P. 1
La historia del átomo

La historia del átomo

|Views: 3.166|Likes:
Publicado porilovevampires
Describe la historia del descubrimiento del átomo
Describe la historia del descubrimiento del átomo

More info:

Published by: ilovevampires on Aug 20, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

03/23/2013

pdf

text

original

capítulo 2

ÁTOMOS Y ELECTRONES















Ya que este libro es principalmente una introducción a los dispositivos del
estado sólido, sería preferible no retrasar la discusión con temas como la
teoría atómica, la mecánica cuántica y los modelos electrónicos. Sin embargo,
el comportamiento de los dispositivos del estado sólido está directamente
relacionado con estos temas. Por ejemplo, sería difícil entender cómo se
transporta un electrón a través de un dispositivo semiconductor sin cierta
comprensión sobre el electrón y su interacción con la red cristalina. Por tanto,
en este capítulo examinaremos algunas de las propiedades más importantes de
los electrones, con especial énfasis en dos puntos: (1) la estructura electrónica
de los átomos y (2) la interacción de átomos y electrones con excitaciones
tales como la absorción y la emisión de luz. Estudiando las energías
electrónicas en un átomo, sentaremos las bases para la comprensión de la
influencia de la red sobre los electrones que participan en el flujo de corriente
a través de un sólido. Nuestras discusiones concernientes a la interacción de la
luz con los electrones son la base de descripciones posteriores de los cambios
en la conductividad de un semiconductor por medio de excitaciones ópticas,
propiedades de dispositivos sensibles a la luz y láseres.
Primero, examinaremos algunas de las observaciones experimentales
que condujeron al concepto moderno de átomo, y después daremos una breve
introducción a la teoría de la mecánica cuántica. De esta introducción, saldrán
varios conceptos importantes: los electrones en los átomos están restringidos
por reglas cuánticas, a ciertos niveles de energía; la estructura electrónica de
los átomos está determinada a partir de estas condiciones cuánticas; y esta
“cuantización” define ciertas transiciones permitidas que involucran la
absorción y emisión de energía por parte del electrón.
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
29
El principal esfuerzo de la ciencia es describir lo que sucede en la naturaleza,
en una forma tan concisa y completa como sea posible. En física, este
esfuerzo involucra la observación de los fenómenos naturales, el relacionar
estas observaciones con teorías previamente establecidas, y finalmente el
establecer un modelo físico para esas observaciones. El propósito principal del
modelo es permitir que la información obtenida en las observaciones actuales
se use para entender nuevos experimentos. Por tanto, los modelos más útiles
están expresados matemáticamente, de modo que las explicaciones
cuantitativas de nuevos experimentos puedan hacerse sucintamente en
términos de principios establecidos. Por ejemplo, podemos explicar el
comportamiento de un peso sostenido por un resorte moviéndose
periódicamente hacia arriba y hacia abajo después de un desplazamiento
inicial, ya que las ecuaciones diferenciales que describen ese movimiento
armónico simple han sido establecidas y son comprendidas por los estudiantes
de física elemental. Pero el modelo físico sobre el cual se basaron estas
ecuaciones de movimiento proviene del estudio detallado de las fuerzas
naturales, la relación entre energía cinética y potencial, y las propiedades de
los resortes. El problema de masa y resorte es relativamente fácil de resolver
porque cada una de estas propiedades de la naturaleza es bien comprendida.
Cuando se observa un fenómeno físico nuevo, es necesario averiguar
si encaja en los modelos establecidos y “leyes” de la física. En la gran
mayoría de los casos esto involucra una extensión directa de las matemáticas
de modelos bien establecidos para las condiciones particulares del nuevo
problema. De hecho, no es poco común para un científico o ingeniero predecir
que un nuevo fenómeno debe ocurrir antes de que sea observado en la
práctica, simplemente por un estudio y extensión cuidadosa de los modelos y
leyes existentes. La belleza de la ciencia es que los fenómenos naturales no
son eventos aislados sino que están relacionados con otros eventos por unas
pocas leyes describibles. Sin embargo, ocasionalmente sucede que un
conjunto de observaciones no puede describirse en términos de las teorías
existentes. En tales casos es necesario desarrollar modelos que estén basados
tanto como sea posible en las leyes existentes, pero que contengan nuevos
aspectos provenientes del nuevo fenómeno. Postular nuevos principios físicos
es cosa seria, y sólo se hace cuando no hay posibilidad de explicar las
observaciones con teorías establecidas. Cuando se crean suposiciones y
modelos nuevos, su justificación recae en las siguientes preguntas: “¿Describe
el modelo las observaciones con precisión, y pueden hacerse predicciones
confiables basadas en el modelo?” El modelo es bueno o pobre dependiendo
de la respuesta a esta pregunta.
En la década de los veintes llegó a ser necesario desarrollar una nueva
teoría para describir fenómenos en la escala atómica. Se habían hecho una
larga serie de observaciones detalladas que indicaban claramente que muchos
eventos que involucraban electrones y átomos no obedecían las leyes clásicas
de la mecánica. Fue necesario, por tanto, desarrollar un nuevo tipo de
mecánica para describir el comportamiento de partículas en esta pequeña
escala. Esta nueva aproximación, llamada mecánica cuántica, describe muy
bien los fenómenos atómicos y también predice apropiadamente la forma en
que los electrones se comportan en los sólidos÷ nuestro interés principal
2.1 INTRODUCCIÓN A
LOS MODELOS
FÍSICOS
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
30
aquí. A través de los años, la mecánica cuántica ha sido tan exitosa que ahora
se yergue junto con las leyes clásicas como una descripción válida de la
naturaleza.
Un problema especial sobreviene cuando los estudiantes se encuentran
por primera vez con la teoría de la mecánica cuántica. El problema es que los
conceptos cuánticos son grandemente de naturaleza matemática y no
involucran la calidad de “sentido común” asociada con la mecánica clásica. Al
principio, muchos estudiantes encuentran los conceptos cuánticos difíciles, no
tanto por las matemáticas involucradas, sino porque sienten que los conceptos
están un tanto divorciados de la “realidad”. Esta es una reacción razonable, ya
que las ideas de lo que consideramos real o intuitivamente satisfactorio están
por lo general basadas en nuestra propia observación. Por esto, las leyes
clásicas del movimiento son fáciles de entender porque observamos cuerpos
en movimiento todos los días. Por otra parte, tenemos poca intuición sobre lo
que está pasando en la escala atómica. Es necesario, por tanto, depender de la
facilidad de la teoría para predecir resultados experimentales en vez de
intentar forzar analogías clásicas sobre los fenómenos no clásicos de átomos y
electrones.
Nuestro enfoque en este capítulo será estudiar las observaciones
experimentales más importantes que condujeron a la teoría cuántica, y
después indicar cómo la teoría explica esas observaciones. Las discusiones de
teoría cuántica necesariamente deberán ser mayormente cualitativas en una
presentación tan breve, y aquellos temas que sean más importantes para la
teoría del estado sólido se enfatizarán aquí. Al final de este capítulo, se dan
algunas referencias, apropiadas para el estudio individual adicional.




Los experimentos que condujeron al desarrollo de la teoría cuántica tuvieron
que ver con la naturaleza de la luz y la relación de la energía óptica con las
energías de los electrones dentro de los átomos. Estos experimentos
proporcionaron sólo evidencias indirectas sobre la naturaleza de los
fenómenos en la escala atómica; sin embargo, los resultados acumulados de
varios experimentos detallados mostraron claramente que se necesitaba una
nueva teoría.

2.2.1 El efecto fotoeléctrico

Una observación importante de Planck indicaba que la radiación de una
muestra calentada se emite en unidades discretas de energía, llamadas
cuantos; las unidades de energía fueron descritas por hν, donde ν es la
frecuencia de la radiación, y h es una cantidad ahora llamada constante de
Planck (h = 6.63×10
-34
J-s). Poco después de que Planck desarrolló esta
hipótesis, Einstein interpretó un importante experimento que demostraba
claramente la naturaleza discreta (cuantización) de la luz. Este experimento
involucraba absorción de energía óptica por parte de los electrones en un
metal y la relación entre la cantidad de energía absorbida y la frecuencia de la
2.2
OBSERVACIONES
EXPERIMENTALES
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
31
luz (Fig. 2-1). Supongamos que luz monocromática incide sobre la superficie
de una placa metálica en un vacío. Los electrones en el metal absorben energía

de la luz, y algunos de los electrones reciben suficiente energía para ser
despedidos de la superficie del metal hacia el vacío. Este fenómeno se llama
efecto fotoeléctrico. Si se mide la energía de los electrones que escapan, se
puede hacer una gráfica de la energía máxima como función de la frecuencia ν
de la luz incidente (Fig 2-1b).
Una forma simple de encontrar la energía máxima del electrón
eyectado es colocar otra placa sobre la mostrada en la figura 2-1 y después
crear un campo eléctrico entre las dos placas. La energía potencial necesaria
para retardar todo el flujo electrónico entre las placas nos da la energía E
m

(Prob. 2.2). Para una frecuencia particular de luz incidente sobre la muestra,
una energía máxima E
m
es observada para los electrones emitidos. La gráfica
resultante de E
m
vs. ν es lineal, con una pendiente igual a la constante de
Planck. La ecuación de la recta mostrada en la figura 2-1b es
Φ − = q h E
m
ν (2-1)
donde q es la magnitud de la carga electrónica. La cantidad Φ (volts) es una
característica del metal particular usado. Cuando Φ se multiplica por la carga
electrónica, se obtiene una energía (joules) que representa la energía mínima
requerida para que un electrón escape del metal al vacío. La energía qΦ se
llama la función de trabajo del metal. Estos resultados indican que los
electrones reciben una energía hν de la luz y pierden una cantidad de energía
qΦ al escapar de la superficie del metal.
Este experimento demuestra claramente que la hipótesis de Planck era
correcta÷ la energía de la luz está contenida en unidades discretas y no en
una distribución continua de energías. Otros experimentos también indican
que, además de la naturaleza ondulatoria de la luz, las unidades cuantizadas de
energía luminosa pueden considerarse como paquetes localizados de energía,
llamados fotones. Algunos experimentos enfatizan la naturaleza ondulatoria
de la luz, mientras otros experimentos revelan la naturaleza discreta de los
fotones. Esta dualidad es fundamental a los procesos cuánticos y no implica
una ambigüedad en la teoría.

2.2.2 Espectros atómicos

Uno de los experimentos más valiosos de la física moderna es el análisis de la
absorción y emisión de luz por los átomos. Por ejemplo, puede crearse una
descarga eléctrica en un gas, de modo que los átomos empiecen a emitir luz
con longitudes de onda características del gas. Nosotros vemos este efecto en
Figura 2- 1
El efecto fotoeléctrico:
(a) los electrones son
eyectados de la
superficie de un metal
cuando se exponen a la
luz de frecuencia ν en
un vacío; (b) gráfica de
la máxima energía
cinética de los
electrones eyectados vs.
la frecuencia de la luz
incidente.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
32
un anuncio de neón, que es típicamente un tubo de vidrio lleno con neón o una
mezcla gaseosa, con electrodos para crear una descarga. Si se mide la
intensidad de la luz emitida en función de la longitud de onda, se encuentran
una serie de líneas bien definidas y no una distribución continua de longitudes
de onda. En los primeros años del siglo XX se conocían bien los espectros
característicos de diversos átomos. Una porción del espectro de emisión del
hidrógeno medido se muestra en la figura 2-2, en la que las líneas verticales
representan la posición de los picos de emisión observados en la escala de
longitudes de onda. La longitud de onda (λ) se mide por lo general en
angstroms (1Å = 10
-10
m) y está relacionada (en metros) con la frecuencia por
λ=c/ν, donde c es la velocidad de la luz (3×10
8
m/s). La energía del fotón hν
está entonces relacionada con la longitud de onda por
λ
ν
hc
h E = = (2-2)

Las líneas en la figura 2-2 aparecen en varios grupos llamados las series de
Lyman, Balmer y Paschen en honor a sus primeros descubridores. Una vez
que se estableció el espectro del hidrógeno, los científicos notaron varias
relaciones interesantes entre las líneas. Se observó que las diferentes series en
el espectro seguían ciertas formas empíricas:
Lyman: |
.
|

\
|
− =
2 2
1
1
1
n
cR ν , n=2,3,4,... (2-3a)
Balmer: |
.
|

\
|
− =
2 2
1
2
1
n
cR ν , n=3,4,5 ... (2-3b)
Paschen: |
.
|

\
|
− =
2 2
1
3
1
n
cR ν , n=4,5,6,... (2-3c)
Donde R es una constante llamada la constante de Rydberg (R =109,678 cm
-1
).
Si las energías del fotón hν se grafican para valores sucesivos del entero n,
notamos que cada energía puede obtenerse tomando sumas y diferencias de
otras energías de fotones en el espectro (Fig. 2-3). Por ejemplo, E
42
en la serie


Figura 2- 3
Relación entre las
energías del fotón
en el espectro de
hidrógeno.
Figura 2- 2
Algunas líneas importantes
en el espectro de emisión
del hidrógeno.
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
33
de Balmer es la diferencia entre E
41
y E
21
en la serie de Lyman. Esta relación
entre las diferentes series se llama el principio de combinación de Ritz.
Naturalmente, estas observaciones empíricas causaron mucho interés en la
construcción de una buena teoría sobre el origen de los fotones cedidos por los
átomos.

Los resultados de los experimentos con espectros de emisión condujeron a
Niels Bohr a construir un modelo para el átomo de hidrógeno, basado en las
matemáticas de los sistemas planetarios. Si el electrón en el átomo de
hidrógeno tiene una serie de órbitas tipo planetarias disponibles, puede
excitarse a una órbita exterior y después caer a alguna de las órbitas interiores,
cediendo la energía correspondiente a una de las líneas de la figura 2-3. Para
desarrollar el modelo, Bohr hizo varios postulados:
1. Los electrones existen en ciertas órbitas circulares estables
alrededor del núcleo. Esta suposición implica que el electrón
orbitante no cede radiación como la teoría electromagnética clásica
requeriría normalmente de una carga que experimenta aceleración
angular; de otro modo, el electrón no permanecería estable en la
órbita sino que giraría en espiral hacia el núcleo mientras pierde
energía por radiación.
2. El electrón puede cambiar a una órbita de energía mayor o menor,
ganando o perdiendo así, energía igual a la diferencia en los
niveles de energía (por absorción o emisión de un fotón de energía
hν).
hν = E
2
- E
1
(2-4)

3. El ímpetu angular p
Θ
del electrón en una órbita es siempre un
múltiplo entero de la constante de Planck dividida por 2π (h/2π es
a menudo abreviado h por conveniencia). Esta suposición,

h n =
Θ
p n=1,2,3,4,... (2-5)

es necesaria para obtener los resultados observados en la Fig. 2-3.

Si visualizamos el electrón en una órbita estable de radio r alrededor del
protón del átomo de hidrógeno, podemos igualar la fuerza electrostática entre
las cargas a la fuerza centrípeta:

2.3
EL MODELO DE BOHR
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
34
r
m
Kr
q
2
2
2
v
− = − (2-6)

donde K = 4πε
0
en unidades MKS, m es la masa del electrón y v es su
velocidad. De la suposición 3 tenemos
h n = =
Θ
r mv p (2-7)

Ya que n toma valores enteros, r debería denotarse por r
n
para indicar la
enésima órbita. Entonces, la ecuación (2-7) puede escribirse
2
2 2
2 2
n
r
m
h n
= v (2-8)

Sustituyendo la ecuación (2-8) en la ecuación (2-6) encontramos que
2
2 2
2
2
1
n n n
r mr Kr
q h n
⋅ = − (2-9)

2
2 2
mq
r
n
h Kn
= (2-10)

para el radio de la enésima órbita del electrón. Ahora debemos encontrar la
expresión para la energía total del electrón en esta órbita, de modo que
podamos calcular las energías involucradas en las transiciones entre las
órbitas.
De las ecuaciones (2-7) y (2-10) tenemos
n
mr
h n
= v (2-11)

h h
h
n n
n
K
q
K
q
2
2 2
2
= = v (2-12)

Por tanto, la energía cinética del electrón es
2 2 2
4
2
2 2
1
K.E.
h n K
mq
m = = v (2-13)

La energía potencial es el producto de la fuerza electrostática y la distancia
entre las cargas:
2 2 2
4 2
P.E.
h n K
mq
Kr
q
n
− = − = (2-14)

Por lo que la energía total del electrón en la enésima órbita es
2 2 2
4
2
P.E. K.E
h n K
mq
E
n
− = + = (2-15)


CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
35
La prueba crítica del modelo es si las diferencias de energía entre las órbitas
corresponden a las energías fotónicas observadas en el espectro del hidrógeno.
Las transiciones entre órbitas correspondientes a las series de Lyman, Balmer
y Paschen se ilustran el la figura 2-4. La diferencia de energías entre las
órbitas n
1
y n
2
está dada por

|
|
.
|

\
|
− = −
2
2
2
1
2 2
4
1 2
1 1
2 n n h K
mq
E E
n n
(2-16)

La frecuencia de la luz cedida por una transición entre estas dos órbitas es

|
|
.
|

\
|

=
2
2
2
1
2 2
4
21
1 1
2 n n h K
mq
h
ν (2-17)

El factor en corchetes es esencialmente la constante de Rydberg R
multiplicada por la velocidad de la luz c (Problema 2.4). Una comparación de
la ecuación (2-17) con los resultados experimentales resumidos en la ecuación
(2-3) indica que la teoría de Bohr proporciona un buen modelo para las
transiciones electrónicas dentro del átomo de hidrógeno, en lo que concierne a
las primeras evidencias experimentales.
Mientras que el modelo de Bohr describe con precisión las
características más destacadas del espectro del hidrógeno, no incluye muchas
más específicas. Por ejemplo, la evidencia experimental indica cierta división
de los niveles además de los niveles predichos por la teoría. También,
aparecen dificultades al extender el modelo a átomos más complicados que el
hidrógeno. Se hicieron intentos de modificar el modelo de Bohr para casos
más generales, pero pronto se hizo obvio que se necesitaba una teoría más
completa. Sin embargo, el éxito parcial del modelo de Bohr fue un paso
importante hacia el desarrollo posterior de la teoría cuántica. La teoría de
Bohr había establecido firmemente el concepto de que los electrones están
cuantizados en ciertos niveles de energía permitidos, y la relación entre la
energía fotónica y las transiciones entre niveles.



Figura 2- 4
Órbitas electrónicas y
transiciones en el modelo
de Bohr del átomo de
hidrógeno. El
espaciamiento orbital no
está dibujado a escala.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
36

Los principios de la mecánica cuántica se desarrollaron aproximadamente al
mismo tiempo (al final de los veintes), desde dos diferentes puntos de vista.
Una aproximación, desarrollada por Heisenberg, utiliza matemáticas de
matrices y se llama mecánica matricial. Independientemente, Schrödinger
desarrolló una aproximación utilizando una ecuación de onda, llamada ahora
mecánica ondulatoria. Estas dos fórmulas matemáticas aparentan ser bastante
diferentes. Sin embargo, un examen más detallado revela que más allá del
formalismo, los principios básicos de las dos aproximaciones son los mismos.
Por ejemplo, es posible mostrar que los resultados de la mecánica matricial se
reducen a los de la mecánica ondulatoria después de un poco de manipulación
matemática. Nos concentraremos aquí en la aproximación de la mecánica
ondulatoria, ya que pueden obtenerse soluciones a unos pocos problemas que
involucran menos discusión matemática.

1.4.1 Probabilidad y el principio de incertidumbre
Es imposible describir con absoluta precisión eventos que involucran
partículas individuales en la escala atómica. En vez de eso, debemos hablar de
los valores promedio (valores esperados) de posición, ímpetu y energía de una
partícula tal como un electrón. Sin embargo, es importante notar que las
incertidumbres que aparecen en cálculos cuánticos no están basadas en alguna
deficiencia de la teoría. De hecho, una fuerza importante de la teoría es que
describe la naturaleza probabilística de los eventos que involucran átomos y
electrones. El hecho es que cantidades como la posición y el ímpetu de un
electrón no existen separadas de una incertidumbre particular. La magnitud de
esta incertidumbre inherente es descrita por el principio de incertidumbre de
Heisenberg:


En cualquier medición de la posición y el ímpetu de una partícula, las incertidumbres
en las dos cantidades medidas estarán relacionadas por


( )( ) h ≥ ∆ ∆
x
x p
(2-18)
Del mismo modo, las incertidumbres en una medición de energía estarán
relacionadas con la incertidumbre en el tiempo al cual se hizo la medida por


( )( ) h ≥ ∆ ∆ t E
(2-19)
Estas limitaciones indican que las mediciones simultáneas de posición e
ímpetu o de energía y tiempo son inherentemente imprecisas en algún grado.
Por supuesto, la constante de Planck h es un número bastante pequeño
(6.63×10
-34
J-s), y no estamos preocupados por esta imprecisión en la
medición de x y p
x
para un camión, por ejemplo. Por otra parte, las
mediciones de la posición de un electrón y su velocidad quedan seriamente
limitadas por el principio de incertidumbre.
Una implicación del principio de incertidumbre es que no podemos
hablar propiamente de la posición de un electrón, por ejemplo, sino que
debemos buscar la probabilidad de encontrar un electrón en una cierta
posición. Por esto, uno de los resultados más importantes de la mecánica


Este es frecuentemente llamado principio de indeterminación.
2.4
MECÁNICA
CUÁNTICA
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
37
cuántica es que puede obtenerse una función de densidad de probabilidad para
una partícula en un cierto ambiente, y que esta función puede usarse para
encontrar el valor esperado de cantidades importantes como posición, ímpetu
y energía. Todos estamos familiarizados con los métodos para calcular
probabilidades discretas (de un solo valor) a partir de la experiencia. Por
ejemplo, es claro que la probabilidad de sacar una carta en particular de un
mazo barajado es 1/52, y la probabilidad de que una moneda arrojada caiga
cara es 1/2. No obstante, las técnicas para hacer predicciones cuando la
probabilidad varía son menos familiares. En tales casos es común definir una
función de densidad de probabilidad que describe, por ejemplo, la
probabilidad de encontrar una partícula dentro de un cierto volumen. Dada
una función de densidad de probabilidad P(x) para un problema
unidimensional, la probabilidad de encontrar la partícula en un intervalo de x a
x+dx es P(x)dx. Ya que la partícula debe estar en algún lado, esta definición
implica que


∞ −
= 1 ) ( dx x P (2-20)
si se escoge apropiadamente la función P(x). La ecuación (2-20) queda
implícita si se establece que la función P(x) debe estar normalizada (esto es,
que la integral es igual a la unidad).
Para encontrar el valor promedio de una función de x, sólo
necesitamos multiplicar el valor de esa función en cada incremento dx por la
probabilidad de encontrar la partícula en ese dx y sumar sobre todas las x. Así,
el valor promedio de f(x) es


∞ −
= dx x P x f x f ) ( ) ( ) ( (2-21a)
Si la función de densidad de probabilidad no está normalizada, esta ecuación
debe escribirse



∞ −

∞ −
=
dx x P
dx x P x f
x f
) (
) ( ) (
) ( (2-21b)

2.4.2 La ecuación de onda de Schrödinger

Hay varias formas de desarrollar la ecuación de onda aplicando conceptos
cuánticos a diversas ecuaciones clásicas de la mecánica. Una de las
aproximaciones más simples es considerar unos pocos postulados básicos,
desarrollar la ecuación de onda a partir de ellos, y confiar en que la precisión
de los resultados sirva como justificación de los postulados. En textos más
avanzados estas suposiciones se tratan con detalles más convincentes.

Postulados Básicos

1. Cada partícula en un sistema físico se describe por medio de una
función de onda. Ψ(x,y,z,t). Esta función y su derivada espacial
(∂Ψ /∂x + ∂Ψ /∂y + ∂Ψ /∂z) son continuas, finitas y univaluadas.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
38
2. Al tratar con cantidades clásicas como energía E e ímpetu p, debemos
relacionar estas cantidades con operadores mecano-cuánticos
abstractos definidos de la siguiente forma:
t j
h
E
x j
h
x
x f x f
x x





) (
) ( ) (
cuántico Operador clásica Variable
p

y del mismo modo para las otras dos direcciones.

3. La probabilidad de encontrar una partícula con función de onda Ψ en
el volumen dxdydz es Ψ

Ψ dxdydz.

El producto Ψ

Ψ se normaliza de
acuerdo a la ecuación 2-20 tal que

1
*
= Ψ Ψ


∞ −
dxdydz

y el valor promedio Q de cualquier variable Q se calcula a partir de la
función de onda usando la forma del operador Q
op
definida en el postulado 2:
dxdydz Q Q
op
Ψ Ψ =


∞ −
*

Una vez que encontramos la función de onda Ψ para una partícula, podemos
calcular su posición, energía e ímpetu promedio, dentro de los límites del
principio de incertidumbre. Por esto, al hacer cálculos cuánticos, una parte
importante del esfuerzo involucra resolver para Ψ dentro de las condiciones
impuestas por un sistema físico en particular. Notamos de la suposición 3 que
la función de densidad de probabilidad es Ψ

Ψ. ο | Ψ|
2
. La ecuación clásica
para la energía de una partícula puede escribirse
Energía cinética + energía potencial = energía total
E
m
= + V p
2
2
1
(2-22)

En mecánica cuántica usamos la forma del operador para estas variables
(postulado 2) y se hace que los operadores actúen sobre la función de onda Ψ.
Para un problema unidimensional la ecuación 2-22 se convierte en


t
t x
j
t x x
x
t x
m ∂
Ψ ∂
− = Ψ +

Ψ ∂

) , (
) , ( ) (
) , (
2
2
2 2
h h
V (2-23)



Ψ
*
es el conjugado complejo de Ψ, obtenido revirtiendo el signo de cada j. De este modo
(e
jx
)
*
=e
-jx
.

La interpretación operacional de (∂/∂x)
2
es la forma segunda derivada ∂
2
/∂x
2
; el cuadrado
de j es –1.
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
39
que es la ecuación de onda de Schrödinger. En tres dimensiones, la ecuación
es
t j m ∂
Ψ ∂
− = Ψ + Ψ ∇ −
h h
V
2
2
2
(2-24)
donde ∇
2
Ψ es
2
2
2
2
2
2
z y x ∂
Ψ ∂
+

Ψ ∂
+

Ψ ∂

La función de onda Ψ en las ecuaciones (2-23) y (2-24) incluye dependencia
tanto espacial como temporal. Es común calcular estas dependencias
separadamente y combinarlas después. Más aún, muchos problemas son
independientes del tiempo y sólo se necesitan las variables espaciales. De este
modo trataremos de resolver la ecuación de onda partiéndola en dos
ecuaciones por medio de la técnica de separación de variables. Representemos
Ψ(x,t) por medio del producto ψ (x)φ( t). Usando este producto en la ecuación
2-23 obtenemos
t
t
x
j
t x x t
x
x
m ∂

− = +



) (
) ( ) ( ) ( ) ( ) (
) (
2
2
2
φ
ψ φ ψ φ
ψ h h
V (2-25)
Ahora las variables pueden separarse (problema 2.8) para obtener la ecuación
dependiente del tiempo en una dimensión,
0 ) (
) (
= + t
jE
dt
t d
φ
φ
h
(2-26)

y la ecuación independiente del tiempo,

| | 0 ) ( ) (
2 ) (
2 2
2
= − + x x E
m
dx
x d
ψ
ψ
V
h
(2-27)

Podemos demostrar que cuando se obtienen soluciones particulares, la
constante de separación E corresponde a la energía de la partícula, tal que una
función de onda ψ
n
se corresponde con una energía de la partícula E
n
.
Estas ecuaciones son la base de la mecánica ondulatoria. De ellas
podemos determinar las funciones de onda para partículas en algunos
problemas simples. Por lo general, para cálculos que involucran electrones, el
término potencial V(x) proviene de un campo electrostático o magnético.

2.4.3 Problema del pozo de potencial

Es bastante difícil encontrar soluciones a la ecuación de Schrödinger para los
campos potenciales más realistas. Por ejemplo, con algún esfuerzo se puede
resolver el problema del átomo de hidrógeno, pero las soluciones de átomos
más complicados son difíciles de obtener. Sin embargo, hay varios problemas
importantes que ilustran la teoría sin manipulaciones complicadas. El
problema más simple es el pozo de energía potencial con fronteras infinitas.
Supongamos que una partícula está atrapada en un pozo de potencial con V(x)
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
40
igual a cero excepto en las fronteras x = 0 y L, donde es infinitamente grande
(Fig. 2-5a)

L x x
L x x
, 0 ) (
0 , 0 ) (
= ∞ =
< < =
V
V
(2-28)

Dentro del pozo hacemos V(x) = 0 en la ecuación (2-27)

L x x E
m
dx
x d
< < = + 0 , 0 ) (
2 ) (
2 2
2
ψ
ψ
h
(2-29)

Esta es la función de onda para una partícula libre; ésta es aplicable al
problema del pozo de potencial en la región que no tiene potencial V(x).
Las soluciones posibles para la ecuación (2-29) son sinkx y coskx,
donde k es h / 2mE . Sin embargo, al escoger una solución debemos
examinar las condiciones de frontera. El único valor permitido para ψ en las
paredes es cero. De otro modo, habría una |ψ|
2
diferente de cero fuera del
pozo de potencial, lo que es imposible porque una partícula no puede penetrar
una barrera infinita. Por tanto, debemos escoger sólo la solución seno y definir
k de tal forma que sinkx se haga cero en x = L.
x A k sin = ψ ,
h
mE 2
= k (2-30)
La constante A es la amplitud de la función de onda y se evaluará a partir de la
condición de normalización (postulado 3). Si ψ va a ser cero en x = L,
entonces k debe ser un múltiplo entero de π/L.
L
π n
= k , n = 1,2,3... (2-31)
De las ecuaciones (2-30) y (2-31) podemos resolver para la energía total E
n,

para cada valor del entero n
L
mE π n
=
h
2
(2-32)
2
2 2 2
2mL
E
n
h π n
= (2-33)


Figura 2- 5-
El problema de una
partícula en un pozo
de potencial: (a)
diagrama de energía
potencial; (b)
funciones de onda en
los tres primeros
estados; (c)
distribución de
densidad de
probabilidad para el
segundo estado.
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
41
De este modo, para cada valor permitido de n, la energía de la partícula queda
descrita por la ecuación (2-33). Notemos que la energía está cuantizada. Sólo
ciertos valores de energía están permitidos. El entero n es un número
cuántico; la función de onda particular ψ
n
y el correspondiente estado de
energía E
n
describen el estado cuántico de la partícula.
Los niveles de energía cuantizados descritos por la ecuación (2-33)
aparecen en una variedad de estructuras de pequeña geometría encontradas en
los dispositivos semiconductores. En discusiones posteriores, regresaremos a
este problema del pozo de potencial (a menudo llamado el problema de la
“partícula en una caja”).
La constante A se encuentra a partir del postulado 3
2
sin
2
2
0
2 *
L
A dx x
L
n
A dx
L
= |
.
|

\
|
=
∫ ∫

∞ −
π
ψ ψ (2-34)
Igualando la ecuación (2-34) con la unidad obtenemos
x
L
n
L L
A
n
π
ψ sin
2
,
2
= = (2-35)
Las primeras tres funciones ψ
1
, ψ
2

3
, están bosquejadas en la figura 2-5b. La
función de densidad de probabilidad ψ*ψ, o |ψ|, se bosqueja para ψ
2
en la
figura 2-5c.

2.4.4 Tunelaje

Las funciones de onda son relativamente fáciles de obtener para el pozo de
potencial con paredes infinitas porque las condiciones de frontera obligan a ψ
a ser cero en las paredes. Una leve modificación de este problema ilustra un
principio que es muy importante en algunos dispositivos del estado sólido÷el
tunelaje mecanocuántico de un electrón a través de una barrera de altura y
grosor finito. Consideremos la barrera de potencial de la figura 2-6. Si la
barrera no es infinita, las condiciones de frontera no obligan a ψ a ser cero en
la barrera. En vez de eso, debemos usar la condición de que ψ y su pendiente
dψ/dx son continuas en cada frontera de la barrera (postulado 1). De este


Figura 2- 6
Tunelaje
mecanocuántico: (a)
barrera potencial de
altura V
0
y grosor W;
(b) densidad de
probabilidad para un
electrón con energía
E<V
0
, indicando un
valor de la función de
onda más allá de la
barrera diferente de
cero.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
42
modo ψ debe tener un valor distinto de cero dentro de la barrera y también al
otro lado. Ya que ψ tiene valor a la derecha de la barrera, ψ*ψ también existe
ahí, implicando que hay cierta probabilidad de encontrar la partícula más allá
de la barrera. Notemos que la partícula no salta la barrera; se supone que su
energía total es menor a la altura de la barrera V
0
. El mecanismo por el cual la
partícula “penetra” la barrera se llama tunelaje. Sin embargo, ninguna
analogía clásica, incluyendo descripciones clásicas de tunelaje a través de
barreras, es apropiada para este efecto. El tunelaje mecanocuántico está
íntimamente ligado al principio de incertidumbre. Si la barrera es lo
suficientemente delgada, no podemos decir con certeza que la partícula existe
sólo en uno de los lados. Sin embargo, la amplitud de la función de onda para
la partícula se reduce a causa de la barrera como indica la figura 2-6, de modo
que haciendo el grosor W mayor, podemos reducir ψ en el lado derecho hasta
el punto en que ocurra un tunelaje despreciable. El tunelaje es importante sólo
para dimensiones muy pequeñas, pero puede ser de gran importancia en la
conducción de electrones en sólidos, como veremos en los capítulos 5 y 6.
Recientemente, se desarrolló un dispositivo electrónico novedoso
llamado el diodo túnel. Este dispositivo opera tuneleando electrones a través
de niveles de energía de una “partícula en un pozo de potencial” del tipo
descrito en la sección 2.4.3. Discutimos el tunelaje resonante en el capítulo 12.

La ecuación de Schrödinger describe con precisión las interacciones de
partículas dentro de campos potenciales, tales como los electrones dentro de
los átomos. En verdad, la comprensión moderna de la teoría atómica (los
modelos atómicos modernos) provienen de la ecuación de onda y de la
mecánica de matrices de Heisenberg. Sin embargo, debe destacarse que el
problema de resolver directamente la ecuación de Schrödinger para átomos
complicados es extremadamente difícil. De hecho, por lo general sólo el
átomo de hidrógeno se resuelve directamente; por lo común átomos de
número atómico mayor que uno se manejan por medio de técnicas que
involucran aproximaciones. Muchos átomos como los metales alcalinos (Li,
Na, etc.), que tienen un interior neutro con un solo electrón en la órbita
exterior, pueden tratarse por medio de una extensión bastante simple de los
resultados del átomo de hidrógeno. La solución del átomo de hidrógeno es
también importante para identificar las reglas de selección básicas para
describir niveles de energía permitidos de los electrones. Estos resultados
mecanocuánticos deben coincidir con los espectros experimentales y se espera
que los niveles de energía incluyan los predichos por el modelo de Bohr. Sin
trabajar realmente con las matemáticas para el átomo de hidrógeno, en esta
sección investigaremos los esquemas de niveles de energía determinados por
la ecuación de onda.

2.5.1 El átomo de hidrógeno

Encontrar las funciones de onda para el átomo de hidrógeno requiere la
solución de la ecuación de Schrödinger en tres dimensiones para un campo
potencial de Coulomb. Ya que el problema es esféricamente simétrico, en los
cálculos (Fig. 2-7) se usa el sistema de coordenadas esféricas. El término
2.5
ESTRUCTURA
ATÓMICA Y LA
TABLA
PERIÓDICA
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
43


V(x,y,z) en la ecuación (2-24) deber reemplazarse por V(r,θ,φ), que representa
el potencial de Coulomb que el electrón experimenta en la vecindad del
protón. En coordenadas esféricas, el potencial de Coulomb varía sólo con r
r
q
r V r V
2
1
0
) 4 ( ) ( ) , , (

− = = πε φ θ (2-36)

como en la ecuación (2-14).
Cuando se realiza la separación de variables, la ecuación
independiente del tiempo puede escribirse como

) ( ) ( ) ( ) , , ( φ θ φ θ ψ Φ Θ = r R r (2-37)

De este modo, las funciones de onda se encuentran en tres partes. Pueden
obtenerse soluciones separadas para la ecuación dependiente en r, dependiente
en θ y dependiente en φ. Después de que se resuelven estas tres ecuaciones, la
función de onda total ψ se obtiene a partir del producto.
Como en el más simple problema del pozo de potencial, cada una de
las tres ecuaciones del átomo de hidrógeno da una solución que está
cuantizada. De este modo deberíamos esperar que un número cuántico esté
asociado con cada una de las tres partes de la ecuación de onda. Como
ilustración, la ecuación dependiente en φ que se obtiene después de la
separación de variables es
0
2
2
2
= Φ +
Φ
m
d
d
φ
(2-38)

donde m es un número cuántico. La solución a esta ecuación es

φ
φ
jm
m
Ae = Φ ) ( (2-39)

Figura 2- 7:
El sistema de
coordenadas esféricas.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
44
donde A puede evaluarse como antes, por la condición de normalización:
1 ) ( ) (
2
0
*
= Φ Φ

φ φ φ
π
d
m m
(2-40)

2
2
0
2
2
0
2
2 A d A d e e A
jm jm
π φ φ
π
φ
π
φ
= =
∫ ∫

(2-41)

Así, el valor de A es

π 2
1
= A (2-42)

y la función de onda dependiente de φ es

φ
π
φ
jm
m
e
2
1
) ( = Φ (2-43)

Ya que los valores de φ se repiten cada 2π radianes, Φ debería repetirse
también. Esto ocurre si m es un entero, incluyendo números negativos y cero
(Problema 2.10). De este modo, las funciones de onda para la ecuación
dependiente de φ están cuantizadas con la siguiente regla de selección para los
números cuánticos:
m = ...,-3,-2,-1,0,+1,+2,+3,... (2-44)

Por medio de un tratamiento similar, se pueden obtener las funciones R(r) y
Ψ(ψ), cada una cuantizada por su propia regla de selección. Para la ecuación
dependiente de r, el número cuántico puede ser cualquier entero positivo (no
cero) y para la ecuación dependiente de θ el número cuántico l puede ser
cero o un entero positivo. Sin embargo, hay interrelaciones entre las
ecuaciones que restringen los diferentes números cuánticos usados con una
función de onda sencilla ψ
nlm
:

) ( ) ( ) ( ) , , ( φ θ φ θ ψ Φ Θ = r R r (2-45)

Estas restricciones se resumen como sigue:
n = 1,2,3,... (2-46a)
l = 0,1,2,...(n-1) (2-46b)
m = -l,...,-2,-1,0,+1,+2,...+l (2-46c)

Además de estos tres números cuánticos que provienen de las tres partes de la
ecuación de onda, hay una condición de cuantización importante en el “espín”
del electrón. Estudios del espín del electrón emplean la teoría de la relatividad
así como la mecánica cuántica; por tanto, diremos simplemente que el ímpetu
angular intrínseco s de un electrón con ψ
nlm
específica es

2
h
± = s (2-47)
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
45
Esto es, en unidades de h , el electrón tiene un espín de 1/2, y el ímpetu
angular producido por este espín es positivo o negativo dependiendo de si el
electrón tiene su “espín para arriba” o su “espín para abajo”. El punto
importante para nuestra discusión es que en el átomo de hidrógeno, cada
estado de energía permitido del electrón se describe específicamente por
medio de cuatro números cuánticos: n, l, m y s.


Usando estos cuatro números cuánticos, podemos identificar los
diferentes estados que el electrón puede ocupar en un átomo de hidrógeno. El
número n, llamado el número cuántico principal, especifica la “órbita” del
electrón en la terminología de Bohr. Por supuesto, en cálculos mecano-
cuánticos el concepto de órbita se reemplaza por funciones de densidad de
probabilidad. Es común referirse a los estados con un mismo número cuántico
principal como pertenecientes a una capa en vez de a una órbita.
Hay considerable estructura fina en los niveles de energía alrededor de
las órbitas de Bohr, debido a los dictados de las otras tres condiciones
cuánticas. Por ejemplo, un electrón con n =1 (la primer órbita de Bohr) puede
tener sólo l =0 y m =0 de acuerdo a la ecuación (2-46), pero a partir de la
ecuación (2-47) hay dos estados de espín permitidos. Para n =2, l puede ser 0
ó 1, y m puede ser –1, 0 ó +1. Las diferentes combinaciones permitidas de
números cuánticos aparecen en las primeras cuatro columnas de la tabla 2-1.
De estas combinaciones es evidente que el electrón en un átomo de hidrógeno
puede ocupar cualquiera de un gran número de estados excitados además del
estado más bajo ψ
100
(basal). Las diferencias de energía entre los distintos
estados explican apropiadamente las líneas observadas en el espectro de
hidrógeno.

2.5.2 La tabla periódica
Los números cuánticos discutidos en la sección 2.5.1 provienen de las
soluciones del problema del átomo de hidrógeno. De este modo, las energías
obtenibles a partir de las funciones de onda son exclusivas del átomo de
hidrógeno y no pueden extenderse a átomos más complicados sin las
alteraciones apropiadas. Sin embargo, las reglas de selección de números
cuánticos sí son válidas para estructuras más complicadas, y podemos usar
estas reglas para adquirir comprensión sobre el acomodo de los átomos en la
tabla periódica de los elementos químicos. Sin estas reglas de selección, es
difícil entender porqué sólo dos electrones caben en la primera órbita de Bohr
de un átomo, mientras en la segunda órbita están permitidos ocho electrones.
Aún después de la breve discusión sobre los números cuánticos que se da
arriba, deberíamos responder estas preguntas con más detalle.
Antes de discutir la tabla periódica, debemos estar conscientes de un
importante principio de la teoría cuántica, el principio de exclusión de Pauli.
Esta regla establece que dos electrones en un sistema interactuante

no pueden
tener el mismo conjunto de números cuánticos n, l, m, s. En otras palabras,
sólo dos electrones pueden tener los mismos tres números cuánticos n, l, m, y


En muchos textos los números que hemos llamado m y s se refieren como m
l
y m
s
,
respectivamente.

Un sistema interactuante es uno en que las funciones de onda de los electrones se traslapan
÷ en este caso un átomo con dos o más electrones.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
46
Tabla 2- 1: Números cuántixcos hasta n=3 y estados permitidos para los electrones en un
átomo de hidrógeno: Las primeras cuatro columnas muestran las diferentes combinaciones de
números cuánticos permitidas por las reglas de selección de la ecuación (2-46); las últimas
dos columnas indican el número de estados permitidos (combinaciones de n, l, m y s) para
cada l (subcapa) y n (capa u órbita de Bohr).

deben tener el espín opuesto. La importancia de este principio no puede ser
sobreenfatizada; es básica para la estructura electrónica de todos los átomos
en la tabla periódica. Una implicación de este principio es que si se enlistan
las diferentes combinaciones de números cuánticos, podemos determinar en
cuál capa cabe cada electrón de un átomo complicado, y qué tantos electrones
por capa están permitidos. Los estados cuánticos, resumidos en la tabla 2-1
pueden usarse para indicar la configuración electrónica de átomos en sus
estados de energía más bajos.
En la primera capa electrónica (n = 1), l sólo puede ser cero ya que el
valor máximo de l es siempre n -1. Del mismo modo, m sólo puede ser cero
ya que m toma desde el valor negativo de l hasta el valor positivo de l. En este
estado ψ
100
caben dos electrones con espín opuesto; por tanto, la primera capa
puede tener máximo dos electrones. Para el átomo de helio (número atómico
Z=2) en el estado basal, ambos electrones estarán en la primer órbita de Bohr
(n = 1), ambos tendrán l = 0 y m = 0, y tendrán espín opuesto. Por supuesto,
uno o ambos electrones del átomo de He pueden excitarse a uno de los estados
de energía más altos de la tabla 2-1 y subsecuentemente relajarse al estado
basal, cediendo un fotón característico del espectro del He.
Como indica la tabla 2-1, pueden haber dos electrones en la subcapa
l=0, seis electrones cuando l = 1, y diez electrones para l = 2. Las configura-
CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
47
Tabla 2- 2: Configuraciones electrónicas para átomos en el estado basal.

DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
48
ciones electrónicas de diferentes átomos en la tabla periódica pueden
deducirse a partir de esta lista de valores permitidos. Las estructuras
electrónicas en estado basal para varios átomos se enlistan en la tabla 2-2. Hay
una notación corta y simple que se usa comúnmente en vez de esa tabla. La
única nueva convención a recordar en esta notación es la designación de los
valores de l:
l = 0, 1, 2, 3, 4, ...
s, p, d, f, g, ...

Esta convención fue creada por los primeros espectroscopistas quienes se
referían a los cuatro grupos espectrales como sharp (agudo), principal, difuso
y fundamental. Después de la f se sigue en orden alfabético. Con esta
convención para l, podemos describir un estado electrónico como sigue:

Por ejemplo, la configuración electrónica total para el Si (Z=14) en el
estado basal es
1s
2
2s
2
2p
6
3s
2
3p
2


Notemos que el Si tiene una configuración cerrada de Ne (vea la tabla 2-2)
más cuatro electrones en una órbita exterior, n = 3, (3s
2
3p
2
). Estos son los
cuatro electrones de valencia del Si; dos electrones de valencia están en un
estado s y dos en un estado p. La configuración electrónica del Si puede
escribirse [Ne] 3s
2
3p
2
por conveniencia, ya que la configuración del Ne
1s
2
2s
2
2p
6
forma una capa cerrada (típica de los elementos inertes). El
semiconductor de la columna IV, Ge (Z=32) tiene una estructura electrónica
similar al Si, excepto que los cuatro electrones de valencia están fuera de una
capa n = 3 cerrada. De este modo, la configuración del Ge es [Ar] 3d
10
4s
2
4p
2
.
En el capítulo 3 veremos que los cuatro electrones de valencia del Ge y el Si
tienen un papel muy importantes en las fuerzas de atracción de la red del
diamante y en la conducción de cargas a través de estos semiconductores.
Hay varios casos en la tabla 2-2 que no siguen la selección de números
cuánticos más directa. Por ejemplo, notemos que en el K (Z=19) y el Ca
(Z=20) el estado 4s se llena antes que el estado 3d; en el Cr (Z=24) y el Cu
(Z=29) hay una transferencia de un electrón hacia el estado 3d. Estas
excepciones, requeridas por consideraciones de mínima energía, se discuten
más completamente en la mayoría de los textos de física atómica.

PROBLEMAS

2-1. El punto A está a un potencial electrostático de +1V relativo al punto
B en un vacío. Un electrón inicialmente en reposo en B, se mueve
hacia A. ¿Qué energía (expresada en J y eV) tiene el electrón en A?
¿Cuál es su velocidad?

CAPÍTULO 2: ATOMOS Y ELECTRONES
49
2-2. Bosqueje un arreglo experimental en el cual un electrodo de plata
(función de trabajo 4.73 eV) es sellado dentro de un recipiente al vacío
con un segundo electrodo y se aplica un voltaje entre ellos para medir
el efecto fotoeléctrico. Si se usa luz de longitud de onda 2164 Å, ¿qué
voltaje se requiere para reducir la corriente fotoeléctrica entre las
placas a cero? Con el voltaje apagado, ¿cuál es la máxima velocidad
de los electrones (m/s) emitidos al vacío desde la superficie de Ag?

2-3. Calcule el radio de Bohr (Å) y la energía (eV) para n =1, 2 y 3.

2-4. Muestre que la constante en corchetes en la ecuación 2-17 es la
constante de Rydberg multiplicada por la velocidad de la luz.

2-5. Calcule λ para la serie de Lyman hasta n = 5, la serie de Balmer hasta
n = 7, y la serie de Paschen hasta n = 10. Grafique los resultados como
en la figura 2-2. ¿Cuáles son los límites de longitud de onda para cada
una de las tres series?

2-6. La longitud de onda de De Broglie de una partícula λ=h/mv describe la
dualidad onda partícula para partículas pequeñas como los electrones.
¿Cuál es la longitud de onda de De Broglie (en Å) de un electrón a
150eV? ¿Cuál es la longitud de onda para electrones a 10keV, que es
típico de los microscopios electrónicos? Comparando esto con la luz
visible, comente las ventajas de los microscopios electrónicos.

2-7. Muestre que la ecuación (2-19) corresponde a la ecuación (2-18) para
una partícula con velocidad v.

2-8. Separe las variables en la ecuación (2-25) para obtener las ecuaciones
(2-26) y (2-27). ¿Cuál es la solución a la ecuación 2-26? Suponiendo
que ψ(x) tiene un valor particular independiente del tiempo ψ
n
(x), use
el postulado 3 para mostrar que la energía correspondiente es igual a la
constante de separación E
n
.

2-9. Calcule los tres primeros niveles de energía para un electrón en un
pozo cuántico de ancho 10Å con paredes infinitas.

2-10. Muestre que la ecuación 2-44 es una elección apropiada para m.

2-11. ¿Qué tienen en común el Li, el Na y el K? ¿Qué tienen en común el F,
el Cl y el Br? ¿Cuáles son las configuraciones electrónicas para Na y
Cl ionizados?

LECTURAS RECOMENDADAS

Ashcroft, N. W., & N.D. Mermin. Solid State Physics. Philadelphia: W. B.
Saunders, 1976.
DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS DEL ESTADO SÓLIDO BEN G. STREETMAN
50
Baggot, J. “Beating the Uncertainty Principle.” New Scientist 133 (15
Febrero 1992)” 36-40.
Bate, R. T. “The Quantum Effect Device: Tomorrow’s Transistor? Scientific
American 258 (Marzo 1988): 96-100.
Brehm, J.J. & W. J. Mullin. Introduction to the Structure of Matter. New
York: Wiley, 1989.
Bube, R. H. Electrons in Solids, 3ra ed. Boston:Harcourt Brace Jovanovich,
1992.
Capasso, F. & S. Datta. “Quantum Electron Devices.” Physiscs Today 43
(Febrero 1990): 74-82.
Cassidy, D. C. “Heisenberg: Uncertainty and the Quantum Revolution.”
Scientific American 266 (Mayo 1992): 106-12.
Chang, L. L & L. Esaki. “Semiconductor Quantum Heterostructures.”
Physics Today 45 (Octubre 1992): 36-43
Cohen-Tannouoji, C., B. Dieu & F. Laloe. Quantum Mechanics. New
York: Wiley, 1977.
Corcoran, E. “Diminishing dimensions.” Scientific American 263
(Noviembre 1990): 122-6+
Datta, S. Modular Series on Solid State Devices: Vol. 8. Quantum
Phenomena. Reading, MA: Addison-Wesley, 1965.
Feynman, R. P. The Feynman Lectures on Physics, Vol. 3. Quantum
Mechanics. Reading, Ma: Addison-Wesley, 1965.
Hummel, R. E. Electronic Properties of Materials, 2da ed. Berlin: Springer,
1993.
Kroemer, H. Quantum Mechanics. Englewood Cliffs, NJ: Prentice Hall,
1994.
Park, D. Introduction to the Quantum Theory. New York: McGraw-Hill,
1992
Sakurai, J. J. Modern Quantum Mechanics. Reading, MA: Addison-
Wesley, 1994.
Singh, J. Semiconductor Devices. New York: McGraw-Hill, 1994.
Sundaram, M., S. A. Chalmers & P. F. Hopkins. “New Quantum
Structures.” Science 254 (29 de noviembre de 1991): 1326-35.
Weisbuch, C., & B. Vinter: Quantum Semiconductor Structures. Boston:
Academic Press, 1991.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->