ESTUDIOS CENTROAMERICANOS No. 6 Crecimiento y Cambio de la Iglesia Católica Guatemalteca 1944-1966 BRUCE JOHNSON CALDER > GUATEMALA, 1970 EXLIBRlS 4 ESTUDIOS CENTROAMERICANOS Una publicación conjunta Seminario de integración Social Guatemalteca del y del Instituto de Estudios Latinoomericanos, Universidad de Texas N' 6 1970 s; ??X)nM, SE COC«A?A en «310 ómK¡^mio téhtmfmá^ Pl TRriE OC SU VAtOt í: i V ' c/^iCJliVi Vi BRUCE JOHNSON CALDER Crecimiento y Cambio de la Iglesia Católica Guatemalteca 19441966 Seminario de Integración Social Guatemalteca EDITORIAL JOSÉ DE PINEDA IBARRA Ministerio de Educación — Guatemala, 1970 I Sí ?a j/' :.,' yrjK-A IV-H Oí .,( 'nix *• ' u r-r.: iñ ' - ^ .^ (?89045 Tesis presentada en la Escuela de Graduación de la Universidad de Texas, para optar al como parte de los requisitos grado de Master of Arts en Estudios Latinoamericanos — Austin, Texas, junio de 1968. ' •V' i :..i.i • 1 :A^^ '. . J'il . ,: .^ .' i CWE E82,r C I4G SEMINARIO DE INTEGRACIÓN SOCIAL GUATEMALTECA Consejo Consultivo Vicente Díaz Samayoa José R0I2 Bennett Hugo Cerezo Dardón David Vela Ernesto Chinchilla Aguilar Jorge Skinner-Klée Juan de Dios Rosales Adolfo Molina Granees S«cretar¡o General Flavio Rojas Linu /••'.'"' \i<^ r\i C :'^Av' Digitized by the Internet Archive in 2010 with funding from Universidad Francisco IVIarroquín http://www.archive.org/details/crecimienycam06johnguat CONTENIDO Prefacio, 9 11 I INTRODUCCIÓN, II LA ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA GUATEMALTECA, Las Diócesis; la 25 otras Instituciones; Cambios en las de la Iglesia; Relaciones internas tradicionales; Creación de nuevas relaciones; las relaciones de la Iglesia con el Vaticano. Parroquia; relaciones internas III CRECIMIENTO E INFLUENCIA EXTRANJERA, Dos en obstáculos: 47 Liberalismo y Nacionalismo; Influencia extranjera la Iglesia de hoy. IV EL TRABAJO DE LA IGLESIA La de Iglesia la EN LAS ÁREAS RURALES, 63 y las Cooperativas; el trabajo de la Iglesia en el aspecto educación rural; Servicios médicos y otras actividades; un proyecto rural de gran envergadura; Acción Católica Rural. V EL TRABAJO DE LA IGLESIA EN LAS ÁREAS URBANAS. el 107 Las modernas organizaciones de la Iglesia urbana; Iglesia trabajo de la en el aspecto de la educación urbana; Movimientos es- pirituales dentro de la Iglesia guatemalteca. VI TENDENCIAS PROGRESISTAS Y CONSERVADORAS DENTRO DE LA IGLESIA, 139 8 CONTENIDO Influencias progresistas; Influencias conservadoras; Faccionalismo dentro de la Iglesia. Vil LA IGLESIA COMO PARTE DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA, 153 La Iglesia y el Gobierno; la Iglesia y los Demócrata-Cristianos; Ja Iglesia y los estudiantes universitarios; la Iglesia y los militares. VIII CONCLUSIÓN, 173 Resumen. Evaluación. Apéndice, 189 ' -' .' . .. :-\- ..' .' : .<; ^-liJ! -.: si/' ri:J Bibliografía, 191 "I :.V PREFACIO sia católica deberá tener presente que este estudio sobre la Igleguatemalteca se refiere especialmente al cambio operado en la misma; se concede una mayor atención a los elementos de la Iglesia modernos y progresistas que a ¡os tradicionales. El énfasis en ese aspecto produce una imagen de la Iglesia que difiere de la que pudiera ser una imagen total. El lector Aunque el cambio en la Iglesia guatemalteca ha sido en parte un asunto nada excitante y pasivo, tonto como un mero crecimiento numérico, la mayor porte de las innovaciones más Importantes han sido conscientemente planificadas y e¡ecutadas. Estas Innovaciones son, muy a menudo, consecuencia del troboio de un grupo pequeño de extranjeros bien educados y bien asistidos económicamente, quienes constituyen sólo una pequeña proporción de todo el personal eclesiástico en Guatemala. Por cada uno de estos innovadores hoy cinco o diez conservadores que se dedlcon solamente a servir a la Iglesia y sus instituciones tal como ellas existen en el presente. El autor se do cuenta de que el énfasis puesto por él en los aspectos formales de la Iglesia y en el cambio dentro de la mismo, redunda en el descuido de algunos otros aspectos Importantes de la vida religiosa de Guatemala. Por elemplo, algunas organizaciones y actividades de lo fose trodicionalmente orientado de la Iglesia, los cuales absorben mucho de la energía de ésto y revisten importancia poro los católicos individuales, reciben poco atención en esta tesis. Los Iglesias Protestantes se mencionan sólo Indirectamente, aunque las entrevistas con dirigentes protestantes Indican que en algunas denominaciones se está realizando un trabajo Interesante y vital. Finalmente, las creencias y prácticas sincréticas de un gran número de indígenas guatemaltecos, se han incluido en el 9 10 PREFACIO cómo de la sí texto sólo pora mostrar católicos. Estos aspectos afectan el trabajo de los socerdotes lo cultura indígena son, resantes e importantes por mismos, como de seguro, Intemuestra un gran acudidas facetas de número de trabajos antropológicos sobre los indígenas. Todas las la vida religiosa en Guatemala son importantes, pero simplemente estaban fuero del enfoque principal de esta tesis. El material de lo mismo, salvo que se indique de otro modo notos al pie de página, está basado en uno serie de entrevistas que fueron hechas en Guatemala durante el verano de 1966. Dichas entrevistas están registradas en notas que se encuentran en los archivadas en la Universidad de Texas. Aunque algunos partes del manuscrito fueron terminadas más o menos un año y medio después, \q tesis fue escrita poro describir la situación de mediados de 1966. Las pocos excepciones a esto último, los cuales fueron anotados como toles e incluidas como notos al pie de página, se refieren a cosos en que ocurrieron algunos incidentes importantes capaces de aumentar, sustonciolmente, la comprensión del lector respecto del temo. Es rio lo muy difícil circunscribir o un período arbitra- colección de datos sobre uno institución que se encuentra todovíq en un proceso de ton rápido desarrollo. El autor está informado de los progresos en casi todos los campos de lo actividad de lo Iglesia, desde que él soliera de Guatemala en 1966. Además, fue advertido sobre este mismo problema por un alto dignatario de la Iglesia, quien declaró que ésto estaba en tal estado de mudanza que un estudio de ella debería ser pospuesto por otros cinco o diez años. El autor agradece o las numerosas personas que le prestaron asistencia poro hacer posible este estudio. lo El Dr. Richard N. Adoms ha guiado desde su comienzo y gracias o su respaldo se obtuvo uno beca de lo Fundación Ford, la cual fue administrodo por el Instituto de estudios Latinoamericanos de la Universidad de Texas, para sostener el trabajo del autor en Guatemala. Este agradece también o su esposa, Suson, quien mecanografió muchos borradores de lo tesis y quien, además, ha sufrido pacientemente el abandono o que están expuestas los esposas de los estudiantes. Poro concluir, debe dejarse constancia de un agradecimiento especial a los muchos guatemaltecos y otras personas que generosamente proporcionaron lo información que constituye la base de esta tesis. CAPITULO I INTRODUCCIÓN La condición ño actual dt la Iglesia Católica en Guatemala puede ser entendida sin hacer referencia a su historia, en especial la del siglo XIX, cuando la Iglesia sufrió dos devastadores ataques a manos del Partido Liberal anticlerical. El segundo de estos ataques llevó a la Iglesia muy cerca de su ruina por el año de 1880 y quedó en una virtual parálisis durante los siguientes 65 años, despojándola de todos los recursos que habían hecho de ella un factor dominante en la sociedad guatemalteca. Precisamente a la luz de estas experiencias la reciente reconstrucción de la Iglesia resulta en especial significativa, porque una Iglesia que hasta hace poco tiempo era pequeña y débil ha resurgido como una institución mucho más grande, más poderosa y más versátil. Aunque este crecimiento en cierto modo ha estado determinado por la influencia de pasadas costumbres y de la tradición, la misma falta de una institución grande preexistente combinada con la enorme afluencia de recursos de afuera, provocó una gran libertad de elección para los reconstructores de la Iglesia. El proceso relativo al trazo e implementación de las alternativas para el futuro de la Iglesia se registra en su historia particular de los pasados 25 años y se refleja en su actual posición. 11 12 BRUCE JOHNSON CALDEE La Iglesia fue una de las principales instituciones de Guatemala colonial. Si bien es cierto que a fines de ese período estaba perdiendo la vitalidad y dedicación que hala bían enriquecido su historia del siglo XVI, la Iglesia todavía era rica y poderosa, y, como brazo que era del Estado español, estaba íntimamente implicada en los asuntos de El Arzobispo de Guatemala era la autoridad para toda Centroamérica, cuyo territorio se extendía desde Chiapas en el norte hasta lo que ahora es Costa Rica en el sur. Había tres obispos sufragáneos localizados en Ciudad Real (Chiapas), Comayagua (Hongobierno. eclesiástica y León (Nicaragua), cuyos territorios en el año de comprendían 112 parroquias, 335 iglesias y 294,686 fieles. Sólo en la Arquidiócesis, más o menos dentro de los límites actuales de la moderna Guatemala, había 108 parroquias, 23 misiones, 424 iglesias y 539,765 fieles.^ En 1818, inmediatamente antes de la independencia, las estadísticas para la Arquidiócesis eran casi las mismas que las reportadas en la generación anterior. El número de fieles se estimaba en 540,508, y para la ciudad de Guatemala un observador reportó ocho órdenes religiosas para hombres, las cuales incluían por lo general escuelas, cinco duras) 1791 conventos para mujeres, cinco beateríos y escuelas para mujeres jóvenes, cinco hospitales y nueve órdenes terciarias o grupos religiosos auxiliares. „ ^., , ., , 1 El material histórico de este capitulo fue tomado en gran parte de dos descripciones aceptables de la Iglesia en Guatemala: Mary P. Holleran, Church and State in Guatemala (New York, Columbia University Press, 1949), y el Capitulo XIII de J. Lloyd Mecham. Church and State in I^atln America (Chapel Hill, University of North Carolina Press, 1934). Para evitar las continuas referencias a estas mismas fuentes, en especial al estudio de la señorita Holleran, las notas al pie de página, en este capitulo, se limitan al material entrecomillado. Uno y otro de dichos estudios hacen referencia a otras muchas fuentes, principales y secundarias, relacionadas con periodos que se deseare consultar. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Después de de la 13 la independencia en 1821 y de la formación Federación Centroamericana en 1823, la estructura de la Iglesia permaneció igual, con la Arquidiócesia de Guatemala ejerciendo jurisdicción sobre los tres obispos sufragáneos. Empero, había una continua agitación para el establecimiento de nuevos obispados en El Salvador y Costa Rica como resultado de las mismas tendencias separatistas que por fin rompieron la Federación en 1838. El clero y los seglares estuvieron activos en ambos lados al plantearse la cuestión de la independencia. De los veintinueve signatarios de la Declaración de Independencia del 15 de septiembre de 1821, trece eran clérigos. Después del establecimiento de la Federación el 24 de junio de 1823, uno de los primeros actos del nuevo Congreso fue el de emitir un decreto en que se establecía que "la religión de las Provincias Unidas es la Católica, Apostólica y Romana, con exclusión de cualquier otra".* Al cabo de algunos meses de este auspicioso comienzo, sin embargo, empezó a surgir la división política entre licolonial berales y conservadores, lo cual constituyó la política do- minante de Guatemala en los siguientes 120 años. Uno de los principales puntos en la contienda de los dos partidos era precisamente el status de la Iglesia. Los conservadores, llamados 'serviles' por sus señaladas y dóciles muestras de deferencia hacia los deseos de la jerarquía, defendían a la Iglesia y abogaban por el mantenimiento de la posición favorable de que ésta había disfrutado en el Imperio español. Los liberales, quienes controlaron el gobierno después de 1823, adoptaron los principios anticlericales de la Ilustración y comenzaron a introducirlos en el derecho guatemalteco con el objeto de atacar el poder político, los privilegios y la riqueza de la Iglesia. Como una razón inmediata 2 Holleran, p. 70. 14 ,1^ BRUCE JOHNSON CALDER ,, . los liberales esgrimieron la cerdotes, afirmando que dudosa lealtad de algunos sauna parte del Clero, especialmente en las órdenes religiosas, había rehusado suscribir el juramento de ahanza para constituir la Federación Centro^ americana. Al negarse a escuchar las expHcaciones de la Iglesia, los liberales aprobaron leyes afectando las rentas de la Iglesia, el fuero eclesiástico y las órdenes religiosas. La aprobación de constituyeron los estas leyes y las continuas molestias la y la abusos a que fueron sometidos factores Iglesia y su personal, principales que provocaron revuelta de septiembre de 1826, por medio de la cual el Partido Conservador se apoderó del control del gobierno. Bajo la administración conservadora la Iglesia de nuevo fue objeto de todos los favores, pero esta situación sólo duró tres años, porque en 1829 otra vez tomaron el poder los liberales. Bajo las presidencias de Francisco Barrundia (1829-1831) y Mariano Gálvez (1831-1838), se pusieron en práctica, con todo vigor, los rígidos principios doctrinarios de los liberales (tan rígidos como los de los conservadores), incluyendo su anticlericalismo. De nuevo los liberales adujeron la cuestión de la lealtad para justificar sus acciones. En 1829 la Iglesia fue obligada a despedir a los pastores antirrepublicanos y a mediados del mismo año, el propio arzobispo fue expulsado del país junto con muchos miembros de las órdenes religiosas. La razón que adujo el gobierno para la expulsión del arzobispo, fue que dicho prelado se oponía a la Confederación y a la independencia él estuvo en contra de la independencia en 1821, pero no había pruebas evidentes de su participación en las conspiraciones posteriores a aquella fecha, de lo cual fue acusado. — De estatal, 1829 a 1838 la Iglesia sufrió constantes ataques del gobierno que se había propuesto ponerla bajo el control socavar su poder temporal, expulsar del país a sus CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 15 representantes antirrepublicanos y poner su gran riqueza a disposición del gobierno mismo para ser usada en los visionarios proyectos sociales y económicos de los liberales y en las necesidades inmediatas del gobierno. Poco después de la expulsión del arzobispo en 1829. los miembros de las órdenes religiosas masculinas que quedaron en el país fueron secularizados, se suprimieron todas las instituciones monásticas y sus propiedades fueron confiscadas. Por medio de una ley de 1834 todas las monjas que así lo solicitaron fueron liberadas de sus votos y recuperaron sus dotes. Otras leyes establecieron la tolerancia religiosa, prohibieron las procesiones en las calles, nacionalizaron los cementerios y declararon al Estado de Guatemala como sucesor legal de todos los derechos sobre la Iglesia que había mcintenido mientras soportaba su exilio en traidor el el Estado español por medio del Patronato Real. El arzobispo, extranjero, fue declarado y desterrado a perpetuidad; la Iglesia fue gobernada en su ausencia por un vicario genercil. En el curso de los nueve años de dominio liberal, las propiedades de la Iglesia, en especial las de las órdenes religiosas, fueron siendo confiscadas, vendidas, alquiladas o dadas en uso a otras instituciones. Por ejemplo, después convento de Santo Domingo éste pasó a engrosar los bienes de la Universidad de San Carlos que estaba controlada por la Iglesia. La propia Universidad fue cerrada en 1832 y se hizo un esfuerzo para convertirla en una Academia de Ciencias. Derecho y Estudios Premédicos. de clausurarse el religiosas fueron transformadas en modernas escuelas públicas y lo mismo se hizo con un convento que pasó a ser una escuela normal de tipo lancasteriano. Algunas escuelas En galizaba 1837, finalmente, se aprobó una ley por la cual se reconocía el matrimonio el divorcio. como un contrato civil y se le- Esta ley fue sin duda una dura prueba 16 BRUCE JOHNSON CALDER .; i > a que se sometió a la gente para aceptar el anticlericalismo y precisamente entonces comenzó a surgir un visible descontento. Los sacerdotes, aprovechando el ánimo popular, comenzaron a predicar abiertamente contra el Presidente Mariano Gálvez, llamando a éste "hereje y tirano".^ La agitación clerical, además de una epidemia de cólera que fue achacada al carácter maligno del gobierno, permitió a Rafael Carrera organizar una exitosa revolución contra el presidente liberal e instalar en su lugar a un conservador. En julio de 1838 la asamblea hberal también había sido disuelta y reemplazada. Los conservadores adquirieron el completo control de la república; pronto suspendieron todas las leyes liberales, restituyeron el fuero de la Iglesia y de nuevo aprobaron la religión católica romana como la oficial del Estado. De Los las 1839 a 1871 los conservadores ejercieron control sobre Guatemala privilegios y prestaron favorable atención a la Iglesia. de ésta fueron protegidos, se restablecieron órdenes religiosas, los clérigos exiliados fueron read- y en 1852 el gobierno guatemalteco y Vaticano firmaron un concordato que fue muy favorable para la Iglesia guatemalteca. El gobierno obtuvo a cambio el derecho de patrocinio eclesiástico sobre el arzobispado. El Estado ayudó a la Iglesia en todas las formas posibles y sus favores fueron compensados en la misma moneda. mitidos en el país, el La reconciliación de la Iglesia y el junio de 1871, cuando el líder liberal Estado duró hasta Miguel García Grali- nados aseguró el triunfo de su revolución contra el gobierno conservador. Casi inmediatamente después de que los berales arribaron al poder, comenzaron a poner en práctica sus doctrinas anticlericales, siguiendo en 3 mucho . el curso de Mecham, p. 372. : > . CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA los acontecimientos 17 de la década del treinta. Los jesuítas, pocos de los cuales eran guatemaltecos, fueron deportados del país y sus propiedades confiscadas. Inmediatamente después se aplicó la misma política a todas las órdenes aunque se permitió a sus miembros en el país a condición de que permanecer guatemaltecos rompieran todas sus conexiones con las bases españolas de dichas órdenes. Se abolieron los diezmos, las propiedades de la Iglesia consideradas como bienes de manos muertas religiosas masculinas, fueron confiscadas, se abrogó claró la libertad de cultos, el fuero eclesiástico, se de- y el arzobispo fue expulsado del país acusado de subversión. Estas medidas sólo marcaron presidencia. el comienzo. Por medio de las elecciones de 1873 Justo Rufino Barrios llegó a la Líder político poderoso, de personalidad ca- rismática y de un anticlericalismo mayor que el de García Granados, Barrios fue la persona ideal para llevar a cabo el programa liberal contra la Iglesia. Al cabo de pocos años de su acceso a la presidencia, las órdenes religiosas femeseminario mayor había sido cerrado ninas habían sufrido la misma suerte que las de hombres, el y convertido en una escuela normal, todas las propiedades de la Iglesia (inclu- yendo los templos) fueron nacionalizadas y, finalmente, fue negada la personalidad jurídica de la Iglesia, la cual constituía un prerrequisito para poder obtener propiedades. El matrimonio fue establecido de nuevo como una ceremonia civil, se legalizó el divorcio, los cementerios fueron nacionalizados; se prohibió el uso público de los hábitos, y el se proscribió la educación religiosa en las escuelas. la Iglesia Las propiedades de fueron vendidas o utilizadas por Estado y los fondos acumulados se destinaron al incremento del comercio y la agricultura, aunque muchos de ellos 1» Ma BRUCE JOHNSON CALDER cubrir v ^.Wv j fueron absorbidos más bien para inmediatas de la hacienda pública. las necesidades Todos estos cambios se realizaron hacia 1879 y se incorporaron a la Constitución de ese año, la cual permaneció vigente hasta 1944, cuando fue derribado el último de los clásicos gobiernos concordato revisado, por liberales. el En 1884 se suscribió un cual el Vaticano reconocía el nuevo estado de cosas a cambio de que se reconociera el derecho del Papa para designar al arzobispo, que se permitiera a la Iglesia fundar un nuevo seminario, de una renta anual de 30,000 pesos a favor de la Iglesia y pagada por el gobierno y de otros privilegios menores para el clero tales '; como la excepción del servicio militar. Después de firmado el concordato de 1852 se produjeron continuas escaramuzas menores entre el Estado y la Iglesia, las cuales dieron como resultado el exilio temporal o permanente de varios arzobispos de 1871 a 1944. Este hecho se repitió en 1887 y 1922 y de este año a 1928 la sede se dejó vacante.* En este período se presentó un número considerable de fricciones en relación con el contenido político de los sermones de los sacerdotes, reuniones contra el de catóHcos y otras cuestiones parecidas. El incidente más serio ocurrió en 1922. cuando varios sacerdotes fueron acusados de incitar a la rebelión y fueron expulsados del país. Las relaciones entre la Iglesia y el Estado fueron bastante buenas durante la dictadura del general Jorge Ubico que comprende el período de 1931 a 1944, no obstante el hecho de que Ubico era nominalmentc el heredero de la gobierno con la participación • ' Las expulsiones de arzobispos siguieron este orden: la de Ramón Casaus y Torres, el 10 de julio de 1829; la de Bernardo Pinol y Aycinena, el 17 de octubre de 1871; la de Ricardo Casanova y Estrada, el 5 de septiembre de 1887; y la de Luis Javier Muñoz y Capurón, el 7 de septiembre de 1922. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 19 tradición liberal anticlerical. Este gobernante estableció contactos cercanos con el Vaticano y permitió que el Papa enviara un Nuncio o sea su representante diplomático. No en forma alguna e incluso hizo algunas concesiones menores, tales como permitir que unos cuantos sacerdotes y monjas extranjeros se dedicaran a la enseñanza y a realizar actividades molestó a la Iglesia o a la jerarquía eclesiástica misioneras. refieren al aspecto importante Estado no sólo se de la primera en el período que va de 1880 a 1944. Otro factor crucial radica en el desmoronamiento interno de la Iglesia que se la Iglesia Las relaciones entre y el de la historia agudizó durante ese tiempo, y su consiguiente incapacidad para continuar su misión, salvo en las formas más limitadas. La falta de dinero, inversiones, locales, personal e instituciones, sirvió para agravar los problemas que había encarado la Iglesia desde la época colonial. En mayor medida que nunca, la Iglesia concentró su limitado personal en grandes pueblos y ciudades, donde en forma cada vez más estrecha se ligaron a los ricos, quienes fueron casi las únicas fuentes permanentes de los ingresos de la Iglesia. El resultado fue catolicismo. Sin contar con sacerdotes de éstos, la gente en grandes áreas del país perdió contacto con la Iglesia. Hasta principios de 1940, había un sacerdote para cada 30,000 habitantes. En el departamento de Huehuetenango, con 176,000 habitantes, sólo había dos sacerdotes. Unos de los resultados inevitables de la pérdida de poder por la Iglesia, y de su pobreza, fue la pérdida de prestigio. Esto provocó una situación irónica en la cual los conservadores, que sostenían a la Iglesia en el plano político y aun financiero, no podían permitir que sus hijos llegaran a ser sacerdotes de la Iglesia guatemalteca, la que el desastroso para y con los servicios 20 Ml^hi BRUCE JOHNSON CALDER ÍX.^V pronto llegó a ser considerada, con alguna razón, como una asociación de clérigos pobres, ignorantes e impotentes; de este modo la carrera no se consideraba conveniente para un hijo de la élite guatemalteca. Durante algunos años del siglo XIX no hubo seminario y aun después de que fue restablecido tuvo una base económica precaria y proporcionaba una educación pobre. Si un joven guatemalteco de una en hacerse sacerdote, era enviado al seminario de una influyente orden europea, y de este modo estaba perdido para la Iglesia guatemalteca familia de clase alta insistía ya que por lo general no se permitía trabajar en Guatemala órdenes extranjeras. En 1946, desa algunos sacerdotes españoles, admitidos fueron de que pués se comprobó que el clero guatemalteco nativo sentía una gran antipatía por aquéllos. La razón, según reporta un los sacerdotes de las observador, estribaba en que los clérigos españoles "son aceptados socialmente en los hogares mientras que la [de la clase alta], mayor parte del clero nativo, excepto los miembros de la jerarquía, son vistos con desprecio porque provienen de un medio muy pobre y por lo general se les reputa muy intratables c ignorantes**.* Puesto que la élite guatemalteca no estaba dispuesta a proveer personas con vocación religiosa para la Iglesia guatemalteca, el pueblo llegó a ser incapaz de hacer lo propio, y así la falta la pueblo de Iglesia organizada. el de sacerdotes alejó más y más a ese En suma, ningún grupo sacerdocio. Esta situación, jun- aportó candidatos para tamente con el hecho de que Guatemala siempre había dependido de los sacerdotes extranjeros de los cuales fue la causa no pudo disponerse desde 1880 hasta 1944 de los principales problemas encarados por la Iglesia en el , 4 HoUeran, p. 244. '-^ ' " '-- *- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA siglo 21 XX. El número de sacerdotes permaneció igual no cia, el crecimiento de la población, y como consecuenGuatemala llegó a tener una de las proporciones más bajas en la América Latina entre la población total y el número de sacerdotes. Los pocos sacerdotes de que se disponía eran pobremente financiados, educados en forma deficiente y a menudo mal orientados o particularmente incompetentes. Esto dio como resultado lógico el descuido de las tareas de la Iglesia, lo cual significó un nuevo debilitamiento de la misma que provocó una mayor negligencia y asi sucesivamente. La Iglesia guatemalteca cayó así en una trampa de la que no podía escapar por sus propios esfuerzos. El resultado fue muy visible en 1946: "En un pueblo vacantes, y aun cuando y otro las parroquias están haya un sacerdote residente, su convento y su iglesia a menudo están en mal estado y prácticamente en ruinas. En el orden espiritual, la gente ha sido abandonada por mucho tiempo sin adecuadas enseñanzas ni guía."^ obstante . . . mediados de la década del 40, la Iglesia Católica guatemalteca sólo era la débil armazón de lo que fuera otrora; sólo A quedaba una sombra de su poder político, en otro tiempo grande. Sus principales sostenedores formaban un pequeño grupo de personas educadas, organizadas políticamente y poderosas aunque incapaces de mejorar por sí mismas la posición de la Iglesia en el país. Las masas del pueblo tenían escaso contacto con la Iglesia y la influencia de ésta sobre aquéllas se limitaba a una vaga persuasión como "buenos sacerdotes y a religiosa eran 5 Ibid., p. 244. moral. Aquellas gentes creían en Dios y en la religión y, católicos", mostraban cierto respeto a los la Iglesia, muy pero sus conocimientos y actividad limitados y, en todo caso, tales gentes 22 t"'\ BRUCE JOHNSON CALDER f-v;y\ > tenían poco poder político. La Iglesia tenía apoyo suficiente o simpatía popular cuando menos, para ser considerada en la política nacional pero no era lo suficiente poderosa, por ejemplo, para introducir disposiciones legislativas en ^-^'^^. ^^^ .&íue.i3i^tis^ s*^ .n -rnr ^ favor de sí misma. entre 1944 Sin embargo, la Iglesia experimentó un inmenso cambio y 1966, el cual fue posible especialmente por dos grandes factores. El primero fue el establecimiento de nuevas fuentes extranjeras de personal, dinero 30, se convirtió en y habilidades. Esto que sólo llegaba por gotas al país a fines de la década del un torrente después de 1954, a raíz del derrocamiento de un gobierno izquierdista. El otro factor fue la de las restricciones Esto ocurría porque los anteriores enemigos de la Iglesia se unieron con sus antiguos defensores en la esperanza de que una Iglesia más fuerte y con un radio de influencia cada vez mayor incrementaría la resistencia de la sociedad guatemalteca a las ideas políticas de izquierda, en especial el comunismo. invalidación la civiles de mayoría importantes contra la Iglesia. El resultado inevitable de jera fue la ayuda eclesiástica extran- que los elementos foráneos, principalmente norteamericanos y europeos, comenzaron a influir y a controlar algunos aspectos de la Iglesia guatemalteca. Pronto los extranjeros fueron dominantes por su cia fue mayor por su fácil número y su influenacceso a la ayuda técnica y financiera ofrecida por gobiernos exterior. y agencias privadas del Además de este apoyo económico, los extranjeros respaldo moral y político de dos grandes poderes externos: el gobierno de los Estados Unidos y el Vaticano, tenían el que presionaron de modo tremendo para que la Iglesia guatemalteca se modernizara. Esta modernización, en el contexto guatemalteco, significaba usar más de los recursos externos CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA y de los 23 métodos foráneos. Esta situación continúa en Iglesia la actualidad. El crecimiento de la considerable y en en Guatemala ha sido mucho influido por extraños. Ello ha dado como resultado, además de cierta pérdida de control nacional, la creación de una Iglesia más grande, de un aparato administrativo mejor, de más instituciones y programas, consiguiendo de esta manera una mayor envergadura y flexibilidad. Según el criterio de algunos elementos progresistas dentro de la Iglesia, lo más importante es el hecho de que institución ha recobrado algo del dinamismo espiritual un sentido de los fines que marcaron su historia en el y siglo XVI. En la presente centuria un nuevo espíritu de dedicación ha llevado a la creación de nuevos programas vitales que de nuevo han comenzado a poner a la Iglesia en contacto con las masas del pueblo guatemalteco. la hf: •-, ::: ,...íl' :V; Ci . !l.í^i;> • I i- .a CAPITULO n , LA ORGANIZACIÓN DE LA IGLESIA GUATEMALTECA La cia Iglesia guatemalteca está sujeta al Vaticano, el país es el cuyo representante en Nuncio la apostólico; la residen- de éste se conoce como Nunciatura. El Nuncio no tiene autoridad legal sobre los obispos, pero, tal como se indicará más adelante, de hecho puede ejercer una fuerte influencia sobre las acciones de éstos. La jurisdicción del Nuncio es todo el territorio de Guatemala. Las diócesis La Iglesia, en Guatemala, está dividida en nueve juris< dicciones separadas. diócesis de La más antigua de ellas es la arquiGuatemala que está centrada en la ciudad del mismo nombre. Hasta 1921 cubría todo el territorio del y en la país época colonial fue la el país, así la principal autoridad rediócesis ligiosa de toda América Central. Las que en la actualidad ocupan como la arquidiócesis, fueron creadas en el siglo XX y segregadas del anterior territorio de las la arquidiócesis. cada una gobernada por un obispo, son siguientes: Quezaltenango, Verapaz (creadas en 1921 Las diócesis, 25 - ^Í05f3jcfcá ét fe BlSiííofaea ^vsrsidad Francisco Marroauíi 26 BRUCE JOHNSON CALDER respectivamente). Jalapa, y 1935 Zacapa, todas éstas establecidas en 1951. tienen dos áreas por lo general tenidas un status especial según el derecho canónico. San Marcos, Solóla y Hay además otras como diócesis pero que Una de éstas es la administración apostólica de El Peten, también creada en 1951 y que comprende el vasto y escasamente poblado territorio del norte de Guatemala. Está presidida por un administrador apostólico y su status no diocesano sino correspondiente a una administración, implica el carácter evolucionista de un status misionario, e indica que está bajo la cercana supervisión de Roma más que una Prelatura Nullius de Huehuetenango, que era una parte de la diócesis de San Marcos hasta 1961 en que se separó de la misma. latura significa diócesis. La segunda jurisdicción especial es la El hecho de considerar a Huehuetenango como una preque es un área de ensayo, considerada como una unidad eclesiástica normal que pudiera adquirir el status diocesano después de algunos años.* Otra razón que ex- plica el especial status de Huehuetenango es que una diócesis nunca se da a una orden específica de sacerdotes, en tanto que el personal de ese territorio está formado sólo por sa- cerdotes Maryknoll, con un obispo de la misma orden. Si Huehuetenango fuese tomado como una diócesis, ello violaría una regla. Una y otra de las áreas mencionadas, aunque no son diócesis, están dirigidas sin embargo por hombres que tienen la categoría de obispos, y quienes tienen los mismos poderes y derechos que corresponden a los miem- bros de la Conferencia guatemalteca de obispos. En lugar • la organización eclesiástica guatemalteca ocupa un la único Prelatura Nullius de Nuestro Santísimo La prelatura de Huehuetenango fue y el establecida el 22 de julio de 1961 5 de enero de 1968 fue elevada a la categoría de diócesis. (N. de los E.) CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 27 Señor Jesucristo de Esquipulas, creada en 1956. Aunque Esquipulas está situada geográficamente dentro del departamento de Chiquimula y por consiguiente dentro de la diócesis de Zacapa, ha recibido la designación de Prelatura Nullius para ligarla a la arquidiócesis de Guatemala, en de que es un santuario de importancia religiosa El santuario del Cristo Negro de Esquipulas aloja una imagen a la que se atribuyen poderes milagrosos, y la gente de todas las clases sociales y de todas las regiones de Guatemala y aun de los paises vecinos, hace peregrinaciones para venerarla. virtud nacional. El centro de casa episcopal capítulos la vida de la arquidiócesis es el palacio y la catedral. Aquí realizan sus tareas los obispos, administradores diocesanos y los miembros de las los de la catedral. Cada una de diócesis arquidiócesis tienen una suborganización que es compleja y más o menos moderna, según la edad de la misma, la actitud de su obispo y las fuentes de dinero y de sacerdotes de que puedan disponer. Algunos de los obispos son ayudados por obispos auxiliares y la mayoría de ellos tiene y la más o menos un personal llamado gobierno eclesiástico, que incluye funcionarios encargados de diversas tareas administrativas. El número y calidad de las oficinas en el gobierno diocesano varían grandemente de una diócesis a otra. En la bien administrada diócesis de Quezaltenango, hay casi treinta oficinas entre consejos, comisiones, secretariados y juntas. En como Verapaz, hay hasta cinco o menos,^ pero en todas las diócesis hay una tendencia a mejorar sus otras, administraciones. El personal de estas organizaciones se las la compone de sacerdotes que, en todas en las de mayor rango, trabajan para 1 labores, diócesis menos además Véase el Apéndice para una comparación de las dos diócesis. 28 ^ V^^ BRUCE JOHNSON CALDEE ^ A de desempeñarse como pastores, maestros, etc., realizar comisiones encargadas por el obispo para tareas específicas ya temporales ya permanentes. Además, algunas organizaciones diocesanas están dirigidas por seglares que dedican parte de su tiempo a sus tareas religiosas. ,.^^ '^'^ 't^ ' :y ''' .,_ . . , ,: ^ 3-iip 30 La parroquia / ^ . . . ( ^ -^3, diócesis sigue en importancia la parroquia. El ésta consiste de un pastor y posiblemente de de personal otros sacerdotes que sirven como asistentes de aquél. Si hay las A una la escuela, clínica o una empresa similar conectada con parroquia, entonces también puede haber algunos herma- nos o monjas que ayuden en el funcionamiento de las mismas. En cualquier caso hay seglares que colaboran, incluso en la dirección de algunas organizaciones parroquiales tales como las ramas de Acción Católica. Los sacerdotes de la parroquia pueden ser 'regulares' o 'seculares'; los primeros pertenecen a alguna orden religiosa en particular, tales como los jesuítas, benedictinos, segundos dependen de la diócesis y el obispo correspondientes. Quienes trabajan con ellos, es decir los hermanos, las monjas, y en el caso de los franciscanos los frailes menores, por lo general son conocidos como los 'religiosos*. Estos difieren de los sacerdotes en que no han hecho precisamente los votos llamados sacerdotales y no están autorizados para desempeñar el papel safranciscanos; los cramental de un sacerdote en funciones como la consagración de las hostias para la comunión o escuchar confesiones. La Iglesia tiene su principal contacto con los seglares precisamente a nivel de la parroquia. Los aspectos de las funciones pastorales tradicionales de la Iglesia, tales como CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 29 administrar los sacramentos, presidir fiestas, asistir en los que implican a los seglares. En las parroquias modernas, también las escuelas, clínicas, cooperativas y uniones de crédito se orientan por lo general a la estructura parroquial y operan por medio de ella. Sin embargo, algunas organizaciones modernas de alcance nacional, como el Movimiento Familiar Cristiano, los Cursillos de Cristiandad y el Opus Dei, comúnmente pasan por alto las parroquias y van directamente hasta los individuos para hacerlos socios. Acción Católica y en particular Acción Católica Rural son excepciones a esta regla y a menudo trabajan con éxito a través de la parroquia. La razón por la cual la mayoría de las organizaciones nacionales no opera al nivel de parroquia, estriba en que la mayoría de éstas no podría sostener un capítulo activo y vital en tales organizaciones, ya que ellas carecen de un número adecuado de participantes potenciales y en especial de aquellos con el necesario interés y habilidad. Asimismo, funerales, son cosas de la vida parroquial por operar fuera de la estructura parroquial, estas organizaciones eluden la autoridad de los sacerdotes de la parroquia, quienes algunas veces son indiferentes y aun opositores a las innovaciones y a quienes las promueven. Otras instituciones Además de las instituciones anteriores establecidas sobre bases territoriales, la Iglesia tiene cientos de otras que funcionan sin tener jurisdicción sobre una área determinada. Entre éstas figuran las escuelas de niveles primario, secundario y universitario, hospitales, clínicas, radiodifusoras, seminarios y conventos. También existe el Centro de Voluntarios Papales que funciona como la sede del programa de Voluntarios Papales en Guatemala, pero que sigue una 30 hV¿%l\ BRUCE JOHNSON CALDER U'^Avr^ política el de puertas abiertas y sirve como un hospicio para personal del Cuerpo de Paz, para estudiantes visitantes las y para viajeros. También existen capellanías, que se encuentran principalmente en los pueblos grandes y ciudades. Hay dos razones que explican la existencia de estas capellanías. La primera es de carácter histórico: en la época colonial las ciudades capitales — la Antigua y hasta la actual ciudad de Gua- temala fueron llenadas los bordes con grandes iglesias erigidas la actualidad, por órdenes sacerdotales competitivas. el En particularmente en centro de la ciudad de cial Guatemala, donde mucho de lo que fuera el centro residenha sido cedido al gobierno y a los negocios, muchas algunas veces cuatro o de estas grandes iglesias viejas cinco dentro de un radio de pocas manzanas no tienen función pastoral alguna. Por este hecho se les designa ca- y no iglesias parroquiales. Otra razón de la exisde las capellanías, en la presente época, es que algunas modernas instituciones, tales como grandes hospitales o grandes colegios católicos, pueden desear tener capillas en sus predios. Muchas de las viejas capellanías en Guatemala están sostenidas en la actualidad por sacerdotes de órdenes extranjeras, que usan las instalaciones pellanías tencia de la Iglesia como su sede administrativa. Cambios en las relaciones internas de la Iglesia Las relaciones entre los varios sectores de la Iglesia católica en Guatemala han estado experimentando grandes cambios en los años recientes. Las relaciones tradicionales eran escasas y a menudo casuales, y sólo servían para transmitir los detalles administrativos necesarios en el funcionamiento rutinario de los asuntos eclesiásticos. Se trataba de CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA relaciones de tipo personal, 31 como las que se daban entre el obispo o su secretario y el sacerdote. Era raro que ocurriera una separación de las funciones administrativas y había por una falta de procedimientos definidos, excepto los cánones que proporcionaban un sistema legal general para el tratamiento de los problemas eclesiásticos. Como consecuencia de esto, la mayoría de las cosas se trataban sobre bases personales, conforme ellas se presentaban. Esto resultaba adecuado para la Iglesia guatemalteca del pasado, la cual era muy pequeña y bastante limitada en sus actividades. Dos factores, sin embargo, hicieron evidente la necesidad de un cambio: ( 1 ) el tremendo crecimiento físico de la Iglesia, lo cual hizo posible una gran cantidad de nuevas actividades que antes no eran posibles por la insuficiencia de personal y dinero, y (2) la respuesta positiva de un gran número de 'católicos' ante la orientación izquierdista de las administraciones de los presidentes Arévalo y Arbenz. cuyos gobiernos, según el criterio de jerarquía de la Iglesia, estaban conduciendo al país hacia una sociedad comunista en la cual la Iglesia no tendría lugar. Algunos elementos dentro de la Iglesia comenzaron a lo general ver la necesidad de introducir cambios tanto en esa tución insti- sociedad de la cual ella formaba parte; una de las primeras cosas que descubrieron dichos innovala como en dores fue que la Iglesia era incapaz, en muchos aspectos, Las viejas relaciones que ataban de promover a la Iglesia eran demasiado casuales y escasas como para coordinar y mover a una gran institución y mucho menos a la sociedad en su conjunto. Era necesario planificar y no había mecanismo alguno de planificación, ni a nivel de diócesis ni a nivel nacional. La comunicación era necesaria y había pocos canales de comunicación. Había necesidad de educar y muy pocas facihdades para la educación. Era tales cambios. 32 BRUCE JOHNSON CALDER '^y^^y usarlos necesario movilizar todos los recursos de la Iglesia eficazmente para obtener metas específicas, pero la maquinaria administrativa parecía incapaz de funcionar con efectividad, excepto para asuntos de rutina. Como respuesta a estas necesidades, creadas por el despertar general que acompañaba al crecimiento físico y económico de la Iglesia, por los temores que provocaban las presiones políticas, y por una mayor conciencia de los problemas sociales derivada de recientes experiencias políticas, nuevas relaciones han comenzado a formarse y se ha estado creando un conjunto de nuevas instituciones que están en mejor capacidad para dirigir una Iglesia grande y aun creciente. Es un factor decisivo en este cambio, el hecho de que más dinero está disponible para la Iglesia guatemalteca, al menos de modo indirecto. Muchos de los centenares de sacerdotes extranjeros que en la actualidad están en el país, tienen fuentes de ingreso afuera y, aunque esto no desemboca directamente en las arcas de la Iglesia guatemalteca, reduce en algo la presión sobre las magras fuentes guatemaltecas y permite hacer más trabajo. Por primera vez, el dinero se dirige hacia las instituciones innovadoras más que a las entidades pastorales tradicionales. La mis- ma presencia física del crecido personal extranjero también se relaciona estrechamente con esta tendencia innovadora. los últimos En pocos años, por primera vez en el presente siglo, hay suficientes sacerdotes como para justificar el uso de algunos de ellos en posiciones que no son pastorales ni educativas. Además, algunos de los sacerdotes extranjeros tienen habilidades y entrenamiento que ayudan considerablemente a los talentos que ya estaban disponibles en la Iglesia guatemalteca. Hay una serie viejas relaciones eran escasas de razones que explican por qué las y faltas de calidad. La Iglesia CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA era pequeña 33 limitara sus actividades a los asuntos pastorales y encaraba una misión inmensa, aun cuando más funel damentales. El resultado era que se mantenía tan personal concienzudo ocupado en las tareas pastorales y en la administración rutinaria, que tenía poco tiempo para preocuparse de la falta de innovaciones y de la necesidad de comunicación. Aun hoy, con oir mucho más les sacerdotes y otros trabajadores, es común decir a los sacerdotes que se encuentran tan ocupados que se hace imposible atender satisfactoriamente sus tareas básicas, y que no tienen tiempo la Iglesia para desempeñar otras actividades de propias áreas de operación. fuera de sus Otra razón que explica las inferiores relaciones en el pasado, se encuentra en la disposición del hombre que fue arzobispo de Guatemala desde 1939 hasta 1964. Monseñor Rossell y Arellano era fuerte en el trabajo y un líder popular de la Iglesia. Sin embargo, en su administración se hizo evidente un defecto: él insistía en manejar todas las riendas administrativas. Al controlar, o cuando menos supervisar por sí mismo todas las actividades de la Iglesia, no permitía que el trabajo fuera desempeñado por otros hombres o instituciones sin su personal supervisión. Esto condujo a una burocracia estructurada de modo extraño, construida casi por completo sobre el la base de relaciones personales con arzobispo. A pesar del talento de monseñor Rossell y su dedicación al trabajo, algunas cosas se hicieron de manera deficiente e incompleta, y muchas oportunidades no fueron aprovechadas. Es difícil probar cosas que un hombre no hizo, ^.st^ lo cual Quienes ven un autócrata eclesiástico en monseñor Rossell traen a cuento el hecho de que él rehusó formar un Cabildo Eclesiástico, tal como lo especifica la ley canónica, con el cual pudo haber delegado es necesario en caso. 34 . BRUCE JOHNSON CALDER ^ \ algunos poderes en gente que le rodeaba. Aunque el arzobispo creó algunos monseñores para ponerlos al frente de ciertas comisiones, en realidad ellos fueron figurones y tenían pocas responsabilidades. También es bastante sabido que monseñor Rossell se diócesis. resistió a la formación de nuevas se Si bien sus sentimientos nacionalistas mani- festaban a veces en esta forma, porque los nuevos obispos eran usualmente extranjeros, también es muy posible que su posición reflejara el deseo de mantener un control firme sobre su parte de la Iglesia guatemalteca. Relaciones internas tradicionales í- - * Es conveniente dividir las relaciones dentro de la Iglede acuerdo con los niveles en la jerarquía del personal de la misma. Hay relaciones intraniveles entre sacerdotes sia y y personal de otras autoridades de nivel niveles entre más bajo rango, como las hay entre obispos más alto; y relaciones inter^ el personal de más bajo nivel y los obispos. pasado las relaciones entre el personal de la han estado menos desarrolladas en el nivel más bajo, es decir entre sacerdotes, monjas y ayudantes seglares. Entre los sacerdotes individualmente considerados, por ejemplo, el contacto se limitaba a un tipo de comunicación por proximidad: dos sacerdotes que trabajaran en la el En Iglesia quizás misma parroquia, la misma y algún escuela, o quizás el mismo pueblo. Estos patrones persisten hoy, aunque algunos sa- cerdotes extranjeros otro personal religioso tienen supervisores que tienden a incrementar las comunicaciones. Los sacerdotes diocesanos de Europa y de los Estados Unidos y los sacerdotes y monjas de órdenes cuyos centros están en el extranjero, por lo general tienen uno de ellos que ha sido designado supervisor y a quien los demás se CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 35 encuentran subordinados. La presencia de este supervisor entre algunos de los grupos extranjeros más progresistas» puede ser una de las razones del éxito de ellos como grupo: conforme un sacerdote o un conjunto de éstos desarrolla una nueva técnica de trabajo para resolver un problema determinado, se pasa un informe detallado al supervisor, quien a su vez lo transmitirá a otros sacerdotes que trabajan en situaciones semejantes. La falta de comunicación en el nivel más bajo es considerada por algunos sacerdotes y seglares como una causa de duplicación de esfuerzos y de aislamiento. Este último, según se quejan algunos observadores de afecta especialmente a los sacerdotes criterio liberal, y a otras personas que están tratando de introducir innovaciones progresistas y quienes, por lo mismo, tienen la impresión de que están actuando completamente solas, sin el apoyo de otros miembros de la comunidad eclesiástica guatemalteca. De este modo, la falta de comunicación desalienta los propósitos de innovación. Además, hay poca oportunidad de demostrar los resultados: el trabajo y métodos eficaces usados por sacerdotes y monjas en un pueblo o diócesis a menudo permanecen por completo desconocidos en otros lugares. Los sacerdotes que se quejan de falta de comunicación en los niveles más bajos de la sociedad religiosa, también afirman que ahí ha habido y hay una falta de comunicación desde lo alto que para el sacerdote común es muy difícil saber lo que la jerarquía piensa y desea. La tarea de ese sacerdote casi carece de dirección y a menos que tenga ideas propias firmes, su papel se reduce a uno de mantenimiento. Las relaciones que existen entre la jerarquía y los niveles más bajos, en su mayor parte, ofrecen pocas oportunidades para una genuina comunicación de algo que no sean informes estadísticos. Son típicos los reportes que — 36 .BRUCE JOHNSON CALDER \A\X, cada párroco debe someter a su obispo acerca del númerO' de bautizos, confirmaciones, movimiento cuantitativo de las organizaciones religiosas y otros aspectos descriptivos de su parroquia. Los obispos, a su vez, resumen los datos estadísticos que reciben en informes más grandes que pre- sentan al Vaticano a través del Nuncio de Su Santidad. Los mismos reportes son hechos por los superiores de las órdenes religiosas, por los directores de escuelas y misiones y por quienes están encargados de algunas de las ramas de Acción CatóHca u otras organizaciones similares. Otro método de comunicación, tradicional pero muy y por cierto más propicio al diálogo que el sistema de informes estadísticos, son las visitas: éste es un programa en el cual los obispos visitan formalmente cada parroquia de su diócesis. En el caso de la arquidiócesis de Guatemala, se destinan unos pocos días para cada visita y durante esta época al obispo le es posible tener una visión directa del trabajo que se realiza en cada parroquia, lograr conocer personalmente a sus sacerdotes y tener una oportunidad aunque sea limitada de acercarse a algunos feligreses. Además de las visitas, se reahza de modo informal un sistema similar, en especial en las diócesis menos pobladas, donde personal, los obispos visitan a instituciones. bien menudo escuelas, seminarios y otrasTambién los sacerdotes son por lo general recibidos en la Casa Episcopal, sus relaciones con los sacerdotes los En sus y religiosos de la diócesis, obispos podrían realizar fácilmente misma actividad de comunicación que desarrollan los superiores de las órdenes religiosas. Algunos lo hacen en efecto, pero por otros del lo general ellos se pasan administrativos; los asuntos muy ocupados atendiendo muy pocos ven su papel más activos. mismo modo que supervisores Estos CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 37 son conscientes de su status de extranjeros y misioneros y entienden que su papel es el de desarrollar un fuerte catolicismo guatemalteco tan pronto salir como sea posible y luego Los obispos, sin embargo, que en primer lugar pueden no participar del criterio misionero y progresista de un supervisor, tienen además una tarea administrativa mucho más compleja que la de éste, y no pueden estar preocupados por un solo asunto. del país. Uno de los vehículos más importantes para la difusión de grandes proyectos y nuevas ideas al clero más bajo, son las conferencias eclesiásticas que se celebran ocasionalmente en la ciudad de Guatemala. Estas no constituyen un fenóreciente en el país, pero en los últimos años se meno ha notado un cambio en los temas que se tratan en las mismas, pasando de lo puramente espiritual a cuestiones de orden social y sus efectos en lo espiritual. Durante las conferencias, que duran de unos cuantos días a una semana, los obispos u oradores seglares o eclesiásticos debidamente seleccionados por aquéllos, hablan a todos los sacerdotes de Guatemala. Una reciente conferencia que duró una semana y fue celebrada en la ciudad de Guatemala durante la primavera de 1966, estuvo dedicada al estudio de problemas sociológicos tales las como la estratificación social y la pobreza, formas en que el los problemas sociales de Guatemala impiden crecimiento de un catohcismo fuerte la gente, y moderno la y conducen a nicación en cambio, a buscar la solución las doctrinas del comunismo. Además de permitir las en comu- de arriba abajo, por supuesto, el conferencias ofrecen algunas de las pocas oportunidades en que los sacerdotes y otros rehgiosos de todo como grupo. país pueden reunirse BRUCE JOHNSON CALDER Creación de nuevas relaciones La mayor parte de las relaciones mencionadas hasta ahora son de tipo tradicional, y han servido para la comunicación burocrática de detalles administrativos, aunque existe un creciente número de excepciones a la regla. Este estado de cosas deriva principalmente de la carencia de personal y de dinero. En los últimos años, empero, el personal y las nuevas fuentes de ingresos han crecido de manera notable y algunos observadores señalan que tal incremento no produjo por sí mismo el cambio de la Iglesia o del aspecto cualitativo de las relaciones dentro de la misma. La anterior ausencia de personal provocó también una carencia completa de mecanismos de investigación y de planificación, sin los cuales la Iglesia guatemalteca ha permanecido relativamente estática; las cosas se hacían, rre hoy, sobre la base como todavía ocuEl de una casi total improvisación. cambio no ha ocurrido sino por casualidad, y cuando ha ocurrido se ha carecido de los mecanismos necesarios para su traslado y difusión. Aun cuando hubiese existido una planificación central, la falta de una institución encargada de impeler la acción innovadora habría hecho casi imposible movilizar eficientemente al personal y fuentes de la Iglesia hacia fines específicos. Las instituciones y relaciones del pasado no podrían satisfacer las necesidades del futuro. aquellas necesidades Precisamente como consecuencia del reconocimiento de y de la desorganización y falta de serie coordinación de la Iglesia guatemalteca en general, se creó una los propios obispos guatemaltecos. de nuevas instituciones. Lo primero interesaba a Hasta 1964 no se había formalizado ninguna relación regular y deliberada entre los CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA obispos; el 39 como entre los sacerdotes mismo estado de cosas prevalecía en este grupo y los otros religiosos. Como una respuesta a esta situación se formó en 1964 la Conferencia del país. lo Episcopal de Guatemala, compuesta por todos los obispos medida que éstos comenzaron a reunirse, por A menos varias veces durante un año, se presentó una oportunidad de discutir y formular una política nacional y se estableció por primera vez una comunicación regular. La Conferencia Episcopal es una innovación relativamente reciente en Guatemala, aunque en otros países han existido instituciones similares desde hace mucho tiempo. El hecho de que probablemente no fuese muy necesaria una conferencia como aquélla, podría tomarse como justificación de su falta durante varios años: las metas de la Iglesia guatemalteca ella la no sólo eran muy limitadas, sino que de década del 50 sólo había tres obispos en Guatemala y sus comunicaciones entre sí probablemente eran adecuadas para la mayoría de situaciones. Después de que se aumentó el número de obispos pareció hacerse imperativa una forma más institucionalizada para la comunicación entre los miembros de la jerarquía. Al aparecer la necesidad de una conferencia, la tardanza para organizaría por fin se debió en mucho a la oposición del anterior arzobispo, Rossell y Arellano. Este se oponía a cualquier organización o sistema de cooperación que reconociera el status reduc'do de la arquidiócesis, que, hasta 1951, comprendía todavía una gran parte del país. Además, el espíritu de cooperación y adaptación que parecía ser uno de los propósitos de la Conferencia, estaba en pugna con el carácter un tanto dictatorial de la vieja administración del arzobispo sobre su propia arquidiócesis, en la cual él se oponía a cualquier medida que disminuyera su autoridad principios misma era mucho más pequeña. Hasta 40 BRUCE JOHNSON CALDER ' ' absoluta. arquidiócesis Por esta razón, tal como se dijo antes, de Guatemala estaba atrasada en la el propia plano administrativo. El arzobispo combatía a las organizaciones que no podría controlar personalmente. En el funcionamiento de la Conferencia Episcopal se concede a los obispos y al arzobispo un voto igualitario en la discusión de todos los asuntos, o sea que cada persona tiene un voto. El arzobispo es el presidente, pero su posición no se basa en un poder real, sino es más bien honorífica tstt es el último vestigio de la posición de la arquidiócesis que una vez fuera todopoderosa respecto de los asuntos eclesiásticos guatemaltecos. En su calidad de presidente el arzobispo preside las reuniones y cuando es necesario actúa como vocero para dar a conocer las decisiones de la Conferencia. La importancia de la Conferencia Episcopal radica en su utilidad como vehículo de comunicación, más que como un cuerpo a la Aunque la intención es llegar formulación de una política común para toda la diócesis, legislativo. las decisiones de la Conferencia no obligan a los obispos en lo individual, ya que éstos pueden actuar en sus respec- tivas diócesis según sus propios deseos, y sólo una presión puede realmente afectar sus operaciones. Por otra parte, la Conferencia es un excelente lugar para que los obispos discutan sus problemas mutuos y los esfuerzos para resolverlos, y para la difusión de nuevas ideas. La Conferencia, además, proporciona al Nuncio papal una oportunidad para comunicar las ideas del Vaticano a toda la del Vaticano jerarquía guatemalteca al mismo tiempo. Las decisiones tomadas por los obispos en la Conferencia Episcopal tendrán un mayor impacto mediante la intervención del Secretariado Católico Nacional, institución que se ha establecido como un vehículo de los obispos para CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 41 puntualizar los lincamientos de su acción a nivel nacional» Lo mismo que la Conferencia, el Secretariado es una creación de los obispos guatemaltecos, quienes lo concibieron en 1964 como la secretaría oficial de la Conferencia Epis- Se pensó que eventualmente llegaría a tener ocho ramas dirigidas por seglares; su estructura completa sería coordinada por un sacerdote director. En la actualidad sólo opera como una de las ocho ramas, el Departamento de Prensa y Comunicaciones. Cuando todas las ramas estén en funcionamiento, el Secretariado contará con mecanismos de investigación, planeamiento y administración y le sería posible coordinar las diversas instituciones y grupos dentro de la Iglesia, en una forma directa y dinámica; de esta manera, representará un nuevo avance de la Iglesia guatecopal. malteca. En Católico su calidad de cuerpo permanente, el Secretariado la Nacional traería sin duda un incremento en los comunicación tanto de obispos entre sí, como entre cada uno de éstos y sus propias diócesis. las respectivas secciones de trabajo e» Además, si el Secretariado y la Con- ferencia Episcopal continúan trabajando con éxito, su ejem- plo podría dar lugar a una mayor cooperación y unidad el respecto de las organizaciones orientadas en nal plano nacio- más que en nistración más el diocesano. Esto redundaría en una admi- efectiva religiosos nacionales, y un mejor uso de los recursos tales como personal, conocimientos y las acciones dinero. Si se puede generalizar partiendo de el de su única sección en funcionamiento, Secretariado tendrá un enfoque distinto de cualquiera de las organizaciones prece- dentes. El Secretariado destacará las ideas modernos y progresistas de la Iglesia — y métodos más Iglesia del Se- la 42 BRUCE JOHNSON CALDER v^ . , , , gundo Concilio Vaticano. El Departamento de Prensa y Comunicaciones está dirigido en la actualidad por un hermano Maryknoll, quien considera que su principal tarea y escribir las noticias sobre la Iglesia para luego distribuirlas nacional Guatemala, en Católica e internacionalmente en los periódicos, radio y televisión. consiste en preparar En forma cativa deliberada, él trata de presentar las noticias con algo más: diciendo la verdad, pero en forma tan signifi- que despierte la conciencia de los guatemaltecos. Entiende que su trabajo es el de educar y desarrollar una incipiente conciencia social, con fe en que los obispos, sacerdotes y seglares, al afrontar la realidad social y reli- giosa del país por primera vez, actuarán para mejorar las cosas. verano de 1966, por ejemplo, el Movimiento Familiar Cristiano organizó una Jornada Familiar que duró una semana y versó sobre las condiciones de la familia en En el la sociedad guatemalteca. del del personal En esta ocasión los miembros Departamento de Prensa escribieron reel portajes para cubrir curso de la conferencia tratando de el educar al m%smo tiempo que informaban sobre Movi- miento Familiar Cristiano, sobre las pésimas condiciones sociales que privan en el país, y sobre las posibles soluciones del Movimiento respecto de tales condiciones. Los titulares de una de las noticias divulgadas, por ejemplo, se referían a la denuncia hecha por un orador sobre que en las fincas guatemaltecas hay campesinos que ganan sólo 19 centavos diarios y que bajo tales condiciones no es posible la vida de una familia.^ Otra característica del trabajo que realiza esta nueva organización son las películas cinematográficas que con el nombre de Brazos Enlazados, realiza el jefe El Imparcial, 25 de julio de 1966, p. 2. 2 CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 43 del Departamento en un intento por divulgar la idea del esfuerzo comunitario que se aplica a los problemas sociales del país. La primera sugestión para establecer el el Secretariado fue presentada en 1962, probablemente por obispo Ma- ryknoll de Huehuetenango, el norteamericano Gerbermann; por el obispo jesuita de Quezaltenango, Manresa, e indudablemente con el fuerte apoyo del Nuncio papal. La ejecución de la idea, sin embargo, tuvo que esperar el estable- cimiento de la Conferencia Episcopal en 1964. Por entonces, poco después de que se tomara asistir al la decisión de formar el Secretariado, los obispos fueron convocados a Roma para Concilio Vaticano IL En el curso de éste se destacó la urgente necesidad de desarrollar aquel tipo de organización la y necesidad de modernización y renovación en general, pero, paradójicamente, los resultados fueron más bien los de una lenta implementación del Secretariado. país por largos períodos Como con- secuencia del Concilio todos los obispos se ausentaron del y muy poco del trabajo se realizó localmente, en especial respecto de los nuevos proyectos. Los planes del Secretariado serían anunciados en el momento en que los obispos estuvieren dispuestos a encontrar personal adicional, calificado, para llenar las oficinas. actualidad la jerarquía busca con que desempeñe el cargo de director de Eventualmente dicho director tendría ocho jefes que actuarían en calidad la En interés un sacerdote Secretariado. todo el bajo sus órdenes a de directores de los siguientes departamentos laicos: Ejecutivo, Legislación. Pren- sa Acción y Comunicaciones, Migración, Movimientos seglares. social. Educación y Movimientos juveniles. 44 WLV BRUCE JOHNSON CALDER : ' ^ •:. . jii;- un el r.-'i -.<; Mr'-. y u^fV-X^.. ". i. Las relaciones de la Iglesia con Vaticano Los obispos también tienen una relación muy importante con un poder localizado fuera de Guatemala, ya que la Iglesia guatemalteca en su totalidad es responsable ante el Papa y el Vaticano, cuyo vocero en el país es el Nuncio papal- Los obispos han tenido tradicionales tratos directos con el Nuncio sobre una base individual. Desde que se formó la Conferencia Episcopal, los obispos tuvieron la ventaja de un tratamiento colectivo con el Nuncio, y éste, a su vez, obtuvo la oportunidad de comunicar las ideas del Vaticano al conjunto de los obispos. siempre ha habido un Nuncio en el país; el primenombrado en 1936. Desde entonces ha existido una continua rivalidad entre aquél y la jerarquía guatemalteca, como resultado casi natural de conflictos de intereses y puntos de vista entre la Iglesia internacional y la nacional. ro fue No Esta ha estado acostumbrada a una virtual autonomía respecto de Roma, ya que desde la independencia, junto con las otras Iglesias católicas latinoamericanas, había existido una relación pobre, había recibido escasa ayuda, pocos puestos importantes y, al mismo tiempo, pocas interferencias en sus asuntos internos. Aunque es cierto que los propósitos del Vaticano se conocían desde antes de 1936, ellos siempre se han visto mitigados por la distancia y la falta de comunicaciones directas entre Guatemala. El Nuncio, de acuerdo con Roma y el la ciudad de derecho canónico, no tiene autoridad alguna sobre los obispos. Sólo puede infory. mar a éstos acerca de las opiniones del Vaticano por otra parte, informar a éste respecto del estado de las cosas en cada una de las diócesis, de las ideas y actividades de CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA los obispos. Sin el 45 embargo, al margen del derecho canónico, Nuncio tiene un gran poder sobre los obispos y puede, en muchos casos, hacer que éstos actúen conforme su voluntad. Debe tomarse en cuenta que el Nuncio, en primer lugar, representa al Papa, que tiene autoridad sobre los obispos y en tal sentido puede pensarse con razón que los propósitos del Nuncio son los mismos que los del Papa. En segundo lugar, de hecho aunque no legalmente, el Nuncio es la persona individual más importante que puede influir señalando a las personas que serán apoyadas para ocupar un asiento de cardenal, de obispo, o una importante comisión en Roma. De acuerdo con el derecho canónico ese apoyo es una cuestión que decide el Vaticano, pero como resulta imposible estar infromado acerca de todos los can- didatos episcopales y de la situación de la Iglesia en cada país, Roma debe confiar en las observaciones de su cuerpo diplomático para hacer las designaciones convenientes. esta manera, la opinión del De Nuncio es decisiva y él en con- secuencia ocupa una posición de considerable poder dentro de la Iglesia guatemalteca. El tipo de situación que puede derivarse del poder indirecto pero muy la real del Nuncio, estuvo bien ilustrado a mediados de década del 50. El Nuncio seleccionó a para llenar igual número de obispados que el tres extranjeros quedaron sucesivamente vacantes en país y esto provocó una comprensible ola de críticas a las selecciones hechas por el Vaticano (las cuales en realidad habían sido hechas por el Nuncio). Este último se vio obligado a defender la decisión y en el curso de las discusiones indicó que si hubiese habido candidatos guatemaltecos adecuados para los obispados, él los habría escogido, pero que no existían tales candidatos. Esta afirmación provocó una explosión de re- 46 ;^ BRUCE JOHNSON CALDER = ^ sentimiento que dio motivo para hablar de un cisma nacional y, eventualmente, para la expulsión del Nuncio. Es muy significativo, no obstante, que la selección del Nuncio se mantuviera y que las personas escogidas entonces todavía sean obispos en la actualidad. •'.' ,. . . ^ . . ."V.,- - •"=:. ... , , y'. ' :.:^i. G, CAPITULO III CRECIMIENTO E INFLUENCIA EXTRANJERA La zó, Iglesia católica guatemalteca del presente es casi el producto de una reconstrucción que comenaunque en forma muy débil, a fines de la década del 30 y que ha continuado desde entonces. Después de los ataques y del parcial desmembramiento de que le hizo objeto el Partido Liberal en los años que siguieron al de 1870, la Iglesia entró en un virtual estado de inactividad, sin registrar crecimiento alguno en cuanto a personal, instituciones, riqueza, ni ideas. Si hubo algunas innovaciones, ellas fueron, en el criterio de la jerarquía, las innovaciones negativas que se registraron en los pueblos indígenas del altiplano, donde en ausencia de sacerdotes, los indígenas se fueron desenvolviendo en un catolicismo más y más lejos del catoliscismo oficial de Roma. Las primeras muestras de nueva vida que se sintieron en la Iglesia desde finales de la década del 30 y comienzos de la del 40, se hicieron más notorias después de la caída, en 1944, del presidente Ubico, nominalmente liberal. La caída de este dictador que permaneció catorce años en el poder fue muy importante para la Iglesia, porque con él se desplomó toda la estructura de la rivalidad entre liberales una cuestión ya casi obsoleta en el siglo y conservadores XX y de esa manera se desplomaron también las bases del por completo 47 48 BRUCE JOHNSON CALDER como problema político. Después de 1944, muchas de las restricciones legales Iglesia, ésta gozó de más libertad que en ningún anticlericalismo a pesar de que persistían contra la otro tiempo desde 1871. Esta relativa libertad fue ilusoria, embargo, porque en muchos aspectos la Iglesia no podía aprovecharse plenamente de la nueva situación. Con excepción de algunos grupos pequeños bien organizados, que abogaron en favor de la Iglesia después de 1944, ésta permaneció desorganizada y carente de recursos humanos, dinero, maquinaria administrativa y a menudo hasta de la inclinación a realizar algún trabajo pastoral aunque fuere limitado. Los cambios llegaron en una forma muy lenta y la mayor parte del nuevo trabajo se concentró en la educación. Por el momento el estado débil de la Iglesia le sin en buena parte. Su debilidad obró sin duda para protegerla durante las administraciones de Arévalo y Arbenz, sirvió no obstante muestras el el continuo giro hacia el la izquierda de que dio gobierno en período comprendido de 1944 a 1954. La Iglesia era todavía tan débil que no podía representar una grave amenaza para sin el Estado; aunque estaba duda en oposición al gobierno, todavía tenía tan pocos derechos y posesiones que prácticamente no existía nada que el Estado pudiera atacar o quitar. Sólo después de como consecuencia de la caída del presidente Arbenz, la Iglesia comenzó un movimiento muy rápido de crecimiento y cambio. La característica más sobresaliente del resurgimiento de la Iglesia guatemalteca es que el mismo ha estado dominado por fuerzas extrañas, especialmente por el Vaticano y sus huestes espirituales de Europa occidental y de Norteamérica, y por el gobierno de los Estados Unidos. Aunque 1954, estos dos poderes extraños fueron bien recibidos en Guate- mala por los elementos conservadores partidarios de la CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Iglesia, 49 volver su atención hacia Guatemala uno y otro tenían fuertes razones propias para y la América Latina en general. El establecimiento del comunismo en la China en los últimos años de la década del 40, fue una razón del interés del Vaticano hacia la América Latina, cuyos países habían sido ignorados durante mucho tiempo por la Iglesia mundial. China había sido, antes de la segunda guerra mundial, uno de los grandes campos misionarios, y su pérdida definitiva significaba que la Iglesia debía dirigir sus ener- gías hacia nuevos lugares, uno de los cuales fue Latino- américa. mucho en la Estados Unidos respecto del comunismo y la guerra fría. Esta preocupación fue estimulada en el caso de Guatemala, por la presencia de un gobierno que después de 1944 se indinaba más y más significó los La pérdida de China también creciente preocupación del Vaticano y de hacia la izquierda hasta que por fin fue derribado en 1954, mediante una intervención apoyada por los Estados Unidos. Después de ese año la Iglesia estuvo sujeta a tremendas presiones ya que varios grupos vieron en ella una institución que podría ayudarles a alcanzar sus propios fines; la éhte guatemalteca se interesó en su propia preservación, el Vaticano tenía razones de carácter religioso para reforzarla y hacerla un elemento dominante en la nueva Guatemala y los Estados Unidos tenían intereses ideológicos y políticos tas. Tanto para ayudar y fortalecer a instituciones anticomunisel Vaticano como los Estados Unidos deseaban, en diferente medida, un gobierno fuerte, prooccidental, y detrás de éste, una Iglesia saludable, moderna, respaldada por el pueblo, y una y otra de aquellas dos fuerzas estaban dispuestas a obligar a la Iglesia a que llegara a ser lo que ellas esperaban que fuese. La débil Iglesia guatemalteca, 50 k.¿..> BRUCE JOHNSON CALDER \UAJ.\9^ ya dominada numéricamente por extranjeros en 1954, fue incapaz de resistir aquellas presiones. Durante la la década del 50, un creciente interés por las áreas económicamente subdesarrolladas atrajo atención hacia Guatemala la más y más se y sus problemas; el desarrollo. reparó en Iglesia como una importante promover institución social posible aliado para Si algo y un más se y por mismo en Guatemala, el problema fue resuelto por la Revolución Cubana de 1958, y esto llevó a las fuerzas prooccidentales y procatólicas a luchar como nunca lo habían hecho antes. Los Estados Unidos anunciaron la Alianza para el Progreso, en un programa que canahzó parte de lo necesitaba para enfocar la atención en América Latina sus fondos a través de proyectos patrocinados por la Iglesia. Esta respondió con de obispos formación de una nueva conferencia latinoamericanos (Consejo Episcopal Latinola americano) y con el llamado hecho por varios funcionarios del Vaticano para que la rica Iglesia de Norteamérica contribuyera con Latinoamérica enviando el diez por ciento de su clero regular y tantos sacerdotes diocesanos y otros religiosos como fuese posible.^ Estas medidas dieron lugar a nuevas olas de personal, dinero e interferencia extranjera en Guatemala. , .- . Los resultados del interés mantenido a lo largo de veinte años por el Vaticano y el gobierno de los Estados Unidos, se pueden apreciar en casi todos los aspectos de la Iglesia guatemalteca actual, completamente saturada de extranjeros. Nada es ignorado por éstos y hay mucho que ellos controlan. La mayoría de las nuevas organizaciones y movimientos espirituales que tienen importancia en la 1 John J. Considine, ed., The Church Dame, Indiana, 1964), pp. 100-104. in the New Liatin America (Notre CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 51 actividad actual de la Iglesia, son importaciones del exte- están realmente impulsadas por extranque desde finales del siglo XVI fue concebida como una institución eclesiástica independiente e igual, de nuevo ha llegado a ser una Iglesia misionera. rior lo y por común jeros. Una Iglesia Dos obstáculos: liberalismo y nacionalismo reconstrucción Para que comenzara la de la Iglesia fue necesario salvar dos grandes obstáculos, uno político y el otro eclesiástico. El primero eran las doctrinas anticlericales del Partido Liberal, las cuales se habían mantenido de por mucho tiempo y estaban dirigidas contra los sacerdotes las órdenes religiosas, en especial los jesuítas, y contra los españoles, cuya presencia en un número apreciable después de la independencia había contribuido al antirrepublicanismo y conservatismo de la Iglesia. Casi desde la del presidente Justo Rufino Barrios, en comienzos de la década de 1870, cuando la Iglesia fue casi completamente despojada de su personal, propiedades y rentas, ésta había permanecido estática. El total de 119 sacerdotes que fueron registrados en un inventario de 1872 apenas había cambiado en 1940.* y ninguna de las propie- administración los dades confiscadas había sido devuelta. Incluso los edificios de las iglesias permanecían como propiedad del Estado y a los sacerdotes se les permitía usarlos solamente a discreción del gobierno. El crecimiento de la Iglesia era virtualmente imposible sin un cambio en la política gubernativa. La vieja política liberal fue quebrantada en 1937, por el primera vez en muchos años, cuando presidente Jorge Ubico suspendió 2 la prohibición relativa a la presencia de Holleran, pp. 235-236. 52 'J: ABRUCE JOHNSON CALDER órdenes religiosas y permitió que enseñaran en el el AV^:^, ) las ingreso de unos cuantos jesuítas para seminario de la ciudad de Guatemala. También algunos de estos religiosos eran españoles y de este modo el hecho de permitir su ingreso significaba una revocación ideológica importante en el clásico liberalismo guatemalteco del que Ubico se suponía representante. Otro rompimiento de aquella vieja política liberal se presentó en 1943, cuando dos sacerdotes norteamericanos de la orden de los Maryknolls que habían perdido sus puestos de misión en China como consecuencia de los sucesos de la segunda guerra mundial fueron invitados para establecerse como misioneros en el país; se les dio la oportunidad de escoger el área que desearan para su trabajo y seleccionaron Huehuetenango. la pobre, aislada y montañosa región de no existen pruebas documentales que este cambio en la política de Ubico fuera uno de los primeros frutos de las gestiones del Nuncio recientemente establecido y cuyo primer arribo Si bien disponibles, es probable al país databa de 1936. " ' ' ; La llegada de extranjeros representaba también un desafío a las ideas del arzobispo, tal como lo fuera frente Mariano a las doctrinas del gobierno. Dicho prelado Rossell y Arellano apoyaba fuertemente el nacionalismo eclesiástico guatemalteco y trataba de conservar su propia posición de poder dentro de la Iglesia del país. Se oponía a la importación de mucho personal religioso extranjero, aunque su actuación durante la década del 40 indica que estaba dispuesto a aceptar un pequeño número de extranjeros en el país y en su propia diócesis. Más tarde, al un aumento de para personal extranjero después de la caída de Arbenz en 1954, la oposición del arzobispo se hizo más obstinada, dando aumentar las presiones conseguir CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA segunda barrera importante en la tarea de construcción de la Iglesia desde el extranjero. lugar a la 53 re- Una de las razones de la posición nacionalista de monseñor Rossell se hace obvia cuando se repara en que, formulaban el entre los cargos específicos que los liberales contra la Iglesia antes de 1871, figuraba la de que ésta estaba dominada por extranjeros, en especial españoles. En década de 1940, como en 1871, los españoles representaban el pasado colonial de Guatemala, y desde 1930 también se les tenía como simpatizantes de la Falange que después controló Francisco Franco. Entre los sacerdotes extranjeros que entraron después de 1944, había muchos españoles. El arzobispo mantenía también justificables temores acerca de la dominación eclesiástica extranjera. En 1946 ya una mayoría del clero era de extranjeros, lo mismo que uno de los tres obispos.^ Esto molestaba a los guatemaltecos, aunque la situación en ninguna forma se parecía a la de la abrumadora presencia de extranjeros que se encuentra más tarde. Es posible que a mediados de la década del 40 el arzobispo entendiera que el aumento de personal en la Iglesia guatemalteca conduciría a una nueva subdivisión de su reino en diócesis todavía más pequeñas. En efecto, lo entendió allá por 1951, cuando se formaron las diócesis de Jalapa, San Marcos, Solóla, Zacapa y El Peten. Con la autorización tácita del gobierno y la renuente aprobación del arzobispo, el flujo de religiosos extranjeros continuó durante la década del 40 y los primeros años siguientes. Los gobiernos revolucionarios de Arévalo y Arbenz mantuvieron relaciones tranquilas con la Iglesia, sin oponerse de manera absoluta a sus deseos mientras ella permaneciera 3 Ibld., p. 237. 54 1/ BRUCE JOHNSON CALDER Es probable que k]:.j,.^^-\ leal al gobierno. estos dos presidentes no habrían deseado la importación al por mayor de religiosos extranjeros, pero en realidad ése casi no era un problema, ya que los mismos líderes de la Iglesia también la adversaban. La situación cambió a raíz de la caída del régimen de Arbenz en 1954, pues el nuevo gobierno, el de Castillo Armas, no sancionado evidentemente llegó a un convenio directo con el Nuncio, por medio del cual se revocaban legalmente algunas de las disposiciones anticlericales del siglo XIX, en especial aquellas por las que se había restringido en el país el número y clase de sacerdotes y religiosos. Dos años más tarde, en la Constitución de 1956, la revocatoria de aquellas disposiciones anticlericales recibía el recono- cimiento legal. gubernamenVaticano se encontraba ante la necesidad de convencer al arzobispo Rossell, de una vez por todas, de que lo más conveniente para los este las barreras En momento, cuando ya el tales habían sido removidas, intereses del catolicismo guatemalteco era precisamente traer un número grande de sacerdotes extranjeros. Esta fue una tarea difícil en sumo grado, ya que monseñor Rossell había decidido que lo mejor para Guatemala era tratar de encontrar su destino utilizando sus propios sacerdotes y lo menos de extranjeros que fuese posible. Contra la tenaz del Nuncio, el arzobispo sostuvo por mucho tiempo su creencia de que la Iglesia guatemalteca era fuerte y perfectamente capaz de existir como una entidad que podía sostenerse por sí misma. El mito, sin embargo, se hizo por fin más débil, con la creciente evidencia de un catolicismo guatemalteco moribundo, y al aumentar la presión de Roma le fue imposible al arzobispo seguir oponiéndose oposición al aumento del personal extranjero. Aunque no hay ninguna evidencia, excepto la de las acciones subsecuentes, es muy pro- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 55 bable que por aquel tiempo la misión diplomática de los Estados Unidos también estuviera ejerciendo presión para la modernización de la Iglesia, con ayuda extranjera si fuere necesario. El arzobispo había esgrimido una posición puramente nacionalista, afirmando incluso que prefería un sacerdote guatemalteco pobremente entrenado y no a uno extranjero superior en ese sentido. Algunos observadores de las fluctuaciones registradas en la vida del seminario Guatemala, ssell, el cual estaba bajo el control de mayor de monseñor Roje- creen que aquella actitud del arzob spo fue mani- festada por la medida dictada en 1951, por la cual los suítas fueron despojados del control del seminario; fue una medida, por cierto, que bajó la calidad del entrenamiento que se impartía en dicho centro y la calidad de los sacerdotes guatemaltecos por consiguiente. El Vaticano, por intermedio del Nuncio, adoptó el criterio internacionalista que es típico de su manera de operar: un sacerdote el es un la sacer- dote y su nacionahdad nada tiene que ver con él forma lugar donde lo ejecute. década del 50, cuando por fin fue convencido el arzobispo de que aceptara extranjeros, éste sostuvo su palabra, y pocos años después, mientras en que ejecuta su trabajo o En la segunda mitad de la un gran número de sacerdotes extranjeros había comenzado a entrar al país, fue sometido a una dura prueba cuando el Vaticano nombró a tres extranjeros para sendos obispados guatemaltecos. Aunque esta medida era del todo contraria a los anteriores propósitos del arzobispo, él no dio señal alguna de disgusto cuando aquellos nombramientos se hicieron sin públicos. En los círculos religiosos guatemaltecos, embargo, se produjo un gran movimiento de sorda protesta. Los sacerdotes guatemaltecos y algunos seglares, por lo menos hablaron de un cisma nacional con el objeto 56 A¿A BRUCE JOHNSON CALDER ^^ :^ J de forzar al Vaticano a retractarse. El encargado de desel baratar la oposición clerical en este problema, fue Nuncio papal monseñor Jenaro Verolino. éste creyó En el curso del problema, que era necesario declarar con franqueza que no había en los puestos clero guatemalteco candidatos apropiados para de obispo. El resultado de esta declaración del Nuncio, y de su conducta en general, fue que el gobierno lo declarara persona non grata. Sus acciones, en efecto, aniquilaron el nacionalismo eclesiástico guatemalteco, y el por esta razón, algunas altas autoridades de la Iglesia juzgan que algún día aquél será recordado como uno de los más importantes actores en la historia eclesiástica del país. El nacionalismo eclesiástico apareció una vez más como un rante. factor de división en Guatemala, pero por este tiempo carecía del apoyo de una facción clerical vocifeEl periódico El Católico, que se publicó durante poco menos de un año en 1963, mantuvo una línea fuertemente nacionalista, lanzando denuestos contra los jesuítas, extranjeros, mormones, comunistas y el Vaticano. El 13 de septiembre de 1963 publicó un artículo intitulado "El Nuncio es representante diplomático, no jefe supremo de la Iglesia", en el cual se quejaba con tono fuerte de la influencia extranjera en la Iglesia guatemalteca, señalando en especial el hecho de que dicha influencia daba como resultado la preferencia de sacerdotes extranjeros, en detrimento de los nacionales, para los puestos de importancia. el Cuando esto ocurrió una vez decía el periódico gobierno de Castillo Armas declaró al Nuncio persona non — . grata; y afirmaba: si esto el continúa, el gobierno debiera actuar de nuevo.* Pero periódico evidentemente arzobispo, al parecer contró apoyo popular, 4 y el no enmás molesto El Católico (Guatemala), 13 de septiembre de 1963. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA que halagado por al editor 57 la posición nacionalista de aquél» llamó y le pidió que cesara de hacer tales publicaciones la Iglesia y de crear problemas a dejó de publicarse. guatemalteca. El periódico de la El editor era Eduardo Valenzuela Gallegos, propietario imprenta La República, quien supuestamente tenía el periódico como una nueva empresa el comercial: creía que al sacar un periódico interesante con nombre de El Católico, todos los católicos lo comprarían. Fuera de ello, Valen- zuela nunca había tenido una activa participación pública dentro del catolicismo. El incidente de El Católico probó que el arzobispo estaba dispuesto a pronunciarse públicamente contra el nacionalismo eclesiástico. Las razones de esa actitud no han sido establecidas: podía lo estar realmente convencido de destructivo del partidismo nacional, o podía estar preel Nuncio y otras facciones interesadas en Su actitud podía también ser consecuencia de su deseo de colaborar con el Vaticano mucha gente con el fin de obtener un capelo cardenalicio creía que era posible que se le confiriera ese honor como el prelado centroamericano más distinguido. sionado por la reconstrucción de la Iglesia. El resentimiento miento de parte la arquidiócesis que causaba el gradual fraccionade Guatemala, constituía una de las constantes fricciones entre el arzobispo y el Nuncio. Hasta 1921 el territorio de la arquidiócesis era el mismo de la república y cuando monseñor inseparable comenzó a actuar como arzobispo sólo había tres y las de Quezaltcnango y Verapaz. Pero por el tiempo en que él murió, éstas habían aumentado a nueve. De acuerdo con la versión de altos religiosos cercanos al arzobispo, éste no consideraba Rossell diócesis en todo el país: la suya propia 58 .A BRUCE JOHNSON CALDEE \ v /•:. a las diócesis como producto de una división racional del país en unidades eclesiásticas más manejables, sino coma un atentado contra su persona y contra importante de América Central. ?•.,..,.;, t. el prestigio y au- toridad de su diócesis, la cual había sido siempre la _, ,,, ^, . más , El establecimiento de las nuevas diócesis propendía problema de hacer llegar sacerdotes exya que el Vaticano obviamente tenía buen cuidado de nombrar para los nuevos cargos a personas que estuvieran de acuerdo con su política internacionalista. Este fue, en efecto, un factor que influyó en la nominación de extranjeros para los obispados. Aunque algunos de los nuevos obispos extranjeros apoyaron eventualmente el nacionalismo guatemalteco, ninguno llegó al extremo de rechazar a los sacerdotes extranjeros. Un ejemplo de tal actitud en favor del nacionalismo nos lo ofrece el obispo Gerbermann de Huehuetenango, quien era ciudadano ñorteamericano en la época en que fue designado obispo. Monseñor Gerbermann se movía en el centro de una acre disputa entre la jerarquía guatemalteca, el CathoKc Relief Service, cuya sede está en los Estados Unidos, y la Agencia a simplificar el tranjeros a Guatemala, para el Desarrollo Internacional (AID) del gobierno esta- dounidense. Aquel prelado defendía con firmeza la posición de el la Iglesia guatemalteca en este problema, que incluía la distribución control y procedimientos en de los exce- dentes de alimentos por medio del Catholic Relief Service. El vencimiento de la cual se la oposición al personal extranjero, eclesiástico, hacía en los planos político y produjo un impacto que comenzó a hacerse evidente a fines de la década del 50, a medida que más y más sacerdotes entraban a montones desde Europa y Norteamérica. A mediados de la década del 60, la presencia de los extranjeros era una de CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA las 59 abrumadoras características de la Iglesia católica de Guatemala. Las estadísticas de julio de 1966 muestran la preponderancia alcanzada por los extranjeros: Guatemaltecos Extranjeros Total Sacerdotes 97* cerca de 100 Hermanas Otros religiosos» cerca de cerca de 197 * •• 1235 De Esta cifra comprende 85 sacerdotes seculares y 12 regulares. éstos, 55 sacerdotes seculares y 379 regulares. Tal como de los lo indican las cifras anteriores, más del 80% de Guatemala es de extranjeros y el porcentaje de éstos respecto de todo el personal es más de 85. Esta situación ha llevado a algunas iglesias protestantes a hacer notar que los católicos en Guatemala representan una fuerza más ajena que la de los protestantes. Los presbiterianos, quienes nacionalizaron su Iglesia en 1962 y sacerdotes tienen un ministerio casi completamente guatemalteco, se muestran en especial dispuestos a señalar aquella circunstancia. Influencia extranjera en la Iglesia de hoy Los extranjeros dominan muchas de las instituciones, y movimientos espirituales de la Iglesia, tal como se hará cada vez más evidente al describir el trabajo organizaciones 5 Los mujeres u hombres, son miembros de órdenes relique han hecho votos de consagración; no están ordenados y no pueden, por lo mismo, desempeñar el papel sacramental del 'religiosos', giosas, sacerdote. 60 i ly .Jo BRUCE JOHNSON CALDEE ^'^^'-^ Guatemala contemporánea. Muchos de esos extranjeros son innovadores, y aun dentro de instituciones de ésta en la tradicionales ellos alcanzan, por lo general, las posiciones de poder. Su éxito no se debe a alguna forma de superioridad inherente sobre los guatemaltecos, sino depende más bien de factores más concretos. La razón principal de la alto que el de los guatemaltecos en la población eclesiástica del país. Los extranjeros, además, pueden tener en realidad ventajas iniciales, tales como entrenamiento en seminarios excelentes, así como ventajas en el país, tales como recursos finan- prominencia de los extranjeros en es obvia: ellos hacen un número la Iglesia guatemalteca, mucho más cieros relativamente la abundantes y otros. Es probable que el papel de un misionero atraiga a mayor parte del personal aventurero, innovador, y qui- zás progresista, de cualquier Iglesia nacional. este Con base en promedio de sacerdotes misioneros la gente más capaz de sus respectivos países nativos y es probable que se desempeñarían bien en cualquier situación. A esto debe agregarse el hecho de que cuando el misionero llega a Guatemala, tiene menos posibihdades, respecto del promedio de guatemaltecos, de que se le asigne a posiciones predeterminadas y rutinarias, ya administrativas, ya parroquiales. De esta manera, si él tiene la inclinación necesaria, tendrá razonamiento, el o de religiosos podría contarse entre para innovar y construir, lo cual a menudo no ocurre con el sacerdote guatemalteco. Finalmente, por su calidad de extranjero, aquel misionero estará en mejores libertad condiciones para moverse en la sociedad guatemalteca juzgarla con sentido crítico. y El dinero es un factor importante, y los extranjeros tienen numerosos recursos financieros que antes eran desconocidos en el país. La mayor parte del clero extranjero CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 61 regular y secular, recibe salarios seguros de sus propias diócesis de procedencia y de sus casas capitulares. Además de estos ingresos regulares, en muchos casos reciben fondos para sostener proyectos especiales que ellos mismos los sacerdotes extranjeros han iniciado. Los norteamericanos y algunos europeos se benefician de sus conocimientos y contactos con varias agencias financieras del exterior, tales como de la la Catholic Relief Services la (CRS) de los Estados Unidos, Oxford Committee for Family Rehef (OXFAM) Gran Bretaña, y la organización Miserior de los obispos alemanes; y ellos tienen proyectos de suficiente calidad para asegurar la obtención de fondos. Estas agencias podrían también apoyar proyectos patrocinados por guatemaltecos, pero pocos sacerdotes nacionales tienen idea de los procedimientos para obtener las subvenciones o bien los proyectos mismos que justifiquen la ayuda. Los extranjeros también pueden reunir fondos por el procedimiento que el obispo de Solóla describe airosamente como "mendigar", una práctica provechosa en la rica sociedad de los Estados Unidos. Los sacerdotes que trabajan en Guatemala regresan a sus países de origen y obtienen permiso de varios obispos para predicar en sus diócesis con el objeto de pedir dinero. En una forma que evoca a los sacerdotes que cruzaban la Europa medieval y renacentista pidiendo fondos para ayudar a las Cruzadas y a la reconstrucción de la Iglesia de San Pedro, aquéllos vfajan pidiendo dinero para sus proyectos en Guatemala. Los clérigos extranjeros, tal como se ha sugerido, no forman un grupo homogéneo. Aunque tienen importancia como un todo gracias a su predominancia numérica, exhiben profundas diferencias que los dividen, y esto afecta en gran medida la propia naturaleza de su influencia sobre la Iglesia guatemalteca. La división más importante de los extran- 62 X¿'Á\^ BRUCE JOHNSON C^LDEi? el V \.j l^ll^ jeros está basada en conservatismo de unos o la tendencia progresista de otros. La división citada es crucial porque el progresista clero extranjero es el principal beneficiario mencionadas antes. Por lo den de iglesias nacionales ricas y a veces progresistas, las cuales han sido capaces de darles un buen entrenamiento y de ayudarles con amplitud mientras permanecen en Guatemala. Además, y en virtud de que son progresistas, estos clérigos son los recipientes de la mayor parte de la ayuda externa que se otorga a la Iglesia guatemalteca. Dos poderosas fuerzas externas, el Vaticano y el gobierno de los Estados Unidos, tienen docenas de formas en que proporcionan ayuda material y política a la Iglesia, y la mayor parte de esta ayuda está dirigida a los grupos progresistas.® de las ventajas general sus componentes proce- La naturaleza e intensidad de la varían de ese modo, de acuerdo con Por lo influencia extranjera el general son los grupo implicado, progresistas quienes se muestran más resueltos a canalizar a su campo la ayuda más fuerte, y por esta razón son ellos quienes controlan las fuerzas de la intervención eclesiástica en Guatemala. Su influencia es particularmente importante porque en lo la fundamental es Iglesia opuesta a los modelos tradicionales de ciedad guatemaltecas. y la so- "• Oí:.. ; U,^ '< r :'U:1^ '/^O '^" • ? n 4 6 Véase capítulo VI, sección relativa a las Influencias Progresistas. j\ \ x. T CAPITULO IV EL TRABAJO DE LA IGLESIA EN LAS ÁREAS RURALES hecho esencial acerca de la Iglesia en las áreas que ella trabaja ya con la clase baja los campesinos ya con la clase alta, es decir los terratenientes ladinos y los habitantes más ricos de los pueblos; pero es muy raro que dicho trabajo se reahce de modo efectivo con ambas clases. En aquellos lugares donde la Iglesia está bien conectada con la clase alta, ella es por lo general muy conservadora y sigue una tendencia espiritualsta antes que social. Este tipo de catolicismo es un hecho generahzado en mucho del área rural, pero es más común en las regiones fuertemente ladinas, en especial en el "oriente" (los departamentos situados a lo largo de la frontera con El Salvador y Honduras) y la mayor parte de los departamentos situados sobre la costa del Pacífico. No obstante esto, se encuentran muchos ejemplos de esta clase de catolicismo aun en las áreas eclesiásticas más progresistas, las cuales se locahzan principalmente en los altiplanos del occidente, poblados en gran parte por indígenas, tales ejemplos se encuentran, en especial, en San Marcos y las Verurales, es , Un rapaces. Hay una de la Iglesia correlación obvia entre las áreas progresistas la y presencia de personal de la 63 misma tenden- 64 BRUCE JOHNSON CALDER cia que está más concentrado en el altiplano occidental que en cualquiera otra parte. Otro factor importante, sin embargo, es la diferencia entre las culturas ladina e indígena, especialmente en materia religiosa. La población ladina se distingue por una relativa indiferencia respecto de la religión. Su religiosidad descansa sobre las mujeres y los ancianos, y en los hombres está relegada a unos cuantos días importantes durante el año o durante el ciclo de vida personal. para los ladinos orientados religiosamente, la religión tiene su propio lugar, como una categoría entre muchas otras en la vida de una persona. Los indígenas, en cambio, conceden un gran valor a las creencias y prácticas religiosas; la rehgión es un factor penetrante que afecta tanto a las acciones personales Aun como de los la vida de la comutenían nidad. Antes de la conquista indígenas una rehgión sofisticada y después conservaron algunas cosas esenciales de la Durante el siglo misma combinándolas con el catolicismo. XIX, cuando la Iglesia organizada estuvo las la ausente de gran parte del sector rural del país, los indí- genas preservaron aquella combinación por medio de cofradías que la propia Iglesia había establecido en época colonial. Como se verá más adelante, la cofradía a menudo hace difícil el trabajo de un sacerdote que expone una versión moderna del catolicismo en un pueblo indígena; aunque, por otro lado, la cofradía puede ser muy importante por su éxito eventual porque ha jugado un papel esen- cial en la preservación de la religiosidad básica de la gente y un vestigio de su catolicismo. que todavía no han sido afectadas por la modernización de la Iglesia que se está operando en la Guatemala de hoy, aquélla se encuentra aliada al viejo orden para preservar un equilibrio social, predicando un las áreas rurales En evangelio virtualmente inaplicable a todas las clases socia- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA les 65 y que constituye un medio para dejar que toda la po- blación se sienta 'confortable*. sinas, En las comunidades campe- tanto de indígenas como de ladinos, el clero y las iglesias por lo general se sostienen con las contribuciones de los ladinos ricos. Sin embargo, la participación mayoría de los ladinos en el catolicismo formal se limita a una irregular asistencia a misa, a tomar los sacramentos en forma ocasional, y a participar en los ritos eclede de la élite la siásticos del nacimiento (bautismo) y entierro). Hay y la muerte (santos óleos poca comprensión del catolicismo en un lo general el sacerdote sentido moderno y por hace pocos esfuerzos para crear esa comprensión. Las organizaciones de la Iglesia un tanto modernas, tales como Acción Católica Rural y el Movimiento Familiar Cristiano, se encuentran en efecto en estas lo comunidades tradicionalmente orientadas, ellas pero por gente. común son débiles y envuelven a poca En las áreas todavía por la de fuerte población indígena no tocadas Iglesia moderna, la cofradía y sus ceremonias conservan mucha más importancia que la mayoría de las instituciones teológicamente importantes, tales como la Eucaristía. El departamento ladino de Suchitepéquez en la diócesis de Solóla, es un ejemplo típico de la Iglesia rural tradicional. Varios observadores dentro de la Iglesia han calificado a los sacerdotes españoles residentes en Suchitepéquez como personas orgullosas, sin ningún interés en las masas del pueblo y cuyo único objetivo es reconstruir y engalanar sus iglesias. Una situación similar, pero en una área indígena, es presentada con orgullo por cos cuyo Boletín Diocesano de el obispo de San Mar- importancia a las actividades 1963 concede primordial de reconstrucción que se 66 : BRUCE JOHNSON CALDER '' desarrollan en cada parroquia.^ El comportamiento de estos sacerdotes, típico de casi todos los extranjeros, excepto de los más dinámicos y mejor el financiados, se explica, al menos hecho de que, al carecer de apoyo externo, su supervivencia económica depende de las contribuciones de sus parroquianos más ricos. Y aun así, algunos de estos sacerdotes viven en la pobreza. Muchos de ellos no estarían preparados para trabajar por el desarrollo social, económico y aun espiritual de su gente, aun cuando lo en parte, por desearan, como consecuencia del entrenamiento tradicional y sn inspiración que recibieron. Este tipo de entrenamiento aunque no universal común en países tales como España, Italia, El Salvador y Guatemala y de ninguna manera desconocido en Norteamérica y Europa septentrional. Ellos están entrenados en mantener lo que ya existe, no para construir. La mayoría de estos sacerdotes rara vez trata de rebasar tales límites, y con sobradas razones personales, ya que esta actividad de sostenimiento bien puede significar unas 80 horas de trabajo semanal para un sacerdote es consciente. Algunos sacerdotes extranjeros, y aun guatemaltecos en algunos casos, se sienten ajenos a los guatemaltecos del campo, a quienes ellos pueden considerar como seres inferiores en lo social, cultural y racial. Esto se observa ocasionalmente tanto entre los sacerdotes como en la jerarquía. Si bien es cierto que la manifestación de estas actitudes es quizás más común entre los clérigos de Europa meridional y de América Central, la misma se ha obervado también entre norteamericanos.^ Estos prejuicios junto con las inhibiciones políticas contra lo que provoca el cambio social y eco1 2 Boletín Diocesano, año 6, número 10 (San Marcos, 1963). John W. Durston, Power Structure in a Rural Región of Guatemala, M.A, Thesis, University of Texas (Austin, 1966), p. 100. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA nómico en la clase 67 baja tienden a Imitar, para muchos sa- cerdotes, las posib lidades de trabajar con éxito en el seno de las masas rurales guatemaltecas, las cuales por lo general son pobres, analfabetas y necesitadas de cambio. Una gran parte del personal religioso, tanto guatemalteco como extranjero, está comprometida en el trabajo pastoral de tipo tradicional. En las parroquias rurales dise- minadas por todo el país, ese sector religioso se ocupa sólo de la asistencia espiritual: bautismos, confesiones, comuniones, casamientos, quizás trabajos en pequeña escala en el campo de la educación y cualquier actividad administrativa que se requiera. Unos cuantos sacerdotes no están satisfechos, sin embargo; desean rebasar la simple actividad de mantenimiento, a la que ven como una tarea desesperada y sin sentido que nunca llegará a su fin mientras el catolicismo guatemalteco permanezca en su condición actual. Al reducir sus tareas rut'narias al mínimo, buscan dedicar su tiempo a actividades de desarrollo, que podrían permitir algún día el crecimiento de la Iglesia guatemalteca hasta convertirla en una institución madura, sana e independ'ente. Estos sacerdotes con frecuencia emprenden proyectos sociales y económicos de varias clases, los cuales cubren una amplia escala que va desde los esfuerzos educativos orientados tradicionalmente hasta meddas económicas relativamente radicales, tales como cooperativas de crédito para los pueblos indígenas. Este cambio en la orientación social implica un viraje con el viejo orden hacia un nuevo programa trazado para dar a la Iglesia una base de masas y no una de élite en el sector rural; el programa se ^stk llevando a cabo por dos razones: muchos sacerdotes modernos creen que su cristianismo hace imperativo que su misión se dirija de la alianza 6$ BRUCE JOHNSON CALDER , . a las masas necesitadas, antes abandonadas por la Iglesia y de las que a veces ésta abusaba en contubernio con la élite. Otros elementos de la Iglesia, con criterio esencial de estrategas, estiman que la supervivencia de dicha institución consiste en ponerse de acuerdo ahora con lo una que ellos consideran como la Guatemala del futuro Guatemala rural con más organizaciones de campesinos y con una mayor conciencia política entre las masas. El viraje citado dentro de la Iglesia se hace evidente de manera especial en el altiplano occidental, en Zacapa, y en la costa atlántica en el departamento de Izabal, donde un gran número de sacerdotes extranjeros y algunos guatemalhan reacondiciotanto regulares como seculares tecos nado sus parroquias sobre nuevas líneas, usando algunos o todos los programas que forman un conjunto dirigido a las masas rurales. Estos programas incluyen educación primaria, secundaria y técnica, asociaciones de crédito, cooperativas agrícolas e industriales, servicios de salud, y el programa catequista de orientación espiritual de Acción Catóhca Rural; si bien dichos programas no excluyen de modo específico a la élite rural, tienen poca relación con las necesidades de ésta. Hay otros programas como el Movimiento Familiar Cristiano, que aunque podrían funcionar en ambos niveles de la sociedad, son eludidos por la élite rural en tanto su posición en los mismos sea sólo igual a la de las personas de la clase baja. Los sacerdotes más progresistas, por supuesto, aseguran que esas organizaciones no llegan a formar parte del esquema característico de la sociedad, el cual incluye a la éhte y la clase subordinada. El carácter de las instituciones establecidas por los sacerdotes con orientación socioeconómica no incluye a las élites rurales, específicamente hacia porque esas instituciones están dirigidas el desarrollo de la clase baja rural. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 69 No obstante esta falta de participación de la élite, los miembros de esta clase no son observadores desinteresados. El desarrollo del sector bajo constituye una amenaza a la élite, cuyos miembros, en su calidad de terratenientes, empleadores, prestamistas, propietarios de cadenas de tiendas y compradores de cosechas, saben que su riqueza depende de la pobreza de las masas del campo. La clase de reacción que puede producir un ataque a la pobreza rural, se ilustra bien con el caso ocurrido en 1965 en el departamento del Quiche: Uno de los sacerdotes de la orden española de misioneros El Sagrado Corazón, llegó a un pequeño pueblo situado cerca de la cabecera del Quiche y al cabo de pocos años había conseguido que los indígenas formaran fuertes tiendas en cooperativa, asociaciones de crédito tivas y coopera- de producción, y que cooperaran con un sindicato campesino en el área, organizado por el partido Democracia Cristiana. Esto significaba una amenaza para los comerciantes ladinos locales, los prestamistas y los terratenientes, quienes acudieron al Jefe del gobierno militar Peralta Azurdia, y al gobernador departamental contrario a los extranjeros supuestamente antipara denunciar ante re- clerical y ellos que aquel sacerdote era un comunista que estaba suelto a subvertir a la tradicional sociedad del Quiche. La denuncia fue recibida con simpatía tanto por el gobernador como por Peralta, quienes pidieron a la jerarquía religiosa que el ofensivo sacerdote fuera removido. El obispo de Solóla, el Nuncio y los superiores inmediatos del sacerdote estuvieron de acuerdo de inmediato y ordenaron al sacerdote que saliera del país.^ Los acontecimientos que siguieron a la expulsión del sacerdote dan una idea de la popularidad que éste había 3 Un gobierno diferente, cerca de dos aftos después, pemüUó que ti sacerdote reingresara al país y regresara al mismo pueblo. 70 BRUCE JOHNSON CALDEE alcanzado entre los indígenas. Dos centenares de indígenas llegaron al Palacio Nacional en la ciudad de Guatemala para asegurar a Peralta que la gente del Quiche deseaba que el sacerdote regresara y que el gobernador del departa- mento fuera la destitu do. En el Quiche se reunió una con- centración de 30,000 indígenas hostiles en las afueras de gobernación departamental y por lo menos algunos de dichos indígenas estaban resueltos a asaltar el edificio con gobernador había hecho montar fin, se evitó una confrontación sangrienta gracias a la intervención de algunos de los colegas del sacerdote expulsado, quienes se acercaron a los indígenas y les pidieron no pelear, ya que ellos serían los perdidosos en el caso de una batalla. sus machetes, pese a que el ametralladoras en el techo del edificio. Por La Iglesia y las cooperativas Los sacerdotes que están buscando cambios económicos como una manera de desarrollar a Guatemala y al catolicismo guatemalteco, por lo general están comprometidos en esfuerzos relacionados con cooperativas y uniones de crédito. Entre los más activos en el campo del cooperativismo hay dos grandes grupos: los veintitrés sacerdotes españoles de la orden del Sagrado Corazón que trabajan en el departamento del Quiche diócesis de Solóla y el grupo de más de cuarenta sacerdotes Maryknoll que trabaja en el departamento y diócesis de Huehuetenango. Otros grupos de sacerdotes que están trabajando con cooperativas son los diocesanos de los estados de Oklahoma, Montana, Minnesota y Washington, en los Estados Unidos, quienes operan en varios lugares de la diócesis de Solóla; así como los benedictinos de South Dakota en la Verapaz, y sociales — CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA los 71 Zacapa, belgas y varios otros que trabajan en en una forma más limitada, los franciscanos norteamericanos que están radicados en Jalapa. Las uniones y, diocesanos tivas, así de crédito están por lo común asociadas con esas cooperacomo con escuelas, clínicas y organizaciones modernas de la Iglesia tales como Acción Católica Rural. A estas organizaciones aparecen en el menudo todas local, mismo en vista de que los sacerdotes progresistas que comienzan a trabajar con cooperativas, por lo general se dan cuenta de que para poder hacer frente a los problemas del catolicismo guatemalteco, les es necesario librar una guerra simultánea en varios frentes: religioso, educativo, económico y de la salud. Hay varias clases de cooperativas. Las más comunes son las agrícolas (que incluyen las de mercadeo, de compra o de maquinaria agrícola), las de producción (tales como de tejido), las de ahorro y préstamo y las tiendas de cooperativa. Estas ofrecen ventajas como la de otorgar a sus miembros las utilidades derivadas de la compra al por mayor eliminando al pequeño intermediario al por menor; las de conseguir mejores semillas, insecticidas y fertilizantes; de bajar los costos del transporte rápido al mercado; la de mejorar las técnicas de preparación de la tierra y del cultivo; y la de facilitar la obtención de crédito con intereses la la razonables. como Los sacerdotes que forman las cooperativas persiguen objetivo económico romper el sistema económico de "jaula de ardilla" que mantiene a muchos guatemaltecos de la clase baja rural en un perpetuo estado de pobreza. Las cooperativas, al combinar los recursos de muchos hombres de escasas disponibihdades individuales, pueden dar lugar a una institución lo suficiente fuerte para hacer frente a los muchos problemas económicos que son propios del 72 BRUCE JOHNSON CALDER los cuales se ' medio rural guatemalteco y de poderosos para abusar de falta la aprovechan los condición de la clase baja. La de competencia como resultado del monopolio o del acuerdo entre los competidores potenciales, permite que los prestamistas, revendedores, acaparadores y transpor- puedan cobrar tasas exorbitantes a los hombres económicamente débiles que tienen que usar sus servicios o morirse de hambre. La cooperativa, en tanto, puede significar tistas una alternativa de mejores servicios y tasas más bajas, lo cual redundaría en provecho de la cooperativa misma y de los miembros en particular. La acumulación de utilidades en la cooperativa conduciría a la formación de nuevos capitales y quizás a la ampliación hacia nuevos campos de actividad. Las cooperativas no nacen y florecen automáticamente sólo porque haya necesidad económica de ellas; a menudo es muy difícil iniciarlas, y mantenerlas cuando ya están funcionando. Las mejores son las que han sido iniciadas por sacerdotes la suerte muy dinámicos y capaces que han tenido de encontrar buenos líderes locales para dirigirlas. Estos líderes deben surgir y apoyarse en el propio pueblo si se quiere que la cooperativa subsista después de la partida del sacerdote, pero encontrar esos líderes puede ser un problema en extremo difícil. Los líderes inadecuados pueden destruir una cooperativa al implicarla en el faccionalismo del pueblo y por otras medidas inconvenientes. Algunos sacerdotes, afrontando las grandes dificultades de identificar y entrenar a los líderes locales, terminan por ignofracaso porque al rar el problema por completo. Sin embargo, precisamente por la falta le de líderes se puede llegar la al sacerdote sarias será imposible realizar todas las tareas nece- que requiere creación y dirección de la coopera- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA tiva 73 o ésta puede hundirse después de que el sacerdote se marche. El descuido del liderazgo local parece que ha jugado un papel importante en el fracaso de algunas cooperativas iniciadas por los franciscanos estadounidenses en la diócesis de Jalapa. los sacerdotes el Muchos de cooperativos creen que por que inician estos proyectos solo hecho de practicar el cristianismo están obligados a hacer algo para aliviar la miseria material de los guatemaltecos de la clase baja. A este razonamiento ético, sin embargo» se agregan las con- sideraciones prácticas de algunos sacerdotes, quienes creen que la gente preocupada por comer es probable que no se interesará en cosas espirituales, tido que, según los misioneros, interesa al licismo. los y especialmente en el senmoderno catoel El objetivo que se proponen alcanzar a largo plazo sacerdotes que están trabajando en Guatemala, es de construir un catolicismo que se sostenga por sí mismo entre la gente, que sea capaz de satisfacer sus propias necesidades económicas y darse sus propios sacerdotes. Pero antes de que la Iglesia de Guatemala pueda sostenerse a sí misma, en especial en las áreas rurales, es necesario edificar una economía viable que permita a las familias llevar una vivir existencia con la amplitud suficiente para comer, vestir, con decoro, y también sostener los servicios de la comunidad, incluyendo las instituciones religiosas. En lo que respecta a los sacerdotes, es obvio que no sólo es necesario sostenerlos sino también producirlos. Para conseguir esto, se necesita un tremendo incremento de las oportunidades educativas. Muchos críticos indican a los sacerdotes que el desarrollo económico es una cuestión del gobierno y la respuesta de los segundos es que el gobierno en la actualidad no es capaz de promover el desarrollo económico y social de ese sector de la población o, al menos, de todos 74 BRUCE JOHNSON CALDER que lo necesitan. Los sacerdotes sostienen que económico y social no sólo permanecería atrofiado el catolicismo de las áreas rurales, sino que ello sería una franca invitación a los comunistas para instalarse con su ideología y sus promesas de una vida mejor. Si no se hace más por esas gentes, dicen unos cuantos sacerdotes, aquellos sin desarrollo ellos deben escuchar a los comunistas. padece El ultraje moral y las necesidades económicas que la gente alentaron la actuación del sacerdote que fue expulsado del Quiche. El explicaba, por ejemplo, que organizó una cooperativa de crédito porque muchos indígenas de esa área, en un sentido práctico si no legal, padecían los ricos una situación de peonaje por deuda respecto de tiplos prestamistas ladinos. Estos prestaban dinero sólo en múl- de QlOO (un indígena que necesitaba Q130, por ejemplo, se veía intereses obhgado a tomar prestados Q200), con que excedían al diez por ciento mensual. Por necesidad de provisiones agrícolas maíz y frijol para la comida o de efectivo para destinarlo a una fiesta, muchos indígenas tenían que pedir prestado dinero bajo aquellas condiciones y muchos de ellos se encontraban así en calidad de deudores. Para la mayoría era imposible pagar tales deudas en efectivo y el prestamista que al mismo tiempo era propietario de tierras, exigía el pago usando el procedimiento de contratar como mozos a sus deudores en condiciones tales que llevaba meses de trabajo la cancelación de una deuda. El sacerdote quedó asombrado y se enojó al descubrir este sistema de explotación humana y tomó medidas de carácter económico para ponerle fin. Después de organizar la unión de crédito fundó otras empresas en cooperativa para atender otros problemas económicos. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 75 El trabajo de la Iglesia en el aspecto de la educación rural* la El reingreso de aquélla no fue liberales la Iglesia al campo de educación el rural sólo data de los últimos años, aunque en el mismo el muy activa ni siquiera antes de los ataques le de que se hizo blanco en siglo XIX. En de la educación, así como en muchos otros campos, la Iglesia exhibió y todavía exhibe una desproporcionada concentragrandes centros urbanos, en los ción de preferencias en los especial en la ciudad de Guatemala. El patrón se repite en casi todos los departamentos rurales donde adelantos lo de la Iglesia en materia de educación se localizan por general en las cabeceras departamentales. La educación es uno de los muchos esfuerzos que ha experimentado una expansión tremenda en los años recientes, y tal como sucede con algunos otros de tales esfuerzos, está dominada casi por completo por extranjeros. tanto para la sociedad en conjunto un tremendo problema en Guatemala, como para la Iglesia; ésta encuentra difícil de realizar muchas cosas que dependen de la existencia de un clero y de legos preparados. Las es La educación dimensiones del problema son grandes: con escasez de escuelas, maestros y materiales, la situación se agudiza por la falta de interés hacia la educación, lo cual es parte del el un promedio total de sesenta y uno por ciento de analfabetos y un promedio rural de ochenta y uno por ciento; esta situación indica una mejoría sobre el porcentaje total de analfabetos en 1950 que era de setenta y dos por ciento, pero no en subdesarrollo económico. país tenía 4 En 1964 Véase también El trabajo de la Ig:lesia en urbana, capítulo V, p. 115 y siguientes. el aspecto de la edacaclón 76 BRUCE JOHNSON CALDEE ' ochenta comparación con el porcentaje rural que en 1950 era de / y dos por ciento.® ' -^^'^ » « Por supuesto que la presente situación no puede ser achacada directamente a la Iglesia, ya que a ésta sólo hasta hace pocos años se le permitieron las condiciones necesarias para comenzar a trabajar en la educación rural, especialmente el derecho de introducir profesores pertenecientes a las órdenes religiosas extranjeras. La falla debe atribuirse al gobierno y a una sociedad tradicional que se contentaba con limitar la educación a los grupos de la élite. Sin embargo, la situación actual, en buena medida, es consecuencia de la época en que la Iglesia controlaba la educación y, en cuanto al presente, debe reconocerse que la parte más importante de los esfuerzos de la Iglesia está haciendo poco la educación guatemalteca. Ahí Estado en el campo de la educación están limitadas a la élite y no son democráticas, las de la Iglesia por lo común son iguales o peores. por cambiar los patrones de donde las reahzaciones del Aunque hay excepciones importantes, la educación católica tiende a ser para los hijos de la élite. La Iglesia ha fundado escuelas excelentes, generalmente caras, en la ciudad de Guatemala, a las cuales asisten los hijos de la élite nacional y otros de la clase alta y media-alta. Unas cuantas escuelas, que cobran poco o nada por la enseñanza, están orientadas a las clases baja y media-baja, pero por lo más baja calidad. Del mismo modo, la Iglesia ofrece educación en los departamentos a los hijos de la élite regional y sólo en unos cuantos lugares a la clase baja. Esta orientación a las élites también resulta en la general son de 5 Boletín Informativo, Nv 8, "Datos Generales sobre la Situación Escolar en Guatemala" (IX Congreso Interamericano de Educación Católica: San Salvador, El Salvador, 1966), p. 6. •3 I § g iiliaSS CO r-J C^ MWrH es Sí " ^' t- CO CO^HOriCON ^ I!; O tHHOOOOiH X CO Cí •2 *3 05 tH o W COCO^iHOOi^O r-» S w i2 S e I •* « ^ U C QJ 9^ o; 4-» V) I S i s ea X* Cí THTHCSrHirsmc^ ^ |3e« "3 4> * "O 3 c CJ o CO-^rf THOaCJt»- £ '° «^ 'So'g O «o ^ cd rt 2 ^ 5 ^ o N o S»-^ & S§§SSá^Sá¿í¿5 78 BRUCE JOHNSON CALDER , presentación de un curriculum conservador en muchas escuelas católicas. Fuera de las dos ciudades más grandes del país, Guatemala y Quezaltenango, la educación católica está muy limitada. Casi todas las escuelas católicas del resto del país imparten enseñanza primaria, pero sólo tres ofrecen el bachillerato prerrequisito para el ingreso en la Univerlos cursos del sidad y únicamente veinticuatro ofrecen normal o técnico. básico, plan , podrá notarse en el cuadro anterior, es la diócesis la que ha hecho los mayores esfuerzos para satisfacer las necesidades educativas de su esparcida población rural. Sólo tres de las catorce escuelas de esa diócesis están localizadas en la cabecera departamental y las de Huehuetenango restantes Como están esparcidas en pequeños pueblos a través de de la diócesis. Esto es consecuencia de la política consciente los padres Maryknoll, que trabajan en esta diócesis. Los Maryknolls comenzaron su trabajo algo atípico en Huehuetenango, en los inicios de la década del 1940. Ellos han fundado sus escuelas para satisfacer las necesidades de la población indígena rural de la clase baja, que predomina en ese departamento y la cual es fuertemente discriminada en las escuelas públicas controladas por los ladinos. Es cierto que los indígenas no son excluidos de las escuelas púbhcas. pero sus problemas respecto de la lengua y otros aspectos culturales, además de la presión de que les hace objeto la élite ladina, dan por resultado que la mayoría de los estudiantes indígenas se sentirán tan incóel modos hasta en la escuela, punto de tener pocos deseos de permanecer y en el supuesto de que permanezcan, será muy raro que se desempeñen bien. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 79 Las escuelas parroquiales que han creado los Maryknolls para los niños indígenas de la clase rural baja, estaban llamadas a impartir una educación rudimentaria que mejoraría las oportunidades económicas de esos niños y les capacitaría para participar más de lleno en el catolicismo. Esas escuelas están abiertas para todos, pero los padres ladinos por lo general prefieren enviar a sus hijos a las escuelas de las grandes ciudades o a las escuelas públicas donde la educación por lo común es mejor y donde los niños no tienen que asistir junto con indígenas. Los mejores alumnos que egresan de las escuelas parrodel lugar, quiales de los Maryknolls, son escogidos para ir a la escuela ciudad de Huehuetenango. Esta última escuela ha tenido éxito en cuanto a dotar de educación secundaria a muchos indígenas, pero, según sus administradores, no ha ocurrido lo mismo en cuanto a incorporar secundaria de la a los indígenas a las principales corrientes de la vida guatemalteca, es decir, ingresar en la Universidad e iniciar entonces una carrera en gobierno la campo de los negocios o en el ningún estudiante procedente de mencionada escuela secundaria ha ingresado en la Uniel ^virtualmente versidad. El trabajo educativo de los Maryknolls en la clase baja rural, cada vez ha sido más imitado en los últimos años por otros grupos rehgiosos extranjeros, principalmente por aquellos que están interesados en al el desarrollo económico unido desarrollo religioso. social y Aunque algunas funcionan en forma independiente y otras anexas a las parroquias rurales, muchas de las escuelas para la clase baja rural están asociadas a proyectos de cooperativismo patrocinados por las misiones y con las cuales se persigue una complementación de las actividades económicas, enseñando a los niños de edad escolar a leer y a escribir y otras des- 80 BRUCE JOHNSON CALDER . : ^ , . que mejorarán sus oportunidades económicas así la religión. En algunos casos estas escuelas están dirigidas con la colaboración de grupos de trezas como su entendimiento de monjas, como en efecto ocurre en los proyectos que mantienen los sacerdotes belgas en Zacapa, en el de los espa- y en el que mantienen en Solóla de Spokane, Washington, ñoles en Quiche, los padres Las dos escuelas para indígenas que fundó el arzobispo Rossell, constituyen otro experimento de la educación católica guatemalteca. Estas escuelas, el Colegio Santiago para muchachos y el Colegio de Nuestra Señora del Socorro para muchachas, fueron sostenidas inicialmente por monseñor Rossell, pero como el actual arzobispo no ha querido contribuir a su sostenimiento, es corriente oir decir que ello se debe a que dicho prelado es indiferente ante la situación de los indígenas en Guatemala. Cualquiera que sea la actitud del arzobispo hacia los indígenas, lo cierto que ambos colegios deben ahora mantenerse por sí mismos a base de contribuciones privadas que llegan en especial de los amigos del anterior arzobispo. El objetivo de estos colegios es dar a los indígenas de talento una buena preparación académica y una ''formación cristiana**, y luego hacerlos regresar como profesores a las áreas de donde proceden. Unos cuantos estudiantes bien calificados es el nivel educativo más alto. Cuando fueron fundados estos colegios en los últimos años de la década del 40^ el arzobispo dijo claramente que esperaba que esos colegios brindarían las pruebas más rotundas de que los indígenas son capaces de educarse (una idea no siempre aceptada en alcanzan Guatemala); dijo también que esperaba que esa acción provocaría un aumento del número de escuelas para indígenas, y que dichos centros vas posiciones en la les darían los medios para alcanzar nue- sociedad guatemalteca y para evitar su CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA explotación a comunistas.® 81 manos de las élites rurales avaras o de los El colegio para muchachas es administrado por la única orden rehgiosa autóctona de Guatemala: la de las Hermanas Bethlemitas, que fue fundada por el candidato guatemalteco a Bethancourt. la santidad, Fray Pedro de San José de del trabajo educativo de la en relación a las cooperativas como respecto de otros esfuerzos, es el de la educación vocacional. Uno de los proyectos más nuevos y de mayor envergadura en el referido nivel, está situado en Quezaltenango. Aunque situado en la segunda ciudad del país, dicho proyecto Un aspecto importante Iglesia, tanto está dirigido principalmente a satisfacer las necesidades de muchos centros rurales de aquella región indígena densamente poblada. El centro se llama Instituto Católico de Capacitación y fue abierto en agosto de 1966 por su fundador monseñor Manresa, el obispo jesuíta de Quezaltenango. Los propósitos del mismo son los de "estimular, educar y orientar rectamente todos los intereses de los obreros y campesinos en técnico y económico, con orden religioso, social, moral, fin de transformarlos en cristianos más conscientes, más unidos y más felices".® La escuela fue fundada para ofrecer capacitación en carpintería, cerámica y tejidos, habiéndose proyectado la extensión del el el programa de para la la última actividad para incluir cursos especiales males, sastrería preparación y aprovechamiento de pieles de aniy zapatería. También habrá una finca expe- rimental para la enseñanza de métodos agrícolas más mo- dernos y para desarrollar las técnicas y cultivos mejor adaptados a las distintas regiones del país. La escuela ha 8 9 Verbum (Guatemala), 30 de enero de 1949. pe- Prensa Libre (Guatemala), 9 de agosto de 1966. La Información riodística fue tomada del Boletín Diocesano de Quezaltenango. 82 ^UUV;^ BRUCE JOHNSON CALDER estudiantes, si Aj:^^) comenzado con cerca de 30 por ahora es para unos bien su capacidad total. 100 estudiantes en Estos serán seleccionados entre los límites de quince y treinta años de edad y entre personas provenientes de las áreas tanto rurales como urbanas; tal selección será hecha por los párrocos locales. Cada estudiante recibirá entrenamiento intensivo en un oficio determinado o en algún tipo de trabajo de extensión agrícola, así como en doctrina el católica, a su aldea o barrio para enseñar a otros perativas de producción en y luego regresará y organizar coo- área de su especialidad. Estos proyectos complementarios están llamados a mantener un contacto constante con la institución matriz. Los graduados esta escuela formarán un núcleo para la enseñanza en cada parroquia; alrededor del centro parroquial se desarrollará de un programa social completo. Este llegará a incluir algún día una escuela, una cooperativa, un dispensar'o y un centro de recreación. Gran parte del dinero para la construcción del plantel matriz ha sido proporcionado por los obispos de Alemania a través de la organización llamada Míserior, cacional El de Quezaltenango es el proyecto de educación vomás grande de cuantos, mantiene la Iglesia en la Otros, en Chichicastenango por los sacerdotes españoles del Sagrado Corazón, en las diócesis de Zacapa y Chiquimula por los sacerdotes belgas y en algunos lugares de Solóla por los actualidad. un tanto parecidos, son dirigidos sacerdotes norteamericanos. Todos la éstos están orientados principalmente hacia la economía del Otro proyecto orientado hacia trial campo y de los pueblos. moderna educación indus- vocacional, es planificado por los fesuitas desde la iglesia el Merced en la ciudad de Guatemala, pero en presente no hay fondos para sostenerlo. de la CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Cada uno de manuales y estos proyectos para el entrenamiento 83 en artes técnicas agrícolas, incluye también un sistema de educación primaria en especial para niños. Hay además, en algunos casos, clases para adultos analfabetos y en un número de lugares cada vez mayor (Chiquimula, Soradiofónicas'. Quezaltenango y Guatemala), funcionan 'escuelas Este es un mecanismo potencial importante para llegar al campesinado guatemalteco en una escala mayor. lóla, ' Servicios médicos y otras actividades A las instituciones cooperativas y de educación deben agregarse las ventajas del trabajo que desarrolla el personal religioso en el área de los servicios médicos. Hay numerosas clínicas manejadas por extranjeros y algunas de ellas se están convirtiendo en verdaderos hospitales. Es notable el uso de clínicas entre los Maryknolls norteamericanos, los sacerdotes españoles del Sagrado Corazón, los diocesanos estadounidenses de Solóla, los belgas de Zacapa y Chiquimula, y los franciscanos estadounidenses de Jalapa. En este sentido destaca el trabajo que desarrollan en Santiago Atitlán, Solóla, los sacerdotes diocesanos de Oklahoma, quienes han estado recibiendo equipo de los miembros de la Asociación Médica de Oklahoma, y tienen el proyecto, en la actualidad, de ampliar sus clínicas médica y dental hasta convertirlas en un hospital completo que servirá a todos los pueblos del lago de Atitlán, operando con un adecuado sistema de transporte lacustre. Las clínicas figuran de manera importante en las operaciones de los Maryknolls. quienes a menudo las usan como medio para entrar en una área deter- minada, a fin de ganar la confianza de la gente, al mismo tiempo que llenan una urgente necesidad. Gran parte del U ^'^^ BRUCE JOHNSON CALDER u. d" ^ equipo médico complicado de las grandes clínicas ha sido proporcionado a través de los Estados Unidos, del Catholic Relief Services de los obispos norteamericanos y de la de Inglaterra. Catholic Medical Mission Board, la OXFAM y o la Miserior de Alemania. i<^j z^i,-^giii ^b oirn-aa n^ actividades no- Existen algunas otras instituciones tables, principalmente adjudicadas a la a cargo de extranjeros, que han sido Iglesia en los últimos años. La escuela de idiomas que mantienen los MaryknoUs en Huehuetenango capacita en el conocimiento de lenguas, en especial el español, a muchos miembros del clero extranjero, de esa orden y de otras, a medida que llegan a Guatemala. Los MaryknoUs dirigen también un proyecto de colonización conjuntamente con el gobierno nacional, por medio del cual se busca trasladar gente desde algunos poblados de Huehuetenango, superpoblados y de difícil vida económica, hacia otros nuevos pueblos situados en la deshabitada región del norte de ese mismo departamento y del Peten; estos nuevos centros de población están organizados en torno a sociedades cooperativas, de las cuales se espera que proporcionarán cierta base económica para estas nuevas comunidades. El gobierno de Guatemala está muy interesado en este trabajo de colonización y dándole el apoyo que le es posible. .n;--^ .:., .,^ ' Un proyecto rural de gran envergadura^ . •3.; La combinación ciales, feliz de todos aquellos aspectos so- en el económicos, educativos y médicos puede ser apreciada proyecto de los sacerdotes diocesanos belgas, contrael tados por obispo Luna de la diócesis de Zacapa, Ellos de Ca- trabajan en una área azotada por una permanente sequía, en el departamento de Chiquimula, en los pueblos CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA motan y Jocotán. Llegaron 85 a esa área alrededor de 1959, después de haber recibido entrenamiento especial en el Centro para América Latina de la Universidad de Lovaina. La labor principal de los sacerdotes de Chiquimula ha consistido hasta ahora en organizar un gran centro cooperativo y conseguir miembros para ayudar a construir su edificio. La cooperativa ahora lectura sirve principalmente como un centro educativo para enseñar rativismo, los principios del coope- y escritura, carpintería y técnicas agrí- colas. El taller de carpintería ha ido progresando en cuanto a su equipo, ya que hace poco le llegaron varias máquinas de mucha capacidad. Ahora se está planificando un taller de mecánica y automotores, y en el futuro podrá contarse con un centro común de maquinaria agrícola, una tienda central de la cooperativa, facilidades de almacenaje, y una cooperativa de mercadeo. En un esfuerzo por poner al alcance de todos las facilidades de educación, los sacerdotes han construido un dormitorio para unas ochenta personas, de modo que puedan asistir a clases aquellos que asi lo desean pero que se ven imposibihtados de hacer el viaje diario desde sus lejanas aldeas. Los sacerdotes también han reconstruido las dos principales iglesias en Jocotán y Camotán y al simphficarlas bastante han provocado gran resistencia de parte de los pobladores. Voluntarios laicos que han llegado de Bélgica para una igual que los voluntarios papales permanencia de dos años prestan ayuda a los sacerdotes. de los Estados Unidos — , También hay hermanas belgas que dirigen una escuela primaria que ahora funciona con tres grados pero en el siete futuro llegará hasta el sexto. Anexa a esta escuela funciona una estación de radio, operada por las hermanas, en la 86 l\ {.' \ BRUCE JOHNSON CALDER ?A ) . \ > cual se difunde música, programas educativos, las noticias locales, y se anuncian las clases y las actividades de la cooperativa. Las hermanas, asimismo, ayudan a dirigir un hospital y dispensario para niños, la el cual fue construido con fondos . de Miserior organización del obispado de Alemania obtiene provisiones médicas en los Estados Unidos, y su personal está integrado por voluntarios de varios países de América del Norte y Europa. El hospital es para niños, pero los adultos son asistidos en casos el hospital de emergencia, ya que distancia más cercano está en Chiquimula, a una hora de en automóvil. Muchos de los casos que se atienden en el hospital son consecuencia de las pobrísimas condi- la mayoría de el área no come otra cosa que maíz y frijol en cantidades insuficientes. Esto se debe al hecho de que la zona es una de las más áridas de Guatemala. Las fuentes limitadas de agua y los medios deficientes para su conservación, hacen que la zona tenga un aprovisionamiento insuficiente de ese líquido, que es, se dice, tan contaminado que no puede purificarse por ebullición. La mayoría de los niños que acuden al hospital, aunque por diversas razones, también sufren de Una severa desnutrición, disentería y diarrea, y muchos mueren por estas causas en los primeros días de su perma- ciones de vida que prevalecen en la gente nencia en el hospital. persona que fue dirigente de las organizaciones campesinas de esta zona, comentaba que los sacerdotes Una parecen tener el apoyo de la gente, tenido cierta oposición de parte de los ricos de riqueza se basa precisamente en el aunque también han allí, cuya actual sistema económico y Los sacerdotes se han visto beneficiados por el hecho de que la oposición está dividida. Algunos vecinos social. y agricultores independientes que no se benefician directa- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 87 mente de la explotación a que da lugar el actual estado de cosas en lo económico y social, también están en favor de los sacerdotes. Los belgas reciben, asimismo, fuerte apoyo del obispo de Zacapa, en cuya diócesis trabajan. Los mis- mos sacerdotes, sin embargo, también están divididos, ya que uno de ellos es un hombre viejo que cree que los jóvenes sacerdotes están dedicando mucho tiempo a los problemas sociales y económicos y muy poco a los de orden religioso, y que se están comprometiendo mucho en los problemas esencialmente políticos. Otros sacerdotes o grupos de éstos y el personal de otras órdenes religiosas, están haciendo un trabajo similar, aunque por lo general menos extensivo, en algunos otros lugares de Guatemala. Ellos se localizan en las diócesis del Peten, Verapaz, Huehuetenango, Solóla, Quezaltenango, Guatemala, Zacapa, y en menor grado, en Jalapa. En la mayoría de los casos su trabajo se realiza casi de manera total con la población de la clase baja rural y reciben poco apoyo de las élites rurales o tienen poco contacto con las mismas. La mayor parte de los proyectos mencionados es con excepción de algunos obra de sacerdotes extranjeros que se realizan en el campo de la educación y en su mayoría son financiados desde fuera del país, por gobiernos, — , diócesis u órdenes religiosas extranjeros. Acción Católica Rural La mayor parte de las actividades que los religiosos los últimos veinte años, hasta su han desarrollado en más reciente trabajo en las áreas rurales, está orientada a satisfacer las necesidades físicas y económicas de la clase baja rural; es indudable que estas realizaciones son muy necesarias para salvar el gran abismo entre la alianza Igle- m sia-élitc i BRUCE JOHNSON CALDER y la > r; > del pasado ello, el Iglesia democrática del futuro. Además de todo cial se ha creado una organización espela Iglesia. para extender organización es la mensaje espiritual de Acción Católica Rural. Esta Legalmente Acción Católica Rural forma parte de Acción Católica, aunque no sucede así en la práctica, y es mucho más activa y eficiente que la propia organización matriz. Ha sido el programa más efectivo de la Iglesia Católica en las áreas rurales, en cuanto a asegurar la fidelidad de la población rural respecto de la Iglesia y del catolicismo. Es utilizada por la mayoría de los sacerdotes que trabajan en las áreas rurales, ya sean nacionales o extranjeros; no obstante, las cifras que se refieren a los miembros de la entidad indican que los sacerdotes más progresistas, por lo general extranjeros, parecen tener más éxito. El programa es dirigido, desde una oficina situada en San Pedro Ayampuc en la arquidiócesis de Guatemala, por un obispo auxiliar de esta arquidiócesis. Este es responsable de las tareas de coordinación y también organiza programas de entrenamiento para los líderes de Acción Católica Rural, aunque es evidente que son las acciones a nivel local, más bien que las del obispo, las que dan la pauta sobre el éxito o fracaso ;^!i -! v del programa. Acción Católica Rural es un programa organizado en torno al sistema catequista, introducido en Guatemala por los Maryknolls para impulsar su trabajo en Huehuetenango. Para hacer funcionar el sistema, un sacerdote de una área rural monta su centro de operaciones en una cabecera municipal o una aldea grande y recluta un pequeño número de los hombres que, en la aldea y los cantones circunvecinos, practican el catolicismo en una forma dedicada c inteligente. A continuación el sacerdote entrena a esos hombres como catequistas por medio de una serie de clases intensivas. ' t *$ / . - ^ CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 89 las cuales están destinadas, a través de un trabajo lento y cuidadoso, a llevar a aquellos hombres más cerca de una vivir comprensión del moderno catolicismo e instarlos a ir y como buenos cristianos y enseñar a otros. La labor de enseñanza del catequista se hace a través de pequeños grupos de cerca de diez personas, con las cuales se reúne varias veces a la semana a fin de explicarles lo que el sacerdote ha enseñado previamente tanto a él como a sus compañeros instructores. Una vez a la semana, o con menos frecuencia si tiene varios grupos, el sacerdote se reúne con un buen número de las personas que asisten a las clases de un catequista, a fin de aclarar cosas que éste ha enseñado. Otro objetivo del trabajo del catequista, la instrucción en sí, es preparar personas para tomar los sacramentos, en especial el bautismo, primera comunión y confirmación. También puede tomar bajo su cuidado algunas de las obligaciones extra del sacerdote, tales como asistir a los enfermos, preparar a los moribundos que serán visitados por el sacerdote, ayudar a las familias a resolver sus disputas internas, y guardar el orden en los servicios rehgiosos. Su función más importante, sin embargo, es la de llevar la doctrina a un número mayor de personas. en comparación con el número que el sacerdote podría cubrir en el tiempo limitado de que dispone. además de A estas alturas resulta casi imposible hacer otras ge- de Acción Católica Rural sin una tomo a sus operaciones en las comunidades indígenas y ladinas, ya que los métodos empleados en el programa y las posibilidades de su éxito, dependen en gran medida del tipo de comunidad de que se trate. neralizaciones acerca referencia separada en En las comunidades ladinas donde el sacerdote es conocido y estimado, éste puede introducir Acción Católica Rural, sabiendo de antemano que la misma será aceptada 90 i '^V\' BRUCE JOHNSON CALDER A . .vi;^ por una parte de la comunidad e ignorada por el resto. Aunque puede haber resistencia al principio, como sucede con cualquier innovación en una sociedad tradicional, por lo general no se trata de la resistencia organizada y desesperada que se comprueba a menudo en las comunidades indígenas. Pese a esa situación, en apariencia favorable. Acción Católica Rural casi siempre es muy pequeña en las comunidades ladinas; comprende un porcentaje bajo de la población nominalmente católica y carece de la vitalidad necesaria para afectar la vida de las personas y de la comunidad. Quizás en la falta de resistencia ante la nueva organización radica la causa de la debilidad eventual de ésta, puesto que la aceptación pasiva es un índice de la relativa falta de religiosidad que muchos observadores atribuyen a la sociedad ladina. Esta última circunstancia, por supuesto, afecta también a otras organizaciones rehgiosas que carecen, por lo mismo, de la fuerza necesaria para combatir el ingreso de un competidor potencial. Finalmente, como resultado de la desatención y debihdad de todas que nace de las organi, zaciones incluyendo a Acción Católica Rural la vitalidad no existe competencia alguna ni ésta. comunidades indígenas prevalece una situación Aquí ocurre que el sacerdote que proyecta introducir las modernas organizaciones religiosas puede verse enfrentado de lleno por una determinada oposición organizada que se concentra en torno a las cofradías y cuya vehemencia a veces se traduce en violencia. Por esta razón las En casi opuesta. mucho de sus planes se limita al asunto de cómo entenderse mejor con la cofradía o cofradías que funcionan en su iglesia y en su comunidad. Hay muchas formas de acercarse a las cofradías, pero de un error circunstancial puede originarse un conflicto capaz de hacer casi imposible todo el trabajo en una parroquia por varios afios. No es sorprendente, por CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA lo 91 mismo, que el clero moderno describa casi siempre en términos negativos a las cofradías. la La fuerza y conservatismo de las cofradías constituyen causa de muchas de las dificultades que afronta la Iglesia las áreas indígenas, éxito, en pero también son un factor principal de su puesto que la cofradía ha sido un elemento importante en la sociedad indígena para preservar la intensa religiosidad de los componentes de dicha sociedad dentro de los lineamientos, cristianismo. si bien algo sincréticos, del Es verdad que la el sistema rehgioso que sobre- vive bajo la tutela de las cofradías se ha visto por mucho papel tiempo ante necesidad de restar importancia al del sacerdote, pero también es cierto que a dicho sistema se debe la conciencia de lo espiritual, que hace que la gente sea receptiva a las nuevas ideas del sacerdote. En su aspecto religioso la cofradía sólo es una parte de todo el sistema político-religioso que por mucho tiempo ha proporcionado las normas de las relaciones interpersonales, los mecanismos del gobierno local e incluso la visión con tradición indícomunidades se ven afectadas de modo invariable y en distintas formas por el gobierno, las leyes y la administración nacionales, en un sentido filosófico, sin embargo, estos elementos son considerados como algo ajeno a las mismas comunidades. Las leyes contrarias a las creencias de la comunidad local son ignoradas o moderadas por la administración del lugar de modo que resulten acepdel los pueblos guatemaltecos gena. mundo de Aunque estas tables.^o El sistema completo varía grandemente de pueblo a pueblo, pero en términos generales se trata de una estruc10 Rubén E. Reina, The Law o£ the Saints (New York: Bobbs MerrlU, 1966), pp. 71-72 y 78-79. 92 : /< BRUCE JOHNSON CALDEE AJiürj tura jerárquica que se divide en dos ramas diferentes es- trechamente aliadas: jales o regidores la civil y la religiosa.^^ La primera está presidida por el alcalde y bajo éste figuran los conce- mayores y los y luego los asistentes inferiores llamados La rama religiosa ^stá integrada por mayordomos de las cofradías y sus ayudantes. Estos alguaciles. la subsistemas paralelos están unidos en cipales o caciques del pueblo cima por los prinal y un sacerdote indígena que indistintamente se le llama 'Chiman del pueblo'. *tatapish* o con otros nombres que varían según la localidad. Tanto la rama civil como la religiosa están controladas por hombres que ingresan en ellas por los puestos más bajos cuando son muy jóvenes y quienes procuran su ascenso gradual en la estructura cambiando a menudo de una rama a la otra. Después de servir por años al pueblo y a la comu^ Bídad, algunos de los mejores hombres (de acuerdo con los patrones tradicionales de la localidad) son seleccionados para desempeñar el cargo de principal la mayoría de los hombres no pasa más allá de los cargos de mayordomo y regidor. Las mujeres entran a la jerarquía organizada del pueblo al participar en las cofradías de mujeres, las cuales están dirigidas en lo interno por las 'capitanas' y desde — — arriba por los mismos principales del lugar. 11 La siguiente descripción de la comunidad y las cofradías indígenas está basada principalmente en Reina, obra citada, en Richard N. Adams, Cultural Surveys oí Panamá-Nicaragua-Guatemala-El Salvador-Honduras (Washington: Pan American Sanitary Bureau. 1957), en E. Michael Mendelson, Los Escándalos de Maximón (Guatemala: Seminario de Integración Social Guatemalteca, 1965) y en Charles Wagley, "The Social and Religious Life of a Guatemalan Village", en Memoirs of the American Anthropological Association, N» 71 (October 1949) y en Santiago Chimaltenango (Guatemala: SISG, 1957. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Esta es típico la 9S estructura ideal, que puede o no estar pre- sente en forma completa en una comunidad indígena. Alga que puede ocurrir en una comunidad determinada, puede verse en la descripción que hace el antropólogo Rubén E. Reina en relación con el pueblo de Chinautla. Durante la dictadura del presidente Ubico se perdió en esta comunidad el control local sobre el gobierno civil y se destruyó de este modo la relación entre las ramas civil y religiosa de la estructura local, provocándose también el desaparecimiento paulatino de las figuras de enlace, o sean los principales. De modo significativo, no obstante. Reina encuentra que "en una forma silenciosa las cofradías de hoy conservan su mayor influencia en los asuntos de la comunidad*', y que, "aunque los problemas y las correspondientes decisiones en tomo de éstos no fueran de carácter religioso, las cofradías estaban implicadas en forma secreta y silenciosa en la mayoría de las decisiones" que afectaran a la comunidad y sus tradiciones.^^ lo de son las de preparar Las funciones religiosas específicas de las cofradías la celebración de las fiestas en honor santos particulares del pueblo, en especial la del de los santo titular o santo patrón, y dirigir las actividades rituales de Semana Santa, Navidad, Pascua de Resurrección y el Día de los Santos. Entre una y otra de estas ocasiones los miembros de la cofradía conservan su calidad de dirigentes religiosos del pueblo, desempeñan funciones propias de sus cargos en el local de la iglesia, donde se reúnen cada domingo, y cumplen otras obligaciones religiosas de la comunidad en relación con los dioses y espíritus mayas y cristianos. Las cofradías a menudo toman a su cargo el cuidado de los santos del pueblo, es decir las imágenes de éstos^ 12 Reina, pp. 94-98. U ^Vl^. bruce JOHNSON CALDER \ /M\.; en torno de uno de los cuales puede centrarse gran parte de su actividad religiosa. Se ocupan asimismo de que el santo o santos sean venerados y honrados con rezos y candelas, que estén limpios, pintados y guardados, y que sean tas. debidamente arreglados, adornados y honrados en las fiesMuchas cofradías se encargan de la limpieza y cuidado iglesia del pueblo, responsabilidad ésta que en muchos la de lugares particularmente después de la ausencia prolonha dado a las cofradías gada de un sacerdote residente un control y una virtual propiedad del edificio de la iglesia. Las cofradías fueron en sus timular el interés inicios un instrumento colonial introducido por los sacerdotes españoles para es- y religiosidad de sus parroquianos y para la crear organizaciones que pudieran ayudarles a los sacer- dotes en la realización de sus numerosas tareas. Pero cofradía comenzó su propia vida principalmente en el úl- timo período colonial, a medida que desfallecía la vitalidad inicial de la conquista religiosa a poco de las y la Iglesia se retiraba poco comunidades más pequeñas y remotas y delos sucesos jaba muchas parroquias rurales sin sacerdotes. Este proceso se intensificó como consecuencia de más alto en la que se re- gistraron en el período inmediato a la postindependencia y alcanzó su punto década de 1870. Desde entonces las cofradías, junto con otros elementos de la jerarquía político-religiosa, estuvieron absolutamente libres para promover su catolicismo nominal, que nunca ha sido totalmente comprendido ni religiosas deslindado de las tradiciones mayas. Tal como Charles Wagley afirmó en 1937 respecto de un pueblo de Huehuetenango, el resultado no fue "una religión indígena americana con un barniz católico, ni un catolicismo con muchos accesorios aboríge- ^ - luí' »»« / >--'''^-/ t t : w I • T ^ 3) .««. — CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA nes. [ . . 95 . ] es la una nueva forma que surge de una nueva religión combinación histórica de dos religiones."^^ Los sacerdotes que se esparcieron en los pueblos rurales de Guatemala por primera vez desde hacia muchos años, de inmediato se vieron enfrentados no sólo con sino con las cofradías, todo el sistema político-reh'gioso del cual éstas formaban parte. El sacerdote sólo tiene cabida accidental en este sistema, ya que su papel fue usurpado desde hace mucho tiempo por otras personas de la jerarquía local. En aquellos lugares donde la cofradía era fuerte, pudo tener al sacerdote como un servidor ocasional, quien venía unas cuantas veces al año para bautizar o decir misa durante la fiesta del santo titular de la comunidad. Cuando el que se enfrenta al sistema es un sacerdote moderno y de carácter fuerte (no precisamente una persona razonable), que desea recobrar sus prerrogativas y las de la Iglesia, o bien desea "reformar" las prácticas que él considera paganas o en desacuerdo con el catolicismo moderno, indudablemente entra en conflicto con las cofradías. Estas, por supuesto, no permanecen solas, ya que en reahdad el sacerdote está amenazando a todo el s'stema social, político y religioso de la localidad; sobre todo los que retienen el poder o están próximos a alcanzarlo dentro de la jerarquía tradicional, se ven forzados a combatir al intruso destructor de su sociedad tradicional. El sacerdote podría trabajar con las cofradías deseara, pero el si lo significar, hecho de establecer un modus vivendi podría con certeza, que el sacerdote tendría que hacer otras muchas concesiones. Las cofradías están basadas sólidamente en la tradición, y podrían estar poco dispuestas casi 13 Wagley, p. 50. (En español: Santiago Chimaltenango, Pub. N» 4 del SISG, 1957, p. 175.) 96 BRUCE JOHNSON CALDER ^n'^r^ a comprometer su propia verdad con un extranjero, aun cuando éste sea un sacerdote. En su mayoría los sacerdotes, poco más inclinados a comprometerse que las cofradías, se ven obligados a oponerse a ellas. Para el nuevo sacerdote es conveniente evitar una confrontación directa con esa poderosa institución comunal, tanto tiempo como le sea posible; pero eventualmente, el si ese sacerdote trata de evitar papel de mandadero de las cofradías, tendrá que opo- nerse a ellas. De esta manera se origina un el serio conflicto en que por lo común, aunque no siempre, triunfante. Este tiene a su favor el sacerdote sale hecho de que la comunidad indígena, como cualquier comunidad, a menudo se ve afectada por faccionalismos y celos internos, y la circunstancia adicional de que a él, como sacerdote que es, se le atribuyen ciertos poderes casi mágicos. La cofradía tiene a su favor el peso de la costumbre y una larga tradición, y el hecho de que, tal como Eric Wolf la describe, forma parte de un "mecanismo de gran elasticidad" que ha dado fuerza a la cultura propia de los indígenas y ha ayudado a éstos en la tarea de sustraerse y eludir las influencias sociales^ desintegradoras que les llegan desde afuera.^* , . n Un ejemplo de una operación exitosa desde el punto de vista de Acción Católica Rural y negativa para las cofradías, se encuentra en la aldea indígena Novillero en el departamento de Solóla. En esta aldea y en la campiña de los alrededores, hay ahora cerca de un centenar de catequistas y 4,000 personas con las que ellos tratan en un plano bastante regular. Esas 4,000 personas han recibido instrucción de los catequistas, los brujos 14 han rechazado las cofradías, y otras prácticas religiosas similares (Chicago: menos ofi- Eric Wolf, Sons of the Shaking Earth Chicago Press, 1959), p, 219. Universlty of CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA cializadas, 97 vida y han comenzado a participar en la organizada sacramental de la Iglesia. Se dice que pertenecen a Acción Católica y permanecen en esa posición mientras ella. continúan participando en Cuando por primera vez en el siglo XX, un sacerdote residente volvió a Novillero en 1959, provocó interminables usar la iglesia sin el derecho de permiso de aquélla y a propósito de otras cuestiones parecidas. Frente a dicha situación, el sael disputas con la cofradía, en relación con cerdote dijo a los miembros de la cofradía que ellos se quedarían con la iglesia, pero que él entonces abandonaría a la población de Novillero en manos del demonio y se iría a los cantones aledaños a decir la misa. Esto hizo que los miembros de la cofradía desistieran de su actitud, porque se dieron cuenta de que necesitaban los servicios del sacer- dote para los días de fiesta más importantes y porque, al contrario de lo que ocurría antes, ya no tendrían que pagar para que un sacerdote llegara de afuera por un día, puesto que ya había uno residente. Se llegó así a un modas vivendi, que sólo duró, sin embargo, hasta que un nuevo sacerdote llegó a sustituir al primero; una vez más la cofradía comenzó a hacer sucesivas demandas absurdas según el dijo a la cofradía punto de vista del sacerdote y éste, como su antecesor, que se quedara con su iglesia y sus demandas. Por un largo período el sacerdote rehusó todo trato con la cofradía o alguno de sus partidarios, a medida que trabajaba con tenacidad para organizar Acción Católica Rural. Mientras que los miembros de esta organización podían hacer continuo uso de sus servicios, el sacerdote , se negaba a prestarlos a la cofradía, declinaba incluso entrar bautizar a la iglesia "de ellos" y rehusaba y todavía rehusa el a cualquier miembro de la cofradía o a sus hijos. Final- mente, después de muchos meses, sacerdote ha comen- ^ . v\ BRUCE JOHNSON CALDER v:5.V:i zado otra vez a realizar unos pocos servicios para la cofradía, pero sólo después de que ésta ha cumplido con un gran número de estrictas y absurdas condiciones. Las presiones contra la cofradía la pusieron en la posic'ón de un suplicante, y parece que la le hicieron perder prestigio y partidarios. En actualidad son tantos los miembros de Acción Católica Rural y los que asisten a m'sa en los cantones, que aun podrían rebasar la vieja iglesia de Novillero. En cuanto a las relaciones con las cofradías hay pocas normas generales, pero, debido a que ellas son parte de la comunidad, es probable que un sacerdote pueda aprovechar los celos y fricciones que se suscitan dentro de la misma, en su afán de destruir aquellas organizaciones. Por otra parte, hay y debe haber ellas presenta cientos de formas diferentes para tratar con las cofradías, una de puesto que cada pueblo y cada una situación diferente. En el pueblo indígena de Chichicastenango, un pueblo comercial de Qui- che, por ejemplo, las cofradías son excepcionalmente fuertes, en parte debido a que un sacerdote alemán que llegó a la región allá por el año 1900. decidió trabajar por medio de las cofradías y apoyar a las mismas. Los sacerdotes españoles de la Orden del Sagrado Corazón, que han llegado al área en los años más recientes, se han visto obli- gados a evitar una confrontación directa, puesto que, al se hace evidente que el hecho de pertenecer a Acción Católica da lugar a nuevas obligaciones y privilegios y obliga a abandonar por completo las cofradías. Aun en Novillero se juzgó necesario no permitir a los catequistas más entusiastas, una labor de activo proselitismo mismo tiempo, atacando las viejas formas; en el pasado, la crítica directa de los catequistas condujo a la violencia física contra ellos. Por esta razón, el programa catequista mantiene por lo CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA general una política 99 más positiva y deja la actividad negativa en manos del sacerdote, ... Cuando Acción Católica Rural tiene buen éxito en un pueblo, como ocurre en Novillero o en Chichicastenango, proporciona ayuda a sus adherentes, exactamente como lo hace la cofradía. el En primer lugar, el la organización es diri- plano espiritual, es considerado como una figura poderosa aun en las cofradías. Los miembros de Acción Católica realizan sus propias procesiones, tienen gida por sacerdote, quien, en una vida ceremonial separada, y sus propias monaguillos, sacrista- suborganizaciones para catequistas, nes, y grupos de mujeres que limpian y adornan la iglesia. En resumen, ellos usan varios procedimientos para mantener su identidad de grupo separado y ayudarse unos a otros por medio de sus actividades de conjunto. En el caso de Novillero, se parecen de manera extraordinaria a un pequeño grupo de antiguos cristianos, reunidos como los salvos y poseedores de la verdad, mientras que, al mismo tiempo, hacen labor de prosehtismo entre las viejas organizaciones destruyendo la estructura de éstas. En áreas las cofradías como la de Chichicastenango, donde tanto como Acción Católica tienen fuertes organiza- abandonar el grupo viejo para adhenuevo puede ser descrita como una "conversión al catolicismo", ya que allí tales grupos implican una gran dicotomía social. En algunas regiones, además, llegar a ser miembro de Acción Católica equivale casi a ser miembro de la Democracia Cristiana.^* En 1950 se presentó en Santiago Atitlán, Solóla, un ciones, la experiencia de rirse al buen ejemplo de lo que puede ocurrir cuando una cofradía no recibe un trato adecuado: un sacerdote pensó que podría 15 Véase Capitulo VII, p. 153. 100 w r BRUCE JOHNSON CALDER i j v una de las cofradías al robarse la máscara de uno de los principales santos de la misma, el cual era el santo patrón del mundo mágico. Este incidente, descrito en forma detallada en el libro de Mendelson, Los Escándalos de Maxidestruir món, provocó un tremendo furor y un profundo resquemor hacia los sacerdotes y su instrumento, Acción Católica Rural. Al cabo de casi catorce años llegaron a Santiago Atitlán algunos sacerdotes norteamericanos e inadvertida- mente comenzaron a ser implicados con algunas de las personas 'culpables' del pueblo. Todo este conflicto siguió un cauce oculto y era casi imposible de percibir para un extraño. El resultado, sin embargo, fue que el trabajo de los norteamericanos se retrasó por más de un año. Una y de las razones del conflicto entre los sacerdotes las cofradías es obvia: unos y otras representan empero, institu- ciones diferentes, que compiten por la fidelidad de la gente. misma en realidad Las incluyen otros factores importantes. La mayoría de los sacerdotes que llegan a estas áreas indígenas aisladas son extranjeros, en términos tanto de nacionalidad como de ascendencia racial, costumbres y por lo general de lengua. Ellos ingresan en una sociedad en la cual incluso un ladino de la ciudad de Guatemala es considerado como un foráneo, y en la cual se teme a los foráneos, como grupo, ya que se les considera agentes de un sistema poderoso y explotador. Puesto que esos sacerdotes también son foráneos, son vistos con suspicacia y al principio la gente los elude. Aun eí hecho de ser sacerdotes no les ayuda; como cualquier otro extraño deben ellos mostrarse, conociendo paulatinamenbases de ese conflicto, te a las personas y ganando su confianza. Los sacerdotes no eran figuras famihares en el área rural de Guatemala, sino hasta hace poco tiempo; muchas zonas no los han tenido durante los últimos veinte o treinta años, algunas desde la , CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 101 década de 1870, y otras desde los tiempos de la colonia. Además, muchos de los escasos sacerdotes localizados en las áreas indígenas de nas la élite ladina y favorecían eran (y algunos todavia lo son) aliados la explotación de los indígeel el o, al servirse de sanciones espirituales para imponer sistema social, al justificar a éste en campo teológico como algo dispuesto por la divinidad, el silencio. cuando menos, condonándolo con de superar esas suspicacias y temores, mulos misioneros protestantes chos sacerdotes ^y ahora han adoptado el método de los Maryknolls, el cual consiste en entrar a una área mediante la instalación de una clínica para luego abarcar otros aspectos sociales y religiosos. Una vez se ha ganado la confianza de la gente, según afirma un sacerdote que ha tenido buen éxito en Solóla, se le Con el fin — puede rable, dirigir hacia cualquier parte. el En una situación favo- sacerdote puede conseguir que la gente cambie sus prácticas espirituales, puede iniciar nuevos programas sociales y económicos y sí algo crucial en las áreas indí- puede comenzar la tarea de hacer que la gente misma. La palabra del sacerdote en un pueblo indígena puede decidir que un agente agrícola del gobierno nacional sea o no escuchado, que un candidato u otro sea considerado 'en favor' o 'en contra' del pueblo, o bien, que se acepten o no algunos aspectos del servicio de salud púbhca. La buena voluntad de la gente para obedecer asusta incluso a algunos sacerdotes, quienes, al percatarse de lo fácil que resulta dirigir a una comunidad rural, se dan cuenta de que otros individuos con propósitos diferentes podrían hacer lo mismo. Una situación algo parecida puede observarse en las áreas ladinas del país cuando un sacerdote intenta trabajar con la clase baja rural, porque los ladinos de este sector. genas crea en 102 ^ BRUCE JOHNSON CALDER han sido víctimas de la tray la élite. Por otra parte, como los indígenas, también dicional alianza entre la Iglesia también las áreas ladinas rurales experimentaron la despoblación clerical, la cual hizo de los sacerdotes unos sujetos extraños por definición y por tanto personas sospechosas en una comunidad campesina. El problema se vio agravado por el hecho de que la mayoría de los nuevos sacerdotes era de origen extranjero. Aparte de estas similitudes, sin embargo, existen las importantes diferencias entre las co- munidades ladinas e indígenas, las cuales se presentan, en las áreas en que los indígenas hacen mayor resistencia a la Iglesia moderna por medio de las cofradías, en materia de raza, y en la relativa indiferencia , de s los ladinos respecto >. de la religión. ;' b k^í, : ? Es natural que un sacerdote que ingresa en una sociedad rural de Guatemala pueda provocar un considerable temor y resentimiento, tanto porque es un extraño y un agente potencial de represión, como porque es probable que esté interesado en destruir las viejas estructuras sociaen las comunidades indígenas. Las cofradías, los chimanes y otras prácticas que los modernos sacerdotes no aceptan, constituyen la verdadera base de la posición de mucha gente dentro de la comunidad y también como un sistema de gobierno del pueblo; pocos de quienes están conectados con aquellas instituciones están dispuestos a permitir que sean destruidas. Las muchas batallas libradas entre los modernos sacerdotes misioneros y las cofradías, constituyen un amplio testimonio de la anterior aseveración. les También hay casos, en regiones tanto indígenas como la- dinas, en los cuales el confhcto entre el sacerdote y la co- munidad o parte de ésta, no está vinculado a la cuestión de las cofradías. Es típico un sacerdote extranjero que llega a un pueblo y decide entremeterse en las costumbres locales CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA tradicionales, al parecer 103 con ironía, en vista de que ellas no adecúan a sus propias costumbres también locales pero más modernas. Esta msma situación, aunque en menor escala, se presentó en el pequeño pueblo ladino de Camotán, en Chiquimula: los sacerdotes belgas, en el proceso de restauración de la derruda iglesia, desecharon algunos de los adornos arquitectónicos coloniales, tales como nichos y altares que servían para albergar a muchos de los tantos y antiguos santos (algunos de los cuales habían sido canonizados en Camotán en vez de en Roma), e hicieron lo mismo con algunas de las precias imágenes. También se propusieron poner fin a varias costumbres tradicionales, como la de quemar grandes cantidades de candelas en el piso de la iglesia, en lugares en que causaban molestias. se Cuando los sacerdotes dispusieron tales cosas, a pesar de su reconocida dedicación para resolver los problemas sociales y económicos de la gente, crearon un chma de agitación que requirió unos cuantos años para apaciguarse. incidente parecido ocurrió en 1965 en un pueblo de Jutiapa, cuando un sacerdote norteamericano decidió que él podría "modernizar las prácticas religiosas locales'*. Proyectó "restringir el tañido de las campanas lo de la iglesia en la ocasión de la muerte de un feligrés cual se tiene como un requisito para que el alma pueda enúnicamente a los casos de aquellas personas trar al cielo que él juzgaba como buenos católicos". El sacerdote esperaba que en esa forma un mayor número de personas se sentiría compelido a asistir a misa y, si no lo hacían así, él tendría derecho a imponer un castigo en ocasión de la muerte de una de aquellas personas. El asunto degeneró Un ladino pronto en una situación de violencia entre el sacerdote y los parientes de una persona fallecida, quienes decidieron hacer sonar las campanas de la iglesia a pesar de la prohi- 104 r^ - BRUCE JOHNSON CALDEE .? ^^ La disputa tuvo que ser llevada a los y aun ahí el sacerdote pasó momentos difíciles^ ya que había enajenado a muchos bición del sacerdote. tribunales para que fuese resuelta, en la estructura del poder local.^^ Una disputa más, un poco más seria, el se registró en departamento 1965 en la de Jalapa. En este caso las cofradías no se vieron implicadas directamente, pero en cambio se peleó por el problema de la tenencia de la tierra: un nuevo sacerdote llegó a la aldea y obtuvo el apoyo de una facción de los indígenas para construir una iglesia en las tierras comunales. Otro grupo de los indígenas se opuso violentamente, no sólo porque se perdería la tierra destinada al edificio mismo de la iglesia, sino porque la construcción de ésta daría lugar a que creciera un pueblo en torno de la misma y esto a su vez, conduciría a la enajenación de más y más tierras. En vista de que continuaron los planes para erigir el edificio y después se comenzó la obra sin la aprobación de toda la comunidad indígena, las facciones en pugna pusieron más ardor en la disputa. Por dedicatoria de la rectoría por el fin, cuando Nuncio papal, aldea indígena La Laguneta, en se hizo la se suscitó un tumulto y el bando opositor secuestró y dio muerte a uno de los trabajadores de la construcción y también capturó al párroco con amenaza de su vida. El orden fue restablecido sólo cuando se llamó al ejército nacional.^^ Además de las áreas donde el reciente reingreso de la Iglesia ha causado fricciones, existen otras y grupos de personas a los cuales la Iglesia no ha llegado todavía. Estas personas, que viven en las zonas rurales, por lo general no tienen contacto con la Iglesia como consecuencia de una 16 Durston, p. 71. 17 Tomado del Servicio de Noticias de la Conferencia Católica Nacional por el Bienestar, 19 de junio de 1965 (mimeograflado). CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA combinación de la 105 gráficos diversos. Un escasez de sacerdotes y factores geoejemplo típico lo constituye la gente que vive en tuadas en el los cantones, demasiado lejos de los grandes si- pueblos para tener un contacto efectivo con las iglesias lugares montañosos centro de los núcleos urbanos; tal ocurre en los en y aislados, carentes de carreteras, como el norte de San Marcos, Huehuetenango, Quiche y Alta Verapaz. Algunas veces contribuyen a agravar el los problema sacerdotes con orientación tradicional, quieel nes tienden a esperar en interior de las rectorías de sus pueblos a que la gente llegue hasta ellos; pero aun los sacerdotes que practican un apostolado más moderno, quie- nes por lo general hacen un esfuerzo mayor por llegar hasta la gente aislada de los montes, no pueden alcanzar a todo fico el mundo. El punto máximo del problema geográ- se localiza en el Peten, en cuyos 36,000 kilómetros cuadrados se encuentran esparcidos no más de 20,000 hade los cuales carecen en absoluto de conexión formal alguna con la Iglesia. En regiones como el Peten la gente ha dejado de practicar sus versiones más o menos sincréticas de catolicismo colonial y ritos mayas. bitantes, algunos A en el pesar de las dificultades especiales sector rural del país, la Iglesia programas efectivos para llegar a las la esperanza de influir en la vida de ellas, así en lo material como en lo espiritual. A través de cooperativas, clínicas, escuelas y Acción Católica Rural se han introducido algunos cambios a nivel local, en especial en las áreas indígenas, donde se localizan muchos de los dinámicos, modernos sacerdotes. Como en todos los aspectos de la vida de la Iglesia, los elementos extranjeros predominan en número y son responsables de muchas de tales innovaciones. que enfrenta ha ideado algunos masas del campo, en t^l hBi-r^.]V.-i,.. /! M.i;-''<':!^t': CAPITULO V EL TRABAJO DE LA IGLESIA EN LAS AílEAS URBANAS Uno de los problemas básicos de la Iglesia guatemal- teca desde finales del siglo XVI, ha radicado en que su disponibles sólo para organización y personal han estado un pequeño porcentaje de la población. La parte más importante de las actividades de la institución ha estado locahzada en el centro de la ciudad de Guatemala. En los últimos años, sin embargo, el problema ha mejorado mucho en el plano nacional; como consecuencia de la proliferación de diócesis desde 1951, se ha creado cierto número de centros religiosos regionales que se interesan en sí mismos así como la arquidiócesis de Guatemala se interesa en sí misma. Como diócesis separadas, responsables ante el Vaticano, pueden tratar de modernizarse y cubrir los territorios bajo su particular jurisdicción con sacerdotes, parroquias y programas diversos. En la época en que esos territorios todavía formaban parte de la arquidiócesis, parecían tan distantes y despoblados como para merecer fuentes eclesiásticas de dinero el concurso de las escasas y sacerdotes. que respecta a no obstante, la mayoría de lo En la arquidiócesis de Guatemala, las instituciones religiosas con- 107 108 BRUCE JOHNSON CALDER tínúan al servicio de la parte central de la ciudad. Mientras que cuatro parroquias y veinte capellanías atienden a la relativamente pequeña zona uno de la ciudad, hay sólo un máximo de dos parroquias y unas cuantas capellanías para las otras zonas, y en algunas de éstas no existe ninguna. Hay nuevas colonias en las afueras de la ciudad, en las cuales no existe una sola iglesia o sacerdote. Los administradores de la arquidiócesis reconocen el problema y han hecho planes para elevar el número de parroquias desde veintiuna hasta cuarenta y cinco. Se trata de hacer más pequeñas a las antiguas parroquias y agregar otras en las nuevas áreas que circundan a la ciudad. La proyectada reorganización, sin embargo, no puede llevarse a cabo porque no hay sacerdotes para los puestos que serían creados. La Iglesia responde de las el muy distintas maneras a los problemas de áreas urbanas de Guatemala, pero del mismo modo que en ya se el campo, esa actividad es en su mayor parte consecuencia del desarrollo de los últimos veinte años. Históricamente la Iglesia urbana estuvo ligada a la bolsa los intereses de los ricos. Había pocos sacerdotes y daba la tendencia de concentrarlos, con las iglesias, en centro de las grandes ciudades. ricos, La Iglesia influía en la vida de los en que éstos participaban, en forma relati- vamente sin significado, en las ceremonias de bautismo, confirmación, matrimonio y comunión. La influencia de la en la medida Iglesia en el pensamiento social fue grande en que afectaba la vida personal de la mayoría de los católicos pero completamente contraria al nuevo espíritu de la Iglesia de hoy. El cristianismo católico no tenía una relevancia social directa, en el sentido de sugerir, por ejemplo, a una persona que debe pagar a sus trabajadores un salario justo, o que la esposa tiene derecho a que se le trate CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 109 tecos merecen algo con cierto mínimo de respeto, o que los indígenas guatemalmás que la servidumbre legalizada. La influencia era, antes bien, de Iglesia, un carácter opuesto, ya que la de modo consciente, proporcionaba a los ricos la base religiosa para su filosofía social conservadora. Después de 1945 sirvió como punto de apoyo contra el "comunismo ateo" de los reformadores sociales de Guatemala, proclamando, en efecto, doctrinas sociales tales como el derecho divino de propiedad. Los resultados de estas doctrinas sociales conservadoras contribuyeron a complicar los problemas sociales del país, pero la Iglesia liberaba su conciencia enseñando a los ricos la necesidad de la caridad cristiana y a los pobres la virtud de la pobreza. De esta manera la Iglesia y la élite tradicional de Guatemala se complementaban recíprocamente en cuestiones de orden social. La Iglesia, que era de la élite y estaba financiada por ésta, debería servir a la élite; esta alianza fue fortalecida por el espectro del comunismo, el cual amenazó la existencia económica de ambos grupos y, además, negó la validez e importancia de la religión. El papel de la clase baja urbana si es que hubo alguno en todo este asunto fue el de recurrir a lá Iglesia para tratar de encontrar razones espirituales que justificasen las penas de la vida. Durante los pasados veinte años, sin embargo, se ha producido un cambio. La proliferación de actividades religiosas de orientación urbana ha permitido a algunos católicos, tanto sacerdotes como laicos, hacer un serio esfuerzo para formar una Iglesia y un cristianismo con más significación tanto para la clase alta como para la baja. La nueva tendencia en aquellos elementos fue motivada por una serie de hechos decisivos entre los que podrían incluirse los siguientes: (1) El convencimiento a que llegaron en 1954, después de la caída de Arbenz, de que si no se resolvían no los BRUCE JOHNSON CALDEE A \'¡V problemas sociales del país era posible que se produjera futuro otro Arbenz; de acuerdo con las palabras del arzobispo, los guatemaltecos podían escoger entre una "justicia social, pronta y efectiva» o el comunismo". (2) La comprobación del hecho de que miles de protestantes estaban trabajando con éxito para convertir a los católicos nominales, lo cual significaba que los protestantes harían en el un cristianismo más significativo si los católicos hacerlo. (3) El convencimiento de que un creciente no podían número de sacerdotes norteamericanos y europeos estaban dispuestos a ayudar y que el Vaticano y el gobierno de los Estados Unidos estaban ansiosos por fomentar el cambio. (4) AU gunos miembros de la Iglesia comprobaron la justicia de las demandas de la clase trabajadora guatemalteca, a la par que la falsedad de las voces de los ricos respecto del "comunismo" y del status quo divinamente ordenado. Esse reflejó de modo típico en un discurso pro* nunciado por el arzobispo en 1957, en el que éste se lamentaba de "todos los explotadores del proletariado" y decía: "Más comunistas que los líderes del Soviet, son los explotadores, porque éstos hacen comunistas del corazón."^ te espíritu dos, Desafortunadamente, y a pesar de los cambios iniciael nuevo tipo de parroquias que impulsa la versión más moderna del catolicismo del Segundo Concilio Vaticano y fomenta las obras sociales, se ve ampliamente superado cuantitativamente por las parroquias tradicionales que mi- den su vitahdad en función del número de confesiones, comuniones y bautizos, y por organizaciones espirituales y sociales de la categoría de las Hijas de María y la Legión de María. Estas últimas parroquias sólo desarrollan algunas actividades de las que corresponden a Acción Católica y 1 Verbum (Guatemala), 15 de octubre de 1957. :« v i CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA ninguno de los otros 111 programas modernos que se están conGuatemala contemporánea. En la mayoría de las parroquias sucede que si un feligrés está interesado en conocer los Cursillos de Cristiandad, el Movimiento Familiar Cristiano u otras organizaciones modernas, y si desea participar en las mismas, lo más probable será que deba ir fuera de su parroquia y hacer contactos con grupos que funcionan a niveles citavirtiendo en parte de la vida de la Iglesia en la dinos o nacionales. Las modernas organizaciones de Las organizaciones de la la Iglesia urbana moderna Iglesia urbana re- presentan los esfuerzos que se hacen por llegar a todos los niveles de la sociedad, aunque una simple mirada a esas organizaciones indica que la Iglesia casi siempre ha logrado llegar sólo a las clases alta y media-alta. Las cuatro prin- cipales organizaciones aludidas son Acción Católica, el Movimiento Familiar Cristiano, los Cursillos de Cristiandad es la y la el Opus Dei; la primera ellas Acción Católica más grande de jeres, y se extiende a casi todos los sectores de sociedad por medio de sus secciones para hombres, mujóvenes obreros, estudiantes de secundaria y univer- sitarios. Sin embargo, ella es también la menos efectiva de las organizaciones urbanas; y algunas de sus secciones exis- ten Cristiano está or-'entado hacia las clases alta más de nombre que de hecho. El Movimiento Familiar y media-alta un cristianismo y parece ser efectivo en cuanto a dirigir a sus miembros hacia moderno y activo, y también está alcanzando éxito como un cuerpo educativo a nivel nacional. Hay quienes sostienen que los Cursillos están destinados a todas las clases de la sociedad, pero la mayoría de los observadores interesados los señalan sólo como una forma 112 ' BRUCE JOHNSON CALDER > efectiva para llegar a la clase alta. Al Opus Dei se le asocia con esta misma clase en la opinión popular. En efecto, su filosofía de "capturar para el Cristianismo" las mejores mentes y los mejores representantes en cada campo de la actividad secular, podría hacerle coincidir con la imagen popular, tantes en ya que las mejores mentes y los mejores represenuna sociedad como la de Guatemala estarán en la clase alta, cuyos miembros tienen la oportunidad de asegurarse una buena educación y buenas posiciones. Pero, por otro lado, es obvio que el Opus Dei está haciendo un esfuerzo por alcanzar e influir otros niveles de la sociedad a través de sus proyectos con trabajadores, con hijos de mujeres que trabajan en los mercados y empleadas domésticas. Las organizaciones urbanas de las la Iglesia, por consi- guiente, con unas cuantas excepciones, están dirigidas hacia Esta situación es completamente opuesta que prevalece en el campo, donde casi todas las nuevas organizaciones eclesiásticas están orientadas hacia la clase baja. En su mayor parte las organizaciones urbanas dan énfasis a las actividades intelectuales concediendo especial importancia a la lectura y al uso de las ideas y siguen una orientación espiritual más que material. La Iglesia ha fracasado por mucho tiempo, en los niveles diocesanos <:omo nacionales, en sus empeños por llegar hasta la clase baja urbana; en parte ese fracaso se debe a la incapacidad para crear un programa económico urbano, similar al movimiento cooperativo que establece un vínculo significativo con las masas campesinas y que se traduce en mejores condiciones de vida para éstas. Es posible que las condiciones urbanas no permitan el uso de técnicas tan simples como las cooperativas, pero en todo caso, ninguna otra ha sido desarrollada. A pesar de la falta de instrumentos económicos clases altas. a la CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 113 adecuados, hay unos cuantos casos particulares de parroquias que han tratado de acercarse a elementos de la clase baja, ayudándoles a satisfacer sus necesidades sociales y médicas y dándoles, de ese modo, una orientación favorable dirigen escuelas a la Iglesia. Las parroquias que han adoptado esta táctica y clínicas y patrocinan otros servicios para En los sectores de la clase baja puede suceder también que el sacerdote sea uno de los pocos hombres instruidos de la comunidad, y si tal cosa ocurre él se convierte en un consejero del grupo, en asuntos relativos al matrimonio, la familia, cuestiones legales, vivienda, bienlos pobres. estar, diversas relaciones con las autoridades civiles y, por supuesto, la religión. Una de las parroquias que ha alcanzado más éxitos entre las pocas que se preocupan por la clase baja, es la que funciona en la Villa de Guadalupe, a cargo de los Maryknolls. Está situada en un área de la ciudad de Guatemala en la cual los tremezclados muy ricos y los muy pobres viven en- manzanas. Los sacerdotes organizaron una clínica grande, para cuyo servicio se contrató un médico; se inició un modesto servicio de empleo, y se organizó una cooperativa de crédito. Estas actividades, obviamente, están orientadas hacia la gente más pobre entre los 30,000 feligreses de la Villa de Guadalupe cuyas necesidades físicas y económicas se atienden de manera preferente. Los sacerdotes de esta parroquia están convencidos de que la religión tendría poco sentido para esta gente en tanto careciera de trabajo, sufriera hambre y muriera por falta de una adecuada atención médica. en las mismas en Los Maryknolls emplean los Cursillos de Cristiandad parroquia para llegar con el mensaje social cristiano tanto a los ricos como a los pobres. Esperan dichos religiosos que los cursillos citados sentarán las necesarias bases la ¿1.14 V j BRUCE JOHNSON CALDER psicológicas para cristianismo ideológicas y el una fuerte y activa la parti- cipación en y estimularán aplicación de los principios de éste a las situaciones políticas y sociales de los la vida diaria. Los religiosos creen, así como otros, que el cursillo es el único medio realmente capaz de hacer que hombres latinoamericanos vivan su catolicismo y comprendan las implicaciones sociales del mismo. Ellos op:nan que el hombre de la clase baja puede ser llevado al plano de relacionar las injusticias de su propia situación con la de muchos otros hombres y a buscar en la política los orígenes y remedio de dicha situación. El hombre de la clase alta puede ser persuadido, por ejemplo, a apoyar la creación de impuestos sobre la renta, como algo justo y aconsejable, la como una acción la cristiana que beneficiará a toda soc edad. de La parroquia La Merced de los jesuítas es sim'lar a la Villa de Guadalupe en cuanto a su sentido y orgaesa nización; los parroquia ha organizado, para servicio de residentes pobres del barrio de Jocotales. clínica dos escue- las elementales, el una médica y es posible que se establezca en futuro una escuela vocacional. La clínica que funciona sólo unas horas al día en la pobre parroquia una zona de las clases de Santa Marta en la zona 3 está basada en la misma filosofía baja y media-baja social, pero dispone de muy poco dinero. Entre las parroquias urbanas progresistas, las menos organizadas en lo que se refiere a servicios sociales, son aquellas parecidas a la que dirige un sacerdote guatemalteco (el "padre de la un barrio de casas de radio") en la 'colonia' La Limonada cartón y hojalata, situada en uno de los barrancos que cortan el centro de la ciudad. En esta comunidad no hay , dinero para obras sociales, tales como clínicas, y parece cualquier que existen pocas organizaciones formales de CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA clase, 115 con excepción de una cooperativa de costura, que hace pocos años fue organizada por el sacerdote con sus propíos fondos. Pese a esa falta de organizaciones formales, el sacerdote parece capaz de obtener un gran apoyo para sus ideas, en especial las de carácter político. En algunas ocasiones ha organizado manifestaciones en La Limonada con el fin de exigir la ayuda de la población capitalina para su pobre comunidad, y puede, según se dice, conseguir •grandes cantidades de votos para los candidatos que ofrecen algunas cosas para la 'colonia'. Una recompensa a sus esfuerzos, entre otras, fue una nueva clínica que abrió d gobierno en 1966 en la vecindad de La Limonada.* El trabajo de la Iglesia en el aspecto de la educación urbana La educación constituye uno de anulado casi los nales de la Iglesia urbana, no obstante que empeños tradicioel mismo fue por completo durante el período 1870-1944. Desde este último año el compromiso de la Iglesia en el campo de la educación ha crecido inmensamente y en la actualidad se le considera como uno de sus principales esfuerzos, ya que precisamente a través de las escuelas se ha impartido por lo general la más efectiva indoctrinación catóhca. Pese a que las escuelas católicas fueron obHgadas por la ley a respetar el curriculum nacional, el cual hasta 1966 no contenía indicación alguna respecto de la enseñanza religiosa, fue posible que se impartiera esta enseñanza después de cumplir las exigencias básicas de la instrucción regular. En 1966, al cambiarse la Constitución nacional, fue posible agregar la instrucción religiosa al curriculum regular. 2 Una 'recompensa' posterior fue el exilio temporal que le Impuso la Jerarquía en 1967, supuestamente por su agitación social. Unos meses después se le permitió volver a sus antiguas funciones. 116 — ^ BRUCE JOHNSON CALDER V.;: La educación católica, en general, está actualmente en manos de sacerdotes y religiosos extranjeros, aunque cerca del 25 por ciento de las escuelas católicas primarias que seglares guatemaltecos. funcionan en la ciudad de Guatemala está dirigido por En 1966 la educación católica re- presentaba menos del 10 por ciento en las cifras totales relativas a la educación; pero, en ciertos aspectos decisivos como por ejemplo el número de aspirantes representan casi el al bachillerato, 40 por ciento del total. De la misma manera, unas cuantas de las mejores escuelas católicas son las que se encargan de la educación secundaria de un gran porcentaje de la élite que gobierna las escuelas católicas al país. La tendencia todavía hoy en del el tradicional de la Iglesia en cuanto a si- tuar en la capital la mayor parte de sus servicios, persiste campo de la educación, puesto que mas total ella. 40 por ciento del si encuentra localizado en notoria de sus servicios educativos se La concentración se hace más se considera que la arquidiócesis de Guatemala la la cubre cinco departamentos completos y que aun así, capital por sí sola cuenta con más del 80 por ciento de los cinco departamentos. cantidad total de las escuelas católicas que funcionan en Una situación similar se encuentra el 50 por ciento de todas las escuelas católicas está situado en las cabeceras departamentales.* Esta concentración puede justificarse aduciendo en las nuevas diócesis, donde casi Véase cuadro en el Capitulo IV, p. 77. Estas estadísticas probablemente no difieren de las de los Estados Unidos, donde quizás más del 50 por ciento de las escuelas rurales está localizado en el asiento de los condados, pero la movilidad y el grado de concentración rural de la población tienen diferencias decisivas en uno y otro caso. En el área rural guatemalteca no hay buses escolares que recorran los distintos pueblos y la población campesina, además, está más esparcida que la de los Estados Unidos. S CO Tji co 00 05 CO in 00 o> th in co tH tH ""^ s^ co O ^. /—N o SS^ 2 ^ o C C "¡^ •o p, C C C r- a ^ oí oí co in iH rH N^ o rH ^ ^o 00 «i e¡ o a es o > ¿ I» H S o /-*v o B tS-o /— ís ID es 7,953 6,346 6,088 ^ 00 co tfí 3 c3 (258 s o s ff Ci S^C 1 1 i 0. l-d 2; OJ o OS íá •a s •c c o 11 4-> ? o o ¿1 bási 1 w tí 1 c «y i (Bachillera ^1 CO Secundaria Primaria 1 (Plan 111 1HW o 0^ 3 i 118 BRUCE JOHNSON CALDER que, cuando se dispone de servicios limitados, éstos deben estar ubicados en lugares que permitan cubrir el mayor número de personas, pero dicha concentración refleja por otro Jado una actitud de exclusivismo en ciertos elementos del clero extranjero y de la jerarquía guatemalteca. Esos ele- mentos prefieren permanecer en trabajar con los hijos de la élite al los pueblos grandes y y se mantienen indiferentes^ menos en lo que atañe a sus actividades, respecto de la y a menudo de la clase baja urbana. Sus actitudes sociales y su filosofía política se reflejan con mucha clase rural frecuencia en la enseñanza que imparten; en gran medida, la La tendencia apuntada antes educación católica tiene matiz decididamente conservador. ofrece algunas excepciones en las diócesis que están popularmente consideradas como Huehuetenango, Quezaltenango. Solóla, y la más reciente de Zacapa. Las diócesis con orientación tradicional y sin dinamismo, que también controlan algunas de las escuelas católicas del país, siguen los viejos cauces; tales son los casos de Jalapa, San Marcos y la Verapaz. La diócesis de Jalapa, que cubre tres departamentos completos, tiene sólo tres escuelas católicas, de las cuales hay una en cada cabecera de los departamentos de Jalapa y Jutiapa y una en la cabecera municipal de Asunción Mita. Jutiapa; ninguna existe en todo el departamento de El Progreso. En el departamento y diócesis de San Marcos hay sólo cuatro escuelas, de las cuales dos están en la cabecera departamental. progresistas, tal el caso de las de Los más representativos de escuelas los bien conocidos colegios , primarias y secundarias tales son dirigidos por el extranjeros para los hijos de las clases media y alta y están situados en la ciudad capital; son, por ejemplo, Colegio de Infantes y el Liceo Guatemala de los maristas españoles, el Liceo Javier y Colegio Loyola de los jesuítas. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA el 119 Montemaría de las hermanas Maryknoll, y el Liceo Francés dirigido por personal laico. Los colegios parroquiales la de capital tienen menos renombre que los anteriores, reí gio- tanto como los otros dirigidos por varias órdenes sas en los vecindarios más pobres y que por lo regular ofre- cen sólo educación primaria. Fuera de la capital, únicamente unas cuantas escuelas católicas ofrecen educación secundaria y en su mayoría que dirigen Chiquimula, los se encuentran situadas en las cabeceras departamentales. Entre ellas figuran los colegios La Salle Hermanos de cristianos en las los colegios Huehuetenango y carmelitas en Quezaltenango y Mazatenango, el Liceo Quezalteco de los augustinos y el Liceo Guatemala que dirigen los salesianos en Quezaltenango, las y el Liceo Jalapa dirigido por seglares. Estas son únicas el escuelas departamentales otras de secundaria que confieren bachillerato; tantas ofrecen los cursos del Plan básico o de normal, y la mayoría imparte sólo edu- cación primaria. Establecim'entos como el colegio La Salle gozan de amplia reputación como buenas escuelas tradicionales de enseñanza secundaria, conservadores tanto en los orígenes sociales de los estudiantes como en su filosofía. de los Hermanos cristianos de una Universidad católica en la ciudad capital ha sido una de las más grandes contribuciones hecha por los extranjeros a la educación católica guatemalteca. La Universidad Rafael Landívar, llamada El establecimiento en honor de un obispo y poeta guatemalteco del siglo XVIII, fue fundada por los jesuítas en 1961, con la colaboasí ración de varios seglares ricos del país. Comenzó sus activi- dades en 1962 con menos de 100 estudiantes y desde entonces ha crecido rápidamente; en el verano de 1966 tenía 938 estudiantes inscritos. 120 .^':.^ BRUCE JOHNSON CALDER . -, La Universidad fue una alternativa ante el establecida por los jesuítas como ambiente laicizado, irreligioso, y el como predominante en la Universidad Nacional de San Carlos. Los fundadores de la Landívar también trataron de evitar algunos de los 'problemas* de la Universidad de San Carlos y monpolíticamente izquierdista, cual se tiene taron al efecto una estructura organizativa que impide control de la Universidad por los estudiantes, que el no permite a éstos introducir la política nacional en una forma organizada, y que trata de acentuar, tanto ante estudiantes como ante profesores, la importancia de las clases y del aprendizaje formal. Se trata de conseguir esto último pa- gando a los profesores, por clase dictada, mejor sueldo que en San Carlos, y exigiendo de ellos, como de los estudiantes, que lleguen con la debida puntualidad a todas las clases. La Universidad está gobernada por varios consejos. El de menor autoridad es un gran consejo general que se integra con representantes de varios sectores de la Universidad. El consejo es la tres más pequeño y con seglares. la máxima autoridad está integrada por llamada Junta Directiva, jesuítas la cual y el tres Si bien el sistema ha sido el trazado con estudiantil, propósito específico de eliminar control para traer a la atención de las autoridades universitarias las ideas y quejas de los estudiantes; hay personas específicas a quienes éstos existe un mecanismo especial pueden dar a conocer sus querellas y sugestiones, y hay también un procedimiento especial para el tratamiento de los problemas que así se susciten. Cuando se estableció la Landívar, era técnicamente la una dependencia de Universidad nacional. Esto significaba que aquélla tenía que ofrecer exactamente los mismos programas que la de San Carlos, que las facultades y los cursos debían ser aprobados por San Carlos, y que ésta CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 121 podía realizar inspcceiones en la Landívar en cualquier tiempo. La situación de esta Universidad fue cambiada en la nueva Constitución de mayo de 1966, cuyo artículo 201 establece la autonomía de las universidades privadas. (Existen otras dos nuevas universidades privadas: una presbite- riana y una norteamericana.) El gobierno del presidente Ydígoras Fuentes hizo una donación de Q300,000 a la Universidad Landívar cuando ésta comenzó sus actividades en 1961. El gobierno siguiente, es decir el gobierno militar de Peralta, se mostró renuente a donar cualquier cantidad de dinero, no obstante los numerosos requerimientos de varias personas vinculadas con la Universidad. Otros recursos de la Landívar proceden, en primer lugar, de algunas tierras que los jesuítas poseían desde antes, y, en segundo lugar, de obsequios. La mayor parte de los gastos de operación se cubre con la colegiatura que se cobra a los alumnos. (Cubriendo la colegiatura completa un estudiante paga Q30.00 mensuales; aproximadamente la mitad del total de estudiantes goza de becas, con las cuales se reducen los costos de la enseñanza hasta en el caso de un reducido un mínimo de Q2.00 mensuales número de alumnos y por lo regular hasta cerca de Q15.00 mensuales.) El principal objeto de la Universidad Rafael Landívar de ofrecer a los guatemaltecos la oportunidad de obes tener educación universitaria en un ambiente católico. La el Universidad, además, espera ofrecer algunas alternativas académicas necesarias para la gente que busca instrucción superior. En la actualidad la Landívar tiene tres facultades: Derecho, Humanidades y Economía. Dentro de la última facultad hay tres departamentos: economía, auditoría y administración de empresas. Este último representa una nueva carrera en la educación superior guatemalteca; ésta 122 ^~ BRUCE JOHNSON CALDER IV' es la clase de innovaciones que los administradores de la Landívar proyectan introducir en el curriculum tradicional de las universidades latinoamericanas. Una Iglesia de el las preocupaciones el más importantes de la la guatemalteca, en campo de educación, es la de mejorar seminario nacional, ya que su calidad deter- minaría la calidad de los futuros sacerdotes del país y, en general, la de toda la Iglesia, El seminario representa la única esperanza de la Iglesia guatemalteca para liberarse de la tutela del personal eclesiástico extranjero, lo cual sólo puede conseguirse formando suficientes sacerdotes guatemaltecos que sustituyan a dicho personal. El seminario en Guatemala tiene una larga historia de adversidades. Por disposición del presidente Barrios permaneció cerrado durante diez años en el siglo pasado; fue reabierto de acuerdo con las disposiciones del Concordato 1884 y desde entonces ha caminado trabajosamente En 1937 regresaron al país unos cuantos jesuítas españoles (los primeros desde 1871), con objeto de hacerse cargo del seminario y tuvieron bajo la supervisión del arzobispo. de mismo hasta 1951, año en que el arzobispo de común acuerdo, pusieron término al respectivo contrato de enseñanza. Al margen de que el arzobispo deseaba tener guatemaltecos encargados de la enseñanza en el seminario, no se conocen las verdaderas razones del retiro de los jesuítas, pero hay indicios de que no todo terminó en armonía. En manos de la arquidiócesis el seminario descendió a una situación prácticamente de ruina, en un estado financiero deficitario, y mal dirigido. El seminario mayor (a nivel universitario) fue cerrado por fin y los aspirantes al sacerdocio fueron distribuidos entre El Salvador, México, los Estados Unidos y varios países europeos, con el fin de que finahzaran sus estudios. El seminario la dirección del y los jesuítas, CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 123 menor (a nivel secundario) siguió funcionando, pero tenía un local pobre, carecía de crédito académico y estaba considerado como un refugio para estudiantes atrasados, que no podían ganar su ingreso en buenas escuelas privadas de secundaria. Esta situación fue desastrosa para el reclutamiento de elementos para el sacerdocio. El hecho de que hoy existan menos de 100 sacerdotes guatemaltecos en un total de 4.500,000 habitantes, persiste como un mudo testimonio del problema.^ En arzobispo Rossell 1960 se construyó un nuevo seminario mayor y el y Arellano invitó a una progresista orden de la parte francesa del Canadá, la Sociedad de Padres de San Sulpicio, para que se hiciera cargo del seminario mayor y de sus divisiones inferiores. Bajo esta dirección» por primera vez desde el siglo pasado, el seminario de nuevo vital se está convirtiendo ahora en una parte de la Iglesia guatemalteca. Los nuevos administradores están elevando los niveles académicos y están empeñados en introducir cambios progresistas que permitan una formación sacerdotal más significativa respecto de la situación que enfrenta filosofía, la Iglesia en Guatemala. lenguaje, Además de las materias tradicio- nales como literatura, teología y las cuales estaban llamadas a dar una base intelectual fuerte "formación cristiana" a los estudiantes, se y una han agrey gado cursos de 5 ciencias sociales, tales como sociología El bajo número de sacerdotes en Guatemala no es solamente una consecuencia de la falta de seminario, y ello puede apreciarse por medio del siguiente análisis del problema hecho por un sacerdote Maryknoll: de 50 a 70 por ciento de la población total está descalificado para el sacerdocio a causa del analfabetismo. Del resto, una mitad está descalificada en razón del sexo y en la otra hay muchos que son muy Jóvenes o muy viejos, y en un 98 por ciento no tienen interés inmediato en el sacerdocio. Si a esto se agrega también la alta deserción que es normal en los seminarios, no es de extrañar que Guatemala produzca pocos sacerdotes. 124 ^ BRUCE JOHNSON CALDER j .;;í antropología, a fin de darles una adecuada comprensión de la realidad social del país. El francés, aunque es una lengua complementaria de mucha importancia en los campos de la filosofía y la teología, ha sido sustituido por el cak- materna de muchos indígenas guatemalSe han agregado al curriculum algunas actividades externas, tales como las que cumplen los seminaristas en los barrios de clase baja de la ciudad, adonde son enviados para enseñar catecismo y para conocer así, de manera directa, los problemas del pueblo. chiquel, la lengua tecos. A mayor no pesar de los cambios y del mejoramiento, tiene todavía créditos académicos, el seminario aunque es probable que esta situación cambie en un futuro cercano. Los créditos del seminario menor fueron reconocidos en 1965. Tal reconocimiento es muy importante porque, sin el mismo, los cursos aprobados en el seminario no se aceptaban como tales en otra escuela un muchacho que se retirase de aquel establecimiento, como ocurre en gran porcentaje, se vería forzado a comenzar de nuevo la educación secundaria. Este ha sido un factor importante para retener la confianza de las clases media-alta y alta, lo cual es decisivo en Guatemala, puesto que los miembros de aquellas clases constituyen el grupo que en mayor medida posee las necesarias habihdades intelectuales para el sacerdocio. de acercar más el seminario a la clase alta, y con el fin de crear más fuentes de ayuda en general, se formó el llamado "Club Serra Internacional". el Con propósito otros del mismo nombre que funcionan en Estados Unidos y el Canadá, aquél estaría formado por hombres deseosos de ayudar a fomentar las vocaciones clericales y de prestar ayuda al seminario y a los seminaristas. El hecho de que los miembros fundadores del Club pertenecen en su mayoría a la clase alta, ayudará ios Como muchos , CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 123 a aumentar la aceptación social del seminario. El club también ayudaría reuniendo lo necesario para un sistema or- ganizado de reclutamiento, ya que la falta de éste es otra de las causas del bajo número de sacerdotes. En cientes la actualidad hay guatemaltecos que estudian para sacerdotes en número nunca alcanzado en las épocas re- y ello es resultado tanto del la mejoramiento del semi- de la Iglesia en general. ahora semiEstudian en el seminario mayor de la capital misma ciudad, la menores de en los nario nacional y éste establecido recientemente Quezaltenango, Solóla así como en los de varios otros países. En 1966-1967 había casi 40 estudiantes en el seminario mayor y unos 280 en los nario como de revitalización — , — seminarios menores; de estos últimos se habrá de retirar un gran porcentaje antes de la ordenación.® Esas cifras representan un marcado incremento respecto del pasado. Movimientos espirituales dentro de la Iglesia guatemalteca La expansión de portantes, varios movimientos espirituales im* los constituye uno de aspectos sobresalientes del crecimiento de la Iglesia guatemalteca en los últimos veinticinco años. Dichos movimientos, tal como el trabajo descrito en la sección anterior, por lo regular han sido introducidos por extranjeros o bien, en su mayor parte, han sido organizados con mayor éxito por ellos. Entre los más importantes figuran Acción Católica, en especial Acción Católica Rural, el Movimiento Familiar Cristiano, los Cursillos de Cristiandad y el Opus Dei. Todos, con excepción de Acción CatóHca Rural, son movimientos principalmente urbanos. 6 Gula de la Iglesia en Guatemala, Guatemala, 179, 214, 298, 319, 333 y 391. s.f., pp. 35, 58, 170, 126 BRUCE JOHNSON CALDER j : v\ > Acción Católica es un movimiento a escala mundial que comenzó en la década de 1920 y desde sus inicios se ha cuidado mucho de no colocarse en oposición a la jerarquía. Los Estatutos Generales de la Acción Católca en la arquidiócesis de Guatemala declaran que la organización es una "dependencia directa de la jerarquía eclesiástica", y que aquellos que alcancen las más altas posiciones en la organización, deben demostrar *'un espíritu de disciplina y de total obediencia a la jerarquía y sus representantes.**^ El trabajo de la organización, en consecuencia, tenderá a reflejar los puntos de vista del arzobispo y sus consejeros. El trabajo propio de Acción Católica, según su actual presidente, podría ser, por ejemplo, catequizar, estimular la legalización de las uniones matrimoniales de hecho, o tratar de persuadir a la gente a que comulgue más a menudo. No es sorprendente que esas sugestiones acerca de actividades de remedio espiritual, reflejen muy claramente lo que se reputa como la opinión del actual arzobispo acerca del papel de la Iglesia y los seglares en la sociedad guatemalteca. Los elementos urbanos de Acción Católica operan principalmente en la ciudad de Guatemala. Tienen una estructura bres, muy compleja, con organizaciones separadas para hom- mujeres, jóvenes de uno u otro sexo, trabajadores, jóvenes obreros, estudiantes de escuelas secundarias y es- tudiantes universitarios. Pero tanto la organización central como sin la mayoría de las subsecciones, parecen arrastrarse, meta alguna y en forma poco activa, debido, al menos en parte, a la inadecuada dirección. 7 Estatutos Generales de la Acción Católica de la Arquidiócesis da Santiagro de Guatemala, Guatemala, s.f. (Firmados por el arzobispo Rossell y Arellano). CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Dos de el 127 las ramas de Acción Católica están superando letargo que caracteriza a la organización central. Una, Acción Católica Universitaria, es un grupo nuevo fundado dirigido por un dinámico sacerdote guatemalteco. Aunque es capellán de toda la Universidad nacional, este sacerdote está circunscribiendo sus esfuerzos a dar una fuerte "formación cristiana" a quienes demuestran habilidades y capacidad para el liderazgo. De esta manera espera formar cuadros con personas especialmente capaces, dedicadas a y y a su religión, quienes al ascender hasta cima de la sociedad guatemalteca podrán hacer que ésta vuelva a los caminos del cristianismo, y tener así una sociedad con justicia e igualdad para todos, basada en el moderno pensamiento social-cristiano que está contenido en las "encíclicas sociales" de los últimos Papas. No se sus profesiones la puede decir si aquel sacerdote pueda alcanzar metas tan ambciosas, pero algunos de sus partidarios entrevistados señalaron que está obteniendo buenos resultados al inducirlos a vivir sus vidas en forma activa, intensa, dentro del moderno catolicismo. El Movimiento Famihar Cristiano (MFC) es otra rama de Acción Católica que ha tenido buen éxito en sus actividades. Técnicamente tral, depende de la organización cen- pero en la práctica es totalmente autónoma. organización más nueva, activa, dirigida Es una más pequeña, pero mucho más el por una persona que elige arzobispo de entre los fundadores de la organización. El actual presidente y su esposa forman una de las cinco parejas que comenzaron a reunirse en 1961, formando el núcleo original de la organización. El Movimiento Familiar Cristiano considera que su tarea es fortalecer en la la posición y el papel de la familia vida guatemalteca, y para alcanzar este objetivo, según sostiene la organización, es necesario cambiar la sociedad 126 ^ - BRUCE JOHNSON CALDER Vi ! ^ que el de Guatemala. Afirman los miembros del matrimonios de hecho gran número de o de mujeres y niños abandonados, no constituye un problema en sí mismo (como podría pensar el dirigente de Acción Católica), sino es MFC síntoma de un problema mayor: muchos trabajadores si- guatemaltecos no ganan lo suficiente para sostener ni quiera a una persona; la educación no llega a todo el pueblo; hay relativamente pocas oportunidades de trabajo; se reco- MFC nocen pocos derechos a la mujer, etc. En otras palabras, e\ desea promover la familia desde dentro y desde fuera de la misma. Para conseguir esto, en especial lo último, el patrocina conferencias educativas para poner de manifiesto las malas condiciones de la familia en Guatemakí y para indicar cómo pueden ser cambiadas esas condiciones mediante medidas políticas y económicas. Se tiene la esperanza de que esta educación se traduzca en acción política. MFC El Movimiento Famihar Cristiano es todavía queño, no obstante que ha crecido con rapidez. tualidad incluye 600 matrimonios se muy En la pe- ac- ha extendido geoy gráficamente hacia Quezaltenango, Huehuetenango, Peten, Zacapa, y últimamente a Verapaz y Esquipulas. Si bien tiene algunos miembros que pertenecen a la clase baja urbana y rural, es un movimiento principalmente de las clases urbanas media y alta. Muchos sacerdotes de las áreas indígenas rurales consideran al como una organización menos útil que otras para trabajar con su gente, puesto que demanda la participación de parejas y muchas mujeres indígenas no hablan español, lengua que usa la mayoría de los sacerdotes. En la famiha indígena la mujer ocupa además una posición más ventajosa frente al hombre, en relación con la de una mujer de cultura no indígena y, por lo regular, la familia indígena vive en una forma más 'cristiana* y es un poco menos necesario fortalecerla de modo directo. MFC CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 129 en El Movimiento Familiar Cristiano tiene una estructura que se concede mucha importancia a la comunicación entre parejas en el seno de pequeños grupos cada grupo, formado por cuatro parejas, se reúne dos veces a la semana. Eventualmente se provocan reuniones de grupos más granla se celebra una asamblea geo Jornada, para considerar asuntos específicos. A fines de 1963 se celebró una asamblea general en Quezaltenango para tratar sobre los aspectos espirituales y conyugales del matrimonio; en 1966 se celebró otra para discutir sobre las dificultades presentadas por la sociedad guatemalteca respecto de la estabilidad de la familia, y una más en 1967, para tratar de la familia a la luz de las decisiones des, y más o menos cada año neral del Segundo Concilio Vaticano. Los Cursillos de Cristiandad constituyen otra entre por la las innovaciones relativamente recientes introducidas Iglesia guatemalteca. Fueron iniciados en Guatemala en 1963 por uno de los padres Maryknoll, quien se esforzó por establecer un programa que pudiera llegar efectivamente a la población masculina de las ciudades, en especial la clase alta. La mayoría de los la de observadores opina que este grupo es casi del todo ajeno a la religión y la Iglesia. Sus miembros no son tan hostiles a la religión como indiferentes a la misma. Muchos de los que participan en la vida de la Iglesia limitan esa participación a cuestiones más bien que requieren poca comprensión y ningún compromiso, y virtualmente no hacen aplicación alguna de los superficiales principios cristianos en su vida diaria. Algunos sacerdotes estiman que después de tres años de implantados los cursillos, en poco se ha alterado la indiferencia casi unánime que prevalecía antes. Desde 1963 y durante tres años, sólo se organizaron trece cursillos, tal impartidos ya por Maryknolls ya por jesuítas, pero nú- 130 ^ ^' ' BRUCE JOHNSON CALDEE ^^^^5? mero no tiene mayor significación si se toma en cuenta que una de las principales metas es la de llegar a los líderes de la sociedad. Los sacerdotes que hacen uso de los cursillos opinan que si fuera posible inducir a los líderes de la sociedad guatemalteca a practicar un activismo social cristiano según lo predicado acerca del establecimiento de una sociedad cristiana lá y justa, podría ser posible - entonces rehacer sociedad en su conjunto. retiro religioso el El cursillo puede ser mejor descrito como un intenso de tres días, cuyos efectos, de acuerdo con testimonio de quienes participan en los mismos y de sus los de de dar una fuerte "formación cristiana" a los participantes y luego dotarlos de los elementos espirituales y emocionales para preservar aquella formación. El cursillo comienza con un retiro un inventario y evaluación de la vida espiritual espiritual de cada quien y luego continúa con dos días completos de clases, meditación y oraciones, que tienen como fin despertar la atención del católico seglar sobre la importancia que tiene el cristianismo en su vida y sobre la necesidad dirigentes» son retiro mucho más largos y duraderos que los un tradicional. Sus propósitos son crucial de pensar en él llos y practicarlo diariamente. Los cursi- interés en profundizar el impacto psicológico de son cuidadosa y anticipadamente planeados, con especial cada model fin de semana que aquéllos duran, y procurando de abrumadoras implicaciones, acerca de la necesidad de llevar una vida cristiana. Después, los miembros del cursillo forman pequeños grupos de apoyo o células, los cuales se reúnen cada semana para discutir acerca de sus problemas y las soluciones a éstos, en el empeño de encauzar sus vidas por los caminos cristianos. De cuando en cuando, además, se celebran grandes reuniones llamadas ultreyas, como una que se llevó a cabo en 1966 mento crear una impresión total, CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA en Santa Tecla, El Salvador, a la que sillistas de toda América Central. Hasta urbano. el 131 asistieron 2,000 cur* . * . .i,, presente los cursillos han sido un programa No cualquiera puede participar en un cursillo; los miembros son cuidadosamente seleccionados de acuerdo con su posición como líderes dentro de las respectivas áreas de la sociedad en la que se mueven. Según lo expresado por un sacerdote, un cursillo ideal debe incluir a unas treinta y cinco personas, con diez hombres de la clase alta, diez de la clase baja y quince de la clase media. Si bien esto hace suponer que debería ofrecerse un cursillo para mujeres, los organizadores del programa estiman que, en la actualidad, éste es éstos constituyen por otra más necesario entre los hombres, puesto que un grupo más alejado de la Iglesia y, parte, son ellos quienes por lo común ocupan las posiciones de liderazgo en la sociedad guatemalteca. Como una innovación reciente, sé han organizado los ''cursillos de algunos colegios de secundaria a los que asisten los hijos de la clase alta. Tal se ha hecho en los colegios que dirigen religiosas Maryknoll y los jesuítas en la ciudad de Guatemala. El Opus Dei es uno de los movimientos nuevos dentro de la Iglesia. Esta es una organización mundial, fundada en 1930 en España. En 1953 fue introducida en Guatemala y desde entonces ha emprendido cierto número dé programas en el perímetro urbano de la capital, los cuales, en su mayoría, tienen júnior", para estudiantes un contenido 1955 se social progresista. En les, la el establecimiento primer proyecto del Ópus Dei: de una escuela para trabajadores sociacual es una de las tres que funcionan en todo el país. inició el Al completar tres años de estudio los graduados de esta escuela ocupan diversos empleos en instituciones tales como ISt í > ' BRUCE JOHNSON CALDER .:). k ) la agencia de bienestar del gobierno llamada antes Secre- taría de Bienestar Social. El segundo proyecto es una residencia para estudiantes universitarios y se inició en 1957. La residencia está alojada en una vieja mansión de un barrio aristocrático de la ciudad capital; tiene un dormitorio y un patio, una biblioteca y sala de estudio, varios salones de juego y una capilla. Se desarrollan numerosas actividades tales como discusiones de grupo, deportes, juegos de salón, excursiones, y un programa específico que consiste en llevar conferencistas de afuera, quienes disertan sobre negocios, arte u otros temas que interesen a los estudiantes. Un el muy capaz (ordenado para Opus joven sacerdote mexicano, Dei), actúa como un espiritual consejero residente y dirige un programa que incluye una misa diaria a la que se asiste en forma voluntaria. Con posterioridad se estableció una segunda residenla primera. cia, ésta para mujeres, similar a el Desde 1960 Opus Dei ha iniciado otros tres proyectos de orientación social. Uno es una guardería y escuela para los hijos de los vendedores de los mercados y fue establecido con la intención de que tales niños no se vean obligados a acompañar a sus padres en el mercado y puedan tener asi la oportunidad de recibir alguna educación. El segundo proyecto es la Escuela para Capacitación de Criadas, cuya misión es interceptar a las muchachas indígenas que llegan a la capital en busca de trabajo como sirvientas, para adiestrarlas antes de que consigan su primer empleo. En un curso prolongado, ellas aprenden a leer y escribir, a reahzar las tareas domésticas y, además, se les ilustra sobre sus derechos como empleadas. De esta manera, las muchachas reciben alguna educación, de la que muy pocas han disfrutado en el campo; son entrenadas para realizar mejor sus^ tareas y se les ayuda a evitar la explotación de que, en su CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 133 mayoría, se les hace víctimas desde que llegan a la ciudad. Para quienes completan el curso, funciona también un servicio de colocación. El proyecto más reciente del Opus Dei, el Club Kinal de Obreros, funciona en la actualidad principalmente como un club deportivo. Sin embargo, ya comenzó a extenderse al establecer un curso de mecánica automovilística, y en el futuro se ofrecerán cualesquiera otros servicios, como cursos educativos, o recreación, según las preferencias de los trabajadores. Como consecuencia de su conducta en otros países, es- pecialmente en España donde tiene algunos miembros que ocupan posiciones de alto bordo en el gobierno de Franco, el Opus Dei a menudo ha sido acusado de conservador o reaccionario, de ser un fenómeno aristocrático de la clase alta, y de operar en forma clandestina. Uno de sus voceros en Guatemala, quien está bien enterado de todos estos cargos y estima que éstos son excesivamente injustos para la organización, se refiere a los proyectos emprendidos en Guatemala como la mejor respuesta a los cargos de conservatismo e identificación con las élites: esos proyectos no sólo están diseñados para las masas populares, sino que la organización engancha miembros de entre aquellos que participan de tales proyectos. En cuanto a la clandestinidad, el vocero citado afirmó que el Opus Dei ha procurado la máxima pubhcidad para sus proyectos, como lo demuestra el gran número de artículos que han aparecido en periódicos y revistas de Guatemala y de otras partes. La fama de secretos y de intrigas de capa y espada, es injusta, y posiblemente se debe a que, como ocurre a todas las organizaciones nuevas, ha provocado la oposición de las fuerzas conservadoras; ésta es una organización honorable, continuó diciendo el vocero, y no tiene secreto alguno. ISi ^' BRUCE JOHNSON CALDEE Opus Dei no parece \:\ La filosofía del estar orientada hacia algún punto de vista político en particular. la responsabilidad En ella se concede especial importancia a dos principios básicos: y la libertad. Cada miembro del Opus Dei tiene absoluta libertad y sólo debe atenderse un único postulado: actuar con responsabilidad, con responsabilidad en términos cristianos, o sea que todos los actos, personales y de grupo, deben ser analizados en tales términos. El la Opus que deberían asegurarse la mejor educación posible y actuar lo mejor que puedan a la luz de los principios de libertad y responsabilidad. Una de las manifestaciones interesantes del principio de libertad, radica en que el Opus Dei, como organización, nunca debe responsabilizarse por las acciones de sus miembros. Siempre se podría redargüir, si se es acusado, por ejemplo, de sostener una u otra posición política: cada quien es libre de hacer lo que considere mejor. les da, es Dei no dirige específico que vida de sus miembros; el único consejo En Opus las entrevistas si posible determinar en Guatemala, no fue existe alguna base para criticar al realizadas Dei. Muy pocos son los guatemaltecos que, sin estar la modo directo, saben misma. Si se juzgara al Opus Dei con base solamente en los proyectos que desarrolla entre el pueblo, se tendría que llegar a la conclusión de que se trata de una organización liberal. Pero es muy posible que relacionados con la organización de bastante acerca de un juicio a primera vista es incorrecto, ya que se trata de una entidad con una organización de estructura piramidal. Hay grados dentro del Opus Dei, que aparentemente co- mienzan con la simple asociación a clubes, y que continúan ascendiendo a través de varias posiciones religiosas ligadas a votos o promesas solemnes, para llegar por fin al sacerdocio mismo. De esa cuenta, el Opus Dei puede ser en su CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 135 cima completamente diferente de lo que parece ser en la base, que es la única parte de la organización expuesta a ia publicidad. En la cima, el Opus Dei continúa siendo un misterio. Al igual que Acción Católica, el Opus Dei está tratando de dar forma a un fuerte cuadro de líderes católicos hombres capaces, que puedan ordinariamente ascender a la cúspide de sus respectivos grupos sociales y que, además, estén dedicados a una forma de cristianismo aplicado. La organización hace énfasis en que sus miembros deben ser principalmente hombres de mundo, que se desenvuelvan en sus profesiones, negocios, sindicatos y otras actividades, y que guien a otros hacia el cristianismo, a través del ejemplo de su dedicación, del liderazgo, y de la ejemplaridad de sus vidas personales. Según las palabras de su fundador, monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer, los miembros del Opus Dei son "médicos, abogados y trabajadores convencidos de que Dios los ha llamado para santificar su profesión, santificarse ellos mismos en su profesión y santificar a otros con su profesión".^ De esa guisa, se trata de una hermandad dedicada a trabajar con y entre el pueblo, cuyos miembros no actúan como sacerdotes, sino como hombres corrientes que se han fortalecido con la "formación ascética y doctrinal" que les ha dado el Opus Dei. En razón de ese énfasis, la organización ha sido llamada un "sacerdocio laico" caracterización ésta que la ha resentido y sus laicos grupos miembros han sido acusados de infiltrarse en sin revelar sus lazos con aquélla. Los sacerdotes ordenados en el Opus Dei son hombres que primero han completado su educación profesional secular, y que, por lo general, han tenido inclusive alguna experiencia en su profesión antes 8 John Coverdale, "Opus Dei" en St. Joseph's Magazine, October, 1965. 136 ^• ' BRUCE JOHNSON CALDEE ^^-''^^ ^ de comenzar a estudiar para sacerdotes. Después de ser ordenados para el Opus Dei, se convierten en 'asesores* o desempeñan similares tareas administrativas en la organización. En la actualidad hay cinco de tales sacerdotes en Guatemala, de los cuales cuatro tienen doctorados y tres de ellos trabajan con estudiantes.^ Otros sacerdotes también pueden unirse al Opus Dei, pero como no han sido ordenados para éste, permanecen bajo el control de su propio obispo y en sus posiciones regulares, desvinculados de aquél. El control centralizado es una de las características distintivas del Opus Dei en su carácter de organización laica. La mayoría de las organizaciones de este tipo, tal el caso de Acción Católica, está sujeta a la autoridad del obispo en cuya diócesis opera cada rama, especialmente en cuanto que los obispos seleccionan a sus dirigentes. El Opus Dei, en tanto, aunque se esfuerza por tener buenas relaciones con los obispos, se encuentra libre por completo del control de éstos y sólo es responsable ante una oficina central que funciona en Roma. Es posible que esta amenaza a la autoridad de los obispos sea una de las causas de la suspicacia con que es vista la organización. Otra de putación del las posibles razones que explican la mala re- Opus Dei, estriba en que esta nueva entidad que por mucho tiempo ha sido poseído por otros, y lo está haciendo con efectivo éxito. Esto es particularmente cierto en cuanto al interés del Opus Dei por los intelectuales y líderes, porque aquí, en especial, se entra en contacto con los jesuítas, quienes han tenido una larga influencia en esos grupos. El resultado eventual de lo anterior ha sido la inevitable hostilidad que se muestra al intruso. está disputando 'territorio* a la Iglesia 9 Guia de la Iglesia en Guatemala, p. 62. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 137 La Iglesia ha experimentado un considerable renacimiento en las áreas urbanas, en los últimos veinticinco años. Como en las áreas rurales, ha expandido sus viejos empeños parroquiales y educativos y ha desarrollado nuevas técnicas y ciertas organizaciones para llevar un cristianismo más mo- derno a la población urbana de Guatemala. mucho éxito, sin No ha tenido embargo, en cuanto a encontrar un nuevo método que le permita llegar hasta las clases bajas urbanas, especialmente en la ciudad capital. Casi todo su trabajo innovador se está realizando con del las clases altas a través Movimiento Familiar Cristiano, los Cursillos y el Opus Del, aunque existen unas cuantas excepciones a esta regla. Para aumentar su influencia en las áreas urbanas de Guatemala, en forma significativa, la Iglesia tendrá que encontrar la fórmula que le permita convertir en la regla aquellas excepciones. r-, v^"'M i CAPITULO VI TENDENCIAS PROGRESISTAS Y CONSERVADORAS DENTRO DE LA IGLESIA Si se está dispuesto a aceptar las simplificaciones que derivan de toda generalización, es posible clasificar al clero de Guatemala en tres grupos principales. Existen los conservadores tradicionales, quienes se opo- nen a cualquier cambio fundamental en la sociedad y apoyan a partidos políticos de la derecha, tales como el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) o el Partido Institucional Democrático (PID). Este grupo incluye a muchos de los viejos sacerdotes guatemaltecos, cerca de un tercio de los obispos, cierto número de muy ricos e influyentes seglares, si se y algunos de los sacerdotes extranjeros, en especial les juzga por la proporción de conservadores en los varios grupos nacionales los italianos y los españoles. Debe tenerse presente, sin embargo, que ésta es una generahzación, ya que no todos los sacerdotes españoles las son conservadores, actividades progre- como sistas lo demuestran, por ejemplo, los sacerdotes del de Sagrado Corazón. la Existen los centristas, quienes reconocen necesidad de cambios en la el propio campo de su de la vida económica y social y también en nación, aunque no saben religión cómo introducir dichos cambios. Sus simpatías políticas re139 140 BRUCE JOHNSON CALDEE eluden la flejan su desorientación: extrema derecha» pero siquiera la el tampoco aceptan quierda. la izquierda y ni centro-iz- En este grupo se incluye cerca de mitad de los obispos, casi todos los pocos sacerdotes guatemaltecos que no figuran entre los conservadores tradicionales, y un gran número de extranjeros tanto norteamericanos como europeos. Este grupo cuenta con el apoyo de muchos seglares que militan en las organizaciones de de Acción Católica. la Iglesia, tal el caso Existen finalmente los progresistas, el clero situado a la izquierda del centro, cuyos miembros consideran la más extenso en bio, necesidad de los cambios rehgiosos como parte de un cambio los órdenes social, económico y político. Estos elementos están dispuestos a trabajar por dicho camya sea en forma directa o al menos apoyando a los partidos figuran, abogan por ese cambio. Entre estos la Democracia Cristiana, partido de centro-izquierda cuya plataforma ideológica propone cambios fundamentales en la sociedad guatemalteca. Este grupo de centro-izquierda incluye unos cuantos obispos que apoyan de manera activa las reformas sociales y económicas, y quizás una cuarta parte de los sacerdotes en la que se cuentan unos pocos guatemaltecos y muchos extranjeros. Un número reducido de estos sacerdotes, incluyendo los pocos guatemaltecos, puede ser caracterizado partidos políticos que por ejemplo, como de izquierdistas radicales; sus soluciones frente al pueden incluir inclusive la revolución social violenta. Quienes integran el resto de este grupo, en especial los sacerdotes de los Estados Unidos, dilema social y político del país quizás son izquierdistas en el contexto guatemalteco, pero en su mayoría son realmente sólidos representantes de la ideología liberal norteamericana, y se retraerían ante la posi- bilidad de emplear la revolución violenta como una forma de CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 141 resolver los problemas de Guatemala.^ Ellos creen en la necesidad de cambios y en la justicia de las demandas de la y confían en que la izquierda democrática pueda impulsar reformas en un razonable espacio de tiempo. Se izquierda, dan cuenta de que el fracaso de la izquierda no violenta hace posible la toma del poder por los guerrilleros, y se oponen a esta alternativa. El clero de centro-izquierda cuenta con el apoyo de algunos seglares, en particular de los que militan en las organizaciones progresistas de la Iglesia. Influencias progresistas Pese a que te la Iglesia guatemalteca es tradicionalmen- conservadora, hay una serie de factores que la impe- len constantemente a alejarse de esa posición histórica. Los elementos nacionales descritos antes como parte del clero teco. de centro-izquierda constituyen el sector guatemal- Estos son reducidos en términos cuantitativos, pero pugnan por algo, mientras que los otros abogan por no hacer nada o confiesan que no saben qué hacer. Algunos de tales sacerdotes son capaces de influir en otros aun en planos desproporcionados tal es el caso de los dos sacerdotes que transmiten programas de radio dedicados casi exclusivamente al enfoque de problemas sociales. Estos hablan un cierto número de veces a la semana a través de una estación comercial de llevan la iniciativa. Ellos, al menos, radio, 1 y critican la actual situación social del país a la par 1967, se presentó un caso de excepción con tres sacerdotes Maryknolls de los Estados Unidos, quienes tenían contacto con el movimiento guerrillero guatemalteco que en la actualidad usa tácticas violentas. Esos sacerdotes fueron echados del pala por su superior y se fueron a México, donde dieron a conocer sus intenciones de regresar para unirse a las fuerzas guerrilleras. Véase The National Catholio Beporter (Kansas City), 31 January, 1968, p, 1. En diciembre de 142 -"'^ BRUCE JOHNSON CALDER ^^>^^ que sugieren soluciones por medio de la acción política» Uno de ellos, a quien se conoce como el "padre de la radio" tanto como el "padre comunista", dice que su programa es "muy duro con los ricos", lo cual le ha costado la pérdida de unos cuantos patrocinadores. Otra ventaja de estos clérigos del centro-izquierda es que. probablemente, están lla- mados a tener más responsabilidades dentro de la Iglesia en el futuro, a medida que los nombramientos se decidan en mayor grado desde afuera y no por la jerarquía predominantemente conservadora. la jerarquía hay unos cuantos elementos que apomovimiento de la Iglesia hacia la izquierda, aunque ellos deben moverse con mucha cautela dadas sus posiciones muy visibles. Mediante una conducta cuidadosa, que evite el choque frontal con la estructura del poder político y económico, usualmente conservadora, dichos elementos pueden importar religiosos extranjeros a quienes se conoce por sus tendencias progresistas, y pueden dar un estímulo especial a los proyectos socioeconómicos y a los movimientos espirituales progresistas dentro de sus diócesis. Los muchos seglares guatemaltecos que se han sumado a las facciones progresistas de la Iglesia, a través de programas como los Cursillos y el Movimiento Familiar Cristiano, se encuentran menos restringidos para actuar; ellos también ejercen presión para que la Iglesia se modernice. En el yan La facción centro-izquierda nacionales del clero y los seglares a los que se aludió antes la se ve alentada en su posición por sista, el presencia del sector extranjero progre- cual constituye una considerable minoría en la Iglesia guatemalteca. Si bien éstos no ocupan por lo común posiciones de autoridad, el ejemplo de su éxito constituye un factor poderoso para determinar la validez de sus todos y para indicar que las ménuevas técnicas que se ponen CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA én práctica 143 casi siempre llevan implícito el cambio soda! económico. Los extranjeros son también los representantes y visibles de lo que puede llamarse la "opinión mundial de la Iglesia", el punto de vista de los elementos progresistas que controlan en la actualidad a la Iglesia mundial, tal como se demostró en el Segundo Concilio Vaticano. La esencia de esta opinión aplicada a la América Latina, es que en esta región la Iglesia está en decadencia, es ineficiente y tiene poca influencia en los grandes sectores populares, asunto que cobra importancia cada vez mayor en una época de movimientos políticos masivos. Esta situación actual de la Iglesia latinoamericana, según sostienen los críticos extranjeros, fuera del área, se explica porque aquélla no se ha molestado en organizarse, y por consiguiente es incapaz de realizar muchas cosas; en muchos países la Iglesia se ha entregado a los ricos al convertirse, por propia decisión y por diversas razones, en algo dependiente de la riqueza de aquéllos; se ha tornado indolente, raras veces trabaja fuera de las principales ciudades, y ha permitido, de ese modo, que millones de personas pierdan contacto con ella; y la falta de recursos espirituales y materiales le impide recobrar su vitalidad. La significación obvia de la situación descrita es que la Iglesia latinoamericana, como la de Guatemala en particular, necesita cambiar. vitales sector que sosVaticano y su representante oficial el Nuncio. Este, sin embargo, representa mucho más que un vago poder de opinión adversa. Tal como se indicó antes, uno de los poderes efectivos del Nuncio radica en el nombramiento de los obispos y del cardenal que corresponde al área de toda América Central. En vista de esto, los sacerdotes que esperan convertirse en obispos y del clero extranjero, tiene aquellos puntos de vista: el los obispos Además hay otro que esperan llegar a cardenales, deben mostrar 144 li vrv BRUCE JOHNSON CALDER ^ - su respeto hacia la forma de pensar del Nuncio, la cual, en los últimos años, ha parecido favorecer las innovaciones que plantean los sectores progresistas de la Iglesia, er^í:, El poder del Nuncio se demostró en el incidente citado con anterioridad, ocurrido a mediados de 1950, cuando aquél anunció el nombramiento de tres extranjeros para sendos obispados de Guatemala, indicando que los sacerparados, o no eran particularmente capaces, o mantenían posturas ideológicas impropias. Si bien cionalista, los el dotes guatemaltecos disponibles o estaban pobremente pre- Nuncio fue sa- crificado en una subsiguiente situación de efervescencia na- luz nombramientos se mantuvieron en pie, A la de este hecho, no sería raro que un sacerdote guatemalteco, joven y capaz, reparara en la conveniencia de adoptar una actitud progresista en su trabajo a fin de avanzar. El poder del gobierno de los Estados Unidos está detrás de los sectores progresistas, a los cuales apoya activamente y de diversas maneras. Estas incluyen donaciones en dinero, equipo y asistencia técnica, casi por entero para financiar nicas la construcción y dotación de escuelas, clí- y cooperativas. los progresistas de otras ejemplo de esto último lo constituye la ayuda que otorgó la Agencia Internacional para el Desarrollo, para la construcción de los edificios en un proyecto giosos norteamericanos La ayuda como a se concede tanto a los reh- nacionalidades. Un de educación vocacional emprendido por algunos sacerdotes españoles en Chichicastenango. También hay ejemplos del personal del Cuerpo de Paz que está ligado a las cooperativas afiliadas a la Iglesia. Además de esta ayuda material, la misión de los Estados Unidos puede ejercer su poderosa influencia diplomática en apoyo de la política de las organi- zaciones católicas progresistas. la ejemplo revelador de un aludida presión diplomática, cuando 1965 se registró En CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA se suscitó 145 Services —cuya sede una disputa entre la institución Catholic Reíief se encuentra en los Estados Unidos y la institución Caritas, más conservadora que aquélla y apoyada por los obispos de Guatemala; el fondo de la disputa consistía en determinar si los recursos de Caritas, obtenidos a través de Catholic Relief Services, debían invertirse en proyectos no relacionados con el desarrollo sino basados en la caridad, o bien en proyectos de carácter socioeconómico. La misión de los Estados Unidos, por medio de la Agencia Internacional para el Desarrollo, apoyó totalmente la posición pro-desarrollo de Catholic Relief Services, y la institución guatemalteca perdió la disputa. Este incidente tiene una implicación más, si se considera que Catholic Relief Services es una agencia de la Conferencia Católica de Obispos de los Estados Unidos y que se estaba tratando de forzar a una organización de los obispos guatemaltecos para cambiar su política. De esta manera, inclusive los obispos norteamericanos, en contra de su política usual, estaban interviniendo en los asuntos de los obispos guatemaltecos. El gobierno de los Estados Unidos, a través de la Agencia Internacional para el Desarrollo, tiene un programa de adiestramiento de líderes urbanos y rurales que se realiza tanto en escuelas situadas en Guatemala como en los Estados Unidos, principalmente en la Universidad de Tulane en Nueva Orleáns. El adiestramiento en esta Universidad tiene como finalidad mejorar las capacidades de aquellos líderes y exponerles los sistemas de vida norteamericanos y orientarlos en éstos, a fin de poder tenerlos como simpatizantes de los intereses políticos norteamericanos en relación con Guatemala y el mundo. Muchos de los beneficiarios de dicho adiestramiento están enrolados en programas patrocinados por la Iglesia, lo cual no es extraño en un país 146 ; > BRUCE JOHNSON CALDER \j> v > católico como Guatemala. Es importante observar, sin em- bargo, que la mayoría de esos beneficiarios vinculados con la Iglesia son los que militan en los programas progresistas como Acción Católica y Acción Católica Rural, el Movimiento Familiar Cristiano, y los demócrata-cristianos vintales culados anteriormente con la Iglesia. La influencia del gobierno de los Estados la encuentra estrechamente relacionada con Unidos se que ejercen or- ganizaciones privadas de ese mismo país, la cual, a su vez, puede tener vínculos con la Iglesia tal como se vio en el incidente de Caritas , o con fundaciones comerciales o filantrópicas. La Iglesia, como ya ha podido apreciarse, remite cientos de miles de dólares tanto de las diócesis como de las órdenes religiosas que sostienen a sus misioneros, muchos de los cuales son progresistas (aunque muchos también, y esto debe subrayarse, no lo son). Hay grupos católicos privados que corroboran la situación indicada, como el Catholic Medical Mission Board, o, por ejemplo, una asociación de médicos de Oklahoma que envió equipo médico a los sacerdotes de la diócesis de Oklahoma que trabajan en Santiago Atitlán. Hay proyectos vinculados con la Iglesia que requieren ayuda pero que, dada la naturaleza de sus operaciones, el gobierno de los Estados Unidos decide que pueden ser transferidos a los grupos norteamericanos de cooperación privada, tales como la National Asso-ciation of Credit Unions, la American National Red Cross, la CARE, y la Self-Help Incorporated (de maquinaria agrí- cola), otras más. Por ejemplo, en el programa de educa- ción vocacional de Chichicastenango, al que antes se hizo alusión, la CARE proporcionó la maquinaria que se instaló construidos en los Unidos. edificios con fondos de los Estados CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 147 El gobierno y las agencias privadas de los Estados Unidos, en consecuencia, están en capacidad de intervenir, de modo considerable, en la vida eclesiástica guatemalteca, y ya se ha hecho notar que su ayuda beneficia de prefe- rencia a los elementos progresistas dentro de la Iglesia. esa ayuda debe agregarse la que se da, en menor escala, por los gobiernos de Canadá y de varios países europeos, las iglesias de esos países y sus agencias, tales como denominadas Oxfam y Miserior, Estas influencias, conjuntamente con la que ejercen el clero y los seglares pro- A y por las gresistas del país, el clero extranjero progresista, el Vati- cano y su representante, y el poder de la opinión mundial de la Iglesia, integran una fuerza considerable para impulsar a la Iglesia guatemalteca lejos de su pasado tradicional. In[¡uencías conservadoras El clero y los seglares que sostienen la posición conservadora tienen una poderosa ayuda en su lucha por fortalecer a la Iglesia, y simultáneamente por evitar que abandone sus formas tradicionales. En primer lugar, ellos cuentan con un cierto número de representantes en la jerarquía, y es probable que tengan superioridad numérica entre el clero de nacionalidad guatemalteca. Forman el grupo de sacerdotes a cuyo cargo están muchas de las parroquias pellanías de la capital y ca- y áreas cercanas, y, de esta manera, ellos son quienes tienen mayor contacto y ejercen mayor influencia respecto de los habitantes urbanos que frecuentan las iglesias. Los conservadores también tienen a su favor el conjunto de la Iglesia guatemalteca, que desde el siglo XVI mantiene una sólida tradición conservadora. Si a la Iglesia se le hubiera dejado a merced de sí misma en los últimos histórico 148 i U :' V BRUCE JOHNSON CALDER 1. • años, es probable que habría continuado su curso conser- vador por tiempo indefinido, y esa inercia se percibe hoy todavía. Los seglares conservadores también juegan un papel importante en la vida de la Iglesia, particularmente como resultado de la dependencia de ésta respecto de las contri- buciones hechas por los ricos y entregadas como ayuda en la segunda mitad del siglo pasado y primera del presente. La no tuvo aquí la oportunidad de sostenerse por medio de donaciones de las masas del pueblo, como ocurrió en regiones de Europa y Norteamérica, porque no contaba con suficientes sacerdotes para llegar a esas masas, y aun cuando los hubiese tenido, esas masas no tenían casi nada qué dar. De modo que las oligarquías muy ricas y por lo institución general muy conservadoras, fueron la principal fuente de casi todos sus ingresos, en especial después de que los go- biernos liberales de la década de 1870 habían confiscado todas las tierras e instituciones de donde provenían antes las rentas de la Iglesia. En que la cierto sentido, el sector guatemalteco de la Iglesia católica mantiene todavía la Iglesia persista misma posición, y, a medida lentitud efectivo, en esa simbiótica relación, se verá máximo, a actuar con mucha en cuanto concierne a introducir en Guatemala el cambio rehgioso, social y económico. forzada, hasta el Faccidnaíismo dentro de la Iglesia No obstante que hay dentro de la Iglesia guatemalteca grupos que sostienen puntos de vista muy diversos, no se producen fricciones entre las personas que mantienen tales puntos de vista. Varias razones explican este hecho, y la* principal de ellas es la reducida población eclesiástica. Cada CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 149 obispo, sacerdote o grupo de sacerdotes tiene tan enormes territorios a su cargo o tales cantidades de personas qué si le queda tiempo para pensar o cuique otros están haciendo. En vista de que cada hombre puede hacer más o menos lo que desea, existen pocos motivos de fricción y se presentan pocos casos de contiendas. Además, la falta de comunicación que ha existido hasta el presente, no ha permitido que aquel aislamiento atender, que apenas darse de lo incluso superado por medio de palabras divergencias civilizadas de un debate están ausentes. territorial sea — las Existen otros factores que convergen para evitar las Los obispados son totalmente autónomos uno Un obispo puede ser archiconservador, en tanto que otro puede ser ultraliberal, pero ellos no tendrán nunca un motivo para reñir. Si se da el caso de que algunas medidas tomadas por ellos provoquen la discusión, será fricciones. respecto del otro. el Nuncio quien los critique y es probable que los obligue a cambiar. El hecho de que un sacerdote de una diócesis tenga ideas radicalmente diferentes a las de su obispo, constituye una fuente potencial de fricciones. Esto parece haber ocu- rrido en la arquidiócesis de campaña contra los ricos radio", campaña que se para el Guatemala a propósito de la emprendida por el "padre de la pensó podía resultar embarazosa arzobispo, quien tiene estrechas relaciones con la gente contra la que se dirigían las quejas del sacerdote. Aunque parece denuncias de difícil creer que el arzobispo apoyara las éste, se permitió que continuaran sus progra- mas radiofónicos. tan aislada Es posible que esta voz de protesta sea que no represente ninguna amenaza; virtualla mente no causa impacto alguno respecto de forma en que 150 ^^ BRUCE JOHNSON CALDER y apenas produce un las ^^^ ^ se hacen las cosas, efecto irritante para el establecimiento eclesiástico.^ La mayoría de diócesis no está seguramente en condiciones de producir clérigos rebeldes como lo está la arquidiócesis de Guatemala, la cual, en razón de que incluye la ciudad capital, tiene mayor número de sacerdotes y religiosos en comparación con cualquiera de las diócesis, y tiene también la mayoría de los sacerdotes guatemaltecos nativos y estos últimos están comprometidos en la más grande variedad de actividades. En otras palabras, la ciudad tiene una actividad clerical más vital, con cientos de personas trabajando en una catedral, una Universidad, muchas parroquias, escuelas y otras muchas instituciones. Es posible que los sacerdotes guatemaltecos, a causa de su lo formación, se han mostrado hasta ahora poco dispuestos a asumir posición el papel de rebeldes, pero si hacen están en una mucho mejor para oponerse a su obispo (ya sea éste liberal o conservador) que un sacerdote extranjero, puesto que es más difícil expulsar o silenciar a un ciudadano guatemalteco. Precisamente al comprobar tales diferencias, algunos sacerdotes españoles han adoptado la ciudadanía guatemalteca. Las otras diócesis, con excepción de las de Quezaltenango y Verapaz, son relativamente nuevas; tienen pocos sacerdotes guatemaltecos y la mayoría de sus elementos extranjeros son cuidadosamente seleccionados por el obispo del área particular de que se trate. La diócesis de Solóla, por ejemplo, no tiene casi ningún sacerdote guatemalteco 2 y su personal lo integran norteamericanos y En 1967, el arzobispo silenció temporalmente al párroco expulsándolo hacia El Salvador. Esta actitud no se compaginaba con los Intentos del arzobispo por parecer progresista, lo cual era juzgado por algunos observadores como mera fachada. El párroco regresó al cabo de poco tiempo. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA españoles, a quienes ha reclutado el obispo desde 151 1959, año en que éste fue trasladado a esa diócesis. Es obvio que un obispo liberal puede eludir el reclutar clérigos muy conservadores (y a la inversa), y de esta manera se evitan conflictos ideológicos entre el obispo y los clérigos. el Los religiosos extranjeros ingresan en base de contratos suscritos entre respectivo el país sobre la obispo guatemalteco el caso o entre aquél y el administrador-jefe de la orden (en el caso de los regulares). Los contratos se hacen por el tiempo que se desee y por lo el y obispo de donde proceden (esto en de los sacerdotes diocesanos), cualquier común en términos tales que pueden ser rescindidos en momento por una u otra de las partes. Cuando menos en dos de las diócesis (Solóla y Zacapa), donde los sacerdotes están impulsando políticas sociales innovadoras, obispos guatemaltecos han otorgado completa libertad de acción a dichos sacerdotes. Estos pueden hacer lo que quieran hasta donde eso sea aceptable para el obispo del los lugar de que proceden los regulares. o, en su caso, para el supervisor de Uno de los obispos aludidos justifica su libe- ralidad con la tesis de que, puesto que sus invitados están pagando sus propios gastos y sin ellos no habría sacerdotes en esos lugares, debe dárseles la libertad de actuar en la forma que ellos estimen mejor. Es obvio que con esta especie de convenio hay pocas causas de fricción, y aun cuando éstas surgieran, la situación podría ser rápidamente controlada. La cuencia, Iglesia Católica guatemalteca presenta, en conse- un cuadro engañoso al observador casual, porque no se producen dentro de la misma grandes luchas faccionalistas; no hay ni siquiera venganzas personales importantes. Todo lo que se observa es una tranquilidad monolítica. W 152 i A^ BRUCE JOHNSON CALDER tal vy Sin embargo, pítulos, en realidad como se ha mostrado en éste y otros cahay grandes divisiones internas que, o intencionalmente, no se han convertido en un faccionalismo. Estas divisiones no se mantienen estáticas, ya que las actitudes, tanto de conservadores como de progresistas, son sometidas a tremendas presiones incasual abierto ternas y externas. Si bien es cierto que tanto el sector pro- gresista les conservador tienen diversos factores que favorecen, parece que el elemento progresista cuenta el como en la actualidad con derosas. Si las apoyo de las influencias más pocosas siguen el mismo curso que hasta ahora, el la Iglesia del futuro será progresista. CAPITULO VII LA IGLESIA Como un poderoso en COMO PARTE DE LA SOCIEDAD GUATEMALTECA menos prevalente si factor al la no siempre vida guatemalteca, la Iglesia mantiene relaciones con otros elementos de la sociedad y algunos de éstos son particularmente importantes; tales son el gobierno, los partidos políticos, el ejército y los estudiantes. Como fuerzas externas respecto de la Iglesia misma, tienen la una profunda influencia sobre ciona y se desarrolla. forma en que aquélla fun- La Iglesia y el Gobierno el Las relaciones con de la gobierno son especialmente de- cisivas e interesantes, puesto que implican cambios dentro En de y dentro del gobierno y la sociedad misma. estas relaciones la Iglesia ha sobrepasado los linderos Iglesia la actividad religiosa normal en particular durante el período comprendido de 1944 a 1954, en que, respondiendo a la intensa actividad política de la época, prestó su apoyo a frentes políticos que le eran favorables a y al final inclusive un partido político: la el De 1871 a 1944. el Democracia Cristiana. factor dominante en las relaciones Partido Liberal, Iglesia-Estado fue anticlericalismo del 153 154 BRUCE JOHNSON CALDER se produjo y aunque un parcial estancamiento del anticle- ricalismo en los últimos años de la administración de Ubico, que caracterizaba a esta dictadura impidió para cambiar la naturaleza fundamental de aquellas relaciones. Después de la caída de Ubico en 1944, empero, una vez más la política se convirtió en una de las preocupaciones normales de la sociedad guatela rigidez política cualquier movimiento malteca. Se organizaron ciertos grupos favorables a la en forma consciente y conjunta para crear una imagen favorable a aquélla y para ejercer presiones políticas a efecto de cambiar eventualmente las Iglesia, los cuales trabajaron que habían inhabilitado jurídicamente a la Iglesia Los grupos políticos católicos, como la Unión Patriótica y el llamado Concordia Social, por lo regular de poca duración, aparecieron uno tras otro en el período 1944-1956. Otros activistas en favor de la Iglesia encaminaron sus esfuerzos a la radio y a la prensa y a facciones leyes Católica. especiales tales como los estudiantes universitarios. Uno de los más fuertes de dichos esfuerzos fue la publicación del semanario Acción Social Cristiana, el cual se mantuvo por espacio de veintiún años, de 1944 a 1965, año éste en que fue cerrado en forma voluntaria, después de haber alcanzado todas sus metas originales. Si bien la Iglesia vivió momentos de creciente peligro en 1953 y 1954, a medida que se oponía más y más abiertamente a las simpatías comunistas del gobierno, parece no haber sufrido ataques directos o mermas en sus ya escasos La inmunidad de que gozó, más parece haber el gobierno de Arbenz estaba convencido de tener muchos enemigos y de que un ataque directo sobre la Iglesia no llenaría ninguna finalidad útil y podría crear privilegios. resultado de que una tremenda agitación. El único ataque que se produjo fue CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA dirigido a unos pocos sacerdotes en particular 155 más bien que a la Iglesia como institución. La Iglesia recibió con especial regocijo la caída de Arbenz en 1954, no sólo porque le alegraba la eliminación de aquel político, sino también porque entre muchos de sus sostenedores había cierta expectación sobre que el nuevo gobierno podría estar dispuesto a otorgar algunos de los de- rechos que habían sido negados a la Iglesia en el pasado. Esta había sido uno de los más fuertes opositores del régimen arbencista y muchos pensaban que, fortaleciéndola, ella podría actuar como un baluarte contra la posibilidad de que el comunismo constituyera de nuevo una amenaza al orden establecido. Casi de inmediato el Estado suprimió las limitaciones respecto del clero extranjero. Alrededor del derrocamiento de Arbenz en 1954, el grupo pro Iglesia más importante era el Movimiento de Afirmación Nacional de Cristiandad (MANC), que publicaba El Observador. Se había formado dicho grupo durante los últimos años de la administración de Arbenz, como el heredero de la larga cadena de organizaciones pro Iglesia que había existido desde 1944. El grupo tenía un núcleo activo de unas cien personas y luchó fuertemente desde 1954 hasta la época en que fue promulgada la Constitución de 1956, a fin de presionar y conseguir la derogatoria de las leyes anticlericales dictadas después de 1871. El consiguió llevar dos diputados a la Asamblea Constituyente de 1956, y éstos, con la ayuda de la presión ejercida por otros sectores, lograron introducir en la nueva MANC Constitución varios artículos favorables a la Iglesia. acuerdo con algunos fundadores del el cual se transformó pronto en el Partido Democracia Cristiana los líderes de dicho movimiento estaban muy cerca del ahora difunto monseñor Rossell y Arellano, arzobispo , De MANC — 156 :;..., BRUCE JOHNSON CALDER AjI^Vj de Guatemala, tanto en cuestiones relativas a la Iglesia como a la política en general. Esto, sin embargo, es algo que discuten con ardor los actuales dirigentes del Partido Democracia Cristiana. En todo caso, la Iglesia ganó suficiente apoyo en la Constituyente para introducir los cambios que crearan un ambiente algo más favorable para ella. Le fue permitido cuadro respectivo— en las escuelas católicas, aunque esta enseñanza no fue incorporada al curriculum nacional. La disposición más importante de todas fue aquella por la que se recono« ció la personalidad jurídica de la Iglesia y su consiguiente iniciar la educación religiosa ya descrita en el derecho a poseer bienes, y la derrota más seria la recibió, en cuestiones relacionadas con la educación universitarias no le fue permitido, en efecto, organizar la independiente del control de San Carlos. No obstante, la una Universidad Universidad Nacional de Constitución de 1956 fue con- siderada en general quistada por sus la situación legal como una victoria de la Iglesia, conpartidarios. La institución se vio frente a más favorable de cuantas había conocido desde 1871, y obtuvo de nuevo el derecho a trabajar en el campo de la educación, lo cual se considera como el instrumento más efectivo para afirmar la lealtad hacia el catolicismo. Un alto funcionario del gobierno de Castillo Armas dijo que antes de que muchos de aquellos cambios fueran siAsamblea Constituyente, ya habían sido cocinados en una serie de negociaciones que se llevaron a cabo entre el gobierno y la Iglesia, representados respectivamente por un importante católico seglar y quiera planteados ante la quizás por el loradas a veces Nuncio. Las negociaciones fueron muy acay en algunas cosas se rebajaron las preten- siones de la Iglesia como en lo relativo al status de laJs CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 157 universidades privadas y el papel del Estado frente a la Iglesia en materia de matrimonios. Castillo Armas fue simpatizante de la Iglesia, a la que concedió muchas ventajas, pero no fue un instrumento de la jerarquía. Pareció seguir una política de dar a la Iglesia tanto como fuese posible, dentro de su política más amplia de seguir un curso moderado y de no ahondar más el pro- fundo antagonismo derecha-izquierda que tenía dividido al país. Hay una anécdota interesante respecto del favoritismo moderado de Castillo Armas en relación con la Iglesia {contada por un misionero protestante que estuvo en Guatemala durante aquel régimen): En 1957, poco antes de que Castillo Armas fuera asesinado, los protestantes pidieron y obtuvieron permiso para realizar un gran desfile sobre la sexta avenida en celebración del 75 aniversario del arribo de los protestantes a Guatemala; éstos llegaron al país en 1882 por invitación del presidente Justo Rufino Barrios. La muy contrariada de que se permitiera a los protestantes hacer la mencionada manifestación, especialmente usando para ello la principal avenida comercial de la ciudad. El arzobispo se opuso a que se concediera la autorización, aduciendo que tal despliegue podría ser divijerarquía se mostró y de mal gusto en un "país católico". Ante esto, Castillo Armas replicó en forma mordaz al arzobispo que la sivo Constitución garantizaba la libertad religiosa, que los católicos también podían realizar sus propias manifestaciones que si se producía alguna violencia (con lo cual se amey nazaba en realidad) él haría al arzobispo personalmente responsable de ello. En definitiva, aquella manifestación se llevó a cabo con gran éxito y contribuyó, según la apreciación de algunos protestantes, a sacar de su letargo a los católicos, en especial en cuanto a su postura frente a los trabajadores y los indígenas. 158 ABRUCE JOHNSON CALDEE a\ , : Las conquistas católicas en la Constitución de 1956 no constituyeron una victoria total, pero fueron importantes; a partir de tal triunfo disminuyó el número de grupos católicos de presión, pero persistieron algunos de ellos, como el periódico Acción Social Cristiana. Los miembros del se dispersaron, yendo unos al Movimiento de Li- MANC política (MLN), otros cesaron en su actividad de conjunto, y cerca del 25 por ciento se mostró de acuerdo en formar un nuevo partido político, el Partido Democracia Cristiana Guatemalteca o de los demócratacristianos. Según la mayoría de las fuentes de información, este partido mantuvo estrechos lazos con la Iglesia a través del arzobispo; estas relaciones continuaban hasta principios de la década de 1960, pero, desde entonces, no ha habido un reconocimiento de tales v'nculaciones. Castillo Armas fue asesinado en 1957 y después de un gobierno provisional fue elegido Miguel Ydígoras Fuentes, quien tomó posesión en 1958 y bajo su administración continuaron las buenas relaciones. No se emitió ley alguna beración Nacional favorable a la Iglesia, pero se permitió a ésta continuar su desarrollo con fondos tituye y personal llegados de afuera. Cons- el gobierno de Ydígoras donara a los jesuítas 300,000 quetzales para la construcción de la nueva Universidad católica. Esto pudo fácilmente haber sido interpretado como un soborno, ya que el partido Democracia Cristiana (y en especial su bloque estudiantil en la Universidad nacional) estaba todavía muy ligado al un hecho excepcional que arzobispo Rossell los y los demócrata-cristianos estaban entre muchos agitadores violentos contra la administración de Ydígoras y su excesiva corrupción. Empero, hubiere o no confabulación en este asunto (no existen más evidencias que lo que sugieren las circunstancias), el líder de los demócrata-cristianos fue acusado de destruir el frente anti- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 159 Ydigorista que había sido formado por el citado partido, el del desaparecido Castillo Armas y el Partido Re- MLN volucionario. Se dijo que el líder de los demócrata-cristia- nos se retiró de coalición la coalición contra la voluntad de los miem- que participaban en la que se produjo en los comienzos de 1962, causó el colapso del frente en el preciso momento en que Ydígoras parecía a punto de caer. Si bien Ydígoras pudo haber manejado a los católicos antes de 1963, se alejó por completo de ellos cuando comenzó a permitir cierta actividad de los partidos de izquierda antes de las elecciones de 1964 y especialmente cuando permitió la entrada de Arévalo desde México. Es evidente que Ydígoras se alejó también del ejército. Este decidió no esperar su derrocamiento por la agitación política que había resurgido alrededor de la cuestión de la corrupción de su régimen. El ejército tomó el poder en 1963 c instaló al coronel Peralta Azurdia como jefe del gobierno militar. bros de su partido — y de los otros tal retiro, La Iglesia expresó abiertamente su satisfacción por la caída de Ydígoras en 1963, al ofrecer una solemne misa de acción de gracias por la actitud del ejército nacional y de Peralta Azurdia, y en lo sucesivo el nuevo régimen mantuvo relaciones normales y cordiales con la Iglesia. En cierta ocasión en que se expulsó de Guatemala a un sacerdote español que estaba trabajando en Quiche, el obispo de Solóla, el gobierno y el Nuncio papal parecían trabajar juntos, muy suavemente, interesados en alcanzar los objetivos políticos que perseguía el gobierno. En las postrimerías del régimen de Peralta, el arzobispo ofreció sus servicios al gobierno para negociar con los guerrilleros izquierdistas, a fin de obtener, entre otras cosas, la hberación de ciertos elementos gobiernistas que permanecían como rehenes de aquéllos. 160 BRUCE JOHNSON CALDEE El acontecimiento ' más importante para la la Iglesia durante los tres años de cual emitió administración de Peralta, sin lugar a dudas, fue la Asamblea Constituyente de 1965, la una nueva Constitución para sustituir la de Asamblea la Iglesia obtuvo un éxito mucho imayor que el logrado en el año citado de último. Uno de los factores más importantes de cuantos le favorecieron, fue su propio enorme crecimiento de los últimos diez años; ya en 1965, por ejemplo, millares de personas tenían una educación católica y muchas eran lo suficiente mayores para participar en la política activa y aun en el gobierno. Los partidos políticos, en especial el conservador MLN, lucharon para conseguir el apoyo de la Iglesia respaldando sus posiciones en la nueva Constituyente y, por otra parte, 1956. En esta el conservador Jefe del gobierno militar era muy religioso y favorablemente dispuesto respecto de la Iglesia. Además, las viejas fuerzas que habían hecho avanzar las posiciones en 1956, estaban de nuevo activas. El arzobispo mantenía estrecho contacto con uno de los principales artífices de la nueva Constitución y el Nuncio papal hacía conocer sus opiniones con relación a lo que se consideraba como lina justa posición en el enfrentamiento de la Iglesia y el Estado guatemalteco. clericales Las disposiciones de interpretan la Constitución de 1965 que se como favorables a la Iglesia son las siguientes: Artículo 67, que establece de modo específico ( 1 ) que la Iglesia puede adquirir y poseer bienes y disponer de ellos siempre que los destine a fines religiosos, de asistencia social o de educación, y que sus bienes inmuebles gozarán de exención de impuestos, contribuciones y arbitrios. Este mismo artículo dispone que "el Estado extenderá a la Iglesia Católica títulos de propiedad de los bienes inmuebles que actualmente CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA y en forma pacífica la 161 posee para sus propios fines". Constitución de 1956 la Iglesia había obtenido el derecho de adquirir bienes, pero no se autorizó la devolución de ninguno de los que le fueron expropiados en 1871, no obstante que en el caso de algunos de estos bienes se permitía a la Iglesia el uso de los mismos, como ocurría con los templos. Esta ley efectivamente reconoce la propiedad legal de la Iglesia sobre sus bienes anteriores, al aceptar la posesión pacífica de los mismos. Por otra parte, no se afectan en forma alguna los cientos de exmonasterios, conventos y otros edificios que ahora están ocupados por oficinas del gobierno, y los que son propiedad de terceros tales como casas, hoteles y negocios. Por medio de (2) Artículo 85, que concede al matrimonio religioso una mayor jerarquía que antes, cuando dispone que los ministros de culto facultados por autoridad administrativa pueden autorizar un matrimonio, o sea que ahora ya no se requieren los matrimonios civil y religioso en forma separada. Este artículo también establece de modo específico que la familia será objeto de la protección legal, "como elemento fundamental de la sociedad". De tal manera que este artículo resulta ser una concesión en favor de la Iglesia, tanto en el aspecto legal como en el filosófico. (3) Artículo 93, que sia la libertad no sólo garantiza a la Igle- de enseñar religión, como lo hacía lá Constitución de 1956, sino que también, al declarar que la enseñanza religiosa es optativa en los establecimientos oficiales, en cierto sentido incorpora a ésta al curriculum nacional. La disposición se refiere a la enseñanza religiosa en general, o sea que puede ser católica o protestante. Este artículo, además, declara de interés nacional la citada enseñanza religiosa. Introducir este tipo de educación en el curriculum nacional fue una cuestión decisiva de la ley. Bajo la vieja Constitución el Ministerio del ramo apretaba de tal manera el curriculum, que sólo era posible ofrecer clases de 162 : ^ A BRUCE JOHNSON CALDER >^SK^ religión después del período regular de clases, y esto realmente perjudicaba a la enseñanza religiosa. ,^ ;; ' *í ; la autonomía de Estas se consideraban antes como dependencias de la Universidad Nacional de San Carlos (tal era el caso de la Universidad Católica Rafael Landívar) y podían ser sometidas a inspección en cualquier tiempo, debían ofrecer exactamente el mismo curriculum y someter sus cursos y personal a la aprobación de las autoridades de la Universidad de San Carlos. (4) Artículo 102, que garantiza las universidades privadas. Con estos cambios constitucionales, la Iglesia obtuvo del gobierno cuatro concesiones más que podrán ayudarle a reconstruir sus posiciones como un elemento importante en la sociedad guatemalteca. La importancia actual de es- tas concesiones, como tales, puede estar eclipsada por lo que ellas significan como símbolos de la creciente fuerza de la Iglesia en Guatemala y de la aceptación final de ésta por la élite dirigente del país, en calidad de un aliado valioso y necesario. Al inaugurarse que entró a presidir el el nuevo régimen de gobierno en 1966, licenciado Julio César Méndez Mon- tenegro, las relaciones Iglesia-Estado parecen ser cordiales, el gobierno como la jerarquía eclesiástica se esfuerzan para decir sólo las cosas positivas el uno del otro. El hecho de que el Vicepresidente, Marroquín Rojas, sea considerado uno de los principales líderes anticlericales del país, parece y tanto no haber molestado a nadie. El Presidente y el arzobispo fueron vistos juntos varias veces, durante la toma de posesión de aquél y en las semanas siguientes, y todo parece indicar que esa clase de relaciones continuará, ya que la jerarquía -P-^V^-'U' CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 163 de la Iglesia apoya más o menos la política centrista con la que el actual gobierno espera dirigir a Guatemala.^ La Iglesia y los Demócrata-Cristianos cluido, Después de que la Constituyente de 1956 hubo concomo ya se dijo, el se disolvió y sus miem- MANC sin bros optaron por incorporarse a otros partidos y algunos por retirarse de la politica partidista. Unos pocos de los antiguos miembros del MANC, embargo, decidieron for- mar un nuevo elementos partido político permanente; se trataba de muy allegados al arzobispo Rossell y juntos esperaban formar y Arellano un partido progresista que usara actuación. Entre los principios cristianos como base de su sus motivaciones figuraban una aversión más bien general comunismo y un deseo específico del arzobispo no permitir que Guatemala cayera de y status quo ante de 1944, el cual recordaban nuevo en el ellos como una época de total explotación y falta de justicia frente al otras personas, de social, y de represión contra la Iglesia. El nuevo partido fue llamado Partido o, Cristiana Guatemalteca (PDCG Este nuevo partido, como los tieron antes, tenía relaciones lo cual significaba Democracia o DC). grupos de presión que exis- más corto, DCG muy estrechas con la Iglesia, que el arzobispo era consultado sobre muchas cuestiones importantes. Esas relaciones, no obstante, no significaban control del partido por parte de la jerarquía, según los miembros fundadores de aquél; más bien se trataba de posiciones paralelas, ya que la Iglesia y el partido seguían la misma dirección y tenían cierta simihtud en sus metas. Pero no había 1 Debe tenerse presente que los E.) este estudio fue hecho en 1966 (N. de 164 BRUCE JOHNSON CALDER AOiaj tal lazos formales, tales cl como ayuda económica, y de modo partido no adquiría compromisos con intereses ajenos, la Iglesia. incluyendo los de Como el partido no pudo ser comprado, según afirman sus fundadores, se mantuvo muy pobre, defendiéndose poco a poco con las contribuciones de cinco y diez quetzales de sus fundadores y miembros. Antes de las elecciones de 1956 el partido era tan nuevo, pobre y desorganizado, que se había visto obligado a hacer una alianza con el Movimiento Democrático Nacionalista (MDN); esta unión permitió que el los demócrata-cristianos presentaran cinco candidatos á diputados, todos los cuales resultaron electos. partido era un poco Ya en 1957 más fuerte y se las arregló para lan- zar un candidato presidencial que obtuvo 70,000 votos, ocu- pando el tercer lugar en unas elecciones en que figuraron tres candidatos. mócrata-cristianos, Estas elecciones fueron anuladas y los definancieramente agotados, tuvieron que unir sus fuerzas con otro partido a fin de participar en la segunda elección. En este momento se suscitó la primera de las divisiones surgidas en el partido: se discutía si se unían a las fuerzas de Ydígoras Fuentes o a las de Cruz Salazar, este último candidato presidencial del MDN. Después de una lucha intensa se escogió como aliado al MDN. Ydígoras ganó las elecciones, y a partir de entonces los demócrata-cristianos se unieron, se separaron y una vez más se unieron al Partido Revolucionario (PR) y al Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en una turbulenta oposición al nuevo presidente, que sólo concluyó en 1963 cuando el ejército tomó el poder. Antes de las elecciones^ para diputados en 1964, el partido perdió un gran númerode sus fundadores y de sus antiguos miembros al suscitarse una división entre conservadores y progresistas, quienes discutían si se pagaba o no el precio que, por participar en CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 165 la política nacional, les exigía el Jefe del Gobierno militar. El precio fijado por Peralta consistía en que cada uno de los tres partidos de oposición (DC, y PR) tendría derecho a diez enrules y que, además, de manera conjunta, se comprometerían a nominar sesenta diputados seleccionados por el propio Peralta, lo cual permitía al Jefe del Gobierno un margen de dos por uno en relación con el total de diputados. La propuesta fue rechazada por los demócrata- MLN cristianos, pero la consiguiente disputa interna dio como resultado la derrota de la facción conservadora, la que acusó bando liberal. Rene de León Schlotter, de alentar una tendencia de 'personalismo* y 'caudillismo' que, según los miembros de aquella facción, contradecía las declara** ciones de los demócrata-cristianos respecto de constituir un al líder del partido construido sobre bases ideológicas. Algunos observadores de la política interna del partido, el bando izquierdista ahora dominante, explicaron el faccionalismo no en términos de rivalidades personales, sino como producto del desarrollo gradual del bando más liberal y la eventual deserción de los viejos conservadores al comprobar éstos que no tendrían más el control del parasi como tido. Aquellos observadores se explican al al viejo partido como in- un producto del temor comunismo, rendido a un uso discriminado del marbete 'comunista', y ligado a la Iglesia en una forma tan estrecha y seria que dio lugar a que el término 'Cristiano*, en la expresión Democracia Cristiana, fuese tomado como sinónimo de 'católico*. El grupo de más la reciente emergencia dentro del partido pareció interesarse menos por los la. el fantasma comunista y preocuparse más por el formulación de planes extensos para enfrentamiento de problemas sociales, económicos y políticos de GuatemaParece ser que otro de los cambios radica en que el partido, antes pobre pero sin compromisos, es ahora mucho 19$ : BRUCE JOHNSON CÁLDER insistencia más rico. Se especula con el en que mucho del dinero adicional procede del fondo de los obispos de Alemania (conocido con cristianos nombre de Aíiserior) y de los demócrata- de otros paises. medida en que ha cambiado el carácter de la Democracia Cristiana, han cambiado también sus relaciones con la Iglesia. La estrecha vinculación que prevaleció durante los primeros años del partido, después de 1956, se prolongó todavía por algún tiempo, pero llegó a ser menos importante conforme el partido crecía y agregaba elementos con menores inclinaciones clericales. Las relaciones con la Iglesia han sido muy hmitadas e informales desde que los liberales ganaron el control del partido en 1964. La mayoría de las personas conectadas con éste insisten con vehemencia en que no hay conexiones de ninguna especie y en que, si bien está basado en principios cristianos, el partido in- En la cluye católicos, protestantes, judíos e incluso ateos. La separación formal con respecto de la Iglesia se ha convertido en una obsesión para los que dirigen el partido desde 1966, quienes declaran que no hay en absoluto relaciones de nin- guna falso. clase, y que, además, nunca las hubo. Esto último es creciente independencia la Otras formas de explicar entre los demócrata-cristianos la y Iglesia, hacen énfasis en el papel que ha jugado la última en la separación, más bien que en los deseos del partido. Quienes se oponen personalmente a Rene de León Schlotter, es decir los conservadores del partido, sugieren que el viejo arzobispo comenzó a reducir de modo continuo las relaciones con el partido después de 1962, a medida que comprobaba personalmente el oportunismo político de De León. Como Rossell y Areun hombre de principios, afirman aquéllos, no deseaba verse mezclado en maquinaciones de tal especie. llano era CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 167 Desde que el viejo arzobispo murió, las relaciones con el nuevo parecen haber sido casi inexistentes y lo mismo parece que puede decirse sobre los vínculos con los obispos de las otras diócesis. Algunos observadores estiman que hay diferencias fundamentales entre zobispo Rossell la personalidad del desaparecido ar- monseñor Casariego, y que han sido determinantes en las relaciones con los demócrata-cristianos. Es típico de la conducta del primer arzobispo el hecho de que se alineara estrechamente con el nuevo partido Democracia Cristiana. Rossell no era básicamente un político y su conducta en aquel caso (y, por ejemplo, en su oposición a Arbenz), parece indicar que cuando él creía haber descubierto la verdad, se orientaba y la del actual, tales diferencias de modo inflexible, sin reparar en las consecuencias. No importaba que el gobierno o los otros partidos se sintieran ofendidos; lo único que importaba era la verdad. si esta verdad significaba también estar unido a los demócrata-cristianos, él se aferraba estrechamente a ellos. Sin embargo, cerca del final de su vida, Rossell y Arellano se negó a tomar partido en las disputas internas de la organización política, probablemente porque tenía verdaderos amigos personales en ambos lados y esto lo obligaba a participar en forma menos activa aun cuando mantenía su apoyo a la entidad. El nuevo arzobispo, en cambio, parece actuar en una forma más consciente en el plano de la política que monseñor Rossell. Esto explica que el nuevo arzobispo, monseñor Casariego, no se identifique de modo abierto con ninguna corriente política en particular. Parece que desea por ella Y estar libre para tratar con cualquier sector que esté en el poder, en la forma que resulte sia, más ventajosa para la Igle- sin importar dictador militar que ese sector esté representado por un o un presidente izquierdista. Por estas ra- 168 M i^ BRUCE JOHNSON CALDER los V/iV^ con el zones, ha evitado deliberadamente es evidente contactos partido Demócrata-Cristiano. Aunque que no hay en la actualidad ningún sí lazo formal entre los demócrata-cristianos del partido los sacerdotes, y la Iglesia, existe colaboración esporádica, a nivel local, entre los activistas y en particular en las áreas rurales, donde la población podría estar dispuesta a seguir las sugestiones del sacerdote en cuanto a cómo votar. La una existencia de este tipo de influencia de la Iglesia se admite con facilidad por algunos sacerdotes. También hay relación, aunque sea informal, entre Acción Católica Rural y los demócrata-cristianos; tanto partidarios como adversarios de la Iglesia han observado que en algunos pueblos, sobre todo en el altiplano occidental, los miembros de Acción Catóhca en su mayoría lo son también del partido o ayudan al sostenimiento de éste. Esta relación se establece por medio de los activistas demócrata-cristianos, quienes convencen a los sacerdotes sobre la necesidad de apoyar a su partido, y éstos entonces usan la red organizativa de Acción Católica Rural como un canal de propaganda en favor de los demócrata-cristianos. En relación con este tipo de actividades, sin embargo, el sacerdote debe ser discreto o, de otro modo, sufrirá la suerte del sacerdote español que trabajaba en Quiche en 1965. cuya expulsión del país evidentemente se hizo más rápida a causa de que él estaba haciendo política en favor de los demócrata-cristianos. La Iglesia y los estudiantes universitarios la Iglesia Las relaciones de sitarios con los estudiantes univer- guatemaltecos han estado directamente vinculadas los a las relaciones tiana y de aquélla con el partido Democracia Crisgrupos que precedieron a éste. Uno de los muchos CRECIMIf^NTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 169 grupos católicos de presión fundados durante el periodo comprendido de 1944 a 1954, fue un grupo estudiantil pro-Iglesia, organizado en la Universidad de San Carlos. Este grupo comenzó a funcionar durante el apogeo del régimen de Arbenz, y tomó un nombre religioso, el de Congregación Mariana Universitaria, para disimular su calidad real de grupo político antimarxista. La congregación era supervisada sigilosamente por los jesuítas, y el núcleo de su organización estaba formado por los primeros egresados de las escuelas secundarias católicas que fueron reabiertas después de 1944. El grupo obtuvo un notable éxito, cuando Arbenz estaba todavía en el poder, al elegirse un partidario de la Iglesia como dirigente de los estudiantes universitarios. Cuando se aproximaba la caída de Arbenz el grupo llegó a ser más abiertamente político y adoptó el nombre de Juventud Católica Centroamericana (JUCA), que era una versión más conservadora de la actual Federación Estu(FESC). La JUCA estuvo definidamente dentro de la estructura formal de la Iglesia, puesto que fue una de las suborganizaciones que impulsó Acción diantil Social Cristiana Católica. La FESC, como sucesora de la JUCA, tuvo su primer éxito electoral en el verano de 1966, cuando ganó los cargos de presidente y vicepresidente de la Asociación de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de San Carlos. La FESC, no obstante, tal como su organización matriz, el partido Democracia Cristiana, ha roto todos sus lazos con la Iglesia. Esta, en consecuencia, perdió toda su influencia en la Universidad, una influencia que era de por sí pequeña, sobre todo comparada con el peso político abrumador de los marxistas y otros elementos de extrema izquierda. Con el fin de poner remedio a esta situación, los padres capuchinos han organizado Acción Católica Universitaria, un diminuto conjunto de activistas líro :.i BRUCE JOHNSON CÁLDER ^¿V' que buscan trabajar dentro de otros grupos estudiantiles, más bien que formar su propio grupo. Algunos de sus componentes participan en la FESC. intelectuales católicos, La Iglesia y los militares vud' » ^; ., En el pasado no parece haber existido alguna conexión de importancia entre la Iglesia y los militares, aunque es interesante hacer notar que aquélla nunca se ha opuesto con firmeza al derribo de un gobierno popularmente electo, por medio de un golpe militar, y en los dos casos recientes (Castillo Armas y Peralta Azurdia) ha hecho oir su voz en apoyo del derrocamiento. En la actualidad, la Iglesia está cooperando de manera abierta con el gobierno y el ejército en la campaña antiguerrillera asesorada por los Estados Unidos, que se libra en la región oriental de Guatemala. llegó a ser Desde 1965, en que monseñor Casariego arzobispo de Guatemala, las relaciones entre la Iglesia y los militares han cobrado una dimensión inusitada. Antes de ser arzobispo, monseñor Casariego era capellán princiy conoció así a la mayoría de los graduados en la Escuela Pohtécnica, quienes dirigen la institución armada del país. Por esta razón, por ejemplo, monseñor Casariego fue escogido para oficiar la misa de bodas del ahora fallecido líder rebelde, Luis Turcios, quien antes de dirigirse a las montañas era, como se sabe, un oficial del ejército guatemalteco. Por esta razón también se explica el ofrecimiento hecho por el arzobispo en 1966 para servir de intermediario entre el gobierno y los rebeldes, aun cuando pal del ejército ni uno ni otro bando lo aceptaran. CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 171 Las relaciones de la Iglesia con el gobierno, el partído Democracia Cristiana, los estudiantes y, en menor grado, con los militares, se conjugan todas con los esfuerzos de aquélla por asegurarse una posición favorable en Guatemala por medios políticos. En vista de que han coincidido con circunstancias políticas propicias, especialmente desde 1954, esos esfuerzos han tenido un éxito extraordinario. Desde no tener casi nada en el período que va de 1871 a 1944, la Iglesia ha crecido de nuevo hasta convertirse en una organización que cuenta en la vida guatemalteca. ,Vi\y-/i KA :;a o\aV:-\o 'i ,v/v/ax^dyvr d't' '-i. '.' '' V:' '' CAPITULO vin CONCLUSIÓN Resumen La historia de la Iglesia Católica en Guatemala entre 1944 y 1966, es una de constante crecimiento. En cada uno de sus aspectos personal, riqueza, instituciones, programas, ideas se han registrado grandes avances, y de ese modo la institución que nada tenía en los comienzos de la década de 1940, se ha desarrollado de nuevo hasta llegar a ser uno de los elementos más dinámicos de la sociedad guatemalteca. La característica esencial de este crecimiento radica en que, casi desde sus comienzos en el umbral de la década de 1940, ha estado dominado numéricamente, influido y aun controlado por extranjeros. Los que han — alcanzado más éxito y mayor influencia entre esos extranjeros, son los que constituyen ciertos grupos pequeños de elementos bien educados, progresistas, bien financiados, quienes llegan de Norteamérica, Europa noroeste y, con menos frecuencia, de España y otros países. Dos poderosas fuerzas foráneas respaldan grupos. a aquellos que ejerce una influencia progresista respecto de la Iglesia tradicional guatemalteca y tiene la oportunidad de imponer sus puntos de vista a través del Nuncio papal, quien ejerce un efectivo control en cuanto a la selección de candidatos para los de ellas Una es el Vaticano, 173 174 BRUCE JOHNSON CALDER y otras posiciones de autoridad. El otro poder obispados exterior son los Estados Unidos, que, a través tanto del gobierno como de organizaciones privadas, están prestos a proporcionar ayuda económica y técnica además de personal, y apoyo diplomático y moral. Esta ayuda está dirigida en primer lugar al personal religioso más progresista, cuyas bases están situadas en los Estados Unidos, y en segundo lugar a los elementos progresistas no estadounidenses; por esta razón, dicha ayuda contribuye al éxito de los planes de los grupos favorecidos, cualquiera que sea el valor de tales planes. Como uno de la Iglesia se los primeros resultados de su crecimiento, vio ante la necesidad de mejorar sus institu* inicios del dones, su maquinaria interna y sus comunicaciones. En los período a que se refiere el presente estudio. la Iglesia era muy pequeña, ya que sólo tenía 120 sacerdotes tres diócesis y en todo el país. Estas diócesis tenían una pobre organización interna, eran gobernadas sobre una base personal por sus obispos y los subordinados inmediatos de éstos, quienes se las arreglaban para tener relaciones personales con los pocos sacerdotes que formaban las men^ Clonadas diócesis. Si bien es cierto que el sistema descrito funcionaba bastante bien cuando había sólo tres obispos y un reducido número de sacerdotes, sonal la expansión de las diócesis, del per- y de otros recursos hizo obsoleta la maquinaria ad- ministrativa. No sólo fue imposible la comunicación recíel proca o la coordinación entre sino que muchos de ellos mayor número de obispos, en lo particular experimentaron dificultades administrativas dentro de sus propias diócesis en cuanto que tuvieron que manejar los crecientes recursos de que podían disponer. Como respuesta a estos problemas se organizaron la Conferencia Episcopal y su Secretariado CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA Nacional, 175 ha producido, y modernización de la maquinaria del gobierno diocesano. Estas soluciones a los problemas de comunicación y de administración efectiva son muy nuevas, sin embargo, y todavía están en proceso de ejecución. las diócesis se y en la mayoría de como consecuencia, un incremento La expansión de nuevo la institución se la Iglesia significa también ha extendido hacia las regiones que de de las cuales estuvo las extensas áreas rurales ausente por mucho tiempo, en particular de Guatemala en las que se en- cuentra dispersa la mayor parte de la población. Si bien algunos de los sacerdotes que han dirigido este retorno a las áreas rurales se han concretado a mantener el status quo, característico de la Iglesia tradicional en Guatemala, otros, en cambio, han buscado con afán nuevas formas de conectar a la Iglesia con la vida del pueblo, sobre todo con los sectores de las masas rurales más bien que con la élite a la que la Iglesia está asociada por tradición. Estos sacerdotes han desarrollado nuevos métodos para ayudar a la gente, tanto en los aspectos social y económico como en el espiritual. Los religiosos innovadores de las áreas urbanas también han desarrollado nuevos programas para llevar un catolicismo moderno a de élite: al contrario las rurales, la Iglesia la dencia de Pero en estas áreas urbanas, ha seguido una tenmayoría de sus programas depende de la gente. habihdades intelectuales, ideas filosóficas tales como leer, escribir, conectar y políticas y cosas similares. Esos progra- mas se están usando con la clase alta, en revolucionar a esta clase el cristianismo y llevarla y a aplicar en los derno mensaje social-cristiano. Los líderes de la Iglesia consideran que si la élite nacional viviera una vida activa- un esfuerzo por a practicar activamente actos de su vida el mo- 176 lili ¿BRUCE JOHNSON CALDER "í^ ^^^^^ mente cristiana, podría ser políticos los compelida a realizar por medios cambios fundamentales que se necesitan para los edificar en político, Guatemala una sociedad viable en económico y social. todo, órdenes y aparte de las clínicas médicas y las escuelas^ no ha podido crear en las áreas urbanas un programa de éxito que le permita entrar en la vida cotidiana de los sectores pobres de dichas áreas. Las cooperativas, una de los más fuertes programas rurales, no han sido impulsadas en el medio urbano en el caso de que esto fuera factible. Los sindicatos, que constituyen la posibilidad urbana más obvia, se están usando por los demócrata-cristianos y otros elementos, pero no forman parte de la Iglesia ni técnica ni prácticamente. Pudiera parecer que el graa la Iglesia Con esfuerzo de la Iglesia respecto de la posible por el momento un ataque la pobreza urbana, ya que la dependen en parte de los bajos salarios a los trabajadores, de un sistema de impuestos regresivo y de otros factores que son antitéticos de la solución que demandan los problemas de los pobres de los centros urbanos. de urbana hace imde los problemas riqueza y status de la élite élite realístico í • Existe una extensa diversidad de opiniones dentro de de ent la Iglesia guatemalteca, las cuales van desde aquellas que sustentan los sacerdotes orientación oligárquica, y obispos más hasta los tradicionalistas, sacerdotes pocos número— que consideran a la revolución violenta como una atribuyen alternativa cristiana frente a la violencia que ellos a la actual sociedad de Guatemala. Por sobre esta diversidad,, embargo, aún hay pocas fricciones dentro de la Iglesia. y esto se debe principalmente a la doble circunstancia de que Guatemala todavía tiene una baja población eclesiástica y las diócesis están completamente separadas unas de otras. Cada obispo puede impulsar ideas progresistas o consin CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 177 scrvadoras en su respectiva diócesis y sólo al Vaticano debe una explicación de sus actividades. Es posible que un mayor incremento del personal pudiera originar cierta fricción en el futuro, a medida que una y otra partes de ese personal, con puntos de vista diferentes, comiencen a invadir las respectivas jurisdicciones ajenas. También es posible que la creciente polarización política de la sociedad guatemalteca a la Iglesia en los bandos de la izquierda y la derecha, pueda forzar y a sus integrantes en lo particular, a tomar partido y defender sus posiciones en forma activa, aun dentro de la estructura de la Iglesia. Evaluación un fénix que emerge de su pasado. Y hay muchos grupos distintos que se consideran merecedores de un premio por haber participado en esta resurrección, y por tanto exigen que la Iglesia se reconstruya según sus propios deseos. Si bien es cierto que muchos de los activistas de la Iglesia, tanto progresistas como conservadores, son movidos por los más altos ideales del cristianismo, también es verdad que el renacimiento de la Iglesia ha sido posible, en un sentido material, por grupos que actúan impulsados por razones políticas propias. Cada uno de estos grupos, al haber tenido participación en el renacimiento aludido, busca justificarse al hacer o tratar de hacer de la Iglesia la clase de institución que ese mismo grupo desea por razones políticas. Iglesia católica guatemalteca es La de las cenizas a las que se adjudica el renacimiento de la Iglesia, estaba en primer lugar la élite directriz de Guatemala, impulsada básicamente por su temor al comunismo que, según su propio criterio, amenazaba con destruir la sociedad de la que esa misma élite obtiene su riqueza y las fuerzas Entre 178 ^ . BRUCE JOHNSON CALDER el v>A:\ > Status. Con objeto de proteger sus propios intereses» co- un ambiente favorable a la Iglesia, que pensaba podía ser una efectiva barrera contra el comunismo. Los miembros de la élite también consiguieron la ayuda de poderes foráneos, en particular el Vaticano y los Estados Unidos, los cuales podrían movilizar grandes recursos de dinero, personal y objetos materiales para ayudar a la reconstrucción. Aunque el esfuerzo en este sentido incluía principalmente a las más conservadoras de las familias poderosas del país, a éstas se unieron inclusive antiguos liberales con su formación anticlerical y comenzaron crear menzó por un trabajo conjunto para mejorar las la posición de la Iglesia, sobre todo a través de medidas legislativas que revocaran disposiciones legales que mantenían inhabilitada a la Soñaban con una Iglesia tradicional, que no camy que constituyera un bastión para mantener el status quo. Por esta razón, este grupo considera que alcanzó su meta básica en favor de la Iglesia, esto es, el fortalecimiento de ésta y, por ello mismo, hace algún tiempo comenzó Iglesia. biara, a querer parar las tendencias progresistas de la institución, las cuales están en pugna con el estado actual de la socie- dad guatemalteca. La segunda de la fuerza que apuntalaba es el el resurgimiento centro del Iglesia guatemalteca Vaticano, catolicismo mundial y director de los recursos masivos de dinero y de personal provenientes de sus muchas iglesias nacionales. En cierto grado, los motivos del Vaticano para apoyar tal renacimiento son muy parecidos a los de la éhte del país, ya que también teme la posibilidad de los cambios comunistas revolucionarios, los cuales podrían anular los como consecuencia de la tesis marxista que niega la importancia de la religión. Además, social, se intereses de la Santa Sede, por razones de carácter económico y podrían per- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 179 dcr muchos de los más fuertes sostenedores de la Iglesia dentro de la sociedad guatemalteca. En previsión de las situaciones aludidas, el Vaticano comenzó a trabajar con la mira de fortalecer a la Iglesia, de la cual piensa que puede ser la piedra angular de una sociedad estable. Vaticano y a la problema básico del comunismo, se ha roto, sin embargo, en relación con otros problemas subsecuentes, en especial porque los representantes del Vaticano creen que el fortalecimiento de la Iglesia no significa necesariamente que Guatemala quedará inmunizada contra una revolución izquierdista. Esos representantes creen que la Iglesia debe apoyar cambios significativos en la sociedad guatemalteca y que ella misma debe convertirse en una organización popular, efectiva, con respaldo de las masas; y creen asimismo que lo más probable es que este respaldo sólo puede conseguirse como resultado del apoyo de la Iglesia a los derechos y demandas de las masas del pueblo. De nuevo el Vaticano liga al el La unidad de propósitos que élite guatemalteca en relación con como antes ocurría con frecuencia de Occidente, se están adaptando con el objeto de sobrevivir. Por esta razón, entonces, el Vaticano hace todo lo que puede para obHgar a la Iglesia guatemalteca a efectuar la adaptación que él juzga necesaria. Las justificaciones de esta nueva dirección, además de la cuestión básica de la sobrevivencia, se explican en las "encíclicas sociales", particularmente en Pacem in Terris de Juan XXIII, que es patéticamente expresiva del genuino interés hacia las masas del mundo que está creciendo en la Iglesia. y el Catolicismo mundial, en la historia La tercera fuerza fundamental implicada en la recons- trucción de la Iglesia guatemalteca está constituida por el ciones privadas de este gobierno de los Estados Unidos y por las diversas organizaen especial su Iglesia mismo país — 180 ^r? le BRUCE JOHNSON CALDEE \f^y^\'\> católica , ansiosas éstas de ayudar a alcanzar las metas del gobierno. Los principales motivos de la política exterior de los Estados Unidos respecto de Guatemala, expresados de manera simple, son los de su propia defensa estratégica, sobre todo contra el comunismo, y el de mantener un ambiente favorable para sus intereses económicos y políticos. En a 1954, cuando los Estados Unidos ayudaron a derribar ún gobierno guatemalteco, estaban actuando, de acuerel do con razonamiento de aquel sí país, "defensivamente", mismos en forma estratégica al eliminar régimen político que podía haber hecho un la fuerza por a de Guatemala una base para otros movimientos de "subversión" comunista. Desde entonces los Estados Unidos han seguido actuando de acuerdo con los mismos principios anticomunistas, y su apoyo a la Iglesia guatemalteca no es sino un aspecto de esa política. Los Estados Unidos esperan que la Iglesia sea una de las muchas instituciones "confiables" que, cuando esté fortalecida, constituya la base de una sociedad estable. Esta sociedad, en la cual no habría lugar para el comunismo o el socialismo, constituiría un ambiente favorable para los intereses económicos y políticos de los Estados Unidos, a los que se tiene como protegiéndose a antitéticos de aquellos "ismos**. ,. v. \' Es seguro que hay algún idealismo detrás de en Guatemala, pero ese idealismo no es esencial, excepto para algunos la los es- fuerzos de los Estados Unidos por fortalecer a la Iglesia fuerza motriz son enrolados por le el gobierno norteamericano a de los grupos privados que fin de que ayuden a alcanzar sus objetivos; éste es el caso de las órdenes misioneras cuya base está en los Estados Unidos. Y aun las acciones de estas órdenes y de otros grupos privados están influidas por fuertes sentimientos anticomu- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA nistas que figuran a su actuación. la 181 par de las otras razones que impulsan Del mismo modo que el Vaticano, los Estados Unidos también se han separado de los objetivos fundamentales de la élite guatemalteca respecto del consenso inicial sobre el anticomunismo. Los Estados Unidos creen que la mejor forma de combatir al comunismo consiste en eliminar las desigualdades que constituyen una característica tradicional de la sociedad guatemalteca; por tanto, declaran públicamente que actuarán con procedimientos contrarios a aunque raras veces cumplen con sus declaraciones. Esta política de los Estados Unidos se ejecuta, en planos limitados, a través de la ayuda que ese país concede a la Iglesia de Guatemala. La mayor parte de las concesiones y otros tipos de ayuda fluyen a los grupos que están empeñados en cambiar, aunque de modo lento, el status quo social y económico. También hay otras fuerzas foráneas que trabajan en la Iglesia guatemalteca, pero cada una de ellas representa una influencia efectiva mucho más pequeña que las del Vaticano y de los Estados Unidos. Estas fuerzas más pequeñas están representadas por los gobiernos de otros países, por grandes grupos de religiosos, sobre todo de España e Italia, por misioneros de la Iglesia mexicana, y otros. los intereses la élite guatemalteca, de Todas esas fuerzas, cada una trabajando con sus pro- pios métodos y por sus propias razones para proporcionar ayuda personal, monetaria, material y legal, son las que han hecho posible temalteca. la reconstrucción de la Iglesia Católica guaembargo, ese renacimiento ha significado que esta institución, soberana e independiente, se encuentre cada vez más sujeta a influencias extrañas. Este hecho se hace más evidente en la completa dominación numérica de los elementos extranjeros: sacerdotes, monjas Como una ironía, sin í^ y aun í Voui BRUCE JOHNSON CALDER ->^í'^> elementos de menor grado en fluencias, menos visibles la jerarquía. Otras inpero incluso más potentes, son las que se ejercen de muchas maneras por el Vaticano y los Estados Unidos, las cuales han sido descritas en los capítulos anteriores. Otras más son las que ejercen otros gobiernos y las varias diócesis y órdenes religiosas extranjeras, que envían dinero y personal a Guatemala. La tremenda influencia extranjera en la Iglesia guateel malteca tiene dos efectos. Primero: poder de los guate- maltecos dentro de la Iglesia está seriamente debilitado, a tal punto, que en algunos campos de actividad los fieles guatemaltecos no tienen control alguno sobre las acciones de la Iglesia. El segundo efecto, estrechamente relacionado con el primero, estriba en que el sector progresista del gran conjunto del personal extranjero, está tratando particularmente en las áreas rurales de resolver los problemas sociales, económicos y religiosos del país, mediante el cambio sociedad tradicional, con frecuencia a expensas de la clase alta. El grupo que constituye esta clase, que fue la el de que impulsó originalmente el resurgimiento de la Iglesia y propició el ingreso al país de las fuerzas extranjeras de ha encontrado como una caja de Pandora a la ya que se ha visto ante el hecho de que el Cristianismo y el Catolicismo no sólo no constituyen una fuente de anticomunismo y de estabilidad social, sino que, además, con su ropaje más moderno, lo son de ideas humanitarias y de igualdad, las cuales sólo pueden estar orientadas hacia el cambio en una sociedad como la de Guatemala. influencia, institución revitahzada, La reacción obvia ante tranjera, el las fuerzas de influencia ex- fue el nacionalismo eclesiástico que medraba en seno de la Iglesia durante los primeros años de su recons- trucción; tal nacionalismo, empero, como una fuerza efec- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA tiva, 183 ha muerto o al menos permanece dormido. Con todo, mientras la Iglesia continúe sujeta a tantas presiones ex- de que surja desde fuera de ella misma, en torno a la cuestión del uso de la institución por poderes políticos ajenos. Las fuerzas políticas, ya sean de la izquierternas, estará latente la singular posibilidad un nacionalismo de tipo político da o de la derecha, en nombre de la soberanía guatemalteca, podrían empeñarse en erradicar a todos o algunos de los extranjeros que constituyen Iglesia. hoy el núcleo principal de la til a los Estados Unidos la El nacionalismo izquierdista indudablemente será hosy es muy probable que también a los países europeos que, conjunto Pero es como España, proporcionan en mayor parte del personal eclesiástico extranjero. más probable un nacionalismo derechista promo- vido por la élite guatemalteca. Podría ocurrir que la posición de la élite, otrora favorable a los extranjeros, se invirtiera, puesto que, a los ojos de algunos guatemaltecos conservadores, la Iglesia ha estado subvirtiendo el orden y en la actualidad está siendo usada para poner en marcha prociales gramas socíalmente indeseables, es decir, programas soy económicos que están orientados a promover cambios que pueden ser nocivos a los intereses de la élite. De este modo, el nacionalismo derechista, con base en sus propios intereses, podría provocar la expulsión de la mayoría del clero progresista, alegando que éste se está inmiscuyendo en los asuntos que competen a la sociedad guatemalteca. Es necesario decir algo más acerca de estos extranjeros que figuran en forma tan prominente en la Iglesia guatemalteca. Si bien gozan de muchas ventajas que aumentan su eficacia, lo básico de su importancia no se debe a algún tipo de superioridad, sino a su número total. Entre ellos, así como entre los guatemaltecos, hay conservadores y Wi L\i\.. BRUCE JOHNSON CALDER AíAV) también progresistas, y tanto hay excelentes como malos una fuerza numérica sin la cual la Iglesia no podría funcionar en forma sacerdotes. Los extranjeros contribuyen con adecuada y, al mismo tiempo, dan un apoyo considerable al pequeño contingente de guatemaltecos progresistas. Aunque es difícil formular generalizaciones seguras acerca de la la, nacionalidad de los elementos que trabajan en Guatema- puede decirse que el mayor número de sacerdotes progreparece que proviene de Estados Unidos y de varios países de la Europa noroccidental. En cantidades menores proceden de España, Italia, México y de la propia Guatesistas mala. Una de las características interesantes de la Iglesia guatemalteca contemporánea es que el carácter 'subversivo* que le achacan los conservadores del país se localiza casi exclusivamente en las áreas rurales. la rural. Hay una profunda y los de Las innovaciones introducidas por el clero urbano por lo general han sido orientadas con un sentido espiritual e intelectual y enfocadas a la clase alta; las promovidas por el clero rural, en cambio, tienen una orientación social y material y están enfocadas hacia la clase baja. Parece que la diferencia de métodos de la Iglesia urbana y la rural, puede explicarse en términos del origen nacional de la jerarquía y del clero en las dos áreas: el área urbana está dominada por guatemaltecos y la rural, que constituye la mayor parte del país, por el personal extranjero. En la ciudad de Guatemala, la principal área urbana del país, la diferencia entre los programas de la Iglesia urbana y controlada por sacerdotes guatemalquienes ocupan la mayoría de los cargos en la jerarquía y también en las parroquias, nivel éste en que la Iglesia ordinariamente encuentra a los seglares. Hay sin Iglesia está dirigida tecos, duda muchos sacerdotes extranjeros en la ciudad de Gua-? CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA témala, pero en su 185 mayor parte están ocupados en tareas especiales, principalmente de educación, y por este motivo tienen poca influencia directa en la dirección de la Iglesia urbana. del control guatemalteco sobre la urbana estriba en que tanto su jerarquía como sus clérigos, incluyendo entre éstos aun a los más progresistas, tienen fuertes relaciones personales y políticas con otros guatemaltecos, sobre todo de los más altos niveles de la sociedad. Como guatemaltecos dichos religiosos están, en cierto sentido, comprometidos con su sociedad. El clero guatemalteco urbano, en especial la jerarquía, no puede hacer lo que debiera para relacionarse social y económicamente con la clase baja de la ciudad capital, puesto que tal cosa podría significar un enfrentamiento con los intereses de amigos, parientes y aliados políticos. La única alternativa que queda a los innovadores urbanos es la de trabajar con la élite misma, buscando reformar el sistema de arriba abajo. El dilema de la Iglesia urbana se demuestra con sus propios programas. Es cierto que puede proporcionar y proporciona alguna ayuda médica y educación para la clase baja, pero existe por sobre todo una falta de acción económica significativa, la cual podría equivaler a un desafío a los intereses económicos de algunos fuertes sostenedores de la Iglesia, entre quienes hay patronos, comerciantes y otros que se benefician de la actual estructura económica de Guatemala. En las áreas rurales la Iglesia ofrece un cuadro dife* rente; el clero progresista ha encontrado las formas de reIglesia La importancia lacionarse con las necesidades tanto materiales como espi- rituales de la clase baja. De modo notable ha encontrado útiles instrumentos económicos en las cooperativas y uniones de crédito. Aunque hay segmentos conservadores y con- f^ ..,>?.A BRUCE JOHNSON CALDER la Iglesia rural, > '^ ' > traríos al cambio en hay otros sectores, por por los sacerdotes extranjeros más progresistas, que siguen las nuevas tendencias. Los sacerdotes extranjeros progresistas, al contrario de la mayoría de los guatemaltecos (incluyendo también a progresistas entre éstos), no tienen compromiso alguno, personal ni político, lo general dirigidos con el actual sistema social del país, dado que no tienen parientes, ni amigos, ni conocidos implicados en la estruc- tura social que ellos tratan de modificar. Es verdad que por su calidad de extranjeros deben actuar con tacto, pero, por otra parte, están en libertad de usar todos los medios permitidos por las leyes del país para cambiar la posición de la clase baja en los órdenes social, económico y religioso, los intereses creados manera, y por estar dominada Iglesia rural ha estado más libre para proyectos que juzga vitales, sin miedo laciones con el resto de la sociedad. aun en contra de esta de la clase alta. De por extranjeros, la emprender aquellos de estropear sus re- ¿Cuál será el futuro de la Iglesia en Guatemala? Dende sí misma, parece que dominarán las fuerzas que pugnan por continuar las tendencias progresistas y de modernización, principalmente debido a las presiones externas efectivas ejercidas por el Vaticano y el gobierno de los Estados Unidos. La facción conservadora dentro de la Iglesia guatemalteca es bastante fuerte, pero carece de apoyo externo y tiene relativamente pocos recursos materiales a su disposición. Sin embargo, como lo ha mostrado la historia, la Iglesia es sólo una parte de la sociedad guatemalteca y está vitalmente afectada por ésta, sobre todo por cuanto ocurre en la política y el gobierno nacionales. tro y la Guatemala dependen mucho de política El futuro crecimiento del país. Si los dirección de la Iglesia en la futura dirección de la guatemaltecos mantienen un go- CRECIMIENTO Y CAMBIO DE LA IGLESIA 187 bierno conservador, parece seguro que la Iglesia continuará creciendo físicamente, aun dependiendo de personal y otros recursos del exterior; seguirá siendo cada vez más moderna y progresista en sus perspectivas social y espiritual. Otra situación que le favorecería mucho sería que los demócrata-cristianos llegaran al poder. Los fuertes nexos que en el pasado unían a éstos con la Iglesia, y su confianza en la ética cristiana de sus preceptos políticos, pueden hacer que ese partido incluso adopte a la Iglesia como un compañero de trabajo para llevar a cabo sus programas. Los demócrata-cristianos tienen oportunidades razonablemente ellos constituyen buenas para triunfar en tructurada organización el las elecciones, debido a su bien es- y al hecho de que único partido centrista con una filosofía claramente de- finida y con un programa orientado hacia el cambio. A la embargo, ese luz de programa que favorece los cambios fundamentales en el orden social, político y económico, por medios democráticos, parece ser algo excesivamente optimista. la reciente historia política del país, sin Lo peor que le podría ocurrir a la Iglesia sería el retorno de la política guatemalteca a las doctrinas liberales del siglo XIX, con el virulento anticlericalismo de las mismas. Pero después de la experiencia política de 1944 a 1954, la posibihdad del retorno al liberahsmo parece una cuestión absurda y, además, imposible, ya que los herederos de la tradición hberal se han dado la izquierda. mano con los con- servadores, o bien, superando su liberalismo, se han des- plazado hacia podría ser, la Una variante como antes se dijo, que más probable un grupo nacionalista de derecha o de izquierda enarbolara el anticlericalismo de los liberales y lo usara para sus propios fines. Otra posibilidad política, también desfavorable a la Iglesia, podría ser el establecimiento de un Estado revolucionario socialista. ^m k\¿ñSo:BRUC3 JOHNSON CJLZ)£i? ,Ua^:í O Esto conduciría indudablemente a los la expulsión de muchos de y de todos los elementos que han llegado a identificarse bastante estrechamente con la actual élite dirigente, con el ejército, o religiosos extranjeros no progresistas empeños antirrevolucionarios de pero es probable que un segmento de con los los Estados Unidos; la Iglesia sobrevivi- para trabajar en cooperación con ocurrido en Cuba. ría el socialismo, como ha Es probable que los líderes de la Iglesia minado todas las posibilidades expuestas, es imposible predecir con certeza las hayan exay reconozcan que alternativas o la com- binación de éstas que prevalecerán en el futuro de Guatemala. Las acciones del actual arzobispo, en la medida en que éste representa el pensamiento de los líderes eclesiásticos, parecen demostrar la cautela de la Iglesia respecto del futuro. Como muchos observadores han notado, el arzo- bispo no ha hecho compromiso visible alguno con ninguna facción política; se ha preocupado, antes bien, por guardar buenas relaciones con el partido en el poder y, al mismo tiempo, por mantener comunicaciones abiertas con la mayoría de los otros grupos del espectro político. Las acciones del arzobispo, cualesquiera que sean sus el cambio fundamental que ha tenido lugar en la Iglesia desde 1940. Esta ya no se identifica por completo con los intereses de los conservadores guatemaltecos, puesto que ha desarrollado en su seno un sector progresista y, por consiguiente, una envergadura que nunca tuvo antes. Esta envergadura es un signo de la vitaHdad de la Iglesia actual y, más que cualquier otro factor, podría permitir la sobrevivencia de la Iglesia cualquiera que fuera el futuro político de Guatemala. intenciones, simbolizan APÉNDICE Diócesis de Vetapaz^ ^ Obispo Vicario general Consultores diocesanos Secretariado para la defensa de (5) la fe la Secretariado para la propagación de fe Diócesis de Quezaltenango^ Obispó Vicario general Tesorero Canciller-secretario Prosecretario Encargado del Archivo Encargado del Boletín Diocesano Visitador de religiosos Registrador de bienes Consejo Administrativo Diocesano 1 2 Anuario Eclesiástico de Guatemala, 1960, Ibid., pp. 34-37. p. 49. 189 190 BRUCE JOHNSON CALDER Consultores diocesanos Párrocos consultores y Examinadores sinodales Censores Comisión de vigilancia Consejo de vigilancia para la prédica sagrada Regulador de casos morales Comisión de música sagrada Comisión de la sagrada la liturgia Comisión para construcción de iglesias Comité diocesano de Acción Católica Comisión del trabajo misionero Comisión para vocaciones sacerdotales Apostolado de la oración Federación de padres diocesanos Comisión del Seminario Secretariado para la defensa de la fe (27) Comité diocesano para la educación religiosa bibliografía Ubros: Adams, Richard N. 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Personas con más interés en las entrevistas pueden ponerse en contacto con el autor a través del Institute of Latin American Studies, University of Texas, Austin, Texas, para información detallada. . * Crecimiento y Cambio de la Iglesia Católica Guatemalteca Estudios — i I ijl ¡j' No. 6 del SÍSG (3,000 ejemplares en papel bond 80 gr.) Se terminó de imprimir el día 31 de julio de 1970 en los talleres de la Editorial "José de Pineda Ibarra", bajo la jefaCentroamericanos tura del profesor Aquiles — Pinto Flores. T ^DA IBAPRA
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