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INTEGRANTES:

•NELSON AROCUTIPA QUISPE


•ULISES DAVID JOVE YUCRA
•ODILON FLORES QUIROZ
•YOISY CONDEMAYTA MAMANI
•ELOY SACARI HUANACUNE
Las micro y pequeñas empresas (Mypes) se ha convertido en un importante centro
de atención para la economía, especialmente para el sector financiero, debido a
que genera oportunidades de empleo e ingresos a la población y dinamiza la
economía local. Hasta hace algunos años, el sistema financiero peruano estaba
enfocado en los grupos económicos más solventes y no les prestaba suficiente
atención a los más pequeños.

El financiamiento a las Mypes es fundamental para impulsar el desarrollo de este


sector económico que por mucho tiempo estuvo relegado, no solo por las
entidades financieras bancarias sino también por las instituciones del Estado, es
por esto que el presente trabajo trata de resaltar la relación que existe entre este
sector de las finanzas y las pequeñas y microempresas
Es una pequeña unidad de
producción, comercio o prestación de
servicios. Según la legislación
peruana, una MYPE es una unidad
económica constituida por una
persona natural o jurídica bajo
cualquier forma de organización o
gestión empresarial, que tiene como
objeto desarrollar actividades de
extracción, transformación,
producción, comercialización de
bienes o prestación de servicios
 Su administración es independiente.
 Su área de operación es relativamente pequeña, sobre todo local.
 Tienen escasa especialización en el trabajo.
 Emplean aproximadamente entre uno y diez personas.
 Su actividad no es intensiva en capital pero sí en mano de obra.

 Disponen de limitados recursos financieros.


 Tienen un acceso reducido a la tecnología.
 Por lo general no separan las finanzas del hogar y las de
los negocios.
Tienen un acceso limitado al sector financiero formal, sobre
todo debido a su informalidad.
Según datos del Ministerio de Trabajo, las MYPES
brindan empleo a más de 80% de la población
económicamente activa (PEA) y generan cerca de
45% del Producto Bruto Interno (PBI). Constituyen,
pues, el principal motor de desarrollo del Perú, su
importancia se basa en que: Ley de Promoción y
Formalización de la Micro y Pequeña Empresa (ley
28015). Proporcionan abundantes puestos de
trabajo.
En la actualidad existe un consenso sobre la
importancia de la MYPES dentro de la estructura
socio-económica del país.
Factores Cuantitativos:
Es el grupo económico mas dinámico de nuestra economía que se encuentra
desarrollándose en todos los sectores socio económicos, teniendo como la
actividad mas desarrollada en el sector comercio del 49%; como segundo
sectores encuentra la actividad de servicios con el 33%, el sector manufactura
ocupa el 11%, agropecuario el 2.9%, construcción el 2.5%, minería el 0.4% y
por ultimo el sector pesca con el 0.3%.

MYPES se encuentran en las agendas del gobierno ya que aporta de manera


considerable al PBI, por ende al desarrollo nacional.

Las MYPES del país emplean a casi el 77% de del empleo privado,
contribuyendo de esta manera con el 42% del Producto Bruto Interno.
Factor Cualitativo:
Que está en el enorme potencial de estas para elaborar un tejido empresarial
eficiente, competitivo, adaptable y flexible a los cambios que se dan en el
transcurrir de las políticas de gobierno.
Por lo mismo las MYPES son consideradas motor de desarrollo empresarial
descentralizado y flexible.

Descentralizado porque representa la mayor cantidad de unidades


económicas en cada unas de las regiones del país generadoras de
riqueza mediante su consolidación.
Flexible debido a su versatilidad para adaptarse fácilmente a las
necesidades cambiantes de los mercados, a las políticas de
gobierno, competencia y economías abiertas.
VENTAJAS DESVENTAJAS

• Al igual que la pequeña y •No utilizan tecnología superada


mediana empresa es una fuente • Sus integrantes tienen falta de
generadora de empleos. conocimientos y técnicas para
• Se transforman con gran una productividad más eficiente.
facilidad por no poseer una • Dificultad de acceso a crédito.
estructura rígida. • La producción generalmente,
• Son flexibles, adaptando sus va encaminada solamente al
productos a los cambios del Mercado interno.
Mercado.
Aquella actividad que procura ofrecer financiamiento de muy bajo monto y
posibilidades de ahorro a segmentos de bajos recursos.
En un país como el Perú, donde tres de cada
cuatro personas que trabajan pertenecen al
sector microempresarial, las instituciones
microfinancieras (IMF) han encontrado un nicho
perfecto para desarrollarse. Todo empezó en
1982 cuando hubo un cambio radical en la forma
de tener acceso a un capital para iniciar un
negocio propio. Ese año aparecieron las Cajas
Municipales de Ahorro y Crédito. Por entonces,
los conflictos sociales y la inestabilidad
económica no permitieron que hubieran
inversiones personales en el sector comercio.
El sistema microfinanciero en el Perú se
puede agrupar en dos categorías: las
entidades bancarias y financieras
(Mibanco, Financiera Solución, Banco del
Trabajo y Mi Banco); y las IMF no
bancarias (CMAC, CRAC y Edpyme),
que ejecutan un conjunto limitado de
operaciones a escala local.
Bancos especializados
Entidades financieras bancarias que han logrado desarrollar adecuada
tecnologías de crédito para microempresas y para el contrato de menores
ingresos hacia los cuales orientan básicamente sus operaciones.
Cajas municipales de ahorro y crédito
Son entidades no bancarias, reguladas e
incluidas dentro del ámbito de regulación
supervisión de CONSUCODE y la
contraloría general de la republica de
propiedades de las municipalidades
provinciales de las cual son apoyo
técnico de la cooperación alemana para
su formación y posterior consolidación en
términos de política crediticia y
administración eficiente del riesgo.
Cajas rurales de ahorro y crédito
Son entidades financieras no bancarias
reguladas orientadas principalmente a
segmentos poblacionales no atendidos
por la banca tradicional, enfocándose
básicamente sus operaciones al sector
rural, sin embargo, sus portafolios
crediticios han orientándose al
financiamiento financiero de PYMES
urbanas y créditos de consumo.
•Para el acceso al crédito no es necesario ser formal, ya que las entidades
microfinancieras, han desarrollado tecnologías de crédito para evaluar a microempresas
informales. Sin embargo, la informalidad genera mayores costos de evaluación debido a la
carencia en cantidad y calidad de información, la cual tiene que ser obtenida directamente
del negocio por los analistas de crédito.
•La decisión de formalizarse depende de la relación costo-beneficio para el
microempresario, ya que si éste no encuentra ventajas significativas, preferirá mantenerse
en la informalidad. Adicionalmente, el tiempo de vida de las microempresas en el Perú es
muy corto, ya que los microempresarios cambian rápidamente de giro. Por ello no les
conviene ser formal (tener un registro en la SUNAT). Como consecuencia, alrededor del
70% de los clientes en microfinanzas son informales.
•La formalización sería más importante desde el punto de vista tributario, antes que desde
el punto de vista del acceso al crédito, ya que al Estado le conviene que existan más
sujetos que pagan impuestos
Perú es el segundo país con las mejores condiciones para el desarrollo de las
microfinanzas durante este año al obtener una calificación de 74.1 entre 15 países de
América Latina, señala un estudio elaborado por The Economist Intelligence Unit.

El estudio del servicio especializado la revista británica The Economist contó con el apoyo
del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Corporación Andina de Fomento
(CAF), el mismo que analiza las principales fortalezas y debilidades del entorno de negocios
de las microfinanzas en la región.

Los países analizados fueron En esta edición, donde la escala es de uno a 100, Bolivia
lidera el ranking con 79.4, seguida de Perú (74.1), Ecuador (68.3), El Salvador (61.5),
República Dominicana (57.5), Nicaragua (53.8) y Paraguay (52.9).

Otros son Chile y México con 48.3, Colombia con 46.1, Guatemala con 44, Brasil con 43.3,
Uruguay con 35.8, Venezuela con 27.4 y Argentina con 26.8.
Las ME tienen requerimientos tanto para sus operaciones cotidianas, como para
el desarrollo sostenido de su actividad productiva. Para desarrollar el negocio la
ME requiere atender sus necesidades de capacitación de la mano de obra;
innovar; mejorar su infraestructura y sus sistemas de información y; en general,
acelerar el desarrollo de su organización, todo ello para hacer más eficientes sus
decisiones y posibilitar la expansión de la ME.

Tanto a corto como a largo plazo, estos procesos necesitan financiamiento. Si la


ME no tiene suficientes recursos propios, entonces surge su necesidad de
financiamiento externo (préstamos).
Por ello, respecto a las instituciones de microfinanzas, las ME pueden
preguntarse ¿Qué servicios financieros brindan?, ¿a quiénes?, ¿bajo qué
condiciones? y ¿para qué usos? Estas son parte de las decisiones que enfrentan
las ME, según sean sus requerimientos productivos.
Las microfinanzas se caracterizan por la lealtad que los
clientes sienten hacia las instituciones que les brindan
servicios diseñados a su medida. Esa atención es muy
valorada por los microempresarios, quienes suelen tener
relaciones de negocios duraderas con las entidades
microfinancieras. La fidelidad también se refleja en tasas de
interés decrecientes para clientes conocidos, el uso repetido
de los servicios y los bajos niveles de morosidad de los
créditos que definen a la industria.
Los microempresarios son buenos pagadores, aun en
situaciones de crisis; eso se refleja en las carteras de crédito
de estas instituciones que han demostrado tener una
capacidad de recuperación
La competencia actual entre microfinancieras está generando varios efectos en el
mercado, que favorecen el desarrollo y fortalecimiento de ellas y de las
microfinanzas en general, aunque en el proceso pueden haber efectos adversos
para algunas IMF.

Podemos prever algunas posibles consecuencias de este dinamismo de las


microfinanzas:
•Fortalecimiento económico de las IMF reguladas.
•Búsqueda creciente de la eficiencia económica por parte de las IMF, dada la
creciente importancia de la certificación de especialistas nacionales y extranjeros
para acceder a mayores fondos.
•Creciente interés de la comunidad internacional por apoyar con programas
específicos de asistencia técnica y capacitación a las diversas IMF.
La oferta de micro financiamiento en el país está dada por cerca de medio centenar
de instituciones reguladas y no reguladas, que cuentan con portafolios
diversificados, con créditos a los sectores comercial, servicios, producción,
consumo, hipotecario y agropecuario.

ENTIDAD MONTO (LILES DE S/.) PARTICIPACIÓN %


1. B. DE CRÉDITO DEL PERU 1.475.749 18,5%
2. MIBANCO 1.325.144 16,6%
RANKING DE
3. SCOTIABANK 806.010 10,1%
CRÉDITOS 4. B. DEL TRABAJO 589.205 7,4%
DIRECTOS A LAS 5. CMAC AREQUIPA 485.403 6,1%
MICROEMPRESAS 6. CMAC TRUJILLO 439.897 5,5%
JUNIO 2008 7. CMAC PIURA 367.926 4,6%
8. CMAC SULLANA 241.143 3,0%
9. CMAC HUANCAYO 190.879 2,4%
10. CMAC CUSCO 186.766 2,3%
11. OTROS (41) 1.886.915 23,6%
TOTAL 7.995.037 100,0%
Las entidades microfinancieras deben enfrentar al doble
reto de mejorar sus productos crediticios y, a la vez,
ofrecer diferentes servicios financieros a la oblación
destinataria.

La población destinataria necesita que se le provean


distintos productos financieros, además de los
instrumentos de crédito. Entre ellos cabe señalar, por
ejemplo, servicios de ahorro, seguros y modalidades de
transferencia a bajo costo, es decir, productos
financieros que las instituciones formales no están
dispuestas a ofrecer (debido al mayor nivel de riesgo
asociado a este tipo de beneficiarios).
“Microfinanzas" consiste en saber interpretar a
cabalidad la demanda de servicios financieros por
parte de los pobres y las unidades económicas más
pequeñas de la sociedad y poner a su disposición un
abanico de opciones a las que puedan tener acceso.

Lo importante no es contar con un producto y una institución especializada


que lo provea, sino con instituciones que ofrezcan metodologías para analizar
la actividad productiva del cliente y su capacidad de pago y a partir de ese
conocimiento ofrecerle un menú de diferentes servicios financieros.
A fin de hacer frente a la demanda y al crecimiento de sus carteras de
crédito, la única solución de largo plazo para la industria
microfinancieras es la integración plena de esos intermediarios a los
mercados financieros locales.

La expansión en tamaño y capacidad gerencial de las


instituciones microfinancieras les permite incursionar
en nuevos sectores, como el crédito para vivienda o
para pequeñas empresas, además de posibilitar la
estrecha relación con los clientes actuales mediante
la oferta cruzada de servicios financieros.
En la región, hoy operan más de 20 instituciones microfinancieras, cuyos
activos exceden los 50 millones de dólares y exhiben tasas de
crecimiento que permiten duplicar el tamaño de su institución cada dos
años.

Cada día son más los empresarios e inversionistas


locales que comprometen recursos y esfuerzos en este
tipo de instituciones.
La coyuntura por la que atraviesan los sistemas financieros de la región
se presenta muy positiva, pasando por momentos de rentabilidad,
liquidez, estabilidad y generación de utilidades. En este entorno
favorable no son pocos los bancos latinoamericanos que se plantean
incursionar en nuevos sectores de rápido crecimiento, como lo son
las microfinanzas o el crédito de consumo
A fin de maximizar su impacto, las microfinanzas necesitan
profundizar sus actividades en áreas como la distribución de las
remesas y la bancarización de sus receptores, el crédito para la
vivienda y los servicios financieros dirigidos a clientes rurales.
Con este fenómeno, conocido como
"bancarización", el flujo de las remesas se
distribuirá en forma más eficiente, menos
costosa y podrá ser apalancado en los
sistemas financieros locales. Éste es un
claro ejemplo de la democracia financiera
en acción y de formas concretas de
aumentar el bienestar de la población más
pobre de la región.

El crédito para la adquisición de vivienda abre


oportunidades a miles de individuos y familias a fin de
satisfacer una de sus necesidades básicas para llevar una
vida decorosa.
Con el crecimiento de la industria crecen también los requerimientos de
capital humano. En algunos casos, la falta de personal entrenado y dispuesto a
hacer carrera en este sector se ha convertido en un serio cuello de botella.
En el futuro aumentará la demanda de personal calificado en metodologías de
crédito, en materia de gobierno corporativo, en temas de supervisión y
control prudencial, y en temas de banca y finanzas adecuadas para el sector
de las microfinanzas.
La base de la economía peruana son las desarrolladas por las Micro y pequeñas
empresas, éstas constituyen el 98%, constituyendo sólo el 2% las medianas y
grandes empresas.
La MYPE es en el Perú es un motor generador de empleo, ingresos y
descentralización. El Estado debe participar activamente en la promoción y
desarrollo de este sector, si se aprovecha este motor, el desarrollo se
encontraría mucho más cerca, ya que se disminuiría el nivel de desempleo,
pobreza y centralización en el Perú.
El nivel de competencia evidenciado para las microfinanzas en el Perú es
consistente con una especialización de la tecnología crediticia, presencia de
importantes mercados locales de crédito con demandas inelásticas, otorgando
a las firmas establecidas cierto poder de mercado y generando aún
importantes barreras a la entrada.

Se analizó la formulación empírica para cada grupo de manera individual:


Bancos Especializados, Cajas Municipales, Cajas Rurales y EDPYMES, se
encuentra que existirían diferencias en los niveles de competencia en función
a la diferenciación del producto crediticio.
La promoción adecuada de fusiones entre
Instituciones de Microfinanzas, promoción
del ingreso de Cajas Municipales a mercados
donde exista otra de origen local, junto con
la incursión en el segmento microfinanciero
de la banca tradicional, incrementaría el
nivel competencia en este segmento a
mediano plazo.