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Las inquietudes de Shanti Andía

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  • (Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a%
  • NO&ELA
  • SHANTI SE DIS+ULPA
  • EL ,AR ANTI?UO
  • LA +ASA DE ,I ABUELA
  • LA TÍA 5RSULA
  • LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR
  • EL -UNERAL DE ,I TÍO JUAN
  • +ORRERÍAS DE +HI+O
  • 9URRU,ENDI6 EL -ANTBSTI+O
  • LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U
  • EL NAU-RA?IO DEL ;STELLA ,ARIS<
  • NUESTRA ?RAN A&ENTURA
  • LA ?RUTA DEL I!ARRA
  • ,IS PRI,EROS &IAJES
  • HISTORIA DE LA ;BELLA &I!+AÍNA<
  • DOLORES DE &ANIDAD
  • LA PAL,ERA 9 EL PINO
  • NUE&AS -ATI?AS DE A,OR
  • ?RANDE!A 9 ,ISERIA
  • EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE
  • LA HERIDA
  • L5!ARO 9 SU -OR,A+ICN
  • LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA
  • LA PLA9A DE LAS BNI,AS
  • -RA9BURU
  • BISUSALDE
  • EL RE+ADO
  • URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
  • EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
  • LA +UE&A DE LA SERPIENTE
  • EL +APITBN DE LA ;DA,A !URI<
  • NARRA+ION DE IT+HASO
  • EL +APITBN !ALDU,BIDE
  • DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR,ABAN LA TRIPULA+ICN DE ;EL DRA?CN<
  • LOS DOS TRISTANES
  • LA SUBLE&A+ICN
  • ,ALA NOTI+IA
  • DÍAS -ELI+ES
  • UNA NO+HE EN -RA9BURU
  • ARDIDES DE ?UERRA
  • LA TE,PESTAD
  • UNA +AN+ICN PESADA
  • ,A+HÍN DESAPARE+E
  • HABLA EL ,EDI+O &IEJO
  • LA +ON-ESICN
  • LA &ENTA DE LA TERNERA
  • EL -INAL DE LA SHELE
  • RESOLU+ICN DESESPERADA
  • DE NE?RERO
  • EL PONTCN
  • LA E&ASICN
  • A LA DERI&A
  • LA +ASA HOSPITALARIA
  • EL ODIO ESTALLA
  • PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU,BIDE

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LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. Ni nuestros amores. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. &esde la muerte de don +las de (rtola. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. Hoy. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro. . L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. !o. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante. ni nuestras aventuras. cuando sali" El Correo de Lúzaro. y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. y el recordarlos. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. sin duda. el teniente de navío retirado. en cierta época de mi existencia. las ideas. &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. quiere mi encumbramiento. las aspiraciones de todos. mi exaltaci"n% seg'n él. ( pesar del interés supuesto por mí. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. La sociedad va uni ormando la vida. he pasado por algunos momentos di íciles. a no ser que se exageren y se trans ormen. despert" en mí la gana de escribir. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. (hora. no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria.

seguramente. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del . . de indi erente y apático. en una ciudad de (ndalucía. buena o mala. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No. . #l sentimiento ha sido sincero% la orma. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. y . 4oy un marino poco culto.uelle largo3. no% soy muy reumático. poco hábil.editerráneo. #sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres. +asta poseer una reputaci"n cualquiera. asignado a cada uno.AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista.ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean.i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento. un rudo marino. las páginas de mi libro. aunque sea distraídamente.talia. para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía. #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo. la verdad. la gloria no me entusiasma. como dicen en los olletines y melodramas. La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del . de ingenio o de brutalidad. de -alencia o de .( mí. y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. II EL .

un $uramentado de . la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. y esto les parece una gran virtud. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas.8 &e este modo se va ormando la historia. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. además de la satis acci"n de conseguir un in. de d"nde vienen. truenos. de la permanencia de sus prop"sitos. #l in es un punto en el espacio y en el tiempo. cuando lo consiguen. y que tienen. por mi parte. :na vez. 4aben ad"nde van. 4eg'n la gente de mi pueblo. con el yatagán levantado.ilipinas vino a mí. que es el olletín de las personas serias. . al ver a muchos que. <los insensatos=. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. de todo lo contrario. el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol. aun a los más indolentes. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora.. #l camino espera. aun a los más desaprensivos. no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos. y yo. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo. de indolencia. en cada minuto.. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual. #s indudable que el ondo mío de pereza. sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. tempestades. previsores y sensatos. 4i les escuchamos. rayos. ha dado pábulo a estas historias. )orremos el peligro de no llegar al in8. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse.. <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos.

enigmática y pér ida. )omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. . el mar es principalmente una ruta. van como rozando nuestra alma. desgastando nuestra personalidad. y el mar.% entonces. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. desarrolla y exagera la vida del marino. no5 el mar nos sonríe. 7ara el pescador. Hoy. el mar nos aniquila y nos consume. le enga*a.uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. mansas. nos amenaza. la buena suerte. #sas olas verdes. de la variedad. le ahoga. . le adula. ?ealmente. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. hasta hacerla puramente contemplativa.. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. cuándo va a parar% tiene los días. del encanto. son muchas veces elices. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. el monstruo incomprensible. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. el mar. #s un monstruo.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado. 7ara el pobre marinero. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. sin duda. más misterioso. llena su existencia y hace su elicidad. 7ara nosotros los marinos de altura. nos aplasta caprichosamente. inerte es la representaci"n de la constante inquietud. en su barco de hierro. con la inteligencia virgen. y que. y no se la hallamos. #n aquel tiempo. todavía el mundo estaba mal conocido. <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. sabe cuánto anda. (sí. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. el mar es un tirano. el mar se industrializa por momentos% el marino.. >ueremos comprender al mar. 4u in inita monotonía. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. #n la Naturaleza. 4i a uno le coge mozo como a mí. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. nos acaricia. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. le seduce. sus in initos cambios. no% pero sí más poético. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. las horas contadas. no% se iba llevando la casualidad. sin saber por qué. @odos. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. le moldea de una manera de initiva. su enemigo. es casi exclusivamente un camino. el mar es el summum del interés. más desconocido. hasta identi icarla con la Naturaleza. le convierte en su esclavo. el viento avorable. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. suponemos al mar mu$er.

Hoy. las urcas de Holanda. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. la brutalidad humana. males todos /quién lo duda0. impalpable. @odavía en el mundo había piratas. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. una maquinaria en eterna trans ormaci"n. exploradores audaces o vendedores de chinos. #l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. (ntes. en su misterioso molde. (ntes. B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. algo exacto. y ha cambiado el barco.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. algo caprichoso. todavía había negreros. que se lanzaban a la aventuraB. Hoy. no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas.. un vie$o capitán de ragata . 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. y atravesaban el (tlántico de nuevo. matemático. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. era algo extrasocial. un tirano de un poder inaudito. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia . &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. me decía don )iriaco. uera de nosotros. el barco de vela era una creaci"n divina. la moral era una cuesti"n de paralelo. no c"mo lo has hecho. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. medido% antes. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda. como una religi"n o como un poema% hoy. 7ara aquellos hombres. sin preocupaciones ni escr'pulos. las saicas grecoAromanas. @odavía se veían en los puertos. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. entonces. casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales. #ntonces. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. obedientes a la rutina y al viento. nada se conserva. el capitán era un persona$e sabio. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. aumentaban el valor. era el viento. #n aquella época. las carabelas turcas. las polacras venecianas. el mar ha cambiado. :n marino. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua.. es la máquina la impulsadora del barco. y ha cambiado también el marino. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo.

verde o azul. era la reina endiosada y caprichosa. la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable. más pintoresco. pare ése. Hoy. claro o tempestuoso. (ntes.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo.Í .IS.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable. altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. velas blancas. Hoy. ro$o en el crep'sculo. marinos vie$os. puede decir el capitán de hoy. un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . sino los más ligeros matices. /quién lo duda0 . en un magní ico paquebot de quince mil toneladas. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . Nosotros. soy un sentimental y un contemplativo. la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava. ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. @odo ello es me$or. ya no te verán más= <9h. ese dios modesto. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. días de calma= <9h. el mar era nuestra divinidad. pero 'til. 4eguramente. La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir. <9h. marinos galantes. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. un poco más $oven. . #l carb"n. ni tan pací ico% pero sí más hermoso. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes. La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. gallardas arboladuras. (demás de mi apatía e indolencia. y ha cambiado las condiciones del mar.eca. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores. ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas.

La gente le encuentra a esto mucho mérito. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber. . y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os. &iscutir si esto es me$or que aquello. no sé a cuál% pero al más alto de todos.. L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres. y. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad. tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. un tanto curioso y amigo de novedades. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. #n la casa todo el mundo le admiraba. me vería en un gran aprieto% pero. el mar para el marino. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool. algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. pero yo. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar.uchas veces. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. Los días de iesta. o cuarenta y tres. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo. que era muy ingenuo. de un hayal. 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo.ndias. . en voz ba$a. y sobre todo de L'zaro. además. #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. ha estado siempre presente en mi espíritu. al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. zortzicos y sones de tamboril. me decía5 B. No conozco la historia de #spa*a. he sentido siempre una gran impresi"n. y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. al decir de mi amilia. La tierra para el labrador. 7ero. con el río que penetra por su lanco. cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a. y realmente no me preocupa gran cosa. un tanto novelero. 4oy también patriota a mi modo. no tengo inconveniente en a rontarlo. oler el olor del heno. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. al oírmelos a mí mismo. el hombre se ponía el rac. sin sentido tradicional alguno. 4oy. y el buen se*or. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. no le encuentro ninguno. #ntonces me gustaba cantar. #l recuerdo de la patria. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. no creo constituya ninguna superioridad.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. de una pe*a. .e gusta mirar. la verdad. me parece una tontería.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. en mi camarote. de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo. navegando por el (tlántico o por el mar de las . #ra un hombre sencillo el honrado mas"n. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. se ha alargado mi sentido "ptico.

nau rag" la corbeta que mandaba. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí.uri" en el mar.contemplar las rocas del . la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse. y ha sido de marinos. en el )anal de la .i padre. &amián de (ndía.inisterre inglés. y de aquí es toda mi amilia. el del mar. en que no me ha sucedido nada. ué también capitán de barco. .i amilia ha sido de L'zaro. (demás. la genealogía marítima es abundante e inacabable. cerca del . y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada. mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro. :na noche. y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas. . por lo menos nada bueno. . 4obre todo. en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro.ancha. por parte de mi madre.zarra azotadas por el mar. . por los (guirres.

que yo salía a mi padre. era muy liberal y se reía de las mu$eres. )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. volubilidad y atuidad de los de #lguea. tenía una uerte tendencia a la sátira. cuando las dos eran solteras. establecido en #lguea. era aristocrática y distinguida por excelencia. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero. 7ara mi abuela. #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. en su compa*ía. pueblo rival de L'zaro. y la pro esi"n de marino.i abuela me di$o muchas veces. provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo. . y mi abuela rabiaba. por ser la más recuente entre los de su estirpe. a ponerse en contra de su marido.i abuela. en su $uventud. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. por las calles. 7ara do*a )elestina. do*a )elestina de (guirre. de la petulancia. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía. de chico.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. 7ara ella. . no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él. El cedía. . marineros y pescadores. y algunas veces cantaba y alborotaba. recuerdo bastante bien a mi padre. la nariz aguile*a. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. con sus aros y sus pelotas de goma. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero.( pesar de que yo era muy ni*o.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. los o$os grises. . noruegos y dinamarqueses. .i padre había nacido en #lguea. y charlaba con ellos. y un amor extraordinario por su abolengo. @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer. 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza. riendo. a mi madre. que no era triste% por el contrario. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas. el orgullo del nombre. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro. . Hubiéramos sido buenos amigos.

B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. adorador de dioses% (bel es observador. la verdad. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. &e vivir hoy.ari ?ecalde. agricultor. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. civilizado% )aín es religioso. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. habían nacido. plácido. (bel. )aín es salva$e. 4eg'n el doctor. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. porque no atienden mas que a sus sentimientos. orgulloso. reaccionario. no le gusta adorar y estudia y contempla. llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. si era para mayor gloria de su amilia. #l cabeza redonda. 4eg'n él. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel. )aín. por e$emplo. en su uero interno. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. el suizo. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo. B<No me he de preocupar=AAreplica élB.&o*a )elestina. del piloto Fosé . del tipo ibérico más selecto. es tranquilo. No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv. y allí anda. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. anático. matemático. (bel. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. no creo gran cosa en sus a irmaciones. inquieto. progresivo. 4u abuelo. hombre de ciencia. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. ayudado por el enterrador. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. #n estas cuestiones. . inteligente. minero. a icionado a la m'sica% el cabeza larga. es violento. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. entre la hierba. debía ser un dolicocé alo rubio. como los hongos. ?ecalde tiene talento. exceptuando dos o tres. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. 7ara ?ecalde. riendo. sombrío. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia. Los (ndías son de lo me$or de #lguea.

La casa tenía balcones a tres achadas. y el mar. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. en cambio. . transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. a un cuarto de hora del pueblo.e parece que estoy viendo a esta vie$a. B#so no importaBcontest" la muchachaB.*ashi.)ontaba una criada de mi casa. y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. a lo le$os. los o$os peque*os y vivos. Los días de temporal. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta. y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales. la Foshepa . la boca sin dientes. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. @en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas. ?ealmente.*ashi vivía en una casa antigua y negra. .I ABUELA . que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. la cara llena de arrugas. ex negrero. y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. 1racias a &ios. #l sitio era alto. #n el mirador central de esta casita nuestra. que se detenía en la onda pr"xima. con la Iñure.*ashi. La Iñure tenía una hermana. #ra laca. no me casaría con mi hi$o. como t'. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. en tono de persona que reza. más que una casa. a quien llamábamos la Iñure. parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria. al mismo tiempo. el puerto hasta la punta de la atalaya. abierto y despe$ado. que un indiano rico de su pueblo. la Iñure. I& LA +ASA DE . )uando yo iba a casa de la Foshepa . que era. La Foshepa . gimiendo de una manera antástica. las lanchas cuando entraban y salían. el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. claro. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. como es uso entre las viudas del país. )omo el sacristán era un simple. acartonada. cerora de la iglesia y mu$er del sacristán. -estía siempre de negro. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. esta muchacha discurría muy bien. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero. al lado de la carretera. &esde allí dominábamos toda la ciudad. -eíamos. atado con las puntas hacia arriba.

. y un escudo grande en el cha lán. de paredes encaladas. brillaba una virgen pintada en tabla. una ila de balcones muy espaciados. #ntrando. en vascuence. &e cada cosa de éstas. #l zaguán. en la parte más ba$a de L'zaro. y las dos.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella. y era. los dos o tres veladores de laca. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. el espe$o. mi abuela. era obscuro.. #stos cuartos. rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas. estaban vacíos. #n aquella época en que vivía mi abuela. . #n la sala. el te$ado muy saliente. podían hablar media hora. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro. el lustre era ya sagrado. torcida y apolillada% en el rellano principal. dorada y esto ada. dentro de una hornacina. síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche. )asa de (guirre. y sigue siendo. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. lo que producía una impresi"n de tristeza. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas. con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. de las me$ores del pueblo. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. de casta*o. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche. el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres. que nunca se abrían. mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones.. solía verse (guirreche casi siempre cerrada. ya combadas por el tiempo. o mi tía Grsula..i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. pintado de azul. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. . y una muchacha. el arca.

cubas y varias tablas de obra muerta. sus velas y sus ca*ones correspondientes.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano. dando "rdenes. al mando de su capitán don +las de (guirre. !o me iguraba antes.ciar. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas.anila a )ádiz. en el meridiano de la isla ?odrigo. el padre de mi abuela. #l barco éste era La Constancia. con todos sus palos.° de Iturrizar. 7intado por Ant. se veía un dibu$o iluminado. . ragata que mand". en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. encima del so á. recordando las exageraciones de mi abuela. vasi$ería. que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época. en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla. #n el sitio de honor. al amanecer del día H de ebrero de IJKH. corriendo un huracán en su via$e de . atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. durante mucho tiempo. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia.

pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. ahora dicen que sí. 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. y a los cuales él puso marco en )ádiz. . @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos. metidos cada uno en un anal. en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. de primos y parientes le$anos. en acha y saludando8. un term"metro. #l chinito. . ?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. gallardetes y matrículas del mundo. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes. (l movimiento de las pisadas en el suelo. que movían la cabeza. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color. en IMIN. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos. visto por su medianía o portal"n. visto a proa de la amura de sotavento. ondeado. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea. a punto de irse a pique. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. todas las banderas. con la escala para marcar los grados. un bar"metro.ndias. de L'zaro. sobre cristal. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas. y a los lados. ahora que no. que yo creía que eran del dominio com'n. encerrados en marcos de caoba. de esos del mar de las . decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. ahora no. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. Había también en casa de mi abuela. con las velas desplegadas. espa*ol. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. con sus volutas nacaradas. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. llevaba en la mano un huevo de avestruz. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. Había también en la sala una br'$ula. (hora sí. de hueso. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. )uando me de$aban entrar en la sala. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. y parecían rivalizar en zalamerías. de cobre.

. 4e le preguntaba5 Lorito. lorito= .uego= <Hurra. ( $a $ai.i abuela poseía también un loro. que dominaba el diálogo y el mon"logo. /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado. Paquita. <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <.

a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. para divertirme. y no sé si por el tratamiento del curandero. que me maravillaba. La Iñure me cont" que una vez. la cresta. en el siglo pasado. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. #lla me explic" c"mo iban los vascos. 4abia más que la generalidad de las mu$eres. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba. hermana mayor de mi madre. solía sentarse en una sillita ba$a. #n (guirreche. en 9rio. ya vie$a. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. tienen un aspecto muy triste. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. y c"mo a'n. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante. en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa. . . en otra época. islas desiertas y barcos piratas. una artritis muy larga y dolorosa. >uizá por esto me crié en ermizo. y por él se supo que su amo había sido pirata. y. que las mu$eres del país.i tía Grsula. hace mucho tiempo. el caso es que padecí. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. @enía. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. se hacían grandes ragatas. la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". espa*oles y ranceses. con un cilindro lleno de p'as. .i in ancia ué muy solitaria. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras. piraterías. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. mi tía para sus narraciones. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. y. sin duda. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos. o por qué. solterona romántica. #n ellos se inspiraba. de cogerlo por mi cuenta. en su cuarto. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. la trompa% al gallo. porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. sobre todo. en donde se narraban batallas navales. 7asa$es. durante bastante tiempo. )uando mi tía Grsula llegaba a casa. &esde entonces le miraba con rabia. (guinaga y 1uernica. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. &e chico tomé un golpe en una rodilla. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva. #stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. comenz" a ense*arme a leer.

muere de tristeza% de +las de Lezo. decía. mientras nosotros. ormada por olletines ilustrados ranceses. . )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha. para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. mirábamos si a alguno le daban más que a los otros. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8.ndias% del sabio y heroico )hurruca. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado. y de sus libros de aventuras marítimas. La tía Grsula la repartía. tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban. Lo que me atraía era el mar. se guardaba.is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. de #chaide.e habl" también. victorioso en más de cien combates. muy voluminoso. íbamos $untos a un caserío de la amilia. . yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. los chicos.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle. de ?ecalde. #stos chicos vivían en . por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. tuerto y con una sola pierna. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. además de su biblioteca. me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato. de 1azta*eta. entre otras cosas vie$as y respetables.. #n la sala de (guirre. . para protestar. )uando estaban ellos en casa de mi abuela. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. y que. de pergamino. batiéndose constantemente y venciendo. en olio. con orgullo. un tomo manuscrito. #n tan le$ana época de mi in ancia. . la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las .e hubiera gustado ser hi$o de pescador. en el arca. . la verdad. con unos pocos barcos. esto no me llamaba la atenci"n. #n la cubierta. donde solían darnos cua$ada.i tía Grsula.adrid y venían a L'zaro durante el verano.

el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. y dibu$os de sondas. un arco y una lecha. Había. bastante raras. por casitas% los montes. también. para explicar sus correrías. planos para indicar las corrientes y los vientos.)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros. . por árboles. por indios con plumas en la cabeza. y los países salva$es. intercaladas en las amarillentas páginas. se veían cartas de navegar antiguas. un gale"n y varios del ines% los pueblos. #n estos mapas. br'$ulas primitivas y astrolabios.

a través del tiempo y de las generaciones. #l uno quedaba entre indios. .rizar pusiera en su escudo. grandes o chicos. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo.artín 7érez de . #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. llamado el -ascongado. hombres o mu$eres. a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna. el capitán .lorín. y después de la re riega. el gale"n. y. que yo no me enteraba de su sentido.lorín quiso dar veinte mil duros al capitán . &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta. Fuan .@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres.artín 7érez de . )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos. !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. valientemente.artín 7érez de . como correspondía a su ina lealtad.rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento. con letras desiguales. un pliego en papel de barba. para eterno recuerdo.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos. que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones. &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre. le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. el arp"n y la bandera ganados en la batalla.lorín. #l emperador don )arlos. que me dictaba mi tía. y estaban redactados en una orma tan amanerada. nuestro 4e*or. )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba. y todavía conservo. y los comentaba. )uando comencé a escribir.8 ?ecuerdo que al escribir esto. que dice así5 6#l capitán de barco. cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar.lorín. mand" que uese ahorcado Fuan . &omingo de (guirre presenci" el incendio de .rizar se de endi" en su barco.rizar. los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico. ( los que cogía en el mar. . se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan . cuando la conquista de (mérica. por casualidad. a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano. el pirata. La mayoría eran breves. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. a sus barcos y a toda su gente. 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. &I .rizar apres" a Fuan . como el rancés le atacara con brío.raca. hi$o de ?entería. y que el capitán . el otro se decía que se había hecho pirata. escrito por mi inhábil mano.rizar volvi" a )ádiz. . .

entre todas aquellas historias. se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos. &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. que no admitía reconvenciones. hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. otra de 1aviria y otra de Navarra. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . llamado también Lope de (guirre. la más absurda. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. a mediados del siglo O-. #ra Lope hombre inquieto y turbulento.endoza. y era vizcaíno. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes. el traidor. No se sabe de qué pueblo. +uen o icio para poner a prueba su bárbara energía. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. #n el siglo O-. marinos. Lleg" Lope al 7er'. . :na noche. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. &e sus Recuerdos tomo estos datos. para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-. )ondenado a muerte durante una sedici"n. la más extraordinaria.ernando de 1uzmán. &omingo de )incunegui. dentro de su realidad. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. y mariscal de campo a Lope de (guirre.nés de (tienza. se veng" de él. el eroz vasco. el loco. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste. don (ndrés Hurtado de . que le siguieron. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas.ara*"n en busca de oro. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes. que era hi$a del conquistador +las de (tienza. era la de Lope de (guirre. terco y mal encarado.. el virrey. el loco. -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. . #n IPQR. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero. a la muerte de mi abuela. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda.. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era.

$usti icándose de sus desmanes. (llí donde arribaba. después de meses y meses. y atentamente lo mand" ahorcar.( la cabeza de sus hombres. llevado de su loca uria. saqueando los puertos. Lope se dedicaba al pilla$e. cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. para darle muerte. (llí. desertando. ba$" por el (mazonas y recorri".. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz. sacando su daga. de -enezuela. la inmensidad del curso de este enorme río.. (guirre escribi" un memorial a . (guirre le escuch" atentamente. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. unidas con algunos desertores de (guirre.elipe . en el campo. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. de las 1uayanas y de -enezuela. Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. en las proximidades de +arquisimeto. y luego se re ugi". y de éstos. quemando todo cuanto se le ponía por delante. orden" lo colgaran. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n. muchos iban. en una casa abandonada. Lope de (guirre era todo un hombre. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta. con su hi$a y algunos compa*eros ieles. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3. y se lanz" al (tlántico. que era todavía una ni*a. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a. y ué bordeando con ellas las costas del +rasil. lo irm" de esta manera audaz. y para dar más uerza a su documento. por días. cuando se vio irremisiblemente perdido. les peg" uego. Las tropas del rey. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. cercado. cerca del #cuador. No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. ?esisti" en alta mar. Lope. (guirre. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. . >uebrantado. al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar.

grit". al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. la hi$a del @raidor. &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco. es lo que decía el libro de casa de mi abuela. ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz. el loco. (guirre.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo. . ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. saludando a su matador. me era casi simpático. ! cuando sinti". #l soldado obedeci". poco más o menos. &II EL -UNERAL DE . Lope de (guirre era todo un hombre.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto. ?ealmente. al segundo disparo. #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. ni que puedan llamarla. $amás. aunque con muchos más detalles y comentarios. con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. encerrada en una $aula de hierro. B<.I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto.

#ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse. 7or eso. querían hablar del desaparecido. trozos de madera. y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo. &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. y las cuatro anduvieron de un lado a otro. ni mi abuela. no podía venir a L'zaro. y cestas con pa*os negros. vestidas con mantos de luto.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento. la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata. con las letras grabadas en la espalda. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía. )omprobé. la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos.zarra y del puerto salía. B#stá le$os de aquí. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria. aunque vivía. B7ero /por qué0 (l 'ltimo. lamentándose.i abuela.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. se celebr" su uneral en L'zaro. y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre. rotundamente. y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío. mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". que no. delante del altar mayor. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . que le habían llevado a un presidio de . donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. desnudo. y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia. las brumas iban subiendo por el monte . hasta que se supo que había muerto. 7or esta época.nglaterra. con esa penetraci"n que es recuente en los chicos. ni su hermana Grsula. una goleta. disponiendo una porci"n de cosas. B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. mi abuela. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más. . y después.rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. la tía Grsula y mi madre. . (l parecer. . y salimos los dos al camino con la Iñure. despacio. que se destacaban de un modo terrible. B/! por qué no viene0 BNo puede venir.

.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo. hasta que vino el vie$o . 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto. luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron. cogido a su alda.rizar. y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. dorado. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor. (rriba del crucero de la iglesia. que se arrodillaban. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. poco a poco. y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro. con su tra$e negro y su sombrero de copa. y comenz" la misa. primero. (nduve detrás de mi madre. comenzaron a arder. extendían pa*os negros en el suelo. sin de$arla hacer nada. Los cirios. en el altar mayor. colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente. retorcido.

y tras ellas ueron saliendo los se*ores. cruzaron por delante de nosotros. y. @odas las mu$eres. con patillas. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. .ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. botas altas. !o le tenía que ver. . con sus capuchones negros. con su sombrero de copa. #ra así5 9rra . #ntonces los sollozos aumentaron. y los marineros y la gente pescadora. el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu. &urante mucho tiempo. hacia casa de la abuela.. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. tarde o temprano. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. vestida con una alda de lores y una toca blanca. !o me encontraba amilanado. :na vie$a medio loca. &espués de la misa. :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. 4u convencimiento se me comunic". y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos. el aire. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. la Curriqui. sollozaban. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. Luego. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. en (guirreche. en procesi"n. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada. como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. &e cuando en cuando sonaba el "rgano. 7or la noche. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras.. #n estos días. todo me parecía distinto. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. !o miraba por todas partes. a pesar de que el vie$o . levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes.rizar y yo nos quedamos a la puerta.. las cosas. que sin duda era la bu ona. (l salir de la iglesia. la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos. la luz. #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia. al recordar el hombre perdido en el mar.rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. Había la tradici"n. el sol pálido iluminaba el atrio.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda.

lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad.artín 7érez de . acompa*ándose de panderos y de zambombas. de los trigos de . que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. nos hablaba de las vi*as de Haro. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas. porque me encontraba todavía en ermo.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. contra cualquier Fuan . como . le acusaban de ser una vie$a bru$a. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara. si no les daba nada. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro.ari &omingui.rizar. que toda persona de buen sentido. instintivamente.2(hí está . 9diaba el vascuence como a un enemigo personal. .iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. aunque mis uerzas no eran muchas. Nos solía pegar con uria. debía aprender a pronunciar correctamente. #ste día. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. don Hilario. con una capa blanca y una corona de lat"n. antes de aprender a ganar o a vivir. y creía que hablar como en +urgos o como en . #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos. a cantar otras canciones. y contestaba. tendrás que quitarte esa alda vie$a.edina del )ampo. 24i quieres venir con nosotros a +elén. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche.lorin que me atacase. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. (l principio me puso el maestro entre los 'ltimos. #l maestro. 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos.3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori. Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. <.iranda de #bro constituía tal superioridad. !o estaba dispuesto a luchar. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova.

#l padre era un tipo. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. no lo ha comprendido el civilizado. hombre. hombre enérgico. &espués se han pasado tristezas y apuros. de carácter uerte y un poco osco. que encontraba motivos raros para sus decisiones. #l otro chico.!o. era el rac que. un valor extraordinario% Fosé . se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida. el +ravo. al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. como más tierno. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco. el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. &omingo Selayeta. . tan aborrecida por Selayeta. #sta levita. Fosé . Llamaban así a su padre por haber demostrado. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. y entre nosotros. rases duras. y no me conviene. #sta impresi"n de la escuela. donde se entumecen los pies. esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. . #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. B/7or qué no se casa usted de nuevo.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte. )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle. ría y h'meda. sin saber casi por qué. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. 4í% no es ácil que los de mi época. Selayeta0Ble di$o alguno. solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. repetidas veces. ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. B7ero. 6#ste chico no vale nada8. BNo. malos tratos y castigos. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. )homin Selayeta. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa. donde recibe uno. Fosé . como más débil.ari ?ecalde% el otro. que el ni*o.ari era hi$o de Fuan ?ecalde. en ciertas solemnidades de L'zaro.

in lados. que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. como dicen algunos en L'zaro. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle. en la punta de )ay luce. Selayeta y yo. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. y yo uí avanzando en mi camino. nos acercábamos al mar. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. rosadas. entre los que nos contábamos ?ecalde. desnudos. Los pescadores nos conocían. que luchaban valientemente por la vida. amarillas. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. en general los de amilias terrestres o terráqueas. hacía la vista gorda. un pulpo con sus o$os miopes. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal. sobre todo para que los leyese su hi$o. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. (lguna vez logramos ver ese molusco. pulidas y brillantes. negros. tenía que marchar a su lado. . (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. al inal de un apare$o. . y saltábamos de una barca a otra. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. trozos de espuma de mar. &on Hilario. o uno de esos sapos de mar. menos por el muelle. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones. redondos y est'pidos. padre. . ?ecogíamos conchas.Selayeta. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. los de amilia marinera. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. <>ué sorpresa cuando aparecía. a la salida. verdaderamente repugnantes. ( pesar de sus advertencias. el maestro. como veía que me iba poniendo robusto y uerte.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. 9tros chicos. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y.

en otros lados. Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. (ndaba de noche haciendo echorías. ( pesar de ello. 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría.zarra es un promontorio pizarroso. con cuatro o cinco tramos de escaleras. y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre. orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . !a. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. La parte alta del . pasábamos por delante del convento de 4anta )lara. yo propuse que quemáramos la maleza del interior. #l vie$o !urrumendi. y terminan en una pe*a alta. no pasaría nada. #l monte .zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas. Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas. y su aliento era tan deletéreo que envenenaba. a descampados pedregosos con helechos y hayas. un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. #sta serpiente tenía garras de tigre. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. (l borde mismo del mar. #ra un agu$ero. donde solíamos meternos a huronear. #l monte .zarra era imponente. .zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones. que se llama . salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas. no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto.rayburu. la cueva nos imponía alg'n respeto. ormado por la$as inclinadas. la E!an su!uia.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. (sí se consolidan las supersticiones. por esta tendencia a registrar. en el coraz"n del monte. un extra*o inventor de antasías. centollas y ermita*os. y si no estaba. para guarecerse de la lluvia. en el monte.aro y la de las (nimas. y por una calle empinada. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos. le llamaba el carabinero. )erca existía una cueva llena de maleza. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. de aire misterioso. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. y. #n la punta del . teniendo tiempo por delante. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. alas de buitre y cara de vie$a. a una de cuyas aldas está L'zaro. sorbiendo la sangre de los ni*os. le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. &esde que supimos esto. roídas por las olas. sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. y avanzan en el mar de$ando arreci es.zarra. negra.

entre la punta del .zarra tenía una gran cavidad. saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. se levantaba la roca de aspecto trágico.rayburu. las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. a media milla de la costa. pared negra y pizarrosa. 4altábamos de pe*a en pe*a. que al macerarse en el agua.rayburu. una pluma de gaviota o un trozo de corcho. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr. echando humo. entre las rocas cubiertas de líquenes. <)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida. !a cerca de la punta del . y las casitas esparcidas de la barriada de .zarte. . que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. (llá aba$o. al retirarse la marea. el monte . . con las crines al aire.aro y otro promontorio le$ano. aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos. seg'n Selayeta. Había por allí agu$eros como chimeneas. #l agua. se veía la playa de las (nimas. verde y blanca. el . una enorme y misteriosa caverna. en gran tama*o. #n la marea ba$a. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. #l mismo !urrumendi aseguraba. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. yo me iguraba que así. #n algunas de estas simas se sentía el viento. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. cruzando el peque*o océano. 7asada esta parte. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. salía de su rinc"n. cubierta de lapas. llena de agu$eros. andando traidoramente de lado. 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde. y a veces descalzarnos y meternos en el agua. quedaba como un ramito de ilamentos plateados. Le$os. . pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. Los pescadores decían que en rente de .(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros. #n los bancos de este coliseo natural quedaban. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es. huyendo de las olas. serían los océanos del mundo. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines.zarra se cortaba en un acantilado liso. )uando ya ba$aba el camino. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar.aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas. como el centinela de estos arreci es. el cangre$o. y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar. (quí. el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es. en algunos sitios. redondos. solían verse charcos tranquilos. veteada de blanco y de ro$o. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. charcos claros.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. olvidados al retirarse el mar. que acababan en el mar. #n el ondo.

y que destilaban. ( todo lo largo del muelle. sudestes amarillentos. apare$os y corchos. conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce. aroles. entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos. medias azules. adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. la de la )ella *irena.. un cintur"n de salvavidas. del instinto de limpieza de esa gente pescadora. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar. y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir.entidero. . lo que depende.entidero del muelle largo.ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona. y en vez de terminar en el ?ompeolas. I8 9URRU. #n la ventana de la casa. y de m'sica de acordeones. Le acompa*aba a (guirreche. . antes. la del +oland. Las horas se nos pasaban entre las rocas.. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza. sobre todo los domingos. de at'n guisado con cebolla. exponía poleas de madera. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso. de las amigas de mi abuela. en parte. y en parte. el . en aquella época y en ésta. convertida en escaparate. en vascuence. y al anochecer se tomaba chocolate. como ahora. ca*as de pescar.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. el muelle largo de L'zaro. había algunos almacenes de carb"n. una tu arada de sardina rita.! yo oía la charla continua. por su 'nica puerta.. que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla.#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol.. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io. #n estas casas hay siempre ropa tendida. #n este muelle y a pocos pasos del . en castellano. y mi madre no me de$aba salir. concluía en las mismas pe*as. ventanas y galerías de madera. en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables.s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n. o sea. . tenía su taller el padre de Selayeta..

unos tra$es de lienzo azul. volcanes. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. monta*as. )homin era muy hábil y muy pacienzudo. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. y el pá$aro. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. . uerte. #ra soltero.ndias. con la espalda ancha. unía las invenciones más absurdas. las manos grandísimas. vivía solo. el abdomen abultado. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. praderas. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. el vie$o y antástico !urrumendi. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. muy verdad. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. a punto de caérsele.#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. desiertos. -estía muy limpio% en verano. Nos decía que en el ondo del mar hay. 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las . amigo y contertulio de Selayeta padre. a charlar. cuando se hizo grande. ro$a% el pelo blanco. y. y no salía hasta que pasaba. barcos sumergidos. re*ía con todos los gatos de la vecindad. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. como yo. #ra !urrumendi un hombre enorme. #l (tlántico le conocía desde . algunos amigos. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. Selayeta sentía. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones. que debía de estar cala ateada como una gabarra. ( todo esto.slandia y las islas de Lo oden. tan ba$o se los ataba. @enía una hermosa cara noble. bosques. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones. le gustaba contar lo que había imaginado. como en la tierra. Nuestra inclinaci"n aventurera. andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a. una chaqueta de pa*o negro. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. solían sentarse a la puerta. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. como tenía talento para ello. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses. y los pantalones. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa. y. islas madrep"ricas. !urrumendi era un lobo de mar. mientras él torneaba.

con ironía.B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared. y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. si se mete uno por ese agu$ero. B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta. Hay quien dice que. se puede andar como por tierra. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino. .

como loco. que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3. había en el mar una sima sin ondo. con un pez en la mano.3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia. los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas. en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor. no se encontraría el ondo.rayburu. 4e le decía que su sonda era. entre las rocas de la Surriola.zarra. tenía en la cueva su misteriosa morada. entrando en ella. en las rocas de la Surriola.rayburu. en . salía. la gran serpiente alada del . aullando.4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo. lo hacía como si se tratara de un extra*o. cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso.. que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines. contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan.uchas veces. o por lo menos primo. aunque uera de cien millas.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro. a los barcos% de la ara*a del TraUen. y que un gigante.. . y de ese monstruo terrible del . 7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad. !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados. corta% pero !urrumendi aseguraba que. con los o$os encarnados.aVlstrom. rente a . un poco más le$os de . a las once. él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. 4eg'n él.nglaterra. por verdadera tierra. de otro. en donde se navega por tierra. detrás del monte . #ste gigante debía ser hermano. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen..zarra. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido. el de los o$os encarnados. con sus alas de buitre. . #ntonces !urrumendi di$o tal cosa. ?especto a la cueva que hay en el . que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. en tercera persona. también. 2(yer noche. en el pino de 7ortland.zarra. +astaba decir que las sirenas. seguramente. pero sí con los o$os ro$os. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. no se sabe si tan grande. Nos hablaba. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas. @ales cosas se presenciaban allí. si es que salía. y a quien se le preguntaba5 -. que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti.

4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. ya puede no leerla. las nieblas. con un equipa$e de canallas. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar. agárrale. 9tras veces. pero le oíamos. )asi siempre. metidos en una $aula y con los o$os vaciados. #ste perdido. !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto.9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . (hí está. tripulado por un capitán holandés. anda. a ortunadamente. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza. o cuando se izaba alg'n ardo. yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. porque se vuelve loco inmediatamente. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. haciendo echorías por el mar.tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. con el cuchillo entre los dientes. cuélgale. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. no se le había acercado. Hay un ondo de crueldad en el hombre. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. . blas emador y cínico pirata. ahí esta. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. borracho. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos. seg'n !urrumendi. trepando por las escalas de un barco. al maldito holandés% pero. en donde él había estado alguna vez. 4i le envía a uno una carta. tales absurdos y mentiras dice. Nos hacía temblar. aunque la sabíamos de memoriaB. #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. <)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. marinero.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. a lo le$os. y sobre todo en el ni*o. oh= oh= 7uedes estar satis echo. era un buque antasma. ormada por los ríos. un piloto paisano nuestro.uego. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre.

como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. para que no nos denunciase. Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. estaba más alegre que de ordinario. por mi parte. a los dos chupadas no podía con el mareo. aunque yo. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. que tendríamos en una isla desierta. #n aquella época. #stábamos decididos% seríamos piratas.7ara Selayeta y para mí. contaba cuentos. el vie$o lobo de mar. cuando volviéramos a L'zaro. 4i por si acaso teníamos loro. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. . !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. como él. y después de aventuras sin in. de desvali$ar navios y bergantines. nuestras haza*as. )uando nuestro amigo. en un alto. y umábamos en pipa. como !urrumendi. volveríamos a L'zaro a contar. 4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados.

porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas. humildemente. Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines. . de tal naturaleza. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada. llegaron las vacaciones de verano. #l mendigo pedía. pero sin darle demasiada importancia.#l asunto se reducía a un marinero. en la taberna del &rag"n ?o$o. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. !o. . que en agradecimiento concedía al marinero un don. buena persona. le trastornaron un poco. si quería. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca.8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico. en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol.8 )uando se trataba de un barco.. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. a la altura de )abo -erde. después del curso con don 1regorio (zurmendi.. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o. #l solía replicarme. Hubiéramos pre erido ir.. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. las serpientes aladas. que. t' sabes más que nosotros. ( ortunadamente. las bru$as y la Curcus"ada. el marinero se lo hacía. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. !o no podía hacer grandes escapadas. y así decía5 6:na vez. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. aunque un poco borracho. <7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. 4i queríamos ser marinos de altura. uera de las puntas. que me quitaba todos los alientos. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio. en Liverpool. un ligero avor. teníamos que estudiar.. las sirenas. tenía cierto ascendiente sobre él. su tonela$e y sus condiciones marineras..i madre se alarmaba tanto. para nosotros. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. como los chicos del muelle. de una manera solemne5 B4hanti. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. Gltimamente. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde. de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. y.. Le gustaba a !urrumendi. de muchacho. y todavía sobraba.

y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata. entonces. maderas embreadas. que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos. ya veremos. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. como decía !urrumendi.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. barricas. B#ntonces. . 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. a la rampa del muelle. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. de tertulia. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. con voz suave e insinuante. donde vendía alquitrán. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras. se paraba. saca el disco. además de comerciante. para ver la obra maestra. como si estuviera cansado. sebo. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. y un tipo mediotonto. y. y el barco. un borracho. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. y el borracho. herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. de blusa azul y de gorro ro$o. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa.BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. entraba en su casa. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. )uando )aracas concluy" nuestro barco. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel. solía decir a su mu$er5 B(nthoni. apodado 4hacu. que se llamaba Foshepe @i*acu. de alg'n barco antiguo. que. Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. y. que vigilaba las lanchas. . y uimos los dos a casa de )aracas. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica. uimos. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. clavos. s"lo por verle marchar trompicando. se le podía convidar a vino. )aracas. Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. socavado en la muralla. Selayeta y yo. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. cuando estaba concluído y pintado. se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. redes y anzuelos de todas clases. lo pusimos en el agua. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto. pintado y dorado.

había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos. <Llora. en cambio la ría era muy bonita. en hilera. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas. por conse$o de )aracas. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso. que a veces tenía mala intenci"n. aunque hubiera mucho olea$e. Selayeta. le decía5 B-amos a vender tu lancha. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. y casi comenzaba a llorar de rabia. encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. en donde estaba el astillero de 4hempelar. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . a prestarnos una chanela de Sapiain.ndependencia. La otra orilla era agreste. Gnicamente alguna vez nos recomend". y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. que no volviéramos a coger el Cac"alote. (sí son muchas de nuestras cosas. el relo$ero y corredor de comercio. (l volver de nuestras expediciones. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. Nosotros. (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. :n día nos decidimos a pasar la barra. 4i el puerto no tenía nada que ver. #n la marea ba$a.ientras veía que entrábamos en el bote. seguíamos remando. 4hacu se avino. a 4hacu se le había pasado la rabieta. y él. 7ara mitigar este racaso. en tono de malhumor. ?ecalde y yo. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. tiraba el gorro ro$o al suelo. . que 4hacu guardaba. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. #ntonces Selayeta. . #sta chanela. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. :n poco más le$os.7or más arreglos que intentamos hacer. se llamaba el Cac"alote. que pateaba. :na de las orillas la ormaba un arenal angoso. )omo decorativo. y constantemente había una serie de barcas negras. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha. porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. en este arenal se pescaban anguilas. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera. antes de la primera presa. rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde.

y. tendría yo entonces catorce o quince a*os. llevando en sus rá agas gotas de agua. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma. padre de nuestro camarada Foshe . La niebla iba ocultándolo todo. @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. vino ?ecalde.zarra. llamado Surbelcha. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos. antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica. y otro patr"n.8I EL NAU-RA?IO DEL . . &ecidimos.STELLA .ARIS< :na ma*ana de oto*o. &e pronto. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire. )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro. Selayeta.zarra hasta escalar su cumbre. corriendo.rayburu. ?ecalde el +ravo. y nos llam" a Selayeta y a mí. cerca de las rocas de . tras de un golpe urioso de viento. sali" el sol. nos dirigimos por el monte . Hacía un tiempo obscuro. el cielo estaba plomizo. y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria.ari. ?ecalde y yo no entrar en clase.

es SurbelchaBme di$o él. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. uno era alto. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. a aquellos valientes. Surbelcha tenía los nervios de acero. encorvado hacia adelante. :n movimiento a destiempo. )reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. 4entí verlo. desde las rocas. Sapiain. vestido de negro. Los prácticos desistieron de la empresa. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. >uince días después. envuelto en el sudeste. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. &ías después. -estía el cadáver. porque después. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. durante alg'n tiempo. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. (llá estaban% los vimos entre la niebla. 9las como montes y nubes de espuma ocultaban. tra$e de marinero. La goleta se llamaba *tella Maris. La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . peque*o y moreno. vie$o. se me venía su imagen a la memoria.rayburu. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. se apoder" del bote. Surbelcha. pasado el temporal. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto. con el ob$eto de no avanzar. . dándose cuenta del peligro antes que el capitán. llevaba el remo que hacía de tim"n. arro$ado por las olas. #l atalayero. y la lancha se estrellaría entre las rocas. durante mucho tiempo. #n la cubierta del barco encallado. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. #ran bretones. y era de la matrícula de >uimper. de sotabarba. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban.BNo. #l viento nos tra$o sus voces. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. con gorra% el otro. era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es. y una precisi"n de algo matemático. &e los dos hombres. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. y la lancha pas" sin di icultad. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. el relo$ero y corredor de comercio. sin duda esquivando alguna roca. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. estuvo s"lo un momento $unto a ella. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés. #speramos con ansiedad. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. ?ecalde. 4in duda la tripulaci"n del barco. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. se entendi" con ellos. registrando el horizonte con la mirada.

zarra a larga distancia de los arreci es.8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado.zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle. me levanté de la cama. 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial. y nos reemplazaríamos para descansar. . :n día de marzo. !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. de buen tiempo.rayburu. !a decididos. #l domingo. en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n. la pe*a grande. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. &ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno. atada a una cuerda. ( pesar de las seguridades de ?ecalde. @enía la ilusi"n de que. sábado por la tarde. pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. al amanecer. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto.ríamos dos remando y uno en el tim"n. negra. !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea. con algunos agu$eros. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto.zarra. . y comenzamos a doblar el . se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. el cielo no aclaraba% por el contrario. #l viento soplaba con uerza. Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. compramos queso. la hermana mayor de las rocas del . porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía. 7asamos por delante de . por una casualidad. iba quedando más turbio. Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as. pudiese quedar a lote. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. y que no volveríamos hasta la noche. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro. lo pondríamos a lote. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos.

más le$os parecía completamente negro. . expuestos a hacernos pedazos. 4abía que había un canalizo estrecho. ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos. Las di icultades y el peligro le excitaban. ( medida que avanzábamos en el canal. produciendo un ruido violento como el de un trueno.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. @erco. creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto. (lrededor.ari era hábil y marino de instinto. avanzamos despacio. lastimoso. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas. . Nos detuvimos. #l bote iba rasando la roca. tácitamente. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. era triste. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que. y ?ecalde y yo.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos. cerca de nosotros. se cubría de meandros de plata. lanzando gritos salva$es. casi inm"vil. Selayeta grit". #stábamos a veinte pasos del barco. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. entre los arreci es. Foshe . las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. pero sin arrebatos. 7erdemos ondo. por contraste. de cuatro o cinco brazas. #stábamos emocionados% Selayeta y yo. nos calaba la ropa. Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. pero nada di$imos. Selayeta se puso a proa con el bichero. y entramos en el canalizo rasando las rocas. envueltos en nubes de espuma. B<)iad= <)iad=AAgritaba. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad. resistiendo todo lo posible. &e pronto. !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. y. al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. B/>ué pasa0 BHay que pararse. todo el mar estaba blanco% en cambio. ?ecalde no era de los que retroceden. 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido.

#l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa. solemnemente. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas. B#cha esa cuerda. como serpientes enroscadas. desencuadernada. y luego. BNadaBdi$e yoB. hay agua% pero se puede andar. saltando como yo. )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. ?ecalde. de una piedra en otra. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. B4í. deshecha y humedecida por la marea. @omamos posesi"n. del *tella Maris. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. 4on pá$aros. subieron al barco. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos.(l asomarme por la borda. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. . que ataron al Cac"alote. . Luego nos dispusimos a reconocer el barco. se pudrían sobre cubierta. una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a. chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. Les eché una cuerda. 4e puede subir.

rayburu. anegados. ( veces. #ste pe*"n. la despensa y la bodega. los devoramos pronto.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. #ntre los tres. B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. aparece distinto a como se le ve desde tierra. 4in duda. los hierros y argollas. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco. />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. y di$o que teníamos que sacar el bote. B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda. además. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría. 4acamos el pan y el queso y. #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. tirando de la amarra. desde el mar. y pedir auxilio desde allí. y. pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas.rayburu. que se lo guard". el procedimiento un tanto humillante. se había abierto. #n esto oímos un cru$ido uerte. No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. sentados en la popa. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo. rechinaban como con una protesta de malhumor. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde. su$eto a la amarra. ( ?ecalde debi" parecerle. por la parte protegida del noroeste. . )on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. entonces. #l Cac"alote estaba hundido. y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. la rueda del tim"n y la obra muerta. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas. impreso en >uimper. entre el barco y . al chocar el bote con alguna piedra.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

el hombre iz" la vela.uchas veces. Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí. Luego. B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos. cansados. una gran superioridad.zarra y que no encuentro sitio donde atracar. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del . después de tantos a*os. &esde aquel día Foshe .#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os. #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo.ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella. -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto.zarra le parecía. trayendo a Selayeta. :na hora después volvían. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente. Nosotros íbamos a embarcarnos. . .i madre y la Iñure se hacían cruces. donde estaba un se*or con una ni*a. sin duda. y tal espanto me produce la idea. la ni*a. #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres.rayburu. #l se*or se puso al tim"n. #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del . . destrozados. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . que me despierto estremecido y ba*ado en sudor. los dos hombres. 7arece que no. BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB. pero 4hanti es muy valiente.

y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz. pero en lo demás estaba poco enterado. en el bergantín Caridad. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui. conocía muy bien su derrota. y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain.i abuela y mi madre no quisieron.ilipinas a )ádiz. patillas cortas. tan arreglada estaba. ni mudarse% en cambio. y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a .anchester y de . con mi abuelo. #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas.anchester a )ádiz. tra$e blanco. . Llevaba casi siempre sombrero de pa$a. ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. se avenían bien y no había ri*as. el relo$ero y corredor de comercio. en la )ella 2izca3na. me quedaría en 4an .i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado. intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua.ilipinas y de . ni se podía dormir.EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". .i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana. Los marineros.ilipinas.LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . Le gustaba la . tras este via$e de un a*o o a*o y medio. @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias.IS PRI. . &e )uba volvimos a . casi todos vascos.ernando para concluír mis estudios de náutica. tan limpia. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a . era también muy atildado y muy pulcro. de$arme envanecer con esta aura popular. ya grises. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas. sino restos del paso de contrabandistas. cuando hacía buen tiempo. &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera. una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas. &on )iriaco. La ragata me pareci" un sal"n. !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del . sin duda. con el capitán :rdampilleta. y. como su barco.zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso.

&e la escuela de 4an . +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. y la noche ué espléndida. y el via$e a . @ardamos en toda la travesía cinco meses. Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín. sentí un verdadero placer. 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad.ilipinas en marzo.ndias. y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. y. el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol. de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. después de una tarde so ocante.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde. uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez. &esde aquí hicimos rumbo. y. 4alimos de . entramos en la bahía de . . )uando pisé )ádiz. después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. (travesado el estrecho de la 4onda. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las . pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay. La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico. Los días que pasé en . &on )iriaco quiso completar mi educaci"n.ciudad y la vida social. nos quedaba poca distancia.ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza. como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito. en direcci"n del estrecho de la 4onda. para que me tuvieran de huésped. que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte. sabía bailar y sabía hacer versos. (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad.ernando saldría piloto primero. Hubiese querido ir a L'zaro. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. y no tenía motivos mas que para estar contento.anila disparando cohetes.olucas. y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros. cua$ada de estrellas re ulgentes. &e día. y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. )ontinuamos hacia el sur. #l capitán me present" en la escuela de 4an . pero el curso empezaba. en vez de volver por el estrecho de la 4onda.

Los marineros de la ragata.ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla. propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. . &uermes como un lir"n. Lleva el tra$e nuevo. vestidos de día de iesta.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza. dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. un almacenista. con miradores. socio del primer marido. me vestí y me acicalé todo lo posible. . &esembarcamos en el muelle. . #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda.enchaca y después con don .e levanté. pasamos la puerta del . . y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande.ermín .II HISTORIA DE LA . B<#h. casada primero con . B(quí esBdi$o.ernando. paisana nuestra.a*ana tenemos que ir a )ádiz. @e voy a presentar en casa de )epeda. 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. y me di$o5 -ente a dormir al barco. y nos dirigimos al puerto de )ádiz. ya es hora. don )iriaco se present" en mi casa. #l se*or don . por la tarde. Llegamos cerca de la (duana.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso. una vascongada.atías )epeda.uimos al barco. en 4an . )epeda y )ompa*ía. nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo.

(l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo. te van a tomar el pelo. #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. &olorcitas. Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. la hi$a de do*a Hortensia. )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella.edia hora después vino don . de mis antepasados. exagerando un poco. llegamos a un sal"n inmenso. de o$os más negros y de tez algo más morena. para don . &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura. B&ebemos ser parientesBdi$o ella.. @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. y result" cosa no muy rara entre vascongados. el vie$o capitán era un hombre de sal"n. enlosado de mármol. .atías era una impertinencia. B7ues si eres algo pariente mío. completamente con undido y turbado. no es necesario. una muchachita de catorce o quince a*os. preciosa. B#s muy posibleBrepuse yo. el no tener cincuenta a*os. le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. &on )iriaco. no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido. hermosísima. Nos recibi" con gran amabilidad. el techo encristalado y las galerías con arcadas.e encontraba en la edad del pavo. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. la nariz chata. y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". y. turbado. . una mu$er opulenta.. porque a mí me pareces todavía un chiquillo. de nuestra casa solariega de L'zaro. #stábamos hablando cuando entr". le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar. 7recedidos por el criado. porque aquí. !o. 4olamente me dirigi" una rase. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB.. . hecho un tonto0 No. subimos la escalera monumental. recorriendo un pasillo. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. $uanetuda. 4in duda. con grandes espe$os y medallones. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe.atías )epeda y ué presentado a él. la amabilidad de la bella se*ora aument". que teníamos un apellido com'n. &olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura. acompa*ada de una criada vie$a.#ntramos en un portal altísimo. do*a Hortensia. Lo cruzamos. no te choque que te hable de t'. ?ealmente. en )ádiz.

llam" al due*o.aría. puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte. !o estuve hablando con do*a Hortensia. 4i no iba.atías. La bella Hortensia tenía pretensiones. me di$o don )iriaco5 B. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco. de bergantines y de goletas. Le concedemos a usted la hora. que se mostr" muy amable conmigo. un monta*és amigo suyo. no. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana. . entusiasmado. con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. #sto halagaba su vanidad. porque te pueden servir. de pronto. 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas".&espués de almorzar.uy bienBcontest" el capitánB. B<&emonio= @iene historia. y.e despedí de todos. ( media tarde don )iriaco me llam". B@' verás. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá. los salones vastísimos. y le recomend" una comida escogida.ira. B-amos.uchas gracias=AArepuse yo. ?ota y 7uerto ?eal. en caso de necesidad. 4hantiBme di$o. era muy hermosa y no . y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa. no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. y salí con don )iriaco. +ebimos los dos. 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego. BNo. La casa era enorme. B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . las salsas y los vinos. una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . B. llena de ragatas. B<.atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. B#spérate. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza. !o entonces aun no había visto nada. don . de un pueblo pr"ximo a +ilbao. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. Hortensia es vizcaína. (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que. inundada de sol. #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos. &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. y quedé maravillado.

#lla di$o que no a todo. que era voluble. y cuando la conozcas bien . donde acababa de morir su padre. B7ues eso. brutal. débil o tímida o poco inteligente. se escap" del pueblo. .ilipinas. al ver su abandono. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. porque .enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter.enchaca estaba en . B@rataré de seguir su conse$o. B7ues con su ísico. No creas que una mu$er es.enchaca era un hombre exaltado. de sus monta*as de (sturias. al morir. no me parece de tontos. capaz de cosas buenas y de cosas malas. @e lo dice un vie$o. con su ísico. por el contrario. .ermín .enchaca se había asociado con este don . te pasará que ya no te importará nada por ella. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo. )omo iba diciendo. y ésta. #n esto.enchaca.. y menos lo que te digan de ellas. . )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro. #n el momento del matrimonio. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas.enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones. de$ando a Hortensia embarazada. )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna. y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. La muchacha. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car. pilotín% si puedes. . un amigo mi".enchaca. no creas nada de lo que digan ellas. don )iriaco.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi". 9 su mu$er o nada. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad. La llen" de regalos y de $oyas. &espués de todo hacía bien.. 4i quieres saber c"mo es una mu$er. #l uno completaba al otro.. el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas..enchaca y le oblig" a casarse con ella. y. . le instituy" heredero 'nico. atrevido. con lo que qued" viudo y riquísimo. ni tampoco a de$ar a Hortensia. . nada tímida. )epeda lleg" a )ádiz. . B4i puedes. con ideas geniales. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a. . encontr" a . ué al pueblo. no quiso verlo ni reconocerlo.ilipinas% Hortensia ué a . capitán de barco metido a comerciante en )ádiz. vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío.. a pesar de que . por serlo. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella. . B/)on su ísico0 @iene gracia.quería casarse con un cualquiera. B4í.atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio.enchaca no estaba dispuesto a casarse. .

como te he dicho. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar. @endría cerca de cincuenta a*os. un exaltado. B4í. . No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. con el in de morti icar a su socio. . #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido. #l pensamiento parti" seguramente de ella.antasías que se inventan. ..enchaca.enchaca ya era vie$o. se peg" un tiro en la sien y cay" muerto.enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na. cuando se instal" en )ádiz. que ué exquisita. casi un loco. B<+ah= B. cuando un día . 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre. con )epeda. . . se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. pilotín. considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla. . no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa.enchaca era. y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. 4e llama %lie!o de "istoria.enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca. No sé si sabrás que. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. . tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal. cuando se construye un buque. estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles. #n esto. que pasan y que pasarán. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra. !o nunca lo creí.nglaterra a recogerla. lo sé.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er.enchaca ué a . B/Nuestra ragata0 BLa misma. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don . B#xacto. $ugando con unas pistolas. )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena. no se sabe si inadvertida o intencionadamente. que han pasado. celoso y sombrío. La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca. la misma. #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente. #lla estaba o endida pro undamente% él. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia.enchaca.

y se valía de ella para humillarme. no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme. aunque no de una manera ostensible.atías demostraba así su superioridad. ya turbado. mi adversario. !o.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti".atías era. #ntonces.ina. #l no debía notar en mí su iciente respeto.atías y. #ra muy suspicaz. &on . y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. y volvimos a casa. creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado. a través de su aire indi erente. Lleg" don . creyendo ver o ensas en cualquier cosa. #staban preparándose para ir a misa. &on . No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede. por la ma*ana. como todos los hombres tímidos. él se meti" en el bote y desapareci".ba con el coraz"n en un pu*o. 4hanti= B(di"s. &on . Hacía como si no me notara. #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia. al caer en uno de estos lazos burdos. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia. #s una idea est"lida y mezquina. marchaba yo a casa de do*a Hortensia. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba. le sentía hostil. #l se*or )epeda no podía discurrir.atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza. Nos abrazamos. y don . e ectivamente.atías soltaba la carca$ada. @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien.ernandoBme di$oB. . <(di"s. por las calles de )ádiz. por mi insigni icancia% pero yo. me con undía. #l encuentro con don . B@' vete a estudiar a 4an . B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or.atías me preocupaba. muy recuente en #spa*a. ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente. @emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad. razonar con libertad% no contaba con el su iciente . y estaba siempre en guardia. y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima.

atías era el tipo del buen burgués5 bruto. &on . para ser marido y padre a la inglesa. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo. un $erezano muy chistoso. un modelo de discreci"n. en el ondo. Hasta en eso era mezquino.atías se re ugiaba en las anécdotas.. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. serio. . #n su cabeza. Los ingleses. inmoral.artínez en )ádiz. que en general son tiesos y ormales.atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. con su mezcla de tiesura y de mandanga. y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan .n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo. don .atías varias veces le prometi" llevarla al teatro. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria.atías tenía sus manías% por e$emplo. don . para demostrar su autoridad sin duda. por e$emplo. #sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. &olorcitas. @oda rutina le parecía santa. #l dependiente principal. al exponer yo una opini"n cualquieraB. no por ser su hi$astra y no su hi$a. hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. &on . no me resulta. rutinario.. &on . &on . 7ara suplir esta alta de ideas. por entre hileras de sacos y de ca$as. tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del . era obra de su talento y de su perseverancia. sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. me parecen bastante c"micos. era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia. ?o*oso para todo. porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. en el a*o de LJ. ! don . o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado. cuando no andaba por el almacén. B#so no es asíBdecía. tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a. #n la apariencia. y luego.atías era un hombre respetabilísimo. ( &olorcitas la trataba secamente. como era natural. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante.. no era. no tenía mucho cari*o por su padrastro. el precedente la me$or raz"n. indelicado y.atías seguía así con una velocidad de galápago.ediodía. #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal. ni mucho menos. que le conocía bien. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual.

#ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar. sus guantes. &olorcitas y yo $ugábamos como chicos. don . y no volvía hasta el anochecer. !o me sentía otra cosa. después de almorzar. . una vie$a muy graciosa y gesticuladora. #n general. valía tanto como el de ellos. (demás. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. palabras y muecas.oderado. sino que mi alma era distinta a la suya. menos. Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia.aría Fes's. íbamos al miramar. &olorcitas. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. como buen vasco. recorríamos la casa. . sino que le gustaba darme celos. con su levita. un gesto. más tarde. subíamos a la azotea.aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara. pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu.i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra. con una velocidad vertiginosa% yo. &olorcitas sonreía al verme turbado. a pesar de ser hi$a de vascongados. La se*ora 7resentaci"n. en cambio. que no s"lo no sabía el castellano. venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. y entonces. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. y esto me sublevaba.@odos los domingos. !o estaba enamorado. /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. No he podido hablar nunca el castellano rápidamente.atías. y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. solía venir a avisar a la se*orita &olores. . que solía llegar la primera. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo. que alguna de sus amigas acababa de llegar. &espués de . se marchaba al )asino . era tan aguda y tan redicha como una gaditana. con una mezcla de angustia y de c"lera. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. -eía que su ría y se alegraba. Luego. sobre todo en las personas muy $"venes. el amor es eso. no se contentaba con el placer de con undirme. . si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. &olorcitas y yo. al oír aquellos muchachos. #ra la crueldad natural de la mu$er. quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme. todo expansi"n. Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. más concentrado y más sobrio.

avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas. . se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces.ernando comenzaban a re le$arse en el agua. tan azul% allá le$os. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. #l mar. se llama de 4an . (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer. huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. oíamos las lentas campanadas del 4n!elus.( veces. Las luces de 4an . y en el ondo. violáceos al anochecer.atías. la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol. yo de marinerito. la hostilidad del ambiente. pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo. Luego. sin una nube. desde aquel sitio de la muralla.aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz. porque yo era más tosco que ella. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. . />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til. &esde cerca de la . la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e.aría. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido.elipe. <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. los montes de Ferez y de 1razalema.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. tranquilo. pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí. iba obscureciendo. -eíamos las baterías con sus ca*ones. con una línea recortada y extra*a en el horizonte. Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca. Le gustaba así para morti icarme. al avanzar la tarde. un cielo azul y rosa.uchas veces. y ella me contest" que yo le !uta'a az3. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa. y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. #l disgusto de uno mismo. si no recuerdo mal. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego. como un lago azul. el mar. el cielo estaba azul.

pero que tienen aspecto de algo arti icial. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera.l. >uería trans ormarme en un andaluz lamenco.ernando. no me gusta nada el .ediodía.l1 ésas eran mis aspiraciones. y tampoco me entusiasman las palmeras. !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros. indudablemente. . Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante. #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an . y hacer coro a la gente que grita5 5. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. que son. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico. o por lo menos empleado. saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio.6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo. Hoy. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. decorativas. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas. con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz. cosa extra*a.I& LA PAL. creo que de #nrique Heine. en un andaluz agitanado.

!o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así. dormido% los pueblos le$anos. gastar la energía. como la 'nica virtud del hombre. #ntré en una tienda de monta*és. un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo. a su mu$er. sino su sonido. pero me convencí de que me debían gustar. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad. )omí y bebí en abundancia.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado. pedí pescado rito y vino blanco. al asomarme a la muralla. que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo. sino agresivo. pero tan estrecho. . el mar somnoliento. . !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida. No me sentía alegre.O por cultivar la mezquindad.e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas.atías. vivir.ernando y a quedarme en )ádiz. al ver la bahía de )ádiz. #n libros. al anochecer.ernán )aballero. :n domingo de invierno. no porque no lo creyese en el ondo. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida. con gana de hacer una brutalidad cualquiera. que después de todo no me servía para nada. ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. no su signi icado. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente. inundada de sol. pero mezquina. yo no llevaba camino de civilizado. me preguntaba5 B! todo esto.uchas veces.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras. #ntonces hubiera querido ser tan discreto.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. una indignaci"n renética. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar. )ada edad tiene sus preocupaciones. Leí las novelas de . . #stos . La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera. por la tarde. y mandar a paseo a don . está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. Las he vuelto a leer después. y me han parecido una cosa bonita.

pasaban en coche. cansados.ar. con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. la de (randa...e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. en la acera. #ra chato. rubio. B/. y no recuerdo si alguna más. Nos levantamos los dos.nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. B!o. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del . pintorescos y complicados. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. . #n los bancos de las plazas. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro. marinoBle contesté yoB. tocando la guitarra y cantando.colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os. holandés. ro$o.arino0Bme di$o después. casi de etiqueta. con unos bigotes amarillentos. (burridos. los días de iesta sobre todo. que en aquella taberna llamaba la atenci"n. en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. como estaba iracundo. se*alándome con el dedo. !o le miré de mala manera y. ( mi lado había un hombre borracho. #ntonces en )ádiz. la de )olumela. y ahora probablemente pasará lo mismo. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB. la de 4an . B4í. que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. #stas calles eran la calle (ncha. . el holandés se sent" a mi mesa. !o me constituí en su de ensor. &espués de decir esto y estrecharme la mano. +uenas amistades. endomingados. Los chiquillos se reían de nosotros. vestido de negro. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. +ebimos $untos. . le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente. uí a un ca é de la calle (ncha. Los dos marinos. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. en inglés. espa*ol.rancisco. 4alí del colmado. /:sted espa*ol0 B4í. y me senté en la mesa de una taberna.. los dos borrachos.

hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar.i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro. a su vez. (l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba. 9&ood ni!"tBme di$o. &e pronto nos decidimos a marcharnos.ernando a pie. se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad. . . y estuvo a punto de caer al suelo. me mira usted con una cara. que. #l holandés no s"lo no se incomod". con gran reverencia. si quería pagarle algo. pidi" mil perdones por su torpeza. triste. pre ería llevarlo a casa. B4í. !o me avergoncé de mis instintos ieros. B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB.. . No sabía qué hacer. . &ebía de ser un mat"n.. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no. que me miraba de una manera aviesa. sino que di" excusas al marinero. Luego. . B+uenas nochesBle contesté yo. La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma. y me decidí a ir a 4an . #staba cansado. . sorprendido.e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él.e quedé solo.(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno. !a no me quedaba ni un rastro de c"lera. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer.. mal encarado. (quello me di" una ira y una tristeza pro unda. Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que. Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos. con la cabeza pesada. dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo. No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida.uimos el holandés y yo al muelle. me salud" con el sombrero en la mano. .e alegré% era el momento.

necesita. ten esto en cuenta. un se*or de Ferez. &on )iriaco muchas veces me decía. ?ealmente. cruel. noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles. a su madre. voluble. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a. (sí nos vamos vengando unos en otros. #n todos los puertos de mar. casi una santa. . y la una que queda.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. al mismo tiempo. se orma un espíritu aristocrático endiablado. que. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. pero de amilia aristocrática. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. procede de la parte más turbia de la sociedad. y en la mu$er un poco cruel. en peque*o. &e cien mu$eres. a media humanidad. en general. al pueblo entero y. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo. los indicios de la boda eran ciertos. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. #l comerciante. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén.& NUE&AS -ATI?AS DE A. . +urgos o Le"n. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. de la manera más inhumana y est'pida. no muy rico. los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco. sino el matiz. #n L'zaro. que es buena. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla.anila o +arcelona. probablemente. #staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. 4in embargo. instintiva. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. #n las ciudades arcaicas y tradicionales.

es un vulgar ultramarino% en cambio. . #l almacén era inmenso.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme. y solía entrar en el almacén. es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o. &on 7aco me explic" que don . Hablaba de manera doctoral. y en principio la boda estaba concertada. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n. y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. ué hablando con un empleado del almacén de don . #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio. toneles y ca$as. parecía un persona$e. por su aspecto. sin duda..uchos domingos. y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don . llena de almacenes y de escritorios. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. medio en broma. #ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo. )onclui mi curso en 4an .en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande. 7ara el se*or )epeda. la aristocracia de la sangre y la del escritorio. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo.atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia. #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas. (l mismo tiempo. había. con su pantalla y sus ventanillas con letreros. le conocían por don 7aco. abdomen abultado. con b"vedas en donde se apilaban sacos. !o no sabía otro tanto. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. todo lo dominaba este hombre extraordinario. como para todos los comerciantes de puerto. pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca. el devocionario y el libro mayor. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta. un armacéutico. el comercio. un hombre de ciencia.atías. la coraza y el mandil. Los empleados me conocían. ( la entrada estaba el escritorio. . La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas. #n este vestíbulo. la historia. Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques.atías hablaba repetidas veces de su clase. #n la casa. #ra todavía la buena época de )ádiz. . La geogra ía. es un comerciante. a quien yo llamaba el (lmirante. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo. si negocia con estos géneros en grande. indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto.e choc" oír que don . la navegaci"n. barricas. en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa.atías. la espada y la pesa. medio en serio. vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. y re iriéndose a &olorcitas. de dril. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad.

-arias veces hablé por la re$a con &olores. B)uando vuelvas. a ortunadamente. y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado.agallanes. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente. !o le decía que no se casara. que me esperara. &I ?RANDE!A 9 . Llegaba el momento atal. B4í. 7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. Hice proyectos absurdos de provocarle. Había que embarcarse. en vez de volver a #uropa directamente. 7or exigencias comerciales.e$or para ti. que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme. y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. a*adi" despuésB5 . te esperaréBcontestaba ella ríamente. que. no llegué a realizar. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral . y levamos el ancla. . #l vie$o capitán me escuch" burlonamente. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . &on )iriaco era un hombre tremendo. &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. y.ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza.e despedí de mi novia. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de .ilipinas. 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella.

!o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. no vayas a caer en la madre. con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. sí. me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an . 4e consideraba completamente emancipada. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca.que no aparecían en los mapas. los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. 4atis acer los sentidos y la vanidad. sus baluartes y sus ca*ones. sus casas blancas sin alero. &espués he visto la estatua de (gripina en el . #sta mu$er tiene malas intenciones para ti. y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. y me acordé de ella. 7or lo que yo pude comprender. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco. isla de 4antiago (ndía. @enía ganas de pisar tierra espa*ola. . La primer visita era indispensable hacerla a don .atías. sentía por su marido un desprecio inaudito.ernando. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don .i capitán le hizo grandes elogios de mí. remota.i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. os protegen. &o*a Hortensia estaba espléndida. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas. B4í. 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta.useo del )apitolio. isla (ndonaegui. y a la otra. !a que has salido de la hi$a. (l pasar por delante de la . las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. con dos o tres ventanas peque*as. !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante. en ?oma. como los paredones de las casas árabes. ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga.aestranza y al ver de cerca la muralla. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir. de ver el hermoso gol o de )ádiz.atías. . 9s ayudan. &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. calvo y con las barbas blancas. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. !o me eché a reír. creen que sabéis mucho de marinería. . #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU. B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. venir a esta casa. riendo. #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana. #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. . B(migo. con un sol espléndido.

sus plazas alegres. y después le di$e que volviera por mí.e esperaría en la re$a. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza. :n barco es un peque*o mundo aparte. me encantaba el pueblo. <o$o a la br'$ula. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia.i asunto marchaba bien. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz. . cerca de la (duana. ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz.A 2A*C.MPA:. -ivía en la calle de los &oblones. #l . . Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos. después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría.uí a buscarle. la que más halagaba mi vanidad. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento. B@' vigilaBle di$e yoB. al anochecer. y el . las iglesias también blancas. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia.ar. BNo. le di el encargo de llevar la carta a &olores. don )iriaco.B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er. donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. .orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones. si le parece a usted. la prudente. 7aseaba mucho. pilotín.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo. y si pasa alguno. y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos. . y me di" una carta. B&escuide ustedBme contest" él. a quien llamaban el .orito. (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C. )onque. la se*ora 7resentaci"n. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra.e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre. 4e me ocurrieron dos cosas5 una. AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. . escribir diciendo que acudiría a la cita. y recorría la muralla al ponerse el sol.orito era $oven y había simpatizado conmigo. #l .orito era muy partidario mío. avísame. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso. #ra de &olorcitas. )enamos $untos el .e decidí por lo 'ltimo.orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes. #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del . le encontré. . . :na tarde. al ir a entrar a la onda.

B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. el marqués. que tenía una puerta a otra calle. después de una noche de insomnio.is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. le avisé al . Había comprobado que su marido. el czar. era el amante de su madre. sin saber qué contestar. pero una mu$er espléndida. No había leído todavía ninguna novela de +alzac. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. #ra una mu$er. por donde yo entraría. marquesa. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo. me decidí a seguir la aventura. porque discurría ríamente. hermosísima. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. con tranquilidad completa. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. ?ealmente yo no estaba enamorado. porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. le hubiera mirado con olímpico desprecio. (pareci" ella y extendi" la mano. probablemente. pantal"n collant de color gris. bonita. perple$o. !o empecé a sentirme como en un sue*o. !o quedé asombrado. La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara. . 7or la ma*ana. polainas y corbata negra. #ra un comenzar a vivir extraordinario. encontrarse con una mu$er $oven. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. el emperador. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía. &olores. (l día siguiente nos vimos. !o la cogí entre las mías. que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. de varias vueltas. me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante. -eía que me $ugaba mi porvenir. No pude dormir en toda la noche.orito me sac" del apuro. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. #staba tan emocionado que no podía decir nada. de pronto. #l . 4e cerr" la persiana. el ni*o mimado de la suerte. y don . por muchas precauciones que tomáramos.orito que nos íbamos y me uí a la onda. rápidamente. de botones dorados. . &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado.

a$a encarnada y cala*és. ! esta sola pregunta. expresada con acritud. en la inca de un amigo del marqués.e encontraba en la mayor incertidumbre. 4ue*o irrealizable. aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale. 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. pensaba en estos momentos tristes. de parte del marqués de -ernay. un temor de de$ar su espíritu al descubierto. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida. y yo. Nos reímos de él. :n acontecimiento. )ruzamos la bahía de )ádiz. desembarcamos. tenía una con ianza absoluta. bast" para hacerme desgraciado. . y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo. ueron a primera hora de la ma*ana. . acab". haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado. no precisamente de una manera agradable.aría. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza. y más de una vez de pie.is penas procedían de &olores. el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. con patillas. sentimentalismo. :n mes estuve en cama.#n el teatro había "pera. mis vacilaciones. &on .ntenté respirar. con las ca$as de pistolas. a pesar de su l"gica no esperado por mí. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . con los míos. :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. vámonoz. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. 7etulancia.aría. #ra un tipo de teatro. en el palco $unto a ella. @enía atravesado el pulm"n. que ze va el viento. &e allí volví en el bote. 4iempre había en ella una reserva. nos metimos en una barca después de comer.ernando y a un o icial inglés de . B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an . !o hubiera querido identi icarme con ella. tristeza. #l patr"n se sent" a la popa. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . y llegamos a la inca del amigo del marqués. se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a. )omo digo. . <>ué estupidez. disparamos. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz. saber sus pensamientos más íntimos. en coche. a eso de las dos de la tarde. penetrar en su alma. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía. todo esto se undía en mi alma. vanidad. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia.

don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. # ectivamente% unos meses después. Fuan de (guirre vivía. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. &II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre. a los veintitrés a*os.loA. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. BNo creo que uera él% me parece imposible.)iriaco. pero he conocido gente que ha hablado con él. seg'n me di$eron. que me tenía cari*o. #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. . &olores y su marido habían ido a vivir a . !o he asistido a su uneral. B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues. BNo puede ser. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o. #ra mi tío carnal.anila conduciendo el pasa$e. Hace unos catorce o quince a*os. y al decirle que yo era de L'zaro. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa. y que llaman !uilalos. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. capitán de una ragata. era capitán de una hermosa ragata. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz.lo.adrid. B7odría ser una persona del mismo nombre. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. Hortensia vino también a verme. al parecer reconciliados. La Ciudad de C?diz. y estaba. ya restablecido del todo. #l vie$o capitán. en . hará cerca de veinte a*os. desde que supo lo ocurrido. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n.

llegamos a )ádiz. #l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. había sido preso. imberbe. . vi en un coche a &olorcitas con su marido. pilotos y contramaestres vascongados. y volvi" la cabeza con desdén.adrid% pasé por +urgos y -itoria. del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. @enía veintiocho.lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía.. después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. . ?ecogí las cartas en el correo. y me di" tales detalles. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao. . propietario en . 4eg'n él. . y tomé la diligencia para .riberri. B4í. #ra una estupidez. y el primer día. el capitán de la corbeta Mari &alante. mi tío. 4u inal lo desconocía.riberri era un vie$ecito peque*o. Llevaba cinco a*os de mar.e despedí de este paisano. se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto.lo y antiguo marino% en cambio. a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico.rancisco . e ectivamente.lo. que quedé convencido. el pelo rubio y los o$os ribeteados. )on un via$e muy malo. que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo. si no se había escapado o no había muerto. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes. al llegar al 7rado. El quizá no me conoci". tomando un coche y de$ando otro.loA.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. es verdad.loA. -arios nos con irmaron que. con el aire en ermizo. #ncontrándose en presidio.riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado.riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo.uy raro tenía que ser.ás melanc"lico de lo que había llegado. @enía tanto deseo de ver tierra. #stuve una semana en la corte.. me di" otros datos. seguiría en presidio. #ra conveniente que uese a L'zaro. &esde .loA. . le hubiese escrito a su madre. . al sur de . como él. . y probablemente creerá que me he muerto. llegué a L'zaro. #staba cansado. pero era indudable que mi tío. y de aquí.adrid. después de andar en alg'n barco negrero o pirata. . y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto. pero ella sí debi" conocerme al momento. 7ero si hubiese vivido en . para arreglar las cuestiones de la herencia. pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto.adagascar. salí de . haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. &espués he sabido que .B/&el mismo nombre.

hecho en 7arís. encontré un daguerrotipo en cristal. de quien se contaban tantas historias. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío. No cabía duda que la carta era de mi tío. (guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula. registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. !o. #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. hecho por un ot"gra o de 7arís. que casi no le conocía. sintiendo cierta veleidad mística.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre. Nunca había visto aquel retrato. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. de chico. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. y me di$o que era su hermano Fuan. pero tan raro. ?egistrando los armarios. y que me volvía otra vez a preocupar. asistimos a su uneral. había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara. decidieron alquilarla. #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. .

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

(guirreche. cambia de color en las estaciones. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. ahora en el balc"n de mi casa.I LA HERIDA 7or las ma*anas. (lgunas veces me miro en el espe$o y. Hasta el loro de mi abuela. #stán siempre igualmente tristes. las calles limpias% la carretera descarnada. @odo sigue igual. al verme vie$o y cambiado. )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. no% así estarían hace doscientos a*os. . sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo. veo el pueblo con sus te$ados ro$os. la de mi abuela. así están hoy. todo está igual% yo s"lo soy di erente. moverme de aquí para allá. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. /y qué he hecho0 . sigue diciendo. sombreada por el saliente alero. vie$as. yo s"lo he variado% era un ni*o. de apare$os con corchos y anzuelos. &espués de las lluvias abundantes. #ntre ellas. soy un desenga*ado y un melanc"lico. tristes. he encontrado rialdad. pobre hombre. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. durmiendo.r. negruzcos. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. envueltas en la bruma. @u $uventud se ué. dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. #n el $ardín del convento pr"ximo. dureza y egoísmo. más puro. con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos. andar. al asomarme al balc"n. negras. me digo a mí mismo5 B<(h=. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. igualmente severas. y los acontecimientos me han escamoteado la vida. con las piedras al descubierto. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. soy un hombre% era un ingenuo. heredado por mi madre. se me igura la cara de un vie$o aldeano. He vivido en medio de los acontecimientos. Las casas. tosco y pensativo. llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. las casas están deste*idas.

de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo.. suma de días. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. . y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete. <. los días son largos. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. son cortos. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. levantando sus gallardetes. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias. del río. golpeándolas violentamente. @odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad. los muelles. cuando se de$a atrás la $uventud.e parecía tan peque*o. ! ahora. grandes y negras. ué un gran asombro.. . c"mo se aligera la niebla y sube por el monte . s"lo se ve alguna mu$er. <absurdo cambio de opini"n=. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. todos son acontecimientos% en otra. !a. persiguiéndose y chillando. (l amanecer. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. para avisar a los pescadores. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos. #n una época. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. vuelan. y.. @odos han desaparecido. al amanecer. Las golondrinas pasan rasando el suelo.e levanto todos los días muy temprano. aburrido. es como una herida en el alma. )ontemplo estas casas solariegas.Navegando. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. al llegar L'zaro. de la ciudad.e gusta ver. La primera impresi"n. No he debido salir de aquí. todos son comentarios a los hechos pasados. estas nubes grises y suaves . en el extremo del muelle. el campo y el mar. o no he debido volver aquí. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí. #se pensamiento en el pasado. al ver lo insigni icante de los muelles.zarra. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. escapan. como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos. lleno de preocupaciones y de mezquindades. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. desde el balc"n. los a*os. empinadas y tortuosas. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. corriendo de puerta en puerta. el pueblo. ni )aracas hará sus barcos. ni !urrumendi hablará de los piratas. tan triste= . sin embargo. tan desierto. el río% anchos. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza. por la vida de un pueblecillo triste. por las calle$uelas estrechas.

La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta. &e noche. . es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar. como en una tierra seca. al caer en un barre*o. :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos. que. No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz. o como la alondra.. 4iento. parece que el sol de entonces debía brillar más.. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. . en aquel rinc"n uimos elices . un pro undo terror. #s la herida. hace un ruido metálico. (llí teníamos un amigo . que canta en la noche negra y sin estrellas. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. que tenía uno sus inquietudes y sus penas. el ruido de la lluvia. esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar.... ! la lluvia. y. al pensar en esto. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or.me acarician.. re rescándola y dándole alegría.. La lluvia me parece caer sobre mi alma.. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente. todo me encanta y todo me entristece. y el viento. esa canci"n del agua. sin embargo. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos. y el agua..uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas.

4i.A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. naran$os y limoneros. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. al original. basado en mis impresiones de chico. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. . . o quizá nada. hubiese pretendido describir mi pueblo. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco.II L5!ARO 9 SU -OR. en las tapias de los $ardines. como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos.uy templado. obscuro. en las escaleras de piedra de algunas casas. L'zaro es un pueblo bonito. con lorecillas azules y ro$as. muy protegido del noroeste. y entre una cosa y otra grandes lagunas. #n las huertas hay inmensas magnolias. 7or todas partes. salen hierbas carnosas y relucientes. aquello disminuído. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. en las paredes negruzcas.

a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. y rellenan las hendiduras del barco. La ría de L'zaro es peque*a. accidentada% la otra es un angal negruzco. de un )ádiz peque*o. :na de las orillas de esta ría es rocosa. sobre todo si tiene obra nueva. Luego. motivos serios para estar pro undamente incomodado. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. (ntes. gubias. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. 4i se le pregunta qué tal va la obra. en paladear y saborearlo todo. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. )omo en todos los pueblos de pescadores. riendo. y todo el mundo dice que es un gran barco. )uando hay traba$o nuevo. y termina en el ?ompeolas. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. melanc"lico y negro. menos suave y más rudo. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. desde hace a*os. dibu$ando las piezas de un barco. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas. motivos graves. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. ! cuando el barco queda a lote. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. siglos. anda muy osco. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. 4obre este angal. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. está instalado un astillero. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. en recordar los sitios donde anduve de chico. la obra marcha% 4hempelar. todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. interceptando el paso% deba$o de una te$avana. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. dentro de la guardilla de una casa. 4uelo ir a ver a 4hempelar. cortando las tablas. hundidos en el ango como patos. seg'n algunos. y a un lado la atalaya nueva. por donde pasa la carretera de #lguea.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. #n ver esto. como si imitaran a las gaviotas. interiormente entusiasmado con su obra. ri*endo a todo el mundo. y cambio algunas palabras con los pescadores. #l esqueleto del barco se va cubriendo. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. dirá que mal. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. grandes barrenos. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. barrenándolas y armando después las costillas. sin levantar cabeza. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. .

restos orgánicos que se depositan en las playas. entre lo no divino. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano. saturado de sabor local. el armacéutico. . disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. ué echando las arenas hacia Legorreta. #l &ul@ *tream. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream.rancia se llama corriente de ?ennell. como dice el armacéutico. que al subir por las costas de . además. !a. proyecta. 1armendia. como le llam" el mayor ?ennell. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa. 9tro piloto antiguo. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. La relo$ería es una academia enciclopédica. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. 4ocoa. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río. y. al llegar a la costa oeste de #spa*a. el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. el antiguo due*o del Cac"alote. y me preguntaron mi opini"n. como los arenales de Legorreta. y s"lo ella. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. B#sto te gustaba mucho antesBme dice. #l río. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad. y lleva. 4eg'n 1armendia. esta corriente.. abriéndose paso lentamente. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . el viento del noroeste. y después en las ensenadas y bahías. dice él. B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. que ué. sin duda. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. también contertulio de la relo$ería. ese inmenso río de agua caliente. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. 7ara el capitán 4ocoa. el relo$ero y corredor de comercio. . y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. ué. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro.i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. el vie$o capitán. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico. ha producido el boquete de L'zaro.rayburu y sus arreci es. un gimnasio ateniense.

@odo el almíbar. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. 4e cas". audaz. no estaba muy decidido. !o. . sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura. Hoy no debe pasar esto. las mu$eres de L'zaro. lacucha y mística. aprovechando mi licencia. la hi$a del con itero de la plaza. #l caso de mi amigo ?ecalde. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos. con lo cual las mu$eres tendrán. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. ?ecalde. que me contaron en la relo$ería. uí cali icado de pancista y de pastelero. . pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o.i madre quería que.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo. me pareci" sintomático. no podía soportar que nadie le contrariase. que me prometía el destino. ?ecalde era un déspota5 decidido. el piloto más atrevido y más valiente del pueblo. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. se había casado con la )ashilda. mi antiguo camarada. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias. mu*equita con los o$os azules. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía.7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. padre del actual antrop"logo. de unirme con +arbarita. así se llamaba la candidata de mi madre. . la verdad. me casara. que soportar a sus respectivos esposos. hubiera encontrado. todos los días del a*o. el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os. probablemente. tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. muy modosita y ormal.ayormente. e'cha. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . de grado o por uerza. no me sonreía. a pesar de su dulzura. el terrible ?ecalde. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad.

pero no consigui" que se cenara a las siete.e contaron el . /sabes. chiquito0 ! si no te conviene. di" pu*etazos en la mesa. al volver a su casa. . #ste caso ocurrido con mi camarada. se ha de cenar a las sietes. y es de con ianza. el vicario. BNada. La )ashilda no replic". con sus o$os azules. el terrible ?ecalde.ulano. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad. B7ues se le despide a la chica. comprendi" que allí no estaba en su barco. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho. BNo se le puede despedir a la chica.#l primer día. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. BNo está la cenaBle di$o su mu$er. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. y se ué a navegar. mientras decía esto. ?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco. haga la cena la muchacha o la hagas t'. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er. e$emplo de la energía emenina luzarense. (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. porque tiene que estar con el ni*o. le miraba a ?ecalde sonriendo. don Sutano. B+ueno% pues ma*ana. B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena. ?ecalde rompi" dos o tres platos. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. la cena estaba a las ocho. ?ecalde. y pidi" la cena. ni aun con la espiritual +arbarita. no me inducía a casarme. ?ecalde escuch" las noticias. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. B7ues hay que cenar a las siete. #stamos todos bien. (l día siguiente. La se*ora de @al ha estado en erma. ! la )ashilda.

#n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. . @odavía no se había undado el casino de L'zaro.entira=AAexclam" #chaide. no tenía ideas religiosas. que. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista.rizar. urioso. #l que por las trazas debía de ser liberal. contratista de piedras. #chaide. por rases sueltas. Nada. BNo importa nadaBreplicaba el otroB. ué el que me llev" allí. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. y me entretenía.i tío. BHombre. No le convenía desenmascararse por completo% pero. buena persona. por observaciones al parecer cándidas. 4oy tan vascongado como cualquiera.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. amenazadoramente5 . qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados. por e$emplo. sí importa. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. al parecer ingenuas. poniéndose ro$o de indignaci"nB. que son muy religiosos. que había conocido alg'n protestante o $udío. #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. con los o$os uera de las "rbitas. en la relo$ería de Sapiain. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas.proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí. . después de una época de pedantería y de esplendor. pero les gusta demasiado el vino. B<. 1armendia les morti icaba continuamente. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. era el boticario 1armendia. 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones. administrador de un título% el otro. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. #l boticario decía. y uno de ellos di$o una vez. y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. no se puede salvar. y los que le denigran son indignos de pertenecer a él. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB. sean tan borrachos. pero de doble ondo. B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados. en el ondo. y procedía en la conversaci"n con insidia. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. venidos del interior de la provincia5 el uno. el vie$o . y a toda clase de licores. a pesar de ser tan religiosos. 4i no va a misa.

&e un vagabundo de mala ama.zarte. no sabiendo rancés e inglés. aunque por otra causa. que era la heredera. para que los examinara. sin guerras ni tri ulcas. era un persona$e.achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en . con la cara inyectada de rabia. no pudo explotarlas ni venderlas. avorecía a los pescadores. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot. &irigía los traba$os un tal Fuan . movía la cabeza. . hi$o de L'zaro. barba negra en punta. -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad.achín. #n esto apareci" Fuan . y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras. al marcharse los carlistas exaltados. Llevaba un bast"n grueso. a pesar de la decantada bondad del mineral. #l mundo marcha. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas.achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o. La sobrina de +eracochea. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. en se*al de asentimiento. el vicario. #n mis tiempos de chico. llam" a don +enigno. murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la . :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro. y a todo liberal que se encuentre. )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros. #sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos. y. < uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. con su lente en el o$o derecho. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso. cuyo mango era un martillo. Fuan . sombrero de ala ancha y melenas. a cuanto decían sus contertulios% pero. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos. que era me$or quemarlos.achín. en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en . (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura. y decía que los alrededores de . a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando. y comenz" a arreglarla a su gusto. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea. +eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil.nquisici"n no es para estos tiempos. .zarte valían una millonada.zarte.

zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. ormadas por masas de arena y de arcilla. hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. en unas partes el mar roe la costa.uí por el monte . :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. a la playa de las Cnimas. al otro. se consolida y se a ianza como terreno uerte. ya olvidado por mí desde la in ancia. #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. cortadas en unas partes a pico.. .aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. )isusalde correspondía a mi madre. haciéndola desmoronarse% en otras. sobre las dunas de la playa de las Cnimas. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas. la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas. #n el combate del mar con la tierra. y van llegando las praderas y las heredades de . por el contrario. trans ormándola en acantilado. de an ractuosidades y de torrenteras. I& LA PLA9A DE LAS BNI.zarte.zarte hasta el borde mismo de la cornisa.i abuela había de$ado un caserío en . 4obre ella. . amarillentas y blancas.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo. quería averiguarlo para cobrar la renta.AS #l monte . con sus algas% resiste el empu$e del mar. una ma*ana de noviembre. #ste caserío se llamaba )isusalde. #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta. una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del . y estaba alquilado a un inglés.

tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. suaves. se aligera el cielo.zarra. de temperatura benigna. 9ctubre. Las gaviotas $uegan por encima de las olas. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. y. 4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n. da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito. tiene.rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa. el mar sigue templado. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. es marzo y septiembre. a pesar de su monotonía. del grito áspero de las gaviotas. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. . que parece no venir del cielo entoldado. (quí.zarra. #n estos días tranquilos.uchas veces. sin embargo. el )antábrico tiene mucha pro undidad. y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. #n estos días la arena no echa uego. descansan sobre las espumas. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. en pleno invierno. de la voz colérica de la ola. tiembla. huyen las nieblas y queda el mar azul. la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . #s un líquido cargado de sales. después de pasar las tormentas equinocciales. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. Los días de viento sur. admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas. de belleza. #n invierno. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta. y el aire y el agua se con unden. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar.Hacía el lado del . siempre agitado y tumultuoso. de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. en un peque*o promontorio. los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. en el ondo del gol o de 1ascu*a.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa. hierve. . #se espectáculo de las olas. se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. como en oto*o. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas. se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. de un color de arcilla. en donde se re le$a la luz apagada del día. y la costa de . la costa es de roca y las corrientes uertes. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. sino del mar blanquecino y turbio% las olas. un inexplicable interés. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse. en nuestras costas.

rayburu. tan trágica como en esos pe*ascales del . dominados por ese islote negruzco llamado . en los arreci es de . #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta.aro.zarra. el mar aparece azul verdoso% cerca del . cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. al mismo pie del promontorio. antes de las tempestades. #ntonces es la época de los grandes temporales. poco agitada. encendida por los rayos solares en el verano. hacia el lado del .made$as seme$antes a correas. tan tumultuosa.rayburu. & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. hay una sima con ondo de roca. con el lu$o y el re lu$o muy grandes. el mar está río. es de un color sombrío% a lo le$os. el espectáculo es extraordinario% aba$o. contrasta la violencia de las olas en la punta del . aparece en un ondo de nubes ro$o. el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. (l anochecer. de las mareas vivas. se extingue por completo. da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada. y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal. 7or marzo. )asi siempre. y allí el agua. se hincha. &esde la barandilla del aro. de$ándolo como un metal undido.zarra. ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. casi siempre inm"vil. el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. se agranda y se convierte a veces en un torrente. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano.

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

con una expresi"n de temor y descon ianza.e acerqué a ellos. con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. Había obscurecido. saludando a los tres con rialdad. la hi$a del capitán. B/Hi$o de )lemencia0 B4í.ary. y le di$e quién era y a lo que iba. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. &espués de almorzar y descansar en la venta. tiraba piedras. que volvían. . por la playa. se*or. así se llama mi madre. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. . La muchacha sali" del cuarto. @enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. me volví a L'zaro. La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa. cuando vi al capitán y a su hi$a. B4í. 4erían las cuatro y media. y poco después me decidí a llamar. (guardé a que entraran en su casa. La muchacha era muy bonita. :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto. y si puedo me quedaré en ella. #l hombre se turb". y el vie$o se detuvo varias veces a descansar. me uí por el borde de las dunas adelante. . gritaba. #l capitán se levant" al verme. #ntré. como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. #l iba despacio% ella corría. #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara. y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa. que tenía un armario con cortinillas blancas. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. rubia. y.e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. !o le indiqué repetidas veces que no. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . hacia su casa.

@iene que hablarle a usted de asuntos importantes. . . que se encuentra en ermo. a la salida del pueblo. Mary A. *ando7. )on gran curiosidad leí la carta. que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. esta misma noche. al volver de la relo$ería. en la herrería de (spillaga. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. le esperará un amigo con un caballo. #ra letra de mu$er. un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta.i padre. 4i se decide a salir por la noche. />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol. ya obscurecido.

( uera. )omo sentía gran curiosidad. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. blanca. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. envuelto en el capote. )ené rápidamente. esbelta. h'meda. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada.+isusalde5 7laya de las Cnimas. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos. />ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. #l capitán. B-amos a ver a mi padre. trae una silla. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. #l capitán se hallaba en un sill"n. de uego. y la expresi"n entre asustada y salva$e. el viento silbaba con uria. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. con los pies desnudos. obscuros% el pelo rubio. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. vie$o y raído. por una escalera que había a un lado. BNo he podido venir antes. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. desgarbada. )ogí yo la silla y me senté. con los o$os cerrados. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. y. que se qued" también asombrada. subimos al piso principal. grises y vivos. #ra él un hombre escuálido. enmudecí. aguile*a. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. y. y por la carretera. envuelto en un capote azul. un bar"metro. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar. Nos acercamos al caserío. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. &imos vuelta a la esquina de la casa. peque*os. después de tomar el ca é. recortada y en punta% los o$os. el vie$o hortelano de +isusalde. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 .8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. de unos sesenta a*os% la barba. haciendo retemblar puertas y ventanas.ary. (llí se encontraba (llen. y. en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar.

tengo que hacerte dos encargos5 uno.. me di$o d"nde debía usted de estar. B7ues bien. digan lo que digan. lo $uro.. B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto.riberri. 1uárdalo. un barco negrero. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro.. @oma el sobre. si quieres. violento% pero no malo. el que desapareci".riberri. . B<:sted es Fuan de (guirre= B4í. imprudente.. &e$emos eso..riberri.. siempre.. B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa. no podría ácilmente identi icar mi personalidad.. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a.rancisco . Luego. ... el minero. B!o también sospechaba que usted vivía. /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a . . no criminal% puedes creerlo. ni mi rápido asentimiento a sus palabras.i tío0 B#l mismo.. 4í.B!o soy Fuan de (guirre.niH.aría de (guirre. #ntrégaselo un a*o después de mi muerte. B/Furas que entregarás esta carta a Fuan . 4in duda no esperaba mi pregunta. o antes.i estado civil no está claro. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya. B/. B/4í0 B4í. B<9h.. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana. pero así estoy más tranquilo. He sido un hombre desgraciado. /Has comprendido0 B4í. lo recuerdo. (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno. Ligero.. :n tal . @u abuela sabía que yo estaba aquí. que mandaba el G. el hermano de su madre de usted. capitán de barco. que entregues este sobre a Fuan .achín..achín. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro. que va a quedar desamparada. B.. el minero. el marino. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í.

#l viento bramaba urioso. La noche había aclarado% la luna. y aunque no le conozco apenas. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. )uando necesite. . aparecía envuelta en nubes. que estreché un momento en la mía. y se present" la muchacha rubia. que me sorprendi". B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca. #s primo hermano tuyo. sobrino0 B4antiago. B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga.uy bien. B(di"s. B-en. BNo. B+uenoBmurmur" el vie$oB. 4erá para ti un amigo.ary.B/>uiere usted algo más0Ble pregunté. /eh0 BNo. un de ensor cuando yo alte. &a la mano a este caballero. B4i puedo servir a usted en algo. /)"mo te llamas. . La muchacha solloz" al oír esto..uchas gracias= B(di"s. Llamé. y su luz alumbraba con vaguedad el mar. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. 4alí del cuarto y ba$é con . peque*a y callosa. B. BHoy no necesito nada. (larg" su mano.ary al raso del caserío. yo también lo creoBdi$e yo. B<(h= *"anti. hábleme usted sin ning'n reparo.. nada más. #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo. la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica. dígamelo ustedBadvertí a mi prima. no quiero retenerte más.. B#ntonces. <. y me di$o5 BNo necesitará usted guía. B4í. (sí se llamaba también mi padre. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento. B(sí lo haré.aryBdi$o el vie$o capitánB. <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente. Haz el avor de decir a mi hi$a que venga. en creciente. creo que puedes iarte de él. . )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas. 4hanti.

!o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . 1uardé en el ca$"n de la mesa. No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella. no pude conseguirlo. y de allí.ary era mi prima. B/@e has mo$ado0 BNo. aun despierta. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde. mi madre. la carta que me había dado mi tío para .)omo me había dicho (llen. B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré. volví a mi casa. &III . y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima. ba$o llave. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope. casi moribundo.achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. en ermo. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. nada. a pie. Llegué rápidamente a la herrería. )uando entré en mi cuarto.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea.zarte. (l día siguiente . y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa.e vestí. tomé el caballo de (spillaga y. B<Hombre=AAexclamé yo. .zarte. @raía un devocionario en la mano. #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero.ary. me uí a la casa de la playa. el criado vie$o. 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo. de pro esi"n marino. pero no di$e nada. . y (llen. . al trote. que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto.( principios de ebrero. el criado y yo. #n la casa estaban . y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a.i tío Fuan había muerto.e choc". a nombre de @ristán :garte.e enteré de lo que se necesitaba. march" a vivir a la venta de . Había que mandar construir un ata'd en L'zaro. . :nos días después.ary ué a instalarse al aro. >uenoveva y :rbistondo.ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible. el criado vie$o. #l entierro lo harían al día siguiente en . . una ma*ana. . .

quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica. no tengo medios. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre. .. Lo que. puede asociarse a mí. vamos a verlo. Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. B#s que la indicaci"n está en vascuence. y no comprendo bien el sentido. @omé el devocionario. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. en el río Nun. B#stá bien.. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean. escrito en inglés. zazpi 9. B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. si usted quiere. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. quería decir5 ( quince millas de la costa. traducido literalmente.B4í. N.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean. 1aztelu zarra. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o. por el tesoro escondido. B/#n el devocionario0 B4í. Norte J grados 9este. Le di la traducci"n a (llen. B+ueno.. . yo no puedo. B?especto a leer. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean. -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río. @omé un papel. BHombre. )astillo vie$o. y en este libro viene la indicaci"n. no tengo inconveniente. costatic urruti amabost milla. #stá en la costa de C rica.

la audacia y el en ado. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. #l día estaba gris. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos. . #ra el día de Nochebuena. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a . 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca. . 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después.uí a buscar a . el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles.ary estaba en urru*ada. siempre que la muchacha se portara bien. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í. dolorida. #lla marchaba al mismo paso que yo. que me había costado ocho duros.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. :rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no. y pocos días más tarde desapareci" del pueblo. BNada. Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva. >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. la mu$er de ?ecalde. BNo. y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. pero ella se neg" en redondo.e despedí de :rbistondo y de su amilia. mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro. B/>ué le pasa a usted0Bla di$e. algo le pasa. . .ba a tener barco que mandar. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o.ary.(llen se despidi" de mí. #ntonces uí a ver a )ashilda.zarra. . y . los iban a romper. No creía que uera su sobrina. BNo importa% le compraré otro más bonito.ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez.

. B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto.. 4i se comiera los ni*os. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. como en mi tiempo. B-amos.aryB. hay. ! la chica. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él. . llena de malezas. 4u madre de usted no me quiere . huyendo del agua.. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB.aryBle di$e yoB. No estaba. -en. una gran serpiente con alas. que. B.. .ary. B7ues vamos a entrar en su casa. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva. en un momento de arrebato. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB.. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen. B/! usted la tiene miedo0 B!o. o reciéndole la mano. con garras de buitre y cara de mu$er. . Ha dicho que yo soy una chica mala .ary. que empieza a llover. aquí estarían los huesos.aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB. deprisa. y después. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. que se llama E!an-su!uia. que ando tirando piedras. #ntramos en la cueva. su madre de usted no me quiere. La de$é que llorase largo rato. E!an-su!uia/Bdi$o . no. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos. después de las lágrimas. le di$e5 B-amos..BNo. y comenzamos a subir el ..bamos escalando el monte. B(hí. seg'n dicen.zarra. de alg'n pastor. usted tampoco. haciéndome el incomodado. se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí. B/&"nde estás. que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa. B#ntremos aquíBdi$o . había quedado sonriente y de buen humor. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia. y no hay nada. B7ues como el de >uenoveva. mi querida . #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa. Llovía cada vez más uerte. sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a.

. todo. #n cambio.is amores comenzaban mal. !a pasará la lluvia. . Hablamos muy seriamente largo rato. mi inquietud era grande. casi vie$o. B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. E!an-su!uia6 <. . Nos sentamos en el suelo. (l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva. y teniendo que ausentarme continuamente. LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA .ary a casa de ?ecalde. (hora. lo que ganaba. )omprendía que estaba enamorado. casi ni*a% yo. /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a .ary.ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme.B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga.ary. cuándo volvería. B<1racias.uchas gracias=AAdi$o . . #lla estaba tranquila.aryB.EL DRA?CN< . pensaba que tendría que traba$ar pronto.

cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. escribiendo a . comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. y ella 6mi querido 4hanti8. me quedaba en el barco. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. y que naveg" con mi tío Fuan.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool.is pensamientos estaban en L'zaro. :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. (l acercarnos a #uropa. . <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e.DA. La <ama 0uri era una goleta de tres palos. se aclar" en +urdeos. que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde. y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado. La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre. cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri.ary. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o. experimentaba una alegría in inita.ary. #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a . blanca como una gaviota y airosa como un cisne.uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege. al llegar a +urdeos tomaba un vapor. y comenzaba a traba$ar de modista. en +urdeos. que tenía una tienda de ob$etos náuticos. me sentía tranquilo. al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata. teniendo su retrato delante de los o$os. Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida . 4i no. . :n vie$o marino retirado. como la conducta de . se hacían los me$ores y más baratos.i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er.ary8.ary. 4i tenía ocasi"n propicia. que a veces me preocupaba. . #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí.I EL +APITBN DE LA .ary iba acomodándose a la vida sedentaria. . pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires. 4olía encerrarme en mi camarote. me dio nuevos datos acerca del padre de .ary en casa de )ashilda era buena. . ( pesar de esto. !o tenía que vivir desesperado en el vapor.

de lona. rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. la cara rasurada. 4e mostraban. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. anclas. de relingas. ancho y de poca altura. . se veían anales de barco. no sabía el rancés. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o. #n vista de esto.(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. además. de gasc"n% llevaba patillas cortas. con el pelo blanco y la pipa en la boca. cámaras de bitácora. y quería entenderse directamente con el comerciante.ermín . cables metálicos. sextantes. #ra un hombre vie$o. de corda$es en cá*amo. la boina grande. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. #l capitán. #n el escaparate. @enía la nariz larga. B/#spa*oles0 B4í. escrito con letras negras. correderas. B&e L'zaro. Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. de color azul. se leía un nombre medio borrado5 . y que no comprendía el vascuence. muy agradable. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas. levant" los brazos al aire con grandes extremos. abricados en (ngers y en +urdeos. los o$os peque*os. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. argollas. catale$os y otros muchos instrumentos. paisano mío. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. -estía de negro. No tard" mucho en venir. rollos de amarras. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. #n el cristal del almacén. que tenía unos escalones desde la acera. casi en el centro de la poblaci"n.tchaso. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios. (l decirle su hi$o que éramos vascos. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence. encorvado por la cintura.

B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB.. B/#scocés. Nuestra tierra es muy buena.uy bien. mi o icial0Bme pregunt" el vie$o.B!o soy vascoA rancés. @ristán.. mirándome con i$eza. Luego. alto.. <(h..riberri.a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. B. . quizá0 B4i. 4e parece usted a él en la voz. ( las cinco estaré aquí.. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e. venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte. /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala. llevándose la mano a la renteB. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado. en la tienda de ob$etos navales. dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB.uri" hace unos meses. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro.. no sé en qué . B/#n #spa*a0 B4i.. B. sí=AA a*adi". B4í. no. #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa. @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío. .e despedí del capitán y de .tchaso. B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o. #l piloto de El <ra!#n . y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre. seg'n me cont" .. en algo.. !o he conocido a alguien de L'zaro. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad . B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer.. B(hora. /! qué ué de su vida0 B. vamosBa*adi" el vie$o. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a.. B(llen5 lo recuerdo. ro$o . @ristán de :garte. a nuestros asuntos. B/#stá usted para bastante tiempo aquí.rancisco . uí a mi barco.

a*e$o. &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines. varios libros.#l vie$o . un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. se*alándolo.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . y di$o5 B7or el país vasco. y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica. y que quizá usted conozca. me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle.iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras. )hocamos las copas. inmediatamente de llegar. BNo. de las goletas y pailebots. B/No es usted religioso0Ble pregunté yo. y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron. no. No creo en supersticiones. bebimos. B7or . #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos. . Había en el cuarto. B7or #spa*a. .rancia. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos. llenas de agu$eros tapados con estopa. de grumete. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. e. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. mi o icial. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. (llí pasé mi in ancia.tchaso me esperaba.arina de guerra. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova. en un armario. y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. que conservaba en el casco polvo y telara*as. !o no uí una excepci"n% por el contrario. Llen" dos copas% luego levant" la suya.

contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles. y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una . #n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto. la embocadura del río #lhorn. !o no conocía a nadie. hombre a able. y se abría al estampido de un ca*onazo. tripuladas por los orzados. decidí ir a +rest o a 4aintA. (l día siguiente de llegar allí. cuya rada es magní ica. #n aquella época.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo.alY.nglaterra y embarcarme para (mérica. los bricUs. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos. paseaba por los muelles. que se puso a hablar conmigo. el puerto de +rest se cerraba al anochecer. y en el puerto las ragatas. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra. y antes de que viniese la odiosa quinta. con intenci"n de pasar a . a la hora de la diana. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. :sted conocerá seguramente la ciudad de +rest.

muy levantado sobre el castillo. la verdad. )omo la generalidad de los barcos de entonces. hablamos y bebimos..e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna.d. ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche. )omparado con los de hoy. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . me encontré. !o. a bordo de un gran buque. sigamos adelante. aquel barco daria rísa. casi igual a proa que a popa. #ra ancho.uerte del &iablo. y le ense*é mis certi icados de buena conducta. sombría. Le seguí. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. 7asábamos por delante del . S. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. que salía en aquel instante de la rada de +rest. . en la vida y en el mar.. porque lo demás es in'til. 4e llamaba El <ra!#n.alY y Nantes. -enga usted conmigo. a la antigua usanza. y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. de aquellas que llamaban urcas mayores.ientras se marcha por el camino torcido. lo que hicieron conmigo. viendo c"mo a otros los cazaban. calle estrecha. tenía una cubierta. y. se vive siempre. perdiendo las velas. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. . 4aintA. )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho. 4u popa estaba muy adornada.orientaci"n. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris.H. yo bebí demasiado. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros.. &espués comprendí. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés. es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos. 4in duda. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico. #l mundo es grande. y yo di$e5 +ueno. +a$amos unas escaleras. . blanco y dorado. no recordaba nada. in ecta. 4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino. si se puede. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. hasta que queda uno desarbolado. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas.Zía. como por arte de magia. sollado a proa para la marinería. sabiendo traba$ar. que tenía sus principales accionistas en (msterdam. cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. #l barco en donde estaba era un barco negrero. y ). Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. #l hombre. por delante de la policía. como marineros borrachos. que deseaba ir a (mérica. nombre que trascendía a barco pirata. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. una verdadera urca holandesa. era un tanto pesado% de igura muy redonda.

en el sollado y castillo de proa. porque me llevaron a la cámara de popa. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. eran muy capaces% la bodega. 9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. #ntre la tripulaci"n había ingleses. . con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. llevábamos una barca grande.e con ormé rápidamente. una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. para usar ca*ones. y marchaba por el camino torcido a la ruina. es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo. uno a proa y otro a popa. 4u color era negro. El <ra!#n estaba autorizado. y cuando hacia calor. el hombre. El <ra!#n era un buen barco. como he dicho. blanca y rolliza. con una a$a blanca. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. en la vida y en el mar. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. muy aireada. vestida de negro. (llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. y encima de ella un botecillo. una urca. 4in duda a mí no me destinaban a la marinería. de éstas que llaman balleneras. con cubierta.ientras se marcha por el camino torcido. . . seríamos cuarenta. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. en el que uno se podía con iar. #n con$unto. ponían las hamacas en la cubierta. seg'n decían. un barco seguro. y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. )omo decía antes. El <ra!#n era.

el -ie$o de a bordo.III EL +APITBN !ALDU. -estía levita negra y raída% en la cabeza. una gorrita. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite. #ra muy religioso. y en vascuence.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. encorvado. amo$amado. porque algunas noches se las pasaba sin dormir. con sus o$os encarnados. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. !o iba a ormar parte de esta camarilla. 4e de$aba sotabarba. poco agradable. había allí pilotos de todo el mundo. . #l capitán Saldumbide era hombre alto. y los días de río. lo mismo que su camarilla o guardia negra.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. llorando e invocando a la -irgen. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. un gabán vie$o con esclavina. con dos ramas de romero bendito deba$o. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. ya blanca. No era raro. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. y el pelo lo llevaba largo. #l capitán lo era. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. uno del Havre o de Hon leur. síno muy recuente. los de 4aintA. andando por el cuarto. &ure 0arra 2nuestro vie$o3. >uizá le remordían sus crímenes. con quien se entendía en vascuence. @enía en su camarote una virgen peruana. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco.

y me design" para ormar parte de su guardia negra. imitando a los demás. 4ubía al alcázar de proa. Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso. #l creía. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. La cámara del capitán y la del teniente se . que él llamaba la nueva. seg'n se decía. )omo marino. seg'n decían. !o. que. 4i en estos días de iesta alg'n vasco. estaban llenos de preciosidades. los progresistas. y paseaba por la cubierta. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. sin que nadie se le desmandara.arí Sancos. y luego a medir. #ntonces se dedic" al comercio del . su novia o su querida. #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. al principio. inspeccionaba el sollado.'ano. Saldumbide era vascoA rancés. )uando subía a la toldilla. 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. . el -ie$o. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. recorría el barco mirándolo todo. Saldumbide le castigaba cruelmente. lo que usaba el capitán. 4abía poco. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. (sí permanecía silencioso. B(quíBme di$o el primer díaB. :sted sabe muy bien. el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. como los hombres antiguos. #n general. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. el que cumple vive bien. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. llegando hasta exponer su vida. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. y las distancias medidas con la corredera. todo era vie$o. el contramaestre. (hora. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela. #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. las cartas de derrota. @enía una corredera antigua. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. el bar"metro. los cron"metros. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . no andaba apenas por el barco. era entendido. pero algo rutinario. mi o icial.(ntes de ser negrero. Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. que el hombre va del bien al mal% nosotros. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. Saldumbide odiaba lo nuevo. una mona que le había regalado un capitán espa*ol. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente. seguido de 9ld 4am. y en estos días se ponía una levita azul. sumido en sus pensamientos. Nunca iba a la proa. y su voz áspera de marino. pero tenía mucha práctica. #n casos apurados. blas emaba. Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha.

la sobrecámara del alcázar de popa. &eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. mas que cuando había alguna sublevaci"n. y @ommy. varios ganchos para las hamacas. el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. por reglamento. y luego seguir por un pasillo en zigAzags.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. holandeses. en el sollado. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. las cámaras del capitán. a la vista del timonel. un malayo y un negro. un dinamarqués que no hablaba nunca. en el alcázar de popa. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. la despensa. el timonel. y otro el médico. porque había tomado grandes precauciones. orrado de hierro. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. . con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. dos o tres chinos. se ocupaba de ellas. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán. uera de la camarilla vasca. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. tenía un ventanillo. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos. su$eta al suelo. del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. una estu a de 7lymouth. Las lámparas se apagaban.lindrs. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. #n casos de sublevaci"n. y deba$o de nuestro cuarto. el grumete. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era. dividiéndose en guardias de babor y estribor. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. cerca del #cuador. que se llamaba 6)ámara de los vascos8. un espa*ol. La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. a las ocho de la noche. #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. por disposici"n del capitán. #ra una bitácora grande. el doctor )ornelius. #l cuarto de Nissen. comíamos solos. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. desde donde podía mirar la br'$ula. Nosotros hacíamos la guardia de popa. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . en donde dormíamos gentes de su con ianza. Los vascos. el pa*ol del pan. La br'$ula estaba delante de la toldilla. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro. . portugueses.ranz Nissen. )omo he dicho. &esde la ballenera hasta el bauprés. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. . y en las zonas cálidas.

7ero después. pero casi nunca la torpeza. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después. B(tadloBcontest" el capitán. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. y siempre salía ganancioso. que hacía (rraitz. y un momento después iban los dos policías al ondo del . Saldumbide tenía un chicote retorcido. solía rezar.'ano. teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. que los matasen. al pasar cerca de )abo -erde. como todo capitán negrero de esa época. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. con el cual él mismo daba un castiguillo. &urante el via$e. (llí. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. 4e le at". encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. enredaba las cuentas. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. echadlo al mar. :n día. lo azotaban como a un perro. en compa*ía de la mona .@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. 7ara los delitos de robo. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre. en la cubierta.ariASancos. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato. (sí se hizo. pasado el tiempo. )uando se metía en el camarote. un marinero que con recuencia hacía de verdugo. 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. pegaba él mismo% cuando estaba displicente. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. La vida material era buena% comíamos bien. #l capitán los recibi" amablemente. #n general. &ebía de ganar mucho. le contaré a usted dos casos. uera de sus traba$os de capitán. pegaba &em"stenes el negro. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. Saldumbide empleaba el cepo y la barra. #n el ondo. B/! ahora0 B(hora. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. #l capitán era un bárbaro. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería. el malayo. un compa*ero nuestro. al que altaba. ya se sabía. y una copa de ron. #stos se echaron como perros. Saldumbide castigaba la mala intenci"n. a pesar de sus protestas y sus gritos. #stábamos haciendo nuestras se*ales.

de quien le hablaba a usted hace un instante.ABAN LA TRIPULA+ICN DE . seg'n decía. &em"stenes. #n seguida nos ale$amos del puerto. de . de 9ndarroa% (rraitz. uerte como un cabrestante. como las mu$eres. )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás. teníamos el . y yo. 4olía ir con mucha recuencia. de 7asa$es% +urni. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. tatuado. de estos malayos de pura raza. (demás. #l negro &em"stenes. de los más violentos y crueles. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad. el malayo. )him había sido. aunque hiciera río. en +orneo. era un negrazo gigantesco. el negro. el piloto.uenterrabía. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte. su amigo. arreglar los cuartos. pero que no era naturalmente malo% en cambio. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse. era un dayaJ de +orneo. bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa. que era de #lguea% (lbizu. era un hombre a quien habían hecho brutal.mar cosidos a pu*aladas. había allá mucho tipo extra*o. )him. capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley. desnudo de medio cuerpo arriba.

el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. porque lo rompía. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas. &irigía a los holandeses ?yp. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. #l contramaestre. porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. y cuando no podía $ugar. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. apostaba. las provisiones de la despensa. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. seco% tenía unos dedos de hierro. alto. Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. Los dos perros se detestaban. que hacía de intérprete. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. y la marinería otro. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. 9ld 4am. )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. sobre la conciencia. Le gustaba divertirse. el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. lacrimoso y sucio. &e esta gente no se sabe cuál es peor. y se llamaba 4ilva )oelho. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. no hacía caso de los silbidos del contramaestre. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. (rraitz se $ugaba las pesta*as. que alimentábamos. . #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. el pan.uchas veces había alg'n muerto. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. si se $untaban los dos bandos. Los demás éramos unos arsantes. y hasta rompía el cristal. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. sacar el carb"n para el cocinero. teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. ?yp @immermans. (rraitz era $ugador. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. borracha. el cocinero. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado. laco. .

. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. hidalgo. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. os autorizo para que le deis una buena. #ste era endemoniado. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. el timonel. hombre inteligente y práctico. grandull"n. pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. y parecía tener un ataque de asma. encontrando peque*a su patria para su gloria. seg'n decía. se hizo amigo nuestro un irlandés. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. #ra un buen muchacho. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. no. enlazado en el o$al de la chaqueta. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. . #l nunca había robado por el valor de las cosas. la cuadrilla de vascos.ranz Nissen. Nosotros. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. @enía una buena voz. 1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. 4e sigui" el conse$o. Había recibido una educaci"n cristiana. Nissen nos salv" de muchos peligros. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad. podíamos dominarlos nosotros. el viento. &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. #ra generoso. )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n.9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. malo. hasta que. tuvo que meterse en el barco negrero. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. viéndose perseguido. dando las horas con campanadas muy agudas. atrabiliario. nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. pendiente de un cord"n de seda negro. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n. )uando estéis entre los demás. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. 7atricio (llen. @enía bastante con sus recuerdos. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . pesado. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran. #l capitán Saldumbide le conocía. había ido a otros paises. @enía unos cincuenta a*os. &e los cinco vascos. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. como si el mar. pero excelente persona. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto.ndias después. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta.

decía que no. lo que yo. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán.landes. y él corri" como una ardilla a esconderse. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. un 8ettator. y el peque*o @ommy. )uando se le preguntaba si. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero. pero que. no sentía remordimientos por este robo. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. y como era peque*o. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. o un Fonas. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. de la que se llev" una custodia. don Fosé llam" en casa del $uez. le altaba poco. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. sebo y nuez v"mica. que le quitase el sueldo. al pasar por 4anta #lena. salen en seguida a devorar la presa. era la mascota. él se neg"% le quisieron pegar. como dicen los ingleses. )onstantemente repetía un latina$o que. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. en verdad. . la expresi"n suspicaz y un color de manteca de . si no recuerdo mal. y. el grumete. seg'n se decía. 4u 'nico amigo era un gato negro. algo $orobado. le decíamos mentiras.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. como hombre religioso. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio. (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. @ommy. @enía barbuchas amarillas y deshilachadas. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo. +elzebuth. ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. varios cálices y coronas. No comprendía el por qué de la rase. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. triste y desagradable. si no era bru$o. /&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt". #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. denunci" el hecho. el grumete. #l doctor )ornelius. como dicen los italianos. &ecían que era $udío. todo el mundo empez" a decirle @ommy. &i$o llamarse @om. 4e enteraba de todo. no sé por qué medios. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático. cuando sienten la tela que se mueve. era similia simili'us curantur. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero.

iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. tenía un odio eroz a 7oll. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse. como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol. 4e temía el encuentro de barcos piratas. +elzebuth. como si uese el dedo. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. el gato negro del doctor )ornelius..ari Sancos. (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . @ommy era un clo[n. y con )him. 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . #ntonces @ommy extendía la mano. arrancaba el cuchillo.. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell. huían de todo buque. 7oll. )him le tiraba un cuchillo y. haciendo un tinAtan endemoniado. y cuando se encontraba que no tenía presa. )omo @ommy no hacía nada. Le echaba humo de tabaco. #n cambio. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería. después de atravesar la manzana. el malayo. @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. y los negreros.ndia. que era rencoroso.nglaterra de un pueblo del +rasil. y uera de tocar la campana para renovar las guardias. le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad. 4e habia ganado la independencia. a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. el uno portugués y el otro bret"n. lo de$aba clavado en la puerta. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo. y volvía más alegre que antes. cuando se ponía de malhumor. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. y 7oll. el negro. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll. a la alta escuela. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco. que eran muchos en aquellas costas. temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés.#n poco tiempo @ommy se impuso. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza.. #l diablo del chico. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. se recogía. burlado y hura*o. ante las carca$adas del pillo del grumete. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. educaba a nuestro perro y a la mona . pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. . no traba$aba nada. ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. un verdadero diablo.

#mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres. ( cambio de los negros daban usíles. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. Luego. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. :n negro puedo valerme mil duros. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. aunque estuviese te*ido. quizá por razones de moralidad. a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven. No los tenía a todos en la misma cámara. . con el doctor )ornelius. y eso salían ganando. Saldumbide era el 4an . el comerciante negociaba al por menor. sobre todo americanos y portugueses. Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. miraba los dientes de los negros. #l. -arias veces le reprocharon esto. Hay que reconocer. p"lvora. un buen negro por mil duros. hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos. en malas condiciones. íbamos casi siempre al +rasil. 7re ería matar a un marinero que a un negro. )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género. mu$eres y chicos. iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros. sino por no estropearlos. es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os. se les bautizaba. B#s una mercancía delicadaBsolía decir. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado.rancia. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal.Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. sino en cuatro grandes cuadras. #l género emenino de color no le gustaba al capitán. +ien es verdad que. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. (llí vendíamos el saldo entero. no por nada. y aprovechando los alisios del sudeste. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte.rancisco de (sís de los negros. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. no% hubo via$e en que no muri" ninguno. B)uando yo doy un negro. #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. lo impusieron. en honor de la bella . porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés.

se les ponía en círculo. porque sabía algo del bant' y del mandigo. andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius. habichuelas y miel. Saldumbide. que era un tonel con una piel estirada. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. les instaban a zarandearse a @uetazos. @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido. y les decía. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente. no. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. al tenerlos en el barco. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. &espués. (llí. íbamos todos volviendo a El <ra!#n. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. en aquella in ame algarabía negra. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. consideraba al capitán como a un bienhechor. los uníamos con tablones. los anclábamos. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. y. principalmente en los mares tropicales. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. les hablaba. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. . en cambio. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. hierbas y escaramu$os que. 7or uera lo regábamos todas las semanas. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. había negro que.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. cuando se retiraba el agua. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. y @ommy hacía saltar a . y en la ba$a. ormando una balsa. sin ganas de sublevarse. Los negros quedaban encantados. 4e sacaban cincuenta negros. e iba así en el barco entretenido. #l capitán nos daba alg'n dinero. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. Luego. 4i contábamos con tiempo. no había siempre negros que llevar. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones. y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. avanzábamos sobre un banco de arena. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. Los alimentaba me$or que a los marineros. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. #l negro es un inocente. 4i se descuidaba la bodega. y bailaban los negros. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. Saldumbide contaba con @ommy. salido de la prisi"n. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. que era el gracioso. en la marea alta. 4acábamos la ballenera y el bote. &espués se sacaba la bomba. entonces los negros comenzaban a reír. que gastábamos alegremente.ariASancos. vestida de ro$o. y cuando no nos quedaba un cuarto. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. después de un largo via$e. se armaba una peste que no se podía vivir. cuando no querían. No había sublevaciones% al revés.

7oníamos unos andamios. (ntes había que cala atear las aberturas de un lado. hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla. @odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente. atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas. . &espués. para que no entrase el agua.Luego i$ábamos en la balsa una polea. y a proa y a popa echábamos dos anclas. al mismo tiempo. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo. en caso de ser perseguidos.

sí. y lo sustituy" otro. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas. trozos de coral o de concha. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias. seg'n di$o. (l momento. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. ango. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. le trataba con gran consideraci"n. con el mismo nombre y apellido. o como se llamara. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz. 4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos. un poco sombrío y triste. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. No era el nuevo piloto un canalla. el intérprete. #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. &el estrecho de la 4onda uimos a . como iguales. y ondeamos cerca de >uelimane. en una ría conocida por el capitán. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa. )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que. Saldumbide. Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. si me llegaban a ahorcar. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. #n la actoría les esperaba el agente. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. #l tal @ristán. y estaba desesperado. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. . en un período largo seguimos siendo los mismos. El <ra!#n entraba en el río despacio.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida. insolente y envidioso% parecía.ozambique. que conocía bien a la gente. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. el piloto. como el anterior. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa.

y llegamos a +atavia. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros. ni congoleses. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. y conducirlos a (mérica. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos. y. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía. nuestro puerto de re ugio. Llegamos al +rasil. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. <! qué personal= -ie$os. el contramaestre subía al castillo de proa. . &e los veinte o treinta negros tomados en . otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. no sé si ahora pasará lo mismo. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada. el primero que hicimos con este piloto. ni uolo s. de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda. cerca de la colonia portuguesa de . y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. el comercio de negros atravesaba una crisis. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. Ni mandingos.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. pasamos al (tlántico.)uando el ondo disminuía. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. &espués de aguardar cerca de un mes. #l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. B<. Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. Lo atravesamos. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. y con unos días borrascosos. esperando la orden para de$ar caer el ancla. 4in duda. 4in duda. #ra una miseria. #l capitán estaba desesperado. 4eg'n algunos marineros. y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina. #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables.ondo=AAgritaba el piloto. ti*osos. Los mercados estaban vacíos. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes.acao. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. #ntonces. ulcerados5 un espectáculo horrible.

-enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. más cincuenta barriles de opio. #n general. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. el antiguo. B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica. porque el de la cicatriz. no tienen mucho valor. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. Nos acercamos a tierra. B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. de una monotonía terrible. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. que había salido en un $unco a nuestro paso. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. #l opio valía entonces una enormidad. y unos momentos después zarpábamos con viento resco.Llegamos a las aguas de )hina. había vivido en . 4e veía una costa pantanosa verde. parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto.ilipinas. )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. como usted sabe. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. :garte. La ballenera nuestra ue y vino varias veces. (l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. muy al sur. y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. los vientos son constantes. como le llamábamos al antiguo piloto. @ristán. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco. y la desembocadura de un río a lo le$os. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. 4ali" el bote para levar el ancla. en la cara. por lo que di$o. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. como usted sabe. las velas se tendieron en los palos. #l 7ací ico es muy grande. #l piloto mand" la maniobra. #l capitán quería desquitarse a toda costa. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra. (lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. #l capitán. cortándole el labio superior. 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. ro$a a'n.

los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. #l capitán di$o que no había agua. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. como un metal incandescente. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores. #stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran. uno de los nuestros. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. como un cristal undido. como locos. uera de las "rbitas. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. ( ortunadamente. en vez de echar agua a los chinos. caían a lo largo de los palos% el mar. en caso de necesidad. desin ladas. Nosotros le seguimos. reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. que se contentaran con la media raci"n. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. y se le había ocurrido que era más c"modo. y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. y que salían todos sublevados. corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable. echar los chinos al agua. creyendo que dominaría el tumulto% pero. los echaremos al agua. con los o$os inyectados. 4alimos en marzo. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. #l mar se extendía incendiado.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. (l anochecer. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. #n la cubierta. sin una nube. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. Llevábamos un mes de navegaci"n.

y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. B<#a. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. muchachos=AAgrit" el portuguésB. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. . no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara. )omo he dicho. con tal acierto. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. B<#h. y que hay tres toneles de p"lvora. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. <?endíos= No se os hará nada. Hecho esto. @ristán.cocina. 7asamos las primeras horas de la noche alerta. >uedamos incomunicados. B/>ué queréis0 BHan matado al capitán. y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. B4i os entregáis ahora. indi erente a todo. >uedamos dentro los vascos y el timonel. #chad la puerta aba$o. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. seguía en la rueda del tim"n. el de la cicatriz. B!oBcontest" 4ilva el portugués. que somos due*os de la 4anta +árbara. que era bebida que él solía tomar alguna vez. que se lo clav" en la garganta.rans Nissen. @raed un martillo. que casi no sentíamos la sed. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. con una br'$ula peque*a de mano. uno de los marineros le tir" el cuchillo. . y dispar" un tiro adentro. (lguien ué por el martillo. nos aprestamos a de endernos. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. 7asado el primer momento de pánico. B/>uién va0Bdi$o el piloto. #n este momento. debía haber hecho causa com'n con los sublevados. donde solíamos dormir los vascos.

4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. balanceándose con los movimientos del barco. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. nos di$o5 BLas llaves. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. #n uno de los via$es. la abrimos para ventilarla un poco. y decidimos traerla con agua. )omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. Nos quedamos sorprendidos. lo volvimos a repetir. cerca de los palos. # ectivamente5 estaba agotado. Había que acercarse al castillo de proa. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. . y el barco navegaba a la ventura. hubiese sido a costa de mucha gente. . -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron. Nos igurábamos que no daría agua.uimos avanzando los cuatro con cautela. No nos vigilaba nadie. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. colgado de una verga. #n las cru$ías. estudiando el camino. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. en caso de necesidad. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos. Nos extra*" tanto silencio. que sacamos de nuestra cámara. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. Nissen no había abandonado el tim"n. la hicimos uncionar. estando armados como estábamos y ellos no. y tra$imos diez o doce litros de agua. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos.La amenaza hizo su e ecto. se*alando con el ca*"n del ri le. ( pesar de esto. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. estuvimos tendidos. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. con su habitual laconismo. y éste. mirad allá. la voz de alarma. +urni. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos. )omenz" a llegar la luz del alba.irad. se veían tendidos marineros borrachos. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. nos di$o5 B. &eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. las llaves. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba. #n vista de que nadie nos espiaba. descansando. y se lo di$imos al teniente.

ariASancos. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. +a$amos a nuestra cámara. Ninguno de los otros vascos se atrevía. y ui yo.. B-amos yaBdi$o el teniente. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta. (rraitz. (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. #ra la mona . #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. la abrimos. dos barriles de vino y de ron. 7ues en la otra verga está el doctor )ornelius. (hora hay que aprovecharse. acurrucada en los hombros del ahorcado. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo.B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. . y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que. embutidos. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío.. #se sí que está gracioso dando tumbos. a ver si tiene el llavero. eh=. 4ubí por una cuerda y llegué al cadáver.nvitamos a @ommy a venir con nosotros. )ogí las llaves. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. y salimos a la escalera. que estaba de guardia... desde lo alto de una co a. $a=. carne seca. pero di$o que no. . <Fa. Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días.

&estilaba per ectamente. -an a conseguir que el barco se hunda. B4í% de$adla abierta. sobre todo. #l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. La cuesti"n del agua estaba resuelta. no% que vean que nos necesitan. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. pero él nos contenía. #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. y. que nos zarandeaba uriosamente. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. adentro. B#ntonces. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. 7ronto de$" de llover. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. porque el barco empez" a navegar. pero aun no estábamos muy seguros.BNo. Nosotros. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. le entr" una c"lera terrible. en seguida se volverán a sublevar otra vez. diciendo5 BNo. cámaras. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. >uería. y que. Nos sobraba el alcohol. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. abundantes y densas. armaban una algarabía in ernal. dando tumbos. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia. 4e oía el ruido de la lluvia. los co res de Saldumbide. si nos desembarcaban en cualquier punto. y entraba en las. 4i no. de$ando el tesoro de Saldumbide. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. y comenz" a llover. Los chinos. romperán la puerta. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. nosotros nos iríamos. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. . que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. cuando vino éste. sobre todo. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo. y de$ad abierta la escotilla. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. /7ara qué0 4i se cierra. #l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. la de$amos abierta. 7oco después. el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide.

habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. y con @ommy. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. así ué. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. uimos al castillo de proa. revueltos unos con otros. más en n'mero. (l anochecer. el malayo. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. (llen. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am. (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. a la luz de una literna que llevaba @ommy. . ya capitán de hecho. B/>uién va0Bpregunté. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. 4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius. que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. @ristán de :garte. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes.. el contramaestre. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. y 4ilva )oelho. comenz" otra vez la hostilidad. y. ?esuelto este punto importante. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. en donde se habían orti icado los portugueses. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. -engo con 4am )ooper. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. lo vimos $unto al og"n. que quieren hablar con el piloto. y.. y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco. (llen y el $oven grumete. &esperté a @ristán.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. )him. @ristán llam" a 4ilva )oelho. 7or lo que cont" 9ld 4am. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. los holandeses. el malayo. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo.. estaba con los holandeses% en cambio. Los portugueses optaron por rendirse. e ectivamente. B4oy yo. voces iracundas. portugueses y holandeses. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. sintiendo renacer sus odios. B#sperad un momento. # ectivamente.

dando un grito y llevándose la mano al vientre. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles.ué un combate terrible. Los dos hombres desa iados eran uertes.ué haciéndose de día. (l 'ltimo. se agarraban. B<+ravo. y le hundi" el cuchillo en el pecho. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. mátalo=AAdi$eron todos. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. de manchas de sangre. )him=AAdi$o @ommy. y le mordía en la mu*eca.nmediatamente &em"stenes.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. . que había tomado al grumete por su protector. aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. #l barco estaba sucio. y el otro tenía que soltar la cabellera. !o me quedé a presenciar la lucha. y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar. se vi" a 4ilva que caía. y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. . seguido de . lleno de basura. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. @enía una ancha herida. . #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. el negro. al desasirse bruscamente uno de otro. B<!a.aryASancos. y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. #ra al comenzar el alba. 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes. &II POR EL PA+Í-I+O . se mordían. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. sin que yo al menos notara el golpe. con tal uerza. -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués. y se retir" a su cámara. en uno de aquellos momentos. en que los dos enemigos saltaban. hasta estrecharse con él. por donde se iba desangrando. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio.

que era una verdadera pestilencia. Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. los de$aba y echaba a correr. atacado por la iebre. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande. &on Fosé. y. en aquella inmensidad desierta del 7aci ico. 4alían de la bodega en grupos de treinta. . de una vegetaci"n lu$uriante. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. #l barco aquél se hallaba apestado. con gran sorpresa nuestra. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. con su hatillo. y cuando había una braza de ondo o algo menos. echábamos toda la chinería al agua. )omenzamos a marchar hacia el sur. se levant" de la cama delirando. y decidieron desembarcar. se tir" al mar. y pasamos por delante de bahías estrechas. pero no había quinina. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. hubo que limpiar la bodega. verdaderos esqueletos amarillos. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. a buscar el estrecho de . Libres de chinos. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos.agallanes o el )abo de Hornos. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. vete t'. después de cantar una extra*a canci"n. llevados por la monz"n del oeste. #ncontramos algunos barcos balleneros. y convirti" el castillo de proa en en ermería. con pa*uelos y trapos en la cabeza. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga. 4tass. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. con los que nos pusimos al habla. Les di$o que eran demasiados. hasta detenernos en una de éstas. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos. Nos uimos acercando. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. La tripulaci"n. en erma de v"mito negro. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. y así ueron llegando a tierra. y llenamos los al$ibes. &e pronto. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. y nos pidi" quinina.

Nosotros mismos. La bruma se nos echaba encima. @odos ueron arrestados. &escansamos al llegar a las islas . en que los con$urados comenzaron a gritar. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él. hacia la isla de la &esolaci"n. era un disparate. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. estábamos uriosos. que. a la anochecida. al anochecer. 4e podía escapar bien. #ntregar El <ra!#n a los ingleses.. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n. porque casi toda estaba en la convalecencia. y nos acercamos al continente americano. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. el de la cicatriz. )uando cogían alg'n negrero. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. Había bastante viento. 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. se quedaban con la presa. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. . el capitán mand" poner el barco al pairo. al entrar en el camarote. se nos muri" del v"mito. una andanada. que ué también de los del pacto de los piratas. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. nos ahorcarían. y nos lanz"..agallanes. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse. con cualquier pretexto. y de$ábamos hacer a los conspiradores. &espués de la con erencia. -erdaderamente. #ntre el segundo contramaestre. ateridos de río. Luego remontamos al norte.alvinas. entre la niebla. #l capitán le di$o que. menos los convalecientes% unos irmaron. @ristán. por un barco con las velas desplegadas. el puerto del Hambre. :n día. :na noche. aquel hombre era un santo. que comenz" también a presentarse en el barco. si volvía a proponerle aquello. le mandaría arrestar. el cocinero y @ristán. en la +ahía de la 4oledad. por primera providencia.. por no saber irmar. la bahía de la &esesperaci"n. convencidos de su impotencia. ué a ver al capitán. 7asamos días muy angustiosos.bamos a la altura de 4an -icente. otros pusieron una cruz en el papel. a gran distancia de tierra. . el de la cicatriz. y. el de la cicatriz. #l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. los vascos.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. #l será ico don Fosé. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. #ra cosa bien di ícil. Hacía un río terrible. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a.@ristán. y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. pareci" con ormarse% pero. La travesía había sido muy eliz. al que tomamos al principio. no s"lo no se con orm". Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto. . (cercándose a tierra. Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. 4eguimos navegando.

y pudo acercarse con relativa rapidez. no solt" una andanada. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. el de la cicatriz. y seguimos navegando. si no le parecía mal. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. el de la cicatriz. de poleas y de cuerdas. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. #l capitán no replic". ( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. mal explicadas. iz" la bandera inglesa. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. intencionadamente. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. @ristán. las vergas eran estiradas con uerza% oques. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. #stas cosas tienen segunda parte. entusiasmados. peti oques. vimos que aparecía el crucero inglés. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. di" un bote terrible. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. cuadradas y triangulares. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar. B<)allaos=AAdi$o el capitán. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. . propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. di$o al teniente que. sin más preámbulos. como el tubo de una pipa de barro. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. y mat" a otro marinero. se inclin" hasta hundir la proa en el agua. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. La muerte del capitán y del médico. los anillos chirriaban. @ristán. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar. el palo mayor qued" hecho trizas. Nuestra tripulaci"n estaba anhelante. podían comprometernos. y. ( la segunda andanada. 4in embargo. #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. iba a abrir un boquete al barco. se hizo la maniobra. y El <ra!#n qued" inm"vil. &e pronto. la izamos tirando de las cuerdas. al caer de la tarde. para que viniera a visitarnos a bordo. para aligerarnos de carga. 4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. se extendieron para coger el mayor viento.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos.

Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. ( todo esto. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos. a media tarde. @odos convinimos en que era lo más prudente. ti$eras. con alguna colina de trecho en trecho. al llegar a la desembocadura de un río. a pesar de que estábamos hambrientos. &ebíamos estar cerca. #ste árbol. tiene un ruto parecido a la aceituna. podía parecer sospechoso. No nos pareci" conveniente desembarcar allá. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. hundiéndose . Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. Los del crucero temían. y se les oy" golpear por dentro largo rato. decidi" acercarse a la costa a ricana. 7arecía un animal moribundo. (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. &icen que por allí. por lo que di$o el capitán. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados.. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. . por orden del teniente. agu$as. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. sin duda. un corta río y un mazo a la bodega. aunque más redondo y amarillo. el cocinero. &e pronto. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos.. nos detuvimos. hasta desaparecer en las aguas. en los límites del (tlas. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. ?yp. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. todo lo que pudimos. de arena que brillaba al sol. (l día siguiente. Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él. se encuentran estos poderosos castillos antiguos.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula. #mbarcamos tres ca$as de galleta. hasta que. ba$aron los ri les. 9tros. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. y la popa se levant" en el aire. La proa ué hundiéndose. el argán. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros. El <ra!#n sigui" navegando. alguna estratagema. enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias.

Los de la orilla siguieron disparando. Habíamos acabado esta operaci"n. cuando se presentaron media docena de moros. Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. #l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra. decidimos enterrar los co res. No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo. en se*al de que nos rendíamos. . #ntre ellos. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. &e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos. #stábamos esperando. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. armados con usiles antiguos. el capitán. se mani estaron como amigos. aunque muy uerte. y como el viento. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera. y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. . (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. era mane$able. Nos acercamos llenos de esperanzas. +urni. Habían pensado.e acerqué a él. sarnosos. ( la luz de la linterna. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos. Los moros aparecieron a la descubierta. y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. que los sesos saltaron por el aire. pero estaba muerto. ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses. nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. sin duda. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. cuando son" una descarga cerrada. dimos vista a Lanzarote.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. estudiaba el plano. pues estos moros eran todos traidores. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. (demás.. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante. desharrapados. #ra imposible resistir. #l otro huy". ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio. con la br'$ula. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo.

poco más o menos. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos.slandia a la pesca del bacalao. obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. 4i el barco se había dedicado a este negocio. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. pero honrado y $usto como pocos. @ristán. y una lista de la tripulaci"n.tchaso y me uí a mi barco. sin duda. y desde entonces me empez" a salir todo bien. nadie sabía nada. me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería. !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta. a la altura de las )anarias. no quiso dar su nombre. !o había tomado el camino derecho. e ectivamente. uimos tratados con poca severidad. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. #l inglés. para ir a . No tardaron en encontrar lo que yo pedía. &e la suerte de los demás ya no supe nada.e despedí de . (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla. .#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. la misma historia. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre. . /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. sereno y tranquilo. y aquí me quedé% puse una cordelería. Los demás. se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n. que es muy perro. por cuenta de la cual yo navegaba. #sta ha sido mi historia. era antes de que entráramos en él. #l capitán se mostr" tal como era. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. #l otro. cuando pas" un barco rancés a poca distancia. #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. el de la cicatriz. con los mismos detalles. y. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte. los marineros. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. ?especto a la trata. seguramente. encargué al abogado de la )ompa*ía. y todos contamos. me casé y mi comercio ué prosperando.

#lla no le hacía por ahora el menor caso. 1enoveva me decía que Fuan . el poderoso minero de L'zaro. -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. &ebía de ser hombre muy tímido. horrible.INERO I . pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. 4i . los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar. grueso.ary quería. se acerc" a mí y hablamos. LIBRO QUINTO JUAN . de pelo gris. (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé.>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable. por supuesto. /7ero cuál0 No podía comprenderlo. en el vapor que nos llevaba a +ayona.irme en mi decisi"n. uerte. pesado. Luego. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia. la hi$a de :rbistondo. #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n. de acciones nobles. pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona. 7asaria unos dias en L'zaro. .achín. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar.A+HIN6 EL .ary. . Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. decidi casarme en seguida. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas. ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto. escribí a la )ompa*ía. las dunas amarillentas. galanteaba a . #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme. #ra todavía un hombre en pleno vigor.ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva.

@enía esperanzas de que hubiera viento. Los marineros retiraron los remos. que dice así5 . me tendí. cruzamos por el +oucau. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. 4alía al amanecer. &e pronto la vela se agit" temblorosa. No había brisa a'n. el mar estaba tranquilo. y al oírle olvidé mis preocupaciones. (ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. a la luz del amanecer. un Hamlet campesino. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. encima de mí. a uerza de remos. La noche estaba tranquila y h'meda. apoyado en un rollo de cuerdas. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora. el umar en pipa me marea.e dio mucha pena. No se movía ni una rá aga de viento. íbamos de$ando una estela blanca. Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. mon"tona y llena de variaciones. y al rayar el alba. #l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente. Llevé mis ba'les a la barca. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. las estrellas brillaban con un gran ulgor. (quel hombre era un Hamlet.. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. y el patr"n dio la orden de partir. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire. #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco. pasamos la barra. cuatro marineros. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. y esperé impaciente la salida. el timonel y un grumete. #l enamorar me averg\enza. Había seis hombres. brillante. 4alimos llevados por la corriente del (dour. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. . el beber vino me emborracha.

#stábamos delante de Faizquibel. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. Los cuatro marineros del patache. La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. por poco que sea éste uerte. y más le$os. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa. los montes de #spa*a. y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. ormada por cantiles obscuros. !o miraba estas aguas sin pensamiento. con sus rocas. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa. que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa. y comimos todos raternalmente. 7asamos Hendaya y . muy azul. se veía clara y distinta. so*olienta. obedeciendo la orden del patr"n. como algunas barcas pescadoras. #ra hora de comer. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. apenas rizado. Larrun apareci" cortando el cielo.7asamos por delante de +iarritz. con un azul de 7rusía. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. cerca de la costa. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar.uenterrabía. #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao. tienen tan malas condiciones marineras. despe$ada de brumas. Las rocas de los . con una vaga tristeza. sus suaves y ba$as colinas. . re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. #stos pataches de cabota$e. el agua.

los stratus obscuros en orma de peces. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido. Las grandes nubes escarlatas. pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. como una ardilla. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. como muertas en la calma absoluta de la tarde. a arreglar una polea. en el mismo sitio. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. . 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados. y los arenales h'medos brillaban al sol. #l chico se subi" por el palo del patache. :no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. 7asamos así horas. re le$os que no llegaban al interior de las olas. acabaron por ocultar el sol. inm"viles. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. arrugadas en sus grandes pliegues. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. (ntes de llegar a 9rio.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. blandas. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles. #l sol ba$aba en el horizonte.

enorme.zarra y comenzamos a entrar en las puntas.( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol. ahora retemblaban. #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. B7uedes estar sin cuidadoBme di$o.zarte. . porque tengo prisaB di$e. se impacientaban. . 4u contestaci"n me tranquiliz". y la luna.uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e. #ra verdad que . (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . os orescentes sobre el lomo negro de las olas. parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando. y la obscuridad se precipit" sobre el mar.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. Las espumas. . pero ella no le hacía caso.achín galanteaba a la chica. &imos vuelta al . Las velas. +isusalde y las casas de . !o sentía una gran angustia. ! ya menos inquieto. brillaban muy blancas a la luz de la luna. rodeada de un halo ro$izo. llenas de re le$os. interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono. 7asamos por delante de la playa de las (nimas. B+ueno. ( los lados del barco el agua producía un murmullo.ary y de . obscuro y sombrío. se hizo uerte al avanzar la noche.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso. Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad. y pudimos navegar de nuevo.achín. B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna. amarilla. #l viento. No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. uí a casa de mi madre. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra. ue aclarándose. de blancos meandros de espuma5 unos. pr"ximas al acantilado. que había saltado a otro cuadrante. se en urecían. . .e voy. se veían a la luz de la luna. #staba desierto. desgarrados y rotos. regulares% otros. tenían c"leras de algo vivo. ti*endo de ro$o las ganas. buenoBme contest" el patr"n.

B. le di$e si conocía a . No sé si naveg" un poco% pero si naveg".ary. no le tom" gusto al o icio. B7ues . ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa. y en la carretera me encontré con el médico vie$o. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario. 4aqué una silla al balc"n. Fuan . se ha casado con una se*orita rica y remilgada. ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé. de pronto. le acompa*é. No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. #ra gran madrugador y salía temprano para su visita. le pedí in ormes de .achín. No creo que le haga el amor a . Le saludé. #staba el tiempo templado.. BNada malo.achín es hi$o de un caserío de tu abuela.. el puerto. tom" las minas de +eracochea. me senté. @' le conocerás. el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de . y.ary.achín.Bmurmuré yo. y comenz" a explotarlas. B7oco. .II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana. pero parece que está harto de su gazmo*ería. las casas. #l sol se levantaba. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer. !o solía decir de él. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio. #ra demasiado temprano para ir a ver a . la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista. #staba impaciente% salí de casa. BNo% no creo haberle visto nunca. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n. B4in embargo .achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB. a los cuarenta a*os. !a machucho. cuando andaba vagabundeando por el pueblo. y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía .iravilla% pero.ary. que era un lord +yron de taberna. con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal. B7ero habrás oído hablar de él.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . 7uedes estar tranquilo.

B/&e veras0 B4í. aunque ella se oponía y se ruborizaba.e parecía una amenaza ridícula. después de comer.achín y le diré algo importante. #ra verdad que. @odos los días esperaba a .ary era una buena muchacha. que se llama (gapito.. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento.ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que . ( . #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido. 7or la tarde.?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. se abría la puerta.achín me espiaba. dímelo a mí5 yo le llamaré a . cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia. y. que iba a entrar en una casa de la carretera. )uando llegué a casa de ?ecalde. pero que podía haber hecho una boda me$or. . la abracé e usivamente. al toparse conmigo. #speré un poco. No las tenía todas conmigo.aryB. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. sino de ser eliz. y por toda la chiquillería. !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda. muy ino.ary después de que ella concluía su traba$o.e despedí del médico.achín. . B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien . . apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande. (lgunos amigos me di$eron que . y se marchaba a pasear por el mar.. y me volví al pueblo. me encontré con >uenoveva.ary borr" todas mis inquietudes. ! él no la hace mucho caso.nglaterra. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida. solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde. B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a . (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con . .achín tiene malas entra*as. el gran :rbistondo. @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . y paseábamos $untos. B#s que está algo enamorada. B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás.ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga. La encuentro más pálida y triste que antes. me miraba de través% pero no pasaba de ahí. hecho en . #l recibimiento que me hizo . pero se le pas" pronto el en ado. Le pregunté por su padre. no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna.ary. B@en cuidadoBa*adíanB. .

#n el raso de la ermita. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo. entre el olla$e. &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz. de helechos. unas cuantas muchacas estaban sentadas. Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería. en el ondo. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara. algunos dándome una palmada en el hombre. #ntramos en la ermita. por las cuestas. ( un lado teníamos el monte poblado de robles.ary. Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita. parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. . &espués de merendar. gozando de la hermosura del día. Ni una lancha aparecía en el mar. y había romería en (guir". Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda. de los per umes de la tierra en oto*o. B<#h. el mar. . entre casta*os y carrascas. hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores. Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. . La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. y estos aldeanos. Llevábamos una gran cesta. cercado por una tapia ba$a encalada. 4hanti.uimos después a merendar entre los helechos.ary.uimos . de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o. del silencio interrumpido por el ruído del mar.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . de zarzas. (llá aba$o. se veía L'zaro como un pueblo de $uguete. @omamos por el camino de #lguea. +rillaban dentro las luces. un monte pr"ximo a L'zaro. resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas.

ary. )ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. . dábamos una vuelta por la (lameda. 4eg'n parece.B!a lo creo. hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n. entre estas tradiciones.ary. e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él. riéndose% yo. &espués de cada baile. #lla. ?ealmente. en casa. &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. y uimos luego >uenoveva con (gapito. los dos desmoralizábamos el baile. 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores. al lado de >uenoveva y de (gapito. sin poder bailar. #sta es la costumbre clásica de L'zaro. (gapito bailaba eH c?t"edra. la religi"n y el baile son las más importantes. bailando.ary besaron la cruz por el lado del mar.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. ( las diez. tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. que se acercaron a mirarme todos en ila. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. con raz"n. tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. tan serios y tan graves. le di$e5 B(nda. &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. no seas tonto% sácala a bailar. #l se decidi". 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. B<+ravo. . la )ashilda. #lla no pudo contener la risa. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o. el uturo antrop"logo.ary. hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias. como no sabía mover los pies. 7or eso di$o -oltaire. Llegamos al ?ompeolas. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. bailaremos. y dándole un empu$"n. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres. yo ui el primero en sacar a bailar a . los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios. en la plaza. 4abido es que. en que yo me cubría de gloria con gran risa de . #n el camino. y >uenoveva y . y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. por el lado de tierra.

tiraron de las cuerdas para izar las velas.ba marchando de prisa. me marchaba al ?ompeolas. apalancando en las paredes y remando. ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. . agitado. y para no estropearlas pisando encima. cogieron cada uno un remo y. solía pasar todas las noches por delante de su casa. ( veces. donde brillaba un grupo de estrellas. nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros. #lla estaba $unto a los cristales. llevaron el barco hasta las puntas. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. el viento soplaba con uria.ary. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. a quien no se le veía la cara.(l volver a casa. #ra . /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada. le conocí. . Los dos hombres. el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n. )omenzamos a navegar con gran velocidad. me había retrasado.ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. y levantaba nubes de espuma. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad. Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. y en vez de ir al casino o a mi casa. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo. pero ella se me escap" riendo. #ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. ( pesar de esto. silbando. y mis pensamientos se reconcentraron en . ya al inal de septiembre. retorciéndose en torbellinos uriosos.e había llevado a su goleta. . la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto. de$ándome a mí atado y con la boca tapada. La noche estaba muy negra. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. yo quise abrazar a . :na noche. como loca% las garruchas chirriaban. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. me veía. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. chirriaron las garruchas. me ui hacia el borde del malec"n. me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas. y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. )reí que me querían tirar al agua. me agarraron.achín. #l oque se extendi". #staba solo en el ?ompeolas% el mar. Los enamorados son insaciables. !a allí. y me dirigí hacia casa.

con la terrible mare$ada. La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco. /7ara qué protestar. el uno de los hombros y el otro de los pies.achín hubiera pensado echarme al agua.Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca.rayburu. @ras de muchos es uerzos y a anes. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. dirigiéndose a mí con ironíaB. B)ogedleBdi$o . ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. ?espiré a pleno pulm"n. desollándome una mano. ?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. !o le miré estoicamente y no le contesté. Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies. &emostr" que era un piloto atrevido. B+uenas nochesBme di$o . en su concierto continuo de ruidos y de murmullos. que os orecía en las tinieblas. Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces. La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas.achín a los suyosBy de$adle ahí arriba. 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi". Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente.achín en la roca. pude soltarla de la ligadura. >ue te conste. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. me cogieron. en aquella obscuridad. Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de . .achín burlonamente. si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua. /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos. y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. . No sé c"mo pudo atracar .rayburu. :na hora después estábamos delante de . y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales. íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido. !a sabes que esa mu$er no es para ti. de una manera lamentable y desesperada.

y mi pecho respir" con desahogo. @odo el mar iba iluminándose. (llí no había pa$a.zarte% alguna golondrina. Lo me$or era tener paciencia. y el disco del sol sali" del ondo del mar. y. )omenzaron a salir las lanchas pescadoras. 1rité. como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. .rayburu. 7or entre las zarzas y malezas de . la pobre estaría desesperada.e registré los bolsillos% tenia "s oros.i madre habría dado parte de mi desaparici"n. y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos.No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme. además. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio. #n 'ltimo caso.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. La luz venía iluminando el mar. . no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. podía ir avanzando por las rocas.zarra. (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. sola. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo. ( veces sentía el temor de deslizarme. ya calmado y tranquilo. y gritaba renéticamente como un loco. aprovechando la marea ba$a. y salir. nadar hasta la gruta del . escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas. . 7asé la noche de una manera horrible% helado. pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. extenuado. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba. pero sí zarzas. La brisa ligera hacía temblar los maizales de . 7ensé en lo que sería me$or. como despavorida. . en donde yo estaba tendido. #l viento venía en rá agas violentas.

.ntenté encenderla sin papel% no pude.e despert" una voz y el ruido de los remos. #ra indispensable. ?ealmente.achín no se había limitado a llevarme a mi a . averiguaron que procedía de . #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador. La misma ma*ana envi" una carta a . mi novia. . que me esperaban. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". )uando se calent" el hornillo de la roca. . me tendí al sol y quedé dormitando. 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía. . con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo. una hermosa hoguera se levant" del pe*asco. Las dos me abrazaron llorando. comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro. creyéndome muerto. ! mi madre estrech" a . 1uardaba unas cuantas cartas de . y otros marineros. (l saber luego que yo había desaparecido. escudri*aba el mar. .achín.ary. en un momento de cansancio y de debilidad.ary. interrogando al chico que llev" la carta. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. citándola a la salida del pueblo. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio. <>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria. &esalentado. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas. les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a . (l llegar al muelle vi a mi madre y a . .rayburu. luego otra.e registré los bolsillos. abrazaos vosotrasBles di$e yo.ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente.No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas.ary. :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en . Nadie se acercaba. ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. e. suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco. &espués supe que la maquinaci"n de . y a la cuarta. irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. :na trainera llegaba en mi auxilio.rayburu. había que sacri icarlas. #n ella venía (gapito.mpaciente. #ncendí una. (l verme tendido se asustaron. Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente. el novio de 1enoveva. sin el menor rastro de vegetaci"n. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso. B(hora.rayburu.ary. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada. pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas.

B7ero. 7ara abrirla a solas8. podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. ponía5 6.e detuve. muy empaquetada y llena de sellos de lacre. B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté.e lo iguro. /esperas alguna cosa0 BNinguna. cogí los papeles que la envolvían. B/>ué es eso0Bme di$o mi madre. al volver a casa. comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte. B/>uién la ha traído0 B:n hombre. y apareci" una ca$a de metal con su asa. con su dinero y su in luencia.achín de nuevo. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. B4í. &esaté el paquete. BNo sé.I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . #l. me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía. no. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa. B/Has pedido algo0 B!o. . y en ésta una llave su$eta por un cord"n. en una banda de papel pegada.uy reservado.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes. :n día. . y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de . .ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos. le quité el papel. que era una muchacha nueva. #n la tapa. #staba soltando la llave para meterla en la cerradura. Llamamos a la criada. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro. La de$é sin abrir. No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos. B. Nada% no había nada.

el relo$ero. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser. 7or la noche la cogí y la llevé. aquí. que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio. ha de$ado el paquete y se ha ido. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero. BLo esBcontest" 1armendiaB. y a los dos días. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. B. (l poco tiempo sali" un polvo negro. B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. si hay algo peligroso. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. el cochero. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. cuando pas" 4amson. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . debe estar en abrir la ca$a con la llave. 4eg'n me di$o 1armendia. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. ( la ma*ana siguiente.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. el armacéutico. Hablé del caso a 1armendia.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . y veremos lo que tiene dentro. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico. B/>ué será esto0Bpregunté yo. -amos a atacarla por otro lado. No tenía mucha con ianza en 4amson. lo hubiera usted pasado muy mal. y no quise preguntarle más. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. y al abrirla se le destrozaron las manos. Hecho éste. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. Había dentro un mecanismo ingenioso. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho. 1armendia mand" un recado a Sapiain.ndudablemente. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese. pidiéndole un taladrador de metales. porque era hombre muy marrullero. 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a. abrimos la ca$a. 7arece p"lvora.

y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle.ary. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. en vista de su aire miserable. 7aramos en casa de . BLa otra.uy bien.uimos $untos a . B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. . con severidad.achín y subimos los dos a su despacho. creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva. . dispuesto. a replicar con violencia% pero se call". B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro.achín tomaron un tono ro$o.achín la primera vez que lo encontrara.e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. #l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. y tenía que entregar a . pero al in me convenci". muchas graciasBmurmur" él. B4í. me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba. asombrado del tono del médico. en coche. no se lo diese. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para . !o me opuse. #n poco tiempo se había ave$entado.achín el sobre de mi tío Fuan.zarte.para . . . !o le hablaré después. B#stá bien. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido.ary. B. Las me$illas pálidas de . a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa. >uizá. . sin duda. dicho con tal per idia. #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a . B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB. sus pupilas ulguraron% pero no replic". horrorizada. . !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . #lla.ary. parte de mi c"lera desapareci". ella lo detendría y me lo enviaría. que yo aparecía como un miserable completo. :na semana después.e choc" ver a mi enemigo de cerca.achín nos mir" con aire sombrío. No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme. que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. todo arreglado de tal manera.i tío me recomend" que se lo diera en su mano. iré a su casa esta tarde. 4i usted quiere. La una. B/( qué hora0 .achín levant" la cabeza.ary. entregarle a usted este sobre del di unto padre de .

. una ma*ana de octubre. envuelto en el sudeste. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas. #l doctor y yo nos levantamos.B( las cuatro. me desperté con el ruido urioso del viento. me puse el impermeable y me eché a la calle. haga buen tiempo o malo. y nos uimos. #l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores. me vestí. si le parece bien. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. y aunque todavía no había aclarado. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. de$amos a . & LA TE. que yo ignoraba. #l vie$o. No estaba contento% preveía una catástro e. >uieren salir. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. B7ues a esa hora allí estaré. con su gorra calada hasta las ore$as. (manecía una ma*ana imponente.achín entregado a su desesperaci"n. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. #l viento mugía en las calles. con un temporal deshecho.PESTAD :nos días después. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. B+ueno. Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n.

&eben venir cansados. se van a perder. #l viento soplaba urioso% las olas. y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. subían por las rocas. 4alí de la atalaya. como montes. 4i hay más votos para salir. grit"5 <(vante= Las dos lanchas. 4i pretenden entrar aquí. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. desapareciendo entre las espumas. 7ara momentos peligrosos. que hay que quedarse en tierra.zarra y en (guir". atravesaron las puntas y entraron en el puerto. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. haciendo de espadilla. arrancaban puertas. 4e solt" el bote de salvavidas. @odas las mu$eres y chicos nos . crucé el ?ompeolas. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. para que estudien los cambios atmos éricos. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. entonces se somete el allo a votaci"n. entonces es obligatorio permanecer en tierra. 4i las se*ales son de bonanza. al ver el cariz del tiempo. #l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir. La lancha no tenía tim"n. y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. . los se*eros. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. 4i no se llega a la unanimidad. el patr"n. se acercaron a la barra. #l atalayero. llaman s"lo a los patrones. cuando vi" la ocasi"n propicia. Llegaban ritmicamente. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. concluyeron por quedarse. en vez de mandar recado a todos los pescadores. />uiere usted decirle a Larragoyen.uchos de los que habían votado por la salida. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. y luego se cuentan unos y otros. Larragoyen y otros marineros ueron entrando. se lo indican a las llamadoras. y. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. lo que me había dicho el atalayero. y Larragoyen. danzando en el agua.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . con una galantería marina. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. bien su$eto a popa. que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas. hombre. llegaban hasta las casas. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto. después de discutir los patrones. haciendo un ruido de terremoto. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. 4i las se*ales son de tempestad. me di$o que dirigiera yo. discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso.etiéndome por el agua. ( mí me miraban. )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. al amanecer. una casa. con la bocina. y en el extremo del muelle. arrastraban todo cuanto encontraban. 4eg'n di$o el atalayero. . entraban por las ventanas de la atalaya. el que quiera puede ir al mar. a pesar de los gritos de sus mu$eres. que prepare el bote de salvavidas0 B4í. les mand" pararse. es más conveniente un remo largo.

)on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. sino dando la vuelta. de pie. >uizá mi sino era morir asi. . de héroe. se perdía. muy desagradable.contemplaban con ansia. en el ondo del cielo. cerca del agua. 4alimos de las puntas.uera=AAdi$e yo. #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. se veía una barra negrísima. cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. enormes. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas. sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. mezcla de aceite de linaza. de pescado rito y de agua de mar. y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. &esde el mar. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. en el mar. Las olas. sin cambiar apenas. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. B<Hala= <. :na de las barcas pas"% la otra. el espectáculo de la tierra era extra*o. amarillas. seg'n di$eron. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo. #l horizonte se llenaba de nubes negras. (sí lo hicimos. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. los seis hombres en los remos% yo. en el tim"n. Larragoyen. quitándose la boina. #n este momento. #speramos a ver lo que ocurría. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue.

no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. yo me indigné. #n vez de recibirla de través. . vimos la goleta de . maniobramos para cogerla de rente. más voluminosa que las otras. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. Hay que pasar. me parecía peligroso. demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz. vino en diagonal tan rápida. <Hala= BNada. o. (l verme todavía en la lancha. a veces. Larragoyen nada di$o. Nos acercamos a las puntas. se nos ech" encima. &imos la primera vuelta. en cambio. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra.7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. Llevaba dos pasa$eros5 . como hueca. y tres muchachos más. rasando el agua. que venía. .achín. una cuerda rota. con la gente cansada y anhelante. pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha.r a guarecerse a 1uetaria. #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. como un cisne antástico. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. con un enorme estupor. Nuestros remeros estaban rendidos. con el oque hinchado. saliendo de las puntas. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible. en un ángulo lo más acentuado posible. el novio de 1enoveva. B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB. que no hubo tiempo de ponerle la proa. una ola de aquellas cilíndricas. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta. con una rapidez inaudita. &esde donde estábamos. No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. nuestra probabilidad de pasar era menor. #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. como les llaman los marinos. por lo menos. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo. #n esto. como hueca. venía un momento de relativa calma. &espués de las tres olas uertes. . vamosBdi$eron todos.altaban (gapito. tan s'bita. no encontramos a nadie. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes. y la goletilla iba al ondo del mar. cuando. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros.achín y su criado. @odos nos quedamos at"nitos. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. los golpes de mar de ordenanza.

le conté a . que estaba sirviendo en L'zaro. 1enoveva sali" a abrirnos. Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. ( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables. y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa. al pasar cerca de nosotros. 4alimos al muelle. #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n. B! los tripulantes.ary lo que había pasado.achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta.achín. 4obre la cubierta estaba . . (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% . como casi atravesándola por en medio. y. y no quiso presentarse como nuestro salvador. sin atender a las indicaciones del atalayero. por la tarde. (l llegar al aro.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. <>ué bien han hecho la maniobra= B4í.(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento. y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. #l y su criado se retiraron. acurrucado. tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua.achín la de$" asombrada. &I UNA +AN+ICN PESADA )uando. :no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. . allí donde se con undían el cielo y el mar. . nos ech" una cuerda.achín. -ino con nosotros una hermana de (gapito.ba a marcharme a casa. . tendido. La conducta de . .ary se habían enterado de lo sucedido. !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo. se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. Ni mi madre ni . que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando. el barco es buenoBdi$o el criado.achín sabía que entre los pescadores era odiado. vi a mi novia palidecer y llorar.

para entregarse a la alegría y al vino. y a un marinero vascongado. capaz de cosas buenas y de cosas malas. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan . dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron.-olvimos a L'zaro. No era posible convencerles de otra cosa y los de$é. 4hempelar. La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat.achín era.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. #llos vivían. #n el ondo. . como había prometido. cuando menos dice una canci"n es me$or. sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo. B<>uién sabe. sin duda. le pude convencer de esto. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar. 4hanti. un hombre violento. que era una persona sensata. quién sabe=AAme di$eron. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. (llá estaban Larragoyen y sus amigos. no se le convence nunca de nada. 7or la noche ui al 1uezurrechape. (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . que me recibieron entre aplausos y gritos. !o pensaba que . el del astillero. B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. (sí es la vida. y celebraban su ortuna. eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti.achín al socorrernos. y aunque parezca absurdo. ( un marinero. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. después de haber estado cerca de la muerte.

pase usted a casaBle indiqué. 7as" . lo con ieso. 4e iba acercando el día de nuestra boda. 7ensé que no intentaría atacarme. BNo. />ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. .A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que . B@engo que marcharme. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes. noBdecían todos.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas. que trenzaba.achín. abandonamos el 1uezurrechape. perseguía estas melodías atropelladas. :na noche. que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. 4hantiBgritaban los demás. vi a . al entrar en casa. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". subi" las escaleras conmigo. BNo te vayas.achín no se ocupaba de . B4í. 1racias al sereno. yo era más uerte que él.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche. &II . Llovía. (demás. !o.e eché a temblar. que me encontr" y me acompa*" hasta casa.ary ni de mí para nada. sin parar. se*ores. con gran curiosidad.2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas. monstruosas. B<. y nos uimos a casa. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera. B+ueno. me voyBy me levantaba para marcharme.uera= <. )uando ya no podíamos con nuestra alma. y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera. ( veces decía5 B+ueno. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n. 4hantiBgritaba un vie$o. .achín que me esperaba en el portal. No se le veía $amás por L'zaro.

#l sigui" mirándolo todo con atenci"n. BNada.e tendi" la mano.achín era un tipo raro en todo. !o le contemplaba con marcada impaciencia. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. <adi"s= . me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro. no% puede usted estar tranquilo.>ued" mirándolos de nuevo. (l volver encontré a mi madre un poco excitada. B4í. /. vacilante.achín. . B>uisiera saludarla. &éselo usted el día de la boda. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable. al ver a . yo alargué la mía y me la estrech" con uerza.achín estuvo con ella muy amable. @omé el sobre.. B#ntonces.ary.Ble advertí. B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella. a pesar de que creo que tengo motivos. . B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba. Hablaron los dos largo rato. #ntramos en el cuarto de mi madre que. B/@anto se parece0 B#s idéntico.. 7robablemente ya no nos volveremos a ver. Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í.. B/#h0 B4í.achín. B:sted dirá lo que quiere . B+ueno. &ígale usted que es de parte de su amilia. nunca. en su conducta. B/No será una venganza0 BNo. #l tal . -oy a decírselo a usted en seguida. (l salir . qued" sorprendida no se por qué5 .e guarda usted rencor0 BNo. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba. B/>ué te pasaba0Bla di$e. B)ierto.e entreg" usted un sobre del padre de . !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible. pase usted...

achín. #ran acciones de minas.ary abri" el sobre que me había dado . 7asaron días. y como no lo puedo ser. la venganza del sarnoso contra el sano. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado. . pienso que ésta es mi venganza. a quien tanto he odiado. una ortuna.&ías después. 8La bondad es la uerza de los privilegiados. hermana mía. 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha. 8Fuan.i querida . querida hermana. No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido. semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él. una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa. sirviente de casa de nuestra abuela. ni todo el mundo puede ser bueno.achín. 4hanti. para que puedas vivir con tu marido. casi hermano. con su criado. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente. La atalidad lo ha dispuesto así. 8(di"s. al enviarte esta dote a ti. No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso. es pariente mío. . . )ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles.. #l día de mi boda. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. 8No todo el mundo puede ser sano. que decía así5 6. títulos de la &euda. al llegar a casa de mi madre. nuestro enemigo. #ntre ellos había una carta..ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos.elicidades.8 (l escribir esta carta se veía que . . hi$os del mismo padre.. .achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas.achín. la venganza del abandonado. se embarc" en la goleta. !o aun no lo puedo ser.

LIBRO SE8TO LA SHELE .

I HABLA EL .achín0 B4í.uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios. #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil. #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban. 4iendo médico aquí. y me di$o5 B/4abrás que se march" . se trans orm". y. #staba ahí sentado. !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela. entre ellas. Lloraba como un chico. en donde estuve dos a*os de médico. donde t' estás. B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo. . B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. B/Los ha conocido usted0 B4í. B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . . (l principio me oía ir"nicamente. la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. No creía que tuviera el coraz"n tan blando. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona.EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa.e tenía que hablar. con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. B/( los dos0 B( los dos. había que estar bien con ellas. ya lo sé. !o mismo me conmoví. . que por entonces se había quedado viuda. so pena de perecer y no tener una visita.achín.

@odos estamos en ermos. -i a tu abuela. muy ina. esbelto. a tu madre. . B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB. . B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. B+ueno. muy pálida y muy triste. !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. #ntr" la muchachita.e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. )ontemplé a la muchacha. y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio. 4hele0Bla decía.. se*or médico. y salud". . y que no tiene mucha uerza orgácica. @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. La 4hele era muy bonita.uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. ya irá..@u abuela tenía en casa una muchacha. a tu tía Grsula. está o$erosa. #sto no lo digo delante de un orastero. pero en general no es uerte. aunque no en las ideas. al marcharme. #ra este tipo vascongado. B-amos. y a quien llamábamos la 4hele. @iene v"mitos. 7ero me ale$o de mi historia. parece que se le alarga la nariz. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. muy modosita. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo. #sta raza vasca es bonita. como por un su rimiento contenido. B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. BNada. que tiene algo de pá$aro. B/>ué hay. acércateBle di$o tu abuela. y. que ba$" la vista% le tomé el pulso. Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. ina de tipo. que también la 4hele está mala. que era ahi$ada suya. @iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses. rio$anos y castellanos.. -uelvo a ella. B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. me di$eron5 B#spere usted. $amás. sin levantar los o$os del suelo. no. A/No tienes novio todavía0 BNo.

B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. ya va a hacer mucho tiempo. se*or. sin duda. se*or. cuando entr" la 4hele. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho. 4i crees que soy un hombre malo. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. se*or. /verdad0 B4i. B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. ! la muchacha se ruboriz". !o seguí el interrogatorio. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. se*or% yo no he dicho eso. B4iéntateBla di$e. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. preguntándose. !o continué con mis preguntas. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. se*or.II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta. se*or. la pasé al despacho y cerré la puerta. . por qué le dirigía estas cuestiones. (cudí a su encuentro. B<:n hombre malo= No% no. B/#ntonces. B&igo si tienes con ianza en mí.

ené=AAdecía. /)omprendes0 B4í. no me enga*"% no me prometi" nada. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. no. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él. .r al caserío0 BNo. de cuando en cuando. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . se*or. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto.. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno. /)omprendes0 B4í. B+ueno. B@' has tenido amores con el se*orito Fuan.i padre y mis hermanos me pegarán. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. al caserío. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio. /verdad0 BNo% no. no lo sabe. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle. que te quiero bien. si es que la recibe. cálmateBla di$eB. se*or. B<(y.e daba verg\enza.ilipinas en un barco.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. B! mientras llega la carta y la recibe. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. . !o la contemplaba emocionado. !a me enteraré. se*or. antes de que noten tu estado. para que sepas que soy tu amigo. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. B/No sabes más0 BNo. /qué piensas hacer0 /. y lo que te pasa es la consecuencia natural .. B+ueno. so ocando un suspiro. B&ebías enterarte del nombre del barco. B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo.

B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento. La 4hele miraba el suelo y suspiraba. hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. algo impaciente. y la carta no debi" llegar. hablando con do*a )elestina. 4i ha salido de )ádiz. no me de$e usted. como un cordero que llevan al sacri icio. que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. BNo. ( ver qué quiere hacer conmigo. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. La muchacha suspir" más uerte. <(y. . III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. ( pesar de todo le escribí. ené= B7ues. sino la de una res estropeada y en erma. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé.B#ntonces. pero va a tardar mucho en saber la noticia. Las lágrimas corrían por sus me$illas. me detuvo. me levanté y la di$e5 BNada. y viendo que me disponia a salir. 4e entregaba a su suerte adversa. #n el caso aquél no era la venta corriente. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. se llaman la enta de la ternera. . )omo sabes. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. atendiendo s"lo al dinero.ientrastanto. B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. t' decidirás. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. !o.ilipinas. y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. no. La pobre muchacha me dio lástima. No sé qué aconse$arte. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa. porque no tuve contestaci"n.

B! mientrastanto. B/(l padre0 B(l padre y al hi$o. B! las azadas y el trilloBa*adía .. no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB. . BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os.achín0 B. (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla.. B#n . daba una idea bien miserable de la humanidad. B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB.achín el vie$o. No quiero que la 4hele vaya allí. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro . 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen.achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. !o conozco a todas las amilias de los caseríos . BNo. 7resencié la entrevista en la cocina. #ra una escena triste. el de 9lazábal (spicua es muy $oven.. #s perder el tiempo hablar de Fuan.achín0Bpregunt" el curaB. . /qué0 /Le llamaremos a . B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal. B4í. doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo... /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce. B7ues vamos a ver quién nos convendría. B/! .e parece lo me$or.achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina. /( usted qué le parece. #l mozo de 9lazábal está casado. es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB.. B7ero. pues les llamaremos.achín padre y . hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano. <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario. La tratarían muy mal.turbide hay un muchacho carbonero . /. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas. B#ntonces. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales.Binsinu" el cura.BNada. B+ueno.

!o no digo nada. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad.B+ueno. se*ora. con una voz débil como un sollozo. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. &entro de unos días será la boda. pálida. B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío. . )onque resolved de una vez5 sí o no. sonri"..achín. 9 decid qué queréis más.. se*ora. B+ueno. porque las gentes dirán que . ya lo sabes.. /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que . con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante. se*oraBcontest" ella. pero mi mu$er. La conversaci"n continu" así.. la tierra esa será para vosotros. +ueno.. y cuando llegaron a un arreglo de initivo. con los o$os ba$os y las o$eras moradas. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele. La muchacha está en ese estado. el $oven. B#so ya os lo he dicho antes. 4e destroza una vida.. yo no sé si estará bien. BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven. se de$a a un hi$o sin padre. queriendo echárselas de malicioso. y las azadas y el trillo.. !a lo sabemos. B/No dices nada0 BNada. . y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre.Bdecía . y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta . B+ueno.. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas. se lleva la desolaci"n a una amilia... B#stá bien..achín padre..

I& .

se encontraba alegre y sonriente. La encontré. y sin duda de verse mimada en aquel trance. 7as" un día y otro día. tenía el presentimiento. muy quebrantada y con un principio de iebre. me llamaron del caserío de . todos los planes terapéuticos se estrellan. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua. la hacía llorar.0 B#s posible. B/7ero no me$ora0 BNo. tenía buenos sentimientos. &o*a )elestina me llam" reservadamente. robusto. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho. )ualquier cosa. pero no es ácil asegurarlo. la primera vez que ui a visitarla. pero ella estaba en erma. aunque mu$er orgullosa. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco. La 4hele había tenido un hi$o uerte.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB. muy l"gico en el ondo. #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas. La pobrecilla no me$oraba. No había manera de hacerla reaccionar. No quise tranquilizarla. . &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído.. 4eguí visitando a la 4hele diariamente.. Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida. y creo que padece una lesi"n cardíaca. (nte una resoluci"n tan irme de morirse. de que había de acabar mal. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. la menor palabra. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. B>ue está mal. B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o. &o*a )elestina se inmut" porque. La 4hele era muy cari*osa.achín.

<7obre madre.7or la ma*ana muri" la pobrecilla. después de todo. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él. replic"5 BNo. &espués. Lloraba desconsolado. )ogí el manuscrito. )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida. más tranquilizado. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que.achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. y prometi" enviármelo. #s verdad. con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero. B#so es. &e manera que llévatelo. si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. no% él tampoco tuvo la culpa. lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. B4í. . buscando conocer mi opini"n. B/! qué di$o . .

un bergantín que recorría los mares de la )hina. era un hombre de genio. 4iam.uy $oven comencé a navegar. tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos. Los principales puntos de parada eran 4ingapur.O EL . . +orneo y las .alaca.ilipinas. era un muchacho atolondrado. )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos. mi capitán. 4il DilUins.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia. .anila. #l capitán era australiano% el piloto. .acasar. vascongado.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás. +atavia. en el ondo.LIBRO SEPTI. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo. . . de buen coraz"n. )on recuencia teníamos que batirnos. aunque un tanto violento. HongA Tong y . ué muy intensa.i vida. ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. !o.ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios. en los primeros a*os de navegaci"n. puertos en donde no había entrado aun el europeo. Nuestro comercio se desarrollaba entre . y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre. . y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos. 4umatra. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes.

la 4hele. todo lo disculpaba.i madre me llam". @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol". )erca de las islas )elebes echamos a pique. Hicimos verdaderos horrores. &ios se lo haya perdonado.#stos %raos o %araos suelen ser. >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. . aun se podía decir que en él el talento era lo de menos.anila. pero hay algunos de estos %raos grandes. la envidia.ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba. (demás. y al cabo de éstos mi capitán se retir". y aguardaba el ataque de los piratas. DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. como digo. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz.anila a )ádiz. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres. lanchas a iladas que navegan a vela y a remo. y volví a L'zaro. @enía alg'n parentesco con mi madre. #ntonces conocí a la 4hele. de tres palos. en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. a 4idney% yo ui a . 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. y sucedi" lo que no era raro que sucediera. No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas. #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. La maldad. y desde . a ca*onazos. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. !. la ruindad. era pariente y ahi$ada de mi madre. . 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. muy $oven e inocente% yo. . La 4hele. sabía lo que daba de sí su Asia. que tienen grandes condiciones marineras. y no le pedía más. (llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. ya vie$o.ilipinas. )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. generalmente. No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. él había navegado casi siempre en aquél.

!o no sospechaba el estado de la 4hele. como dice todo el mundo. y entre muchas noticias para mí indi erentes. &e sospecharlo. las mu$eres son volubles e ingratas. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella.#stuve por volver a L'zaro. ?ecogí varias cartas de mi madre. Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. @ardamos seis meses en llegar a . )uando supe esto. me comunicaba que la 4hele se había casado. me iguré que. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia.anila y estuvimos allí dos. saltando por todo. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa. .

me$or dicho. @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos.anila. un mozo est'pido y borracho. y llevaba una vida de ri*as y rancachelas. que estaba embarazada. !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre. /&"nde está el barco0 B#n +atavia. a @ristán de :garte. 7oco a poco mi c"lera disminuy". @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre.i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido. -oy a comprar unas tierras en .. (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. ahora mismo le escribo al capitán. sí. escríbele. vamos a hacer una cosaBme di$o él.ilipinas. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de . que es un paisano. que. para ahogarlas. de ir a las tabernas a emborracharme. Llegaban a molestarme tanto estas ideas. B+ueno. .eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía.ilipinas los pasé desesperado. !o no pienso ir a tu barco. :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas. BNo puede serBrepliquéB. B7ues nada. !o le di$e que a mí. y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. y hubo que seguir adelante. pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días. BHombre. a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele. @enía que zarpar la ragata. al llegar a . #n una de ellas encontré.. por el contrario. BNo importa. Los seis meses de via$e a . o. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil.. . y no me lo permiti".ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. 4e hallaba cansado del mar. #n una me decía que la 4hele se había casado. de la vida agitada del barco negrero.achín. la había casado mi madre con el hi$o de . y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío. por mi desdicha. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina.achín. B#ntonces. #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose. tomé la costumbre. .

. poco más o menos. (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron. era una especialidad. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso.e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. yo de L'zaro. &e$é salir La Mari'eles. Lo reclamaba con todas sus uerzas. y desde su punto de vista. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora. poco más o menos. teníamos el mismo acento. !a aceptado. Las dos las reunía yo. donde guardaba sus riquezas. las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. 4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. y él me di$o con gran sigilo5 . La sustituci"n era ácil. )omo avaro. buena persona. aunque muy desigual y poco l"gico. #ramos. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. era $usto. El de #lguea. . #ra. y cuando concluy" me la dio. no hizo ob$eci"n alguna. de la misma edad y de la misma estatura.e pregunt" d"nde había navegado.4e puso @ristán a escribir la carta. relativamente. re orzados con barras de hierro. que dentro de su arbitrariedad. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. me llev" al alcazar de popa. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. y hablamos. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n.e recibi" amablemente. )ambiamos de papeles. @enía un armario orrado. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. .

hasta un pobre muchacho irlandés. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. les dan de comer y hasta alg'n dinero. no. un campesino arruinado. 7atricio (llen. los demás eran una colecci"n de borrachos. no tenía importancia.B>ue no te oigan. en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy. se entiende con el enganchador. 7oco tiempo después. in$ustamente. La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. de presidiarios. #ra un buen marino aquel hombre silencioso. #staban convencidos de que. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. la buena e. de$ando en la miseria. Saldumbide me cont" que. (hora. no pude. eran necesarios e imprescindibles en la aldea. @enía espíritu de labrador. en donde se mezclan gentes de todos los países. . que iban al lado del capitán por codicia. &espués se escap" no sé c"mo. había enganchadores. estando en el servicio. en busca de traba$o. tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. que dio a su madre. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. el cumplimiento de la palabra.iraba al mar como algo sin interés. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o. de ladrones. saliendo de su pueblo. (llen sabía que en Liverpool. al morir. 9tro hombre bueno en el ondo era . escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. #stos eran casi buenas personas. Los vascos. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes.rlanda a Liverpool. campesinos en su mayoría.ranz Nissen. el timonel. Le llevaron de Liverpool a (msterdam. consideraban el piratear. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. Hablaba muy poco. que era un modelo de probidad y de nobleza. había ido huyendo de un pueblo de . o el robar barcos. (llen era un buen muchacho. y otros dos o tres. y los sJi%%ers no le aceptaban. . le mand" azotar. como en todos los grandes puertos. y nunca de su vida. 7or más que yo intenté explicarle las maniobras. al lado de una mu$er rubia y pintada. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. pero muy poco marino. no tenía certi icados. el vender una amilia de negros o de chinos. (llen era un hombre a ectivo. a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. Nissen. y Saldumbide lo rescat". ya en el 9céano. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. 4u padre. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. comerciantes de hombres. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. como el doctor #[aldus. y cuando viene un capitán que le alta marinería. lo peor de lo peor. (llen no sabía.

#stábamos unidos como si uéramos hermanos. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados. &e veinte atacados se nos murieron ocho. cuando se nos sublevaron los chinos.i me$or amigo en el barco era (llen.bamos cruzando el 7ací ico..ilipinas %ontines. #n mi tiempo. de esos que llaman en . . que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. . 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. y la tripulaci"n se mostraba d"cil.i plan era llegar a #uropa. #l hablaba. (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. que era enemiga de la otra% pero.e di$o. . Hicimos una poci"n para los en ermos. entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a. cuando. #staba bien estudiada la capacidad de aire.archando por el 7ací ico. al in. #ra un hombre borracho y nervioso. .uchas veces pensé si estaría loco. y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té. se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir. recriminándome.acao. Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés. (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo. 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. a la altura del )abo #nga*o. la mitad de los días los marineros estaban sublevados. hacia el sur. se nos acerc" un pailebot de dos palos. . )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica. :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres.lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla.ozambique al +rasil y a las (ntillas. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano. . y de él apareci" @ristán de :garte. >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. tales eran sus gestos y sus arrebatos. Le di$imos que no. 7or lo que me decían todos. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros. #l conocia mi vida y yo la suya. El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes. nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico.loA.

No sé si esto ué verdad. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau. y sin esperar a que me$orara el tiempo. (quí pudimos reponernos. &espués de una travesía larga y llena de peripecias. que no se quit" en una porci"n de días.e acerqué a un muro del castillo. ( la altura de 4an -icente. &espués comenzaban a verse zarzas. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete. )uando huíamos.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. llegamos rente al #strecho de . por orden del rey de #spa*a.alvinas. y. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados. re le$aban el sol. No me parecía prudente enterrar allí los co res. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res. La prudencia nos aconse$aba detenernos. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara. pero yo seguí. que tenía grabado un ele ante. con rocas desnudas y siniestras% el suelo. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí. Funto al mar. de descansar. El <ra!#n se hundi". colocada a orillas del río. hasta de$arle a uno ciego. @odas aquellas lomas y montículos del río. y busqué otro punto me$or. &ecidimos. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos. #ra necesario encontrar $alones más irmes. angoso e inculto. camino de #uropa. #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. ormados de arena. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. dunas de arena blanca. yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . ormadas por el viento. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. . nos pusimos en derrota. hacia las )anarias. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra. Huimos en la ballenera. La tripulaci"n estaba aniquilada. un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces. callistris y algunas piteras. #l vértice de la sombra caía en . siguiendo la visual del o$o. ( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". seguimos adelante. -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada. 7ocos sitios más tétricos que aquél. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima.@uve que arrestar a aquel loco. de com'n acuerdo. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. )omenzamos a navegar con rumbo al norte. cerca de la costa.

uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os.aquel momento al pie de un árbol de argán. Nos cogi" un temporal deshecho. sin ocultarle nada. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. 4alimos de allá perseguidos por los moros. . III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. y. por mi conse$o. tradu$e la indicaci"n al vascuence. y nos lanzamos al mar.i$é el lugar. #ramos sospechosos de piratería. Luchamos durante dos días con la lluvia. recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico. (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. )reíamos encontrar la salvaci"n. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro. y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. en vez de cumplir el pacto. nos atacaron y nos mataron varios hombres. hasta que sobrevenga la muerte. . (llen. . #l di" de mí buenos in ormes e in luy". No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. #l pirata está uera del derecho de gentes. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. que no pudimos de endernos. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida. para que no me colgaran de una verga. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello. y nos de$aba sordos. seguramente. los marineros a cinco.

triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. sin vegetaci"n. 7erdimos de vista el Pez 2olador. -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. #l barco. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados. (l día siguiente. el contramaestre. y de ella colgaba un gran arol. No se le vio durante alg'n tiempo. &e cerca. 7or todas partes. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. dominaba igual color neutro. No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. desmantelado y sin palos. 9ld 4am. al anochecer. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3. se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. el vie$o navio parecía un arca de Noé. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. se destacaba como una mancha. con las esposas en las mu*ecas. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. y uimos avanzando hacia tierra. con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. 7asamos por delante del coronamiento de popa. de tres pisos. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo. 9ld 4am se tir" al agua. y hacia tierra pantanos negros. el timonel. No quise ver aquella horrible caza. (l salir de 7lymouth. y otros prisioneros ranceses. 4e llamaba el Ne%tuno. Nissen. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. . y nos sentamos en la barca. el irlandés (llen. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. alrededor. Nunca he sentido mayor melancolía. :garte. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. que tenía tres pisos uera del agua. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno.No a todos nos enviaron al mismo punto. grises. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. +a$amos. que quiso venir conmigo por amistad. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo.

@an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. a la hora de diana. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. . sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. ardillas y otra porci"n de animales domesticados. y eso me sirvi". ( pesar de esto. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. pá$aros. (llí tenía uno que vivir diez a*os. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. cuando le cazaron. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios. Había un capitán negrero inglés que. mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. <:na vida= @enían que pasar primaveras. tuvieron que su rir el encierro. y a los quince días había recobrado la salud. los o iciales. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. vigilada por unos y otros. porque algunos de nuestros compa*eros. . se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. (l amanecer. @omé una poci"n de quina. seg'n nos cont" él mismo. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. es una necedad. La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia. iba recogiendo negros. #ste capitán. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. le tenían uera de sí. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia. dispuesta a cualquier es uerzo. Furamos no separarnos $amás. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n. además del despo$o. en donde se les tenía a pan y agua. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. )asi todos los reclusos tenían palomas. siempre a la vista de un mar gris. )onstantemente estaba ebril. y a popa. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. el río.e mandaron quitarme la ropa. los dos vestidos de pontoneros. la humedad. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada. entre ellos :garte. de unos pantanos llenos de ango. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba.

de más de cien metros de ancho. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. unos se vigilaban a otros. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. Los primeros meses. de más de una legua de ancho.e y Libertad. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. #l venerable era un vie$o pirata griego. cuya historia era una serie de horrores. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. . #sta clase de hombres. por otro estilo. Había en ella tres pontones. aparatosa. en caso de evasi"n. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo. de noche. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. y después de hacer nuestras pruebas. no sé si de nombre o de apodo. #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva. de dos millas. que se llamaba. pesados cerro$os. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. lo constituían los pantanos angosos de la costa. las puertas. pero cuando tenía p'blico se volvía loco. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. aproximadamente. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. pasamos a ser hermanos. La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar.#l marsellés. era tan imposible atravesarlos andando como nadando. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. y no s"lo con los presos. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. (demás. producen alternativamente c"lera y desprecio. era. que viven 'nicamente para la galería. (lrededor del barco corría una galería ba$a. y el nuestro estaba en medio. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . Lo que en :garte era dignidad vidriosa. :n peligro mucho mayor que el del mar. un hombre molesto. 4eg'n se decía. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse. a lor de agua. @iboulen. con las ventanas tan pr"ximas una a otra.

. La indi erencia que sentía por todo. (llen. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. y llegué a ganar alg'n dinero. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. pasados dos o tres a*os. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. 7re ería. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. el comandante me prest" varios libros de geometría. me recomend" varias veces que no la leyera. a pesar de que estaba prohibido tener luz. ( éstos a*adi" una +iblia. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. tenía la esperanza de que. de álgebra y de ísica. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. lugar vigilado de noche y de día. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. 7or la noche. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. me dediqué a estudiar matemáticas. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí. me llevarían a una colonia penitenciaria. donde la vida sería más soportable. y. cantar canciones sentimentales de su país. (demás.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. pero no quería. )onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. gracias a ella. que era un cat"lico anático.

&ormíamos todos en hamacas. descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. a que nos viera en una misma posici"n. &e aquí había que subir a la toldilla. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo. )omenzamos los preparativos. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. . sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. (llen y yo. @enía dinero. &iscutimos varios días un plan. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. 7ara que no chocase su cambio de conducta. y echarnos al mar. hasta que llegamos a aceptar uno. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. que nos dormíamos en seguida. La idea era ir acostumbrando al master. irritado por los castigos. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. después de esta tentativa rustrada. para salir a cubierta. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina. ya no me de$" vivir en paz. en días sucesivos. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. :garte. :garte estaba en ermo. que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. . le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta. entabl" negociaciones con él. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. que ocupaba casi la mitad posterior del barco. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. La 'nica garantia del éxito era la sencillez. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas. Nos asociamos :garte. y hacerle creer. una sierra. y pagaría lo que uese. y hubo que suspender la obra. @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. #ra tan di ícil salir del pont"n. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. como si tuviéramos río. cuando hacía la requisa.:garte.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro. #ra en invierno. ganar la costa y salvarse.

Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. 7or él. mientras íbamos nadando. atadas al cuello. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. al pensar que era indispensable lanzarse a ella. porque los caprichos de los presos se pagaban. )uando estuvo acabado. un botecillo atado a una punta. seg'n decían. #n esto. !a hecho este primer camino. atado a la espalda. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. con un catale$o de uno de los pontoneros. #l bote estaba más allá de los pantanos. un sábado. me sentía intranquilo y ebril. ormando un paquete. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. @erminados los preparativos. decidimos abricarlas con unas tablas inas. como siempre. como en una unci"n de teatro. No se descon i" de la petici"n. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. pocos días después de ?eyes. y esperaban ver el resultado. antes de acostarnos% después. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies. pero a'n las noches eran bastante claras. Nuestros vecinos sabían el proyecto. y (llen hizo seis tablas delgadas. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. que al ponerlo no se notara que había agu$ero. a gran distancia. (ceptada la idea.4e trataba de horadar la pared de tal modo. una para él y otra para mí. (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. :garte y yo. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. @ardamos bastantes días en terminarlo. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. La luna comenzaba a menguar. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. nos desnudamos (llen. aunque bastante resistentes. ( medida que el momento se acercaba. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . era tan imposible andar como nadar. 7asada la lista. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. para guardar nuestros e ectos. La madera cost" un dineral. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable. (llen vio en la costa. que el pedazo arrancado uera como un tap"n. nos dedicamos a esperar un día obscuro. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. La guardia entr" y nos pas" lista.

4i se habían dado cuenta de nuestra alta. ( los lados de la popa del pont"n. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa. B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. )on esta capa de grasa desapareci" el río. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. podríamos ba$ar a la otra. corriendo por cerca de la borda. deslizándose con nuestras sandalias de madera. que cogía casi toda la mitad del barco. podíamos decir también nosotros. (rrancamos la lima colocada más aba$o. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. #speramos a que terminaran de hacer la requisa. (llen dándome un trozo de sebo. como por una gatera. abrimos el boquete. las tengoBme contest" (llen. y él me embadurn" la espalda. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. en las aristas. 4ali" el master y su tropa. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. adonde daban los balcones de la cámara del comandante. Hacía un río terrible. y salimos a cubierta. #ra el momento de obrar. 4e la di. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. . y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. All is ell 2todo va bien3. en voz ba$a. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. a nuestro lado. #l centinela. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. se inclin" y clav" otra más aba$o. (gachados. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días. )erramos el boquete. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. )omencé a rotarme con aquello. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. !o estaba temblando de río. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. grit"5 All is ell 2todo va bien3. No había manera de pasar por encima de ellos.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. a un lado. B&ame la limaBme di$o :garte. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. era una locura intentar nada. como de ordinario. B(quí. :garte y (llen hicieron lo mismo. No habían notado nuestra desaparici"n. 4e renovaron los centinelas. B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. Le seguimos. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato.

porque se iba a cansar pronto. ué ilusi"n mía. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa. Hubo un momento. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. :garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre.e atendi". La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua. y hubieran llegado a las manos. Había mucha mar. 4oplaba un nordeste muy uerte. )ruzamos el río. al descender. :garte le contest" sarcásticamente. que nos servía para nadar con menos atiga. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos.uimos de$ando atrás el barco anal. (nduvimos por la costa. . (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. que tuvimos miedo de que nos viese la guardia. con barro hasta la coronilla. que creí que el centinela me estaba mirando% pero. (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche. y blas emar así era desa iar a &ios. las suelas de madera% luego. todavía estaba la galería in erior con sus centinelas. #chados en el lodo.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. . &eba$o. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. que estaba helado. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. aunque no para permitirle andar. nos levantamos los tres. se descolg" :garte. . Nos metimos valientemente en el pantano. 7asamos por delante del otro pont"n. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. pudimos resistir más de dos horas nadando. sin duda. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia. y después ui yo. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. nos atamos a los pies. B+ueno% vamos. unos a otros. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte. que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. (l principio. y comenzamos a andar en ila. agarrados. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. y entramos en la zona del ango.

aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. y comenzamos a limar el hierro. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. de un color sucio. recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. como envuelta en lluvia y en barro. una ma*ana triste. quedarnos. Nos quedaban dos limas. vino con ella. y nos pusimos la ropa. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. ligarte. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. @ardábamos mucho. por 'ltimo. & A LA DERI&A 7or in. y ech" a correr. (l principio. un sol pálido. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. . y dio tal golpe en el candado. después de aquella larguísima noche.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. 4ali" un momento el sol. que lo hizo saltar. Nos lavamos lo me$or que pudimos. 7or gusto. sustituyéndonos alternativamente. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. siempre impaciente. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. bnsc" una piedra. íbamos entre la bruma. #l bote estaba atado con una cadena. B(llá estáBdi$o. no os pondríais a re*ir. Nos contemplamos los tres. negro como el de un cangre$o. hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente. y siguieron adelante. y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. :garte y yo le seguimos. &ecidimos. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. Había dos remos. Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. #l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes.

BHaremos una intentonaBcontest" él. pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas. helados% el suelo. #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. (terramos en una playa desierta. #stábamos convertidos en ladrones vulgares.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias.uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos.)uando les hice observar esto. (l comenzar la tarde. ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. ! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina. se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. :garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. ( media noche nos despertamos de hambre y de río. . 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. BNo hay nadie. . :garte se dirigi" al puerto. resguardados del viento. (llen volvi" en seguida. y tendidos entre dos sepulcros. Nos levantamos. salimos del cementerio y echamos a andar. y escalando unas dunas. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. #ra ésta de pocas casas. #l viento río soplaba con uerza. y uimos navegando a ciegas. las manos se nos hinchaban y despelle$aban. y era tal nuestra hambre. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer. B/No hay nadieBexclam" :garteB. (llen encontr" unas lapas y nos llam". #l hambre. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan. nos metimos en el cementerio de la aldea. Llegados al puerto. <#s magní ico= Hala. 7ues me$or. endurecido por la escarcha. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . Nos acercamos a la aldea. !o hice lo mismo. y subimos por el arenal. la bruma se apoder" del mar. la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. . que intentamos tragarlas% pero ue imposible. B7ero. ba$ad. y ba$" a él. Los perros ladraban en el silencio de la noche. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. diciendo que no había nadie.uimos arrancándolas con la punta de la lima. sin que nos viera nadie. )omo habíamos perdido la costumbre. pudimos descansar y dormir. y uno descansaba de remar.

@odo cuanto uno decía le parecía mal otro. se ue calmando hasta quedar inm"vil. que se llamaba )etty. raspamos el nombre del barco. apoyándonos en la pared de un malec"n. nos encontramos a la vista de la costa de . Nos altaba el agua. y por primera providencia nos prendiesen% así. #l mar. lo que era muy molesto. La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. sacamos el queche uera del puerto. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma. y :garte se quedaría pescando.rlanda. levantamos las velas y nos echamos al mar. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. #l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. costa ormada allí por acantilados de roca viva. #n el ondo tenía raz"n. pero no era ácil siempre. agitado. se despert" entre ellos un odio eroz. 4i llegábamos a tener vientos avorables. 4oltamos la amarra. sin poder ponernos en rumbo. a pesar de la niebla. dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. de la matrícula de +angor.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. 7or la ma*ana. . !o intentaba apaciguarlos. dando en ella como un machete. el pueblo de (llen.rancia. el rumbo era bastante. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua. @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. y se decidi" que nos acercáramos a la costa. que yo conocía bastante bien. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas.rlanda. y le bautizamos con el de Rosa. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. podíamos arribar a . y el viento ces" por completo. envueltos en la niebla. Habíamos aprovechado el tiempo. y los tres. Luchamos con vientos uertes durante tres días. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge. (l encontrarse ambos uera de peligro. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol. que decidimos aterrar en un arenal. Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . Luego.

de d"nde venía.-olví al barco y esperé a que llegara (llen. He ido al pueblo. y una botella de cerveza. ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente. y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar. he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. #ste traía víveres. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. Les he contado la historia de un nau ragio. que devoramos. .

&e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios. que se ale$". (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. y el otro un pueblo de tierra adentro. B. y. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. retrocedía. B(hora vamos a la incaBdi$e yo. no. La embarcaci"n. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. )on tal de que no sean ingleses. no me importa. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. que no tenía esta preeminencia. grande y negruzca. y esquivando las miradas de la gente. #l capataz nos dio ropas nuevas. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno.e es igual. rodeado de campos de labranza. 7or la noche. de$ándonos estupe actos. parecía como desconcertada. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. y estaba rodeada de construcciones ba$as. Nuestro barco seguía navegando. como asombrada% avanzaba un poco. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. al principio. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. BNo. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen. le di$e que venían dos compa*eros conmigo. los acepto. Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. B. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. La casa era de piedra. se desesperaba y me molestaba continuamente. llegamos a la inca en donde había estado (llen. uno que debía ser una aldea de pescadores. y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás. . &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. convencido.e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. son espa*oles. al ver que me aceptaba sin inconveniente. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. de ladrillo.

. (l otro día le hablé al capataz. un morral y unas botas grandes con polainas. lo conocía . ?e*ían por cualquier cosa. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. @e obedeceremos. e ectivamente. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen. )omo era natural. #l primer día. es imposible. verdes praderas. A+ueno. nos prometi" que no s"lo no diría nada. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas. no% eso no. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. por la tarde. ANo.rancia. cubiertas de matorrales. Le di$e que. que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . #l capataz. #chamos a andar. en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente. por la costa. subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura.archábamos por la orilla del mar. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. en el mar o en cualquier parte. el irlandés. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima. A@' mandasAme di$eron los dosA. casas de campo. a ganar Dex ord. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. y que teníamos que marcharnos. di$o que teníamos que marcharnos. con grandes protestas. #sper". de$ando a (llen% en cambio. y luego nos reuniremos en . si le preguntaban algo de nosotros. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. #l quería que nos uéramos los dos. no di$era nada. sea en el camino. cuando se vio con su tra$e nuevo. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur. (llen se visti" a la moda del país% :garte. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire.A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. 7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes. y nos iremosAle decía yo. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. A+ueno. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. (llen había pensado en abandonar a :garte.nglaterra. encontrándose en su país.

y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. yo hacía el uego y (llen guisaba. 4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. si seguían ri*endo.me$or y tenía más simpatías que nosotros. . (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. íbamos a alguna taberna. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. :garte traía la le*a. Les advertí que. Los días siguientes. les abandonaba y me iba solo. antes de salir. un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo. Nosotros nos acercábamos. (llen se hizo amigo de los pastores. que tanto exasperaba a :garte. dábamos la vuelta al pueblo% si no. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. a cuya puerta él nos esperaba. (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos. si no había nada inquietante. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. 7or las ma*anas. dibu$aba un ocho. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. la compa*ía de (llen. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul.

#ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. La posada era una casita peque*a.&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord. retirada de la carretera. con un arco en medio. sobre el cual se balanceaba una muestra que .

representaba un del ín de colores chillones.arinos. como tubos de "rgano. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. un cuarto sin luz. que grit"5 A<#h. con barba blanca% su hi$a. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. mientras nos servía la cena. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. h'medo y río. que nos ué acompa*ando. :na porci"n de chimeneas. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. Le escuchamos atentamente. A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. 4ubimos por la antigua escalera. cenamos con él y. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. al retirarnos. por la insistencia de (llen. Luego. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. nos di$o5 . sobre todo a la blanca claridad de la luna. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto. y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n. cubierta de hiedras. La posadera. antiguo $ardín abandonado y salva$e. y (llen le di$o que éramos náu ragos. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. como haciendo centinela. A4i son ustedes marinos. :n vie$o loco que vive con su hi$a. (llí les aceptarán. con el pelo negro y los o$os azules. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. una muchacha delgada y muy pálida. )onseguimos que nos diera de cenar. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. le daban un aspecto antástico. &esapareci". @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. de un aire dramático y misterioso. #sperad. A4e lo voy a decir al capitán. 4ali" a la puerta una criada vie$a. una mu$er enérgica. pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial. nos invit" a cenar.

desprendiéndose de sus ho$as. apolillada. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. #l domingo oímos la misa en la capilla. durante a*os rodearon de láminas de plata. (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. Los sequé en el comedor. resbaladizos y rotos. grande. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa. con la cerradura ro*osa. Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. #l $ardín era un $ardín abandonado. (llen.ssian. traba$aríamos en su casa. 7or una puerta de cuarterones. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. A(hí. # ectivamente. a cuyas orillas los chopos. de . A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. sin duda. con el techo artesonado. agu$ereados y desgarrados. encontré muchos otros. con un estanque misterioso y sombrío. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. (l inal. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán. y no tenía intenci"n de arreglarlo. mutilados. en vista de la insistencia de (llen. !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. . y allí dormimos. en orma de abanico extendidos delante de las tapias. parados y la mayoría rotos. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. &espués. #ra éste un cuarto antástico. (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes. (l día siguiente de llegar. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono. y ba$ar la cabeza para no tropezar. y después yo estuve registrando la biblioteca. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . y sobre los armarios cuadros negros. &ebe haber más. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín.acpherson. unas salas vie$as y desmanteladas. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. en la biblioteca. para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas. precedidos por una vie$a.

me lo expliqué. y. tan alegre y tan viva naturalmente. no por usted. viendo que yo no replicaba. B/! quién será0Bme pregunt" él. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. y allí estaba maldiciendo de su suerte. la séptima. . sin ocultarle nada. sin muestras de impaciencia.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. hoy mismo nos iremos. La pobre muchacha. que no la de$aba hablar con nadie. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. por lo que di$o (llen al día siguiente. pero s"lo a distraerle a él. B7or nada. sino por no ver al denunciador. por su aspecto de malhumor. al cerciorarse de que era verdad. no comprendía bien su malhumor% pero. B/! por qué0Bpregunt" :garte. echándoselas de sorprendido. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. y. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. escribi" al capitán 4ando[. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. y :guarte. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. era una víctima. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. suponiendo la mala acci"n de :garte. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. se sinti" humillado. BLo celebraréBme contest"B. en castellano. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. vie$o loco y egoísta. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. y que por eso s"lo nos debemos ir. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. que los tres éramos piratas. )omo comprendí su disgusto. que veníamos escapados de los pontones. (llen nos oía. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía. se tendía en la cama.

encontramos un albergue. exclam"5 B!o no lo aguantaría. sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar. (llen. ! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. salí de la biblioteca. azotados por una lluvia menuda. 7or la noche. #ra una choza. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura.e estorbasBgrit" élB. salimos de casa. la mesa. que había comprendido todo. que se llamaba el Re%oso del Cazador. que aun llevaba. (ntes de amanecer. ! (llen. sin despedirnos de nadie. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. con sus dos o$os encarnados. como loco. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. iluminadas por la luz interior. @emía que. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . medio caba*a. cogi" el banco en donde estaba sentado. mo$ados hasta los huesos. con dos ventanas con cortinillas ro$as. con una uria de ele ante herido. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza.iserable=AAgrit" :garte. :no de los dos sobramos en el mundo. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. medio taberna. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. se levant". )uando terminé de escribir. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. metí la carta en un libro. !a tanto me di$o y me insult". yo escribí una larga carta a (na. de insensatez. #ste. entre dientes. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés. decidimos quedarnos allá. B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen. que lo de$" muerto. en su uror. al volver. (llen y :garte no querían hablarse. pálido de rabia. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. &espués (llen. de pronto.:garte palideci". !. desenca$ado. a decirme que estaba deseando que me muriera. sigui" golpeando el cadáver. Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. e hiri" al irlandés en la me$illa. pero estaban despiertos. &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. porque era su bestia negra. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. (unque nos altaba poco para el pueblo.

un viento h'medo cargado con e luvios de mar. B-amosBle di$e yoB. #l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. #l viento silbaba en las encruci$adas. contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo. 4alté a la calle. #ncontrándome solo. . 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco. La altura no era grande. entré en el puerto de Dex ord. al salir el sol. porque voy a salir de casa muy temprano. me horrorizaba. sí. y estaba de parte de (llen. BHay testigos aquí de lo que ha pasado. no. BNo. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad. Hablé con el capitán para que me . -ayase usted. del mar gris. poco recuentadas.e quedé a su lado.rancia. @ome usted el dinero que me queda. B)omo usted quiera. ladraban los perros.e desperté antes del amanecer con un sobresalto. con un gran calentador.e asomé a la ventana. me llev" a un cuarto. y comenz" a llorar.e metí en la cama y me dormí al momento. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso.mano. y a la ma*ana siguiente.alY. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. . 4i llega usted a . que hay en las islas británicas. y vino poco después. a templar la cama. B:sted. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. . . 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. sin la compa*ía de (llen y de :garte. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. #scápese ustedBme di$o (llen. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. /7ara qué0 . 4iempre suele estar abierta. :na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í. #ra de estas ondas tranquilas. 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. La herida que tenía en la cara era leve. antes de volver al pont"n. >uizá era la policía. 4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar. Hay que huir. -ayase. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. Le pagué lo que me di$o y me acosté. La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo. BNo. 9í voces de le$os de gente que pasaba. avisada% me escondí a un lado de la carretera. comenzaba a llover a chaparr"n. de los pantanos angosos. @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. )aía un verdadero diluvio. 7asé la noche en el campo. Había una goleta que iba a 4aintA. no le abandono.e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras. @odo. el viento silbaba urioso. dando unas notas de tiple extraordinarias.

. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a . )uando sali" ue a ver a (na. 7or lo que me contaba (na. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre. en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord. !o le convencí de que era un absurdo.nglaterra. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a.ary. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. y en vista del temporal. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy. con tiempo malísimo y mar borrascoso. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n. y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott.llevara. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. #l capitán. como @ristán de :garte. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. Hicimos un via$e horrible. de quien se ignoraba el paradero. (quella delicada criatura.alY. Les escribía constantemente a ella y a (llen. #l hombre. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro.nglaterra. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales. (llen pas" poco tiempo preso. apareci" borracho. pensando en mi hi$a. tan sencilla. y él una persona del país. hizo lo que le decía. y escribí a mi madre. sin duda. . . (llen se concert" con ella. y llegamos a 4aintA . #l capitán era una especie de oso de mal humor. y un día. un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. y tuve que vencer su resistencia. y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. ( la hora.rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen. con la nariz ro$a y balbuceando. no tenía por costumbre ocuparse del barco. le avorecía también mucho.rancia. tardé mucho en encontrar empleo.i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud. que no quería separarse de mí. y yo. con gran asombro por mi parte. llamada el Re%oso del Cazador. hasta que lo hallé en un almacén del Havre. . tan ingenua. que no tenía las ideas muy claras. muri" en mis brazos después de lenta agonía. . #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con .nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . les vi a los dos venir hacia mi casa.i vida tenía un in. #ntonces. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. )uando ella muri" me decidí a de$ar .

mientras cenaban. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. como nos llaman en . y me di$o que aquellos hombres me buscaban. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno. B<1racias=AAcontest" el ba$ito. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente. B?egularmente.i padre era inglés. pesado% el otro. me di$o en castellano. . &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. entraron en la cocina de la posada. he cometido. B<. de pelo negro y o$os vivos. con mucho gusto. No. y a*adi" en inglés. sino en . dos extran$eros de aspecto sospechoso.zarte. y.. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro. Les esperé. un tanto intrigado. . :no de ellos era alto.#sta ha sido mi vida. +a$aron de las diligencias. al anochecer. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. y la criada les hizo pasar a mi cuarto. ?icardo 4mall.uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí. se presentaron en L'zaro. y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. no. />uién no los comete0. soy inglés. peque*o. #sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre. sonriendo con una sonrisa insinuante. He nacido en 1ibraltar. muy bien% bastante me$or que yo. el cartero. ro$o.nglaterra a los del 7e*"n. #rrores. en la posada de )hiquierdi. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol. ( la ma*ana siguiente. 4e sentron los dos.e llamo 4mall. mi madre. 4miles.. 4oy un escorpi"n de roca. se*or. altas. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. Llamaron. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro.BIDE :n dia de oto*o. Hagan el avor de sentarse. estaba de empleado . me dio estos datos. al traer el peri"dico.

se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. y. 7or lo que di$o (llen. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. #ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. uno. y. &esde aquel día. los tres bien armadas. <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo. los hombres se abalanzaron sobre nosotros. con tripulaci"n y todo. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. No nos habíamos topado con nadie. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. #l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. . (quí alquilamos una goleta. encontré al se*or 4miles. 7or lo que di$o (llen. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. en compa*ía de (llen. y quedamos prisioneros. sin encontrar los co res de Saldumbide. hermano de la madre de mi novia. hasta llegar al castillo arruinado. la casa de mi novia se trans orm"% mi novia. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o. )omo decía. cuando conocí a un vie$o irlandés. en el caso de que no apareciéramos. (bandonamos la goleta. B(hí estáBgrité.en un almacén e iba a casarme. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. B+ueno. #l primero que lo vio ui yo. ?yp @immermans. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. . B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. subimos el cerro. sus hermanos. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. (llen se acerc" al muro. pero no daban con él. un marinero holandés llamado van 4tein. que estaba escrita en vasco en un devocionario. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. volver durante seis meses en el período de luna llena. y en un bote remontamos el río. yo abandoné mi empleo. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. uimos a Las 7almas. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento.e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. y nos dirigimos al río Nun. los dos blancos eran.

hechas con palos. Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles. . y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. se casaron con moras. convertidos al mahometismo. Nos encerraron en una choza. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra.?yp y van 4tein. piedras y barro. un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. y. (llen y a mí prisioneros a su aduar. más tenaces. y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. se quedaron allá% renegaron de su religi"n.

camellos y bueyes. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. :n día nos di$o que sí. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. ?yp. di$o5 6(quí está8. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. escoltados por diez moros armados. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. 4miles y yo nada podíamos decir. abricaban anzuelos y lechas. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. #stuvo un cuarto de hora. #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. tan pronto decía que sí como decía que no.?yp suponía que teníamos algunos datos. otra para nosotros. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. y después se encamin" hacia el río.ez. ahumaban y secaban carne y pescado. en la calma de la tarde. con el oído atento. )asi todos los a*os. en cierta época. y apoyándose en una piedra de la orilla. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. por mi parte. mientras no di$éramos lo que sabíamos. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. no. y nos encontramos en un arenal inmenso. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. oímos voces. los vendían a los comerciantes de esclavos. ormados en caravanas. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas.arraUesh y @a ilete. Llegamos rendidos cerca del mar. azu re. charlando. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. $aiques. 4miles y yo echamos a correr. pescado salado. Nosotros. se hicieran dos partes5 una para ellos. y nos aseguro que. la rodeaban durante la noche. Los desdichados negros se asustaban. &e pronto. si (llen encontraba los co res enterrados. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. que los llevabau a . pero ?yp nos protegi". estaba deseando salir de allí. temiendo que siguieran con nosotros. #ran ?yp y van 4tein. ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. y (llen exigi" que le de$aran solo. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto. No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto. #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. Llegamos a la arruinada ortaleza. (llen no quería. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. (l llegar a una aldea negra. . porque nada sabíamos. Los hombres 'nicamente cazaban. #stos negros. hi$o mío. leche y miel. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. . No. 4miles y yo. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. no saldríamos de allá. (llen. aunque uera con las manos vacías. (llen estaba dispuesto a callar.

prometí no volver a aquel maldito para$e.aldici"n= La luna llena. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá.. nadando. B!o.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp. y.. uniendo nuestras voces. @odavía estábamos en el quinto mes. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. ! a eso venimos. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. !o. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol. # ectivamente. nos buscarían con más ahinco. pero ue todo lo contrario. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. &e pronto. avanzamos por la playa. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. quizá. metiéndonos en la arena hasta la cintura. B( nadie. B<>ué nos importalBreplic" el otroB. 4oy rico. podíamos darnos por salvados. 4miles exclam"5 B<. en aquel momento. 4miles y yo. ninguna. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces. Les daré la indicaci"n. (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir.. después de todo. la luna sali". B4in embargo. Nos van a descubrir. )uando yo me encontré sobre cubierta. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. saltando por encima de aquella arena movediza. B#s indudable. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o. . llegamos a la desembocadura del río. no tengo necesidad de nada. 4miles y yo nos echamos al agua y. llegamos a coger la goleta. y de las )anarias a Liverpool. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. BHabrán atravesado el río. me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte. Llegamos a las )anarias. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. :sted p"nganos sus condiciones. B!.

echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. Les di la indicaci"n. siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB. ?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada. #s verdad que no lo he merecido.8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba. me alegraría de verle y de estrechar su mano. )uando pienso en mi mu$er. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta. subiendo al . después de darme las gracias e usivamente. pero así es. y. #n la re riega. #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. me parece más encantadora que nunca. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé.achín no ha aparecido. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal. las eché al mar. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre. y se ueron.zarra.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi. a mi lado. . Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as. con sus cincuenta a*os y los cabellos grises.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados.i madre vive ya constantemente en nuestra casa de . tanquila. )omo guardando la tradici"n de la amilia.zarte. sí. muy eliz. . Hoy. Fuan . sino que la veo viva. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos. es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella. sin más incidentes que los cotidianos. traducida del devocionario de (llen. . nada. 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. ni como el héroe de Dalter 4cott.BNada. muerta. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. ?especto de mí. .

que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. y contemplo.. de gemidos del viento. en estos días de invierno reunida en la cocina. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto. el sol se derrama brillante por la tierra. que resplandeces soberbia en 9riente. cuando ya estoy saturado de espumas. . subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. al ver aparecer el lucero de la tarde. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. y algunas veces. y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. que parecen de $uguete. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina. !o soy el vagabundo de la amilia. delante del uego del hogar. y a lo le$os los montes. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. de su abandono y soledad. echando humo por la chimenea. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a. y me de$a. la dictadora inteligente. . Los pá$aros cantan en las enramadas. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. con el buen tiempo. y avanzo por entre los maizales.. (llá está la aldea tranquila donde vivo. sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal. entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a.zarte. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco.@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela. . Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora. como si uera por primera vez en mi vida. Luego. #n rente veo las casas desparramadas de . !o le digo que es el buen tirano. !o cada día me siento más indolente y más distraído. las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena. de olas. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. escuchando el rumor de los campos. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. -oy acercándome a mi casa% la amilia. me espera. (l volver me detengo a contemplar mi casa. )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar.uchas ma*anas. recit" esa poesía de 9ssian. la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos.. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. #n esos días de noviembre. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos. allá están los míos. Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo.

.. sin embargo. y.)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1.. y. 7ero no. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer.+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' . Los vascos se retiran del mar... yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos. no la tienen..(llí cuento yo mis aventuras. gallardas arboladuras= <-elas blancas. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos. sin embargo.. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas.+&h#ht! or 1. y yo me alegro... y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces.+. by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G.. que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado. que ya no os volveré a ver más= 4í. ( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero.+.4ET.. <9h.. muy blancas= <. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia.ragatas airosas.TE<BE(G EB55= LAS 4<>.

se %art of this icense.nited States co%yright in these works. %erfor!ances and research# They !ay be !odified and %rinted and gi"en away&&you !ay do %ractica y A<$T:4<G with %ub ic do!ain eBooks# (edistribution is subject to the trade!ark icense. co!% ying with the ru es is "ery easy# $ou !ay use this eBook for near y any %ur%ose such as creation of deri"ati"e works.LL L43E<SE 888 T:E 9.SE T:4S F5(= To %rotect the Project Gutenberg&t! !ission of %ro!oting the free distribution of e ectronic works. a%% y to co%ying and distributing Project Gutenberg&t! e ectronic works to %rotect the P(5*E3T G. so the 9oundation Cand youDE can co%y and distribute it in the . by using or distributing this work Cor any other work associated in any way with the %hrase GProject GutenbergGE. you !ay obtain a refund fro! the %erson or entity to who! you %aid the fee as set forth in %aragra%h 1#E#+# 1#B# GProject GutenbergG is a registered trade!ark# 4t !ay on y be used on or associated in any way with an e ectronic work by %eo% e who .B1. re%orts.+B Produced by Stan Good!an. un ess you recei"e s%ecific %er!ission# 4f you do not charge anything for co%ies of this eBook. ?iranda "an de :eijning and PG )istributed Proofreaders .LL P(5*E3T G. es%ecia y co!!ercia redistribution# 888 STA(T' 9.se and (edistributing Project Gutenberg& 1#A# By reading or using any %art of this Project Gutenberg&t! e ectronic work. understand.TE<BE(G&t! conce%t and trade!ark# Project Gutenberg is a registered trade!ark. agree to and acce%t a the ter!s of this icense and inte ectua %ro%erty Ctrade!arkBco%yrightE agree!ent# 4f you do not agree to abide by a the ter!s of this agree!ent. you indicate that you ha"e read.B+B. )4ST(4B.%dated editions wi wi be rena!ed# re% ace the %re"ious one&&the o d editions 3reating the works fro! %ub ic do!ain %rint editions !eans that no one owns a .nited States without %er!ission and without %aying co%yright roya ties# S%ecia ru es. you agree to co!% y with a the ter!s of the 9u Project Gutenberg&t! License Ca"ai ab e with this fi e or on ine at htt%'BBgutenberg#netB icenseE# Section 1# Genera t! e ectronic works Ter!s of .+. you !ust cease using and return or destroy a co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in your %ossession# 4f you %aid a fee for obtaining a co%y of or access to a Project Gutenberg&t! e ectronic work and you do not agree to be bound by the ter!s of this agree!ent.htt%'BBwww#gutenberg#netB1B.TE<BE(G L43E<SE PLEASE (EA) T:4S BE95(E $5. set forth in the Genera Ter!s of . and !ay not be used if you charge for the eBooks.TE 5( .

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