The Project Gutenberg EBook of Las inquietudes de Shanti Andia, by Pío Baroja This eBook is for the use

of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it, gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net Tit e' Las inquietudes de Shanti Andia Author' Pío Baroja (e ease )ate' *u y +, ,--. /EBook 01,+.+2 Language' S%anish 3haracter set encoding' 4S5&++67&1 888 STA(T 59 T:4S P(5*E3T G;TE<BE(G EB55= LAS 4<>;4ET;)ES )E S:A<T4 A<)4A 888

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LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

y el recordarlos. las ideas. Hoy. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. quiere mi encumbramiento. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro. Ni nuestros amores. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. . y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. en cierta época de mi existencia. cuando sali" El Correo de Lúzaro. el teniente de navío retirado. mi exaltaci"n% seg'n él. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro.IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. La sociedad va uni ormando la vida. he pasado por algunos momentos di íciles. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante. las aspiraciones de todos. !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. ni nuestras aventuras. ( pesar del interés supuesto por mí. sin duda. no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria. despert" en mí la gana de escribir. a no ser que se exageren y se trans ormen. !o. &esde la muerte de don +las de (rtola. (hora.

de indi erente y apático. #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo. poco hábil. no% soy muy reumático. la verdad. de -alencia o de . II EL . #sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres. .AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista.( mí. #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean. seguramente. asignado a cada uno. y . 4oy un marino poco culto. en una ciudad de (ndalucía. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. un rudo marino. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No. . las páginas de mi libro.i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del . +asta poseer una reputaci"n cualquiera. La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del . para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía.uelle largo3.talia. de ingenio o de brutalidad. #l sentimiento ha sido sincero% la orma.ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. como dicen en los olletines y melodramas. aunque sea distraídamente. y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. la gloria no me entusiasma. buena o mala.editerráneo.

el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol. con el yatagán levantado. #s indudable que el ondo mío de pereza. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No. <los insensatos=. de d"nde vienen. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. aun a los más desaprensivos. previsores y sensatos. de indolencia. tempestades. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. y esto les parece una gran virtud.. que es el olletín de las personas serias. y que tienen. un $uramentado de . nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual. 4i les escuchamos. ha dado pábulo a estas historias. rayos. de todo lo contrario. 4aben ad"nde van. . no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser.ilipinas vino a mí. cuando lo consiguen.. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente. #l in es un punto en el espacio y en el tiempo. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres.. 4eg'n la gente de mi pueblo. al ver a muchos que. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. )orremos el peligro de no llegar al in8. en cada minuto. de la permanencia de sus prop"sitos. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos. <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. por mi parte. y yo. truenos. :na vez. aun a los más indolentes.8 &e este modo se va ormando la historia. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo. #l camino espera.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. además de la satis acci"n de conseguir un in. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse.

uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. )omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. cuándo va a parar% tiene los días. sin saber por qué.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. el mar nos aniquila y nos consume. con la inteligencia virgen. 4u in inita monotonía. (sí. el viento avorable. es casi exclusivamente un camino. no% se iba llevando la casualidad. 7ara nosotros los marinos de altura. #n aquel tiempo. todavía el mundo estaba mal conocido. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. no5 el mar nos sonríe. la buena suerte. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. le adula. le moldea de una manera de initiva. hasta identi icarla con la Naturaleza. el mar. 7ara el pobre marinero. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. nos acaricia. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. de la variedad. sabe cuánto anda. 7ara el pescador. desgastando nuestra personalidad. y el mar. más misterioso. el mar es principalmente una ruta... mansas. le convierte en su esclavo. >ueremos comprender al mar. sin duda. y no se la hallamos. el mar es el summum del interés. nos amenaza. suponemos al mar mu$er. #n la Naturaleza. el monstruo incomprensible. su enemigo. en su barco de hierro. Hoy. nos aplasta caprichosamente. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. llena su existencia y hace su elicidad. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento.% entonces. ?ealmente. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. del encanto. #s un monstruo. enigmática y pér ida. #sas olas verdes. son muchas veces elices. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. . las horas contadas. @odos. le seduce. el mar se industrializa por momentos% el marino. 4i a uno le coge mozo como a mí. y que. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. sus in initos cambios. le enga*a. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia. desarrolla y exagera la vida del marino. . <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. le ahoga. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. el mar es un tirano. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. hasta hacerla puramente contemplativa. inerte es la representaci"n de la constante inquietud. van como rozando nuestra alma. no% pero sí más poético. más desconocido.

#l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. en su misterioso molde. exploradores audaces o vendedores de chinos. el barco de vela era una creaci"n divina. #n aquella época. algo exacto. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. el capitán era un persona$e sabio. @odavía se veían en los puertos. la brutalidad humana. y atravesaban el (tlántico de nuevo. era algo extrasocial. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. el mar ha cambiado. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. #ntonces. y ha cambiado el barco. &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. @odavía en el mundo había piratas. Hoy. un vie$o capitán de ragata . una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro.. la moral era una cuesti"n de paralelo. :n marino.. 7ara aquellos hombres. me decía don )iriaco. las urcas de Holanda. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas. casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. un tirano de un poder inaudito.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. como una religi"n o como un poema% hoy. B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. males todos /quién lo duda0. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. matemático. las saicas grecoAromanas. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. aumentaban el valor. las carabelas turcas. (ntes. 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. medido% antes. todavía había negreros. era el viento. entonces. Hoy. es la máquina la impulsadora del barco. algo caprichoso. obedientes a la rutina y al viento. que se lanzaban a la aventuraB. una maquinaria en eterna trans ormaci"n. no c"mo lo has hecho. nada se conserva. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. (ntes. impalpable. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. y ha cambiado también el marino. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. sin preocupaciones ni escr'pulos. las polacras venecianas. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda. uera de nosotros. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia .

gallardas arboladuras. Hoy. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy.IS. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. pero 'til. Hoy.Í .eca. 4eguramente. verde o azul. pare ése. la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores. marinos galantes. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena. velas blancas. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . en un magní ico paquebot de quince mil toneladas.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo. marinos vie$os. la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes. claro o tempestuoso. días de calma= <9h. (ntes. y ha cambiado las condiciones del mar. soy un sentimental y un contemplativo. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. sino los más ligeros matices. /quién lo duda0 . . un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable. #l carb"n. el mar era nuestra divinidad. La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir. Nosotros. altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. puede decir el capitán de hoy. (demás de mi apatía e indolencia.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. era la reina endiosada y caprichosa. ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. ese dios modesto. más pintoresco. ni tan pací ico% pero sí más hermoso. ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. ro$o en el crep'sculo. un poco más $oven. @odo ello es me$or. ya no te verán más= <9h. <9h.

7ero. no tengo inconveniente en a rontarlo. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. no creo constituya ninguna superioridad.ndias. L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. no sé a cuál% pero al más alto de todos. de una pe*a. La gente le encuentra a esto mucho mérito. sin sentido tradicional alguno. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool. en voz ba$a. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo.uchas veces. #ra un hombre sencillo el honrado mas"n. y sobre todo de L'zaro.e gusta mirar. #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres. No conozco la historia de #spa*a. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. al oírmelos a mí mismo. me parece una tontería. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar. un tanto novelero. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo. he sentido siempre una gran impresi"n. al decir de mi amilia. al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. con el río que penetra por su lanco. #n la casa todo el mundo le admiraba. el hombre se ponía el rac. se ha alargado mi sentido "ptico. #ntonces me gustaba cantar. pero yo. navegando por el (tlántico o por el mar de las . &iscutir si esto es me$or que aquello. zortzicos y sones de tamboril. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. ha estado siempre presente en mi espíritu. en mi camarote.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. La tierra para el labrador. me vería en un gran aprieto% pero. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. 4oy también patriota a mi modo. no le encuentro ninguno. de un hayal. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad. me decía5 B. oler el olor del heno. 4oy. y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. un tanto curioso y amigo de novedades. .. y realmente no me preocupa gran cosa. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. . la verdad. y el buen se*or. . 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo. o cuarenta y tres. #l recuerdo de la patria. >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. Los días de iesta. y. el mar para el marino. tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. además. que era muy ingenuo. y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a.

4obre todo. &amián de (ndía. :na noche. la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse. por los (guirres. ué también capitán de barco. en el )anal de la . y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas.inisterre inglés. (demás. nau rag" la corbeta que mandaba. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí. por lo menos nada bueno. la genealogía marítima es abundante e inacabable. el del mar. en que no me ha sucedido nada.contemplar las rocas del . y de aquí es toda mi amilia. . mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro. . . por parte de mi madre. cerca del . en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro.zarra azotadas por el mar. y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada.uri" en el mar.ancha.i padre. .i amilia ha sido de L'zaro. y ha sido de marinos.

con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. a mi madre. 7ara do*a )elestina. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. . y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer. . que yo salía a mi padre. 7ara ella. a ponerse en contra de su marido.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. y un amor extraordinario por su abolengo. era aristocrática y distinguida por excelencia. la nariz aguile*a. era muy liberal y se reía de las mu$eres.i abuela me di$o muchas veces. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. tenía una uerte tendencia a la sátira. recuerdo bastante bien a mi padre. do*a )elestina de (guirre. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. . noruegos y dinamarqueses. #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. y la pro esi"n de marino. . /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse.( pesar de que yo era muy ni*o. Hubiéramos sido buenos amigos. . que no era triste% por el contrario. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero. con sus aros y sus pelotas de goma. establecido en #lguea. los o$os grises. en su compa*ía. cuando las dos eran solteras. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero. #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. El cedía. en su $uventud. por ser la más recuente entre los de su estirpe. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno.i abuela. volubilidad y atuidad de los de #lguea. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. el orgullo del nombre. marineros y pescadores. de chico. y mi abuela rabiaba. por las calles. #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza. riendo. provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo. )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. 7ara mi abuela. y algunas veces cantaba y alborotaba. 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. y charlaba con ellos. pueblo rival de L'zaro. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas.i padre había nacido en #lguea. de la petulancia. no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él. .

7ara ?ecalde.&o*a )elestina. progresivo. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. )aín es salva$e. (bel. matemático. no le gusta adorar y estudia y contempla. ayudado por el enterrador. porque no atienden mas que a sus sentimientos. exceptuando dos o tres. anático. minero. riendo. 4eg'n el doctor. orgulloso. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. 4eg'n él. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia. B<No me he de preocupar=AAreplica élB. adorador de dioses% (bel es observador. 4u abuelo. la verdad. no creo gran cosa en sus a irmaciones. agricultor. #n estas cuestiones. es violento. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. )aín. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. . y allí anda. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. entre la hierba. y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. plácido. sombrío. &e vivir hoy. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. #l cabeza redonda. inteligente. reaccionario. del tipo ibérico más selecto. inquieto.ari ?ecalde. ?ecalde tiene talento. por e$emplo. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. si era para mayor gloria de su amilia. hombre de ciencia. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel. Los (ndías son de lo me$or de #lguea. ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo. es tranquilo. el suizo. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. como los hongos. habían nacido. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. (bel. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino. del piloto Fosé . No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv. en su uero interno. debía ser un dolicocé alo rubio. civilizado% )aín es religioso. a icionado a la m'sica% el cabeza larga.

B#so no importaBcontest" la muchachaB. a un cuarto de hora del pueblo. -eíamos. y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales. . los o$os peque*os y vivos. ex negrero. la boca sin dientes. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero. #ra laca. en cambio. abierto y despe$ado. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta.*ashi. )omo el sacristán era un simple. la Foshepa . y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. La casa tenía balcones a tres achadas. que se detenía en la onda pr"xima. como es uso entre las viudas del país.*ashi vivía en una casa antigua y negra. transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. -estía siempre de negro. atado con las puntas hacia arriba. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. #l sitio era alto. gimiendo de una manera antástica. que era. claro. más que una casa. al lado de la carretera.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. #n el mirador central de esta casita nuestra. y el mar. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. La Iñure tenía una hermana. &esde allí dominábamos toda la ciudad. la cara llena de arrugas. ?ealmente. )uando yo iba a casa de la Foshepa .e parece que estoy viendo a esta vie$a. al mismo tiempo. el puerto hasta la punta de la atalaya. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. @en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas.I ABUELA . y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. la Iñure. en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. I& LA +ASA DE . con la Iñure. Los días de temporal. a lo le$os. a quien llamábamos la Iñure. cerora de la iglesia y mu$er del sacristán. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. no me casaría con mi hi$o. La Foshepa . como t'. en tono de persona que reza. . parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria.)ontaba una criada de mi casa. acartonada. esta muchacha discurría muy bien.*ashi. solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. que un indiano rico de su pueblo. las lanchas cuando entraban y salían. 1racias a &ios.

podían hablar media hora. #l zaguán. de paredes encaladas. en la parte más ba$a de L'zaro. )asa de (guirre. ya combadas por el tiempo.. solía verse (guirreche casi siempre cerrada. de las me$ores del pueblo. el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres. los dos o tres veladores de laca. pintado de azul. #n aquella época en que vivía mi abuela. con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. &e cada cosa de éstas. #ntrando.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella.i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. #stos cuartos. el te$ado muy saliente. . dorada y esto ada. #n la sala. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. en vascuence. era obscuro. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. lo que producía una impresi"n de tristeza. o mi tía Grsula. dentro de una hornacina. torcida y apolillada% en el rellano principal. y las dos. mi abuela. brillaba una virgen pintada en tabla. síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche. y una muchacha. .. mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas.. @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro.. de casta*o. el lustre era ya sagrado. y sigue siendo. una ila de balcones muy espaciados. el espe$o. y era. rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas. que nunca se abrían. estaban vacíos. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera. y un escudo grande en el cha lán. el arca.

atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. encima del so á. sus velas y sus ca*ones correspondientes. 7intado por Ant. ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor.ciar. con todos sus palos. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. vasi$ería. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época. !o me iguraba antes. en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla.anila a )ádiz. cubas y varias tablas de obra muerta. en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. se veía un dibu$o iluminado. . al mando de su capitán don +las de (guirre. ragata que mand".° de Iturrizar. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas. al amanecer del día H de ebrero de IJKH. en el meridiano de la isla ?odrigo. durante mucho tiempo. dando "rdenes. #l barco éste era La Constancia. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia. #n el sitio de honor. el padre de mi abuela.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano. recordando las exageraciones de mi abuela. corriendo un huracán en su via$e de .

unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos. en IMIN. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate. (hora sí. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. de cobre.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita. con sus volutas nacaradas. Había también en la sala una br'$ula. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. ahora dicen que sí. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. y parecían rivalizar en zalamerías. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. ondeado. decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. con la escala para marcar los grados. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos.ndias. encerrados en marcos de caoba. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes. 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. (l movimiento de las pisadas en el suelo. ahora que no. sobre cristal. ahora no. con las velas desplegadas. un term"metro. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. gallardetes y matrículas del mundo. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo. y a los lados. @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color. . visto por su medianía o portal"n. un bar"metro. espa*ol. )uando me de$aban entrar en la sala. de esos del mar de las . todas las banderas. que movían la cabeza. llevaba en la mano un huevo de avestruz. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. a punto de irse a pique. . de L'zaro. que yo creía que eran del dominio com'n. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea. pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. de hueso. #l chinito. metidos cada uno en un anal. y a los cuales él puso marco en )ádiz. en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. ?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. Había también en casa de mi abuela. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. de primos y parientes le$anos. visto a proa de la amura de sotavento. en acha y saludando8.

i abuela poseía también un loro.uego= <Hurra. ( $a $ai. /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado. 4e le preguntaba5 Lorito. lorito= . <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <. Paquita.. que dominaba el diálogo y el mon"logo.

)uando mi tía Grsula llegaba a casa. sobre todo. espa*oles y ranceses. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. #n ellos se inspiraba. &e chico tomé un golpe en una rodilla. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante. hermana mayor de mi madre. la trompa% al gallo. La Iñure me cont" que una vez.i tía Grsula. (guinaga y 1uernica. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. una artritis muy larga y dolorosa. a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. solía sentarse en una sillita ba$a. en otra época. . para divertirme. que las mu$eres del país. el caso es que padecí. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". que me maravillaba. la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados. en su cuarto. y c"mo a'n. >uizá por esto me crié en ermizo. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica. . ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. en el siglo pasado. . &esde entonces le miraba con rabia. con un cilindro lleno de p'as. 4abia más que la generalidad de las mu$eres. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba.i in ancia ué muy solitaria. en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras. #n (guirreche. en 9rio. @enía. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. y por él se supo que su amo había sido pirata. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. tienen un aspecto muy triste. la cresta. y. ya vie$a. sin duda. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. y.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. mi tía para sus narraciones. solterona romántica. durante bastante tiempo. se hacían grandes ragatas. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva. piraterías. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos. #lla me explic" c"mo iban los vascos. #stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. 7asa$es. islas desiertas y barcos piratas. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. en donde se narraban batallas navales. porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. de cogerlo por mi cuenta. y no sé si por el tratamiento del curandero. comenz" a ense*arme a leer. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. hace mucho tiempo. o por qué.

la verdad.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle.i tía Grsula.. de ?ecalde. . #n la cubierta. mirábamos si a alguno le daban más que a los otros. con unos pocos barcos. entre otras cosas vie$as y respetables. con orgullo. de #chaide. . por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. )uando estaban ellos en casa de mi abuela. de 1azta*eta.ndias% del sabio y heroico )hurruca. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado. donde solían darnos cua$ada. . victorioso en más de cien combates. la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las . #n tan le$ana época de mi in ancia. de pergamino. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. íbamos $untos a un caserío de la amilia. tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8. y que.e hubiera gustado ser hi$o de pescador. Lo que me atraía era el mar. de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano. batiéndose constantemente y venciendo.adrid y venían a L'zaro durante el verano. . un tomo manuscrito. en olio. esto no me llamaba la atenci"n. La tía Grsula la repartía. tuerto y con una sola pierna. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. #n la sala de (guirre. los chicos. además de su biblioteca. y de sus libros de aventuras marítimas. para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha.e habl" también. muy voluminoso. #stos chicos vivían en .is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. muere de tristeza% de +las de Lezo. . decía. yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. mientras nosotros. en el arca. para protestar. ormada por olletines ilustrados ranceses. se guardaba. me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato.

un gale"n y varios del ines% los pueblos. Había. también. el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. br'$ulas primitivas y astrolabios. se veían cartas de navegar antiguas. intercaladas en las amarillentas páginas. para explicar sus correrías.)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros. #n estos mapas. por casitas% los montes. bastante raras. un arco y una lecha. por árboles. y los países salva$es. . y dibu$os de sondas. planos para indicar las corrientes y los vientos. por indios con plumas en la cabeza.

que dice así5 6#l capitán de barco. el pirata. llamado el -ascongado.lorín. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. para eterno recuerdo. a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna.lorín. y estaban redactados en una orma tan amanerada. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano. hi$o de ?entería. un pliego en papel de barba. el capitán . que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan . por casualidad. .rizar se de endi" en su barco. el gale"n. hombres o mu$eres.artín 7érez de . el otro se decía que se había hecho pirata. los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico.lorín quiso dar veinte mil duros al capitán . . !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. que me dictaba mi tía. cuando la conquista de (mérica. &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre.rizar pusiera en su escudo. )uando comencé a escribir. La mayoría eran breves. ( los que cogía en el mar. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia.artín 7érez de .8 ?ecuerdo que al escribir esto. cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar. y. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos. y los comentaba. como correspondía a su ina lealtad.rizar apres" a Fuan . y después de la re riega. a sus barcos y a toda su gente. Fuan .@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres.rizar volvi" a )ádiz. a través del tiempo y de las generaciones. mand" que uese ahorcado Fuan .rizar. &I . . que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones. con letras desiguales. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo.lorín.raca. &omingo de (guirre presenci" el incendio de .rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento. #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos. nuestro 4e*or. valientemente.artín 7érez de . )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba. grandes o chicos. como el rancés le atacara con brío. el arp"n y la bandera ganados en la batalla. #l emperador don )arlos. y que el capitán . #l uno quedaba entre indios. &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta. y todavía conservo. . que yo no me enteraba de su sentido. a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos. le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. escrito por mi inhábil mano.

otra de 1aviria y otra de Navarra. . &e sus Recuerdos tomo estos datos. #n IPQR. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . la más extraordinaria. a mediados del siglo O-. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. el virrey. marinos. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . que no admitía reconvenciones. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas. -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. era la de Lope de (guirre. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes.. que le siguieron.nés de (tienza.ernando de 1uzmán. para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero.. se veng" de él. #ra Lope hombre inquieto y turbulento. llamado también Lope de (guirre. entre todas aquellas historias. &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes.endoza. y mariscal de campo a Lope de (guirre. Lleg" Lope al 7er'. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. el loco. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste. que era hi$a del conquistador +las de (tienza. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. el loco. Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes. +uen o icio para poner a prueba su bárbara energía. el eroz vasco. el traidor. Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. :na noche. el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche. )ondenado a muerte durante una sedici"n. )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. #n el siglo O-. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. No se sabe de qué pueblo. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda. terco y mal encarado. dentro de su realidad. se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos. &omingo de )incunegui. y era vizcaíno. hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. la más absurda. don (ndrés Hurtado de . a la muerte de mi abuela.ara*"n en busca de oro. .

orden" lo colgaran. $usti icándose de sus desmanes. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n. sacando su daga. la inmensidad del curso de este enorme río. cuando se vio irremisiblemente perdido.. y luego se re ugi". (guirre. >uebrantado. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz. cercado. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3. . No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. quemando todo cuanto se le ponía por delante. al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. muchos iban. Lope se dedicaba al pilla$e. (llí donde arribaba. en una casa abandonada. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones. y atentamente lo mand" ahorcar. (guirre escribi" un memorial a . lo irm" de esta manera audaz. (llí. por días. les peg" uego. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. en el campo. (guirre le escuch" atentamente. Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. llevado de su loca uria.. desertando. que era todavía una ni*a. y de éstos. Lope. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. saqueando los puertos. y se lanz" al (tlántico. y ué bordeando con ellas las costas del +rasil. de las 1uayanas y de -enezuela. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta. Las tropas del rey. ba$" por el (mazonas y recorri". en las proximidades de +arquisimeto. de -enezuela. ?esisti" en alta mar. Lope de (guirre era todo un hombre. con su hi$a y algunos compa*eros ieles. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a. unidas con algunos desertores de (guirre. para darle muerte.( la cabeza de sus hombres. cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. y para dar más uerza a su documento. cerca del #cuador. #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar.elipe . después de meses y meses.

que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. es lo que decía el libro de casa de mi abuela. con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno. ?ealmente. ni que puedan llamarla. #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz. Lope de (guirre era todo un hombre.I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto. aunque con muchos más detalles y comentarios.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. la hi$a del @raidor. ! cuando sinti". ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. saludando a su matador. #l soldado obedeci". grit". &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. (guirre. me era casi simpático. poco más o menos. &II EL -UNERAL DE . el loco. $amás. al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. al segundo disparo. encerrada en una $aula de hierro. . B<.

y las cuatro anduvieron de un lado a otro. 7or esta época. con las letras grabadas en la espalda. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía. ni su hermana Grsula. #ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse. Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. ni mi abuela. la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata.rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. . con esa penetraci"n que es recuente en los chicos. que se destacaban de un modo terrible.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. una goleta. rotundamente. . la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos. . B/! por qué no viene0 BNo puede venir. vestidas con mantos de luto. y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. aunque vivía. La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más.i abuela. )omprobé. las brumas iban subiendo por el monte . disponiendo una porci"n de cosas. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. querían hablar del desaparecido. que le habían llevado a un presidio de . y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia. mi abuela. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. delante del altar mayor. despacio. y después. no podía venir a L'zaro. desnudo. (l parecer. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . la tía Grsula y mi madre. y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento.zarra y del puerto salía.nglaterra. B7ero /por qué0 (l 'ltimo. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. y cestas con pa*os negros. hasta que se supo que había muerto. se celebr" su uneral en L'zaro. y salimos los dos al camino con la Iñure. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio. y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo. lamentándose. B#stá le$os de aquí. trozos de madera. &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. que no. mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. 7or eso. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria.

y comenz" la misa. (nduve detrás de mi madre. (rriba del crucero de la iglesia. luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo. sin de$arla hacer nada. cogido a su alda. hasta que vino el vie$o . dorado. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor. primero. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. con su tra$e negro y su sombrero de copa. en el altar mayor. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían. comenzaron a arder. poco a poco. colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente.rizar. extendían pa*os negros en el suelo. y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro. Los cirios. retorcido. que se arrodillaban. con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto. .

y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos. &e cuando en cuando sonaba el "rgano.. botas altas. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras. :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. #ntonces los sollozos aumentaron. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o. Luego. #n estos días. y. con su sombrero de copa.. la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. con sus capuchones negros. #ra así5 9rra .ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. a pesar de que el vie$o . hacia casa de la abuela. el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda. vestida con una alda de lores y una toca blanca. como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. tarde o temprano. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. en procesi"n. con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos. con patillas. @odas las mu$eres. sollozaban. &espués de la misa. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia. &urante mucho tiempo. cruzaron por delante de nosotros. y los marineros y la gente pescadora. Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. Había la tradici"n. las cosas. !o miraba por todas partes. todo me parecía distinto. el sol pálido iluminaba el atrio. #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. !o le tenía que ver. levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes. el aire. !o me encontraba amilanado. en (guirreche..rizar y yo nos quedamos a la puerta. 7or la noche. . (l salir de la iglesia. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. la luz. la Curriqui. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. y tras ellas ueron saliendo los se*ores. al recordar el hombre perdido en el mar. que sin duda era la bu ona.rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. . 4u convencimiento se me comunic". :na vie$a medio loca.

don Hilario. aunque mis uerzas no eran muchas. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara.artín 7érez de . #l maestro.edina del )ampo. a cantar otras canciones.3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. Nos solía pegar con uria. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova. (l principio me puso el maestro entre los 'ltimos. nos hablaba de las vi*as de Haro. antes de aprender a ganar o a vivir. Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas. de los trigos de . le acusaban de ser una vie$a bru$a. porque me encontraba todavía en ermo. 24i quieres venir con nosotros a +elén. debía aprender a pronunciar correctamente. como .iranda de #bro constituía tal superioridad. y creía que hablar como en +urgos o como en . si no les daba nada. que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos. y contestaba.2(hí está . que toda persona de buen sentido. contra cualquier Fuan . 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos.iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. 9diaba el vascuence como a un enemigo personal.lorin que me atacase.rizar.ari &omingui. instintivamente. con una capa blanca y una corona de lat"n. tendrás que quitarte esa alda vie$a. #ste día. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro. lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. !o estaba dispuesto a luchar. acompa*ándose de panderos y de zambombas. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. <. .

al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. B7ero. . y entre nosotros. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. en ciertas solemnidades de L'zaro. #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. #l otro chico. repetidas veces. no lo ha comprendido el civilizado. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. de carácter uerte y un poco osco. Selayeta0Ble di$o alguno. 4í% no es ácil que los de mi época. #sta levita. . 6#ste chico no vale nada8. que encontraba motivos raros para sus decisiones. rases duras.!o. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa. ría y h'meda. el +ravo. tan aborrecida por Selayeta. #sta impresi"n de la escuela. donde se entumecen los pies.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. Llamaban así a su padre por haber demostrado. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. )homin Selayeta. Fosé .ari ?ecalde% el otro.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte. solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco. malos tratos y castigos. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. que el ni*o. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres. #l padre era un tipo. el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. B/7or qué no se casa usted de nuevo. como más débil. era el rac que. sin saber casi por qué. &espués se han pasado tristezas y apuros. hombre. como más tierno. y no me conviene. hombre enérgico. donde recibe uno. un valor extraordinario% Fosé . esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. &omingo Selayeta. Fosé .ari era hi$o de Fuan ?ecalde. se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida. BNo.

sobre todo para que los leyese su hi$o. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. que luchaban valientemente por la vida. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. &on Hilario. ?ecogíamos conchas. amarillas. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. menos por el muelle. en la punta de )ay luce. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. entre los que nos contábamos ?ecalde. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle. los de amilia marinera. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. padre. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. a la salida. pulidas y brillantes. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. 9tros chicos.Selayeta. que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. o uno de esos sapos de mar. desnudos. redondos y est'pidos.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. hacía la vista gorda. . como dicen algunos en L'zaro. como veía que me iba poniendo robusto y uerte. y saltábamos de una barca a otra. tenía que marchar a su lado. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. (lguna vez logramos ver ese molusco. Los pescadores nos conocían. . in lados. y yo uí avanzando en mi camino. el maestro. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. rosadas.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. ( pesar de sus advertencias. verdaderamente repugnantes. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones. . #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. un pulpo con sus o$os miopes. Selayeta y yo. negros. en general los de amilias terrestres o terráqueas. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal. y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. <>ué sorpresa cuando aparecía. trozos de espuma de mar. al inal de un apare$o. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal. nos acercábamos al mar.

en el monte. no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . a descampados pedregosos con helechos y hayas. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. en otros lados. y si no estaba. un extra*o inventor de antasías. le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. La parte alta del . yo propuse que quemáramos la maleza del interior. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. sorbiendo la sangre de los ni*os.zarra era imponente. alas de buitre y cara de vie$a. teniendo tiempo por delante. &esde que supimos esto.zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas. #n la punta del . 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre. en el coraz"n del monte. y. )erca existía una cueva llena de maleza. le llamaba el carabinero. que se llama . y su aliento era tan deletéreo que envenenaba.rayburu. y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. #l monte . (sí se consolidan las supersticiones. !a. roídas por las olas.zarra es un promontorio pizarroso. Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. la cueva nos imponía alg'n respeto. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. donde solíamos meternos a huronear. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos. no pasaría nada.zarra. centollas y ermita*os. #l vie$o !urrumendi. pasábamos por delante del convento de 4anta )lara. y terminan en una pe*a alta. (ndaba de noche haciendo echorías. de aire misterioso. Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. por esta tendencia a registrar. (l borde mismo del mar. y avanzan en el mar de$ando arreci es. #l monte .zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones. ( pesar de ello. #ra un agu$ero. para guarecerse de la lluvia. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría. ormado por la$as inclinadas. salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas. la E!an su!uia. . #sta serpiente tenía garras de tigre. negra. con cuatro o cinco tramos de escaleras. a una de cuyas aldas está L'zaro. orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . y por una calle empinada. un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea.aro y la de las (nimas. #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto.

a media milla de la costa. el . sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. se veía la playa de las (nimas. veteada de blanco y de ro$o. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines. #n los bancos de este coliseo natural quedaban.aro y otro promontorio le$ano. llena de agu$eros. el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es. olvidados al retirarse el mar. y a veces descalzarnos y meternos en el agua.zarte. en gran tama*o. 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde. seg'n Selayeta. echando humo. andando traidoramente de lado. en algunos sitios. que al macerarse en el agua. huyendo de las olas. se levantaba la roca de aspecto trágico.zarra se cortaba en un acantilado liso. !a cerca de la punta del . entre la punta del . serían los océanos del mundo. (quí. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es. Le$os. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. cubierta de lapas. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar. . como el centinela de estos arreci es. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. #n el ondo. . Los pescadores decían que en rente de . (llá aba$o. redondos. . solían verse charcos tranquilos. pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos. quedaba como un ramito de ilamentos plateados.zarra tenía una gran cavidad. y las casitas esparcidas de la barriada de . y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. Había por allí agu$eros como chimeneas. 7asada esta parte.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. entre las rocas cubiertas de líquenes.rayburu. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. con las crines al aire. #l agua. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr. al retirarse la marea. cruzando el peque*o océano. el monte . )uando ya ba$aba el camino. que acababan en el mar. una pluma de gaviota o un trozo de corcho. verde y blanca. una enorme y misteriosa caverna. yo me iguraba que así. <)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida. pared negra y pizarrosa. el cangre$o.aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas. #n algunas de estas simas se sentía el viento. que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. salía de su rinc"n.(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. #n la marea ba$a. charcos claros.rayburu. 4altábamos de pe*a en pe*a. #l mismo !urrumendi aseguraba. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros.

entidero.. ventanas y galerías de madera. y de m'sica de acordeones. una tu arada de sardina rita. y mi madre no me de$aba salir. en parte. en aquella época y en ésta. sudestes amarillentos. un cintur"n de salvavidas. concluía en las mismas pe*as. tenía su taller el padre de Selayeta. ca*as de pescar. la de la )ella *irena. medias azules.. adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. había algunos almacenes de carb"n. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar. como ahora.. y que destilaban. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso. de las amigas de mi abuela. Le acompa*aba a (guirreche.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa. la del +oland. en castellano. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza. #n estas casas hay siempre ropa tendida. y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir. entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos. del instinto de limpieza de esa gente pescadora.entidero del muelle largo. exponía poleas de madera. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. y al anochecer se tomaba chocolate. Las horas se nos pasaban entre las rocas. #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io.! yo oía la charla continua. de at'n guisado con cebolla. #n la ventana de la casa.. y en parte. apare$os y corchos. #n este muelle y a pocos pasos del . . I8 9URRU. que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla. ( todo lo largo del muelle. convertida en escaparate. sobre todo los domingos. o sea. antes.s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n. y en vez de terminar en el ?ompeolas. el . por su 'nica puerta. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras. <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables. en vascuence. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones.ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo. lo que depende. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona.. el muelle largo de L'zaro. . conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce.#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol. . en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. aroles.

andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a. bosques.ndias. desiertos. monta*as.#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. algunos amigos. tan ba$o se los ataba. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. y. Nuestra inclinaci"n aventurera. como en la tierra. unía las invenciones más absurdas. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. amigo y contertulio de Selayeta padre. volcanes. solían sentarse a la puerta. Selayeta sentía. @enía una hermosa cara noble. y el pá$aro. y. re*ía con todos los gatos de la vecindad. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. que debía de estar cala ateada como una gabarra. !urrumendi era un lobo de mar. ( todo esto. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. como tenía talento para ello. islas madrep"ricas. #l (tlántico le conocía desde . a charlar. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. y los pantalones. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. ro$a% el pelo blanco. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. le gustaba contar lo que había imaginado. Nos decía que en el ondo del mar hay. 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las . vivía solo. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. unos tra$es de lienzo azul. mientras él torneaba. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. -estía muy limpio% en verano. y no salía hasta que pasaba. a punto de caérsele. el abdomen abultado. Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. muy verdad. . con la espalda ancha. el vie$o y antástico !urrumendi. las manos grandísimas. uerte. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. praderas. )homin era muy hábil y muy pacienzudo. como yo. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses. #ra !urrumendi un hombre enorme. #ra soltero. cuando se hizo grande. una chaqueta de pa*o negro. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa.slandia y las islas de Lo oden. barcos sumergidos. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones.

con ironía. . y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino.B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared. Hay quien dice que. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. se puede andar como por tierra. si se mete uno por ese agu$ero. B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad.

. a los barcos% de la ara*a del TraUen. había en el mar una sima sin ondo. de otro.zarra. !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines.zarra.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro.. no se sabe si tan grande. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas.aVlstrom. #ste gigante debía ser hermano. en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor.uchas veces. o por lo menos primo. los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas. entre las rocas de la Surriola. que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. Nos hablaba.rayburu. con un pez en la mano. también. en tercera persona. !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos. a las once. 7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad. como loco. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso.nglaterra. tenía en la cueva su misteriosa morada. en . @ales cosas se presenciaban allí. lo hacía como si se tratara de un extra*o. un poco más le$os de . con sus alas de buitre. en las rocas de la Surriola. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. ?especto a la cueva que hay en el . el de los o$os encarnados. si es que salía. detrás del monte . que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti. rente a .3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia. contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan. corta% pero !urrumendi aseguraba que. salía. #ntonces !urrumendi di$o tal cosa. y de ese monstruo terrible del . seguramente. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido. no se encontraría el ondo. . y que un gigante. con los o$os encarnados. +astaba decir que las sirenas. y a quien se le preguntaba5 -.zarra.. aunque uera de cien millas. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3. en el pino de 7ortland. entrando en ella. aullando.4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo.. 2(yer noche. en donde se navega por tierra. por verdadera tierra. pero sí con los o$os ro$os. 4e le decía que su sonda era. la gran serpiente alada del . él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. 4eg'n él. que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres.rayburu.

tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. borracho. !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto. tales absurdos y mentiras dice. yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. cuélgale. #ste perdido. pero le oíamos. !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. un piloto paisano nuestro. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos. blas emador y cínico pirata. con el cuchillo entre los dientes. con un equipa$e de canallas. 4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. era un buque antasma. ya puede no leerla. Nos hacía temblar. tripulado por un capitán holandés. en donde él había estado alguna vez. porque se vuelve loco inmediatamente. trepando por las escalas de un barco.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. marinero.uego. a lo le$os. (hí está. a ortunadamente. o cuando se izaba alg'n ardo. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. 9tras veces. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza. al maldito holandés% pero. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar. ormada por los ríos. 4i le envía a uno una carta. agárrale. . Hay un ondo de crueldad en el hombre. oh= oh= 7uedes estar satis echo. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. no se le había acercado.9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . ahí esta. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. las nieblas. anda. haciendo echorías por el mar. <)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. aunque la sabíamos de memoriaB. metidos en una $aula y con los o$os vaciados. y sobre todo en el ni*o. )asi siempre. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. seg'n !urrumendi. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla.

balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados. contaba cuentos. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. y después de aventuras sin in. para que no nos denunciase. a los dos chupadas no podía con el mareo. el vie$o lobo de mar. #stábamos decididos% seríamos piratas. aunque yo. Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. volveríamos a L'zaro a contar. por mi parte. . como !urrumendi. nuestras haza*as. estaba más alegre que de ordinario. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. en un alto. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. cuando volviéramos a L'zaro. )uando nuestro amigo. !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. de desvali$ar navios y bergantines. como él. #n aquella época. que tendríamos en una isla desierta. y umábamos en pipa. 4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. 4i por si acaso teníamos loro.7ara Selayeta y para mí. como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar.

<7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde..8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico. después del curso con don 1regorio (zurmendi. y. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. como los chicos del muelle. #l mendigo pedía. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. y así decía5 6:na vez. ( ortunadamente. Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica. su tonela$e y sus condiciones marineras. que me quitaba todos los alientos. pero sin darle demasiada importancia. de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos. que en agradecimiento concedía al marinero un don.. las bru$as y la Curcus"ada. !o. !o no podía hacer grandes escapadas. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. teníamos que estudiar. uera de las puntas. t' sabes más que nosotros. a la altura de )abo -erde. porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. un ligero avor. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. . las serpientes aladas. que. buena persona. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad. las sirenas.#l asunto se reducía a un marinero. 4i queríamos ser marinos de altura. ... humildemente. el marinero se lo hacía. #l solía replicarme. en Liverpool.i madre se alarmaba tanto. aunque un poco borracho. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. Gltimamente. y todavía sobraba. tenía cierto ascendiente sobre él. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. para nosotros. llegaron las vacaciones de verano. Hubiéramos pre erido ir..8 )uando se trataba de un barco. de tal naturaleza. en la taberna del &rag"n ?o$o. Le gustaba a !urrumendi.. si quería. en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol. de muchacho. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines. le trastornaron un poco. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. de una manera solemne5 B4hanti.

Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. que. . como decía !urrumendi. y uimos los dos a casa de )aracas. ya veremos. entraba en su casa.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras. de tertulia. 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. a la rampa del muelle. como si estuviera cansado. sebo. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata. para ver la obra maestra. que se llamaba Foshepe @i*acu. saca el disco. y. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto. y el borracho. cuando estaba concluído y pintado. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa. y. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. de blusa azul y de gorro ro$o. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica. con voz suave e insinuante. se paraba. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel. donde vendía alquitrán. apodado 4hacu. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. .BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. uimos. Selayeta y yo. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. que vigilaba las lanchas. Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas. herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. clavos. )uando )aracas concluy" nuestro barco. y un tipo mediotonto. y el barco. además de comerciante. de alg'n barco antiguo. pintado y dorado. B#ntonces. solía decir a su mu$er5 B(nthoni. un borracho. se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. s"lo por verle marchar trompicando. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. se le podía convidar a vino. entonces. barricas. redes y anzuelos de todas clases. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. lo pusimos en el agua. )aracas. socavado en la muralla. maderas embreadas. que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos.

:na de las orillas la ormaba un arenal angoso. aunque hubiera mucho olea$e. y casi comenzaba a llorar de rabia. 4hacu se avino. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. 7ara mitigar este racaso. ?ecalde y yo. y él.ientras veía que entrábamos en el bote. porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso. Selayeta. en cambio la ría era muy bonita. antes de la primera presa. (l volver de nuestras expediciones. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera.7or más arreglos que intentamos hacer. . :n poco más le$os. . en este arenal se pescaban anguilas. el relo$ero y corredor de comercio. en tono de malhumor. #sta chanela. seguíamos remando. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. que pateaba. La otra orilla era agreste. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. #n la marea ba$a. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas. y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. que no volviéramos a coger el Cac"alote. por conse$o de )aracas. Gnicamente alguna vez nos recomend". encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. tiraba el gorro ro$o al suelo. rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde. <Llora. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha. se llamaba el Cac"alote. en hilera. (sí son muchas de nuestras cosas. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas. y constantemente había una serie de barcas negras. que 4hacu guardaba. a prestarnos una chanela de Sapiain. le decía5 B-amos a vender tu lancha. #ntonces Selayeta. 4i el puerto no tenía nada que ver. Nosotros. había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos.ndependencia. a 4hacu se le había pasado la rabieta. que a veces tenía mala intenci"n. )omo decorativo. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. en donde estaba el astillero de 4hempelar. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. :n día nos decidimos a pasar la barra.

y otro patr"n.STELLA . padre de nuestro camarada Foshe . . llevando en sus rá agas gotas de agua. vino ?ecalde.ARIS< :na ma*ana de oto*o. Selayeta. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma.8I EL NAU-RA?IO DEL . y nos llam" a Selayeta y a mí.zarra hasta escalar su cumbre. nos dirigimos por el monte .ari. corriendo. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro. La niebla iba ocultándolo todo. )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada. ?ecalde el +ravo. el cielo estaba plomizo. y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas. y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria. tras de un golpe urioso de viento. cerca de las rocas de . &ecidimos. habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos. @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. y. antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica. tendría yo entonces catorce o quince a*os. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . llamado Surbelcha.rayburu. ?ecalde y yo no entrar en clase. Hacía un tiempo obscuro. &e pronto. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire.zarra. sali" el sol.

9las como montes y nubes de espuma ocultaban. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto.rayburu. llevaba el remo que hacía de tim"n. arro$ado por las olas. -estía el cadáver. a aquellos valientes. Los prácticos desistieron de la empresa. se entendi" con ellos. peque*o y moreno. Sapiain. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. :n movimiento a destiempo. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido. #ran bretones. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. . y una precisi"n de algo matemático. La goleta se llamaba *tella Maris. &ías después. tra$e de marinero. #speramos con ansiedad. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. vestido de negro. durante alg'n tiempo. desde las rocas. y era de la matrícula de >uimper. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban. de sotabarba. estuvo s"lo un momento $unto a ella. Surbelcha tenía los nervios de acero. porque después. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. 4in duda la tripulaci"n del barco. ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. sin duda esquivando alguna roca. 4entí verlo. #n la cubierta del barco encallado. el relo$ero y corredor de comercio. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. >uince días después. uno era alto. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. #l atalayero. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. dándose cuenta del peligro antes que el capitán. y la lancha pas" sin di icultad. )reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. encorvado hacia adelante. se apoder" del bote. La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . ?ecalde. Surbelcha. se me venía su imagen a la memoria. con el ob$eto de no avanzar. durante mucho tiempo. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. y la lancha se estrellaría entre las rocas. envuelto en el sudeste. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. registrando el horizonte con la mirada. pasado el temporal. (llá estaban% los vimos entre la niebla. &e los dos hombres.BNo. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. con gorra% el otro. #l viento nos tra$o sus voces. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. vie$o. es SurbelchaBme di$o él. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es.

&ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno. :n día de marzo. la pe*a grande. pudiese quedar a lote. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos. i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n.zarra. se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. con algunos agu$eros. sábado por la tarde. lo pondríamos a lote. !a decididos. 7asamos por delante de . #l domingo.zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma. @enía la ilusi"n de que. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro. !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. . y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto. 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado. por una casualidad. iba quedando más turbio. negra. atada a una cuerda. en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as. compramos queso. la hermana mayor de las rocas del .rayburu. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle. de buen tiempo. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial. al amanecer. el cielo no aclaraba% por el contrario. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. me levanté de la cama. ( pesar de las seguridades de ?ecalde. y nos reemplazaríamos para descansar. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. #l viento soplaba con uerza. Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in. porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía.ríamos dos remando y uno en el tim"n. y comenzamos a doblar el .zarra a larga distancia de los arreci es.8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado. y que no volveríamos hasta la noche. . !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto.

al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. Las di icultades y el peligro le excitaban. 7erdemos ondo. pero nada di$imos. todo el mar estaba blanco% en cambio. pero sin arrebatos.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris. ( medida que avanzábamos en el canal. las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. Selayeta grit". ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido. por contraste. lastimoso. Selayeta se puso a proa con el bichero. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. (lrededor. &e pronto. y ?ecalde y yo. Nos detuvimos. #stábamos emocionados% Selayeta y yo. más le$os parecía completamente negro. expuestos a hacernos pedazos. se cubría de meandros de plata. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. . !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. produciendo un ruido violento como el de un trueno. envueltos en nubes de espuma. @erco. lanzando gritos salva$es. #stábamos a veinte pasos del barco. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. B<)iad= <)iad=AAgritaba. tácitamente. avanzamos despacio. ?ecalde no era de los que retroceden. casi inm"vil. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. y. Foshe . ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos. era triste. . #l bote iba rasando la roca. 4abía que había un canalizo estrecho. creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. y entramos en el canalizo rasando las rocas. cerca de nosotros. entre los arreci es. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos. B/>ué pasa0 BHay que pararse. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que.ari era hábil y marino de instinto.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. de cuatro o cinco brazas. resistiendo todo lo posible. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad. nos calaba la ropa.

chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. . )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. 4e puede subir. ?ecalde. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas.(l asomarme por la borda. que ataron al Cac"alote. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía. saltando como yo. se pudrían sobre cubierta. B4í. deshecha y humedecida por la marea. como serpientes enroscadas. 4on pá$aros. y luego. . las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a. subieron al barco. B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. desencuadernada.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. de una piedra en otra. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. Les eché una cuerda. solemnemente. BNadaBdi$e yoB. #l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa. una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo. @omamos posesi"n. del *tella Maris. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. hay agua% pero se puede andar. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. Luego nos dispusimos a reconocer el barco. B#cha esa cuerda.

los hierros y argollas. sentados en la popa. anegados. que se lo guard". entonces. ( veces. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo.rayburu. 4acamos el pan y el queso y. y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría. />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas. y. desde el mar.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde. pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas. rechinaban como con una protesta de malhumor. ( ?ecalde debi" parecerle. la despensa y la bodega. 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda. #n esto oímos un cru$ido uerte. y pedir auxilio desde allí. se había abierto. tirando de la amarra. #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. la rueda del tim"n y la obra muerta. aparece distinto a como se le ve desde tierra. los devoramos pronto. el procedimiento un tanto humillante.rayburu. su$eto a la amarra. . No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. )on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. al chocar el bote con alguna piedra. 4in duda. por la parte protegida del noroeste. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. entre el barco y . impreso en >uimper. #ntre los tres. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. #ste pe*"n. #l Cac"alote estaba hundido. además. y di$o que teníamos que sacar el bote.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

una gran superioridad. cansados. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí.uchas veces. #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo. después de tantos a*os.zarra y que no encuentro sitio donde atracar. Nosotros íbamos a embarcarnos. el hombre iz" la vela. Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro. .ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . sin duda. la ni*a. .#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os.zarra le parecía. trayendo a Selayeta. que me despierto estremecido y ba*ado en sudor. #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del .rayburu. los dos hombres.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del . 7arece que no.i madre y la Iñure se hacían cruces. pero 4hanti es muy valiente. #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . destrozados. BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB. -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto. donde estaba un se*or con una ni*a. y tal espanto me produce la idea. :na hora después volvían. B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos. &esde aquel día Foshe . y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente. . Luego. #l se*or se puso al tim"n.

ni mudarse% en cambio. ya grises.ilipinas. el relo$ero y corredor de comercio. &on )iriaco. y. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas.anchester y de . tan arreglada estaba. con el capitán :rdampilleta. tras este via$e de un a*o o a*o y medio. Llevaba casi siempre sombrero de pa$a.EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". patillas cortas.zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso. de$arme envanecer con esta aura popular.IS PRI. &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera.i abuela y mi madre no quisieron. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a . tan limpia.ernando para concluír mis estudios de náutica. pero en lo demás estaba poco enterado. @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias. como su barco. era también muy atildado y muy pulcro.i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana. cuando hacía buen tiempo. en la )ella 2izca3na. y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. . &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a . sin duda.i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban. sino restos del paso de contrabandistas. se avenían bien y no había ri*as.ilipinas y de . Los marineros. y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain. casi todos vascos. tra$e blanco. Le gustaba la . una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas. en el bergantín Caridad. ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. . &e )uba volvimos a . La ragata me pareci" un sal"n. ni se podía dormir. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui.LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz.anchester a )ádiz. conocía muy bien su derrota.ilipinas a )ádiz. !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del . y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas. con mi abuelo. me quedaría en 4an . .

y el via$e a . 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez. 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche. y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. 4alimos de . #l capitán me present" en la escuela de 4an . el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad. &e la escuela de 4an . cua$ada de estrellas re ulgentes. +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. en direcci"n del estrecho de la 4onda. &e día. y no tenía motivos mas que para estar contento. para que me tuvieran de huésped. y. que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte. en vez de volver por el estrecho de la 4onda. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. )ontinuamos hacia el sur. &esde aquí hicimos rumbo.olucas. y. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. @ardamos en toda la travesía cinco meses. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las . . pero el curso empezaba. nos quedaba poca distancia. y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. &on )iriaco quiso completar mi educaci"n. y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros.ndias.anila disparando cohetes. atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde. Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín.ernando saldría piloto primero. como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito. Hubiese querido ir a L'zaro. (travesado el estrecho de la 4onda.ciudad y la vida social. sabía bailar y sabía hacer versos.ilipinas en marzo. después de una tarde so ocante. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico. después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad. sentí un verdadero placer. entramos en la bahía de .ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza. y la noche ué espléndida. pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na. uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . )uando pisé )ádiz. Los días que pasé en .

ya es hora. una vascongada. y me di$o5 -ente a dormir al barco. por la tarde. @e voy a presentar en casa de )epeda.a*ana tenemos que ir a )ádiz. #l se*or don .enchaca y después con don . en 4an .II HISTORIA DE LA . paisana nuestra. don )iriaco se present" en mi casa. propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. me vestí y me acicalé todo lo posible. &uermes como un lir"n.ermín . . Llegamos cerca de la (duana. y nos dirigimos al puerto de )ádiz. con miradores.atías )epeda.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza. casada primero con . #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda. nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo. Lleva el tra$e nuevo. . pasamos la puerta del . &esembarcamos en el muelle. socio del primer marido.ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla. 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. Los marineros de la ragata. un almacenista. )epeda y )ompa*ía.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso. . B<#h. y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande.uimos al barco.e levanté.ernando. B(quí esBdi$o. . dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. vestidos de día de iesta.

el no tener cincuenta a*os. el techo encristalado y las galerías con arcadas. porque a mí me pareces todavía un chiquillo. do*a Hortensia. turbado. &olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura. recorriendo un pasillo. Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar. &olorcitas. !o. la amabilidad de la bella se*ora aument". completamente con undido y turbado. B&ebemos ser parientesBdi$o ella. de nuestra casa solariega de L'zaro. en )ádiz. . de o$os más negros y de tez algo más morena. y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". la hi$a de do*a Hortensia.edia hora después vino don .atías )epeda y ué presentado a él. que teníamos un apellido com'n. no es necesario. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe.e encontraba en la edad del pavo.. hecho un tonto0 No. con grandes espe$os y medallones. preciosa. porque aquí. exagerando un poco. de mis antepasados. le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. #stábamos hablando cuando entr". y result" cosa no muy rara entre vascongados. 4olamente me dirigi" una rase. 4in duda. . @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. acompa*ada de una criada vie$a. el vie$o capitán era un hombre de sal"n. B7ues si eres algo pariente mío. enlosado de mármol. $uanetuda. Nos recibi" con gran amabilidad.#ntramos en un portal altísimo. (l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella. 7recedidos por el criado. la nariz chata. hermosísima. no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido. una muchachita de catorce o quince a*os. para don . )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento. B#s muy posibleBrepuse yo.atías era una impertinencia. ?ealmente.. &on )iriaco. subimos la escalera monumental. no te choque que te hable de t'. . #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura. #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. Lo cruzamos. llegamos a un sal"n inmenso. una mu$er opulenta. y. &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. te van a tomar el pelo..

B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. . BNo. porque te pueden servir. B<&emonio= @iene historia. B@' verás.uchas gracias=AArepuse yo. ( media tarde don )iriaco me llam". &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir. !o estuve hablando con do*a Hortensia. de un pueblo pr"ximo a +ilbao. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que.uy bienBcontest" el capitánB. en caso de necesidad. y salí con don )iriaco. ?ota y 7uerto ?eal. don . era muy hermosa y no . 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. y. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana. de pronto. no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. B-amos. La bella Hortensia tenía pretensiones. me di$o don )iriaco5 B. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa. !o entonces aun no había visto nada. +ebimos los dos. B#spérate. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. llena de ragatas. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. 4i no iba. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. y quedé maravillado.ira. Le concedemos a usted la hora. puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte. y le recomend" una comida escogida. #sto halagaba su vanidad. los salones vastísimos. que se mostr" muy amable conmigo. #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos. inundada de sol. Hortensia es vizcaína. llam" al due*o. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas". B. las salsas y los vinos. B<. entusiasmado.&espués de almorzar.atías. La casa era enorme. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá.atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones. no. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza. 4hantiBme di$o.aría. un monta*és amigo suyo. de bergantines y de goletas.e despedí de todos.

enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi".quería casarse con un cualquiera. La llen" de regalos y de $oyas. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . B4i puedes.atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter. ni tampoco a de$ar a Hortensia. que era voluble.enchaca se había asociado con este don . y ésta. y menos lo que te digan de ellas. a pesar de que . capitán de barco metido a comerciante en )ádiz.enchaca estaba en . #lla di$o que no a todo. un amigo mi". de$ando a Hortensia embarazada.ermín . donde acababa de morir su padre. . B@rataré de seguir su conse$o. con lo que qued" viudo y riquísimo. #n esto. ué al pueblo. primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a. de sus monta*as de (sturias.. se escap" del pueblo. débil o tímida o poco inteligente.enchaca. brutal. #l uno completaba al otro. no quiso verlo ni reconocerlo. pilotín% si puedes. con ideas geniales.enchaca y le oblig" a casarse con ella. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car. )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio..enchaca.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas. el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas. . @e lo dice un vie$o.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío. don )iriaco. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas. y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. le instituy" heredero 'nico. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. atrevido. no creas nada de lo que digan ellas. con su ísico. . 9 su mu$er o nada. no me parece de tontos. capaz de cosas buenas y de cosas malas. vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo. B4í.. . encontr" a . B7ues con su ísico. . te pasará que ya no te importará nada por ella. La muchacha. &espués de todo hacía bien. . No creas que una mu$er es. . )omo iba diciendo. #n el momento del matrimonio. B/)on su ísico0 @iene gracia.. nada tímida. 4i quieres saber c"mo es una mu$er. por el contrario. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella.. al morir. y.enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter. por serlo.enchaca no estaba dispuesto a casarse. . )epeda lleg" a )ádiz. y cuando la conozcas bien . B7ues eso. porque . )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna.ilipinas. al ver su abandono.ilipinas% Hortensia ué a .enchaca era un hombre exaltado. . .

como te he dicho. . que ué exquisita. cuando se instal" en )ádiz. lo sé. . cuando se construye un buque. No sé si sabrás que. y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. con el in de morti icar a su socio. #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. que han pasado. pilotín. que pasan y que pasarán. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia. 4e llama %lie!o de "istoria. #lla estaba o endida pro undamente% él. . )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena.enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca. . #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido. se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. con )epeda. B4í. .. cuando un día . y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. la misma. .antasías que se inventan. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar.enchaca ya era vie$o. casi un loco. un exaltado. . estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles.enchaca era. y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente. #l pensamiento parti" seguramente de ella.enchaca. No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. #n esto. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don . B/Nuestra ragata0 BLa misma. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na. no se sabe si inadvertida o intencionadamente. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra. !o nunca lo creí. B#xacto. @endría cerca de cincuenta a*os.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er.enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca.enchaca. B<+ah= B. considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla. La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor. tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal.nglaterra a recogerla.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron. no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. se peg" un tiro en la sien y cay" muerto.enchaca ué a . $ugando con unas pistolas. 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre. celoso y sombrío.

@emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad. B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or. y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima.ina. razonar con libertad% no contaba con el su iciente . él se meti" en el bote y desapareci". me con undía.atías me preocupaba. como todos los hombres tímidos. le sentía hostil. y estaba siempre en guardia.ernandoBme di$oB. &on . &on . a través de su aire indi erente. al caer en uno de estos lazos burdos. aunque no de una manera ostensible. No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede. #l se*or )epeda no podía discurrir. #staban preparándose para ir a misa. . #l no debía notar en mí su iciente respeto. ya turbado. ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia. creyendo ver o ensas en cualquier cosa. <(di"s. #s una idea est"lida y mezquina. e ectivamente. y volvimos a casa. creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado.ba con el coraz"n en un pu*o. 4hanti= B(di"s. !o.atías era. por mi insigni icancia% pero yo. y don . marchaba yo a casa de do*a Hortensia. #ra muy suspicaz. y se valía de ella para humillarme. III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente. @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien. por las calles de )ádiz. muy recuente en #spa*a. Lleg" don .atías soltaba la carca$ada. mi adversario. y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. &on . B@' vete a estudiar a 4an . #l encuentro con don .atías y. por la ma*ana.atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza. Nos abrazamos.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti". no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba.atías demostraba así su superioridad. #ntonces. Hacía como si no me notara.

#sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. como era natural. y luego. don . no por ser su hi$astra y no su hi$a. un $erezano muy chistoso. ! don . era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia. hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. serio. rutinario. ni mucho menos. el precedente la me$or raz"n. ?o*oso para todo. me parecen bastante c"micos. y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan . por e$emplo. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante. sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. #n su cabeza. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. no tenía mucho cari*o por su padrastro.atías varias veces le prometi" llevarla al teatro. &on . era obra de su talento y de su perseverancia. o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado. 7ara suplir esta alta de ideas.n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. inmoral.ediodía. . un modelo de discreci"n. @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse.. &on . porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. ( &olorcitas la trataba secamente.atías tenía sus manías% por e$emplo.. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual. Hasta en eso era mezquino. Los ingleses. #n la apariencia. por entre hileras de sacos y de ca$as. don . no era. con su mezcla de tiesura y de mandanga. en el a*o de LJ.atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata. @oda rutina le parecía santa.atías se re ugiaba en las anécdotas. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo.atías era un hombre respetabilísimo. que en general son tiesos y ormales.atías era el tipo del buen burgués5 bruto. #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal. indelicado y. que le conocía bien. para ser marido y padre a la inglesa. B#so no es asíBdecía. no me resulta. &olorcitas.atías seguía así con una velocidad de galápago. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. &on . tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del .. &on . para demostrar su autoridad sin duda. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. al exponer yo una opini"n cualquieraB.artínez en )ádiz. tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a. cuando no andaba por el almacén. en el ondo. #l dependiente principal.

en cambio. sino que mi alma era distinta a la suya. . que no s"lo no sabía el castellano. 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. &olorcitas y yo $ugábamos como chicos. era tan aguda y tan redicha como una gaditana. solía venir a avisar a la se*orita &olores. el amor es eso. . #n general.aría Fes's. !o estaba enamorado. Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo.aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas. quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme.@odos los domingos. más concentrado y más sobrio. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara. &olorcitas y yo. y no volvía hasta el anochecer. con una velocidad vertiginosa% yo. -eía que su ría y se alegraba. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. sobre todo en las personas muy $"venes. no se contentaba con el placer de con undirme. a pesar de ser hi$a de vascongados. La se*ora 7resentaci"n. y entonces.atías. con su levita. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos. una vie$a muy graciosa y gesticuladora. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu. palabras y muecas. &olorcitas sonreía al verme turbado. que solía llegar la primera.i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra. sino que le gustaba darme celos. &espués de . ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. todo expansi"n. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. más tarde. menos. recorríamos la casa. !o me sentía otra cosa. /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. un gesto. si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. valía tanto como el de ellos. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope. que alguna de sus amigas acababa de llegar. subíamos a la azotea. al oír aquellos muchachos.oderado. No he podido hablar nunca el castellano rápidamente. #ra la crueldad natural de la mu$er. sus guantes. como buen vasco. Luego. íbamos al miramar. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. . y esto me sublevaba. con una mezcla de angustia y de c"lera. don . Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. &olorcitas. pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. (demás. #ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. . venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. después de almorzar. se marchaba al )asino .

aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz. violáceos al anochecer. &esde cerca de la . con una línea recortada y extra*a en el horizonte. sin una nube. y ella me contest" que yo le !uta'a az3. porque yo era más tosco que ella. #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol. Las luces de 4an . . yo de marinerito. -eíamos las baterías con sus ca*ones. />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til.elipe. . se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces. #l mar. Le gustaba así para morti icarme. #l disgusto de uno mismo. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. si no recuerdo mal. tranquilo. la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno.uchas veces. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. al avanzar la tarde. <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes. Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o. todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo.aría. el mar. huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. el cielo estaba azul. (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer. avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas. desde aquel sitio de la muralla.( veces. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e. se llama de 4an . iba obscureciendo. los montes de Ferez y de 1razalema. tan azul% allá le$os. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido.ernando comenzaban a re le$arse en el agua. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . oíamos las lentas campanadas del 4n!elus. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa. la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí.atías. un cielo azul y rosa. y en el ondo. Luego. como un lago azul.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. la hostilidad del ambiente.

indudablemente. no me gusta nada el . y tampoco me entusiasman las palmeras. saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio. mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo. con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz. creo que de #nrique Heine. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas.I& LA PAL.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. Hoy. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an . !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros. . pero que tienen aspecto de algo arti icial. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza.ernando. y hacer coro a la gente que grita5 5. Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante.l. o por lo menos empleado. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. decorativas.l1 ésas eran mis aspiraciones.6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . >uería trans ormarme en un andaluz lamenco.ediodía. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. que son. cosa extra*a. en un andaluz agitanado. #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera.

ernán )aballero. #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así.atías. pero mezquina. no su signi icado. en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad. que después de todo no me servía para nada. al asomarme a la muralla. #stos . me preguntaba5 B! todo esto.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. por la tarde. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. No me sentía alegre. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente. . está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. gastar la energía. y mandar a paseo a don . !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida. vivir. pedí pescado rito y vino blanco. !o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. como la 'nica virtud del hombre. Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar.ernando y a quedarme en )ádiz. el mar somnoliento. a su mu$er. .O por cultivar la mezquindad. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa. pero tan estrecho. #n libros. )omí y bebí en abundancia. pero me convencí de que me debían gustar. que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras.uchas veces. :n domingo de invierno. sino agresivo. yo no llevaba camino de civilizado. Leí las novelas de . Las he vuelto a leer después. #ntré en una tienda de monta*és.e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra. )ada edad tiene sus preocupaciones. inundada de sol. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida. ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . una indignaci"n renética. La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . dormido% los pueblos le$anos. con gana de hacer una brutalidad cualquiera. sino su sonido. . al ver la bahía de )ádiz. #ntonces hubiera querido ser tan discreto. no porque no lo creyese en el ondo. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado. y me han parecido una cosa bonita. al anochecer. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas. un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo.

con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. como estaba iracundo. se*alándome con el dedo. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. espa*ol. ( mi lado había un hombre borracho. pasaban en coche. 4alí del colmado. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en.arino0Bme di$o después. cansados. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. /:sted espa*ol0 B4í. y me senté en la mesa de una taberna. endomingados. #n los bancos de las plazas. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB. holandés. . que en aquella taberna llamaba la atenci"n. la de )olumela. !o le miré de mala manera y. en la acera. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro. marinoBle contesté yoB. #ntonces en )ádiz. casi de etiqueta. B4í. . +ebimos $untos. Los chiquillos se reían de nosotros..e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente. #stas calles eran la calle (ncha.rancisco. el holandés se sent" a mi mesa. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del .colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os. pintorescos y complicados. la de 4an .. #ra chato. &espués de decir esto y estrecharme la mano. vestido de negro. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. . Nos levantamos los dos. B/.. ro$o. uí a un ca é de la calle (ncha. en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías.ar. los días de iesta sobre todo. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. rubio. la de (randa. B!o. Los dos marinos. (burridos.nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. y no recuerdo si alguna más. tocando la guitarra y cantando. con unos bigotes amarillentos. que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles. !o me constituí en su de ensor. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. y ahora probablemente pasará lo mismo. los dos borrachos. en inglés. +uenas amistades.

(quello me di" una ira y una tristeza pro unda. Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. . dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo.e alegré% era el momento. Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que. . Luego. a su vez. con gran reverencia. B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB. . .. 9&ood ni!"tBme di$o. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos.uimos el holandés y yo al muelle. !a no me quedaba ni un rastro de c"lera.e quedé solo. que me miraba de una manera aviesa. No sabía qué hacer. sino que di" excusas al marinero. y me decidí a ir a 4an . me salud" con el sombrero en la mano. y estuvo a punto de caer al suelo.ernando a pie. si quería pagarle algo. pidi" mil perdones por su torpeza. pre ería llevarlo a casa.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar. B4í. me mira usted con una cara.. #l holandés no s"lo no se incomod". se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no. . . (l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba. triste. !o me avergoncé de mis instintos ieros. #staba cansado. &e pronto nos decidimos a marcharnos. No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida. B+uenas nochesBle contesté yo. mal encarado.i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro.e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él. sorprendido. La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma. hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer.. . con la cabeza pesada.(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno. &ebía de ser un mat"n. que.

al mismo tiempo. #n las ciudades arcaicas y tradicionales. casi una santa. demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires. un se*or de Ferez. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo. +urgos o Le"n. 4in embargo. los indicios de la boda eran ciertos. y en la mu$er un poco cruel. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla. de la manera más inhumana y est'pida. voluble. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre.& NUE&AS -ATI?AS DE A. a su madre. se orma un espíritu aristocrático endiablado. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. necesita. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. #n todos los puertos de mar. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. a media humanidad. .anila o +arcelona. no muy rico. #n L'zaro. . procede de la parte más turbia de la sociedad. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. #staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. &on )iriaco muchas veces me decía. que es buena. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a. probablemente. &e cien mu$eres. instintiva. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. en peque*o. en general. cruel. que. ?ealmente. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén. sino el matiz. pero de amilia aristocrática. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco. al pueblo entero y. los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. (sí nos vamos vengando unos en otros. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. y la una que queda. ten esto en cuenta. #l comerciante.

#ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería.uchos domingos.e choc" oír que don . la aristocracia de la sangre y la del escritorio. #ra todavía la buena época de )ádiz. la coraza y el mandil. . con b"vedas en donde se apilaban sacos. había. !o no sabía otro tanto. toneles y ca$as. la espada y la pesa. . medio en serio. ué hablando con un empleado del almacén de don . en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo. sin duda. le conocían por don 7aco. Los empleados me conocían.atías hablaba repetidas veces de su clase. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta.atías. Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia. la historia. es un comerciante. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo..atías. la navegaci"n. un armacéutico. el comercio. &on 7aco me explic" que don . vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. a quien yo llamaba el (lmirante. (l mismo tiempo. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. y re iriéndose a &olorcitas. de dril. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo. parecía un persona$e.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme. )onclui mi curso en 4an . y en principio la boda estaba concertada. #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio. #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas. todo lo dominaba este hombre extraordinario. y solía entrar en el almacén. )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. es un vulgar ultramarino% en cambio. como para todos los comerciantes de puerto. #l almacén era inmenso. #n la casa. el devocionario y el libro mayor. llena de almacenes y de escritorios. . medio en broma. La geogra ía. indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. con su pantalla y sus ventanillas con letreros. es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o. un hombre de ciencia. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n. barricas. si negocia con estos géneros en grande. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques. y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don . pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca. #n este vestíbulo. por su aspecto. ( la entrada estaba el escritorio. abdomen abultado. y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. 7ara el se*or )epeda. Hablaba de manera doctoral.en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande.atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia.

. 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella. y levamos el ancla. que me esperara.ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza. y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. no llegué a realizar. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente.e$or para ti. Había que embarcarse. que.-arias veces hablé por la re$a con &olores. &on )iriaco era un hombre tremendo. Hice proyectos absurdos de provocarle. a*adi" despuésB5 . en vez de volver a #uropa directamente. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral . 7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de . !o le decía que no se casara. y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado. a ortunadamente. que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme. &I ?RANDE!A 9 . &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. B4í.e despedí de mi novia. 7or exigencias comerciales. #l vie$o capitán me escuch" burlonamente. Llegaba el momento atal.ilipinas. y. te esperaréBcontestaba ella ríamente. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . B)uando vuelvas.agallanes.

(l pasar por delante de la .i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir. sí. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta. !a que has salido de la hi$a. y me acordé de ella.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga. isla (ndonaegui. . los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. 9s ayudan. os protegen. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco.atías. 7or lo que yo pude comprender.i capitán le hizo grandes elogios de mí. !o me eché a reír. &o*a Hortensia estaba espléndida. ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado. B(migo. #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista.ernando. &espués he visto la estatua de (gripina en el . no vayas a caer en la madre. #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana. 4atis acer los sentidos y la vanidad. isla de 4antiago (ndía.atías. La primer visita era indispensable hacerla a don . en ?oma. de ver el hermoso gol o de )ádiz. &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. y a la otra. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don . me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an .que no aparecían en los mapas. . sus baluartes y sus ca*ones. sus casas blancas sin alero. con un sol espléndido. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU.aestranza y al ver de cerca la muralla. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante. . #sta mu$er tiene malas intenciones para ti. @enía ganas de pisar tierra espa*ola. con dos o tres ventanas peque*as. B4í. riendo. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. 4e consideraba completamente emancipada. calvo y con las barbas blancas. . creen que sabéis mucho de marinería. venir a esta casa. como los paredones de las casas árabes. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas.useo del )apitolio. sentía por su marido un desprecio inaudito. con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. !o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. remota. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz.

B@' vigilaBle di$e yoB. las iglesias también blancas.uí a buscarle. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia.orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. B&escuide ustedBme contest" él. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz. y el . 4e me ocurrieron dos cosas5 una. y si pasa alguno. (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C.e esperaría en la re$a.orito era muy partidario mío. #ra de &olorcitas. si le parece a usted.ar. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento. y después le di$e que volviera por mí. ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz.i asunto marchaba bien. y me di" una carta.MPA:.A 2A*C. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso. . BNo. #l . cerca de la (duana. )onque.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes. :n barco es un peque*o mundo aparte. la se*ora 7resentaci"n. :na tarde. -ivía en la calle de los &oblones.orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones. le di el encargo de llevar la carta a &olores.orito.B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er.e decidí por lo 'ltimo. don )iriaco.e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre. . la prudente. y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos. sus plazas alegres. al anochecer. avísame. a quien llamaban el . #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del . le encontré. . pilotín. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza. . )enamos $untos el . <o$o a la br'$ula. . Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos. y recorría la muralla al ponerse el sol. 7aseaba mucho. me encantaba el pueblo. . después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría. al ir a entrar a la onda. escribir diciendo que acudiría a la cita. AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia. #l .orito era $oven y había simpatizado conmigo. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra. . donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. la que más halagaba mi vanidad.

No había leído todavía ninguna novela de +alzac. (l día siguiente nos vimos. !o empecé a sentirme como en un sue*o.orito que nos íbamos y me uí a la onda. . 7or la ma*ana.orito me sac" del apuro. Había comprobado que su marido. -eía que me $ugaba mi porvenir. con tranquilidad completa. !o la cogí entre las mías. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. #staba tan emocionado que no podía decir nada. porque discurría ríamente. 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. perple$o. que tenía una puerta a otra calle. La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario. me decidí a seguir la aventura. polainas y corbata negra. después de una noche de insomnio. el marqués. pantal"n collant de color gris. rápidamente. &olores. marquesa.is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. No pude dormir en toda la noche. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. por muchas precauciones que tomáramos. !o quedé asombrado. de pronto. ?ealmente yo no estaba enamorado. el emperador. de botones dorados. &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado. pero una mu$er espléndida. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. por donde yo entraría. #ra un comenzar a vivir extraordinario. el czar. 4e cerr" la persiana. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in. hermosísima. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. el ni*o mimado de la suerte. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. bonita. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. y don . porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. (pareci" ella y extendi" la mano. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. probablemente. #l . de varias vueltas. encontrarse con una mu$er $oven. que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. le avisé al . era el amante de su madre. me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante. #ra una mu$er. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. . 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara. B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. le hubiera mirado con olímpico desprecio. sin saber qué contestar.

en el palco $unto a ella. :n acontecimiento.aría. con los míos. 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. Nos reímos de él. pensaba en estos momentos tristes. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía. ueron a primera hora de la ma*ana.e encontraba en la mayor incertidumbre. a$a encarnada y cala*és. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. a eso de las dos de la tarde. con patillas. !o hubiera querido identi icarme con ella. vanidad. aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale. mis vacilaciones. y más de una vez de pie.#n el teatro había "pera. desembarcamos. penetrar en su alma. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada. . :n mes estuve en cama. y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo. no precisamente de una manera agradable. 4iempre había en ella una reserva. tenía una con ianza absoluta. <>ué estupidez. disparamos. acab". 7etulancia. ! esta sola pregunta. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . saber sus pensamientos más íntimos. &e allí volví en el bote.ntenté respirar. nos metimos en una barca después de comer. haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado. bast" para hacerme desgraciado. :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. )ruzamos la bahía de )ádiz. #l patr"n se sent" a la popa. en la inca de un amigo del marqués. a pesar de su l"gica no esperado por mí. y llegamos a la inca del amigo del marqués.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz. expresada con acritud. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . . tristeza.aría. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno. vámonoz. &on . el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir. )omo digo.is penas procedían de &olores. un temor de de$ar su espíritu al descubierto. #ra un tipo de teatro. una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. y yo. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida.ernando y a un o icial inglés de . y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia. se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a. @enía atravesado el pulm"n. en coche. sentimentalismo. 4ue*o irrealizable. que ze va el viento. todo esto se undía en mi alma. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. de parte del marqués de -ernay. B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. . con las ca$as de pistolas. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an .

quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n. que me tenía cari*o. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa.adrid. a los veintitrés a*os. y estaba. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir.lo.loA. ya restablecido del todo. era capitán de una hermosa ragata. y al decirle que yo era de L'zaro. y que llaman !uilalos.anila conduciendo el pasa$e. # ectivamente% unos meses después. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . &II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre. hará cerca de veinte a*os. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. seg'n me di$eron. La Ciudad de C?diz. BNo creo que uera él% me parece imposible. desde que supo lo ocurrido. B7odría ser una persona del mismo nombre. Fuan de (guirre vivía. don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. pero he conocido gente que ha hablado con él. BNo puede ser. en . &olores y su marido habían ido a vivir a . #ra mi tío carnal. Hace unos catorce o quince a*os. Hortensia vino también a verme. . capitán de una ragata. al parecer reconciliados.)iriaco. #l vie$o capitán. B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues. #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. !o he asistido a su uneral. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o.

#l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. #ra una estupidez.lo. &esde . pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto. para arreglar las cuestiones de la herencia. &espués he sabido que . después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. tomando un coche y de$ando otro. y el primer día. #stuve una semana en la corte. pero era indudable que mi tío. había sido preso. B4í. ?ecogí las cartas en el correo. 7ero si hubiese vivido en . #staba cansado. y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto. )on un via$e muy malo. imberbe. y de aquí. el pelo rubio y los o$os ribeteados. . .e despedí de este paisano. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao. como él. que quedé convencido.. el capitán de la corbeta Mari &alante. . pero ella sí debi" conocerme al momento. .. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. e ectivamente. 4u inal lo desconocía. es verdad. @enía veintiocho. El quizá no me conoci". si no se había escapado o no había muerto. a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico. . llegué a L'zaro.uy raro tenía que ser. Llevaba cinco a*os de mar. haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. propietario en .loA.lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía.riberri era un vie$ecito peque*o. seguiría en presidio.ás melanc"lico de lo que había llegado. le hubiese escrito a su madre. vi en un coche a &olorcitas con su marido. . y probablemente creerá que me he muerto. con el aire en ermizo. me di" otros datos. @enía tanto deseo de ver tierra. y me di" tales detalles. que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo. 4eg'n él. y volvi" la cabeza con desdén. al llegar al 7rado. .loA.riberri. mi tío.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. . y tomé la diligencia para . del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. #ra conveniente que uese a L'zaro.riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo.loA.rancisco .riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado. después de andar en alg'n barco negrero o pirata. salí de .lo y antiguo marino% en cambio. llegamos a )ádiz. -arios nos con irmaron que.adrid% pasé por +urgos y -itoria.B/&el mismo nombre. al sur de . #ncontrándose en presidio. se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto.adagascar. pilotos y contramaestres vascongados. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes.adrid.

sintiendo cierta veleidad mística. Nunca había visto aquel retrato. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. ?egistrando los armarios. #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. . había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara. pero tan raro. hecho por un ot"gra o de 7arís. encontré un daguerrotipo en cristal. hecho en 7arís. y me di$o que era su hermano Fuan. asistimos a su uneral.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre. que casi no le conocía. decidieron alquilarla. !o. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. No cabía duda que la carta era de mi tío. de quien se contaban tantas historias. registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. de chico. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. y que me volvía otra vez a preocupar. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío. #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo. (guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula.

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. de apare$os con corchos y anzuelos. se me igura la cara de un vie$o aldeano. /y qué he hecho0 . )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. sigue diciendo. #n el $ardín del convento pr"ximo. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. tristes. #stán siempre igualmente tristes. envueltas en la bruma. (guirreche. Las casas. veo el pueblo con sus te$ados ro$os. no% así estarían hace doscientos a*os. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. más puro. soy un desenga*ado y un melanc"lico. las casas están deste*idas.r. . Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo. y los acontecimientos me han escamoteado la vida. las calles limpias% la carretera descarnada. vie$as. negras. negruzcos.I LA HERIDA 7or las ma*anas. dureza y egoísmo. durmiendo. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. al verme vie$o y cambiado. dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. ahora en el balc"n de mi casa. así están hoy. #ntre ellas. me digo a mí mismo5 B<(h=. yo s"lo he variado% era un ni*o. @u $uventud se ué. igualmente severas. todo está igual% yo s"lo soy di erente. @odo sigue igual. soy un hombre% era un ingenuo. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. Hasta el loro de mi abuela. heredado por mi madre. sombreada por el saliente alero. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. al asomarme al balc"n. pobre hombre. llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. He vivido en medio de los acontecimientos. (lgunas veces me miro en el espe$o y. cambia de color en las estaciones. he encontrado rialdad. con las piedras al descubierto. la de mi abuela. tosco y pensativo. andar. moverme de aquí para allá. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo. &espués de las lluvias abundantes.

como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. ni )aracas hará sus barcos. #se pensamiento en el pasado. son cortos. corriendo de puerta en puerta. todos son acontecimientos% en otra. @odos han desaparecido. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. . La primera impresi"n. )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo. #n una época. tan desierto.. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. empinadas y tortuosas. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias. s"lo se ve alguna mu$er. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete. persiguiéndose y chillando. ni !urrumendi hablará de los piratas. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. estas nubes grises y suaves . grandes y negras. !a. y.. )ontemplo estas casas solariegas. aburrido. cuando se de$a atrás la $uventud.e gusta ver. desde el balc"n. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. <absurdo cambio de opini"n=. el campo y el mar. . suma de días. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. o no he debido volver aquí. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n. escapan. No he debido salir de aquí. vuelan. levantando sus gallardetes. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí. @odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. al llegar L'zaro. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad. <. por las calle$uelas estrechas. por la vida de un pueblecillo triste. al amanecer.e parecía tan peque*o. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. (l amanecer.e levanto todos los días muy temprano. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. sin embargo. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. del río. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos. el río% anchos. es como una herida en el alma. al ver lo insigni icante de los muelles. lleno de preocupaciones y de mezquindades. en el extremo del muelle.zarra. los días son largos. los a*os. ! ahora.. de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. el pueblo. tan triste= . todos son comentarios a los hechos pasados. para avisar a los pescadores. los muelles.Navegando. ué un gran asombro. golpeándolas violentamente. Las golondrinas pasan rasando el suelo. de la ciudad. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. c"mo se aligera la niebla y sube por el monte . que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza.

es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar. al caer en un barre*o. y.. que. esa canci"n del agua. &e noche. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente. que canta en la noche negra y sin estrellas. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. como en una tierra seca. al pensar en esto. #s la herida. No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz.. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. 4iento. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. todo me encanta y todo me entristece. y el agua. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos.. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or... . :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos. La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta. hace un ruido metálico. ... o como la alondra. re rescándola y dándole alegría. La lluvia me parece caer sobre mi alma. (llí teníamos un amigo .uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas.. en aquel rinc"n uimos elices . ! la lluvia. el ruido de la lluvia. esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar. parece que el sol de entonces debía brillar más. un pro undo terror. y el viento. sin embargo. que tenía uno sus inquietudes y sus penas.me acarician..

o quizá nada. basado en mis impresiones de chico. al original. .A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. salen hierbas carnosas y relucientes. #n las huertas hay inmensas magnolias. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. en las paredes negruzcas. naran$os y limoneros.II L5!ARO 9 SU -OR. como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos. 7or todas partes. en las tapias de los $ardines. 4i. aquello disminuído. en las escaleras de piedra de algunas casas. obscuro. muy protegido del noroeste. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. L'zaro es un pueblo bonito.uy templado. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. con lorecillas azules y ro$as. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco. . y entre una cosa y otra grandes lagunas. hubiese pretendido describir mi pueblo.

en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. La ría de L'zaro es peque*a. como si imitaran a las gaviotas. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. :na de las orillas de esta ría es rocosa. desde hace a*os. cortando las tablas. a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. #n ver esto. la obra marcha% 4hempelar. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. menos suave y más rudo. riendo. hundidos en el ango como patos. #l esqueleto del barco se va cubriendo. barrenándolas y armando después las costillas. dentro de la guardilla de una casa. siglos. ! cuando el barco queda a lote. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. )omo en todos los pueblos de pescadores. interiormente entusiasmado con su obra. (ntes. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. accidentada% la otra es un angal negruzco. sobre todo si tiene obra nueva. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. dibu$ando las piezas de un barco. ri*endo a todo el mundo. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. y cambio algunas palabras con los pescadores. está instalado un astillero. gubias. de un )ádiz peque*o. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. motivos serios para estar pro undamente incomodado. 4i se le pregunta qué tal va la obra. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. interceptando el paso% deba$o de una te$avana. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas. )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. grandes barrenos. y a un lado la atalaya nueva.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. 4obre este angal. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. y todo el mundo dice que es un gran barco. 4uelo ir a ver a 4hempelar. por donde pasa la carretera de #lguea. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. en paladear y saborearlo todo. seg'n algunos. y termina en el ?ompeolas. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. y rellenan las hendiduras del barco. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. melanc"lico y negro. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. anda muy osco. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. Luego. motivos graves. dirá que mal. . sin levantar cabeza. todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. )uando hay traba$o nuevo. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. en recordar los sitios donde anduve de chico.

como los arenales de Legorreta. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. el antiguo due*o del Cac"alote. el relo$ero y corredor de comercio. saturado de sabor local. como le llam" el mayor ?ennell. esta corriente.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro. proyecta. . el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa. y me preguntaron mi opini"n. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad. #l &ul@ *tream. entre lo no divino. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream. como dice el armacéutico. ha producido el boquete de L'zaro. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río.rancia se llama corriente de ?ennell. el armacéutico.rayburu y sus arreci es. 1armendia. ué. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. y s"lo ella. La relo$ería es una academia enciclopédica. y después en las ensenadas y bahías.i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. . y lleva. dice él. que al subir por las costas de . B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. 4ocoa. 9tro piloto antiguo. #l río. 4eg'n 1armendia. también contertulio de la relo$ería. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. restos orgánicos que se depositan en las playas. además. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . B#sto te gustaba mucho antesBme dice. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano. sin duda.. 7ara el capitán 4ocoa. ese inmenso río de agua caliente. disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. ué echando las arenas hacia Legorreta. el viento del noroeste. un gimnasio ateniense. !a. y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. el vie$o capitán. que ué. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. al llegar a la costa oeste de #spa*a. abriéndose paso lentamente. y. que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico.

a pesar de su dulzura. que soportar a sus respectivos esposos. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad.i madre quería que. el piloto más atrevido y más valiente del pueblo. @odo el almíbar. la hi$a del con itero de la plaza. sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura.7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. 4e cas". uí cali icado de pancista y de pastelero. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. todos los días del a*o. las mu$eres de L'zaro.ayormente. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. así se llamaba la candidata de mi madre. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. con lo cual las mu$eres tendrán. que me contaron en la relo$ería. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. padre del actual antrop"logo. mu*equita con los o$os azules. el terrible ?ecalde. mi antiguo camarada. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. muy modosita y ormal. probablemente. !o. de grado o por uerza. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo. de unirme con +arbarita. hubiera encontrado. que me prometía el destino. me pareci" sintomático. no estaba muy decidido. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía. pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie. no me sonreía. la verdad. ?ecalde. aprovechando mi licencia. ?ecalde era un déspota5 decidido. lacucha y mística. e'cha. #l caso de mi amigo ?ecalde. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . . . me casara. no podía soportar que nadie le contrariase. se había casado con la )ashilda. audaz. Hoy no debe pasar esto. . el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os.

?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco.#l primer día. y se ué a navegar. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er. don Sutano. BNo está la cenaBle di$o su mu$er. #ste caso ocurrido con mi camarada. B7ues se le despide a la chica. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho. chiquito0 ! si no te conviene. y es de con ianza. La se*ora de @al ha estado en erma. /sabes. (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. ?ecalde escuch" las noticias. mientras decía esto. #stamos todos bien. B+ueno% pues ma*ana. ?ecalde rompi" dos o tres platos. porque tiene que estar con el ni*o. ! la )ashilda. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. e$emplo de la energía emenina luzarense. di" pu*etazos en la mesa. y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad. BNo se le puede despedir a la chica. haga la cena la muchacha o la hagas t'. ?ecalde. B7ues hay que cenar a las siete. comprendi" que allí no estaba en su barco. la cena estaba a las ocho. B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena. (l día siguiente. el vicario. no me inducía a casarme. para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. le miraba a ?ecalde sonriendo. pero no consigui" que se cenara a las siete.e contaron el . La )ashilda no replic".ulano. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. al volver a su casa. con sus o$os azules. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . el terrible ?ecalde. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. se ha de cenar a las sietes. . ni aun con la espiritual +arbarita. BNada. y pidi" la cena.

no se puede salvar. en la relo$ería de Sapiain. y procedía en la conversaci"n con insidia. al parecer ingenuas. y uno de ellos di$o una vez. qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados.entira=AAexclam" #chaide. que había conocido alg'n protestante o $udío. y me entretenía. B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB.rizar. era el boticario 1armendia. Nada. buena persona. venidos del interior de la provincia5 el uno. con los o$os uera de las "rbitas. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí. sean tan borrachos. administrador de un título% el otro. No le convenía desenmascararse por completo% pero. . no tenía ideas religiosas. BNo importa nadaBreplicaba el otroB. #l boticario decía. amenazadoramente5 . 4i no va a misa. contratista de piedras. @odavía no se había undado el casino de L'zaro. a pesar de ser tan religiosos. y a toda clase de licores. #chaide. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista. y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. #n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. que son muy religiosos. BHombre. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas. #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones. 4oy tan vascongado como cualquiera. que. pero de doble ondo. y los que le denigran son indignos de pertenecer a él. poniéndose ro$o de indignaci"nB. #l que por las trazas debía de ser liberal. B<. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. ué el que me llev" allí. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. por rases sueltas. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. el vie$o . urioso. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. 1armendia les morti icaba continuamente. después de una época de pedantería y de esplendor.i tío. en el ondo.proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. por e$emplo.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. pero les gusta demasiado el vino. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. por observaciones al parecer cándidas. sí importa. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. .

+eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero. a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. . a cuanto decían sus contertulios% pero.achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o.nquisici"n no es para estos tiempos. para que los examinara. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando.zarte. hi$o de L'zaro. en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en . < uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. el vicario. avorecía a los pescadores. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n.zarte valían una millonada. llam" a don +enigno. cuyo mango era un martillo. con su lente en el o$o derecho. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero. &irigía los traba$os un tal Fuan . movía la cabeza. La sobrina de +eracochea. #n esto apareci" Fuan . en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. no sabiendo rancés e inglés. con la cara inyectada de rabia. -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad.achín. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso. que era me$or quemarlos. al marcharse los carlistas exaltados. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot. &e un vagabundo de mala ama. y. sombrero de ala ancha y melenas. #l mundo marcha. :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro.achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en . era un persona$e. Llevaba un bast"n grueso. que era la heredera. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil.zarte. y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras. )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros. y decía que los alrededores de . (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura. murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la . no pudo explotarlas ni venderlas. y a todo liberal que se encuentre. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas.achín. barba negra en punta. . #n mis tiempos de chico. #sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. sin guerras ni tri ulcas. aunque por otra causa. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea. en se*al de asentimiento. y comenz" a arreglarla a su gusto. a pesar de la decantada bondad del mineral. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. Fuan .

AS #l monte . echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del .uí por el monte . se consolida y se a ianza como terreno uerte. #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta. amarillentas y blancas.aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. a la playa de las Cnimas. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas. cortadas en unas partes a pico.. )isusalde correspondía a mi madre. la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas. al otro. ya olvidado por mí desde la in ancia. . hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. quería averiguarlo para cobrar la renta. 4obre ella. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. de an ractuosidades y de torrenteras.zarte hasta el borde mismo de la cornisa. sobre las dunas de la playa de las Cnimas.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o. con sus algas% resiste el empu$e del mar. en unas partes el mar roe la costa. haciéndola desmoronarse% en otras. y van llegando las praderas y las heredades de . #ste caserío se llamaba )isusalde. por el contrario.zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. ormadas por masas de arena y de arcilla.zarte. :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco.i abuela había de$ado un caserío en . I& LA PLA9A DE LAS BNI. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. y estaba alquilado a un inglés. trans ormándola en acantilado. #n el combate del mar con la tierra. una ma*ana de noviembre. .

#n estos días la arena no echa uego.rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. del grito áspero de las gaviotas. descansan sobre las espumas.zarra. La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas. Las gaviotas $uegan por encima de las olas. tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. sin embargo. huyen las nieblas y queda el mar azul. siempre agitado y tumultuoso. 9ctubre. hierve. de belleza. en donde se re le$a la luz apagada del día. . después de pasar las tormentas equinocciales. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . suaves. en el ondo del gol o de 1ascu*a. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. sino del mar blanquecino y turbio% las olas. #n estos días tranquilos. en nuestras costas. . se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. tiene. se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. #s un líquido cargado de sales. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar. de un color de arcilla.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa.Hacía el lado del . los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. Los días de viento sur. da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito. de la voz colérica de la ola. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. #se espectáculo de las olas. un inexplicable interés. el )antábrico tiene mucha pro undidad. y el aire y el agua se con unden. (quí. a pesar de su monotonía. y la costa de . admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad. como en oto*o. el mar sigue templado. es marzo y septiembre. #n invierno.zarra. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. se aligera el cielo. en un peque*o promontorio. en pleno invierno. de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. de temperatura benigna. la costa es de roca y las corrientes uertes. y. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n.uchas veces. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. 4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta. que parece no venir del cielo entoldado. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse. tiembla.

#ntonces es la época de los grandes temporales. cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. de$ándolo como un metal undido. contrasta la violencia de las olas en la punta del . con el lu$o y el re lu$o muy grandes.zarra. el mar aparece azul verdoso% cerca del . es de un color sombrío% a lo le$os. antes de las tempestades. el espectáculo es extraordinario% aba$o. & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada. ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. 7or marzo. dominados por ese islote negruzco llamado . el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. y allí el agua. (l anochecer. #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta. y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal.aro. tan trágica como en esos pe*ascales del . poco agitada. &esde la barandilla del aro. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. encendida por los rayos solares en el verano. de las mareas vivas. en los arreci es de . el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. casi siempre inm"vil.rayburu. hacia el lado del .made$as seme$antes a correas. se agranda y se convierte a veces en un torrente. al mismo pie del promontorio.rayburu. el mar está río. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano. )asi siempre. se extingue por completo.zarra. aparece en un ondo de nubes ro$o. tan tumultuosa. hay una sima con ondo de roca. se hincha.

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

Había obscurecido. rubia. y le di$e quién era y a lo que iba. #ntré. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. que volvían. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. #l iba despacio% ella corría. #l capitán se levant" al verme. gritaba. #l hombre se turb". y el vie$o se detuvo varias veces a descansar.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . hacia su casa. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. se*or. que tenía un armario con cortinillas blancas. saludando a los tres con rialdad. así se llama mi madre. 4erían las cuatro y media. la hi$a del capitán. #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. . y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa. como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto. B/Hi$o de )lemencia0 B4í. !o le indiqué repetidas veces que no. La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. . con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. B4í. (guardé a que entraran en su casa. &espués de almorzar y descansar en la venta. y.e acerqué a ellos.e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. y poco después me decidí a llamar. con una expresi"n de temor y descon ianza. por la playa. me volví a L'zaro. .ary. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta. me uí por el borde de las dunas adelante. @enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. La muchacha era muy bonita. tiraba piedras. #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros. cuando vi al capitán y a su hi$a. y si puedo me quedaré en ella. La muchacha sali" del cuarto.

al volver de la relo$ería. ya obscurecido. esta misma noche. en la herrería de (spillaga. />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol. @iene que hablarle a usted de asuntos importantes. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. 4i se decide a salir por la noche. a la salida del pueblo. )on gran curiosidad leí la carta.i padre. que se encuentra en ermo. #ra letra de mu$er. un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. *ando7. . Mary A. le esperará un amigo con un caballo. que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía. .

/>ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. &imos vuelta a la esquina de la casa. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. h'meda. (llí se encontraba (llen. desgarbada. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. aguile*a. envuelto en el capote. obscuros% el pelo rubio. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga. con los pies desnudos. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. y la expresi"n entre asustada y salva$e. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. y por la carretera. y. peque*os. recortada y en punta% los o$os. y. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. B-amos a ver a mi padre. #l capitán se hallaba en un sill"n. Nos acercamos al caserío. ( uera. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. que se qued" también asombrada. envuelto en un capote azul. )omo sentía gran curiosidad. blanca.ary. y. BNo he podido venir antes. un bar"metro. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. por una escalera que había a un lado. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. esbelta. vie$o y raído. subimos al piso principal. después de tomar el ca é. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. #l capitán. trae una silla. grises y vivos.+isusalde5 7laya de las Cnimas. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar. el vie$o hortelano de +isusalde. enmudecí.8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. #ra él un hombre escuálido. el viento silbaba con uria. haciendo retemblar puertas y ventanas. con los o$os cerrados. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 . )ogí yo la silla y me senté. )ené rápidamente. de unos sesenta a*os% la barba. de uego. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar.

que entregues este sobre a Fuan . ni mi rápido asentimiento a sus palabras... B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto. siempre. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya... tengo que hacerte dos encargos5 uno. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro. el que desapareci". B/4í0 B4í. capitán de barco. que mandaba el G.. &e$emos eso.riberri.B!o soy Fuan de (guirre. B7ues bien.rancisco .. . /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a .. el minero. B<:sted es Fuan de (guirre= B4í. me di$o d"nde debía usted de estar. violento% pero no malo. B.niH. que va a quedar desamparada.i estado civil no está claro. lo recuerdo. o antes.. /Has comprendido0 B4í... B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa. un barco negrero. el hermano de su madre de usted. Ligero. imprudente.. el marino. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a. ..i tío0 B#l mismo.aría de (guirre.riberri. B/Furas que entregarás esta carta a Fuan . #ntrégaselo un a*o después de mi muerte. 4in duda no esperaba mi pregunta. no podría ácilmente identi icar mi personalidad. Luego....achín.riberri. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro. 4í. @u abuela sabía que yo estaba aquí. B<9h. no criminal% puedes creerlo. digan lo que digan. . B!o también sospechaba que usted vivía. (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. lo $uro. B/. 1uárdalo.achín. pero así estoy más tranquilo. si quieres. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno. @oma el sobre. :n tal . el minero. He sido un hombre desgraciado.

nada más. sobrino0 B4antiago. en creciente. (larg" su mano. no quiero retenerte más. que me sorprendi". <. #s primo hermano tuyo. .. y se present" la muchacha rubia. Llamé. #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo. /eh0 BNo. . hábleme usted sin ning'n reparo. /)"mo te llamas. &a la mano a este caballero. B#ntonces. )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas.ary. B(sí lo haré. y su luz alumbraba con vaguedad el mar. que estreché un momento en la mía. B. 4alí del cuarto y ba$é con . B(di"s. B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga. la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica. BNo. yo también lo creoBdi$e yo. B<(h= *"anti. La muchacha solloz" al oír esto. aparecía envuelta en nubes.uy bien. Haz el avor de decir a mi hi$a que venga. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. B4í. 4erá para ti un amigo.uchas gracias= B(di"s. )uando necesite. B4i puedo servir a usted en algo. <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente. dígamelo ustedBadvertí a mi prima. y me di$o5 BNo necesitará usted guía. y aunque no le conozco apenas. B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca.aryBdi$o el vie$o capitánB. (sí se llamaba también mi padre. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento..ary al raso del caserío. #l viento bramaba urioso. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. creo que puedes iarte de él. un de ensor cuando yo alte. B-en. BHoy no necesito nada.B/>uiere usted algo más0Ble pregunté. La noche había aclarado% la luna. 4hanti. peque*a y callosa. .. B+uenoBmurmur" el vie$oB.

la carta que me había dado mi tío para . nada. &III . volví a mi casa. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope. en ermo.ary era mi prima. Llegué rápidamente a la herrería. a pie.achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir. ba$o llave. B/@e has mo$ado0 BNo. B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde.)omo me había dicho (llen. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles. )uando entré en mi cuarto. no pude conseguirlo. casi moribundo. mi madre. !o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. aun despierta. y de allí. y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima. 1uardé en el ca$"n de la mesa.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea.( principios de ebrero. B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. . el criado vie$o.e enteré de lo que se necesitaba.e vestí. #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero. .ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible. el criado vie$o. el criado y yo. que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto. de pro esi"n marino. y (llen.zarte. #n la casa estaban . pero no di$e nada.ary. B<Hombre=AAexclamé yo. me uí a la casa de la playa. una ma*ana. #l entierro lo harían al día siguiente en . y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa. :nos días después. . . @raía un devocionario en la mano.i tío Fuan había muerto. (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a.e choc". tomé el caballo de (spillaga y. . . y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo. (l día siguiente . a nombre de @ristán :garte. al trote.ary ué a instalarse al aro. Había que mandar construir un ata'd en L'zaro.zarte. >uenoveva y :rbistondo. . march" a vivir a la venta de .

quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica. BHombre. vamos a verlo. por el tesoro escondido. zazpi 9. y no comprendo bien el sentido. no tengo inconveniente. si usted quiere. @omé un papel. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. escrito en inglés. B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean. Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. Le di la traducci"n a (llen. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean. yo no puedo. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. . #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre. quería decir5 ( quince millas de la costa. no tengo medios. . N. B+ueno.. 1aztelu zarra. @omé el devocionario. B#stá bien. #stá en la costa de C rica. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. traducido literalmente. costatic urruti amabost milla.. y en este libro viene la indicaci"n. B/#n el devocionario0 B4í.. )astillo vie$o. Lo que. B?especto a leer. B#s que la indicaci"n está en vascuence. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o.B4í. en el río Nun. Norte J grados 9este. puede asociarse a mí.

#lla marchaba al mismo paso que yo. . con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez. pero ella se neg" en redondo. >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos.ary estaba en urru*ada. los iban a romper. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién. la audacia y el en ado. y . y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í. mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro.uí a buscar a . BNo importa% le compraré otro más bonito. BNada. el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles.ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . que me había costado ocho duros. . . B/>ué le pasa a usted0Bla di$e. 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después. 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca.ary. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a .(llen se despidi" de mí. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. siempre que la muchacha se portara bien. :rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no.ba a tener barco que mandar. BNo. algo le pasa. y pocos días más tarde desapareci" del pueblo. #ra el día de Nochebuena. #l día estaba gris. la mu$er de ?ecalde. . .zarra. No creía que uera su sobrina. dolorida.e despedí de :rbistondo y de su amilia. #ntonces uí a ver a )ashilda. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva.

aquí estarían los huesos. había quedado sonriente y de buen humor.aryBle di$e yoB. B7ues vamos a entrar en su casa. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB. Llovía cada vez más uerte.ary. llena de malezas. y después. de alg'n pastor. mi querida . 4i se comiera los ni*os. que. con garras de buitre y cara de mu$er. o reciéndole la mano.. #ntramos en la cueva.aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB.. B.. haciéndome el incomodado.aryB.bamos escalando el monte. en un momento de arrebato. Ha dicho que yo soy una chica mala . usted tampoco. . como en mi tiempo. B-amos. no. que empieza a llover. huyendo del agua.. No estaba. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos. #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa.zarra. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. deprisa. una gran serpiente con alas. que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa. después de las lágrimas. que se llama E!an-su!uia. le di$e5 B-amos. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva.. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen. 4u madre de usted no me quiere .BNo. . hay. que ando tirando piedras. y comenzamos a subir el . ! la chica. .. B/&"nde estás. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él. sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia. su madre de usted no me quiere. se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí. B#ntremos aquíBdi$o .ary. La de$é que llorase largo rato. B(hí.. E!an-su!uia/Bdi$o . B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. seg'n dicen. B7ues como el de >uenoveva. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB. B/! usted la tiene miedo0 B!o. -en. y no hay nada.

aryB. casi ni*a% yo. casi vie$o.ary.ary a casa de ?ecalde. B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. (hora. todo. LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA .EL DRA?CN< . mi inquietud era grande.uchas gracias=AAdi$o .is amores comenzaban mal. (l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva. . B<1racias.ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a . y teniendo que ausentarme continuamente. .B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga. Nos sentamos en el suelo. #n cambio.ary. /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos. E!an-su!uia6 <. Hablamos muy seriamente largo rato. . )omprendía que estaba enamorado. !a pasará la lluvia. cuándo volvería. #lla estaba tranquila. . lo que ganaba. pensaba que tendría que traba$ar pronto.

al llegar a +urdeos tomaba un vapor. cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. :n vie$o marino retirado. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er.ary8. .ary. 4i no. se hacían los me$ores y más baratos.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool. .i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte. ( pesar de esto. .DA. me quedaba en el barco.is pensamientos estaban en L'zaro.ary. . cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri. y comenzaba a traba$ar de modista. me dio nuevos datos acerca del padre de . pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires.ary iba acomodándose a la vida sedentaria. La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre. La <ama 0uri era una goleta de tres palos. teniendo su retrato delante de los o$os. escribiendo a . experimentaba una alegría in inita. #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a . y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o. (l acercarnos a #uropa.I EL +APITBN DE LA . que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde.uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege. me sentía tranquilo.ary en casa de )ashilda era buena. blanca como una gaviota y airosa como un cisne. :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. que a veces me preocupaba.ary. 4olía encerrarme en mi camarote. como la conducta de . al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata. . se aclar" en +urdeos. y ella 6mi querido 4hanti8. #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí. <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. en +urdeos. Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida . y que naveg" con mi tío Fuan. que tenía una tienda de ob$etos náuticos. 4i tenía ocasi"n propicia. !o tenía que vivir desesperado en el vapor.

(l decirle su hi$o que éramos vascos. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. cables metálicos. levant" los brazos al aire con grandes extremos. @enía la nariz larga. abricados en (ngers y en +urdeos.(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. y quería entenderse directamente con el comerciante. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. de relingas. casi en el centro de la poblaci"n. rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. paisano mío. #ra un hombre vie$o. y que no comprendía el vascuence. -estía de negro. la cara rasurada. escrito con letras negras. sextantes. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. los o$os peque*os. #n vista de esto. que tenía unos escalones desde la acera. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. no sabía el rancés. ancho y de poca altura. #l capitán. 4e mostraban. B&e L'zaro. de lona. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios. #n el cristal del almacén. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. de corda$es en cá*amo. anclas. encorvado por la cintura. de gasc"n% llevaba patillas cortas. No tard" mucho en venir. . correderas. B/#spa*oles0 B4í. catale$os y otros muchos instrumentos. se leía un nombre medio borrado5 . argollas. rollos de amarras. #n el escaparate. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence. además. se veían anales de barco. cámaras de bitácora. la boina grande. de color azul. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o. muy agradable.ermín .tchaso. con el pelo blanco y la pipa en la boca.

.. Luego. B. B/#scocés. #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa. uí a mi barco.B!o soy vascoA rancés. alto. a nuestros asuntos. 4e parece usted a él en la voz.uy bien.tchaso. @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío. B/#n #spa*a0 B4i. ro$o . no sé en qué . no. B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB. Nuestra tierra es muy buena. en la tienda de ob$etos navales.. !o he conocido a alguien de L'zaro.rancisco .uri" hace unos meses. llevándose la mano a la renteB. B(hora.. sí=AA a*adi". @ristán de :garte. B.a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. . dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB. ( las cinco estaré aquí. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e.. venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte. /! qué ué de su vida0 B.. B(llen5 lo recuerdo. seg'n me cont" .. B4í. B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad . en algo. vamosBa*adi" el vie$o. B/#stá usted para bastante tiempo aquí. #l piloto de El <ra!#n .riberri. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro. B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a.e despedí del capitán y de . quizá0 B4i... /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala. mirándome con i$eza.. y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre. <(h.. mi o icial0Bme pregunt" el vie$o. . @ristán.

iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. B7or #spa*a. llenas de agu$eros tapados con estopa. inmediatamente de llegar. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA. e. y que quizá usted conozca. se*alándolo. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica. BNo. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines. que conservaba en el casco polvo y telara*as. y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron. !o no uí una excepci"n% por el contrario. de grumete. (llí pasé mi in ancia. en un armario. B/No es usted religioso0Ble pregunté yo. B7or . Había en el cuarto. no. . me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle. #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos.tchaso me esperaba.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos. 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . varios libros. Llen" dos copas% luego levant" la suya.#l vie$o . mi o icial. a*e$o. y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. bebimos. )hocamos las copas.arina de guerra. y di$o5 B7or el país vasco. .rancia. No creo en supersticiones. de las goletas y pailebots.

:sted conocerá seguramente la ciudad de +rest. y en el puerto las ragatas. paseaba por los muelles. con intenci"n de pasar a . !o no conocía a nadie. a la hora de la diana. el puerto de +rest se cerraba al anochecer.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. que se puso a hablar conmigo. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo. (l día siguiente de llegar allí.alY. y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una . contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles. decidí ir a +rest o a 4aintA. tripuladas por los orzados. cuya rada es magní ica. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. los bricUs. #n aquella época. #n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto. y antes de que viniese la odiosa quinta. hombre a able.nglaterra y embarcarme para (mérica. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra. la embocadura del río #lhorn. y se abría al estampido de un ca*onazo. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos.

4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino.orientaci"n. #ra ancho. y. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. se vive siempre. calle estrecha. y le ense*é mis certi icados de buena conducta. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. hasta que queda uno desarbolado. aquel barco daria rísa.uerte del &iablo. )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías. 4aintA. es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos. 4e llamaba El <ra!#n. si se puede. hablamos y bebimos.Zía. &espués comprendí. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas.d. en la vida y en el mar. #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . 4in duda. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris.alY y Nantes. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega. sollado a proa para la marinería. in ecta. casi igual a proa que a popa.. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. . y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. perdiendo las velas. 4u popa estaba muy adornada.ientras se marcha por el camino torcido. porque lo demás es in'til. me encontré. )omparado con los de hoy. a bordo de un gran buque. sigamos adelante. por delante de la policía. como por arte de magia. .. yo bebí demasiado. y ). viendo c"mo a otros los cazaban. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. #l hombre. como marineros borrachos. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. )omo la generalidad de los barcos de entonces. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés. que salía en aquel instante de la rada de +rest. !o.e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. a la antigua usanza. #l barco en donde estaba era un barco negrero. era un tanto pesado% de igura muy redonda. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco.H. nombre que trascendía a barco pirata. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho. . Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. que tenía sus principales accionistas en (msterdam. de aquellas que llamaban urcas mayores. la verdad. una verdadera urca holandesa. blanco y dorado. -enga usted conmigo. y yo di$e5 +ueno. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. S. sabiendo traba$ar. muy levantado sobre el castillo. lo que hicieron conmigo. 7asábamos por delante del . no recordaba nada. +a$amos unas escaleras. cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. tenía una cubierta. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros. sombría.. #l mundo es grande. que deseaba ir a (mérica. Le seguí. ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche.

una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. en el que uno se podía con iar. El <ra!#n era. porque me llevaron a la cámara de popa. con una a$a blanca. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. vestida de negro. 9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. como he dicho. y marchaba por el camino torcido a la ruina.ientras se marcha por el camino torcido. el hombre. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. en la vida y en el mar. con cubierta. ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. ponían las hamacas en la cubierta. 4in duda a mí no me destinaban a la marinería. seg'n decían. 4u color era negro. (llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. para usar ca*ones. El <ra!#n era un buen barco. es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo. con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. y cuando hacia calor. llevábamos una barca grande. una urca. #ntre la tripulaci"n había ingleses. . eran muy capaces% la bodega. #n con$unto. El <ra!#n estaba autorizado. y encima de ella un botecillo.e con ormé rápidamente. un barco seguro. seríamos cuarenta. . muy aireada. uno a proa y otro a popa. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. . en el sollado y castillo de proa. )omo decía antes.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. blanca y rolliza. de éstas que llaman balleneras. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho.

#l capitán lo era. &ure 0arra 2nuestro vie$o3. con dos ramas de romero bendito deba$o.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. >uizá le remordían sus crímenes. . @enía en su camarote una virgen peruana. un gabán vie$o con esclavina. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. llorando e invocando a la -irgen. 4e de$aba sotabarba. No era raro. poco agradable. #ra muy religioso. los de 4aintA. encorvado. y el pelo lo llevaba largo. que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. porque algunas noches se las pasaba sin dormir. síno muy recuente. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco. !o iba a ormar parte de esta camarilla. el -ie$o de a bordo. andando por el cuarto. -estía levita negra y raída% en la cabeza. lo mismo que su camarilla o guardia negra. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. había allí pilotos de todo el mundo. una gorrita. uno del Havre o de Hon leur. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. y los días de río. ya blanca. con quien se entendía en vascuence. #l capitán Saldumbide era hombre alto. y en vascuence.III EL +APITBN !ALDU. con sus o$os encarnados. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. amo$amado.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite.

4i en estos días de iesta alg'n vasco. !o. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente. el bar"metro. . el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. que él llamaba la nueva. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. Saldumbide le castigaba cruelmente. los cron"metros. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. y las distancias medidas con la corredera. pero algo rutinario. 4ubía al alcázar de proa. y me design" para ormar parte de su guardia negra. #l creía. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. sin que nadie se le desmandara. (sí permanecía silencioso. blas emaba. Saldumbide odiaba lo nuevo. el que cumple vive bien. y paseaba por la cubierta. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones. imitando a los demás. al principio.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. pero tenía mucha práctica.arí Sancos. el -ie$o. y luego a medir. que. #n casos apurados. llegando hasta exponer su vida. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos. #ntonces se dedic" al comercio del . Nunca iba a la proa. Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso. La cámara del capitán y la del teniente se . #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso. inspeccionaba el sollado. que el hombre va del bien al mal% nosotros. una mona que le había regalado un capitán espa*ol. recorría el barco mirándolo todo. #n general. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela.'ano. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er.(ntes de ser negrero. )omo marino. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. el contramaestre. todo era vie$o. y en estos días se ponía una levita azul. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. :sted sabe muy bien. (hora. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. seg'n decían. )uando subía a la toldilla. no andaba apenas por el barco. lo que usaba el capitán. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. su novia o su querida. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. seguido de 9ld 4am. y su voz áspera de marino. @enía una corredera antigua. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. Saldumbide era vascoA rancés. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. mi o icial. Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha. los progresistas. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. B(quíBme di$o el primer díaB. las cartas de derrota. 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer. 4abía poco. #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. como los hombres antiguos. seg'n se decía. sumido en sus pensamientos. estaban llenos de preciosidades. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . era entendido.

por reglamento. en el alcázar de popa. comíamos solos. en donde dormíamos gentes de su con ianza. &esde la ballenera hasta el bauprés. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era. con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche. .ranz Nissen. Las lámparas se apagaban. . las cámaras del capitán. holandeses. en el sollado. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . dos o tres chinos.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. un malayo y un negro.lindrs. orrado de hierro. por disposici"n del capitán. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. y deba$o de nuestro cuarto. portugueses. porque había tomado grandes precauciones. #n casos de sublevaci"n. y en las zonas cálidas. se ocupaba de ellas. #l cuarto de Nissen. La br'$ula estaba delante de la toldilla. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc. un espa*ol.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. la sobrecámara del alcázar de popa. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. uera de la camarilla vasca. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. &eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. su$eta al suelo. el doctor )ornelius. un dinamarqués que no hablaba nunca. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro. Nosotros hacíamos la guardia de popa. )omo he dicho. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. varios ganchos para las hamacas. cerca del #cuador. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. tenía un ventanillo. y otro el médico. a las ocho de la noche. del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. el timonel. dividiéndose en guardias de babor y estribor. Los vascos. el grumete. La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. desde donde podía mirar la br'$ula. y luego seguir por un pasillo en zigAzags. mas que cuando había alguna sublevaci"n. la despensa. #ra una bitácora grande. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. y @ommy. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos. una estu a de 7lymouth. . que se llamaba 6)ámara de los vascos8. a la vista del timonel. el pa*ol del pan.

solía rezar. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . echadlo al mar. 4e le at". como todo capitán negrero de esa época. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre. un compa*ero nuestro. a pesar de sus protestas y sus gritos. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería. #n el ondo. un marinero que con recuencia hacía de verdugo. #stábamos haciendo nuestras se*ales. pero casi nunca la torpeza. Saldumbide empleaba el cepo y la barra. (sí se hizo. y una copa de ron. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. que los matasen. y un momento después iban los dos policías al ondo del . que hacía (rraitz. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. al que altaba. pegaba él mismo% cuando estaba displicente. Saldumbide castigaba la mala intenci"n. &ebía de ganar mucho. Saldumbide tenía un chicote retorcido. )uando se metía en el camarote. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. ya se sabía. 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. #l capitán los recibi" amablemente. BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. y siempre salía ganancioso.'ano. #n general. &urante el via$e. enredaba las cuentas. lo azotaban como a un perro. le contaré a usted dos casos. #stos se echaron como perros.@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. 7ara los delitos de robo. pasado el tiempo. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. uera de sus traba$os de capitán. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. #l capitán era un bárbaro. con el cual él mismo daba un castiguillo. en la cubierta. teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. en compa*ía de la mona . el malayo. B(tadloBcontest" el capitán. pegaba &em"stenes el negro. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. 7ero después. al pasar cerca de )abo -erde. :n día.ariASancos. encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. B/! ahora0 B(hora. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato. (llí. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. La vida material era buena% comíamos bien.

I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR. el malayo. era un negrazo gigantesco.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley. teníamos el . &em"stenes. el piloto.uenterrabía. bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa. y yo. desnudo de medio cuerpo arriba. de los más violentos y crueles. había allá mucho tipo extra*o. era un dayaJ de +orneo. )him había sido. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad.ABAN LA TRIPULA+ICN DE .mar cosidos a pu*aladas. seg'n decía. su amigo. #n seguida nos ale$amos del puerto. el negro. )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás. de quien le hablaba a usted hace un instante. (demás. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa. arreglar los cuartos. #l negro &em"stenes. pero que no era naturalmente malo% en cambio. en +orneo. aunque hiciera río. tatuado. capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. )him. de estos malayos de pura raza. de 9ndarroa% (rraitz. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte. era un hombre a quien habían hecho brutal. 4olía ir con mucha recuencia. de . que era de #lguea% (lbizu. como las mu$eres. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. uerte como un cabrestante. de 7asa$es% +urni.

el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas.uchas veces había alg'n muerto. Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. alto. Los demás éramos unos arsantes. . )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. seco% tenía unos dedos de hierro. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. y se llamaba 4ilva )oelho. no hacía caso de los silbidos del contramaestre. las provisiones de la despensa. sobre la conciencia. el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. si se $untaban los dos bandos. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas. &e esta gente no se sabe cuál es peor. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. que alimentábamos. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado. Los dos perros se detestaban.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. el pan. 9ld 4am. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. (rraitz era $ugador. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. y cuando no podía $ugar. . teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. el cocinero. &irigía a los holandeses ?yp. #l contramaestre. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. lacrimoso y sucio. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. apostaba. y hasta rompía el cristal. porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. (rraitz se $ugaba las pesta*as. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. sacar el carb"n para el cocinero. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. que hacía de intérprete. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. porque lo rompía. laco. borracha. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. ?yp @immermans. #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio. Le gustaba divertirse. y la marinería otro.

1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. @enía bastante con sus recuerdos. @enía unos cincuenta a*os. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada.ranz Nissen.9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. seg'n decía. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. el viento. pesado. . grandull"n. se hizo amigo nuestro un irlandés. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. 4e sigui" el conse$o. hombre inteligente y práctico. &e los cinco vascos. #l nunca había robado por el valor de las cosas. nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. había ido a otros paises. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran. &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. enlazado en el o$al de la chaqueta. tuvo que meterse en el barco negrero. el timonel. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. #ste era endemoniado. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. dando las horas con campanadas muy agudas. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. @enía una buena voz. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto. 7atricio (llen. encontrando peque*a su patria para su gloria. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. Nosotros. #ra generoso. pendiente de un cord"n de seda negro. pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. . cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad. podíamos dominarlos nosotros. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta. os autorizo para que le deis una buena. )uando estéis entre los demás. como si el mar. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. #l capitán Saldumbide le conocía. #ra un buen muchacho. malo. hidalgo. no. atrabiliario. Había recibido una educaci"n cristiana. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. pero excelente persona.ndias después. )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n. viéndose perseguido. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. la cuadrilla de vascos. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n. y parecía tener un ataque de asma. #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. Nissen nos salv" de muchos peligros. hasta que.

@enía barbuchas amarillas y deshilachadas. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo. él se neg"% le quisieron pegar. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. era la mascota. don Fosé llam" en casa del $uez. si no recuerdo mal. de la que se llev" una custodia. ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. &i$o llamarse @om. &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. si no era bru$o. 4u 'nico amigo era un gato negro. lo que yo. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. no sé por qué medios. No comprendía el por qué de la rase. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático.landes. @ommy. la expresi"n suspicaz y un color de manteca de . todo el mundo empez" a decirle @ommy. y. que le quitase el sueldo. 4e enteraba de todo. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. al pasar por 4anta #lena. como dicen los italianos. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. +elzebuth. )uando se le preguntaba si. o un Fonas. como dicen los ingleses. . salen en seguida a devorar la presa. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda. varios cálices y coronas. pero que. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. le altaba poco. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio. no sentía remordimientos por este robo. le decíamos mentiras. algo $orobado. el grumete. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. /&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt". un 8ettator. y el peque*o @ommy. como hombre religioso. y él corri" como una ardilla a esconderse. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. #l doctor )ornelius. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. el grumete. y como era peque*o. )onstantemente repetía un latina$o que. decía que no. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. triste y desagradable. en verdad. era similia simili'us curantur. &ecían que era $udío. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. seg'n se decía. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán. sebo y nuez v"mica. cuando sienten la tela que se mueve. procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. denunci" el hecho.

ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande. y con )him. que era rencoroso. haciendo un tinAtan endemoniado. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. y cuando se encontraba que no tenía presa. y 7oll. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco. educaba a nuestro perro y a la mona . cuando se ponía de malhumor. ante las carca$adas del pillo del grumete. temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. el gato negro del doctor )ornelius. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. el negro. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza. @ommy era un clo[n. iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell.#n poco tiempo @ommy se impuso. (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. el uno portugués y el otro bret"n. se recogía.. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll. burlado y hura*o. no traba$aba nada. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse. el malayo. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. arrancaba el cuchillo. que eran muchos en aquellas costas. Le echaba humo de tabaco. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera. #n cambio. #l diablo del chico.. )him le tiraba un cuchillo y. 4e temía el encuentro de barcos piratas. #ntonces @ommy extendía la mano. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. . 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería.. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. después de atravesar la manzana. a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. 4e habia ganado la independencia.ari Sancos. +elzebuth. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo. pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. )omo @ommy no hacía nada. tenía un odio eroz a 7oll. un verdadero diablo. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. y los negreros. 7oll. huían de todo buque. a la alta escuela. como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol.ndia. y uera de tocar la campana para renovar las guardias.nglaterra de un pueblo del +rasil. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad. como si uese el dedo. y volvía más alegre que antes. lo de$aba clavado en la puerta.

B#s una mercancía delicadaBsolía decir. porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés. (llí vendíamos el saldo entero. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica. se les bautizaba. íbamos casi siempre al +rasil. lo impusieron. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre. ( cambio de los negros daban usíles. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal. con el doctor )ornelius. a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte. Hay que reconocer. -arias veces le reprocharon esto. +ien es verdad que. miraba los dientes de los negros. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. quizá por razones de moralidad. sino por no estropearlos. un buen negro por mil duros. mu$eres y chicos. 7re ería matar a un marinero que a un negro. #l. no% hubo via$e en que no muri" ninguno. aunque estuviese te*ido. )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros. p"lvora. y aprovechando los alisios del sudeste. en malas condiciones. Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. .Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. el comerciante negociaba al por menor. Saldumbide era el 4an . B)uando yo doy un negro. #mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres. es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos. en honor de la bella . Luego. sino en cuatro grandes cuadras. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado. :n negro puedo valerme mil duros. no por nada. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven.rancia. y eso salían ganando. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. #l género emenino de color no le gustaba al capitán. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os.rancisco de (sís de los negros. sobre todo americanos y portugueses. No los tenía a todos en la misma cámara.

íbamos todos volviendo a El <ra!#n. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. #l capitán nos daba alg'n dinero. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. 4i se descuidaba la bodega. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. e iba así en el barco entretenido. porque sabía algo del bant' y del mandigo. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. Los alimentaba me$or que a los marineros.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. sin ganas de sublevarse. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. Saldumbide. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. y @ommy hacía saltar a . se armaba una peste que no se podía vivir. habichuelas y miel. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. les instaban a zarandearse a @uetazos. lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. No había sublevaciones% al revés. al tenerlos en el barco. 4e sacaban cincuenta negros. en aquella in ame algarabía negra. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. Los negros quedaban encantados. y bailaban los negros. . 4acábamos la ballenera y el bote. en la marea alta. #l negro es un inocente. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones. principalmente en los mares tropicales. &espués. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. cuando no querían. Saldumbide contaba con @ommy. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. les hablaba. no. y. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. que era un tonel con una piel estirada. (llí.ariASancos. @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido. vestida de ro$o. &espués se sacaba la bomba. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. y en la ba$a. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. avanzábamos sobre un banco de arena. ormando una balsa. 4i contábamos con tiempo. que era el gracioso. no había siempre negros que llevar. se les ponía en círculo. 7or uera lo regábamos todas las semanas. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. salido de la prisi"n. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. entonces los negros comenzaban a reír. y les decía. en cambio. que gastábamos alegremente. andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius. había negro que. se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. los anclábamos. y cuando no nos quedaba un cuarto. después de un largo via$e. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. consideraba al capitán como a un bienhechor. hierbas y escaramu$os que. Luego. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. cuando se retiraba el agua. los uníamos con tablones. y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente.

y a proa y a popa echábamos dos anclas. 7oníamos unos andamios. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo. (ntes había que cala atear las aberturas de un lado. . al mismo tiempo. para que no entrase el agua. atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. &espués. con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas. en caso de ser perseguidos. hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla.Luego i$ábamos en la balsa una polea. @odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente.

si me llegaban a ahorcar. el piloto. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. un poco sombrío y triste. La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. con el mismo nombre y apellido. en una ría conocida por el capitán. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros. Saldumbide. en un período largo seguimos siendo los mismos. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa. ango. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas. (l momento. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias. 4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. #l tal @ristán. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa. y estaba desesperado. y ondeamos cerca de >uelimane. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol. no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz. sí. #n la actoría les esperaba el agente. . y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. seg'n di$o. insolente y envidioso% parecía. Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. &el estrecho de la 4onda uimos a . )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que.ozambique. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. como el anterior. trozos de coral o de concha. que conocía bien a la gente. le trataba con gran consideraci"n. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. No era el nuevo piloto un canalla. #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. El <ra!#n entraba en el río despacio. como iguales. y lo sustituy" otro. el intérprete.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. o como se llamara.

Llegamos al +rasil. <! qué personal= -ie$os.acao. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. 4in duda. y con unos días borrascosos. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. el contramaestre subía al castillo de proa. el primero que hicimos con este piloto. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. ulcerados5 un espectáculo horrible. nuestro puerto de re ugio. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros.ondo=AAgritaba el piloto. B<. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes. &e los veinte o treinta negros tomados en . ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. ni congoleses. #ntonces. no sé si ahora pasará lo mismo. Ni mandingos. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda. y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. y. #l capitán estaba desesperado. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. y llegamos a +atavia. 4in duda. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza. pasamos al (tlántico. y conducirlos a (mérica. y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa. #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada. 4eg'n algunos marineros. esperando la orden para de$ar caer el ancla. Los mercados estaban vacíos. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque. #ra una miseria. el comercio de negros atravesaba una crisis. #l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. Lo atravesamos. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. ni uolo s. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. cerca de la colonia portuguesa de . #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables. de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. ti*osos. al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. .)uando el ondo disminuía. &espués de aguardar cerca de un mes.

(l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra. como usted sabe. 4e veía una costa pantanosa verde. y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . porque el de la cicatriz. el antiguo. #n general. ro$a a'n. de una monotonía terrible.Llegamos a las aguas de )hina. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es. en la cara. (lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. por lo que di$o. )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. las velas se tendieron en los palos. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. los vientos son constantes.ilipinas. como le llamábamos al antiguo piloto. cortándole el labio superior. muy al sur. :garte. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. La ballenera nuestra ue y vino varias veces. había vivido en . B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. que había salido en un $unco a nuestro paso. #l piloto mand" la maniobra. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. #l opio valía entonces una enormidad. @ristán. -enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. 4ali" el bote para levar el ancla. y unos momentos después zarpábamos con viento resco. #l capitán quería desquitarse a toda costa. #l 7ací ico es muy grande. Nos acercamos a tierra. como usted sabe. el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. no tienen mucho valor. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica. Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. más cincuenta barriles de opio. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. y la desembocadura de un río a lo le$os. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. #l capitán. parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto. B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco.

#stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. #l mar se extendía incendiado. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable. sin una nube. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos. Llevábamos un mes de navegaci"n. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. y se le había ocurrido que era más c"modo. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. #n la cubierta. (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. Nosotros le seguimos.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. desin ladas. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. en caso de necesidad. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. echar los chinos al agua. y que salían todos sublevados. corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. ( ortunadamente. que se contentaran con la media raci"n. como un metal incandescente. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. con los o$os inyectados. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores. caían a lo largo de los palos% el mar. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. #l capitán di$o que no había agua. (l anochecer. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. uera de las "rbitas. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. uno de los nuestros. los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido. en vez de echar agua a los chinos. y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. como un cristal undido. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. 4alimos en marzo. los echaremos al agua. creyendo que dominaría el tumulto% pero. como locos.

B/>ué queréis0 BHan matado al capitán. @ristán. 7asamos las primeras horas de la noche alerta. B4i os entregáis ahora. Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. y que hay tres toneles de p"lvora. . #n este momento. .cocina. >uedamos dentro los vascos y el timonel. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. (lguien ué por el martillo. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. que somos due*os de la 4anta +árbara. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. debía haber hecho causa com'n con los sublevados. #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. muchachos=AAgrit" el portuguésB. 7asado el primer momento de pánico. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. el de la cicatriz. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. con tal acierto. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. seguía en la rueda del tim"n. #chad la puerta aba$o. B<#a.rans Nissen. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. B!oBcontest" 4ilva el portugués. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. que era bebida que él solía tomar alguna vez. uno de los marineros le tir" el cuchillo. >uedamos incomunicados. )omo he dicho. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. B<#h. no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. que casi no sentíamos la sed. que se lo clav" en la garganta. Hecho esto. donde solíamos dormir los vascos. nos aprestamos a de endernos. <?endíos= No se os hará nada. indi erente a todo. y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. B/>uién va0Bdi$o el piloto. y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. @raed un martillo. con una br'$ula peque*a de mano. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. y dispar" un tiro adentro. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco.

)omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. #n las cru$ías. y decidimos traerla con agua. mirad allá. cerca de los palos. Había que acercarse al castillo de proa. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. )omenz" a llegar la luz del alba. las llaves. la abrimos para ventilarla un poco. Nos igurábamos que no daría agua. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. la voz de alarma. y tra$imos diez o doce litros de agua. nos di$o5 BLas llaves. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. . y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. y se lo di$imos al teniente. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba. estuvimos tendidos. 4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. estudiando el camino. No nos vigilaba nadie. con su habitual laconismo. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua. Nissen no había abandonado el tim"n. balanceándose con los movimientos del barco. murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. y éste.La amenaza hizo su e ecto. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. . Nos extra*" tanto silencio. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. y el barco navegaba a la ventura. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. que sacamos de nuestra cámara. nos di$o5 B. en caso de necesidad. #n uno de los via$es. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. #n vista de que nadie nos espiaba. -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. colgado de una verga. +urni. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron. la hicimos uncionar. # ectivamente5 estaba agotado. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos.uimos avanzando los cuatro con cautela. descansando. &eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. hubiese sido a costa de mucha gente. estando armados como estábamos y ellos no. se veían tendidos marineros borrachos. se*alando con el ca*"n del ri le. ( pesar de esto.irad. y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. lo volvimos a repetir. Nos quedamos sorprendidos. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos.

7ues en la otra verga está el doctor )ornelius.. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. . <Fa. y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. pero di$o que no. y ui yo. . (hora hay que aprovecharse. Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días.ariASancos. (rraitz. embutidos. (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. #se sí que está gracioso dando tumbos. carne seca. B-amos yaBdi$o el teniente. )ogí las llaves. #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. 4ubí por una cuerda y llegué al cadáver. $a=. que estaba de guardia. +a$amos a nuestra cámara.. acurrucada en los hombros del ahorcado. Ninguno de los otros vascos se atrevía. desde lo alto de una co a. eh=. y salimos a la escalera. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta. la abrimos.. dos barriles de vino y de ron.. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío.nvitamos a @ommy a venir con nosotros.B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. #ra la mona . a ver si tiene el llavero.

#l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. -an a conseguir que el barco se hunda. los co res de Saldumbide. adentro. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo. porque el barco empez" a navegar. y. le entr" una c"lera terrible. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. /7ara qué0 4i se cierra. nosotros nos iríamos. dando tumbos. que nos zarandeaba uriosamente. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. y entraba en las. y comenz" a llover. sobre todo. pero él nos contenía. que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. B4í% de$adla abierta. #l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia. >uería. pero aun no estábamos muy seguros. cuando vino éste. la de$amos abierta. 7oco después. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. no% que vean que nos necesitan. el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide.BNo. Nos sobraba el alcohol. abundantes y densas. y que. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. 7ronto de$" de llover. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. romperán la puerta. B#ntonces. Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. diciendo5 BNo. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. Nosotros. cámaras. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. armaban una algarabía in ernal. si nos desembarcaban en cualquier punto. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. en seguida se volverán a sublevar otra vez. La cuesti"n del agua estaba resuelta. Los chinos. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. &estilaba per ectamente. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. sobre todo. 4i no. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. y de$ad abierta la escotilla. 4e oía el ruido de la lluvia. de$ando el tesoro de Saldumbide. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. .

y con @ommy. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am. y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran.. e ectivamente. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco. habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. B#sperad un momento. (llen. ?esuelto este punto importante. uimos al castillo de proa. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. estaba con los holandeses% en cambio. a la luz de una literna que llevaba @ommy. 4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius. y. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco.. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. lo vimos $unto al og"n. y 4ilva )oelho. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. # ectivamente. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo. que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. ya capitán de hecho. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes. @ristán llam" a 4ilva )oelho. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. (llen y el $oven grumete. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta.. los holandeses. &esperté a @ristán. comenz" otra vez la hostilidad. (l anochecer. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. que quieren hablar con el piloto. . (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. el malayo. B/>uién va0Bpregunté. voces iracundas. en donde se habían orti icado los portugueses. 7or lo que cont" 9ld 4am. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. B4oy yo. -engo con 4am )ooper. el contramaestre. portugueses y holandeses. sintiendo renacer sus odios. el malayo. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. así ué. Los portugueses optaron por rendirse. y. )him. @ristán de :garte.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. más en n'mero. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. revueltos unos con otros.

(l 'ltimo. que había tomado al grumete por su protector. y le hundi" el cuchillo en el pecho. y le mordía en la mu*eca. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. y se retir" a su cámara. sin que yo al menos notara el golpe. hasta estrecharse con él. y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. . -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués. y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. dando un grito y llevándose la mano al vientre. @enía una ancha herida. se agarraban. se mordían.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. B<+ravo. #l barco estaba sucio. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio. B<!a.ué un combate terrible. . 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. el negro. en uno de aquellos momentos. y el otro tenía que soltar la cabellera. seguido de . lleno de basura. mátalo=AAdi$eron todos. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles.aryASancos. con tal uerza. aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. )him=AAdi$o @ommy. por donde se iba desangrando. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. de manchas de sangre. #ra al comenzar el alba. &II POR EL PA+Í-I+O . .nmediatamente &em"stenes. #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. Los dos hombres desa iados eran uertes. y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. al desasirse bruscamente uno de otro. en que los dos enemigos saltaban. se vi" a 4ilva que caía.ué haciéndose de día. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. !o me quedé a presenciar la lucha.

y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. en erma de v"mito negro. con gran sorpresa nuestra. y llenamos los al$ibes. y. con pa*uelos y trapos en la cabeza. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos. La tripulaci"n. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. con los que nos pusimos al habla. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. #ncontramos algunos barcos balleneros. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos. llevados por la monz"n del oeste. &on Fosé. y nos pidi" quinina. después de cantar una extra*a canci"n. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. Les di$o que eran demasiados. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. &e pronto. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. y decidieron desembarcar. 4tass. )omenzamos a marchar hacia el sur. que era una verdadera pestilencia. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. pero no había quinina. y así ueron llegando a tierra. vete t'. de una vegetaci"n lu$uriante. los de$aba y echaba a correr. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. hasta detenernos en una de éstas. a buscar el estrecho de . en aquella inmensidad desierta del 7aci ico. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. Nos uimos acercando. hubo que limpiar la bodega. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. con su hatillo. echábamos toda la chinería al agua. #l barco aquél se hallaba apestado. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. y pasamos por delante de bahías estrechas. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. verdaderos esqueletos amarillos. y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. atacado por la iebre. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. y convirti" el castillo de proa en en ermería.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. . 4alían de la bodega en grupos de treinta. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica.agallanes o el )abo de Hornos. se tir" al mar. se levant" de la cama delirando. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. y cuando había una braza de ondo o algo menos. Libres de chinos.

4e podía escapar bien. era un disparate. Nosotros mismos. . y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. 7asamos días muy angustiosos. porque casi toda estaba en la convalecencia. otros pusieron una cruz en el papel. ué a ver al capitán. . se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. por un barco con las velas desplegadas. y nos lanz". se nos muri" del v"mito. al que tomamos al principio. estábamos uriosos. y nos acercamos al continente americano. el de la cicatriz.alvinas. La bruma se nos echaba encima. 4eguimos navegando. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. que. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. el de la cicatriz. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. si volvía a proponerle aquello. a gran distancia de tierra. #ntre el segundo contramaestre. entre la niebla. #l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a. y de$ábamos hacer a los conspiradores.agallanes. Hacía un río terrible. . convencidos de su impotencia.. hacia la isla de la &esolaci"n. por no saber irmar. los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. a la anochecida.@ristán. Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. @odos ueron arrestados. pareci" con ormarse% pero. #l será ico don Fosé. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. @ristán. )uando cogían alg'n negrero. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas. aquel hombre era un santo.bamos a la altura de 4an -icente. nos ahorcarían. por primera providencia. y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. que ué también de los del pacto de los piratas. en la +ahía de la 4oledad. se quedaban con la presa. le mandaría arrestar. Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n. con cualquier pretexto. #ntregar El <ra!#n a los ingleses. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. :na noche.. menos los convalecientes% unos irmaron. el cocinero y @ristán. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. -erdaderamente. Luego remontamos al norte. al entrar en el camarote. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. el capitán mand" poner el barco al pairo. (cercándose a tierra. #l capitán le di$o que. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse. el puerto del Hambre. la bahía de la &esesperaci"n. que comenz" también a presentarse en el barco. el de la cicatriz.. en que los con$urados comenzaron a gritar. No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . los vascos. 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. La travesía había sido muy eliz. una andanada. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. ateridos de río. 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. :n día. no s"lo no se con orm". #ra cosa bien di ícil. y. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él. &escansamos al llegar a las islas . al anochecer. Había bastante viento. &espués de la con erencia.

que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. se hizo la maniobra. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. peti oques. podían comprometernos. propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. #l capitán no replic". el palo mayor qued" hecho trizas. para que viniera a visitarnos a bordo. para aligerarnos de carga. entusiasmados. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. se extendieron para coger el mayor viento. ( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. y mat" a otro marinero. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. y seguimos navegando. de poleas y de cuerdas. 4in embargo. sin más preámbulos. #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. di$o al teniente que. La muerte del capitán y del médico. no solt" una andanada. ( la segunda andanada. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. el de la cicatriz. vimos que aparecía el crucero inglés. iba a abrir un boquete al barco. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. cuadradas y triangulares. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. y pudo acercarse con relativa rapidez. 4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. se inclin" hasta hundir la proa en el agua. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. &e pronto. al caer de la tarde. y El <ra!#n qued" inm"vil. Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar. la izamos tirando de las cuerdas. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. B<)allaos=AAdi$o el capitán. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos. intencionadamente. @ristán. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. los anillos chirriaban. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. di" un bote terrible. el de la cicatriz. las vergas eran estiradas con uerza% oques. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. . y. mal explicadas. como el tubo de una pipa de barro. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. @ristán. si no le parecía mal. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. iz" la bandera inglesa. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. #stas cosas tienen segunda parte. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. Nuestra tripulaci"n estaba anhelante.

&icen que por allí. ( todo esto. por lo que di$o el capitán. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros. &ebíamos estar cerca.. . (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. un corta río y un mazo a la bodega. enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. de arena que brillaba al sol. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. a media tarde. agu$as. 7arecía un animal moribundo. y la popa se levant" en el aire. aunque más redondo y amarillo. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula.. al llegar a la desembocadura de un río. alguna estratagema. #ste árbol. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide. el cocinero. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. se encuentran estos poderosos castillos antiguos. 9tros. con alguna colina de trecho en trecho. El <ra!#n sigui" navegando.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. por orden del teniente. hasta desaparecer en las aguas. ?yp. Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima. No nos pareci" conveniente desembarcar allá. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. #mbarcamos tres ca$as de galleta. tiene un ruto parecido a la aceituna. hundiéndose . La proa ué hundiéndose. (l día siguiente. a pesar de que estábamos hambrientos. &e pronto. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. y se les oy" golpear por dentro largo rato. Los del crucero temían. ba$aron los ri les. podía parecer sospechoso. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. en los límites del (tlas. sin duda. @odos convinimos en que era lo más prudente. decidi" acercarse a la costa a ricana. Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. todo lo que pudimos. ti$eras. hasta que. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. nos detuvimos. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. el argán. Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él.

No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. era mane$able. sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. Nos acercamos llenos de esperanzas. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. #l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. Habían pensado. @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra. estudiaba el plano. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo. pues estos moros eran todos traidores. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante. pero estaba muerto. . Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo. desharrapados. #ra imposible resistir. y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. sarnosos. dimos vista a Lanzarote. ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. &e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. +urni. armados con usiles antiguos. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio.. con la br'$ula. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. ( la luz de la linterna. decidimos enterrar los co res. . Habíamos acabado esta operaci"n. y como el viento. Los de la orilla siguieron disparando. #l otro huy". pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. #stábamos esperando. y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. aunque muy uerte. en se*al de que nos rendíamos. #ntre ellos. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera. cuando son" una descarga cerrada. que los sesos saltaron por el aire. (demás. Los moros aparecieron a la descubierta. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. se mani estaron como amigos. sin duda. (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos. cuando se presentaron media docena de moros. ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses.e acerqué a él. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. el capitán.

era antes de que entráramos en él. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. e ectivamente. &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. y una lista de la tripulaci"n. y todos contamos. poco más o menos. obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. No tardaron en encontrar lo que yo pedía. /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. nadie sabía nada. haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n. #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. . para ir a . !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. sin duda.tchaso y me uí a mi barco. se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces. #sta ha sido mi historia. !o había tomado el camino derecho. encargué al abogado de la )ompa*ía. la misma historia. #l capitán se mostr" tal como era. seguramente. #l otro. &e la suerte de los demás ya no supe nada. 4i el barco se había dedicado a este negocio. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte. . sereno y tranquilo. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos. #l inglés. Los demás. ?especto a la trata. me casé y mi comercio ué prosperando. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. y desde entonces me empez" a salir todo bien. pero honrado y $usto como pocos. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta. por cuenta de la cual yo navegaba. a la altura de las )anarias. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos. los marineros. el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. que es muy perro. no quiso dar su nombre.slandia a la pesca del bacalao.e despedí de . me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería.#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. @ristán. y. cuando pas" un barco rancés a poca distancia. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre. el de la cicatriz. y aquí me quedé% puse una cordelería. (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla. uimos tratados con poca severidad. con los mismos detalles.

ary quería. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia. 7asaria unos dias en L'zaro. 4i . galanteaba a . /7ero cuál0 No podía comprenderlo. 1enoveva me decía que Fuan . #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n.irme en mi decisi"n. de acciones nobles. en el vapor que nos llevaba a +ayona. de pelo gris.A+HIN6 EL .INERO I . pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona. pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. las dunas amarillentas. (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé.ary. los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar.ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva. la hi$a de :rbistondo.>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable. -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. &ebía de ser hombre muy tímido. por supuesto. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar.achín. pesado. . Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto. horrible. escribí a la )ompa*ía. . decidi casarme en seguida. el poderoso minero de L'zaro. uerte. se acerc" a mí y hablamos. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas. Luego. LIBRO QUINTO JUAN . #ra todavía un hombre en pleno vigor. #lla no le hacía por ahora el menor caso. #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme. grueso.

y el patr"n dio la orden de partir. me tendí.. (ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. el mar estaba tranquilo. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. y al oírle olvidé mis preocupaciones. Llevé mis ba'les a la barca. @enía esperanzas de que hubiera viento. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. cuatro marineros. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora. apoyado en un rollo de cuerdas. cruzamos por el +oucau. Los marineros retiraron los remos. #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco. Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. encima de mí. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente. La noche estaba tranquila y h'meda. el beber vino me emborracha. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer. los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire. mon"tona y llena de variaciones. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. . 4alía al amanecer. el umar en pipa me marea. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando. las estrellas brillaban con un gran ulgor. #l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica. #l enamorar me averg\enza. (quel hombre era un Hamlet. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos. y al rayar el alba. &e pronto la vela se agit" temblorosa. un Hamlet campesino. íbamos de$ando una estela blanca. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. el timonel y un grumete.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. a la luz del amanecer. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. Había seis hombres. No había brisa a'n. y esperé impaciente la salida.e dio mucha pena. que dice así5 . 4alimos llevados por la corriente del (dour. brillante. No se movía ni una rá aga de viento. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. pasamos la barra. a uerza de remos.

La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. #stábamos delante de Faizquibel. !o miraba estas aguas sin pensamiento. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar. con sus rocas. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa. como algunas barcas pescadoras. cerca de la costa. con una vaga tristeza. los montes de #spa*a. re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. #stos pataches de cabota$e. ormada por cantiles obscuros.uenterrabía. y comimos todos raternalmente. y más le$os. Los cuatro marineros del patache. . Las rocas de los . por poco que sea éste uerte.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. 7asamos Hendaya y . apenas rizado. despe$ada de brumas.7asamos por delante de +iarritz. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa. sus suaves y ba$as colinas. se veía clara y distinta. el agua. que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento. tienen tan malas condiciones marineras. #ra hora de comer. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa. Larrun apareci" cortando el cielo. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. obedeciendo la orden del patr"n. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. muy azul. #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao. so*olienta. ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. con un azul de 7rusía.

7asamos así horas. en el mismo sitio. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles. como muertas en la calma absoluta de la tarde. los stratus obscuros en orma de peces. #l chico se subi" por el palo del patache. 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. arrugadas en sus grandes pliegues. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. a arreglar una polea.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. como una ardilla. . (ntes de llegar a 9rio. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. :no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. acabaron por ocultar el sol. Las grandes nubes escarlatas. blandas. re le$os que no llegaban al interior de las olas. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido. #l sol ba$aba en el horizonte. pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. inm"viles. y los arenales h'medos brillaban al sol. #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados.

zarra y comenzamos a entrar en las puntas. se en urecían. . . 7asamos por delante de la playa de las (nimas. . !o sentía una gran angustia. enorme.zarte. llenas de re le$os. #l viento. se impacientaban. pr"ximas al acantilado. ti*endo de ro$o las ganas. porque tengo prisaB di$e. ! ya menos inquieto. #ra verdad que . apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . que había saltado a otro cuadrante. os orescentes sobre el lomo negro de las olas. se hizo uerte al avanzar la noche. . #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. de blancos meandros de espuma5 unos. Las velas. uí a casa de mi madre.e voy. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e.ary y de . obscuro y sombrío.uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. desgarrados y rotos. ( los lados del barco el agua producía un murmullo. Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad. No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. y pudimos navegar de nuevo. pero ella no le hacía caso. ue aclarándose. B+ueno.achín. Las espumas. rodeada de un halo ro$izo.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso. B7uedes estar sin cuidadoBme di$o.achín galanteaba a la chica. amarilla. ahora retemblaban. regulares% otros. brillaban muy blancas a la luz de la luna. interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono. parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando. buenoBme contest" el patr"n. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra. 4u contestaci"n me tranquiliz". #staba desierto. tenían c"leras de algo vivo. y la luna. . se veían a la luz de la luna.( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol. +isusalde y las casas de . y la obscuridad se precipit" sobre el mar. &imos vuelta al .

y comenz" a explotarlas. a los cuarenta a*os. ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé. de pronto. que era un lord +yron de taberna. me senté. B7ero habrás oído hablar de él. !a machucho. #staba el tiempo templado. Fuan . pero parece que está harto de su gazmo*ería. cuando andaba vagabundeando por el pueblo. No creo que le haga el amor a . la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista. ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de . le acompa*é. el puerto. las casas. y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía . 4aqué una silla al balc"n. #ra gran madrugador y salía temprano para su visita. le di$e si conocía a . #ra demasiado temprano para ir a ver a .II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana.achín. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio. B4in embargo . . con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal.ary. tom" las minas de +eracochea. el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro. y en la carretera me encontré con el médico vie$o.ary. @' le conocerás. BNo% no creo haberle visto nunca.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . B7ues . 7uedes estar tranquilo. !o solía decir de él. No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. le pedí in ormes de . BNada malo.ary.. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario.iravilla% pero. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n.Bmurmuré yo. No sé si naveg" un poco% pero si naveg".achín es hi$o de un caserío de tu abuela. B7oco. se ha casado con una se*orita rica y remilgada.achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB. #l sol se levantaba. no le tom" gusto al o icio. y. Le saludé. #staba impaciente% salí de casa. B..achín.

solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde. me miraba de través% pero no pasaba de ahí. y. muy ino. B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás.achín. (lgunos amigos me di$eron que . sino de ser eliz. pero se le pas" pronto el en ado.ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga. B/&e veras0 B4í. . y se marchaba a pasear por el mar. que se llama (gapito.nglaterra. y paseábamos $untos. #ra verdad que. me encontré con >uenoveva.e despedí del médico. #speré un poco. y por toda la chiquillería. B#s que está algo enamorada. #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido. Le pregunté por su padre. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento. B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien . No las tenía todas conmigo. hecho en . no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna.achín me espiaba. . @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . ( . @odos los días esperaba a . La encuentro más pálida y triste que antes.ary era una buena muchacha. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. #l recibimiento que me hizo . B@en cuidadoBa*adíanB. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida.ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que . 7or la tarde. aunque ella se oponía y se ruborizaba. pero que podía haber hecho una boda me$or. al toparse conmigo.achín y le diré algo importante. después de comer. . !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda.ary. el gran :rbistondo. apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande. ! él no la hace mucho caso.achín tiene malas entra*as. )uando llegué a casa de ?ecalde. (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con . que iba a entrar en una casa de la carretera.. B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a .ary después de que ella concluía su traba$o. .ary borr" todas mis inquietudes.e parecía una amenaza ridícula. .. dímelo a mí5 yo le llamaré a . se abría la puerta.?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. la abracé e usivamente. y me volví al pueblo.aryB. cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia.

+rillaban dentro las luces. y había romería en (guir". resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas. . Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda.uimos . #ntramos en la ermita. en el ondo. cercado por una tapia ba$a encalada. @omamos por el camino de #lguea. parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. &espués de merendar. por las cuestas. #n el raso de la ermita. 4hanti. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo. el mar.uimos después a merendar entre los helechos. entre casta*os y carrascas. . nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita. Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería. gozando de la hermosura del día. B<#h. . algunos dándome una palmada en el hombre. de zarzas. Llevábamos una gran cesta.ary. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara. (llá aba$o. del silencio interrumpido por el ruído del mar. y estos aldeanos. un monte pr"ximo a L'zaro. de los per umes de la tierra en oto*o. Ni una lancha aparecía en el mar. unas cuantas muchacas estaban sentadas. entre el olla$e. de helechos. de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o.ary. se veía L'zaro como un pueblo de $uguete. Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz. ( un lado teníamos el monte poblado de robles.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores.

en que yo me cubría de gloria con gran risa de . y dándole un empu$"n. en casa. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres. #l se decidi". que se acercaron a mirarme todos en ila. )ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. ( las diez. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos. B<+ravo.ary. y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. la religi"n y el baile son las más importantes. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n. &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. . yo ui el primero en sacar a bailar a . con raz"n. e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. 7or eso di$o -oltaire. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. . hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias.ary. #n el camino. (gapito bailaba eH c?t"edra. bailaremos. 4abido es que. le di$e5 B(nda. y uimos luego >uenoveva con (gapito.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores.B!a lo creo. en la plaza. dábamos una vuelta por la (lameda. por el lado de tierra. el uturo antrop"logo. tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. entre estas tradiciones. ?ealmente. sin poder bailar. la )ashilda. 4eg'n parece. #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. &espués de cada baile. como no sabía mover los pies. al lado de >uenoveva y de (gapito. los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o.ary besaron la cruz por el lado del mar. #lla. #sta es la costumbre clásica de L'zaro.ary. &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él. tan serios y tan graves. Llegamos al ?ompeolas. #lla no pudo contener la risa. riéndose% yo. los dos desmoralizábamos el baile. !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. y >uenoveva y . hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. bailando. no seas tonto% sácala a bailar.

( veces. y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. Los dos hombres. )reí que me querían tirar al agua. #staba solo en el ?ompeolas% el mar. el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n. chirriaron las garruchas. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. y en vez de ir al casino o a mi casa.(l volver a casa. )omenzamos a navegar con gran velocidad. y mis pensamientos se reconcentraron en . y levantaba nubes de espuma. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. y para no estropearlas pisando encima. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo. !a allí. Los enamorados son insaciables. La noche estaba muy negra. . /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada.ary. silbando.ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. cogieron cada uno un remo y. me marchaba al ?ompeolas. solía pasar todas las noches por delante de su casa. #ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. #l oque se extendi". .e había llevado a su goleta. a quien no se le veía la cara. agitado. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad.achín. Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. me ui hacia el borde del malec"n. yo quise abrazar a . retorciéndose en torbellinos uriosos. ( pesar de esto. y me dirigí hacia casa. Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. como loca% las garruchas chirriaban. me agarraron. ya al inal de septiembre. :na noche. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas. le conocí. tiraron de las cuerdas para izar las velas.ba marchando de prisa. #ra . ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. me había retrasado. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. de$ándome a mí atado y con la boca tapada. llevaron el barco hasta las puntas. #lla estaba $unto a los cristales. pero ella se me escap" riendo. donde brillaba un grupo de estrellas. apalancando en las paredes y remando. la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. me veía. . el viento soplaba con uria.

?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi".achín burlonamente.rayburu.achín en la roca. !o le miré estoicamente y no le contesté. y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales. en aquella obscuridad. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. @ras de muchos es uerzos y a anes.Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca. &emostr" que era un piloto atrevido. !a sabes que esa mu$er no es para ti. Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. :na hora después estábamos delante de . me cogieron. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo. si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua. La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco. >ue te conste. . B+uenas nochesBme di$o . Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces. el uno de los hombros y el otro de los pies. /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos.achín hubiera pensado echarme al agua. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. . desollándome una mano. de una manera lamentable y desesperada. íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos. que os orecía en las tinieblas. Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente. Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de .rayburu. B)ogedleBdi$o .achín a los suyosBy de$adle ahí arriba. en su concierto continuo de ruidos y de murmullos. pude soltarla de la ligadura.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido. ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. /7ara qué protestar. dirigiéndose a mí con ironíaB. y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. con la terrible mare$ada. No sé c"mo pudo atracar . La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas. Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies. ?espiré a pleno pulm"n.

1rité.No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme. pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. aprovechando la marea ba$a. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio.i madre habría dado parte de mi desaparici"n.zarra. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada. ( veces sentía el temor de deslizarme. y mi pecho respir" con desahogo. 7or entre las zarzas y malezas de . 7asé la noche de una manera horrible% helado. además. nadar hasta la gruta del . y gritaba renéticamente como un loco. La luz venía iluminando el mar. y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos. Lo me$or era tener paciencia. @odo el mar iba iluminándose. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo. )omenzaron a salir las lanchas pescadoras. como despavorida. . podía ir avanzando por las rocas.e registré los bolsillos% tenia "s oros. 7ensé en lo que sería me$or. (llí no había pa$a. #n 'ltimo caso. extenuado. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. La brisa ligera hacía temblar los maizales de . (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. ya calmado y tranquilo. sola. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba. escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas. . #l viento venía en rá agas violentas. . en donde yo estaba tendido.rayburu. y. . como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. pero sí zarzas. la pobre estaría desesperada.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera.zarte% alguna golondrina. y el disco del sol sali" del ondo del mar. y salir. no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero.

<>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria. con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo. suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco. 1uardaba unas cuantas cartas de . Nadie se acercaba. . interrogando al chico que llev" la carta. . B(hora. sin el menor rastro de vegetaci"n. #n ella venía (gapito.ary. escudri*aba el mar. creyéndome muerto.ntenté encenderla sin papel% no pude. citándola a la salida del pueblo. . . (l verme tendido se asustaron. que me esperaban. Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente. :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en .rayburu. e.ary. &esalentado.mpaciente.rayburu. me tendí al sol y quedé dormitando. y a la cuarta. el novio de 1enoveva. luego otra.ary.rayburu. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. ! mi madre estrech" a . #ra indispensable.achín no se había limitado a llevarme a mi a . abrazaos vosotrasBles di$e yo. #ncendí una. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada. una hermosa hoguera se levant" del pe*asco.No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas. . en un momento de cansancio y de debilidad. mi novia. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas. :na trainera llegaba en mi auxilio.e despert" una voz y el ruido de los remos. (l llegar al muelle vi a mi madre y a .ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente. #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador. 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía.e registré los bolsillos. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso.ary. averiguaron que procedía de . pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas. Las dos me abrazaron llorando. y otros marineros. La misma ma*ana envi" una carta a . ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. . (l saber luego que yo había desaparecido. irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio.achín. )uando se calent" el hornillo de la roca. &espués supe que la maquinaci"n de . ?ealmente. les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a . comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". había que sacri icarlas.

I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos. Llamamos a la criada. 7ara abrirla a solas8. en una banda de papel pegada. B/Has pedido algo0 B!o. no. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos.e detuve. Nada% no había nada. y en ésta una llave su$eta por un cord"n. B/>ué es eso0Bme di$o mi madre.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes. pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de . B4í.achín de nuevo. B. #staba soltando la llave para meterla en la cerradura. al volver a casa. me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. ponía5 6. B/>uién la ha traído0 B:n hombre. La de$é sin abrir. #n la tapa. le quité el papel. comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte. &esaté el paquete. . B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté. y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa. . :n día. cogí los papeles que la envolvían. #l.e lo iguro.uy reservado. BNo sé. . /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. muy empaquetada y llena de sellos de lacre. que era una muchacha nueva. /esperas alguna cosa0 BNinguna. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro.ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano. B7ero. y apareci" una ca$a de metal con su asa. con su dinero y su in luencia.

B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. pidiéndole un taladrador de metales. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese. y veremos lo que tiene dentro. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. y a los dos días.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. el relo$ero. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. el cochero. porque era hombre muy marrullero. Había dentro un mecanismo ingenioso. si hay algo peligroso. Hecho éste. y no quise preguntarle más. Hablé del caso a 1armendia. abrimos la ca$a. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero. 1armendia mand" un recado a Sapiain. BLo esBcontest" 1armendiaB. B. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. 7arece p"lvora. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a. 7or la noche la cogí y la llevé. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. ha de$ado el paquete y se ha ido. (l poco tiempo sali" un polvo negro. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico. B/>ué será esto0Bpregunté yo. el armacéutico. aquí. lo hubiera usted pasado muy mal. 4eg'n me di$o 1armendia. ( la ma*ana siguiente.ndudablemente.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. No tenía mucha con ianza en 4amson. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho. y al abrirla se le destrozaron las manos. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. -amos a atacarla por otro lado. debe estar en abrir la ca$a con la llave. cuando pas" 4amson.

con severidad.ary. que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. ella lo detendría y me lo enviaría. que yo aparecía como un miserable completo. !o le hablaré después. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. todo arreglado de tal manera. 7aramos en casa de . !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB. B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para . .e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. en coche. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido. . parte de mi c"lera desapareci".para .achín el sobre de mi tío Fuan. B#stá bien. asombrado del tono del médico. creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva. . sin duda.achín levant" la cabeza. entregarle a usted este sobre del di unto padre de .achín nos mir" con aire sombrío. La una.ary.e choc" ver a mi enemigo de cerca.i tío me recomend" que se lo diera en su mano.achín la primera vez que lo encontrara. >uizá. me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba. dispuesto.uimos $untos a . #l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. pero al in me convenci".achín y subimos los dos a su despacho. 4i usted quiere. en vista de su aire miserable.uy bien. muchas graciasBmurmur" él. y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle. a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa. . horrorizada. #n poco tiempo se había ave$entado. B/( qué hora0 . B4í. #lla. . B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro. !o me opuse. a replicar con violencia% pero se call". no se lo diese. . #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a .ary. sus pupilas ulguraron% pero no replic".zarte. :na semana después. iré a su casa esta tarde. Las me$illas pálidas de .achín tomaron un tono ro$o. No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme.ary. BLa otra. y tenía que entregar a . dicho con tal per idia. B.

y nos uimos. #l doctor y yo nos levantamos.B( las cuatro. con su gorra calada hasta las ore$as. #l viento mugía en las calles. #l vie$o. haga buen tiempo o malo. si le parece bien. >uieren salir. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas.achín entregado a su desesperaci"n. No estaba contento% preveía una catástro e. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. y aunque todavía no había aclarado. . una ma*ana de octubre. (manecía una ma*ana imponente. #l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores. con un temporal deshecho. me vestí. envuelto en el sudeste. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. de$amos a . Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n. B+ueno. que yo ignoraba.PESTAD :nos días después. B7ues a esa hora allí estaré. me desperté con el ruido urioso del viento. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. me puse el impermeable y me eché a la calle. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. & LA TE.

que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas. . arrancaban puertas. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. bien su$eto a popa. grit"5 <(vante= Las dos lanchas.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . y Larragoyen. haciendo un ruido de terremoto. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. hombre. #l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. danzando en el agua. al amanecer. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. entraban por las ventanas de la atalaya. Larragoyen y otros marineros ueron entrando. atravesaron las puntas y entraron en el puerto.uchos de los que habían votado por la salida. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo. . 4i pretenden entrar aquí. se acercaron a la barra. 4i hay más votos para salir. crucé el ?ompeolas. concluyeron por quedarse. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. a pesar de los gritos de sus mu$eres. Llegaban ritmicamente. #l atalayero. los se*eros. al ver el cariz del tiempo. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. que hay que quedarse en tierra. cuando vi" la ocasi"n propicia. el que quiera puede ir al mar. 4i las se*ales son de bonanza. les mand" pararse. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso. lo que me había dicho el atalayero. 4i no se llega a la unanimidad. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. llaman s"lo a los patrones. 7ara momentos peligrosos.etiéndome por el agua. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. y. en vez de mandar recado a todos los pescadores. y luego se cuentan unos y otros. 4alí de la atalaya. ( mí me miraban. entonces se somete el allo a votaci"n. haciendo de espadilla. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. desapareciendo entre las espumas. )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. con la bocina. quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. se lo indican a las llamadoras. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. subían por las rocas. me di$o que dirigiera yo. 4i las se*ales son de tempestad.zarra y en (guir". es más conveniente un remo largo. @odas las mu$eres y chicos nos . La lancha no tenía tim"n. que prepare el bote de salvavidas0 B4í. y en el extremo del muelle. después de discutir los patrones. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. arrastraban todo cuanto encontraban. y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. como montes. se van a perder. 4eg'n di$o el atalayero. />uiere usted decirle a Larragoyen. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir. para que estudien los cambios atmos éricos. el patr"n. una casa. #l viento soplaba urioso% las olas. y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. con una galantería marina. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. entonces es obligatorio permanecer en tierra. &eben venir cansados. 4e solt" el bote de salvavidas. llegaban hasta las casas.

sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. mezcla de aceite de linaza. #speramos a ver lo que ocurría. se veía una barra negrísima. :na de las barcas pas"% la otra. en el tim"n. cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. seg'n di$eron. sino dando la vuelta. . B<Hala= <. y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. muy desagradable. enormes. sin cambiar apenas. #l horizonte se llenaba de nubes negras. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. de pie.contemplaban con ansia. en el ondo del cielo. Larragoyen. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. amarillas. Las olas. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. en el mar. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. cerca del agua. #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas. #n este momento. &esde el mar. 4alimos de las puntas. quitándose la boina. >uizá mi sino era morir asi.uera=AAdi$e yo. se perdía. de héroe. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue. (sí lo hicimos. de pescado rito y de agua de mar. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. el espectáculo de la tierra era extra*o. )on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. los seis hombres en los remos% yo. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo.

en cambio. y tres muchachos más. tan s'bita. una ola de aquellas cilíndricas. me parecía peligroso. por lo menos. con un enorme estupor. Nos acercamos a las puntas. se nos ech" encima. con el oque hinchado. (l verme todavía en la lancha. como hueca. como un cisne antástico. No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. en un ángulo lo más acentuado posible. . se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. y la goletilla iba al ondo del mar. el novio de 1enoveva. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía.achín.7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo. como les llaman los marinos. con una rapidez inaudita. maniobramos para cogerla de rente. saliendo de las puntas. o. Llevaba dos pasa$eros5 . no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. <Hala= BNada. B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB. pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha. Hay que pasar. . como hueca. #n esto. cuando.altaban (gapito. Larragoyen nada di$o. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra. vino en diagonal tan rápida. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros. . que venía. vimos la goleta de . vamosBdi$eron todos. los golpes de mar de ordenanza. más voluminosa que las otras.achín y su criado. &espués de las tres olas uertes. @odos nos quedamos at"nitos. nuestra probabilidad de pasar era menor. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. no encontramos a nadie. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. rasando el agua. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes. con la gente cansada y anhelante. Nuestros remeros estaban rendidos. que no hubo tiempo de ponerle la proa. a veces. #n vez de recibirla de través. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. yo me indigné. &imos la primera vuelta. una cuerda rota. venía un momento de relativa calma.r a guarecerse a 1uetaria. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. &esde donde estábamos. demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz.

( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables. . y. tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua. que estaba sirviendo en L'zaro. :no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". tendido. y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa. como casi atravesándola por en medio. acurrucado. La conducta de .achín la de$" asombrada. y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día. cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. (l llegar al aro.achín. &I UNA +AN+ICN PESADA )uando. vi a mi novia palidecer y llorar.achín sabía que entre los pescadores era odiado. Ni mi madre ni .(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento.achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta. #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. . Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% . al pasar cerca de nosotros. .ary lo que había pasado.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. el barco es buenoBdi$o el criado. 1enoveva sali" a abrirnos. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando. #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n. B! los tripulantes. 4alimos al muelle. 4obre la cubierta estaba .achín. #l y su criado se retiraron.ary se habían enterado de lo sucedido. sin atender a las indicaciones del atalayero. <>ué bien han hecho la maniobra= B4í. por la tarde. . -ino con nosotros una hermana de (gapito. !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo.ba a marcharme a casa. . se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. nos ech" una cuerda. y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. allí donde se con undían el cielo y el mar. le conté a . que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. y no quiso presentarse como nuestro salvador.

eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí. que era una persona sensata. #n el ondo. (llá estaban Larragoyen y sus amigos. .achín era. y a un marinero vascongado. 7or la noche ui al 1uezurrechape. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. ( un marinero. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron. y celebraban su ortuna. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. (sí es la vida. B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. capaz de cosas buenas y de cosas malas. !o pensaba que . le pude convencer de esto. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. y aunque parezca absurdo. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. el del astillero. quién sabe=AAme di$eron. no se le convence nunca de nada. un hombre violento. dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. para entregarse a la alegría y al vino. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan . como había prometido. cuando menos dice una canci"n es me$or. sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo. después de haber estado cerca de la muerte. La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. sin duda. No era posible convencerles de otra cosa y los de$é. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar.achín al socorrernos. La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti. que me recibieron entre aplausos y gritos. B<>uién sabe. 4hempelar. 4hanti.-olvimos a L'zaro. (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . #llos vivían.

B+ueno. monstruosas.ary ni de mí para nada. sin parar. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes. que trenzaba. yo era más uerte que él. lo con ieso.uera= <. pase usted a casaBle indiqué. se*ores. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n. 1racias al sereno. B@engo que marcharme. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas. 4e iba acercando el día de nuestra boda. y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera. me voyBy me levantaba para marcharme. BNo te vayas. perseguía estas melodías atropelladas. abandonamos el 1uezurrechape. &II .A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que . Llovía.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. 7as" . con gran curiosidad.achín no se ocupaba de . 4hantiBgritaban los demás. subi" las escaleras conmigo. noBdecían todos. B<. )uando ya no podíamos con nuestra alma.e eché a temblar. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera.2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<. . />ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. que me encontr" y me acompa*" hasta casa. ( veces decía5 B+ueno. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco. y nos uimos a casa. No se le veía $amás por L'zaro. (demás. vi a . !o. 7ensé que no intentaría atacarme. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". B4í.achín que me esperaba en el portal. :na noche. 4hantiBgritaba un vie$o.achín. al entrar en casa. que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. . BNo.

Hablaron los dos largo rato. <adi"s= . B>uisiera saludarla.e guarda usted rencor0 BNo.achín.Ble advertí. &ígale usted que es de parte de su amilia. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable. &éselo usted el día de la boda. B#ntonces.. B4í.ary. B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba. . B)ierto.e tendi" la mano. (l salir . no% puede usted estar tranquilo. B/#h0 B4í. pase usted.achín estuvo con ella muy amable.>ued" mirándolos de nuevo. vacilante.achín era un tipo raro en todo... me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro. B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella. !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. @omé el sobre. B:sted dirá lo que quiere . #l sigui" mirándolo todo con atenci"n. qued" sorprendida no se por qué5 . B/>ué te pasaba0Bla di$e. -oy a decírselo a usted en seguida..e entreg" usted un sobre del padre de . !o le contemplaba con marcada impaciencia. a pesar de que creo que tengo motivos.. Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í. BNada. yo alargué la mía y me la estrech" con uerza.achín. . 7robablemente ya no nos volveremos a ver. nunca. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba. B+ueno. en su conducta. /. B/@anto se parece0 B#s idéntico. #l tal . #ntramos en el cuarto de mi madre que. al ver a . (l volver encontré a mi madre un poco excitada. B/No será una venganza0 BNo.

la venganza del sarnoso contra el sano. 8La bondad es la uerza de los privilegiados. hi$os del mismo padre.achín.&ías después. 7asaron días.achín.. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. pienso que ésta es mi venganza. No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. la venganza del abandonado.ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos. sirviente de casa de nuestra abuela.. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente. para que puedas vivir con tu marido. hermana mía. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados.achín.achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas. )ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles.elicidades. nuestro enemigo. #l día de mi boda. se embarc" en la goleta. No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido. 8(di"s.i querida . querida hermana. #ran acciones de minas. al llegar a casa de mi madre. 4hanti. . 8Fuan. es pariente mío. .. títulos de la &euda.8 (l escribir esta carta se veía que . 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha. !o aun no lo puedo ser.ary abri" el sobre que me había dado . al enviarte esta dote a ti. a quien tanto he odiado. semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él. ni todo el mundo puede ser bueno. #ntre ellos había una carta. 8No todo el mundo puede ser sano. . que decía así5 6. . con su criado. una ortuna. casi hermano. y como no lo puedo ser. La atalidad lo ha dispuesto así. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado. . una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa.

LIBRO SE8TO LA SHELE .

!o mismo me conmoví. . que por entonces se había quedado viuda. 4iendo médico aquí. #staba ahí sentado. (l principio me oía ir"nicamente. Lloraba como un chico. se trans orm". entre ellas. B/( los dos0 B( los dos.achín0 B4í. la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. en donde estuve dos a*os de médico. ya lo sé. .uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios.EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. B/Los ha conocido usted0 B4í. B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo. y. donde t' estás.I HABLA EL . el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa. #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona.e tenía que hablar. No creía que tuviera el coraz"n tan blando. B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. so pena de perecer y no tener una visita. . #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil.achín. había que estar bien con ellas. y me di$o5 B/4abrás que se march" . B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela.

que también la 4hele está mala. B+ueno. y que no tiene mucha uerza orgácica. y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio. está o$erosa.. B-amos. ina de tipo. 7ero me ale$o de mi historia. .e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. como por un su rimiento contenido. sin levantar los o$os del suelo. ya irá. A/No tienes novio todavía0 BNo. #sto no lo digo delante de un orastero. me di$eron5 B#spere usted. B/>ué hay.uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. acércateBle di$o tu abuela. . B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. pero en general no es uerte. Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. 4hele0Bla decía. $amás. muy ina. que ba$" la vista% le tomé el pulso. -i a tu abuela. muy pálida y muy triste. que tiene algo de pá$aro. !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche.. aunque no en las ideas. a tu madre. La 4hele era muy bonita. muy modosita. y salud". B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. se*or médico. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. #ntr" la muchachita. al marcharme. y. B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB. que era ahi$ada suya. a tu tía Grsula. parece que se le alarga la nariz. esbelto. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo. B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. y a quien llamábamos la 4hele.. no. )ontemplé a la muchacha. @iene v"mitos. rio$anos y castellanos. -uelvo a ella. BNada. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. #sta raza vasca es bonita. @iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. @odos estamos en ermos. @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes. #ra este tipo vascongado.@u abuela tenía en casa una muchacha. .

B&igo si tienes con ianza en mí. por qué le dirigía estas cuestiones. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. B4iéntateBla di$e. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho. . preguntándose. B/#ntonces. se*or. ya va a hacer mucho tiempo. 4i crees que soy un hombre malo. /verdad0 B4i. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada. ! la muchacha se ruboriz". cuando entr" la 4hele. B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. B<:n hombre malo= No% no. !o seguí el interrogatorio. se*or. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. (cudí a su encuentro. se*or% yo no he dicho eso. sin duda. se*or. la pasé al despacho y cerré la puerta. B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. !o continué con mis preguntas. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. se*or. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. se*or. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio.II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta.

!a me enteraré. se*or. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. . B@' has tenido amores con el se*orito Fuan. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . se*or. B/No sabes más0 BNo. se*or. no me enga*"% no me prometi" nada.i padre y mis hermanos me pegarán. que te quiero bien. y lo que te pasa es la consecuencia natural . antes de que noten tu estado. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno.. no lo sabe. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. B+ueno. de cuando en cuando. /)omprendes0 B4í. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. B<(y.. B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo. cálmateBla di$eB. !o la contemplaba emocionado. al caserío. B+ueno. ené=AAdecía.r al caserío0 BNo. no. si es que la recibe. so ocando un suspiro. /verdad0 BNo% no. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. B&ebías enterarte del nombre del barco. . /qué piensas hacer0 /. para que sepas que soy tu amigo. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio.ilipinas en un barco. B! mientras llega la carta y la recibe. /)omprendes0 B4í.e daba verg\enza. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto.

hablando con do*a )elestina. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. ( ver qué quiere hacer conmigo. y la carta no debi" llegar. Las lágrimas corrían por sus me$illas. algo impaciente.ilipinas. atendiendo s"lo al dinero. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. ( pesar de todo le escribí. y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa. 4e entregaba a su suerte adversa. sino la de una res estropeada y en erma. . B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento.B#ntonces. III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . #n el caso aquél no era la venta corriente. que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. me detuvo. /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé. No sé qué aconse$arte. y viendo que me disponia a salir. no me de$e usted. ené= B7ues. . B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa. porque no tuve contestaci"n. La muchacha suspir" más uerte. se llaman la enta de la ternera. BNo.ientrastanto. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. La pobre muchacha me dio lástima. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. )omo sabes. t' decidirás. La 4hele miraba el suelo y suspiraba. !o. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. 4i ha salido de )ádiz. como un cordero que llevan al sacri icio. me levanté y la di$e5 BNada. pero va a tardar mucho en saber la noticia. hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. no. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. <(y.

B/(l padre0 B(l padre y al hi$o. B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario. !o conozco a todas las amilias de los caseríos . doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo. (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla.achín el vie$o. /qué0 /Le llamaremos a . hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas.achín0Bpregunt" el curaB.. <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario. .BNada. es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB. B+ueno. BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os. pues les llamaremos. #s perder el tiempo hablar de Fuan.turbide hay un muchacho carbonero . daba una idea bien miserable de la humanidad.. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal. el de 9lazábal (spicua es muy $oven. La tratarían muy mal. B4í. B#ntonces.Binsinu" el cura.achín0 B. no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB.achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. /( usted qué le parece. /.achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina. 7resencié la entrevista en la cocina. No quiero que la 4hele vaya allí.. 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen. #ra una escena triste. /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce. B/! .achín padre y .. . B! mientrastanto. B#n .e parece lo me$or. B7ues vamos a ver quién nos convendría.. B7ero.. #l mozo de 9lazábal está casado. B! las azadas y el trilloBa*adía . B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB. BNo. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro .

9 decid qué queréis más. B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío. . !a lo sabemos. se de$a a un hi$o sin padre.. /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que .. sonri".Bdecía . y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta . B/No dices nada0 BNada. B#so ya os lo he dicho antes. se*ora. +ueno. con una voz débil como un sollozo.achín.. 4e destroza una vida. se*ora. con los o$os ba$os y las o$eras moradas. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad. con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante. B#stá bien. pálida. pero mi mu$er.B+ueno. y las azadas y el trillo.. y cuando llegaron a un arreglo de initivo. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. B+ueno.. La muchacha está en ese estado.. B+ueno. se lleva la desolaci"n a una amilia. la tierra esa será para vosotros. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas.. porque las gentes dirán que . La conversaci"n continu" así. )onque resolved de una vez5 sí o no. el $oven. . ya lo sabes. queriendo echárselas de malicioso.. se*oraBcontest" ella. &entro de unos días será la boda. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele.achín padre.. BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven. !o no digo nada. y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre... yo no sé si estará bien..

I& .

. La encontré. La pobrecilla no me$oraba. y creo que padece una lesi"n cardíaca. la hacía llorar. muy l"gico en el ondo. la menor palabra. tenía buenos sentimientos. y sin duda de verse mimada en aquel trance. se encontraba alegre y sonriente. aunque mu$er orgullosa. todos los planes terapéuticos se estrellan. B>ue está mal. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua. &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. la primera vez que ui a visitarla. robusto. B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o. B/7ero no me$ora0 BNo. Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido. 4eguí visitando a la 4hele diariamente. me llamaron del caserío de . pero ella estaba en erma. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida.0 B#s posible. &o*a )elestina me llam" reservadamente.achín. No había manera de hacerla reaccionar.. muy quebrantada y con un principio de iebre. )ualquier cosa. &o*a )elestina se inmut" porque. No quise tranquilizarla. (nte una resoluci"n tan irme de morirse. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído. de que había de acabar mal. tenía el presentimiento. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco. #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas.. La 4hele había tenido un hi$o uerte. 7as" un día y otro día.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB. La 4hele era muy cari*osa. pero no es ácil asegurarlo. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda.

B#so es. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él.7or la ma*ana muri" la pobrecilla. B4í. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él. &e manera que llévatelo. si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. después de todo. Lloraba desconsolado. <7obre madre. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. replic"5 BNo. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome. con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que. más tranquilizado. #s verdad. B/! qué di$o . )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo. buscando conocer mi opini"n. )ogí el manuscrito. lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o. .achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida. &espués. no% él tampoco tuvo la culpa.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. y prometi" enviármelo. .

ilipinas.anila. un bergantín que recorría los mares de la )hina. HongA Tong y . cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. +atavia. 4iam. . . . #l capitán era australiano% el piloto. puertos en donde no había entrado aun el europeo. ué muy intensa.LIBRO SEPTI. Nuestro comercio se desarrollaba entre . vascongado. de buen coraz"n. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás. aunque un tanto violento. !o. 4umatra. y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos.i vida. . en los primeros a*os de navegaci"n. )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos. Los principales puntos de parada eran 4ingapur.alaca. era un muchacho atolondrado. mi capitán. . tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo. ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. +orneo y las .acasar. 4il DilUins.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia.uy $oven comencé a navegar.ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios. . era un hombre de genio. en el ondo. )on recuencia teníamos que batirnos.O EL . y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre.

. #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo. todo lo disculpaba. sabía lo que daba de sí su Asia. (llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco. y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. pero hay algunos de estos %raos grandes. a 4idney% yo ui a . 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre. y sucedi" lo que no era raro que sucediera. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz. . aun se podía decir que en él el talento era lo de menos. No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. era pariente y ahi$ada de mi madre. a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. que tienen grandes condiciones marineras. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. de tres palos. como digo. muy $oven e inocente% yo. No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas. lanchas a iladas que navegan a vela y a remo. ya vie$o.anila a )ádiz. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. la ruindad.anila. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. él había navegado casi siempre en aquél. generalmente. . La maldad. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres.ilipinas. #ntonces conocí a la 4hele.i madre me llam". DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. &ios se lo haya perdonado.ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . y al cabo de éstos mi capitán se retir".#stos %raos o %araos suelen ser. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. y desde . y no le pedía más. y volví a L'zaro. a ca*onazos. y aguardaba el ataque de los piratas. en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. La 4hele. Hicimos verdaderos horrores. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol". (demás. )erca de las islas )elebes echamos a pique. @enía alg'n parentesco con mi madre. !. la 4hele. la envidia.

me comunicaba que la 4hele se había casado. las mu$eres son volubles e ingratas. ?ecogí varias cartas de mi madre. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella.anila y estuvimos allí dos. @ardamos seis meses en llegar a . Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. . )uando supe esto. y entre muchas noticias para mí indi erentes. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia. como dice todo el mundo. !o no sospechaba el estado de la 4hele. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella.#stuve por volver a L'zaro. me iguré que. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa. saltando por todo. &e sospecharlo.

Llegaban a molestarme tanto estas ideas. y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose. B#ntonces. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina.ilipinas los pasé desesperado. o. @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre. Los seis meses de via$e a . al llegar a . . y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. B7ues nada. 7oco a poco mi c"lera disminuy". de ir a las tabernas a emborracharme. que estaba embarazada. la había casado mi madre con el hi$o de . !o no pienso ir a tu barco. y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. vamos a hacer una cosaBme di$o él.. . pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante. me$or dicho. @enía que zarpar la ragata. que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos. . tomé la costumbre. que es un paisano. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días.ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. BNo importa.i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido.. y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío. @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre. ahora mismo le escribo al capitán. BNo puede serBrepliquéB. /&"nde está el barco0 B#n +atavia. y llevaba una vida de ri*as y rancachelas. por mi desdicha. 4e hallaba cansado del mar. y hubo que seguir adelante. -oy a comprar unas tierras en . #n una de ellas encontré.ilipinas. a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele. de la vida agitada del barco negrero.achín. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. !o le di$e que a mí. que. B+ueno. para ahogarlas.eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía.anila.. #n una me decía que la 4hele se había casado. :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas. y no me lo permiti". por el contrario. BHombre. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de . #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. a @ristán de :garte.achín. un mozo est'pido y borracho. escríbele. sí.

buena persona. yo de L'zaro. El de #lguea. &e$é salir La Mari'eles. me llev" al alcazar de popa.4e puso @ristán a escribir la carta. @enía un armario orrado. #ra. Las dos las reunía yo. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso. era $usto. donde guardaba sus riquezas. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron. poco más o menos. #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n. (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya. teníamos el mismo acento. .e recibi" amablemente. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. que dentro de su arbitrariedad. . #ramos. poco más o menos.e pregunt" d"nde había navegado. era una especialidad. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. re orzados con barras de hierro. no hizo ob$eci"n alguna. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. )ambiamos de papeles. las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. y cuando concluy" me la dio. 4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. . y desde su punto de vista. aunque muy desigual y poco l"gico. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida.e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. y él me di$o con gran sigilo5 . y hablamos. )omo avaro. de la misma edad y de la misma estatura. Lo reclamaba con todas sus uerzas. !a aceptado. La sustituci"n era ácil. relativamente. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto.

La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. un campesino arruinado. la buena e. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. 7atricio (llen. comerciantes de hombres. ya en el 9céano. que dio a su madre. . y otros dos o tres. a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. los demás eran una colecci"n de borrachos. Los vascos. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. no pude. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. había enganchadores.rlanda a Liverpool. lo peor de lo peor. estando en el servicio. una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. &espués se escap" no sé c"mo. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. y los sJi%%ers no le aceptaban. como el doctor #[aldus. tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. saliendo de su pueblo. in$ustamente. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. 9tro hombre bueno en el ondo era . 7oco tiempo después. (llen no sabía. y nunca de su vida.iraba al mar como algo sin interés. (llen era un buen muchacho. de ladrones. en busca de traba$o. como en todos los grandes puertos. no tenía certi icados. el vender una amilia de negros o de chinos. y Saldumbide lo rescat". en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy. les dan de comer y hasta alg'n dinero. (hora. Nissen. . consideraban el piratear. en donde se mezclan gentes de todos los países. Saldumbide me cont" que. que era un modelo de probidad y de nobleza. había ido huyendo de un pueblo de . 7or más que yo intenté explicarle las maniobras. se entiende con el enganchador. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. 4u padre. al morir. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes. #staban convencidos de que. #stos eran casi buenas personas.B>ue no te oigan. pero muy poco marino. Le llevaron de Liverpool a (msterdam.ranz Nissen. de presidiarios. no tenía importancia. de$ando en la miseria. eran necesarios e imprescindibles en la aldea. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. el cumplimiento de la palabra. (llen era un hombre a ectivo. @enía espíritu de labrador. escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. #ra un buen marino aquel hombre silencioso. no. o el robar barcos. le mand" azotar. (llen sabía que en Liverpool. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. hasta un pobre muchacho irlandés. al lado de una mu$er rubia y pintada. y cuando viene un capitán que le alta marinería. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o. que iban al lado del capitán por codicia. el timonel. campesinos en su mayoría. Hablaba muy poco.

#l conocia mi vida y yo la suya. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . recriminándome. #stábamos unidos como si uéramos hermanos. se nos acerc" un pailebot de dos palos. y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica. . se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n. que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . . #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. Hicimos una poci"n para los en ermos.lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla. al in.ozambique al +rasil y a las (ntillas. que era enemiga de la otra% pero.e di$o. Le di$imos que no. >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo.. nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico. 7or lo que me decían todos. . Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros. de esos que llaman en . cuando se nos sublevaron los chinos.uchas veces pensé si estaría loco.loA. )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía. &e veinte atacados se nos murieron ocho. 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. la mitad de los días los marineros estaban sublevados. #n mi tiempo. tales eran sus gestos y sus arrebatos. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir. antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano. El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes.i plan era llegar a #uropa. y la tripulaci"n se mostraba d"cil. . #l hablaba. .acao. . entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. cuando. Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres. (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. #ra un hombre borracho y nervioso. a la altura del )abo #nga*o. y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés.i me$or amigo en el barco era (llen. 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. hacia el sur.bamos cruzando el 7ací ico. la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. y de él apareci" @ristán de :garte.archando por el 7ací ico.ilipinas %ontines. #staba bien estudiada la capacidad de aire.

callistris y algunas piteras. ormados de arena.e acerqué a un muro del castillo. y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos. nos pusimos en derrota.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res. seguimos adelante. (quí pudimos reponernos. No sé si esto ué verdad. ( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". 7ocos sitios más tétricos que aquél. siguiendo la visual del o$o. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. pero yo seguí. y busqué otro punto me$or. un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces. ormadas por el viento. angoso e inculto. La prudencia nos aconse$aba detenernos. que no se quit" en una porci"n de días. Funto al mar. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. y sin esperar a que me$orara el tiempo. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra. La tripulaci"n estaba aniquilada. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. re le$aban el sol. #l vértice de la sombra caía en . y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. por orden del rey de #spa*a. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que. y.@uve que arrestar a aquel loco. llegamos rente al #strecho de . hasta de$arle a uno ciego. &espués de una travesía larga y llena de peripecias. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados. )uando huíamos. de descansar. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. cerca de la costa.alvinas. de com'n acuerdo. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. No me parecía prudente enterrar allí los co res. &ecidimos. yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . . vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada. #ra necesario encontrar $alones más irmes. con rocas desnudas y siniestras% el suelo. Huimos en la ballenera. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. )omenzamos a navegar con rumbo al norte. #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. camino de #uropa. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. ( la altura de 4an -icente. colocada a orillas del río. @odas aquellas lomas y montículos del río. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí. hacia las )anarias. El <ra!#n se hundi". -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. &espués comenzaban a verse zarzas. dunas de arena blanca. que tenía grabado un ele ante.

. 4alimos de allá perseguidos por los moros. cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente. y nos de$aba sordos. tradu$e la indicaci"n al vascuence. )reíamos encontrar la salvaci"n. en vez de cumplir el pacto. hasta que sobrevenga la muerte. sin ocultarle nada.aquel momento al pie de un árbol de argán. por mi conse$o. y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro. #ramos sospechosos de piratería. los marineros a cinco. (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. #l di" de mí buenos in ormes e in luy". No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. seguramente. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello.i$é el lugar.uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os. recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. (llen. #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. y. #l pirata está uera del derecho de gentes. nos atacaron y nos mataron varios hombres. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. que no pudimos de endernos. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida. Nos cogi" un temporal deshecho. . . para que no me colgaran de una verga. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. y nos lanzamos al mar. Luchamos durante dos días con la lluvia.

con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. 7or todas partes. al anochecer. grises. 9ld 4am se tir" al agua. se destacaba como una mancha. de tres pisos. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3. 7asamos por delante del coronamiento de popa. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno. alrededor. el contramaestre. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. y otros prisioneros ranceses. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. y de ella colgaba un gran arol. No quise ver aquella horrible caza. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. sin vegetaci"n. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. (l salir de 7lymouth. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. con las esposas en las mu*ecas. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados. el irlandés (llen. se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele. Nunca he sentido mayor melancolía. . No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. el timonel. (l día siguiente. #l barco.No a todos nos enviaron al mismo punto. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. +a$amos. y uimos avanzando hacia tierra. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo. &e cerca. y nos sentamos en la barca. No se le vio durante alg'n tiempo. :garte. el vie$o navio parecía un arca de Noé. que quiso venir conmigo por amistad. -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. 4e llamaba el Ne%tuno. Nissen. 7erdimos de vista el Pez 2olador. 9ld 4am. y hacia tierra pantanos negros. desmantelado y sin palos. que tenía tres pisos uera del agua. dominaba igual color neutro.

los dos vestidos de pontoneros. dispuesta a cualquier es uerzo. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. siempre a la vista de un mar gris. . )onstantemente estaba ebril. ardillas y otra porci"n de animales domesticados. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. ( pesar de esto.e mandaron quitarme la ropa. @omé una poci"n de quina. sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. (l amanecer. entre ellos :garte. vigilada por unos y otros. iba recogiendo negros. )asi todos los reclusos tenían palomas. además del despo$o. de unos pantanos llenos de ango. seg'n nos cont" él mismo. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios. cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa. tuvieron que su rir el encierro. es una necedad. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. los o iciales. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. . #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. pá$aros. en donde se les tenía a pan y agua. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n. le tenían uera de sí. el río. y eso me sirvi". Había un capitán negrero inglés que. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. Furamos no separarnos $amás. a la hora de diana. <:na vida= @enían que pasar primaveras. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. porque algunos de nuestros compa*eros. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. (llí tenía uno que vivir diez a*os. #ste capitán. @an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. y a popa. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. la humedad. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. cuando le cazaron. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. y a los quince días había recobrado la salud. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada. La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia.

aparatosa. de más de una legua de ancho. en caso de evasi"n. (lrededor del barco corría una galería ba$a. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo. pesados cerro$os. (demás. #sta clase de hombres. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar. pasamos a ser hermanos. y no s"lo con los presos. un hombre molesto. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . . #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. 4eg'n se decía. a lor de agua. pero cuando tenía p'blico se volvía loco. #l venerable era un vie$o pirata griego. cuya historia era una serie de horrores. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. de más de cien metros de ancho. era tan imposible atravesarlos andando como nadando. no sé si de nombre o de apodo. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. producen alternativamente c"lera y desprecio. lo constituían los pantanos angosos de la costa.#l marsellés.e y Libertad. por otro estilo. y el nuestro estaba en medio. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. Lo que en :garte era dignidad vidriosa. unos se vigilaban a otros. que viven 'nicamente para la galería. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. @iboulen. y después de hacer nuestras pruebas. que se llamaba. Los primeros meses. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. de dos millas. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. era. :n peligro mucho mayor que el del mar. Había en ella tres pontones. sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. aproximadamente. con las ventanas tan pr"ximas una a otra. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. de noche. las puertas. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse.

( éstos a*adi" una +iblia. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. me dediqué a estudiar matemáticas. pero no quería. donde la vida sería más soportable. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa. y. tenía la esperanza de que. (llen. )onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. . La indi erencia que sentía por todo. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo. de álgebra y de ísica. pasados dos o tres a*os. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. cantar canciones sentimentales de su país. el comandante me prest" varios libros de geometría.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. 7or la noche. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. lugar vigilado de noche y de día. que era un cat"lico anático. a pesar de que estaba prohibido tener luz. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. y llegué a ganar alg'n dinero. 7re ería. (demás. me recomend" varias veces que no la leyera. gracias a ella. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. me llevarían a una colonia penitenciaria.

que ocupaba casi la mitad posterior del barco. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. &ormíamos todos en hamacas. &iscutimos varios días un plan. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. La idea era ir acostumbrando al master. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina. en días sucesivos. )omenzamos los preparativos. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. :garte. hasta que llegamos a aceptar uno. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. #ra en invierno. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. . Nos asociamos :garte. y hacerle creer. #ra tan di ícil salir del pont"n. irritado por los castigos. La 'nica garantia del éxito era la sencillez. una sierra. (llen y yo. :garte estaba en ermo. entabl" negociaciones con él. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. ganar la costa y salvarse. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro.:garte. después de esta tentativa rustrada. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas. ya no me de$" vivir en paz. a que nos viera en una misma posici"n. sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. y pagaría lo que uese. cuando hacía la requisa. descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. que nos dormíamos en seguida. que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. como si tuviéramos río. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. &e aquí había que subir a la toldilla. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. y hubo que suspender la obra. para salir a cubierta. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. y echarnos al mar. @enía dinero. . :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. 7ara que no chocase su cambio de conducta.

ormando un paquete. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. La madera cost" un dineral. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. Nuestros vecinos sabían el proyecto. atado a la espalda. nos dedicamos a esperar un día obscuro. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. como en una unci"n de teatro. que al ponerlo no se notara que había agu$ero. aunque bastante resistentes. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. 7asada la lista. mientras íbamos nadando. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies. como siempre. ( medida que el momento se acercaba. era tan imposible andar como nadar. atadas al cuello. y (llen hizo seis tablas delgadas. )uando estuvo acabado. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. (ceptada la idea. La luna comenzaba a menguar. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. al pensar que era indispensable lanzarse a ella. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. La guardia entr" y nos pas" lista. @erminados los preparativos. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . con un catale$o de uno de los pontoneros. un sábado. porque los caprichos de los presos se pagaban. (llen vio en la costa. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. nos desnudamos (llen. antes de acostarnos% después. y esperaban ver el resultado. !a hecho este primer camino. para guardar nuestros e ectos. decidimos abricarlas con unas tablas inas. pocos días después de ?eyes. seg'n decían. #n esto. a gran distancia. me sentía intranquilo y ebril. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. que el pedazo arrancado uera como un tap"n. un botecillo atado a una punta. pero a'n las noches eran bastante claras. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. 7or él. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla.4e trataba de horadar la pared de tal modo. era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable. #l bote estaba más allá de los pantanos. :garte y yo. No se descon i" de la petici"n. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. @ardamos bastantes días en terminarlo. una para él y otra para mí.

4i se habían dado cuenta de nuestra alta. B&ame la limaBme di$o :garte. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. !o estaba temblando de río. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. All is ell 2todo va bien3. #l centinela. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. abrimos el boquete. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. deslizándose con nuestras sandalias de madera. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días. que cogía casi toda la mitad del barco. grit"5 All is ell 2todo va bien3. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. )erramos el boquete. :garte y (llen hicieron lo mismo. las tengoBme contest" (llen. Le seguimos. a un lado. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. ( los lados de la popa del pont"n. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato. (rrancamos la lima colocada más aba$o. como por una gatera. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. como de ordinario. se inclin" y clav" otra más aba$o. a nuestro lado. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. #ra el momento de obrar. era una locura intentar nada. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. . y él me embadurn" la espalda. corriendo por cerca de la borda. No habían notado nuestra desaparici"n. 4ali" el master y su tropa. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. (llen dándome un trozo de sebo. 4e la di.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. y salimos a cubierta. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. (gachados. y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. )omencé a rotarme con aquello. Hacía un río terrible. #speramos a que terminaran de hacer la requisa. podríamos ba$ar a la otra. )on esta capa de grasa desapareci" el río. podíamos decir también nosotros. adonde daban los balcones de la cámara del comandante. No había manera de pasar por encima de ellos. 4e renovaron los centinelas. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa. B(quí. en las aristas. en voz ba$a.

:garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. Hubo un momento. (nduvimos por la costa. que estaba helado. aunque no para permitirle andar. . 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. porque se iba a cansar pronto.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. las suelas de madera% luego. 7asamos por delante del otro pont"n. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. que creí que el centinela me estaba mirando% pero. y entramos en la zona del ango. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. y hubieran llegado a las manos. agarrados. sin duda. &eba$o. que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. se descolg" :garte. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa.uimos de$ando atrás el barco anal. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua. y después ui yo. 4oplaba un nordeste muy uerte. nos atamos a los pies. ué ilusi"n mía. hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. . unos a otros. (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. Había mucha mar. B+ueno% vamos. :garte le contest" sarcásticamente. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. )ruzamos el río. y blas emar así era desa iar a &ios. #chados en el lodo. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. y comenzamos a andar en ila. pudimos resistir más de dos horas nadando. . todavía estaba la galería in erior con sus centinelas. La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso. (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche.e atendi". al descender. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. con barro hasta la coronilla. que tuvimos miedo de que nos viese la guardia. nos levantamos los tres. (l principio. Nos metimos valientemente en el pantano. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa. que nos servía para nadar con menos atiga. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia.

por 'ltimo.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. vino con ella. (l principio. Había dos remos. y comenzamos a limar el hierro. @ardábamos mucho. después de aquella larguísima noche. negro como el de un cangre$o. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. . recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n. un sol pálido. siempre impaciente. no os pondríais a re*ir. B(llá estáBdi$o. Nos contemplamos los tres. 4ali" un momento el sol. y siguieron adelante. Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. que lo hizo saltar. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. y nos pusimos la ropa. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. sustituyéndonos alternativamente. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. & A LA DERI&A 7or in. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. #l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. de un color sucio. quedarnos. bnsc" una piedra. 7or gusto. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. y dio tal golpe en el candado. y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. :garte y yo le seguimos. &ecidimos. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. ligarte. #l bote estaba atado con una cadena. Nos lavamos lo me$or que pudimos. íbamos entre la bruma. como envuelta en lluvia y en barro. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. una ma*ana triste. aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos. Nos quedaban dos limas. y ech" a correr. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes. hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente.

:garte se dirigi" al puerto. Nos levantamos. 7ues me$or. #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. Llegados al puerto. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro. y escalando unas dunas. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. )omo habíamos perdido la costumbre. y subimos por el arenal. nos metimos en el cementerio de la aldea. (terramos en una playa desierta. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan. (llen encontr" unas lapas y nos llam". pudimos descansar y dormir. #stábamos convertidos en ladrones vulgares. resguardados del viento. y tendidos entre dos sepulcros. BHaremos una intentonaBcontest" él.uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos. #ra ésta de pocas casas. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. B/No hay nadieBexclam" :garteB. ! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas. pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. salimos del cementerio y echamos a andar. . #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. la bruma se apoder" del mar. las manos se nos hinchaban y despelle$aban.)uando les hice observar esto. BNo hay nadie. y uno descansaba de remar. y era tal nuestra hambre. Los perros ladraban en el silencio de la noche. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. (llen volvi" en seguida. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. sin que nos viera nadie. :garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. B7ero. . la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. . 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. Nos acercamos a la aldea. #l viento río soplaba con uerza. endurecido por la escarcha. que intentamos tragarlas% pero ue imposible. (l comenzar la tarde.uimos arrancándolas con la punta de la lima. diciendo que no había nadie. ba$ad. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer. <#s magní ico= Hala. #l hambre. y ba$" a él. ( media noche nos despertamos de hambre y de río. y uimos navegando a ciegas. helados% el suelo. ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . !o hice lo mismo. se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla.

dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. Habíamos aprovechado el tiempo. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. #n el ondo tenía raz"n. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas. sacamos el queche uera del puerto. sin poder ponernos en rumbo. y por primera providencia nos prendiesen% así. #l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. podíamos arribar a . La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros.rancia. y el viento ces" por completo. y los tres. raspamos el nombre del barco. el rumbo era bastante. se ue calmando hasta quedar inm"vil. Luchamos con vientos uertes durante tres días. Nos altaba el agua. levantamos las velas y nos echamos al mar. agitado.rlanda. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. !o intentaba apaciguarlos. 7or la ma*ana. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma. que se llamaba )etty. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol. y :garte se quedaría pescando. . @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. @odo cuanto uno decía le parecía mal otro. a pesar de la niebla. pero no era ácil siempre. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. #l mar. el pueblo de (llen. nos encontramos a la vista de la costa de . y se decidi" que nos acercáramos a la costa. costa ormada allí por acantilados de roca viva. apoyándonos en la pared de un malec"n. y le bautizamos con el de Rosa. Luego. (l encontrarse ambos uera de peligro. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua. de la matrícula de +angor. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. lo que era muy molesto. se despert" entre ellos un odio eroz. que yo conocía bastante bien. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. envueltos en la niebla.rlanda. que decidimos aterrar en un arenal. dando en ella como un machete. 4i llegábamos a tener vientos avorables. Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . 4oltamos la amarra.

He ido al pueblo.-olví al barco y esperé a que llegara (llen. y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. . y una botella de cerveza. #ste traía víveres. ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente. Les he contado la historia de un nau ragio. que devoramos. de d"nde venía.

Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. retrocedía. B(hora vamos a la incaBdi$e yo. y. como asombrada% avanzaba un poco. al ver que me aceptaba sin inconveniente. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen. parecía como desconcertada. uno que debía ser una aldea de pescadores. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. al principio. que se ale$". se desesperaba y me molestaba continuamente. &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos. no. llegamos a la inca en donde había estado (llen. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. 7or la noche. convencido. y el otro un pueblo de tierra adentro. La casa era de piedra. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. de ladrillo. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche. grande y negruzca. La embarcaci"n. B. y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. #l capataz nos dio ropas nuevas.e es igual. )on tal de que no sean ingleses. (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. &e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios. no me importa. le di$e que venían dos compa*eros conmigo.e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí. los acepto. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. y esquivando las miradas de la gente. que no tenía esta preeminencia. de$ándonos estupe actos. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. . Nuestro barco seguía navegando. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. y estaba rodeada de construcciones ba$as. BNo. rodeado de campos de labranza. B.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. son espa*oles.

entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. es imposible. #sper". A+ueno. 7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes. @e obedeceremos.rancia. #l quería que nos uéramos los dos. e ectivamente.nglaterra. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas. cubiertas de matorrales. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. por la tarde. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur. #l primer día. verdes praderas. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. (l otro día le hablé al capataz. que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. de$ando a (llen% en cambio. Le di$e que. cuando se vio con su tra$e nuevo. A@' mandasAme di$eron los dosA. di$o que teníamos que marcharnos. subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. y luego nos reuniremos en . a ganar Dex ord. el irlandés. no% eso no. y nos iremosAle decía yo. nos prometi" que no s"lo no diría nada. #chamos a andar. ANo. encontrándose en su país. A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. sea en el camino. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen. #l capataz. con grandes protestas. y que teníamos que marcharnos. un morral y unas botas grandes con polainas. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire. en el mar o en cualquier parte. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. (llen se visti" a la moda del país% :garte. A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. A+ueno. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente.A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. . por la costa. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. casas de campo. si le preguntaban algo de nosotros. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque. (llen había pensado en abandonar a :garte.archábamos por la orilla del mar. lo conocía . )omo era natural. en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente. ?e*ían por cualquier cosa. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. no di$era nada. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima.

dibu$aba un ocho. :garte traía la le*a. yo hacía el uego y (llen guisaba. (llen se hizo amigo de los pastores. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul. la compa*ía de (llen. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. si no había nada inquietante.me$or y tenía más simpatías que nosotros. antes de salir. les abandonaba y me iba solo. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo. 7or las ma*anas. dábamos la vuelta al pueblo% si no. y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. . Los días siguientes. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos. que tanto exasperaba a :garte. Nosotros nos acercábamos. un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. 4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. Les advertí que. a cuya puerta él nos esperaba. si seguían ri*endo. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. íbamos a alguna taberna.

retirada de la carretera. La posada era una casita peque*a. #ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. con un arco en medio.&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord. sobre el cual se balanceaba una muestra que .

nos invit" a cenar. h'medo y río. que grit"5 A<#h. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. mientras nos servía la cena. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. A4i son ustedes marinos. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. una muchacha delgada y muy pálida.arinos. nos di$o5 . (llí les aceptarán. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. #sperad. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. como tubos de "rgano. Le escuchamos atentamente. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. 4ubimos por la antigua escalera. al retirarnos. cenamos con él y. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco. una mu$er enérgica. un cuarto sin luz. antiguo $ardín abandonado y salva$e. cubierta de hiedras. de un aire dramático y misterioso. y (llen le di$o que éramos náu ragos. como haciendo centinela. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. 4ali" a la puerta una criada vie$a. A4e lo voy a decir al capitán. Luego. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. que nos ué acompa*ando. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial. le daban un aspecto antástico. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. con el pelo negro y los o$os azules. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra. y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n. )onseguimos que nos diera de cenar. sobre todo a la blanca claridad de la luna.representaba un del ín de colores chillones. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. La posadera. :n vie$o loco que vive con su hi$a. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. con barba blanca% su hi$a. por la insistencia de (llen. :na porci"n de chimeneas. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. &esapareci".

subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. Los sequé en el comedor. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. y después yo estuve registrando la biblioteca. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. y sobre los armarios cuadros negros. #ra éste un cuarto antástico. &ebe haber más. para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. en orma de abanico extendidos delante de las tapias. grande. a cuyas orillas los chopos. con un estanque misterioso y sombrío. apolillada. encontré muchos otros. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes. de . !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. (l inal. &espués. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. durante a*os rodearon de láminas de plata. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas. Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. y allí dormimos. (llen. resbaladizos y rotos. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo. (l día siguiente de llegar. agu$ereados y desgarrados. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. en la biblioteca. #l domingo oímos la misa en la capilla. sin duda. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. parados y la mayoría rotos. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. unas salas vie$as y desmanteladas. traba$aríamos en su casa. precedidos por una vie$a. mutilados. 7or una puerta de cuarterones. A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa.ssian. desprendiéndose de sus ho$as. en vista de la insistencia de (llen. y ba$ar la cabeza para no tropezar. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. # ectivamente. #l $ardín era un $ardín abandonado. .acpherson. con el techo artesonado. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán. (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. A(hí. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. y no tenía intenci"n de arreglarlo. con la cerradura ro*osa. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín.

)omo comprendí su disgusto.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. sin ocultarle nada. y :guarte. pero s"lo a distraerle a él. vie$o loco y egoísta. BLo celebraréBme contest"B. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. la séptima. tan alegre y tan viva naturalmente. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. y. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras. sino por no ver al denunciador. escribi" al capitán 4ando[. que no la de$aba hablar con nadie. hoy mismo nos iremos. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. B/! quién será0Bme pregunt" él. . La pobre muchacha. por su aspecto de malhumor. viendo que yo no replicaba. al cerciorarse de que era verdad. no por usted. B/! por qué0Bpregunt" :garte. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. en castellano. suponiendo la mala acci"n de :garte. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. (llen nos oía. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente. se tendía en la cama. por lo que di$o (llen al día siguiente. y. se sinti" humillado. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. echándoselas de sorprendido. que los tres éramos piratas. sin muestras de impaciencia. que veníamos escapados de los pontones. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa. no comprendía bien su malhumor% pero. B7or nada. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. era una víctima. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. me lo expliqué. y allí estaba maldiciendo de su suerte. y que por eso s"lo nos debemos ir.

y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. en su uror.iserable=AAgrit" :garte. (ntes de amanecer. @emía que. con dos ventanas con cortinillas ro$as. mo$ados hasta los huesos. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. (llen y :garte no querían hablarse.e estorbasBgrit" élB. que se llamaba el Re%oso del Cazador. )uando terminé de escribir. con sus dos o$os encarnados. de insensatez. cogi" el banco en donde estaba sentado. sin despedirnos de nadie. azotados por una lluvia menuda. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . encontramos un albergue. medio caba*a. !a tanto me di$o y me insult". se levant". &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. con una uria de ele ante herido. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza. exclam"5 B!o no lo aguantaría. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen.:garte palideci". entre dientes. e hiri" al irlandés en la me$illa. yo escribí una larga carta a (na. Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa. metí la carta en un libro. B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <. sigui" golpeando el cadáver. que aun llevaba. (llen. !. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. la mesa. ! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. salimos de casa. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. pálido de rabia. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. &espués (llen. a decirme que estaba deseando que me muriera. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. salí de la biblioteca. que lo de$" muerto. como loco. 7or la noche. sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. que había comprendido todo. ! (llen. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. decidimos quedarnos allá. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura. desenca$ado. al volver. porque era su bestia negra. (unque nos altaba poco para el pueblo. de pronto. <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar. #ste. pero estaban despiertos. #ra una choza. iluminadas por la luz interior. medio taberna. :no de los dos sobramos en el mundo. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio.

y a la ma*ana siguiente. B-amosBle di$e yoB. B)omo usted quiera. y estaba de parte de (llen. Había una goleta que iba a 4aintA. La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo. .e desperté antes del amanecer con un sobresalto. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso. /7ara qué0 . 9í voces de le$os de gente que pasaba. #ra de estas ondas tranquilas. dando unas notas de tiple extraordinarias. @ome usted el dinero que me queda. con un gran calentador. #ncontrándome solo. 4iempre suele estar abierta. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. La herida que tenía en la cara era leve. me horrorizaba. Le pagué lo que me di$o y me acosté. del mar gris. -ayase.e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras. avisada% me escondí a un lado de la carretera. y comenz" a llorar. sí. porque voy a salir de casa muy temprano. 7asé la noche en el campo. entré en el puerto de Dex ord. poco recuentadas. @odo. no. al salir el sol. un viento h'medo cargado con e luvios de mar. antes de volver al pont"n. 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco. B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í.rancia. BHay testigos aquí de lo que ha pasado. BNo. ladraban los perros. La altura no era grande. )aía un verdadero diluvio. >uizá era la policía. sin la compa*ía de (llen y de :garte. comenzaba a llover a chaparr"n. me llev" a un cuarto.e asomé a la ventana. #scápese ustedBme di$o (llen. y vino poco después. :na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. #l viento silbaba en las encruci$adas. de los pantanos angosos. a templar la cama.e metí en la cama y me dormí al momento. no le abandono. BNo. . 4alté a la calle. 4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar.alY. Hay que huir. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. . B:sted. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. -ayase usted. Hablé con el capitán para que me . #l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo. 4i llega usted a . . @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. que hay en las islas británicas.e quedé a su lado.mano. el viento silbaba urioso. 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad.

Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . con la nariz ro$a y balbuceando.llevara. . que no quería separarse de mí. y tuve que vencer su resistencia.ary. . con tiempo malísimo y mar borrascoso. . !o le convencí de que era un absurdo. )uando ella muri" me decidí a de$ar . ( la hora. hasta que lo hallé en un almacén del Havre.i vida tenía un in. y llegamos a 4aintA . un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. y escribí a mi madre. no tenía por costumbre ocuparse del barco. les vi a los dos venir hacia mi casa. y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott.rancia. tan ingenua. con gran asombro por mi parte. y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre. . en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord.nglaterra.i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud. pensando en mi hi$a. hizo lo que le decía. 7or lo que me contaba (na. (llen se concert" con ella. tardé mucho en encontrar empleo.alY. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. le avorecía también mucho. apareci" borracho. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre. y él una persona del país. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n.rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen. y en vista del temporal. Les escribía constantemente a ella y a (llen. #l hombre.nglaterra. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. #l capitán. (quella delicada criatura. sin duda. . (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con . como @ristán de :garte. Hicimos un via$e horrible. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a. muri" en mis brazos después de lenta agonía.nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy. y un día. que no tenía las ideas muy claras. (llen pas" poco tiempo preso. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a . llamada el Re%oso del Cazador. tan sencilla. de quien se ignoraba el paradero. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro. #l capitán era una especie de oso de mal humor. #ntonces. y yo. )uando sali" ue a ver a (na.

me dio estos datos. ?icardo 4mall. altas. al traer el peri"dico. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. Les esperé. entraron en la cocina de la posada.zarte. Llamaron.BIDE :n dia de oto*o. no. +a$aron de las diligencias. . B<1racias=AAcontest" el ba$ito. se*or. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol. .. y la criada les hizo pasar a mi cuarto. sino en . #sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre. soy inglés. un tanto intrigado. en la posada de )hiquierdi. &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. B<. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro.#sta ha sido mi vida. como nos llaman en . ro$o. y.nglaterra a los del 7e*"n. muy bien% bastante me$or que yo. al anochecer. con mucho gusto. el cartero. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. dos extran$eros de aspecto sospechoso. sonriendo con una sonrisa insinuante. 4oy un escorpi"n de roca. Hagan el avor de sentarse. B?egularmente. peque*o. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro. mientras cenaban.i padre era inglés.uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí.e llamo 4mall. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. y me di$o que aquellos hombres me buscaban. #rrores. de pelo negro y o$os vivos. 4e sentron los dos. y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. estaba de empleado . me di$o en castellano. mi madre. se presentaron en L'zaro. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno. y a*adi" en inglés. />uién no los comete0. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. 4miles.. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente. :no de ellos era alto. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. ( la ma*ana siguiente. he cometido. pesado% el otro. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. He nacido en 1ibraltar. No.

#ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. B(hí estáBgrité. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. encontré al se*or 4miles.en un almacén e iba a casarme. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. los tres bien armadas. la casa de mi novia se trans orm"% mi novia. No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. volver durante seis meses en el período de luna llena. que estaba escrita en vasco en un devocionario. en el caso de que no apareciéramos. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. (quí alquilamos una goleta. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. (bandonamos la goleta. <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. . y nos dirigimos al río Nun. (llen se acerc" al muro. y. B+ueno. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. y quedamos prisioneros. #l primero que lo vio ui yo. los dos blancos eran. ?yp @immermans. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. #l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. hasta llegar al castillo arruinado. No nos habíamos topado con nadie. subimos el cerro. y.e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. pero no daban con él. 7or lo que di$o (llen. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. hermano de la madre de mi novia. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. . los hombres se abalanzaron sobre nosotros. uno. y en un bote remontamos el río. en compa*ía de (llen. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento. sin encontrar los co res de Saldumbide. un marinero holandés llamado van 4tein. cuando conocí a un vie$o irlandés. 7or lo que di$o (llen. B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. uimos a Las 7almas. yo abandoné mi empleo. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. &esde aquel día. sus hermanos. con tripulaci"n y todo. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. )omo decía. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o.

un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. Nos encerraron en una choza. 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo. y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. se casaron con moras. se quedaron allá% renegaron de su religi"n. hechas con palos.?yp y van 4tein. más tenaces. piedras y barro. y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra. y. convertidos al mahometismo. (llen y a mí prisioneros a su aduar. Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles. .

Llegamos a la arruinada ortaleza. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto.arraUesh y @a ilete. y nos aseguro que. camellos y bueyes. ahumaban y secaban carne y pescado. &e pronto. 4miles y yo. que los llevabau a . 4miles y yo nada podíamos decir. (llen no quería. . abricaban anzuelos y lechas. Los hombres 'nicamente cazaban. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. pero ?yp nos protegi". y nos encontramos en un arenal inmenso. los vendían a los comerciantes de esclavos. aunque uera con las manos vacías. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida. no saldríamos de allá. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. No. estaba deseando salir de allí. ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. azu re. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. #stuvo un cuarto de hora. #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. )asi todos los a*os. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. temiendo que siguieran con nosotros. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. y después se encamin" hacia el río. porque nada sabíamos. con el oído atento. si (llen encontraba los co res enterrados. leche y miel. $aiques. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. Llegamos rendidos cerca del mar. (llen estaba dispuesto a callar. y apoyándose en una piedra de la orilla. escoltados por diez moros armados. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. en cierta época. di$o5 6(quí está8. mientras no di$éramos lo que sabíamos. ormados en caravanas. Los desdichados negros se asustaban. pescado salado. . se hicieran dos partes5 una para ellos. Nosotros. #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. (l llegar a una aldea negra.?yp suponía que teníamos algunos datos. 4miles y yo echamos a correr. tan pronto decía que sí como decía que no. otra para nosotros. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. charlando. :n día nos di$o que sí. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas. oímos voces. en la calma de la tarde. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto.ez. no. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. hi$o mío. y (llen exigi" que le de$aran solo. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. #ran ?yp y van 4tein. ?yp. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. #stos negros. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. por mi parte. la rodeaban durante la noche. (llen.

llegamos a coger la goleta. llegamos a la desembocadura del río. B!o. quizá. avanzamos por la playa. ! a eso venimos.. 4miles y yo nos echamos al agua y. B<>ué nos importalBreplic" el otroB. 4oy rico. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. 4miles y yo. )uando yo me encontré sobre cubierta. la luna sali". me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. 4miles exclam"5 B<. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. B4in embargo. (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir. uniendo nuestras voces. @odavía estábamos en el quinto mes. :sted p"nganos sus condiciones. prometí no volver a aquel maldito para$e. . B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. y. en aquel momento. pero ue todo lo contrario.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp. Llegamos a las )anarias. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. Les daré la indicaci"n. B( nadie. # ectivamente.. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. &e pronto. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte.aldici"n= La luna llena. !o. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces. y de las )anarias a Liverpool. nos buscarían con más ahinco. después de todo. Nos van a descubrir. BHabrán atravesado el río. saltando por encima de aquella arena movediza. metiéndonos en la arena hasta la cintura. podíamos darnos por salvados. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o. B#s indudable. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein. nadando. no tengo necesidad de nada. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. B!.. ninguna.

achín no ha aparecido. . subiendo al . )uando pienso en mi mu$er. :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB. . 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. pero así es. con sus cincuenta a*os y los cabellos grises. #s verdad que no lo he merecido. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre. muerta. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi. y se ueron. y. echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er. Les di la indicaci"n. muy eliz. . #n la re riega. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. tanquila. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal. traducida del devocionario de (llen. a mi lado. siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. me alegraría de verle y de estrechar su mano. sino que la veo viva.8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba.zarte. Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as.BNada. es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. las eché al mar. ni como el héroe de Dalter 4cott. me parece más encantadora que nunca.zarra. Hoy. después de darme las gracias e usivamente. sin más incidentes que los cotidianos. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé. )omo guardando la tradici"n de la amilia.i madre vive ya constantemente en nuestra casa de . ?especto de mí. #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. ?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos. Fuan . sí. nada. .

de su abandono y soledad. la dictadora inteligente. subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza. de olas. !o soy el vagabundo de la amilia. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente. que parecen de $uguete. . )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. con el buen tiempo.@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela. me espera. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. (l volver me detengo a contemplar mi casa. !o le digo que es el buen tirano. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco. delante del uego del hogar. y me de$a. escuchando el rumor de los campos. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a. Luego. y a lo le$os los montes. . sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto. echando humo por la chimenea. el sol se derrama brillante por la tierra. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. . y avanzo por entre los maizales. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. de gemidos del viento. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a.zarte. Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo. Los pá$aros cantan en las enramadas. Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas. !o cada día me siento más indolente y más distraído. #n rente veo las casas desparramadas de . cuando ya estoy saturado de espumas.. como si uera por primera vez en mi vida. y contemplo. y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. #n esos días de noviembre. al ver aparecer el lucero de la tarde. las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena.. que resplandeces soberbia en 9riente. en estos días de invierno reunida en la cocina. allá están los míos. la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos. recit" esa poesía de 9ssian.uchas ma*anas. (llá está la aldea tranquila donde vivo. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. y algunas veces. -oy acercándome a mi casa% la amilia. que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[..

ragatas airosas. no la tienen..+. y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces. y. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos..)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1. <9h. yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos..(llí cuento yo mis aventuras. 7ero no. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia.. sin embargo..+&h#ht! or 1. que ya no os volveré a ver más= 4í. muy blancas= <. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer. y. Los vascos se retiran del mar. sin embargo.. ( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero. gallardas arboladuras= <-elas blancas..TE<BE(G EB55= LAS 4<>... y yo me alegro.+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' . que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado..+...4ET. by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas.

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L4AB4L4T$, B(EA3: 59 FA((A<T$ 5( B(EA3: 59 35<T(A3T EN3EPT T:5SE P(5L4)E) 4< PA(AG(AP: 9I# $5; AG(EE T:AT T:E 95;<)AT45<, T:E T(A)E?A(= 5F<E(, A<) A<$ )4ST(4B;T5( ;<)E( T:4S AG(EE?E<T F4LL <5T BE L4ABLE T5 $5; 95( A3T;AL, )4(E3T, 4<)4(E3T, 35<SE>;E<T4AL, P;<4T4LE 5( 4<34)E<TAL )A?AGES ELE< 49 $5; G4LE <5T43E 59 T:E P5SS4B4L4T$ 59 S;3: )A?AGE# 1#9#I# L4?4TE) (4G:T 59 (EPLA3E?E<T 5( (E9;<) & 4f you disco"er a defect in this e ectronic work within 7- days of recei"ing it, you can recei"e a refund of the !oney Cif anyE you %aid for it by sending a written eK% anation to the %erson you recei"ed the work fro!# 4f you recei"ed the work on a %hysica !ediu!, you !ust return the !ediu! with your written eK% anation# The %erson or entity that %ro"ided you with the defecti"e work !ay e ect to %ro"ide a re% ace!ent co%y in ieu of a refund# 4f you recei"ed the work e ectronica y, the %erson or entity %ro"iding it to you !ay choose to gi"e you a second o%%ortunity to recei"e the work e ectronica y in ieu of a refund# 4f the second co%y is a so defecti"e, you !ay de!and a refund in writing without further o%%ortunities to fiK the %rob e!# 1#9#.# EKce%t for the i!ited right of re% ace!ent or refund set forth in %aragra%h 1#9#I, this work is %ro"ided to you @AS&4S@ F4T: <5 5T:E( FA((A<T4ES 59 A<$ =4<), ENP(ESS 5( 4?PL4E), 4<3L;)4<G B;T <5T L4?4TE) T5 FA((A<T4ES 59 ?E(3:A<T4B4L4T$ 5( 94T<ESS 95( A<$ P;(P5SE# 1#9#6# So!e states do not a ow disc ai!ers of certain i!% ied warranties or the eKc usion or i!itation of certain ty%es of da!ages# 4f any disc ai!er or i!itation set forth in this agree!ent "io ates the aw of the state a%% icab e to this agree!ent, the agree!ent sha be inter%reted to !ake the !aKi!u! disc ai!er or i!itation %er!itted by the a%% icab e state aw# The in"a idity or unenforceabi ity of any %ro"ision of this agree!ent sha not "oid the re!aining %ro"isions# 1#9#J# 4<)E?<4T$ & $ou agree to inde!nify and ho d the 9oundation, the trade!ark owner, any agent or e!% oyee of the 9oundation, anyone %ro"iding co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in accordance with this agree!ent, and any "o unteers associated with the %roduction, %ro!otion and distribution of Project Gutenberg&t! e ectronic works, har! ess fro! a iabi ity, costs and eK%enses, inc uding ega fees, that arise direct y or indirect y fro! any of the fo owing which you do or cause to occur' CaE distribution of this or any Project Gutenberg& t! work, CbE a teration, !odification, or additions or de etions to any Project Gutenberg&t! work, and CcE any )efect you cause# Section ,# 4nfor!ation about the ?ission of Project Gutenberg&t!

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