Ovejón

Luis Manuel Urbaneja Achelpohl
Selección de texto por David Malavé

Y en las bocacalles, sobre el camino real, se aglomeraban grupos de curiosos que alarmados repetían: -Ovejón! ¡Ovejón!... Sin embargo, en la carretera no se distinguía nada, sino el sol arag e!o, dorando la polvareda. "adie #abíalo visto, pero la gente armada que en su seguimiento venía desde $uata, atropellando el sendero, así lo aseguraba. %llos dieron la vo& de alarma. 'al #u(sped no era para dormir con las puertas de par en par, seg)n la vieja costumbre de los vecinos, qui(n sabe si obligados por el cultivo que constituía una de las *uentes de su prosperidad: el ajo que por cuentas de ristras, como blancas + nudosas crinejas colgaban en todas las a#umadas vigas de las cocinas, en las madrinas de los corredores, en las salas + aun en la misma sacristía de la vieja ,glesia, por los grandes días de la cosec#a, en aquel risue!o poblado, el m-s alto orgullo de la *era& comarca. Ovejón, como de costumbre, #abía desaparecido a la vista de sus perseguidores, en el momento tr-gico cuando bien apuntado lo tenían + con sólo tirar del gatillo de las carabinas, #ubiese rodado #ec#o un manare el anc#o pec#o. .ero el bandido e/tendió ente ellos como una niebla cegadora + escapó. Ovejón sabía muc#as oraciones. 0os grupos de curiosos desperdig-banse, volvían a sus casas comentando lo ocurrido: aquello era lo de siempre, carreras+ sustos + Ovejón #aciendo de las su+as. 1 aquellas #oras, cu-n lejos estaría de los alrededores... 2222222222 3on una suave tonalidad de violetas, en el vasto cielo inici-base el crep)sculo, un crep)sculo de seda. %n las colinas desnudas de altos montes tendíase un verde como nuevo + lo&ano, un verde de primavera + en las crestas monta!osas, un oscuro verde intenso, como el perenne de los matapalos laureles. 3asi blanca, cual una *lor de urape, la estrella de los luengos atardeceres, en el .oniente, en apariencia *ija + silenciosa, prestaba al ambiente una dulcedumbre pastoril. 'odo en la campi!a era grave + apacible, sobre la alta *lec#a de la iglesia se espolvoreaba una rubia manc#a de lu&. %n el paso del río,

como una requisitoria que llegara al *ondeo de los boscajes + las male&as. 1van&aba el mendigo + la lu& *uerte + viol-cea #ería sus ojos opacos. 0a sangre no se detenía.nclinado sobre la tierra buscaba entre los +erba&gos. %l #ombre se alejó. penosamente arrastraba un pie descomunal. los labios gruesos + la piel cetrina llena de nudos + p)stulas.en medio de los ca!amargales. con un grato rumoreo + en medio de las ca!as + male&as brillaban destellos de sol a&ulosos + anaranjados. Y todo era calma + penumbra en la solemnidad del atardecer. 0a baba&a era traidora + la lu& cegaba + el mendigo ca+ó de bruces contra las piedras + la estacada que cual una triple #ilera de dientes enjuncados. no era violenta. clara. %l mendigo se apo+aba en una vara alta + su burda al*orja limosnera le colgaba a un lado escu-lida. 1 los a+es lastimeros del mendigo. #inc#ado. dorada al rescoldo. %ntre sus dedos *uertes tenía #ec#a una masa con unos tallos verdes. 4n !aragato con sus curvas + recias espinas rasgara pro*undamente aquellas carnes *o*as. Su mirar era inquieto. de*orme. %ra de mediana estatura + sus ojos *ulguraban. el agua se desli&aba. surgió un #ombre apartando la male&a. como lo #iciera una madre a su tierno in*ante. pero en las líneas duras de su boca vagaba en veces una sonrisa bonac#ona + mansa. abo*allado el rostro. 0a aplicó a la #erida + como el mendigo no tuviese . 1 lo lejos un manc#ón de boras. cual una diminuta isla anclada en medio de la corriente se mecía + el nen)*ar de los ríos criollos comen&aba a entreabrir sus anc#os c-lices sobre las aguas tibias. *amosas +a. Se incorporó. antes que el sabio germano las apellidara jardín. Su carne podrida magullada. %l #ombre levantó los ojos alrededor. entre sus gritos secos. Sólo el martín-pescador desde la ca!a cimbreante se dejaba caer como una *lor de oro al agua + al&aba revoloteando. pero sí continua. Su mirada *ue larga + #onda. lo tomó por debajo de los bra&os + sacó con gran suavidad al talud. %l #ombre se apro/imó al mendigo. %l mendigo era todo a+es + lamentos. e/aminó la #erida + con el agua del río comen&ó a lavarla. sin que en ella siquiera se dibujara el disco abultado + duro de una arepa arag e!a. entre sus secos gritos. donde los dedos erectos semejaban peque!os cuernos bajo una piel agrietada + escamosa. . + al&aba de nuevo revoloteando. 4n destello de sol viol-ceo + *ulgente envolvía al mendigo. no #abía cómo tocarla. 4n mendigo sucio + roto. %l #ombre se lan&ó al río + como si el mendigo *uese un ni!o. 5e cuando en cuando desde una ca!a cimbreante el martín-pescador. quien #acía por esgua&ar el río saltando sobre c#atas piedras verdosas + lucientes por la babosidad del limo. %l tobillo de*orme sangraba. se dejaba caer como una *lor de oro al agua. limpia. en tanto que tanteaba con la vara la *irme&a de los preduscos + alargaba con precaución su pie de*orme. 6ruesas l-grimas aboton-banse al borde de sus p-rpados #inc#ados. resguardaba de los embates de las crecientes a aquellas pródigas tierras de labrantío.

9ajo la luenga camisa sentía la #umedad de sus ropas + tenía #ambre + *río.la bala. + como en ellas viniera un vene&olano de oro. %l cose-pellejo cerrar. %ra aquello un tesoro con que no #abía so!ado nunca. lo miró un instante + ec#ó todo en la al*orja + dijo: -. %n $uata robara a un #acendado + matara a un #ombre a pu!aladas. 9ebió la ca!a vieja + paciente se dio a masticar el pan duro de la mendicidad. el #ombre aplicó el vendaje. 5ijo el *arolero: -5e que tiene oraciones. 1nte su pie de*orme todos callaron. sino un vene&olano de oro en la gloria sedosa del crep)sculo. 1 la puerta de la pulpería asomó la *a& abo*allada. las tiene. %l poblado no estaba distante. 8enus +a no era una nítida *lor de urape. %sto+ curado. a*irmó: -0o que tiene es un escapulario ensalmado.ara ti debe ser. %l mendigo murmuraba: -¡6racias!. ad#eridas al cuerpo. mu+ brillantes + el pelo crespo + melcoc#ado. ma!ana por mí. en la pulpería. . 1)n brillaba una dulce claridad en aquel largo atardecer de oto!o + ec#ó a andar alegremente sin cuidarse de su pie de*orme. 3aminaba tras (l con la boca rebosando gratitud. desabroc#ó la amplia camisa de arriero que le cubría del cuello a la pantorrilla + sacó un pa!uelo de seda. el mendigo. pringoso + oliente a mela&a. Sus ropas estaban empapadas. %l #ombre: -"o tengas miedo. %l #ombre se volvió + dijo: -7o+ por ti. llena de nudos + p)stulas. 1)n el *arolero no se #abía entregado a su #abitual tarea. %l mendigo quiso besarle las manos. %l #ombre se des#i&o de su camisola de arriero + se la obsequió.un trapo propio para un vendaje. 0os otros sin verle prosiguieron su c#arla. . para recoger la d-diva. nunca le pegar. -%l sol +a no o*uscaba los ojos del mendigo. porque por su boca salió. %l #ombre al ponerle en sus manos la vara en que se apo+aba. %l mendigo #acía por levantarse. 4na sonrisa de satis*acción apuntó a los labios del #ombre. 1dentro. %l #ombre le tendió la mano cordialmente + le puso en pie. le e/aminaba atento. %l mendigo le miraba admirado... 5-bale las gracias + le bendecía. %l mendigo veía #acer al #ombre sin decir palabra + (ste sólo atendía a la #erida. Su escalera #all-base arrimada a la pared bajo el *arol por el cual comen&aba siempre. :ientras lo lleva encima. recogió del suelo la al*orja limosnera + viendo que (sta se#allaba vacía. en tanto que su mano escu-lida alargara el sombrero sucio + des#ilac#ado. muc#as bambas. en un vaciar de tragos comentaba junto con otros la )ltima #a&a!a de Ovejón. Y mientras (ste le a+udaba a cubrir con la camisola. esperando oír su vo& pla!idera implorando la caridad. desabroc#ó la anc#a *aja de la que pendía un pu!al + un revólver de grueso calibre + de ella e/trajo una tras otra. conque la gente que venía de 0as 3anarias gustaba regalarnos en su comercio de contrabando. "i la m-s ligera sombra purpurada te!ía la albura de la seda. bajo la burda camisa el #ombre llevaba encima un terno *ino de blanco #ilo. uno de esos vistosos pa!uelos de pura seda.ero el mendigo se llegó #asta el mostrador + pidió un trago.tu #erida. 4n negro emburrador de ca!a en una #acienda vecina. 3uando la sangre se menguó. 4n detalle se *ijó en su mente: los ojos eran brillantes.

%l del caballo iba lejos.or el camino se acercaban cuatro #ombres corriendo.or qu( no te #as ido en busca de Ovejón> 3uidado si esta noc#e lo tropie&as metido en tu c#inc#orro. 0a boca de aqu(l se abrió alargada. con una cobija de pellón en el pico de la silla. %l *arolero: -8o+ a encender el *arol. lucían como dos monedas. ?obó a otro. le vi los ojos. quien tiene el alma vendida. Su boca dura + su mansa sonrisa. ve a buscarle al monte. 1llí estaba el vene&olano de oro. "o me arrastraría por los caminos. %n un caballo moro iba un #ombre de altas botas jacobinas. %sta noc#e es de patrulla. con los ojos como dos monedas + el pelo como una melcoc#a bien batida.%l pulpero descreído: -0o que tiene son alca#uetes. Ovejón.uinientos pesos a quien le entregue vivo o muerto. %n la calle se sintió el paso largo de una cabalgadura. Ovejón. =1 qui(n robaría> . como dos pu!ales. %l <arolero: -%se trago +a me lo esto+ bebiendo. 3uando le traigas me brindar-s el trago. %l negro pringoso: -%s mu+ *-cil. quien mata + roba en los caminos> Y recordó sus ojos + sus cabellos melcoc#ados. =. "o #a+ mejor aguardiente como el de los velorios. %l brujo. %l negro pringoso mec#i*icando al indio: -=. ¡. 1nda por el pueblo. %l mendigo metió la mano en su al*orja en busca de otro peda&o de casabe + sus dedos trope&aron con las monedas. . %l mendigo interiormente: -%s (l. %s un buen cora&ón + =por qu( robar-> %s caritativo. 8a #u+endo.. no me #ubieran lavado el pie. 'ornó a pensar: -Ovejón debe tener muc#os como (ste. %ntraron de sopetón en la pulpería: .uinientos pesos. :e curaría mi pierna. 3uidado con Ovejón.! 3on dinero. %l mendigo #acía por ablandar entre su boca el ribete de una torta de casabe e interiormente pensaba: -%l #ombre der río es Ovejón. 8enían armados. 1l pasar *rente a la pulpería marc#aba a todo andar. . "o tiene grima en dar. los que aquí est-n me tienen asco. 1nda. Si le entregara no pediría m-s. %l mendigo para sí: -%ra (l. ¡a que si le espanto un tiro con mi moroc#a se le acaba la gracia! -4n mocetón aindiado: -Yo quisiera conocer a Ovejón para ganarme los quinientos pesos. %l mendigo se volvió para ver.or qu( inspir( l-stima a (se. pero se cerró enseguida..uinientos pesos dan a quien le coja vivo o muerto. :ató a uno. los m(dicos me sanarían. %l pulpero sacó la cabe&a para ver. %l #ombre del caballo volvió la *a& + los ojos del mendigo se encontraron con los del jinete. %s un catire de buen tama!o. el pulpero observó: -9uena bestia. %stos.

=%ra una +egua mora> %l mendigo: -"o la vi. %l trote se #i&o m-s cercano.. %l mendigo se escurrió como una sombra.. 0a potranca se detuvo aturdida.ronto sintió el correr menudo de la potranca. 1 lo lejos se oía el voceo de los #ombres. Se aga&apó contra el talud. la montura + las botas del 6eneral. %l indio: -Suelten la potranca + los quinientos pesos ser-n nuestros. Se detuvo en un recodo.el rumbo de la madre. ¡0a montura + las botas del 6eneral! 'odos escandali&ados: -¡0a +egua mora. 0a gente armada soltaba la potranca + corría tras ella. %l mendigo #abía dejado atr-s la ultima casa del poblado + se perdía en la carretera. . 0a potranca estaba allí en el recodo. quienes venían reclutando voluntarios. . %l mendigo ganó los sombríos ca*etales. 1 lo largo de la calle se aleja renqueando. %l pulpero: -Suelten la potranca . ma!ana por mí. %l *arolero encendía los mec#eros. 0os 7ombres: -=%n la +egua mora> %l pulpero volvi(ndose al mendigo: -:ira t) que te pusiste a mirar. %ra una potranca nuevecita.! 0os #ombres: -="o le #an visto pasar> %l pulpero: -4no pasó. %l mendigo al&ó su palo con ambas manos + lo descargó con *uer&a sobre la cabe&a del animal. %ra aquel un paso estrec#o + peligroso. Otro golpe le #i&o precipitar al barranco. %lla buscar.-="o le #an visto pasar> %l pulpero: -=1 qui(n> =1 qui(n> -¡1 Ovejón ¡1 Ovejón! 0os #ombres: -Se #a robado la +egua mora. e interiormente murmuraba:-7o+ por ti.

?esplandecía como un vene&olano de oro. .Y 8enus en el ocaso.