Artes. estaba muy empeñado. o de palabras de estímulos a jóvenes artistas que iban a sufrir la prueba de fuego del contacto directo con el público y con la crítica en las salas del Palacio de Bellas Artes. que finalmente suprimí. En otras ocasiones son discursos oficiales en actos en los cuales tomé parte en razón de mi investidura. me ha sido de enorme utilidad. Se trata. de una serie de homenajes que rendía a expositores. La tercera sección del libro. natimuerto o modificado ha publicado su albacea literario. y cuya ausencia en discursos públicos podía crear situaciones enojosas. Muchos se publicaron. A casi todos les he tenido que cortar la cola o someterlos a difíciles operaciones quirúrgicas para hacer desaparecer de ellos las alusiones políticas. compilados también por el mismo Brod. y sigo estando muy empeñado. en demostrar que es indispensable para nuestro propio bien que se 29 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE alteraciones pues lo que entonces afirmaba de mis pocos conocimientos acerca de la obra de Franz Kafka ha dejado de ser enteramente verdad porque en los últimos tiempos he leído fervorosamente tanto su obra propiamente dicha cuanto lo que informe. de aquel momento y porque el tiempo en que eran indispensables. aunque hay un afán que se hace visible en casi todos: elevar la condición del arte entre nosotros. generalmente pequeños discursos. por su función ennoblecedora dentro de la sociedad a que pertenece. aumentar el aprecio y el respeto que merece el artista. La lectura de los Diarios. pintores y escultores. principalmente. porque los estudios de Deligne y de Pérez y Pérez no me parece que sean una parte individualizada. completos o sólo parcialmente y hasta reelaborados como material de información. Los discursos carecen de unidad. Max Brod. ya pasó. llamémosla así. Además.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE asigne a la escuela. o cuando menos como una de las grandes metas. pasando por las especializadas en artes y las vocacionales. frecuentar mejores amistades y pegarle el codo en la barriga a los que buscan el camino de subida. porque esto último es nada menos que el responsable en parte del analfabetismo moral. La produce una enfermedad que ataca la zona que podría dar los mayores bienes al país. también. con muy nobles y muy contadas excepciones. el otro la falta de virtud. y el que crea el escaso número de verdaderos maestros y la ausencia de orientación de la conducta en los programas vigentes. Hay dos especies de analfabetismo. y otros que ni se comen ni defienden de los rigores de la intemperie. Estoy seguro de que si el primero supone desperdicio del capital humano. Bienes unos que se comen o se llevan encima o defienden de los rigores de la intemperie o de las dolencias. repito. de los hombres y de las mujeres. entendiendo que ahora se trata de las que sirven para adiestrar buenos artesanos. mejorar el ropero. una manera de hacer dinero. probablemente para hacer exactamente lo mismo que ellos. y ya es muy malo. sino donde muchos de los que leen no entienden y los que entienden. de la educación. del espíritu en una palabra. que se asigne a la escuela. y es aquí donde deben entrar en escena los otros maestros a que me 30 . no es el número increíble y vergonzoso de analfabetos que tiene y que por simples razones de proporción nos coloca a tres dedos del rabo del mundo. desde antes de los jardines de infancia hasta las de altos estudios. de la virtud como meta. o un título que da derechos para escalar posiciones en donde se puede engordar mansamente. entienden que su saber es un instrumento de enriquecimiento personal. Uno es la falta de letras. el otro posiblemente representa un daño mayor porque deja una lesión permanente. el que resulta entre otras cosas de la falta de escuelas públicas y la falta. el papel que le corresponde en un país en donde lo peor. de maestros.

con una resignación más grande no para abonar el ocio inútil sino para fortalecer la fe que debemos tener en nosotros mismos y que tanto ha perdido en manos de los que piden demasiado y que a cambio no dan nada. pero el tiempo que lleva de escrito La mancha en el lavabo y el ángulo en que yo mismo me he colocado para examinar ahora el cuento de Díaz Grullón juntamente con La mancha indeleble de Juan Bosch me aconsejaron situarlo después para romper en esa forma algo de la relación entre aquel grupo de apreciaciones y éstas. no habrá pan para todos. sino a despertar sobre todo el dormido afán de la verdadera superación. gastada de implorar a Dios y a los hombres. porque están muy ocupados en eso. y sin tratar siquiera de imitar a los hombres que pertenecen a pueblos que han sabido responder a retos peores que los nuestros. en pedir. Realmente Café derramado en la camisa. Lo único que han hecho es ayudarse a sí mismos. porque la felicidad. He vuelto a leer. sin reverenciar como se debe a Dios. Para sacudirme de la desazón que me embargó al 31 . y encuentro diferencias importantes y hasta alguna contradicción entre los juicios y opiniones de aquellos días y los de hoy. y si algún día lo hay tendremos que comerlo mojado en nuestras propias lágrimas. no se alcanza con unos refrigeradores y unos automóviles más. y es muy lamentable. que tienen que enseñar sobre todo con el ejemplo y con prédicas que no están destinadas particularmente a aumentar los conocimientos y la información de quienes las oyen y siguen. por el tema. que sólo ayuda a los que se ayudan. con más comprensión. y ya es tiempo más que sobrado para dejar caer la mano extendida. La mancha en el lavabo. debió cerrar Las ciegas esperanzas. Mientras no se salga a camino y se cabalgue y se rompan lanzas contra los molinos de viento. con menos envidia.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE refiero. naturalmente. deteniéndome en la parte final. que no siempre se mide en pesos y que aguarda en los corazones. sino con algunos odios menos.

además. me han permitido traer. que puede servir de punto de partida para las reflexiones más dispares y ser juzgada. cuando menos en posición de sinceridad. de Manuel Rueda. subproductos de mi taller particular de poesía mezclados con preocupaciones casi políticas porque son más bien sociales. aunque éstas se limiten a puntos de pura técnica o a cuestiones nada más que episódicas. convenido. interesado 32 . Eliot. por su carácter. cargarlos de nueva energía al ponerlos frente al lector juntos. no cínicamente. nuestros problemas de vecindad y de convivencia con Haití. por la naturaleza de los temas y hasta por el propósito que persigo. porque ya he confesado que el pecado es evidente. pero en ese libro. cuando menos para distracción y pasatiempo de los entendidos y de muchos que no lo son. de modos muy diversos y esto en vez de dar lugar a una situación en que hay juicios que invalidan criterios que le están contrapuestos lo que hace es enriquecer a unos y a otros. sobran las explicaciones y aclaraciones. del Diario de la guerra. Los Cantos de la frontera. Una carta a Joaquín si es apreciación no hay más recurso que aceptar que es una autoapreciación. No cabe en lo que en estos momentos he comenzado a escribir y debió ser parte. un preámbulo o algo así. si no en estado de inocencia. un epílogo que saltó de aquel libro para caer en éste en donde a pesar del frío recibimiento halló acogida y lugar. sencillamente porque el designio es otro. Si se quiere Una carta podría ser el epílogo del Diario. S. Quedamos en que se trata de un acto sincero: las cartas sobre la mesa.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE comprobarla me repetí a mí mismo que toda obra de arte es susceptible de más de una interpretación. El cinismo supone siempre desvergüenza en defender lo vituperable y tiene que nacer y teñirse con la intención misma y en este caso falta el ánimo negativo. no a la mesa de discusiones sino al rincón de la reflexión. La raya en el corazón y los analfabetismos fundamentales. siguen siendo. como ya alguna vez dije con palabras de T.

Por ser crítica o valoración de una literatura que podrían llamarse política y que es más social que política. Creo que los jóvenes de hoy podrán aprender mucho leyendo nuestros próceres escritores. Las dificultades y los dolores aminoran y desaparecen cuando uno se mete en ellos hasta la barba. nada razonable.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE en que sean puestos al día porque en un pueblo que relega sus conflictos. se desempolvan y ponen al sol las ideas que tuvimos. nos agarremos del olvido como solución. y ahora no los estoy reuniendo en razón de lo que 33 . por pereza o como consecuencia de la momentánea ceguera que produce fijar la atención demasiado tiempo en un punto o por ocuparse nada más por lo que sucede en una zona de su existencia. o ensayo de valoración literaria. Los analfabetismos fundamentales es. sin fuerzas ni para convencerse a sí mismo de que vive y piensa. nada ilustrado. Se olvida únicamente lo que no se desea recordar. Es un hecho y hay que darle la cara. a pesar de todo. para llamarlos con una frase de Joaquín Balaguer. algo que el despertar derrumba. de acuerdo. sea la que fuere. es cierto. Constituimos una nación joven. las que ahora se tienen hasta las que se podrían tener mañana acerca de ese problema específico y de su solución o de su humanización y se le quitan las espinas más grandes. Y es infantil que. un día tendrá que abrir los ojos a la luz y entonces se encontrará desamparado e inerme. consciente o inconscientemente. me daré por satisfecho: eso era lo que pretendía. crítica literaria. pero las ideas infantiles ya no nos quedan bien. pero no recordar no es eliminar y la frontera no es un mal sueño. Como si fuera una fórmula mágica que los males cura con sólo espantarlos. Si se vuelve a hablar de la frontera y tras las opiniones autorizadas y el inevitable cotorreo nada erudito. tiene que estar matizada por criterios que más corresponden a cosas de gobierno y a negocios de Estado que al arte de escribir.

Nuestros jóvenes escritores podrían. para no escribir ni una palabra de más ni una palabra de menos –esta es una receta simplista para escribir bien–. el resultado es magnífico y estoy seguro de que no lo hemos disfrutado bastante. Me gustaría que se llevaran la misma agradable y útil sorpresa que yo cuando los descubrí. Para que sea lo que son han actuado más que la visión política.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE dicen sino por cómo lo dicen. más frescura a veces y cláusulas mejor cerradas y armoniosas en sus escritos serios. la prueba a que se somete es muy rigurosa. me atrevería a decir como gimnasia espiritual. que en obras de otros géneros menos circunspectos. Sin contar que cuanto expresa puede y debe ser de público conocimiento y es casi siempre de interés general. más propiedad y concisión. que en última instancia eran testimonios vivos y apasionados de las energías de un pueblo. de nuestros pensadores políticos. hay más economía de recursos. 34 . ejemplo de expresión directa si las hay. la generosidad del espíritu y la seguridad de que los valores del pasado no son valores de partido ni figuras exclusivas de las banderías que alguna vez chocaron para medir sus fuerzas. Como la tierra que labra el pensador político es más limitada: sus linderos los señalan hechos concretos y las inconcretas pero inflexibles leyes que dan forma a una sociedad y a las instituciones establecidas en ella y por ella. cuya obra quizás por falta de propaganda adecuada no brilla a la altura de las de otros países americanos. Stendhal. en general. leer cada día algo de lo que rueda por ahí esparcido e inconexo. En estos últimos la imaginación y la fantasía marcan el compás y las libertades son más libres. porque. como ejercicio. para apuntar unas pocas excelencias. Pero como en arte todo lo que molesta ayuda. como desentendido del presente. modelo de concisión. antes de echar mano de la pluma leía unas páginas del Código Civil francés.

hubo que correr a la imprenta y ordenar otro programa para sustituir al primero que ya se estaba distribuyendo. de que muy pocos lo habían leído y de que los que lo leyeron o no apreciaron cuanto yo veo en él. con un gran pedazo de ocio en el plato todavía. no pude ni estar presente. Esa es la explicación externa de Rosa. Por eso lo he conservado. o se quedaron callados para gozarlo mejor: a solas. Cuando a principios de año se organizó un acto en su honor. para rendirle merecido homenaje. o para las apreciaciones que van del principio del libro hasta las Cartas a Sergio. Al principio creí que podría sacar tiempo y escribir algo. si se publican. faltaba algo. Es más: mis dificultades hasta dinero le costaron al Comité pues hizo circular unas invitaciones con el programa. Rosa. y oscuramente presentí que la deficiencia radicaba en que no había nada concreto y específico acerca de Moreno Jimenes. sin buscarse discusiones y sin tener que emborronar cuartillas que dan lugar. pero limitándolo a esa primera parte. Las ciegas esperanzas. dame un gancho. no sólo a discusiones sino a disgustos. una de esas deudas que se contraen. después de 26 años de publicado. no pude. no más allá.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Tengo una deuda con el poeta Domingo Moreno Jimenes. Casi lo prometí. Hay otra: el interés que despertó en mí Rosa. y yo figuraba en él. porque con las tres últimas apreciaciones había sobrepasado la capacidad del primer título que a esas alturas me daba la impresión de que era quizás bueno para un libro de versos. En vez de llamarlo. en rigor. dándosele toda la 35 . lo titularía De Literatura dominicana siglo veinte. resolví cambiarle el título. Cuando le di la seguridad de que no podría asistir. Cuando creí que estaba llegando a las últimas páginas de este libro. Pero si finalmente me decidía por el nuevo título. Vana ilusión. poema del amor antillano y la certidumbre. aunque el poeta salga de cuando en cuando a relucir. con uno mismo y uno mismo se convierte en deudor. fiador y cobrador. como hasta ese momento.

Creo –y ahora voy a defender a la crítica. Por mi parte cuando hay que decir cosas desagradables cierro la boca. el más socorrido es el de que carece de autocrítica. Si hay que examinar obras literarias deben ser nada más que aquéllas que tengan los merecimientos completos. tanto fraude y tanto contrabando en donde quiera que se organiza un mercado de palabras. por ejemplo. ni se le debe obligar a que salga a la calle a gritar los defectos de los que pretenden que ella los atienda sin tener los papeles en orden. No sólo por temperamento y por respeto. pero los elogios que se le dedican van siempre acompañados de sordos reparos. como poeta por supuesto. Si lo escribía me pondría en condiciones de recoger el pagaré cumpliendo así la obligación que había contraído sobre todo con el fiador. Como en Los árboles y el bosque. de la ley del arte. ni más ni menos como les ocurre a los otros policías. El más frecuente es desigual. que no tendría tiempo para conocer y tratar con la gente buena. ni regañadora pública. ni policía. A Moreno se le acepta desde hace tiempo en el coro de nuestros grandes poetas. con alguien que no necesitó tocar a la puerta de mi casa para mostrarme el papel comprometedor y recordarme la deuda: yo mismo. ¿Cómo? Fijando condiciones previas de dignidad. ya que nada es tan fácil como equivocarse con un escritor 36 . a esos que corren detrás de los ladrones.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE importancia que tiene. desde luego. tanto poeta delincuente. y lo peor es que uno tiene que bajar la cabeza y entretenerse en hacer sonar las coyunturas de los dedos. porque hay tanto escritor fuera de la ley. no a mí– que si al crítico se le encomienda una especie de función de policía de la literatura. A la crítica no se le puede confiar el descubrimiento de los genios cuando todavía los genios están en el kindergarten. La crítica no es niñera. es malo. sino por mera prudencia.

que únicamente deseo que esos nombres que van apareciendo en las apreciaciones sean luego acompañados de la razón que tuve para mencionarlos: su obra. y sólo aquello que no es pompa de jabón puede ser poseído. sino cuando lo hace en contra. ni me parece que con ellas sea más potable.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE contemporáneo. no las escribí para que fuera más amena. y lo grave no es cuando uno se equivoca a favor. no se recordaran. Los hombres. a ese desdén que sentimos cómo se está metiendo en los hogares a pesar de las puertas y de las ventanas cerradas: “recordar sólo el nombre es una forma ambigua del olvido”. otra vez. Para mí todas las oportunidades son buenas para hacer justicia. Necesitamos a las dos para que haya luz. a favor o en contra. El crítico debe ser un libre cazador de belleza. el termómetro de las caídas. ya que no aspiro a que nadie la apure de un tirón. no. No garantizo el trabajo desde el punto de vista del método y recuerdo. también aprovechables para dejar constancia de casos y cosas que de otra manera o se olvidarían o por falta de coyuntura propicia no se dirían. y todas las oportunidades. como los 37 . fabricante de lo indestructible. Las notas que a veces interrumpen la bibliografía –vamos a llamarla así por razones de comodidad–. o aquella parte de su obra que tiene más relación con el propósito que me movió a recordarlos. Es cierto que los espíritus solos ni existen ni actúan. En cuanto a El otro lado del cañamazo sólo he querido llevar a la práctica lo que en cierto modo recomienda Gastón Deligne para hacerle la guerra al desdén. de la negligencia. pero también es verdad que los cuerpos solos no viven: son inseparables como la llama y la bujía. el localizador de los aciertos. nunca el Colón de los defectos. el barómetro que desata las tempestades de arena para ahogar a los falsarios. del abandono a que hemos condenado precisamente lo que es más nuestro. por ser nuestro y por ser del espíritu.

se junten no para olvidar sus banderías sino para colocarse por encima de sus banderías. para que no se pudra la tabla del trampolín que sirve para saltar hacia la eternidad. Que así como en pequeña escala los hombres se vinculan por sus vicios –botellas. pero indudablemente tendrá consecuencias benéficas. detrás de la luz que se apaga. poniendo mucho cuidado en no caer en la nada que acecha no en el fin de los tiempos sino aquí muy cerca: debajo de cada piedra. porque hace tiempo que llegó el momento de ponernos de acuerdo para vivir un poco mejor: el que tiene. sin destruir nada. barajas. sino el que abre vía a todos los partidos y criterios políticos. Este país está obligado a hacer muchas tonterías: que los hombres de “razón y de conciencia”. el que busca no el camino para un grupo o para un criterio político. cuando creí que en razón de su contenido era. por ejemplo. un libro de apreciaciones sobre nuestra literatura. en el aire que pasa. como los temas mismos lo exigieron. nada más. siempre más grandes. una vía que remata en el hombre dominicano que no tiene nada. con frecuentes digresiones políticas y sociales. putitas– las virtudes sirvan para acercar y estrechar. siempre más densas. que el bien. el que se interesa por lo desinteresado. movido no sólo por el empeño de tomar partido en la grave disputa sino por el deseo de aclarar a qué partido pertenezco: el que no sirve a partido alguno. me dejé llevar por la necesidad de actualizarlo y escribí El dominicano en peligro de asfixia moral. el que no tiene. se convierta en elemento unificador. Puede resultar hasta aburrido. recibiendo lo que debe recibir. Si es que somos 38 . dando lo que debe dar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pueblos. levantándolo todo porque es tan poco lo que hemos podido reunir. tienen que bregar cuanto sea necesario para conservar todo aquello del pasado que puede serles útil para edificar el futuro. que jamás ha unido a nadie. encima de cada sombra que nace y la vida no se cansa de parirlas. Después de haber terminado el libro. aunque. crítica en cierto modo.

a pesar de todos los lazos y de todas las cintas de colores con que la adornan. La dignidad. Como estamos anclados con el antes busquemos comida y techo y pantalones y todo lo demás. Hay que hacer primero la revolución que lleve comida a todas las mesas. la merecen y la aguardan: de los que no comen. Hacer una revolución para los que tienen trabajo. la otra podría ser un gran movimiento público con un pequeño propósito secreto: aumentar la cuenta del banco. Mientras la primera no se haga. motivo inestable. de los que ni consumen ni producen. Pero hay que correr el riesgo de equivocarse. comienza con el plato de comida y termina en el pantalón que tapa las vergüenzas: ni el hambriento ni el desnudo están hechos para reverenciar el bien y la bondad. menos indispensable que lo otro. es un desperdicio de fuerzas. luego la revolución que garantice pollo dos veces a la semana. por razón o por temperamento. aparte de que los árboles no dejan ver el bosque y que cuanto en este minuto parece permanente e importante a la tarde desaparece dejando una mancha en el suelo que ya se borrará. sobre todo si la equivocación resulta de un impulso a favor de algo que es de valer inmutable: la dignidad humana. pero por lo menos hagámosla en nombre de los que la necesitan.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE revolucionarios por edad. porque la materia que será mañana substancia de la historia no ha tenido tiempo todavía para fermentar. hagamos revolución. corruptible y perecedero. 39 . a eso se llega después. la exigen y la merecen. para que los que trabajan ganen 20 centavos más por hora y los sin trabajo se queden espantándose las moscas de la cara. El dominicano en peligro de asfixia moral desentona en el conjunto y es periodismo. el ropero y la calidad de las amantes de los que están en el Poder o con el Poder al alcance de la mano. un lujo bochornoso. vendrá como por añadidura. una utilización absurda de las energías populares. en los partidos oficiales o en los sindicatos de moda. de los que no calzan.

.

ESQUILO.Las ciegas esperanzas “CORO: ¿Nada hiciste por los hombres? PROMETEO: He impedido que los mortales prevean la muerte. CORO: ¿Con qué remedio les curaste de ese mal? PROMETEO: Ciegas esperanzas hice morar en sus corazones. Prometeo Encadenado. CORO: Bendita cosa para vidas tan miserables”. .

.

no pertenece a esa banda de matadores de sus propios hijos de la que soy parte. Rueda. se da cuenta de que el teatro sin el actor no es teatro completo y que el poema con el declamador es otra cosa. Leer. Y como no creo en un poema hasta tanto no pueda leerlo yo mismo.El tiempo. a Juan José Llovet. cuando quien lee o declama es el autor hay algo que nada tiene que ver con el virtuosismo que nos acerca al propósito. por interés o porque la casualidad le pone a la mano el texto. El mismo Rueda lo leyó. o declamar. la muerte y la poesía Primero lo oí. He sido víctima inocente e ingenua de tantos recitadores. que es buen lector. me quedó la duda dando vueltas en la cabeza. al destino final del poema con más seguridad que el histrionismo. es arte de especialistas y muy pocas veces el poeta y el declamador se dan en una sola pieza. vuelve al poema o sobre el parlamento. de tanto actor de teatro… Cuando uno. He oído también a poetas excelentes como Carlos Pellicer estropear la belleza de sus propias composiciones. la técnica que se adquiere en la escuela o por imitación de los que saben decir de viva voz. 43 . Yo oí en tantas ocasiones inolvidables a Andrés Eloy Blanco. Pues bien. o para que el ejemplo esté más cercano. a la que han pertenecido poetas tan altos como Fabio Fiallo. uno de los peores lectores que ha producido el país. a pesar de todo.

de hacerlos vivir. de oírlos de nuevo. me impedía seguir los versos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando oí La criatura terrestre la lectura estuvo al principio interrumpida por el repiqueteo del teléfono y la llegada de visitantes. casi saborearlo. Al desmenuzar cada segundo en partes infinitas lo que procura es la desintegración del tiempo. con la diferencia de que Joyce lo que trata es de impedir que sus personajes sean muertos por el tiempo. En este verso está la clave del poema y todo el secreto de la gran literatura moderna. y tiene que ser así porque su obra es el resultado de una lucha contra el tiempo y en consecuencia contra la muerte. como un estorbo. Los lectores de novelas de acción tienen una queja contra Proust: que es excesivamente moroso. Gracias a Dios Rueda tiene fuerza de cara suficiente y se levantó. cerró la puerta de mi despacho y descolgó el impertinente aparato. y llevando más lejos la reflexión: si nosotros no existiéramos. Digo casi porque un poema no se puede gustar bien si uno no se entrega y ya mediada la lectura un prejuicio. o punto menos. Me sentía. apreciarlos debidamente. deslumbrado. Ahora. Así pude oír mejor el final. Reducir el tiempo a sus átomos y hacerlos estallar con una corriente que al lector le parece paralizadora y que es absolutamente todo lo contrario. Comencemos por el final: y sentí que mis muertos renacían. porque no habría muerte si el tiempo no existiera. 44 . cuando ya lo he leído no sé cuantas veces puedo hablar de él. y quien piensa y oye ni oye ni piensa. Pensaba. asimilarlos. Le pedí que me dejara el original. En busca del tiempo perdido no es más que un esfuerzo por levantar a los muertos de sus tumbas. desarrollar aquel pensamiento que me impidió examinarlo en toda su profundidad el día en que me lo leyó. El Ulises de James Joyce es lo mismo.

Pero hay algo más: los que pueden sentir cómo renacen sus muertos Dios les ha puesto en las manos un instrumento de creación. 45 . pues. El hombre de la calle. …y sentí que mis muertos renacían.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Esa lucha del hombre contra el tiempo. Entonces. si se quiere más bien de recreación. nos damos cuenta de que esto está bien dicho. que lo podemos repetir sin que se nos haga un nudo en la lengua. que no puede desprenderse de su reloj de muñeca o del tiránico reloj de la oficina. o de unos negros que han adquirido no se sabe cuándo ni dónde hábitos un poco reñidos con un pasado de esclavitud. un hermoso verso. sencillamente. que es fácil de recordar. ¿Qué es sino eso todo lo que ha escrito Faulkner? Una de las obras capitales de la literatura moderna. unas cuantas palabras bien puestas las unas detrás de las otras. Como no podemos hablar sino como lo hacen los poetas. Es. para defenderse dice: “no entiendo”. y hace bien porque no entender el mundo es una de las posiciones más adecuadas para buscar soluciones a esta horrible dificultad que es vivir. Son. la suya. principalmente a la literatura. esa batalla de la vida humana contra el reloj y el calendario es lo que mueve y caracteriza a todo gran arte de hoy. no es más que un sabio saqueo de cuanto queda en ruinas en el Sur de los Estados Unidos. no comprenderá jamás la actitud y dará la espalda intranquilo a cuanto se haga para impedir que sigamos siendo las víctimas de las horas. colocando sílabas con acento y sílabas sin acento de acuerdo con reglas que generalmente ignoramos y que a pesar de todo no podemos soslayar. del espíritu que vaga entre las piedras de las casas grandes de las plantaciones de algodón y dentro de la cabeza de unos caballeros y una damas venidos a menos y medio locos. simplemente.

No tenemos nada que aprender de la salud que ni siquiera se siente. de crítica. los hoyos del cinturón de los días en que la comida fue poca y estrecha la habitación. Bastarán veinte o treinta versos. y todo el daño que puede hacer el hombre al hombre. Pasan como el agua que cae en la tierra o como el perfume que se lleva el viento. cuando entre el cielo y el pecho el techo estaba roto. En los palacios lo que se aprende se olvida pronto entre genuflexiones de personas cuyo corazón no vemos. La gran literatura no es más que una serie de biografías de sinvergüenzas y descastados que de cuando en cuando se tropiezan con buena gente que les sirven de contraste. son un punto de partida. Sólo es útil y aleccionador lo que duele. de ceniza y de nostalgia. Dostoievski es el historiador de la maldad. 46 . Las victorias. pero siempre será una oda breve. el punto en que la vida vuelve a iniciarse. la bondad y la virtud no lo son menos. hay que padecer nostalgia por lo menos. Los hermanos Karamazov y Endemoniados reúnen todo lo malo que puede pensar el hombre del hombre. Y si la alegría es inútil. no enseñan nada. para insensibilizarnos. No hay nada que buscar en las bacanales que los hombres organizamos para anestesiarnos. los triunfos. los encajes viejos. Crimen y castigo. de desagrado. como la de Tácito describiendo años de los que se siente ajeno. las viejas. de los instintos retorcidos. Nada es tan permanente como la enseñanza de la cicatriz.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Para Rueda las ruinas. de las trampuliñas y de lo sórdido. añorando los días y las costumbres pasadas para siempre. nutriéndose de polvo. Como si fuera poco registra la actitud de negación. O la de Plutarco comparando y sin poder olvidar su condición de extrañado. es decir. la alegría. que resulte ejemplar. cuyos latidos no oímos porque sólo en la propia desnudez conocemos a quienes están delante de nosotros. Puede escribirse una oda a la alegría. Para escribir algo que tenga grandes dimensiones y valga la pena. los éxitos.

Esta vez el gran clown se puso serio.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE del hombre frente a Dios. Ante su mundo derrumbado. Por eso su tarea fue tan grande y sus libros serán siempre guía y lección inolvidables. Chesterton lo acusó de perversidad. sobre comodidades extinguidas. que gravita sobre ese mundo destrozado. Lo bueno que hay en un autor de teatro como Tennessee Williams es precisamente todo lo malo que le echan en cara. los nostálgicos elementos. Rueda ha aprovechado la lección. sólo tiene un nombre. nada importaría. su familia toda …vívan de morirse. Lo hermoso de Sartre es haber hurgado en el fondo sucio de los hombres y levantar la basura con la punta de un palo. pero el polvo 47 . que le hacen cantar. ante un universo que ha dejado de ser. De su Montecristi natal va sacando los elementos. El polvo gris que sacude la criada con el plumero o que la vieja quita con un trapo con la mano temblorosa. “No puede ser buena persona –dijo– un escritor que se ensaña de tal manera con su héroe”. Si fueran pañolones comprados el año pasado en una tienda de moda o en un baratillo. y con ser el mismo es también otra cosa porque se aquieta en los pañolones bordados por difuntas. pero que suelen carecer de su bondad innata. que no hay por donde agarrarlo y cuya obra es de las cimeras de la humanidad. de su horrible sentido de la obediencia de su capacidad de resistencia a las pruebas que la vida y Dios imponen. un nombre vulgar y una presencia más vulgar todavía: polvo. Es más: su obra está llena de hombres y de mujeres que se parecen mucho a Job. de mala persona. aprende que las sombras que lo moran su propia gente. A un hombre como Cervantes. sobre almohadones que ya nadie usaba y salones cerrados… y el algo que habita. Cada una de las lágrimas que corre por su garganta tiene algo que decir y algo que contar.

y por qué cree únicamente y nada más que en eso. ¿Y este amor oscuro que busca la oscuridad. y no consigue nada. No le basta su papel de niño ni los ímpetus adolescentes. allí donde comienza. que a veces parece tan alejada de las corrientes mayores de la lírica universal. describe su marcha vacilante por cuanto la realidad de hoy le ofrece como pista para descubrir verdaderos secretos. con este poema se entronca firmente 48 . la seguridad que disfruta y la belleza que goza quien está por llegar. Nuestra poesía. hay que buscarlo precisamente en el punto colocado antes de la vida y entonces hay que volver al principio del poema en donde se describe el paraíso del que no ha nacido. porque ese polvo que cae del cielo y que no vemos es ya polvo blasfemo: se aquieta también sobre los labios apenas sonreídos de los dioses familiares: matronas y generales valientes.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ahora le está faltando al respeto que se debe a la obra de los difuntos. entonces. como una senda que nadie transita y que está borrándose. El poeta. no son y mueren. cuyo nombre puede encontrarse repetido en cualquier parte? ¿Qué busca el poeta detrás de la sombra. Se cubre con una máscara y luego con otra y otra más. como el Dante. Se le van de las manos las cosas que toca y se escapan también entre sus dedos las que no toca: besos que van a ser. confiesa su búsqueda. entra en una selva oscura: Era de noche y había hombres rondando… El secreto no está en la mitad del camino de la vida. en aquello que la muerte ha bautizado? Antes de acabar. este amor que pretende a la muerte y la persigue sólo por los caminos muertos? ¿Por qué ese afán de volver atrás. de negar toda realidad que no sea tangible. el ayer? ¿Por qué Rueda inquiere nada más en lo que está inmerso en el pasado.

A esperar a que la muerte nos liberara. Esa poesía no es de suspirillo. que cantaron a los héroes y a las batallas. las gracias le sean dadas a Dios mil veces más. En ese segundo nuestra felicidad se convirtió en sal y agua y fuimos. a un mundo donde sólo podremos encontrarnos otra vez el día en que descubramos nuestra soledad fundamental y lo mucho que perdimos en el segundo mismo en que las tijeras de la comadrona cortaron el cordón umbilical. a los ríos horribles y a montañas más horribles todavía. un mundo que es una experiencia. para decirlo con los existencialistas. y nada tiene de poeta ingenioso. antes de llegar a la muerte que lo nutre. a Dios gracias. que se sumaron y crecieron en el empeño del Góngora de Las Soledades y del Polifemo. pero no se trata de una 49 . de la gran épica. Los poetas. En español los poetas son muy dados a lo ingenioso y de esto no se salvó ni García Lorca. Ni libertad ni libre albedrío. es lírica de experiencia y no lírica de emoción. Hay en La criatura terrestre la señal de lo que Otto Rank llama el trauma del nacimiento. puede decirse. que se sacude del estorbo en las grandes construcciones como Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías y en algunas de las composiciones de Poeta en Nueva York. Rueda descubre en su poema. Pero la épica de Rueda es “épica interior”.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE con lo grande que se ha escrito y se ha dicho en verso del hombre. Antes de seguir adelante debo aclarar que este ingenioso repudiable no tiene mucho que ver con lo ingenioso que borda Gracián en la Agudeza y arte de ingenio que es otra cosa y que viene a caer en algunos aspectos en las casillas de la Retórica. Rueda no es poeta de suspirillos. el momento en que sus muertos renacen para darle sentido a la vida. muchos de ellos muy bien olvidados. del error de romper con el estado ideal prenatal y salir al mundo. Rueda es heredero de aquellos viejos poetas olvidados. lo que Calderón descubrió cuando habla del pecado de haber nacido. una posibilidad.

con el festín totémico. en un claro del bosque en una noche de luna. contiene esa prueba terrible. Son las viejas leyes atávicas. hijos lúcidos de su conciencia. El poeta. Podemos entresacar con facilidad. en cualquiera de ellos. donde no puso su mano gobernada por la voluntad. la misma secreta necesidad de destruir la autoridad ajena para edificar la nuestra. La criatura terrestre. Leer hoy a Dostoievski sabiendo que es anterior a Freud es confirmar todo esto y ver en los Karamazov. reunirlos y clasificarlos: unos son hijos de Rueda. de todos los suyos y de todos nosotros. de lo que él conoce de su actitud. enajenado. Debajo de su actitud. su adultez. y tenía que ser un poeta el que la describiera.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE experiencia personal simple y demostrable. lo hace en parte conscientemente. a un mono joven que desea la muerte del padre y que la celebrará luego junto a su cadáver. hallar allí. Debe ser más bien una experiencia de la especie y para comprobarlo es necesario seguir cada uno de los versos. puede darnos el secreto. nacidos de la corriente oscura de lo inconsciente. pero también en parte muy importante inconscientemente. sobre las ruinas de su progenitor. Remordimiento y el mismo impulso sordo y egoísta. las verdades que hacen llorar y crujir los dientes. los otros son también hijos suyos. hablando como poseso. pero involuntarios. la semilla terrible que dejó un pasado que es de él. Cuando el hombre se vuelve contra el padre. porque sólo a los poetas les está dado ponerse junto a los profetas para decir las grandes verdades. 50 . apoderado del ritmo. están los recuerdos de la especie: el remordimiento de los que mataron al padre que ya no servía para nada y que constituía un estorbo. que es un poema a Montecristi y al hombre. cuando aspira a erigir su fortaleza.

crea. Un fruto que nace de la necesidad de volver a nacer y de imitar.La puerta abierta Si el arte fuera nada más que imitación de la vida. ante todo. también. El hombre. del arte teatral. rabioso porque le han colocado inerme en un mundo que es ajeno. A veces es más sabio pensar que un arte será tanto más arte cuanto más lejos esté de la realidad: la conversación. el resultado de un acto de creación. los sonidos. ya que la obra de arte es. aunque fuesen más o menos afortunadas. del forcejeo entre el hombre y Dios. los paisajes y las figuras. examinado a fondo prueba que se nutre de una verdad física que ha mutilado. juguete de fuerzas que no puede ni destruir ni aprovechar. porque es inservible un arte sin la huella. nos quedaríamos con el original y rechazaríamos las copias. de la pintura o la escultura. lo que es absurdo. sin la marca. de una realidad a la que ha despojado de una parte y. que también es arte. del artista. hace arte. a la que añadió otra. dolido de su existencia. y mientras más se 51 . lastimado por su nacimiento. arte y realidad serían una y misma cosa. Si fuera un medio para acercarnos a la realidad –cada arte particular a su realidad particular– tan pronto como la distancia que media entre uno y otro pudiera ser reducida a cero. para no complicar mucho las cosas. de la música. y aquí si cabe la imitación. El realismo. al Creador por excelencia.

la desesperación. que habían demostrado la gravedad. para reverenciar lo que en el hombre había de divino. Las ciencias físicas. podría luchar mejor contra el tiempo. y de las biológicas en cierto grado. Hemos descubierto los recuerdos de la especie y los hemos puesto al lado de todo lo que podemos recordar de nuestra propia vida y hemos adivinado el mañana que podríamos describir como ahora yo podría pintar ese patio vacío que miro desde la ventana y en donde verdean la grama y las malas yerbas beneficiadas por las últimas lluvias. de lo que no se ve. Este alejamiento se agrava el paso que se acercan los días que vivimos: la filosofía se hace irracionalista. entonces. para levantar a su imagen y semejanza las casas grandes del culto. más tarde en las meras impresiones para caer en un esfuerzo de curvas y rectas simples en la pintura o en el balbuceo del niño en la poesía. primero en las hermosas deformaciones. Su cuerpo. se hacen abstractas como la pintura y empieza a pasarse con armas y bagajes a un campo de trabajo puramente especulativo. Son los signos de los tiempos. le dio sus medidas para establecer reglas de oro de proporciones. hicieron del hombre no la criatura mimada de Dios sino la víctima del tiempo. la arquitectura funcional. el teatro absurdo. al fin. la realidad empieza a distanciarse del arte. El espacio fue vencido. a la tierra de nadie de lo subjetivo. de lo que es indispensable adivinar. la redondez de la tierra y sus movimientos. 52 . y fijado leyes muy severas. la pintura abstracta. entre realidad y arte fue pequeña. el nieto maldito de Adán. el desamparo. el templo que El habita. percatándose. La separación.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE aleja de lo que Dios hizo –el hombre y las cosas– más suyo lo siente. El Renacimiento adoró al hombre para adorar a Dios. Hemos aceptado que un hombre que pueda sustraerse de las leyes físicas de la tierra. de que es libre. pero cuando el dolor.

también. de ver en donde todo está arropado por la sombra. con inocencia y como aquellos cuya mente ha dejado de funcionar de acuerdo con las regulaciones que nosotros consideramos buenas. Eliot estableciendo una norma que muy bien hubiera podido fijar Perogrullo– ha de ser consciente donde debe serlo e inconsciente donde debe ser inconsciente. donde ha de ver con los ojos y caminar con los pies firmemente asentados sobre la tierra. y se echa en brazos de lo desconocido. en cuanto vida en silencio. Ante todo no debe impedir que mane. una voz. y de árbol. rompe con la razón y con la moral. En estado de inspiración el hombre. Sólo al poeta –quizás podría generalizar y decir: al artista– le está permitido traer del fondo de la nada de donde venimos experiencias que los hombres perdimos una vez en el olvido. oler rosas que no han nacido y sentir el perfume de flores muertas. palabras que son distintas de las del poeta mismo y que a pesar de todo le son características. Y esto no por culto a la simple oscuridad. podríamos decir. de palpar en donde las manos son inútiles. deja de ser una persona seria. o quizás mejor 53 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La poesía es. El poeta –ha dicho T. existencia serena que no sabe ni de quejas ni de alegrías. y si no se encuentra el poema está expuesto a dejar de serlo. una actitud de espíritu que no está atado al mundo. como los niños y como los locos. tener. la vena oscura de lo que no tiene ni explicación ni aplicación inmediatas. S. luz que deslumbre. su definición. al empeño de procurar en la poesía tono o expresiones irracionales. restos de situaciones cuyas huellas no puede encontrar el recuerdo y que sólo rescata la inspiración. que es hija de la razón. rota. y hacer luz. de gustar en donde no hay ni frutas ni alimentos. energía sin alardes. el artista. En el poema hay que buscar. ese desacreditado estado de ánimo que sirve para ponernos en condiciones de oír en donde nada se oye. una forma de conocimiento.

Y no es que la poesía deje de ser realidad. esto es. si no trata de reducir al enemigo por medio de la magia. si es que les está permitido. el enemigo que debe vencer la poesía. 54 . hay algo más. en versos que a veces tienen intenciones declaradas. A un varón que para hacerlo más varón el poeta lo llama inocente. En un poema a un hombre que lo fue por los cuatro costados como el Bautista parece un contrasentido o una falta de respeto. es que la poesía ha de saber combinar muy bien lo real y lo irreal. se avienen y conviven en el poema. ha de mezclar lo que sólo es posible conocer por adivinación.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ilógicos. El enemigo. no. lo que en cierto modo es irreal. al pie de ciertos poemas de circunstancias que hasta pueden ser buenos. un mordisco que deje una cicatriz imborrable. el poeta puede dar saltos de alegría. es porque la gran poesía si carece de misterio. es la insensibilidad. pero que jamás llegarán a ser magnos. lo que está a la mano de todos y lo que sólo pueden tocar con sus dedos los ángeles. abrir de golpe la ventana y asomarse al mundo para gritarle que le ha arrancado uno de sus grandes secretos. Si la realidad y el fruto de la fantasía o de la imaginación. Al tropezarlos he meditado. todo aquello que únicamente es accesible por el camino muy mal empedrado que andan los profetas exaltados para quienes el tiempo no existe y ven lo que sucederá mañana y lo cuentan tal como si hubiese ocurrido ayer. sacar al aire los nervios y la carne y estampar allí su beso urticante. Al leer San Juan Bautista de Máximo Avilés Blonda he hallado esos oscuros diamantes. los que han hecho del hoy un pasado en donde está vivo lo muerto y lo vivo sin nacer todavía. A la realidad inmediata. esas sendas cerradas y esas luces apagadas que hacen sospechar que detrás de palabras aparentemente claras. cae en poesía menor. El poema debe destruir la piel. a lo que sucede todos los días. Hay un vocablo que desconcierta.

de buenas a primeras lo llama: Puerta. y todo el dolor del hombre se inicia con su separación definitiva de la madre. un polvo que impide la gloria plena de la luz. que mata lo que ya estaba muerto. este polvo asombrado. está detenida una nube gris de donde baja el polvo. traen un secreto terrible. pero al matarlo le da una vida distinta porque si la muerte puede ser representada por el polvo. movido por fuerzas que no conoce. Al estudiar La criatura terrestre puse de resalto la nostalgia del éxodo que supone el nacimiento y el valor de significación que tiene el polvo que cae por todas partes en el poema. Encima de los versos. “Polvo eres y en polvo te convertirás”. que es un gran arte. de su desemparo bajo las estrellas. 55 . a un hombre de áspera barba enmarañada. le echó agua hasta que pudo moldearlo con las manos y le dio la forma hueca de un útero. su deber de cuidarlo. polvo asombrado Entonces no queda más recurso que detenerse un poco más. cuando busca la seguridad de las cavernas. puede servir hasta para crear de nuevo al hombre. vello en el torso. Todo el arte griego. mientras Dios desatendía. molesto. la seguridad que disfrutó en el claustro materno que lo libraba de la indefensión. Lo horrible es saber que el hombre manifestó por primera vez su afición al arte y su reverencia al claustro materno al mismo tiempo: reunió un poco de barro. que expresa oscura y cálidamente cuando revienta el milagro del arte. varón y limpio. parte de ahí. que en el poema de Rueda lastima y afea un mundo que le duele. el polvo puede representar también a la vida: polvo eres… Ese polvo. útero de gracia. que hace imposible que los rayos del sol se quiebren y paran colores. Lo de puerta no tiene nada de extraño porque el poeta sabe muy bien que Juan significa puerta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE varón y puro. hasta en los momentos en que se iluminan de pálida alegría. cuando trata de representar. Este hombre con útero.

porque pregunta y respuesta están contenidas en el dolor de la separación del hombre y de la madre. no agua muerta sino agua viva que lleva a la gracia. lo que es casi decir de versos sin poesía. de la nada de donde procedemos. El cerco lo levanta la muerte. es un esqueleto que cubren carne y sangre. para el hombre religioso que es Avilés. de la sombra dulce de existir sin esfuerzo. de la nada que nos llama desde el silencio de la muerte. Por eso San Juan derrama el agua de la prueba sobre las toscas cabezas. de la nada que está huérfana desde el mismo día en que nacimos. y los que procuran los últimos secretos. los que buscan a Jesús y en El la bienaventuranza. fin de todo pesar y solución callada de todos los misterios. y de la vida consciente. cuando si es verdad que tiene filosofía no es menos cierto que contiene misterio y revelación y uno y otra son elementos indispensables de la poesía mayor. y un poco de la nada. lo que recuerda un verso clave de un gran poema de Rubén Darío que Andrés Avelino ha calificado de filosofía en verso. pero para los que no son como él es agua para hacer moldeable el barro y para hacer hombres con dolores y con desesperación. El cerco no es la vida que lo levanta. modele un nuevo Adán y le insufle vida y dolor. un camino en cuyo extremo no estará El para consolarlo sino la muerte con un jarro de agua reuniendo más polvo para fabricar más Adanes y más dolores y más desesperaciones. 56 . los que sólo al poeta está dado revelar. para él. materias tangibles.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE convertirse en barro rojo para que Dios. sobre el hueso y la nada… Porque el hombre. desde el misterio que fue nuestro antes de nacer y que buscamos preguntando su nombre a todos sin que nadie pudiera responder. para que le coloque otra vez en el útero del mundo –en el Paraíso o en la madre– y le eche de nuevo por el camino del temor y de la desesperación. Ese agua que San Juan derrama sobre las cabezas es. como en el principio.

juega en el poema –es juego. las palabras feas. que no se explica cómo cayó. 57 . Para probar que ha cometido un pecado y que ese pecado se ha repetido muy a su pesar y sin justificación señala. olvidando que los antiguos la utilizaron para llamar el centro del universo donde. los que transitan por ese mundo que ofrece la gracia y que explica la revelación de lo que no sabemos y debemos saber. una mecánica en la que no intervienen ni la mente ni las manos del poeta que después ha confesado. desde luego. Avilés cae. pero para dar ese paso es menester que lo oscuro nos posea. perfectamente serio– con palabras y calificaciones de cuantos teologizan por deber o por gusto. pero al cantarlo da una nota que ya en frío debe haberle sorprendido mucho. útero. con toda la ingenuidad de que es capaz. a él. cómo apareció. que la relación que ahora es evidente entre un vocablo y el otro no esté clara. en la trampa que a todo poeta que merezca el título le tiende siempre lo inconsciente. se establecieron para dar reglas a los otros y servirles de modelo. De puerta a madre sólo hay un paso. traicionado por la propia inspiración. soberbios. Esa palabra. otra palabra que le parece poco decente. El poeta canta al Bautista. como si útero lo fuera. para no decirse en sociedad: ombligo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Avilés. cuyas aficiones religiosas rayan en manías. es una puerta de luz para comprender el propósito profundo del poema. una persona que rehuye las malas palabras. un poco extrañado. como quien mira algo que no es suyo. aquella palabra en el verso. que la establezca un libre juego inconsciente. a la puerta por donde entran los que buscan el camino que lleva al Cristo Redentor y a todo lo que El prometió.

.

y hasta en algunas composiciones de poetas. la otra. que es la más grande pero no la única contribución suya para el examen de las preferencias y técnicas de los poetas del idioma. Lo que está subrayado lo subrayó él. no son los únicos. bastante más tarde. adelanta que sus secuaces son impotentes para seguirle en sus peregrinaciones a la región en donde el arte deja de ser literario para ser pura. en la “fermosa cobertura” que dijeron los antiguos. a la Poesía Sorprendida. En medio de un sabio estudio de las innovaciones de Rubén Darío. Como en la teoría de Toinbee sobre la historia aquí las tendencias no se mueren de una vez para dejar 59 . los innovadores no se han quedado en el exterior. En nuestra poesía. para señalar los dos movimientos más caracterizados aunque. y para sacarnos verdaderos ahí está La versificación irregular en la poesía castellana. gracias a Dios. prístina. Se han ido más hondo y por eso las innovaciones son válidas y dejarán huella. desde luego. La primera innovación en lo que va del siglo se apunta al Postumismo.Los árboles y el bosque Pedro Henríquez Ureña dedicó horas de su vida tan fecunda a estudiar la mecánica de nuestra poesía. dónde acaba uno y dónde empieza la otra. vívidamente humano”. aparte de que es imposible separar en algunos poetas. en la forma.

Los postumistas rompieron con el verso de medida pareja. En parte. las palabras descartadas por apoéticas y por lo mismo capaces de efectos insospechados. con la colocación de los acentos que se consideraba buena. al decirse. una puerta tan vieja como el mundo. y puede haberla hasta en prosa. conviviendo y coexistiendo. arrastra resonancias y velados recuerdos. por ausencia de espíritu. y no más allá. El poeta postumista al desentenderse de los modelos considerados buenos abre la puerta. porque cada palabra. El hasta sobra.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE su lugar a la que le sigue. Todo eso. también. como versos. las bellezas humildes. para volver a los postumistas. es decir. y con la rima. con las estrofas hasta ese momento usuales. es necesario que haya poesía. con sus razones absolutamente admisibles. siguieron en sus trece: no basta que los versos. Renegaron de las posibles ordenaciones de versos que hubieran logrado pasar y en general con todo lo que ya era tradicional en la manera de trovar. la innovación habría muerto por anemia. fue una reacción contra lo que había de suntuoso en el vocabulario de los modernistas y en parte. a algo que ya habían adorado de rodillas los románticos. que era gente muy sensible y a veces muy sensiblera: lo popular. 60 . y al fin y al cabo el espíritu vive cuando parasita una carne viva que siente y que padece. edifica un universo de realidades y de sugestiones. no era más que una parte. en la ruptura con la tradición formal. Los que le negaron el agua y la sal a los postumistas aprendieron que el verso amorfo era una especie de monstruo medio prosa medio verso y que allí a pesar de todo podía también florecer la poesía. Si los postumistas se hubieran quedado en ese punto. con su gran importancia. sean buenos. sino que se entrecruzan y confunden. por todo lo artificioso que en muchas ocasiones adornaba su mundo. como en la tesis de Spengler. Para ellos quedó sin uso el don de versificar y algo ganaron hasta para aquellos que. con las combinaciones aceptadas de las medidas dispares.

además. con Moreno. además. se hizo fuerte gracias a la tarea infatigable y no sólo lírica de un gran poeta. Que si es cierto que la vida es dolor. Debió ser: “La poesía con el hombre universal. quiero decir la nueva poesía. se había exagerado la nota local casi hasta la vulgaridad. Habíamos olvidado que las palabras tienen no sólo una función significativa sino que son. no es menos cierto que son indispensables los epígonos y las segundas figuras para destacarlo con fuerza. hasta aquellas que en un momento pierden de vista su objeto terrenal. pero no siempre lo grande. de su constante caminar para arriba y para abajo. si da la talla. “la poesía con el hombre universal”. elementos de esa gran música que es la poesía. aquí entre nosotros y en poesía. descontando al hombre postumista”. es suficiente para justificar un concepto. con los restos de sus viajes obligados. Si después de Beethoven nace la vulgaridad en la música. los sentimientos delicados existen y el amor no es únicamente lo que es. aunque para hablar de los que para la tendencia fueron días heroicos sería menester recordar muchos nombres más porque si es verdad que la obra de un hombre. la Niña Pola. Domingo Moreno Jimenes. el Postumismo. de Judío Errante de la Literatura y Buhonero de Su Poesía. entre cariñosos y burlones.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La escuela. La Poesía Sorprendida. llegó a ser nada más lo que pintaba Moreno con los colores terribles que traía de sus andanzas por todo el país. desesperación y drama por la ausencia de bienes de la tierra. puede llamarnos a engaño. Su divisa. El mundo de Moreno era el país. también encuentra su lugar lo común y corriente. era más bien lo pequeño y triste del país. Con Moreno y con él unos pocos entre los cuales se suele incluirme. que le valieron los motes. Rosa con sus “ganchos”. en su oportunidad. su propio drama de hombre de 61 . La poesía. Tenía sus razones y todavía sus razones son valederas. sus formas sublimadas. fue una reacción contra el Postumismo. sino.

Para que el Postumismo varíe un poco y encuentre una mística más alta hay que esperar a que Moreno descubra de nuevo a América. 62 . tanto más fuerte aquélla y de más categoría éste cuanto que se trata no de elementos formales comunes sino de materiales que han sido arrastrados por la corriente oscura del inconsciente a la obra y que a veces dentro de la misma lucen extraños y ajenos cuando en rigor son los que le dan su sabor característico. O el tono de Río Pueblo y el de La hija reintegrada. como quiera calificársele. Las apreciaciones que ahora reúno en este libro. en la primera parte. hay algo más y por ahí está el pasaje secreto que une una tendencia con la otra: lo humano. De quedarnos donde estábamos el fin era perfectamente previsible: el aldeanismo lírico como única expresión poética nacional nueva. Por mi parte el problema era peor: mi poesía era tan banileja como los mangos de rosa o el Cucurucho de Peravia. un tono inconfundible. Quizás estemos muy cerca del fenómeno para apreciarlo con toda claridad. la vida trasladada a un patio de barrio. Las ciegas esperanzas. en lo fundamental hay una relación estrecha y casi un mismo fin. pero.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pocos recursos y muchos dolores y el desamparo de los buenos como en el poema a Domínguez Charro. Con toda la importancia que supone el cambio de actitud o la nueva actitud. por lo pronto. tienen como propósito demostrar que mientras los poetas han discrepado en lo accesorio. el fenómeno existe. Eso explica los buenos palos que nos dieron y la Poesía Sorprendida tenía razón.

de las experiencias que en parte son suyas y en parte de la especie misma y que nos llegan sabrá Dios por qué caminos desconocidos. pero fáciles de hallar donde quiera que un poeta que lo sea cante. Este es el caso de Franklin. Esa verdad brota del corazón. nos ofrece. habla en nombre de todo lo secreto que duerme en el alma del hombre y que sólo al poeta le está permitido dotar de palabra. y lo tomo un poco al azar de la selección que hizo Freddy Gatón Arce. de modo lúcido y magnífico. 63 . porque Franklin como poeta es un mundo de partes muy conexas. sin que sea lo mismo. Algo que nos demuestra. en el último poema de su producción: Al oído de Dios. encuentro algo que con otras palabras se repite.La esfinge de sal En el Prometeo mortal de Franklin Mieses Burgos. que sus preocupaciones formales que fueron confesas y que su actitud filosófica que es evidente no han podido impedir que mane de su obra un chorro de verdad profunda que nada tiene que ver con lo que el poeta. que es uno de los poetas capitales de la Poesía Sorprendida. Esa verdad no es la verdad a que se arriba de manos de la lógica o por los medios de certeza que nos ofrece la ciencia. como en Manuel Rueda y como en Máximo Avilés Blonda.

es también un espejo. Señor. en el sentido popular de reunión de conocimientos e información. en forma oscura o como clara necesidad. en la mente de Dios. y para serlo hay que ser bastante panteista o no cantar. que son los hijos del conocimiento. Contra los primeros versos. muero. 64 . todos y todo. Franklin no lo discute. Porque él dice bueno a la creencia de que antes todos estuvimos. Todo lo que en él se ve lo vemos nosotros y como nosotros estamos frente a él lo que miramos sobre la bruñida verdad es nuestra imagen. Todavía no se atreve a tirar por la borda el pesado saco de la cultura. que ha pensado lo que iba a decir. En seguida empiezan las quejas: Ya ves. como todo lo estuvo en el principio El poeta. Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Nosotros lo hicimos a El a nuestra imagen. sabe lo que dice. que ha tenido que rumiar palabras y pensamientos antes del acto creador. A todos se nos ha dicho que somos hijos de Dios.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE En Al oído de Dios el poeta. Soy de tu misma substancia y sin embargo. tanto que agrega: en esencia. Sale al claro el egoísta que tiene que haber dentro de cada poeta. Dios no es sólo Dios. el poeta al fin se rebela: Leve sombra de amor caída en soledad sobre su espejo. Pero esa esencia puede presentarse en dos estados: En angustia de ser o sólo en pensamiento. lo acepta y lo cree. también. empieza: Yo estuve en ti.

si el término no conduce a confusiones. Sus quejas no son antojadizas: Para que igual a todos y en orfandad igual pudiera también moler mi trigo terrestre de amargura: esa. con su humano temblor. Los orientales estiman que al hombre les están asignadas una cantidad determinada de alegría y una cantidad. Ese tener de morir preside la angustia y la desesperación humanas. como si lo humano fuese una medida aunque el hombre lo sea de todas las cosas. porque todo pasa en razón de que las porciones. Porque son humanas. Concepto. quizás podríamos decir. determinada también. con toda su belleza. de dolor. El poeta lleva de la mano al poeta. Unos han sentido asco. dolorosamente un corazón demasiado sonoro. aduce y reflexiona. algunos se han conformado con llamar absurda la vida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Es la denuncia. lo digo casi con sus palabras. Hay que ser continentes en la alegría y pacientes ante el dolor. Dios hizo trampa. están preestablecidas. mi humana porción de lágrimas reunidas. pero la verdad terrible es que llevamos pegados de los talones no las alas de Mercurio sino el hocico frío de una bestia que sólo aguarda a que tropecemos y caigamos para destruirnos. este último. A partir de ahí el poema. muy oriental. pero limitó nuestros días sobre la tierra. ideológica. pero el sólo hecho de que exprese la afirmación en verso indica de qué lado inclina la balanza para satisfacción de nuestras 65 . Nos lo dio todo. Esa bestia se llama el tiempo. para emplear la misma expresión del poeta. otros náuseas. entra en una zona conceptual. diría Franklin. Saliéndonos un poco del tema anoto una confesión: Franklin no está contento con haber despilfarrado. Piensa y concluye. El se considera el resultado de dos fuerzas: el pensamiento riguroso y el corazón sonoro.

a la serpiente mordiéndose la cola. de la voluntad de predominio egoísta. “Si pudiéramos volver –dice– desde donde partimos”. Más adelante se siente “entre la realidad y el sueño” y como todo poeta que merece el nombre se torna pesimista. Su “predilección por las situaciones espiritualmente peligrosas” lo pierden a voluntad. Desesperado exclama. pierde. Pero hay algo más todavía: en ese punto misterioso que ni siquiera puede decirse su nombre. de la vulgaridad. si pudiéramos volver desde donde partimos tornar hacia los sitios amables y las cosas en donde estuvimos sostenidos por el tiempo El poeta. El lenguaje que era absolutamente claro aunque describiera situaciones y formas en tinieblas. y aquí está la nota humana común a toda nuestra poesía nueva que es grande: ¡Ah! Señor. que ha venido gobernando su expresión con mano sabia. Abomina de su tiempo. de las generaciones. “Desde donde partimos” es frase que envuelve dos sentidos dispares: porque desde es punto de arranque y donde es meta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE letras. pero no es eso lo que aspira a expresar el poeta. Por una mecánica inconsciente el poeta cierra el arco en una expresión misteriosa y desde luego el arco deja de serlo para representar. que no puede señalarse con vocablos 66 . Uno cree que hay omisiones y trata de completar el pensamiento: “Si pudiéramos volver al punto de donde nos partimos”. porque ese es el lugar de los espíritus ardientes como el mío. el dominio. pese a que las palabras siguen siendo las sencillas palabras de todos los días. como en el mito del eterno retorno. y cuestiona irritado a Dios. de pronto. Para llegar al poema le han bastado unas cuantas palabras y agarrar a la razón por el pescuezo y estrangularla rabioso. deja de serlo.

y de repente pasa de la noción científica a la adivinación poética: ¡Cada uno a su propia cavidad primitiva! ¡Cada uno a su cueva personal aborigen de donde fue sacado! Y nos volvemos a encontrar. En el otro poema. el poeta va más lejos todavía. pero da lo mismo. La queja. como en el poema de Avilés Blonda. sin desearlo. para recordar todo lo que perdió. en la puerta de entrada de la vida. todavía. por la lastimadura que sufrimos para llegar al mundo y de la cual nos queda una cicatriz: el ombligo. nos amamantaba dulce y blandamente. Pero en aquel punto inicial. que es lo que añora el poeta. se reúnen los “sitios amables y las cosas –en donde estuvimos sostenidos por el tiempo”. en vez de envenenarnos paulatinamente después del nacimiento. es contra el haber nacido. Es tácito. 67 . lo eleva a la dignidad de centro de imperios y de universos. en versos claros y rotundos. y cuyo recuerdo lleva el alma a la amargura.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE diáfanos y que no debe obligar a gramática estricta. El poeta pide que cada quien vuelva al sitio que le pertenece y que ha perdido al nacer. pero en este caso no se le llama por su nombre. el tiempo en vez de matarnos nos sostenía. Somos hijos del tiempo y en consecuencia hijos de la muerte. a la nostalgia. Una versión buena de la teoría de la no ubicuidad. a la desesperación. con el útero. Vale decir: es la voz consciente de Franklin. a la cueva de donde fue sacado a la fuerza. que el hombre. o más allá de esa puerta. Partiendo de una verdad aceptada –nadie entrará dos veces en el mismo río– dice: Porque nada ni nadie puede tener dos sitios iguales en el aire. El enemigo del hombre es el tiempo. en el Prometeo mortal. la queja del poeta.

Se resuelve gritando: Que allí estará sangrando la imagen espantosa de su dolor primero. que ofrezcan algún consuelo. Se ha desentendido de toda realidad como tal. y su carácter de “estranguladora” hace. su imagen. Repitamos de nuevo: … su dolor primero como muda esfinge de sal petrificada! El bien perdido ya no merece. el útero tácito–. el poeta no se serena. El poeta. nombres que dicte la serenidad. como muda esfinge de sal petrificada! Hay que hacer una observación antes de continuar: lo que sangra no es el dolor primero. sigue testarudo hacia adelante y se tropieza con “una muda esfinge de sal petrificada”. el papel de la Esfinge 68 . sabrá Dios por qué.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Después de la reclamación. se exalta cada vez más y se da cuenta de que el hoyo de cada uno es un hoyo terrible. En este significado. de la invectiva. sencillamente. colocado para siempre de este lado del desastre de quedarse solo. evidente la referencia a la ansiedad del nacimiento. es. A él ya sólo importan las imágenes y se adelanta como el matador de la Medusa no mirándola cara a cara sino viéndola reflejada en este caso en aquel espejo donde cayó la “leve sombra de amor”. “La figura de la Esfinge –dice Patrick Mullahy en Edipo– cuya parte superior humana surge de la parte inferior animal (maternal) sin lograr liberarse de ella es un símbolo de la madre. pese a que en él “estarán los moldes intactos de sus manos –la primer sonrisa que floreció en sus labios– como flor pequeña”. según se dice. porque al poeta no le interesan ni las figuras ni el paisaje. de la desgracia de que lo hayan arrojado del Paraíso –porque eso es la cueva del poema.

Hubiera sido quizás mejor que hubiera fallado en la respuesta. de pronto. si Dios no hubiese interrumpido nuestra felicidad de no ser o si nos hubiera permitido ser sin haber nacido. a esa cueva que añora Franklin y que es el sitio que nos correspondería a todos. Es una esfinge de sal. ha tomado el camino que tienen que tomar cuantos. Es Edipo que vuelve y adivina. el poeta. No importa que a cambio recibiera las llaves del poder porque con ellas le entregaron la trampa del incesto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE en la leyenda de Edipo. Esa esfinge le cierra al hombre el camino que lleva al punto de partida y es lo que le impide. pero no es más que en cuanto hombre intrascendente. porque si no hubiera respondido Edipo a derechas entonces no sabríamos ni quién fue ni cómo era y habríamos dejado de disfrutar mucho de lo alto y de lo bello que nos han legado los trágicos griegos al cantar el dolor y la incertidumbre del hombre que no se apagan jamás. de vuelta a la madre. muestra claramente que el héroe. con sus preguntas impertinentes y con sus amenazas. Pero la esfinge del poema de Franklin es más dura. A Edipo lo perdió la sabiduría. Franklin. más tremenda todavía. sienten la desesperación y el drama de la vida. la materia en que se convierten los que vuelven curiosamente la cabeza cuando el ángel lo ha prohibido. 69 . de la misma sal que se riega sobre la tierra para hacerla estéril. no el descanso de la muerte que traería al fin paz a sus huesos sino la reentrada al Paraíso. tiene que vencer la ansiedad natal”.

.

El día en que mueren habrán cumplido bien. De las obras de Esquilo que se conservan sólo hay una en que el protagonista mantiene sus dimensiones colosales: el Prometeo del Prometeo encadenado. Esto podría explicar ese retorno universal a la tragedia griega en donde los hombres son siempre víctimas del hado. Tan grande es que para hablarle hay que volar por el aire o subir por la roca en que está clavado. Capaz de albergar todas las buenas y malas pasiones juntas. pero ni a la poesía 71 . Irán al cielo con buenas recomendaciones de sus confesores y sin el menor tropiezo. Los demás tienen la talla común y un pobre corazón en que caben todo el dolor del hombre. Los dioses y los semidioses que no cabrían en un escenario se tornan hombres que a pesar de todo son capaces de los mismos terribles dolores de sus desmesurados antecesores.El pez rojo En la alta poesía moderna no hay lugar para la felicidad. toda la grandeza y toda la miseria de la humana condición y algunas de seres mucho mejor dotados. todo el miedo a lo desconocido. Allí los ingenuos y terribles mitos primitivos se hacen carne. quizás porque la vida plena es sufrimiento. La gente normal tampoco tiene nada que hacer con la gran poesía ni con el gran teatro. tiene sus hijos y los educa en el santo temor de Dios. se casa. El gran teatro no da cabida a los que no sufren. no alegría. porque la gente normal monta un negocito.

idéntica bajo los cielos más diferentes. Ha reelegido. entre sus perros aduladores y sobre alfombras que se barren todos los días cuidadosamente. a la grandeza sólo se arriba por el camino entre zarzas de la gran aventura. Pero hay algo que nos pone en guardia. la traición. Los que están en casa abanicándose en lo que sirven la comida. Tiene que haber drama. reía. Cuando uno empieza a leer a Lupo Hernández Rueda. El elegido conocerá el desierto. pero volverán por sus propios pies a su camino terrible hasta que terminado el vía crucis venzan a Dios y como vencedores se coloquen a su lado por los siglos de los siglos. el hambre. el engaño. al Lupo de antes desde luego. mucho menos de una blasfemia. la misma en los tiempos más dispares. Era incapaz de una insolencia. Estaba en paz con el mundo y con Dios. A mí me pasó y lo digo sin avergonzarme. Eso no interesa al arte y para que interese tendríamos que colocar en el aire tranquilo lleno de perfume y del humo de los pebeteros al que desea matar y acecha para saltar sobre la víctima. los místicos y los reformadores religiosos y para ellos toda hora será de prueba. Estaba contento. Pensamos que seguía siendo feliz porque no había terminado de nacer. Los dioses sólo intervienen para fastidiar a los hombres. porque sabía que todo el dolor del hombre empieza en el primer segundo en que respira 72 . pasaba su mano de hombre bueno por la cabeza de sus hijos o la dejaba descansar en el hombro de la esposa. esos destinos chatos en que los dioses no han puesto ni una coma. con lágrima y sangre vertidas. Gustarán de la amargura de la indecisión y se dejarán tentar sonreídos. Amaba. aceptaba al mundo tal como es y se sentía agradecido porque fuese así. La plenitud únicamente la logra el sufridor. La estatura mayor la alcanzan. cree haber tropezado nada menos que con el poeta feliz.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ni al teatro conmueven esas vidas fofamente hermosas. a Scherezada que se las ingenia para salvarse. esas existencias planas. allí se quedarán. para su último libro de poemas un título sospechoso: Como naciendo aún.

se demorara. ya empieza a hablar claro. ungidos en eterna. pero por ellas ahora el mundo veía y le conocía y conocer es saber. que a los autores siempre dan la impresión de que fueron encontrados en un segundo afortunado por medios propios o con la ayuda de los amigos. Todo el secreto de su última obra se halla en el poema Testimonio del olvido. en ese aún que se alarga y contiene. Ya está perdido para la felicidad. no fuese más que una máscara que escondía su pena. era feliz porque había olvidado. casi siempre sirven para oír mucho de lo que el poeta mismo dice sin saberlo o para descubrir el secreto que constituye el eje del poema. El poeta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE libre de la nada en que estaba envuelto y que le defendía. Por esas puertas entró la alegría. Se escudó en el olvido. entonces. porque aspiraba a que su entrada al mundo –la prueba– se retardase. generosa ignorancia. que dedica a su abuela. Entonces no las debe tener todas consigo… Es muy posible que ese su viejo optimismo. como no escudamos todos. esa sencilla felicidad que venía cantando. llegará un momento en que se verá obligado no sólo a tirar la máscara para mostrarnos su verdadero rostro sino a arrancarse con las uñas la piel de la cara y cerrar de golpe las puertas por donde entraba la luz a su cuerpo y que lo hacía alegre. que de pronto se siente abandonado. Debe. enfrentarse a su propio cuerpo lleno de exigencias que ignoraba y a su alma. La solución le ha resultado muy fácil: mata el origen y sigue adelante como quien se ha librado de mala compañía. para salvarnos 73 . Pretende. Son una pista magnífica. que no sabe. como cuando salimos de la niñez. por lo menos. que padece sed y desesperación. Pero el poeta está engañado. Los títulos. Lupo no había mordido la manzana. Hemos quedado sin origen. sufren. su luna de miel con la felicidad terminará mucho antes de lo que supone. que no conoce y sólo los que saben y conocen.

de paz y de abundancia. nos lo contará todo o lo que todavía arda en su memoria y si lo hace bien nos ofrecerá una obra de arte. además. el que ha saboreado la seguridad que allí se disfruta y la paz que nada más que allí reina y lo recuerda. joven derrotado o viejo de manos temblorosas. Ha de buscar en su corazón. Mientras más abre los ojos más le duele lo que ha perdido. de la ausencia del tiempo que es el matador los hombres. La reconquista del Edén le devolvería el derecho que tiene a disfrutar. de su dolor que no se apaga. para no sentirse. pero el corazón se expresa en símbolos y a los símbolos hay que descifrarlos. De vuelta. algo que puede ser sentido por los demás. Su obra de ahora en adelante tendrá que ser el testimonio del exiliado para siempre. pero el que padece su nostalgia. como ha de sentirse todo buen poeta cuando lo es. a partir de ese punto. que es común con las experiencias de los que ya son polvo y con las de los que no han nacido todavía y aguardan su turno para ser y sufrir. hallar alguna palabra que le sirva de guía. un miserable arrojado del Paraíso. 74 . de un Adán qua recorre tierras hostiles. de seguridad y. como se sabe. de su búsqueda que no cesa. tratar de adivinar lo que dice y lo que calla. oír a su corazón.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE del dolor del mundo. El poema. pero para asaltarlo es necesario saber dónde está y el hombre tiene muy poca información disponible. no es más que la narración de la gran aventura del retorno al Edén. que es comunicable. El que un día fue arrojado del Paraíso y no lo sabe es como si nunca hubiera estado en él. como cuando estuvo en el seno materno. La gran tarea del hombre es reconquistar el Edén. una experiencia que siendo absolutamente personal puede compartir con los otros. experiencias ubícuas en el espacio y en el tiempo. porque son. y consciente o inconscientemente iniciará la aventura. irá llorando con la cabeza cubierta de ceniza bajo una noche tan oscura que ni los pies podrán adivinar el camino.

y a pesar de todo el poeta la recordaba. Hasta su nombre de ceniza estaba envuelto en el olvido. con los ojos abiertos. Su existencia no era entonces ni vida ni muerte. normalmente siguen un modelo de unidad: una separación del mundo. En la Primera Estación de Testimonio del olvido el poeta afirma que su abuela había muerto antes de morir. la muerte reciente. con su muerte había acabado la vida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE “Como veremos –dice Joseph Campbell en Psicoanálisis del mito– la aventura del héroe. Sus ojos aunque abiertos no existían a las cosas vivientes. Ha podido 75 . Lo habían envuelto en el olvido. la penetración a alguna fuente de poder y un regreso a la vida para vivirla con más sentido”. Olvidado hasta su nombre de ceniza. la aventura sigue el clásico trazado. No sólo había muerto. Era un flotar en el vacío de espaldas al tiempo. de negar el presente. y si ella había muerto. ya presentada en las vastas. también. Permanecía viva. Olvidar es un modo de defenderse del tiempo y no aceptar la realidad es el otro. a la que tiene ahora delante de sí. pero las cosas vivientes no le importan. por esta razón. estaba olvidada. Y esto lo traigo a colación porque como veremos en la obra de Hernández Rueda que estudio. Peso sólo se puede morir una vez. Edipo sacándose los ojos –castrándose– no sólo para castigarse sino para negar cómodamente y de golpe esa misma realidad que le arrojó al pecado. Es lo que recuerda el poeta y lo recuerda con serena amargura. Se niega a aceptar. que pueden sujetar con las manos las agujas del reloj y detenerlo siempre. casi oceánicas imágenes del Oriente o en las vigorosas narraciones de los griegos. Una forma. Había vencido al tiempo como lo vencen todos los que mueren. y si al final se separa de él radicalmente es para caer en el abismo que caracteriza lo moderno: el universo del antihéroe. o en las majestuosas leyendas de la Biblia.

capaces de más de una significación. Las cuencas de sus ojos al vaciarse una y otra vez le permiten. por eso. siembran una trinitaria junto al río. En la Segunda Estación se inician los grandes misterios. como a Tiresias. ha tenido que nacer dos veces. que en el verso han de ser de sentido profuso. pero la planta que han sembrado nace y muere. algo del viejo calor porque abría …sus ojos a ratos a la vida. tanto más cuanto más poesía reúnan las palabras. ver cuanto esté fuera del alcance de los ojos en el tiempo. aunque ese ayer esté colocado en el principio del mundo. se pasea al poeta. y al mismo tiempo los defienden de los ataques y mentiras– y el río –que es el tiempo 76 . Entre los dos. Pero el propósito que los lleva a caminar ante las murallas –las murallas encierran a los hombres y a sus afanes. Todo lo que se dice con palabras es. Del brazo de aquella que ha muerto dos veces y que. pero la mayoría de las veces hundida en sosegada penumbra interior. Sólo son magníficos y verdaderamente fuertes los preferidos del destino: los que mueren y renacen. de muchas significaciones simultáneas. de lo que pasa y no pasa. es de la madera de que están hechos los dioses. La abuela. una pequeña brasa. El poeta da marcha atrás al reloj. por lo mismo. Estamos frente a la ambigüedad esencial de la gran poesía. de lo que corre y está detenido. ambiguo. El río es siempre el símbolo de la madre y del tiempo que fluye. entra la niña y el que no ha nacido todavía. La abuela es una niña y él –aquí es donde debemos fijar la atención para aplicar las teorías de Otto Rank– no ha nacido todavía. El poeta coloca junto al símbolo de la eternidad el símbolo de lo perecedero.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE sacar de entre las cenizas del fuego que fue. Por sus ojos él podrá ver lo que aguarda en la mañana y saber lo que sucedió ayer. en menor o en mayor grado.

ni poniendo en silencio una nasa de experiencias y conocimientos en el fondo del río. algo que obliga a contener el aliento y que separa la flauta de la red. No es con el anzuelo de la razón con que se le puede pescar. y qué hermoso efecto el del esdrújulo al final del primero de los versos que acabo de reproducir. la abuela. Sólo con esa red podrá atraparlo. 77 . El poeta canta. porque si en el cuerpo hay algo realmente insensible es el cabello. la pesca milagrosa. que sólo puede sentirse con lo insensible. hace con sus cabellos una red. La palabra único capta la atención y por momentos se pierde lo que se venía diciendo y hace pensar en lo tremendo que debe ser pescar en un río donde únicamente hay un pez. inútilmente.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE deslizándose sobre sí mismo– no es solamente sembrar una trinitaria. Tenemos la impresión de que vamos a presenciar la pesca de San Rafael. Es un estorbo entre el pez y ella. Ellos desean pescar …un pez rojo. la flauta es el símbolo. y mientras él pierde su tiempo creyendo que engañará al pez como lo engañan las luces que brillan en la noche. El poeta lo va contando todo tranquilamente: Yo tocaba la flauta para el pez único y ella hacía de su negra cabellera una red. pero el pez desaparece del poema para siempre. Son dos versos llenos de sentido. porque lo que siente siempre nos pierde. Sería muy poco. que sí sabe lo que trae entre manos porque ha muerto y los muertos lo saben todo. complacer al nieto que le ha pedido –¿pero lo ha pedido en alguna parte del poema?– que le dé el secreto de no morir. Uno aguarda. Hay que percibirlo con lo que no siente. un largo pez que tenía tibias escamas que sólo percibían sus trenzas. Esto es. Con el pez rojo en las manos todo quedará resuelto.

para que regrese. Eso es lo único que saben y al saberlo se percatan de que por ello sienten pavor ante los demás. el símbolo de una de las cuatro direcciones. Si el pez hubiera caído en sus manos habría recuperado la seguridad que perdió. Hay que observar que las cosas no brillan ante sus ojos. al pie de las murallas. La casa de lo santo. entonces Las cosas brillaban en nuestros ojos luminosos y la vida era un templo precipitándose. el Paraíso cuya nostalgia le puso en el camino de la aventura. pero el pez ha desaparecido sin que sepamos cómo. Y el pez debía ser rojo porque el rojo simboliza al fuego y sin fuego no podrá transformar lo que el mundo ofrece. también. El pez se ha ido. desde Bloom de Ulises de James Joyce. de lo bueno. Ni la flauta lo atraerá ni la red de los cabellos de la abuela podrá atraparlo. hasta los personajes con náuseas. que no sirven para ver sino para que la realidad se refleje en ellos como en un espejo. la gente asqueada y el hombre absurdo. se derrumba. porque la vida no es más que un templo precipitándose. La aventura que se inició con la primera muerte de la abuela prosigue con su segunda muerte y termina en la orilla del río del tiempo. que es el protagonista de toda la gran literatura moderna desde Fabricio de La cartuja de Parma hasta Raskolnikof. No estamos frente al héroe sino cara a cara con el antihéroe.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El poeta aspiraba a poseer algo –el pez– que navegara por el tiempo sin que el tiempo pudiera matarlo. la casa de la virtud. Se ha quedado sin poder cocer el barro. el tiempo es su asesino. pero el mundo no los penetra. Brillan en sus ojos. Ella y él están frente al mundo. algo que viviera en su elemento y el elemento del hombre no es el tiempo. El poeta no puede hacer nada para que vuelva. que están 78 . No es el principio de un proceso de conocimiento sino una acción mecánica. no podrá ablandar el hierro y sin un camino cierto. El rojo es. No pasa de ahí.

isla donde agonizo. El poeta ha descubierto la soledad esencial del hombre y al mismo tiempo su desamparo. amor. más cerca de uno mismo que de los semejantes. al no poder triunfar contra el tiempo y contra la muerte. Se prepara como quien llega a un pueblo íntimo que ignora.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE a unos pasos de ese miedo terrible a los otros. como quien empieza un largo viaje desconocido. Podrá colocarse con su flauta junto a su abuela a la orilla del río del tiempo y hacerse la ilusión de que tendrá el pez rojo para defenderse del nacimiento y de la muerte. esta isla como la llama el poeta. el náufrago de su aventura. Al no poder atrapar al pez. recinto donde lo baldío y lo ignoto prevalecen. Esta vida. el poeta vuelve sus pasos por el camino que lo conduce a su propio principio. después de una larga noche de tribulación. que despierta otra vez inerme. Pero al pez no podrán atraparlo con la hermosa red que ha tejido la abuela con sus cabellos. esto es. “como naciendo aún”. Todavía el alma no se ha aposentado en ese cuerpo maltratado que es el suyo: el alma adolescente recorría los umbrales de la sangre porque al salvarse del naufragio de su esperanza. y que del desamparo se parte hacia el misterio. se siente sobre las arenas de una nueva orilla. Guíame por la oscuridad de la tierra. al no morir para renacer en el Paraíso que buscaba. a su personal punto de partida. tócame con tus labios suplicantes. sombría parcela donde nos perdemos. Luego vienen las quejas y la acusación: Dame tu mano pura. ni ella que ha nacido dos veces y que está marcada por 79 . lo pierde. Es un náufrago. Mientras no nació fue feliz. que es necesario hacer un largo viaje desconocido. isla donde me pierdo desnuda.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la divinidad. y si no recordemos a Manrique. otra vez en el seno de la madre para no nacer jamás. reconquistando el Edén y comenzarán las horas que no acaban en el seno de la paz y de la seguridad. “como naciendo aún”. Ese día volveremos todos los hombres al principio. 80 . también. utilizado de viejo en nuestra gran poesía. amor… Pero el amor no puede salvar a nadie. permanecerá estático mientras sube y baja por sus aguas lo que podría ser nuestra salvación y que nunca lograremos porque el hombre una vez nacido morirá. El río seguirá corriendo y el pez seguirá escondido en la nostalgia del hombre. El símbolo. todo será “baldío e ignoto”. Cuando no haya amor la vida no se multiplicará y entonces la muerte y el tiempo no se necesitarán sobre la tierra. Entonces llega el amor: Dame tu mano. como la del tiempo. es capaz de la pesca milagrosa. El río se vestirá con las galas de la luz y dormirá por las noches bajo las estrellas y continuará fluyendo. nuevas muertes. Su misión es. porque el amor hace posibles nuevas vidas y las nuevas vidas necesitan. porque los peces únicos se escurren entre sus dedos como el agua y sólo entonces será dueño de su dolor y su dolor será hermoso si lo canta con voz de adivinación. perder al hombre.

Mientras trato de descubrir sus secretos profundos. debe ofrecer mucha tela de donde cortar. ante un síntoma que a un médico lo llevaría a conclusiones muy serias acerca de la salud mental del personaje. Estamos ante una obsesión. de la prosa densa. ahonda en la ordenación y en la repetición para dar con las causas de una conducta que puede parecer. fraternalmente. que avanza en solemne andante. el principio. Por lo pronto.La mancha en el lavabo A Carlos A. pueden examinarse a la luz del psicoanálisis y aplicárseles las leyes que ha establecido. pero ni soy especialista en materia tan ardua ni tengo el menor deseo de que estas apreciaciones se salgan del campo de la literatura propiamente dicha. porque toda obra de arte los tiene. Un hombre nos asegura que es ordenado y luego nos demuestra que lo es excesivamente. cualquier sueño. anormal. por exagerada. examinado como un sueño. en un estudio que titula Un complicado ceremonial encontrado en mujeres neuróticas. Círculo de Virgilio Díaz Grullón. de releer. y lo es. Karl Abraham. En menor grado la encontraremos en todas partes en la vida moderna. saltan de aquí y de allá. Yo sé que el producto de la fantasía y un sueño. 81 . hasta como ideal. Cabral Machado. Acabo de leer. los símbolos. Y es lástima porque Círculo.

Encuentra una mancha en el lavabo. Sus movimientos tienen que ser. Si el extremo cuidado. que no dependan ni de la voluntad ni de la mente. llegaron a instituir premios para aquellos obreros que produjesen más por la sencilla razón de no hacer movimientos inútiles mientras llevan a cabo su trabajo. La educación y muchísimo más la instrucción. en el terreno atado y sembrado por un grupo de escritores que tanto han dado de bueno a la literatura de los últimos cien años. pieza por pieza. para decirlo con las palabras del Diccionario. Ezra Pound y T.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Los rusos. y tanto mejor serán la una y la otra cuanto más perfecto sea el automatismo. entonces. se mueve y entra en el cuarto de baño. Este hombre cuidadoso. absolutamente todos. S. las costumbres cristalizadas y los hábitos fijos. piensa. que se han ido tan lejos en el aprovechamiento del hombre. la repetición de los movimientos. provechosos en la tarea que realizan. todos. un símbolo. limpio y fino. No debe perderse ni pizca de energía. Eliot. la humanidad. porque están vivos todavía y ofreciendo lecciones continuamente. la ordenación en una palabra. Y ya estamos entrando en el campo grande de los símbolos. 82 . El hombre que conoce y mide todos sus movimientos. no es el simple individuo que se prepara para hacernos una confesión. Para llegar a ese grado de automatización es necesario que los impulsos se conviertan en reflejos. son el ideal para cierto tipo humano. es más que eso: es un arquetipo. sino de un cerrado juego de asociaciones nerviosas y musculares. una preocupación que influye moralmente en una persona coartando su libertad. está enferma y su enfermedad es también una obsesión. son eso también: automatización. a contarnos el sueño que ha tenido. un grupo que podría encabezarse con el nombre de Baudelaire y cuyos últimos serían. despierta. que es mucho decir. que puede describirlos tan puntualmente y desarmarlos como si fueran máquinas.

en el momento mismo en que las cuatro paredes del cuarto se esfuman y con ellas el universo cotidiano de un hombre corriente y moliente. sin que se explique por qué al caer la Bastilla. El bautismo es un sacramento que no está reservado al sacerdote solamente. pero la mancha sigue allí. o con agua sencillamente porque el bautismo en casos de apuro puede efectuarlo un seglar con la simple agua de Dios. Pero hay algo más: con las paredes y con la mancha desaparece. en un universo en que debe llevar otro nombre y contar sus días a partir de ese momento. Si todo eso se 83 . A este hombre de ritos –rito es costumbre o ceremonial– hay que observarlo un poco a través del cristal adecuado. desde la mano ahuecada? Otra vez el símbolo. la mancha. una mancha desagradable. entra en un mundo desconocido para él. el hombre ordenado. el hombre levantó calabozos para su espíritu. esa reclusión que como recuerda Lionel Trilling es una de las invenciones más poderosas de la literatura después de la Revolución Francesa. y por qué trata de quitarla con agua derramada desde arriba. Bautismo es iniciación. En forma nada más que aparente el resultado obtenido es contrario al deseo del personaje arreglado. la reclusión en que está sumido el hombre. De pronto al regresar al aposento. y la mancha se agranda. desaparecen las paredes y se halla en el centro de una llanura inmensa. ¿Por qué una mancha. símbolo de las prisiones injustas. algo de lo hondo que tiene el bautismo cristiano: lavar la mancha del pecado original con agua bendita. se abre y sangra. Desaparece. Se ha esfumado con el mundo de todos los días.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Como teme ensuciarse las manos le echa un poco de agua. un acto de magia. terca. Hemos presenciado. Hay algo del bautismo en la escena. pero no es así. con la desaparición de las paredes. Toma una toalla y la frota. Una vez iniciado el hombre arreglado. además.

optimista y sin memoria. pero en una obra de hoy. El hombre ha despertado a las cinco en punto de la mañana y a las cinco en punto de la mañana del mismo día. frente a un espejo azogado. después que todo ha pasado por su cabeza. un modo de negar el tiempo. La pesadilla ocurrió. En Yelidá de Tomás Hernández Franco pasa exactamente igual. ante un lavabo posiblemente con dos llaves. que no es ni siquiera la de Yelidá. o trastrocando el tiempo. una para el agua fría y otra para el agua caliente. se calza las pantuflas. en un cuarto de baño moderno. Pero no nos asustemos. simplemente. por cierto. el hombre está cada vez menos preparado para aceptar lo irreal. Reunidas estas diversas maneras constituyen. o colocando esas divisiones en forma antojadiza que nada tienen que ver con el orden que todos le suponemos. no podemos aceptarlo. ya que la historia. la nada. las divisiones que establecemos en él por razones de comodidad. En ningún momento. Pese al esfuerzo tremendo de los escritores. que no entiende pero que le tiene sujeto con las garras. ¿Cuándo ocurre la pesadilla? Vamos a llamarla así. ocurre entre dos antes y dos después. 84 . pase. A pesar de que el tiempo no ha discurrido. Este es uno de los privilegios del arte. pese a que no ha transcurrido ni un segundo entre las cinco y las cinco de la mañana del mismo día. después de una buena cepillada de los dientes empleando una técnica correcta y al día. Una de las características de la literatura contemporánea es esa: todo suele suceder fuera del tiempo. ajeno a la espantosa amenaza que lo asecha. un materialismo. y en general de todos los artistas. lo fantástico.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE hubiera logrado frotando la lámpara de Aladino en los tiempos de Aladino. En medio nada. No sólo aceptaríamos tranquilos las desapariciones sino que estaríamos dispuestos a aceptar también las edificaciones extraordinarias y los viajes en que no cuentan ni el tiempo ni el espacio. o para decirlo mejor. porque el materialismo lo ha maltratado hasta los tuétanos.

En medio de las notas desesperadas de los grandes líricos de hoy. Eliot. la voz de Pound y la de Eliot se levantan para ofrecer un relativo consuelo al hombre. los Cantos de Ezra Pound. es. Los propósitos que se persiguen. nos pone sobre la pista: el escritor desea evitar a todo trance que el tiempo destruya sus figuras y lo que hace. La tierra baldía de T. tienen raíces en La divina comedia. de La Odisea para verter en ella recuerdos de su Dublín. Pound a condición de que desaparezca la usura y se restablezcan los ideales que el hombre alguna vez llevó en su pecho. que desde luego no pueden ser iguales a las del modelo. a partir de Baudelaire. Sabemos que pasó por encima de nosotros como el viento. muy importantes todos. son los mismos. que toma el plan. y ahora cierro un poco el compás. si se quiere hacer más o menos exhaustiva. por la meditación. amarrar el tiempo a su veleta.S. de buscarlo. La lista. las de Homero. enumerados sin ningún orden. Más todavía: todas las grandes obras de la lírica moderna. James Joyce. si el hombre descubre. Es útil señalar que La tierra baldía de Eliot es un viaje a través del tiempo y que el poema. para sólo citar cuatro. como se busca a un fantasma que sabemos que no existe o no tuviera esa parte suya que es el pasado. aunque los infiernos sean diferentes. por la humildad y el acercamiento a la divinidad. sería casi interminable. para darle una esperanza. precisamente. por caminos muy distintos. son narraciones de viaje. al darle unidades de tiempo y de lugar. al concebir una obra que en último análisis resultará inhumana. de viajes como este del personaje de Díaz Grullón. Exilio de Saint John Perse. que se nos antoja intocable. lo mismo que los Cantos de Pound. Eliot y Barco Ebrio de Rimbaud.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Toda la obra de Proust es un nadar contra la corriente del tiempo. pero no pudimos amarrarlo a nuestra veleta. la estructura. que este no es el peor de los mundos 85 .

Ha perdido aquella y es insensible a éste al quedar sin memoria. sin que sea menester pedir auxilio a la Mitología y a la Historia. un castigo que está en su propia alma. de que nos hallamos nada menos que en el Purgatorio. todos los crímenes y las abominaciones todas. que es una mitología en que todos los seres y las fuerzas distintas no han recibido todavía el bautismo que los convierte en símbolos y mitos. pero para otros el infierno es uno mismo. Díaz Grullón en vez de meternos en un infierno siguiendo largas nóminas. con la memoria nace el concepto del bien y del mal y de esos dos conceptos el temor.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE posibles. No acusa a nadie. No hay necesidad de clasificar los pecados. ese que está aposentado en el corazón de cada uno de nosotros. inventando suplicios para los que se han comportado mal. no llama a ninguno por malos nombres. tortura a su personaje porque sabe que el infierno no son los demás. El hombre de Díaz Grullón está perdido porque es incapaz de miedo. Pero el hombre arreglado de Díaz Grullón ni tiene conciencia ni padece remordimiento. Ese mundo ilógico y absurdo por donde rueda es un castigo. No juzga. El hombre arreglado de Díaz Grullón atraviesa su infierno personal. Eso puede ser cierto para algunos. Al hombre le basta con oler sus propias llagas. el hombre puede llevar en su corazón sucio todos los pecados. Su conciencia. El remordimiento. Con la memoria hemos construido el mundo. no asigna castigo para nadie. como aspira a demostrar Sartre en A puerta cerrada. acorralado por 86 . con ser el único testigo del gran derrumbe. y sin memoria el hombre se convierte en una espantosa masa de carne y huesos más o menos bien ordenados. Los dos están seguros de que nos ha tocado vivir el momento en que los hombres están expiando los grandes pecados que han cometido. está de nuevo cercado por la ordinariez. de establecer jerarquía para crímenes y abominaciones.

para muchos el más insoportable de sus capítulos. Casi un documento de esa investigación que se llevo a cabo por medio de la escritura automática que tanto beneficio ha dado a las letras. De su viaje no trae un mensaje. El cuento es un cuento antiheroico. El hombre arreglado no es un héroe. Por todo eso. amarrado a sus hábitos que no le permiten ver el cielo ni echar una mirada detrás de su frente. un profundo conocedor de la literatura griega y de la latina. Por el tema. con tareas tan serias como el monólogo de la señora Bloom de Ulises. No la comprende y ni siquiera la justifica. es una obra maestra de exposición psicológica. como todas las grandes obras modernas. pero él es sólo un erudito en grande.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la vulgaridad. Círculo es una de las obras de imaginación en prosa más importante que se han escrito en los últimos tiempos entre nosotros. Viene con las manos vacías y la cabeza mucho más vacía todavía. después que 87 . de la lógica del absurdo como en Kafka. pero que carece de simpatía hacia la literatura moderna. sin saber que el temor y no sólo para la mentalidad religiosa. a mi juicio. es el principio de la sabiduría. Ha eliminado el temor y lo dice casi alegremente. que son productos de la desesperación. con el que está emparentado Círculo. Gilbert Highet llega a decir que es el peor de los capítulos de Ulises. en una obra que es un monumento de buena información y de método: La tradición clásica. del inútil forcejeo del hombre acorralado. y por la forma escogida para expresarse. de especialistas. del asco. El monólogo de la señora Bloom. sujeto entre la rutina y la higiene. capaz de seguir sus huellas fecundas desde sus manantiales hasta nuestros días en forma admirable. pese a que es sencillamente un hecho. algo que darle a los suyos para que su vida suba un escalón más. se liga a lo grande que se ha producido últimamente en el mundo. por una suerte de deformación profesional.

ha utilizado signos de puntuación. y entonces. y quizás esto sea así porque Díaz Grullón. El lector debe apurar de un solo trago lo que se le ofrece o de lo contrario estaríamos frente al absurdo de una pesadilla con 88 . mucho en misterio. y ante una coma hasta contar dos. que no lo soltara. Además del monólogo de la señora Bloom entre los antecedentes remotos de Círculo encuentro los Cantos de Leautreamont. Si en vez de los descansos respiratorios que suponen las comas y los puntos y seguido hubiera eliminado unas y otros no le hubiera quedado más recurso que dejar apoyar al lector en las silabas tónicas y permitirle ciertas libertades en las átonas. lo recomendable sería que agarrara por el cuello al lector sin permitirle la menor distracción.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE supo arrojar lejos de sí todas las adherencias parasitarias del primer momento. o mejor. en varias docenas de páginas. No emplea los puntos y aparte. estoy seguro. a mi juicio innecesario. Por lo pronto no hay propósito lírico. por un consciente afán de claridad. más quizás en el propósito secreto. de un solo signo de puntuación: el punto final. Uno queda autorizado ante un punto y seguido a detenerse. creo que dicen hasta contar tres. pero al cotejarlos he podido apreciar muchas diferencias. Joyce al escribir el monólogo sólo echa mano. y en un asunto así. o si lo tiene no parece inmediatamente aunque tanto en los Cantos como en Círculos no cabe la menor duda de que uno se halla en ese punto en que la prosa y el verso se reúnen. donde la técnica del verso se emplea para escribir prosa y donde muchos de los procedimientos de la prosa se aceptan porque pueden servirnos para remontarnos a aquello períodos en que la prosa requería un ritmo más marcado que ese que se le exige hoy. En Círculo ese ritmo no es fácil de localizar como en Faulkner o en Joyce. mucho en profundidad. el cuento habría ganado mucho. tratado en la forma magistral en que lo ha hecho Díaz Grullón. como en los versos.

y una preparación para la nueva. que es la que va ganando. pero el prosista ha 89 . para luego retornar. No. habría resultado un poema. plurimétrico o amétrico. Las formas envejecen. importa poco el amplio empleo que se le viene dando desde hace muchos años hasta por poetas que escriben en lenguas muy reacias a concebir la poesía sin metros uniformes y sin rima. y no lo es desde luego. es un medio para buscar nuevos moldes porque cada molde trae sus propias novedades y fuerzas que nada tiene que ver con lo formal puro. no por ausencia de vigor de la prosa. empleados por Díaz Grullón. ni por un debilitamiento del verso que se ha convertido. cada vez más. Y volviendo sobre el procedimiento. puede que no sea un fin. Eliot afirma: “el verso libre fue una rebelión contra la forma muerta. pero el verso libre. sería útil recordar que estamos viviendo momentos en que la técnica de la prosa y la técnica del verso se confunden. como una pieza de teatro o como una sinfonía. El verso libre. Un tema como el desarrollado por Díaz Grullón en Círculo hace nada más que unos años hubiera sido tratado en verso. dormirse de nuevo y seguir la pesadilla. contra la unidad exterior que se repite. enferman y mueren. pero jamás dejan al sufridor ocasión para salir al balcón y buscar en el aire tranquilo de la noche la paz que la almohada le niega. porque sigue siendo verdad aquello de que la forma es la parte del contenido que nos consta. el modo. El poema es antes que la forma.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE entreactos y las pesadillas pueden repetirse. un gran poema probablemente. así como un sistema de prosodia es sólo una formulación de identidades de los ritmos de una serie de poetas mutuamente influidos unos por otros”. en un instrumento muy especializado. no cabe la menor duda. o para la renovación de la antigua: fue un insistir sobre la unidad interior propia de cada poema. en el sentido de que la forma nace de la tentativa de alguien de decir algo. acostarse.

yo sé que es poeta porque Círculo lo ha demostrado. que están del lado acá del Purgatorio. en los anuncios de los periódicos. sin tomar excesivas precauciones. Le han gritado desde las cuatro esquinas del mundo. su vaso de jugo de naranja y sintoniza en la radio su estación favorita. Joyce es un caso típico. Toma sus vitaminas. darles el aspecto. de prosa y separar de cuando en cuando una porción para formar párrafos. y cuando tenga mujer. A Joyce le bastó con unir todos los versos hasta convertirlos. Se reafirma en su mundo tendiendo un puente desde el yo tácito con que comienza el cuento hasta el yo visible que se calza las pantuflas. desde la pantalla del cine.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE invadido el campo de los poetas como muchos poetas. cuyo contenido manifiesto he dejado intacto para que otros hagan su estudio. y él se hace optimista. Se hace optimista. es suficiente con un poco de oído. pero alguien podría. las disputas conyugales. en el pozo negro del olvido. emplea de nuevo los símbolos. bueno. volver todo el material a la forma original e ingenuamente secreta. Se hace optimista. esa donde todas las mañanas ofrecen horóscopos favorables para los nacidos bajo todos 90 . Yo no sé si Díaz Grullón es poeta. las neurosis. Pasada la pesadilla el único interés que tiene es arrojar. por la radio. los rastros del mal momento que pasó. vuelve a ser optimista. en los artículos de las revistas que ofrecen el material predigerido. Así evitará las úlceras del estómago. se han pasado a las tierras de los prositas. sí. sin tener que ser muy versado. le han gritado sólo una frase: “sea optimista”. optimista y sin memoria. Díaz Grullón para cerrar el Círculo. Lo que desearía saber es si alguna vez ha escrito en verso o eso está entre sus planes para futuro porque el día en que lo haga y toque temas como el de Círculo los poetas más o menos acomodados ya en el Parnaso van a pasar graves apuros. El hombre vuelve a sí mismo.

Olvidará que es uno de los humillados y ofendidos. puede esconderse un infierno que es capaz de echarnos a perder una noche de sueño. a situaciones tan desagradables como esa de aprender que en los cinco pasos que separan la cama del cuarto de baño. tan útil para la salud. que con un poco de salud y con la cabeza vacía el mundo puede resultar hasta grato. calculable en sosiego para nuestras santas digestiones. 91 . su médico no se lo debe decir. que siendo una pequeña y pobre pieza del ajedrez del universo puede calzar pantuflas y cepillarse los dientes de acuerdo con los últimos avances de la ciencia. con pedazos del propio hígado: si es nuestro debemos contribuir a que se mantenga limpio. dio rienda suelta a su fantasía. para evitar que nos engañaran las apariencias. sin piojos– a alguien encapuchado que puede ser nuestro espíritu y nuestro espíritu es tan exigente que nos llevó. libertad a sus sueños. movernos en la forma en que nos lo mandan. Siguiendo las estrías naturales. Es muchísimo más fácil depender de alguien o de algo. que esa pesadilla la construyó él mismo. calculable en paz para nuestros nervios. En fin. una tarea que es calculable en pesos por el empleador. Eso sí: no debe saber. un infierno decorado por Dalí en donde las leyes físicas no contaban. con materiales extraídos de su propia vida y que pese a que vivió momentos horribles.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE los signos. sin tener que percatarnos de que debajo de nuestra propia carne alimentamos –como el Prometeo de Gide a su buitre. gordo. tan conveniente para que rindamos en el banco del taller. hombre ordenado. pero ser libre y soñar no es barato. todo en su lugar. distinto de ese otro mundo de soledad y de desesperación que acaba de visitar. hombre cuidadoso. él. todo limpio. que el dragón del sueño estuvo a punto de devorarlo. todo en orden. que cada quien sueña precisamente con lo que desea. Se hace optimista y se queda sin memoria. en la tienda o en la oficina.

.

nos ayude a subir un peldaño más en la escala del conocimiento y de la felicidad. entre la vigilia absurda del que no entiende el mundo y los símbolos de un universo que desconoce pero que sabe absolutamente suyo. hasta que es aceptado por la especie humana”. el que no trae de su viaje al misterio ni una esperanza. con la figura más alta del drama del hombre de hoy. aliado de Dios. Mientras tanto cada noche entraremos en el mundo de nuestros sueños y allí se repetirá la gran aventura. Orfeo y Dante. Si el héroe no regresa de la aventura o si la especie humana no lo acepta. el héroe. 93 . habremos tropezado con el antihéroe. entonces el mundo de los sueños estará colocado entre la fantasía y pesadilla. El hombre seguirá mordiendo la raíz amarga de su destino hasta que. política o personal– los actos verdaderamente creadores están representados como aquellos que derivan de una especie de muerte respecto al mundo y lo que sucede en el intervalo de inexistencia del héroe. para curarnos o para agravar los males del alma. El sacrifico habrá sido inútil. como en los tiempos ya olvidados. Cuando el aventurero es un poeta.La araña sobre la tela rota “En todas partes –dice Joseph Campbell en Psicoanálisis del mito– sin que importe cuál sea la esfera de los intereses –religiosa. engrandecido y lleno de fuerza creadora.

Busca su Paraíso perdido. jarras. Como en La criatura terrestre de Manuel Rueda el poeta. tema recurrente en la poesía de Rueda que ya en el 1954 en Tierra para nacer –título de sí muy significativo– examina el suelo en donde le abandonará el nacimiento. Para que la madre tenga a su hijo sin pecar la cubre con el fino engaño del sueño. barro. sintiendo el silencio del cielo y de la tierra porque va nacer. a abandonar a la madre. Se anuncia en el poema la existencia del hombre. morirme. Eleva la frente y se prepara a ser solo. pero a muy pocos les estará dado hacer de su aventura la historia de la desesperación del hombre. quedar. y ahora. la seguridad en el seno de la madre. La duerme. a menos que sea poeta. un lugar lleno de símbolos del seno materno: pozos. El que nace tiene que hacerlo en secreto. Se da valor llamando enormes a sus puños y clava los ojos en lo alto como quien desafía al destino. y porque ha nacido tendrá que morir. cómo cielo y tierra callan mientras voy a nacer.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Todos podrán bajar a su infierno personal. sintiendo ya el silencio de la madre que tiene que abandonar. sintiendo cómo calla tu carne. en donde 94 . Rueda acude al secreto. me preparo a vivir. en el “intervalo de la inexistencia del héroe”. ese ha de ser su primer movimiento. antes de nacer. Buscará. pero cuanto acontece en el poema antes del nacimiento pasa. Pero va a quedarse solo. a quedarse en el valle de las lágrimas. a ser lo solo. El secreto es el signo del que nace. para repetir las palabras de Campbell. mientras la frente elevo. Ya está marcado. sabe lo terrible que le aguarda. mientras doy en una puerta. a establecer mi ruta con los puños enormes y los ojos enclavados en lo alto. mientras duermes.

como cuando alguien quiere penetrar. la victoria que se espera. En el 1956 Rueda fue más lejos todavía en el poema Palabras del que ha de nacer. miserable “soplo que se va y que no vuelve”. la nada corre un riesgo. En San Juan Bautista de Máximo Avilés Blonda la clave está en el macho con útero –en el hombre o mujer de dos sexos que en todas las Mitologías aparece en las formas superiores– cuya misión es romper. para decirlo con la palabras de las Escrituras. Venimos de la nada y luchamos con la nada. que es el que pregunta 95 . para cerrar ese abismo que devora nuestros sueños y nuestra vida. como en todo ritual da iniciación. con un pasado en que prevalecen las fuerzas oscuras y abrir las puertas del mundo del conocimiento: presidir un nuevo nacimiento. Los símbolos maternos –las tinajas– amenazados por una ruptura. es precisamente contra la nada. Todo lo que rompe representa al varón. En el Prometeo mortal de Franklin Mieses Burgos irrumpe. con el bautismo. que le resta sentido a la existencia. la Esfinge. a mitad del camino del héroe. El hombre que ha encontrado la vía que lleva al Paraíso que perdió tiene que habérselas con el monstruo de su propia desesperación. por una penetración. El hijo ante de serlo lo sufre. Dice: Escuchad a la nada expuesta al riesgo de crearme para siempre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Goteaban trabajosamente las ventrudas tinajas en los corredores. Las tinajas goteaban dolorosamente. Cada vez que nace un hombre y sobre todo si ese hombre trae una estrella sobre la frente. Se esbozan los celos primordiales del hijo hacia el padre. que hace del hombre. gotas que dolían y rebosaban en todos los umbrales. el apego definitivo del hijo hacia la madre. porque el triunfo del héroe.

de su historia cristalizada en los mitos. se da uno cuenta del rico contenido de material inconsciente que hay en el poema y como si fuera poco que es posible hasta colocar lo que sucede en el esquema que se ha aceptado después de clasificar y sintetizar las aventuras de los grandes héroes de la Humanidad. En Testimonio del olvido de Lupo Hernández Rueda. Toda la incertidumbre nace en uno mismo. No tiene nada que traer de su aventura a los suyos. el héroe. Tendrá que vaciarse los ojos. con la inesperada asistencia de la abuela. cada desesperación se las arregla para edificar sus laberintos. intenta pescar el pez rojo. que al hombre sólo le están reservadas sobre la tierra horas de duda y de sufrimiento. Es la experiencia profunda de la humanidad que cada uno de los poetas vivió dada a conocer en versiones distintas que a pesar de todo están unidas por la raíz.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE y el que castiga. arrancar de sus hombros el manto real y echarse al mundo con la mano extendida para solicitar una caridad que no tuvo uno para sí mismo. principalmente de la literatura. la abuela hace con sus cabellos una red. La aventura pudo terminar ahí. de su viaje al lugar en donde todavía el tiempo no era el enemigo. en Yelidá de Tomás Hernández Franco. para organizar sus pesadillas. Él toca la flauta. El poeta sabe lo que le aguarda detrás de la prueba de la Esfinge. que no es la solución ni la salvación. sobre todo a los trabajos de Otto Rank. y a pesar de todo se empeña en acertar a la pregunta para caer en el lazo. Pero el pez se escurre. de la orilla del río por cuyas aguas sube y baja el pez único. pero el antihéroe se empeña en seguir por las tierras baldías e ignotas hasta comprobar que lo santo y lo bueno se derrumbaban. Al leer Yelidá a la luz de las nuevas técnicas para la disección y estudio de las obras de arte. Todas estas señales vuelven a aparecer en un poema lleno de símbolos. 96 . gracias. como las de los árboles de un jardín pequeño.

y 6) La gracia última. Veamos. 2) La negativa a la llamada. lo que cuentan los que fueron derrotados. y buscar luego el lugar que corresponde en él a “los episodios” de Yelidá. 3) La mujer como tentación. la encarnación primera. que se divide en la siguiente forma: 1) Aspecto peligroso de los dioses. 5) El vientre de la ballena. 4) La reconciliación con el padre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Vamos a enumerar las etapas que debe recorrer el héroe en su aventura. de acuerdo con el esquema de Campbell. los tropezaderos del miedo. las señales de la vocación de la primera forma. 3) La ayuda sobrenatural. de Erick. lo que ha ocurrido a cuantos antes que él intentaron la aventura inútilmente. y muy significativamente conocía ya a los quince años mil golfos y eso sin contar ya el remoto salobre seno de la madre Erick reúne las condiciones indispensables para iniciar la aventura. o la señal de la vocación del héroe. para comenzar. Sólo tiene en contra la leyenda. 4) El cruce del primer umbral. 2) Encuentro con la Diosa (Magna Máter) o la felicidad de la infancia recobrada. huérfano. Hay etapa más: pruebas y victorias de la iniciación. era el quinto hijo. el paso al reino de la noche. fue mitad Tritón y mitad Angel. 1) La llamada de la aventura. el pecado y la agonía de Edipo. La leyenda encierra la negativa a la llamada. En el seno de cada sociedad lo que le impide progresar son los pesos muertos del temor. la inesperada asistencia que recibe quien ha emprendido la aventura adecuada. 5) Apoteosis. A los veinte años era virgen. Erick sabía que los marinos noruegos siempre desertaban en las islas pero cuando estaban bien borrachos los capitanes los metían a patadas en las bodegas sucias y entonces volvían a Noruega 97 . del héroe.

deja de ser marinero y vende arenques en Fort Liberté. Se queda en el camino de la prueba. Y los dioses vencen. Los dioses son peligrosos. Erick teme a Suquí. pero antes de caer para siempre pasa la antorcha a Yelidá. aliada de los dioses negros de su tierra. Hércules y Ulises llevan sangre de dioses en sus venas. Madam Suquí. el poeta lo explica. callados y tristes”. Jesús tiene que ser de la casa de David. Erick muere. Los que habían pretendido llevar a cabo la aventura regresaban a sus nieblas del Norte como una carga más. Entonces aparece “la madre”. y con todo y las patadas se puso en camino.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hasta su momento todos habían fracasado. como en el misterio de la Trinidad en que el padre pasa al seno materno para ser hijo. Lucha defendiéndose bajo la sombra amarga de la quinina y con la garra ardiente del “tafiá” lucha para ahuyentarla de su cabeza rubia para que de los brazos y el cuerpo se fuera aquel pulido y agrio olor de bronce vivo y jungla borracha para poder pensar en su playa noruega con las barcas volteadas como ballenas muertas Suquí cambia el amuleto por el corazón de una gallina negra. Esta primera parte. Erick va a la ruina. Estamos frente al aspecto peligroso de los dioses. 98 . padre de sí mismo. Erick bebe los filtros que ella le da. “flacos. no es todavía la aventura porque esta no es la historia de Erick al fin y al cabo Erick reúne las condiciones del héroe. virgen suelta por el muelle del pueblo hecha de medianoche a toda hora Llegamos a una nueva etapa de iniciación.

El observador no le ve ni la 99 . cada característica se torna un ser autónomo. Al acercarse a uno cada cualidad se encarna en un personaje nuevo. en un cuerpo que tiene “eterna juventud de serpiente nueva cada luna nueva” y como los dioses superiores. como en esa etapa de la aventura en que el héroe es hombre y mujer. en donde las perspectivas dejan de existir. que alcanza su estatura mayor al traicionar al hombre y liberarse del tiempo. en donde nada tiene principio ni fin. y en vez de aliarse con el tiempo y hacer pecar al pobre Adán lo que tenía era que romper el pacto y traicionarlo. A cada paso el mito se acendra. En la Mitología los grandes carecen de sentimientos y de escrúpulos. lo reelabora. por un extraño mecanismo de condensación. lo hace víctima del tiempo. es intemporal. Sólo hay una ley y ellos son los que hacen la ley. cada vez que una generación. Al inducir al hombre al pecado lo pone en el camino de salida del Edén. Yelidá. de la pesadilla. sin tiempo. o un genio. El héroe es ahora hombre-mujer. La contrahistoria de Eva. Sólo alcanza la libertad por la traición. Para que Eva no tenga que correr la suerte de su compañero hubiera tenido que ser. negado su deber de pareja. como Yelidá. ella misma en cuanto mujer. como su historia. Es pacto roto de la costilla de oro traición hembra del tiempo liberada La costilla de oro es la costilla de Adán. Yelidá es completa para siempre como el mito hermafrodita en el principio del mundo cuando descuartizaron a los dioses Pero hay algo más y muchísimo más significativo. como antes había sido Erick-Yelidá. hermafrodita. se desdobla. es decir.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Yelidá reúne en su sangre la sangre del padre y la madre. La aventura está partida. Nos colocamos en el mundo desordenado.

se encuentra con la Diosa (Magna Máter) que le abre el camino de la felicidad de la infancia recobrada. No habrá pecado y sin pecado el Paraíso no se perderá y la agonía de Edipo no tiene nada que hacer. y ella es la que cruza el primer umbral al nacer y quien pasa al reino de la noche en el vientre de le ballena. en la matriz del misterio En las pruebas y victorias de la iniciación todo comienza bien: desaparece el aspecto peligroso de los dioses. pero quien recibe la ayuda sobrenatural es ella.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE frente ni la espalda. Suquí los convierte en sus aliados. Estamos ante el caos que anuncia la nada. Cuanto perdió al padre le defiende a ella. Los dioses que fueron fatales al padre son sus defensores. Yelidá reinicia la aventura como un ser que es al mismo tiempo Erick y Suquí. elimina la tentación de la mujer tornándose hermafrodita. El peligro del deseo y el abismo del sexo desaparecen. recoger el fruto de la aventura de Erick para que les imprima la fuerza que los héroes vencedores trasmiten a los pueblos 100 . Oyó la llamada por los oídos del padre. El misterio se amplia hasta tocar con la trinidad: nombre de vudú y apellido de kaes lengua de zetas corazón de ice-berg vientre de llama hoja flotando en el instinto nórdico viento preso en el subsuelo de la noche con fogatas y lejana llamada sorda para el rito Yelidá es ambivalente. el padre conoció la negativa de la llamada. por obra y gracia de Suquí. Ha tenido que transformase para recorrer los caminos señalados. Estamos ya en el camino del antihéroe. Suquí le ayuda. La madre (Magna Máter) hace posible la felicidad de la infancia. Los dioses noruegos intentan rescatarla. allí en donde lo que va a ser ha sido y lo que fue no ha dejado de ser.

Si Yelidá hubiese triunfado se habría logrado la reconciliación con el padre –Dios. Por eso en vez de la apoteosis y del disfrute de la gracia última el héroe. un camino hacia la felicidad. La reconciliación entre el padre y el hijo será imposible y sin ella no habrá apoteosis ni podrá alcanzarse la última gracia. 101 . ante su angustia. el testimonio de que fuimos felices antes de nacer. desde el momento mismo en que la madre deja de ser virgen. ha tenido su primer amante. Los dioses noruegos fracasaron porque al llegar una de las condiciones del héroe se esfuma: Yelidá deja de ser virgen la misma noche en que ellos llegan. tiene que saborear una derrota más. Pero los dioses fracasan. en lo que está antes de la existencia. de que nos sentimos seguros hasta que el tiempo hizo su irrupción en el mundo recién descubierto. mucho antes de nacer.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE o a los grupos sociales a que pertenecen. Es mujer. como la tierra que diera sepultura a Edipo se haría inconquistable. Se derrumba cuanto la sostuvo en la primera parte de la prueba y regresa a las capas inferiores de la vida: es ahora “vegetal y ardiente”. “hoja podrida”. raíces que una vez arrancadas dejarán en el alma negras cicatrices. La “especie de muerte” que media entre la inexistencia del héroe y el regreso es en Yelidá muy importante porque Yelidá no ha existido ni se cuenta su historia. pero la felicidad no puede ser la meta del hombre de hoy por la sencilla razón de que no sabe que existe. las fuerzas tremendas catalogadas como masculinas– y al hombre se le habría abierto. Se habla de lo que ha sucedido al padre –a la primera forma suya– y del fracaso de los que intentaron recuperarla –en la segunda forma– pero el poeta insiste en que la historia de Yelidá se contara algún día. cuando en el seno materno. el sol. Son vencidos. las pruebas de que un día fuimos sin ser. la vida empieza a echar raíces. que ya dejó de serlo para convertirse en el antihéroe. se ha roto para siempre. tejida tan cuidadosamente por la araña. más adelante. La tela.

de su afán de colocarse de nuevo junto a Dios que un día. 102 . Las que conocemos son las historias de sus dolores y de sus angustias. Tomás Hernández Franco. de mal humor.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hoy todo es silencio sobre la tumba del poeta. Los poetas buscan. nada más. aunque hubiera querido no habría podido contarnos la aventura de Yelidá que es al fin y al cabo la aventura del hombre y el hombre no tiene historia. desde luego. como quien trae el traje hecho girones porque ha cruzado entre las zarzas. Una historia sin tiempo sería una historia inhumana. alentando ciegas esperanzas. le echó de su lado para siempre. Lo que pasa en el paréntesis no cuenta porque los paréntesis interrumpen y separan. entre dos antes y dos después. el camino de regreso al punto de donde partieron. como hombre de su tiempo. las historias de su desesperación y de su incertidumbre. De su búsqueda inútil trajeron. Seguiremos igual. por lo menos podemos disfrutar de la belleza que hay en estos episodios de la lucha del hombre por recobrar el Paraíso que perdió. con solo abrir los ojos. Nuestra gran poesía está transida del dolor más grande del hombre: el dolor de haber nacido. Un tiempo sin presente no es tiempo y el tiempo de Yelidá carece de presente. La muerte se lo llevó antes de que pudiera contarnos la historia. sus poemas. una historia en donde nada se destruye ni nada se construye y eso no puede ser concebido por nosotros que nos destruimos a cada paso que damos. no fue alcanzada. pero no es poco consuelo saber que si la meta –la felicidad–. que nos construimos en cada sueño que soñamos para destruirlo de una vez. por ello Yelidá sucede fuera del tiempo.

Cartas a Sergio .

.

Yo tampoco. Y se 105 . Quizás dentro de muchísimos años el historiador podrá contar lo que ha ocurrido aquí desde que te fuiste en el 1959 hasta hoy en un par de páginas. Estamos. pero ahora mismo no le bastarían ni dos tomos de los grandes. establecer la distancia entre ese punto y el extremo de la línea que casi inspira tantos temores como la derecha absoluta. no por las cosas en que estamos bien entendidos porque no las hay. por suerte en forma un tanto vergonzante. en la etapa de los anti. o de capricho. pero casi todos son anticomunistas y ninguno acepta quedarse en la derecha. Lo que me pides es superior a mis fuerzas. Probablemente eso no lo vas a entender. El justo medio sólo sirve para indicar en dónde comienza la izquierda y entonces es cuestión de gusto. mientras tanto tendremos que seguir discutiendo y tratando de adivinar el provenir. Sería inútil que te leyeras nuestros periódicos. y eso es relativamente claro. Todos somos anti algo.Cartas a Sergio I. Te parecerá absurdo. uno por uno. Se nos podría definir por los desacuerdos. En más de una ocasión ha intentado levantar cabeza poderosa el caudillismo. los viejos y los nuevos periódicos. Hay que aguardar a que haya verdaderos vencidos y vencedores para que los vencedores se tomen la molestia de escribir la historia.

Se detuvo. Alguien decía: ni más ni menos como la Bella Durmiente. por lo menos en este período. Vivo en mi medio y mi medio me traspasa. Sin quererlo me he puesto a teorizar y a profetizar. Si el pasado romántico retorna aceptablemente disfrazado con una piel de oveja se sumarán a sus filas muchos de los que pasan de los cincuentas años y como aquí en el campo se vive en un sistema semipatriarcal y el mayor número de dominicanos está radicado fuera de las ciudades. Ahora lo sé y estoy a punto de retirar lo dicho porque el propósito que tengo es asegurarte que si es verdad que me siento incapaz de ser el historiador privado de los últimos acontecimientos hay un aspecto en que podría meter baza. Señalo males y cuando abro los ojos estoy metido en ellos hasta la barba. pero que cuentan con gente de ideas y de combate que suplen. si es que alguna vez el país tomó el camino de la evolución. los hay en todos los partidos y en muchas agrupaciones que quizás no pueden llamarse partidos todavía. el número con el ruido. pueden dar un susto electoral. Nuestra evolución política. no porque los elementos de juicio sean de por sí deficientes sino porque el deficiente es uno. y estoy de acuerdo. y se explica. a veces sin saberlo. Y hombres de buena fe.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE incorporará cualquier día de estos. no la mataron. Un ruido útil y sano que les recuerda a los que son más. sin hacerme muchas ilusiones tampoco. El contrapeso está en los programas y en los hombres de buena fe que dirigen los grupos políticos que pueden aliarse con las circunstancias sin dejarse ahogar por ellas. porque así como no hay vacío perfecto no puede haber aislamiento completo. se suponen limpios y bien orientados. 106 . que las minorías tienen derechos muy respetables y que en el peor de los casos sirven para quitarles el sueño y los obliga a mirar con sumo cuidado en dónde van a colocar al pie. A estas horas uno siente que hasta las apreciaciones sobre literatura tienen que ser provisionales. se detuvo a fines del 1930.

y he estado dándole vueltas a una carta comercial cuando mi nombre figuraba ya en las Antologías. Y si Dios me ayuda aquí nos quedaremos en mi calidad de hombre que se ha dedicado toda su vida a la persecución de la letra impresa. Si oyeras a nuestras mujeres hablando de política podrías comprender mejor lo que afirmo. Una cotorra podía cruzar una calle con su vuelo 107 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Todo cambio político profundo afecta zonas aparentemente alejadas del punto en donde se producen las variaciones. apenas si pretendo ayudar a leer a los que tienen un poquito de menos práctica que yo. Cuando la situación era a la inversa. En los tiempos heroicos. cuyas cenizas revuelvo cuando aburrido releo unos viejos versos míos que únicamente logran acusarme de apagado. porque como hace tanto tiempo que no me visita la Inspiración –debe haber perdido mi dirección– en más de una oportunidad me he sentido tentado de escribir en frío acerca de lo que otros han escrito torturados por esas llamas cuyas mordidas anhelo. porque lo esencial es contar con tiempo mental. cuando fui periodista profesional. No hay felicidad completa. esto es. no tiempo del reloj. He escrito poemas entre cuartilla y cuartilla. o si leyeras las revistas y los libros que se están publicando. Pero nada de esto viene al caso. Empleándolos con un relativo decoro se pueden hacer trabajos de artesanía aceptables. En estos días el ocio me sobra y me falta el dinero. y ése en momento uno lo saca del vientre de la ballena si es necesario. Apenas había que elaborarla. pude trabajar. Para que la obra realizada alcance el grado artístico hay que contar además con dos factores: ocio y dinero. cuando tuve dinero y casi no disponía de ocio. en los versos de los poetas jóvenes la realidad entraba como Pedro por su casa. sobre todo en verso. Y no es que vaya a dedicarme a la crítica. Para escribir son indispensables dos instrumentos: método y paciencia. cuando Moreno Jiménez era todavía pecado y no había nacido la Poesía Sorprendida.

108 . comenzamos por los cristales de los espejuelos. Ahora. Cada época lo pone no donde le viene en gana sino en el punto en donde ciertos acontecimientos le destinan.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE torpe. Eran poetas por simple recepción. Y a pesar de todo uno se pregunta: ¿qué es lo rectifican: su visión del mundo? Esa es una pregunta que habrá que contestar más adelante porque si cometo la tontería de adelantarme a los acontecimientos en esta carta te entregaría todo el secreto y ya no tendría nada que hacer en este universo que se me va gastando. quizás sería mejor decir con la torpeza producida por la domesticidad. uno está seguro de que han cambiado el espejo. pero de espejo colocado caprichosamente. no hay que poner la firma porque podríamos adivinar sin mayor esfuerzo: Fabio Fiallo. un poco más debajo de la garganta para ser más exacto. a un Crucifijo. para poder leer y para que no nos arrolle un carro en la esquina. Pero todos los espejos no son iguales. en una especie de close-up. con mucho de espejo. es gastar el mundo. porque vivir. al fin de cuentas. Malraux afirma que todo realismo es una rectificación. para quedarnos por el momento nada más que en los versos. y. El problema es colocar el espejo. finalmente. pero un hermoso realismo distorsionado por el seguro del arte. seguimos con el cuidado que debe ponerse en lo que se come. frente a una garganta. Si en vez de ponerlo frente al cuadro pobre del aposento de una de las musas de carne y hueso de Moreno lo hubiesen colocado. o la nueva edición de dos breves obras de Pedro Mir o los que acaban de salir de Antonio Fernández Spencer y Máximo Avilés Blonda. cuando las Brigadas literarias que se publican gracias al. El Trópico podía adivinar que en la tambora cantaba su chivo muerto. y en los poemas de los últimos tiempos hay realismo. para que nuestra alergia no nos dé demasiada guerra. noble empeño y a la voluntad tesonera de la Aída Cartagena Portalatín.

Al sabio sólo le quedan o la cueva o la desesperación y el único remedio a la mano es eso que se llama el conocimiento a medias. hijo mío. todo depende del cristal con que se las mire. que nos abre el camino del Cielo y el corazón de nuestro semejantes. a condición de que nos empeñemos en responder aunque no podamos acertar. II. el libro de Pedro Mir.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE es útil recordar lo que afirmaba Séneca: lo primero que envejece en el hombre son los órganos de los vicios. Porque hay estas “dependederas “vamos a dejar. porque la Ciencia Oficial nos lo impone en las escuelas o la Ciencia Doméstica nos lo impone en la casa. varía de época en época porque con los cambios de hombres en el Gobierno suelen ser otras las ideas de moda. Las reacciones de identidad no siempre son inmutables y forman escuelas. que jamás han soportado a los perfectos. todo irá bien. escuelas que tienen alzas y bajas. por lo que sabemos y sabemos entre otras muchísimas cosas que los sentidos son engañosos y que la Tierra es la que se mueve. como te parezca mejor. no el Sol. la realidad sólo existe en la medida en que la entendemos y para establecerla no es suficiente con el testimonio de los sentidos. Pero. La gran equivocación de Edipo fue dar en el clavo cuando la Esfinge le hizo la pregunta. Todavía conservo el ejemplar que entonces 109 . lo que falta para otra ocasión. Hay un país en el mundo. Mientras la vida nos esté cuestionando y uno no pueda contestarle adecuadamente. lo que sabemos. y los papás de hoy no son los papás de ayer. está conformada y deformada. se publicó en La Habana en el 1949. Además. porque la perfección es un insulto en un mundo en que nadie se entiende con nadie y el Perfecto acaba por sentirse no la paz sino la espada. vámonos metiendo en el barril.

los grandes muertos. Al principio el lector cree estar leyendo poemas que pertenecen a la gran tradición del pesimismo beligerante de Américo Lugo. Por eso voy a comenzar por el de Mir. La impresión se sostiene casi hasta los postreros versos que rematan en la palabra olvido. se necesita el concurso sagrado de los héroes muertos. No bastan los héroes nuevos. después que la paz haya construido un nido en cada palma. Como en los viejos 110 . de que ese mundo que le duele y sangra desaparezca para él en esa muerte del recuerdo que es el olvido. en una palabra. porque sólo así tendrá sentido la lucha y cuanto se logre batallando. después de gritar su verdad. Hay un país en el mundo fue el moderno castigado. necesidad de extinción.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE me dedicó con su hermosa letra Palmer. o no tan suyas porque para Mir resultan inseparables nuestro destino y el destino de los demás pueblos de América. El poeta tiene. imberbes. empezaron a circular hace nada más que unos días. aumentado con 6 momentos de esperanza. es menester que con ellos vayan también los muertos. No es suficiente que los vivos se subleven y se echen a la calle. para decirlo con frases de Rafael Herrera. de los que cayeron ensartados en una lanza o atravesados de un balazo. Habla en forma vaga de un país que describe geográficamente sin ofrecer muchos pormenores. para que rediman de nuevo la tierra. Así como Engracia y Antoñita de Francisco Gregorio Billini fue el clásico prohibido. Hay que estar en el secreto. que abra sus fauces golosas el nirvana y se lo trague para siempre. Quizás se avergonzó de mostrar lo criticable de su patria en patrias que al fin y al cabo no eran suyas. que se acaba de poner a la venta. para saber a qué tierra y a cuáles hombres se refiere. El de Fernández Spencer y el de Avilés Blonda. aunque no haya nombres de personas ni de lugares mencionados. paran que la purifiquen en un nuevo sacrificio. eso sí. Antes habrá sangre y será necesario sacar a los héroes de sus tumbas.

y por ahora no nos salgamos de un poema. antes no fue otra cosa. 111 . la pasión.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mitos de redención sólo es posible con la intervención de los que han nacido y muerto y vuelto a nacer. se establecía por decreto. como obra del Resucitado. se convierta por los cambios operados en la realidad en un documento. Ese es el arco que une el principio de la obra con el punto final. con él no se hunde su valor. para emplear sus mismos términos. eso no le da ni le quita al poema. Todos sabemos que no son dos. Bien. o por lo menos eso es lo que se saca en claro después de un lío que hubo cuando se afirmó que no eran tres y medio. que son tres y medio. Como aquí la verdad. Sus colores quedarán para siempre allí en donde ni la más negra de la sombras puede edificar su reino. pues a pesar de los tres y medio Mir tiene razón: somos un país despoblado. pero nos falta ver lo que hay entre la primera mayúscula y la última palabra del último verso. El peligro está en que un poema realista. Ahora permíteme detenerme un poco en una tontería: para Mir el país está despoblado porque sólo tiene dos millones de habitantes. se resolvió oficialmente que eran tres y medio. Santo y bueno. que era cuatro. Ante todo una serie de quejas y denuncia: este es un país tórrido y pateado. si este elemento desaparece. no le resta eficacia. La noche no borra el atardecer. triste y oprimido. pero si con los tres millones y medio estuviésemos lo suficientemente apretados como para tener que pedir permiso al vecino para poder sentarnos sin sentarnos encima de él. nuestra ideas políticas o nuestra inclinación filosófica pudieran cegarnos y en donde no había canto oimos sirenas. agreste y despoblado. Si llega a ser documento. la verdad histórica y otras verdades. si el atardecer fue sentido por alguien. rimado o no. Las circunstancia. Cuando una obra de arte emplea un elemento de la realidad en un momento determinado.

Eso que parece tan sencillo hay mucha buena gente que no lo entiende y se tira de los pelos cuando se le habla de la pintura moderna porque está peleada. pues. Es tan fundamental que. No somos un país pobre porque la producción de azúcar haya bajado en cincuenta mil toneladas. pero nos olvidamos de que el monstruo tiene cola. en que los dominicanos consumían casi más botellas de 112 . el parecido. por la cuestión de la tierra en el libro. vale decir. Pero volvamos libro de Pedro Mir. El arte tiene sus propias leyes y hasta su propia moral. con la naturalidad. Siempre hemos planteado nuestro problema tal como debe ser. el resto. con el parecido. todo lo demás saldrá automáticamente mal”. con la realidad. es absolutamente secundario y llega un momento en que nos importa un bledo que se parezca o no al personaje retratado. al terminar el primer capítulo de la Guía política de nuestro tiempo –traducción un tanto acomodada de su obra Everyboby”s Political Wat”s What que te recomiendo aunque haya envejecido en algunos puntos– después de preguntarse ¿Es incurablemente depravada la naturaleza humana? Dice: “Empecemos por la cuestión de la tierra. comenzando por la producción. Un buen retrato lo primero que tiene que ser es obra de arte. si nos equivocamos. Para él en el país faltan hombres y el hombre radicado en el campo no tiene tierra. pero sí que lo somos porque hubo una vez.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Over de Ramón Marrero Aristy seguirá siendo una buena novela aunque el sistema de venta de las bodegas de los ingenios de azúcar que describe haya desaparecido. la anécdota y cosas por el estilo que nada tienen que ver con la pintura como pintura. Y ha puesto el dedo en la llaga. Empecemos. no hace mucho tiempo. Bernard Shaw. no hay que echar en saco roto el consumo. Con tanta tierra y sin tierra. a Dios gracias. Hay pocos hombres y los hombres no tienen tierra. Los valores artísticos no tienen nada que ver ni con la verdad ni con la realidad. dice el poeta.

Para él. Yo personalmente cuando 113 . sino quemándonos las pestañas. en una moneda que no es la nuestra y que tendremos que partir con extraños. Lo primero. todos seguimos de acuerdo. es lamentable que el campesino no tenga tierra. es decir. Aprender a comer es parte muy importante de la educación. El poeta vivió en San Pedro de Macorís y sintió de cerca. como las vacunas y los regimenes alimenticios que no pueden dejarse abandonados al capricho y a la malacrianza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ron al año que botellas de leche y que mientras en un país civilizado el consumo de carne. no debajo de una mata con el cachimbo entre los dientes ni bajo la amenaza del látigo sirviendo a un amo que nunca han visto y que gasta su tiempo y su dinero en la ruleta. Mir tiene razón. de queso corre parejo con su necesidad de proteínas. y exagera. en un dólar. cuando es realmente bueno. El mal del 49 a la fecha. ni huevos. pero hay tener algo qué comer y para que lo haya es menester que todas las tierras ociosas del país tengan a sus hombres encima. en el nuestro se cree que los niños campesinos son barrigones nada más que por culpa de los parásitos intestinales cuando la verdad horrible es que eso se debe sencillamente y en gran parte a que no comen ni carne. todo es del ingenio de azúcar. sudando. como aspiran los holgazanes. es la tierra. pero lo segundo es la ineficiencia de nuestros rutinarios métodos de cultivos. Pero como nada haríamos con buenos agricultores si la única tierra de que disponen es la que se les mete debajo de la uñas cuando trabajan. la lucha contra la caña. Para él todo ese dolor y toda esa hambre se traducen. ha perdido terreno. hay hasta que imponérselo. enseñando e imponiendo porque al hombre lo bueno. hay que comenzar por el principio y lo demás vendrá no por añadidura. de huevos. ni queso. en un momento en que quizás el mejor dotado para sentirla tenía que ser un poeta. ni leche. a fin de cuentas. en los peores años. Para muchos la solución sigue siendo un vermífugo.

hay que tener en cuenta el consumo interno. por amor propio. como pasa siempre con todo el ensayo profundo. también. tiene derecho a gritar contra el plan hipotético con que añoramos apagar hambres 114 . con todas sus molestias y equivocaciones. Podríamos vender mucho menos al extranjero y ser más dichosos. en un cincuenta por ciento. Somos felices con las cifras de exportación y no miramos ni las partidas de importación ni lo queda en casa. privilegio no sólo por razón de la distancia. pero no hay que olvidar el espíritu y hoy por hoy Cuba está sufriendo la merma. o cuando la gente salta de gusto porque la producción aumenta. Cuando el dominicano consuma lo que debe habremos logrado un mercado muchísimo mejor que muchos mercados extranjeros y habrá menos enfermedad y estaremos más cerca del indispensable sosiego que tanta falta nos hace para recrear la seguridad necesaria para que el gran capitalista y los pequeños capitalistas suelten el dinero sin miedo. Al perder el mercado de los Estados Unidos. de la abundancia de las lluvias y hasta del espíritu de iniciativa y de la preparación de su gente. El país que sólo produce una cosa cuando esa cosa no se la compran no le basta con apretarse el cinturón. Producir no es sólo almacenar para vender. El desencanto es tan grande que ni esa cosa la pueden producir como antes. tiene que haberlos. Mir por una razón y yo por otra no somos amigos de los ingenios de azúcar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE me hablan del azúcar. Puede que haya otros factores. y comprar más. de su producción de azúcar. Cuba padece no sólo el mal de estar sirviendo de campo de experimentación del consumismo en América. Nuestro talón de Aquiles es el monocultivo. Yo no creo que sea denigrante pedir ayuda. ha estado al borde del hambre. sobre todo si la necesitamos y nadie. porque ese miedo es uno de los factores más importantes de la crisis. hago una mueca. a pesar de la fertilidad de sus tierras. sino otra enfermedad mucho más vieja: el monocultivo. y sentirnos mejor.

Ya no eres el niño a quien. que recoja las yerbas que desprecies. y otras propias. La búsqueda de la verdad. para eliminarlos. Creo que hasta podríamos llegar a algunas conclusiones cuando te haya descrito a los tres. como ya lo sabes.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE reales. tenemos derecho a fabricarlas porque es de lo poco que sirve para demostrarnos a nosotros mismos que estamos vivos y que no somos ni una vaca ni una largatija sino un animal que no puede deshacerse de Dios ni aun cuando Dios le da la espalda. Contéstame. unas ajenas y que ha recibido en la instrucción y con la vida. primero para que se te formara el hábito. particularmente en el primer momento cuando combatía. para que aprendieras. lo más grande a que puede aspirar un hombre que al fin y al cabo se mueve entre ilusiones. y con muchísimas razón. y todos. es. absolutamente todos. tuve que imponerle una serie de molestias que reunidas forman algo así como la educación. lo digo porque he llegado a la conclusión. en su oportunidad y en debida forma. fíjate bien que digo descrito. pero es triste. y segundo. tú como médico y yo como hombre en vacaciones no remuneradas que trata de utilizar su tanto tiempo libre en ocupaciones que siquiera sean nobles. aunque sean unas letras. y ponme los reparos que consideres de lugar. que muchos pueden tener razón y muy pocos la verdad. de los de Fernández Spencer y de Avilés. Y esto no lo digo ni para consolarte ni para consolarme. Siempre habrá un sabio más pobre que tú. Creo que por hoy me excedí. desde hace mucho tiempo de que siempre sucede lo mejor. 115 . eso que la gente llama restos de animalidad. Nuestras peticiones podrían ser más moderadas si pudiéramos hacer volver a la circulación el dinero que la gente asustada guarda en sus casas. sin la menor duda. Dejemos el libro de Pedro Mir en el telar todavía y te prometo para más adelante hablarte. porque todavía puede haber algo peor que esto que nos parece tan malo. como te he venido anunciado. Hemos discutido bastante.

“Dante –explica en los primeros versos– escribió el Infierno. de Máximo Avilés Blonda y de Antonio Fernández Spencer. de Alfredo Lebrón y El prófugo. y su propia actitud mediterránea como se le ha llamado. 8. de Marcio Veloz Maggiolo. celda No. pero antes de ponerla en el microscopio –y empleo la fórmula porque ando muy corto de vista: necesito volver a someterme a las precisiones del oculista– creo útil que demos unas vueltas por ahí. nos ofrezca una versión del Infierno. y tú. diremos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE III. tú. que abramos sobre la mesa el mapa del mundo poético en que acaba de entrar Fernández Spencer con Los testigos. el primero es una colección de “cuentos de la clandestinidad” y el segundo “un relato”. Aclaré porque los dos son de nacimiento americanos. tiene dos obras de origen. quiero decir: la que se escribe en inglés. / pero tú y yo. En su obra el poeta joven. Y la explican así: mientras la crítica de Eliot es conceptual la de Pound es práctica. lo han alejado cuando menos de ciertas zonas literarias de su país en donde a pesar de todo ejerce una influencia que crece con los días. entre las obras en versos. encuentran conocimientos y guía segura. S. los que están iniciándose. Eliot y Los Cantos de Erza Pound. Si Los Cantos desaparecieran o finalmente se les considera como tarea sin importancia quedaría cuanto ha escrito acerca de poetas y 116 . que él califica de “crónica”. así se titula su libro. vivimos el Infierno / como una gran ala de águila golpeada / por un día de nieve”. en prosa. La gran poesía inglesa. la de Fernández Spencer. acaban de publicarse Torre del Homenaje. No es extraño que en el poema Así ha de cantarse hoy. Además de los libros de Pedro Mir. Nos queda. Si no se me acaba la cuerda ya te hablaré de ellos un día de estos. dantesco: La tierra de baldía T. Eliot se nacionalizó inglés y las peleas de Pound con su gente.

el gran secreto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE poesía y esto sería más que suficiente para tener para siempre un lugar importante en la literatura de los Estados Unidos. para Pound el conflicto nace de la conducta. y hay esperanzas en este Infierno. Eliot mismo se encargó de decir que eso no era cierto y que la interpretación estaba muy alejada de sus intenciones. pero es muy significativo y los críticos. por fin. 117 . lo que hace pensar que mucho más que Infierno es Purgatorio. el empleo del dinero para producir dinero y naturalmente concluye con el palo levantado sobre sus compatriotas que tienen el envidiable defecto de constituir. Pound. el gran mal. un Infierno considerado por algunos como bastante confortable. han descubierto. por el mil novecientos veinte y tantos. Cuando se publicó ese gran poema. A los poetas. arremete contra los males que a su juicio constituyen el estorbo para una vida plena. Mientras para Eliot. hombre de muy poco tacto. se creyó que el acento de su empeño recaía en lo sexual. Es cuestión de estadísticas y cálculos. finalmente. no debe hacérseles mucho caso cuando hablan acerca de sus obras. el problema del hombre es religioso. y se explica: el Psicoanálisis acababa de triunfar. peleador y latino por adopción. lo que tampoco demuestra gran cosa. reunidos. es la verdad. de gran incertidumbre: se produjo la conversión del poeta. y recuerdo en primer lugar La tierra baldía. generoso. ni corto ni perezoso construye su Infierno. para un disfrute mayor y más hondo de cuanto reserva para el espíritu este pobre mundo y encuentra en el pasado períodos que vale la pena recordar y que representan modelos apetecibles. el grupo más rico de la tierra. Meses después los hechos vinieron a demostrar que el poema había sido escrito en un momento de duda. El mal. pero en esta oportunidad tenía razón. se detuvieron a reflexionar. Los que tienen esperanzas. es la Usura. Pound.

tiene el supremo derecho de saber si todavía se está quemado. Es una muchacha. El poeta entra en una taberna. pero mientras en el poema de Fernández Spencer Eva sólo recibe a cambio un par de medias. los vivos que nos tocan de cerca y los muertos. y el día en que termine la explicación de su culpa volverá a llover y correrán de nuevo los arroyos y los ríos. pero no una Eva antigua y desnuda. a Fernández Spencer le basta el caso particular para señalar el mismo daño. propios y extraños. En el símbolo está comprendido el Infierno de Pound. Cambiará el Paraíso. que es “como penetrar en mi casa o en el cementerio”. El hombre. Allí. Mientras en Pound los hombres se las arreglan para reunirse bajo la bandera de un pecado para apoderarse del poder y explotar. para dejar de ser. por la Usura se conquista el mundo.” Para Fernández Spencer el punto de partida es feo. y si mañana o pasado mañana. donde. por un par de medias. la bondad y la belleza. inhumano. y a partir de ese momento. “ni siquiera el tirano con sus vicios y sus leyes”. terminarán sus dolores y reinarán sobre la tierra la justicia. para repetir palabras de Fernández Spencer. si uno se atiene a la adivinación de los poetas. si padece aún el castigo de sus culpas. El Rey Pescador puede ser perdonado. hay un procedimiento para perdonarlo. del otro lado del vino. la Eva que será luego aliada de la serpiente. con mayúscula. 118 . una infeliz muchacha. no. “una colilla olvidada / en un rincón del mundo. que se perderá “por el paraíso oscuro y torpe de unas medias de seda”. está Eva. aunque la muchacha mienta y se diga feliz –para afirmarlo se emborrachará–. en una palabra. se juntan los vivos y los muertos. junto a la amargura del obrero. que están más allá de la frontera. El agua vivificará la tierra y ya brillarán más los blancos huesos esparcidos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pero todavía es más Purgatorio el Infierno de Eliot. nadie lo será.

Baudelaire o Mallarmé son. “y por eso al cantarnos parecemos al equilibrista que vacila sobre la cuenda floja”. quiero decir. aunque de tarde en tarde emplee las mismas palabras que el hombre de la calle. Para que no nos llamemos a engaño el poeta insiste: aunque el Infierno sea bello. que vivimos el Purgatorio. Forzaron al lenguaje. Al llegar aquí deseo detenerme para hacer algunas consideraciones. sobre todo. para mi gusto. aunque tenga algún sentido. Verso que le da al poema un sabor medieval que se mezcla con un humillo existencialista. una hoja de calendario. en el mundo no hay lugar para la felicidad. los versos más expresivos. Para el poeta que ha escrito “esta maldita canción” la poesía no es más que testimonio.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Ya está dicho. “Este es el mundo: la mujer y el vino para embriagar la nada de los cuerpos”. al fin. una moneda gastada en alguna futileza. tal como comprar una cinta o un canario enjaulado. es decir. Tendríamos que detenernos en su musicalidad 119 . porque a la larga el hombre no es más que un tronco llevado por las corrientes de los ríos. coincidiendo con Eliot y con Pound. y hoy aunque sabemos muy bien que el poeta es sobre todo alguien que no habla como los demás. capaces de mayor comunicación. en el Infierno no se es feliz muriendo. Y es en esta zona en donde están. A pesar de todo sospecha que el Infierno y que “quizá por ellos Dios esté preparando su borrón y cuenta nueva”. principalmente poetas que empezaron a cantar en un tono distinto del que se suponía era el gran tono de sus respectivas épocas. “la doliente crónica de lo que pasa al hombre”. como el pasar del viento hacia la nada”. del poema: Este es el cuerpo: una fruta estrujada. La poesía es. comprensible. importa mucho lo que dijo. lo exprimieron. Si cuanto dijo no fuera accesible. no podríamos hablar de él o hablaríamos muy poco. lo vitalizaron. cómo se dice. “sin paradero.

El Infierno es para él repetición y tiene que ser así. a ese 120 . y aunque haya música de verdad en la gran poesía es otra clase de música. en la aritmética y en las ciencias afines. también. Y lo mismo da aquí que allí. Pero no hemos terminado con el libro de Fernández Spencer. no tiene nada que hacer en la literatura. de poema sólo tiene posiblemente la forma en que se organizan las palabras sobre el papel y eso no es bastante aunque pueda constituir una definición bastante exacta de lo que es. a todos nos toca un poco de llamas. El cero que es muy útil. que el minuto que pasa lo único que señala con certeza es que nos queda un minuto menos sobre la tierra. que recuerda al hombre que vivir es morir. como algunos poemas de Zacarías Espinal. Pese a su oscuridad el poeta siempre nos comunicará algo lógico. el punto de donde debe partirse. Pero esto sería el cero de la poesía. que cada paso que se da. que nos sirven para apreciar bien a Beethoven o a Stravinsky. No se trata de sinos excepcionales. Imagen medieval. “llamas quemantes y monótonas / como la llegada del día y de la noche / como la llegada del lechero y el relincho de los caballos / como los cántaros de las muchachas junto a la fuente”/. Mala señal. más o menos. no. Aquí no hay privilegios. Le bastará un hombre propio para darnos un universo. El poema en clave absoluta. una frase para hacernos entender algo. estamos frente al destino del hombre que en rigor no es más que la suma de los destinos de los individuos. En las grandes ciudades como en la aldea más pequeña todos danzan hacia la muerte. El gran secreto de la poesía es su poder de comunicación y cuando el vocabulario del poeta es personal nada tenemos que hacer con él. para recordar a Quevedo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE y utilizar en su estudio las mismas reglas. es paso que nos acerca a la extinción definitiva. donde todo sentido está ausente porque la mayor parte de las palabras que emplea son de su propia invención. porque la poesía incomunicable es una simple curiosidad literaria.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE momento en que el cuerpo –y lo digo con frase de un gozador tremendo: Brillat-Savarin– se abandona a las leyes de la putrefacción. a cualquiera de los dos en que fue amarrada. pero puedo adelantarte que Fernández Spencer no es un pesimista o que su pesimismo. Me queda. porque para él “Todas las criaturas proceden de la luz y de la sombra. está muy bien balanceado con esperanzas. No hace mucho pasamos por la vergüenza de saber que 121 . aunque tenga que elaborar de nuevo la historia. por lo menos. todavía. entregarse. pero cierto. Siempre las llevo a la Oficina Central por pura desconfianza. y dejarse apoderar por un estremecimiento romántico que le permita vivir en las ciudades muertas y. que su Infierno tiene una salida y que ese mismo mundo que él insulta es hermoso y digno de vivirse porque al fin y al cabo el equilibrista que vacila sobre la cuerda floja será aplaudido por todos los que han presenciado el espectáculo que ofrece. es extraño. eché al correo otra carta con esta misma fecha. tan pronto la pasé en limpio. Esta no es una correspondencia. IV. como Pound. / Están hechas de sangre. mar que ha hecho perder la cabeza a tanto gran poeta para bien de la humanidad que encuentra allí las sagradas huellas que debe seguir si aspira a que su paso por el mundo no sea como un entrar a la taberna en donde Eva aguarda la tentación en la forma de un par de medias de seda. es un bombardeo. en su oportunidad. y su danza –se dice bailar la cuerda floja– le llevará a uno de los extremos. alguna zona por examinar. al mar de Italia. A medio día. Verás. muerte y divinidad”. Y porque son divinas las criaturas están en el deber de aguardar algo más que la putrefacción de sus cuerpos y gozarlos sabiamente antes de que la muerte a tocar a la puerta.

pero más o menos nada más. Los otros nueves meses no tendrán qué llevarse a la boca ni qué ofrecer a los suyos. Después vienen los días horribles de la búsqueda de un trabajo y de no encontrarlo. no sé para qué. y dinero. se dedicó a romper los buzones. más o menos comen. se le ha ocurrido llevárselas o romperlas. tengo la sensación de que te hablé poco del libro de Pedro Mir como obra de arte. y. En otras partes cuando los buzones están llenos dejan las cartas encima y a nadie. Probablemente no los tienes pero hay dos libros en que eso se describe con toda la tinta negra que merece. Las nuevas siembras de caña desplazan a cuantos viven y medran en las tierras que se dedican a ese cultivo. de hombre que vende su trabajo. Supongamos que nos volvamos 122 . Si los desalojos fueran metódicos y voluntarios. en algunos casos pueden encontrar ocupación en los ingenios unos tres meses al año. y como la ciudad no puede absorberlo en su condición de trabajador. que lo es. sin dejar de ser mal. vale decir. además. aunque puedo afirmar. el mal sería menor. así dogmáticamente. que yo sepa. sería más adecuado un trabajo por cierto no especializado. una novela de Andrés Francisco Requena.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la gente. Te escribo sin esperar noticias tuyas porque me ha quedado algo así como un remordimiento: en primer lugar no te expuse una de las razones de más peso para que no me guste la proliferación de los ingenios de azúcar. y esto de las alambradas es simbólico nada más porque la caña no se cerca. a cambio de la tierra que abandonan se les dieran otras. Esa gente desarraigada tiene que trasladarse a las ciudades y en las primeras semanas después de los gastos mayores de la mudanza y del establecimiento. Aquí me dicen que hicieron las dos cosas. un cuento de Ramón Marrero Aristy y Los enemigos de la tierra. Las siembras de caña desplazan al campesino atrapado entre las alambradas. En busca de enganche.

Habrá unos pocos empleados permanentes. hay diferencias fundamentales. con Moreno Jimenes y con Manuel del Cabral. desde luego. no bien intencionado como aquel noble arbitrista. cómo viven y en qué forma sufren.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE locos. de punta a punta. ya como obra de arte. como para el pintor lo único que importa a fin de cuentas son los colores. Utiliza algunos de los procedimientos que conoció el ultraísmo y que volvemos a encontrar en poetas que están mucho más cerca en el tiempo. Mir es un poeta muy trabajador que toma de la realidad sólo aquello que conviene al propósito que lo guía. desde luego. Para muchos poetas lo primero es algo que no tiene que ver con la palabra. pero el resto de la población tendría ocupación plena sólo en la época de la zafra. y resolvamos que todo el país debe ser sembrado de caña. es un poeta social. Para Mir lo único que importa es la palabra. y hasta con lo que hice si te parece bien y no lo debe ser porque no es elegante que uno mismo se cite. Cuando comienza: “Hay un país en el mundo” él sabe muy bien cuál país es quiénes son los que le habitan. En cuanto al libro de Mir. La relación es más estrecha con aquéllos que con éstos. hay que detenerse un poco y mirar atrás y mirar adelante. son muy respetables. para Mir no. Mir rompe los versos para alinearlos en forma tal que el lector poco 123 . Mientras para Moreno la realidad. nos meta en un atolladero. En esta obra no hay ni mención de los teóricos de la doctrina y el vocabulario nada tiene que ver con el que usualmente emplean en sus campañas y polémicas. Si nos ponemos a estar celebrando cada vez que sube la producción del azúcar corremos el riesgo de que un Amiama Gómez absurdo. y no hace falta mucho. Mir. Aunque por el tema parece estar vinculado con las tendencias que son anteriores a la Poesía Sorprendida. esto es. podríamos decir los modelos que la propia realidad ofrece. Eso para completar lo de los ingenios. porque el propósito suele ser anterior al poema. hasta se afirma que es comunista.

que los versos partidos tengan su unidad. para el espíritu. tengo la impresión. Logra. que las pausas no impidan que el oído aguarde el acento y que el acento caiga en su justo lugar. lo que siempre da a los poemas tono de canción o recuerden vagamente oraciones religiosas. una manera muy delicada de reunir la palabras. trata de romper la sonoridad de sus propios versos con pausas cuya duración no se ha fijado todavía. Son pausas para al oído. evitando siempre cacofonías aunque en más de una ocasión. Mir. peor. Tiene. planos diferentes por donde la corriente lírica corre en voltajes desiguales. un mismo verso.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE avisado cree está hallando palabras y frases desarticuladas. indudablemente. entero. repita. o para cruzar mundos culturales dispares. Son valores distintos. 124 . un fino oído. la pausa tiene un valor diferente del que marcaría una coma. o un punto y coma o un punto. el porrazo de la rima como decían los antiguos. emplea ese mismo procedimiento. Si no fíjate: …Con dos millones suma de vida y entre tanto cuatro cordilleras cardinales y una inmensa bahía y otra inmensa bahía Neruda en sus últimos libros. como ya suele ser usual. con intenciones absolutamente musicales. Dependen de la destreza del lector y mientras más rápidamente avance. Es extraño que un poeta como Mir desprecie el prosaísmo que es un recurso tan útil en la poesía social. Esto lo hace al final de los poemas en donde a veces en lugar del verso entero lo que repite es una palabra cuando el lector lo que está esperando es la rima. pero él sabe que cuando un verso termina y hay que buscar la línea siguiente. pero llevado hasta la exageración ya que algunos de sus poemas están escritos en forma tal que cada palabra es un verso. El no pretende establecer. de acuerdo con la tradición. es cierto. no. para los ojos. el siguiente verso.

con todo. Detrás de esos cuatro nombres hay algo misterioso. aspira a la muerte para dejarle a otros los problemas. y en sus peores minutos. Tumba. sepultura. se las arregla para quitarle lo que la gente desaprensiva frente a la poesía podría llamar vulgar. La humildad de los personajes casi engaña. añora. sin descomponer la figura. y sin uno quererlo. El hombre. sepultura. hay un quiebro gentil. frente a un cuadro realista. y esta es una de mis manías. para describir a los cargadores. Después en el mismo poema la ira se enciende y la boca se llena de insultos: Este es un país que no merece el nombre de país sino de tumba. el seno materno. El dibujo es seguro y los colores han sido colocados como con espátula. al albañil y al carpintero. pensando más en la pintura que en lo pintado como “la lavandera que está mojada en las canciones” o “los abogados que no son más que placas y silencio”. El hombre en sus grandes momentos. féretro. De aquí aquello de que el peor pecado es haber nacido. adrede. Al anciano le basta con ser sereno. a veces sin saberlo. como el del torero ante el toro. hueco no. tiene que recordar a Otto Rank y a sus teorías acerca del trauma del nacimiento. De paso te informo: Mir es abogado. como en “Y este es el resultado”. son construcciones humanas. para ayudar un poco al reposo de la carne muerta. se torna un poco idioma del hombre de la calle.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando uno cree que está acercándose la prosa. el tiempo en que estuvo recluido y defendido en un paraíso que el nacimiento interrumpe para siempre. el albañil es celeste. a los cargadores los envuelve en su capa de músculos morenos. el poeta. Mientras tumba. obras del hombre. hueco. Pero inmediatamente se contiene. puros. cuando se torna duro. gruesos. e inconscientemente deja 125 . el carpintero gris. pero no estamos. féretro y sepultura todos sabemos lo que son y por eso la palabra hueco medio que desentona. Si el vocabulario. hasta sus problemas. féretro.

sino los que tienen una deuda que cobrar. no sólo saldríamos del mundo y sus dolores sino que nos hubiéramos economizado la horrible molestia que es vivir. porque hay que tener mucho cuidado cuando la justicia no la administran los jueces que están habituados a ello. Uno de los mayores reparos que se pone a Dios es que sufren los inocentes. que han sufrido agravios. que escribe en el 1949. pero ese día llegó. y dictan sus sentencias de acuerdo con las leyes. porque no es sólo la extinción lo que le llevaría a la felicidad o a la derrota de las amarguras. Pregúntate. El que juzga será juzgado. Si alguna vez te toca juzgar trata de mirarte mucho primero por dentro y después decide. Pero tened cuidado. oculto en la esperanza con su canasta llena de iras implacables y rostros contraídos y puños y puñales Tú no estabas aquí para verlo. dicen las Escrituras. ponte en lugar del reo. Busquemos los culpables Y entonces caiga el peso infinito de los pueblos sobre los hombros de los culpables. El poeta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE escapar una palabra clave. hueco. los niños que no tienen culpas. Si pudiéramos ser lo que fuimos una vez. ¿Si eso es con Dios. alejado de los suyos. haz todos los 126 . Que día vendrá. porque todo el libro es nostálgico hasta en aquellos versos en que pretende ser fuerte. Lo que esperaba el poeta vino e hizo justicia. empañados los ojos de nostalgia. No es justo que el castigo caiga sobre todos. qué podríamos decir de los hombres? Para Mir sólo merecen sanción los culpables. y en la duda abstente. hace recomendaciones. antes de nacer. que deben separar una honra. Es preferible mil veces ser engañado a ser injusto. con los demás es necesario tener miramientos porque unas de las peores manchas que puede caer sobre la reputación es la de la injusticia.

Se trata de algo más profundo. a Arístides lo desterraron sólo por ser justo. antes lo hacían pero en grupos más pequeños. y encontrarás el anti. Para hablar del poema de Avilés. Es mucho pedir. pero compréndelos. ya verás. de alineación de los versos. pero eso hay que pedírselo a Dios. como en Mir. El anti marchó siempre a la sombra de las banderas más inhumanas. Hubiera querido seguir con el de Fernández Spencer. Volvamos las páginas atrás. de la Cruz o de la Cruz Gamada. Desde hace cinco o seis años. Lo de sagrado no lo digo en burla. Acabo de leer el poema de Máximo Avilés Blonda. pero no los de literatura sino los de contabilidad. en el momento en que pedimos el pan de cada día o cuando le agradecemos el pan que Su presencia bendice. simplemente. Y tiene sus riesgos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE esfuerzos que sean necesarios. Es. Y todavía no es sufriente. impide que tu corazón lo enturbie el odio. muchísimo más devastador que las bombas. ya fueran de la Media Luna. lo que viene a confirmar mi teoría de que vivimos la edad sagrada de los anti. Pero es preferible el destierro a la injusticia. Cada vez que en la historia brota un gran chorro de sangre busca. pero hay que cargar con ellas aunque nos quedemos solos y pobres. pero tendrá que esperar un poco más porque me parece que antes debo atar algunos cabos que andan sueltos por ahí. Sé generoso y elegante. Los que nos quedamos. El titula su obra Centro del mundo y en rigor debió llamarlo. empezó a salir la gente en 127 . aprende a perdonar. Y da una cosa por descontada: las virtudes son lastres. porque más vale no tener dinero y carecer de amigos que ser un hombre indigno. toda la obra es un poema. que tu pecho no se ensucie con la envidia. el antiéxodo. es necesario poner los libros al día. V. El problema no es.

Se han ausentado más o menos definitivamente de esta tierra unas 180.000 personas: 100 personas al día son 3. Multiplica por 5 y ahí está la cifra aterradora: 180. y sale casi siempre hacia los Estados Unidos. Ya lo hizo Deligne. es de unas 100 al día.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE masa. parientes o relacionados capaces de comprometerse a mantenerlo si le va mal o. En un país donde a veces conseguir un buen taquígrafo es trabajo digno de Hércules. en general. y como el año tiene 12 meses 36. de vida y costumbres sanas. está moral y económicamente calificado. desde los primeros tiempos del Descubrimiento hasta este minuto lleno de luz y de ladridos de Ruffo. de golpe. donde más de un plan se ha perdido entre el humo de los cigarrillos porque resulta irrealizable por la sencilla razón de que no hay quienes lo pongan en marcha. El promedio. que lleva un contrato de trabajo. y los casos son infinitos. tiene que pasar por el tamiz de los requisitos consulares y por ello puede afirmarse que. Este pedazo de isla no es más que un trampolín. Avilés no es el primer poeta que canta el dolor de la despoblación por el éxodo. perder. El dominicano no ha sentido. De paso debo decirte que tengo un ensayo acerca de la poesía patriótica de Deligne que no 128 . lo que describo porque está acostumbrado. si mis informaciones son buenas. Búscate un lápiz y comprueba las cifras. con alguna renta o con amigos. todo lo que han invertido el Estado y los particulares en formar 180. Vamos a quedarnos con cinco años como base del cálculo. en todo su horror. empeñado en acosar un pordiosero que alza su triste voz y su mano temblorosa desde la inseguridad de la calle. las instituciones de salud y mucha suerte.000. es una tragedia cuyas consecuencias son irreparables.000 ciudadanos que producen y consumen.000. una enorme vía de agua que sólo podrá ser cerrada con el concurso de los vientres de las madres aliados con las escuelas.000 al mes. Todo el que sale.

129 . Quedémonos. con perdón de los historiadores profesionales. Centro del mundo tiene. clasificarse y ofrecerse en revista y libros. con toda seguridad. pues. del balcón de la isla sobre el Atlántico. Como si no fuera bastante con la falta de interés por el país. Es que como somos un pueblo que gatea si nos paramos acabaremos. La realidad. por su culpa o por la atracción que ejercía “el extranjero” sobre los hombres de aquí. al grado de permitir que la historia documental sea reemplazada por la historia de síntesis. pues. antecedentes en verso y en la gran prosa: Las devastaciones de 1605 y 1606 de Manuel A. y ahora vamos a tomar un atajo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE he publicado y en donde estudio con alguna detención los temas fundamentales de este aspecto de su obra. A los que consideran que lo óptimo en arte es la originalidad hay que recordarles la afirmación de Eliot: “La poesía absolutamente original es la poesía absolutamente mala”. con el chichón en la frente. cuando el artista mete su mano en el asunto. libro que hemos comentado en más de una de una ocasión. Peña Batlle. La historia. comienza a serlo. con las andaderas hasta que las piernas estén fuertes. particularmente la realidad pasada. al comienzo del Siglo XVII. vía más expedita y muchísimo más corta hacia los grandes caminos entre Europa y América. Y precisamente uno de los valores más importantes del poema de Avilés es que se entronca con una gran tradición literaria. se les arrancó de su establecimiento de la Banda Norte. sólo cobra vida cuando abandona el telar del arte. mientras tanto no es más que triste materia prima que aguarda a que la historia dominicana –y nos quedamos nada más que en lo nuestro– madure. en un esfuerzo por evitar que los dominicanos comerciaran con los protestantes y que no eludieran las disposiciones en que asentaba el monopolio metropolitano del tráfico en esta región del mundo. No. Y vivimos el período documental no porque ahora es cuando los papeles serios han podido reunirse.

La guerra tiene sus reglas. como tú sabes. El ha tomado de ella lo que mejor convenía a sus propósitos y lo demás queda en una especie de segundo término convenido. Por lo pronto él ha podido aislar un hilo conductor muchísimo más poderoso que esos por donde intentan hacer correr las corrientes de las ideas. ni fechas. como el boxeo o como la esgrima. es muchísimo más profunda que otras que se atienen.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La historia de Avilés. porque cuando alguien es capaz de la ignominia porque se lo mandan es doblemente culpable. mientras que él sólo se atiene a cuanto encuentra en el principio y sigue vivo hasta hoy. contado por Walt Disney. La historia de Avilés es una historia que procede de una parte de la realidad. principalmente de las enredaderas del Trópico. No hay nombres. porque a mí no me vengan con el cuento de que “lo hice cumpliendo órdenes”. Y volvamos al punto de partida. utilizando el mismo procedimiento que describía Goya: “aprovecha las observaciones de la realidad para dar fuerza a los productos de la imaginación”. Desde luego Centro del mundo es menos realista que En el botado de Deligne. pero no hay que olvidar que en principio los deportes se hicieron para caballeros y eso que. que no puede pretender exactitud. que es un episodio de la vida de las enredaderas. ni batallas y cuando creemos que vamos a presenciar la cacería inhumana de los desembarcos últimos le basta con unas pinceladas para no detenerse en una de las vergüenzas más grandes que hemos sufrido todos: una guerra sin prisioneros. que no es completa. a los hechos reales. no de toda la realidad. jamás se me ha ocurrido divertirme viendo hombres que se aporrean por paga. una lucha en que se pusieron de resalto los peores instintos nuestros. ideas que por cierto clasifican con tablas que nos son extrañas. con todo amor y respeto. con el mérito de que el cine como narración aguardaba todavía en la mente de Dios y que Disney no había nacido cuando 130 . como todos los deportes.

necesita platos fuertes y condimentados a su capricho. Finalmente la nostalgia. adecuados a su aparente simplicidad. que hubiera podido escribir la historia. casi la apología. con la ventaja de que el poeta nos entrega no una vívida y gráfica relación sino escenas muy rápidas cuyo sentido se descubre cuando se llega a la última como en cierto tipo de películas impresionistas. si es que Disney ni llega a los sesenta. Avilés. porque la historia cuando es tan reciente no es historia. La gran masa de lectores que por meras razones numéricas no está compuesta por los hombres de mayor elevación cultural. Una situación de inferioridad que el poeta se empeña en ocultar y que a pesar de todo se trasluce en una especie de franqueza vergonzante. periodismo. a los pequeños y a los grandes conquistadores. y esto lo digo para subrayar y sólo de paso. En el botado. Eso por una lado. es periodismo. se prueba también la ineficiencia de nuestros métodos agrícolas. En el poema hay. además. adecuados a su capricho. por el otro es demostración de que entonces la tierra sobrada. reportaje. Los otros se van y él se queda. de los humillados y ofendidos. género tan popular como detestable y que por ello será siempre una de las columnas del periodismo. como el título de la novela de Dostoievsky. lo que resulta claro es que no tuvo arado ni varió las siembras ni levantó casa de piedra. por más resoluciones que se tomen en Congreso de Prensa. 131 . Si hubiera sido chino se las habría ingeniado para traer la tierra de otro lado y si no tenía agua con sudor y con lágrimas la habría hecho parir el alimento que Dios sólo facilita a los conquistadores. para ser más exactos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ya Deligne daba los postreros pasos sobre la Tierra. no por discreción y prudencia sino porque intuye que ahondar más es caer en la simple crónica roja. En dondequiera que estuvo el dominicano dedicado a cultivar la tierra y ahora unos frutales esmirriados ocultan sus huellas. apenas toca el tema.

tan pronto como se enteren de estas cosas que te digo. Y los tres son poetas. Hubiera preferido que la distancia mitigara un dolor que sufrió consciente. y digo hechos para no tener que repetir la palabra realidad. Avilés me va a facilitar otro ejemplar de su libro para que lo haga llegar a tus manos. No quiero decir que en un momento determinado Fernando Spencer no sea político o Mir no sea religioso. VI. por medio de la observación. corremos muchos riesgos. Y como era de esperarse en un espíritu religioso remata en la aparición de Dios manso y amantísimo. porque el poeta sabe cuál es su pecado y el castigo que ese pecado puede merecer. Avilés es un hombre religioso. como si antes no hubiera estado allí. cuando lo que sabemos no podemos expresarlo con nuestras propias palabras. muchísimos más si son artistas. Pedro Mir un hombre político y Fernández Spencer un filósofo. de un Dios que da la impresión de recién llegado. eso sobre todo. Y Avilés ha corrido el suyo al intentar describir un estado de ánimo colectivo. no. Como ya verás más adelante. el vacío de los días. de la actitud de 132 . de los hechos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Padece porque lo engañan y se sabe engañado. Como es indispensable que al estudiar algo se le meta en casilleros yo construyo los míos a sabiendas de que corro muchos riesgos porque los hombres son muy susceptibles. Cuando una experiencia no es vivida o. Cuando lo tengas fíjate en el Canto XV y verás cómo los poetas se dejan engañar por la realidad cuando tratan de romper el equilibrio entre los elementos imaginados y lo que han podido aislar. si tengo ánimo para seguir escribiéndote estas cartas con que lleno. para ser más claros. y los tres están vivos y coleando y mañana me pueden pedir cuentas.

la majestad de un árbol enorme y sereno. “una sola palabra: Libertad”. palmadas”. pero basta decir caña para que paremos las orejas. como versos. que se confirmará inmediatamente con las tres palabras restantes: en el aire. subiendo de tono y a pesar de que los versos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE “todos” pidiendo libertad con “pitos. La caña. La caña. en cuya mitad coinciden el acento mayor y la acción –es el verbo– hace posible que el lector se detenga y permita que se apodere de él una sensación extraña y placentera. ese empeño de describir sin faltar a la realidad. Naturalmente cada uno se preocupará de manera distinta. Si lo tienes a la mano compáralo con el poema de Paul Eluard. 133 . muchos más de lo que parece. luego. simboliza más para nosotros que la caoba. Sigue. Como ves la verdad es un estorbo. alimento de los que no comen. y no podía permitir que se le escurriera entre los dedos la ocasión de probarlo: “una sola palmada en número de cinco”. dándole al verso funciones de prosa. cuya flor es la flor nacional. Y ese esdrújulo. Pero hay algo más: Avilés es hombre de ritos. que hubiera sido más expresivo si hubiera cantado en tono prosaico. peinadas las hojas por un viento limpio y fresco: La caña para todos meciéndose en el aire. o que el mango. entre yerbas y arbustos. como si el poeta hubiera estado preparándose para ofrecernos. relámpagos. pero muchísimo menos verdad. El sabe que la eficacia del rito está en la repetición y que casi es herejía levantar el cáliz con los dedos colocados en una forma que no sea la aprobada por el uso y por las autoridades. la de mecerse. Ese ir vacilante. de pronto revienta en uno de los versos más hermosos de todo el poema. aunque nos muramos de desagrado. son irreprochables uno siente que falta algo. Si hubiera sido nada más que con relámpagos habría más poesía. desde Federico Bermúdez hasta Mir es una preocupación. meciéndose.

aunque sea más débil. Su encarnación y símbolo fue el hatero descalzo y el resultado. la disolución. porque para él las formas de reclamar la libertad representaban el mérito mayor de un pueblo cuya historia nos ha venido contando en su obra a su modo y de repente. Volvamos a la caña. 134 . tácita. desencadenan recuerdos y presentimientos. He aquí por qué te decía que el poeta se dejó engañar por la realidad. no carece de poesía. todavía se alza el rancho. y luego la de los criadores de ganado cercados por el mar. de la esclavitud. en todos los matices del mulato. Antes vivimos la del maíz y la de la yuca. más que económico. a juicio de Avilés. a pesar de todas las bellas mentiras de la estadística. constituyen una descripción sintética y exhaustiva de los hechos. reñido con un ideal de producción diversificada y de consumo decente que no hemos alcanzado. cerca de la imponente majestad de las grandes máquinas que zumban. En este verso aparentemente simple está. y nada más. Los catorce versos que preceden al que transcribí posiblemente. de la superación de un período de nuestro desenvolvimiento que apenas hemos comenzado a vivir. eso sí. a alto voltaje. descendiente directo del departamento de los esclavos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Estamos frente al misterio de la gran poesía. habitación lamentable. y se aligera con un aire de transitoriedad que no tiene. el galpón. peor que adivinamos. cuando las palabras por su propia virtud. El rancho. para decirlo con una expresión de Pound que no sé cuántas veces he repetido. es una poesía estúpida. aunque una cosa siempre supone la otra. social. Junto a la chimenea enorme de ladrillo. un sólo verso. experiencias oscuras y deseos que reposaban aguardando por allá dentro. no sé en qué orden. La realidad no podrá alegrarnos nunca: vivimos la civilización de la caña. o mejor aún: una versión alargada y más sucia del rancho: el galpón de los braceros. la noticia de la desaparición de un problema común. nos da más qué pensar y muchísimo más qué sentir en unas palabras por donde corre la poesía.

Ahora me topo con una serie de enumeraciones reiteradas en el poema de Avilés que deben tener. cada uno de los eslabones de la cadena con que lo sujetaron. y ¡ay! de los pueblos que de pronto descubren que sus cadenas eran ilusorias porque la libertad también tiene su castigo. ni el temor. también. Rotas las ataduras mentales. Es como si en medio de la mar le entregaran el timón del barco. El tesoro. se les abren los ojos. en todo lo que había en el poeta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La respuesta a todas las preguntas de Mir está en ese verso. sencillamente. pero sin percatarse de lo más importante: el hombre pide libertad cuando ya es libre. reunido y oscuro. a vestir como ellos visten. ni las mazmorras. y está solo en el barco. además de su propósito claro. a fuego y mandarria. Ha dejado de ser un triste animal dependiente para convertirse en hombre. Ni las cadenas. cuando ignoraba que él mismo forjó en el yunque. su mundo. con unos hechos demasiado recientes. pueden esclavizarlo ya. cuando él no sabía que tenía voluntad. A los hombres no se les libra. más que una conquista es una revelación. la puerta de salida. Tiene que prepararse para caminar por ese mundo que acaba de abrirse ante sus ojos asombrados y aprender el idioma en que han empezado a hablar los suyos. porque eran principalmente mentales. encuentra unidad. como si le encerraran en una biblioteca y no supiera leer. debe dedicarse a buscar el rumbo que traía y que perdió en la noche de su propia ceguera y procurar. trabajo que antes dejó a cuantos le dominaban. El mundo. como en las enumeraciones caóticas de Whitman. empieza a cobrar sentido o cuando menos un sentido distinto y lo dispar. vivo y sangrante. una relación que está más allá de la física. después de forcejear con una realidad. la libertad. un 135 . un hombre que acaba de descubrir que es rico y se dispone a defender su tesoro. a comer en las misma forma en que comen todos.

convertidos en comedores de raíces. Piensa. como te estoy dando a entender. por la moda y por la confección. y a pesar de que puede tener. cuando describe a los que parten. Encontramos la primera enumeración larga en el Canto VII. dos personajes: el Pequeño Profesor y el Marino Jubilado. Entonces se presentan.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE objeto diferente. en Avilés tiene un papel distinto. Mientras en Whitman. destrozados por la miseria. cuando computa a los que se quedan. Estamos. como venidos a menos. si no. que van a misa cuando el sol no ha salido todavía para no avergonzarse de sus fondillos rotos. vestidos con sus trajes doblemente peninsulares. por los temas de las conversaciones. En el Canto XVI irrumpen los personajes conocidos y dos o tres más que luces. una causa mecánica. a quien alguna vez se le negó alta calidad poética en ciertas zonas de sus versos. es muy probable. esta vez sin mayúscula. En el Canto IX reaparecen. indistintamente mayúsculas y minúsculas. pone de resalto su panteísmo y denuncia lo que se ha calificado como expresión del sentido perfecto de la unidad de la naturaleza. solos. encierra un sentido más profundo del que a primera vista se descubre. hasta el derecho de que se les llame con mayúsculas. Te puede parecer que me 136 . frente a una serie quizás de actos fallidos y no debes olvidar que en materia psicológica no existen las tonterías. fuerzas y empuje. Lo han perdido todo. a quienes en vez de pintarlos uno por uno los califica por lo que hablan. y muchos años después a estos mismos hombres. y un nuevo personaje: el niño que crecía. precisamente las que llena de enumeraciones. en los primeros hombres llegados a la Isla. a sus hijos. fe y esperanzas. todo tiene un por qué. y unos versos más adelante. los nuevos. Eso de perder el derecho a las mayúsculas puede tratarse simplemente de una inadvertencia: defecto de los originales entregados a la imprenta o descuido del corrector.

Tiene en sus manos los recursos necesarios para hacerlo: un adjetivo. o por contraste. un telón de fondo que el autor. una frase. muestra al público para recordarle lo que fuimos y lo que seguiremos siendo. un adverbio. son algo así como comparsas que él. y si no. para ser más exactos. cantan. El poeta es el dios del universo del poema. con gran sentidos histriónico. para servir una función moralizadora. y verás que no. pero en todos los casos participará su voluntad. manda de cuando en cuando a descubrir y a iluminar. al dejarse caer en ese estado de ánimo que puso en guardia a Platón contra ellos porque entonces obran. de Avilés. esconde sus secretos en todo lo que ha fecundado cuando trae la corriente oscura del inconsciente que es la materia prima de los sueños y que el poeta maneja en la vigilia cuando fantasea. cuando sueña con los ojos abiertos. La gran poesía será siempre una combinación sin receta posible de lo consciente y de lo inconsciente y tan digno de atención es aquello como esto. Todo lo que ocurre delante. Son.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE he desviado hacia una zona de simplicidad que no merece el gasto de tinta y papel que representa. enajenados. cuando este sea el procedimiento que juzgue más adecuado. y todo lo ético podía encarnarse en escena. en las acotaciones de la obra. casi. Las enumeraciones metódicas. recuerda el lamentable espectáculo que ofrecen muchos de los que hacen versos espléndidos cuando su demonio los abandona a su propia suerte entre los mortales que esperan ver sobre sus frentes la coronas y un par de alas en las espaldas. sobre todo después de saber que el mordiente del poema. y de verdad que ya no son los mismos. como si realmente no se pertenecieran. o de una parte determinada del poema. pero nada más que en cierto modo. las viejas tragedias 137 . El poeta es quien valora. Con sus máscaras y sus trajes pobres traen un poco a la memoria ciertos grupos teatrales. razonadas. cuando el teatro estaba prendido de la Iglesia.

es la que más se acomoda ahora a las circunstancias. vuelvo sobre el tema. la masa. nada menos. es el espectador de su propio espectáculo. también. Por cierto que esta teoría del coro. VII. los que luchan y mueren primero. y es. muralla viva que rodea el drama del hombre dominicano desde mucho antes de que se pudiera llamar así. de donde han de salir. andando el tiempo. Hay otras: Schlegel consideraba el coro como el espectador ideal y Schiller lo veía como una muralla viva que rodea la tragedia. porque a mí me da la impresión de que está haciendo todo lo contrario: proporcionando una nota realística. es el pueblo. para sacudirme la molestia. Para Nietzsche la introducción del coro. de naturalidad. aquí como en la tragedia clásica. y aquí nos quedaremos para no enredar más la madeja. y el coro. Gracias a esfuerzos sobrehumanos seguí adelante. que su coro es una declaración de guerra al naturalismo en el arte. para decirlo en términos más modernos. porque nos hemos tropezado. No sé si asegurar. para redondear la afirmación absoluta. Los otros días me sentí tentado de pararme cada vez que escribí la palabra usura. pero me quedó la desagradable sensación de que había dejado escapar una oportunidad preciosa. al cuadro que pinta. necesita de esa reiteración. Hoy. 138 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE y el nuevo drama. que con un coro mal disfrazado cuya elocuencia se limita a su propio aspecto. Bien. es el acto decisivo por el cual le fue leal y abiertamente declarada la guerra a todo naturalismo en arte. Nietzsche la consideraba una blasfemia. los protagonistas. el coro del poema de Avilés tiene todas esas funciones: es la masa. “no es más que una explicación política” decía irritado. para desviar las consideraciones que venía haciendo hacia la actualidad.

produzca los males mayores que nadie desea. Si deseamos evitar que la usura. que padecemos hambre. Los que facilitaban el dinero y los que iban luego a recibirlo discutían un poco. pero a condición de que cada quien. en pocas palabras. ocupe su debido lugar. hay que impedir que pueda tomarse en condiciones que resulten lesivas para 139 . sin tener en cuenta que esas condiciones en más de una ocasión no nos fueron impuestas. para demostrar nuestra buena fe. de gente que está dispuesta. No olvides. que aquí siempre ha parecido barato un burro en mil pesos. a condición de que sea al fiado. y si el tiempo de las vacas gordas no llegaba el problemas de pagar sería de otros. mi hijo. salvo una que otra excepción que más bien confirma la regla. sino que las determinamos nosotros mismos. podemos sacar algún provecho de sus naturales aspiraciones. Se habla mal. Nosotros. a aumentar el dinero que tiene. y finalmente aquello iba a parar a las Cámaras en donde se les daban a las condiciones formas definitivas y legales. Mientras tanto. al avío. y que hay una regla nada despreciable que todos siguen en la medida. de los inversionistas extranjeros porque suelen recordarse las condiciones onerosas que para el país tuvieron muchos de los empréstitos gubernamentales del pasado. enfermedades y desamparo. Las condiciones en que se tomaba un préstamo no fue nunca obra de una de las partes únicamente. en cuanto interés excesivo de un préstamo. Nuestra voluntad siempre estuvo expresada en los acuerdos. que estamos pegando el grito en el cielo por la falta de trabajo. o un mucho. el que invierte y el dominicano. y a veces fuera de la medida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE A cada rato anuncian los periódicos la llegada de gente apta para hacer inversiones en el país. desnudez. y se habla precipitadamente. que estábamos seguros de que la nación más adelante nadaría en la abundancia. de sus posibilidades: los que utilizan crédito duplican su dinero.

pero el tiempo así a secas sirve para poco.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE el país. en pueblos que no eran los suyos y que la nación que más pedradas recibe no es aquella en donde los nuestros no han podido asentar pie sino. parte de un sistema que funcione. los dos bandos principales están constituidos por los buenos de un lado y por los malos del otro. Estas 140 . pero no es suficiente. también. Tengo la obligación de cumplir mejor con mis deberes. precisamente. han olvidado que los dominicanos en los peores momentos. o consignar en la Constitución. una disposición que nos ate a nosotros mismos las manos porque somos al fin y al cabo los que vamos a decir que sí o a decir que no. las banderas no importan. como parezca mejor a los entendidos. mis deberes familiares y sociales. Por ello habría que votar una ley. desde Hatuey hasta los últimos perseguidos de hace unos meses. Me reúno con los viejos y saco de su trato experiencia. comprensión y ayuda. Los hombres no nos dividimos en nacionales y extranjeros. dispongo de sobra. Los que se meten con los extranjeros. Carezco de la comodidad necesaria para rematar en santa paz una serie de obras comenzadas que me exigen una serenidad que no tengo. esa en donde están radicados en mayor número. Demos un poco atrás. y si me quieren oír los aconsejo. y por culpa de la aritmética me quedo corto y triste. No es cuestión de tiempo. Necesito sentirme útil. donde han nacido tus dos hijas y donde. yo en mis sueños he querido establecerme para sanar un poco de mis heridas y realizar con alguna tranquilidad un trabajo que aquí me resulta poco fácil. como no trabajo. Eso de insultar a los extranjeros es feo. Me junto con los jóvenes. sólo porque no son nacionales. y te adelanto que los malos llevan la mejor parte nada más que por simples razones de números. tiempo libre. descortés e inhumano. en donde entre muchos millares tú recibes conocimientos y adiestramiento. encontraron hospitalidad y trabajo.

Cuando escribo. es de los jóvenes. Así como no me engaño tiñéndome el cabello o dándome masajes.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cartas que te escribo con el deliberado propósito de publicarlas constituyen un intento de mantenerme vivo. En lo del negocio no sigo adelante porque sé que además de años se exigen virtudes que lamentablemente no tengo. aunque como negocio parece que es de lo viejos. y sólo creo en los jóvenes aunque muchas veces. y éstos no se hicieron para los conquistadores. por desuso. como presa. y me parece bueno el ejemplo. El mundo. yo me consideraba un hombre de ideas avanzadas. y eso que procedo de una región del país. desgaste. escribo con desgana. aceptado. aunque alguna vez haya que morderse la lengua. no los entienda. pero era porque todavía no conocía lo que pensaban los demás. Siento que se ha abierto un abismo entre los jóvenes y yo. porque lo natural es que yo estuviera haciendo exactamente lo mismo que ellos. Envejecer no es sólo dejarse cubrir de canas y arrugas. A los que nos somos jóvenes ya nos corresponde tratar de comprenderlos y estimularlos. de impedir que mi existencia sea una especie de monólogo que de tarde en tarde debo interrumpir para oír a los demás. Antes. sobre todos los demás que no llegaban a los veinticinco años. Tú dirás que a lo postre la crítica es un género literario. tampoco me hago muchas ilusiones en lo intelectual. Al fin y al cabo uno no puede impedir que lleguen y se establezcan definitivamente. Los tiempos cambian. demuestro debilidad. Bueno. la verdad. de los grandes y de los pequeños. Y sé que no los entiendo porque se me está olvidando. porque he reemplazado mi vieja lengua por otra en que hay demasiados términos de compostura y reverencia. el idioma en que antes hablaba. pero más cambia uno que los tiempos. como debes acordarte. Leo con menos fervor. que ha dado comerciante a montones. acerca de lo que otros hacen en literatura en este momento. Baní. pero yo no nací para eso y 141 .

pero no la he podido pasar en limpio. y llega un momento en que me meto en terribles callejones sin salida. No tengo quien se tome ese trabajo que detesto porque al tiempo que voy copiando algo que he escrito. supongo que por dificultades de montaje. de un subproducto del taller de la poesía. hasta la explotación de los que cultivan café. Cuando publiqué. El último intento está en el teatro en verso que escribía. por el Teatro Escuela de Arte Nacional. lo modifico. un natimuerto. Poema de una sola angustia y no me regañaron. está terminada. perdí. Y esa pérdida tengo que sumarla a otras muchas que he padecido. Apenas he podido completar tres obras. un tríptico que reúno bajo el titulo Miedo en un puñado de polvo. una ocupación menor: a la larga sólo escribo lo que antes hablaba con mis amigos y que podría calificar. ¿para qué escribir más teatro si nadie se va a ocupar de él? Perdí miserablemente mi tiempo. La última. Critiqué todo lo que se me vino en gana. Es. también. telaraña y nostalgia. definitivamente desestimado. desde la utilización de los que entonces se llamaban “prestatarios” –gente que tiene que ofrecer días de trabajo o dinero para la realización de una obra determinada– en la apertura de caminos o canales. como diría Eliot. El tema común es el miedo. con perdón de los verdaderos críticos. en el 1940. Supongo que tu mamá cuando estuvo allá el mes pasado pudo contarte en pormenor lo que ocurrió con Filoctetes que iba a ser puesta en escena. ni en la Administración Pública ni en la Oposición secreta. leía. Si la obra de teatro. Entonces. lleno de polvo. Hipólito. sencillamente. que me merecen el más absoluto respeto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la considero. un taller que por cierto está cerrado. El Canto triste a la patria bien amada resume el libro bastante bien. Y no pasó 142 . no se representa. el personaje central podría decir: Tú conoces Prometeo y Filoctetes. mi tiempo porque así quedó demostrado algo que he venido repitiendo desde hace mucho: que aquí antes nadie. la que se escribe para el teatro. no ha cumplido su misión.

Un Gobierno 143 . pienso yo. que por ciertos constituyen un procedimiento que se está empleando con los mismos efectos y consecuencias que antes. para olfatear las desviaciones de la conducta. de los escritores. La página del teatro. pero jamás he escrito con esa intención. Entonces era Jefe de Redacción y de Editorialista del Listín Diario y eso quizás me libraba de sospechas. para abrirle camino a la producción ulterior.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE nada. sólo por ser nacional. para formar la atmósfera en que pueden escribirse obras mayores dignas hasta de la exportación. merece tratamiento en cierto modo privilegiado. pese a la bien desarrollada nariz de los que recibían sueldos o beneficios. cosa que muy poco saben y que ahora digo por primera vez. o las dos cosas. Dios me perdone. Yo sabía muy bien lo que aquello podía significar y cuando no significó nada malo verdad es que me sentí decepcionado. para mí. cuyas oportunidades son muy escasas. por suponer un esfuerzo que bien entiendo resulta útil para estimular un aspecto muy importante de la literatura de un país. Antes de montarse Prometeo en Bella Artes. ya está cerrada y creo que se ha cerrado un poco también para los demás autores nacionales. Carecíamos de sensibilidad para dar importancia a lo que se escribía. y a mí me parece razonable la decisión en cuanto a mi caso particular una vez que Filoctetes fue compuesto sin la pretensión de conmover grandes masas. me llamaron de la Comisión de Censura para señalarme algunos pasajes “explosivos” y que la figura del padre resultaba “inconveniente”. Aquí el heroísmo empieza en el punto y hora en que uno toma un revólver o una carabina. Me valí de mil razones y la obra se aprobó y se representó. en este caso concreto. aquí se las desestima y relega. a menos que no fueran insultos fuertes reunidos con nombres propios. Mientras en cualquier parte del mundo una obra. Llegué hasta a decir que nuestro país era una “patria porque de alguna manera había de llamarse la tierra en donde uno tiene derecho a ser feliz” y aquello a nadie llamó la atención.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE para hacerlo bien debe ofrecer pan y circo. aunque corramos el riesgo de convertir en semidiós a cualquier persona cuyo único mérito es hacer cosquillas a la gente simple con recursos que bien pueden calificarse de vulgares. serios y trascendentalistas. en el sentido peyorativo. 144 . para mencionar nada más a tres maestros del teatro. pelea de burro amarrado con tigre. o Ibsen. para mencionar sólo a los autores cuyas obras han sido representadas con más frecuencias. En lugar de Filoctetes –para hacerte la historia completa a riesgo de alargarme demasiado– se montó una obra de Pirandello. Una obra de tesis está amenazada entre nosotros de convertirse en pieza de museo. Lo que ha hecho Marcio Veloz Maggiolo. Carlos Acevedo. Entonces no queda más recurso que admitir que la desestimación estuvo más que justificada. que la preocupación. Nos cansamos de sufrir. Ríamos y mientras más mejor. es bueno. que aguarda todavía quien lo tome amorosamente y lo lleve a la escena. Las comedias de Manuel Rueda. y a lo mejor no andamos descaminados porque nos hemos puestos más serios de lo que somos por de fuera. Pero estamos en un período en que quizás se aspira a tener mucho más en cuenta la diversión. muy apreciable. Y hay más. Pero si a los autores nacionales se les enfrenta con Pirandello. en una palabra. son excelentes. o Bernard Shaw. de Máximo Avilés Blonda y de Franklin Domínguez. Y la risa es un gran remedio. nunca podrán representarse sus piezas porque la comparación siempre resultaría. como dicen los venezolanos. Nuestro teatro. Yo me niego a ser payaso y estoy en mi derecho. hacer reír a la gente. Y aquí no menciono nombre alguno porque son capaces de organizar una turba que venga a pedirme cuentas por haber roto la santa paz de un sepulcro. y me refiero sobre todo al de los últimos tiempos. Necesitamos reír. respetable fórmula romana. convenido. Rafael Vásquez e Iván García.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La tarea educativa propia de un grupo oficial de teatro. sobre todo cuando en materia de escenografía estamos empeñados en mantener el decorado realístico ya que. hasta por razones de dinero y sin contar con las artísticas que son las que más pesan. aliados. son muy complejos y muy exigentes. Beckett o Thomas. Esto. México o Buenos Aires. sobre todo ahora cuando el escritor se ha vuelto hacia los viejos temas sagrados. replantear los problemas que llevaron a la escena Calderón y Lope. y además el teatro nacional. no olvidar. precisamente a las que la humanidad debe el actual florecimiento de un arte que parecía definitivamente perdido después del ataque frontal que le dieron. de un grupo subvencionado por el Estado. montar a Shakespeare y cuando menos representar a Ibsen y a Bernard Shaw. Sófocles y Eurípides. tanto de la capital como del interior. vuelvo a repetir sin sonrojarme: en el sentido peyorativo. y desinteresado en cuanto que no persigue lucro. en particular aquí en donde sólo contamos con el Cuadro de Comedias del Teatro Escuela. desde luego. revivir. un cuadro pequeño de la Escuela de Bellas Artes de Santiago. en cuanto que completa y amplía lo que se enseña sobre todo en la Facultad de Filosofía y en los Liceos Secundarios. o Racine. el cine y la televisión. Compleja porque es indispensable. que suelen nutrirse del primero. y los grupos. esto es. muy lejos de nuestros recursos humanos y de nuestras posibilidades económicas. Si Dios metiera su mano lo natural es que el teatro de diversión. es demasiado y podría constituir un programa relativamente aceptable para Madrid. y todo esto aparte del deber de mostrar al público teatro nuevo como el de Bretch. fuera teatro 145 . de cierto teatro universitario y de muchas pequeñas salas. a Esquilo. lo adecuado sería aceptar la solución radical que preconizaba Pedro Henríquez Ureña y que ha constituido una de las mejores armas del teatro experimental. y el papel de difusor de la culura que le corresponde.

cinco o seis en total. que nada tiene de fácil ya que para nuestra experiencia corta suele haber a veces mucha gente sobre las tablas. pues a pesar del poco tiempo de que dispuso y de las dificultades naturales del montaje tengo noticias de que el público estuvo muy complacido y se aplaudió calurosamente a los actores y al realizador. y una o dos nacionales. Para Atala y para las niñas. de educar. y cuantos nacionales le sea posible. ofreciendo cuantos clásicos pueda. Con dos o tres meses de preparación y montaje es más que suficiente. si no. Esta carta de hoy correspondía a la segunda parte de las consideraciones que venía haciendo del libro de Fernández Spencer y comencé con la usura. Bueno. Siempre resulta de mal gusto. Quédese para la próxima el libro de Fernández Spencer.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE comercial. Creo que las excusas que cada noche tuve fueron fabricadas por el subconsciente y me propongo castigarlo en debida forma porque una de las cosas que no me perdono es permitir que el resentimiento entre en mi corazón. uno de nuestros mejores actores. Bastaría que cada año se represente una obra griega. salté a los empréstitos abandonando a los inversionistas extranjeros en potencia y terminé respirando por la herida del rechazo de Filoctetes por el Teatro Escuela de Arte Nacional: dos cosas que nunca hago: hablar de dinero –sin dinero no habría usura– y hablar de mis problemas en público. mis bendiciones. se echara sobre los hombros la ingrata e impopular tarea de enseñar. Quedamos… la verdad no sé en qué quedamos. y que el otro. Como ves es verdad indiscutible que envejezco. no importa. que la gente pagara por la entrada. mi viejo amigo Rafael Gil. calcula el tiempo que el nuevo Director del Teatro. el de preocupación. una del Siglo de Oro Español. una de Shakespeare o Racine o Moliere. Debí verla y ahora me pesa no haber ido. de la época que fueren. Para ti un fuerte abrazo de 146 . y otra moderna. de contribuir a un indispensable crecimiento de la cultura. el oficial. se ha llevado para poner en escena la de Pirandello.

aunque en la escuela intentaron probárselo e imponérselo en un plausible esfuerzo para evitar que descubriera que hasta el pasado es de construcción reciente. a su manera y en forma científica. Para el poeta la historia no es inmutable. Y hace exactamente lo que debe: cada generación. naturalmente. y en el que le sigue Los testigos. soñando. y verás por qué. tiene que escribir de nuevo la historia. ni él ni nadie. o por lo menos lo que podríamos llamar la arquitectura del pasado. VIII. Desde el primer poema del libro de Fernández Spencer resalta su empeño de reelaborar la historia. el poeta se cuela dentro: Dante recorre el Infierno que describe y se las arregla para elaborar nuevamente la historia. En El libro de la muerte. y nos da su versión de los hechos o hace consideraciones en torno de las fuerzas que operan sobre ellos quedándose fuera. Mientras el historiador se atiene al dato hasta donde le es posible de acuerdo con sus convicciones. que es el nombre de los sueños que se sueñan en vigilia y que están sometidos a las misma leyes que aquellos que nos visitan cuando dormimos. cada época. para fantasear. de las ideas y del modo en que las ideas transforman el mundo. poema con que se inicia la obra que no está fechado.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE tu papá que te quiere y que hoy. El poeta se vale de los héroes y del ambiente en que el héroe se desenvuelve. como de materiales para edificar sus sueños. ya que hay un factor subjetivo del cual no puede desprenderse. escrito este año. estableciendo un sistema de pesas y 147 . los poetas de acuerdo con sus propios intereses. se salió del seguro. como un espectador que se ha comprometido a ser imparcial. lo que suele ocurrirle cada dos o tres años. el Diablo anda suelto. cada doctrina. el poeta se lanza a reconstruir la historia fantaseando. Los historiadores.

de un universo a la vez viejo y nuevo que ha compuesto reuniendo lo dispar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE medidas para los pecados. la oye y la siente. y declinar es en sentido figurado ir cambiando de naturaleza y de costumbres hasta tocar en extremo contrario. sin la menor consideración al orden de los sucesos. hay que pensar que persigue un fin social y concreto que uno alcanza a descubrir cuando llega al último poema: Purificación. poniendo a los hombres en donde conviene mejor a sus propósitos. Tanto peor para los sucesos. La única forma de aniquilarlo. volver al Paraíso por sus propios pasos o entrar con pie seguro en el Infierno. que tiene muy poco que hacer con la poesía. pues hay de todo. pues los sucesos tampoco se han preocupado por la poesía. prueban que el poeta sueña y que no le merece el menor respeto el Tiempo. es desarmarlo como se desarma una máquina. como ya sabemos. pero en aquél como en éste se sentirá como exilado. repito. como el cigarro de Cicerón o el corsé de la novia de Ganímedes. un código especial para castigarlos y premios para quienes los merecen. como señala desamparo. ni los del filósofo. una realidad que existe porque él la ve. Dislocada la historia. como condena la desigualdad. el poeta puede. pues allí ha colocado la puerta 148 . del otro lado de la realidad. proscrito. roto el orden. sin respetar la lógica. que no son los del cronista. y el Tiempo es el gran enemigo. Fernández Spencer hace lo propio y entonces. como en la primera hora. desde luego. y armarlo de nuevo al revés. escapado de un presente que condena. oh Poeta. parados todos los relojes del mundo. Hasta los deliciosos anacronismos en que incurre. erigirse en juez siendo parte. de evitar el daño que nos infiere. tu nación y tu raza”. más que historia. Como por todas partes denuncia injusticias. como debemos sospechar. nos ofrece un sueño que en cierto modo protagoniza. llevándose del consejo de Saint John-Perse: “Y es la hora. de declinar tu nombre.

El penúltimo poema. Es más: en el seno materno se vive como en el mar. hace muchos años. lleno de peces. reencarnar –como él mismo lo propone– en Ulises. Cerremos el paréntesis: El poeta sabía desde entonces. Tuyo es el tiempo se titula. Su mundo. de allí salió la vida. un mundo en sí. reñida con algo que hemos venido aceptando: dormir es casi morir. El mar para el poeta es el principio. no es más que el Purgatorio. Colocado ese poema. del procedimiento del sueño. antes de la Purificación. Es muy significativo. en el momento en que las esperanzas están a punto de reventar en felicidad. viajero de mil tretas a quien cupo la desgracia de volver a su punto de partida para matar. o abandonar el 149 . también. reuniendo dos acciones aparentemente contradictorias en una sola noción oscura. que lo haya situado en ese lugar del libro. Pero ese mar del seno materno puede ser como el gran camino salado. ese mundo revuelto. y cruzarlo es viajar. para bañar con sangre la casa donde anhelaba vivir para descansar de todas sus aventuras y de todas sus angustias. nacida en su seno. hasta que el mar sea tu dueño y los peces viajen por tus ojos Vamos a hacer un paréntesis: volver al mar es regresar al punto de partida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE estrecha que lleva a la bienaventuranza. al igual que todos los poetas. ofrece algo así como clave para comprender por qué Fernández Spencer se vale. que le han deformado el mundo. Tuyo es el tiempo hasta despertar o morir. que es de los más antiguos ya que lleva fecha del 17 de agosto del 1933. al lector no le queda otro recurso que comprender que para ser dueño del tiempo el hombre tiene que sacudirse de las nieblas del sueño. la tierra que deben cruzar las almas para deshacerse de la carga terrible de sus pecados. que el tiempo es de uno mientras se vive y mientras se sueñe y que deja de pertenecernos en el momento en que morimos o despertamos.

para uno. Hay que volver a la prosa. para el consumo de los que nos sueñan y van empujando sus pobres cuerpos hacia lo que Jorge Manrique llamó el arrabal de senectud.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mundo. porque el otro no es más que un pedazo infinitesimal y deleznable que nos está permitido emplear. 150 . cuando el mundo. de él mismo. le hace una jugarreta. o en un perfume. de un Fernández Spencer que se repite. cuando ya no nos será posible engañarnos ni engañar a los demás con esperanzas. Es la muerte del cuerpo. El poeta muere en una caricia. el enemigo. capaz de morir y de volver a vivir para morir de nuevo. con sus relojes y con las necesidades que es indispensable satisfacer. Pero nada de esto es demostrable. pero él sabe y lo dice que “el cuerpo es el apoyo del alma”. con todo lo que por más esfuerzos que hagamos no podremos modificar. que es la antesala de la definitiva extinción. Los que se quejan de que no entienden a los poetas les ocurre como a mucha gente que no puede ser hipnotizada: es que no quieren dejarse hipnotizar. ese tiempo sin medida que es el verdadero tiempo. Como las nociones se confunden. lo que nos hace pensar que la Caída es siempre doble y que la resurrección por lo mismo tiene que ser doble también. El lector tiene que entregarse sin discutir. como dicen del hombre las Escrituras. y entonces morir es igual a soñar y vivir idéntico a estar despierto. la realidad nos impondrá de nuevo su tiranía. porque despiertos es pecado soñar. El Purgatorio de Fernández Spencer se puebla. ya la poesía no es posible. Su voluntad trabaja en lo profundo en contra de los esfuerzos del hipnotizador. deja de ser y del Tiempo nace la Eternidad. soplo que se va y que no vuelve. el Tiempo. Y con la muerte ocurre otro tanto: al morir tenemos la obligación de dejar las cosas tal como están. porque sólo así se puede leer y gozar la poesía. como sus sueños. y aquí está el terrible secreto: si despertamos. a pesar de las protestas de que eso no es cierto.

un hermoso recurso para cantar. El libro siempre parecerá. un libro político y quien lo afirme tendrá razón en cuanto que es política hasta la manera de anudarse los cordones de los zapatos. junto al testimonio. no es más que un noble pretexto para hacer poesía. convincente. en ese caso concreto. eficaz. un medio para ofrecernos. no pedir demasiadas explicaciones. en cuanto obra de arte.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando se leen poemas de la naturaleza de los de Fernández Spencer hay que dejarse llevar. 151 . porque al fin y al cabo nos hablará en frío de cuanto hizo en un estado de ánimo que ni él mismo está en condiciones de analizar. pese a los esfuerzos conscientes del poeta. el varillaje –permíteme decirlo así– de la doctrina. no sólo de un poeta sino de un grupo de poetas que están dando vueltas. pueden movernos a dar más importancia a lo que se cuenta. Esta podría ser una solución y sólo restaría mandar a repicar las campanas en señal de alborozo. comunicable. La verdadera significación puede que esté en la realización. pero hay más complicaciones. pero como estamos frente al producto de la creación artística aquello tiene una importancia que es de otro orden. o para decirlo con palabras un poco mas decentes: poetas dedicados al supremo goce de la belleza pura. porque estamos frente a la obra. lo que aguarda en lo hondo para salir a luz en forma poética. La armazón ideológica. ni hacer caso del poeta cuando perora. esto es. poniendo de lado el cómo se cuenta y el para qué lo cuenta. muy ufanos. alrededor de su ombligo. pero eso es nada más que desde un punto de vista muy amplio y muy interesado. La política. el dibujo. y que lo demás sólo sea útil en cuanto sirve para que esa realización sea buena. así de pronto.

.

Ensayos sobre temas diversos .

.

los pobres de espíritu y los remendados. y han sido tantas!. los ojos clavados en el horizonte en busca de las velas que traen las noticias y las esperanzas. el más terrible. las filas interminables y llorosas de los que se van para siempre. El primer éxodo. los brazos sin fuerza. después de cada invasión. Aquí sólo permanecen los que carecen de calidad y empuje para las grandes aventuras. Cuando los grandes imperios americanos se alzan ante el asombro del español. y es sustituido por grupos de peninsulares que no acaban de decidirse por el suelo que la fortuna les ha dispensado. es hacia la muerte. Con nosotros únicamente se quedan los 155 . Viejos y enfermos. A cada desastre nacional corresponde un éxodo y detrás de los que se van para ya no volver están las lágrimas amargas y los dientes apretados de los que se quedan solos sobre la tierra abandonada. extraviado el ganado entre las breñas. los cultivos exiguos. Después de cada El Dorado de Tierra Firme. los que pueden lían sus pobres bártulos y lo que era poco se reduce casi a nada. Iglesias con techos de paja. los apocados. los que no tienen una espada que ofrecer o una mano capaz de escribir.La angustia de la patria en Deligne La tragedia del hombre dominicano es la pérdida de sus raíces. borrándose los caminos. El aborigen desaparece.

Parten los mejores. Detrás de la limpia generación que nos redime en el 1844 nace el espíritu que logra la vuelta a España. que se alzan con el santo y la limosna: que Dios está con los malos cuando son más que los buenos. que los notables se consoliden en oligarquías cuyos intereses deben ser los mismos del país en que medran. los que han podido ahorrar algo o están calificados para luchar y producir do quiera que lleguen. luego. lenta y firme. Los grupos que lo desplazan y las luchas que se originan a partir del inicio de este siglo preparan a la República para el eclipse de la invasión norteamericana.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que no tienen como irse. y de la sangre vertida en la guerra de la Restauración crece y se fortalece la figura negativa de Heureaux. de Núñez de Cáceres. que 156 . Después de las devastaciones de la Banda Norte a principios del Siglo XVII se le abre camino a la ocupación. de nuestros continuos tropiezos. examinada en conjunto. los que nadie cargaría con ellos. se hace posible la invasión. sin tregua. como el poeta Gastón Fernando Deligne. y la dominación. por los haitianos. no es más que el fruto de una larga preocupación por la tierra y por los hombres de este pedazo del mundo que el infortunio no se cansó de morder y que tanto tiene de común con su propia vida de enfermo que ama lo bello. por extraños. y se sabe repugnante. por una caída de la economía. Este continuo desangrarse impide que se forme una aristocracia. un tanto sin sentido realístico. Padecimos. Pocos han sentido en su horrible intensidad el dolor de nuestras debilidades y vacilaciones. los males de lo que ha sido llamado el cualquierismo. Cada uno de esos desastres está marcado en nuestra historia por la partida de los mejores. de la parte occidental de la Isla. Su obra. por un predominio de los menos autorizados. primero. Luego de la primera independencia.

uno de sus poemas más acabados desde el punto de vista formal. animado e inanimado. De su preocupación por el aborigen nace Mairení.¡oh corazones! es una ambigua forma del olvido. la de morir. todo lo que le rodea. Deligne. como para todos los suyos. es. pero el hombre no es sólo un esqueleto cubierto de carne y de piel.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE aspira a lo justo y sólo puede servirlo con sus cantos. también. como sentía Deligne. que anhela lo bueno y nada más lo halla en el fondo de su corazón atribulado. pensaron y lucharon por un predominio de la virtud. sordo ante la injusticia. él sabe que 157 . indiferente ante el mal. Rodeado. Para los que como él. No tiene más que una salida: la que conduce al reino de las sombras. Por eso su poesía es de quejas y de admonición. sobre todo si siente. Es la historia lamentable de la derrota. y una libertad. y son pocos. O para decirlo con palabras del mismo Deligne: Recordar sólo el nombre. Nadie puede abjurar de sí mismo. sólo queda un derecho después de la derrota: disponer de su vida. ha observado Pedro Henríquez Ureña. que no se puede ser ciego ante lo monstruoso. no es suficiente mencionar sus nombres y escribirlos en letras de oro en el pedestal de una estatua o en los anales de una cultura cercada por la ignorancia y la falta de espiritualidad. Aunque hubiera querido desprenderse de su realidad. perseguido. no habría podido. la persecución y la muerte de uno de nuestros caciques y sintetiza la caída y desaparición de los aborígenes de la isla que José Joaquín Pérez intenta revivir en sus “fantasías indígenas”. solo. Para Mairení. el amor a los grandes ideales abstractos. hay que detenerse ante su obra y examinarla con amor. –una manera de abandonar la patria triste– de todo lo tremendo que tiene ante los ojos y que viene de un pasado que pesa sobre lo presente como una plancha de plomo. toma de José Joaquín Pérez la preocupación por el aborigen y de Salomé Ureña.

su pobre cuerpo ya sufre. a condición de que su voluntad sea morir. de que en su naufragio. y amortajado así . y se mata. Está seguro de que rendirse sería aceptar una “más lenta agonía”. bajo el sol se hiela. Caen lentas las hojas de los árboles altos que arranca la brisa suavemente. pero está seguro. la paz que en la tierra no tuvo. ningún Creonte que se arrogue autoridad para regir a los vivos y a los muertos. trata de impedir que se le dé santa sepultura. Nadie.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE es débil muro una rama. en su derrota. su sol. pero muere libre. y entra al reino de los muertos en donde encontrará el reposo merecido. y una selva asilo corto. ya no puede darle calor. El sol. también. hacer vibrar los colores del mundo en que está inmerso. “mi destino todo entero”. aquí reposa”. vuela sobre el tronco ensangrentado el polvo. y él está dispuesto a morir antes que caer en manos enemigas y sufrir torturas y deshonra. vuela el polvo. hay algo que le pertenece absolutamente. a la tierra el cuerpo liga. Y allí queda abandonado hasta de una mano amiga. su triste corazón no desespera. en la noche tenebrosa. Y “es mío” dice sonriente. Caen las hojas secas. Es libre. No ha necesitado que Antígona se sacrifique para devolver al polvo lo que es del polvo. 158 . sin una piedra que diga “por ser libre. todavía puede hacer su voluntad. peor que la muerte misma.

con los corceletes manchados de polen amarillo. en donde haya que sacrificar al bien y a la justicia. sin esfuerzo. el paso que separa este mundo del otro. nos llevarán todos los días. en que el artista se ha empeñado en no dejar de dibujar ni la menor nervadura de la menor hoja. que repetiremos eternamente. pero por el milagro del arte el pedazo de tierra que cubre sus huesos ya sabemos en donde está. en que pueden verse. pero hay algo más en el poema. Mairení no tuvo epitafio. lejos suena tenaz el rumor del río. que señale su último paso en esta vida. La intención es quizás menos clara. muy serios y muy laboriosos. y si es así hay mucho de absurdo pues tan pronto como el hombre da 159 . En el 1897 escribe En el Botado. Es la derrota del hombre por una naturaleza que ha dejado de dominar o por una tierra a la cual no ha podido extraer todo lo que necesitaba para su subsistencia. todos los años. El mal no está en los otros. y solamente lo fugitivo permanece y dura. Murmura el viento que pasa entre las hojas. está en uno mismo. hasta los insectos que entran y salen de las flores. porque como en el soneto de Quevedo a Roma: huyó lo que era firme. Las palabras fugitivas de Deligne. Estamos frente a una gran composición. pues tanto daño hace quien destruye como quien se tapa con las manos los ojos y es incapaz de tomar las viejas armas oxidadas de Don Quijote y lanzarse por los caminos de la tierra a deshacer entuertos. en el sentido pictórico. a la belleza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE En su tumba sin señal yace. ni una piedra que diga quién reposa bajo tierra. al lugar en donde cayó y descansa el símbolo de la raza que al desaparecer marcó para el país la ruta terrible que debía de seguir mientras los hombres no levanten en cada pecho un altar en donde el derecho sea reverenciado. todos los siglos.

precisamente. por qué abandonan la tierra que 160 . minuciosamente. murallas y las altas estelas de piedras labrada de los mayas. hay que reconocer el episodio que es En el botado. Y más adelante. pero ahora es el “cacique de una tribu de esmeralda”. a partir de “Un bejucal de plantas trepadoras” hasta “Sus músculos asoma a la ventana…” y a la memoria viene alguna película de Walt Disney o esos films científicos en que se sigue el crecimiento de una planta. ramas. en pequeño. trata de explicar qué ocurrió con el Adán silvestre y la Eva montaraz. Como en Mairení volvemos a encontrar a un cacique. La vida vegetal en el poema tiene una animación de alegría infantil. o su semblante. Es la tragedia. lo que le sobran son energías. templos. enseguida. ante “el idilio de un Adán silvestre y su costilla montaraz”. o su arteria. y raíces. Estamos en el principio de los tiempos. porque Entonces. Para describir. lo vegetal se las arregla para demostrar que. ese albergue en que bullía la vida crepitante.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE media vuelta y desaparece. frente a la pareja primigenia. de los imperios cuyas fuerzas se gastan y de pronto son envueltos y vencidos por una naturaleza que aguardaba un poco más allá de las puertas de las casas el menor signo de debilidad para iniciar la invasión y destruir a sus confiados conquistadores. ahogados por el nudo tenaz de las enredaderas. en el “paraíso terrestre”. el “venturoso hospedaje” y casi se olvida de la pareja que apenas reaparece cuando se detiene en la pintura. traviesa y malvada. un bohío. más que un detalle de la huerta. era o su tono. hay algo de abusadora inconsciencia ya que el baluarte asaltado carece de defensa y de defensores. Cuando se ven los palacios. apretados por el abrazo mortal de troncos.

lo vegetal aliado del Tiempo. copia de la soledad en que la tierra se va quedando. todo está hecho. la venganza de árboles. Como la tierra es grande.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE los nutría y en donde la felicidad se aposentó junto a ellos. el desquite de la naturaleza. ni es más que una verruga del terreno ni menos que un sarcasmo de las cosas. de la humedad. Ahora está en otra “huerta remota”. arbustos y enredaderas contra los que se atreviese a levantar allí un albergue. Es el mal de la despoblación. o que no llueva nada. y en medio de tanta flor recién abierta quedóse la heredad abandonada y la mansión desierta. Lo que sigue es la descripción maestra del salto vegetal. en el hombre no levanta casa de piedra y junto a las casas reunidas. Lo que fuera “lo más noble y sereno de la huerta” su “gozo. para que sin que el corazón le duela. Trata de explicar. la torre alta del campanario del templo. porque 161 . y hecho a la medida de los oscuros designios de la Naturaleza. Ha terminado la faena. No puede arraigarse porque a fin de cuentas en todas partes le da igual y basta que llueva mucho. de la lluvia y del viento. no explica claramente: Pero en una lluviosa primavera la débil cerca desligada y rota empujó la pareja enamorada a otra huerta remota. alce más allá cuatro palos y los llame hogar porque puede reunir tres piedras y un poco de leña para cocinar lo poco que su apetito sin cultura le exige. imagen del éxodo. en donde los hombres y las mujeres son como perdidas hormigas en un bosque de grandes árboles. atracción y gala deleitosa”. como hay un requerimiento continuo que engendra la inconstancia.

para ir a morar entre sus antepasados en sus pobres cielos primitivos. El bohío. ha cambiado de aspecto. quinta o choza abandonada. Podemos un día “por el dolor severo fulminado” dejar alcázar. de todos los aborígenes muertos sobre una tierra que ya no es suya y que abandonan para siempre. Aquel rumor del viento entre las hojas y el sonar tenaz del río lejano. Todo lo que ha contado tiene que ver con la vida del hombre. muerto. dejan de ser los únicos compañeros del cacique yerto. Ahora no es Mairení arrancándose la vida. el Deligne escéptico. El Deligne angustiado. no son sus huesos sin una piedra que diga que ha muerto por ser libre. Naturaleza. algo lozano que revienta en flores!… 162 . nos da una lección inolvidable con En el botado. ya brota con tanta planta que le enreda con matizada y colosal guirnalda satinados renuevos de esmeralda.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE No hay menudo resquicio en que su flujo de invasión no apuren ni hueco ni intersticio que sus hojas no tapien y no muren. algo que sube a cobijar la ruina. ya su contorno lúgubre se pierde en la gama riquísima del verde. el hada peregrina!… Y el poeta establece enseguida el nexo. el hada portentosa. pero …a la oculta mina labrada por recónditos dolores. iris de tul. es la misma vida del hombre. alguna trepadora se avecina. ¡Transformación magnífica y divina! Cómo de ti se cuida generosa. el cacique de esmeralda. campánulas de seda! Se ha operado el milagro. Naturaleza.

más allá de lo que guía sus pasos trastornados sobre el mundo. La primera. Pero entre Mairení. Dos años después. Extraña combinación de agrios colores en donde hay desde la descripción llana. hay algo que cuida su destino. En la segunda. del otro lado de su universo. “una labor de finos engranajes sucesivos. escribe La intervención y en el 1900 Bayajá. En el primero de los dos romances cuenta un episodio de la invasión haitiana y en el otro pinta la salida. 1912. que Pedro Henríquez Ureña llama “cuadros de actualidad política”. y copio al mismo Henríquez Ureña. aunque todos aceptan que no es de lo mejor de Deligne y que el mismo Deligne subtituló acuarela para señalar que se trata de un trabajo menor. 163 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Por encima de las equivocaciones y de los errores de los hombres. que cubrirá con manto de belleza la huella borrosa que deja bajo el árbol en que acampa o junto al río que pasa. “alcanza el grado patético” gracias “al vigor de sus contrastes”. muy conocido y popular este último. de intencionados relieves”. como Oneiros y Arriba el pabellón. a su juicio. Junto a los cuadros políticos y a los cantos patrióticos adquieren singular relieve los retratos morales de grandes muertos. hay que amar. con grave y santa pasión. a los que encarnaron esos ideales. No basta con el amor a los ideales abstractos. 1885. en 1806. de los moradores –el éxodo– de una de las poblaciones devastadas por orden del Rey como castigo por comerciar con los herejes. hay una serie de poemas en donde los afanes patrióticos se encienden en cantos. en el 1899. el humor triste y la broma regocijada hasta las líneas y tintas tenebrosas de Goya y un final quevedesco. al lado de la ceniza que indica en donde hizo fuego. En 1907 escribe Ololoi y Del patíbulo. dos de sus mejores composiciones. de pulida precisión. también. con la misma mantenida preocupación. y A Sor Maria de las Nieves. que vencerá al abandono y a la soledad.

Eugenio María de Hostos. Tierra de ciegos en donde los tuertos deben vaciarse el ojo sano para que la envidia de los demás no los convierta en mártires perpetuos. La curva de la alta fiebre de amor de Deligne por su patria comienza en Mairení. cobarde. en un pueblo en donde la espiritualidad suele colocarse en la tierra de nadie que divide los sexos. De un santo –el Padre Billini– cuyo nombre ha llegado a ser la designación peyorativa del desprendimiento del caritativo. y no roba. el que tiene miramientos y siente respeto. O de la poetisa Josefa A. con la caída del cacique. su hermano Rafael. suspendiendo una flor. dos frutos temerarios del desinterés. que los hogares nimban. el Padre Billini. puestos por el destino en una tierra y en tiempos inadecuados. el que estudia necio. hecho con la simplicidad de un apunte. en donde al que se le ofrece la ocasión. es tonto. insoportables los que saben.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Es un desfile de titanes cabizbajos. De una gran mujer –Salomé Ureña– que formó maestros ilustres y escribió bellos poemas. José Joaquín Pérez. porque fue de aquellas que irradian las virtudes prez del hogar. de héroes chasqueados. Para enumerarlos así en cualquier orden: Salomé Ureña. De un soberbio poeta –José Joaquín Pérez– que levantó de su tumba perdida y olvidada al aborigen de un país que cambió la frase “hacer el primo” por “caer de indio”. de desempolvar nuestro pensamiento para ponerlo al día y enfrentarlo a una corriente que parte de la vida feudal y que hasta los que la ignoraban la defendieron airados. Perdomo. porque fue como el cáliz del cardo silvestre: si erizado de espinas. y alcanza en Ololoi. 164 . De un guía –Eugenio María de Hostos– que cometió el terrible pecado de airear nuestras ideas.

no por la fuerza de las armas o por el poder de una idea. con la pereza. cuando sólo quedan sobre las hermosas ruinas dispersas la obra de Rubén y de la media docena de poetas que se salvaron de un desastre que por ser tan frecuente en literatura no tiene la importancia que suelen asignarle. ni el abandono de las tierras a la vida sin freno y sin fruto de las plantas que han retornado a su anárquica libertad. Lo demás viene como por añadidura. hay algo más todavía: el hombre sigue siendo el lobo del hombre. no. ni los virtuosos ante las espaldas impávidas de los otros. De haber seguido la estrella triunfadora de Darío se hubiera hundido cuando la escuela decae y desaparece. Ololoi es la elevación y caída de un autócrata que se impone. para agotar de una vez la metáfora. Si hay en su obra un poema original sin esfuerzo. porque el hombre. “tiene mala levadura”. que no aprovechara cuanto de noble y nuevo trajo. a quien Deligne no supo admirar. Le basta aliarse con la prudencia. Mientras en el Modernismo. para decirlo con palabras de Rubén Darío. ni los pueblos vacíos. apoyándose en una clase u ofreciendo la esperanza deslumbradora de los repartos. A todos alguna vez nos ha visitado la pena de que Deligne no comprendiera el Modernismo. y que amanece en nuestro idioma en el momento 165 . a esa gran poesía que hoy encarna en versos en inglés.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE en Del patíbulo y en los retratos morales sus puntos más altos. sobre todo ahora que podemos examinar su hermoso cuerpo muerto y hasta disecarlo reverentemente. hay fórmulas y un vocabulario inconfundibles. en Deligne lo que predomina es precisamente la ausencia de recetas y el empleo de palabras que hace algún tiempo hubieran sido declaradas de escaso o de ningún valor poético. pero leyéndolo se agradece su actitud. Estamos frente nada menos que a la poesía de lo apoético. con la apatía y con el no-importa. No es sólo el conquistador impiadoso. y hemos dado en el clavo. ese es Ololoi.

prudencia. escuela que conoció bien. que hacen pensar más que disfrutar. tú. sobre todo Machado. que observo con vista anodina. que el alma te dejas en plato de chatas lentejas. abandonan la vía magna para tomar la vereda que los salva. laxo no-importa! que aspiras sin vigor. A la mano están algunas de sus traducciones del francés para sacarnos verdaderos. De ahí la actualidad de Deligne. Lo que a muchos repugna en Deligne es que ofrece una realidad sin adornos. metido todavía en los frágiles moldes de Campoamor. que hablas muy quedo. en donde aparecen fugazmente algunos elementos del Simbolismo. rendida en tu empeño por el mal africano del sueño. zebrada de miedo. apatía. porque su verso en más de una ocasión tropieza. El parecido profundo que hay entre él y Machado es la desnudez. cual si fuesen paisajes de China… En los ocho que siguen pueden uno encontrar esa falta de receta que señalé: Tú. en lo que los dos hacen y Dios nos perdone. y te abstienes. no por los acentos mal situados o por defectos del metro. Deligne hizo muy pocas concesiones. pereza. pareció rezagado. sino por la dureza misma de las ideas que encierra. tú. poesía de Precisión. En pocas palabras.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mismo en que Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. y mirando. como ha señalado Manuel Rueda. No pudo ser moderno en su época. Tampoco pudo seguir el tono. y oh tú. pero en donde las concesiones están reducidas al mínimo es precisamente en Ololoi y él mismo afirma en los primeros dos versos del poema: Yo. no miras… 166 . en que no hace literatura. de su poema Incendio.

zebrada de miedo. Sin que se pueda decir por qué recuerda a veces los trazos vigorosos del Valle Inclán de Tirano Banderas. como recién salido de las manos de Dios. de ojos saltones e inflado como sapo repugnante. limpio del manoseo del uso y del abuso que hace indispensable luego que la palabra.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La prudencia que habla muy quedo y se abstiene. El procedimiento es todo lo contrario al de la abstracción que consiste en separar las cualidades de un objeto para considerarlas aisladamente. Para las lentejas un único calificativo: chatas. El no-importa. en su interés de no ablandar la expresión. que aspira sin vigor y mirando no mira. si tienen sus puntos y ribetes grotescos. casi una obertura. ni el vocabulario. para sonar bien y representar mejor. Del patíbulo es un drama con un prólogo y cuatro cuadros. en que frecuentemente es más verdad la caricatura que la realidad. necesite de las muletas de los atributos. Deligne aleja las cualidades para quedarse con el objeto en su más pura inocencia. Ni el estilo. Viérase allí el Horror. 167 . El primer cuadro podría titularse “la calle de la amargura”. ni el juego de las figuras autorizan a establecer una relación que podría estar no en lo demasiado duro. sino en lo demasiado cierto. rendida por el mal del sueño. aparece el tema principal: “el destino lamentable” y una serie pequeña variaciones. de llamar las cosas por su nombre. se prestan mejor a ser examinadas a través de la lente fría del moralista y a ser descritas por poetas que como Deligne resultan a veces prosaicos. que las situaciones penosas. La apatía. En el prólogo. Termina en una estrofa con méritos para figurar entre los bestiarios esculpidos en piedra del gótico fantástico o ilustrando uno de esos cuadros de Jerónimo Bosch en que los hombres tienen mucho de bestias y las bestias muchísimo de hombres.

¡y ninguna grande! No es posible que en esa multitud curiosa. Y erizado de espinas punzadoras el rabioso Rencor de los parciales. como alelados van a los incendios alguna vez los pájaros errantes. de aletas dragonantes… El segundo cuadro podríamos llamarlo “el Calvario”. personas con el corazón abierto a los sentimientos. y en esta materia es 168 . del demonio la más cumplida imagen. “encuentro con el consuelo o la confortación final”. lloran. uñas de sacre. El terror. cuyo tránsito por las calles está señalado por los gestos de repugnancia y de indignación de las mujeres buenas y a quienes los hombres honestos miran. en que el poeta. El tercer cuadro es. por aquella injusticia irreparable. alas de vespertilio. con sus torcidos cuernos. Ah! en torno del patíbulo rastrean. rala cola. la Enemiga-alegre. monstruecillo todo nervios. y el poeta la encuentra en dos mujeres marcadas. así lo titularemos. ¡y ninguno digno! Muchas pasiones. hucheando a la escamosa Represalia. y entre sus lágrimas sollozan. boa-constrictor. En él pinta al patíbulo y a todos los que atrajo la ejecución.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE con el Afán-de-ver. muchos afectos. a un mismo tiempo atrevido y cobarde. Pero sí… la Piedad¡ Dos ramerillas que la sangrienta ejecución atrae. fallo de extremidades. con el rabillo del ojo. como ante una carroña los chacales. en dos seres que las sanas costumbres repudian. heterogénea y ciega no haya sensibilidad. muy serios.

Es en sus mejillas en donde se enciende el fuego granate y mortal de la descarga. la voz del oficial tiene que partirlos. Es un cuadro.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE un maestro. ni por vil ni por infame. como algo que siendo quebradizo es necesario hender con esfuerzo. un poco teatral. con un grueso. la seguridad de que no está allí frente al piquete ni por ruín. simplemente. a su viuda o a su madre! El último cuadro bien podría llevar como epígrafe. El verbo cascar es muy importante: para destrozar el silencio y el aire endurecidos después de la descarga. que prueba el arte magistral del poeta. una voz que se alza sola cascando el aire. Toda la acción se limita a la cara. El resto es una súplica desgarradora: …Oh Dios! ¡que tapie algún ángel divino las orejas a su novia. como una avellana o una almendra seca. la verdad. “después”. pero buen teatro: el desfile del piquete y la víctima tumbada a la luz de un sol que se va apagando entre los encendidos rojos del ocaso: Un fatídico signo interrogante –diseñado en la nítida pechera por la caliente sangre– arranca de los bordes vulnerados. ahonda en el alma del condenado que ha descubierto en el borde mismo de la noche que no acaba. Algo le confortó. silencio y aire. como dicen los pintores. pues su mirada serena está. regocijada casi. y escurre luego por tranquilo cauce y purpura las hojas y las flores de un abrojo rastrero… 169 . El silencio que sigue a la descarga es roto por la voz del oficial comandando el desfile hacia el cuartel. de la víctima. a las mejillas. El cuadro se cierra con una seca pincelada impresionista.

170 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Y no falta ni siquiera el telón lento. del socorrido expediente de la eliminación física del que no comparte. audaz en los propósitos. que es una flor carnicera que se abre en una sociedad cuando carece de nobles elementos aglutinantes y de altos ideales comunes. para preparar el mundo que merecemos y que merecen nuestros hijos. los principios en que apoya su estabilidad y su acción un grupo en el poder. preciso y mordiente en la expresión. Debemos estarle agradecidos porque el amor no se expresa únicamente cuando la alegría prende entre las rosas y las risas de la vida. cuando no oye otras voces que no sean las de sus apetitos y las de sus temores. que ha de ser mundo en que puedan florecen las virtudes. desde el cielo entre dos luces a la tierra manchada una vez más por la ignominia: “Cae la tarde…” Ololoi es. Tres palabras simples lo dejan deslizarse suavemente. y lo hizo con valor y con honradez. Deligne. en el sentido de castigo. un anatema contra la indiferencia culpable y contra el absolutismo. Nadie ha criticado con palabra más amargas nuestros grandes defectos ni descrito con más energía cuanto de innombrable pueden ocultar los males africanos del sueño y los pecados por omisión. con firme propósito de enmienda y con fe robusta podremos limpiarnos de pecados tan viejos como el suelo que pisamos. No hay que olvidar que aquel que nos quiere bien nos hará llorar y sólo con lágrimas y con arrepentimiento. cuando el poder se alza contra la razón y contra la justicia. Del patíbulo es la sanción. sin caer en el cinismo en cuanto forma depravada de la sinceridad. en un momento determinado. que liguen las partes para colocarlas por encima de las pequeñas ambiciones y de los pobres intereses terrenales. a juicio de Henríquez Ureña. sobre todo. fue nuestro poeta nacional en su condición de gnómico escéptico: “certero en la mirada.

el más poderoso de todos los argumentos: la verdad. que puede estar sobre la tierra o aguardando en la mente de Dios. desde la imperdonable falta de fe de Santana hasta el pesimismo beligerante de Américo Lugo. que respetado nos mejorará cada vez más. que ha de darnos la seguridad que merecemos. contra la belleza. debe alzarse de las sagradas cenizas que las dudas han ido acumulando. ¡ay! pero la verdad es fuego y es tormento. 171 . y como “representativo de singular especie. ni halagüeñamente prometedor ni injustamente desconfiado”. capaz de mantenerse sano debajo de las carnes podridas. Octubre. hay que registrarles con cuidado para ver lo que ocultan dentro de la cabeza. como Job. para negarlo todo. contra la justicia. manchara su corazón de hierro y de azucena. desde la tumba sin señal de Mairení hasta la sangre del fusilado de Del patíbulo que corre caliente aún purpurando las hojas y flores de los abrojos rastreros. como Deligne. no permitieron que ni la propia vergonzosa enfermedad. que admiraba nos hará cada día más dignos de ser compatriotas de hombres que.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE irónico y a la vez compasivo en los juicios. de enfrentarse a Dios y ganarle la partida. Ya no tenemos derecho al escepticismo. y a los que se escudan tras él. porque hace mucho tiempo que sonó la hora de la fe y los que pretenden hacer callar esa campana conspiran contra el amor que ha de reunirnos como hermanos que somos. 1961. pues diríase que encarna una conciencia colectiva no existente”. contra el bien. Nuestro próximo poeta nacional. porque Deligne. para repetir sus propias palabras. Pero la conciencia colectiva existe ya. sólo tuvo un argumento. ni el infortunio de todos.

.

podremos. Cuestión de grado. Si el rompecabezas queda finalmente armado con unas y otras. por todo lo que daña o vivifica. de que son partículas de la realidad. colocarnos frente a la novela. El tiempo vale por cuanto está inmerso en él. de la realidad. tratar de rearmarlo. Como además de estas piezas. Entonces estaremos frente a la historia y con el documento en la mano. el momento que fuere. entonces es justo que pensemos en la fantasía y en la imaginación. digo podremos. hay otras en que está evidente la huella del hombre. del novelista. como en las que construye en su taller el mecánico para reparar o completar una maquinaria. de poner en su lugar cada una de las piezas del rompecabezas. Bien. así como están. en el sentido que le dan los historiadores a esta palabra. Lo que se procura no es únicamente el tiempo que perdido o encontrado es una mera abstracción. la tarea del hombre. No sé si decir un concepto.La ciudad como novela Basta para comenzar el examen de una novela recordar el título de la obra de Proust: En busca del tiempo perdido. pero ¿qué procuraba quien se tomó el trabajo? 173 . Algo nos puede demostrar que no andamos equivocados. que llamaremos reales. del novelista. es rearmarlo. Pasado el momento. Algunas de estas piezas están conformadas de manera tal que nos dan la sensación de haberse desprendido.

El título mismo lo dice. además. carecen de fondo urbano. a cuanto por la acción del tiempo y del trabajo de los hombres se transforma. sin dejar de ser lo que fue. Henry James lo puso de resalto en un pasaje. con mucha frecuencia. que es 174 . siendo el campo de su investigación el campo social”. lo que ellos dijeron. cuando le permitieron ver de sus pensamientos. lo que él miró o adivinó de sus conflictos. sus personajes son los hombres con que se topó en su trabajo. el primer cantor de la ciudad. mientras la ciudad crecía…” de Carlos Federico Pérez seguí la formación de un hombre con el cual pude haberme tropezado ayer o que mañana encontraré en un buen despacho de abogados. pues. podríamos decir casi para él. En “Juan. Su novela es la historia de esa búsqueda. buscó la realidad. Detrás de él y con él. aunque se afirma que sólo fue “el poeta del decorado de París” y que para encontrar al poeta del alma de París hay que llegar a Baudelaire. porque aspira a que protagonista y ciudad estén plena e indisolublemente ligados. Y Hugo que lo fue todo es. en la novela. Se inicia con Víctor Hugo y con Eugenio Sué. no se formó ante nuestros ojos como una plantita debajo de una campana de cristal a la cual echamos un vistazo de cuando en cuando. Proust tiene a Combray y James Joyce a Dublín. No. que la ciudad sea también y por sí novela.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE “La novela –dice Lionel Trilling– es una constante búsqueda de la realidad. en la novela hay dos personajes: Juan y la ciudad. Pero Juan. Los críticos norteamericanos se quejan de que sus novelas. ha crecido una ciudad que resulta algo así como un telón de fondo que siempre no es el mismo. y una de las grandes hazañas de la literatura norteamericana es su novela. El novelista hace que los personajes de la novela. porque Juan es abogado. se asomen a su ambiente y a todo lo que dentro de ese ambiente se modifica. El novelista. La novela de la ciudad o la ciudad como novela tiene una gran tradición.

con un sentido que irritan al lector ordinario. Ya desde los retazos que se conservan de Esteban. de su vida de Hawthorne. el héroe se da uno cuenta del observador tremendo que es y de su condición de ropavejero. Ese muchacho soberbio que no ha descubierto el amor y que lo tiene ante los ojos en la figura de Emma. En las novelas de Hugo las transformaciones están evidentes. Estamos frente a alguien.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE famoso. Hoy basta con la ciudad que será. por ejemplo. a su hora. Faulkner. toma a Dublín como escenario del Ulises. emplean a la ciudad como personajes de sus novelas. Trilling asegura que el mejor dotado de los novelistas de su país. todo lo que puede dar la vida. ejército o cabeza de reino. todo lo que hay en la ciudad. para que la retórica no lo atrape en sus trampas. Enumeró todo lo que falta en las novelas norteamericanas “para que tuviera textura social”. y esto es muy importante. William Faulkner. Vierte sobre él. Cuántas veces tendrá que hacerlo de nuevo. sin exigir billetes de entrada a los recuerdos o documentos de identificación a lo puramente imaginativo. Balzac. ha inventado para su propio uso una ciudad. “trata de la sociedad como un campo de realidad trágica”. Joyce. en las barricadas o en la Corte de los Milagros. la textura social de una novela inglesa. enardecida. pero “tiene la desventaja de hallarse circunscrito a una escena provinciana”. 175 . capaz de sentir lo menor. que es el escritor más completo que hemos conocido en los últimos tiempos. con una conciencia. Jefferson. tiene el valor de volverse atrás y meterse las manos en los bolsillos para contar las moneditas que lleva. que es un escritor de un gran instinto. Antes el héroe debía tener detrás de él un ejército o moverse en una corte en donde se luchara en las sombras o a brazo partido. con un rigor. y más cerca y en otro tono Zolá. para darle a la vida de sus personajes una profundidad que no es posible sin el juego de pasiones e intereses de la ciudad.

a Juan el destino le ofrece una nueva oportunidad. sin una queja. desde el padre que comienza a verlo en toda su suciedad. Debajo de toda literatura que se respete está lo funesto. Juan los hace sufrir a todos. Las excepciones son tan pocas que apenas sirven de confirmación a la regla: Rebelais y Omar Khayam.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE No es simple coincidencia que la obra más lograda de Camus sea la historia de una ciudad. La prueba es que para combatir la peste un médico. se ha dicho. dice sencillamente: “Con honradez”. Píndaro no. Cada vez que canta un triunfo recuerda al vendedor que su suerte puede provocar el enojo de los Dioses. Pero es un fracasado. una historia que es simbólica. hasta el amigo 176 . es hacer sufrir a los demás. sin que sea necesario un acto de contrición o de enmienda. Mientras los buenos van camino del ostracismo. Orán puede ser el mundo y la peste una suma de los males que aquejan a los hombres. ¿Y qué es la honradez? Y el respondió: “No sé. Los tiempos cambian. Más arriba de las cabezas coronadas con hojas. Triunfar no es ganar lo que la tierra y el dinero ofrecen. Se puede vencer a condición de bajar la cabeza y reconocer que hay algo y alguien que está por encima de los que han tenido buen éxito. Desprendamos una frase de la cita de Trilling: “la sociedad como realidad trágica”. La única equivocación grande. En mi caso ejercer mi oficio”. pero los hombres son siempre los mismos. Cualquier lector de Faulkner sabe lo que es la realidad trágica y muchísimo más si ha tenido comercio con el teatro griego o con los libros en que se estudian en serio sus personajes capitales o con Madame Bovary de Flaubert. Es necesario dar de si algo a los suyos y darlo para producir felicidad. cuando se le pregunta con qué debe combatirse la peste. Porque Juan es héroe en cuanto fracasado. que se ha enfrentado a las más difíciles situaciones sacrificándolo todo. los trajes y las maneras del hombre de trasladarse de un sitio a otro. sólo lo funesto merece ser cantado.

Cuando Juan quiere que el padre modernice el negocio y que corte la relación directa con la clientela menor. es también de Trilling. Entonces a la novela pude tocar la tarea de desenmascarar a los que. está pensando en sí mismo. Cuando las circunstancias hacen que Regina le vuelva las espaldas. Juan levanta la condición del padre. pero mucho de lo que él supone bueno. la ausencia de ciertas virtudes que no sirven para ganar dinero. una función parecida. sino por todo lo que hace decir y hacer a los demás que tienen nexos con él. sienten ciertos derechos de nacimiento. Hasta sus odios tienen. Son paredes contra las cuales hace rebotar la pelota de su egoísmo. ante todo y sobre todo. Lo peor que puede ocurrirle a un hombre de las medidas de Juan es encontrar en su camino a una mujer de la clase de Regina. y la halló para su 177 . ella pone en evidencia. un “snob”. encerrándose en un despacho con secretaria y buenos muebles. alguien que admira desmesuradamente lo que está de moda. y la aseveración no es mía. pero muy útiles para ganar corazones. Al subir el padre un escalón más él sube otro. según presume la novela. para sacar beneficios. es “registrar la ilusión que el snobismo engendra y tratar de penetrar en la verdad que. en esos derechos de nacimiento que menciono. se halla escondida bajo falsas apariencias”. enterarnos de los que no queremos saber. Derechos al dinero y a las vías de acceso del rango social. todo lo que hay en él que no es bueno. como Juan. diciéndolo primero y luego tácitamente. para él. y una de las tareas características de la novela. nuevamente. porque Juan es.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que se sacrifica inútilmente. Cuando aprovecha y ensancha las vinculaciones entre su padre y Manijas para sus propios fines. Mientras cerca y apremia a Regina ve en ella mucho de sí. Juan va caracterizándose no sólo por lo que hace y dice. pero nuestros odios son muchas veces nuestros espejos. Nos permiten ver de nosotros lo que deseamos ver.

Si hay nobleza tiene que comenzar por debajo. y ya en otro campo. y esos apoyos los encuentra en la casa nueva. pero los que no duelen y pueden luego volverse a usar. La tradición. Frente a Regina lo que intenta es cegarse ante la realidad. para el grado de soberbia que alcanza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mal. también. su incapacidad para sentir lo alto y lo noble. no le dice nada. Esa casa.S. 178 . Hasta el escándalo que da la noche de la fiesta tiene mucho de situación creada por el nuevo ambiente. por la vinculación de hombre y tierra. que intenta continuamente edificar su mundo. esas raíces que se encuentran en una sociedad y en una persona cuando están maduras. la casa solariega de sus antecesores en Inglaterra. Juan. es quien tiene la razón. de sacarles todo lo que el tiempo ha ido depositando en ellas para uso y provecho de las almas grandes. Puede patear y rabiar. y Juan es hombre de alma pequeña. A uno no le parece posible que llegara a ese punto de insolencia en la casa vieja. Necesitaba. T. apoyos físicos externos. son capaces se la suprema espiritualidad. contrapesado por su simulación de cultura y dignidad. representada por la abuela. Aquí sólo es capaz de una reacción primaria: huye. en el alma de Juan se produce un cambio que indica que dentro de él todo es blando. la casa en donde se formó. que necesita. Estamos frente a un hombre que no puede echar raíces. pero la realidad no se modifica en su favor. siente miedo. es incapaz de amar la casa en que nació. Eliot en sus Cuartetos canta su casa americana y canta. un Edipo sacándose de nuevo los ojos. Como lo aprecia uno al leer La criatura terrestre de Manuel Rueda. Apegarse a las cosas es una manera de extraerles el jugo. Sólo aquellos que pueden volverse amorosamente hacia lo que hoy no es más que un símbolo. en el fondo. Lo falso que hay en su carácter. sale a luz con más vigor detrás del fracaso amoroso que después del suicidio de su protector. Cuando construye la nueva casa y la vive.

179 . hasta donde el sufrimiento es goce. esos vidrios. No lo penetra. No es honrado. de esa ciudad que se levanta a pesar suyo y que no tiene nada que decirle ni le agrega nada. La necesita como necesita sus trajes y su título universitario. Sus calles son buenas para que su automóvil las recorra. no se apodera de él. Como obra de arte de narración está lograda. Es una materia. porque él. para que admiren su automóvil y lo admiren a él. al paso que no comprende que “simpatiza” con los personajes. porque Juan. en otro plano. no es más que un parásito de la ciudad. como no la tienen las lágrimas. de una novela plena. es mala persona. No tiene un árbol. no hay nada declamatorio. esos ladrillos. en lo hondo. Para él la ciudad es una cosa inerte. Pero el resto. no le importan. No hay gritos. Se sirve de ella como de un trampolín. El final. algo más hondo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE junto con su padre. no lo transforma. Su búsqueda de la realidad es noble. Ante todo porque sigue el principio de que con buenos sentimientos no se hace buena literatura y porque ha ahondado en el examen de la ilusión del snobismo. Hay algo más. Por eso la novela de Carlos Federico Pérez me parece muy buena. pero que no le rozan. un tema. las ciudades tienen también un alma –Spencer habla de ellas– y Juan no la ha sentido. la vida. no tiene nada porque al abandonar el árbol y la ventana no se produce desgarramiento. para las conversaciones de salón o para cuando escribe algo a que las circunstancias le obligan. El lector queda en libertad de gozar. de las peores lacras de la ciudad. el sudor y la sangre que cuestan esas piedras. Porque la ciudad no es sólo eso que nace y crece junto a las aceras. no tiene una ventana. bien visto. Sangre y sudor no tienen significación para él. El interés va creciendo. muy bien logrado. lo que late y gime detrás de las paredes. Hubiera sido desgraciado naciendo y viviendo en una aldea.

.

sin sacarles mayor provecho. también. Descubrí la novela como filosofía los otros días. Primero por deber y luego por vicio leí a Dostoivesky y a Balzac. sin la hoja de parra y sin pizca de vergüenza. no recuerdo cuándo. ensayos dolorosos de una doctrina. de una tesis filosófica.Vida y novela Si quieres hallar filosofía –me dijo no hace mucho mi querido amigo Telésforo Calderón– lee novelas. cuando buscaba no filosofía sino acción: la vida como torbellino. al enterarme que la vida es. pero no hace mucho. Y para mí no era fácil. atiborrado de largos y engorrosos estudios. a Joyce armado de opiniones ajenas. Se perdieron los paisajes y la lenta edificación de los caracteres. he tenido que 181 . de una tesis. los días terribles de la condensación. Tuve mi fiebre más alta de lectura de novelas allá por el año 26. –la vida vulgar– filosofía y que los hombres y las mujeres son nada más que experimentos filosóficos. con prejuicios. tal como lo hacía antes. A Proust. Llegaron. Para volver al paraíso. a Galdós y a Dickens. de Hugo y Verne. para enriquecer un arsenal indispensable para las conversaciones elegantes y las disputas de grupos más o menos literarios. Era la edad dorada llena de Salgari y de Dumas. Leí. de las novelas reducidas a cuentos y los cuentos a un chiste. Pero ya puedo acercarme nuevamente a los libros en desnuda inocencia.

cuando trabajaba en la sección de traducciones al español de la Casa Garnier. dolorosamente. presenció un espectáculo terrible: se calculaban las páginas para la edición de una novela rusa y era necesario reducir el texto. No basta con que salga el sol o que no salga y sean las seis o las siete de la mañana. Que la criada traiga los diarios y el niño chille negado a cepillarse los dientes. He dejado de leer libros sobre libros y he vuelto a los libros. Es necesario que los pájaros canten. En la obra. y la luz se hizo. de Sartre. que alguien intente poner en marcha el motor de su automóvil y que desde la cama tratemos de ayudarlo. a la fuente de gracia de donde todo procedía. pero del pobre autor que había echado el alma y los bofes describiendo ese principio del mundo que se repite todos los días y 182 . de París.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE esperar hasta hace nada más que unos meses. que las ideas vuelvan a colocarse todas en su lugar. para repetir unos versos de Amado Nervo. Hay que estar en el cuarto de baño esperando a que el agua caliente suba por los tubos y salga hacendosa por la llave. cuando al fin me puse limpio. que el lechero deje las botellas a la puerta y oigamos que el ruido inconfundible de los latones de basura cuando son vaciados en el camión de la limpieza de la ciudad. en las manos pecadoras de Faulkner. Juan José Llovet. El editor tuvo lo que yo supongo fue una idea genial: limitó la descripción a una sola palabra: amanecía… Ahora sé que para que amanezca no basta con que el día empiece. de Camus. cuatro o cinco páginas de suprema belleza. El tomo debía tener 240 páginas. para afeitarnos: que la esposa nos haga una de esas preguntas que se quedan sin respuestas y que para empezar bien el día es necesario mejor no oír. porque si pasa un segundo más o al automóvil se le descargará la batería o a nosotros se nos acabará la paciencia. En aquella edición fue suficiente que se dijera: amanecía. se describe morosamente un amanecer. como Dios manda. al final.

la segunda que publica. 183 . Los que andamos por el medio siglo. Anda en esos años del hombre en que la pasión se sienten en la carne. la insolencia por el secreto. El amor de los jóvenes nos parece exageración y herejía. Es un hombre joven o un muchacho viejo. La obra es de Tete Robiou. ponemos el misterio en donde sólo hay debilidad y cansancio. Como lo tenemos todo nos damos el lujo de despreciarlo todo. pero en que nos las arreglamos para reunir elementos de juicio que nos hacen escépticos o pesimistas. llamamos porquería a todo aquello que ya no podemos hacer o que hacemos mal. Para nosotros el amor debe desembocar en el altar y cada comida en la placidez de un sueñito. y cuerpo y espíritu tienen vasos comunicantes. los años. silencio y muerte y nos desquitamos haciéndole muecas y ascos a la vida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que es la madrugada. a su debido tiempo. si la comida exige después una media cucharadita de bicarbonato. se tiene un ideal y se está al servicio de todos y de uno mismo. Todavía no lo sabemos. al cuerpo y al espíritu. Hoy asistimos no al nacimiento de una novela sino a su toma de contacto con el público. Esta no lo es menos. Si el amor no conduce al velo y a la corona. En la edad en que la belleza nos hipnotiza y lo santo y lo bueno nos arrastran. la alegría de vivir por el tapujo y la cara seria. reglas morales allí en donde con poco buscar se halla el daño que hacen. Para decirlo con palabras de Jorge Manrique: hemos llegado al “arrabal de senectud” y todo es sombra. y algunos antes. gula. Se ha fabricado sus propios desengaños para darse la razón y ha levantado una filosofía para que su razón sea más vigorosa y eficaz. Y nos volvemos a encontrar con la novela y la filosofía juntas otra vez. Cambiamos. Son productos normales y sanos de un hombre de sus años. de ése nadie se acordó ni nadie lo respetó. Ah! Pero la edición tenía que ser exactamente de 240 páginas. será concupiscencia. Su primer novela es cruda.

En apariencia esto no tiene sentido. pues de lo contrario leeríamos las ultimas paginas. Ella se metió a monja y se alejó del mundo. Y la nada. por algo que sospechamos que no es. Todo el secreto puede estar en una frase. y por otro: la concreción de sus ideales. Para sentirlo 184 . finalmente. Como quien dice poco. los fantasmas de sus sueños vestidos y comidos. Dos palabras claves: nostalgia y nada. expresándose y oponiéndose. y fueron muy dichosos. En ellas el autor tiene que retratarse y retratar forzosamente. Eso no interesa. No podemos estar tristes por algo que no existe. y también a la expresión de ideas y de actitudes frente al mundo. Veremos en ellas al autor. pero la padecemos por la nada. Es un hombre de su tiempo. que no ha existido. es que reúnen historia y poesía. Volvamos al título: La nostalgia de la nada. en pláticas y libros. aunque este no sea el caso: y batallaron y batallaron hasta que se casaron. Padecemos nostalgia. y a la psicología. De ahí sale un fuerte olor a existencialismo. Lo denuncia hasta el título de la novela. La nostalgia supone tristeza por algo que perdimos y era bueno: somos hijos y amantes del pasado. reflejar sus propias ideas y las ideas que ha ido cosechando por la vida. poesía en cuanto producto de la imaginación. de personas. todo lo que ocurre antes de que la novela acabe. en donde nos quedaremos porque a las novela se les hace un flaco servicio si se cuentan. su filosofía mueve las piezas del ajedrez que es el pedazo de vida que es su obra. y lo que no ha existido ni existe ni está delante ni está de detrás del tiempo. por un lado. Lo que importa es lo que se esconde entre la portada y el colofón. el ambiente en que está metido. para los amigos de buscarle los tres pies al gato. Sirve a la historia de un momento y a la historia. Finalmente él desapareció y la dejo con un niño y sin un solo centavo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Lo bueno que tienen las novelas. a la atmósfera en que el autor se desplaza y existe y cómo vive su fantasía y cómo. y cuento acabado.

de la nada. inadecuadamente. y a cuyo cargo corren los riesgos y problemas. a quien le debemos ya el título de editor en el sentido de que imprime por su cuenta. Postigo. Partimos de la tiniebla –el corazón haciendo tic-tac lo mismo que un reloj– y paso a paso volvemos a ella viviendo. como Salomé Ureña. una de las mayores de nuestra lírica. Detrás no encontraremos el extremo del arco ni delante tampoco. porque si es verdad que vamos a salir mal parados a la hora de las comparaciones. no es menos cierto que la importancia de los vivos comienza cuando sus nombres son puestos al lado de los muertos. 185 . la Librería Dominicana pone en circulación el tomo 19 de la Colección Pensamiento Dominicano. no del autor. bastante desacreditada a estas alturas. quien unió a todos sus títulos de poeta virtudes de esposa y de mujer. a Dios gracias. El tomo 19 contiene la obra poética de Salomé Ureña. Le preguntamos a los demás y los mejores se enredarán en sus propios razonamientos porque el secreto no lo descubrirá la razón. Eso es más que suficiente. que es una hazaña. además. sobre todo si se trata de los que un día murieron y no serán olvidados jamás. a quien hubieran bastado para ser grande o sus hijos o sus versos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE tendríamos que ser intemporales y no es así. el héroe. Los humildes que figuramos en la lista de los ya publicados temblamos y nos regocijamos. don Julio D. Padecer la nada es sentarse en medio del Universo y comenzar a enterarse de su absurdo. El hombre viene. Nos preguntamos por qué y nos respondemos mal. quizás seria mejor decir: a sentir su absurdo. Además de la obras de Robiou. el hombre es hijo y víctima del tiempo.

.

Un certamen de poesía como el que ha culminado no es sólo oportunidad para que un grupo de hombres especialmente dotados muestren habilidad. sobre todo. mucho más que el puente que ciñe el río o los muelles que sujetan el mar. y el material de la poesía es la lengua. su instrumento de comunicación y expresión. sin necesidad de estar armados sociólogos. sin ser linces ni críticos. nada hay mejor que la poesía: el modo en que los hombres manifiestan sus emociones y sentimientos de acuerdo con una serie de reglas. en el punto en que las energías de una sociedad disminuyen. los recursos que ese mismo material ofrecía. es. cuando las incitaciones por menoscabadas se aflojan. la facilidad que tienen de acomodarse a un tema dado y tratarlo en formas dadas también. Para medir el grado de vitalidad de una lengua y con él la fuerza de un pueblo. dice de la grandeza de los pueblos su lengua. Si la poesía se produce en un momento en que las costumbres se ablandan. descubrir las debilidades de una nación.Poesía y poetas Más que las estadísticas de producción y consumo. ocasión para examinar el material con que trabajan. los vacíos. que es otra manera de reconocerlas. los tejidos sin sangre que anuncian la enfermedad y la muerte. 187 . podremos. o negándolas.

si es autentico. apreciarla. Un poeta. José Joaquín Pérez. denunciará el mundo en que está inmerso.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Un poeta. no puede ocultar el medio en que canta. su vuelo. si lo es. se abatieron las cúpulas altivas. La gran historia. en el vocabulario. que si lo es. Exaltándolo no puede ocultar la tristeza del mundo que lo rodea. en la estructura del verso. los temores que alimenta la propia realidad de sus días: …porque a la injusta iniquidad antigua se une la nueva iniquidad. cómo se avanza hacia lo porvenir o cómo se derrumba un universo en un presente lleno de tibieza. en las imágenes. que nace dos años antes que Salomé y muere dos después que ella. ha tenido que oírla. las tremendas frustaciones que no parecen terminar con el Siglo XIX. cuya última mitad le tocó vivir. desolación y angustia. Oídla: Y las artes entonces. a otras regiones. su impúdica codicia. y las ciencias tendieron fugitivas. murieron en tu suelo. con dolor. 188 . El historiador que no haya puesto la oreja interrogante sobre el ancho pecho de la poesía sabrá muy poco de la vida y de la muerte de los pueblos. no la de los hechos sino la de las razones y fuerzas que conforman los hechos. que extiende su insaciable. da la nota pesimista. hasta en un poema en que canta la esperanza de América. inactivas. interpretarla. su esperanza de dominicano en El nuevo indígena. Quien no haya percibido la horrible hondura del dolor de Salomé Ureña en Ruinas no comprenderá jamás nuestro gran drama. puede estudiarse mejor en la palabra acompasada del poeta que en las crónicas solemnes del especialista.

En el Botado. mirando los pobres caballejos cruzando el río con su pequeña carga. Uno de sus grandes poemas. El Siglo XIX. no hay nadie. en España la nutricia. ya pueden volver sus pasos hacia la historia y confrontar la dolorosa verdad con las estadística. es un siglo de decadencia política y literaria. la del 98. pero la fuente de inspiración se ha secado. lo dedica nada más que a describir cómo una pobre casa abandonada es cubierta por las enredaderas. Hemos oído la voz que no calla de los Dioses Mayores de nuestra poesía. …el albergue que fue de la huerta lo más noble y sereno. para los que hablamos español. sobre el testimonio tremendo de la decadencia. colocar piadosamente satinados renuevos de esmeralda. ni es más que una verruga del terreno. Pellerano Castro. tiene que dar pelea para que vida e idioma encuentren de nuevo camino. atracción y gala deleitosas. una generación. ni menos que un sarcasmo de las cosas!… El poeta ha querido. campanulas de seda! Dentro. pero no es alegría llena de 189 . que es la piedra de toque del poeta. el sol de que somos un rayo está casi muerto. en la abandonada casa sin techo útil contra la lluvia y el sol.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Gastón Fernando Deligne va más lejos. En España. Los que deseen comprobar su autenticidad. iris de tul. La miseria ocultando su desnudez tras un manto de belleza. Andrejulio Aybar. La soledad se siente oscura como un pecado. gozo. las goletas cabeceando lejos de la playa. nuestra tristeza es nuestra y nuestro idioma es nuestro. Entrado el Siglo XX se inician las pequeñas alegrías: Fabio Fiallo. Nuestra pobreza es nuestra. A nadie extraño podemos achacar un drama del que somos protagonistas nada más que nosotros mismos.

Ramón Emilio Jiménez. Su poesía refleja salones. Retornamos con seguro paso al seno de la Iglesia Católica y el mejor testimonio de la fe del dominicano se encuentra en el culto de Nuestra Señora 190 . mucho de lo de Salomé se oye más amoroso. Apolinar Perdomo y en Altagracia Saviñón. Esto es la tradición. El color local gana terreno. está hecha con un refinamiento que los pone de espaldas a la realidad. El hombre empieza a sentir a Dios. desgarrarlo en el amor. Termina la controversia académica entre los que colocan a Rubén Darío por las nubes y los que le niegan el pan y la sal. Aparece. en Osvaldo Bazil. pero el camino escogido es muy distinto terreno.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE vigor de un Hernández Franco. Deligne. porque para que Dios sea útil no basta creer en El. Suenan voces llenas de preocupación y alcanzan la belleza. más que en los versos. por fin. de Fiallo y en las notas elegiacas del Miserere de Enrique Henríquez. Se abandonan las formas convencionales y se establece una firme relación entre el habla del pueblo y el vocabulario del poeta. aunque con debilitada fuerza. Víctor Garrido. trasformado. Bermúdez se produce. más lírico. Deligne o Pellerano Castro. una poesía impopular. Al descreimiento y al pesimismo la sucede la fe. pero es suficiente. pese al burro de la Criolla de Byron. Vigil Díaz. pero el camino escogido es muy distinto del de José Joaquín Pérez. El único pasaporte valido para el mañana en arte es el de la impopularidad. con mayor sentimiento quizás. si no hubiera tradición no habría poesía. Moreno Jiménez. Nace de nuevo la fe en el hombre y se vuelve a confiar en el destino de América. en Armando Oscar. A veces el cambio no es más que estreno. es necesario sentirlo. Zorrilla. En los acentos de Virgilio Díaz Ordóñez resuena. Más adelante las corrientes del Modernismo fertilizan con cierta demora el Parnaso. Si hay algo fuerte en este momento hay que procurarlo en la biografía. en tono más civil. En la poesía nuestra lo americano tiene un profesor en Moreno Jimenes.

fueron puestos a prueba y tras la prueba el fiasco. el dominicano no creía en los hombres porque los hombres le habían defraudado. El pueblo tenía sed de hombre. y diminuyó la incertidumbre de las guerras civiles y la escasez de los años malos. 191 . Coexisten la poesía tradicional y los nuevos poetas y una y otros. Es difícil no encontrar virtudes entre ellos. cargados de laureles y experiencias. Sobre sus hombros divinos apoyaron sus frentes pesarosas las madres viejas y las manos cansadas de los muchachos que por primera vez sembraran un pedazo de tierra. advocación de María que es nuestra. Los héroe de la independencia y los de la Restauración. llenos de sabiduría. los que desembocaron en la Anexión o los que culminaron con la ocupación del país en 1916. Cuando tenían magnetismo sobre las masas no adivinaron lo que podía hacerse con él.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de la Altagracia. algo que más tarde los acercará definitivamente. aunque a veces no se quieran bien. al fin de cuentas. Pese a los tropiezos hay una cierta fe en nuestros poetas de hoy. Después de la revolución de los Postumitas. tienen mucho en común. La presencia de Heureaux en el poder la explica. y los héroes civiles como Espaillat y Billini. La forma en que se arraigó entre nosotros el caudillismo la describe con hechos. pero ninguno las supo reunir. Pero los caudillos fueron un mal y Heureaux. no se salva. Carecían de sentido administrativo y si tuvieron autoridad no supieron emplearla. que son tantos que tratar de enumerarlos es correr el riesgo seguro de una omisión. con más esperanza que recursos. de esos que no comulgan ni con el credo de aquello ni con el criterio de ésta. Iluminó la noche oscura del pobre y los temores del rico. Después de todos los fracasos. la Poesía Sorprendida y el paqueo incansable de los guerrilleros. hombres sin una sola tacha. o mucho antes: desde las devastaciones de 1605 y el sueño perdido de Núñez de Cáceres.

que es un reflejo. No hay arte más obstinadamente nacional que la poesía. y si queremos compartirla no es para cumplir con un deber de cortesía hacia la patria del idioma. de los tiempos que nos ha deparado la suerte. de acuerdo. y no se crea que estamos dándonos un banquete con las migajas que caen de la gran mesa de la lengua española. 192 . sino que en materia de bienes del espíritu mientras más se da más se tiene. No. no culpemos a nadie. que acaba de enriquecerse con un Antonio Machado y con un García Lorca. a su vez.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Ese florecimiento estupendo de la poesía es la prueba de la vitalidad de la lengua que hablamos. Nuestro drama fue nuestro drama. pero nuestra gloria es también nuestra gloria. para decirlo con palabras de Eliot.

Café derramado en la camisa Mi memoria no es ni buena ni mala. como nos tranquilizamos ante lo inevitable o ante lo inmutable. de memoria en memoria. Con ella sólo estoy seguro de una cosa: de que me sirve para bien poco. y lo retenido podía y debía conservarse. y en parte. desde luego. sin mayores variaciones. en su condición de una de las potencias del alma. y. A fuerza de reflexionar me tranquilizo. de Juan Bosch. entonces. sencillamente. en parte. discurro. es. Cuando pienso en la importancia que le daban los antiguos. defectuosa. por los siglos de los siglos. pero nunca lo he intentado. Dicen que puede educarse. eran caros y muy escasos y había que retener cuanto decía el maestro. Los libros. cuando todavía no se habían inventado ni la imprenta ni la taquigrafía. Antes. en la forma que la conocemos hoy. o camino de Santo Domingo. mucho antes de los grabadores de cinta. pienso. probablemente rumbo a Río de Janeiro. Sólo así se explica que me parezca que el cuento La mancha indeleble. lo leyera en el diario La Esfera de 193 . Se que fue a bordo de un avión. por la falta de los que hoy llamaríamos textos. cuando estuve en misión en Brasil. casi intacto. tiemblo. la memoria era más importante. también. porque muchas enseñanzas eran de secreta doctrina. como si de pronto comprobara que me falta una mano o que no veo de un ojo.

el gran cuentista que me cautivo en los días felices y lejanos en que hicimos juntos las primeras armas en las letras. Acabo de encontrarme con el cuento de Bosch. de mis preferencia y manías. por ejemplo. es muy defectuosa. si mis cuentas no andan mal. Bosch sigue siendo. pero hasta este instante nada pude hacer. flor poderosa del mejor impresionismo. repito. en el tomo 23 de la Colección Pensamiento Dominicano. a quien. La impresión que me produjo La mancha indeleble ha sido aún más viva que la primera vez que lo leí. de una vez. de Virgilio Díaz Grullón. estuve tan alejado de los libros. allí donde él reúne Cuentos escritos en el exilio y Apuntes sobre el arte de escribir cuentos. una lección para cuantos creen que escribir es sólo describir. le hable del proyecto que tenía de escribir algo para poner de resalto las profundas semejanzas que había establecido entre los dos. que el hombre que vende todo su tiempo vende su alma al Diablo. Lo que sí recuerdo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Caracas. para los que pretenden colocar en compartimientos 194 . Y puede que no sea así. a pesar de todo el interés que siempre he sentido por su obra literaria. y lo creo. Dicen. con toda claridad. fue la impresión que me hizo y la relación que establecí. con otro cuento que había leído antes y que me intereso tanto que lo hice motivo de unas apreciaciones que luego publique. el cuento con que se abre Camino real. No lo había podido leer. con La mujer. El otro cuento es Círculo. eso también lo recuerdo. A partir del momento en que le di a conocer a Díaz Grullón lo que me proponía han sido tantas mis ocupaciones. Yo había vendido todo mi tiempo. que nada había adelantado hasta hoy. El proyecto. para mí. y desempolvarme yo de paso. debe tener más de dos años. porque mi memoria. Ahora he vuelto a tener tiempo y contar con el ánimo necesario para desempolvar el proyecto. y Caracas es estación obligada del viaje.

El de Díaz Grullón empieza con una mancha en el lavabo que al ser frotada sangra y. y en este caso no son los sentimientos. Bosch ha desplazado. se halla bajo el imperio de lo que contiene la cabeza. parecen vivas. asiento de los ideales y de las ideas. en vez de desaparecer. o cuando es mala cabeza. lo que desaparece son las paredes del cuarto de baño y la habitación contigua.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE estancos prosa y verso. Y es pura y simplemente una inocente mancha de café. El cuento de Bosch culmina con una mancha que no se va. El hombre se pierde cuando pierde la cabeza. y es donde se decide lo que se ha de hacer y se hace con la mano propia. o lo que es necesario que hagan los demás con las suyas. Al peligrar la cabeza. negando validez a los procedimientos de éste para trabajar a aquella. La mancha indeleble comienza con la descripción de una gran sala donde un hombre tiene que entregar su cabeza. La mano. hacia arriba. el órgano de fabricar. Quien la frota entra en un mundo de pesadilla donde también desaparece el tiempo. no suena a verso pelado sobre las tablas si es realmente buena. porque allí habita cuanto se necesita para pensar. la preocupación. El corazón es más bien la representación de los sentimientos. del pensamiento. aunque no las irriga la sangre. pero delicadamente. en forma tal que el lector no se percata a menos que no se le llame la atención. como sucede con la poesía dramática. El riesgo es para la cabeza. cuando menos en forma inmediata. los que están en juego. No emplea el viejo símbolo del corazón. 195 . para que haga compañía a otras muchas cabezas que están colocadas en vitrinas que se han adosado en la pared y que. pese a todos los esfuerzos que se hacen para quitarla de una camisa. La mujer está escrito con técnica poética. de la mente. o viceversa. el peligro se cierne sobre las creencias y sobre todo lo que ha reunido la memoria y sobre cuanto puede juntar y hacer volar la imaginación.

en otras circunstancias. para su mal. siempre del hombre a la puerta. Por cierto que las distancias que en los dos cuentos se mensuran. a menos que no se acepte un absurdo más absurdo que el hombre de los existencialistas. que nada tiene de físico. ha cruzado el umbral. Si se tratara de una pesadilla.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El personaje de La mancha indeleble. sus declarados enemigos. la tierra de nadie. en el cuento de Bosch lo que deja de existir. que entre la vida que había dejado detrás al cruzar el umbral y lo que se iba a iniciar. nada más. del hombre al umbral. a pesar de todo. no puede ni pensar ni actuar y. que es paso primero y principal para entrar a cualquier cosa. media un trecho que no podía medirse en términos humanos. 196 . en tres o cuatros metros. aterrorizado. lo que supone un cierto oscuro optimismo en medio de su desesperación. El hombre de Bosch y el hombre de Díaz Grullón han hollado. o el uso o con solo vivir– es enseñanza que podrá utilizarse más adelante. Calcula la distancia entre la puerta. lo humano no se concibe. entre lo que él era y lo que luego sería. la tierra donde el hombre no puede ser. porque lo absurdo. esto es. Sin embargo. –experiencia en cuanto enseñanza que se adquiere con la practica. son casi idénticas: en el cuento de Bosch tres o cuatros metros. pero sabe. es el espacio. después. que sí son términos de posible cotejo. objeto físico. podría concluir. piensa el hombre de Bosch. Mientras en el cuento de Díaz Grullón el tiempo desaparece al desvanecerse el cuarto de baño y el dormitorio. porque sin espacio y sin tiempo. en medio de la angustia. cinco pasos. todo hubiera resultado explicable. aunque sea macabra. A uno se le antoja que si ésta puede ser una experiencia. y lo dice. en el de Díaz Grullón. y lo que se va a iniciar. hay una luz pequeña parpadeando en la noche negra de su miedo: él siente que aquello a lo mejor sólo sería una experiencia macabra.

ante sus temores. del hombre por el cual otros piensan por él? Mucho se ha escrito y hablado de los lavados de cerebro. y nace. Que no debe apurarse por sus recuerdos porque no le harán la menor falta una vez que empezará una vida nueva. la maquinaria de nuestra mente. en un hombre vivo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cabe en la vida cuando entra por el camino del sueño. Con palabras tan simples cae en el medio del cuento la más terrible de las amenazas. sus recuerdos. Sus dudas salen a relucir sobre todo en lo que se expresa entre paréntesis. Luego. hecho y derecho. en una palabra. vida. La voz. no tiene que pensar. Si entrega la cabeza lo perderá todo: sus ideas. particularmente en los últimos tres paréntesis del cuento que son conatos de digresión que parecen sobrar una vez que obligan al lector a frenar violentamente. a esas alturas. El hombre. que se desliga de 197 . le explica que allí ya no tiene que pensar. del mal sueño. el mundo que le pertenece. una nueva existencia nace. al detener el motor del propio pensamiento. En La mancha indeleble el hombre lucha por defender su condición propia. pues al eliminar los recuerdos personales. aunque sea por el áspero camino de las pesadillas. Pero la molestia nos sirve para enterarnos de que el personaje piensa. no necesita. Aquí los dos cuentos se despiden y cada uno toma un rumbo diferente. respira hondo y tiene que embragar. pasado el peligro. horriblemente. encanto en el sentido de hechizo. otros pensaran por él. poner la palanca de los cambios de marcha en primera velocidad y acelerar poco a poco. pero muy pocas veces con unos cuantos vocablos simples se ha dicho tanto de ello. hasta sentirse otra vez dentro del encanto de la lectura. de ese mismo mal sueño de cuyos postreros vestigios se sacude el personaje de Díaz Grullón que duda. de lo que supone la ruptura del hilo de una vida para convertirla en otra. Y yo me preguntó: ¿Qué es lo que resta del hombre cuando no puede ni tiene que pensar.

sus colores. Sentirse ante la amenaza como un niño perdido en una gran cuidad es poco. hay hombres rondando: un lugar que es visitado siempre por gente extraña. si es campesino. Y allí ocurre la desgracia. las hace existir. repasando el umbral. pero la comparación crece porque perderse un niño en la ciudad. 198 . que ni es hora de la tarde porque el día ha muerto. El personaje de Bosch se esconde. Ha perdido su inocencia. porque la noche no se ha cerrado todavía. y la negación de la luz que. como Caín.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cuanto ha sido hasta el momento mismo en que las hojas de las tijeras se cierran sobre su memoria y sobre su voluntad con un metálico chasquido. en forma tal que hace pensar que la percepción y los sistemas de medir las distancias se han echado a perder y el hombre. entre dos luces. el patrón de los perseguidos. aunque sólo sea por unos minutos. muy poco para el niño campesino que fue Bosch que debe haberse extraviado muchísimas veces por las vereda de su tierra cibaeña. al determinar el contorno de las cosas. es perderse dos veces ya que primero tuvo que perderse en sí mismo. Ya está marcado para siempre. De nuevo la negación del tiempo. el de los ojos sombríos. el octavo. el cazador no acierta en el blanco y se multiplican los accidentes de tránsito. abandona su escondrijo y cae en un cafetucho de mala muerte en donde. Un día. sus relieves. ni hora de la noche. le tiemblan las manos con tal violencia que se le derrama encima. oye lo que dice uno de los dos hombres que han ocupado la mesa que está a su lado. se desorienta en un mundo que ha dejado de ser suyo. Cuando va a tomarse el café que ha pedido. a la hora indecisa entre el día que muere y la noche que todavía no se ha cerrado. Su temor es tan terrible que halla fuerzas para huir y huye. A esa hora. ensuciándole la camisa. como en uno de los hermosos poemas de Manuel Rueda. una muerta y la otra sin nacer todavía. inútilmente.

El hombre aspira. si tenemos que hacerlo sin testigo. pero el escenario del drama de Bosch es el mundo y para ser uno de sus personajes. mientras la restriega desesperado. pero aquí la camisa y el apego a la camisa son símbolo. Mientras más esfuerzos hacen. mucho más se destaca. y nadie puede arrojar los símbolos por la ventana. Unos testigos que no se nos quitan de encima ni un minuto de un día que empezó en un punto determinado y que no terminará jamás. una palabra que ya suena a hueco. Pues. El miedo me hace sudar frió. verdad.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Después no hay forma de sacar la mancha. Y yo sé que no podré librarme de este miedo. que lo sentiré ante cualquier desconocido. son pocos los testigos. en 199 . al bienestar. basta con ser desconocido y por ello serán casi infinitos porque aún cuando pueda calcularse. que no dice nada a nadie. para tener un papel en el reparto. más que a la felicidad. lo primero que debía hacer es salir de la camisa. y lo peor es que no tiene otra camisa ni con qué adquirir una nueva. Está condenado a esa camisa y a esa mancha y. Así termina el cuento de Bosch. que pasó de moda. y todo eso sin contar que en el mundo quedan muy pocos sitios reservados para los descaminados. Por más que bregue la mancha no se va. Hemos entrado en el Infierno y esta vez sí que el Infierno es el Infierno de Sartre de A puerta cerrada: el Infierno son los otros. En Sartre los otros son los que nos rodean a toda hora y nos impiden con su presencia hacer lo que deseamos. Si el personaje estaba realmente empeñado en salir de la camisa. sigue oyendo las últimas palabras del “hombre de los ojos sombríos”: —… Después que ya estaba inscrito… El hombre feliz no tenía camisa. porque la felicidad es una idea. ignoro si los hombres eran miembros o eran enemigos del Partido. Como la habitación en que se desarrolla el drama es relativamente pequeña. a menos que no se arroje al espacio vació con ellos.

contribuir al bienestar de todos sin pensar en la felicidad de nadie. ir al trabajo y trabajar. El personaje de Díaz Grullón. es libre para todo eso. nada de recuerdos. hacer un poco de gimnasia. Trabajar bien. Tenemos ante nosotros al hombre disciplinado. de gente que se conforme con hacer bien lo que dicen que debe hacer: levantarse temprano. la presa anhelada de todas las doctrinas que predican la perfecta automatización del hombre. porque la felicidad ya no existe y nadie debe pensar en un momento en que hacen falta tantos 200 . Su mal es una neurosis que sólo la sumisión aplaca. bañarse. a un afán de perfección que a nadie. rendir. es. o el cepillo de dientes por otro más moderno. pero seguirá amarrado a la rueda de las horas. incapaz de recordar lo que ha visto. como el iniciado que regresa del templo. Nada de fantasías. también. Sí. Sus pobres nervios no pudieron resistir y estallaron y donde antes hubo un hombre ahora quedan unas ruinas bien compuestas de carnes. El podrá hacer exactamente lo que puede hacer todo hombre que es dueño de su voluntad y de sus pensamientos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE forma aritmética. a la exageración de los hábitos. su expresión en un guarismo exigirá. huesos y rutina. Cambiará la marca de la pasta dentífrica. Vivirá libre. salir. a una especie de hombre que no tenga que pensar ni recordar. beneficia. la proporción entre conocidos y desconocidos. del terror a los hombres que no ha visto o que no ha tratado antes. por su parte. Ha seguido siendo él. pero ya no tendrá tranquilidad más nunca. ni a él mismo. El personaje de Bosch ha ganado la libertad a cambio de la persecución. cepillarse los dientes. Ixión lamentable. loco por mantenerse al día. hasta que suene el timbre. libre. pero su libertad y su terror estarán eternamente confundidos. de su memoria y de su mente. muchísimos ceros. la verdad. todo lo podrá. vestirse. menos sacudirse del miedo a los hombres desconocidos. pero para serlo se ha sometido a la esclavitud de la rutina. ciego y sin memoria.

y sin pasado no habría tiempo y sin tiempo el hombre solamente podría seguir siendo hombre si se dejara llevar por uno de los dos caminos que ahora se abren frente a él. El remedio era mucho más fácil que lavar y volver a lavar. hasta que los dedos se pelen. Para librarnos del automatismo. la espada rota. frente a un dragón seriote con muy malas intenciones. en cuentos de hadas. sin una de las potencias del alma. El hombre está viviendo los días en que todavía la Princesa no ha despertado y en el fondo del bosque tenebroso el Príncipe rueda por el suelo chamuscado y cubierto de sangre. para que el hombre siga siendo hombre. aunque tenga que perder la tranquilidad para siempre. hay felicidad. optimista y sin memoria. tantos aparatos de aire acondicionado. es indispensable dejarse marcar. Lo que importa. de que otros piensen por nosotros. perder la inocencia. O ser como el hombre de Díaz Grullón. después que se casan el Príncipe y la Princesa. qué más da. donde esperan los Ángeles Rebeldes. que restregar. empleando uno de esos productos patentizados que sacan todas las manchas. Lo recomendable hubiera sido tirar la camisa a la vera del camino y continuar adelante. y el que conduce a las calladas 201 . conminado por caras que nunca ha visto o por la espantosa amenaza que asecha en el cuarto de baño. aunque se sienta perseguido por todos aquello que no conoce. porque nada más que en los cuentos de hadas. tantas neveras. un chorro de café en la camisa. engañando con su aspecto inocente –que quiere decir sin mancha– y pueril –que supone condición de una edad en la cual el mal no puede ser concebido. aunque haga mucho frió o el sol queme. que nos caiga. de la que tiene a su cargo retener lo pasado. y los dos alejan de Dios: el que acaba en el Abismo. es que sea dueño de su cabeza y de todo lo que hay dentro de su cabeza. cuando aún no se está en aptitud de pecar–. lastrados por el peso de la Soberbia y del Orgullo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE automóviles. que ya no pueden alzar el vuelo.

ni dolores. culturales. ni amor. Todos somos un poco neuróticos y la raya que separa la conducta normal de la conducta anormal no es más que una frontera fluctuante que se desplaza. y el de Bosch. a quienes habrá que moldear de nuevo ya que constituirán un peligro. o un mal ejemplo cuando menos. cuando ejecutemos diversos actos sin que sea menester la menor participación de nuestra voluntad. El personaje de Díaz Grullón es. un neurótico. el hombre que desea ser libre a toda costa. económicas y sociales. cuando otros se hagan cargo de nuestras responsabilidades y temores. de los que necesitan correctivos y guía. que pertenecen al pasado como las sangrías para todas las enfermedades o como la seguridad de que la tierra no se movía y era al Sol al que correspondía dar la vuelta. y lo consiguió.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ciudades de los termes y de las hormigas. para una comunidad que se tomó el trabajo. como el de la libertad. puede serlo también. que ahora no se usan. Es posible que esta noche que vivimos acabe cuando por Oriente aparezca una luz que haga innecesarias nuestras pequeñas luces. Si Dios no mete su mano llegará un día en que todo hombre que aspire ardientemente a ser libre podrá caer dentro de la definición de los anormales. ya hacia un lado ya hacia otro. donde no hay código ni estrellas. de eliminar sentimientos. de acuerdo con los tiempos y en razón de las presiones que ejercen las circunstancias políticas. 202 . ya se sabe. de nuestros recuerdos y de nuestras mentes.

materiales obligado de los prefacios. Con las uñas partidas y la mano izquierda horriblemente lastimada. y mecanógrafa desde luego. Y pensar que durante siete años. No hubo un alma caritativa. y la oportunidad de observar que entre quien escribe a maquina y quien escribe media un abismo. Pero he ganado mucho con el trabajo: bastante rapidez y alguna pulcritud.Una carta a Joaquín Creo que terminé de pasar en limpio. Sergio me explicó que se trata de un espasmo del músculo de la mano que tiene su cargo abrir y cerrar los dedos cuando se tiene abierta. como dicen finamente. más o menos en limpio. cinco años largos. de la redacción de un diario a la redacción de otro hasta llegar a ser el Director de uno de ellos que ya no se publica. Ahora me explico por qué en las listas de agradecimiento de los autores. Son dos actitudes absolutamente diferentes y la diferencia es de tal naturaleza 203 . Las ciegas esperanzas. La Opinión. muerto de muerte natural. que me ayudara un poco. se encuentra siempre el nombre de la persona que se tomó el trabajo de hacer. la edición dactilografiada de los originales del libro. aunque mecanógrafo y escritor sean una misma persona. Lo que fuere. del 30 al 37. pero duele. conste. comimos todos en casa gracias a mi habilidad y a mi resistencia como mecanógrafo y que sin ellas no hubiera podido pasar.

Confío en que el instinto me señale el día y la hora en que debe empezar la cacería de los gazapos. habrá que esperar. a los cuales siempre se recurrirá. unos por propia decisión. que en este caso son de las más variadas especies. la solución sigue en la mente de Dios. Lo que sí tengo resuelto es que vaya por delante el Diario de la guerra. No sé. Al principio lo que reuní fueron unas notas. adónde iba a parar. otros por consejo de los amigos. así de pronto. Y te preguntarás si éste es un nuevo libro porque yo te había hablado nada más que del Cuaderno de notas y de Las ciegas esperanzas. tanto la copia del Diario de la guerra como la de Las ciegas esperanzas. 204 . con un corte tajante que casi es inexplicable. Es por eso que voy a tener que esperar un poco para enviarte. Si trato de corregirlos. principalmente de José Antonio Caro que ha tenido la paciencia de oír dos veces la lectura del libro de versos. haga resaltar los defectos. sin saber. y ya sabes los puntos que no calzo como lector. Debo explicarte algunos cambios que he tenido que introducir en el proyecto original. sin interesarme. He puesto a reposar los originales. el mecanógrafo y el escritor se ponen en connivencia para no ver. Se tapan los ojos el uno al otro y entonces hay recurrir a terceros. tal como se deja reposar un líquido para que la sedimentación. Las tomé en los días peores de la revolución. ninguno de los dos. como te habia prometido. pero cuando uno pueda entregarles una obra más decente. Podría parecer frivolidad o insensibilidad en un momento en que el destino de todos estaba en juego y un fondo continuo de disparo indicaba que era un juego pesado y peligroso. En cuanto a cómo y cuándo podré editarlo. casi como quien oculta las huellas de un crimen. Escribí y lo escrito lo guardaba debajo de la carpeta de la mesa de la biblioteca. lo que es necesario enmendar. poniendo un poco de orden.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que parte por medio a la personalidad.

cuando tenía cinco o seis notas. 205 . los tres comíamos. La post-lectura también fue corta por la misma razón que el domingo en la mañana: se había venido encima la hora de comer. No los pude retener ni con la relativa tentación de que se quedaran a almorzar conmigo. o como quiera llamársele. La obra estaba lista. y ellos dos tenían. reuní en casa a Rafael Herrera. Una mañana. una mañana de domingo. además obligaciones hogareñas que cumplir. La inspiración. que sólo numeraba para mantener un cierto orden. a pesar de todos. me animó. es una fiebre muy parecida a la de las gallinas cuando esta empollando. y. Sergio y a tu compadre Pulito Cabral. más por lo que me dijeron que dijeron después que por lo que se dijo en casa aquella mañana. y. Dios bendiga su paciencia. Sixto. y les leí los poemas. particularmente algo que me contó Pastoriza al día siguiente. A José Antonio Caro le leí algunos poemas sueltos. cuando está bien encendida. cuando todavía el libro no estaba terminado. Tomas Pastoriza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Un día. El titulo que necesitaba lo encontré de una vez: Cuaderno de notas. ahora no sé por qué. aprobaciones por todas partes. Lo que dijeron. Oyeron la lectura muy calladitos. en este caso especifico. después el libro entero y otro día le volví a leer el libro en la forma en que finalmente ha quedado. y seguí garrapateando y escondiendo lo garrapateado. La vanidad de un escritor halla siempre. se me ocurrió que aquello podría llegar a convertirse en un libro o algo por el estilo. Me lució muy adecuado y bastante expresivo. paré de escribir. o sacando como dicen los viejos. y que por razones de horas no fue gran cosa. pero al final me aseguraron que les habían parecido bien los poemas. Luego busqué y traje por una oreja a Máximo Avilés Blonda y a Manuel Simó. precisamente por su falta de expresividad. Pastoriza se llevó a Rafael y hablaron por el camino. tal vez porque sentí que no estaba ya lo suficientemente clueco. Oro día.

que te voy a copiar luego. aunque no lo parezca. porque comprendí que esto era otra cosa. Podrás apreciar que más que una verdadera nota es uno de esos dibujos que se garabatean cuando se tiene a mano lápiz y papel y poco qué hacer.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El primer poema de la versión original. por supuesto. ajenas al poemas en sí cuando fue concebido. lo había observado: “Esas bailarinas como que debían estar en otra parte”. Había dejado de ser adecuado. pero había que mantener la separación e hice lo siguiente: la primera parte se llamaría Del tropiezo a la Caída. pero recuerda que antes era nada más que el Número uno. me parece que ni agrega ni quita nada al conjunto. porque tengo la seguridad de que volveremos a tropezar con la misma piedra. Le sobraba razón. Árboles bajo la amenaza de bombardeo. Escribí la segunda parte de la primera versión y la titulé. Volvió la fiebre y con ella el estado de cluequez –palabra que para mi mal no registra el Diccionario– y las condiciones óptimas para seguir empollando. comento un día. un apunte del natural con mucho de caricatura. Inmediatamente me di cuenta de que el título original del libro había quedado fuera de balance y hasta pensé ponerle los dos títulos. De la Caída al tropiezo. Pero la curación no había sido completa. Diario de la guerra. si la mano izquierda no me vuelve a traicionar y si consigo seguir en el mismo temperamento que esta noche. no había duda. Está escrito en broma. la verdad. Esto explica la supresión de Aguatinta y de la Canción Torpe para buscar a Dios. y así sucedió. y la segunda. ya no va. desde el principio. quiero decir que el título es posterior y obedeció a otras razones. aparte del titulo y del ultimo verso que sí tienen relación con todos. y lo elimine y entonces el título de la segunda parte quedó como título del libro. Hay algo más: como en el libro había recogido todo lo que escribí podía haberse colado algún material extraño visible sólo a la luz del nuevo título. Caro. 206 . Aguatinta es.

El amor no es ciego como dicen. pasa con espíritu que alguna vez consideramos de excepción y que tendremos que seguir considerando excepcionales porque un lunar no destruye la belleza. el amor ciega o por lo menos no deja ver. aplicando sencillas reglas de lógica. si estamos en el lado opuesto. obtenido en forma más o menos confidencial. de boca de una persona muy autorizada– llega con ellas de la mano. Al principio me equivoque. que esto ocurre al tratar con personas de luces escasas. Trataba de poner las cosas en el lugar que yo suponía que les correspondían. pero no había tenido oportunidad de comprobarlo como en estos días. Nada que pueda beneficiar al otro lado es cierto. y da lo mismo. o más o menos secreta. con lupa y reflector. para la consideración que yo voy a hacer. es oírlas y decir bueno. las buenas pasiones y las malas pasiones. un 207 . la ceguera de amor al lado de la ceguera que produce la pasión política es videncia completa. como si fueran sus hijos pequeños. La resolución que he tomado. hijos mío. Pero no creas. por un lado. porque éste es un lunar que todos llevamos. que nada ciega más que las pasiones. ni existe. en un saco. Nada de lo que puede dañar a un lado es verdad. y no existe tampoco. El que da noticias –casi siempre la ultima. Yo sabia. todas metidas. no. si estamos de ese lado. los defectos que otros ven en el ser amado. que cuanto informan es absurdo o lo parece mucho. y por otro. esos que hacen y dicen cosas inesperadas y muy graciosas para sus pocos años y por ello merecedores de los consabidos elogios y a quienes hay que buscarles caramelos o dulcitos de los que tenemos siempre guardados los abuelos. porque se molestan muchos y pueden morderme si les demuestro.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE A mi me ha impresionado mucho en estos días la actitud –el perro con su hueso– que asume la gente que trae noticias. pero unos cuantos fracasos seguidos fueron más que suficientes para que a cada información loca dedique una comedida y correcta atención. Pues bien.

por razones de temperamento y hasta por educación. es más: la ecuanimidad. Me ha sido muy difícil mantenerme ecuánime en este hervidero y estoy ya completamente seguro de que la ecuanimidad resulta una posición absolutamente desacreditada. fíjate. Esto es suficiente para ponerle una cruz y guardado en la gaveta para que espere allí a que el papel blanco en que está escrito se ponga amarillo. Ahora voy a contarte lo que sucedió con la Canción torpe para buscar a Dios. simples como deben 208 . El resultado. Con la Canción pasé. así como la cicatriz de la vacuna contra la viruela se considera la marca imborrable de la civilización. las imágenes magnificas. una especie de ritmo que al principio ellos mismos no tienen la menor idea adónde los llevará. pero esto es harina de otro costal. o acusados de contrarios. es cierto. cuando se la topa. a medias. ajena al tono de los otros pomas y en donde no entra ni uno solo de los materiales que me sirvieron para escribir el resto del libro. por la experiencia. la examina con gran cuidado porque. y generalmente no están autorizados a pensar en esa forma. aparte de que no se escapa que una situación como la que vivimos y como la que estamos viviendo todavía. no sé por qué extraño mecanismo degeneró nada más que en ritmo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE signo de los tiempos. Son. pero. una triste imitación barata. y puede que tengan razón. de encontrar siempre el justo medio son tachados de fríos. Dios nos ayude. Los que como yo tratan. requiere que se piense mucho en Dios. para mí. por haber desaparecido de pronto de la circulación. pareados de versos de diez silabas. Creo que el ritmo inicial apareció. Es más: cuando lo leo no me parece que me leo. pero aparecen las palabras que encajan. con una cesura en medio y que a veces tienen hasta rima interna. Ni las palabras adecuadas ni las imágenes salvadoras. tiene que ser falsa. eso es lo que se les antoja. no es aceptable. y se produce el milagro: el poema. Para algunos poetas lo primero es el ritmo.

Aunque no van las copias de los libros. Puedo usar una suerte de álgebra en cuanto a la colocación de los poemas dentro del libro. Para dar fin al cuarteto la hice… Etcétera. de cinco silabas. pero no paso de ahí. ni nada de bueno. 209 . cuando menos. Esto no tiene nada de malo. que te estoy dedicando una porción del mucho tiempo que tengo en estos momentos a mi disposición. Llegué a considerar que era posible partir los versos por la mitad. cuando la caldera estaba a todo vapor. porque no la uso gran cosa. etcétera. para apagar los celos que sientes porque te escribo poco. por una especie de respeto. Esta carta te demostrará. es una buena lima. Confieso mi culpa: te escribo poco. al estado de ánimo en que escribí la primera vez. y esto a veces nada tiene de recomendable. No tengo valor para enmendar la equivocación porque siempre llevo entre ceja y ceja aquellos versos que trascribe Quevedo en las Zarburdas de Plutón y que comienzan así: Dije que una señora era absoluta. entre otras cosas porque en mi taller lo que falta. que puede ser hasta haraganería. todo lo que te adelanto puede servir para que las esperes con una cierta resignación. y así se quedará. Lo peor fue que al pasarlos en limpio me di cuenta.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ser relativamente simples las letras de las canciones. lamentablemente. pero finalmente los deje como estaban. Y siendo más honesta que Lucrecia. de que con tantas rimas faltaba una y que la había sustituido por una asonancia. para que fuera aquello todavía más letra de canción. sin respetar el orden cronológico. pero debes reconocer que cuando lo hago es largo. y ya era tarde.

.

No es. Le basta con su obra. sin que haya que precisar si su influencia es directa o indirecta. Los que se han parado frente a sus versos para verlos mejor y luego han hablado de ellos con entusiasmo –Flérida de Nolasco. Yo no sé en qué condiciones. En este sentido es posible que no sea importante. y hay más razones. esa es la impresión que tengo. un poeta popular. uno de nuestros grandes poetas. lo leen y siguen adelante. generalmente por el momento en que surgen o por lo que significan dentro de una escuela. Sus versos no se han popularizado. Pues bien: Rueda anda por su camino y la popularidad por el suyo. por lo que aportan a la técnica poética o por lo que valen para los otros poetas.La raya en el corazón Quizás no se le haga un buen servicio a la Poesía si poemas como los comprendidos en los Cantos de la frontera. Siempre que escribo popularizado siento la aterradora proximidad de un término que si aparece en esta zona no me hace la menor gracia: vulgarizado. pero casi estoy seguro de que siguen adelante. ni necesita serlo. Joaquín Balaguer. del libro La criatura terrestre de Manuel Rueda. Pedro René Contin Aybar– pueden mencionarse a 211 . Muchos. se examinan en la forma en que me propongo hacerlo aquí. Hay poetas importantes. tampoco. Rueda es un excelente poeta.

sus frutos llegan a convertirse en materia sólo del gusto de los iniciados o en motivo de estudios. de mantener encendida la llama de la admiración y pasarla a la generación siguiente. el horrible defecto. Como si fuera poco. que ni deben ser iguales 212 . porque aquí sus juicios representan lo extraordinario y ahora estábamos considerando más bien lo corriente y ordinario. después de echar sus firmas entusiasmadas al pie de sus juicios. sencillamente porque está bastante por encima de los niveles usuales de vocabulario y sensibilidad. para situarlos dentro de su obra junto a sus hermanos mayores sin exponerlos a peligrosos sentimientos de inferioridad. Con unos grados menos lo oiríamos con gran frecuencia por las estaciones de radio y en los enardecidos cenáculos de los jóvenes. La grandeza en este campo es de la misma naturaleza que la de los árboles nobles: necesita años para crecer y alcanzar el desarrollo pleno. o una noche. esos tres nombres reúnen parte fundamental de la flor y nata de nuestra crítica literaria. su copa se enseñoree por encima de las demás de sus compañeros en el bosque sagrado. de esa media docena de hombres encargados. y esta sería otra explicación para su falta de popularidad. además. el ambiente de la calle. Los grandes temas en la Poesía divorcian del publico. Un poeta que es apreciado inmediatamente por el gran público es indispensable que tenga mucho de común con éste y si lo tiene es posible que no sea grande. Rueda tiene en su contra. de escoger grande temas o de colocar un vidrio de aumento sobre los pequeños. Pero esos grados que le sobran le salvan. para que un día. Desde luego podría explicarme en parte el secreto: no es un poeta fácil para todo el mundo. los responsables. Es una grandeza que precisa del tiempo y de la palabra de los que señalan caminos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE título de excepción. y esa palabra no se dice de una vez porque exige espacio y reflexión y hasta un granito de valor.

que todo lo ven y todo deben preverlo. de materia histórica y política que es. han dejado de ser expedientes humanos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE a los de la generación que les precedió ni obliga en nada a la siguiente. El pequeño tema poético. Un tema. que tiene uso y consumo inmediato y determinado. corre parejas con las alzas y bajas del empleo del corazón en cuanto símbolo de la vida afectiva. Las dificultades y el dolor que engendra. porque cada generación es dueña de una verdad distinta. para el poeta. 213 . La criatura terrestre. y que se agravan luego con la separación misma. no son únicamente el resultado de la acción de los hombres cegados por el amor y por el nacionalismo sino de la intromisión. Aquí la perennidad a que debe aspirar toda obra de arte siente cómo le cierran estrepitosamente las puertas en las narices. en substancia mitológica y artística. porque las ruinas las inventaron los románticos para su propio uso. y de las ideas acerca de la forma en que debe ser administrado el Estado. En algunos momentos el poema muestra síntomas todavía más acusados de romanticismo. nos puede iluminar. quitándole todas las adherencias documentales. de los dioses. porque los errores y las equivocaciones visibles en el proceso de la separación. el poema que da nombre al libro de Rueda. El tema es grandioso: la declaración de una región y de sus hombres. En los Cantos de la frontera se aspira a trasformar el problema que presenta compartir el dominio de la Isla con Haití. muy romántico. cuanto de adventicio y parasitario le hemos colgado los hombres. Pero comencemos por el principio. Lo que deja detrás de sí el destino cuando se agota. de uno y otro lado de la raya que no sólo divide y enemista la tierra que atraviesa sino que marcó su corazón con fuego. de muy buena fe y con santos propósitos. siempre nefasta. sobre todo en las descripciones de la noche y de cuanto alienta bajo la noche. sentimental o político. por cierto.

hay que llorar lo llorable y lo demás es desperdiciar las lagrimas. Cuando se denunciaron movilizaciones. cree que el muelle será el remedio por excelencia para todos sus males. No ha herido la susceptibilidad general. se lamenta por la división de la Isla. también. Montecristi llora por su muelle. de entregar el único párpado a tu sueño inconcluso. y nadie le hace el menor caso: Medias montañas. El tema es. Aquélla fue una breve pesadilla. A pesar de todo. No basta con llorar. el poema no abrió debate. pero cuando alguien llora por Montecristi sin acordarse del muelle. 214 . la misma muerte atravesada como un sol seco en la garganta. y lo es.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE La decadencia de una región y de sus hombres y lo que deja detrás de sí el destino cuando se agota podría ser un tema político. Las alarmas del 63 fueron eficaces. un mal sueño corto. Escribo susceptibilidad no sensibilidad. para referirme nada más que a las últimas. Con los Canto de la frontera ha ocurrido exactamente lo mismo. que debía servirnos no sólo para unirnos para matar sino para hermanarnos para vivir. Rueda llora y nadie le entiende. como debía ser. o las dos cosas. trata de dormir ahora. ni allí se le oye. medios ríos. la nuestra. El dormido sentimiento patriótico despertó vociferando y en unas cuantas horas la opinión publica se movilizó a su vez y un país en donde todo lo que divide prospera vigorosamente sintió cómo sus partes inconexas se juntaron de pronto a la sombra de una bandera. un tema político y quizás por el tratamiento que le dio el poeta casi haya dejado de serlo. una prueba más de que la gente o no lee versos o no los entiende. o sencillamente intenciones extrañas del otro lado de la frontera. la gente respondió.

Será leña para la hoguera que enciende la enemistad. absorberlo. hay que pensar que caben en muchas cabezas porque las hay a montones cuyas puertas son tan estrechas que sólo dan paso precisamente a ideas estrechas. ya que los débiles y los pequeños no suelen tener dinero suficiente para comprar un escudo tan caro. por tratarse del afán de un pueblo de graduarse de gran pueblo o del esfuerzo de un país para llegar a ser magna nación. ese empeño. no por el miedo que inspiran. creo. Es posible que esa actitud. lo que vendría a ser lo mismo. en muchas ocasiones. Aquí. hemos confundido el nacionalismo con el antihaitianismo y otros anti que no vienen a cuento. Un nacionalismo así busca sus razones en las sinrazones de los demás y en vez de unir para la acción útil junta para las carreras sin sentido y para el griterío confuso. A muy pocos. 215 . debe ocurrírseles que necesitamos conquistar Haití. naciera en tierra muy digna de respecto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Retornamos a la ecuanimidad y dejamos que la lógica sencilla restaurara el orden y enfriara las cabezas porque la fuerza de un pueblo débil es el Derecho y los que mojan los papeles de los tratados y los que matan las letras de los convenios conspiran contra las naciones que tienen que sostenerse por el respeto que merecen a las demás. como si esto no supusiera problemas y como si los nuestros fueran tan pocos. no un factor para el aprovechamiento de todos los bienes que el buen entendimiento con los demás ofrece en un momento en que los pueblos ricos están casi avergonzados de serlo y en que las grandes potencias tratan de ocultar las garras bajo guantes de seda. o convertirlo. Si al nacionalismo le asignamos sólo una función negativa servirá a lo sumo como resorte para agredir. a la altura en que estamos viviendo. en un satélite dominicano. Pero por ser ideas que lucen absurdas. no como fuerza para construir.

Es el deber de una época y es el deber de los hombres que la estamos viviendo. en el sentido de instrucción. Desde luego a los poetas no hay que hacerles el menor caso. estamos en el deber de revisarlas. sin que hiriera. 216 . no cuentan tanto. como he dicho. pero cuando se alcanzan los por cientos horribles que nos corresponden y los que corresponden a Haití las diferencias se achican y acercan. Ellos poseen sus verdades que no tienen nada que ver con la Verdad. Algo raro tiene que haber ocurrido porque eso de que la gente no lee o no entiende a los poetas no es juicio absoluto ni muchísimos menos. El poeta trabaja con materiales imaginados y los productos de la imaginación no merecen ser considerados cuando se trata de cuestiones realmente serias. O no hay sensibilidad o los poetas carecen de medios para excitarla. pero las razones que hacen de las fronteras un drama. Creo que todo cuanto afirmo es parte y expresión de una preocupación que existe. Cuando un pueblo puede llegar a estas conclusiones. Las características están a la mano y el que no quiera tomarse el trabajo de buscarlas y cotejarlas que salga un momento a la calle y se fije en la gente que pasa. El drama de la frontera está vivo y vivas las razones que la convierten en drama. Escribo no para crear una preocupación. nuestra susceptibilidad. No podemos argüir que el drama está vivo porque los haitianos constituyen un pueblo negro y nosotros no. Los poetas no tienen ni acceso ni derecho a la verdad. algo anda mal: o la gente o los poetas. o a consideraciones semejantes. lo hace más pequeño. Es lamentable tener que confesarlo. posiblemente sin relacionarlos con nuestras fronteras con Haití. y no quiero emplear más palabras.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hemos pasado por encima de los Cantos de la frontera sin detenernos. Nosotros somos un pueblo casi tan negro como el haitiano y cada día que pasa le saca aire al casi. son bajos y las cifras del analfabetismo muy altas. Que sus niveles de educación.

pero con un poco de comprensión y otro poco de tolerancia vamos saliendo adelante. La convivencia crea molestias.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Que es un pueblo muy pobre que podría poner en peligro los avances que en materia de jornales hemos logrado. búsquedas de nivel nada más que por vivir Haití y la República Dominicana unidas par vasos comunicantes. Que está superpoblado. 217 . gran mercado interno y una producción que satisfaga todas sus necesidades y deje un margen apreciable para substanciosas exportaciones. infinitamente menores. ¿Cuál es el camino que llevamos nosotros? La enumeración podría alargarse muchísimo y muy poco hallaríamos útil a la tesis del dominio o de la absorción. mayores serán las dificultades porque las diferentas crean succiones. que está más cerca aunque sus beneficios sean. Lo que sí hay de cierto es que mientras mayores sean las diferencias entre uno y otro pueblo. naturalmente. que para llevar adelante hay que contar con Haití. o no tomarnos la molestia de iniciarlos porque gastaríamos el dinero y los esfuerzos inútilmente. no le queda más recurso que apreciar cuales han sido los resultados del establecimiento del Mercado Común Europeo o del Mercado Común Centroamericano. los de salubridad para quedarnos en un ejemplo. en el seno de la familia y en la comunidad de las naciones. Y nos olvidamos de nuestro trabajador de campo o simplemente del de las pequeñas poblaciones. El vecino puede ser amigo también. y no quiere perder el tiempo tratando de inventar lo que ya está inventado. Si el dominicano piensa en economía en grande. Podrá aprender que ya no es tan cierto aquello de “¿Quién es tu amigo? –El vecino de mi vecino”. si es que todavía tienen la vigencia antigua. Hay programas.

Y el drama se anuncia tremendo: ni siquiera hallará muerte plena y suya. de no ser eliminadas. sentido a la vida del hombre de la frontera. gracias al esfuerzo de los hombres de buena voluntad auxiliados por la ciencia y por un concepto más noble. Tenemos que dar. al hombre que busca el camino de regreso a la tierra prometida. al rayano. más claro y más practico de la confraternidad humana.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Haití puede ayudarnos y nosotros podemos ayudar a Haití. Es la víctima de una situación que él no creó. cuando menos. allí en donde el tiempo no ha nacido todavía y en donde el espacio no ha comenzado a brotar. al viajero. por lo mismo. lo primero. un nuevo. El futuro se nos viene encima y las barreras de las razas y los abismos que cavaron los intereses monopolistas nacionales están desapareciendo. 218 . Medios Ríos. El poeta en el Canto de regreso a la tierra prometida. hablarán muy mal de los haitianos y de los dominicanos: de su incapacidad y de su ceguera. tenemos derecho a soñar. Vive en condiciones que. Primero describe el mundo partido que ha de encontrar: Medias montañas. y eso que el morir es uno de los actos más insobornablemente personales. el primer poema de los Cantos de la frontera coloca del otro lado del pasado. comunes e indivisibles las energías que es menester gastar para alcanzar la felicidad que todos. a la tierra que fue suya una vez y en donde disfrutó de la existencia libre y feliz. a los que están radicados en una tierra que resulta extranjera de los dos lados. Y hasta La Muerte Compartida. seguros de que el destino del hombre sobre la tierra es común e indivisible y que han de ser. como el analfabetismo y las enfermedades endémicas.

sin comprender la marca de la tierra. bajo los silenciosos cambronales? Venía cantando y al llegar calla. y de los vidrios salta al ámbar del ron que anestesia. El poeta aparece junto al viajero y tiene el valor de cantar en medio de las heridas. lo que dejó ya no es. Halla únicamente aquello que la muerte dejó estrujado. Viene solo. mira su esperanza tirada entre las basuras que se acumulan en los suburbios. que hace olvidar. Aquel país fragante está partido por una línea de resecas miserias: ¿Sabes adónde Vamos? ¿Sabes qué país es el tuyo tan fragante y que tiene una línea de resecas miserias. sin compañera. en el río materno ahora río de luto. Por tanto tendrá que seguir solo y Eva no le dará los hijos que él ansía porque antes de conocer mujer el hombre debe 219 . con el mismo ánimo de entonces. Siguen hasta que pueden ver de nuevo el viejo paraíso que ya no es un lugar ameno. Sólo se oye su mudez a la vera del desastre. porque estamos con un Adán que retorna no a la tierra prometida sino a la tierra perdida. sin probar de su fruto dividido. está reseco y en él reina el silencio. cuando reía del brazo de Eva. su esperanza convertida en vidrios rotos de botellas. una pobre corteza resbalando en los ríos perdidos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Que no se haga ilusiones. Él debe preguntar por todo lo que no encuentra y preguntar. tan pequeño que en él no caben dos brazadas. que mata cuanto podría ser recordado y que escupe entre dos tierras enemigas. es diferente. cuanto lo mueve a regresar ha cambiado.

pero no puede: Entra a tu reino. No tiene ni el recurso de enojar a Dios. El pasado lo inventaron los hombres después que descubrieron el tiempo. el drama de la frontera. Está en la protohistoria. Adán está del otro lado del pasado. de punta a punta. Se le han cerrado todos los caminos: Mira tu paraíso entre dos fuegos como si el paraíso fuera como una corriente de agua entre dos orillas de fuego cuando no es más que una raya que uno no sabe si es del ancho de los mojones que marcan y separan. o de la carretera que se desliga y separa. y eso de tarde en tarde. o del río que pasa y separa. de desobedecerle. nada más se sabrá desnudo y sentirá vergüenza cuando como el fruto del árbol prohibido. Su libro La rebelión del Bahoruco inicia –y ahora no me atengo al orden de aparición de sus libros– nuestra historia. lo único cierto es que está entre dos fuegos y que allí su anhelo no cabe aunque haya espacio sobrado para su nostalgia y para su dolor. Podemos estudiarla. los poetas. un dominicano que creyó en la nacionalidad y que tanto hizo para que el sentimiento en que se afirma y nutre fuera sano y poderoso: en la obra de Manuel Arturo Peña Batlle. sí que tiene pasado y por tanto historia. región que sólo pueden visitar. de abrigar esperanzas aunque estas sean ciegas esperanzas. pero no en la prehistoria que es historia al fin y al cabo y por tanto suelo en donde crece el tiempo. de alambradas. en donde no hay presente ni pasado. Adán y mira el árbol santo rodeado de minas. y la frontera. antes de que 220 . en una de las construcciones intelectuales más sólidas que haya levantado un dominicano.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ignorar su desnudez.

sin respetar. En La isla de la Tortuga cuenta cómo ese trampolín para saltar hacia la Isla Grande. Esas obras. habría estado en condiciones de terminar la Historia de la cuestión fronteriza. con decretos y proclamas. habrían de servir para estudiar la nación que se levanta del otro lado de la raya. Empieza Peña Batlle a trabajar en los Orígenes del Estado Haitiano. y ya el patriotismo tiene de donde prenderse. es aprovechado por gente extraña a la que vivía y sufría los pedazos de tierra que se perdieron a la larga. más útil y más practico quizás que el héroe legendario. precisamente para llevar los vacíos que dejó detrás de sí la insensatez. reunidas. El héroe histórico ha sido edificado. Si Peña Batlle hubiera podido dar remate a la obra comenzada entonces. pueden levantar muros y barreras para la ciega corriente de la historia. Como Enriquillo es quien con su tozuda resistencia hace posible el tratado. en Emiliano Tejera: si la guerra entre los Conquistadores y los aborígenes termina con un tratado entre Carlos V y Enriquillo. y en parte la encontramos expuesta. que creyeron que su mundo era inalterable y que los fuertes. también. es el héroe. los derechos que se atribuyó el Imperio Español en las zonas descubiertas. Hay otras derivaciones que por el momento no interesan. La tesis es ésta. Las devastaciones de 1605 y 1606 es la reseña de la creación del vacío que atrajo a los merodeadores del mar y a los que comerciaban en aguas de América sin reconocer. por años. pero vino la muerte y le sujeto la mano. que él. España reconoce que los moradores de la Isla tienen derecho a pactar y entonces reconoció. Es la crónica de cuanto significó el error de los dominadores del momento. que constituían un pueblo con atributos de nación. dejó de lado y cuyos materiales 221 . cambiando lo cambiable. nuestro primer héroe.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE fuéramos nosotros en cuanto dominicanos.

amenazado por sus antiguos dominadores. está compuesto. actuó también sobre su presente en interés de afianzar sobre bases más firmes la nacionalidad: por el retorno al seno de la Iglesia Católica y por el robustecimiento del hogar dominicano por vía del matrimonio indisoluble. lo compuso él. se explica por sí mismo. puede decirse. juntándolas y colocándolas en cierto orden. Lo del fortalecimiento del idioma español no necesita explicación. En el brujo. además de procurar “la influencia cohesiva de los sentimientos religiosos”. Si para los dominicanos el pasado. Le debemos mucho. Con el retorno al seno de la Iglesia Católica. ese pasado. Pero él no sólo compuso ese pasado. “La patria depende mucho de los sentimientos y afectos de la comunidad hacia el pasado. tanto que tiene derecho a reclamar el título de máximo constructor del pasado en todo lo que se refiere a Haití y a la frontera con Haití.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE completamente organizados esperaban nada más que el definitivo tratamiento. El haitiano. y aquí empleo componer en el sentido de formar de varias cosas una. Al fin y al cabo es Divinidad Enemiga en cuanto Divinidad de los enemigos. Los haitianos hablan francés y patois. y esto lo aprendió en Renán. se juntan en una sola mano el poder temporal y el poder espiritual. Por patriotismo debemos guardar y defender el buen acervo de la historia nacional”. se aspiraba a que la lucha contra “las supersticiones” que venían del otro lado de la frontera se encomendara a los sacerdotes. Para Peña Batlle. Eran los más llamados y los mejor preparados para una penosa y larga tarea: contrarrestar una de las formas de infiltración más complejas y más difíciles de combatir por eso mismo. un ascendiente cuyos alcances da vértigo medir. no puede compartir con ellos la adoración de la Divinidad. Tiene que echar mano de los viejos dioses negros que sus progenitores trajeron 222 .

en vez de debilitar las formas añejas y los antiguos mitos. los fortalece dándoles un sentidos. de que eran precisamente los hijos de madres solteras y de los matrimonios disuelto los que pagarían con hambre y con ignorancia. de la bella y poderosa mitología que corría por sus venas y que constituyó un reducto en donde su espíritu se mantuvo independiente y firme en los largos días de las conspiraciones y de las batallas por la libertad. que tengan más y mejores conocimientos. Peña Batlle. si puede llamarse así. en moneda de delito o en monedas de faltas a la moral. ecuménico. El sabía. y por eso él se sintió en el deber de buscar procedimientos que pusieran coto a una situación en que estaba saliendo perdidosa la familia y que ala postre iba a contribuir mucho para que la sociedad cuya base ocupa se debilitara. Porque la Iglesia Católica no reconoce el divorcio tuvo razón más para recomendar el camino que nos acerca mucho más a ella. pero sin que éste estorbe la especie de poligamia que impide a los padres dar a los hijos todo lo que necesitan.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE del África. y estaba seguro. una culpa que no era suya y que muy bien la ley podría intentar corregir. que combatió la herencia de Hostos por todo lo que representa para la enseñanza en el país como racionalista y por su oposición a España. Su interés por robustecer la institución de la familia nace cuando estudia horrorizado las estadísticas de los divorcios. porque es clara en su carácter de antitradicionalista. además. como lo sabemos todos los dominicanos. lo que hizo fue seguir un consejo suyo: la frontera con Haití 223 . hasta qué punto está generalizado entre nosotros el amancebamiento y cómo en muchos casos se hace respetable. que respeten en forma consciente las costumbres sanas y las practiquen para que puedan florecer las altas virtudes. y entre nosotros la tradición se llama precisamente España. Los pueblos necesitan que sus hombres sean fuertes. Lo que se adhiere de cristiano a sus creencias.

de una América. o de una Humanidad. y entonces lo que ha parecido siempre tan improbable cristalizará de pronto: cada quien olvidando lo que tiene que olvidar y poniendo un poco de calor en la empresa tan hermosa de ser partes de un todo más grande. en que no lucirán tan bien como ayer porque los dos pueblos. lo oportuno y justo es que aquellas razones al traspasarse al presente no resulten anacrónicas. porque día llegará. porque no hemos tenido el buen cuidado de irlas poniendo al día a medida que las circunstancias variaban. y han variado mucho. Nuestro pasado es hoy más pasado que cuando Peña Batlle vivía. pueden eliminar poco a poco esas diferencias y esos estados de ánimo que hasta el momento son los tropezaderos mayores para un acercamiento humano que luego nos reconcilie definitivamente. al servicio del hombre como prójimo. y comenzó por crear una conciencia de la frontera con materiales suministrados por la historia. o cualquiera de sus formas solapadas: regímenes que en última instancia y por individualistas sólo son compatibles consigo mismos. Bastaría. y los tiempos y las ideas cambian. tal vez un tanto provincianas. para empezar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ha de ser sobre todo una frontera de hombres. Cada generación trae consigo sus propias antipatías. ahora en formas más claras y terminantes. que quiere 224 . una ideología. para que puedan cumplir su papel a la vez preservador y previsor. Muchas de las buenas razones que tuvimos para trazar con vigor y denuedo una política con Haití. y si las preocupaciones por la frontera están vivas y se justifican por su drama. una doctrina. y sus propias simpatías. con el reloj y el calendario ante los ojos pueden parecernos como pasadas de moda. se establecieran gobiernos que tengan de común un credo. si las examinamos a la luz de la realidad actual. Peña Batlle exageró un poco: el país dominicano debía ser todo substancia muy reacia a la penetración o a la absorción. dentro de diez o cien o mil años. que de aquel lado y de éste en vez de gobernar el caudillismo. cada uno por su lado.

el presente y es muy significativo que aquel que no pudo llegar al árbol santo encuentre de pronto la serpiente. esto es. la mano a las cachas del cuchillo frías. Y el grito de los búhos que en la noche pierden la dirección y nos rozan con alas y conjuros. se había esperado bastante. moviendo el seno puntiagudo. la astuta serpiente del Génesis nada menos. por el hermano. y las hogueras con su resplandor de fiesta y de pavor. Llegan. porque en el presente hay tiempo y espacio y pájaros y viento que corretea y el vigía armado contra la quietud. Pero no todos los Cantos tienen por escenario la protohistoria.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE decir el más próximo. las cuatro partes de los Cantos de la frontera propiamente dichos que principian con un impulso geográfico. también. el tambor con su pena y su alegría mezcladas. así reunidos. del otro lado del mundo. Al período sin tiempo y sin espacio sólo pertenecen el Canto de regreso a la tierra prometida y la Canción del rayano. y calma al cielo indiferente: roto mi corazón en dos pedazos de odio y abandono. rutilante de amuletos. el segundo. Después. por el vecino más cercano. 225 . Y el tambor –pulso y retumbo– a favor de las aguas apagadas. que ha hecho del hombre y de vigor y de su destino sus presas favoritas. Con la serpiente que engaña nace la muerte. arranca. la disolución del mal que empuja hacia el mal o el recuerdo que lleva. Con Orbita enemiga empieza. precisamente eso que la gente supone que es el autentico Haití: Hogueras. Por fin las razas enfrentadas –el blanco y el negro– y por fin. El primero es el desencanto y la tristeza del retorno infructuoso. el grito del desterrado del Edén que se mira por dentro y descubre lo más terrible del daño. rápido. eso.

mi enemigo de tanto tiempo y sangre? ¿Con qué dolor te quedas. Otra vez el Artibonito dividiendo. y para demostrarlo se enfrenta a cuanto le rodea y grita para darse el tétrico gusto de oírse. que se moja con la misma lluvia que cae. de que está solo y nadie. ha dejado de tener miedo. esconde el grito peligroso entre los muros inescalables de dos paréntesis: (¿En dónde estás. hermano. hasta que no hay vestigio de maldad o recuerdo. pero en sus cabales. por personajes muy serios de cuello almidonado. de que la hondonada no le acusará. No. las emboscadas. la piedra oscura y clara donde el reptil se desenvuelve meditabundo. podrá reconocerle. y que exprime luego el mismo sol amarillo. el miedo que ha sentido todos los días. en despachos solemnes. aunque le hayan oído. Pero. historia monótona que se repite con las estaciones. la misma que se vive todos los días de aquel lado de la raya y de este lado de la raya. pensándome a lo lejos?) Después. padre y cómplice de su criatura. de uno y otro lado.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Blanco y negro. No sé por qué me parece no el grito de un hombre desesperado. con sus anillos sincopados y trémulos. que no cambia con las estaciones que cambian. la que se escribe en las presuntuosas capitales. los asaltos. al mismo tiempo. está seguro de que el bosque le guardará el secreto. Y el grito bajo la noche. El poeta. La tierra se ensucia. que es igual todos los días. Esta no es la historia del documento. esta historia no se escribe y es la historia de todos los días. sino el desgarrado grito de un borracho. repetido por los ecos. enajenado por el alcohol. Negro y blanco y un halito de muerte allí rodando. Los hombres llaman a sus dioses sangrientos. sin transición. de alguien que. las guerras. que se alumbra con hachos de pinos del mismo pinar 226 .

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

y con la misma luna baja que trastorna las cabezas y mueve hacia fuera la sangre espesa y bermellón. El IV canto ya no es historia, historia cotidiana. Es periodismo, reportaje engolado. El encuentro de los dos Presidentes sobre la raya. Con himnos, discursos, aplausos y el temor sofrenado. Reverencias y música. Y de repente, cuando los automóviles dejan el rastro de las altas polvaredas, nuevamente la historia ruin, ordinaria –gallos que cantan a lo lejos, el viento arrastrando pedazos de papel amarillento–; la comida pobre. El Artibonito corriendo. Los cuatro poemas restante sirven para rodear el drama de la tierra perdida y el drama de la tierra que es igual todos los días, de un aire lleno de pájaros, de pájaros que viven y vuelan y cantan; de pájaros que mueren, de garzas que miran tratando de reanudar una amistad antigua, de signos que tras el verde, en los árboles, con el viento, señalan que vienen promesas, que habrá cambios profundos; de que es necesario prepararse para un posible nacimiento. La hembra es poseída, y vive desde entonces sin saber que lleva una primavera en el vientre, y el poeta vuelve a cantar y a esperar. Pronto sabremos quien habrá de venir, orgulloso y seguro:
No os dejéis engañar por la desvalidez de mi primera entrada al mundo.

Es Adán que vuelve, sin inocencia, para edificar su casa, que es símbolo de permanencia. Una casa levantada contra el viento y la nada, contra el vicio y la intemperie, capaz de amilanar a la fiera y de acabar con la codicia del gavilán; con su pedazo de cielo azul sobre el techo, con un jardincillo que es necesario atravesar para llegar a la puerta, una puerta que no se cierra nunca. No es menester llamar: se empuja. Todo el que llega es bien recibido y mientras peor sea la hora, mejor. De manos del poeta hemos recorrido un universo, al que se arriba por adivinación, y el mundo de la realidad que el documento
227

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

alfombra, para de una vez tomar, bajo las estrellas que huían, el camino firme del futuro, de un futuro en donde los hombres se encuentran y se saludan sonriendo. Hablan la misma lengua de amor; mientras los ríos se vacían metódicamente sobre los campos para que se alce vigorosamente la espiga y para que se alce hermosamente la flor, sin dividir y sin enemistar las tierras que cruzan y separan.

228

Los analfabetismos fundamentales

Nuestra gran prosa anda dispersa por ahí mientras la obra de los
poetas no, posiblemente porque las piezas son más fáciles de encajar entre sí, en una antología, por ejemplo. No olvido que trabajé junto a Vicente Llorens Castillo y a Pedro Rene Contín Aybar en la Antología del Centenario de la Independencia de la República, dividida en prosa y verso. Pero una antología de la prosa no puede llenar el vacío que voy a denunciar porque generalmente se tiene más en cuenta su valor artístico que la materia tratada, casi podría afirmarse que en la selección suele importar más la forma, lo en cierto modo externo, que el fondo y el propósito. Gracias muchas veces nada más que a las antologías, y ahora me refiero únicamente a las antologías de poesías, se puede seguir una tradición, o descubrir cuando se rompe. Es relativamente sencillo estimar la llegada de las influencias nuevas o el tiempo de predominio de una escuela o la frecuencia de un tema, a veces hasta el amor por una palabra o por una serie de vocablos que caracterizan el espíritu y las preferencias de una tendencia. Tratar de hacer lo mismo con la prosa no es simple y nuestros prosistas, y no por culpa suya, lucen como si cada uno viviera en una isla, con sus propias provisiones y con su propia bandera, a
229

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

menos que no haya algo en común que, a lo mejor, nada tiene que ver con su estilo, preparación y aptitudes; algo que los ligue, como, podría indicar, la ocupación militar americana del 1916, que da a varios de los escritos de ese periodo un mismo escudo y una misma disciplina, a un vocabulario, a un sistema de argumentaciones y a un conjunto de ideas que si son diferentes tienen, a pesar de todo, un inconfundible aire de familia. Con nuestra gran prosa científica, la llamaremos así, el destino no ha sido amable. Se lee mucho más a nuestros escritores del pasado del género narrativo que, vamos a decir, a nuestros pensadores políticos. Es verdad que entre los primeros está un Manuel de Jesús Galván, pero no es menos cierto que entre los segundos hallamos un Américo Lugo. El que no se lean tanto como se debía hace posible que pueda afirmar eso de que vive en islas particulares, y no por su gusto, porque el escritor político, el pensador político, está siempre dirigiéndose a toda la gente, aun en aquellos momentos en que puede apetecer una audiencia más selecta, al hacer, digamos, incursiones en el Derecho Público o cuando estudia el origen de una ley y las consecuencias sociales de su aplicación. Quien escribe diarios o confesiones sabe que un día, más o menos lejano, esas páginas caerán en manos del público, pero el escritor político necesita que su obra entre en contacto inmediatamente con la realidad humanan que lo inspira, so pena de hablar cuando ya nadie lo escuche. De llegar tarde, en una palabra, y la sensación la tiene al trabajar. Y porque nos hemos descuidado en frecuentar esa mano magnifica de pensadores políticos que tenemos y que nos dejaron obras más que suficientes, nos quejamos de carencias que no existen; y por no haber clasificado sus libros y opiniones, sus consejos y observaciones, parece que estamos huérfanos de repertorios de ideas
230

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

y en rigor sólo aguardan métodos y paciencia para mostrarse enteros. Esos repertorios son indispensables para demostrar que nuestros criterios políticos no nacieron, como efectivamente dan la impresión, por generación espontánea o sin padres conocidos. Hemos comenzado a estudiar cuidadosamente nuestra vida y nuestras formas sociales, hasta con sentido científico, en un esfuerzo serio, sistemático, teniendo en cuenta las ideas que hoy circulan en el mundo, y la necesidad de que esas ideas nos ayuden a elevarnos un tanto, para mejorar las condiciones de nuestra existencia, en lo material y en lo espiritual; pero junto a ese esfuerzo debería brotar, sano, el interés de saber qué hemos pensado de nosotros mismos, de conocer lo que fuimos y cómo torcimos el rumbo, si el rumbo se cambió, para empezar a ser otros algo diferentes; qué han pensado de su época los hombres que la vivieron y qué los que vinieron detrás. Lo primero que uno debe tratar de saber es qué es y con qué cuenta; qué desea y de qué dispone para lograr ese deseo, y si en el examen que hagamos de nosotros mismos no se incluyen los antecedentes, no alcanzaremos resultados orientadores. La obra de cuantos observaron nuestras sociedad y nuestras instituciones, aquellos que tuvieron preparación adecuada y vocación suficiente para describirlas y señalar sus cojeras y grandezas, y bastante coraje para abrir la boca y gritarlas a los cuatro vientos, está esperando la tarea paciente de selección y organización imprescindibles para emprender, finalmente, la obra, o las obras, de síntesis que pongan en manos de los dominicanos un hermoso capitulo de su historia, su historia social, que habrá de serviles, tanto para conocerse mejor cuanto para acomodar sobre ellas sus teorías o sus ideas acerca de los procedimientos que deben ser empleados para que el desenvolvimiento del país vaya al compás de los tiempos, en vez de estar detenido, como a veces se antoja, en un mundo sordo, sin ritmo, sin voces del pasado y sin voces del presente. Si
231

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

hay que determinar el minuto que vivimos, para saber lo que tenemos que hacer para que el minuto siguiente sea mejor, es menester el conocimiento que aquellas obras de síntesis van a facilitar, porque lo primero que debe aclararse es el momento histórico y social de un pueblo, para poder ayudarlo o corremos el riesgo de gastar las más nobles y hermosas energías en una equivocada acción, y pueblos como los nuestros, con tanto atraso en el reloj, no tienen derecho a cometer equivocaciones, pues en este campo las equivocaciones, siempre se pagan con sangre, con dolor y con destrucción, y ya hemos sangrado bastante, ya hemos sufrido mucho y son tan escasos los bienes que estamos en el deber, todos absolutamente todos, de obrar de acuerdo con las mejores reglas para evitarlas. Hay momentos en que uno llega a la conclusión de que cuantos escribieron sobre el país, y soñaron y afanaron por él, perdieron miserablemente su tiempo y que, como muchos fueron escritores en grande, mejor les hubiera ido imaginando libremente que no reflexionando sobre la realidad de su tierra, tratando de enderezar entuertos y de guiar, pero no es así. Estoy seguro de que ha sonado la hora de reunir sus lagrimas y sus temores, su indignación, y su tristeza, sus ilusiones y su buena fe, hasta su candidez, para construir con ellas la obra que tanto ha de valer para los que, de este lado del tiempo, compartimos sus angustias y estamos orgullosos de su actitud y de su faena, que no fue vana y que no dejaremos que sea vana. Material puede hallarse reunido, para mencionar sólo tres libros, en los Escritos de Espaillat y en los Papeles de Espaillat de Emilio Rodríguez Demorizi, y concepto y orientación en Los Próceres escritores de Joaquín Balaguer. No se me escapa que la labor a que me he referido exige almas grandes, mentes claras y corazones generosos porque, junto a las más nobles concepciones, al lado de las más levantadas posturas, se hallaran concepciones adventicias, posiciones circunstanciales,
232

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

hasta criterios sólo explicables a la luz de la primaria necesidad de vivir. Esto hay que dejarlo de lado porque lo que se busca no es lo obligado ni lo adventicio ni lo circunstancial, que suelen ser transitorios, pasajeros; sino, precisamente, lo que debe ser aislado, por el contrario, es todo aquello inapreciable por tener valor permanente, por su utilidad inalterable, para la nación y para la sociedad, que aguardan definiciones aplicables, en primer termino, desde luego, al presente, pero donde no debe estar ausente un criterio de continuidad, ya que sin continuidad vendríamos a constituir algo así como un monstruo que acaba de incorporarse por arte de magia, y aquí la magia no tiene nada que hacer. Quiero decir que no ha de ser una labor apasionada, o, si se quiere, ha de ser una labor que la mueva la magna pasión que debe encender en cada pecho el amor hacia la tierra y hacia sus hombres, un amor que por grande ofrezca cabida holgada en la tarea a la comprensión y al perdón, que son formas, también, del amor. A principios de este año, del 65, llegó a Santo Domingo el libro Crisis de la democracia de América en la República Dominicana, de Juan Bosch. Que yo sepa nunca antes había despertado un libro el interés que esta obra desencadenó, y es posible que, así como la gente la compró vertiginosamente, la leyera arrebatada. Se agotó una y otra vez. Los precios se fueron a las nubes. Se vendió por las calles como la edición extra de un diario en momento de grave crisis. Se las arrancaban de las manos a los vendedores. Recordé, con nostalgia, el día, tan lejano, en que el propio Bosch me dijo, una semana después de la aparición de La Mañosa, orgulloso de su obra y orgulloso de su publico, que sólo en la librería de Chacho Carías se habían vendido 30 ejemplares. El se sintió halagado, y con derecho, por la demanda espontánea, y en cierto modo anónima, de que era objeto la novela. Hasta ese instante la regla era que el autor hiciera llegar su libro, o lo llevara él mismo,
233

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

a los compradores en potencia, y todos los que se sentían dignos de ser incluidos en la lista de los hombres cultos se sentaban a esperar esa, más o menos, frecuente ratificación de su importancia. Y de aquello nada, quiero decir: mientras más importantes se imaginaran, menos posibilidad había de que soltaran uno o dos pesos para ayudar al autor a saldar la deuda contraída con la imprenta. Libro que iba a la librería, libro amenazado de convertirse en “mula”, que es como llaman los libreros en México a las obras que no tienen salida. Crisis de la democracia de América en la República Dominicana merece el interés que despertó y es digno, por lo que significa, de haberse convertido en una de las obras que ningún dominicano debe desconocer, cualquiera que fuesen sus ideas y preferencias políticas, esto es, para aplaudirlo o para torcer el gesto y refunfuñar. Vale mucho no porque haya roto la tradición de silencio que suele rodear a nuestros hombres de Estado, que ya sería bastante razón; ni por toda la luz –ahora no interesa que sea luz un tanto apasionada y que cae probablemente nada más que sobre aquellas zonas elegidas previa y cuidadosamente por e autor– que arroja sobre figura, situaciones y hechos importantes para nuestra historia. No se trata simplemente de la versión de cuanto ocurre entre nosotros desde la muerte de Trujillo hasta el golpe militar que lo depone de la Presidencia de la Republica, ofrecida por uno de sus mayores protagonistas, el propio Bosch; hay que apreciar la obra, además, como contribución al estudio de la realidad social dominicana y a la historia social dominicana, o como él mismo dice: “para poner de relieve ante los ojos de los dominicanos y latinoamericanos las debilidades intrínsecas de una sociedad cuyo desarrollo ha sido obstaculizado sistemáticamente por fuerzas opuestas a su progreso”. Ya Bosch en Trujillo, causa de una tiranía sin ejemplo prestó un auxilio muy digno de ser tomado en consideración –y repito que no me interesa por el momento la posición que toma para enjuiciar– a
234

López tenía entonces 50 años. que a causa de su imprevisión. y Lugo. y busca las causas y razones de esos sucesos para que la historia venga a servir al mismo tiempo de lección y de guía. en lo sombrío y en lo pesimista. de sucesos más o menos gloriosos o más o menos tristes. Le da y le quita. El cuadro que pinta López es desolador. presa de las enfermedades más repugnantes. de ejemplo y de pauta. “un pensador dominicano –dice– que en el primer periodo de su vida tuvo tendencia a producir obras maestras”. deja una triste huella en el alma y lo que Lugo añade de su cosecha muy poco tiene que envidiarle. Con los dos libros mencionados Bosch entronca su tarea de escritor con una noble tradición cuyo representante anterior e inmediato es Manuel Peña Batlle. Peña Batlle se lamentaba de la ausencia de estudios sociales en nuestro país y señaló que Américo Lugo era quien los había creado con bases estrictamente científicas. a aquella terrible descripción. no vienen al caso. Para él nuestros campesinos pertenecen a “una raza de ayunadores que vegetan sin higienes. hecha en orden cronológico.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cuantos consideran que la historia no es una vacía enumeración. que es la obra en donde Lugo abreva. gracias a sus conocimientos históricos. que habrá que calificar en su oportunidad y sin las cuales no puede pasárselas la historias social dominicana. La lectura de La alimentación y las razas. cuando escribe su debatida tesis El estado dominicano ante el Derecho Público utiliza. aunque las ideas de Peña Batlle y las Bosch sobre materias determinadas sean en muchos puntos disímiles. su violencia y su 235 . a veces absolutamente contrapuestas. Manuel Arturo Peña Batlle y Juan Bosch. Américo Lugo. Nunca la vida y el carácter de nuestros campesinos han sido retratados con tintas más negras. pero esas diferencias. en parte. Para no dispersarnos demasiado quedémonos con José Ramón López. la información y las reflexiones de José Ramón López.

perezoso. hombres y mujeres carecen de dignidad patriótica porque les falta ese ingrediente estabilizador y creador que se llama amor. periodistas. Vive perdido en un mar de tribulaciones”. no cree en él y por tanto su vida como grupo social no tiene finalidad. Bosch asegura que: “Con las excepciones lógicas. al final del “angustioso periodo de nuestra historia que corre desde la muerte de Heureaux a la ocupación militar americana”. que vive sin un presente estable. alcohólicos. a su historia. jugadores. no tienen lealtad a nada. En esta última palabra está la clave de su actitud: la clase media dominicana. profesionales. que se produce en 236 . amor a lo suyo. a su tierra. por su lado. sensual. incestuosos. que nunca deberían ser clases gobernantes sino gobernadas. orgulloso y violento. Y Lugo. La tesis de Lugo se edita en folleto en el 1916. son. pero su cultura científica y artística es muy deficiente”. no tiene fe en su destino. casi tan frugal como el de los campos. El único valor importante es el dinero porque con él pueden vivir en el nivel que les pertenece desde el punto de vista social y cultural. afirma: “esta clase (sociedad de primera y sociedad de segunda) y la de los agricultores. han dado altos funcionarios y aun Jefes de Estado. “Como consecuencia de esa actitud los dominicanos medios no han establecido una escala de valores morales. comerciantes. es imprevisor. a un amigo ni a una idea ni a un gobierno. Inútil es decir que éstos han sido los peores. y para ganar dinero se desconocen todas las lealtades”. por lo general. en plena tiranía de Ulises Heureaux y cuando ya sólo le faltan tres años para caer para caer para siempre. El habitante de las ciudades. ladrones y homicidas”.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE doblez. La clase elevada no carece de cultura literaria. sacerdotes. La primera edición de La alimentación y las razas aparece en Santiago de Cuba en el 1896. a su destino. militares.

Tiene dos párrafos el discurso en donde no hay ni una palabra desperdiciable. Peña Batlle sí que creía en el pueblo dominicano y en su porvenir. Para él lo peor ha comenzado a ser del pasado.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ese mismo año de 1916. “Nuestro país sufrió por mucho tiempo la desgracia de un enorme atraso. que juzga como “el más importante de todos los ensayos políticos de nuestro eminente escritor y pensador”. lo mismo que Bosch. como Mantenedor de los Juegos Florales. No nos dieron tiempo para hacer otra cosa que no fuera lustrar el escudo de guerra y cobijar bajo su sombra el deseo de ser libres. en el 1952. el blanco de muchas ambiciones y de muchas codicias. Cuentan las historias que en muchas épocas. El libro de Bosch se edita en México en noviembre del 1964 y lo terminó de escribir probablemente cuatro meses antes de la publicación en su exilio de Puerto Rico. en la semblanza de Lugo que en cierto modo sirve de prólogo a su Historia de Santo Domingo –Desde el 1556 hasta 1608– al referirse a su tesis. pronuncia un discurso en el cual examina. fue. Así nos obligaron a vivir las circunstancias de una azarosa historia política. aunque todavía el pasado ruja del otro lado de la puerta. En ese mismo año de 1952 Peña Batlle. En fin de cuentas. apunta que: “A no ser por la levantada confianza en los destinos de su país que demostró poco después frente a la ocupación militar. Peña Batlle. con el rigor y la visión que caracterizan todos sus escritos. los habitantes de esta tierra aprovechaban el claroscuro de la alta madrugada para asistir a la misa sin que sus desnudeces se hicieran muy visibles. aunque cada uno arribe a la misma encendida fe por caminos harto diferentes. La miseria más despiadada nos castigó con dureza en la carne y en el alma. al Estado Dominicano. a la sociedad dominicana a la nación dominicana. Heredad muy reducida la nuestra. como cultural. podría decirse que en su tesis del 1916 quiso escribir el epitafio de la vida nacional dominicana”. sin embargo. nunca aprendimos administrar la casa porque nos faltó 237 . tanto material.

mucho antes de que los antibióticos fueran lo que son actualmente. Serían como las nueves de la mañana y el sol pegaba duro. A Dios gracias Joaquín se recuperó y aprovechando un viaje que hice al país fuimos al Higuey a cumplir la promesa. desnudos de cintura arriba. El bautizó a mi hijo Joaquín. a su energía. los ojos brillantes. enfermos. 238 . Nos avergonzaba el contacto con el mundo y la luz del progreso nos obligaba a bajar el rostro. —Esa es la raza de ayunadores de que habla José Ramón López –dije por decir algo. aminoro la velocidad. Nunca olvidaré lo que me dijo una vez. Poco antes de llegar a la villa nos encontramos con un grupo de trabajadores que reparaba la carretera. Éramos un pueblo sin hábitos sociales. flacos y sudados. sin sentido de la solidaridad y sin ideal que guiara nuestro paso hacia la cumbre de una realización nacional. al verlos. somos independientes a pesar de todas las oportunidades que hemos tenido hasta para perder el nombre. Peña Batlle ofreció ir conmigo a oír una misa al Santuario de Nuestra Señora de la Altagracia si sanaba. y a nosotros nunca nos permitieron los enemigos vivir en paz ni trabajar tranquilos”. impostergable y fatal echarnos al camino de la vida civilizada y no permitir que nos aplastara el carro alado e incontenible del progreso universal”. desnutridos e ignorantes. “Cuando amaneció el día de la civilización nos sorprendió rendidos de cansancio. El lastre resultaba muy pesado. enceguecidos de rubor e impotencia. la piel tirante sobre los pómulos. pero era urgente. El Chofer. Alguno se quito el sombrero mascullando un saludo que contestamos sonriendo. que enfermó gravemente en La Habana de peritonitis. camino de Higüey. Era una cuadrilla de ocho o diez hombres.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE tiempo para defenderla de intrusos. —Sí –me contesto muy serio– y esa raza nos hizo libres y gracias a ella. Yo creo en ella. Los hábitos de una buena administración sólo los dan la paz y el trabajo. así que pasamos entre ellos relativamente despacio.

en la pelea de Roldán. en el drama inicial de la aclimatación. y vamos a decirlo con otras palabras suyas: “El valer moral alcanza siempre el limite de la capacidad intelectual y nuestra capacidad intelectual es casi nula”. toda la incertidumbre que nos hemos tenido que beber con nuestras propias lagrimas. Para Bosch. la lealtad a sus amigos. en la lucha desigual del aborigen contra el Conquistador. en la disminución y envilecimiento de la dieta. entonces. a su comida. Acabamos de aislar dos carencias: para Lugo lo que está ausente es la cultura. Mientras para Lugo es “la falta de cultura” lo que no permite el desenvolvimiento político necesario para que el pueblo se convierta en nación. en el sentido de que no es concerniente al orden jurídico sino al fuero interno o al respeto humano. un problema moral. todo lo malo nos pasa porque estamos privados de “ese elemento estabilizador y creador que se llama amor”. y de ahí toda la sangre que ha corrido. a su música. conocer el valor de la vida y saber que la vida para los demás no representa 239 . en hombres. como ya dije. para Bosch. como se habrá apreciado líneas antes en lo que copié. lo que falta es amor. a su tierra. desde este ángulo. a los partidos. Para Bosch las virtudes nacionales se pueden hallar en lo que él llama la gran masa popular. la explotación del hombre por el hombre y más que la explotación. bienes y posibilidades perdidos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Tomemos de nuevo el hilo abandonado. la desocupación que empuja a la gente a una estrechez en que por no tener no tiene ni explotadores. por primera vez. los Descubridores. El problema fundamental es. “Ahí están el amor a lo suyo. porque. a ciertas ideas simples pero generosas”. y sus raíces habría que ir a buscarlas en la tierra que pisan. Los éxodos que no pueden ser contados y que jamás podremos calcular exactamente. todo el dolor y toda la destrucción que provocaron las invasiones y todo el dolor y toda la desorientación que edificaron las ocupaciones por extraños.

La moral es un lujo que se dan los hombres después de haber comido. Pero en donde falta todo ha de faltar algo más. y el ambiente en que se desenvuelven: cosas naturales y cosas de humana construcción. su historia y su realidad social. de las circunstancias. para explotarlas racional y provechosamente. luego de satisfacer ésa y otras necesidades primordiales. como es lo habitual. –hablo de conocimiento.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE nada. cuando los partidos políticos no pueden confiarse nada más que en el magnetismo personal de su figura mayor. o indirecto. ver premiada la maldad y menospreciada la virtud por considerarla una forma de blandenguería. y con qué no contamos. cuando deben ser reemplazados el “a mí me lo dijeron” y el “eso pienso yo” por el conocimiento directo. los hombres y cuanto ligándolos los caracteriza. El que nada tiene no puede tener moral. el dominicano. necesita saber qué es él mismo y saber lo que tiene para hablar no por suposiciones. a los que somos tan dados por razones tropicales– pero digno de confianza. cuando el hombre dominicano está empezando a dar señales de que piensa –y esto no quiere decir ni que piense bien ni que piense mal: sencillamenente ha principiado a pensar–. En momentos en que es indispensable conocer bien el país. que lo inmoral nace espontáneamente en el caldo de cultivo de la miseria. cuando hay que determinar cuáles son nuestras verdaderas riquezas y con qué contamos. sino con un real saber de sí mismo. porque hay que operar sobre una sensibilidad aunque en estado naciente muy vigorosa. que todo lo que se le 240 . con su bastón. político o no. no de leyendas ni de hábiles y acomodados productos de la imaginación. Peña Batlle no se conforma con la idea de que en la ausencia de moral esté la causa de todos nuestros males y da un valiente paso adelante para señalar. Dos carencias son muy pocas carencias. que los fuertes sean malos y los buenos débiles. bien enterado de todo lo que le rodea: sociedad y medio físico.

Peña Batlle. para él los dominicanos han hecho mejores cosas que las que podían pedírseles y han buscado y han encontrado. con relación a Haití. Lo demás huelga. sobre todo. la nacionalidad misma. mientras se debata en la pobreza más absoluta. da a lo económico el lugar que le corresponde como factor esencial. muy probable. ni organizar una nación en forma tal que sirva de base a un Estado capaz de cumplir con sus obligaciones. y nadie tuvo la fe que él tenía en nosotros ni el valor suficiente para ser. catolicismo a la antigua. porque para él lo primero es lo primero: la dominicanidad. hasta la mitad de un siglo en que estaban pasadas de moda muchas de las ideas que recogió en su tratado cerrado con los problemas con Haití: hispanofilia. Riéndose me dijo cierta noche: —El dominicano que más entiende a Haití es Trujillo. a veces únicamente en forma intuitiva. como el de la guerra. que al mismo tiempo fueron útiles para mantener la cohesión social. no en el sentido filosófico. sin ser materialista. Empezamos a tener perspectiva y podemos comenzar a separar. y yo lo entendí. dentro de la nada más que aparente política uniforme de Trujillo. los colores del iris. que en muchos puntos Trujillo estuvo más bien al servicio de las ideas de Peña Batlle que a la inversa. 241 . Mientras algunos pecan de idealistas y se van por las ramas. Los pobres no pueden dar buenos ejemplos. Lo que quiso decirme fue otra cosa: el dominicano que más entiende lo que yo pienso de Haití es Trujillo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pida al dominicano. antihaitianismo con todas sus consecuencias. ni darse buenos maestros. como vengo dando a entender. Y. en el sentido político de la palabra. iba a decir instintivamente. a pesar de todo. Por lo menos hay que pensar que ya es posible. son exageraciones. sin propósito demagógico y sin hacer concesiones. modos de expresión.

como los llama en el discurso de los juegos. el Gobierno pierde estilo. exactamente la mitad. A su juicio los dominicanos eran responsables sólo en parte de nuestras grandes dificultades. no sólo un sólido barniz de derecho sino aprovecharla para fines de utilidad 242 . desencantado y enfermo. se agotan o se alejan los hombres que hicieron tanto para darle a una larga situación de hecho. Cuando regresa a su casa. dominio cabal al servicio de un ideal. Lo que podría resultar útil es fijar la perdida de altura del Gobierno a medida que mueren. de “los intrusos”.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Peña Batlle no hizo política oscura y tortuosa en esta materia. Los buenos empiezan a quedarse solos. por cierto. siempre combatió. tanto que es fácil apreciar cuando llega Peña Batlle al círculo de sus asesores y cuando se ausenta: puede seguirse su paso por cada uno de los Departamentos en donde estuvo. Traslucía siempre seguridad. Nacido a la vida política en medio de la campaña para lograr la salida de los marinos americanos. Lo del 37 era nada más que una mancha terrible anclada en el pasado. aquí y en Puerto Príncipe cuando estuvo de Embajador. pero a estas horas da los mismos. muy pintoresco: elevado y digno. un síntoma. Cuando pensó lo escribió. y allí se le temía y se le respetaba. Su pensamiento era. aunque alguna vez se hallara bajo las órdenes de algún capitán no muy de su gusto y con quien al fin y al cabo termino enemistado. lo grito. El entra en el Gobierno en el 1942. había que ponerlo en el cuenta de los extranjeros. Con él nadie podía llamarse a engaño. y ese ideal fue siempre su propio país. no dejó de militar nunca contra la intromisión de extraños en nuestros asuntos. matizado con hermosas palabras gruesas. Era hombre que pensaba en voz alta. el resto. Entonces quien perdió no fue él sino Trujillo. Es presumible que su desaparición sea. Mentalidad de pelea la suya. a la sombra de una sola bandera: la nuestra. más que una causa. y pensaba muy bien. no lo dudo.

la tercera parte restante. eso sí. más de las que a primera vista podrían calcularse rápidamente. Tenemos que enfrentarnos a los hechos. Son importantes los estudios sobre el dominicano. para todo el bien que puede hacer hasta el mal cuando el mal es poderoso y se prenda del aplauso limpio y de los frutos sanos de las mentes sanas. Es la ocasión propicia para que hagan su aparición y actúen los jóvenes consejeros tenebrosos: van a matar a un muerto. son muchas. lo que sucede es que sus partes andan por ahí desperdigadas. Los males que lo llevaran a la ruina han hincado su labor de zapa.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE publica. sobre el hombre que vive en este pedazo de tierra que se llamó primero La Española y que después se redujo nada más que a las dos terceras partes y cuya característica mayor es que habla español. pero sin las características y fortaleza de sus primeros veinte años. más en patois que en francés. pero ¿en dónde están los hechos? Tenemos que enfrentarnos a la realidad. Trujillo se convierte en el más eficiente de los enemigos de Trujillo y sus amigos tienen que correr de un lado para otro. pero no sólo no hay estadísticas. se nos ha enseñado que no tenemos nada de nada. pero ¿cuál es nuestra verdadera realidad? Bosch dice. y a pesar de todo la verdad no es tan tremenda. desesperados. Está por hacerse su recopilación y su 243 . y yo repito como un papagayo: “no contamos con estadísticas confiables”. apuntalando. que más o menos coincide con su salida del Gobierno la aparición de señales de debilitamiento del régimen que sigue sosteniéndose en pie con firmeza. Las observaciones. Se sabe. pero ruedan por ahí. como dije de la verdad. corrigiendo. porque el otro pedazo. desperdigadas: el cuerpo de Orfeo después del tropezón con las Furias. se sabe. tapando. se expresa en francés y en patois. enmendando.

¿cuándo empieza?. cuáles son sus causas. tenemos que darle la cara con decisión. Blancos y negros. que nadie use el corazón para pensar. Si hay problema negro. No basta con negar teóricamente su existencia y encogerse de hombros. o que se describen como negros.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE clasificación en algún sentido. ¿al abolirse la esclavitud? O podemos preguntar: ¿La esclavitud desaparece por un acto de autoridad o estamos frente a un proceso de disolución. a disminuir la distancia entre los hombres libres y los viejos esclavos y entre sus descendientes entre sí. y en qué forma. blancos con los negros. en qué punto los movimiento ascienden o caen o cesan. Y los remedios. dificultades para el buen entendimiento de los grupos que se llaman. si el mal amérita remedios heroicos. están a la mano: amor y cultura. o es que hay un abismo insalvable entre el negro haitiano y el negro dominicano. de tal naturaleza que ni el mismo color los acerca? ¿El estado de promiscuidad que es característico de la vida en la frontera en ciertos períodos –señalados por Peña Batlle– hace perder terreno al conflicto? O finalmente. ¿es el problema negro un problema de invención reciente o tan viejo como la llegada de los primeros esclavos a la Isla? Porque es. más bienes y mejor distribución de los bienes. o se consideran. somos iguales. todos los dominicanos. porque estamos comprometidos en la misma empresa de salvarnos y de salvar la nacionalidad. espontáneo o no? ¿La dominación haitiana contribuye. o porque se le ha convertido en problema de primera magnitud. y nadie tiene derecho a contar más o a 244 . no en fría conclusiones cristianas sino por humana necesidad y por una formación en que no entra ni discriminación ante el peligro común ni discriminación al rebatir las glorias y los motivos de orgullo. a fuerzas de encogernos de hombros hemos dejado que la maleza cierre muchos de los caminos que llevan a una más sana convivencia y que la arena tape los canales que son parte de la red vital del intercambio social.

la base de su dieta. Todavía no sabemos cuántos desocupados tiene el país y cuántos que parecen tener trabajo. la mera propiedad de la tierra. como diría el poeta. también. La sola distribución de la tierra. Hay cálculos sobre las tierras ociosas con que contamos. cálculos sobre el aumento de productividad de muchas zonas si se les facilita agua. El amor de los hermanos no es. no sólo en el campo sino hasta en grandes industrias modernas. pero sin poder entregar juntamente con el pergamino anhelado ni semillas ni créditos. Aquí probablemente las noticias sobren. pero ¿hemos podido determinar. es cierto. Así no vale. 245 . cuando desmembró haciendas y las repartió. A México se le cayó la producción del maíz. ni la capacidad de aguante de los viejos propietarios. ni debe serlo. Hubo que dar un paso atrás y empezar de nuevo. del Estado y de particulares. negro. distribuir precipitadamente supone riesgos muy graves. porque no es un problema de amor propio que se esfuma con un título de propiedad adornado con muchas firmas y muchos sellos. una especie de limosna o concesión. Así mejor ni pensarlo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE contar menos con uno de los suyos. tampoco. porque la miseria se ve en las calles y por los caminos sin que haya que ser un lince. Tan pronto como lo que se puede distribuir no es mucho. no resuelve ni el problema del campesino ni el problema de la baja producción del campo. Hay el problema de la mala distribución de la riqueza: pocos con mucho y muchos sin nada. lo que hacen con la actividad a que se dedican es enmascarar su condición improductiva. más pobre o más rico. amor de favor. pero hay estimados tremendos acerca de la baja productividad individual. con una relativa exactitud. los diferentes grados de pobreza y lo que sobra al que le sobra? Hay buenos estudios acerca del sistema de tenencia de la tierra que serán muy útiles. y las cifras de la recaudación del impuesto sobre la renta servirán. porque sea blanco o porque sea.

246 . ni hallan qué hacer ni dan. ya está probado. Esas necesidades se tornan más duras porque las promociones han ido produciéndose muy lentamente y los muchachos que suben. entre una pobreza que todo se lo niega y los codos en la barriga de los que tienen dinero y ocupación. porque no pueden. preparados para la vida. Pero a fuerzas de repetirlo ellos llegarán a convencerse. por fin. Pero nuestras revoluciones. porque la que derribó al general Horacio Vásquez no debe tomarse en cuenta por el ingrediente de opereta que le fuera agregado.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pero creo que me dejado llevar fuera del campo que yo mismo me había marcado. aunque se les revuelva el estómago y los músculos de la cara no respondan adecuadamente a tan hermosa decisión. Necesitamos una revolución. una orientación fecunda a sus existencias vigorosas. aunque es importante que luego las cosas no siguieron igual que antes. Responden a necesidades sociales y se encienden en la llama de una insatisfacción que crece con la misma fuerza con que la población aumenta y con el aumento de las necesidades de esa población. y todos estamos de acuerdo. pero para enfrentarnos a ellos tenemos que conocerlos. hasta los contrarrevolucionarios profesionales que ya no se atreven a decirlo en voz alta y llaman acto revolucionario a las sonrisas interesadas que dispensan a las masas. Hay que enfrentarse a los hechos. Pero mientras los conocimientos de la historia social del país. sean deficientes. del tipo que veníamos usando hasta el 1916. las llaves del éxito ajeno y el secreto de la consideración general. y de su realidad social. han dejado de ser. la solución de las dificultades puede resultar equivocada. por precipitación lógica o simplemente por mala información. en el mismo grado en que la producción se va haciendo cada vez más insuficiente y las oportunidades parecen disminuir. La mala información en materia política constituye un delito. y algo es algo.

Aquél se combate con maestros y con ejemplos. pienso en el analfabetismo político. y cuando hablo de política me refiero a la Política que Duarte colocaba por su dignidad junto a la Filosofía y que nada tiene que ver con esa especie degenerada que nos hemos venido tragando desde que nuestro mundo es nuestro mundo: la politiquería. de los que tiritan mordidos por la tenaza de una fiebre intestinal o lamidos por la ola cálida de la fiebre de la tuberculosis. en la necesidad que tenemos los dominicanos de que los hombres en cuyas manos está el destino del país. Al saludar el libro de Bosch como lo hago y al recordar pensamientos tan preclaros como los de Américo Lugo y Manuel Arturo Peña Batlle. 247 . La falta de bienes. de las bocas que aguardan con hambre. para colmo de los males. puedan encontrar información y hasta orientación no sólo como la que ofrecen ellos sino en escritos de otros tantos dominicanos que han sufrido la suerte que nos ha tocado vivir y que no callaron sus sufrimientos. y muy pocos bienes. Los compromisos que estamos haciendo para salir del paso.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE A estas alturas no tenemos derecho a equivocarnos. Todo lo que se haga que demore o estorbe esa revolución es un crimen. está la nacionalidad misma amenazada. no importa la bondad de la intención ni en nombre de qué se ha actuado. además de las manos que esperan vacías. mucho analfabetismo político. con producción. que mucho más que una depresión horrible del terreno será un hoyo en cuyo fondo reposa estancada un agua sucia que mancha para siempre. si no nos permiten reunir los instrumentos adecuados para arrancar la condiciones de deficiencia que nos obligaron a contraerlos. hágalo quien lo haga. Hay analfabetismo moral y hay analfabetismo de ese que conoce todo el mundo. con el pobre corazón entero. De allí ya no será posible salir con la vergüenza intacta. en el Gobierno o en la Oposición. nos arrojarán al abismo. Este con escuela. Pero hay también. No podemos volver a equivocarnos porque.

mete las dos manos en la entraña enferma de una época y de una sociedad. sino movido por el ansia de curar. o. del pasado y del presente. para que de la discusión saquemos todo el beneficio que necesitamos. y raja y bota. Las conclusiones a que llega Bosch en su libro merecen ser discutidas en el sentido que le da el Diccionario a la palabra discutir. Amor y cultura. y no sé cuántas veces me detengo y explico: materia. pero sin esa frialdad que todo lo mata. ni el odio han servido para tan noble menester. pero sin olvidar que en las graves disensiones públicas los que no toman partido se condenan a sí mismos al peor de los rincones. más escuelas. más maestros. Sin dejarnos cegar por la pasión. y nunca ni la ignorancia. Sobre todo cuando el debate ya costó sangre y está en juego nada menos que la suerte del país. En Grecia llegó a considerarse razón más que suficiente para penar con la muerte. edificación y unidad. como Peña Batlle o como José Ramón López que. de limpiar y de engrandecer luego. con mente adecuada. no tenemos estadísticas confiables. más que destrucción y anarquía. si como Bosch dice. con los instrumentos recomendables. que es con Lugo con quien se inician los estudios sociales con base científica. 248 . o su fe. haciendo investigaciones muy menudas sobre sus circunstancias. más que enseñanza ejemplos. no por satisfacción morbosa o como quien castiga.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que se atrevieron a correr el peligro de dar a conocer su triste criterio. porque. a una especie de muerte civil. con frialdad de cirujano. como Peña Batlle afirma. ésta podría ser una coyuntura magnífica para ampliar el campo y corregir el rumbo de las estadísticas y para llevar a cabo los exámenes de nuestras realidad con rigor. entre las olas encrespadas de la incertidumbre. sin apandillarnos. Y aprovechar la oportunidad para comparar su criterio y sus deducciones con los de las otras autoridades nuestras.

muchísimo más amplio que en cualquier otro momento. con una serie de normas y preceptos. si no establecemos reglas para la lucha. límites hacia arriba y límites hacia abajo. estableciendo castigos para los golpes bajos y premios para la caballerosidad y la elegancia. pero la frase no cabe. La guerra generalmente es mala. cuando todavía nos estamos sacudiendo el triste polvo ensangrentado después de la caída. 249 . no importa. pero démosle gracias Dios de que haya pasado el momento en que era obligatorio matar o morir y que en vez de la guerra con las armas estamos haciendo la guerra con las ideas. o táctica. Hay que partir de un acuerdo. por más pacifico que sea. el conflicto. hoy por hoy. si no fuera porque se ha dicho y se ha demostrado que cuando una guerra civil es seria no termina nunca. el menor. y pese a todo seguirá siendo elemental. pero peleemos sin salirnos del librito. confiar en el porvenir con más fe. Tentado estuve de escribir: de dos males. llegará a ser tan deplorable como una contienda civil. vámonos a pelear de nuevo. Ahora bien. porque la verdad es que hay mucha tela de donde cortar. Con este único convenio podríamos vivir más tranquilos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Esto podría parecer alarmismo y hasta pesimismo. Una vez bien avenidos en lo básico. Hasta podríamos inventar una suerte de juego de salón para determinar los criterios e ideas comunes y quedaríamos sorprendidos de sus resultados. sin negar al otro. sería. estoy seguro. eso debe ser lo primero. en qué estamos todos conformes y en qué lugar se inicia la falta de entendimiento. el derecho que tiene de pelear. pero la guerra de las ideas es generalmente buena. Ese acuerdo mínimo. trabajar más provechosamente. Hay diferencias. aceptemos urgentemente. Es indispensable que en forma expresa. poniéndoles un bozal a los instintos primitivos y un par de alas de buenas marca a la generosidad y a los finos modales.

y que el analfabetismo político ha perdido mucho terreno. un animal que llora y que ríe. y a lo mejor es tonto. será siempre el hombre. Las fieras más fieras la tienen y el hombre. Bosch asegura que con la excepción de Hostos nadie habló en este país en el lenguaje de la ciencia política.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Todo esto puede parecer tonto. Por suerte no se trata de situaciones que pueden representarse en cifras mondas y absolutas. un animal que piensa. analfabetismo político y por ello resulta recomendable instalar una escuela debajo de cada árbol para combatir todos los analfabetismos de una vez. Estamos seguros de que el analfabetismo propiamente dicho no alcanza. porque no es fácil precisar cuál produce los mayores daños a la nación y a la sociedad. y seguirá perdiéndola al paso que discurre el tiempo por la sencilla razón de que el mundo ha comenzado a 250 . por ejemplo. aunque la nomenclatura difiera. El mal existe. de antes y de ahora. caracterice a la sociedad dominicana. ni sentir horror ante la delicadeza. aunque la pasión disfrace. repito. al 50% de la población. de que hay sentido moral en la vida de muchos hombres. padecemos. como lo prueban en menor grado algunos ensayos políticos y artículos publicados en los periódicos. Pero hay que tener valor suficiente para ser buenos y no tener miedo a ser finos. desde un vaso de agua fresca cuando se tiene sed hasta la mano amiga cuando necesitamos comprensión. aunque los conocimientos a veces no sean completos o no sean profundos. además del analfabetismo propiamente dicho. por aislada y poco frecuente. porque nada es tan tonto y tan simple como lo bueno. Hasta el hombre de las cavernas tuvo que ser capaz de una ternura para con los suyos. Esto confirma cuanto he señalado y que. ayuda o consuelo. aunque no sean tantos como para que sus actitud. ya que en este campo nada puede ser absoluto. pero va perdiendo fuerza. por más bajo que uno se empeñe en colocarlo. el mismo libro de Bosch lo prueba.

la situación es digna de gastar en ella un poco de tiempo. el bien y la justicia como creaciones. hasta que no se descubre a sí mismo al descubrir que todo lo que le han servido en la casa y en la calle no son más que sucedáneos. digo por cambiar el nombre. de los grupos sociales menos favorecidos. hasta que no descubre eso que tan vagamente se llama fruición. por el lado artístico. de hombres y mujeres que soltando los terrenales lastres del interés interesado. Y a propósito de sentimientos delicados hay una observación de Lugo que no quiero dejar pasar inadvertida: “La clase elevada no carece de cultura literaria. el señorito que no pierde su precioso tiempo en los blandos placeres intelectuales y prefiere la baraja. de tinta y de papel. de los apetitos bajos y de los hábitos estúpidos. aunque la regla no sea de aplicación general porque había. de la música. a la miseria y a las enfermedades. los amoríos y las botellas amables a la disciplina del estudio y al rigor de las ideas organizadas. Si eso era la clase elevada hay que suponer el grado de pobreza espiritual. sin hombres especialmente preparados. del drama. porque hasta que el hombre no se interesa por lo desinteresado. se han elevado sobre los suyos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cerrarles las puertas a la ignorancia y a la improvisación. Cuando hablamos de la falta de técnicos tenemos que cambiar los términos para encontrar equivalencias: lo que falta es ciencia. de la poesía. sin otra recompensa que 251 . de almas privilegiadas. no es capaz de estimar la virtud como creación del espíritu. por el otro. de la danza. si se quiere sólo en la aplicación práctica de la ciencia. y nadie quiere convertirse en nadie. pero su cultura científica y artística es muy deficiente”. también. y lo hay. Eso por un lado. no hay sociedad que avance. Lugo lo había apreciado correctamente: sin técnicos. imitaciones muy deplorables. porque casi siempre la ilustración iba del brazo de la posición económica. al salvajismo y a la ausencia de sentimientos delicados.

siquiera por un instante. aunque tengamos que inventar. de la mesa y de la cama. no hay que preterir ni omitir la educación artística. Bosch ha ofrecido la contribución indispensable. Cuando se habla de analfabetismo propiamente dicho y se habla enseguida de la educación necesaria. más bienes y mejor distribución de los bienes y política política. cuando se ayuda a que los demás se olviden. sino porque describe hechos y realidades que nos importa mucho discutir como pueblo que todavía ignora tanto de sí mismo. valen no sólo por lo que auxilian para conocer y comprender la historia reciente. Necesitamos enseñanzas. finura. de un solo golpe. Basta con sentirla. repito. el alma y el espíritu. que eso es lo que se consigue cuando el hombre se coloca frente a la obra de arte y la siente. 252 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la propia y profunda satisfacción que supone servir cuando se es ejemplo noble. debe dirigirse a preparar para la emoción. Hasta a esos extremos lo llevó su pasión por el país. y lo demás vendrá como por añadidura. pagó el diezmo sagrado al hacer del país y de sus problemas la razón de ser de esos dos libros suyos que he mencionado y que. Peña Batlle dijo de Lugo algo que hoy es aplicable a él mismo: “Nosotros no concebimos un gran escritor dominicano sino cuando lo es en función dominicanista”. de la envidia que florece y del odio que da frutos amargos. y el programa. el esfuerzo por refinar. exigía en el mimo párrafo algo más adelante. más que a enseñar. “Si se escribe para el público debe ponerse la mira en un fin de perfeccionamiento común”. conductas nobles.

253 . en la edición de Faber anda Faber de Londres. Una edición bilingüe de sus obras completas. edición de Harcourte. No en vano entre las obras más justamente celebradas de los últimos tiempos figuran Los cantos de Ezra Pound y los Cuatro cuartetos y La tierra baldía de T. La crítica sigue empeñada en darles la razón a las grandes contribuciones. Los editores del volumen explican que en él reúnen todos Los cantos anteriores al 1952. para ajustar las citas a mis devociones. Para encontrar algo parecido en español. Rosa.Rosa. The Waste Land en los Collected Poems de Eliot. 37 páginas. Tomo como base el volumen de las Ediciones Océano de México. La prueba en contrario podría ser Salvatore Quasimodo. dame un gancho Con Domingo Moreno Jimenes la preferencia de los entendidos se decide por el Poema de la hija reintegrada. la de Sur. En las 553 páginas del Canto general. Los Four Quartets. en cuanto a aceptación y dimensiones. de Buenos Aires. con todos los reparos justos e injustos que se le han hecho. en la edición de New Directions de Nueva York. hay que detenerse en Pablo Neruda. The Cantos. llenan más de 500 páginas. 22 páginas. Brace and Company de Nueva York. S Eliot. al máximo despliegue de fuerza de los poetas.

Bien. Yo nada más quería mencionar la excepción a la regla. 254 . pero su preocupación es metafísica. Excepción y todo es muy respetable como poeta. para volver sobre nuestros pasos. Eliot –y ya no daré más vueltas a la tierra por la estratósfera– también se preocupa por el hombre como tal.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE impresa en el 1959. Lamento tener que repetirlo. o no es la dimensión sino los temas lo que determina la predilección. podría explicar entre nosotros –es una pregunta que hago– la actualidad de Deligne y el eclipse parcial de Fabio Fiallo o de Pellerano Castro. la obra de una vida. Aritméticamente hablando: 400 páginas entre dos idiomas igual a 200 páginas. si es que los temas. su descubrimiento. como estoy dando a entender. importan hoy cuando son sociales o porque en alguna forma se relacionan con nuestro apasionado estreno de las inquietudes sociales. no deben ser repetidas. Pound muestra una preocupación clara por la situación del hombre en el mundo y por el rebajamiento de su vida espiritual. premio político. pero no olvidemos el polvo que levantó la corona al caer sobre su frente: se le llamó poeta decadente y al premio. Si lo determinante fueran los temas habría que buscar una explicación adicional para aclarar por qué Deligne sí y Federico Bermúdez no. y como las páginas sólo son medias páginas dividamos por 2 y nos da 100 páginas. no llena 400 páginas y eso que la mayoría de los poemas cubre apenas la mitad de una página. porque las cosas feas. Esa preferencia. con la tranquilidad de espíritu que proporciona estar seguro de que el pecado en que se va incurrir está de moda. Voy a pecar de nuevo. como llaman sus editores a Los cantos. Ganó el Premio Nobel del 59. por feas. El poema más largo tiene dos páginas. Esa es toda su obra. y consecuentemente con la política que es su forma usual de mercadeo. por el poema de grandes proporciones. por poemas monumentales en escala épica.

con un grueso como diría un pintor. el poema del amor antillano. que es el que le da el nombre a la obra. y es muy significativo que la parte del león corresponda a la porción mesiánica y que Embiste de razas sea de las acomodadas en las localidades privilegiadas. que publica en el 1936. de acuerdo con el propósito que él mismo fija a cada una obra suya. Tengo la impresión de que éste más que poético es ingenioso. pero espléndida y que Dios 255 . esto es. Pero es posible que Moreno. es de las mayores de su producción: 171 versos. páginas no muy grandes. sólo sacan la cabeza en la estrofa VIII y desaparecen. que cuenta entre sus manías la del mesianismo y se entretiene muy seriamente en rebrotar su pelota contra paredes muy abstractas. en Rosa el amor es de esa especie menor. no por el primer poema. divididos en dos partes. distribuidos en 16 páginas. Estoy seguro de que la elección la hizo por el segundo. mayores de edad. aunque contenga observaciones finas que expresa en un trazo. la verdad: Rosa. sólo contiene el poema largo a que me refiero y otro. para volver a surgir. Si algo está logrado hay que pensar en términos de caricatura. Moreno divide su tarea en varias porciones. Ni su propio autor le asignó el valor que a mí me parece que tiene. de amor que se respeta. a que es tan dado el poeta. en la segunda parte. Rosa es una pequeña novela de amor. El tomito Embiste de razas. de amor desgraciado. Puede. en Después. eso de las razas embistiéndose se le haya figurado el gran espectáculo. La historia se cuenta hasta con pormenores nimios y las reflexiones. Mientras en el Poema de la hija reintegrada amor podría escribirse con mayúscula y la muerte y la vanidad de las cosas humanas son notas siempre a la mano para el contrapunteo filosófico. Al final pierde altura.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hay una composición de Moreno que sin alcanzar las dimensiones del Poema de la hija reintegrada.

el poeta vuelve a su verdadero papel: se quita la mascara para hablar sólo de sí mismo. los limones. retornando al egoísmo fundamental. además de lo físico. porque Rosa ha desaparecido. con casi ningún procedimiento sería mejor decir. un endecasílabo. lo que sería una limitación evidente. si se le hubiera hablado de espiritualidad habría preguntado qué cosa era. dos nombres casi sinónimos de extraño. A Rosa. y cómo. la película a todo color que es la primera parte del poema. la piña. los melones… 256 . cuando ya hay poco que contar de Rosa. porque es chocante y raro. la del poema. el ajonjolí. y no hablo al decir cansancio de la profunda y pasajera tristeza que producen el amor amado que describe Ovidio con tres palabras. pero es lo que viene luego lo que confirma el cine. que acaba en niños o en cansancio. sino de esa fatiga que el uso del otro origina siempre. lo recordara. a menos que en el amor. o en las dos cosas frecuentemente.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE guarde. no entre un ingrediente que le suele ser extraño: la espiritualidad. podría ser también el título de una pintura con desmedidas aspiraciones folklóricas. que tienen tanto instinto. Pero no es aquí adonde quiero venir a parar. Antes deseo señalar la técnica de buen cine con que está escrita la primera parte y cómo el poeta arranca con un procedimiento simple. para acabar en formas complicadas. que alguna vez hubiera estado allí. el aguacate. el intento de que alguien. y que las mujeres. El mercado de Santiago entre risas El primer verso. o no habría preguntado quedándose sin entender. no miran con buenos ojos.

Este verso tiene historia antigua. porque las palabras. lo que su cara comunica. Solas. dame un gancho. Evocan. Al fin Rosa sonríe y el poeta salta al escenario y con un par de pasos bravos se coloca en el primer término. y como están a la venta. son. parte todavía de la naturaleza. hacer con ellas lo mejor que nos vengas en gana: mirarlas o no mirarlas. palabras en estado salvaje. pero siempre muy cinematográficamente: cine psicológico. como flores silvestres que podemos cortar para ofrecerlas a nuestra compañera de paseo o pisotearlas. con oscuras figuras de segundo orden que más que figuras son símbolos. Pañuelo –agregué– ni 257 . desde luego. o no evocan. deleitarnos o desagradarnos. Ya bajo las luces de las candilejas. sencillamente. le dije. cuando se ayuntan. una de las pocas prendas que rosa podía dar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE son colores puros: del tubo a la tela. pierden su inocencia por contacto y relación honda. si uno se deja. pide una prenda de amor: Rosa. siempre sin paisaje. con espátula. El no es hombre que puede dejarse aguardando en la puerta impunemente. inocentes. galante. lo que dice un gesto. casi sin fondo. porque la tenía. Rosa. Yo tomé la defensa del verso y del poeta: Goethe podía pedirle a la amada “un pañuelo que haya estado en tu seno” y a Moreno se le criticaba que pidiera un gancho a Rosa –una horquilla para sujetarse el pelo–. en el que cuenta nada más que el centro de los personajes. Así nos las da el poeta. cuando se conocen. como el hombre y como la mujer. que marcha de close-up en close-up. A Enrique Henríquez le llamó poderosamente la atención el poema y se lamentaba del sabor vulgar de la petición. en el sentido bíblico. Son cosas y como cosas. comprarlas o preguntar el precio por curiosidad. como el principio del mundo no significan. Lo que sigue es poesía al servicio de la descripción.

porque el poeta no compone frases. encienden? El poema es hermoso. para quedarnos en Sartre. pensé. según el razonamiento de Sartre. Se me dio la razón. El lo niega. un señuelo puesto por el poeta para despistar. cambiar de signo a la poesía. porque el lenguaje sólo es útil. o es algo que pasa entre las letras o entre los sonidos separados como aire y silencio. según él. Están todavía sin vencer. o 258 . cuando parece que lo hace lo que está es “creando un objeto”. a quien se le ha reprochado que detesta la poesía. o es la suma de resonancias que las palabras. a propósito de palabras. Rosa de “adecana”. Pero a medida que nos adentramos en la lectura. Ya está utilizando el lenguaje. y uso de palabras. femenino de edecán y más bien sentido figurado y sin el matiz irónico. Estábamos frente a un fetiche sexual. utilizable. ¿qué hay que los una. Pero. ¿está distribuido equitativamente en cada verso. para emplear el calificativo que les da Sartre. Apareció un vendedor de pozuelos: “El café de los dos”. o las combinaciones de palabras. el resultado total y final? El secreto. para el que escribe prosa. cómo se establece la relación interna que hace posible el poema. Luego: los días felices. lo que podría. y no hay que correr mucho. en estado salvaje. o hay versos clave y versos tejido conjuntivo. no lo utiliza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pensar que lo tuviera. El poeta no lo usa. Debe ser una errata por “edecena”. volvamos hacia atrás. a menos que estuviera resfriada. de cosas puras. pero ¿es hermoso porque es poseía: porque es el testimonio de un fracaso humano –del fracaso en que insiste Sartre. se puede preguntar. Pero entre las palabras salvajes del principio y estos objetos. nos percatamos de que aquello no era más que una ilusión. digámoslo de una vez. sin domesticar. Al principio las palabras dan la sensación de cosas.

Dichoso. que es una historia vulgar porque es deber del hombre correr detrás de las mujeres y es deber de las mujeres dejarse acorralar y entregarse diciendo que no. Rosa. hasta que pierde. podría contarse rápida y brevemente. no para cuando se ama y se es amado. hacerse insoportables el uno a otro. feliz. el sentido del tiempo: Rosa. que como esa historia hay muchas. no sirve para soñar ni para recordar. la historia del encuentro y del acomodo. Después es una coda triste. útil para cuando se pena. Cuando no lo es. no puede atraparse para siempre con estas manos de huesos y pellejo que tenemos. no puede percatarse de que los días pasan o no pasan. Es suficiente que uno no soporte al otro para que se deshaga el encanto. porque es su sino. no da margen a pensar o a razonar. en menor escala. lo encontramos tomando notas. antes de la catástrofe. de la separación y de la tristeza. ¿estamos en noviembre o en mayo? En el mes de los muertos o en el mes de las flores. Es triste porque la alegría se agota en sí misma. y la gran poesía es siempre triste.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE porque el héroe no es el héroe sino el antihéroe que hoy se estila–. ni porque sea. llega la hora de los suspiros y de las quejas contra el mundo. Hace mucho que no le echa una mirada al calendario. porque el fracaso del amor no es más que una partícula del fracaso metafísico del hombre? La historia de Rosa y el poeta. pero es también deber de los dos. y el tema mondo vendría a demostrar que de allí la poesía se ha evaporado. Si el desencanto es mutuo todo sale mejor. Al poeta. la voz que se alza contra lo hermoso del mundo. como la luz. Toda gran poesía 259 . porque lo hermoso del mundo. contra el orden establecido: el que se fija con las leyes que se hacen allá arriba y con las que se dictan aquí abajo. no porque sea la expresión del fracaso del hombre. de puro gozo.

viaje. la gran maestra del hombre se llama derrota. la tristeza que deja el amor detrás de sí después que se ama. observará para echarle en cara a los otros su vacuidad y su estupidez. es la verdadera poesía: el silencio. por contraste. Y el poeta descubre. lo que está al cabo de todos los caminos de la poesía y que. Ha perdido. pero siempre es tristeza. la capacidad de gustar la fiesta de la luz. después de cerrado el libro. El poeta se ha transfigurado. Felices estas gentes que están vacías por dentro. pero es domingo. día. Así como pudimos separar lo narrado de la narración. contra la risa universal. y parte para siempre. viajará para acercase a lo que amó de niño y. sencillamente porque no comparten su tristeza. La 260 . Las victorias no enseñan nada. en la cólera. sin que medien palabras. y les importa. este. pero no ha sido el amor lo que ha vuelto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE es tristeza. en el odio político. que no debía ser sólo suya. Las cuatro líneas de puntos de la estrofas 7 dicen lo que uno desea que digan. pero esta vez porque está en sus aguas. ha sido la ausencia del amor. Se moverá para airear su tristeza. sentirse más triste todavía. en un entendimiento absoluto entre el poeta y el que goza el poema. también. lo que sigue ardiendo en el alma del que lee o del que oye. —Parece lunes. lo que flota entre palabra y palabra. cuando la voz calla. para que sea él quien se encargue de apretar el nudo. demasiado. observe. puede ser tristeza airada en la protesta o tristeza consoladora en la piedad. la alegría de fuera. Vuelve a perder el sentido del tiempo. que debía ser del mundo. y remito al lector a ¿Qué es literatura?. ahora nos está prohibido hallar el argumento porque no lo hay. el libro de Sartre. no podía esperar más. y lo seguirá siendo en la indignación social. aunque el poeta se mueva. lo que vibra entre las estrofas.

de un Adán que ha probado. juntándolas. solo. sin un poco de agua que beber para apagar la sed que le devora las entrañas porque amó y lloró. esto es. acorralado. Y la historia se repetirá hasta lo infinito y al poeta le corresponderá únicamente atestiguar cantando. cantando en una lengua que no es reflejo de esa realidad sino que establece con ella una relación gobernada por la razón. son una y misma persona: Rosa. en este caso particular. como medio de reproducir la realidad. finalmente. sólo para que no se me olvide. En un poema sin paisaje. sin una mano que estrechar. y se hace pastoril: 261 . dan una sola y misma cifra: poesía. El poeta. no para hacer con ellas frases sino cosas. con palabras en estado salvaje que arranca de las orillas de todos los caminos. como muchos lo proclaman hoy. El grito. o. No una relación de intuición sino una relación de raciocinio. el amor y el exilio. aparece un camino hacia la montaña. casi al mismo tiempo. enseña el juego: y ya podré poner. dándoles su simple valor natural. Pero lo que hay que entender es lo que no dice y debía decir: amor y tristeza. Pero ya cante en el viejo idioma o en el nuevo. en donde todo lo que reposa en el espacio o ha sido borrado está trastornado. por medio de montajes o complicados y sabios artificios. la fruta del árbol prohibido y la mordedura de la maldición. si se suman. la palabra “triste” Amor y tristeza. El escenario cambia rápidamente. una relación dialéctica. para cantar necesitará antes esa sensación horrible de estar en tierra extranjera. oyendo al corazón o siguiendo los pasos de la cabeza. repetido por los ecos y por los siglos. si no se siente frente a un mundo coherente sino frente a la nada. para expresarla en una frase de más actualidad. sin fondo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE gran poesía no es más que el canto del desterrado.

…tendré la seguridad de que Dios existe. repitiéndose. desamado. Sintiendo la indiferencia de Dios como un insulto. desterrado. ronco. Con estos dos versos se inician.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Veré las cabras pacer y a las gentes sencillas rezar. contra las tinieblas que le rodean y en cuyo fondo parpadea una pequeña esperanza ciega. grita. Sus palabras como un regaño hecho de truenos y verdades. la confesión suprema: mientras el hombre vive carece de Dios. maldito. Para ser feliz. cuando muera. Vive huérfano. Y para cerrar. cuando lo adivina. 262 . para volver a Su seno y reconciliarse con Él tendrá que morir y entonces. las tres últimas estrofas.

Pude reunir las apreciaciones que están comprendidas en la primera parte. Planearla.El dominicano en peligro de asfixia moral Sobrevinieron trastornos políticos. Pedro Henríquez Ureña ste libro lo comencé a escribir en el 1960. lamentablemente ocio muy mezclado con incertidumbre. se publicaron bajo el título de Cartas sobre literatura y política. dar remate a Prometeo. corta la comida. y ésta es la razón por que. de desasosegada la familia. tomó el país aspecto caótico. Y lo hice con la idea deliberada de que aparecieran en el diario El Caribe. y casi termina la segunda: Filoctetes. en Las ciegas esperanzas. al principio. viendo como la propia desgracia iba aclarando la fila de los amigos. tuve a mi disposición ocio. Murió de asfixia moral. no sólo literaturas. He creído. que los dominicanos necesitamos tanto de nosotros mismos que nadie tiene derecho. con Peña Batlle. y planear las tragedias de la trilogía Miedo en un puñado de polvo. Al mismo tiempo que escribía las apreciaciones de Las ciegas esperanzas y los versos de las tragedias me prometí a mí mismo escribirle todas las semanas una carta a mi hijo Sergio con el propósito de tratar cuestiones de actualidad. y Hostos murió de enfermedad brevísima al parecer ligera. lleno de limitaciones. en muchos años. la primera. Por primera vez. sea escritor o 263 E . cargado de tristezas.

Por eso me he empeñado en demostrar que el arte es uno y que tan arte es el pequeño arte como el gran arte. chocando. además que ni la poesía ni los poetas pueden llegar a ser grandes. y sólo el espíritu es capaz de levantar lo indestructible. salvo excepciones rarísimas. quemar las naves en una isla que es varias veces isla. Ese pasarnos la pelota los unos a los otros en este momento no es más que una preparación para bien morir. para dejar testimonio de que nos dimos importancia. porque los jueces de los resultados generalmente no han nacido cuando ya el artista ha muerto. era limitarme. también. tan gastada. a los demás dominicanos. y la seguiré bajando porque para que haya arte se necesita tanto del gran artista como del que no llega a serlo. y los sé. que no contribuya. sobre nuestros grandes poetas. a apretar los flojos lazos de los sentimientos y de las ideas que. Sabía. Se me ha criticado que en muchas ocasiones he bajado la mira. pero que lo desea y lucha. como poeta. y lo sé. Sabía. Nadie es despreciable y mucho menos un hombre que es artista aunque no tenga las medidas de la gran talla. que no dejamos que el egoísmo ni la mezquindad apagaran la llama que alumbrará mañana una tierra que necesita edificar todo lo que debe considerar suyo. que escribir sobre nuestros poetas. levantar un muro de piedra que no me permitiría ver el mar y todos los caminos que se cruzan sobre el mar. a la larga iba a pesar en mi contra. La diferencia entre aquél y éste es más de resultados que de actitud y aquí lo que importa ahora es la actitud. y lo digo con frase ajena. si no tienen un ambiente propicio que sólo la poesía y los poetas mismos forman viviendo. forman el sostén de eso que se llama con una palabra tan manoseada. pero sabía.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE no sea escritor. la disposición de ánimo. y lo sé. produciendo. patriotismo. a unirnos más. en alguna forma. que dedicarme por entero a los demás. de uno de los hombres que con la 264 . a realizar una obra que no tenga sentido nacionalista. sólidos.

cuando las balas zumbaban por el patio destrozando las ramas del almendro o chocando contra las paredes de mi casa. cuando todos se habían cegados. como Tomás Hernández Franco. desde que le asoma el bozo sobre los labios. quizás porque el arte. para darle la batalla que merecen. sentí que había en lo escrito algo inactual. para alzarlas con las obras mayores y características de estos tiempos. Observar. en los sitos reputados como más seguros. en chorros. irreal. las que dan al Este. cuando hacía rato que la ruta del entendimiento mutuo estaba cortada. sin energía eléctrica. por las orejas. uno no sabe todavía hasta que grado porque el grado depende no de las ideas en conflicto o de la dimensión 265 . entre los disparos y las explosiones.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE espada destruyó y construyó más en el mundo. con más coraje que yo: capaces de hacerse matar y matar por sus ideas o de hacerse matar y matar por sus principios. y que en todo momento me empeñé en entroncar sus obras. se sitúa fuera del tiempo y de espaldas a la realidad. barrió y creó naciones modificando el mapa. Sabía que a unos pasos del cuaderno y de la pluma los hombres morían. con mis hijos y mis nietos durmiendo en colchones tirados en el piso. algunos mucho mejores que yo. Hombres dominicanos como yo. Lejos. del lado que fuere. posiblemente esa patria se estaba modificando. cuando a la gente se le salían las pasiones. como Gastón F. siempre me pareció frivolidad. y no ha podido todavía sacudirme de la marga sensación y del remordimiento. todos. Haber escrito lo que resta del libro. o de poetas que si nos descuidamos se olvidan. A pesar de que Las ciegas esperanzas suponen cuando menos un esfuerzo de valoración de escritores jóvenes o de revaloración de poetas que no me necesitan. Y yo no encontraba otros deberes que cumplir sino éstos: permanece ecuánime. Deligne y Domingo Moreno Jimenes. Comprender.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE del sacrificio: depende de la bondad del hombre. el flamante blasón. o cuando la cólera vence. La revolución no cristaliza cuando matan y mueren los hombres sino en el instante en que las fuerzas desencadenadas encuentran el nuevo dique y el nuevo pensamiento rector. que hablaba por fin de lo que deben hablar los hombres cuando luchan: de ideales. Así como hay la soberbia del poderoso con su dinero. sino algo así como la indignación social. la soberbia del harapo. hay también la soberbia del desheredado. si gana. y la falsificación. la cólera de un pueblo. Pero cuando la indignación se agota cansada. de fe. y hasta del tercero: la soberbia. Una pelea que sería algo así como la confrontación de dos aristocracias: la de los apellidos conocidos con la de los apellidos oscuros. o cuando menos si no se la derrota. la soberbia de ser hijo de nadie. cuando florece el rosal que nos destrozó las manos con sus espinas. puede llegar a convertirse. día y noche. Si el blasón antiguo arranca en el punto y hora en que el Juez Civil anota y rubrica la partida de nacimiento de los grandes. y si a la primera le va mal 266 . ¿qué viene luego? La grandeza y el sentido de una revolución se conocen cuando triunfa. además. puede comenzar en la ausencia de partida de nacimiento y entonces lo único real es que ya le estamos alisando la cola al otro gallo para la pelea. por gente que viste. en una gran rampa que lleva a los empleos del Gobierno. el antiblasón. de su capacidad de hacer bien lo que tiene que hacer. sus sedas y sus perros bravos. y de los necesitados. por gente hija de padres conocidos: la soberbia plástica del oportunista. o ponerse al servicio de dos de los tres pecados del Angel: de la ira y de la envidia. de justicia. Una revolución en un pueblo tan pobre como el nuestro. no era la fiera que los malos sentimientos habían dejado en libertad. Era consolador saber que aquello que rugía. nada más que por la presión de las necesidades. de esa soberbia por gente que hereda.

en el 1965. nada más por reacción. por todo lo que tiene y por todo lo que sabe. sino. sin ganar mucho. si se toma en cuenta la población total. auto a la puerta y el cheque el día 25. Y si la revolución no aprendió la lección terrible de la insoslayable geografía. desde Puerto Rico al suroeste de Sudamérica. y al paso que discurra el tiempo. pero no sólo el momento social. para decirlo en menos palabras. debatiéndose con problemas internos 267 . con todo el arco de las islas orientales. apenas que los empleados de ayer sean los desempleados de hoy. ha colocado en la orilla de cualquier camino perdido el pico y la pala con que cavarán su sepultura. por otro lado. en manos de los Estados Unidos. con media docena de trajes más. después del triunfo de Castro en Cuba. No era lo mismo iniciar una revolución aquí en las Antillas antes de la Guerra Hispanoamericana a encenderla ahora. para un beneficio tan falto de humano condimento.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la reemplazaríamos con la nueva. en vez de tratar de transformarlas para ponerlas a su servicio. económica y militar americana. y viceversa. son demasiados muertos para un cambio tan pequeño. la orilla de abajo del Caribe. con Duvalier empollando. ha tenido la virtud de poner no en estado de alerta sino en situación de franca beligerancia permanente a las poderosas fuerzas de otro signo que toda sociedad amamanta y esconde. las doce corbatas y que no tienen ni auto ni cheque. cambios cuya profundidad es previsible. cuando. con Venezuela y Colombia. poco ha ganado para su causa. Para desencadenar una revolución hay que tener muy en cuenta el momento social. y voy a decirlo con una frase extraña: el momento geográfico. la nueva aristocracia crearía su propio derecho a ser desplazada en la próxima revolución que harían los que ya gastaron sus seis trajes. Si la revolución. Como los empleos del Gobierno son tan pocos. estamos exactamente en el medio de la zona de mayor influencia política. con una docenas de corbatas más.

un enternecedor aire de familia. que lloran y mueren artísticamente. necesariamente. la mano sobre el corazón. en un orden de prioridades. metafísicamente entre dos imperialismos. como la comunista. por inocente que sea. la cara hacia lo alto. Menciono reiterada y tenazmente a los Estados Unidos porque la experiencia es constante en cuanto a que toda revolución por estos lados del mundo. nunca por propia confesión. y puede representar. Santo Domingo está colocado fatalmente entre la frontera física y la frontera militar de los Estados Unidos y por ello le corresponde participación involuntaria en una lucha visible entre dos ideologías. estorban. cuyo primer objetivo. un esfuerzo por romper. Y no hay que olvidar que las grandes potencias tienen dos fronteras: la que todos conocemos. en los días y en las horas que vivimos. modernizar y humanizar las viejas estructuras de la sociedad y vía libre a doctrinas beligerantes. y naturalmente éstos se engrifan. se defienden.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de orden que tienen con los nuestros un extraordinario parecido. curándose muchas veces en salud. que se arrebatan unos a otros en una trágica bufonada que salpican hermosos globos de colores que estallan entre el gorjeo de los divos blancos y de los divos rojos. 268 . buitres debajo de la camisa. A la primera se la defiende en la guerra. cría. al mismo tiempo. que corre. la frontera geográfica. ya que este aspecto sale a luz siempre por acusación del contrario. La batalla metafísica tiene para los dos bandos mucho de vergonzante: se oculta y disfraza cuidadosamente y es que en donde se abre el telón y salen a escena los tenores de la libertad y los tenores de la necesidad para entonar las grandes arias de las grandes palabras. a sabiendas o no. por ingenua que parezca. y la frontera estratégica que la definen la naturaleza y el alcance de las armas con que pueden ser atacadas. a la segunda particularmente en la paz. son los Estados Unidos. sobre países y mares ajenos. en su calidad de padres del capitalismo. naturalmente.

si no ha logrado que las recaudaciones vuelvan a las cifras normales. que defiende lo suyo. y se dice pronto. sordamente. Nuestra población se calcula por encima de los tres millones de habitantes y los desocupados pasan de doscientos mil. habrá que exigir cuentas porque ni la revolución tiene derecho a crear condiciones adversas a la revolución. del orden que fuere. porque la inversión sin el negocio desde este ángulo no se concibe. de su autoridad. Y si no ha tapado las vías de agua que abrieron los sucesos. Como de cada persona en edad y en condiciones de trabajar dependen otras cinco. sus negocios. si no ha restablecido el orden. frotando la lámpara maravillosa. la tercera parte de la población. la escuela del ignorante. ni no facilita las inversiones. y el sentimiento de seguridad colectiva. o como esto no puede realizarse por arte de magia. ni los particulares se sentirán animados a reanudar. Lo sano y lo lógico era suponer que en ella estaban en juego la comida de los que no comen. para hacer imposible que otra vez el hombre dominicano aprovechando las circunstancias se tire a la calle a pedir justicia con un rifle en la mano. habrá hecho menos aún. Cogida en esta pinza la revolución no podrá ofrecer ni una plaza más. lo deseable sería aumentar. el Estado no tendrá dinero ni para cumplir con sus compromisos ni para invertir. la ropa de los desnudos. para restablecer el principio de autoridad. Una revolución que no genera ocupación en gran escala. si no ha levantado la caída confianza. ha hecho poco.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Si todo lo adverso a la revolución. y la tiranía geográfica. si no abre un canal que una el dinero muerto con la viva riqueza explotable. y entre lo importante esto es precisamente lo más importante. hacen volver las aguas a los viejos niveles y toman providencias extremas. material e inmaterial. está inactiva: improductiva. la quijada quieta. o por ahí por ahí. ni un pan más y tendrá que dedicarse contra su 269 .

su causa eficiente y su gran razón humana dejará de tener valor y sentido y nos colocaremos automáticamente en la historia anterior al 1916. o en la tierra abonada por las cenizas de los que la piedad quemó en medio de la calle. y de ese año al de 1844. y se nos cerrarán todos los caminos. como ya se sabe. ocasiona contracción de capital que frecuentemente se resuelve en una parálisis cuya gravedad depende de la edad y de las condiciones morales del paciente–: si no alcanza objetivos económicos. corremos el peligro de que se haga epidémico el mal que le causó la muerte a Eugenio María de Hostos. Los cambios que se operan sólo hacen posible la llegada al Poder de hombres mejor calificados y con criterios más sanos. su justificación número uno. Si encima de las tumbas de los muertos que pudieron ser enterrados. modificaciones profundas en el orden social o en la esfera de las relaciones económicas que siguen manteniendo su inconfundible perfil feudal. pues la caída de Heureaux es un magnicidio con consecuencias. –enfermedad que puede originarse en la desconfianza que.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE gusto y a regañadientes a poner los huevos negros de su propios descrédito. pero no hay transformaciones fundamentales en la estructura de las instituciones. Si la revolución sólo alcanza objetivos políticos y lo económico no se galvaniza o se debilita por enfermedad. el que lleva al pan nuestro de cada día y el que conduce a ese punto en donde la tentación no es la felicidad sino el bienestar. de acuerdo con el testimonio de Pedro Henríquez Ureña: asfixia moral. únicamente se dan flores negativas. nada más se encuentra una revolución que valga la pena por lo que significa la del 1873 que “fija la conciencia de la nacionalidad”. más o menos decentemente. del desastre final. a su vez. no una revolución propiamente dicha. La felicidad es el resultado de un vivir de acuerdo consigo mismo y de acuerdo con los 270 .

lo único realmente positivo que se ha logrado es demostrar que un pueblo puede vivir sin autoridad. eliminando las cabezas visibles. en cuanto encarnación de la acción del Gobierno. insultos e improperios. sin soberbia. aunque no viva lo tranquilo que merece. a partir de la muerte de Trujillo. se ha convertido en un frío argumento o en una fea amenaza. un pueblo marcha. cuerpo y espíritu satisfechos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE demás. sin ira. Lo que debía ser o la prueba irrefutable de un hermoso sacrificio. orden público y la reunión de recursos para atender a los servicios a cargos del Estado. con calumnias. el práctico en la montaña grande o en el desierto inmenso. ha sido mejorar el caldo de cultivo de la anarquía. no puede aspirar a que sus decisiones sean respetadas. de ídolos falsos. ni respetada su investidura. –y la frase la estoy repitiendo unas octavas más bajas– el Jefe del Estado. Todavía no han pasado seis meses del estallido del conflicto y ya suena a hueco el número de muertos que ha costado: 3. aunque no sea bien. agregándole un poco más de azúcar y abundantes vitaminas.000 muertos. no un vivir borreguil sino un existir pleno. arriba a la conclusión de que. detrás de mentiras bien aderezadas. las cabezas de los responsables. sin percatarnos de que. para moverse hacia otro campo. País en donde no es respetado un agente de orden público. sin envidia. destruyendo el principio de autoridad. a veces. olvidando que el Poder es Policía y Fisco. la sola palabra autoridad ha llegado a ser sinónimo de ejercicio de poder inicuo. o un dato macabro. y debemos hacerlo. anulando las leyes por simple desacato. pero nunca ha podido dar un paso adelante cuando ha sacrificado a los que podían guiarle: el capitán del buque o el piloto del avión. Si uno pasa balance. y ejercerla como Dios y las necesidades mandan parece tan arriesgado como ponerse su bizarro bicornio de plumas. Ya no tenemos políticos limpios porque 271 . el político en la política. Lo posible.

y los dos movimientos denuncian conciencia política: por abstención uno.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE los hemos hundido una y otra vez en el fango. entonces. el libre juego de dos fuerzas que acaban por maniatar la verdadera revolución: tropa de un lado y pueblo del otro. también. por participación el otro. se empuje una carretilla o se maneje un banco: cuando se está arriba. Los que están abajo. las filas de los partidos políticos. de grupos que detrás de la mascara de la transformación necesaria esconden la cara dura de la ambición de poder. como he dicho. extraños a su misión. antes de unas elecciones o cuando hay que sacar el pecho en medio de las balas. el dueño de una recua de mulos o la cabeza de un bufete de abogados. que los han recibido en calidad de préstamos. aunque no hayan caído. en nombre y a favor del pueblo. de uno y de otro lado de la invisible y móvil línea divisoria. junto al Poder y disfrutándolo. o la revolución como estorbo de la revolución. y se cree. 272 . cuando en él hay de todo y para todos. Pero tropa con intereses que le han sido injertados. Pueblo podría ser masa neutra y es lo que llena. no tienen ni el derecho de ser consideradas personas decentes. porque hicimos converger sobre ellos torrentes de miserias. Cuando se dice pueblo parece que sólo se emociona al que paga los platos sanos de la paz y los platos rotos en la guerra. también. aunque no hayan subido jamás. y pueblo con intereses que generalmente tampoco son suyos. cuando. Descubrimos. debían estar generosamente movidos por el afán de servicio. una manera única de vivir. solamente. así de pronto. que aquí entre nosotros sólo hay un aire respirable. por obrar. Hemos logrado desacreditar a la política desacreditando a los políticos para permitir. que pueblo es la reunión de una serie de ideas conexas y de necesidades claras. y la prueba en contrario podría ser la revolución como rampa que lleva a los empleos del Gobierno. como dicen. de que ya hablé.

las revoluciones. el que piensa de manera diferente. La revolución hay que hacerla para ese pueblo. no es el fruto de la ciencia infusa. ese pueblo la merece y la exige. como las operaciones quirúrgicas. que se alza al primer desorden y que. está todavía esperando en la mente de Dios. el que no produce. No se puede llegar al órgano enfermo sin hacer el corte adecuado en la piel. como puede ocurrir aquí si a tiempo no echan mano del timón la generosidad. va por lo suyo que es sencillamente lo de otro. una 273 . el que no calza. que no tiene muy claras las ideas políticas sino conciencia de sus insatisfacciones.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pero hay otro pueblo. corazón para el desprendimiento. o por mutación final de sus propósitos o por mera desgracia geográfica. todos los conocimientos. sino el que tiene algo: zapatos o auto. sueldo o un saco de arroz. para él. representa una suma de esfuerzos conscientes. solares o una nevera. no es el contrincante político. no destruir. hay que llevarlas a cabo en varios tiempos. Una revolución ha de tener una meta y una presa. pero ese pueblo no puede hacerla por sí mismo. Revolución es evolución: evolución acelerada. o por las dos razones. es técnica y rígidos principios en acción. cuando intuye esa quiebra para otros patente de la autoridad. Hay que juntar todos los instrumentos hay que distribuir todas las técnicas. la revolución puede conspirar contra la revolución. pero si espantamos a quienes los tienen. La revolución ha de ser tarea de especialistas y aquí lo primero que debe es producir. el conocimiento cabal. pero mientras la meta no esté definida y la presa no exista. vamos a dar muchas carreras detrás de un fantasma. El otro. aguante y nervios que no se alteran en las peores pruebas. el que no come. Toda revolución es ilustrada. que se llamaría democrático burguesa y que puede ser la que a lo mejor debería correspondernos en virtud de nuestras realidades económicas y sociales. y la piel está intacta porque la revolución del primer tiempo.

y el hombre. en última instancia. nos sirvió tanto y tan bien. cuando tiene que hablar de quien. la explotación del hombre por el hombre. la tristeza de un hombre que amó y sirvió tan bien a su país. el modo de comportarse como persona y como ser social. La lucha en un minuto determinado puede cambiar de escenario: en el que se muestran la confusión mental y la anarquía moral. ya que al fin y al cabo son humanos. sacadas de un artículo que se publicó en La Nación de Buenos Aires. los que roban la comida de los hambrientos y los que destruyen sistemáticamente a los que siembran. Al comenzar a escribir estas líneas copié unas frases de Pedro Henríquez Ureña. como parte del grupo a que pertenece y como parte. pues a estas alturas todos los problemas siguen siendo morales. y que no pudo servirnos mucho mejor porque 274 . a propósito de Eugenio María de Hostos. mandemos a repicar las campanas. son una misma cosa. al descomponerse bajo la luz y al contacto con el aire se les ves el esqueleto. como Hostos. Si se les hace retroceder siquiera una pulgada. aprovechamiento. y lo que frenó a la revolución: los intereses creados que. Si no cae bajo el dominio. que supone sensibilidad. los que desencadenaron la revolución: corrupción administrativa. además. Puede entonces comprobarse que tienen raíz moral. privilegios. la cara que da y su conducta. a gustar de la suave tristeza que destila. porque lo aprendieron y lo trasformaron en carne de su carne. del conjunto mayor con que está física y espiritualmente vinculado. porque en la confusión y en la anarquía es en donde se esconden los grandes enemigos del pueblo. de los que saben lo que traen entre manos y el terreno que pisan. He vuelto a leerlo. en abril del 1935.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE verdadera conciencia social. finalmente. seguiremos en peligro de morirnos de asfixia moral. carencia de legitimidad del Gobierno. a los que recolectan y a los que cocinan esa comida para que no haya hambre ni insatisfacción ni injusticia.

y voy a decirlo con las mismas palabras con que lo expresa Henríquez Ureña: “La Escuela Normal de Hostos (1880-1888) encontró oposición en los representantes de la antigua cultura. en donde la suerte reclutará más tarde a los mejores hombres para impedir los cambios fundamentales indispensables que han de tener como Norte y fin la condición del hombre dominicano que no produce nada. si no nos hace más generosos para con nosotros mismos. entre hombres de buena fe.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE nosotros no lo dejamos. cayó aquí para siempre por falta de aire para su alma. a no ser el espectáculo de una vida digna. si no agrega al grito de “más pan” el de “más bien”. hasta la posibilidad de servir a los que necesitan. que lo es “de razón y de conciencia”. del que vive entre el milagro y las trampitas. El déspota local decía que los discípulos de Hostos llevaban la frente demasiado alta”. con el traje bueno o la cabeza bien amueblada por dentro. que en mucho llegaron a transigir o a cooperar con él: entre “clercs” ajenos a traición. con los fondillos rotos o el estómago vació. Si la revolución no crea ocupación. pero sus enemigos reales no eran ésos. tanto de conciencia como de razón: estaba en los hombres ávidos de poder político y social. Ya había descubierto en donde estaba la gran oposición al bien. Si perdemos el derecho de llevar la frente en alto. y que. los 3. no ofrece nada después. la lucha leal puede trocarse en colaboración.000 muertos murieron inútilmente. no a los cuadros oficiales o en la escala social. más respetados y respetuosos. se dejaron matar tontamente y su ira justa se la llevó el viento y su santa indignación se 275 . un día. a cambio. El enemigo real estaba en donde está siempre. recelosos de la dignidad humana. en contra de la plena cultura. si no levanta la caída fe del dominicano en el dominicano. Hostos. lo habremos perdido todo. Para los hombres de corazón es más que suficiente. trabajo para el desocupado.

deshidratadas de llorar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE apagó con las primeras sombras de una noche que acaba de cerrar y que será tan larga como nosotros decidamos que sea. no ha cumplido con su deber. vestidos. comenzando por la cabeza y por el corazón. techo. no puede llevarse a la boca ni puede apagar el llanto de los niños que chupan inútilmente los pechos vacíos de sus madres. escuelas. lecho. y entonces hay que preparar la próxima. por la razón y por la conciencia de los que tienen y de los que no tienen. si esconde la miseria que no ha desaparecido. que produzca comida. y si no los produce. y sólo hace posibles unos cuantos cambios de nombre en las zonas humanas en donde no falta nada si no se exige mucho. y que. 276 . Una revolución entre nosotros sólo la justifica un cambio que vaya en provecho de los que nada poseen.

de Pedro Mir. Habrá una isla un día. porque los libros de los muertos también están muertos. que quizás ya no son tan muchachos– pondrán en apuros a la crítica. Hemos llegado a un punto. Canto a Jacques y a los otros. serio y callado. sobre todo porque son muchachos y están vivos. de Juan José Ayuso. con su mejor traje oscuro. Tercera oda a Walt Whitman. de Rafael Astacio Hernández. Diario de guerra. de Abelardo Vicioso. Esos muchachos –en este libro figuran dos: Máximo Avilés Blonda y Pedro Mir. Jornada de abril. la campana que lo autoriza a apoderarse de sus libros que aguardan en el estante para iniciar la autopsia. Ni los muertos ni sus libros podrán tomar un partido diferente del 277 . Ni un paso atrás.Los poetas más allá de las trincheras o la política y la poesía Hace unas semanas circuló el folleto Pueblo sangre y canto. Cuando el autor yace en su ataúd. de Ramón Francisco. suena la hora del crítico. Está compuesto así : Declaración de los artistas. Oda gris por el soldado invasor. de René del Risco. Canto a Santo Domingo vertical y Canto de amor a la ciudad herida. Contiene un “grupo no seleccionado de trabajos de arte” que “es una pequeña parte de la labor de los intelectuales y artistas durante la Revolución Constitucionalista”. quieto. Es muy cómodo manejárselas con muertos. como “Publicación del frente cultural”. de Miguel Alfonseca. de Máximo Avilés Blonda. de Pedro Caro.

pero el delincuente virgen de pena y el poeta virgen de juicio se las traen. pero que ven en su acción –lo presienten oscuramente–. se les puede barajar como cartas y se les puede clasificar como objetos. Examinar un proceso literario. a la sentencia y a su aceptación por parte del público. y empezar. representan un peligro. –lo presienten–. ni se les puede barajar ni se les puede clasificar. o nada más que una manifestación del proceso. acompañados por la expectación de personas que. ni estantes para organizarlos como libros. revela grietas mayores y más profundas. El problema de juzgar a los que nunca han sido juzgados –a la excepción de Avilés Blonda y de Mir hay que agregar otras más– es común al juez y al crítico. La reincidencia ayuda mucho a la decisión. aparentemente. Pero estos poetas vivos y jóvenes. un camino distinto del que siguieron para llegar adonde reposan ahora. No hay alfileres para clavarlos de la pared. y la quiebra que se aprecia en un punto. El crítico puede enrollarse las mangas de la camisa. y formas nuevas de existencias. o una sociedad. Que es el hombre que escupe fuera de la escupidera. como se hace con las mariposas. del lugar de partida que la pobre gente se lleva la impresión de que un crítico. Los muertos ni cambian ni protestan. radicados para siempre. a lo mejor. siempre conduce a campos y a situaciones tan alejadas. De ahí la expectación. desde la protesta social y la protesta política que son los combustibles específicos. sobre todo si vienen al barquillo de la acusados o llegan a la mesa de trabajo aureolados de juventud. lavarse las manos primero con jabón y luego con alcohol. no es más que un enredador que siempre anda escurriendo el bulto. que es como ser dos veces joven y estar dos veces vivo. El delincuente primario y el poeta novel siempre son casos difíciles. si lo es. no los han comprendido bien. el testimonio de una ruptura entre la ley.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que tomaron. 278 . caducas. En una revolución caben todas las protestas.

es revolucionario y percibe que está frente a una doble injusticia: que no le dan su lugar. hormonas masculinas. Toda revolución renueva. pero si estalla una revolución inmediatamente se percata de que su principal instrumento 279 . un derecho que siente que le viene bien. porque es un derecho a la medida. eso importa poco. Hasta los desengaños en el amor pueden pedir su metralleta si la revolución se está haciendo a tiros. Toda poesía que llega necesita. y el mundo siempre está viejo. es un hombre que busca su lugar y que tiene la sensación de que su lugar está injustamente ocupado por otro que conoce. nada más que por ser joven. tampoco. por definición. pasando por millares de protestas personales cuya enumeración podría parecer un intento de restarle categoría o dignidad a la revolución más conveniente y mejor indicada. aunque el día antes haya triunfado una revolución. Un pueblo puede manejárselas con un vocabulario mucho tiempo y no se dará cuenta de que éste envejece. Contento estrena el nuevo derecho. Pero si el ocupante esgrime un derecho y ese derecho lo único que tiene de respetable es la edad. y siempre son los jóvenes los que cargan las andas. o no conoce. No le queda más recurso que revisar el derecho y echar al intruso. hay que borrar las fechas y poner una nueva. a quienes Dios dota de palabras airadas. Se siente no desocupado sino desplazado. La revolución inicia una explosión en cadena y la poesía no puede permanecer indiferente. talla completa. El joven. dos. una. o inventa sus propias palabras. Todo joven. ni los jóvenes pueden.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE hasta la protesta artística. No es extraño que cada revolución traiga su poesía y hasta corresponde a la poesía encender la mecha y mantenerla luego viva. quedarse callados. Las revoluciones se han hecho para la poesía y para los jóvenes. desalojar a la poesía que encontró: requiere sus palabras para inyectarles otra vitalidad. que aquel que lo llena lo está disfrutando sin derecho.

se le oxidó. establecen las condiciones para pequeñas esclavitudes: la esclavitud del aire acondicionado o la esclavitud del encendedor de gas. por ejemplo. y la señal de alarma la da la poesía. costumbre de mundos en donde ya el sol se estaba poniendo. arte del pueblo. Avanzamos. y las revoluciones se inventaron principalmente para combatir las injusticias. La injusticia luce eterna. En el mismo grado en que los inventos útiles solucionan problemas. pero cada progreso crea injusticias que se desconocían. Pero una obra de arte. se le ha echado a perder. con sus pobres bártulos o entre el esplendor de la gran comitiva y la impedimenta enorme. Como los inventos se suceden vertiginosamente las pequeñas esclavitudes van creciendo. la pobreza sin fin. así sin regateos. para destruir la pobreza y para rodear de sólidas garantías aquel ideal de libertad. Ahí siempre se puede morder. y en consecuencia. de los sistemas de ingresos y de las tablas de la valoración personal o de los grupos. Toda revolución. Mirando así a los poetas de la revolución hay que aceptar sus argumentos y reconocer que de su lado están el derecho y la justicia. proliferando. diría un demagogo. en formas reñidas con ese ideal de libertad que alienta en cada revolución.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de comunicación no le sirve. si no en situaciones tan deplorables como la de las sociedades que hicieron del esclavo el motor de su capacidad de producción y de transporte. contra la miseria y contra la iniquidad. tiene razón. y si no se toman providencias adecuadas llegarán a atar al hombre. tiene que ser 280 . de la producción y de la distribución de bienes. aunque sea arte de la revolución. Esas garantías son los ángeles guardianes contra la opresión. instituciones en declinación. Cuando digo el mundo está viejo hablo de sus formas sociales. engendra pobrezas que no sospechábamos. y más en pueblos como los nuestros que se formaron por contribuciones de razas que los historiadores llaman gastadas y que trajeron.

como el que dispara. ni por la simpatía que despierte ni por los ídolos que golpee. Todo el que escribe. sabe hacia dónde apunta y confía siempre en que si no acierta el centro mismo del blanco por lo menos el proyectil no se perderá en el vacío. aspira a la perennidad y si un poema –y ésta sería la prueba de fuego– es bueno sólo por sus vínculos sólidos con una revolución. no frente a la Poesía. por fin. Estaríamos frente a un uso de la poesía. como el enfermo en las manos del médico. y mucho más si escribe en verso. 281 . De Homero acá son incontables las revoluciones. como medio de propaganda y difusión de ideas. para quedarnos en la poesía. y nada más que por ellos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE examinada como tal: como obra de arte. Quizás ésta sea una forma inadecuada de apreciar y que por subir tan alto llegue un momento en que nos falte el aire. la Gran Poesía. por ejemplo. de lo perecedero. ni Francois Villón por todo lo que hizo reprobable. o por su eficacia. aunque la Constitución permanezca inamovible e inalterable. aunque no siempre suenen disparos ni se interrumpa el orden. cae en poder de hombres de Estado. ha perdido. Ni Horacio. porque entonces como obra de arte se nos iría de las manos: el poema. Cuando el timón. y vivir es vivir de revolución en revolución. se nos convertiría en panfleto. ni Lucrecio por el misterio que le rodea. de lo que se altera en cuanto el hombre modifica su manera de vivir y su concepto del mundo. y no lo han tocado. dejaría de serlo tan pronto como otra revolución irrumpiera. aunque se trate de ideas sanas en acción. suele no hacer mucho caso de lo que pasa. con su poesía y con sus poetas. como el capote y la espada en manos del torero. pero el que escribe. porque las grandes revoluciones se hacen no cuando las fuerzas que las inician se desbordan sino cuando las mentes que las encauzan actúan. No se la pueda medir por sus efectos no artísticos. La Poesía. por cortesano. así con mayúscula.

y de las más peligrosas por cierto. los de un lado y los del otro. ni lo están sus ideales ni su fe. probablemente buenos también. cuando todavía se pueden ser útiles 282 . entre ansias populares y bondad lírica. entre la búsqueda justa de la satisfacción de las necesidades y lo que el poeta logra como poeta. diferentes. Supone un salto de lo permanente a lo perecedero. todos. ni siquiera de discutir. pero ahora hay que campanear que ni él está bajo el microscopio. Pero el poeta es un hombre y los hombres. de la raíz popular y nacionalista que la nutre a la cristalización inestable de lo que en un momento pareció representarla y que. Si es de algo diferente entonces el crítico debe hacer maletas y despedirse. en otras circunstancias y bajo presiones. De acuerdo. quizás sería mejor la de las opiniones políticas. ni de sus ideales. pronto pasará a la jurisdicción de juicio de la historia. la Declaración de los artistas que suscribiría de buena gana si no fuera por el penúltimo párrafo en que se ofrece apoyo y reconocimiento al Gobierno Constitucional. Con esto no trato de invalidar. ni de su fe. atmósferas. El hombre no puede abjurar de sí mismo. si de arte de se trata. de lo eterno a lo cambiante. Lo que importa. de estar comprometido. Tenemos que habérnoslas con la obra de arte. a manos de otros hombres. y de un salto volvemos a caer junto a la obra de arte como obra de arte. porque hasta no comprometerse es una forma. Ese no es su lugar ni ese su trabajo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Y hay otra prueba más: la de los partidos. Se establece una relación entre credo. están comprometidos. sin olvidar que eso de que la historia la escriben los vencedores no es más que un decir porque los vencedores escriben acerca de su victoria cuando están cerca de ella. y nada más. diría Santayana. Punto y aparte. pero que decidirán en otro tiempo. es el resultado de la inspiración. por ser obra de los hombres y de los intereses de los hombres. probablemente buenos los dos. ideología o criterio político y excelencia poética.

y los que defienden su cuenta en el banco y otras cuentas. Al arte le importan poco los criterios y los procedimientos. si le toca. para transformarla o para aceptarla de acuerdo con la torpe opinión de nuestros sentidos. deben ser sacados de los cálculos porque son el mal a remediar. lo que en la Declaración se denomina”su raíz humana y humanística”. buscando su mayor dignidad. una porción de humanidad sobre media isla asediada. de esa propaganda a que obliga la victoria. entre nosotros. anhelando la 283 . no por el hombre a favor de cuya dignidad actúan. los que organiza un impulso ilustrado y una conciencia social. su hambre. da siempre en el clavo y el clavo es el hombre. Por eso el arte toma partido y por eso el arte es siempre obra de circunstancia –en el sentido recto de la frase y en el sentido filosófico: en cuanto a que la circunstancia es lo circundante físico más el envolvente metafísico– pero tomar partido no quiere siempre significar afiliarse a un partido porque. al servicio de sus mejores sueños. y los oscuros movimientos que no tienen ni conciencia social ni cuenta en el banco y que carecen de impulso ilustrado. su indefensión. pero un arte debajo de una campana pneumática es tan triste y tan muerto como el ratón muerto que uno puede colocar en su lugar. que siempre deja un mal sabor de boca y que debe hacerse desaparecer a fuerza de gargarismos de justificación. para reflejarla o para negarla. su desnudez. El arte no puede pasárselas sin la realidad. por diferencias de criterio y procedimiento. el dolor del hombre. incluyendo conciencia social e impulso ilustrado. el interés de partido no coincide con el interés del arte. tiene que estar junto al pueblo dominicano. todos se pelean por el camino. no las sirenas que deben ser oídas. cuando aún es tarea de propaganda. Los partidos. Si el arte está al lado del hombre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mutuamente. generalmente. está al lado del pueblo. hacer causa común con un grupo de hombres que se llaman dominicanos. no se extravía en discusiones bizantinas.

o al pistoletazo de Maiakovski. 284 . como en Rusia y en España: un asomarse al mundo con ojos más limpios con el corazón más generoso. o la superación de las etapas de la línea dura. al atardecer. y cuando el enemigo desaparece. airado. y es su consecuencia maldita. El arte cercado y al servicio de la política oficial y armada lleva a la tragedia espiritual de Francia al terminar la guerra. que es la secuela trágica: el artista conformado por la revolución mientras la revolución desespera entre el fracaso y el triunfo. estalla y muere. pero que ni siquiera aguardará para deshacerse la salida del sol. llámense tropas extranjeras de ocupación o llámense intereses creados. como en Inglaterra. o el miedo. La coexistencia demuestra seguridad y conciencia. Hay un arte que necesita del enemigo. Las dificultades para que en un país puedan coexistir pacíficamente las tendencias artísticas de fondo social más dispares ponen de manifiesto la falta de asentamiento de las ideas políticas en el Poder. el tiempo de los camisas de cuero. contra todo lo que lastime o disminuya esa dignidad y esa seguridad. mientras es heroísmo beligerante. el instante en que la noche acabe. que de pronto han perdido la brújula y buscan amparo extraño. El deber de todo artista es cultivar formas inmortales porque su gran enemigo es el tiempo. sin darse cuenta de que se han trepado sobre un pedazo de hilo cuya vida ha comenzado como el día hebreo. pero incapaz de los goces de la paz. Francia y los Estados Unidos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE seguridad que fortalece la espiga y la seguridad que multiplica los panes y los peces y tiene que volverse. el peligro el enemigo. siempre mata. la debilidad y la escasez de confianza en sí mismas de la ideas triunfadoras en o después de una revolución. de acomodarse al momento de la construcción y de la armonía. el tiempo jamás muere. al nuevo día que nace en que la revolución siembra y canta. al desaparecer el temor y al volverse a la fe y a la esperanza.

Los enemigos de la tierra sólo trae esta indicación: “VI año de la Era de Trujillo”. 285 . La de Bosch lleva como subtítulo: “La novela de las revoluciones” y la de Marrero estudia un aspecto de la explotación del hombre por el hombre y algo de los que representan. la de Bosch. para buscar otra clase de trabajo en la misma capital o en los ingenios azucareros del Este que. Los ingenios azucareros tuvieron su leyenda dorada. de Andrés Francisco Requena. tres novelas muy importantes: Los enemigos de la tierra. El tema de la novela de Requena es el éxodo de los campesinos a la capital. de Juan Bosch. entre otras. La Mañosa si está fechada: junio del 1936. para nuestro desmedro. La Mañosa. o que se supone debían cultivar. y en general el abandono de la tierra que cultivan.Novela e indagación social En los años 30 aparecieron. los intereses norteamericanos en la industria del azúcar. la prisión de San Pedro de Macorís. En cuanto a escenarios la de Requena tiene cuatro principales. lo mismo que Over: 18 de diciembre del 1939. de Ramón Marrero Aristy. unos bateyes de ingenios azucareros y México. ejercieron mucha seducción sobre la gente de campo de otras regiones. la capital. en un momento determinado. en este mismo orden: Duvergé. y Over. en particular. Ahora no puedo precisar en qué orden salieron a la luz las dos primeras.

ayude a distraer. Creo que si hay culpa. y la de Marrero. Muy pocos se han preocupado en buscar en ella algo de lo mucho que encierra. la culpa no es suya. ya que hablamos de experiencia. y. sobre todo en aprender qué somos y qué deseamos. aunque no hay intención de trazar fronteras absolutas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE una zona rural del Cibao. El pecado de que pueda pensarse así más bien corresponde al uso limitado que hemos dado a la novela. un batey de ingenio de La Romana y La Romana misma. por supuesto. para decirlo en lenguaje técnico. como el teatro. Sería injusto acusarlos sin oírlos. Los enemigos de la tierra es novela del Sur. esto es. de acuerdo con la fórmula de Bertolt Bercht. no sólo debe servir de entretenimiento. para quedarnos mirando sólo una de las mil caras que tiene toda realidad. y eso sólo podría pensarse precipitadamente. Un libro. debían haber hecho más luz sobre nuestra realidad. sobre nuestras costumbres y sobre la forma y el momento en que las costumbres se han modificado o para morir o para ceder el paso a las nuevas. al hecho simple de considerarla nada más que como a un género de entretenimiento. aunque siempre es deseable que además de los usos específicos que pueda tener en razón de la materia o de la tesis. en este caso una novela. pues. cómo fuimos y qué deseábamos en cuanto dominicanos. Nuestros novelistas. 286 . Las tres son el resultado del ejercicio del derecho que tiene el artista de explorar las experiencias y organizar sus hallazgos en forma literaria. sobre todo en estos momentos en que se tiene la impresión de que estamos empeñados en aprender. Desde el punto de vista de la geografía. “La Mañosa del Cibao y Over del Este. y lo menciono porque su teatro es precisamente de los que parecen tener otra función además de la de mantener al espectador amarrado a la butaca por el interés mismo de la pieza que se representa.

de seres humanos. a su hermosura. de acuerdo con el poeta Manuel Rueda que entonces vivía allá y quien tuvo a su cargo la corrección de las pruebas. dolor o alegría. desde la invención pura hasta las pequeñas trazas. de fe o de falta de fe. y las fechas sin ningún propósito. lleno de sueños y de esperanzas. fruto nada más que de la imaginación. un mundo en donde posiblemente no falte casi nada. en el mundo que es nuestro. naturalmente. La opinión de Rueda tiene. Cuando no es más que fruto de la imaginación es muy útil para cierta especie de investigación que suelen llevar a cabo. a su fealdad. pues. y corregir pruebas es una manera muy buena y muy recomendable de leer. testimonios de nuestras existencia en períodos determinados: la brega. de ideales o de fracasos. aún más. no todas las novelas caen dentro de esta clasificación: obra de imaginación. y el autor la revisó con cuidado y la retocó mucho. son retazos de la vida. Las novelas escogidas sólo por razones de fecha. en una palabra. Todo esto. que recuerdan que la imaginación existe y que no está cruzada de brazos. Pero. y nos ha venido ayudando eficazmente. las indagaciones que no son. resulta muchísimo mejor que la primera. el psicólogo y el crítico. Puede ayudarnos. en la tarea inacabable de conocer al hombre. No la 287 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Es un documento humano hasta cuando es pura invención. inmersos. Lo que resta es cuestión de grados. aunque siempre hay elementos. Esta segunda edición. aparte de su valor en cuanto obra de arte. literarias. de Santiago de Chile. de personajes que son hermanos nuestros. un doble valor. y esto es del género tonto. juntos o por separado. siempre más dolor que alegría. vamos a decir. vida. pues si lo tiene autoriza. rodeados de paisajes nuestros. por ser suya y por ser la de quien leyó con absoluta detención la obra. si se quiere hasta un poco caprichosamente. La novela de Requena fue reeditada por la Editorial Ercilla.

debemos mucha crítica útil. Las ediciones son muy cortas y a pesar de la queja de los escritores de que el interés por los libros es muy escaso. esto es. lo que ya es una señal de que han dispuesto de tiempo para trabajar con lentitud y ahondar. en algunas revistas y en publicaciones periódicas especializadas. Y de pasada toqué un tema que tan pronto como saca la cabeza suena la hora de las lamentaciones. sobre todo de espacio. Todo autor de libro nuevo tiene prisa en que se le salude. un lento 288 . gana el derecho a que se le reseñe en los diarios. Cuando entre nosotros se publica un libro. si se quiere. pero es. la última una revista literaria está en muy buenas manos: Luis Alfredo Torres y Ramón Cifré Navarro. lamentablemente. de personas –Pedro René Contín Aybar y Manuel Valldeperes– de bien reconocida competencia. Sólo estoy indicando lo que aparece en cada una de las publicaciones. pese a que están a cargo. y he tenido que utilizar la que hizo aquí la Editorial La Nación. se le reseña y lo usual es que al cabo de cinco o seis años ya nadie pueda dar con él. a los cuatro. diarias o no. como críticos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE conozco. que figura en la Colección Pensamiento Dominicano. el interés existe. para señalar dos revistas. como compromiso de la publicación con el público. Bien. Generalmente la reseña es amable y no le queda más recurso que ser “crítica de periódico” con todas sus características. justa. cuando se salen de la columna. gusto. el que fuere. tanto en el Listín Diario como en El Caribe. Las notas bibliográficas de ¡Ahora! Y las de Testimonio. experiencia y autoridad que sólo se sueltan el pelo. se publica el libro. reciente. muy útil como noticia pero con excesivas limitaciones. A ellos. sin complacencia. orientadora. Esto significa que posiblemente de las tres sea la única que esté en el mercado accesible al público. La Mañosa no se ha vuelto a imprimir y de Over hay una segunda edición.

de lo contrario no podrá adquirir las obras dominicanas relativamente viejas y por viejas. Se tendría que comer el papel escrito con sal. como se dice en fino. sin una buena opinión de sí mismo. le pongan. con ellos desaparece quien tenía bajo su absoluta responsabilidad convertir en libros sus manuscritos. y si es cierto como parece. personas e instituciones. La vejez. caras. Todo escritor. y tan pronto como se mueren. para los libros. y tal cosa. se inicia. en el país no hay más de dos docenas de personas. somos los primeros en lamentarlo. sin vanidad. y la carga. cuando menos. ya lo dije y lo repito. le sirve para mantener verde su vanidad. o. harto ponderosa. a lo sumo. El otro recurso es tener un amigo que posea una buena biblioteca de autores nacionales. se afirma. es su oxígeno. Yo sé hasta dónde se ha ahondado en esta materia. no es más que un exhibicionista. ni se delega ni se hereda. como son sus propios editores. que puedan afirmar 289 . todo el papel que ha garrapateado y que no pudo llegar a ser libro. más o menos. aceite y vinagre. y esta responsabilidad. encima de las manos cruzadas sobre el pecho. Eso. a veces. importándole menos las obras suyas que se han ido agotando. Hay más: cuando el escritor está vivo y produciendo sólo se empeña en publicar lo inédito. ni más ni menos que los demás.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE interés. Y otro peligro: el escritor que no publica corre el riesgo de que. a los veinte años. y si mis cálculos andan bien. Quien desee estudiar nuestras literatura no le queda más camino que ser rico. y la vanidad. no lo hace nadie y mucho menos un escritor que se respete. para un viaje tan largo. es edición del autor hasta prueba en contrario y los autores tienen la malísima costumbre de morirse. un narcisista. para los escritores. el escritor o no escribiría o no publicaría aunque escribiese. Aquí toda edición. puede ser muy grande. el día en que abandone definitivamente el mundo. que yo sepa.

en una época mucho más cercana. y en general de la gente que puebla la obra. ni mucho menos. eliminar la z y la c sustituyéndolas siempre por s. es natural. dejando al especialista. Fondo de Cultura Económica. Si no que se repase lista de “libros principales” que hizo Pedro Henríquez Ureña en México en el 1909 –puede hallarse en Obra critica. Buenos Aires. como el alfabeto fonético internacional. y no lo es de ninguna manera: el tomo XX de 25 años de Historia dominicana que estuvo a cargo de E. Por el momento me limitaré a indicar la parte gruesa del material encontrado en las tres novelas mencionadas. iría una v. porque hay una tercera que podría sonar como mala palabra. con el inconveniente lógico de que habría que trasladar los parlamentos y palabras adecuados a formas de grafía de mayor circulación y respeto. por su empeño de reproducir con fidelidad el modo de hablar de los campesinos. Representar omisiones y pujidos por apóstrofes o unas jotas desamparadas. México. 1960. En muchas ocasiones cuanto he señalado no es verdad indiscutible. para quedarnos con dos fuentes. Rodríguez Demorizi en donde. hay mucha planta parasitaria dentro de un trabajo serio y minucioso con el cual tiene que contar el investigador si se propone llevar a cabo un trabajo digno de que se le llame científico. que es capaz de repetir por escrito y con exactitud lo que dice y cómo lo dice la gente. iba dando a conocer Luis Florén de nuestra bibliografía. en circunstancias normales. para ver si entonces es posible vencer una serie de vicios de reproducción que suelen llamar a engaño y que la gente poco diestra en la materia –y ahora no me refiero a Marrero únicamente– emplea con la seguridad de que conoce muy bien el habla popular. La novela de Marrero podría ser útil hasta para investigaciones de fonética. 290 . y esta capacidad se limita a colocar una b en donde. página 132– y sumar lo que vale de cuanto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que han reunido las obras de relativo valor que se han publicado en los últimos cien años.

y luego a prestar algún auxilio al lector. Crítica y la búsqueda y localización de ciertos factores sociales. Aspiro a que cuanto haga pueda ser considerado. es crítica ecléctica. Dios me perdone. Crítica. para interesarlo más. en una definición aceptada: hacer literatura sobre la literatura. la palabra. por el matiz peyorativo que ya tiene. para aclarar un poco más.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE en cada caso. crítica literaria. por los riesgos conocidos. impura y menor. aunque. lamentablemente. intacto el terreno. primero. o para mostrarle excelencias que a lo mejor pasan inadvertidas cuando se lee de pronto. 291 . que sólo tiene el propósito de incitar a leer. si se puede. pero sin caer. lo sé.

.

Los enemigos de la tierra. de Requena .

.

porque los hechos pueden ser inmutables. La verdadera transformación de una sociedad sólo se pone de manifiesto cuando en ella hay fuerzas capaces de reelaborar su pasado. de poner a su servicio al pasado. Como ahora. naturalmente. de trasformar su pasado. El material de la historia no se altera. por no conocernos bien. 295 . corremos el riesgo de edificar sobre arena. depende del número de tiros y del número de muertos. pero la forma de organizarlo y de aprovecharlo se halla en un continuo proceso de cambios. Y en este país hay que edificarlo todo. Estamos más o menos de acuerdo en que nos conocemos poco y en que. cuando no puede determinar con exactitud si vive historia o simplemente le ha tocado un papel de comparsa en una trágica y extraña película de vaqueros cuya bondad. según los entendidos.Los enemigos de la tierra. El método no deja de estar en crisis nunca. para el observador poco avezado esto es secreto y misterio y únicamente llega a percatarse en aquellos momentos en que la curva se sale del papel cuadriculado. de Requena I. que está aguardando no sólo más documentos esclarecedores sino al nuevo espíritu rector. pero la forma de apreciar los hechos es siempre variable. aunque. hasta la historia. cuando se rompe el aparato registrador.

pero limitándonos a su. Entonces la pregunta salta: ¿Somos capaces de olvidar y capaces. todo el odio que hizo rechinar los dientes y maldecir. en el Siglo XX. como me dijo alguien cuya opinión es para mí muy respetable. hasta la tumba. principalmente. por fin. detenga su hoz mellada. Cuando digo que la historia está esperando más documentos esclarecedores me refiero. a los escritos que ilustran acerca de algún hecho histórico o en los cuales se describe alguna situación social. sobre todo cuando esos escritos pueden ser llamados literarios. desearlo es más que suficiente para que la rama seca florezca de nuevo. Pero ya dentro del Siglo XX ¿qué haremos nosotros los dominicanos? Enterraremos a los muertos. ¿qué habremos logrado los dominicanos como dominicanos? Habremos entrado. y vamos de una vez al ejemplo: la novela. más o menos. de abonar con tanta carne rota y tanto hueso destrozado una tierra que no da pan suficiente. con la mano extendida. si es que el destino es tan amable que al final del camino les ofrece un hoyo en el suelo. Toda esa sangre vertida. apilando sus monedas frías o sus cálidos pecados. que recorren tantos niños desnudos que antes de caminar aprenden a pedir y que tienen que seguir así.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando cesen los disparos y la Muerte. todo el sudor que mojó por las noches el rincón seguro. toda esa hambre pasada. aburrida. La pesadilla debe convertirse en sueño y el sueño en realidad. Quiero aclarar que de antemano encuadro el predio en donde voy a 296 . Del otro lado del olvido la confesión no prepara para el perdón ni el perdón limpia para siempre. toda esa ignorancia petrificada. también. Basta con quererlo. la parte periodística del pasado. declarado propósito social o a su tesis. el hueco triste en donde se duerme sin sueños? El remedio no es el olvido porque del otro lado del olvido sacan sus cuentas los que carecen de vergüenza. y con los muertos tendremos que enterrar el pasado inmediato. hay que sublimarlo.

quizás porque la materia prima de la poesía es menos realidad en cuanto a que el poeta habla en imágenes y la imagen no pertenece al campo de la geografía. sin que el ritmo lo autorice porque no es obra la suya de síntesis y condensación. Examinar. Es muchísimo más difícil separar una gran novela de la realidad nacional que la nutre –recordemos a Balzac. a Proust– que aislar un gran poema de la tierra del poeta. como novela. sino al territorio por lo general más amplio de la lengua. El espíritu de cierto personajes como que no ha madurado mucho. a Tolstoy. pero Doña Bárbara al fin. naturalmente. el éxodo del campesino. Si Los enemigos de la tierra es la novela del éxodo campesino puede ayudarnos. de Rafael Damirón. a Dickens. Comencemos por Los enemigos de la tierra de Andrés Francisco Requena.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE tomar las muestras indispensables para el fin perseguido: tratar de determinar en qué forma han contribuido algunas novelas nuestras al conocimiento de la realidad dominicana. La patria del poeta. las cifras mondas de las estadísticas. en números. No es morosa en donde debe serlo. el resultado final. Hay descuidos. tres novelas dominicanas nada más que en su aspecto de indagación social. y esta verdad suele ser o ignorada o menospreciada. pasa con alguna precipitación junto a los conflictos psicológicos. El esfuerzo no tuvo la apetecida recompensa. El tema es bueno como es bueno el de La Cacica. del estudio del flujo humano del campo hacia la ciudad y con ellas las explicaciones que se da a la creación y 297 . Si la gran poesía es siempre nacional. es su idioma. En Rudescinda hay tanto valor humano y junto a Rudescinda se arremolina un universo tan hermoso y tan complejo que el tema sigue siendo un reto. a veces el material empleado resulta pobre. se ha dicho. a Galdós. es bueno. cumple su función. que hubiera podido dar una Doña Bárbara diferente. El tema. en una palabra. La novela. a sentir. la novela lo es más todavía.

y así era mejor. no deja a los suyos y a su tierra porque el hambre. aunque los datos no son suficientes para concluir que no existe. La tesis. el primo. En su corazón no había lugar más que para la inquietud que anhelada realizar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE a la magnificación del “cinturón de miseria” que rodea y aprieta a las grandes urbes. cuando deje todo esto. Porque demostraba que toda su ambición no se la había tragado el valle blanco y monótono. que las pasa mucho mejor que otras que la rodean. todo!”. a una mujer buena y mansa. así. Martín Román. 298 . de argumentos como los que se emplean para demostrar que su “enemistad con la tierra” tiene un fondo económico. además. a efectos de causas económicas y a situaciones creadas por el “snobismo”. la desnudez o la enfermedad lo asedien. carecen. Muchos de los personajes que hallamos en la resaca social del viejo Hospedaje de la capital. del decaimiento de la producción agrícola. ¿Lo tenía él? No lo tenía porque no había querido. el protagonista. como Mario. en el sentido de gente acorralada por la insatisfacción de las necesidades elementales. por ejemplo. casi siempre. aunque no pudiera definir con certeza lo que era”. siempre había prestado gustoso su brazo para que realizara pronto su sueño de amor. se escurre de las manos y parece –por ahora diremos nada más que parece– que estamos frente. sí que voy a vivir! Porque esto no puede ser el mundo. Cuando se pone sentimental piensa: si “alguno de los amigos se enamoraba y decidía casarse. Su sueño de amor. para toda su vida. que huye de la justicia. Antes de partir reflexiona: “Ahora. Y se alegraba. que le asesinara el ensueño de caminar. al mismo tiempo. Más adelante precisa con una imprecisión: “había otra cosa que quería mezclar en su vía. De ver otros sitios”. y las explicaciones. la vida. La causa económica no está clara a los ojos. Sentía un gran temor de verse encadenado. Pertenece a una familia que tiene con qué vivir.

boxeador. que desde el título parece constituir únicamente un examen del problema del hombre que abandona la tierra para echarse en brazos de la ciudad. no está nunca ausente. de Carlos Federico Pérez y Pérez. si se ahonda es. El hombre no abjura casi nunca de sí mismo. Las confesiones de Andrés. aspira. Al “snob” lo mueven ansias en donde lo económico. de acuerdo. La novela de Requena. periodista y diplomático y siempre bastante Don Juan. estudio de males que acarrea el “snobismo”. permitiendo emprender el camino hacia las causas primeras del daño y seguir de allí. Requena fue sastre. también. lo mastica primero y lo escupe después hacia el Este. No olvidemos que casi hay tantos tipos de novelas como novelistas y que. toda afirmación que dé la impresión de ser general sólo lo es en una franja muy estrecha del campo que estamos examinando. llena uno de los requisitos fundamentales para que su novela sea novela sea novela de un cierto tipo. en medio de los grandes sembrados de caña de azúcar. lleva el mismo nombre del novelista y tiene con él un impresionante parecido. pero casi siempre. indiferente. Desde este ángulo Juan. sacrificándolo casi todo. el sastre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE y dice Lionel Trilling que corresponde a la novela investigar situaciones de tal naturaleza. En el “snobismo” caben impulsos aparentemente divorciados entre sí. al mismo tiempo. son muy significativas. sobre todo. Es. un problema de vocación. por eso. hacia su raíz punto menos que metafísica: la búsqueda del bienestar aunque haya que sacrificar la felicidad. el protagonista de la novela de Pérez y Pérez. 299 . mientras la ciudad crecía. El hombre suele ser infeliz si lo desea. el poder dominar con dinero. si las condiciones del tiempo lo permiten. Juan. a más dinero y a mayor predominio social. desea ser algo más. aunque tenga que cortar la vena moral de la tradición que lo nutría. por cierto. también. que. Los dioses sólo ayudan un poco. Andrés.

Resume su amargura en la frase con que remata el recuento de sus aventuras eróticas: “¿Verdad que soy un pobre diablo. para él. No dejaba de tener razón. haber dado la señal para comenzar la batalla contra las causas. ha sido siempre una forma concreta y desagradable de criticar a los gobiernos y a los partidos políticos que han hecho oposición a los gobiernos. con bastante desgana a pesar de todo. y el éxodo campesino. es el aceite en donde frecuentemente arde la lánguida llama envejecida que en cualquier momento puede soplar la muerte. Estamos luchando. cuando ama y es amado. no es más que un puente hacia otras almas. inacabable. Deberíamos ya. testimonio de dominio y testimonio de posesión: dominio físico y posesión espiritual. lo demuestran. o mejor aún: tener que vivir de algo que le parece bajo. Uno de los pocos premios visibles de la existencia lo entregan las mujeres y es. que tienen todas las características de una selección de aventuras cuidadosamente escogidas. hay que tenerlo muy en cuenta. Cuesta trabajo. y sólo se entera de que su oficio no es. cuando el escritor siente cómo se van marchitando sus ojos y sus manos. . y no lo hemos ni intentado. inundación de los años. amigos?”. en parte. Cuando la vida empieza a negarlo todo. Aclara actitudes y decisiones. el solo camino seco sobre la tierra después de la lenta. contra los efectos. elegante. Andrés está avergonzando de su oficio. Sobre todo si es amado. Su desgracia es ser quien es. Una 300 II. diremos. en amor de las mujeres. el único recurso que le queda es el arma secreta de la admiración que puede despertar y esa admiración. No le pasa por la cabeza justificarse porque para él la vida paga sobre todo en amor.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Sus confesiones. Y es posible que no lo estemos haciendo bien. a estas alturas.

Entre nosotros se quiere subir por la escalera poniendo el pie. Porque hemos trastornado el orden. vestir. mientras la ignorancia sea dueña y señora. con toda su importancia. Las revoluciones que nos corresponden deben ser revoluciones. encabezados por alguien para levantar o para destruir a alguien y todo parece indicar que la moda puede cambiar. no para mejorar la comida del que no come bien sino para que coma el que no come. esto es: comer. mientras haya niños boqueando sobre el piso de tierra. Nada de bromas trágicas porque no tenemos derechos a desacreditar a las revoluciones. del sol. de facciones. o no es nada. sanar si se está enfermo. extraño en su propia tierra. Mientras haya hambre y bubas. No para que sea más grande el triste aposento campesino. porque se ha roto la armonía. del viento. para los que se han puesto roncos gritando contra solemnes nimiedades y para los que han perdido la voz defendiéndolas. es de segundo orden.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cítrica frecuente y muy poco amable para todos los hombres que han tenido función pública. En última instancia una ideología no es más que un sistema organizado de criterios para resolver problemas humanos. hay que hacer cuantas revoluciones sean necesarias. techo. y el primer problema humano es vivir. caminos. en el último escalón. después: guarecerse de la intemperie. a condición de que no nos olvidemos de modernizar un poco más al caudillo. mientras no haya comida. Fueron sangrientos choques de caudillos. sino para los que no tienen nada que los defienda de la lluvia. de grupos. escuelas. de meterle un programa completo 301 . lecho. la casa derrengada que cubren hojas podridas de palmera. Nuestras revoluciones han sido siempre políticas nunca sociales. Han afianzado o han hundido a políticos. de la noche. lo primero. canales para todos. y las necesitamos mientras medio país bostece cubierto de harapos. Lo demás.

como si de pronto el mundo hubiera sentado cabeza. Martín. En su periplo no rompió un hechizo ni mató a un monstruo. cien bueyes habrían sido sacrificios. Puede ir otra vez al trapiche y contar con la compañía protectora de un padre que sabe callar y que se sabe. a su salida de México. ni siquiera puede ser utilizado como lección. Su Penélope espera sin haber tejido. de una vez. bastante bien por cierto. Vuelve a la paz. y vuelve. con una excusa válida. Todos sabemos que eso no es cierto. Víctimas. abandona la tierra. 302 . padece y regresa. si lo hubo. Hay buenas señales: el caudillo no está solo. noche por noche. Cuando la vida le sacude. El y lo que representa. La novela de Requena examina los efectos. Aparece una especie de “deus ex machina”: el ciclón del 1930. Para justificar el regreso de Martín. casi un salto. no ha servido para nada. también. si los hubieran tenido. a deshacer lo tejido. de ponerlo al día. Las causas se las deja al sociólogo y al psicólogo. La historia de Martín no es más que una pesadilla. Martín es recibido. ya que no podemos o no estamos en condiciones todavía de desprendernos de él. o. Quemado el nido puede pensar en volver. pero todo sigue idéntico. el protagonista. hacer callar. cuando retorna. No era bastante. que destruye la capital justamente al cabo de sus andanzas por los ingenios azucareros. Ni siquiera tiene que tomarse el trabajo de acabar con los Pretendientes.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE entre pecho y espalda. para ser más precisos. no sólo cuenta con el desencanto y con el desaliento. sin verse obligada. El y lo que hizo. Es él y lo que piensa. Es mucho. despierta y se coloca de nuevo entre los suyos. El hecho de que regrese indica que el autor es hombre de buenos sentimientos y por ello la obra tiene un final feliz. un desenlace a contrapelo de la tendera actual que no es crear héroes sino antihéroes. Su sacrificio. su manso retorno. en el seno de la familia como el hijo pródigo y. la cárcel de San Pedro de Macorís.

Darle. fabricantes de conductas dignas. de maestros que no han oído nunca que enseñar es embellecer y que la materia prima de la belleza es el alma. en el mundo que les ha tocado se mueven como gusanos y el mal no es acreedor ni siquiera de escribirse con mayúscula. Los enemigos de la tierra es una versión en pequeño. Algunos han sido pésimamente instruidos. dotarlos de espíritu. Nunca han volado. 303 . Allí los malos son malos y los buenos. de cuanto describen José Ramón López y Américo Lugo. ni su cabeza cortada canta. un alto sentido a su desgracia. casi ninguno es adecuado. para agradecerle o para echarle la culpa por todos los malos ratos que están pasando. también. Carecen de estatura. animarlos. Cuando sueñan se quedan cortos. que eso es lo que falta. Dios está a su lado y ellos ni se enteran. olvidando. empeñado en ser un poco agria y. Es la huella de las escuelas indiferentes antes la moral.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE No limpió un establo. con personas virtuosas que apenas son atentas con los demás. pero antes habrá que abrirles los ojos y los oídos. Así como en el país los que hacen algo únicamente luchan contra los efectos olvidando las causas. Sus personajes no se enfrentan a Dios. de escuelas en que apenas sabe leer el maestro. cuyos ideales son tan pequeños y tan tristes que escasamente si merecen el nombre. con gente buena que no pasa de ser servicial. o debían ser. con hombres y mujeres que no ven más allá de sus narices. peor Dios algún día los necesitará para demostrar que su obra no es tan mala como para que no se la tenga en cuenta. para reverenciarlo o para negarlo. a pesar de todo. las causas. Posiblemente no necesiten a Dios. buenos por sí. la novela de Requena sólo describe y examina los efectos. bastante amable. y que ellos son. ni para su bien ni para su mal. los que fueron instruidos. los modeladores de los buenos modos de vivir. No buscó a la amada entre los muertos.

sufrimos. en medio de la desnudez. Por no haber roto ya. en donde no hay pan. Por no vestir al desnudo vamos por calles y caminos molestos dentro de nuestras ropas. buenos? Buenos para con nosotros mismos. abrir caminos. El hombre no ha vestido con su propia carne sagrada a la Verdad. El Mito no ha nacido aún. 304 . ¿cómo es que todavía. todavía. –perla sobre el escote. allí en donde falta la salud. de un diario. como si cometiéramos el crimen de no estar sucios y remendados. si seguimos siendo los que negamos a reconocer como propio. nos cae mal en el estómago. sino para amarnos. no nos atrevemos a pensar bien. mal zoológico. a estas horas. las causas. en donde el hambre se disfraza de maldad beligerante. Por habernos olvidado de los que sufren. seguros de que así no llamaremos la atención. dentro de los ojos. Buenos no paras proclamar que nos amamos. en una palabra. para que aquellos que no tienen tengan. y escogemos las ideas y las palabras para decidirnos después por las más vulgares. sino para ser. no para ser mejores. con la ignorancia. Si eso somos nosotros. por lo menos. en el centro mismo del desamparo. Están. de una vez para siempre. para eliminar. no nos hemos puesto de acuerdo. sobre la tierra en donde la necesidad se viste de envidia agresiva. en medio de la lengua. Le bajamos el tono a la vida prefiriendo los modales ordinarios porque nos permitirán pasar inadvertidos. en apariencia perecederas. Por no tener en cuenta a los que no comen. para reemplazar la filantropía de salón.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE porque es. las causas de nuestra vergüenza que se hallan alojadas en el propio corazón. se nos amarga la comida. cheques azul claro o rosasalmón– por la comprensión y la justicia que no es dar bajo luces fuertes sino facilitar. en donde la sed se echa encima el manto negro del irrespeto y de la desconsideración. buenos para borrar un poco de la vergüenza que sentimos cuando nos vemos en el espejo inalterable de un libro o en las páginas.

a la larga. es lo que hace. Si queremos ser mejores. también. el hombre es la suma de sus actos. Desertamos de la figura. no ser lo que somos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El bien educado. por el corazón de los que tienen y por el corazón de los que no tienen. por la sencilla razón de que antes que la conducta está el argumento poderoso del aparato digestivo sin ocupación. pero la verdad será esa. ni lo que anhela ser. por el pan de los que padecen hambre. y a los que no sospechan el bien. desagradable. 305 . justos. pero nada hacemos para que el cambio se produzca. lo que hace y se ve. por la ropa del que nunca se ha vestido. será crucificado por traidor. El hombre no es lo que dice que es. hasta que nosotros mismos no la reemplacemos por otra. Deseamos. tendremos que sembrar y tendremos que cosechar y levantar casas y la moral y el desprendimiento. Una sociedad no es lo que algunos le dicen bella y suavemente para adormecerla. se podrá vivir en una forma relativamente decente. es posible. Nos molesta la verdad. que son muchos. Mientras tanto seguimos luchando contra los efectos. Tendremos que comenzar por el corazón. que son más todavía. No llamamos a las cosas por su nombre y nos perdemos por los vericuetos de los circunloquios. Muerta el hambre podremos comenzar a pensar que algún día. para impedir que se suponga que estamos tratando de insultar a los toscos. en alguna hora. nos alejamos de la virtud.

.

de Bosch .La Mañosa.

.

que frecuentemente poetiza. Dándole una vuelta. quizás violenta. que no conozco la segunda edición que se hizo en Santiago de Chile. por le menos en esta mantenida pureza. a veces. de Bosch I. y en ella resulta difícil separar sueño y realidad. a la frase “el genio no es más que la 309 . Las impresiones del niño. inseparables lo uno de lo otro. repito. posiblemente lo sea menos. Toda la novela la recorre un sostenido aire poético que no vuelve a encontrarse. El primer mundo es el mundo ingenuo del niño. Se trata de una novela autobiográfica. lo que trae en sus manos limpias el niño y lo que agrega el escritor a cuanto ya había agregado el hombre adulto. en el resto de la obra de Bosch. Bosch crea primero el mundo y luego introduce al hombre en el mundo. ni la ajena experiencia. Los enemigos de la tierra. si uno se pone muy exigente. porque la poesía es. escrita en primera persona. por el universo que rodea al niño que narra. del niño que nos llevará luego por todo el libro. su tarea de descubrimiento y de conocimiento. sus recuerdos. sólo hermosa puerilidad o decir sin tener en cuenta ni la propia censura. Desde luego. su vida afectiva.La Mañosa. están descritas por el autor que aprovecha y trasforma. La Mañosa es una obra de arte. ni los muros levantados de la razón.

Más que frontera que los divide es punto en que se unen y confunden y cada uno. Así como el mundo de Los enemigos de la tierra está constituido por cuatro submundos: Duvergé. El escenario de la novela es el Cibao. unos bateyes de ingenios del Este y México. Podemos adelantar que en el centro de la familia cuya vida describe. contribuye con lo peor que tiene. por lo menos tradicional entre nosotros. La ciudad está llena. por cierto. un Cibao nada más que rural. lo personajes de Over. primero. compuesta por hombres. en un batey de ingenio de La Romana y en La Romana. El resultado es bueno. aparece la ciudad. la novela de Marrero. mala costumbre. que da el nombre a la novela.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE infancia conquistada a voluntad” y cambiando naturalmente todo lo que debe ser cambiado. una muchedumbre. se desenvuelven. Bosch llama a su libro La novela de las revoluciones. si se examina minuciosamente. Insensible. Un batey. la cárcel de San Pedro de Macorís. él coloca a una mula. sobre todo la costumbre de no respetar y apoderarse de 310 . y entre nosotros maña mucho más que habilidad y destreza es mal hábito. viven. no es ni campo ni ciudad. de gente. la capital. a La Mañosa. actúan. Es un híbrido y como tal es posible que sólo herede lo que no es bueno de cada uno de sus padres. mujeres y niños que han perdido de pronto su calidad humana. Cuando en algún momento. y mucho más la forma de recordar del niño. al final. En este caso los recuerdos. En una de nuestras guerras intestinas revolución es la acción armada contra el gobierno establecido. Entiéndase que él emplea la palabra revolución en sentido tradicional. en el vórtice del ciclón que arrasa con el hombre que trabaja. se reduce a unos cuantos elementos de escenografía. Es lo que puede verse por entre la muchedumbre. el campo y la ciudad. tendríamos una explicación bastante aceptable. Los mulos tienen fama precisamente de mañosos. se han puesto al servicio del escritor. repleta. de su tierra y matándolo después. arrancándolo.

como José Veras. Hay algo que tienen de común las novelas de Requena. El lector aguarda la descripción de la ciudad. las secuencias. Ha fijado reglas. en elegante movimiento. bastante bueno. Al final veremos el dictamen horrible. sus propias reglas. pone aparte a lo que él llama la masa popular y la hace depositaria de las únicas virtudes que tenemos los dominicanos. y sostener en pie una moral. para ese juego de riesgo continuo que es vivir. El malo puede tener su lado bueno. de peligrosas fidelidades. podríamos llamarlo José Verdad?– que es asesino y ladrón y pese al terrible lastre capaz de fidelidad. así generalizando. pero la sucesión de escenas. Bosch y Marrero: pulula en ellas gente de cuidado y debe ser así porque los grandes personajes. de la familia o ajenas a la familia. –¿tendrá algo de simbólico porque veras es verdad. en un ensayo muy posterior: Crisis de la democracia de América en la República Dominicana. de las novelas y de la historia. Ahora habla don Pepe que ha intentado salvar al hijo de un amigo. y digo casi porque ahora. se está en peligro de caer en la novela rosa. cuyos latidos se oyen desde el campo. suelen ser malas personas o si no. muy acomodaticia por cierto. lo que les daría un sonso aire artificial. y sabe muy bien donde están los límites. entre en la novela. casi se decide por el mismo criterio. Bosch. no. En el caso de La Mañosa. Con todas sus lacras también. género para consumo de niñas bien guardadas por sus papás y por mujeres. sin dejar de ser malísimo. que a pesar de la edad han seguido tan pueriles como cuando tenían doce años. por la misma idea. ni los malos ni los buenos están hechos de una sola pieza.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE lo ajeno. no tienen el marco urbano 311 . como los buenos. en el caso de las novelas. En las últimas páginas cuenta el fusilamiento de un grupo de prisioneros. que la ciudad. pero moral a fin de cuentas. Llega tarde porque el mulo “se le resistió” en el camino. vacila en el filo de la navaja. Don Pepe llega a la conclusión de que a un mulo se le pueden quitar las mañas pero al hombre.

inundado. en gran teatro en cámara negra. inmediatamente. El no pensar como uno los hace. una de compasión. Esta política… “—¡No se trata ahora de política! ¡Se trata de que antes eran hombre como usté y como yo. con hijos a quienes querer. Todo parece acontecer. Tres notas: una de orden. Entre “la placeta descuidada” que todo don Pepe al irrumpir en la ciudad y “las paredes del cementerio”. y la de dignidad. por la gente. lo que hay es “un edificio bajo” donde se aloja el general Macario y el paredón: “un paño de pared. que dan las rameras. que el descrito por Gastón F. estaba manchado de sangre. que da el ajusticiado. de escenografía que sirven para sugerir el lugar en que se desarrolla la acción. eso que estamos pidiendo todos los dominicanos para colocar entre él y la boca de los fusiles a todos los que no piensen como uno. porque usté ordenó que los volvieran nada. como se dice por la calle. condición más que suficiente para anhelar que sean exterminados. Hemos topado nada menos que con el paredón. recursos. Son apliques. de niños. salpicado”. “enemigos”. Deligne en el poema Del patíbulo cuyo horror disminuye gracia a la marcialidad de los soldados. Es un hacinamiento de hombres. se trata de que antes eran hombres y ahora no son nada. del fusilado. a las lágrimas de las rameras y a la serenidad. usté no comprende. y con mujeres. para darles el nombre que tiene en el teatro ciertos elementos. por más repugnante. discutidores. en teatro. que forman un 312 . nada más que sugerida. de hombría. borrados del mapa. Pepe. como le dice don Pepe al general cuando éste intenta explicarle la razón que tuvo para fusilar a los presos: “—No. nada…!” El drama puesto ante los ojos del lector es más inhumano.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ordinario. acontece. El capítulo final de La Mañosa está invalido. de caras feroces. al valor. convertidos en nada. de mujeres. que dan los soldados. gente y más gente.

lívida. el punto de partida de lo que podría resultar nada más que una aventura. de arremeter contra el grupo. a tiros.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE “abigarramiento difícil de hendir”. está descrita con acierto. en su mundo? La perturbación que se produce en la existencia de los que viven en la casa grande. La fe cae. una derrota que no es suya. Podrían estar saliendo de una plaza de toros después de una corrida en que todas las faenas han sido o muy malas o muy buenas. Creo. el dolor. contraída. que se amontonaban uno sobre otro. verde. y de las personas que tienen directa relación con ellas. Se sienten la incertidumbre. Tenía ganas de tirarse. a mordiscos. En viendo sintió náuseas y volvió la cabeza del animal. que la novela de Bosch es un espejo fiel de cuanto ocurrió en el 313 II. a pesar de todo. la llamaremos así. torcida. por todo lo que he oído y por todo lo que he podido leer. “Cerca de la puerta –describe– vio un corro y en él a un oficial que pinchaba con el sable a un bulto que yacía a sus pies. don Pepe se niega a aceptar la derrota. si La Mañosa es “la novela de las revoluciones”. las cabezas y los destrozados pechos en un manojo horrible! ¡Y entre los cadáveres. que lo obligaría a regresar junto al abuelo. rota!”. . ¿qué nos dice de las revoluciones? O mejor aún: ¿qué piensan y dicen de las revoluciones cuantos en la obra se mueven y afanan? ¿Qué ocurre. como consecuencia inmediata de la revolución. Bien. Padre iba montado y por eso pudo ver. económica de recursos con hermoso vigor. Una hoguera se le encendió en el pecho. juntando los pies. quería desgarrarles las carnes! ¡Aquella gente estaba contemplando cadáveres ensangrentados. asomaba la faz de Cun. las ilusiones se desinflan y. la desesperación y el desencanto que la revolución desata.

al acercarse los días en que vivimos. por empresas norteamericanas. desde luego que la hay. y del género inicuo. pero hemos ahondado muy poco en sus causas y se puede pensar que en muchos casos se trata. entre pronunciamientos y asonadas. pero no es tan sólo eliminándola como vamos a salir a flote. y condenamos la explotación del hombre por el hombre. que por no tener no tenía ni explotadores. lo sabemos. Las dificultades crecen. que de actos fallidos. que son tantas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE campo dominicano cuando lo pasearon de arriba abajo las revoluciones. diferente sólo en el tiempo. por qué no pudo desarrollarse una agricultura poderosa cuando desaparece la crianza libre. idéntica. en cuanto al uso de las tierras. de guerra en guerra. en parte porque el crecimiento de la población exigió su espacio vital y en parte porque principian a deshacerse los privilegios que había establecido. durante el largo período amargo en que vivió el país. aunque la explicación sea parcial. y que explica. Hay explotación. también. Basta comparar la cifras de nuestras población activa y de las de los desocupados para determinar de una vez a qué me refiero. de enormes extensiones de la región oriental para cultivo de la caña de azúcar y esa era una de las zonas ganaderas. la Corona Española y con ellos los derechos de los hateros grandes. cuando comenzamos a dejar de ser un pueblo principalmente de pastores. nada menos. Hemos hablado quizás no lo suficiente de nuestro atraso. pero hay que luchar. Hay que luchar contra la explotación y destruirla. contra la desocupación y eliminarla o acabaremos por crear dos pueblos dentro de un pueblo: uno que come y otro que no come. Señalamos injusticias. de revuelta en revuelta. una y otra vez. que casi nunca ha comido lo indispensable. Es una historia que puede repetirse. lo está todavía. La revolución que tenemos que hacer no es la revolución de los que 314 . que entre nosotros no alcanza el grado que en otros pueblos americanos porque el hombre dominicano estaba tan desamparado. con la adquisición.

Pasar por el gobierno –decía Peña Batlle refiriéndose a Emiliano Tejera– es pasar por una escuela de decepciones. es muy poco lo que pueden llevar a cabo bien. cuado cuentan con un partido grande que lo sostiene. Cuando parece que lo tienen. y efecto y causa. proviene de la ausencia de un poderoso respaldo popular. de programa o de ideología. son causa y efecto. la revolución. gratuitamente. Es cierto que junto al caudillo y a su sombra llegó a florecer algo así como una tradición. el apoyo no es tan fuerte como se piensa. para realizarla correctamente. porque son o facciones carentes de homogeneidad o la única bandera que los congrega es el nombre de un caudillo y resulta dificilísimo establecer diferencias. estamos en el deber de determinar. Los gobiernos. pese a que la mayoría de la gente acepta lo contrario. Bosch –para tomar el hilo por tan largo tiempo abandonado– lo primero que hizo en la novela fue crear el mundo. la debilidad de los gobiernos que. la revolución de los que no ganan nada. entre los partidos mayores. en época de “las revoluciones”. pero la puerta no se 315 . a todos los que suben al Poder. Para hacerla. sólo frente a un conflicto de ambiciones personales. lo primero. de la producción. si es que deseamos en realidad un cambio de situación y que la situación que resulte sea respetable. posiblemente. el mundo del niño que narra. La inestabilidad política y la ausencia de conciencia social que animara la estructura política –como lo subrayó Pedro Henríquez Ureña–.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ganan poco. a su vez. Programa e ideología son palabras de muy reciente inclusión en nuestro diccionario político. la ambición necesita caldo de cultivo y ese caldo lo facilitó. rabioso. Luego da paso a la revolución. Se hizo un nudo que ató las simples simpatías. pero ahí nos quedamos hasta que vino la muerte con su guadaña o hasta la llegada del desencanto para los mejores y el desencanto muerde. para entonces ingeniarnos las soluciones. cuáles fueron los iniciales factores adversos. es. No estábamos.

pertenecen a una misma categoría sensible. cada vez que la revolución irrumpe el mundo. Extranjero 316 . el gato que crecía y crecía y Pata de Cajón. la tierra del niño por cuyos ojos tenemos que seguir la acción de la novela. pero junto a las verdades nacen y crecen productos de la libre fantasía. cuando hablan sólo las personas hechas y derechas. Al principio es sólo el recuerdo de las revoluciones pasadas. al mezclarse con la experiencia diaria. Dos veces estuvimos refugiados en las lomas. saliendo. la imaginación tiene poco qué hacer. el mundo del niño. la fantasía se escapa. Sobre la tierra. Pero tan pronto como se cierne sobre la casa grande la revolución. volviendo. pierde la dimensión imaginaria para dejarnos en la mano. forman un todo y por entre ese todo tendremos que caminar. Lo que cuenta el viejo Dimas cuando se alza el telón en el capítulo primero de la novela y lo que narra Momón más adelante. que va a perder muchos de sus más bellos adornos. ya cruzándola. El mundo. lo que oye. Prepara los ánimos echando sobre ello un miedo que no tiene nombre todavía. de fabricar cuentos más terribles.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE abre de golpe. es el mundo de un niño y se va llenando de verdades puras. un recuerdo que tiene algo así como cierto sabor a exorcismo: “Antes habíamos sufrido largo. de pintar cuadros más espantosos. es natural. mientras la tierra se quemaba al cruce de soldados ardidos. Pero cuando la situación varía. y el niño. Lo que ve. el mundo que es de todos. y la realidad cotidiana. la fotografiable realidad de todos los días. en el alma de niño. si no era algo más que sufrir aquello de vivir en perenne huída. se junta el culebrón y el Enemigo Malo. seco. En este mundo que de pronto va a perderse. amasando la oscuridad y el lodo de los caminos reales. repito. porque la a realidad. cuanto imagina y dicen los mayores. horrible. entra la revolución. no establece distingos. el horrible mundo de la verdad. es capaz de más horror. con su brocha gorda mojada de sangre. ya sobre la frontera.

Pepito pregunta. entraba vencedor el gobierno. informa Simeón. Todo lo que se menciona se atrae y una de las formas de impedir que lo nefasto llegue. bien sabía padre que no quedaban hombres para torcer andullos. regresa. y terminaba lo mismo”. Nombrar es evocar. aún. es no decir su nombre. mamá? “—Sí. Suelta de golpe. están matándose otra vez. pero calla la palabra revolución que es. Llegaba la revolución en triunfos. un conjunto al revés. Enseguida empiezan las malas señales: “Ya se está juntando la gente de Monsito Peña”.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE padre y extranjera madre. tacita amenaza. Milagrosamente he llegado hasta aquí. finalmente. autorizado por todo lo que oye y por todo lo que no ve y presiente: “—¿La revolución. hijo. El ambiente se llena de feos presagios por la ausencia del padre que. y los perseguía. ignoraban que en estas tierras mozas de América hay que vivir cavando un hoyo y pregonar a voces que es la propia sepultura. de que suceda lo malo. Angela –dijo–. por ejemplo. Cuando. como si de pronto el alma del niño hubiera madurado al sol amarrillo de las desgracias: “¡Revolución! ¡Revolución!” Bien sabía padre cómo cada enemigo cobraba. cargado de miedo a lo peor. pero no se puede hablar de ello. “—Es tierra endiablada ésta. al amparo de la revuelta. convocar. Las noticias terribles se precipitan sobre la casa con su cola grande de pormenores tristes: el reclutamiento a la fuerza de los hijos del viejo Dimas. el éxito les sonreía en toda empresa. no es suficiente con callar. se negaban a dar. Altivos y trabajadores. bien sabía padre que las 317 . por fin. les pedían más de lo que tenían. Después el relato de la aventura y dentro del relato. El silencio que rodea al nombre es un silencio mágico.

A las guerras de independencia. los huesos de sus mejores novillos sacrificados en la madrugada”. pero con las que hicimos la patria y edificamos el derecho que tenemos a ser libres y de aspirar a la felicidad. a la tarea de la destrucción de las energías vitales de un pueblo. que pronto ardería el maíz. ni una sola de las grandes palabras. a lo sumo. Los cambios. sin producir una idea. sin avanzar un paso por el camino del progreso. de la guerra del hermano contra el hermano que sólo sirve. nada de ilusiones. cuando sirve para algo. Una vegetación diferente al fondo. nos quemamos. la muerte sin pena y sin gloria. nada de sueños. ¿Victoria contra qué y para qué? 318 . Esto sucede en el Cibao. el tamaño quizás de los ríos o que en vez de ocurrir en el llano pasara en las montañas. habrá la misma destrucción y la misma muerte de esperanzas. que han sido tantas y tan hermosas. pero ha sucedido igual en cada una de las otras regiones del país. una mañana cualquiera. en esas luchas inútiles.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE llamas no tardarían en chamuscar los conucos. pero la “alegría feroz” de los hombres armados será idéntica en todas partes y en todas partes. El cuadro no puede tener más vigor ni puede hallarse tanto escepticismo en tan pocas palabras. No gastamos. para quemar los pobres sembrados y aventar luego las cenizas que nos cegaron a todos. y un premio único: el oropel de una victoria. en donde es digno de reverencia hasta el andrajo con que cubría sus vergüenzas el triste soldado improvisado. Ni un nombre cargado de gran destino. son de decorado. hay que sumar ahora el nuevo daño sin nombre. en marear las hojas de los plátanos. para levantar pilas de muertos y dividir con ellas a la gente. cuando las bandas entraran de noche a asolarlo todo. también. que tanto daño nos hicieron. Y bien sabía que todo dueño de reses encontraría. El hombre: un bello y enajenado animal de combate. ningún ideal mayor.

como los otros humildes días de la semana. que es la puerta practicable de la escena. y pide permiso para descansar un rato en la casa grande. afirma. . el viajero que se detiene. Todo es lento ahora. el general Fello Macario. la pintura de lo que se mueve hacia el observador y que sólo se interrumpe. Le sirve a Bosch para introducir en el concierto de la obra una nueva voz y explicar quién es. en que las nubes se arrinconaban más allá de las lomas. emerge de la propia tierra. esto es: quiénes son y cómo los hombres que encabezan la revolución. y quién es y qué hace Monsito Peña. poniendo todo lo que tiene que poner en el juego. y dos niños. para percibir la sucesión. un día. Las figuras aparecen allá en La Encrucijada. y por qué es así. Ahí se inicia la pintura propiamente dicha. Era un día que se anunciaba antes: un silencio enorme. para recibirlo. Las mujeres visten trajes acabados de planchar. pero real. para decirlo en términos de teatro. más real que la realidad misma porque. Y lo que es. dice. una mujer con paraguas. como para dar un respiro. con un sol que parece enardecido. la revolución. pero todavía está vacío. Escoge.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE En la novela hay un personaje. la arme de nuevo en su dentro. el día del Señor. bien lejos. un domingo. El escenario ha sido preparado. Los hombres llevan gallos. acompañado de su familia. para el viajero. para preparar su llegada. hay que separar los tiempos y la realidad no se puede permitir ese lujo que bien puede darse el escritor. el aire limpio. Ortega y Gasset dice que la novela es un género fundamentalmente moroso. día de la verdad. Buena luz. Los domingos no llegaban así como así. ante la perplejidad del narrador al oír la palabra “viajero” que no 319 III. un día que luce un cielo expresamente pintado. La realidad es. La entrada se describe morosamente. corresponde al escritor desarmarla para que el lector. Son un hombre.

pero antes debo informar que el viajero es comerciante. Como camino por donde se va hacia el cambio. al que emplea Bosch en el cuento La mujer. cierto. Estamos en el universo de la realidad. Un instante único. Preferimos la bella mentira del penacho de guerra. uno de sus mejores cuentos. al desnudo la verdad. Ni la fantasía ni la imaginación tienen nada que hacer. de un hijo pequeño. reciente. aunque sea primitiva. en el triste territorio que nos ha tocado a los hombres desde que apunta la razón y madura la experiencia. como se las percibe en un momento determinado y nada más que en ese momento. impresionismo en cuanto que las cosas no sólo son como son sino como se las ve. Es. y los aparecen un poco más acá del horizonte. que. una parte de la verdad. Para él son personas. Estamos en el mundo de las personas mayores. también.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE entiende. ¿Qué dice el viajero de la revolución? Dejemos que él mismo hable. como expresión. los de la casa grande. Después. hacia el mejoramiento. 320 . El combate como tarea de hombres de pelo en pecho. su sorpresa ante las “personitas” nuevas y lentamente nos acercamos al diálogo entre el viajero y don Pepe. la recepción. por un cambio y un mejoramiento. aficionado a los gallos y a su familia. y único todo lo que sucede en él. Así con mayúsculas. El procedimiento recuerda. la curiosidad de los niños. esto. fugaz por cierto. el entorchado de oro sobre la sucia y holgada chamara de “fuerte-azul”. y tiene algunas variantes. de sentimientos nobles. como búsqueda de Justicia. una forma de no aceptar diferencias entre ellos. esa parte que siempre está a la mano del hombre y que casi nunca utiliza porque la verdad es molesta y desagradable. no resisten ni el precio a que se pagaron ni el beneficio que de ellos se derivó lo justifica. en donde quedará. Lleva luto por el fallecimiento.

Continúa: “—El gobierno no quiso pagarme porque yo había aprovisionado al general… Bueno. se me muere el muchacho y tengo que dejar el sitio. de incertidumbre y de zozobra. sin fe y sin esperanzas. los hombres se mueven arrastrando sus penas. lejos de sus casas o con el cordón doliente de la familia pegado de sus talones. La mirada se le apagó “y las manos le pendían juntas. con la esperanza de cobrar algo para enderezarme. si no fuera por esas condenadas revoluciones. lo derrotan y me embromo…” El viajero habla como si hablara consigo mismo. la maldita revolución que revienta… No sabe uno dónde está ni con quién. sujetándose las sienes con las manos veteadas por las venas azules. y se inicia el movimiento que ha de llevar al círculo vicioso. como lo desea el viajero. Vivíamos con brega y con muchas privaciones. como manojos de hojas mareadas”. Esperando que reviente otra vez la revolución. A mí. 321 . Cuando Fello Macario se alzó corrieron a casa. Quizás de esa manera pueda recuperar algo de lo perdido. pero vivíamos. me cogieron zapatos. Ni la mujer ni yo podíamos seguir viviendo ahí… Ella no estaba acostumbrada a tan mala vida y…”. pero cuando creíamos que estaba mejor la cosa. con promesa de cubrir el valor seguida. En eso. Se va ensimismando. El cuadro es completo. Ya usté ve: yo estaba encaminado. francamente. “—Así es. un círculo por donde corrían todos los dominicanos. que se desate otra revolución. dentro del marco de dolor. Desesperados desean. porque me gusta y me siento su amigo. comida. Coge el general Fello Macario el pueblo y me quita el resto. dinero. no me pesaba darle lo mío al general. telas… Todo eso dizque lo pagaban a los pocos días. los ojos desorillados. amigo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El pie lo da don Pepe: “—Esta sería una gran tierra. la de acabarse… Ya usté ve ahora.

jabón. doña Angela y la esposa del viajero. “—Entonces. iban a la escuela. para que hubiera un caballo. A tiempo. las lágrimas. intuyendo que en donde no está el sentimiento delicado. o al niño con fiebre o la carga de “víveres” que podía transformar en dinero y el dinero en sal. azúcar. ante su dureza. Y los pobres hombres nos quedamos solos frente a la realidad. de una vez para siempre. ¿Se hizo la guerra para que todos pudieran reír a gusto. medio desnudos. bacalao. la obligación de mantener viva 322 . Para la mujer. con la degradante relación económica. hasta el de la guerra. ¿se hizo la guerra para que ninguno quedara sin su pan. Sólo saben ocuparse de negocios”. el petróleo para la lámpara. las mujeres no tienen nada que hacer. ante su pecho seco en donde al amor le es difícil florecer. o siquiera el intento de romper. constituyeron la forma de romper. o al viejo enfermo. en donde parece que está ausente toda bondad. la alegre cabalgata que pasaba. al médico. antes de que se produjera. detrás de los matorrales. se alejaron de la conversación de los dos hombres. en donde no aparece la ternura. sin su lecho. sonando estribos de plata y risas de muchachas ruborizadas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ¿En nombre de qué se hicieron estas guerras. mientras los demás miraban. sino su pedazo de techo? Unos pocos vestían. estas revoluciones? ¿Las animó un anhelo grande. los que fueren. que me iré con usté a la cocina –dijo la mujer del viajero– No me gusta oír a los hombres… Siempre… “—Sí. Para los hombres los negocios. ya en trance de parir. –cortó mamá–. para llevar a la preñada al pueblo. para que algún día la boda y el bautizo se celebraran con propia almidonada y el alma sin sombra? Tenían razón las mujeres. al dentista. un sistema reñido con la dignidad humana? Unos pocos comían a costo de muchos que no comían. o un mulo o un burro. o se aspiró a destruir definitivamente un sistema social que ataba a las personas y a la sociedad en que esas personas estaban organizadas. espérece.

Y le sucedió. El hombre dijo que le conocía desde hacía años. esposas de muertos. huérfanos y miseria. Se abrazaron y el menor juró vengarle. cuando las hubo. esto es: de los hombres de la revolución.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la relación de la casa con Dios y con los Santos. de las afinidades sentimentales. contó su historia a retazos. 323 IV. si le sucedía algo. encendido el fogón. que se anuncia en la simpatía que sientes don Pepe por el general Macario. más color y como con espátula. Fello Macario le vio partir. que nos está permitido saber. cargando sobre los hombros. seria y apreciable. Tenemos una parte de la porción de la verdad que nos corresponde saber. Solas. más que en el reino de la razón en la tierra de nadie de las atracciones metafísicas. “Empezaron a hablar de Fello Macario. amarrado sobre un caballo. la verdad “humana” de la revolución. en los que se asoman los huesos amarillos. y apuntaba hacerse de un prestigio que a la postre podía resultar peligroso para un gobierno desordenado. Bosch agrega otro grueso. la verdad de los hombres. Suerte fue que pudiera encontrar su tumba. El hermano aparecía como gente distinguida. teníanle en gran respeto por su lugar. Ya sabemos qué es y lo que representa la revolución para el viajero. Algún enemigo le preparó la nasa y cayó en ella. todo lo que la guerra deja tras sí. en el cuadro que ha venido componiendo frente al lector. por caminos inseguros. pariendo y cantando. sin la compensación siquiera de una gloria o de una fama y. Estamos. con el hombre lejos. bajo la noche y los aguaceros. precedido y seguido por soldados sanguinarios. Madres de muertos. fueron glorias y famas tristes. explicando que había sido persona mansa y de trabajo hasta un día en que una tropa le hendió la vida fusilándole un hermano. Falta a otra. .

dignidad. es la muerte de un hermano. primero del padre que los echa de la casa y después del sistema de explotación que lo lleva al borde de la locura. a pensar hasta en el suicido como salida 324 . comprometió gente y bajó de las lomas al frente de un centenar de hombres. al servicio de ideales más altos. en el fracaso humano. se armó de revólver. Fello Macario montó. La causa eficiente. colmó los confines del país. sitió el pueblo. convierte su dolor y su fracaso en el dolor del hombre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE entre un monte cerrado. entereza. había florecido un nuevo general sobre el estercolero de una injusticia: el general Fello Macario. La culpa. Fello Macario lloró en silencio. Frente a la tierra blanda que cubría la huesa del hermano. Por lo que había desgarrado en su alma una injusticia. de ideales. Como una llama voraz. lo que decide su suerte. El pondrá. su prestigio cundió en todo sitio. diremos. cuenta. Para cobrarse la deuda y para reparar el daño. llenó el Cibao. medio hoyada por los perros jíbaros y los cerdos cimarrones. cuando la gente del pueblo murmuraba no sé de qué injusticia. batalla contra todas las injusticias. y un día. personales los dos. Acechó su oportunidad. visitó bohíos. su resentimiento. el de Over. Macario ha encontrado el camino para sublimar su sed de venganza. entonces. nobleza. lo que hace florecer “un nuevo general sobre el estercolero de una injustita”. que engendra deseo de venganza. Se le reconoció valor. “Se abrazaba a toda causa que contara con el favor de los humildes y aunque no sabía realizarlas las hacía triunfar en el campo de las armas”. y aunque no sabía realizarlas. puso plazo a las fuerzas para que se rindieran. las hacía triunfar en el campo de las armas”. Al lado de los humildes. Se abrazaba a toda causa que contara con el favor de los humildes. Daniel. desafió al comandante de armas a matarse delante de sus tropas respectivas… Cuando pudieron darse. Después… Después se hizo sentir el hombre. su justo resentimiento.

el anhelo oscuro en clara conciencia. sin transfigurarlas. que no apareció entonces. recibir lo que él puede darles y ellos no tienen. por ser el centro y el asiento de toda autoridad. con las reglas. en motivo de queja contra el mundo y las leyes que lo rigen. a condición de que sean humildes. con las costumbres cuando se cristalizaron poniéndose necias. de las heridas abiertas que sangran sangre negra en donde pudieron envenenar sus flechas todos los que habían sufrido un agravio. Hallaron y se sirvieron. No se había dado sobre nuestra tierra el que va delante y es crucificado. para que puedan. sea cual fuere la razón que tuvieron para ver cómo a la inocente ventana le nacieron y le crecieron rejas. no hallaron. el que cae primero y expira para enseñar el camino a los que todavía no se han decidido. pero encontraron siempre ofendidos y humillados que se encargaron de mantener la caldera a todo vapor. un ideólogo. con su dolor y con su insatisfacción. del revolucionario puro. La injusticia cometida contra el hermano se agranda hasta transformarse en “la injusticia y entonces se vuelve. 325 . que engendraría guías y reformadores encargados de convertir los impulsos ciegos en movimientos lúcidos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE única. incluida la inicua. todos los que tropezaron con las convenciones. todos los que sintieron el mundo como prisión. siempre. contra los sistemas establecidos que se encarnan. no importa que sean dictadas aquí abajo o allá arriba. un teórico. Nuestras revoluciones no tuvieron. en el gobierno y en quienes encabezan el gobierno. del orden que fuere. apartes. Macario. gracias al mismo mecanismo psicológico. y esto sí que importa. es lógico. gruesos barrotes de hierro duro. dejan de ser en un momento determinado problemas personales para convertirse en culpa universal. convierte su herida en la herida de cuantos padecen. con su pena y con su sangre. cuando su dolor es ya otra substancia.

aunque sea grande. definitivamente. fue cortarles las orejas a cinco soldados. habían dicho ambos. de la pequeña aventura. de las mil quejas que tiene el hombre contra el mundo y contra su sistema de reglas. al lado de la figura y de la embestida del general Macario. Martín. que pueden dividirse en dos clases principales: de un lado. amigos. anverso y reverso. de calibre pequeño. con su cara simpática pese al duro pellejo con que parece cubrirse para ponerse a salvo de sentimientos. Se siente bien cuando está en casa. no es más que una persona normal y con las personas normales el mundo no puede hacer nada. Ahí tiene usté a Monsito Peña. Revolución supone guerra y la guerra tiene sus combustibles muy bien conocidos. no siente odio. el protagonista de Los enemigos de la tierra. los revolucionarios puros y los que proceden de quejas. Era el reverso”. No es más que un pobre provinciano deslumbrado. en estos días. Su falta de entendimiento con el mundo carece de raíces. Junto al dolor. y del otro los crueles. “—Lo que no se va en lágrimas se va en suspiros. dos fuerzas siempre presentes en una revolución. “—La última que hizo. lamentablemente. no se sabe capaz de odiar. junto a la herida. No transfiere su odio. “El otro movía de arriba abajo la cabeza. “—¿Cortarles las orejas? “—Sí. Bosch reúne.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Martín. “—Sí. No es un resentido. como Monsito 326 . Y lo peor fue que se las hizo comer cocinadas. es de corto alcance. Monsito Peña. y mucho menos la gran literatura. Monsito Peña. Oyó hablar de la capital y la capital ejerció sobre él su fascinación. “Monsito peña. Le picó la mosca de la curiosidad. el otro hombre de la revolución. Bastó con que la vida le rascara un poco la piel para que la comezón desapareciera. aunque sea hermosa y noble.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Peña. ropas planchadas. nos dijeron adiós. Los bebedores de sangre. quizás. “El hombre llamó y estuvo un momento hablando con padre. nariz en tierra. se van casi sin que uno se entere. a otro símbolo. La hemos oído tocar a la puerta como en las Coplas de Manrique. los pasos de león. en el revuelo que desata la noticia de que Momón está agonizando. y se fueron”. Y así como el viajero y su familia entraron a la novela con tanto anuncio: sol. también de la verdad: la muerte. los que se deleitan con el ajeno sufrimiento. 327 . Le encargaron saludos para mamá. domingo. y estamos frente. gallos. Los chacales que siguen.

.

de Marrero .Over.

.

contra lo que suelen llama la autoridad natural. punto más que una excusa. En un país en donde los vínculos del matrimonio. ha tenido el buen cuidado de no mezclar los principios de su religión con su moral sexual. quizás más en el campo y en los barrios pobres. el católico.Over. La novela arranca bajo el signo ominoso de un resentimiento. cuántas glorias sin punto claro de partida. la situación es terriblemente normal y no se limita a las familias de ingresos bajos. sin ciego impulso inicial. El hijo contra el padre. Cuántas grandezas quedarían sin resorte y sin explicación. en donde. o de ningún ingreso. cuando en una unión los hay. porque se le dio por madre a la madrastra. la rebelión. en este caso con el sacramento del matrimonio. A veces poseer una fortuna. y en el campo un poco tierra y unas pocas vacas constituyen una fortuna. ahora no importa que parezca justa y que se justifique. es una razón adicional. como se ha observado. y la gloria es siempre la hermana coronada de la muerte. para que esa especie sin centro permanente 331 . ay!. En este caso originada por algo muy frecuente entre nosotros: porque a un niño se le cambió de madre. de Marrero I. pero el resentimiento es una de las más poderosas y oscuras fuerzas con que cuenta la humanidad. son tan flojos.

dejándolos que pataleen en el vació. en cuanto fuerzas en acción. de una política orgánica. constante y consciente dirección. La gran tarea dominicana no es hacer desaparecer los males que agotan al país. y paro de contar. Esos males. que sea parte de un gran movimiento. el joven contra el viejo. o nos hacemos los tontos. con que se le puede dar y que en algunos casos lamentables ya se le está dando. el alumno contra el maestro. líderes y guías en cada uno de los órdenes en que puede ser dividida una sociedad. y transmitirles firme fortaleza. que se las polarice hacia algo noble. Vivimos en un periodo de rebeliones: el hijo contra el padre. Pero los agotamos. Empleo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de monogamia de grupo prospere tanto abajo como arriba. a la carrera. y lo hemos gritado a los cuatro vientos hasta quedarnos roncos. pero sí que se las encauce. La formación de los técnicos debe ir acompañada de la formación de los grandes responsables de los planes y de los programas 332 . técnicos. Necesitamos no que desaparezcan. primitiva. Necesitamos técnicos. grande y útil. la frase con que Gregorio Marañón describe lo que a su juicio podría ser lo ideal para ciertos pueblos con alguna sangre árabe corriendo por las venas. transformados. pero quizás nos hemos olvidado un poco de que la tarea de los técnicos requiere una seria. pueden servirnos mucho. que sepan trazarles a los otros un rumbo claro. hombres que apliquen las ciencias en beneficio de la comunidad a que pertenecen y con la cual están obligados. Las dos actitudes son malas. Necesitamos. y los ignoramos. una mística. Y no se crea que es una situación específicamente nuestra: es la forma explosiva. y líderes y guías. aunque el empleo no sea correcto. porque en última instancia son biológicas. eso es absolutamente cierto. además. con otros signos. pero necesitamos. que sean sublimadas. también. pidiéndoles algo que no pueden dar. Cada rebelión tiene su explicación psicológica y todas una explicación común.

en victimario. tienen conciencia de todo lo que les ocurre y hasta el valor de sentir asco al principio y remordimiento después. está marcado con los estigmas de su tiempo. pese al empeño del novelista de justificarlo. el personaje central de la novela. de una situación que es humana. pero todos echaron a andar del mismo lugar en donde la vida bajó. de defenderlo. 333 . La historia de Cleto. Puede que cuanto suceda después sea diferente de lo que le ha sucedido a otros que han padecido la desgracia y el desgarramiento. sencillamente. en el brazo que alcanza al desvalido. Marrero parte. en degradación. Los personajes de las novelas son lo que son: la suma de sus actos y la suma de sus palabras. más que el resultado de una obra de desgaste de la conducta. es una muestra: su moral de mujeriego y de borracho que sabe muy buen a quién sirve y para qué sirve. Su héroe.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que llevarán a cabo. la comprobación de las diferencias y con ellas a la existencia de los privilegios: la omnipotencia de los altos empleados extranjeros del Central y la triste sumisión de los empleados nativos. es. en su día. no llega a ser una buena persona obligada a ponerse del lado del mal. el policía. los técnicos o corremos el riesgo de que vengan a ser una contribución más. Los náufragos. Luego. gracias a la conciencia. al proceso de anarquización que está ya del lado acá del horizonte. el hallazgo de posibilidades para dar rienda suelta a una vocación hacia el mal. cara y elegante. al paso que se avanza en la lectura. pero hace mucho que dejaron de ser hombres libres y retornan a la rutina desalentados. merced a la ausencia de conciencia. Se ha convertido. Estamos frente a un naufragio moral. o el cinismo. una víctima. en un eslabón de la cadena que rodea y aprieta a los sembrados de caña con todo lo que tienen dentro. que se va transformado. Por delante sólo se les abren dos caminos: o la amargura. Cleto. con todo lo que regala y con todo lo que dice padecer. la espalda para cortar el nudo gordiano. concreta y general. con frecuencia. rápido. pues.

y uso la palabra política como si todavía tuviera su primitiva y propia significación. porque. Así como con la historia de Cleto. al hombre de ciencia. con el análisis que hace. este título es: la denuncia de la explotación de los hombres que sudan y mueren en una finca. Narrador se nace. Aquí. ya. de la cólera social de un pueblo que ha encontrado. Estas páginas vigorosas. por fin. y la llama. nada más que aquellos que a la larga demuestren que conocen el arte y lo apliquen en forma adecuada. En Marrero. constituyen un testimonio vivo de que siempre hubo entre nosotros hombres de firme conciencia social y política. para que aplique sus reglas. y con las escenas de “la parranda”. Si Over merece otro título. una boca valiente para protestar. un airado análisis. un título que la defina de una vez. en estas descripciones claras. Marrero demuestra ser un narrador nato. sus cartabones y sus leyes. una historia dentro de otra historia. de la forma de explotación y de la organización del negocio. Tenemos los dominicanos la obligación de limpiarla para que vuelva a tener el brillo que tuvo. se está esperando al investigador. también. antes de que el manoseo interesado o el empleo ignaro la redujeran al andrajo que algunos pretenden que es nada más que para alzarse con el santo y la limosna. en donde arde la llama de la insatisfacción. se pone de resalto el hombre de pensamiento hambriento de justicia que había en él. pues. hechas con los dientes apretados y la respiración contenida. que cierran el Capítulo Cuarto. pero el 334 .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Los demás eslabones están dibujados cuidadosamente. se reunían un narrador de sangre y un hombre de clara conciencia social y política. lo que puede aclarar cuando menos un aspecto de la acusación que pesó en su contra y que lo llevó a su triste final. no nos hagamos ilusiones: una de las causas de nuestros grandes males es el analfabetismo político y sólo triunfarán políticamente.

Aclaro: narrador en cuanto persona que cuenta lo sucedido. Desconozco las razones que la asistieron para proceder así. cuando se dan. en sus prácticas de oratoria sagrada. la misión de reportero en un diario frente a una maquinilla de escribir. y como narrador. llevando siempre la palabra. En el otro aspecto. a pesar de su instinto y de la seguridad con que se expresaba. nunca estuvo ausente de corazón. desempeñara un puesto en el Gabinete o cumpliera.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE narrador puede ganar mucho con el adiestramiento. 335 . más que en un refugio en un destino. que vino a convertirse. en cuanto a su conciencia social y política. lo alejó siempre de la literatura. pese a los altibajos de la vida que le tocó llevar. las dos condiciones juntas. dócil a sus manos poderosas y a su fuerte talento. como escritor. a pesar de la facilidad con que escribía bien. como obra de arte. importante o no. a todolo que sufrió. y fue mucho. Culminaron sus estudios. y él recibió conocimientos. y ser un narrador bueno y un escritor no muy bueno. y a la forma en que exprimió su existencia. Falta de vocación. para él. Over. Capaz de sobremesas de tres o cuatro horas. pero por lo menos aprendió mucho. como obra literaria. en la Biblia. probablemente. Y es una lástima que muriera tan joven y que escribiera realmente tan poco: Marrero sólo escribió cuando no tenía otra cosa qué hacer. pero no abrazó el sacerdocio por mucho tiempo. y esto era respetable. De paso debo señalar que se puede ser muy buen escritor y no ser un narrador de primera. Cualquier ocupación. Por eso fue periodista estupendo y uno de los hombres más amenos que haya pisado nuestra tierra. con tanto acierto. la mecánica del arte. según contaba entre serio y regocijado. lo evidencia. Los comensales al fin se levantaban con los ojos rojos de tanto llorar a fuerzas de reír. o se exigen. y adquirió experiencia muy apropiada en los días en que estuvo preparándose para predicar el Evangelio. a pesar de estar tan dotado.

añorábamos. El hombre. Echamos pelillos a la mar y casi volvimos a ser los hermanos de los viejos tiempos que. muchas veces. Esa amistad. Yo le llevaba nueve meses exactos. en la Secretaría de Educación. Verdadera hermandad sin secretos. Viven no en lugares que llevan un nombre. en Barahona. R. Marrero Aristy. Pero en un mal día la eclipsaron negras nubes que desaparecieron del cielo unos años antes de morir. . que fue. en la Sociedad Dominicana de Prensa y en varias misiones en el extranjero. sino en sitios que tienen un número.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Nos reunió una larga amistad que se inició en el banco de la escuela. en que no había ni tuyo ni mío. los que saben pensar y piensan todavía. lucen un número. reducidos un número. cuando apenas contábamos doce o trece años. los dos. Trabajamos juntos en el Listín Diario. Diciembre 26-1939. Vivir es tropezar con los que se tienen más cerca. Cuando piensan. Ellos también carecen de nombre. fraterna. extraviado aunque sabía en dónde y en buenas manos. Over es una historia de historias humanas en cuyo centro corre el hilo grueso de la historia desesperada de Daniel Comprés. inalterable. hace poco recuperé el ejemplar de Over que me dedicó unos días después de terminarse su impresión y que conservo ahora con la veneración que merece lo que nos queda. la propia historia de Marrero quizás. Después da andar rodando veinte años. como los reclusos de una prisión bien organizada. se hizo después camaradería literaria. concluyen dándose 336 II. los hombres de la finca. de los grandes amigos muertos. La dedicatoria dice así: “A mi querido amigo y camarada Héctor Incháustegui Cabral dedico este eslabón de nuestro ideal de redención para este sufrido pueblo nuestro. eficiente.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE cuenta de que. el hermano a la hermana. porque el trabajo es comida. La máquina decide. la información. y luego decide. El trabajo se confía a una máquina electrónica que recibe. de mucha comida. cuando todavía algunos se creen capaces de luchar contra el maleficio de la finca que los amarra a su derrota. ellos son cero. En muchos aspectos el hombre ha dejado ya de calcular. En medio de esta quiebra de las fuerzas físicas y de la dignidad. del procedimiento empleado para obtener comida. La información. Algunos caen agotados frente a la bodega. a su ignominia. en los equipos mejores. hasta los que comen. la pregunta terrible acerca de la vida: “¿Por qué algunos sufrirán pruebas tan rudas en ella sin ser Cristos ni nada que valga la pena. Se trabaja. se traduce a un sistema binario. en tarjetas perforadas. El bodeguero es importante porque dispone de comida. de garantizar la comida. eso sí. lo mismo que aquí en la finca en donde se vive en un sistema binario: hambre y comida. en medio de todo. Al peón se le van los ojos frente a un pedazo de queso. el esposo a la mujer. Hay hambres diferentes. sino pobres seres ansiosos de no estorbar ni de ser estorbados?” 337 . a pesar de todos los números que ven. Todos tienen hambre. en las máquinas que piensan mejor. Es suficiente. Los padres entregan a sus hijas. hasta de pensar. como si el hambre fuera contagiosa. Son formas de comer. El monte deleita porque los árboles pueden ser cortados para sembrar comida. se sufren humillaciones sin levantar la cabeza. que respiran. Se soporta el insulto porque nadie tiene derecho a olvidar en dónde come y por qué come. y en el suelo emplean sus últimas fuerzas para tragar un pedazo de pan. porque la humillación es parte del sistema de trabajo. a su enfermedad. El trabajo es comida aunque sea poca y mala comida. de dos números.

Y aparece Dios. también. cargada de braceros de una de las islas pequeñas hacia otra de las islas grandes. que no es su pueblo. el único capaz de esperanzas y no sólo de individual esperanza para el pueblo dominicano. sacan. que pide lugar en el corazón: un lugar iluminado y limpio. “Ha perdido varias noches hurgando” un escondite. y echándole la pierna a caballo. que uno mismo haya limpiado. sintiéndose indignos de las pruebas. arrojado por la ballena. a quien luego corresponde articular las palabras con que hablan la fe y la esperanza. se emborrachan y sólo cuando el alcohol enciende en los tristes pechos su llama azul. Este hombre que busca es el único que tiene. entre cadenas. es la conciencia sosegada. la libertad metafísica. hablan. Es lo que sobra del naufragio de una goleta que pasaba frente a la costa. enfermo y desvanecido. que uno mismo cuide manteniendo viva la llama que arde en la lámpara. De aquel montón de muertos que hieden. pero han salido de una cárcel para caer en otra. Un Dios que siempre sabemos en dónde está. rodeado de su corte celestial. nuevo Jonás. de la celda de la desesperación espiritual a la celda de los apetitos primitivos. El inglesito lo anuncia. a quien reza doña Angela en La Mañosa. y en todo lo que para ese pueblo guarda el porvenir. cubiertos de moscas. se va por los carriles a mezclar su embriaguez con la otra embriaguez: la del sexo.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Y todos. un Dios que exige algo más que oración. Se hunde y las olas traen a la orilla a los ahogados que se pudren sobre la arena. En el centro mismo de la desesperación es la voz tranquila. La censura se ha roto y por el momento parece que han recobrado la libertad. este es un Dios que tiene cada uno que procurárselo por sí mismo. que grita. y las dice quien es capaz de caridad para consigo mismo y para con estos hermanos angustiados que el destino ha puesto 338 . bajo el sol. Pero no es el Dios casi visible. Un Dios que huye ante la duda. No. que escucha y concede. Llega a nuestras playas.

El porvenir. en donde está siempre: en el propio corazón. luego viste con esas ilusiones a la mujer. se convierta en otro eslabón de la cadena. hombre que presume de fuerte y de razonable. los hombres descalzos. Encontró hermanos y ahora hay que buscarse y buscarles. las ilusiones. El sexo encadenado se rebela. lo mismo que Daniel. a la que aparezca. porque no sólo le ata al presente sino que le impide volar hacia el porvenir. las visiones que lo visitan primero en sus sueños y luego en todas sus largas vigilias. como res al matadero. que el preso cava con las uñas creyendo que por ella puede escaparse del hoy. en el diálogo que. no es más que otra galería. más grande. antes que nada. a que la mujer que él creyó camino hacia la felicidad. eso que nos hace enrojecer de vergüenza cuando leemos las cartas que alguna vez escribimos trepidando y que nos dictó ese supremo y bello disparatero que es el amor. a buscar mujer. En su caso un porvenir que probablemente no existe. consigo mismo. no está claro. en donde la reflexión sensata se codea con la cursilería a que está siempre expuesto quien se enamora. pensar en el porvenir. se expone. Nacen. El soliloquio de Daniel dando vueltas en la cama sin poder dormir. y éste mucho más pesado que lo demás. El hombre que busca amor para hacer que la carne calle. Y la palabra “feliz” que salta luego como una flor cortada sobre el lodo sangriento que baten. de los días que vive. sostiene y en el que se mezclan la verdad y la mentira del amor como iguales. 339 . cansados. y si existe. al pasar. una nueva galería. a Dios. en donde los símbolos y lo simbolizado pertenecen a un sistema de ordenación que únicamente sabe manejar quien desea y todavía no sabe a quién. y lo busca y lo halla. al desencanto. Dejarse engañar por la carne que brama insatisfecha hasta el punto de caer. como bebe ron para anestesiar su conciencia.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE en su camino. lo llevan.

a darse cuenta de que no sólo está equivocado sino de que es un equivocado. crea la fuerza y la decisión necesarias para iniciar la pelea por la redención de todos. dentro de su pecho.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Daniel ni se atreve a acusar a su mujer de su desventura que crece. aunque no nos haga dichosos. con las manos juntas y ahuecadas. organiza su queja contra el mundo. están marcados para sufrir. Pero cuando la injusticia y el dolor humano se vinculan en un ser que piensa y razona. Son dos situaciones sin puente. porque la dicha es agua que sólo pueden deber los que se han saciado en las fuentes del amor. los escogidos. Esos chorros limpios están ahí. a la ambición de dinero. Una injusticia. Es tierra en donde únicamente pueden desembarcar los desesperados. entre los sacos de arroz y el bacalao que apesta sin tregua. por desnuda que esté. Daniel lo sabe. a lo hombres. pero su batalla tiene que darla detrás del mostrador de la bodega. los virtuosos. que destrozará las cadenas de la injusticia. que ha existido siempre. de la esperanza y de la caridad. Pero el propio dolor y la conciencia del dolor ajeno. Se produce. su dolor cuando son pequeños. y mientras tanto los demás. el propio sufrimiento cuando se halla y hermana con el sufrimiento general. se las arregla y con los materiales que tiene. suele decir muy poco al hombre feliz o a la persona que no tiene de qué quejarse. y culpa al mundo. a la explotación: un mundo que existe. Comienza a sentir su parte de responsabilidad. a intuir su propio carácter. entonces. y no tiene ni tiempo ni brazos para 340 . de la fe. una extraña alianza entre el que padece injusticia y el que padece su propio dolor. los humillados y ofendidos. pero sólo podrán acercarse a ellos. cuando su alma crece por encima del alma de los demás. ya se está preparando la explosión que nos hará libres. los otros. la media docena que no muere ni mata. que son tantos. pero como nadie se niega a sí mismo. pero que se revela en toda su nitidez nada mas que al que sufre. y el dolor de todos.

a quienes reconocerán por el rictus de la boca. los marcados. Los que cortaron la otra no reverdecerán. gastados. del hambre y de la desnudez. Ellos. Pasa la zafra y antes de que los peones regresen a sus tierras. con la ilusión indomable de hacer más pan y más justicia. tienen en sus manos la palanca que moverá el mundo de las insatisfacciones. mientras bate la sangre en la sien. porque viven con el corazón acelerado. cansados. bien o mal. en la fe en lo que no se toca y atrae como un imán. no porque pueda retoñar como la caña después de la zafra sino porque no bien ha dado con su cuerpo en tierra otra mano le arrancará la antorcha y la carrera. reclutando a sus iguales. Y los que se quedan. por la arruga honda que se hunde entre las cejas. ¿con qué se quedan? ¿Podrán renacer si por dentro están podridos? Las revoluciones. Al dolor metafísico corresponde la primera línea en la denuncia y en la protesta. en la rebelión y en la lucha. nada más que aquellos que han sido marcados podrán ir a la cabeza. Es el primero en la batalla y el primero en la muerte. lo mismo al joven que al viejo. eterna. un poco más lejos que ese punto que alcanza su voz o del hueco de luz que cava en la tiniebla de su mundo la lámpara de petróleo con que alumbra sus largas vigilias. se hacen con dolor metafísico. Por suerte el hombre no es vegetal y todo lo que puede hacer. a reverdeces. no retoñarán. la caña empieza a retoñar. debe realizarlo ahora.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que su protesta y su decisión vayan más allá del círculo de amistad de los domingos después del mediodía. con el dolor ciego que muerde lo mismo al pobre que al rico. con los harapos al viento flotando como banderas multicolores. que empezó el día en que echaron al hombre 341 . Sólo aquellos que lo han conocido pueden alzar la bandera. quizás no vuelvan más. las grandes revoluciones. a renacer. imperturbable. mientras masca la raíz amarga de su orfandad y de su indefensión. mientras cuenta y recuenta “los vales”.

no es su tierra. números que no cambian de cara. 342 III. un número él mismo. también. . es. Daniel Comprés sabe que cuanto le rodea tiene su número. con su moneda de cobre sobre la lengua para pagar su pasaje en la barca de Caronte. y pondrá las manos confortadoras sobre los hombros llagados del hijo que vuelve para siempre. Saldrá. en donde todavía flota su bandera.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE del Edén. Pero en su desesperación sabe. Sufren. se una. y detrás de los números serios. de un lado para otro. seguirá hasta el atardecer de ese mismo día en que Dios. que esta tierra. con el Dios de el inglesito de Over y que será necesario hacer salir de su escondite. los números del over: el diezmo que pagan todos los que roban a los que roban más. sin rayos ni centellas. y aprende con dolor que la vida es sólo aritmética. para tener derecho a un poco de sol cuando no hay mucho humo. a la quema de lo poco que resistió en el espíritu. Números que se ayuntan a fin de que uno de los dos para luego más números. Es la tierra del over. a unas calles trazadas a cordel y a gente a los dos lados de la calle. caña con las entrañas llenas de azúcar. No basta el número que cuelga sobre el pecho y baila. Se asiste al derrumbamiento de un alma. que no es más que un número. Baila porque quien lo lleva se mueve. y desconfían de los que no comen y de los que comen. que oye y concede. Paga tributo por asomarse al mar o por criar caña. el Dios invisible de doña Angela de La Mañosa. pero no tiene vida. que sufre y desconfía. en la misma persona que es. Los últimos capítulos de la novela tienen un acre sabor amargo. Y entonces el temor a los números de los inventarios que se pasan una y otra vez. números que se mueven y desaparecen. que permanecen inalterables como si se les hubiera tallado en piedra. los números que no dicen aún nombre.

porque Daniel ha sido derrotado. están. como corresponde a todo buen héroe de novela. a los que no piensan. Allí nada se desperdicia. Ha pasado por el trapiche de la experiencia y a sus ojos lo que resta de sí es un poco de bagazo que irá parar a las calderas del Central. también. sino porque se es como “algunas personas” que han nacido para que nadie las comprenda.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando Dios aparece por última vez es para que las chimeneas del Central le escupan la cara. al servicio del mismo ideal de explotación y entonces el juego se hace más difícil porque el enemigo no da la cara. y cuando la da la lleva encubierta bajo una sonrisa amable. El cansancio de la derrota. ha caído: el inocente es tan culpable como el que levanta la mano tinta en sangre del hermano. que no soporta un minuto más a su mujer. lo pega de la pared. Ya no es el hijo contra el padre. Pero ese hombre que ya no puede dormir. nada menos que por la vida. con 343 . el buen trato por lo menos. estar. se da cuenta de que no sabe ser. libre. Empieza a comprender: tiene demasiadas “ideas fuertes” en la cabeza. El resentimiento con que arranca la historia de Daniel. cuando el destino le quita de encima el peso que lo martirizaba. que sabe lo que piensan de él los otros sin que tengan que decírselo. Piensa demasiado en la injusticia. aunque lastiman menos. que la endeble división que separa al ofendido del ofensor y al humillado del que humilla. Hasta cuando entre los dominadores aparecen los modales finos. Adivina que la tranquilidad corresponde únicamente a los que no piden nada a la existencia. ha madurado. que “se ahoga en una gris desconfianza en los hombres”. a los que se sacaron los ojos para no ver y para no verse. Da un corte tajante: se fracasa no porque se es. con sólo rascar un poco se descubre que las formas suaves. la primer rebelión.

lo desnuda arrancándole la ropa buena con que oculta su piel manchada y se le va encima. un amor que a fuerza de padecer se ha tornado irreconocible. porque ha desaparecido al última esperanza. porque el dolor que lo impulsó al principio ha crecido y crecido. Un pedazo. para saltar. Entonces aparece la otra autoridad. están reunidas en una masa sin forma y sin nombre. con palabras airadas de las que no se salva ni quien las dice. No lucha contra ésta o aquélla. su derecho. con sus razones. que tuvo que esperar tanto que se ha transformado. a la dicha. Describe el mal. que lo ahoga. y él vuelve a negarla y a rebelarse. que lo hace maldecir y blasfemar. también. lo llama por su nombre. No sabe si en el fondo de este odio oscuro. Ha sonado la hora de encender la mecha de la bomba y de sentarse luego encima de la bomba. pero es peor porque destruye por dentro al hombre. no dos. Es mala la explotación por todo lo que arranca de la tierra: azúcar y dólares. en forma terrible. porque le enseña. 344 . hacia la nada. pero ninguna es acatada por él.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE sus razones. Daniel Comprés. inmediatamente. sólo hay odio a secas o hay también amor. Sobre el mundo quedan. sabe que perdió para siempre el derecho. El daño se inicia con un daño casi físico que acaba por ser daño del alma. que sólo aquellos que se arrodillan temblando tienen derecho a llevarse un pedazo de pan a la boca. si no en su contrario. agotada y enferma. tanto que ahora no puede discernir con la cabeza entre las nubes. una moral golpeada. ahora es el hombre contra el mundo. porque él. La novela de Marrero es novela de denuncia y novela de protesta. a la autoridad moral. la que sujeta el hombre al hombre. con los restos destrozados del mundo. todas las autoridades. cuando menos en aliados de su contrario. en la autoridad desagradable de los hombres del Central y él volvió a rebelarse saltándoles al cuello. lucha contra todas en un aire en que no puede respirar. La autoridad negada del padre se convirtió.

ni desamparo ni frío. aunque del otro lado de la puerta estuviera esperando el dolor inicial: el dolor de nacer. 345 . el ser humano puede ser feliz. por el dolor y por el desencanto. de nuevo. casa destruida por el desaliento. Allí no hay ni justicia ni injusticia. es un exhombre. no es la obra que en la carne cansada o en la carne muerta hizo un su sistema de explotación del hombre por el hombre. Se ha borrado el camino que llevaba. Sencillamente se es. Estamos. llega mezclado con el recuerdo de los días en que no se padeció ni hambre ni sed. por un segundo nada más. sin ceremonias. el símbolo de la madre. la herida honda. es la orfandad del hombre. en donde no existe el tiempo. frente al trauma del nacimiento.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Entonces comprendemos: la gran lastimadura. que es la casa de Dios. que no tiene tampoco derecho a pensar que en alguna parte. “quiso creer en la fábula del Edén”. es algo que cala más hondo castrando las esperanzas y castrando la fe. alguien que perdió su derecho a la dicha. pero se era en seguridad y sin dolor. de pronto. aunque se fuera sin alegría. ahora se siembra sal como en una maldición antigua. y como si en la noche en que vive se deshiciera la tiniebla por un segundo. en donde no se conoce el espacio. y lo que al final se tira por la borda. El Edén. En los cimientos mismos del hombre. pero desde que la llama fábula prueba que no cree y sobre él se cierra nuevamente la sombra. Su orfandad. no es un hombre. en algún momento. a la herida que se abrió el mismo día en que se vino al mundo saliendo para siempre del seno materno. El dolor del individuo se ha convertido en el dolor de la humanidad.

.

Epílogos .

.

gustos y pasiones”. un poco animales y otro poco vegetales. afirma. en las primeras páginas de las Confesiones. demasiado temprana. que era. Jean Cocteau en Infancia terrible habla de los instintos tenebrosos de la infancia. un poco raros: su primer experiencia sexual o cuando menos su descubrimiento del sexo. Gide era hombre que no sabía callar. o cuando menos de sus formas solapadas. La memoria no la conserva como tampoco guarda la huella del paso de ciertos dolores. la verdad. a pesar de todo. convenido entre Martín y Paula. aunque no es suficiente ser niño. habla de lo que a la edad de ocho años decide “sus inclinaciones. porque o no las conserva la memoria o porque los niños callan cuando los mayores se acercan. casto.Con perdón. si es que puede dársele este nombre. Jamás han hablado 349 . el sexo En La Mañosa. André Gide cuenta en Si la semilla no muere… sus primeras experiencias a una edad. sin sexo y sin objeto: era. es natural. para estar al amparo de lo sexual. dice. el sexo está ausente. Debe estarlo en la historia de un niño. Después describe el amor de un muchacho hacia otro. Juan Jacobo Rousseau. En Los enemigos de la tierra hay un amor. y cuya actividad es difícil de conocer. que son. de sorprender. por cierto. lo que precede al conocimiento del amor.

Desde la historia de Cleto. es ser sastre. después. En Over las cosas se complican. como él no tiene trabajo. poner todos los ingredientes en la receta. para seguir de puerta en puerta con más sed mientras más bebe. a pesar de todo. Martín vuelve a encontrar el amor. gustar de la otra vida. por lo que fuere. por culpa sobre todo de Martín que no quería atarse a una mujer mansa que le impidiera cambiar. Andrés tenía la suya. Todo Don Juan. La excusa de Andrés movería a risa si no fuera porque la da muy serio: se considera un pobre diablo porque es sastre. Es flor triste que nace junto al amor comercializado y que. tan respetable como la del Don Juan de Max Fisch que prefiere la geometría a las mujeres. y lo más extraño: quien lo vierte en la copa es una prostituta que llega hasta a pensar que. siempre tienen una razón para alejarse de sus conquistas tan pronto como la conquista se completa. El no desea que ellas sepan que él es sastre y por eso se esconde y huye. absolutamente todos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de él. muy respetable. esta vez en el Hospedaje de la capital. no sólo porque la novela de Marrero es una historia de historias que se entrecruzan. al hombre que vence a la mujer y a sus escrúpulos –y casi todas las mujeres vinieron al mundo para dejarse vencer. pero esta vez estamos frente al conquistador. de la ciudad. Su desgracia. sino porque el novelista no olvida. en el amor. a quien le desagradan todas las mujeres después. en la colección de aventuras de Andrés el sastre. el policía. de la gran vida. los dos pueden vivir del ejercicio de su profesión. tiene que deshacerse de ella y echar mano de la excusa que crea más conveniente o más aceptable. hasta los descubrimientos 350 . Y hay más amor. dando la impresión de que son vencidas y la verdad es que la victoria es siempre suya–. al contarlas. encierra una cierta dosis de pureza.

Pero cuando la hoguera se apaga. La mujer se deja poseer para poseer a su vez. que si es verdad siempre aguardan al hombre con la red extendida. no es menos cierto que confían en que ese que llega y las estruja y las vence sea “su hombre”. como se verá después. las reglas del juego. a lo físico. Como Cleto desconoce el juego biológico. Sería cualquier cosa. se entrega para apropiarse de quien se ha apoderado. precisamente la persona ideal. aparentemente. tan pronto como es localizada por el tentáculo del requerimiento. Nos describe la necesidad de amor de un joven sano y fuerte. y no sólo por su incapacidad de amar a una sola mujer: “A mí no me gusta ninguna dos días”. pero limitándose. y cómo el amor hace de esa persona determinada. se rompe el hechizo. a la carne. nos muestra todo el espectáculo del nacimiento del amor y luego de un amor. El Don Juan que es consciente deja de serlo automáticamente. dice. cuando el hombre precisa que su mujer sea algo más que alguien que se acueste y duerma con él todas las noches. de ella. y cómo esa necesidad se convierte después en amor hacia una persona determinada. a lo que se puede ver y se puede tocar. pero no un Don Juan. hace trampas continuamente para engañar. si se examina bien.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE que hace Daniel cuando el deseo lo agarra por la garganta y los hace ver visiones. y esto no lo sabe: para engañarse. sino por la forma en que se salta a la torera las costumbres y las convenciones. por su insensibilidad frente a los sufrimientos y desdichas que desencadenan los abusos que comete con las mujeres. que es un escritor antirromántico en el sentido de que no es sentimental. Cleto no es más que un silvestre Don Juan borracho cuya vida amorosa. un garañón. a lo externo. Marrero. está emparentada muy de cerca con la de sus congéneres de gran categoría. Al principio es lo suficientemente considerado para no dárselo a entender a ella y ella es 351 .

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

lo suficientemente tonta –a veces la tontería es una forma menor de la astucia– y maliciosa para impedir que él sepa que ella está enterada. Por supuesto, la situación se hace tensa y como se mueven en un espacio tan reducido, que les obliga a un contacto continuo, ninguno de los dos puede guardar el secreto mucho tiempo y la tempestad estalla y no de golpe: se adivina, se acerca, y ya sobre sus cabezas se complace en hacerse lenta, morosa. Al final, cuando Daniel es sencillamente un exhombre, aparece otra prostituta, otra prostituta enamorada, como María la de Los enemigos de la tierra, y como María, por amor, dispuesta a mantener a su hombre, o, cuando menos, a trabajar para contribuir a los gastos de la casa, pero a condición de que la arranque de la vida que lleva: “Tú harás “maromas” y yo lavaré”, le dice, aunque sabe que ésos no son más que “disparates” suyos autorizados por algo que, para una mujer, es suprema razón: porque le gustaba, “a pesar de que sé bien que no te intereso”, confiesa. Esto es en muchas ocasiones, para cierto tipo femenino, una razón válida más. En nuestros grandes dramas literarios las prostitutas no faltan y son, hay que subrayarlo, prostitutas buenas, lo que viene a contradecir la serie de argumentos que han organizado en su contra las buenas mujeres. No hay forma de hacerlas entender que cuando de prostitución se habla, de lo que se habla es de una de las consecuencia del problema económico, no de un problema moral como se pretendió hasta hace relativamente poco, y tanto se chilló hasta que lo convirtieron en eso que los españoles llaman peyorativamente un tópico, al punto de que, cuando en un periódico de pueblo no hay un tema que merezca ser tratado editorialmente, y sin el editorial no se puede salir a la calle porque sería como aparecer desnudo, se echa mano de la prostitución para condenarla. Marrero, y esto lo traigo a colación a título pintoresco, trabajó una vez para un períodico de su pueblo y en más de una ocasión,
352

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

cuando era urgente imprimirlo para que llegara oportunamente a manos de sus lectores, el material compuesto no llenaba sus páginas. Entonces se echaba mano de Coty, y se salía adelante. Coty, explicaba, era un enorme anuncio, la firma sola, de la conocida perfumería francesa. Nunca se supo cómo fue a parar a la imprenta y, por supuesto, nadie pagaba por sus inserciones en el períodico. Sacaba de apuros, cuando había vacíos en las columnas, y era suficiente. La prostitución, desde un punto de vista periodístico muy singular, también sacaba de apuros. Coty por llenar espacio, la prostitución por mantener el alto tono ético de un periódico cuando no hay otro tema de importancia social que tratar. Ahora volvamos a los mayores dramas literarios nuestros y a “sus” prostitutas. Las hemos encontrado en Over, como ya las habíamos tropezado en Los enemigos de la tierra y en Del patíbulo de Gastón F. Deligne. Capaces, en las dos novelas, de sacrificarse por amor, por “su” hombre, y capaces en el poema, las únicas capaces, de llorar ante “aquella injusticia irreparable”, en medio de
Muchos afectos, ¡y ninguno digno! muchas pasiones ¡y ninguna grande!

Si hubiera que decir algo para defenderlas bastaría con ceder la palabra a los dos novelistas y al poeta y recordar, que tanto la prostitución como el éxodo campesino, las revoluciones o la explotación del hombre por el hombre, son males que engendran la injusticia económica o formas irritantes de sus manifestaciones y que, entre nosotros, adquieren dimensiones trágicas porque, y lo voy a decir a riesgo de repetirme, hay tantos dominicanos que, a fuerza de no tener, no tienen ni siquiera explotadores: porque carecen, porque quizás han carecido siempre, de ocupación de alguna manera remunerada. Su número crece tan vertiginosamente como crece la población y hay que tenerlo en cuenta: necesitamos reformas, evolución,
353

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

revolución, cambios profundos, en una palabra, pero, sea cual fuere el procedimiento que finalmente se escoja, para realizarlos hay que especificar, en el número uno del programa de la acción, que nada de lo que ya se tiene puede ser destruido: árbol o conocimiento, libro o técnica, casa o maquinaria, bombilla o puente, hombre, arado o dignidad, pues de lo contrario nos vemos obligados a salir por el mundo a pedirlo de limosna.

354

Las ediciones

El tema de Los enemigos de la tierra se lo sugirió a Requena el poeta
Franklin Mieses Burgos, aunque entre el tema sugerido y el tema realmente tratado hay diferencias muy apreciables. Mieses Burgos habló de una novela en que se describiera el proceso de descomposición que se opera en el alma de un joven campesino, hijo de campesinos ricos, que viene a la capital a estudiar y acaba odiando a su tierra, despreciando a los suyos y todo lo que representan. Requena utilizó el tema en un cuento que publicó en una de las ediciones dominicales del Listín Diario, uno o dos años antes de salir a luz la novela, que no es, como ya he dicho, “la novela del éxodo campesino”, ni la novela en que se cuenta cómo se produce el definitivo alejamiento de un hombre de campo de su tierra y de su gente. Es, eso sí, la novela del “sufrimiento moral de los campesinos” que se marchan a la ciudad, para decirlo con las palabras con que E. Anderson Imbert, Profesor de la Universidad de Harvard, la describe en su excelente Historia de la literatura hispanoamericana, la obra de conjunto que se detiene con más interés en la literatura dominicana. Anderson Imbert clasifica movimientos, obras y autores nuestros, con verdadero rigor, para situarlos dentro del desenvolvimiento
355

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

general de las letras en la América hispana, estableciendo las relaciones de época y precisando su significación y valores. Su obra fue editada en México por el Fondo de Cultura Económica y terminó de imprimirse en el 1961. Ya se tradujo al inglés y al checo. En otro estudio de conjunto, muy recomendable, la Breve historia de la literatura antillana, de Otto Olivera, Profesor de la Universidad de Syracuse, se ofrece la noticia de que Requena dejó inédita una “novela de la época de Ulises Heureaux, Cibao”. El estudio se publicó también en México en la colección Manuales Stadium. Apareció en el 1957. Gracias a Matilde Margarita Mejía, que me facilitó el ejemplar que posee de la edición de Ercilla de Los enemigos de la tierra, puedo hacer un cotejo entre ésta y la primera. El día en que sea necesario preparar una edición crítica podrán apreciarse los muchos cambios que hizo y entonces determinar si favorecen o no a la obra. Son tantos y de tal naturaleza que no me atrevo ni siquiera a iniciar el trabajo propiamente dicho, y eso que podría contar con el auxilio del poeta Manuel Rueda a quien tocó corregir las pruebas en Santiago de Chile. Para muestras, algunos botones: Andrés, el sastre, en la edición de Ercilla, cambia de nombre: ahora se llama Eduardo. Requena se dio cuenta de que al bautizar al personaje con su propio nombre quedaba excesivamente al descubierto. La pista que lleva a su vida demasiado visible. Líneas después de la aparición del sastre en la novela hay una adición muy significativa, que pone de resalto una actitud crítica, cuando menos hacia lo que precisamente describe y condena Marrero en Over, que Requena leyó: lo que representa la explotación del hombre dominicano en los ingenios azucareros de propiedad Norteamericana. Copio:
356

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

“Martín se acercó y se dieron un saludo sin palabras, pero cordial. Después de un momento de silencio el sastre dijo: “–Me voy pronto de aquí, amigo. “—¿Que se va? “—Sí, me voy a dar una vuelta por los ingenios del Este. (Seré un esclavo más de esos infiernos, donde los diablos son rubios y beben whisky)” Todo lo que está entre paréntesis no figura en la primera edición. (Página 69 de la primera edición; página 59 de la edición de Ercilla). Sigue el diálogo: “—¿No le va bien aquí? “—No; y me han dicho que por allá los trabajos están regulares. (Actualmente) estoy trabajando donde un turco, y matándome, escasamente gano para comer (y pagar la limpieza de mi ropa). Y yo estoy bien si me comparo con esas pobres mujeres a quienes pagan cuarenta centavos por coser una docena de pantalones (de fuerte-azul o de caqui) Me he cansado de buscar trabajo en otra parte mejor, pero a todos les sobran operaciones. (¡Tendré que meterme a político o a policía!) Lo que está entre paréntesis ha sido agregado. Hay otras pequeñas modificaciones en el texto. La última cláusula contiene, en su brevedad, una crítica también, medio irónica y bastante clara, al sistema de gobierno que entonces imperaba. Téngase en cuenta que la acción de la novela pasa en el 1930, antes del ciclón de septiembre. Sólo unos meses antes. Los dominicanos, a propósito de “los trabajos están regulares”, vivimos siempre tan mal que hasta hemos tenido que cambiar la significación, el sentido, de muchas palabras, y una de esas palabras es “regular”, que ya lo es el punto medio entre bueno y malo, como en las viejas notas escolares.
357

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Cuando el sastre dice” los trabajos están regulares” quiere expresar que “los trabajos están buenos”, que hay mucho trabajo. Si a alguien se le pregunta cómo está responde: “regular”. Si uno sonríe y le mira los zapatos nuevos y el alfiler de corbata, agregará, sonriendo también: “Bueno, bastante regular”. Regular, entonces, sustituye a bueno y sirve para no despertar envidia, para ocultar que se está bien, lo que a veces es un riesgo, poniéndose, cuando menos, a cubierto de peticiones de ayuda. Nadie se siente bien y si lo está, no lo dice claramente. Sigamos adelante. El sastre le enseña a Martín su colección de retratos de mujer (Páginas 71 y 72 de la primera edición), “la galería de las conquistas de amor”. Vuelvo a copiar: “—¿Tú ves todas esas mujeres? Pues ninguna supo que soy sastre. “—¿Tienes a menos ser sastre? “—No. Eduardo reaccionó. Puso un tono más serio en sus palabras (al seguir) diciendo. —No es que (yo) lo tengo a menos, (–¡Dios me libre!–,) pero fue que me pasó un fracaso: estábamos en una fiesta. Había bailado durante toda la noche con una preciosa (trigueña) alegre y simpática; al despedirnos (después de haber hecho planes para volver a vernos) una tía que la acompaña me preguntó en qué trabaja: —Sastre, le dije, casi con orgullo. “—Sastre? –y con un acento de lastima me dijo: —El pobre, tan joven. “Desde esa noche, no he vuelto a decirle a ninguna mujer con qué oficio me gano la vida. (Tienen a menos que uno no sea doctor o abogado. No sabiendo que ésos pasan más necesidades que nosotros, a veces.) Creen que somos inferiores. Desde esa ocasión, cada vez que en alguna fiesta tengo que hablar de lo que trabajo, digo que en un banco o en la aduana… entonces se les
358

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

van los ojos (y algunas madres) llegan a preguntarme (maliciosamente) cuánto dinero gano. (Edición de Ercilla, paginas 60 y 61). Las palabras agregadas las de he puesto, asimismo, entre paréntesis. Hay algunas suprimidas o ligeramente modificadas que por el momento no voy a tomar en cuenta. Con el –¡Dios me libre!– Requena aspira a silenciar lo que su propio corazón murmura: que sí tenía a menos ser sastre. Todo lo que contó y la forma en que ahora lo vuelve a contar vienen a demostrarlo. Otras veces los cambios los recomendó el buen gusto o su instinto de escritor. Veamos lo que Negro Peralta narra, poco antes de llegar los presos a México. (Página 192 y 193 de la primera edición). Copio: “Pero lo mío no fue hasta casi a medianoche. Me dieron seis hombres para que hiciera la ronda del pueblo, entre ellos, uno nativo de allí mismo. Era una noche igualita a ésta: muchas estrellas y con la luna apuntando. El nativo me dijo: “Yo sé adónde hay cuatro hembritas de a vagón”. “Cuatro hembritas? Y no tuvo que repetirlo. Todos teníamos muchos tragos de aguardiente atravesado y hubiéramos hecho cualquier diablura… Era una casa de gente pudiente. Yo abrí la puerta con un machete y entramos. Todos los hombres de la casa estaban huyendo de la revolución. El soldado aquel tenía razón: eran cuatro pimpollos. A la mejor le eché yo mano. Era una indiecita con buenas carne. Ojos brillosos y una mata de pelo que le llegaba a la rodilla. Pero cuando estaba medio loco con ella me dieron un golpe por la espalda, como con una mano de pilón. “Píquenlo!” –grité sin voltear la cabeza. El golpe volvió a caerme encima. “Píquenlo pronto” –volví a gritar. “Que la pique?” Me preguntaron. “Sí”, –pero yo no me di cuenta de por qué era que me habían preguntado tantas veces, atento sólo a besar como loco la boca de mujer que se hacía daño por soltarse de
359

a menos que la comparación sirva para hacer más enérgico el trazo. cuando no mejora. un enemigo de la tierra. una viejita se revolcaba en un charco de sangre con la cabeza partida como una naranja… Las cuatro mujeres gritaban: “Abuelita! “Abuelita!”. con los vestidos ya desgarrados. En la primera edición se leía. y esto sucede siempre que se obliga al lector a dar el rodeo a que supone una comparación. buscando más propiedad en el empleo de las palabras. una viejita yacía entre un charco de sangre. gritaban: “¡Abuelita! ¡Abuelita!”. volvió a ella arrepentido y contrito”. con la cabeza dividida en dos pedazos… Las mujeres. que es donde voy a hacer la observación. realmente repugnante. volvió a ella arrepentido y contrito”. para Requema. Hay una serie de pequeños cambios y alguna corrección. y me volví. Ahora queda así en la edición de Ercilla: “Y la bendición santificó más aquella mañana milagrosa. en que. “Y la bendición santificóse más en aquella mañana milagrosa. Lo esencial fue. La parte final. La palabra “naranja” le resta vigor a la última pincelada de la escena. y este es precisamente el caso. sacar la naranja partida del cuadro. Cuando oí un ¡Ay! y me volví.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE mis brazos. en que. por lo mismo. 360 . presencié algo horrible: a mi espalda. La “cabeza dividida en dos pedazos” por directa es un poco más eficaz que “la cabeza partida como una naranja”. En prosa. era tarde. En su empleo hay que ser muy prudente. A mi espalda. un (iluso) enemigo de la tierra. En poesía el “como” es muy peligroso el “como” que anuncia la comparación. En el último párrafo de la novela aparece una palabra que lo convierte en la moraleja y que hace. queda así: “Cuando oí un “¡ay!”. Perdía fuerza descriptiva. desplomarse un final que sin ella hubiera estado mejor. destruye o hace ñoña la descripción.

El espíritu no le creció lo suficiente para poder enfrentarse al eterno conflicto entre la apariencia y la realidad. Para ser “iluso” hay que tener una categoría que Martín no alcanzó. Sus ideas y su temperamento es lo que levanta magnificando su acción. aunque fuera un iluso. no se tomó el trabajo de decírselo él. “carácter ético”. dado a ciencia y conciencia nada menos que por su creador. Cervantes no se cansó de poner en aprietos a su héroe y. que proviene de las ideas y del temperamento mismo del personaje. para decirlo con frase de Aristóteles. por la carne y por el espíritu. calificativo. es un puntapié en la espinilla del pobre Martín.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El vocablo “iluso”. 361 . Si lo hubiera ridiculizado estaría menos mal. ¿Y por qué Cervantes? Lionel Trilling recuerda que se ha dicho que toda filosofía no es más que una nota aclaratoria a Platón y que “puede decirse que toda ficción en prosa es una variante del tema de “Don Quijote”. y cuando alguien se lo echó en cara ese alguien fue siempre inferior a Nuestro Señor Don Quijote. Le faltó.

.

Crónica del Sur .

.

también. lo que sintió. frente al paisaje. Es una peregrinación. no lo ha recorrido. La fe o el amor. 365 . para después contar. porque eso puede hacerse poéticamente. porque es poesía con momentos de baja intensidad. frente a los niños miserables. para decirlo en términos de anatomía. mucho tejido conjuntivo. o las dos cosas combinadas. a los hombres agotados. El peregrino sabe adónde va y a qué va. Pero sólo él lo cree. Tiene que haber. y volver. adónde van y a qué van. consigo mismo y con algo que es anterior y superior a él. Su viaje no es un viaje en el sentido de ir a alguna parte. al mismo tiempo. y en su libro hay poesía aunque muchas veces no se exprese en la forma poética aceptada. El poeta ha querido ofrecer una crónica del sur. las mujeres marchitas. que saben. narrar. Nada es tan difícil como sostener el mismo tono en un poema largo en donde las zonas de alto voltaje acaban aislándose para luego unirse entre sí y esto sólo puede hacerse por medio de alambres que nada más soportan corrientes menores. El peregrino cumple. pero en ocasiones no es poesía. Tiene un propósito diferente del comisionista o del turista. El poeta no ha ido al Sur. Viajó a su encuentro y creyó que lo importante era contar lo que vio.Crónica del Sur I.

tono. o cuando menos cuando se llega con nuevas intenciones. capaces de desconcertar. Topará: “Tierra yerma. hacer perder 366 . Olvidar es. ahora. cuando tienen más de una significación. dos segundos?– para sentir ese estremecimiento. pues. Placer y amable desgarramiento. publicado no hace mucho en El Caribe. también. ha vivido en el Sur. apartar de la memoria una cosa. Va. si se me permite buscar un símil aunque tenga que traerlo por los cabellos.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hernández Rueda sabe muy bien lo que va a encontrar: él ha visto antes el Sur. –¿medio segundo. si el hecho mismo de volver. de obligar al lector. un segundo. Únicamente puede ser olvidado lo que se ha conocido. o a quien las oiga. Había oído el canto de las sirenas”. tan parecida al placer que procura quien se mece en una hamaca o al placer que paga quien va. Certidumbre dentro de la incertidumbre. ¿por qué olvidar?. en Es un territorio. y si se llega por primera ve. agotada. cuesta abajo. con un propósito que antes no se tuvo. que ya no podemos olvidar. y. si vuelve. Lo que dice Ernst Robert Curtius que halló Eliot para La tierra baldía y Eliot descubrió en ella “un nuevo. La poesía se hace con palabras –hay que recordar la lección de Mallarmé al pintor Degás– y las palabras. al mismo tiempo. en una montaña rusa. al encuentro de su tiempo. al encuentro de los símbolos de su tiempo. y aquí está la respuesta a la torturadora pregunta que se hace don Sócrates Nolasco en Hernández Rueda poeta civil. vienen al poema muy bien armadas. como olvidar. esa sensación. árida. a pararse en seco. cuando se debía tener muy presente. “comprende el mundo por anticipado”. ¿Sería posible acaso olvidar esta tierra? Dice el poeta al comenzar el libro. hórrida: eso es nuestro tiempo”. pone en evidencia que anda muy lejos del olvido. y voy a expresarlo con palabras de Goethe. porque el poeta. la fruición. pedregosa. ha vivido el Sur.

cosa rara como alimento de poetas. porque es de suponer que hay otros que todavía no han terminado. una poesía de la guerra y habrá una poesía de la postguerra. por el misterio de la poesía. Y antes y entre y después de esos dos géneros de poesía hay un tercero que dará mucho de qué hablar y mucho de qué discutir. No se ha escrito conforme a una consigna. y su poesía. una especie de Caja de Pandora: la poesía política. levantando. cae inmediatamente en los 367 . El secreto suelta sus velos y deja de serlo. como palabra. Hay. Está por encima de las divisiones que los hombres hemos establecido.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE la memoria de una cosa. expresa dos ideas distintas. o ya la habrá. y esta tierra no debe ser preterida. cuando menos. menospreciada. no es política. precisamente porque es humana. que cuenta. Viene a denunciar. o no recordarla. por lo menos de los poetas que escriben de pronto. como se dice en su jerga. El libro tiene. de antemano. con las mejores intenciones del mundo por cierto. Yo sé que los linotipistas están muy afanados. No toma partido. Hernández Rueda no va a descubrir. Pueblo sangre y canto. y pan. de mención. amor y agua. y antitéticas en cierto modo: esta tierra no debe ser apartada de la memoria. contribuir a que no se la recuerde. sobre todo en verso. Entonces el verso. pero ¡ay! un alimento sin el cual nadie que escriba. puede pasárselas. se reúne parte muy apreciable de la primera. con aplausos. pues. Por más que describa y lo haga bien. Está más allá de las palabras con marbetes. En una publicación del Frente cultural. gracia a Dios. muy lejos de esa ortodoxia que amenaza a todo aquel que no la toma en cuenta. y agrego humano porque lo social sin calificativo se tiñe. Gracias a la ambivalencia del vocablo se produce la chispa. en más de una imprenta. cuando es digna. dos. con todos los colores del iris político. El que diga que no. Su poesía no va a edificar sobre tierra objetiva. una. mucho de la segunda. sino a exprimirla para pedir justicia. un propósito social humano.

Hay eso mismo que anuncia la madrugada. El poeta no ha ido a cantar. que 368 II. lo suyo a las aguas ocultas. No. la guerra se adivina como llegando. Es por la actitud del poeta. que se encarga de cerrar todas las salidas posibles. En una palabra: ha repartido en la orquesta sin nombre del Sur los papeles de su pena. símbolo de nuestro país y símbolo de nuestro tiempo. El libro de Hernández Rueda se terminó de imprimir el 23 de marzo del 1965 y no había sido retirado de la imprenta cuando estalló la guerra. Es un libro escrito en la paz relativa de los días que precedieron al conflicto y. a inspirarse en el desierto y en la miseria. sí. a poner en cada voz y en cada piedra la nota adecuada. Hernández Rueda. Lo suyo al niño. . a un tiempo mismo. a sacar provecho. y los extremos se tocan. de acuerdo con sus respectivos registros. los animales y las empalizadas torcidas. Empezó a circular unos meses después. No por la cantidad de injusticias que denuncia. en el sentido de arreglar una composición musical para varios instrumentos. lo suyo al leño con sed. Y reacuérdese que el Sur es. El ha ido a instrumentar. a instrumentar su queja. podríamos afirmar. –piensa mal y acertarás– no es más que un agitador: un agitador de sí mismo. ni porque sea un testimonio más de la vida muerta de los hombres del Sur y de sus tierras. el grito apropiado. en la orfandad del hombre y en el silencio de Dios que allí pesa sobre las casas. a pesar de todo mueve a guerra. y cuando digo nuestro dejo que la palabra se desborde por encima de la frontera y del mar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE extremos: o es exageradamente humilde o excesivamente soberbio. todas las puertas razonables. lo suyo a la mujer. porque tapia. si se le mira con mala intención. antes de que Oriente se colore y aclare.

No dejará lo indejable. en cuanto expresión y prueba del anhelo de un puesto mejor para el hombre en el mundo. queda rojo y vivo en la retina hasta el otro día. aunque haya tenido que vivir por siempre bajo un sol grande y amarillo que. la verdad. con el propósito de electrizar un mundo que está esperando para echarse a caminar. un puesto en que no haya olvido ni hambre ni ignominia. obra decadente en el buen sentido del término. Lo primero que hace es mensurar. se vincula más con Crónica del Sur. Los poemas reunidos no forman un Infierno. color de azufre lavado. parte de esa hermosa herencia que recibió el Simbolismo y que halla una de sus mejores expresiones precisamente en La tierra baldía ya mencionado. es poesía social en cuanto humana. Un poema que sí está emparentado con esta rama simbolista es La criatura terrestre de Manuel Rueda. su aire de atardecer de un día de otoño que acaba. aunque se haya ocultado. ¿Hacia dónde? No lo sabemos. al igual que los otros agitadores. En él hay esperanzas. Con el cambio no cambiará aunque aparezca ese algo que se come y se bebe. describir una realidad concreta. eso no importa. Hacia alguna parte. la fuerza que duerme o la acción que aguarda la señal. Crónica del Sur y La criatura terrestre. enorme. Otra parte del libro. desde luego. Si el poeta cantara nada más que el agotamiento de la región. porque el hombre. su libro sería. en cuanto a que sus figuras y paisajes han sido también desmedrados por el tiempo y por la incuria. Rueda no se conformó con pintarlos. El poeta quiso.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pone a su servicio. Los cantos de la frantera. lo que importa es no seguir allí así. en que vuelve a deslumbrar. en Crónica del Sur. la primera parte y la segunda parte. sino el Purgatorio. clavar estacas y plantar un 369 . no es un vegetal. auque lo haya parido un suelo con sed. Los pasea por la Protohistoria primero y después por la Historia. que lleva el título del poema. el lugar donde se estremece hoy toda la gran poesía.

por otro lado. Nolasco. uno de nuestro escritores más pulcros y vigorosos. Para tranquilidad de las personas nada aficionadas a esta forma de romper y alinear los versos. unido en una compleja máquina de reproducción de gritos para que puedan oírse en todas partes. debo decir que Hernández Rueda hace música en las dos liras: en la tradicional y en la otra. pero el Sur no sólo es una realidad. Cuentan de antemano con un aparato de propaganda que es. por ahora. asimismo un símbolo y como símbolo resumen y esencia del país y de nuestro tiempo. del desgarrado y del indiferente. del tiempo de todos los hombres. volverme a referir a don Sócrates Nolasco para caer de nuevo en el problema de la forma escogida por Hernández Rueda. del ciego y del Argos que levanta el libro y la espada. por el más sencillo de los procedimientos: elimina los espacios vacíos al final de los versos colocando el verso siguiente hasta convertir la estrofa en párrafo. un simple aparato digestivo de ideas. Quiero. traducidos a prosa. El efecto es tan bueno que uno se siente tentado a pensar que si el poeta hubiera empleado ese sistema no habría menos poesía en el libro y habría. dos series para ser más exactos. un serie de versos. tiene por delante una pared alta de piedra sorda: el sufrimiento humano no es comunicable. En esto tienen razón y muchas ventajas los poetas que hacen poesía política. ganado para su causa a muchos lectores que sienten hacia los versos plurimétricos –de medidas dispares en combinaciones que todavía no tienen nombre– algo así como repugnancia natural. antes de terminar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE letrero: Es un territorio. 370 . sea cual fuere la reacción que pueda producir en su círculo natural. es. con mucha prudencia y con muy buen gusto ofrece. El libro. también. por si saberlo sirve para algo. la rosa y la bomba.

Las Charcas. Caracoles. por la simple resonancia de viejos metros o por la mera música hecha con sus elementos sonoros. montañas. El poeta sabe que a pesar de que parecen muertas están vivas y darán vida. Veamos nada más que un ejemplo: la enumeración de una serie de lugares. Ocoa. Monte Río. Los Muñecos. sino de un sollozo”. La prosa más o menos líricas lo hubiera convertido. en un libro agradable. playas. Prefirió dar los nombres como quien señala organizados montones de piedra después de una gran explosión. Los Jobillos. frescos lienzos de Jura. Tábara. Por lo pronto. Resolí. 371 . El Almendro. El Tortuguero. puertos: La vigía. La Estancia. Puerto Viejo. Estebanía.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El riesgo que se corre es el de convertir la obra en un libro de prosa más o menos líricas que podría descartar las posibilidades que tiene tal como es. ríos. en su calidad de libro de poemas con tanta unidad que autoriza a aceptar que se trata de un solo poema dividido en partes de acuerdo con un plan. El Rosario. casi. No de un porrazo. el poeta no ha querido ofrecer un amable poema. Las Lajas… En la enumeración se ha tenido poca cuenta con los acentos de las palabras para hilvanarlas en versos gratos y fáciles al oído. Recuerda el final de Los hombres huecos de Eliot: Este es el modo en que el mundo termina.

.

Entre dos antes y un después .

.

de las mil facetas con que se presentó ante sus ojos la realidad circunstante. que es mucho. ni todo lo que se ha afirmado después. que un poco más allá se topará con la puerta del hoy. quiero decir: cuanto ocurre en él. Yelidá el poema de Tomás Hernández Franco. Nos quedamos sin presente: la serpiente nos ha dejado en las manos la cabeza y la cola. Empieza en un antes. lo que se abre es un paréntesis. desemboca en el ahora. por fin. como la de otros tantos.Entre dos antes y un después I. Del espectáculo del mundo. sigue en otro antes y cuando se cree que el camino. moviéndose en un aire en donde nunca han florecido ni los rojos ni los negros del calendario. de 375 . sucede fuera del tiempo. “Su poesía no gira. Esta no es materia de discusión. Basta con reproducir opiniones autorizadas de los años 40. sólo le interesó esa parte de humanidad dolorida. Nuestra poesía social tiene un antes aceptado: Federico Bermúdez. sin tener en cuenta todo lo que se dijo antes. está de espalda a los relojes. Luego el paréntesis se cierra y viene un después y otro después. alrededor de sus propias quejas ni de sus propios dolores. que es bastante. y en todo gran poema ocurre algo.

República Dominicana. discreto. (Antología poética dominicana. sencilla devoción humana– dejaba traslucir.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE humanidad atormentada. sobre todo. 1941). La obra –en cuyo fondo había más que preocupaciones sociales. Así como tampoco determina una moda de su espíritu poético. Y ésta la de Pedro René Contín Aybar. en cambio. que se debate sin consuelo en el desamparo de los bajos fondos sociales”. no quise. apasionada de los humildes. no es plato para seducir paladares de Gargantúas zoilescos) Lo cual ha sido causa de un relativo oscurecimiento de este poeta y de otros. Más bien es la versión candorosa de su piedad humana cuando el hálito divino de la poesía lo desarraigaba del barro terrenal para sumirlo en abismáticas emociones siderales. elegante. Editorial Selecta.) Creo útil copiar. 1943. (Azul en los charcos. que las flechas lanzadas por Contín Aybar siguieran buscando el blanco. desde la más inmediata de Gastón F. “Esta condición no es una actitud en su poesía. “La publicación de Los humildes en 1916 fue saludada como algo nuevo hasta entonces en la poesía dominicana. menos poesía”. variadas influencias. (Colombia). sin motivo aparente. (Una poesía idealista. No he querido. el párrafo que precede a los dos párrafos reproducidos: “Los buceadores de nuestra literatura lo han olvidado o fingen ignorarlo. lanza un aye y otro aye otro aye en defensa de los miseriosos. Su verso. Santiago. si no un grito rebelde. Deligne. el alma sencilla. denuncia la pobreza para condolerse de ella y. Bogotá. fino. Es un compadecimiento de su calidad de un hombre con su don de poeta”. Esta es la opinión de Joaquín Balaguer. “Federico Bermúdez era. y. no obstante su originalidad. también. semejantes a él en intensidad lírica. Editorial El Diario. a la 376 . han coadyuvado al fomento desgraciado de un género de poesía donde hay muchas cosas.

acentos de tan íntima profundidad y belleza”. pocos han encontrado. o se dirige A los héroes sin nombre.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de los modernistas franceses –Baudelaire. Rio de Janeiro. pero sería inútil buscar en Coppée la irónica amargura con que Bermúdez describe en Al creyón el trabajo de los panaderos. y todo esto será materia para la historia. pero no historia todavía: ¿cómo influye el 377 . de todas suerte. Panorama histórico de la literatura dominicana. aunque sólo fuera por la semejanza de los motivos. (Max Henríquez Ureña. Pedro René Contín Aybar y Héctor Incháustegui Cabral”. Edición del Gobierno Dominicano. quizás no individualizable en la obra de un solo poeta. según Pedro Contín Aybar. y no deja de tener Federico Bermúdez puntos de contacto con él. 1944. Al final de la Advertencia preliminar se informa: “En la preparación de estas Antología han colaborado con Vicente Llorens. el juicio de Max Henríquez Ureña: “Bermúdez se destacó. (Antología de la literatura dominicana. Pero el arte de Bermúdez llegó a adquirir tono más personal y forma depurada.) Pero entre Bermúdez y el presente. con personalidad propia. Ciertamente Copée fue un poeta de los humildes en poemas en poemas breves del tipo de “La huelga de los herreros” y “La vendedora de periódicos”. tomo I. como él. Para terminar las citas. que sería necesario inmovilizar para ubicarlo. en muchas páginas de “Los humildes”. donde muchos han querido ver otras influencias. 1945. Históricamente habría que preguntar si un antes termina con la salida de Trujillo del escenario político y si el otro antes empieza con la guerra y con la invasión. hay otro antes. entre ellas la de Coppée. Más todavía. Coppée–. En la expresión de ese “lirismo melancólico que llena de vaguedad y de tristeza su poesía”.) Debo recordar que se trata de la Colección Trujillo con el nombre mordenizado. Colección del Centenario de la República.

otras. Cuando hablamos de poesía social pensamos de una vez en una poesía colocada a lado de los que padecen injusticia. más prudentes. en la poesía. en todo lo que es expresión del espíritu. la caída de Espaillat representaron para la literatura un cambio de guardia. La relación política es. Es oportuno preguntar si la muerte de Heureaux significó algo para nuestras letras. Estamos frente a un proceso de revisión. asombrado. con sus mitos. que constituye un estupendo trampolín para saltar cuando los huesos y la carne son jóvenes todavía. y si la renuncia de Billini o. cuando menos. si se busca. como si fuera cosa de su exclusiva competencia. por tanto. hambre y desnudez. se opera entre nosotros como un renacimiento. en este caso particular la literatura. su fracaso y lo achaca a los otros. gracias a la llegada y al trabajo que hicieron los refugiados españoles. 378 II. Todo depende de su capacidad de vuelo y de sus garras. Nacen y mueren leyendas políticas. dan señales de que pueden desaparecer. si las hizo cambiar en algún sentido. cuando se sabe. en una poesía empeñada en arreglar un poco el mundo. sin percatarse de que sólo el fracaso ofrece alimentos con substancia para el espíritu. antes. nuevas preocupaciones. por ejemplo. O por lo menos el mundo nacional o regional del poeta. Más de un grupo examina. O es que no hay relación entre los hechos políticos y el arte. una puesta al día de país. . la elaboraciones de otros dolores y frustraciones. han empezado a desinflarse. uno oye el ruidito. sus verdades y sus no verdades.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE resultado de las elecciones en los poetas y. cuando menos en los temas de la poesía? Muchas palabras. apresurado. que. que es al mismo tiempo revisión de las decepciones y revisión de las ilusiones. indirecta.

cualquiera. a reemplazarle. de los más encendidos. cuáles son las diferencias. de Félix María Del Monte y Un guajiro predilecto. de Hay un país en el mundo de Pedro Mir. que es un símbolo: la adhesión de lo que está ya pasando a lo que viene a sucederle. con todo el respeto que merece y con toda la delicadeza de que sea uno capaz. de Nicolás Ureña de Mendoza. para ver nada más lo que es bueno. cuando se la ama de lejos. el grito de quien acaba de ser desposeído del que teme que le arranquen de las manos el bien que considera inapreciable. de Rodríguez Objío de Salomé Ureña con una de las partes. cuando nace.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Si decimos el mundo nacional del poeta esto obliga a dejar de lado a la poesía de nostalgia. En la primera la clave está en los tres últimos versos: ¿Irás conmigo a Sombrero? Oh nunca! ¿Te has olvidado que eres pobre y extranjero? En la segunda es el apego del viejo a su pedazo de tierra y su amor a la nieta. cuando se está de ella lo suficientemente retirado para no ver ya sus lunares. porque es al producto de una actitud. Léase El banilejo y la jibarita. Basta comparar un poema. Esto último es más bien la poesía patriótica. amor que es capaz de sacrificio. y el mismo día: 7 de diciembre del 1855. para comprobar inmediatamente de qué se trata. composiciones escritas en el mismo lugar: Saint Thomas. que suele alimentar sus raíces en la tierra de las todavía puras abstracciones. La poesía de nostalgia es prima hermana de la poesía patriótica y crece y florece hasta en momentos en que el hombre no tiene 379 . cuando el recuerdo escoge y se decide por lo que resulta hermoso rememorar y repetir. poesía de los desterrados. La poesía de nostalgia es flor de la pena de verse ausente de la patria.

no con inicial”. La expresa en el 1909 en la carta que desde México le dirige a Federico García Godoy para avisarle recibo de Rufinito. o si se aspira a describir más que sus 380 . y cuándo? y ahora me refiero. con este verso: ¡Al arma. El “concedednos la libertad de pensar” del Marqués de Posa en el Don Carlos de Schiller podría ser el grito representativo. para mí. desde el 1821 hasta 1873. de la nacionalidad hay que localizarla entre el 1821 y el 1844. la primera nota nacional. en la que ya se habla del cruzado estandarte. el momento más heroico. y repito la palabra. ya proclamada la Independencia. en un suelo que no es el suyo. extraño. Pero esa fecha debe considerarse como central. el anhelo de libertad. se extiende. Si es examina con cuidado se verá que su queja procede de un único dolor: del dolor de sentirse solo. El ansia de ser libre no supone siempre el deseo d pertenecer a un estado independiente de un gran estado dominador. nuestro proceso de “independencia moral”. Es muy significativo que todavía en el 1844. Félix María Del Monte inicie la Canción Dominicana. entre gente que no es la de él. en su obra ya mencionada. Esa es la opinión de Pedro Henríquez Ureña. entre los poetas. españoles! Suerte que la circunstanciada explicación de Max Henríquez Ureña. La poesía patriótica es poesía de reacción y sólo tiene vigor y función cuando en un país desaparece la independencia o cuando una amenaza se cierne terrible sobre él. el “apex”. en lo que fue nuestro primer himno. porque la clara conciencia. es 1844. “Nuestro período de independencia. La necesidad de libertad. a la nota inconsciente. porque sería más importante.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE patria en el sentido de que su país no es todavía nación. nos tranquiliza. ¿Quién da. no es necesariamente la prueba de una conciencia de nacionalidad. En ese medio siglo. por tanto.

pero no una patria que repudie y rechace a sus hijos. su trabajo de ordenamiento. La poesía de nostalgia es. madre. Le basta el lugar de Tennyson que en la poesía antillana le asigna Pedro Henríquez Ureña. lanza o machete. La poesía social dominicana tiene. Si este nuevo elemento hubiera logrado una verdadera preponderancia entre los factores humanos. pues. como Rafael Emilio Sanabia a quien la vida le brindó la oportunidad de la ocupación norteamericana del 1916. no personificable. ha producido a sus poetas. del mismo Deligne. con un proceso previo de eliminación. Hay que aguardar con paciencia la llegada del gusto futuro. de Gastón F. y parte muy importante de la obra de José Joaquín Pérez y esto último como resultado de la incorporación a la nacionalidad del elemento aborigen desaparecido en hora tan temprana. Algunos de nuestros grandes líricos muertos ostentaron el título de poetapatriota. aunque sus héroes pueden llevar. Suele alimentarse con sangre y humo de batallas. y ese gusto vendrá como parte del séquito de los vencedores. José Joaquín Pérez sería nuestro Homero. algo más que la sospecha de que se abriga un anhelo: se desea una patria. lo primero. el cristalizador de las grandes leyendas históricas primigenias. Así como hay una poesía patriótica hay una poesía para uso patriótico: Arriba el pabellón. la poesía patriótica. y yéndonos más lejos. Selección y orden que han de contar. Constituye la forma inicial de la expresión de un sentimiento creciente. Deligne. 381 . Cada eclipse de la nacionalidad. o no. y otros lo lucen todavía. Las significaciones no pueden establecerse todavía. también. en germen. una patria –para usar palabra tan cara a Unamuno– que sea matria. tristemente repetida ahora. como Fabio Fiallo. ni lo grados de importancia.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE dolores sus ansias de grandeza. El tiempo no ha realizado aún su tarea de selección. Mairení. poesía de reacción y sin quizás ya está en ella. y han sido tantos. un antes: Bermúdez y otro antes.

el jurado se divide en dos bandos: el de los que aseveran que su valer radica en su embestida contra las viejas formas y el de los que aseguran que se debe al haber elevado. Para ponerle unos puntos más a la nota sería necesario determinar las noticias que aquí se tuvieron de esos avances. si se le compara con los avances que en otras tierras y en otras lenguas había logrado la poesía. El escándalo que aquí se dio nos pareció más escándalo por la sencilla razón de que los escandalosos estaban al alcance de la mano. la fecha en que irrumpieron. 382 III. no la importancia. Puede que cuanto hiciera Moreno en este campo no fuera nada del otro mundo. por la naturaleza humilde de esos materiales. sea la recepción y empleo de los materiales locales. el tono dominicano en nuestra poesía. para esos poetas y para esa obra el tiempo no ha levantado su inevitable y aséptica guillotina. repito. aumentado. por lo menos de un cierto ángulo. porque el francés seguía siendo el gran proveedor de modelos. primero con Rubén Darío y luego gracias a todos los ismos que proliferan de este y de que aquel lado del Atlántico. y recepción y empleo de más materiales locales sin afán pintoresquista. A mi juicio los dos partidos tienen razón: la obra de Moreno es las dos cosas: lucha contra los moldes antiguos. . de Domingo Moreno Jimenes. que contó con sus teóricos. o lo que es lo mismo: si la tarea fue independiente de la que por otros lados se llevaba a cabo. Cuando se trata de determinar la razón de la importancia. No olvidemos que la patria del poeta es su lengua. tanto en español como en francés. Pero quizás lo más serio de la poesía de Moreno y del grupo de que fue parte. y que ya en español se había hecho mucho camino.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE pero.

el visible empeño de acabar con la dictadura de la seda y de las perlas. de casa. lo pone de resalto. Combinan en sus cantos los factores patrióticos y los materiales que la nostalgia acarrea con las palabras feas. como entonces se decía. para muchos jóvenes poetas. siguiendo las líneas que trazan. y cuanto queda encerrado entre el título y el colofón. lo demuestra. Pero el tan traído y llevado “burro de carga “es un burro que se eleva de categoría. como los dolores tristes de La hija reintegrada o el amor elemental de la primera parte de Rosa. que cambia de clase. reitero. ensayo publicado en La Nación en una de las ediciones dominicales. entra en la poesía dominicana un recio viento de verdad. naturalmente. En Platero y el asno de San José. con el reinado de los grandes salones alumbrados “a giorno”. Por cierto que dentro de sus términos naturales inauguraba una nueva modalidad de espíritu en el animal”. que en un instante determinado llegarían a ser. Todavía no se cae en el empleo político de esos elementos. Juan José Llovet aseguraba que el dichoso asno no era un elemento del paisaje dominicano sino un simple símbolo erótico. El título que da a una de sus obras: Criollas. para entrar cómoda y elegantemente en el poema. y la reiteración de la misma palabra para otro título. a la cual agrega dos vocablos más: Criollas. es la procedencia humilde de los elementos locales. Lo que más importa. en forma absolutamente consciente. las ideologías. Gracias a las formas amorfas y a los elementos humildes. afirma: “Era un burro enamorado. que vienen a constituir 383 . Con lo modernista.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pellerano Castro había realizado. el poema del amor antillano. pero sin abandonar la tradición. el afán principal. una parte del trabajo. férreas. feos. no sin antes recordar que en el 1945 Pedro Mir había sospechado lo mismo. Dejo la afirmación a los psicoanalistas. menospreciados.

tienen el deber de decidir. ¿hacia dónde vamos? 384 . el hombre poeta y el hombre que de alguna manera se interesa por lo que hace el hombre. todas las civilizaciones. pero sería bueno traer a colación la historia de la poesía rusa de los últimos sesenta años y ver cómo hoy ha tomado de nuevo el camino que abandonó y cómo el hombre. ¿de dónde vinimos?. quizás para siempre. cada siglo. se enciende de nuevo la sed metafísica que hace hombre al hombre. o de un grupo en una época. sobre todo. las culturas. después de limpiarse la boca con el dorso de la mano y de sacudir la cabeza mirando el cielo. cuando parece que comienza el reinado de los justos. debajo del techo más o menos firme. no un termes ni una hormiga. está la rosa y el corazón latiendo con la misma angustia sin nombre con que la criatura de Dios abandonó. Como expresión de una época. por su función. lo sé. Falta perspectiva. algo más que atención: comprensión y simpatía. Primero está el pan y el ideal de justicia. merece atención. el Paraíso Terrenal. de jóvenes. ni bien conocido ni cuidadosamente analizado. por sus años. ecuanimidad y desinterés para poder determinar hasta dónde sube su significación y cuál será su papel. Vuelven a florecer las preguntas que cada generación. por su posición. pero después del pan comido. tienen que contestar: ¿qué somos?. en el sentido profundo de la palabra. pero entregar las llaves hablaría de un apresuramiento que ni es útil para ellos ni recomendable para los hombres que en una sociedad. no un árbol. y por nuevo. Al lado del hambre saciada. Sería injusto cerrar la puerta. Nadie gana experiencia en cabeza ajena. Porque es la voz. pero nada más cuando el pro y el contra han sido delicadamente considerados. cuando se tiene algo menos que pedir. una por una. se han reunido otra vez para echarse en brazos del espíritu inmortal.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE un nuevo ingrediente.

lo que viene a darle un aspecto. en vez de agregar. la verdad es que. sino subversivos. los materiales dominicanos lo nuevo en nuestra poesía. para dividir de nuevo. Deligne– para que uno de aquéllos quepa holgadamente en el casillero. posiblemente nos quite porque si uno caprichosamente dice. repito. es si su poesía es la gran poesía y si estamos dispuestos a sacrificar a otros poetas quizás mucho más altos –José Joaquín Pérez. 385 IV. más humano por más real. La poesía nacional. la procedencia humilde.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Cuando edité. de que sus libros fueran considerados no peligrosos. pero no es suficiente. que ese poeta podría ser Juan Antonio Alix o Federico Bermúdez o Fabio Fiallo y esa poesía su obra. y vuelvo sobre el tema. Es más: vamos a tratar de definirla: es poesía con características que la distinguen de sus hermanas avecinadas cerca: la de Puerto Rico. No son. más verdadero por más cruel. padeció y va a padecer los mismos dolores que el hombre dominicano. y así hasta la consumación de los siglos. pues. Por fin alcanzamos el grado. sin correr el riesgo. . pero enseguida. Sencillamente aceptamos que la hay. gritaremos. gracias a la tarea de Moreno. Poemas de una sola angustia. Vamos a aceptar que hay ya una poesía dominicana. porque lo peligroso es vivir. la fealdad y la pobreza de esos materiales. diremos así. que existe. se le escapa. es la categoría. supongo. la de Cuba y de la de Venezuela. Será víctima del mismo hado inmisericorde que une y divide y vuelve a unir. Repite mucho la palabra pobre”. más sincero por menos delicado. para poder seguir adelante. Gastón F. puramente hipotético y con su granito de ilusión. Todo esto es. nuestra hipotética poesía nacional. Moreno me dijo: “Has publicado un libro peligroso. El sabía muy bien lo que hacía y cómo lo hacía. Salomé Ureña. lo primero que habría que averiguar. allá por el 1940. sin esforzarnos ni en preguntar ni en contestar en dónde está y quiénes la escriben.

Manuel Cabral a secas. aristocrático y habitado por gente más o menos pudiente. Aquí tuvo un representante: Manuel del Cabral. los privilegios y contribuir. a su vez. con dolores horribles y con sus insatisfacciones que parecen no tener fin. de los pobres –aunque no siempre sea cierto–. y los hombres quedan divididos de acuerdo con las ideas que sustentan acerca de la forma y estilo en que se ha de administrar el Estado y de acuerdo. La conciencia social afirma y confirma la separación en categoría. para no alejarnos mucho. o debería engendrarla. del grupo humano nacional. como antes vimos nacer. La conciencia social engendra. para citar sólo a un puertorriqueño y a otro cubano más. y junto a él. cuando menos el crecimiento de una conciencia de color. en la literatura. tachado de falso. geográficamente. de los Santos Evangelios. la conciencia de un mundo pequeño. uno de los ricos y el otro. también. de nosotros mismos. con los procedimientos que consideran mejores para hacer desaparecer. clase. conciencia política. al reinado de la armonía universal.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Hemos visto con los ojos de la cara si no el nacimiento. de ese modo. en este caso los evangelios de la patria. Hay una grieta más: la que abre la conciencia social. que se deja llevar por el viento desatado por Palés Matos y Emilio Ballagas. usado. con sus miserias y sus injusticias. 386 . precisamente. aunque a la hora de rendir cuentas todas juren y perjuren sobre el mismo ejemplar. del progreso y de la justicia para todos. en la poesía haitiana y en la de las islas menores de las Antillas. que hallamos hasta en Góngora y que se hizo adulta en Nicolás Guillén. más bromas que veras. Hay una poesía de la conciencia de color que comenzó por ser poesía que mezclaba bromas y veras. todavía sin el del. Mundos. uno de los felices y el otro de los infelices. a su sombra y a sus pies. el gran mundo de los desheredados.

y la tiene: un fragmento de la realidad humana. de hacer poesía porque. la huella poderosa y oscura del paso por nuestros escenarios y salones de Eusebia Cosme. un nuevo sentido. con que dice el amante su amor y con que se pavonea en estrados el abogado. con que elogian su mercancía los que venden. Cuando el poeta político hace suyo el vocabulario de su partido. o resucitar su existencia antigua. a la palabra considerada sola. en capacidad. de alguna de las zonas que fuimos repartidos y que. dispone exactamente de los mismos vocablos con que interroga el médico. pongamos por caso. de la nación o de la opinión. musa y predicadora de la nueva verdad de nuestras islas. de la acción– es 387 . y esto lo diré de paso. y a la palabra relacionada. en cuanto a que sólo canta y a que sólo encarna un pedazo. para estar en aptitud. de las artes. de la ciencia. una vida nueva. conectada. se deja limitar en lo único en que el poeta no puede dar su brazo a torcer: trabas en el uso de las palabras. y que ha venido a menos en el mismo grado en que otras lenguas han ascendidos para ocupar los puestos reservados a los protagonistas del mundo –de la política. de su ideología. una parte. está expuesto a ser tildado de poeta de provincia. tentados. también. otra dimensión. pero ya en general. lamentablemente. como el español. con otras palabras. aunque merezca una resma de papel. en un idioma que fue imperial. a pensar que el poeta de partido es poeta de una sola zona. por ello. limitaciones verbales. y no digo muertas porque si carecieran de vida no nos darían ni de qué ni qué sentir. o vamos a auparlo para situarlo más alto. una porción cuya importancia no estamos midiendo en este momento ni tratando de determinar la nobleza que tiene.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Es. Escribir. Si baja la cabeza y dice que sí recibiría las palabras numeradas. Al poeta corresponde insuflar a las palabras. fichadas. Puestas las cosas en este lugar muchos se sentirán autorizados.

Un poeta que. hemos ganado unos cuantos puntos. con belleza. Pero hay que dar una nota optimista. cuando menos. En el Cancionero de Lilís (1962). que es lo más hermoso y lo más vivo que conservamos. no el relámpago que anuncia el trueno. quizás no para la poesía. l problema no es nuevo.G. la oreja pegada de la tierra. hasta el síntoma precoz. de E. por ejemplo. a esperar a otro Pushkin y a otro Li Tai Pe. Rodríguez Demorizi. el poeta de la gran decadencia. más bien la poesía de partido. nuestras ruinas. Estamos frente a una buena señal. quizás. y las líricas arremetidas contra la oligarquía o contra el ya nada manso burgués o la exaltación de los altos ismos ideológicos. Para descargo de su alma puede decirse que media un abismo entre las loas y las críticas al general Heureaux. .Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE ya tragedia más que suficiente y explica el Siglo de Oro y que hoy la gran poesía se haga en inglés y algo menos en francés y otro poco menos en alemán e italiano y que estemos autorizados. el cantor de nuestra verdadera muerte. Les bastó abrirse el pecho con las uñas. acierte sin tener que agregar una cuerda más a la lira. no es un fenómeno nuevo entre nosotros. pero útil para salir relativamente bien del mal paso cuando se buscan pruebas para demostrar que. pero hay uno que merece atención: está en el ensayo que publicó en el 1855 Francesco de Sanctis sobre el juicio de J. que tenemos al alcance de la mano al Caudillo con ideas. La poesía política. sistema y adivinación. Esto podría ser. en español. puede el poeta que hace poesía de partido encontrar a sus abuelos. Ejemplos podrían hallarse a montones. vigor. hombre capaz de apuntarlas. Quizás no ha nacido. de que está llegando el día en que las ideas vayan junto al Caudillo o. políticamente. como los griegos modernos. Gervinus acerca 388 E V.

y aquí está el gran pero: “una época histórica no debe juzgarse con el criterio de hoy.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE de Alfieri y Fóscolo. Lo mismo que Fóscolo. está en la misma gran línea de SaintBeauve. 389 . Representaron. sino que queda en simple estímulo. por lo menos en su país. Hay que aclarar que Alfieri representó el odio a la tiranía y la pasión por la libertad y “no este o aquel sistema político”. que figura en una de sus obras en el capítulo dedicado a las condiciones literarias de Italia en el siglo XIX. De ahí. a una literatura popular extraída de lo íntimo de la nación y a la independencia absoluta del arte y de la ciencia. Su Historia de la literatura italiana consolidó la fama de que goza. De Sanctis. que tienen el instinto del arte. entonces. sacrificando a fines extraños las razones de arte. y lo que salva a sus obras es el hecho. motor de grandes efectos y de altas fantasías. la gran pregunta: “¿La tendencia política absorbió en sí el arte o fue sólo material que ellos –Alfieri y Fóscolo– supieron idealizar y elaborar?” La conclusión es: “Sólo que no se puede afirmar que la finalidad política mata el ideal. también. Las épocas históricas son momentos transitorios. Llegará un tiempo en que el concepto de humanidad habrá sustituido al de nacionalidad. y esto los salvó. se continúa en Croce. Taine y Menéndez Pelayo y que. como crítico. En las poesías que realmente lo son hay siempre algo superior que sobrevive aun extinguida aquella finalidad que se les adjudica”. En los grandes escritores. sentimientos humanos fundamentales. Pero. De Sanctis acepta que en a literatura política no puede dominar el ideal artístico puro y aspira. pues. que no responden a ningún concepto absoluto. la política no absorbe en sí la poesía. no por eso los futuros historiadores tendrán derecho a censurar el actual movimiento nacional”. Gervinus acusa a Fóscolo y a Alfieri de haberse valido de las letras para propaganda política.

porque después. un día que bien puede ser el día de hoy. que hemos detenido el reloj. por encima de lo que vive porque todo lo vivo morirá. para mandarlos a paseo. más allá de la espuma de los minutos. y decir partido es ya decir de una 390 . Hay que tener mucho valor. de sentir y de actuar. un hombre de su tiempo. el artista. que se pone al servicio de un partido. para tomar otra vez uno de los hilos abandonados. y a los que no han nacido todavía. Es útil para llegar a la oficina sin retraso y para comer a horas marcadas. mucha experiencia y bastante insensibilidad para ponerlos en su lugar. por encima del accidente y del episodio. esto es. será. Si el poeta que es poeta de partido. cuyas palabras es menester adivinar. que hace poesía de partido. Cuando lo transitorio y lo perecedero irrumpen. la verdad. Y ay! de los que se equivoquen y se dejen guiar por el canto de las sirenas interesadas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE como de Sanctis subraya. a lo que no ha sido aún. pero el poeta. Pero el reloj nada tiene que hacer con la poesía. de un lado y del otro de la raya que nos divide y separa: seres de carne y hueso. que. el poeta no es poeta mayor. serán siempre lo transitorio y lo perecedero. con el arte. sujeto a los cambios y la variaciones que padecemos todos. si es que los es. cuya voz nadie ni nada modifica. tal como lo recomienda Doña Higiene. todo lo que perecerá. Debe aliarse con los muertos. su presencia misma parece razón suficiente. tocará a la puerta. La lección está clara. Sin capacidad de oír a lo que dejó ser y de oír. sencillamente. pero todo lo que va a pasar. además. Es. nos parecerá que nos quedamos solos. Engañan su talante y la fuerza de su voz. Tiene que colocarse. está más allá del tiempo dividido y regalado. para el poeta. pero nada más. seres capaces de pensar y decidir.”que la parte política no es lo substancial” y que en general las obras suyas que más se aprecian no tienen mira política alguna.

por el otro. Y ese es su papel aunque afirme lo contrario. a la palabra tibia y aduladora de los amigos. del hombre de todos los colores. el incomprendido. mientras que. Ha entregado su voz para resignarse a ser portavoz. de los ceros apareciendo por la derecha en las cifras de las tiradas. nació para nombrar. La primogenitura por el clásico plato de lentejas. el poeta. Ha dejado de ser la voz de la humanidad. Al principio fue el Verbo. de hombre libre que era. no del todo. que combate. al éxito fulminante de las reproducciones. de las reediciones. que es rico y pobre a la vez. por un lado. porque les ponga. que todavía suelen escribirse en prosa. El poeta no está hecho para fabricar. no fuera la hija primera del hombre. en el sentido de negar algo de lo que su religión considera entero y dogmatizo. no hija de la carne sino hija del espíritu y que el poeta número uno fue Adán. crea confusión al dar una versión. contra todo lo que es metafísico. para aceptar como patria el cuadriculado pedazo de tierra que le asignan. Pasó a ser. en el abanderado de una especie de libertad. irritado. a la crítica amable para él y a la vara de fresno para los que no son él y como él. como Dios. que es feliz e infeliz al mismo tiempo. a quien se le encomendó la tarea de nombrar las cosas. como si la realidad. ni quiere ser. Le midieron el suelo y le midieron las palabras. Ya no es. un significado. sino el que dice “una” verdad. De pronto el hombre. 391 . se ha dejado reclutar en un ejército dispuesto a combatir. la realidad física y la realidad no física. Aspira al aplauso inmediato. cambia la significación de las palabras.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE parte. puede caer en herejía. Lo convirtieron. diferentes de los que se mantienen en los programas y en las plataformas. no el que dice la verdad. abandona el servicio de sus semejantes. Se vuelve. a otro que está formado por sus hermanos y reclutados en la misma forma.

justos o equivocados. Hasta que aterrizan los grandes divisores. no en nombre de los hombres desdichados. Se les conoce como a los árboles por los frutos. cuando lo extrañaron. Cuando se extrañó. para acabar con la injusticia. o sintió la patria y la hizo luego. no en cuanto miembro de un partido o en cuanto simpatizador o sostenedor de una causa política. sigue cantando como hombre: denuncia. entonces. que puede ser diferente de la verdad seca del hombre de ciencia. para decir la verdad. verdades. y la denuncia puede hacerse violenta hasta la protesta. no para decir la verdad. ricos o pobres. porque quien no es justo con el injusto no es justo. canta. algunas. como hombre cogido en la trampa de Dios. pero que es la única verdad a que tiene acceso y a la que se llega por el camino de la ceguera y de la adivinación. padeció nostalgia. jóvenes o viejos. de sus debilidades. para los que 392 . para los que compran y venden. porque quien no es bueno con el malo no es bueno. cuando la vio desaparecer entre los pliegues de otra bandera. Cuando descubre el mundo de los que padecen injusticia. de la tierra y del espíritu. No sé quienes son ni cómo se llaman. pero protesta como hombre que comparte el desgarramiento de los suyos. No en nombre de la justicia. libre hasta de sí mismo. cantó su dolor. bajo el pie descalzo o las ferradas botas de soldados de otra parte. sino para decir unas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE El hombre dominicano hizo una patria y la sintió después. no por las carreteras bien pavimentadas de la razón y del ingenio. aunque otros no sintieran o pensaran como él. El poeta. sino en nombre de una justicia para eliminar unas injusticias. o cuando la vio amenazada de extinción. El poeta necesita ser libre. no para ser libre sino anhelando disfrutar de unas libertades. con sus pruebas irrefutables. y lo hizo en cuanto hombre. que son buenas para el viajero desaprensivo o para el viajero interesado. su verdad de poeta. malos y buenos. negros o blancos. sino en nombre de unos hombres.

su motor de arranque. que tienen las manos cortadas. que es mudo. que es ruptura del orden superior. y la verdad. en que viven y las dependencias que los atan y matan. de ésas que engrosan matemáticamente los ingresos. Para él existe la libertad. con balanzas electrónicas. de cara al sol. . por fin. nuestra media isla está colocada en un mundo que nació a pedazos y tiene que cantar en una lengua partida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE tienen cuentas de ahorro o ganas pasajeras de salirse del rutinario centro habitual. Cuando se sabe. en prosa prosa. unos. 393 VI. allí en donde hay misterio. pregunta. que trabó su libre vuelo. cuando se está seguro. será siempre el conocimiento incompleto. para sacudirse la miseria. aunque le demuestren. que está ciego. vacío metafísico. para los que matan elegantemente su tiempo. él. lleno. mientras los otros están improvisando ese mismo nacionalismo. Muere. injusticia. de tantas verdades como ciencias y de tantas ciencias como necesidades físicas tenemos. para responder. física y espiritual. el nacionalismo. después de una lucha sin cuartel. Y como si tantas divisiones perjudiciales para una gran poesía no fueran más que suficientes. que no pesa nada en un mundo que se va quedando sin secretos. El punto de partida del poeta. que apenas colma una cáscara de arroz. No tiene mercancía que vender ni cuentas en el banco. él. El poeta es siempre la víctima del tiempo. cuando se es dueño. cuando se conoce. estará para sufrir y para desvelar. se escribe en prosa. una verdad que es únicamente su verdad y que no debe cambiar por nada ni menospreciar. si se quiere su absurda libertad. repartida entre pueblos que apenas han comenzado a superar.

los zapatos. pero 394 . nos hemos dedicado. en vez de comprendernos. por suerte. que se saben colocados espalda contra espalda. Pero como al hombre. pero restos que sirven poco para apuntalar el presente. ese sentimiento de la perdida unidad que nos hará grandes. nos hemos despreciado e insultado. de frases hechas. pasó de moda. muchísimo menos para airear y abonar la tierra en donde hay que depositar la semilla poderosa del futuro.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE En vez de procurar materiales para la gran aglutinación. Los nobles esfuerzos que se han hecho. La vieja leyenda de que un escritor de por estos lados del mundo sólo podía mostrar excelencia por la cantidad. a desenterrar ruinas de edades distantes y distintas de la nuestra. si no fronteras. No alentaban en su mundo. por los subterráneos caminos de la soberbia. que lucen aislados. cuando menos algunas partidas de los aranceles. hemos guerreado. para restablecer la comunicación rota entre los pueblos de habla española. ciegos. la lengua y con la lengua. y con él. lo que más le duele son los bolsillos. Cada año que pasa son más los vocablos americanos que entran en el caudal común de la lengua y allí en vez de separar unirán. de palabras y giros de prestado. cada quien en un patio. temas para discursos protocolares y temas para composiciones literarias en las escuelas y que se olvidan. las grasas vegetales y los objetos de material plástico privilegiados por las leyes. que han sido muchos. los primeros de una vez y los otros. el mes que viene. En vez de entendernos. hermosos restos de pasados bellos y gloriosos. y la calidad. La unidad puede florecer y fructificar de la diversidad: dar sin quitar. para vincularnos de nuevo. de los hispanismos de que disponía. hemos comenzado a borrar. Cada quien con su pelotilla. únicamente han dado frutos retóricos hasta el momento. se colará el espíritu. Ahora puede decir su verdad sin tener que echar mano de muletillas. y junto con las camisas.

para que ella pueda beber de la nuestra. como el que utilizó Don Ramón del Valle Inclán en Tirano Banderas. a esa España que necesitamos para que la tradición no se seque y para seguirle bebiendo la sangre que corre por sus venas de piedra. en cuanto gente que habla una lengua. en dondequiera que esté colocada esa esquina. llena de bosques. con belleza. de razas que despertarán definitivamente un día para incorporarse al presente. pero un futuro. 395 . de hombres que saben que tienen el deber de inventar el futuro. esperaremos al gran poeta inútilmente. y. del Cabo de Hornos al Río Bravo o del otro lado del mar hasta los Pirineos. un idioma que podría ser. Entonces podrá escribirse. Con La araucana de Ercilla tuvimos la sensación de que el idioma había sido trasplantado a las nuevas tierras en todo su vigor. también. es más que suficiente para ofrecer una muestra de lo que podría ser una lengua en que todos nos sintamos presente: los muertos que hablaron claro mucho antes del Descubrimiento y los vivos que discuten en la esquina. cambiado lo cambiable. un futuro con comida y techo y justicia. con materiales del espíritu. Eso ocurre con el Imperio Español.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE sin ellos le era muy difícil darse a entender más allá de los límites de su barrio. ya se empieza a escribir en un idioma de todos. ríos y montañas. No es fácil establecer la fecha del máximo apogeo y el punto en que se inicia el ocaso de un imperio. señalo también a España. Mientras no se rehaga. todo lo que perdimos el día en que la Independencia nos dispersó. al día. todo lo que se quebró. además. que si aún sabe a español americano artificial. cuyos últimos estertores de agonía se oyen entre los primeros cañonazos de la Batalla de Santiago de Cuba. vivo. cargado de ideales que no sean de este mundo. Y cuando digo dispersión no sólo me refiero a los pueblos nuestros del Continente levantando sus banderas.

396 . por ejemplo– logra cerrar la herida por donde se nos iba la vida del alma.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE con todas sus posibilidades. entre la realidad y la apariencia. Vasconcelos. religión. no era más que sueño. era la tradición en carne y hueso. que ha de ser. no constituyeron nunca una nación. y Sor Juana vivió y cantó –cantar alto. para preparar la lengua en que ha de escribirse la gran epopeya. historia y filosofía. pero Ercilla no fue un acarreador de la tradición. cuanto había de extraño en su canto al propósito de recuperar el tono imperial de la lengua para devolverla pura y poderosa a los poetas del futuro: pureza que no es plato adecuado para los gramaticosos. es actuar– cuando no se soñaba con la separación. que inventaron el espíritu y descubrieron para qué servía. no necesitó separar. pero su genio no pudo separar. Hostos. Fueron pueblos unidos por ideales de vida. tan alto. y anhelos: el sueño de los hombres desbocado e idealizado. como en De la naturaleza de las cosas y en La divina comedia. Los griegos. continuamente. cada pueblo y cada escritor. Cada quien tiene que hacer lo suyo. Una visión del presente que abarque todo el pasado y permita vislumbrar los días que vendrán. y la obra de Sor Juana Inés de la Cruz casi lo confirmó. acción y sentimientos. lo mismo que los otros. A Cervantes le debemos el definitivo planteamiento de un problema que nada ni nadie podrá resolver. cuando ese sueño. Rubén Darío alza su voz y pasa el mar. pero que es el secreto de toda obra literaria en prosa: el conflicto entre la apariencia y la realidad. y aquí cabe también la obra de Calderón de la Barca. el tener que decidir. poder que no es alimento recomendable para los que pretenden el dominio del hombre por el hombre. Ni la tarea de los grandes espíritus americanos –Bolívar. policía y algo más. no con una tirada de hexámetros de Lucrecio o con los tercetos de Dante. en el más alto sentido de la palabra. que se logra con foete. una concepción del mundo y una concepción del hombre.

por lo menos en condiciones. podremos comenzar la tarea de prepararnos para el gran parto. de reconstruir los caminos ahogados bajo las malezas que han ido alimentando los siglos. que sirva de eterno testimonio. no constituyeron. Cuando la corriente interrumpida fluya otra vez. que fuimos grandes por lo único con que puede el hombre enseñorearse por encima del tiempo y de las dificultades: por el espíritu. de iniciar la tarea de tender de nuevo los puentes cortados. Estuvieron unidos por normas de vida. el poema que marque una época. a los que ya no nos entenderán. por fin. que inventaron las reglas y la precisión y descubrieron para qué eran útiles. con trabajo viril. perlas del fondo del océano y oro de la orilla de los ríos. para la llegada del gran poeta que nos descubrirá lo que somos. cuando el hombre. que arranque del silencio las más bellas palabras y del mal. un corazón que sienta y un corazón que sepa expresar cuanto anida y espera. pero necesitamos. Con ideales y con normas nosotros. los que hablamos español. las más fuertes virtudes. Para la gran poesía necesitamos una lengua. tampoco. quizás más. que seremos mañana. hermoso y terrible. una nación en el sentido que hoy le damos al término. como esperaba de Sanctis.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Los romanos. a los que tienen como oficio separar a los hombres de acuerdo con su aspecto exterior y de acuerdo con lo que llevan en el pecho y en la cartera. cuando apunte el nuevo día que no ha de albergar en su luz a los que dividen. se coloque por encima de sus mezquindades. estamos en condiciones. en el corazón de los demás. cuando el ideal de humanidad sustituya al ideal de nacionalidad. para que haga con todo eso y. que enseñe. 397 .

.

El otro lado del cañamazo .

.

en publicaciones periódicas. Editorial La Nación. o con las dos cosas frecuentemente. relacionadas con el examen que hago o con las conclusiones a que llego. plena la tarea recogida en libros. 401 . o la importancia. 1958. en el orden en que han ido apareciendo sus nombres. 1942. “Poema”. con indicación de obras de cada uno. 1953. = Un día cualquiera. la magnitud. Cuentos”. = Yelidá. Editorial librería Dominicana. (El cuento Círculo aparecerá en un libro que ya está en prensa). Talleres Gráficos Cisneros. Ediciones Sargazo. Por otro lado: el anhelo de mostrar la amplitud. = Canciones del litoral alegre.El otro lado del cañamazo G UÍA DE ESCRITORES DOMINICANOS MENCIONADOS en el texto. Virgilio Díaz Grullón. por lo que valen como contradicción. San Salvador. Tomás Hernández Franco. o en el Prólogo. del esfuerzo de unos cuantos hombres a quienes parece que nos empeñamos en colocar cuidadosamente entre el olvido y el desdén. más o menos. y cuando es absolutamente indispensable. Con algunos he tratado de ofrecer. contraste o apoyo de lo que he intentado con estas apreciaciones.

Colección La isla necesaria.) 1948. 402 . Santiago de Chile. Librería Dominicana. 1957. trae cinco grupos de poemas nuevos entre los –no se indica que sea una segunda edición– entre los cuales figura Testimonio del olvido. (Prólogo de Augusto D’Halmar. 1953. Brigadas Líricas. 1963. 1949. (Separata de la revista Atenea. Colección El desvelado solitario.. Tipografía Chilena. Librería Dominicana. = Clima de eternidad. = Sin mundo ya y herido por el cielo. Editora del Caribe. Argentina. por A. –Antología– (Selección y prólogo de Freddy Gatón Arce. tomo XCII”) Santiago de Chile.. (Hay “edición completa”: La isla necesaria.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Manuel Rueda. (Separata de los Cuadernos dominicanos de cultura. 1949. Lupo Hernández Rueda. = La criatura terrestre. (“Poema con intención escénica en dos sueños”) Colección La isla necesaria. 1954.) = La trinitaria blanca. 1963. (Separata de La Poesía Sorprendida) 1944. Núm. = Franklin Mieses Burgos. Ediciones La poesía Sorprendida. 1962. 1960. Franklin Mieses Burgos.) = Santo Domingo vertical. 1944. por A. = Muerte y memoria. Impresora Arte y Cine. –Poemas– Colección Baluarte. Mendoza. 1948. = El héroe. –Teatro– Colección Pensamiento Dominicano. C.) = Tríptico. Ediciones Brigadas Dominicanas. = Seis cantos para una sola muerte.) Colección Pensamiento Dominicano. Colección El silvo vulnerado. Con Irma Astorga y Víctor Sánchez Ogaz. = Como naciendo aún. publicada por la Universidad de Concepción. C. 1952. que me sirve para las apreciaciones que hago en El pez rojo. tomo 14. tomo 7. 4. 1953. (Sólo contiene ocho poemas. = Presencia de los días. = Las noches. La segunda edición.

número 1. Editorial El Caribe. C. de Flérida de Nolasco. Editora del Caribe. –Teatro– Arquero. = Vlía. editado en enero. = La leyenda de la muchacha. = Las manos vacías. 1897. Pedro Henríquez Ureña. = Poblana. Freddy Gatón Arce. volumen III. = Páginas olvidadas. Deligne. (La selección que hizo de la obra de Mieses Burgos ya figura entre los libros de éste).) = Romances de La Hispaniola. 1908.) Se trata de los “Discursos pronunciados en el Acto Académico celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Santo Domingo el 29 de Junio de 1946. 1952. 1947. Ediciones de La Poesía Sorprendida.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Máximo Avilés Blonda. = Soledad. “Para la historia de las ideas políticas de Santo Domingo”: Biblioteca Espaillat. 18441944. = Papeles de Espaillat.. se vuelve a publicar en marzo juntamente con Pedro Henríquez Ureña (1884-1946) de Pedro Troncoso Sánchez. 1931. Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo. “Centenario de la República Dominicana. mayo del 1952. filólogo y folklorista. (“Revista de la UASD. por A. (Hay edición posterior: Editora Montalvo. 1944.. Centenario de la Restauración de la República Dominicana. (Este discurso de Rodríguez Demorizi. Pol Hermanos. Emilio Rodríguez Demorizi. 1964”). = Centro del mundo. Pol Hermanos. = Galaripsos. (Colección E. volumen I. 1947. –Poema–. Filósofo y humanista. Publicaciones de la Universidad de Santo Domingo. 1963. = Dominicanidad de Pedro Henríquez Ureña. de Andrés Avelino. mayo. Editora Montalvo. para rendir homenaje póstumo al ilustre compatriota”: Homenaje a Pedro Henríquez Ureña. Gastón F. 403 . 1944. C: por A. Rodríguez Demorizi). Pedro Henríquez Ureña. Editora del Caribe. 1965. 1959. 1964.

“Novela de las revoluciones”. 1964. mientras la ciudad crecía. como en las obras citadas de Espaillat y Bonó. por A. Joaquín Balaguer. por A.) Carlos Federico Pérez y Pérez. 1961. –Novela– Impresora Arte y Cine. Imprenta Ferrari Hermanos. A. = Semblanzas literarias. Colección pensamientos Dominicano. Buenos Aire. La Vega. 1933. 404 . Bogotá. Bonó. México. = Azul en los charcos. Buenos Aires. Buenos Aires. 1948. y para el examen de nuestra conformación social y de nuestra historia social. (En su extensa e inestimable producción se podrá hallar material de primerísima mano para el estudio de nuestras ideas políticas.. = Crisis de la democracia de América en la República Dominicana. C. = Trujillo: causas de una tiranía sin ejemplo. Posiblemente no hay libro suyo que no sea útil para el trabajo que es necesario llevar a cabo para llenar esos grandes vacíos que señalo: política y nuestra historia social. Imprenta Ferrari Hermanos. tomo 23. = Letras dominicanas. 1944. Editorial Poblet. = Los próceres escritores. Juan Bosch.) Caracas. = Cuentos escritos en el exilio y apuntes sobre el arte se escribir cuentos.C. = Camino real: –Cuentos– Imprenta “El Progreso”.. Editorial El Diario. 1960. 1936. = Juan. (Hay una segunda “edición corregida”: Editorial El Diario. 1962. = Evolución poética dominicana. Centro de Estudios y Documentación Sociales. 1947. 1965. 1956. Librería Dominicana. 1973. Editora del Caribe. contándose siempre con la orientación segura de sus comentarios y con las notas con que enriquece la mina de documentos que ha organizado y publicado. 1941. Editorial El Diario.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = Papeles de Pedro F. (Segunda edición. C.) = La Mañosa.. Editorial Selecta.

= La canción de una vida. = Historia de la literatura dominicana. “Vida de Juan Pablo Duarte”.) = Cantaba el ruiseñor. que le debe parte de su plataforma. = Canciones de la tarde. 1926. Ocampo. Buenos Aires. = Panfleto postumista. Madrid. 1929. 1908. 1950. Buenos Aires. 1923.) Fabio Fiallo. = Primavera sentimental. (Llamo la atención no hacia el filósofo. Barcelona. Volumen LIX. 1931. 1956. 405 . 1926. 1934. el Postumismo fue política en las letras. La Cuna de América. (El poeta representaba. 1902.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = El Cristo de la libertad. Madrid. = Mi muerta viva. en la tertulia que hacíamos en la casa del poeta Enrique Henríquez. Me refiero al poeta y al teórico de la poesía y. como en el principio de toda escuela literaria. = Cuentos frágiles. = Poemas de la niña que está en el cielo. Colección Estudios. = Pequeña antología postumista. 1935. Berlín. Fabio Fiallo. para decirlo en terminología política. Por lo menos había que tomar de prestado algunos de sus procedimientos y recursos. Nueva York. y en el principio. 1910. Santiago de Chile. (Hay otra edición: Biblioteca Rubén Darío. 1935. Editorial Americalee. en particular a las publicaciones del momento en que hace sus primeras armas en el Postumismo. La Habana. = Sus mejores poesías. (Al año siguiente se hizo una segunda edición. Caracas. = La raíz enésima del Postumismo. 1920. Librería Dominicana. 1938. Editorial “La Nación”. 1922.) = Las mejores poesías líricas de los mejores poetas. 1924. La Cuna de América. –Cuentos– La Habana. Andrés Avelino. La Cuna de América.) = El balcón de Psiquis. = Las manzanas de Mefisto. 1942. (Hay una segunda edición: Santiago.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE –o más bien en el dormitorio de su hijo Rafael Américo. desde luego. porque publica lo que no “piensa” y piensa lo que no publica. Fiallo”. incluyendo. que bastan por sí mismas para dar una idea de nuestras posiciones y de la suya. que daba la calle y que llamábamos La Cueva–. por cierto. Fabio Fiallo. aunque habría que agregar: hasta cierto punto. “Al querido poeta y gran primo Héctor Incháustegui Cabral. (Primera edición de Poemas de la niña que está en el cielo. con esta dedicatoria: “A Héctor.) 1935. a la vieja guardia. sin alcanzar completamente nuestro propósito. con clara y fina letra: “A Héctor. fino. /) 406 . Hay un cuarto extraviado. a pesar de sus años. Nos quería. –Guardo tres libros suyos que me dedicó. ante la poesía en aquellos días: “Al poeta Incháustegui Cabral. Nos frecuentaba. Partía hacia Cuba de donde ya no regreso. el estilo de una época que sentíamos como parte. Luego medio que se convino que Bosch bautizara al primero de mis hijos. Voy a copiar las dedicatorias. pero no os comprendía como hubiéramos deseado. Lo que sigue está todo escrito por su mano. (Las manzanas de Mefisto) 1934. que sabía lo enfermo que estaba Fiallo. también de Bosch. estaba del lado de los jóvenes. poeta. del pasado. a León. Puchungo. el brigán que debió ser ahijado de / Juan. muy amigo. muy afectuosamente. Homenaje. / Junio 29 del 1936”. a Sergio. aunque fuera pare muy respetable. a Candita y a Queque. 1942”. pensó que lo bautizara él en prenda de amistad y de admiración. en donde trabajaba entonces. el poeta recóndito y enigmático de esta Cueva de fieras. (La canción de una vida. representaba. decía.) /Todavía recuerdo la mañana triste en que estuvo a verme en la Cámara de Diputados. pero no nos entendía. / “A Héctor. para despedirse. Enrique Henríquez. Bosch. 2 Febrero. el pasado literario. Conservo todavía el ejemplar de La Mañosa que me regaló. Fiallo abría los ojos ya fatigados y su voz se hacía más ronca cuando comentaba los versos que leíamos los menores de edad. / Alguna vez creí que yo iba a bautizar al primogénito de Juan Bosch. atento. pero cuando yo lo dije en casa me enteré de que mi suegra se lo había prometido al doctor Luis Heriberto Valdez. Fabio Fiallo”. Cordial.

Editorial Losada. (Es traducción del anterior. Científicas.A.) Fondo de Cultura Económica.) (Edición. Mi España. Departamento Editorial. 1940. Centro de Estudios Históricos. México-Buenos Aires. México-Buenos Aires. Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones. = Obra crítica (Contiene.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Pedro Henríquez Ureña. Biblioteca de Dialectología Hispanoamericana. México-Buenos Aires. 1952.) 407 .) Fondo de Cultura Económica. Editorial Raigal. = El español en Santo Domingo. hecha por Joaquín Diez Canedo. 1920. Harvard University Press. Instituto de Filología. “Estudios de Historia de la Cultura”. Antología de artículos y conferencias. Seis ensayos en busca de nuestra expresión. = Estudios de versificación española. = Plenitud de España. Cambridge. Quedó inédita a su muerte”. = La versificación irregular en la poesía castellana. 1947. Buenos. = Las corrientes literarias en la América hispánica. 1960. La cultura y las letras coloniales en Santo Domingo. = Literary Currents in hispanic America. Universidad de Buenos Aires. Buenos Aires. S. 1945. bibliografía e índice onomástico por Emma Susana Speratti Piñero. Horas de estudios. Fondo de Cultura Económica. Massachusetts.. Plenitud de España. “Esta es la última obra de Pedro Henríquez Ureña. Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. 1940. (Contiene La verificación irregular con el nuevo título que le quiso dar su autor: La poesía castellana de versos fluctuantes. Prólogo de Jorge Luis Borges. (Hay dos ediciones más: 1949 y 1955). (Hay una segunda edición el 1949. Madrid. 1945. Buenos Aires. Se incorporan las adiciones y correcciones que dejó para futuras ediciones tanto de aquel libro como de El endecasílabo castellano. 1961.) = Historia de la cultura en la America Hispanica.) = Ensayos en busca de nuestra expresión. Ensayos críticos. En la orilla. Buenos Aires.

Por no saber decir que no a las personas que me han pedido en calidad de préstamo. también. Son precisamente los más antiguos. reseñas y conferencias. su bibliografía. Año 2000”. Imprenta Helú. contando libros. Su obra es larga y sostenida. como indico entre las obras suyas ya citadas. Señala Rodríguez Demorizi sin embargo. muchos posteriores a ese año. impresos en papeles de todos los colores. han desaparecido muchos. 17 de Julio. artículos. En Santa Berta afirma.) = Palabras sin tiempo. que “Estos apuntes bibliográficos no podrían ser exhaustivos. ocupan 36 páginas. Colina Sacra. Agrega reflexiones. El poeta explica en Moderno Apocalipsis por qué publica esos tomitos. Si tiene algo de incompleta no puede ser mucho. = Moderno Apocalipsis. Después de una fe de errata exclama: “Oh el eterno dolor de las relaciones a medias”. ¿y qué voy a hacer si soy nada más que un grano de arena?”. llamémoslos así. Voy a ofrecer nada más los que he podido conservar. Pese a los escrúpulos científicos de Rodríguez Demorizi y a su declaración llena de humildad. entre ellos varios con gran valor sentimental para mí porque fueron parte de la biblioteca de mi padre. indicaciones. y folletos. 1932. del gran poeta. No tengo nada anterior al 1932.) Domingo Moreno Jimenes (No es fácil coleccionar los libros. “Ofrezco mi obra en partes. prólogos. Rodríguez Demorizi que figura luego de los Apuntes adicionales con que enriqueció Dominicanidad de Pedro Henríquez Ureña. por estar andando por el extranjero me faltan. Ahora este millar puede traerme la salvación o la ruina”. “Ciudad Estética. Está compuesta por folletitos de todos los tamaños pequeños. notas.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE (Para la bibliografía de Pedro Henríquez Ureña recomiendo la de E. traducciones. 1934. ediciones. realizados tan lejos de los principales centros de actividad literaria de Pedro Henríquez Ureña: México y Buenos Aires”. asustado: “Recuerdo una vez que hice una edición de un solo ejemplar para obsequiar a una genial artista. 408 .

Librería Dominicana. 1938. ( Se hizo una “sub-emisión: Palmas”.) = El diario de la aldea. 1947. Estación Radiodifusora. “Medianoche del 6 de mayo de 1938 años. Edición “Césped. Editora Arte y Cine.) = Mi vieja se muere. República Dominicana. un poema de Rafael Andrés Brenes: A la memoria de María Teresa Valencia. “Selecciones”. = Evangelio americano. 1941. = Emocionadamente. Edición “Blanca”.) = América-Mundo “1er. que se cita más adelante. = Canto a la Ceiba de Colón. Ciclo de la 2da. 1941. Epoca”. Hay cuatro ediciones más y una quinta. parte de la obra de Moreno es localizable. Imprenta “Librería Dominicana”. 1947. = Santa Berta y otros poemas. 1942. = La religión de América. 1958. por A. Colina Sacra. “Gestado en el mil novecientos veinte y tres”. además. después de oír al profesor Bunster. 1945. 1959 = (Gracias a la selección de Flérida Nolasco. 1942. C. 1939. 1944. (No se indica el impresor. (Se inicia con un poema de Pedro René Contín Aybar: A Domingo Moreno Jimenes. Librería Dominicana.) (Hay una segunda edición. Imprenta “Fémina”. Libería Dominicana. = El poemario de la cumbre y el mar. San Pedro de Macorís. 1942. 1935. = Palabras en el agua. = 4 (Qué se yo) Estambres! Colina Sacra de Santiago. La primera trae el título en amarillo.) 409 . Edición Pro “Día Estético”. Colonia Sacra. Editorial el Diario.”) = Indice de una vida. Imprenta Montalvo. “Santiago Rodríguez. reciente: “Con fragmentos de crítica comparada por el Dr. 1940. Colina Sacra Santiago. = Embiste de razas. 1940. Edición “Quiebracha”. = 7 vías poéticas. Colina Sacra. Horia Tanasescu”. Liberaría Dominicana. = Exalté el ideal y sufrí ante la vida.. 1965. 1936. 1943. = El poema de la hija reintegrada. Librería Dominicana.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = El caminante sin camino. 1925”. fechado en el 1926. 1935. Imprenta “San Francisco”. = Fogata sobre el signo. Santiago. (Contiene. la “sub-emisión” en verde.

en esta segunda parte de Antología tierra. = Color de agua. varios pasajes de Compadre Mon y algunos poemas más desechados. = Biografía de un silencio. 1931. 1944. figuras que trató de cerca y su criterio literario. Colección La isla necesaria. Madrid. Esto. Imprenta Esfuerzo.) (La obra del Cabral es mucho más extensa e incluye hasta una autobiografía: Historia de mi voz.) Aída Cartagena Portalatín. Santiago de Chile. 1964. Ediciones Cultura Hispánica. muy útil para conocer su versión de sucesos en que participó. 1945. Ediciones Vértices. Ediciones la poesía Sorprendida. Manuel del Cabral. desde luego –afirma el autor– la prosa poética de Chinchiná busca el tiempo. = Vísperas del sueño. (Hay una Segunda Antología Tierra. = Una mujer está sola. A. 410 . mira tu chivo / después de muerto cantando”. 1942. “1930-1951”. 1949.. que completa la primera. (Sin fecha.) “Salvo. 1940. (Hay una segunda edición del 1948. “Trópico. 1942. Empresa Zig-Zag. (La mención de del Cabral es tácita. = Tierra y ámbar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Francisco Domínguez Charro. 1955.) = Pilón. Ediciones La Poesía Sorprendía. lo escribió de memoria. Al escribir Los árboles y el bosque recordaba la Adivinanza de la tambora. Gráficas García. = América en genitura épica. quedan incorporados definitivamente como en un solo libro todos los pasos de mi producción de poesía a través de veinte años de labor”. 1932.) = Antología Tierra. 1943. también. = Compadre Mon. Las obras que enumero son principalmente de los días en que la pelea con La Poesía Sorprendida estaba en sus buenas. S. Ediciones Andes. = Del sueño al mundo.

“poema gris en varias ocasiones”. 1962. es parte del grupo inicial de La Poesía Sorprendida. tomo 20. “Nuevos cantos”. que ya ha publicado 24 títulos en unos dos años. Madrid. 1952”. = Vela Zanetti. Ediciones Brigadas Dominicanas. 1962. 1963. Colección Baluarte. Arquero. Francisco Gregorio Billini. principalmente en La Nación y el Listín Diario. (Hay otra edición: Colección Baluarte. como ocurre con la Galería de Próceres que tuvo a su cargo en el primero y con los editoriales en el 411 . “Premio Adonais. 1958. Colección La isla necesaria. Brigadas Dominicanas. Talleres de “La Campaña Cubana”. Guatemala. Segunda edición. Entre nosotros esa es una hazaña difícil de superar.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = Mi mundo el mar. Colección La isla necesaria.) Pedro Mir.) = Contracanto a Walt Whitman. Colección Baluarte. = Los testigos. Su labor se halla atomizada en diarios. Bastaría. = Hay un país en el mundo. Desde este ángulo es el periodista puro. (Hay edición reciente: Colección Pensamiento Dominicano. Ediciones Brigadas Dominicanas. 1953. (“Selección y estudio de Antonio Fernández Spencer”). Ediciones Cultura Hispánica. Antonio Fernández Spencer. y otra más. 1892. = Bajo la luz del día. 1956. = No ha publicado libros. 1962. aumentada con 6 momentos de esperanza. casi siempre sin firma. que no he podido localizar. 1956. (La poetisa no es sólo muy estimable por su obra literaria. = Nueva poesía dominicana. La Habana. Figuró en la Dirección de la revista que publicaba y dirige actualmente Brigadas Dominicanas y la Colección Baluarte que edita. = Una voz desatada.) Rafael Herrera. 1949. = Baní o Engracia y Antoñita. Infatigable luchadora. Librería Dominicana.

(No ha publicado en libros ni sus discursos como decano de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura ni como Rector de la Universidad de Santo Domingo. no sólo por la falta de hábito. 1942. la composición se hace en un tipo más grandes que el usual cuando no son suyos.) = La Cuarta Conferencia Internacional Americana. todo lo que supone el estímulo y la comprensión que hallé en él. = El Plan de Validación Hughes-Peinado. el preguntar y volver a preguntar. José Antonio Caro. 1920. Sección de Publicaciones de la Dirección General de Estadística. No ha reunido. sino porque mi memoria es coja y caprichosa.) Américo Lugo. Compañero infatigable y paciente. en los últimos tiempos. tampoco. generalmente. desde la idea primigenia hasta el ir y venir. 1916. 1941.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE segundo. a que me ha obligado esta especie de bibliografía con ramificaciones que me resultó un hueso. 1912). Estos últimos se reconocen porque su estilo es inconfundible y porque. para poder escribir este libro. = Curso de Arquitectura Civil. = Urbanismo. que han aparecido en periódicos principalmente. (Se hicieron tres ediciones en ese mismo año. 1916. = La intervención militar americana. Universidad de Santo Domingo. en el Listín Diario. le debo. ahora bajo su dirección. Está trabajando en la primera parte de una Historia de la Arquitectura. = A punto largo 1901. que corresponde a los Imperios agrarios. de fichas y de instrumental. ni sus crónicas de viaje ni sus artículos. = Por la raza. reina y no esclava: todo lo contrario de lo que debía ser. 1922. = Lo que significaría para el Pueblo Dominicano la ratificación de los actos del Gobierno Militar Norteamericano. 1910. Sevilla. consejero inapreciable por su clara inteligencia. (Hay una segunda edición: París. Barcelona. 1923.) 412 . buen gusto y experiencia. = El Estado Dominicano ante el Derecho Público. Sevilla.

reciente. 1963. = Manifiesto… al pueblo y al gobierno de España. = Torre del homenaje. 1952. “Cuentos de la clandestinidad”. 1939. 1949.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = El nacionalismo dominicano. “Edad Media de la Isla Española. = Emilio Prud´homme.) Colección Pensamiento Dominicano. Colección Baluarte. Semblanza del autor por el Lic. (Hay edición.) Alfredo Lebrón Pumarol. “Esbozo”. Librería Dominicana. 1938. Marcio Veloz Maggiolo. 1948.) Ramón Marrero Aristy. introducción y notas de Vetilio Alfau Durán. Manuel Zacarías Espinal. = Balsié. Colección Baluarte. = Creonte. 1962. = Américo Lugo. 1938. 1962. = El prófugo. El trabajo de Alfau Durán es meritísimo. (Escrita en el 1938. Arquero. 1963. Desde el 1556 hasta 1608”. Editorial “La Opinión”. tomo 2. = “Poemas”. = Declaración de principios. “Narraciones. 413 . Librería Dominicana. Ediciones Brigadas Dominicanas. Colección Pensamiento Dominicano. Manuel Arturo Peña Batlle. 1925. = El sol y las cosas.8. Puesta al día con notas de Fray Cipriano de Utrera. 1963.) Edición Privada. (Recopilados por Ligia de Hoetink. “Antología”. Celda No. = Historia de Santo Domingo. (Selección. (En esta obra es donde se recoge por primera vez en libro el cuento En busca de enganche. (Es una muy importante en razón de lo difícil que resulta hoy obtener las obras de Lugo. Arquero. 1925. agotadas casi todas. Editorial “Caribes”. 1961. Ediciones Brigadas Dominicanas.) = Over.) Editorial Librería Dominicana. tomo 26. estampas y cuentos”.

= Orígenes del Estado haitiano. Imprenta J.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Andrés Francisco Requena. Imprenta Montalvo. 1923. Sucesores. Santiago de Chile. 414 . y la impresión se terminó por Navidades. (Esta es la fecha de la segunda edición). = Política de Trujillo. = Los enemigos de la tierra. Manuel Arturo Peña Batlle. “Contribución al estudio de la realidad dominicana”. R. por A. 1916. Luis Sánchez Andújar. 1954.) Colección Pensamiento Dominicano. (Es de publicación póstuma: Peña Batlle murió en la Semana Santa de ese año de 1954. García. –Antología– (La selección el prólogo y las notas son de Peña Batlle. = Oro virgen. Impresora Dominicana. Tomo I. exactamente el Jueves Santo. Librería Dominicana. tomo 5. = Las devastaciones de 1605 y 1606. 1951. C. Ediciones Cultura Hispánica. = Los humildes. 1946. = El Tratado de Basilea y la desnacionalización del Santo Domingo Español. 1910.. 1952.) = La rebelión del Bahoruco. Vda. –Novela– Editorial La Nación. Impresora Dominicana. Tiene un prólogo mío) Federico Bermúdez. = Un amigo desconocido nos aguarda. = Historia de la cuestión fronteriza domínico-haitiana. 1961. 1963. (Peña Batlle no llegó a terminar el segundo tomo cuyos materiales ya había organizado. 1941. Impresora Dominicana. 1958. = Emiliano Tejera. 1954. –Teatro– Talleres de Gonzalo Domínguez. = Las liras del silencio. 1948. Casa Editora. = Camino de fuego. Franklin Domínguez. = La Isla de La Tortuga. Madrid. –Novela– Ediciones Ercilla. 1938.

(Es muy útil: Salomé Ureña de Henríquez. –Teatro– 1965. = Poesías. –Teatro. 1959. 1929. Imprenta de J. por A. 1928. Librería Dominicana. (“Biblioteca Dominicana: Serie 1. Madrid.) = Poesías completas. = Se busca un hombre honesto.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE = El último instante y La broma del Senador. = Criolla. 1958. 1920. = Alabanza de la memoria. pero no han sido publicadas. 1944. Arturo Pellerano Castro. = Fantasías indígenas. = Poesía. probablemente por lo numeroso de los repartos y por lo complicado y costosos que resultarían. = Criolla.) (Con un estudio de Joaquín Balaguer. Buenos Aires. 1958. Rafael Lara Cintrón. Vda. en general. = La espera. 1907.. C. Salomé Ureña. (Edición de la Sociedad de Amigos del País. Rafael Vásquez y de García han sido puestas en escena. García. Sucesores. 1888. 1950.) 1880. volumen IV. por Silveria R. Colección Pensamiento Dominicano. C. –Teatro– Impresora Arte y Cine. por A. 1973.– Colección El silbo vulnerado. 1960. Las de Acevedo ni se han publicado ni se han representado. tomo 19. 415 . de Rodríguez Demorizi.. Carlos Acevedo. = La última cruzada. R. De casa.) José Joaquín Pérez = La lira de José Joaquín Pérez. = Poesías escogidas. Editora del Caribe. (Selección que además comprende composiciones no incluida en la edición anterior.) Impresora Dominicana. los montajes.

= Nocturnos y otros poemas. = La sombra iluminada. 1954. 1901. 1943. = Campanas de la tarde. 1929. 416 . = Huerto de inquietudes. 1910-1953. La verónica. 1917. 1936. París. = Lirio del trópico. = Margarita de amor. Enrique Henríquez. La Habana. Virgilio Díaz Ordóñez. = Remos en la sombra. = Poesía completas. = Figuras de barro. 1910. = Canto a la patria que ha llegado a un siglo. La Habana. = Rosales en flor. 1930. La Habana. = Poemario. 1926. Osvaldo Bazil. Bueno Aires. Buenos Aires. 1947. = Tarea literaria y patricia. 1925. 1935. 1907.) 1939. = La cruz transparente. (No hay indicación de impresor. París. Santo Domingo. París. = Derelicta. 1950 = Del hogar a los caminos. Víctor Garrido. 1945. = Vía Láctea. Ramón Emilio Jiménez. 1954. 1944. = Espumas en la roca. = Mis romances de ternura y de sangre. Editorial El Diario. Armando Oscar Pacheco. 1922.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Andrejulio Aybar. = Arcos votivos. (Ligio Vizardi) = Los nocturnos del olvido.

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

= La patria en la canción. 1933 = Espigas sueltas. 1938. Apolinar Perdomo. = Cantos a Apolo. Rafael V. Montalvo, Editor. 1923. Altagracia Saviñón. = No publicó libros. Contín Aybar en su Antología sólo recoge el hermoso poema Mi vaso verde. Vigil Díaz. = Góndolas. 1912. = Galera de Pafos. 1927. Rafael Zorrilla. = No publicó Libros. Ulises Francisco Espaillat. = Escritos. (Edición y notas de E. Rodríguez Demorizi.) Biblioteca Espaillat, volumen III. Editora del Caribe, 1962. Teté Robiou. = La nostalgia de la nada. Editora Handicap, 1960. Max Henríquez Ureña. = La mención de Max Henríquez Ureña, al final de Vida y novela, es tácita. Cuando afirmé que a Salomé Ureña, para ser grande, grande por la obra, le hubieran bastado o sus hijos o sus versos, nombraba, sin nombrarlos porque lo juzgaba ocioso, a sus hijos Max y Pedro, cuya tarea en las tareas en las letras americanas, en el campo del idioma español, ha servido para mantenernos en el mapa de la cultura. Sin ellos, y unos pocos más, pero tan pocos, estaríamos luciendo como un país estéril para las ideas, nada fecundo para el arte y para
417

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

los altos pensamientos. Alguna vez pensé, y recuerdo vagamente que lo dije, aunque ahora no puedo indicar la ocasión porque la niebla del olvido me lo impide, que si la República Dominicana por las adversas razones que fueren no podía pasar de ser un productor importante de azúcar, pero no uno de los más; si no podía competir con el Brasil y con Colombia, en la exportación de café o mejorar y aumentar las ventas de cacao para ocupar una posición de mayor dignidad entre los países que lo producen; su camino, su deber, quizás su destino, fuera fabricar hombres, convertirse en un gran vivero de hombres. Como lo fue una vez sin quererlo y sin sospecharlo. Con un Henríquez Ureña cada cincuenta años y con un Máximo Gómez cada cien, estaríamos salvados, con la fama asegurada. Pero esta es tarea de la escuela y de los grandes signos del cielo, que podemos convertir en nuestros aliados si la escuela, precisamente, llega a ser lo que hay que soñar. Obra de maestros: y maestro fue Máximo Gómez, de visión, de energía, de desprendimiento, de virtudes, sobre todo de virtudes ciudadanas; ese saber dónde acaba la espada y comienza el libro que sostiene en sus manos el maestro. Tuvo el raro talento de no convertirse, glorioso, en enemigo de su gloria; de aliarse a la humildad, él que era soberbio, dándole la espalda a todas las grandes pequeñeces del mundo. Max y Pedro, más Pedro que Max, son, maestros. La voz de los muertos que han vivido y trabajado, como Pedro Henríquez Ureña, no callan jamás: siguen sirviendo al mismo ideal, al mismo alto propósito que animó sus existencias, ahora cristalizadas en libros, en orientación, en ejemplo. Y de Max, que estuvo entre nosotros hace poco por tan poco tiempo, puede decirse, por lo que representaba su presencia, por lo que valía su consejo, por lo que hizo nada más que por estar aquí, lo que aseguró Jorge Luis Borges al describir el noble magisterio de Pedro: “Maestro es quien enseña con el ejemplo una manera de tratar con las cosas, un estilo genérico de enfrentarse con el incesante y vario universo. La enseñanza dispone de muchos medios: la palabra directa no es más que uno…” Don Max, por boca de su otro yo, Hatuey, el que firma la columna Desde mi butaca del
418

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Listín Diario, lanzó la idea de la publicación de lo que él llamó la Biblioteca Mínima Dominicana, indicando las obras que a su juicio, debían componerla. Tuvo buena acogida en los círculos oficiales y cuando se contó con la seguridad de que los gastos iban a correr por cuenta del Estado, se me comisionó para formar un grupo de trabajo cuya labor contaría con su ayuda y con su asesoramiento. Nos reunimos dos veces en casa, don Max, Pedro René Contín Aybar, Manuel Rueda, Máximo Avilés Blonda, José Antonio Caro, Franklin Domínguez y yo. Se decidió iniciar las publicaciones con la tres novelas de Federico García Godoy, reunidas en un volumen; Cibao y Sur, las conferencias que dictó en Acción Cultural el doctor Luis Heriberto Valdez, que permanecen inéditas, Las criollas de Pellerano Castro, y una obra de teatro de uno de nuestros clásicos, o de Ulises Heureaux hijo. Se me encomendó ir a Moca para obtener de Emilio García Godoy, hijo de nuestro gran escritor, los originales indispensables. Lo visité y encontré cariñoso interés y todas las facilidades a que aspirábamos. Después, aquello volvió como al principio del mundo: sombra y silencio. Cuando las obras aparentemente pequeñas no tienen buen éxito inmediato, lo más recomendable es aliarse, de una vez, con otras de más aliento y ambición, y encender de nuevo el motor. No sólo debe publicarse la Biblioteca Mínima, hay que publicar, también, las obras completas de los Henríquez Ureña, Américo Lugo, Manuel Arturo Peña Batlle, Emiliano Tejera, José Gabriel García, José Ramón López, y otros muchos más. Si aspiramos, como pueblo, a la adultez, estamos en la obligación de demostrar que somos capaces de tareas dignas de hombres y que la madurez que importa es la de los frutos de la cabeza.) = Whistler y Rodín, La Habana, 1906. = Anforas. Valladolid, 1914. = Tres poetas de la música. La Habana, 1915. = La combinación diplomática. La Habana, 1916. = El ocaso del dogmatismo literario. La Habana, 1919. = El intercambio de influencia literaria entre España y América. La Habana, 1926.
419

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

= Programa de gramática castellana. Santiago de Cuba, 1926. = Tabla cronológica de la literatura cubana. Santiago de Cuba, 1929. = Historia abreviada de la literatura española, por Fitzmaurice- Kelly, traducción y notas. Santiago de Cuba, 1929. = Tratado elemental de música. (En colaboración con Antonio Serret.) Santiago de Cuba, 1929. = Antología cubana de las escuelas. Santiago de Cuba, 1929. = Los Yanquis en Santo Domingo. Madrid, 1929. = Fosforecencias. Santiago de Cuba, 1930. = El retorno de los galeones. Madrid, 1930. = Los trofeos de J.M. Heredia, traducción, Santiago de Chile 1930. (Hay una nueva edición: Buenos Aires, 1950.) = Reseña histórica sobre Santiago de Cuba. (El libro de Santiago de Cuba.) 1931. = Panorama de la República Dominicana. Buenos Aires, 1935. = La liga de Naciones Americanas y la conferencia de Buenos Aires. Nueva York, 1937. = Les influences françaises sur la poesie hispanoamericaine. París, 1937. (Hay traducción al español: Buenos Aires, 1940.) = Poetas cubanos de expresión francesa. México, 1941. = Panorama histórico de la literatura dominicana. Río de Janeiro, 1945. (Se ha publicado el primer tomo de la segunda edición: Colección Pensamiento Dominicano, tomo 23, Librería Dominicana, 1965.) = Cuentos insulares. Buenos Aires, 1949. = Hermano y maestro. Santo Domingo, 1950. (Hay otra edición: México, 1957.) = Breve historia del Modernismo. México, 1954 (Hay una segunda edición del 1957, hecha también en México.) = Homenajes a Sanín Cano. La Habana, 1957. = Tránsito y poesía de Mariano Brull. La Habana, 1958. = Garra de luz. La Habana, 1958. = El Continente de la esperanza. Bruselas, 1959. = De Rimbaud a Pasternak y Quasimodo.
420

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Y los Episodios Dominicanos: = La Independencia Efímera. París, 1938. (Hay edición reciente: Colección Pensamiento Dominicano, tomo 22, Librería Dominicana, 1962.) = II) La Conspiración de los Alcarrizos. Lisboa, 1941. = III) El Arzobispo Valera. Río de Janeiro, 1944. = IV) El ideal de los Trinitarios. Madrid, 1951. Sixto S. Incháustegui Cabral. = Fernando Alberto Defilló. “Notas biográficas Editora Montalvo, 1947. (Sus trabajos científicos han sido publicados principalmente en la Revista médica dominicana que dirigió durante 14 años, del 1947 al 1962.) Sergio R. Incháustegui Salvador. = Outline for the therapy of burns. Borges Hospital, Michigan, 1962. = The use of silicone as an approach to the management of infantile colic. (En colaboración con el doctor James A. Dugger.) Separata de The Journal of the Michigan State Medical Society. Michigan, 1963. Emiliano Tejera. = Monumento a Duarte. (Exposición al Congreso, lleva diez firmas. La redacción estuvo a cargo de Tejera.) 1894. = Memoria que la Legación de la República Dominicana en Roma presenta a la Santidad de León VII, dignísimo Pontífice reinante y juez árbitro en el desacuerdo existente entre la República Dominicana y la de Haití. 1896. = Memorias presentadas al Presidente de la República como Ministro de Relaciones Exteriores. 1906, 1907 y 1908. = Palabras indígenas de la Isla de Santo Domingo, con adiciones de Emilio Tejera, 1935. (Hay edición más reciente: Editora del Caribe, C. por A., 1951).
421

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

= Emiliano Tejera –Antología– (Selección, prólogo y notas de Manuel Arturo Peña Batlle, Colección Pensamiento Dominicano, tomo 5, Librería Dominicana, 1951). (Como, en general, la obra de Tejera está prácticamente agotada, a excepción de Palabras Indígenas, editada hace poco como se ha visto, este libro es de gran utilidad por el rigor de la selección y por el magnífico prólogo de Peña Batlle, cuyo sentido orientador es indiscutible.) Pedro René Contín Aybar. = Antología poética dominicana. Editorial El Diario, 1943. (Hay dos ediciones de la Editorial Librería Dominicana: 1951 y 1953.) = Antología de la literatura dominicana. (En donde colaboró con Vicente Llorens Castillo en unión de Héctor Incháustegui Cabral.) Colección Trujillo. Publicaciones del Centenario de la República. Edición de Gobierno Dominicano, 1944. –Ahora se llama comúnmente Antología de la colección del Centenario de la Independencia. = Biel el marino “Historia de niños contada para grandes”. (“Edición de amigos que consta sólo de veinticinco ejemplares, numerados del 1 al 25 y con la firma del autor”.) Mi ejemplar es el 15. Es posible que este sea uno de los libros editados con más gusto en el país en ese momento. No desmerece, desde el punto de vista tipográfico, de la gran obra que es por su valor literario. La labor crítica de Contín Aybar ha opacado, en cierto modo, su tarea poética, en verso y en prosa, que merece plena consideración y estudio; así como el estilo ágil, vigoroso y pulcro de sus ensayos, sus juicios y reseñas literarios.) = La República Dominicana –Itinerario Sentimental, (Separata de 50 ejemplares de los Cuadernos dominicanos de cultura, número 29 y 30, correspondientes a los meses de enero y febrero del 1946). 1946. = Notas acerca de la poesía dominicana. Publicaciones de la Secretaría de Estado de Educación y Bellas Artes. Imprenta San Francisco, Papelera Industrial Dominicana, C. por A., 1947. = Raíz. (“Esta edición mínima y privada consta de sólo diez ejemplares numerados”.) Impresora Dominicana, 1957.
422

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

(La obra crítica de Contín Aybar no ha sido recogida y publicada en libros. Está dispersa en diarios y revistas nacionales, sobre todo en los Cuadernos dominicanos de cultura, cuya publicación se inició en el 1943 y cesó a fines del 1952. (La Dirección de los Cuadernos estuvo a cargo de un grupo compuesto por Pedro René Contín Aybar, Rafael Díaz Niese (fallecido), Héctor Incháustegui Cabral, Emilio Rodríguez Demorizi y Tomás Hernández Franco (fallecido). La Administración, de Vicente Tolentino Rojas (fallecido) Salgamos del paréntesis: su obra es de una magnitud y de una importancia que muchos, por no haberla visto reunida, no la sospechan siquiera. Los poetas de su generación, y los de la subsiguiente, tienen contraída con él una deuda enorme. Gracia a su labor tesonera y muy inteligente puso ante un público sordo, descreído y hasta burlón una labor que amenazó pasar inadvertida o sin que se le asignara la importancia que tiene. Contín Aybar, por otra parte, no se ha limitado al examen y a la valoración de la literatura y de los literatos dominicanos contemporáneos; las Bellas Artes, así en general, para la comprensión de su papel y de su destino, tienen que agradecerle lo que él representa como vínculo permanente entre el público y la obra de arte y el artista. El ha sabido utilizar, además de las columnas de los periódicos, la amplitud y heterogeneidad de la audiencia de la radio y de la televisión. Es justo señalar que, a pesar de su contacto cerrado y no interrumpido con ese gran público, no es crítico de concesiones. El día en que se junte y pondere serena y metódicamente lo mucho que le debe.) Manuel de Jesús Galván. = Enriquillo. “Leyenda histórica dominicana”. Santo Domingo, 1876. (Contiene nada más que la primera parte.) La segunda edición reúne ya la obra completa: Santo Domingo, 1882. (Prólogo de José Joaquín Pérez.) La tercera edición, Barcelona, 1909, trae una nota preliminar del autor y una carta de José Martí.) Hay varias ediciones posteriores. Está traducida al inglés y al francés.
423

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

= Arreglo de la cuestión domínico-española de 1879. Puerto Rico, 1880. = Controversia histórica sostenida en 1889 entre “El Teléfono” y “El Eco de la Opinión”. Santo Domingo, 1891. (“Se le atribuye el folleto El general don Pedro Santana y la anexión de Santo Domingo a España, Nueva York, 1892. Contestación a otro, escrito por don Manuel María Gautier, titulado La gran tradición del general Pedro Santana.) (La Antología de la Colección del Centenario de la Independencia reproduce su prólogo a los Escritos de Espaillat y de su discurso de abril del 1878 en la Cámara.) José Ramón López. = La alimentación y las razas. Santiago de Cuba, 1896. (Hay una segunda edición, del 1899, también de Santiago de Cuba.) La reproducción más reciente la hizo Emilio Rodríguez Demorizi en 1955: número 1 de la Revista dominicana de cultura, correspondiente al mes de noviembre, que dirigía en unión de Pedro René Contín Aybar como Codirector.) = Nisia. 1898. = Cuentos puertoplateños. 1904. = La República Dominicana. (Memoria oficial para la Exposición de Milán.) 1906. = Colonización de la Frontera Occidental. (Trabajo premiado en los Juegos Florales del 1910. Se publicó ese mismo año en la revista Ateneo. Rodríguez Demorizi la volvió a publicar en el 1942, en el número 2 de los Cuadernos dominicanos de cultura, correspondiente al mes de octubre.) = Geografía de la América antillana, en particular de la República Dominicana. 1915. = La paz en la República Dominicana “Contribución al estudio de la sociedad nacional”, 1915. = Censo y catastro de la común de Santo Domingo. 1919. = Manual de agricultura. 1920.
424

Buenos Aires. Máximo Avilés Blonda y Lupo Hernández Rueda. = Las superficies sórdidas. = Arribo a la luz. Centro de Publicación.) Rafael Valera Benítez. Ramón Francisco. junio de 1965”. Miguel Alfonseca. así como de los poetas de La generación del 48.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Abelardo Vicioso. 14-6-59. 1960. = Trío. “Santo Domingo. Colombo. pero el prólogo de Valera Benítez viene de más lejos. (La obra está fechada en el 1963. = Los centros peculiares (1949-1961) Francisco A. (El prólogo de Rafael Valera Benítez es muy útil para el conocimiento de la obra de Vicioso. No hay indicaciones de impresor. Colección El silbo vulnerado. (Con un prólogo de Pedro René Contín Aybar: La invención poética. 1958.) 425 . 1957. Señalo a Vicioso y a su grupo por razones evidentes.) Rafael Valera Benítez. = La lumbre sacudida. 1964. también denominado Generación de la post-guerra y La generación integradora. Revelación. Colección El silbo vulnerado. como lo propone el poeta Víctor Villegas.

Índice de nombres

Índice de nombres

A Abraham, Karl 81 Acevedo, Carlos 144, 415 Adán 52, 56, 74, 99, 160, 219, 220, 227, 261, 391 Aladino 84 Alfau Durán, Vetilio 413 Alfieri, Vittorio 389 Alfonseca, Miguel 277, 425 Alix, Juan Antonio 385 Américo, Rafael 406 Amiama Gómez 123 Anderson Imbert, Enrique 355 Ángela 317, 322, 338, 342 Antígona 158 Aquiles 114 Argos 370 Arístides 127 Aristóteles 361 Astacio Hernández, Rafael 277 Astorga, Irma 402 Atala 146 Avelino, Andrés 56, 403, 405 Avilés Blonda, Máximo 19, 22, 23, 28, 54, 56, 57, 63, 67, 95, 108, 110, 115, 116, 127-130, 132-144, 205, 277, 278, 403, 419, 425 Aybar, Andrejulio 189, 416 Ayuso, Juan José 277

B Balaguer, Joaquín 33, 211, 232, 376, 404, 415 Ballagas, Emilio 386 Balzac, Honoré de 175, 181, 297 Barca, Calderón de la 396 Baudelaire, Charles 82, 85, 129, 174, 377 Bautista 54 Bazil, Osvaldo 190, 416 Beauve, Saint 389 Beckett, Samuel 145 Beethoven, Ludwig van 61 Bermúdez, Federico 133, 190, 254, 375, 376, 377, 381, 385, 414 Billini, Francisco Gregorio 110, 164, 191, 378, 411 Bloom, Harold 78, 87, 88 Bolívar, Simón 396 Bonó, Pedro F. 404 Borges, Jorge Luis 407, 418 Bosch, Jerónimo 167 Bosch, Juan 12, 22, 24, 31, 193-196, 198, 200, 202, 233-237, 239, 243, 247, 248, 250, 252, 285, 307, 309, 310, 311, 313, 315, 319, 320, 323, 404, 406 Brecht, Bertolt 145, 286 Brenes, Rafael Andrés 409 Bunster, Claudio 409

429

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

C Cabral Machado, Carlos A. 81 Cabral, Manuel del 22, 123, 205, 386, 410 Caín 198 Calderón, Telésforo 18, 49, 145, 181 Campbell, Joseph 75, 93, 94, 97 Campoamor, Ramón de 166 Camus, Albert 176, 182 Carías, Chacho 233 Carlos V 221 Caro, José Antonio 204, 205, 277, 412, 419 Cartagena Portalatín, Aída 22, 108, 410 Castro, Fidel 267 Cervantes, Miguel de 47, 361, 396 Chesterton, Gilbert Keith 47 Cicerón 148 Cifré Navarro, Ramón 288 Cleto 333, 350, 351 Cocteau, Jean 349 Colón, Cristóbal 20, 37 Comprés, Daniel 324, 246, 239, 340, 342, 343, 344, 351, 352 Contín Aybar, Pedro René 21, 211, 229, 288, 376, 377, 409, 417, 422, 423, 424, 425 Coppée, François 377 Cosme, Eusebia 387 Creonte 158 Croce, Benedetto 389 Cruz, Sor Juana Inés de la 396 Cun 313 Curtius, Ernst Robert 366 D D’Halmar, Augusto 402 Dalí, Salvador 91 Damirón, Rafael 297 Dante Alighieri 48, 93, 147, 396 Darío, Rubén 56, 59, 165, 190, 382, 396, 405 David 98 Degás, Edgar 366
430

Deligne, Gastón Fernando 22, 28, 29, 37, 128, 130, 131, 155-157, 159, 162167, 170, 171, 189, 190, 265, 312, 353, 376, 381, 385, 403 Díaz Grullón, Virgilio 12, 22, 27, 28, 31, 81, 85, 86, 88-90, 194-197, 200-202, 401 Díaz Niese, Rafael 423 Díaz Ordóñez, Virgilio 190, 416 Dickens, Charles 181, 297 Diez Canedo, Joaquín 407 Dimas 316, 317 Disney, Walt 130, 131, 160 Domínguez Charro, Francisco 62, 410 Domínguez, Franklin 144, 414, 419 Domínguez, Gonzalo 414 Dostoievski, Fiódor 46, 50, 131, 181 Duarte, Juan Pablo 405 Dugger, James A. 421 Dumas, Alejandro 181 Duvalier, François 267 E Edipo 69, 97, 100, 101, 119, 178 Tritón 97 Eliot, T. S. 53, 82, 85, 89, 116-119, 129, 142, 178, 192, 253, 254, 366, 371 Eloy Blanco, Andrés 43 Eluard, Paul 133 Emma 175 Enriquillo 221 Ercilla 395, 396 Erick 97, 98, 100 Esquilo 41, 145 Eurípides 145 Eva 99, 118, 121, 160, 219 F Fabricio 78 Faulkner, William 45, 88, 175, 176, 182 Fernández Spencer, Antonio 22, 108, 110, 115, 116, 118, 120, 121, 127, 132, 146-151, 179, 411 Fiallo, Fabio 43, 108, 189, 190, 254, 378, 385, 405, 406

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Fisch, Max 350 Fitzmaurice-Kelly, James 420 Flaubert, Gustave 176 Florén, Luis 290 Fóscolo, Ugo 389 Francisco, Ramón 277, 425 Freud, Sigmund 50 Furias 243 G Galván, Manuel de Jesús 230, 423 Gamínedes 148 García Godoy, Federico 380, 419 García Lorca, Federico 49, 192 García, Iván 144, 415 García, José Gabriel 419 Garrido, Víctor 190, 416 Gatón Arce, Freddy 28, 63, 402 Gautier, Manuel María 424 Gervinus, Jo. G. 388, 389 Gide, André 91, 349 Gil, Rafael 146 Goethe, Johann Wolfgang von 257, 366 Gómez, Máximo 418 Góngora, Luis de 49, 386 Goya, Francisco de 130, 163 Guillén, Nicolás 386 H Hawthorne, Nathaniel 175 Henríquez Ureña, Max 377, 380, 417, 419 Henríquez Ureña, Pedro 12, 16, 59, 145, 157, 163, 170, 263, 270, 274, 275, 290, 315, 380, 381, 403, 407, 408, 417, 418, 419 Henríquez, Enrique 190, 257, 405, 406, 416 Hércules 98, 128 Hernández Franco, Tomás 12, 22, 27, 84, 96, 102, 190, 265, 375, 401, 423 Hernández Rueda, Lupo 12, 27, 32, 72-74, 96, 366, 367, 368, 370, 402, 425 Herrera, Rafael 110, 205, 411 Heureaux hijo, Ulises 419

Heureaux, Ulises 156, 191, 236, 270, 356, 388 Highet, Gilbert 87 Hoetink, Ligia de 413 Homero 85, 281, Horia Tanasescu 409 Hostos, Eugenio María de 164, 223, 250, 263, 270, 274, 275, 396 Hostos, Rafael 164 Hugo, Víctor 174, 175, 181 I Ibsen, Henrik 144, 145 Incháustegui Cabral, Héctor 11, 12, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 46, 377, 406, 421, 422, 423 Incháustegui, Joaquín 16 Incháustegui, Marino 16 Incháustegui Salvador, Sergio R. 16, 35, 105, 203, 205, 421 Ixión 200 J James, Henry 174 Jesús 56, 57, 98 Jimenes, Domingo Moreno 22, 23, 35, 36, 61, 107, 108, 123, 190, 253, 255, 265, 382, 385, 408 Jiménez, Luis Ramón 166 Jiménez, Ramón Emilio 190, 416 Job 47, 49 Jonás 338 Joyce, James 44, 78, 85, 88, 90, 174, 175, 181 Juan, San 56 K Kafka, Franz 29, 87 Karamazov 50 Khayam, Omar 176 L Laautréamont, Conde de 88 Lara Cintrón, Rafael 415
431

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Lebrón Pulmarol, Alfredo 413 Li Tai Pe 388 Llorens Castillo, Vicente 229, 377, 422 Llovet, Juan José 43, 182 Lope de Vega, Félix 145 López, José Ramón 235, 238, 248, 303, 419, 424 Lucrecio Carus, Titus 281 Lugo, Américo 171, 230, 235-237, 239, 247, 251, 252, 303, 412, 419 M Macario, Fello 312, 323, 324, 325, 326 Machado, Antonio 166, 192 Maiakovski, Vladimir 284 Mairení 157, 162, 171 Mallarmé, Stéphane 119, 366 Malraux, André 108 Manrique, Jorge 80, 150, 183, 327 Marrero Aristy, Ramón 12, 22, 24, 112, 122, 285, 286, 290, 310, 311, 329, 331, 333, 334, 335, 336, 344, 350, 351, 352, 356, 413 Martí, José 423 Martín 326, 349, 350 Mateo, Andrés L. 15, 25 Medusa 68 Mejía, Matilde Margarita 356 Mella, Mariano 16 Menéndez Pelayo, Marcelino 389 Mercurio 65 Mieses Burgos, Franklin 12, 22, 28, 63, 64, 65, 67, 69, 95, 355, 402, 403 Mir, Pedro 17, 18, 22, 108-126, 122-127, 132, 133, 135, 277, 278, 383, 411 Molière 146 Momón 316, 327 Monte, Félix María del 379, 380 Mullahy, Patrick 68 N Neruda, Pablo 124, 253 Nervo, Amado 182
432

Nietzsche, Federico 138 Nolasco, Flérida de 211, 403, 409 Nolasco, Sócrates 366, 370 Núñez de Cáceres, José de 156, 191 O Objío, Rodríguez 379 Olivera, Otto 356 Orfeo 93, 243 Ortega y Gasset, José 319 Ovidio Nasón, Publio 256 P Pacheco, Armando Oscar 416 Palés Matos, Luis 386 Pastoriza, Tomás 205 Paula 349 Pellerano Castro, Arturo 189, 190, 254, 383, 415, 419 Pellicer, Carlos 43 Peña Batlle, Manuel Arturo 129, 220, 221, 223, 224, 235, 237, 238, 240, 241, 242, 244, 247, 248, 252, 263, 315, 413, 414, 419, 422 Peña, Monsito 317, 326 Pepito 317 Peralta, Negro 359 Perdomo, Apolinar 190, 417 Perdomo, Josefa A. 164 Pérez Galdós, Benito 181, 297 Pérez y Pérez, Carlos Federico 12, 22, 24, 28, 29, 174, 179, 299, 404 Pérez, José Joaquín 157, 164, 188, 190, 203, 238, 381, 385, 415, 423 Perse, Saint John 85, 148 Píndaro 176 Pirandello, Luigi de 144, 146 Platón 361 Plutarco 46 Posa, Marqués de 380 Postigo, Julio D. 185 Pound, Ezra 82, 85, 116-119, 121, 134, 253, 254 Prometeo 71

Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE

Proust, Marcel 44, 85, 173, 174, 181, 297 Pushkin, Alexander 388 Q Quasimodo, Salvatore 253 Quevedo, Francisco de 120, 159, 209 Quijote, Don 159, 361 R Rabelais, François 176 Racine, Jean 145, 146 Rafael, San 77 Rank, Otto 15, 18, 49, 76, 96, 125 Raskolnikov, Rodión Románovich 78 Requena, Andrés Francisco 22, 24, 122, 285, 287, 295, 297, 299, 302, 311, 350, 359, 414 Rimbaud, Arthur 85 Risco, René del 277 Robiou, Tete 23, 183, 185, 417 Rodríguez Demorizi, Emilio 232, 290, 388, 403, 408, 415, 417, 423, 424 Roldán 239 Rousseau, Juan Jacobo 349 Rueda, Manuel 12, 22, 27, 32, 43, 46, 47, 48, 49, 50, 55, 63, 94, 144, 166, 178, 198, 211-214, 287, 356, 369, 402, 419 S Salgari, Emilio 181 Sanabia, Rafael Emilio 381 Sánchez Andújar, Luis 414 Sánchez Mejías, Ignacio 49 Sánchez Ogaz, Víctor 402 Sanctis, Francesco de 388, 389, 397 Santana, Pedro 171 Santayana, George 282 Sartre, Jean Paul 47, 182, 258, 260 Saviñón, Altagracia 190, 417 Schiller, Friedrich 138, 380 Schlegel, Karl Wilhelm Friedrich von 138

Séneca 109 Serret, Antonio 420 Shakespeare, William 145, 146 Shaw, Bernard 112, 144, 145 Sherezada 62 Simeón 317 Simó, Manuel 205 Sixto 205 Sófocles 145 Spengler, Oswald 60 Speratti Piñero, Emma Susana 407 Sué, Eugenio 174 Suquí, Madam 98, 100 T Taine, Hipólito 389 Tejera, Emiliano 221, 315, 419, 421 Tennyson, Alfred 381 Thomas 145 Toinbee 59 Tolentino Rojas, Vicente 423 Tolstoy, Leo 297 Toribio, Daniel 13 Torres, Luis Alfredo 288 Trilling, Lionel 83, 174-177, 299, 361 Troncoso Sánchez, Pedro 403 Trujillo, Rafael Leonidas 17, 18, 21, 241-243, 271, 377, 404, 422 U Ulises 98, 149 Ureña de Mendoza, Nicolás 379 Ureña, Salomé 157, 165, 188, 379, 385, 415 Urreta, Fray Cipriano de 413 V Valdez, Luis Heriberto 406, 419 Valencia, María Teresa 409 Valera Benítez, Rafael 425 Valldeperes, Manuel 21, 288 Valle-Inclán, Ramón María 167, 395 Vasconcelos, José 396 Vásquez, Horacio 246
433

Manuel 413 Zolá. Abelardo 277. Víctor 425 Villón. 417 Villegas. Rafael 417 434 . Tennessee 47 Y Yelidá 99-102 Z Zacarías Espinal. 417 Espaillat. 378. 232. Otilio 190. 404. Emile 175 Zorrilla. 415 Veloz Maggiolo. Julio 181 Vicioso. Walt 135. Francois 281 Vizardi. 136 Williams.Héctor Incháustegui Cabral␣ ␣ ␣ |␣ ␣ ␣ DE LITERATURA DOMINICANA SIGLO VEINTE Vásquez. José 311 Verne. Rafael 144. 413 Veras. Ulises Francisco 191. 425 Vigil Díaz. Ligio 416 W Whitman. Marcio 144.

de Héctor Incháustegui Cabral terminó de imprimirse en el mes de agosto de 2007 en los talleres de la Editora Amigo del Hogar. República Dominicana. Ciudad Primada de América. Santo Domingo. .Este libro De literatura dominicana siglo veinte.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->