Está en la página 1de 1

Deja que Dios pelee tus batallas!!

Es verdad, t slo no podrs con todas esas guerras a las que diariamente te enfrentes, necesitas ayuda, en especial de la de Dios. l es tu mayor fortaleza, slo con l podrs superar todos los retos y obstculos que se te presentan a lo largo del camino de tu vida. El camino que realmente debemos seguir es el que nos lleve a l, el que nos enseo a seguir, aunque muchas veces lo olvidemos. Para poder emprender el viaje por el camino correcto son necesarias 3 cosas: Fe, esperanza y caridad. Si tenemos estas 3 cosas nada ms podr hacernos falta, y es necesario que sean las 3 juntas, no una o dos solamente, ya que son un conjunto que se resumen en una sola palabra: DIOS. Llegar a Dios no es sencillo, y no es caminar sobre ptalos de rosas. Es ms que eso, es sufrir insultos, amenazas, desprecios, solo por llevar a cabo el plan de Dios. Pero no todo es malo, pues si sufrimos con Jess mientras cargamos esa cruz tan pesada que nos dio, tambin celebraremos con l la resurreccin, la alegra de estar con l en el paraso, en el lugar ms hermoso que podamos imaginar. Aunque no es solo portarnos bien para llegar a ese fin, a ese punto final, es disfrutar de esta vida con l. Y vivir no es solo dejar pasar la vida sin hacer nada, es mejor desgastarse que oxidarse. La gente no te recordar por algo que no hiciste y Dios no te recompensar por no hacer nada, disfrutar de la vida, siguiendo los pasos de Dios para llegar a l es el mayor tesoro que poseemos y si ponemos en prctica esto desde temprana edad es mejor. El que no vive para servir no sirve para vivir sabias palabras que deberamos tener siempre presentes, Cmo podemos vivir si no servimos a los dems, si no damos lo mejor de nosotros?, el servicio hacia las dems personas es algo muy valioso, y es por donde deberamos comenzar en nuestro camino, ayudar sin esperar nada a cambio, eso es caridad, eso es amor. Dorm y so que la vida era alegra, despert y vi que la vida era servicio, viv y descubr que en el servicio se encuentra la alegra, nada nos hace ser ms felices que ver felices a los dems, aunque el propsito no es solo que los dems sean felices, aun cuando yo no lo soy. Dios quiere que seamos felices primero nosotros, para poder hacer felices a los dems.