The Project Gutenberg EBook of Las inquietudes de Shanti Andia, by Pío Baroja This eBook is for the use

of anyone anywhere at no cost and with a !ost no restrictions whatsoe"er# $ou !ay co%y it, gi"e it away or re&use it under the ter!s of the Project Gutenberg License inc uded with this eBook or on ine at www#gutenberg#net Tit e' Las inquietudes de Shanti Andia Author' Pío Baroja (e ease )ate' *u y +, ,--. /EBook 01,+.+2 Language' S%anish 3haracter set encoding' 4S5&++67&1 888 STA(T 59 T:4S P(5*E3T G;TE<BE(G EB55= LAS 4<>;4ET;)ES )E S:A<T4 A<)4A 888

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LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA
PÍO BAROJA

(Ilustraciones de R !u"iaurre # R Baro$a% NO&ELA '()*

INDI+E
LIBRO PRI,ERO IN-AN+IA I ..S/anti se discul0a II ..El 1ar anti2uo III ..Ten2o 3ue /a"lar de 14 1is1o I& ..La casa de 1i a"uela & ..La t4a 5rsula &I ..Lo0e de A2uirre6 el traidor &II ..El 7uneral de 1i t4o Juan &III ..+orrer4as de c/ico I8 ..9urru1endi6 el 7ant:stico 8 ..Las indi2naciones de S/acu 8I ..El nau7ra2io del ;Stella ,aris< 8II ..Nuestra 2ran a=entura 8III ..La 2ruta del I>arra LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I ..,is 0ri1eros =ia$es II ..Historia de la ;Bella &i>ca4na< III ..Dolores de =anidad I& ..La 0al1era # el 0ino & ..Nue=as 7ati2as de a1or &I ..?rande>a # 1iseria &II ..El 0aradero de Juan de A2uirre LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO I ..La /erida II ..L@>aro # su 7or1aciAn III ..La tertulia de la relo$er4a I& ..La 0la#a de las Bni1as & ..-ra#"uru &I ..Bisusalde &II ..El recado &III ..Ur"istondo # su 7a1ilia I8 ..El de=ocionario de Allen 8 ..La cue=a de la ser0iente LIBRO +UARTO

LA UR+A HOLANDESA6 ;EL DRA?CN< I ..El ca0it:n de la ;Da1a !uri< II ..NARRA+ION DE IT+HASO ..Los dos ca1inos del 1arino III ..El ca0it:n !aldu1"ide I& ..De otras 0ersonas distin2uidas 3ue 7or1a"an la tri0ulaciAn de ;El Dra2An< & ..Los dos Tristanes &I ..La su"le=aciAn &II ..Por el Pac47ico LIBRO QUINTO JUAN ,A+HÍN6 EL ,INERO I ..,ala noticia II ..D4as 7elices III ..Una noc/e en -ra#"uru I& ..Ardides de 2uerra & ..La te10estad &I ..Una canciAn 0esada &II ..,ac/4n desa0arece LIBRO SE8TO LA SHELE I ..Ha"la el 1Ddico =ie$o II ..La con7esiAn III ..La =enta de la ternera I& ..El 7inal de la S/ele LIBRO SEPTI,O EL ,ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I ..ResoluciAn deses0erada II ..De ne2rero III ..El 0ontAn I& ..La e=asiAn & ..A la deri=a &I ..La casa /os0italaria &II ..El odio estalla &III ..Patricio Allen # el tesoro de !aldu1"ide EPÍLO?O

!o. )incunegui excita mis sentimientos ambiciosos. ni nuestras aventuras. . despert" en mí la gana de escribir. sin duda. y al volver de mi via$e me encontré con que El Correo había pasado a me$or vida. la plaza de hombre ilustre está vacante en nuestro pueblo. y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante. mi amigo )incunegui se ha empe*ado en que publique mi diario íntegro. ( pesar del interés supuesto por mí. Nos reímos en casa un poco de estos elogios y comencé a publicar mi diario en El Correo de Lúzaro y a pagar peri"dicamente las acturas de la imprenta. #stuve ausente de L'zaro una semana para llevar mi segundo hi$o al colegio. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad. todos los amigos me instaron para que publicase mis memorias en el peri"dico. ni nuestros pensamientos tienen bastante interés para ser comunicados a los demás. (hora. &esde la muerte de don +las de (rtola. Hoy. he pasado por algunos momentos di íciles. La sociedad va uni ormando la vida. No tenía la menor intenci"n de dar mis cuartillas a la imprenta% pero. y este desdoblamiento de mi persona en narrador y lector me indu$o a continuar. cuando sali" El Correo de Lúzaro. las aspiraciones de todos. en cierta época de mi existencia. L'zaro necesita un grande hombre% le es preciso tener una igura presentable ante los o$os del mundo. las ideas. mi exaltaci"n% seg'n él. y el recordarlos. a no ser que se exageren y se trans ormen. &ebía colaborar en la cultura de la ciudad. no puedo de$ar a mis paisanos en la or andad en que se hallan% debo llegar al pináculo de la gloria. nadie se ocup" de saber su continuaci"n. a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. !o era uno de los puntales de la civilizaci"n luzarense. #l ver mis recuerdos i$ados en el papel me daba la impresi"n de hallarse escritos por otro. quiere mi encumbramiento.IN-AN+IA I SHANTI SE DIS+ULPA Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. lo cual sirvi" para morti icar bastante mi amor propio de literato. Ni nuestros amores. el teniente de navío retirado.

ás que para los $"venes críticos del casino de L'zaro. +asta poseer una reputaci"n cualquiera. escribo para mis amigos del 1uezurrechape de )ay luce 2#l mentidero del . y . . . aunque sea distraídamente. la verdad.uelle largo3. de -alencia o de . #stas cuartillas están escritas en distintas épocas de mi vida y con di erentes estados de ánimo.i p'blico creo que no me reprochará mi alta de atildamiento. la gloria no me entusiasma. poco hábil.AR ANTI?UO He tenido ama de indolente y optimista. las páginas de mi libro. seguramente. y ni aun en e igie me gustaría estar asi a la intemperie. buena o mala. #l sentimiento ha sido sincero% la orma. y de mí no hay que esperar los per iles literarios de un pro esor de ret"rica. La gloria no es para los países lluviosos% tener una estatua a orillas del . de indi erente y apático. en una ciudad de (ndalucía. como dicen en los olletines y melodramas. para que las personas conocidas por uno vayan poniendo su piedra en el monumento de valor o de cobardía. #sta colaboraci"n espontánea adorna los grandes hechos y los grandes caracteres.( mí. /Habrá que decir a mis lectores que no tengo pretensi"n literaria alguna0 #llos lo verán si ho$ean. no% soy muy reumático. está bien% /pero qué voy a hacer yo si en premio de este libro me levantan una estatua en L'zaro0 /#star recibiendo constantemente la lluvia en la espalda0 No.talia.editerráneo. un rudo marino. asignado a cada uno. #l uno insin'a5 67odría ser8% el otro a*ade5 64e dice8% un tercero agrega5 69curri" asi8. 4oy un marino poco culto. de ingenio o de brutalidad. II EL .

:na vez. de indolencia. )orremos el peligro de no llegar al in8. La mayoría de los hombres se sienten muy orgullosos de su constancia. 4e han inventado anécdotas acerca de mi rialdad y de mi indi erencia. ha dado pábulo a estas historias. nada ha logrado sacarme de mi pasividad habitual. el placer de mirar a un lado y a otro de su ruta y de ver c"mo sale el sol y se pone el sol. y que tienen. y esto les parece una gran virtud. nos dirán5 6No nos detengamos a contemplar el mar o las estrellas% no hay que distraerse. La preocupaci"n por conseguir un in nos intranquiliza a todos los hombres. 4aben ad"nde van. #l camino espera. rayos. hubiera deseado vivir todavia más en cada hora. /&e no tener mayor actividad0 /&e no tener más espíritu de empresa0 No. 4on consecuentes como el acero de una br'$ula rota o enmohecida. #l in es un punto en el espacio y en el tiempo. #s indudable que el ondo mío de pereza. 4eg'n la gente de mi pueblo. con el yatagán levantado. &ebe ser grande el asombro de esos hombres discretos. al ver a muchos que. sin la nostalgia del pasado ni la ansiedad por el porvenir. van llevados en alas de la suerte por iguales derroteros que ellos.8 &e este modo se va ormando la historia. tempestades. truenos. de todo lo contrario. a cortarme la cabeza% yo le miré y bostecé de astidio. cuando lo consiguen. )iertamente es una demostraci"n de mi naturaleza cínica e inmoral% pero la verdad ante todo.. <#l in= <>ué ilusi"n= No hay in en la vida. . sin preocuparse gran cosa por las revueltas del camino. aun a los más desaprensivos. de la permanencia de sus prop"sitos.. )ada paso en el camino de la vida lo llevan contado y calculado. no lo niego% lo inaudito para mis panegiristas o para mis detractores sería si oyeran que con recuencia me lamento de mi manera de ser. que es el olletín de las personas serias. y yo.ilipinas vino a mí. previsores y sensatos. en cada minuto. un $uramentado de . 4i les escuchamos. y c"mo brotan las estrellas en el cielo de las noches serenas. no más trascendental que el punto precedente o el siguiente.el 'ltimo asegura5 6Lo he visto. <los insensatos=. de d"nde vienen. por mi parte. aun a los más indolentes. la indolencia mía ha sido de esas extraordinarias5 borrascas.. además de la satis acci"n de conseguir un in.

más misterioso. el mar se industrializa por momentos% el marino. le enga*a. todos le dotamos de una personalidad instintiva y cambiante. #sas olas verdes. #n aquel tiempo. hasta hacerla puramente contemplativa. y no le comprendemos% queremos hallarle una raz"n. los que se dirigían al )abo de +uena #speranza. más desconocido. Hoy. esas espumas blanquecinas donde se mece nuestra pupila. una es inge incomprensible% muerto es el laboratorio de la vida. cuándo va a parar% tiene los días. le adula. #sos traba$adores míseros cuya vida es una continua lucha y un es uerzo titánico y desproporcionado. el monstruo incomprensible. sabe cuánto anda.uchas veces sospechamos si habrá en él escondido algo como una lecci"n% en momentos se igura uno haber desci rado su misterio% en otros. @odavía el barco de vela dominaba el mundo. le convierte en su esclavo. el mar. 7ara el pescador.. desarrolla y exagera la vida del marino. sin duda. 4u in inita monotonía. nos amenaza. con la inteligencia virgen. <>ué época aquélla= !o no digo que el mar entonces uera me$or. las horas contadas. )omo el caminante en el desierto sigue las huellas de otro. #s un monstruo. nos aplasta caprichosamente. sus in initos cambios. el mar es el summum del interés. el mar es un tirano. todavía había derroteros tradicionales y una inmensidad de 9céano en blanco $amás visitado por el hombre. el mar nos aniquila y nos consume. no5 el mar nos sonríe. en su barco de hierro. le seduce. y no se la hallamos. agota nuestra antasía y nuestra voluntad. la buena suerte.% entonces. enigmática y pér ida. no% se iba llevando la casualidad. inerte es la representaci"n de la constante inquietud. el mar es principalmente una ruta. 4i a uno le coge mozo como a mí. para el hombre ignorante y sencillo que no puede apoyar sus ideas en las bases de la ciencia. en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de $usticia y de bondad% en el mar. suponemos al mar mu$er. van como rozando nuestra alma.#ste deseo es consecuencia de mi ondo de epicurismo y de la decantada indolencia que tanto me han reprochado. y que. se nos escapa su ense*anza y se pierde en el re le$o de las olas y en el silbido del viento. >ueremos comprender al mar. su enemigo. es casi exclusivamente un camino. su soledad inmensa nos arrastran a la contemplaci"n. mansas. le moldea de una manera de initiva. (sí. ?ealmente. son muchas veces elices. #n la Naturaleza. le hace marino para siempre% al que de ni*o se entrega a su poder con el alma cándida. no% pero sí más poético. el marino en alta mar sigue la derrota de los antiguos nautas. hasta identi icarla con la Naturaleza. llena su existencia y hace su elicidad. . el viento avorable. 7ara el pobre marinero. le ahoga. del encanto. sin saber por qué. . y el mar. todavía el mundo estaba mal conocido. de la variedad.. 7ara nosotros los marinos de altura. nos acaricia. <7ero qué camino= !o no olvidaré nunca la primera vez que atravesé el 9céano. desgastando nuestra personalidad. @odos.

no quedan mas que esos palos cortos para sostener los vástagos de las poleas% de aquellas maniobras complicadas.. #n aquella época. Hoy. La variedad de ormas y de apare$os era extraordinaría. como una religi"n o como un poema% hoy. sin preocupaciones ni escr'pulos. #l mar era el más grande escenario de los crímenes y violencias de los hombres. la brutalidad humana. era algo extrasocial. en la mayoría de los buques se deducían la situaci"n más por con$eturas que par cálculos% los instrumentos de navegaci"n empleados por la generalidad de los marinos tenían errores de grados enteros. las polacras venecianas. (ntes. casí extrahumano% un marino era un ser para quien la moral o recía otros aspectos que para los demás mortales. )laro que en Londres y en Liverpool había ya admirables sextantes y círculos de re lexi"n% pero muchos capitanes no sabían usarlos y navegaban a la antigua. los síndalos tunecinos y las galeotas toscanas. impalpable. un vie$o capitán de ragata . un tirano de un poder inaudito. @odavía se veían en los puertos. en su misterioso molde. ! los hi$os se hundían en los abismos de la vida intensa. obedientes a la rutina y al viento. el mar ha cambiado. las urcas de Holanda. las carabelas turcas. la moral era una cuesti"n de paralelo. daban el pensamiento de luchar contra el mal y de vencerlo. medido% antes. @odos estos riesgos exaltaban la imaginaci"n. peligros que obligaban al marino a tomar ante los hechos una actitud gallarda. #ntonces. era el viento. y ha cambiado también el marino. y atravesaban el (tlántico de nuevo. algo caprichoso. 6Llevamos el (ngel de la 1uarda en la lona de nuestras velas8. el capitán era un persona$e sabio. ( la gran barbarie del mar correspondía la barbarie de su servidor el marino% a la brutalidad del elemento salobre. matemático. un hombre que tenía que bastarse a si mismo% hoy es un especialista in$erto en un bur"crata. las saicas grecoAromanas. un marino volvía a su rinc"n con un anillo en la ore$a. La madre casualidad los llevaba por sus ignorados derroteros% el &estino. alternando con los bergantines y las ragatas vulgares. aumentaban el valor. males todos /quién lo duda0. uera de nosotros. (ntes. me decía don )iriaco. todavía había negreros. no c"mo lo has hecho. Hoy. &e aquellas airosas arboladuras que tanto nos entusiasmaban. B@e preguntarán cuánto has hechoBdecían los padres a sus hi$os. una maquinaria en eterna trans ormaci"n.al llegar a las islas de )abo -erde marchaban al +rasil. algo exacto. @odavía en el mundo había piratas. el barco de vapor es algo continuamente cambiante como la ciencia . el barco de vela era una creaci"n divina. y ha cambiado el barco. vaciaba esta humanidad y sacaba intrépidos mareantes o eroces negreros. exploradores audaces o vendedores de chinos. entonces.. :n marino. nada se conserva. una pulsera en la mucheca y una cacat'a o una mona en el hombro. es la máquina la impulsadora del barco. que se lanzaban a la aventuraB. 7ara aquellos hombres.

(demás de mi apatía e indolencia. ese dios modesto. un $aponés es un se*or civilizado vestido a la europea% un polinesio va como turista a la . ha reemplazado las alas del poético Cngel de la 1uarda que llevábamos en nuestras velas. en donde se apreciaban no s"lo las entonaciones uertes. días de calma= <9h. @odo ello es me$or. #l mapa espiritual del universo de aquella época era como un plano de di erentes colores. 4eguramente.muy inteligente y muy romántico% 6llevamos la uerza en nuestra carbonera8. soy un sentimental y un contemplativo.O @engo que hablar de mí mismo5 en unas memorias es inevitable. marinos galantes. <9h. marinos vie$os. en un magní ico paquebot de quince mil toneladas. que te levantabas sobre las olas azules para mirarnos con tus o$os verdes. pare ése. Hoy. sino los más ligeros matices. #l carb"n. puede decir el capitán de hoy. y ha cambiado las condiciones del mar.Í . el mar era nuestra divinidad. era la reina endiosada y caprichosa. pero 'til. altiva y cruel% hoy es la mu$er a quien hemos hecho nuestra esclava. /quién lo duda0 . claro o tempestuoso. no% el mar entonces no era tan bueno como hoy. ro$o en el crep'sculo.ndica más civilizaci"n% pero para el que todavía conserva en la retina el recuerdo del mar antiguo. más pintoresco. ni tan pací ico% pero sí más hermoso.eca. (ntes. verde o azul. ragatas airosas con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas. la con usi"n moderna es un espectáculo lamentable. un poco más $oven.IS. momentos de indolencia= <)uántas horas no habré pasado en la hamaca contemplando el mar. Nosotros. estos matices se pierden% el mundo lleva el camino de con undir y borrar sus colores. la celebrábamos de reina y no la admiramos de esclava. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer= <(mable sirena. . La musa del progreso es la rapidez5 lo que no es rápido está condenado a morir. Hoy. La belleza del mundo y del mar dependía en gran parte de su rutina y de su inmovilidad. ya no te verán más= <9h. exagerada un tanto por mis convecinos los luzarenses para presentarme como un tipo estramb"tico. plateado a luz de la luna y lleno de misterio ba$o el cielo cua$ado de estrellas= III TEN?O QUE HABLAR DE . gallardas arboladuras. velas blancas.

L'zaro me gusta% pero el haber nacido en él. zortzicos y sones de tamboril. creía andar por las calle$uelas de mi pueblo.ndias. pero yo.. me parece una tontería. >uizá viviendo en tierra se hubiera desarrollado en mí el sentido musical. 4i me preguntaran quién ué Damba o (tanagildo. no sé a cuál% pero al más alto de todos. #ra un hombre sencillo el honrado mas"n. y. #ste mas"n había llegado al grado treinta y tres. No lo considero como un mérito% no tengo esa tendencia exclusivista de las gende mi pueblo. No conozco la historia de #spa*a. y sobre todo de L'zaro. de un hayal. con el río que penetra por su lanco. que era muy ingenuo. me sucede a mi con el mérito de mi amilia de haber vivido mucho tiempo en L'zaro. un mandil y una porci"n de placas y triángulos. se marchaba a la logia y volvía per ectamente borracho. me decía5 B. . la verdad. en voz ba$a. #ntonces me gustaba cantar. se ha alargado mi sentido "ptico. y veía los montes a un lado y a otro llenos de maizales y de robles. 7ienso lo mismo que un mas"n a quien conocí en Liverpool.i padre me hizo ingresar en la logia a los catorce a*os% tengo sesenta y cinco y he llegado al 'ltimo grado. Los días de iesta. al decir de mi amilia. La tierra para el labrador. además. /qué es la curiosidadBdigo yo para de endermeBsino el deseo de saber. cuando después de un largo via$e he visto desde le$os la costa de #spa*a.e gusta mirar. y el buen se*or. #sto no es obstáculo para que me encuentre en mi pueblo como en ning'n otro. -eía con la imaginaci"n levantarse L'zaro sobre el mar. no tengo inconveniente en a rontarlo. me vería en un gran aprieto% pero. de una pe*a. 4oy también patriota a mi modo. y el que mi amilia haya vivido aquí muchos a*os.uchas veces me he igurado ser 'nicamente dos pupilas. #l recuerdo de la patria. como en muchos de mis paisanos% en el mar se ha ampliado. tengo la avidez en los o$os% me quedaría contemplando horas y horas el pasar una nube o el correr una uente. el mar para el marino.uchas veces. no creo constituya ninguna superioridad. La gente le encuentra a esto mucho mérito. un tanto novelero. un tanto curioso y amigo de novedades. oler el olor del heno. en mi camarote. algo como un espe$o o una cámara obscura para re le$ar la Naturaleza. &iscutir si esto es me$or que aquello. . al pensar en L'zaro sentía el recuerdo intenso de un monte. de comprender lo que se ignora0 ( mí me gusta ver% y si hay una molestia o un peligro para satis acer mi curiosidad. no le encuentro ninguno. a pesar de no conocer nada o casi nada la historia de mi país. #n la casa todo el mundo le admiraba. de este rinc"n de la costa vasca donde he nacido y donde vivo. he sentido siempre una gran impresi"n. sin sentido tradicional alguno. y realmente no me preocupa gran cosa. el hombre se ponía el rac. ha estado siempre presente en mi espíritu. navegando por el (tlántico o por el mar de las . 4oy. al oírmelos a mí mismo. 7ero. Lo mismo que aquel alba*il de la alba*ilería celeste. o cuarenta y tres. .

en que no me ha sucedido nada. . por parte de mi madre. nau rag" la corbeta que mandaba.i amilia ha sido de L'zaro. :na noche. en el cual me han ocurrido los hechos más trascendentales y más agradables de mi existencia% otro.uri" en el mar. &amián de (ndía. y ha sido de marinos. (demás. 4obre todo. por los (guirres. cerca del . . y el cielo azul pálido surcado por nubes blancas. por lo menos nada bueno. . . y de aquí es toda mi amilia. mi vida se puede clasi icar en dos períodos5 uno el pasado en L'zaro. el del mar. en el )anal de la .ancha. ué también capitán de barco.i padre. y en que he vivido con el coraz"n río y la retina impresionada. la Mary-Rose% s"lo un marino pudo salvarse. la genealogía marítima es abundante e inacabable. 4e comprende mi entusiasmo por L'zaro% soy de aquí.inisterre inglés.zarra azotadas por el mar.contemplar las rocas del .

con el mismo ondo de pereza y de tedio marineros% ahora. en su compa*ía. Había echado la sonda en la sima de la estupidez y de la maldad humanas y sabía a qué atenerse. era muy liberal y se reía de las mu$eres. /quién no tiene algo de podrido en el alma0 Los motivos de mi abuela para no querer a mi padre eran un tanto le$anos. a ponerse en contra de su marido. pueblo rival de L'zaro. las tres millas y media de costa que hay entre L'zaro y #lguea separan dos mundos aparte5 la seriedad de los de L'zaro. . y un amor extraordinario por su abolengo.i abuela me di$o muchas veces. . a mi madre.i abuela tuvo siempre grandes ambiciones escondidas. en su $uventud. El cedía. la sangre del quincallero suizo me ha perdido% el bazar. #ra de estos vascos que de$an todo su lastre de intolerancia y de anatismo al pisar el primer barco. )uando mi padre llegaba a L'zaro se reunía con otros pilotos. . 7arecía haber nacido para burlarse de todo y para encogerse de hombros% pero su sátira no encerraba veneno% se reía sin amargura y sin pena. 7ara do*a )elestina. con sus aros y sus pelotas de goma. y charlaba con ellos. era aristocrática y distinguida por excelencia. . @odos los que le conocieron me han asegurado que era un hombre de gran coraz"n. por las calles. 4in duda el instinto de suegra le cegaba. por ser la más recuente entre los de su estirpe. con quienes había convivido% hablaba bien el inglés. &o*a )elestina había conocido a la hi$a del quincallero. y mi abuela rabiaba. y algunas veces cantaba y alborotaba. #s muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos% pero. . 7ara mi abuela. de la petulancia. tenía una uerte tendencia a la sátira. ha perturbado la marcha del severo barco con sus velas y sus anclas. . #ra un tipo indi erente y algo burl"n% tenía la cara expresiva. 4entía una gran estimaci"n por las gentes del Norte. He sentido siempre una gran pena por no haberle llegado a conocer. y la pro esi"n de marino. recuerdo bastante bien a mi padre. el orgullo del nombre. que yo salía a mi padre. 9tra causa de enemistad de do*a )elestina para su yerno. no quería a mi padre% después de pasados muchos a*os la he oído hablar en contra de él. y parece que se desarroll" entre ellas una gran antipatía. establecido en #lguea.( pesar de que yo era muy ni*o. 7ara ella. la amilia de los (guirres constituía lo más selecto de la raza. cuando las dos eran solteras.i padre había nacido en #lguea. volubilidad y atuidad de los de #lguea. la barba recortada% por mis in ormes debía ser un tipo parecido a mí. provenía de ser mi abuela paterna hi$a de un quincallero suizo. que no era triste% por el contrario. riendo. Hubiéramos sido buenos amigos.i abuela no se entendía bien con él y arrastraba a su hi$a. la nariz aguile*a. marineros y pescadores. do*a )elestina de (guirre. los o$os grises. noruegos y dinamarqueses. de chico. #ntonces no podía comprender bien la terrible acusaci"n encerrada en esta seme$anza.i abuela.

B:stedBme suele decir ?ecaldeBes uno de los tipos verdaderamente europeos que tenemos en L'zaro. habían nacido. o que quizá sus individuos estaban modelados con el ango del río. y allí anda. es violento. si era para mayor gloria de su amilia. &e vivir hoy. pesándolas y haciendo con ellas una porci"n de diabluras. anático. la sangre de los (guirres me ha estropeado% sin la ne asta in luencia de esa raza violenta de )aines de cabeza redonda. B<No me he de preocupar=AAreplica élB. 4eg'n el doctor. orgulloso. 4eg'n él. . (bel. )aín. ?ecalde tiene talento. en su uero interno. ayudado por el enterrador. del tipo ibérico más selecto. es tranquilo. #n estas cuestiones. -erdaderamente sería el colmo de lo c"mico impedir a un hi$o que se casara con una buena muchacha por tener la cabeza redonda% pero no sería menos c"mico oponerse a un matrimonio porque el abuelo del novio o de la novia hubiese sido en su tiempo zapatero o quincallero. yo soy todo lo contrario de lo que era para mi abuela. del piloto Fosé . porque no atienden mas que a sus sentimientos. Los (ndías son de lo me$or de #lguea. )aín es salva$e. no creo gran cosa en sus a irmaciones. civilizado% )aín es religioso. como los hongos. #l cabeza redonda. inteligente. hombre de ciencia. un germano puro sin mezcla de celta ni de hombre alpino. <c"mo se hubiera indignado la buena se*ora con las ideas del médico $oven que tenemos en L'zaro= #ste médico es hi$o de un camarada de mi in ancia. ( do*a )elestina le parecía todo cuanto se re iriese a los (guirres de una capital importancia. Nuestro $oven doctor se entretiene ahora en medir cráneos% se ha metido en el osario del )amposanto. le recomiendo que tenga usted cuidado con sus hi$os y con sus hi$as5 no les permita usted que se casen con individuos de cabeza redonda. entre la hierba. No era ácil convencer a mi orgullosa abuela de que no tenía precisamente una gran trascendencia para el mundo el que un (guirre apareciera o no apareciera en L'zaro en el siglo xv. debía ser un dolicocé alo rubio. por e$emplo. debía suponer que las demás amilias de L'zaro. a icionado a la m'sica% el cabeza larga. llenando de perdigones las venerables calaveras de nuestros antepasados. adorador de dioses% (bel es observador. 4u abuelo. yo hubiera sido un hombre de un tipo admirable% pero esa sangre inquieta se ha cruzado en mi camino. (bel. y no sentía ning'n escr'pulo en mentir. plácido. yo no le diría a usted nada% pero como no lo es. no le gusta adorar y estudia y contempla. la verdad.ari ?ecalde. reaccionario. progresivo. ha estado en (lemania y sabe mucho% pero yo. <Lástima que se cruzaran con esos (guirres de cabeza redonda= BNo te preocupes por esoBle suelo decir yo. minero. en la raza blanca no hay mas que dos tipos5 el cabeza redonda y el cabeza larga5 )aín y (bel. agricultor. el suizo. los $"venes suelen tener me$or sentido que los vie$os. sombrío. riendo.&o*a )elestina. matemático. 4i usted uera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre. 7ara ?ecalde. inquieto. exceptuando dos o tres.

#l sitio era alto.i madre y yo vivíamos en una casa solitaria. abierto y despe$ado. y la vie$a que había sido nodriza de mi madre. en cambio. a un cuarto de hora del pueblo. acartonada.*ashi vivía en una casa antigua y negra. y por delante de nuestra casa pasaba la diligencia de #lguea. y las rá agas de lluvia azotaban uriosamente los cristales.e parece que estoy viendo a esta vie$a. que era. solíamos meternos en la cocina y haciamos hostias peque*as y grandes. claro. La Foshepa . 1racias a &ios. ?ealmente. I& LA +ASA DE . cerora de la iglesia y mu$er del sacristán. La Iñure tenía una hermana. la Foshepa . el viento se lamentaba por las rendi$as y chimeneas. )omo el sacristán era un simple. esta muchacha discurría muy bien. los o$os peque*os y vivos. en tono de persona que reza. La casa tenía balcones a tres achadas. transcurrieron los primeros a*os de mi in ancia. que un indiano rico de su pueblo. que estaba muy incomodado porque su hi$o quería casarse con una muchacha pobre. #n el mirador central de esta casita nuestra. echando un poco de harina y agua en una plancha y calentándola al uego. atado con las puntas hacia arriba. con pa*uelo del mismo color en la cabeza. No creo que la Iñure llegase a decir dos palabras seguidas en castellano% pero. hizo a la chica esta advertencia5 B!o. las lanchas cuando entraban y salían.)ontaba una criada de mi casa.*ashi. y el mar. no me casaría con mi hi$o. como t'. &esde allí dominábamos toda la ciudad. B#so no importaBcontest" la muchachaB. Los días de temporal. como es uso entre las viudas del país. el puerto hasta la punta de la atalaya. a lo le$os. se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa. @en en cuenta que yo he sido negrero y que en mi amilia ha habido dos personas que ueron ahorcadas. parecía aquello un barco% las puertas y ventanas golpeaban con uria.*ashi. -estía siempre de negro. que se detenía en la onda pr"xima. #ra laca. a quien llamábamos la Iñure. ex negrero. gimiendo de una manera antástica. al mismo tiempo.I ABUELA . más que una casa. la Iñure. . en mi amilia ha habido también muchos ahorcados. -eíamos. la cerora disponía lo que había de hacerse en los altares y color de las casullas. )onstantemente estaba consultando el a*ale$o. pr"xima a la parroquia y dependiente de ésta. la cara llena de arrugas. #n la casa vivíamos tres personas5 mi madre y yo. . )uando yo iba a casa de la Foshepa . al lado de la carretera. con la Iñure. la boca sin dientes.

rodeada de calle$uelas tortuosas y h'medas.i abuela y mi tía Grsula se hallaban poseídas por la manía de poner el suelo brillante. torcida y apolillada% en el rellano principal. solía verse (guirreche casi siempre cerrada. de casta*o. que nunca se abrían. con los hierros llenos de lorones y adornos% encima unas peque*as ventanas. de las me$ores del pueblo. .. de paredes encaladas. con las vigas del techo al descubierto y el piso con grandes tablas obscuras. )asa de (guirre. &e cada cosa de éstas. #n la sala. lo que producía una impresi"n de tristeza. una ila de balcones muy espaciados. pintado de azul.i madre se pasaba casi todo el día con mi abuela% pero no quería ir a vivir con ella. (quel cuarto podía llamarse el altar de la amilia% nada gozaba del honor de encontrarse allí si no tenía historia% las sillas de damasco ro$o. el espe$o. podían hablar media hora. #ntrando. se experimentaba una sensaci"n de ahogo y de lobreguez. y sigue siendo. y era. #stos cuartos. síntesis y recapitulaci"n de lo más selecto de (guirreche. estaban vacíos. La casa de mi abuela se llamaba (guirreche.. @enía el aspecto severo de esos antiguos caserones de piedra del país vasco5 el color negro.. con las paredes desconchadas y salitrosas% la escalera. el lustre era ya sagrado. #n aquella época en que vivía mi abuela. #l zaguán. y las dos. mitigada un tanto por las muchas lores que resplandecían en los balcones. los dos o tres veladores de laca. solían estar encerándolo y rotándolo hasta de$arlo como un espe$o. La casa de mi abuela tenía muchos cuartos con puertas de cuarterones. y un escudo grande en el cha lán. era obscuro.. conociendo de sobra el carácter dominador y absorbente de do*a )elestina. brillaba una virgen pintada en tabla. y una muchacha. en la parte más ba$a de L'zaro. ya combadas por el tiempo. . el cuadro con la e$ecutoria de los (guirres. o mi tía Grsula. La casa se hallaba incrustada entre casuchas negras. el te$ado muy saliente. mi abuela. en vascuence. dentro de una hornacina. el arca. dorada y esto ada.

recordando las exageraciones de mi abuela. y servía a los marinos vascos de ex voto para llevarlo a la iglesia de +ego*a. #l dibu$o tenía al pie esta inscripci"n5 6La ragata espa*ola La Constancia. en el cual se ponía al pie una leyenda explicativa. y sobre el mar embravecido se veían tablas y cubas.&el techo de aquella sala colgaba una ragata de mar il y de ébano. ?epresentaba un barco luchando con las olas en medio de un temporal% el capitán aparecía atado al palo mayor. al mando de su capitán don +las de (guirre. atormentada con mares gruesas del nordeste y sudeste. 7intado por Ant. el padre de mi abuela. corriendo un huracán en su via$e de . durante mucho tiempo. !o me iguraba antes. vasi$ería. #l barco éste era La Constancia. con todos sus palos. dando "rdenes. en el que perdi" todos los gallineros de la toldilla. sus velas y sus ca*ones correspondientes. se veía un dibu$o iluminado.anila a )ádiz. encima del so á. ragata que mand". en el meridiano de la isla ?odrigo. . al amanecer del día H de ebrero de IJKH.ciar. #n el sitio de honor. que este cuadro tendría alg'n valor% pero después he visto que es un grabado de la época.° de Iturrizar. a la -irgen de 1uadalupe o a Nuestra 4e*ora de . cubas y varias tablas de obra muerta.

?ecuerdo también un octante antiguo muy grande y muy pesado. todas las banderas. y que las haza*as de mi bisabuelo eran tan conocidas como las de Napole"n o las de Nelson. un bar"metro. visto por su medianía o portal"n. sobre cristal.8 @odavía estos dos grabados siguen haciendo compa*ía a La Constancia. ahora dicen que sí. #n una categoría todavía superior estaban dos escapularios grandes que le dieron a mi abuelo las mon$as de 4anta )lara. metidos cada uno en un anal. 9tro cuadro iluminado que gozaba gran estimaci"n en la casa. 4obre la consola solían estar dos ca$as de té de la )hina. Lo que más me chocaba y admiraba de toda la sala era una pare$a de chinitos. y le acompa*aron en sus via$es y en su vuelta al mundo. con su bigote negro a ilado y sus o$os torcidos. de primos y parientes le$anos. con sus respectivas leyendas5 6Navío de línea. y a los cuales él puso marco en )ádiz. gallardetes y matrículas del mundo. que iban acercándose% el segundo i$aba el preciso momento del ragor del combate.ndias. #ran tres5 en el primero se veían los dos buques. en IMIN. encerrados en marcos de caoba. Había también en casa de mi abuela. ondeado. llevaba en la mano un huevo de avestruz. de hueso. y a los lados. un term"metro. y en el 'ltimo los dos navíos estaban desarbolados. con la escala para marcar los grados. ahora no. me pasaba el tiempo mirándolos y diciendo5 B(buelita. los dos chinitos comenzaban a saludar amablemente. con las velas desplegadas. de esos del mar de las . con sus volutas nacaradas. (hora sí. Había también en la sala una br'$ula. en donde está mi bisabuelo atado al palo mayor. que yo creía que eran del dominio com'n. ahora que no. de L'zaro. que movían la cabeza. unos grabados ingleses que representaban la batalla naval entre la ragata inglesa Eurotas y la rancesa Clorinda. en el momento en que prometía un cirio a la -irgen de ?ota. #l chinito. visto a proa de la amura de sotavento. )uando me de$aban entrar en la sala. en acha y saludando8. a punto de irse a pique. . . pintado de ro$o% la chinita vestía una t'nica azul y tenía un abanico en la mano. era uno que tenía en medio la ?osa de los -ientos. espa*ol. @enían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos.i abuela daba una importancia tan extraordinaria a estas cosas. de cobre. y parecían rivalizar en zalamerías. decía en uno% en el otro5 6Navío espa*ol del porte de IIL ca*ones. un catale$o y varios daguerrotipos pálidos. una copa tallada en un coco y varios caracoles grandes. (l movimiento de las pisadas en el suelo. que uno creía que guardaban dentro un eco del ruido de las olas.( los lados de La Constancia se veían dos grabados en color.

i abuela poseía también un loro. /eres casado0 ! él contestaba5 ! en -eracruz velado. lorito= .. que dominaba el diálogo y el mon"logo.uego= <Hurra. ( $a $ai. Paquita. <qué regalo= 4u mon"logo constante era esta retahila de loro de puerto de mar5 <( babor= <( estribor= <+uen via$e= <+uen pasa$e= <. 4e le preguntaba5 Lorito.

o por qué. #lla me llen" la cabeza de nau ragios. un loro que tenía un marino de #lguea lo denunci". #n (guirreche. comenz" a ense*arme a leer. y una vez estuvo a punto de llevarme un dedo de un picotazo. y por él se supo que su amo había sido pirata. en el siglo pasado. sobre todo. & LA TÍA 5RSULA @ardé bastante tiempo en ir a la escuela. solterona romántica. )uando mi tía Grsula llegaba a casa. en otra época. y el médico aconse$" a mi madre que no me llevara a la escuela. ya vie$a. solía sentarse en una sillita ba$a. se hacían grandes ragatas. que las mu$eres del país. a la que se le daba cuerda% pero estaba rota y no uncionaba. #l arca de Noé de mi tío Fuan era un arca melanc"lica% a un caballo le altaba una pata% a un ele ante. espa*oles y ranceses. durante bastante tiempo. la trompa% al gallo.i tía Grsula. hace mucho tiempo. en los astilleros de -izcaya y de 1uip'zcoa. tienen un aspecto muy triste. evasiones célebres y via$es de los grandes navegantes. ( pesar de la ciencia y de las habilidades de todos los de su clase. y. @enía. en donde se narraban batallas navales. la tía Grsula guardaba libros e ilustraciones con grabados.i in ancia ué muy solitaria. una artritis muy larga y dolorosa. #n ellos se inspiraba. . que me maravillaba. #lla me explic" c"mo iban los vascos. @ambién tenía mi abuela una ca$a de m'sica. &e chico tomé un golpe en una rodilla. la cresta. sin duda. y no sé si por el tratamiento del curandero. La tía Grsula solía contar la cosa más insigni icante con una solemnidad tal. islas desiertas y barcos piratas. porque echaban olor a humedad y tenían las pastas carcomidas por las puntas. (guinaga y 1uernica. le hubiera atracado de pere$il hasta enviarlo a decir sus relaciones al paraíso de los loros. el caso es que padecí. y. unos $uguetes vie$os que habían pertenecido a mi madre y a mi tío. en 9rio. hermana mayor de mi madre. #stos libros debían de haber estado en alguna cueva. que me aplic" 'nicamente emplastos de harina y de vino. &esde entonces le miraba con rabia. . >uizá por esto me crié en ermizo. a la pesca de la ballena en los mares del Norte% c"mo descubrieron el banco de @erranova. y allí me contaba una porci"n de historias y de aventuras. . #stos $uguetes que pasan de generaci"n en generaci"n. con un cilindro lleno de p'as. #ra un arca de Noé que más parecía un cuartel de inválidos.!o encontraba en las palabras de aquel pa$arraco verde un ondo de ironía que me molestaba. 7asa$es. en su cuarto. y c"mo a'n. mi tía para sus narraciones. 4abia más que la generalidad de las mu$eres. Paquita me era muy antipático% nunca quería contestarme cuando le preguntaba si era casado. de cogerlo por mi cuenta. &o*a )elestina era como el espíritu de la tradici"n en la amilia (guirre% la tía Grsula representaba la antasía y el romanticismo. piraterías. para divertirme. La Iñure me cont" que una vez.

decía. mientras nosotros. tenía otro ondo de donde ir sacando los relatos emocionantes que a mí tanto me cautivaban. para protestar. #stos chicos vivían en .adrid y venían a L'zaro durante el verano. entre otras cosas vie$as y respetables. .. con orgullo. ! aunque estos versos no tuvieran relaci"n alguna con lo contado. )on recuencia terminaba sus narraciones con estos versos de )oncha. ormada por olletines ilustrados ranceses. dando la vuelta al mundo% de 9quendo. un tomo manuscrito. batiéndose constantemente y venciendo. con letras ya deste*idas y ro$izas5 6Historia de la amilia de (guirre8. con unos pocos barcos. la verdad. se guardaba.iraba con envidia los chicos descalzos del muelle. por el tono solemne con que los recitaba mi tía Grsula. muere de tristeza% de +las de Lezo. muy voluminoso. #n tan le$ana época de mi in ancia. en el arca. en su Arte de Na e!ar5 7or tierra y por mar pro undo )on imán y derrotero. :n vascongado el primero &i" la vuelta a todo el mundo. donde solían darnos cua$ada.is primos solían contar cosas de los teatros y circos de la corte% pero. además de su biblioteca. #n la sala de (guirre. .e habl" también. esto no me llamaba la atenci"n. y que. . #n la cubierta.e hubiera gustado ser hi$o de pescador. para corretear por las escolleras y $ugar en los lanchones y gabarras. mirábamos si a alguno le daban más que a los otros. de 1azta*eta. Lo que me atraía era el mar. de #chaide. de los marinos y capitanes vascos5 de #lcano.ndias% del sabio y heroico )hurruca. y de sus libros de aventuras marítimas. de pergamino.i tía Grsula. la escuadra poderosa del almirante inglés -ernon en )artagena de las . me parecían un inal muy oportuno para cualquier relato. los chicos. vencido en la ve$ez por el almirante @remp. tuerto y con una sola pierna. La tía Grsula la repartía. íbamos $untos a un caserío de la amilia. )uando estaban ellos en casa de mi abuela. yo no conocía más chicos de mi edad que unos primos segundos. en olio. victorioso en más de cien combates. . de ?ecalde. .

por indios con plumas en la cabeza. un arco y una lecha. br'$ulas primitivas y astrolabios. bastante raras. por árboles. Había. se veían cartas de navegar antiguas. también. un gale"n y varios del ines% los pueblos. por casitas% los montes. intercaladas en las amarillentas páginas. . para explicar sus correrías. el mar se simbolizaba con una ballena echando un surtidor de agua. planos para indicar las corrientes y los vientos. #n estos mapas. y dibu$os de sondas. y los países salva$es.)omo casi todos los miembros de la amilia de este nombre y los emparentados con ella habían sido marinos y via$eros.

rizar por su rescate% pero ué in'til su o recimiento. . #l emperador don )arlos. para eterno recuerdo.lorín.i tía Grsula se calaba las antiparras y leía con gran detenimiento alguno de estos relatos. &e los piratas murieron treinta hombres y quedaron heridos más de ochenta. hi$o de ?entería. )uando comencé a escribir. 7arecía como si un destino atal persiguiese a algunos individuos de la amilia. el arp"n y la bandera ganados en la batalla. &omingo de (guirre presenci" el incendio de . que dice así5 6#l capitán de barco. a través del tiempo y de las generaciones. .lorín quiso dar veinte mil duros al capitán . cuyo nombre espantaba a cuántos salían al mar. . y estaban redactados en una orma tan amanerada. con letras desiguales. mand" que uese ahorcado Fuan .rizar volvi" a )ádiz. el otro se decía que se había hecho pirata. como el rancés le atacara con brío. escrito por mi inhábil mano. y los comentaba. que orm" parte en la expedici"n de 1onzalo Fiménez de >uesada. a mi tía Grsula se le ocurri" dictarme párra os del gran libro de la amilia. y después de la re riega.raca. )osa extra*a5 casi siempre había alg'n (guirre aventurero cuyo in se ignoraba. #l uno quedaba entre indios. que me dictaba mi tía. como correspondía a su ina lealtad.rizar.lorín.artín 7érez de . se encontr" en alta mar con el corsario rancés Fuan . Fuan . !o aprendí a leer y a escribir con todas estas narraciones y aventuras de la amilia. el gale"n.rizar apres" a Fuan . un pliego en papel de barba. y. grandes o chicos.lorín.rizar pusiera en su escudo. cuando volvía de )ádiz de cargar un gale"n de mercaderías. el capitán . y todavía conservo.@odo el libro se reducía a una serie de narraciones de aventuras marítimas y terrestres. a sus barcos y a toda su gente. que yo no me enteraba de su sentido. 7or ambas partes corri" la sangre en abundancia. . ( los que cogía en el mar. La mayoría eran breves. cuando la conquista de (mérica. hombres o mu$eres. &e las más entretenidas era la historia de &omingo de (guirre. porque el hombre entendido y de buen $uicio pre iere su honra a todo el dinero del mundo. a pesar de que ella trataba de exagerar la odiosidad de los caballeros de la ortuna. nuestro 4e*or. &I . los desvali$aba y los de$aba en cueros% así que estaba muy rico. )on noventa hombres presos y los dos barcos cogidos.rizar se de endi" en su barco. llamado el -ascongado. el pirata. por casualidad. valientemente.artín 7érez de . y que el capitán . que debi" de tener mucha importancia a $uzgar por sus descripciones.8 ?ecuerdo que al escribir esto.artín 7érez de . a mí me parecía que aquello de ser pirata y de abordar a los barcos y quitarles sus tesoros y guardarlos en una isla desierta debía tener grandes encantos. le hice varias preguntas acerca de la vida y de las costumbres de los piratas. #l orgulloso rancés llevaba dos barcos bien pertrechados de armas. (l divisar el gale"n del capitán guipuzcoano.

Lope asesin" también al teniente -argas y dirigi" un mani iesto a los rebeldes. llamado también Lope de (guirre. a la muerte de mi abuela. a mediados del siglo O-. otra de 1aviria y otra de Navarra. aparecen tres casas de (guirre importantes5 una de 9yarzun. Lope ué uno de los principales $e es de la partida. ( Lope le conocían entre los soldados por el apodo de (guirre. el inquieto (guirre sublev" a la tropa expedicionaria. No se sabe de qué pueblo. y tom" partido por 1onzalo 7izarro en la rebeli"n de éste. con i" al capitán vasco 7edro de :rs'a una expedici"n para explorar las orillas del . #n el siglo O-.ara*"n en busca de oro.ernando de 1uzmán. marinos. #n IPQR. don (ndrés Hurtado de . &urante alg'n tiempo estuvo a sus "rdenes. hasta que le hizo traici"n y e$ecut" contra sus antiguos compa*eros actos de una crueldad inaudita. &e sus Recuerdos tomo estos datos. que era hi$a del conquistador +las de (tienza. el traidor. dentro de su realidad. se evadi" y tom" el o icio de domador de caballos.LOPE DE A?UIRRE6 EL TRAIDOR &e muchos capitanes. y era vizcaíno. que en el manuscrito se contaban con todos sus detalles. :na noche. . -arias veces leí las aventuras asombrosas de este hombre. &omingo de )incunegui. que no admitía reconvenciones. se veng" de él.. )omo 1uzmán reconviniera a Lope por su in'til crueldad. Lleg" Lope al 7er'. +uen o icio para poner a prueba su bárbara energía. para ver si se encuentra el vie$o manuscrito% pero el in olio no aparece% sin duda. aventureros y railes se ocupaba el libro de la amilia% pero. la más extraordinaria. Los sublevados proclamaron general y príncipe del 7er' a . era la de Lope de (guirre. #ra Lope hombre inquieto y turbulento. asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes. )ondenado a muerte durante una sedici"n. para dar una idea de mi terrible antepasado5 6Lope de (guirre naci" en el primer tercio del siglo O-.endoza. el loco. el loco. el autor de los Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ me ha pedido repetidas veces que registre por todos los rincones de (guirreche. que le siguieron. y mariscal de campo a Lope de (guirre.nés de (tienza. Lo que dice )incunegui en sus Recuerdos de Lúzaro está tomado de la historia del 7er' y de -enezuela. la más absurda.. se perdi"% quiza a alguno de los marineros que vive ahora en el vie$o caser"n le habrá servido para encender el uego. entre todas aquellas historias. y él mismo cosi" a pu*aladas al capitán :rs'a y a su compa*era. Lope de (guirre debía ser de una de estas casas. . terco y mal encarado. el virrey. el eroz vasco.

con su hi$a y algunos compa*eros ieles. quemando todo cuanto se le ponía por delante. por días. sacando su daga. &e los cuatrocientos hombres que salieron con :rs'a. $usti icándose de sus desmanes. unidas con algunos desertores de (guirre. ueron acorralando al capitán vasco como a una bestia eroz. y luego se re ugi". en las proximidades de +arquisimeto. #l raile de la lotilla se permiti" aconse$ar. lo irm" de esta manera audaz. Los aventureros poco adictos a su persona iban su riendo la misma suerte. . la inmensidad del curso de este enorme río. que era todavía una ni*a. la hundi" hasta el pu*o en el coraz"n de su hi$a. ?esisti" en alta mar. llam" a su presencia a un misionero de 7arrachagua. para con esarse con él% y como el buen sacerdote no quisiera darle la absoluci"n. de las 1uayanas y de -enezuela. y para dar más uerza a su documento. ba$" por el (mazonas y recorri". (guirre escribi" un memorial a . No contaba Lope mas que con barcas apenas 'tiles para la navegaci"n luvial% pero él no reconocia obstáculos y se intern" en el 9céano. cerca del #cuador.. y atentamente lo mand" ahorcar. después de meses y meses. Las tropas del rey. >uebrantado. Lope. suplicar a su capitán que no uera tan cruel. cínica y absurda5 Lo%e de A!uirre$ el traidor. (llí. y se lanz" al (tlántico. 4intiendo quizá remordimientos en su coraz"n endurecido. Lope se dedicaba al pilla$e. sin duda para que hiciese compa*ía al otro raile ahorcado. Lope de (guirre era todo un hombre. y ué bordeando con ellas las costas del +rasil. (guirre le escuch" atentamente. les peg" uego. llevado de su loca uria. y de éstos.( la cabeza de sus hombres. cuando se vio irremisiblemente perdido. (llí donde arribaba. al verse sin la tripulaci"n necesaria para sus barcos. saqueando los puertos. cercado. dos terribles temporales en sus ligeras embarcaciones. orden" lo colgaran. en el campo. desertando. no le quedaban a Lope mas que ciento cincuenta.. para darle muerte. en una casa abandonada. muchos iban. subyugados por el terror 2ahorc" a ocho que no le parecían bastante ieles3.elipe . (guirre. de -enezuela.

la hi$a del @raidor. al segundo disparo. ué el uneral de mi tío Fuan de (guirre. poco más o menos. me era casi simpático. el loco. saludando a su matador.8 #sto es lo que cuenta )incunegui en sus Recuerdos "ist#ricos de Lúzaro$ y. ( pesar de sus crímenes y de sus atrocidades. &espués de muerto le cortaron la cabeza y descuartizaron el tronco. conservándose la calavera en la iglesia de +arquisimeto. ?ealmente.BNo quieroBdi$oBque se convierta en una mala mu$er. B<. . &II EL -UNERAL DE . aunque con muchos más detalles y comentarios.al tiro=AAexclam" Lope al primer disparo. encerrada en una $aula de hierro. al notar que la bala pasaba por encima de su cabeza. #l soldado obedeci". $amás. es lo que decía el libro de casa de mi abuela. (guirre. ! cuando sinti". #l leer aquellas aventuras de (guirre me producía un poco la impresi"n que produce a los ni*os &ui!nol cuando apalea al gendarme y cuelga al $uez. con una eroz alegría5 B#ste tiro ya es bueno. Lope de (guirre era todo un hombre. grit". ni que puedan llamarla. que la bala penetraba en su pecho y le quitaba la vida. &espués mand" a uno de sus soldados ieles que le disparara un tiro de arcabuz.I TÍO JUAN :na impresi"n de la in ancia que me caus" gran e ecto.

y después de grandes recomendaciones para que no di$era nada a mi madre. donde estaba preso con cadenas en los pies y unas letras impresas con un hierro candente en la espalda. y cestas con pa*os negros. que le habían llevado a un presidio de . que no. y exalt" mi imaginaci"n hasta un grado extremo. aunque vivía. ni su hermana Grsula. desnudo. me asegur" que el tío Fuan no había muerto. y este misterio y esta reserva excitaron mi antasía.i abuela. querían hablar del desaparecido.nglaterra. hasta que se supo que había muerto. La historia de la Iñure me sobreexcit" a'n más. &e noche me iguraba ver a mi tío en su calabozo. mi abuela recibi" del c"nsul de un pueblo de . la Iñure me cont" que mi tío Fuan se había hecho pirata. mi abuela. ?ecuerdo muy bien el día del uneral% tan grabado qued" en mi memoria. rotundamente. Llegamos a (guirreche% estuvimos un momento. )omprobé. despacio. y salimos los dos al camino con la Iñure. que en mi amilia existía cierta reserva al re erirse a mi tío Fuan% ni mi madre. delante del altar mayor. en donde se arrollan las cerillas amarillentas. las brumas iban subiendo por el monte . (l parecer. B/! por qué no viene0 BNo puede venir. disponiendo una porci"n de cosas. La alta nave se encontraba obscura y desierta% en medio. . B#stá le$os de aquí. y para que se i$ara más en mí la memoria de mi tío. . mi madre y mi tía se reunieron con la cerora. 7or esta época.&urante mucho tiempo constituy" un misterio el paradero del hermano mayor de mi madre. 7or eso. con las letras grabadas en la espalda. vestidas con mantos de luto. #ra una ma*ana de oto*o% el pueblo comenzaba a desperezarse.i madre me despert" al amanecer% ella estaba ya vestida de negro% yo me vestí rápidamente. una goleta. que se destacaban de un modo terrible. se celebr" su uneral en L'zaro. la cerora y el sacristán iban vistiendo de negro un cata alco mortuorio% en el suelo se entreveían una porci"n de ob$etos. y yo con la Iñure$ nos dirigimos a la iglesia. trozos de madera. la tía Grsula y mi madre. . con esa penetraci"n que es recuente en los chicos. no podía venir a L'zaro. lamentándose. ni mi abuela. /7ero era verdad0 La Iñure asegur". B/7ues d"nde está0Ble pregunté yo. y las cuatro anduvieron de un lado a otro. y después.zarra y del puerto salía.rlanda una carta participándole que Fuan de (guirre había muerto. Nuestra criada la Iñure$ que era muy supersticiosa. B7ero /por qué0 (l 'ltimo.

. )omenz" a sonar una campana% la gente ué a luyendo. extendían pa*os negros en el suelo. Los cirios. comenzaron a arder. con sus columnas salom"nicas y sus racimos de uvas. poco a poco. y comenz" la misa. con su tra$e negro y su sombrero de copa. cogido a su alda. y a su luz resplandeci" todo el retablo churrigueresco. luego de golpe% los dos bancos destinados a los parientes y amigos se llenaron. (nduve detrás de mi madre. en el altar mayor. hasta que vino el vie$o . y me tuve que sentar $unto a él en el banco del centro.La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos pr"ximos al t'mulo. 7oco a poco ueron entrando mu$eres vestidas de luto.rizar. donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo% pero a mí me daba miedo estar allí solo. primero. (rriba del crucero de la iglesia. desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían. que se arrodillaban. sin de$arla hacer nada. colgaba el barco de vela y se balanceaba suavemente. retorcido. como si uera navegando hacia los esplendores de oro que brillaban en el altar mayor. dorado.

en procesi"n. que sin duda era la bu ona. &urante mucho tiempo. sollozaban. #ra así5 9rra . Había la tradici"n.rizar y yo nos quedamos a la puerta. la Curriqui. y los marineros y la gente pescadora. . :na impresi"n seme$ante de misterio me producían las iestas de Navidad. era la encargada de explicar lo que pasaba en +elén. las cosas. #staba persuadido de que un día vería a un se*or con el aspecto de marino de los libros de mi tía Grsula. con las nubes de incienso en el aire y el barco de vela colgado del crucero. vestida con una alda de lores y una toca blanca. botas altas. el misterio de Fuan de (guirre inquiet" mi espíritu. &espués de la misa. con sus capuchones negros. el cura se acerc" al cata alco a rezar sus responsos y lo roci" varias veces con agua bendita. y una pandereta para acompa*arse cuando cantaba villancicos. de armar un gran nacimiento en un cuarto del piso ba$o. (l salir de la iglesia. con patillas.. todo me parecía distinto. Hablaría con aquel se*or y resultaría mi tío Fuan. hacia casa de la abuela.!o estaba asustado% ya sabía que en el t'mulo no había nadie% pero me parecia que allí dentro debía de estar agazapado el tío Fuan con sus cadenas y sus letras ignominiosas en la espalda.ari &omingui +eguira orri 1urequin naidubela +elena etorri. <>ué ervor el de aquellas mu$eres= (rrodilladas sobre sus pa*os negros rezaban con toda su alma. a pesar de que el vie$o .. #ntonces los sollozos aumentaron. .. Luego. ?ecuerdo la canci"n que le dirigía la Curriqui. al recordar el hombre perdido en el mar. el cura se volvi" hacia los ieles y rez" por el muerto y por todos los sepultados en el 9céano. :na vie$a medio loca. 4u convencimiento se me comunic". !o me encontraba amilanado. tarde o temprano. @odas las mu$eres. cruzaron por delante de nosotros. #ran algunas viudas de capitanes y de pilotos. y.rizar me exhortaba a que estuviera con más devoci"n. y tras ellas ueron saliendo los se*ores. con los tra$es de pa*o y las manos metidas en los bolsillos del pantal"n. @enía dos o tres tonadillas mon"tonas y unos cuantos versos monorrimos. Llevaba una varita en la mano para mostrar las iguras. la luz. como si uera navegando hacia los uegos de oro del altar mayor. levit"n y sombrero de hule con cintas colgantes. y su voz armoniosa se levantaba hasta la alta b"veda. el sol pálido iluminaba el atrio. !o miraba por todas partes. 7or la noche. !o le tenía que ver. &e cuando en cuando sonaba el "rgano. la Iñure me asegur" de nuevo que mi tío Fuan no había muerto. en (guirreche. y con este misterio relacionaba aquel uneral en la iglesia. #ntre las iguritas del nacimiento había una mu$er desastrada. con su sombrero de copa. el aire. #n estos días.

artín 7érez de . !o estaba dispuesto a luchar. tendrás que quitarte esa alda vie$a. antes de aprender a ganar o a vivir. y creía que hablar como en +urgos o como en .rizar. algunos pastores del monte ba$aban a las casas y entonaban villancicos con voces agudas y roncas.3 #l p'blico de pescadores y de chicos celebraba estos detalles naturalistas. instintivamente. 9diaba el vascuence como a un enemigo personal. Nosotros le temíamos y le despreciábamos al mismo tiempo. con una capa blanca y una corona de lat"n. debía aprender a pronunciar correctamente. don Hilario. lo que me avergonz" bastante% pero pasé pronto al grupo de los de mi edad. contra cualquier Fuan .3 ! la Curriqui seguía5 1urequin naibadezu +elena etorri (tera bearco dezu 1ona zar hori. <. nos hablaba de las vi*as de Haro.2(hí está . . 4i el ama de la casa les daba algunos cuartos.edina del )ampo.iranda de #bro constituía tal superioridad. Nos solía pegar con uria. acompa*ándose de panderos y de zambombas. a cantar otras canciones. La Curriqui volvía el día de ?eyes a su escenario de (guírreche. ( los chicos nos parecía una pretensi"n ridicula el que don Hilario quisiera dar importancia a las cosas de tierra adentro. decían en el villacinco que se parecía a la -irgen% en cambio. #l maestro. era un castellano vie$o que se había empe*ado en ense*arnos a hablar y a pronunciar bien. de los trigos de . y contestaba. como . #l comprendía nuestro desamor por cuanto constituía sus a ectos. odiando al pueblo y a todo lo que era vasco. que uí a la escuela como un borrego que llevan al matadero. porque me encontraba todavía en ermo.lorin que me atacase. aunque mis uerzas no eran muchas. 24i quieres venir con nosotros a +elén.iradla qué acha= >uiere venir con nosotros a +elén. (l principio me puso el maestro entre los 'ltimos. #ste día. que toda persona de buen sentido. #n vez de hablarnos del )abo de +uena #speranza o del +anco de @erranova. ( mí me salv" muchas veces de las palizas la recomendaci"n de mi madre de que no me pegara. si no les daba nada. le acusaban de ser una vie$a bru$a.ari &omingui. &III +ORRERÍAS DE +HI+O @anto me habían hablado de la maldad de los chicos.

!o. hombre. #l otro chico. y no me conviene. )homin se distinguía por su viveza y por su ingenio. repetidas veces. que el ni*o. recuerden con cari*o las escuelas y los maestros que nos amargaron los primeros a*os de la existencia. &omingo Selayeta. #l padre era un tipo.ari ?ecalde% el otro. (hora se ríe uno pensando en las marrullerías in antiles% pero si se intenta volver con la imaginaci"n a la época. #sta levita. se comprende que los primeros días de la escuela han sido de los más sombríos y lamentables de la vida. en ciertas solemnidades de L'zaro. comprendiendo el partido que podía sacar de mis en ermedades. que encontraba motivos raros para sus decisiones. no% /para qué0 @endría que hacer mayor la casa. Llamaban así a su padre por haber demostrado. . ( los pocos días de entrar en la escuela entablé amistad con dos chicos que han seguido siendo amigos míos hasta ahora5 el uno. esa impresi"n es de las más eas y antipáticas de la vida. donde recibe uno. solía ingir un dolor en el pecho o en el est"mago para esquivar los castigos. el +ravo. ría y h'meda. el que sería incapaz de hacer da*o a un adulto. al retrotraerse con la memoria a los tiempos de la ni*ez. Selayeta0Ble di$o alguno. Fosé . hombre enérgico. decian de mí% y hasta hoy creen lo mismo. #sta impresi"n de la escuela. 6#ste chico no vale nada8. Habían querido una vez nombrarle conce$al% pero él se opuso con todas sus uerzas. B7ero. un valor extraordinario% Fosé . tan aborrecida por Selayeta. donde se entumecen los pies.ari era hi$o de Fuan ?ecalde. de carácter uerte y un poco osco. #s extra*o% lo que ha comprendido el salva$e. #s una de las muchas barbaridades de lo que se llama civilizaci"n. malos tratos y castigos. BNo. no lo ha comprendido el civilizado.ari iba por el mismo camino5 se mostraba arro$ado y valiente. )homin Selayeta. merece más cuidado y hasta más respeto que el hombre. /por qué no quieres ser conce$al0 B(ntes me matanBdi$o élBque obligarme a llevar una levita de cola de golondrina. y entre nosotros. . como más débil. /quién no los ha tenido0 7ero ya la sensibilidad estaba embotada% ya dominaba uno sus nervios como un piloto domina su barco. B/7or qué no se casa usted de nuevo. martiriza a un ni*o con el consentimiento de sus padres. 4í% no es ácil que los de mi época. hay la costumbre de que lo vistan los conce$ales. rases duras. &espués se han pasado tristezas y apuros.e libré muchas veces de los golpes% pero perdí mi reputaci"n de hombre uerte. como más tierno. era el rac que. Fosé . sin saber casi por qué. era hi$o de un tornero y vendedor de poleas del muelle.

( pesar de sus advertencias. )uando no nos vigilaba nadie nos descolgábamos por las amarras y correteábamos por las gabarras y lanchones. Los pescadores nos conocían. . que nosotros llamábamos en vascuence deitu'a y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse. y aunque la buena vie$a no era muy severa conmigo. nos quitábamos las botas y las medias y andábamos con los pies descalzos. amarillas. el maestro. conseguí libertad para ir y venir a la escuela sin rodrig"n vigilante. Los domingos y los días de labor que altábamos a clase solíamos ir al arenal. 9tros chicos. y saltábamos de una barca a otra. pulidas y brillantes. con tal rapidez que llegué en poco tiempo a gozar de completa libertad. . mientras mis camaradas campaban solos por donde querían. 7ara hacerle salir de su escondri$o había que echarle un poco de sal. Los primeros meses de escuela mi madre me enviaba a la Iñure. negros. a pesar de sus genialidades y de sus rabotadas. &on Hilario. man!os de cuc"illo y piedrecitas negras. <>ué sorpresa cuando aparecía. al salir de la escuela echaba a correr hasta las escaleras del muelle. su pico de lechuza y sus horribles brazos llenos de ventosas= @ampoco era peque*a la emoci"n cuando salía enroscada una de esas anguilas grandes. verdaderamente repugnantes. entre los que nos contábamos ?ecalde. a la salida. menos por el muelle. lo cual signi icaba lo mismo que decirme que uera a todos lados y a ninguno. (l anochecer saltaban los pulgones en el arenal. los de amilia marinera.i madre me recomendaba que anduviera por donde quisiera. como veía que me iba poniendo robusto y uerte. #n este punto de la independencia in antil se va ganando terreno velozmente. tenían más a ici"n a ir al $uego de pelota% nosotros. nos acercábamos al mar. y yo uí avanzando en mi camino.Selayeta. y a los pescadores de ca*a haciendo e$ercicio de paciencia. desnudos. (lguna vez logramos ver ese molusco. al inal de un apare$o. . un pulpo con sus o$os miopes. ?ecogíamos conchas. sobre todo para que los leyese su hi$o. -eíamos salir y entrar las barcas% veíamos a los chicos que se chapuzaban. o uno de esos sapos de mar. era hombre de tendencia progresiva% le gustaba suscribirse a los libros por entregas.uchas veces de$aba de ir a la escuela con Selayeta y ?ecalde. trozos de espuma de mar. rosadas. in lados. en la punta de )ay luce. como dicen algunos en L'zaro. hacía la vista gorda. y los agu$eros redondos del solen echaban burbu$as de aire cuando pasaba por encima de ellos la ligera capa de agua de una ola. tenía que marchar a su lado. Selayeta y yo. que luchaban valientemente por la vida. en general los de amilias terrestres o terráqueas. padre. &espués de muchas s'plicas y reclamaciones. redondos y est'pidos. mandaba recados a casa avisando que el día tal o cual no había ido% pero mi madre me disculpaba siempre y.

le di$o a Selayeta que aquella cueva era un antro donde se guarecía una gran serpiente con alas. 7ara hacer nuestras excursiones solíamos reunimos a la ma*anita en el muelle. (sí se consolidan las supersticiones. en el monte. y avanzan en el mar de$ando arreci es. que se llama . la cueva nos imponía alg'n respeto. roídas por las olas. salíamos a un calle$"n ormado por las tapias de unas huertas.zarra y después íbamos descendiendo a las rocas pr"ximas.#l que tenía más suerte para los descubrimientos era Selayeta% él encontraba la estrella de mar o la concha rara% él veía el pulpo entre las pe*as o el del ín nadando entre las olas. un sendero pedregoso pasaba por encima de un acantilado cuyo pie estaba horadado y ormado por rocas desprendidas. nos pareci" la playa insípida y poco entretenida. no pasaría nada. Luego cruzábamos maizales y vi*edos y salíamos más arriba. )erca existía una cueva llena de maleza. de aire misterioso. y se las veía saltar blancas y espumosas como surtidores de nieve. (l borde mismo del mar. le llamaba el carabinero. por esta tendencia a registrar. ( ?ecalde no le pareci" bien la idea. centollas y ermita*os. orma como una península que separa la entrada del puerto de una ensenada bastante ancha comprendida entre dos puntas5 la del . #l monte . negra. rocas negras azotadas por un inquieto olea$e. ( pesar de ello. sorbiendo la sangre de los ni*os. #l vie$o !urrumendi. un extra*o inventor de antasías.zarra es un promontorio pizarroso. y terminan en una pe*a alta. #l monte . Las olas se metían por entre los resquicios de la pizarra. 4iempre estaba escudri*ándolo todo% su padre.zarra debi" de haber en otro tiempo una batería% aun se notaba el suelo empedrado con losas del baluarte y el emplazamiento de los ca*ones.zarra era imponente. . #n la punta del . #stos esquistos de la monta*a se apartan como las ho$as de un libro abierto. &esde que supimos esto. con cuatro o cinco tramos de escaleras. !a. )uando ya estuvimos acostumbrados a andar entre los pe*ascos. #l in práctico de nuestros via$es a las rocas era coger esos cangre$os grandes y obscuros que aquí llamamos carramarros. en el coraz"n del monte. y que a nosotros nos servía para $ugar a los ?obinsones. (ndaba de noche haciendo echorías. a descampados pedregosos con helechos y hayas. yo propuse que quemáramos la maleza del interior. después de hacerme una serie de advertencias y recomendaciones. y si no estaba. pasábamos por delante del convento de 4anta )lara. para guarecerse de la lluvia. y. la E!an su!uia. La parte alta del . no nos contentábamos con ir al arenal% subíamos al . sin duda hecho en otro tiempo por los soldados de la batería. y su aliento era tan deletéreo que envenenaba. alas de buitre y cara de vie$a. 4i estaba la E!an su!uia se achicharraría.aro y la de las (nimas. ormado por la$as inclinadas.rayburu.zarra. donde solíamos meternos a huronear. en otros lados. Los domingos mi madre comenz" a de$arme andar con los camaradas. y por una calle empinada. #ra un agu$ero. #sta serpiente tenía garras de tigre. a una de cuyas aldas está L'zaro. teniendo tiempo por delante.

el . 4obre el arenal de la playa se levantaban dunas tapizadas de verde. las piedras escalonadas ormaban como las graderías de un an iteatro. huyendo de las olas. serían los océanos del mundo. que movía las lorecillas de la entrada% en otras se oía claramente el estrépito de las olas. que aquellas gradas estaban hechas para que las sirenas pudieran ver desde allá las carreras de los del ines. una enorme y misteriosa caverna. el mar de mucho ondo era menos agitado que delante de los arreci es. y a veces descalzarnos y meternos en el agua. como el centinela de estos arreci es. .rayburu. . #n la marea ba$a. pared negra y pizarrosa. de miedo al vértigo% a mí me atraía aquel precipicio. )uando ya ba$aba el camino. (lg'n pececillo plateado pasaba como una lecha. pupilas resplandecientes que re le$aban el cielo. y su o$o enorme inspeccionaba sus dominios buscando una presa. . se levantaba la roca de aspecto trágico.aro y otro promontorio le$ano.zarte.(lgunos chicos no se atrevían a asomarse allí. en algunos sitios. el cangre$o. salía de su rinc"n. y de cuando en cuando el gran monstruo de este diminuto mar.rayburu. entre la punta del . aparecían ro$os erizos de mar cuyos tentáculos blandos se contraían al tocarlos. Había por allí agu$eros como chimeneas. echando humo. solían verse charcos tranquilos.uchas horas he pasado yo mirando estos aguazales. sus ensenadas y sus gol os% viéndolos. !a cerca de la punta del . (llá aba$o. charcos claros. y las casitas esparcidas de la barriada de . veteada de blanco y de ro$o. las luchas de los monstruos marinos que pululan en el inquieto imperio del mar. con las crines al aire. que acababan en el mar. #l mismo !urrumendi aseguraba. redondos. al retirarse la marea. llena de agu$eros. yo me iguraba que así. olvidados al retirarse el mar. a media milla de la costa.zarra tenía una gran cavidad. entre los líquenes verdes y las piedrecitas de colores. #n el ondo. #n los bancos de este coliseo natural quedaban. Le$os. entre las rocas cubiertas de líquenes. andando traidoramente de lado. el monte . cubierta de lapas. #l agua. #n la super icie lotaba un trozo de hierba marina. y avanzaban como manadas de caballos salva$es. seg'n Selayeta. en gran tama*o. se veía la playa de las (nimas. en cuyas $unturas y rellanos nacían ramas y hierbas salva$es.aro abandonábamos el camino para meternos entre las rocas.zarra se cortaba en un acantilado liso. 4altábamos de pe*a en pe*a. y solíamos avanzar hasta los pe*ascos más le$anos% pero cuando comenzaba a subir la marea teníamos que correr. que al macerarse en el agua. verde y blanca. Los pescadores decían que en rente de . saltaba uriosa entre las piedras% las olas rompían en lluvia de espuma. 7asada esta parte. <)on qué interés=<)on qué entusiasmo= +a$o el agua transparente se veía la roca carcomida. quedaba como un ramito de ilamentos plateados. cruzando el peque*o océano. (lgunos de estos charcos tenían sus canales para comunicarse unos con otros. (quí. #n algunas de estas simas se sentía el viento. una pluma de gaviota o un trozo de corcho.

I8 9URRU. comíamos en casa de mi abuela y pasábamos la tarde allí. . y al anochecer se tomaba chocolate. del instinto de limpieza de esa gente pescadora. sobre todo los domingos. tenía su taller el padre de Selayeta. la de la )ella *irena.. Le acompa*aba a (guirreche. de lo di ícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar. que en vascuence se llama Cay luce$ no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora% tenía una peque*a muralla. y de m'sica de acordeones. y en vez de terminar en el ?ompeolas. y una ila de tabernas en donde los pescadores se reunían y se re'nen a beber y a discutir. ca*as de pescar. aroles. ventanas y galerías de madera. en castellano. sigue pasando lo mismo% había casas de pescadores con balcones. en aquella época y en ésta.. en parte.s$ la &oizeco Izarra 2#strella de la ma*ana3% y la más célebre de todas era la de Foshe ?am"n. de las amigas de mi abuela. la del +oland.uchos domingos el tiempo nos astidiaba% comenzaba a llover de una manera desastrosa.#n los recodos de las pe*as donde se amontonaban las algas y se secaban al sol. Las horas se nos pasaban entre las rocas. y mi madre no me de$aba salir. había algunos almacenes de carb"n. <>ué aburrimiento= 4e ormaba una tertulia de se*oras respetables. y veía con desesperaci"n el caer de la lluvia continua y mon"tona. una tu arada de sardina rita. el muelle largo de L'zaro.. me gustaba también estar sentado% ese olor uerte de mar me turbaba un poco la cabeza. de at'n guisado con cebolla. ( todo lo largo del muelle. el . apare$os y corchos. y que destilaban. y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras. y en parte.entidero del muelle largo. como ahora. en vascuence. en un vuelo% casi siempre yo llegaba tarde a casa. exponía poleas de madera. convertida en escaparate. . #ntre aquellas tabernas había la del (elesco%io.! yo oía la charla continua. #n estas casas hay siempre ropa tendida. .ENDI6 EL -ANTBSTI+O #n mi tiempo. adornados por colgaduras ormadas por camisetas encarnadas. concluía en las mismas pe*as.. medias azules. #ntre las casas de a lo largo del muelle de Cay luce. y me producía una impresi"n excitante como la del aroma de un vino generoso. lo que depende. sudestes amarillentos. antes. entre las que había dos o tres viudas de capitanes y pilotos.entidero. por su 'nica puerta. o sea. conocida por el &uezurrec"a%e de Cay luce. #n este muelle y a pocos pasos del . #n la ventana de la casa. un cintur"n de salvavidas..

monta*as. !urrumendi era un lobo de mar. y los pantalones. unía las invenciones más absurdas.#l padre de Selayeta traba$aba en su torno con un aprendiz. tan ba$o se los ataba. )homin era muy hábil y muy pacienzudo. cuando se hizo grande. a punto de caérsele. que a uerza de lavarlos estaban siempre deste*idos% y en invierno. pudo aumentarse más oyendo las narraciones de !urrumendi el piloto. re*ía con todos los gatos de la vecindad. ( )homin Selayeta y a mí nos tenía locos con sus narraciones. Lleg" a domesticar un gavilán peque*o. #ustasio !urrumendi había via$ado mucho% pero era un hombre quimérico a quien sus antasías turbaban la cabeza. muy verdad. como tenía talento para ello. praderas. hasta el )abo de +uena #speranza y el de Hornos. tesoros sin cuento y un cielo de agua casi igual al cielo de aire. ro$a% el pelo blanco. !o me había hecho íntimo de )homin Selayeta. armados en corso% vivido en prisi"n por sospechoso de piratería. islas madrep"ricas. bosques. Llevaba una gorra de punto con una borla en medio. el abdomen abultado. Selayeta sentía. algunos amigos. desiertos. patillas muy cortas y los o$os peque*os y brillantes. como en la tierra. le gustaba contar lo que había imaginado. Los días de tormenta se ocultaba en alg'n agu$ero obscuro. y no salía hasta que pasaba. siempre metidas en los bolsillos de los pantalones.ndias.slandia y las islas de Lo oden. barcos sumergidos. y de las islas desconocidas en donde pasaríamos el aprendiza$e de ?obinsones. 4abía lo que son las tempestades del 7ací ico y los ti ones del mar de las . y. una chaqueta de pa*o negro. #l (tlántico le conocía desde . solían sentarse a la puerta. mientras él torneaba. Nos decía que en el ondo del mar hay. ( todo esto. unos tra$es de lienzo azul. #ra !urrumendi un hombre enorme. @enía una hermosa cara noble. Nuestra inclinaci"n aventurera. volcanes. las manos grandísimas. vivía solo. andaba tambaleándose y llevaba un anillo de oro en la ore$a. y. a charlar. que debía de estar cala ateada como una gabarra. amigo y contertulio de Selayeta padre. en la cual latía ya la inquietud atávica del vasco. como yo. @odos tenemos un con$unto de mentiras que nos sirven para abrigarnos de la rialdad y de la tristeza de la vida% pero !urrumendi exageraba un poco el abrigo. !urrumendi había visto mucho% pero más que lo que había visto. el vie$o y antástico !urrumendi. y el pá$aro. . uerte. !urrumendi había ormado parte de la tripulaci"n de un barco negrero% navegado en buques ranceses. dibu$aba los planos de los barcos en que íbamos a navegar los dos. con la espalda ancha. con una patrona vie$a% umaba mucho en pipa. -estía muy limpio% en verano. el entusiasmo por la isla desierta y por los piratas. #ra soltero.

B(lguna sirenaBdecía el padre de Selayeta. si se mete uno por ese agu$ero. con ironía. B#so no se puede decir aunque se sepaBcontestaba seriamente !urrumendiB% pero hay quien asegura que dentro se ve una mu$er. B/! ad"nde lleva ese agu$ero0Bpreguntaba alguno con ansiedad. se puede andar como por tierra. y en medio se ve un agu$ero como si estuviera lleno de perlas. . Hay quien dice que. B<>uién sabe lo que será=AAreplicaba el vie$o marino.B(lgunas vecesBdecíaBel mar se levanta como una pared.

7arecía que sentía ciertas dudas sobre su personalidad. en .aVlstrom. que pueden hacer nau ragar una ragata% del mar de los 4argazos. seguramente.4iempre que !urrumendi hablaba de sí mismo. #ntonces !urrumendi di$o tal cosa. por verdadera tierra. de otro. no se encontraría el ondo. que se abre para de$ar pasar un buque% de los países donde nievan plumas% de los del ines. @ales cosas se presenciaban allí.zarra. +astaba decir que las sirenas. 4eg'n él. y de ese monstruo terrible del . los unicornios navales y los caballos de mar andaban como moscas. lo hacía como si se tratara de un extra*o. con un pez en la mano. que tienen esa extra*a simpatía mal explicada por los hombres% de las sentimentales ballenas. pero sí con los o$os ro$os.. cuyas auces sorben el mar y tragan las imprudentes naves haciéndolas desaparecer en sus gigantescas entra*as. la gran serpiente alada del . !urrumendi de esos pulpos gigantescos con sus inmensos tentáculos.uchas veces. contestaba con amabilidad5 )art arratzean amaiquetan 0urriyolaco arroquetan. en tercera persona.. !urrumendi tenía una antasía extraordinaria. en el pino de 7ortland. no se sabe si tan grande. d"nde has cogido ese pez03 ! el pobre gigante de los o$os encarnados. con los o$os encarnados. #ra el inventor más grande de quimeras que he conocido.rayburu. @ambién le daba mucha importancia a la Curcus"ada 2los cuernos de la luna3. también. Nos hablaba.nentzaro 'e!ui !orri Nun arra%atu dec array "ori/ 2/9nentzaro. él no quería hablar y contar con detalles las mil cosas extraordinarias y sobrenaturales de que estaba llena% le bastaba con decir que un hombre. entre las rocas de la Surriola. en donde se navega por tierra. había en el mar una sima sin ondo. tenía en la cueva su misteriosa morada. y a quien se le preguntaba5 -. detrás del monte . rente a . con sus alas de buitre. entrando en ella. en vez de desde*ar la pregunta impertinente de su interlocutor. como loco. . 2(yer noche. cuya desgracia es pensar que la humanidad estima más su aceite que su melanc"lico coraz"n% de los mil enanos $orobados y extravagantes de las costas de Noruega% de las serpientes de mar que persiguen.rayburu.3 No sé a punto i$o en qué categoría colocaba !urrumendi a su gigante de los o$os encarnados% pero creo que no le consideraba a la altura de la E!an su!uia. a las once. 4e le decía que su sonda era. salía. si es que salía. su cara siniestra de vie$a y su aliento in eccioso. que en época de mayor candidez y de mayor temor de &ios aparecía en &onosti. un poco más le$os de . él ech" el escandallo% pero nunca di" con arena ni con roca. ?especto a la cueva que hay en el . aunque uera de cien millas. y que un gigante.zarra. #ste gigante debía ser hermano. aullando. que creía que tenía una gran relaci"n con la vida de los hombres.nglaterra. corta% pero !urrumendi aseguraba que. . el de los o$os encarnados. (sí decía5 #ntonces !urrumendi comprendi". a los barcos% de la ara*a del TraUen. en las rocas de la Surriola.. o por lo menos primo.zarra.

con el cuchillo entre los dientes. a ortunadamente. borracho. el vino se agria% el agua se enturbia% le carne se pudre. aunque la sabíamos de memoriaB. (lguno pensaba que quizá se trataba de un volcán cuyas llamas no se pueden ver a la luz del sol% pero !urrumendi aseguraba que esta hoguera la hacían todas las noches las almas de los marineros del célebre pirata Tidd. B/)"mo era la canci"n0Ble decíamos nosotros. trepando por las escalas de un barco. Nos hacía temblar. B#sta canci"nBsolía decirBla cantaba 1astibeltza. !urrumendi solía recordar una canci"n en vascuence. un piloto paisano nuestro. no se le había acercado. pero le oíamos. tripulado por un capitán holandés. (hí está. ya puede no leerla. era un buque antasma. )asi siempre. de un barco negrero en donde yo estuve de grumete. #n la cumbre de esta monta*a inaccesible arde un uego intermitente que se enciende de noche y se apaga de día. que guardan allí un inmenso tesoro escondido. #ste perdido.8 Nadie cantaba esta canci"n como !urrumendi% al oírla. oh= oh= 7uedes estar satis echo. al maldito holandés% pero. 9tras veces. 9tra de las cosas más interesantes que algunos llegaban a ver en el mar. ahí esta. anda. 1astibeltza solía cantarla cuando dábamos vuelta al cabrestante para levantar el ancla. al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros. blas emador y cínico pirata. marinero. Hay un ondo de crueldad en el hombre. !urrumendi contaba que s"lo una vez había visto. y sobre todo en el ni*o. en donde él había estado alguna vez. cuélgale. Lo que quería decir en castellano5 64ácale= &ale= ( ese de adelante. el vie$o marino nos contaba una serie de crueldades horribles5 piratas que mandaban cortar la lengua o las manos a los que caían en su poder% otros que echaban al agua a sus enemigos.tsastarra oh= oh= +alesaquiyoc. porque se vuelve loco inmediatamente. a lo le$os.uego.9tro de los motivos avoritos de !urrumendi era la descripci"n de la isla del . yo me iguraba una tripulaci"n de piratas al aborda$e. 4i el maldito holandés se acerca al barco de uno. 4i le envía a uno una carta. ormada por los ríos. el alcohol y el humo de la pipa5 (teraquiyoc #manaquiyoc (urreco orri #lduaquiyoc 9rra= 9rra= )inzaliyoc . tales absurdos y mentiras dice. agárrale. metidos en una $aula y con los o$os vaciados. o cuando se izaba alg'n ardo. . haciendo echorías por el mar. <)ántela usted= ! él cantaba con su voz ronca de marino. que goza obscuramente cuando la barbarie humana sale a la super icie. las nieblas. seg'n !urrumendi. con un equipa$e de canallas.

a los dos chupadas no podía con el mareo. #n aquella época.7ara Selayeta y para mí. por mi parte. en un alto. aunque yo. balanceándonos con las piernas dobladas y los pu*os cerrados. y umábamos en pipa. contaba cuentos. Selayeta hizo el plano de la casa que construiríamos uera del pueblo. 4us cuentos no se di erenciaban gran cosa de las historias que él tenía por verdaderas. cuando volviéramos a L'zaro. !urrumendi era nuestro modelo% solíamos andar. de desvali$ar navios y bergantines. y después de aventuras sin in. nuestras haza*as. 7ero entre ellos había uno a quien él daba in initas variantes. los relatos de !urrumendi ueron una revelaci"n. como !urrumendi. como él. )uando nuestro amigo. #stábamos decididos% seríamos piratas. que tendríamos en una isla desierta. volveríamos a L'zaro a contar. y burlarnos de los cruceros ingleses% después de realizar el tesoro de vie$as onzas me$icanas y piedras preciosas. estaba más alegre que de ordinario. el vie$o lobo de mar. como contaba la Iñure$ le ataríamos una piedra al cuello y lo tiraríamos al mar. para que no nos denunciase. 4i por si acaso teníamos loro. .

porque has estudiado% pero otros de más edad y de más saber que yo han visto estas cosas. y el vie$o resultaba nada menos que 4an 7edro. un ligero avor.. una semilla maravillosa que plantada se convertía en poco tiempo en un árbol. . de donde salía todo lo que se deseaba con decir unas cuantas rases sacramentales% en otros. Hubiéramos pre erido ir. a pescar con alg'n vie$o marinero5 pero no podíamos. aunque un poco borracho. #l mendigo pedía.. las sirenas. y hace ya mucho tiempo que !urrumendi duerme el sue*o eterno en el )amposanto de L'zaro. como los chicos del muelle. siempre tenía que explicar con detalles la clase de su apare$o. humildemente. que se encontraba con un vie$o mendigo zarrapastroso y sucio. porque estaba vigilado% pero algunas veces me ui a pescar chipirones y $ibias con un pescador. y. t' sabes más que nosotros. y todavía sobraba. el ser pilotos de derrota constituía una gran superioridad.8 )uando se trataba de un barco. en Liverpool. que nos explicaba matemáticas vestido de rac y corbata blanca. buena persona. #ramos víctimas de nuestra posici"n elevada. Le gustaba a !urrumendi. le trastornaron un poco. llegaron las vacaciones de verano. contando sus cuentos% pero los a*os no pasan en balde. de tal naturaleza. ( ortunadamente. para nosotros. Selayeta y yo ingresamos en la #scuela de Náutica. de muchacho. 4i queríamos ser marinos de altura.i madre se alarmaba tanto. #ste don variaba en los di erentes cuentos5 en unos era una bolsa. . y así decía5 6:na vez. intentaba convencerle de que debía tomar aquel mundo antástico como real. <7obre !urrumendi= &aría cualquier cosa por verle en la tienda de poleas de Selayeta o en el 1uezurrechape de )ay hice. las serpientes aladas. que. si quería. 8 LAS INDI?NA+IONES DE SHA+U ?ecalde. que me quitaba todos los alientos.#l asunto se reducía a un marinero. de una manera solemne5 B4hanti. que en agradecimiento concedía al marinero un don. !o. cuando relataba estos cuentos extraordinarios. pero sin darle demasiada importancia. documentar sus narraciones con una exactitud matemática. B#s verdadBdecía alg'n vie$o ámigo suyo. las bru$as y la Curcus"ada. tenía cierto ascendiente sobre él. Gltimamente. !o no podía hacer grandes escapadas. que daba madera para diez o doce ragatas y otros tantos bergantines. después del curso con don 1regorio (zurmendi.... #l solía replicarme. teníamos que estudiar. a la altura de )abo -erde. uera de las puntas. en la taberna del &rag"n ?o$o. su tonela$e y sus condiciones marineras.. en combinaci"n con la ve$ez y con el alcohol. el marinero se lo hacía.8 9 si no5 6Nos encontrábamos en el (tlántico.

y el barco. maderas embreadas. se paraba. Selayeta y yo. )omo tenía tantas di icultades para andar en lancha. y. #l hermano de )aracas había sido hasta su muerte uno de los hombres más trapisondistas del pueblo% algunos aseguraban que había de$ado más de media docena de viudas en di erentes puntos de #spa*a y de (mérica. (dornaba el ondo de esta covacha un gran mascar"n de proa. )aracas. para ver la obra maestra. que vigilaba las lanchas. decidimos Selayeta y yo comprar un barco de $uguete para ver c"mo se hacían las maniobras. )ontinuamente andaba de taberna en taberna y de sidrería en sidrería. y un tipo mediotonto. saca el disco. como si estuviera cansado. barricas. 4abido es que el llevar un modelo a una ermita es una orma de aplacar a la divinidad. ya veremos. un borracho. como decía !urrumendi. Los chicos le considerábamos a )aracas como un ingeniero naval admirable. para colgarlo en la iglesia de un pueblo pr"ximo. que era el maestro constructor de aquella clase de barquitos. de alg'n barco antiguo. que se llamaba Foshepe @i*acu. La mu$er se asomaba a la ventana con una luz. )aracas tenía su tienda en la punta del muelle% un agu$ero negro. sebo. uimos. clavos. entonces. y una porci"n de herencias abulosas en su testamento. al ir a ver cuándo concluía )aracas nuestro barco. lo pusimos en el agua. )uando )aracas concluy" nuestro barco. además de comerciante. entraba en su casa. #n la cueva de )aracas solían estar a todas horas.BNo se qué vas a hacer cuando me embarqueBle decía. de blusa azul y de gorro ro$o. redes y anzuelos de todas clases. solía decir a su mu$er5 B(nthoni. apodado 4hacu. . Foshepe @i*acu era de esos marineros holgazanes y borrachos que se pasan la vida en el puerto con las manos en los bolsillos. con voz suave e insinuante. donde vendía alquitrán. que. y pensábamos que lo mismo que un modelo haría una ragata.uy de tarde en tarde se embarcaba y volvía pronto a L'zaro. era carpintero% de tarde en tarde tenía que hacer alg'n modelo de barco de vela. y el borracho. y. B#ntonces. pintado y dorado. y uimos los dos a casa de )aracas. . Selayeta y yo intimamos con aquellos y otros avinados persona$es. s"lo por verle marchar trompicando. herencias que no existían mas que en su acalorada imaginaci"n. (l llegar Foshepe @i*acu a casa. se tendi" suavemente y se le mo$aron las velas. )uando estaba borracho hacía tales dibu$os por las calles. a la rampa del muelle. de tertulia. cuando estaba concluído y pintado. @ambién hacía modelos para algunos marinos como ex voto. socavado en la muralla. se le podía convidar a vino. los pescadores amigos des ilaban por el rinc"n aquel.

que 4hacu guardaba. y constantemente había una serie de barcas negras. #n la marea ba$a. )on el Cac"alote no andábamos mas que por el puerto y por la ría% no nos atrevíamos a cruzar la barra en una lancha tan ligera. porque una ola un poco más uerte podía tumbarla. en donde estaba el astillero de 4hempelar. en tono de malhumor. 7ara mitigar este racaso. #sta chanela. seguíamos remando. que pateaba. granu$as= Nosotros no le hacíamos caso.7or más arreglos que intentamos hacer. 4hacu se avino. se llamaba el Cac"alote. seg'n la tradici"n popular se guardaban armas cuando la guerra de la . antes de la primera presa. 4hacu se adelantaba y se ponía a gritar con todas sus uerzas5 B<&e$ad esa lancha. tiraba el gorro ro$o al suelo. lo era% para aparecer colgado en el crucero de una iglesia estaba muy bien% pero no andaba en el agua. La otra orilla era agreste. en cambio la ría era muy bonita. por conse$o de )aracas. 4hacu= ! a él le entraba tal desesperaci"n. más en urecido gritaba5 B<Ladrones= <7iratas= <)orsarios= 9$alá os muráis de repente. aunque hubiera mucho olea$e. rocosa% mostraba entre las pe*as y matorrales cuevas en donde. (sí son muchas de nuestras cosas. había poéticos rincones llenos de espada*as y de sa'cos. que a veces tenía mala intenci"n. :n poco más le$os. le decía5 B-amos a vender tu lancha. que no volviéramos a coger el Cac"alote. . el relo$ero y corredor de comercio. (l volver de nuestras expediciones. (l domingo siguiente se lo volvíamos a robar. no llegamos a poner a lote el barco construído por )aracas. #ntonces Selayeta. )omo decorativo. :n día nos decidimos a pasar la barra. en este arenal se pescaban anguilas.ndependencia. Gnicamente alguna vez nos recomend".ientras veía que entrábamos en el bote. a 4hacu se le había pasado la rabieta. a prestarnos una chanela de Sapiain. Nosotros. y él. . y casi comenzaba a llorar de rabia. hacía como que no se i$aba% pero cuando pasábamos por delante del agu$ero de )aracas. y desde entonces perdimos el miedo y entrábamos y salíamos del puerto con el Cac"alote. encontramos en una un gran ca*"n de bronce% pero hicimos los tres $uramento de no comunicar a nadie nuestro hallazgo. (l principio le dábamos al guardián alguna moneda para tenerle contento% pero luego le cogíamos la lancha sin decirle nada. en hilera. y una peque*a gruta por donde brotaba un manantial. Selayeta. ?ecalde y yo. :na de las orillas la ormaba un arenal angoso. <Llora. 4i el puerto no tenía nada que ver.

. llevando en sus rá agas gotas de agua.rayburu. iluminando con una luz cadavérica el mar lleno de espuma y de color de barro.STELLA . y una barra amoratada se destacaba en el horizonte% el viento soplaba con uria. antes de entrar en clase en la #scuela de Náutica. Selayeta. ?ecalde y yo no entrar en clase. y otro patr"n. )ontemplábamos atentos el tel"n gris de la bruma. @omamos el camino del borde mismo del acantilado% las olas batían allí aba$o haciendo estremecerse el monte. ?ecalde el +ravo. :na goleta acababa de encallar detrás del monte . sali" el sol. Hacía un tiempo obscuro. padre de nuestro camarada Foshe . y el mar se divisaba a ratos con una pálida claridad que parecía irradiar de las aguas. vino ?ecalde. y. Las masas densas de bruma volaban rápidamente por el aire. y nos llam" a Selayeta y a mí. tendría yo entonces catorce o quince a*os. La niebla iba ocultándolo todo. tras de un golpe urioso de viento. el cielo estaba plomizo. &e pronto.ARIS< :na ma*ana de oto*o.zarra hasta escalar su cumbre. corriendo.zarra.8I EL NAU-RA?IO DEL . )on aquella claridad de eclipse vimos entre las olas la lancha que intentaba acercarse a la goleta encallada.ari. llamado Surbelcha. B/#s tu padre el que va de patr"n0Ble pregunté yo a ?ecalde. nos dirigimos por el monte . cerca de las rocas de . habían salido en una trincadura para recoger a los náu ragos. &ecidimos.

registrando el horizonte con la mirada. y no hubo manera de arrancarla de allí y de poner el barco a lote. a aquellos valientes. )reímos que la trincadura había desaparecido en el mar. Surbelcha tenía los nervios de acero. y se desasi" violentamente del casco del buque perdido y se hundi" entre las espumas. Los dos hombres y la mu$er desaparecieron de la cubierta. 7oco después los náu ragos estaban en tierra irme. durante mucho tiempo. y aconse$aron al capitán bret"n que aprovechara la carga y abandonara lo demás. La quilla estaba hincada entre los pe*ascos de . era el práctico que conocía me$or la costa y los arreci es. dándose cuenta del peligro antes que el capitán. dos hombres y una mu$er accionaban y gritaban. La lancha se ué acercando al costado de la goleta. Surbelcha. y una precisi"n de algo matemático. compuesto de elástica de lana de punto y pantal"n y chaleco con botones amarillos. Los remos se hundían y se levantaban rítmicamente% a veces los remeros daban una pasada para atrás. con gorra% el otro. Surbelcha seguía inclinado sobre su remo y la lancha avanzaba hacia el puerto. el relo$ero y corredor de comercio.BNo. 4entí verlo. con el ob$eto de no avanzar. No pudieron explicar lo que había pasado con los demás marineros. #l viento nos tra$o sus voces. . se me venía su imagen a la memoria. envuelto en el sudeste. sin duda esquivando alguna roca. #speramos con ansiedad. vestido de negro. el cabo de miqueletes del puerto de la carretera de #lguea particip" al comandante de L'zaro que en la pe*a llamada Leizaz%icua encontraron el cadáver de un hombre de unos cuarenta a*os de edad. desde las rocas. vie$o. se entendi" con ellos. Los prácticos desistieron de la empresa. es SurbelchaBme di$o él. #l atalayero. #ran bretones. &ías después. &e los dos hombres. de sotabarba. 4in duda la tripulaci"n del barco. >uince días después. -estía el cadáver. Sapiain. >uedaba otra di icultud5 el pasar la barra. (parecía calzado s"lo en el pie derecho% le altaba la mano del mismo lado y tenía el rostro carcomido. Selayeta y yo llegamos a la punta del muelle en este momento. se intent" sacar de los escollos al *tella Maris1 pero ué imposible. encorvado hacia adelante. estuvo s"lo un momento $unto a ella. uno era alto. porque después. ?ecalde. tra$e de marinero. durante alg'n tiempo. y era de la matrícula de >uimper. :n movimiento a destiempo. La goleta se llamaba *tella Maris. llevaba el remo que hacía de tim"n. arro$ado por las olas. pasado el temporal. #n la cubierta del barco encallado. ué dando instrucciones con la bocina a Surbelcha. La mu$er llevaba un ni*o en brazos. y la lancha pas" sin di icultad. peque*o y moreno. y la lancha se estrellaría entre las rocas. (sí se hizo% cuando me$or" el tiempo unos cuantos hombres descargaron el barco y lo desmantelaron. 9las como montes y nubes de espuma ocultaban. que choc" con alg'n arreci e y se ué a pique. se apoder" del bote. (llá estaban% los vimos entre la niebla.rayburu. no hablaban mas que su idioma y algo de rancés.

zarra produciendo un estruendo espantoso y llenándolas de espuma.ríamos dos remando y uno en el tim"n. la hermana mayor de las rocas del . 4alimos del puerto% el horizonte se presentaba nublado.zarra. (l exponer mi plan a Selayeta y a ?ecalde les produ$o a los dos entusiasmo y asombro. con algunos agu$eros. ( pesar de las seguridades de ?ecalde. iba quedando más turbio. i$amos para el domingo siguiente nuestra expedici"n. y que no volveríamos hasta la noche. que desde el mar parece un torre"n en ruinas. pan y una botella de vino en el &uezurrec"a%e del muelle% ba$amos al rinc"n de Cay erdi donde guardaba sus lanchas 4hacu% desatamos el Cac"alote y nos lanzamos al mar. y me veía ba$ando al insondable abismo con una velocidad de veinticinco millas por minuto. por una casualidad. y nos reemplazaríamos para descansar. me vestí y me dirigí de prisa hacia el pueblo. #l domingo. y comenzamos a doblar el . @enía la ilusi"n de que. de buen tiempo.zarra a larga distancia de los arreci es. !a decididos. porque el cielo estaba obscuro y la mar algo picada% pero ?ecalde a irm" que aclararía. me levanté de la cama. &ecidimos esperar a que cesaran las lluvias% tuvimos que aguardar todo el invierno.8II NUESTRA ?RAN A&ENTURA )uando vi que el *tella Maris quedaba abandonado. !o advertí por la noche a mi madre que íbamos los amigos a #lguea. Selayeta di$o que quizá uera me$or de$ar la expedici"n para otro día. llevaríamos a bordo el ca*"n enterrado en la cueva pr"xima al río. que bailaba sobre las olas como un cetáceo $ovial. ?ecalde y Selayeta me esperaban en el muelle. 7asamos por delante de . :n día de marzo. !o me acordaba de las antasías de !urrumendi acerca de la sima que hay en aquel sitio en el mar. atada a una cuerda. lo pondríamos a lote. al amanecer. se me ocurri" el proyecto de ir hasta él y reconocerlo. en rá agas violentas% las olas batían las rocas del . pudiese quedar a lote. . sábado por la tarde. . #l viento soplaba con uerza.rayburu. más gris% había pocas traineras y lanchas de pesca uera del puerto. y un achicador consistente en una pala de madera para sacar agua. y nos ale$aríamos de L'zaro disparando ca*onazos. Las antasías que edi icamos sobre el *tella Maris no tenían in. la pe*a grande. negra. compramos queso. el cielo no aclaraba% por el contrario. en cuyo ondo brillaba el azul del cielo% pasamos la barra en nuestro Cac"alote. Llevábamos un ancla peque*a de cuatro u*as.

#stábamos emocionados% Selayeta y yo. ( medida que avanzábamos en el canal. avanzamos despacio. y ?ecalde y yo. y quería penetrar por él para acercarse a la goleta. 4abía que había un canalizo estrecho. produciendo un ruido violento como el de un trueno. tácitamente. Foshe . Las di icultades y el peligro le excitaban. mientras apretaba con el bichero5 B<#h= 7arad. ! nosotros metíamos las palas de los remos en el agua. Las olas saltaban sobre las pe*as con tal uerza que. los dos más reacios nos decidimos a obedecerle. casi inm"vil. ?ecalde no era de los que retroceden. pero nada di$imos. B<)iad= <)iad=AAgritaba. #l aspecto de la goleta con los mástiles rotos. cerca de nosotros. Selayeta grit". #l bote iba rasando la roca. . creo que hubiéramos vuelto a L'zaro con mucho gusto. Nos detuvimos. . Selayeta se puso a proa con el bichero. se cubría de meandros de plata. )uando nos vimos en seguridad nos miramos satis echos. @erco. #stábamos a veinte pasos del barco. (lrededor. al caer la espuma en copos blancos como nieve líquida. pero sin arrebatos. Hubo un instante en que no pudimos contrarrestar el impulso de una ola. lastimoso. más le$os parecía completamente negro. unas veces remando y otras empu$ando contra las rocas.uchas veces en ilamos la entrada del canal% pero al ir a tomarlo nos desviábamos. #l mar chocaba contra las pe*as y sobre el costado del barco. !o vi que de la popa colgaba una braza de cuerda% salté de pe*a en pe*a y comencé a escalar el *tella Maris a pulso. y. por contraste. B/>ué pasa0 BHay que pararse.ari era hábil y marino de instinto. 7erdemos ondo. las gaviotas comenzaban a revolotear en derredor nuestro. el mar iba quedando más tranquilo% el agua verdosa. ?ecalde nos mandaba aguantar en sentido contrario para detenernos. 7roponiéndole volver no le hubiéramos convencido. entre los arreci es. de cuatro o cinco brazas. tumbada sobre una banda como un animal herido en el coraz"n. expuestos a hacernos pedazos. &e pronto. todo el mar estaba blanco% en cambio. nos calaba la ropa. lanzando gritos salva$es. era triste. resistiendo todo lo posible. y entramos en el canalizo rasando las rocas. envueltos en nubes de espuma.)omenzamos a acercarnos al *tella Maris.

@omamos posesi"n. #n la parte donde no llegaba el agua se amontonaban excrementos de pá$aros. desencuadernada.(l asomarme por la borda. #l *tella Maris estaba hundido por la proa y levantado por la popa. chirriando% no se tocaba nada que no se desmoronase% algunos mano$os de maromas. . que ataron al Cac"alote. La cubierta se hallaba ra$ada a consecuencia de haberse venido aba$o los palos y las poleas. ?ecalde. deshecha y humedecida por la marea. 4e puede subir. como serpientes enroscadas. saltando como yo. BNadaBdi$e yoB. (lgunas de aquellas uriosas aves me atacaban a picotazos y revoloteaban alrededor de mí lanzando gritos agudos. que orce$eaba para abrir la escotilla de popa. B/4e puede andar por ahí0Ble preguntamos. y luego. B/>ué pasa0Bgrit" ?ecalde. las tablas se hallaban cubiertas de algas y de ucos y resbaladizas como una cuca*a. )on un trozo de amarra pude de enderme y hacerlas huír. y tal impresi"n me hicieron que por poco me caigo al mar. B4í. La humedad y el sol iban abriendo las maderas y derritiendo la brea% todos los hierros y argollas se hallaban roídos por el orín% la rueda del tim"n giraba todavía. Luego nos dispusimos a reconocer el barco. hay agua% pero se puede andar. solemnemente. huesos de gaviotas y plumas% cerca de la proa. . Les eché una cuerda. lleg" a conseguirlo y desapareci" por ella. B#cha esa cuerda. se pudrían sobre cubierta. una bandada de pá$aros y de gaviotas levant" el vuelo. subieron al barco. 4on pá$aros.ué lástima que no tuviéramos el ca*"n de la cueva del río para saludar con salvas nuestra primera conquista. de una piedra en otra. del *tella Maris.

#ntre los tres. #n esto oímos un cru$ido uerte. #l tiempo me$oraba% la marea comenzaba a subir% las olas verdes y mansas iban cubriendo las rocas. y. si pasaba cerca alguna lancha pescadora% pero este remedio era lento y poco e icaz. No encontramos nada% solamente Selayeta hall" un devocionario en rancés. &iscutimos nuestro programa para la tarde% decidimos ir a explorar . />ué íbamos a hacer0 /)"mo volver a L'zaro0 Selayeta propuso subirse al trozo de palo más alto de los dos que quedaban a la goleta. B)on la marea alta saldremos más ácilmenteBdi$o ?ecalde. anegados. el procedimiento un tanto humillante. al chocar el bote con alguna piedra. y di$o que teníamos que sacar el bote.rayburu. aparece distinto a como se le ve desde tierra. ( ?ecalde debi" parecerle.rayburu. los hierros y argollas. entre el barco y . B/>ué pasa0Bnos preguntamos los tres. y pedir auxilio desde allí. además. )on las emociones y el cansancio se nos había abierto el apetito. por la parte protegida del noroeste. 8III LA ?RUTA DEL I!ARRA Nos asomamos a la borda. pudimos extraer del agua la chanela sumergida% pero no teníamos uerza para subirla hasta la cubierta del *tella Maris$ y uimos llevándola hasta el lado donde no azotaban las olas. B/7odremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado0Bpregunté yo. entonces. ( veces. impreso en >uimper. la rueda del tim"n y la obra muerta. No nos pudimos dar cuenta de lo que ocurría. rechinaban como con una protesta de malhumor. la despensa y la bodega. su$eto a la amarra. desde el mar. se había abierto. sentados en la popa. #ste pe*"n. que se lo guard". los devoramos pronto.+a$amos los tres y registramos el camarote principal. #l Cac"alote estaba hundido. pues tiene una peque*a playa y unos cuantos zarzales que crecen entre las rocas. se tendía por el plano inclinado de la cubierta y se retiraba con un suave murmullo. 4acamos el pan y el queso y. tirando de la amarra. y avanzaban cada vez más cerca de nosotros% el agua entraba por las aberturas de la proa del *tella Maris. 4in duda. . un golpe de mar violento hacía estremecerse a todo el barco.

(sí de$amos el bote, medio atado, medio sostenido en el agua. ?ecalde se desnud", se descolg" por un trozo de escala hasta sostenerse en unas rocas, y él empu$ando, y Selayeta y yo tirando de la cuerda, logramos poner la lanchita a lote. ( mí me daba espanto ver a ?ecalde en medio del agua, y le di$e que subiera, pero él a irm" que no corría el menor peligro. #l Cac"alote tenía entre las costillas una ra$adura como de un palmo de larga. B#chadme trozos de cuerdaBdi$o ?ecalde. Le echamos todos los que pudimos encontrar, y ue rellenando la abertura hasta cerrarla por completo. )omo las cuerdas estaban empapadas en brea, servían muy bien. &espués, cuando concluy" de cerrar la vía de agua, di$o5 B&adme la ropa. Le echamos la ropa, y se ue vistiendo despacio. B(quí no podemos ir más que dosBa*adi"B. #sto no resiste más% uno que reme y otro que vaya achicando el agua y teniendo cuidado de que no se abra el boquete. />uién de vosotros va a venir0 B&ilo t'Bcontest" Selayeta, no muy entusiasmado. B+ueno% que venga 4hanti. /&"nde está el achicador0 B&ebe estar en el bote, si no se ha ido al aguaBle di$e yo. B4in achicador no podemos hacer nadaBmurmur" ?ecalde. Lo buscamos, y lo vimos lotando a poca distancia. B-amos, ba$aBme di$o ?ecalde. ,e descolgué, un poco emocionado. La posibilidad de ir a explorar la gran sima negra de que hablaba !urrumendi se iba haciendo cada vez mayor. ,e veía como aquel marinero del *tella Maris, que el mar había arro$ado a una pe*a, con la cara carcomida y sin una mano. BHasta salir de las rocas rema t'Bme di$o ?ecaldeB% yo guiaré. )omencé a remar% miraba con terror el suelo del bote, que se iba llenando de agua. ?ecalde dirigía% la marea estaba en su pleno% pasamos por encima de los arreci es, sin el menor contratiempo. &e$amos ;rayburu a un lado y nos dirigimos hacia el .zarra. (l salir de entre las pe*as, en donde se rompían las olas, cambiamos de sitio. B(hora, yo remaréBdi$o ?ecaldeB% t' no hagas mas que ir achicando. #ra tiempo, porque el bote iba haciendo agua% tenía yo los pies y los pantalones mo$ados. ,e puse a traba$ar con el achicador, con brío, y conseguí que el nivel del agua dentro del bote disminuyera muchísimo. 7ensábamos dar la vuelta al monte .zarra y atracar en la punta del ;aro. )uando se cans" ?ecalde de remar, le substituí yo. No quería mirar a tierra, para no ver la distancia que nos separaba.

(demás, nos encontrábamos en rente de la gruta del .zarra, de que tanto hablaba !urrumendi, y nos daba cierto temor. (l cambiar de sitio no sé qué hicimos% el tap"n de la abertura debi" moverse, y empez" a inundarse de nuevo el bote. ?ecalde se agach" e intent" cerrar la vía de agua, pero no lo consigui". !o de$é de remar. B&ame el pa*ueloBme grit" él. Le di el pa*uelo. B( ver, la boina. Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situaci"n desesperada en que nos veíamos. ?ecalde cerraba el agu$ero por un lado, pero se le abría por otro. 4udaba sin conseguir su ob$eto. B/4abes andar0Bme di$o, ya comenzando a asustarse de veras. B,uy pocoBcontesté yo, con un estoicismo siniestro. ?ecalde persisti" en sus tentativas, y lleg" a impedir que siguiera inundándose el bote. #stábamos a unos doscientos metros de la gruta de .zarra. BHabrá que ir directamente a la cuevaBdi$e yo. B<( la cueva= /7ara qué0Bpregunt" ?ecalde, sobresaltado. BNo habrá más remedio. 4i no se nos va a abrir el Cac"alote antes de llegar a la punta del ;aro. B4í, es verdad% vamos. )omencé a remar despacio, con cuidado, haciendo la menor violencia, para que no saltaran los tapones del bote. !o miraba a ?ecalde, y ?ecalde miraba el agu$ero enorme del .zarra, que iba haciéndose más grande a medida que nos acercábamos. -eía el terror representado en los o$os de mi compa*ero. La sima abría ante nosotros su boca llena de espumas. ,e es orcé en hablar tranquilamente a ?ecalte y en convencerle de que toda la antasmagoría atribuída a la gruta era s"lo para asustar a los chiquillos. )uando yo me volví me quedé sobrecogido. (quello parecía la puerta de una inmensa catedral irregular edi icada sobre el agua. &os grandes la$as de pizarra negra la limitaban. Nos acercamos% nuestro estupor aumentaba. ;uimos bordeando algunas rocas de la entrada de la cueva5 extra*os y antásticos centinelas. ?ecalde, en el ondo mucho más supersticioso que yo, no quería mirar. )uando le insté para que contemplara el interior de la gruta, me di$o rudamente5 B<&é$ame= !o, al ver aquella decoraci"n, comencé a perder el miedo. ,iraba con una curiosidad redoblada. #l momento de acercarnos a la entrada ué para nosotros solemne. &entro de la gruta negra todo era blanco% parecía que habían metido en aquella oquedad los huesos

de un megaterio grande como una monta*a% unas rocas tenían igura de tibias y metacarpos, de vértebras y es enoides% otras parecían agu$as solitarias, obeliscos, chimeneas, pedestales sobre los que se adivinaba el per il de un hombre y de un pá$aro% otras, roídas, tenían el aspecto de verdaderos enca$es de piedra ormados por el mar. Las nubes, al pasar por el cielo aclarando u obscureciendo la boca de la cueva, cambiaban aparentemente la orma de las cosas. #ra un espectáculo de pesadilla, de una noche de iebre. #l mar hervia en el interior de aquella espelunca, y la ola producía el estruendo de un ca*onazo, haciendo retemblar las entra*as del monte. ?ecalde estaba aterrado, demudado. B#s la puerta del in iernoBdi$o en vascuence, en voz ba$a, y se santigu" varias veces. !o le di$e que no tuviera miedo% no nos pasaba nada. #l me mir", algo asombrado de mi serenidad. B/>ué hacemos0Bmurmur". B/No habrá sitio donde atracar0Ble pregunté. Las paredes, hasta bastante altura, eran lisas. ?ecalde, que las miraba desesperadamente, vi" una especie de plata orma, que seguia ormando una cornisa, a unos tres metros de altura sobre el agua. Nos acercamos a ella. B( ver si cuando estemos cerca puedes saltar arribaBme di$o ?ecalde. #ra imposible% no había saliente donde agarrarse y el bote se movía. B/4i echáramos el ancla0Bme pregunt" mi compa*ero. B/7ara qué0 (quí debe haber mucho ondoBcontesté yo. ,e acordaba de lo que decía !urrumendi. B/>ué hacemos entonces0 /4alir de este agu$ero0Bpregunt". ?ecalde estaba deseándolo. B#cha el ancla ahí arriba, a ver si se su$etaBle di$e yo, indicando aquella especie de balc"n. Lo intentamos, y a la tercera vez uno de los gar ios qued" entre las piedras. 4ubí yo por la cuerda a la plata orma, y después él. &esenganchamos el ancla, por si la cuerda nos podía servir, y descansamos. #stábamos sobre una cornisa de piedra carcomida, llena de agu$eros y de lapas, que corría en pendiente suave hacia el interior de la cueva. :nos pasos más adentro, en su borde, habia un tronco de árbol, lo que me di" la impresi"n de que esta cornisa era un camino que llevaba a alguna parte. #l Cac"alote, abandonado ya, lleno de agua, comenz" a marchar hacia el ondo de la gruta, di" en una piedra y se hundi" rápidamente.

!o me adelanté unos metros. La cornisa en donde estábamos se continuaba siempre con aquel tronco de árbol carcomido en el borde. B-amos a ver si de aquí se puede salir a alg'n ladoBdi$e yo. B-amosBrepiti" ?ecalde, tembloroso. ?ealmente, si no teníamos salida, nuestra situaci"n, en vez de me$orar, había empeorado. (vanzamos con precauci"n, a irmando el paso% al principio se veía bien, luego la obscuridad se ué haciendo intensa. Las olas entraban y hacían retemblarlo todo% rugían uriosas, con su voz ronca, en medio de las tinieblas, y aquel estrépito del mar parecia una algarabía in ernal de clamores y de lamentos. ( los treinta o cuarenta pasos de negrura comenzamos a ver delante de nosotros una pálida claridad. 4e adivinaban a esta luz incierta las pirámides a iladas de las rocas, las estalacitas blancas del techo y, aba$o, el mar, hirviendo en espumas, seme$aba una aglomeraci"n de monstruos de plata revolviéndose en un torbellino. #ra realmente extraordinario. #l choque de las olas hacía temblar las rocas, y su ruido iba repercutiendo en todos los agu$eros y an ractuosidades de la gruta. B,ira, miraBle di$e a ?ecalde. ,i amigo, temblando, murmur"5 B4hanti, volvamos atrás. BNo, noBle contesté yoB. (quí debe haber un agu$ero por donde viene la luz. #l tronco de árbol del borde de la cornisa indicaba que en otro tiempo había andado por allí gente. 4eguimos avanzando y salimos deba$o de una chimenea inclinada que ormaban dos la$as de pizarra. >uedaban restos de tramos de una escalera. ?ecalde, más ágil que yo, trep" hasta arriba, y yo subí después de él, ayudándome de la cuerda. #stábamos entre las rocas del .zarra% nos altaban unos metros para llegar hasta el camino del acantilado. ?ecalde me con es" que pas" momentos de miedo terrible en aquella maldita cueva. !o intenté convencerle de que dentro de ella no habia nada extraordinario mas que $uegos de luz y de sombra. La ila de troncos de árbol que habia en el camino indicaba que por allí se habian hecho desembarcos de armas o de contrabando en otras épocas. +a$amos del .zarra y salimos por entre las pe*as a la punta del ;aro. ?ecalde sabía que en un peque*o ondeadero, labrado entre las rocas del promontorio donde se levantaba la torre solía haber una barca que el torrero utilizaba para pescar% uimos allá y encontramos la lancha% pero estaba atada con una cadena. Llamamos en el aro, y una vie$a nos di$o que el torrero habia ido a #lguea. 7or otra parte, el que tenía la llave de la cadena de la lancha era un se*or que vivia en la primera casa de .zarte. B#ste se*or estará ahora en la playa. .dos por el arenal y lo encontraréis. (vanzamos por la playa de las (nimas. 7rimero encontramos un hombre alto, ro$o, con patillas cortas, a quien explicamos lo que nos pasaba y que no pareci" entendernos.

:na hora después volvían. 7arece que no. cansados. pero el se*or nos di$o5 B-osotros quedaos ahí.ari ?ecalde comenz" a mirarme con gran estimaci"n. -olvimos a explicar lo que nos pasaba y el se*or se levant" y habl" con el hombre alto. la ni*a.#ste hombre se reuni" con nosotros y uimos $untos más le$os. BNo creáisBsolía decir a los condiscípulosB.rayburu. después de tantos a*os. #l se*or se puso al tim"n.i madre y la Iñure se hacían cruces. donde estaba un se*or con una ni*a. sin duda. y la lancha comenz" a marchar rápidamente hacia . . Los tres aventureros reunidos volvimos a L'zaro.aro% el se*or desat" la barca y él y el hombre alto entraron en ella.zarra le parecía. suelo so*ar que voy en el Cac"alote por la entrada de la cueva del .zarra y que no encuentro sitio donde atracar. B<>ué chico= <>ué chico=AAdecían las dos. el hombre iz" la vela. que me despierto estremecido y ba*ado en sudor. . pero 4hanti es muy valiente. y tal espanto me produce la idea. . #l vie$o nos pregunt" nuestros nombres. Luego. una gran superioridad. &esde aquel día Foshe . #n mi casa no pude ocultar la aventura% tuve que contarlo todo. y cuando yo le di$e el mío se qued" mirándome i$amente.uchas veces. #l no haberme asustado tanto como él en la cueva del . trayendo a Selayeta. ?ecalde y yo nos acercamos al ondeadero de la punta del . los dos hombres. destrozados. Nosotros íbamos a embarcarnos.

.anchester a )ádiz. en el bergantín Caridad.i abuela y don )iriaco decidieron enviarme a navegar como agregado.ilipinas.IS PRI. sin duda.ilipinas a )ádiz.i abuela y mi madre no quisieron.zarra y demostré que en ella no había nada maravilloso. era también muy atildado y muy pulcro. @ardamos más de dos meses% no uimos en línea recta5 ba$amos a las )anarias.anchester y de . !o conté de mil maneras distintas las impresiones que se experimentaban en la cueva del . y. Hablaba con un acento entre vascongado y andaluz. en la )ella 2izca3na. tra$e blanco. La ragata me pareci" un sal"n. tan arreglada estaba. . &e )uba volvimos a . sino restos del paso de contrabandistas. me entregaron en manos de don )iriaco (ndonaegui. y hubo que pagar el Cac"alote a Sapiain. ( la vuelta de este via$e me embarqué con don )iriaco en )ádiz. el relo$ero y corredor de comercio. casi todos vascos. con el capitán :rdampilleta.EROS &IAJES Nuestra aventura ué muy sonada en Lúzaro1 todo el mundo se enter". como su barco. Llevaba casi siempre sombrero de pa$a. &on )iriaco había comenzado su carrera de marino de la misma manera. pero en lo demás estaba poco enterado. 7ara nosotros no era cosa de avergonzarnos% los chicos nos admiraban. y desde allí nos encaminamos a las (ntillas. y era $usto hiciese por mí lo que uno de mi amilia había hecho por él. y después de los exámenes en la #scuela de Náutica. intercalando palabras ilipinas% tipo de marino a la antigua. Le gustaba la . se avenían bien y no había ri*as. cuando hacía buen tiempo. una delicia5 se $ugaba a las cartas y se contaban cuentos de bru$as y de piratas.i via$e como agregado ué desde Liverpool a la Habana. con mi abuelo. capitán de una ragata de la derrota de )ádiz a . &espués le acompa*aría a don )iriaco en la derrota de )ádiz a . tras este via$e de un a*o o a*o y medio.ernando para concluír mis estudios de náutica. Los marineros. ni mudarse% en cambio. ya grises. de$arme envanecer con esta aura popular. &on )iriaco. me quedaría en 4an . #n el bergantín aquél el aprendiza$e era terrible% no se comía apenas.ilipinas y de . ni se podía dormir. . conocía muy bien su derrota.LIBRO SE?UNDO JU&ENTUD I . patillas cortas. tan limpia.

que pensábamos encontrar hacia los paralelos IMX " LRX% pero no tuvimos suerte. y la noche ué espléndida. después haría un par de via$es y luego don )iriaco se retiraría. Hubiese querido ir a L'zaro. el mar estuvo como una llanura inm"vil de cristal undido por el sol. La mayor parte de la tripulaci"n la ormaban chinos que no celebraban este día. &e la escuela de 4an . entramos en la bahía de . como el via$e en este tiempo era para don )iriaco un éxito.ilipinas en marzo. y en todo el resto del via$e uimos padeciendo borrascas y tiempos duros.ernando y me llev" a casa de una se*ora conocida suya en esta ciudad. hasta hallar los vientos del oeste y poder cortar las calmas del tr"pico de )apricornio% doblamos el )abo y uimos dando una gran vuelta por el mar de las .ilipinas se hacía por el )abo de +uena #speranza. . (l doblar el )abo de +uena #speranza luchamos con una violenta tempestad. Los días que pasé en . para que me tuvieran de huésped. @ardamos en toda la travesía cinco meses.olucas. cua$ada de estrellas re ulgentes. uimos con la monz"n del sudoeste a entrar en el mar de las . atravesamos las calmas ecuatoriales y paramos en )abo -erde. pero el curso empezaba.ernando saldría piloto primero. en vez de volver por el estrecho de la 4onda. pasamos por el estrecho de 1ilolo y luego por el paso de 7itt y el estrecho de 9mbay. #l capitán me present" en la escuela de 4an .anila disparando cohetes. después de una tarde so ocante. +a$amos por la costa de C rica a buscar los vientos alisios. y. 4alimos de . y no tenía motivos mas que para estar contento. )ontinuamos hacia el sur. en direcci"n del estrecho de la 4onda.ndias. y varias veces me pregunt" si no tenía a ici"n a la poesía o al baile% pero sin duda mis aptitudes no iban por ese camino. y el via$e a . La primera Nochebuena a bordo la pasé en el 9céano Wndico.ciudad y la vida social. Había estudiado en -ergara y sabía tres cosas no muy recuentes entre los marinos mercantes5 sabía latín. (travesado el estrecho de la 4onda. de$ándome que le substituyera en el mando de la )ella 2izca3na. para llegar lo más pronto posible a la regi"n de los alisios. &esde aquí hicimos rumbo. sentí un verdadero placer. y. sabía bailar y sabía hacer versos. nos quedaba poca distancia.anila se deslizaron para mí rápidamente% todo lo encontraba nuevo y lleno de interés% era un chico. y don )iriaco opin" que no debía perder ni un día de clase. que por poco no nos arrastra hacia los escollos del continente a ricano. 4alimos de )ádiz% aun no se había pensado en abrir el istmo de 4uez. &e día. &on )iriaco quiso completar mi educaci"n. 7ero los espa*oles vascongados y andaluces estuvimos bebiendo y cantando hasta muy entrada la noche. )uando pisé )ádiz.

B<#h. )epeda y )ompa*ía. . #l se*or don . me vestí y me acicalé todo lo posible. vestidos de día de iesta. .ar y seguimos por una calle pr"xima a la muralla. B(quí esBdi$o.II HISTORIA DE LA . 4hanti=AAme di$o don )iriacoB. . una vascongada. y don )iriaco se detuvo delante de una casa grande. paisana nuestra. propietaria de la ragata que mandaba don )iriaco y de otros muchos buques. ya es hora. y me di$o5 -ente a dormir al barco. &uermes como un lir"n.enchaca y después con don .ermín .a*ana tenemos que ir a )ádiz. Llegamos cerca de la (duana. don )iriaco se present" en mi casa. Lleva el tra$e nuevo. en 4an . por la tarde.atías )epeda. un almacenista. @e voy a presentar en casa de )epeda.BELLA &I!+AÍNA< #l primer sábado del curso. socio del primer marido. nos esperaban en el bote% entramos don )iriaco y yo. y nos dirigimos al puerto de )ádiz. con miradores. casada primero con . &esembarcamos en el muelle.uimos al barco. pasamos la puerta del . dormí yo en mi camarote y por la ma*ana me despertaron dos golpes en la puerta. #n el camino mi capitán me explic" en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la se*ora de )epeda.e levanté. .ernando. Los marineros de la ragata.atías )epeda era el socio principal de la 4ociedad naviera -ascoA (ndaluza.

4in duda. !o. 4olamente me dirigi" una rase. no es necesario. una mu$er opulenta. y hasta pretendi" ser ocurrente% a mí no me mir". la nariz chata. #speramos un rato y apareci" la due*a de la casa. y. &o*a Hortensia di$o al criado5 B&ígale al se*or que le esperamos para almorzar. subimos la escalera monumental. una muchachita de catorce o quince a*os. acompa*ada de una criada vie$a. &on )iriaco. y result" cosa no muy rara entre vascongados. en )ádiz. le habl" a do*a Hortensia de mi amilia. recorriendo un pasillo.. el no tener cincuenta a*os. hecho un tonto0 No. &on )iriaco estuvo muy cortesano con ella. &olorcitas. porque a mí me pareces todavía un chiquillo. que teníamos un apellido com'n.atías era una impertinencia. #stábamos hablando cuando entr". llegamos a un sal"n inmenso. Nos recibi" con gran amabilidad. hermosísima. B#s muy posibleBrepuse yo. B&ebemos ser parientesBdi$o ella. B7ues si eres algo pariente mío. do*a Hortensia.. de mis antepasados. enlosado de mármol. &o*a Hortensia sentía una extremada debilidad por las preeminencias nobiliarias. #l se*or )epeda no era un hombre simpático ni mucho menos% tenía la cara dura. Llam" el capitán% un criado abri" la cancela y nos pas" a un patio con el suelo también de mármol. no había tratado a ninguna mu$er y era naturalmente tímido. de o$os más negros y de tez algo más morena. &on )iriaco estuvo con ella como un vie$o galante de la corte de -ersalles. .atías )epeda y ué presentado a él. porque aquí. )on don )iriaco el se*or )epeda estuvo muy atento.edia hora después vino don . exagerando un poco. $uanetuda. ?ealmente. (l oír los detalles de nuestro preclaro abolengo. el techo encristalado y las galerías con arcadas. le di$e que me alegraría de esta con ianza por su parte. la rente peque*a y el bigote corto y cerdoso. para don . .e encontraba en la edad del pavo. turbado. la amabilidad de la bella se*ora aument". . no te choque que te hable de t'. de nuestra casa solariega de L'zaro. Lo cruzamos. con grandes espe$os y medallones. @enía una gran movilidad en la expresi"n y mucha gracia hablando. te van a tomar el pelo. /Habrá que decir que yo estuve en su presencia torpe.. preciosa.#ntramos en un portal altísimo. completamente con undido y turbado. y ésta me escoci"5 B@en cuidadoBme di$oB. &olorcitas se parecía a su madre% pero era más peque*a de estatura. 7recedidos por el criado. la hi$a de do*a Hortensia. el vie$o capitán era un hombre de sal"n.

una comida para gente que comprende lo trascendental de la misi"n de engullir. . #l due*o del colmado y don )iríaco discutieron detalladamente los platos.atías. no. B@' verás. &espués de recorrer la casa subimos la azotea y estuvimos contemplando la bahía de )ádiz. era muy hermosa y no .&espués de almorzar. B-amos. y. &espués vinieron unas cuantas amigas de &olorcitas. pilotín% te he presentado a Hortensia y a don . llam" al due*o. +ebimos los dos. don .uy bienBcontest" el capitánB.atías y don )iriaco se retiraron para hablar de negocios. BNecesito una hora para preparar todo esoBdi$o el monta*és. entusiasmado. #sto halagaba su vanidad. inundada de sol. B. B7ueden ustedes dar una vuelta si quieren. #n los testeros se veían espe$os de toda la pared. y le recomend" una comida escogida. !o conté lo me$or que pude mi via$e con don )iriaco.aría. B<&emonio= @iene historia. de pronto. 4e traslucía allí un verdadero delirio de grandezas5 el suelo era de mármol. y en los pasillos se levantaban estatuas y uentes de alabastro. porque te pueden servir. /7ara qué0 @ráigase usted una botella de manzanilla de 4anl'car y unas aceitunas. ?ota y 7uerto ?eal. y salí con don )iriaco. 4u padre era un contramaestre a quien llamaban el 1riego.e despedí de todos. me di$o don )iriaco5 B. un monta*és amigo suyo. los salones vastísimos. 4hantiBme di$o. de un pueblo pr"ximo a +ilbao. Hortensia es vizcaína. no podía comprender la di erencia que existe entre la ostentaci"n lu$osa y el buen gusto. !o estuve hablando con do*a Hortensia. que se mostr" muy amable conmigo. (quí tienes que quedarte durante un a*o% no conoces a nadie y es conveniente que. BNo. La casa era enorme. #l ama de la casa me advirti" que todos los domingos y días de iesta estaba invitado a comer allá. 4i no iba. B#spérate. 7robablemente lo sería% alg'n aventurero que lleg" al pueblo y se cas".uchas gracias=AArepuse yo. puedas dirigirte a alguien% pero te voy a contar la historia de Hortensia para que sepas a qué atenerte. #l vie$o capitán me llev" a un colmado de la misma calle de la (duana. y do*a Hortensia y &olorcitas quisieron ense*arme la casa. en caso de necesidad. ( media tarde don )iriaco me llam".ira. de bergantines y de goletas. Le concedemos a usted la hora. B<. las salsas y los vinos. &olorcitas tra$o un anteo$o y miramos el 7uerto de 4anta . y quedé maravillado. llena de ragatas. con techos pintados e historiados% los miradores tan anchos y espaciosos como si ueran otras habitaciones. preguntarían por mí y me llevarían a la uerza. La bella Hortensia tenía pretensiones. !o entonces aun no había visto nada.

enchaca. 4i quieres saber c"mo es una mu$er. @e lo dice un vie$o. primeramente no te enamores de ella% después est'diala con tranquilidad.enchaca estaba en . el que concebía los proyectos% )epeda resolvía los detalles y las di icultades prácticas. y. capaz de cosas buenas y de cosas malas.enchaca era un hombre exaltado. se escap" del pueblo. capitán de barco metido a comerciante en )ádiz.. y ésta. que era voluble.enchaca le impuls" a los negocios y los dos ganaron millones. #l uno completaba al otro. don )iriaco. )omo iba diciendo. no me parece de tontos. no quiso verlo ni reconocerlo. #l sexo es una indicaci"n muy vaga y las variaciones son in initas. 9 su mu$er o nada. a pesar de que . .enchaca no estaba dispuesto a casarse. )epeda lleg" a )ádiz. y cuando la conozcas bien . B@rataré de seguir su conse$o. por serlo. B/7ero t' sabes por qué medio ha hecho )epeda su ortuna0 BNo. con ideas geniales.enchaca era el hombre de iniciativa y de brío. #n esto.quería casarse con un cualquiera. B7ues con su ísico. no creas nada de lo que digan ellas. . No creas que una mu$er es. #lla di$o que no a todo. brutal. #n el momento del matrimonio. )epeda era naturalmente tímido con su dinero% . con lo que qued" viudo y riquísimo. ni tampoco a de$ar a Hortensia. con su ísico. de ca é y de cacao de la calle de la (duana% luego se cas" con la due*a. pilotín% si puedes. un amigo mi". atrevido. vendi" las $oyas que le había regalado el amante y se present" con su hi$a en )ádiz. ..ilipinas. )epeda es un asturiano que vino aquí sin un cuarto y hoy tiene una gran ortuna.enchaca. le instituy" heredero 'nico.enchaca no era un hombre completo% creía como en un artículo de e en esa simpleza de que a las mu$eres no hay que tomarlas en serio.enchaca era un hombre atrevido y lleno de iniciativas. te pasará que ya no te importará nada por ella. . . porque .. ué al pueblo. al morir. B/)on su ísico0 @iene gracia. B4i puedes. y un vie$o solter"n que ha adorado a las mu$eres% 4hanti. . por el contrario. donde acababa de morir su padre. B7ues eso. . La llen" de regalos y de $oyas. al ver su abandono.ermín . &espués de todo hacía bien.enchaca prometi" hacerla su mu$er y Hortensia cedi". )epeda es el tipo vulgar del comerciante escam"n que va marchando rutinariamente sobre seguro. encontr" a .ilipinas% Hortensia ué a ..enchaca y le oblig" a casarse con ella.atías )epeda que has visto% asociaci"n extra*a desde el punto de vista del carácter. . . B4í. y menos lo que te digan de ellas. y entr" de dependiente en un gran almacén de az'car. La muchacha. de$ando a Hortensia embarazada. débil o tímida o poco inteligente..enchaca tenía medios de comprobar que Hortensia era un carácter.enchaca se había asociado con este don . . de sus monta*as de (sturias. que era patr"n de una lancha% vio a Hortensia y se enamor" de ella. @' dirás que no es un (donis% pero la ealdad en un hombre no es casi nunca un obstáculo. nada tímida.

B#xacto. que ué exquisita. . como te he dicho. )omentamos los hechos y después hicimos honor a la cena.enchaca. $ugando con unas pistolas. B<+ah= B. @endría cerca de cincuenta a*os. la misma. 4e llama %lie!o de "istoria..enchaca desde entonces qued" más sombrío que nunca.enchaca abandon" a la muchacha de 7uerto ?eal y comenz" a vigilar a su mu$er. La hostilidad entre los dos se hizo cada vez mayor. casi un loco. . cuando se construye un buque. No era posible que a )epeda se le hubiese ocurrido aquella idea de bautizar así el barco. lo sé. #sas son cosas de todos los tiemposBconcluy" diciendo don )iriaco ilos" icamente B. .nglaterra a recogerla. 7ues cuando le entregaron el %lie!o de "istoria del barco y ley" el nombre.enchaca ya era vie$o. pilotín.enchaca. tuvo la veleidad de poner casa a una muchacha de 7uerto ?eal. no se sabe si inadvertida o intencionadamente. que han pasado. estaban concluyendo en 7ortsmouth una ragata para la 4ociedad -ascoA (ndaluza% no le altaba mas que algunos detalles. . cuando se instal" en )ádiz. se peg" un tiro en la sien y cay" muerto. #l pensamiento parti" seguramente de ella. con el in de morti icar a su socio. )omían separados y no se veían ni se dirigían la palabra. considerando este reconocimiento como un agravio a su dignidad% una palabra a tiempo hubiera reconciliado a los esposos% pero ninguno de ellos quiso pronunciarla. #lla estaba o endida pro undamente% él. y de pasear con ella en coche y regalarla tra$es y $oyas. !o nunca lo creí. B<&emonio= /)"mo se llamaba el barco0 BLa )ella 2izca3na.atías )epeda% compraron la casa de la calle de la (duana y la arreglaron. se hace un libro o cuaderno que se entrega por el constructor al primer o icial que lo manda. .antasías que se inventan. B/Nuestra ragata0 BLa misma. (l a*o Hortensia celebr" su matrimonio con don . no quiso pedir explicaciones ni reconocer su culpa. cuando un día . y en él se anotan cuantas circunstancias se han observado en la construcci"n. y al oír que su mu$er le enga*aba se enamor" de ella nuevamente. No sé si sabrás que. que pasan y que pasarán. @e he contado la historia de Hortensia para que sepas qué clase de mu$er es. con )epeda.enchaca era. . #n esto.enchaca ué a . y para que no digas sin querer delante de ella alguna inconveniencia. #ntonces ué cuando se comenz" a hablar de que Hortensia se entendía con el socio de su marido. celoso y sombrío. un exaltado.enchaca estuvo a punto de tener una congesti"n. ! alguien encontr" que la sirena del mascar"n de proa tenía las acciones de la hermosa Hortensia. y un hombre de cincuenta a*os que se enamora es como el caballo de un coche sim"n que se desboca. La situaci"n del matrimonio seguía di ícil y sin me$orar. B4í. .

atías y. #s ridículo y absurdo c"mo en la $uventud se su re por necedades sin importancia. #s una idea est"lida y mezquina. a través de su aire indi erente. #ntonces.atías me preocupaba. y se valía de ella para humillarme. él se meti" en el bote y desapareci". 4hanti= B(di"s. no sabía qué hacer y miraba desde el amo de la casa hasta los criados como a enemigos que querían humillarme.atías soltaba la carca$ada. B#ste $oven insigni icante para mí no existeBera lo que parecía querer dar a entender aquel se*or. me recibi" con rialdad y como con cierto alarde de no darme importancia. #staban preparándose para ir a misa. .ba con el coraz"n en un pu*o. y volvimos a casa. por la ma*ana. me con undía. muy recuente en #spa*a. @emía que me recibieran mal o ríamente% pero no5 mi paisana y su hi$a &olorcitas me acogieron con grandes extremos de amistad.ina. (quella est'pida insinuaci"n del se*or )epeda de que se burlarían de mí me intranquilizaba.atías y yo nos sentíamos como tipos de distinta raza.atías demostraba así su superioridad. y don . marchaba yo a casa de do*a Hortensia. creer que se demuestra superioridad burlándose de una persona ingenua con rases de doble sentido que de$an estupe acto al que ignora su signi icado. y estaba siempre en guardia. &on . !o. aunque no de una manera ostensible. creyendo ver o ensas en cualquier cosa. No pasará mucho tiempo en que seas t' el que te vayas y yo el que me quede. ( la vuelta dimos un paseo por la calle (ncha y la plaza de . Hacía como si no me notara.&on )iriaco pensaba zarpar al día siguiente% yo quise acompa*arle hasta el barco% pero él no lo permiti". ya turbado.ernandoBme di$oB. #ra muy suspicaz. razonar con libertad% no contaba con el su iciente . &on . #l no debía notar en mí su iciente respeto. por mi insigni icancia% pero yo. como todos los hombres tímidos. Lleg" don . &on . B@' vete a estudiar a 4an . le sentía hostil. #l se*or )epeda no podía discurrir. III DOLORES DE &ANIDAD #l domingo siguiente. e ectivamente. <(di"s. @enía sobre mí la venta$a de hablar castellano bien. al caer en uno de estos lazos burdos. mi adversario. por las calles de )ádiz.atías era. Nos abrazamos. y yo las acompa*é hasta una iglesia pr"xima. y el que yo me permitiese tener opini"n acerca de las cosas le producía una mezcla de c"lera y de asombro que ahora me hubiera parecido c"mica. #l encuentro con don .

que en general son tiesos y ormales.atías se re ugiaba en las anécdotas. Los ingleses. no me resulta. #l dependiente principal. 7ara suplir esta alta de ideas. o haciendo punta a los lápices lo más despacio posible para obtener el gusto de aparecer ante su amilia como atareado. &on . @enía el sentimiento del comerciante rico que considera a la mu$er como el me$or medio de lucirse. en el ondo. )omo hombre de poca delicadeza natural y de cultura rudimentaria.atías solía estar en su despacho con su gorro y su bata. sino porque consideraba que ése era su papel de hombre de negocios. don . #n la apariencia. ( &olorcitas la trataba secamente. serio. &on . y luego. por e$emplo. indelicado y. y te contestaré con lo que di$o 7eriquito 4ánchez a don Fuan .atías era el tipo del buen burgués5 bruto. porque hacía las puntas de los lápices cortas y cortaba los papeles peque*os. don .. que le conocía bien. con su mezcla de tiesura y de mandanga.. rutinario. para ser marido y padre a la inglesa. tenía que mostrarse río con su mu$er y su hi$a. un caso de pedantería y de vanidad grotescas. hacía como que se olvidaba de su promesa y de$aba a la muchacha llorando. &on . ni mucho menos. en el a*o de LJ.atías era un hombre respetabilísimo.n'mero de ideas para comparar y obtener $uicios propios% verdad es que a la mayoría de la gente le pasa lo mismo. para demostrar su autoridad sin duda. un modelo de discreci"n.atías seguía así con una velocidad de galápago.atías varias veces le prometi" llevarla al teatro. @oda rutina le parecía santa. y a veces tenía salidas de patán que le regoci$aban muchísimo. no tenía mucho cari*o por su padrastro. de ideas pro undas% en el ondo era un pobre ma$adero. tienen la venta$a de su tiesura y de su ormalidad% pero estos angl"manos del . ?o*oso para todo. #sa tendencia angl"mana que se ha desarrollado en algunos pueblos andaluces. el precedente la me$or raz"n. &olorcitas. cuando no andaba por el almacén. ! don . B#so no es asíBdecía. Hasta en eso era mezquino. no era. &on . #n el ondo estaba sorprendido de verse a sí mismo tan alto% había hecho es uerzos para convencerse de que su caudal.artínez en )ádiz.atías tenía sus manías% por e$emplo. que no dependía mas que de un matrimonio a ortunado y de la suerte. al exponer yo una opini"n cualquieraB. cada idea tosca y primitiva lleva como atornillada una serie de cuentos y de chistes. por entre hileras de sacos y de ca$as. me parecen bastante c"micos. inmoral. como era natural. dando "rdenes o paseando con las manos cruzadas en la espalda. un $erezano muy chistoso. ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos traba$os no le permitían ser puntual.. decía del se*or )epeda que se pasaba el tiempo cortando papeles para llevarlos al retrete. era obra de su talento y de su perseverancia. (quel solemne y ma$estuoso idiota creía que. hasta contar una anécdota de una vulgaridad aplastante.ediodía. era hombre de rumbo para los gastos de la casa y de la bella Hortensia. . no por ser su hi$astra y no su hi$a. #n su cabeza.

Nos quedábamos de sobremesa do*a Hortensia. . sus guantes. ?ecuerdo mis conversaciones con &olores y con una amiga suya. &espués de . con una velocidad vertiginosa% yo. recorríamos la casa. he sido siempre un poco irrespetuoso con esa respetable y honesta se*ora que se llama la 1ramática. valía tanto como el de ellos. No he podido hablar nunca el castellano rápidamente. pero sí que pensaba en &olorcitas a todas horas. su sombrero de copa y sus botas siempre cru$ientes. cualquier cosa bastaba para que la sangre me subiese a la cara. . y hay algo de verdad en esto% yo comprendía. el amor es eso. todo expansi"n. #ra la crueldad natural de la mu$er. &olorcitas y yo. La se*ora 7resentaci"n. entonces yo ya no $ugaba5 ellas $ugaban conmigo. un gesto. !o me sentía otra cosa. . íbamos al miramar. en cambio. )uando se reunía &olorcitas con alguna amiga. sino que mi alma era distinta a la suya. una vie$a muy graciosa y gesticuladora. . &olorcitas y yo $ugábamos como chicos. menos. después de almorzar.aría Fes's% debían ser algo como el $uego de un oso con dos m"nitas.oderado.atías. que solía llegar la primera.aría Fes's. con una mezcla de angustia y de c"lera. &olorcitas. palabras y muecas. don . /#namorado0 ?ealmente no sé si estaba enamorado. (demás. Las dos chiquillas charlaban haciendo monerías y gestos expresivos. a quien yo no entendía nada de cuanto hablaba. y entonces. más tarde. se marchaba al )asino . 4i ella hubiese hablado un día con un $oven y otro día con otro sin hacer caso de mí. solía venir a avisar a la se*orita &olores. que alguna de sus amigas acababa de llegar. marchaba como una gabarra cargada hasta el tope. que no s"lo no sabía el castellano. #n general.i timidez me hacía pasar unos momentos horribles% una palabra. no se contentaba con el placer de con undirme. si por cada palabra mía ellos soltaban diez o doce0 &icen que un nuevo idioma es una nueva alma. quizá no me hubiera hecho e ecto% pero veía que sus coqueterías me las dedicaba expresamente con intenci"n de morti icarme. Las amigas se contaban sus cosas al mismo tiempo. pero no tenía el valor ni la uerza para creer que mi espíritu. sobre todo en las personas muy $"venes. -eía que su ría y se alegraba. al oír aquellos muchachos. con su levita. sino que le gustaba darme celos.@odos los domingos. venían a la casa otras chicas y chicos de la misma edad. y no volvía hasta el anochecer. como buen vasco. Luego. !o estaba enamorado. subíamos a la azotea. que no tienen preocupaciones espirituales% un instinto más cercano a la crueldad y al odio que al a ecto tranquilo. a pesar de ser hi$a de vascongados. más concentrado y más sobrio. y esto me sublevaba. era tan aguda y tan redicha como una gaditana.i humildad me inducía a creerme un salva$e entre civilizados. #ntonces yo me sumía en el mutismo% /para qué hablar. &olorcitas sonreía al verme turbado.

la costa ba$a ormando una serie de arenales ro$izos hasta el 7uerto de 4anta . al avanzar la tarde. (l anochecer tomaba la diligencia en una plazoleta pr"xima y me marchaba a 4an . se rizaba apenas por el viento% en los barcos comenzaban a brillar las luces.aría. @ardábamos todo lo más posible en entrar en casa. y ella me contest" que yo le !uta'a az3. pero sí le di$e varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí. pretextaba una ocupaci"n cualquiera y me marchaba de casa de don . la hostilidad del ambiente.( veces.uchas veces. #n alguna ocasi"n que &olorcitas vi" en mí la decisi"n irme de marcharme y no volver por su casa. los montes de Ferez y de 1razalema. &olorcitas y alguna amiga suya% ellas muy elegantes. . y en el puerto resplandecía una ila de aroles% el cielo de oto*o. desde aquel sitio de la muralla. ?ota y )hipiona brillando al sol con sus caseríos blancos% luego. todo caía sobre mí con una pesadumbre de plomo.ernando comenzaban a re le$arse en el agua. Las luces de 4an . -eíamos las baterías con sus ca*ones. &esde cerca de la . violáceos al anochecer. se sinti" de nuevo cari*osa conmigo. un cielo azul y rosa. Luego. la imposibilidad de ormarse otro a gusto de uno. Le gustaba así para morti icarme. tan azul% allá le$os. #l mar. #l disgusto de uno mismo. si no recuerdo mal. y la es era del relo$ del (yuntamiento de )ádiz se iluminaba y se destacaba en el cielo pálido. Las tardes del domingo solíamos ir a la (lameda de (podaca. #n las torres blancas de las casas pr"ximas a la muralla quedaban a'n resplandores de sol. huyendo de la coquetería y de los desdenes morti icantes de &olorcitas. se llama de 4an . el cielo estaba azul. !o no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente. <>ué aburrimiento= <>ué saturaci"n de astidio= <>ué amargura interior= #l sol brillaba en las calles desiertas. tranquilo. yo de marinerito. . iba obscureciendo. />ué hacer0 #l mundo entero me parecía in'til.elipe. porque yo era más tosco que ella. -eíamos la entrada de alguna ragata o de alg'n bergantín que venía con el atoa$e. como un lago azul. nos dirigíamos a casa por la muralla dando la vuelta a una punta que. y en el ondo. sin una nube.ernando con el espíritu angustiado y lleno de una extra*a amargura. #chábamos una 'ltima mirada a la bahía. el mar.aestranza contemplábamos la bahía de )ádiz.atías. oíamos las lentas campanadas del 4n!elus. con una línea recortada y extra*a en el horizonte. (l llegar a la (duana comenzaba a obscurecer. avanzábamos por el adarve a mirar por los huecos de las almenas.

Hoy. saber hacer chistes y comparaciones y echármelas de @enorio.l1 ésas eran mis aspiraciones. y tampoco me entusiasman las palmeras. o por lo menos empleado.l. cosa extra*a. !a no pensaba en islas desiertas ni en hacer de ?obins"n% mis ideales eran otros.I& LA PAL. #n el tiempo de que hablo era yo el pino que aspira a trans ormarse en palmera. no me gusta nada el . decorativas. con o$eras moradas y piel de color de lagarto% tener el gran placer de estar palmoteando una noche entera. en un andaluz agitanado.ERA 9 EL PINO (lgunas veces he oído re erirse a una poesía de un poeta alemán. ver c"mo patea sobre una mesa una muchachita pálida y expresiva. rasgueando la guitarra% ver a un hombre gordo contoneándose marcando el trasero y moviendo las nalguitas. en donde un pino del Norte suspira por ser una palmera del tr"pico. >uería trans ormarme en un andaluz lamenco. creo que de #nrique Heine. indudablemente. Hasta se me ocurri" abandonar el mar y hacerme comerciante. y hacer coro a la gente que grita5 5.ediodía. #ntrar en una de esas tiendas de monta*és a tomar pescado rito y a beber vino blanco. . mientras un gala ate del muelle canta una canci"n de la maresita muerta y el simenterio% oír a un chatillo. pero que tienen aspecto de algo arti icial. Hubiese querido hablar con abandono y ligereza. #ste símbolo podía representar la situaci"n espiritual mía en aquella época le$ana en que estudiaba en 4an .6 y 5Ay tu mare6 y 5Ezo . con los tu os sobre las ore$as y el cala*és hacia la nariz. que son.ernando.

a su mu$er. una indignaci"n renética. Leí las novelas de .ernán )aballero. al ver la bahía de )ádiz. yo no llevaba camino de civilizado.atías. y mandar a paseo a don . que dentro de él no se pueden estirar las piernas sin tropezar en algo. con sus casas blancas% la sierra azul de Ferez y 1razalema recortada en el cielo% al contemplar esta decoraci"n espléndida. Las he vuelto a leer después. /para qué0 /7ara vivir como un miserable cone$o y recitar unos cuantos chistes est'pidos0 ?ealmente era poca cosa. en dramas y en toda clase de escritos se ha exaltado con ruici"n la más est'pida y ría mezquindad. #stos . con gana de hacer una brutalidad cualquiera. !o no comprendía que había en mí una exuberancia de vida. !o no comprendo bien el entusiasmo que ha habido en la #spa*a del siglo O. me preguntaba5 B! todo esto. como la 'nica virtud del hombre. #n libros. #ntré en una tienda de monta*és. .e sentía como una rueda de relo$ suelta que no engrana con otra. inundada de sol. pero mezquina. no su signi icado. . que después de todo no me servía para nada. al asomarme a la muralla. La verdad es que si la civilizaci"n era lo que creía don . )omí y bebí en abundancia. vivir. que tenían mucha ama% no me gustaron nada. Había en el muelle esa tristeza de domingo de los puertos de mar. no sé por qué me decidí a de$ar la diligencia de 4an . está muy cerca de ser un idiota% pero entonces no lo creía así. . al anochecer. )ada edad tiene sus preocupaciones. #l no saber vivir como los demás me producía una sorda c"lera.ernando y a quedarme en )ádiz. un deseo de acci"n% no veía que alternaba con gente orgánica y moralmente encani$ada% que yo necesitaba hacer algo. No me sentía alegre. por la tarde. dormido% los pueblos le$anos. gastar la energía.O por cultivar la mezquindad. no porque no lo creyese en el ondo. pero me convencí de que me debían gustar.uchas veces. ( veces me daban ganas de dar un puntapié a aquella gente. tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.atías )epeda5 tener un almacén de cacao y de az'car y otro almacén de chistes y de rasecitas. y me han parecido una cosa bonita. a la ni*a y a todos sus amigos y amigas. #ntonces hubiera querido ser tan discreto. sino su sonido. sino porque no tenía con ianza en mí mismo para a irmar mis ideas categ"ricamente. #n aquellos tiempos era demasiado tímido para pensar así. pedí pescado rito y vino blanco.Hoy no puedo soportar a la gente que $uega con las caderas y con el vocablo% rae parece que una persona que ve en las palabras.e dan la impresi"n de un cuarto bien adornado. pero tan estrecho. :n domingo de invierno. sino agresivo. el mar somnoliento.

los días de iesta sobre todo. . en una calle en donde hay tal pro usi"n de colmados y de peluquerías. ( mi lado había un hombre borracho. Los dos marinos. la de )olumela. le pregunté5 B/>ué pasa0 />ué quiere usted0 #l sonri" est'pidamente. y ahora probablemente pasará lo mismo. #ste paseo nocturno tenía algo de procesi"n. +ebimos $untos.nvitamos a algunas muchachas de aire equívoco a tomar algo en los ca és y tabernas% pero al vernos borrachos huían. tocando la guitarra y cantando. como estaba iracundo. el holandés se sent" a mi mesa. rubio. #ra chato. caídos y lacios como los de un chino% el tra$e negro.ar. . +uenas amistades. que en aquella taberna llamaba la atenci"n. 4e levant" de su silla y se acerc" a mí sonriendo. y me senté en la mesa de una taberna. (burridos. dimos con nuestros cuerpos en una tienda de monta*és pr"xima a la 7uerta del . vestido de negro. #stas calles eran la calle (ncha. con el sombrero ladeado y una lor ro$a en el o$al. #l capitán de la 2ertro7en y yo nos echamos por aquellas calles% había por todas partes olor a aceite rito y humo de casta*as asadas. gente sentada pací icamente descansaba% algunos obreros. pintorescos y complicados.arino0Bme di$o después. había la costumbre de andar de noche por unas cuantas calles. 4alí del colmado. B!o. (quella noche hice yo un gasto de c"lera y de rabia in'til. #ra ya de noche% mis botas metían un ruido tremendo por las calles desiertas. &espués de decir esto y estrecharme la mano. ro$o. !o le miré de mala manera y. !o me constituí en su de ensor. se*alándome con el dedo. /! qué0 B!o también marinoBa*adi" élB. endomingados. Los chiquillos se reían de nosotros.e pareci" que quizá no había bebido bastante para ser todo lo insolente y procaz que quería. #n los bancos de las plazas. pasaban en coche.rancisco.. la de (randa. que no parece sino que aquella gente se ha de pasar la vida entre el plato de pescado rito y la tenacilla para rizarse el pelo. casi de etiqueta. #l holandés era capitán de la corbeta 2ertro7en. cansados. marinoBle contesté yoB. con unos bigotes amarillentos. B4í. B/..colmados andaluces resumen el carácter de la regi"n5 son peque*os. en inglés. los dos borrachos. la de 4an . y no recuerdo si alguna más.. y pensé que si se burlaban de él tenía derecho para hacer alg'n disparate. Nos levantamos los dos. . espa*ol. holandés. tomé unas copas de licor y me marché de allí dispuesto a todo. en la acera. #ntonces en )ádiz. /:sted espa*ol0 B4í. uí a un ca é de la calle (ncha.

. pre ería llevarlo a casa. Luego. )reí que el hombre se caía al agua con su tra$e de etiqueta y su lor en el o$al% pero no. sino que di" excusas al marinero.(l entrar en la taberna vi a un hombre moreno. B4í. La bruma melanc"lica iba avanzando en mi alma. . que me miraba de una manera aviesa. Le invité a tomar cualquier cosa% pero él me di$o que. mal encarado. a su vez.i aburrimiento y mi desesperaci"n se iban undiendo en una niebla melanc"lica que se apoderaba de mi cerebro. No ha %azao por mi cuerpo en to el día a raz"n de doz cuartoz de comida. #l hombre me cont" que estaba sin colocaci"n% la amilia y los hi$os sin comer. triste.uimos el holandés y yo al muelle. con gran reverencia. y estuvo a punto de caer al suelo. No sabía qué hacer.. si quería pagarle algo. B)ara de 8am're$ zeñoritoBme di$o amablementeB.. dando a mis ideas un tono de sentimentalismo verdaderamente ridículo. me mira usted con una cara..e acerqué a él y le di$e5 B/>ué0 />ué pasa0 />ué mira usted0 B<!o=AAexclam" él. hasta que brot" de entre las tinieblas un bote blanco. #staba cansado. &ebía de ser un mat"n. y me decidí a ir a 4an .ernando a pie. #l holandés no s"lo no se incomod". (l salir el capitán tropez" con un marinero que entraba. me salud" con el sombrero en la mano. #l capitán de la 2ertro7en y yo estuvimos mirándonos sin hablarnos. . sorprendido. . que. . !a no me quedaba ni un rastro de c"lera.e alegré% era el momento. (quello me di" una ira y una tristeza pro unda. 9&ood ni!"tBme di$o. Le di dos o tres pesetas y el hombre se larg" corriendo. !o me avergoncé de mis instintos ieros. con la cabeza pesada.i compa*ero de embriaguez ba$" los escalones de una escalerilla y se puso a gritar. se mantuvo irme y salt" al bote con agilidad.e quedé solo. &e pronto nos decidimos a marcharnos. pidi" mil perdones por su torpeza. . . B+uenas nochesBle contesté yo.

&e cien mu$eres. necesita. ten esto en cuenta. instintiva. Le escribí a &olorcitas y le hablé varias veces por la re$a. ?ealmente. #n las ciudades arcaicas y tradicionales. tienen más pre$uicios de casta que @oledo. ocurre lo propio desde que se ha llenado de indianos y de gente orastera. @engo que reconocer que &olorcitas no era la excepci"n de las cien de que hablaba don )iriaco.OR )omo todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mu$eres. constituídos casi siempre por una poblaci"n advenediza y aventurera. probablemente. #n todos los puertos de mar. #l comerciante. Hasta es posible que la bondad y la generosidad sean una anomalía. casi una santa. con una exasperaci"n alegre que le era característica5 B4hanti. los indicios de la boda eran ciertos. y la una que queda. voluble. en peque*o. . procede de la parte más turbia de la sociedad.& NUE&AS -ATI?AS DE A. a media humanidad. 7or un capricho hubiera sacri icado a su padre. #staba entre las noventa y nueve restantes5 era caprichosa. . noventa y nueve son animales de instintos vanidosos y crueles. se orma un espíritu aristocrático endiablado. al mismo tiempo. de la manera más inhumana y est'pida. (sí sucede que +ilbao o +uenos (ires. &olorcitas parecía decidirse por mí% pero. ya que no pueda decir que sus abuelos estuvieron en la conquista de Ferusalén. que es buena. al pueblo entero y. todo el mundo decía que iba a casarse con el hi$o del marqués de -ernay. +urgos o Le"n. >uizá es lo natural en el hombre ser un poco canalla. he tenido momentos de aborrecer al bello sexo. sino el matiz. #lla negaba que uera a casarse y aseguraba que no torcerían su voluntad. y en la mu$er un poco cruel. sirve de pasto para satis acer la bestialidad y la crueldad de alg'n hombrecito petulante y arsantuelo. pero de amilia aristocrática. #n L'zaro. los individuos que creen ormar parte de la aristocracia alegan los prestigios de la clase con más o menos raz"n% en las ciudades modernas ya no es la clase solamente lo que se de iende. un se*or de Ferez.anila o +arcelona. cruel. la naturaleza es pr"diga con el hombre egoísta y con la mu$er voluble e insensible. a su madre. en general. 4in embargo. que. (sí nos vamos vengando unos en otros. &on )iriaco muchas veces me decía. no muy rico. demostrar que su escritorio es algo sagrado y que todos sus peque*os 'tiles y procedimientos de robo constituyen e$ecutoria de nobleza.

(l mismo tiempo. el se*or )epeda a irmaba la aristocracia del escritorio. con b"vedas en donde se apilaban sacos. todo lo dominaba este hombre extraordinario. 7ara el se*or )epeda. )onclui mi curso en 4an . )onstantemente estaban cargando y descargando carros en la calle de la (duana. en el comercio de drogas la elevaci"n está en raz"n inversa. por su aspecto. de dril.uchos domingos.atías.e choc" oír que don . #l almacén era inmenso. es un vulgar ultramarino% en cambio. La primera vez que comprendí claramente las pretensiones aristocráticas de la amilia de &olorcitas. como para todos los comerciantes de puerto. #n el comercio del az'car y del cacao la elevaci"n social está en raz"n directa de la cantidad% en cambio. indicándome de pasada que no pretendiese poner los o$os demasiado alto. y solía entrar en el almacén. La geogra ía. parecía un persona$e. medio en broma. :na parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques. Les altaba el título para la decoraci"n de la amilia.atías. . #ste persona$e decorativo gastaba patillas largas y blancas. Los empleados me conocían. #ra extra*o5 así como mi abuela a irmaba la aristocracia de la marinería. #n la casa. medio en serio. el comercio. y habían hablado con el vie$o marqués de -ernay. ué hablando con un empleado del almacén de don . la espada y la pesa. en donde había unas grandes balanzas colgadas del techo.atias y do*a Hortensia buscaban para la ni*a un novio de la aristocracia. abdomen abultado. le conocían por don 7aco. toneles y ca$as. y en principio la boda estaba concertada. barricas. con su pantalla y sus ventanillas con letreros.en"meno singular5 con las drogas sucede lo contrario% vendiéndolas en grande. #ra todavía la buena época de )ádiz. di$o que ésta se casaría con un hombre de su posici"n. . es un comerciante. la historia. a quien yo llamaba el (lmirante. solía verse un se*or que no era mas que algo como un conser$e o portero% pero que. pantal"n obscuro y una chaquetilla blanca.ernando y uí a vivir a )ádiz% tenía que esperar a don )iriaco para embarcarme.atías hablaba repetidas veces de su clase. (llí se traba$aba lo mismo días de labor que días de iesta. la aristocracia de la sangre y la del escritorio. sin duda. al llegar a casa de do*a Hortensia me encontraba con que no había nadie. #n este vestíbulo. si negocia con estos géneros en grande. ( la entrada estaba el escritorio. un hombre de ciencia. y re iriéndose a &olorcitas. #l (lmirante sabía que la ni*a estaba por mí. . y constantemente los carretones entraban y salían del almacén de don . es uno un droguero% vendiéndolas en peque*o.. Hablaba de manera doctoral. el devocionario y el libro mayor. !o no sabía otro tanto. !o le llamaba el (lmirante y también el primer lord del (lmirantazgo. la coraza y el mandil. un armacéutico. &on 7aco me explic" que don . la navegaci"n. vigilando las pesadas y la entrada y salida de los ardos. llena de almacenes y de escritorios. había. 4i uno vende az'car y canela en peque*a cantidad. (ntes de entrar en las cuevas se pasaba por un vestíbulo.

e despedí de mi novia. 4upe que no era yo el 'nico que hablaba con &olorcitas por la re$a y que un $oven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella. y me uí a la ragata considerándome un hombre desgraciado. B4í. y después por el 9céano Wndico al #strecho de la 4onda y a . no llegué a realizar. &I ?RANDE!A 9 . &on )iriaco irm" el conocimiento que se hacía por triplicado para responder de las mercancías embarcadas. a ortunadamente. y levamos el ancla. .ISERIA 4alimos de )ádiz y comenzamos el enorme via$e por el (tlántico hasta el )abo de +uena #speranza. tuvimos que atravesar el #strecho de 4an +ernardino y dirigirnos por el 7ací ico a buscar el de .-arias veces hablé por la re$a con &olores. 7or exigencias comerciales. Había que embarcarse. 7ara aliviar mi pena le conté a don )iriaco mis amores. B)uando vuelvas.e$or para ti. en vez de volver a #uropa directamente.agallanes. &on )iriaco era un hombre tremendo. 7or cierto que antes de llegar a las 7alaos encontramos dos islas de coral . Hice proyectos absurdos de provocarle. te esperaréBcontestaba ella ríamente. que me hizo mil promesas de idelidad y de escribirme. y. Llegaba el momento atal. esa ni*a se habrá casado yaBdi$o tranquilamente. a*adi" despuésB5 .ilipinas. que me esperara. #l vie$o capitán me escuch" burlonamente. y a mediados del mes de $ulio me quedé sorprendido con la entrada en la bahía de )ádiz de la )ella 2izca3na. que. !o le decía que no se casara.

useo del )apitolio. la catedral con sus dos torres y su c'pula dorada. sus casas blancas sin alero. isla (ndonaegui. riendo. #ra una mu$er de un gran atractivo% parecía una emperatriz romana. no vayas a caer en la madre. las azoteas con sus torrecillas como minaretes y algunos de esos lienzos de pared blancos. !a le quisiera yo ver al capitán )ooU. y me acordé de ella. con un sol espléndido. B(migo. sí. !o tenía un poco más de mundo que cuando estudiante. #n el barco supe que se había casado% pero por más es uerzos que hice para desesperarme no lo pude conseguir.aestranza y al ver de cerca la muralla. 9s ayudan. (l pasar por delante de la . con dos o tres ventanas peque*as. sentía por su marido un desprecio inaudito. . . @enía ganas de pisar tierra espa*ola. 4atis acer los sentidos y la vanidad. de pasear por aquellas vie$as murallas con sus garitas. sus baluartes y sus ca*ones. &os a*os y medio después de la salida llegamos a )ádiz.atías. creen que sabéis mucho de marinería. ríeteBreplic" mi capitánB% pero ten cuidado. #ntramos en la bahía de )ádiz una ma*ana de invierno. remota.i capitán y yo uimos a ver varias veces a Hortensia para que convenciese a su marido. 4u ama en )ádiz era un tanto equívoca.entiría si di$era que no me acordaba de &olorcitas% pero me acordaba de una manera vaga. B/>ué me puede hacer don )iriaco0Ble di$e yo. &o*a Hortensia me recibi" como si uera su hi$o. !o me eché a reír. #lla prometi" insistir hasta conseguir su asentimiento. como los paredones de las casas árabes. #l caserío de )ádiz se desarrollaba ante mi vista. me acordé de mis paseos con &olorcitas y de mi época de estudiante en 4an . los chicos guapos tenéis esas venta$asBme di$o don )iriaco. y pude comprender que la bella Hortensia se desentendía de toda preocupaci"n moral y que no buscaba mas que prosperar y gozar. La primer visita era indispensable hacerla a don . &espués he visto la estatua de (gripina en el . !a que has salido de la hi$a. en ?oma. 4entí una gran alegría% allí estaban )hipiona y )ádiz con sus casas blancas como huesos calcinados% allá estaba el castillo de 4an 4ebastián y la )aleta. #sta mu$er tiene malas intenciones para ti.que no aparecían en los mapas. . 4e consideraba completamente emancipada. os protegen.atías.i capitán le hizo grandes elogios de mí. y a la otra. #stoy seguro de que Hortensia le encontraría el de ecto de que no estaba muy enterado de marinería. isla de 4antiago (ndía.ernando. 7or lo que yo pude comprender. calvo y con las barbas blancas. B4í. y a una le llamamos con el apellido de don )iriaco. . !o recuerdo que marqué el punto con la br'$ula con una gran emoci"n. con su tono zumb"nB5 las mu$eres están de vuestra parte. &on )iriaco pensaba retirarse y quería que yo le reemplazara en el mando de la ragata% pero esta combinaci"n no le gustaba a don . de ver el hermoso gol o de )ádiz. venir a esta casa. &o*a Hortensia estaba espléndida.

uí a buscarle.orito.e esperaría en la re$a. la prudente. pilotín.MPA:. . le encontré. pas" por delante de mí la criada vie$a de casa de do*a Hortensia.e citaba para las diez de la noche% tenía que hablar conmigo. Los días que me quedaban de )ádiz pensé aprovecharlos. no% el buen timonel no tiene necesidad de eso.orito estaba contento de intervenir en un asunto un poco misterioso como aquél. y después le di$e que volviera por mí. Los conse$os de don )iríaco hicieron que no acudiese con recuencia a casa de Hortensia. al anochecer. @oda mi ecuanimidad se vino aba$o desde aquel momento. 7aseaba mucho.orito era $oven y había simpatizado conmigo. #l . . a quien llamaban el . (ntes de un mes podría ver en la calle de la (duana este letrero5 C.i asunto marchaba bien. B@' vigilaBle di$e yoB. <o$o a la br'$ula. avísame. AN<AL=0A El d3a > de enero saldr? %ara las Canar3as$ Ca'o 2erde$ el Ca'o de )uena Es%eranza y Manila la @ra!ata ALa )ella 2izca3naB$ al mando del ca%it?n don *antia!o de And3a. las iglesias también blancas. y si pasa alguno. porque había estado en @ánger y solía llevar con recuencia un ez ro$o en la cabeza. le di el encargo de llevar la carta a &olores. la se*ora 7resentaci"n. y el . 4e me ocurrieron dos cosas5 una. al ir a entrar a la onda. cerca de la (duana. don )iriaco. -ivía en la calle de los &oblones. el ir a ver a don )iriaco y pedirle conse$o% otra. Había entre los marineros de la )ella 2izca3na un chico de )ádiz.orito y yo% para las diez nos presentamos en la calle de los &oblones. )enamos $untos el . y recorría la muralla al ponerse el sol. sus calles rectas% contemplaba las casas blancas de miradores enormes.A 2A*C. sus plazas alegres. )onque. me encantaba el pueblo.e decidí por lo 'ltimo.orito era muy partidario mío. después una alleba que chirriaba suavemente y una persiana que se abría. si le parece a usted. #l . :n barco es un peque*o mundo aparte. la que más halagaba mi vanidad. BNo. .ar. #ra de &olorcitas.e empezaba a encontrar bien allí% llevaba una vida ligera y alegre. y me di" una carta. . escribir diciendo que acudiría a la cita. ( las diez en punto se oy" ruido detrás de la re$a% vi una vaga luz. B&escuide ustedBme contest" él. . y cuidado con la rueda del tim"n= BLa ataremos.B( otros barbilindos más listos que t' les he visto yo andar de cabeza y hacer una porci"n de tonterías por una mu$er. . donde las simpatías y las antipatías se establecen rápidamente. :na tarde. . #ste muchacho solía estar con recuencia en una tienda de monta*és de cerca de la 7uerta del .

La seguridad en mí mismo me hizo ser temerario. . me hubiera encontrado a mí mismo doblemente interesante. &olores. !o empecé a sentirme como en un sue*o. ?ecuerdo c"mo uí varias veces al palco de &olorcitas en el teatro. de botones dorados. polainas y corbata negra. el czar. &olores parecía una princesa% yo llevaba mi rac azul entallado. de varias vueltas. Había comprobado que su marido. pero una mu$er espléndida. porque discurría ríamente. #staba convencido de que en el ondo no tenía cari*o por &olores% de que. rápidamente. hermosísima. 4i alguien me hubiera dicho que no era el rey. bonita. La gente me se*alaba disimuladamente con el dedo. que le dice a uno que le quiere= <4entirse uno al mismo tiempo vie$o por las cosas vistas y ni*o por el coraz"n= #ra una situaci"n extraordinaria. !o la cogí entre las mías. (l día siguiente me esperaría en una casa pr"xima. ella tampoco me quería% que obraba por vengarse% pero no importaba% había que ir hasta el in. de pronto. con los ti ones del mar de la )hina y los bancos de hielo del )abo de +uena #speranza. le hubiera mirado con olímpico desprecio. pantal"n collant de color gris.orito me sac" del apuro. (l día siguiente nos vimos. !o quedé asombrado. marquesa.atías me echaría a la calle en cuanto se enterara. 7or la ma*ana. y don . sin saber qué contestar. B/4erá la vida así0Bpensaba al retirarme a la onda. el ni*o mimado de la suerte. y ella quería vivir conmigo y abandonar )ádiz. probablemente. #staba tan emocionado que no podía decir nada. encontrarse con una mu$er $oven. -eía que me $ugaba mi porvenir. el emperador. <&espués de haber dado la vuelta al mundo y respirado el ambiente voluptuoso de las islas del 7ací ico% después de haber luchado con los huracanes del (tlántico. le avisé al . 4e cerr" la persiana. que tenía una puerta a otra calle. de esas en que iguran 'nicamente duquesas y $"venes ambiciosos% de haberla leído. después de una noche de insomnio. No pude dormir en toda la noche. me di$o que se había casado y que era muy desgraciada. #l . por muchas precauciones que tomáramos. . con tranquilidad completa.orito que nos íbamos y me uí a la onda.#l coraz"n me golpeaba en el pecho como un martillo de ragua% creí que me caía. 7as" el transe'nte y seguimos hablando &olores y yo. (pareci" ella y extendi" la mano.is relaciones con &olores se averiguarían en seguida. #ra una mu$er. por donde yo entraría. el marqués. me decidí a seguir la aventura. era el amante de su madre. porque se acerc" a decirme que venía alguien por la acera. No había leído todavía ninguna novela de +alzac. perple$o. ( veces se me ocurría la idea de marcharme al barco y encerrarme allí% pero me parecía vergonzoso. ?ealmente yo no estaba enamorado. #ra un comenzar a vivir extraordinario. &olores había cambiado en los dos a*os que no la veía.

con los míos. y llegamos a la inca del amigo del marqués. aquello de5 (u c"e a <io s%ie!asti lCale. 7etulancia. sentimentalismo. el considerar a la mu$er como una criatura ideal= <>ué error mirar la riqueza y el austo como elicidad= 4e acercaba el momento de que la )ella 2izca3na tenía que partir. 4e hicieron los preparativos con extraordinaria reserva% el marqués y sus padrinos. pensaba en estos momentos tristes. haciéndome creer unas veces que era un héroe y otras un desdichado. Nombré de padrinos a un condiscípulo de 4an . )ruzamos la bahía de )ádiz. porque decía en un andaluz muy cerrado5 B+ueno. con las ca$as de pistolas. uera de todos los barcos de la bahía de )ádiz. B/>ué más quieres de mí0Bme di$o algunas veces. la boca se me llen" de sangre y sentí el ruido del aire al entrar por el agu$ero de la herida. !o acepté desde luego% tenía la seguridad de que no me había de pasar nada.ernando y a un o icial inglés de . una con ianza est'pida% me parecía imposible que el marqués me hiriera. saber sus pensamientos más íntimos. vanidad. acab". se me arrasaron los o$os de lágrimas oyendo al tenor en Luc3a. y más de una vez de pie. <>ué estupidez. #ra un tipo de teatro. no precisamente de una manera agradable. atravesamos las calles del 7uerto de 4anta . ! esta sola pregunta. &on . !o hubiera querido identi icarme con ella. ueron a primera hora de la ma*ana. #l duelo se veri icaría en el 7uerto de 4anta . y al cabo de este tiempo pude levantarme hecho una momia. :n acontecimiento. No sé qué idea absurda de mi inviolabilidad se me había metido en la cabeza. mis vacilaciones. :n mes estuve en cama. a$a encarnada y cala*és. a pesar de su l"gica no esperado por mí.e encontraba en la mayor incertidumbre. . con patillas. en el palco $unto a ella. !o uí a la ragata a dirigir la maniobra y a ponerla en ranquía. penetrar en su alma.#n el teatro había "pera. . 4iempre había en ella una reserva. en coche. en la inca de un amigo del marqués. -enían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves. tenía una con ianza absoluta. que ze va el viento.aría. vámonoz. a eso de las dos de la tarde. tristeza. de parte del marqués de -ernay.aría. &e allí volví en el bote. expresada con acritud. todo esto se undía en mi alma. :na ma*ana se presentaron en mi hotel dos caballeros. disparamos. 7asé días muy malos entre la vida y la muerte. 4ue*o irrealizable. . un temor de de$ar su espíritu al descubierto. y yo. Nos reímos de él. y al mismo tiempo que oí el ogonazo sentí un golpe que me derrib" al suelo.is penas procedían de &olores. desembarcamos. #l patr"n se sent" a la popa. nos metimos en una barca después de comer. )omo digo. @enía atravesado el pulm"n.arina que comía en el hotel y que estaba en un navío surto en la bahía de )ádiz. Hacía un tiempo de invierno admirable% los padrinos midieron veinte pasos dando unas zancadas enormes% nos dieron las pistolas. bast" para hacerme desgraciado.ntenté respirar.

&II EL PARADERO DE JUAN DE A?UIRRE Nunca volví a ocuparme de mi tío Fuan de (guirre. # ectivamente% unos meses después. ! eso que Fuan de (guirre era pariente mío. a los veintitrés a*os. quien parece que di$o que se haría lo que deseábamos sin la menor vacilaci"n.)iriaco. B/>ué se hizo de él0 B&ebi" morir. capitán de una ragata. &olores y su marido habían ido a vivir a . !o he asistido a su uneral. pero he conocido gente que ha hablado con él. y que llaman !uilalos. cuando entablé conversaci"n con un vie$o capitán vasco que mandaba un bergantín. #l amigo no present" di icultad alguna% don )iriaco ué a ver a do*a Hortensia. desde que supo lo ocurrido. #l vie$o capitán. . #ra mi tío carnal. quería que su amigo pasara a mandar la )ella 2izca3na y yo ocupara la vacante en La Ciudad de C?diz. y al decirle que yo era de L'zaro. en . Hortensia vino también a verme. )uando ya estuve en disposici"n de salir de casa. ya restablecido del todo. B/Fuan de (guirre y Lazcano0 B#l mismo. era capitán de una hermosa ragata. La Ciudad de C?diz. B7odría ser una persona del mismo nombre. al parecer reconciliados. seg'n me di$eron.lo.adrid. BNo puede ser. Fuan de (guirre vivía. que me tenía cari*o. don )iriaco me llev" a ver a un amigo suyo. B!o no le he vistoBrepuso el capitánB. que en mi in ancia tanto me preocup"% pero un día iba en una de esas canoas que cruzan la bahía de . Hace unos catorce o quince a*os. me pregunt"5 B/:sted sabe algo de la vida de Fuan de (guirre0 BNo. hará cerca de veinte a*os. se plant" al lado de mi cama y me cuid" como a un hi$o. B/)uánto tiempo hará de eso0 B7ues.loA. BNo creo que uera él% me parece imposible.anila conduciendo el pasa$e. y estaba.

. habían oído hablar hacía unos quince a*os de un Fuan de (guirre. #l capitán se encogi" de hombros como si el argumento no le convenciera y a*adi" con indi erencia5 BHace veinte a*os que no le escribo yo a mi mu$er. al sur de . mi tío. . y tomé la diligencia para . al llegar al 7rado. con el aire en ermizo. Llevaba cinco a*os de mar.loA. salí de .lo hubiera escrito a su madre y ésta no hubiese tenido inconveniente en declarar que su hi$o vivía. después de andar en alg'n barco negrero o pirata.riberri me asegur" que Fuan de (guirre había estado. y en la primera que leí mi madre me decía que la abuela había muerto. después de siete meses de navegaci"n con temporales y borrascas. le hubiese escrito a su madre. si no se había escapado o no había muerto. )on un via$e muy malo.riberri me di$o que la urca en donde naveg" mi tío se llamaba El <ra!#n y que era de una 4ociedad rancoAholandesa. -arios nos con irmaron que. para arreglar las cuestiones de la herencia.. tomando un coche y de$ando otro. ?ecogí las cartas en el correo. y volvi" la cabeza con desdén. se comprendía que mi orgullosa abuela pre iriese darle por muerto. &esde .e despedí de este paisano. el pelo rubio y los o$os ribeteados. imberbe. me di" otros datos.. 4u inal lo desconocía. y probablemente creerá que me he muerto. que quedé convencido. @enía tanto deseo de ver tierra. llegamos a )ádiz. #stuve una semana en la corte. pero era indudable que mi tío. y me di" tales detalles. 4eg'n él. que sin duda no era un caso muy signi icativo de ternura matrimonial% le conté la conversaci"n a mi segundo. y el primer día. #staba cansado. 7ero si hubiese vivido en . a quien encontramos en una de esas calmas del 9céano Wndico.uy raro tenía que ser. llegué a L'zaro. y de aquí. que rechacé la proposici"n de un compa*ero que quería llevarme en su barco hasta +ilbao. &espués he sabido que . el capitán de la corbeta Mari &alante. es verdad. propietario en . seguiría en presidio. @enía veintiocho. #ra una estupidez. pilotos y contramaestres vascongados. . El quizá no me conoci".riberri era un vie$ecito peque*o. del mismo pueblo y que hubiera navegado de piloto en el mismo barco0. .ás melanc"lico de lo que había llegado. pero ella sí debi" conocerme al momento.adagascar. #ncontrándose en presidio.riberri ué uno de los capitanes más audaces de su tiempo.lo y antiguo marino% en cambio.rancisco . #ra conveniente que uese a L'zaro. haciendo el comercio de negros y de chinos hasta que ué apresada su urca por un crucero inglés. . .adrid. . vi en un coche a &olorcitas con su marido. e hicimos una serie de indagaciones entre capitanes. e ectivamente.riberri.adrid% pasé por +urgos y -itoria.B/&el mismo nombre. había sido preso.loA.loA.lo. . B4í. como él. pero aquel ademán desde*oso me hizo mucho e ecto.

encontré un daguerrotipo en cristal. y mi madre no quería para vivir la antigua casa solariega. #ra indudable que Fuan de (guirre vivía cuando su amilia y yo. de chico. #staba escrita desde un pueblo de +reta*a y echada diez a*os después de que en L'zaro se celebrara el entierro. . decidieron alquilarla. ?egistrando los armarios. sintiendo cierta veleidad mística. y me di$o que era su hermano Fuan. asistimos a su uneral. registré los armarios de la abuela y leí todas las cartas y papeles vie$os. hecho por un ot"gra o de 7arís. pero tan raro. (guirreche quedaba para las dos% pero como mi tía Grsula. y que me volvía otra vez a preocupar. hecho en 7arís. 7regunté a mi madre si conocía al retratado. !o. #n un paquete de cartas amarillas leí una irmada Duan. >uería aclarar el enigma de la vida de mi tío. que casi no le conocía. de quien se contaban tantas historias. No cabía duda que la carta era de mi tío. movido por el interés de averiguar el paradero de mi tío Fuan. había mani estado el deseo de entrar en el convento de 4anta )lara. Nunca había visto aquel retrato. #n ella se acusaba recibo de una cantidad no peque*a y se decía que enviaba su daguerrotipo.Los bienes de la abuela tenían que repartirse en partes iguales entre mi tía Grsula y mi madre.

LIBRO TER+ERO LA &UELTA AL HO?ARO .

negras. las calles limpias% la carretera descarnada. las casas están deste*idas. @u $uventud se ué. pobre hombre. sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del oto*o. . llevado por un turbi"n de acontecimientos que me han de$ado el alma vacía. más puro. <>ué quietud en todo el pueblo= #l mismo monte no es tan estático% al menos. al asomarme al balc"n. Hasta el loro de mi abuela. dos mon$as de toca blanca han estado mirándome y hablando entre ellas. <>ué idea más rara deben ormarse de un marino estas pobres mu$eres que no han salido $amás uera de las tapias de su huerta. (hí siguen todas esas vie$as casas bien agarradas al suelo. con sus negros paredones y sus te$ados llenos de pedruscos. /y qué he hecho0 . soy un hombre% era un ingenuo. cambia de color en las estaciones. #n el $ardín del convento pr"ximo. &espués de las lluvias abundantes. (guirreche. moverme de aquí para allá. yo s"lo he variado% era un ni*o. #stán siempre igualmente tristes. ahora en el balc"n de mi casa. así están hoy. de apare$os con corchos y anzuelos. @odo sigue igual. envueltas en la bruma. <>ué contraste con la inquietud del mar y con sus mil caminos diversos= <>ué existencias más inm"viles= #sa casa de piedra amarilla. heredado por mi madre. vie$as. #ntre ellas. soy un desenga*ado y un melanc"lico. tosco y pensativo. Han pasado muchos a*os desde que salí de mi pueblo.I LA HERIDA 7or las ma*anas. convertida hoy en casa de pescadores% se destaca por su magnitud. con las piedras al descubierto. negruzcos. durmiendo. andar. sigue diciendo.r. con las ventanas y balcones atestados de ropas puestas a secar. )uando he buscado un poco de calor y de abrigo. la de mi abuela. con su voz estridente y chillona5 <( babor= <( estribor= 4í. sombreada por el saliente alero. al verme vie$o y cambiado. veo el pueblo con sus te$ados ro$os. no% así estarían hace doscientos a*os. he encontrado rialdad. He vivido en medio de los acontecimientos. y los acontecimientos me han escamoteado la vida. #n rente veo las casas solariegas contempladas por mí en la in ancia. #l azul del cielo parece lavado cuando sale entre nubes5 es más diá ano. se me igura la cara de un vie$o aldeano. dureza y egoísmo. igualmente severas. me digo a mí mismo5 B<(h=. (lgunas veces me miro en el espe$o y. tristes. todo está igual% yo s"lo soy di erente. Las casas.

escapan. . por la vida de un pueblecillo triste. #sa tristeza mon"tona del tiempo gris no me molesta. !a. No he debido salir de aquí. a esos cielos nublados y brillantes de las zonas en donde reinan los vientos alisios. ni )aracas hará sus barcos.. ni !urrumendi hablará de los piratas. en el extremo del muelle. del río. #n una época. golpeándolas violentamente. son cortos. ( medida que adquiero mi calidad luzarense me voy a icionando a las cosas vie$as% me paso las horas muertas contemplando. . los a*os. y. s"lo se ve alguna mu$er. con su alero ancho y artesonado% me meto por las calle$uelas de pescadores. ! ahora. ni Foshepe @i*acu irá haciendo eses por las calles. #xtra*a existencia la mía y la de los hombres andariegos.. de la ciudad.zarra. los muelles. y al verlos quedé asombrado% me parecieron de $uguete. como antes% el atalayero también ha muerto5 ya no le veré. @oda la vida de a bordo se va ale$ando de mí% me parece una cosa vaga y sin realidad. tan desierto. levantando sus gallardetes. y comienza a brotar la ciudad y el muelle de las masas inciertas de bruma% me encanta oír el cacareo de los gallos y el chirriar de las ruedas de las carretas en el camino. al llegar L'zaro. La Iñure ha muerto5 ya no la oiré contar historias supersticiosas% la cerora ha muerto5 ya no le haré las hostias. de hundirme en el a$etreo contínuo del acontecimiento. al ver lo insigni icante de los muelles. al amanecer. desde el balc"n. (lgunas de estas calles tan pendientes tienen tres y cuatro tandas de escaleras% otras están cubiertas y son pasadizos en zigA zags. los días son largos. todos son comentarios a los hechos pasados. que va luyendo constantemente y nos anega de tristeza. La primera impresi"n. el pueblo. aburrido. (costumbrado al horizonte violento de los tr"picos. c"mo se aligera la niebla y sube por el monte . )ontemplo estas casas solariegas.e levanto todos los días muy temprano. todos son acontecimientos% en otra. @odos han desaparecido. BNo vale la pena de vivir aquíBme di$e al llegar. sin embargo. ué un gran asombro.. grandes y negras. el río% anchos. (hora me espanta la idea de volver a mi barco. el campo y el mar. empinadas y tortuosas. Los días de lluvia L'zaro me gusta más. (l amanecer. he perdido la noci"n del tiempo% embarcado. <absurdo cambio de opini"n=. o no he debido volver aquí.e había igurado grande la entrada del puerto% hermoso. corriendo de puerta en puerta. Las golondrinas pasan rasando el suelo. tan triste= . )uando hace buen tiempo salgo por las ma*anas y recorro el pueblo. me digo muchas veces5 BNo vale la pena de vivir uera de aquí. <.e gusta ver. es como una herida en el alma. Hace un mes no quería pensar en quedarme en L'zaro% me parecía una locura cambiar esas horas de indolencia y ensue*o de los días de navegaci"n. #se pensamiento en el pasado.e parecía tan peque*o. estas nubes grises y suaves . vuelan. lleno de preocupaciones y de mezquindades. y me iguro encontrarles aspectos antes no vistos por mí.Navegando. persiguiéndose y chillando. @odo el camino andado parece una vía (pia sembrada de tumbas. #l tiempo ha corrido bien rápidamente para mí. por las calle$uelas estrechas. para avisar a los pescadores. #s para mí como un recuerdo amable de los días in antiles. suma de días. cuando se de$a atrás la $uventud.

. y.. que levanta su vuelo en la desolaci"n de los campos. es como un rumor que acompa*a resonando en los te$ados y en los cristales% ritmo olvidado vuelto a recordar. al pensar en esto. &e noche.. No sé por qué parecen llenas de magia melanc"lica las cosas pasadas% no se lo explica uno bien% se recuerda claramente que en aquellos días no era uno eliz.. !o quisiera que mi espíritu uera como el ruise*or. (llí teníamos un amigo ..me acarician. todo me encanta y todo me entristece. que. 4iento. el ruido de la lluvia. y no el pá$aro herido que se viene a tierra velozmente. #s la herida. que tenía uno sus inquietudes y sus penas. en aquel rinc"n uimos elices . hace un ruido metálico. como si la vida se me escapara en un momento de desmayo. La inanidad de las cosas me conturba% la esperanza me alta.. parece que el sol de entonces debía brillar más. ! la lluvia. nuestra elicidad o nuestra amistad tienen poca importancia. y el cielo tener un azul más puro y más espléndido. y el viento. . esa herida que va luyendo y anegando mi alma% manantial cegado que ahora torn" a brotar.. como en una tierra seca.. que canta en la noche negra y sin estrellas. un pro undo terror. esa canci"n del agua. La lluvia me parece caer sobre mi alma. :no quisiera que las personas y las cosas relacionadas con nuestros recuerdos ueran eternas% pero nuestra existencia no representa nada en la corriente tumultuosa de los acontecimientos. al caer en un barre*o. sin embargo.uchas veces me paso el tiempo en el balc"n viendo c"mo la carretera se llena de charcos y se ennegrecen las casas. (un desde la cama lo oigo en la gotera del desván. re rescándola y dándole alegría. . y el agua. o como la alondra..

. como todos los pueblos del )antábrico% pero de los menos sombríos. #n las huertas hay inmensas magnolias.uy templado. naran$os y limoneros. L'zaro es un pueblo bonito. o quizá nada. Los recuerdos de la in ancia me daban datos alsos% esto ampli icado. en las tapias de los $ardines.A+ICN 4i no hubiera vuelto ya de hombre a L'zaro. obscuro. en las escaleras de piedra de algunas casas. L'zaro tiene una vegetaci"n exuberante. y entre una cosa y otra grandes lagunas. salen hierbas carnosas y relucientes. seguramente mi descripci"n se parecería muy poco. muy protegido del noroeste. al original.II L5!ARO 9 SU -OR. hubiese pretendido describir mi pueblo. no hubiera tenido una idea clara de c"mo es. en las paredes negruzcas. ( un hombre del norte de #uropa le debe dar la impresi"n de una villa andaluza. 7or todas partes. basado en mis impresiones de chico. . con lorecillas azules y ro$as. aquello disminuído. 4i.

y todo el mundo dice que es un gran barco. he pasado más de un mes sin hacer mucho caso de visitas y de prácticas sociales. )omo en todos los pueblos de pescadores. cortando las tablas. sobre todo si tiene obra nueva. desde hace a*os. porque todas estas mu$eres de mar tratan a la prole a uerza de chillidos. (ntes. a golpes de martillo% alrededor suelen verse mazos. ormadas por maderas de barcos desguazados y de una rampa con un carril en medio. como si imitaran a las gaviotas. motivos graves. y entonces los carpinteros de ribera comienzan a traba$ar con el hacha y la azuela. 4uelo ir a ver a 4hempelar. 4obre este angal. motivos serios para estar pro undamente incomodado. barrenándolas y armando después las costillas. la obra marcha% 4hempelar. 4i se le pregunta qué tal va la obra. menos suave y más rudo. 4hempelar dis ruta% saca sus compases y allí se está. 9rdinariamente se cala atea y se hacen composturas. pero muy romántica% sobre ella se tiende un puente de un solo arco. dirá que mal. gubias. en él se construían ragatas y bergantines% hoy s"lo se hacen lanchas y alguna goletilla de poco tonela$e. . todos van cogiendo alquitrán con los candiles de cala atear. la escollera de Cay luce avanza mucho% va paralelamente al barrio de pescadores. La ría de L'zaro es peque*a. )oncluye el maestro de dibu$ar las piezas. )uando hay traba$o nuevo. interiormente entusiasmado con su obra. Luego. las ri*as en vascuence de las mu$eres a los chicos. ri*endo a todo el mundo. sino hacia el muelle% veo c"mo pescan en Cay luce. &esde allí se dis ruta del espectáculo admirable del mar batiéndose con uria contra las olas. L'zaro tiene una salida al mar bastante estrecha y una playa de arena muy movediza. que los hi$os peque*os de 4hempelar suelen hacer hervir con virutas y pedazos de tablas vie$as. por donde pasa la carretera de #lguea. y c"mo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabota$e% oigo. #l astillero no es muy complicado% consta solamente de dos barracas negras. #n ver esto. Los cala ates van clavando gruesos clavos en el costado del barco. y termina en el ?ompeolas. en L'zaro se ven lanchas en los sitios más extra*os e inverosímiles5 en una calle en cuesta. riendo. hundidos en el ango como patos. en recordar los sitios donde anduve de chico. siglos. y a un lado la atalaya nueva. grandes barrenos. está instalado un astillero. seg'n algunos. melanc"lico y negro. de un )ádiz peque*o. ! cuando el barco queda a lote. anda muy osco. porque 4hempelar es un dilettanti del pesimismo. en cuya pared suelen $ugar los chicos a la pelota. y cambio algunas palabras con los pescadores. #l puerto se ha agrandado en mi ausencia% hoy. dentro de la guardilla de una casa. dibu$ando las piezas de un barco. #l actual due*o del astillero es 4hempelar. y rellenan las hendiduras del barco. accidentada% la otra es un angal negruzco.!o encuentro a mi pueblo algo de )ádiz. interceptando el paso% deba$o de una te$avana. hay que verle a 4hempelar haciendo es uerzos maravillosos para demostrarse a sí mismo que tiene motivos. #l ?ompeolas es hermoso% se ensancha en orma de explanada% tiene en medio una cruz de piedra. en paladear y saborearlo todo. sin levantar cabeza. y hablamos% pero mi paseo constante no es hacia el río. :na de las orillas de esta ría es rocosa. gatos para levantar pesos y varias calderas negras llenas de alquitrán. #l esqueleto del barco se va cubriendo.

como dice el armacéutico. el relo$ero y corredor de comercio. saturado de sabor local. La predilecci"n de 4ocoa por el &ul@ *tream se explica porque via$" continuamente por el 1ol o de . 1armendia. haciendo ella misma una porci"n de guisos complicados y de postres clásicos del país. #l &ul@ *tream. entre lo no divino. y s"lo ella. dos corrientes5 una la del gol o de -izcaya o corriente costera. ué echando las arenas hacia Legorreta. ha producido el boquete de L'zaro. y. como le llam" el mayor ?ennell. dice él. el antiguo due*o del Cac"alote. La relo$ería es una academia enciclopédica. La corriente costera se mete en las grandes curvas que hace la costa. B)reo que los tres tienen ustedes parte de raz"nBdi$e yoB. y me preguntaron mi opini"n. abriéndose paso lentamente. 4ocoa. quiere atribuir el boquete de L'zaro 'nicamente a la in luencia de la 1ran )orriente del 1ol o o &ul@ *tream. he comenzado a ir a la tertulia de Sapiain. que sigue al &ul@ *tream y que es el semillero de todos los temporales del )antábrico. como los arenales de Legorreta. ese inmenso río de agua caliente..i madre quiere ayudarme a la reconquista de mi calidad luzarense. sin duda. el armacéutico. esta corriente. .rayburu y sus arreci es. y que luego se incorpora al &ul@ *tream% otra la corriente que ba$a hacia el C rica y se llama corriente de 1uinea. un gimnasio ateniense. (llí se ha discutido de todo lo divino y humano.é$ico y pudo apreciar la violencia de la corriente que parte de aquel punto y que es como el horno que calienta las costas del noroeste de #uropa. atribuye la ormaci"n de L'zaro casi exclusivamente al río. restos orgánicos que se depositan en las playas. B#sto te gustaba mucho antesBme dice. a redondearlo y a ormar una ensenada% luego. &iscutían los tres para demostrar que s"lo lo que cada uno de ellos decía era la verdad. ué. el viento del noroeste. y lleva. 9tro piloto antiguo. el vie$o capitán.rancia se llama corriente de ?ennell. que corre por dentro del mar y que atraviesa con oblicuidad el (tlántico. aseguraba que los arenales de Legorreta están ormados por el viento. al llegar a la costa oeste de #spa*a. 7ara el capitán 4ocoa. una de las cuestiones más debatidas ha sido la ormaci"n de L'zaro. proyecta. 4eg'n 1armendia. además. . disgregando los terrenos blandos hasta salir al mar. no son mas que restos de la disgregaci"n de las rocas% los n'cleos uertes resistieron a la acci"n corrosiva del aire y del agua y se convirtieron en pe*ascos% los débiles se han disuelto en arena. también contertulio de la relo$ería. !a. que al subir por las costas de . B/&e veras0 B4í B7ues ahora también me gusta. el que abri" las tierras blandas hasta llegar al mar y hacer un boquete% la corriente costera vino después a ensancharlo. #l río. y después en las ensenadas y bahías. que ué.

que me contaron en la relo$ería. pas" la luna de miel% la )ashilda tuvo un ni*o. no porque las mu$eres se hayan hecho más humildes. todo el cabello de ángel de la tienda de su padre se le había comunicado a ella. a pesar de su dulzura. . no me sonreía. probablemente. ?ecalde era un déspota5 decidido. sino porque apenas quedan en L'zaro marinos de altura. con lo cual las mu$eres tendrán. aprovechando mi licencia. e'cha. todos los días del a*o. hubiera encontrado. muy modosita y ormal.i madre quería que. me casara. 4i hubiese sido ya antrop"logo entonces el hi$o de ?ecalde. la hi$a del con itero de la plaza. padre del actual antrop"logo. audaz. el terrible ?ecalde. 4abido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad. mi antiguo camarada. se había casado con la )ashilda. III LA TERTULIA DE LA RELOJERÍA . la verdad. no podía soportar que nadie le contrariase. así se llamaba la candidata de mi madre. 4e cas". me pareci" sintomático. el antrop"logo% ?ecalde estuvo luego navegando tres a*os. y volvi" a su hogar a pasar una temporada. ?ecalde. uí cali icado de pancista y de pastelero. Hoy no debe pasar esto. #l caso de mi amigo ?ecalde. que me prometía el destino. las mu$eres de L'zaro. el vivir mucho tiempo solas les ha dado decisi"n y energía. lacucha y mística. acostumbrado a mandar como se manda en un barco. que todos ellos tenían la cabeza redonda y que por eso eran tan absolutistas y violentos. que soportar a sus respectivos esposos. La perspectiva de los viernes con vigilias y abstinencias. de unirme con +arbarita. tienen bastante a ici"n a hacer su voluntad. el piloto más atrevido y más valiente del pueblo.7or dar una opini"n tan sensata y desapasionada. de grado o por uerza. no estaba muy decidido. . @odo el almíbar. . !o. mu*equita con los o$os azules.ayormente. )omo son casi todas hi$as y mu$eres de marinos.e tenía destinada la hi$a de un propietario de Lúzaro$ más vie$a que yo. y las ha acostumbrado a no obedecer a nadie.

el terrible ?ecalde. B/)"mo que no está la cena0 (yer mandé que para las siete estuviera la cena. La se*ora de @al ha estado en erma. di" pu*etazos en la mesa. BNo se le puede despedir a la chica. comprendi" que allí no estaba en su barco. ?ecalde escuch" las noticias. don Sutano. (l día siguiente. quiso ser ino5 B/>ué hay0 /Ha pasado algo0Ble pregunt" a su mu$er. al volver a su casa. ! la )ashilda. se ha de cenar a las sietes. la cena estaba a las ocho. con sus o$os azules. haga la cena la muchacha o la hagas t'.ulano. y que no había ning'n capitán ni piloto que le mandara a ella. y es de con ianza. porque tiene que estar con el ni*o. . (l día siguiente ?ecalde ué a su casa a las siete. B7ues hay que cenar a las siete. lo que puedes hacer es marcharte% puedes ir otra vez a navegar. La )ashilda no replic". B+ueno% pues ma*ana. y se ué a navegar. B7ues se le despide a la chica. ?ecalde. chiquito0 ! si no te conviene. y después pregunt"5 B/( qué hora se cena aquí0 B( las ocho.e contaron el . y cuando la )ashilda le convenci" de que allí se hacía 'nicamente su voluntad. /sabes. y pidi" la cena.#l primer día. B/Ha habido muertos en el pueblo0 B4i% don . el vicario. para remachar el clavo acab" diciendo a su marido5 B(quí se cena todos los días a las ocho. no me inducía a casarme. BNada. e$emplo de la energía emenina luzarense. ni aun con la espiritual +arbarita. B/7or qué0 B7orque me la ha recomendado la hermana de don +enigno. mientras decía esto. B4í% pero la chica no puede hacer la cena hasta las ocho. ?ecalde rompi" dos o tres platos. pero no consigui" que se cenara a las siete. #stamos todos bien. #ste caso ocurrido con mi camarada. le miraba a ?ecalde sonriendo. ?ecalde creía que el verdadero orden en una casa consistía en ponerla a la altura de un barco. BNo está la cenaBle di$o su mu$er.

contratista de piedras. 1armendia les morti icaba continuamente. y procedía en la conversaci"n con insidia. Lo mismo #chaide que (rgonz eran muy a icionados a la sidra y al chacolí.i norma era no discutir cuestiones de política ni de religi"n. B/! qué0 /7or qué no les ha de gustar0 Los dos carlistas exaltados comprendían que 1armendia era su enemigo. por observaciones al parecer cándidas. #l boticario decía. que había conocido alg'n protestante o $udío. 4oy tan vascongado como cualquiera. que son muy religiosos.i tío. y me entretenía. @odavía no se había undado el casino de L'zaro. el vie$o . 1armendia les sacaba uera de quicio con sus observaciones. B#s una lástimaBles di$o una vez 1armendiaBque los vascongados.rizar. BNo importa nadaBreplicaba el otroB. )asi todos los contertulios eran carlistas y anáticos% yo no lo era% pero allí pasaba el rato enterándome de las vidas a$enas. por e$emplo. por rases sueltas. #l administrador se llamaba (rgonz% el contratista. y los que le denigran son indignos de pertenecer a él. #l pueblo vascongado es un pueblo honrado. B<. BNo lo dudoBreplic" 1armendiaB. venidos del interior de la provincia5 el uno. mucho más a'n de lo que se mostraba en p'blico. sean tan borrachos. #chaide. sí importa.entira=AAexclam" #chaide. Nada. y uno de ellos di$o una vez. con los o$os uera de las "rbitas. que era el mentidero de las personas pudientes del pueblo. que. qued" reducido a una reuni"n so*olienta de indianos y de marinos retirados. ué el que me llev" allí. 4i no va a misa. BHombre. si no es cristiano0Bpreguntaba #chaide. no tenía ideas religiosas. . después de una época de pedantería y de esplendor. 1armendia no se atrevía a mostrarse rancamente volteriano. B4on unos canallasBa*adi" (rgonz. no se puede salvar. Los que más se indignaban con él eran dos carlistas cerrados. pero de doble ondo. #n la relo$ería me enteré de cuanto pasaba en el pueblo. pero siento que a mis paisanos les pase lo que a los irlandeses. #l que por las trazas debía de ser liberal. administrador de un título% el otro. urioso. . buena persona. era el boticario 1armendia. B/>ué importa que un hombre sea bueno o malo. y a toda clase de licores. al parecer ingenuas. amenazadoramente5 .proceso de este con licto amiliar entre ?ecalde y la )ashilda. pero les gusta demasiado el vino. y a*adía que era para él muy extra*o y muy triste que un hombre que pro esaba una religi"n alsa pudiera ser me$or que muchos cat"licos. en el ondo. a pesar de ser tan religiosos. poniéndose ro$o de indignaci"nB. en la relo$ería de Sapiain. No le convenía desenmascararse por completo% pero.

en la relo$ería se comenz" a hablar a todas horas de las minas de hierro que se estaban explotando en . a cuanto decían sus contertulios% pero. no sabiendo rancés e inglés. y no hubiese ido por allí a no aconse$arme mi madre que uera. llam" a don +enigno. de quien la gente solía burlarse porque andaba con un criado suyo haciendo excursiones por los montes pr"ximos. hi$o de L'zaro. que era la heredera. que era me$or quemarlos. cuyo mango era un martillo. con su lente en el o$o derecho. . -arias veces me di$eron que uera a ver los traba$os y excavaciones que se hacían en el pueblecito vecino% pero no tenía gran curiosidad. avorecía a los pescadores. #n mis tiempos de chico.achín. y decía que los alrededores de .achín se cas" con una mu$er rica de +ilbao% compr" una casa solariega en .achín se convirti" en hombre todopoderoso5 daba traba$o. #stas minas se habían descubierto y comenzado a explotar mientras yo estaba via$ando. +eracochea era hombre con tipo de mosquetero5 nariz aguile*a. ormaron una sociedad y comenzaron a ganar dinero. . #n esto apareci" Fuan . +eracochea tenía una porci"n de minas denunciadas% pero.nquisici"n no es para estos tiempos. (lgunos preguntaron c"mo había averiguado la maldad de estos libros el buen cura.BLo que hay que hacer aquí es salir al campo con el usil. era un persona$e. y del embarcadero que se iba a construir en un extremo de la playa de las (nimas. +eracochea tenía ama de here$e% él decía con orgullo que su padre había sido uno de los primeros suscriptores a la célebre Enciclo%edia met#dica de &iderot. para que los examinara. a pesar de la decantada bondad del mineral. #l mundo marcha. no pudo explotarlas ni venderlas. en compa*ía de unos ingleses% se entendi" con la sobrina de +eracochea. La sobrina de +eracochea.achín. #sta rase no expresaba para Sapiain mas que el contento de vivir tranquilo y satis echo. y éste a irm" que aquellos libros eran tan malos. y a todo liberal que se encuentre. al marcharse los carlistas exaltados. movía la cabeza.zarte valían una millonada. hablaba mucho de minerales y de ilones de hierro un se*or que se llamaba don Fuan +eracochea. Fuan . < uego= B! por la espaldaBa*adi" el otro. idiomas en que la mayoría estaban escritos% pero un vicario no necesita de eso para comprender la ponzo*a que hay encerrada en el papel impreso. y volvía de sus paseos con los bolsillos llenos de piedras.zarte. aunque por otra causa. a quien se recordaba haber conocido holgazaneando por el pueblo. sin guerras ni tri ulcas. y. y comenz" a arreglarla a su gusto. )uando se muri" se encontraron en su casa muchos libros. el vicario. en se*al de asentimiento. Llevaba un bast"n grueso. &e un vagabundo de mala ama. :no o dos meses después de llegar yo a L'zaro. con la cara inyectada de rabia. barba negra en punta. #l relo$ero era de estos hombres que a todo el mundo dan la raz"n.zarte. sombrero de ala ancha y melenas. &irigía los traba$os un tal Fuan . murmuraba5 B4on unos bárbaros5 la .

zarra orma una peque*a península5 a un lado tiene el boquete de L'zaro. cortadas en unas partes a pico. quería averiguarlo para cobrar la renta. .AS #l monte . hay como una cornisa de dunas de treinta o cuarenta metros en la parte más alta. dominándola en toda la extensi"n y limitando el arenal. No sabía mi madre el contrato que mi abuela había hecho con él% y como se acercaba (*o Nuevo.zarra% quería recorrer aquel camino del acantilado que tantas veces pasé de ni*o. por el contrario. echar una o$eada a la cueva de la E!ansu!u3a y recordar el olor de las aliagas y de los helechos. haciéndola desmoronarse% en otras. 4obre las dunas de la playa de las Cnimas la vegetaci"n se hace cada día más tupida. en otras constituídas por mamelones terrosos llenos de grietas. I& LA PLA9A DE LAS BNI. amarillentas y blancas. sobre las dunas de la playa de las Cnimas. ya olvidado por mí desde la in ancia. :n hilo de agua rompe esta barrera de dunas y corre por el ondo del barranco. una playa extendida algunos Uil"metros entre la punta del . #sta peque*a corriente se llama *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. #sta playa es la llamada playa de las Cnimas% playa solitaria y desierta. .. ormadas por masas de arena y de arcilla. se consolida y se a ianza como terreno uerte. una ma*ana de noviembre. en unas partes el mar roe la costa. y estaba alquilado a un inglés.uí por el monte . la tierra avanza% la arena se convierte en duna% la duna se de iende con sus hierbas.aro y los cantiles pizarrosos de la parte de #lguea. #ste caserío se llamaba )isusalde.i abuela había de$ado un caserío en .zarte hasta el borde mismo de la cornisa. al otro. a la playa de las Cnimas. con sus algas% resiste el empu$e del mar. #n el combate del mar con la tierra.zarte. #ste motivo me hizo sacudir la pereza e ir despacio. de an ractuosidades y de torrenteras. trans ormándola en acantilado. )isusalde correspondía a mi madre. 4obre ella. y van llegando las praderas y las heredades de .

4e siente ese silencio del mar lleno del gemido agudo del viento. de los más violentos% tiene c"leras rápidas e imprevistas% es pér ido y cambiante. llegan con meandros dislocados de espuma a de$ar en la playa una curva plateada. descansan sobre las espumas. en donde se re le$a la luz apagada del día. se pueden pasar las horas dulcemente contemplando el mar. de temperatura benigna. que va en aumento hasta que revienta en la playa y se retira con el rumor de una multitud que protesta. como en oto*o. y el aire y el agua se con unden. #s un líquido cargado de sales. y la costa de . se acercan a la playa a mirar con sus o$os grises. como en el verano% espe$ean los charcos de$ados por la marea% el liquen de las rocas verdea más al sol% en los agu$eros redondos ormados por los man!os de cuc"illo se escapan burbu$as al pasar la ola% las algas negruzcas orman . el )antábrico tiene mucha pro undidad. y. hierve. tiembla. 9ctubre. #n estos días la arena no echa uego. #ste mar de las costas vascas es de los más salva$es. tan pronto tranquilas en su marcha como lanzadas a la carrera en un urioso galope. los promontorios le$anos se ven con una claridad diá ana. es el verdadero principio del oto*o% cuando la tierra empieza a en riarse. Ni una línea se destaca claramente% cielo y agua son la misma cosa5 un caos sin orma y sin color. después de pasar las tormentas equinocciales.rancia y la de #spa*a se dibu$an como en un plano en el mar. se meten en las concavidades abiertas entre unas y otras. en pleno invierno. de belleza. en nuestras costas. de un color de arcilla. movido por el viento con un ritmo mecánico en su circulaci"n.uchas veces. huyen las nieblas y queda el mar azul. . #se espectáculo de las olas. el mar sigue templado. que parece no venir del cielo entoldado. se aligera el cielo.uchas veces el cielo gris permite ver per ectamente a lo le$os% hay una claridad di usa. y lanzan ese grito salva$e parecido al áspero chirriar de la lechuza. tiene.Hacía el lado del .zarra. y al anochecer alg'n del ín destaca su cuerpo y sus aletas negras en el agua. en un peque*o promontorio. Los días de viento sur. . en el ondo del gol o de 1ascu*a. la playa de las Cnimas es triste% la bruma blanquecina cubre el mar% $irones de niebla se levantan por el . #n invierno. suaves. sino del mar blanquecino y turbio% las olas. sin embargo. a pesar de su monotonía. La playa de las Cnimas es punto donde se desarrollan grandes temporales y galernas.zarra. la costa es de roca y las corrientes uertes. es marzo y septiembre. un inexplicable interés. de la voz colérica de la ola. #n estos días tranquilos. del grito áspero de las gaviotas. 4abido es que la climatología oceánica y terrestre no es igual% en tierra. (quí. siempre agitado y tumultuoso. hay un aro de poca importancia% por el lado de #lguea se ve toda la costa espa*ola y parte de la rancesa. y la resaca hace hervir la arena al contacto del mar. da la impresi"n de una uerza espiritual de algo in inito. el máximum de río y de calor es ebrero y agosto% en el mar. admirable% pero nunca la playa de las Cnimas da una impresi"n de serenidad. Las grandes olas verdosas se persiguen hasta morir en la playa% el sol cabrillea sobre las espumas. Las gaviotas $uegan por encima de las olas.

se extingue por completo. & -RA9BURU ! con la suavidad del mar en la playa. &espués de los temporales y de las lluvias abundantes. el espectáculo es extraordinario% aba$o. y allí el agua. &esde la barandilla del aro. 7or marzo. #ntonces es la época de los grandes temporales. el mar arro$a a la playa medusas y estrellas de mar. (l anochecer. dominados por ese islote negruzco llamado . el mar aparece azul verdoso% cerca del .made$as seme$antes a correas. encendida por los rayos solares en el verano. en los arreci es de . tan tumultuosa. da a la super icie de las olas re le$os rosados e inunda a veces el mar de luz dorada. el crep'sculo hace ostentaci"n de su magia% el sol tiene antasías. cuando el invierno ha pasado% cuando la estu a. algas y trozos de madera arrancados del ondo del abismo por las agitaciones interiores del 9céano. antes de las tempestades. contrasta la violencia de las olas en la punta del . )asi siempre. con el lu$o y el re lu$o muy grandes.aro. casi siempre inm"vil. ese hilo de agua limpia que sale del barranco abierto entre las dunas *or!uiñ-Erreca 2el arroyo de las +ru$as3. hay una sima con ondo de roca. #n pocas partes la con$unci"n del mar y de las rocas se veri ica de una manera tan violenta. al mismo pie del promontorio. tan trágica como en esos pe*ascales del . de$ándolo como un metal undido.rayburu. poco agitada.zarra.zarra. se agranda y se convierte a veces en un torrente. hacia el lado del . se hincha.rayburu. el mar está río. y los ucus y las laminarias y las gelatinosas medusas brillan en el arenal. de las mareas vivas. es de un color sombrío% a lo le$os. aparece en un ondo de nubes ro$o.

horizonte, de un tono de esmeralda. )uando el viento riza las aguas, toman el aspecto y el brillo de la mica, y se ve el mar surcado por líneas blancas que indican las diversas pro undidades. Le$os, detrás del .zarra, las lanchas pescadoras, negras, parecen inm"viles% alg'n barco de vela se presenta en el horizonte, y pasa una gaviota despacio, casi sin mover las alas. @oda esta serenidad, toda esta placidez se cambia en agitaci"n y en violencia cerca de la costa, $unto al acantilado del .zarra, con sus la$as pizarrosas, negras, hendidas, y sus rocas diseminadas como monstruos marinos entre las aguas. La lucha del mar y de la tierra tiene en estos arreci es acentos supremos. #l agua está allí como desesperada, verde de c"lera, sin un momento de reposo, y lanza contra las rocas todas sus urias, todas sus espumas. Los pe*ascales negros avanzan desa iando el ímpetu de la ola embravecida, y por las hendiduras de las rocas, huellas del combate secular entablado entre el mar y la tierra, penetra el agua y salta a lo le$os en un surtidor blanco y brillante como un cohete. 4e piensa vagamente si el mar tendrá alg'n misterioso designio al querer conquistar estos pe*ascos, y que lucha y se desespera al no conseguirlo. -ienen a lo le$os las olas como manadas de caballos salva$es, adornados con crines de plata, empu$ándose, atropellándose% asaltan las rocas, se apoderan de ellas% pero como si les altara la con ianza en su dominaci"n, la con ianza en su $usticia, vuelven atrás con el clamor de un e$ército derrotado, en láminas brillantes, en hilos de agua, en blancos espumara$os. #l hombre, sin duda, no está organizado para comprender lo trascendental de lo que es extra*o a él. (sí presta sus designios a las cosas e inventa las religiones% así supone que el sol está hecho para alumbrarle y las estrellas para adornar su noche. @odo lo vaciamos en el molde de nuestro espíritu% uera de ese peque*o molde, no tenemos nada para asir y comprender las cosas que pasan por delante de nosotros. 7or eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta 4irio, una intenci"n humana. (sí, alguna de estas olas se nos igura que suben arteramente, buscando el camino estrecho y tortuoso, como una guerrilla intrépida, y ya desde la cumbre de un pe*ascal ba$an en una rápida uga. ;rayburu, negro, en medio de las aguas espumosas, parece una representaci"n del orgullo y de la uerza de la tierra rente a las iras del mar. #n los días de olea$e, ;rayburu desaparece como tragado por las espumas, y vuelve a surgir por instantes con su color negro, su piel de monstruo marino y la ran$a de meandros de plata que lo ribetea. /#ste pe*asco misterioso y extra*o exaltaría la imaginaci"n de un Hamlet0 /#s la ruina de un castillo0 /#s un enorme del ín0 /#s un tibur"n0 /#s una es inge que mira al mar, o la cabeza pensativa de un sabio0 #l hombre de la costa no ha querido que sea un del ín, ni un tibur"n, ni una ruina% ha decidido que sea la cabeza de un mon$e y le ha llamado así, en vasco5 ;rayburu. La imaginaci"n abrica cosas extra*as con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro. #n las or$as del espíritu se unden todas las substancias.

#l .zarra presenta también motivos de antasía para las imaginaciones vagabundas% en ese alto acantilado, pared"n gigantesco, pizarroso, con vetas blancas, las hornacinas se abren como esperando una imagen% los balcones, ribeteados por liquenes verdes, se alargan en lo alto. 7odría asomarse allí una ondina o una hada. ( veces, al pie de este acantilado, aparecen manchas ro$as de algas adheridas a las pe*as, que sugieren cierta idea trágica. 7ero cuando la costa y, sobre todo, ;rayburu llegan a lo álgido de su uerza, al paroxismo de su misterio, es al anochecer. #ntonces el horizonte se alarga ba$o la bruma ro$iza, el cielo azul del crep'sculo va palideciendo y sus colores de rosa se tornan grises% los promontorios le$anos, dorados por el 'ltimo resplandor del sol, desaparecen en la niebla, y ;rayburu se yergue en la soledad de su desolaci"n más misterioso y más sombrío, en su continuo reto lanzado al cielo obscuro y al mar hip"crita que intenta conquistarlo.

&I
BISUSALDE
:na ma*ana de oto*o llegué a la playa de las Cnimas antes del mediodía. :n hombre iba con un carro por el arenal, agui$oneando la yunta% se oía el chirrido de los e$es de la carreta y el ruido crepitante de la arena ba$o las pezu*as de los bueyes. 7regunté al boyero por d"nde se subía más de prisa a +isusalde, y me mostr" el camino, que, al principio, más que camino, era una escalera ormada por tres o cuatro tramos hechos con vigas y que terminaba en una cuesta en zigAzag. #ste sendero se llamaba )uesta de los 7erros EC"acur alda%aF. ,ás avanzado que ninguna de las casas de .zarte, más al borde de las dunas estaba el caserío de mi abuela, un caserío negro, con un balc"n corrido hacia el lado del mar. 4e llamaba +isusalde 2cerca de las borrascas3. ?ealmente, el viento debía azotar allí de una manera uriosa.

,e acerqué a contemplar el caserío5 la achada que miraba al mar era toda negra% la otra tenía un $ardín abandonado, con dos cipreses secos, y luego una huerta, que se continuaba con un prado. #ntré en la casa y llamé. #speré alg'n tiempo, y un hombre que traba$aba en la huerta me di$o que el capitán, así llamaba sin duda al amo, no estaba en casa. Había ido a #lguea con su hi$a. ?ecordé que aquel vie$o era el mismo que encontramos ?ecalde y yo cuando, después de nuestra expedici"n al *tella Maris, anduvimos buscando al que tenía la llave de la lancha que solía estar atada en la punta del ;aro. 7regunté al vie$o cuándo volvería el se*or, y me di$o que por la tarde, a eso de las cinco. ,e dirigí hacia el pueblo, ormado por quince o veinte casas agrupadas en derredor de la iglesia, y me detuve en una venta del camino, con el ob$eto de almorzar, y de paso a enterarme de la clase de gente que vivía en +isusalde. La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera% tenía las puertas y las paredes pintadas de verde, mostrador en el portal y a un lado un cuarto peque*o con una mesa de pino, blanca, un espe$o cubierto con gasa y varias sillas. #staba todo limpio a uerza de arena y de baldeo. )ontiguo a la venta había un soportal con una ragua5 en aquel momento estaban herrando a un buey amarillento. Llamé% vino una mu$er, a quien pregunté si podía comer algo% me di$o que esperara un momento. Hablamos% le expliqué quién era y a lo que iba, y a mis preguntas contest" dándome los in ormes que le pedía acerca del inquilino de nuestro caserío. #l hombre de +isusalde a quien llamaban el capitán era un marino inglés, que vivía con su hi$a, muchacha de catorce o quince a*os, y un criado, llamado (llen. (lgunos aseguraban que el vie$o había sido pirata% pero esto, seg'n la mu$er de la venta, eran ganas de hablar. #l inglés daba lecciones de su idioma y solía ir todos los días a #lguea, donde tenía varios discípulos. Le habían invitado también a establecerse en L'zaro, pero no quería5 pre ería vivir en .zarte. La vida de aquella gente era muy sencilla y muy pobre. 7or las ma*anas, el capitán y su hi$a solían recorrer la playa desierta, los dos descalzos. Había una cueva peque*a en las dunas con una puerta% allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un tra$e de ba*o y se metía en el mar. 4olía estar nadando, y cuando se cansaba, al salir a la playa, su padre le ponía una manta blanca. 7or la tarde, después de almorzar, el capitán iba a #lguea y volvía por la playa despacio. ,uchas veces se quedaba entre las rocas hasta el anochecer. La chica apenas aparecía en el pueblo% el criado traba$aba en el campo, y los domingos iban los tres al aro de las Cnimas, pues se trataban con el torrero y su amilia.

como si tuviera miedo de que yo le hiciera alg'n da*o a su padre. La subida por la )uesta de los 7erros era bastante atigosa. :na lámpara de aceite alumbraba un cuarto peque*o y modesto. . @enía aire de hombre en ermo y abatido% al pararse ba$aba la cabeza hasta dar con la barba en el pecho. 4erían las cuatro y media. &e cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus o$os azules obscuros. que volvían. @odos estos datos contribuyeron a hacerme creer que aquella gente era bastante misantr"pica y extra*a. &espués de almorzar y descansar en la venta. y poco después me decidí a llamar.La mu$er de la taberna a*adi" que al principio decían que . B/Hi$o de )lemencia0 B4í.e levanté molestado del aire de suspicacia de toda aquella gente. y si puedo me quedaré en ella. que tenía un armario con cortinillas blancas.ary. con aire de alarma% yo le rogué que se sentara. hacia su casa. #l iba despacio% ella corría. cuando vi al capitán y a su hi$a. no supo decirme lo que pagaba de renta a mi abuela. B4í. . La muchacha sali" del cuarto. se*or. y le di$e quién era y a lo que iba. #l capitán se levant" al verme. Había obscurecido. saludando a los tres con rialdad. tiraba piedras. #l capitán leía sentado cerca de la mesa% la muchacha estaba haciendo la cena allí mismo% el vie$o criado raspaba el mango de una azada. rubia. me uí por el borde de las dunas adelante. tostada por el sol% al pasar por delante de mí me mir" con un aire completamente salva$e. así se llama mi madre. por la playa. y murmur"5 B&ígale usted a su madre que me diga lo que tengo que pagar al a*o por la casa.e acerqué a ellos. que siguiera pagando como hasta entonces% pero no le pude convencer. gritaba. B/&e manera que usted es nieto de do*a )elestina0Bme pregunt" el capitán. #ntré. . (guardé a que entraran en su casa. #l vie$o alto que traba$aba en la huerta me indic" que pasara. me volví a L'zaro. y. #l hombre se turb". con una expresi"n de temor y descon ianza. y el vie$o se detuvo varias veces a descansar. era débil% pero que con aquella vida al aire libre se estaba haciendo una muchacha muy robusta. la hi$a del capitán. !o le indiqué repetidas veces que no. La muchacha era muy bonita.

le esperará un amigo con un caballo. . a la salida del pueblo. ya obscurecido. al volver de la relo$ería. que decía así5 6(l capitán don 4antiago de (ndía. #ra letra de mu$er. le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible% si puede. )on gran curiosidad leí la carta. 4i se decide a salir por la noche. que se encuentra en ermo. en la herrería de (spillaga. />uién podía escribirme0 #xaminé el sobre a la luz de un arol. esta misma noche. Mary A. un chiquillo me detuvo y me entreg" una carta.i padre.&II EL RE+ADO :na tarde de diciembre. . @iene que hablarle a usted de asuntos importantes. *ando7.

blanca. un relo$ de barco y una br'$ula% se notaba que era la casa de un marino. h'meda.+isusalde5 7laya de las Cnimas. y. No hubo necesidad de llamar% la puerta se hallaba abierta y en el umbral se encontraban la hi$a del inglés en compa*ía de una muchacha morena. con los pies desnudos. recortada y en punta% los o$os. #l caballo tom" un trotecillo no muy c"modo. BNo he podido venir antes. esper" a que su hi$a saliera y me di$o rápidamente5 . desgarbada. de uego. y yo pude contemplar al padre y a la hi$a. llegamos en una hora a la playa de las Cnimas. por una escalera que había a un lado. un bar"metro. peque*os. envuelto en un capote azul. #l capitán. Nos acercamos al caserío. y por la carretera. #ra él un hombre escuálido. vie$o y raído. con los o$os cerrados. Le dirigí algunas preguntas acerca del capitán% me contest" con monosílabos. &imos vuelta a la esquina de la casa. La hi$a del capitán tenía los o$os como de haber llorado. )omo sentía gran curiosidad. de unos sesenta a*os% la barba. en vista de que no mani estaba muchas ganas de hablar. y la expresi"n entre asustada y salva$e. #l viento silbaba y gemía con alaridos violentos% el mar bramaba en la playa y la resaca debía de ser uriosa. subimos al piso principal. #n las paredes del cuartucho había unos mapas. con las me$illas doradas por el sol% los o$os brillantes. enmudecí. )ogí yo la silla y me senté. haciendo retemblar puertas y ventanas. después de tomar el ca é. />ué podía querer aquel hombre de mí0 />ué relaci"n podía haber entre nosotros dos0 La muchacha di" a beber al vie$o un poco de ca é. grises y vivos. B-amos a ver a mi padre. )ené rápidamente. deba$o de unas ce$as largas y amarillentas% la nariz. el vie$o hortelano de +isusalde. (llí se encontraba (llen. el viento silbaba con uria. esbelta. quise marcharme en seguida% pero mi madre me oblig" a sentarme a cenar. y. obscuros% el pelo rubio. pareci" reanimarse% me mir" con atenci"n. envuelto en el capote. (l oír mis pasos se incorpor" y murmur" con voz apagada5 B. y.ary.8 (l entrar en casa ense*é la carta a mi madre. La muchacha tendría quince o diez y seis a*os% era delgada. trae una silla. aguile*a. B<)uánto ha tardado usted=AAme di$o. ( uera. #l capitán se hallaba en un sill"n. que se qued" también asombrada. tomé el camino hacia la herrería de (spillaga.

B!o también sospechaba que usted vivía. digan lo que digan. pero así estoy más tranquilo. 4í. lo $uro.. He sido un hombre desgraciado... B<! por qué no habérmelo dicho antes= #l vie$o me mir" con cierta sorpresa... ni mi rápido asentimiento a sus palabras. que va a quedar desamparada. si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro. dentro de un a*o o antes si las circunstancias te obligan a abandonar L'zaro0 BLo $uro. @u abuela sabía que yo estaba aquí. me di$o d"nde debía usted de estar. !o guardé el sobre en el bolsillo interior de la americana. el minero. B/4í0 B4í. &e$emos eso. B<:sted es Fuan de (guirre= B4í.. /Has comprendido0 B4í. B/! qué0 B4e hubiera averiguado de d"nde venía y tu madre hubiera tenido un disgusto... B. lo recuerdo. el que desapareci".. #l otro encargo es que prote$as en lo que puedas a mi hi$a. Luego. siempre.. no criminal% puedes creerlo. /Furas que reconocerás como pariente a mi hi$a .aría de (guirre. el hermano de su madre de usted.B!o soy Fuan de (guirre.i estado civil no está claro. B/@ienes inconveniente en $urar que cumplirás mis encargos0 BNinguno.riberri.. B/. o antes. (ntes de que se me nuble la inteligencia por completo. 4in duda no esperaba mi pregunta. . que mandaba el G.. @oma el sobre.riberri. imprudente.achín. di$o5 B)reí que tu madre y t' me hubierais considerado como un impostor. y que la avorecerás con todos tus medios0 B4í.. tengo que hacerte dos encargos5 uno.niH. si quieres. B7ues bien. el minero. el marino. no podría ácilmente identi icar mi personalidad. . B/Furas que entregarás esta carta a Fuan .rancisco . #ntrégaselo un a*o después de mi muerte. violento% pero no malo.riberri.achín. B<9h. :n tal .. que entregues este sobre a Fuan . capitán de barco. gracias% gracias= <No es que pudiera dudar de una simple promesa tuya. un barco negrero.i tío0 B#l mismo. . 1uárdalo.. Ligero.

4hanti. que me sorprendi". La noche había aclarado% la luna. . peque*a y callosa. la ropa mo$ada por la lluvia% en sus o$os se leía una decisi"n hura*a y melanc"lica. B&ale la manoBsigui" diciendo mi tíoB% tiene la cara ranca. /eh0 BNo. B4í. 4erá para ti un amigo. Lo sostuvo de la brida para que yo pudiese montar. B(sí lo haré. (sí se llamaba también mi padre. que estreché un momento en la mía. La muchacha solloz" al oír esto.ary. creo que puedes iarte de él. no quiero retenerte más. B(di"s. B-en. .B/>uiere usted algo más0Ble pregunté. B4i puedo servir a usted en algo. aparecía envuelta en nubes.. #s primo hermano tuyo. )uando necesite. dígamelo ustedBadvertí a mi prima. B<(h= *"anti. B.aryBdi$o el vie$o capitánB. <mi prima= @enía los cabellos despeinados por el viento. B+uenoBmurmur" el vie$oB. La muchacha miraba a su padre y me miraba a mí con honda amargura. un de ensor cuando yo alte. nada más. BHoy no necesito nada. B#l caballo sabe el camino% le de$ará a usted en la herrería de (spillaga. #l viento bramaba urioso.uchas gracias= B(di"s. &a la mano a este caballero. B#ntonces.uy bien. #n la puerta de la tapia me esperaba (llen con el caballo.. BNo. yo también lo creoBdi$e yo. <(di"s=AAy me tendi" los brazos y me estrech" en ellos débilmente. 4alí del cuarto y ba$é con . Haz el avor de decir a mi hi$a que venga. y se present" la muchacha rubia. sobrino0 B4antiago. y me di$o5 BNo necesitará usted guía. Llamé. y su luz alumbraba con vaguedad el mar. <. /)"mo te llamas. )írculos de espuma os orescente brillaban sobre las olas.ary al raso del caserío. hábleme usted sin ning'n reparo. . y aunque no le conozco apenas.. en creciente. (larg" su mano.

)uando entré en mi cuarto. casi moribundo. no pude conseguirlo. a pie. la carta que me había dado mi tío para . !o no dudaba5 tenía la evidencia de que el vie$o era Fuan de (guirre y de que . en ermo. Llegué rápidamente a la herrería. 1uardé en el ca$"n de la mesa. aun despierta. mi madre.)omo me había dicho (llen. y de allí. o si crey" que querría quitarnos parte de la herencia% el caso ué que mi madre no se conmovi" tanto como yo creía. y no sé si dud" de la veracidad de lo dicho por su presunto hermano. me pregunt" desde la cama5 B/@e ha ocurrido algo0 BNo. ba$o llave. el caballo sabía el camino y tuve que re renarlo para que no partiera al galope. volví a mi casa. nada. (l día siguiente conté a mi madre la escena de la noche anterior en +isusalde. y hasta se me igur" que le pareci" mal que yo me comprometiese a ayudar a mi prima.achín% luego me acosté% pero por más que quise dormir.ary era mi prima. B/7asa algo importante0 BNo% ma*ana te to diré. No sabía qué decir a mi madre% quizá le iba a producir una gran emoci"n hablándole de que su hermano vivía a poca distancia de ella. &III . B/@e has mo$ado0 BNo. &espués he visto claramente que las madres lo reconcentran todo en el interés de los hi$os y descon ían de lo que puede per$udicarles.

URBISTONDO 9 SU -A,ILIA
&urante alg'n tiempo uí casi todos los días a la casa de la playa. ,i tío marchaba cada vez peor. #l médico vaticinaba el inal para un breve plazo. -arias veces pregunté a ,ary si tenía alg'n proyecto para el porvenir. #lla me di$o que podría dar lecciones de inglés a los muchachos de #lguea y seguir viviendo allá% pero yo le advertí que esto era imposible. B/7or qué0 B7orque no, criatura. /)"mo le van a tener respeto muchachos de su misma edad o mayores que usted0 No puede ser. B/! si les ense*o el inglés tan bien como otro pro esor0 (unque así sea. No iría nadie, o, me$or dicho, irían muchos% pero no a aprender el inglés, sino a hacerle a usted el amor. #lla qued" pensativa. B/! si me pusiera a coser y a hacer tra$es para las se*oras0 B/7ero sabe usted algo de eso0 BNo, pero aprenderé. B>uizá uera práctico. !o le o recí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito. #l mismo día escribi" a +ayona y a 7arís pidiendo cat"logos y peri"dicos de modas. ,i madre, que desde el principio que le hablé de ,ary sinti" por ella antipatía, se in orm", y obtuvo malos in ormes% seg'n le di$o una mu$er de .zarte, la chica llevaba una vida salva$e, corría por las pe*as, andaba tirando piedras, y muchas veces había ido con la hi$a del torrero, una muchacha igualmente salva$e, a pescar calamares. !o intenté convencer a mi madre de que ,ary no tenía edad para re lexionar% si había ido a pescar calamares con la hi$a del torrero, probablemente no sería por capricho, sino más bien por necesidad. ,i madre no se convenci", y me di" a entender que, si la chica se quedaba huér ana, no estaba dispuesta a recogerla. B/(unque se pruebe que es tu sobrina0 B4i se prueba eso, la llevaremos a un colegio. :nos días después de esta conversaci"n encontré a ,ary en su casa, con la hi$a del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del .zarra. #sta muchacha se llamaba 1enoveva% pero todo el mundo la decía Iueno e a, y ella estaba convencida de que así se pronunciaba su nombre.

>uenoveva me ué muy simpática. #ra uerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las ce$as un poco $untas. (quel día estaba vestida de iesta5 llevaba una blusa clara, una alda azul, medias ro$as y alpargatas blancas. )ualquier cosa la con undía y la turbaba. ,e pareci" ser una excelente amiga para ,ary y que la tenía mucho a ecto. ,ary me di$o que ellas iban al aro. B4i quieren ustedes, las acompa*aré. B+ueno. 7asamos los tres por el arenal y salimos a la punta del ;aro. ,e choc" que ,ary hablase el vascuence tan bien. 7arecía una aldeana que no hubiese salido del pueblo. Nos acercamos a la casa del torrero% de pronto >uenoveva comenz" a gritar como un hombre, y corri" a la barandilla del aro, donde había visto a uno de sus hermanos inclinado hacia a uera. ,ary me mir", para ver, sin duda, el e ecto que me hacían los exabruptos de su amiga. La casa del torrero y el aro ormaban un solo edi icio, asentado sobre una plata orma cortada en las rocas. +a$amos a la vivienda por una escalera estrecha y entramos por un corredor con puertas a los lados. :na porci"n de chiquillos, que andaban chillando y ri*endo, se nos acercaron. #l torrero era viudo, y >uenoveva dirigía a sus ocho hermanos como a un reba*o, a uerza de gritos uriosos. >uenoveva nos pas" a ,ary y a mí al despacho del torrero, lo me$or de la casa, y cerr" la puerta para que la prole de chicos y chicas no se nos amontonara encima. B<:n se*orito=AAdecían aquellos peque*os salva$es, con una curiosidad inmensa. ,ary abri" la puerta y tra$o en brazos a un chiquitín, que al verse preso y en presencia mía empez" a llorar y patear, con tal rabia, que tuvo que de$arlo. B#l torrero tardaBle di$e yo a ,ary. B)omo está co$o.... B<(h= /#s co$o0 B4í. #speramos en el despacho. #n la pared había un mapamundi, el plano del aro, en papel azul, clavado con tachuelas% un cron"metro y un bar"metro. 4obre la mesa se veía un barquito que, sin duda, el torrero estaba tallando con un cortaplumas. 4e oy" poco después en el pasillo el ruido de una pierna de palo, y entr" el torrero, Fuan :rbistondo. :rbistondo era un tipo extraordinario, un vie$o lobo de mar. @endría cerca de sesenta a*os, la cara curtida, la expresi"n simpática, la nariz ro$a, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el olla$e. Hablamos largo rato, y yo quedé verdaderamente asombrado. #ra un hombre de una e tan absurda en sí mismo y en sus uerzas, que se sentía capaz de emprenderlo todo. Ni la más ligera duda

ni la más peque*a descon ianza enturbiaba su convencimiento. ( esta con ianza unía una sencillez y una alta tan absoluta de malicia, que le de$aban a uno perple$o. 4"lo el mar puede producir tipos seme$antes. #l aro de las Cnimas era de 'ltima clase% alguna persona de in luencia de #lguea había conseguido que le llevaran allí a :rbistondo% pero éste creía que el mundo entero dependía de su linterna. Le parecía también un asunto trascendental y complicadísimo encender la lámpara de petr"leo y ponerle la chimenea. :rbistondo subía las escaleras de caracol de la torre, convencido de su sacerdocio, de la trascendencia de su misi"n. @ambién le parecía una ciencia pro unda y hermética la de conocer las indicaciones del bar"metro y del term"metro. #l poseía, por encima de todos los bar"metros del mundo, su pierna. ,e explic" c"mo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el mu*"n que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en roda$as, como si uera una merluza. (l día siguiente, en la relo$ería, me enteré de la vida del torrero y de su gran odio. :rbistondo había sido capitán, durante mucho tiempo, de un paquebot de la carrera +ilbaoALiverpool. La casa armadora, a la que le quedaban algunos barcos de vela vie$os, los reemplaz" por barcos de vapor. :rbistondo no creía en el vapor% le parecía que gastar carb"n, pudiendo navegar a vela, era una estupidez, y cuando veía que soplaba un buen viento, creyendo hacer un obsequio a la )ompa*ía, mandaba apagar los uegos, largaba las velas y se lanzaba a navegar como &ios manda. La )ompa*ía recomend" a :rbistondo que no se metiese a avorecerla% pero el capitán, con aquella admirable con ianza que tenía en sus acultades intelectuales, no hizo caso. )reía deber suyo no per$udicar a nadie, y el director de la casa lo sac" del barco y lo llev" al almacén, donde le ocurri" el percance de la pierna. #l torrero tenía muy poco sueldo para alimentar nueve hi$os, y los dos mayores traba$aban en el pueblo como aprendices. :rbistondo pescaba desde el aro con un apare$o que le habían regalado, y vendía su pesca% la >uenoveva también era pescadora% iba con alguno de sus hermanos, en lancha, a coger calamares. La amilia era muy graciosa y simpática% el vie$o :rbistondo nos ense*" la casa% luego me llev" a la torre. ,e pregunt" allí, con idencialmente, c"mo estaba el padre de ,ary, y al decirle que no andaba bien y que no sabía qué iba a ser de aquella muchacha, me di$o5 B<#h=, cuidado, compa*ero. 4i ,ary tiene que salir de +isusalde, que venga aquí. #sta casa, como si uera suya. 4e le de$ará un cuarto para ella, y >uenoveva la atenderá. B7ero, hombre, :rbistondo, usted tiene mucha gente. BNada, 4hanti. No hay más que hablar. >ue venga aquí. !o le di las gracias a este hombre, de una generosidad tan absurda, que con poco sueldo y nueve hi$os todavía quería cargarse con una persona más, y, al ver su insistencia, accedí% el aro podría ser un buen recurso para ,ary, al menos al principio. Nos despedimos del torrero, acompa*é a mi prima a casa y volví a L'zaro.

I8
EL DE&O+IONARIO DE ALLEN
La en ermedad de mi tío (guirre seguía aproximándose al desenlace. 4e acercaba para mí el día de la marcha% el tiempo de licencia concluía% de )ádiz me mandaban recados urgentes. (quello de pasarme cuatro o cinco a*os seguidos en el mar, me parecía muy duro. ,i madre se lamentaba al mismo tiempo de que tuviese que ir y de que perdiese una plaza tan buena. No sabía a quién dirigirme, y se me ocurri", medio en serio, medio en broma, ir a consultar a >uenoveva. :na ma*ana me acerqué al aro de las Cnimas. (l asomarme a la plata orma vi a uno de los chicos del torrero y le pregunté5 B/#stá tu hermana0 B/>uién, >uenoveva0 B4í. B(quí está. +a$é, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una alda hecha $irones. #staba lavando. (l verme, se levant" avergonzada% yo la tranquilicé y le expliqué a lo que iba. Le di$e que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres a*os sin venir a L'zaro y sin ver a ,ary. No me gustaba de$ar a la muchacha sola, y a ella, que era su amiga, le pedía conse$o, le preguntaba qué debía hacer. >uenoveva me escuch" con gran atenci"n para no perder palabra. #ra partidaria de que de$ara esta derrota larga y me embarcara en alg'n vapor de la travesía +ilbaoALiverpool. 4u padre podría escribir al director de la )ompa*ía donde antes había navegado. ,e pareci" un buen conse$o, y hablé a :rbistondo para que escribiera inmediatamente. #l hombre qued" muy satis echo de poder demostrar su in luencia. (visé a )ádiz, diciendo que me encontraba en ermo y que abandonaba mi cargo de capitán de la ragata, y esperé los acontecimientos. ,i madre encontraba que de$ar la derrota de )ádiz a ;ilipinas para ir a Liverpool era ba$ar de categoría% pero a mi no me han preocupado gran cosa las categorías.

:nos días después. (llen se present" en mi casa con una pretensi"n extra*a. B4u tío de usted y yoBme di$o con mucho misterioBsabíamos d"nde hay un tesoro escondido. @raía un devocionario en la mano.e enteré de lo que se necesitaba. al trote.ary ué a instalarse al aro. y por la ma*ana lo enterramos en el peque*o cementerio de la aldea. . 7or la noche velamos el cadáver :rbistondo. B<Hombre=AAexclamé yo. #l entierro lo harían al día siguiente en . el criado vie$o.zarte. y :rbistondo y yo nos quedamos en la casa. el criado vie$o.ary me mand" un recado urgente diciéndome que uera a +isusalde lo más pronto posible. me uí a la casa de la playa. tomé el caballo de (spillaga y. .i tío Fuan había muerto. el criado y yo. Había que mandar construir un ata'd en L'zaro. #n la casa estaban . #nviamos a un hombre a que encargara el ata'd al carpintero.( principios de ebrero. que allí mismo sobre la mesa extendi" la partida de de unci"n del muerto. .e vestí. . march" a vivir a la venta de . y (llen. . pero no di$e nada. de pro esi"n marino. a nombre de @ristán :garte. . . >uenoveva y :rbistondo.e choc". (l día siguiente .zarte.ary.e sorprendi" bastante ver al médico de #lguea. una ma*ana.

Le di la traducci"n a (llen. quien me pregunt"5 B/:sted quiere venir conmigo0 B/(d"nde0 B(l C rica. escrito en inglés. @omé el devocionario. por el tesoro escondido. arri sorrotzaren arquitzendanari milla baten erdi ibayaren ondoan. -isual del o$o del ele ante entre dos piedras a la pe*a a ilada que hay a media milla cerca del río. yo no puedo. Lo que. )astillo vie$o. BHombre. . Lo que no me explico es por qué no lo lee usted. B/#n el devocionario0 B4í. #n la sombra de las cuatro de la tarde del día LJ de 4eptiembre. 1aztelu zarra. B/&e manera que usted me cede sus derechos0 B#n absoluto. y en este libro viene la indicaci"n. vamos a verlo. no tengo medios. puede asociarse a mí.raillareco ogueitazazpi garren egunean arratzaldeco lau orduaren itzalean.. Norte J grados 9este. B/! qué quiere usted que yo haga0 B7rimero leer lo que dice en el libro% después. B#stá bien.. B?especto a leer. y vi que varias letras estaban marcadas con lápiz. BHay que unir todas las letras se*aladasBme di$o el vie$o. #stá en la costa de C rica.. traducido literalmente. N. . B+ueno. y no comprendo bien el sentido. uí uniendo las letras y apareci" al inal esta serie de palabras en vascuence5 Nun ibayean.B4í. en el río Nun. quería decir5 ( quince millas de la costa. No quise decirle que me parecía una antasía absurda esta historia del tesoro. no tengo inconveniente. #le antearen beguitic beiratuaz bi arrien tartean. @omé un papel. zazpi 9. costatic urruti amabost milla. si usted quiere. B#s que la indicaci"n está en vascuence.

#ntonces uí a ver a )ashilda. . . #l día estaba gris.e despedí de :rbistondo y de su amilia. . :rbistondo opin" que para el primer día bastaba con que los chicos los vieran 'nicamente% si no. pero ella se neg" en redondo. &e +ilbao habían contestado a :rbistondo aceptando mi o recimiento. los iban a romper.zarra. sino la hi$a de un aventurero% sabe &ios de quién. -olví a insistir con mi madre para que recogiese a la huér ana. . Llevaba en un estuchito orrado de raso un anillo de oro con unas perlas para >uenoveva. BNo importa% le compraré otro más bonito. /#stá usted incomodada conmigo0 B4í.ary y yo nos dirigimos a L'zaro por el . algo le pasa. BNo. .ary estaba en urru*ada. #ra el día de Nochebuena. #lla marchaba al mismo paso que yo. y en un paquete unos $uguetes para los chicos de :rbistondo. 1randes gotas de agua sonaban en la ho$arasca seca. siempre que la muchacha se portara bien. la mu$er de ?ecalde.ary.uí a buscar a . B/>ué le pasa a usted0Bla di$e. 8 LA +UE&A DE LA SERPIENTE :na semana después.ary para traerla a L'zaro y presentarla en casa de la mu$er de ?ecalde. BNada. mi prima me comunic" su pensamiento de trasladarse a L'zaro. B/7or qué0 B<( mí no me ha traído usted anillo=AAme di$o. con una agilidad de campesina% en sus miradas se expresaba alternativamente la timidez. la audacia y el en ado. No creía que uera su sobrina. el mar lleno de bruma% el viento silbaba entre los árboles.(llen se despidi" de mí.ba a tener barco que mandar. e hice un convenio con ella de pagarle un tanto por tener en su casa a . dolorida. >uenoveva palideci" y se ruboriz" de alegría al recibir la sorti$a% respecto a los $uguetes. agitando las ho$as ro$izas de las hayas que aun quedaban en las ramas y las copas negruzcas de los pinos. y . y pocos días más tarde desapareci" del pueblo. que me había costado ocho duros.

con garras de buitre y cara de mu$er. ! la chica. deprisa.ary.aryBla di$e agarrándola enérgicamente y zarandeándola con uriaB. Ha dicho que yo soy una chica mala . después de las lágrimas.. en un momento de arrebato. 4"lo mi padre me quería y yo voy a reunirme con él. 4u madre de usted no me quiere . #lla puso entre la mía su mano peque*a y callosa. -en. llena de malezas. y comenzamos a subir el .. de alg'n pastor. E!an-su!uia/Bdi$o . haciéndome el incomodado. B(demásBa*adi" con la voz pre*ada de lágrimasB.ary. B7ues vamos a entrar en su casa.bamos escalando el monte. su madre de usted no me quiere. una gran serpiente con alas. le di$e5 B-amos. B. mi querida . B-amos. B/&"nde estás. 4i se comiera los ni*os. que empieza a llover. B/! qué hace0 B#nvenena con el aliento y se come a los chicos. como en mi tiempo. B/! usted la tiene miedo0 B!o. .. que queremos hablarte y darte las gracias porque nos prestas tu casa. B<7obrecita= <#n una cueva así debe tener mucho río= !o no creo que esa E!ansu!uia sea tan mala como dicen. B(hí. B/>uién la ha visto0 B)reo que nadie la ha visto. B7ues como el de >uenoveva.. Llovía cada vez más uerte.. que ando tirando piedras. no% yo lo quiero igual que el de >uenoveva. La de$é que llorase largo rato. hay.aryB. . o reciéndole la mano. usted tampoco. sino completamente limpia% en el ondo había una cama de pa$a. huyendo del agua. y después. había quedado sonriente y de buen humor. aquí estarían los huesos. no. se acerc" al acantilado con intenci"n de tirarse al mar% yo la cogí de un brazo y la retiré de allí.aryBle di$e yoB.zarra. <)uidado con hacer necedades= La muchacha comenz" a sollozar con inmensa amargura. que se llama E!an-su!uia. >uizá se haya perdido por el monte o ande buscando un paraguas por las calles de L'zaro. #ntramos en la cueva.BNo. <No aparece= B#stará haciendo alg'n recadoBrepliqué yoB. que.. seg'n dicen.. y no hay nada. cuando llegamos cerca de la cueva de la E!an-su!uia. . No estaba. B#ntremos aquíBdi$o .

(l cabo de alg'n tiempo ces" de llover y salimos de la cueva.ary. lo que ganaba.B#s que tiene el est"mago uerte y la picara de ella se los traga. B/! qué vamos a hacer0 BHablaremos. casi vie$o.ary me pregunt" ad"nde iba a llevarla% le di$e quién era la mu$er de ?ecalde y c"mo vivía% luego me interrog" acerca de lo que pensaba hacer yo% le expliqué c"mo tenía que embarcarme. <No es verdad que comes a los chicos% eres muy buena y prestas tu casa a los que van por el monte= (di"s= Llegamos a L'zaro y llevé a . !a pasará la lluvia. casi ni*a% yo. /qué hacemos0 />uiere usted que vaya a L'zaro y venga con un paraguas0 BNo% sentémonos. cuándo volvería.ary a casa de ?ecalde. y teniendo que ausentarme continuamente. .EL DRA?CN< . .uchas gracias=AAdi$o . #lla estaba tranquila.is amores comenzaban mal. Nos sentamos en el suelo. (hora. mi inquietud era grande. )omprendía que estaba enamorado. Hablamos muy seriamente largo rato. #n cambio. B<1racias. .aryB. E!an-su!uia6 <. LIBRO +UARTO LA UR+A HOLANDESA .ary. todo. . pensaba que tendría que traba$ar pronto.

. y ella 6mi querido 4hanti8. al llegar a +urdeos tomaba un vapor.ary.DA. . teniendo su retrato delante de los o$os. y que naveg" con mi tío Fuan. <>ué largos me parecían estos días de navegaci"n= <>ué horrible este cielo azul de los tr"picos= ( la vuelta de mi via$e. en +urdeos. se hacían los me$ores y más baratos. . comenzaba a sentir por la muchacha cierta simpatía. aunque no uese mas que para pasar un día en L'zaro. y quería creer que el parentesco con el capitán de +isusalde era un enga*o. se aclar" en +urdeos. y que la gente de +ayona y de la costa vascoA rancesa se entendía para esto con un comerciante vascongado.ary8. como la conducta de . Nos escribíamos en todos los correos% yo la llamaba a ella 6mi querida . y comenzaba a traba$ar de modista. La <ama 0uri era una goleta de tres palos. al oír las sirenas de los vapores dando sus largos alaridos. !o no le había dicho claramente que estaba enamorado de ella y que aspiraba a hacerla mi mu$er. )umplía los deberes de mi cargo como un aut"mata. que a veces me preocupaba. blanca como una gaviota y airosa como un cisne.ary. .ary en casa de )ashilda era buena. me sentía tranquilo. :n día estaba haciendo los preparativos para zarpar. pasé a otra de trasAatlánticos de la línea de +urdeos a +uenos (ires.ary iba acomodándose a la vida sedentaria.uchas veces me decía en broma5 La E!an-su!uia nos protege.I EL +APITBN DE LA . #l corto tiempo que tenía licencia lo aprovechaba para llegar a L'zaro y ver a mi madre y a . #l capitán deseaba buscar apare$os para su barco% le habían dicho que allí. 4i tenía ocasi"n propicia. cuando recibi la visita del capitán de la goleta <ama 0uri. :n vie$o marino retirado. ( pesar de esto.is pensamientos estaban en L'zaro. me quedaba en el barco. (l acercarnos a #uropa. !o tenía que vivir desesperado en el vapor. me dio nuevos datos acerca del padre de . La cuesti"n del nombre de mi tío Fuan de (guirre.A !URI< &e la )ompa*ía de vapores de +ilbao a Liverpool.ary. 4olía encerrarme en mi camarote. escribiendo a . experimentaba una alegría in inita. 4i no. que me traía una carta de recomendaci"n de mi amigo ?ecalde.i madre sabía que el médico de #lguea había certi icado la muerte de su presunto hermano a nombre de @ristán de :garte. cuando perdía de vista por las noches la )ruz del 4ur y comenzaba a divisar la #strella 7olar y las dos 9sas. que tenía una tienda de ob$etos náuticos. .

escrito con letras negras. abricados en (ngers y en +urdeos. . la boina grande. las ce$as como pinceles y un rictus sard"nico en los labios. y diversos aparatos de pesca y latas de conservas inglesas. el $oven di$o que esperáramos un momento a que llegara su padre. No tard" mucho en venir. se leía un nombre medio borrado5 . #l capitán. ancho y de poca altura. -estía de negro. que entre los marinos ranceses solían llamar patas de cone$o. no sabía el rancés.(compa*é al paisano en busca del comerciante% preguntamos en una cordelería de la orilla del río. de color azul. La tienda exhalaba un olor de alquitrán. rollos de amarras. con el pelo blanco y la pipa en la boca. 4e mostraban. de gasc"n% llevaba patillas cortas. #n el escaparate. (l decirle su hi$o que éramos vascos. anclas. Hablé yo con un hombre $oven que nos sali" al encuentro. muy agradable. y quería entenderse directamente con el comerciante. y nos dirigimos a una tienda de ob$etos navales del muelle de +orgo*a. #ra una covachuela a más ba$o nivel de la calle. B&e L'zaro. #ntramos en el establecimiento el capitán de la <ama 0uri y yo. paisano mío. además. #n vista de esto. correderas. y por deba$o de la manga se le veían en las dos mu*ecas unas anclas tatuadas. levant" los brazos al aire con grandes extremos. B/#spa*oles0 B4í.ermín . los o$os peque*os. cables metálicos. cámaras de bitácora. de relingas. y que no comprendía el vascuence. argollas.tchaso. impermeables blancos y negros y otros muchos ob$etos navales. se veían anales de barco. de corda$es en cá*amo. B/&e qué pueblo0Bnos di$o en vascuence. encorvado por la cintura. casi en el centro de la poblaci"n. la cara rasurada. #ra un hombre vie$o. @enía la nariz larga. rodeados de alambres gruesos y dorados% cron"metros. que tenía unos escalones desde la acera. #n el cristal del almacén. catale$os y otros muchos instrumentos. de lona. sextantes.

. @ristán de :garte. B(llen5 lo recuerdo. quizá0 B4i. no. y a las cinco en punto estaba en el muelle de +orgo*a. /:sted también lo ha conocido0 B<!a lo creo= <#ra pariente mío= B#s verdad .. B...a*ana por la ma*ana he de zarpar para +uenos (ires. dirigiéndose al capitán de la <ama 0uriB.tchaso.e despedí del capitán y de . /eh0 !o no digo que la 1ironda sea mala. #l piloto de El <ra!#n . @ristán de :garte era el nombre con que el médico de #lguea había extendido la partida de de unci"n de mi tío. #s un país rico% pero la tierra vasca es otra cosa.uri" hace unos meses.. /! qué ué de su vida0 B.uy bien. <(h. en la tienda de ob$etos navales. venga usted esta tarde a las cinco% le contaré lo que sé de :garte. y El <ra!#n el nombre del barco en donde había navegado Fuan de (guirre. Luego. me pregunt"5 B/&e qué pueblo habéis dicho que sois0 B&e L'zaro. B. B/! en qué condiciones le conoci" usted a mi pariente0Ble di$e.. ( las cinco estaré aquí. no sé en qué .. mirándome con i$eza. . B<L'zaro=AAexclam" el vie$oB. B7ues si no tiene usted algo más importante que hacer. llevándose la mano a la renteB. . Nuestra tierra es muy buena. !o he conocido a alguien de L'zaro. B(hora.riberri. ro$o .. vamosBa*adi" el vie$o. @ristán.. seg'n me cont" . B/&e manera que usted ha conocido a @ristán de :garte0Bpregunt" el vie$o. a nuestros asuntos. B/#scocés. B4í.. B/)on quién vivía0 B)on su hi$a y con un criado. B/#n #spa*a0 B4i. sí=AA a*adi". alto.rancisco . uí a mi barco. mi o icial0Bme pregunt" el vie$o..B!o soy vascoA rancés. B/#stá usted para bastante tiempo aquí. en algo. 4e parece usted a él en la voz.

(llí pasé mi in ancia. #n el via$e que yo uí de grumete nau ragaron una porci"n de barcos. que conservaba en el casco polvo y telara*as. B7or . y más de cincuenta hombres de aquella costa se ahogaron. )asi todos los vascos que íbamos a la pesca del bacalao nos reuníamos en 4aintA.tchaso me esperaba. ( los diez y seis a*os hice un via$e no muy eliz a @erranova.arina de guerra. B#ste libro es mi amigoBme di$o el vie$o. inmediatamente de llegar.alY% arrendábamos unas cuantas barcas y marchábamos a pescar a las islas de 4aintA7ierre y . bebimos. y di$o5 B7or el país vasco.#l vie$o . B/No es usted religioso0Ble pregunté yo. en un armario. )hocamos las copas. BNo. !o no uí una excepci"n% por el contrario. un pueblo peque*o pr"ximo a #spa*a. a*e$o. Había en el cuarto. la quinta me indignaba% un hermano mío muri" en (rgelia% el otro estaba sirviendo en un navío del #stado% la tierra de la amilia no se podía cultivar. mi o icial.rancia.iquelon% pero los arrendadores nos daban goletas vie$as sin condiciones marineras. B7or #spa*a. . y que quizá usted conozca. me pas" a un cuarto peque*o con una ventana que daba al muelle. y mi pobre padre me recomend" que uera a (mérica. e.tchaso tenía preparada una botella de vino de +urdeos. de grumete. No creo en supersticiones. se*alándolo. y entre ellos el <iccionario @ilos#@ico de -oltaire. &esde allí se veían los mástiles entrecruzados de las ragatas y bergantines. llenas de agu$eros tapados con estopa. y el vie$o comenz" su narraci"n de este modo5 II NARRA+ION DE IT+HASO LOS DOS CAMINOS DEL MARINO B4oy de 1uethary. . varios libros. no. de las goletas y pailebots. 4abrá usted tan bien como yo que los vascos nunca hemos sentido gran entusiasmo por el #$ército ni por la . Llen" dos copas% luego levant" la suya.

#n el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto.No había para mí porvenir de ninguna clase en el país% no tenía dinero. que se puso a hablar conmigo. :sted conocerá seguramente la ciudad de +rest. y en el puerto las ragatas. decidí ir a +rest o a 4aintA. con intenci"n de pasar a . hombre a able. (l día siguiente de llegar allí.nglaterra y embarcarme para (mérica. !o no conocía a nadie. contemplando la punta del )uervo y la de los #spa*oles. y me alegré de relacionarme con alguien que pudiese darme una .alY. cuya rada es magní ica. por medio de una enorme cadena de hierro tendida de una orilla a otra. la embocadura del río #lhorn. #staba cansado de andar sin ob$eto y sin rumbo. cuando se me acerc" un marinero de buenas trazas. el puerto de +rest se cerraba al anochecer. tripuladas por los orzados. paseaba por los muelles. los vapores y las largas chalupas de cincuenta remos. y antes de que viniese la odiosa quinta. a la hora de la diana. #n aquella época. los bricUs. y se abría al estampido de un ca*onazo.

una verdadera urca holandesa. y le ense*é mis certi icados de buena conducta. tenía una cubierta. y ). que deseaba ir a (mérica.. no recordaba nada. . calle estrecha. y entre las ventanas de la cámara del capitán y del teniente había un dragoncillo esculpido y deba$o el título5 El <ra!#n. por delante de la policía. .alY y Nantes. la verdad. nombre que trascendía a barco pirata. &esplazaría de seiscientas a setecientas toneladas. que salía en aquel instante de la rada de +rest. #l hombre. no tiene mas que dos caminos5 el torcido y el derecho. . que tenía sus principales accionistas en (msterdam.ientras se marcha por el camino torcido. in ecta. y cuando me quise dar cuenta de d"nde estaba. hablamos y bebimos. porque lo demás es in'til. de madera% tenía la proa como un pico% el bauprés.H.orientaci"n. a la antigua usanza. no tenía puente% su apare$o era de corbeta o bricUAbarca de mucho volumen. blanco y dorado. Le seguí. -enga usted conmigo. sigamos adelante. #ra ancho. 4aintA. cuando oímos el ca*onazo indicando que se abría el puerto. ( unos les emborrachaban sencillamente% a otros les solían dar opio y los llevaban a los barcos de noche. como por arte de magia.. lo que hicieron conmigo.uerte del &iablo. hasta que queda uno desarbolado. tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho.. 4ostenido sobre la lecha del ta$amar ostentaba un drag"n chino. 7asábamos por delante del . perdiendo las velas. muy levantado sobre el castillo. El <ra!#n era de una 4ociedad rancoAholandesa para la trata de negros. #sta 4ociedad no irmaba mas que por sus iniciales5 -. #l hombre me di$o5 BNo se apure usted. sollado a proa para la marinería. #l barco en donde acababa yo de entrar involuntariamente era un barco moderno para la época5 un barco de carga con gran bodega. aquel barco daria rísa.d. viendo c"mo a otros los cazaban. yo bebí demasiado. )omparado con los de hoy. de aquellas que llamaban urcas mayores. sabiendo traba$ar. si se puede. es in'til hacer cosas buenas% va uno dando tumbos y tumbos.e di$eron que me había comprometido la noche anterior en la taberna. +a$amos unas escaleras. S. &espués comprendí. !a en el barco me pintaron el porvenir de color de rosa% me di$eron que podía hacerme rico. como marineros borrachos. a bordo de un gran buque. #ntonces lo 'nico que hay que hacer es cambiar de derrotero . cámaras en popa y todo lo demás preparado para bodega. era un tanto pesado% de igura muy redonda. casi igual a proa que a popa. ?ecuerdo que me eché a dormir sobre la mesa. )omo barco de carga destinado al transporte de mercancías. 4in duda. y. !o. sombría. me encontré. 4u popa estaba muy adornada. y me condu$o a una posada de marineros de la calle de la 4ouris. #l mundo es grande. 4e llamaba El <ra!#n. #l barco en donde estaba era un barco negrero. Le di$e a mi nuevo conocido que no tenía plaza en ning'n barco. )omo la generalidad de los barcos de entonces. y yo di$e5 +ueno. Navegaba en aquel momento en lastre y ense*aba dos pies de cobre uera del agua. con su red para que no cayesen los marineros al andar por las cuerdas.Zía. en la vida y en el mar. se vive siempre.

4in duda a mí no me destinaban a la marinería.e con ormé rápidamente. eran muy capaces% la bodega. ranceses y espa*oles% pero el n'cleo mayor lo ormaban los holandeses y los portugueses.No era este barco como aquellos vie$os bombos holandeses que en mi tiempo se veían arrinconados en los puertos. una urca coquetona y elegante% parecía una dama holandesa. llevábamos una barca grande. Llevaba dos grandes al$ibes de hierro. con cubierta. porque me llevaron a la cámara de popa. con una a$a blanca. es in'til la br'$ula y el sextante% se va de escollo en escollo hasta dar el 'ltimo batacazo. seríamos cuarenta. y tenía tres de a seis pulgadas en la toldilla de popa y dos sobre el castillo de proa. 4u color era negro.ientras se marcha por el camino torcido. #ra de esas embarcaciones que los ranceses llaman ardientes. como he dicho. de éstas que llaman balleneras. en el que uno se podía con iar. El <ra!#n era. #ntre la tripulaci"n había ingleses. con una arboladura gallarda y muchas velas de cuchillo. me mostraron mi hamaca y un co re de cinc y me di$eron que me explicarían mis obligaciones. para usar ca*ones. vestida de negro. Los marineros dormían en las tarimas del sollado. una urca. (llí no había nadie que me pudiera dar un buen conse$o% me parecía que la vida del negrero era una gran cosa. El <ra!#n era un buen barco. El <ra!#n estaba autorizado. seg'n decían. )omo decía antes. . y encima de ella un botecillo. que marchaba contoneándose con gracia por el mar. un barco seguro. en la vida y en el mar. bien arreglado y dispuesto% las cámaras para la marinería. uno a proa y otro a popa. #n el espacio comprendido desde el palo del centro y el 'ltimo. en el sollado y castillo de proa. no tiene mas que dos derroteros5 el torcido y el derecho. el hombre. #n con$unto. . y marchaba por el camino torcido a la ruina. y cuando hacia calor. muy aireada. ponían las hamacas en la cubierta. . 9 recía verdaderos re inamientos para la época% estaba limpio. blanca y rolliza. y tenía portas ingidas para darse aires de barco de guerra.

y en vascuence. que los armadores de barcos corsarios o negreros escogieran capitanes de puertos le$anos% así. -estía levita negra y raída% en la cabeza. porque algunas noches se las pasaba sin dormir. encorvado. #l capitán Saldumbide era hombre alto. con sus o$os encarnados. había allí pilotos de todo el mundo. los de 4aintA. llorando e invocando a la -irgen. #n el tiempo en que Nantes era uno de los centros negreros más activos de #uropa. Nunca se sentaba a comer sin rezar antes el )enedicite. (nte esta imagen rezaba con un rosario de cuentas gruesas. Saldumbide no hablaba apenas% tenía una mirada de través. >uizá le remordían sus crímenes. ya blanca. y el pelo lo llevaba largo. @enía en su camarote una virgen peruana.III EL +APITBN !ALDU. lo mismo que su camarilla o guardia negra. andando por el cuarto. !o muchas veces pensé si nuestro capitán estaría loco. y los días de río. poco agradable. amo$amado. síno muy recuente. con quien se entendía en vascuence. No era raro.alY tomaban un capitán de +urdeos% los de aquí. una gorrita.BIDE #l ser vasco en aquel buque constituía gran venta$a. un gabán vie$o con esclavina. 4e de$aba sotabarba. el -ie$o de a bordo. Nosotros le llamábamos el -ie$o% en inglés. con dos ramas de romero bendito deba$o. . uno del Havre o de Hon leur. &ure 0arra 2nuestro vie$o3. #l capitán lo era. Saldumbide bebía poco o no bebía nada. !o iba a ormar parte de esta camarilla. #ra muy religioso.

y las distancias medidas con la corredera. el bar"metro. el que no cumple puede encomendarse a 4an )hicote. llegando hasta exponer su vida. Saldumbide era vascoA rancés. una mona que le había regalado un capitán espa*ol.'ano.is dominios eran desde la toldilla hasta el palo de popa. La 'nica distracci"n de Saldumbide era $ugar con . y me design" para ormar parte de su guardia negra. las cartas de derrota. )omo marino. los cron"metros. @enía una corredera antigua. había hecho nau ragar varios barcos asegurados. mi o icial. . su novia o su querida. Saldumbide hacía la estima calculando el punto de situaci"n en que se hallaba el barco. B(quíBme di$o el primer díaB. llega a mirarle como una cosa viva% el -ie$o así lo creía. parecía hecha para dominar a los hombres y a los elementos. los progresistas. que el hombre que manda durante mucho tiempo un barco de vela. y luego a medir. que el hombre va del bien al mal% nosotros. !o. recorría el barco mirándolo todo. :sted sabe muy bien. #l creía. #n general. Saldumbide odiaba lo nuevo. que él llamaba la nueva. ormada de gritar en medio del mar y de las tempestades. y su voz áspera de marino. al principio. no andaba apenas por el barco. y hablaba con su <ra!#n más que con su gente. 4i en estos días de iesta alg'n vasco. y en estos días se ponía una levita azul. Los domingos deseaba que se celebrasen convenientemente.(ntes de ser negrero. #n su camarote tenía un relo$ de arena% lo pre ería por seguro y por silencioso. todo era vie$o. creemos lo contrario5 que va del mal al bien. 4ubía al alcázar de proa. Saldumbide le castigaba cruelmente. Los resultados los anotaba todos los días en el cuaderno de bitácora. La cámara del capitán y la del teniente se . 4"lo por los golpes del viento en la cara comprendía inmediatamente las maniobras que había que hacer. @antos nau ragios seguidos le dieron una buena ortuna y una mala ama. blas emaba. lo que usaba el capitán. se veía a un hombre sabiendo mandar% tenía una gran precisi"n en sus disposiciones. sumido en sus pensamientos. pero tenía mucha práctica. #n El <ra!#n no se veri icaban operaciones con el sextante. el contramaestre. estaban llenos de preciosidades. sin que nadie se le desmandara. )onsideraba a su corbeta como si uera su mu$er. !o solía ayudarle muchas veces a echar el cordel de la corredera. que re rendaba las "rdenes con los silbidos del pito. #ntonces se dedic" al comercio del . (hora. imitando a los demás. Salbumbide llevaba a la tripulaci"n muy derecha. era entendido. inspeccionaba el sollado. que. la direcci"n que se debía seguir seg'n las indicaciones de la agu$a náutica. el -ie$o. y paseaba por la cubierta. seguido de 9ld 4am. seg'n se decía. Saldumbide era avaro como pocos% tenía dos o tres maletas con aros de hierro y co res de lat"n. y al inal de su paseo escalaba la toldilla de popa y se apoyaba en unos de los ca*ones. #n casos apurados. )uando subía a la toldilla. Saldumbide era un gran piloto y hombre de un valor urioso. (sí permanecía silencioso. pero algo rutinario. 4abía poco. ri*endo porque no encontraba las cosas bastante limpias. seg'n decían. como los hombres antiguos. Nunca iba a la proa. el que cumple vive bien.arí Sancos.

&eba$o del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la 4anta +árbara% deba$o del cuarto del teniente. y deba$o de nuestro cuarto.ranz Nissen era un hombre muy serio% gobernaba siguiendo el rumbo con una precisi"n admirable% s"lo cuando las olas o recían peligro por su magnitud. mas que cuando había alguna sublevaci"n.hallaban ba$o cubierta y tenían ventanas con re$as% delante de ellas estaba nuestra cámara y encima de las tres la sobrecámara. su$eta al suelo. #l capitán no debía de tener mucha con ianza en aquella gente. por disposici"n del capitán. un malayo y un negro. tenía un ventanillo. porque había tomado grandes precauciones. avisaba con campanadas cuando se tenían que renovar los de un lado y los de otro. Las lámparas se apagaban.lindrs. la despensa. 7ara esta hora había que tener colgadas las hamacas% las descolgábamos al salir el sol. las cámaras del capitán. se ocupaba de ellas. uera de la camarilla vasca. una estu a de 7lymouth. 7ara llegar a su camarote era necesario pasar por nuestra cámara. el pa*ol del pan. con caperuza de cristal y dos lámparas de cobre a los lados para iluminar la rosa de noche. desde donde podía mirar la br'$ula. del teniente y la nuestra se cerraban y quedaban incomunicadas. y luego seguir por un pasillo en zigAzags. el doctor )ornelius. un dinamarqués que no hablaba nunca. que se podía desarmar y adaptar a la pared% unas cuantas sillas de ti$era. a la vista del timonel. #ra una bitácora grande. y en las zonas cálidas. el grumete. en donde dormíamos gentes de su con ianza. por reglamento. .ranz Nissen. que se llamaba 6)ámara de los vascos8. La br'$ula estaba delante de la toldilla. Los respiraderos de nuestra cámara estaban cruzados por re$as5 las paredes y las puertas. Saldumbide nos regalaba iambres y postres para tenernos contentos. en el sollado. chapeadas de hierro% teníamos en medio una mesa. un espa*ol. dos o tres chinos. #l equipa$e alternaba las guardias de cuatro en cuatro horas. la sobrecámara del alcázar de popa. portugueses. el timonel. #l cuarto de Nissen. )omo he dicho. &esde la ballenera hasta el bauprés. . el resto de la tripulaci"n lo ormaban ingleses. holandeses. y @ommy. con agu$eros peque*os y redondos para disparar por ellos en caso de ataque. No pasábamos casi nunca de la escotilla grande hacia la proa. #n casos de sublevaci"n. a las ocho de la noche. en el alcázar de popa. orrado de hierro. dormían en la cubierta y guardaban las telas de los coys arrolladas sobre las bordas. y otro el médico. colgadores para cada uno de nosotros y los co res de cinc. varios ganchos para las hamacas. #stas tres 'ltimas estaban blindadas. dividiéndose en guardias de babor y estribor. cerca del #cuador. y una trampa que comunicaba con la cámara del capitán. . La marinería y el contramaestre se alo$aban a proa. Los vascos. ormando dos cuartos separados por un mamparo5 uno que ocupaba el piloto. mandaban realmente el contramaestre y el cocinero. #n aquellos buques de madera no se necesitaban las correcciones que hoy son precisas en los barcos de hierro% con los compases de @hompson y las barras de . comíamos solos. Nosotros hacíamos la guardia de popa.

el malayo. Los capitanes de barcos negreros no necesitaban p"lizas de cargo para dar cuenta del género recibido. 9tra vez habíamos llegado a la +arbada con un cargamento de 'ultos de madera de . La vida material era buena% comíamos bien. echadlo al mar. lo azotaban como a un perro.ariASancos. &ebía de ganar mucho. B/! ahora0 B(hora. el capitán era más egoísta y avaro que cruel. (llí. #l capitán era un bárbaro. Llamaba así a pegarle a uno hasta de$arle desmayado. echamos a pique una barca de pescadores% unas horas después.@odos los días tomábamos un ca é muy uerte. 4us rases avoritas eran estas dos de los piratas ingleses5 No %rey no %ay 24in botín no hay paga3% y No %eace 'eyond t"e line 2@odo es enemigo más allá de la línea3. )uando se metía en el camarote. (sí se hizo. B(tadloBcontest" el capitán. pero casi nunca la torpeza. !o me iguro que Saldumbide debía quedarse con más de la mitad de la ganancia en cada expedici"n. B/>ué hacemos con este hombre0Bpregunt" el contramaestre.'ano. 4u sistema era no pagar soldadas regulares a la marinería. al pasar cerca de )abo -erde. cuando en un bote se acercaron a El <ra!#n dos individuos de la policía de aquella isla. Saldumbide tenía un chicote retorcido. un compa*ero nuestro. 7ara indicarle a usted la barbarie de Saldumbide. encontramos a un portugués vestido s"lo con un pantal"n y una camisa. y un momento después iban los dos policías al ondo del . con el cual él mismo daba un castiguillo. teníamos tabaco% los días de mal tiempo nos encerrábamos en la cámara a hablar y a $ugar. Saldumbide castigaba la mala intenci"n. :n día. como todo capitán negrero de esa época. y al mismo tiempo orden" al negro &em"stenes y a )him. enredaba las cuentas. pasaba el tiempo $ugando con sus monedas de oro. solía rezar. que los matasen. #stos se echaron como perros. 7ero después. pasado el tiempo. #stábamos haciendo nuestras se*ales. pegaba él mismo% cuando estaba displicente. pegaba &em"stenes el negro. 4u 'nica preocupaci"n era reunir dinero. #n general. #n el ondo. en la cubierta. y siempre salía ganancioso. uera de sus traba$os de capitán. Saldumbide empleaba el cepo y la barra. 4e le at". ya se sabía. le contaré a usted dos casos. que hacía (rraitz. un marinero que con recuencia hacía de verdugo. y una copa de ron. 7ara los delitos de robo. #l capitán los recibi" amablemente. &urante el via$e. a pesar de sus protestas y sus gritos. en compa*ía de la mona . BLuego os encontraréis con más dineroBdecía. al que altaba. )uando Saldumbide se encontraba alegre y con ganas de pasar el rato.

de 9ndarroa% (rraitz. aunque hiciera río. I& DE OTRAS PERSONAS DISTIN?UIDAS QUE -OR. y al día siguiente volvimos a hacer el desembarco de los @ardos con per ecta tranquilidad. en +orneo. uerte como un cabrestante. como las mu$eres. arreglar los cuartos. de . bru*ir los ca*ones y vigilar la despensa.uenterrabía. )him era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer su rir a los demás. era un hombre a quien habían hecho brutal. había allá mucho tipo extra*o. de estos malayos de pura raza. tatuado. #n seguida nos ale$amos del puerto. desnudo de medio cuerpo arriba.ABAN LA TRIPULA+ICN DE . y yo. era un dayaJ de +orneo. de quien le hablaba a usted hace un instante. que era de #lguea% (lbizu. de 7asa$es% +urni. su amigo. seg'n decía. era un negrazo gigantesco. La camarilla de con ianza de Saldumbide la ormábamos cinco vascos5 @ristán de :garte.mar cosidos a pu*aladas. Nuestro traba$o consistía en limpiar desde la escotilla grande hasta la popa. )him había sido. el negro. pero que no era naturalmente malo% en cambio. (demás. )him. )him llevaba una peineta de concha y el pelo largo. y cuando estaba a punto de ser colgado logr" escaparse. el malayo. 4olía ir con mucha recuencia. teníamos el . #l negro &em"stenes. de los más violentos y crueles. el piloto. capitán de uno de esos barcos piratas que llaman %araos. &em"stenes.EL DRA?CN< )omo barco cuya tripulaci"n la ormaban gentes perseguidas y uera de la ley.

teníamos que retirarnos a popa y algunas veces meternos en la cámara y cerrar la escotilla. #l $e e de los portugueses era un mestizo de indio.cargo de cortar el tocino para el rancho del día. el aceite para guisar y para las lámparas y el agua. el cocinero. (rraitz era $ugador. )osa que él agarrara con los dientes no había manera de quitársela. que hacía de intérprete. #l capitán le temía y no le de$aba andar con nada delicado. y la marinería otro. Nosotros teníamos un perro de lanas blanco. el chino +ernardo% un chino rubio que se dedicaba a cazar todas las ratas del barco y a comérselas. )ada cual tenía su vicio% +urni era glot"n y brutal% (lbizu no pensaba mas que en la elegancia y en las mu$eres% y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas. poseía un est"mago que era una especialidad% bebía lo mismo alcohol puro que petr"leo. #ntonces íbamos nosotros a restablecer el orden% pero. apostaba. ( +urni le llamábamos (ri%a triste. Saldumbide no quería que nos hiciéramos amigos de los marineros. #l más inocente de aquéllos tenía unas cuantas muertes. Los cinco vascos nos conocíamos unos a otros como si uéramos hermanos. el cocinero de El <ra!#n$ un hombre que tenía todo el cuerpo tatuado con la igura de los barcos en donde había servido. y cuando no podía $ugar. ?yp @immermans. Lo echábamos al mar y seguíamos adelante. 4iempre estaba haciendo proyectos mientras miraba vagamente el humo de su pipa. muchas veces no podía su$etar aquella gente y buscaba el auxilio del capitán. #n el rancho del sollado re*ían a todas horas unos contra otros. #l equipa$e se hallaba dividido en dos bandos5 el de los holandeses y el de los portugueses. . . 9ld 4am. &e esta gente no se sabe cuál es peor.uchas veces había alg'n muerto. sacar el carb"n para el cocinero. las provisiones de la despensa. porque lo rompía. (rraitz se $ugaba las pesta*as. aguarrás o tinta% rompía las monedas con los dientes. y marchábamos expuestos a chocar con otro barco o con alg'n ba$o cualquiera. y se llamaba 4ilva )oelho. Los dos perros se detestaban. seco% tenía unos dedos de hierro. el pan. #ra el 'nico que tenia la moral de un negrero o de un pirata. Saldumbide tenía el procedimiento de hacer como que no se enteraba de lo que pasaba cuando no podía dominar la situaci"n. ?yp @immermans tenía como pinche un chino. si se $untaban los dos bandos. #n estas condiciones soliamos navegar a la buena de &ios% la tripulaci"n. porque siempre se que$aba de no sé qué melancolía que le daba en el est"mago cuando no comía bastante. y era bastante inocente para creer que estos pedacitos de tela y de lat"n le iban a preservar de la desgracia. no hacía caso de los silbidos del contramaestre. Los demás éramos unos arsantes. #l contramaestre. laco. sobre la conciencia. Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulaci"n. que alimentábamos. borracha. &irigía a los holandeses ?yp. Llevaba una porci"n de escapularios y de medallitas. sacar los ri les y prepararnos para la de ensa. y hasta rompía el cristal. lacrimoso y sucio. #l enamorado (lbizu era hombre de mucha uerza y muy nervioso. Le gustaba divertirse. alto. los unos son una canalla rubia y los otros una canalla morena. @enía muy mala suerte y era muy supersticioso.

@enía una buena voz. había ido a otros paises. @enía bastante con sus recuerdos. 7atricio (llen. y parecía tener un ataque de asma. pero excelente persona. y como mandaba en due*o absoluto y allí no se guardaban más $erarquías que la suya. #l espa*ol don Fosé era simpático y ormaba en el partido de los holandeses. respetadle como teniente% pero si aquí os molesta. viéndose perseguido. 4oliamos tener discusiones interminables por las cosas más tontas% por e$emplo5 cuál de nuestros pueblos era me$or. atrabiliario. sino por sentir la deliciosa impresi"n del acto. 4"lo oyendo a (llen se sentía uno desgraciado. . pendiente de un cord"n de seda negro. era el que no abandonaba nunca la rueda del tim"n. #ra un buen muchacho. cuatro éramos relativamente buenas personas% pero el teniente :garte. no. con los o$os azules y el pelo de color ro$o. malo. dando las horas con campanadas muy agudas. nos poníamos a $ugar a la manilla o al truque nuestros ahorros. 1racias a que holandeses y portugueses se odiaban. podíamos dominarlos nosotros.9ld 4am era un desertor de la marina inglesa. #l y 9ld 4am eran los 'nicos a quienes el capitán pagaba con exactitud la soldada. &ecía que nada era comparable con la emoci"n de robar. nos di$o varias veces en vascuence delante del piloto5 B#ste es un perro. @enía unos cincuenta a*os. &on Fosé habia traba$ado en casi todos los puntos de #spa*a y de sus . #ra hi$o de un can"nigo de la catedral de @oledo. encontrando peque*a su patria para su gloria. !o no sé c"mo demonio sacaba unos sonidos tan lamentables y tan melanc"licos a su uelle. el viento. y llegábamos hasta contar las casas que había en cada uno. pesado. enlazado en el o$al de la chaqueta. Nissen nos salv" de muchos peligros. pero nos aburría tocando cosas tristes con su acorde"n. y un día (rraitz le calent" las costillas para una temporada. . )omo éramos la parte más tranquila de la tripulaci"n. Nosotros. 4e sigui" el conse$o. el timonel. hombre de palabra% no tenía más de ecto que el de ser ladr"n.ranz Nissen. #l capitán Saldumbide le conocía.ndias después. Había recibido una educaci"n cristiana. )asi el ruido más alegre de su instrumento era cuando le altaba una nota. #l nunca había robado por el valor de las cosas. seg'n decía. hombre inteligente y práctico. #ra un vie$o ex presidiario que no hablaba con nadie ni se mezclaba en nada. se hizo amigo nuestro un irlandés. la cuadrilla de vascos. tuvo que meterse en el barco negrero. )uando estéis entre los demás. :n relo$ inglés que teníamos en la cámara nos acompa*aba en nuestro encierro. hidalgo. ya habituados a aquella vida extra*a e indi erentes a todo cuanto pasaba a nuestro alrededor. -estía marsellés y una gorra de pelo y llevaba el pito de plata. #ra generoso. &e los cinco vascos. hasta que. como si el mar. #ste era endemoniado. grandull"n. cosa que le repugnaba pro undamente por sus sentimientos de humanidad. os autorizo para que le deis una buena. la soledad y la niebla se echaran sobre uno y lo acogotaran.

#l doctor )ornelius. no sé por qué medios. 4e enteraba de todo. #l doctor )ornelius tenía un sistema extra*o de espiona$e en el barco. No comprendía el por qué de la rase. le altaba poco. y. /&e d"nde era0 /&e d"nde venía0 Nadie se lo pregunt". como dicen los ingleses. era la mascota. )alculaba la cantidad de aire que necesitaban los negros para respirar en la bodega% estudiaba el mar. como dicen los italianos. sebo y nuez v"mica. pero que. a quien nosotros llamábamos el doctor )ornelius. si no era bru$o.&on Fosé consideraba como su obra maestra un robo que hizo en una iglesia de un pueblo de (mérica. era similia simili'us curantur. #l doctor )ornelius era un hombre rechoncho. ( este muchacho se lo habían encontrado en El <ra!#n un día a bordo. decía que no. todo el mundo empez" a decirle @ommy. seg'n se decía. la expresi"n suspicaz y un color de manteca de . procedimiento que él llamaba el 4istema de LZHomme du )oq 2el sistema del hombre del gallo3. de la que se llev" una custodia. &i$o llamarse @om. &espués de veri icar esta bella sustracci"n con una maravillosa habilidad. +elzebuth. lo que yo. él se neg"% le quisieron pegar. le decíamos mentiras. cuando sienten la tela que se mueve. @enía barbuchas amarillas y deshilachadas. Le quisieron hacer limpiar las botas de los marineros. (lgunos aseguraban que el doctor )ornelius era tan sabio. (sí como el doctor )ornelius era la bestia negra del barco. #l doctor )ornelius curaba por la homeopatía. un 8ettator. di" una pista alsa y se ué del pueblo sin que nadie le molestara. como hombre religioso. porque lo había hecho con reservas mentales y sentido un gran prop"sito de enmienda.landes. ( aquel pa$arraco de mal ag\ero todo el mundo le odiaba. #ra como una de esas ara*as panzudas que están en su agu$ero. hasta que él mismo me di$o que la homeopatía la había inventado un se*or Hahnemann. el grumete. Llevaba una bata vie$a y una gorra de pelo. algo $orobado. y al día siguiente le hinch" un o$o a uno de sus perseguidores. él le aconse$aba que le diera otra% si se que$aba de alta de dinero. don Fosé llam" en casa del $uez. y el peque*o @ommy. &ecían que era $udío. o un Fonas. si no recuerdo mal. y como era peque*o. el grumete. salen en seguida a devorar la presa. no sé qué quiere decir% pero cuando alg'n marinero se que$aba al capitán de una paliza. varios cálices y coronas. y él corri" como una ardilla a esconderse. estaba haciendo una obra describiendo los distintos ondos. con el que andaba por todas partes llevándolo en el hombro. que le quitase el sueldo. triste y desagradable. #l maestro #[aldus tenía en su cuarto libros en todos los idiomas y hablaba muchas veces solo consigo mismo en latín. )onstantemente repetía un latina$o que. )uando se le preguntaba si. que a unos indios les había convertido en negros para venderlos después% pero otros decían que lo 'nico que había hecho era te*irles la piel con una mezcla de alquitrán. no sentía remordimientos por este robo. @ommy. en verdad. y al otro día le derram" una caldera de agua hirviendo a los pies a otro. #l vasco no lo sabía% alguna vez quiso que le explicáramos el signi icado de las palabras% pero como no nos era simpático. 4u 'nico amigo era un gato negro. 4iempre con el sistema del Hombre del 1allo. denunci" el hecho. 9tros dos tipos curiosos teníamos en el barco5 el médico #[aldus HollenUind. . al pasar por 4anta #lena. que en alemán quiere decir el Hombre del 1allo.

a quienes aquellos bárbaros de marineros trataban a golpes. después de atravesar la manzana. y se comía la manzana entre las carca$adas de todos. +elzebuth. que era rencoroso. que eran muchos en aquellas costas. ragatas y bergantines% pero en aquella época la cordialidad marítima no era muy grande.. el gato negro del doctor )ornelius. pasábamos en $unio a la altura de las )anarias y cruzábamos por delante de las islas de )abo -erde. como si uese el dedo. y cuando se encontraba que no tenía presa. el negro. todos los traba$os del barco iban a dos pobres muchachos. (quí nos deteníamos para la aguada y nos acercábamos a las costas de ( rica. no traba$aba nada. arrancaba el cuchillo. temiendo encontrar en cada uno un crucero inglés. gritaba5 5*cratc" Poll6 5*cratc" %oor Polly6 y ponía la cabeza entre la re$a de la $aula para que se le rascara. No quería traba$ar y trataba con un desprecio pro undo a la marinería. el uno portugués y el otro bret"n. y volvía más alegre que antes. )him le tiraba un cuchillo y. y los negreros.. )him y @ommy representaban con recuencia una parodia de 1uillermo @ell. iba a la co a de un palo y allí estaba hasta que se le pasaba la murria. educaba a nuestro perro y a la mona . 4e temía el encuentro de barcos piratas. #n cambio. @ommy se reía de nosotros% hasta la campana la tocaba de una manera burlona. @ommy era un clo[n. se recogía. ante las carca$adas del pillo del grumete. )omo @ommy no hacía nada. le llamaba y solía poner entre los barrotes de la $aula un trozo de madera. burlado y hura*o..nglaterra de un pueblo del +rasil. 9tro de los persona$es importantes del barco era 7oll. 4olíamos ver en el via$e barcos que iban a la . y 7oll. Little @ommy hacía $uegos malabares con &em"stenes. cuando se ponía de malhumor. huían de todo buque. haciendo un tinAtan endemoniado. #ntonces @ommy extendía la mano. tenía un odio eroz a 7oll. Le echaba humo de tabaco. .#n poco tiempo @ommy se impuso. y uera de tocar la campana para renovar las guardias. a la alta escuela.ari Sancos. 7oll. #l diablo del chico. Saldumbide mismo le mir" a @om con simpatía. en vez de decir5 5)on8our Dacquot6 o 5Lorito real6. #ra un e$emplo de lo que puede el convencimiento de la propia uerza aun entre gente bestial. @ommy solía entretenerse en hacer rabiar al pa$arraco. lo que hacía de la manera más escandalosa e impertinente que puede suponerse. un verdadero diablo. )him sabía $ugar con los cuchillos con una gran habilidad.ndia. el malayo. 7oll era un loro inglés% lo habían robado una noche 9ld 4am y un amigo suyo en el )onsulado de . y con )him. lo de$aba clavado en la puerta. 4e habia ganado la independencia. como hubiese dicho siendo rancés o espa*ol. y dos o tres veces estuvo a punto de matarlo. @ommy se ponía delante de la puerta de la cocina con una manzana en la cabeza. se echaba sobre él y le daba un picotazo con su pico uerte. )on esta tropa salíamos de (msterdam en mayo.

#l género emenino de color no le gustaba al capitán. no por nada. que hacinaban los bultos de ébano en la bodega. y aprovechando los alisios del sudeste. que los negreros ranceses debieron de$ar atrás a los demás en el arte de desollar negros. No los tenía a todos en la misma cámara. no% hubo via$e en que no muri" ninguno. en malas condiciones. 7re ería matar a un marinero que a un negro. aunque estuviese te*ido. íbamos casi siempre al +rasil. +ien es verdad que. Los demás capitanes negreros trataban a @uetazos a sus negros. . iban teniéndolos que echar al agua a que sirvieran de pasto a los tiburones% nosotros.rancisco de (sís de los negros. y a todas partes donde había negros llevaron triun ante el @ouet. en honor de la bella . es que es una cosa excelenteBdecía SaldumbideB% y a*adíaB5 (ntetodo la seriedad comercial. Saldumbide no regateaba usiles ni p"lvora para adquirir un buen género. el comerciante negociaba al por menor. mu$eres y chicos. Los hombres valían de mil pesetas hasta cinco mil% los ni*os. #l. B)uando yo doy un negro. se les bautizaba. a cambio de esa peque*a molestia de arrancar a los negros algunas piltra as insigni icantes de carne. estudiaba los m'sculos y las articulaciones% veía si tenían hinchado el vientre. -arias veces le reprocharon esto. #stos @uetazos no eran mas que el ligero pr"logo de los que les darían después los bandidos de (mérica. con el doctor )ornelius. Saldumbide era el 4an .rancia. Hay que reconocer. p"lvora. instrumentos de hierro y brazaletes de lat"n y de cristal. miraba los dientes de los negros. porque incrustaron en el lengua$e de las colonias el nombre del látigo rancés. y eso salían ganando. #mbarcábamos doscientos o doscientos cincuenta negros entre hombres.Llegábamos a la costa de (ngola% allí había agentes de todas las nacionalidades. lo impusieron. quizá por razones de moralidad. No era el capitán de los que consideran que para cumplir como un buen negrero hay que maltratar al ganado humano. #stos se metían entre los reyezuelos y $e es de tribu y hacían negocio. sobre todo americanos y portugueses. y él contestaba5 B<>ué imbéciles= /)"mo quiere compararse un marinero con un negro0 :n marinero no vale nada% lo reemplazo con otro en cualquier parte. ( él no le daban un anciano venerable por un hombre $oven. veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después% las mu$eres se vendían a precios convencionales. :n negro puedo valerme mil duros. hechas con mamparos% les ponía camas de pa$a y les sacaba sobre cubierta para airearlos y lavarlos. sino por no estropearlos. ( cambio de los negros daban usíles. B#s una mercancía delicadaBsolía decir. Saldumbide no era partidario de maltratar ni de pegar siquiera a los negros. (llí vendíamos el saldo entero. Luego. )on nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones% otros barcos negreros. un buen negro por mil duros. ni un hombre con una hernia por un individuo bien organizado. sino en cuatro grandes cuadras.

lo primero que hacíamos era raspar los ondos para quitarles algas. y luego era indispensable tener mucho cuidado con la limpieza. (llí. habichuelas y miel. que era un tonel con una piel estirada. )uando no teníamos mucho tiempo ni gran seguridad. y en la ba$a. que les iba a llevar o un país en donde no harían mas que tomar el sol y comer habichuelas con tocino. al verse en el barco con cierta libertad y sin ser golpeado. 4i contábamos con tiempo.Saldumbide era muy político% cuando ba$aba a tierra a visitar al rey +adeg' o al mariscal @aparrabo. les instaban a zarandearse a @uetazos. y cuando no nos quedaba un cuarto. les rogaba que mandasen azotar a los negros que iban a vender. y les decía. limpiábamos con una escoba de brezo lo que se podía. . 7or uera lo regábamos todas las semanas. Saldumbide contaba con @ommy. y. porque sabía algo del bant' y del mandigo. al tenerlos en el barco. en cambio. avanzábamos sobre un banco de arena. 4e sacaban cincuenta negros. y cuando recalábamos en alguna bahía conocida por el capitán. Los otros lo hacían sin ning'n inconveniente. ense*ando los dientes y soltando la qui$ada hasta el punto de que @ommy solía empu$arles la mandíbula con cuidado para que la cerraran. buscábamos un sitio tranquilo y desierto. #l arsante del vasco sonreía dulcemente. Los negros quedaban encantados. #ra un canalla pintoresco y simpático aquel Saldumbide. vestida de ro$o. No se podían hacer expediciones tan recuentes como nosotros hubiéramos querido% primero. salido de la prisi"n. y bailaban los negros. ( veces traíamos los ondos lavados y nos encontrábamos que. en aquella in ame algarabía negra. cuando no querían. el cobre de la quilla y de las partes pr"ximas estaba limpio como el oro% otras veces. sin ganas de sublevarse. &espués se sacaba la bomba. No les alimentaba con mi$o y manteca de palma. en donde se tocaba con las manos como en un tamAtam. Saldumbide. cuando el peque*o @ommy venía con un sombrero de copa hasta las ore$as y la nariz pintada de encarnado. que gastábamos alegremente. #n aquellos momentos se consideraba el 4an Fuan de &ios de los negros. cuando se retiraba el agua. #n otros barcos negreros solían hacer bailar a los negros el baile de homba. principalmente en los mares tropicales. se hallaba cubierto de algas y había que limpiarlo. íbamos todos volviendo a El <ra!#n. y a nuestro perro le hacía pasar por un aro. no. 4acábamos la ballenera y el bote. &espués. se les ponía en círculo. después de un largo via$e. los anclábamos. 4i se descuidaba la bodega. les hablaba. se adhieren en tal cantidad que de$an los ondos como una selva. entonces los negros comenzaban a reír. hierbas y escaramu$os que. 7or dentro y por uera teníamos que limpiar el barco casi continuamente. no había siempre negros que llevar. que era el gracioso.ariASancos. y a ésta la lastrábamos con los ca*ones. había negro que. <Lástima de hombre= @enía grandes condiciones de previsor y de organizador. 4olíamos estar en el +rasil una temporada. @om les ense*aba las más extraordinarias $igas de todo el ?eino :nido. Luego. como los demás negreros% sino que les daba pescado ahumado. consideraba al capitán como a un bienhechor. se armaba una peste que no se podía vivir. en la marea alta. los uníamos con tablones. Los alimentaba me$or que a los marineros. hasta encontrar un buen agarradero para anclas. No había sublevaciones% al revés. #l negro es un inocente. ormando una balsa. #l capitán nos daba alg'n dinero. e iba así en el barco entretenido. y @ommy hacía saltar a . andando con los piernas para adentro% cuando imitaba al capitán y al doctor )ornelius.

atábamos una amarra a la primera co a del palo mayor. en caso de ser perseguidos. hasta conseguir que el barco se tumbase por una banda y descubriera la quilla. para que no entrase el agua. y a proa y a popa echábamos dos anclas. con los cabrestantes empezábamos a estirar las amarras atadas al palo mayor y a las dos anclas. al mismo tiempo. . &espués. 7oníamos unos andamios.Luego i$ábamos en la balsa una polea. @odas las precauciones eran pocas para poder huir rápidamente. (ntes había que cala atear las aberturas de un lado. raspábamos toda la parte descubierta y volvíamos a torcer el casco al lado contrario y a rasparlo.

4olíamos llevar las luces ro$a y verde reglamentarias. #l tal @ristán. !o sacaba la sonda para que viese si era arena. seg'n di$o. o como se llamara. trozos de coral o de concha. . La tripulaci"n cambiaba constantemente% nosotros los vascos. le daba vueltas en el aire como una honda y la despedía lo más le$os posible. como iguales. en un período largo seguimos siendo los mismos. y lo sustituy" otro. un poco sombrío y triste. navegando s"lo con las velas triangulares del oque y alguna del palo de proa. el piloto. si me llegaban a ahorcar. en una ría conocida por el capitán. B/>ué ondo tenemos0Bpreguntaba él. hasta que en uno de los via$es se ué :garte. y en unas tablas hacía sus comprobaciones para encontrar la altura y la latitud. (l momento. :n centinela se colocaba en el bauprés y avisaba cuando veía brillar un anal ro$o. #n la actoría les esperaba el agente. #n barcos como aquél no había que iarse de los nombres ni pedir los papeles a nadie. sí. el intérprete. y al acercarnos a tierra se ponía un arol grande de luz blanca en el palo de proa. el doctor )ornelius y Saldumbide iban a tierra con la chalupa. el apellido de mi padre saliera a la verg\enza p'blica. insolente y envidioso% parecía. y ondeamos cerca de >uelimane. con el mismo nombre y apellido. deseando vivir a la ventura para olvidar sus tristezas. Saldumbide. Llenaba el agu$ero de la gruesa bala de sebo. (l meternos en el río preparábamos las cuatro anclas.ozambique. &el estrecho de la 4onda uimos a . #l nuevo piloto quería presenciar el embarque de negros. ango. como el anterior. y el piloto y el capitán se reemplazaban en las guardias. #ntr" el nuevo @ristán en +atavia. no nos di" suerte% desde que entr" en El <ra!#n no hicimos un via$e eliz. le trataba con gran consideraci"n. Luego le decía al piloto las brazas con que contábamos. adonde habíamos ido a desembarcar unos negros. )ada cual se llamaba como le parecía% yo mismo cambié de nombre% no quería que. y estaba desesperado. No era el nuevo piloto un canalla. Había navegado en barcos de buenas )ompa*ías% pero se le había muerto la mu$er. El <ra!#n entraba en el río despacio. que conocía bien a la gente. (l mismo tiempo yo me dedicaba a sondar. #l nuevo @ristán calculaba los errores de la estima por las observaciones del sextante% tomaba la altura del sol.& LOS DOS TRISTANES Llevaba ya varios a*os en El <ra!#n$ pensando algunas veces abandonar aquella vida.

4eg'n algunos marineros. y. &espués de aguardar cerca de un mes. #l capitán estaba desesperado. teniendo que echar varias veces algunos vie$os negros al mar para regalo de los tiburones. 4e decía que uno de los reyezuelos del interior iba a hacer una razzia y a traer cientos de esclavos. @eníamos que recoger traba$adores coolies chinos. porque no pudieron traer mas que veinte o treinta negros encadenados. ti*osos.ozambique habían muerto y servido de pasto a los tiburones más de la mitad. 9ld 4am daba un martillazo a la palomilla de hierro que su$etaba el ancla de proa. Lo atravesamos. el surtido de ébano se había agotado en aquella parte de C rica. 4in duda. cerca de la colonia portuguesa de . Los mercados estaban vacíos. Los via$es de El <ra!#n tomaban un nuevo aspecto. ni congoleses. #l nuevo @ristán y yo presenciamos el embarque. el contramaestre subía al castillo de proa. y poco después se echaban las otras tres y quedaba el barco inm"vil. #l capitán y el doctor )ornelius con erenciaron con los representantes de la )ompa*ía. esperando la orden para de$ar caer el ancla. luchando con la corriente del )abo de las (gu$as. B<. &e los veinte o treinta negros tomados en . #speramos en la +ahía de los #le antes una larga temporada. @ardamos cuatro meses en llegar al estrecho de la 4onda. )on un cargamento tan ligero subimos hacia el norte con los alisios. #ra una miseria. <! qué personal= -ie$os. Llegamos al +rasil. de$amos la carro*a que llevábamos y volvimos al ( rica. Nosotros tuvimos en la tripulaci"n varias de unciones por iebres. no pudimos embarcar mas que quince o veinte negros. el primero que hicimos con este piloto. ulcerados5 un espectáculo horrible. estuvimos a pique de ser cazados por un crucero inglés. otras tantas negras y unos cuantos chiquillos. el comercio de negros atravesaba una crisis. 4in duda. el doctor )ornelius había echado la maldici"n al barco. ni bant's ni lucumíes se encontraban por ninguna parte. 4ilva el portugués era el encargado de llevar a cabo estas negociaciones. la gente se moría en aquellos para$es como chinches. y llegamos a +atavia. Ni mandingos. no sé si ahora pasará lo mismo. pasamos al (tlántico. a quien no importaba sin duda la ganancia gran cosa. #l capitán renegaba% se trataba de un via$e larguísimo y sin resultado pecuniario alguno. nuestro puerto de re ugio. y con unos días borrascosos. . al pasar cerca de la isla de la (scensi"n. y por la noche se nos anunci" que zarpábamos para )hina.acao. #ntonces. y al capitán le ordenaron que uera a +atavia a recibir nuevas "rdenes. y conducirlos a (mérica. ni uolo s. #nderezamos el rumbo hacia el )abo de +uena #speranza. y quedaba de guardia con el martillo en la mano. la tripulaci"n se revolvía uriosa% el 'nico indi erente era el nuevo piloto.)uando el ondo disminuía. y tras de muchas penalidades llegamos a (ngola y ondeamos en la +ahía de los #le antes. #l doctor )ornelius se encarg" de ellos para ver si los de$aba presentables.ondo=AAgritaba el piloto.

el via$e largo% éramos demasiada gente y el agua nos había de perder. -enían en unas canoas de dos velas de esteras que allí llaman tancales% se acercaban al barco e iban subiendo por la escala. los vientos son constantes. #l 7ací ico es muy grande. 4ali" el bote para levar el ancla. que había salido en un $unco a nuestro paso. 7or la noche comenz" el embarque de los chinos. Había calculado la cantidad de agua necesaria para el via$e% pero estos cálculos en barcos de vela. el doctor )ornelius y 4ilva )oelho ueron a tierra. cortándole el labio superior. el antiguo. La ballenera nuestra ue y vino varias veces.Llegamos a las aguas de )hina. y hay grandes acilidades para la navegaci"n a . )ada libra se pagaba a cuatro y cinco libras esterlinas. y la desembocadura de un río a lo le$os. entrando por el portal"n y desapareciendo por la escotilla de la bodega. de una monotonía terrible. el cabrestante comenz" a chirriar para levantarla. y unos momentos después zarpábamos con viento resco. #l capitán quería desquitarse a toda costa. B#n seguida% cuando haya vientoBcontest" el capitán. como usted sabe. ro$a a'n. #l capitán. (lg'n motivo de enemistad debía existir entre los dos @ristanes. había vivido en . parecía buscar las ocasiones para herir y molestar a su sustituto. que le cogía desde la ce$a de un lado hasta la comisura de la boca del otro. Hacía un calor bestial% todos teníamos que andar casi desnudos. (l pasar a la altura de )abo #nga*o recogimos al antiguo piloto :garte. #l piloto mand" la maniobra. porque el de la cicatriz. :garte. como usted sabe.ilipinas. y estaba aburrido de aquello y quería marcharse a (mérica. #l opio valía entonces una enormidad. 4e veía una costa pantanosa verde. #n general. las velas se tendieron en los palos. muy al sur. por lo que di$o. Luego supimos que íbamos a llevar a (mérica trescientos chinos. como le llamábamos al antiguo piloto. no tienen mucho valor. Nos acercamos a tierra. Nuestro antiguo piloto bebía el 'randy como si uera agua. B/)uándo salimos0Bpregunt" :garte. se encontraba muy cambiado% tenía una cicatriz reciente. más cincuenta barriles de opio. @ristán. en la cara. 7or la noche entraban los trescientos chinos en el barco. &I LA SUBLE&A+ICN #l via$e por el 7ací ico es.

y nos mand" a nosotros quitar las bombas de mano que sacaban el agua de los al$ibes. (lgunos marineros se desmayaban tendidos por los rincones% otros se ponían como locos% el sol mordía la piel de estos desdichados. #stábamos a unas cincuenta millas de la isla de la 4ociedad. 4alimos en marzo. #l piloto aconse$" al capitán que desembarcara algunos chinos% podía volver a ocurrir el mismo con licto con el agua. reverberaba una claridad tan cruel que le de$aba a uno como ciego. y no vieron a los marineros y a los chinos que avanzaban por el otro lado de la lancha grande. ( ortunadamente. Los chinos se ahogaban en la bodega y comenzaron a pedir agua a grandes voces% se as ixiaban. y di$o5 B4i nos molestan los chinos. en vez de echar agua a los chinos. (l anochecer. uno de los nuestros. al llegar él solo hasta unas cubas que había delante de la . #l mar se extendía incendiado. uera de las "rbitas. como locos. caían a lo largo de los palos% el mar. y tardamos muchísimo en salir del mar de la )hina y pasar la Línea. La travesía del 7ací ico no sabíamos lo que nos reservaba. Llevábamos un mes de navegaci"n. sin una nube. creyendo que dominaría el tumulto% pero. #l capitán di$o que no había agua. La piel y la garganta las teníamos abrasadas. y que salían todos sublevados. Hacía un calor espantoso% el cielo ardía implacable.vela% pero nosotros teníamos que recorrer cientos de millas para alcanzar los vientos alisios. los vascos salimos a respirar sobre cubierta aquel aire t"rrido. en la isla de 4an (gustín pudimos hacer la aguada y seguir delante. como un metal incandescente. @res semanas después quedamos entre el #cuador y el tr"pico de )apricornio en una calma chicha. #l capitán y el médico estaban hablando sentados los dos en sillas de lona al socaire de la ballenera. los echaremos al agua. con los o$os inyectados. echar los chinos al agua. Les avisamos con un grito% Saldumbide agarr" el rebenque y se lanz" hacia proa repartiendo chicotazos a derecha y a izquierda. como un cristal undido. desin ladas. corriendo a decirnos que el chino +ernardo había abierto la escotilla de la bodega a los coolies. (l hacerlo comprendimos que la tripulaci"n estaba alborotada% pudimos retirar las bombas sin que nos atacaran. y se le había ocurrido que era más c"modo. Saldumbide no tenía ninguna simpatía por los celestes. esperando en la calma ecuatorial la monz"n del sudeste. cuando el capitán tuvo que mandar acortar la raci"n de agua. #l capitán repiti" varias veces que no había agua. #n la cubierta. Saldumbide veía 'nicamente la manera de desquitarse de sus pérdidas anteriores. que se contentaran con la media raci"n. como una c'pula ro$a% no se movía ni una brizna de viento% las velas. en caso de necesidad. Nosotros le seguimos. &icho esto se sent" cerca de la ballenera a charlar con el doctor )ornelius. la brea se derretía% los pies se nos quedaban pegados% hacía un vaho de calor imposible de resistir. Lo contemplábamos con una enorme desesperaci"n cuando vino (rraitz. Los marineros ueron a ver al capitán enardecidos.

B#stáis borrachosBreplic" el pilotoB% ma*ana hablaremos. indi erente a todo. B4i os entregáis ahora. !o apagué el arol y quedamos a abscuras. .rans Nissen. Nuestro anhelo y nuestro temor eran tan grandes. #l piloto nos hizo beber a los cuatro vascos y al timonel un poco de líquido. Los marineros y chinos no se preocuparon al principio de nosotros% pusieron las bombas y estuvieron bebiendo hasta hartarse. que casi no sentíamos la sed. No os atacamos porque no queremos hacer una matanza in'til% pero tened en cuenta que podemos hacer saltar el barco. volvimos deba$o de la toldilla porque hacía más resco. seguía en la rueda del tim"n. debía haber hecho causa com'n con los sublevados. @raed un martillo. B/>uién va0Bdi$o el piloto. B#ntregaos vosotros antesBcontest" @ristán. )omo he dicho. que somos due*os de la 4anta +árbara. y seguramente estaban dando cuenta de él en aquel momento. ba$amos al pa*ol de las armas y de la p"lvora y tomamos cada uno nuestro ri le y cartuchos en abundancia. Hecho esto. ( eso de la media noche sonaron dos golpes ortísimos en la puerta. uno de los marineros le tir" el cuchillo. que era bebida que él solía tomar alguna vez. que se lo clav" en la garganta. B<#a. @ristán. (lguien ué por el martillo. muchachos=AAgrit" el portuguésB. y dispar" un tiro adentro. 7asado el primer momento de pánico. pudimos re ugiarnos allá y salvarnos. y que hay tres toneles de p"lvora. nos aprestamos a de endernos. vosotros=AAvolvi" a gritar @ristánB% os advierto que estamos armados. el de la cicatriz. #chad la puerta aba$o. B<#h. <?endíos= No se os hará nada. gracias a que el piloto tenía la puerta de la sobrecámara abierta. con tal acierto. #n este momento. (l doctor )ornelius lo habían atrapado. la sobrecámara de la toldilla tenía una trampa que daba a la cámara del capitán% por ella ba$amos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara.cocina. 7asamos las primeras horas de la noche alerta. alguien meti" el ca*"n de la pistola por un ventanillo que tenía la puerta. donde solíamos dormir los vascos. con una br'$ula peque*a de mano. #n el camarote del capitán habían botellas de cerveza. . #n seguida el piloto nos mand" encender la linterna de la 4anta +árbara. B!oBcontest" 4ilva el portugués. >uedamos dentro los vascos y el timonel. #l capitán cay" en medio de aquella turba% la tripulaci"n entera se ech" sobre nosotros como perros y. no os haremos nadaBvolvi" a decir el portugués. y además porque podíamos desde allí ver algo de lo que pasaba en cubierta. >uedamos incomunicados. B/>ué queréis0 BHan matado al capitán.

y decidimos traerla con agua. estuvimos tendidos. Nos sustituímos para hacer la guardia% aunque nadie pudo dormir. ( la luz pálida del alba se veía el cadáver de Saldumbide. se*alando con el ca*"n del ri le. la abrimos para ventilarla un poco. se veían tendidos marineros borrachos. 4e lo advertimos al teniente y a Nissen. -aciamos en la cubierta una dama$uana llena de 'randy. 4alimos despacio% hicimos uncionar la bomba del al$ibe de popa. lo volvimos a repetir. la hicimos uncionar. colgado de una verga. )omenz" a llegar la luz del alba. estando armados como estábamos y ellos no. y el barco navegaba a la ventura. estudiando el camino. #n vista de que nadie nos espiaba. &eba$o de la toldilla hacía un calor horrible% al amanecer. en caso de necesidad. y habían bebido todos los marineros y chinos hasta quedar borrachos. Había que acercarse al castillo de proa. murmur"5 B#stos bárbaros son capaces de todo. (vanzamos (rraitz y yo% todo el mundo dormía. Nos extra*" tanto silencio. mirad allá. y tra$imos diez o doce litros de agua. 4ilva mand" a uno de los suyos a que viera si nuestra cámara estaba cerrada. Nos quedamos sorprendidos. y llenamos todas las botellas y dep"sitos que encontramos. ( pesar de esto. #n las cru$ías. descansando. Luego supimos que el cocinero había llenado cuatro barricas a medias de agua y de ron. nos di$o5 B. (lbizu y yo daríamos a la bomba% (rraitz y +urni nos escoltarían armados de ri les. Nissen no había abandonado el tim"n. Llegamos a la bomba de proa que comunicaba con el otro al$ibe. )omo el via$e se había hecho sin riesgo. cerca de los palos. hubiese sido a costa de mucha gente. &esde el ventanillo de la puerta oímos durante toda la noche los cantos de los marineros y la algarabía de los chinos. nos di$o5 BLas llaves. salimos (rraitz y yo para darnos cuenta de lo que pasaba. #l al$ibe de proa debía quedar también muy mermado. que sacamos de nuestra cámara. las llaves. y éste. creímos que se podía hacer un intento de buscar agua.uimos avanzando los cuatro con cautela. con su habitual laconismo. 7asamos con grandes precauciones por delante del camaranch"n de la cocina. #n uno de los via$es. # ectivamente5 estaba agotado. @ristán el piloto no quería que entabláramos combate% pues aunque hubiéramos vencido al 'ltimo. y a la puerta de la sobrecámara quedarían el teniente y Nissen para dar. )omo no se sentía ning'n movimiento en la cubierta. Nos igurábamos que no daría agua.irad. No nos vigilaba nadie. y cuando el otro volvi" diciendo que lo estaba. y se lo di$imos al teniente.La amenaza hizo su e ecto. la voz de alarma. +urni. . . balanceándose con los movimientos del barco.

4ubí por una cuerda y llegué al cadáver. #ra la mona .. eh=. la abrimos. 7ues en la otra verga está el doctor )ornelius. acurrucada en los hombros del ahorcado. $a=... .B#s verdadBrepuso el tenienteB% hay que registrarle. #se sí que está gracioso dando tumbos. y ui yo. dos barriles de vino y de ron.ariASancos. B)errad la escotillaBdi$o el pilotoB% cuando esa gente se despierte entrará a saco en la despensa y no de$ará nada. nos avis" que la gente comenzaba a ir y venir por la cubierta.nvitamos a @ommy a venir con nosotros. embutidos. carne seca. Nos metimos en la despensa y llevamos a nuestra cámara provisiones para quince días.. desde lo alto de una co a. . y salimos a la escalera. (l estar $unto a él me estremecí% una cosa salt" sobre mis hombros. Ninguno de los otros vascos se atrevía. (hora hay que aprovecharse. B/)erramos la despensa0Ble pregunté yo. decía5 B<Hola= <Hola= <+uenos días= <#l capitán está en una postura inc"moda. y cuando ba$aba oí la voz de @ommy que. )ogí las llaves. #l teniente mand" que cerráramos la puerta de la toldilla y le siguiéramos. +a$amos a nuestra cámara. que estaba de guardia. que se estaba divirtiendo mucho para meterse en un rinc"n. B-amos yaBdi$o el teniente. <Fa. (rraitz. galletas% luego entramos en el pa*ol del pan y lo de$amos casi vacío. pero di$o que no. a ver si tiene el llavero.

Nissen record" que el doctor )ornelius tenía guardado en su armario un alambique. sobre todo. que nos zarandeaba uriosamente. . que azotaba y repiqueteaba en la toldilla. &esde la sobrecámara pudimos presenciar el alboroto del barco. romperán la puerta. la de$amos abierta. pero sigui" el viento y sigui" el olea$e. )uando supo que el portugués tenía la misma pretensi"n. La cuesti"n del agua estaba resuelta. y nos repartíamos en los cuatro departamentos que poseíamos. 7ronto de$" de llover. adentro. Nos sobraba el alcohol. armaban una algarabía in ernal. 7or la noche del segundo día debi" cambiar el tiempo. -arias veces instamos al teniente a que saliéramos a dominar a los amotinados. #l portugués 4ilva volvi" a intimarnos para que nos rindiéramos. /7ara qué0 4i se cierra. se ormaba una ola que rodaba a derecha e izquierda. abundantes y densas. le entr" una c"lera terrible. y $ur" que le había de calentar las ore$as al intérprete. si nos desembarcaban en cualquier punto. el cocinero ?yp vino con la misma proposici"n% también quería las ca$as de Saldumbide. Los chinos. diciendo5 BNo. 7reparamos el alambique y le hicimos uncionar. pero él nos contenía. le di$o lo que tenía que hacer para llenar el al$ibe con el agua de la lluvia.BNo. cámaras. el teniente no quería que durmiésemos todos en ella. en seguida se volverán a sublevar otra vez. #ra una de esas lluvias de los tr"picos. porque el barco empez" a navegar. -an a conseguir que el barco se hunda. 7oco después. #l teniente contest" que podíamos atacarlos y vencerlos. y podíamos destilar el agua de mar que se quisiera. La cordialidad entre nosotros y los de uera iba estableciéndose. Nosotros. dando tumbos. y de$ad abierta la escotilla. B#ntonces. )omo la cámara de deba$o de la toldilla era peque*a y cerrada. B4í% de$adla abierta. no% que vean que nos necesitan. nosotros nos iríamos. >uería. de$ando el tesoro de Saldumbide. y comenz" a llover. B/>ué hacen esos bestias0Bpensábamos nosotrosB. porque estábamos bien armados% pero no quería hacer una carnicería in'til. sobre todo. 4e oía el ruido de la lluvia. #l teniente mand" a un marinero que avisara al contramaestre. 7or intervalos se nos metía el agua en la cubierta por toneladas% y. !o dormía en la misma cama de Saldumbide. y. los co res de Saldumbide. cuando vino éste. y entraba en las. y que. pero aun no estábamos muy seguros. 4i no. como no podía marcharse con acilidad por los agu$eros. &estilaba per ectamente.

y le di$o que éramos más que ellos y que estábamos armados% a*adi" que no pensábamos atacarlos% podían hacer lo que quisieran. lo vimos $unto al og"n. 4upusimos que al cocinero lo encontraríamos en su garita entre sus cacerolas. @ristán hizo que se tra$eran tres ri les más para 9ld 4am. los holandeses. y para zan$arla decidieron los dos grupos elegir a la suerte un campe"n para que se batieran. revueltos unos con otros. y. (llen. @oda la parte de la cubierta entre el alcázar de popa y el castillo de proa estaba llena de celestes. B/! los chinos0Bpregunt" @ristán. estaba con los holandeses% en cambio. sintiendo renacer sus odios. como muertos la mayoríaBcontest" el contramaestre. comenz" otra vez la hostilidad. 4e cerraron las escotillas y se dieron "rdenes para comenzar el arreglo de todo. 4e echaron también los cuerpos del capitán y del doctor a que sirvieran de pasto a los peces. voces iracundas. &esperté a @ristán. y 4ilva )oelho.. más en n'mero. @ristán llam" a 4ilva )oelho. que quieren hablar con el piloto. Los portugueses optaron por rendirse. a la luz de una literna que llevaba @ommy. La chimenea de la cocina en aquel momento echaba chispas que subían destacándose sobre las velas. ya capitán de hecho. que se ech" de la hamaca y que mand" abrir inmediatamente. 7or lo que cont" 9ld 4am. estaba yo de guardia cuando sonaron dos golpes suaves en la puerta. #ra el momento oportuno de apoderarse de nuevo del barco. B/>uién va0Bpregunté. (l encontrarse de nuevo unidos holandeses y portugueses. B#sperad un momento.. )him. (l anochecer. 4e $ug" a cara y cruz con una moneda y salieron elegidos )him. portugueses y holandeses.. ( éste lo habían puesto una pipa en la boca y tenía el vientre hinchado. el negro &em"stenes era del partido portugués% podía suceder que a los dos amigos les tocara en suerte batirse% pero no ué así. @ristán de :garte. mand" coger a todos los chinos y ba$arlos a la bodega. el malayo. B4oy yo. se batían a palos y a cuchilladas en la cubierta. y con @ommy. . el malayo. así ué. ?esuelto este punto importante. # ectivamente. &espués de una lucha en que quedaron en el campo varios combatientes. uimos al castillo de proa. habían hecho meterse en el castillo de proa a los enemigos. en donde se habían orti icado los portugueses. -engo con 4am )ooper.(l quinto día nos sorprendi" la agitaci"n que había en cubierta% se oían gritos uriosos. nos lanzamos los nueve a paci icar el barco. el contramaestre. ?yp no intent" resistir% se rindi" y di$o que conseguiría la sumisi"n inmediata de sus paisanos. 4e echaron los muertos de la 'ltima re riega al mar y se descolg" el cadáver de Saldumbide y el del doctor )ornelius. e ectivamente. BLos chinos han encontrado los barriles de opio y están en la cubierta borrachos. y. (llen y el $oven grumete.

que había tomado al grumete por su protector. al desasirse bruscamente uno de otro. mátalo=AAdi$eron todos. astutos y mane$aban el cuchillo con habilidad. el negro. (penas navegaba% unas masas verdes de vegetaci"n que allí lotan en el mar se habían acumulado en la proa y no de$aban avanzar a El <ra!#n. !o me quedé a presenciar la lucha.@ristán no tuvo más remedio que de$ar hacer. por donde se iba desangrando. con tal uerza. #l barco estaba sucio. dando un grito y llevándose la mano al vientre. #l nuevo capitán y el teniente ueron estudiando las medidas que había que tomar. y prohibi" al cocinero que sacara licores sin su consentimiento. &II POR EL PA+Í-I+O . )him=AAdi$o @ommy.nmediatamente &em"stenes. se mordían. #l capitán mand" retirar todas las botellas y barriles. y di" unas cuanlas volteretas y un magní ico salto mortal. .ué un combate terrible.aryASancos. 4e les de$" a los dos una chaqueta para envolver el brazo izquierdo y parar los golpes.ué haciéndose de día. en que los dos enemigos saltaban. que la punta de acero se clav" en la tabla de la cubierta. #l malayo se inclin" sobre el herido como un chacal. y le hundi" el cuchillo en el pecho. lleno de basura. #l capitán nombr" a Nissen teniente piloto. y le mordía en la mu*eca. y el otro tenía que soltar la cabellera. Los dos hombres desa iados eran uertes. y otro marinero cogieron el cadáver y lo tiraron al agua. #l capitán mand" que desde la ballenera y el bote uéramos cortando aquel estero por la mitad. -arias veces 4ilva )oelho tuvo su$eto por los pelos a )him e intent" herirle% pero entonces el malayo se acercaba al portugués. hasta estrecharse con él. y se retir" a su cámara. se agarraban. B<!a. (l 'ltimo. aunque acord" que siguiera de timonel hasta encontrar alguien que lo sustituyera. #ra al comenzar el alba. y después de una larga aena lo pudimos partir en dos pedazos y pasar por en medio. #n el cielo aparecían cela$es espesos y desgarrados que anunciaban viento. (l día siguiente se comenz" a limpiar la cubierta con los lampazos. sin que yo al menos notara el golpe. seguido de . se vi" a 4ilva que caía. en uno de aquellos momentos. . B<+ravo. de manchas de sangre. . @enía una ancha herida.

Lo 'nico que pudimos enviarles ué unas ca$as de té. llevados por la monz"n del oeste. 4tass. Nosotros le oíamos burlonamente y le decíamos5 B(nda. en aquella inmensidad desierta del 7aci ico. vete t'. (l día siguiente el v"mito negro se desarroll" en El <ra!#n con una gran violencia% uno de los marineros holandeses. y decidieron desembarcar. y di$o que )risto nos mandaba cuidar de los en ermos y consolar a los tristes. que podía ocurrir de nuevo el percance de la alta de agua. +uscamos en el botiquín del doctor )ornelius. se meti" en la en ermería a cuidar a los en ermos.(unque el plan nuestro era ba$ar por el 7ací ico. después de cantar una extra*a canci"n. que era una verdadera pestilencia. hasta llegar al paralelo PR a PP al sur. en erma de v"mito negro. echábamos toda la chinería al agua. hubo que limpiar la bodega. )omenzamos a marchar hacia el sur. pero no había quinina. con gran sorpresa nuestra. y así ueron llegando a tierra. . a buscar el estrecho de . La tripulaci"n. 4alían de la bodega en grupos de treinta. y.agallanes o el )abo de Hornos. y cuando había una braza de ondo o algo menos. Les di$o que eran demasiados. #llos podían elegir quiénes debían quedarse y quiénes seguir hasta (mérica. Nos hizo se*ales y nos pregunt" si teníamos médico% le di$imos que no. &on Fosé. y convirti" el castillo de proa en en ermería. (l despe$arse el tiempo nos encontramos a la vista de una de las islas de @aiti. con los que nos pusimos al habla. y nos indicaron la situaci"n exacta en que nos encontrábamos. #l capitán ba$" a la bodega y habl" a los chinos. se tir" al mar. y llenamos los al$ibes. el espa*ol don Fosé se indign" con aquella inhumanidad. y nos pidi" quinina. se decidi" ponerse en rumbo hacia las islas de @aiti y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos. que estaban delante de una isla eracísima y que sería conveniente que la mitad por lo menos desembarcaran. y pasamos por delante de bahías estrechas. #l teniente hizo que toda la tripulaci"n sana se ale$ara en la parte de la popa. #n esto se nos acerc" un barco que iba a la deriva de una manera desesperada. con su hatillo. Libres de chinos. y el designado solía ir llevando los víveres en una pértiga larga. de una vegetaci"n lu$uriante. #l barco aquél se hallaba apestado. #ncontramos algunos barcos balleneros. #l miedo que se desarroll" entre los marineros ué tan grande. tenía un aire lamentable% estaba ormada por hombres harapientos. con pa*uelos y trapos en la cabeza. La alta de agua ya no nos preocupaba% los días siguientes a la paci icaci"n del barco estuvo lloviendo en abundancia. &e pronto. entraban en la ballenera y los llevábamos hasta un arenal de la playa. Los chinos contestaron que donde iban unos irían los demás. hasta detenernos en una de éstas. los de$aba y echaba a correr. Nos uimos acercando. se levant" de la cama delirando. verdaderos esqueletos amarillos. #llos chillaban como gaviotas al ver el mar alborotado% se les recomend" que ormaran la cadena. que nadie quería acercarse a la proa% se sorteaba quién había de dar la comida y el agua a los en ermos. atacado por la iebre.

#l capitán consult" con el teniente y con el contramaestre. el puerto del Hambre. y estuvimos a punto de chocar con un enorme banco de hielo que venía lotando. @ristán. #ra cosa bien di ícil. &espués de la con erencia. La travesía había sido muy eliz. #ntregar El <ra!#n a los ingleses. y le propuso que se modi icaran los libros de a bordo. &escansamos al llegar a las islas . los prendimos y se les cogi" el escrito de asociaci"n y un trozo cuadrado de tela negra. al anochecer. los vascos. la bahía de la &esesperaci"n. se cambiara el nombre del barco y nos quedáramos con él. ué a ver al capitán. que comenz" también a presentarse en el barco. sino que intent" sublevar la tripulaci"n. !a no nos quedaba ning'n caso de v"mito negro. convencidos de su impotencia. 4"lo mirando el plano hay para echarse a temblar por aquellos para$es5 la isla de la &esolaci"n. al entrar en el camarote. era un disparate. aprovechando todo el apare$o en los alisios del sudeste y la corriente brasile*a.bamos a la altura de 4an -icente.agallanes. 4eguimos navegando. -erdaderamente. )uando cogían alg'n negrero. y nos lanz". No le pareci" prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de . Hacía un río terrible. a la anochecida. si volvía a proponerle aquello. 7asamos días muy angustiosos. hicieron un pacto para apoderarse del barco y ormar una asociaci"n de piratas. y se decidi" a doblar el )abo de Hornos. La bruma se nos echaba encima. se quedaban con la presa. el de la cicatriz. Nosotros mismos. #ntre el segundo contramaestre. a gran distancia de tierra. estábamos uriosos. Nosotros sabíamos c"mo marchaba la maquinaci"n. al que tomamos al principio. #l será ico don Fosé. solían ahorcar al capitán y vendían los negros por su cuenta% si el barco era sospechoso de piratería. #l capitán le di$o que. (cercándose a tierra.@ristán. ateridos de río. :na noche. cuando un crucero inglés nos hizo se*as de que nos detuviéramos. atravesando las calmas de )apricornio por los LLX oeste. por no saber irmar. el capitán mand" poner el barco al pairo.. le mandaría arrestar. hacia la isla de la &esolaci"n. :n día. aquel hombre era un santo. el cocinero y @ristán. . . con cualquier pretexto. Los vascos nos libramos del v"mito negro y del escorbuto. en la +ahía de la 4oledad. . 4e podía escapar bien.alvinas. cortamos la línea hacia los meridianos IMX " LRX al oeste. el de la cicatriz. pareci" con ormarse% pero. no s"lo no se con orm". el de la cicatriz. en que los con$urados comenzaron a gritar. otros pusieron una cruz en el papel. por un barco con las velas desplegadas. (sí traba$aban por la humanidad y por el bolsillo. y de$ábamos hacer a los conspiradores.. por primera providencia. que ué también de los del pacto de los piratas. nos ahorcarían.. porque casi toda estaba en la convalecencia. se nos muri" del v"mito. no se veían mas que rocas peladas y bancos de hielo. cortamos el paralelo PRX sur por los IRLX oeste pr"ximamente. y. 4abíamos c"mo las gastaban los ingleses. se apoderarían del capitán y enarbolarían la bandera negra. Luego remontamos al norte. que.uri" reconociendo que era un gran pecador y lamentando no tener un cura cat"lico a su lado. entre la niebla. menos los convalecientes% unos irmaron. una andanada. @odos ueron arrestados. Había bastante viento. y nos acercamos al continente americano. y no se encontraba un rinc"n donde guarecerse.

( la ma*ana siguiente sacamos velas del pa*ol y substituímos las que llevábamos rotas. con un trozo de astilla que di" en la cabeza a uno de nuestros hombres y lo de$" muerto. ( la segunda andanada. no solt" una andanada. los anillos chirriaban. BLo que yo me temíaBmurmur" el capitánB. #l barco de guerra lanz" una de las chalupas. &e pronto. el de la cicatriz. #l navío se encontraba en aquel momento en me$or situaci"n que nosotros. #stas cosas tienen segunda parte. (l mismo tiempo mand" botar la ballenera. @ristán. intencionadamente. y pudo acercarse con relativa rapidez. Las velas dieron un parchazo urioso en los palos. se hizo la maniobra. y seguimos navegando. que hizo caer sobre la cubierta de El <ra!#n una verdadera lluvia de pedazos de madera. propuso que contestáramos con el uego de uno de nuestros ca*ones% pero el capitán le orden" enmudecer. como el tubo de una pipa de barro. B<)allaos=AAdi$o el capitán. el de la cicatriz. di" un bote terrible. de poleas y de cuerdas.( nosotros podían acusarnos de negreros y de piratas. podían comprometernos. se tendi" al viento y se lanz" a la carrera. 4e at" la rueda del gobernalle de El <ra!#n. (l ponerse a tiro nuestro perseguidor. y a pesar de que todos protestábamos interiormente. La niebla se iba echando por encima del mar y aumentando por momentos. entusiasmados. y. Nuestra tripulaci"n estaba anhelante. se inclin" hasta hundir la proa en el agua. iba a abrir un boquete al barco. #l crucero inglés no ces" el bombardeo. iz" la bandera inglesa. y la ba$amos al mar por el lado contrario adonde se encontraba el inglés. 4e iz" la bandera holandesa% ué in'til. toda vela utilizable iba a ser aprovechada. cuadradas y triangulares. #l barco de guerra se di" cuenta de la estratagema y comenz" a dispararnos ca*onazos% pero s"lo nos hicieron sus granadas alg'n agu$ero en las velas. y mat" a otro marinero. para que viniera a visitarnos a bordo. se extendieron para coger el mayor viento. y alguna se rasg"% El <ra!#n$ como asombrado. la izamos tirando de las cuerdas. @ristán. vimos que aparecía el crucero inglés. para aligerarnos de carga. />ué se proponía el capitán0 &e pronto son" el pito del contramaestre5 había que cambiar la maniobra% doce hombres treparon con ímpetu por los palos para largar todas las velas y arrastraderas% las lonas. al caer de la tarde. La suerte hizo que amainara el viento% navegábamos con una gran lentitud% íbamos desviados del derrotero general de los buques. Nuestro capitán iba dando "rdenes desde la toldilla% echamos el palo mayor al mar. :na de las velas se ra$" en dos pedazos y cay" echa un mont"n de pinga$os. las vergas eran estiradas con uerza% oques. La muerte del capitán y del médico. el palo mayor qued" hecho trizas. mal explicadas. @odo esto hacía que uera un disparate el entregarnos. . peti oques. #l capitán no replic". sin más preámbulos. B<Hurra= <Hurra=AAgritamos todos. y El <ra!#n qued" inm"vil. si no le parecía mal. di$o al teniente que. Nosotros largamos todas las velas y tiramos los ca*ones al mar. 4in embargo.

alguna estratagema.#l de la cicatriz y 9ld 4am ba$aron con un berbiquí. &e pronto. decidi" acercarse a la costa a ricana. . nos detuvimos. en los límites del (tlas. #ste árbol. por orden del teniente. el cocinero. de arena que brillaba al sol. hundiéndose . ( todo esto. y la popa se levant" en el aire. El <ra!#n se detuvo y se puso a oscilar. el argán. La ballenera llevaba un barril de agua y una linterna. Llegar a una de aquellas islas con ca$as llenas de oro. hundiéndose lentamente% algunas de las granadas de los ingleses cayeron en el agua a poca distancia de nosotros. di$o que lo me$or era tirarlos al mar% pero viendo la protesta de todos. con alguna colina de trecho en trecho. Nadie sabe quién los ha construido ni contra qué clase de enemigos se hicieron. comenzamos a ver la costa a ricana% una costa ba$a. #l capitán quería apartarse del derrotero habitual y desembarcar en alguna de las )anarias. 7arecía un animal moribundo. 9tros. (l enterarse de que habían ba$ado los co res de Saldumbide.. (l día siguiente. (l cabo de un momento salieron los dos a cubierta. hasta desaparecer en las aguas. Las velas ueron desapareciendo ma$estuosamente y no qued" ni rastro de El <ra!#n. 7asamos por entre las islas )anarias y la costa de ( rica.. hasta que. Wbamos remolcados por El <ra!#n y protegidos por él. ti$eras. #l castillo aquél era de piedra labrada y de torres con arcos. un corta río y un mazo a la bodega. que nos serviría para mirar de noche la br'$ula. aunque más redondo y amarillo. todo lo que pudimos. agu$as. sin duda. podía parecer sospechoso. a pesar de que estábamos hambrientos. se encuentran estos poderosos castillos antiguos. @odos convinimos en que era lo más prudente. ( la hora de remontar el río nos detuvimos delante de una ortaleza arruinada. de la colonia espa*ola de ?ío de 9ro% se veía alguna que otra caba*a de moros salva$es y desharrapados. y se les oy" golpear por dentro largo rato. Luego la popa ué ba$ando y metiéndose en el mar y se ormaron torbellinos y grandes olas encima. No nos pareci" conveniente desembarcar allá. tiene un ruto parecido a la aceituna. no sabíamos a punto i$o lo que había dentro. cuando el capitán cort" la amarra y comenzamos a ale$arnos del barco a uerza de remos. ?yp. (l hacerse de noche izamos la vela de la ballenera y comenzamos a navegar hacia el norte. ba$aron los ri les. &ebíamos estar cerca. porque iban acercándose despacio al barco abandonado. al llegar a la desembocadura de un río. Había en las orillas algunos árboles aislados que parecían olivos. enterrar allí los co res en un sitio seguro y volver a las )anarias. a media tarde. #l capitán llev" los planos y los instrumentos de su cámara a la ballenera% algunos sacamos de nuestros co res el dinero que guardábamos. registr" los armarios de Saldumbide y vino ayudado por dos amigos con tres co res de lat"n. El <ra!#n sigui" navegando. Los del crucero temían. por lo que di$o el capitán. La proa ué hundiéndose. &icen que por allí. #mbarcamos tres ca$as de galleta.

#l capitán nos indic" una pe*a c"nica como el me$or punto para guardar el tesoro% nosotros hicimos un agu$ero al pie de esta pe*a y enterramos los tres co res.. ué diciéndonos lo que nos convenía declarar y lo que teníamos que ocultar en bene icio com'n. ( la luz de la linterna. (demás. Nos metimos en la barca y remamos con uria hacia el centro del río% la corriente nos llevaba hacia el mar% así que nuestra 'nica preocupaci"n ué ale$arnos de la orilla. . y dos se quisieron subir en la ballenera% (rraitz le di" a uno tal golpe en la cabeza con la culata del ri le. Los otros co res costaron mucho traba$o abrirlos. estudiaba el plano. @oda una partida de moros avanzaba escondiéndose. (lgunos de ellos se metieron valientemente en el agua. decidimos enterrar los co res.nmediatamente de llegar abrimos apresuradamente los co res de Saldumbide. Los de la orilla siguieron disparando. era mane$able. ( los dos días nos cogi" un temporal del sudoeste. 4alimos de allá con la intenci"n de coger la isla de Lanzarote. sarnosos. pero estaba muerto. nos explic" lo que cada uno podía alegar en su propia de ensa. #ntre ellos. !a no nos hicieron ninguna ba$a% en cambio. ( medida que avanzábamos hacia los dos barcos ingleses. pues estos moros eran todos traidores. 4e revelaba la isla como un nubarr"n sobre el mar. y como el viento. Habíamos acabado esta operaci"n. No sabíamos si este cutter estaba avisado por el otro buque que nos había dado caza anteriormente. @odos hubiéramos querido apoderarnos de aquellas riquezas% pero al oír al capitán que no estábamos en seguridad porque el crucero inglés andaría buscándonos. sorprendernos% pero al vernos en mayor n'mero y también armados. . desharrapados. Nos metimos en la ballenera y qued" uno de guardia en un alto. &espués de recibir encima del cuerpo chubascos y más chubascos que nos empaparon hasta los huesos. dimos vista a Lanzarote. #stábamos esperando. Les propusimos cambiarles un ri le por dos corderos y ellos aceptaron. Habían pensado. cuando se presentaron media docena de moros. se mani estaron como amigos. nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos. &e paso de$amos sin un ruto los árboles de argán que uimos encontrando. Nos acercamos llenos de esperanzas. con la br'$ula. #l primero produ$o un gran desencanto5 había dentro una porci"n de barati$as de las que se empleaban para regalar a los reyezuelos a ricanos. #ra imposible resistir. #l capitán di$o que sería prudente que nos uéramos a la ballenera. el capitán. Los moros aparecieron a la descubierta. +urni. #l otro huy". cuando son" una descarga cerrada. y los encontramos llenos de monedas de oro y de $oyas. en se*al de que nos rendíamos. concebimos la esperanza de llegar pronto a las )anarias. aunque muy uerte. sin duda. que los sesos saltaron por el aire. pero pronto no nos cupo duda al ver al crucero grande acercarse a nosotros. #l capitán mand" atar un pa*uelo blanco en un remo. armados con usiles antiguos. cuando un demonio de cutter velero nos di" el alto disparándonos un ca*onazo.e acerqué a él. y el centinela y cuatro de los que estaban a mi lado cayeron a tierra. La serenidad del capitán no se desminti" en aquel instante.

que es muy perro. nadie sabía nada. no necesita muchos expedientes para ahorcar a un capitán sospechoso de piratería. pero honrado y $usto como pocos. en la cual se encontraban los nombres de Fuan de (guirre y @ristán de :garte. (l verlo me eché al agua sin que nadie lo notara y pude agarrarme al ancla.slandia a la pesca del bacalao. uimos tratados con poca severidad. e ectivamente. seguramente. la misma historia. y aquí me quedé% puse una cordelería. Lo que no comprendía era por qué :garte le había cedido su nombre.tchaso y me uí a mi barco. y una lista de la tripulaci"n. haciendo lo posible para evitar nuestra responsabilidad. los marineros. me casé y mi comercio ué prosperando. &e$" de hablar el vie$o y se me qued" mirando con sus o$os grises. /#l de la cicatriz o el otro0 B#l de la cicatriz. Llegamos al buque inglés% nos ueron interrogando a todos.e despedí de . encargué al abogado de la )ompa*ía. ?especto a la trata. por cuenta de la cual yo navegaba. sereno y tranquilo. No en balde han pirateado ellos durante cientos de a*os. y todos contamos. #l inglés. #stuve una temporada en las islas de Lo oden y vine por casualidad a +urdeos a componer las velas. #l otro. @ristán. B/>uién cree usted que sería el verdadero :garte de los dos0Ble pregunté yoB. el de la cicatriz. No tardaron en encontrar lo que yo pedía. La serenidad le salv" al capitán y quizá también nuestros in ormes. no quiso dar su nombre. el médico y el portugués 4ilva )oelho% a éstos los habían matado los chinos por haberles enga*ado. . !o había tomado el camino derecho. !o me permití abogar por el capitán y decir que era un hombre caído en desgracia. y. Llegué a &unUerque y me embarqué en una goleta de ciento cincuenta toneladas. obligados 'nicamente a hacer las aenas penosas. 4i el barco se había dedicado a este negocio. . y desde entonces me empez" a salir todo bien. para ir a . cuando pas" un barco rancés a poca distancia. a la altura de las )anarias. &e la suerte de los demás ya no supe nada. con los mismos detalles. poco más o menos. No me cabía ninguna duda de que mi tío (guirre había navegado en El <ra!#n. era antes de que entráramos en él. #sta ha sido mi historia. Los demás. Llegamos a 7lymouth% estábamos ayudando a la maniobra del Ar!onauta. que se enterase en Londres de si entre las presas hechas hacía unos treinta a*os aparecía la de la ballenera de El <ra!#n.#l negocio de los chinos lo hacían 'nicamente el capitán Saldumbide. sin duda. me enviaron una relaci"n de c"mo se había apresado la ballenera de este bricUAbarca sospechoso de piratería. 7ara cerciorarme de la verdad de lo dicho por el vie$o de +urdeos. así se llamaba el navio inglés en que íbamos prisioneros. #l capitán se mostr" tal como era. se mani est" rebelde y lo castigaron varias veces.

. #ra todavía un hombre en pleno vigor. galanteaba a . &ebía de ser hombre muy tímido.A+HIN6 EL . el poderoso minero de L'zaro. horrible. 7asaria unos dias en L'zaro. /7ero cuál0 No podía comprenderlo. #l barrio entero de pescadores se hallaba preocupado con tal persecuci"n. de pelo gris. Había pasado veinticinco a*os en las pampas hasta enriquecerse. .>ue había una relaci"n estrecha entre estas dos personas era indudable. pregunté en el puerto si alg'n barco zarpaba hacia la costa de #spa*a y me metí en un vapor que iba a +ayona.irme en mi decisi"n. pesado. decidi casarme en seguida. #lla no le hacía por ahora el menor caso. de acciones nobles. se acerc" a mí y hablamos.ary. los estanques rodeados de pinos y la reverberaci"n del mar. grueso. escribí a la )ompa*ía. Los o$os se quemaban contemplando las playas arenosas.achín.INERO I .ALA NOTI+IA @odas las preocupaciones que me servían para olvidarme un poco de mis inquietudes amorosas ueron pronto desechadas al recibir una carta de 1enoveva. Luego. en el vapor que nos llevaba a +ayona. la hi$a de :rbistondo. LIBRO QUINTO JUAN . las dunas amarillentas.ary quería. uerte. ?ecuerdo que hacía un tiempo de agosto. (l recibir aquella carta me dispuse a ir a L'zaro% antes pensaba en esperar a reunir alg'n dinero para casarme% ya no vacilé. 4i . -enía en el barco un indiano vascongado que embarc" en +uenos (ires en mi barco. #n todo el via$e de (mérica a #uropa no se atrevi" a hablarme. No tenía amilia y no sabía qué hacer ni en d"nde i$ar su residencia. pero él la perseguía y la asediaba cada vez con más ahinco. pondriamos la casa en +urdeos y me iría a navegar. 1enoveva me decía que Fuan . por supuesto.

(ntes de amanecer nos pusimos en ranquía. #l patr"n se coloc" en la ca*a del tim"n y los marineros se sentaron en las bordas. No había brisa a'n. un Hamlet campesino. <(y= />ué me va a consolar a mí03 Llegamos este Hamlet indiano y yo a +ayona. Había seis hombres. #ra una canci"n al mismo tiempo alegre y melanc"lica.e dio mucha pena. #l patr"n hablaba a sus hombres y les ordenaba tirar de las cuerdas para recoger las velas de cuando en cuando. #l mar se cortaba ba$o la proa del barco y cuchicheaba dulcemente. mon"tona y llena de variaciones. #l enamorar me averg\enza. . que dice así5 . 4alía al amanecer. @enía esperanzas de que hubiera viento. uno de los hombres que me han producido una impresi"n más triste y desconsoladora. y esperé impaciente la salida. y al rayar el alba. ( lo le$os brillaba con intermitencias la luz ro$a del )abo Higuer. a uerza de remos. Las garruchas de las dos velas comenzaron a chirriar. apoyado en un rollo de cuerdas. -eía ir y venir a las sombras de los marineros por la cubierta y sentía las pisadas de sus pies desnudos.unduan ez da guizonic Nic a*a malura dubenic #namoratzia lotzatzenau (rdo eratia moscortzenau 7ipa umatzia choratzenau <(y zer consolatucotenau= 2#n el mundo no hay hombre de tan mala suerte como yo. el beber vino me emborracha. &e pronto la vela se agit" temblorosa. se distendi" como con un latigazo% el barco se inclin" de costado y comenz" a deslizarse volando. Llevé mis ba'les a la barca. brillante. el umar en pipa me marea. pasamos la barra. #l grumetillo cantaba a proa una canci"n vascongada. las estrellas brillaban con un gran ulgor. los anillos corrieron por las cuerdas y una obscura orma se levant" en el aire. cruzamos por el +oucau. el mar estaba tranquilo. porque la espuma del mar resplandecía mucho en la obscuridad. cuatro marineros. ahuyentando la bruma% las velas se te*ían por el ro$o sol naciente y se hinchaban cada vez más. y yo tuve la suerte de encontrar un patache de cabota$e que iba a L'zaro5 el Ra@aelito. íbamos de$ando una estela blanca. el timonel y un grumete. #ste Hamlet indiano me record" esa canci"n vasca de un epicurismo algo grotesco. y el patr"n dio la orden de partir. No se movía ni una rá aga de viento. 4alimos llevados por la corriente del (dour. encima de mí. a la luz del amanecer. 4onaron las tres en el relo$ de la catedral de +ayona. Los marineros retiraron los remos. y al oírle olvidé mis preocupaciones. (quel hombre era un Hamlet. #l sol comenz" a abandonar las olas y a subir en el cielo claro y limpio. me tendí.. La noche estaba tranquila y h'meda.

7asamos por delante de +iarritz. despe$ada de brumas. como algunas barcas pescadoras. se veía clara y distinta. dormidos al sol en las márgenes del +idasoa. apenas rizado. tienen tan malas condiciones marineras.archan a uerza de habilidad% cualquiera racha huracanada los puede tumbar. cerca de la costa.uenterrabía. muy azul. ormada por cantiles obscuros. sus dorados arenales y sus la$as pizarrosas carcomidas por el mar. #l grumete tra$o una cazuela de patatas con bacalao. comenzaron a meter a golpes de mazo una cu*a grande al palo más alto para inclinarlo a barlovento. Larrun apareci" cortando el cielo. &e cuando en cuando el grumete volvía a su canci"n. #l comenzar de la tarde ue so ocante% el sol derramaba una lluvia de uego% el mar se extendía tranquilo. Las rocas de los . obedeciendo la orden del patr"n. con un azul de 7rusía. con una vaga tristeza. . La brisa era cada vez más débil% íbamos avanzando despacio por la costa guipuzcoana. re le$aba la costa con todos sus detalles en la claridad de aquella tarde perezosa y espléndida. y comimos todos raternalmente. y comenzamos a avanzar por delante de esa línea de dunas blancas que orma la costa vascoA rancesa hasta llegar al promontorio pizarroso de 4ocoa. y más le$os. #l viento había aumentado% el Ra@aelito volaba como una gaviota% la costa. los montes de #spa*a. #stos pataches de cabota$e. #stábamos delante de Faizquibel. Los cuatro marineros del patache. que les es necesario inclinar los palos hacia donde viene el viento. ( lo le$os veíamos vagamente los pueblos y el mar. con sus rocas. :n poco antes del mediodía cambi" el viento% íbamos de$ando atrás la costa rancesa. sin más olas que algunas peque*as ondulaciones% con la respiraci"n rítmica de un buen monstruo dormido. por poco que sea éste uerte. sus suaves y ba$as colinas. so*olienta. #ra hora de comer. el agua. !o miraba estas aguas sin pensamiento. 7asamos Hendaya y .

pasamos el arenal de Sarauz y de$amos atrás el monte de 4an (nt"n. #n alg'n momento se abría una abertura y salía un haz de rayos que llenaba el mar de re le$os de color de rosa y morados. arrugadas en sus grandes pliegues. mientras los demás marineros sostenían una larga conversaci"n en vascuence acerca de las divisiones de las co radías de pescadores de L'zaro. Las grandes nubes escarlatas. los stratus obscuros en orma de peces. (ntes de llegar a 9rio. :no de los hombres del patache y el grumete echaron sus apare$os de pesca. que ueron tomando anchura y cuerpo con rapidez. #l viento volvía de nuevo% comenzamos a navegar despacio. porque éstas presentaban su hueco en sombra de un tono azul verdoso muy pronunciado. #n el cielo aparecían nubes de colores pronunciados y brillantes% dragones de uego agitándose en la boca de un horno. inclinándose hacia el mar% su disco ro$o iba de$ando las olas como ormadas por un metal undido. que se dibu$aba sobre el mar como una ballena de color gris. el viento ces" por completo y las velas quedaron inm"viles.acantilados aparecían ribeteadas por una línea negra de$ada por la marea. inm"viles. acabaron por ocultar el sol. )ruzamos por delante de la costa alta y escarpada de 9rio. en el mismo sitio. a arreglar una polea. 7asamos así horas. y los arenales h'medos brillaban al sol. como muertas en la calma absoluta de la tarde. La languidez de la tarde había acabado con mi impaciencia. . #l sol ba$aba en el horizonte. #l chico se subi" por el palo del patache. como una ardilla. 4erían las cinco o cinco y media cuando el mar comenz" a rizarse con olas redondas. re le$os que no llegaban al interior de las olas. blandas.

ti*endo de ro$o las ganas. ahora retemblaban. ! ya menos inquieto. uí a casa de mi madre. No dur" mucho el imperio de las tinieblas% el cielo. obscuro y sombrío. parecían tritones luminosos que nos perseguían $ugando. rodeada de un halo ro$izo. 4u contestaci"n me tranquiliz". B-amos a tener lluviaBdi$o el patr"n se*alando la luna. (l pasar por el taller de tornero de Selayeta encontré a mi amigo% le cogí del brazo y le pregunté lo que se decía en el pueblo de . #ra verdad que . y la luna.achín galanteaba a la chica. .uí saltando de barca en barca hasta ganar las escaleras del muelle. . brillaban muy blancas a la luz de la luna. enorme. tenían c"leras de algo vivo. Las velas. regulares% otros. B(hora mandaré un hombre a que reco$a mi equipa$e. #l barco marchaba $ugueteando entre las olas negruzcas. La marcha del patache era lenta% yo les ayudaba a los marineros en la maniobra. llenas de re le$os.( la altura de Sumaya se ocult" de initivamente el sol. se impacientaban.rayburu seguía en su desolaci"n y en su tristeza. se hizo uerte al avanzar la noche. pero ella no le hacía caso. Las luces del puerto se re le$aban en el mar% brillaba alguna que otra ventana iluminada de la ciudad. y la obscuridad se precipit" sobre el mar.ary y de . apareci" por encima de un mont"n de nubes y comenz" a iluminar antásticamente los acantilados negros de la costa y a brillar con re le$os y cabrilleos en las olas. se veían a la luz de la luna. &imos vuelta al . amarilla. +isusalde y las casas de . os orescentes sobre el lomo negro de las olas.uimos penetrando por las calles estrechas ormadas por las barcas en el muelle silencioso. buenoBme contest" el patr"n. . que había saltado a otro cuadrante. B+ueno.zarte. pr"ximas al acantilado. de blancos meandros de espuma5 unos. desgarrados y rotos.zarra y comenzamos a entrar en las puntas. ( los lados del barco el agua producía un murmullo. #staba desierto. interrumpido por el estruendo de alg'n golpe de mar5 cuchicheo misterioso y mon"tono. se en urecían.achín. .e voy. ue aclarándose. 7asamos por delante de la playa de las (nimas. #l viento. Las espumas. porque tengo prisaB di$e. y pudimos navegar de nuevo. !o sentía una gran angustia. B7uedes estar sin cuidadoBme di$o. .

. y.achín se ué a +ilbao y se con undi" con los holgazanes y perdidos de ba$a esto a que pueblan de noche el barrio de . se ha casado con una se*orita rica y remilgada. Fuan . me senté. de pronto. 7uedes estar tranquilo. BNada malo. No sé si naveg" un poco% pero si naveg". !o solía decir de él. y comenz" a explotarlas. No sé qué in luencia deprimente tiene en mí la ma*ana. el granu$a in'til apareci" como un hombre emprendedor% vino a L'zaro.II DÍAS -ELI+ES (l amanecer del día siguiente me levanté muy de ma*ana. Los pescadores le odian porque anda rondando a las chicas guapas del barrio. y apoyado en la barandilla estuve contemplando el pueblo y la casa donde vivía .Bmurmuré yo. le di$e si conocía a . que era un lord +yron de taberna. B4in embargo .achín es hi$o de un caserío de tu abuela. B7oco. la punta del ?ompeolas iban apareciendo ante mi vista.ary. #staba impaciente% salí de casa. 4aqué una silla al balc"n. #ra demasiado temprano para ir a ver a . Le saludé. a los cuarenta a*os.. ( los cuatro o cinco a*os ganaba el dinero de una manera abulosa. cuando andaba vagabundeando por el pueblo. no le tom" gusto al o icio. BNo% no creo haberle visto nunca. #stá correctísimo con ella y la trata con gran consideraci"n. con esta tendencia que se tiene a aumentar el propio mal. B.achín es un hombre de una voluntad de hierroBme di$o el médicoB.achín. #staba el tiempo templado.achín. ( pesar de las palabras del médico vie$o no me tranquilicé. le acompa*é. No creo que le haga el amor a . !a machucho. @' le conocerás. tom" las minas de +eracochea.ary. #l sol se levantaba. que es como una matadora de ilusiones% todo lo que me parece ácil y asequible de noche se me igura erizado de di icultades al amanecer.iravilla% pero. B7ues . . B7ero habrás oído hablar de él. pero parece que está harto de su gazmo*ería.ary. ahuyentando las nieblas% el vie$o campanario. #ra gran madrugador y salía temprano para su visita.ary y le pregunté qué se decía en el pueblo de las galanterías de . y en la carretera me encontré con el médico vie$o. las casas. el puerto. le pedí in ormes de .

@odos los días esperaba a . . hecho en . me miraba de través% pero no pasaba de ahí. . y me volví al pueblo.aryB. La encuentro más pálida y triste que antes. y por toda la chiquillería. #speré un poco. #scribí a +urdeos diciendo que tardaría en volver algo más de lo que había prometido. muy ino. me encontré con >uenoveva. Le pregunté por su padre. 7or la tarde.ary.ary después de que ella concluía su traba$o. (lgunos amigos me di$eron que .ary borr" todas mis inquietudes. B/&e veras0 B4í. @odo el día y toda la tarde estuve en compa*ía de . y paseábamos $untos. sino de ser eliz. dímelo a mí5 yo le llamaré a .achín y le diré algo importante. Nos sentábamos en el ?ompeolas y veíamos c"mo el mar se agitaba entre las pe*as. #ra verdad que. aunque ella se oponía y se ruborizaba.e parecía una amenaza ridícula. !o le advertí alegremente que no se trataba de hacer una buena boda. . cuando uí a casa de ?ecalde a buscar a mi novia. la abracé e usivamente. #l primer domingo que pasé en L'zaro ué uno de los días más elices de mi vida. B/! de quién0 B&e un chico marinero que t' no conocerás. y. ! él no la hace mucho caso. B#s que está algo enamorada. .ary era una buena muchacha. no creo que se haya dirigido a ella% pero si t' ves que la importuna. )uando llegué a casa de ?ecalde. se abría la puerta. (l llegar a mi casa le di$e a mi madre que me casaba con ..achín me espiaba.ary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga. B/No0 <>ué ma$adero= />ué más puede desear ese imbécil0 B4i no le parece bien . . que se llama (gapito.e despedí del médico. ( . B/>ué le pasa a >uenoveva0Ble di$e a . solos o en compa*ía de )ashilda la de ?ecalde.. al toparse conmigo. apenas estaba en L'zaro% tenía un magní ico pailebot de recreo bastante grande. y se marchaba a pasear por el mar. que iba a entrar en una casa de la carretera. pero se le pas" pronto el en ado.nglaterra. pero que podía haber hecho una boda me$or.achín tiene malas entra*as. después de comer. #l recibimiento que me hizo . el gran :rbistondo.ary% ella no replic"% mas al día siguiente me di$o que .achín. 4alí de casa de ?ecalde loco de contento.?especto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia. B@en cuidadoBa*adíanB. No las tenía todas conmigo.

entre casta*os y carrascas. el mar. que 1enoveva subi" hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara. . cercado por una tapia ba$a encalada. B<#h. . #n el raso de la ermita. se veía L'zaro como un pueblo de $uguete. del silencio interrumpido por el ruído del mar. Hablábamos y reíamos% pero yo en el ondo iba absorto en mi elicidad. la mu$er de ?ecalde con su hi$o y 1enoveva con toda la chiquillería de :rbistondo. &espués de merendar. en el ondo. La tarde del domingo era de una calma y de un reposo absolutos% había en el aire una temperatura y un olor admirables% la gente subía al monte. entre el olla$e. #ntramos en la ermita.uimos . Llegamos a la cima del monte donde se celebraba la romería. un monte pr"ximo a L'zaro. Ni una lancha aparecía en el mar. de los per umes de la tierra en oto*o. hay que bailar=AAme di$eron varios vie$os pescadores. de helechos. . parecían iguras de un nacimiento% algo humilde y pastoril. 4hanti. de zarzas. Llevábamos una gran cesta. y estos aldeanos. unas cuantas muchacas estaban sentadas. de toda clase de plantas salva$es y de lorecillas silvestres% al otro lado y aba$o. ( un lado teníamos el monte poblado de robles. (llá aba$o. Hubo que comprar una rueda de rosquillas blancas y regalar una a cada uno de los chicos de >uenoveva y al ni*o de la )ashilda.#ncontraba algo absurdo que un simple marinero desde*ara a una muchacha como 1enoveva% pero no quise discutir con . Nunca me había i$ado en la belleza de este camino. nos reunimos todos los romeros en el raso de la ermita.uimos después a merendar entre los helechos.ary. algunos dándome una palmada en el hombre. gozando de la hermosura del día. por las cuestas. @omamos por el camino de #lguea. +rillaban dentro las luces.ary. &ías después era la #xaltaci"n de la 4anta )ruz. y había romería en (guir". resplandecían los ex votos y el barquito colgado del techo se balanceaba con las velas desplegadas.

tan serios y tan graves. . #l se decidi". #lla no pudo contener la risa. tienen que besar la cruz por el lado del mar% y si lo quieren terrestre. B)reo que estoy bailando como un lobo de marBle di$e a . por el lado de tierra. bailaremos. con raz"n. en la plaza. los hombres suelen poner en ella la mano y las mu$eres los labios. y dándole un empu$"n. 4eg'n parece. los dos desmoralizábamos el baile. en casa. ?ealmente. e$ecutadas 2así decimos en el pueblo3 unas veces por la banda y otras por los tamborileros. al lado de >uenoveva y de (gapito.ary y yo a dar un 'ltimo paseo al ?ompeolas. entre estas tradiciones. #lla. (gapito bailaba eH c?t"edra. con las manos metídas en los bolsillos del pantal"n.ary.ary. no seas tonto% sácala a bailar.ary. hay algunas que no tienen inconveniente en ser an ibias. !o me decidí a intentar bailar el andango al son del tamboril% pero. la )ashilda. &espués de cada baile. 4i las chicas quieren un novio marinoBme di$oB. . &espués de la charanga comenz" a tocar el tamboril. el uturo antrop"logo. bailando. )ashilda me explic" una particularidad que yo no sabía. saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos. que se acercaron a mirarme todos en ila. 1enoveva miraba a (gapito melanc"licamente con el rabillo del o$o% yo me acerqué a él.B!a lo creo. riéndose% yo.ary besaron la cruz por el lado del mar. y a quienes la estupidez irremediable de las mu$eres 2al menos así nos parece a los hombres3 va dando alas. dábamos una vuelta por la (lameda. yo ui el primero en sacar a bailar a . Llegamos al ?ompeolas. #n el camino. le di$e5 B(nda. (l llegar a la cruz del ?ompeolas. 7or eso di$o -oltaire. >uenoveva enca$" toda su chiquillería a un pariente% la )ashilda de$" a su ni*o. que el pueblo vasco es un peque*o pueblo que baila en la cumbre de los 7irineos. 4abido es que. como no sabía mover los pies. # ectivamente% cuando empez" la m'sica. y uimos luego >uenoveva con (gapito. #sta es la costumbre clásica de L'zaro. 4hanti= <+ravo=AAme gritaban los vie$os pescadores. B<+ravo. la religi"n y el baile son las más importantes. hice que se rieran de mí las mu$eres y los hombres. ( primera hora de la noche ya estábamos otra vez en L'zaro. éramos un insulto a las tradiciones más venerandas del país. &espués de saltar y brincar emprendimos la vuelta entre la algazara de los chiquillos y las canciones de los mozos. en que yo me cubría de gloria con gran risa de . #l tal (gapito era de estos mozos petulantes que se creen guapos. sin poder bailar. tras de una tarde de gimnasia y una serie no interrumpida de habaneras y de $otas. hubo un castillo de uegos arti iciales que hizo las delicias de la gente menuda y de los pescadores. ( las diez. y >uenoveva y .

apalancando en las paredes y remando. /)on qué ob$eto0 4in duda quería $ugarme una mala pasada. y mis pensamientos se reconcentraron en . me ui hacia el borde del malec"n. ( veces. y para no estropearlas pisando encima. #ra . #lla estaba $unto a los cristales. le conocí. . :na noche. solía pasar todas las noches por delante de su casa. me marchaba al ?ompeolas. retorciéndose en torbellinos uriosos. . y dos ormas obscuras aparecieron en la obscuridad de la noche. la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo. y me dirigí hacia casa. ( popa había un hombre envuelto en un sudeste. a quien no se le veía la cara. me veía. chirriaron las garruchas. me había retrasado. el mar se cortaba deba$o de la punta aguda de lespol"n. Los dos hombres. Los dos hombres rápidamente me ba$aron por la rampa del muelle y me tumbaron a proa en la cubierta de un barco. y antes de que pudiera gritar me taparon la boca y me ataron los brazos. pero ella se me escap" riendo. )omenzamos a navegar con gran velocidad. me agarraron. donde brillaba un grupo de estrellas. 9í en el relo$ de la iglesia que daban las once de la noche. me sentaba en el pretil con las piernas para a uera y miraba el mar a la luz de la luna o a la luz de las estrellas. llevaron el barco hasta las puntas. el viento soplaba con uria. agitado. cogieron cada uno un remo y. )reí que me querían tirar al agua.achín. #staba solo en el ?ompeolas% el mar. ya al inal de septiembre. y en vez de ir al casino o a mi casa. dando un estallido como si uera a romperse% después se hincharon las otras velas% el barquito se torci" violentamente% yo me agarré para no caerme al agua. . #ncima de mi cabeza la vela se agitaba uriosa. silbando. cuando de repente dos hombres se lanzaron sobre mí. yo quise abrazar a .(l volver a casa.ary. y cuchicheaba y parecía entretenerse en contar algo.ba marchando de prisa. III UNA NO+HE EN -RA9BURU (unque la veía por las tardes. ( pesar de esto. !o necesitaba estar solo para saborear mi elicidad.e había llevado a su goleta. nubarrones obscuros se extendían por el cielo y de$aban espacios más claros. y levantaba nubes de espuma.ary a espaldas de la )ashilda y devolverle el beso que habia dado a la cruz. me saludaba y cerraba las maderas del balc"n de su cuarto. tiraron de las cuerdas para izar las velas. #l oque se extendi". Había en la explanada del ?ompeolas dos grandes redes puestas a secar. como loca% las garruchas chirriaban. Los enamorados son insaciables. La noche estaba muy negra. !a allí. hacía el estrépito de una serie de truenos al chocar contra las rocas. de$ándome a mí atado y con la boca tapada.

Hice un es uerzo y me quité el pa*uelo de la boca. Hoy me contento con de$arte aquí para que vayas madurando tus ideas% otro día irás a hacer compa*ía a los peces.rayburu. 4eguí cultivando mi estoicismo% recordé que debía tener un cortaplumas en el bolsillo.rayburu. de una manera lamentable y desesperada. Luego pensé con rialdad5 B/>ué querían de mí aquellos hombres0 4i . &emostr" que era un piloto atrevido. @ras de muchos es uerzos y a anes. que os orecía en las tinieblas. La obscuridad era tan grande que no se veía por encima de la borda mas que la espuma de las olas. . y esta idea me anim" a es orzarme para soltar la ligadura de las manos. B)ogedleBdi$o . en su concierto continuo de ruidos y de murmullos.e senté en la plata orma de la roca% estaba entumecido. 4entía un terror espantoso de pesadilla al pensar que cualquier movimiento podía hacerme caer. No sé c"mo pudo atracar . B+uenas nochesBme di$o . ?espiré a pleno pulm"n. Hice un es uerzo para volverme y mirar hacia el rente. el uno de los hombros y el otro de los pies. desollándome una mano. me cogieron. 7uedes hacer re lexiones durante una temporadaBa*adi". !o le miré estoicamente y no le contesté. :na hora después estábamos delante de . Hizo encallar la proa de la peque*a goleta en el arenal de . ?egistré mis bolsillos y encontré el cortaplumas. en aquella obscuridad. /qué esperaba0 (travesamos la barra dando terribles bandazos. y con grandes es uerzos me subieron a una meseta de la roca y me de$aron tendido entre malezas y zarzales. . con la terrible mare$ada. si mi protesta no iba a servir de nada0 Los dos marineros se metieron en el agua. pude soltarla de la ligadura. /7ara qué protestar. La noche estaba tan negra que no veía d"nde ni c"mo me encontraba% tenía miedo de caer al mar en un movimiento brusco.achín hubiera pensado echarme al agua.achín a los suyosBy de$adle ahí arriba.achín en la roca. Luego saltaron los dos al barco y oí el ruido que hacian al ale$arse. ( dos metros más allá del oque dominaban las tinieblas y las olas obscuras. Lo abrí y corté la cuerda con que me habían atado los pies. íbamos escalando una tras otra aquellas monta*as de agua y ba$ando después a los pro undos abismos.achín burlonamente. Las olas rugían en la obscuridad a pocos pasos de mí. >ue te conste. !a sabes que esa mu$er no es para ti. dirigiéndose a mí con ironíaB.

La brisa ligera hacía temblar los maizales de . #l viento venía en rá agas violentas. . )omenzaron a salir las lanchas pescadoras.No me atrevía a levantarme y a ver la extensi"n de roca con que contaba% me parecía que con s"lo un paso me altaría el terreno o que la pe*a donde descansaba estaría en una pendiente tan grande que con moverme un paso podría caerme. escaparon una porci"n de pa$arracos y de gaviotas.zarra. pero sí zarzas. y salir. #n 'ltimo caso. . 1rité. (l ver que llegaba la ma*ana y no aparecía. podía ir avanzando por las rocas.i madre habría dado parte de mi desaparici"n. además. pas" por el cíelo y se perdi" en la extensi"n del espacio. haciendo un ruido como si se hubieran desencadenado todas las urias del (verno. . ya calmado y tranquilo. y me agarraba a las piedras hasta hacerme sangre en las manos. 7asé la noche de una manera horrible% helado. ( veces sentía el temor de deslizarme. . y el disco del sol sali" del ondo del mar. 7ensé en lo que sería me$or.zarte% alguna golondrina. Lo me$or era tener paciencia. @odo el mar iba iluminándose. #l resplandor de la ma*ana aumentaba rápidamente% el horizonte se enro$ecía% nubes sonrosadas comenzaron a aparecer en el cielo. )omprendía que era una ilusi"n% pero el terror era más grande que mis acultades de análisis. no me hacía ninguna gracia la perspectiva de entrar solo en aquel agu$ero. pensando que quizá me habría ocurrido alguna desgracia. en donde yo estaba tendido. y gritaba renéticamente como un loco. )uando comenz" a amanecer sentí que mi coraz"n se aligeraba.rayburu.e registré los bolsillos% tenia "s oros. #ntonces me acordé del recurso que el atalayero solía emplear para comunicarse con los pescadores a gran distancia5 el hacer la ahumada. sola. como despavorida. 7or entre las zarzas y malezas de . y. la pobre estaría desesperada. (llí no había pa$a.e decidí a esperar a que pasara cerca alguna trainera. como en la in ancia salimos ?ecalde y yo% pero el via$e era peligroso. aprovechando la marea ba$a. pero iban demasiado le$os para que me oyesen% tampoco era ácil que me pudieran ver. nadar hasta la gruta del . La luz venía iluminando el mar. extenuado. y mi pecho respir" con desahogo.

ary. e. ardían lo mismo las hierbas secas que las verdes% pero pronto de$é talado todo el pe*asco. <>ué a ecto más extra*o debía producir desde le$os esta roca solitaria. el novio de 1enoveva. (l saber luego que yo había desaparecido. Los de la lancha me di$eron que me limpiara la rente.rayburu. La misma ma*ana envi" una carta a . me tendí al sol y quedé dormitando. y los puse en una concavidad de la roca resguardada del viento. comprendieron el plan del poderoso enemigo nuestro. con su penacho de humo en el aire= B( ver sí los que ven el humo creen que es algo diab"lico y no se atreven a venirB pensaba yo. y a la cuarta. pero yo declaré que no tenía ning'n indicio. #n ella venía (gapito. . creyéndome muerto.mpaciente. y otros marineros. B(hora. #speré a que saliera el sol y secara un poco la maleza cortada. sin el menor rastro de vegetaci"n. y ui cortando las zarzas y los hierba$os más secos con el cortaplumas. que me esperaban.No quería gastar los "s oros en intentar encender hierbas demasiado h'medas. había que sacri icarlas. . pues la tenía manchada de gotas de sangre por los pinchazos de las zarzas.rayburu. Las dos me abrazaron llorando. aquella llama en el vértice de la roca debía tener el aspecto de algo sagrado y religioso.achín. . . interrogando al chico que llev" la carta. No quise decir quién había sido mi secuestrador% pero todo el mundo lo comprendi". irmada con mi nombre% pero la )ashilda y mi novia sospecharon un lazo. (l llegar al muelle vi a mi madre y a . :na trainera llegaba en mi auxilio. #ra indispensable. mi novia.e registré los bolsillos.ary. una hermosa hoguera se levant" del pe*asco. 1uardaba unas cuantas cartas de . les inst" a (gapito y a sus amigos a que se acercaran a . #l $uez me interrog" por si sospechaba quién podía ser el secuestrador.ary. #ncendí una. &espués supe que la maquinaci"n de . :nos chicos de un bote contaron espantados en L'zaro que habían visto uego en . luego otra. Nadie se acercaba. &esalentado. . .rayburu.ntenté encenderla sin papel% no pude. (l verme tendido se asustaron. abrazaos vosotrasBles di$e yo.achín no se había limitado a llevarme a mi a . averiguaron que procedía de . 7as" una hora y otra% lleg" el mediodía. )uando se calent" el hornillo de la roca. ?ealmente.e despert" una voz y el ruido de los remos. escudri*aba el mar. ! mi madre estrech" a . citándola a la salida del pueblo.ary.ary contra su pecho y la bes" varias veces e usivamente. en un momento de cansancio y de debilidad. suponiendo que quizá uera yo el que me encontraba en el pe*asco.

e lo iguro. /esperas alguna cosa0 BNinguna. podía hacerme mucho da*o% yo tenía de mi parte a casi todos los pescadores y marineros dispuestos a de enderme. B/>uién la ha traído0 B:n hombre. &esaté el paquete. La verdad es que esta ca$a con su advertencia era sospechosa.achín de nuevo. B7ero. 7ara abrirla a solas8.uy reservado. con su dinero y su in luencia. no. y apareci" una ca$a de metal con su asa. y en ésta una llave su$eta por un cord"n. /7ero qué hombre0 /:n hombre de aquí del pueblo0 BNo% yo al menos no le conocía. que era una muchacha nueva. cuando mi madre me di$o5 BNo la abras% no sé por qué me parece que viene algo malo para ti dentro. Llamamos a la criada.e detuve. B/>ué es eso0Bme di$o mi madre. me encontré con que habían de$ado un bulto para mí. No era ácil que mi enemigo me cogiese desprevenido como la otra vez% contaba con una policía espontánea que vigilaba mis pasos. BNo sé. . La de$é sin abrir. B. 7esaba lo menos tres o cuatro Uilos. . al volver a casa. ponía5 6. cogí los papeles que la envolvían. comprendí que se había declarado entre los dos una guerra a muerte.ary aparecía como hi$a legítima de Fuan de (guirre y Lazcano. #ra una ca$a de unos veinte centrímetros en cuadro. . en una banda de papel pegada. y miré a ver si en ellos había alguna indicaci"n de su procedencia. #l. le quité el papel. B/@' has recibido esta ca$a0Ble pregunté. muy empaquetada y llena de sellos de lacre. :n día. #staba soltando la llave para meterla en la cerradura.i madre estaba deseando que me casara cuanto antes. B/Has pedido algo0 B!o. B4í. Nada% no había nada. #n la tapa.I& ARDIDES DE ?UERRA (l ver a . pero había que pedir dispensa por raz"n de parentesco% en la e de bautismo de .

-amos a atacarla por otro lado.ndudablemente. #l que le ha mandado a usted esto no es un amigo. ha de$ado el paquete y se ha ido.achín% lo que sí hice ué contar lo ocurrido a la )ashilda y advertirle que si venía algo de uera . 7arece p"lvora. y al abrirla se le destrozaron las manos. Hicimos otro boquete en el metal y sumergimos la ca$a en agua para que la p"lvora se humedeciese. ormado por varios tubos de pistola en orma de abanico. B/>ué será esto0Bpregunté yo. metimos una agu$a y miramos a ver si salía algo del ori icio. unos a*os antes habían enviado una ca$a igual al general #guía. si hay algo peligroso. 4eg'n me di$o 1armendia. Hecho éste. B. el armacéutico. B/Ha pasado la diligencia en seguida0 B4í% no ha tardado mucho. B/! qué ha hecho0 BNada% ha preguntado por usted. le pregunté si recordaba las se*as de un hombre con una ca$a. y no quise preguntarle más. porque era hombre muy marrullero. y éste me di$o5 BLleve usted la ca$a a la botica. abrimos la ca$a. BLo esBcontest" 1armendiaB. pidiéndole un taladrador de metales. Había dentro un mecanismo ingenioso. el relo$ero. 7robablemente si llega usted a intentar abrir la ca$a.B/)uándo ha venido0 B:n poco después de llegar la diligencia. debe estar en abrir la ca$a con la llave. @ampoco quise dar parte a la autoridad de esta tentativa de asesinato de . (l poco tiempo sali" un polvo negro. que disparaban al meter la llave en la cerradura y abrir la tapa. cuando pas" 4amson. No tenía mucha con ianza en 4amson. 7or la noche la cogí y la llevé. 1armendia mand" un recado a Sapiain. nos pusimos los dos a horadar la ca$a por uno de los lados. lo hubiera usted pasado muy mal. ( la ma*ana siguiente. cuando ya se notaba que toda la p"lvora estaba mo$ada. el cochero. y a los dos días. y veremos lo que tiene dentro. que había venido en el coche el día anterior% pero no recordaba mas que de un carnicero con una cesta y de una mu$er con un saco. B/&e manera que se ha podido marchar en el coche0 B4í% muy bien puede ser. Hablé del caso a 1armendia. B/Le has visto luego en la carretera0 BNo. aquí. y cuando volvi" el mancebo de la botica con él. La ca$a era uerte y nos cost" mucho tiempo el conseguir hacer un agu$ero.

e choc" ver a mi enemigo de cerca. dispuesto.ary.achín levant" la cabeza. y tenía que entregar a .ary.para . #l artículo me produ$o una c"lera pro unda y determiné insultar y abo etear a .uimos $untos a . todo arreglado de tal manera.zarte. . . 7aramos en casa de . Las me$illas pálidas de . no se lo diese. sin duda. en coche. >uizá. . BLa otra. B. que no emplee usted medios tan miserables y tan indignos como ésteBy eché el peri"dico al suelo. muchas graciasBmurmur" él.i tío me recomend" que se lo diera en su mano. nos salud" y nos di$o5 B/>ué querían ustedes0 B#ste se*or tiene que hablarleBcontest" secamente el doctorB. parte de mi c"lera desapareci". B!o vengo a hacer dos cosasBdi$e yoB. iré a su casa esta tarde. me di$o que no tuviese cuidado% si algo llegaba. horrorizada.ary. entregarle a usted este sobre del di unto padre de . B!o también tengo que hablar con ustedBdi$o el doctor. B#stá bien. pero al in me convenci". creí que me había salvado de un peligro tan grande como el de la ca$a explosiva. con severidad. a ustedBy saqué el sobre y lo de$é encima de la mesa. !a hacía también aproximadamente un a*o que había muerto el padre de . B4í. sus pupilas ulguraron% pero no replic". No sé c"mo se enter" el médico vie$o de mi resoluci"n% el caso ué que di$o que tenía que acompa*arme. a replicar con violencia% pero se call".achín la primera vez que lo encontrara.achín y subimos los dos a su despacho.achín tomaron un tono ro$o. La una. en vista de su aire miserable. B/( mí0Bpregunt" él en el colmo del asombro. 4i usted quiere.ary. .uy bien. . #l peri"dico traía al principio una narraci"n que se llamaba5 6#l duelo de 4hanti (ndía8. !o me opuse. asombrado del tono del médico.e pareci" la previsi"n un tanto exagerada% pero al leerlo. !o le hablaré después. y contaba mis amores con &olorcitas en )ádiz y mi desa ío con el marido. que yo aparecía como un miserable completo. y pensé hacer las dos cosas al mismo tiempo5 entregarle el sobre y desa iarle. ella lo detendría y me lo enviaría.achín nos mir" con aire sombrío. B/( qué hora0 . . :na semana después.achín el sobre de mi tío Fuan. dicho con tal per idia. #lla. la )ashilda me entreg" un peri"dico de +ilbao que se había recibido para . #n poco tiempo se había ave$entado.

. ?ecorrí el muelle luchando con las rá agas de aire y subí al cobertizo del atalayero en el ?ompeolas.B( las cuatro. si le parece bien. y aunque todavía no había aclarado.PESTAD :nos días después. No estaba contento% preveía una catástro e. @enía la bocina en una mano y el anteo$o en la otra. #l vie$o me explic" con detalles varias costumbres de pescadores. con su gorra calada hasta las ore$as. (manecía una ma*ana imponente. de$amos a . envuelto en el sudeste. se asomaba a una de las ventanas de la atalaya. me vestí. con un temporal deshecho. #l doctor y yo nos levantamos. B7ues a esa hora allí estaré. Las mu$eres y chicos de los pescadores que habían salido al mar estaban en el ?ompeolas y en el muelle contemplando el horizonte en actitud de trágica desesperaci"n. BHoy debe estar el mar digno de verseBme di$e a mí mismo. haga buen tiempo o malo. me puse el impermeable y me eché a la calle.achín entregado a su desesperaci"n. una ma*ana de octubre. >uieren salir. me desperté con el ruido urioso del viento. B#stos pescadores son unos brutosBmurmur"B. que yo ignoraba. & LA TE. #l viento mugía en las calles. 4in comprender que vale más pasar apuros que no quedar sepultado entre las olas. #l vie$o. B+ueno. y nos uimos.

quedaban a'n cuatro lanchas uera del puerto. />uiere usted decirle a Larragoyen. después de discutir los patrones. 4i no se llega a la unanimidad. y Larragoyen. haciendo de espadilla. que hay que quedarse en tierra. concluyeron por quedarse. La lancha quiere decir que se puede salir al mar% la casa. ( mí me miraban. BHoyBtermin" diciendo el atalayeroB. y en el extremo del muelle. #l atalayero. . el patr"n. y luego se cuentan unos y otros. llegaban hasta las casas. los se*eros. La ma*ana iba poniéndose cada vez peor. @odas las mu$eres y chicos nos . que prepare el bote de salvavidas0 B4í. 4e solt" el bote de salvavidas. &eben venir cansados. para que estudien los cambios atmos éricos. 4i las se*ales son de bonanza. se lo indican a las llamadoras. no hay aviso% pero si el tiempo es dudoso. 7ara momentos peligrosos. se acercaron a la barra. el que quiera puede ir al mar. llaman s"lo a los patrones.BLos pescadoresBme di$oBsuelen tener algunos se*eros en el . y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga. La lancha no tenía tim"n. con una galantería marina. como diciendo5 />ué irá a hacer éste0 4alté al bote. nos llenaban de agua al vie$o atalayero y a mí. Funto a una de éstas hay pintada una lancha% al lado de la otra. La votaci"n suele ser absolutamente secreta. les mand" pararse. hombre. tuvieron en la votaci"n una mayoría de pocos votos los partidarios de salir. al ver el cariz del tiempo. Llegaban ritmicamente. 4i hay más votos para salir. desapareciendo entre las espumas. 4alí de la atalaya. danzando en el agua. Larragoyen y otros marineros ueron entrando.etiéndome por el agua. en vez de mandar recado a todos los pescadores. se van a perder. es más conveniente un remo largo.uchos de los que habían votado por la salida. )ada patr"n echa su cartoncito en el lado de la lancha o en el de la casa. se*alándolasB% sería pre erible que se ale$aran a coger 1uetaria. grit"5 <(vante= Las dos lanchas. atravesaron las puntas y entraron en el puerto. cuando vi" la ocasi"n propicia. una casa. entraban por las ventanas de la atalaya. y salían por la escalera de piedra con un ruido de catarata. BLas otras están alláBme di$o el atalayero. y. me di$o que dirigiera yo. arrastraban todo cuanto encontraban. discuten las probabilidades de que haya bueno o mal tiempo.zarra y en (guir". #l viento soplaba urioso% las olas. 4i las se*ales son de tempestad. . como montes. -i c"mo se acercaban dos en medio de las olas. se saca una ca$a de madera con dos compartimientos y dos ranuras. lo que me había dicho el atalayero. al amanecer. arrancaban puertas. subían por las rocas. con la bocina. entonces es obligatorio permanecer en tierra. crucé el ?ompeolas. bien su$eto a popa. a pesar de los gritos de sus mu$eres. haciendo un ruido de terremoto. que se encargan de ir avisando a los tripulantes de cada chalupa dando uertes golpes en las puertas de sus casas. llegué hasta el ángulo del muelle y di$e a los pescadores lo que pasaba. 4i pretenden entrar aquí. entonces se somete el allo a votaci"n. #l mar saltaba por los malecones y llegaba hasta las mismas casas. #l aspecto del mar iba siendo cada vez peor. (lgunas veces golpeaban la pared del cobertizo de tal modo que parecía que un pu*o revestido por un guantelete de hierro llamaba con uerza. y el que no quiera puede quedarse% si la mayoría vota por no salir. 4eg'n di$o el atalayero.

en el tim"n. #l atalayero nos grit" que no uéramos directamente hacia donde había zozobrado la lancha. el espectáculo de la tierra era extra*o. >uizá mi sino era morir asi. .uera=AAdi$e yo. de héroe. en el mar. se veía una barra negrísima. #stos peligros grandes y aparatosos quitan el miedo. :na de las barcas pas"% la otra. los seis hombres en los remos% yo. Larragoyen. cuyas ormas cambiaban continuamente% a lo le$os. seg'n di$eron. ?ealmente la tormenta era ruda% pero mane$able% el viento soplaba siempre del mismo lado. mezcla de aceite de linaza. )on ieso que la cosa me hizo muy mal e ecto. muy desagradable. de pie. #ra un momento aquel por el cual yo tenía la certidumbre de que había de pasar alguna vez en mi vida. Las olas. venían de tres o cuatro partes di erentes y se rompían en un torbellino de espumas.contemplaban con ansia. &esde el mar. B<Hala= <. #l pueblo entero parecía invadido por las olas y las espumas. en el ondo del cielo. sobre todo si uno tiene que asumir la responsabilidad% entonces dan la impresi"n de un problema de matemáticas que hay que resolver. (sí lo hicimos. cerca del agua. sino dando la vuelta. 4alimos de las puntas. quitándose la boina. de pescado rito y de agua de mar. #n este momento. #l horizonte se llenaba de nubes negras. di$o5 B:n padrenuestro por el primero de nosotros que se ahogue. La primera impresi"n al entrar en el bote ué de so ocaci"n% los sudestes y )iras de los pescadores echaban un olor. sin cambiar apenas. amarillas. #speramos a ver lo que ocurría. cuyo borde superior tenía un tinte cobrizo. #l bote saltaba como un del ín sobre las olas. enormes. y que los chicos de mi pueblo hablaran de 4hanti (ndía como de un persona$e de leyenda. ?ezaron todos% yo miraba a lo le$os. se perdía.

me parecía peligroso. saliendo de las puntas. y el atalayero con la bocina nos mand" detenernos. #l sostenerse allí era casi tan peligroso como pasar. La ola di" un golpe en la espalda de los dos primeros remeros. #n vez de recibirla de través. con el oque hinchado.r a guarecerse a 1uetaria. . no llegaban hasta nosotros los gritos del atalayero con su bocina. o. #n esto. #l pailebot sali" de las puntas y di" una larga vuelta.achín y su criado. con un enorme estupor. se nos ech" encima. en un ángulo lo más acentuado posible. vino en diagonal tan rápida. #sta maniobra de de ensa nos obligaba a inclinarnos y a perder el rumbo. los golpes de mar de ordenanza. con una rapidez inaudita. Hay que pasar. nuestra probabilidad de pasar era menor. como hueca. #stábamos dispuestos a hacer un es uerzo supremo. y tres muchachos más. como un cisne antástico. . con la gente cansada y anhelante.achín.7or intervalos llegaba una ola casi cilíndrica. &imos la primera vuelta. Larragoyen nada di$o. !o le di$e a Larragoyen que me parecía me$or seguir e intentar pasar la barra lo más pronto posible. B#stamos aquí parados est'pidamenteBles di$eB. no encontramos a nadie. vimos la goleta de . y la goletilla iba al ondo del mar. yo me indigné. una ola de aquellas cilíndricas. (l verme todavía en la lancha. maniobramos para cogerla de rente. que no hubo tiempo de ponerle la proa. #l mar seguía cada vez más urioso% las nubes corrían por el horizonte de una manera tan rápida que producían el vértigo. vamosBdi$eron todos. les hizo torcerse violentamente y pas" por encima de nosotros. #ra admirable de precisi"n5 una maniobra mal hecha. Los marineros iban perdiendo tono% cuanto más tiempo tardáramos en intentar atravesar la barra. demasiado cansados para hacer un es uerzo verdadero y e icaz. se oían las conversaciones de la gente en el ?ompeolas% a veces. como les llaman los marinos. en cambio. una cuerda rota. No hubo nadie de los nuestros que no creyera que aquel era nuestro inal. Nos acercamos a las puntas. <Hala= BNada. venía un momento de relativa calma. ( mí me sostenía la idea de la responsabilidad. rasando el agua. &espués de las tres olas uertes. el novio de 1enoveva. cuando. Nuestros remeros estaban rendidos. pasando por el sitio donde había zozobrado la lancha. Llevaba dos pasa$eros5 . #ste momento creía yo que se debía aprovechar para atravesar la barra% pero los hombres estaban rendidos. Nuestra inquietud iba en aumento% la moral de nuestros remeros des allecía.altaban (gapito. . &esde donde estábamos. @odos nos quedamos at"nitos. y recogimos dos náu ragos% luego volvimos a dar otra vuelta y pudimos salvar otro% a la tercera vuelta. como hueca. tan s'bita. más voluminosa que las otras. a veces. por lo menos. que venía. !o empecé a ver la cosa mal% los hombres se encontraban $adeantes.

sin atender a las indicaciones del atalayero.ba a marcharme a casa.achín. #l y su criado se retiraron. (ntes de que nos diéramos cuenta estábamos a salvo% . #l hombre me di" las gracias y desapareci" tras de su amo. . por la tarde. le conté a . cuando los pescadores por iaron en que les acompa*ara. y. !o me separé de las tres muchachas y uí a ver al gran :rbistondo. allí donde se con undían el cielo y el mar. nos ech" una cuerda. se lanz" sobre las olas amarillas de la barra. <>ué bien han hecho la maniobra= B4í. :no de los que iban a proa la cogi" y la su$et". y pas" él y pasamos nosotros con una velocidad vertiginosa.(l cambiar de direcci"n creímos que se hundía% hubo un momento en que estuvo tendida casi por completo% pero pronto se ué enderezando y vino hacia nosotros ci*endo el viento.ary se habían enterado de lo sucedido. tendido. Nuestro bote di" un salto al ser arrastrado por la goleta y comenz" a hundir la proa en el agua. al pasar cerca de nosotros. .ary lo que había pasado. . 1enoveva sali" a abrirnos. ( este 'ltimo le detuve y le di$e5 BHan estado ustedes admirables. &I UNA +AN+ICN PESADA )uando. . La conducta de . (l llegar al aro. B! los tripulantes. el barco es buenoBdi$o el criado. #n aquel momento los chicos de la escuela volvían de rezar de la ermita por nosotros y nos contemplaban con admiraci"n. 4alimos al muelle.achín sabía que entre los pescadores era odiado. -ino con nosotros una hermana de (gapito.ary y yo uimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia. que me explic" sus ideas acerca del sentimentalismo de las mu$eres con una seriedad un tanto c"mica. tan pronto en la cumbre de una monta*a de agua. como casi atravesándola por en medio. y la muerte de (gapito la impresion" por el pesar que produciría a 1enoveva. vi a mi novia palidecer y llorar. que estaba sirviendo en L'zaro.achín la de$" asombrada. y al vernos a los tres comprendi" rápidamente lo que pasaba y se ale$" llorando.achín. y tuve que prometerles que por la noche iría al 1uezurrechape del muelle a comentar los acontecimientos del día.achín y su criado ba$aron las velas y nosotros remolcamos la goleta. Ni mi madre ni . . y no quiso presentarse como nuestro salvador. acurrucado. 4obre la cubierta estaba .

que me recibieron entre aplausos y gritos. después de haber estado cerca de la muerte. capaz de cosas buenas y de cosas malas. y aunque parezca absurdo. cuando menos dice una canci"n es me$or. #llos vivían.achín no habría salido con su barco con la idea de hacernos nau ragar. La gracia de la canci"n consistía principalmente en que se re ería a un capitán piloto y se hablaba de un 4hanti. 4hanti. 4e olvidaron los detalles tristes de la $ornada. le pude convencer de esto. !o me senté entre los patrones y tomamos ca é y ron. 7or la noche ui al 1uezurrechape. eta +ombillum bi #ragiyoc 4hanti (rraun orí.achín al socorrernos. y celebraban su ortuna. como había prometido. (ndaban todos un poco intoxicados por el alcohol y se contaban uno a otro las mismas cosas que $untos habían visto. la canci"n no decía nada% /pero eso qué importa0 )asi siempre. sin duda. no se le convence nunca de nada. !o pensaba que .achín era. #n general ninguno quería creer en la buena intenci"n de Fuan . No era posible convencerles de otra cosa y los de$é. B/7ero qué otro ob$eto podía tener0Bpregunté yo. (sí es la vida. sac" a relucir una canci"n que se repiti" hasta el mareo. dispuesto lo mismo a salvar a una persona exponiendo su vida que a asesinarla% pero ni al mismo Larragoyen. . (lguno lleg" a mani estar la sospecha de si . ( un marinero. que era una persona sensata. un hombre violento.-olvimos a L'zaro. para entregarse a la alegría y al vino. (llá estaban Larragoyen y sus amigos. el del astillero. de$ando a la hi$a del torrero anegada en un mar de lágrimas. 4hempelar. quién sabe=AAme di$eron. !a nadie se acordaba de los sepultados por la ma*ana en el mar. B<>uién sabe. La canci"n era así5 Ni naiz capitán pillotu Neri bear rait obeditu +uruban $artzen batzait neri +ombillun bat. y a un marinero vascongado. #n el ondo.

2!o soy el capitán pilotoBHay que obedecerme a míB4i se me ponen en la cabeza B:na botella grandeBy dos botellasB<. sin parar.ary ni de mí para nada. ( veces decía5 B+ueno. al entrar en casa. lo con ieso. y nos uimos a casa. )uando ya no podíamos con nuestra alma.ueve 4hanti ese remo=3 (sí estuvimos repitiendo canci"n y estribillo hasta media noche. B4í.uera= <#se patr"n al agua= No te vayas. en el estado de pesadez que me encontraba entre los vapores del alcohol y el humo del tabaco. abandonamos el 1uezurrechape.uera= <. (demás. que trenzaba. la m'sica más heterogénea% un vals se convertía en una habanera. yo era más uerte que él. 4hantiBgritaban los demás. BNo. BNo te vayas. con gran curiosidad. perseguía estas melodías atropelladas. B@engo que marcharme.achín que me esperaba en el portal. que salían de la ilarm"nica y que iban cambiando a cada instante. :na noche. . B+ueno. subi" las escaleras conmigo. &espués se cantaron otros muchos zortzicos y luego vino un muchacho con un acorde"n.e eché a temblar. pude encontrarme al amanecer en mi cuarto. B/-ienen de casa de su abuela estos cuadros0Bpregunt". me voyBy me levantaba para marcharme. el muelle estaba cenagoso% yo me equivoqué y en vez de ir hacia casa uí al ?ompeolas. .achín no se ocupaba de . 4hantiBgritaba un vie$o. vi a . 7as" . monstruosas. !o. pase usted a casaBle indiqué. se*ores. entr" en mi cuarto y se qued" mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes.A+HÍN DESAPARE+E Hacía ya mucho tiempo que .achín. Llovía. 1racias al sereno. y ésta aparecía al inal con las notas de La Marsellesa o de un himno cualquiera. &II . noBdecían todos. No se le veía $amás por L'zaro. B<. que me encontr" y me acompa*" hasta casa. />ué querria aquel hombre0 B@engo que hablar con ustedBme di$o. 4e iba acercando el día de nuestra boda. 7ensé que no intentaría atacarme.

&éselo usted el día de la boda. #l tal . (l volver encontré a mi madre un poco excitada. #l sigui" mirándolo todo con atenci"n. B/>ué cambio es éste0Bme preguntaba.>ued" mirándolos de nuevo. que al verle entrar he creído que venía mi hermano Fuan. en sus parecidos y en las simpatías y antipatías que despertaba. a pesar de que creo que tengo motivos. B:sted dirá lo que quiere . (l salir . 7robablemente ya no nos volveremos a ver. !o le contemplaba con marcada impaciencia. B/No será una venganza0 BNo.ary.. B)ierto. Luego me di$o5 B/#stá su madre de usted0 B4í. B/>ué te pasaba0Bla di$e.achín era un tipo raro en todo. &ígale usted que es de parte de su amilia. . yo alargué la mía y me la estrech" con uerza. B/@anto se parece0 B#s idéntico. Hablaron los dos largo rato. no% puede usted estar tranquilo.. B4í. BNada.achín estuvo con ella muy amable. en su conducta. B7ues yo le tengo que entregar a usted otro para ella. B>uisiera saludarla. pase usted. <adi"s= . nunca. 4erá para usted y para ella una sorpresa agradable. al ver a . B/#h0 B4í.achín. B+ueno. /. vacilante. .. qued" sorprendida no se por qué5 . B#ntonces. !o estaba inquieto con aquella visita incomprensible.achín..e guarda usted rencor0 BNo. -oy a decírselo a usted en seguida. #ntramos en el cuarto de mi madre que.e tendi" la mano. me di$o5 B>uiero marcharme de L'zaro..e entreg" usted un sobre del padre de .Ble advertí. @omé el sobre.

ary5 La carta de tu padre que me tra$o tu marido hace alg'n tiempo me revel" que t' y yo somos hermanos.&ías después. la venganza del abandonado. sirviente de casa de nuestra abuela. . es pariente mío. casi hermano. #ran acciones de minas. al enviarte esta dote a ti. Los que han luchado y se han agitado en los antros donde se muerden los pestí eros están contagiados. 8(di"s. No le culpo a mi padre del abandono en que me han tenido.achín. una ma*ana de oto*o muy clara y muy hermosa. querida hermana. pienso que ésta es mi venganza. #l día de mi boda.. ni todo el mundo puede ser bueno. La atalidad lo ha dispuesto así. con su criado. ..achín habla arrugado el papel y lo había mo$ado con sus lágrimas. se convertía en nuestro protector y nuestro pariente. La envidia y la tristeza del bien a$eno son en ermedades del espíritu. 8Fuan. y como no lo puedo ser. hi$os del mismo padre. 7asaron días.achín. semanas% han pasado a*os% no ha vuelto a saberse más de él. títulos de la &euda. nuestro enemigo. !o aun no lo puedo ser. 8!o soy hi$o de Fuan de (guirre y de una muchacha.8 (l escribir esta carta se veía que .. 4hanti. No he podido ser otra cosa% todo el mundo me hizo su rir cuando era un miserable% yo he contestado haciendo su rir a los demás cuando he sido poderoso. la venganza del miserable con el descendiente de la amilia considerado y mimado. una ortuna. a quien tanto he odiado.ary abri" el sobre que me había dado . hermana mía. )ayeron sobre la mesa una porci"n de papeles. 8No todo el mundo puede ser sano. 8@u marido y t' tendréis seguramente la idea de que soy un hombre perverso y da*ino. . 8La bondad es la uerza de los privilegiados. al llegar a casa de mi madre. #ntre ellos había una carta. se embarc" en la goleta.achín.elicidades. que decía así5 6.i querida . para que puedas vivir con tu marido. . la venganza del sarnoso contra el sano. .

LIBRO SE8TO LA SHELE .

so pena de perecer y no tener una visita.I HABLA EL .achín. que por entonces se había quedado viuda. .EDI+O &IEJO :nos días después de mi matrimonio. donde t' estás. y. con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza% pero cuando le conté lo que te voy a contar a ti. que tenía en las paredes unas láminas anat"micas bastante desagradables% el doctor me hizo sentarme en una poltrona. .uí después de comer% pasamos a un despacho con armarios. el médico vie$o me encontr" en la calle y me di$o con grandes extremos que uera a su casa. B/Los ha conocido usted0 B4í. No creía que tuviera el coraz"n tan blando. !o mismo me conmoví. ya lo sé. había que estar bien con ellas.achín0 B4í. . B7ues a lo que le conté el mismo día que uimos a verle en este despacho. #n aquella época L'zaro no era como ahora% había cuatro o cinco amilias que mandaban. B/4abes a qué se debe el cambio que hizo con relaci"n a tu novia y a ti0 BNo.e tenía que hablar. (l principio me oía ir"nicamente. se trans orm". entre ellas. #staba ahí sentado. la de (guirre y la de (ndonaegui eran de las más principales e in luyentes. !o iba con mucha recuencia a casa de tu abuela. 4iendo médico aquí. y me di$o5 B/4abrás que se march" . B/( los dos0 B( los dos. Lloraba como un chico. #l médico empez" así5 BHace ya más de cuarenta a*os acababa yo de venir de ?egil. B/! a qué se re iere lo que me va usted a contar0 B4e re iere al padre y a la madre de . en donde estuve dos a*os de médico.

@iene más resistencia la gente del centro5 aragoneses. aunque no en las ideas. se*or médico. parece que se le alarga la nariz. muy ina. $amás. esbelto. La 4hele era muy bonita. :na ma*ana de invierno muy hermosa y muy clara me llamaron para ir a (guirreche. B/>ué hay. .. 7ude notar que la 4hele su ría y que las comisuras de sus labios temblaban. 4hele0Bla decía. B+ueno. !o bromeaba mucho con ella cuando iba a a tomar ca é a (guirreche. y salud". @' habrás visto que aquí una muchacha se casa y al primer hi$o se le caen los dientes. B/7ues en qué estás pensando0 B#lla sonreía mientras llenaba las tazas de ca é. a tu tía Grsula. #sto no lo digo delante de un orastero. -uelvo a ella. y que no tiene mucha uerza orgácica. B&ebe estar en erma del est"magoBdi$o tu abuelaB. a tu madre. acércateBle di$o tu abuela. #ntr" la muchachita. muy modosita. muy pálida y muy triste. me di$eron5 B#spere usted. sin levantar los o$os del suelo. 7ero me ale$o de mi historia. #sta es una raza vie$a que se ha re inado en el tipo.e despedí de la amilia y seguí haciendo mi visita. que era ahi$ada suya. -i a tu abuela. B#sto es un hospitalBme di$o tu abuelaB. y. . B/)uándo piensas casarte0 B)uando me quieranBcontestaba ella con gracia. /)ree usted que tendrá algo grave0 B!a veremos. está o$erosa. #sta raza vasca es bonita. pero en general no es uerte. #ra este tipo vascongado. no.uchas veces yo piensoBa*adi" el médico vie$oBque nuestra raza no es uerte. y di$e5 B>ue vaya a mi casa y la reconoceré más despacio.. B/>ué tiene esta muchacha0Bpregunté yo alegremente. que tiene algo de pá$aro. @odos estamos en ermos. )ontemplé a la muchacha. BNada.@u abuela tenía en casa una muchacha.. A/No tienes novio todavía0 BNo. ina de tipo. rio$anos y castellanos. . que también la 4hele está mala. al marcharme. como por un su rimiento contenido. ya irá. Hacía pocos días que tu tío Fuan había marchado a embarcarse a )ádiz. que ba$" la vista% le tomé el pulso. y a quien llamábamos la 4hele. B-amos. @iene v"mitos.

. !o continué con mis preguntas. cuando entr" la 4hele. B/#ntonces. B/No tienes con ianza en mí0 La muchacha me mir" extra*ada. la pasé al despacho y cerré la puerta. (cudí a su encuentro. B/( la se*ora y a las se*oritas0 A4i. B/)uántos a*os tienes0 B&iez y ocho. por qué le dirigía estas cuestiones. B/No quieres marcharte de (guirreche0 BNo. ! la muchacha se ruboriz". preguntándose. 4i crees que soy un hombre malo. sin duda. /verdad0 B4i. tienes con ianza en mí0 /No crees que yo te quiera hacer da*o0 BNo% no. se*or. B&igo si tienes con ianza en mí. B/Hace mucho tiempo que estás en (guirreche0 B4í. !o seguí el interrogatorio. La muchacha se sent" y yo comencé el interrogatorio.II LA +ON-ESICN (cababa de tomar ca é% estaba charlando con mi madre y mi hermana en esa peque*a galería de cristales que da a la huerta. B/! al se*orito Fuan0 B@ambién. se*or. B<:n hombre malo= No% no. B@us padres están en un caserío de la amilia (guirre. B/Les tienes cari*o a los de tu casa0 B4í. se*or. ya va a hacer mucho tiempo. B4iéntateBla di$e. se*or% yo no he dicho eso. se*or. se*or.

de cuando en cuando. . B/@e prometi" casarse contigo0 /@e enga*"0 BNo.e daba verg\enza. B/No sabes más0 BNo. B&ebías enterarte del nombre del barco. antes de que noten tu estado. para que sepas que soy tu amigo.ilipinas en un barco. (quí el 'nico que sabe tu estado soy yo. #ntonces ya le di$e claramente lo que tenía que decirle. B/! por qué no se lo di$iste antes de que se marchara0 B. no lo sabe. que te quiero bien. /)omprendes0 La 4hele call" y ba$" la cabeza. B<7ara qué negarme la verdad= <@' has tenido amores con él.r al caserío0 BNo. /verdad0 BNo% no. B/4abes sus se*as0 B4í% va de )ádiz a . no me enga*"% no me prometi" nada. si es que la recibe. /)omprendes0 B4í. no.B!a sé que no lo has dicho% te lo advierto. B/>ué te parece que hagamos0 /Le escribimos a Fuan0 B+ueno. . ené=AAdecía. La muchacha ocult" la cara entre las manos y comenz" a llorar en silencio. cálmateBla di$eB. al caserío. se*or.i padre y mis hermanos me pegarán. se*or. so ocando un suspiro. B! mientras llega la carta y la recibe. B@' has tenido amores con el se*orito Fuan. !o la contemplaba emocionado. B/4abe en qué estado te encuentras0 BNo. />ué piensas hacer0 -ale más que te resuelvas pronto. B+ueno. se*or. B+ueno. !a me enteraré. B<(y. /qué piensas hacer0 /.. y lo que te pasa es la consecuencia natural . /)omprendes0 B4í..

t' decidirás. <(y. sino la de una res estropeada y en erma. /qué vas a hacer0 /(donde vas a ir0 ANo sé. 4i ha salido de )ádiz. pero va a tardar mucho en saber la noticia. B#ntonces dígale usted a la se*ora lo que me pasa. me detuvo. /quieres que yo se lo diga a la se*ora para ver qué decide0 BNo. pero ni la 4hele ni yo pudimos averiguar en qué barco. después de comunicarle lo que le ocurría a la muchacha. !o. atendiendo s"lo al dinero. !o ya te he indicado lo que te puede pasar. y di$o5 B<#scríbale usted al se*orito Fuan= BLe escribiré. como un cordero que llevan al sacri icio. La 4hele miraba el suelo y suspiraba. 4e entregaba a su suerte adversa. ( pesar de todo le escribí. #n el caso aquél no era la venta corriente. porque no tuve contestaci"n. me levanté y la di$e5 BNada.B#ntonces. hablando con do*a )elestina. ené= B7ues. Las lágrimas corrían por sus me$illas. La muchacha suspir" más uerte. .ientrastanto. y había que dar mucho dinero encima para sacarla de casa. no me de$e usted. y viendo que me disponia a salir.ilipinas. No sé qué aconse$arte. )omo sabes. que debía dar cuenta a su hi$o de lo que pasaba con la 4hele% pero comprendí que era in'til y que estando en su mano no había de hacer nada con ese in. algo impaciente. La pobre muchacha me dio lástima. y la carta no debi" llegar. do*a )elestina y el vicario habían decidido casar a la 4hele. BNo. . B/>ué quieres que haga0 La 4hele pens" un momento. se llaman la enta de la ternera. aquí a los matrimonios que se hacen entre la gente del campo. 4abía que Fuan de (guirre navegaba en la derrota de )ádiz a . hasta dentro de un a*o no vamos a poder tener noticias suyas. III LA &ENTA DE LA TERNERA !o insinué varias veces. ( ver qué quiere hacer conmigo. no.

B7ero.BNada. es lo más convenienteBa*adi" la se*ora de (guirreB. BFuan no vendrá aquí hasta dentro de cuatro o cinco a*os. #ra una escena triste. B7ues vamos a ver quién nos convendría... B! las azadas y el trilloBa*adía . 7resencié la entrevista en la cocina.achín0Bpregunt" el curaB. daba una idea bien miserable de la humanidad. B/! . el de 9lazábal (spicua es muy $oven.achín el vie$o. no% si eso no puede serBrepuso do*a )elestinaB. #s perder el tiempo hablar de Fuan. pues les llamaremos. B&e maneraBdecía do*a )elestina con voz imperiosaBque yo le doy a la 4hele cuatro onzas y dos vacas. B+ueno. B! mientrastanto. #l se*or vicario se permitía alguna bromita de cuando en cuando contra las ideas liberales.Binsinu" el cura. /( usted qué le parece. . <c"mo se evita el escándalo=AAexclam" el vicario.. B#n . No quiero que la 4hele vaya allí. #l mozo de 9lazábal está casado. /no es tonto ese muchacho0 B<(h= <)laro= No vamos a encontrar un hombre per ecto como los de la )onstituci"n del a*o doce.achín0 B.e parece lo me$or.achín hi$o estaban los dos arrimados al uego en la cocina.. /qué0 /Le llamaremos a . . B4í.turbide hay un muchacho carbonero .achín el mozo0 B/#l de mi caserío0 B4í. B)reo lo mismo que do*a )elestinaBagreg" el vicario. La tratarían muy mal. 4e les explica lo que pasa y veremos las condiciones que ponen. !o conozco a todas las amilias de los caseríos . hay que llevarla de aquí cuanto antesBdi$o el vicarioB% que vaya a vivir a otro pueblo o a un caserío le$ano.achín padre y . doctor0 B!o digo lo de siempre% antes consultaría con FuanBreplicaba yo. el de #ndoya se ha ido a 4omorrostro . (quí lo 'nico es encontrar un marido y casarla. B/(l padre0 B(l padre y al hi$o.. y nadie tendrá en cuenta si la criatura ha nacido antes o después del plazo legal. BNo.. /. B7ero esos son unos salva$esBreplic" do*a )elestinaB. B#ntonces.

BHemos quedado de acuerdo en que te casarás con este $oven. y las azadas y el trillo. el $oven. #sa es la moral tradicional de las gentes ricas.. y cuando llegaron a un arreglo de initivo. con los o$os ba$os y las o$eras moradas.achín padre. sonri". )onque resolved de una vez5 sí o no.. !o no digo nada.. se*ora. se de$a a un hi$o sin padre... pero mi mu$er. yo no sé si estará bien.. B#stá bien. rascándose la cabezaBcomo la chica ha quedado en ese estado. y mi mu$er dice que debían dárnoslo a nosotros sin subir la renta . /)on esto estamos ya con ormes0 B#s que . +ueno.. La muchacha está en ese estado. y el vie$o sigui" dando vueltas en su cabeza al pensamiento de si podía sacar alguna cosa más de la se*ora de (guirre. . se*ora. se lleva la desolaci"n a una amilia. 4e destroza una vida. 9 decid qué queréis más. se*oraBcontest" ella. B+ueno. !a lo sabemos. . ya lo sabes. con una voz débil como un sollozo.. B+ueno. do*a )elestina grit" a sus hi$as5 B<>ue venga la 4hele= -ino la 4hele. con un lu$o de detalles de esa avaricia campesina tan repugnante.Bdecía ... B#l caso esBmurmur" el vie$oBque hay un trozo de tierra cerca del barranco que no pertenece a nuestro caserío. B#so ya os lo he dicho antes.achín.B+ueno. pálida. La conversaci"n continu" así.. &entro de unos días será la boda. B/No dices nada0 BNada. queriendo echárselas de malicioso. ! se dice se ha salvado la honra de una casa% se ha salvado la sociedad.. porque las gentes dirán que . la tierra esa será para vosotros.

I& .

B/7ero no me$ora0 BNo. y sin duda de verse mimada en aquel trance. pero ella estaba en erma. todos los planes terapéuticos se estrellan. La 4hele había tenido un hi$o uerte.EL -INAL DE LA SHELE 4iempre que pensaba en la 4heleBsigui" diciendo el médico vie$oB. (dornaron el cuarto de la en erma de blanco.achín. muy l"gico en el ondo.. #staba decidida a dar un adi"s de initivo a la vida. La pobrecilla no me$oraba. (nte una resoluci"n tan irme de morirse. la menor palabra. &o*a )elestina y sus hi$as ueron a verla. . No había manera de hacerla reaccionar. la hacía llorar. aunque mu$er orgullosa. )ualquier cosa. que el embarazo y los disgustos han exacerbado. &o*a )elestina me llam" reservadamente. No quise tranquilizarla. 7as" un día y otro día. ( los quince días hubo que con esar y dar la :nci"n a la 4hele. lo cubrieron de sobrecamas y tra$eron lores y estampas religiosas. B>ue está mal. tenía buenos sentimientos.. )uatro o cinco meses después de esta escena que te he contado de los preliminares de la boda. La encontré. me llamaron del caserío de . La 4hele era muy cari*osa. &o*a )elestina se inmut" porque. y creo que padece una lesi"n cardíaca. pero no es ácil asegurarlo. tenía el presentimiento. B/:sted cree que el matrimonio con ese hombre habrá contribuído. B/>ué tiene0 B@iene un estado de excitaci"n continua. robusto.0 B#s posible. Hubiera quedado muy sorprendido si en el transcurso de los a*os hubiese sabido que la 4hele vivía tranquila y eliz con su marido. 4eguí visitando a la 4hele diariamente. de que había de acabar mal. B/>ué le pasa a la 4hele0Bme di$o. #n el momento de darle el -iático había unas mu$eres en el pasillo del caserío con velas encendidas. la primera vez que ui a visitarla. se encontraba alegre y sonriente. muy quebrantada y con un principio de iebre. >ue pesara sobre su conciencia la brutalidad que había hecho.

buscando conocer mi opini"n. lo que la hicieron su rir=AAmurmur" varias veces% luego di$o. &e manera que llévatelo. replic"5 BNo. B4í. no% él tampoco tuvo la culpa. con voz iracundaB5 (hora le pegaría uego al pueblo entero.e habl" de que por tu mano había recibido un manuscrito de su padre. <)uánta gente no se habrá sacri icado por esas ideas del rango y de la posici"n social que. B/! se lo envi" a usted0 B4í% lo he leído ya% por cierto que no sé qué hacer con él. &espués. <7obre madre. si no se parecía% y cuando yo le indiqué que su padre se había portado mal. Lloraba desconsolado. y prometi" enviármelo. lo llevé a casa y comencé a leerlo en seguida. )reo que t' eres el más indicado para guardarlo. #l médico vie$o de$" de hablar y se qued" mirándome. . B/! qué di$o . B#so es.achín al oírle contar a usted esto0 B4e puso como un loco. me pidi" que le di$ese c"mo era% si se parecía a él. )ogí el manuscrito. no sirven para nada= 4on restos del eudalismo. es horribleBdi$e yoBesa alta de respeto por la vida a$ena. #s verdad. más tranquilizado. .7or la ma*ana muri" la pobrecilla. después de todo.

un bergantín que recorría los mares de la )hina. y en el barco tuve que ir olvidando cuantas ense*anzas me dio mi madre. vascongado. . ué muy intensa. !o. como con los piratas moros que pululan por aquellas latitudes. . aunque un tanto violento. Nuestro comercio se desarrollaba entre . cerca de las islas de 4erasán y del (rchipiélago de los 7iratas. )on recuencia teníamos que batirnos. . era un muchacho atolondrado.acasar.i vida.alaca. 4il DilUins. en el ondo. puertos en donde no había entrado aun el europeo. mi capitán. +atavia. era un hombre de genio.O EL . 4umatra.ilipinas. tuvimos batallas navales uribundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman %raos.i madre me inculc" la idea de que mi posici"n me obligaba a ser más rígido que los demás.LIBRO SEPTI.ormaba parte de la tripulaci"n del Asia.uy $oven comencé a navegar. . y dan muestra de un valor y de una audacia asombrosos. #l capitán era australiano% el piloto. ya con los merodeadores chinos del gol o de @onUín. 4iam. . )onstantemente estábamos visitando sitios desconocidos.ANUS+RITO DE JUAN DE A?UIRRE I RESOLU+ICN DESESPERADA He sido educado con una gran severidad de principios.anila. 4obre todo hacia el nordeste de +orneo. +orneo y las . HongA Tong y . Los principales puntos de parada eran 4ingapur. . en los primeros a*os de navegaci"n. de buen coraz"n.

ba a entrar de piloto en la derrota de )ádiz a . generalmente. a pesar de su $uicio claro de las cosas y de la cantidad de experiencia que atesoraba. todo lo disculpaba. era pariente y ahi$ada de mi madre. #n nuestro país no suele ser ning'n desdoro el que una muchacha entre a servir en una casa del pueblo. La 4hele era hi$a de una amilia de buena posici"n que se había arruinado. 7ara DilUins el mal no era mas que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien. 4ir DilUins era un marino sencillamente extraordinario. #l caso ué que mi madre recibi" una carta de )ádiz. @ambién tuvimos que dar una buena lecci"n a unos moros ladrones de la isla de Fol". en la que decían que era conveniente que yo volviese cuanto antes. )onocía muy bien sus procedimientos y sus argucias. un marino que venía de las soledades del mar de la )hina con gran deseo de vivir% nos vimos. de tres palos. )onocía el mar de la )hina como pocos% lo que no sabía lo adivinaba. . a 4idney% yo ui a . La 4hele. aun se podía decir que en él el talento era lo de menos. pero hay algunos de estos %raos grandes. DilUins era un e$emplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad. como digo. No he conocido a nadie de un valor más sereno ni de mayor indulgencia y generosidad para las debilidades a$enas. #ntonces conocí a la 4hele. )omo todos los capitanes que llevan muchos a*os en un barco. y desde .ilipinas. (llí nadie me supo decir quién había escrito esta carta. (demás. y volví a L'zaro. muy $oven e inocente% yo. !. 7asé con DilUins cerca de ocho a*os. él había navegado casi siempre en aquél. 4u situaci"n en mi casa podía considerarse intermedia entre criada y pariente pobre.#stos %raos o %araos suelen ser. y sucedi" lo que no era raro que sucediera. y llevan varios hombres armados con usiles% la mayoría tienen cobertizos de esteras. la ruindad. . que tienen grandes condiciones marineras. No sé si mi madre sospech" lo que pasaba% si sospech" y se vali" de una estratagema para ale$arme. y aguardaba el ataque de los piratas. Hicimos verdaderos horrores. 4ir DilUins no tenia por costumbre huir. sabía lo que daba de sí su Asia. La maldad. )erca de las islas )elebes echamos a pique. lanchas a iladas que navegan a vela y a remo. la 4hele. No es ácil que un barco de comercio pueda luchar en velocidad con estas lanchas. @odavía altaba cerca de un mes para la salida de la ragata Mar3'eles$ donde tenía que embarcar. tres grandes embarcaciones de piratas que venían dispuestos a tomar nuestro bergantín al aborda$e. No pude llegar a comprender bien si en su ondo había un inmenso desprecio o un gran cari*o por los hombres. ya vie$o.anila.i madre me llam". >uizá sentía las dos cosas al mismo tiempo. a ca*onazos. la envidia. que llevan una toldilla s"lida con cristales y están de endidos con una porci"n de ca*ones. y no le pedía más. @enía alg'n parentesco con mi madre. . y al cabo de éstos mi capitán se retir".anila a )ádiz. &ios se lo haya perdonado.

como dice todo el mundo. @ardamos seis meses en llegar a . me iguré que. ?ecogí varias cartas de mi madre. me comunicaba que la 4hele se había casado. saltando por todo. y pensé que la 4hele me había olvidado con la ausencia. )uando supe esto. .anila y estuvimos allí dos. Lleg" la época de entrar en la Mar3'eles y de perder hasta el recuerdo de las personas conocidas. !o no sospechaba el estado de la 4hele. #scribí a uno de los amigos de L'zaro preguntándole lo ocurrido con ella.#stuve por volver a L'zaro. me hubiera decidido a volver y a casarme con ella. &e sospecharlo. pero vacilé% /qué pretexto iba a dar a mi madre0 4iempre me inspir" más temor que otra cosa. las mu$eres son volubles e ingratas. y entre muchas noticias para mí indi erentes.

eses después pude recoger en )ádiz dos cartas suyas en contestaci"n a la mía.achín.ntenté marcharme del barco% pero el capitán not" algo en mí. seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina. A/>ué0 B-amos a cambiar de destino y de estado civil.achín. y una porci"n de ideas uriosas me venían a la imaginaci"n. @odo me parecía triste% en la cosa más sencilla e inocente encontraba motivo para una re lexi"n l'gubre. un mozo est'pido y borracho. !o no pienso ir a tu barco. y hubo que seguir adelante. BNo importa. B7ues nada. . #n una de ellas encontré. a @ristán de :garte. de la vida agitada del barco negrero. . BHombre. o. B#ntonces. #n el barco en donde yo estoy no te van a tomar con mis papeles y con mi nombre. que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente unestos. me altaba la vida agitada como la que llevaba en el Asia con sir DilUins% batirme todos los días. y me gustaría usar tu nombre me$or que el mío.ilipinas. me$or dicho. y morir cualquier día de un balazo en la borda de un barco. ahora mismo le escribo al capitán. 4e hallaba cansado del mar. @' te vas al negrero y te llamas @ristán de :garte% yo . a cuyo padre habían tenido que dar dinero y tierras para permitir que su hi$o se casara con la 4hele. al llegar a . !o rae llamo desde ahora Fuan de (guirre% y si t' quieres entrar en El <ra!#n como piloto y con mi nombre.ilipinas los pasé desesperado. -oy a comprar unas tierras en .anila.. por el contrario. pasar a cuchillo al que se me pusiera por delante. la había casado mi madre con el hi$o de . (l saber esto me entr" una desesperaci"n pro unda. Llegaban a molestarme tanto estas ideas. Los seis meses de via$e a . que es un paisano. para ahogarlas. que. tomé la costumbre. vamos a hacer una cosaBme di$o él. y se ué convirtiendo en una pro unda melancolía. que estaba embarazada. BNo puede serBrepliquéB.. y quería recalar en un rinc"n y pasar unos a*os carenándose. B+ueno. @enía que zarpar la ragata. escríbele. sí. 7oco a poco mi c"lera disminuy".i c"lera y mi rabia llegaban a ponerme como enloquecido. #n una me decía que la 4hele se había casado. de ir a las tabernas a emborracharme. !o le di$e que a mí. y no me lo permiti". por mi desdicha. :garte estaba de piloto en un barco negrero% se había marchado de él hacía unas semanas. .. #n la segunda me decía el amigo que la 4hele acababa de morir de sobreparto en el caserío de . /&"nde está el barco0 B#n +atavia. y llevaba una vida de ri*as y rancachelas.

4us dos caracteres más salientes eran el anatismo religioso y la avaricia. teníamos el mismo acento.e hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con re$as. )omo avaro.e recibi" amablemente. de la misma edad y de la misma estatura. II DE NE?RERO #l capitán Saldumbide era un vasco rancés. (l ver que yo aceptaba a pesar de esto. y me expuso con gran claridad todos los peligros que corría al entrar en El <ra!#n. y él me di$o con gran sigilo5 . poco más o menos. y hablamos. que dentro de su arbitrariedad. Las dos las reunía yo. relativamente. #ra. y unos días después iba a +atavia y entraba en El <ra!#n con una absoluta inconsciencia. Lo reclamaba con todas sus uerzas. @enía por norma la arbitrariedad más absoluta% ahora.4e puso @ristán a escribir la carta. La sustituci"n era ácil. y desde su punto de vista. re orzados con barras de hierro. era $usto. )ambiamos de papeles. me ense*" la cámara que había de ocupar cerca de la suya. aunque muy desigual y poco l"gico. buena persona. . las mismas de todos los que se lanzan al mar a buscar aventuras. me llev" al alcazar de popa. #ramos. No voy a contar las peripecias de mis via$es% ueron. (lguna vez me permití bromear acerca de sus tesoros. ( pesar de las muchas brutalidades y muertes que debía haber hecho en su vida. Las dos condiciones para desempe*ar el cargo eran ser un buen piloto y hablar vasco. &e$é salir La Mari'eles. #l capitán Saldumbide me trataba con mucha atenci"n. y una porci"n de ba'les peque*os de lat"n. era una especialidad. . y cuando concluy" me la dio. .e pregunt" d"nde había navegado. no se resignaba a perder su lugar en el paraíso. poco más o menos. @enía un armario orrado. El de #lguea. no hizo ob$eci"n alguna. yo de L'zaro. donde guardaba sus riquezas. !a aceptado.

7or más que yo intenté explicarle las maniobras. pero muy poco marino. el saquear o el robar como medios de enriquecerse más o menos decorosos. 4e iguraban cándidamente mis paisanos que la honradez. 7atricio (llen. in$ustamente. &espués se escap" no sé c"mo. . como en todos los grandes puertos. #stos eran casi buenas personas. (llen era un buen muchacho. se entiende con el enganchador. en donde los marinos del mundo entero se emborrachan con 7"isJy.iraba al mar como algo sin interés. en donde se mezclan gentes de todos los países. no pude. No vayan a creer que tengo mucho dinero y quieran asesinarme. Nissen. Hablaba muy poco. un campesino arruinado. 9tro hombre bueno en el ondo era . una noche reg" con petr"leo la cama y el cuarto del o icial y les peg" uego.ranz Nissen. consideraban el piratear. de presidiarios. hasta un pobre muchacho irlandés. 7atricio (llen era una de tantas víctimas de la suerte. al lado de una mu$er rubia y pintada. escoge sus hombres y paga las deudas con los anticipos de la soldada del marinero. lo peor de lo peor. ya en el 9céano. y Saldumbide lo rescat". y cuando viene un capitán que le alta marinería. pagando sus deudas y embarcándole en El <ra!#n. e iba a caer a esas tabernas de marineros borrachos. y los sJi%%ers no le aceptaban. al morir. de$ando en la miseria. que era un modelo de probidad y de nobleza. el detritus de los puertos de las cinco partes del mundo. campesinos en su mayoría. no. que dio a su madre. estando en el servicio.rlanda a Liverpool. eran necesarios e imprescindibles en la aldea. #ntre los cuarenta tripulantes que íbamos en El <ra!#n$ los había de todas clases5 desde tipos cuya vida era una continua serie de maldades y de crímenes. que iban al lado del capitán por codicia. (llen sabía que en Liverpool. (llen era un hombre a ectivo. le mand" azotar. Saldumbide me cont" que. el timonel. parece que había servido en la marina danesa% un o icial. les dan de comer y hasta alg'n dinero. y nunca de su vida. (llen no sabía. no tenía certi icados. #staban convencidos de que. había enganchadores.B>ue no te oigan. ?ecorría los muelles cenagosos buscando traba$o. 4u padre. #ra un buen marino aquel hombre silencioso. 7oco tiempo después. los demás eran una colecci"n de borrachos. Los vascos. la buena e. había ido huyendo de un pueblo de . tenía un gran cari*o por la amilia y su ría al verla en la miseria. (hora. comerciantes de hombres. -eía con desesperaci"n el momento en que la miseria desharía su pobre hogar y llevaría a sus hermanas a aquellos antros horribles del placer barato. (llen encontr" uno de estos enganchadores y se vendi" por unos cuantos chelines. en busca de traba$o. o el robar barcos. La marinería era completamente patibularia% quitando los vascos. a la viuda y a una porci"n de chicos y chicas. el cumplimiento de la palabra. . saliendo de su pueblo. el vender una amilia de negros o de chinos. @enía espíritu de labrador. Le llevaron de Liverpool a (msterdam. no tenía importancia. #stos enganchadores acogen en su casa a los marinos sin empleo. como el doctor #[aldus. y otros dos o tres. de ladrones.

Saldumbide los trataba bien% pero eso no evitaba que el espectáculo uera repulsivo. :garte tuvo la humorada de sublevar algunos marineros estando el barco atacado de iebres. >uería que cambiásemos de nombre a El <ra!#n y nos dedicáramos a la piratería por el 7ací ico. #staba bien estudiada la capacidad de aire.ozambique al +rasil y a las (ntillas.acao.ilipinas %ontines. antes de llegar yo al barco se llevaban partidas grandes de ébano. &e veinte atacados se nos murieron ocho. Hubo luego una serie de luchas y de reyertas entre parte de la tripulaci"n. #stábamos unidos como si uéramos hermanos. al in. Hicimos una poci"n para los en ermos.bamos cruzando el 7ací ico. Le di$imos que no. la mitad de los días los marineros estaban sublevados. que mi nombre le había dado muy poca suerte% su inca de . (lguno encontr" en el cuarto del médico un rasco con polvos de quina. Hicimos una porci"n de via$es llevando desgraciados negros de (ngola y de . cuando se nos sublevaron los chinos. . y de él apareci" @ristán de :garte. que era enemiga de la otra% pero. . cuando. . . 4u amistad me hacía más llevadera mi estancia en El <ra!#n. Nunca llegué a acostumbrarme al espectáculo de miseria y de horror que o recían% casi siempre me metía en el camarote para no ver aquellos desdichados.i me$or amigo en el barco era (llen. tales eran sus gestos y sus arrebatos. recriminándome. y la tripulaci"n se mostraba d"cil. llevando un pasa$e de trescientos coolies chinos para (mérica.archando por el 7ací ico.e di$o. de esos que llaman en . (sí pasamos meses y a*os en medio de peligros continuos. 7or lo que me decían todos. @res o cuatro a*os después de entrar yo en el negrero salíamos de cerca de . #staba trans ormado% tenía una cicatriz que le des iguraba por completo. .lo marchaba mal% sin duda no sabía administrarla. #l conocia mi vida y yo la suya. nos encontramos con un barco desmantelado que nos hizo se*ales y nos pregunt" si llevábamos médico. . 4e salía de estos peligros a la buena de &ios. entregar el barco a los armadores y volver a #spa*a. Saldumbide comprendía que su negocio no estaba en de$ar morir a los negros.uchas veces pensé si estaría loco. (l día siguiente teníamos el v"mito negro en el barco. #l hablaba.loA. hacia el sur.i plan era llegar a #uropa. a la altura del )abo #nga*o. se nos acerc" un pailebot de dos palos. y no sé si ellos o alguno de la tripulaci"n mataron a Saldumbide y al médico holandés. El <ra!#n no era de aquellos clásicos negreros que podían considerarse como ata'des lotantes. 4u carácter inquieto no le de$aba vivir.. )harlábamos% yo le ense*aba lo que sabía. #ra un hombre borracho y nervioso. la cantidad de agua necesaria y la manera de evitar la in ecci"n y los miasmas p'tridos. #n mi tiempo. y lo 'nico que pudimos darles ué agua y té. se pudieron arreglar estas di erencias y yo me encargué del mando de El <ra!#n.

( unas quince millas de la costa encontramos unas ruinas% quizá eran restos de una de las torres que &iego 1arcía de Herrera levant". de com'n acuerdo. 4i no hubiera sido por la carga del tesoro de Saldumbide. ?ecalamos un día en la bahía de Nassau. callistris y algunas piteras. que no se quit" en una porci"n de días. vi que entre dos grandes bloques de piedra se veía en aquella hora la sombra de una pe*a a ilada.@uve que arrestar a aquel loco. de descansar. ormadas por el viento. y a la 'ltima nos destroz" la arboladura de El <ra!#n a ca*onazos. #stos bancos de hielo nos servían para hacer la aguada. )on tiempos horribles y borrascas salimos de la bahía de Nassau. llegamos rente al #strecho de . ormados de arena. se apoderara de ellos la atonía y pereciéramos todos en aquellos para$es inhospitalarios. &espués :garte se $actaba de haber hecho en el casco un boquete. acercarnos a la costa a ricana y enterrar los co res.agallanes% pero como no teníamos viento avorable. siguiendo la visual del o$o.e acerqué a un muro del castillo. -arias veces estuvimos a punto de chocar con grandes bloques de hielo que venían lotando. (quí pudimos reponernos. hasta de$arle a uno ciego. con rocas desnudas y siniestras% el suelo. hacia las )anarias. decidí ba$ar y doblar el )abo de Hornos. &espués comenzaban a verse zarzas. No me parecía prudente enterrar allí los co res. ( pesar de que la tripulaci"n quería descansar allí. #l puerto era un iordo lanqueado por monta*as altísimas. 7asamos por el )abo &eseado y el de la &esolaci"n. seguimos adelante. y busqué otro punto me$or. #ra necesario encontrar $alones más irmes. #l vértice de la sombra caía en . No sé si esto ué verdad. hubiésemos desembarcado en seguida en una de las islas de )abo -erde% pero con aquella impedimenta me pareci" peligroso tocar en tierra. los marineros traba$aban como ebricitantes% yo temía que. nos pusimos en derrota. y creo que al cocinero y a alg'n otro se le ocurri" apoderarse de los co res de Saldumbide y llevarlos con nosotros. El <ra!#n se hundi". )uando huíamos. La tripulaci"n estaba aniquilada. pero yo seguí. cerca de la costa. )omenzamos a navegar con rumbo al norte. un barco de guerra inglés nos di" caza dos veces. . angoso e inculto. con un río muy intenso y tiempo claro% pero al llegar a la altura de la isla de Dollaston se nos ech" encima una bruma densísima. Funto al mar. #ntramos por el río Nun y exploramos sus orillas. colocada a orillas del río. ( la altura de 4an -icente. y. que tenía grabado un ele ante. Huimos en la ballenera. La prudencia nos aconse$aba detenernos. y cuando la tripulaci"n ya se encontr" con uerzas. re le$aban el sol. &ecidimos. yo decidí seguir adelante hasta recalar en la bahía de la 4oledad de las islas . por orden del rey de #spa*a. probablemente cambiarían de posici"n y de orma al impulso del viento del 4ahara.alvinas. 7ocos sitios más tétricos que aquél. dunas de arena blanca. &espués de una travesía larga y llena de peripecias. y sin esperar a que me$orara el tiempo. camino de #uropa. @odas aquellas lomas y montículos del río. atravesamos el #strecho de Le Maire% y en medio de una tormenta de nieve llegamos al puerto )ooU de la isla de los #stados.

#l di" de mí buenos in ormes e in luy". por mi conse$o. #l pirata está uera del derecho de gentes. 4abido es que las leyes contra los piratas son muy severas. #l médico de este barco era una excelente persona% no tuve ning'n inconveniente en contarle mi vida. y a la ma*ana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube. hasta que sobrevenga la muerte. que no pudimos de endernos. sin ocultarle nada. y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran. y nos lanzamos al mar. y. :garte era el que se encargaba de hacerme la vida odiosa. (llen.i$é el lugar. ue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco. 4alimos de allá perseguidos por los moros. mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro.uimos condenados a la deportaci"n en distintos presidios y pontones5 los $e es a diez a*os. recriminándome por no haber seguido su conse$o cuando navegábamos por el 7ací ico. )reíamos encontrar la salvaci"n. . seguramente. #ramos sospechosos de piratería. cuando un buque inglés de guerra nos captur" y nos llevo al navio que días antes nos había dado caza. #l no haber resistido y el quedar los hechos obscuros nos salv" de ser ahorcados. y la ley inglesa le condena a ser colgado por el cuello. para que no me colgaran de una verga. Nos cogi" un temporal deshecho. No podíamos navegar% las olas enormes nos inundaban la ballenera% teníamos que sacar el agua con las gorras% la espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el arol cuando queríamos ver la br'$ula. los marineros a cinco. &urante la travesía de las )anarias a 7lymonth me trataron bien los ingleses. tradu$e la indicaci"n al vascuence. III EL PONTCN Llegamos a tierra y nos condu$eron delante de los $ueces. (parecimos en el banquillo todos los tripulantes de El <ra!#n. y nos de$aba sordos. . #l navio inglés se llamaba El Ar!onauta. en vez de cumplir el pacto. (quél me pareci" el sitio me$or para enterrar los co res. . nos atacaron y nos mataron varios hombres.aquel momento al pie de un árbol de argán. Los marineros se habían entendido con unos moros para cambiarles un ri le de los que llevábamos por dos corderos% pero los moros. quizá hubiéramos quedado libres% pero nos $uzgaron tan sumariamente. 4i el $uicio hubiera sido como los ordinarios. Luchamos durante dos días con la lluvia.

el vie$o navio parecía un arca de Noé. alrededor. desmantelado y sin palos. al anochecer. sin vegetaci"n. No se veía mas que la entrada de un río entre la niebla espesísima. se destacaba como una mancha. No se le vio durante alg'n tiempo. 9ld 4am se tir" al agua. (l salir de 7lymouth. @odavía seguía el crep'sculo cuando nos acercamos al pont"n. 9ld 4am. como un te$ado% por sus chimeneas salían columnas negras de humo. +a$amos. 4e llamaba el Ne%tuno. por encima de cuyas aguas inm"viles volaban nubes de pá$aros. 7asamos por delante del coronamiento de popa. se detuvo el Glyin! Gis" y una barca vino a acercársele. con las esposas en las mu*ecas. &e cerca. Los soldados dispararon a todos los sitios que les indicaron. y hacia tierra pantanos negros. ( nosotros nos destinaron a un pont"n del norte. dominaba igual color neutro. y de ella colgaba un gran arol. #l barco. el timonel. que tenía tres pisos uera del agua. su$eta por amarras y cadenas% era altísimo. :garte. . -enía custodiándonos un o icial con varios soldados. #n el mascar"n de proa se destacaba una igura de Neptuno. #n medio de la bruma de un cielo polar se destacaban promontorios avanzados. y nos sentamos en la barca. 7or todas partes. La parte más alta del coronamiento de popa estaría lo menos a treinta pies sobre el agua. triste% las aguas amarillentas se con undían en la penumbra con el cielo. y uimos avanzando hacia tierra. el irlandés (llen. con galerías y ventanas recargadas de adornos barrocos. y otros prisioneros ranceses.obscura entre el cielo gris y el mar del mismo color. que quiso venir conmigo por amistad. Los marineros ueron conducidos a presidios del interior y a los pontones pr"ximos a 7ortsmouth y )hathan. el contramaestre.No a todos nos enviaron al mismo punto. de tres pisos. Nissen. #l pont"n era un vie$o navio de la época de @ra algar. 7erdimos de vista el Pez 2olador. #mbarcamos en un cutter que se llamaba Glyn! Gis" 2el 7ez -olador3. No quise ver aquella horrible caza. (l día siguiente. Nunca he sentido mayor melancolía. que brillaba en el ambiente gris del anochecer. grises.

<:na vida= @enían que pasar primaveras.e mandaron quitarme la ropa. No le podía convencer de que una protesta que no sirve mas que para que a uno le castiguen nuevamente. en donde se les tenía a pan y agua. La vida en el pont"n era horrible% apenas teníamos sitio donde revolvernos% a proa se alo$aban los soldados de guardia. ( pesar de esto. se les ponían cadenas o se les llevaba al calabozo. ( mí me acusaba de adulador y de vil porque no protestaba. de unos pantanos llenos de ango. siempre a la vista de un mar gris. #stoy convencido de que los primeros días no en ermé por un es uerzo extraordinario de la voluntad. cuando le cazaron. entre ellos :garte. @enía el prop"sito decidido de no protestar de nada. dispuesta a cualquier es uerzo. . (l amanecer. @omé una poci"n de quina. es una necedad. pá$aros. La poblaci"n pontonera vivia entre la galería ba$a y la barraca hecha sobre cubierta. a la hora de diana. veranos e inviernos en aquella cárcel lotante. )ada cual buscaba el entretenimiento más en armonía con sus gustos e inclinaciones. cuando los negros se le sublevaban los ataba a la boca de los ca*ones y disparaba. y eso me sirvi". la humedad. )onstantemente estaba ebril. seg'n nos cont" él mismo. me levantaba con las ropas h'medas y el pelo mo$ado% sentía dolores en todas las articulaciones y una gran postraci"n. )asi todos los reclusos tenían palomas.(l llegar a la cubierta estuvimos esperando durante una hora larga y ría. el río. :garte y un marsellés nos astidiaban con recuencia. vigilada por unos y otros. :garte era el eterno descontento% la mala alimentaci"n. iba recogiendo negros. (llí tenía uno que vivir diez a*os. #ste capitán. y a popa. )uando me encontré con (llen sobre cubierta. mi voluntad no cedía% yo la encontraba uerte y tensa. . mi cabeza ardía% de noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento pro undo. ardillas y otra porci"n de animales domesticados. nos miramos atentamente y nos dimos la mano. un chaleco vie$o y una chaqueta con un n'mero grande en la espalda. tuvieron que su rir el encierro. los o iciales. @an brutal energ'meno se conmovía pensando en un cone$o al que había domesticado. y a los quince días había recobrado la salud. metiéndolos en barricas y echándolos al agua. porque algunos de nuestros compa*eros. el 'lacJ "ole 2agu$ero negro3. sin más comunicaci"n con el mundo exterior que el ruido de las olas y el grito áspero de las gaviotas y de los patos salva$es. Furamos no separarnos $amás. los dos vestidos de pontoneros. todas las molestias naturales en una cárcel de aquel género. y sus protestas no le servían mas que para estar encadenado y en el calabozo. &i ícil era acostumbrarse a vivir allí. 9bedecí y me dieron unos pantalones raídos. #n caso de rebeldía se les mandaba azotar. además del despo$o. Había un capitán negrero inglés que. le tenían uera de sí. pero todo se consigue a uerza de energía y de perseverancia. ( los con inados en los pontones se les trataba como a presidiarios.

y el nuestro estaba en medio. por otro estilo. 4eg'n se decía. #sta clase de hombres. de más de una legua de ancho. (lrededor del barco corría una galería ba$a. y las rondas circulaban por ella cada cuarto de hora. Había en ella tres pontones. y varias lanchas con gente armada recorrían las proximidades de los vie$os navios. @iboulen necesitaba que se ocuparan de él con cualquier motivo. pude enterarme de que en el pont"n uncionaba una logia mas"nica llamada . Lo que en :garte era dignidad vidriosa. y re*ía con los compa*eros de prisi"n y dirigía mil ridiculas amenazas a los carceleros. (llen y yo expusimos deseos de ingresar en la logia. aproximadamente. en caso de evasi"n. y después de hacer nuestras pruebas. 4iempre había gran vigilancia en esta galería. @iboulen. (llen y yo nos dedicamos a estudiar sistemáticamente todas las ormas y posibilidades de ugarse. (demás. sino también con algunos o iciales de la guarnici"n. cuya historia era una serie de horrores. #l venerable era un vie$o pirata griego. La distancia desde el Ne%tuno a tierra era. de más de cien metros de ancho.e y Libertad. pero cuando tenía p'blico se volvía loco. con las ventanas tan pr"ximas una a otra. ( veces yo deseaba que arrancaran la piel a golpes a seme$ante idiota% otras me daba lástima verle entregado sin de ensa a la brutalidad de sus verdugos. las puertas. pasamos a ser hermanos. que viven 'nicamente para la galería. La mayoría de los evadidos habían quedado en ellos sin poder avanzar. 7or esta masonería pudimos enterarnos de algunos datos interesantes para una posible evasi"n. . a lor de agua. era.#l marsellés. de noche. como lotaban otros pontones en esta entrada del mar. :n peligro mucho mayor que el del mar. @iboulen no era un hombre violento y malo como :garte% estando solo era razonable. un hombre molesto. sirviendo de pasto a los cuervos y a las aves de rapi*a que se cebaban en los cadáveres putre actos. Los primeros meses. ( @iboulen y a :garte los llevaron a otra cuadrilla y nos de$aron en paz. pesados cerro$os. unida al patriotismo petulante y exaltado de los ranceses. que se llamaba. #l marsellés tenía esa amargura y esa personalidad de los mediterráneos excesiva. que tenía agentes para relacionarse con los presos de los demás pontones. no sé si de nombre o de apodo. #ra muy di ícil% las aberturas tenían uertes hierros. que era imposible que pasara nadie ni nada por delante sin que lo vieran los centinelas. producen alternativamente c"lera y desprecio. en @iboulen era patriotismo y odio a los ingleses. lo constituían los pantanos angosos de la costa. La ría donde se encontraba nuestro pont"n era como un gran lago. unos se vigilaban a otros. aparatosa. 7or las conversaciones de los demás compa*eros. era tan imposible atravesarlos andando como nadando. y no s"lo con los presos. de dos millas.

donde la vida sería más soportable. -arias veces quise ense*ar matemáticas a (llen. gracias a ella. me llevarían a una colonia penitenciaria. !o me dediqué a darles lecciones de matemáticas. acompa*ándose de un acorde"n que no le abandonaba. cada cual buscaba el me$or modo de entretenerse. a pesar de que estaba prohibido tener luz. me recomend" varias veces que no la leyera. tenía la esperanza de que. . (demás. )omo los presos estaban aburridos de su inacci"n. pasados dos o tres a*os. pero no quería. Había algunos vie$os con inados que tenían una industria curiosa.#n aquellos pantanos negros y siniestros que de noche exhalaban uegos atuos habían desaparecido muchos de los escapados de los barcos prisiones. de álgebra y de ísica. me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin c"lera. les ponía una mecha con un poco de estopa y me servían para alumbrarme. y. cantar canciones sentimentales de su país. lugar vigilado de noche y de día. 7or la noche. (llen. 7re ería. me dediqué a estudiar matemáticas. )onsistía ésta en hacer un agu$ero en el pont"n y vendérselo al que pagara más. I& LA E&ASICN (l a*o conocía yo a toda la gente pontonera. el comandante me prest" varios libros de geometría. y llegué a ganar alg'n dinero. yo leía% guardaba los trozos de tocino que daban en el rancho. La recomendaci"n del médico de El Ar!onauta seguía siendo e icaz para mí. #stos agu$eros debían salir entre el nivel del agua y la galería ba$a. unida a una iloso ía estoica que iba adquiriendo. que era un cat"lico anático. La indi erencia que sentía por todo. #n vista de que no había posibilidad de evadirse. ( éstos a*adi" una +iblia.

irritado por los castigos. :garte estaba en ermo. 7or mediaci"n de nuestra masonería nos tra$eron unas limas. que nos dormíamos en seguida. un barco pirata que di" mucho que hablar en su tiempo. La posibilidad de quedar en el pantano para servir de pasto a los cuervos no me seducía. !o traté de convencerle de que había que conservar la energía para los momentos graves. :garte había recibido dinero y estaba dispuesto a pagar. y quedamos los tres convenidos en permanecer con la cabeza tapada. le advertí que la condici"n indispensable para que aceptase un plan de uga era el que uese sencillo. . ya no me de$" vivir en paz. después de esta tentativa rustrada. #ra tan di ícil salir del pont"n. !o puse como condici"n previa que no nos de endiéramos ni matáramos a nadie. descolgarnos por las galerías de la cámara del comandante con una cuerda. :garte comenz" a mostrarse más d"cil con la esperanza de la uga. 7ara que no chocase su cambio de conducta. :n marinero holandés de la tripulaci"n de El Es%eculador. como si tuviéramos río.bamos labrando por la noche cuatro ranuras en orma de cuadro. #l holandés hizo parte de su galería% pero a la mitad del traba$o un vigilante encontr" la mina.:garte. #l día de Nochebuena comenzamos a hacer el boquete. y echarnos al mar. &e aquí había que subir a la toldilla. en días sucesivos. cuando hacía la requisa. &iscutimos varios días un plan. &ormíamos todos en hamacas. @odos los días me exponía uno o dos proyectos. #ra en invierno. a que nos viera en una misma posici"n. que había que pensar que teníamos cien probabilidades contra una de volver. para salir a cubierta. y pagaría lo que uese. sin malgastarla est'pidamente en rabiar por cosas 'tiles% además. @enía dinero. una br'$ula de bolsillo y mano$os de cá*amo para hacer cuerda. hasta que llegamos a aceptar uno. que se estaba pasando la mayor parte del tiempo en el calabozo. La 'nica garantia del éxito era la sencillez. La idea de la evasi"n le obsesionaba% gracias a aquella idea i$a podía estar tranquilo. entabl" negociaciones con él. (llen y yo. )omenzamos los preparativos. Nos asociamos :garte. :garte. !o comenzaba a acostumbrarme a la vida del pont"n. que ocupaba casi la mitad posterior del barco. @ambién convinimos en no hablarnos delante de gente. ganar la costa y salvarse. y me excitaba preguntándome si es que tenía miedo. La idea era ir acostumbrando al master. y se comprometi" a cederle una mina después de terminada. una sierra. que al terminar el traba$o se cubrían con alquitrán. me di$o que me enterara de quién podría hacer un agu$ero para escaparnos nosotros. )onsistía éste en hacer un agu$ero en el muro de la barraca donde dormíamos. y hacerle creer. . y hubo que suspender la obra. le aconse$é a :garte que ingiera de cuando en cuando alguna c"lera violenta.

pero a'n las noches eran bastante claras. para guardar nuestros e ectos. sin duda de$ado por alg'n cazador de patos salva$es. La cuerda grande la tendríamos que de$ar abandonada en la barandilla del coronamiento de popa. seg'n decían. que al ponerlo no se notara que había agu$ero. un sábado. una lima y cuatro o cinco chelines en una bolsa. (llen di$o que podíamos hacer unas a modo de suelas anchas para los pies. me sentía intranquilo y ebril. La noche i$ada para la evasi"n ué la del domingo. al pensar que era indispensable lanzarse a ella. 7or él. e hicimos líos con la ropa y los envolvimos en la tela impermeable.4e trataba de horadar la pared de tal modo. era la costumbre que volviese el master con algunos guardianes y mirase si todos estábamos en nuestras hamacas. un botecillo atado a una punta. todo envuelto en un trozo de tela impermeable. Nos decidimos e hicimos nuestros 'ltimos preparativos% cada uno llevaría su ropa. y con el dedo untado en alquitrán ué tapando las rendi$as que podían verse. La guardia entr" y nos pas" lista. 7asada la lista. (llen se sent" varias veces en la parte de a uera de la pared agu$ereada por nosotros a tocar el acorde"n. No se descon i" de la petici"n. aunque bastante resistentes. que guardaba con autorizaci"n de un vigilante en la toldilla de popa. una para él y otra para mí. Las lías peque*as para su$etarnos al pie las sandalias de madera las llevaríamos. nos dedicamos a esperar un día obscuro. )uando estuvo acabado. Luego cogimos del colgador las ropas de otros . pocos días después de ?eyes. !a hecho este primer camino. y esperaban ver el resultado. me daba el vértigo y se me encogía el coraz"n. #l dinero de :garte qued" reducido a unas pocas monedas. #n esto. a gran distancia. La luna comenzaba a menguar. @ardamos bastantes días en terminarlo. como en una unci"n de teatro. @erminados los preparativos. antes de acostarnos% después. No soy cobarde% pero al mirar desde la borda aquella agua espumosa y gris. que el pedazo arrancado uera como un tap"n. #stas tablas tenían pie y medio de ancho por tres de largo. discutimos entre los tres una cuesti"n importante5 la manera de cruzar el pantano de la orilla. atado a la espalda. decidimos abricarlas con unas tablas inas. era tan imposible andar como nadar. nos desnudamos (llen. (llen pidi" al master madera para hacer dos ca$as. (llen vio en la costa. La madera cost" un dineral. :garte y yo. #l bote estaba más allá de los pantanos. Nuestros vecinos sabían el proyecto. mientras íbamos nadando. con un catale$o de uno de los pontoneros. porque los caprichos de los presos se pagaban. como siempre. y (llen hizo seis tablas delgadas. ormando un paquete. ( medida que el momento se acercaba. atadas al cuello. (ceptada la idea. y al llegar a los pantanos su$etarlas como unas sandalias y buscar la parte más dura del cieno. y llevaban en medio agu$eros disimulados con cera para su$etarlas a los pies.

(rrancamos la lima colocada más aba$o. (llen corri" por la toldilla y vino al poco rato.reclusos y las metimos en nuestras hamacas. era una locura intentar nada. corriendo por cerca de la borda. (vanzamos por el techo de la toldilla sin hacer el menor ruido. a nuestro lado. y salimos a cubierta. y clav" con uerza una de las limas en la $untura% prob" si le sostenía. y agarrándonos a las dos limas pudimos ba$ar los tres al segundo balc"n. No habían notado nuestra desaparici"n. podríamos ba$ar a la otra. y él me embadurn" la espalda. en voz ba$a. ( esta clase de cha lanes llamaban en los navios antiguos los $ardines. &e allí teníamos que saltar a la galería redonda del coronamiento de popa. &e$amos las gorras poco más o menos como los demás días. 7ero /c"mo desatarla después para seguir ba$ando hasta el mar0 La cuerda en dos dobles no bastaba. Le seguimos. B(quí. que cogía casi toda la mitad del barco. !o estaba temblando de río. se inclin" y clav" otra más aba$o. había cha lanes con vidrieras llenas de adornos barrocos. 4ali" el master y su tropa. y cuando entr" el master nos echamos en el suelo los tres. B/! las maderas para los pies0Bdi$e yo. B&ame la limaBme di$o :garte. #ra el momento de obrar. )on esta capa de grasa desapareci" el río. &e aquélla era necesario descender a otro balc"n corrido más ba$o y menos saliente. #stuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos. a un lado. 4i se habían dado cuenta de nuestra alta. las tengoBme contest" (llen. . B@ome usted% r"tese ustedBme di$o. All is ell 2todo va bien3. )erramos el boquete. grit"5 All is ell 2todo va bien3. 4e renovaron los centinelas. (gachados. )omencé a rotarme con aquello. La noche no estaba del todo obscura% había una vaga niebla ro$iza. >ueríamos entrar en el agua sin ruido que pudiera llamar la atenci"n del centinela. podíamos decir también nosotros. ( los lados de la popa del pont"n. pasamos primero los ardeles con las ropas y luego nosotros. 4i atábamos la cuerda en la galería alta. como por una gatera. 4e la di. deslizándose con nuestras sandalias de madera. :garte se ué con decisi"n a una de las aristas del cha lán de popa. No había manera de pasar por encima de ellos. #l centinela. &esde allí gan" la barandilla de la segunda galería. (llen dándome un trozo de sebo. en las aristas. :garte y (llen hicieron lo mismo. adonde daban los balcones de la cámara del comandante. Hacía un río terrible. abrimos el boquete. &esde una a otra barandilla había una altura de doce pies. como de ordinario. #speramos a que terminaran de hacer la requisa. nos uimos acercando hasta saltar a la toldilla de popa.

que nos servía para nadar con menos atiga. (llí no estaba el bote% o se lo habían llevado o nos habíamos despistado de noche. a no ponerme yo en medio a tranquilizarlos. pudimos resistir más de dos horas nadando. hasta llegar a una zona en que era lo bastante espeso para sostener el cuerpo de un hombre. pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia. Hubo momentos en que nos hundimos en agu$eros viscosos y blandos% y cayendo y levantándonos. era imposible marchar sobre aquel légamo líquido% pero a los cuatro o cinco metros se espesaba. y comenzamos a andar en ila. #n medio de la bruma parecía un inmenso y antástico gusano de luz. porque se iba a cansar pronto. que tuvimos miedo de que nos viese la guardia. 4oltamos las tablas de la cuerda y comenzamos a nadar los tres hacia la costa. y entramos en la zona del ango. #l irlandés comenz" a ba$ar sin hacer el menor ruido% cuando la cuerda de$" de estar tensa. 7asamos por delante del otro pont"n. . las suelas de madera% luego. nos levantamos los tres. (l principio. (llen at" la cuerda en uno de los barrotes de la barandilla. Hubiéramos podido ba$ar desde allá al mar por una de las cadenas que su$etaban el pont"n% pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del anal de popa.e atendi". . Había mucha mar. Nos sustituímos llevando el a$o de tablas. :garte comenz" a nadar con brío% yo le di$e que tuviera cuidado. (nduvimos por la costa. #l olor de aquella masa étida de cieno nos mareaba. . nos atamos a los pies.uimos de$ando atrás el barco anal. y al otro extremo las tablas que nos tenían que servir para atravesar los pantanos. y hubieran llegado a las manos. llegamos a tocar tierra irme en una punta arenosa. y de cuando en cuando los tres nos echábamos boca arriba para descansar. Nos metimos valientemente en el pantano. )ruzamos el río. se descolg" :garte. ué ilusi"n mía. (llen le di$o que se callara% la 7rovidencia nos estaba avoreciendo. sin duda. y después ui yo. 1racias a nuestro sistema de paradas met"dicas. B+ueno% vamos.#sta galería in erior tenía tres ventanas iluminadas. #chados en el lodo. :garte se puso a blas emar y a lamentarse de su suerte. al descender. 4erían las diez de la noche cuando llegamos al borde del pantano. que creí que el centinela me estaba mirando% pero. unos a otros. aunque no para permitirle andar. que comenz" a traer grandes gotas de lluvia. con barro hasta la coronilla. ( través de sus cristales se veía a dos $e es sentados en el cuarto. y blas emar así era desa iar a &ios. agarrados. &eba$o. La corriente del río separaba las aguas del mar del terreno cenagoso. 4oplaba un nordeste muy uerte. Hubo un momento. que estaba helado. :garte le contest" sarcásticamente. todavía estaba la galería in erior con sus centinelas. &esde allá nos altaban unos quince o diez y seis pies para llegar al agua.

Los del guardacostas no nos vieron o creyeron que se trataba de un bote abandonado. rotándonos con mano$os de hierbas para quitarnos la capa de grasa y barro que nos cubría. una ma*ana triste. #l bote estaba atado con una cadena. y ech" a correr. y estuvimos en aquel mismo sitio esperando a que se hiciera de día. &ecidimos. Había dos remos. negro como el de un cangre$o. por 'ltimo. ( media ma*ana vimos que se acercaba hacia nosotros un guardacostas% retiramos los remos y nos tendimos los tres en el ondo de la lancha. y siguieron adelante.B4i vierais lo ridículos que estáis con ese caparaz"n de barro. :garte y yo le seguimos. No sabíamos qué hacer5 si echar a andar o esperar a que llegara la ma*ana. Los cuervos pasaron por encima de nuestras cabezas lanzando gritos estridentes. y dio tal golpe en el candado. quedarnos. bnsc" una piedra. comenz" a aclararse la bruma y se present" la ma*ana. @ardábamos mucho. & A LA DERI&A 7or in. !o tenía un plano hecho por mí de memoria. sustituyéndonos alternativamente. (llen vio de pronto el bote en una punta pr"xima. de un color sucio. . #l aspecto que teníamos era horrible% trascendíamos al presidio5 en nuestra espalda podían leerse a'n los n'meros del pont"n. como envuelta en lluvia y en barro. aquel e$ercicio nos reanim"% pero pronto empezamos a cansarnos. (l principio. y llegamos a una playa en donde el agua estaba limpia. y comenzamos a limar el hierro. Nos metimos en la lancha y comenzamos a remar. B(llá estáBdi$o. #stuvo a punto de romper el bote% pero él no calculaba nada. Nos lavamos lo me$or que pudimos. no os pondríais a re*ir. y nos pusimos la ropa. después de aquella larguísima noche. recordando el que había en el cuerpo de guardia de los o iciales del pont"n. íbamos entre la bruma. No podíamos encontrar pueblo alguno hasta recorrer por lo menos cinco o seis millas. que apareci" en el cielo envuelto en un halo opalino. 4ali" un momento el sol. 7arecían lamentarse de no ver nuestros cadáveres sobre el cieno inmundo de los pantanos. siempre impaciente. pero nos retenía la esperanza de encontrar el bote visto el día anterior por (llen. que lo hizo saltar. Nos quedaban dos limas. Nos contemplamos los tres. hubiéramos comenzado a marchar inmediatamente. vino con ella. 7or gusto. &imos vuelta a la punta arenosa en que nos encontrábamos. un sol pálido. ligarte.

:garte y (llen se sacaron la chaqueta y con la punta de la lima quitaron los in amantes n'meros. Nos acercamos a la aldea. y ba$" a él. y era tal nuestra hambre. . las manos se nos hinchaban y despelle$aban. &ecidimos encallar el bote y pasar la noche en tierra. y esto nos sirvi" de comida para todo el día. (terramos en una playa desierta. #l viento río soplaba con uerza. se dirigi" a un quechemarín que estaba atado a una argolla. y tendidos entre dos sepulcros. /a qué vamos por aquí0 /No es me$or ir a la playa0Bdi$e yo. B/No hay nadieBexclam" :garteB. Hacía más de veinticuatro horas que llevábamos sin comer% teníamos las manos ensangrentadas.uimos arrancándolas con la punta de la lima. (l comenzar la tarde. y subimos por el arenal. (llen encontr" unas lapas y nos llam".uimos navegando sin ale$arnos mucho de la costa% de cuando en cuando nos sustituíamos. B-amos al puebloBdi$o :garteBa ver si encontramos algo que comer. B7ero. BHaremos una intentonaBcontest" él. ba$ad. (llen volvi" en seguida. la bruma se apoder" del mar. No quisimos entrar en el pueblecito con aquellas trazas. #l cielo estaba despe$ado y lleno de estrellas% los charcos. Los perros ladraban en el silencio de la noche.)uando les hice observar esto. la sed y el cansancio nos impuls" a acercarnos a tierra. ( lo le$os se veía el humo de alguna quinta aislada o la ruina de un castillo. sin que nos viera nadie. B/(quí0Bpregunté yo en el colmo del asombro. <#s magní ico= Hala. :garte se dirigi" al puerto. helados% el suelo. nos metimos en el cementerio de la aldea. #ra ésta de pocas casas. endurecido por la escarcha. con colinas ba$as y pantanos cerca de la costa. pudimos descansar y dormir. . resguardados del viento. !o había oído decir que en algunos puntos de #scocia y de . BNo hay nadie. #l país que se nos presentaba ante la vista era una tierra desolada. #l hambre. 7ues me$or. y escalando unas dunas. y uimos navegando a ciegas. 7asamos por delante de una casita pobre con dos ventanas iluminadas. y uno descansaba de remar.rlanda comen esas algas que se llaman laminarias. que intentamos tragarlas% pero ue imposible. #stábamos convertidos en ladrones vulgares. salimos del cementerio y echamos a andar. . pr"xima a un pueblecito que tenía su puerto. Nos levantamos. Llegados al puerto. )omo habíamos perdido la costumbre. diciendo que no había nadie. ! entr" y volvi" al poco rato con un pan y un trozo de cecina. ( media noche nos despertamos de hambre y de río. !o hice lo mismo. &ecidimos que (llen entrara a comprar un poco de pan.

a pesar de la niebla. @eníamos el recelo de que si entrábamos en cualquier puerto pudieran conocer el barco. que yo conocía bastante bien. dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano. nos encontramos a la vista de la costa de . #n el ondo tenía raz"n. La ma*ana del miércoles nos encontrábamos ya a bastante distancia del pont"n para no temer que diesen con nosotros. de la matrícula de +angor.rancia. agitado. el pueblo de (llen. que se llamaba )etty. y le bautizamos con el de Rosa. y se decidi" que nos acercáramos a la costa. se ue calmando hasta quedar inm"vil. Había dentro del quechemarín agua y comestibles para unos días. y cuando el cielo comenz" a limpiarse y a desvanecerse la bruma. y por primera providencia nos prendiesen% así. se despert" entre ellos un odio eroz. raspamos el nombre del barco. 7or la ma*ana. y :garte se quedaría pescando. 4oltamos la amarra.B/7or qué no0 />ué importa robar un bote o un barco de vela0 #s lo mismo. levantamos las velas y nos echamos al mar. Nos altaba un plano% pero para salir del mar de . sin poder ponernos en rumbo. (l encontrarse ambos uera de peligro. y los tres. 4i llegábamos a tener vientos avorables. pero no era ácil siempre. sacamos el queche uera del puerto. . dando en ella como un machete. Luego. :n hombre del campo me indic" que por allí no había agua.rlanda. envueltos en la niebla. y el viento ces" por completo. podíamos arribar a . #l mar. Luchamos con vientos uertes durante tres días.rlanda. que decidimos aterrar en un arenal. !o estaba deseando llegar a un lugar cualquiera en donde se separaran :garte y (llen. Nos altaba el agua. #l viento se moder" por la ma*ana a la salida del sol. (llen iría a la aldea pr"xima con los cuatro o cinco chelines que nos quedaban para ver si podía agenciarse víveres% yo marcharía por agua. costa ormada allí por acantilados de roca viva. No encontré por los alrededores ni arroyo ni uente. !o intentaba apaciguarlos. Habíamos aprovechado el tiempo. lo que era muy molesto. #l barco cabeceaba de proa% iba como rompiendo el agua. La noche del viernes navegábamos por el canal de 4an Forge. @odo cuanto uno decía le parecía mal otro. apoyándonos en la pared de un malec"n. el rumbo era bastante. Navegamos todo el día y toda la noche y pudimos comer y descansar. &urante toda la noche y todo el día danzamos por encima de las olas.

ahí en el pueblo de al lado hay una inca donde necesitan gente. &espués de comer di$o5 B(hora les tengo que contar lo que me ha pasado y la proposici"n que me han hecho. que devoramos. #ste traía víveres. He ido al pueblo. . he entrado en la tienda a comprar la comida% me han preguntado quién era. Les he contado la historia de un nau ragio. y me ha dicho el tendero5 B4i quiere usted traba$ar. y una botella de cerveza.-olví al barco y esperé a que llegara (llen. de d"nde venía.

se desesperaba y me molestaba continuamente. A-amonos de aquíAnos decía a cada paso. grande y negruzca. de ladrillo. B. que se ale$".e despedí de élBcontinu" diciendo (llenBy vine corriendo aquí. no me importa. B.He tomado la carretera y he ido a la inca% se me ha presentado un $oven moreno. B!a sabe ella d"nde vaBdi$o (llen. retrocedía. y el otro un pueblo de tierra adentro. &iscutimos si aceptar o no la proposici"n y convinimos en que era lo más prudente. no. La casa era de piedra. daba la impresi"n de una persona indecisa que quiere dar un salto y no se atreve. atamos la ca*a del tim"n y empu$amos el barco metiéndonos en el agua. los acepto. Llevamos el queche hasta un extremo del arenal% había en aquel instante algo de viento% izamos los oques y la cangre$a. rodeado de campos de labranza. (llen se de endía por ser irlandés% pero :garte. B(hora vamos a la incaBdi$e yo. el capataz se aprovechaba de nuestra cualidad de indocumentados y presuntos convictos para explotarnos. . que no tenía esta preeminencia. !o comprendía que no había manera de librarse de esta explotaci"n. 4e hallaba ésta a un lado de la carretera y tenía delante una rondosa alameda de árboles altísimos. BNo. convencido. 4i traba$áis bien os pagaré como a los demás. /Los otros compa*eros son también irlandeses0 BNo. y. &e pronto el $oven moreno me di$o5 B-osotros sois corsarios. y al día siguiente comenzamos a traba$ar en el campo. son espa*oles. uno que debía ser una aldea de pescadores. parecía como desconcertada. de$ándonos estupe actos. al principio. B(unque os hayáis escapado de alg'n pont"n. &espués pensamos en lo que haríamos con el queche. ( pesar de sus o recimientos de tratarnos lo mismo que a los demás obreros. y estaba rodeada de construcciones ba$as. (bandonarlo allí era de$ar un indicio de d"nde habíamos desembarcado. #l capataz nos dio ropas nuevas. 7or la noche. y esquivando las miradas de la gente. llegamos a la inca en donde había estado (llen. &esde la altura adonde habíamos subido se veían dos pueblecillos. (l subir un montículo de arena volvimos la mirada hacia atrás. como asombrada% avanzaba un poco. )on tal de que no sean ingleses. (l 'ltimo cogi" tan bien el viento. Nuestro barco seguía navegando. al ver que me aceptaba sin inconveniente.e es igual. La embarcaci"n. le di$e que venían dos compa*eros conmigo.

por la tarde. 4alimos de allá% pensábamos ir al sur.A#spera que podamos vestirnos decentemente y reunir unos cuartos. no% eso no. cubiertas de matorrales. lomas también verdes y algunos bosques espesos y sombríos. el irlandés. ?e*ían por cualquier cosa. cuando se vio con su tra$e nuevo. A@' mandasAme di$eron los dosA. comenzaron las reyertas entre :garte y (llen. A/&e manera que me nombráis el $e e0 A4í. di$o que teníamos que marcharnos. de$ando a (llen% en cambio. entonces vayamos los tres $untos y tengamos la misma suerte% pero hay que someterse a una direcci"n% si no. habíamos estado en un pont"n presos por cuestiones políticas% que habíamos visto rondando la inca a uno de la policía inglesa. sino que si veía alg'n espía en la inca lo zambulliría en el estanque. )on el primer dinero que tuve compré una chaqueta. 7ues desde ahora os advierto que me separaré del que no siga mis "rdenes. (llen había pensado en abandonar a :garte. cuyas chimeneas arro$aban columnas de humo en el aire. A)reo que lo me$orAles di$e a uno y a otroAes que cada cual tire por su lado. de helecho mo$ado y de ho$as h'medas. @e obedeceremos.rancia.archábamos por la orilla del mar. #l quería que nos uéramos los dos. (llen se visti" a la moda del país% :garte. #chamos a andar. )omo era natural. en el mar o en cualquier parte. !o hubiese pre erido ir con (llen y de$ar a :garte% pero ya éste me daba lástima. sea en el camino. -eíamos a lo le$os ruinas negruzcas de alg'n castillo. es imposible. e ectivamente. lo conocía . #l primer día. cubriendo el campo con ellas% las rá agas de viento las llevaban de acá para allá por el camino% había un olor oto*al de hierba marchita. (*adí que estábamos muy contentos de su acogida y que le suplicábamos que. a ganar Dex ord. con grandes protestas. ALos dos se comprometieron a obedecerme ciegamente. #sper". y que teníamos que marcharnos. y nos iremosAle decía yo. por la costa. Le di$e que. Los árboles se despo$aban de sus ho$as ro$izas y amarillas. que era de estos irlandeses que tienen un odio urioso a . A+ueno. . casas de campo. subiendo y ba$ando por una sucesi"n de colinas de poca altura. no di$era nada. un morral y unas botas grandes con polainas. nos prometi" que no s"lo no diría nada. #ra un día de oto*o muy melanc"lico% el cielo estaba obscuro% lloviznaba% los cuervos pasaban graznando por el aire. verdes praderas. ANo. #l capataz. si le preguntaban algo de nosotros. (l otro día le hablé al capataz.nglaterra. y luego nos reuniremos en . A+ueno. encontrándose en su país. en donde podríamos tomar un barco que nos de$ara en el continente.

:garte traía la le*a. :garte consideraba este hecho tan l"gico como un insulto que nos dirigían a él y a mí. 4olíamos tomar en el albergue una sopa caliente. Nosotros nos acercábamos.me$or y tenía más simpatías que nosotros. comprábamos algunos víveres y almorzábamos en el campo. la compa*ía de (llen. . dábamos la vuelta al pueblo% si no. (l anochecer alcanzamos a unos enormes reba*os de ove$as. &esde su portalada se divisaba el mar y los cantiles y rocas de la costa. Los días siguientes. un trozo de carne cocida y un vaso de cerveza. (llen se hizo amigo de los pastores. que tanto exasperaba a :garte. a cuya puerta él nos esperaba. y nos tendíamos en alg'n camastro o en la hierba seca. en la primera casa marcaba una cruz con carb"n% en cambio. )on ellos llegamos a una venta del camino que se llamaba la )ampana (zul. Les advertí que. sigui" librándonos de una porci"n de con lictos. antes de salir. 7or las ma*anas. i$ándonos en las marcas% si la se*al era no entrar. yo hacía el uego y (llen guisaba. dibu$aba un ocho. íbamos a alguna taberna. (ntes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo% inspeccionaba el pueblo% si veía algo que consideraba peligroso. si seguían ri*endo. 4e calmaron un tanto y cesaron en su disputa. les abandonaba y me iba solo. si no había nada inquietante.

retirada de la carretera.&I LA +ASA HOSPITALARIA 4e nos había hecho de noche a cuatro millas de Dex ord. con un arco en medio. La posada era una casita peque*a. #ntramos en una aldea y llegamos hasta la posada á pedir alo$amiento. sobre el cual se balanceaba una muestra que .

como tubos de "rgano. con barba blanca% su hi$a. 4ubimos por la antigua escalera. los náu ragos= <(delante= #mpu$amos la puerta. :n vie$o loco que vive con su hi$a. 4ali" a la puerta una criada vie$a. hasta llegar a un sal"n con cierto aire entre abandonado y se*orial. como haciendo centinela. que nos ué acompa*ando.arinos. cubierta de hiedras. antiguo $ardín abandonado y salva$e. y otras en zigAzags parecían brazos en lexi"n. ( su alrededor se levantaban varios edi icios desiguales. @iramos de una cadena que colgaba cerca de la puerta y son" una campana a lo le$os. que grit"5 A<#h. 4alimos de la posada en compa*ía de un chico. nos pregunt"5 A/>ué son ustedes0 A. &esapareci". una mu$er enérgica. cenamos con él y. (llen comenz" a contar en irlandés una narraci"n arreglada a su gusto.representaba un del ín de colores chillones. por la insistencia de (llen. )onseguimos que nos diera de cenar. (llí les aceptarán. al retirarnos. 9tras veces ha alo$ado en su casa náu ragos. nos di$o que tenía el establecimiento lleno y no podía alo$arnos. /:n militar0 ANo% es un antiguo capitán de barco. :na porci"n de chimeneas. un cuarto sin luz. La posadera. nos di$o5 . #l capitán 4ando[ era un vie$o laco y cetrino. Luego. Hemos nau ragado en la costa hace ocho días y venimos andando. con el pelo negro y los o$os azules. :na escalera exterior subía hasta el piso principal. nos invit" a cenar. de un aire dramático y misterioso. ?odeaba a la casa un terreno pantanoso. mientras nos servía la cena. y muchos rosales que aun conservaban marchitas rosas blancas. y al poco rato se abri" una de las ventanas iluminadas de la casa y se present" en ella una igura de hombre. A4i son ustedes marinos. y (llen le di$o que éramos náu ragos. pasamos al $ardín y entramos por un patio a cuyos lados había dos perros de piedra. vayan ustedes a casa del capitán 4ando[. #l $ardín tenía grandes olmos copudos. A/>uién es el capitán 4ando[0Apregunté yoA. #sperad. sobre todo a la blanca claridad de la luna. le daban un aspecto antástico. La casa de 4ando[ era un vie$o castillo guarnecido con una torre cuadrada de piedra gris. No había camino del castillo a la puerta de la tapia% la avenida principal estaba casi borrada por las hierbas y por los arbustos. #n dos ventanas del castillo brillaban luces% miradas melanc"licas que parecían observar algo a través del olla$e. que tenía aprendida de nuestro ingido nau ragio% pero le interrumpi" el capitán contando sus via$es. h'medo y río. ( los lados del arco había dos ventanas y deba$o de ellas dos bancos de piedra. una muchacha delgada y muy pálida. Le escuchamos atentamente. A4e lo voy a decir al capitán.

para corresponder de alguna manera a su hospitalidad. 4e veían en este cuarto una porci"n de tro eos de caza. (l inal. (l día siguiente yo le di$e a (llen que advirtiera al capitán 4ando[ que. en la biblioteca. (llí todo era vie$o y arruinado5 las paredes estaban carcomidas por deba$o de las hiedras negruzcas% había una capilla vie$a en el mayor abandono. la criada abri" una puerta y pasamos los tres a una biblioteca abandonada. #l domingo oímos la misa en la capilla. (l día siguiente de llegar. (l inal había una b"veda con ventanas peque*as en las gruesas paredes. grande. parados y la mayoría rotos. 7or una puerta de cuarterones. y después yo estuve registrando la biblioteca. en donde había varios colchones de pa$a tirados en el suelo. A/&"nde los ha encontrado usted0Ame pregunt" ella. y allí dormimos. y hablamos mucho de los persona$es de las novelas del gran escritor. Los sequé en el comedor. subimos por una escalera de caracol que llevaba a la torre% había que marchar con cuidado por los escalones h'medos. apolillada.ssian. sin duda. una biblioteca vie$a llena de libros h'medos y tres o cuatro criados tan vie$os y arruinados como toda la casa. y en los altos árboles se cobi$aban corne$as y lechuzas que lanzaban de noche su grito siniestro. aunque (na 4ando[ era más melanc"lica que la heroína de Dalter 4cott. di$o que podríamos ponernos a arreglar el $ardín. &ebe haber más. agu$ereados y desgarrados. y no tenía intenci"n de arreglarlo. . de . encontré muchos otros. traba$aríamos en su casa. con un estanque misterioso y sombrío. con la cerradura ro*osa. (quel castillo lo había comprado el capitán por muy poco dinero.A(quí podéis estar el tiempo necesario para vuestro descanso. unas salas vie$as y desmanteladas. resbaladizos y rotos. que sin duda al actual poseedor del castillo no le agradaban. y por una serie de relo$es de pared de todos los tama*os. y sobre los armarios cuadros negros.acpherson. delante de la chimenea% les compuse la pasta y se los di a la hi$a del capitán. A(hí. (llen. a cuyas orillas los chopos. durante a*os rodearon de láminas de plata. mutilados. con el techo artesonado. #l $ardín era un $ardín abandonado. abierto en muchas partes% tenía varios armarios llenos de libros humedecidos. &espués. !o encontraba a la hi$a del capitán cierto parecido con &iana -ernon. #sta b"veda estaba ocupada por varios bustos de persona$es antiguos. en vista de la insistencia de (llen. :garte y yo comenzamos a descubrir las avenidas del $ardín y a arrancarles la hierba y a enarenarlas% luego nos dedicamos a limpiar los perales. #ra éste un cuarto antástico. en orma de abanico extendidos delante de las tapias. #n los aleros y canalones habían hecho sus nidos las golondrinas. se salía a una galería llena de nidos de murciélagos y de golondrinas. # ectivamente. !o registré por todos los rincones y encontré varios libros de Dalter 4cott y los Poemas de . Leímos al mismo tiempo los dos Ro' Roy$ I an"oe y Iuint3n <ur7ard. desprendiéndose de sus ho$as. precedidos por una vie$a. ( :garte le parecía una simpleza ponerse a traba$ar cuando no se lo pedían a uno% el capitán 4ando[ replic" que no quería que hiciésemos nada% pero. y ba$ar la cabeza para no tropezar.

. y allí estaba maldiciendo de su suerte. la octava y la novena vez la relaci"n de las aventuras de 4ando[. sin ocultarle nada. echándoselas de sorprendido. sin muestras de impaciencia. en castellano. el vie$o egoísta se aburría y quería que uera gente. le di$e5 BNo tenga usted cuidado. viendo que yo no replicaba. B/! quién será0Bme pregunt" él. 7or este motivo se había encerrado en aquel castillo. #l capitán 4ando[ me llam" y le conté lo que nos había pasado. por lo que di$o (llen al día siguiente. (llen nos oía. a*adi" cínicamenteB5 La verdad es que la cartita te ha reventado. diciéndole que yo iba entablando amistades con su hi$a. y. hoy mismo nos iremos. :garte vio que la se*orita de la casa me mani estaba simpatía. La pobre muchacha. pero s"lo a distraerle a él. no comprendía bien su malhumor% pero. B7or nada. B#so lo sabes t' me$or que nadieBle contesté yo. #l vie$o capitán no quería que su hi$a se casara ni que tuviera amistades con nadie. Le había interrogado a él sobre lo que yo le conté. era una víctima. por su aspecto de malhumor. que los tres éramos piratas. BLo celebraréBme contest"B. y. no por usted. &II EL ODIO ESTALLA (visé a (llen y a :garte que nos teníamos que marchar.(na vivía a merced de los caprichos de su padre. &espués de haberle prometido que nos iríamos en seguida. escribi" al capitán 4ando[. se tendía en la cama. B/! por qué0Bpregunt" :garte. llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia. suponiendo la mala acci"n de :garte. me lo expliqué. después de hacer como que traba$aba en el $ardín. 7or alg'n bien intencionado que le ha dicho a 4ando[ qué clase de gente somos nosotros y de d"nde venimos. porque sus aventuras eran completamente vulgares en comparaci"n de las nuestras. )omo comprendí su disgusto. que veníamos escapados de los pontones. amenazando con la expulsi"n a los criados si de$aban entrar personas extra*as a la casa. y que por eso s"lo nos debemos ir. tan alegre y tan viva naturalmente. y :guarte. !o comenzaba a sentir una amistad raternal por (na 4ando[. vie$o loco y egoísta. sino por no ver al denunciador. la séptima.e ha dicho que le dan asco los denunciadores. que no la de$aba hablar con nadie. B<Hombre= <)laro= B/! qué te ha dicho el capitán0 B. ( pesar de este deseo de incomunicaci"n. (llen se había hecho amigo de la criada y de las gentes de la vecindad% yo escuchaba. al cerciorarse de que era verdad. BNo sé qué quieres decir con esoBmurmur" :garte% y. se sinti" humillado.

con sus dos o$os encarnados. (l principio me indign"% pero luego me produ$o lástima y desprecio. !a tanto me di$o y me insult". sac" una de las limas de las sacadas del pont"n. hasta que rompi" el banco y se qued" con un trozo de madera en la . ! (llen. @emía que. que se llamaba el Re%oso del Cazador. pálido de rabia.e estorbasBgrit" élB. que lo de$" muerto. No pudimos dormir ninguno de los tres% (llen estaba indignado contra :garte. cogi" el banco en donde estaba sentado. con dos ventanas con cortinillas ro$as. (llen. que le pregunté con sorna5 B/>ué te he hecho yo para que me odies así0 B. !. de pronto. :garte se puso a burlarse del capitán 4ando[ y de su hi$a. como loco. #ste. de insensatez. sigui" golpeando el cadáver. llamé a la criada y le encargué que diera aquello a la hi$a del capitán. salí de la biblioteca. La 'ltima noche que pasamos en casa de 4ando[. medio caba*a. (llen y :garte no querían hablarse.:garte palideci". Hacía un día río% tomamos la carretera y uimos marchando por la costa. lo alz" en el aire y le dio a :garte tal golpe en la cabeza. a decirme que estaba deseando que me muriera. &ormíamos los tres huéspedes del capitán en la biblioteca% :garte y (llen se habían tendido en sus camastros. 7or la noche. que había comprendido todo. me iba a encontrar a :guarte y a (llen luchando a brazo partido. (ntes de amanecer.iserable=AAgrit" :garte. se levant". B/>ué te mezclas t'0 <)analla= <. sin despedirnos de nadie. comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura. al volver. #ra una choza. &espués (llen. mo$ados hasta los huesos. desenca$ado. B<>ue por un canalla miserable tengamos que andar así=AAmurmuraba (llen. medio taberna. 7ara no tener relaci"n el uno con el otro. ! en el paroxismo de la c"lera empez" a insultarme con uria. 7arecía aquella caba*a la cabeza hirsuta y peluda de un monstruo. en su uror. metí la carta en un libro. pero estaban despiertos. que aun llevaba. yo escribí una larga carta a (na. salimos de casa. (unque nos altaba poco para el pueblo. con una uria de ele ante herido. entre dientes. exclam"5 B!o no lo aguantaría. :garte me hablaba en castellano y (llen en inglés. porque era su bestia negra. <animal= #l irlandés prorrumpi" en insultos. decidimos quedarnos allá. con las paredes y el te$ado cubiertos por completo de hiedra. y yo impedí que se lanzara sobre ligarte. Nos sentamos a una mesa y pedimos de cenar. :no de los dos sobramos en el mundo. encontramos un albergue. )uando terminé de escribir. exclam"5 B<(h= /#s él el que nos ha denunciado0 B@' no te metas en lo que no te importa. azotados por una lluvia menuda. iluminadas por la luz interior. la mesa. e hiri" al irlandés en la me$illa.

4alí de la taberna y eché a correr por el camino% el viento contrario me impedía avanzar. :na muchacha muy vivaracha me pregunt" si había cenado% le di$e que sí. @ome usted el dinero que me queda. Había una goleta que iba a 4aintA. 4e llamaba así5 El Ca'allo )lanco.e desperté antes del amanecer con un sobresalto. #ra de estas ondas tranquilas. La altura no era grande. )aía un verdadero diluvio. #l recuerdo de aquellos promontorios negruzcos. avisada% me escondí a un lado de la carretera. @oda la gente de la taberna había presenciado el hecho. 4iempre suele estar abierta. #ncontrándome solo. no le abandono. 4i llega usted a . 9í voces de le$os de gente que pasaba.e asomé a la ventana% no llovía% me vestí rápidamente y ba$é las escaleras. 7asé la noche en el campo. no.e asomé a la ventana. me sentía más enérgico y con mayor miedo de ser preso. #l viento silbaba en las encruci$adas. B-amosBle di$e yoB. . >uizá era la policía. La puerta no estaba abierta% 7ensé si alguien habría advertido en la casa que la cerrasen aquella noche% quizá la cerraron por el viento. BHay testigos aquí de lo que ha pasado.alY. me llev" a un cuarto. que tienen un carácter de limpieza y respetabilidad. 4i se escapa me puede usted servir me$or desde uera de la cárcel que de dentro. La herida que tenía en la cara era leve. dando unas notas de tiple extraordinarias. y a la ma*ana siguiente. BLe voy a pagar a ustedBle di$e a la muchachaB. . y vino poco después. un viento h'medo cargado con e luvios de mar. ladraban los perros.rancia. antes de volver al pont"n. La primera que encontré ue una que tenía una ense*a con un caballo. escriba usted a la criada vie$a de casa de 4ando[. que hay en las islas británicas. . -ayase usted. y comenz" a llorar. contemplándolo como un sonámbulo que despierta% luego lo tir" al suelo. #scápese ustedBme di$o (llen. 4eguía lloviendo% el agua azotaba los cristales. . Hablé con el capitán para que me . entré en el puerto de Dex ord. -ayase.e metí en la cama y me dormí al momento. @odo. BNo. sí. porque voy a salir de casa muy temprano. Le pagué lo que me di$o y me acosté. sin la compa*ía de (llen y de :garte. Luego seguí corriendo hasta llegar a la ciudad5 entré en una calle$uela. 4alté a la calle. a templar la cama. &ecidí entrar en la primera onda o posada que me saliera al paso. de los pantanos angosos. el viento silbaba urioso. B/#stará la puerta abierta desde por la ma*ana0 B4í.mano. y estaba de parte de (llen. /7ara qué0 . comenzaba a llover a chaparr"n. del mar gris. BNo. al salir el sol. B)omo usted quiera.e quedé a su lado. con un gran calentador. Hay que huir. me horrorizaba. poco recuentadas. B:sted.

#l capitán era una especie de oso de mal humor. sin duda. )uando ella muri" me decidí a de$ar . y tuve que vencer su resistencia. (quella delicada criatura. no tenía por costumbre ocuparse del barco. .nmediatamente escribí a (na 4ando[ contándole lo ocurrido después de salir de su casa e interesándole por el pobre (llen. apareci" borracho. (na y yo nos casamos y tuvimos una ni*a. !o le convencí de que era un absurdo. y no puedo pensar en mi querida muerta sin recordar la igura literaria del gran escritor. y un día. y ella me comunic" c"mo se me había creído muerto y se habían celebrado mis unerales. y en vista del temporal. hizo lo que le decía. y a mí no me convenían los aires de la pér ida (lbi"n. .rancia y a volver a L'zaro con mi hi$a y con (llen.nglaterra. Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a . . #l muerto aparecía con el nombre de Fuan de (guirre. hasta que lo hallé en un almacén del Havre. Les escribía constantemente a ella y a (llen.i vida con (na hubiera sido eliz% pero mi mu$er tenía poca salud.nglaterra. y él una persona del país. muri" en mis brazos después de lenta agonía. les vi a los dos venir hacia mi casa. y a su recuerdo uno el de la &iana -ernon de Dalter 4cott. que no quería separarse de mí. intent" cambiar de rumbo y marchar a re ugiarse a .ary. tardé mucho en encontrar empleo. tan sencilla. (llen se encontraba en situaci"n avorable% todos los testigos habían declarado a su avor% el ser el muerto un aventurero extran$ero. y llegamos a 4aintA .alY. y se meti" en su camarote a intoxicarse con 7"isJy. y escribí a mi madre. )uando sali" ue a ver a (na. (l cabo de alg'n tiempo recibí carta suya y un recorte de peri"dico. que no tenía las ideas muy claras. (llen pas" poco tiempo preso. ( la hora. y a éste le enviaba parte de mi sueldo. (l mismo tiempo que la conocí leí la obra del novelista escocés. con tiempo malísimo y mar borrascoso. con la nariz ro$a y balbuceando. quise enterarme de lo que pasaba en L'zaro. #ntonces. llamada el Re%oso del Cazador. con gran asombro por mi parte. como @ristán de :garte. (llen se concert" con ella. Hicimos un via$e horrible. )omo toda esta zona rancesa de Normand a y de +reta*a tiene su principal comercio con .llevara. 7or lo que me contaba (na. tan ingenua. pensando en mi hi$a. de quien se ignoraba el paradero. . #l capitán. y yo.rancia. La recuerdo siempre en la casa sombría de su padre. un entusiasmo5 había una mu$er que pensaba en mí. . le avorecía también mucho.i vida tenía un in. #l capitán 4ando[ estaba cada vez más brutal y más desp"tico con su hi$a. en donde se contaba la muerte de :garte en una venta pr"xima a Dex ord. #l hombre.

uchas gracias= Le explicaré en las menos palabras posibles el asunto que nos trae aquí. B?egularmente.e llamo 4mall. #sto decía el manuscrito de mi tío Fuan de (guirre.#sta ha sido mi vida. y la criada les hizo pasar a mi cuarto. preguntaron con gran interés por don 4antiago (ndía. Les esperé. B<1racias=AAcontest" el ba$ito. no. B/No es usted espa*ol0Ble pregunté al moreno. un tanto intrigado. mi madre. y me di$o que aquellos hombres me buscaban. #rrores. Llamaron. se*or. sino en . se presentaron en L'zaro. me dio estos datos. pesado% el otro.. #l alto y grueso parecía un poco turbado% el otro.BIDE :n dia de oto*o. ?icardo 4mall. ( la ma*ana siguiente.i padre era inglés. No. con mucho gusto. (l primer golpe de vista no me pareci" gente de mala catadura. +a$aron de las diligencias. He nacido en 1ibraltar. 4miles. &III PATRI+IO ALLEN 9 EL TESORO DE !ALDU. altas. estaba de empleado . B<. muy bien% bastante me$or que yo. gaditana% por eso hablo regularmente el espa*ol. he cometido. peque*o. dos extran$eros de aspecto sospechoso. al traer el peri"dico. ro$o. y poco antes del mediodía les vi acercarse a mi casa. Hasta hace unos meses vivía en Liverpool humildemente. de pelo negro y o$os vivos. . :no de ellos era alto. 4oy un escorpi"n de roca. Los contemplé por entre las cortinillas de mi cuarto. 4e sentron los dos. y. La posadera les di$o que hacía mucho tiempo que yo no vivía en L'zaro. y al saberlo se in ormaron de la distancia a que se hallaba nuestra aldea del pueblo. mientras cenaban. dirigiéndose a su compa*eroB5 4iéntese usted. me di$o en castellano. con acento andaluz5 B/7odría usted escucharnos media hora0 B4í. el cartero. soy inglés. al anochecer..zarte. />uién no los comete0. entraron en la cocina de la posada.nglaterra a los del 7e*"n. en la posada de )hiquierdi. sonriendo con una sonrisa insinuante. . y a*adi" en inglés. como nos llaman en . Hagan el avor de sentarse.

#ste irlandés se llamaba 7atricio (llen. (quí alquilamos una goleta. ?yp @immermans. B<7resente=AAdi$o el hombre alto y ro$o. #l patr"n de la goleta tenía la orden de esperarnos durante una semana cerca de la desembocadura del río. el cocinero de El <ra!#n$ y el otro. . la casa de mi novia se trans orm"% mi novia.e encargaron de buscar un socio capitalista que pusiera los medios necesarios para ir adonde está el tesoro% y yo encontré al se*or 4miles. (l ver que nos habíamos dado cuenta de su espiona$e. #l se*or 4miles traspas" su establecimiento. y nos dirigimos al río Nun. )omo decía.en un almacén e iba a casarme. un marinero holandés llamado van 4tein. &e$amos el bote atado a un árbol de la orilla. . <#l que ha vivido tanto tiempo aquí= #l mismo. )állese ustedBreplic" el $oven morenoB. sin encontrar los co res de Saldumbide. se puso de espaldas a él y sac" un peque*o anteo$o de bolsillo. que tenía un saloom 'ar en Liverpool. y. hermano de la madre de mi novia. y tras ellos diez o doce moros que estaban escondidos. encontré al se*or 4miles. cuando vimos que dos hombres blancos se arrastraban por detrás de un muro a observar lo que hacía (llen. No nos habíamos topado con nadie. con tripulaci"n y todo. hasta llegar al castillo arruinado. 7or lo que di$o (llen. y en un bote remontamos el río. hasta llegar rente a las ruinas de una ortaleza que se levantaba en un cerro. (bandonamos la goleta. llevándose la mano a la cabeza y haciendo un saludo militar. cuando conocí a un vie$o irlandés. (llen se acerc" al muro. B+ueno. 7or lo que di$o (llen. (llen lleg" a casa de su hermana y cont" la historia del tesoro del capitán Saldumbide% di$o c"mo usted le había dado la indicaci"n exacta del lugar. Habían pasado por allí varios de los antiguos tripulantes de El <ra!#n$ habían hecho excavaciones en todos los montículos de la orilla del río. &esde aquel día. #stábamos 4miles y yo mirándole con ansia. B<7atricio (llen=AAexclamé yoB. los hombres se abalanzaron sobre nosotros. volver durante seis meses en el período de luna llena. en compa*ía de (llen. y escondiéndonos entre las pe*as con grandes precauciones. sus hermanos. teníamos que encontrar entre aquellas paredes un muro en donde estuviera esculpido un ele ante. y quedamos prisioneros. B(hí estáBgrité. los tres bien armadas. los dos blancos eran. que estaba escrita en vasco en un devocionario. No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas. #l primero que lo vio ui yo. uno. en el caso de que no apareciéramos. yo abandoné mi empleo. y. pero no daban con él. la amilia entera no veía mas que millones por todas partes. uimos a Las 7almas. (mbos llevaban más de un a*o buscando el tesoro. subimos el cerro.

hechas con palos. y eran los $e es de un aduar establecido en un peque*o oasis con unos cuantos pozos salobres. Los dos renegados y los moros nos llevaron a 4miles. piedras y barro. (llen y a mí prisioneros a su aduar. convertidos al mahometismo. más tenaces. . y. Nos encerraron en una choza. cubiertas unas con hierbas y otras con un te$ido especial ormado por pelo de camello o de cabra. se quedaron allá% renegaron de su religi"n. y ?yp y van 4tein 4tein nos comenzaron a interrogar. se casaron con moras. un bosquecillo de palmeras y acacias espinosas y arganes. #ra éste un con$unto de caba*as miserables. 4miles y yo di$imos la verdad5 que nos habían dicho que allí había un tesoro y que habíamos ido a buscarlo.?yp y van 4tein.

Llegamos rendidos cerca del mar. la rodeaban durante la noche. camellos y bueyes. #ra di ícil comprender c"mo ?yp y van 4tein habían llegado a dominar a aquellos bandidos moros. )asi todos los a*os. $aiques. abricaban anzuelos y lechas. #stuvo un cuarto de hora. escoltados por diez moros armados.ez. ahumaban y secaban carne y pescado. Llegamos a la arruinada ortaleza. estaba deseando salir de allí. en la calma de la tarde. que estaba dispuesto a decir d"nde estaba el tesoro. Nosotros. por mi parte. pero ?yp nos protegi". 4miles y yo nada podíamos decir. pastoreaban las cabras y compraban y vendían pieles curtidas. hi$o mío. (llen no quería. #ntonces quizo pactar con él y convinieron en que. los vendían a los comerciantes de esclavos. Nos guarecimos los dos en una grieta de la arena y estuvimos así escondidos horas y horas. crueles y cobardes% pero la verdad es que los tenían en un pu*o. . que los llevabau a . y apoyándose en una piedra de la orilla. no saldríamos de allá. pescado salado. azu re. Los moros nos hubieran hecho pedazos con mucho gusto. #llas cultivaban la tierra y metían las cosechas en silos. Los desdichados negros se asustaban. leche y miel. #stuvimos en aquella barraca un mes% nos daban dé comer un poco de pan. . otra para nosotros. No. (l llegar a una aldea negra. y nos encontramos en un arenal inmenso. y mand" registrarle% pero no se le encontr" nada. no.arraUesh y @a ilete. y después se encamin" hacia el río.?yp suponía que teníamos algunos datos. Los moros del aduar eran la mayoría salva$es% mestizos de negros. porque nada sabíamos. oímos voces. (llí unicamente traba$aban las mu$eres. 4miles y yo. Los hombres 'nicamente cazaban. &e pronto. y nos aseguro que. (llen estaba dispuesto a callar. aunque uera con las manos vacías. ?yp. #ran ?yp y van 4tein. en cierta época. mientras nosotros nos ale$ábamos corriendo por la orilla del río. ormados en caravanas. y a una se*al dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos. Llam" a ?yp y quedamos de acuerdo en ir todos a la orilla del río. tan pronto decía que sí como decía que no. para quedarte con él y luego matarme0B solía decir por la nocheB. si (llen encontraba los co res enterrados. con el oído atento. #l cocinero supuso que (llen tenía la indicaci"n exacta de d"nde se encontraba el tesoro. No acababa de decir esto cuando van 4tein le dispar" un pistoletazo a boca de $arro y lo de$" muerto. echaban a correr y los moros los iban cogiendo como cone$os. #stos negros. mientras no di$éramos lo que sabíamos. di$o5 6(quí está8. (llen. 4miles y yo echamos a correr. se internaban tierra adentro y hacían una expedici"n de un par de meses para robar negros sus's. ormado por dunas que el viento levantaba y deshacía. van 4tein y los moros se pusieron a cavar uriosamente. (quellos bigardos se pasaban la vida con un usil al hombro. :n día nos di$o que sí. y (llen exigi" que le de$aran solo. temiendo que siguieran con nosotros. Había llegado a dar más importancia al tesoro que a su vida. le decíamos que se entendiera con ?yp% yo. charlando. B/>uieres que te diga d"nde está el tesoro. se hicieran dos partes5 una para ellos.

pero ue todo lo contrario. @odavía estábamos en el quinto mes. !o. B<4ocorro= <4ocorro=AAgritamos 4miles y yo desesperadamente. ( mí no me chocaría nada que el moreno sepa d"nde está el tesoro. 4miles y yo. No supe si alegrarme o entristecerme% no habiendo encontrado el tesoro. B!o. la luna sali". llegamos a la desembocadura del río. nadando. 4miles y yo nos echamos al agua y. 4oy rico. 4miles exclam"5 B<. Les daré la indicaci"n. /)on qué ob$eto0 No teníamos ninguno. !o pensaba que con la relaci"n de nuestras atigas y con la muerte de (llen. Nos van a descubrir. )uando yo me encontré sobre cubierta. avanzamos por la playa. B4in embargo. B<>ué nos importalBreplic" el otroB. iluminando la playa con una uerza tal que se veían todos los montículos y piedras. (llá estaba la goleta% sin duda se disponía a partir. 4i había cumplido su palabra y la goleta estaba allá. (l hacerse de noche salimos de nuestro escondri$o. 4miles me di$o5 BNo han encontrado nada. BHabrán atravesado el río. (l principio no nos debieron oír% después vimos a la luz de la luna que el barco se acercaba a nosotros con las velas desplegadas. ninguna. B#s indudable. a que te diga d"nde está el tesoro de Saldumbide. ! a eso venimos. :sted p"nganos sus condiciones. metiéndonos en la arena hasta la cintura. nos buscarían con más ahinco. B!.B/No se ve a nadie0Bpreguntaba ?yp. saltando por encima de aquella arena movediza. en aquel momento. B@ienes que irBme decía mi utura suegraBa ver a ese espa*ol. B( nadie.. prometí no volver a aquel maldito para$e. y. la amilia de mi novia se habría curado del deseo de encontrar tesoros. 4miles y yo oímos la conversaci"n% al de$ar de distinguirse las dos voces. quizá.. # ectivamente. uniendo nuestras voces. me acordé de que el patr"n de la goleta alquilada en )anarias se había comprometido a acercarse a la desembocadura del río todos los meses en el plenilunio. . La gente de ?yp debi" darse cuenta de nuestros gritos y comenz" a dispararnos. /qué nos importa por ellos0Bdi$o van 4tein. y de las )anarias a Liverpool..aldici"n= La luna llena. 4"lo deseo que tengan ustedes me$or suerte. podíamos darnos por salvados. &e pronto. no tengo necesidad de nada. después de todo. Llegamos a las )anarias. llegamos a coger la goleta.

es él el (guirre inquieto que se pierde por el mundo. Les di la indicaci"n. (l ver que descubríamos las ca$as enterradas y nos las llevábamos. sino que la veo viva. Le gusta estar siempre en la cocina hablando con las muchachas y con mis hi$as. después de darme las gracias e usivamente. subiendo al . traducida del devocionario de (llen. Hoy. sí. Fuan .zarte.uimos al Nun con una tropa de quince hombres armados. ni como el héroe de Dalter 4cott. )uando pienso en mi mu$er. )on ieso que al principio no hubiese querido que volviera% hoy. siento un poco de verg\enza al decir que soy eliz. >uizá anda perdido por los mares% quizá también ha ido a buscar alg'n tesoro en un rinc"n del planeta. . :n a*o después recibí una carta del $oven 4mall y un paquete peque*o5 6#l tesoro nos ha dado mala suerteBdecíaB. )omo guardando la tradici"n de la amilia. . #n el ondo se entienden las dos per ectamente% pero mi madre tiene que re*ir un poco. pero así es.zarra. !o cogí una iebre y no me he curado todavía de ella.achín no ha aparecido. ?especto de mí.e repugnaba quedarme con ellas% no quise ense*arlas a mi mu$er. nada. /-ive0 /No vive0 /-olverá0 No lo sé.i madre vive ya constantemente en nuestra casa de .8 #n el paquete venían dos grandes perlas que 4mall me enviaba. a mi lado. me acuerdo también de &iana -ernon% pero no tengo que recordarla como mi tío Fuan de (guirre. muy eliz. echando le*a al uego y murmurando contra mi mu$er. las eché al mar. B4erviránBpenséBpara que se adorne alguna ondina de aquellas conocidas por !urrumendi. y se ueron. acusa a mi mu$er de mandona y de que siempre quiere hacer su voluntad. me parece más encantadora que nunca. y. muerta. #n la re riega. ?yp y los suyos nos atacaron a la desesperada. me alegraría de verle y de estrechar su mano. EPÍLO?O Han pasado muchos a*os de vida normal. sin más incidentes que los cotidianos. . con sus cincuenta a*os y los cabellos grises. #s verdad que no lo he merecido.BNada. 4miles y ?yp murieron% van 4tein qued" malherido y dos de nuestros hombres cayeron prisioneros. . tanquila.

(l volver me detengo a contemplar mi casa. #n la primavera me produce una gran alegria% en el oto*o. me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado. escuchando el rumor de los campos. !o cada día me siento más indolente y más distraído. !o le digo que es el buen tirano. sobre el $ardinillo que le sirve de pedestal. . allá están los míos. me espera. Luego. algunos girasoles levantan sus grandes lores sobre sus tallos. y contemplo. -oy acercándome a mi casa% la amilia. cuando ya estoy saturado de espumas. cuando vuelve la humedad y el dominio del gris% cuando vuelven las líneas vagas y borrosas y vuelve el silbar agudo del viento% cuando el arroyo *or!uiñ erreca seme$a un torrente. Nuestro clan va aumentando y ella es la administradora. echando humo por la chimenea.i mu$er sabe que algunas veces necesito vagabundar un poco. 4ubo la escalera y me asomo al balc"n. y me de$a. (llá está la aldea tranquila donde vivo. y que empieza así5 6#strella del crep'sculo. de su abandono y soledad. Los pá$aros cantan en las enramadas. la representaci"n del gobierno ideal para los perezosos. )uando cambia el tiempo experimento la nostalgia de sentir la paz pro unda del mar. !o soy el vagabundo de la amilia. que resplandeces soberbia en 9riente. (ntes me solía acompa*ar en mis paseos. /qué miras a través del olla$e08 !o le solía escuchar con las lágrimas en los o$os. entonces me gusta pasear por la playa y saturarme de la enorme melancolía del mar y empaparme en su gran tristeza. una gran tristeza% pero una tristeza tan extra*a. y algunas veces. . Hoy mi mu$er tiene demasiadas cosas en qué ocuparse para corretear por el campo. . las tres rayas de espuma de las olas que rompen en la arena. y a lo le$os los montes. con el buen tiempo.@odos mis hi$os han sido mecidos en los brazos de su abuela... subo por la )uesta de los 7erros hasta lo alto de las dunas. #ntonces voy a pasearme por la playa de las (nimas. delante del uego del hogar.. (quellos cantos de 9ssian me parecían admirables. y avanzo por entre los maizales.uchas ma*anas. en estos días de invierno reunida en la cocina. #n esos días de noviembre. que parecen de $uguete. de gemidos del viento. recit" esa poesía de 9ssian. de olas. que hemos leído los dos en un e$emplar de (na 4ando[. #n rente veo las casas desparramadas de . al ver aparecer el lucero de la tarde. como si uera por primera vez en mi vida. que asomas tu radiante az por entre las nubes y te paseas ma$estuosa sobre la colina. #n el balc"n de madera brillan los geranios ro$os% en el huerto.zarte. y dentro de poco podrá mi madre mecer a su biznieto. el sol se derrama brillante por la tierra. la dictadora inteligente. que me parece que sería muy desgraciado si no la sintiera alguna vez. Las vacas pastan en nuestro prado% mis chicos suelen seguirlas protegidos del sol por grandes sombreros de pa$a.

( veces me preocupa la idea de si alguno de mis hi$os tendrá inclinaci"n por ser marino o aventurero. y yo me alegro.. gallardas arboladuras= <-elas blancas.4ET.(llí cuento yo mis aventuras. -IN End of Project Gutenberg@s Las inquietudes de Shanti Andia. sin embargo. veleros bergantines= <>ué pena me da el pensar que vais a desaparecer.+. que ya no os volveré a ver más= 4í...+&h#ht! or 1. 7ero no..+&h#Ai% 88888 This and a associated fi es of "arious for!ats wi be found in' .. Los vascos se retiran del mar. muy blancas= <.ragatas airosas. y las adorno con detalles sacados de mi imaginaci"n% pero las he contado tantas veces. que mi mu$er me reprocha un poco burlonamente que las repito demasiado.)ES )E S:A<T4 A<)4A 888 88888 This fi e shou d be na!ed 1. !a en L'zaro nadie quiere ser marino% los muchachos de amilias acomodadas se hacen ingenieros o médicos. by Pío Baroja 888 E<) 59 T:4S P(5*E3T G. yo me alegro de que mis hi$os no quieran ser marinos...... <9h. sin embargo. y...TE<BE(G EB55= LAS 4<>. y.+. no la tienen. con su proa levantada y su mascar"n en el ta$amar= <?edondas urcas.

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L4AB4L4T$, B(EA3: 59 FA((A<T$ 5( B(EA3: 59 35<T(A3T EN3EPT T:5SE P(5L4)E) 4< PA(AG(AP: 9I# $5; AG(EE T:AT T:E 95;<)AT45<, T:E T(A)E?A(= 5F<E(, A<) A<$ )4ST(4B;T5( ;<)E( T:4S AG(EE?E<T F4LL <5T BE L4ABLE T5 $5; 95( A3T;AL, )4(E3T, 4<)4(E3T, 35<SE>;E<T4AL, P;<4T4LE 5( 4<34)E<TAL )A?AGES ELE< 49 $5; G4LE <5T43E 59 T:E P5SS4B4L4T$ 59 S;3: )A?AGE# 1#9#I# L4?4TE) (4G:T 59 (EPLA3E?E<T 5( (E9;<) & 4f you disco"er a defect in this e ectronic work within 7- days of recei"ing it, you can recei"e a refund of the !oney Cif anyE you %aid for it by sending a written eK% anation to the %erson you recei"ed the work fro!# 4f you recei"ed the work on a %hysica !ediu!, you !ust return the !ediu! with your written eK% anation# The %erson or entity that %ro"ided you with the defecti"e work !ay e ect to %ro"ide a re% ace!ent co%y in ieu of a refund# 4f you recei"ed the work e ectronica y, the %erson or entity %ro"iding it to you !ay choose to gi"e you a second o%%ortunity to recei"e the work e ectronica y in ieu of a refund# 4f the second co%y is a so defecti"e, you !ay de!and a refund in writing without further o%%ortunities to fiK the %rob e!# 1#9#.# EKce%t for the i!ited right of re% ace!ent or refund set forth in %aragra%h 1#9#I, this work is %ro"ided to you @AS&4S@ F4T: <5 5T:E( FA((A<T4ES 59 A<$ =4<), ENP(ESS 5( 4?PL4E), 4<3L;)4<G B;T <5T L4?4TE) T5 FA((A<T4ES 59 ?E(3:A<T4B4L4T$ 5( 94T<ESS 95( A<$ P;(P5SE# 1#9#6# So!e states do not a ow disc ai!ers of certain i!% ied warranties or the eKc usion or i!itation of certain ty%es of da!ages# 4f any disc ai!er or i!itation set forth in this agree!ent "io ates the aw of the state a%% icab e to this agree!ent, the agree!ent sha be inter%reted to !ake the !aKi!u! disc ai!er or i!itation %er!itted by the a%% icab e state aw# The in"a idity or unenforceabi ity of any %ro"ision of this agree!ent sha not "oid the re!aining %ro"isions# 1#9#J# 4<)E?<4T$ & $ou agree to inde!nify and ho d the 9oundation, the trade!ark owner, any agent or e!% oyee of the 9oundation, anyone %ro"iding co%ies of Project Gutenberg&t! e ectronic works in accordance with this agree!ent, and any "o unteers associated with the %roduction, %ro!otion and distribution of Project Gutenberg&t! e ectronic works, har! ess fro! a iabi ity, costs and eK%enses, inc uding ega fees, that arise direct y or indirect y fro! any of the fo owing which you do or cause to occur' CaE distribution of this or any Project Gutenberg& t! work, CbE a teration, !odification, or additions or de etions to any Project Gutenberg&t! work, and CcE any )efect you cause# Section ,# 4nfor!ation about the ?ission of Project Gutenberg&t!

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