The Project Gutenberg EBook of Las inquietudes de Shanti Andia, by Pío Baroja This eBook is for the use

of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it, gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net Tit e' Las inquietudes de Shanti Andia Author' Pío Baroja (e ease )ate' *u y +, ,--. /EBook 01,+.+2 Language' S%anish 3haracter set encoding' 4S5&++67&1 888 STA(T 59 T:4S P(5*E3T G;TE<BE(G EB55= LAS 4<>;4ET;)ES )E S:A<T4 A<)4A 888

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LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria. ni nuestras aventuras. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro. las ideas. cuando sali" El Correo de Lúzaro. y el recordarlos. y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. he pasado por algunos momentos di íciles. La sociedad va uni ormando la vida. &esde la muerte de don +las de (rtola. a no ser que se exageren y se trans ormen. . &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. Hoy. el teniente de navío retirado. L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante.IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. mi exaltaci"n% seg'n él. !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. !o. despert" en mí la gana de escribir. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. en cierta época de mi existencia. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. (hora. quiere mi encumbramiento. ( pesar del interés supuesto por mí. Ni nuestros amores. sin duda. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. las aspiraciones de todos. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro.

aunque sea distraídamente.talia. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean. buena o mala. II EL . +asta poseer una reputaci"n cualquiera.uelle largo3. 4oy un marino poco culto. #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. la verdad. la gloria no me entusiasma.( mí. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No. como dicen en los olletines y melodramas. un rudo marino.editerráneo. #l sentimiento ha sido sincero% la orma. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del .AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista. seguramente. en una ciudad de (ndalucía. poco hábil. #sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres. #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo. . La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del .i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento. . las páginas de mi libro. y .ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. de -alencia o de . asignado a cada uno. y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. de ingenio o de brutalidad. para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía. no% soy muy reumático. de indi erente y apático.

#l in es un punto en el espacio y en el tiempo. de la permanencia de sus prop"sitos. 4eg'n la gente de mi pueblo. al ver a muchos que. aun a los más indolentes.. con el yatagán levantado. nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual.. de todo lo contrario. <los insensatos=. un $uramentado de . no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser. #l camino espera. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. rayos. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No. previsores y sensatos. y yo. en cada minuto. que es el olletín de las personas serias. además de la satis acci"n de conseguir un in. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente.8 &e este modo se va ormando la historia. la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas. . por mi parte. y que tienen. de indolencia. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo. cuando lo consiguen. <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino. ha dado pábulo a estas historias. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. :na vez. )orremos el peligro de no llegar al in8. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. 4aben ad"nde van. el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. tempestades. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse. de d"nde vienen. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. y esto les parece una gran virtud.ilipinas vino a mí. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres. 4i les escuchamos. truenos. aun a los más desaprensivos. #s indudable que el ondo mío de pereza..

es casi exclusivamente un camino. nos amenaza. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. el viento avorable.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado. #n aquel tiempo. su enemigo. . . llena su existencia y hace su elicidad. el mar se industrializa por momentos% el marino. 7ara el pescador. no5 el mar nos sonríe. todavía el mundo estaba mal conocido. desarrolla y exagera la vida del marino. #s un monstruo. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. el mar. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. más desconocido.. y que. las horas contadas. cuándo va a parar% tiene los días. el mar es el summum del interés. el monstruo incomprensible. sin duda. con la inteligencia virgen. 4i a uno le coge mozo como a mí. Hoy. hasta hacerla puramente contemplativa. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. le ahoga. (sí. >ueremos comprender al mar. @odos. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. desgastando nuestra personalidad. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. ?ealmente. el mar es principalmente una ruta.uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. el mar es un tirano. #sas olas verdes.% entonces. el mar nos aniquila y nos consume.. nos acaricia. no% se iba llevando la casualidad. <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. y no se la hallamos. sin saber por qué. van como rozando nuestra alma. son muchas veces elices. la buena suerte. 4u in inita monotonía. sus in initos cambios. en su barco de hierro. le seduce. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia. y el mar. le adula. hasta identi icarla con la Naturaleza. nos aplasta caprichosamente. )omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. mansas. suponemos al mar mu$er. inerte es la representaci"n de la constante inquietud. más misterioso. #n la Naturaleza. le enga*a. del encanto. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. de la variedad. le moldea de una manera de initiva. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. sabe cuánto anda. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. 7ara nosotros los marinos de altura. no% pero sí más poético. 7ara el pobre marinero. le convierte en su esclavo. enigmática y pér ida.

no c"mo lo has hecho. un vie$o capitán de ragata . 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. exploradores audaces o vendedores de chinos. Hoy. entonces. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. males todos /quién lo duda0. sin preocupaciones ni escr'pulos. @odavía se veían en los puertos. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. el capitán era un persona$e sabio. la brutalidad humana.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. uera de nosotros.. el barco de vela era una creaci"n divina. el mar ha cambiado. B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. impalpable. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. es la máquina la impulsadora del barco. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. que se lanzaban a la aventuraB. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. #l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. las carabelas turcas. era algo extrasocial. 7ara aquellos hombres. me decía don )iriaco. #ntonces. en su misterioso molde. y ha cambiado también el marino. las urcas de Holanda. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. #n aquella época. Hoy. un tirano de un poder inaudito. nada se conserva.. &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. obedientes a la rutina y al viento. y atravesaban el (tlántico de nuevo. algo exacto. una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro. medido% antes. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia . y ha cambiado el barco. :n marino. era el viento. las saicas grecoAromanas. la moral era una cuesti"n de paralelo. @odavía en el mundo había piratas. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales. todavía había negreros. como una religi"n o como un poema% hoy. algo caprichoso. (ntes. una maquinaria en eterna trans ormaci"n. aumentaban el valor. matemático. las polacras venecianas. (ntes. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo.

altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. era la reina endiosada y caprichosa. marinos galantes. La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad. marinos vie$os. puede decir el capitán de hoy. más pintoresco.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir.IS. un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . Hoy. velas blancas. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. (demás de mi apatía e indolencia. y ha cambiado las condiciones del mar.eca. Nosotros. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy. <9h. en un magní ico paquebot de quince mil toneladas. Hoy. el mar era nuestra divinidad. la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . soy un sentimental y un contemplativo. pare ése. 4eguramente. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable. ya no te verán más= <9h. verde o azul.Í . veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena. claro o tempestuoso. un poco más $oven. gallardas arboladuras. días de calma= <9h. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. @odo ello es me$or. (ntes. #l carb"n. . pero 'til. ro$o en el crep'sculo. /quién lo duda0 . ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. ni tan pací ico% pero sí más hermoso.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo. sino los más ligeros matices. ese dios modesto.

oler el olor del heno. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a. se ha alargado mi sentido "ptico. . un tanto novelero. el mar para el marino. #ntonces me gustaba cantar. La tierra para el labrador. de un hayal. pero yo. no creo constituya ninguna superioridad. al decir de mi amilia. en mi camarote. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. 4oy. y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. y sobre todo de L'zaro. Los días de iesta. me parece una tontería. no le encuentro ninguno. #l recuerdo de la patria. me decía5 B. tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. he sentido siempre una gran impresi"n. #ra un hombre sencillo el honrado mas"n. 7ero. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. que era muy ingenuo. zortzicos y sones de tamboril. La gente le encuentra a esto mucho mérito. con el río que penetra por su lanco. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. y el buen se*or. además. no tengo inconveniente en a rontarlo. 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo. #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. y realmente no me preocupa gran cosa. No conozco la historia de #spa*a. ha estado siempre presente en mi espíritu. o cuarenta y tres. la verdad. &iscutir si esto es me$or que aquello. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool. #n la casa todo el mundo le admiraba. 4oy también patriota a mi modo. navegando por el (tlántico o por el mar de las .. algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. me vería en un gran aprieto% pero. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo.e gusta mirar. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad.ndias. en voz ba$a. y. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar. al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. el hombre se ponía el rac. al oírmelos a mí mismo. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. no sé a cuál% pero al más alto de todos. . #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres.uchas veces.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. sin sentido tradicional alguno. de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo. . y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. de una pe*a. un tanto curioso y amigo de novedades.

mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro.contemplar las rocas del . (demás. . por lo menos nada bueno. y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas. en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro. y ha sido de marinos. ué también capitán de barco.i amilia ha sido de L'zaro. :na noche. cerca del . el del mar. .inisterre inglés. y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada.ancha. 4obre todo. .zarra azotadas por el mar. por los (guirres. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí. &amián de (ndía. . nau rag" la corbeta que mandaba. en que no me ha sucedido nada.uri" en el mar. la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse. en el )anal de la . por parte de mi madre. la genealogía marítima es abundante e inacabable. y de aquí es toda mi amilia.i padre.

. y la pro esi"n de marino. El cedía. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. . de la petulancia. . . #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. Hubiéramos sido buenos amigos. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero.i abuela me di$o muchas veces. de chico. y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer. volubilidad y atuidad de los de #lguea.i abuela. noruegos y dinamarqueses. #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. que yo salía a mi padre. #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. y un amor extraordinario por su abolengo. los o$os grises. pueblo rival de L'zaro. 7ara ella.i padre había nacido en #lguea. era aristocrática y distinguida por excelencia. y mi abuela rabiaba. )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. tenía una uerte tendencia a la sátira. y charlaba con ellos. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero. por las calles. con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. en su compa*ía. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno. . y algunas veces cantaba y alborotaba. la nariz aguile*a. marineros y pescadores. a mi madre. 7ara mi abuela. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro. era muy liberal y se reía de las mu$eres. riendo. 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo. que no era triste% por el contrario. 7ara do*a )elestina. do*a )elestina de (guirre. a ponerse en contra de su marido. por ser la más recuente entre los de su estirpe. con sus aros y sus pelotas de goma. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. cuando las dos eran solteras. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. recuerdo bastante bien a mi padre. no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él. el orgullo del nombre. establecido en #lguea. . en su $uventud.( pesar de que yo era muy ni*o.

la verdad. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. &e vivir hoy. #l cabeza redonda. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. (bel. a icionado a la m'sica% el cabeza larga. minero. y allí anda. inteligente. civilizado% )aín es religioso. es tranquilo. no le gusta adorar y estudia y contempla. como los hongos. adorador de dioses% (bel es observador. del tipo ibérico más selecto. ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. es violento. )aín es salva$e. porque no atienden mas que a sus sentimientos. inquieto. riendo. agricultor. )aín. anático. orgulloso. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. plácido. si era para mayor gloria de su amilia. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino.&o*a )elestina. 4u abuelo. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. 7ara ?ecalde. exceptuando dos o tres. progresivo. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. 4eg'n el doctor. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel. sombrío. . llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. 4eg'n él. No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv. ?ecalde tiene talento. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. Los (ndías son de lo me$or de #lguea. entre la hierba.ari ?ecalde. matemático. hombre de ciencia. reaccionario. en su uero interno. no creo gran cosa en sus a irmaciones. B<No me he de preocupar=AAreplica élB. debía ser un dolicocé alo rubio. el suizo. del piloto Fosé . y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. por e$emplo. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. #n estas cuestiones. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. habían nacido. ayudado por el enterrador. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. (bel.

@en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas. )omo el sacristán era un simple. #n el mirador central de esta casita nuestra. gimiendo de una manera antástica. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. la Foshepa . . y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales. cerora de la iglesia y mu$er del sacristán. los o$os peque*os y vivos. con la Iñure. no me casaría con mi hi$o. abierto y despe$ado. esta muchacha discurría muy bien. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero.*ashi. Los días de temporal. como t'. atado con las puntas hacia arriba.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. )uando yo iba a casa de la Foshepa . a quien llamábamos la Iñure. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta.I ABUELA . que se detenía en la onda pr"xima. La Foshepa . B#so no importaBcontest" la muchachaB. 1racias a &ios. I& LA +ASA DE . solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. #ra laca. en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. la boca sin dientes. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. ex negrero. acartonada. la cara llena de arrugas. el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. al lado de la carretera. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. ?ealmente.*ashi.e parece que estoy viendo a esta vie$a. a lo le$os. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. la Iñure.)ontaba una criada de mi casa. -eíamos. el puerto hasta la punta de la atalaya. que era. al mismo tiempo. -estía siempre de negro. transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia. La casa tenía balcones a tres achadas. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. las lanchas cuando entraban y salían. a un cuarto de hora del pueblo. que un indiano rico de su pueblo. en tono de persona que reza. parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria. en cambio. y el mar. La Iñure tenía una hermana. &esde allí dominábamos toda la ciudad. . más que una casa. que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. claro. y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. como es uso entre las viudas del país. #l sitio era alto.*ashi vivía en una casa antigua y negra.

síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche. mi abuela. una ila de balcones muy espaciados. en vascuence. #stos cuartos. con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. y un escudo grande en el cha lán. y las dos. en la parte más ba$a de L'zaro. brillaba una virgen pintada en tabla. torcida y apolillada% en el rellano principal. de las me$ores del pueblo. #ntrando. que nunca se abrían. ya combadas por el tiempo. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. pintado de azul. @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro.. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. o mi tía Grsula. de casta*o. el te$ado muy saliente. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. el arca.. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. y una muchacha. )asa de (guirre. y sigue siendo. los dos o tres veladores de laca. rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas. dorada y esto ada. . lo que producía una impresi"n de tristeza. . mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones. #n la sala. el espe$o. de paredes encaladas.i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera. estaban vacíos. y era.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella. &e cada cosa de éstas. #n aquella época en que vivía mi abuela. solía verse (guirreche casi siempre cerrada. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche. el lustre era ya sagrado. podían hablar media hora.. dentro de una hornacina.. #l zaguán. era obscuro.

en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. 7intado por Ant. encima del so á. se veía un dibu$o iluminado. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . sus velas y sus ca*ones correspondientes. #l barco éste era La Constancia. !o me iguraba antes. en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla. que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época. cubas y varias tablas de obra muerta.ciar. . durante mucho tiempo. corriendo un huracán en su via$e de .° de Iturrizar. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia. ragata que mand". recordando las exageraciones de mi abuela. en el meridiano de la isla ?odrigo. al mando de su capitán don +las de (guirre. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas. el padre de mi abuela. al amanecer del día H de ebrero de IJKH. vasi$ería. atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. con todos sus palos. #n el sitio de honor. ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano. dando "rdenes.anila a )ádiz.

ahora no. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate. que movían la cabeza. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. (l movimiento de las pisadas en el suelo. un term"metro.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. de esos del mar de las . sobre cristal. . con sus volutas nacaradas. todas las banderas. visto por su medianía o portal"n. en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. y a los lados. ahora que no. espa*ol. ahora dicen que sí. gallardetes y matrículas del mundo. metidos cada uno en un anal. a punto de irse a pique. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. con la escala para marcar los grados. Había también en casa de mi abuela. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. con las velas desplegadas. un bar"metro. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita. ondeado. en acha y saludando8.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. que yo creía que eran del dominio com'n. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. en IMIN. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea. @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. de primos y parientes le$anos. ?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas. #l chinito. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. (hora sí. llevaba en la mano un huevo de avestruz. . )uando me de$aban entrar en la sala. de cobre. unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. y a los cuales él puso marco en )ádiz. Había también en la sala una br'$ula. encerrados en marcos de caoba. y parecían rivalizar en zalamerías. una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes.ndias. decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. de hueso. de L'zaro. visto a proa de la amura de sotavento.

lorito= .i abuela poseía también un loro. Paquita. 4e le preguntaba5 Lorito. <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <.uego= <Hurra. ( $a $ai.. /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado. que dominaba el diálogo y el mon"logo.

#stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. una artritis muy larga y dolorosa. sobre todo. se hacían grandes ragatas. solía sentarse en una sillita ba$a.i in ancia ué muy solitaria. en 9rio. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos. #n ellos se inspiraba. y. ya vie$a. el caso es que padecí. &e chico tomé un golpe en una rodilla. con un cilindro lleno de p'as. 4abia más que la generalidad de las mu$eres. y por él se supo que su amo había sido pirata.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. (guinaga y 1uernica. que las mu$eres del país. o por qué. . #n (guirreche. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante. La Iñure me cont" que una vez. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. sin duda. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". de cogerlo por mi cuenta. en el siglo pasado. y. en donde se narraban batallas navales. #lla me explic" c"mo iban los vascos. en su cuarto. ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. y c"mo a'n. la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados. . en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras. espa*oles y ranceses. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva.i tía Grsula. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. >uizá por esto me crié en ermizo. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. que me maravillaba. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. )uando mi tía Grsula llegaba a casa. comenz" a ense*arme a leer. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. @enía. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. tienen un aspecto muy triste. mi tía para sus narraciones. solterona romántica. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. &esde entonces le miraba con rabia. para divertirme. durante bastante tiempo. islas desiertas y barcos piratas. hermana mayor de mi madre. piraterías. la cresta. 7asa$es. hace mucho tiempo. y no sé si por el tratamiento del curandero. . en otra época. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba. la trompa% al gallo. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal.

tuerto y con una sola pierna. muy voluminoso. donde solían darnos cua$ada.adrid y venían a L'zaro durante el verano. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. decía. de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano.e hubiera gustado ser hi$o de pescador. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. con unos pocos barcos. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8. yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. para protestar. un tomo manuscrito.. .i tía Grsula. )uando estaban ellos en casa de mi abuela. se guardaba. en olio. de #chaide. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado. por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. La tía Grsula la repartía.e habl" también.ndias% del sabio y heroico )hurruca. con orgullo. de pergamino. entre otras cosas vie$as y respetables. #stos chicos vivían en . Lo que me atraía era el mar. me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato. de ?ecalde. de 1azta*eta. . #n la cubierta. batiéndose constantemente y venciendo. #n la sala de (guirre. la verdad. tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban. mientras nosotros. y de sus libros de aventuras marítimas. . en el arca. la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las . para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. #n tan le$ana época de mi in ancia.is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. esto no me llamaba la atenci"n. los chicos. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. . y que. muere de tristeza% de +las de Lezo. íbamos $untos a un caserío de la amilia. . victorioso en más de cien combates. mirábamos si a alguno le daban más que a los otros. ormada por olletines ilustrados ranceses.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle. además de su biblioteca. )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha.

)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros. bastante raras. y dibu$os de sondas. planos para indicar las corrientes y los vientos. un arco y una lecha. por indios con plumas en la cabeza. por árboles. el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. . intercaladas en las amarillentas páginas. un gale"n y varios del ines% los pueblos. para explicar sus correrías. Había. #n estos mapas. br'$ulas primitivas y astrolabios. y los países salva$es. se veían cartas de navegar antiguas. también. por casitas% los montes.

Fuan . hombres o mu$eres. #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. cuando la conquista de (mérica. a través del tiempo y de las generaciones. grandes o chicos. y. y los comentaba. escrito por mi inhábil mano. el gale"n. hi$o de ?entería.artín 7érez de . el capitán . los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico. .raca. como el rancés le atacara con brío. y todavía conservo.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. y después de la re riega. &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta. que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. como correspondía a su ina lealtad.artín 7érez de . le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano.@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres. &I . el arp"n y la bandera ganados en la batalla. que me dictaba mi tía. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías.artín 7érez de . se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan .lorín. el pirata. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo. a sus barcos y a toda su gente.rizar pusiera en su escudo.lorín quiso dar veinte mil duros al capitán . con letras desiguales. La mayoría eran breves. . !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. por casualidad. llamado el -ascongado. #l uno quedaba entre indios. &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre. )uando comencé a escribir. . #l emperador don )arlos.lorín.8 ?ecuerdo que al escribir esto. el otro se decía que se había hecho pirata. . un pliego en papel de barba. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia. y que el capitán . a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna. que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones. valientemente. mand" que uese ahorcado Fuan . para eterno recuerdo.rizar se de endi" en su barco.rizar. )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos. &omingo de (guirre presenci" el incendio de . 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. nuestro 4e*or.lorín. ( los que cogía en el mar. a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos. cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar.rizar apres" a Fuan .rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento. que yo no me enteraba de su sentido. que dice así5 6#l capitán de barco. )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba.rizar volvi" a )ádiz. y estaban redactados en una orma tan amanerada.

se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. la más absurda. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era. #n IPQR. . terco y mal encarado. entre todas aquellas historias. -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. a la muerte de mi abuela.ara*"n en busca de oro. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda. a mediados del siglo O-. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche. )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. y era vizcaíno. :na noche. y mariscal de campo a Lope de (guirre. el loco. No se sabe de qué pueblo. marinos. don (ndrés Hurtado de .. el eroz vasco. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. .ernando de 1uzmán. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. #ra Lope hombre inquieto y turbulento. &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes.nés de (tienza. +uen o icio para poner a prueba su bárbara energía.. se veng" de él. que le siguieron. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero. hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. )ondenado a muerte durante una sedici"n. &e sus Recuerdos tomo estos datos. &omingo de )incunegui. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . que era hi$a del conquistador +las de (tienza. dentro de su realidad.endoza. el loco. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. llamado también Lope de (guirre. era la de Lope de (guirre. para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-. Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes. Lleg" Lope al 7er'. que no admitía reconvenciones. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes. el virrey. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. otra de 1aviria y otra de Navarra. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. el traidor. #n el siglo O-. la más extraordinaria. Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela.

>uebrantado.. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones. en las proximidades de +arquisimeto. para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n. y se lanz" al (tlántico. ba$" por el (mazonas y recorri". saqueando los puertos. (guirre le escuch" atentamente. ?esisti" en alta mar. muchos iban. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. que era todavía una ni*a. después de meses y meses. les peg" uego. y ué bordeando con ellas las costas del +rasil. (llí. #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar. Lope se dedicaba al pilla$e. por días. sacando su daga. desertando. No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. y atentamente lo mand" ahorcar. la inmensidad del curso de este enorme río. lo irm" de esta manera audaz. de -enezuela. quemando todo cuanto se le ponía por delante. (guirre. .. para darle muerte. y para dar más uerza a su documento. al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. Lope. cuando se vio irremisiblemente perdido. con su hi$a y algunos compa*eros ieles. Lope de (guirre era todo un hombre. Las tropas del rey. cercado. en una casa abandonada. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. $usti icándose de sus desmanes. y de éstos. en el campo. llevado de su loca uria. cerca del #cuador. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta. y luego se re ugi". unidas con algunos desertores de (guirre. (llí donde arribaba. de las 1uayanas y de -enezuela. (guirre escribi" un memorial a . orden" lo colgaran. cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a.( la cabeza de sus hombres. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz.elipe .

al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. ni que puedan llamarla. encerrada en una $aula de hierro. al segundo disparo. #l soldado obedeci". ! cuando sinti".I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto. #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. &II EL -UNERAL DE . con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno. el loco. es lo que decía el libro de casa de mi abuela. ?ealmente.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. saludando a su matador. ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. grit". B<. aunque con muchos más detalles y comentarios.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo. . &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco. me era casi simpático. ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto. la hi$a del @raidor. $amás. (guirre.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. poco más o menos. que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. Lope de (guirre era todo un hombre.

. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más. la tía Grsula y mi madre.rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. hasta que se supo que había muerto. vestidas con mantos de luto.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. . la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata. y después. y las cuatro anduvieron de un lado a otro. Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. B#stá le$os de aquí. las brumas iban subiendo por el monte . trozos de madera. con esa penetraci"n que es recuente en los chicos. B/! por qué no viene0 BNo puede venir. la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. despacio. B7ero /por qué0 (l 'ltimo. y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre.i abuela. 7or eso. y salimos los dos al camino con la Iñure.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. )omprobé. se celebr" su uneral en L'zaro. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. mi abuela. con las letras grabadas en la espalda. que no. que se destacaban de un modo terrible. disponiendo una porci"n de cosas. . lamentándose. que le habían llevado a un presidio de . desnudo. una goleta. delante del altar mayor. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio.zarra y del puerto salía. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía. y cestas con pa*os negros. (l parecer. 7or esta época. no podía venir a L'zaro. rotundamente. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento. y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia. y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . #ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse. ni mi abuela.nglaterra. y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo. B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. ni su hermana Grsula. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria. donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. querían hablar del desaparecido. aunque vivía.

y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. Los cirios. dorado. en el altar mayor. que se arrodillaban. (nduve detrás de mi madre. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. (rriba del crucero de la iglesia. y comenz" la misa. hasta que vino el vie$o .rizar. . luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían. y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro. poco a poco. extendían pa*os negros en el suelo. comenzaron a arder. cogido a su alda.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. retorcido. con su tra$e negro y su sombrero de copa. sin de$arla hacer nada. con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas. 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto. colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente. primero.

. :na vie$a medio loca. la Curriqui. 4u convencimiento se me comunic". vestida con una alda de lores y una toca blanca. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada. que sin duda era la bu ona. Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras. y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia.ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. 7or la noche. levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes. con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. y.. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. (l salir de la iglesia. #ra así5 9rra . como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. Había la tradici"n.. sollozaban. con patillas. la luz. #n estos días. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. cruzaron por delante de nosotros. @odas las mu$eres. botas altas. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos.rizar y yo nos quedamos a la puerta. &urante mucho tiempo. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. hacia casa de la abuela. #ntonces los sollozos aumentaron. el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu. Luego. y los marineros y la gente pescadora. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o. :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. el aire. al recordar el hombre perdido en el mar. &espués de la misa. en (guirreche. &e cuando en cuando sonaba el "rgano. y tras ellas ueron saliendo los se*ores. !o me encontraba amilanado. el sol pálido iluminaba el atrio. !o le tenía que ver.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda. con su sombrero de copa. todo me parecía distinto. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. con sus capuchones negros. en procesi"n. tarde o temprano. las cosas. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. !o miraba por todas partes. a pesar de que el vie$o . #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula.rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. ..

(l principio me puso el maestro entre los 'ltimos. 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos. si no les daba nada. #l maestro. debía aprender a pronunciar correctamente. acompa*ándose de panderos y de zambombas. aunque mis uerzas no eran muchas. instintivamente. #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. como . antes de aprender a ganar o a vivir. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova. don Hilario. contra cualquier Fuan .ari &omingui. nos hablaba de las vi*as de Haro. de los trigos de . que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. y contestaba. 9diaba el vascuence como a un enemigo personal.2(hí está . #ste día. .3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori.rizar. !o estaba dispuesto a luchar.edina del )ampo. 24i quieres venir con nosotros a +elén. con una capa blanca y una corona de lat"n. Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad. porque me encontraba todavía en ermo. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro. <. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. que toda persona de buen sentido. le acusaban de ser una vie$a bru$a.lorin que me atacase.artín 7érez de . tendrás que quitarte esa alda vie$a. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche. a cantar otras canciones. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos.iranda de #bro constituía tal superioridad. Nos solía pegar con uria.iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara. y creía que hablar como en +urgos o como en .

al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. 4í% no es ácil que los de mi época. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre. era el rac que.ari ?ecalde% el otro. Selayeta0Ble di$o alguno. Fosé . )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. como más tierno. . &espués se han pasado tristezas y apuros.!o. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco. )homin Selayeta. malos tratos y castigos. que encontraba motivos raros para sus decisiones. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. que el ni*o. Fosé . hombre. y no me conviene. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. rases duras. como más débil. BNo. ría y h'meda. ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. de carácter uerte y un poco osco. se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida. sin saber casi por qué.ari era hi$o de Fuan ?ecalde. #sta impresi"n de la escuela. en ciertas solemnidades de L'zaro. repetidas veces. donde se entumecen los pies. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres. 6#ste chico no vale nada8. y entre nosotros.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte. solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia. Llamaban así a su padre por haber demostrado. donde recibe uno. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle. tan aborrecida por Selayeta. #l otro chico. B7ero. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. un valor extraordinario% Fosé . el +ravo. no lo ha comprendido el civilizado.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. hombre enérgico. . #sta levita. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa. #l padre era un tipo. #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. B/7or qué no se casa usted de nuevo. &omingo Selayeta.

negros. (lguna vez logramos ver ese molusco. desnudos. los de amilia marinera. como veía que me iba poniendo robusto y uerte. que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal.Selayeta. ?ecogíamos conchas. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. trozos de espuma de mar. redondos y est'pidos. pulidas y brillantes. in lados. rosadas. Los pescadores nos conocían. y saltábamos de una barca a otra. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas. verdaderamente repugnantes. ( pesar de sus advertencias. . entre los que nos contábamos ?ecalde. un pulpo con sus o$os miopes. como dicen algunos en L'zaro. sobre todo para que los leyese su hi$o. Selayeta y yo. menos por el muelle. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. que luchaban valientemente por la vida.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. en general los de amilias terrestres o terráqueas. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle. #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. al inal de un apare$o.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. 9tros chicos. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones. amarillas. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. <>ué sorpresa cuando aparecía. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y. . (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. tenía que marchar a su lado. en la punta de )ay luce. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. nos acercábamos al mar. padre. y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. a la salida. y yo uí avanzando en mi camino. . hacía la vista gorda. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal. el maestro. o uno de esos sapos de mar. &on Hilario.

&esde que supimos esto. ( pesar de ello. donde solíamos meternos a huronear. centollas y ermita*os. Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. en el coraz"n del monte. y su aliento era tan deletéreo que envenenaba.zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas. le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. la cueva nos imponía alg'n respeto. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. #l monte . Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre. (ndaba de noche haciendo echorías. salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. sorbiendo la sangre de los ni*os. a descampados pedregosos con helechos y hayas. !a. 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría. teniendo tiempo por delante. le llamaba el carabinero. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea. en el monte. . y. y por una calle empinada. (l borde mismo del mar. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos. que se llama . )erca existía una cueva llena de maleza. para guarecerse de la lluvia. #l monte . negra. de aire misterioso. (sí se consolidan las supersticiones. y avanzan en el mar de$ando arreci es. en otros lados.rayburu.zarra es un promontorio pizarroso.zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones. a una de cuyas aldas está L'zaro.aro y la de las (nimas.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. ormado por la$as inclinadas. no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . y si no estaba. roídas por las olas. #ra un agu$ero. la E!an su!uia. #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto. alas de buitre y cara de vie$a. sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. #l vie$o !urrumendi. y terminan en una pe*a alta. yo propuse que quemáramos la maleza del interior. #n la punta del . por esta tendencia a registrar. no pasaría nada. pasábamos por delante del convento de 4anta )lara.zarra. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. con cuatro o cinco tramos de escaleras. #sta serpiente tenía garras de tigre. La parte alta del .zarra era imponente. un extra*o inventor de antasías.

#n los bancos de este coliseo natural quedaban. <)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida.(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. quedaba como un ramito de ilamentos plateados. el . que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. huyendo de las olas. )uando ya ba$aba el camino.aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas. echando humo. . veteada de blanco y de ro$o.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar. saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. 4altábamos de pe*a en pe*a. con las crines al aire. #n algunas de estas simas se sentía el viento. salía de su rinc"n. aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. Los pescadores decían que en rente de . . se levantaba la roca de aspecto trágico. entre la punta del . entre las rocas cubiertas de líquenes. yo me iguraba que así.zarte.rayburu.zarra se cortaba en un acantilado liso. el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es. y a veces descalzarnos y meternos en el agua.rayburu. solían verse charcos tranquilos. el monte . las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines. se veía la playa de las (nimas. #n el ondo. 7asada esta parte. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros. serían los océanos del mundo. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es. #l mismo !urrumendi aseguraba. seg'n Selayeta. que al macerarse en el agua. !a cerca de la punta del . una enorme y misteriosa caverna. que acababan en el mar. #l agua. 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde. olvidados al retirarse el mar. #n la marea ba$a. . en gran tama*o. redondos. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr.aro y otro promontorio le$ano. el cangre$o. (llá aba$o. a media milla de la costa. y las casitas esparcidas de la barriada de . como el centinela de estos arreci es. al retirarse la marea. (quí. llena de agu$eros. en algunos sitios. sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. una pluma de gaviota o un trozo de corcho. Había por allí agu$eros como chimeneas. Le$os. pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. pared negra y pizarrosa.zarra tenía una gran cavidad. cruzando el peque*o océano. y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar. verde y blanca. charcos claros. cubierta de lapas. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. andando traidoramente de lado.

ventanas y galerías de madera. . <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables. sobre todo los domingos. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones. entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos. en vascuence. una tu arada de sardina rita. . había algunos almacenes de carb"n. medias azules. conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce. y en vez de terminar en el ?ompeolas. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. sudestes amarillentos. en aquella época y en ésta.ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo. del instinto de limpieza de esa gente pescadora. #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io. tenía su taller el padre de Selayeta.. convertida en escaparate. Las horas se nos pasaban entre las rocas. #n estas casas hay siempre ropa tendida. por su 'nica puerta. como ahora. y al anochecer se tomaba chocolate. el muelle largo de L'zaro.. la de la )ella *irena. de at'n guisado con cebolla. y mi madre no me de$aba salir. y que destilaban. o sea. adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras. #n este muelle y a pocos pasos del . y en parte. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. el .entidero. apare$os y corchos. #n la ventana de la casa. que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla.. en parte. I8 9URRU.! yo oía la charla continua. ( todo lo largo del muelle.entidero del muelle largo..s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n.. Le acompa*aba a (guirreche. ca*as de pescar. y de m'sica de acordeones. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona. en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. concluía en las mismas pe*as. un cintur"n de salvavidas. en castellano. exponía poleas de madera. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa. la del +oland. lo que depende. antes. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso.#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol. aroles. . y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir. de las amigas de mi abuela. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza.

a punto de caérsele. Nuestra inclinaci"n aventurera. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. algunos amigos. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. a charlar. con la espalda ancha. unía las invenciones más absurdas. ro$a% el pelo blanco. vivía solo. cuando se hizo grande. uerte. y no salía hasta que pasaba. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa. -estía muy limpio% en verano. ( todo esto. unos tra$es de lienzo azul. como en la tierra. re*ía con todos los gatos de la vecindad. #l (tlántico le conocía desde . andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a. como yo. solían sentarse a la puerta. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. y. monta*as. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. Nos decía que en el ondo del mar hay. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. una chaqueta de pa*o negro. tan ba$o se los ataba. como tenía talento para ello. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. )homin era muy hábil y muy pacienzudo. las manos grandísimas. el vie$o y antástico !urrumendi. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones. #ra soltero. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. . 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las .#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. y el pá$aro. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. #ra !urrumendi un hombre enorme.slandia y las islas de Lo oden. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. @enía una hermosa cara noble. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. y los pantalones. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. le gustaba contar lo que había imaginado. barcos sumergidos. el abdomen abultado. volcanes. praderas. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. desiertos.ndias. islas madrep"ricas. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses. y. !urrumendi era un lobo de mar. amigo y contertulio de Selayeta padre. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. que debía de estar cala ateada como una gabarra. muy verdad. bosques. mientras él torneaba. Selayeta sentía.

. B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta. si se mete uno por ese agu$ero. y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. se puede andar como por tierra. B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad. con ironía. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. Hay quien dice que.B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared.

4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo.rayburu. con los o$os encarnados. tenía en la cueva su misteriosa morada. o por lo menos primo. si es que salía. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas. la gran serpiente alada del . aunque uera de cien millas. lo hacía como si se tratara de un extra*o. que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas. Nos hablaba. un poco más le$os de . .. contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan. también. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. entre las rocas de la Surriola. a las once. 4eg'n él. en . había en el mar una sima sin ondo. y a quien se le preguntaba5 -.zarra. . y que un gigante. en tercera persona. 7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad.. a los barcos% de la ara*a del TraUen. en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor. corta% pero !urrumendi aseguraba que.3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia. en el pino de 7ortland. rente a .uchas veces. de otro. el de los o$os encarnados.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro. #ntonces !urrumendi di$o tal cosa. salía. cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. 2(yer noche. !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. seguramente.zarra. #ste gigante debía ser hermano. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados.aVlstrom.nglaterra. y de ese monstruo terrible del . que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines. como loco. entrando en ella. aullando. que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres. él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3.zarra. ?especto a la cueva que hay en el . no se sabe si tan grande. con un pez en la mano. detrás del monte . en donde se navega por tierra. 4e le decía que su sonda era. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso. @ales cosas se presenciaban allí. que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti. !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". en las rocas de la Surriola. pero sí con los o$os ro$os. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen. +astaba decir que las sirenas. con sus alas de buitre.rayburu.. por verdadera tierra. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido. no se encontraría el ondo.

anda.uego. cuélgale. borracho. o cuando se izaba alg'n ardo.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. con un equipa$e de canallas. tales absurdos y mentiras dice. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. haciendo echorías por el mar. Hay un ondo de crueldad en el hombre. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . pero le oíamos. con el cuchillo entre los dientes. yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar. <)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. Nos hacía temblar. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. ahí esta. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. 4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. no se le había acercado. a ortunadamente.tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. a lo le$os. un piloto paisano nuestro. 4i le envía a uno una carta. oh= oh= 7uedes estar satis echo. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre. (hí está. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla. metidos en una $aula y con los o$os vaciados. ya puede no leerla. era un buque antasma. en donde él había estado alguna vez. 9tras veces. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. trepando por las escalas de un barco. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza.9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto. #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. las nieblas. )asi siempre. porque se vuelve loco inmediatamente. al maldito holandés% pero. !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. seg'n !urrumendi. marinero. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. y sobre todo en el ni*o. agárrale. aunque la sabíamos de memoriaB. #ste perdido. tripulado por un capitán holandés. ormada por los ríos. . blas emador y cínico pirata.

4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. a los dos chupadas no podía con el mareo. y después de aventuras sin in. contaba cuentos. 4i por si acaso teníamos loro. aunque yo. #stábamos decididos% seríamos piratas. de desvali$ar navios y bergantines. !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. . el vie$o lobo de mar. cuando volviéramos a L'zaro. volveríamos a L'zaro a contar.7ara Selayeta y para mí. por mi parte. en un alto. para que no nos denunciase. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. como él. y umábamos en pipa. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. #n aquella época. como !urrumendi. )uando nuestro amigo. Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. nuestras haza*as. como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar. estaba más alegre que de ordinario. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. que tendríamos en una isla desierta. balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados.

si quería. para nosotros.. las serpientes aladas. el marinero se lo hacía. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. las sirenas.#l asunto se reducía a un marinero. y. de una manera solemne5 B4hanti. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o.. t' sabes más que nosotros. llegaron las vacaciones de verano. que en agradecimiento concedía al marinero un don. Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica. humildemente. ( ortunadamente. las bru$as y la Curcus"ada. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines. . de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. de muchacho. a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos. Gltimamente. como los chicos del muelle. en la taberna del &rag"n ?o$o. pero sin darle demasiada importancia... !o no podía hacer grandes escapadas. teníamos que estudiar. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad.8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico. porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas. <7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. . en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol. y así decía5 6:na vez. aunque un poco borracho. Le gustaba a !urrumendi. de tal naturaleza. en Liverpool. #l mendigo pedía. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio.. #l solía replicarme. un ligero avor.. su tonela$e y sus condiciones marineras. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. que me quitaba todos los alientos. 4i queríamos ser marinos de altura. le trastornaron un poco. !o. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. tenía cierto ascendiente sobre él.8 )uando se trataba de un barco. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde. uera de las puntas. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. buena persona. después del curso con don 1regorio (zurmendi. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. a la altura de )abo -erde. Hubiéramos pre erido ir.i madre se alarmaba tanto. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. que. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. y todavía sobraba. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada.

que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. lo pusimos en el agua. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel. socavado en la muralla. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras.BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. de tertulia. . se le podía convidar a vino.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas. que. como si estuviera cansado. Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. con voz suave e insinuante. barricas. y el barco. Selayeta y yo. )aracas. y el borracho. se paraba. )uando )aracas concluy" nuestro barco. a la rampa del muelle. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. entraba en su casa. para ver la obra maestra. y. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. uimos. y. donde vendía alquitrán. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto. ya veremos. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica. y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata. Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa. y uimos los dos a casa de )aracas. entonces. B#ntonces. que se llamaba Foshepe @i*acu. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. de alg'n barco antiguo. clavos. apodado 4hacu. un borracho. redes y anzuelos de todas clases. pintado y dorado. se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. y un tipo mediotonto. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. como decía !urrumendi. s"lo por verle marchar trompicando. sebo. . solía decir a su mu$er5 B(nthoni. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. saca el disco. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. que vigilaba las lanchas. de blusa azul y de gorro ro$o. cuando estaba concluído y pintado. maderas embreadas. además de comerciante.

porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. La otra orilla era agreste. en cambio la ría era muy bonita. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. en hilera. . y casi comenzaba a llorar de rabia. 7ara mitigar este racaso. que a veces tenía mala intenci"n. #ntonces Selayeta. el relo$ero y corredor de comercio. Gnicamente alguna vez nos recomend". :n día nos decidimos a pasar la barra. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha. en tono de malhumor.ndependencia. y constantemente había una serie de barcas negras. en este arenal se pescaban anguilas. :n poco más le$os. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. (sí son muchas de nuestras cosas. (l volver de nuestras expediciones.7or más arreglos que intentamos hacer. ?ecalde y yo. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. que 4hacu guardaba. :na de las orillas la ormaba un arenal angoso. #sta chanela. a 4hacu se le había pasado la rabieta. por conse$o de )aracas. rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde. aunque hubiera mucho olea$e. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. . a prestarnos una chanela de Sapiain. en donde estaba el astillero de 4hempelar. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso. que pateaba. y él. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera. había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos. que no volviéramos a coger el Cac"alote.ientras veía que entrábamos en el bote. <Llora. tiraba el gorro ro$o al suelo. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . le decía5 B-amos a vender tu lancha. Selayeta. Nosotros. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas. )omo decorativo. #n la marea ba$a. 4hacu se avino. y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. se llamaba el Cac"alote. seguíamos remando. antes de la primera presa. 4i el puerto no tenía nada que ver.

. y.ari. sali" el sol. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro.STELLA . antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica. ?ecalde el +ravo. el cielo estaba plomizo.rayburu. y otro patr"n. Selayeta. vino ?ecalde. &e pronto. y nos llam" a Selayeta y a mí. nos dirigimos por el monte . tras de un golpe urioso de viento. llevando en sus rá agas gotas de agua. habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos. &ecidimos.ARIS< :na ma*ana de oto*o. Hacía un tiempo obscuro. ?ecalde y yo no entrar en clase. llamado Surbelcha. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. cerca de las rocas de .zarra hasta escalar su cumbre. tendría yo entonces catorce o quince a*os. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma. padre de nuestro camarada Foshe . corriendo.zarra.8I EL NAU-RA?IO DEL . @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria. )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada. La niebla iba ocultándolo todo. y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas.

La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . vie$o. #l atalayero. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto. estuvo s"lo un momento $unto a ella. era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es. -estía el cadáver. >uince días después. y la lancha se estrellaría entre las rocas. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. registrando el horizonte con la mirada. se me venía su imagen a la memoria. vestido de negro. #ran bretones. Surbelcha. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. sin duda esquivando alguna roca. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. (llá estaban% los vimos entre la niebla. es SurbelchaBme di$o él. con el ob$eto de no avanzar. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. se apoder" del bote. y la lancha pas" sin di icultad.rayburu. &e los dos hombres. peque*o y moreno. durante alg'n tiempo. envuelto en el sudeste. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban. ?ecalde. Sapiain. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido. :n movimiento a destiempo. durante mucho tiempo. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés. arro$ado por las olas. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. #speramos con ansiedad. a aquellos valientes. &ías después. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. y una precisi"n de algo matemático. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. #n la cubierta del barco encallado.BNo. se entendi" con ellos. tra$e de marinero. #l viento nos tra$o sus voces. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. de sotabarba. pasado el temporal. llevaba el remo que hacía de tim"n. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. Surbelcha tenía los nervios de acero. desde las rocas. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. con gorra% el otro. 4entí verlo. dándose cuenta del peligro antes que el capitán. La goleta se llamaba *tella Maris. encorvado hacia adelante. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. Los prácticos desistieron de la empresa. 9las como montes y nubes de espuma ocultaban. 4in duda la tripulaci"n del barco. )reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. el relo$ero y corredor de comercio. y era de la matrícula de >uimper. porque después. . uno era alto.

ríamos dos remando y uno en el tim"n. al amanecer. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. negra. 7asamos por delante de . Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro.rayburu. la pe*a grande. @enía la ilusi"n de que. por una casualidad. i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n. y que no volveríamos hasta la noche. !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. iba quedando más turbio. porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía. me levanté de la cama. con algunos agu$eros. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. #l viento soplaba con uerza. en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . lo pondríamos a lote. :n día de marzo. pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. la hermana mayor de las rocas del . y nos reemplazaríamos para descansar. compramos queso. atada a una cuerda. !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea. que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial. . Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in.zarra. #l domingo. !a decididos.zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma. pudiese quedar a lote. se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. sábado por la tarde.zarra a larga distancia de los arreci es. .8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado. &ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno. ( pesar de las seguridades de ?ecalde. 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado. el cielo no aclaraba% por el contrario. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos. y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. y comenzamos a doblar el . de buen tiempo. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle.

cerca de nosotros. ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. envueltos en nubes de espuma. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos. lastimoso. Nos detuvimos. Selayeta grit". Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. casi inm"vil. se cubría de meandros de plata. avanzamos despacio. ( medida que avanzábamos en el canal. de cuatro o cinco brazas. resistiendo todo lo posible. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. . 7erdemos ondo. nos calaba la ropa. 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. por contraste.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. (lrededor. y entramos en el canalizo rasando las rocas. lanzando gritos salva$es. tácitamente. !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. más le$os parecía completamente negro. ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad.ari era hábil y marino de instinto. pero nada di$imos. expuestos a hacernos pedazos. era triste. Foshe . #l bote iba rasando la roca. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que. y. creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto. las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. 4abía que había un canalizo estrecho.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris. ?ecalde no era de los que retroceden. pero sin arrebatos. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. Las di icultades y el peligro le excitaban. &e pronto. y ?ecalde y yo. #stábamos emocionados% Selayeta y yo. B/>ué pasa0 BHay que pararse. entre los arreci es. B<)iad= <)iad=AAgritaba. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas. produciendo un ruido violento como el de un trueno. Selayeta se puso a proa con el bichero. #stábamos a veinte pasos del barco. todo el mar estaba blanco% en cambio. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. @erco. .

B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. solemnemente. hay agua% pero se puede andar. y luego. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. deshecha y humedecida por la marea. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. B#cha esa cuerda. las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a. desencuadernada.(l asomarme por la borda. 4e puede subir. chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. Luego nos dispusimos a reconocer el barco. 4on pá$aros. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. @omamos posesi"n. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas. se pudrían sobre cubierta. saltando como yo. de una piedra en otra. subieron al barco. )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. BNadaBdi$e yoB. B4í. . una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo. ?ecalde. como serpientes enroscadas.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. del *tella Maris. #l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa. Les eché una cuerda. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía. . que ataron al Cac"alote.

)on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde. #ste pe*"n. entre el barco y . B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. ( veces. B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. los devoramos pronto. al chocar el bote con alguna piedra. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo. anegados. . y. por la parte protegida del noroeste. un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco. y di$o que teníamos que sacar el bote. />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. impreso en >uimper.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. la rueda del tim"n y la obra muerta. se había abierto. el procedimiento un tanto humillante. desde el mar. además. 4acamos el pan y el queso y. la despensa y la bodega. sentados en la popa. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. que se lo guard". #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. #n esto oímos un cru$ido uerte. y pedir auxilio desde allí. No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. rechinaban como con una protesta de malhumor. y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. #ntre los tres. pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas. ( ?ecalde debi" parecerle. aparece distinto a como se le ve desde tierra.rayburu. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . tirando de la amarra. #l Cac"alote estaba hundido. su$eto a la amarra. entonces.rayburu. 4in duda. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas. 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda. los hierros y argollas.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

7arece que no. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del . BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB. #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres. cansados. #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo. la ni*a. Luego. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí. una gran superioridad. -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto. Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro. #l se*or se puso al tim"n. después de tantos a*os.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella. y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente. los dos hombres. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . :na hora después volvían. . pero 4hanti es muy valiente.uchas veces. &esde aquel día Foshe . . #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del . Nosotros íbamos a embarcarnos. donde estaba un se*or con una ni*a. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . trayendo a Selayeta. .i madre y la Iñure se hacían cruces. y tal espanto me produce la idea. sin duda. que me despierto estremecido y ba*ado en sudor.rayburu. B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos.#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os. destrozados.zarra le parecía.ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n.zarra y que no encuentro sitio donde atracar. el hombre iz" la vela.

en el bergantín Caridad. &on )iriaco. como su barco. .ilipinas a )ádiz.i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado. era también muy atildado y muy pulcro. de$arme envanecer con esta aura popular.ernando para concluír mis estudios de náutica. ni mudarse% en cambio. !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del .ilipinas.IS PRI. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban. &e )uba volvimos a .anchester y de . con mi abuelo. en la )ella 2izca3na. casi todos vascos. sino restos del paso de contrabandistas. patillas cortas. ni se podía dormir. tras este via$e de un a*o o a*o y medio.i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana. tan arreglada estaba. Llevaba casi siempre sombrero de pa$a. conocía muy bien su derrota. el relo$ero y corredor de comercio. intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua. tan limpia. La ragata me pareci" un sal"n.i abuela y mi madre no quisieron. . Los marineros. ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a . cuando hacía buen tiempo. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz.ilipinas y de . #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas. me quedaría en 4an . pero en lo demás estaba poco enterado. Le gustaba la . sin duda.anchester a )ádiz. se avenían bien y no había ri*as. tra$e blanco. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui.EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera. con el capitán :rdampilleta. y. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas.zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso. y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain. una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas. .LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a . y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias. ya grises.

después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. (travesado el estrecho de la 4onda. cua$ada de estrellas re ulgentes.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad. como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito. (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad.ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza.ciudad y la vida social. uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín.olucas. atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde. pero el curso empezaba. y no tenía motivos mas que para estar contento. nos quedaba poca distancia. y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. Hubiese querido ir a L'zaro. @ardamos en toda la travesía cinco meses. y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros. )ontinuamos hacia el sur. sabía bailar y sabía hacer versos. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las . y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. &on )iriaco quiso completar mi educaci"n. para que me tuvieran de huésped.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. Los días que pasé en . sentí un verdadero placer. +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. en direcci"n del estrecho de la 4onda.ernando saldría piloto primero. &e la escuela de 4an . de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na.ilipinas en marzo. 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. y. &esde aquí hicimos rumbo. La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. en vez de volver por el estrecho de la 4onda. el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol. después de una tarde so ocante. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. #l capitán me present" en la escuela de 4an . 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez.ndias. &e día. que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte. pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay.anila disparando cohetes. y. )uando pisé )ádiz. y la noche ué espléndida. y el via$e a . entramos en la bahía de . . 4alimos de .

. .ernando.atías )epeda. paisana nuestra. )epeda y )ompa*ía. 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. @e voy a presentar en casa de )epeda.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza. propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. Los marineros de la ragata. socio del primer marido. #l se*or don . . y me di$o5 -ente a dormir al barco.e levanté. B<#h. Lleva el tra$e nuevo.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso.uimos al barco. Llegamos cerca de la (duana. una vascongada.enchaca y después con don . . #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda. y nos dirigimos al puerto de )ádiz. con miradores. por la tarde.II HISTORIA DE LA . ya es hora.a*ana tenemos que ir a )ádiz. pasamos la puerta del .ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla.ermín . dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. un almacenista. vestidos de día de iesta. don )iriaco se present" en mi casa. y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande. &esembarcamos en el muelle. &uermes como un lir"n. B(quí esBdi$o. me vestí y me acicalé todo lo posible. nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo. casada primero con . en 4an .

&olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura. porque a mí me pareces todavía un chiquillo. el no tener cincuenta a*os. Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. acompa*ada de una criada vie$a. . . subimos la escalera monumental. turbado. enlosado de mármol. 4olamente me dirigi" una rase. una muchachita de catorce o quince a*os. Lo cruzamos. exagerando un poco. preciosa. de mis antepasados. llegamos a un sal"n inmenso.atías )epeda y ué presentado a él. !o. para don .e encontraba en la edad del pavo.atías era una impertinencia. no es necesario. Nos recibi" con gran amabilidad.. &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. te van a tomar el pelo. #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura. recorriendo un pasillo. (l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo.#ntramos en un portal altísimo. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB. le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. de o$os más negros y de tez algo más morena. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. B&ebemos ser parientesBdi$o ella. @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. porque aquí. )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento. en )ádiz. &on )iriaco. el vie$o capitán era un hombre de sal"n. ?ealmente. B7ues si eres algo pariente mío. hecho un tonto0 No. la amabilidad de la bella se*ora aument". no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido.. #stábamos hablando cuando entr". &olorcitas. que teníamos un apellido com'n. hermosísima. B#s muy posibleBrepuse yo. 7recedidos por el criado. completamente con undido y turbado. . y result" cosa no muy rara entre vascongados. do*a Hortensia.. no te choque que te hable de t'. la nariz chata. 4in duda. y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". una mu$er opulenta.edia hora después vino don . con grandes espe$os y medallones. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella. de nuestra casa solariega de L'zaro. $uanetuda. y. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe. el techo encristalado y las galerías con arcadas. la hi$a de do*a Hortensia. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar.

4hantiBme di$o. #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos. . con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza.atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. ?ota y 7uerto ?eal. B#spérate. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. La bella Hortensia tenía pretensiones. B@' verás. B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. y. me di$o don )iriaco5 B. B<&emonio= @iene historia. llam" al due*o. y quedé maravillado. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . era muy hermosa y no . llena de ragatas. don . puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte. Hortensia es vizcaína.uy bienBcontest" el capitánB. +ebimos los dos. B. BNo. B-amos. que se mostr" muy amable conmigo. #sto halagaba su vanidad.&espués de almorzar. los salones vastísimos. una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir. de pronto.ira. 4i no iba. en caso de necesidad. no. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá. y salí con don )iriaco. un monta*és amigo suyo. 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco. inundada de sol. y le recomend" una comida escogida.uchas gracias=AArepuse yo. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana. y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. !o estuve hablando con do*a Hortensia. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa.aría. La casa era enorme. de un pueblo pr"ximo a +ilbao. ( media tarde don )iriaco me llam". 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas".e despedí de todos. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. !o entonces aun no había visto nada. B<. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. entusiasmado. porque te pueden servir. &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. Le concedemos a usted la hora. las salsas y los vinos. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que.atías. de bergantines y de goletas.

enchaca. . capitán de barco metido a comerciante en )ádiz. )omo iba diciendo.enchaca estaba en . por el contrario. )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna. brutal. con lo que qued" viudo y riquísimo.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi". don )iriaco.. La muchacha. con ideas geniales. .enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter. al morir. donde acababa de morir su padre. . y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. #lla di$o que no a todo. pilotín% si puedes. #n esto. )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro. . . B7ues eso. B@rataré de seguir su conse$o.. a pesar de que . B4i puedes.. No creas que una mu$er es. nada tímida.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío. y menos lo que te digan de ellas. )epeda lleg" a )ádiz. que era voluble. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . ni tampoco a de$ar a Hortensia.ilipinas. y. .enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones. un amigo mi". vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz. La llen" de regalos y de $oyas. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. . se escap" del pueblo.quería casarse con un cualquiera. y cuando la conozcas bien . ué al pueblo. débil o tímida o poco inteligente. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car. no quiso verlo ni reconocerlo. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas. B/)on su ísico0 @iene gracia. #n el momento del matrimonio. le instituy" heredero 'nico. el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas. no creas nada de lo que digan ellas.. de sus monta*as de (sturias. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo.enchaca era un hombre exaltado.enchaca y le oblig" a casarse con ella.enchaca. . . al ver su abandono. B4í. primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad. 9 su mu$er o nada.atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter. porque . capaz de cosas buenas y de cosas malas. te pasará que ya no te importará nada por ella. . con su ísico.ilipinas% Hortensia ué a . de$ando a Hortensia embarazada. B7ues con su ísico. y ésta. #l uno completaba al otro.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas.enchaca se había asociado con este don .ermín . atrevido.enchaca no estaba dispuesto a casarse. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella. no me parece de tontos.. @e lo dice un vie$o. por serlo. 4i quieres saber c"mo es una mu$er.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a. encontr" a . &espués de todo hacía bien.

La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor. #lla estaba o endida pro undamente% él. $ugando con unas pistolas.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron. . @endría cerca de cincuenta a*os. . y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. #n esto. se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles. no se sabe si inadvertida o intencionadamente. . #l pensamiento parti" seguramente de ella. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra.enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca. B4í. pilotín. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na. No sé si sabrás que. 4e llama %lie!o de "istoria.enchaca. cuando un día . . y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente.. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia. . lo sé.enchaca ué a . que han pasado. tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal. celoso y sombrío. B/Nuestra ragata0 BLa misma. B<+ah= B. casi un loco. se peg" un tiro en la sien y cay" muerto. y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. la misma.enchaca era. cuando se instal" en )ádiz. como te he dicho. !o nunca lo creí. . que pasan y que pasarán. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca. B#xacto. un exaltado.antasías que se inventan.nglaterra a recogerla. )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa. #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido. que ué exquisita. 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre.enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. con )epeda.enchaca. cuando se construye un buque.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er.enchaca ya era vie$o. considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla. No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. . #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. con el in de morti icar a su socio. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don .

y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima. marchaba yo a casa de do*a Hortensia.atías me preocupaba. razonar con libertad% no contaba con el su iciente . creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba. @emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad. y estaba siempre en guardia. Nos abrazamos.ba con el coraz"n en un pu*o. #l encuentro con don . y volvimos a casa. #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia. no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme. creyendo ver o ensas en cualquier cosa.atías era. y se valía de ella para humillarme. 4hanti= B(di"s. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia.atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza.ina. B@' vete a estudiar a 4an . No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede. mi adversario. y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. #ra muy suspicaz. #l se*or )epeda no podía discurrir. #staban preparándose para ir a misa.atías y. #l no debía notar en mí su iciente respeto. aunque no de una manera ostensible. &on . III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente. @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien.atías soltaba la carca$ada. muy recuente en #spa*a. Lleg" don .ernandoBme di$oB. y don . ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . por las calles de )ádiz. e ectivamente. me con undía.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti". &on . a través de su aire indi erente. !o. #ntonces. como todos los hombres tímidos. &on . por mi insigni icancia% pero yo. él se meti" en el bote y desapareci". #s una idea est"lida y mezquina. por la ma*ana. . <(di"s. ya turbado. Hacía como si no me notara. al caer en uno de estos lazos burdos. B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or. le sentía hostil.atías demostraba así su superioridad.

tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a.atías seguía así con una velocidad de galápago. serio. #n la apariencia. para ser marido y padre a la inglesa. &on . decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. &on .atías varias veces le prometi" llevarla al teatro. el precedente la me$or raz"n.. ! don . hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. . ( &olorcitas la trataba secamente. 7ara suplir esta alta de ideas. sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. &on . por e$emplo. era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia.atías era un hombre respetabilísimo. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal. que le conocía bien. y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan .ediodía..n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo. ni mucho menos. #sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. al exponer yo una opini"n cualquieraB.atías se re ugiaba en las anécdotas. don . que en general son tiesos y ormales. y luego. como era natural. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. rutinario. un modelo de discreci"n. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante. don . #n su cabeza. tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del . era obra de su talento y de su perseverancia. inmoral. Los ingleses. en el ondo. indelicado y. no era. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. no tenía mucho cari*o por su padrastro.. &olorcitas. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo. o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado. cuando no andaba por el almacén. Hasta en eso era mezquino. B#so no es asíBdecía. me parecen bastante c"micos. porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. no por ser su hi$astra y no su hi$a. con su mezcla de tiesura y de mandanga. no me resulta. ?o*oso para todo. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. @oda rutina le parecía santa. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. #l dependiente principal. en el a*o de LJ.artínez en )ádiz.atías tenía sus manías% por e$emplo.atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata.atías era el tipo del buen burgués5 bruto. para demostrar su autoridad sin duda. un $erezano muy chistoso. por entre hileras de sacos y de ca$as. @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse. &on .

i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra.oderado. . que alguna de sus amigas acababa de llegar. &olorcitas sonreía al verme turbado. 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. y esto me sublevaba. y entonces. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. con su levita. era tan aguda y tan redicha como una gaditana. sino que mi alma era distinta a la suya. . #ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar. quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme.aría Fes's. y no volvía hasta el anochecer. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos. si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. (demás. La se*ora 7resentaci"n. solía venir a avisar a la se*orita &olores. Luego. más concentrado y más sobrio. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. al oír aquellos muchachos. menos. sus guantes. No he podido hablar nunca el castellano rápidamente. ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. sino que le gustaba darme celos. con una velocidad vertiginosa% yo.aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope. todo expansi"n. que no s"lo no sabía el castellano. &olorcitas. íbamos al miramar. a pesar de ser hi$a de vascongados. se marchaba al )asino . que solía llegar la primera. Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. . pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. . como buen vasco. -eía que su ría y se alegraba. don . !o me sentía otra cosa.atías. no se contentaba con el placer de con undirme. &espués de . &olorcitas y yo.@odos los domingos. &olorcitas y yo $ugábamos como chicos. subíamos a la azotea. el amor es eso. palabras y muecas. más tarde. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. sobre todo en las personas muy $"venes. #n general. venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. una vie$a muy graciosa y gesticuladora. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu. #ra la crueldad natural de la mu$er. valía tanto como el de ellos. !o estaba enamorado. un gesto. /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. recorríamos la casa. y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. después de almorzar. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara. con una mezcla de angustia y de c"lera.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. en cambio.

oíamos las lentas campanadas del 4n!elus. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til. violáceos al anochecer. Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca.aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz. desde aquel sitio de la muralla. los montes de Ferez y de 1razalema. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. Las luces de 4an . tan azul% allá le$os. &esde cerca de la . #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e. <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. tranquilo. y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o.aría. y en el ondo. como un lago azul. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . y ella me contest" que yo le !uta'a az3. todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo. iba obscureciendo. #l disgusto de uno mismo. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego. el mar. .( veces. Luego. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces. pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . al avanzar la tarde. el cielo estaba azul. -eíamos las baterías con sus ca*ones. porque yo era más tosco que ella. un cielo azul y rosa. . se llama de 4an .elipe.ernando comenzaban a re le$arse en el agua. #l mar.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. la hostilidad del ambiente. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes.uchas veces. Le gustaba así para morti icarme. avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas. @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa.atías. la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno. si no recuerdo mal. yo de marinerito. sin una nube. la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer. con una línea recortada y extra*a en el horizonte.

6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . y tampoco me entusiasman las palmeras. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. pero que tienen aspecto de algo arti icial. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera. Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas.l.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. decorativas. creo que de #nrique Heine. saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio. #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera.l1 ésas eran mis aspiraciones.I& LA PAL. en un andaluz agitanado. >uería trans ormarme en un andaluz lamenco. y hacer coro a la gente que grita5 5. indudablemente. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an . o por lo menos empleado. cosa extra*a.ediodía. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico. !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros. que son. no me gusta nada el . Hoy. mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo.ernando. con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz. .

y mandar a paseo a don . está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. vivir. )omí y bebí en abundancia. me preguntaba5 B! todo esto. #ntonces hubiera querido ser tan discreto. pero tan estrecho.uchas veces. #ntré en una tienda de monta*és.atías. al ver la bahía de )ádiz. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente. . dormido% los pueblos le$anos. por la tarde. un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo.ernando y a quedarme en )ádiz. en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad. que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo. gastar la energía. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así. al anochecer. con gana de hacer una brutalidad cualquiera.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras. no porque no lo creyese en el ondo. !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida.O por cultivar la mezquindad. una indignaci"n renética. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas. pero me convencí de que me debían gustar. !o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. sino agresivo. La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar. )ada edad tiene sus preocupaciones. :n domingo de invierno. que después de todo no me servía para nada. no su signi icado.ernán )aballero. #n libros.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado. y me han parecido una cosa bonita. ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa. #stos . como la 'nica virtud del hombre. el mar somnoliento. . . Leí las novelas de . #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera. sino su sonido. a su mu$er. yo no llevaba camino de civilizado. Las he vuelto a leer después. al asomarme a la muralla. No me sentía alegre. pedí pescado rito y vino blanco. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida. pero mezquina. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . inundada de sol.

ar. que en aquella taberna llamaba la atenci"n. marinoBle contesté yoB. B/. (burridos. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. rubio. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. Nos levantamos los dos. en inglés. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles.e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. cansados. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. 4alí del colmado. como estaba iracundo. !o me constituí en su de ensor. pintorescos y complicados. le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente. endomingados. . holandés. y no recuerdo si alguna más. espa*ol. . /:sted espa*ol0 B4í. y me senté en la mesa de una taberna. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. &espués de decir esto y estrecharme la mano. la de (randa.. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en. la de )olumela. +uenas amistades. con unos bigotes amarillentos. se*alándome con el dedo. .nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. #ra chato. !o le miré de mala manera y. y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. el holandés se sent" a mi mesa. vestido de negro. con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. los dos borrachos.. los días de iesta sobre todo. #n los bancos de las plazas. B4í. tocando la guitarra y cantando.. y ahora probablemente pasará lo mismo. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB. #stas calles eran la calle (ncha. casi de etiqueta.colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os.arino0Bme di$o después. ro$o. Los dos marinos. B!o. +ebimos $untos. uí a un ca é de la calle (ncha. en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías. en la acera. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del . Los chiquillos se reían de nosotros.rancisco. ( mi lado había un hombre borracho. la de 4an . pasaban en coche. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro. #ntonces en )ádiz.

(quello me di" una ira y una tristeza pro unda. !o me avergoncé de mis instintos ieros. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no.e alegré% era el momento. que. &e pronto nos decidimos a marcharnos. dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo. hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco. si quería pagarle algo. Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. con gran reverencia. B+uenas nochesBle contesté yo. que me miraba de una manera aviesa.. me mira usted con una cara. pidi" mil perdones por su torpeza. se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad. mal encarado.e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él. con la cabeza pesada. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos. #staba cansado. . No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida.e quedé solo. pre ería llevarlo a casa. a su vez. y estuvo a punto de caer al suelo. . No sabía qué hacer.. (l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba. triste. B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB. . . y me decidí a ir a 4an . B4í. . Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que. &ebía de ser un mat"n.ernando a pie. !a no me quedaba ni un rastro de c"lera.. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer. 9&ood ni!"tBme di$o. me salud" con el sombrero en la mano.(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno.uimos el holandés y yo al muelle. #l holandés no s"lo no se incomod". La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar. . . Luego.i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro. sorprendido. sino que di" excusas al marinero.

. voluble. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla. ten esto en cuenta. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. de la manera más inhumana y est'pida. en general. al mismo tiempo. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. a su madre. #n L'zaro. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén. &on )iriaco muchas veces me decía. demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza. casi una santa. no muy rico. ?ealmente. un se*or de Ferez. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco. procede de la parte más turbia de la sociedad. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. #staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires. los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. y en la mu$er un poco cruel. los indicios de la boda eran ciertos. a media humanidad. 4in embargo. . que es buena. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. instintiva.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. #l comerciante. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo.anila o +arcelona. (sí nos vamos vengando unos en otros.& NUE&AS -ATI?AS DE A. en peque*o. que. pero de amilia aristocrática. sino el matiz. al pueblo entero y. necesita. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. #n todos los puertos de mar. &e cien mu$eres. y la una que queda. #n las ciudades arcaicas y tradicionales. +urgos o Le"n. se orma un espíritu aristocrático endiablado. cruel. probablemente. noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles.

abdomen abultado. había. indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto. la navegaci"n. (l mismo tiempo. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques. como para todos los comerciantes de puerto. . ué hablando con un empleado del almacén de don . y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. barricas. en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa. y en principio la boda estaba concertada. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n. es un vulgar ultramarino% en cambio. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad. es un comerciante. pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca.atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia. con b"vedas en donde se apilaban sacos. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo. a quien yo llamaba el (lmirante. la espada y la pesa. medio en serio.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme.atías. La geogra ía. #ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia.atías. )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo. toneles y ca$as.e choc" oír que don .uchos domingos. un hombre de ciencia. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. #n este vestíbulo. #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas.en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande. &on 7aco me explic" que don .. llena de almacenes y de escritorios. . Hablaba de manera doctoral. )onclui mi curso en 4an . sin duda. medio en broma. . vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo. si negocia con estos géneros en grande. #ra todavía la buena época de )ádiz. le conocían por don 7aco. !o no sabía otro tanto. y re iriéndose a &olorcitas. #n la casa. la coraza y el mandil. todo lo dominaba este hombre extraordinario. por su aspecto. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta. Los empleados me conocían. el devocionario y el libro mayor. 7ara el se*or )epeda. el comercio. la aristocracia de la sangre y la del escritorio. La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas. con su pantalla y sus ventanillas con letreros. #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio. y solía entrar en el almacén. ( la entrada estaba el escritorio. #l almacén era inmenso. la historia. un armacéutico. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. de dril. parecía un persona$e. y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don .atías hablaba repetidas veces de su clase. es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o.

te esperaréBcontestaba ella ríamente.ilipinas. 7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado. a*adi" despuésB5 . 7or exigencias comerciales. y levamos el ancla. #l vie$o capitán me escuch" burlonamente. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral . que.e$or para ti. &on )iriaco era un hombre tremendo.ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza. a ortunadamente. y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. &I ?RANDE!A 9 . 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella. B4í. &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. Hice proyectos absurdos de provocarle. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente. y. no llegué a realizar. .-arias veces hablé por la re$a con &olores. !o le decía que no se casara. Había que embarcarse. B)uando vuelvas.agallanes. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . Llegaba el momento atal. que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme.e despedí de mi novia. que me esperara. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de . en vez de volver a #uropa directamente.

calvo y con las barbas blancas. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas.que no aparecían en los mapas. #sta mu$er tiene malas intenciones para ti. . sí.i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. isla de 4antiago (ndía. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. sus baluartes y sus ca*ones. con un sol espléndido. con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. B(migo. . remota. os protegen. ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado. 7or lo que yo pude comprender. isla (ndonaegui. no vayas a caer en la madre.ernando. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz. creen que sabéis mucho de marinería. venir a esta casa. . #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca.i capitán le hizo grandes elogios de mí. sus casas blancas sin alero. &espués he visto la estatua de (gripina en el . me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an . La primer visita era indispensable hacerla a don . &o*a Hortensia estaba espléndida.useo del )apitolio. las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. B4í. B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. 9s ayudan. y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. !o me eché a reír. @enía ganas de pisar tierra espa*ola. !o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. !a que has salido de la hi$a. y a la otra. y me acordé de ella. 4e consideraba completamente emancipada. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. con dos o tres ventanas peque*as.atías. de ver el hermoso gol o de )ádiz. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don . sentía por su marido un desprecio inaudito. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir. 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta. en ?oma. 4atis acer los sentidos y la vanidad.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga. riendo. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU. #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco. los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante. &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. .atías. como los paredones de las casas árabes. #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana. (l pasar por delante de la .aestranza y al ver de cerca la muralla.

BNo. )enamos $untos el . pilotín. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz. al ir a entrar a la onda. donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos. )onque.orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones.orito era muy partidario mío. Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos.A 2A*C. la que más halagaba mi vanidad. si le parece a usted. la prudente. y me di" una carta. (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo. después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría. las iglesias también blancas. . B&escuide ustedBme contest" él. . avísame. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento.orito era $oven y había simpatizado conmigo. sus plazas alegres. #l .e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre. . y recorría la muralla al ponerse el sol. y si pasa alguno. #ra de &olorcitas. :na tarde. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso.B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er.e decidí por lo 'ltimo.orito.e esperaría en la re$a.ar. #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del . .MPA:.uí a buscarle. la se*ora 7resentaci"n. . 4e me ocurrieron dos cosas5 una.orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra. <o$o a la br'$ula. a quien llamaban el . escribir diciendo que acudiría a la cita. y el . don )iriaco. B@' vigilaBle di$e yoB.i asunto marchaba bien. y después le di$e que volviera por mí. le encontré. . le di el encargo de llevar la carta a &olores. me encantaba el pueblo. AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. 7aseaba mucho. al anochecer. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza. ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz. cerca de la (duana. -ivía en la calle de los &oblones. :n barco es un peque*o mundo aparte. . #l .

me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante. 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo. de varias vueltas. .is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. con tranquilidad completa. por donde yo entraría. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. !o empecé a sentirme como en un sue*o. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. 7or la ma*ana. &olores.orito me sac" del apuro. por muchas precauciones que tomáramos.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara. perple$o. !o la cogí entre las mías. de pronto. No pude dormir en toda la noche. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. le hubiera mirado con olímpico desprecio. era el amante de su madre. porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. (l día siguiente nos vimos. #staba tan emocionado que no podía decir nada. bonita. el marqués. el ni*o mimado de la suerte. sin saber qué contestar. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. #ra una mu$er. que tenía una puerta a otra calle. (pareci" ella y extendi" la mano. el czar. pero una mu$er espléndida. ?ealmente yo no estaba enamorado. el emperador. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía. No había leído todavía ninguna novela de +alzac. -eía que me $ugaba mi porvenir. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. #ra un comenzar a vivir extraordinario. 4e cerr" la persiana. después de una noche de insomnio.orito que nos íbamos y me uí a la onda. Había comprobado que su marido. porque discurría ríamente. que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. polainas y corbata negra. &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado. . de botones dorados. hermosísima. !o quedé asombrado. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. y don . encontrarse con una mu$er $oven.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. me decidí a seguir la aventura. le avisé al . rápidamente. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada. marquesa. #l . 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. pantal"n collant de color gris. probablemente.

no precisamente de una manera agradable. B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. en coche. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. vanidad. se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a. bast" para hacerme desgraciado. mis vacilaciones. 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. que ze va el viento. aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale.e encontraba en la mayor incertidumbre. disparamos. &e allí volví en el bote. #ra un tipo de teatro. nos metimos en una barca después de comer. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . vámonoz. tristeza. en la inca de un amigo del marqués. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza. con patillas. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía.aría.aría. haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo. y yo. desembarcamos. )ruzamos la bahía de )ádiz. tenía una con ianza absoluta. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. y llegamos a la inca del amigo del marqués. saber sus pensamientos más íntimos. :n mes estuve en cama. sentimentalismo.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz.ntenté respirar. con las ca$as de pistolas. . de parte del marqués de -ernay. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno. todo esto se undía en mi alma. con los míos. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an . a pesar de su l"gica no esperado por mí. a$a encarnada y cala*és. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . @enía atravesado el pulm"n. :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida.ernando y a un o icial inglés de . y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia. expresada con acritud. a eso de las dos de la tarde. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada. . acab". Nos reímos de él. el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir. 4ue*o irrealizable. ueron a primera hora de la ma*ana. 7etulancia. 4iempre había en ella una reserva. un temor de de$ar su espíritu al descubierto. una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. en el palco $unto a ella. . y más de una vez de pie. pensaba en estos momentos tristes. ! esta sola pregunta. <>ué estupidez. #l patr"n se sent" a la popa.#n el teatro había "pera.is penas procedían de &olores. )omo digo. &on . :n acontecimiento. !o hubiera querido identi icarme con ella. penetrar en su alma.

desde que supo lo ocurrido.anila conduciendo el pasa$e. Fuan de (guirre vivía. !o he asistido a su uneral. Hortensia vino también a verme. La Ciudad de C?diz. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. BNo creo que uera él% me parece imposible. y al decirle que yo era de L'zaro. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. era capitán de una hermosa ragata. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz. don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. &II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre.)iriaco. hará cerca de veinte a*os. seg'n me di$eron. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . &olores y su marido habían ido a vivir a . que me tenía cari*o. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir. en . #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. B7odría ser una persona del mismo nombre. quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n.lo. Hace unos catorce o quince a*os. y que llaman !uilalos. ya restablecido del todo. y estaba. . a los veintitrés a*os. # ectivamente% unos meses después.loA. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa.adrid. BNo puede ser. capitán de una ragata. B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues. al parecer reconciliados. #l vie$o capitán. pero he conocido gente que ha hablado con él. #ra mi tío carnal.

riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo. del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. #stuve una semana en la corte.riberri era un vie$ecito peque*o. . después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. e ectivamente. a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico. y tomé la diligencia para . . llegamos a )ádiz. llegué a L'zaro. y me di" tales detalles. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes. #ncontrándose en presidio.loA.lo. @enía veintiocho. y de aquí. me di" otros datos.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. al llegar al 7rado. se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto. al sur de . y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto.uy raro tenía que ser. . #ra una estupidez. mi tío.adrid% pasé por +urgos y -itoria. es verdad.lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía. tomando un coche y de$ando otro.. y el primer día. B4í. -arios nos con irmaron que. 7ero si hubiese vivido en .loA. pero ella sí debi" conocerme al momento. pilotos y contramaestres vascongados. salí de .loA.riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado. después de andar en alg'n barco negrero o pirata.adagascar. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao..riberri.adrid. @enía tanto deseo de ver tierra. seguiría en presidio.B/&el mismo nombre. que quedé convencido. vi en un coche a &olorcitas con su marido. para arreglar las cuestiones de la herencia. el capitán de la corbeta Mari &alante. 4u inal lo desconocía. imberbe. 4eg'n él. como él. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. #l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. #ra conveniente que uese a L'zaro. haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. &esde . . &espués he sabido que .rancisco . que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo. si no se había escapado o no había muerto. con el aire en ermizo. y volvi" la cabeza con desdén. y probablemente creerá que me he muerto. .e despedí de este paisano. le hubiese escrito a su madre. ?ecogí las cartas en el correo. )on un via$e muy malo. pero era indudable que mi tío. había sido preso. el pelo rubio y los o$os ribeteados. . propietario en .ás melanc"lico de lo que había llegado.lo y antiguo marino% en cambio. pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto. . #staba cansado. Llevaba cinco a*os de mar. El quizá no me conoci". .

(guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula. de quien se contaban tantas historias. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. . registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara. asistimos a su uneral. No cabía duda que la carta era de mi tío. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. sintiendo cierta veleidad mística. decidieron alquilarla. hecho por un ot"gra o de 7arís. #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo. #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. y me di$o que era su hermano Fuan. ?egistrando los armarios. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. hecho en 7arís. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre. Nunca había visto aquel retrato. !o. encontré un daguerrotipo en cristal. pero tan raro. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. de chico. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. y que me volvía otra vez a preocupar. que casi no le conocía.

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

#stán siempre igualmente tristes. sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo. &espués de las lluvias abundantes.I LA HERIDA 7or las ma*anas. me digo a mí mismo5 B<(h=. tristes. andar. vie$as. pobre hombre. envueltas en la bruma. las casas están deste*idas. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. igualmente severas. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo. negruzcos. no% así estarían hace doscientos a*os. llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. . dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. moverme de aquí para allá. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. cambia de color en las estaciones. las calles limpias% la carretera descarnada. durmiendo. Las casas. con las piedras al descubierto. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. @odo sigue igual. soy un hombre% era un ingenuo. tosco y pensativo. al verme vie$o y cambiado. sombreada por el saliente alero. de apare$os con corchos y anzuelos. Hasta el loro de mi abuela. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. soy un desenga*ado y un melanc"lico. he encontrado rialdad. dureza y egoísmo. se me igura la cara de un vie$o aldeano. sigue diciendo. con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. más puro. al asomarme al balc"n. @u $uventud se ué. negras. la de mi abuela. /y qué he hecho0 . y los acontecimientos me han escamoteado la vida. He vivido en medio de los acontecimientos. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. (guirreche. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. #ntre ellas. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. todo está igual% yo s"lo soy di erente. )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. veo el pueblo con sus te$ados ro$os. (lgunas veces me miro en el espe$o y. heredado por mi madre.r. yo s"lo he variado% era un ni*o. así están hoy. #n el $ardín del convento pr"ximo. ahora en el balc"n de mi casa.

ué un gran asombro. desde el balc"n. lleno de preocupaciones y de mezquindades. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. tan desierto. . los días son largos. tan triste= . @odos han desaparecido. )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo. el campo y el mar. s"lo se ve alguna mu$er. estas nubes grises y suaves .e parecía tan peque*o. el río% anchos. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad.zarra.Navegando.. La primera impresi"n. cuando se de$a atrás la $uventud. aburrido. vuelan. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí. como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. en el extremo del muelle. y. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. al llegar L'zaro. <absurdo cambio de opini"n=.e levanto todos los días muy temprano. persiguiéndose y chillando. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. los a*os. todos son comentarios a los hechos pasados. son cortos. suma de días. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. el pueblo. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. ni )aracas hará sus barcos. sin embargo. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. al ver lo insigni icante de los muelles.e gusta ver. #se pensamiento en el pasado. por la vida de un pueblecillo triste. de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. Las golondrinas pasan rasando el suelo. escapan. ni !urrumendi hablará de los piratas. es como una herida en el alma. c"mo se aligera la niebla y sube por el monte . corriendo de puerta en puerta. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. !a. levantando sus gallardetes. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. empinadas y tortuosas. al amanecer. o no he debido volver aquí. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. los muelles. de la ciudad. para avisar a los pescadores. No he debido salir de aquí. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores. del río. . y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete.. @odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas. grandes y negras. (l amanecer. por las calle$uelas estrechas. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos. <. #n una época. ! ahora. que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza.. todos son acontecimientos% en otra. )ontemplo estas casas solariegas. golpeándolas violentamente.

me acarician. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente. . :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos. parece que el sol de entonces debía brillar más. y. que tenía uno sus inquietudes y sus penas. hace un ruido metálico. al caer en un barre*o.. un pro undo terror. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or. La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta. en aquel rinc"n uimos elices . . esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar. ! la lluvia.. que. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos. al pensar en esto. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar. La lluvia me parece caer sobre mi alma. todo me encanta y todo me entristece. y el agua.. &e noche.. No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz.. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. re rescándola y dándole alegría. que canta en la noche negra y sin estrellas.. (llí teníamos un amigo .uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas. 4iento. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. el ruido de la lluvia. sin embargo. #s la herida. esa canci"n del agua. o como la alondra. y el viento.. como en una tierra seca...

muy protegido del noroeste. y entre una cosa y otra grandes lagunas. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. en las paredes negruzcas. 4i. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. #n las huertas hay inmensas magnolias. naran$os y limoneros. L'zaro es un pueblo bonito. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos. . en las tapias de los $ardines. .II L5!ARO 9 SU -OR. con lorecillas azules y ro$as. obscuro. aquello disminuído. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. salen hierbas carnosas y relucientes. 7or todas partes. hubiese pretendido describir mi pueblo.uy templado.A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. basado en mis impresiones de chico. o quizá nada. en las escaleras de piedra de algunas casas. al original.

(ntes. hundidos en el ango como patos. dirá que mal. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. la obra marcha% 4hempelar. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. sobre todo si tiene obra nueva. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas. ri*endo a todo el mundo. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. y rellenan las hendiduras del barco. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. . por donde pasa la carretera de #lguea. riendo. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. anda muy osco. La ría de L'zaro es peque*a. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. y termina en el ?ompeolas. en paladear y saborearlo todo. a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. y todo el mundo dice que es un gran barco. gubias. )omo en todos los pueblos de pescadores. motivos graves. desde hace a*os. grandes barrenos. como si imitaran a las gaviotas. seg'n algunos. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. dentro de la guardilla de una casa. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. está instalado un astillero. barrenándolas y armando después las costillas. melanc"lico y negro. 4uelo ir a ver a 4hempelar. dibu$ando las piezas de un barco. )uando hay traba$o nuevo. sin levantar cabeza. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. #n ver esto. )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. de un )ádiz peque*o. y a un lado la atalaya nueva. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. ! cuando el barco queda a lote. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. en recordar los sitios donde anduve de chico. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. interceptando el paso% deba$o de una te$avana.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. accidentada% la otra es un angal negruzco. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. y cambio algunas palabras con los pescadores. 4i se le pregunta qué tal va la obra. :na de las orillas de esta ría es rocosa. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. cortando las tablas. motivos serios para estar pro undamente incomodado. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. Luego. 4obre este angal. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. siglos. menos suave y más rudo. #l esqueleto del barco se va cubriendo. interiormente entusiasmado con su obra.

B#sto te gustaba mucho antesBme dice. abriéndose paso lentamente. el relo$ero y corredor de comercio. el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano. #l río. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. además. el antiguo due*o del Cac"alote. sin duda. y después en las ensenadas y bahías. . proyecta. como dice el armacéutico.i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. como le llam" el mayor ?ennell. que al subir por las costas de . que ué. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . 4ocoa. el viento del noroeste. saturado de sabor local. 9tro piloto antiguo. esta corriente. .rancia se llama corriente de ?ennell. La relo$ería es una academia enciclopédica. y me preguntaron mi opini"n. ué. #l &ul@ *tream. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. como los arenales de Legorreta. y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. y s"lo ella. B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta. restos orgánicos que se depositan en las playas. 4eg'n 1armendia. ha producido el boquete de L'zaro. !a. que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. dice él. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream. y lleva. el vie$o capitán. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. 7ara el capitán 4ocoa. y. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. entre lo no divino. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río. ese inmenso río de agua caliente. un gimnasio ateniense.. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro.rayburu y sus arreci es. el armacéutico. 1armendia. al llegar a la costa oeste de #spa*a. ué echando las arenas hacia Legorreta. también contertulio de la relo$ería. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa.

pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o. el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. #l caso de mi amigo ?ecalde. así se llamaba la candidata de mi madre. me pareci" sintomático. ?ecalde. Hoy no debe pasar esto. de grado o por uerza. . no me sonreía. que me contaron en la relo$ería. audaz. la verdad. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos. .7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. aprovechando mi licencia. de unirme con +arbarita. que me prometía el destino. probablemente. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . uí cali icado de pancista y de pastelero. las mu$eres de L'zaro. ?ecalde era un déspota5 decidido. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. @odo el almíbar. la hi$a del con itero de la plaza. mi antiguo camarada. el terrible ?ecalde. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. 4e cas". con lo cual las mu$eres tendrán. no estaba muy decidido. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad. e'cha. !o. muy modosita y ormal. sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie. mu*equita con los o$os azules.ayormente. hubiera encontrado. todos los días del a*o. lacucha y mística. no podía soportar que nadie le contrariase. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. se había casado con la )ashilda. . tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. el piloto más atrevido y más valiente del pueblo. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. me casara. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía. a pesar de su dulzura. padre del actual antrop"logo.i madre quería que. que soportar a sus respectivos esposos.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo.

B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena. al volver a su casa. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho. B7ues hay que cenar a las siete. y se ué a navegar. ?ecalde escuch" las noticias. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er.#l primer día. y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad. para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . le miraba a ?ecalde sonriendo. /sabes. se ha de cenar a las sietes. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. chiquito0 ! si no te conviene. el terrible ?ecalde. el vicario. BNo está la cenaBle di$o su mu$er. B7ues se le despide a la chica. La se*ora de @al ha estado en erma.e contaron el . e$emplo de la energía emenina luzarense. con sus o$os azules.ulano. ni aun con la espiritual +arbarita. don Sutano. ?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco. #stamos todos bien. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. haga la cena la muchacha o la hagas t'. y es de con ianza. La )ashilda no replic". ! la )ashilda. comprendi" que allí no estaba en su barco. BNo se le puede despedir a la chica. ?ecalde rompi" dos o tres platos. no me inducía a casarme. pero no consigui" que se cenara a las siete. (l día siguiente. #ste caso ocurrido con mi camarada. di" pu*etazos en la mesa. . BNada. la cena estaba a las ocho. B+ueno% pues ma*ana. porque tiene que estar con el ni*o. mientras decía esto. (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. y pidi" la cena. ?ecalde.

y los que le denigran son indignos de pertenecer a él. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. amenazadoramente5 . Nada. B<.proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. por e$emplo. a pesar de ser tan religiosos. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista. y procedía en la conversaci"n con insidia. @odavía no se había undado el casino de L'zaro. #n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. venidos del interior de la provincia5 el uno. sean tan borrachos.rizar. #chaide. que. #l boticario decía. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB. #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. buena persona. . poniéndose ro$o de indignaci"nB. . administrador de un título% el otro. al parecer ingenuas. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. 1armendia les morti icaba continuamente. y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados. por rases sueltas. en la relo$ería de Sapiain. sí importa. por observaciones al parecer cándidas. y me entretenía.i tío. 4i no va a misa. el vie$o .entira=AAexclam" #chaide. 4oy tan vascongado como cualquiera. en el ondo. urioso. que son muy religiosos. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. con los o$os uera de las "rbitas. y a toda clase de licores. qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados. 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. BHombre. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí. pero les gusta demasiado el vino. no tenía ideas religiosas. después de una época de pedantería y de esplendor. y uno de ellos di$o una vez. #l que por las trazas debía de ser liberal. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. no se puede salvar. contratista de piedras. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. ué el que me llev" allí. era el boticario 1armendia. que había conocido alg'n protestante o $udío. pero de doble ondo. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. No le convenía desenmascararse por completo% pero. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. BNo importa nadaBreplicaba el otroB.

aunque por otra causa.nquisici"n no es para estos tiempos. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso. para que los examinara. y a todo liberal que se encuentre. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot. a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. no sabiendo rancés e inglés. a cuanto decían sus contertulios% pero. que era me$or quemarlos. #n esto apareci" Fuan . sin guerras ni tri ulcas. en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. no pudo explotarlas ni venderlas. :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro. en se*al de asentimiento. #sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n. (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura. barba negra en punta. cuyo mango era un martillo.zarte. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. el vicario.achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en . con su lente en el o$o derecho. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos. movía la cabeza. al marcharse los carlistas exaltados. &irigía los traba$os un tal Fuan . avorecía a los pescadores. &e un vagabundo de mala ama. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero. que era la heredera. . sombrero de ala ancha y melenas. y decía que los alrededores de . . y comenz" a arreglarla a su gusto. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a.zarte valían una millonada. Llevaba un bast"n grueso. #n mis tiempos de chico. y. a pesar de la decantada bondad del mineral. con la cara inyectada de rabia. -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil. La sobrina de +eracochea. Fuan . +eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero. murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la . )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros. era un persona$e.achín. y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras. llam" a don +enigno.achín.zarte. en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en . hi$o de L'zaro. < uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. #l mundo marcha.achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos.

#n el combate del mar con la tierra. y van llegando las praderas y las heredades de . #ste caserío se llamaba )isusalde. cortadas en unas partes a pico. )isusalde correspondía a mi madre. de an ractuosidades y de torrenteras. se consolida y se a ianza como terreno uerte. por el contrario. . al otro. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas.zarte hasta el borde mismo de la cornisa. ormadas por masas de arena y de arcilla. trans ormándola en acantilado. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. en unas partes el mar roe la costa. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo. I& LA PLA9A DE LAS BNI. quería averiguarlo para cobrar la renta. echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. 4obre ella. haciéndola desmoronarse% en otras. amarillentas y blancas.zarte. ya olvidado por mí desde la in ancia. :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco. con sus algas% resiste el empu$e del mar. y estaba alquilado a un inglés.i abuela había de$ado un caserío en ..zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. sobre las dunas de la playa de las Cnimas. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. una ma*ana de noviembre. la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas.uí por el monte . a la playa de las Cnimas.aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o. . una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del .AS #l monte . #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta.

de temperatura benigna. en el ondo del gol o de 1ascu*a. un inexplicable interés. en nuestras costas. como en oto*o. 9ctubre. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa. a pesar de su monotonía. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. y. se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. del grito áspero de las gaviotas. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar. en donde se re le$a la luz apagada del día. hierve. La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . tiembla. Las gaviotas $uegan por encima de las olas. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. es marzo y septiembre. en un peque*o promontorio. el mar sigue templado. sino del mar blanquecino y turbio% las olas. . descansan sobre las espumas. #se espectáculo de las olas. se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. de un color de arcilla. en pleno invierno. que parece no venir del cielo entoldado. de belleza. se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. siempre agitado y tumultuoso. tiene. los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas. #n invierno. la costa es de roca y las corrientes uertes. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. y el aire y el agua se con unden.zarra.uchas veces. (quí. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. 4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. de la voz colérica de la ola. y la costa de . huyen las nieblas y queda el mar azul. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse. después de pasar las tormentas equinocciales. #n estos días la arena no echa uego. da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito.zarra. Los días de viento sur.Hacía el lado del . de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. sin embargo.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa. suaves. tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. . la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad. #n estos días tranquilos. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta.rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. se aligera el cielo. y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. el )antábrico tiene mucha pro undidad. #s un líquido cargado de sales.

poco agitada. en los arreci es de . &esde la barandilla del aro. aparece en un ondo de nubes ro$o.aro. de$ándolo como un metal undido. 7or marzo. el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. encendida por los rayos solares en el verano. al mismo pie del promontorio.zarra. se extingue por completo. de las mareas vivas. y allí el agua. cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. el mar está río. hacia el lado del . y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal. antes de las tempestades. da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada. dominados por ese islote negruzco llamado .rayburu. con el lu$o y el re lu$o muy grandes. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. el espectáculo es extraordinario% aba$o. el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. contrasta la violencia de las olas en la punta del .zarra. #ntonces es la época de los grandes temporales. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano. )asi siempre. tan tumultuosa.rayburu. se agranda y se convierte a veces en un torrente. ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3.made$as seme$antes a correas. & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta. el mar aparece azul verdoso% cerca del . casi siempre inm"vil. se hincha. es de un color sombrío% a lo le$os. (l anochecer. hay una sima con ondo de roca. tan trágica como en esos pe*ascales del .

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

@enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. la hi$a del capitán. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. Había obscurecido. . #ntré. saludando a los tres con rialdad.ary. . B/Hi$o de )lemencia0 B4í. La muchacha sali" del cuarto. así se llama mi madre. que tenía un armario con cortinillas blancas. !o le indiqué repetidas veces que no. por la playa. #l capitán se levant" al verme. y si puedo me quedaré en ella. como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. y. cuando vi al capitán y a su hi$a. hacia su casa. &espués de almorzar y descansar en la venta. gritaba. y le di$e quién era y a lo que iba. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. #l hombre se turb". #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto. se*or. con una expresi"n de temor y descon ianza. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta. #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa.e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros. #l iba despacio% ella corría. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. B4í. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. La muchacha era muy bonita.e acerqué a ellos. . y poco después me decidí a llamar. me volví a L'zaro. tiraba piedras. (guardé a que entraran en su casa. rubia. y el vie$o se detuvo varias veces a descansar. que volvían. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. me uí por el borde de las dunas adelante. 4erían las cuatro y media. La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa.

)on gran curiosidad leí la carta. Mary A. esta misma noche. *ando7. ya obscurecido. . />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol. @iene que hablarle a usted de asuntos importantes.i padre. #ra letra de mu$er. que se encuentra en ermo. en la herrería de (spillaga. al volver de la relo$ería. . que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía. a la salida del pueblo. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta. 4i se decide a salir por la noche.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. le esperará un amigo con un caballo.

en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar. y por la carretera. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. y la expresi"n entre asustada y salva$e. (llí se encontraba (llen. y. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. obscuros% el pelo rubio. #l capitán. un bar"metro. subimos al piso principal. y. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. blanca. con los o$os cerrados. ( uera. h'meda. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos.8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. recortada y en punta% los o$os. Nos acercamos al caserío. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar.+isusalde5 7laya de las Cnimas. peque*os. de uego. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. enmudecí. trae una silla. )ogí yo la silla y me senté. )ené rápidamente. que se qued" también asombrada. después de tomar el ca é. envuelto en el capote. #ra él un hombre escuálido. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. con los pies desnudos. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. aguile*a. vie$o y raído. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. y. por una escalera que había a un lado. esbelta. desgarbada. &imos vuelta a la esquina de la casa. />ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. de unos sesenta a*os% la barba. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 . el viento silbaba con uria. )omo sentía gran curiosidad. envuelto en un capote azul. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga. BNo he podido venir antes. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. el vie$o hortelano de +isusalde. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada. #l capitán se hallaba en un sill"n. B-amos a ver a mi padre. haciendo retemblar puertas y ventanas.ary. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. grises y vivos.

. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana. &e$emos eso. Ligero.. no criminal% puedes creerlo. B!o también sospechaba que usted vivía. un barco negrero.i tío0 B#l mismo.rancisco . ni mi rápido asentimiento a sus palabras.. violento% pero no malo.niH. B/Furas que entregarás esta carta a Fuan . /Has comprendido0 B4í. B<9h. /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a . He sido un hombre desgraciado. digan lo que digan. o antes. capitán de barco. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro.. Luego.. B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa. 4í.riberri... el minero.achín. @oma el sobre. no podría ácilmente identi icar mi personalidad. B7ues bien. B/. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í. el hermano de su madre de usted.achín. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a. 1uárdalo. :n tal . que va a quedar desamparada. imprudente. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya... que entregues este sobre a Fuan ... que mandaba el G. siempre. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. pero así estoy más tranquilo. (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. .. . B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto.. el que desapareci".. el minero. .i estado civil no está claro. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno. me di$o d"nde debía usted de estar.riberri. si quieres. el marino. 4in duda no esperaba mi pregunta.B!o soy Fuan de (guirre. lo $uro. B/4í0 B4í..riberri. lo recuerdo. tengo que hacerte dos encargos5 uno. B. B<:sted es Fuan de (guirre= B4í. @u abuela sabía que yo estaba aquí.aría de (guirre. #ntrégaselo un a*o después de mi muerte.

&a la mano a este caballero. )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas. que estreché un momento en la mía. . /eh0 BNo. en creciente. y me di$o5 BNo necesitará usted guía.uchas gracias= B(di"s. <. BNo. no quiero retenerte más. La muchacha solloz" al oír esto. #s primo hermano tuyo. hábleme usted sin ning'n reparo. . y aunque no le conozco apenas. un de ensor cuando yo alte. dígamelo ustedBadvertí a mi prima. B(sí lo haré. 4hanti..uy bien. La noche había aclarado% la luna.aryBdi$o el vie$o capitánB. B+uenoBmurmur" el vie$oB.ary. yo también lo creoBdi$e yo. B. creo que puedes iarte de él. y se present" la muchacha rubia. que me sorprendi". )uando necesite. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. Haz el avor de decir a mi hi$a que venga.. B#ntonces. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento. 4erá para ti un amigo. (sí se llamaba también mi padre. peque*a y callosa.B/>uiere usted algo más0Ble pregunté. B4i puedo servir a usted en algo. #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo.. la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica. aparecía envuelta en nubes. B<(h= *"anti. . <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente. B4í. B(di"s. nada más. (larg" su mano. B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. B-en. BHoy no necesito nada. B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga. #l viento bramaba urioso. y su luz alumbraba con vaguedad el mar.ary al raso del caserío. sobrino0 B4antiago. Llamé. /)"mo te llamas. 4alí del cuarto y ba$é con .

B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré.ary era mi prima.achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir. y de allí. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. volví a mi casa. y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima. en ermo. la carta que me había dado mi tío para . aun despierta. &III . B/@e has mo$ado0 BNo. mi madre. )uando entré en mi cuarto. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. !o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . no pude conseguirlo. ba$o llave. 1uardé en el ca$"n de la mesa.)omo me había dicho (llen. Llegué rápidamente a la herrería. casi moribundo. a pie. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. nada. No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

.e choc". y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa. al trote. Había que mandar construir un ata'd en L'zaro.e vestí. tomé el caballo de (spillaga y. . (l día siguiente . #l entierro lo harían al día siguiente en . de pro esi"n marino.ary ué a instalarse al aro.( principios de ebrero. #n la casa estaban . :nos días después. B<Hombre=AAexclamé yo. B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. .ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible.ary. (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a. . @raía un devocionario en la mano. . una ma*ana.i tío Fuan había muerto. el criado y yo. y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. .zarte. y (llen. . 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo.e enteré de lo que se necesitaba. a nombre de @ristán :garte. #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero. pero no di$e nada.e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea. >uenoveva y :rbistondo. me uí a la casa de la playa. el criado vie$o. el criado vie$o.zarte. march" a vivir a la venta de . que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto.

costatic urruti amabost milla. B+ueno. no tengo inconveniente. quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica. B#s que la indicaci"n está en vascuence. no tengo medios. B#stá bien. B/#n el devocionario0 B4í. puede asociarse a mí. traducido literalmente. . vamos a verlo. N. quería decir5 ( quince millas de la costa. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. )astillo vie$o. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean. Le di la traducci"n a (llen. . -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río. Lo que. #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre. zazpi 9. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. 1aztelu zarra. en el río Nun.. BHombre. Norte J grados 9este. por el tesoro escondido. B?especto a leer. yo no puedo. B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. y no comprendo bien el sentido. si usted quiere. #stá en la costa de C rica. @omé el devocionario.B4í. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o... y en este libro viene la indicaci"n. escrito en inglés.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean. Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. @omé un papel. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean.

. #ntonces uí a ver a )ashilda.zarra. B/>ué le pasa a usted0Bla di$e. Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva.e despedí de :rbistondo y de su amilia. la audacia y el en ado. con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos. #l día estaba gris. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. BNo importa% le compraré otro más bonito. BNada. y . 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca.ary estaba en urru*ada. . pero ella se neg" en redondo.ary. la mu$er de ?ecalde. el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles.ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . que me había costado ocho duros. y pocos días más tarde desapareci" del pueblo. BNo. :rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no. dolorida. algo le pasa.uí a buscar a . #lla marchaba al mismo paso que yo. . No creía que uera su sobrina. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í.(llen se despidi" de mí.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. los iban a romper. #ra el día de Nochebuena. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a . >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento.ba a tener barco que mandar. mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro. y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. siempre que la muchacha se portara bien. . .

seg'n dicen.aryBle di$e yoB. y después. y comenzamos a subir el . que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa. #ntramos en la cueva. se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. B#ntremos aquíBdi$o . -en. B7ues vamos a entrar en su casa. No estaba. después de las lágrimas. B/! usted la tiene miedo0 B!o. de alg'n pastor. ! la chica. B/&"nde estás. o reciéndole la mano. deprisa.aryB. sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a.bamos escalando el monte.. #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa. una gran serpiente con alas. B(hí. llena de malezas.. .. que ando tirando piedras. La de$é que llorase largo rato. que empieza a llover. Llovía cada vez más uerte. que.ary. B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto. mi querida . . hay. le di$e5 B-amos. usted tampoco. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen.BNo. y no hay nada. Ha dicho que yo soy una chica mala .. su madre de usted no me quiere. 4u madre de usted no me quiere . había quedado sonriente y de buen humor. no. B-amos. aquí estarían los huesos. E!an-su!uia/Bdi$o . que se llama E!an-su!uia. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB.ary. B7ues como el de >uenoveva. con garras de buitre y cara de mu$er. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. en un momento de arrebato. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos.. ..aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva. haciéndome el incomodado. como en mi tiempo.zarra. huyendo del agua. B. 4i se comiera los ni*os..

todo. mi inquietud era grande. .ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme.B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga. .EL DRA?CN< . /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos.aryB. Hablamos muy seriamente largo rato.is amores comenzaban mal. cuándo volvería. . B<1racias. y teniendo que ausentarme continuamente. #lla estaba tranquila. )omprendía que estaba enamorado. . LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA .ary. #n cambio. E!an-su!uia6 <. !a pasará la lluvia. (l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva.ary a casa de ?ecalde. Nos sentamos en el suelo. pensaba que tendría que traba$ar pronto. lo que ganaba. B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. (hora. casi vie$o.uchas gracias=AAdi$o . casi ni*a% yo.ary. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a .

cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri. y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado. . (l acercarnos a #uropa. .I EL +APITBN DE LA . :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. y comenzaba a traba$ar de modista.ary iba acomodándose a la vida sedentaria. La <ama 0uri era una goleta de tres palos. y ella 6mi querido 4hanti8. me dio nuevos datos acerca del padre de . escribiendo a . y que naveg" con mi tío Fuan. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er. me sentía tranquilo. al llegar a +urdeos tomaba un vapor. ( pesar de esto.ary. se aclar" en +urdeos. .ary en casa de )ashilda era buena. !o tenía que vivir desesperado en el vapor. que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool. que a veces me preocupaba. Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida .i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte.uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege. <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e. pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires.ary. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o. :n vie$o marino retirado. blanca como una gaviota y airosa como un cisne. La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre. al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. que tenía una tienda de ob$etos náuticos. me quedaba en el barco. #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí.ary. 4i no. teniendo su retrato delante de los o$os. 4olía encerrarme en mi camarote. . comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. como la conducta de . )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a .DA. se hacían los me$ores y más baratos. 4i tenía ocasi"n propicia. .is pensamientos estaban en L'zaro. en +urdeos. cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. experimentaba una alegría in inita.ary8.

se leía un nombre medio borrado5 .(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. con el pelo blanco y la pipa en la boca. (l decirle su hi$o que éramos vascos. catale$os y otros muchos instrumentos. -estía de negro. #l capitán. rollos de amarras. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. correderas. cámaras de bitácora. B/#spa*oles0 B4í. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios.tchaso. anclas. Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. #n el escaparate. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. de color azul. casi en el centro de la poblaci"n. levant" los brazos al aire con grandes extremos. muy agradable. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. encorvado por la cintura. escrito con letras negras. los o$os peque*os. paisano mío. la cara rasurada. sextantes. y quería entenderse directamente con el comerciante. abricados en (ngers y en +urdeos. además. de corda$es en cá*amo. cables metálicos. @enía la nariz larga. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. argollas. ancho y de poca altura. #n vista de esto. de lona. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. #ra un hombre vie$o. . B&e L'zaro. No tard" mucho en venir. de gasc"n% llevaba patillas cortas. 4e mostraban. la boina grande. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. de relingas.ermín . rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. no sabía el rancés. #n el cristal del almacén. que tenía unos escalones desde la acera. se veían anales de barco. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas. y que no comprendía el vascuence.

seg'n me cont" . ( las cinco estaré aquí. @ristán. no. Nuestra tierra es muy buena. B.rancisco . 4e parece usted a él en la voz. B. en algo. @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado.uy bien. no sé en qué . #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa.. sí=AA a*adi". mi o icial0Bme pregunt" el vie$o.. a nuestros asuntos... . alto. ro$o .a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. .. B4í.B!o soy vascoA rancés. B(hora. #l piloto de El <ra!#n . B/#stá usted para bastante tiempo aquí.riberri. <(h. B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer.. en la tienda de ob$etos navales... dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB.. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad . y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre. llevándose la mano a la renteB. !o he conocido a alguien de L'zaro.. vamosBa*adi" el vie$o. B/#n #spa*a0 B4i. B/#scocés. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e.tchaso. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a. Luego. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro. mirándome con i$eza.e despedí del capitán y de . /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala. uí a mi barco. venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte. @ristán de :garte. /! qué ué de su vida0 B. B(llen5 lo recuerdo. B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o. B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB..uri" hace unos meses. quizá0 B4i.

bebimos.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos. 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . (llí pasé mi in ancia. !o no uí una excepci"n% por el contrario.arina de guerra. un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. . y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron. en un armario. B7or . B/No es usted religioso0Ble pregunté yo.tchaso me esperaba. me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle. )hocamos las copas. que conservaba en el casco polvo y telara*as. . inmediatamente de llegar. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova. e. BNo. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. y di$o5 B7or el país vasco. y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. mi o icial.iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras. varios libros. se*alándolo. y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica.rancia. No creo en supersticiones. de las goletas y pailebots. #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos. B7or #spa*a. llenas de agu$eros tapados con estopa. no. Llen" dos copas% luego levant" la suya. y que quizá usted conozca. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. de grumete. Había en el cuarto.#l vie$o . a*e$o.

(l día siguiente de llegar allí. con intenci"n de pasar a . decidí ir a +rest o a 4aintA. a la hora de la diana.alY. paseaba por los muelles. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. :sted conocerá seguramente la ciudad de +rest. contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles. y en el puerto las ragatas. #n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos. la embocadura del río #lhorn. el puerto de +rest se cerraba al anochecer. y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una . hombre a able. los bricUs.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. cuya rada es magní ica. !o no conocía a nadie.nglaterra y embarcarme para (mérica. que se puso a hablar conmigo. tripuladas por los orzados. y antes de que viniese la odiosa quinta. y se abría al estampido de un ca*onazo. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra. #n aquella época.

H. por delante de la policía. la verdad. sigamos adelante. como marineros borrachos. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. hablamos y bebimos.uerte del &iablo. . yo bebí demasiado.orientaci"n. 4aintA. tenía una cubierta. y ). 7asábamos por delante del . #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . #l barco en donde estaba era un barco negrero. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas.. #l mundo es grande. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega.. +a$amos unas escaleras. lo que hicieron conmigo. porque lo demás es in'til. hasta que queda uno desarbolado. se vive siempre. y yo di$e5 +ueno. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. 4e llamaba El <ra!#n. )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías. Le seguí. que deseaba ir a (mérica. viendo c"mo a otros los cazaban. 4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico. muy levantado sobre el castillo. era un tanto pesado% de igura muy redonda. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. blanco y dorado. de aquellas que llamaban urcas mayores. . que salía en aquel instante de la rada de +rest.Zía.e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna. y. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. me encontré. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. a bordo de un gran buque. perdiendo las velas.ientras se marcha por el camino torcido. como por arte de magia. S. si se puede. in ecta. casi igual a proa que a popa. cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche.alY y Nantes. -enga usted conmigo. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. 4in duda. . en la vida y en el mar.. sollado a proa para la marinería. &espués comprendí. una verdadera urca holandesa. sombría. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. !o. es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos. sabiendo traba$ar. y le ense*é mis certi icados de buena conducta. )omparado con los de hoy. aquel barco daria rísa. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho. calle estrecha. #l hombre. 4u popa estaba muy adornada. Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. no recordaba nada. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris. nombre que trascendía a barco pirata. que tenía sus principales accionistas en (msterdam. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco. )omo la generalidad de los barcos de entonces. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros. #ra ancho. a la antigua usanza.d.

9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio. porque me llevaron a la cámara de popa. 4u color era negro. El <ra!#n era. . es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. blanca y rolliza. vestida de negro. el hombre. en el que uno se podía con iar. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. en la vida y en el mar. con una a$a blanca. seg'n decían. #ntre la tripulaci"n había ingleses. de éstas que llaman balleneras. en el sollado y castillo de proa. )omo decía antes. y encima de ella un botecillo. (llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. . y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses. . uno a proa y otro a popa. y cuando hacia calor. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. un barco seguro. con cubierta. llevábamos una barca grande. una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. seríamos cuarenta. ponían las hamacas en la cubierta. como he dicho. El <ra!#n era un buen barco. con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. muy aireada. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. eran muy capaces% la bodega. una urca. 4in duda a mí no me destinaban a la marinería. y marchaba por el camino torcido a la ruina.e con ormé rápidamente. #n con$unto. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. para usar ca*ones. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. El <ra!#n estaba autorizado. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho.ientras se marcha por el camino torcido.

los de 4aintA. con dos ramas de romero bendito deba$o. el -ie$o de a bordo. !o iba a ormar parte de esta camarilla. #l capitán Saldumbide era hombre alto. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. @enía en su camarote una virgen peruana. porque algunas noches se las pasaba sin dormir. y los días de río. había allí pilotos de todo el mundo. encorvado. No era raro. . -estía levita negra y raída% en la cabeza. &ure 0arra 2nuestro vie$o3.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. llorando e invocando a la -irgen. un gabán vie$o con esclavina. que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. y el pelo lo llevaba largo. #l capitán lo era. ya blanca. uno del Havre o de Hon leur. 4e de$aba sotabarba. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco. andando por el cuarto. síno muy recuente. con sus o$os encarnados. lo mismo que su camarilla o guardia negra.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. con quien se entendía en vascuence. y en vascuence.III EL +APITBN !ALDU. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite. una gorrita. poco agradable. >uizá le remordían sus crímenes. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. #ra muy religioso. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. amo$amado.

La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso. sumido en sus pensamientos.'ano. #l creía. B(quíBme di$o el primer díaB. Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. que él llamaba la nueva. el contramaestre. llegando hasta exponer su vida. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. y su voz áspera de marino. su novia o su querida. que. #ntonces se dedic" al comercio del . Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha.(ntes de ser negrero. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er. que el hombre va del bien al mal% nosotros. recorría el barco mirándolo todo. Saldumbide odiaba lo nuevo. y las distancias medidas con la corredera. Saldumbide era vascoA rancés. sin que nadie se le desmandara. #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. pero algo rutinario. )uando subía a la toldilla. y paseaba por la cubierta. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. Saldumbide le castigaba cruelmente.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. todo era vie$o. el bar"metro. seg'n decían. . pero tenía mucha práctica. las cartas de derrota. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. (hora. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. una mona que le había regalado un capitán espa*ol. Nunca iba a la proa. y en estos días se ponía una levita azul. imitando a los demás. :sted sabe muy bien. inspeccionaba el sollado. los progresistas. )omo marino. 4abía poco. blas emaba.arí Sancos. seg'n se decía. y me design" para ormar parte de su guardia negra. al principio. (sí permanecía silencioso. el que cumple vive bien. #n general. !o. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. el -ie$o. La cámara del capitán y la del teniente se . seguido de 9ld 4am. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente. #n casos apurados. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. no andaba apenas por el barco. lo que usaba el capitán. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos. estaban llenos de preciosidades. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. era entendido. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. 4i en estos días de iesta alg'n vasco. @enía una corredera antigua. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela. el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. como los hombres antiguos. y luego a medir. 4ubía al alcázar de proa. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso. los cron"metros. mi o icial. 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer.

Nosotros hacíamos la guardia de popa. porque había tomado grandes precauciones. . Los vascos. a la vista del timonel. Las lámparas se apagaban. dos o tres chinos. que se llamaba 6)ámara de los vascos8. tenía un ventanillo. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. cerca del #cuador. desde donde podía mirar la br'$ula. por disposici"n del capitán. varios ganchos para las hamacas. el pa*ol del pan. un dinamarqués que no hablaba nunca. La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. el doctor )ornelius.ranz Nissen.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. portugueses. su$eta al suelo. y otro el médico. mas que cuando había alguna sublevaci"n. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro. la despensa. el grumete. y luego seguir por un pasillo en zigAzags. la sobrecámara del alcázar de popa. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . La br'$ula estaba delante de la toldilla. se ocupaba de ellas. del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. )omo he dicho. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. orrado de hierro. el timonel. un malayo y un negro. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. uera de la camarilla vasca. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. &eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. &esde la ballenera hasta el bauprés. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos.lindrs. #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. en donde dormíamos gentes de su con ianza. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era. las cámaras del capitán. por reglamento. un espa*ol. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. holandeses. a las ocho de la noche. #n casos de sublevaci"n. el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. . en el sollado. #l cuarto de Nissen. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. #ra una bitácora grande. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. y en las zonas cálidas. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. y @ommy. una estu a de 7lymouth. dividiéndose en guardias de babor y estribor. . en el alcázar de popa. comíamos solos. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. y deba$o de nuestro cuarto. con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche.

#n el ondo. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después. #n general. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. con el cual él mismo daba un castiguillo. a pesar de sus protestas y sus gritos. y un momento después iban los dos policías al ondo del . Saldumbide empleaba el cepo y la barra.'ano. echadlo al mar. 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. pasado el tiempo. ya se sabía. La vida material era buena% comíamos bien. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. y una copa de ron. y siempre salía ganancioso. como todo capitán negrero de esa época. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre. al pasar cerca de )abo -erde. el malayo. Saldumbide tenía un chicote retorcido. 7ara los delitos de robo. 7ero después. uera de sus traba$os de capitán. lo azotaban como a un perro. &ebía de ganar mucho. B(tadloBcontest" el capitán. un compa*ero nuestro. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. pero casi nunca la torpeza. le contaré a usted dos casos. pegaba él mismo% cuando estaba displicente. &urante el via$e. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. (sí se hizo. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. #stos se echaron como perros. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. #stábamos haciendo nuestras se*ales. que hacía (rraitz. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato. Saldumbide castigaba la mala intenci"n. en compa*ía de la mona . #l capitán era un bárbaro. solía rezar. :n día. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. )uando se metía en el camarote. (llí. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. al que altaba. enredaba las cuentas. #l capitán los recibi" amablemente.@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. pegaba &em"stenes el negro. 4e le at". B/! ahora0 B(hora. teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. que los matasen. en la cubierta. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería.ariASancos. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . un marinero que con recuencia hacía de verdugo.

el piloto.uenterrabía. seg'n decía. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad. era un negrazo gigantesco. desnudo de medio cuerpo arriba. )him había sido. #l negro &em"stenes. 4olía ir con mucha recuencia.mar cosidos a pu*aladas. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte. (demás. uerte como un cabrestante. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. era un dayaJ de +orneo. como las mu$eres. tatuado. capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. )him. teníamos el . )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás. aunque hiciera río. de . bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa. #n seguida nos ale$amos del puerto. I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR. que era de #lguea% (lbizu. arreglar los cuartos. pero que no era naturalmente malo% en cambio. de 7asa$es% +urni. &em"stenes. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley. el malayo. había allá mucho tipo extra*o. de los más violentos y crueles. de 9ndarroa% (rraitz. el negro. su amigo.ABAN LA TRIPULA+ICN DE . en +orneo. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa. de estos malayos de pura raza. y yo. de quien le hablaba a usted hace un instante. era un hombre a quien habían hecho brutal.

. y hasta rompía el cristal. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. (rraitz se $ugaba las pesta*as. el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. seco% tenía unos dedos de hierro. borracha. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado. y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. no hacía caso de los silbidos del contramaestre. que hacía de intérprete. porque lo rompía. el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas. 9ld 4am. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. . )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. alto. poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. sacar el carb"n para el cocinero. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. y se llamaba 4ilva )oelho. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. #l contramaestre. las provisiones de la despensa. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas. Los dos perros se detestaban. &e esta gente no se sabe cuál es peor. lacrimoso y sucio. porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. el pan. &irigía a los holandeses ?yp. y cuando no podía $ugar. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata. apostaba. ?yp @immermans. que alimentábamos. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. y la marinería otro. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. (rraitz era $ugador.uchas veces había alg'n muerto.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. si se $untaban los dos bandos. sobre la conciencia. el cocinero. Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. Los demás éramos unos arsantes. laco. Le gustaba divertirse.

9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. @enía una buena voz. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto. había ido a otros paises. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. #l nunca había robado por el valor de las cosas. y parecía tener un ataque de asma. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. &e los cinco vascos. #l capitán Saldumbide le conocía.ranz Nissen. encontrando peque*a su patria para su gloria. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada. grandull"n. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. pesado. se hizo amigo nuestro un irlandés. #ra un buen muchacho. @enía bastante con sus recuerdos. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. atrabiliario. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. como si el mar.ndias después. el viento. Nosotros. #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. Había recibido una educaci"n cristiana. 4e sigui" el conse$o. viéndose perseguido. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. la cuadrilla de vascos. el timonel. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta. malo. pendiente de un cord"n de seda negro. #ra generoso. pero excelente persona. cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran. podíamos dominarlos nosotros. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. 7atricio (llen. nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. 1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. )uando estéis entre los demás. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. @enía unos cincuenta a*os. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. tuvo que meterse en el barco negrero. )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n. . pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. . no. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. seg'n decía. Nissen nos salv" de muchos peligros. hasta que. dando las horas con campanadas muy agudas. hombre inteligente y práctico. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n. enlazado en el o$al de la chaqueta. #ste era endemoniado. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. os autorizo para que le deis una buena. #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. hidalgo.

/&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt". ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. no sé por qué medios. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. el grumete. &i$o llamarse @om. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda. si no era bru$o. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático. y como era peque*o. lo que yo. pero que. 4u 'nico amigo era un gato negro. y él corri" como una ardilla a esconderse. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero. era la mascota. &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. o un Fonas. #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. le altaba poco. . (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. decía que no. si no recuerdo mal. seg'n se decía. como hombre religioso. cuando sienten la tela que se mueve. )onstantemente repetía un latina$o que. )uando se le preguntaba si. de la que se llev" una custodia. un 8ettator. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. +elzebuth. hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo. algo $orobado. le decíamos mentiras. que le quitase el sueldo. él se neg"% le quisieron pegar. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. como dicen los ingleses. y el peque*o @ommy. @ommy. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio. y. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán. #l doctor )ornelius. 4e enteraba de todo. No comprendía el por qué de la rase.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. no sentía remordimientos por este robo. varios cálices y coronas. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. don Fosé llam" en casa del $uez. era similia simili'us curantur. la expresi"n suspicaz y un color de manteca de .landes. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. sebo y nuez v"mica. como dicen los italianos. triste y desagradable. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. en verdad. todo el mundo empez" a decirle @ommy. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. salen en seguida a devorar la presa. @enía barbuchas amarillas y deshilachadas. el grumete. denunci" el hecho. &ecían que era $udío. al pasar por 4anta #lena.

ndia. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. después de atravesar la manzana. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad. No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería. #l diablo del chico. (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera. un verdadero diablo. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. y con )him. temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés.. se recogía. educaba a nuestro perro y a la mona . @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. 4e habia ganado la independencia.. lo de$aba clavado en la puerta. no traba$aba nada. @ommy era un clo[n. ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. arrancaba el cuchillo. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell.. el gato negro del doctor )ornelius. iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza. tenía un odio eroz a 7oll. a la alta escuela. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco. y uera de tocar la campana para renovar las guardias. cuando se ponía de malhumor. haciendo un tinAtan endemoniado. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll.ari Sancos. que eran muchos en aquellas costas. y volvía más alegre que antes. el negro. ante las carca$adas del pillo del grumete. . +elzebuth. #ntonces @ommy extendía la mano. )omo @ommy no hacía nada. )him le tiraba un cuchillo y. Le echaba humo de tabaco. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse.nglaterra de un pueblo del +rasil. que era rencoroso. como si uese el dedo. a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . #n cambio. y los negreros.#n poco tiempo @ommy se impuso. 7oll. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. y 7oll. huían de todo buque. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . burlado y hura*o. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol. el uno portugués y el otro bret"n. el malayo. y cuando se encontraba que no tenía presa. 4e temía el encuentro de barcos piratas.

Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. Luego. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. B#s una mercancía delicadaBsolía decir. . hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos.Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. :n negro puedo valerme mil duros. y eso salían ganando. no% hubo via$e en que no muri" ninguno. 7re ería matar a un marinero que a un negro. iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros. sino por no estropearlos. (llí vendíamos el saldo entero. sobre todo americanos y portugueses. no por nada. p"lvora. lo impusieron. B)uando yo doy un negro. #l. sino en cuatro grandes cuadras. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. +ien es verdad que. ( cambio de los negros daban usíles. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. #l género emenino de color no le gustaba al capitán. #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica. se les bautizaba. en malas condiciones. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado. Hay que reconocer. con el doctor )ornelius. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. aunque estuviese te*ido. Saldumbide era el 4an . )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género. quizá por razones de moralidad. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte. el comerciante negociaba al por menor. mu$eres y chicos. -arias veces le reprocharon esto. porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés. y aprovechando los alisios del sudeste. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os. #mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres. en honor de la bella . a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. miraba los dientes de los negros. No los tenía a todos en la misma cámara. un buen negro por mil duros. íbamos casi siempre al +rasil. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal.rancisco de (sís de los negros. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre.rancia.

se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. Los alimentaba me$or que a los marineros. en la marea alta. en cambio. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. 4i se descuidaba la bodega. habichuelas y miel. 4e sacaban cincuenta negros. los anclábamos. 7or uera lo regábamos todas las semanas. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. avanzábamos sobre un banco de arena. porque sabía algo del bant' y del mandigo. había negro que. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. hierbas y escaramu$os que. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. que era un tonel con una piel estirada. no. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. (llí. entonces los negros comenzaban a reír. e iba así en el barco entretenido. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. cuando no querían. &espués. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. y. ormando una balsa. en aquella in ame algarabía negra. se les ponía en círculo. íbamos todos volviendo a El <ra!#n. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. al tenerlos en el barco. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. #l capitán nos daba alg'n dinero. y @ommy hacía saltar a . 4i contábamos con tiempo.ariASancos. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. después de un largo via$e. vestida de ro$o. los uníamos con tablones. No había sublevaciones% al revés. cuando se retiraba el agua. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. les instaban a zarandearse a @uetazos. sin ganas de sublevarse. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. &espués se sacaba la bomba. lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. les hablaba. salido de la prisi"n. que gastábamos alegremente. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. se armaba una peste que no se podía vivir. y bailaban los negros. y les decía. . @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido. y cuando no nos quedaba un cuarto. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. Saldumbide.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. Luego. Los negros quedaban encantados. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. que era el gracioso. 4acábamos la ballenera y el bote. #l negro es un inocente. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones. principalmente en los mares tropicales. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. Saldumbide contaba con @ommy. consideraba al capitán como a un bienhechor. no había siempre negros que llevar. y en la ba$a. andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius.

hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla. (ntes había que cala atear las aberturas de un lado. y a proa y a popa echábamos dos anclas.Luego i$ábamos en la balsa una polea. atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. al mismo tiempo. en caso de ser perseguidos. @odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente. para que no entrase el agua. . con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo. &espués. 7oníamos unos andamios.

Saldumbide. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. insolente y envidioso% parecía. )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que. el piloto. La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida. 4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. en un período largo seguimos siendo los mismos. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. trozos de coral o de concha. No era el nuevo piloto un canalla. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. que conocía bien a la gente. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. y ondeamos cerca de >uelimane. como iguales. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. con el mismo nombre y apellido. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol. (l momento. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie.ozambique. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. un poco sombrío y triste. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. ango. el intérprete. seg'n di$o. como el anterior. y lo sustituy" otro. le trataba con gran consideraci"n. #n la actoría les esperaba el agente. sí. . Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. en una ría conocida por el capitán. no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz. &el estrecho de la 4onda uimos a . o como se llamara. El <ra!#n entraba en el río despacio. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. si me llegaban a ahorcar. y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. y estaba desesperado. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. #l tal @ristán. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros.

#l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. #ntonces. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. pasamos al (tlántico.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza. el primero que hicimos con este piloto. #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada.)uando el ondo disminuía. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda. teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. <! qué personal= -ie$os. 4in duda. esperando la orden para de$ar caer el ancla.acao. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. . ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. Los mercados estaban vacíos. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía. nuestro puerto de re ugio. otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. y llegamos a +atavia. Lo atravesamos. ni congoleses. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. #ra una miseria. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica. al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables. ni uolo s. y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros. Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto. 4in duda. #l capitán estaba desesperado. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. 4eg'n algunos marineros. no sé si ahora pasará lo mismo. y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. y conducirlos a (mérica. ulcerados5 un espectáculo horrible. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa.ondo=AAgritaba el piloto. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos. B<. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque. cerca de la colonia portuguesa de . y. y con unos días borrascosos. &e los veinte o treinta negros tomados en . el contramaestre subía al castillo de proa. &espués de aguardar cerca de un mes. el comercio de negros atravesaba una crisis. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. Llegamos al +rasil. Ni mandingos. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. ti*osos.

(lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. 4e veía una costa pantanosa verde. como usted sabe. ro$a a'n. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. La ballenera nuestra ue y vino varias veces. como usted sabe. Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. y la desembocadura de un río a lo le$os.Llegamos a las aguas de )hina. #l piloto mand" la maniobra. (l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. Nos acercamos a tierra. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. porque el de la cicatriz. 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. #n general. y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . el antiguo. :garte. había vivido en . B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. más cincuenta barriles de opio. -enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. que había salido en un $unco a nuestro paso. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es. por lo que di$o. @ristán. los vientos son constantes. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. y unos momentos después zarpábamos con viento resco. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. de una monotonía terrible. no tienen mucho valor. en la cara. cortándole el labio superior. #l capitán quería desquitarse a toda costa. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica.ilipinas. como le llamábamos al antiguo piloto. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra. #l 7ací ico es muy grande. 4ali" el bote para levar el ancla. )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. muy al sur. B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. las velas se tendieron en los palos. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. #l capitán. #l opio valía entonces una enormidad.

reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. caían a lo largo de los palos% el mar. (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. #l capitán di$o que no había agua. como un cristal undido. #l mar se extendía incendiado. que se contentaran con la media raci"n. (l anochecer. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. uera de las "rbitas. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable. #stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. en caso de necesidad. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. uno de los nuestros. los echaremos al agua. y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. con los o$os inyectados. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. creyendo que dominaría el tumulto% pero. (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos. desin ladas. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. como locos. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. ( ortunadamente. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores. y que salían todos sublevados. en vez de echar agua a los chinos. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. 4alimos en marzo. #n la cubierta. y se le había ocurrido que era más c"modo. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. echar los chinos al agua. Nosotros le seguimos. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. como un metal incandescente. sin una nube. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. Llevábamos un mes de navegaci"n.

uno de los marineros le tir" el cuchillo. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. con tal acierto. #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. @raed un martillo. #n este momento. debía haber hecho causa com'n con los sublevados. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. y que hay tres toneles de p"lvora. @ristán. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. B<#a. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. muchachos=AAgrit" el portuguésB. que era bebida que él solía tomar alguna vez. y dispar" un tiro adentro. B!oBcontest" 4ilva el portugués. nos aprestamos a de endernos.rans Nissen. no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. que somos due*os de la 4anta +árbara. que se lo clav" en la garganta. <?endíos= No se os hará nada. (lguien ué por el martillo. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. seguía en la rueda del tim"n. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. indi erente a todo. B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. que casi no sentíamos la sed. B4i os entregáis ahora. . )omo he dicho.cocina. B/>ué queréis0 BHan matado al capitán. 7asamos las primeras horas de la noche alerta. Hecho esto. y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. #chad la puerta aba$o. . >uedamos incomunicados. donde solíamos dormir los vascos. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. B/>uién va0Bdi$o el piloto. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. B<#h. con una br'$ula peque*a de mano. >uedamos dentro los vascos y el timonel. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. 7asado el primer momento de pánico. el de la cicatriz.

murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. Nissen no había abandonado el tim"n. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. Nos igurábamos que no daría agua. #n uno de los via$es. . con su habitual laconismo. Había que acercarse al castillo de proa. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba. y tra$imos diez o doce litros de agua. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. estuvimos tendidos. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. la abrimos para ventilarla un poco.La amenaza hizo su e ecto. )omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. colgado de una verga. Nos extra*" tanto silencio. estando armados como estábamos y ellos no. hubiese sido a costa de mucha gente. #n vista de que nadie nos espiaba. No nos vigilaba nadie. -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. estudiando el camino. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos. las llaves. nos di$o5 B. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. en caso de necesidad. Nos quedamos sorprendidos. )omenz" a llegar la luz del alba. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos. ( pesar de esto. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. lo volvimos a repetir. .irad. y decidimos traerla con agua. &eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. se veían tendidos marineros borrachos. 4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. nos di$o5 BLas llaves. y éste. +urni. y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. descansando. # ectivamente5 estaba agotado. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. balanceándose con los movimientos del barco. y el barco navegaba a la ventura. #n las cru$ías. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos. la voz de alarma. cerca de los palos. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron.uimos avanzando los cuatro con cautela. y se lo di$imos al teniente. se*alando con el ca*"n del ri le. la hicimos uncionar. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. mirad allá. que sacamos de nuestra cámara.

(rraitz.. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. eh=. a ver si tiene el llavero. y salimos a la escalera.nvitamos a @ommy a venir con nosotros. desde lo alto de una co a. $a=. +a$amos a nuestra cámara. #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. dos barriles de vino y de ron. #ra la mona . embutidos.ariASancos.B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo. que estaba de guardia. 7ues en la otra verga está el doctor )ornelius.. Ninguno de los otros vascos se atrevía. y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que. Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días. B-amos yaBdi$o el teniente. )ogí las llaves. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. #se sí que está gracioso dando tumbos. . (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. pero di$o que no. (hora hay que aprovecharse.. la abrimos. carne seca. 4ubí por una cuerda y llegué al cadáver. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. y ui yo. acurrucada en los hombros del ahorcado. . <Fa..

Nosotros. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. dando tumbos. la de$amos abierta. /7ara qué0 4i se cierra. de$ando el tesoro de Saldumbide. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. cuando vino éste. no% que vean que nos necesitan. La cuesti"n del agua estaba resuelta. 7ronto de$" de llover. B#ntonces. Nos sobraba el alcohol. que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. #l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. 7oco después. si nos desembarcaban en cualquier punto. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. abundantes y densas. >uería. cámaras. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia. y comenz" a llover. armaban una algarabía in ernal. los co res de Saldumbide. Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide. y entraba en las. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. Los chinos.BNo. nosotros nos iríamos. diciendo5 BNo. en seguida se volverán a sublevar otra vez. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. #l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. le entr" una c"lera terrible. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. y que. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. pero él nos contenía. romperán la puerta. -an a conseguir que el barco se hunda. y. adentro. &estilaba per ectamente. pero aun no estábamos muy seguros. que nos zarandeaba uriosamente. . #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. B4í% de$adla abierta. sobre todo. sobre todo. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. porque el barco empez" a navegar. y de$ad abierta la escotilla. 4e oía el ruido de la lluvia. 4i no. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo.

4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius.. uimos al castillo de proa.. portugueses y holandeses. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. lo vimos $unto al og"n. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. y. &esperté a @ristán. @ristán llam" a 4ilva )oelho. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. (llen. a la luz de una literna que llevaba @ommy. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. que quieren hablar con el piloto. B4oy yo. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am. habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. B#sperad un momento.. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco. B/>uién va0Bpregunté. ?esuelto este punto importante. los holandeses. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. # ectivamente. el contramaestre. (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. (l anochecer. así ué. . que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. -engo con 4am )ooper. y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran. comenz" otra vez la hostilidad. el malayo. 7or lo que cont" 9ld 4am. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. y 4ilva )oelho. )him. más en n'mero.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. en donde se habían orti icado los portugueses. y con @ommy. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. @ristán de :garte. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes. (llen y el $oven grumete. voces iracundas. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco. revueltos unos con otros. e ectivamente. estaba con los holandeses% en cambio. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. ya capitán de hecho. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta. el malayo. Los portugueses optaron por rendirse. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. sintiendo renacer sus odios. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. y. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas.

aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio. y le mordía en la mu*eca. @enía una ancha herida. por donde se iba desangrando. y le hundi" el cuchillo en el pecho. mátalo=AAdi$eron todos. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. . B<+ravo. al desasirse bruscamente uno de otro. Los dos hombres desa iados eran uertes. #ra al comenzar el alba.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. y se retir" a su cámara. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar.nmediatamente &em"stenes. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. . con tal uerza. se agarraban. sin que yo al menos notara el golpe.aryASancos. B<!a. el negro. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. . !o me quedé a presenciar la lucha. en uno de aquellos momentos. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. (l 'ltimo.ué un combate terrible. y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles.ué haciéndose de día. se mordían. y el otro tenía que soltar la cabellera. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. )him=AAdi$o @ommy. en que los dos enemigos saltaban. &II POR EL PA+Í-I+O . #l barco estaba sucio. y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. que había tomado al grumete por su protector. se vi" a 4ilva que caía. hasta estrecharse con él. y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes. #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. seguido de . de manchas de sangre. dando un grito y llevándose la mano al vientre. lleno de basura.

que era una verdadera pestilencia. se levant" de la cama delirando. )omenzamos a marchar hacia el sur. La tripulaci"n. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. llevados por la monz"n del oeste. echábamos toda la chinería al agua. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. verdaderos esqueletos amarillos. Libres de chinos. Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. y convirti" el castillo de proa en en ermería. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos. y cuando había una braza de ondo o algo menos. a buscar el estrecho de . y llenamos los al$ibes. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. con pa*uelos y trapos en la cabeza. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos. #ncontramos algunos barcos balleneros. 4alían de la bodega en grupos de treinta. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. y. pero no había quinina. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. y nos pidi" quinina. hubo que limpiar la bodega. con su hatillo. los de$aba y echaba a correr. se tir" al mar. #l barco aquél se hallaba apestado. y pasamos por delante de bahías estrechas. después de cantar una extra*a canci"n. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. hasta detenernos en una de éstas. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos. y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. con gran sorpresa nuestra. &e pronto. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no. atacado por la iebre. y decidieron desembarcar. Nos uimos acercando. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. 4tass. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. con los que nos pusimos al habla. . Les di$o que eran demasiados. de una vegetaci"n lu$uriante.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. &on Fosé. vete t'. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. en erma de v"mito negro. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. y así ueron llegando a tierra. en aquella inmensidad desierta del 7aci ico.agallanes o el )abo de Hornos. y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga.

&escansamos al llegar a las islas . y de$ábamos hacer a los conspiradores. le mandaría arrestar. -erdaderamente. #l capitán le di$o que.. convencidos de su impotencia. por primera providencia. una andanada. los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. por un barco con las velas desplegadas. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . . los vascos. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. entre la niebla. a la anochecida. el capitán mand" poner el barco al pairo. y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. en que los con$urados comenzaron a gritar. #l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. y nos lanz". que. (cercándose a tierra. con cualquier pretexto. que ué también de los del pacto de los piratas.agallanes. menos los convalecientes% unos irmaron. otros pusieron una cruz en el papel. el de la cicatriz. :n día.alvinas. era un disparate. estábamos uriosos. ué a ver al capitán. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas. se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. el de la cicatriz. 4e podía escapar bien. no s"lo no se con orm". #ntregar El <ra!#n a los ingleses. &espués de la con erencia. el cocinero y @ristán. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. al entrar en el camarote. Nosotros mismos. La travesía había sido muy eliz. hacia la isla de la &esolaci"n. aquel hombre era un santo. nos ahorcarían. Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n. pareci" con ormarse% pero. . 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n.. al que tomamos al principio. y nos acercamos al continente americano. :na noche. la bahía de la &esesperaci"n. al anochecer.. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. que comenz" también a presentarse en el barco. porque casi toda estaba en la convalecencia. @ristán. Había bastante viento. el de la cicatriz. y. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. se nos muri" del v"mito. por no saber irmar. @odos ueron arrestados. en la +ahía de la 4oledad. a gran distancia de tierra. . #ra cosa bien di ícil. Luego remontamos al norte. #l será ico don Fosé. La bruma se nos echaba encima.bamos a la altura de 4an -icente. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. )uando cogían alg'n negrero. #ntre el segundo contramaestre. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. 7asamos días muy angustiosos. se quedaban con la presa. ateridos de río.@ristán. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. Hacía un río terrible. el puerto del Hambre. si volvía a proponerle aquello. 4eguimos navegando. 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse. Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto.

el de la cicatriz. y mat" a otro marinero. La muerte del capitán y del médico. 4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. di" un bote terrible. podían comprometernos. las vergas eran estiradas con uerza% oques. se hizo la maniobra. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. para aligerarnos de carga. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. iz" la bandera inglesa. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. peti oques. #stas cosas tienen segunda parte. B<)allaos=AAdi$o el capitán. di$o al teniente que. ( la segunda andanada. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. cuadradas y triangulares. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. y. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. se extendieron para coger el mayor viento. de poleas y de cuerdas. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. si no le parecía mal. @ristán. #l capitán no replic". intencionadamente. vimos que aparecía el crucero inglés. Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar. ( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. como el tubo de una pipa de barro. entusiasmados. y El <ra!#n qued" inm"vil.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. no solt" una andanada. los anillos chirriaban. la izamos tirando de las cuerdas. #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. &e pronto. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. el palo mayor qued" hecho trizas. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. . para que viniera a visitarnos a bordo. sin más preámbulos. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. @ristán. y seguimos navegando. se inclin" hasta hundir la proa en el agua. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos. y pudo acercarse con relativa rapidez. 4in embargo. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. el de la cicatriz. al caer de la tarde. mal explicadas. Nuestra tripulaci"n estaba anhelante. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. iba a abrir un boquete al barco.

No nos pareci" conveniente desembarcar allá.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. por lo que di$o el capitán. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. el argán.. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. Los del crucero temían. 9tros. &icen que por allí. por orden del teniente. &e pronto. Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. a pesar de que estábamos hambrientos. ?yp. 7arecía un animal moribundo. enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide. ti$eras. ba$aron los ri les. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos. #mbarcamos tres ca$as de galleta. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. de arena que brillaba al sol. todo lo que pudimos. en los límites del (tlas. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. agu$as. (l día siguiente. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. se encuentran estos poderosos castillos antiguos. &ebíamos estar cerca. hasta que. hasta desaparecer en las aguas. nos detuvimos. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. a media tarde. sin duda.. y se les oy" golpear por dentro largo rato. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados. alguna estratagema. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos. La proa ué hundiéndose. Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. #ste árbol. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. decidi" acercarse a la costa a ricana. (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. ( todo esto. hundiéndose . al llegar a la desembocadura de un río. El <ra!#n sigui" navegando. aunque más redondo y amarillo. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. . @odos convinimos en que era lo más prudente. un corta río y un mazo a la bodega. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica. tiene un ruto parecido a la aceituna. el cocinero. y la popa se levant" en el aire. podía parecer sospechoso. con alguna colina de trecho en trecho. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima.

&e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. era mane$able. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. +urni. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. #ra imposible resistir. estudiaba el plano. decidimos enterrar los co res. (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra. Habían pensado. ( la luz de la linterna. #l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res. #l otro huy". y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. Nos acercamos llenos de esperanzas. y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio. . @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos. . ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. pues estos moros eran todos traidores. y como el viento. en se*al de que nos rendíamos. el capitán. que los sesos saltaron por el aire. #stábamos esperando. (demás.. No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos.e acerqué a él. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. dimos vista a Lanzarote. pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. se mani estaron como amigos. aunque muy uerte. #ntre ellos. sin duda. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. sarnosos. Habíamos acabado esta operaci"n. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera. desharrapados. cuando son" una descarga cerrada. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante. Los moros aparecieron a la descubierta. cuando se presentaron media docena de moros.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. con la br'$ula. Los de la orilla siguieron disparando. pero estaba muerto. armados con usiles antiguos.

seguramente. encargué al abogado de la )ompa*ía. nadie sabía nada. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. los marineros. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos. !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre. #sta ha sido mi historia. obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta. el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. .#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. el de la cicatriz. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n. pero honrado y $usto como pocos. y una lista de la tripulaci"n. se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. . &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises.tchaso y me uí a mi barco. con los mismos detalles. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. poco más o menos. y. #l capitán se mostr" tal como era.slandia a la pesca del bacalao. y todos contamos. 4i el barco se había dedicado a este negocio. /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. #l inglés. la misma historia. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n. uimos tratados con poca severidad. #l otro. y aquí me quedé% puse una cordelería. sin duda. sereno y tranquilo.e despedí de . haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. cuando pas" un barco rancés a poca distancia. Los demás. me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería. para ir a . No tardaron en encontrar lo que yo pedía. y desde entonces me empez" a salir todo bien. &e la suerte de los demás ya no supe nada. @ristán. por cuenta de la cual yo navegaba. !o había tomado el camino derecho. a la altura de las )anarias. #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla. e ectivamente. era antes de que entráramos en él. no quiso dar su nombre. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos. que es muy perro. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. me casé y mi comercio ué prosperando. ?especto a la trata.

#lla no le hacía por ahora el menor caso. (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé. &ebía de ser hombre muy tímido. .ary quería. Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. 4i . galanteaba a . 7asaria unos dias en L'zaro.ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva. .achín. el poderoso minero de L'zaro. se acerc" a mí y hablamos. los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar. LIBRO QUINTO JUAN . 1enoveva me decía que Fuan . de pelo gris. la hi$a de :rbistondo. en el vapor que nos llevaba a +ayona. #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme. /7ero cuál0 No podía comprenderlo. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar. escribí a la )ompa*ía. de acciones nobles. pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n. horrible. por supuesto. decidi casarme en seguida. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas.>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable. uerte. pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona.ary.INERO I . grueso. pesado. Luego. -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. las dunas amarillentas. #ra todavía un hombre en pleno vigor.irme en mi decisi"n.A+HIN6 EL . ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto.

&e pronto la vela se agit" temblorosa. que dice así5 . #l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. Los marineros retiraron los remos. @enía esperanzas de que hubiera viento. y el patr"n dio la orden de partir. y esperé impaciente la salida. No había brisa a'n. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos. . #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco. el umar en pipa me marea. 4alía al amanecer. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. cruzamos por el +oucau. íbamos de$ando una estela blanca. (ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. No se movía ni una rá aga de viento. el beber vino me emborracha. cuatro marineros. encima de mí. (quel hombre era un Hamlet. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. me tendí. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. un Hamlet campesino.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. Había seis hombres. #l enamorar me averg\enza. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica. brillante. el mar estaba tranquilo. apoyado en un rollo de cuerdas. mon"tona y llena de variaciones. pasamos la barra. y al oírle olvidé mis preocupaciones. a uerza de remos. Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. las estrellas brillaban con un gran ulgor. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. el timonel y un grumete. La noche estaba tranquila y h'meda. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer.e dio mucha pena. a la luz del amanecer. y al rayar el alba. Llevé mis ba'les a la barca. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora.. 4alimos llevados por la corriente del (dour. los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire.

y más le$os. con sus rocas. 7asamos Hendaya y . y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. #ra hora de comer. los montes de #spa*a. muy azul. por poco que sea éste uerte. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa. cerca de la costa. Los cuatro marineros del patache. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa.uenterrabía. despe$ada de brumas. como algunas barcas pescadoras. se veía clara y distinta. el agua. !o miraba estas aguas sin pensamiento. Las rocas de los . #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao. que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento.7asamos por delante de +iarritz. re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. con un azul de 7rusía. apenas rizado. so*olienta. La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. ormada por cantiles obscuros. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. . con una vaga tristeza. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. Larrun apareci" cortando el cielo. y comimos todos raternalmente. obedeciendo la orden del patr"n. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar. #stábamos delante de Faizquibel. tienen tan malas condiciones marineras. sus suaves y ba$as colinas. #stos pataches de cabota$e.

:no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. acabaron por ocultar el sol. como muertas en la calma absoluta de la tarde. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. como una ardilla. blandas. 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. #l sol ba$aba en el horizonte. en el mismo sitio. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. arrugadas en sus grandes pliegues. 7asamos así horas. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. (ntes de llegar a 9rio. re le$os que no llegaban al interior de las olas. los stratus obscuros en orma de peces. inm"viles. pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. . #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados. #l chico se subi" por el palo del patache. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. y los arenales h'medos brillaban al sol.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. Las grandes nubes escarlatas. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. a arreglar una polea.

7asamos por delante de la playa de las (nimas. #staba desierto. os orescentes sobre el lomo negro de las olas. . Las espumas. !o sentía una gran angustia. desgarrados y rotos. y pudimos navegar de nuevo. B7uedes estar sin cuidadoBme di$o. &imos vuelta al . . pero ella no le hacía caso. obscuro y sombrío. No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. rodeada de un halo ro$izo. amarilla. porque tengo prisaB di$e. se hizo uerte al avanzar la noche. de blancos meandros de espuma5 unos.e voy. 4u contestaci"n me tranquiliz".zarra y comenzamos a entrar en las puntas. . Las velas. ti*endo de ro$o las ganas. . Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad.( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e.achín. +isusalde y las casas de .achín galanteaba a la chica. ue aclarándose. regulares% otros.zarte. (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . #l viento. y la obscuridad se precipit" sobre el mar. #ra verdad que . #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. se veían a la luz de la luna. y la luna. apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. brillaban muy blancas a la luz de la luna. llenas de re le$os. pr"ximas al acantilado. B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna. se en urecían.ary y de . tenían c"leras de algo vivo. buenoBme contest" el patr"n. B+ueno. que había saltado a otro cuadrante. ahora retemblaban. enorme. ( los lados del barco el agua producía un murmullo.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. ! ya menos inquieto. se impacientaban. . parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando.uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra. uí a casa de mi madre. interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono.

Bmurmuré yo.ary. Fuan .II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana. la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista. le pedí in ormes de .achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . B7ero habrás oído hablar de él. tom" las minas de +eracochea. B4in embargo . y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía . BNo% no creo haberle visto nunca. que era un lord +yron de taberna. 4aqué una silla al balc"n. No sé si naveg" un poco% pero si naveg". y. de pronto. cuando andaba vagabundeando por el pueblo. No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal. #staba el tiempo templado.achín. le acompa*é. B. !o solía decir de él. ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé. y en la carretera me encontré con el médico vie$o. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer. Le saludé. BNada malo. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n. ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa. . se ha casado con una se*orita rica y remilgada. B7oco. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario. y comenz" a explotarlas.ary.achín... 7uedes estar tranquilo.achín es hi$o de un caserío de tu abuela. las casas. no le tom" gusto al o icio.ary. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio. pero parece que está harto de su gazmo*ería. #ra demasiado temprano para ir a ver a . el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro. a los cuarenta a*os. #staba impaciente% salí de casa.iravilla% pero. le di$e si conocía a . #ra gran madrugador y salía temprano para su visita. B7ues . !a machucho. el puerto. No creo que le haga el amor a . #l sol se levantaba. me senté. @' le conocerás.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de .

. que se llama (gapito. aunque ella se oponía y se ruborizaba. . No las tenía todas conmigo. me encontré con >uenoveva. pero que podía haber hecho una boda me$or. B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien . muy ino. #l recibimiento que me hizo . solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde. B/&e veras0 B4í. B@en cuidadoBa*adíanB. se abría la puerta. la abracé e usivamente.ary después de que ella concluía su traba$o. hecho en .achín. apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande. 7or la tarde. cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia.ary era una buena muchacha. y se marchaba a pasear por el mar. y paseábamos $untos. B#s que está algo enamorada. y me volví al pueblo.achín me espiaba.nglaterra. .ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga.?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. ! él no la hace mucho caso. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. . B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás. que iba a entrar en una casa de la carretera. .. y por toda la chiquillería. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento. me miraba de través% pero no pasaba de ahí. @odos los días esperaba a . )uando llegué a casa de ?ecalde. ( .aryB.. !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda. y. #speré un poco.achín tiene malas entra*as.e despedí del médico.ary. dímelo a mí5 yo le llamaré a . La encuentro más pálida y triste que antes. sino de ser eliz. pero se le pas" pronto el en ado.ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que . el gran :rbistondo. B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a .ary borr" todas mis inquietudes.achín y le diré algo importante. @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna. después de comer. (lgunos amigos me di$eron que . Le pregunté por su padre. (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con . #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido. al toparse conmigo.e parecía una amenaza ridícula. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida. #ra verdad que.

@omamos por el camino de #lguea. resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas. gozando de la hermosura del día. hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores. unas cuantas muchacas estaban sentadas.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . y estos aldeanos. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara.uimos . Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. . se veía L'zaro como un pueblo de $uguete. y había romería en (guir". #ntramos en la ermita. &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz.ary. ( un lado teníamos el monte poblado de robles. del silencio interrumpido por el ruído del mar. Llevábamos una gran cesta. +rillaban dentro las luces. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo. de zarzas. de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o. parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. entre casta*os y carrascas. Ni una lancha aparecía en el mar. en el ondo. por las cuestas. Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda. un monte pr"ximo a L'zaro. nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita. de los per umes de la tierra en oto*o. de helechos.ary. .uimos después a merendar entre los helechos. Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. 4hanti. B<#h. Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería. algunos dándome una palmada en el hombre. . La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. &espués de merendar. el mar. entre el olla$e. cercado por una tapia ba$a encalada. #n el raso de la ermita. (llá aba$o.

)ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. 7or eso di$o -oltaire. 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. bailaremos.ary. &espués de cada baile.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. #l se decidi". la )ashilda. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios.ary. &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. 4eg'n parece. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . y dándole un empu$"n. #lla. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n. &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. por el lado de tierra.ary besaron la cruz por el lado del mar. tan serios y tan graves. y >uenoveva y . e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. sin poder bailar. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. que se acercaron a mirarme todos en ila. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. #sta es la costumbre clásica de L'zaro. en la plaza. le di$e5 B(nda. 4abido es que. dábamos una vuelta por la (lameda. como no sabía mover los pies. el uturo antrop"logo. riéndose% yo. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él. ?ealmente. al lado de >uenoveva y de (gapito. B<+ravo.B!a lo creo. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. bailando. hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o. no seas tonto% sácala a bailar. Llegamos al ?ompeolas. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos. !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. ( las diez. . en que yo me cubría de gloria con gran risa de . tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. #n el camino. #lla no pudo contener la risa. #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. (gapito bailaba eH c?t"edra. 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores. y uimos luego >uenoveva con (gapito. entre estas tradiciones. yo ui el primero en sacar a bailar a .ary. los dos desmoralizábamos el baile. . con raz"n. en casa. la religi"n y el baile son las más importantes.

cogieron cada uno un remo y. la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. #l oque se extendi". yo quise abrazar a . me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas. !a allí. agitado. llevaron el barco hasta las puntas. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. me agarraron. le conocí. y mis pensamientos se reconcentraron en . nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros. de$ándome a mí atado y con la boca tapada. el viento soplaba con uria.(l volver a casa. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. y para no estropearlas pisando encima. La noche estaba muy negra.ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. Los enamorados son insaciables. . pero ella se me escap" riendo. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n. me ui hacia el borde del malec"n. . solía pasar todas las noches por delante de su casa. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. me veía. me marchaba al ?ompeolas. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto.ary. ( veces. silbando.achín. #ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. y levantaba nubes de espuma. chirriaron las garruchas. apalancando en las paredes y remando. me había retrasado. y en vez de ir al casino o a mi casa. . Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. :na noche. y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. #ra . y me dirigí hacia casa.e había llevado a su goleta. ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. #lla estaba $unto a los cristales. tiraron de las cuerdas para izar las velas. /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada. )reí que me querían tirar al agua. retorciéndose en torbellinos uriosos.ba marchando de prisa. como loca% las garruchas chirriaban. ( pesar de esto. Los dos hombres. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad. ya al inal de septiembre. donde brillaba un grupo de estrellas. #staba solo en el ?ompeolas% el mar. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. )omenzamos a navegar con gran velocidad. a quien no se le veía la cara.

La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas. desollándome una mano.achín hubiera pensado echarme al agua.achín burlonamente. ?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. dirigiéndose a mí con ironíaB. en aquella obscuridad. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo. &emostr" que era un piloto atrevido. B)ogedleBdi$o . Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies.rayburu. de una manera lamentable y desesperada. ?espiré a pleno pulm"n. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. !o le miré estoicamente y no le contesté. . !a sabes que esa mu$er no es para ti. @ras de muchos es uerzos y a anes. y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . me cogieron. /7ara qué protestar. en su concierto continuo de ruidos y de murmullos. y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales.rayburu. Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. >ue te conste. ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. con la terrible mare$ada. La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco. . pude soltarla de la ligadura.achín a los suyosBy de$adle ahí arriba. 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi". Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente. que os orecía en las tinieblas. íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de . B+uenas nochesBme di$o . /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido.Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca. :na hora después estábamos delante de . el uno de los hombros y el otro de los pies.achín en la roca. No sé c"mo pudo atracar . si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua. Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces.

y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos. (llí no había pa$a. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo. 7or entre las zarzas y malezas de . . la pobre estaría desesperada. nadar hasta la gruta del . ya calmado y tranquilo. y el disco del sol sali" del ondo del mar. . además. La brisa ligera hacía temblar los maizales de . no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero. #n 'ltimo caso.zarte% alguna golondrina. #l viento venía en rá agas violentas. aprovechando la marea ba$a.zarra.No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme. como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. . extenuado. @odo el mar iba iluminándose. )omenzaron a salir las lanchas pescadoras. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio. 7ensé en lo que sería me$or. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. pero sí zarzas. y salir. escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas. ( veces sentía el temor de deslizarme. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. y mi pecho respir" con desahogo. como despavorida. sola. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. en donde yo estaba tendido. La luz venía iluminando el mar. 7asé la noche de una manera horrible% helado. . pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. podía ir avanzando por las rocas. 1rité. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada.e registré los bolsillos% tenia "s oros.rayburu. y gritaba renéticamente como un loco. y.i madre habría dado parte de mi desaparici"n. (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. Lo me$or era tener paciencia.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba.

ary. #ra indispensable. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso. )uando se calent" el hornillo de la roca. (l saber luego que yo había desaparecido. que me esperaban.No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas. interrogando al chico que llev" la carta. 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía. averiguaron que procedía de . suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco. :na trainera llegaba en mi auxilio. creyéndome muerto.ary. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". luego otra. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio. (l llegar al muelle vi a mi madre y a . el novio de 1enoveva.ary. con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo. B(hora. La misma ma*ana envi" una carta a . les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a . <>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada.rayburu. Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente. #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador. pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas.ary. . e. ! mi madre estrech" a .rayburu. había que sacri icarlas.ntenté encenderla sin papel% no pude.achín no se había limitado a llevarme a mi a .mpaciente.ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente.e despert" una voz y el ruido de los remos. irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. mi novia.rayburu. sin el menor rastro de vegetaci"n. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. Las dos me abrazaron llorando. abrazaos vosotrasBles di$e yo. en un momento de cansancio y de debilidad.achín.e registré los bolsillos. y a la cuarta. Nadie se acercaba. #n ella venía (gapito. citándola a la salida del pueblo. ?ealmente. . (l verme tendido se asustaron. escudri*aba el mar. #ncendí una. :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en . y otros marineros. . &espués supe que la maquinaci"n de . una hermosa hoguera se levant" del pe*asco. me tendí al sol y quedé dormitando. &esalentado. . . 1uardaba unas cuantas cartas de . . comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro.

I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. B/Has pedido algo0 B!o. B. /esperas alguna cosa0 BNinguna. y en ésta una llave su$eta por un cord"n.achín de nuevo. le quité el papel. B7ero. #n la tapa. B/>ué es eso0Bme di$o mi madre. . :n día. B4í. podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. 7ara abrirla a solas8. pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de . Llamamos a la criada. muy empaquetada y llena de sellos de lacre. /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía.ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano. La de$é sin abrir. &esaté el paquete. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa. ponía5 6.e detuve. . B/>uién la ha traído0 B:n hombre. y apareci" una ca$a de metal con su asa. en una banda de papel pegada. cogí los papeles que la envolvían. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos. al volver a casa.uy reservado. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. no. con su dinero y su in luencia. comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte. que era una muchacha nueva. #l. No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos.e lo iguro. y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté. BNo sé. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes. . #staba soltando la llave para meterla en la cerradura. Nada% no había nada.

B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. el cochero. B/>ué será esto0Bpregunté yo. Hecho éste. pidiéndole un taladrador de metales. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico. y veremos lo que tiene dentro. aquí.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser. el relo$ero. debe estar en abrir la ca$a con la llave. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. si hay algo peligroso. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. 1armendia mand" un recado a Sapiain. Había dentro un mecanismo ingenioso.ndudablemente.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. ha de$ado el paquete y se ha ido. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. No tenía mucha con ianza en 4amson. BLo esBcontest" 1armendiaB. y al abrirla se le destrozaron las manos. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho. y a los dos días. Hablé del caso a 1armendia. 4eg'n me di$o 1armendia. -amos a atacarla por otro lado. porque era hombre muy marrullero. nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. abrimos la ca$a. 7arece p"lvora. ( la ma*ana siguiente. cuando pas" 4amson. B. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero. lo hubiera usted pasado muy mal. y no quise preguntarle más. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a. el armacéutico. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. 7or la noche la cogí y la llevé. (l poco tiempo sali" un polvo negro. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese.

dispuesto. parte de mi c"lera desapareci". iré a su casa esta tarde.achín levant" la cabeza. #n poco tiempo se había ave$entado. B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro. horrorizada. con severidad.achín la primera vez que lo encontrara. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido.achín y subimos los dos a su despacho. B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB. No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme.achín tomaron un tono ro$o. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. . creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva. . :na semana después.achín el sobre de mi tío Fuan. y tenía que entregar a . asombrado del tono del médico. #l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. no se lo diese. muchas graciasBmurmur" él. BLa otra. !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . sus pupilas ulguraron% pero no replic". La una. B. #lla.e choc" ver a mi enemigo de cerca. pero al in me convenci". B4í. que yo aparecía como un miserable completo. .e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. a replicar con violencia% pero se call". a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa. !o le hablaré después. que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. 4i usted quiere. B/( qué hora0 . .ary.ary. y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle.achín nos mir" con aire sombrío. B#stá bien.uimos $untos a .i tío me recomend" que se lo diera en su mano. sin duda.zarte.ary. . en coche. !o me opuse. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para . #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a . ella lo detendría y me lo enviaría. dicho con tal per idia.uy bien. >uizá. entregarle a usted este sobre del di unto padre de . . Las me$illas pálidas de .para .ary. todo arreglado de tal manera. me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba. B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. en vista de su aire miserable. 7aramos en casa de .

#l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores. y nos uimos. #l vie$o. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. & LA TE. una ma*ana de octubre. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. me vestí. me puse el impermeable y me eché a la calle. >uieren salir.B( las cuatro. haga buen tiempo o malo. #l viento mugía en las calles. con su gorra calada hasta las ore$as. me desperté con el ruido urioso del viento. No estaba contento% preveía una catástro e. B+ueno.achín entregado a su desesperaci"n. que yo ignoraba. Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n. B7ues a esa hora allí estaré. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. (manecía una ma*ana imponente. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. si le parece bien.PESTAD :nos días después. envuelto en el sudeste. de$amos a . . y aunque todavía no había aclarado. #l doctor y yo nos levantamos. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. con un temporal deshecho.

#l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. se lo indican a las llamadoras. el que quiera puede ir al mar. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. al ver el cariz del tiempo. . entonces es obligatorio permanecer en tierra. #l atalayero. que prepare el bote de salvavidas0 B4í. #l viento soplaba urioso% las olas. y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. llegaban hasta las casas. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. haciendo un ruido de terremoto. La lancha no tenía tim"n. discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo. para que estudien los cambios atmos éricos. concluyeron por quedarse. los se*eros. con una galantería marina. haciendo de espadilla. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. Llegaban ritmicamente. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. crucé el ?ompeolas. . 4eg'n di$o el atalayero. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. entraban por las ventanas de la atalaya. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. subían por las rocas. arrastraban todo cuanto encontraban. en vez de mandar recado a todos los pescadores. y luego se cuentan unos y otros. />uiere usted decirle a Larragoyen. 4i las se*ales son de tempestad. arrancaban puertas. 7ara momentos peligrosos. 4e solt" el bote de salvavidas. bien su$eto a popa. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. cuando vi" la ocasi"n propicia.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . se van a perder. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso. después de discutir los patrones. atravesaron las puntas y entraron en el puerto.zarra y en (guir". y Larragoyen. @odas las mu$eres y chicos nos . )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. 4i las se*ales son de bonanza. que hay que quedarse en tierra. llaman s"lo a los patrones. 4i no se llega a la unanimidad. hombre. y. les mand" pararse. se acercaron a la barra. &eben venir cansados. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. con la bocina. a pesar de los gritos de sus mu$eres. grit"5 <(vante= Las dos lanchas. es más conveniente un remo largo. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. ( mí me miraban. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. al amanecer.etiéndome por el agua. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. 4i pretenden entrar aquí. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. Larragoyen y otros marineros ueron entrando. una casa. como montes. quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto.uchos de los que habían votado por la salida. lo que me había dicho el atalayero. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. desapareciendo entre las espumas. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. 4alí de la atalaya. entonces se somete el allo a votaci"n. el patr"n. que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas. 4i hay más votos para salir. me di$o que dirigiera yo. y en el extremo del muelle. danzando en el agua.

cerca del agua. B<Hala= <.uera=AAdi$e yo. :na de las barcas pas"% la otra. de héroe. de pescado rito y de agua de mar. 4alimos de las puntas. sin cambiar apenas. de pie. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. Larragoyen. Las olas. en el mar. y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. se perdía. quitándose la boina. los seis hombres en los remos% yo. sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. (sí lo hicimos.contemplaban con ansia. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. se veía una barra negrísima. #l horizonte se llenaba de nubes negras. . cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. en el tim"n. mezcla de aceite de linaza. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. amarillas. muy desagradable. enormes. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo. #speramos a ver lo que ocurría. seg'n di$eron. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas. el espectáculo de la tierra era extra*o. )on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. &esde el mar. #n este momento. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. >uizá mi sino era morir asi. en el ondo del cielo. sino dando la vuelta. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue.

pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha. a veces. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes. el novio de 1enoveva. tan s'bita. vino en diagonal tan rápida. &espués de las tres olas uertes. #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha. . con la gente cansada y anhelante. maniobramos para cogerla de rente. .7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. como les llaman los marinos. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo. se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. no encontramos a nadie. como hueca. saliendo de las puntas. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. me parecía peligroso. vamosBdi$eron todos. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta. una cuerda rota. No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. Nos acercamos a las puntas.r a guarecerse a 1uetaria. los golpes de mar de ordenanza. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. o. Larragoyen nada di$o. que venía. (l verme todavía en la lancha. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra. no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. <Hala= BNada. en un ángulo lo más acentuado posible. #n esto. por lo menos. .achín. vimos la goleta de . demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía. venía un momento de relativa calma. más voluminosa que las otras. se nos ech" encima. &esde donde estábamos. Hay que pasar. rasando el agua. nuestra probabilidad de pasar era menor. con un enorme estupor. como un cisne antástico. @odos nos quedamos at"nitos. y tres muchachos más. en cambio. como hueca. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. #n vez de recibirla de través. con una rapidez inaudita.achín y su criado. que no hubo tiempo de ponerle la proa. &imos la primera vuelta. Nuestros remeros estaban rendidos. B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB.altaban (gapito. con el oque hinchado. Llevaba dos pasa$eros5 . yo me indigné. una ola de aquellas cilíndricas. y la goletilla iba al ondo del mar. cuando.

4obre la cubierta estaba .achín la de$" asombrada. sin atender a las indicaciones del atalayero. tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua.achín. (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% . -ino con nosotros una hermana de (gapito. que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando. allí donde se con undían el cielo y el mar. el barco es buenoBdi$o el criado. al pasar cerca de nosotros. &I UNA +AN+ICN PESADA )uando. acurrucado. . #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n. se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. tendido. le conté a . . <>ué bien han hecho la maniobra= B4í. .achín.achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta. !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo. nos ech" una cuerda. #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. y no quiso presentarse como nuestro salvador. B! los tripulantes. ( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables. :no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". por la tarde.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. que estaba sirviendo en L'zaro.ary lo que había pasado.(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento. Ni mi madre ni . como casi atravesándola por en medio. .achín sabía que entre los pescadores era odiado. y.ba a marcharme a casa. (l llegar al aro. 1enoveva sali" a abrirnos. La conducta de . y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa. 4alimos al muelle. vi a mi novia palidecer y llorar. Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día. #l y su criado se retiraron.ary se habían enterado de lo sucedido. .

sin duda. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan . el del astillero. le pude convencer de esto. y aunque parezca absurdo. después de haber estado cerca de la muerte. que era una persona sensata. como había prometido.-olvimos a L'zaro. que me recibieron entre aplausos y gritos.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron. (llá estaban Larragoyen y sus amigos. cuando menos dice una canci"n es me$or. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . 4hempelar. capaz de cosas buenas y de cosas malas. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. ( un marinero. La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat. B<>uién sabe.achín al socorrernos. !o pensaba que . dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. #n el ondo. #llos vivían. y a un marinero vascongado. no se le convence nunca de nada. sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo.achín era. La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar. y celebraban su ortuna. para entregarse a la alegría y al vino. 4hanti. . quién sabe=AAme di$eron. un hombre violento. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí. B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. 7or la noche ui al 1uezurrechape. (sí es la vida. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. No era posible convencerles de otra cosa y los de$é.

/>ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. BNo te vayas. monstruosas. :na noche. BNo. 7ensé que no intentaría atacarme. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas.achín. 4e iba acercando el día de nuestra boda. que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. Llovía. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". pase usted a casaBle indiqué. subi" las escaleras conmigo. B+ueno.uera= <. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n. me voyBy me levantaba para marcharme. lo con ieso.2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<.ary ni de mí para nada. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera. noBdecían todos. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco. 1racias al sereno. B<. . vi a . se*ores. )uando ya no podíamos con nuestra alma. que trenzaba. perseguía estas melodías atropelladas. 4hantiBgritaba un vie$o.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas. que me encontr" y me acompa*" hasta casa. ( veces decía5 B+ueno. y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera. !o.A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que .achín no se ocupaba de . (demás. &II . al entrar en casa. abandonamos el 1uezurrechape. 4hantiBgritaban los demás. B@engo que marcharme. yo era más uerte que él. y nos uimos a casa.achín que me esperaba en el portal. 7as" . . B4í. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes.e eché a temblar.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche. con gran curiosidad. No se le veía $amás por L'zaro. sin parar.

B+ueno.. pase usted.achín. &éselo usted el día de la boda. B/>ué te pasaba0Bla di$e. B>uisiera saludarla..e guarda usted rencor0 BNo. Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í.. al ver a . &ígale usted que es de parte de su amilia. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba. (l volver encontré a mi madre un poco excitada. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. B#ntonces. B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella.e tendi" la mano..achín. B/#h0 B4í. @omé el sobre. #ntramos en el cuarto de mi madre que.achín estuvo con ella muy amable. . 7robablemente ya no nos volveremos a ver. B/No será una venganza0 BNo. -oy a decírselo a usted en seguida.. (l salir .achín era un tipo raro en todo. B4í. nunca.ary. B/@anto se parece0 B#s idéntico. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable. no% puede usted estar tranquilo.>ued" mirándolos de nuevo. /. <adi"s= . Hablaron los dos largo rato.e entreg" usted un sobre del padre de . #l tal . yo alargué la mía y me la estrech" con uerza. !o le contemplaba con marcada impaciencia. vacilante. qued" sorprendida no se por qué5 . #l sigui" mirándolo todo con atenci"n. B:sted dirá lo que quiere . .Ble advertí. me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro. a pesar de que creo que tengo motivos. BNada. en su conducta. B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba. B)ierto. !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible.

)ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles. y como no lo puedo ser. querida hermana. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. nuestro enemigo.elicidades.. No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido. . .achín. No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso. !o aun no lo puedo ser. ni todo el mundo puede ser bueno. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados. para que puedas vivir con tu marido. hermana mía.ary abri" el sobre que me había dado . La atalidad lo ha dispuesto así. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado.ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos. al enviarte esta dote a ti. que decía así5 6. 8La bondad es la uerza de los privilegiados.&ías después.. la venganza del sarnoso contra el sano. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente. hi$os del mismo padre. . al llegar a casa de mi madre. es pariente mío.achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas. . con su criado. 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha. a quien tanto he odiado.8 (l escribir esta carta se veía que . #l día de mi boda. #ran acciones de minas. títulos de la &euda.achín. 8No todo el mundo puede ser sano. casi hermano. 8(di"s. la venganza del abandonado. una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa.. 7asaron días. #ntre ellos había una carta. sirviente de casa de nuestra abuela. pienso que ésta es mi venganza.achín. una ortuna. se embarc" en la goleta. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. 4hanti. . semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él.i querida . 8Fuan.

LIBRO SE8TO LA SHELE .

No creía que tuviera el coraz"n tan blando. #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil. había que estar bien con ellas. B/Los ha conocido usted0 B4í.achín. entre ellas. y. B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo. B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . Lloraba como un chico. . #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban. la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. donde t' estás. !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela. #staba ahí sentado. ya lo sé.uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios. el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa.EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona. !o mismo me conmoví. se trans orm".achín0 B4í. . y me di$o5 B/4abrás que se march" . que por entonces se había quedado viuda. so pena de perecer y no tener una visita. . en donde estuve dos a*os de médico.I HABLA EL . B/( los dos0 B( los dos. 4iendo médico aquí.e tenía que hablar. (l principio me oía ir"nicamente.

B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes. B+ueno. B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. sin levantar los o$os del suelo. #ntr" la muchachita. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. que ba$" la vista% le tomé el pulso. 7ero me ale$o de mi historia. y salud". 4hele0Bla decía. La 4hele era muy bonita. . !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche.uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. que también la 4hele está mala. que tiene algo de pá$aro. acércateBle di$o tu abuela. #sto no lo digo delante de un orastero. parece que se le alarga la nariz. )ontemplé a la muchacha. esbelto. me di$eron5 B#spere usted. se*or médico. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. muy modosita. BNada. . aunque no en las ideas. @odos estamos en ermos... Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. -uelvo a ella. rio$anos y castellanos. @iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses. ina de tipo. como por un su rimiento contenido. B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. $amás. y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio. #ra este tipo vascongado. y que no tiene mucha uerza orgácica. y a quien llamábamos la 4hele.e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. B-amos. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo. a tu tía Grsula. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. y.@u abuela tenía en casa una muchacha. no. . ya irá. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. #sta raza vasca es bonita. B/>ué hay. al marcharme. B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB. -i a tu abuela. está o$erosa. muy pálida y muy triste. pero en general no es uerte. a tu madre. @iene v"mitos.. muy ina. que era ahi$ada suya. A/No tienes novio todavía0 BNo.

por qué le dirigía estas cuestiones. B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. se*or% yo no he dicho eso. sin duda. se*or. se*or. 4i crees que soy un hombre malo. se*or. . /verdad0 B4i. preguntándose. B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. se*or. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. !o continué con mis preguntas. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. (cudí a su encuentro. !o seguí el interrogatorio. la pasé al despacho y cerré la puerta. B<:n hombre malo= No% no. ya va a hacer mucho tiempo. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio. cuando entr" la 4hele. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho. B/#ntonces. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada.II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta. B&igo si tienes con ianza en mí. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. ! la muchacha se ruboriz". se*or. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. B4iéntateBla di$e.

se*or. y lo que te pasa es la consecuencia natural .e daba verg\enza. antes de que noten tu estado.ilipinas en un barco. /verdad0 BNo% no. ené=AAdecía. para que sepas que soy tu amigo. . si es que la recibe. !o la contemplaba emocionado. de cuando en cuando. B<(y. no lo sabe.. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno. B+ueno. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. no me enga*"% no me prometi" nada.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle. cálmateBla di$eB.i padre y mis hermanos me pegarán.. B&ebías enterarte del nombre del barco. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . B! mientras llega la carta y la recibe. /)omprendes0 B4í. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. so ocando un suspiro. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto. B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo. se*or. /)omprendes0 B4í. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. se*or. B+ueno. /qué piensas hacer0 /. . B/No sabes más0 BNo. que te quiero bien. no. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él. B@' has tenido amores con el se*orito Fuan.r al caserío0 BNo. !a me enteraré. al caserío.

y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. )omo sabes. atendiendo s"lo al dinero. hablando con do*a )elestina. me levanté y la di$e5 BNada. se llaman la enta de la ternera. !o. algo impaciente. . <(y. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. sino la de una res estropeada y en erma. no. Las lágrimas corrían por sus me$illas. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. no me de$e usted. t' decidirás. #n el caso aquél no era la venta corriente. que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. . me detuvo. B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. No sé qué aconse$arte. ené= B7ues. y viendo que me disponia a salir. ( pesar de todo le escribí. La muchacha suspir" más uerte. B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento. hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. pero va a tardar mucho en saber la noticia. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. porque no tuve contestaci"n. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa.ilipinas. 4e entregaba a su suerte adversa. y la carta no debi" llegar. La pobre muchacha me dio lástima. 4i ha salido de )ádiz. BNo. La 4hele miraba el suelo y suspiraba.ientrastanto. /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . ( ver qué quiere hacer conmigo.B#ntonces. como un cordero que llevan al sacri icio.

. <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario. B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario.achín0 B. !o conozco a todas las amilias de los caseríos .Binsinu" el cura.turbide hay un muchacho carbonero . B#n . es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB. pues les llamaremos. B+ueno. daba una idea bien miserable de la humanidad. /( usted qué le parece.. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro . B! mientrastanto. no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB. #s perder el tiempo hablar de Fuan. doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo. B4í. /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce. 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen.achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina. BNo.. hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano. BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os. /qué0 /Le llamaremos a . #ra una escena triste. 7resencié la entrevista en la cocina. B/(l padre0 B(l padre y al hi$o. /..achín padre y . #l mozo de 9lazábal está casado.e parece lo me$or. B7ero.. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales. B#ntonces.achín el vie$o. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal. B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB. (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla. .. La tratarían muy mal.achín0Bpregunt" el curaB. el de 9lazábal (spicua es muy $oven.BNada. No quiero que la 4hele vaya allí. B7ues vamos a ver quién nos convendría.achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. B! las azadas y el trilloBa*adía . B/! . .

con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante..B+ueno. se de$a a un hi$o sin padre. porque las gentes dirán que . BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven.Bdecía . se*ora. B#so ya os lo he dicho antes..achín padre. &entro de unos días será la boda. B/No dices nada0 BNada. el $oven.. se lleva la desolaci"n a una amilia. +ueno. queriendo echárselas de malicioso. !a lo sabemos. B+ueno. pálida.. B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío... )onque resolved de una vez5 sí o no. 9 decid qué queréis más. y cuando llegaron a un arreglo de initivo... y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta . y las azadas y el trillo. /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que .. La conversaci"n continu" así. sonri".. y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre. La muchacha está en ese estado. con una voz débil como un sollozo. B#stá bien. se*ora. con los o$os ba$os y las o$eras moradas. la tierra esa será para vosotros... ya lo sabes. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas. B+ueno. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. 4e destroza una vida. se*oraBcontest" ella. !o no digo nada. . yo no sé si estará bien. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad. . pero mi mu$er.achín. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele.

I& .

La encontré. B/7ero no me$ora0 BNo. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco. la primera vez que ui a visitarla. . B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o. me llamaron del caserío de . #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas. Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido. 7as" un día y otro día.. No quise tranquilizarla. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho. No había manera de hacerla reaccionar. y sin duda de verse mimada en aquel trance. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida. 4eguí visitando a la 4hele diariamente. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. y creo que padece una lesi"n cardíaca. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda. La 4hele era muy cari*osa.achín. la hacía llorar. tenía buenos sentimientos. pero no es ácil asegurarlo. )ualquier cosa. tenía el presentimiento. muy l"gico en el ondo. La 4hele había tenido un hi$o uerte. todos los planes terapéuticos se estrellan. robusto. &o*a )elestina se inmut" porque. &o*a )elestina me llam" reservadamente. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua. B>ue está mal. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. aunque mu$er orgullosa.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB.0 B#s posible. pero ella estaba en erma. se encontraba alegre y sonriente.. de que había de acabar mal. (nte una resoluci"n tan irme de morirse. la menor palabra. &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. La pobrecilla no me$oraba. muy quebrantada y con un principio de iebre.

buscando conocer mi opini"n. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. #s verdad. y prometi" enviármelo. lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o. <7obre madre. Lloraba desconsolado. B#so es. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida. )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. . &espués. después de todo. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que. B4í. )ogí el manuscrito. no% él tampoco tuvo la culpa. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él.achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo. replic"5 BNo. B/! qué di$o . más tranquilizado.7or la ma*ana muri" la pobrecilla. . &e manera que llévatelo. con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero.

+orneo y las .ilipinas. vascongado. HongA Tong y . #l capitán era australiano% el piloto.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás. 4umatra.LIBRO SEPTI.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia. )on recuencia teníamos que batirnos. y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos. )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo. . +atavia.O EL .acasar. era un hombre de genio. en los primeros a*os de navegaci"n. aunque un tanto violento. Los principales puntos de parada eran 4ingapur.anila. cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. de buen coraz"n. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes.i vida. !o. puertos en donde no había entrado aun el europeo.uy $oven comencé a navegar. 4il DilUins. . un bergantín que recorría los mares de la )hina. . en el ondo.ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios. era un muchacho atolondrado. y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre. ué muy intensa.alaca. Nuestro comercio se desarrollaba entre . ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. . . 4iam. . tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos. mi capitán.

(llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. . La maldad. en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. generalmente. todo lo disculpaba. >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo. aun se podía decir que en él el talento era lo de menos. de tres palos. Hicimos verdaderos horrores. era pariente y ahi$ada de mi madre. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco. &ios se lo haya perdonado. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. y desde . sabía lo que daba de sí su Asia. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. muy $oven e inocente% yo.anila. @enía alg'n parentesco con mi madre. y aguardaba el ataque de los piratas.#stos %raos o %araos suelen ser. a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba. pero hay algunos de estos %raos grandes.anila a )ádiz. DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. a ca*onazos. a 4idney% yo ui a . él había navegado casi siempre en aquél. (demás. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas. @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol". que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. la ruindad. La 4hele.ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . y sucedi" lo que no era raro que sucediera. ya vie$o. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. y al cabo de éstos mi capitán se retir". . lanchas a iladas que navegan a vela y a remo.i madre me llam". 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre. )erca de las islas )elebes echamos a pique. #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. y volví a L'zaro. que tienen grandes condiciones marineras.ilipinas. la envidia. la 4hele. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. como digo. !. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz. #ntonces conocí a la 4hele. y no le pedía más. .

!o no sospechaba el estado de la 4hele. ?ecogí varias cartas de mi madre.anila y estuvimos allí dos. . me comunicaba que la 4hele se había casado. )uando supe esto. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella. y entre muchas noticias para mí indi erentes. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella. &e sospecharlo. @ardamos seis meses en llegar a .#stuve por volver a L'zaro. me iguré que. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia. Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. saltando por todo. las mu$eres son volubles e ingratas. como dice todo el mundo.

!o no pienso ir a tu barco. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días.achín. .i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido. 7oco a poco mi c"lera disminuy". tomé la costumbre. . @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . sí. Llegaban a molestarme tanto estas ideas.anila. de la vida agitada del barco negrero.. /&"nde está el barco0 B#n +atavia.. que. por el contrario. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de . :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas. @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre. B#ntonces. y hubo que seguir adelante. la había casado mi madre con el hi$o de . que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil. #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. !o le di$e que a mí. y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío. a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina. o. para ahogarlas. vamos a hacer una cosaBme di$o él.ilipinas. B+ueno. . pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante. al llegar a .ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. que estaba embarazada.ilipinas los pasé desesperado. #n una de ellas encontré. Los seis meses de via$e a . y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. #n una me decía que la 4hele se había casado. me$or dicho. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. y no me lo permiti". 4e hallaba cansado del mar. y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. a @ristán de :garte. B7ues nada.eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía. escríbele.. BNo importa.achín. @enía que zarpar la ragata. BNo puede serBrepliquéB. (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. -oy a comprar unas tierras en . por mi desdicha. y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose. BHombre. !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre. ahora mismo le escribo al capitán. de ir a las tabernas a emborracharme. que es un paisano. y llevaba una vida de ri*as y rancachelas. un mozo est'pido y borracho.

#ramos. #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya.e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. Lo reclamaba con todas sus uerzas. era $usto. relativamente. re orzados con barras de hierro. yo de L'zaro. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. #ra. !a aceptado. )omo avaro. y cuando concluy" me la dio. y hablamos. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora.e pregunt" d"nde había navegado. que dentro de su arbitrariedad. &e$é salir La Mari'eles. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. y él me di$o con gran sigilo5 . teníamos el mismo acento. me llev" al alcazar de popa. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. . (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros. . poco más o menos. poco más o menos. buena persona. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. La sustituci"n era ácil. 4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. donde guardaba sus riquezas. )ambiamos de papeles.4e puso @ristán a escribir la carta. las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. y desde su punto de vista. @enía un armario orrado. aunque muy desigual y poco l"gico. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto. era una especialidad. no hizo ob$eci"n alguna.e recibi" amablemente. . de la misma edad y de la misma estatura. Las dos las reunía yo. El de #lguea. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron.

#ra un buen marino aquel hombre silencioso.iraba al mar como algo sin interés. y nunca de su vida. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. al morir. no tenía importancia. y Saldumbide lo rescat". no pude. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. Nissen. comerciantes de hombres. Hablaba muy poco. el timonel. escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. un campesino arruinado. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. el cumplimiento de la palabra. y los sJi%%ers no le aceptaban. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. (llen era un buen muchacho.B>ue no te oigan. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. Los vascos. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. in$ustamente. en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o. de$ando en la miseria. como el doctor #[aldus. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. les dan de comer y hasta alg'n dinero. como en todos los grandes puertos. al lado de una mu$er rubia y pintada. los demás eran una colecci"n de borrachos. la buena e. (llen sabía que en Liverpool. . La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. no tenía certi icados. . ya en el 9céano. (llen era un hombre a ectivo. eran necesarios e imprescindibles en la aldea. consideraban el piratear.ranz Nissen.rlanda a Liverpool. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. 7or más que yo intenté explicarle las maniobras. y cuando viene un capitán que le alta marinería. tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. (hora. o el robar barcos. &espués se escap" no sé c"mo. campesinos en su mayoría. Saldumbide me cont" que. de ladrones. en donde se mezclan gentes de todos los países. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. #stos eran casi buenas personas. Le llevaron de Liverpool a (msterdam. saliendo de su pueblo. @enía espíritu de labrador. 7atricio (llen. de presidiarios. no. había ido huyendo de un pueblo de . 4u padre. y otros dos o tres. que iban al lado del capitán por codicia. estando en el servicio. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes. le mand" azotar. que era un modelo de probidad y de nobleza. en busca de traba$o. lo peor de lo peor. #staban convencidos de que. había enganchadores. que dio a su madre. una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego. (llen no sabía. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. el vender una amilia de negros o de chinos. pero muy poco marino. 7oco tiempo después. 9tro hombre bueno en el ondo era . a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. se entiende con el enganchador. hasta un pobre muchacho irlandés.

#ra un hombre borracho y nervioso. recriminándome. .ozambique al +rasil y a las (ntillas. .i plan era llegar a #uropa. se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n. . El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes. >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. #staba bien estudiada la capacidad de aire. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica. entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a.. . de esos que llaman en . antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano.loA. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir. y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés. Hicimos una poci"n para los en ermos. Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n. y la tripulaci"n se mostraba d"cil. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros. Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. . &e veinte atacados se nos murieron ocho. y de él apareci" @ristán de :garte.lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla.archando por el 7ací ico. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . cuando se nos sublevaron los chinos. )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía. tales eran sus gestos y sus arrebatos. :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres.bamos cruzando el 7ací ico.ilipinas %ontines. que era enemiga de la otra% pero. #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. #stábamos unidos como si uéramos hermanos.i me$or amigo en el barco era (llen. 7or lo que me decían todos. (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. la mitad de los días los marineros estaban sublevados. que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . #l conocia mi vida y yo la suya. . al in.e di$o.uchas veces pensé si estaría loco. Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo. a la altura del )abo #nga*o. (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados. #n mi tiempo. 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té.acao. Le di$imos que no. hacia el sur. cuando. la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. se nos acerc" un pailebot de dos palos. #l hablaba.

7ocos sitios más tétricos que aquél. . #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. y busqué otro punto me$or. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res. camino de #uropa. ( la altura de 4an -icente. y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos. )uando huíamos. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. #ra necesario encontrar $alones más irmes. re le$aban el sol. llegamos rente al #strecho de . @odas aquellas lomas y montículos del río. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. La prudencia nos aconse$aba detenernos. Funto al mar. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados. siguiendo la visual del o$o. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. ormadas por el viento. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que.e acerqué a un muro del castillo. #l vértice de la sombra caía en . un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces. ( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". dunas de arena blanca. hacia las )anarias. callistris y algunas piteras. vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara. ormados de arena. No sé si esto ué verdad. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima. de descansar. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. que tenía grabado un ele ante. que no se quit" en una porci"n de días. &espués comenzaban a verse zarzas. de com'n acuerdo. seguimos adelante. con rocas desnudas y siniestras% el suelo. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau.alvinas. No me parecía prudente enterrar allí los co res. hasta de$arle a uno ciego. &espués de una travesía larga y llena de peripecias. )omenzamos a navegar con rumbo al norte. (quí pudimos reponernos. colocada a orillas del río. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. por orden del rey de #spa*a. nos pusimos en derrota. &ecidimos. El <ra!#n se hundi". y sin esperar a que me$orara el tiempo. pero yo seguí. cerca de la costa. angoso e inculto. La tripulaci"n estaba aniquilada. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra.@uve que arrestar a aquel loco. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. Huimos en la ballenera. y.

. #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. y nos lanzamos al mar. los marineros a cinco. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. #l di" de mí buenos in ormes e in luy". cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. por mi conse$o. y nos de$aba sordos. en vez de cumplir el pacto. hasta que sobrevenga la muerte. . y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. . (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico.i$é el lugar. III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. #l pirata está uera del derecho de gentes. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios. tradu$e la indicaci"n al vascuence. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. Luchamos durante dos días con la lluvia. Nos cogi" un temporal deshecho. nos atacaron y nos mataron varios hombres. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello. que no pudimos de endernos. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. seguramente. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro. (llen. 4alimos de allá perseguidos por los moros. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente. y. para que no me colgaran de una verga. #ramos sospechosos de piratería. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida.uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os. &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. )reíamos encontrar la salvaci"n.aquel momento al pie de un árbol de argán. sin ocultarle nada.

+a$amos. Nissen. No quise ver aquella horrible caza. que quiso venir conmigo por amistad. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. desmantelado y sin palos. triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. No se le vio durante alg'n tiempo. se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele. el contramaestre. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. 9ld 4am. el vie$o navio parecía un arca de Noé. de tres pisos. que tenía tres pisos uera del agua.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. #l barco. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno. y hacia tierra pantanos negros. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. . el irlandés (llen. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3. (l día siguiente. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo. con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. y uimos avanzando hacia tierra. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo. con las esposas en las mu*ecas. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados.No a todos nos enviaron al mismo punto. al anochecer. y de ella colgaba un gran arol. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. alrededor. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. :garte. Nunca he sentido mayor melancolía. 7erdimos de vista el Pez 2olador. (l salir de 7lymouth. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. 9ld 4am se tir" al agua. 7asamos por delante del coronamiento de popa. grises. y nos sentamos en la barca. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. 7or todas partes. sin vegetaci"n. 4e llamaba el Ne%tuno. se destacaba como una mancha. dominaba igual color neutro. &e cerca. el timonel. No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. y otros prisioneros ranceses.

La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia. Había un capitán negrero inglés que. )onstantemente estaba ebril. se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. los o iciales. @an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. a la hora de diana. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. el río. #ste capitán. siempre a la vista de un mar gris. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. ardillas y otra porci"n de animales domesticados. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. es una necedad. y a popa. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. y eso me sirvi". en donde se les tenía a pan y agua. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. (llí tenía uno que vivir diez a*os. le tenían uera de sí. y a los quince días había recobrado la salud. . dispuesta a cualquier es uerzo. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. los dos vestidos de pontoneros. (l amanecer. #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. pá$aros. iba recogiendo negros. vigilada por unos y otros. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. cuando le cazaron. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. tuvieron que su rir el encierro.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. entre ellos :garte. ( pesar de esto. la humedad. <:na vida= @enían que pasar primaveras. seg'n nos cont" él mismo. )asi todos los reclusos tenían palomas. . cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba. además del despo$o. Furamos no separarnos $amás. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios. #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. porque algunos de nuestros compa*eros. @omé una poci"n de quina. de unos pantanos llenos de ango.e mandaron quitarme la ropa. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada.

(lrededor del barco corría una galería ba$a. un hombre molesto. #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. y después de hacer nuestras pruebas. de noche. en caso de evasi"n. lo constituían los pantanos angosos de la costa. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. @iboulen.#l marsellés. 4eg'n se decía. que viven 'nicamente para la galería. aparatosa. (demás. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. #l venerable era un vie$o pirata griego. pasamos a ser hermanos. sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. unos se vigilaban a otros. Los primeros meses. Había en ella tres pontones. con las ventanas tan pr"ximas una a otra. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. las puertas. :n peligro mucho mayor que el del mar. #sta clase de hombres. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. de dos millas. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. aproximadamente. era tan imposible atravesarlos andando como nadando. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. y el nuestro estaba en medio. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. pero cuando tenía p'blico se volvía loco. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. por otro estilo. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo.e y Libertad. pesados cerro$os. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. que se llamaba. . de más de una legua de ancho. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. de más de cien metros de ancho. no sé si de nombre o de apodo. a lor de agua. producen alternativamente c"lera y desprecio. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. y no s"lo con los presos. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . Lo que en :garte era dignidad vidriosa. cuya historia era una serie de horrores. La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. era.

7or la noche.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. a pesar de que estaba prohibido tener luz. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. 7re ería. (llen. el comandante me prest" varios libros de geometría. tenía la esperanza de que. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. . I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. (demás. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. y llegué a ganar alg'n dinero. cantar canciones sentimentales de su país. gracias a ella. y. donde la vida sería más soportable. pero no quería. lugar vigilado de noche y de día. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. me recomend" varias veces que no la leyera. que era un cat"lico anático. ( éstos a*adi" una +iblia. pasados dos o tres a*os. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. )onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. me dediqué a estudiar matemáticas. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. me llevarían a una colonia penitenciaria. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa. de álgebra y de ísica. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. La indi erencia que sentía por todo. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo.

ya no me de$" vivir en paz. &ormíamos todos en hamacas. #ra en invierno. :garte. como si tuviéramos río. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. #ra tan di ícil salir del pont"n. Nos asociamos :garte. y echarnos al mar. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. después de esta tentativa rustrada. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. . que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. hasta que llegamos a aceptar uno. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro. &iscutimos varios días un plan. cuando hacía la requisa. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. @enía dinero. ganar la costa y salvarse. le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta.:garte. y hubo que suspender la obra. que nos dormíamos en seguida. y pagaría lo que uese. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. a que nos viera en una misma posici"n. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. y hacerle creer. una sierra. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas. en días sucesivos. :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. que ocupaba casi la mitad posterior del barco. irritado por los castigos. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. para salir a cubierta. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. La idea era ir acostumbrando al master. @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina. )omenzamos los preparativos. :garte estaba en ermo. entabl" negociaciones con él. . &e aquí había que subir a la toldilla. 7ara que no chocase su cambio de conducta. (llen y yo. La 'nica garantia del éxito era la sencillez. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros.

mientras íbamos nadando. La luna comenzaba a menguar. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla. La madera cost" un dineral. 7asada la lista. con un catale$o de uno de los pontoneros. Nuestros vecinos sabían el proyecto. como en una unci"n de teatro. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable. era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. aunque bastante resistentes. !a hecho este primer camino. Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. pero a'n las noches eran bastante claras. pocos días después de ?eyes. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . al pensar que era indispensable lanzarse a ella. (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. porque los caprichos de los presos se pagaban. ormando un paquete. era tan imposible andar como nadar. La guardia entr" y nos pas" lista. que al ponerlo no se notara que había agu$ero. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. (llen vio en la costa. atado a la espalda. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. nos desnudamos (llen. seg'n decían. No se descon i" de la petici"n. y esperaban ver el resultado. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. ( medida que el momento se acercaba. decidimos abricarlas con unas tablas inas. como siempre. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. #n esto. nos dedicamos a esperar un día obscuro. :garte y yo. que el pedazo arrancado uera como un tap"n. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. antes de acostarnos% después. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. un sábado. @ardamos bastantes días en terminarlo.4e trataba de horadar la pared de tal modo. atadas al cuello. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. y (llen hizo seis tablas delgadas. una para él y otra para mí. a gran distancia. #l bote estaba más allá de los pantanos. )uando estuvo acabado. me sentía intranquilo y ebril. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. 7or él. para guardar nuestros e ectos. @erminados los preparativos. (ceptada la idea. un botecillo atado a una punta.

en voz ba$a. B(quí. No habían notado nuestra desaparici"n. ( los lados de la popa del pont"n. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. en las aristas. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa. deslizándose con nuestras sandalias de madera. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. adonde daban los balcones de la cámara del comandante. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. #l centinela. a nuestro lado. Hacía un río terrible. que cogía casi toda la mitad del barco. )erramos el boquete. (gachados. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. No había manera de pasar por encima de ellos. 4e renovaron los centinelas. y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. 4e la di. !o estaba temblando de río. podíamos decir también nosotros. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. :garte y (llen hicieron lo mismo. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. y salimos a cubierta. como de ordinario. )on esta capa de grasa desapareci" el río. grit"5 All is ell 2todo va bien3.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. (llen dándome un trozo de sebo. se inclin" y clav" otra más aba$o. . podríamos ba$ar a la otra. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. 4ali" el master y su tropa. abrimos el boquete. B&ame la limaBme di$o :garte. All is ell 2todo va bien3. Le seguimos. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato. corriendo por cerca de la borda. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. )omencé a rotarme con aquello. #speramos a que terminaran de hacer la requisa. (rrancamos la lima colocada más aba$o. B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. como por una gatera. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. #ra el momento de obrar. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días. las tengoBme contest" (llen. a un lado. y él me embadurn" la espalda. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. 4i se habían dado cuenta de nuestra alta. era una locura intentar nada.

aunque no para permitirle andar. unos a otros. pudimos resistir más de dos horas nadando. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. y comenzamos a andar en ila. y hubieran llegado a las manos. y blas emar así era desa iar a &ios. nos atamos a los pies. Había mucha mar. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. las suelas de madera% luego. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte. 7asamos por delante del otro pont"n. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa. que creí que el centinela me estaba mirando% pero.e atendi". que nos servía para nadar con menos atiga. 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. . (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. y entramos en la zona del ango. #chados en el lodo. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. :garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. (nduvimos por la costa. (l principio. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. &eba$o. Hubo un momento. que estaba helado. con barro hasta la coronilla. agarrados. sin duda. al descender. 4oplaba un nordeste muy uerte. (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche. La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos. ué ilusi"n mía. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. Nos metimos valientemente en el pantano. :garte le contest" sarcásticamente. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. . se descolg" :garte. B+ueno% vamos. y después ui yo.uimos de$ando atrás el barco anal. hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa. nos levantamos los tres. )ruzamos el río. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. porque se iba a cansar pronto. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia. que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. todavía estaba la galería in erior con sus centinelas. . que tuvimos miedo de que nos viese la guardia.

vino con ella. hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente. por 'ltimo. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. sustituyéndonos alternativamente. aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos. recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n. Nos contemplamos los tres. Había dos remos. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. como envuelta en lluvia y en barro. bnsc" una piedra. no os pondríais a re*ir. Nos quedaban dos limas. y comenzamos a limar el hierro.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes. y ech" a correr. una ma*ana triste. después de aquella larguísima noche. y nos pusimos la ropa. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. #l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. íbamos entre la bruma. negro como el de un cangre$o. 7or gusto. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. de un color sucio. y dio tal golpe en el candado. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. :garte y yo le seguimos. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. . y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. que lo hizo saltar. 4ali" un momento el sol. B(llá estáBdi$o. ligarte. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. #l bote estaba atado con una cadena. & A LA DERI&A 7or in. quedarnos. @ardábamos mucho. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. y siguieron adelante. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. (l principio. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. Nos lavamos lo me$or que pudimos. &ecidimos. un sol pálido. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. siempre impaciente.

la bruma se apoder" del mar. )omo habíamos perdido la costumbre. ! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina. B7ero. BNo hay nadie. y escalando unas dunas. Nos acercamos a la aldea. #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. que intentamos tragarlas% pero ue imposible. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro. BHaremos una intentonaBcontest" él. resguardados del viento. endurecido por la escarcha. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer. . Nos levantamos. (llen volvi" en seguida.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias. #ra ésta de pocas casas. ( media noche nos despertamos de hambre y de río. la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. Llegados al puerto. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. #l viento río soplaba con uerza. diciendo que no había nadie. (l comenzar la tarde. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan. :garte se dirigi" al puerto.)uando les hice observar esto. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla. (terramos en una playa desierta. ba$ad. y era tal nuestra hambre. nos metimos en el cementerio de la aldea. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. y subimos por el arenal. pudimos descansar y dormir. #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. y uno descansaba de remar. sin que nos viera nadie. B/No hay nadieBexclam" :garteB. Los perros ladraban en el silencio de la noche. las manos se nos hinchaban y despelle$aban.uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos. (llen encontr" unas lapas y nos llam". 7ues me$or. y uimos navegando a ciegas. . ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. :garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. y tendidos entre dos sepulcros.uimos arrancándolas con la punta de la lima. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. <#s magní ico= Hala. #stábamos convertidos en ladrones vulgares. !o hice lo mismo. helados% el suelo. salimos del cementerio y echamos a andar. y ba$" a él. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. . #l hambre.

. y :garte se quedaría pescando. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. apoyándonos en la pared de un malec"n. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. Luchamos con vientos uertes durante tres días. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge. !o intentaba apaciguarlos. a pesar de la niebla. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol. costa ormada allí por acantilados de roca viva. se ue calmando hasta quedar inm"vil. Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . se despert" entre ellos un odio eroz. nos encontramos a la vista de la costa de . (l encontrarse ambos uera de peligro. el pueblo de (llen. y se decidi" que nos acercáramos a la costa. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas.rlanda. lo que era muy molesto. y le bautizamos con el de Rosa. y los tres. levantamos las velas y nos echamos al mar. Nos altaba el agua. y el viento ces" por completo. raspamos el nombre del barco.rlanda. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. Luego. envueltos en la niebla. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. el rumbo era bastante. pero no era ácil siempre. #n el ondo tenía raz"n. que se llamaba )etty. 4oltamos la amarra. que decidimos aterrar en un arenal. y por primera providencia nos prendiesen% así. sacamos el queche uera del puerto. dando en ella como un machete. sin poder ponernos en rumbo. #l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. Habíamos aprovechado el tiempo. 7or la ma*ana. @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. #l mar. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua. agitado. La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros. @odo cuanto uno decía le parecía mal otro. podíamos arribar a .rancia. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. 4i llegábamos a tener vientos avorables. de la matrícula de +angor. que yo conocía bastante bien. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma.

He ido al pueblo.-olví al barco y esperé a que llegara (llen. de d"nde venía. #ste traía víveres. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. que devoramos. y una botella de cerveza. . he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente. Les he contado la historia de un nau ragio. y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar.

La casa era de piedra. que no tenía esta preeminencia. de ladrillo. Nuestro barco seguía navegando. uno que debía ser una aldea de pescadores. grande y negruzca. . son espa*oles. B.e es igual. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. se desesperaba y me molestaba continuamente. convencido. y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. retrocedía. llegamos a la inca en donde había estado (llen. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. #l capataz nos dio ropas nuevas. B(hora vamos a la incaBdi$e yo. y. (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. rodeado de campos de labranza. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. que se ale$". los acepto. y el otro un pueblo de tierra adentro. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. &e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. le di$e que venían dos compa*eros conmigo. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás. y esquivando las miradas de la gente. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. BNo.e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí. parecía como desconcertada. no me importa. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. como asombrada% avanzaba un poco. La embarcaci"n. &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno. de$ándonos estupe actos. 7or la noche. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. B. y estaba rodeada de construcciones ba$as. no. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. al ver que me aceptaba sin inconveniente. )on tal de que no sean ingleses. al principio.

en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente. verdes praderas.rancia. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen.archábamos por la orilla del mar. y nos iremosAle decía yo. por la tarde. lo conocía .A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. #l primer día. ?e*ían por cualquier cosa. y que teníamos que marcharnos. A+ueno. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque. #chamos a andar. no% eso no. di$o que teníamos que marcharnos. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente. . @e obedeceremos. A+ueno. e ectivamente. cubiertas de matorrales. con grandes protestas. casas de campo. y luego nos reuniremos en . que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . cuando se vio con su tra$e nuevo. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. es imposible. no di$era nada. )omo era natural. A@' mandasAme di$eron los dosA. lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura. #l quería que nos uéramos los dos. nos prometi" que no s"lo no diría nada. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. ANo. a ganar Dex ord. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. Le di$e que. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima. entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. 7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes.nglaterra. (l otro día le hablé al capataz. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. si le preguntaban algo de nosotros. de$ando a (llen% en cambio. un morral y unas botas grandes con polainas. en el mar o en cualquier parte. por la costa. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas. el irlandés. sea en el camino. (llen se visti" a la moda del país% :garte. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur. encontrándose en su país. (llen había pensado en abandonar a :garte. #sper". A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. #l capataz. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire.

a cuya puerta él nos esperaba. (llen se hizo amigo de los pastores. si no había nada inquietante.me$or y tenía más simpatías que nosotros. (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza. íbamos a alguna taberna. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. Los días siguientes. :garte traía la le*a. 7or las ma*anas. Les advertí que. y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. que tanto exasperaba a :garte. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. antes de salir. la compa*ía de (llen. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo. yo hacía el uego y (llen guisaba. dibu$aba un ocho. 4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. Nosotros nos acercábamos. les abandonaba y me iba solo. dábamos la vuelta al pueblo% si no. . si seguían ri*endo. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos.

&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord. #ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. con un arco en medio. La posada era una casita peque*a. sobre el cual se balanceaba una muestra que . retirada de la carretera.

que nos ué acompa*ando. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. A4i son ustedes marinos. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. #sperad. un cuarto sin luz. de un aire dramático y misterioso. al retirarnos. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. como tubos de "rgano. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. :n vie$o loco que vive con su hi$a. A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. una muchacha delgada y muy pálida. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. con el pelo negro y los o$os azules. y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n. que grit"5 A<#h. una mu$er enérgica. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. &esapareci". Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. 4ubimos por la antigua escalera. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. (llí les aceptarán. )onseguimos que nos diera de cenar. por la insistencia de (llen. cubierta de hiedras. A4e lo voy a decir al capitán. Luego. @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. con barba blanca% su hi$a. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial.representaba un del ín de colores chillones. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. y (llen le di$o que éramos náu ragos. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. h'medo y río. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. como haciendo centinela. La posadera. nos di$o5 . pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra. cenamos con él y. le daban un aspecto antástico. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. 4ali" a la puerta una criada vie$a. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. Le escuchamos atentamente. antiguo $ardín abandonado y salva$e.arinos. mientras nos servía la cena. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. nos invit" a cenar. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. :na porci"n de chimeneas. #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. sobre todo a la blanca claridad de la luna.

(l inal.acpherson. y sobre los armarios cuadros negros. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa. A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. con un estanque misterioso y sombrío. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. &ebe haber más. mutilados. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. y allí dormimos. grande. 7or una puerta de cuarterones. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. apolillada. !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. desprendiéndose de sus ho$as. unas salas vie$as y desmanteladas. (l día siguiente de llegar. y ba$ar la cabeza para no tropezar. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . precedidos por una vie$a. subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán. con la cerradura ro*osa. con el techo artesonado. sin duda. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. #ra éste un cuarto antástico.ssian.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. Los sequé en el comedor. (llen. agu$ereados y desgarrados. # ectivamente. en la biblioteca. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero. a cuyas orillas los chopos. de . en orma de abanico extendidos delante de las tapias. para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. #l domingo oímos la misa en la capilla. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. traba$aríamos en su casa. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas. encontré muchos otros. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. . y no tenía intenci"n de arreglarlo. (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes. y después yo estuve registrando la biblioteca. &espués. en vista de la insistencia de (llen. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. durante a*os rodearon de láminas de plata. parados y la mayoría rotos. (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. resbaladizos y rotos. A(hí. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. #l $ardín era un $ardín abandonado.

me lo expliqué. . B/! quién será0Bme pregunt" él. sino por no ver al denunciador. y. pero s"lo a distraerle a él. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. vie$o loco y egoísta. por lo que di$o (llen al día siguiente. sin ocultarle nada. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. se tendía en la cama. al cerciorarse de que era verdad. La pobre muchacha. era una víctima. hoy mismo nos iremos. y :guarte. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. que los tres éramos piratas. no comprendía bien su malhumor% pero. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. por su aspecto de malhumor. )omo comprendí su disgusto. tan alegre y tan viva naturalmente. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa. y que por eso s"lo nos debemos ir. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. que veníamos escapados de los pontones. que no la de$aba hablar con nadie. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. suponiendo la mala acci"n de :garte.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. se sinti" humillado. B/! por qué0Bpregunt" :garte. (llen nos oía. y allí estaba maldiciendo de su suerte. en castellano. sin muestras de impaciencia. porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado. echándoselas de sorprendido. la séptima. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. B7or nada. viendo que yo no replicaba.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. y. escribi" al capitán 4ando[. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. no por usted. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía. BLo celebraréBme contest"B. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar.

! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. medio caba*a. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. ! (llen. con una uria de ele ante herido. :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés. con dos ventanas con cortinillas ro$as. sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. &espués (llen. #ra una choza. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio. &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. sin despedirnos de nadie. )uando terminé de escribir. como loco. cogi" el banco en donde estaba sentado. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza. azotados por una lluvia menuda. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. salí de la biblioteca. (ntes de amanecer. con sus dos o$os encarnados. de insensatez. yo escribí una larga carta a (na. #ste. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . :no de los dos sobramos en el mundo. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. que lo de$" muerto. B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <.iserable=AAgrit" :garte. (unque nos altaba poco para el pueblo. porque era su bestia negra. a decirme que estaba deseando que me muriera. Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa. mo$ados hasta los huesos. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. la mesa. de pronto. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. que se llamaba el Re%oso del Cazador. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. en su uror. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. (llen y :garte no querían hablarse. pálido de rabia. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura. !. (llen. salimos de casa. @emía que. e hiri" al irlandés en la me$illa. encontramos un albergue. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar. al volver. desenca$ado. !a tanto me di$o y me insult". <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. que aun llevaba. exclam"5 B!o no lo aguantaría. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. pero estaban despiertos. y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. medio taberna. que había comprendido todo. 7or la noche. iluminadas por la luz interior.:garte palideci". entre dientes. sigui" golpeando el cadáver. decidimos quedarnos allá.e estorbasBgrit" élB. se levant". metí la carta en un libro.

#l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. no. . que hay en las islas británicas. del mar gris. #scápese ustedBme di$o (llen. de los pantanos angosos.e desperté antes del amanecer con un sobresalto. Le pagué lo que me di$o y me acosté. Hablé con el capitán para que me . ladraban los perros. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. y comenz" a llorar. sí. -ayase. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. #ncontrándome solo. BNo. #ra de estas ondas tranquilas. Había una goleta que iba a 4aintA. La altura no era grande. me horrorizaba. a templar la cama. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. 4iempre suele estar abierta. dando unas notas de tiple extraordinarias. Hay que huir. entré en el puerto de Dex ord. antes de volver al pont"n. @odo.e asomé a la ventana. B:sted. BHay testigos aquí de lo que ha pasado. . al salir el sol. un viento h'medo cargado con e luvios de mar. 7asé la noche en el campo. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. 4i llega usted a . . no le abandono. 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco. 4alté a la calle. porque voy a salir de casa muy temprano. contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo. BNo. 4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar. comenzaba a llover a chaparr"n. B-amosBle di$e yoB. :na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. .e quedé a su lado. 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. 9í voces de le$os de gente que pasaba. )aía un verdadero diluvio.e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras.rancia. me llev" a un cuarto. >uizá era la policía. sin la compa*ía de (llen y de :garte. #l viento silbaba en las encruci$adas. B)omo usted quiera. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso. @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. y estaba de parte de (llen.e metí en la cama y me dormí al momento. poco recuentadas. -ayase usted. La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo.alY. con un gran calentador. @ome usted el dinero que me queda. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. La herida que tenía en la cara era leve. /7ara qué0 . B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í. y vino poco después. 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. el viento silbaba urioso. y a la ma*ana siguiente.mano. avisada% me escondí a un lado de la carretera.

tardé mucho en encontrar empleo. . #ntonces. le avorecía también mucho. Les escribía constantemente a ella y a (llen. hizo lo que le decía. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy.alY. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre.ary. y llegamos a 4aintA . tan sencilla. sin duda. )uando sali" ue a ver a (na.rancia. (llen se concert" con ella. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. apareci" borracho. y un día.nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. . y en vista del temporal.i vida tenía un in. que no quería separarse de mí. . y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott.i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud. tan ingenua.rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen. !o le convencí de que era un absurdo.nglaterra.llevara. Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. muri" en mis brazos después de lenta agonía.nglaterra. #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre. #l hombre. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con . (quella delicada criatura. y escribí a mi madre. y tuve que vencer su resistencia. ( la hora. . (llen pas" poco tiempo preso. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. de quien se ignoraba el paradero. no tenía por costumbre ocuparse del barco. #l capitán era una especie de oso de mal humor. llamada el Re%oso del Cazador. y él una persona del país. con gran asombro por mi parte. . y yo. )uando ella muri" me decidí a de$ar . #l capitán. como @ristán de :garte. les vi a los dos venir hacia mi casa. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a . que no tenía las ideas muy claras. hasta que lo hallé en un almacén del Havre. Hicimos un via$e horrible. pensando en mi hi$a. con tiempo malísimo y mar borrascoso. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales. 7or lo que me contaba (na. en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord. con la nariz ro$a y balbuceando. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro. y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n.

y la criada les hizo pasar a mi cuarto. B?egularmente. :no de ellos era alto. peque*o. muy bien% bastante me$or que yo. sino en . Llamaron. . #rrores.#sta ha sido mi vida.BIDE :n dia de oto*o. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. y. se*or. ro$o. Hagan el avor de sentarse. el cartero. no. un tanto intrigado. y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol.nglaterra a los del 7e*"n. de pelo negro y o$os vivos. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno. al traer el peri"dico. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. dos extran$eros de aspecto sospechoso. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro. he cometido. sonriendo con una sonrisa insinuante. se presentaron en L'zaro. #sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro. No. al anochecer. pesado% el otro. ?icardo 4mall. 4oy un escorpi"n de roca. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. en la posada de )hiquierdi.. B<1racias=AAcontest" el ba$ito. 4e sentron los dos. />uién no los comete0.e llamo 4mall. me dio estos datos.. y me di$o que aquellos hombres me buscaban. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente. con mucho gusto. Les esperé.zarte.i padre era inglés. soy inglés. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. 4miles. He nacido en 1ibraltar. ( la ma*ana siguiente. estaba de empleado . B<.uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí. como nos llaman en . altas. entraron en la cocina de la posada. +a$aron de las diligencias. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. mi madre. mientras cenaban. . y a*adi" en inglés. me di$o en castellano.

)omo decía. 7or lo que di$o (llen. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. y en un bote remontamos el río. uimos a Las 7almas. en el caso de que no apareciéramos. (bandonamos la goleta. B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. (llen se acerc" al muro. con tripulaci"n y todo. subimos el cerro. volver durante seis meses en el período de luna llena. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. los hombres se abalanzaron sobre nosotros. #l primero que lo vio ui yo. B(hí estáBgrité. y. la casa de mi novia se trans orm"% mi novia. y. B+ueno. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o. #ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. sin encontrar los co res de Saldumbide. los tres bien armadas. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. No nos habíamos topado con nadie. hermano de la madre de mi novia. los dos blancos eran. ?yp @immermans. . se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. yo abandoné mi empleo. .e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. hasta llegar al castillo arruinado. sus hermanos. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. 7or lo que di$o (llen. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento. cuando conocí a un vie$o irlandés. #l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. que estaba escrita en vasco en un devocionario. encontré al se*or 4miles. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. uno. un marinero holandés llamado van 4tein. &esde aquel día. pero no daban con él.en un almacén e iba a casarme. (quí alquilamos una goleta. <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo. y quedamos prisioneros. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. y nos dirigimos al río Nun. en compa*ía de (llen.

Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles. más tenaces. piedras y barro.?yp y van 4tein. se casaron con moras. se quedaron allá% renegaron de su religi"n. y. Nos encerraron en una choza. un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. convertidos al mahometismo. . 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra. y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. (llen y a mí prisioneros a su aduar. y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. hechas con palos.

No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto. oímos voces. )asi todos los a*os. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. 4miles y yo. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto. con el oído atento. en cierta época. que los llevabau a . Nosotros. porque nada sabíamos. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas. estaba deseando salir de allí. (l llegar a una aldea negra. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. . se hicieran dos partes5 una para ellos. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. leche y miel. tan pronto decía que sí como decía que no. ?yp.ez. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. camellos y bueyes. Llegamos a la arruinada ortaleza. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. &e pronto. en la calma de la tarde. Los hombres 'nicamente cazaban. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. temiendo que siguieran con nosotros. mientras no di$éramos lo que sabíamos. 4miles y yo echamos a correr. (llen. por mi parte. . pero ?yp nos protegi". #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. $aiques. y nos aseguro que. ormados en caravanas. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida. azu re.arraUesh y @a ilete. y después se encamin" hacia el río. los vendían a los comerciantes de esclavos. :n día nos di$o que sí. 4miles y yo nada podíamos decir. charlando. hi$o mío. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. Llegamos rendidos cerca del mar. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. y (llen exigi" que le de$aran solo. no saldríamos de allá. abricaban anzuelos y lechas. y apoyándose en una piedra de la orilla. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. No. no. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. la rodeaban durante la noche. #stuvo un cuarto de hora. di$o5 6(quí está8. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. (llen no quería. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. escoltados por diez moros armados. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. (llen estaba dispuesto a callar. y nos encontramos en un arenal inmenso. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. #stos negros.?yp suponía que teníamos algunos datos. #ran ?yp y van 4tein. Los desdichados negros se asustaban. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. aunque uera con las manos vacías. otra para nosotros. si (llen encontraba los co res enterrados. ahumaban y secaban carne y pescado. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. pescado salado.

B<>ué nos importalBreplic" el otroB. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. 4miles exclam"5 B<. B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol. ninguna. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces. 4oy rico. nos buscarían con más ahinco. metiéndonos en la arena hasta la cintura. 4miles y yo.. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte. no tengo necesidad de nada. La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. Llegamos a las )anarias. B( nadie. )uando yo me encontré sobre cubierta. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá. . @odavía estábamos en el quinto mes. 4miles y yo nos echamos al agua y. BHabrán atravesado el río. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. quizá. Nos van a descubrir. en aquel momento. B!o. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. Les daré la indicaci"n. podíamos darnos por salvados. prometí no volver a aquel maldito para$e. pero ue todo lo contrario. avanzamos por la playa. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. llegamos a coger la goleta. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. B4in embargo. saltando por encima de aquella arena movediza. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. ! a eso venimos. B#s indudable. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. la luna sali". me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. llegamos a la desembocadura del río. &e pronto. # ectivamente. uniendo nuestras voces. !o.. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp. nadando. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein. :sted p"nganos sus condiciones.aldici"n= La luna llena.. y de las )anarias a Liverpool. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. y. después de todo. (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir. B!.

. y se ueron. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. subiendo al .i madre vive ya constantemente en nuestra casa de .BNada. sino que la veo viva.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados. después de darme las gracias e usivamente. echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er.zarra. sin más incidentes que los cotidianos. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal. 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. ni como el héroe de Dalter 4cott. nada. Hoy. Les di la indicaci"n. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi. #n la re riega. ?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada. #s verdad que no lo he merecido. y.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. sí. . muy eliz.achín no ha aparecido. pero así es. )uando pienso en mi mu$er. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. con sus cincuenta a*os y los cabellos grises. tanquila. a mi lado. es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. )omo guardando la tradici"n de la amilia. !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos. Fuan . traducida del devocionario de (llen. muerta. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé. Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as. siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre.8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba. me alegraría de verle y de estrechar su mano. .zarte. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta. me parece más encantadora que nunca. #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. las eché al mar. :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB. . ?especto de mí.

. y me de$a. y contemplo. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. el sol se derrama brillante por la tierra. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza. y algunas veces. en estos días de invierno reunida en la cocina. que parecen de $uguete. !o cada día me siento más indolente y más distraído. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco. echando humo por la chimenea. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto. allá están los míos. que resplandeces soberbia en 9riente. y a lo le$os los montes. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas.@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. (l volver me detengo a contemplar mi casa. subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo. . de su abandono y soledad. y avanzo por entre los maizales. sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal.. (llá está la aldea tranquila donde vivo. la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a. como si uera por primera vez en mi vida. me espera. #n esos días de noviembre. la dictadora inteligente. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. Los pá$aros cantan en las enramadas. de gemidos del viento. cuando ya estoy saturado de espumas. . #n rente veo las casas desparramadas de . y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente.. !o soy el vagabundo de la amilia.. Luego.uchas ma*anas. recit" esa poesía de 9ssian. -oy acercándome a mi casa% la amilia. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. delante del uego del hogar. las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena. con el buen tiempo. escuchando el rumor de los campos. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. al ver aparecer el lucero de la tarde. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. de olas. Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora.zarte. )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar. !o le digo que es el buen tirano.

sin embargo. 7ero no.. <9h.. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia... y.)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1.(llí cuento yo mis aventuras. ( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos.. no la tienen.. by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G.ragatas airosas. muy blancas= <. y yo me alegro..+&h#ht! or 1. Los vascos se retiran del mar.+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' ..+.. que ya no os volveré a ver más= 4í..4ET. y.. que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado. gallardas arboladuras= <-elas blancas. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer..TE<BE(G EB55= LAS 4<>. sin embargo. y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces.+. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos.

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