Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.

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LAS MATEMÁTICAS:        
EL ARMA MÁS PODEROSA 
DE LA RELIGIÓN 
EL MISTERIO DEL MAGO 
QUE NOS ROBÓ UNA     
DIMENSIÓN 
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EL MISTERIO DEL MAGO QUE NOS ROBO UNA DIMENSION




Bertrand Rusell, el célebre filósofo y matemático dijo una vez que si se partía de
una premisa falsa, entonces se podía demostrar cualquier cosa.
La simbología y conceptualidad de las matemáticas constituyen un sistema lógico y
unificado de pensamiento. Si partimos de una condición o un axioma inicial que sea
falso entonces podemos demostrar cualquier cosa, matemáticamente hablando.
¿Qué ocurriría si las matemáticas partieran de una premisa básica falsa? ¿Qué
pasaría si no fuera sólo una, sino varias? Y si… ¡todas sus condiciones de inicio
estuvieran equivocadas! Entonces… ¿Qué pasaría? ¿Se desmontaría toda la teoría
matemática? La respuesta es afirmativa.
Siempre nos han contado que hemos de partir de una condición, o de un punto
inicial, para plantear cualquier problema. Esto es algo que nunca hemos puesto en
duda y, sin embargo, está siempre lo primero. ¿Qué ocurriría si no pudiéramos
definir nunca un punto de inicio? A fin de cuentas, si lo piensas, todo nuestro
Universo parece estar definido en términos de infinito. O… ¿Por qué no? ¿Y si en
lugar de un punto fueran dos? El cosmos también parece estar escrito en lenguaje
binario.
Las matemáticas no son un lenguaje más: es un lenguaje formal, cuya validez
parece ser intemporal. Un precepto matemático debe de ser tan válido aquí como en
el otro extremo del firmamento. Es por este motivo que esta disciplina traduce a su
lenguaje lo que el mundo físico expresa. Yendo un poco más lejos, no tendría
ningún sentido tener toda una rama del conocimiento, si no capaz de representar
cómo se expresa el Universo. Todo lo demás, que no sirva para esto, no sería
matemático, sería filosofía.
Siempre nos han dicho que un punto no tiene dimensión; Yo te puedo demostrar,
para empezar, que esto es un error. Un punto no es más que la esfera más pequeña
que puedas imaginar; Una esfera viene definida por un contorno infinito. Por muy
pequeño que sea, un punto representa también el infinito. Pensar que un punto no
tiene dimensión es partir de una premisa falsa, cuyas consecuencias, como verás,
pueden llegar a invalidar toda la teoría en que, actualmente, las matemáticas se
basan.
Las matemáticas nos dan resultados, cuando decimos que son válidos, siempre son
absolutos o determinados; Pero, en un cosmos en constante movimiento nunca
podremos definir una posición ¿Qué es entonces lo que no cuadra?
En otras palabras, ¿Cómo se puede decir que las matemáticas son una ciencia
exacta, si no conoce como se organizan los números en que se basa? ¿Diría un
arquitecto que un edificio es perfecto sin conocer como se han hecho sus cimientos?


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¿Cómo podemos estar seguros que, la 4ª dimensión no se puede representar? La
teoría fractal y la holográfica (también matemática) nos han puesto de relieve que
podemos tener infinitas dimensiones, lo mismo que pasa en el mundo natural. ¿Por
qué crees tener la certeza, que es imposible encontrar otra forma mejor de
representar la realidad?
Dicen los matemáticos que el infinito es algo que no tiene fin, pero… ¿Quién sabe
eso? ¿Alguien ha estado? El infinito, así definido, es sólo eso: una definición. Y una
definición no tiene porque ser igual a la verdad. Lo imposible (matemáticamente
hablando) se basa en el mismo concepto, no deja de ser una posibilidad; Tal y como
ocurre con el infinito… ¿Tú no sabes si eso pasará? Las consecuencias de todo esto
van mucho más allá de lo que puedas pensar.
El mundo real siempre se ha basado en dos planos diferentes como, por ejemplo, el
espacio y el tiempo (podríamos definir muchos más). La mecánica cuántica sigue el
mismo principio, al referirnos a ella siempre hablamos en términos de
probabilidad. Vivimos en un mundo binario, tanto arriba como abajo, la realidad te
deja siempre las dos puertas abiertas; Son las matemáticas las que las cierran con
su obsesión por la determinación. Las matemáticas han de basarse en este
concepto,”realidad”, el problema es que hace tiempo que perdieron esta esencia,
prácticamente desde los antiguos griegos.
Las matemáticas es la ciencia de la estática, lo que se refleja en esta obsesión por la
definición, por los términos absolutos y, de preferencia, por una única solución.
Esto entra en conflicto con un mundo, principalmente basado, en la
indeterminación y, por supuesto, fundamentalmente en el movimiento. Estos dos
conceptos, parece que nunca se tienen en cuenta.
¿No te parece casualidad que todo parezca estar definido por los números
irracionales? ¿O… por qué es tan normal encontrarnos, con tanta frecuencia,
conceptos como el cero y el infinito en infinidad de ecuaciones? Las matemáticas,
quieran o no quieran, tienden a reflejar el mundo físico. Los números irracionales
se escogen en física por su simplicidad, también porqué parecen proporcionar las
magnitudes que mejor pueden representar al mundo natural. Las matemáticas, al
0 y al infinito no los considera ”números” irracionales pero, en realidad, están más
cerca de ellos que de un número natural.
Los números irracionales se pueden expresar como un cociente que no se puede
simplificar; En el fondo, expresan una relación que, probablemente, nunca se
determinará. También son infinitos, por este motivo son tan adecuados para
representar a conceptos como el espacio y el tiempo. Siempre nos han contado que
podemos colocar estos números en nuestra escala decimal ¡Así sin más! Mezclar
números irracionales con números naturales lo vemos normal, pero… ¿Qué pasaría
si esto fuera incorrecto? Siempre hemos partido del precepto que, un cociente
indeterminado es prácticamente igual que un número natural. Pero… ¿no
habíamos definido que esa igualdad nunca se iba a dar? Igualar ambos conceptos
es equivalente a decir que, algo tan irreal como el infinito se puede comparar, de
igual a igual, con un número determinado. Esto no deja de ser una contradicción.

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Esta disciplina siempre estableció que una solución siempre se tenía que
demostrar. Esto fue así hasta hace, relativamente, poco tiempo. Un excepcional
matemático demostró que siempre existirán soluciones que, aunque no se puedan
demostrar, también son ciertas. Esto ha sido corroborado y hoy día es ampliamente
aceptado por la comunidad.
Pero, si las matemáticas han de representar al mundo real y éste viene definido en
su totalidad por la “irracionalidad” ¿Cómo podemos encontrar soluciones
determinadas que reflejen características del mundo real? La inmensa mayoría de
los resultados matemáticos, ante este tipo de final, suele descartar la solución ¿No
te parece que esto es una nueva contradicción?
Lo imposible, por lo tanto, puede ser representado matemáticamente como una
solución que, aunque no se pueda demostrar, efectivamente sea cierta. Su
demostración, en consecuencia, no pasa por la solución de una ecuación, sino que se
ha de validar fuera de este cerrado y encriptado código matemático. Se ha validar
por otras vías, aquí lo vamos a ver a través de la geometría y también desde el
punto de vista de la intuición. Esto, tampoco es tan extraño; Si lo piensas
profundamente, ningún resultado, matemático o no, es validado si no podemos
comprenderlo intuitivamente.
La solución que te voy a mostrar, capaz de representar a la realidad y dar solución
a múltiples conjeturas matemáticas, representa esta infinitesimal posibilidad de
encontrar una solución que, aunque indemostrable (bajo el método matemático) sea
cierta. Esto también representa ser crítico con la ciencia, por muy exacta que
aparente ser; Haz caso también a la sabiduría popular porque, a veces “las
apariencias engañan“.
¿Qué ocurriría si los “números irracionales” definieran nuestra realidad? Si esto
fuera completamente verdad, con el “método oficial“ nunca lo podríamos demostrar.
¿Nunca te has planteado que, quizás, un modo unificado de validar un resultado no
es más que una forma deliberada y muy limitada de entender la realidad?
Las matemáticas nos hacen ver la realidad de forma lineal, exactamente de la
misma manera que se organiza nuestra escala decimal. Esto lo podemos extender,
como verás, incluso a la sociedad. Pero... nuestro mundo no es lineal, sino que se
extiende en todas las direcciones espaciales. Si las matemáticas representan el
mundo natural, entonces ¿Por qué descartar, de entrada, un cambio en la escala?
¿Te parece radical? A mí me parece más un salto lleno de libertad, muy alejado de
un modo de pensar extremadamente unificado y limitado; Las matemáticas como
están planteadas parecen ser una necesidad pero… ¡nada más lejos de la realidad!
Simplemente consideramos que es así porque así nos lo han enseñado; ha pasado a
formar parte de nuestras creencias o de nuestra estructura mental y esto… ¡Esto es
algo a lo que cuesta renunciar!
¿No te resulta incoherente que, después de centenares de años de evolución,
sigamos con tantas conjeturas matemáticas en el cajón, a la espera de una
solución? Los matemáticos y los expertos en la “materia“ te dirán que es normal,
que es cuestión de tiempo; Yo te digo que esto es incorrecto, que se han perdido en
una jungla de razonamiento sin detenerse a pensar si son ciertos los preceptos en
los que se basan.

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Quizás te pueda parecer algo místico, un término deliberadamente peyorativo,
pero, como diría Einstein “la imaginación es más importante que el conocimiento“.
Observar, con detenimiento, como funciona el mundo puede resultar más efectivo
que buscar una solución basada únicamente en el razonamiento.
A medida que avanzamos en la comprensión de nuestra sociedad o de nuestra
forma de organizarnos, nos damos cuenta de que nos han mentido en muchas cosas.
El objetivo siempre ha sido el mismo: mantener el status-quo al precio que sea.
Para ello siempre se ha utilizado la manipulación, el engaño o el cambio de
contexto; En el fondo, el poder siempre ha necesitado de nuestra colaboración para
llevar a cabo sus objetivos. Las matemáticas, como verás, quizás sea la forma de
manipulación más profunda que te puedas imaginar. Las matemáticas crean un
contexto artificial que, sin embargo, hace que cambies tu forma de pensar, tu forma
de ver la realidad; Y esto, quieras o no quieras, tiene su reflejo en la sociedad.
Bienvenido al mundo irracional, una nueva manera de entender la realidad y de
demostrarte cómo, de forma deliberada, las matemáticas siempre han estado
desencaminadas. La sociedad no es más que un reflejo de sus preceptos y todos
ellos te hacen ver la realidad de forma limitada. Ésta es una ciencia que se ha
convertido en religión y… donde hay religión, una parte de la razón siempre es
sacrificada.
Te voy a demostrar la gran contradicción: una ciencia que es opuesta a cualquier
creencia irracional, que se basa en premisas que no son ciertas, que a la fe la llama
razón y que intenta encontrar soluciones determinadas en un mundo en
movimiento, acaba siendo víctima de sus propias creencias. Las matemáticas no
son más que una extensión de la religión, la base de la expansión de su
doctrina…pero de esto…¡No te das cuenta! Esta es la magia de las ciencias exactas.
He de confesar que, cuando acabe mi libro, quise llegar con mi teoría unificada (de
la gravedad y la relatividad) primero a los físicos ¡Qué error! Estos no entendieron
nada; Todo lo que no pueda ser validado con el “método científico“: análisis,
medición, clasificación y experimentación no es válido. Después me dirigí a los
matemáticos, ¡El error fue mayor! Si no se puede demostrar con el “método
matemático“ es que está mal, no sirve de nada. Después tuve un periodo de
reflexión, hasta que entendí en toda su extensión el concepto de religión, el
pensamiento unificado. La religión te hace ver que algo es absolutamente normal,
aunque en el fondo sea totalmente irracional y…aunque lo parezca, esto no es una
paradoja.
Aquellos que han de representar el carácter abierto que toda ciencia debe tener, en
el fondo, crean un mundo cerrado, que no acepta nuevos preceptos fuera de su
órbita de actuación, ni mucho menos que cuestiones la doctrina en que se basa.
Al final entendí que, a quien debía dirigirme no era a ellos, sino a TI. Por eso mi
obsesión en este tiempo siempre ha sido la misma: ¡simplificar! Lo que quiero es
que TÚ lo entiendas. Luego, cuando lo hayas razonado, ya decidirás con que punto
de vista te quieres quedar. Una vez me preguntaron ¿Qué es para ti la
pseudociencia? Yo respondí simplemente: ¡Tener la mente abierta!
Mi propósito es claro: mostrarte como las matemáticas están completamente
equivocadas y cómo su propósito siempre ha sido modificar nuestras creencias para
que seamos perfectos…“esclavos“. Esta es la historia.
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Un viaje hacia el pasado
Uno de los matemáticos más importantes de la antigüedad fue, sin ninguna duda,
Arquímedes. Gracias a él tenemos las fórmulas matemáticas que nos relacionan las
áreas y los volúmenes de diferentes figuras geométricas, entre las que se
encuentran la circunferencia, la esfera y algunas figuras elípticas.
Los antiguos griegos fueron depositarios de un conocimiento que se remonta en el
tiempo hasta el Antiguo Egipto. También fundaron diversas “escuelas de misterios”
que hacían referencia a un gran conocimiento matemático que podía explicar,
según ellos, todo el saber universal.
Gracias a los griegos la geometría alcanzó carácter de ciencia inductiva, tal y como
aún la conocemos hoy día. No obstante, en su evolución, esta “visión del mundo”
tan realista acabó englobándose en un área del conocimiento mucho más
generalista y artificial: las matemáticas.
La geometría siempre basó su conocimiento en la observación. En este sentido, se
puede decir que la geometría quería expresar, a escala, las medidas del mundo
natural. La palabra geometría significa “la medida de la Tierra” lo que da a
entender exactamente lo que representa. La gran mayoría de teoremas que ellos
establecieron continúan formando parte de nuestra vida y del conocimiento
universal. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que gran parte del
conocimiento matemático en que hoy día aún nos basamos, proviene directamente
de los griegos y, a su vez, del “mundo antiguo”.
Arquímedes estableció que el volumen de una esfera se podía representar en
función del cilindro que podía superponerse a ella, circunscribiendo la misma; Es
decir, colocando una esfera dentro de un cilindro que tenga su mismo diámetro y
altura. Este gran matemático estableció que el volumen de tal esfera sería entonces
2/3 partes del volumen de ese cilindro.
En este manuscrito voy a procurar no poner fórmulas, esto es premeditado. Pienso
que así será más fácil su comprensión. No quiero que te pierdas en formulaciones,
porque lo más importante es la comprensión de los conceptos. Así que fórmulas:
sólo las justas. De hecho sólo vamos a ver dos y una ya la conoces, es la más famosa
de todas: el Teorema de Pitágoras.
La esfera y el cilindro de Arquímedes son independientes del tamaño que tengan,
sean más grandes o más pequeños esta igualdad siempre se dará: el radio, por lo
tanto es secundario, no tiene mucha utilidad. Esta es una característica
fundamental de la geometría y sería genial que no siguieras sin asimilar este
concepto: la geometría no depende de las unidades de medida, ni definiciones
complejas.
Todas las figuras geométricas más básicas: circunferencia, esfera, cuadrado,
triángulo, pirámide o cubo (entre otras) pueden expresarse unas respecto de otras
en función de un radio, o un lado inicial. Esto significa, por tanto, que en base a
una línea inicial, sus áreas y volúmenes van a estar todos ellos relacionados. La
línea en sí (el radio) no es importante; lo fundamental es comprender que, para
definir dicha línea necesitamos dos puntos, genéricamente un 0 y un 1 (da igual
como estén de separados).

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Un ejemplo: El volumen de un cubo siempre será 3 veces mayor que el volumen de
una pirámide para una base y una altura dadas (sean las que sean).
El 0 es el punto de partida, el 1 representa la longitud de dicha línea (radio o lado)
aunque, como te he dicho, esto no es relevante; Da igual que sea 1cm, 1m, 1km o el
diámetro de la Tierra. Lo importante es entender que, partiendo de dos puntos
iniciales establecemos una escala; Una vez dada ésta podemos trabajar con las
figuras geométricas.
El concepto de escala es determinante, ello nos servirá para entender, un poco más
adelante, porque entendemos mal nuestra escala decimal y todos los problemas que
esto representa.
El Teorema de Pitágoras es considerado, sin discusión, como el resultado
matemático más famoso de la Historia. Éste establece la relación entre los lados de
un triángulo rectángulo y su hipotenusa ¿Te acuerdas de esto? Seguro que te lo
explicaron en el colegio. Observa que el Teorema como acabamos de comentar
establece una relación similar; No importa como de grande sea el Triángulo, la
relación siempre se cumplirá.
Hay una historia que cuenta que Pitágoras estuvo en Egipto y que allí fue
conducido, por un sacerdote egipcio, hasta los pies de la Gran Pirámide. En este
lugar le fue revelada la famosa fórmula que, posteriormente, Pitágoras llevó a
Grecia.
Algo “similar“ al Teorema de Pitágoras es lo que establece el Teorema de Tales de
Mileto, otro gran pensador y matemático. “Si en un triángulo se traza una línea
paralela a cualquiera de sus lados, se obtiene un triángulo que es semejante al
triángulo dado”. Esto quiere decir que los lados de los dos triángulos que obtenemos
son proporcionales. Proporcional es un término equivalente a relación. Una
relación, como vamos a ver, puede expresarse de muchas formas diferentes.
Se dice que el Teorema de Tales de Mileto es la base de la geometría descriptiva.
Según Herodoto, el propio Tales empleó tal resultado para medir la altura de la
Pirámide de Keops, en Egipto. También estableció que el diámetro de una
circunferencia separa siempre la misma en dos partes iguales. Aunque parezca una
tontería, esto también será relevante.
A partir de teoremas como estos, aunque nos pueden parecer evidentes, podemos
determinar otras muchas propiedades de las figuras geométricas que, van a
resultar fundamentales. Si hubiera que escoger, de entre todos ellos, algún
resultado, sin ninguna duda, yo me quedo con el Teorema de Pitágoras porque,
¡date cuenta!... establece que una relación se ha de cumplir en una dimensión
superior, la de los cuadrados. Esto, más adelante, será de una importancia capital
y, en especial, cuando lleguemos a la conocida Conjetura de Fermat.
Llegados a este punto sería muy importante definir con precisión todo lo que una
escala representa. Vamos a ir ligando conceptos. ¿Por qué es importante esto? Te lo
explico a continuación.


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Hoy día existe la creencia de que podemos encontrar un patrón que relacione las
dos características más importantes del Universo que, hasta la fecha, no se han
podido unificar: la gravedad y la relatividad. Todas las demás “fuerzas” o “efectos”
conocidos se han podido unificar, excepto estos. Como ves el reto no es sólo uno,
éste es solo un paso intermedio para llegar a un objetivo mucho mayor.
Si podemos encontrar este patrón universal lo que nos estaría definiendo sería una
escala, una escala en la que podamos relacionar la gravedad con la relatividad.
Este es el objetivo de multitud de físicos, científicos y matemáticos que se lanzan a
su búsqueda a través de múltiples mediciones, demostraciones y experimentos;
Todo basado y razonado, lógicamente, a través del “método matemático“.
También es una forma de decir que, determinados resultados matemáticos, como la
demostración de la Teoría de la Relatividad de Einstein, pueden ser un ejemplo de
cómo, aún partiendo de premisas equivocadas, se puede demostrar cualquier cosa.
Paradójicamente, y esto es algo que me desconcierta, lo que Einstein estableció es
correcto. Como Newton queda muy atrás en el tiempo, en el caso de Einstein sólo
puedo pensar que primero estableció el resultado y después se inventó la
demostración. Como esto no se puede, en teoría, demostrar, cada cuál es libre de
pensar lo que quiera. Yo te mostraré, de una forma mucho más sencilla, como
llegar a un resultado similar.
¿Por qué después de tanto tiempo aún no se ha logrado llegar a un patrón
universal? ¿Es qué es tan complicado? Nos perdemos en formulaciones
interminables y olvidamos lo más importante: hemos de definir bien los conceptos
(o los puntos de partida) porque si estos están equivocados el trabajo puede
multiplicarse, sin éxito, hasta el infinito. Si partes del camino equivocado es
probable que des muchas vueltas hasta llegar al punto final que buscas o, también,
que no lo consigas nunca.

El concepto de escala
Nuestro mundo viene definido por las escalas, eso es algo evidente. De hecho, la
evolución del conocimiento ha consistido siempre en identificar patrones de
comportamiento, tanto en la naturaleza, en nuestro cuerpo o en todo el Universo.
Estos patrones los ponemos en escalas, que no son más que clasificaciones que
hacemos de las manifestaciones que vemos. El patrón universal es la búsqueda de
esta escala final; saber cómo se organiza, en su esencia final, el Universo.
Todo el rato, como verás, partimos del mismo supuesto: las matemáticas han de
representar la realidad o, de manera inversa, aquello que observamos debe de
poder formularse matemáticamente.
Es importante darse cuenta que, todas las escalas que podamos utilizar son
artificiales. Cuando hacemos, por ejemplo, referencia a un metro como unidad de
medida, simplemente lo hacemos porque es una medida adecuada a nuestra escala
natural; Sin embargo, para referirnos a distancias estelares este concepto pierde
gran parte de su significado, por lo que se hace “necesario” modificar la escala y
pasar a una nueva unidad, en este caso el “año luz”.

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Todas las escalas son relativas, en función de lo que hagamos servir para comparar.
Si hablamos en términos de distancias, podemos ver que tenemos decenas de
magnitudes para expresar un mismo concepto. Lo único que nunca cambia es el
punto inicial que hacemos servir de referencia para determinar que escala vamos a
utilizar, me estoy refiriendo al concepto de unidad, ese “1” inicial.
El 1, aunque puedas pensar que es un concepto natural, que no vale la pena
analizar, nada más lejos de la realidad. La comprensión de algo tan banal como la
unidad es el punto central para empezar a comprender la realidad.
El 1 es la base de cualquier escala. Nosotros actualmente hacemos servir la base
decimal, es decir, agrupamos los números de 10 en 10. Esto, que también parece
natural, en el fondo no lo es tanto. Diversas culturas a lo largo de la Historia han
utilizado escalas (agrupadas) muy diferentes. Los babilonios, por ejemplo, se
basaron en una escala sexagesimal (60 números). Con la introducción del “cero”
como valor posicional se inició el proceso hacia este estándar en la manera de
contar. Ello fue debido a que resultaba mucho más sencillo o evidente
transformarlo en lenguaje matemático. El 0, “su compañero“ es otro concepto que
también dará mucho juego.
Cuando hablo de los números es importante observar que no dejan de ser símbolos
o conceptos para expresar la realidad. Hablar de número, símbolo o concepto, en el
fondo, no representa ninguna diferencia.
El 1 es la base de nuestro sistema decimal y de cualquier otro que puedas
imaginar. Se puede decir perfectamente que el 1 es una escala natural. Ahora bien,
detrás de este concepto hay muchos misterios detrás.
Cuando formamos nuestra escala decimal, sumamos de 1 en 1 hasta llegar a 10;
Hasta aquí todo perfecto, el problema surge cuando nos ponemos a analizar los
números por separado. Por ejemplo, aunque lo puedas pensar, se desconoce por
completo el patrón de formación de los números primos; Para los matemáticos éste
continua siendo todo un misterio y así llevamos varios milenios. Algo que podría
ser tan evidente, parece tener un grado de complicación “elevado al cuadrado”.
Así pues, el 0 y el 1 son los números que representan cualquier escala, no importa
cómo de grande sea ésta, el 0 es el punto inicial, y el 1 el punto final; ambos
representan la primera división que hacemos en cualquier relación. Uno no tiene
sentido sin el otro, esto es importante de asimilar. Una escala, por consiguiente,
hace referencia a una relación que podemos reproducir tantas veces como
queramos. Permíteme que me extienda en este concepto, pues es fundamental para
entender los temas que, más adelante vamos a tratar.
Escala o relación son, por tanto, conceptos similares que, sin embargo, guardan en
su interior conceptos opuestos. Cuando establecemos una escala es porque
queremos definir en un mismo patrón conceptos que clasificamos como opuestos.
Aquí tendríamos infinidad de ejemplos: la escala musical, la escala de sonido, la
escala métrica, la temperatura o cualquier otra que pueda venir a tu cabeza.
El ejemplo más claro quizás sea el de la temperatura: establecemos una escala que
denominamos en grados para pasar del frío más absoluto al calor más extremo que
podamos medir. Ambos son conceptos opuestos que, gracias a la escala, podemos
comparar (de uno en uno, de grado en grado).
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Una escala conserva la misma relación tanto al principio como al final; Si queremos
saber, por tanto, como se ha compuesto únicamente hemos de fijarnos en 2 puntos
cualquiera siempre que estén uno al lado del otro. Aquí hay que hacer una
apreciación, en estos ejemplos me estoy refiriendo a una escala lineal, es decir, en
línea recta.
De todas maneras, aunque hagamos referencia a líneas curvas, como el arco de una
circunferencia, podemos hablar en términos similares; En este caso nuestra escala
(análogamente a la temperatura) sería en grados. Si habláramos de otro tipo de
curvas, como las exponenciales igualmente podríamos hallar, aunque sea menos
evidente, que tipo de relación tenemos entre dos puntos consecutivos.
Escala, relación, conceptos opuestos o relatividad son conceptos similares. Vivimos
en un universo, en esencia binario, en el que observamos reiteradamente como todo
puede expresarse en términos parecidos. La gravedad parece ser una relación entre
la “masa” y la distancia. La relatividad, a su vez, una relación entre el espacio y el
tiempo. De hecho las principales características de nuestro Universo parecen ser
relaciones entre conceptos aparentemente opuestos. Lo que ocurre es que
asignamos magnitudes que acompañan a los mismos; Pero lo fundamental, la
relación, sin importar como la definas, siempre es la misma. La introducción de las
magnitudes nos hace perdernos en los conceptos, es lo que quiero que veas.
Una escala, por lo tanto, también es sinónimo de “fractal” un término actualmente
muy utilizado para describir como parece estar formado el Universo. En el caso de
una relación lineal hablaríamos de un fractal, de la misma manera, lineal.

Las escalas y el mundo real
En nuestro universo dual todo se clasifica en diferentes escalas. Las escalas no son
más que una relación entre un concepto y su opuesto, he de insistir en esto. Más
ejemplos: una fracción. Una escala no es más que un cociente entre conceptos
diferentes: energía/gravedad, espacio/tiempo, etc. Esto es una forma alternativa de
definir la relatividad en términos algo más matemáticos. A una fracción también se
le denomina “razón”.

Este concepto lo podemos expresar también de la siguiente manera, p.e: 1:100.000,
como si de un mapa se tratara. Observa que una relación no depende de ninguna
magnitud. Las escalas tienen esta cualidad, no necesitan de ninguna otra magnitud
(o escala paralela) para describirlas.

Todo el rato, ¡date cuenta! hablamos de escalas, de relaciones. Entonces
observamos que una escala no sólo tiene estas cualidades; en su esencia lleva
inscrito el concepto de relatividad. Una escala no tiene preferencia entre arriba y
abajo, da igual como lo midas, da igual el punto de vista, todo va a ser relativo.

Si queremos encontrar un patrón universal éste ha de tener el mismo
comportamiento en todos sus puntos: tanto al principio como al final se ha de
comportar de la misma manera. Este principio, por muchos conocido, se puede
resumir como fue expresado hace ya mucho tiempo: “Como es arriba es abajo”. Si a
esto le das una interpretación mística, eso corre de tu cuenta.

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En un universo binario, definido por las relaciones, siempre partimos de dos
puntos. Este hecho es totalmente compatible con la idea de movimiento. Me explico:
una relación no se puede simplificar, si lo hiciéramos dejaría de serlo, pasaríamos
de tener dos puntos a sólo uno. Si lo piensas, en términos matemáticos hablaríamos
de una fracción que no se puede simplificar más, no la puedes dividir y que dé un
resultado determinado. En un universo infinito, en constante movimiento, de igual
manera “ningún punto puede ser definido”. Para poder hacerlo tendríamos que
movernos más rápido que la velocidad de la luz… ¡no sé tú! pero yo no puedo
hacerlo.

La concepción de considerar que: nunca hay un punto de partida, sino que siempre
han de ser dos, es un punto de partida de un alcance incalculable. En matemáticas
siempre partimos de un punto inicial, fíjate por ejemplo en nuestra escala decimal:
siempre partimos del 0 y representamos esta escala en una recta, que podemos
hacer tan larga como quieras. El 1 es el primer punto (natural) de esa recta, esa es
su única cualidad pero… ¿Qué pasaría si esto estuviera mal? ¿Qué ocurriría si
ambos, 0 y 1 fueran ambos nuestros puntos de partida?... Yo te lo digo, ¡muchas
cosas cambiarían! ¿Entiendes lo profundo de este punto de partida? No partimos de
una condición dada, sino que partimos de dos. Una sola condición nunca podría
definir una escala, justo lo que estamos buscando.

Este es el primer 1 que el “mago” de los números nos ha “robado”, un punto inicial.
Veámoslo con otro ejemplo, es importante asimilar esto:

La física cuántica nos ha revelado que las partículas fundamentales pueden ser
definidas en términos de probabilidad. De hecho, algunos científicos aún van más
allá. Werner Heisenberg, todo un referente dice: “los átomos no son cosas, son sólo
tendencias, así que en vez de pensar en cosas, debes de pensar en posibilidades.
Todo son posibilidades de la conciencia”.

Esta afirmación la podemos extender a nuestro mundo natural, donde podemos ver
que un suceso, fundamentalmente, puede darse o no. Normalmente pensamos que
la probabilidad de que eso pase se extiende sólo en el sentido del futuro; Pero
ocurre que olvidamos que nuestro estado presente (o el de la partícula
fundamental) también fue determinado anteriormente, por la misma probabilidad
inherente.

Normalmente decimos que el 0 no tiene ninguna entidad, que su única función es la
de ser un indicador de posición. Si lo pensamos, para establecer una escala su
función es tan importante, como la que puede tener el número 1. Nuevamente
podemos observar como, en el mundo real, no sólo no podemos definir una posición,
tampoco podemos partir de una sola condición, ni obtener resultados determinados.
Podríamos expresarlo como que el presente tampoco podemos nunca determinarlo,
éste siempre se mueve más rápido de lo que podemos llegar a medir.

En el mundo físico no se da una relación lineal entre el pasado y el futuro, se da
una relación en términos de probabilidad y esto, en ambos casos, supone una
relación en ambos planos temporales. Si lo expresamos en términos de movimiento
el pasado y el futuro representarían dos puntos girando entre ellos. El universo
parece decirme, en todo momento que, por muy distante que puedas imaginarte
esta relación, en el fondo siempre es cuestión de dos.

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Imagina la relación, imagina un cociente (a/b) que nunca van a “juntarse“; por más
que los dividas jamás tendrás un punto determinado. Los números nos expresan,
en su escala más básica, como el mundo irracional o el puramente conceptual (fíjate
en la comparación) como pueden ser las matemáticas, todos ellos nos expresan
condiciones similares, igual que todas las relaciones que percibimos en la
“realidad“.

La escala más básica que podamos imaginar, como mínimo, siempre necesita dos
puntos de inicio. Todo se basa en una relación, lo mires por donde lo mires.

Si siempre tenemos, a ambos lados, una relación, por fuerza el “presente“ ha de
consistir en esta combinación. No tenemos un punto de contacto, un solo “momento“
en que algo esté determinado. ¿Entonces cómo lo representamos? Te propongo esta
manera:


El presente, por muy cercano que sea, siempre es una combinación de pasado y
futuro.

La dimensión irracional

Imagina que existe un “más allá“, algo equivalente a ese mundo inconsciente, que
todos pensamos que existe. Es el terreno donde residen las ideas y los
pensamientos. Este universo paralelo también es ese lugar donde almacenamos
nuestros recuerdos y nuestros sueños. Siempre podemos pensar en el tiempo en
ambos planos: espacio/tiempo y presente/pasado.

No sólo se trata, por tanto, de una cuestión de espacio y de tiempo, también se
refiere al pasado y al futuro (todo ha de estar conectado). Si piensas que el tiempo
lo puedes descomponer de esta forma “imaginaria“ ¿Por qué el espacio no iba a
poder desdoblarse de la misma manera? ¿Y si tuviéramos también un espacio
imaginario? ¿Cómo sería? ¿Te lo imaginas? ¿O piensas que digo algo muy raro?

Si así fuera, esto sólo podríamos representarlo geométricamente ¡de ninguna otra
forma! Sólo necesitamos diseñar, como podemos representar el mundo irracional (o
conceptual) y el mundo natural de la misma manera. En el fondo se trata de
unificar dos escalas, una escala natural y una escala irracional.

Pasado Futuro
Presente 
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Estoy suponiendo el siguiente funcionamiento: Cada vez que nos pensamos que
descubrimos un mundo, éste antes era sólo un punto. Siempre ha pasado así: con
todas las escalas que hemos ido descubriendo, a medida que íbamos descendiendo
en el espacio, también hemos ido descendiendo en el tiempo (nuestra capacidad de
medirlo en partes cada vez más pequeñas).

Cada vez que descendemos descubrimos un nuevo mundo, le damos forma a ese
punto, creamos un nuevo espacio. Imaginamos que existe porque lo podemos medir,
pero, a medida que descendemos se va haciendo cada vez más inconsistente.
Llegado un momento, pasa a ser prácticamente inmaterial; si lo piensas… casi, casi
una cuestión de probabilidad. Este es el mundo cuántico, el mundo de las
partículas elementales o el mundo irracional.

Estamos diseñando un espacio unificado donde combinamos tres ejes:
espacio/tiempo, pasado/futuro, consciente/inconsciente. Todos ellos dependen de un
punto central: tu mente.

Si dibujo cuatro puntos espaciales, pasa lo siguiente:


¡Creamos un cuadrado! Pero…. ¡espera un momento! ¿Estás seguro de esto? Yo sólo
he dibujado 4 puntos en una figura, y 4 líneas en la siguiente. ¿Por qué piensas que
se crea un cuadrado? El espacio interior no existe, yo no lo he dibujado. Éste solo lo
ha creado tú mente. Este es el espacio “imaginario“ al que hago referencia. Este es
el espacio que vamos a ver como se compone.

Imagina que no existiera la muerte, y que la otra vida sólo fuera un lugar de paso,
como nuestra vida “real“. No sería, por tanto, la vida eterna (como la entendemos),
ni tampoco ese cielo soñado, esto estaría equivocado. Nuestra alma no moriría,
simplemente se desplazaría a otro plano del “espacio“. Pasaríamos de un punto
negro a un punto blanco.

Si la otra vida fuera definida por la misma escala no moriría, sólo estaría en otro
estado: simplemente dejaría de ser, pero no de existir. No te has preguntado
porque siempre imaginamos que nuestras mentes están separadas, pero “las del
otro lado“ están todas juntas en un espacio imaginario. ¿No te resulta incoherente
pensar en esto?

Para que el “sistema“ fuera geométrico, esta vida y esa otra inconsciente por
fuerzan serían, únicamente, planos separados por el espacio y el tiempo, por el
pasado y el futuro pero realmente serían equivalentes. Si lo piensas así, nuestra
realidad no es más que estar a un lado de este eje imaginario, en un mundo que
siempre está en movimiento.


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Quizás sea por este motivo que todo lo medimos todo en términos de 0 y 1. No es
más que un reflejo del universo que llevamos dentro.

Nosotros transmitimos esa información que llevamos dentro, cuando damos vida a
otro ser pero, en el fondo, lo que transmitimos es energía codificada. Si podemos
crear una vida nueva ¿Por qué no pensar que también podemos llevar una
paralela? Me estoy refiriendo a tu subconsciente.

Una sola partícula, que no puedes ni llegar a ver, puede contener toda la
información del universo o, como mínimo, toda la que tú has percibido. Esto es un
hecho, lo pone de manifiesto la física cuántica. Tú universo se reduce sólo a lo que
percibes; Por lo tanto, aquí se encuentran también tus creencias.

Tus creencias han sido limitadas por las matemáticas, que sólo te dejan ver el
mundo a través de una escala, todas las demás conexiones con las dimensiones
superiores, siempre te las han representado como una dimensión sobrepuesta, una
dimensión que no podemos entender. Así, es imposible percibir que formamos parte
de un espacio que conceptualizamos en forma tridimensional, pero que se extiende
en infinitas direcciones. Y nosotros somos parte de ese universo holográfico.

Todas las dimensiones, por fuerza, han de estar superpuestas. Si podemos apreciar
infinitas divisiones en nuestra realidad, ¿Por qué iba a ser diferente “más allá“?
Las dimensiones van del 1 al 3 pero, entre ellas, las dimensiones son infinitas. Esto
lo ha puesto de manifiesto la teoría fractal, una teoría matemática ampliamente
aceptada.

¿Cómo sino podríamos tener un solo patrón? En el universo todo lo que percibimos
lo podemos dividir, lo podemos “estirar“, como el pensamiento, hasta el mismo
infinito; este concepto marca nuestra realidad. La 4ª dimensión no está fuera, está
dentro. Ese mundo imaginario está dentro de ti, pero también en el exterior; todo
tiene su reflejo.

Te presento (de nuevo) a los números irracionales; Vamos a crear, gracias a ellos,
una escala tridimensional, no lineal, porque así es como el Universo se me
manifiesta. Ya no hablamos de matemáticas, ahora vamos a hablar de geometría.
Todo lo demás es artificial, es algo que nosotros hemos puesto. Hemos de entender
como esa escala que buscamos, ella ya estaba antes de nuestra llegada. Nosotros no
sólo definimos esta escala, ella también nos define a nosotros. ¿Entiendes la última
relación, el patrón? Recuerda la condición, todo está relacionado.

Si percibes un infinito ahí afuera, ¿Por qué piensas que tu subconsciente sólo es
parte tuya? Tu subconsciente puede ser todo el infinito. Eso que delimitas sólo es tu
ego, pero el infinito es mucho más profundo, se extiende a todo lo que puedas ver,
en ambas direcciones. El universo está fuera, pero también está dentro.

Solo hemos de entender los números de esta forma, en su sentido infinito. El
infinito es un concepto muy mal definido. Aunque lo primero que cabría decir es
que no tiene ni sentido definirlo, porque todo lo que puedas ver, medir, tocar u oler
siempre tendrá infinitas manifestaciones en su ser. ¿Por qué definir lo que es? Esto
hace que veas el mundo compuesto de puntos separados y determinados, aunque en
el fondo están muy juntos, mucho más de lo que crees.

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Si todo tuviera el mismo sabor, en poco tiempo eliminaríamos esa definición del
diccionario. No podríamos distinguirla…. Entonces ¿para que definirla?

¿Y si tú conciencia no fuera más que un punto? ¿Y si ambos universos colapsaran
en todos sus puntos y también en el centro de tu conciencia? Si así fuera, tu
conciencia sólo sería un punto, en un universo mucho más amplio.

Lo que vamos a hacer, por tanto, es conectar ese universo “comunitario“ a tu
mente: ¡voy a despertarte! Te voy a enseñar una nueva dimensión, la dimensión
imaginaria. Una dimensión que siempre existió, pero que nos la ocultaron en
nuestra escala decimal. Una dimensión capaz de explicarte tu existencia en este
Universo tan “raro“.


Los números irracionales

Los números irracionales, en matemáticas, se engloban bajo el epígrafe de los
números reales, lo que es una muestra de cierta “irracionalidad” en el lenguaje
¿Cómo puede ser “real” algo “irracional”? Pero la principal contradicción no es esta.
¿Sabes cuáles son las principales características de los números irracionales?
Fundamentalmente dos: que ni son números, ni son irracionales. Considerarlos así
es un error.

Un número irracional habitualmente se define como el cociente entre dos números
cuyo “resultado” no se puede determinar: nunca estará definido pues sus decimales
tienden a infinito. El ejemplo más claro: √2 = 1,4142135624……… (Y así hasta el
infinito y más allá).

¿Cómo podemos determinar que un cociente que jamás terminará es un número?
¿Tú lo entiendes? A lo más que podemos aspirar es a decir que esta relación tiende
a un valor que podemos acotar, pero no precisar. Algo muy, muy diferente a
referirnos, por ejemplo, al número 3.

Un ejemplo. Supongo que conoces a los valores áureos  ò , sin lugar a dudas son
los “números” más famosos de todas las matemáticas.

El valor  es un valor que se forma como resultado de un cociente entre dos
números consecutivos de una sucesión, conocida como la “Sucesión de Fibonacci”
que es esta: 0,1,1,2,3,5,8,13,21….. Donde cada número resultante es la suma de sus
dos números precedentes: 1+2 =3, 2+3=5, 3+5=8, etc.… Para obtener su valor
vamos progresivamente haciendo el cociente entre dos números consecutivos:
13/8=1,625, 21/13 = 1,61538…. A medida que hacemos este cociente, entre
números cada vez más grandes, obtenemos un cociente que se aproxima a este
valor: 1,6180339887……..

¿Podemos decir, de igual a igual que un número que se inicia como resultado de la
suma entre dos números distintos y que se forma, como el resultado de un cociente
entre números consecutivos y que, a más a más, tiende a infinito, es un número en
el sentido “normal” que todos imaginamos? No, definitivamente.



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Veámoslo desde la perspectiva de . Este valor también expresa un cociente o una
relación, en este caso entre el arco de una circunferencia y su diámetro. Lo curioso
del caso es que el arco de una circunferencia, a su vez, está definido por el mismo
valor y no sólo eso, además es infinito. Decir que  es un número más, por muy
irracional que sea, definitivamente no tiene absolutamente ningún sentido. Esto lo
voy a explicar más detenidamente, dada su importancia.

No importa cómo te lo hayan contado ¡hazme caso! olvídate de eso; lo que importa
es cómo tú lo entiendas, no te confundas con los conceptos.

El lenguaje, de acuerdo con la opinión de Robert Kurzban, un psicólogo
evolucionista, de una imaginación desbordante, “está diseñado para confundirnos“.
Cuando asociamos conceptos, especialmente desde nuestra más tierna infancia es
muy difícil desasociarlos, mentalmente se convierten en un mismo elemento. Así es
como funciona nuestro intelecto, a fuerza de repetición, a fuerza de error-acierto.
Una vez que damos algo por sentado pasa a formar parte de nuestras creencias,
nuestro cerebro lo da por asimilado. Este psicólogo, de una forma magistral, lo
expresa así: “tú no tienes acceso a la silla en la que te sientas“, una forma de
decidir que tus creencias pueden no ser ciertas. ¿Y sí alguien, aunque no lo sepas,
ha modificado tus creencias?

Con esto quiero abrir un nuevo paréntesis. Simplemente para decirte que la magia
del lenguaje es otra rama del adoctrinamiento. Vas a ver como si no definimos bien
los conceptos siempre partiremos de premisas equivocadas. Con esto, como te dije
al principio, podemos decir que cualquier cosa puede ser cierta (y esto lo dijo un
matemático de nivel). Esto conduce, inevitablemente a la solución de tener que
recurrir a la medición, para poder validar, de una forma práctica, cualquier
formulación matemática.

Además, es muy probable que lo peor no sólo sea eso sino que, además, nunca
conseguiremos encontrar soluciones globales si vemos el mundo de forma lineal;
todas ellas, por fuerza, han de ser soluciones puntuales. Es por este motivo que
nunca hemos podido, hasta ahora, encontrar una solución final.

Todo lo que vamos a ver conceptualmente está equivocado o, como mucho, definido
de una forma limitada, en un solo sentido, nunca relacionado.

Un número irracional es un cociente que nunca se podrá determinar. Por más que
se intente, que te digan, que dicen que saben que pasa allá al final, la verdad es
que al infinito no ha llegado nadie. Nadie te puede contar que es lo que pasa allá,
nadie sabe si al final esos dos números convergerán; esa es la realidad.

Esto es tan cierto como incorrecta es la definición usual que solemos dar al
“concepto” de infinito. Si lo buscas en un diccionario te dirán que es algo que no
tiene fin, pero te lo repito: ¡Tú eso no lo sabes, ni tú, ni yo ni nadie! El infinito es
tan probable que suceda como que no, esa es la conclusión. Si alguien te dice que
no, no le pidas una demostración, mejor que te lleve hasta allí si quiere enseñarte
que esto es un error.


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Por lo tanto, un concepto fundamental, el infinito, como cualquier número no son
más que un concepto. ¡No sabes si ocurrirá!

Los números irracionales son relaciones entre conceptos, aparentemente opuestos.
No los veas como números sino como conceptos opuestos, de irracionales no tienen
nada, lo único que pasa es que no los sabemos interpretar.

Un número irracional, por tanto, al margen de la definición, es un cociente que no
podemos simplificar, en el fondo no es más que una relación; Exactamente igual
que todo lo que venimos de explicar.

Fueron los griegos los que dijeron que los números irracionales eran la puerta de
entrada para entender la física del cosmos. Y los griegos eran tipos muy listos, los
griegos, como verás, no se equivocaban. Ellos entendieron que los números
representaban el mundo real, esta era la base de toda su filosofía; de la misma
manera que el 0 y el 1 son nuestra escala natural.

Los griegos también extrajeron los números reales de la geometría, para así poder
operar con ellos y proporcionarnos todos esos maravillosos teoremas, con los que
hoy día, queramos o no, aún funcionamos. Los griegos nos dejaron su legado no sólo
en forma matemática, sino también en cómo se organiza (bien y mal) un estado. A
partir de ese momento, los números evolucionaron de forma independiente,
evolucionaron por una senda que hoy tiene un nombre diferente. En este proceso
perdieron su esencia y no sólo eso, la geometría pasó a ser una rama más de las
matemáticas.

Este tema es importante, todos los teoremas y las conclusiones a que los griegos
llegaron siempre se basaron en la observación de la realidad. En este sentido ellos
siempre dieron, no sólo a la geometría, sino también a las matemáticas un aspecto
práctico, en el sentido de proporcionarnos un método para entenderla. Sus
conclusiones siempre mezclaron una gran dosis de razonamiento e imaginación y lo
más determinante, siempre se resumían en fórmulas sencillas y elegantes. Ellos
nunca necesitaron demostraciones de cientos de páginas; la naturaleza pensaban,
no es complicada.

¡Date cuenta! Todas las fórmulas que definen nuestras “fuerzas” o “efectos”, la ley
de la gravedad, la ley de la relatividad o cualquier otra de las fundamentales
siempre son las más simples que puedas encontrar y, en su esencia, no son más que
relaciones entre dos conceptos; de la misma manera que, por ejemplo, funciona la
Ley de la probabilidad. Además, como ocurre con el Teorema de Pitágoras, ellas
también se basan en los cuadrados. Si hablamos en términos de probabilidad en el
mundo cuántico o natural existe un concepto equivalente: amplitud de
probabilidad. Esto no es más que definir en una superficie (en una dimensión
superior) los posibles resultados aleatorios que se puedan dar.

Cualquier número lo puedes expresar de formas muy diferentes: un número no es
sólo un punto. Un 4, por ejemplo, puede ser un cuadrado con un lado igual a 2. Un
8 puede ser un cubo, 2 x 2 x 2. Los números tienen esta cualidad, igual que la
realidad, pueden ser expresados individualmente en las diferentes dimensiones
espaciales.

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Entonces, no veas sólo un “número irracional” como un cociente entre dos puntos
opuestos, también pueden ser un cociente entre planos (o superficies)
contrapuestos. Esta distinción también tiene una importancia fundamental. Un
ejemplo:

Siempre decimos que  es la relación entre el arco de una circunferencia y su
diámetro; pero  también es la superficie de una esfera de diámetro 1. Por lo tanto,
este valor relaciona, de igual manera, una superficie con un diámetro. Además, este
diámetro es la escala natural, el 1. Si lo piensas, no importa como sea de grande la
circunferencia, esta relación siempre se mantendrá. Podemos definir así un
concepto diferente para la expresión “número irracional”. Decir que en una
circunferencia su diámetro no es 1, sino que, por ejemplo, es 7 es sólo una cuestión
de escala, el mismo concepto que representa el número ; Sólo quiere decir que la
unidad de medida (artificial) que hemos escogido es 7 veces más grande pero, en el
fondo, esto no representa nada.

Si pensamos en una figura tridimensional, un cubo por ejemplo, la única
posibilidad de que sus caras nunca se encuentren, aunque “estiremos“ sus aristas
hasta el “final” es que ambas estén en planos contrapuestos. Esto sucede cuando
éstas están en un plano de 90º. Este es el concepto de plano opuesto,
geométricamente hablando.

La geometría trabaja con longitudes y ángulos, no se basa en los números reales,
estos sólo sirven para determinar qué tipo de longitudes y ángulos son necesarios
para trabajar con las figuras pero, en esencia, no son determinantes.

Una figura geométrica se representa mediante planos dispuestos en diferentes
“sentidos” espaciales; no tiene preferencia por la orientación, da igual como la
dispongas. Una numeración lineal (como la escala decimal) nunca la podrá
representar en una sola escala; En todo caso tendríamos que trabajar con una
ordenación espacial de los números: algo muy, muy diferente a lo que estamos
acostumbrados.

Esta es una diferencia muy grande en como interpretamos nuestra escala decimal,
siempre la vemos en un sentido lineal pero… ¿Quién te asegura que no se pueda
representar espacialmente? Además, como vamos a ver, una disposición espacial
tiene muchísimo más sentido si lo que queremos es que represente a la realidad.

Una escala decimal parece (es coherente) que no tenga sentido si no la
representamos de forma ordenada. Aquí, lo que estamos diciendo es lo contrario: en
una disposición espacial el orden no tiene ningún sentido. El orden parece ser más
un objetivo que una necesidad en el mundo real. Un cubo no importa que lo gires, o
que le des la vuelta 100 veces, hagas lo que hagas seguirá siendo la misma figura.
En una escala tridimensional siempre se cumplirá el precepto: “como es arriba es
abajo”, de igual manera que pasa en la escala decimal, pero en todas las direcciones
del espacio, no sólo una.

Imaginar la realidad como una línea recta perfectamente ordenada, es ver la
realidad de forma muy limitada ¿No se qué opinas tu?



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Lo importante: en una figura geométrica el radio inicial no tiene ninguna
importancia, lo único que cuenta son las relaciones entre los planos. Estas
relaciones siempre se conservarán independientemente que la figura se aumente o
se reduzca. El radio, como una longitud definida, definitivamente, es irrelevante.

Una última apreciación, que más adelante también será importante. No sé si lo has
pensado, pero los números primos tienen exactamente el mismo comportamiento.
Los números primos no se pueden dividir por ningún otro número, excepto por el 1
(que es la escala natural). Los números primos tienen las mismas cualidades que
las relaciones representan ya que no se pueden expresar, como el cociente entre dos
números naturales. Entonces, para poder saber cómo se relacionan entre ellos,
siguiendo esta lógica, es absurdo buscar un patrón en una escala lineal, por fuerza
ésta ha de ser espacial.


La lógica matemática.

Toda la lógica subyacente a las matemáticas que estudiamos puede ser expresada
de la siguiente manera: A=B, la relación entre dos conceptos aparentemente
opuestos que tratamos de igualar. Como ves, no parece complicado. Luego, si
quieres podemos repetir esta igualdad 1.000.000 de veces; De esta manera lo
podemos complicar hasta la eternidad. Da igual cuantas veces descompongas A ò B
en una relación similar, lo puedes hacer tantas veces como quieras: el resultado
siempre será el mismo. Siempre vas a moverte entre puntos diferentes de la escala
pero, y esto es lo importante, sin salir nunca de ella. En el fondo, la lógica
matemática también es fractal.

Como expresa Marcus du Sautoy, matemático e investigador de los números: “A
primera vista es difícil creer que la complejidad del mundo natural pueda basarse
en ideas matemáticas sencillas, pero la teoría de las formas fractales ha puesto en
evidencia que incluso los rasgos más complejos del mundo natural, pueden
recrearse utilizando fórmulas matemáticas sencillas”.

La lógica matemática es circular, siempre se mueve entre dos puntos, como nuestra
escala decimal. Siempre vamos a encontrar soluciones puntuales; Como éstas,
todas las que quieras, pero nunca una solución global. El problema es evidente:
faltan condiciones. Si buscamos un patrón tridimensional nunca podremos hallarlo
si nos basamos en líneas o ejes situados en el mismo plano. Entender que un patrón
universal ha de representar al Universo es entender que únicamente es posible si
se comporta como él: en forma tridimensional.

Para buscar un patrón tridimensional necesitamos exactamente eso, tres
condiciones, tres ejes de referencia. Si lo quieres ver en términos matemáticos
tendríamos que decir que A=B=C. ¿Te das cuenta? El mago de los números aquí
también ha hecho de las suyas, nos ha robado un eje, el problema es que no somos
conscientes de que nos falta.

Con esta formulación estamos definiendo matemáticamente algo muy diferente. Si
buscamos una representación espacial es lógico pensar que nos hace falta un
mínimo de 3 puntos para formar un plano. Con 3 puntos dispuestos espacialmente
podemos formar un triángulo, tampoco necesitamos más.

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A esto lo puedes definir, si quieres, como Trinidad. Observa además que, esta
disposición enlaza a la perfección con el Teorema más famoso de la Historia de la
Humanidad. Pitágoras, de forma recurrente, nos aparece una y otra vez. Veámoslo
con un ejemplo:

Imagina que quieres embaldosar el suelo del comedor con un mínimo de figuras
iguales. Una condición imprescindible para embaldosar con polígonos regulares, es
que la suma de un número entero de ángulos iguales ha de ser 360 grados. Los
únicos polígonos que suman estos ángulos son: el hexágono regular, el triángulo
equilátero y el cuadrado. Todos ellos pueden reducirse a su vez a una única figura,
el triángulo rectángulo. La forma más sencilla de rellenar todo un espacio es, en
base a triángulos rectángulos.
Si quisiéramos rellenar de una forma tan eficiente un volumen tridimensional
podríamos hacerlo de la misma manera.
La Conjetura de Fermat hace referencia de forma directa a Pitágoras. Esta
conjetura dice, básicamente, que no existe un exponente natural mayor que 2 que
sea solución en una formulación equivalente a dicho Teorema. El Teorema de
Pitágoras es muy especial, como comenté al principio: relaciona la relación que
debe darse en las longitudes de un triángulo rectángulo en una dimensión superior,
dado que elevamos al cuadrado (formamos planos); Si el mundo estuviera
construido en base a triángulos rectángulos, podríamos imaginar que únicamente
necesitamos una sola condición para llevarlo a cabo: elevar al cuadrado.

Como resultado del Teorema (ya demostrado) de Fermat se concluyó que no existe
ningún número natural mayor que dos que cumpla el Teorema de Pitágoras; Es
decir, elevando al cuadrado encontramos una igualdad, pero si lo hacemos con un
exponente natural superior esta nunca se dará. En resumen, existe como tal el
Teorema de Pitágoras y nada más.

Si, como hemos dicho al principio, las matemáticas han de representar la realidad
podemos extrapolar o intuir el siguiente resultado: si el mundo real se manifiesta al
cuadrado, coincide a la perfección con la dimensión en que se cumple la condición
de un triángulo rectángulo.

Si somos capaces de demostrar que esto es así, tendremos una demostración
alternativa, pero muy especial a la Conjetura de Fermat. Partir de una concepción
diferente a la “oficial” puede ser un buen punto de partida incluso para abordar, de
forma sencilla, la solución a muchas conjeturas pendientes de resolución.


La escala decimal.

Hasta ahora hemos hechos dos suposiciones fundamentales. La primera es que
tenemos que partir de dos puntos separados: el 0 y el 1. La segunda es que podemos
construir una escala espacial en base a triángulos rectángulos. Todo esto no
contradice para nada la existencia de una escala decimal, la que se compone de 10
puntos, los que van del 0 al 9 (ambos incluidos); Eso sí, vista también de forma
espacial.



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Establecer una escala, así definida, supone abandonar la idea de que la escala
decimal avanza sólo en línea recta. Esto no sólo lo digo yo, también lo dijo Kant
cuando afirmó: “Todo lo que se extiende en línea recta, miente”. Lamentablemente,
también gracias a él el razonamiento metafísico pasó de moda, pasó a ser un
concepto devaluado, sin lógica ninguna. Una manera, como cualquier otra, de
cerrarnos, a nosotros mismos, una puerta (o un punto de vista opuesto).

Si la escala decimal se basa en el 0 y el 1, que es nuestro patrón natural la escala
decimal, por consiguiente, debe de ser un referente para establecer el patrón
universal que, ya de paso, estamos buscando. Ya reúne, aunque en una dimensión
limitada, todas las características en que el Universo parece basarse.

Lo más importante de la escala decimal son las agrupaciones de 10 en 10. Date
cuenta que la escala decimal es un fractal; entre 0 y 1 podemos colocar otros 10
números (0,1….0,2…0, 3… etc.) y este proceso lo podemos extender hasta el mismo
infinito (0,01…0,002…0,003… etc.). Además entre cualquier otro par de puntos
siempre podemos hacer lo mismo. Ese par de puntos has de pensar que no son más
que un 0 y un 1. ¡Fíjate en cómo vamos a recomponer la escala!

Tenemos, por tanto, un fractal (natural) que va de 10 en 10. Como el objetivo es
buscar una escala tridimensional, tal y como es la realidad, necesitamos saber que
pasa entre 0 y 1; Ya sabemos que hay 10 puntos, el objetivo es ver cómo se pueden
disponer estos 10 puntos en forma espacial, formando una “unidad” y que además
tengan la particularidad de que su principal condición sean las elevaciones al
cuadrado.

En otras palabras, si estamos suponiendo todo el rato que existe un patrón que
conecta todas las escalas, entre parejas de 0s y 1s no puede no haber nada, ya que
todo debe de estar conectado. La escala decimal nos lo confirma, podemos dividir
una recta hasta el mismo infinito, prácticamente hasta un punto. La escala que
buscamos, como ves, es fractal, siempre pasará lo mismo entre cualquier par de
unos.

Esto es muy importante que lo veas, no imagines que entre 0 y 1 hay sólo una
recta que puedes dividir y dividir hasta el mismo infinito, en cada uno de sus
puntos. Imagina que entre 0 y 1 hay una forma tridimensional, imagina una esfera,
o un cuadrado, ¡lo que quieras!, pero imagina una forma fractal que crece de la
misma manera, que siempre conserva la forma. No veas sólo un punto, dale
volumen. ¡Ponte las gafas 3D!

Esto significa, de la misma manera que he establecido que partimos de dos puntos
separados, algo muy radical: los números no se disponen exclusivamente en “línea
recta” sino que, fundamentalmente se disponen espacialmente. Esto echa por
tierra, si así lo piensas, toda la idea que tenemos respecto a cómo se forman los
números: algo que difícilmente se nos pasaría por la cabeza. No es así como nos han
educado. La creatividad es algo que no se enseña en el colegio, allí solo se aplica un
método, cada asignatura es un conjunto de normas, fórmulas o sucesos. La mejor
cualidad es sólo la capacidad de memorizar.




Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 22
 
Después de estos dos últimos apartados creo que hay que hablar claro. Desde que
conocemos las matemáticas como “ciencia exacta” no se conoce cuál es el patrón de
formación de los números primos. La ciencia que dice ser más exacta desconoce
cuál es el patrón de formación de los números en que se basa. ¿Cómo puede afirmar
entonces que todo lo que dice es una verdad absoluta, por más razonamientos
lógicos que establezca? ¿Por qué después de cientos de años aún seguimos
encontrando en el cajón tantas conjeturas matemáticas pendientes de resolución?

Si hablas con un matemático te dirá que las cosas llevan su tiempo, aunque nunca
nadie admitirá que quizás puedan estar equivocados.

Yo te lo digo claro, es todo un cuento. Es imposible llegar a soluciones globales si
partimos de conceptos equivocados. A todo lo más que se puede aspirar es a
encontrar soluciones puntuales, dentro de un procedimiento circular. La solución
no consiste en encontrar en qué punto A ò B se encuentran, la solución consiste en
entender la escala. Los matemáticos están dentro de ella, no ven lo que pasa fuera.
Ellos no pueden entender que la escala en sí es la solución y esto, con sus métodos
es imposible que tenga una demostración. Lo único válido para entenderlo es la
geometría, el origen de las matemáticas.

El tema es más fuerte de que piensas, significa que las matemáticas siempre nos
han llevado por el camino equivocado. No quiere decir que no sirvan, para nada,
sino que lo que han hecho ha sido dar una gran vuelta, una inmensa vuelta para
llegar al final del camino y encontrarse con un muro: las paradojas de los
irracionales o derivadas del concepto de infinito. La solución está justo detrás, sólo
hay que entender correctamente los conceptos y, lo que es fundamental, volver a
conectar matemáticas con la realidad: el movimiento.

En este apartado, el “uno” que nos han “robado” es un punto inicial. Al hacer esto
nos ha hecho ver la escala en línea recta: nos ha despojado de la realidad que nos
envuelve. Para ser más concretos, como hablamos de un mago, no es que nos las
haya robado, simplemente nos ha hecho ver una realidad irracional, sólo en línea
recta.

Esta es una de las “virtudes” de la magia, hacerte ver como real algo totalmente
irracional. Pero hay otra, justo al revés, hacerte ver como imposible (o que no
existe) algo como es la realidad. El mago te cambia los conceptos justo antes de que
puedas razonar, cuando eres pequeño. Si hablamos de ciencia, te cambia los
conceptos para que percibas la realidad de forma diferente; crea, por ejemplo,
fuerzas y efectos. De esta manera asimilas las manifestaciones exteriores como una
realidad que está “ahí afuera” muy alejada de ti, nunca conectada.

Pero, de la misma manera que tenemos en nuestra cabeza esta forma matemática
de expresar la realidad: nuestra escala natural, también podemos pensar en un
patrón universal tridimensional. Este patrón, si es único, por definición, de la
misma manera que lo imaginamos en nuestra mente (o conceptualmente), ha de ser
el mismo que el que vemos fuera.

¡Quizás el mundo exterior, una partícula fundamental y tú mente sólo sea una
cuestión de escala! La cuestión pasaría a ser: ¿Podemos componer sólo con 10
“puntos” una escala tridimensional que represente todas las características del
universo?
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Si fuera un cubo ya tendríamos 8 de estos puntos, sólo nos faltarían dos. Además
tenemos una pista, todo se basa en triángulos ¿Qué tal entonces si los buscamos?


El concepto de cero e infinito

Dicen que el infinito es algo que no tiene fin, que siempre podemos sumar allá al
final uno más ¡Que absurdo! Yo te puedo representar el infinito en el círculo más
pequeño que te puedas imaginar: un punto.

El infinito, nos han hecho creer, que es una línea sin fin que se extiende en el
horizonte, que cruza la galaxia en línea recta y traspasa los confines del Universo.
El infinito, según esto, no es un punto allá al final, ya que siempre podremos sumar
uno más.

En cambio, si nos fijamos bien, vemos que el infinito también puede ser una
“cuerda“ que da la vuelta a una circunferencia. Recuerda que el contorno de una
circunferencia viene definido por  y este valor es infinito. Esto quiere decir que
quizás el infinito no sea más que dar vueltas alrededor de un punto (o dos). Si lo
piensas, esto no tiene principio ni final, no se acabará nunca.

Por lo tanto, entre el 0 y el 1 más pequeños que te puedas imaginar, siempre
podrás trazar un arco entre los dos. Puedes reducir su distancia hasta el mismo
infinito: como siempre serán dos, el arco que formarán será proporcional a su
distancia.

Decir “1“ es una cuestión sin importancia, el 1 simplemente es una cuestión de
escala. Podemos hablar de 1 como si fuera un milímetro o 1 como el diámetro del
universo ¿Qué más da? En un universo infinito como podemos definir lo que es
grande y es pequeño. Esto no tiene ningún sentido.

Vivimos en un universo curvado. ¡Que no te engañen los conceptos! El universo no
se curva por efecto de la relatividad, ni la gravedad o por esos misteriosos “agujeros
negros”; El universo es curvado. ¿Cómo puede ser de otra manera? Si queremos
definir un patrón fractal éste nunca será una recta, por fuerza ha de ser también
una circunferencia. ¿No te das cuenta que así es como el Universo se manifiesta? Al
límite de esta circunferencia que nos envuelve nosotros lo denominamos “velocidad
de la luz”, un concepto equivalente a definir un contorno imaginario sólo que, en
movimiento. 3 no es más que el contorno que le asignamos a esta circunferencia,
porque 3 es la velocidad de la luz, a escala. Recuerda: estamos asimilando los
números con el Universo, en todas sus manifestaciones. 3 también puede ser el
número de dimensiones que ves.

La velocidad de la luz se expresa en años luz. Una magnitud que hace referencia al
espacio que atraviesa la luz a una determinada velocidad. Esta misma magnitud
también hace referencia a la velocidad, porque se define ella misma. Pero, en
esencia, su mejor virtud es la de expresar también el tiempo. La velocidad de la luz
es otro límite natural. Si tuviéramos que inscribir o relacionar directamente el
valor 3 con una esfera, haríamos referencia al triángulo que se forma en su
interior:


Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 24
 











Algo que percibimos como un punto, como pueda ser una partícula fundamental, en
realidad se está moviendo a la velocidad de la Luz.

El 1 por tanto, puede ser todo un mundo. Siempre nos han dicho que un punto no
tiene dimensión, nuevamente el mago de los números hace acto de aparición.

Un punto es una dimensión, el 0 simplemente no es la nada, no podemos decir que
algo no existe ¿Ves la contradicción? ; El 0 no deja de ser un 1, aunque “sólo“ sea
una cantidad infinitamente pequeña de algo. ¿Cómo podemos decir que no existe la
nada? ¿Alguien la ha visto, sabe cómo es? La nada es un concepto vacío. El 0 no
existe, simplemente, porque en el Universo no se da. Si algo no existe es porque no
lo percibes, porque no forma parte de tu universo particular.

Los números negativos, más de lo mismo. ¿Conoces algo en el Universo que se dé en
sentido negativo? (las deudas no cuentan) Un número negativo sólo es relativo, sólo
depende del punto de partida desde donde lo mires.

El infinito y la nada simplemente son eso: una posibilidad, algo que tampoco nunca
sabrás. Son conceptos contrapuestos, aunque esto es sólo una cuestión de escala.
En el centro de la misma siempre podemos pensar que casi coincidirán, casi serán
lo mismo, si hemos dividido esta escala hasta el infinito.

Cuando hablamos de unificar la gravedad cuántica con la relatividad lo que
estamos diciendo es de qué manera podemos unificar un campo finito (una
“partícula” elemental) con el Cosmos en su sentido más universal. En el fondo lo
que estamos diciendo es que tratamos de unificar ambos campos, que es tanto como
decir que queremos saber cómo conciliar el infinito con la nada: dos círculos en
extremos opuestos de la escala. La respuesta es la que venimos viendo todo el rato:
es sólo una cuestión de escala. No me cansaré de repetirlo, el infinito y la nada son
lo mismo. Como vemos en todo momento, una cuestión entre dos, una relación.

El misterio del infinito no sólo es no tener un punto final, sino también no tener un
punto de inicio.









1
1
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Líneas curvas y rectas

Quizás te pueda sorprender hasta donde pueden llegar los números para
representar el Universo. Si queremos establecer un patrón basado en su disposición
espacial hemos de asumir que los números han de ser el universo y comportarse de
la misma manera. ¿Pueden los números expresar la relatividad del universo? ¿Y la
gravedad? ¿Y el caos o el entrelazamiento? Y… si es así, ¿De qué manera?

En el universo sólo podemos tener líneas curvas o rectas, esto no es más que una
forma de definir a una circunferencia, un triángulo o un cuadrado. Ambas figuras
(circunferencia y cuadrado) cumplen la condición, porque además son
completamente opuestas.

Si la escala fractal tuviera que condensarse con las figuras que forman estos planos
contrapuestos, tendríamos una sucesión de cuadrados y una sucesión de
circunferencias que tienden al mismo punto final, el punto de inicio.

A medida que los cuadrados crezcan su relación se mantendrá, de la misma manera
que no importa como de grande sea la circunferencia,  siempre será el mismo
valor. Ambas figuras siempre mantienen una misma relación.

Si hemos definido que  siempre estará presente en las formas curvas ¿Qué otro
valor áureo siempre está presenta en las formas rectas? No puede ser de otra
manera, es obligado,  es el elegido. No en vano, lo llamamos la “sección dorada” o
“el número de oro”

 se define, precisamente como una relación entre dos segmentos de rectas, esta
relación siempre será constante, tanto aquí como en el límite del Universo. Además
 también se relaciona directamente con la unidad. Pero su principal característica
es ésta:  es el único valor cuya distancia al 1 es la misma que la de su inversa
(1/) respecto de 0. ¿No te parece sorprendente?

¿Por qué digo esto? Porque  es un valor irracional, un cociente entre dos
segmentos de recta, pero (y esto es lo fundamental) entre dos segmentos opuestos
de rectas.  y su inversa son la misma “cosa“, pero en planos opuestos. Para
entenderlo no podemos ver a  como un número en nuestra escala, sin más;  tiene
forma espacial. 2 segmentos de recta relacionados en el espacio con un ángulo de
90º, en otras palabras… ¡Un triángulo! Por lo tanto,  y su inversa, el 0 y el 1
forman un triángulo rectángulo.











0  1
 1/
0 + 1 + 1/ = 
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 es el único valor que cumple las condiciones, se relaciona perfectamente con el 0
y con el 1, también representa una condición triangular, por lo tanto, también un
cuadrado (al unir varios triángulos). Además  y su inversa parten de puntos
separados, desde cada punto parten 2 rectas en un ángulo de 90º: 1 punto que son
2; Este valor cumple las condiciones a la perfección.

Si tuviéramos que representarlo incluyendo a  y a un cuadrado, gráficamente
haríamos lo siguiente:

















No se trata de fórmulas sino, simplemente que veas la disposición espacial, de qué
manera podemos representar a estos 4 valores.

¡Fíjate en lo importante! Si podemos relacionar la composición espacial de estos
valores con un patrón universal, lo que estamos haciendo es ver cómo estos valores
se comunican entre ellos. Estamos describiendo un lenguaje nuevo, el lenguaje del
Universo. No hablamos de matemáticas, hablamos de geometría, de unidades de
medida. La geometría literalmente significa “la medida de la tierra”, interpreta
esto como quieras. La geometría es un lenguaje y además, mucho más sensitivo que
las matemáticas.


La relatividad.

La sucesión de Basilea, descubierta por Euler, nos muestra de que manera una
sucesión infinita, de cocientes al cuadrado, tiende a un resultado definido por el
número . En el fondo es una forma de decir que un cuadrado, a medida que crece
tiende a una esfera, la misma que acabamos de definir. La sucesión de Basilea es
esta:

1+ 1/2
2
+ 1/3
2
+ 1/4
2
+… = 
2
/6.

Al respecto Euler escribió…”Sin embargo, he descubierto ahora y contra todo
pronóstico una expresión elegante para la suma de la serie (…) que depende de la
cuadratura del círculo. He encontrado que seis veces la suma de esta serie es igual
al cuadrado de la longitud de la circunferencia cuyo diámetro es la unidad”

  1/


  0 


 1
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Recuerda que una relación no tiene preferencia por “el arriba o el abajo“, ver los
cuadrados cada vez más pequeños o verla en sentido contrario, cada vez más
grandes, es sólo una cuestión de perspectiva: Lo importante es ver que, de una u
otra manera, siempre tienden al mismo “punto“.

La única manera de expresar esta sucesión es imaginando que, los cuadrados, en
realidad, estén en movimiento (girando respecto de un punto central); De esta
forma me definirán el contorno imaginario de la esfera. Mi punto de referencia, mi
perspectiva será siempre la misma, aunque me mueva a una velocidad
determinada











.



La sucesión de Basilea es una forma de definir la relatividad: de qué manera una
línea recta puede ser percibida como una curva…Hemos descubierto que… ¡Sólo
depende del movimiento!

Si el movimiento (o la velocidad) es constante podríamos decir que sólo necesitamos
una condición para pasar de un cuadrado a una esfera. Podemos definir un
universo tridimensional (en principio numérico) con una escala y una condición: el
movimiento. Si esto pasa en el universo de los números, también ha de pasar en el
mundo real.

3 es un valor fundamental en el universo; me define un triángulo rectángulo. 4
triángulos rectángulos en planos contrapuestos me definen un cuadrado. Un
cuadrado lo puedo definir en función de dos líneas contrapuestas, esto no es más
que decir:  y su inversa. Ambos valores así representados se manifiestan al
cuadrado (lado x lado). Por tanto, no es casualidad que suceda esto:






Los números, por tanto, pueden definirnos geométricamente conceptos como el
movimiento, o la relatividad.




  1/
  
2
+ (1/)
2
= 3
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En un universo curvado, los números se comportan de la misma manera. Nunca
tendremos una recta infinita, por muy larga que ésta sea, siempre será curvada:
sólo es cuestión de escala. También lo podemos ver como una cuestión de
perspectiva: una recta será recta si la veo de cerca, si pudiera alejarme lo suficiente
sería capaz de ver que es una curva. Si no cambio mi perspectiva, me mueva a la
velocidad que me mueva, sólo veré una recta.

Esto es una forma de representar una verdad objetiva: si no cambio mi perspectiva,
sino acepto otros puntos de vista ¿Cómo puedo asegurar que mi verdad no está
equivocada? Todas estas formas hacen referencia a una geometría… ¡sagrada!, un
concepto radicalmente opuesto a lo que entendemos por matemáticas.

Pero… ¿Y si los “raros” no estuviéramos equivocados? El lenguaje, como la moral,
también puede ser un arma que limita la libertad de expresión, el lenguaje puede
expresar violencia, al no admitir la objeción de conciencia o también
menospreciando a quien no sigue tu religión.

En un escenario como este, por tanto, podemos decir que: “Cualquier sucesión
infinita que podamos formar en base a la escala decimal ha de ser convergente“.

Esto lo podemos ver de otra manera: ¿Qué tal si hacemos un esfuerzo y vemos
ahora de que manera podemos combinar todo esto con el movimiento? Vamos a
cambiar a la perspectiva de la esfera.

Imagina que eres una “partícula elemental” (un místico por ej.) y que tu punto (o
centro) de percepción está en el centro de la siguiente circunferencia:

















Desde este “punto” (marcado por la flecha) podemos definir tu punto campo de
interacción, que sería toda la superficie de la circunferencia (un radio que se
extiende en todas las direcciones). En esta dimensión tienes cuatro puntos de
interacción con el siguiente nivel, el cuadrado que envuelve la circunferencia, que
serían los cuatro puntos coloreados.



    1 

 
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Intercambias información con la dimensión superior (el cuadrado) a través de 4
puntos de conexión. De una forma lineal, el radio señala tu máximo campo de
interacción. El punto más alejado (respecto al punto central) se encontraría en el
punto blanco (en el vértice del cuadrado), pero éste queda en una dimensión
superior, fuera de tu campo de interacción.

Mi relación con el siguiente nivel se determina en línea recta y su longitud máxima
coincide con el concepto de diámetro de la circunferencia.

El campo de interacción, visto de esta manera, se me genera como consecuencia de
la velocidad de rotación del cuadrado de la dimensión inferior.

Si la distancia entre los diversos puntos pudiera ser definida en términos de
energía, las rectas que determinan los puntos de corte (las flechas) serían las que
más destacarían. Si definiéramos la energía en función de la velocidad, podríamos
decir que el contorno (haciendo un símil con el mundo atómico), se movería a la
velocidad de la luz; aunque en este caso fuera en su escala más fundamental, la
circunferencia unidad.

A medida que incrementamos los cuadrados pasamos a una escala superior, pero
siempre podremos definir una esfera en su interior.

Lo más importante de esta representación es que siempre mantenemos la
proporción entre todos los elementos que la componen, no importa que nos situemos
en una escala inferior o superior.

Esto es equivalente a decir que, entre dimensión y dimensión siempre vamos a
estar delimitados por la velocidad de la Luz. De esta forma definimos que, todo el
campo de interacción o, el “universo“ (de mi punto) está delimitado por esta
constante. Esto es equivalente a nuestro universo real que, efectivamente, así
parece estar expresarse. ¡Date cuenta!, la velocidad de la luz está dentro,
determinando la velocidad de movimiento de cada partícula fundamental, pero
también está fuera, ese límite imaginario que no podemos traspasar. En el fondo,
dos círculos concéntricos.

















Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 30
 

La escala decimal tridimensional

Para pasar de una dimensión a la inmediatamente superior elevamos al cuadrado,
que no es más que definir la subdivisión, que efectúa el valor áureo . Esto lo
podemos expresar gráficamente de la siguiente manera:






A partir de dos puntos iniciales (0 y 1) al subdividirse forman 4 nuevos puntos.
Estos 4 puntos vuelven a subdividirse en un plano especial (siempre opuesto, a 90º)
dando lugar a una estructura tridimensional. Los dos puntos iniciales (el 0 y el 1)
son los puntos de conexión de las dimensiones fractales siguientes; También
definen la distancia entre cualquier par de puntos.

De aquí podemos extraer dos conclusiones de interés:

 La escala decimal se compone de esta manera tridimensional. Estamos
formando exactamente una estructura con 10 componentes.

 Necesitamos dos “elevaciones al cuadrado“ para formar una estructura
tridimensional, la primera compone un plano, la siguiente compone un
volumen. Estamos utilizando dos veces el Teorema de Pitágoras. Además,
esto está totalmente en línea con la Conjetura de Fermat: existe Pitágoras y
nada más.





 1/



 1/
1/
1/
1/
1/  
 * 1/ = 1
     LA ESCALA DECIMAL
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Esto es lo que nos dice la sucesión de Basilea: una forma matemática (aunque
estática) que incorpora implícitamente el movimiento; cuadrados que, aunque
aumenten su lado, siempre estarán incluidos en la forma de una esfera (y
viceversa).

En la figura superior (que representa la escala decimal) superponemos triángulos
que forman cuadrados, todos ellos en planos opuestos. También podemos definir las
circunferencias unidad, como campos de interacción, en todos los puntos que
forman los vértices.

Recuerda, en todo momento, que estamos alineando el mundo de los números con el
mundo real, por lo tanto, la escala decimal debe definir, a su vez, la escala real.
Como veremos un poco más adelante esta figura, por si sola, también representa el
concepto de unidad. Podríamos referirnos a ella como el “cuanto“ de acción que
definió Planck, o la geometría espacio-temporal (o binaria) descrita por Hameroff o
Penrose.

A nuestra escala real percibimos el espacio y el tiempo, a nivel fundamental es sólo
una cuestión de probabilidad (blanco o negro).

La teoría de la relatividad nos dice que, si pudiéramos alcanzar la velocidad de la
luz el espacio se condensaría en un punto y el tiempo sería infinito. Lo que estamos
viendo es una forma de representar esto.

Podemos decir que, la velocidad de la luz viene definida por el contorno de la esfera
o la velocidad del cuadrado de la dimensión inferior, esto… ¡depende del punto de
vista! El contorno de la esfera se define cuando elevamos al cuadrado 2 planos
contrapuestos. Si hablamos en términos circulares hablaríamos de 
2
.

El 6 (de la sucesión de Basilea) representa varias cosas y, entre ellas, las 6
primeras circunferencias, los seis vértices de una pirámide o los seis puntos
primeros (la estrella de David o la figura anterior en dos dimensiones).

También podemos suponer una conjetura: Una sucesión de esferas, a medida que
incrementamos su diámetro, tienden a un cuadrado, a una figura definida por 
2
,
el otro valor áureo.

Según este concepto, la materia no es más que el tiempo ralentizado, el tiempo
visto a nuestra escala. Es por este motivo que, en la ecuación de la relatividad la
velocidad de la luz, también la elevamos al cuadrado. En el fondo, lo que nos está
definiendo es una nueva elevación al cuadrado del valor áureo.

Como las relaciones siempre se van a mantener, podemos decir que todas las
“magnitudes” contenidas en una dimensión (una esfera o un cuadrado) siempre van
a ser las mismas, sin importar la dimensión en que se encuentren.

De hecho, esto lo podemos comprobar cuando medimos la densidad del vacío de una
partícula fundamental, que resulta ser equivalente a la densidad del Universo en
su totalidad.



Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 32
 
Los científicos también han analizado cuál debería ser la masa del Universo
respecto de su radio hipotético; no es casualidad que ésta sea exactamente la
misma que la que tiene un “agujero negro“. Según esto, cada partícula
fundamental (o grupo de partículas) se comportaría igual que el universo, cada una
de ellas sería un mini-agujero negro.

La distancia Planck, que definimos como la escala fundamental que define nuestra
relación con el Universo (hasta donde podemos medir) es esta: *10
-33
. Si
efectuamos los mismos cálculos de masa, respecto a una partícula fundamental o
un átomo, resultan ser exactamente los mismos, que si lo hiciéramos para todo el
Universo. Todo sigue una misma relación, incluso las manifestaciones biológicas
entre las que tú y yo nos encontramos. Un solo átomo tiene las mismas
características en su interior que todo el Universo.

Si asumimos que la masa del Universo es la misma que hay en el interior de un
átomo, hemos de concluir que: en cada dimensión, por diminuta que sea, incluso la
más pequeña de las partículas ha de contener toda la información del Universo.

El modelo es simple, el más simple que podamos formar y la conclusión evidente:
toda la información del Universo, desde su creación, está en todas y cada una de las
partículas fundamentales de que te compones. Esto es lo que, en términos
espirituales, se conoce como “el universo interior“.

Aún podríamos ir más allá: la densidad de una partícula fundamental (el total de
energía que contiene respecto a su volumen) es equivalente al total de energía de
todo el Universo. La misma se sitúa en la escala del 9; es decir, aprox.: 10
90
(según
los cálculos). El cálculo es similar si lo medimos en términos de entropía, una
medida más científica de medir como se expande la energía. Esto indica, de acuerdo
con la ecuación de Einstein que si elevamos al cuadrado la velocidad de la luz, el
resultado (sin considerar la masa o dándole valor 1) sería equivalente a la energía
total del Universo.

Estamos creando un tercer círculo concéntrico.

Si consideramos estos datos a escala, podemos concluir que la velocidad de la luz
(3) al cuadrado es igual a la energía universal (9). Esto indica que toda la energía
Universal es equivalente a la energía que podemos situar entre tres dimensiones
unitarias, por pequeñas que estas sean.

Esto nos indica que, todo nuestro Universo no es más que un punto elevado 3 veces
al cuadrado, nada más y nada menos que eso. Nuevamente, aunque visto al revés,
podemos reducir todo el volumen de una esfera (o un universo) a un punto. A esto
también se le llamó la Conjetura de Poincaré. Un Universo (en su sentido circular)
no es más que punto y éste, a su vez, todo un universo (aunque eso sí, en una
dimensión inferior).

No en vano un oráculo de Zoroastro dice así: “El número tres reina en el universo, y
la monada (uno, único, unidad) es su principio”. (…) “El universo está formado por
tres esferas concéntricas: el mundo natural, el mundo humano y el mundo divino”.



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El entrelazamiento.

La relatividad y la gravedad son dos características de nuestro Universo. Ambas
características son relaciones que se dan entre planos opuestos. En el caso de la
relatividad, como acabamos de ver, estas relaciones se dan entre dos planos. En el
caso del entrelazamiento ocurre algo similar; Se trata de ver como los planos se
relacionan entre ellos; de que manera se superponen.

En 1935, el físico Erwin Schrödinger (uno de los legendarios) notó una propiedad
peculiar en la materia subatómica, que llamó “entrelazamiento”. Esto es, cuando
dos sistemas cuánticos entran en contacto entre sí, permanecen conectados
instantáneamente, como si fueran parte de un todo invisible. Schrödinger apuntó
que ésta era la diferencia fundamental entre la teoría cuántica y la física clásica.
De acuerdo con él el entrelazamiento no es una propiedad más del Universo: es la
propiedad.
El entrelazamiento cuántico se entiende como un proceso en el que una sola función
de onda describe dos objetos separados, los cuales comparten una misma existencia
no obstante lo lejos que puedan estar entre sí, como si estuvieran unidos por un
cordón umbilical invisible o una onda que, en teoría, se puede propagar por todo el
universo; Podríamos decir que no existe la una sin la otra.
Albert Einstein desdeñó este aspecto de la mecánica cuántica con su famosa frase
de “acción fantasmal a distancia”. Einstein, por supuesto, había impuesto un
límite de velocidad al universo y no concebía posible un efecto superlumínico. Sin
embargo, el físico irlandés John Bell demostró, con su famoso teorema, que el
entrelazamiento cuántico si ocurre, algo que ha sido confirmado en repetidas
ocasiones.
Bell describió esta conexión entre partículas como “no local”, es decir, que no tiene
una ubicación en el espacio.
Nuestra vida en el mundo macro discurre sin detenernos a pensar en lo que
significa que, todas las partículas que han estado en contacto entre sí tengan esta
propiedad de conexión cuántica instantánea: no se nos ocurre pensar que estamos
entrelazados con ciertas personas, con ciertos objetos, con ciertas ideas, que siguen
“influyéndonos” a distancia.
Recientemente, sin embargo, científicos han notado que diversos fenómenos
“macroscópicos”, como la fotosíntesis, y la navegación de las aves, parecen estar
ligados al entrelazamiento cuántico. Aun más interesante es la teoría que refiere
que nuestro ADN se mantiene unido debido a esta conexión cuántica.
Además de la teoría expuesta por los investigadores de la Universidad de Singapur,
el Premio Nobel de Química Luc Montagnier publicó recientemente un trabajo en el
que sugiere que el ADN emite señales electromagnéticas que imprimen su
estructura en otras moléculas, algo similar a una teleportación de información, o en
otras palabras, entrelazamiento.
El entrelazamiento, en el mundo numérico supone una forma muy diferente de
entender como se comportan los números. Si hasta ahora podía costar asimilar un
cambio en la escala decimal, este concepto rompe, por completo, todos los esquemas
que teníamos establecidos.


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Si cada punto de percepción fuera, a su vez, él y su campo de interacción,
definiríamos el entrelazamiento como: “la manera en que dichos puntos crean
campos de interacción, que intercambian información entre ellos“. Estos campos
entrelazados podemos asimilarlos a los campos de interacción de Higgs o, en sus
palabras, de qué manera las “partículas fundamentales“ se entrelazan para obtener
“masa”. Según esto, lo que llamamos masa sería sólo una cuestión de escala;
Podríamos decir de que: “la masa es la energía entrelazada”.

Si juntamos y entrelazamos cuatro puntos de interacción (como si fueran la base de
una pirámide, o un cuadrado) en un plano superficial, tenemos una figura cómo
esta:

























Aquí he juntado cuatro esferas de diámetro unidad. Esta figura representa el
entrelazamiento. Observa que se forman cuatro “pétalos” como resultado de la
superficie entrelazada. Cada esfera tendrá su propio movimiento; Si lo
asimiláramos nuevamente al Universo éste movimiento sería Toroidal (tiende
hacia un centro). Este comportamiento ocurrirá en cada escala fractal. El punto
central sería como un vórtice, con un comportamiento equivalente al que definimos
para un “agujero negro“.

Aquí nos encontramos con un efecto numérico que, contradice toda la matemática
actual, tal y como hoy la entendemos: los números pueden entrelazarse entre ellos.
Este es otro motivo, tal y como pasa en el Universo, de por qué nada está
determinado; Simplemente porque todo está superpuesto o está entrelazado. En
otras palabras, todo está interconectado.


1

2


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De esta manera, un radio no puede medirse, únicamente, en su sentido lineal. El
radio ha de formar un triángulo: en el mundo áureo también 2=3, la relación
triangular básica que, en todo momento, he hecho referencia. De hecho igualdades
como ésta se dan entre todos los números de la escala decimal. Este el sentido de
unidad, aunque no lo trataré aquí en profundidad. Al final del texto dejo unos
enlaces para quien esté interesado en ampliar la información.

Esto es, también, perfectamente compatible con una escala tridimensional. El radio
sólo es una forma matemática de definir una longitud, pero ésta no se corresponde
con la escala áurea que, siempre establece relaciones a nivel triangular.

Un radio 2, resulta ser un radio 3, exactamente como la velocidad de la Luz. Ver un
radio de forma exclusivamente lineal es sólo una excepción geométrica. De hecho,
toda la geometría euclidea, o la formulación newtoniana, representan una
excepción, ya que ninguna de ellas refleja el movimiento.

Lo importante de esto es el comportamiento de la escala fractal. Con esta
composición entrelazada, como verás, es posible conseguir un ordenamiento capaz
de reproducirse siempre de la misma manera. Lo que estoy diciendo es que, un
punto, por muy pequeño que sea, siempre va a consistir en una agrupación de
esferas entrelazadas. Cómo únicamente hace referencia a relaciones matemáticas
lo podemos extender desde una punta a la otra del infinito. Siempre conservará el
principio básico: “como es arriba es abajo“.

Esto, inevitablemente, nos lleva a una conclusión: nunca podremos definir una
causa final: la “partícula de Dios“ no es más que una relación.

Todo el tiempo estamos suponiendo que nos situamos en el nivel más infinitesimal,
un lugar donde sólo tenemos relaciones y además, irracionales. Si aumentáramos la
escala, entonces podríamos hablar de masa. A este nivel fundamental hablaríamos
de ondas, para referirnos al hecho de cómo los puntos por separado parecen estar
conectados. También lo hemos definido como una especie de campo de interacción
de Higgs, un concepto moderno para expresar lo mismo que hace tiempo Maxwell
ya expresó, al referirse al éter incorpóreo subyacente al movimiento
electromagnético.

Un número imaginario hace referencia, en matemáticas a un cambio de plano, pues
requiere de un espacio bidimensional para representarlo. Un número imaginario se
compone de dos puntos en el espacio. De hecho, a su representación, se le puede
llamar “Plano de Argand“: una distribución en un plano, de todos los valores que el
número imaginario puede tomar.

Un número imaginario se define por la √-1. Esto nos da pista dado que, como hemos
visto, el 1 es muy relevante. Si la √ para el valor áureo representa la altura
podemos imaginar que el -1 no es más que ver un punto visto desde otra
perspectiva, en un plano opuesto, a 90º.





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Así dispuesto esté cuadrado define sus lados en función de  y de su inversa;
También la distancia entre su vértice superior e inferior, en función del mismo
valor solo que, modificado por la raíz cuadrada. Observa que, en esta figura, hemos
cambiado la escala, hemos pasado de un diámetro 1, a un radio 1.

 también esta presente, tanto en las esferas entrelazadas que podemos inscribir en
su interior, como en el nuevo arco que se me forma (2). Este valor también hace
acto de aparición nuevamente, en el volumen de esta esfera, un volumen que
precisamente para un radio 1 es precisamente su valor ().

 define a la esfera de diferentes maneras. Una forma de decir que los ejes no sólo
son rectos, sino que también pueden ser curvados. Recuerda esta diferencia:
podemos tener una relación triangular pero, a su vez, una relación curvada.
Además, estamos trabajando todo el rato con la circunferencia unidad. Si
habláramos en la terminología de los antiguos constructores nos referiríamos a ella
como a un “codo egipcio“.

Al pasar de la esfera unidad (diámetro 1) a la siguiente esfera (diámetro dos)
mediante el entrelazamiento, lo que hacemos es una elevación al cuadrado
(definimos las 6 esferas, nuevamente la forma de la estrella poliédrica). Aquí lo
hemos representado como un plano superficial, por eso sólo colocamos 4 esferas.

Elevar al cuadrado representa dividir en dos. Esto se hace patente cuando
observamos que el arco definido por  se dobla (pasa a 2). Para ser más correctos
habría que decir que se divide en dos, 2 segmentos de recta curvados, donde cada
uno de ellos me define la mitad de un arco. Recordamos lo que dijo Tales de Mileto:
el diámetro es una línea (imaginaria) que divide una circunferencia en dos partes
iguales.

Si imaginamos las esferas en movimientos opuestos, podemos darnos cuenta como
sólo es una cuestión de rotación, en sentido inverso, definir el comportamiento del
espacio y del tiempo: esferas girando entre ellas en sentido contrapuesto.
Exactamente el mismo concepto al que hacíamos referencia al hablar del futuro y el
pasado. El concepto de opuesto se puede aplicar a los cuadrados, pero también a las
esferas.

   1/
2
 2
1  1 
 -1
√

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 37
 
 - 
2
= Codo 
Codo 
Sólo en función de dos valores opuestos como  y su inversa podemos intuir como
crece el espacio y como crece el tiempo, en función de sus cuadrados. Por esto, en la
realidad, lo que percibimos es una mezcla de espacio pero también de tiempo, la
energía la percibimos como una onda y el tiempo como una línea recta (aunque sea
curvada). El universo me demuestra su curvatura aunque, en mi realidad, yo
perciba líneas rectas. En el punto central ambos conceptos se encuentran, soy yo el
que los percibe de una forma diferente. Pero el tiempo no está en una recta, el
tiempo es como el Universo o el espacio, el tiempo también se curva.

En el fondo, lo que estoy diciendo es que los valores áureos (incluyendo al 0 y el 1)
son los representantes del espacio y del tiempo. Estos valores están en las dos
realidades, tanto en nuestra realidad como en ese plano conceptual donde, como
vemos, también es posible representarlos.

 se me presenta en el mundo real como dos rectas de dimensiones diferentes, en el
mundo irracional dichas rectas son iguales. Es sólo una cuestión de perspectiva. 
representa la relatividad, el punto de vista. Cuando hablamos de  imaginamos un
arco y también un radio, en el mundo irracional hablaríamos de planos curvados. 
representa la misma idea, pero desde una perspectiva diferente.


La unidad de medida fundamental.

El codo egipcio expresa una asociación muy particular, una relación entre valores
irracionales. Como no podía ser de otra manera ¡Los números irracionales se
comunican entre ellos! La relación es esta:

 
 
 
 
 
Si lo vemos gráficamente no deja de ser una alegoría a lo que representa una línea
curva y una línea recta. Porque recuerda, el espacio dentro del cuadrado es el que
imaginas tú, en tu cabeza.
 
 
 
 
 
 
 
 
 








 
 
1

2
Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 38
 
La diferencia entre la superficie curvada y la superficie cuadrada es un codo, la
unidad de medida fundamental. Hablo de superficies, pero esto sólo es cuestión de
definición, también podría hablar únicamente de líneas (curvas o rectas). El
concepto de espacio lo crea nuestra mente.

El codo egipcio es una unidad de medida universal, sin importar su escala en
absoluto, su valor será siempre el mismo. Si ambos valores áureos representan
longitudes espaciales, también pueden elevarse al cuadrado para formar planos
contrapuestos. El codo egipcio es la diferencia entre ambos planos, y no sólo eso:
fundamentalmente me define la unidad de medida del universo: la circunferencia
unidad. En el mundo irracional, por tanto, también se utiliza nuestra misma
unidad de medida.

Los números irracionales no se comportan como los números naturales. No
podemos multiplicarlos ni dividirlos, son unidades de medida; los números
irracionales nos muestran una relación, de que forma una medida, por ejemplo un
codo (/6) va a ser universal. Lo que tenemos que ver es de qué manera el 6 se
relaciona con el valor irracional, no el resultado. Observa la relación, aquí no hay
ninguna operación, sólo observación, la percepción a que hacía referencia antes.
Esto, en matemáticas también está equivocado.

Jamás podemos operar con los números irracionales en la forma en que lo hacemos
sencillamente porqué están en un plano muy diferente. Juntarlos, como hacemos
habitualmente en nuestra escala decimal, sólo tiene sentido matemático.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
1 Pétalo = 1 Codo 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
/6
6 Codos = 1 “Flor” 
“La semilla de la vida” 
Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 39
 
El codo egipcio se corresponde con el área sombreada; la unión de las 4 partes
sombreadas dan, como resultado, una forma ovalada: un “pétalo”
1
. Si juntamos 6
pétalos tenemos la figura anterior: la forma fractal del Universo. Esta figura
también ha sido definida por muchas culturas ancestrales como, La semilla de la
Vida. Otras variedades geométricas son: el Huevo de la Vida o La Flor de la Vida.
Esta última se encuentra grabada en la piedra del Templo de Osiris y también
podemos encontrarla en diferentes partes del mundo.

Esta composición además tiene múltiples similitudes:

 Si sumamos el volumen de 6 codos tenemos exactamente la superficie de
una esfera de radio 1 () que es, lógicamente, la segunda unidad de medida.

 La superficie de dos planos contrapuestos forman un pétalo o un codo. Para
componer esta flor necesitamos 6 codos. Los codos van de 6 en 6.

 El área de la esfera de diámetro unidad (el codo) también da como resultado
el mismo valor ().


Como ves, todo está relacionado y siempre gracias a las elevaciones al cuadrado.
Este es el sentido geométrico de la Unidad.

La siguiente unidad de medida utilizada por los “constructores“ era el Triángulo
egipcio. El triángulo egipcio (o triángulo sagrado) representa la relación 3-4-5,
lógicamente un triángulo cuadrado que cumple la relación de Pitágoras. Esta es la
escala natural con la que podemos trabajar sin necesidad de emplear valores
infinitos; la misma es equivalente a las otras unidades de medida a que me
referido. En los enlaces hay información más detallada de todo lo que vamos
viendo.


Sumar y Multiplicar

Pensar, como hacemos habitualmente, que multiplicar es hacer lado x lado es
correcto. Imaginar que esto es equivalente a un cuadrado también lo es. Pero
pensar que este resultado es equivalente a un valor dado es un error. En un mundo
entrelazado nada está determinado. Bajo este concepto nuestra idea de multiplicar
es una concepción imaginaria que, además, no es correcta. Veamos un ejemplo:

En un universo entrelazado, los números naturales como “resultado“ de los
números áureos, dan lugar a paradojas irresolubles, que ponen de manifiesto, como
conceptos que tenemos enraizados como verdades absolutas de un sistema formal
matemático a veces pueden no ser correctos.

                                                           
1
Según Stefano Mancuso, biólogo de la Universidad de Florencia: “Si se define la inteligencia como la
capacidad de resolver problemas, las plantas tienen mucho que enseñarnos”

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 40
 
* √ = 3,996.. 

Cuando multiplicamos, tenemos la concepción mental de que, en el fondo, lo que
estamos haciendo es lado por lado. Pero, no sólo eso, también pensamos que 4, es la
longitud de una línea compuesta de 4 puntos.
En un universo entrelazado, ¡el 4 se nos convierte en 3! Sólo cuando el cuadrado se
me convierta en círculo no tendremos tal problema. El 4 será realmente una “recta”
de longitud 4, puesto que no tendrá ningún punto en común con la línea opuesta.
Cuando se produzca tal “movimiento”, por tanto, la paradoja, por un instante de
tiempo se resolverá ¿O, no?
Quizás resolvamos la paradoja, pero una nueva se nos presenta, la paradoja de que
ahora no tenemos una recta, sino que tenemos ¡una curva!

Esta relación, que expresamos al cuadrado, la podemos ver de otra manera. La
podemos observar en una construcción muy real, la Gran Pirámide de Keops.

La relación es esta:


* √ = 2 * 2





Toda la estructura de la Gran Pirámide de Keops puede ser representada, a escala,
en función de un cuadrado de lado dos. Esto es: 2 x 2, el Universo escrito en
lenguaje binario. Además me relaciona las medidas de los valores áureos que,
geométricamente, acabamos de ver.

4  4
¿16?
Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 41
 
También me dice otra cosa: En el universo todo va de 2 en 2. Esta igualdad me
relaciona la “parte irracional“ con la “parte real“. Esto es cierto tanto en el mundo
real (las dimensiones de la pirámide) como a nivel matemático. Ahora bien esta
igualdad es aproximada, una prueba más de la imposibilidad de determinar un
valor en base a una multiplicación.

En el universo nada está determinado, por lo tanto, no podemos definir nada con
exactitud. Si pensamos que siempre habrá un punto de unión entre 2 puntos ¿Cómo
podemos decir que 2 x 2 son 4? Esto sólo tiene sentido si pensamos en puntos
separados. Este es el motivo por el que la igualdad no es exacta; No es que esté
mal, los que estamos equivocados somos nosotros, que nos empeñamos en entender
las cosas como nos las han enseñado.

Esta es una forma de demostrar que 2 x 2 no son cuatro; Además es un ejemplo
directamente cogido del mundo real. Quizás lo sea en un mundo artificial, pero en
el mundo “real“ no se da tal igualdad. Esto es debido al entrelazamiento.

Como decía Einstein: “Cuando las leyes de la matemática se refieren a la realidad,
no son exactas; son exactas, cuando no se refieren a la realidad“.

La conclusión: Algo tan sencillo como una multiplicación está equivocado. Sólo es
una aproximación.

Seguramente pienses que esto está equivocado ¡es normal! Siempre nos han
enseñado que 2 x 2 = 4. Ni se nos pasaba por la cabeza que pudiera ser incorrecto.
Esto es superior a nuestras creencias. Pero… ¿por qué no paras un momento y
haces esta reflexión?:

Si nuestra escala decimal está mal, si tenemos equivocado el concepto de
dimensión, el de punto inicial, si operamos mal con los irracionales, si nos
confunden con los conceptos de cero e infinito y en resumen… si los números
representan al Universo… ¿Por qué te aferras a esas creencias? ¿Por qué no
piensas que puedan ser irracionales?

A fin de cuentas, esto no es más que lo que te han explicado, lo mismo que le
explicaron al que te lo enseñó. 2 x 2 no son 4, cuando antes lo asumas, más fácil
resultará. Mientras pienses que es así continuarás en dogma.


La Gravedad

A todas las relaciones que hemos definido anteriormente las podemos definir como:
relación ínter-dimensionales, ya que relaciona longitudes con superficies, pero
también puntos con longitudes o superficies con volúmenes; Por tanto, todo se basa
en una relación fundamental: la relación triangular. Esta relación es la que
establece de que manera los puntos están relacionados entre la esfera y el triángulo
(o el cuadrado)… Por eso podemos decir que el Teorema de Pitágoras no sólo es un
Teorema más, sino que es una Ley Universal.



Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 42
 
  1/   


1/ 
1/ 
1/ 
El teorema de Pitágoras sería como la estructura básica, la estructura subyacente
que sirve para entrelazar espacialmente diferentes estructuras fractales o
dimensiones. Según esto: “La ley de Pitágoras es la Ley de la Gravedad“.

+1= 
2
. ¿Qué necesito para definir un cuadrado? la altura (o el ancho) de un lado
o un diámetro interior. Desde un punto de vista o de otro siempre necesitaré un
punto inicial y un punto final. El teorema de Pitágoras relaciona longitudes con
superficies, pero también planos con un volumen (2
2
+2
2
= 2
3
).

Poincaré redujo una esfera tridimensional a un punto. Si hiciéramos lo mismo con
un cubo reduciríamos su volumen a 2 puntos (2 condiciones).

¿Si tuviéramos que hacer un universo infinito con una sola condición, cual sería
esta? Si lo has entendido ya tienes la respuesta. Si no, avanza un poco más, la
respuesta más adelante, antes esta: ¿Cómo harías un universo infinito sin gastar
nada?

La respuesta está en el principio universal, 1=2, la relación. Cada partícula se
divide en dos, entre estas sólo importa la relación.
.











Si sólo importa la relación, es irrelevante que energía tenga cada una de ellas por
separado, lo más importante es que cumplan la condición: que sean “iguales“. Si
creamos dos “partículas” por separado, cada una de ellas puede tener una energía
infinita, si su opuesta tiene la misma, aunque sea en un plano opuesto ambas se
compensan. El gasto total es cero (o casi).

Hasta que punto, todo lo expuesto, se adecua a los requisitos más específicos que ha
de cumplir una formulación universal. Roger Penrose ha propuesto algunos hechos
que la teoría cuántica de gravitación podría (o debería) explicar:

El problema del colapso de la función de onda cuántica: como es sabido, la
mecánica cuántica postula dos clases de evolución temporal. De un lado tenemos
una evolución temporal suave, determinista y lineal dada por una ecuación tipo
ecuación de Schrödinger (cuando el sistema se deja evolucionar sin afectarlo
mediante ninguna medida) y, de otro lado tenemos una evolución abrupta,
aleatoria y no lineal que ocurre cuando hacemos una medida de una magnitud
física del sistema. De acuerdo con Penrose, “estos dos tipos de evolución podrían ser
casos límites de un mismo tipo de evolución no-lineal que en ciertas ocasiones se
presenta como lineal o cuasi-lineal, quedando así explicada la ambigüedad de la
teoría cuántica sobre cuándo realmente ocurre o no una medida”.
1  1  1  1  2  2  2 

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 43
 
La naturaleza de la conciencia humana, según él no es de naturaleza puramente
algorítmica sino que incluiría elementos no computables. Penrose apunta que una
teoría cuántica de la gravitación debería ser no-lineal, y si bien podría ser
realmente determinista sería claramente no computable lo que explicaría que los
fenómenos cuánticos de medición nos parecieran impredecibles tal como realmente
observamos. Sin lugar a dudas, la opinión de un maestro.

Como conclusión a este apartado podemos decir que todo depende de una simple
relación entre dos puntos pero, y esto es lo más importe, ambos dependiendo
siempre de un punto central. Este punto, visto desde una perspectiva fundamental
es un punto que el mago de los números también nos ha robado. Sin él no podemos
comprender el porqué, en el fondo, todo el universo no es más que una relación
entre el espacio y el tiempo, siempre convergiendo a un punto central. A este punto
lo podemos llamar percepción, la forma en que interactúas con el Universo.

Bajo este concepto podemos definir los siguientes conceptos. La masa es el tiempo
ralentizado y el espacio es la energía entrelazada. Como nosotros los percibimos si
queremos hablar de masa o energía no es más que una cuestión de escala. La
relatividad no es más que el movimiento, una característica del universo. Y la
gravedad no es más que una relación triangular. Todo el universo puede ser
definido, en esencia, por 4 números muy particulares.

El espacio imaginario es el que imaginas en tu mente, el movimiento también.
Como el infinito es innecesario indefinirlo. El movimiento simplemente es. Hasta
ahora lo hemos imaginado mentalmente pero, como verás, también es posible
representarlo matemáticamente, sólo es cuestión de buscar la fórmula adecuada,
aunque ésta no sea más que un “flash“.


Fuerzas y efectos: las fórmulas

Nos engañan con los conceptos, no sólo con las matemáticas. El lenguaje también
está concebido para que aceptes como moderno un concepto que ya es antiguo, pero
que, en el fondo, es lo mismo. Esto pasa en todos los ámbitos: en la política, en la
economía, pero también en la ciencia.

Esto es algo premeditado. En el mundo físico la definición de los conceptos siempre
ha consistido en hacerte ver el mundo exterior como separado de ti mismo. En el
fondo es consecuencia de un principio matemático, el 0 y el 1 son dos
“mundos“absolutamente separados. Además ninguno de ellos tiene dimensión ¿Por
qué reflexionar sobre ellos?

Si asumimos que la gravedad es una ilusión y que la relatividad sólo es un
concepto, podemos extender esta afirmación sin límite alguno. En este sentido
hemos de concluir que cualquier fuerza que podamos definir no es más que eso, una
definición; pero en el fondo no es más que una cuestión de posición.

En esta escala que hemos formado, todo está conectado. Aquí no hay fuerzas, sólo
relaciones, las fuerzas son algo que hemos inventado para crear una fórmula. Aquí
sólo puede haber una conclusión: “una fórmula no es nada”, como mucho, una
aproximación.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 44
 
Lo más sencillo que podemos hacer en “matemáticas” es sumar. Multiplicar no es
más que una forma de expresar, aunque de una forma más conceptual, el mismo
concepto. Un logaritmo, que parece algo muy complicado, es una forma aún más
sofisticada de expresar un concepto similar: “es más fácil sumar que multiplicar“.

Aún podemos ir más allá y pensar en las integrales como una forma de sumar, sólo
que en fracciones mucho más pequeñas. A esto, lo denominamos sucesiones
infinitas, algo parecido a lo que Arquímedes, varios siglos atrás ya imaginó para
llegar al volumen de una esfera. El lenguaje matemático puede complicarse hasta
el infinito, pero en realidad, todo es más sencillo de lo que parece. En el fondo no
hacemos más que definir una realidad fundamental con términos cada vez más
sofisticados.

A veces pensamos que hemos avanzado, cuando sólo damos nombres más refinados
para expresar un mismo concepto.

Con la relatividad de Einstein pasa lo mismo. Siempre nos hemos referido a ella
como un efecto. Este efecto lo hemos definido como una especie de fuerza
gravitacional que hace que la Luz se curve. Pero esto es incorrecto, el Universo no
se curva, el universo ya es curvado. Aquí no hay ningún efecto, todo depende de la
posición en que te encuentres, porque el Universo, antes de nuestra llegada, ya
estaba en movimiento.

Ya es extraño que la persona que dijo que: “la naturaleza parece ser la realización
de las ideas más simples concebibles“utilizara una demostración para validar su
teoría de la relatividad, que nadie alcanza a entender. Además, utilizando las
matemáticas en sentido ordinario, según esto, es imposible es imposible llegar a
una solución final. ¿No sé a ti que te parece?

El último concepto, el más moderno es el de “campo de interacción”. Este concepto
es muy caro porque hemos creado un colisionador para justificar su existencia;
Pero, por más sofisticado que parezca, no es más que un concepto que, además hace
cientos de años Maxwell ya hizo referencia a él.

Todo esto se deriva del principio más básico del Universo, la regla núm. 1: “Toda
acción tiene su reacción”. Para ser más correctos, de acuerdo con la escala
universal, tendríamos que decir que más que acciones y efectos, en realidad lo que
tenemos son cambios de posición. Una acción tiene su reacción, pero anteriormente
dicha acción fue la reacción de algo, y así indefinidamente. Nada nunca estuvo
parado.

Decir que 4 es tan cierto como que estás leyendo esto, es falso; Porque 4, hace ya un
momento que lo dejaste de leer… un momento muy corto ¡cierto! Pero… un
momento que ya pasó. El presente, de acuerdo con esto, también es algo
indeterminado.

Las matemáticas se basan en las fórmulas y estas se basan en la linealidad. Según
esto podemos decir que, hemos de revisar de nuevo todas ellas. No digo que no
sirvan, pero tal y como están definidas ninguna de ellas es correcta. Además
tampoco incorporan en su formulación ni el entrelazamiento ni el movimiento.
Quizás sea momento de volver a repasar los libros de texto.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 45
 
Las fórmulas nos definen una forma de pensamiento, la creencia en la necesidad de
pensar que existe una solución ¡Que las mismas fórmulas son una necesidad! Esto
es incorrecto y además cambia nuestra mentalidad; Nos hace pensar que nada es
correcto si no está normalizado. Esto lo extendemos a nuestro razonamiento y
damos por sentado que no podemos funcionar en sociedad sin que todo esté
regulado.

El tema es más profundo de lo que puedas imaginar. Pensar que toda acción tiene
su consecuencia o que todo debe de estar definido según un código “moral“ no es
más que la extensión de un código matemático que tenemos “preinstalado“.

Como ocurre con las matemáticas, no hay margen de error, no se permite otra
opinión, todo debe de funcionar bajo unos estrictos principios. Nada puede quedar a
criterio del “infractor“, para eso ya están las leyes o el “marco legal“que son los
encargados de interpretar los principios normativos. La ley te da una solución al
conflicto generado. Una ley o una fórmula, si lo piensas, no son tan diferentes.

La ciencia se basa en las matemáticas, y las matemáticas se basan en las fórmulas
y en un lenguaje muy sofisticado. ¿No ves las coincidencias? Estructuramos la
sociedad de la misma manera o… ¿Acaso tú entiendes el lenguaje legal? ¿Ves
necesario, en verdad, que todo tenga que estar absolutamente regulado?

Todo son fórmulas, todo son normas en nuestra sociedad. Si te sales del camino
marcado es que estás equivocado; nunca puedes alegar una forma diferente de
pensar. Si lo piensas con detenimiento la forma en que construimos la sociedad es
igual de irracional. Si lo aprecias tu ves formas donde para otros sólo hay normas.


El espacio y el tiempo


Cuando hablamos de la velocidad de la luz, su valor no sólo me define el contorno
de una curva, también me define un radio. … ¡o mejor!, un diámetro entrelazado.
No sólo eso: también me dice los puntos en que espacio y tiempo convergen (si lo
vemos geométricamente).

 me puede definir el espacio (el área de una circunferencia) pero también el tiempo
(la circunferencia girando).  también representa ambos conceptos, no solo el
espacio (si lo vemos al cuadrado).  hace referencia a los lados de un cuadrado o los
puntos de corte con la circunferencia. Ambos valores construyen el espacio y el
tiempo. Y para llevar a cabo todo esto sólo necesitan ser ellos, agrupándose en una
escala.

Los valores áureos representan la energía y la gravedad, la forma en la que el
universo se expande, en función de los cuadrados, pero también de los cuadrados de
sus inversos (La Ley de Gravitación). Pero ambos, también representan, de igual
manera, el espacio y el tiempo. Además construyen un espacio imaginario, ese que
“construye” tu mente.




Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 46
 
Todo en el universo sigue un principio fundamental, la combinación de los campos
finitos con los campos infinitos. Expresado de otra manera: aunque podamos acotar
el espacio, por muy pequeño que sea, éste siempre será infinito. El “punto“de
convergencia entre ambos siempre estará más allá de mi percepción, se extenderá,
de igual forma, hasta el infinito. Este es el motivo de que podamos dividir el espacio
tanto como queramos; En el fondo tiene poco sentido: el punto de convergencia o,
hasta queramos acotar la realidad continuará siendo siempre un punto
indeterminado.

El presente, un “punto” en el espacio-tiempo, siempre será indeterminado. El
presente, según esto, no es más que la combinación de dos puntos, uno del pasado y
otro del futuro; eso sí, entrelazados.

De esta manera podemos extender el entrelazamiento por todas las dimensiones
del Universo, tanto en el espacio como en el tiempo. Esta es la consecuencia o el
principio de que, tanto el espacio como el tiempo sean cíclicos. La ecología, por
ejemplo, ha sido resumida en una declaración concisa: “la energía fluye, la materia
es cíclica”.

Aquí no me extenderé, pero las consecuencias de esto suponen un entendimiento de
la realidad, del futuro y del pasado, de los que nos precedieron o incluso de las
consecuencias de nuestros actos o pensamientos, que van muchísimo más allá de
una simple formulación física. Supone un entendimiento muy, muy diferente; el
mismo tipo de concepción que los “antiguos” debieron, sin duda, tener.

En el universo las principales fuerzas se dan al cuadrado, pero también hacen
referencia al cuadrado de los inversos. El ejemplo más claro: La Ley de Gravitación,
una Ley que hace precisamente referencia, precisamente, a esto. La gravedad viene
determinada por la “Ley del Paralelogramo” o la Ley del Cuadrado Inverso de
Gravitación, algo por lo que Newton, fundamentalmente, es recordado.

Podríamos definir la energía que conforma el Universo, como una función
exponencial basada en las elevaciones al cuadrado, que crece hasta el infinito. Un
solo valor puede servir para explicar todo un Universo.

Quizás, por este motivo percibimos el mundo de forma dual o… ¡porque parece
estar en código binario! Aunque hablemos de unidad, la dualidad es inherente.
Quizás ésta sea la paradoja del Universo, porqué es la única capaz de explicar cómo
nosotros sólo somos su reflejo.

Nuestra mente funciona en forma binaria; por este motivo lo dividimos todo en
escalas, imaginamos elevaciones al cuadrado y, en consecuencia, hasta les damos
un significado. Imaginamos longitudes, volúmenes y planos pero lo que
imaginamos son conceptos imaginarios.

Cuando creamos un espacio geométricamente lo imaginamos en nuestra mente;
Aunque podamos colorearlo en la “realidad exterior“nuestra mente ya lo ha
visualizado; Esto es casi innecesario, pero lo pintamos, le damos existencia, ya
podemos decir que es un objeto por separado. Pero esto no lo haces tú, esto lo hace
tu mente, tu mente colorea el espacio, lo diferencia del resto.

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 47
 
Toda la realidad que puedes percibir viene condicionada por la forma en cómo la
percibes; en el fondo, estas interactuando constantemente. Los sentidos se basan,
fundamentalmente, en el electromagnetismo manifestándose éste de diferentes
formas. Sea como sea, todo es cuestión de percepción. Percibes el universo y así
crees que es, pero también el Universo te dice a ti lo que tienes que creer. La mente
humana necesita creer para ver, no al revés.

Nos basamos en las creencias y nuestra tendencia nos hace ser bipolares: lo
separamos todo tanto dentro, como fuera. Nuestras ideas matemáticas nos hacen
ver el mundo como algo que hay que diferenciar a todas las escalas.

Como dije al principio, el patrón debe de ser único, el principio de “como es arriba
es abajo“por lo tanto, también es relativo; También podría ser “como es adentro es
afuera“. Esto significa muchas cosas pero, sin ninguna duda, la más importante es
hacernos ver que nosotros mismos somos espacio, pero también somos tiempo; Y,
como ellos formamos parte, de forma intemporal, del Universo. Esto es algo que
dará esperanza a mucha gente.

Podemos llegar incluso a una conclusión: “La energía y el espacio están en un
mismo plano, la gravedad y el tiempo en un plano más elevado“

El movimiento.

En matemáticas, las formulas solo definen una posición, algo que por más que se
empeñen nunca podrán hacer. En las matemáticas falta la comprensión de la
realidad, fundamentalmente del movimiento. Cuando reducimos un cociente
irracional a un punto, inconscientemente le estamos quitando una dimensión:
Pasamos de un plano a una longitud o, de un cociente a un punto. Al pensar esto
limitamos nuestro punto de vista. Por eso es importante definir bien los conceptos.
Si piensas que el infinito no es más que un punto, en el fondo estás diciendo que
aceptas, inconscientemente, que todo puede estar determinado.

Las matemáticas hacen que aceptes una condición, te hacen partir siempre de un
punto determinado. Este punto, lógicamente, se da por sentado. Una condición se
hace incuestionable, en el fondo la aceptas de forma irracional; Otra forma de
decirlo: no sabes lo que estás firmando.

Esta es la magia de las matemáticas, hacerte ver como algo cierto, algo que en
realidad es incorrecto o, para ser más precisos, imposibilitan que lo contrario
también pueda ser correcto. Esto lo dijo Gödel pero tampoco se le ha hecho mucho
caso. El dijo claramente: una solución, por muy indemostrable que sea, no deja de
ser una solución. Y esto en matemáticas es cierto y demostrable. En el fondo nos
estaba diciendo, que lo que estaba demostrando es que las matemáticas no sean
ciertas, hay algo que falla.

Si somos capaces de encontrar una solución del sistema, al que el resto de
condiciones no podrán nunca llegar, en el fondo estamos diciendo que esta solución
es única; Si lo imposible, lo indemostrable, fuera la realidad querría decir que el
resto de soluciones no son ciertas.



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Establecer como cierto un patrón que nos hace ver la realidad de forma parcial y
sólo en sentido lineal no es ver la realidad. Si no aceptas esto, no puedes ver el
resto. Esto sería una condición, pero yo no impongo eso; en el fondo, eres tú quien lo
decide.

En el universo todo se basa en las relaciones, las relaciones no son fórmulas,
simplemente existen, sin más. Las relaciones sólo indican la posibilidad de que allí,
en el infinito, pueda darse la convergencia; En el fondo, como decía W. Heisenberg
una cuestión de probabilidad: “Los átomos no son cosas, son sólo tendencias, así
que en vez de pensar en cosas, debes de pensar en posibilidades”.
Todo en el universo es una relación, bueno… ¡Todo no! Sólo hay una cosa que
parece no tener opuesto, ¿sabes cuál? El movimiento.
El movimiento es la existencia, la base principal de nuestro universo.
Geométricamente no somos más que la consecuencia de estar situados en una
escala de energía que se corresponde justamente con la raíz cuadrada de la
velocidad de la luz, exactamente lo mismo que dice la fórmula de Einstein.
La materia no es más que el tiempo ralentizado. Nosotros mismos somos tanto
espacio como tiempo. La percepción no es más que un punto en el centro de una
circunferencia. Si nos elevamos al cuadrado nos situamos en un punto imaginario
en el borde de la esfera, este punto es la conciencia. Desde aquí podemos ver que
estábamos en lo cierto: no somos más que luz, pero luz en movimiento. Si lo
aprecias tú ves formas, donde para otros sólo hay normas. Mi conclusión es
evidente: se aprende más tomando el sol que con la educación.

Si necesitas fórmulas, demostraciones o experimentos es que aún estás en dogma.

Nada existe si no se percibe; Ahora te das cuenta que, otra realidad muy diferente
a la que nos han contado puede ser cierta, entonces cobra existencia.

2 mundos separados, pero conectados. Lo único que nos falta es incorporar el
movimiento. ¿Se puede juntar todo en una fórmula? Naturalmente, es la fórmula
del caos, la que expresa como convergen ambos mundos, aparentemente tan
diferentes.

Bajo el punto de vista de Heisenberg, la realidad es tan probable que suceda como
que no. Esto no es más que una manera simple de definir el caos. El caos no es el
desorden incontrolado, es más simple que eso: simplemente hace referencia a una
posibilidad: que “algo“suceda o que no. Bajo esta perspectiva, el caos es la realidad.
El caos es inherente al sistema, es inherente al movimiento, es el nexo de unión
entre ambos campos: el finito y el infinito. Y esta es su fórmula:


e

/
+ 1= 0
e

/
= 7 6,96997 (Que entenderemos como 7).

Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 49
 

La fórmula de Euler así modificada combina nuestra escala natural, con una escala
tridimensional, la esencia de nuestra realidad; Además incorpora el movimiento y,
en consecuencia, expresa la posibilidad de que ambos planos converjan.

El número e, por si no lo conoces, es otro valor áureo que podemos encontrar en la
naturaleza. Este número refleja el movimiento y está siempre presente en todos los
procesos naturales que podemos apreciar y que implican giro o velocidad. El
número e expresa una relación triangular, se relaciona exactamente con el 0 y el 1
(e
0
= 1), una condición imprescindible. Además es la base de lo que denominamos
logaritmo natural.

Cuando elevamos un espacio tridimensional así definido lo que hacemos es
maximizar el volumen contenido. No entraré en la demostración, no quiero
confundir con conceptos matemáticos, pero maximizar el volumen quiere decir
definir las dos formas más eficientes que podemos encontrar en la naturaleza para
hacer esto: la esfera y el cubo. Cuando elevamos nuevamente definimos todo un
volumen “cerrado“ y, paradójicamente volvemos de nuevo al mismo punto.
Geométricamente lo podríamos representar así:


Como dice el científico Michio Kaku…“Los físicos están hechos de átomos. Un físico
es un intento de los átomos de entenderse a sí mismos“.

Pero la fórmula de Euler refleja mucho más; No te fijes sólo en sus valores como
estás acostumbrado, no es así como has de verla. La fórmula de Euler así
modificada expresa como SIETE es igual a UNO, exactamente la misma
composición de la forma fractal que estamos viendo todo el rato. Recuerda: no
podemos operar con los números irracionales como hacemos habitualmente. Esto
sólo te lleva en línea recta hasta un muro imaginario.

La unión de 6 codos egipcios, seis esferas girando en diferente sentido converge a
un punto central, el cero. El cero con el uno representan la escala natural y, a nivel
geométrico, el radio (o el diámetro) de esta composición. El punto central, cuando
convergemos a él también tiene entidad, por lo tanto, no son 6 si no 7 en total.



1/

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Comprende su esencia: estamos combinando un “nuevo“ eje de referencia con un
mundo tridimensional. Esta fórmula refleja una realidad en la 4ª dimensión,
porque incorpora el movimiento (o la percepción de éste), el “punto“ principal que el
mago de los números nos robó.

La única forma de entenderla matemáticamente es contemplarla como un flash, en
estática, como si le hiciéramos una foto. En este momento detenemos el
movimiento,  y  pasan a ser cero. Si elevamos e a 0 da 1 y la fórmula
(matemáticamente) se cumple (además hablaríamos de una relación triangular). Si
habláramos en términos físicos nos referiríamos al “estado de reposo“, aquel estado
en que no existe movimiento o, si existiera, su velocidad sería constante (1).

Pero esto es sólo suponiendo que todo estuviera “quieto“. La fórmula sólo funciona
en matemáticas si le das una visión estática. Si la ponemos en movimiento se
entiende de otra manera: como una sucesión de cuadrados y esferas que tienden al
infinito, formando una espiral, como la galaxia en que te encuentras.¿Ves la
diferencia? El movimiento es sólo una concepción mental. El tiempo es imaginario.

La fórmula de Euler puede interpretarse geométricamente como una circunferencia
unidad (diámetro 1) en el plano complejo, dibujada por la función ℮
ix
al variar x
sobre los números reales. Es decir, x es el ángulo de una recta que conecta el origen
del plano y un punto sobre la circunferencia unidad. La fórmula de Euler es una
excepción cuando el valor de x coincide con .

Aquí también lo vemos como si fuera un cubo, es lo que representa el dibujo de la
portada (¡has de fijarte!).

Como ves todo siempre gira en torno a esa “partícula fundamental“(la
circunferencia unidad); Esto es algo natural, “como es arriba es abajo”, todo lo que
puedas imaginar está contenido en esta esfera, éste es el motivo de porqué todo
tiende a ella.

Cuando decimos que una condición es igual a su inversa, dejamos el campo abierto
a cualquier condición que puedas imaginar. Esto representa una infinidad de
condiciones que se pueden dar. Esta es la solución para construir un universo
infinito.

Físicamente lo podemos expresar como una infinidad de manifestaciones que
percibimos en ese formato binario. Geométricamente hablaríamos de infinitos
puntos que conforman un plano aunque siempre, claro, con su correspondiente
opuesto. Matemáticamente también podríamos representarlo como las infinitas
divisiones que podemos hacer en una escala.

Todas las condiciones son válidas. Esto es tanto como decir que: en el universo, en
el fondo, no hay condiciones: el todo es igual a la nada. En el universo no hay
condiciones: eres tú quien las impones. Nuestra sociedad y nuestro comportamiento
no reflejan el sentido de balance cósmico que los constructores si entendieron.
Metafóricamente ellos alineaban el mundo real con el mundo irracional,
físicamente lo que expresaban era el equilibrio interior que debía darse entre su
comportamiento y cómo funciona el universo. Ellos alineaban alma y cuerpo con su
pensamiento.

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Los que vinieron después malinterpretaron esto, no se trata sólo de actuar según
piensas, esto no te iguala con los demás, sólo contigo. Debes hacerlo en sintonía con
el Universo. Esto es lo que las pirámides representan: el sentimiento de unidad.


El dogma oficial

La ciencia impone sus métodos “oficiales“, en el fondo sólo nos ofrece una forma
matemática de entender la realidad. Todo se ha de demostrar en base a la medición
y el experimento: esa es la consigna. No hay más.

Pero la medición o el experimento no dejan de ser un dogma más. No digo que esté
mal hacerlo pero… en un universo en movimiento ¿Qué utilidad tiene cortar el
tiempo hasta el infinito para medirlo? Si la física cuántica confirma que la base de
la realidad es precisamente inmaterial ¿Cómo podemos parar el tiempo para
fotografiar con claridad que es lo que pasa en ese nivel fundamental? ¿No es mejor
tratar de comprenderlo?

Todos estos cánones de actuación, medición y comparación, compartimentación,
experimento, clasificación no son más que el reflejo de una moral impuesta en la
forma de actuar… Mejor olvídate de ellos, no son más que un pretexto para limitar
a todo aquel que pretenda dar una interpretación diferente a la realidad. Nosotros
nunca podremos tener un “colisionador de partículas“ en el jardín de casa, para
experimentar; éste es un “coto reservado“.

¡Fíjate en la contradicción! ellos te cuentan que nada es válido si no se puede
demostrar con el “método matemático” ¡Que paradoja! Si es precisamente el método
matemático lo que falla. ¿Cómo podemos demostrar algo con las herramientas
inadecuadas?

La física cuántica estudia una realidad inmaterial, con un comportamiento
absolutamente irracional. La lógica a la que tanto nos han acostumbrado aquí
pierde todo su sentido, una partícula puede compartir su espacio-tiempo con otra,
puede desaparecer, convertirse en dos o aparecer en la otra punta del universo.

Para su estudio los físicos se basan en la probabilidad. Entonces introducen los
números complejos, un concepto que aunque puedas pensar que sí, tampoco saben
lo que es (bueno… ¡ahora sí). Si combinamos todos los posibles estados obtenemos
amplitudes de probabilidad, un concepto sofisticado para expresar: ¡Que todo puede
pasar!

En un mundo irracional, imaginario, basado en la probabilidad e irreal es criticado
todo el que sin ser físico quiere opinar. Esta es la postura oficial, ¡Tú no entiendes
de qué va todo esto! Yo elaboro modelos de comportamiento, estudios
econométricos, ecuaciones de campo, y muchas cosas más… Además tengo un
montón de títulos detrás de mi sillón de cuero: yo si que estoy autorizado a decir lo
que, en el fondo, tampoco entiendo.

Pero están equivocados, no entiende más quien tiene más conocimientos, sino quien
es capaz de soñar, de pensar más allá de la postura oficial, quién se atreve a
imaginar otra realidad por un camino muy diferente al “sendero oficial“.

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En matemáticas la lógica se eleva de forma exponencial hasta que se da de bruces
con la realidad. Toda esperanza de llegar a un punto final suele dar un resultado
irracional, ¡Algo debo de haber hecho mal ¡Volvamos a empezar! Reconocer que la
lógica esta mal, ¡esto nunca pasará! En matemáticas, como en el mundo real, la
culpa es sólo un concepto inmaterial, algo que cuesta de asimilar. Ese quizás es
nuestro mayor defecto, admitir que no sabemos.

Richard Feynmann, el ilustre científico, lo expresaba así: “Es en la admisión de la
ignorancia y de la incertidumbre que hay esperanza para el movimiento continuo
de los seres humanos en alguna dirección que no quede confinada, o bloqueada
permanentemente, como ha pasado tantas veces en varios periodos de la Historia
de la Humanidad”.

Como todos aquellos científicos que hicieron un intento por tratar de comprender
directamente esta “mente de Dios” sólo por intentarlo consiguieron un
entendimiento mucho más profundo, que el que se pueda extraer de un tuyo de
ensayo.

Todo el esfuerzo de los que nos gobiernan siempre ha consistido en desvincular el
espacio del tiempo.
La religión desplaza tu divinidad, en línea recta, al más allá, ese punto imaginario
donde siempre puedes sumar uno más. La política te vende soluciones de futuro,
curiosamente soluciones a problemas que ellos mismos han creado. La economía
desplaza tus expectativas, pone un precio al tiempo, una forma muy sofisticada de
decir que por vivir tienes que pagar y, en muchos casos, con intereses de demora.
En cualquier campo del conocimiento siempre podemos tener una segunda opinión.
En cambio hay dos que nunca te dan está opción. ¿Sabes cuáles son? La gramática
y las matemáticas. No se trata tan sólo de controlar tu pensamiento, también es
importante como puedas expresarte. Ciencias o letras, unidas o por separado,
pueden formar una mordaza de la que no puedes escapar.
¿Piensas que decides libremente tus ideas, tus creencias o lo que piensas? Si crees
que es así quizás es debido a que has utilizado un punto de los de abajo de la
escala. No es altanería, sólo digo que quizás deberías pensarlo una vez más.
Confundimos los conceptos, no controlamos nada. La legalidad o el estado
constitucional son una falacia, una forma diferente de perpetuar a una clase
dirigente. Talleyrand lo expresaba así: “Un arte importante de los políticos es
encontrar nombres nuevos para instituciones que bajo sus nombres viejos se han
hecho odiosas al pueblo”.
Toda la labor del poder siempre se ha centrado en evitar que vivas el presente.
“Cuanto más investigamos lo que creemos que entendemos, de dónde venimos, lo
que hacemos, más nos damos cuenta de que nos han mentido.
Todas las instituciones nos han mentido. ¿Por qué razón crees que la institución
religiosa es la única que nunca se ha tocado?



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Las instituciones religiosas están detrás de todo lo sucio. Las instituciones
religiosas en este mundo están sostenidas por las mismas personas que te
gobiernan y educan corruptamente, las que manejan los cárteles internacionales
bancarios. A nuestros amos les importa un bledo tu vida y la de tu familia.
Sólo les importa lo que siempre les ha importado, controlar a todo el mundo. Nos
han desencaminado de la verdad, de la presencia divina en el universo, de aquello a
lo que llamamos Dios.
Yo no sé lo que es dios, pero sí sé lo que no es, y hasta que podamos ver la verdad,
hacia dónde y hasta qué nos guía podremos seguir mirando para otro lado, o siendo
parciales, pero entonces advertiremos que hemos jugado con la justicia divina.
Cuanto más te eduques y más quieras saber de dónde vienen las cosas, más obvio
será todo y verás mentiras por todas partes.
Tienes que buscar y saber la verdad, pues solo la verdad te liberará“
1


El universo y tu mente
Como ves, no se trata sólo de desentrañar el misterio de la gravedad o la Luz que
nos envuelve, sino que también podemos definirlo en otros términos: la separación
de lo divino y lo humano en dos mundos diferentes: tú y tu subconsciente.
Esta siempre ha sido la consigna desde el Antiguo Egipto. Su lema, también fue
copiado por el Imperio Romano: divide y vencerás. Actualmente la entendemos de
una forma diferente. La consigna hoy día se ha convertido en política, pero la base
subyacente es la misma.
¿Por qué piensas que, todas estas relaciones no son más que las que establecen las
relaciones de la Gran Pirámide y sus unidades de medida? ¿Por qué podemos
representar la velocidad de la Luz en sus dimensiones exteriores? ¿Por qué tenemos
3 pirámides? ¿Por qué aparecen repetidamente en todas y cada una de sus formas
todos estos valores áureos? Ò… ¿Por qué la Gran Pirámide representa a escala al
Piramidón?....
El Piramidón es la supuesta punta de la Pirámide Roja, descubierta en 1.993 por
un egiptólogo alemán, Rainer Stadelmann. Sus medidas representan exactamente
tanto /2, como la circunferencia de radio unidad. El perímetro de su base coincide
exactamente con el arco que podemos trazar en él. El Piramidón representa como
un conjunto de 4 líneas rectas coinciden exactamente con el arco de una
circunferencia. Esto, como vimos geométricamente era la representación del codo
egipcio. El mensaje del Piramidón es éste: una línea curva y una línea recta, en el
fondo son lo mismo.
El Piramidón hace exactamente 1 metro de altura ¿Cómo podían los egipcios que
era un metro en realidad? El metro fue definido, muy recientemente, en función de
la velocidad de la Luz. Quizás, nuevamente sea ésta la explicación, la unidad de
medida, no importa como la definas, hagas lo que hagas siempre será una escala,
sobretodo si coges como referencia una medida universal.

                                                           
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Extraído de Zeitgeist. Edición final.
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En la pirámide encontramos varios mensajes. Personalmente pienso que en las
Pirámides de Giza se encuentra concentrado todo el saber universal. Las pirámides
representan a esos tres círculos concéntricos que representan las tres dimensiones
espaciales. La Gran Pirámide representa al mundo real, en la Gran Pirámide se
encuentra la puerta a ese mundo imaginario. La Gran Pirámide representa tú
mente, a escala de la dimensión que te envuelve. Ese es el mensaje de la Gran
Pirámide, por eso en piedra nos lo dejaron grabado.
La Gran Pirámide es, toda ella, una escala y esta representa la geometría del
Universo. Si entiendes esto, entenderás todos sus secretos.
La Pirámide de Kefrén representa a ese mundo irracional, o imaginario; la de
Micerinos, el mundo divino. Las tres juntas apuntan a la Constelación de Orión, las
pirámides nos señalan el camino, pero el camino a la 4ª dimensión. La Gran
Pirámide nos da una escala para cambiar de dimensión, representa la puerta de
entrada a un mundo de ciencia ficción.
La Gran Pirámide nos cuenta que el mundo exterior no es más que un reflejo de
nuestro mundo interior. La 4ª dimensión es entender esa conexión, como todos
formamos un universo interconectado y, lo más importante, tanto en el espacio
como en el tiempo.
Los constructores no fueron artesanos con suerte, ellos entendieron
verdaderamente la esencia del Universo y así lo reflejaron en sus construcciones.
Ellos percibieron que el Universo y ellos eran uno, ellos comprendieron que sólo
entendiendo este concepto era suficiente. Y así lo hicieron, unificaron las 3
dimensiones: alma, mente y cuerpo y ascendieron a los altares del Olimpo de los
Dioses.
Las pirámides representan todo esto y, fundamentalmente, un concepto: Unidad, la
condición necesaria para hacer una escalera que toque el cielo, no sólo una escala
decimal que vaya en línea recta hasta el infierno.
Toda la cultura egipcia, todos sus símbolos y sus grabados hacen referencia a una
cultura matemática. La geometría, para ellos fue una fórmula de vida, una forma
de entender que no estamos sólo de paso, sino que formamos parte del Universo;
Aunque dejemos de existir será sólo un momento: el tiempo que tarda en dar la
vuelta el Universo.
Como hemos visto, la realidad se compone de cuadrados que giran, pero también de
pirámides contrapuestas. Quizás sea el “son“ del tiempo, no lo sé, pero parece que
el Universo se esté dando la vuelta. Si nos situamos en un vértice podemos ver,
claramente, como se compone el espacio, pero también como lo hace el tiempo, en
forma de pirámide. Como expresó Heráclito: “camino que sube, camino que baja,
mismo camino“.
Y pienso que la civilización de los dioses siempre fue consciente de esto, quizás por
eso su obsesión fue la de poder desplazarse a través del espacio y del tiempo. La
inmortalidad fue siempre su modo de ver la vida; Además, es probable que quizás
lo consiguieran. Cuando se fueron sellaron las puertas, como aquí decimos “a cal y
canto“, quizás nos estaban diciendo que cada Universo es libre de tener su propio
destino, cada universo será siempre él mismo en un viaje sin fin al punto del que
vinimos. Por esto decimos que “somos polvo de estrellas“, no se puede decir nada
que sea más correcto.
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Antiguas culturas hace ya tiempo entendieron que el tiempo, sea lo que sea, es algo
que nunca se detiene. Los egipcios siempre hicieron referencia al balance cósmico,
una forma de interpretar el movimiento, de que manera todo lo que viene, va pero
también vuelve. Los budistas hacen referencia al concepto del ying-yang, una forma
de expresar como cambia el tiempo: este siempre vuelve, aunque pueda regresar
con el “signo cambiado“. El mensaje es claro: paz, no veas al semejante como a un
contrario.
En el mundo áureo, aunque no lo haya explicado, sumar y multiplicar son
conceptos equivalentes. Por lo tanto, cuando sumamos, multiplicamos y además,
crecemos exponencialmente. Si verdaderamente deseamos algo y nos agrupamos es
muy probable que lo consigamos.
De acuerdo con Robert Bauval, egiptólogo nada convencional: “Haber utilizado una
aproximación científica para estudiar las pirámides es sólo la llave para abrir
ciertas puertas. Pero buscar sólo la llave es estúpido. Hay que averiguar que hay
detrás de la puerta. Así pues, la teoría de la correlación de Orión, el alineamiento
de las pirámides, los análisis… no son más que llaves. Los hombres que diseñaron
las pirámides fueron magos. Usaron la ciencia como herramienta, no como guía.
Nuestro riesgo es creer que la Luz es nuestra propia linterna, y no buscar
respuestas a las dudas metafísicas. Para resolverlas hay que recurrir la forma en
que los egipcios veían la vida: ellos pensaban con el corazón y sentían con el
cerebro. Nosotros los hacemos justo al revés“.

La base de nuestras creencias
De acuerdo con Drunvalo Melchizedec: ““Alguna vez, toda la vida en el universo
conocía la Flor de la Vida como el patrón de la creación, el diseño geométrico que
nos conduce dentro y fuera de la existencia física. Entonces, desde un estado muy
alto de conciencia caímos en la oscuridad y olvidamos dónde estábamos. Durante
miles de años el secreto estuvo escondido en artefactos antiguos y en tallados
alrededor del mundo y codificado en las células de toda la vida. Ahora nos estamos
elevando de este sueño, sacudiendo creencias viejas y trilladas de nuestras mentes
y vislumbrando la luz dorada de este nuevo amanecer, fluyendo a través de las
ventanas de la percepción. (…) La geometría sagrada es el fundamento de nuestro
ser y señala un orden divino en nuestra realidad”.
Es nuestra naturaleza: dividirlo todo en escalas, lo hacemos de forma inconsciente.
Las escalas no dejan de ser patrones que tratan de interpretar nuestra realidad. Si
toda nuestra existencia se reduce a un patrón, duplicado infinitas veces, esto sirve
para explicar porqué, en el fondo, no somos más que “buscadores de patrones”; Esta
es la base de nuestra evolución, cada vez que distinguimos un patrón damos un
salto en el conocimiento, en la comprensión del Universo. Nuestra evolución se
puede expresar en estos términos, nuestra capacidad de soñar e imaginar.
El final de este proceso es entender que nuestra mente funciona de la misma
manera que funciona el Universo, porque compartimos un patrón común. El
Universo nos revela su más grande secreto, la Unidad: el Santo Grial. Una
formulación universal tanto física, como matemática, numérica o energética. Todo
se basa en el mismo patrón.
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Nunca podemos validar una proposición si no podemos comprenderla de forma
intuitiva, nuestra comprensión funciona mejor si se representa de forma espacial.
En este proceso el lenguaje es esencial, como definamos los conceptos determinará
nuestra comprensión de los acontecimientos. El lenguaje se basa en la asociación de
conceptos con el mundo real, una vez que esto pasa, por medio de la tradición pasa
a formar parte de nuestras creencias. El lenguaje sigue los mismos patrones de
comportamiento. ¿Por qué si no es imposible definir un concepto sin recurrir a un
concepto similar? El lenguaje también expresa geometría.
Podemos pensar que el lenguaje matemático es un lenguaje puramente conceptual,
una colección de símbolos y conceptos que interpretamos de forma racional. El
lenguaje parece ser un proceso más natural. La unión de los dos determina nuestra
forma de pensar, nuestras creencias y también nuestro comportamiento que
podemos extender a como organizamos nuestra sociedad.
El patrón que hemos buscado, lógicamente, cumple con el precepto de ser
intemporal, lo que significa que antes de nuestra llegada él ya estaba; por eso lo
podemos encontrar en todas las manifestaciones de la naturaleza. Todo funciona de
la misma manera, en forma de manifestaciones energéticas en diferentes
dimensiones de la realidad, también podríamos hablar de vibración a diferente
intensidad. La diferencia estriba en la forma de percibir la realidad: bajo este
concepto no hay diferencia entre un átomo, una flor o nosotros.
La educación se ha convertido en un ministerio, el ministerio de la razón.
Pensamos que todo se puede condensar a través de este procedimiento. Si nuestra
percepción ya es limitada para abarcar todas las manifestaciones de la realidad, si
sólo utilizamos la razón aún la confinamos más.
Fíjate en la contradicción, las matemáticas intentan explicar el mundo de forma
razonada, un mundo que, en realidad, se basa en la irracionalidad. ¿De qué manera
se puede llegar a este entendimiento a través de una demostración
matemáticamente razonada? Es imposible, esta especialidad es víctima de su
propia doctrina, está en un callejón sin salida del que no puede escapar.
Tampoco admitirá nunca su culpa, porque su forma de pensar se ha convertido en
una creencia, paradójicamente en una religión y nadie, nadie echa la culpa a su
forma de pensar, menos aún si está ampliamente respaldada por la sociedad.
Esta forma de pensar es la consecuencia de una moral impuesta pero aceptarla “de
facto“ supone renunciar a 1 dimensión en tú percepción de la realidad; La
dimensión espiritual o intuitiva también forma parte de la forma en que percibimos
el mundo. Este 1 cambia nuestro contexto, lo confina a los terrenos del mago.
Todo conocimiento es absolutamente irrelevante si no sirve para aumentar el
bienestar. No me referiré al progreso porque es un término absolutamente
sobrevalorado. ¿De qué sirve abrir horizontes nuevos si no puedes aplicarlo a la
vida de a pié, si no sirve para entender porque hemos llegado al punto en el que
estamos, si no te puede decir que podemos hacer para mejorar?
Este conocimiento siempre ha estado codificado, la ciencia te ha hecho ver que los
que creían en él no eran más que unos fanáticos. El poder ha cambiado tu forma de
entender, te ha despojado del criterio y te ha hecho ver que la opinión mayoritaria
era siempre la correcta; precisamente esa, la que querían imponer. Mientras te
entretienen con esto tu libertad se va reduciendo.
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El tema es mucho más profundo de lo que piensas. Las matemáticas no son más
que una forma de control mental.
Las matemáticas te hacen ver la realidad de forma limitada, de forma parcial,
siempre en línea recta. Esta ciencia se ha convertido, si es que alguna vez no lo ha
sido, en una religión.
Toda religión es una forma de violencia: en el caso de la ciencia, trazando una raya
para diferenciar a todo aquel que no se base en la razón.
La educación que tenemos es una extensión de esta mentalidad. La educación
establece (implícitamente) el sometimiento a la autoridad, favorece la
jerarquización, te hace ver que las escalas son necesarias. Además nunca favorece
el libre pensamiento, anula la creatividad.
El mago que nos robó una dimensión, sin duda sabe mucho de religión. La religión
altera tu sentido dimensional, te hace ver el universo separado de tu mente, los
matemáticos te cuentan que esa dimensión nunca existió; es normal que así
piensen, a ellos así se les explicó.
La 4ª dimensión es la percepción, entender como todo está conectado. Si está
dimensión no está presente en tu realidad es imposible acceder a las dimensiones
superiores. Tu conciencia, simbólicamente, es el vértice de la pirámide, el Quinto
Sol de los Mayas. La siguiente dimensión es entender que el Universo y tú
subconsciente no son entidades separadas. Nada diferente a los postulados de la
física cuántica: lo que tu mente te devuelve es tu realidad. El inconsciente se
encarga de crear lo que eres capaz de creer. Esto funciona también en sentido
inverso. Eres tú el que necesita ver para creer, pero ¡ya ves! nuestra mente
funciona justo al revés.
Nuestra tendencia a organizar la sociedad de forma piramidal no es sino un reflejo
del Universo que llevamos dentro. Cuando establecemos leyes físicas tendemos a
pensar que las podemos reflejar de forma matemática. Esto es un error, el proceso
es justo al contrario, damos forma física a las matemáticas que llevamos dentro.
Este es el resultado de razonar sobre lo que creemos cuando el proceso es justo al
revés, primero razonar y luego elegir con que nos quedamos. Como decía un
auténtico maestro, José Luis Sampedro: Si usted no tiene libertad de pensamiento,
la libertad de expresión no tiene ningún valor”.
La base de nuestra existencia es irracional o imaginaria, nosotros no tenemos
acceso a ella. Como dice Robert Kurzban: “Tú no tienes acceso a la silla en la que
te sientas”. ¿Cómo podemos llegar a ella de forma razonada? ¿Cómo podemos llegar
a través de una medición? Esto es lo que nos han enseñado: la forma perfecta de no
llegar a ningún lugar.
Aún podemos extender más allá el pensamiento matemático. Las matemáticas se
basan en las normas, en los axiomas (o reglas de inicio) y en último término en las
fórmulas o los Teoremas. Esto lo podemos extender al mundo real en forma de
Leyes o reglamentos que parecen tener un origen natural, como si de una necesidad
se tratara; Nada más incierto.

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Todo gira en torno a lo mismo, el mundo exterior no deja de ser un reflejo de
nuestras creencias, y estas creencias las han modelado desde nuestra más tierna
infancia. El problema es que siempre nos han ocultado una dimensión de la
realidad. Olvida las normas, deja las fórmulas: en el universo sólo hay formas.
Esta forma de educación no se basa en el presente, en la creatividad o en disfrutar.
Esta forma de pensar la observamos en la sociedad, que siempre mira al futuro
como si fuera un objetivo, una necesidad. No disfrutamos del camino, lo
consideramos solamente un medio para llegar al final ¿Pero cuál?
Paradójicamente toda esta doctrina se basa en la tradición, en entender que
siempre ha sido así y que, por lo tanto, debe ser correcto. La tradición perpetua esta
forma de pensar, una forma de violencia en nuestra sociedad transmitida de
generación en generación. Nos hacen creer que es nuestra naturaleza y esta
política sólo conduce a la sumisión, el conflicto y el enfrentamiento. En términos
modernos hablaríamos de indefensión o adoctrinamiento. Este es otro punto que
nos quitan del camino, el hacernos entender que no somos divinos, que se nos ha de
modelar en busca de una quimera, ser perfectos en la sociedad en que vivimos. Ni
la religión, ni la política ni la economía tienen sentido en un mundo sin conflicto.
Un universo curvado supone un cambio radical en nuestra comprensión de la
realidad, pasamos a entender el mundo desde la perspectiva de nuestros ancestros
más alejados en el tiempo. Entonces nos damos cuenta de su mensaje: no estamos
separados, formamos parte del mismo Universo. Si el tiempo es curvado el pasado y
el futuro no son conceptos diferentes, sólo una cuestión de perspectiva, algo que
muchas culturas “subdesarrolladas” desde siempre han entendido.
Como expresa Lew Rockwell: “No es coincidencia que los gobiernos de todo el
mundo deseen llevar adelante la educación de los niños. La educación pública, se
supone que es la evidencia de la bondad del Estado y de su preocupación por
nuestro bienestar. La explicación real es menos halagüeña. Si la propaganda
gubernamental puede echar raíces en los niños conforme crecen, los niños dejarán
de ser una amenaza para el aparato estatal. Sus tobillos estarán bien sujetos por
las cadenas”.
La educación, tal y como está establecida, se basa en el conflicto, la política más de
lo mismo. La religión se basa en el conflicto interior y la economía en el conflicto de
intereses. Todo está basado en la cultura del “shock“, tanto interior como exterior.
La sociedad en que vivimos es la sociedad del terror. No se puede entender bajo un
punto de vista diferente.

Las conjeturas matemáticas
Cuando multiplicamos tenemos la concepción de hacer “lado x lado” exactamente
lo que  y su inversa representan. Cuando elevamos al cuadrado, en el mundo
áureo, podemos decir que dividimos un punto en dos. A cada subdivisión este valor
cambia de plano en un ángulo de 90º. La relación siempre es la misma, cambiamos
de dimensión al elevar al cuadrado, tanto un punto, una línea o un plano.


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Las Conjeturas de Fermat.
Si anteriormente nos referíamos al Teorema de Fermat, podemos concluir que no
existe un exponente natural mayor que 2 que cumpla el Teorema de Pitágoras,
sencillamente porque no existe otro tipo de relación. Para mí, ésta es la
demostración “maravillosa“ que no cabía en un margen de La Aritmética de
Diofanto.
La última conjetura de Fermat establece geométricamente, que es imposible
descomponer un cubo en dos cubos, o un bicuadrado en dos bicuadrados y, en
general, una potencia cualquiera, aparte del cuadrado, en dos potencias del mismo
exponente. Una variedad de tal teorema puede expresarse como sigue:
No existe una solución natural, un conjunto de números naturales, que sean
solución de la siguiente ecuación:
(x+1)
w+3
+ (y+1)
w+3
= (z+1)
w+3

Nuevamente, si tenemos en cuenta la “arquitectura” áurea, sin más, podemos
concluir que el único modo de llegar a una solución tridimensional ha de estar
basada en los números irracionales. Si este algoritmo no se detuviera nunca,
querría decir que la cuestión planteada no sería computable. La conjetura, por
tanto, debe de ser cierta, si no podemos encontrar ninguna secuencia que haga que
el proceso computacional se detenga. La única forma de “operar“ el Teorema es en
base a los irracionales, ya que no son computables. Si pensamos en el universo
como un inmenso proceso de computación no racional, entonces tendríamos una
demostración de la última Conjetura de Fermat.

Cuando igualamos dos conceptos, normalmente lo representamos de la siguiente
forma: A=B. Geométricamente los podemos representar como dos puntos separados
espacialmente. Si lo pensamos en términos binarios sería como hacer 0=1. Al
diferenciarlos mediante la igualdad podemos representarlos espacialmente de la
siguiente forma:

















2  2 
2  2 
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Observa que, estamos siguiendo la sucesión de Fibonacci al crear esta
representación. Cada número está en una dimensión espacial diferente.
El 0 y el 1 están separados espacialmente. El siguiente 1 representa una longitud,
la distancia que separa al 0 y al 1. El 2 representa una subdivisión de cada uno de
los puntos iniciales en dos puntos diferentes.
De la misma forma que cuando, hemos creado el 0 y el 1 iniciales los hemos sacado
de la nada (sólo hemos imaginado que existían), al subdividir un punto en dos
seguimos el mismo principio, generación espontánea.
A la vez que hemos hecho esto, hemos creado 2 triángulos superpuestos, que me
determinan 2 esferas entrelazadas:


Con estas dos subdivisiones iniciales, hemos determinado el 1, el 2, el 3 y el 4 (el
cuadrado 2*2 que se me forma). Cada número está en una dimensión diferente. El
5 representaría la altura de la pirámide, dado que 1/2 = 0,5. (Donde 1 representa la
distancia entre los dos puntos iniciales).
También hemos creado el 6, dado que ahora tenemos 6 puntos dispuestos
espacialmente. También hemos creado un volumen, ahora tenemos una doble
pirámide contrapuesta.
En el siguiente paso, volveremos a dividir cada punto en dos (volveremos a repetir
la condición). Cada punto es él y su campo de interacción. Como vimos, su campo de
interacción sigue las reglas de inicio, su máximo radio de acción siempre será la
unidad. Por lo tanto, su arco máximo será igual a .
Cuando elevamos al cuadrado cambiamos de posición espacialmente, nos situamos
siempre en un plano opuesto. Por lo tanto, al elevar un punto (y su campo de
interacción) al cuadrado, lo que hacemos es componer 2 esferas entrelazadas, un
pétalo. Los planos que componen ambas esferas siempre estarán a 90º.
Además, todas las distancias entre puntos siempre las podemos definir en función
de  y su inversa (si recuerdas la figura de la escala decimal).
También nos damos cuenta que 6 esferas unidad entrelazadas entre ellas forman
nuevamente una esfera más grande (la siguiente escala). Volvemos a tener un
punto, aunque ahora, un poco más grande, exactamente el cuadrado del anterior.


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Además, si lo imaginamos en movimiento, las 6 esferas girando me determinan un
punto central, la 7ª esfera. Esto significa que, este nuevo punto que ha cobrado
existencia también deberá de seguir la condición, debe de dividirse en dos. Si vemos
todo geométricamente tenemos esto:



Si efectuamos la 3ª elevación al cuadrado, cada punto se divide en dos, siempre
guardando la misma relación. En el fondo lo que estamos haciendo es repetir la
misma composición sólo que, únicamente en una dimensión superior.
El 8 se me forma cuando hacemos esta tercera elevación, es el cubo interior (2*2*2).
El 9 es la unión de los 8 puntos que forman el cubo, más su punto interior. Y el 10
significa pasar a una escala superior, un nuevo 0 y 1, que me definirán nuevamente
la escala, pero en una dimensión mayor.
Sólo con una condición inicial, A=B, como la lógica matemática, podemos definir
una estructura tridimensional, donde cada partícula guarda siempre la misma
información, desdoblarse al cuadrado siempre en un ángulo de 90º). La diferencia
es que componemos una escala fractal tridimensional (no lineal), una escala
decimal capaz, por ella misma, de reproducirse hasta el infinito. Y todo,
simplemente con una condición. Además, según la sucesión de Basilea, ya sabemos
que, por más grande que esto se haga siempre tenderá al mismo punto inicial y…
¡vuelta a empezar! Yo no sé lo que es Dios, pero matemáticamente no es más que
una condición. Y esta condición es igual a su inversa.


7
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La Conjetura de Goldbach.
Goldbach, otra de las leyendas de las matemáticas, tuvo contacto con Euler. En una
de sus cartas le comentaba que, a pesar de no haber encontrado una demostración,
estaba seguro de que:
“Todo número natural mayor o igual que 6 se puede escribir como suma de tres
números primos”.
Euler le contestó confirmando que el resultado es equivalente a que: “Todo número
natural par mayor o igual que 3 es la suma de dos primos”.
Este último enunciado pasaría a la historia con el nombre de “Conjetura de
Goldbach”, uno de los problemas abiertos más famosos de las matemáticas.
Leopold Kronecker afirmó “Dios hizo los diez primeros números; el resto es obra del
hombre”. Su proposición, de hecho, está describiendo la primera escala fractal, que
puede representarse mediante la escala decimal. Por lo tanto, si en la 1ª escala
fractal se cumple la Conjetura de Goldbach, debe de ser cierto en cualquier otra
dimensión fractal, que no es más que la misma composición en una dimensión
superior.
Si asimilamos la escala decimal con la escala fractal áurea, cualquier otra
conjetura establecida en términos parecidos a la de Goldbach, debe de poder
solucionarse de la misma forma geométrica, lo que incluye a todas las conjeturas
que describen el comportamiento de los números primos.

El Teorema de los Números Primos.
En 1859, para su ingreso en la Academia de las Ciencias de Berlín, el alemán
Bernhard Riemann redactó una memoria de ocho páginas que prepararía el camino
para llegar posteriormente al Teorema de los Números Primos. La idea de Riemann
se baso en interconectar la función (x) con la función zeta de Euler, pero, y éste es
el salto cualitativo con respecto a Euler, considerada dicha función como de
variable compleja. De acuerdo con la función de los números imaginarios, esto
representaría extender dicha función al mundo tetra-dimensional. Riemann utilizó
como base de partida la serie armónica de Euler anteriormente expuesta.
La función zeta de Riemann, como es actualmente conocida, posee únicamente un
polo simple que resulta ser s=1, y se puede extender de forma analítica a todo el
plano complejo. La localización de sus ceros, en la denominada “franja crítica” está
fuertemente ligada a la distribución de los números primos. Riemann conjeturó que
todos los ceros en esa franja estaban sobre la recta Re(s) = 1/2 (el radio que forma la
esfera con arco  y diámetro igual al del codo egipcio).
Utilizando sofisticadas técnicas y apoyándose en la “Teoría de funciones de variable
compleja” Riemann obtuvo una imagen tridimensional de los ceros de su famosa
función Zeta,… un paisaje en el que aparecen “valles y montañas” distribuidos con
cierta regularidad.
En esta función hay dos clases de ceros, los triviales y los no triviales. En una nota
algo informal y sin ningún tipo de demostración Riemann adelantó que todos los
ceros no triviales de dicha “función zeta” eran de la forma 1/2 + i*y, que era tanto
como decir que se encontraban en la recta x = 1/2. Según Riemann:
“la parte real de todo cero no trivial de la función zeta es 1/2 “.

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Si la hipótesis de Riemann es cierta significa que todos los números primos se
distribuyen de una forma regular o, mejor dicho, de la forma más regular posible.
Una distribución con tal regularidad debe ser susceptible, por tanto, de ser
expresada en forma geométrica. Entonces podríamos afirmar que la parte
imaginaria de todo cero no trivial de la función z es, igualmente 1/2, la otra parte
que falta en el diámetro de la esfera unidad, la parte imaginaria.
El patrón geométrico representado incluye tanto la convergencia de la sucesión de
Basilea como la estructura geométrica que la Conjetura de Riemann representa
(que podemos ver en la figura de abajo).

Como dijo el famoso matemático de Cambridge G.H.Hardy, estos números son
primos “no porque nosotros pensemos que lo son, o porque nuestra mente esté
configurada de un modo o de otro, sino porque es así, porque la realidad
matemáticas está construida de este modo”. También dijo:
“No se conoce aún ninguna demostración elemental sobre el teorema de los
números primos, y uno podría preguntarse si es razonable esperar que la haya.
Ahora sabemos que el teorema es fundamentalmente equivalente a un teorema
sobre funciones analíticas, el teorema que establece que la función zeta de Riemann
tiene raíces sobre una cierta recta. Una demostración de tal teorema,
fundamentalmente no dependiente de la teoría de funciones me resulta
extraordinariamente improbable. Es temerario afirmar que un teorema
matemático no pueda ser demostrado de un modo particular; pero una cosa parece
clara. Tenemos cierta perspectiva sobre la lógica de la teoría; pensamos en algunos
teoremas que denominamos –profundos-, y otros más superficiales; si alguien
realizara una demostración elemental del teorema de los números primos,
mostraría que estas perspectivas son erróneas, que el tema no se corresponde del
modo al que habíamos supuesto, y que es momento de que los libros sean
reorganizados y la teoría reescrita”.













En la Biblia se dice que “El Trono de Dios son muchos codos en diferentes
direcciones”

En el Evangelio Esenio de la Paz: “SIETE son los senderos que cruzan el Huerto
Infinito, y cada uno deberá transitarse con el cuerpo, el corazón y la mente cual
UNO”.


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El Teorema de los números áureos.
En matemáticas, el método deductivo nos cuenta como, a partir de unas
condiciones iniciales que establecemos como ciertas, podemos establecer unas
condiciones finales y de esta forma formular un Teorema. Para ello podemos
ayudarnos de condiciones intermedias, ajenas a las primeras, siempre que
previamente se haya demostrado que son ciertas.
En el patrón áureo sólo tenemos dos condiciones iniciales, con la característica de
que una de ellas es equivalente a la otra, su inversa. En otras palabras, están
relacionadas. Si quieres puedes resumirlo en una única condición, la relación que
establece el número áureo .
Si queremos llegar a un patrón universal las condiciones de inicio han de ser
iguales a las condiciones finales, una forma lineal de definir el principio de “como
es arriba es abajo”. Esto es equivalente a decir que las condiciones de inicio y las
del final son equivalentes (tampoco utilizamos otras condiciones).
Las consecuencias de esta formulación inicial son las siguientes:
En un Teorema siempre puede haber soluciones que no se puedan definir (por no
ser racionales) y que sean solución del mismo. Esto significa en analogía con lo que
Gödel demostró que: Todo Teorema, tiene como mínimo una solución que no se
puede demostrar y esto ocurrirá en cualquier sistema formal.
Además implica que: si únicamente podemos definir una característica de inicio sin
posibilidad de tener una característica final distinta, ésta solución debe ser cierta.
En consecuencia:
Si la condición de inicio es igual a su inversa (algo irracional) y, en consecuencia,
obtenemos la misma condición final, esta no sólo es cierta sino que además es
universal.
Las infinitas condiciones que no son solución de la ecuación no pueden establecer
(racionalmente) que sean ciertas, pues entrarían en contradicción con esta
condición universal. Esto implica que todo Teorema no basado en esta condición
debe de ser falso, lo que invalidaría toda la teoría matemática posterior.
Bordas Desmoullin expresó: “Sin matemáticas no se penetra hasta el fondo de la
filosofía; sin filosofía no se llega al fondo de las matemáticas; sin las dos no se ve el
fondo de nada”.

La sociedad del “shock“
Toda la cultura egipcia siempre se basó en una civilización áurea perdida en el
misterio del tiempo. Sin embargo, muchos de sus preceptos quedaron grabados, y
su esencia ha perdurado hasta nuestros días, codificada a través de los símbolos,
construcciones y en determinados textos sagrados.


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En matemáticas todo parte de una condición, igual que en cualquier religión. Todas
las tradiciones religiosas comienzan con una revelación surgida de la fuente
trascendente de toda sabiduría. Pero ésta siempre se distorsiona y diluye durante
los siglos siguientes: se producen escisiones, las facciones compiten, se instala la
corrupción y las instituciones espirituales nacidas de la experiencia mística directa
quedan cristalizadas en dogmas religiosos destinados a controlar el acceso a la
verdad espiritual. Los juegos de poder mundanos oscurecen la esencia interna de la
revelación.
En la religión católica esta condición es que existe Dios. Para ser más exactos
diríamos que existen dos (como los dos patrones que hemos encontrado). Dios no
tiene sentido sin el castigo; de hecho es esta la condición principal.
Si crees en el pecado significa que diferencias entre lo bueno y lo malo aunque, en
el Universo, nada tenga esta etiqueta. Cuando asumes esto aceptas,
inconscientemente que, en función de tus actos puedas ser juzgado. La cadena se
extiende más allá: si caes en el pecado aceptas pagar un precio por tus actos.
Además aceptas la condena que te impone el juez que tú mismo has elegido.
Las creencias irracionales crean lazos emocionales; En consecuencia, si crees en
algo infundado se puede pagar muy caro. El precio es tan elevado que aunque no te
lo parezca te despoja de tu bien más preciado: tu libertad mental. De esta manera,
aceptas la sumisión de tu esencia a tus creencias; en otras palabras, te conviertes
en un esclavo. Si te parece fuerte el término, llámalo creyente, subordinado o
incluso empleado.
En esta parte final queda poco margen para la interpretación. En mi opinión sólo
hay dos puntos de vista, el del esclavo o el del amo. Tú decides bajo que punto de
vista quieres verlo.
La religión se basa en el castigo, de la misma manera que se comporta la sociedad,
la política y hasta la economía. Es evidente que vivimos en una sociedad basada en
el terror. La violencia está en nuestras vidas de forma constante, ésta se ha
convertido en nuestra forma de vida. Defender la necesidad de una constitución,
que es la base de una doctrina para elaborar leyes que te marginan es defender la
política del terror.
En estos tiempos oirás siempre la misma consigna, defender el Estado de Derecho
es una garantía de libertad y seguridad. Hay que defender a capa y espada la base
de la legalidad, que es la misma en que se asienta el dictado de nuestras creencias.
Nos han adoctrinado para aceptar como cierto que el castigo es la única manera de
construir una sociedad. Hemos de estar agradecidos por protegernos de nosotros
mismos.
De formas muy diversas la sociedad hace que aceptes un castigo por tu mal
comportamiento, esto se extiende lógicamente hasta tu forma de pensar. Además
quiere que lo aceptes inconscientemente, lo que es equivalente a dar por bueno el
precepto derivado del pecado original: no cuestionarás, simplemente obedecerás.
Pensar de forma diferente, en nuestra sociedad, no deja de ser un pecado. Ya que
en ocasiones no lo podemos multar, nos referiremos a estos individuos en términos
peyorativos. La religión impone su mordaza, tanto en la ciencia o la forma de
pensar, como en la manera de expresarnos. La religión no está sólo en las iglesias.
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Quizás por esto castigamos a los niños. Castigar a un niño por ser él mismo es una
forma de violencia. Le estás diciendo que ha de aceptar, sin replicar, la sociedad en
que vivirá.
La religión es violencia, de la misma manera que la política. Cuando castigan a
alguien por ser como es, sin motivo ni razón, se genera indefensión; de aquí a la
sumisión sólo hay un paso. Este es el sentido de la política, cambiar siempre las
leyes, sin importa el motivo: por cualquier cosa siempre podrás ser juzgado. Su
misión sólo tiene un fin: perpetuarse en el poder, aunque para ello sea
estrictamente necesario despojarte de todos tus derechos. Con la excusa de la
seguridad, la libertad o la convivencia siempre intentará hacer ver que eres tú el
que reclama este “progreso“; Si así no fuera insistiremos con más violencia, ese es
el lema.
Todo se basa en el mismo principio: “poli malo, poli bueno“ para conseguir los
objetivos. En religión podemos expresar esto como cielo e infierno, en política como
izquierda y derecha, si lo quieres ver así política expansiva y restrictiva y la
economía sigue un principio parecido. Como expresó Jefferson:
“Si el pueblo permite un día que los bancos privados, los bancos y las instituciones
que florecerán en torno a ellos privarán a la gente de toda posesión, primero por
medio de la inflación, seguida por la recesión, hasta el día que sus hijos se
despertarán sin casa, y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron“
¿No te resuelta incoherente que tengamos tantas leyes, que necesitemos toda una
vida para poder leerlas todas, con todos sus decretos y sus reglamentos? ¿Conoces
todas las formas en que puedes ser multado? La política legisla todos los aspectos
de nuestras vidas, regula nuestra organización, quien produce y quien no, regula
hasta los aspectos más privados. Pero... ¿Qué sociedad es esta? ¿No te das cuenta?
Poco a poco nos han convertido en esclavos, esclavos de nuestras propias creencias.
Este es el precio de aceptar algo como dado, de aceptar la tradición.
En la escuela no tienes opción a criticar: “las cosas son así“ siempre te dirán; todo
es cuestión de razón o de memorización. No hace falta que pienses, para eso ya hay
un método, sólo tienes que seguirlo. Este método te enseña que todo es en línea
recta, que no hay ninguna salida, éste método siempre te impone un solo punto de
vista. Lo podemos llamar cienciología pero, como ya está cogido, hablaremos de la
ciencia egipcia.
En nuestra sociedad prácticamente todo está prohibido, a lo largo de nuestra vida
todo lo que hacemos es aprender fórmulas y normas. Hasta eres culpable si no
tienes un sentimiento de culpa constante. El sentimiento de culpa es otra forma de
violencia, la represión o la prohibición hasta de tus instintos. El sentimiento de
culpa no hace más que recordarte que, en el fondo, eres casi como un animal al que
hay que domesticar. A este sentimiento, en su nombre moderno lo podemos definir
como “la moral“.
Como expresaba Manly Palmer Hall: “Reprimir una rebelión es mantener el Status
Quo, una condición que une a la criatura moral en un estado de esclavitud
intelectual o física. Pero es imposible encadenar realmente al hombre si se
esclaviza sólo su cuerpo, también se debe atrapar su mente, y para llevar a cabo
esto, el miedo es el arma más efectiva. El hombre común tiene que temer a la vida,
a la muerte, a Dios, al diablo, y por encima de todo, temerle a sus amos, los
guardianes de su destino“
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No dejar que seas como realmente eres, como dicta tú subconsciente te limita a un
círculo cerrado dentro de un cuadrado. No te deja expresarte en todas tus
dimensiones, siempre has de actuar como dicta la sociedad. Este es el concepto de
uniformidad. Como dijo Levy Strauss, la uniformidad, es un requisito para la
seguridad; pero no se refería a tú seguridad, sino a la seguridad del Estado.
Todos iguales con una forma de pensar unificada, de eso se encarga la publicidad o
la propaganda del estado, ¿Por qué piensas que todo va dirigido a tu subconsciente?
Todos los que quieren poseer tu mente en el fondo no hacen más que venderte
productos imaginarios; productos como la salvación, las soluciones o la confianza.
Todo ello con una base común, el producto más imaginario de todos ellos: el dinero.
Si lo piensas profundamente todos ellos son productos que no valen nada y lo más
evidente, todos ellos vienen de serie.
Como decía Carl Menger: “Cuanto más elevada es la cultura de un pueblo, y cuanto
más profundamente analizan los hombres la auténtica naturaleza de las cosas,
mayor es la cantidad de bienes reales y menor el número de imaginarios“. En
términos parecidos a lo expuesto se expresaba Robert A. Heinlein: “ (…) la raza
humana se divide políticamente, entre los que quieren controlar a la gente y los que
no tienen ese deseo“.
La única forma de percibir el mundo es a través de la violencia. Violencia constante
en todo momento, este es el segundo producto que te vende el estado. El estado vela
por tu seguridad pero para esto es necesario que renuncies a tu libertad.
Si renuncias a tú libertad, si solo ves el mundo en línea recta, si no puedes salirte
de la esfera ni mucho menos del cuadrado, si tienes que sentirte culpable por ser
como eres, si tienes que renunciar a tus instintos… entonces, ¿Qué te queda? ¿Tú
forma de pensar, tus creencias? Pero si hasta te han despojado de ellas.
Todo esto ha tenido muchos nombres con el tiempo, Imperio, reinado, monarquía,
república y en su versión más moderna, libre-mercado. Con el libre-mercado se
acabaron los estados, cada cuál es libre de tener tantos esclavos como quiera y
organizar a otros dirigentes a cuidar sus propias Haciendas. Hoy día, la fórmula es
muy sencilla, la solución es que te endeudes de por vida: esta es la función del
Banco Central. Por vivir además de trabajar, tienes que pagar un precio, renunciar
a tus creencias, y la facultad potestativa de poder ser castigado en todo momento…
Si eso no es ser un esclavo, que baje Dios y me lo diga.
¿Quieres a un estado o una religión que te trata como a un esclavo? ¿Quieres seguir
siendo sólo una mercancía? Entonces cambia tu paradigma, cualquier otra sociedad
te lo puedo asegurar, será mejor que ésta.
El comunismo y el nazismo no fueron mas que pruebas para ver hasta donde se
podía llegar, esto se ha perfeccionado con el uso de la “deuda”. También podemos
llamarlo imperialismo. En el fondo es una cuestión psicológica, es una forma de
terror, la sociedad del “shock”, un estado psicológico que hace que te identifiques
con tu captor, a esto también se le ha denominado el “síndrome de Estocolmo”.
El síndrome de Estocolmo se basa en cuatro principios: la soledad, el shock, el
adoctrinamiento y la posibilidad de recompensa en función del comportamiento. A
esta recompensa la puedes llamar “la vida eterna” o en su versión moderna, lotería,
la suerte que tengas de nacer en un punto más o menos alto de la pirámide.
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Hannah Arendt lo concreta de la siguiente manera: “El derecho es la voluntad más
o menos racionalizada de los vencedores.(…) Los mayores crímenes sólo son
posibles en la medida en que se amparan en la legalidad y cuentan con un cuerpo
disciplinado de funcionarios dispuestos a aplicarla sin pensar (…) Los crímenes no
son obra de seres extraordinarios ni de Dioses del mal, sino que son el resultado de
la fría aplicación de dispositivos administrativos (…) exactamente igual que cientos
de miles de funcionarios que forman parte de ese mecanismo que permite que a
una familia la echen de su casa, consumando una injusticia. No busquen un único
culpable; la culpabilidad se diluye en un sistema de poder (el de los vencedores) que
se concreta en las leyes que permiten privatizar un hospital o ejecutar un
desahucio”.
Einstein dijo: “Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos
ignoramos las mismas cosas“. Creo que ahora ya sabes a que se refería.
La mente matemática se adentra por las sendas más recónditas del espíritu. San
Agustín decía al respecto: “Cuidado con los matemáticos y con todos los que hacen
vanas profecías. Existe el peligro de que los matemáticos hayan hecho un pacto con
el diablo para enturbiar los espíritus y confinar a los hombres en la esclavitud del
infierno”.
Que no te confunda la gramática: tener un trabajo honrado no es más que ser un
perfecto esclavo, llevar una vida decente es ser muy obediente, ser soldado o policía
no es más que ser un sirviente más eficiente. La política es el plano opuesto de la
democracia, pero esto… ¡esto ya es evidente!

El nuevo paradigma
La geometría sagrada es el nuevo paradigma en nuestras vidas. Gracias a ella
podemos desvelar el gran poder que durante tanto tiempo se nos ha querido
ocultar: el poder del pensamiento grupal. En el mundo áureo sumar es igual a
multiplicar. Si todos sumamos, en el fondo, multiplicamos, éste es nuestro poder,
una curva exponencial que hará cambiar la sociedad.
Imagina que al morir nuestra alma fuera eterna. Siendo algo materialistas
podríamos imaginar que el alma se puede representar como un punto central en el
interior de tu mente. Si así fuera ese punto, lógicamente, sería punto más elevado,
geométricamente como el vértice de una pirámide. El alma (si es una partícula)
debe de contener, como todas las demás, toda la información de tu universo
particular. Pero, esta última es diferente de todas las demás, porque contiene tus
recuerdos o tu información hasta el momento final. Esta es la diferencia con el
resto de partículas.
El alma, así definida, está prendida hasta el fin de los días, hasta que llega un
momento que su llama se apaga. En ese momento pasa al otro plano, ya no importa
que haga o, a donde vaya, seguirá su camino moviéndose sin fin por todo el
Universo.
En un momento u otro volverá a encenderse aunque eso yo, ya no lo perciba. Mi
alma viajará por todo el universo, aunque sólo sea un punto más entre una
infinidad.

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Pero... ¿Qué mas da? cuándo eso suceda, esa será mi nueva realidad... Sea como sea
mi esencia viajará sin fin formando parte, en todo momento, de este Universo.
Pero… entonces llegará el día que vuelva a ser el que un día fui. En este trayecto el
tiempo ha sido una infinidad, pero como no lo percibí, para mí el momento fue
infinitamente corto… La verdad, es que ni me enteré.
Imagina entonces que no pasara nada, que todo esto que te cuento pasará en cada
instante del tiempo. Recuerda el principio: como es arriba es abajo, el infinito puede
representar a lo más grande y a lo más pequeño.
Si tu alma transmitió al Universo todo tu universo interior, ahora eres tú el que a
cada momento infinitesimal del tiempo informas al universo. Cada vez que esto
pasa tenemos la impresión de que el tiempo también pasa. Y si el tiempo pasa, el
universo o la más pequeña de las partículas también gira. El universo, a su vez, a ti
también te esta informando de lo que él percibe a cada momento. Es el mecanismo
de acción-reacción, o de cambio de posición.
Constantemente, a cada billonésima de segundo informamos al Universo de
nuestro universo interior y el Universo nos da su respuesta. El universo lo vamos
creando a cada paso que damos, intercambiamos con cada una de nuestras
partículas una respuesta con su opuesta. Si pensamos que es diferente sólo por
estar en otro plano, nosotros mismos ya le damos existencia, y nos referimos a ella,
como nuestra conciencia.
Creemos que la conciencia es algo muy nuestro, pero parece ser que esta es de todo
el Universo, porque en la otra orilla tú no sabes lo que pasa. Si ahora estamos
cambiando la conciencia siempre cabe la pregunta... ¿será por nuestra conciencia o
será una tendencia, del Universo?
Sea como sea, la sola idea de tener esa sensación de elegir, a cada momento,
constantemente, suceda o no, es lo que define nuestra existencia. Yo pienso que
reconforta tanto saber que nos toca vivir en un universo donde el destino puede que
esté resuelto, que saber que podemos crear nuestro destino en todo momento. En
cualquiera de los dos casos ¿por qué preocuparse si vamos a cambiarlo? ¿O es que
no lo percibes en el ambiente?
Los mayas formularon una gran visión de los procesos universales unida por un
hilo numérico común, entretejido y distribuido sobre el tapiz de múltiples
dimensiones. Las enseñanzas mayas no son las creencias arbitrarias de un pueblo
oscuro, sino que conectan con las grandes verdades perennes que todas las
tradiciones espirituales comparten. La conexión con el universo fue la pieza central
de su cosmología y su religión.
Dichas verdades están fundadas en un preciso conocimiento astronómico y revelan
una promesa de renovación de la Humanidad. El código iconográfico de sus
esculturas hace referencia al renacimiento del mundo cuando el Sol del solsticio de
diciembre después de haber completado un ciclo de doce eras se alinea con el centro
galáctico. En ese momento la Era mundial de ilusión y engaño llega a su fin, y una
conciencia renovada y elevada por el renacimiento en una luz superior ocupa el
centro del escenario. Es el mito de la creación.


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Somos muchos, cada día más los que pensamos que el tiempo del cambio ya ha
llegado. Ha llegado el momento de decir basta, de entender que siempre ha habido
otro camino, que juntos tenemos el conocimiento y las soluciones para afrontar este
desafío. Foster Gamble lo expresa así:
”Ahora sé que no somos un error, simplemente estábamos equivocados, hemos
permanecido ciegos ante nuestra brillantez, nos han despojado de nuestra fuerza,
hemos ignorado nuestro ingenio, hemos dejado pasar por alto nuestro verdadero
poder y grandeza, pero todo eso está a punto de cambiar. ¿En qué consiste la
naturaleza humana, somos como nos han hecho creer, que si nos dejan al libre
albedrío iremos al caos, o en realidad por naturaleza somos bondadosos y creativos?
¿Somos capaces de crear un mundo basado en la integridad, la solidaridad y la
compasión, un mundo donde todos tengan cabida? Es el momento de la decisión”
El cambio hacía un nuevo modelo de sociedad ya ha comenzado. Y… en esta nueva
sociedad el Emperador cambia su mente porque… ¡El Emperador ahora eres Tú!
Ahora ya sabes que eres un Dios; De hecho, siempre lo fuiste. Este es el mensaje
final de las pirámides. En un universo circular nuestra alma es eterna, ésta
permanece por siempre, nunca se altera. El universo es información pero, también
es vida, vida eterna ¡no puede ser de otra manera! En el cosmos, en cada partícula,
por pequeña que sea, todo se almacena, nada se destruye, como la energía sólo se
transforma, pero todo siempre permanece conectado, a través de tu mente.
La vida continúa, las almas de los que nos precedieron también nos encaminan. Los
que un día estuvieron nunca se fueron, simplemente existen. Residen allí, en un
mundo imaginario tan real como las ideas o los pensamientos que creas. Ellos están
en tu memoria, en tu pasado, pero también en cada una de las partículas de que te
compones. Te acompañan en el viaje.
En un universo con una sola condición, no somos si no los efectos de lo que un día
fueron, sus acciones. ¿No sé si los percibes? Se manifiestan sutilmente.
En el mundo áureo no hay que pedir nunca perdón. Nadie puede juzgarte ni
castigarte en el nombre de Dios. El pecado aquí no existe, tu conciencia se funde en
un mar insondable. El nuevo paradigma es muy simple y elegante: vive en paz con
tu alma y con tus semejantes.
Los antiguos esenios creyeron en estos designios y así vivieron Quizás sea la última
constancia de un pueblo áureo. La armonía y la paz fue siempre su símbolo.
Navegaron en este mar infinito en dirección a su destino, sabedores que éste
siempre vuelve, aunque cambie de signo.
Stephen Hawkings dijo hace poco: “Si comprendes como funciona el Universo, en
cierta forma, también lo puedes controlar“. Espero que su mensaje llegue a tu
mente: Si no controlas tu destino, otros lo harán.
Olvida todo lo que te han contado, desaprende, el momento ha cambiado.
Bienvenido al mundo áureo, el mundo unificado, no uniformado. Aquí no se
entiende, aquí se siente.



“Las matemáticas convierten lo invisible en visible”. Keith Devlin.
Ricard Jiménez. mundoaureo@gmail.com Facebook: soy luego vengo soy luego voy Página 71
 
PUBLICACIONES PROPIAS:
Libro: Soy luego vengo, voy luego voy.
Otros manuscritos: Como Kepler decía, Dios es geometría.
Dios es una condición.
La fórmula de Euler, una relación en la 4ª dimensión.
La fórmula de la Vida.
Todos ellos se pueden descargar gratis desde www.scribd.com autor:mundoaureo.

LIBROS:
La nueva mente del emperador. Roger Penrose. 1989. Debolsillo.
La mente de Dios - Paul Davies.1993.McGraw Hill
El mundo y sus demonios - Carl Sagan.1995.Ed. Planeta.
La proporción áurea. El lenguaje matemático de la belleza. - Fernando Corbalán.2010. RBA Libros.
Los números primos - Enrique Gracián.2010. RBA Libros.
Los misterios de los números - Marcus du Sautoy. 2012. Ed.Acantilado.
La Doctrina Secreta - H. P. Blavatsky. 1888.
Las nueve revelaciones - James Redfield. 1993. Ediciones B.
Historias de matemáticas. Riemann y los números primos. José Manuel Sánchez. 2011. GIE
Pensamiento Matemático.
La matriz divina. Greg Bradenn. 2007. Hay house.
“El secreto egipcio de Napoleón”, de Javier Serra. Debolsillo. 2008.
El efecto Isaías. Greg Bradenn. Nueva Conciencia. (Biblioteca Pleyades)
Budismo Moderno. Gueshe Kelsang Gyatso.Ed. Tharpa España. 2011.
El antiguo secreto de la flor de la vida. Volumen I Drunvalo Melchizedek. Ciudad virtual de la Gran
Hermandad Blanca. 1990
El enigma sagrado. Michael Baigent, Richard Leigh, Henry Lincoln. Colección enigmas del
Cristianismo. Ediciones Mr. Argentina, S.A. luí.
La era de acuario. El Nuevo Paradigma. Juan Estadella. Ed. Digital Star. 2010
Gobierno Mundial - Esteban Cabal.2012. Mandala Ediciones

La física áurea supone un cambio en el entendimiento de la realidad que nos envuelve. Su
principio básico “Como es arriba, es abajo” supone el principio de un entendimiento que
podemos desarrollar (en el tiempo y el espacio) hasta el mismo infinito. Estamos en el
inicio, pero… aún queda mucho camino por recorrer. Esta es una tarea que hemos de llevar
a cabo entre todos. Si quieres colaborar, puedes enviar tus sugerencias o aportaciones a los
siguientes enlaces:
mundoaureo@gmail.com
Facebook: soy luego vengo soy luego voy // mundoaureo (grupo de reciente creación)
Twitter: @mundoaureo

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