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ROSTRO SONRIENTE

El nuevo pastor ley la larga lista de nombres y se pregunt cundo aprendera quin era quin. Pidi entonces a algunos miembros de la iglesia que le dieran algunas caractersticas identificadoras. Cuando llegaron al nombre de Lorenzo, todos parecieron concordar en una cosa. -Lorenzo? Lo reconocer cuando lo vea -dijo alguien-. Tiene 21 aos, y casi siempre est sonriendo. -Lorenzo? Es el que siempre sonre! -Si ve a un muchacho con una gran sonrisa en el rostro, ese es Lorenzo. El pastor estaba curioso por conocer a este joven conocido por su cara sonriente. No tuvo que esperar demasiado. Ese sbado, mientras el pastor saludaba a los miembros a la salida del culto, vio a un muchacho que vena hacia l con una gran sonrisa en el rostro. -T debes ser Lorenzo -seal el pastor. Lorenzo haba descubierto el secreto de la verdadera felicidad: tener a Jess en su vida. Era por eso que no poda evitar sonrer. Pero quiz tena otras razones, verdad? Quiz tena un buen trabajo o una maravillosa familia; o tal vez era rico, y poda comprarse todo lo que quera. Mientras los dos hombres conversaban, el pastor se enter de que Lorenzo haba comenzado a asistir a la iglesia cuando tena 17 aos de edad. Sus padres haban enfurecido con su decisin, y lo haban echado de la casa. Durante los ltimos cuatro aos, Lorenzo haba trabajado en una fbrica de zapatos durante el da, y de noche dorma en una pequea habitacin dentro de la fbrica. Pero, a pesar de todo eso, era un hombre feliz. La Biblia dice: Estn siempre alegres. Como cristianos, t y yo tenemos muchas razones para sonrer. Tan solo pregntenle a Lorenzo. l tiene a Jess en su vida, y eso es lo ms importante. Por Helen Lee Robinson