La sedimentación en embalses.

Medidas preventivas y correctoras
ANTONIO PALAU YBARS
Dirección de Medio Ambiente y Calidad, Endesa Servicios, S. L. C/ Suero de Quiñones, 34-36. 28002 MADRID. apalau@enher.es

RESUMEN

Los embalses son infraestructuras que suponen una clara discontinuidad en el gradiente longitudinal de procesos propios de los ríos. Junto con el agua, los embalses «regulan» también los aportes de materiales en suspensión y los arrastres de sólidos transportados por los ríos. El balance de esta regulación tiene como resultado una retención neta de todos estos materiales en forma de sedimentos, dando lugar a la colmatación. En la actualidad la colmatación de embalses es un problema ambiental de primer orden, en particular en países como España donde la erosión potencial (y real) afecta con intensidad a un buen número de ríos regulados. Ciertamente las consecuencias ambientales de la colmatación de embalses van más allá de la regresión de deltas o las pérdidas de volumen embalsable y afectan o pueden afectar al funcionamiento general de los embalses como ecosistemas acuáticos. No hay soluciones definitivas ni para nuevos embalses ni para embalses en funcionamiento pero existen medidas tanto preventivas como correctoras que pueden contribuir a minimizar los procesos de colmatación de embalses y/o a reducir los efectos ambientales derivados. Endesa está llevando a cabo vaciados de embalses por motivos de gestión y adecuación de grandes presas, en las que el grado de colmatación es variable, viendo en cualquier caso la importancia de abordar medidas al respecto.

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etc. puede cifrarse en torno a los 0. por un lado. Los sedimentos procedentes de las cuencas de drenaje. como es la alteración de la pendiente longitudinal del cauce. pasándose a unos 44 km 3. Grado y tasa de colmatación de algunos embalses españoles Capacidad inicial Volumen sedimento (Hm3) (Hm3) Colmatación (%) Tasa colmatación (%/año) Embalse Entrepeñas Mequinenza Barasona Guadalmellato Pedro Marín Doña Aldonza 890 1. según diversas fuentes. por tanto. con máximos de hasta 4. la colmatación de un embalse supone una clara pérdida de eficiencia por sí mismo con el correspondiente coste que afecta tanto a rentabilidad de la inversión inicial de la propia obra hidráulica. la erosionabilidad de suelos es alta y la irregularidad de escorrentía natural muy notable.000 Tn/km 2 · año (sur) y una media alrededor de 2.500 90 162 19 23 50 200 18 44 18 22 6 13 20 27 95 96 0. es un problema grave en toda la vertiente mediterránea y particularmente en las islas Canarias. Tabla 1. oposición social. dando lugar a una serie de efectos bien conocidos. Si se tiene en cuenta que en el Estado español la capacidad total de embalse es de unos 56 km3 y que la tasa de aumento de esa capacidad por la construcción de nuevos embalses.5% al año.5 0. La siguiente tabla 1 muestra ejemplos del estado de colmatación de varios embalses españoles. Las cifras oscilan bastante según las cuencas. INTRODUCCIÓN La colmatación junto con la eutrofización.9 6. Una estimación realista indica una pérdida de capacidad de embalse media en España. desde la pérdida de su capacidad de almacenamiento de agua hasta la regresión de deltas. Evidentemente no todos estos sedimentos llegan a los embalses y se almacenan en ellos.4 0. resulta que en unos 50 años. A partir de estos datos. Pero. pasando por un buen numero de consecuencias limnológicas quizás no tan evidentes. la formación de humedales. la limitación del uso recreativo de los embalses o la propensión a la eutrofia.500 Tn/km2 · año. Territorio y Medio Ambiente 1.4 848 . la actual reserva de agua embalsada se vería reducida en un 25%. como a las cuentas de explotación. se apunta que la producción de sedimentos en el conjunto del Estado español.7 5. además. son retenidos en su gran mayoría en los vasos de los embalses. de un 0.). pero no por ello menos importantes.I Congreso de Ingeniería Civil. son sin duda las dos principales afecciones ambientales de los embalses a nivel mundial y muy en especial en regiones como la península Ibérica donde.8 km3/año. En el Estado español la erosión y. se ha visto reducido por varias razones en los últimos años (rentabilidad.4 0. la producción de sedimentos. Todo ello sin tener en cuenta las consecuencias sinérgicas que el tan debatido cambio climático podría suponer.

los materiales de granulometría apta para la reproducción. mediante una correcta recuperación y mantenimiento de la cubierta forestal. Junto con la localización de las zonas productoras de sedimento. abrasión) son sustancialmente distintos según el tipo de sedimento. etc. tanto mayor cuanto más decantadas. es la capacidad erosiva de las aguas salientes.La sedimentación en embalses. que es de manifestación probabilística. La localización de las zonas productoras de sedimentos. pero existen medidas tanto preventivas como correctoras que pueden contribuir a minimizar los procesos de colmatación de embalses. La producción.2. En el caso de la colmatación de embalses. No cabe duda que la prevención aplicada a un proceso como la colmatación. uno sobre el medio productor de sedimentos (la cuenca). En aprovechamientos hidroeléctricos es particularmente interesante conocer el contenido en cuarzo de los sedimentos. capaces de erosionar el cauce y las riberas río abajo. por ejemplo. son aspectos clave en la reducción de la producción de sedimentos y en la conservación de la vida útil de los embalses. su adecuación mediante obras de contención y/o preferentemente. 2. 849 . de efectos no inmediatos y referidos a unas obras que se proyectan para una vida media de unos 50 a 150 años. así como su distribución en el vaso de embalse. descohesión. como medida de su capacidad abrasiva. No hay soluciones definitivas ni para nuevos embalses ni para embalses en funcionamiento. Medidas preventivas y correctoras Un aspecto quizás menos conocido de la colmatación de embalses. el tipo y la movilización de los sedimentos El punto de partida de cualquier propuesta de medida preventiva es el disponer de información sobre el aspecto objeto de estudio. irrelevante o simplemente innecesaria. En este sentido cabe que la eficacia de la restauración forestal pasa por recuperar todos los estratos de vegetación (arbóreo. la medición del transporte de sedimentos puede permitir conocer la tasa de colmatación. dado que en caso contrario corre el riesgo de considerarse banal. y el otro a nivel de la propia obra hidráulica. promoviendo la minimizando la producción y movilización de sedimentos. 2. Por otro lado. esta necesidad de información debe iniciarse en el conocimiento de las tasas de erosión real de las cuencas donde se encuentran o donde se proyecta su construcción. arbustivo y herbáceo) hasta unas densidades adecuadas. dado que sus efectos (sedimentación.1. MEDIDAS PREVENTIVAS Aspectos generales La prevención en materia de colmatación de embalses se puede aplicar a dos niveles. requiere una buena dosis de concienciación.) hasta los peces que ven cómo el tamaño medio del sustrato aumenta y pueden faltar. alterando el hábitat físico de las comunidades naturales acuáticas. maximizando el control sobre el paso de los sedimentos por el vaso de embalse. resulta también importante conocer la naturaleza mineral de ese sedimento. 2. desde los productores priamarios y secundarios (granulometría.

I Congreso de Ingeniería Civil. Territorio y Medio Ambiente Estas mediciones tienen una precisión limitada por la diversidad de mecanismos de transporte a la que se ven sometidos los sedimentos (en suspensión. en muchos nuevos proyectos sigue sin tenerse en cuenta y se continúan adoptando diseños inadecuados para los efectos de la sedimentación en embalses. sobre todo. de manera que sean capaces de absorber la máxima crecida de diseño. en saltos. La abrasión sobre elementos mecánicos y estructurales de la obra hidráulica. No obstante.3. pero se trata de una solución temporal. existen medios para conocer la problemática que puede presentarse en una cuenca determinada en cuanto a producción y movilización de sedimentos. Estos sedimentos pueden depositarse en algún lugar predefinido por debajo de la presa y ser distribuidos río abajo mediante crecidas controladas. En cualquier caso. En el caso de pequeñas presas. Su eficacia depende en gran medida de su diseño. La prevención aplicada al diseño de presas y azudes A pesar de que. en muchas obras hidráulicas nunca se ha cuantificado este problema y lo que sin duda resulta menos comprensible. Esta última solución es práctica habitual en los sistemas de derivación de aguas desde azudes o pequeñas presas. en la definición de la altura de la presa y. 850 . y a pesar de estas imprecisiones. de fondo. al objeto de poder considerar. es fundamental para acotar las imprecisiones hasta un nivel aceptable. permitiendo la movilización del sedimento y el mantenimiento del cauce limpio de acumulaciones tanto aguas arriba como aguas abajo de la presa. la cota de las tomas de agua y su diseño y gestión más adecuadas. Cabe indicar que la utilización de equipos y protocolos de muestreo adecuados. en este tipo de estudios. como consecuencia del material mineral en suspensión también admite medidas preventivas a nivel de la fase de proyecto y construcción de la obra hidráulica. sin modificar el perfil hidráulico del río aguas arriba de la presa. proyectar y valorar posibles medidas preventivas y/o correctoras frente a la colmatación. por parte de personal bien preparado. en cuencas con una alta probabilidad de generar problemas de colmatación. etc. se puede también dimensionar los órganos de evacuación preferente de sedimentos (compuertas o desagües de fondo). resulta importante conocer con la máxima precisión posible el transporte y la distribución de los sedimentos en los embalses. como por ejemplo el diseño de compuertas sin guías susceptibles de sufrir abrasión o la construcción de sistemas decantadores en las tomas. bajo estos condicionantes lo habitual es que las estimaciones de transporte de sedimentos sean a menudo infravaloraciones de la realidad y por ello es frecuente que las tasas de colmatación medidas en los embalses sean superiores a las previstas por este tipo de modelos. como se ha indicado. Así debería valorarse la importancia que puede tener el conocer la dinámica de los sedimentos en la zona y las previsiones de colmatación del embalse proyectado en ella. También cabe plantearse la posibilidad de construir azudes de cola (figura 3) como medida para controlar la dispersión de sedimentos en el vaso de embalse y facilitar su extracción. 2. Se puede aumentar la altura de presa para compensar la colmatación previsible.) a lo que hay que añadir la notable variabilidad temporal y heterogeniedad espacial con la que se produce ese transporte.

Es una actuación finalista. (si no es que se van a utilizar para algún fin previsto). Las potencialmente significativas afectaciones ambientales derivadas del vaciado de embalses. que sólo tiene sentido cuando la obra hidráulica que padece la colmatación ya no es funcional ni es rentable acondicionarla para que pueda serlo.1. hasta el dragado y la excavación. pero en casos críticos puede ser la mejor opción de reducción de la colmatación. Habitualmente se fundamenta en actuaciones puntuales de alta intensidad que llevan asociadas un buen número de posibles afectaciones ambientales sobre el ecosistema fluvial. desde el sifonado o aspiración de sedimentos. son muy bajos. la suspensión de sedimentos no admite demasiadas soluciones de acopio. Estas actuaciones se pueden agrupar en cuatro apartados: 1. Medidas preventivas y correctoras Como medidas preventivas complementarias. si bien los rendimientos son algo mejores. La aspiración de sedimentos tiene como inconveniente que los rendimientos en términos de extracción neta. compuertas. paramento de la presa. derivan de técnicas portuarias marinas. se pueden llegar a recuperar volúmenes significativos de embalse y los sedimientos retirados pueden reutilizarse en actuaciones de restauración de suelos. Finalmente la excavación se refiere a la retirada de sedimentos en seco. 3. ha conducido a Endesa al desarrollo de un protocolo de vaciado de embalses que forma parte de su Sistema de Gestión Ambiental. del orden del 5-20% y que como producto. con el objeto de poderlos acondicionar como elementos adicionales de desagüe. En este caso.La sedimentación en embalses. aunque las experiencias en esta línea son muy escasas. 3. Vaciados de embalses. También pueden preverse aliviaderos o compuertas adicionales (o espacio para construirlos con facilidad si llegado el momento se consideran necesarios). Tanto el sifonado como el dragado aplicables a embalses. El dragado adolece de problemas similares al caso anterior. como enmiendas agrícolas o para compostaje. 851 . transporte o depósito. La evacuación de sedimentos es por tanto un valor añadido a la actuación de vaciado de embalses. Endesa ha llevado a cabo vaciados de un buen número de embalses. Es una práctica de la que en el Estado español se dispone de una experiencia creciente. es decir en momentos con un bajo nivel de embalse.). Remoción total o parcial de presas y azudes. como una Instrucción Técnica. etc. 2. 3. Durante los últimos tres años. en unos casos para la reparación de tomas o desagües de fondo y en otros para reparaciones en el paramento de la presa. Extracción (retirada) de sedimentos del vaso de embalse. Normalmente no se realiza como medida de corrección de la colmatación sino para la reparación o supervisión de órganos de regulación de la presa (desagües de fondo. MEDIDAS CORRECTORAS Aspectos generales La corrección de la colmatación de embalses raramente se lleva a cabo en forma de actuaciones de mantenimiento constantes y de baja intensidad. Es una actuación que admite varias opciones. puede ser interesante pensar en dejar mínimamente operativos los túneles de desvío de la construcción.

cuanto más bajo este el nivel de embalse y mayor sea crecida natural recibida.2. arenas). En la gestión de sueltas controladas. los mayores efectos de movilización de sedimentos se obtienen con embalses llenos y vaciados rápidos a través de los desagües de fondo. Es lo que se denomina «transparencias». Sólo las fracciones más finas. Estas y otras soluciones que se comentan a continuación. En la gestión de avenidas. en el caso de oscilaciones reducidas del nivel de agua embalsada y con una nula o muy baja operación de los desagües de fondo. Sin duda la gestión de avenidas. Así. Territorio y Medio Ambiente 4. como traducción del término francés «transparences» que hace alusión a una gestión de embalses en crecidas basada en el criterio de «lo salido por lo entrado». Su aprovechamiento no deja de ser una puesta en valor de un componente residual y problemático de los embalses. pueden proyectarse aguas debajo de los embalses. La figura 1 muestra la distribución longitudinal más probable de los sedimentos a lo largo del eje longitudinal de un gran embalse. Gestión del nivel de embalse y de crecidas. más amplia e intensa es la remoción de sedimentos en el vaso de embalse en dirección a la presa. A lo largo del eje de cualquier embalse. Es sin duda la mejor opción desde un punto de vista ambiental. Gestión de la colmatación en grandes y medianos embalses a largo plazo El carácter anual o hiperanual de los grandes y medianos embalses.I Congreso de Ingeniería Civil. que puede ser de bajo coste (si los accesos son fáciles y las cantidades acumuladas importantes). en embalses que a menudo se encuentran en bajos niveles de agua embalsada durante situaciones de crecida. La mayor eficacia se consigue en los aprovechamientos fluyentes o semifluyentes. no son aplicables de forma universal y el tamaño del embalse suele ser un aspecto determinante en la definición de la actuación correctora finalmente seleccionada. gravillas. pero para ser eficaz requiere aplicarla de forma continuada e iniciarla preferentemente desde el momento de puesta en carga del embalse. Por el contrario. combinada con una gestión de los niveles de embalse y de sueltas controladas es una buena opción de cara a la descolmatación de embalses. El resultado es un sedimento que se distribuye a lo largo del eje del embalse siguiendo un gradiente granulométrico decreciente desde la cola a la presa. como por ejemplo los de riego que pueden 852 . con un determinado nivel de embalse y en un período de avenida o bien puede realizarse la misma operación en períodos sin crecidas naturales. se pueden generar crecidas controladas a través de los desagües de fondo (en combinación con otras tomas intermedias). Existen pocas opciones de aplicación. pueden representar aptos para la construcción (gravas. se establece un gradiente granulométrico decreciente en dirección a la presa. permite recuperar volumen de embalse y evita la apertura de nuevas graveras en otros tramos de río susceptibles de mayor valor de conservación. capaces de mantenerse fácilmente en suspensión. 3. como lógica consecuencia del aumento de residencia del agua y la pérdida de la componente horizontal (transporte) de los ríos. les convierte en trampas casi absolutas de todo el sedimento producido en sus cuencas. Los materiales retirados de las colas de embalses en épocas de bajo nivel de agua.

en la medida en que se maximiza la evacuación de sedimentos río abajo (figura 3). También puede plantear- 853 . Como medidas correctoras estructurales de carácter complementario. Esta acumulación de sedimentos en las inmediaciones de la presa. tanto más acusado cuanto menor sea el nivel de embalse en el momento de las crecidas (figura 2). Figura 1. debido a un desplazamiento relativamente rápido de los materiales depositados desde la cola hacia la presa. poniendo en peligro riegos y abastecimientos. o construir aliviaderos y desagües de fondo adicionales. el sedimento de granulometría más fina (arcillas) se reduce y se acumulan en las inmediaciones de la presa mayores cantidades de arenas y limos. Distribución longitudinal esquemática del sedimento en embalses estacionales. combinado con una adecuada gestión de los niveles de embalse durante el período de crecidas. Distribución longitudinal esquemática de las fracciones granulométricas de sedimento a lo largo del eje de un gran embalse. hay la opción de eliminar temporalmente compuertas o estructuras que puedan favorecer la decantación. o limitando de forma severa el aprovechamiento hidroeléctrico. Figura 2. incluso a cotas relativamente altas.La sedimentación en embalses. con un nulo o escaso manejo de los desagües de fondo. puede poner en peligro el suministro de agua desde los embalses. Medidas preventivas y correctoras recibir las lluvias otoñales con cotas mínimas. Un uso frecuente de los desagües de fondo. reduce de forma apreciable la colmatación. y en los que tampoco se manejan de forma habitual los desagües de fondo.

En cada caso hay que analizar el coste de construcción y gestión de los diques de cola. ciertamente más compleja. dejar de turbinar en crecidas. Distribución longitudinal esquemática del sedimento en un embalse con una buena gestión de los desagües de fondo y provisto de un dique de cola. con relación al de restitución de las palas de las turbinas. Territorio y Medio Ambiente Figura 3. Gestión de la colmatación en azudes y pequeñas presas Las pequeñas presas y azudes. A menudo en este tipo de presas la capacidad de los órganos desagüe es inadecuada para una suelta eficiente de sedimento («transparencias») y el hecho de que para su explotación suelan mantenerse en un nivel de embalse constantemente alto. puede ser planteable ambiental y económicamente un mantenimiento basado en dragados periódicos.3. son particularmente frecuentes los problemas de abrasión sobre equipos mecánicos (turbinas.) o estructurales (conductos de desagüe. unos accesos bien proyectados para facilitar su reparación y un plan de mantenimiento adecuado 854 . Por otro lado. por lo que su colmatación puede ser rápida sino se gestionan adecuadamente. como se ha indicado. Construir diques o pantallas en las colas de embalse (figura 3) es. pero no los más finos.I Congreso de Ingeniería Civil. en este tipo de aprovechamientos. de proyectar las presas con aliviaderos laterales capaces de desviar parte del agua y sedimentos hacia barrancos marginales. puede ser una opción conveniente con vistas al coste del desgaste de las palas de las turbinas desgastadas y de posteriores dragados. etc. se la posibilidad. paramento. como control de su aterramiento. que sólo se reducen alrededor de un 3% y son los responsables de la abrasión. favorece su rápida colmatación. etc.). En estos embalses de reducidas dimensiones. dado que se altera con facilidad el perfil longitudinal del cauce y consecuentemente se favorece la sedimentación. El diseños de las turbinas. habitualmente asociadas a aprovechamientos fluyentes. los materiales con los que se construyen. 3. con su inevitable problemática ambiental. compuertas. otra opción que se ha visto retiene de forma importante los materiales medios y gruesos. tienen una capacidad de embalse moderada o reducida. tuberías forzadas. de modo que en saltos hidroeléctricos.

podría establecerse un control decenal del volumen de sedimentos almacenado en un embalse. y hay que adoptar medidas correctoras cuando se supera el 40%. Los resultados de estos controles servirían para analizar las desviaciones respecto a lo previsto en la fase de proyecto. Esta práctica periódica aplicada al Estado Español donde el manejo de los desagües de fondo de los embalses no es frecuente. toda vez que para alimentar modelos y obtener previsiones más precisas sobre el grado y la tasa de colmatación. así como controles extraordinarios después de crecidas extraordinarias. es fundamental llevar a cabo una labor de control y seguimiento continuo de la evolución de los sedimentos en los embalses. En la Unión Europea. en el río Noguera Ribagorzana. disponen de legislación reciente que obliga a los concesionarios de grandes presas. que es cuando verdaderamente el embalse se aterra. podría servir para reducir el grado de colmatación de los embalses. Por defecto. Doiras en el río Navia y otros) coinciden en concluir que son de efectos ambientales absolutamente reversibles y que una práctica periódica de vaciados tiende claramente a reducir sus afectaciones río abajo. Barasona en el río Esera. por extensión. Cabe indicar que los efectos ambientales de un vaciado río abajo son variables en función de dos aspectos: la cantidad de sedimento movilizada y su calidad o carga orgánica. CONTROL Y SEGUIMIENTO DE LA COLMATACIÓN DE EMBALSES Al margen de cuantas medidas preventivas y correctoras puedan tomarse. a menudo lleva asociada el vaciado completo del embalse y con ello la evacuación de cantidades importantes de sedimento río abajo. cuando la pérdida de capacidad de embalse supera el 15% de la original. 4. es menor la cantidad de sedimentos movilizados y mejor su calidad físico-química. a controlar y corregir el aterramiento de los embalses. además de para reparar y poner en operación los desagües de fondo. En Francia la inspección de presas decenal. se considera que hay que iniciar actuaciones de control sobre la colmatación de embalses. a una mejora de la calidad del agua y de sus capacidades bióticas. obligada por ley para garantizar su seguridad y el correcto funcionamiento de los mecanismos de regulación. con una importante problemática en cuanto a colmatación de embalses. Es también importante señalar que la retirada de sedimentos de embalses contribuye siempre en mayor o menor grado al mantenimiento de un estado trófico aceptable de los embalses y. que son fundamentales para el control de la colmatación. con el tiempo. En cualquier caso las experiencias de vaciados de embalses que se han monitorizado hasta la fecha (Santa Ana.La sedimentación en embalses. 855 . dado que a cada vaciado consecutivo. Medidas preventivas y correctoras (anual por defecto) pueden reducir drásticamente los costes de reparar los efectos de la abrasión. Por supuesto también servirían para adoptar las medidas correctoras más adecuadas y con mejor conocimiento de causa. Cabe señalar que la colmatación es uno de los posibles motivos de la no renovación de la concesión de explotación de un embalse en Estados Unidos. Como práctica usual en Estados Unidos. y bajo criterios estrictamente económicos. países como Italia.

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