The Project Gutenberg EBook of Las inquietudes de Shanti Andia, by Pío Baroja This eBook is for the use

of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it, gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net Tit e' Las inquietudes de Shanti Andia Author' Pío Baroja (e ease )ate' *u y +, ,--. /EBook 01,+.+2 Language' S%anish 3haracter set encoding' 4S5&++67&1 888 STA(T 59 T:4S P(5*E3T G;TE<BE(G EB55= LAS 4<>;4ET;)ES )E S:A<T4 A<)4A 888

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LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

despert" en mí la gana de escribir. cuando sali" El Correo de Lúzaro. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. La sociedad va uni ormando la vida. &esde la muerte de don +las de (rtola. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. mi exaltaci"n% seg'n él. (hora. L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante. el teniente de navío retirado. las ideas. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. he pasado por algunos momentos di íciles. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. ni nuestras aventuras. Hoy. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. quiere mi encumbramiento. sin duda.IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. a no ser que se exageren y se trans ormen. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. en cierta época de mi existencia. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. ( pesar del interés supuesto por mí. y el recordarlos. . y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. Ni nuestros amores. !o. no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. las aspiraciones de todos. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro.

#sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres.editerráneo. La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del . +asta poseer una reputaci"n cualquiera. asignado a cada uno. II EL . de indi erente y apático. y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. .( mí.talia. como dicen en los olletines y melodramas. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. buena o mala. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean. aunque sea distraídamente. y . la gloria no me entusiasma. la verdad.AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del .uelle largo3. las páginas de mi libro. poco hábil.ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. en una ciudad de (ndalucía. 4oy un marino poco culto. #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. #l sentimiento ha sido sincero% la orma. #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo. seguramente. de -alencia o de . de ingenio o de brutalidad. para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía. un rudo marino. .i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento. no% soy muy reumático.

y esto les parece una gran virtud. de d"nde vienen. y que tienen. truenos. de indolencia. 4aben ad"nde van. #s indudable que el ondo mío de pereza. además de la satis acci"n de conseguir un in. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. que es el olletín de las personas serias. sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente. el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol. 4eg'n la gente de mi pueblo. . <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. en cada minuto. previsores y sensatos. aun a los más indolentes. #l camino espera. 4i les escuchamos. tempestades. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir.. :na vez. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo. por mi parte.8 &e este modo se va ormando la historia. )orremos el peligro de no llegar al in8.. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres. con el yatagán levantado. de todo lo contrario. no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No.ilipinas vino a mí. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual. #l in es un punto en el espacio y en el tiempo. ha dado pábulo a estas historias. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos. <los insensatos=. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse. aun a los más desaprensivos. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. al ver a muchos que. y yo. un $uramentado de . cuando lo consiguen. la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas. rayos. de la permanencia de sus prop"sitos..

)omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. desarrolla y exagera la vida del marino. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento. el monstruo incomprensible. . le ahoga. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. más desconocido. >ueremos comprender al mar. le adula. 7ara el pobre marinero. desgastando nuestra personalidad. (sí. sin saber por qué.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado. nos acaricia. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. #s un monstruo. todavía el mundo estaba mal conocido. . van como rozando nuestra alma. el mar se industrializa por momentos% el marino. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia.uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. le moldea de una manera de initiva. hasta hacerla puramente contemplativa. el viento avorable. nos aplasta caprichosamente. su enemigo. #n la Naturaleza. Hoy. con la inteligencia virgen.. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. son muchas veces elices. el mar es el summum del interés. y el mar. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. nos amenaza. @odos. 7ara el pescador. mansas. suponemos al mar mu$er. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. el mar es un tirano. el mar nos aniquila y nos consume. le seduce. más misterioso. y no se la hallamos. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. la buena suerte. no% se iba llevando la casualidad. #sas olas verdes. enigmática y pér ida. hasta identi icarla con la Naturaleza. las horas contadas. cuándo va a parar% tiene los días. sin duda. de la variedad. #n aquel tiempo.% entonces. el mar es principalmente una ruta. en su barco de hierro. le enga*a. no5 el mar nos sonríe. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. le convierte en su esclavo. sabe cuánto anda. sus in initos cambios. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. 4u in inita monotonía. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. 4i a uno le coge mozo como a mí. el mar. del encanto. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. 7ara nosotros los marinos de altura. llena su existencia y hace su elicidad. ?ealmente. inerte es la representaci"n de la constante inquietud. no% pero sí más poético.. y que. es casi exclusivamente un camino.

@odavía se veían en los puertos. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. algo exacto. un tirano de un poder inaudito.. :n marino. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. y atravesaban el (tlántico de nuevo. nada se conserva. entonces. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. como una religi"n o como un poema% hoy. las carabelas turcas. una maquinaria en eterna trans ormaci"n. #ntonces.. y ha cambiado también el marino. el mar ha cambiado. todavía había negreros. (ntes. era el viento. #n aquella época. en su misterioso molde. Hoy. males todos /quién lo duda0. las urcas de Holanda. el barco de vela era una creaci"n divina. B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. me decía don )iriaco. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda. un vie$o capitán de ragata . impalpable. las polacras venecianas. era algo extrasocial. es la máquina la impulsadora del barco. Hoy. el capitán era un persona$e sabio. 7ara aquellos hombres. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia . casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. sin preocupaciones ni escr'pulos. la moral era una cuesti"n de paralelo. aumentaban el valor. #l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro. (ntes. matemático. no c"mo lo has hecho. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. las saicas grecoAromanas. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua. @odavía en el mundo había piratas.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. obedientes a la rutina y al viento. medido% antes. &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. la brutalidad humana. exploradores audaces o vendedores de chinos. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo. uera de nosotros. que se lanzaban a la aventuraB. y ha cambiado el barco. algo caprichoso.

@odo ello es me$or. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy. gallardas arboladuras. claro o tempestuoso. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable.IS. un poco más $oven. sino los más ligeros matices.eca. ese dios modesto. . La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. ya no te verán más= <9h. ro$o en el crep'sculo. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. Hoy. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. <9h.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. (ntes. Nosotros. La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir. altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. velas blancas. soy un sentimental y un contemplativo. 4eguramente. (demás de mi apatía e indolencia. días de calma= <9h. el mar era nuestra divinidad. era la reina endiosada y caprichosa. y ha cambiado las condiciones del mar. pare ése. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava. #l carb"n. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores. /quién lo duda0 . verde o azul.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo. Hoy. ni tan pací ico% pero sí más hermoso. pero 'til. puede decir el capitán de hoy. más pintoresco.Í . ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. en un magní ico paquebot de quince mil toneladas. marinos vie$os. marinos galantes. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable.

algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. he sentido siempre una gran impresi"n. no creo constituya ninguna superioridad. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar. 7ero. al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool. #l recuerdo de la patria. cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a. en voz ba$a. La tierra para el labrador. que era muy ingenuo. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. el mar para el marino. un tanto novelero. me parece una tontería. No conozco la historia de #spa*a. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. &iscutir si esto es me$or que aquello. y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. oler el olor del heno. en mi camarote. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. un tanto curioso y amigo de novedades. #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres. navegando por el (tlántico o por el mar de las . #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. el hombre se ponía el rac. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. sin sentido tradicional alguno.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. o cuarenta y tres. . de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo. #n la casa todo el mundo le admiraba. Los días de iesta. no tengo inconveniente en a rontarlo. y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os. #ntonces me gustaba cantar. de una pe*a. no le encuentro ninguno. . >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. 4oy también patriota a mi modo. además. 4oy. no sé a cuál% pero al más alto de todos. y sobre todo de L'zaro. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. zortzicos y sones de tamboril. . tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. con el río que penetra por su lanco. La gente le encuentra a esto mucho mérito. y realmente no me preocupa gran cosa.uchas veces. de un hayal. #ra un hombre sencillo el honrado mas"n.. me decía5 B.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. ha estado siempre presente en mi espíritu. al decir de mi amilia.ndias. y el buen se*or. 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo. y. la verdad. al oírmelos a mí mismo. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber. se ha alargado mi sentido "ptico. pero yo.e gusta mirar. me vería en un gran aprieto% pero.

i amilia ha sido de L'zaro.i padre.inisterre inglés. y de aquí es toda mi amilia. :na noche. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí. nau rag" la corbeta que mandaba. cerca del .contemplar las rocas del . &amián de (ndía. . mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro.uri" en el mar.ancha. . (demás. por lo menos nada bueno. en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro. 4obre todo. la genealogía marítima es abundante e inacabable. en que no me ha sucedido nada. por parte de mi madre. ué también capitán de barco. y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas. y ha sido de marinos.zarra azotadas por el mar. la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse. el del mar. . por los (guirres. y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada. . en el )anal de la .

que yo salía a mi padre. de chico. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. y algunas veces cantaba y alborotaba. . @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n. Hubiéramos sido buenos amigos. 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. el orgullo del nombre. y charlaba con ellos. El cedía. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero. en su compa*ía. marineros y pescadores. por las calles. . era aristocrática y distinguida por excelencia. . )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. volubilidad y atuidad de los de #lguea. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer.i padre había nacido en #lguea. 7ara do*a )elestina. 7ara mi abuela. la nariz aguile*a. pueblo rival de L'zaro. /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. . y mi abuela rabiaba. riendo. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro.i abuela.( pesar de que yo era muy ni*o. recuerdo bastante bien a mi padre.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. era muy liberal y se reía de las mu$eres. #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. 7ara ella. a mi madre. noruegos y dinamarqueses. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno. los o$os grises. #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza. do*a )elestina de (guirre. que no era triste% por el contrario. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. establecido en #lguea. #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. con sus aros y sus pelotas de goma. en su $uventud. de la petulancia. tenía una uerte tendencia a la sátira. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. y la pro esi"n de marino. . y un amor extraordinario por su abolengo. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero.i abuela me di$o muchas veces. cuando las dos eran solteras. por ser la más recuente entre los de su estirpe. y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía. a ponerse en contra de su marido. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas. . provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo.

anático. no creo gran cosa en sus a irmaciones. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv.&o*a )elestina. B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. adorador de dioses% (bel es observador. porque no atienden mas que a sus sentimientos. si era para mayor gloria de su amilia. es tranquilo. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. ayudado por el enterrador. riendo. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. (bel. a icionado a la m'sica% el cabeza larga. )aín. Los (ndías son de lo me$or de #lguea. 4eg'n él. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. no le gusta adorar y estudia y contempla. inteligente. civilizado% )aín es religioso. progresivo. exceptuando dos o tres. 4u abuelo. como los hongos.ari ?ecalde. minero. plácido. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. entre la hierba. matemático. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel. hombre de ciencia. ?ecalde tiene talento. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. &e vivir hoy. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. del piloto Fosé . llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. el suizo. reaccionario. en su uero interno. la verdad. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino. sombrío. B<No me he de preocupar=AAreplica élB. orgulloso. 4eg'n el doctor. inquieto. habían nacido. y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. y allí anda. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. (bel. )aín es salva$e. agricultor. #n estas cuestiones. . #l cabeza redonda. por e$emplo. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. 7ara ?ecalde. es violento. debía ser un dolicocé alo rubio. del tipo ibérico más selecto. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo.

I& LA +ASA DE . el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. que era. B#so no importaBcontest" la muchachaB. en tono de persona que reza. y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales. y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. que un indiano rico de su pueblo. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. claro. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. los o$os peque*os y vivos. como t'. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero. el puerto hasta la punta de la atalaya. la boca sin dientes. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. 1racias a &ios. atado con las puntas hacia arriba.*ashi vivía en una casa antigua y negra. transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia. no me casaría con mi hi$o. solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. La Foshepa . acartonada. . cerora de la iglesia y mu$er del sacristán. . ?ealmente. al lado de la carretera. en cambio. con la Iñure.I ABUELA . gimiendo de una manera antástica. a un cuarto de hora del pueblo. -estía siempre de negro.*ashi. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta. #l sitio era alto. la Iñure. al mismo tiempo. la Foshepa . a quien llamábamos la Iñure.e parece que estoy viendo a esta vie$a. #ra laca. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. como es uso entre las viudas del país. la cara llena de arrugas.)ontaba una criada de mi casa. que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. @en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas.*ashi. y el mar. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. #n el mirador central de esta casita nuestra. La Iñure tenía una hermana. esta muchacha discurría muy bien. ex negrero.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. a lo le$os. que se detenía en la onda pr"xima. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. &esde allí dominábamos toda la ciudad. )omo el sacristán era un simple. La casa tenía balcones a tres achadas. abierto y despe$ado. -eíamos. Los días de temporal. parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria. más que una casa. )uando yo iba a casa de la Foshepa . las lanchas cuando entraban y salían.

torcida y apolillada% en el rellano principal. podían hablar media hora. en vascuence. #stos cuartos. de las me$ores del pueblo. síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche.. &e cada cosa de éstas. y sigue siendo. #n aquella época en que vivía mi abuela. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. que nunca se abrían. con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. . el arca. y una muchacha. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. dorada y esto ada. lo que producía una impresi"n de tristeza. pintado de azul. el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres.i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. de paredes encaladas. o mi tía Grsula. mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones. ya combadas por el tiempo. el espe$o. #ntrando. de casta*o. #n la sala. @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro. )asa de (guirre. y era. . mi abuela. estaban vacíos. los dos o tres veladores de laca.. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. brillaba una virgen pintada en tabla. el te$ado muy saliente. una ila de balcones muy espaciados. dentro de una hornacina. en la parte más ba$a de L'zaro.. rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas. y un escudo grande en el cha lán.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella. era obscuro. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas. el lustre era ya sagrado. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche. solía verse (guirreche casi siempre cerrada.. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. #l zaguán. y las dos. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera.

en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla. #l barco éste era La Constancia. que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época. al mando de su capitán don +las de (guirre.anila a )ádiz. ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor. en el meridiano de la isla ?odrigo. recordando las exageraciones de mi abuela.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano.ciar. . al amanecer del día H de ebrero de IJKH. en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . se veía un dibu$o iluminado.° de Iturrizar. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. cubas y varias tablas de obra muerta. ragata que mand". encima del so á. corriendo un huracán en su via$e de . 7intado por Ant. el padre de mi abuela. con todos sus palos. vasi$ería. atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. sus velas y sus ca*ones correspondientes. #n el sitio de honor. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia. durante mucho tiempo. !o me iguraba antes. dando "rdenes.

una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. a punto de irse a pique. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos. visto por su medianía o portal"n. y a los lados. (l movimiento de las pisadas en el suelo. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo. de L'zaro. con la escala para marcar los grados. y a los cuales él puso marco en )ádiz. Había también en casa de mi abuela. pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. )uando me de$aban entrar en la sala. unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. un bar"metro. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. que yo creía que eran del dominio com'n. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. con sus volutas nacaradas. decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. de cobre. (hora sí.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color. . 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. ahora que no. que movían la cabeza. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. ahora dicen que sí.ndias. visto a proa de la amura de sotavento. de esos del mar de las . metidos cada uno en un anal. de hueso. todas las banderas. #l chinito. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate. . en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. y parecían rivalizar en zalamerías. un term"metro. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. ondeado. sobre cristal. en acha y saludando8. gallardetes y matrículas del mundo. llevaba en la mano un huevo de avestruz. ?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. espa*ol. Había también en la sala una br'$ula. encerrados en marcos de caoba. de primos y parientes le$anos. ahora no. con las velas desplegadas. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita. @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. en IMIN.

uego= <Hurra. ( $a $ai. Paquita. /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado. <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <.. lorito= . que dominaba el diálogo y el mon"logo. 4e le preguntaba5 Lorito.i abuela poseía también un loro.

4abia más que la generalidad de las mu$eres. 7asa$es. de cogerlo por mi cuenta. que me maravillaba. comenz" a ense*arme a leer. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. hace mucho tiempo. #n (guirreche. solía sentarse en una sillita ba$a. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. y c"mo a'n. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. . o por qué. . #stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. en donde se narraban batallas navales. una artritis muy larga y dolorosa. que las mu$eres del país. y por él se supo que su amo había sido pirata. en 9rio.i tía Grsula. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. sin duda. )uando mi tía Grsula llegaba a casa. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. mi tía para sus narraciones. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. @enía. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba. en otra época. el caso es que padecí. y. a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. tienen un aspecto muy triste. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal. y no sé si por el tratamiento del curandero. ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica. la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados. con un cilindro lleno de p'as. piraterías. hermana mayor de mi madre. islas desiertas y barcos piratas. &esde entonces le miraba con rabia. porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. &e chico tomé un golpe en una rodilla. solterona romántica. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". en su cuarto. se hacían grandes ragatas. en el siglo pasado. la trompa% al gallo. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras.i in ancia ué muy solitaria. #n ellos se inspiraba. (guinaga y 1uernica. durante bastante tiempo. para divertirme. >uizá por esto me crié en ermizo. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. ya vie$a. la cresta. espa*oles y ranceses. . #lla me explic" c"mo iban los vascos. y. sobre todo. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos. La Iñure me cont" que una vez. en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa.

además de su biblioteca. batiéndose constantemente y venciendo. muy voluminoso. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8. muere de tristeza% de +las de Lezo. )uando estaban ellos en casa de mi abuela.i tía Grsula. de #chaide. . tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban. . en olio. en el arca. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. de ?ecalde. decía. con orgullo. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado.is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. Lo que me atraía era el mar. la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las . me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle. .adrid y venían a L'zaro durante el verano. de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano. . los chicos.ndias% del sabio y heroico )hurruca.e habl" también. donde solían darnos cua$ada. la verdad. para protestar. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. entre otras cosas vie$as y respetables. La tía Grsula la repartía. victorioso en más de cien combates. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. se guardaba. un tomo manuscrito. #n la sala de (guirre. tuerto y con una sola pierna. íbamos $untos a un caserío de la amilia. y que. . mirábamos si a alguno le daban más que a los otros.e hubiera gustado ser hi$o de pescador. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. ormada por olletines ilustrados ranceses. para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. mientras nosotros. de pergamino. esto no me llamaba la atenci"n. y de sus libros de aventuras marítimas. #n tan le$ana época de mi in ancia. )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha. #n la cubierta.. yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. de 1azta*eta. #stos chicos vivían en . por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. con unos pocos barcos.

Había. también. por árboles. intercaladas en las amarillentas páginas. por casitas% los montes. un arco y una lecha. y dibu$os de sondas. y los países salva$es. un gale"n y varios del ines% los pueblos. se veían cartas de navegar antiguas. el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. #n estos mapas. para explicar sus correrías. br'$ulas primitivas y astrolabios.)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros. bastante raras. planos para indicar las corrientes y los vientos. . por indios con plumas en la cabeza.

a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos.lorín.@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres. #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. y estaban redactados en una orma tan amanerada. mand" que uese ahorcado Fuan . y todavía conservo. que dice así5 6#l capitán de barco. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo. llamado el -ascongado. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia. que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. . a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna.raca. cuando la conquista de (mérica. escrito por mi inhábil mano. cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar. el capitán .rizar volvi" a )ádiz. le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. el gale"n. que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones. #l uno quedaba entre indios. )uando comencé a escribir. &I . y los comentaba. )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos.rizar pusiera en su escudo. valientemente. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías. grandes o chicos. hi$o de ?entería. &omingo de (guirre presenci" el incendio de . el pirata.artín 7érez de . que yo no me enteraba de su sentido. un pliego en papel de barba.rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento.8 ?ecuerdo que al escribir esto. el otro se decía que se había hecho pirata. . 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. que me dictaba mi tía. a través del tiempo y de las generaciones. ( los que cogía en el mar. como el rancés le atacara con brío.rizar se de endi" en su barco. #l emperador don )arlos. &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano.rizar apres" a Fuan . . . el arp"n y la bandera ganados en la batalla.lorín.rizar. )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba. por casualidad.lorín.artín 7érez de . para eterno recuerdo. se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan . !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. con letras desiguales. Fuan . La mayoría eran breves.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos. hombres o mu$eres. &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta.lorín quiso dar veinte mil duros al capitán .artín 7érez de . los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico. a sus barcos y a toda su gente. y después de la re riega. y. nuestro 4e*or. como correspondía a su ina lealtad. y que el capitán .

+uen o icio para poner a prueba su bárbara energía. Lleg" Lope al 7er'. dentro de su realidad. terco y mal encarado. la más absurda. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela. don (ndrés Hurtado de . otra de 1aviria y otra de Navarra. era la de Lope de (guirre. &e sus Recuerdos tomo estos datos. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. :na noche. se veng" de él. el loco. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. el traidor.endoza. )ondenado a muerte durante una sedici"n.nés de (tienza.ernando de 1uzmán. a la muerte de mi abuela. )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. y mariscal de campo a Lope de (guirre. #n IPQR. -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. que le siguieron. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. el loco. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era. que no admitía reconvenciones. a mediados del siglo O-. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda. &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes. el eroz vasco. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes. el virrey. No se sabe de qué pueblo. el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche.ara*"n en busca de oro. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. llamado también Lope de (guirre. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. entre todas aquellas historias. marinos. Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes.. #n el siglo O-. . y era vizcaíno. . que era hi$a del conquistador +las de (tienza. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste.. &omingo de )incunegui. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. la más extraordinaria. para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-. se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos. #ra Lope hombre inquieto y turbulento.

(llí donde arribaba. y ué bordeando con ellas las costas del +rasil.( la cabeza de sus hombres.. quemando todo cuanto se le ponía por delante. ?esisti" en alta mar. Lope se dedicaba al pilla$e. #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar. muchos iban. $usti icándose de sus desmanes. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3. con su hi$a y algunos compa*eros ieles. después de meses y meses. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. desertando. sacando su daga. les peg" uego. la inmensidad del curso de este enorme río. llevado de su loca uria. y atentamente lo mand" ahorcar. Lope de (guirre era todo un hombre. unidas con algunos desertores de (guirre. (guirre le escuch" atentamente. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. de las 1uayanas y de -enezuela. No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. (llí. (guirre. Las tropas del rey. cercado. lo irm" de esta manera audaz. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones. para darle muerte. en una casa abandonada. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a. y luego se re ugi". al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. . que era todavía una ni*a. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. en el campo.. y de éstos. de -enezuela. >uebrantado. cuando se vio irremisiblemente perdido. Lope. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta. orden" lo colgaran. (guirre escribi" un memorial a . cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. saqueando los puertos. ba$" por el (mazonas y recorri". para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n.elipe . en las proximidades de +arquisimeto. y se lanz" al (tlántico. y para dar más uerza a su documento. Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. cerca del #cuador. por días.

poco más o menos.I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto. ni que puedan llamarla. Lope de (guirre era todo un hombre.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo. &II EL -UNERAL DE . #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. #l soldado obedeci". con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno. al segundo disparo. es lo que decía el libro de casa de mi abuela.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. aunque con muchos más detalles y comentarios. ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. (guirre. encerrada en una $aula de hierro. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto. . grit". B<. el loco. ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. $amás. saludando a su matador. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz. &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco. ! cuando sinti". ?ealmente. al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. la hi$a del @raidor.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. me era casi simpático.

y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio. querían hablar del desaparecido. hasta que se supo que había muerto. (l parecer. una goleta. #ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse. la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata. con las letras grabadas en la espalda.nglaterra. donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. vestidas con mantos de luto.i abuela. delante del altar mayor. B#stá le$os de aquí. La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más.rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. que se destacaban de un modo terrible.zarra y del puerto salía. B7ero /por qué0 (l 'ltimo. ni su hermana Grsula. . . disponiendo una porci"n de cosas. las brumas iban subiendo por el monte . y las cuatro anduvieron de un lado a otro. que no. mi abuela. . &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. y después. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . y cestas con pa*os negros. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. lamentándose. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. )omprobé. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento. B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. 7or eso. desnudo. despacio. se celebr" su uneral en L'zaro. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía. ni mi abuela. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. rotundamente. y salimos los dos al camino con la Iñure. B/! por qué no viene0 BNo puede venir. aunque vivía. 7or esta época. la tía Grsula y mi madre. con esa penetraci"n que es recuente en los chicos.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria. trozos de madera. no podía venir a L'zaro. la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos. que le habían llevado a un presidio de . Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia.

con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas. con su tra$e negro y su sombrero de copa. y comenz" la misa. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. extendían pa*os negros en el suelo. y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro. sin de$arla hacer nada. primero. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. que se arrodillaban. retorcido. en el altar mayor. y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían. dorado. (rriba del crucero de la iglesia. 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto. comenzaron a arder. Los cirios. colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo.rizar. (nduve detrás de mi madre. hasta que vino el vie$o . luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron. poco a poco. cogido a su alda. .

Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o.rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. todo me parecía distinto.. :na vie$a medio loca.. el sol pálido iluminaba el atrio. cruzaron por delante de nosotros. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia. #n estos días. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada. (l salir de la iglesia. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. con sus capuchones negros. tarde o temprano. Había la tradici"n. la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. botas altas. . y. a pesar de que el vie$o . el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu.. la Curriqui.rizar y yo nos quedamos a la puerta. que sin duda era la bu ona. vestida con una alda de lores y una toca blanca. con patillas. 7or la noche. levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes. hacia casa de la abuela. #ntonces los sollozos aumentaron.ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. sollozaban. :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. !o miraba por todas partes. con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. &urante mucho tiempo. en procesi"n. &espués de la misa. &e cuando en cuando sonaba el "rgano. las cosas. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. con su sombrero de copa. !o me encontraba amilanado. !o le tenía que ver. la luz. #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos. 4u convencimiento se me comunic". en (guirreche. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. . y tras ellas ueron saliendo los se*ores. el aire. @odas las mu$eres. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. al recordar el hombre perdido en el mar. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. Luego. y los marineros y la gente pescadora.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda. como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. #ra así5 9rra . y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos.

que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. porque me encontraba todavía en ermo. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas. si no les daba nada. #ste día. a cantar otras canciones. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche. con una capa blanca y una corona de lat"n. (l principio me puso el maestro entre los 'ltimos.artín 7érez de . 9diaba el vascuence como a un enemigo personal. aunque mis uerzas no eran muchas. contra cualquier Fuan .ari &omingui. instintivamente. !o estaba dispuesto a luchar.edina del )ampo. acompa*ándose de panderos y de zambombas. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro. Nos solía pegar con uria.iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. de los trigos de . Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. y contestaba. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova. y creía que hablar como en +urgos o como en . antes de aprender a ganar o a vivir. 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos. don Hilario.3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori.2(hí está . como . nos hablaba de las vi*as de Haro. . debía aprender a pronunciar correctamente. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. 24i quieres venir con nosotros a +elén. que toda persona de buen sentido. le acusaban de ser una vie$a bru$a. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. <. #l maestro. lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos.iranda de #bro constituía tal superioridad. tendrás que quitarte esa alda vie$a.lorin que me atacase.rizar.

solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. ría y h'meda. #l padre era un tipo. )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. B/7or qué no se casa usted de nuevo. que encontraba motivos raros para sus decisiones. rases duras. que el ni*o. repetidas veces. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. Llamaban así a su padre por haber demostrado. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle. 4í% no es ácil que los de mi época. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. sin saber casi por qué. Fosé . donde recibe uno. 6#ste chico no vale nada8. Fosé . el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. y no me conviene. de carácter uerte y un poco osco. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia. BNo. como más débil. y entre nosotros. como más tierno.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. B7ero. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. #l otro chico. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. . )homin Selayeta. donde se entumecen los pies. &omingo Selayeta. se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida.ari era hi$o de Fuan ?ecalde. #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. . en ciertas solemnidades de L'zaro. un valor extraordinario% Fosé . Selayeta0Ble di$o alguno. hombre. esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. el +ravo. no lo ha comprendido el civilizado. #sta impresi"n de la escuela. tan aborrecida por Selayeta. &espués se han pasado tristezas y apuros. era el rac que. ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. hombre enérgico. malos tratos y castigos. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. #sta levita. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres.!o. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte.ari ?ecalde% el otro. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa.

tenía que marchar a su lado. (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. Selayeta y yo. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. negros. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas. hacía la vista gorda. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. en la punta de )ay luce. 9tros chicos. . y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. el maestro. in lados. que luchaban valientemente por la vida. que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. como dicen algunos en L'zaro. menos por el muelle. en general los de amilias terrestres o terráqueas. rosadas. y yo uí avanzando en mi camino. a la salida. pulidas y brillantes. mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. un pulpo con sus o$os miopes. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones. o uno de esos sapos de mar. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. ?ecogíamos conchas. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. <>ué sorpresa cuando aparecía.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. al inal de un apare$o. y saltábamos de una barca a otra. nos acercábamos al mar.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. &on Hilario. verdaderamente repugnantes. (lguna vez logramos ver ese molusco. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle. .Selayeta. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. desnudos. ( pesar de sus advertencias. los de amilia marinera. sobre todo para que los leyese su hi$o. padre. entre los que nos contábamos ?ecalde. amarillas. trozos de espuma de mar. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. redondos y est'pidos. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. . Los pescadores nos conocían. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. como veía que me iba poniendo robusto y uerte.

(sí se consolidan las supersticiones. 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. con cuatro o cinco tramos de escaleras. #l monte .rayburu. y. negra. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. y por una calle empinada. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. por esta tendencia a registrar. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. para guarecerse de la lluvia. la cueva nos imponía alg'n respeto. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos.zarra. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea. Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. a descampados pedregosos con helechos y hayas. #n la punta del . (ndaba de noche haciendo echorías. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. en el monte. le llamaba el carabinero. y si no estaba. Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas. de aire misterioso. no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. )erca existía una cueva llena de maleza. donde solíamos meternos a huronear. #l monte . pasábamos por delante del convento de 4anta )lara. yo propuse que quemáramos la maleza del interior. #ra un agu$ero. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto. (l borde mismo del mar. #l vie$o !urrumendi.zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas. a una de cuyas aldas está L'zaro.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. La parte alta del . orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . sorbiendo la sangre de los ni*os. ( pesar de ello. en el coraz"n del monte. un extra*o inventor de antasías. &esde que supimos esto. ormado por la$as inclinadas. teniendo tiempo por delante. centollas y ermita*os. en otros lados. le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. !a. . 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría. no pasaría nada.aro y la de las (nimas. y terminan en una pe*a alta. que se llama . sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. y su aliento era tan deletéreo que envenenaba. y avanzan en el mar de$ando arreci es. salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas. #sta serpiente tenía garras de tigre. roídas por las olas. la E!an su!uia.zarra era imponente.zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones. alas de buitre y cara de vie$a.zarra es un promontorio pizarroso.

<)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida. saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. #n algunas de estas simas se sentía el viento. huyendo de las olas. verde y blanca. )uando ya ba$aba el camino. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. veteada de blanco y de ro$o. cruzando el peque*o océano. 7asada esta parte.zarra se cortaba en un acantilado liso. aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos.zarte. entre las rocas cubiertas de líquenes. el cangre$o. el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es.rayburu. se levantaba la roca de aspecto trágico. solían verse charcos tranquilos. yo me iguraba que así. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines. como el centinela de estos arreci es. las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. que al macerarse en el agua. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. . !a cerca de la punta del .aro y otro promontorio le$ano. al retirarse la marea. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. pared negra y pizarrosa. el monte . redondos. en gran tama*o. que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. a media milla de la costa. #n la marea ba$a. charcos claros.rayburu. 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde. salía de su rinc"n. echando humo. en algunos sitios. que acababan en el mar.(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. 4altábamos de pe*a en pe*a. #l mismo !urrumendi aseguraba. olvidados al retirarse el mar.aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas. el . Los pescadores decían que en rente de . (llá aba$o. cubierta de lapas. . llena de agu$eros. #l agua. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. #n el ondo. serían los océanos del mundo. quedaba como un ramito de ilamentos plateados. se veía la playa de las (nimas. Le$os. andando traidoramente de lado. una pluma de gaviota o un trozo de corcho. Había por allí agu$eros como chimeneas.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. seg'n Selayeta. una enorme y misteriosa caverna. entre la punta del . (quí. con las crines al aire. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es. . pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. #n los bancos de este coliseo natural quedaban. y a veces descalzarnos y meternos en el agua. y las casitas esparcidas de la barriada de .zarra tenía una gran cavidad. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr. sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar.

#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. .! yo oía la charla continua. y al anochecer se tomaba chocolate. en vascuence. ca*as de pescar. como ahora. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. #n este muelle y a pocos pasos del . tenía su taller el padre de Selayeta.ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo. ventanas y galerías de madera. había algunos almacenes de carb"n. y de m'sica de acordeones. el muelle largo de L'zaro. de at'n guisado con cebolla.entidero del muelle largo. convertida en escaparate. el . de las amigas de mi abuela. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso. Las horas se nos pasaban entre las rocas.s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n.. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar. concluía en las mismas pe*as. Le acompa*aba a (guirreche. que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras.. en castellano. y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir. #n estas casas hay siempre ropa tendida.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa. <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables. por su 'nica puerta. entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos. la de la )ella *irena. y en parte. en parte. y que destilaban. ( todo lo largo del muelle.. la del +oland. en aquella época y en ésta. aroles.entidero. exponía poleas de madera. #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io. medias azules. antes. sudestes amarillentos. conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce. I8 9URRU. . adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. #n la ventana de la casa. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona. del instinto de limpieza de esa gente pescadora. sobre todo los domingos. apare$os y corchos. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones.. un cintur"n de salvavidas. lo que depende. una tu arada de sardina rita.. y en vez de terminar en el ?ompeolas. o sea. en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. y mi madre no me de$aba salir. .

Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. #ra soltero. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. islas madrep"ricas. ( todo esto. #ra !urrumendi un hombre enorme. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. re*ía con todos los gatos de la vecindad. barcos sumergidos. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. muy verdad. las manos grandísimas. bosques. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones. ro$a% el pelo blanco. el vie$o y antástico !urrumendi. con la espalda ancha. como tenía talento para ello. volcanes. unos tra$es de lienzo azul. !urrumendi era un lobo de mar. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. que debía de estar cala ateada como una gabarra. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. . )homin era muy hábil y muy pacienzudo. vivía solo. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. le gustaba contar lo que había imaginado. mientras él torneaba. una chaqueta de pa*o negro. como yo. Nos decía que en el ondo del mar hay. y. praderas. cuando se hizo grande. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. y los pantalones. a charlar. unía las invenciones más absurdas. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones. uerte. y no salía hasta que pasaba. Selayeta sentía. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa. tan ba$o se los ataba. y el pá$aro. el abdomen abultado. 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las . algunos amigos. solían sentarse a la puerta. a punto de caérsele.ndias. monta*as. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. @enía una hermosa cara noble. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. desiertos.#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. #l (tlántico le conocía desde .slandia y las islas de Lo oden. Nuestra inclinaci"n aventurera. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. amigo y contertulio de Selayeta padre. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. como en la tierra. y. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses. -estía muy limpio% en verano. andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a.

B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared. . B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. si se mete uno por ese agu$ero. y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino. se puede andar como por tierra. con ironía. Hay quien dice que. B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta.

. en las rocas de la Surriola. . también. 2(yer noche. 4eg'n él. el de los o$os encarnados. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. no se sabe si tan grande. que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". aunque uera de cien millas. había en el mar una sima sin ondo. rente a . en donde se navega por tierra.3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia.rayburu. !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos.zarra. a las once. entre las rocas de la Surriola. detrás del monte . contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso. de otro. seguramente.aVlstrom. ?especto a la cueva que hay en el . en . o por lo menos primo. lo hacía como si se tratara de un extra*o. y que un gigante. con sus alas de buitre.. y a quien se le preguntaba5 -. como loco.. y de ese monstruo terrible del .uchas veces. con un pez en la mano. #ntonces !urrumendi di$o tal cosa. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas. a los barcos% de la ara*a del TraUen. en el pino de 7ortland. #ste gigante debía ser hermano. pero sí con los o$os ro$os. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3. que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados.zarra. él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen. por verdadera tierra. los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas. entrando en ella. que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres.zarra.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro. 7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad. !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti.rayburu. +astaba decir que las sirenas.. cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. @ales cosas se presenciaban allí. corta% pero !urrumendi aseguraba que. la gran serpiente alada del . en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor.nglaterra. aullando. un poco más le$os de . no se encontraría el ondo. tenía en la cueva su misteriosa morada. con los o$os encarnados. 4e le decía que su sonda era. Nos hablaba. en tercera persona. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido.4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo. si es que salía. salía.

#ste perdido. marinero. con un equipa$e de canallas. #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. Hay un ondo de crueldad en el hombre. haciendo echorías por el mar. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. metidos en una $aula y con los o$os vaciados. blas emador y cínico pirata. y sobre todo en el ni*o. 9tras veces. las nieblas. era un buque antasma. oh= oh= 7uedes estar satis echo. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. 4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. porque se vuelve loco inmediatamente. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . ya puede no leerla. ormada por los ríos. (hí está.tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. al maldito holandés% pero. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos. agárrale. a ortunadamente. <)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla. cuélgale. en donde él había estado alguna vez. a lo le$os. con el cuchillo entre los dientes. o cuando se izaba alg'n ardo. seg'n !urrumendi. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. .9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . tripulado por un capitán holandés. !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. Nos hacía temblar. aunque la sabíamos de memoriaB.uego. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza. anda. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. ahí esta. no se le había acercado. 4i le envía a uno una carta. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre. trepando por las escalas de un barco. pero le oíamos. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. borracho. tales absurdos y mentiras dice. )asi siempre. un piloto paisano nuestro.

Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. . cuando volviéramos a L'zaro. y umábamos en pipa.7ara Selayeta y para mí. y después de aventuras sin in. aunque yo. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. para que no nos denunciase. a los dos chupadas no podía con el mareo. como !urrumendi. de desvali$ar navios y bergantines. el vie$o lobo de mar. 4i por si acaso teníamos loro. volveríamos a L'zaro a contar. 4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. como él. )uando nuestro amigo. !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. estaba más alegre que de ordinario. que tendríamos en una isla desierta. nuestras haza*as. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. contaba cuentos. #stábamos decididos% seríamos piratas. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados. en un alto. #n aquella época. como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar. por mi parte.

Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica.. el marinero se lo hacía. tenía cierto ascendiente sobre él. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o. buena persona.. las serpientes aladas. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. humildemente. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad. le trastornaron un poco. en la taberna del &rag"n ?o$o. Le gustaba a !urrumendi. y así decía5 6:na vez. ( ortunadamente. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. <7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. a la altura de )abo -erde. de una manera solemne5 B4hanti. después del curso con don 1regorio (zurmendi.8 )uando se trataba de un barco. porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio. que me quitaba todos los alientos. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. de muchacho. como los chicos del muelle.i madre se alarmaba tanto. su tonela$e y sus condiciones marineras. de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. y todavía sobraba. !o. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. las sirenas. Hubiéramos pre erido ir. un ligero avor.. teníamos que estudiar. 4i queríamos ser marinos de altura. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde.#l asunto se reducía a un marinero. en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. . en Liverpool. a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos.. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. de tal naturaleza. !o no podía hacer grandes escapadas. pero sin darle demasiada importancia. uera de las puntas. #l mendigo pedía. t' sabes más que nosotros. que. para nosotros. #l solía replicarme. Gltimamente. que en agradecimiento concedía al marinero un don.. llegaron las vacaciones de verano. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines. si quería. . y. aunque un poco borracho..8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico. las bru$as y la Curcus"ada.

socavado en la muralla. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. )uando )aracas concluy" nuestro barco. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. Selayeta y yo. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. entonces.BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. pintado y dorado. solía decir a su mu$er5 B(nthoni. Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. barricas. de tertulia. maderas embreadas. y el borracho.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. y el barco. que se llamaba Foshepe @i*acu. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica. uimos. entraba en su casa. . herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. se le podía convidar a vino. se paraba. lo pusimos en el agua. cuando estaba concluído y pintado. 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. y un tipo mediotonto. . se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. y. B#ntonces. como decía !urrumendi. de alg'n barco antiguo. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. y. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. como si estuviera cansado. un borracho. redes y anzuelos de todas clases. apodado 4hacu. Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. )aracas. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel. con voz suave e insinuante. que. sebo. a la rampa del muelle. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras. saca el disco. s"lo por verle marchar trompicando. donde vendía alquitrán. que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos. para ver la obra maestra. ya veremos. y uimos los dos a casa de )aracas. de blusa azul y de gorro ro$o. además de comerciante. y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata. clavos. que vigilaba las lanchas. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas.

en este arenal se pescaban anguilas.ndependencia. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. 4i el puerto no tenía nada que ver. había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos. encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. (l volver de nuestras expediciones. en hilera. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. que pateaba. ?ecalde y yo. . seguíamos remando. por conse$o de )aracas. porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. a prestarnos una chanela de Sapiain. Nosotros. y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. que a veces tenía mala intenci"n. :n poco más le$os. a 4hacu se le había pasado la rabieta. en tono de malhumor. Gnicamente alguna vez nos recomend". aunque hubiera mucho olea$e. Selayeta. y casi comenzaba a llorar de rabia. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera. :n día nos decidimos a pasar la barra. 7ara mitigar este racaso. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso. rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde. 4hacu se avino. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. tiraba el gorro ro$o al suelo. )omo decorativo. en cambio la ría era muy bonita. La otra orilla era agreste. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha.7or más arreglos que intentamos hacer. le decía5 B-amos a vender tu lancha. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. que 4hacu guardaba.ientras veía que entrábamos en el bote. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . . en donde estaba el astillero de 4hempelar. y él. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas. #n la marea ba$a. :na de las orillas la ormaba un arenal angoso. <Llora. y constantemente había una serie de barcas negras. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. se llamaba el Cac"alote. #sta chanela. #ntonces Selayeta. el relo$ero y corredor de comercio. antes de la primera presa. que no volviéramos a coger el Cac"alote. (sí son muchas de nuestras cosas.

cerca de las rocas de . el cielo estaba plomizo. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . llamado Surbelcha. antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica.ARIS< :na ma*ana de oto*o.zarra hasta escalar su cumbre. y nos llam" a Selayeta y a mí. y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas. corriendo.8I EL NAU-RA?IO DEL . .STELLA . &e pronto. sali" el sol. Selayeta. @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. ?ecalde y yo no entrar en clase.ari. ?ecalde el +ravo. vino ?ecalde.zarra. Hacía un tiempo obscuro. habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos.rayburu. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. nos dirigimos por el monte . y. tendría yo entonces catorce o quince a*os. tras de un golpe urioso de viento. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma. y otro patr"n. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire. La niebla iba ocultándolo todo. &ecidimos. y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria. padre de nuestro camarada Foshe . )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro. llevando en sus rá agas gotas de agua.

Sapiain. 9las como montes y nubes de espuma ocultaban. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. encorvado hacia adelante. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. vie$o. con gorra% el otro. con el ob$eto de no avanzar. y una precisi"n de algo matemático. peque*o y moreno.rayburu. se apoder" del bote. La goleta se llamaba *tella Maris. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. -estía el cadáver. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. y era de la matrícula de >uimper. y la lancha se estrellaría entre las rocas. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. envuelto en el sudeste. estuvo s"lo un momento $unto a ella. Surbelcha tenía los nervios de acero. de sotabarba. &ías después. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. sin duda esquivando alguna roca. y la lancha pas" sin di icultad. vestido de negro. tra$e de marinero. . ?ecalde. #speramos con ansiedad. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido.BNo. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. desde las rocas. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. Los prácticos desistieron de la empresa. 4entí verlo. se me venía su imagen a la memoria. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. #n la cubierta del barco encallado. es SurbelchaBme di$o él. ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. durante alg'n tiempo. arro$ado por las olas. #l atalayero. 4in duda la tripulaci"n del barco. uno era alto. pasado el temporal. el relo$ero y corredor de comercio. registrando el horizonte con la mirada. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. porque después. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. dándose cuenta del peligro antes que el capitán. )reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. durante mucho tiempo. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. se entendi" con ellos. a aquellos valientes. La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . >uince días después. llevaba el remo que hacía de tim"n. &e los dos hombres. #l viento nos tra$o sus voces. Surbelcha. #ran bretones. :n movimiento a destiempo. (llá estaban% los vimos entre la niebla.

!a decididos.ríamos dos remando y uno en el tim"n. 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado. en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . con algunos agu$eros. negra.8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado. Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as. sábado por la tarde. pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. ( pesar de las seguridades de ?ecalde. lo pondríamos a lote.zarra. y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. iba quedando más turbio. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos. la hermana mayor de las rocas del . !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. atada a una cuerda. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. de buen tiempo. al amanecer. 7asamos por delante de . y que no volveríamos hasta la noche.zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma. &ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno. el cielo no aclaraba% por el contrario. y comenzamos a doblar el . compramos queso. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle. . !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea.rayburu. :n día de marzo. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. #l domingo. @enía la ilusi"n de que. por una casualidad. pudiese quedar a lote. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in. . i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n. #l viento soplaba con uerza. y nos reemplazaríamos para descansar.zarra a larga distancia de los arreci es. que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro. me levanté de la cama. porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía. la pe*a grande.

lastimoso. Foshe . avanzamos despacio. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad. las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. todo el mar estaba blanco% en cambio. pero sin arrebatos. pero nada di$imos. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. y ?ecalde y yo. nos calaba la ropa. #stábamos emocionados% Selayeta y yo. ( medida que avanzábamos en el canal. . creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. y. lanzando gritos salva$es. envueltos en nubes de espuma. @erco. Selayeta grit". &e pronto. de cuatro o cinco brazas. Nos detuvimos. ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos.ari era hábil y marino de instinto. #stábamos a veinte pasos del barco. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. produciendo un ruido violento como el de un trueno. ?ecalde no era de los que retroceden. tácitamente. 7erdemos ondo. se cubría de meandros de plata. Las di icultades y el peligro le excitaban. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos. Selayeta se puso a proa con el bichero. y entramos en el canalizo rasando las rocas. por contraste.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris. resistiendo todo lo posible. . 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido. expuestos a hacernos pedazos. casi inm"vil. más le$os parecía completamente negro. era triste. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. (lrededor. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. B/>ué pasa0 BHay que pararse. ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. 4abía que había un canalizo estrecho. B<)iad= <)iad=AAgritaba. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas. cerca de nosotros. al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que. #l bote iba rasando la roca. entre los arreci es.

?ecalde. Luego nos dispusimos a reconocer el barco. solemnemente. Les eché una cuerda. )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. 4on pá$aros. B4í. . BNadaBdi$e yoB. #l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa. deshecha y humedecida por la marea. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. hay agua% pero se puede andar. del *tella Maris. una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo. B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. subieron al barco. que ataron al Cac"alote. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. se pudrían sobre cubierta. saltando como yo. y luego. 4e puede subir. @omamos posesi"n.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. desencuadernada. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. . de una piedra en otra. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía.(l asomarme por la borda. B#cha esa cuerda. chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. como serpientes enroscadas. las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a.

No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. al chocar el bote con alguna piedra. un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco. tirando de la amarra. su$eto a la amarra. 4in duda. los hierros y argollas. y pedir auxilio desde allí. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. la rueda del tim"n y la obra muerta. se había abierto. #n esto oímos un cru$ido uerte. B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. )on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . sentados en la popa. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde.rayburu. la despensa y la bodega.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. por la parte protegida del noroeste. entonces.rayburu. />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. aparece distinto a como se le ve desde tierra. ( ?ecalde debi" parecerle. y. anegados. entre el barco y . #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. ( veces. los devoramos pronto. pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas. rechinaban como con una protesta de malhumor. que se lo guard". #ntre los tres. desde el mar. y di$o que teníamos que sacar el bote. #ste pe*"n. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas. impreso en >uimper. B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría. . 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda. además. #l Cac"alote estaba hundido. el procedimiento un tanto humillante. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo. 4acamos el pan y el queso y.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

que me despierto estremecido y ba*ado en sudor. pero 4hanti es muy valiente.zarra le parecía. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . 7arece que no.#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os. destrozados.i madre y la Iñure se hacían cruces. y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del . Nosotros íbamos a embarcarnos. .zarra y que no encuentro sitio donde atracar. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí.ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n. trayendo a Selayeta. &esde aquel día Foshe . . #l se*or se puso al tim"n. BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella. y tal espanto me produce la idea. donde estaba un se*or con una ni*a. cansados. #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del . B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos. Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro. los dos hombres. :na hora después volvían. la ni*a. después de tantos a*os. el hombre iz" la vela. Luego.rayburu.uchas veces. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . sin duda. una gran superioridad. . #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo. #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres. -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto.

. conocía muy bien su derrota. @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias.anchester a )ádiz. Los marineros. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban. &on )iriaco. La ragata me pareci" un sal"n. ni se podía dormir. tan limpia. con el capitán :rdampilleta.i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a . y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain. Le gustaba la .LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . era también muy atildado y muy pulcro. y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. con mi abuelo. tras este via$e de un a*o o a*o y medio. y. de$arme envanecer con esta aura popular. &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a .IS PRI. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui.ilipinas a )ádiz. ni mudarse% en cambio. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas.ilipinas y de .i abuela y mi madre no quisieron. #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas. se avenían bien y no había ri*as. intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua. cuando hacía buen tiempo. tra$e blanco. Llevaba casi siempre sombrero de pa$a. tan arreglada estaba. pero en lo demás estaba poco enterado.zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso. sino restos del paso de contrabandistas. &e )uba volvimos a . &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera. y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. patillas cortas. me quedaría en 4an .EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". .ilipinas.ernando para concluír mis estudios de náutica. en la )ella 2izca3na. ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. sin duda. una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas. .anchester y de . casi todos vascos. como su barco. el relo$ero y corredor de comercio. ya grises. !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del . en el bergantín Caridad. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz.i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana.

uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros. en vez de volver por el estrecho de la 4onda. )ontinuamos hacia el sur. en direcci"n del estrecho de la 4onda.olucas. sentí un verdadero placer. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las . y no tenía motivos mas que para estar contento. La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico. Los días que pasé en .ndias.ernando saldría piloto primero. +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde. después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. (travesado el estrecho de la 4onda. pero el curso empezaba. . 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche. y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. cua$ada de estrellas re ulgentes.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad. &on )iriaco quiso completar mi educaci"n. @ardamos en toda la travesía cinco meses. &esde aquí hicimos rumbo. como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito. para que me tuvieran de huésped.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad. pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. sabía bailar y sabía hacer versos. que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte.ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza. 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. y el via$e a . el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol.anila disparando cohetes. entramos en la bahía de . y. #l capitán me present" en la escuela de 4an . Hubiese querido ir a L'zaro. después de una tarde so ocante.ciudad y la vida social.ilipinas en marzo. nos quedaba poca distancia. y. &e día. y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na. y la noche ué espléndida. )uando pisé )ádiz. &e la escuela de 4an . 4alimos de . Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín.

vestidos de día de iesta.atías )epeda.e levanté.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso. y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande. con miradores. por la tarde.ermín . me vestí y me acicalé todo lo posible. Lleva el tra$e nuevo. @e voy a presentar en casa de )epeda.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza. B<#h. pasamos la puerta del . propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. paisana nuestra. . Llegamos cerca de la (duana. y me di$o5 -ente a dormir al barco. casada primero con . don )iriaco se present" en mi casa. dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. &uermes como un lir"n. .enchaca y después con don . #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda.II HISTORIA DE LA . nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo. . )epeda y )ompa*ía. B(quí esBdi$o.a*ana tenemos que ir a )ádiz. . Los marineros de la ragata. una vascongada. 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. un almacenista. socio del primer marido.ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla. ya es hora. y nos dirigimos al puerto de )ádiz. en 4an . #l se*or don .uimos al barco.ernando. &esembarcamos en el muelle.

de mis antepasados. preciosa.#ntramos en un portal altísimo. el vie$o capitán era un hombre de sal"n. #stábamos hablando cuando entr". &olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura.atías )epeda y ué presentado a él. 4olamente me dirigi" una rase. #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. una muchachita de catorce o quince a*os. el no tener cincuenta a*os. la hi$a de do*a Hortensia. #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura. turbado. le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. &olorcitas. exagerando un poco. ?ealmente. )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento. en )ádiz. el techo encristalado y las galerías con arcadas. hecho un tonto0 No. de nuestra casa solariega de L'zaro. B7ues si eres algo pariente mío. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. &on )iriaco. subimos la escalera monumental. no es necesario. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar.. (l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo.edia hora después vino don . le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. porque a mí me pareces todavía un chiquillo. &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. porque aquí. !o. 4in duda. para don . $uanetuda. hermosísima. 7recedidos por el criado.e encontraba en la edad del pavo. y result" cosa no muy rara entre vascongados.. y. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella. do*a Hortensia. @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. no te choque que te hable de t'. no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido. . la nariz chata.atías era una impertinencia. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB. acompa*ada de una criada vie$a. que teníamos un apellido com'n.. llegamos a un sal"n inmenso. la amabilidad de la bella se*ora aument". enlosado de mármol. una mu$er opulenta. con grandes espe$os y medallones. completamente con undido y turbado. de o$os más negros y de tez algo más morena. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe. B#s muy posibleBrepuse yo. te van a tomar el pelo. Nos recibi" con gran amabilidad. . y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". . Lo cruzamos. recorriendo un pasillo. B&ebemos ser parientesBdi$o ella.

( media tarde don )iriaco me llam". de bergantines y de goletas. B<&emonio= @iene historia. de pronto. no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. llam" al due*o. en caso de necesidad. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza. que se mostr" muy amable conmigo. La bella Hortensia tenía pretensiones. &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. B#spérate. B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. B<. me di$o don )iriaco5 B. Le concedemos a usted la hora. BNo. !o estuve hablando con do*a Hortensia. entusiasmado. La casa era enorme. ?ota y 7uerto ?eal. puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte.uchas gracias=AArepuse yo.aría. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco. B@' verás. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. era muy hermosa y no . . porque te pueden servir.ira. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . Hortensia es vizcaína.atías. inundada de sol. 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas". y salí con don )iriaco. los salones vastísimos.&espués de almorzar. 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego. #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. !o entonces aun no había visto nada. las salsas y los vinos. 4hantiBme di$o. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. de un pueblo pr"ximo a +ilbao. 4i no iba. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones.atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. un monta*és amigo suyo. y le recomend" una comida escogida. y. don .e despedí de todos. llena de ragatas. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá. B-amos. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. y quedé maravillado. B. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa. +ebimos los dos. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana. una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir.uy bienBcontest" el capitánB. #sto halagaba su vanidad. (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . no.

no quiso verlo ni reconocerlo.enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones. de sus monta*as de (sturias. @e lo dice un vie$o. B/)on su ísico0 @iene gracia. B4í.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío. La muchacha. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo. capaz de cosas buenas y de cosas malas.enchaca y le oblig" a casarse con ella. el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas. le instituy" heredero 'nico. encontr" a . No creas que una mu$er es. con ideas geniales.. La llen" de regalos y de $oyas. con su ísico. no me parece de tontos. .. .ilipinas. y menos lo que te digan de ellas. que era voluble. )epeda lleg" a )ádiz. .ilipinas% Hortensia ué a .. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . con lo que qued" viudo y riquísimo.enchaca. se escap" del pueblo. B7ues con su ísico. . pilotín% si puedes. al ver su abandono. te pasará que ya no te importará nada por ella. porque . )omo iba diciendo. .quería casarse con un cualquiera. donde acababa de morir su padre. brutal. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella. por serlo. B7ues eso. un amigo mi".atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio.enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter.enchaca se había asociado con este don . débil o tímida o poco inteligente. don )iriaco. #l uno completaba al otro. B@rataré de seguir su conse$o. ué al pueblo. nada tímida.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas. y cuando la conozcas bien . y ésta. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi". . a pesar de que .. #lla di$o que no a todo.. . de$ando a Hortensia embarazada.enchaca estaba en .enchaca. y. #n esto.enchaca no estaba dispuesto a casarse. . )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro. 4i quieres saber c"mo es una mu$er. &espués de todo hacía bien. primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad.ermín . ni tampoco a de$ar a Hortensia.enchaca era un hombre exaltado. . por el contrario. no creas nada de lo que digan ellas. vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz. atrevido. )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna. al morir. . y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. B4i puedes. capitán de barco metido a comerciante en )ádiz. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a. #n el momento del matrimonio. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas. 9 su mu$er o nada.

.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er. !o nunca lo creí. y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. casi un loco.enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca. que ué exquisita. no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa.enchaca ué a . #lla estaba o endida pro undamente% él. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don . se peg" un tiro en la sien y cay" muerto.. #n esto. se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. que han pasado.enchaca. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na. No sé si sabrás que. #l pensamiento parti" seguramente de ella. 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre. cuando un día . #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. la misma. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar. y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente. La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron. no se sabe si inadvertida o intencionadamente.enchaca ya era vie$o. #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido.enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. @endría cerca de cincuenta a*os. B#xacto. No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. 4e llama %lie!o de "istoria. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia. y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. como te he dicho. considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla.enchaca. cuando se instal" en )ádiz.antasías que se inventan. . )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena. .enchaca era. con )epeda. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. lo sé. que pasan y que pasarán. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. .nglaterra a recogerla. pilotín. $ugando con unas pistolas. estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles. tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal. B<+ah= B. con el in de morti icar a su socio. B/Nuestra ragata0 BLa misma. . un exaltado. . B4í. cuando se construye un buque. . celoso y sombrío.

creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado. por mi insigni icancia% pero yo. marchaba yo a casa de do*a Hortensia.ina. por las calles de )ádiz. III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente. y volvimos a casa. ya turbado.ernandoBme di$oB. !o. #s una idea est"lida y mezquina. &on . le sentía hostil. No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede. al caer en uno de estos lazos burdos. <(di"s. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia. #l se*or )epeda no podía discurrir. a través de su aire indi erente. #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia.ba con el coraz"n en un pu*o.atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza. #l encuentro con don . Hacía como si no me notara. no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme. Lleg" don .atías me preocupaba. y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or. creyendo ver o ensas en cualquier cosa. y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima. #ntonces.atías era. y don . aunque no de una manera ostensible. y se valía de ella para humillarme. &on . razonar con libertad% no contaba con el su iciente . ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . 4hanti= B(di"s. por la ma*ana. y estaba siempre en guardia. muy recuente en #spa*a. @emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad. mi adversario. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba. #ra muy suspicaz. me con undía.atías y. e ectivamente.atías demostraba así su superioridad.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti". &on . @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien. él se meti" en el bote y desapareci". . B@' vete a estudiar a 4an . #staban preparándose para ir a misa. Nos abrazamos. #l no debía notar en mí su iciente respeto. como todos los hombres tímidos.atías soltaba la carca$ada.

! don . #l dependiente principal. no me resulta. que le conocía bien. con su mezcla de tiesura y de mandanga. y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan .atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata. no tenía mucho cari*o por su padrastro. Hasta en eso era mezquino. rutinario. porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante. por e$emplo. me parecen bastante c"micos. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria. 7ara suplir esta alta de ideas.atías varias veces le prometi" llevarla al teatro. no era.. como era natural. cuando no andaba por el almacén.atías era un hombre respetabilísimo. y luego. el precedente la me$or raz"n. #n la apariencia. un $erezano muy chistoso. era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia. en el ondo. &on . para ser marido y padre a la inglesa. ( &olorcitas la trataba secamente.atías era el tipo del buen burgués5 bruto. Los ingleses. un modelo de discreci"n. ?o*oso para todo. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. #sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. &on . hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. inmoral. o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado.ediodía. indelicado y. tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a. &on . . don . ni mucho menos. que en general son tiesos y ormales..atías tenía sus manías% por e$emplo. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. don . sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. &on .. @oda rutina le parecía santa. al exponer yo una opini"n cualquieraB.atías se re ugiaba en las anécdotas.artínez en )ádiz. por entre hileras de sacos y de ca$as. B#so no es asíBdecía. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual.n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo.atías seguía así con una velocidad de galápago. &olorcitas. para demostrar su autoridad sin duda. en el a*o de LJ. no por ser su hi$astra y no su hi$a. serio. era obra de su talento y de su perseverancia. #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal. decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del . @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. #n su cabeza.

(demás.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. La se*ora 7resentaci"n. con una mezcla de angustia y de c"lera. &olorcitas. sobre todo en las personas muy $"venes. todo expansi"n. . quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. un gesto. venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. !o me sentía otra cosa. con su levita. que no s"lo no sabía el castellano. -eía que su ría y se alegraba. se marchaba al )asino . . No he podido hablar nunca el castellano rápidamente. sino que le gustaba darme celos. con una velocidad vertiginosa% yo. no se contentaba con el placer de con undirme. y entonces. &espués de . íbamos al miramar. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos. si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. sino que mi alma era distinta a la suya. . Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. valía tanto como el de ellos.atías. &olorcitas y yo $ugábamos como chicos. al oír aquellos muchachos. recorríamos la casa. pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. era tan aguda y tan redicha como una gaditana.@odos los domingos. /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. el amor es eso.aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas.oderado. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope. como buen vasco. subíamos a la azotea. !o estaba enamorado. más concentrado y más sobrio. #ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. . después de almorzar. don . &olorcitas sonreía al verme turbado. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara.i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra. y no volvía hasta el anochecer. que solía llegar la primera. Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. una vie$a muy graciosa y gesticuladora. sus guantes. Luego. #n general. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. que alguna de sus amigas acababa de llegar. &olorcitas y yo. a pesar de ser hi$a de vascongados. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. más tarde. palabras y muecas. en cambio. menos. solía venir a avisar a la se*orita &olores. #ra la crueldad natural de la mu$er. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo.aría Fes's. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu. y esto me sublevaba.

Las luces de 4an . sin una nube. la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno. si no recuerdo mal. un cielo azul y rosa. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. desde aquel sitio de la muralla. iba obscureciendo. se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces.uchas veces. huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. oíamos las lentas campanadas del 4n!elus.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. yo de marinerito. &esde cerca de la .( veces. . al avanzar la tarde. el mar. la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . violáceos al anochecer. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes. el cielo estaba azul. porque yo era más tosco que ella. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido.elipe. #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol.atías. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. se llama de 4an . pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí. Luego. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. los montes de Ferez y de 1razalema. #l mar. <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. . tan azul% allá le$os. -eíamos las baterías con sus ca*ones. (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego.ernando comenzaban a re le$arse en el agua. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. y en el ondo. todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo. @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . como un lago azul.aría. #l disgusto de uno mismo. con una línea recortada y extra*a en el horizonte. y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o. Le gustaba así para morti icarme. la hostilidad del ambiente. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e. tranquilo. y ella me contest" que yo le !uta'a az3.aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz. avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas. Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca. />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til.

cosa extra*a. pero que tienen aspecto de algo arti icial. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera. o por lo menos empleado. decorativas. !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an . #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza. que son. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio. mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo. en un andaluz agitanado.ernando.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. >uería trans ormarme en un andaluz lamenco. y tampoco me entusiasman las palmeras.l1 ésas eran mis aspiraciones.I& LA PAL. indudablemente. .6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . creo que de #nrique Heine. Hoy. con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz. Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante. y hacer coro a la gente que grita5 5.ediodía. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico. no me gusta nada el .l. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas.

sino su sonido. Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar. gastar la energía. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado.ernán )aballero. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas. pedí pescado rito y vino blanco.O por cultivar la mezquindad.atías. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa. al anochecer. en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad. me preguntaba5 B! todo esto. ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. como la 'nica virtud del hombre.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así. con gana de hacer una brutalidad cualquiera. a su mu$er. No me sentía alegre. !o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. y mandar a paseo a don . )ada edad tiene sus preocupaciones. yo no llevaba camino de civilizado. pero me convencí de que me debían gustar. no su signi icado. vivir. por la tarde. al asomarme a la muralla. #n libros. . un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo. . #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera. pero tan estrecho. #stos . !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida. una indignaci"n renética. Leí las novelas de . que después de todo no me servía para nada. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. inundada de sol. La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . dormido% los pueblos le$anos. #ntonces hubiera querido ser tan discreto. .ernando y a quedarme en )ádiz. que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo. sino agresivo.uchas veces.e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra. Las he vuelto a leer después. y me han parecido una cosa bonita. está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. )omí y bebí en abundancia. el mar somnoliento. no porque no lo creyese en el ondo. pero mezquina. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . al ver la bahía de )ádiz. :n domingo de invierno. #ntré en una tienda de monta*és. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida.

que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. . y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. se*alándome con el dedo. la de )olumela. #ra chato. !o me constituí en su de ensor. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. holandés.. #n los bancos de las plazas. pasaban en coche. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. ro$o. . tocando la guitarra y cantando. Los dos marinos. espa*ol. (burridos. +ebimos $untos. rubio. 4alí del colmado. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. endomingados. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. &espués de decir esto y estrecharme la mano. la de (randa. le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en. uí a un ca é de la calle (ncha. B/. B4í. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles. que en aquella taberna llamaba la atenci"n. los dos borrachos.. pintorescos y complicados.ar. B!o. con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. los días de iesta sobre todo.nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. con unos bigotes amarillentos. en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del .arino0Bme di$o después. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro. ( mi lado había un hombre borracho. en la acera. Nos levantamos los dos. la de 4an . !o le miré de mala manera y. Los chiquillos se reían de nosotros. /:sted espa*ol0 B4í.rancisco. y ahora probablemente pasará lo mismo. #stas calles eran la calle (ncha. +uenas amistades. marinoBle contesté yoB.colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os. vestido de negro. como estaba iracundo. cansados. #ntonces en )ádiz. y no recuerdo si alguna más. el holandés se sent" a mi mesa. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. . casi de etiqueta. en inglés. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB..e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. y me senté en la mesa de una taberna.

(l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar. triste.(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno. se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad. B+uenas nochesBle contesté yo. Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que. . Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. . pidi" mil perdones por su torpeza. No sabía qué hacer. (quello me di" una ira y una tristeza pro unda. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer. sorprendido. si quería pagarle algo. La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma.e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él.i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro.. hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco. No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida. B4í. .. #l holandés no s"lo no se incomod". .. que.uimos el holandés y yo al muelle. !a no me quedaba ni un rastro de c"lera. . y me decidí a ir a 4an . Luego. #staba cansado. !o me avergoncé de mis instintos ieros. con gran reverencia. . que me miraba de una manera aviesa. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos.e alegré% era el momento. &ebía de ser un mat"n. . dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo. a su vez. me salud" con el sombrero en la mano. B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB. me mira usted con una cara. con la cabeza pesada. mal encarado. &e pronto nos decidimos a marcharnos. y estuvo a punto de caer al suelo.ernando a pie.e quedé solo. sino que di" excusas al marinero. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no. pre ería llevarlo a casa. 9&ood ni!"tBme di$o.

#staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. de la manera más inhumana y est'pida. voluble. no muy rico. #l comerciante. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. instintiva. procede de la parte más turbia de la sociedad. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. ?ealmente. cruel. #n todos los puertos de mar. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco.& NUE&AS -ATI?AS DE A. se orma un espíritu aristocrático endiablado. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. y en la mu$er un poco cruel. 4in embargo. en peque*o. al pueblo entero y. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. &on )iriaco muchas veces me decía. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo. &e cien mu$eres. . necesita. un se*or de Ferez. +urgos o Le"n. #n las ciudades arcaicas y tradicionales. probablemente. a media humanidad. #n L'zaro. sino el matiz. los indicios de la boda eran ciertos. casi una santa. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla. al mismo tiempo. los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. pero de amilia aristocrática. que. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. que es buena. en general. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. . demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza.anila o +arcelona. ten esto en cuenta. a su madre. y la una que queda. (sí nos vamos vengando unos en otros.

como para todos los comerciantes de puerto. es un vulgar ultramarino% en cambio. había.atías. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques. Hablaba de manera doctoral.uchos domingos. #ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería. de dril. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad. la aristocracia de la sangre y la del escritorio. todo lo dominaba este hombre extraordinario. vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas. y solía entrar en el almacén. pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca. le conocían por don 7aco. es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o. el devocionario y el libro mayor. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. (l mismo tiempo. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo. medio en broma. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo.atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia. por su aspecto. #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio.atías hablaba repetidas veces de su clase. sin duda. Los empleados me conocían. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta. la historia. la espada y la pesa.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme. es un comerciante. si negocia con estos géneros en grande. un armacéutico. con b"vedas en donde se apilaban sacos. abdomen abultado. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. parecía un persona$e.en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande. . La geogra ía. indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto. &on 7aco me explic" que don . . ( la entrada estaba el escritorio. #l almacén era inmenso. y re iriéndose a &olorcitas. y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don . llena de almacenes y de escritorios. la navegaci"n. a quien yo llamaba el (lmirante. )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. )onclui mi curso en 4an . un hombre de ciencia. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. y en principio la boda estaba concertada. con su pantalla y sus ventanillas con letreros. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. la coraza y el mandil. el comercio.atías. !o no sabía otro tanto. #ra todavía la buena época de )ádiz.e choc" oír que don .. medio en serio. 7ara el se*or )epeda. en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa. y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n. #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas. ué hablando con un empleado del almacén de don . Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia. #n este vestíbulo. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo. . #n la casa. toneles y ca$as. barricas.

7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. Llegaba el momento atal. B4í. &I ?RANDE!A 9 . &on )iriaco era un hombre tremendo.e despedí de mi novia. 7or exigencias comerciales. 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella.-arias veces hablé por la re$a con &olores. y levamos el ancla. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente. . y. #l vie$o capitán me escuch" burlonamente.ilipinas. que me esperara. no llegué a realizar. a*adi" despuésB5 . &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. !o le decía que no se casara. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado. que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme. Hice proyectos absurdos de provocarle. a ortunadamente. en vez de volver a #uropa directamente. y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. te esperaréBcontestaba ella ríamente.ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza. B)uando vuelvas. Había que embarcarse. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de .e$or para ti. que. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral .agallanes.

con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. isla de 4antiago (ndía.i capitán le hizo grandes elogios de mí.atías. . riendo. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco. me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an . !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas. 4atis acer los sentidos y la vanidad. B4í. y me acordé de ella.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga.atías.i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. no vayas a caer en la madre. las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. os protegen.ernando. . B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. &o*a Hortensia estaba espléndida. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz. sí. @enía ganas de pisar tierra espa*ola. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. remota.aestranza y al ver de cerca la muralla. &espués he visto la estatua de (gripina en el . de ver el hermoso gol o de )ádiz. !a que has salido de la hi$a. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca. ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado. 7or lo que yo pude comprender. . &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. creen que sabéis mucho de marinería. y a la otra. con dos o tres ventanas peque*as. en ?oma. !o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. sus casas blancas sin alero. La primer visita era indispensable hacerla a don . !o me eché a reír.que no aparecían en los mapas. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. sentía por su marido un desprecio inaudito. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don . y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. calvo y con las barbas blancas. 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta. sus baluartes y sus ca*ones. isla (ndonaegui. #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir. venir a esta casa. #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana. 9s ayudan. #sta mu$er tiene malas intenciones para ti. 4e consideraba completamente emancipada. como los paredones de las casas árabes. . B(migo. #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista.useo del )apitolio. (l pasar por delante de la . con un sol espléndido.

AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. a quien llamaban el . si le parece a usted. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra. al ir a entrar a la onda. . Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos. :na tarde. BNo. y el .B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er.A 2A*C. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia. )onque. le encontré.i asunto marchaba bien. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes. y me di" una carta.e esperaría en la re$a.uí a buscarle. le di el encargo de llevar la carta a &olores.orito era $oven y había simpatizado conmigo.orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones.e decidí por lo 'ltimo. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso. . la se*ora 7resentaci"n. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento. #l . sus plazas alegres. y recorría la muralla al ponerse el sol. B&escuide ustedBme contest" él. .e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre. la que más halagaba mi vanidad.orito. <o$o a la br'$ula. y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz. don )iriaco.MPA:. -ivía en la calle de los &oblones. . 7aseaba mucho. . . 4e me ocurrieron dos cosas5 una. #l . y si pasa alguno. .orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. la prudente. cerca de la (duana.ar. me encantaba el pueblo. B@' vigilaBle di$e yoB. y después le di$e que volviera por mí. #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del . #ra de &olorcitas.orito era muy partidario mío. las iglesias también blancas. avísame. )enamos $untos el . (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C. después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría. donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. pilotín. al anochecer.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia. escribir diciendo que acudiría a la cita. :n barco es un peque*o mundo aparte. ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza.

porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. el czar. 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. el emperador. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. probablemente. polainas y corbata negra. (pareci" ella y extendi" la mano. me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante.orito que nos íbamos y me uí a la onda. &olores. ?ealmente yo no estaba enamorado. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. bonita. La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario. #l . encontrarse con una mu$er $oven. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. perple$o. 7or la ma*ana. #ra un comenzar a vivir extraordinario. -eía que me $ugaba mi porvenir. #staba tan emocionado que no podía decir nada. de botones dorados. pantal"n collant de color gris. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in. después de una noche de insomnio. el ni*o mimado de la suerte. el marqués. sin saber qué contestar. que tenía una puerta a otra calle. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. por muchas precauciones que tomáramos. Había comprobado que su marido. le avisé al . No había leído todavía ninguna novela de +alzac. me decidí a seguir la aventura. #ra una mu$er. . !o empecé a sentirme como en un sue*o. (l día siguiente nos vimos. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. le hubiera mirado con olímpico desprecio.is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. y don . con tranquilidad completa.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. de pronto. era el amante de su madre. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía. marquesa.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara.orito me sac" del apuro. hermosísima. !o la cogí entre las mías. porque discurría ríamente. !o quedé asombrado. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. 4e cerr" la persiana. pero una mu$er espléndida. que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. de varias vueltas. 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo. rápidamente. No pude dormir en toda la noche. &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado. por donde yo entraría. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada. .

saber sus pensamientos más íntimos. #ra un tipo de teatro. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida. en el palco $unto a ella. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an . que ze va el viento. con las ca$as de pistolas. Nos reímos de él. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. ueron a primera hora de la ma*ana. y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia.is penas procedían de &olores.#n el teatro había "pera. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza.aría. . :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. sentimentalismo. con los míos. no precisamente de una manera agradable. !o hubiera querido identi icarme con ella. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. y más de una vez de pie. &on . disparamos. 7etulancia. #l patr"n se sent" a la popa.ntenté respirar. en la inca de un amigo del marqués. <>ué estupidez. haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado.e encontraba en la mayor incertidumbre. un temor de de$ar su espíritu al descubierto. en coche. B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . de parte del marqués de -ernay. con patillas. expresada con acritud. @enía atravesado el pulm"n. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. pensaba en estos momentos tristes. :n acontecimiento. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. )ruzamos la bahía de )ádiz. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía. tenía una con ianza absoluta. 4iempre había en ella una reserva. mis vacilaciones. se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a.aría. . ! esta sola pregunta. desembarcamos. tristeza. vanidad. penetrar en su alma. y llegamos a la inca del amigo del marqués. . aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale.ernando y a un o icial inglés de . vámonoz. :n mes estuve en cama. 4ue*o irrealizable. &e allí volví en el bote. todo esto se undía en mi alma. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir. a$a encarnada y cala*és. una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. y yo. a pesar de su l"gica no esperado por mí. nos metimos en una barca después de comer. acab". y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada. )omo digo. a eso de las dos de la tarde. bast" para hacerme desgraciado. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno.

!o he asistido a su uneral. #l vie$o capitán.lo. pero he conocido gente que ha hablado con él. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. que me tenía cari*o. a los veintitrés a*os.loA. #ra mi tío carnal.)iriaco. BNo puede ser. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz. desde que supo lo ocurrido. y que llaman !uilalos. BNo creo que uera él% me parece imposible. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa. al parecer reconciliados. don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. era capitán de una hermosa ragata. &olores y su marido habían ido a vivir a . hará cerca de veinte a*os. &II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir. en . seg'n me di$eron. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. capitán de una ragata. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . . Fuan de (guirre vivía.anila conduciendo el pasa$e. #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. Hace unos catorce o quince a*os. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. ya restablecido del todo. # ectivamente% unos meses después. y estaba. La Ciudad de C?diz.adrid. B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues. y al decirle que yo era de L'zaro. Hortensia vino también a verme. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB. B7odría ser una persona del mismo nombre. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o.

salí de . se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto. ?ecogí las cartas en el correo.lo y antiguo marino% en cambio. Llevaba cinco a*os de mar. El quizá no me conoci".adagascar. -arios nos con irmaron que. 7ero si hubiese vivido en . pero ella sí debi" conocerme al momento. #stuve una semana en la corte. a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico.riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo. le hubiese escrito a su madre. . al sur de . con el aire en ermizo. mi tío.riberri era un vie$ecito peque*o. #ncontrándose en presidio. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. B4í.loA. e ectivamente. &esde . . y de aquí. es verdad. llegamos a )ádiz. 4eg'n él. y probablemente creerá que me he muerto. . #l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. .B/&el mismo nombre..adrid% pasé por +urgos y -itoria.uy raro tenía que ser. y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto. tomando un coche y de$ando otro.riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado.lo. haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. seguiría en presidio. había sido preso. al llegar al 7rado. #staba cansado. que quedé convencido.loA. si no se había escapado o no había muerto.. @enía veintiocho. llegué a L'zaro.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. propietario en . y tomé la diligencia para .riberri. el pelo rubio y los o$os ribeteados. después de andar en alg'n barco negrero o pirata. después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. y el primer día. @enía tanto deseo de ver tierra. y volvi" la cabeza con desdén. el capitán de la corbeta Mari &alante. me di" otros datos. #ra una estupidez.rancisco .e despedí de este paisano. para arreglar las cuestiones de la herencia. . &espués he sabido que . imberbe.adrid. . y me di" tales detalles. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes. que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo.loA. como él.ás melanc"lico de lo que había llegado. vi en un coche a &olorcitas con su marido.lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía. #ra conveniente que uese a L'zaro. . . )on un via$e muy malo. pero era indudable que mi tío. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao. 4u inal lo desconocía. pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto. pilotos y contramaestres vascongados.

decidieron alquilarla. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. asistimos a su uneral. de quien se contaban tantas historias. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. No cabía duda que la carta era de mi tío. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. Nunca había visto aquel retrato. registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. que casi no le conocía. (guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula. ?egistrando los armarios. y me di$o que era su hermano Fuan. y que me volvía otra vez a preocupar. sintiendo cierta veleidad mística. hecho en 7arís. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. . #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. !o. encontré un daguerrotipo en cristal. había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre. #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. pero tan raro. hecho por un ot"gra o de 7arís. de chico.

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

@u $uventud se ué. las casas están deste*idas. sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. sigue diciendo. Hasta el loro de mi abuela. (lgunas veces me miro en el espe$o y. cambia de color en las estaciones. negras. #stán siempre igualmente tristes. He vivido en medio de los acontecimientos. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. no% así estarían hace doscientos a*os. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. dureza y egoísmo. . soy un hombre% era un ingenuo. /y qué he hecho0 . veo el pueblo con sus te$ados ro$os.I LA HERIDA 7or las ma*anas. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. sombreada por el saliente alero. durmiendo. moverme de aquí para allá. @odo sigue igual. tosco y pensativo. yo s"lo he variado% era un ni*o. me digo a mí mismo5 B<(h=. las calles limpias% la carretera descarnada. con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos. &espués de las lluvias abundantes. )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. Las casas. #n el $ardín del convento pr"ximo. envueltas en la bruma. vie$as. dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. tristes. ahora en el balc"n de mi casa. negruzcos. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. he encontrado rialdad. y los acontecimientos me han escamoteado la vida. al verme vie$o y cambiado. #ntre ellas. la de mi abuela. andar. al asomarme al balc"n. llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. todo está igual% yo s"lo soy di erente. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. así están hoy. se me igura la cara de un vie$o aldeano. con las piedras al descubierto. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo.r. soy un desenga*ado y un melanc"lico. igualmente severas. (guirreche. pobre hombre. de apare$os con corchos y anzuelos. más puro. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. heredado por mi madre.

@odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. sin embargo. corriendo de puerta en puerta. los días son largos. desde el balc"n.zarra. ni !urrumendi hablará de los piratas. suma de días. No he debido salir de aquí. )ontemplo estas casas solariegas. o no he debido volver aquí. como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. (l amanecer. cuando se de$a atrás la $uventud. Las golondrinas pasan rasando el suelo.Navegando. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. ! ahora. tan desierto. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos. todos son comentarios a los hechos pasados. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. al llegar L'zaro.e levanto todos los días muy temprano. aburrido. el río% anchos. escapan. y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. al amanecer. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. por la vida de un pueblecillo triste.. s"lo se ve alguna mu$er. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores. en el extremo del muelle. #n una época. de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. los muelles. @odos han desaparecido. que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza. vuelan. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias. golpeándolas violentamente. . persiguiéndose y chillando. al ver lo insigni icante de los muelles. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos.e gusta ver. el campo y el mar. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. por las calle$uelas estrechas. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo. tan triste= . lleno de preocupaciones y de mezquindades. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. del río. empinadas y tortuosas. ni )aracas hará sus barcos. <absurdo cambio de opini"n=.. #se pensamiento en el pasado. La primera impresi"n. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad. es como una herida en el alma. c"mo se aligera la niebla y sube por el monte . . para avisar a los pescadores. grandes y negras. de la ciudad. son cortos.e parecía tan peque*o. <. los a*os.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. y. estas nubes grises y suaves . levantando sus gallardetes. el pueblo. !a. todos son acontecimientos% en otra. ué un gran asombro..

sin embargo.. re rescándola y dándole alegría.... .me acarician. que canta en la noche negra y sin estrellas.. hace un ruido metálico. y el viento. 4iento. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. todo me encanta y todo me entristece. y. La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. al caer en un barre*o. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente. :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos. La lluvia me parece caer sobre mi alma.. &e noche. #s la herida. esa canci"n del agua.. en aquel rinc"n uimos elices . y el agua. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or. que tenía uno sus inquietudes y sus penas. o como la alondra.uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas. esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar. es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar. parece que el sol de entonces debía brillar más.. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos. el ruido de la lluvia. como en una tierra seca. un pro undo terror. que. ! la lluvia. al pensar en esto.. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. . No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz. (llí teníamos un amigo .

como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos. en las escaleras de piedra de algunas casas. y entre una cosa y otra grandes lagunas. 7or todas partes. muy protegido del noroeste. aquello disminuído. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. o quizá nada. . naran$os y limoneros.uy templado. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. . L'zaro es un pueblo bonito. al original. basado en mis impresiones de chico. en las tapias de los $ardines.A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. salen hierbas carnosas y relucientes. obscuro.II L5!ARO 9 SU -OR. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco. con lorecillas azules y ro$as. 4i. en las paredes negruzcas. #n las huertas hay inmensas magnolias. hubiese pretendido describir mi pueblo.

. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. accidentada% la otra es un angal negruzco. y rellenan las hendiduras del barco. anda muy osco. y a un lado la atalaya nueva. cortando las tablas. #n ver esto. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. Luego. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. melanc"lico y negro. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. interceptando el paso% deba$o de una te$avana. y todo el mundo dice que es un gran barco. desde hace a*os. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. :na de las orillas de esta ría es rocosa. )uando hay traba$o nuevo. interiormente entusiasmado con su obra. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. hundidos en el ango como patos. dentro de la guardilla de una casa. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. 4i se le pregunta qué tal va la obra. 4obre este angal. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. dirá que mal. )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. de un )ádiz peque*o. gubias. y termina en el ?ompeolas. como si imitaran a las gaviotas. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. La ría de L'zaro es peque*a. en recordar los sitios donde anduve de chico. en paladear y saborearlo todo. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. ! cuando el barco queda a lote. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. motivos serios para estar pro undamente incomodado. sin levantar cabeza. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. está instalado un astillero. )omo en todos los pueblos de pescadores. motivos graves. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. la obra marcha% 4hempelar. y cambio algunas palabras con los pescadores. seg'n algunos. menos suave y más rudo. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. por donde pasa la carretera de #lguea. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. siglos. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas. (ntes. 4uelo ir a ver a 4hempelar. riendo. ri*endo a todo el mundo.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. grandes barrenos. sobre todo si tiene obra nueva. a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. barrenándolas y armando después las costillas. dibu$ando las piezas de un barco. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. #l esqueleto del barco se va cubriendo.

el armacéutico. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río. el relo$ero y corredor de comercio. ese inmenso río de agua caliente. !a. dice él.rancia se llama corriente de ?ennell. y lleva. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. ha producido el boquete de L'zaro. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa. que al subir por las costas de . y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro. que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano. sin duda. el vie$o capitán. y después en las ensenadas y bahías.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. . 9tro piloto antiguo. el viento del noroeste. #l río. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . ué. La relo$ería es una academia enciclopédica. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream. 1armendia. 4eg'n 1armendia. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. y s"lo ella. B#sto te gustaba mucho antesBme dice. esta corriente.. un gimnasio ateniense. como dice el armacéutico. saturado de sabor local. entre lo no divino. y. además. como le llam" el mayor ?ennell. el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. proyecta. el antiguo due*o del Cac"alote.rayburu y sus arreci es. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. ué echando las arenas hacia Legorreta. 7ara el capitán 4ocoa. como los arenales de Legorreta. . #l &ul@ *tream. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. que ué. también contertulio de la relo$ería. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. abriéndose paso lentamente. 4ocoa. y me preguntaron mi opini"n. al llegar a la costa oeste de #spa*a.i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. restos orgánicos que se depositan en las playas.

. lacucha y mística. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. de unirme con +arbarita. las mu$eres de L'zaro. Hoy no debe pasar esto. aprovechando mi licencia. se había casado con la )ashilda. que me prometía el destino. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. que soportar a sus respectivos esposos. padre del actual antrop"logo. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias. . la verdad. con lo cual las mu$eres tendrán. así se llamaba la candidata de mi madre. de grado o por uerza. ?ecalde era un déspota5 decidido. e'cha. sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura. el terrible ?ecalde. tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie. ?ecalde. no me sonreía. audaz. uí cali icado de pancista y de pastelero. mi antiguo camarada. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad.7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. no podía soportar que nadie le contrariase. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía. probablemente. me pareci" sintomático.i madre quería que. hubiera encontrado. #l caso de mi amigo ?ecalde. mu*equita con los o$os azules. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. me casara. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. no estaba muy decidido. la hi$a del con itero de la plaza. muy modosita y ormal. pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o. 4e cas".ayormente. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. que me contaron en la relo$ería. @odo el almíbar. . el piloto más atrevido y más valiente del pueblo. a pesar de su dulzura. !o. todos los días del a*o.

. e$emplo de la energía emenina luzarense.#l primer día. mientras decía esto. BNada. para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. el terrible ?ecalde. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. BNo está la cenaBle di$o su mu$er. La )ashilda no replic". La se*ora de @al ha estado en erma. (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena. #ste caso ocurrido con mi camarada. ?ecalde rompi" dos o tres platos. y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad.ulano. el vicario. no me inducía a casarme. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. ?ecalde escuch" las noticias. porque tiene que estar con el ni*o. #stamos todos bien. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. don Sutano. le miraba a ?ecalde sonriendo. y se ué a navegar. al volver a su casa. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho. se ha de cenar a las sietes. B7ues hay que cenar a las siete. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. di" pu*etazos en la mesa. /sabes. B7ues se le despide a la chica.e contaron el . comprendi" que allí no estaba en su barco. ?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco. ni aun con la espiritual +arbarita. con sus o$os azules. chiquito0 ! si no te conviene. haga la cena la muchacha o la hagas t'. BNo se le puede despedir a la chica. la cena estaba a las ocho. ! la )ashilda. B+ueno% pues ma*ana. pero no consigui" que se cenara a las siete. y pidi" la cena. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er. y es de con ianza. (l día siguiente. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . ?ecalde.

entira=AAexclam" #chaide. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. #l boticario decía. y uno de ellos di$o una vez. el vie$o . que son muy religiosos. por rases sueltas. y me entretenía. @odavía no se había undado el casino de L'zaro.rizar. administrador de un título% el otro. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. que. en la relo$ería de Sapiain. que había conocido alg'n protestante o $udío.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. B<. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. después de una época de pedantería y de esplendor. #l que por las trazas debía de ser liberal. ué el que me llev" allí. BNo importa nadaBreplicaba el otroB. . B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados. y a toda clase de licores. urioso. al parecer ingenuas. con los o$os uera de las "rbitas.i tío. pero de doble ondo. en el ondo. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. venidos del interior de la provincia5 el uno. 1armendia les morti icaba continuamente. no se puede salvar. buena persona. amenazadoramente5 . por observaciones al parecer cándidas. . era el boticario 1armendia. Nada. y procedía en la conversaci"n con insidia. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas. 4oy tan vascongado como cualquiera. #chaide. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. 4i no va a misa. 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones. qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados.proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. BHombre. No le convenía desenmascararse por completo% pero. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. #n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. sean tan borrachos. poniéndose ro$o de indignaci"nB. #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. a pesar de ser tan religiosos. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí. no tenía ideas religiosas. y los que le denigran son indignos de pertenecer a él. sí importa. contratista de piedras. y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. por e$emplo. pero les gusta demasiado el vino. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista.

< uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea. y comenz" a arreglarla a su gusto. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil. con la cara inyectada de rabia. no sabiendo rancés e inglés.zarte valían una millonada. en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en .achín. Llevaba un bast"n grueso. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas.zarte. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos. el vicario.achín. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a. murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la . #n mis tiempos de chico. avorecía a los pescadores. La sobrina de +eracochea. con su lente en el o$o derecho. #sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. cuyo mango era un martillo. llam" a don +enigno. que era me$or quemarlos. aunque por otra causa. a pesar de la decantada bondad del mineral. en se*al de asentimiento. era un persona$e. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n.nquisici"n no es para estos tiempos. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando. y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras. movía la cabeza. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro. (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura.zarte. +eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero. . Fuan . en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. hi$o de L'zaro.achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en . a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos. y a todo liberal que se encuentre. sombrero de ala ancha y melenas.achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o. al marcharse los carlistas exaltados. que era la heredera. para que los examinara. &irigía los traba$os un tal Fuan . &e un vagabundo de mala ama. barba negra en punta. #l mundo marcha. no pudo explotarlas ni venderlas. #n esto apareci" Fuan . y decía que los alrededores de . a cuanto decían sus contertulios% pero. -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad. y. sin guerras ni tri ulcas. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso. )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros. .

.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o. una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del . y estaba alquilado a un inglés.uí por el monte . a la playa de las Cnimas. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. amarillentas y blancas. haciéndola desmoronarse% en otras. al otro. sobre las dunas de la playa de las Cnimas. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo. 4obre ella. . y van llegando las praderas y las heredades de . ya olvidado por mí desde la in ancia.i abuela había de$ado un caserío en .AS #l monte ..zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. una ma*ana de noviembre. :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco. #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta.aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea. #n el combate del mar con la tierra. se consolida y se a ianza como terreno uerte. por el contrario. #ste caserío se llamaba )isusalde. #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. I& LA PLA9A DE LAS BNI.zarte. )isusalde correspondía a mi madre.zarte hasta el borde mismo de la cornisa. cortadas en unas partes a pico. quería averiguarlo para cobrar la renta. de an ractuosidades y de torrenteras. hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. con sus algas% resiste el empu$e del mar. echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. ormadas por masas de arena y de arcilla. en unas partes el mar roe la costa. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. trans ormándola en acantilado.

del grito áspero de las gaviotas. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa. #n estos días la arena no echa uego. de la voz colérica de la ola. se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas. . #n estos días tranquilos. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse. es marzo y septiembre. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta. da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito. se aligera el cielo. después de pasar las tormentas equinocciales.uchas veces. en nuestras costas. . de temperatura benigna. un inexplicable interés. descansan sobre las espumas. huyen las nieblas y queda el mar azul. el mar sigue templado. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. en el ondo del gol o de 1ascu*a. como en oto*o. y la costa de .rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. y el aire y el agua se con unden. a pesar de su monotonía. siempre agitado y tumultuoso. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. #n invierno. y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. Las gaviotas $uegan por encima de las olas. y. suaves. Los días de viento sur. la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . en donde se re le$a la luz apagada del día. sin embargo. en pleno invierno. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n. (quí. de belleza. que parece no venir del cielo entoldado. 4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. el )antábrico tiene mucha pro undidad. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . de un color de arcilla. #s un líquido cargado de sales.Hacía el lado del . la costa es de roca y las corrientes uertes. se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. tiembla.zarra. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar. admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad.zarra. tiene. 9ctubre. en un peque*o promontorio. de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. #se espectáculo de las olas. se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. hierve. sino del mar blanquecino y turbio% las olas.

made$as seme$antes a correas. poco agitada. el mar está río.zarra. de$ándolo como un metal undido. tan tumultuosa. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano. dominados por ese islote negruzco llamado . ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta. hay una sima con ondo de roca. y allí el agua. es de un color sombrío% a lo le$os. y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal. &esde la barandilla del aro. se extingue por completo. el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. 7or marzo. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. aparece en un ondo de nubes ro$o. al mismo pie del promontorio. encendida por los rayos solares en el verano.rayburu. & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. se agranda y se convierte a veces en un torrente. contrasta la violencia de las olas en la punta del .rayburu. )asi siempre. #ntonces es la época de los grandes temporales. el espectáculo es extraordinario% aba$o. tan trágica como en esos pe*ascales del .aro. casi siempre inm"vil. en los arreci es de . da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada. hacia el lado del . (l anochecer. antes de las tempestades. el mar aparece azul verdoso% cerca del .zarra. cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. de las mareas vivas. se hincha. con el lu$o y el re lu$o muy grandes.

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

. hacia su casa. B/Hi$o de )lemencia0 B4í. y si puedo me quedaré en ella.e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. que tenía un armario con cortinillas blancas. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa. y el vie$o se detuvo varias veces a descansar.ary. #ntré. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. #l iba despacio% ella corría. así se llama mi madre. con una expresi"n de temor y descon ianza. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. Había obscurecido.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . me volví a L'zaro. la hi$a del capitán. #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara. y le di$e quién era y a lo que iba. me uí por el borde de las dunas adelante. !o le indiqué repetidas veces que no. que volvían. y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa. 4erían las cuatro y media. se*or. como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. . . con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. (guardé a que entraran en su casa. La muchacha era muy bonita. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros.e acerqué a ellos. #l hombre se turb". #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta. gritaba. tiraba piedras. &espués de almorzar y descansar en la venta. por la playa. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. B4í. y. y poco después me decidí a llamar. #l capitán se levant" al verme. @enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. saludando a los tres con rialdad. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. cuando vi al capitán y a su hi$a. La muchacha sali" del cuarto. rubia. :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto.

@iene que hablarle a usted de asuntos importantes. Mary A. ya obscurecido.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. *ando7. en la herrería de (spillaga. le esperará un amigo con un caballo. 4i se decide a salir por la noche. esta misma noche. a la salida del pueblo. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. )on gran curiosidad leí la carta.i padre. />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol. . #ra letra de mu$er. al volver de la relo$ería. que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía. un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta. . que se encuentra en ermo.

B-amos a ver a mi padre. que se qued" también asombrada. BNo he podido venir antes. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. y. envuelto en un capote azul. #l capitán se hallaba en un sill"n. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. #ra él un hombre escuálido. con los pies desnudos. subimos al piso principal. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. envuelto en el capote. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar. un bar"metro. grises y vivos. haciendo retemblar puertas y ventanas. vie$o y raído. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga. de unos sesenta a*os% la barba. esbelta. por una escalera que había a un lado. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos. enmudecí. &imos vuelta a la esquina de la casa.ary. />ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. desgarbada. #l capitán.8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. obscuros% el pelo rubio. trae una silla. y. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. y la expresi"n entre asustada y salva$e. el viento silbaba con uria. aguile*a. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. h'meda. peque*os. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. el vie$o hortelano de +isusalde. Nos acercamos al caserío. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 . ( uera. y. con los o$os cerrados. )ogí yo la silla y me senté. blanca.+isusalde5 7laya de las Cnimas. )omo sentía gran curiosidad. de uego. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. )ené rápidamente. y por la carretera. recortada y en punta% los o$os. (llí se encontraba (llen. después de tomar el ca é.

B/4í0 B4í. . (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. B7ues bien. He sido un hombre desgraciado. 4í. 1uárdalo... #ntrégaselo un a*o después de mi muerte. imprudente. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. B/Furas que entregarás esta carta a Fuan . /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a .. siempre.aría de (guirre..rancisco . el hermano de su madre de usted. 4in duda no esperaba mi pregunta. me di$o d"nde debía usted de estar.achín. B/. B<:sted es Fuan de (guirre= B4í. el minero. /Has comprendido0 B4í. Ligero. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í. &e$emos eso. que va a quedar desamparada....i tío0 B#l mismo. . . el minero. B!o también sospechaba que usted vivía.B!o soy Fuan de (guirre. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana. si quieres. B<9h. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a. @oma el sobre. B.. que mandaba el G. que entregues este sobre a Fuan ..niH.i estado civil no está claro. el que desapareci". violento% pero no malo. el marino. B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto.riberri. capitán de barco.. Luego. no criminal% puedes creerlo.achín. lo $uro. o antes. lo recuerdo. B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa.riberri.riberri. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro. ni mi rápido asentimiento a sus palabras. tengo que hacerte dos encargos5 uno. digan lo que digan. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro.. @u abuela sabía que yo estaba aquí.. no podría ácilmente identi icar mi personalidad. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya.... un barco negrero. :n tal . pero así estoy más tranquilo. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno.

en creciente. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento.ary. #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo. B-en.uchas gracias= B(di"s. )uando necesite. B. La muchacha solloz" al oír esto.B/>uiere usted algo más0Ble pregunté. /)"mo te llamas.aryBdi$o el vie$o capitánB. 4hanti.ary al raso del caserío. )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas. creo que puedes iarte de él. Haz el avor de decir a mi hi$a que venga. (larg" su mano. . B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga. y se present" la muchacha rubia. que me sorprendi". B4í. <. <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente.. y me di$o5 BNo necesitará usted guía. B+uenoBmurmur" el vie$oB. y aunque no le conozco apenas. #l viento bramaba urioso. hábleme usted sin ning'n reparo. y su luz alumbraba con vaguedad el mar. sobrino0 B4antiago. B(sí lo haré. #s primo hermano tuyo. B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca. B4i puedo servir a usted en algo.uy bien. 4alí del cuarto y ba$é con . (sí se llamaba también mi padre. 4erá para ti un amigo. Llamé. BNo. B<(h= *"anti. . peque*a y callosa. aparecía envuelta en nubes. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. nada más. yo también lo creoBdi$e yo. . que estreché un momento en la mía. &a la mano a este caballero.. no quiero retenerte más. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. dígamelo ustedBadvertí a mi prima. BHoy no necesito nada. un de ensor cuando yo alte. B(di"s. la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica.. La noche había aclarado% la luna. /eh0 BNo. B#ntonces.

!o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . aun despierta. B/@e has mo$ado0 BNo. &III . Llegué rápidamente a la herrería. a pie. casi moribundo. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles. y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde.ary era mi prima. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré.achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir. nada. 1uardé en el ca$"n de la mesa. )uando entré en mi cuarto. mi madre. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. volví a mi casa. ba$o llave. en ermo. No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella. la carta que me había dado mi tío para .)omo me había dicho (llen. y de allí. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. no pude conseguirlo.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea. a nombre de @ristán :garte. B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. B<Hombre=AAexclamé yo. 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo.( principios de ebrero. march" a vivir a la venta de . @raía un devocionario en la mano. . (l día siguiente . . . tomé el caballo de (spillaga y.ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible. . .e vestí. :nos días después. que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto.i tío Fuan había muerto. el criado vie$o. el criado y yo. y (llen. y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. una ma*ana. . me uí a la casa de la playa. de pro esi"n marino. #l entierro lo harían al día siguiente en . #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero.e enteré de lo que se necesitaba.zarte.e choc". pero no di$e nada.ary ué a instalarse al aro. y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa. el criado vie$o. >uenoveva y :rbistondo. Había que mandar construir un ata'd en L'zaro.ary. #n la casa estaban . (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a. al trote. .zarte.

en el río Nun. N. no tengo inconveniente. por el tesoro escondido.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean. puede asociarse a mí. traducido literalmente. y no comprendo bien el sentido. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. yo no puedo... Norte J grados 9este. .. zazpi 9. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean. . Le di la traducci"n a (llen. B/#n el devocionario0 B4í. Lo que. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. no tengo medios. #stá en la costa de C rica. si usted quiere. costatic urruti amabost milla. B+ueno. @omé el devocionario. B#s que la indicaci"n está en vascuence. 1aztelu zarra. #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre. @omé un papel. B?especto a leer. y en este libro viene la indicaci"n. )astillo vie$o.B4í. -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean. escrito en inglés. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. quería decir5 ( quince millas de la costa. Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. BHombre. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o. B#stá bien. vamos a verlo. quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica.

algo le pasa.(llen se despidi" de mí. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a . y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. BNo.zarra.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. la mu$er de ?ecalde. BNo importa% le compraré otro más bonito. mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro. No creía que uera su sobrina. BNada. #l día estaba gris. :rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no. . .e despedí de :rbistondo y de su amilia. 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después. y . que me había costado ocho duros. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién.ary estaba en urru*ada. dolorida. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento. los iban a romper. 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca. pero ella se neg" en redondo. .uí a buscar a . siempre que la muchacha se portara bien. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos. .ba a tener barco que mandar.ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez. la audacia y el en ado. el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o. y pocos días más tarde desapareci" del pueblo. #ntonces uí a ver a )ashilda. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í.ary. #lla marchaba al mismo paso que yo. #ra el día de Nochebuena. . B/>ué le pasa a usted0Bla di$e.

y no hay nada. y después. huyendo del agua. llena de malezas. seg'n dicen. B/&"nde estás. con garras de buitre y cara de mu$er. hay. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB. B7ues vamos a entrar en su casa.. que se llama E!an-su!uia. La de$é que llorase largo rato. #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa. 4u madre de usted no me quiere . 4i se comiera los ni*os. había quedado sonriente y de buen humor.ary.bamos escalando el monte. en un momento de arrebato. B-amos. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen. que. B/! usted la tiene miedo0 B!o.zarra. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB. . sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a.. haciéndome el incomodado. deprisa. o reciéndole la mano. ! la chica.BNo. B7ues como el de >uenoveva. que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa. como en mi tiempo. una gran serpiente con alas. su madre de usted no me quiere. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia.. se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí.ary. -en.aryB. B(hí. usted tampoco. después de las lágrimas. Ha dicho que yo soy una chica mala .aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB. aquí estarían los huesos. No estaba. que empieza a llover. le di$e5 B-amos. #ntramos en la cueva. B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto. E!an-su!uia/Bdi$o . y comenzamos a subir el . . no. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él.aryBle di$e yoB. de alg'n pastor. Llovía cada vez más uerte.. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos. B#ntremos aquíBdi$o .. B.. mi querida . . que ando tirando piedras..

ary. )omprendía que estaba enamorado. y teniendo que ausentarme continuamente. Nos sentamos en el suelo. (hora. B<1racias. Hablamos muy seriamente largo rato. casi ni*a% yo.ary. B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. pensaba que tendría que traba$ar pronto. . todo.is amores comenzaban mal. cuándo volvería. . (l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva. /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos.uchas gracias=AAdi$o . mi inquietud era grande.ary a casa de ?ecalde.aryB. E!an-su!uia6 <.EL DRA?CN< . . lo que ganaba. !a pasará la lluvia. casi vie$o.ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme.B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga. . LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA . #lla estaba tranquila. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a . #n cambio.

. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. ( pesar de esto.ary8. :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri. me quedaba en el barco.i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte. y ella 6mi querido 4hanti8. #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a . (l acercarnos a #uropa. <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e. que tenía una tienda de ob$etos náuticos. .ary. La <ama 0uri era una goleta de tres palos. escribiendo a . La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre. que a veces me preocupaba. !o tenía que vivir desesperado en el vapor. me sentía tranquilo. . #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí. que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er. en +urdeos.ary.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool. pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires. . cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. 4i tenía ocasi"n propicia. teniendo su retrato delante de los o$os.ary. al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. se hacían los me$ores y más baratos. experimentaba una alegría in inita. Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida .ary iba acomodándose a la vida sedentaria. y que naveg" con mi tío Fuan. . y comenzaba a traba$ar de modista. )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata.is pensamientos estaban en L'zaro. como la conducta de . 4i no.ary en casa de )ashilda era buena. y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado. 4olía encerrarme en mi camarote. comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o.uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege. :n vie$o marino retirado.DA. blanca como una gaviota y airosa como un cisne. al llegar a +urdeos tomaba un vapor.I EL +APITBN DE LA . se aclar" en +urdeos. me dio nuevos datos acerca del padre de .

Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. con el pelo blanco y la pipa en la boca.tchaso. . B&e L'zaro. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. levant" los brazos al aire con grandes extremos. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. de gasc"n% llevaba patillas cortas. muy agradable. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence. cables metálicos. la cara rasurada. abricados en (ngers y en +urdeos. y quería entenderse directamente con el comerciante. catale$os y otros muchos instrumentos. rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. anclas. sextantes. de relingas. de lona. B/#spa*oles0 B4í. se veían anales de barco. argollas. encorvado por la cintura. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. #l capitán.ermín . #ra un hombre vie$o. escrito con letras negras. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. se leía un nombre medio borrado5 . que tenía unos escalones desde la acera. de corda$es en cá*amo. #n vista de esto. #n el escaparate. los o$os peque*os. @enía la nariz larga. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. no sabía el rancés. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. #n el cristal del almacén. (l decirle su hi$o que éramos vascos. paisano mío. y que no comprendía el vascuence. ancho y de poca altura. casi en el centro de la poblaci"n. cámaras de bitácora. No tard" mucho en venir. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios. 4e mostraban. además. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas.(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. la boina grande. correderas. de color azul. rollos de amarras. -estía de negro. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o.

@ristán de :garte. !o he conocido a alguien de L'zaro. no sé en qué . sí=AA a*adi".rancisco .riberri. B/#n #spa*a0 B4i.tchaso.uri" hace unos meses. @ristán. llevándose la mano a la renteB.. en la tienda de ob$etos navales. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad .. B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer. #l piloto de El <ra!#n . Luego. /! qué ué de su vida0 B.. alto.. y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre.B!o soy vascoA rancés. B. . mi o icial0Bme pregunt" el vie$o. B(hora.. B..uy bien.e despedí del capitán y de . ro$o . B/#stá usted para bastante tiempo aquí. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e. seg'n me cont" . B(llen5 lo recuerdo. B4í..a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. vamosBa*adi" el vie$o. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado. B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB. Nuestra tierra es muy buena. @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío. no. a nuestros asuntos.. mirándome con i$eza. ( las cinco estaré aquí. .. <(h. venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte. quizá0 B4i. 4e parece usted a él en la voz. B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a.. /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala. en algo.. uí a mi barco. B/#scocés. dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB. #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa.

y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica. que conservaba en el casco polvo y telara*as. Había en el cuarto. #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos. no. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. No creo en supersticiones. B/No es usted religioso0Ble pregunté yo. 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . de grumete.arina de guerra. . llenas de agu$eros tapados con estopa. . (llí pasé mi in ancia. y di$o5 B7or el país vasco. !o no uí una excepci"n% por el contrario. Llen" dos copas% luego levant" la suya. )hocamos las copas.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova. se*alándolo. BNo. de las goletas y pailebots. en un armario. me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle. varios libros. e.rancia. B7or . B7or #spa*a. inmediatamente de llegar. &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . mi o icial. y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron.tchaso me esperaba. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. y que quizá usted conozca. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA. bebimos.iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras. a*e$o.#l vie$o .

y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una . y se abría al estampido de un ca*onazo. #n aquella época. cuya rada es magní ica.nglaterra y embarcarme para (mérica. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra. y en el puerto las ragatas. y antes de que viniese la odiosa quinta. decidí ir a +rest o a 4aintA. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. (l día siguiente de llegar allí. paseaba por los muelles. los bricUs.alY. contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles. !o no conocía a nadie. tripuladas por los orzados. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. hombre a able. con intenci"n de pasar a . a la hora de la diana. el puerto de +rest se cerraba al anochecer. :sted conocerá seguramente la ciudad de +rest. la embocadura del río #lhorn. que se puso a hablar conmigo. #n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto.

Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. me encontré. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. que deseaba ir a (mérica.uerte del &iablo. sollado a proa para la marinería. y yo di$e5 +ueno. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. 7asábamos por delante del . )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías. se vive siempre. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche. . in ecta.e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna. una verdadera urca holandesa. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris. a la antigua usanza.orientaci"n. sombría. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. sabiendo traba$ar. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico. como por arte de magia. aquel barco daria rísa. muy levantado sobre el castillo. cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. .ientras se marcha por el camino torcido. nombre que trascendía a barco pirata. casi igual a proa que a popa. +a$amos unas escaleras. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. 4e llamaba El <ra!#n. 4u popa estaba muy adornada. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés. por delante de la policía. lo que hicieron conmigo. que salía en aquel instante de la rada de +rest. 4in duda. perdiendo las velas. #ra ancho. viendo c"mo a otros los cazaban. #l barco en donde estaba era un barco negrero. blanco y dorado. S.d. Le seguí. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas. #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . hablamos y bebimos. sigamos adelante. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco.Zía. si se puede. porque lo demás es in'til. que tenía sus principales accionistas en (msterdam. #l mundo es grande. no recordaba nada.. y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega. y. . yo bebí demasiado. tenía una cubierta. &espués comprendí. era un tanto pesado% de igura muy redonda. es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos. y ). )omo la generalidad de los barcos de entonces.alY y Nantes. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. -enga usted conmigo. como marineros borrachos. 4aintA.. la verdad. a bordo de un gran buque. !o. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. #l hombre.H. )omparado con los de hoy. en la vida y en el mar. 4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino. de aquellas que llamaban urcas mayores. calle estrecha. hasta que queda uno desarbolado. y le ense*é mis certi icados de buena conducta..

(llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. con cubierta. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. . porque me llevaron a la cámara de popa. de éstas que llaman balleneras. 9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio. . ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses. seríamos cuarenta.e con ormé rápidamente. una urca.ientras se marcha por el camino torcido. y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. 4u color era negro. muy aireada. vestida de negro. 4in duda a mí no me destinaban a la marinería. un barco seguro. El <ra!#n estaba autorizado. y encima de ella un botecillo. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. blanca y rolliza. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. en la vida y en el mar. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. llevábamos una barca grande. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra. una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. #n con$unto.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. #ntre la tripulaci"n había ingleses. y cuando hacia calor. . en el que uno se podía con iar. con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. eran muy capaces% la bodega. para usar ca*ones. seg'n decían. uno a proa y otro a popa. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. El <ra!#n era. El <ra!#n era un buen barco. )omo decía antes. en el sollado y castillo de proa. con una a$a blanca. el hombre. como he dicho. ponían las hamacas en la cubierta. y marchaba por el camino torcido a la ruina. es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo.

III EL +APITBN !ALDU. 4e de$aba sotabarba. #ra muy religioso. los de 4aintA. . &ure 0arra 2nuestro vie$o3. el -ie$o de a bordo. una gorrita. #l capitán Saldumbide era hombre alto. síno muy recuente. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. andando por el cuarto. había allí pilotos de todo el mundo. ya blanca. encorvado. #l capitán lo era. >uizá le remordían sus crímenes. y el pelo lo llevaba largo. lo mismo que su camarilla o guardia negra. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. -estía levita negra y raída% en la cabeza. y en vascuence. !o iba a ormar parte de esta camarilla. @enía en su camarote una virgen peruana.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite. y los días de río. con quien se entendía en vascuence. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. un gabán vie$o con esclavina. llorando e invocando a la -irgen. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. con dos ramas de romero bendito deba$o. con sus o$os encarnados. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. No era raro. amo$amado. poco agradable. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. uno del Havre o de Hon leur. porque algunas noches se las pasaba sin dormir.

no andaba apenas por el barco. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. los cron"metros. !o. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. seg'n decían. Saldumbide le castigaba cruelmente. pero tenía mucha práctica. 4i en estos días de iesta alg'n vasco. 4ubía al alcázar de proa. su novia o su querida. el contramaestre. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente. las cartas de derrota.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. que. #n casos apurados. como los hombres antiguos. sin que nadie se le desmandara. 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. y paseaba por la cubierta. una mona que le había regalado un capitán espa*ol. que él llamaba la nueva. La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . al principio. imitando a los demás. y luego a medir. el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. seg'n se decía. 4abía poco. sumido en sus pensamientos. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela.arí Sancos. Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. estaban llenos de preciosidades. seguido de 9ld 4am. que el hombre va del bien al mal% nosotros. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha. y en estos días se ponía una levita azul. el que cumple vive bien.'ano. B(quíBme di$o el primer díaB. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. Nunca iba a la proa. #l creía. blas emaba. pero algo rutinario. los progresistas. #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso.(ntes de ser negrero. y su voz áspera de marino. (hora. mi o icial. La cámara del capitán y la del teniente se . y me design" para ormar parte de su guardia negra. Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso. era entendido. lo que usaba el capitán. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. recorría el barco mirándolo todo. #ntonces se dedic" al comercio del . #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. Saldumbide odiaba lo nuevo. @enía una corredera antigua. el bar"metro. (sí permanecía silencioso. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. :sted sabe muy bien. el -ie$o. llegando hasta exponer su vida. Saldumbide era vascoA rancés. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones. #n general. todo era vie$o. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. . y las distancias medidas con la corredera. )uando subía a la toldilla. inspeccionaba el sollado. )omo marino. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos.

la sobrecámara del alcázar de popa. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. tenía un ventanillo. y deba$o de nuestro cuarto. holandeses. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán. con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche. las cámaras del capitán. cerca del #cuador. un espa*ol. por reglamento. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. por disposici"n del capitán. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. la despensa. Las lámparas se apagaban. Los vascos. uera de la camarilla vasca. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. dividiéndose en guardias de babor y estribor. #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. . del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. &esde la ballenera hasta el bauprés. portugueses. La br'$ula estaba delante de la toldilla. y en las zonas cálidas. un dinamarqués que no hablaba nunca. a las ocho de la noche. en donde dormíamos gentes de su con ianza. varios ganchos para las hamacas. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. dos o tres chinos. La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos. el timonel. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. su$eta al suelo. #ra una bitácora grande. el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. en el sollado. se ocupaba de ellas. y otro el médico. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. y luego seguir por un pasillo en zigAzags. que se llamaba 6)ámara de los vascos8. a la vista del timonel. un malayo y un negro. .lindrs. &eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. una estu a de 7lymouth. . Nosotros hacíamos la guardia de popa. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . #n casos de sublevaci"n. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. )omo he dicho. orrado de hierro.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. mas que cuando había alguna sublevaci"n. comíamos solos.ranz Nissen. el pa*ol del pan. porque había tomado grandes precauciones. en el alcázar de popa. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era. #l cuarto de Nissen. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. desde donde podía mirar la br'$ula. el doctor )ornelius. el grumete. y @ommy.

al pasar cerca de )abo -erde. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. a pesar de sus protestas y sus gritos. pegaba él mismo% cuando estaba displicente. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. le contaré a usted dos casos. &urante el via$e. solía rezar. uera de sus traba$os de capitán. 7ara los delitos de robo. un marinero que con recuencia hacía de verdugo. que los matasen. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. B(tadloBcontest" el capitán. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después. Saldumbide empleaba el cepo y la barra. pero casi nunca la torpeza. #n general.ariASancos. )uando se metía en el camarote. como todo capitán negrero de esa época. (sí se hizo. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. Saldumbide tenía un chicote retorcido. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. pegaba &em"stenes el negro. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. Saldumbide castigaba la mala intenci"n.@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. enredaba las cuentas. #n el ondo. encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. 7ero después. echadlo al mar. 4e le at". 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. al que altaba. BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. lo azotaban como a un perro. B/! ahora0 B(hora. (llí. #stos se echaron como perros. un compa*ero nuestro. y una copa de ron. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. y siempre salía ganancioso. en la cubierta. que hacía (rraitz. :n día. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre. ya se sabía.'ano. pasado el tiempo. en compa*ía de la mona . #stábamos haciendo nuestras se*ales. &ebía de ganar mucho. y un momento después iban los dos policías al ondo del . #l capitán los recibi" amablemente. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato. con el cual él mismo daba un castiguillo. el malayo. #l capitán era un bárbaro. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería. La vida material era buena% comíamos bien.

arreglar los cuartos. de estos malayos de pura raza. &em"stenes. uerte como un cabrestante. desnudo de medio cuerpo arriba.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley. era un hombre a quien habían hecho brutal. tatuado. en +orneo. había allá mucho tipo extra*o. de los más violentos y crueles. de quien le hablaba a usted hace un instante. de 9ndarroa% (rraitz. que era de #lguea% (lbizu. )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás. aunque hiciera río. el malayo. )him había sido. 4olía ir con mucha recuencia. seg'n decía. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad. su amigo. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. teníamos el . era un dayaJ de +orneo. de 7asa$es% +urni.uenterrabía. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa. de . el piloto. y yo. capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. pero que no era naturalmente malo% en cambio. )him. bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa.ABAN LA TRIPULA+ICN DE . el negro. era un negrazo gigantesco. como las mu$eres. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse.mar cosidos a pu*aladas. I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte. #l negro &em"stenes. (demás. #n seguida nos ale$amos del puerto.

poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. #l contramaestre. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. &e esta gente no se sabe cuál es peor. las provisiones de la despensa. &irigía a los holandeses ?yp. alto.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata. y se llamaba 4ilva )oelho. ?yp @immermans. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. si se $untaban los dos bandos. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. que hacía de intérprete. 9ld 4am. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado. #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. (rraitz era $ugador. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. no hacía caso de los silbidos del contramaestre.uchas veces había alg'n muerto. Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. seco% tenía unos dedos de hierro. que alimentábamos. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. y la marinería otro. teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. . Le gustaba divertirse. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso. . porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. y hasta rompía el cristal. el cocinero. sacar el carb"n para el cocinero. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas. Los dos perros se detestaban. el pan. y cuando no podía $ugar. )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. apostaba. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. borracha. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. (rraitz se $ugaba las pesta*as. lacrimoso y sucio. laco. sobre la conciencia. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. porque lo rompía. Los demás éramos unos arsantes.

#ra un buen muchacho. hasta que. grandull"n. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. malo. )uando estéis entre los demás. tuvo que meterse en el barco negrero. el viento. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. @enía unos cincuenta a*os. #ra generoso. @enía bastante con sus recuerdos.ndias después. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta. &e los cinco vascos. enlazado en el o$al de la chaqueta. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . pendiente de un cord"n de seda negro. 1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto. . nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. pero excelente persona. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran. Había recibido una educaci"n cristiana. había ido a otros paises. hidalgo. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n. cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad.ranz Nissen. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. encontrando peque*a su patria para su gloria. Nosotros. dando las horas con campanadas muy agudas. se hizo amigo nuestro un irlandés. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. Nissen nos salv" de muchos peligros.9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. . #l nunca había robado por el valor de las cosas. #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. os autorizo para que le deis una buena. podíamos dominarlos nosotros. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. 7atricio (llen. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. atrabiliario. hombre inteligente y práctico. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. pesado. 4e sigui" el conse$o. y parecía tener un ataque de asma. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. viéndose perseguido. seg'n decía. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. #ste era endemoniado. &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n. #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. el timonel. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. no. @enía una buena voz. como si el mar. #l capitán Saldumbide le conocía. la cuadrilla de vascos.

hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán. que le quitase el sueldo.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. de la que se llev" una custodia. y él corri" como una ardilla a esconderse. le altaba poco. No comprendía el por qué de la rase. &i$o llamarse @om. algo $orobado. si no recuerdo mal. era similia simili'us curantur. cuando sienten la tela que se mueve. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. si no era bru$o. seg'n se decía. al pasar por 4anta #lena. procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. un 8ettator. @enía barbuchas amarillas y deshilachadas. el grumete. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. @ommy. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero. y. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. /&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt".landes. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. 4u 'nico amigo era un gato negro. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. era la mascota. le decíamos mentiras. #l doctor )ornelius. ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. todo el mundo empez" a decirle @ommy. triste y desagradable. . y como era peque*o. &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. no sé por qué medios. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. y el peque*o @ommy. lo que yo. el grumete. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. denunci" el hecho. varios cálices y coronas. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. la expresi"n suspicaz y un color de manteca de . #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. )onstantemente repetía un latina$o que. en verdad. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo. pero que. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. don Fosé llam" en casa del $uez. 4e enteraba de todo. decía que no. &ecían que era $udío. como dicen los italianos. no sentía remordimientos por este robo. como hombre religioso. +elzebuth. salen en seguida a devorar la presa. él se neg"% le quisieron pegar. como dicen los ingleses. sebo y nuez v"mica. o un Fonas. )uando se le preguntaba si. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio.

a la alta escuela. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. @ommy era un clo[n.ndia. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco.nglaterra de un pueblo del +rasil. y los negreros. . (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. y uera de tocar la campana para renovar las guardias.ari Sancos. que eran muchos en aquellas costas. no traba$aba nada. que era rencoroso. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo. tenía un odio eroz a 7oll. temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés. el malayo. el gato negro del doctor )ornelius. 4e temía el encuentro de barcos piratas.. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad. pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. huían de todo buque. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. y cuando se encontraba que no tenía presa. 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . arrancaba el cuchillo. )him le tiraba un cuchillo y. No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería. cuando se ponía de malhumor. )omo @ommy no hacía nada. burlado y hura*o. haciendo un tinAtan endemoniado. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. y volvía más alegre que antes. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. y 7oll. después de atravesar la manzana. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza. Le echaba humo de tabaco. le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera.. 4e habia ganado la independencia. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . #l diablo del chico. como si uese el dedo. a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. #n cambio. 7oll. @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol. educaba a nuestro perro y a la mona . el uno portugués y el otro bret"n. #ntonces @ommy extendía la mano. el negro. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. +elzebuth. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse. se recogía. un verdadero diablo. y con )him. lo de$aba clavado en la puerta. ante las carca$adas del pillo del grumete. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll. ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande.. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell.#n poco tiempo @ommy se impuso.

no por nada.rancia. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. #l género emenino de color no le gustaba al capitán. sino en cuatro grandes cuadras. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros. un buen negro por mil duros. (llí vendíamos el saldo entero. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal. el comerciante negociaba al por menor. mu$eres y chicos. sobre todo americanos y portugueses. a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. y aprovechando los alisios del sudeste. p"lvora. Hay que reconocer. se les bautizaba. No los tenía a todos en la misma cámara. sino por no estropearlos. es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. ( cambio de los negros daban usíles. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte. 7re ería matar a un marinero que a un negro. miraba los dientes de los negros. . #mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres. :n negro puedo valerme mil duros. #l. lo impusieron. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. Luego. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os. hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos. Saldumbide era el 4an . no% hubo via$e en que no muri" ninguno. en malas condiciones. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven.Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. quizá por razones de moralidad. Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. B#s una mercancía delicadaBsolía decir. íbamos casi siempre al +rasil. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. -arias veces le reprocharon esto. porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés. con el doctor )ornelius. +ien es verdad que.rancisco de (sís de los negros. aunque estuviese te*ido. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre. en honor de la bella . y eso salían ganando. )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. B)uando yo doy un negro. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género.

que era el gracioso. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. Luego. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. y en la ba$a. sin ganas de sublevarse. se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. que gastábamos alegremente. en cambio. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. 7or uera lo regábamos todas las semanas. avanzábamos sobre un banco de arena. en aquella in ame algarabía negra. 4i se descuidaba la bodega. #l negro es un inocente. . les hablaba. que era un tonel con una piel estirada. hierbas y escaramu$os que. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. e iba así en el barco entretenido. se les ponía en círculo. al tenerlos en el barco. y cuando no nos quedaba un cuarto. @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido. y. entonces los negros comenzaban a reír. Los negros quedaban encantados. porque sabía algo del bant' y del mandigo. ormando una balsa. &espués. en la marea alta. Saldumbide contaba con @ommy. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. había negro que. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. después de un largo via$e. no. 4e sacaban cincuenta negros. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. Saldumbide. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente. y @ommy hacía saltar a . se armaba una peste que no se podía vivir. no había siempre negros que llevar. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. No había sublevaciones% al revés. íbamos todos volviendo a El <ra!#n. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. principalmente en los mares tropicales. andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius. vestida de ro$o.ariASancos. &espués se sacaba la bomba. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. los anclábamos. los uníamos con tablones. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. cuando se retiraba el agua. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. Los alimentaba me$or que a los marineros. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. salido de la prisi"n. y les decía. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. cuando no querían. #l capitán nos daba alg'n dinero. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. les instaban a zarandearse a @uetazos.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. (llí. 4i contábamos con tiempo. habichuelas y miel. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. y bailaban los negros. consideraba al capitán como a un bienhechor. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. 4acábamos la ballenera y el bote.

(ntes había que cala atear las aberturas de un lado. &espués. hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla.Luego i$ábamos en la balsa una polea. y a proa y a popa echábamos dos anclas. @odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente. atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo. 7oníamos unos andamios. para que no entrase el agua. con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas. . en caso de ser perseguidos. al mismo tiempo.

en una ría conocida por el capitán. o como se llamara. y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. y estaba desesperado. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. &el estrecho de la 4onda uimos a . le trataba con gran consideraci"n. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. con el mismo nombre y apellido. Saldumbide. un poco sombrío y triste. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. como el anterior. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa. )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. #n la actoría les esperaba el agente. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol. en un período largo seguimos siendo los mismos. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. 4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos. trozos de coral o de concha. seg'n di$o. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. El <ra!#n entraba en el río despacio. sí. insolente y envidioso% parecía. #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas. (l momento. . y ondeamos cerca de >uelimane. el intérprete. el piloto. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. No era el nuevo piloto un canalla.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida. y lo sustituy" otro. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. ango. que conocía bien a la gente. no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz. como iguales.ozambique. #l tal @ristán. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias. si me llegaban a ahorcar. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie. Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa.

Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros. Los mercados estaban vacíos. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos. &espués de aguardar cerca de un mes. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía.ondo=AAgritaba el piloto. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica. el primero que hicimos con este piloto. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto. y. y conducirlos a (mérica.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. 4in duda. B<. ni congoleses. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa. 4eg'n algunos marineros. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza. Ni mandingos. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes. nuestro puerto de re ugio. no sé si ahora pasará lo mismo. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. esperando la orden para de$ar caer el ancla. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. ni uolo s.)uando el ondo disminuía. ulcerados5 un espectáculo horrible. #l capitán estaba desesperado. 4in duda. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada. Lo atravesamos. el comercio de negros atravesaba una crisis. &e los veinte o treinta negros tomados en . y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina. el contramaestre subía al castillo de proa. #ra una miseria. Llegamos al +rasil. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. #ntonces. y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. . teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. y con unos días borrascosos. ti*osos. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda.acao. #l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. pasamos al (tlántico. y llegamos a +atavia. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. <! qué personal= -ie$os. cerca de la colonia portuguesa de . ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables.

Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. que había salido en un $unco a nuestro paso. 4e veía una costa pantanosa verde. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. había vivido en . y unos momentos después zarpábamos con viento resco. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. @ristán. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. porque el de la cicatriz. (l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. #l capitán. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. por lo que di$o. de una monotonía terrible. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco.ilipinas.Llegamos a las aguas de )hina. B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. Nos acercamos a tierra. (lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. :garte. muy al sur. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. los vientos son constantes. )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. #n general. #l piloto mand" la maniobra. las velas se tendieron en los palos. #l opio valía entonces una enormidad. -enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. cortándole el labio superior. parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto. en la cara. el antiguo. y la desembocadura de un río a lo le$os. B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. como le llamábamos al antiguo piloto. ro$a a'n. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . más cincuenta barriles de opio. La ballenera nuestra ue y vino varias veces. no tienen mucho valor. 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. #l 7ací ico es muy grande. 4ali" el bote para levar el ancla. como usted sabe. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es. como usted sabe. #l capitán quería desquitarse a toda costa.

Llevábamos un mes de navegaci"n. como un cristal undido. como un metal incandescente.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. los echaremos al agua. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . 4alimos en marzo. ( ortunadamente. reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. #l capitán di$o que no había agua. creyendo que dominaría el tumulto% pero. caían a lo largo de los palos% el mar. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran. como locos. uno de los nuestros. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. y se le había ocurrido que era más c"modo. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable. que se contentaran con la media raci"n. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. sin una nube. (l anochecer. (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos. echar los chinos al agua. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. en vez de echar agua a los chinos. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. Nosotros le seguimos. con los o$os inyectados. y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. desin ladas. corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. #stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. en caso de necesidad. y que salían todos sublevados. uera de las "rbitas. #n la cubierta. #l mar se extendía incendiado. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores.

(lguien ué por el martillo. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. con tal acierto. con una br'$ula peque*a de mano. el de la cicatriz. y que hay tres toneles de p"lvora. Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. B/>ué queréis0 BHan matado al capitán. B<#h. que casi no sentíamos la sed. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco. >uedamos dentro los vascos y el timonel. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. Hecho esto. B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. #n este momento. . >uedamos incomunicados. . y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. B!oBcontest" 4ilva el portugués. B/>uién va0Bdi$o el piloto. no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. muchachos=AAgrit" el portuguésB. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. que se lo clav" en la garganta. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. nos aprestamos a de endernos. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. seguía en la rueda del tim"n. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. 7asado el primer momento de pánico. )omo he dicho. B<#a. indi erente a todo. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. que somos due*os de la 4anta +árbara. debía haber hecho causa com'n con los sublevados. y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. @ristán. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. 7asamos las primeras horas de la noche alerta.rans Nissen. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. uno de los marineros le tir" el cuchillo. que era bebida que él solía tomar alguna vez.cocina. B4i os entregáis ahora. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. <?endíos= No se os hará nada. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. #chad la puerta aba$o. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. y dispar" un tiro adentro. donde solíamos dormir los vascos. @raed un martillo.

&eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. Nos igurábamos que no daría agua. cerca de los palos. se*alando con el ca*"n del ri le. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua. con su habitual laconismo. y tra$imos diez o doce litros de agua. #n uno de los via$es. No nos vigilaba nadie.uimos avanzando los cuatro con cautela. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. # ectivamente5 estaba agotado. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos. en caso de necesidad. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. 4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. y se lo di$imos al teniente. que sacamos de nuestra cámara. balanceándose con los movimientos del barco. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. )omenz" a llegar la luz del alba. y éste. y el barco navegaba a la ventura. nos di$o5 B. descansando. la abrimos para ventilarla un poco. estuvimos tendidos. las llaves. Había que acercarse al castillo de proa. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba. #n las cru$ías. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos. se veían tendidos marineros borrachos. #n vista de que nadie nos espiaba. Nos extra*" tanto silencio. )omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. lo volvimos a repetir.La amenaza hizo su e ecto. la voz de alarma. estudiando el camino. la hicimos uncionar. +urni. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. nos di$o5 BLas llaves. estando armados como estábamos y ellos no. colgado de una verga. -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. . y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. Nos quedamos sorprendidos. y decidimos traerla con agua. hubiese sido a costa de mucha gente. Nissen no había abandonado el tim"n. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. ( pesar de esto. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. .irad. mirad allá. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos.

+a$amos a nuestra cámara. (hora hay que aprovecharse. la abrimos. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo. pero di$o que no. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. dos barriles de vino y de ron. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío. y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que.ariASancos. #ra la mona . Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. #se sí que está gracioso dando tumbos. #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. <Fa.nvitamos a @ommy a venir con nosotros. (rraitz. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta. acurrucada en los hombros del ahorcado. y ui yo. 4ubí por una cuerda y llegué al cadáver. . desde lo alto de una co a.. B-amos yaBdi$o el teniente. y salimos a la escalera. (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. que estaba de guardia.B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. $a=. . 7ues en la otra verga está el doctor )ornelius.... Ninguno de los otros vascos se atrevía. )ogí las llaves. eh=. embutidos. carne seca. a ver si tiene el llavero.

#l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. 4e oía el ruido de la lluvia. #l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. cuando vino éste. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella.BNo. Nos sobraba el alcohol. >uería. . en seguida se volverán a sublevar otra vez. sobre todo. y de$ad abierta la escotilla. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. abundantes y densas. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. y comenz" a llover. los co res de Saldumbide. Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. si nos desembarcaban en cualquier punto. B#ntonces. y que. pero él nos contenía. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia. 4i no. 7oco después. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. y entraba en las. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. la de$amos abierta. porque el barco empez" a navegar. cámaras. La cuesti"n del agua estaba resuelta. armaban una algarabía in ernal. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. romperán la puerta. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo. no% que vean que nos necesitan. 7ronto de$" de llover. B4í% de$adla abierta. de$ando el tesoro de Saldumbide. le entr" una c"lera terrible. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. /7ara qué0 4i se cierra. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. sobre todo. que nos zarandeaba uriosamente. -an a conseguir que el barco se hunda. Los chinos. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. pero aun no estábamos muy seguros. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. adentro. diciendo5 BNo. y. Nosotros. dando tumbos. el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide. &estilaba per ectamente. nosotros nos iríamos.

(llen y el $oven grumete. revueltos unos con otros. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco.. # ectivamente. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. que quieren hablar con el piloto. y.. los holandeses. )him. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. @ristán de :garte. B4oy yo. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. más en n'mero. y.. habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. así ué. portugueses y holandeses.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas. uimos al castillo de proa. comenz" otra vez la hostilidad. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. (l anochecer. e ectivamente. &esperté a @ristán. Los portugueses optaron por rendirse. sintiendo renacer sus odios. y con @ommy. y 4ilva )oelho. ya capitán de hecho. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am. voces iracundas. B/>uién va0Bpregunté. 4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. estaba con los holandeses% en cambio. el malayo. lo vimos $unto al og"n. -engo con 4am )ooper. @ristán llam" a 4ilva )oelho. . el contramaestre. a la luz de una literna que llevaba @ommy. (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. B#sperad un momento. el malayo. ?esuelto este punto importante. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo. en donde se habían orti icado los portugueses. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta. 7or lo que cont" 9ld 4am. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. (llen.

ué un combate terrible. Los dos hombres desa iados eran uertes. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar. dando un grito y llevándose la mano al vientre. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio. se vi" a 4ilva que caía. . #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. )him=AAdi$o @ommy. sin que yo al menos notara el golpe. y se retir" a su cámara. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. B<!a. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. con tal uerza.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes. #ra al comenzar el alba. mátalo=AAdi$eron todos.aryASancos. por donde se iba desangrando. el negro. . . y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. #l barco estaba sucio. !o me quedé a presenciar la lucha. y le hundi" el cuchillo en el pecho. &II POR EL PA+Í-I+O .ué haciéndose de día. seguido de . y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. al desasirse bruscamente uno de otro. y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. (l 'ltimo. en uno de aquellos momentos. lleno de basura. se agarraban. se mordían. hasta estrecharse con él. de manchas de sangre. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles. -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués.nmediatamente &em"stenes. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. y le mordía en la mu*eca. #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. en que los dos enemigos saltaban. y el otro tenía que soltar la cabellera. @enía una ancha herida. que había tomado al grumete por su protector. B<+ravo.

con los que nos pusimos al habla. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. y convirti" el castillo de proa en en ermería. &on Fosé. Nos uimos acercando. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. #ncontramos algunos barcos balleneros. y llenamos los al$ibes. Les di$o que eran demasiados. después de cantar una extra*a canci"n. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. en erma de v"mito negro. se tir" al mar. Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. hasta detenernos en una de éstas. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. con pa*uelos y trapos en la cabeza. echábamos toda la chinería al agua. &e pronto. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. . en aquella inmensidad desierta del 7aci ico. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. 4tass. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. y decidieron desembarcar. y pasamos por delante de bahías estrechas. llevados por la monz"n del oeste. con su hatillo. 4alían de la bodega en grupos de treinta. )omenzamos a marchar hacia el sur. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. pero no había quinina. a buscar el estrecho de . hubo que limpiar la bodega. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica.agallanes o el )abo de Hornos. atacado por la iebre. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. y así ueron llegando a tierra. La tripulaci"n. verdaderos esqueletos amarillos. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. Libres de chinos. y nos pidi" quinina. se levant" de la cama delirando. que era una verdadera pestilencia. de una vegetaci"n lu$uriante. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos. vete t'. y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. #l barco aquél se hallaba apestado. y cuando había una braza de ondo o algo menos. y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. con gran sorpresa nuestra. y. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. los de$aba y echaba a correr. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos.

que ué también de los del pacto de los piratas. el de la cicatriz. Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto. -erdaderamente. los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. a gran distancia de tierra. el puerto del Hambre. ateridos de río. &espués de la con erencia. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. entre la niebla. y de$ábamos hacer a los conspiradores. al entrar en el camarote. La travesía había sido muy eliz. convencidos de su impotencia. @ristán. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. con cualquier pretexto. y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. al anochecer. que comenz" también a presentarse en el barco. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. en que los con$urados comenzaron a gritar. porque casi toda estaba en la convalecencia.bamos a la altura de 4an -icente. . y nos lanz". que. &escansamos al llegar a las islas . Luego remontamos al norte. Nosotros mismos. el capitán mand" poner el barco al pairo. la bahía de la &esesperaci"n. Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n.@ristán. otros pusieron una cruz en el papel. 7asamos días muy angustiosos. pareci" con ormarse% pero. si volvía a proponerle aquello.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. @odos ueron arrestados. y. :na noche. No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . 4e podía escapar bien. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. los vascos. menos los convalecientes% unos irmaron. le mandaría arrestar. por primera providencia. )uando cogían alg'n negrero. era un disparate. . por no saber irmar. el cocinero y @ristán. por un barco con las velas desplegadas. #ra cosa bien di ícil. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a. . aquel hombre era un santo.. 4eguimos navegando.. (cercándose a tierra. hacia la isla de la &esolaci"n. Había bastante viento. el de la cicatriz. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. #l capitán le di$o que. estábamos uriosos.alvinas. #ntregar El <ra!#n a los ingleses. ué a ver al capitán. La bruma se nos echaba encima. al que tomamos al principio. no s"lo no se con orm". se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. en la +ahía de la 4oledad. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. se quedaban con la presa. nos ahorcarían. #l será ico don Fosé. #ntre el segundo contramaestre. :n día. #l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. el de la cicatriz. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. Hacía un río terrible.. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas.agallanes. una andanada. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse. y nos acercamos al continente americano. se nos muri" del v"mito. 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n. a la anochecida.

. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. #l capitán no replic". #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. intencionadamente. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. 4in embargo. al caer de la tarde. si no le parecía mal. ( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. sin más preámbulos. iz" la bandera inglesa. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. B<)allaos=AAdi$o el capitán. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. no solt" una andanada. para que viniera a visitarnos a bordo. y pudo acercarse con relativa rapidez. el palo mayor qued" hecho trizas. peti oques. mal explicadas. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. ( la segunda andanada. #stas cosas tienen segunda parte. se inclin" hasta hundir la proa en el agua.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. @ristán. de poleas y de cuerdas. para aligerarnos de carga. cuadradas y triangulares. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. di$o al teniente que. se extendieron para coger el mayor viento. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. las vergas eran estiradas con uerza% oques. Nuestra tripulaci"n estaba anhelante. @ristán. los anillos chirriaban. La muerte del capitán y del médico. se hizo la maniobra. propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. di" un bote terrible. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. &e pronto. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. y seguimos navegando. y mat" a otro marinero. el de la cicatriz. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar. como el tubo de una pipa de barro. 4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. podían comprometernos. la izamos tirando de las cuerdas. y El <ra!#n qued" inm"vil. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. el de la cicatriz. iba a abrir un boquete al barco. vimos que aparecía el crucero inglés. que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. entusiasmados. y. Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar.

por lo que di$o el capitán. 7arecía un animal moribundo. Los del crucero temían. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. hasta que. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos. agu$as. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. aunque más redondo y amarillo. Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. . ti$eras. en los límites del (tlas. ba$aron los ri les. alguna estratagema. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. un corta río y un mazo a la bodega. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. No nos pareci" conveniente desembarcar allá. hundiéndose . 9tros.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. y la popa se levant" en el aire. Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima. todo lo que pudimos. y se les oy" golpear por dentro largo rato. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. &icen que por allí. podía parecer sospechoso. el argán. El <ra!#n sigui" navegando. al llegar a la desembocadura de un río. se encuentran estos poderosos castillos antiguos. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. tiene un ruto parecido a la aceituna. #mbarcamos tres ca$as de galleta. decidi" acercarse a la costa a ricana.. ( todo esto. a pesar de que estábamos hambrientos. (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros. nos detuvimos. hasta desaparecer en las aguas. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. &e pronto. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. (l día siguiente. por orden del teniente. @odos convinimos en que era lo más prudente. con alguna colina de trecho en trecho. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica. de arena que brillaba al sol. La proa ué hundiéndose. sin duda. &ebíamos estar cerca. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide. a media tarde. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos. el cocinero.. ?yp. Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. #ste árbol.

sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. con la br'$ula. dimos vista a Lanzarote. y como el viento. era mane$able. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante. pues estos moros eran todos traidores. &e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. . Nos acercamos llenos de esperanzas. que los sesos saltaron por el aire. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra.e acerqué a él. aunque muy uerte. ( la luz de la linterna. @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos. y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. Los moros aparecieron a la descubierta.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos. Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. #l otro huy". +urni. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. #ra imposible resistir. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo. #stábamos esperando. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo. estudiaba el plano. No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. desharrapados. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. armados con usiles antiguos. ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. decidimos enterrar los co res. se mani estaron como amigos. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. Habíamos acabado esta operaci"n. (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio. #l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res. (demás. sarnosos. . cuando son" una descarga cerrada.. ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n. y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. Habían pensado. el capitán. cuando se presentaron media docena de moros. sin duda. en se*al de que nos rendíamos. pero estaba muerto. Los de la orilla siguieron disparando. #ntre ellos. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera.

con los mismos detalles. #l capitán se mostr" tal como era. y desde entonces me empez" a salir todo bien. @ristán. . se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces. que es muy perro. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte. &e la suerte de los demás ya no supe nada. seguramente. Los demás. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. los marineros. &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises. !o había tomado el camino derecho. /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. por cuenta de la cual yo navegaba. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos.e despedí de . y todos contamos. uimos tratados con poca severidad. sereno y tranquilo. obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. 4i el barco se había dedicado a este negocio. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos.#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. para ir a . haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. poco más o menos. me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería. cuando pas" un barco rancés a poca distancia. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. #l inglés. e ectivamente. ?especto a la trata. #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. la misma historia. era antes de que entráramos en él. sin duda. y.slandia a la pesca del bacalao. el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. me casé y mi comercio ué prosperando. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n.tchaso y me uí a mi barco. No tardaron en encontrar lo que yo pedía. (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla. a la altura de las )anarias. !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. el de la cicatriz. nadie sabía nada. #l otro. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. pero honrado y $usto como pocos. y una lista de la tripulaci"n. encargué al abogado de la )ompa*ía. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. . Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta. no quiso dar su nombre. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n. #sta ha sido mi historia. y aquí me quedé% puse una cordelería.

grueso. 1enoveva me decía que Fuan . Luego. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia. pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona.ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva. los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar. pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto. #ra todavía un hombre en pleno vigor. de pelo gris. 7asaria unos dias en L'zaro. .A+HIN6 EL . Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. el poderoso minero de L'zaro. #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme.ary. /7ero cuál0 No podía comprenderlo. se acerc" a mí y hablamos. uerte. &ebía de ser hombre muy tímido. de acciones nobles. en el vapor que nos llevaba a +ayona.>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable. las dunas amarillentas. 4i . (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé. la hi$a de :rbistondo. LIBRO QUINTO JUAN . pesado.irme en mi decisi"n.ary quería. -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. decidi casarme en seguida. horrible. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas. escribí a la )ompa*ía. #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n.achín. . #lla no le hacía por ahora el menor caso.INERO I . galanteaba a . por supuesto.

#l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora. el umar en pipa me marea. íbamos de$ando una estela blanca. (quel hombre era un Hamlet. .. #l enamorar me averg\enza. Había seis hombres. a la luz del amanecer. las estrellas brillaban con un gran ulgor. Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. pasamos la barra. 4alimos llevados por la corriente del (dour. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. cruzamos por el +oucau. @enía esperanzas de que hubiera viento.e dio mucha pena. Llevé mis ba'les a la barca. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. (ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. y al oírle olvidé mis preocupaciones. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando. La noche estaba tranquila y h'meda. y al rayar el alba. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer. #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. mon"tona y llena de variaciones. el mar estaba tranquilo. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica. encima de mí. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. apoyado en un rollo de cuerdas. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente. los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire. No se movía ni una rá aga de viento. a uerza de remos. brillante. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. y el patr"n dio la orden de partir. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos. 4alía al amanecer. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. cuatro marineros. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. un Hamlet campesino. No había brisa a'n. me tendí. y esperé impaciente la salida. que dice así5 . el timonel y un grumete. el beber vino me emborracha. &e pronto la vela se agit" temblorosa. Los marineros retiraron los remos.

los montes de #spa*a. Las rocas de los . ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. por poco que sea éste uerte. y más le$os. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa. y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. como algunas barcas pescadoras. . Los cuatro marineros del patache. #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. el agua. con un azul de 7rusía. !o miraba estas aguas sin pensamiento. muy azul. so*olienta. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. 7asamos Hendaya y . que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento. re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. apenas rizado. con una vaga tristeza. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar. despe$ada de brumas. #stábamos delante de Faizquibel. con sus rocas. obedeciendo la orden del patr"n. #stos pataches de cabota$e. cerca de la costa. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. tienen tan malas condiciones marineras. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa. #ra hora de comer.7asamos por delante de +iarritz. sus suaves y ba$as colinas. y comimos todos raternalmente. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. Larrun apareci" cortando el cielo. ormada por cantiles obscuros.uenterrabía. se veía clara y distinta. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa.

pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. re le$os que no llegaban al interior de las olas. como muertas en la calma absoluta de la tarde. y los arenales h'medos brillaban al sol. blandas. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. inm"viles. en el mismo sitio. #l sol ba$aba en el horizonte. #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados. 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. :no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. (ntes de llegar a 9rio.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. Las grandes nubes escarlatas. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. #l chico se subi" por el palo del patache. acabaron por ocultar el sol. los stratus obscuros en orma de peces. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. arrugadas en sus grandes pliegues. como una ardilla. 7asamos así horas. a arreglar una polea. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. .

enorme. se veían a la luz de la luna.zarra y comenzamos a entrar en las puntas. se hizo uerte al avanzar la noche.uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e. rodeada de un halo ro$izo. 4u contestaci"n me tranquiliz". B+ueno. . (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . porque tengo prisaB di$e. pero ella no le hacía caso. . ( los lados del barco el agua producía un murmullo. buenoBme contest" el patr"n. #staba desierto. brillaban muy blancas a la luz de la luna. de blancos meandros de espuma5 unos. y la obscuridad se precipit" sobre el mar. y la luna. llenas de re le$os. amarilla.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso. &imos vuelta al . apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. regulares% otros.ary y de . No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. . B7uedes estar sin cuidadoBme di$o. #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. desgarrados y rotos. ti*endo de ro$o las ganas. !o sentía una gran angustia. #ra verdad que . +isusalde y las casas de . se impacientaban. se en urecían.( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol.achín. Las espumas. tenían c"leras de algo vivo.achín galanteaba a la chica. ahora retemblaban. Las velas. parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando. 7asamos por delante de la playa de las (nimas. que había saltado a otro cuadrante. y pudimos navegar de nuevo. . interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono.e voy. ! ya menos inquieto. obscuro y sombrío. pr"ximas al acantilado. ue aclarándose. . #l viento. Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad. uí a casa de mi madre. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra.zarte. os orescentes sobre el lomo negro de las olas.

ary. no le tom" gusto al o icio. la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista. 4aqué una silla al balc"n. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n. que era un lord +yron de taberna. le acompa*é. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer. me senté. cuando andaba vagabundeando por el pueblo.achín. B7oco. #ra demasiado temprano para ir a ver a . .iravilla% pero. le pedí in ormes de .achín es hi$o de un caserío de tu abuela. y en la carretera me encontré con el médico vie$o.ary. B4in embargo . Fuan . No sé si naveg" un poco% pero si naveg". B7ero habrás oído hablar de él. el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro. pero parece que está harto de su gazmo*ería. No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. #ra gran madrugador y salía temprano para su visita.achín. y. @' le conocerás. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario. !a machucho.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . No creo que le haga el amor a . #staba impaciente% salí de casa. y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía . ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé.ary. le di$e si conocía a . B. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio.Bmurmuré yo. ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa. #l sol se levantaba..achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB. BNada malo.II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana. !o solía decir de él. de pronto. con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal. BNo% no creo haberle visto nunca. tom" las minas de +eracochea. B7ues . las casas. #staba el tiempo templado. y comenz" a explotarlas. Le saludé.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de . el puerto. 7uedes estar tranquilo. a los cuarenta a*os.. se ha casado con una se*orita rica y remilgada.

después de comer. cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia. . y se marchaba a pasear por el mar.ary.ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento.aryB. #l recibimiento que me hizo . La encuentro más pálida y triste que antes. el gran :rbistondo. y paseábamos $untos. B/&e veras0 B4í.ary era una buena muchacha. ! él no la hace mucho caso. ( .ary borr" todas mis inquietudes.ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que . #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido.e despedí del médico. @odos los días esperaba a . apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande.achín. pero que podía haber hecho una boda me$or. que se llama (gapito.achín me espiaba. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. B@en cuidadoBa*adíanB. #ra verdad que. se abría la puerta. al toparse conmigo. no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna. @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . aunque ella se oponía y se ruborizaba. solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde. me encontré con >uenoveva. sino de ser eliz.nglaterra.achín tiene malas entra*as. B#s que está algo enamorada.achín y le diré algo importante.. B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a . 7or la tarde. muy ino. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida. . #speré un poco. !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda. B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás. pero se le pas" pronto el en ado. que iba a entrar en una casa de la carretera. y por toda la chiquillería. )uando llegué a casa de ?ecalde. y.e parecía una amenaza ridícula.ary después de que ella concluía su traba$o. . (lgunos amigos me di$eron que . . dímelo a mí5 yo le llamaré a . No las tenía todas conmigo. Le pregunté por su padre. (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con . B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien .?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. me miraba de través% pero no pasaba de ahí. hecho en . . y me volví al pueblo. la abracé e usivamente..

Llevábamos una gran cesta. por las cuestas. se veía L'zaro como un pueblo de $uguete. parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara. Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. entre el olla$e. gozando de la hermosura del día. resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas. algunos dándome una palmada en el hombre.uimos . y había romería en (guir". &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo.ary.uimos después a merendar entre los helechos. . . unas cuantas muchacas estaban sentadas. y estos aldeanos. La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. &espués de merendar. . Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. (llá aba$o. B<#h. Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda. Ni una lancha aparecía en el mar. del silencio interrumpido por el ruído del mar. el mar. de zarzas. ( un lado teníamos el monte poblado de robles. un monte pr"ximo a L'zaro. de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o.ary. #n el raso de la ermita. hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores. nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita. de los per umes de la tierra en oto*o. 4hanti. cercado por una tapia ba$a encalada.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . entre casta*os y carrascas. +rillaban dentro las luces. @omamos por el camino de #lguea. Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería. #ntramos en la ermita. en el ondo. de helechos.

&espués de cada baile. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él.ary. &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. el uturo antrop"logo. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. B<+ravo. como no sabía mover los pies.ary. en casa. con raz"n. dábamos una vuelta por la (lameda. entre estas tradiciones. sin poder bailar. 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. 4eg'n parece. )ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. por el lado de tierra.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. tan serios y tan graves. los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios. !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. 4abido es que. no seas tonto% sácala a bailar. &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres.ary. y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. y dándole un empu$"n. en la plaza. y uimos luego >uenoveva con (gapito. riéndose% yo. . . yo ui el primero en sacar a bailar a . que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. ( las diez. al lado de >uenoveva y de (gapito.ary besaron la cruz por el lado del mar. tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o. que se acercaron a mirarme todos en ila. bailaremos. y >uenoveva y . hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n. #l se decidi". le di$e5 B(nda. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos.B!a lo creo. ?ealmente. la religi"n y el baile son las más importantes. #lla. en que yo me cubría de gloria con gran risa de . #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. Llegamos al ?ompeolas. #sta es la costumbre clásica de L'zaro. los dos desmoralizábamos el baile. (gapito bailaba eH c?t"edra. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores. bailando. #lla no pudo contener la risa. #n el camino. 7or eso di$o -oltaire. la )ashilda.

#ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. La noche estaba muy negra. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. y mis pensamientos se reconcentraron en . de$ándome a mí atado y con la boca tapada. chirriaron las garruchas. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. #ra . como loca% las garruchas chirriaban. :na noche. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad. ya al inal de septiembre. a quien no se le veía la cara. el viento soplaba con uria. y para no estropearlas pisando encima. y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. !a allí. me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas. me ui hacia el borde del malec"n. Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. apalancando en las paredes y remando. le conocí. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. llevaron el barco hasta las puntas.e había llevado a su goleta. ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. )omenzamos a navegar con gran velocidad. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto. . #lla estaba $unto a los cristales. ( pesar de esto. yo quise abrazar a . tiraron de las cuerdas para izar las velas. Los dos hombres. #l oque se extendi". retorciéndose en torbellinos uriosos. ( veces. cogieron cada uno un remo y.achín. silbando. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo. agitado. y en vez de ir al casino o a mi casa. y levantaba nubes de espuma. el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n.(l volver a casa. . solía pasar todas las noches por delante de su casa. .ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros.ary. y me dirigí hacia casa. la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. me veía. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. donde brillaba un grupo de estrellas. me agarraron. me había retrasado. #staba solo en el ?ompeolas% el mar. )reí que me querían tirar al agua. pero ella se me escap" riendo. Los enamorados son insaciables. /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada.ba marchando de prisa. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. me marchaba al ?ompeolas.

?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. &emostr" que era un piloto atrevido. . me cogieron.achín hubiera pensado echarme al agua. con la terrible mare$ada. y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. el uno de los hombros y el otro de los pies. :na hora después estábamos delante de . B+uenas nochesBme di$o . Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de . íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos.Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca. que os orecía en las tinieblas. /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos. Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi". No sé c"mo pudo atracar . !o le miré estoicamente y no le contesté.achín en la roca. . pude soltarla de la ligadura.rayburu.achín burlonamente. La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido. La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo. Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies.rayburu. @ras de muchos es uerzos y a anes. y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales. en su concierto continuo de ruidos y de murmullos. ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. desollándome una mano. >ue te conste. !a sabes que esa mu$er no es para ti. Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente. de una manera lamentable y desesperada.achín a los suyosBy de$adle ahí arriba. en aquella obscuridad. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. ?espiré a pleno pulm"n. Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. dirigiéndose a mí con ironíaB. B)ogedleBdi$o . Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces. /7ara qué protestar. si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua.

la pobre estaría desesperada. y mi pecho respir" con desahogo. pero sí zarzas. 7or entre las zarzas y malezas de . (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero. nadar hasta la gruta del . @odo el mar iba iluminándose. y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos. (llí no había pa$a.zarra. 7asé la noche de una manera horrible% helado. Lo me$or era tener paciencia.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera. . .No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme.e registré los bolsillos% tenia "s oros. ( veces sentía el temor de deslizarme. extenuado. podía ir avanzando por las rocas. #n 'ltimo caso. La brisa ligera hacía temblar los maizales de . sola. ya calmado y tranquilo. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. como despavorida. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada. en donde yo estaba tendido. y gritaba renéticamente como un loco.rayburu.zarte% alguna golondrina. además. )omenzaron a salir las lanchas pescadoras.i madre habría dado parte de mi desaparici"n. escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas. . y el disco del sol sali" del ondo del mar. 1rité. . La luz venía iluminando el mar. pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. 7ensé en lo que sería me$or. #l viento venía en rá agas violentas. aprovechando la marea ba$a. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba. y salir. y.

ary. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". :na trainera llegaba en mi auxilio.achín. ! mi madre estrech" a .achín no se había limitado a llevarme a mi a .No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas. creyéndome muerto. pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas. luego otra. Nadie se acercaba. &espués supe que la maquinaci"n de . #n ella venía (gapito. #ncendí una. escudri*aba el mar. 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía.ary. averiguaron que procedía de . me tendí al sol y quedé dormitando. Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente. La misma ma*ana envi" una carta a .ntenté encenderla sin papel% no pude. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas. #ra indispensable.ary. que me esperaban. les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a .rayburu. 1uardaba unas cuantas cartas de . comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro. y otros marineros. abrazaos vosotrasBles di$e yo. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. . irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. <>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria. y a la cuarta.e registré los bolsillos. con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo.mpaciente.rayburu. (l llegar al muelle vi a mi madre y a . #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador. citándola a la salida del pueblo. . B(hora. mi novia. el novio de 1enoveva. :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en . había que sacri icarlas. suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco.rayburu. ?ealmente. interrogando al chico que llev" la carta. . . . ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada.ary. sin el menor rastro de vegetaci"n. Las dos me abrazaron llorando.e despert" una voz y el ruido de los remos. (l verme tendido se asustaron. )uando se calent" el hornillo de la roca. en un momento de cansancio y de debilidad.ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente. &esalentado. . (l saber luego que yo había desaparecido. e. una hermosa hoguera se levant" del pe*asco.

B/>ué es eso0Bme di$o mi madre. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos.I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . La de$é sin abrir. B4í.e lo iguro. me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. B. No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos. B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté. B7ero. cogí los papeles que la envolvían. Llamamos a la criada.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa. . #n la tapa. :n día. al volver a casa. en una banda de papel pegada. #staba soltando la llave para meterla en la cerradura. 7ara abrirla a solas8. . podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro. comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte. B/>uién la ha traído0 B:n hombre. &esaté el paquete. y en ésta una llave su$eta por un cord"n. Nada% no había nada. BNo sé. con su dinero y su in luencia.e detuve. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. /esperas alguna cosa0 BNinguna. /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía. y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. #l. le quité el papel. .ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano.achín de nuevo. B/Has pedido algo0 B!o. ponía5 6.uy reservado. pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de . y apareci" una ca$a de metal con su asa. no. que era una muchacha nueva. muy empaquetada y llena de sellos de lacre.

7or la noche la cogí y la llevé. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. el cochero. porque era hombre muy marrullero. el armacéutico. el relo$ero. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. cuando pas" 4amson. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser. y veremos lo que tiene dentro. ha de$ado el paquete y se ha ido. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. Hablé del caso a 1armendia. -amos a atacarla por otro lado. que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. BLo esBcontest" 1armendiaB. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese. y al abrirla se le destrozaron las manos. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico.ndudablemente. 7arece p"lvora.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . No tenía mucha con ianza en 4amson. si hay algo peligroso. y no quise preguntarle más. B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero. ( la ma*ana siguiente. B. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. Hecho éste. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. 1armendia mand" un recado a Sapiain. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . aquí. pidiéndole un taladrador de metales. nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. y a los dos días. 4eg'n me di$o 1armendia. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. debe estar en abrir la ca$a con la llave. lo hubiera usted pasado muy mal.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. (l poco tiempo sali" un polvo negro. abrimos la ca$a. Había dentro un mecanismo ingenioso. 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a. B/>ué será esto0Bpregunté yo.

#l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. horrorizada.zarte.achín levant" la cabeza.achín la primera vez que lo encontrara. me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba.para . !o me opuse.achín nos mir" con aire sombrío. y tenía que entregar a . 4i usted quiere. B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB.ary. BLa otra.achín y subimos los dos a su despacho. pero al in me convenci". B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro. !o le hablaré después. B. . #lla. No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme. creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva. >uizá.achín tomaron un tono ro$o. que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. todo arreglado de tal manera. B4í.e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. B#stá bien. dicho con tal per idia. . asombrado del tono del médico. en coche. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . La una.i tío me recomend" que se lo diera en su mano. entregarle a usted este sobre del di unto padre de . iré a su casa esta tarde. no se lo diese.ary. :na semana después. que yo aparecía como un miserable completo.uy bien.e choc" ver a mi enemigo de cerca. . y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle. sus pupilas ulguraron% pero no replic". . Las me$illas pálidas de . #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a . .ary. a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa.uimos $untos a . sin duda. ella lo detendría y me lo enviaría. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para . muchas graciasBmurmur" él. a replicar con violencia% pero se call". B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. #n poco tiempo se había ave$entado. 7aramos en casa de . en vista de su aire miserable. B/( qué hora0 .achín el sobre de mi tío Fuan. parte de mi c"lera desapareci". con severidad. .ary. dispuesto.

y aunque todavía no había aclarado.achín entregado a su desesperaci"n. con su gorra calada hasta las ore$as. B+ueno. #l vie$o. me puse el impermeable y me eché a la calle. con un temporal deshecho. No estaba contento% preveía una catástro e. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. & LA TE. que yo ignoraba.B( las cuatro. haga buen tiempo o malo. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. >uieren salir. me vestí. B7ues a esa hora allí estaré. envuelto en el sudeste. #l viento mugía en las calles. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. #l doctor y yo nos levantamos. me desperté con el ruido urioso del viento. (manecía una ma*ana imponente. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n. de$amos a . #l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores.PESTAD :nos días después. y nos uimos. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. . si le parece bien. una ma*ana de octubre.

lo que me había dicho el atalayero. grit"5 <(vante= Las dos lanchas. y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. La lancha no tenía tim"n. &eben venir cansados. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. como montes. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. hombre. 4i pretenden entrar aquí. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. #l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. se acercaron a la barra. que hay que quedarse en tierra. . una casa. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. después de discutir los patrones. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. a pesar de los gritos de sus mu$eres. bien su$eto a popa. ( mí me miraban. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. se lo indican a las llamadoras. haciendo un ruido de terremoto. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. y en el extremo del muelle. danzando en el agua.etiéndome por el agua. arrancaban puertas. y luego se cuentan unos y otros. y Larragoyen. desapareciendo entre las espumas. 7ara momentos peligrosos. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. llaman s"lo a los patrones. el patr"n. @odas las mu$eres y chicos nos . discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo. haciendo de espadilla. #l viento soplaba urioso% las olas. llegaban hasta las casas. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. 4e solt" el bote de salvavidas.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . />uiere usted decirle a Larragoyen. que prepare el bote de salvavidas0 B4í. entonces es obligatorio permanecer en tierra. 4eg'n di$o el atalayero. 4i no se llega a la unanimidad. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. 4i las se*ales son de tempestad. y. )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. es más conveniente un remo largo. con la bocina. subían por las rocas. que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas.uchos de los que habían votado por la salida. crucé el ?ompeolas.zarra y en (guir". entraban por las ventanas de la atalaya. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. el que quiera puede ir al mar. al amanecer. atravesaron las puntas y entraron en el puerto. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. Llegaban ritmicamente. se van a perder. me di$o que dirigiera yo. para que estudien los cambios atmos éricos. les mand" pararse. 4alí de la atalaya. Larragoyen y otros marineros ueron entrando. los se*eros. quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto. cuando vi" la ocasi"n propicia. al ver el cariz del tiempo. 4i hay más votos para salir. concluyeron por quedarse. en vez de mandar recado a todos los pescadores. . entonces se somete el allo a votaci"n. 4i las se*ales son de bonanza. arrastraban todo cuanto encontraban. con una galantería marina. #l atalayero. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir.

quitándose la boina.contemplaban con ansia. #speramos a ver lo que ocurría. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. )on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. de pie. muy desagradable. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. se perdía. amarillas. #l horizonte se llenaba de nubes negras. 4alimos de las puntas. cerca del agua. Las olas. #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. en el ondo del cielo. B<Hala= <. en el mar. sino dando la vuelta.uera=AAdi$e yo. de héroe. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. mezcla de aceite de linaza. &esde el mar. #n este momento. cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. de pescado rito y de agua de mar. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. se veía una barra negrísima. en el tim"n. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo. . sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. sin cambiar apenas. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas. el espectáculo de la tierra era extra*o. >uizá mi sino era morir asi. :na de las barcas pas"% la otra. enormes. los seis hombres en los remos% yo. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. Larragoyen. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. seg'n di$eron. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. (sí lo hicimos.

No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. que no hubo tiempo de ponerle la proa. no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. nuestra probabilidad de pasar era menor. en un ángulo lo más acentuado posible. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. &esde donde estábamos. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. una cuerda rota. #n esto. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. vino en diagonal tan rápida. &espués de las tres olas uertes. se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. yo me indigné. . los golpes de mar de ordenanza. más voluminosa que las otras. vamosBdi$eron todos.achín. tan s'bita. el novio de 1enoveva. demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz. y la goletilla iba al ondo del mar. #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha.achín y su criado. #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. vimos la goleta de . en cambio.r a guarecerse a 1uetaria. maniobramos para cogerla de rente. (l verme todavía en la lancha. se nos ech" encima. no encontramos a nadie. como hueca. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros. con una rapidez inaudita. o. venía un momento de relativa calma. Nos acercamos a las puntas. que venía. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra.7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. con el oque hinchado. Hay que pasar. &imos la primera vuelta. Nuestros remeros estaban rendidos. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo.altaban (gapito. . cuando. Llevaba dos pasa$eros5 . B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB. #n vez de recibirla de través. @odos nos quedamos at"nitos. <Hala= BNada. pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha. Larragoyen nada di$o. me parecía peligroso. una ola de aquellas cilíndricas. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. saliendo de las puntas. con la gente cansada y anhelante. . por lo menos. como hueca. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. como les llaman los marinos. como un cisne antástico. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. con un enorme estupor. y tres muchachos más. a veces. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta. rasando el agua. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible.

:no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". el barco es buenoBdi$o el criado.achín. Ni mi madre ni . nos ech" una cuerda. le conté a . !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo. #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. y. (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% . . 4alimos al muelle. allí donde se con undían el cielo y el mar. B! los tripulantes. . y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día. La conducta de . y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. <>ué bien han hecho la maniobra= B4í.(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento. 1enoveva sali" a abrirnos. que estaba sirviendo en L'zaro. cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. #l y su criado se retiraron. se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. -ino con nosotros una hermana de (gapito. vi a mi novia palidecer y llorar. acurrucado. . Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. por la tarde. 4obre la cubierta estaba . como casi atravesándola por en medio.ary se habían enterado de lo sucedido. ( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables.achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta. . &I UNA +AN+ICN PESADA )uando. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando. al pasar cerca de nosotros.ary lo que había pasado.achín la de$" asombrada. que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa. . tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua. y no quiso presentarse como nuestro salvador.ba a marcharme a casa. sin atender a las indicaciones del atalayero. (l llegar al aro. tendido.achín sabía que entre los pescadores era odiado.achín.

(sí es la vida. (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí. 7or la noche ui al 1uezurrechape. que era una persona sensata. le pude convencer de esto. no se le convence nunca de nada. cuando menos dice una canci"n es me$or. ( un marinero. como había prometido.achín al socorrernos. que me recibieron entre aplausos y gritos. . La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar. No era posible convencerles de otra cosa y los de$é.-olvimos a L'zaro.achín era. después de haber estado cerca de la muerte. !o pensaba que . La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat. y a un marinero vascongado.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. un hombre violento. B<>uién sabe. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo. #llos vivían. 4hempelar. y aunque parezca absurdo. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron. capaz de cosas buenas y de cosas malas. y celebraban su ortuna. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. 4hanti. sin duda. quién sabe=AAme di$eron. dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. el del astillero. #n el ondo. para entregarse a la alegría y al vino. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan . (llá estaban Larragoyen y sus amigos.

que trenzaba.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche.achín. :na noche.achín que me esperaba en el portal. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas. abandonamos el 1uezurrechape. />ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. 1racias al sereno.e eché a temblar. monstruosas. vi a .ary ni de mí para nada. al entrar en casa. B4í. . No se le veía $amás por L'zaro. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco. yo era más uerte que él. subi" las escaleras conmigo. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n. 7as" . BNo te vayas. !o. y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera. B+ueno. me voyBy me levantaba para marcharme. se*ores. lo con ieso. 7ensé que no intentaría atacarme. sin parar.achín no se ocupaba de . )uando ya no podíamos con nuestra alma. B<. (demás.uera= <. con gran curiosidad. noBdecían todos. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. ( veces decía5 B+ueno. . &II . que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. Llovía. 4hantiBgritaba un vie$o. B@engo que marcharme. que me encontr" y me acompa*" hasta casa.2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes. 4e iba acercando el día de nuestra boda. perseguía estas melodías atropelladas.A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que . y nos uimos a casa. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". 4hantiBgritaban los demás.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas. BNo. pase usted a casaBle indiqué.

al ver a .e guarda usted rencor0 BNo. &éselo usted el día de la boda. B+ueno.achín. B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba. . B/#h0 B4í.>ued" mirándolos de nuevo. B/No será una venganza0 BNo. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba. 7robablemente ya no nos volveremos a ver. B/@anto se parece0 B#s idéntico. B4í.. a pesar de que creo que tengo motivos.achín estuvo con ella muy amable. nunca. qued" sorprendida no se por qué5 . (l volver encontré a mi madre un poco excitada. B/>ué te pasaba0Bla di$e. Hablaron los dos largo rato. #ntramos en el cuarto de mi madre que. @omé el sobre. me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro. (l salir . !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible.e entreg" usted un sobre del padre de . en su conducta. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. BNada..achín. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable.Ble advertí... !o le contemplaba con marcada impaciencia.ary. pase usted.. vacilante. &ígale usted que es de parte de su amilia. #l sigui" mirándolo todo con atenci"n. yo alargué la mía y me la estrech" con uerza. #l tal . . Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í. B:sted dirá lo que quiere . B#ntonces. /. B)ierto. <adi"s= . B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella. no% puede usted estar tranquilo.e tendi" la mano. -oy a decírselo a usted en seguida. B>uisiera saludarla.achín era un tipo raro en todo.

i querida .8 (l escribir esta carta se veía que . títulos de la &euda. sirviente de casa de nuestra abuela. la venganza del abandonado.. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente. #l día de mi boda. hi$os del mismo padre. para que puedas vivir con tu marido. 8(di"s. !o aun no lo puedo ser. una ortuna. )ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados. . al llegar a casa de mi madre. nuestro enemigo. .achín.achín.achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas. 8La bondad es la uerza de los privilegiados. No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso. semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él. se embarc" en la goleta..elicidades. es pariente mío. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. #ran acciones de minas. que decía así5 6.ary abri" el sobre que me había dado . una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa. casi hermano. querida hermana. 8Fuan. hermana mía. al enviarte esta dote a ti.ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos. pienso que ésta es mi venganza. 8No todo el mundo puede ser sano. la venganza del sarnoso contra el sano. ni todo el mundo puede ser bueno. La atalidad lo ha dispuesto así.achín.&ías después.. #ntre ellos había una carta. . No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido. . con su criado. 4hanti. 7asaron días. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. y como no lo puedo ser. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado. a quien tanto he odiado. . 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha.

LIBRO SE8TO LA SHELE .

Lloraba como un chico. (l principio me oía ir"nicamente. entre ellas. había que estar bien con ellas. #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban. No creía que tuviera el coraz"n tan blando. B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . que por entonces se había quedado viuda. .achín0 B4í.uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios. en donde estuve dos a*os de médico. y me di$o5 B/4abrás que se march" . con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. .achín. so pena de perecer y no tener una visita. el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa. !o mismo me conmoví. donde t' estás. ya lo sé. #staba ahí sentado. B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. B/Los ha conocido usted0 B4í. se trans orm". B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona. #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil. y.e tenía que hablar. B/( los dos0 B( los dos.I HABLA EL . la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela. .EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. 4iendo médico aquí.

y que no tiene mucha uerza orgácica. #sto no lo digo delante de un orastero. BNada. no. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. #sta raza vasca es bonita.@u abuela tenía en casa una muchacha. y. ya irá. -uelvo a ella. B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. 7ero me ale$o de mi historia. )ontemplé a la muchacha. La 4hele era muy bonita. y a quien llamábamos la 4hele. al marcharme. $amás. ina de tipo. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. -i a tu abuela. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. . y salud". esbelto. pero en general no es uerte. muy pálida y muy triste. @odos estamos en ermos. se*or médico. B+ueno. que era ahi$ada suya. A/No tienes novio todavía0 BNo.e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. @iene v"mitos. rio$anos y castellanos. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. que también la 4hele está mala. sin levantar los o$os del suelo. . parece que se le alarga la nariz. B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB. a tu madre. #ra este tipo vascongado. B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. #ntr" la muchachita. aunque no en las ideas. como por un su rimiento contenido. que ba$" la vista% le tomé el pulso. a tu tía Grsula. está o$erosa. muy modosita. B-amos. @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes... y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio. acércateBle di$o tu abuela. que tiene algo de pá$aro. muy ina. !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche..uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. . 4hele0Bla decía. B/>ué hay. me di$eron5 B#spere usted. @iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses.

II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta. se*or. se*or. por qué le dirigía estas cuestiones. /verdad0 B4i. B4iéntateBla di$e. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho. !o seguí el interrogatorio. se*or. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. sin duda. 4i crees que soy un hombre malo. la pasé al despacho y cerré la puerta. B<:n hombre malo= No% no. preguntándose. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. B&igo si tienes con ianza en mí. ! la muchacha se ruboriz". ya va a hacer mucho tiempo. !o continué con mis preguntas. se*or. B/#ntonces. se*or. B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. cuando entr" la 4hele. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. . B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. se*or% yo no he dicho eso. (cudí a su encuentro. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada.

y lo que te pasa es la consecuencia natural . . cálmateBla di$eB. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él. B&ebías enterarte del nombre del barco. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. B+ueno. /verdad0 BNo% no.ilipinas en un barco. /qué piensas hacer0 /. se*or. se*or. B@' has tenido amores con el se*orito Fuan. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . de cuando en cuando. B<(y. ené=AAdecía. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. B+ueno. !a me enteraré. B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo. . B! mientras llega la carta y la recibe.i padre y mis hermanos me pegarán. /)omprendes0 B4í. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. B/No sabes más0 BNo. al caserío. /)omprendes0 B4í. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. que te quiero bien. !o la contemplaba emocionado. no. para que sepas que soy tu amigo. antes de que noten tu estado. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio.e daba verg\enza. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto. si es que la recibe. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno..r al caserío0 BNo. so ocando un suspiro.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. se*or. no me enga*"% no me prometi" nada. no lo sabe..

que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. No sé qué aconse$arte. porque no tuve contestaci"n. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa. sino la de una res estropeada y en erma. y viendo que me disponia a salir. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. )omo sabes. La 4hele miraba el suelo y suspiraba. #n el caso aquél no era la venta corriente. y la carta no debi" llegar. t' decidirás. /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé. ené= B7ues. . algo impaciente. y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. 4e entregaba a su suerte adversa. ( ver qué quiere hacer conmigo.ientrastanto. pero va a tardar mucho en saber la noticia. !o. atendiendo s"lo al dinero. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. como un cordero que llevan al sacri icio. no. ( pesar de todo le escribí. . 4i ha salido de )ádiz. hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. <(y. no me de$e usted. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. La muchacha suspir" más uerte. La pobre muchacha me dio lástima.B#ntonces. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. BNo. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. hablando con do*a )elestina. me detuvo. me levanté y la di$e5 BNada. B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa.ilipinas. Las lágrimas corrían por sus me$illas. se llaman la enta de la ternera.

B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario. B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB.. <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas. .achín padre y .achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina. doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo.. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro .achín0Bpregunt" el curaB. B7ero. hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano.achín0 B. pues les llamaremos.e parece lo me$or. /qué0 /Le llamaremos a . BNo. es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB. B4í. !o conozco a todas las amilias de los caseríos . B! mientrastanto.. B+ueno. /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales. B/(l padre0 B(l padre y al hi$o. B! las azadas y el trilloBa*adía . #s perder el tiempo hablar de Fuan.achín el vie$o.BNada. B7ues vamos a ver quién nos convendría. no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB. /( usted qué le parece. daba una idea bien miserable de la humanidad. #ra una escena triste.. #l mozo de 9lazábal está casado. B#ntonces. B/! .Binsinu" el cura.. el de 9lazábal (spicua es muy $oven. BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os. No quiero que la 4hele vaya allí. . B#n .. /.turbide hay un muchacho carbonero . La tratarían muy mal. 7resencié la entrevista en la cocina. 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal.achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla.

)onque resolved de una vez5 sí o no.achín. B#so ya os lo he dicho antes. 9 decid qué queréis más. queriendo echárselas de malicioso. se de$a a un hi$o sin padre.achín padre. B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío. !a lo sabemos. !o no digo nada.. se*ora. pero mi mu$er. sonri". BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven. con una voz débil como un sollozo. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad. y las azadas y el trillo. se lleva la desolaci"n a una amilia. y cuando llegaron a un arreglo de initivo. se*oraBcontest" ella. el $oven.. porque las gentes dirán que .Bdecía .. B+ueno. con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante.. . La muchacha está en ese estado. /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que .. se*ora.. &entro de unos días será la boda. con los o$os ba$os y las o$eras moradas. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele. pálida. B+ueno... B/No dices nada0 BNada. la tierra esa será para vosotros.. 4e destroza una vida. . B#stá bien. La conversaci"n continu" así...B+ueno. +ueno. ya lo sabes. y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre.. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. yo no sé si estará bien. y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta .

I& .

&o*a )elestina se inmut" porque. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida. robusto. me llamaron del caserío de . &o*a )elestina me llam" reservadamente. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua. aunque mu$er orgullosa. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. la primera vez que ui a visitarla. 4eguí visitando a la 4hele diariamente. Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido.0 B#s posible. No había manera de hacerla reaccionar. )ualquier cosa. muy quebrantada y con un principio de iebre. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. B/7ero no me$ora0 BNo. la hacía llorar. tenía buenos sentimientos. y creo que padece una lesi"n cardíaca.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB. se encontraba alegre y sonriente. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda. de que había de acabar mal. No quise tranquilizarla. 7as" un día y otro día. La encontré. todos los planes terapéuticos se estrellan. y sin duda de verse mimada en aquel trance.. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco.achín. . tenía el presentimiento. #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas. La pobrecilla no me$oraba. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. pero ella estaba en erma. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho. muy l"gico en el ondo. (nte una resoluci"n tan irme de morirse.. B>ue está mal. la menor palabra. pero no es ácil asegurarlo. La 4hele era muy cari*osa. La 4hele había tenido un hi$o uerte. B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o.

achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome. B#so es. y prometi" enviármelo. buscando conocer mi opini"n. si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. no% él tampoco tuvo la culpa. . #s verdad. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que. más tranquilizado.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él. Lloraba desconsolado. &e manera que llévatelo. lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él.7or la ma*ana muri" la pobrecilla. )ogí el manuscrito. <7obre madre. B4í. después de todo. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. &espués. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo. B/! qué di$o . replic"5 BNo. )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. . con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero.

ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos. en los primeros a*os de navegaci"n. un bergantín que recorría los mares de la )hina. #l capitán era australiano% el piloto.ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios. )on recuencia teníamos que batirnos. en el ondo. Nuestro comercio se desarrollaba entre . Los principales puntos de parada eran 4ingapur. 4il DilUins. HongA Tong y . . 4umatra. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes.uy $oven comencé a navegar. . 4iam. . tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos. vascongado. de buen coraz"n. mi capitán. y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos. !o.O EL . cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. .i vida.anila. aunque un tanto violento. y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre. puertos en donde no había entrado aun el europeo.ilipinas. era un muchacho atolondrado.LIBRO SEPTI.acasar.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás. era un hombre de genio.alaca. ué muy intensa. . +atavia. +orneo y las . .

No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. La 4hele. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. la envidia. No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas. y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. todo lo disculpaba. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. &ios se lo haya perdonado. ya vie$o. la 4hele. era pariente y ahi$ada de mi madre.#stos %raos o %araos suelen ser. y desde . generalmente. muy $oven e inocente% yo. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. como digo. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz. lanchas a iladas que navegan a vela y a remo. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. .ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . . #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. a 4idney% yo ui a . >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo. y no le pedía más. a ca*onazos. (demás. #ntonces conocí a la 4hele. en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. de tres palos. la ruindad. que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco.anila. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres. aun se podía decir que en él el talento era lo de menos. 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. sabía lo que daba de sí su Asia. y volví a L'zaro. @enía alg'n parentesco con mi madre. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. La maldad. @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol".i madre me llam". . y al cabo de éstos mi capitán se retir".ilipinas. (llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. y aguardaba el ataque de los piratas. él había navegado casi siempre en aquél. Hicimos verdaderos horrores. que tienen grandes condiciones marineras. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. pero hay algunos de estos %raos grandes. !. )erca de las islas )elebes echamos a pique.anila a )ádiz. 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre. y sucedi" lo que no era raro que sucediera.

anila y estuvimos allí dos. &e sospecharlo. !o no sospechaba el estado de la 4hele. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella. como dice todo el mundo. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella. . las mu$eres son volubles e ingratas. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa.#stuve por volver a L'zaro. saltando por todo. @ardamos seis meses en llegar a . Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. me iguré que. me comunicaba que la 4hele se había casado. y entre muchas noticias para mí indi erentes. ?ecogí varias cartas de mi madre. )uando supe esto.

la había casado mi madre con el hi$o de . por el contrario. BNo importa. o.ilipinas. pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante.ilipinas los pasé desesperado. 7oco a poco mi c"lera disminuy". me$or dicho. BNo puede serBrepliquéB. . escríbele. tomé la costumbre. #n una de ellas encontré. /&"nde está el barco0 B#n +atavia. y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío. (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. de ir a las tabernas a emborracharme.ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días. que es un paisano.achín. que. Los seis meses de via$e a .. . a @ristán de :garte. vamos a hacer una cosaBme di$o él.achín. !o no pienso ir a tu barco. B7ues nada. y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil. que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos. @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre. 4e hallaba cansado del mar. @enía que zarpar la ragata. y llevaba una vida de ri*as y rancachelas. Llegaban a molestarme tanto estas ideas. BHombre.. un mozo est'pido y borracho. que estaba embarazada. y no me lo permiti". y hubo que seguir adelante.. al llegar a . :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas.anila. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de . B#ntonces. y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. . #n una me decía que la 4hele se había casado. sí. @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . por mi desdicha. -oy a comprar unas tierras en . de la vida agitada del barco negrero. !o le di$e que a mí. ahora mismo le escribo al capitán.eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina. !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre. para ahogarlas.i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido. a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. B+ueno. y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose.

@enía un armario orrado. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. . (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros.4e puso @ristán a escribir la carta. buena persona. La sustituci"n era ácil. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya. era una especialidad. &e$é salir La Mari'eles. )omo avaro. !a aceptado. y cuando concluy" me la dio. Las dos las reunía yo. El de #lguea. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. donde guardaba sus riquezas. yo de L'zaro. era $usto. re orzados con barras de hierro. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida. aunque muy desigual y poco l"gico. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso. y desde su punto de vista. teníamos el mismo acento.e recibi" amablemente. que dentro de su arbitrariedad. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. .e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. me llev" al alcazar de popa. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. #ramos. . no hizo ob$eci"n alguna. y hablamos. poco más o menos.e pregunt" d"nde había navegado. #ra. las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. relativamente. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto. de la misma edad y de la misma estatura. )ambiamos de papeles. y él me di$o con gran sigilo5 . #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n. 4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. poco más o menos. Lo reclamaba con todas sus uerzas.

#stos eran casi buenas personas. que iban al lado del capitán por codicia. (llen era un hombre a ectivo. pero muy poco marino. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. la buena e. como el doctor #[aldus. (hora. La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. y otros dos o tres.ranz Nissen. el vender una amilia de negros o de chinos. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. lo peor de lo peor. el timonel. #staban convencidos de que. eran necesarios e imprescindibles en la aldea.rlanda a Liverpool. que dio a su madre. @enía espíritu de labrador. y los sJi%%ers no le aceptaban. o el robar barcos. Los vascos. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy. ya en el 9céano. (llen sabía que en Liverpool. tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. no tenía importancia. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. no tenía certi icados. el cumplimiento de la palabra. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. Le llevaron de Liverpool a (msterdam.iraba al mar como algo sin interés. #ra un buen marino aquel hombre silencioso. 4u padre. había ido huyendo de un pueblo de . y cuando viene un capitán que le alta marinería. &espués se escap" no sé c"mo. no. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes. (llen no sabía. no pude. una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego. se entiende con el enganchador. escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. de presidiarios. 7atricio (llen. que era un modelo de probidad y de nobleza. de ladrones. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. comerciantes de hombres. campesinos en su mayoría. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o. 7or más que yo intenté explicarle las maniobras. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. . 7oco tiempo después. había enganchadores. y Saldumbide lo rescat". les dan de comer y hasta alg'n dinero. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. consideraban el piratear. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. de$ando en la miseria. . un campesino arruinado.B>ue no te oigan. en donde se mezclan gentes de todos los países. Saldumbide me cont" que. le mand" azotar. hasta un pobre muchacho irlandés. Hablaba muy poco. Nissen. y nunca de su vida. (llen era un buen muchacho. al morir. al lado de una mu$er rubia y pintada. saliendo de su pueblo. como en todos los grandes puertos. estando en el servicio. los demás eran una colecci"n de borrachos. in$ustamente. en busca de traba$o. 9tro hombre bueno en el ondo era .

i me$or amigo en el barco era (llen. #l conocia mi vida y yo la suya. #staba bien estudiada la capacidad de aire. #ra un hombre borracho y nervioso.loA. Le di$imos que no.archando por el 7ací ico. recriminándome. 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. la mitad de los días los marineros estaban sublevados. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados. entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a. .ilipinas %ontines. hacia el sur. (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n.. . .i plan era llegar a #uropa. que era enemiga de la otra% pero.bamos cruzando el 7ací ico. a la altura del )abo #nga*o.lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla. de esos que llaman en . y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés. #l hablaba. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros. antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano.ozambique al +rasil y a las (ntillas. :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres.e di$o.acao. 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. al in. El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes. y de él apareci" @ristán de :garte. y la tripulaci"n se mostraba d"cil. que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . 7or lo que me decían todos. tales eran sus gestos y sus arrebatos. cuando se nos sublevaron los chinos. Hicimos una poci"n para los en ermos.uchas veces pensé si estaría loco. Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo. &e veinte atacados se nos murieron ocho. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir. cuando. . >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico. #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. . se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica. #stábamos unidos como si uéramos hermanos. se nos acerc" un pailebot de dos palos. #n mi tiempo. . y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té.

yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . El <ra!#n se hundi". hasta de$arle a uno ciego. Funto al mar. -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. @odas aquellas lomas y montículos del río. cerca de la costa. No me parecía prudente enterrar allí los co res. No sé si esto ué verdad. vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada. re le$aban el sol. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. por orden del rey de #spa*a. nos pusimos en derrota. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. #ra necesario encontrar $alones más irmes. y. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara. )omenzamos a navegar con rumbo al norte. #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau. y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. que tenía grabado un ele ante. y sin esperar a que me$orara el tiempo. y busqué otro punto me$or. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res. un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces.e acerqué a un muro del castillo. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra. Huimos en la ballenera. La tripulaci"n estaba aniquilada. siguiendo la visual del o$o. que no se quit" en una porci"n de días. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí. &ecidimos. seguimos adelante. 7ocos sitios más tétricos que aquél.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. colocada a orillas del río. &espués de una travesía larga y llena de peripecias. dunas de arena blanca. angoso e inculto. de descansar. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. de com'n acuerdo. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. llegamos rente al #strecho de . &espués comenzaban a verse zarzas. con rocas desnudas y siniestras% el suelo. camino de #uropa. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. )uando huíamos.@uve que arrestar a aquel loco. (quí pudimos reponernos. ( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados. ( la altura de 4an -icente. callistris y algunas piteras. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete. . ormados de arena. La prudencia nos aconse$aba detenernos. ormadas por el viento.alvinas. hacia las )anarias. #l vértice de la sombra caía en . pero yo seguí.

Nos cogi" un temporal deshecho. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios.uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os. . sin ocultarle nada. III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. )reíamos encontrar la salvaci"n. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro. . &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. #l di" de mí buenos in ormes e in luy".aquel momento al pie de un árbol de argán. en vez de cumplir el pacto. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. Luchamos durante dos días con la lluvia. #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello. y nos lanzamos al mar. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. que no pudimos de endernos. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. #l pirata está uera del derecho de gentes. (llen. . para que no me colgaran de una verga. y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. nos atacaron y nos mataron varios hombres. los marineros a cinco. seguramente. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. y. (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. y nos de$aba sordos. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente.i$é el lugar. recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico. por mi conse$o. 4alimos de allá perseguidos por los moros. #ramos sospechosos de piratería. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. tradu$e la indicaci"n al vascuence. hasta que sobrevenga la muerte.

se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele.No a todos nos enviaron al mismo punto. triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. desmantelado y sin palos. que quiso venir conmigo por amistad. dominaba igual color neutro. el vie$o navio parecía un arca de Noé. :garte. 7asamos por delante del coronamiento de popa. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. &e cerca. de tres pisos. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo. 7or todas partes. al anochecer. (l salir de 7lymouth. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo. 9ld 4am se tir" al agua. alrededor. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. y de ella colgaba un gran arol. +a$amos. con las esposas en las mu*ecas. #l barco. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. el timonel. . y hacia tierra pantanos negros. -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. No quise ver aquella horrible caza. y otros prisioneros ranceses. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados. el contramaestre. se destacaba como una mancha. (l día siguiente. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. y nos sentamos en la barca. que tenía tres pisos uera del agua. No se le vio durante alg'n tiempo. el irlandés (llen. y uimos avanzando hacia tierra. 7erdimos de vista el Pez 2olador. Nunca he sentido mayor melancolía. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno. Nissen. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. sin vegetaci"n. grises. 9ld 4am. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. 4e llamaba el Ne%tuno.

los o iciales. @an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. (llí tenía uno que vivir diez a*os. tuvieron que su rir el encierro. siempre a la vista de un mar gris. el río. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. y a los quince días había recobrado la salud. se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. . #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. )asi todos los reclusos tenían palomas. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios. le tenían uera de sí. <:na vida= @enían que pasar primaveras. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia. pá$aros. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. y eso me sirvi". iba recogiendo negros. La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia. es una necedad. vigilada por unos y otros. dispuesta a cualquier es uerzo. #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. en donde se les tenía a pan y agua. además del despo$o. ( pesar de esto. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. #ste capitán. cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba. de unos pantanos llenos de ango.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n. los dos vestidos de pontoneros. mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. Furamos no separarnos $amás. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. (l amanecer. .e mandaron quitarme la ropa. seg'n nos cont" él mismo. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. Había un capitán negrero inglés que. @omé una poci"n de quina. cuando le cazaron. la humedad. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. y a popa. a la hora de diana. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. entre ellos :garte. porque algunos de nuestros compa*eros. )onstantemente estaba ebril. ardillas y otra porci"n de animales domesticados.

sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. (demás. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. unos se vigilaban a otros. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. y el nuestro estaba en medio. las puertas. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. Lo que en :garte era dignidad vidriosa. de más de una legua de ancho. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo. por otro estilo. que viven 'nicamente para la galería. que se llamaba. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . y después de hacer nuestras pruebas. @iboulen. en caso de evasi"n. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. pesados cerro$os. #l venerable era un vie$o pirata griego. de más de cien metros de ancho. #sta clase de hombres. a lor de agua. un hombre molesto. era. .#l marsellés. #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva. Los primeros meses. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. producen alternativamente c"lera y desprecio. pasamos a ser hermanos. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse. aproximadamente. de noche. aparatosa. era tan imposible atravesarlos andando como nadando.e y Libertad. lo constituían los pantanos angosos de la costa. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar. Había en ella tres pontones. y no s"lo con los presos. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. de dos millas. no sé si de nombre o de apodo. con las ventanas tan pr"ximas una a otra. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. cuya historia era una serie de horrores. (lrededor del barco corría una galería ba$a. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. :n peligro mucho mayor que el del mar. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. 4eg'n se decía. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. pero cuando tenía p'blico se volvía loco.

de álgebra y de ísica. I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. )onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. La indi erencia que sentía por todo. el comandante me prest" varios libros de geometría. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. cantar canciones sentimentales de su país. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. me dediqué a estudiar matemáticas. a pesar de que estaba prohibido tener luz. (demás. me llevarían a una colonia penitenciaria. pasados dos o tres a*os. (llen. me recomend" varias veces que no la leyera. tenía la esperanza de que. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. donde la vida sería más soportable. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo. gracias a ella. lugar vigilado de noche y de día. 7re ería. 7or la noche. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. y llegué a ganar alg'n dinero.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa. . y. pero no quería. que era un cat"lico anático. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí. ( éstos a*adi" una +iblia.

que nos dormíamos en seguida. que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. &ormíamos todos en hamacas. sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. y hacerle creer. Nos asociamos :garte. :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. 7ara que no chocase su cambio de conducta. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. cuando hacía la requisa. entabl" negociaciones con él. y echarnos al mar. &iscutimos varios días un plan. después de esta tentativa rustrada. La idea era ir acostumbrando al master. hasta que llegamos a aceptar uno. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. en días sucesivos. y hubo que suspender la obra. y pagaría lo que uese. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. que ocupaba casi la mitad posterior del barco. una sierra. :garte estaba en ermo. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. ya no me de$" vivir en paz. :garte. @enía dinero. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas.:garte. ganar la costa y salvarse. &e aquí había que subir a la toldilla. irritado por los castigos. . @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. como si tuviéramos río. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. a que nos viera en una misma posici"n. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. . La 'nica garantia del éxito era la sencillez. #ra tan di ícil salir del pont"n. )omenzamos los preparativos. para salir a cubierta.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. #ra en invierno. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta. (llen y yo. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo.

era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . 7or él. #l bote estaba más allá de los pantanos. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. una para él y otra para mí. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. mientras íbamos nadando. un sábado. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. antes de acostarnos% después. como en una unci"n de teatro. que el pedazo arrancado uera como un tap"n. )uando estuvo acabado. La guardia entr" y nos pas" lista. porque los caprichos de los presos se pagaban. !a hecho este primer camino. seg'n decían. @erminados los preparativos. (llen vio en la costa. ( medida que el momento se acercaba. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies. y (llen hizo seis tablas delgadas. (ceptada la idea.4e trataba de horadar la pared de tal modo. nos desnudamos (llen. Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. 7asada la lista. para guardar nuestros e ectos. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. me sentía intranquilo y ebril. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. era tan imposible andar como nadar. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. :garte y yo. #n esto. pocos días después de ?eyes. como siempre. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. a gran distancia. ormando un paquete. No se descon i" de la petici"n. La luna comenzaba a menguar. un botecillo atado a una punta. Nuestros vecinos sabían el proyecto. y esperaban ver el resultado. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. aunque bastante resistentes. La madera cost" un dineral. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. con un catale$o de uno de los pontoneros. al pensar que era indispensable lanzarse a ella. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. atadas al cuello. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. nos dedicamos a esperar un día obscuro. atado a la espalda. @ardamos bastantes días en terminarlo. pero a'n las noches eran bastante claras. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. decidimos abricarlas con unas tablas inas. que al ponerlo no se notara que había agu$ero.

#speramos a que terminaran de hacer la requisa. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. 4e renovaron los centinelas. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. y salimos a cubierta. #ra el momento de obrar. 4i se habían dado cuenta de nuestra alta. All is ell 2todo va bien3. B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. en voz ba$a. como de ordinario. podíamos decir también nosotros. (rrancamos la lima colocada más aba$o. grit"5 All is ell 2todo va bien3. )erramos el boquete. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. podríamos ba$ar a la otra. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. deslizándose con nuestras sandalias de madera. No habían notado nuestra desaparici"n. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. como por una gatera. corriendo por cerca de la borda. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. las tengoBme contest" (llen. se inclin" y clav" otra más aba$o. que cogía casi toda la mitad del barco. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. . 4ali" el master y su tropa. :garte y (llen hicieron lo mismo. No había manera de pasar por encima de ellos. Hacía un río terrible. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. 4e la di. adonde daban los balcones de la cámara del comandante. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. B(quí.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. #l centinela. !o estaba temblando de río. y él me embadurn" la espalda. en las aristas. B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. (llen dándome un trozo de sebo. B&ame la limaBme di$o :garte. abrimos el boquete. a nuestro lado. ( los lados de la popa del pont"n. (gachados. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. )omencé a rotarme con aquello. era una locura intentar nada. a un lado. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. Le seguimos. )on esta capa de grasa desapareci" el río. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días.

porque se iba a cansar pronto. y hubieran llegado a las manos. (nduvimos por la costa. Había mucha mar. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. . hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. pudimos resistir más de dos horas nadando. 4oplaba un nordeste muy uerte. con barro hasta la coronilla. (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. B+ueno% vamos. nos atamos a los pies. que tuvimos miedo de que nos viese la guardia. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua. y entramos en la zona del ango. se descolg" :garte. La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. y comenzamos a andar en ila. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa.uimos de$ando atrás el barco anal. que estaba helado. (l principio. las suelas de madera% luego. y después ui yo. . #chados en el lodo. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos. al descender.e atendi". (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. que creí que el centinela me estaba mirando% pero. :garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. y blas emar así era desa iar a &ios. sin duda. &eba$o.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. Nos metimos valientemente en el pantano. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte. . ué ilusi"n mía. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia. unos a otros. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. )ruzamos el río. :garte le contest" sarcásticamente. aunque no para permitirle andar. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa. todavía estaba la galería in erior con sus centinelas. que nos servía para nadar con menos atiga. que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. agarrados. nos levantamos los tres. 7asamos por delante del otro pont"n. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. Hubo un momento.

hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente. bnsc" una piedra. ligarte. @ardábamos mucho. siempre impaciente. por 'ltimo. íbamos entre la bruma. de un color sucio. y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. y nos pusimos la ropa. B(llá estáBdi$o. Había dos remos. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. y dio tal golpe en el candado. vino con ella. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. y comenzamos a limar el hierro. y siguieron adelante. . (l principio. quedarnos. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes. :garte y yo le seguimos. que lo hizo saltar. después de aquella larguísima noche. #l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. sustituyéndonos alternativamente. un sol pálido. recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. una ma*ana triste. como envuelta en lluvia y en barro. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. 4ali" un momento el sol. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. & A LA DERI&A 7or in. negro como el de un cangre$o. Nos lavamos lo me$or que pudimos. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. Nos contemplamos los tres. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. 7or gusto.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. #l bote estaba atado con una cadena. &ecidimos. no os pondríais a re*ir. Nos quedaban dos limas. y ech" a correr. Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos.

<#s magní ico= Hala. ( media noche nos despertamos de hambre y de río.uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos. y escalando unas dunas.)uando les hice observar esto. y ba$" a él. (llen encontr" unas lapas y nos llam". #ra ésta de pocas casas. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro. :garte se dirigi" al puerto. sin que nos viera nadie. BNo hay nadie. Los perros ladraban en el silencio de la noche. las manos se nos hinchaban y despelle$aban. Nos levantamos.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias. 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. helados% el suelo. #stábamos convertidos en ladrones vulgares. endurecido por la escarcha. BHaremos una intentonaBcontest" él. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . nos metimos en el cementerio de la aldea. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. . Nos acercamos a la aldea. !o hice lo mismo. diciendo que no había nadie. . ! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina. 7ues me$or. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. B7ero. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan. ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. y uno descansaba de remar. y era tal nuestra hambre. pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. y uimos navegando a ciegas. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. B/No hay nadieBexclam" :garteB.uimos arrancándolas con la punta de la lima. #l hambre. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. Llegados al puerto. y tendidos entre dos sepulcros. #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. que intentamos tragarlas% pero ue imposible. pudimos descansar y dormir. la bruma se apoder" del mar. la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. (llen volvi" en seguida. y subimos por el arenal. (l comenzar la tarde. #l viento río soplaba con uerza. (terramos en una playa desierta. )omo habíamos perdido la costumbre. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer. resguardados del viento. ba$ad. . salimos del cementerio y echamos a andar. #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas. :garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla.

Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . y los tres. Habíamos aprovechado el tiempo. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge. . que decidimos aterrar en un arenal. 4i llegábamos a tener vientos avorables. y el viento ces" por completo. el rumbo era bastante. agitado.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas. que se llamaba )etty. Nos altaba el agua. dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma. y por primera providencia nos prendiesen% así. nos encontramos a la vista de la costa de . sin poder ponernos en rumbo. #n el ondo tenía raz"n. @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. #l mar. Luchamos con vientos uertes durante tres días. de la matrícula de +angor. a pesar de la niebla. raspamos el nombre del barco. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. sacamos el queche uera del puerto. #l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. lo que era muy molesto. se despert" entre ellos un odio eroz. y se decidi" que nos acercáramos a la costa.rancia. que yo conocía bastante bien. @odo cuanto uno decía le parecía mal otro. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. envueltos en la niebla. dando en ella como un machete. y :garte se quedaría pescando. se ue calmando hasta quedar inm"vil. apoyándonos en la pared de un malec"n. (l encontrarse ambos uera de peligro. levantamos las velas y nos echamos al mar. pero no era ácil siempre. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua. !o intentaba apaciguarlos. costa ormada allí por acantilados de roca viva. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. el pueblo de (llen. 7or la ma*ana. 4oltamos la amarra.rlanda. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua. La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros. Luego. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol.rlanda. podíamos arribar a . y le bautizamos con el de Rosa.

que devoramos. de d"nde venía. He ido al pueblo. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente.-olví al barco y esperé a que llegara (llen. Les he contado la historia de un nau ragio. #ste traía víveres. . he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar. y una botella de cerveza.

y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. que no tenía esta preeminencia. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás. llegamos a la inca en donde había estado (llen. al ver que me aceptaba sin inconveniente. como asombrada% avanzaba un poco. &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. retrocedía. de ladrillo. y esquivando las miradas de la gente. #l capataz nos dio ropas nuevas. le di$e que venían dos compa*eros conmigo. y.e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno. rodeado de campos de labranza. los acepto. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche. de$ándonos estupe actos. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. La embarcaci"n. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. al principio. que se ale$". B. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. La casa era de piedra. son espa*oles. grande y negruzca. &e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios. )on tal de que no sean ingleses. se desesperaba y me molestaba continuamente. y el otro un pueblo de tierra adentro. (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. 7or la noche. uno que debía ser una aldea de pescadores. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. no. Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. BNo. no me importa. convencido. parecía como desconcertada. Nuestro barco seguía navegando. B. y estaba rodeada de construcciones ba$as. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. .e es igual. B(hora vamos a la incaBdi$e yo.

7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. #l quería que nos uéramos los dos. y luego nos reuniremos en . A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur. con grandes protestas. A+ueno.rancia.archábamos por la orilla del mar. es imposible. . subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura. en el mar o en cualquier parte. cuando se vio con su tra$e nuevo. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . no% eso no. no di$era nada. A+ueno. ?e*ían por cualquier cosa. encontrándose en su país. ANo. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. cubiertas de matorrales. por la costa. en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente. y que teníamos que marcharnos. A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. @e obedeceremos. (l otro día le hablé al capataz. por la tarde. casas de campo. (llen se visti" a la moda del país% :garte. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas. #sper". #chamos a andar. un morral y unas botas grandes con polainas. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima. lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. di$o que teníamos que marcharnos. )omo era natural. sea en el camino. A@' mandasAme di$eron los dosA. lo conocía . a ganar Dex ord. el irlandés. de$ando a (llen% en cambio. #l primer día. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire.nglaterra. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. (llen había pensado en abandonar a :garte. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque.A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. y nos iremosAle decía yo. #l capataz. verdes praderas. nos prometi" que no s"lo no diría nada. Le di$e que. si le preguntaban algo de nosotros. e ectivamente.

Nosotros nos acercábamos. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul. dábamos la vuelta al pueblo% si no. íbamos a alguna taberna. 4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. si no había nada inquietante. a cuya puerta él nos esperaba. y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. que tanto exasperaba a :garte. si seguían ri*endo. yo hacía el uego y (llen guisaba. :garte traía la le*a. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. . un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza. Los días siguientes. (llen se hizo amigo de los pastores. dibu$aba un ocho. la compa*ía de (llen. 7or las ma*anas. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. Les advertí que.me$or y tenía más simpatías que nosotros. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. antes de salir. (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. les abandonaba y me iba solo. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo.

&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord. con un arco en medio. La posada era una casita peque*a. #ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. sobre el cual se balanceaba una muestra que . retirada de la carretera.

4ali" a la puerta una criada vie$a. h'medo y río. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial. por la insistencia de (llen. pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra. :n vie$o loco que vive con su hi$a. :na porci"n de chimeneas. &esapareci". (llí les aceptarán. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. y (llen le di$o que éramos náu ragos. como tubos de "rgano. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. un cuarto sin luz. que grit"5 A<#h. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. )onseguimos que nos diera de cenar. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. de un aire dramático y misterioso. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. A4e lo voy a decir al capitán. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco. A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. una mu$er enérgica. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. Luego. le daban un aspecto antástico. cenamos con él y. con barba blanca% su hi$a. #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. #sperad. nos di$o5 . y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n.arinos. con el pelo negro y los o$os azules. al retirarnos. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. como haciendo centinela. A4i son ustedes marinos. que nos ué acompa*ando. 4ubimos por la antigua escalera. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. sobre todo a la blanca claridad de la luna. Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. nos invit" a cenar. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. cubierta de hiedras. antiguo $ardín abandonado y salva$e. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. La posadera. Le escuchamos atentamente.representaba un del ín de colores chillones. mientras nos servía la cena. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto. una muchacha delgada y muy pálida.

#ra éste un cuarto antástico. grande. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. (llen. &espués. desprendiéndose de sus ho$as. mutilados. en vista de la insistencia de (llen. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán.acpherson. parados y la mayoría rotos. durante a*os rodearon de láminas de plata. unas salas vie$as y desmanteladas. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono. &ebe haber más. agu$ereados y desgarrados. en orma de abanico extendidos delante de las tapias. 7or una puerta de cuarterones. apolillada. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. con un estanque misterioso y sombrío. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. # ectivamente.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. y sobre los armarios cuadros negros. #l $ardín era un $ardín abandonado. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa. encontré muchos otros. A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. con la cerradura ro*osa. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales. a cuyas orillas los chopos. resbaladizos y rotos. traba$aríamos en su casa. subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. A(hí. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas. y allí dormimos. !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. . (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero. precedidos por una vie$a. y después yo estuve registrando la biblioteca. y no tenía intenci"n de arreglarlo. para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. con el techo artesonado. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. #l domingo oímos la misa en la capilla. (l día siguiente de llegar.ssian. (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. (l inal. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . y ba$ar la cabeza para no tropezar. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín. de . Los sequé en el comedor. en la biblioteca. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. sin duda.

porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. al cerciorarse de que era verdad. no comprendía bien su malhumor% pero. suponiendo la mala acci"n de :garte. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. era una víctima. )omo comprendí su disgusto. hoy mismo nos iremos. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. viendo que yo no replicaba. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. que no la de$aba hablar con nadie. sino por no ver al denunciador. no por usted. por su aspecto de malhumor. sin muestras de impaciencia. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. y :guarte. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. La pobre muchacha. echándoselas de sorprendido. B/! quién será0Bme pregunt" él. vie$o loco y egoísta. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar. se tendía en la cama. que veníamos escapados de los pontones. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. sin ocultarle nada. y. en castellano. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. . (llen nos oía. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. por lo que di$o (llen al día siguiente. B7or nada. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. me lo expliqué. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. escribi" al capitán 4ando[. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. y que por eso s"lo nos debemos ir. pero s"lo a distraerle a él. la séptima. B/! por qué0Bpregunt" :garte. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. se sinti" humillado. y allí estaba maldiciendo de su suerte. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado. que los tres éramos piratas. y. tan alegre y tan viva naturalmente. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. BLo celebraréBme contest"B. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa.

a decirme que estaba deseando que me muriera. !a tanto me di$o y me insult". )uando terminé de escribir. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. (ntes de amanecer. pálido de rabia. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. que lo de$" muerto. que aun llevaba.:garte palideci". salí de la biblioteca. que se llamaba el Re%oso del Cazador. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen. mo$ados hasta los huesos. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. la mesa. (unque nos altaba poco para el pueblo. como loco. exclam"5 B!o no lo aguantaría. porque era su bestia negra. en su uror. sin despedirnos de nadie. que había comprendido todo. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . de insensatez. pero estaban despiertos. entre dientes. #ra una choza. con una uria de ele ante herido. de pronto. encontramos un albergue. decidimos quedarnos allá. al volver. (llen. (llen y :garte no querían hablarse. medio taberna. metí la carta en un libro. &espués (llen. :no de los dos sobramos en el mundo. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura. se levant". azotados por una lluvia menuda. ! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. desenca$ado.e estorbasBgrit" élB. @emía que. con dos ventanas con cortinillas ro$as. con sus dos o$os encarnados. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza. :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés.iserable=AAgrit" :garte. ! (llen. cogi" el banco en donde estaba sentado. Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa. e hiri" al irlandés en la me$illa. salimos de casa. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. yo escribí una larga carta a (na. 7or la noche. y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. !. medio caba*a. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. iluminadas por la luz interior. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. #ste. sigui" golpeando el cadáver.

#ra de estas ondas tranquilas. 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco.alY.mano. 7asé la noche en el campo. entré en el puerto de Dex ord. #l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. . . La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo. y vino poco después. no le abandono. y estaba de parte de (llen. @ome usted el dinero que me queda. B-amosBle di$e yoB. @odo. de los pantanos angosos.e desperté antes del amanecer con un sobresalto. y comenz" a llorar. me horrorizaba. un viento h'medo cargado con e luvios de mar. 4iempre suele estar abierta. . contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo.e quedé a su lado. porque voy a salir de casa muy temprano. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. comenzaba a llover a chaparr"n. B)omo usted quiera. Había una goleta que iba a 4aintA. que hay en las islas británicas. >uizá era la policía. no. 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. dando unas notas de tiple extraordinarias. -ayase usted. sí. 9í voces de le$os de gente que pasaba. con un gran calentador. :na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. #scápese ustedBme di$o (llen. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. #l viento silbaba en las encruci$adas. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso. poco recuentadas. B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. Le pagué lo que me di$o y me acosté. BHay testigos aquí de lo que ha pasado. 4i llega usted a . 4alté a la calle. ladraban los perros. #ncontrándome solo.e asomé a la ventana. me llev" a un cuarto. BNo. al salir el sol. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad. /7ara qué0 . avisada% me escondí a un lado de la carretera. a templar la cama. BNo. Hay que huir.e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras. el viento silbaba urioso. B:sted. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. del mar gris. y a la ma*ana siguiente. @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. La herida que tenía en la cara era leve. 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. 4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar. antes de volver al pont"n. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. .rancia. La altura no era grande. -ayase. )aía un verdadero diluvio.e metí en la cama y me dormí al momento. sin la compa*ía de (llen y de :garte. Hablé con el capitán para que me .

en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord. y llegamos a 4aintA . y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . tan ingenua. con la nariz ro$a y balbuceando. tan sencilla. como @ristán de :garte. hasta que lo hallé en un almacén del Havre. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. (llen pas" poco tiempo preso.ary. .nglaterra. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. y escribí a mi madre. y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott. apareci" borracho.alY. y un día. un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a. (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. con tiempo malísimo y mar borrascoso. . (llen se concert" con ella. no tenía por costumbre ocuparse del barco. que no tenía las ideas muy claras. #l hombre. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. sin duda. que no quería separarse de mí. )uando sali" ue a ver a (na. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a . le avorecía también mucho. les vi a los dos venir hacia mi casa.rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy. Hicimos un via$e horrible.i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud. #ntonces. y yo. hizo lo que le decía. (quella delicada criatura. y él una persona del país. y tuve que vencer su resistencia. pensando en mi hi$a.llevara. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre. Les escribía constantemente a ella y a (llen. )uando ella muri" me decidí a de$ar . muri" en mis brazos después de lenta agonía. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales.i vida tenía un in. tardé mucho en encontrar empleo. 7or lo que me contaba (na. con gran asombro por mi parte. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con . . #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre.nglaterra. de quien se ignoraba el paradero. . #l capitán. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n. llamada el Re%oso del Cazador.rancia. . #l capitán era una especie de oso de mal humor.nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. !o le convencí de que era un absurdo. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. y en vista del temporal. ( la hora.

#sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre. dos extran$eros de aspecto sospechoso.#sta ha sido mi vida. se presentaron en L'zaro. entraron en la cocina de la posada.BIDE :n dia de oto*o. como nos llaman en . Hagan el avor de sentarse. muy bien% bastante me$or que yo. ?icardo 4mall. se*or. peque*o. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. 4e sentron los dos.zarte. y. al traer el peri"dico. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro.. :no de ellos era alto. y me di$o que aquellos hombres me buscaban. . pesado% el otro. sonriendo con una sonrisa insinuante. soy inglés. he cometido.uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí. sino en . . de pelo negro y o$os vivos. />uién no los comete0. mientras cenaban.. ( la ma*ana siguiente. &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. B<1racias=AAcontest" el ba$ito.i padre era inglés. y a*adi" en inglés. el cartero. 4miles. estaba de empleado . y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno. me di$o en castellano. B?egularmente. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. ro$o. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. Les esperé. #rrores. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. No. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol. con mucho gusto. altas. mi madre. un tanto intrigado. me dio estos datos. al anochecer. He nacido en 1ibraltar. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. Llamaron. y la criada les hizo pasar a mi cuarto.e llamo 4mall. en la posada de )hiquierdi. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro. 4oy un escorpi"n de roca. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente.nglaterra a los del 7e*"n. +a$aron de las diligencias. no. B<.

No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. hermano de la madre de mi novia. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. con tripulaci"n y todo. los tres bien armadas. encontré al se*or 4miles. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. y. #ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. 7or lo que di$o (llen. (quí alquilamos una goleta. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. y en un bote remontamos el río. (bandonamos la goleta. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. que estaba escrita en vasco en un devocionario. y.e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. #l primero que lo vio ui yo. sus hermanos. . y quedamos prisioneros.en un almacén e iba a casarme. un marinero holandés llamado van 4tein. (llen se acerc" al muro. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. 7or lo que di$o (llen. la casa de mi novia se trans orm"% mi novia. se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. #l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. B+ueno. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. los dos blancos eran. yo abandoné mi empleo. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. . uimos a Las 7almas. No nos habíamos topado con nadie. )omo decía. pero no daban con él. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. ?yp @immermans. en compa*ía de (llen. uno. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. y nos dirigimos al río Nun. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. hasta llegar al castillo arruinado. en el caso de que no apareciéramos. cuando conocí a un vie$o irlandés. sin encontrar los co res de Saldumbide. <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo. &esde aquel día. los hombres se abalanzaron sobre nosotros. B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. B(hí estáBgrité. subimos el cerro. volver durante seis meses en el período de luna llena.

y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. más tenaces. se casaron con moras. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. Nos encerraron en una choza. un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. se quedaron allá% renegaron de su religi"n. . hechas con palos. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra. convertidos al mahometismo. Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles. 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo. (llen y a mí prisioneros a su aduar.?yp y van 4tein. y. piedras y barro.

ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. los vendían a los comerciantes de esclavos. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. charlando. Nosotros. otra para nosotros. y apoyándose en una piedra de la orilla.?yp suponía que teníamos algunos datos. porque nada sabíamos. 4miles y yo. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. (llen. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas. y nos encontramos en un arenal inmenso. leche y miel. No. (llen no quería. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. azu re. pescado salado. #stuvo un cuarto de hora. di$o5 6(quí está8. ahumaban y secaban carne y pescado. por mi parte. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. se hicieran dos partes5 una para ellos. y (llen exigi" que le de$aran solo. (llen estaba dispuesto a callar. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. si (llen encontraba los co res enterrados. No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto. #stos negros. temiendo que siguieran con nosotros. en la calma de la tarde. $aiques. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. Llegamos a la arruinada ortaleza. 4miles y yo echamos a correr. . #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. (l llegar a una aldea negra. que los llevabau a . #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. tan pronto decía que sí como decía que no. mientras no di$éramos lo que sabíamos. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. hi$o mío. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. en cierta época. ormados en caravanas. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. y nos aseguro que. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. aunque uera con las manos vacías. Los hombres 'nicamente cazaban. 4miles y yo nada podíamos decir.arraUesh y @a ilete. estaba deseando salir de allí. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. con el oído atento. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. oímos voces. camellos y bueyes. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto. :n día nos di$o que sí. no saldríamos de allá. #ran ?yp y van 4tein. Los desdichados negros se asustaban. no. Llegamos rendidos cerca del mar. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. pero ?yp nos protegi". &e pronto. abricaban anzuelos y lechas. . ?yp. y después se encamin" hacia el río. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. escoltados por diez moros armados. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. )asi todos los a*os. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. la rodeaban durante la noche. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida.ez.

B!.. La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. metiéndonos en la arena hasta la cintura. prometí no volver a aquel maldito para$e. ! a eso venimos. B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol.aldici"n= La luna llena. B<>ué nos importalBreplic" el otroB. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. &e pronto. BHabrán atravesado el río. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. avanzamos por la playa. me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. 4miles exclam"5 B<. 4miles y yo nos echamos al agua y. B!o.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp.. después de todo. no tengo necesidad de nada. en aquel momento. B4in embargo. @odavía estábamos en el quinto mes. B( nadie. Nos van a descubrir. 4miles y yo. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein. nos buscarían con más ahinco. ninguna. nadando. uniendo nuestras voces.. llegamos a la desembocadura del río. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte. Llegamos a las )anarias. quizá. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. llegamos a coger la goleta. podíamos darnos por salvados. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. # ectivamente. :sted p"nganos sus condiciones. Les daré la indicaci"n. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. B#s indudable. la luna sali". (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir. pero ue todo lo contrario. y de las )anarias a Liverpool. . 4oy rico. !o. y. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. )uando yo me encontré sobre cubierta. saltando por encima de aquella arena movediza.

Fuan . . . siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal. sí. las eché al mar. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre. después de darme las gracias e usivamente. ni como el héroe de Dalter 4cott. sino que la veo viva. Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as. . !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella.BNada. a mi lado. me parece más encantadora que nunca. :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados. ?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada.zarte.achín no ha aparecido. subiendo al . 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. )uando pienso en mi mu$er. sin más incidentes que los cotidianos. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé. ?especto de mí.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. tanquila. con sus cincuenta a*os y los cabellos grises. Hoy. me alegraría de verle y de estrechar su mano. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi.i madre vive ya constantemente en nuestra casa de . muerta. . nada. #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. y. #n la re riega.zarra. y se ueron. pero así es. es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta. muy eliz. )omo guardando la tradici"n de la amilia. #s verdad que no lo he merecido. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er.8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba. Les di la indicaci"n. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos. traducida del devocionario de (llen.

entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza. !o soy el vagabundo de la amilia. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo. que resplandeces soberbia en 9riente. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. y contemplo. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos. y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. y avanzo por entre los maizales. (llá está la aldea tranquila donde vivo. #n esos días de noviembre. -oy acercándome a mi casa% la amilia.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco. me espera. con el buen tiempo. de su abandono y soledad. (l volver me detengo a contemplar mi casa. en estos días de invierno reunida en la cocina. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a.zarte. . la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos. el sol se derrama brillante por la tierra. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. de gemidos del viento. echando humo por la chimenea. las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena. . subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. recit" esa poesía de 9ssian. )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar. que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[. de olas.uchas ma*anas. y a lo le$os los montes. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. Luego. y algunas veces. escuchando el rumor de los campos. la dictadora inteligente.. Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora. Los pá$aros cantan en las enramadas. allá están los míos. !o cada día me siento más indolente y más distraído.@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela. y me de$a. que parecen de $uguete. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas. sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. . cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente. como si uera por primera vez en mi vida. delante del uego del hogar. !o le digo que es el buen tirano.. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto. al ver aparecer el lucero de la tarde. cuando ya estoy saturado de espumas. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. #n rente veo las casas desparramadas de ..

)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1. y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces. y.. gallardas arboladuras= <-elas blancas.. muy blancas= <. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos. sin embargo. <9h.. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia. ( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero. no la tienen..+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' . 7ero no.... y yo me alegro.TE<BE(G EB55= LAS 4<>. sin embargo.. Los vascos se retiran del mar.. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer.+..ragatas airosas.. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas.+..(llí cuento yo mis aventuras.4ET. by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G.+&h#ht! or 1. que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado. que ya no os volveré a ver más= 4í. yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos. y.

LL P(5*E3T G. re%orts.TE<BE(G&t! conce%t and trade!ark# Project Gutenberg is a registered trade!ark.B+B.se and (edistributing Project Gutenberg& 1#A# By reading or using any %art of this Project Gutenberg&t! e ectronic work. so the 9oundation Cand youDE can co%y and distribute it in the . you !ay obtain a refund fro! the %erson or entity to who! you %aid the fee as set forth in %aragra%h 1#E#+# 1#B# GProject GutenbergG is a registered trade!ark# 4t !ay on y be used on or associated in any way with an e ectronic work by %eo% e who . a%% y to co%ying and distributing Project Gutenberg&t! e ectronic works to %rotect the P(5*E3T G.se %art of this icense. you !ust cease using and return or destroy a co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in your %ossession# 4f you %aid a fee for obtaining a co%y of or access to a Project Gutenberg&t! e ectronic work and you do not agree to be bound by the ter!s of this agree!ent.+B Produced by Stan Good!an.TE 5( . and !ay not be used if you charge for the eBooks.LL L43E<SE 888 T:E 9.TE<BE(G L43E<SE PLEASE (EA) T:4S BE95(E $5. %erfor!ances and research# They !ay be !odified and %rinted and gi"en away&&you !ay do %ractica y A<$T:4<G with %ub ic do!ain eBooks# (edistribution is subject to the trade!ark icense. agree to and acce%t a the ter!s of this icense and inte ectua %ro%erty Ctrade!arkBco%yrightE agree!ent# 4f you do not agree to abide by a the ter!s of this agree!ent. un ess you recei"e s%ecific %er!ission# 4f you do not charge anything for co%ies of this eBook.nited States co%yright in these works.SE T:4S F5(= To %rotect the Project Gutenberg&t! !ission of %ro!oting the free distribution of e ectronic works. es%ecia y co!!ercia redistribution# 888 STA(T' 9. )4ST(4B. understand.+.%dated editions wi wi be rena!ed# re% ace the %re"ious one&&the o d editions 3reating the works fro! %ub ic do!ain %rint editions !eans that no one owns a . you indicate that you ha"e read. you agree to co!% y with a the ter!s of the 9u Project Gutenberg&t! License Ca"ai ab e with this fi e or on ine at htt%'BBgutenberg#netB icenseE# Section 1# Genera t! e ectronic works Ter!s of .B1. set forth in the Genera Ter!s of . ?iranda "an de :eijning and PG )istributed Proofreaders . by using or distributing this work Cor any other work associated in any way with the %hrase GProject GutenbergGE.nited States without %er!ission and without %aying co%yright roya ties# S%ecia ru es. co!% ying with the ru es is "ery easy# $ou !ay use this eBook for near y any %ur%ose such as creation of deri"ati"e works.htt%'BBwww#gutenberg#netB1B.

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L4AB4L4T$, B(EA3: 59 FA((A<T$ 5( B(EA3: 59 35<T(A3T EN3EPT T:5SE P(5L4)E) 4< PA(AG(AP: 9I# $5; AG(EE T:AT T:E 95;<)AT45<, T:E T(A)E?A(= 5F<E(, A<) A<$ )4ST(4B;T5( ;<)E( T:4S AG(EE?E<T F4LL <5T BE L4ABLE T5 $5; 95( A3T;AL, )4(E3T, 4<)4(E3T, 35<SE>;E<T4AL, P;<4T4LE 5( 4<34)E<TAL )A?AGES ELE< 49 $5; G4LE <5T43E 59 T:E P5SS4B4L4T$ 59 S;3: )A?AGE# 1#9#I# L4?4TE) (4G:T 59 (EPLA3E?E<T 5( (E9;<) & 4f you disco"er a defect in this e ectronic work within 7- days of recei"ing it, you can recei"e a refund of the !oney Cif anyE you %aid for it by sending a written eK% anation to the %erson you recei"ed the work fro!# 4f you recei"ed the work on a %hysica !ediu!, you !ust return the !ediu! with your written eK% anation# The %erson or entity that %ro"ided you with the defecti"e work !ay e ect to %ro"ide a re% ace!ent co%y in ieu of a refund# 4f you recei"ed the work e ectronica y, the %erson or entity %ro"iding it to you !ay choose to gi"e you a second o%%ortunity to recei"e the work e ectronica y in ieu of a refund# 4f the second co%y is a so defecti"e, you !ay de!and a refund in writing without further o%%ortunities to fiK the %rob e!# 1#9#.# EKce%t for the i!ited right of re% ace!ent or refund set forth in %aragra%h 1#9#I, this work is %ro"ided to you @AS&4S@ F4T: <5 5T:E( FA((A<T4ES 59 A<$ =4<), ENP(ESS 5( 4?PL4E), 4<3L;)4<G B;T <5T L4?4TE) T5 FA((A<T4ES 59 ?E(3:A<T4B4L4T$ 5( 94T<ESS 95( A<$ P;(P5SE# 1#9#6# So!e states do not a ow disc ai!ers of certain i!% ied warranties or the eKc usion or i!itation of certain ty%es of da!ages# 4f any disc ai!er or i!itation set forth in this agree!ent "io ates the aw of the state a%% icab e to this agree!ent, the agree!ent sha be inter%reted to !ake the !aKi!u! disc ai!er or i!itation %er!itted by the a%% icab e state aw# The in"a idity or unenforceabi ity of any %ro"ision of this agree!ent sha not "oid the re!aining %ro"isions# 1#9#J# 4<)E?<4T$ & $ou agree to inde!nify and ho d the 9oundation, the trade!ark owner, any agent or e!% oyee of the 9oundation, anyone %ro"iding co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in accordance with this agree!ent, and any "o unteers associated with the %roduction, %ro!otion and distribution of Project Gutenberg&t! e ectronic works, har! ess fro! a iabi ity, costs and eK%enses, inc uding ega fees, that arise direct y or indirect y fro! any of the fo owing which you do or cause to occur' CaE distribution of this or any Project Gutenberg& t! work, CbE a teration, !odification, or additions or de etions to any Project Gutenberg&t! work, and CcE any )efect you cause# Section ,# 4nfor!ation about the ?ission of Project Gutenberg&t!

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