The Project Gutenberg EBook of Las inquietudes de Shanti Andia, by Pío Baroja This eBook is for the use

of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it, gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net Tit e' Las inquietudes de Shanti Andia Author' Pío Baroja (e ease )ate' *u y +, ,--. /EBook 01,+.+2 Language' S%anish 3haracter set encoding' 4S5&++67&1 888 STA(T 59 T:4S P(5*E3T G;TE<BE(G EB55= LAS 4<>;4ET;)ES )E S:A<T4 A<)4A 888

Produced by Stan Good!an, ?iranda "an de :eijning and PG )istributed Proofreaders

LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

&esde la muerte de don +las de (rtola. (hora. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. despert" en mí la gana de escribir. en cierta época de mi existencia. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro. . !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro. Ni nuestros amores. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. las ideas. mi exaltaci"n% seg'n él. he pasado por algunos momentos di íciles. La sociedad va uni ormando la vida. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. ( pesar del interés supuesto por mí. sin duda. a no ser que se exageren y se trans ormen. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. cuando sali" El Correo de Lúzaro.IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. quiere mi encumbramiento. Hoy. !o. ni nuestras aventuras. las aspiraciones de todos. y el recordarlos. no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. el teniente de navío retirado.

de -alencia o de . La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del . #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. seguramente.( mí.uelle largo3. asignado a cada uno. . 4oy un marino poco culto. buena o mala. en una ciudad de (ndalucía. la verdad. poco hábil. #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo. como dicen en los olletines y melodramas. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No.talia. . y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. las páginas de mi libro. la gloria no me entusiasma. y . aunque sea distraídamente. de indi erente y apático.i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento.AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del . para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía.ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. no% soy muy reumático. #l sentimiento ha sido sincero% la orma. de ingenio o de brutalidad.editerráneo. un rudo marino. II EL . +asta poseer una reputaci"n cualquiera. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. #sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres.

<los insensatos=.. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No. #l camino espera. 4i les escuchamos. un $uramentado de . 4aben ad"nde van. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos..8 &e este modo se va ormando la historia. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. truenos. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. con el yatagán levantado.ilipinas vino a mí. de d"nde vienen. y que tienen. y yo. no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser.. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse. aun a los más indolentes. de indolencia. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora. al ver a muchos que. de la permanencia de sus prop"sitos. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos. :na vez. la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas. <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol. #l in es un punto en el espacio y en el tiempo. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. por mi parte.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. )orremos el peligro de no llegar al in8. cuando lo consiguen. en cada minuto. que es el olletín de las personas serias. tempestades. nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual. #s indudable que el ondo mío de pereza. rayos. previsores y sensatos. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. además de la satis acci"n de conseguir un in. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo. ha dado pábulo a estas historias. de todo lo contrario. y esto les parece una gran virtud. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente. 4eg'n la gente de mi pueblo. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. . aun a los más desaprensivos.

el mar es el summum del interés. no% pero sí más poético. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia. <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. las horas contadas. nos amenaza. todavía el mundo estaba mal conocido. van como rozando nuestra alma. son muchas veces elices. sus in initos cambios. enigmática y pér ida. nos aplasta caprichosamente. mansas. el mar se industrializa por momentos% el marino. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. el mar. desgastando nuestra personalidad. de la variedad. Hoy. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. con la inteligencia virgen. 7ara el pobre marinero. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento. le adula. le ahoga. )omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. le moldea de una manera de initiva. ?ealmente. 4i a uno le coge mozo como a mí. llena su existencia y hace su elicidad. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. el monstruo incomprensible. la buena suerte. en su barco de hierro.. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. >ueremos comprender al mar. @odos. sin duda. nos acaricia. hasta identi icarla con la Naturaleza. y no se la hallamos. más desconocido. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. no% se iba llevando la casualidad. suponemos al mar mu$er. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. hasta hacerla puramente contemplativa.% entonces. #s un monstruo.. sin saber por qué. cuándo va a parar% tiene los días. no5 el mar nos sonríe. #sas olas verdes. . el mar es principalmente una ruta. . inerte es la representaci"n de la constante inquietud. 7ara nosotros los marinos de altura. 4u in inita monotonía. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. del encanto. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. le convierte en su esclavo. le enga*a. le seduce. #n aquel tiempo.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado.uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. el viento avorable. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. el mar nos aniquila y nos consume. más misterioso. (sí. sabe cuánto anda. 7ara el pescador. y que. y el mar. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. el mar es un tirano. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. #n la Naturaleza. es casi exclusivamente un camino. desarrolla y exagera la vida del marino. su enemigo.

medido% antes. en su misterioso molde. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. el capitán era un persona$e sabio. el barco de vela era una creaci"n divina. nada se conserva. las urcas de Holanda. las saicas grecoAromanas. exploradores audaces o vendedores de chinos. es la máquina la impulsadora del barco. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo. #ntonces. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua. impalpable. una maquinaria en eterna trans ormaci"n. las carabelas turcas. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda.. no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas. algo caprichoso. sin preocupaciones ni escr'pulos. 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. me decía don )iriaco. obedientes a la rutina y al viento. (ntes. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. Hoy. @odavía se veían en los puertos. que se lanzaban a la aventuraB. aumentaban el valor. todavía había negreros. y atravesaban el (tlántico de nuevo. casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. matemático. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. @odavía en el mundo había piratas. era el viento. #l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia . B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. la brutalidad humana. males todos /quién lo duda0. la moral era una cuesti"n de paralelo.. y ha cambiado el barco. un tirano de un poder inaudito. y ha cambiado también el marino. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. era algo extrasocial. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. uera de nosotros. no c"mo lo has hecho. el mar ha cambiado. las polacras venecianas. Hoy. entonces. como una religi"n o como un poema% hoy. un vie$o capitán de ragata . algo exacto. 7ara aquellos hombres. :n marino. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. #n aquella época. (ntes.

marinos vie$os.IS. verde o azul. marinos galantes. un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir. el mar era nuestra divinidad. soy un sentimental y un contemplativo. más pintoresco. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. (ntes. (demás de mi apatía e indolencia. Hoy. pero 'til.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable. la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy. ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. Hoy. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes. La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo. ese dios modesto. . días de calma= <9h. en un magní ico paquebot de quince mil toneladas. @odo ello es me$or. era la reina endiosada y caprichosa. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. 4eguramente.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. velas blancas. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores.Í . sino los más ligeros matices. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava.eca. ni tan pací ico% pero sí más hermoso. gallardas arboladuras. #l carb"n. ya no te verán más= <9h. pare ése. <9h. y ha cambiado las condiciones del mar. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. /quién lo duda0 . ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. un poco más $oven. ro$o en el crep'sculo. claro o tempestuoso. puede decir el capitán de hoy. Nosotros.

e gusta mirar. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. me decía5 B. La gente le encuentra a esto mucho mérito. al oírmelos a mí mismo. la verdad. no tengo inconveniente en a rontarlo. >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. 4oy. #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo. de una pe*a. en mi camarote. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. me vería en un gran aprieto% pero. &iscutir si esto es me$or que aquello. sin sentido tradicional alguno. zortzicos y sones de tamboril. 7ero. 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo. . cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a. #ntonces me gustaba cantar. Los días de iesta. o cuarenta y tres. La tierra para el labrador. con el río que penetra por su lanco. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. y el buen se*or. que era muy ingenuo. no creo constituya ninguna superioridad. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad. pero yo.ndias.. al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber. algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. #ra un hombre sencillo el honrado mas"n. además. 4oy también patriota a mi modo. en voz ba$a.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. . de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. y sobre todo de L'zaro. #l recuerdo de la patria. un tanto curioso y amigo de novedades. de un hayal.uchas veces. no le encuentro ninguno. un tanto novelero. No conozco la historia de #spa*a. al decir de mi amilia.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. . L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. #n la casa todo el mundo le admiraba. no sé a cuál% pero al más alto de todos. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. el mar para el marino. he sentido siempre una gran impresi"n. oler el olor del heno. navegando por el (tlántico o por el mar de las . ha estado siempre presente en mi espíritu. el hombre se ponía el rac. se ha alargado mi sentido "ptico. y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres. y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os. y. me parece una tontería. y realmente no me preocupa gran cosa.

. (demás.contemplar las rocas del . ué también capitán de barco. y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada. la genealogía marítima es abundante e inacabable. mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro. la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse.zarra azotadas por el mar. 4obre todo.i amilia ha sido de L'zaro.inisterre inglés.ancha. el del mar. en el )anal de la . y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas. por los (guirres. &amián de (ndía. :na noche.i padre. en que no me ha sucedido nada. . . . cerca del . en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí. por parte de mi madre.uri" en el mar. y de aquí es toda mi amilia. por lo menos nada bueno. y ha sido de marinos. nau rag" la corbeta que mandaba.

y la pro esi"n de marino. . #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. establecido en #lguea. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno. 7ara mi abuela. de chico. . era aristocrática y distinguida por excelencia. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas. volubilidad y atuidad de los de #lguea. que yo salía a mi padre. y charlaba con ellos. por las calles. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. do*a )elestina de (guirre. era muy liberal y se reía de las mu$eres. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. en su $uventud. con sus aros y sus pelotas de goma.i abuela me di$o muchas veces. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. marineros y pescadores. riendo. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. . y algunas veces cantaba y alborotaba. a ponerse en contra de su marido. en su compa*ía.i padre había nacido en #lguea. 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. recuerdo bastante bien a mi padre. #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer. noruegos y dinamarqueses. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. . los o$os grises. con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. . de la petulancia. . por ser la más recuente entre los de su estirpe. y mi abuela rabiaba. pueblo rival de L'zaro.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. 7ara ella. que no era triste% por el contrario. El cedía. 7ara do*a )elestina. y un amor extraordinario por su abolengo.i abuela. @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n. provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. el orgullo del nombre. tenía una uerte tendencia a la sátira. Hubiéramos sido buenos amigos. #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza.( pesar de que yo era muy ni*o. a mi madre. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro. cuando las dos eran solteras. no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él. y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía. la nariz aguile*a.

ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. (bel. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. ?ecalde tiene talento. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. #n estas cuestiones. anático. #l cabeza redonda. no creo gran cosa en sus a irmaciones. como los hongos. en su uero interno. sombrío. 4u abuelo. si era para mayor gloria de su amilia.&o*a )elestina. el suizo. del tipo ibérico más selecto. B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. es violento. )aín es salva$e. inquieto. )aín. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. y allí anda. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. riendo. del piloto Fosé . la verdad. (bel. debía ser un dolicocé alo rubio. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino. 4eg'n el doctor. a icionado a la m'sica% el cabeza larga. ayudado por el enterrador. minero. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. orgulloso. plácido. 4eg'n él. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel.ari ?ecalde. porque no atienden mas que a sus sentimientos. B<No me he de preocupar=AAreplica élB. 7ara ?ecalde. entre la hierba. llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. matemático. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. exceptuando dos o tres. inteligente. adorador de dioses% (bel es observador. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. agricultor. hombre de ciencia. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. civilizado% )aín es religioso. no le gusta adorar y estudia y contempla. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. reaccionario. No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv. &e vivir hoy. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. habían nacido. progresivo. Los (ndías son de lo me$or de #lguea. . por e$emplo. es tranquilo. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia.

que un indiano rico de su pueblo. La Foshepa . 1racias a &ios. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. a un cuarto de hora del pueblo. a lo le$os. el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. )uando yo iba a casa de la Foshepa . ?ealmente.e parece que estoy viendo a esta vie$a. los o$os peque*os y vivos. transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia. claro. en tono de persona que reza. y el mar. )omo el sacristán era un simple. B#so no importaBcontest" la muchachaB. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. #n el mirador central de esta casita nuestra. gimiendo de una manera antástica.)ontaba una criada de mi casa. I& LA +ASA DE . ex negrero.I ABUELA . y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales.*ashi vivía en una casa antigua y negra. no me casaría con mi hi$o. la Foshepa . que era. al lado de la carretera. el puerto hasta la punta de la atalaya. esta muchacha discurría muy bien. . cerora de la iglesia y mu$er del sacristán.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. que se detenía en la onda pr"xima. que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. en cambio. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. como t'.*ashi. en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. más que una casa. La casa tenía balcones a tres achadas. Los días de temporal. las lanchas cuando entraban y salían. -eíamos. #l sitio era alto. -estía siempre de negro. solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. al mismo tiempo.*ashi. . y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta. atado con las puntas hacia arriba. con la Iñure. @en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. la cara llena de arrugas. acartonada. la boca sin dientes. #ra laca. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. &esde allí dominábamos toda la ciudad. parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria. la Iñure. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. a quien llamábamos la Iñure. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. La Iñure tenía una hermana. abierto y despe$ado. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero. como es uso entre las viudas del país.

con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. y un escudo grande en el cha lán. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. dentro de una hornacina. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. una ila de balcones muy espaciados. estaban vacíos. y una muchacha. lo que producía una impresi"n de tristeza. el arca. de paredes encaladas. el lustre era ya sagrado. o mi tía Grsula. . @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro. #n la sala. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas.. #stos cuartos. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. pintado de azul. el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. era obscuro. brillaba una virgen pintada en tabla. en la parte más ba$a de L'zaro. ..i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche. que nunca se abrían. mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones. de casta*o.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella. mi abuela. rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas. ya combadas por el tiempo.. en vascuence. los dos o tres veladores de laca. síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera. el espe$o. #l zaguán. de las me$ores del pueblo. )asa de (guirre. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. el te$ado muy saliente. &e cada cosa de éstas. podían hablar media hora. #ntrando. y era. solía verse (guirreche casi siempre cerrada. y las dos. dorada y esto ada. torcida y apolillada% en el rellano principal. y sigue siendo. #n aquella época en que vivía mi abuela..

recordando las exageraciones de mi abuela.ciar. en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla. sus velas y sus ca*ones correspondientes.anila a )ádiz. #n el sitio de honor. corriendo un huracán en su via$e de . encima del so á. en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. el padre de mi abuela. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia. durante mucho tiempo. al mando de su capitán don +las de (guirre. atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. con todos sus palos. vasi$ería. en el meridiano de la isla ?odrigo. . 7intado por Ant. se veía un dibu$o iluminado. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. ragata que mand". dando "rdenes. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano. al amanecer del día H de ebrero de IJKH. cubas y varias tablas de obra muerta. #l barco éste era La Constancia.° de Iturrizar. !o me iguraba antes. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época. ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor.

#l chinito. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. . y a los lados. de hueso. metidos cada uno en un anal. ahora no.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. (l movimiento de las pisadas en el suelo. )uando me de$aban entrar en la sala. de esos del mar de las . y a los cuales él puso marco en )ádiz. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. visto por su medianía o portal"n. ?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita. gallardetes y matrículas del mundo. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo. . y parecían rivalizar en zalamerías. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. a punto de irse a pique. que yo creía que eran del dominio com'n. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea. visto a proa de la amura de sotavento. Había también en la sala una br'$ula. con la escala para marcar los grados. espa*ol. 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. sobre cristal. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. ahora que no. una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes. encerrados en marcos de caoba. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas. ahora dicen que sí. (hora sí.ndias. @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos. pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. ondeado.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. un term"metro.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. en acha y saludando8. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos. en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. un bar"metro. llevaba en la mano un huevo de avestruz. en IMIN. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos. unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. de primos y parientes le$anos. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. todas las banderas. con las velas desplegadas. de L'zaro. con sus volutas nacaradas. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. Había también en casa de mi abuela. que movían la cabeza. de cobre. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate.

4e le preguntaba5 Lorito. que dominaba el diálogo y el mon"logo. ( $a $ai. <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <. Paquita.i abuela poseía también un loro.. lorito= . /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado.uego= <Hurra.

tienen un aspecto muy triste. #n (guirreche. ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. comenz" a ense*arme a leer. islas desiertas y barcos piratas. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". y por él se supo que su amo había sido pirata. en donde se narraban batallas navales. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. solterona romántica. para divertirme. a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba. de cogerlo por mi cuenta. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal. y. en su cuarto. la trompa% al gallo. piraterías. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. y c"mo a'n. sobre todo. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos. . porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. &e chico tomé un golpe en una rodilla. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica. en otra época. el caso es que padecí. sin duda. con un cilindro lleno de p'as. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. ya vie$a. en 9rio. espa*oles y ranceses. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva. #stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa. . 4abia más que la generalidad de las mu$eres. @enía. La Iñure me cont" que una vez. que las mu$eres del país. &esde entonces le miraba con rabia. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. solía sentarse en una sillita ba$a. #n ellos se inspiraba. #lla me explic" c"mo iban los vascos. en el siglo pasado.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. . la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados.i in ancia ué muy solitaria. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras. (guinaga y 1uernica. >uizá por esto me crié en ermizo. 7asa$es. o por qué. mi tía para sus narraciones. y no sé si por el tratamiento del curandero. hermana mayor de mi madre. durante bastante tiempo.i tía Grsula. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. la cresta. hace mucho tiempo. una artritis muy larga y dolorosa. )uando mi tía Grsula llegaba a casa. se hacían grandes ragatas. y. que me maravillaba.

por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. esto no me llamaba la atenci"n. . un tomo manuscrito. batiéndose constantemente y venciendo. muy voluminoso. y que. en el arca. entre otras cosas vie$as y respetables. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. )uando estaban ellos en casa de mi abuela. con unos pocos barcos. #n tan le$ana época de mi in ancia. #n la cubierta.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle. me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato.e hubiera gustado ser hi$o de pescador. tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban.adrid y venían a L'zaro durante el verano. . )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. mientras nosotros.. Lo que me atraía era el mar. tuerto y con una sola pierna. de pergamino. con orgullo. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. victorioso en más de cien combates.is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las . se guardaba. muere de tristeza% de +las de Lezo. ormada por olletines ilustrados ranceses. yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. de 1azta*eta. mirábamos si a alguno le daban más que a los otros.i tía Grsula. donde solían darnos cua$ada. .e habl" también. en olio. para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. la verdad. íbamos $untos a un caserío de la amilia. para protestar. #stos chicos vivían en . . de ?ecalde. La tía Grsula la repartía. decía. los chicos. . de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano. y de sus libros de aventuras marítimas. #n la sala de (guirre. de #chaide. además de su biblioteca. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado.ndias% del sabio y heroico )hurruca.

por árboles. se veían cartas de navegar antiguas. el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. también. y dibu$os de sondas. bastante raras. planos para indicar las corrientes y los vientos. . un arco y una lecha. por casitas% los montes. #n estos mapas. un gale"n y varios del ines% los pueblos. Había. y los países salva$es. br'$ulas primitivas y astrolabios. intercaladas en las amarillentas páginas. para explicar sus correrías. por indios con plumas en la cabeza.)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros.

raca. llamado el -ascongado.artín 7érez de .artín 7érez de .8 ?ecuerdo que al escribir esto. como correspondía a su ina lealtad. y los comentaba. hombres o mu$eres. un pliego en papel de barba. a través del tiempo y de las generaciones.rizar pusiera en su escudo. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías. . nuestro 4e*or. a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos. que me dictaba mi tía. que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. el gale"n. ( los que cogía en el mar. y todavía conservo. que yo no me enteraba de su sentido. )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos.rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento. Fuan . &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre.artín 7érez de .rizar.rizar volvi" a )ádiz. )uando comencé a escribir. )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba. &I . a sus barcos y a toda su gente.lorín. que dice así5 6#l capitán de barco. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano.rizar se de endi" en su barco. . con letras desiguales. La mayoría eran breves.lorín. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia. por casualidad. el otro se decía que se había hecho pirata. le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. hi$o de ?entería. !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. cuando la conquista de (mérica. el arp"n y la bandera ganados en la batalla. #l uno quedaba entre indios. &omingo de (guirre presenci" el incendio de . como el rancés le atacara con brío. 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. valientemente. y después de la re riega. y. escrito por mi inhábil mano. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. . a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna.rizar apres" a Fuan . que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones. #l emperador don )arlos. &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta. #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. y que el capitán . grandes o chicos. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo. se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan . el pirata. y estaban redactados en una orma tan amanerada. . para eterno recuerdo. mand" que uese ahorcado Fuan .lorín. los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico.@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres. cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos.lorín quiso dar veinte mil duros al capitán . el capitán .

el loco. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas. la más absurda. No se sabe de qué pueblo. a mediados del siglo O-. llamado también Lope de (guirre. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era. &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes. otra de 1aviria y otra de Navarra. terco y mal encarado. -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. #n IPQR. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. .ara*"n en busca de oro.nés de (tienza. Lleg" Lope al 7er'. +uen o icio para poner a prueba su bárbara energía. hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos. dentro de su realidad. y era vizcaíno. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . el virrey. . y mariscal de campo a Lope de (guirre. que no admitía reconvenciones. el eroz vasco. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda. el traidor. Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela. que le siguieron. el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche. la más extraordinaria. el loco. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. que era hi$a del conquistador +las de (tienza. )ondenado a muerte durante una sedici"n. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. marinos.. #n el siglo O-. &e sus Recuerdos tomo estos datos.. se veng" de él. entre todas aquellas historias.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. a la muerte de mi abuela. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. #ra Lope hombre inquieto y turbulento. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero.ernando de 1uzmán. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes. Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes. :na noche. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. don (ndrés Hurtado de . &omingo de )incunegui.endoza. era la de Lope de (guirre.

y ué bordeando con ellas las costas del +rasil. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones.. de las 1uayanas y de -enezuela. cercado. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta. en una casa abandonada. para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n. la inmensidad del curso de este enorme río. ba$" por el (mazonas y recorri". Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. cerca del #cuador. y de éstos. cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. para darle muerte. (llí. en las proximidades de +arquisimeto. Lope de (guirre era todo un hombre. ?esisti" en alta mar. les peg" uego. llevado de su loca uria. después de meses y meses.. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3. (llí donde arribaba. y atentamente lo mand" ahorcar. Lope. (guirre le escuch" atentamente. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. muchos iban. y luego se re ugi". #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. (guirre. unidas con algunos desertores de (guirre. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. de -enezuela. lo irm" de esta manera audaz. (guirre escribi" un memorial a . Lope se dedicaba al pilla$e. al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a. quemando todo cuanto se le ponía por delante. Las tropas del rey. $usti icándose de sus desmanes. y se lanz" al (tlántico. saqueando los puertos. desertando. sacando su daga. . y para dar más uerza a su documento. cuando se vio irremisiblemente perdido. en el campo.( la cabeza de sus hombres. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. que era todavía una ni*a. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz. >uebrantado. orden" lo colgaran. por días.elipe . con su hi$a y algunos compa*eros ieles.

saludando a su matador. al segundo disparo. $amás.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo. ! cuando sinti". ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. ?ealmente. (guirre.I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto. el loco. con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno. me era casi simpático. al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. #l soldado obedeci". &II EL -UNERAL DE . ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz. poco más o menos. ni que puedan llamarla. Lope de (guirre era todo un hombre.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto. aunque con muchos más detalles y comentarios. encerrada en una $aula de hierro. B<. . #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. grit". que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. es lo que decía el libro de casa de mi abuela. la hi$a del @raidor. &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco.

. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. que le habían llevado a un presidio de . La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más. ni su hermana Grsula. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía.nglaterra. la tía Grsula y mi madre. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . trozos de madera. y las cuatro anduvieron de un lado a otro. no podía venir a L'zaro. vestidas con mantos de luto. con esa penetraci"n que es recuente en los chicos. y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo.i abuela. aunque vivía. y cestas con pa*os negros. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria. y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre. las brumas iban subiendo por el monte .rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. con las letras grabadas en la espalda. desnudo. (l parecer. )omprobé. la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. 7or eso.zarra y del puerto salía.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. hasta que se supo que había muerto. despacio. delante del altar mayor. rotundamente. 7or esta época. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. lamentándose. una goleta. que se destacaban de un modo terrible. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento. B#stá le$os de aquí. . #ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. B7ero /por qué0 (l 'ltimo. mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. . mi abuela. la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio. &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. querían hablar del desaparecido. y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío. B/! por qué no viene0 BNo puede venir. ni mi abuela. y salimos los dos al camino con la Iñure. y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia. y después. disponiendo una porci"n de cosas. se celebr" su uneral en L'zaro. que no.

con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas.rizar. comenzaron a arder. 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor. y comenz" la misa. Los cirios. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo. luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron. con su tra$e negro y su sombrero de copa. y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro. poco a poco. que se arrodillaban. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. (rriba del crucero de la iglesia. y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. retorcido. sin de$arla hacer nada. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. dorado. hasta que vino el vie$o . cogido a su alda. . colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente. en el altar mayor. extendían pa*os negros en el suelo. (nduve detrás de mi madre. primero.

con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. :na vie$a medio loca. y. al recordar el hombre perdido en el mar. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. cruzaron por delante de nosotros. . la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. #ntonces los sollozos aumentaron. que sin duda era la bu ona. Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. 7or la noche. !o le tenía que ver. con sus capuchones negros. #ra así5 9rra . las cosas. levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. y tras ellas ueron saliendo los se*ores. &urante mucho tiempo. tarde o temprano. !o miraba por todas partes. con su sombrero de copa. y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos. (l salir de la iglesia. a pesar de que el vie$o .rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda. @odas las mu$eres. hacia casa de la abuela. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. en procesi"n. #n estos días. todo me parecía distinto.. como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. Luego. el aire. #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula.ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia. la Curriqui. y los marineros y la gente pescadora. . &espués de la misa. Había la tradici"n. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. botas altas. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos. la luz. vestida con una alda de lores y una toca blanca. !o me encontraba amilanado. con patillas. el sol pálido iluminaba el atrio.. sollozaban. el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu. en (guirreche. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada.rizar y yo nos quedamos a la puerta.. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras. 4u convencimiento se me comunic". :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. &e cuando en cuando sonaba el "rgano.

instintivamente. le acusaban de ser una vie$a bru$a. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro. .iranda de #bro constituía tal superioridad. debía aprender a pronunciar correctamente. #l maestro. que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. contra cualquier Fuan .edina del )ampo. porque me encontraba todavía en ermo.3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori.lorin que me atacase.rizar. a cantar otras canciones. con una capa blanca y una corona de lat"n. (l principio me puso el maestro entre los 'ltimos. que toda persona de buen sentido. y creía que hablar como en +urgos o como en .2(hí está . lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad. 24i quieres venir con nosotros a +elén. si no les daba nada. 9diaba el vascuence como a un enemigo personal.iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova. antes de aprender a ganar o a vivir.artín 7érez de . <. don Hilario. como . #ste día. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara. acompa*ándose de panderos y de zambombas. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. nos hablaba de las vi*as de Haro. aunque mis uerzas no eran muchas. y contestaba. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos. de los trigos de . 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos. Nos solía pegar con uria. Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. !o estaba dispuesto a luchar. #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos.ari &omingui. tendrás que quitarte esa alda vie$a. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas.

que encontraba motivos raros para sus decisiones. BNo. al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. #l otro chico. sin saber casi por qué. ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. repetidas veces. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. Selayeta0Ble di$o alguno. de carácter uerte y un poco osco. el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres. Llamaban así a su padre por haber demostrado. solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. y no me conviene. )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. como más tierno. 6#ste chico no vale nada8.!o. y entre nosotros. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. no lo ha comprendido el civilizado. . Fosé . 4í% no es ácil que los de mi época. se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida. Fosé . &espués se han pasado tristezas y apuros. como más débil. hombre. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. B7ero. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia. malos tratos y castigos. donde recibe uno. rases duras. era el rac que.ari era hi$o de Fuan ?ecalde. #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. hombre enérgico. #sta levita.ari ?ecalde% el otro. el +ravo. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre. . #l padre era un tipo. en ciertas solemnidades de L'zaro. que el ni*o. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. tan aborrecida por Selayeta. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. )homin Selayeta. donde se entumecen los pies. ría y h'meda.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte. B/7or qué no se casa usted de nuevo. &omingo Selayeta. #sta impresi"n de la escuela. un valor extraordinario% Fosé .

hacía la vista gorda. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. (lguna vez logramos ver ese molusco. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. y yo uí avanzando en mi camino. entre los que nos contábamos ?ecalde. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. y saltábamos de una barca a otra. el maestro. un pulpo con sus o$os miopes. y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. sobre todo para que los leyese su hi$o. #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. negros. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. 9tros chicos. ( pesar de sus advertencias. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. los de amilia marinera. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. pulidas y brillantes. trozos de espuma de mar. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. . como veía que me iba poniendo robusto y uerte. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. redondos y est'pidos. ?ecogíamos conchas. . <>ué sorpresa cuando aparecía. &on Hilario. en general los de amilias terrestres o terráqueas. Los pescadores nos conocían. in lados. menos por el muelle. que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. que luchaban valientemente por la vida. o uno de esos sapos de mar. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y.Selayeta. Selayeta y yo. en la punta de )ay luce. al inal de un apare$o. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. rosadas. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. padre. nos acercábamos al mar. a la salida. desnudos. como dicen algunos en L'zaro. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. tenía que marchar a su lado. mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. verdaderamente repugnantes. . amarillas.

la cueva nos imponía alg'n respeto. y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas. #ra un agu$ero.zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas. orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . sorbiendo la sangre de los ni*os. #n la punta del . por esta tendencia a registrar. negra. y por una calle empinada. teniendo tiempo por delante. un extra*o inventor de antasías. y su aliento era tan deletéreo que envenenaba. )erca existía una cueva llena de maleza. en el monte. en el coraz"n del monte. no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . centollas y ermita*os. La parte alta del .zarra es un promontorio pizarroso. la E!an su!uia.zarra era imponente. alas de buitre y cara de vie$a. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. . ( pesar de ello. con cuatro o cinco tramos de escaleras. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. a una de cuyas aldas está L'zaro. y. y terminan en una pe*a alta. y avanzan en el mar de$ando arreci es. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. le llamaba el carabinero.rayburu. yo propuse que quemáramos la maleza del interior.zarra. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas. #l vie$o !urrumendi. (sí se consolidan las supersticiones. Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos.zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea. ormado por la$as inclinadas. #l monte . y si no estaba. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. &esde que supimos esto. roídas por las olas. a descampados pedregosos con helechos y hayas. no pasaría nada. de aire misterioso. le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. (l borde mismo del mar. !a. que se llama . para guarecerse de la lluvia. un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre.aro y la de las (nimas.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. #sta serpiente tenía garras de tigre. (ndaba de noche haciendo echorías. 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría. #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. en otros lados. donde solíamos meternos a huronear. sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. #l monte . pasábamos por delante del convento de 4anta )lara.

#n el ondo. veteada de blanco y de ro$o. olvidados al retirarse el mar. una pluma de gaviota o un trozo de corcho. como el centinela de estos arreci es.aro y otro promontorio le$ano. que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. . <)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida. !a cerca de la punta del . el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. a media milla de la costa. Le$os. serían los océanos del mundo. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. que acababan en el mar. 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde.zarra tenía una gran cavidad. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar.rayburu. 7asada esta parte. 4altábamos de pe*a en pe*a. seg'n Selayeta. verde y blanca. echando humo. #l agua. cruzando el peque*o océano. yo me iguraba que así. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es. al retirarse la marea. el cangre$o.zarte.rayburu. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros. saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. el monte .aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. solían verse charcos tranquilos. entre la punta del . Había por allí agu$eros como chimeneas. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. andando traidoramente de lado. #n la marea ba$a. con las crines al aire. quedaba como un ramito de ilamentos plateados. redondos. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. se veía la playa de las (nimas. )uando ya ba$aba el camino. en gran tama*o. que al macerarse en el agua. aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos. Los pescadores decían que en rente de . las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines. salía de su rinc"n.(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. llena de agu$eros. una enorme y misteriosa caverna.zarra se cortaba en un acantilado liso. y las casitas esparcidas de la barriada de . charcos claros. el . huyendo de las olas. cubierta de lapas. . pared negra y pizarrosa. #l mismo !urrumendi aseguraba. sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. (quí. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. y a veces descalzarnos y meternos en el agua. se levantaba la roca de aspecto trágico. #n los bancos de este coliseo natural quedaban. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. en algunos sitios. entre las rocas cubiertas de líquenes. (llá aba$o. #n algunas de estas simas se sentía el viento. . y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar.

que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla. lo que depende. convertida en escaparate. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar. antes..ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo.entidero del muelle largo.! yo oía la charla continua. conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce. sobre todo los domingos. y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir. ( todo lo largo del muelle.entidero. #n la ventana de la casa. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. como ahora. ca*as de pescar. .#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol. había algunos almacenes de carb"n. adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. #n este muelle y a pocos pasos del . entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos. y que destilaban. aroles. sudestes amarillentos.. . por su 'nica puerta. . del instinto de limpieza de esa gente pescadora. I8 9URRU. de las amigas de mi abuela. y de m'sica de acordeones.. en vascuence. y mi madre no me de$aba salir.s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n. apare$os y corchos. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona. la del +oland.. un cintur"n de salvavidas. <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables. concluía en las mismas pe*as. #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io. Las horas se nos pasaban entre las rocas. el muelle largo de L'zaro. en aquella época y en ésta. tenía su taller el padre de Selayeta. el . #n estas casas hay siempre ropa tendida. en castellano. una tu arada de sardina rita. o sea. la de la )ella *irena. de at'n guisado con cebolla.. medias azules. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras. exponía poleas de madera. y en vez de terminar en el ?ompeolas. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. y al anochecer se tomaba chocolate. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza. Le acompa*aba a (guirreche.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa. ventanas y galerías de madera. en parte. y en parte.

mientras él torneaba. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. como en la tierra. -estía muy limpio% en verano. amigo y contertulio de Selayeta padre. desiertos. bosques. y el pá$aro. como tenía talento para ello. el vie$o y antástico !urrumendi. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. Nos decía que en el ondo del mar hay. 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las . andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a. Nuestra inclinaci"n aventurera. una chaqueta de pa*o negro. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. y no salía hasta que pasaba. Selayeta sentía. unía las invenciones más absurdas. tan ba$o se los ataba. le gustaba contar lo que había imaginado. que debía de estar cala ateada como una gabarra. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. y. praderas. y los pantalones. islas madrep"ricas. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. y. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. uerte. a charlar. #ra !urrumendi un hombre enorme.slandia y las islas de Lo oden. solían sentarse a la puerta. volcanes. las manos grandísimas.#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. re*ía con todos los gatos de la vecindad. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones. cuando se hizo grande. )homin era muy hábil y muy pacienzudo. monta*as. con la espalda ancha. #l (tlántico le conocía desde . unos tra$es de lienzo azul. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. a punto de caérsele. vivía solo. Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. #ra soltero. ( todo esto. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. !urrumendi era un lobo de mar. . @enía una hermosa cara noble. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa.ndias. como yo. el abdomen abultado. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. muy verdad. algunos amigos. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. barcos sumergidos. ro$a% el pelo blanco. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses.

B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad.B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared. B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta. Hay quien dice que. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. . se puede andar como por tierra. con ironía. y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. si se mete uno por ese agu$ero. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino.

#ntonces !urrumendi di$o tal cosa. por verdadera tierra. 4e le decía que su sonda era. no se encontraría el ondo.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro.3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia. también. o por lo menos primo.4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo. ?especto a la cueva que hay en el . y a quien se le preguntaba5 -. y que un gigante. un poco más le$os de . +astaba decir que las sirenas. en donde se navega por tierra.zarra. !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos... pero sí con los o$os ro$os.aVlstrom. tenía en la cueva su misteriosa morada.nglaterra. a los barcos% de la ara*a del TraUen.. no se sabe si tan grande. y de ese monstruo terrible del . el de los o$os encarnados. como loco. él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas.rayburu. en las rocas de la Surriola. rente a . @ales cosas se presenciaban allí. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas. 2(yer noche. con un pez en la mano. en el pino de 7ortland. detrás del monte . en . aullando. entre las rocas de la Surriola. .zarra. !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. en tercera persona. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3. #ste gigante debía ser hermano. en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor. si es que salía. había en el mar una sima sin ondo. salía. seguramente. cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. Nos hablaba. que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". aunque uera de cien millas. la gran serpiente alada del . que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres.zarra. que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso. contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan. de otro. con los o$os encarnados. .rayburu. 7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad.uchas veces. a las once. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados. lo hacía como si se tratara de un extra*o. entrando en ella. 4eg'n él. que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines. con sus alas de buitre. corta% pero !urrumendi aseguraba que.

<)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. a lo le$os. agárrale. al maldito holandés% pero. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. metidos en una $aula y con los o$os vaciados.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . era un buque antasma. pero le oíamos. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. tales absurdos y mentiras dice. seg'n !urrumendi. oh= oh= 7uedes estar satis echo. tripulado por un capitán holandés.uego. haciendo echorías por el mar. a ortunadamente. en donde él había estado alguna vez. aunque la sabíamos de memoriaB. 4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. trepando por las escalas de un barco. yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. marinero. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos. 4i le envía a uno una carta. )asi siempre.tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. cuélgale. blas emador y cínico pirata. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. y sobre todo en el ni*o. ya puede no leerla. Nos hacía temblar. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar. borracho. #ste perdido. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto. ormada por los ríos. #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza. las nieblas. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. anda.9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . con el cuchillo entre los dientes. no se le había acercado. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla. 9tras veces. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. (hí está. Hay un ondo de crueldad en el hombre. con un equipa$e de canallas. ahí esta. o cuando se izaba alg'n ardo. porque se vuelve loco inmediatamente. un piloto paisano nuestro. .

7ara Selayeta y para mí. a los dos chupadas no podía con el mareo. aunque yo. contaba cuentos. que tendríamos en una isla desierta. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. en un alto. #stábamos decididos% seríamos piratas. 4i por si acaso teníamos loro. y después de aventuras sin in. por mi parte. balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados. )uando nuestro amigo. como !urrumendi. cuando volviéramos a L'zaro. Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. estaba más alegre que de ordinario. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. el vie$o lobo de mar. y umábamos en pipa. volveríamos a L'zaro a contar. !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. para que no nos denunciase. #n aquella época. como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar. . como él. 4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. de desvali$ar navios y bergantines. nuestras haza*as.

Gltimamente. que en agradecimiento concedía al marinero un don. su tonela$e y sus condiciones marineras. buena persona. que me quitaba todos los alientos. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio. t' sabes más que nosotros. y todavía sobraba. un ligero avor.. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca. Le gustaba a !urrumendi. y así decía5 6:na vez. . pero sin darle demasiada importancia. de muchacho.8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico. uera de las puntas.#l asunto se reducía a un marinero. llegaron las vacaciones de verano. después del curso con don 1regorio (zurmendi.. para nosotros. de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. le trastornaron un poco. Hubiéramos pre erido ir. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. si quería. tenía cierto ascendiente sobre él. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde. como los chicos del muelle..i madre se alarmaba tanto. . a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. !o. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines.. porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas.. el marinero se lo hacía. !o no podía hacer grandes escapadas. las sirenas. en la taberna del &rag"n ?o$o. #l solía replicarme. ( ortunadamente. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. las bru$as y la Curcus"ada. 4i queríamos ser marinos de altura. de tal naturaleza. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol. y. <7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. teníamos que estudiar. de una manera solemne5 B4hanti. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad.. a la altura de )abo -erde. aunque un poco borracho. las serpientes aladas. humildemente. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada. en Liverpool. #l mendigo pedía. que.8 )uando se trataba de un barco.

maderas embreadas. solía decir a su mu$er5 B(nthoni. y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. además de comerciante. )aracas. Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. un borracho. que vigilaba las lanchas. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras. cuando estaba concluído y pintado. y el borracho. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto.BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. con voz suave e insinuante. pintado y dorado. Selayeta y yo. ya veremos. que se llamaba Foshepe @i*acu. de tertulia. socavado en la muralla. B#ntonces. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. lo pusimos en el agua. Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. y. Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas. saca el disco. y. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. y un tipo mediotonto. sebo. de alg'n barco antiguo. como decía !urrumendi. para ver la obra maestra. donde vendía alquitrán. apodado 4hacu. que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos. se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. y uimos los dos a casa de )aracas. herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. entraba en su casa. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. a la rampa del muelle. )uando )aracas concluy" nuestro barco. . se paraba. uimos. 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. s"lo por verle marchar trompicando. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel. de blusa azul y de gorro ro$o. y el barco. como si estuviera cansado. se le podía convidar a vino. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. . barricas. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. clavos. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa. que. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. redes y anzuelos de todas clases. entonces.

. y constantemente había una serie de barcas negras. 7ara mitigar este racaso. a prestarnos una chanela de Sapiain. en cambio la ría era muy bonita. ?ecalde y yo. :na de las orillas la ormaba un arenal angoso. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera. le decía5 B-amos a vender tu lancha. La otra orilla era agreste. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas.ndependencia. en hilera. encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. que 4hacu guardaba. y casi comenzaba a llorar de rabia. porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. seguíamos remando. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas.7or más arreglos que intentamos hacer. #n la marea ba$a. en tono de malhumor.ientras veía que entrábamos en el bote. #ntonces Selayeta. se llamaba el Cac"alote. tiraba el gorro ro$o al suelo. por conse$o de )aracas. 4hacu se avino. (l volver de nuestras expediciones. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . :n día nos decidimos a pasar la barra. en donde estaba el astillero de 4hempelar. :n poco más le$os. que a veces tenía mala intenci"n. (sí son muchas de nuestras cosas. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. Nosotros. #sta chanela. )omo decorativo. Selayeta. en este arenal se pescaban anguilas. y él. 4i el puerto no tenía nada que ver. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. a 4hacu se le había pasado la rabieta. y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. . rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde. el relo$ero y corredor de comercio. que pateaba. aunque hubiera mucho olea$e. había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. <Llora. Gnicamente alguna vez nos recomend". que no volviéramos a coger el Cac"alote. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso. antes de la primera presa.

?ecalde y yo no entrar en clase. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica. nos dirigimos por el monte . corriendo. .zarra hasta escalar su cumbre.rayburu. tras de un golpe urioso de viento. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria. Hacía un tiempo obscuro. cerca de las rocas de . llevando en sus rá agas gotas de agua. Selayeta. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma. y. y otro patr"n. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro.zarra. sali" el sol. &ecidimos. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire.ARIS< :na ma*ana de oto*o. &e pronto. y nos llam" a Selayeta y a mí. y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas. @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. vino ?ecalde. llamado Surbelcha. tendría yo entonces catorce o quince a*os. habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos. La niebla iba ocultándolo todo. )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada.ari.STELLA .8I EL NAU-RA?IO DEL . ?ecalde el +ravo. el cielo estaba plomizo. padre de nuestro camarada Foshe .

)reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. &e los dos hombres. durante mucho tiempo. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. registrando el horizonte con la mirada. La goleta se llamaba *tella Maris. durante alg'n tiempo. era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es. #ran bretones. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés. encorvado hacia adelante. peque*o y moreno. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. vestido de negro. de sotabarba. 4in duda la tripulaci"n del barco. y la lancha pas" sin di icultad. uno era alto. desde las rocas. se me venía su imagen a la memoria.BNo.rayburu. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. envuelto en el sudeste. a aquellos valientes. y una precisi"n de algo matemático. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. 9las como montes y nubes de espuma ocultaban. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. Surbelcha tenía los nervios de acero. tra$e de marinero. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. y era de la matrícula de >uimper. porque después. -estía el cadáver. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. Sapiain. llevaba el remo que hacía de tim"n. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. pasado el temporal. se entendi" con ellos. el relo$ero y corredor de comercio. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. es SurbelchaBme di$o él. #l viento nos tra$o sus voces. arro$ado por las olas. ?ecalde. #l atalayero. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. #n la cubierta del barco encallado. Surbelcha. con el ob$eto de no avanzar. 4entí verlo. y la lancha se estrellaría entre las rocas. >uince días después. . vie$o. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban. La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. #speramos con ansiedad. Los prácticos desistieron de la empresa. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. con gorra% el otro. dándose cuenta del peligro antes que el capitán. &ías después. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido. :n movimiento a destiempo. se apoder" del bote. sin duda esquivando alguna roca. (llá estaban% los vimos entre la niebla. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. estuvo s"lo un momento $unto a ella.

ríamos dos remando y uno en el tim"n. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. y que no volveríamos hasta la noche. sábado por la tarde. con algunos agu$eros.rayburu. Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as. . #l viento soplaba con uerza. la pe*a grande. 7asamos por delante de . @enía la ilusi"n de que. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in. de buen tiempo.zarra. el cielo no aclaraba% por el contrario. y comenzamos a doblar el . en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial.8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado. 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado. la hermana mayor de las rocas del .zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma. por una casualidad. iba quedando más turbio. atada a una cuerda. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía. negra. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. . al amanecer. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro. y nos reemplazaríamos para descansar. &ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos. pudiese quedar a lote. y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto. compramos queso. !a decididos. lo pondríamos a lote. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle. #l domingo. !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea.zarra a larga distancia de los arreci es. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. me levanté de la cama. i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n. :n día de marzo. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto. ( pesar de las seguridades de ?ecalde.

más le$os parecía completamente negro. cerca de nosotros. produciendo un ruido violento como el de un trueno. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. #stábamos a veinte pasos del barco. B/>ué pasa0 BHay que pararse. . pero nada di$imos. Selayeta se puso a proa con el bichero. #l bote iba rasando la roca. entre los arreci es. era triste. nos calaba la ropa. tácitamente. envueltos en nubes de espuma. resistiendo todo lo posible. lanzando gritos salva$es. casi inm"vil. !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos. B<)iad= <)iad=AAgritaba. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. (lrededor. 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. y.ari era hábil y marino de instinto. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. todo el mar estaba blanco% en cambio. ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris. avanzamos despacio. Selayeta grit". pero sin arrebatos. Foshe . las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. y ?ecalde y yo. Las di icultades y el peligro le excitaban. 7erdemos ondo. se cubría de meandros de plata. lastimoso. creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto. al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. por contraste. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas. de cuatro o cinco brazas. @erco. ( medida que avanzábamos en el canal. Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. expuestos a hacernos pedazos.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. Nos detuvimos. &e pronto. . ?ecalde no era de los que retroceden. y entramos en el canalizo rasando las rocas. #stábamos emocionados% Selayeta y yo. 4abía que había un canalizo estrecho. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos.

chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. de una piedra en otra. que ataron al Cac"alote. como serpientes enroscadas. )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. BNadaBdi$e yoB. B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. y luego. #l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. ?ecalde. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía. hay agua% pero se puede andar. @omamos posesi"n. se pudrían sobre cubierta. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas. subieron al barco. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. . B#cha esa cuerda. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a. 4e puede subir. saltando como yo.(l asomarme por la borda. una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo. Les eché una cuerda. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. B4í. 4on pá$aros. Luego nos dispusimos a reconocer el barco. desencuadernada. . del *tella Maris. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. deshecha y humedecida por la marea. solemnemente.

pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas.rayburu. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . #ste pe*"n. anegados. #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. tirando de la amarra. impreso en >uimper. la despensa y la bodega. su$eto a la amarra. y di$o que teníamos que sacar el bote. y pedir auxilio desde allí. #l Cac"alote estaba hundido.rayburu. además. la rueda del tim"n y la obra muerta. los hierros y argollas. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. #n esto oímos un cru$ido uerte. y. sentados en la popa. B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. que se lo guard". los devoramos pronto. aparece distinto a como se le ve desde tierra. 4in duda. desde el mar. rechinaban como con una protesta de malhumor. se había abierto. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. ( veces. el procedimiento un tanto humillante. 4acamos el pan y el queso y. B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. #ntre los tres. por la parte protegida del noroeste. entre el barco y . y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. al chocar el bote con alguna piedra. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde. un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco. />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo. )on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. . entonces. ( ?ecalde debi" parecerle. 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

uchas veces. donde estaba un se*or con una ni*a. #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del . -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto. 7arece que no. y tal espanto me produce la idea. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí. B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos. BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB. pero 4hanti es muy valiente.ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n. el hombre iz" la vela. una gran superioridad. y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente. Luego. .rayburu.zarra le parecía. la ni*a. #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . que me despierto estremecido y ba*ado en sudor. cansados. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . #l se*or se puso al tim"n. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del . trayendo a Selayeta.#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os. Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella. después de tantos a*os. :na hora después volvían.i madre y la Iñure se hacían cruces. &esde aquel día Foshe .zarra y que no encuentro sitio donde atracar. #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo. . . los dos hombres. destrozados. Nosotros íbamos a embarcarnos. sin duda.

me quedaría en 4an . @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias.i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana. y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. en la )ella 2izca3na. con el capitán :rdampilleta.i abuela y mi madre no quisieron. en el bergantín Caridad.ilipinas. &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a .zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso. #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas. sino restos del paso de contrabandistas. casi todos vascos. de$arme envanecer con esta aura popular. La ragata me pareci" un sal"n. ya grises.i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado. !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del . conocía muy bien su derrota. intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua. tra$e blanco. . patillas cortas.ilipinas a )ádiz.anchester a )ádiz. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a .ilipinas y de . ni mudarse% en cambio. . y. Llevaba casi siempre sombrero de pa$a. el relo$ero y corredor de comercio. una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas.anchester y de .EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". &e )uba volvimos a . Le gustaba la . cuando hacía buen tiempo.ernando para concluír mis estudios de náutica. Los marineros. era también muy atildado y muy pulcro.IS PRI. tan limpia. y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban.LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . se avenían bien y no había ri*as. tras este via$e de un a*o o a*o y medio. y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. . ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz. con mi abuelo. sin duda. &on )iriaco. como su barco. pero en lo demás estaba poco enterado. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui. ni se podía dormir. tan arreglada estaba. &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera.

y no tenía motivos mas que para estar contento. Los días que pasé en . (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad. +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. (travesado el estrecho de la 4onda.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad. La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico. 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche. pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay. Hubiese querido ir a L'zaro. uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . sentí un verdadero placer. en vez de volver por el estrecho de la 4onda. y.ilipinas en marzo. cua$ada de estrellas re ulgentes. y. &on )iriaco quiso completar mi educaci"n. 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez. 4alimos de . #l capitán me present" en la escuela de 4an . y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. .ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza.olucas. )ontinuamos hacia el sur. de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na. después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. nos quedaba poca distancia.ndias. atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las . )uando pisé )ádiz. &esde aquí hicimos rumbo. que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte.ciudad y la vida social. &e día. entramos en la bahía de . y el via$e a .anila disparando cohetes. y la noche ué espléndida. Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. @ardamos en toda la travesía cinco meses. para que me tuvieran de huésped. pero el curso empezaba. después de una tarde so ocante. y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. &e la escuela de 4an . en direcci"n del estrecho de la 4onda. el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol. como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito.ernando saldría piloto primero. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. sabía bailar y sabía hacer versos. y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros.

Los marineros de la ragata. Lleva el tra$e nuevo.uimos al barco.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso.II HISTORIA DE LA . B<#h. #l se*or don . me vestí y me acicalé todo lo posible. socio del primer marido.atías )epeda. casada primero con . por la tarde. B(quí esBdi$o.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza. Llegamos cerca de la (duana. y me di$o5 -ente a dormir al barco.a*ana tenemos que ir a )ádiz. con miradores.ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla. pasamos la puerta del . &esembarcamos en el muelle. )epeda y )ompa*ía. una vascongada. &uermes como un lir"n. don )iriaco se present" en mi casa. propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. y nos dirigimos al puerto de )ádiz.enchaca y después con don . 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. ya es hora. . . nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo. dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande. paisana nuestra. #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda. vestidos de día de iesta.ermín .ernando. @e voy a presentar en casa de )epeda. . . en 4an . un almacenista.e levanté.

recorriendo un pasillo. . la hi$a de do*a Hortensia. de o$os más negros y de tez algo más morena. y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". 4in duda.atías )epeda y ué presentado a él. exagerando un poco. turbado. llegamos a un sal"n inmenso.. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. subimos la escalera monumental. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido. @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento. acompa*ada de una criada vie$a. !o. el no tener cincuenta a*os.atías era una impertinencia.e encontraba en la edad del pavo. el vie$o capitán era un hombre de sal"n. &on )iriaco. porque a mí me pareces todavía un chiquillo.. completamente con undido y turbado. una mu$er opulenta. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella. enlosado de mármol. #stábamos hablando cuando entr". no te choque que te hable de t'. con grandes espe$os y medallones. y. Lo cruzamos. hecho un tonto0 No. la nariz chata..edia hora después vino don . B&ebemos ser parientesBdi$o ella. 4olamente me dirigi" una rase. de nuestra casa solariega de L'zaro. ?ealmente. &olorcitas. te van a tomar el pelo. el techo encristalado y las galerías con arcadas. #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura.#ntramos en un portal altísimo. 7recedidos por el criado. preciosa. para don . hermosísima. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe. Nos recibi" con gran amabilidad. &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. (l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar. &olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura. porque aquí. en )ádiz. que teníamos un apellido com'n. una muchachita de catorce o quince a*os. la amabilidad de la bella se*ora aument". #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB. . . Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. B7ues si eres algo pariente mío. do*a Hortensia. y result" cosa no muy rara entre vascongados. de mis antepasados. le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. no es necesario. B#s muy posibleBrepuse yo. $uanetuda.

atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá. no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. inundada de sol.ira. con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones. !o estuve hablando con do*a Hortensia. era muy hermosa y no .aría. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. +ebimos los dos. y. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana.uchas gracias=AArepuse yo. entusiasmado. B#spérate. y le recomend" una comida escogida. porque te pueden servir. las salsas y los vinos. !o entonces aun no había visto nada. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. en caso de necesidad. 4hantiBme di$o. (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que. no. don . de un pueblo pr"ximo a +ilbao. La bella Hortensia tenía pretensiones. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. que se mostr" muy amable conmigo. Le concedemos a usted la hora. La casa era enorme.uy bienBcontest" el capitánB.atías. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa. ?ota y 7uerto ?eal. #sto halagaba su vanidad. 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas". llam" al due*o. B@' verás. #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos. y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. me di$o don )iriaco5 B. puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte. BNo. B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. . un monta*és amigo suyo. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. B-amos. ( media tarde don )iriaco me llam". B<. llena de ragatas. y quedé maravillado. B<&emonio= @iene historia. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco. de bergantines y de goletas.&espués de almorzar. y salí con don )iriaco. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . 4i no iba. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . Hortensia es vizcaína. de pronto. los salones vastísimos. una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir. &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza. B.e despedí de todos. 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego.

y menos lo que te digan de ellas. un amigo mi". &espués de todo hacía bien. no me parece de tontos. )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi".enchaca estaba en . atrevido. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . se escap" del pueblo. B7ues eso. débil o tímida o poco inteligente.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo.enchaca era un hombre exaltado. y cuando la conozcas bien . a pesar de que . .enchaca se había asociado con este don . B@rataré de seguir su conse$o. por el contrario..atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter.. porque . con su ísico. con lo que qued" viudo y riquísimo.ilipinas. #n esto. #l uno completaba al otro. . 4i quieres saber c"mo es una mu$er. de sus monta*as de (sturias. no creas nada de lo que digan ellas. ué al pueblo. . La llen" de regalos y de $oyas. .quería casarse con un cualquiera. . 9 su mu$er o nada. nada tímida. capaz de cosas buenas y de cosas malas. . capitán de barco metido a comerciante en )ádiz. B4í.enchaca. por serlo.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas.enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones.enchaca. con ideas geniales. le instituy" heredero 'nico. brutal. B/)on su ísico0 @iene gracia..ilipinas% Hortensia ué a . #n el momento del matrimonio. te pasará que ya no te importará nada por ella. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella. . No creas que una mu$er es. )epeda lleg" a )ádiz.. al ver su abandono. . .enchaca no estaba dispuesto a casarse. don )iriaco. de$ando a Hortensia embarazada. . B7ues con su ísico. #lla di$o que no a todo. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a.ermín . al morir. que era voluble. La muchacha. vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz. no quiso verlo ni reconocerlo.enchaca y le oblig" a casarse con ella. )omo iba diciendo. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. encontr" a . B4i puedes. y. y ésta.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío. ni tampoco a de$ar a Hortensia. pilotín% si puedes. )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna. donde acababa de morir su padre. @e lo dice un vie$o. primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas. el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas..enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter.

.antasías que se inventan. . considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla. pilotín.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er. . con )epeda. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra.enchaca ué a . #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don . que ué exquisita.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron.enchaca ya era vie$o. como te he dicho. )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena. estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles. cuando se instal" en )ádiz. 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre. #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido. B<+ah= B. que pasan y que pasarán. no se sabe si inadvertida o intencionadamente. #l pensamiento parti" seguramente de ella. un exaltado. No sé si sabrás que. @endría cerca de cincuenta a*os. La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor. B4í.. $ugando con unas pistolas. No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. cuando se construye un buque. tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal. casi un loco. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia.enchaca era.enchaca. se peg" un tiro en la sien y cay" muerto. celoso y sombrío. no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa. .enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. B/Nuestra ragata0 BLa misma. y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. . que han pasado. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na. . y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente.enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca. . con el in de morti icar a su socio.enchaca.nglaterra a recogerla. B#xacto. cuando un día . #n esto. lo sé. la misma. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca. !o nunca lo creí. se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. #lla estaba o endida pro undamente% él. 4e llama %lie!o de "istoria.

!o. marchaba yo a casa de do*a Hortensia. &on . y estaba siempre en guardia. y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima. me con undía. a través de su aire indi erente. por las calles de )ádiz. ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . le sentía hostil. razonar con libertad% no contaba con el su iciente . #ntonces. @emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad. @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien. ya turbado. &on .atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza. Hacía como si no me notara.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti". por mi insigni icancia% pero yo. y volvimos a casa. #ra muy suspicaz.atías me preocupaba. Nos abrazamos. III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente.ina. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba.ernandoBme di$oB. e ectivamente. al caer en uno de estos lazos burdos. 4hanti= B(di"s. #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia. Lleg" don . B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or. #l se*or )epeda no podía discurrir.atías y. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia.atías era. creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado. #staban preparándose para ir a misa. B@' vete a estudiar a 4an . <(di"s. y don . no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme. muy recuente en #spa*a. .ba con el coraz"n en un pu*o. No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede.atías demostraba así su superioridad. &on . por la ma*ana. aunque no de una manera ostensible. y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. #l encuentro con don . mi adversario. #l no debía notar en mí su iciente respeto.atías soltaba la carca$ada. creyendo ver o ensas en cualquier cosa. y se valía de ella para humillarme. como todos los hombres tímidos. #s una idea est"lida y mezquina. él se meti" en el bote y desapareci".

tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del . y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan . al exponer yo una opini"n cualquieraB. #n la apariencia. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. 7ara suplir esta alta de ideas. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. y luego. no me resulta.atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata. #l dependiente principal. #sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. con su mezcla de tiesura y de mandanga. indelicado y. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante. hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. #n su cabeza. me parecen bastante c"micos.n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo. @oda rutina le parecía santa. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo. que le conocía bien. por entre hileras de sacos y de ca$as. un modelo de discreci"n. decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. ?o*oso para todo. &olorcitas. no tenía mucho cari*o por su padrastro.. ( &olorcitas la trataba secamente. &on . sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. don . inmoral. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. en el ondo. para ser marido y padre a la inglesa. cuando no andaba por el almacén. ni mucho menos. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria.atías varias veces le prometi" llevarla al teatro..atías se re ugiaba en las anécdotas. Hasta en eso era mezquino. el precedente la me$or raz"n. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. como era natural. ! don . B#so no es asíBdecía.. que en general son tiesos y ormales. serio.atías tenía sus manías% por e$emplo. era obra de su talento y de su perseverancia. Los ingleses. porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. &on .ediodía. un $erezano muy chistoso.atías era el tipo del buen burgués5 bruto. @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse. en el a*o de LJ. o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado. rutinario. no por ser su hi$astra y no su hi$a. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. don . #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal. tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a. no era. por e$emplo. &on . .atías era un hombre respetabilísimo. para demostrar su autoridad sin duda. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual. era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia.artínez en )ádiz.atías seguía así con una velocidad de galápago. &on .

sobre todo en las personas muy $"venes. como buen vasco.i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra. /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. . !o estaba enamorado. y entonces. valía tanto como el de ellos. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. &espués de . no se contentaba con el placer de con undirme. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. y no volvía hasta el anochecer. más concentrado y más sobrio. en cambio.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. !o me sentía otra cosa. palabras y muecas. se marchaba al )asino . sus guantes. era tan aguda y tan redicha como una gaditana. Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. #n general. más tarde. ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. con su levita. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu. sino que le gustaba darme celos. -eía que su ría y se alegraba. y esto me sublevaba. &olorcitas. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. después de almorzar. íbamos al miramar. don . subíamos a la azotea. #ra la crueldad natural de la mu$er. Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. al oír aquellos muchachos. &olorcitas y yo. si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. con una velocidad vertiginosa% yo. menos. a pesar de ser hi$a de vascongados. . No he podido hablar nunca el castellano rápidamente. solía venir a avisar a la se*orita &olores. recorríamos la casa. quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme. .aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas. &olorcitas sonreía al verme turbado. una vie$a muy graciosa y gesticuladora. Luego. todo expansi"n. . #ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar. con una mezcla de angustia y de c"lera. que alguna de sus amigas acababa de llegar. que solía llegar la primera. &olorcitas y yo $ugábamos como chicos.aría Fes's. La se*ora 7resentaci"n. pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo. (demás. el amor es eso. sino que mi alma era distinta a la suya. un gesto.atías. que no s"lo no sabía el castellano. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope.oderado.@odos los domingos.

ernando comenzaban a re le$arse en el agua. . sin una nube. se llama de 4an . #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol. si no recuerdo mal. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa. como un lago azul.( veces.aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. y ella me contest" que yo le !uta'a az3. iba obscureciendo. los montes de Ferez y de 1razalema. pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . al avanzar la tarde. y en el ondo. huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. Le gustaba así para morti icarme. Las luces de 4an . Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca. el mar. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. con una línea recortada y extra*a en el horizonte. . <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido. tan azul% allá le$os. avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas. />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til. desde aquel sitio de la muralla. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes. la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno. -eíamos las baterías con sus ca*ones. el cielo estaba azul. #l mar. la hostilidad del ambiente. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. yo de marinerito. Luego. se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces. un cielo azul y rosa.atías. &esde cerca de la . violáceos al anochecer. tranquilo. y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. oíamos las lentas campanadas del 4n!elus. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . porque yo era más tosco que ella. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer.elipe. #l disgusto de uno mismo. pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí.aría. todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo.uchas veces.

que son.ediodía. y tampoco me entusiasman las palmeras. indudablemente. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera.ernando. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. . en un andaluz agitanado. Hoy.l. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza. decorativas. Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante.l1 ésas eran mis aspiraciones. o por lo menos empleado. #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an . mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas. creo que de #nrique Heine. y hacer coro a la gente que grita5 5. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. >uería trans ormarme en un andaluz lamenco. con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz.6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . no me gusta nada el . saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio.I& LA PAL. cosa extra*a. pero que tienen aspecto de algo arti icial. !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros.

O por cultivar la mezquindad. a su mu$er.uchas veces. pero mezquina. como la 'nica virtud del hombre. está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. pero me convencí de que me debían gustar. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.ernando y a quedarme en )ádiz. . que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo. no porque no lo creyese en el ondo. Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar. vivir. un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo. !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida. pedí pescado rito y vino blanco. :n domingo de invierno. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida. pero tan estrecho. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así. por la tarde. !o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. Leí las novelas de . #ntré en una tienda de monta*és. me preguntaba5 B! todo esto. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . al asomarme a la muralla. #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera. yo no llevaba camino de civilizado. dormido% los pueblos le$anos. #n libros. )omí y bebí en abundancia.atías. La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . . al ver la bahía de )ádiz. y me han parecido una cosa bonita.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. #ntonces hubiera querido ser tan discreto. una indignaci"n renética. No me sentía alegre. al anochecer.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente. no su signi icado. inundada de sol. )ada edad tiene sus preocupaciones. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas. gastar la energía. con gana de hacer una brutalidad cualquiera. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. sino agresivo. y mandar a paseo a don . ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. . que después de todo no me servía para nada.e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra. #stos . el mar somnoliento. en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad.ernán )aballero. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado. Las he vuelto a leer después. sino su sonido.

la de 4an .arino0Bme di$o después. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. +ebimos $untos. casi de etiqueta. !o le miré de mala manera y. #ntonces en )ádiz. en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías. #stas calles eran la calle (ncha. B!o. en la acera. Los chiquillos se reían de nosotros. y me senté en la mesa de una taberna. los dos borrachos. Los dos marinos. y ahora probablemente pasará lo mismo. &espués de decir esto y estrecharme la mano. en inglés. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. pintorescos y complicados. con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. tocando la guitarra y cantando. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB. cansados. ro$o.e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. . los días de iesta sobre todo.colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os. pasaban en coche. #ra chato. uí a un ca é de la calle (ncha. Nos levantamos los dos. !o me constituí en su de ensor.. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en. y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. la de (randa. B/. 4alí del colmado. el holandés se sent" a mi mesa. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. marinoBle contesté yoB.. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. B4í. espa*ol. (burridos. que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. holandés. /:sted espa*ol0 B4í. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. se*alándome con el dedo. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles. . endomingados. le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente.ar. con unos bigotes amarillentos. . ( mi lado había un hombre borracho. vestido de negro. la de )olumela. #n los bancos de las plazas.rancisco. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del . que en aquella taberna llamaba la atenci"n. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. y no recuerdo si alguna más. como estaba iracundo. rubio.nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. +uenas amistades..

i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro. Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. !a no me quedaba ni un rastro de c"lera.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar. No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida. . que me miraba de una manera aviesa. B+uenas nochesBle contesté yo. con la cabeza pesada. !o me avergoncé de mis instintos ieros. #staba cansado. . y me decidí a ir a 4an . &ebía de ser un mat"n. sino que di" excusas al marinero. (quello me di" una ira y una tristeza pro unda. . . .(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer. hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco. Luego. sorprendido. 9&ood ni!"tBme di$o. dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo. si quería pagarle algo.e alegré% era el momento. que.. a su vez. se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad. y estuvo a punto de caer al suelo. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no. triste. &e pronto nos decidimos a marcharnos. #l holandés no s"lo no se incomod".. me salud" con el sombrero en la mano. me mira usted con una cara. pidi" mil perdones por su torpeza.. . pre ería llevarlo a casa. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos. B4í. La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma. con gran reverencia. Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que.e quedé solo.uimos el holandés y yo al muelle. (l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba.e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él. mal encarado. . B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB.ernando a pie. No sabía qué hacer.

y la una que queda. &on )iriaco muchas veces me decía. ?ealmente. #n todos los puertos de mar. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. #l comerciante. al mismo tiempo. procede de la parte más turbia de la sociedad. 4in embargo. que es buena. se orma un espíritu aristocrático endiablado. (sí nos vamos vengando unos en otros. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. no muy rico. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. de la manera más inhumana y est'pida. a su madre.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. ten esto en cuenta.& NUE&AS -ATI?AS DE A. cruel. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. los indicios de la boda eran ciertos. #n las ciudades arcaicas y tradicionales. . los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. sino el matiz. a media humanidad. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén. +urgos o Le"n. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco. instintiva. un se*or de Ferez. . noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles. #staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. &e cien mu$eres. pero de amilia aristocrática. al pueblo entero y. casi una santa. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. voluble. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. #n L'zaro. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre. en peque*o. demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza. necesita. que. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires.anila o +arcelona. en general. probablemente. y en la mu$er un poco cruel. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a.

parecía un persona$e. #ra todavía la buena época de )ádiz. medio en serio. )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta. . el comercio. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. y en principio la boda estaba concertada. la espada y la pesa. #ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme. la aristocracia de la sangre y la del escritorio. vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. sin duda. en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa. a quien yo llamaba el (lmirante. es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o. Hablaba de manera doctoral. si negocia con estos géneros en grande. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. barricas. Los empleados me conocían. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo. abdomen abultado. #n la casa. con b"vedas en donde se apilaban sacos. ( la entrada estaba el escritorio. .. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo. un armacéutico. !o no sabía otro tanto. )onclui mi curso en 4an . indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto. y solía entrar en el almacén. es un comerciante. pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. toneles y ca$as. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques. la coraza y el mandil. por su aspecto. de dril. 7ara el se*or )epeda. (l mismo tiempo.uchos domingos. había. como para todos los comerciantes de puerto.en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande. y re iriéndose a &olorcitas. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad. es un vulgar ultramarino% en cambio.atías hablaba repetidas veces de su clase.e choc" oír que don . Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia. La geogra ía. #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio. un hombre de ciencia.atías. #l almacén era inmenso. #n este vestíbulo. medio en broma. #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas. con su pantalla y sus ventanillas con letreros. ué hablando con un empleado del almacén de don . . el devocionario y el libro mayor. y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don . &on 7aco me explic" que don .atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia. todo lo dominaba este hombre extraordinario. y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. le conocían por don 7aco.atías. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. la navegaci"n. llena de almacenes y de escritorios. la historia. La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas.

y. a ortunadamente.ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza.e despedí de mi novia. !o le decía que no se casara. en vez de volver a #uropa directamente. . que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme. y levamos el ancla. y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado.ilipinas. #l vie$o capitán me escuch" burlonamente. Había que embarcarse. 7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. 7or exigencias comerciales. que. Llegaba el momento atal. &on )iriaco era un hombre tremendo. &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. no llegué a realizar. que me esperara.e$or para ti. 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella. B)uando vuelvas. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente. B4í. &I ?RANDE!A 9 . a*adi" despuésB5 . te esperaréBcontestaba ella ríamente. Hice proyectos absurdos de provocarle. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de .-arias veces hablé por la re$a con &olores.agallanes. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral .

B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. #sta mu$er tiene malas intenciones para ti. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir. y me acordé de ella. 4atis acer los sentidos y la vanidad. no vayas a caer en la madre. isla (ndonaegui. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. B4í. remota. 4e consideraba completamente emancipada. las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. creen que sabéis mucho de marinería. venir a esta casa.i capitán le hizo grandes elogios de mí. (l pasar por delante de la .atías. con dos o tres ventanas peque*as. 7or lo que yo pude comprender. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don . ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado. !o me eché a reír. &o*a Hortensia estaba espléndida. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an . La primer visita era indispensable hacerla a don . #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga. . os protegen. . 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta. &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. sentía por su marido un desprecio inaudito. !a que has salido de la hi$a. y a la otra. los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. riendo. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca. 9s ayudan. B(migo. de ver el hermoso gol o de )ádiz.atías.ernando. calvo y con las barbas blancas. sus casas blancas sin alero. isla de 4antiago (ndía.que no aparecían en los mapas.i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. sus baluartes y sus ca*ones. &espués he visto la estatua de (gripina en el . y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. !o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. . !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante.aestranza y al ver de cerca la muralla. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. @enía ganas de pisar tierra espa*ola. con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista. .useo del )apitolio. #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. en ?oma. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco. con un sol espléndido. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz. sí. como los paredones de las casas árabes.

:na tarde. a quien llamaban el . y me di" una carta. al anochecer.orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones. don )iriaco. le encontré. AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. al ir a entrar a la onda. .B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er. me encantaba el pueblo. y después le di$e que volviera por mí. avísame. )onque. la prudente.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo.MPA:. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes.A 2A*C. . la que más halagaba mi vanidad. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia. donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza.orito. (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C. pilotín. <o$o a la br'$ula. B&escuide ustedBme contest" él. y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos. y si pasa alguno.orito era $oven y había simpatizado conmigo. )enamos $untos el . ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz. . si le parece a usted. #l . las iglesias también blancas.e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre.e decidí por lo 'ltimo. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia. sus plazas alegres. :n barco es un peque*o mundo aparte. B@' vigilaBle di$e yoB. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz. . #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del . #l .ar. escribir diciendo que acudiría a la cita. . la se*ora 7resentaci"n. Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos.orito era muy partidario mío. -ivía en la calle de los &oblones. .orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. y el . #ra de &olorcitas. después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría. le di el encargo de llevar la carta a &olores.i asunto marchaba bien. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento. 7aseaba mucho.e esperaría en la re$a. .uí a buscarle. cerca de la (duana. BNo. 4e me ocurrieron dos cosas5 una. y recorría la muralla al ponerse el sol.

el ni*o mimado de la suerte. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada. sin saber qué contestar. !o empecé a sentirme como en un sue*o. -eía que me $ugaba mi porvenir. 4e cerr" la persiana. No había leído todavía ninguna novela de +alzac. . que tenía una puerta a otra calle.orito me sac" del apuro. con tranquilidad completa. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in.is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado. y don . era el amante de su madre. porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. de pronto.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. No pude dormir en toda la noche. pero una mu$er espléndida. Había comprobado que su marido. probablemente.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. el emperador. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. &olores. de botones dorados. encontrarse con una mu$er $oven. le avisé al . 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. perple$o. hermosísima. le hubiera mirado con olímpico desprecio. marquesa. La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario. me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante. . por muchas precauciones que tomáramos. (pareci" ella y extendi" la mano. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. después de una noche de insomnio. #ra un comenzar a vivir extraordinario. el czar. rápidamente. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. de varias vueltas. 7or la ma*ana. por donde yo entraría. bonita. polainas y corbata negra. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. el marqués. ?ealmente yo no estaba enamorado. (l día siguiente nos vimos. me decidí a seguir la aventura. !o quedé asombrado. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. #staba tan emocionado que no podía decir nada. #ra una mu$er.orito que nos íbamos y me uí a la onda. #l . que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. pantal"n collant de color gris. !o la cogí entre las mías. 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo. porque discurría ríamente.

tristeza. :n mes estuve en cama. bast" para hacerme desgraciado. 4ue*o irrealizable. a pesar de su l"gica no esperado por mí. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. a$a encarnada y cala*és.aría. #ra un tipo de teatro. penetrar en su alma. . . a eso de las dos de la tarde. nos metimos en una barca después de comer. mis vacilaciones. se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a. con las ca$as de pistolas. 4iempre había en ella una reserva. y yo. :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. :n acontecimiento. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. todo esto se undía en mi alma. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno. ! esta sola pregunta. . #l patr"n se sent" a la popa. en la inca de un amigo del marqués. )omo digo. 7etulancia. haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an . <>ué estupidez. no precisamente de una manera agradable. @enía atravesado el pulm"n. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. !o hubiera querido identi icarme con ella. con patillas. &e allí volví en el bote. vámonoz. que ze va el viento. aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale. y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo. en coche.#n el teatro había "pera. con los míos. 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia. el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir.is penas procedían de &olores. de parte del marqués de -ernay. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza. saber sus pensamientos más íntimos.ernando y a un o icial inglés de .ntenté respirar. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz. vanidad. )ruzamos la bahía de )ádiz. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. &on . disparamos. expresada con acritud. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada.e encontraba en la mayor incertidumbre. y más de una vez de pie. un temor de de$ar su espíritu al descubierto. desembarcamos. ueron a primera hora de la ma*ana. en el palco $unto a ella. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . tenía una con ianza absoluta. y llegamos a la inca del amigo del marqués. sentimentalismo. acab". pensaba en estos momentos tristes.aría. Nos reímos de él.

B7odría ser una persona del mismo nombre. &olores y su marido habían ido a vivir a . ya restablecido del todo. hará cerca de veinte a*os. . B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues. desde que supo lo ocurrido. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir. !o he asistido a su uneral.anila conduciendo el pasa$e. #ra mi tío carnal. que me tenía cari*o. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. La Ciudad de C?diz. Hortensia vino también a verme. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. capitán de una ragata. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz. &II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre. BNo creo que uera él% me parece imposible.loA. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o.adrid. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. en . BNo puede ser. y que llaman !uilalos. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. Hace unos catorce o quince a*os. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa. # ectivamente% unos meses después.)iriaco. seg'n me di$eron. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. era capitán de una hermosa ragata.lo. al parecer reconciliados. don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. y estaba. pero he conocido gente que ha hablado con él. a los veintitrés a*os. Fuan de (guirre vivía. #l vie$o capitán. quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n. y al decirle que yo era de L'zaro. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB.

loA. 7ero si hubiese vivido en . @enía veintiocho.rancisco .adagascar. y me di" tales detalles. al llegar al 7rado.lo y antiguo marino% en cambio. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao. .riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado. El quizá no me conoci". pilotos y contramaestres vascongados.. #ncontrándose en presidio. había sido preso. salí de . el capitán de la corbeta Mari &alante.loA. @enía tanto deseo de ver tierra. -arios nos con irmaron que. y de aquí. para arreglar las cuestiones de la herencia. Llevaba cinco a*os de mar. a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico.riberri era un vie$ecito peque*o. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes. 4eg'n él. . &espués he sabido que . vi en un coche a &olorcitas con su marido.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. 4u inal lo desconocía.lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía. después de andar en alg'n barco negrero o pirata. #ra una estupidez. . . imberbe. llegamos a )ádiz. como él. B4í.riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo. al sur de . mi tío. . después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. )on un via$e muy malo. se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto. y volvi" la cabeza con desdén.lo. pero ella sí debi" conocerme al momento.riberri. pero era indudable que mi tío.loA. le hubiese escrito a su madre. es verdad. el pelo rubio y los o$os ribeteados. del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. . y el primer día.uy raro tenía que ser. ?ecogí las cartas en el correo.e despedí de este paisano. y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto. #staba cansado. si no se había escapado o no había muerto. llegué a L'zaro.. . #stuve una semana en la corte. tomando un coche y de$ando otro. me di" otros datos.B/&el mismo nombre.ás melanc"lico de lo que había llegado. #ra conveniente que uese a L'zaro. con el aire en ermizo. &esde . pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. #l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. seguiría en presidio. e ectivamente. que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo. .adrid% pasé por +urgos y -itoria. que quedé convencido.adrid. y tomé la diligencia para . propietario en . y probablemente creerá que me he muerto.

?egistrando los armarios. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara. hecho por un ot"gra o de 7arís. y que me volvía otra vez a preocupar. de quien se contaban tantas historias. encontré un daguerrotipo en cristal. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío. pero tan raro. registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. hecho en 7arís. #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. de chico.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre. que casi no le conocía. y me di$o que era su hermano Fuan. decidieron alquilarla. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. (guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula. . #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. No cabía duda que la carta era de mi tío. !o. sintiendo cierta veleidad mística. asistimos a su uneral. Nunca había visto aquel retrato.

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

vie$as. con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos.r. las casas están deste*idas. Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo. @odo sigue igual. )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. (lgunas veces me miro en el espe$o y. ahora en el balc"n de mi casa. Las casas. tosco y pensativo. más puro. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo. todo está igual% yo s"lo soy di erente. heredado por mi madre. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. sombreada por el saliente alero. negras.I LA HERIDA 7or las ma*anas. con las piedras al descubierto. dureza y egoísmo. veo el pueblo con sus te$ados ro$os. moverme de aquí para allá. al verme vie$o y cambiado. me digo a mí mismo5 B<(h=. no% así estarían hace doscientos a*os. #stán siempre igualmente tristes. igualmente severas. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. . sigue diciendo. se me igura la cara de un vie$o aldeano. pobre hombre. he encontrado rialdad. envueltas en la bruma. yo s"lo he variado% era un ni*o. soy un hombre% era un ingenuo. y los acontecimientos me han escamoteado la vida. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. las calles limpias% la carretera descarnada. #ntre ellas. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. así están hoy. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. andar. la de mi abuela. soy un desenga*ado y un melanc"lico. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. negruzcos. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. #n el $ardín del convento pr"ximo. sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. tristes. dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. cambia de color en las estaciones. &espués de las lluvias abundantes. @u $uventud se ué. de apare$os con corchos y anzuelos. Hasta el loro de mi abuela. durmiendo. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. /y qué he hecho0 . llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. (guirreche. al asomarme al balc"n. He vivido en medio de los acontecimientos.

golpeándolas violentamente. estas nubes grises y suaves . los días son largos. por las calle$uelas estrechas. Las golondrinas pasan rasando el suelo.zarra. No he debido salir de aquí. desde el balc"n. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. cuando se de$a atrás la $uventud. para avisar a los pescadores. )ontemplo estas casas solariegas. que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. s"lo se ve alguna mu$er. al amanecer. . del río. ! ahora. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. empinadas y tortuosas. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí.Navegando. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias. y. al llegar L'zaro.e gusta ver. escapan. levantando sus gallardetes. tan desierto. al ver lo insigni icante de los muelles. los a*os. el río% anchos.. como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. todos son acontecimientos% en otra. La primera impresi"n. el pueblo. sin embargo. @odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. <absurdo cambio de opini"n=. <. o no he debido volver aquí. tan triste= . #se pensamiento en el pasado. ni )aracas hará sus barcos. ué un gran asombro. vuelan. !a. c"mo se aligera la niebla y sube por el monte .e parecía tan peque*o. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. persiguiéndose y chillando. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos. )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo. lleno de preocupaciones y de mezquindades. suma de días. (l amanecer. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. por la vida de un pueblecillo triste. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad. corriendo de puerta en puerta. el campo y el mar. . de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. grandes y negras.e levanto todos los días muy temprano. #n una época. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. todos son comentarios a los hechos pasados. en el extremo del muelle. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete. es como una herida en el alma. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. de la ciudad. los muelles. aburrido. ni !urrumendi hablará de los piratas. @odos han desaparecido.. son cortos. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores..

. que tenía uno sus inquietudes y sus penas.uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente.. y el agua. esa canci"n del agua.. y. que. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos. al pensar en esto.. 4iento. sin embargo. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or. que canta en la noche negra y sin estrellas. ! la lluvia. (llí teníamos un amigo .. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. como en una tierra seca. La lluvia me parece caer sobre mi alma. esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar. un pro undo terror. todo me encanta y todo me entristece. #s la herida. re rescándola y dándole alegría.. . en aquel rinc"n uimos elices . :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos.. el ruido de la lluvia. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. hace un ruido metálico. es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar.. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. parece que el sol de entonces debía brillar más. al caer en un barre*o. y el viento.me acarician.. o como la alondra. No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz. La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta. &e noche..

en las escaleras de piedra de algunas casas. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. en las tapias de los $ardines. en las paredes negruzcas. basado en mis impresiones de chico. aquello disminuído. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco. hubiese pretendido describir mi pueblo. o quizá nada.uy templado. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. . L'zaro es un pueblo bonito. salen hierbas carnosas y relucientes. #n las huertas hay inmensas magnolias. y entre una cosa y otra grandes lagunas. naran$os y limoneros.A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. al original. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. con lorecillas azules y ro$as. 4i. muy protegido del noroeste. obscuro. .II L5!ARO 9 SU -OR. como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. 7or todas partes.

gubias. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. dentro de la guardilla de una casa. la obra marcha% 4hempelar. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. hundidos en el ango como patos. está instalado un astillero. 4obre este angal. grandes barrenos. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. Luego.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. sobre todo si tiene obra nueva. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. y a un lado la atalaya nueva. menos suave y más rudo. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. :na de las orillas de esta ría es rocosa. desde hace a*os. cortando las tablas. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. riendo. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. accidentada% la otra es un angal negruzco. #n ver esto. y termina en el ?ompeolas. . )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. anda muy osco. motivos serios para estar pro undamente incomodado. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. motivos graves. interceptando el paso% deba$o de una te$avana. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. y cambio algunas palabras con los pescadores. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. de un )ádiz peque*o. ! cuando el barco queda a lote. seg'n algunos. barrenándolas y armando después las costillas. sin levantar cabeza. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. #l esqueleto del barco se va cubriendo. )omo en todos los pueblos de pescadores. )uando hay traba$o nuevo. por donde pasa la carretera de #lguea. (ntes. siglos. y todo el mundo dice que es un gran barco. a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. en recordar los sitios donde anduve de chico. melanc"lico y negro. como si imitaran a las gaviotas. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. interiormente entusiasmado con su obra. 4uelo ir a ver a 4hempelar. 4i se le pregunta qué tal va la obra. La ría de L'zaro es peque*a. dibu$ando las piezas de un barco. y rellenan las hendiduras del barco. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. ri*endo a todo el mundo. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. dirá que mal. en paladear y saborearlo todo. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas.

que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico. dice él. . #l río. sin duda.rancia se llama corriente de ?ennell. ué echando las arenas hacia Legorreta. también contertulio de la relo$ería.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. como dice el armacéutico. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa. 1armendia. #l &ul@ *tream. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. 4ocoa. disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. La relo$ería es una academia enciclopédica. como le llam" el mayor ?ennell. además. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. un gimnasio ateniense. saturado de sabor local. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. ué. y s"lo ella. 7ara el capitán 4ocoa. y. el vie$o capitán. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. que ué. al llegar a la costa oeste de #spa*a. y me preguntaron mi opini"n. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. ha producido el boquete de L'zaro. el relo$ero y corredor de comercio. . el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. 9tro piloto antiguo. restos orgánicos que se depositan en las playas. como los arenales de Legorreta. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río. el viento del noroeste. abriéndose paso lentamente. B#sto te gustaba mucho antesBme dice. ese inmenso río de agua caliente. 4eg'n 1armendia. el armacéutico. y lleva. proyecta. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream. el antiguo due*o del Cac"alote. !a.rayburu y sus arreci es. B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta.i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. esta corriente.. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. y después en las ensenadas y bahías. entre lo no divino. que al subir por las costas de .

.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo. ?ecalde. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias.i madre quería que. audaz. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . las mu$eres de L'zaro. mi antiguo camarada. se había casado con la )ashilda. todos los días del a*o. aprovechando mi licencia. que soportar a sus respectivos esposos. el piloto más atrevido y más valiente del pueblo. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad. lacucha y mística. a pesar de su dulzura.7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. Hoy no debe pasar esto. . no estaba muy decidido. no me sonreía. sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. no podía soportar que nadie le contrariase. uí cali icado de pancista y de pastelero. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. muy modosita y ormal. mu*equita con los o$os azules. ?ecalde era un déspota5 decidido. #l caso de mi amigo ?ecalde. tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. que me contaron en la relo$ería. de grado o por uerza. !o. . el terrible ?ecalde. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos. de unirme con +arbarita. probablemente. con lo cual las mu$eres tendrán. la hi$a del con itero de la plaza. 4e cas". la verdad. que me prometía el destino. @odo el almíbar. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie. me pareci" sintomático. el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os. hubiera encontrado. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o. me casara. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. así se llamaba la candidata de mi madre. padre del actual antrop"logo.ayormente. e'cha. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía.

y es de con ianza. el terrible ?ecalde. B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena.ulano.e contaron el . la cena estaba a las ocho. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. le miraba a ?ecalde sonriendo. La )ashilda no replic". con sus o$os azules. BNo está la cenaBle di$o su mu$er. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho. /sabes. don Sutano. al volver a su casa. y pidi" la cena.#l primer día. se ha de cenar a las sietes. comprendi" que allí no estaba en su barco. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er. e$emplo de la energía emenina luzarense. mientras decía esto. B7ues se le despide a la chica. porque tiene que estar con el ni*o. . ?ecalde escuch" las noticias. ?ecalde. y se ué a navegar. BNo se le puede despedir a la chica. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. di" pu*etazos en la mesa. (l día siguiente. ?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . ni aun con la espiritual +arbarita. B+ueno% pues ma*ana. no me inducía a casarme. pero no consigui" que se cenara a las siete. La se*ora de @al ha estado en erma. #stamos todos bien. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. B7ues hay que cenar a las siete. el vicario. ?ecalde rompi" dos o tres platos. ! la )ashilda. BNada. haga la cena la muchacha o la hagas t'. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. chiquito0 ! si no te conviene. #ste caso ocurrido con mi camarada. y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad.

y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista.i tío. y uno de ellos di$o una vez. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. y procedía en la conversaci"n con insidia. administrador de un título% el otro. Nada. BNo importa nadaBreplicaba el otroB. en la relo$ería de Sapiain. pero de doble ondo.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. #n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. no se puede salvar.rizar. venidos del interior de la provincia5 el uno. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí. qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados.proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. después de una época de pedantería y de esplendor. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. el vie$o . #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. con los o$os uera de las "rbitas. 1armendia les morti icaba continuamente. que había conocido alg'n protestante o $udío. #chaide. que. poniéndose ro$o de indignaci"nB. por e$emplo. amenazadoramente5 .entira=AAexclam" #chaide. No le convenía desenmascararse por completo% pero. que son muy religiosos. 4oy tan vascongado como cualquiera. B<. y me entretenía. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB. BHombre. sean tan borrachos. por rases sueltas. en el ondo. B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados. . ué el que me llev" allí. era el boticario 1armendia. al parecer ingenuas. pero les gusta demasiado el vino. sí importa. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. 4i no va a misa. contratista de piedras. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones. buena persona. #l boticario decía. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. a pesar de ser tan religiosos. y a toda clase de licores. por observaciones al parecer cándidas. no tenía ideas religiosas. @odavía no se había undado el casino de L'zaro. #l que por las trazas debía de ser liberal. . urioso. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. y los que le denigran son indignos de pertenecer a él.

#sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. &e un vagabundo de mala ama. Fuan . La sobrina de +eracochea. hi$o de L'zaro. sin guerras ni tri ulcas. :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero. a pesar de la decantada bondad del mineral. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. que era la heredera. en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en . movía la cabeza. #n esto apareci" Fuan . en se*al de asentimiento.achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o. con su lente en el o$o derecho. sombrero de ala ancha y melenas. a cuanto decían sus contertulios% pero. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos. (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a. .achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en . )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros.nquisici"n no es para estos tiempos. Llevaba un bast"n grueso. #l mundo marcha. avorecía a los pescadores. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot. y comenz" a arreglarla a su gusto. no pudo explotarlas ni venderlas. barba negra en punta.achín. en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. &irigía los traba$os un tal Fuan . que era me$or quemarlos. y a todo liberal que se encuentre. al marcharse los carlistas exaltados. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas. #n mis tiempos de chico. llam" a don +enigno.zarte. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea.zarte valían una millonada. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos.zarte. y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras. murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la . -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad. y decía que los alrededores de .achín. +eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n. y. a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. para que los examinara. el vicario. con la cara inyectada de rabia. < uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. era un persona$e. cuyo mango era un martillo. aunque por otra causa. no sabiendo rancés e inglés. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando. .

por el contrario. #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. I& LA PLA9A DE LAS BNI. y van llegando las praderas y las heredades de . hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. 4obre ella. ormadas por masas de arena y de arcilla. y estaba alquilado a un inglés. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas. se consolida y se a ianza como terreno uerte.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o.AS #l monte . )isusalde correspondía a mi madre. de an ractuosidades y de torrenteras.zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. #n el combate del mar con la tierra. . . #ste caserío se llamaba )isusalde. :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco. a la playa de las Cnimas. echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. cortadas en unas partes a pico. haciéndola desmoronarse% en otras.zarte hasta el borde mismo de la cornisa. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo. con sus algas% resiste el empu$e del mar. en unas partes el mar roe la costa.i abuela había de$ado un caserío en . quería averiguarlo para cobrar la renta. #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta. trans ormándola en acantilado. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. una ma*ana de noviembre. ya olvidado por mí desde la in ancia. una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del .zarte.aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea. amarillentas y blancas.uí por el monte .. sobre las dunas de la playa de las Cnimas. al otro.

da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito. . hierve. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n. en un peque*o promontorio. sin embargo. la costa es de roca y las corrientes uertes. descansan sobre las espumas. a pesar de su monotonía. un inexplicable interés. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . el )antábrico tiene mucha pro undidad. en donde se re le$a la luz apagada del día.Hacía el lado del . La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas. . se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas. y. suaves. en el ondo del gol o de 1ascu*a. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. #n estos días la arena no echa uego. se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. y la costa de . #s un líquido cargado de sales. tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . #se espectáculo de las olas. de belleza. que parece no venir del cielo entoldado. el mar sigue templado. después de pasar las tormentas equinocciales. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. (quí. admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad. se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. sino del mar blanquecino y turbio% las olas. huyen las nieblas y queda el mar azul. los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. de un color de arcilla. #n estos días tranquilos. Los días de viento sur. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. siempre agitado y tumultuoso. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa. de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. como en oto*o. Las gaviotas $uegan por encima de las olas. es marzo y septiembre. de la voz colérica de la ola. 9ctubre.uchas veces. de temperatura benigna.zarra.zarra.rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. en nuestras costas. y el aire y el agua se con unden. en pleno invierno. 4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. #n invierno. del grito áspero de las gaviotas. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. se aligera el cielo. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar. tiembla. tiene. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse.

casi siempre inm"vil. de$ándolo como un metal undido. y allí el agua.aro. se extingue por completo. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano. es de un color sombrío% a lo le$os. el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. &esde la barandilla del aro. 7or marzo. el mar aparece azul verdoso% cerca del . (l anochecer. tan trágica como en esos pe*ascales del . & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada.rayburu.zarra. se agranda y se convierte a veces en un torrente. el espectáculo es extraordinario% aba$o. #ntonces es la época de los grandes temporales. hacia el lado del . tan tumultuosa. hay una sima con ondo de roca. poco agitada. en los arreci es de . )asi siempre. al mismo pie del promontorio. cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. contrasta la violencia de las olas en la punta del .zarra. de las mareas vivas.made$as seme$antes a correas.rayburu. y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal. ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. aparece en un ondo de nubes ro$o. encendida por los rayos solares en el verano. #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta. dominados por ese islote negruzco llamado . antes de las tempestades. se hincha. el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. el mar está río. con el lu$o y el re lu$o muy grandes.

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

Había obscurecido. La muchacha era muy bonita. con una expresi"n de temor y descon ianza. rubia. La muchacha sali" del cuarto. #ntré. &espués de almorzar y descansar en la venta. #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara. y. y si puedo me quedaré en ella. como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. la hi$a del capitán. :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto. . #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. que tenía un armario con cortinillas blancas. con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. @enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. B/Hi$o de )lemencia0 B4í. (guardé a que entraran en su casa.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta. gritaba. y le di$e quién era y a lo que iba. B4í. tiraba piedras. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. cuando vi al capitán y a su hi$a. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros. y el vie$o se detuvo varias veces a descansar. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. 4erían las cuatro y media. y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa. #l capitán se levant" al verme. saludando a los tres con rialdad. .e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. #l iba despacio% ella corría. me volví a L'zaro. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. que volvían. por la playa. y poco después me decidí a llamar. !o le indiqué repetidas veces que no. . se*or. #l hombre se turb". así se llama mi madre. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. me uí por el borde de las dunas adelante.ary. hacia su casa.e acerqué a ellos.

que se encuentra en ermo. #ra letra de mu$er. @iene que hablarle a usted de asuntos importantes. Mary A. a la salida del pueblo. )on gran curiosidad leí la carta. ya obscurecido. que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía. en la herrería de (spillaga. le esperará un amigo con un caballo. . *ando7. . un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta. esta misma noche. al volver de la relo$ería.i padre.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. 4i se decide a salir por la noche. />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol.

vie$o y raído. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. y. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. enmudecí. y por la carretera. h'meda. trae una silla. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada. que se qued" también asombrada. recortada y en punta% los o$os. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. #ra él un hombre escuálido. obscuros% el pelo rubio. esbelta. &imos vuelta a la esquina de la casa. por una escalera que había a un lado.+isusalde5 7laya de las Cnimas. con los o$os cerrados. haciendo retemblar puertas y ventanas. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. y la expresi"n entre asustada y salva$e. #l capitán se hallaba en un sill"n. y. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. de uego. con los pies desnudos. Nos acercamos al caserío. )ené rápidamente.ary. subimos al piso principal. blanca. )omo sentía gran curiosidad. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. después de tomar el ca é. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar. />ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. aguile*a. (llí se encontraba (llen. un bar"metro. B-amos a ver a mi padre.8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. #l capitán. desgarbada. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 . el viento silbaba con uria. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. de unos sesenta a*os% la barba. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga. peque*os. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. envuelto en un capote azul. ( uera. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar. y. BNo he podido venir antes. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. )ogí yo la silla y me senté. envuelto en el capote. grises y vivos. el vie$o hortelano de +isusalde.

. Luego.riberri. . . imprudente. capitán de barco.i estado civil no está claro. ni mi rápido asentimiento a sus palabras. el marino.riberri. que mandaba el G.. B/.. He sido un hombre desgraciado.. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana.achín. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. Ligero. digan lo que digan... no criminal% puedes creerlo. siempre. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro. B!o también sospechaba que usted vivía. tengo que hacerte dos encargos5 uno.. que entregues este sobre a Fuan .. B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto. un barco negrero. 4in duda no esperaba mi pregunta. el minero. lo $uro. B7ues bien. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro. 4í. 1uárdalo. B. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno. /Has comprendido0 B4í.. @u abuela sabía que yo estaba aquí. :n tal . B<9h. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya. . o antes. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a..rancisco .. B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa. el minero. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í. lo recuerdo.. si quieres.niH. /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a .. B<:sted es Fuan de (guirre= B4í. no podría ácilmente identi icar mi personalidad. @oma el sobre. &e$emos eso.achín. pero así estoy más tranquilo. violento% pero no malo.riberri..aría de (guirre. B/Furas que entregarás esta carta a Fuan .B!o soy Fuan de (guirre.i tío0 B#l mismo. B/4í0 B4í. #ntrégaselo un a*o después de mi muerte. el que desapareci". me di$o d"nde debía usted de estar. el hermano de su madre de usted.. que va a quedar desamparada.

no quiero retenerte más. en creciente.aryBdi$o el vie$o capitánB. creo que puedes iarte de él. B4í. y me di$o5 BNo necesitará usted guía. sobrino0 B4antiago. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. B-en. La noche había aclarado% la luna. #l viento bramaba urioso. B+uenoBmurmur" el vie$oB. .B/>uiere usted algo más0Ble pregunté.uy bien. . #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo. /)"mo te llamas. <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente. aparecía envuelta en nubes. (sí se llamaba también mi padre.. B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga. B(di"s. #s primo hermano tuyo. B4i puedo servir a usted en algo. un de ensor cuando yo alte. )uando necesite. Haz el avor de decir a mi hi$a que venga. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca. dígamelo ustedBadvertí a mi prima.uchas gracias= B(di"s. y aunque no le conozco apenas. nada más. BNo. que me sorprendi". yo también lo creoBdi$e yo. hábleme usted sin ning'n reparo. <. B(sí lo haré. peque*a y callosa. )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas. /eh0 BNo. Llamé. 4erá para ti un amigo. B. BHoy no necesito nada. 4hanti. . la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica. &a la mano a este caballero. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento.. La muchacha solloz" al oír esto. B#ntonces. B<(h= *"anti. (larg" su mano.ary al raso del caserío.. 4alí del cuarto y ba$é con . y su luz alumbraba con vaguedad el mar. y se present" la muchacha rubia.ary. que estreché un momento en la mía.

)omo me había dicho (llen. y de allí. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. no pude conseguirlo. casi moribundo. aun despierta. ba$o llave. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima. )uando entré en mi cuarto. a pie. &III .achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir. mi madre. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles. No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella. !o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . 1uardé en el ca$"n de la mesa. volví a mi casa. B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré. en ermo. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde.ary era mi prima. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. la carta que me había dado mi tío para . Llegué rápidamente a la herrería. nada. B/@e has mo$ado0 BNo. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

.ary. al trote.e vestí. que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto. el criado vie$o. una ma*ana. (l día siguiente . @raía un devocionario en la mano. de pro esi"n marino. . B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero. el criado y yo. pero no di$e nada. :nos días después.zarte.zarte. >uenoveva y :rbistondo.e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea. tomé el caballo de (spillaga y. y (llen.( principios de ebrero. y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa.ary ué a instalarse al aro. #l entierro lo harían al día siguiente en . march" a vivir a la venta de . y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. . B<Hombre=AAexclamé yo. .e enteré de lo que se necesitaba.ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible. me uí a la casa de la playa. 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo.e choc". a nombre de @ristán :garte. (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a. .i tío Fuan había muerto. . Había que mandar construir un ata'd en L'zaro. el criado vie$o. #n la casa estaban . .

)astillo vie$o. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. y en este libro viene la indicaci"n. B#s que la indicaci"n está en vascuence. B+ueno. #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean. quería decir5 ( quince millas de la costa. #stá en la costa de C rica.B4í. puede asociarse a mí. B/#n el devocionario0 B4í.. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o. si usted quiere. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. BHombre. en el río Nun. no tengo inconveniente. por el tesoro escondido. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. zazpi 9. @omé el devocionario. -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río. vamos a verlo. 1aztelu zarra. Norte J grados 9este.. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean. B#stá bien. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean. . B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. Lo que. N. @omé un papel. costatic urruti amabost milla. escrito en inglés. B?especto a leer.. Le di la traducci"n a (llen. yo no puedo. . Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. no tengo medios. traducido literalmente. y no comprendo bien el sentido. quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica.

:rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a .ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro. siempre que la muchacha se portara bien. y . No creía que uera su sobrina. 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca. Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva. dolorida.ary. pero ella se neg" en redondo.e despedí de :rbistondo y de su amilia. y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. #ra el día de Nochebuena. BNada. BNo importa% le compraré otro más bonito. . los iban a romper. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos. la audacia y el en ado.ba a tener barco que mandar. #ntonces uí a ver a )ashilda. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. que me había costado ocho duros. algo le pasa. . B/>ué le pasa a usted0Bla di$e. . . la mu$er de ?ecalde.uí a buscar a . >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. #lla marchaba al mismo paso que yo. #l día estaba gris.zarra. BNo.(llen se despidi" de mí. . con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez. y pocos días más tarde desapareci" del pueblo.ary estaba en urru*ada. 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después. el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles.

. B. le di$e5 B-amos. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB. no..bamos escalando el monte. usted tampoco. B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva. en un momento de arrebato. E!an-su!uia/Bdi$o . mi querida . .. . después de las lágrimas.zarra. #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa. hay. o reciéndole la mano. B/! usted la tiene miedo0 B!o.ary.aryB. Llovía cada vez más uerte. deprisa. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos. su madre de usted no me quiere. seg'n dicen. que empieza a llover.. sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. de alg'n pastor. B/&"nde estás.aryBle di$e yoB. y comenzamos a subir el . se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí. con garras de buitre y cara de mu$er.BNo.aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB.ary. B7ues vamos a entrar en su casa.. . No estaba. que. 4i se comiera los ni*os. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen. había quedado sonriente y de buen humor. y después. B(hí. B#ntremos aquíBdi$o . y no hay nada. Ha dicho que yo soy una chica mala . La de$é que llorase largo rato. 4u madre de usted no me quiere . B7ues como el de >uenoveva. que ando tirando piedras. aquí estarían los huesos. que se llama E!an-su!uia. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. ! la chica. #ntramos en la cueva. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia. llena de malezas. huyendo del agua. haciéndome el incomodado. una gran serpiente con alas. como en mi tiempo. que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa.. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB. -en. B-amos..

B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a . LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA . (hora. Nos sentamos en el suelo. #lla estaba tranquila. casi vie$o.ary. .B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga.ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme. . !a pasará la lluvia. E!an-su!uia6 <. .aryB. mi inquietud era grande. /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos.uchas gracias=AAdi$o .is amores comenzaban mal. Hablamos muy seriamente largo rato. )omprendía que estaba enamorado. y teniendo que ausentarme continuamente. (l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva. lo que ganaba. B<1racias. #n cambio. casi ni*a% yo. cuándo volvería.ary a casa de ?ecalde. pensaba que tendría que traba$ar pronto.ary. todo.EL DRA?CN< . .

uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege. . al llegar a +urdeos tomaba un vapor.ary. se aclar" en +urdeos. . 4olía encerrarme en mi camarote.ary iba acomodándose a la vida sedentaria. #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí. y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado. )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata. en +urdeos. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er. 4i tenía ocasi"n propicia. experimentaba una alegría in inita. se hacían los me$ores y más baratos. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o.ary8. que a veces me preocupaba.ary. cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. escribiendo a .ary. :n vie$o marino retirado. y que naveg" con mi tío Fuan.ary en casa de )ashilda era buena. (l acercarnos a #uropa. ( pesar de esto. pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires.is pensamientos estaban en L'zaro. . :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. blanca como una gaviota y airosa como un cisne. me quedaba en el barco. como la conducta de . . me dio nuevos datos acerca del padre de . que tenía una tienda de ob$etos náuticos.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool. cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri. .i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte. Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida . que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. teniendo su retrato delante de los o$os. al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e. y comenzaba a traba$ar de modista. me sentía tranquilo.I EL +APITBN DE LA . y ella 6mi querido 4hanti8. #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a . 4i no. comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. La <ama 0uri era una goleta de tres palos.DA. !o tenía que vivir desesperado en el vapor. La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre.

#n el cristal del almacén. de color azul. #l capitán. sextantes.(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. correderas. #ra un hombre vie$o. paisano mío. (l decirle su hi$o que éramos vascos. se veían anales de barco. rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. los o$os peque*os. -estía de negro. y que no comprendía el vascuence. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. . además. la boina grande. de lona. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. cámaras de bitácora. casi en el centro de la poblaci"n. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. #n vista de esto. de relingas. 4e mostraban. muy agradable. que tenía unos escalones desde la acera. #n el escaparate. cables metálicos. no sabía el rancés. abricados en (ngers y en +urdeos. catale$os y otros muchos instrumentos. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas. Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. @enía la nariz larga. ancho y de poca altura.tchaso. levant" los brazos al aire con grandes extremos. de gasc"n% llevaba patillas cortas. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. B&e L'zaro. y quería entenderse directamente con el comerciante. rollos de amarras. argollas. escrito con letras negras. anclas. No tard" mucho en venir. de corda$es en cá*amo. con el pelo blanco y la pipa en la boca. encorvado por la cintura. la cara rasurada.ermín . se leía un nombre medio borrado5 . B/#spa*oles0 B4í. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence.

.. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado. @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío.B!o soy vascoA rancés. B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB. Luego. ro$o . B(llen5 lo recuerdo. B/#stá usted para bastante tiempo aquí. B/#scocés. llevándose la mano a la renteB.. quizá0 B4i. #l piloto de El <ra!#n . @ristán. <(h. uí a mi barco. en la tienda de ob$etos navales. vamosBa*adi" el vie$o. .e despedí del capitán y de . Nuestra tierra es muy buena. 4e parece usted a él en la voz...rancisco . mi o icial0Bme pregunt" el vie$o. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a. B/#n #spa*a0 B4i. seg'n me cont" .riberri. alto. B(hora.uri" hace unos meses. /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala...a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro. B4í. . !o he conocido a alguien de L'zaro.. en algo. y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre. ( las cinco estaré aquí. no. /! qué ué de su vida0 B. B. B. B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer. a nuestros asuntos.. B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o.. no sé en qué . venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte.uy bien.. dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB. #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa. @ristán de :garte. sí=AA a*adi".tchaso. mirándome con i$eza. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad .

B7or #spa*a. que conservaba en el casco polvo y telara*as.#l vie$o . inmediatamente de llegar. y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos. B/No es usted religioso0Ble pregunté yo. Había en el cuarto. (llí pasé mi in ancia.rancia. de grumete. a*e$o. de las goletas y pailebots. )hocamos las copas. . bebimos. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova.arina de guerra. y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica. e. varios libros. me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle. Llen" dos copas% luego levant" la suya. y di$o5 B7or el país vasco.iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos.tchaso me esperaba. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. y que quizá usted conozca. un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines. se*alándolo. llenas de agu$eros tapados con estopa. 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . BNo. . B7or . y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. no. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. !o no uí una excepci"n% por el contrario. en un armario. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. No creo en supersticiones. mi o icial.

y antes de que viniese la odiosa quinta. a la hora de la diana. que se puso a hablar conmigo. y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una . la embocadura del río #lhorn. cuya rada es magní ica. decidí ir a +rest o a 4aintA. #n aquella época. tripuladas por los orzados. y se abría al estampido de un ca*onazo. y en el puerto las ragatas.nglaterra y embarcarme para (mérica. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. :sted conocerá seguramente la ciudad de +rest. !o no conocía a nadie. (l día siguiente de llegar allí. con intenci"n de pasar a . #n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. hombre a able. los bricUs. el puerto de +rest se cerraba al anochecer. contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles.alY. paseaba por los muelles.

4u popa estaba muy adornada. por delante de la policía.. hasta que queda uno desarbolado. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. )omo la generalidad de los barcos de entonces. 4e llamaba El <ra!#n. y yo di$e5 +ueno. lo que hicieron conmigo. #l hombre. sollado a proa para la marinería. )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías.. Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. 4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés. a la antigua usanza. a bordo de un gran buque. -enga usted conmigo. +a$amos unas escaleras. y. S. #l mundo es grande. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco. 4in duda. #ra ancho. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho. !o. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris. y le ense*é mis certi icados de buena conducta. una verdadera urca holandesa. yo bebí demasiado. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. sigamos adelante. la verdad. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas. si se puede. )omparado con los de hoy. .. . que tenía sus principales accionistas en (msterdam. blanco y dorado. como marineros borrachos. tenía una cubierta. perdiendo las velas. que salía en aquel instante de la rada de +rest. de aquellas que llamaban urcas mayores. muy levantado sobre el castillo. calle estrecha.d. que deseaba ir a (mérica. se vive siempre. y ). es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos. no recordaba nada. era un tanto pesado% de igura muy redonda. sabiendo traba$ar. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico.ientras se marcha por el camino torcido.Zía. sombría. #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche.uerte del &iablo. 4aintA.orientaci"n. nombre que trascendía a barco pirata. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. in ecta. . como por arte de magia. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros. aquel barco daria rísa. #l barco en donde estaba era un barco negrero. hablamos y bebimos. y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. porque lo demás es in'til. viendo c"mo a otros los cazaban. casi igual a proa que a popa.e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna.H. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. 7asábamos por delante del . me encontré. en la vida y en el mar. Le seguí.alY y Nantes. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. &espués comprendí.

ientras se marcha por el camino torcido. ponían las hamacas en la cubierta.e con ormé rápidamente. y marchaba por el camino torcido a la ruina. es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. eran muy capaces% la bodega. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra. . y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. El <ra!#n era. y encima de ella un botecillo. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. 4u color era negro. en el sollado y castillo de proa. llevábamos una barca grande. muy aireada. . una urca. el hombre. para usar ca*ones. El <ra!#n estaba autorizado. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho. y cuando hacia calor. con cubierta. 4in duda a mí no me destinaban a la marinería. con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. en la vida y en el mar. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. vestida de negro.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. con una a$a blanca. (llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. porque me llevaron a la cámara de popa. ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. El <ra!#n era un buen barco. blanca y rolliza. en el que uno se podía con iar. seg'n decían. #ntre la tripulaci"n había ingleses. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. #n con$unto. )omo decía antes. uno a proa y otro a popa. . como he dicho. seríamos cuarenta. un barco seguro. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. de éstas que llaman balleneras. 9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio.

ya blanca. encorvado.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. llorando e invocando a la -irgen. el -ie$o de a bordo. síno muy recuente. andando por el cuarto. y los días de río. con quien se entendía en vascuence. -estía levita negra y raída% en la cabeza. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. 4e de$aba sotabarba.III EL +APITBN !ALDU. y el pelo lo llevaba largo. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. #ra muy religioso. una gorrita. los de 4aintA. uno del Havre o de Hon leur. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. . que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. un gabán vie$o con esclavina. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite. con dos ramas de romero bendito deba$o. >uizá le remordían sus crímenes. había allí pilotos de todo el mundo. porque algunas noches se las pasaba sin dormir. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. &ure 0arra 2nuestro vie$o3. amo$amado. No era raro. #l capitán lo era. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco. con sus o$os encarnados. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. poco agradable. #l capitán Saldumbide era hombre alto. @enía en su camarote una virgen peruana. lo mismo que su camarilla o guardia negra. !o iba a ormar parte de esta camarilla.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. y en vascuence.

'ano.(ntes de ser negrero. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos. que él llamaba la nueva. recorría el barco mirándolo todo. . Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. el -ie$o. Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha. era entendido. #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela. los progresistas. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. y las distancias medidas con la corredera. seguido de 9ld 4am. el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. seg'n decían. Saldumbide era vascoA rancés. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. las cartas de derrota. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. estaban llenos de preciosidades. 4abía poco. #n casos apurados. Saldumbide odiaba lo nuevo. #l creía. 4ubía al alcázar de proa. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. todo era vie$o. #n general. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. y paseaba por la cubierta. La cámara del capitán y la del teniente se . sin que nadie se le desmandara. (hora. el que cumple vive bien. sumido en sus pensamientos. que. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er. seg'n se decía. @enía una corredera antigua. pero tenía mucha práctica. que el hombre va del bien al mal% nosotros. )omo marino. !o. lo que usaba el capitán. (sí permanecía silencioso. Nunca iba a la proa. llegando hasta exponer su vida. y en estos días se ponía una levita azul. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. )uando subía a la toldilla. y su voz áspera de marino. #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso. y luego a medir. Saldumbide le castigaba cruelmente. el bar"metro.arí Sancos. inspeccionaba el sollado. y me design" para ormar parte de su guardia negra. al principio. como los hombres antiguos. el contramaestre. B(quíBme di$o el primer díaB. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. los cron"metros. una mona que le había regalado un capitán espa*ol. imitando a los demás. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. #ntonces se dedic" al comercio del . no andaba apenas por el barco. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. 4i en estos días de iesta alg'n vasco. mi o icial. blas emaba. pero algo rutinario. :sted sabe muy bien. La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . su novia o su querida. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente. Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso.

portugueses. el grumete. La br'$ula estaba delante de la toldilla. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era.lindrs. a la vista del timonel. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán. desde donde podía mirar la br'$ula. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro. Los vascos. la despensa. comíamos solos. las cámaras del capitán.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. #ra una bitácora grande.ranz Nissen. varios ganchos para las hamacas. Las lámparas se apagaban. holandeses. #n casos de sublevaci"n. en el alcázar de popa. #l cuarto de Nissen. &esde la ballenera hasta el bauprés. en el sollado. una estu a de 7lymouth. se ocupaba de ellas. . con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche. dos o tres chinos. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. uera de la camarilla vasca. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. &eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. por reglamento. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos. y deba$o de nuestro cuarto. por disposici"n del capitán. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. . #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. tenía un ventanillo. el pa*ol del pan. y luego seguir por un pasillo en zigAzags. . porque había tomado grandes precauciones. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. un dinamarqués que no hablaba nunca.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc. un malayo y un negro. )omo he dicho. dividiéndose en guardias de babor y estribor. La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. cerca del #cuador. a las ocho de la noche. su$eta al suelo. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. el timonel. un espa*ol. mas que cuando había alguna sublevaci"n. y @ommy. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. el doctor )ornelius. orrado de hierro. en donde dormíamos gentes de su con ianza. que se llamaba 6)ámara de los vascos8. Nosotros hacíamos la guardia de popa. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. y otro el médico. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. y en las zonas cálidas. la sobrecámara del alcázar de popa.

#stábamos haciendo nuestras se*ales. en la cubierta. La vida material era buena% comíamos bien. Saldumbide empleaba el cepo y la barra. 4e le at". enredaba las cuentas. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería. )uando se metía en el camarote. pegaba él mismo% cuando estaba displicente.@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. #n general. #n el ondo. a pesar de sus protestas y sus gritos. un compa*ero nuestro. al que altaba. 7ero después. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato. #stos se echaron como perros. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . solía rezar. lo azotaban como a un perro. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. como todo capitán negrero de esa época. (sí se hizo. le contaré a usted dos casos. y un momento después iban los dos policías al ondo del . pero casi nunca la torpeza. pegaba &em"stenes el negro. #l capitán era un bárbaro. que los matasen. el malayo. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. un marinero que con recuencia hacía de verdugo. Saldumbide castigaba la mala intenci"n. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. que hacía (rraitz. BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. :n día. en compa*ía de la mona . 7ara los delitos de robo. pasado el tiempo. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. y siempre salía ganancioso. #l capitán los recibi" amablemente. al pasar cerca de )abo -erde. 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. uera de sus traba$os de capitán. &ebía de ganar mucho. B(tadloBcontest" el capitán. y una copa de ron. encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. ya se sabía. con el cual él mismo daba un castiguillo. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. echadlo al mar. (llí.ariASancos. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después. &urante el via$e. Saldumbide tenía un chicote retorcido.'ano. B/! ahora0 B(hora.

había allá mucho tipo extra*o. )him había sido. y yo. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse. era un negrazo gigantesco. de los más violentos y crueles. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad. teníamos el . capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. )him. seg'n decía. tatuado. era un hombre a quien habían hecho brutal. arreglar los cuartos. era un dayaJ de +orneo. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte. #n seguida nos ale$amos del puerto. de estos malayos de pura raza. uerte como un cabrestante. de 7asa$es% +urni. de . que era de #lguea% (lbizu. su amigo.ABAN LA TRIPULA+ICN DE . el piloto. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley. pero que no era naturalmente malo% en cambio. bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa. como las mu$eres. el malayo. #l negro &em"stenes. &em"stenes.uenterrabía. de 9ndarroa% (rraitz. aunque hiciera río. (demás. 4olía ir con mucha recuencia. en +orneo. desnudo de medio cuerpo arriba. de quien le hablaba a usted hace un instante.mar cosidos a pu*aladas. el negro. )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás.

Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. (rraitz era $ugador. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. apostaba. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. Los demás éramos unos arsantes. porque lo rompía. sobre la conciencia. no hacía caso de los silbidos del contramaestre.uchas veces había alg'n muerto. y hasta rompía el cristal. si se $untaban los dos bandos. (rraitz se $ugaba las pesta*as. el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas. . y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. seco% tenía unos dedos de hierro. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. borracha. el cocinero. y cuando no podía $ugar. laco. las provisiones de la despensa. que hacía de intérprete. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. &irigía a los holandeses ?yp. el pan. y la marinería otro. #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. alto. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. Le gustaba divertirse. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso. sacar el carb"n para el cocinero. ?yp @immermans. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. Los dos perros se detestaban. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. que alimentábamos. . lacrimoso y sucio. 9ld 4am. #l contramaestre. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. &e esta gente no se sabe cuál es peor. porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. y se llamaba 4ilva )oelho. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado.

#l nunca había robado por el valor de las cosas. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n. no. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. @enía una buena voz. seg'n decía. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. el viento. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. . &e los cinco vascos. os autorizo para que le deis una buena. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . y parecía tener un ataque de asma. #ra generoso. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. podíamos dominarlos nosotros. pendiente de un cord"n de seda negro. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. #l capitán Saldumbide le conocía. pesado. hidalgo. grandull"n. dando las horas con campanadas muy agudas. @enía unos cincuenta a*os. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. hasta que. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. 7atricio (llen. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. pero excelente persona. &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. )uando estéis entre los demás. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. el timonel. malo. tuvo que meterse en el barco negrero. )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n. había ido a otros paises. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. @enía bastante con sus recuerdos.ndias después. 1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada.ranz Nissen. la cuadrilla de vascos. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. #ra un buen muchacho. nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. Nosotros. encontrando peque*a su patria para su gloria. 4e sigui" el conse$o. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta. Había recibido una educaci"n cristiana. #ste era endemoniado. cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad. como si el mar. viéndose perseguido. atrabiliario. enlazado en el o$al de la chaqueta. se hizo amigo nuestro un irlandés. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. hombre inteligente y práctico. Nissen nos salv" de muchos peligros. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran.9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. .

triste y desagradable. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. el grumete. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. todo el mundo empez" a decirle @ommy. no sentía remordimientos por este robo. le altaba poco. 4u 'nico amigo era un gato negro. en verdad. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero. como dicen los ingleses. procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. le decíamos mentiras. y. /&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt". )uando se le preguntaba si. @enía barbuchas amarillas y deshilachadas. como dicen los italianos. &i$o llamarse @om. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. &ecían que era $udío. pero que. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán. don Fosé llam" en casa del $uez. la expresi"n suspicaz y un color de manteca de . &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. como hombre religioso. o un Fonas.landes. salen en seguida a devorar la presa. algo $orobado.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. . )onstantemente repetía un latina$o que. un 8ettator. varios cálices y coronas. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. que le quitase el sueldo. 4e enteraba de todo. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. era la mascota. +elzebuth. seg'n se decía. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. si no era bru$o. sebo y nuez v"mica. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio. era similia simili'us curantur. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. @ommy. decía que no. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático. y como era peque*o. lo que yo. él se neg"% le quisieron pegar. no sé por qué medios. (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. y él corri" como una ardilla a esconderse. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. si no recuerdo mal. hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. el grumete. #l doctor )ornelius. cuando sienten la tela que se mueve. y el peque*o @ommy. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. al pasar por 4anta #lena. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo. No comprendía el por qué de la rase. de la que se llev" una custodia. denunci" el hecho.

)omo @ommy no hacía nada. a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. el malayo.ari Sancos. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande. No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería. a la alta escuela. cuando se ponía de malhumor. y uera de tocar la campana para renovar las guardias. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial.#n poco tiempo @ommy se impuso.ndia. pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. después de atravesar la manzana. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. como si uese el dedo. 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . 4e temía el encuentro de barcos piratas. lo de$aba clavado en la puerta. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco. educaba a nuestro perro y a la mona . temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. huían de todo buque. 4e habia ganado la independencia. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . se recogía.nglaterra de un pueblo del +rasil. @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo. y con )him. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. 7oll. haciendo un tinAtan endemoniado. le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera. el gato negro del doctor )ornelius. #l diablo del chico. un verdadero diablo.. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. ante las carca$adas del pillo del grumete. y cuando se encontraba que no tenía presa. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. y los negreros. que era rencoroso. )him le tiraba un cuchillo y. y 7oll. el uno portugués y el otro bret"n. #ntonces @ommy extendía la mano. burlado y hura*o. que eran muchos en aquellas costas. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad. . como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol. tenía un odio eroz a 7oll. iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza.. Le echaba humo de tabaco. @ommy era un clo[n. arrancaba el cuchillo. no traba$aba nada. #n cambio. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse. +elzebuth.. y volvía más alegre que antes. el negro.

#l género emenino de color no le gustaba al capitán. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. 7re ería matar a un marinero que a un negro. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. No los tenía a todos en la misma cámara. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven. sino en cuatro grandes cuadras. se les bautizaba. (llí vendíamos el saldo entero. y eso salían ganando. con el doctor )ornelius. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. y aprovechando los alisios del sudeste. Saldumbide era el 4an .rancia. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os. p"lvora. sino por no estropearlos. sobre todo americanos y portugueses. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. #mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres. ( cambio de los negros daban usíles. iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros. B)uando yo doy un negro. Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. +ien es verdad que. #l. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado. Luego. en malas condiciones. aunque estuviese te*ido. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género.rancisco de (sís de los negros. no por nada. no% hubo via$e en que no muri" ninguno. el comerciante negociaba al por menor. miraba los dientes de los negros. Hay que reconocer. )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés. . hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos. :n negro puedo valerme mil duros. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte. un buen negro por mil duros. quizá por razones de moralidad. a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. lo impusieron. es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. B#s una mercancía delicadaBsolía decir. íbamos casi siempre al +rasil. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal. -arias veces le reprocharon esto. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. mu$eres y chicos.Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. en honor de la bella . #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica.

en aquella in ame algarabía negra. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. #l capitán nos daba alg'n dinero. había negro que. porque sabía algo del bant' y del mandigo. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. que era un tonel con una piel estirada. que era el gracioso. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. en cambio. que gastábamos alegremente. e iba así en el barco entretenido. no había siempre negros que llevar. cuando se retiraba el agua. y bailaban los negros. &espués. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. consideraba al capitán como a un bienhechor. y en la ba$a. ormando una balsa. vestida de ro$o. . avanzábamos sobre un banco de arena. y cuando no nos quedaba un cuarto. les instaban a zarandearse a @uetazos. Saldumbide contaba con @ommy. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. habichuelas y miel. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. Saldumbide. y. los uníamos con tablones. íbamos todos volviendo a El <ra!#n. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius. &espués se sacaba la bomba. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. 4e sacaban cincuenta negros. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. cuando no querían. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. No había sublevaciones% al revés. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. #l negro es un inocente. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. al tenerlos en el barco. entonces los negros comenzaban a reír. 7or uera lo regábamos todas las semanas. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. y @ommy hacía saltar a . y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. 4i contábamos con tiempo. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. los anclábamos. en la marea alta. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente. les hablaba. después de un largo via$e. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. principalmente en los mares tropicales. (llí. se les ponía en círculo. hierbas y escaramu$os que. y les decía. 4i se descuidaba la bodega. Los negros quedaban encantados. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. sin ganas de sublevarse. salido de la prisi"n. no. 4acábamos la ballenera y el bote.ariASancos. Luego. Los alimentaba me$or que a los marineros. se armaba una peste que no se podía vivir. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido.

@odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente. y a proa y a popa echábamos dos anclas. para que no entrase el agua.Luego i$ábamos en la balsa una polea. . atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. &espués. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo. (ntes había que cala atear las aberturas de un lado. 7oníamos unos andamios. hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla. en caso de ser perseguidos. al mismo tiempo. con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas.

no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida. como el anterior. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. Saldumbide. el intérprete. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas. El <ra!#n entraba en el río despacio. #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que. . &el estrecho de la 4onda uimos a . el piloto. en un período largo seguimos siendo los mismos. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. en una ría conocida por el capitán. o como se llamara. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol. y ondeamos cerca de >uelimane. sí. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. un poco sombrío y triste. y lo sustituy" otro. #n la actoría les esperaba el agente. y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. insolente y envidioso% parecía. Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros. La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. trozos de coral o de concha. No era el nuevo piloto un canalla. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. (l momento. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie. 4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa. le trataba con gran consideraci"n. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. y estaba desesperado. #l tal @ristán. seg'n di$o. que conocía bien a la gente. si me llegaban a ahorcar. ango. con el mismo nombre y apellido. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias.ozambique. como iguales.

B<. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda. 4in duda. #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes. al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. el primero que hicimos con este piloto. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. el contramaestre subía al castillo de proa. ni congoleses. ni uolo s. no sé si ahora pasará lo mismo. Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. ulcerados5 un espectáculo horrible. &espués de aguardar cerca de un mes. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. Los mercados estaban vacíos.acao. 4in duda. y. cerca de la colonia portuguesa de . esperando la orden para de$ar caer el ancla. Ni mandingos. 4eg'n algunos marineros. Lo atravesamos. #l capitán estaba desesperado.)uando el ondo disminuía. y conducirlos a (mérica. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. &e los veinte o treinta negros tomados en . pasamos al (tlántico. y llegamos a +atavia. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía. #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada. Llegamos al +rasil. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. el comercio de negros atravesaba una crisis. . de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros. y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. #ntonces. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto. ti*osos. teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina. <! qué personal= -ie$os. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. y con unos días borrascosos. #l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. nuestro puerto de re ugio. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza.ondo=AAgritaba el piloto. #ra una miseria. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque.

-enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. los vientos son constantes. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. #l piloto mand" la maniobra. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica. #l capitán. )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. Nos acercamos a tierra. había vivido en . y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. :garte. 4ali" el bote para levar el ancla. La ballenera nuestra ue y vino varias veces. #n general. (l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. muy al sur. en la cara. #l opio valía entonces una enormidad. y la desembocadura de un río a lo le$os. porque el de la cicatriz. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra.Llegamos a las aguas de )hina. #l 7ací ico es muy grande. que había salido en un $unco a nuestro paso. como usted sabe.ilipinas. parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto. y unos momentos después zarpábamos con viento resco. ro$a a'n. no tienen mucho valor. B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. como usted sabe. cortándole el labio superior. como le llamábamos al antiguo piloto. #l capitán quería desquitarse a toda costa. B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. @ristán. 4e veía una costa pantanosa verde. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco. por lo que di$o. más cincuenta barriles de opio. de una monotonía terrible. (lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. el antiguo. Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. las velas se tendieron en los palos.

que se contentaran con la media raci"n. #l mar se extendía incendiado. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores. reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. echar los chinos al agua. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. Llevábamos un mes de navegaci"n. uera de las "rbitas. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. ( ortunadamente. corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. sin una nube. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. desin ladas. creyendo que dominaría el tumulto% pero. los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido. 4alimos en marzo. (l anochecer. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. Nosotros le seguimos. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. uno de los nuestros. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. #l capitán di$o que no había agua. como un cristal undido. #n la cubierta. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. y que salían todos sublevados. en vez de echar agua a los chinos. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. y se le había ocurrido que era más c"modo. con los o$os inyectados. #stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. caían a lo largo de los palos% el mar. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable. en caso de necesidad. como un metal incandescente. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. los echaremos al agua. como locos.

Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. seguía en la rueda del tim"n. B<#a. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. con tal acierto. >uedamos dentro los vascos y el timonel. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. que era bebida que él solía tomar alguna vez. el de la cicatriz. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. B4i os entregáis ahora. <?endíos= No se os hará nada. con una br'$ula peque*a de mano. B/>uién va0Bdi$o el piloto. #chad la puerta aba$o. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara. indi erente a todo. y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. .rans Nissen. B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. uno de los marineros le tir" el cuchillo. y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. que casi no sentíamos la sed. )omo he dicho. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. @raed un martillo. (lguien ué por el martillo. debía haber hecho causa com'n con los sublevados.cocina. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco. #n este momento. que se lo clav" en la garganta. B/>ué queréis0 BHan matado al capitán. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. B!oBcontest" 4ilva el portugués. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. que somos due*os de la 4anta +árbara. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. donde solíamos dormir los vascos. B<#h. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. 7asamos las primeras horas de la noche alerta. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. muchachos=AAgrit" el portuguésB. y que hay tres toneles de p"lvora. >uedamos incomunicados. nos aprestamos a de endernos. y dispar" un tiro adentro. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. Hecho esto. . @ristán. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. 7asado el primer momento de pánico.

. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. que sacamos de nuestra cámara. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. estudiando el camino. la hicimos uncionar. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. y el barco navegaba a la ventura. balanceándose con los movimientos del barco. -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba.irad. con su habitual laconismo. ( pesar de esto. # ectivamente5 estaba agotado. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. hubiese sido a costa de mucha gente. y decidimos traerla con agua. y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. Había que acercarse al castillo de proa. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua. lo volvimos a repetir. estando armados como estábamos y ellos no.uimos avanzando los cuatro con cautela. se*alando con el ca*"n del ri le. murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. nos di$o5 B. )omenz" a llegar la luz del alba. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. Nos igurábamos que no daría agua. las llaves. y éste. #n uno de los via$es.La amenaza hizo su e ecto. colgado de una verga. la abrimos para ventilarla un poco. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. &eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. 4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. #n vista de que nadie nos espiaba. nos di$o5 BLas llaves. )omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos. descansando. Nos quedamos sorprendidos. mirad allá. Nos extra*" tanto silencio. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. la voz de alarma. No nos vigilaba nadie. y tra$imos diez o doce litros de agua. estuvimos tendidos. y se lo di$imos al teniente. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron. . +urni. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. cerca de los palos. en caso de necesidad. se veían tendidos marineros borrachos. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. #n las cru$ías. Nissen no había abandonado el tim"n.

y ui yo. dos barriles de vino y de ron. #ra la mona .. 4ubí por una cuerda y llegué al cadáver. Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días.ariASancos. (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. +a$amos a nuestra cámara. 7ues en la otra verga está el doctor )ornelius. pero di$o que no.B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. )ogí las llaves. (hora hay que aprovecharse. Ninguno de los otros vascos se atrevía.. eh=. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío. #se sí que está gracioso dando tumbos. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta. $a=. .. la abrimos.. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo. . <Fa. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. a ver si tiene el llavero. #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. (rraitz. acurrucada en los hombros del ahorcado. embutidos. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. desde lo alto de una co a. B-amos yaBdi$o el teniente. carne seca. y salimos a la escalera. que estaba de guardia.nvitamos a @ommy a venir con nosotros. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que.

el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide. la de$amos abierta. sobre todo. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. cuando vino éste. porque el barco empez" a navegar. /7ara qué0 4i se cierra. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. B4í% de$adla abierta. dando tumbos. >uería. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. que nos zarandeaba uriosamente. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. #l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. 7oco después. y. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. 7ronto de$" de llover. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. si nos desembarcaban en cualquier punto. los co res de Saldumbide. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. Los chinos. y comenz" a llover. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. pero aun no estábamos muy seguros. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. y entraba en las. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. nosotros nos iríamos. pero él nos contenía. le entr" una c"lera terrible. cámaras. Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. de$ando el tesoro de Saldumbide. sobre todo. diciendo5 BNo. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. y de$ad abierta la escotilla. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. Nosotros. que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. no% que vean que nos necesitan. La cuesti"n del agua estaba resuelta. &estilaba per ectamente. -an a conseguir que el barco se hunda. romperán la puerta. en seguida se volverán a sublevar otra vez. .BNo. y que. #l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. B#ntonces. abundantes y densas. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo. Nos sobraba el alcohol. adentro. 4i no. 4e oía el ruido de la lluvia. armaban una algarabía in ernal.

habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. sintiendo renacer sus odios. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. 7or lo que cont" 9ld 4am. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. . el contramaestre. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. ?esuelto este punto importante. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. 4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco.. lo vimos $unto al og"n. B4oy yo. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. # ectivamente. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. portugueses y holandeses. y 4ilva )oelho. y. que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. ya capitán de hecho. (llen. Los portugueses optaron por rendirse. @ristán llam" a 4ilva )oelho. B/>uién va0Bpregunté. &esperté a @ristán. revueltos unos con otros. comenz" otra vez la hostilidad. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta. (l anochecer. en donde se habían orti icado los portugueses. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. el malayo. y. )him. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo. e ectivamente. estaba con los holandeses% en cambio. más en n'mero. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. el malayo. -engo con 4am )ooper.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. voces iracundas. (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. uimos al castillo de proa. a la luz de una literna que llevaba @ommy. que quieren hablar con el piloto. así ué. @ristán de :garte.. B#sperad un momento. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am.. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. y con @ommy. los holandeses. (llen y el $oven grumete.

y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. B<+ravo. aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. se agarraban. -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués. #l barco estaba sucio. 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes. que había tomado al grumete por su protector. )him=AAdi$o @ommy. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. mátalo=AAdi$eron todos. y le mordía en la mu*eca. y le hundi" el cuchillo en el pecho. @enía una ancha herida. se vi" a 4ilva que caía. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. el negro. de manchas de sangre. (l 'ltimo. por donde se iba desangrando. dando un grito y llevándose la mano al vientre. . #ra al comenzar el alba. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. hasta estrecharse con él. se mordían. . en uno de aquellos momentos. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar. sin que yo al menos notara el golpe. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. lleno de basura. con tal uerza.aryASancos. . B<!a. y el otro tenía que soltar la cabellera.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. en que los dos enemigos saltaban. #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. al desasirse bruscamente uno de otro. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio. Los dos hombres desa iados eran uertes.nmediatamente &em"stenes. !o me quedé a presenciar la lucha. &II POR EL PA+Í-I+O . #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. seguido de .ué haciéndose de día.ué un combate terrible. y se retir" a su cámara.

y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. Les di$o que eran demasiados. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. &on Fosé. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. y así ueron llegando a tierra.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. y convirti" el castillo de proa en en ermería. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga. verdaderos esqueletos amarillos. y. llevados por la monz"n del oeste. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. )omenzamos a marchar hacia el sur. y cuando había una braza de ondo o algo menos. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande.agallanes o el )abo de Hornos. con su hatillo. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos. Nos uimos acercando. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos. después de cantar una extra*a canci"n. Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. que era una verdadera pestilencia. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica. de una vegetaci"n lu$uriante. en aquella inmensidad desierta del 7aci ico. con gran sorpresa nuestra. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. atacado por la iebre. #ncontramos algunos barcos balleneros. &e pronto. con pa*uelos y trapos en la cabeza. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. 4alían de la bodega en grupos de treinta. hasta detenernos en una de éstas. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. #l barco aquél se hallaba apestado. y llenamos los al$ibes. y nos pidi" quinina. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. La tripulaci"n. a buscar el estrecho de . se tir" al mar. los de$aba y echaba a correr. Libres de chinos. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. vete t'. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. pero no había quinina. . echábamos toda la chinería al agua. y pasamos por delante de bahías estrechas. con los que nos pusimos al habla. 4tass. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. se levant" de la cama delirando. y decidieron desembarcar. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. en erma de v"mito negro. hubo que limpiar la bodega.

Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n. &espués de la con erencia. . #l será ico don Fosé. @ristán. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a. por un barco con las velas desplegadas. se quedaban con la presa. que ué también de los del pacto de los piratas. @odos ueron arrestados. . &escansamos al llegar a las islas . la bahía de la &esesperaci"n. los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. hacia la isla de la &esolaci"n. a la anochecida. era un disparate. y de$ábamos hacer a los conspiradores. el de la cicatriz. el de la cicatriz. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. #ntre el segundo contramaestre.. nos ahorcarían. La bruma se nos echaba encima. entre la niebla. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. el de la cicatriz. si volvía a proponerle aquello.@ristán. y. se nos muri" del v"mito. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. Había bastante viento.bamos a la altura de 4an -icente. . y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. ué a ver al capitán. #l capitán le di$o que. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. Nosotros mismos. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él. -erdaderamente. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas. convencidos de su impotencia. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. al anochecer. Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto. No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. :n día. a gran distancia de tierra.. 7asamos días muy angustiosos. el capitán mand" poner el barco al pairo.agallanes. ateridos de río. en la +ahía de la 4oledad. #ntregar El <ra!#n a los ingleses. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. :na noche. por primera providencia. porque casi toda estaba en la convalecencia. con cualquier pretexto. 4eguimos navegando. en que los con$urados comenzaron a gritar. #ra cosa bien di ícil. le mandaría arrestar.. no s"lo no se con orm". y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. que. por no saber irmar. que comenz" también a presentarse en el barco. estábamos uriosos. )uando cogían alg'n negrero. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. otros pusieron una cruz en el papel. al que tomamos al principio. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse. 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n. (cercándose a tierra. La travesía había sido muy eliz.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. una andanada. los vascos. el puerto del Hambre. menos los convalecientes% unos irmaron. y nos acercamos al continente americano.alvinas. pareci" con ormarse% pero. Luego remontamos al norte. al entrar en el camarote. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. y nos lanz". el cocinero y @ristán. se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. #l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. aquel hombre era un santo. Hacía un río terrible. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. 4e podía escapar bien.

4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. y seguimos navegando. iba a abrir un boquete al barco. La muerte del capitán y del médico. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. las vergas eran estiradas con uerza% oques. y mat" a otro marinero. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. los anillos chirriaban. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. 4in embargo. entusiasmados. el de la cicatriz. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar. la izamos tirando de las cuerdas. y pudo acercarse con relativa rapidez. mal explicadas. que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. sin más preámbulos. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. si no le parecía mal. intencionadamente. peti oques. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. vimos que aparecía el crucero inglés. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. de poleas y de cuerdas. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos. como el tubo de una pipa de barro.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. #l capitán no replic". Nuestra tripulaci"n estaba anhelante. di" un bote terrible. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. B<)allaos=AAdi$o el capitán. y. ( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. ( la segunda andanada. se hizo la maniobra. para que viniera a visitarnos a bordo. podían comprometernos. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. y El <ra!#n qued" inm"vil. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. . Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar. cuadradas y triangulares. iz" la bandera inglesa. al caer de la tarde. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. @ristán. se inclin" hasta hundir la proa en el agua. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. el palo mayor qued" hecho trizas. se extendieron para coger el mayor viento. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. di$o al teniente que. no solt" una andanada. #stas cosas tienen segunda parte. el de la cicatriz. &e pronto. @ristán. para aligerarnos de carga.

enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias. ?yp. y la popa se levant" en el aire. el argán. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros.. 7arecía un animal moribundo. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. por lo que di$o el capitán.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. agu$as. y se les oy" golpear por dentro largo rato. sin duda. &icen que por allí. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. el cocinero. decidi" acercarse a la costa a ricana. #ste árbol. podía parecer sospechoso. No nos pareci" conveniente desembarcar allá. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. . en los límites del (tlas. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. La proa ué hundiéndose. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. todo lo que pudimos. tiene un ruto parecido a la aceituna. a pesar de que estábamos hambrientos. Los del crucero temían. a media tarde. (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. #mbarcamos tres ca$as de galleta. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. ( todo esto. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados. 9tros. @odos convinimos en que era lo más prudente. El <ra!#n sigui" navegando. nos detuvimos. Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima.. aunque más redondo y amarillo. por orden del teniente. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide. Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. un corta río y un mazo a la bodega. ba$aron los ri les. se encuentran estos poderosos castillos antiguos. con alguna colina de trecho en trecho. hasta desaparecer en las aguas. hasta que. al llegar a la desembocadura de un río. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. &e pronto. hundiéndose . Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. (l día siguiente. alguna estratagema. de arena que brillaba al sol. &ebíamos estar cerca. ti$eras. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos.

Nos acercamos llenos de esperanzas. que los sesos saltaron por el aire. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos. Los moros aparecieron a la descubierta.. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. &e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. cuando se presentaron media docena de moros. . nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. #ntre ellos. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n. armados con usiles antiguos. sin duda. y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. Habíamos acabado esta operaci"n. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. con la br'$ula. y como el viento. Los de la orilla siguieron disparando. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio. (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua.e acerqué a él. #l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera. se mani estaron como amigos. pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante. Habían pensado. en se*al de que nos rendíamos. ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses. pero estaba muerto. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. #ra imposible resistir. estudiaba el plano. No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo. aunque muy uerte. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo. @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. +urni. ( la luz de la linterna. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra. era mane$able. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. sarnosos. pues estos moros eran todos traidores. #stábamos esperando. #l otro huy". cuando son" una descarga cerrada. dimos vista a Lanzarote. desharrapados. el capitán. decidimos enterrar los co res. Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. . y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. (demás.

obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. no quiso dar su nombre. No tardaron en encontrar lo que yo pedía. y. y una lista de la tripulaci"n. y aquí me quedé% puse una cordelería. @ristán. el de la cicatriz. y desde entonces me empez" a salir todo bien. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. 4i el barco se había dedicado a este negocio. &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises. !o había tomado el camino derecho. Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta.e despedí de . &e la suerte de los demás ya no supe nada. los marineros. #sta ha sido mi historia. e ectivamente. !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería. con los mismos detalles. uimos tratados con poca severidad. Los demás. (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla. #l capitán se mostr" tal como era. la misma historia. por cuenta de la cual yo navegaba. sereno y tranquilo. poco más o menos. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos. . #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. me casé y mi comercio ué prosperando. encargué al abogado de la )ompa*ía. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. #l inglés. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre.slandia a la pesca del bacalao. seguramente. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n.tchaso y me uí a mi barco. para ir a . que es muy perro. . el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. sin duda. nadie sabía nada. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n. ?especto a la trata. y todos contamos. cuando pas" un barco rancés a poca distancia. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte.#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. #l otro. era antes de que entráramos en él. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. a la altura de las )anarias. se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces. /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. pero honrado y $usto como pocos.

/7ero cuál0 No podía comprenderlo.>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable.achín.INERO I . pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona. Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. pesado. de pelo gris. en el vapor que nos llevaba a +ayona.A+HIN6 EL .ary. #lla no le hacía por ahora el menor caso. . uerte. Luego. por supuesto. 1enoveva me decía que Fuan . grueso. 7asaria unos dias en L'zaro. los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar. la hi$a de :rbistondo.ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva. se acerc" a mí y hablamos. LIBRO QUINTO JUAN . #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme. #ra todavía un hombre en pleno vigor. las dunas amarillentas. ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto. el poderoso minero de L'zaro. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas. de acciones nobles.irme en mi decisi"n. -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. escribí a la )ompa*ía. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar. galanteaba a . #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n. (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé.ary quería. horrible. 4i . decidi casarme en seguida. . &ebía de ser hombre muy tímido. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia.

Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. Llevé mis ba'les a la barca. No había brisa a'n. a la luz del amanecer. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora. a uerza de remos.e dio mucha pena. (ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. el mar estaba tranquilo. y el patr"n dio la orden de partir. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. el umar en pipa me marea. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. el beber vino me emborracha. y al rayar el alba. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando. pasamos la barra. (quel hombre era un Hamlet. y esperé impaciente la salida.. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica. 4alimos llevados por la corriente del (dour. Los marineros retiraron los remos. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. #l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. las estrellas brillaban con un gran ulgor. . los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire. 4alía al amanecer. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. @enía esperanzas de que hubiera viento. cuatro marineros.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. apoyado en un rollo de cuerdas. &e pronto la vela se agit" temblorosa. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos. que dice así5 . el timonel y un grumete. brillante. íbamos de$ando una estela blanca. me tendí. La noche estaba tranquila y h'meda. encima de mí. cruzamos por el +oucau. mon"tona y llena de variaciones. y al oírle olvidé mis preocupaciones. Había seis hombres. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer. #l enamorar me averg\enza. No se movía ni una rá aga de viento. un Hamlet campesino. #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente.

se veía clara y distinta. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. muy azul. ormada por cantiles obscuros. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa. y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. con una vaga tristeza. Las rocas de los . so*olienta. La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. #stábamos delante de Faizquibel. . Larrun apareci" cortando el cielo. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. los montes de #spa*a. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa. por poco que sea éste uerte. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. y más le$os. re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao. obedeciendo la orden del patr"n. con sus rocas. sus suaves y ba$as colinas. Los cuatro marineros del patache. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa. y comimos todos raternalmente.7asamos por delante de +iarritz. con un azul de 7rusía. 7asamos Hendaya y . ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. tienen tan malas condiciones marineras. !o miraba estas aguas sin pensamiento. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar. el agua. apenas rizado. #ra hora de comer.uenterrabía. #stos pataches de cabota$e.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. cerca de la costa. que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento. como algunas barcas pescadoras. despe$ada de brumas.

. pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. como una ardilla. re le$os que no llegaban al interior de las olas. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles. (ntes de llegar a 9rio. 7asamos así horas. blandas. #l chico se subi" por el palo del patache. :no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. como muertas en la calma absoluta de la tarde. a arreglar una polea. arrugadas en sus grandes pliegues. #l sol ba$aba en el horizonte. 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. los stratus obscuros en orma de peces.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. acabaron por ocultar el sol. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. en el mismo sitio. y los arenales h'medos brillaban al sol. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. Las grandes nubes escarlatas. inm"viles. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido.

os orescentes sobre el lomo negro de las olas.zarte.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. rodeada de un halo ro$izo. regulares% otros. #ra verdad que . Las espumas. Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad. parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando.e voy. amarilla. se hizo uerte al avanzar la noche. &imos vuelta al . se en urecían. (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . ! ya menos inquieto.uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. se impacientaban.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso. Las velas. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra. . B7uedes estar sin cuidadoBme di$o. llenas de re le$os. ue aclarándose. obscuro y sombrío.ary y de . +isusalde y las casas de .( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol. #l viento. No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. 7asamos por delante de la playa de las (nimas. . #staba desierto. que había saltado a otro cuadrante. B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna. se veían a la luz de la luna.achín galanteaba a la chica. y la obscuridad se precipit" sobre el mar. . B+ueno. enorme. pero ella no le hacía caso. !o sentía una gran angustia. interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono. ( los lados del barco el agua producía un murmullo. ti*endo de ro$o las ganas. pr"ximas al acantilado.zarra y comenzamos a entrar en las puntas. desgarrados y rotos. buenoBme contest" el patr"n.achín. 4u contestaci"n me tranquiliz". y pudimos navegar de nuevo. . ahora retemblaban. porque tengo prisaB di$e. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e. tenían c"leras de algo vivo. uí a casa de mi madre. brillaban muy blancas a la luz de la luna. apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. . de blancos meandros de espuma5 unos. #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. y la luna.

le pedí in ormes de . el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro. que era un lord +yron de taberna. 4aqué una silla al balc"n. No creo que le haga el amor a . pero parece que está harto de su gazmo*ería.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . 7uedes estar tranquilo.achín. Fuan . No sé si naveg" un poco% pero si naveg". me senté.Bmurmuré yo.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de . y comenz" a explotarlas. le acompa*é. se ha casado con una se*orita rica y remilgada.ary. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n. BNo% no creo haberle visto nunca. B7ero habrás oído hablar de él.achín es hi$o de un caserío de tu abuela. B7oco. la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista. el puerto. B4in embargo . a los cuarenta a*os. y. Le saludé.achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB. #ra demasiado temprano para ir a ver a . le di$e si conocía a . No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. de pronto. cuando andaba vagabundeando por el pueblo. !o solía decir de él. las casas. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer. y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía . #l sol se levantaba.iravilla% pero.II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana. #staba impaciente% salí de casa. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario. #staba el tiempo templado.. tom" las minas de +eracochea. #ra gran madrugador y salía temprano para su visita. con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal.. no le tom" gusto al o icio.ary. @' le conocerás. B. y en la carretera me encontré con el médico vie$o. ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé.achín. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio. BNada malo. B7ues . ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa. .ary. !a machucho.

. que se llama (gapito.achín me espiaba. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento. #l recibimiento que me hizo .e despedí del médico. y me volví al pueblo. #ra verdad que. dímelo a mí5 yo le llamaré a . . @odos los días esperaba a .ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que . . no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna. B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás.achín tiene malas entra*as. pero que podía haber hecho una boda me$or. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida.ary. solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde. !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda.ary era una buena muchacha. B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a . ! él no la hace mucho caso. .achín. hecho en . B/&e veras0 B4í. se abría la puerta. la abracé e usivamente.e parecía una amenaza ridícula. 7or la tarde. muy ino. . ( . apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. No las tenía todas conmigo. cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia.aryB.ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga.ary después de que ella concluía su traba$o. y se marchaba a pasear por el mar. me encontré con >uenoveva.ary borr" todas mis inquietudes.. #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido. (lgunos amigos me di$eron que . me miraba de través% pero no pasaba de ahí. )uando llegué a casa de ?ecalde.. sino de ser eliz. B#s que está algo enamorada. #speré un poco. pero se le pas" pronto el en ado. @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . La encuentro más pálida y triste que antes. y. Le pregunté por su padre. después de comer. el gran :rbistondo. (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con . y por toda la chiquillería. que iba a entrar en una casa de la carretera.?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. aunque ella se oponía y se ruborizaba. al toparse conmigo.nglaterra.achín y le diré algo importante. B@en cuidadoBa*adíanB. B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien . y paseábamos $untos.

4hanti. . y había romería en (guir". @omamos por el camino de #lguea. nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita. . #ntramos en la ermita. de los per umes de la tierra en oto*o. Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . y estos aldeanos. &espués de merendar. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo. Ni una lancha aparecía en el mar. La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. de zarzas. hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores. parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. #n el raso de la ermita. . algunos dándome una palmada en el hombre. un monte pr"ximo a L'zaro. entre casta*os y carrascas. cercado por una tapia ba$a encalada. ( un lado teníamos el monte poblado de robles. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara.uimos . Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. (llá aba$o. Llevábamos una gran cesta. B<#h. unas cuantas muchacas estaban sentadas. &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz. Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda. de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o. del silencio interrumpido por el ruído del mar.ary. entre el olla$e. resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas. +rillaban dentro las luces.ary. gozando de la hermosura del día. de helechos. el mar. en el ondo. por las cuestas. se veía L'zaro como un pueblo de $uguete.uimos después a merendar entre los helechos.

. tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. la religi"n y el baile son las más importantes. como no sabía mover los pies. #n el camino. ?ealmente. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos. dábamos una vuelta por la (lameda. hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias. los dos desmoralizábamos el baile. #lla. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o. tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n. en casa. con raz"n. la )ashilda. &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores.ary besaron la cruz por el lado del mar.ary. )ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. B<+ravo. y >uenoveva y . #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. por el lado de tierra. y uimos luego >uenoveva con (gapito. . yo ui el primero en sacar a bailar a . &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. le di$e5 B(nda. !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. tan serios y tan graves. en la plaza. en que yo me cubría de gloria con gran risa de . al lado de >uenoveva y de (gapito.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. (gapito bailaba eH c?t"edra. entre estas tradiciones. Llegamos al ?ompeolas. que se acercaron a mirarme todos en ila. 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. &espués de cada baile. 4eg'n parece.B!a lo creo. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él. los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. riéndose% yo. no seas tonto% sácala a bailar. #lla no pudo contener la risa. #sta es la costumbre clásica de L'zaro. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. bailaremos. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. #l se decidi".ary. 7or eso di$o -oltaire. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres. ( las diez. el uturo antrop"logo.ary. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. y dándole un empu$"n. 4abido es que. sin poder bailar. bailando.

!a allí. apalancando en las paredes y remando. me marchaba al ?ompeolas. de$ándome a mí atado y con la boca tapada. Los enamorados son insaciables. y en vez de ir al casino o a mi casa. y levantaba nubes de espuma. y me dirigí hacia casa. ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. me había retrasado.ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto. le conocí.achín. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. ( pesar de esto. como loca% las garruchas chirriaban. me ui hacia el borde del malec"n.e había llevado a su goleta. ( veces. me agarraron. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo. #staba solo en el ?ompeolas% el mar. )omenzamos a navegar con gran velocidad. tiraron de las cuerdas para izar las velas. Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. . ya al inal de septiembre. me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas.ary. cogieron cada uno un remo y. retorciéndose en torbellinos uriosos.ba marchando de prisa. y para no estropearlas pisando encima. . :na noche. silbando. yo quise abrazar a . el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n. Los dos hombres. nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros. donde brillaba un grupo de estrellas. me veía. #l oque se extendi". . Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad. #lla estaba $unto a los cristales. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. llevaron el barco hasta las puntas. a quien no se le veía la cara. el viento soplaba con uria. solía pasar todas las noches por delante de su casa.(l volver a casa. /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada. #ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. #ra . pero ella se me escap" riendo. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. chirriaron las garruchas. )reí que me querían tirar al agua. y mis pensamientos se reconcentraron en . agitado. La noche estaba muy negra.

La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas. . me cogieron. @ras de muchos es uerzos y a anes.achín en la roca.rayburu. . La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido.achín burlonamente. Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies. !o le miré estoicamente y no le contesté. el uno de los hombros y el otro de los pies.achín a los suyosBy de$adle ahí arriba. /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos. Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente. !a sabes que esa mu$er no es para ti.Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca. B)ogedleBdi$o .achín hubiera pensado echarme al agua. No sé c"mo pudo atracar . Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. ?espiré a pleno pulm"n. en su concierto continuo de ruidos y de murmullos. en aquella obscuridad. Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de .rayburu. pude soltarla de la ligadura. 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi". /7ara qué protestar. si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua. con la terrible mare$ada. >ue te conste. B+uenas nochesBme di$o . ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. dirigiéndose a mí con ironíaB. desollándome una mano. íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos. y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales. :na hora después estábamos delante de . que os orecía en las tinieblas. y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo. ?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. &emostr" que era un piloto atrevido. de una manera lamentable y desesperada. Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces.

y. y salir. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. ( veces sentía el temor de deslizarme. Lo me$or era tener paciencia. 7or entre las zarzas y malezas de . nadar hasta la gruta del . La brisa ligera hacía temblar los maizales de . 7asé la noche de una manera horrible% helado. la pobre estaría desesperada.No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. podía ir avanzando por las rocas.zarte% alguna golondrina. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo.rayburu. como despavorida. no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero. extenuado. y gritaba renéticamente como un loco. ya calmado y tranquilo.e registré los bolsillos% tenia "s oros. @odo el mar iba iluminándose. en donde yo estaba tendido. . sola. y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos. 7ensé en lo que sería me$or.i madre habría dado parte de mi desaparici"n. 1rité. como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio. aprovechando la marea ba$a. La luz venía iluminando el mar. )omenzaron a salir las lanchas pescadoras. escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas. . . #l viento venía en rá agas violentas. . y mi pecho respir" con desahogo.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera. (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba. y el disco del sol sali" del ondo del mar. además. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. (llí no había pa$a.zarra. pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. #n 'ltimo caso. pero sí zarzas.

achín no se había limitado a llevarme a mi a . sin el menor rastro de vegetaci"n.mpaciente. había que sacri icarlas. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada. .rayburu. . . citándola a la salida del pueblo. luego otra. y a la cuarta. . (l verme tendido se asustaron. B(hora. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso.ary. ?ealmente. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". y otros marineros. (l llegar al muelle vi a mi madre y a . :na trainera llegaba en mi auxilio. )uando se calent" el hornillo de la roca. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio.rayburu. (l saber luego que yo había desaparecido. escudri*aba el mar. les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a . creyéndome muerto. .rayburu. Las dos me abrazaron llorando.ary. Nadie se acercaba.ntenté encenderla sin papel% no pude. &espués supe que la maquinaci"n de . #ncendí una. ! mi madre estrech" a . me tendí al sol y quedé dormitando. abrazaos vosotrasBles di$e yo. comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro. suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco. irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. 1uardaba unas cuantas cartas de .ary. e. #n ella venía (gapito. 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía. <>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria.ary.ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente. interrogando al chico que llev" la carta. pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas. averiguaron que procedía de .No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas.e registré los bolsillos. La misma ma*ana envi" una carta a .achín. #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador. . Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente. con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo. mi novia. &esalentado. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas. ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. en un momento de cansancio y de debilidad. una hermosa hoguera se levant" del pe*asco.e despert" una voz y el ruido de los remos. :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en . #ra indispensable. que me esperaban. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. el novio de 1enoveva.

pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de . /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía.ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano. Nada% no había nada. cogí los papeles que la envolvían. La de$é sin abrir. que era una muchacha nueva.uy reservado.e detuve. #n la tapa.e lo iguro. B4í. B/>ué es eso0Bme di$o mi madre. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. y apareci" una ca$a de metal con su asa. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro. :n día. . con su dinero y su in luencia. 7ara abrirla a solas8. #l. podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos. B7ero. B.achín de nuevo. &esaté el paquete. /esperas alguna cosa0 BNinguna. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos. muy empaquetada y llena de sellos de lacre. B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté. en una banda de papel pegada. y en ésta una llave su$eta por un cord"n. BNo sé. B/>uién la ha traído0 B:n hombre. . #staba soltando la llave para meterla en la cerradura. ponía5 6. al volver a casa. Llamamos a la criada. B/Has pedido algo0 B!o.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes.I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . no. . comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte. me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. le quité el papel.

cuando pas" 4amson. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. abrimos la ca$a. el cochero. -amos a atacarla por otro lado. 7arece p"lvora. ha de$ado el paquete y se ha ido. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . porque era hombre muy marrullero. B/>ué será esto0Bpregunté yo. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. lo hubiera usted pasado muy mal. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. y no quise preguntarle más. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. y a los dos días. ( la ma*ana siguiente. el relo$ero.ndudablemente. B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . (l poco tiempo sali" un polvo negro. debe estar en abrir la ca$a con la llave. que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. B. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. BLo esBcontest" 1armendiaB. y veremos lo que tiene dentro. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. 1armendia mand" un recado a Sapiain. aquí. pidiéndole un taladrador de metales. No tenía mucha con ianza en 4amson. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico. si hay algo peligroso. el armacéutico. Había dentro un mecanismo ingenioso. Hablé del caso a 1armendia. 7or la noche la cogí y la llevé. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero. 4eg'n me di$o 1armendia. Hecho éste. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. y al abrirla se le destrozaron las manos. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio.

achín la primera vez que lo encontrara. .ary.para . que yo aparecía como un miserable completo. horrorizada. #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a . !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . #lla. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido. B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB. con severidad. sus pupilas ulguraron% pero no replic". B/( qué hora0 . . que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. en coche. parte de mi c"lera desapareci". No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme. sin duda.e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. Las me$illas pálidas de .achín tomaron un tono ro$o. !o me opuse. y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle. . . me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba. muchas graciasBmurmur" él.e choc" ver a mi enemigo de cerca. #n poco tiempo se había ave$entado. .i tío me recomend" que se lo diera en su mano. BLa otra. dispuesto. 4i usted quiere.achín el sobre de mi tío Fuan. 7aramos en casa de . iré a su casa esta tarde. pero al in me convenci". ella lo detendría y me lo enviaría. #l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. dicho con tal per idia. B#stá bien. entregarle a usted este sobre del di unto padre de .achín levant" la cabeza. !o le hablaré después. todo arreglado de tal manera. y tenía que entregar a . :na semana después.ary. B4í. B. no se lo diese.achín y subimos los dos a su despacho. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. a replicar con violencia% pero se call". asombrado del tono del médico. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para .uy bien.achín nos mir" con aire sombrío. a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa. La una.uimos $untos a . en vista de su aire miserable.ary. >uizá. B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. . creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva.zarte. B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro.ary.

>uieren salir. y aunque todavía no había aclarado. haga buen tiempo o malo. me puse el impermeable y me eché a la calle. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. No estaba contento% preveía una catástro e. me vestí. y nos uimos. #l vie$o. si le parece bien. me desperté con el ruido urioso del viento.PESTAD :nos días después. B+ueno. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. una ma*ana de octubre. que yo ignoraba. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. de$amos a . . (manecía una ma*ana imponente. Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n.achín entregado a su desesperaci"n. con un temporal deshecho. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas. & LA TE. envuelto en el sudeste. B7ues a esa hora allí estaré. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. #l doctor y yo nos levantamos. con su gorra calada hasta las ore$as.B( las cuatro. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. #l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores. #l viento mugía en las calles.

una casa. entraban por las ventanas de la atalaya. como montes. #l viento soplaba urioso% las olas. en vez de mandar recado a todos los pescadores. La lancha no tenía tim"n. al ver el cariz del tiempo. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso. y. me di$o que dirigiera yo. entonces se somete el allo a votaci"n. bien su$eto a popa. entonces es obligatorio permanecer en tierra. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. arrancaban puertas. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. que hay que quedarse en tierra. y en el extremo del muelle. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. se lo indican a las llamadoras. el patr"n. el que quiera puede ir al mar. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. Larragoyen y otros marineros ueron entrando. 4eg'n di$o el atalayero. les mand" pararse. crucé el ?ompeolas. quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. llaman s"lo a los patrones. atravesaron las puntas y entraron en el puerto.zarra y en (guir". lo que me había dicho el atalayero. 4i las se*ales son de tempestad. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. concluyeron por quedarse. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. haciendo un ruido de terremoto. ( mí me miraban. al amanecer. con una galantería marina. &eben venir cansados.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. 4e solt" el bote de salvavidas. para que estudien los cambios atmos éricos. danzando en el agua. 7ara momentos peligrosos. se acercaron a la barra. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. desapareciendo entre las espumas. 4i no se llega a la unanimidad. arrastraban todo cuanto encontraban. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. los se*eros. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. />uiere usted decirle a Larragoyen. con la bocina. 4i hay más votos para salir. y luego se cuentan unos y otros. hombre. cuando vi" la ocasi"n propicia. Llegaban ritmicamente. #l atalayero. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir. es más conveniente un remo largo. discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo. haciendo de espadilla. que prepare el bote de salvavidas0 B4í. 4alí de la atalaya. )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas. subían por las rocas. @odas las mu$eres y chicos nos .uchos de los que habían votado por la salida. llegaban hasta las casas.etiéndome por el agua. y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. y Larragoyen. a pesar de los gritos de sus mu$eres. . se van a perder. 4i las se*ales son de bonanza. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. después de discutir los patrones. 4i pretenden entrar aquí. . #l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. grit"5 <(vante= Las dos lanchas.

y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. en el tim"n. se veía una barra negrísima. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo. muy desagradable. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. en el ondo del cielo. sin cambiar apenas. B<Hala= <. de héroe. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. >uizá mi sino era morir asi. amarillas. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. )on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. #l horizonte se llenaba de nubes negras. &esde el mar. Larragoyen.uera=AAdi$e yo. mezcla de aceite de linaza. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. sino dando la vuelta. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas. cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. #speramos a ver lo que ocurría. #n este momento. enormes. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. seg'n di$eron. de pie. quitándose la boina. :na de las barcas pas"% la otra. . #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. cerca del agua. de pescado rito y de agua de mar. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue. el espectáculo de la tierra era extra*o. se perdía. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. (sí lo hicimos. en el mar. los seis hombres en los remos% yo. Las olas.contemplaban con ansia. 4alimos de las puntas.

como un cisne antástico. No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. con la gente cansada y anhelante. o. no encontramos a nadie. Nos acercamos a las puntas. como hueca. venía un momento de relativa calma. maniobramos para cogerla de rente. que venía. por lo menos. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. una cuerda rota. . . &espués de las tres olas uertes. . @odos nos quedamos at"nitos. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. y la goletilla iba al ondo del mar. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo.altaban (gapito. el novio de 1enoveva. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta. &esde donde estábamos. Nuestros remeros estaban rendidos. se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. como hueca.achín. se nos ech" encima.7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha. demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz. saliendo de las puntas. (l verme todavía en la lancha. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. como les llaman los marinos. a veces. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. cuando. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía. #n esto. nuestra probabilidad de pasar era menor. vino en diagonal tan rápida. en cambio.achín y su criado. con el oque hinchado. más voluminosa que las otras. una ola de aquellas cilíndricas. vamosBdi$eron todos. &imos la primera vuelta. los golpes de mar de ordenanza. Llevaba dos pasa$eros5 . rasando el agua. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra. vimos la goleta de . #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha. con un enorme estupor. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. me parecía peligroso. tan s'bita. yo me indigné. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible. que no hubo tiempo de ponerle la proa. <Hala= BNada. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes. #n vez de recibirla de través. B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB. y tres muchachos más. Hay que pasar.r a guarecerse a 1uetaria. Larragoyen nada di$o. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. en un ángulo lo más acentuado posible. con una rapidez inaudita.

y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa.ary se habían enterado de lo sucedido.achín sabía que entre los pescadores era odiado. . como casi atravesándola por en medio.ba a marcharme a casa. 1enoveva sali" a abrirnos. y.achín la de$" asombrada. . :no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". por la tarde. (l llegar al aro. al pasar cerca de nosotros.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. . Ni mi madre ni . Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. vi a mi novia palidecer y llorar. se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. <>ué bien han hecho la maniobra= B4í. allí donde se con undían el cielo y el mar. que estaba sirviendo en L'zaro. B! los tripulantes. tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua. acurrucado. y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día. ( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables. !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo. cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. . que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. 4alimos al muelle.achín. #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. 4obre la cubierta estaba . #l y su criado se retiraron. sin atender a las indicaciones del atalayero. nos ech" una cuerda. La conducta de . -ino con nosotros una hermana de (gapito. y no quiso presentarse como nuestro salvador.achín. el barco es buenoBdi$o el criado.(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento. y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. tendido. le conté a . (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% .achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando. &I UNA +AN+ICN PESADA )uando.ary lo que había pasado. #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n. .

La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. 4hanti. eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí. quién sabe=AAme di$eron. el del astillero. No era posible convencerles de otra cosa y los de$é. (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . #n el ondo. no se le convence nunca de nada. !o pensaba que . sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. (sí es la vida. para entregarse a la alegría y al vino. . un hombre violento. y aunque parezca absurdo. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron.-olvimos a L'zaro. 7or la noche ui al 1uezurrechape. 4hempelar.achín al socorrernos. dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. B<>uién sabe. sin duda. La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat. (llá estaban Larragoyen y sus amigos. como había prometido. cuando menos dice una canci"n es me$or. después de haber estado cerca de la muerte. capaz de cosas buenas y de cosas malas.achín era. ( un marinero. que me recibieron entre aplausos y gritos. le pude convencer de esto. #llos vivían. y celebraban su ortuna. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar. y a un marinero vascongado. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. que era una persona sensata. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan .

B@engo que marcharme. yo era más uerte que él. 7ensé que no intentaría atacarme. B4í. vi a . se*ores. 7as" .e eché a temblar. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n. noBdecían todos. B<. Llovía. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco.achín que me esperaba en el portal. lo con ieso. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera. que me encontr" y me acompa*" hasta casa. sin parar. monstruosas. con gran curiosidad. BNo te vayas. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera.2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<. perseguía estas melodías atropelladas.achín. &II . 4hantiBgritaban los demás. al entrar en casa. No se le veía $amás por L'zaro.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche. )uando ya no podíamos con nuestra alma. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. 4e iba acercando el día de nuestra boda. que trenzaba. que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes. :na noche.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas. y nos uimos a casa.uera= <. B+ueno. 1racias al sereno.ary ni de mí para nada. pase usted a casaBle indiqué.achín no se ocupaba de . 4hantiBgritaba un vie$o. . ( veces decía5 B+ueno. BNo. abandonamos el 1uezurrechape. . />ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. me voyBy me levantaba para marcharme.A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que . subi" las escaleras conmigo. !o. (demás.

. B4í. B/#h0 B4í. #l tal . a pesar de que creo que tengo motivos. me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro. <adi"s= . yo alargué la mía y me la estrech" con uerza.>ued" mirándolos de nuevo. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba.. (l volver encontré a mi madre un poco excitada. Hablaron los dos largo rato. B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella. 7robablemente ya no nos volveremos a ver. /. #l sigui" mirándolo todo con atenci"n. .achín.. !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í.achín.ary. pase usted. B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba. -oy a decírselo a usted en seguida..e guarda usted rencor0 BNo. vacilante. B+ueno. qued" sorprendida no se por qué5 . B>uisiera saludarla. !o le contemplaba con marcada impaciencia.e entreg" usted un sobre del padre de . (l salir . nunca. @omé el sobre. en su conducta. B/@anto se parece0 B#s idéntico. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable.e tendi" la mano..achín era un tipo raro en todo.. BNada.achín estuvo con ella muy amable. &ígale usted que es de parte de su amilia. al ver a .Ble advertí. B)ierto. B/>ué te pasaba0Bla di$e. &éselo usted el día de la boda. B/No será una venganza0 BNo. B:sted dirá lo que quiere . B#ntonces. no% puede usted estar tranquilo. #ntramos en el cuarto de mi madre que.

. #ntre ellos había una carta. 8No todo el mundo puede ser sano.ary abri" el sobre que me había dado . 8La bondad es la uerza de los privilegiados. . sirviente de casa de nuestra abuela. 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha. a quien tanto he odiado. 4hanti. La atalidad lo ha dispuesto así. 8(di"s. que decía así5 6.&ías después. con su criado. . la venganza del sarnoso contra el sano. hermana mía. 7asaron días. ni todo el mundo puede ser bueno. y como no lo puedo ser.. )ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles..i querida . semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él.achín. al enviarte esta dote a ti. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados. !o aun no lo puedo ser.8 (l escribir esta carta se veía que . No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido. para que puedas vivir con tu marido.achín. al llegar a casa de mi madre.achín. se embarc" en la goleta. la venganza del abandonado.. #ran acciones de minas. una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa.ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos. #l día de mi boda. una ortuna. . No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso.elicidades. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. . hi$os del mismo padre. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. es pariente mío.achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas. nuestro enemigo. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado. pienso que ésta es mi venganza. 8Fuan. querida hermana. casi hermano. títulos de la &euda. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente.

LIBRO SE8TO LA SHELE .

y. la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa. . B/Los ha conocido usted0 B4í. !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona. !o mismo me conmoví. . donde t' estás.I HABLA EL . ya lo sé. con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban.achín. B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo. se trans orm". en donde estuve dos a*os de médico. 4iendo médico aquí. (l principio me oía ir"nicamente. B/( los dos0 B( los dos. y me di$o5 B/4abrás que se march" . #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil. #staba ahí sentado.uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios. Lloraba como un chico. .e tenía que hablar. B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. entre ellas.EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. No creía que tuviera el coraz"n tan blando.achín0 B4í. que por entonces se había quedado viuda. había que estar bien con ellas. B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . so pena de perecer y no tener una visita.

#ntr" la muchachita. a tu madre. que tiene algo de pá$aro. rio$anos y castellanos. ya irá. parece que se le alarga la nariz. esbelto. que ba$" la vista% le tomé el pulso. #ra este tipo vascongado. está o$erosa. B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. $amás. B-amos. -uelvo a ella. #sta raza vasca es bonita. BNada. se*or médico. )ontemplé a la muchacha. y salud". . !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche. B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. . como por un su rimiento contenido. y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio.uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. -i a tu abuela. y. y a quien llamábamos la 4hele. @iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses. @odos estamos en ermos. pero en general no es uerte. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. me di$eron5 B#spere usted.. que también la 4hele está mala. @iene v"mitos. 7ero me ale$o de mi historia. B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. que era ahi$ada suya. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. muy modosita. #sto no lo digo delante de un orastero. y que no tiene mucha uerza orgácica. sin levantar los o$os del suelo. ina de tipo. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo. muy pálida y muy triste. al marcharme. Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. B/>ué hay. muy ina. . 4hele0Bla decía. A/No tienes novio todavía0 BNo. La 4hele era muy bonita. acércateBle di$o tu abuela.e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. aunque no en las ideas. a tu tía Grsula. B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB.. B+ueno.@u abuela tenía en casa una muchacha. no.. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes.

B<:n hombre malo= No% no. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. cuando entr" la 4hele. ! la muchacha se ruboriz". B4iéntateBla di$e. se*or. B&igo si tienes con ianza en mí. B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. preguntándose. . se*or. la pasé al despacho y cerré la puerta. 4i crees que soy un hombre malo. /verdad0 B4i. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada. B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. !o seguí el interrogatorio. se*or% yo no he dicho eso. sin duda. se*or. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. B/#ntonces.II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta. (cudí a su encuentro. !o continué con mis preguntas. se*or. por qué le dirigía estas cuestiones. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. ya va a hacer mucho tiempo. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. se*or. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho.

B&ebías enterarte del nombre del barco. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. B+ueno. no lo sabe. de cuando en cuando.e daba verg\enza. !o la contemplaba emocionado. /verdad0 BNo% no.. B! mientras llega la carta y la recibe. so ocando un suspiro. B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno.r al caserío0 BNo. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él. B@' has tenido amores con el se*orito Fuan. /)omprendes0 B4í. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. !a me enteraré. B<(y. B+ueno. que te quiero bien. .. se*or. si es que la recibe.i padre y mis hermanos me pegarán. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. ené=AAdecía. se*or. para que sepas que soy tu amigo. B/No sabes más0 BNo. y lo que te pasa es la consecuencia natural . cálmateBla di$eB. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . /qué piensas hacer0 /. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle. al caserío.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto. antes de que noten tu estado. no. se*or.ilipinas en un barco. /)omprendes0 B4í. no me enga*"% no me prometi" nada. .

No sé qué aconse$arte. y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. hablando con do*a )elestina. como un cordero que llevan al sacri icio. B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa. /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé. B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. . La 4hele miraba el suelo y suspiraba. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. ené= B7ues. pero va a tardar mucho en saber la noticia. sino la de una res estropeada y en erma. )omo sabes. me detuvo. y viendo que me disponia a salir. no. ( pesar de todo le escribí. !o. porque no tuve contestaci"n. no me de$e usted. t' decidirás. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. <(y. y la carta no debi" llegar. 4i ha salido de )ádiz. La muchacha suspir" más uerte. algo impaciente.ientrastanto. atendiendo s"lo al dinero. me levanté y la di$e5 BNada. BNo.ilipinas. La pobre muchacha me dio lástima. #n el caso aquél no era la venta corriente. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. ( ver qué quiere hacer conmigo. Las lágrimas corrían por sus me$illas.B#ntonces. se llaman la enta de la ternera. 4e entregaba a su suerte adversa. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa. III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. .

7resencié la entrevista en la cocina. #l mozo de 9lazábal está casado..achín el vie$o.achín0Bpregunt" el curaB..BNada. B+ueno. !o conozco a todas las amilias de los caseríos . /( usted qué le parece. B7ues vamos a ver quién nos convendría. <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario. B7ero. B/(l padre0 B(l padre y al hi$o. /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce.Binsinu" el cura. el de 9lazábal (spicua es muy $oven.achín0 B. BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os. B/! . es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB. B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB. daba una idea bien miserable de la humanidad. B#n . B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario. BNo. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro . pues les llamaremos. B4í. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas. La tratarían muy mal.. doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo.achín padre y . /qué0 /Le llamaremos a . No quiero que la 4hele vaya allí.e parece lo me$or.. B! las azadas y el trilloBa*adía ..achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla. . hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal. 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen. #s perder el tiempo hablar de Fuan. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales. . no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB. B! mientrastanto. #ra una escena triste. /.achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina.. B#ntonces.turbide hay un muchacho carbonero .

. se lleva la desolaci"n a una amilia. la tierra esa será para vosotros. queriendo echárselas de malicioso. y cuando llegaron a un arreglo de initivo.achín.. pálida..Bdecía . )onque resolved de una vez5 sí o no. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele.. y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre. pero mi mu$er. &entro de unos días será la boda. !a lo sabemos. se de$a a un hi$o sin padre. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. La muchacha está en ese estado. B+ueno.. yo no sé si estará bien. porque las gentes dirán que . con una voz débil como un sollozo.achín padre. 9 decid qué queréis más. y las azadas y el trillo. BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven.B+ueno. La conversaci"n continu" así. sonri". 4e destroza una vida. . y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta . B#so ya os lo he dicho antes. B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío. +ueno. ya lo sabes. con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas. !o no digo nada. /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que . se*oraBcontest" ella.. B#stá bien.. B+ueno. el $oven. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad. B/No dices nada0 BNada... con los o$os ba$os y las o$eras moradas.. se*ora. se*ora... .

I& .

La encontré. B>ue está mal. aunque mu$er orgullosa. #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco. todos los planes terapéuticos se estrellan. 7as" un día y otro día. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. No había manera de hacerla reaccionar. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda. la primera vez que ui a visitarla.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB.achín. me llamaron del caserío de . tenía el presentimiento. &o*a )elestina se inmut" porque. pero no es ácil asegurarlo. &o*a )elestina me llam" reservadamente. pero ella estaba en erma. B/7ero no me$ora0 BNo. )ualquier cosa. 4eguí visitando a la 4hele diariamente. muy l"gico en el ondo. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. No quise tranquilizarla. B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o. la menor palabra. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. La 4hele había tenido un hi$o uerte. y creo que padece una lesi"n cardíaca. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida. tenía buenos sentimientos. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho.0 B#s posible. &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. se encontraba alegre y sonriente. . Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido. robusto.. la hacía llorar. La pobrecilla no me$oraba. muy quebrantada y con un principio de iebre. (nte una resoluci"n tan irme de morirse. La 4hele era muy cari*osa. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua.. de que había de acabar mal. y sin duda de verse mimada en aquel trance.

7or la ma*ana muri" la pobrecilla. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él. con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero. &espués. replic"5 BNo. B#so es.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida.achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. <7obre madre. . y prometi" enviármelo. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. después de todo. más tranquilizado. )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. B/! qué di$o . si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que. &e manera que llévatelo. Lloraba desconsolado. . lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o. no% él tampoco tuvo la culpa. )ogí el manuscrito. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome. B4í. #s verdad. buscando conocer mi opini"n. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo.

acasar. y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre.uy $oven comencé a navegar. ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. . ué muy intensa. mi capitán.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás. . cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. 4il DilUins. . y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos. Nuestro comercio se desarrollaba entre .alaca. #l capitán era australiano% el piloto. . en los primeros a*os de navegaci"n. . aunque un tanto violento. un bergantín que recorría los mares de la )hina. en el ondo. tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos. 4iam. era un hombre de genio. de buen coraz"n. puertos en donde no había entrado aun el europeo.anila. HongA Tong y . 4umatra. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo. !o. Los principales puntos de parada eran 4ingapur. vascongado.LIBRO SEPTI. +atavia. era un muchacho atolondrado.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes.i vida. )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos.O EL . +orneo y las .ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios.ilipinas. )on recuencia teníamos que batirnos. .

y desde . La 4hele. . No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas.ilipinas. en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. )erca de las islas )elebes echamos a pique. No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco.anila. era pariente y ahi$ada de mi madre. #ntonces conocí a la 4hele. a ca*onazos. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres. generalmente. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. ya vie$o. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. de tres palos. y sucedi" lo que no era raro que sucediera. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. @enía alg'n parentesco con mi madre. pero hay algunos de estos %raos grandes. &ios se lo haya perdonado. (llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre. que tienen grandes condiciones marineras. la ruindad. . como digo. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. !. #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. sabía lo que daba de sí su Asia. a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba.i madre me llam". y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. él había navegado casi siempre en aquél. la 4hele. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. y al cabo de éstos mi capitán se retir".#stos %raos o %araos suelen ser. la envidia. a 4idney% yo ui a .anila a )ádiz. @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol". lanchas a iladas que navegan a vela y a remo. todo lo disculpaba. y volví a L'zaro. y aguardaba el ataque de los piratas.ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. La maldad. y no le pedía más. que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. muy $oven e inocente% yo. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz. . Hicimos verdaderos horrores. (demás. aun se podía decir que en él el talento era lo de menos. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo.

me iguré que. saltando por todo.#stuve por volver a L'zaro. )uando supe esto. @ardamos seis meses en llegar a . y entre muchas noticias para mí indi erentes.anila y estuvimos allí dos. ?ecogí varias cartas de mi madre. las mu$eres son volubles e ingratas. me comunicaba que la 4hele se había casado. como dice todo el mundo. Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. &e sospecharlo. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia. . !o no sospechaba el estado de la 4hele.

y llevaba una vida de ri*as y rancachelas. tomé la costumbre. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días. BHombre.. . y no me lo permiti". !o no pienso ir a tu barco. escríbele.ilipinas. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina. me$or dicho. y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. Los seis meses de via$e a .achín. sí. que es un paisano. para ahogarlas. /&"nde está el barco0 B#n +atavia. -oy a comprar unas tierras en . un mozo est'pido y borracho. B+ueno. B#ntonces. !o le di$e que a mí. ahora mismo le escribo al capitán.. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil. a @ristán de :garte. #n una me decía que la 4hele se había casado. vamos a hacer una cosaBme di$o él. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de .achín. y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío. 4e hallaba cansado del mar. #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. #n una de ellas encontré. Llegaban a molestarme tanto estas ideas. de ir a las tabernas a emborracharme. @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre.eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía. pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante.ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. de la vida agitada del barco negrero. !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre.ilipinas los pasé desesperado. que estaba embarazada. por mi desdicha. . BNo puede serBrepliquéB. :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas.i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido. y hubo que seguir adelante. que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos. 7oco a poco mi c"lera disminuy". al llegar a . . @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose.. o.anila. BNo importa. por el contrario. B7ues nada. (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. @enía que zarpar la ragata. y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. la había casado mi madre con el hi$o de . que. a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele.

&e$é salir La Mari'eles. y desde su punto de vista. no hizo ob$eci"n alguna. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. yo de L'zaro. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron. donde guardaba sus riquezas. y hablamos. las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. . aunque muy desigual y poco l"gico. teníamos el mismo acento. !a aceptado. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. poco más o menos. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. 4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso. Las dos las reunía yo. Lo reclamaba con todas sus uerzas. El de #lguea. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya. #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n. relativamente. )ambiamos de papeles. #ra. que dentro de su arbitrariedad. poco más o menos. era $usto. era una especialidad. (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros. me llev" al alcazar de popa. . @enía un armario orrado. buena persona. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida. re orzados con barras de hierro.e pregunt" d"nde había navegado. #ramos. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. )omo avaro. y él me di$o con gran sigilo5 . . de la misma edad y de la misma estatura. y cuando concluy" me la dio.e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. La sustituci"n era ácil.4e puso @ristán a escribir la carta.e recibi" amablemente.

4u padre. hasta un pobre muchacho irlandés. saliendo de su pueblo. y nunca de su vida. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o.ranz Nissen. 9tro hombre bueno en el ondo era . (hora. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. (llen era un hombre a ectivo. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. eran necesarios e imprescindibles en la aldea. no tenía importancia. y cuando viene un capitán que le alta marinería. (llen sabía que en Liverpool. consideraban el piratear. ya en el 9céano. campesinos en su mayoría. había enganchadores. #stos eran casi buenas personas. no pude. y los sJi%%ers no le aceptaban. (llen era un buen muchacho. de presidiarios. en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy. 7or más que yo intenté explicarle las maniobras. escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. de$ando en la miseria. le mand" azotar. el vender una amilia de negros o de chinos. el timonel. al lado de una mu$er rubia y pintada.rlanda a Liverpool. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. Nissen. Los vascos. el cumplimiento de la palabra. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. en busca de traba$o. La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. . un campesino arruinado. Saldumbide me cont" que. (llen no sabía. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes. 7atricio (llen. pero muy poco marino. al morir. en donde se mezclan gentes de todos los países. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. no. lo peor de lo peor. comerciantes de hombres. Le llevaron de Liverpool a (msterdam. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. los demás eran una colecci"n de borrachos. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. se entiende con el enganchador. &espués se escap" no sé c"mo. in$ustamente. una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego. la buena e. @enía espíritu de labrador. y otros dos o tres. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. que iban al lado del capitán por codicia. a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. y Saldumbide lo rescat". había ido huyendo de un pueblo de . o el robar barcos. como el doctor #[aldus. #ra un buen marino aquel hombre silencioso. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. #staban convencidos de que.iraba al mar como algo sin interés. de ladrones. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. . estando en el servicio. no tenía certi icados. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. como en todos los grandes puertos. 7oco tiempo después. que era un modelo de probidad y de nobleza. Hablaba muy poco.B>ue no te oigan. tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. les dan de comer y hasta alg'n dinero. que dio a su madre.

i plan era llegar a #uropa. recriminándome. se nos acerc" un pailebot de dos palos. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica. >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía.acao. . que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . cuando se nos sublevaron los chinos. Hicimos una poci"n para los en ermos.loA. 7or lo que me decían todos. Le di$imos que no. Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . . 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té. y la tripulaci"n se mostraba d"cil. cuando. entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a.i me$or amigo en el barco era (llen.. al in. hacia el sur. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros.e di$o. y de él apareci" @ristán de :garte. a la altura del )abo #nga*o. (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. . se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir. #l hablaba. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados. #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. .ilipinas %ontines. :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres. #l conocia mi vida y yo la suya.uchas veces pensé si estaría loco. que era enemiga de la otra% pero.ozambique al +rasil y a las (ntillas. y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés. la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. #staba bien estudiada la capacidad de aire. la mitad de los días los marineros estaban sublevados.archando por el 7ací ico. El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes. #n mi tiempo. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. . antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano. tales eran sus gestos y sus arrebatos. de esos que llaman en .bamos cruzando el 7ací ico. 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. #ra un hombre borracho y nervioso. Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n. .lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla. #stábamos unidos como si uéramos hermanos. nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico. Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo. &e veinte atacados se nos murieron ocho.

&espués de una travesía larga y llena de peripecias. llegamos rente al #strecho de . )omenzamos a navegar con rumbo al norte. #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. cerca de la costa. La tripulaci"n estaba aniquilada. #l vértice de la sombra caía en . y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. camino de #uropa. seguimos adelante. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados. ormados de arena. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí. (quí pudimos reponernos. angoso e inculto. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau. y busqué otro punto me$or.e acerqué a un muro del castillo. &espués comenzaban a verse zarzas. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. #ra necesario encontrar $alones más irmes. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete.alvinas. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que. hacia las )anarias. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. que no se quit" en una porci"n de días. un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces. vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada. )uando huíamos. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. colocada a orillas del río. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. ( la altura de 4an -icente. dunas de arena blanca. ormadas por el viento. por orden del rey de #spa*a. yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . de com'n acuerdo. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara. con rocas desnudas y siniestras% el suelo.@uve que arrestar a aquel loco. ( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". y. pero yo seguí. La prudencia nos aconse$aba detenernos. No me parecía prudente enterrar allí los co res. 7ocos sitios más tétricos que aquél. El <ra!#n se hundi". callistris y algunas piteras. nos pusimos en derrota. hasta de$arle a uno ciego. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra. . Huimos en la ballenera. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. que tenía grabado un ele ante. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. re le$aban el sol. @odas aquellas lomas y montículos del río. siguiendo la visual del o$o. de descansar. y sin esperar a que me$orara el tiempo. -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. Funto al mar. No sé si esto ué verdad. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res. &ecidimos.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos.

hasta que sobrevenga la muerte. (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. en vez de cumplir el pacto. Nos cogi" un temporal deshecho. )reíamos encontrar la salvaci"n. sin ocultarle nada. cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios. III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. que no pudimos de endernos. 4alimos de allá perseguidos por los moros.i$é el lugar. . y nos de$aba sordos. y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. (llen. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. y nos lanzamos al mar. Luchamos durante dos días con la lluvia. #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. #l pirata está uera del derecho de gentes.aquel momento al pie de un árbol de argán. . por mi conse$o. y. #ramos sospechosos de piratería. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. nos atacaron y nos mataron varios hombres. tradu$e la indicaci"n al vascuence. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello. No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. para que no me colgaran de una verga. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente.uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro. . los marineros a cinco. #l di" de mí buenos in ormes e in luy". recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico. seguramente. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida.

&e cerca. que quiso venir conmigo por amistad. el irlandés (llen. desmantelado y sin palos. Nunca he sentido mayor melancolía. 7or todas partes. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. el timonel. grises. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3. dominaba igual color neutro. 4e llamaba el Ne%tuno. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados. #l barco. -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo. que tenía tres pisos uera del agua. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. el vie$o navio parecía un arca de Noé. 9ld 4am.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. y uimos avanzando hacia tierra. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno. 9ld 4am se tir" al agua. 7erdimos de vista el Pez 2olador. y de ella colgaba un gran arol. Nissen. se destacaba como una mancha. y otros prisioneros ranceses. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. y hacia tierra pantanos negros. . +a$amos. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo. alrededor. (l día siguiente.No a todos nos enviaron al mismo punto. el contramaestre. de tres pisos. (l salir de 7lymouth. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. 7asamos por delante del coronamiento de popa. No se le vio durante alg'n tiempo. triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. No quise ver aquella horrible caza. sin vegetaci"n. :garte. No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. al anochecer. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. con las esposas en las mu*ecas. se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele. y nos sentamos en la barca.

a la hora de diana. se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. siempre a la vista de un mar gris. mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios. )asi todos los reclusos tenían palomas. sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. cuando le cazaron. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. @an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. ardillas y otra porci"n de animales domesticados. vigilada por unos y otros. ( pesar de esto. #ste capitán. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. es una necedad. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. además del despo$o. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada.e mandaron quitarme la ropa. . La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia. iba recogiendo negros. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. (llí tenía uno que vivir diez a*os. de unos pantanos llenos de ango.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. tuvieron que su rir el encierro. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. (l amanecer. los dos vestidos de pontoneros. @omé una poci"n de quina. . <:na vida= @enían que pasar primaveras. seg'n nos cont" él mismo. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. )onstantemente estaba ebril. cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba. le tenían uera de sí. y eso me sirvi". Furamos no separarnos $amás. y a popa. el río. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. dispuesta a cualquier es uerzo. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. Había un capitán negrero inglés que. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. la humedad. #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. porque algunos de nuestros compa*eros. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. y a los quince días había recobrado la salud. entre ellos :garte. pá$aros. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. en donde se les tenía a pan y agua. los o iciales. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n.

sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. por otro estilo. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. unos se vigilaban a otros. Lo que en :garte era dignidad vidriosa. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. no sé si de nombre o de apodo. un hombre molesto. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. aproximadamente. (demás. Los primeros meses. a lor de agua. lo constituían los pantanos angosos de la costa. @iboulen. que viven 'nicamente para la galería. en caso de evasi"n. de más de cien metros de ancho. :n peligro mucho mayor que el del mar. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. Había en ella tres pontones. de noche. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. era tan imposible atravesarlos andando como nadando. producen alternativamente c"lera y desprecio. y el nuestro estaba en medio. las puertas. era. (lrededor del barco corría una galería ba$a. de dos millas. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. #l venerable era un vie$o pirata griego. cuya historia era una serie de horrores. de más de una legua de ancho. pesados cerro$os. #sta clase de hombres. . pasamos a ser hermanos. #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva.e y Libertad. que se llamaba. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. pero cuando tenía p'blico se volvía loco. 4eg'n se decía. y no s"lo con los presos.#l marsellés. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. aparatosa. con las ventanas tan pr"ximas una a otra. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. y después de hacer nuestras pruebas. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo.

)onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. lugar vigilado de noche y de día. ( éstos a*adi" una +iblia. me llevarían a una colonia penitenciaria. a pesar de que estaba prohibido tener luz. . de álgebra y de ísica. gracias a ella. (demás.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. el comandante me prest" varios libros de geometría. cantar canciones sentimentales de su país. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. pasados dos o tres a*os. me dediqué a estudiar matemáticas. y. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. que era un cat"lico anático. y llegué a ganar alg'n dinero. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. pero no quería. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo. (llen. 7re ería. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. tenía la esperanza de que. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. me recomend" varias veces que no la leyera. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. donde la vida sería más soportable. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. La indi erencia que sentía por todo. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. 7or la noche. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí.

&ormíamos todos en hamacas. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. . y echarnos al mar. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. y hacerle creer. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. :garte estaba en ermo. una sierra. que nos dormíamos en seguida. @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. como si tuviéramos río. #ra tan di ícil salir del pont"n. (llen y yo.:garte. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. 7ara que no chocase su cambio de conducta. a que nos viera en una misma posici"n. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. en días sucesivos. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. @enía dinero.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta. #ra en invierno. sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. )omenzamos los preparativos. La 'nica garantia del éxito era la sencillez. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador. para salir a cubierta. &iscutimos varios días un plan. hasta que llegamos a aceptar uno. y pagaría lo que uese. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. irritado por los castigos. . descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. &e aquí había que subir a la toldilla. que ocupaba casi la mitad posterior del barco. entabl" negociaciones con él. ya no me de$" vivir en paz. :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. La idea era ir acostumbrando al master. y hubo que suspender la obra. cuando hacía la requisa. :garte. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. ganar la costa y salvarse. después de esta tentativa rustrada. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. Nos asociamos :garte. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros.

que el pedazo arrancado uera como un tap"n. pocos días después de ?eyes. me sentía intranquilo y ebril. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. y esperaban ver el resultado. porque los caprichos de los presos se pagaban. atadas al cuello. con un catale$o de uno de los pontoneros. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. a gran distancia. decidimos abricarlas con unas tablas inas. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla. (llen vio en la costa. atado a la espalda. )uando estuvo acabado. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. antes de acostarnos% después. nos desnudamos (llen. seg'n decían. @ardamos bastantes días en terminarlo. un botecillo atado a una punta. !a hecho este primer camino. 7or él. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable. La madera cost" un dineral. La luna comenzaba a menguar. un sábado. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. #l bote estaba más allá de los pantanos. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. aunque bastante resistentes. #n esto. mientras íbamos nadando.4e trataba de horadar la pared de tal modo. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. ( medida que el momento se acercaba. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. que al ponerlo no se notara que había agu$ero. :garte y yo. una para él y otra para mí. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. como en una unci"n de teatro. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. como siempre. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. al pensar que era indispensable lanzarse a ella. pero a'n las noches eran bastante claras. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. ormando un paquete. nos dedicamos a esperar un día obscuro. 7asada la lista. era tan imposible andar como nadar. Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. Nuestros vecinos sabían el proyecto. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. No se descon i" de la petici"n. @erminados los preparativos. (ceptada la idea. y (llen hizo seis tablas delgadas. para guardar nuestros e ectos. La guardia entr" y nos pas" lista.

#l centinela. All is ell 2todo va bien3. era una locura intentar nada. como de ordinario. )on esta capa de grasa desapareci" el río. deslizándose con nuestras sandalias de madera. (gachados. B(quí. No había manera de pasar por encima de ellos. 4e la di. 4i se habían dado cuenta de nuestra alta. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa. 4e renovaron los centinelas. las tengoBme contest" (llen.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. (llen dándome un trozo de sebo. que cogía casi toda la mitad del barco. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. y salimos a cubierta. )erramos el boquete. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. en las aristas. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días. corriendo por cerca de la borda. 4ali" el master y su tropa. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. como por una gatera. grit"5 All is ell 2todo va bien3. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. #ra el momento de obrar. y él me embadurn" la espalda. a nuestro lado. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. se inclin" y clav" otra más aba$o. podríamos ba$ar a la otra. ( los lados de la popa del pont"n. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. Le seguimos. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. (rrancamos la lima colocada más aba$o. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. !o estaba temblando de río. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato. Hacía un río terrible. )omencé a rotarme con aquello. No habían notado nuestra desaparici"n. B&ame la limaBme di$o :garte. a un lado. en voz ba$a. podíamos decir también nosotros. abrimos el boquete. . B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. :garte y (llen hicieron lo mismo. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. #speramos a que terminaran de hacer la requisa. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. adonde daban los balcones de la cámara del comandante.

e atendi".uimos de$ando atrás el barco anal. al descender. (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. 7asamos por delante del otro pont"n. (nduvimos por la costa. y comenzamos a andar en ila. con barro hasta la coronilla. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. (l principio. todavía estaba la galería in erior con sus centinelas.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. las suelas de madera% luego. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia. nos levantamos los tres. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. . :garte le contest" sarcásticamente. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso. Hubo un momento. hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche. 4oplaba un nordeste muy uerte. nos atamos a los pies. pudimos resistir más de dos horas nadando. B+ueno% vamos. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos. unos a otros. aunque no para permitirle andar. porque se iba a cansar pronto. agarrados. . que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. :garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. y entramos en la zona del ango. y hubieran llegado a las manos. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua. . que estaba helado. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. y después ui yo. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. y blas emar así era desa iar a &ios. #chados en el lodo. &eba$o. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. sin duda. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. )ruzamos el río. Había mucha mar. que nos servía para nadar con menos atiga. se descolg" :garte. que tuvimos miedo de que nos viese la guardia. Nos metimos valientemente en el pantano. ué ilusi"n mía. que creí que el centinela me estaba mirando% pero. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte.

#l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente. Nos contemplamos los tres. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. después de aquella larguísima noche. & A LA DERI&A 7or in. negro como el de un cangre$o. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. 4ali" un momento el sol. íbamos entre la bruma. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. y comenzamos a limar el hierro. &ecidimos. siempre impaciente. de un color sucio. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. y siguieron adelante. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. @ardábamos mucho. Nos quedaban dos limas. Había dos remos.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. bnsc" una piedra. sustituyéndonos alternativamente. 7or gusto. aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. (l principio. #l bote estaba atado con una cadena. quedarnos. y dio tal golpe en el candado. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. no os pondríais a re*ir. que lo hizo saltar. B(llá estáBdi$o. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. . una ma*ana triste. :garte y yo le seguimos. y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. Nos lavamos lo me$or que pudimos. como envuelta en lluvia y en barro. Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. por 'ltimo. vino con ella. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. y ech" a correr. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes. ligarte. y nos pusimos la ropa. un sol pálido. recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n.

! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina. !o hice lo mismo.uimos arrancándolas con la punta de la lima. pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. <#s magní ico= Hala. Los perros ladraban en el silencio de la noche. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. . #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. diciendo que no había nadie.)uando les hice observar esto. #l hambre. (llen volvi" en seguida. y era tal nuestra hambre. las manos se nos hinchaban y despelle$aban. Nos acercamos a la aldea. :garte se dirigi" al puerto. 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer.uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos. y ba$" a él. #stábamos convertidos en ladrones vulgares. (llen encontr" unas lapas y nos llam". (terramos en una playa desierta. B7ero. Nos levantamos. . y uno descansaba de remar. BHaremos una intentonaBcontest" él. (l comenzar la tarde. ba$ad. y escalando unas dunas. salimos del cementerio y echamos a andar. endurecido por la escarcha. Llegados al puerto. que intentamos tragarlas% pero ue imposible. BNo hay nadie. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas. 7ues me$or. la bruma se apoder" del mar. B/No hay nadieBexclam" :garteB. :garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. resguardados del viento. )omo habíamos perdido la costumbre. y uimos navegando a ciegas. y tendidos entre dos sepulcros. . #l viento río soplaba con uerza. sin que nos viera nadie. pudimos descansar y dormir. #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. #ra ésta de pocas casas. la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. ( media noche nos despertamos de hambre y de río. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . y subimos por el arenal. helados% el suelo. nos metimos en el cementerio de la aldea. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan.

#l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. (l encontrarse ambos uera de peligro. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua.rlanda. 4i llegábamos a tener vientos avorables.rlanda. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua. dando en ella como un machete. que se llamaba )etty. y por primera providencia nos prendiesen% así. nos encontramos a la vista de la costa de . apoyándonos en la pared de un malec"n. #l mar. 7or la ma*ana. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma. 4oltamos la amarra. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol. se despert" entre ellos un odio eroz. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. @odo cuanto uno decía le parecía mal otro. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. sacamos el queche uera del puerto. pero no era ácil siempre.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. . lo que era muy molesto. dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. que yo conocía bastante bien. Luego. y los tres. levantamos las velas y nos echamos al mar. que decidimos aterrar en un arenal. a pesar de la niebla. La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros. se ue calmando hasta quedar inm"vil. raspamos el nombre del barco. sin poder ponernos en rumbo. Luchamos con vientos uertes durante tres días. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas. @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. Nos altaba el agua. Habíamos aprovechado el tiempo. costa ormada allí por acantilados de roca viva. podíamos arribar a . Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . y :garte se quedaría pescando. agitado. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. y le bautizamos con el de Rosa. envueltos en la niebla. de la matrícula de +angor.rancia. y se decidi" que nos acercáramos a la costa. !o intentaba apaciguarlos. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge. y el viento ces" por completo. el pueblo de (llen. el rumbo era bastante. #n el ondo tenía raz"n.

-olví al barco y esperé a que llegara (llen. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. #ste traía víveres. he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. y una botella de cerveza. He ido al pueblo. que devoramos. . y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar. de d"nde venía. ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente. Les he contado la historia de un nau ragio.

La casa era de piedra. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. los acepto. &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos. al principio. . de$ándonos estupe actos. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. rodeado de campos de labranza. y el otro un pueblo de tierra adentro. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. le di$e que venían dos compa*eros conmigo. no. B(hora vamos a la incaBdi$e yo. son espa*oles. (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. 7or la noche. BNo. )on tal de que no sean ingleses. &e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios.e es igual. #l capataz nos dio ropas nuevas. y. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. que no tenía esta preeminencia. convencido. grande y negruzca. se desesperaba y me molestaba continuamente. llegamos a la inca en donde había estado (llen. que se ale$". no me importa. retrocedía. Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. La embarcaci"n. al ver que me aceptaba sin inconveniente. y esquivando las miradas de la gente. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. B. y estaba rodeada de construcciones ba$as. B. de ladrillo. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. Nuestro barco seguía navegando. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. uno que debía ser una aldea de pescadores. parecía como desconcertada. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás.e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. como asombrada% avanzaba un poco.

encontrándose en su país. (l otro día le hablé al capataz. que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. con grandes protestas. un morral y unas botas grandes con polainas. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. #l capataz. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima.nglaterra. sea en el camino. casas de campo. e ectivamente. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. (llen había pensado en abandonar a :garte. el irlandés. A+ueno. (llen se visti" a la moda del país% :garte. A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. di$o que teníamos que marcharnos. en el mar o en cualquier parte. #chamos a andar. A@' mandasAme di$eron los dosA. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas.rancia. no di$era nada. nos prometi" que no s"lo no diría nada. verdes praderas. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen. y nos iremosAle decía yo. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. es imposible. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. #sper". no% eso no. ?e*ían por cualquier cosa. Le di$e que. de$ando a (llen% en cambio. subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura. . @e obedeceremos. por la tarde. a ganar Dex ord. lo conocía . lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. A+ueno. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. #l primer día. #l quería que nos uéramos los dos. cuando se vio con su tra$e nuevo. ANo. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur. y que teníamos que marcharnos. )omo era natural. en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente.archábamos por la orilla del mar. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque.A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. si le preguntaban algo de nosotros. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire. 7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes. cubiertas de matorrales. y luego nos reuniremos en . por la costa.

4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. yo hacía el uego y (llen guisaba. 7or las ma*anas. antes de salir. la compa*ía de (llen. íbamos a alguna taberna. a cuya puerta él nos esperaba.me$or y tenía más simpatías que nosotros. que tanto exasperaba a :garte. :garte traía la le*a. dibu$aba un ocho. Les advertí que. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. Nosotros nos acercábamos. . (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. les abandonaba y me iba solo. si seguían ri*endo. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos. si no había nada inquietante. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo. (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. (llen se hizo amigo de los pastores. dábamos la vuelta al pueblo% si no. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul. Los días siguientes. y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza.

sobre el cual se balanceaba una muestra que . con un arco en medio. retirada de la carretera. #ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. La posada era una casita peque*a.&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord.

Le escuchamos atentamente. al retirarnos. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. 4ubimos por la antigua escalera. con barba blanca% su hi$a. #sperad. Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. y (llen le di$o que éramos náu ragos. Luego. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. &esapareci". A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial. cubierta de hiedras. cenamos con él y. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. por la insistencia de (llen. sobre todo a la blanca claridad de la luna. le daban un aspecto antástico. :n vie$o loco que vive con su hi$a. )onseguimos que nos diera de cenar. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. una muchacha delgada y muy pálida. (llí les aceptarán. La posadera. mientras nos servía la cena. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. A4e lo voy a decir al capitán. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. A4i son ustedes marinos. antiguo $ardín abandonado y salva$e. como haciendo centinela. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto. que grit"5 A<#h. nos invit" a cenar. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. de un aire dramático y misterioso. :na porci"n de chimeneas. y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. h'medo y río. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. como tubos de "rgano. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco.arinos.representaba un del ín de colores chillones. @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. una mu$er enérgica. nos di$o5 . con el pelo negro y los o$os azules. 4ali" a la puerta una criada vie$a. un cuarto sin luz. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. que nos ué acompa*ando. pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra.

con el techo artesonado. de . con un estanque misterioso y sombrío. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa. #l domingo oímos la misa en la capilla. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. . #ra éste un cuarto antástico. sin duda. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. mutilados. traba$aríamos en su casa. en vista de la insistencia de (llen. desprendiéndose de sus ho$as. A(hí. resbaladizos y rotos. (l día siguiente de llegar. 7or una puerta de cuarterones. parados y la mayoría rotos. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono. unas salas vie$as y desmanteladas. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. en orma de abanico extendidos delante de las tapias. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. agu$ereados y desgarrados. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. en la biblioteca. grande. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . &ebe haber más. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo.ssian. y allí dormimos. &espués. precedidos por una vie$a. # ectivamente. #l $ardín era un $ardín abandonado. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. y sobre los armarios cuadros negros. y después yo estuve registrando la biblioteca. A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. Los sequé en el comedor. con la cerradura ro*osa. (llen. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán.acpherson. (l inal. encontré muchos otros. apolillada. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales. a cuyas orillas los chopos. para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. y no tenía intenci"n de arreglarlo. durante a*os rodearon de láminas de plata. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. y ba$ar la cabeza para no tropezar. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes.

B/! por qué0Bpregunt" :garte. y. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. vie$o loco y egoísta. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. B/! quién será0Bme pregunt" él. no comprendía bien su malhumor% pero. no por usted. BLo celebraréBme contest"B. se sinti" humillado. por lo que di$o (llen al día siguiente. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. sino por no ver al denunciador. que veníamos escapados de los pontones. que los tres éramos piratas. porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía. y que por eso s"lo nos debemos ir. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente. escribi" al capitán 4ando[. que no la de$aba hablar con nadie. )omo comprendí su disgusto. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. echándoselas de sorprendido. por su aspecto de malhumor. B7or nada. la séptima. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. . La pobre muchacha. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. hoy mismo nos iremos. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. al cerciorarse de que era verdad.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. y :guarte. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado. en castellano. sin ocultarle nada. sin muestras de impaciencia. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. y. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. se tendía en la cama. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. (llen nos oía. y allí estaba maldiciendo de su suerte. suponiendo la mala acci"n de :garte. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. me lo expliqué. tan alegre y tan viva naturalmente. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar. pero s"lo a distraerle a él. viendo que yo no replicaba. era una víctima.

con una uria de ele ante herido. decidimos quedarnos allá. sigui" golpeando el cadáver. con sus dos o$os encarnados. &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . metí la carta en un libro. porque era su bestia negra. medio taberna. e hiri" al irlandés en la me$illa. que lo de$" muerto. la mesa.:garte palideci". sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. !a tanto me di$o y me insult". :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. salí de la biblioteca. medio caba*a. iluminadas por la luz interior. exclam"5 B!o no lo aguantaría. B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <. (unque nos altaba poco para el pueblo.iserable=AAgrit" :garte. (ntes de amanecer. al volver. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. @emía que. a decirme que estaba deseando que me muriera. azotados por una lluvia menuda. mo$ados hasta los huesos. !. ! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. en su uror. de pronto. pálido de rabia. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. que había comprendido todo. #ra una choza. yo escribí una larga carta a (na. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. )uando terminé de escribir. &espués (llen. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura. de insensatez. desenca$ado. pero estaban despiertos. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen. :no de los dos sobramos en el mundo. como loco. y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio. (llen y :garte no querían hablarse. salimos de casa. sin despedirnos de nadie. cogi" el banco en donde estaba sentado. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa.e estorbasBgrit" élB. que aun llevaba. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. entre dientes. (llen. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. con dos ventanas con cortinillas ro$as. #ste. 7or la noche. <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. encontramos un albergue. se levant". ! (llen. que se llamaba el Re%oso del Cazador. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar.

:na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. La altura no era grande. . #ncontrándome solo. #l viento silbaba en las encruci$adas. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. -ayase. La herida que tenía en la cara era leve. 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco. me llev" a un cuarto. el viento silbaba urioso. poco recuentadas. @ome usted el dinero que me queda. que hay en las islas británicas. B)omo usted quiera.e asomé a la ventana. de los pantanos angosos. 4i llega usted a . sí. BHay testigos aquí de lo que ha pasado. Hay que huir.alY. no.e quedé a su lado. Había una goleta que iba a 4aintA. #l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. #ra de estas ondas tranquilas. >uizá era la policía. porque voy a salir de casa muy temprano. BNo. . 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. 9í voces de le$os de gente que pasaba. @odo. y vino poco después. 4alté a la calle. B-amosBle di$e yoB. me horrorizaba. a templar la cama. . con un gran calentador. un viento h'medo cargado con e luvios de mar. del mar gris. contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo. 4iempre suele estar abierta. Hablé con el capitán para que me . 7asé la noche en el campo. .e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras.rancia. -ayase usted. dando unas notas de tiple extraordinarias. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. entré en el puerto de Dex ord. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso. 4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar.e desperté antes del amanecer con un sobresalto. La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo.e metí en la cama y me dormí al momento. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. y comenz" a llorar. Le pagué lo que me di$o y me acosté. /7ara qué0 . avisada% me escondí a un lado de la carretera. no le abandono. y a la ma*ana siguiente. sin la compa*ía de (llen y de :garte. y estaba de parte de (llen. )aía un verdadero diluvio. B:sted. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. comenzaba a llover a chaparr"n. al salir el sol. BNo. #scápese ustedBme di$o (llen. antes de volver al pont"n. @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. ladraban los perros.mano. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad. B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í.

alY. con tiempo malísimo y mar borrascoso. con la nariz ro$a y balbuceando. hasta que lo hallé en un almacén del Havre. y llegamos a 4aintA . y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott. (llen se concert" con ella.llevara. y yo. (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. apareci" borracho. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre. . y tuve que vencer su resistencia. . #l capitán. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a. ( la hora. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro. )uando ella muri" me decidí a de$ar .i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. . #l hombre. que no tenía las ideas muy claras.nglaterra. le avorecía también mucho. muri" en mis brazos después de lenta agonía. .ary.nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. #ntonces. llamada el Re%oso del Cazador. no tenía por costumbre ocuparse del barco. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con . y escribí a mi madre. un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. con gran asombro por mi parte. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy. como @ristán de :garte. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n. Les escribía constantemente a ella y a (llen. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a . (quella delicada criatura.rancia. !o le convencí de que era un absurdo. )uando sali" ue a ver a (na. Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . y un día.i vida tenía un in. (llen pas" poco tiempo preso. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre. hizo lo que le decía. . en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord. de quien se ignoraba el paradero. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales. tan sencilla. que no quería separarse de mí. tardé mucho en encontrar empleo. tan ingenua. y él una persona del país. pensando en mi hi$a. y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. les vi a los dos venir hacia mi casa. Hicimos un via$e horrible. sin duda. 7or lo que me contaba (na. y en vista del temporal.rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen. #l capitán era una especie de oso de mal humor.nglaterra.

B<1racias=AAcontest" el ba$ito.BIDE :n dia de oto*o. en la posada de )hiquierdi. ro$o. y me di$o que aquellos hombres me buscaban. sino en . />uién no los comete0. peque*o. . 4e sentron los dos. entraron en la cocina de la posada. mientras cenaban. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro. he cometido. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. +a$aron de las diligencias. con mucho gusto. :no de ellos era alto. soy inglés. Les esperé. dos extran$eros de aspecto sospechoso.nglaterra a los del 7e*"n. al traer el peri"dico. el cartero. y a*adi" en inglés. B?egularmente. de pelo negro y o$os vivos. sonriendo con una sonrisa insinuante. No. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. al anochecer. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro. y la criada les hizo pasar a mi cuarto. me di$o en castellano. se*or.zarte. muy bien% bastante me$or que yo. He nacido en 1ibraltar. y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. 4miles. ( la ma*ana siguiente.e llamo 4mall. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. pesado% el otro. . 4oy un escorpi"n de roca. altas. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol. mi madre.. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. B<. estaba de empleado . no. me dio estos datos. #sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno.#sta ha sido mi vida. como nos llaman en . #rrores.. ?icardo 4mall.uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. Llamaron. un tanto intrigado. y. se presentaron en L'zaro.i padre era inglés. Hagan el avor de sentarse.

#l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. hasta llegar al castillo arruinado. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. . &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. subimos el cerro. y. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. pero no daban con él. en el caso de que no apareciéramos. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. los dos blancos eran. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. los tres bien armadas. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento. uimos a Las 7almas. cuando conocí a un vie$o irlandés. (bandonamos la goleta. sin encontrar los co res de Saldumbide. B(hí estáBgrité. &esde aquel día. No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. encontré al se*or 4miles. B+ueno. y. 7or lo que di$o (llen. en compa*ía de (llen. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo.en un almacén e iba a casarme. (llen se acerc" al muro. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. #ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. 7or lo que di$o (llen. los hombres se abalanzaron sobre nosotros. y en un bote remontamos el río. )omo decía. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. sus hermanos. que estaba escrita en vasco en un devocionario. ?yp @immermans. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. volver durante seis meses en el período de luna llena. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. hermano de la madre de mi novia. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. . se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. con tripulaci"n y todo. y nos dirigimos al río Nun. yo abandoné mi empleo. (quí alquilamos una goleta. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. la casa de mi novia se trans orm"% mi novia. y quedamos prisioneros. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o. B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. #l primero que lo vio ui yo. un marinero holandés llamado van 4tein.e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. No nos habíamos topado con nadie. uno.

convertidos al mahometismo. y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. . Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles.?yp y van 4tein. más tenaces. (llen y a mí prisioneros a su aduar. se casaron con moras. y. 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo. se quedaron allá% renegaron de su religi"n. un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. Nos encerraron en una choza. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. hechas con palos. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra. piedras y barro.

que los llevabau a . Nosotros. los vendían a los comerciantes de esclavos. si (llen encontraba los co res enterrados. y (llen exigi" que le de$aran solo. charlando. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. 4miles y yo nada podíamos decir. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida. con el oído atento. azu re. no. por mi parte. porque nada sabíamos. . pescado salado. #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. abricaban anzuelos y lechas. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. se hicieran dos partes5 una para ellos. 4miles y yo echamos a correr. . No. en la calma de la tarde. estaba deseando salir de allí. mientras no di$éramos lo que sabíamos. Los desdichados negros se asustaban. y nos encontramos en un arenal inmenso. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. )asi todos los a*os. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. y después se encamin" hacia el río.ez. :n día nos di$o que sí. #stos negros. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. hi$o mío. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. otra para nosotros. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. y nos aseguro que. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. leche y miel. (l llegar a una aldea negra. (llen no quería. ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. #ran ?yp y van 4tein. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. camellos y bueyes. ahumaban y secaban carne y pescado. no saldríamos de allá.?yp suponía que teníamos algunos datos. 4miles y yo. en cierta época. tan pronto decía que sí como decía que no. Llegamos a la arruinada ortaleza. la rodeaban durante la noche. (llen. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. $aiques. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. escoltados por diez moros armados. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. (llen estaba dispuesto a callar. y apoyándose en una piedra de la orilla. di$o5 6(quí está8. Llegamos rendidos cerca del mar. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto. temiendo que siguieran con nosotros. Los hombres 'nicamente cazaban. ?yp. ormados en caravanas. #stuvo un cuarto de hora. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. &e pronto. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. aunque uera con las manos vacías. oímos voces. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto. pero ?yp nos protegi".arraUesh y @a ilete.

prometí no volver a aquel maldito para$e. ! a eso venimos. B!. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. llegamos a coger la goleta. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir.. B<>ué nos importalBreplic" el otroB. después de todo. BHabrán atravesado el río. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte. llegamos a la desembocadura del río. Les daré la indicaci"n. B!o. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. :sted p"nganos sus condiciones. quizá. Nos van a descubrir. 4miles y yo. . La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. !o.. en aquel momento. ninguna. nos buscarían con más ahinco. @odavía estábamos en el quinto mes. nadando. # ectivamente. no tengo necesidad de nada. 4oy rico. 4miles exclam"5 B<. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. 4miles y yo nos echamos al agua y.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp. B#s indudable. )uando yo me encontré sobre cubierta. avanzamos por la playa.aldici"n= La luna llena. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. &e pronto. metiéndonos en la arena hasta la cintura. podíamos darnos por salvados. uniendo nuestras voces. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o. y de las )anarias a Liverpool. pero ue todo lo contrario. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein.. y. B( nadie. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. saltando por encima de aquella arena movediza. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. la luna sali". B4in embargo. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. Llegamos a las )anarias. me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces.

?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi. !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella. me alegraría de verle y de estrechar su mano. Fuan . )omo guardando la tradici"n de la amilia.i madre vive ya constantemente en nuestra casa de . sin más incidentes que los cotidianos. 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. muerta. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre. #s verdad que no lo he merecido. nada. . las eché al mar.BNada. ?especto de mí. y se ueron.achín no ha aparecido. #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. subiendo al . Hoy.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos.zarte. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB. tanquila. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta. . muy eliz. Les di la indicaci"n. sí. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. a mi lado. con sus cincuenta a*os y los cabellos grises. )uando pienso en mi mu$er. #n la re riega. me parece más encantadora que nunca.8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba. es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. ni como el héroe de Dalter 4cott. siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er. . y. sino que la veo viva.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. . pero así es. Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as.zarra. después de darme las gracias e usivamente. traducida del devocionario de (llen. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal.

como si uera por primera vez en mi vida. !o soy el vagabundo de la amilia. escuchando el rumor de los campos. echando humo por la chimenea... que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[. #n esos días de noviembre. subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. cuando ya estoy saturado de espumas. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. y me de$a. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a. !o le digo que es el buen tirano. )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. -oy acercándome a mi casa% la amilia. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos. de su abandono y soledad. y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. de gemidos del viento. Los pá$aros cantan en las enramadas. y avanzo por entre los maizales. las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena. sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal. .@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela. . al ver aparecer el lucero de la tarde. en estos días de invierno reunida en la cocina. allá están los míos. !o cada día me siento más indolente y más distraído. la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos.zarte. Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo. me espera. de olas. cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente. y a lo le$os los montes. con el buen tiempo.uchas ma*anas. que resplandeces soberbia en 9riente. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a. (l volver me detengo a contemplar mi casa. la dictadora inteligente.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco. entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza.. (llá está la aldea tranquila donde vivo. delante del uego del hogar. #n rente veo las casas desparramadas de . Luego. que parecen de $uguete. recit" esa poesía de 9ssian. el sol se derrama brillante por la tierra. . y algunas veces. y contemplo. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora.

y yo me alegro. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia. <9h.. muy blancas= <.(llí cuento yo mis aventuras. y. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos..)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1. sin embargo.+. gallardas arboladuras= <-elas blancas.+&h#ht! or 1. que ya no os volveré a ver más= 4í. ( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer.+. y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces... by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G. no la tienen. y.ragatas airosas. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos....+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' ... sin embargo. 7ero no. Los vascos se retiran del mar.4ET.... que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado.TE<BE(G EB55= LAS 4<>.

?iranda "an de :eijning and PG )istributed Proofreaders . understand.htt%'BBwww#gutenberg#netB1B. you !ust cease using and return or destroy a co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in your %ossession# 4f you %aid a fee for obtaining a co%y of or access to a Project Gutenberg&t! e ectronic work and you do not agree to be bound by the ter!s of this agree!ent.TE<BE(G L43E<SE PLEASE (EA) T:4S BE95(E $5.LL P(5*E3T G. by using or distributing this work Cor any other work associated in any way with the %hrase GProject GutenbergGE. you indicate that you ha"e read.nited States without %er!ission and without %aying co%yright roya ties# S%ecia ru es. %erfor!ances and research# They !ay be !odified and %rinted and gi"en away&&you !ay do %ractica y A<$T:4<G with %ub ic do!ain eBooks# (edistribution is subject to the trade!ark icense.+. you agree to co!% y with a the ter!s of the 9u Project Gutenberg&t! License Ca"ai ab e with this fi e or on ine at htt%'BBgutenberg#netB icenseE# Section 1# Genera t! e ectronic works Ter!s of . un ess you recei"e s%ecific %er!ission# 4f you do not charge anything for co%ies of this eBook.%dated editions wi wi be rena!ed# re% ace the %re"ious one&&the o d editions 3reating the works fro! %ub ic do!ain %rint editions !eans that no one owns a .SE T:4S F5(= To %rotect the Project Gutenberg&t! !ission of %ro!oting the free distribution of e ectronic works.B+B. )4ST(4B. you !ay obtain a refund fro! the %erson or entity to who! you %aid the fee as set forth in %aragra%h 1#E#+# 1#B# GProject GutenbergG is a registered trade!ark# 4t !ay on y be used on or associated in any way with an e ectronic work by %eo% e who . es%ecia y co!!ercia redistribution# 888 STA(T' 9. a%% y to co%ying and distributing Project Gutenberg&t! e ectronic works to %rotect the P(5*E3T G.+B Produced by Stan Good!an.se and (edistributing Project Gutenberg& 1#A# By reading or using any %art of this Project Gutenberg&t! e ectronic work.se %art of this icense.nited States co%yright in these works. re%orts.LL L43E<SE 888 T:E 9.B1. so the 9oundation Cand youDE can co%y and distribute it in the . and !ay not be used if you charge for the eBooks.TE 5( .TE<BE(G&t! conce%t and trade!ark# Project Gutenberg is a registered trade!ark. agree to and acce%t a the ter!s of this icense and inte ectua %ro%erty Ctrade!arkBco%yrightE agree!ent# 4f you do not agree to abide by a the ter!s of this agree!ent. set forth in the Genera Ter!s of . co!% ying with the ru es is "ery easy# $ou !ay use this eBook for near y any %ur%ose such as creation of deri"ati"e works.

dis% aying. owns a co!%i ation co%yright in the co ection of Project Gutenberg&t! e ectronic works# <ear y a the indi"idua works in the co ection are in the %ub ic do!ain in the . or other i!!ediate access to.n ess you ha"e re!o"ed a references to Project Gutenberg' 1#E#1# The fo owing sentence. check the aws of your country in addition to the ter!s of this agree!ent before down oading. gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net . distributing or creating deri"ati"e works based on this work or any other Project Gutenberg&t! work# The 9oundation !akes no re%resentations concerning the co%yright status of any work in any country outside the . we ho%e that you wi su%%ort the Project Gutenberg&t! !ission of %ro!oting free access to e ectronic works by free y sharing Project Gutenberg&t! works in co!% iance with the ter!s of this agree!ent for kee%ing the Project Gutenberg&t! na!e associated with the work# $ou can easi y co!% y with the ter!s of this agree!ent by kee%ing this work in the sa!e for!at with its attached fu Project Gutenberg&t! License when you share it without charge with others# 1#)# The co%yright aws of the % ace where you are ocated a so go"ern what you can do with this work# 3o%yright aws in !ost countries are in a constant state of change# 4f you are outside the . %erfor!ing. or with which the %hrase GProject GutenbergG is associatedE is accessed. co%ying. the fu Project Gutenberg&t! License !ust a%%ear %ro!inent y whene"er any co%y of a Project Gutenberg&t! work Cany work on which the %hrase GProject GutenbergG a%%ears. dis% ayed.nited States.nited States and you are ocated in the . dis% aying or creating deri"ati"e works based on the work as ong as a references to Project Gutenberg are re!o"ed# 5f course. "iewed. co%ied or distributed' This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it. we do not c ai! a right to %re"ent you fro! co%ying.nited States# 1#E# .nited States. %erfor!ing.agree to be bound by the ter!s of this agree!ent# There are a few things that you can do with !ost Project Gutenberg&t! e ectronic works e"en without co!% ying with the fu ter!s of this agree!ent# See %aragra%h 1#3 be ow# There are a ot of things you can do with Project Gutenberg&t! e ectronic works if you fo ow the ter!s of this agree!ent and he % %reser"e free future access to Project Gutenberg&t! e ectronic works# See %aragra%h 1#E be ow# 1#3# The Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation CGthe 9oundationG or PGLA9E.nited States# 4f an indi"idua work is in the %ub ic do!ain in the . %erfor!ed. distributing. with acti"e inks to.

1#E#,# 4f an indi"idua Project Gutenberg&t! e ectronic work is deri"ed fro! the %ub ic do!ain Cdoes not contain a notice indicating that it is %osted with %er!ission of the co%yright ho derE, the work can be co%ied and distributed to anyone in the ;nited States without %aying any fees or charges# 4f you are redistributing or %ro"iding access to a work with the %hrase GProject GutenbergG associated with or a%%earing on the work, you !ust co!% y either with the require!ents of %aragra%hs 1#E#1 through 1#E#H or obtain %er!ission for the use of the work and the Project Gutenberg&t! trade!ark as set forth in %aragra%hs 1#E#+ or 1#E#7# 1#E#I# 4f an indi"idua Project Gutenberg&t! e ectronic work is %osted with the %er!ission of the co%yright ho der, your use and distribution !ust co!% y with both %aragra%hs 1#E#1 through 1#E#H and any additiona ter!s i!%osed by the co%yright ho der# Additiona ter!s wi be inked to the Project Gutenberg&t! License for a works %osted with the %er!ission of the co%yright ho der found at the beginning of this work# 1#E#.# )o not un ink or detach or re!o"e the fu Project Gutenberg& t! License ter!s fro! this work, or any fi es containing a %art of this work or any other work associated with Project Gutenberg&t!# 1#E#6# )o not co%y, dis% ay, %erfor!, distribute or redistribute this e ectronic work, or any %art of this e ectronic work, without %ro!inent y dis% aying the sentence set forth in %aragra%h 1#E#1 with acti"e inks or i!!ediate access to the fu ter!s of the Project Gutenberg&t! License# 1#E#J# $ou !ay con"ert to and distribute this work in any binary, co!%ressed, !arked u%, non%ro%rietary or %ro%rietary for!, inc uding any word %rocessing or hy%erteKt for!# :owe"er, if you %ro"ide access to or distribute co%ies of a Project Gutenberg&t! work in a for!at other than GP ain Lani a AS344G or other for!at used in the officia "ersion %osted on the officia Project Gutenberg&t! web site Cwww#gutenberg#netE, you !ust, at no additiona cost, fee or eK%ense to the user, %ro"ide a co%y, a !eans of eK%orting a co%y, or a !eans of obtaining a co%y u%on request, of the work in its origina GP ain Lani a AS344G or other for!# Any a ternate for!at !ust inc ude the fu Project Gutenberg&t! License as s%ecified in %aragra%h 1#E#1# 1#E#H# )o not charge a fee for access to, "iewing, dis% aying, %erfor!ing, co%ying or distributing any Project Gutenberg&t! works un ess you co!% y with %aragra%h 1#E#+ or 1#E#7# 1#E#+# $ou !ay charge a reasonab e fee for co%ies of or %ro"iding access to or distributing Project Gutenberg&t! e ectronic works %ro"ided

that & $ou %ay a roya ty fee of ,-M of the gross %rofits you deri"e fro! the use of Project Gutenberg&t! works ca cu ated using the !ethod you a ready use to ca cu ate your a%% icab e taKes# The fee is owed to the owner of the Project Gutenberg&t! trade!ark, but he has agreed to donate roya ties under this %aragra%h to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation# (oya ty %ay!ents !ust be %aid within J- days fo owing each date on which you %re%are Cor are ega y required to %re%areE your %eriodic taK returns# (oya ty %ay!ents shou d be c ear y !arked as such and sent to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation at the address s%ecified in Section ., G4nfor!ation about donations to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation#G & $ou %ro"ide a fu refund of any !oney %aid by a user who notifies you in writing Cor by e&!ai E within I- days of recei%t that sBhe does not agree to the ter!s of the fu Project Gutenberg&t! License# $ou !ust require such a user to return or destroy a co%ies of the works %ossessed in a %hysica !ediu! and discontinue a use of and a access to other co%ies of Project Gutenberg&t! works# & $ou %ro"ide, in accordance with %aragra%h 1#9#I, a fu refund of any !oney %aid for a work or a re% ace!ent co%y, if a defect in the e ectronic work is disco"ered and re%orted to you within 7- days of recei%t of the work# & $ou co!% y with a other ter!s of this agree!ent for free distribution of Project Gutenberg&t! works# 1#E#7# 4f you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg& t! e ectronic work or grou% of works on different ter!s than are set forth in this agree!ent, you !ust obtain %er!ission in writing fro! both the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation and ?ichae :art, the owner of the Project Gutenberg&t! trade!ark# 3ontact the 9oundation as set forth in Section I be ow# 1#9# 1#9#1# Project Gutenberg "o unteers and e!% oyees eK%end considerab e effort to identify, do co%yright research on, transcribe and %roofread %ub ic do!ain works in creating the Project Gutenberg&t! co ection# )es%ite these efforts, Project Gutenberg&t! e ectronic works, and the !ediu! on which they !ay be stored, !ay contain G)efects,G such as, but not i!ited to, inco!% ete, inaccurate or corru%t data, transcri%tion errors, a co%yright or other inte ectua %ro%erty infringe!ent, a defecti"e or da!aged disk or other !ediu!, a co!%uter "irus, or co!%uter codes that da!age or cannot be read by your equi%!ent# 1#9#,# L4?4TE) FA((A<T$, )4S3LA4?E( 59 )A?AGES & EKce%t for the G(ight of (e% ace!ent or (efundG described in %aragra%h 1#9#I, the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation, the owner of the Project Gutenberg&t! trade!ark, and any other %arty distributing a Project Gutenberg&t! e ectronic work under this agree!ent, disc ai! a iabi ity to you for da!ages, costs and eK%enses, inc uding ega fees# $5; AG(EE T:AT $5; :ALE <5 (E?E)4ES 95( <EGL4GE<3E, ST(43T

L4AB4L4T$, B(EA3: 59 FA((A<T$ 5( B(EA3: 59 35<T(A3T EN3EPT T:5SE P(5L4)E) 4< PA(AG(AP: 9I# $5; AG(EE T:AT T:E 95;<)AT45<, T:E T(A)E?A(= 5F<E(, A<) A<$ )4ST(4B;T5( ;<)E( T:4S AG(EE?E<T F4LL <5T BE L4ABLE T5 $5; 95( A3T;AL, )4(E3T, 4<)4(E3T, 35<SE>;E<T4AL, P;<4T4LE 5( 4<34)E<TAL )A?AGES ELE< 49 $5; G4LE <5T43E 59 T:E P5SS4B4L4T$ 59 S;3: )A?AGE# 1#9#I# L4?4TE) (4G:T 59 (EPLA3E?E<T 5( (E9;<) & 4f you disco"er a defect in this e ectronic work within 7- days of recei"ing it, you can recei"e a refund of the !oney Cif anyE you %aid for it by sending a written eK% anation to the %erson you recei"ed the work fro!# 4f you recei"ed the work on a %hysica !ediu!, you !ust return the !ediu! with your written eK% anation# The %erson or entity that %ro"ided you with the defecti"e work !ay e ect to %ro"ide a re% ace!ent co%y in ieu of a refund# 4f you recei"ed the work e ectronica y, the %erson or entity %ro"iding it to you !ay choose to gi"e you a second o%%ortunity to recei"e the work e ectronica y in ieu of a refund# 4f the second co%y is a so defecti"e, you !ay de!and a refund in writing without further o%%ortunities to fiK the %rob e!# 1#9#.# EKce%t for the i!ited right of re% ace!ent or refund set forth in %aragra%h 1#9#I, this work is %ro"ided to you @AS&4S@ F4T: <5 5T:E( FA((A<T4ES 59 A<$ =4<), ENP(ESS 5( 4?PL4E), 4<3L;)4<G B;T <5T L4?4TE) T5 FA((A<T4ES 59 ?E(3:A<T4B4L4T$ 5( 94T<ESS 95( A<$ P;(P5SE# 1#9#6# So!e states do not a ow disc ai!ers of certain i!% ied warranties or the eKc usion or i!itation of certain ty%es of da!ages# 4f any disc ai!er or i!itation set forth in this agree!ent "io ates the aw of the state a%% icab e to this agree!ent, the agree!ent sha be inter%reted to !ake the !aKi!u! disc ai!er or i!itation %er!itted by the a%% icab e state aw# The in"a idity or unenforceabi ity of any %ro"ision of this agree!ent sha not "oid the re!aining %ro"isions# 1#9#J# 4<)E?<4T$ & $ou agree to inde!nify and ho d the 9oundation, the trade!ark owner, any agent or e!% oyee of the 9oundation, anyone %ro"iding co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in accordance with this agree!ent, and any "o unteers associated with the %roduction, %ro!otion and distribution of Project Gutenberg&t! e ectronic works, har! ess fro! a iabi ity, costs and eK%enses, inc uding ega fees, that arise direct y or indirect y fro! any of the fo owing which you do or cause to occur' CaE distribution of this or any Project Gutenberg& t! work, CbE a teration, !odification, or additions or de etions to any Project Gutenberg&t! work, and CcE any )efect you cause# Section ,# 4nfor!ation about the ?ission of Project Gutenberg&t!

Project Gutenberg&t! is synony!ous with the free distribution of e ectronic works in for!ats readab e by the widest "ariety of co!%uters

inc uding obso ete, o d, !idd e&aged and new co!%uters# 4t eKists because of the efforts of hundreds of "o unteers and donations fro! %eo% e in a wa ks of ife# Lo unteers and financia su%%ort to %ro"ide "o unteers with the assistance they need, is critica to reaching Project Gutenberg&t!@s goa s and ensuring that the Project Gutenberg&t! co ection wi re!ain free y a"ai ab e for generations to co!e# 4n ,--1, the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation was created to %ro"ide a secure and %er!anent future for Project Gutenberg&t! and future generations# To earn !ore about the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation and how your efforts and donations can he %, see Sections I and . and the 9oundation web %age at htt%'BBwww#%g af#org# Section I# 9oundation 4nfor!ation about the Project Gutenberg Literary Archi"e

The Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation is a non %rofit 6-1CcECIE educationa cor%oration organiAed under the aws of the state of ?ississi%%i and granted taK eKe!%t status by the 4nterna (e"enue Ser"ice# The 9oundation@s E4< or federa taK identification nu!ber is J.&J,,16.1# 4ts 6-1CcECIE etter is %osted at htt%'BB%g af#orgBfundraising# 3ontributions to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation are taK deductib e to the fu eKtent %er!itted by ;#S# federa aws and your state@s aws# The 9oundation@s %rinci%a office is ocated at .66H ?e an )r# S# 9airbanks, A=, 77H1,#, but its "o unteers and e!% oyees are scattered throughout nu!erous ocations# 4ts business office is ocated at +-7 <orth 16-- Fest, Sa t Lake 3ity, ;T +.11J, C+-1E 67J&1++H, e!ai businessO%g af#org# E!ai contact inks and u% to date contact infor!ation can be found at the 9oundation@s web site and officia %age at htt%'BB%g af#org 9or additiona contact infor!ation' )r# Gregory B# <ewby 3hief EKecuti"e and )irector gbnewbyO%g af#org Section .# 4nfor!ation about )onations to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation Project Gutenberg&t! de%ends u%on and cannot sur"i"e without wide s%read %ub ic su%%ort and donations to carry out its !ission of increasing the nu!ber of %ub ic do!ain and icensed works that can be free y distributed in !achine readab e for! accessib e by the widest array of equi%!ent inc uding outdated equi%!ent# ?any s!a donations CP1 to P6,---E are %articu ar y i!%ortant to !aintaining taK eKe!%t status with the 4(S# The 9oundation is co!!itted to co!% ying with the aws regu ating charities and charitab e donations in a 6- states of the ;nited States# 3o!% iance require!ents are not unifor! and it takes a considerab e effort, !uch %a%erwork and !any fees to !eet and kee% u% with these require!ents# Fe do not so icit donations in ocations where we ha"e not recei"ed written confir!ation of co!% iance# To SE<) )5<AT45<S or deter!ine the status of co!% iance for any %articu ar state "isit htt%'BB%g af#org

nited States# . % ease "isit' htt%'BB%g af#orgBdonate Section 6# works# Genera 4nfor!ation About Project Gutenberg&t! e ectronic Professor ?ichae S# :art is the originator of the Project Gutenberg& t! conce%t of a ibrary of e ectronic works that cou d be free y shared with anyone# 9or thirty years. and how to subscribe to our e!ai news etter to hear about new eBooks# . a of which are confir!ed as Pub ic )o!ain in the . he %roduced and distributed Project Gutenberg&t! eBooks with on y a oose network of "o unteer su%%ort# Project Gutenberg&t! eBooks are often created fro! se"era %rinted editions. we know of no %rohibition against acce%ting unso icited donations fro! donors in such states who a%%roach us with offers to donate# 4nternationa donations are gratefu y acce%ted. on ine %ay!ents and credit card donations# To donate. how to he % %roduce our new eBooks. we do not necessari y kee% eBooks in co!% iance with any %articu ar %a%er edition# ?ost %eo% e start at our Feb site which has the !ain PG search faci ity' htt%'BBwww#gutenberg#net This Feb site inc udes infor!ation about Project Gutenberg&t!.#S# un ess a co%yright notice is inc uded# Thus.Fhi e we cannot and do not so icit contributions fro! states where we ha"e not !et the so icitation require!ents. inc uding how to !ake donations to the Project Gutenberg Literary Archi"e 9oundation.#S# aws a one swa!% our s!a staff# P ease check the Project Gutenberg Feb %ages for current donation !ethods and addresses# )onations are acce%ted in a nu!ber of other ways inc uding inc uding checks. but we cannot !ake any state!ents concerning taK treat!ent of donations recei"ed fro! outside the .

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful