Está en la página 1de 10

Por qué la filosofía ignora a la danza

Francis Sparshott
Traducción de Kena Bastien van der Meer

Este ensayo analiza las razones de por qué la danza, como arte y práctica social, ha recibido tan escasa atención de parte del discurso filosófico. Se trata de un texto reflexivo y documentado, en el que el poeta y filósofo Francis Sparshott aborda la cuestión con audacia y logra plantear una visión renovada del lugar que ocupa el arte dancístico en las sociedades contemporáneas, y su relación desventajosa con las estructuras del poder y las formas de legitimación cultural. La traductora es investigadora del Cenidi-Danza José Limón del INBA. En la década de 1960 el interés por la danza creció enormemente en Estados Unidos, lo que al poco tiempo se reflejó en los estudios sociológicos y antropológicos que ahora empiezan a publicarse a granel. Este hecho puso de manifiesto una extraña situación en el terreno de la estética. Una tradición venerable considera que la danza es una de las artes más básicas, y a principios del presente siglo esta tradición se fortaleció con una serie de nociones evolucionistas que señalaban la ubicuidad de la danza en las culturas primitivas, y distinguían el comportamiento semidancístico de los primates como uno de los principales antecedentes del arte humano. Pero los filósofos del arte, conformándose con este jarabe de pico, habían hecho poca labor en torno a la estética de este arte considerado fundamental. Era, y sigue siendo, raro que los puntos generales de la estética se ejemplificaran con danza, y son escasos los artículos y monografías sobre estética dancística. Además, aunque exista una amplia literatura antigua sobre danza, en general se la conoce poco en los mundos eruditos y literarios. Uno se pregunta por qué. Una propuesta es que la danza es un arte de mujeres y que nuestra civilización ha sido patriarcal. Pero no es así. En todas partes del mundo los hombres bailan tanto como las mujeres, y a veces más. Sostener, a pesar de ello, que la

Sorprenderse de que se haya escrito poco sobre la filosofía de la danza es dar muestra de ingenuidad ante las condiciones en las que se escriben las filosofías de las artes específicas. y que los filósofos temen y odian el cuerpo. Y si la danza. amén de que la falta de una anotación dancística ampliamente legible convertía las danzas mismas en obras efímeras. El hecho de que exista un arte y de que en él se creen obras admirables nunca ha bastado para generar una filosofía del arte en cuestión. Las teorías del cine se desarrollaron como reconocimiento de que durante algunas décadas las películas dominaron a . abundan las teorías sobre la literatura. desde el punto de vista del observador ni del crítico. de modo que pocos filósofos podían familiarizarse con mucha danza ni confiar en que sus lectores tuvieran dicho acercamiento. en ciertos aspectos se asocia institucionalmente con la feminidad. pero no explica lo que requiere explicarse. resulta un fenómeno contingente que requiere una explicación histórica y no una explicación de las corrientes más amplias de pensamiento. sino en un dato a explicar. porque los poetas han sido considerados figuras cruciales en la cultura de su tiempo. Esto podría explicar por qué los filósofos rara vez son atletas. Eso es cierto.danza es de algún modo una expresión de los aspectos verdaderamente femeninos de la psique humana es alejarse del ámbito del discurso responsable. una posición cultural central. Así. Hace falta que el arte ocupe. pero la danza como arte o artes no es. Otra explicación es que la danza es corporal. en un momento relevante. hasta el advenimiento de la televisión y del video. Una tercera sugerencia es que los ejemplos dancísticos. Las filosofías de la música reflejan una era en la que a este arte se le permitió jugar un papel tan central en la educación que su importancia no se convirtió en algo a establecer. y porque las literaturas vernáculas jugaron papeles ideológicos clave durante el surgimiento del nacionalismo europeo. o bien que la ideología del arte esté integrada a una ideología cultural prevaleciente. significativamente más corporal ni menos espiritual que las demás artes tangiblemente encarnadas. pues la estética nunca ha dependido de un almacén de ejemplos específicos. aquí y ahora. han sido generalmente inaccesibles.

Pero resultó que no había un lugar que llenar. segundo. una danza nueva. La danza también fue un foco de interés durante las monarquías de los siglos XVI y XVII. Los intentos por ubicar otros contextos en los que la danza. y quizá más importante sea que Diaghilev no logró establecer una coreografía fuerte al centro de su empresa. Igualmente.imaginaciones incluso sofisticadas y que esta dominación requería ser explorada desde el interior. La Primera Guerra Mundial inclinó la balanza de la aceptación artística hacia formas menos opulentas. pero al final no sucedió. Como arte para una cultura alternativa su lugar estaba ocupado por la explosión artística. Pero cuando nos volvemos hacia la danza. el espíritu del individuo sano en los espacios abiertos. Por ejemplo: Isadora Duncan y otros individuos de principios del siglo XX pensaban que la danza podía ser la expresión natural de la democracia whitmaniana. de modo que los filósofos no la podían integrar o introducir en sus teorías generales de las artes. los Ballets Russes de Diaghilev estuvieron a punto de liberar al ballet (que sigue siendo la única danza altamente desarrollada de Occidente) de sus asociaciones monárquicas y de convertirla en un Gesamtkunstwerk capaz de competir con la ópera wagneriana. una revolución cultural mundial cuya dimensión aún está por medirse. y. Wagner. que por diversas razones las ideologías que se hallan a disposición de las demás artes no han estado a su disposición. primero. resulta. inesperada y sin precedente de las músicas populares. pero su manera de hacer las cosas no es accesible a nuestra imaginación: nada similar encaja en nuestra herencia imaginada. pero la simple asociación con las cortes ha bastado para quitarle la centralidad en cualquier sociedad occidental contemporánea. como arte. que la danza no ha sido en ningún momento conveniente un arte culturalmente central. Puede alcanzar la centralidad en pequeñas sociedades iletradas (“primitivas”). pudiera alcanzar la centralidad que uno supondría que tiene aún no han dado fruto. había llegado antes. que nunca se instituyó plenamente como danza sino como espectáculo misceláneo. Recientemente. se ha ofrecido a sí misma como el arte puro y necesario del cuerpo en movimiento. pero el reemplazo de la mentalidad de fronteras por la de un pequeño-mundismo desencantado nos despertó de aquel sueño. dentro de su propio círculo solemne de arte —como nos lo recuerda el nombre de John . asociada con nombres como John Cage y Merce Cunningham. y. en todo caso.

la danza como danza.Cage— no estableció una presencia cultural ni una función separada de la música de vanguardia. La objeción no iba contra su aspecto físico. Para vindicar un lugar para un arte (como la danza) entre las preocupaciones culturales serias. o que ocupe de manera distintiva. ya sea de la humanidad o de nuestra civilización. Algunos abarcan la gama completa de las habilidades humanas o gran parte de . diciendo que el valor de sus danzas se encontraba en la fidelidad a la música para la cual ella las creaba. Las danzas de la antigüedad clásica usadas como ejemplos imaginarios por quienes dignificarían la danza eran mímica pura. cuyo valor yacía en la ceremonia misma de la que formaban parte. La invención de un arte dancístico puro depende del desarrollo de un sistema característico de motivación propio. En todas esas épocas. Se han construido muchos de estos “sistemas de las artes”. el para-teatro. igualmente. los movimientos no motivados son meros vaivenes. o de algo que haga las veces de ello. sacudidas. El énfasis del ballet d’action de Noverre y de sus contemporáneos era. por muchas danzas hermosas que tengamos no podrá haber una filosofía de la danza. uno debe definir un lugar que solo él pueda ocupar. Hasta entonces. fueron tachados de meros brincoteos. la idea misma de un arte dancístico como tal. El prestigioso ballet de la corte de Luis XIV y de sus predecesores parecía más bien un espectáculo ostentoso o un desfile alegórico que algo que llamaríamos danza. Lo único que las une es su belleza. o bien maniobras corales. mimético. y el “arte” en general. pero se puede decir poco de ella. distinta de la mímica y de las alegorías y desfiles fastuosos. los movimientos corporales rítmicamente diseñados. cuyos únicos valores eran la expresión y la comunicación. La conclusión de la historia resumida arriba es que no ha habido nada en qué fundar una filosofía de la danza. La belleza justifica las danzas. espasmos. y la danza misma. Los movimientos naturales del cuerpo vivo son motivados. En efecto. los bailarines. sino contra su carencia de significado. Incluso Isadora Duncan una vez denunció la idea de una danza pura. Para hacerlo de modo convincente es aconsejable elaborar un estudio de artes reales o posibles entre las que el arte en cuestión se ubique de manera determinante. porque sus significados siguen siendo irrevocablemente misceláneos. es nueva y tal vez inestable. bailar.

que presenta D’Alembert en su . sin embargo. Langer. Por supuesto que la prevalencia de estos dos esquemas no es en sí misma un dato fundamental. sobre todo el de S. y el sistema de las artes claramente expuesto por Hegel en sus conferencias sobre estética. Ninguno de esos dos sistemas preferidos. estas omisiones explican ampliamente por qué los filósofos ignoran la danza. al igual que otros filósofos. y una explicación de dicha influencia. pero exige una explicación. K. únicamente señalaremos que la exitosa promulgación de un sistema de las artes. es más fácil examinar el sistema de las “Bellas Artes” en la versión superficial. vía Aristóteles. Esta explicación incluiría una demostración de cómo cada esquema expuso claramente las preocupaciones más apremiantes y relevantes de los ideólogos más influyentes de su época. que se halla en la base de gran parte de los escritos del siglo XIX. de modo que perduran como suposiciones operativas no cuestionadas para moldear la manera en que todavía planteamos nuestras preguntas. del Epinomis platónico desarrollado entre el siglo XVI y principios del XVIII. del que fue omitida la danza. pero ningún otro esquema de comparable poder de fascinación los ha desplazado. Pero solo dos de esos sistemas han sido tan ampliamente aceptados que nuestro pensamiento espontáneo aún refleja su influencia. Ninguno de los dos esquemas cuenta con el acuerdo de los pensadores serios de hoy. aunque sofisticada. Muchos de esos sistemas.esa gama. pasan gran parte de su tiempo (y la mayoría pasa todo su tiempo) examinando problemas particulares dentro de marcos de referencia que no han sido examinados. demuestra que se le consideraba carente de importancia en ese tiempo relevante. Puesto que los filósofos del arte. sí le dan cabida a la danza. Los dos esquemas prevalecientes de las artes a los que me refiero son: el sistema de las “bellas artes” como artes de imitación. Aquí no es posible esbozar siquiera tal explicación. derivado. le asigna un lugar a la danza. Para nuestros fines. y otras se limitan a disecar las prácticas y habilidades que agrupamos como “arte” sin relacionar el arte en su conjunto con algún esquema similarmente desarrollado para otras áreas de la actividad humana. porque forman parte de la tradición dentro de la que funciona nuestra mente. o bien que no se consideró que su importancia estuviera en el ámbito apropiado del sistema.

porque “sobre todo en esas artes la imitación se acerca más a los objetos que representa. nombra incluso a Lully. 7 o podrían considerarse como formas de poesía si la “poesía” se toma en su amplio y viejo sentido de “invención o creación”.. por ende. aunque en estos días está evolucionando hacia un “cierto tipo de discurso” que expresa las pasiones del alma. pero lo menciona exclusivamente como músico. que viene después de la pintura y de la escultura [. No obstante. el placer”. es mero movimiento. Lo que hace que la exclusión de la danza de D’Alembert sea particularmente notable es que su lista de grandes artistas otorga un lugar privilegiado a quienes estaban activos en la corte de aquel ejecutante apasionado y devoto de la danza. aunque no tan bien. 2 Entre estas artes de imitación... Toda danza que no sea una variedad del teatro de representación y. porque difieren de ésta únicamente en sus medios. 3 la arquitectura hace lo mismo. En toda esta discusión. donde forma parte de una clasificación de las diferentes clases de conocimiento humano: 1 “Otra clase de conocimiento reflexivo [. no es una rama del conocimiento y no se la debe incluir entre las artes. el gran empresario de ballet de Luis.. “la poesía.] consiste en las ideas que nos creamos. 4 Pero. como objeto principal. 5 Todas estas artes que “se dedican a la imitación de la naturaleza” se llaman Bellas Artes “porque tienen.] le habla más a la imaginación que a los sentidos”. imaginando y componiendo seres similares a los que son objeto de nuestras ideas directas”. los ballets de la corte de Luis eran grandes eventos públicos cuyos creadores y comentadores les asignaban una elevada importancia simbólica.“Discurso Preliminar” de la Encyclopédie de Diderot (1751). desde nuestro punto de vista “toda música que no pinte algo es solo ruido”. Luis XIV. 6 a todas se las podría incluir “bajo el título general de pintura”. ¿Por qué no? Probablemente porque lo que está clasificando son formas de conocimiento. y habla de modo más directo a los sentidos”. significativamente. ¿Cómo fue que D’Alembert los pasó por alto? Una explicación posible es que la ópera (cuyos interludios de danza eran un componente normal) se consideraba originalmente como una recreación de la tragedia . una forma de “pintura”. porque carece de un vocabulario desarrollado. así como la música no expresiva es “solo ruido”. y la música “guarda el último lugar en el orden de la imitación”. D’Alembert nunca menciona la danza. la pintura y la escultura son primarias. Por tanto.

Por tanto. Las bellas artes producen belleza. y éstas a su vez producen las artes románticas en las que el espíritu domina su encarnación material. y sus sucesores padecieron de la misma dificultad. la más romántica. la más artística de las artes. Su planteamiento es el siguiente. las artes románticas son. la pintura. Noverre. la música y la poesía. La belleza es la adecuación de una forma a una idea. pues. en las que el espíritu informa parcialmente a la materia. porque no era como “imitación de la Naturaleza” que la danza significativa era importante. de modo que una bella arte encarna ideas en formas que le son adecuadas. entre otros. la música es central. adoptó precisamente esa línea. A medida que avanza la civilización. debajo del nivel del arte. las artes se vuelven más refinadas. típicamente. La escultura es el arte central. Después. manera en la que se pudiera asignar al ballet de la corte un lugar distintivo entre las bellas artes. dan pie a las artes clásicas en las que el espíritu y la materia se funden perfectamente. halló su abolengo en otro terreno del pensamiento platónico: el de las danzas corales en las que la ciudad expresaba su unidad y su equivalencia simbólica con la jerarquía del cosmos. pero el ballet de la corte. como una forma de imitación independiente. y el arte en su conjunto es suplantado. el espíritu asume formas autónomas. 8 Pero el mecanismo nunca tuvo aceptación general. No había. pero la poesía es la más espiritual y la más avanzada. como tal. Ante esta exclusión es fácil ver lo que deben hacer los apologistas de la danza: decir que su lugar está junto a la pintura y la poesía. entre las artes románticas. la escultura. y heredó el lugar tradicional de la tragedia entre las artes que “imitan la Naturaleza”. Y así lo hicieron. . El paradigma de un arte simbólico es la arquitectura.griega. El otro esquema de las artes que ha dominado nuestra mente es el de Hegel. en el que participaban el príncipe y la nobleza. y su significado interno yace en un modo de imitación radicalmente distinto del que ejemplifican las bellas artes. su componente teatral se categoriza como una continuación de la pintura por otros medios. Las artes simbólicas. de un arte clásico. su componente estrictamente coreográfico (siempre subsidiario en el diseño global) estaba.

Los pretendidos hechos de la historia hubieran bastado quizá. Pero ninguna época civilizada había expresado su orientación característica en la danza. al igual que un arquitecto da forma significativa a los materiales en toda su fuerza sólida. ¿Por qué Hegel se niega a hacer cualquiera de estos dos movimientos obvios? Hasta donde Hegel sabía.Uno habría podido buscar la danza en dos partes del esquema de Hegel. Como medio de expresión. Por un lado. y la escultura. la danza es subhumana y preartística. se tomó para tipificar la civilización griega. la danza pudo haberse colocado junto a la arquitectura como arte primitivo. pero Hegel lo deja vacío. puesto que el lugar central asignado a la escultura descansa sobre la vieja tesis de que. se reuniera con la escultura al centro. pero otro aspecto que podría convertir la danza en una pareja improbable de la escultura sería que el cuerpo creado por Dios a su semejanza ya es expresivo de la única manera en la que puede ser expresivo. mucho después de la muerte de Hegel esos comportamientos animales se asignarían a la antigüedad del arte. Una idealización del gesto no podría expresar la humanidad de manera más elocuente. ¿Qué. de todas las formas naturales solo el cuerpo humano —el sujeto favorito de la escultura— da expresión natural a “la Idea” porque es el cuerpo del único animal teorizante. Como vimos al inicio. Por otro lado. de la analogía con la arquitectura? La agilidad y la gracia del bailarín animan de manera imperfecta su verdadera presencia corporal —el . cuya expresión no era clara ni definida. La danza era de los salvajes y hombres primitivos. sino solo una atenuación y una trivialización. El bailarín como bailarín no puede expresar una idea más elevada que la personalidad y plena humanidad que su vida ya muestra completa y perfectamente. desde Winckelmann. que pone verdaderos cuerpos humanos en movimiento grácil. uno hubiera esperado que la danza. la arquitectura de tipo apropiadamente pesado y simbólico dominó las civilizaciones tempranas de Egipto y la India. en el que la materialidad misma del cuerpo está parcialmente infundida con propiedades formales significativas. pues. Los monos y los pavorreales danzan. Ese lugar había sido preparado para la danza por el esquema de las Bellas Artes.

Así. que los seres humanos siempre construirán y siempre bailarán.cuerpo sudoroso y esforzado—. En su época. es sólo perdiendo su lugar al centro del problema. también. aquello que está en el origen no necesariamente se suplanta o sustituye. el espectáculo no es arte. y si se suplanta. buscando desesperadamente cualquier clase de estilo auténtico o convincente. no ofrecía esta clase de fundamento para la observación. pero el arte no ha cumplido con su misión en absoluto. En este sentido Hegel pensaba que todo arte era suplantado: la ciencia y la filosofía de ahora en adelante tendrán que ser siempre más fundamentales para las preocupaciones de la humanidad. y haberle reclamado cualquier significancia sistemática hubiera sido ideología pura. La arquitectura de su época estaba en quiebra. y no fue sino hasta el año de la muerte de Hegel (1831) que la danza de las monjas de Robert le Diable reveló las posibilidades —rápidamente puestas en práctica— de un arte dancístico romántico. reducida a explotar un repertorio de formas cuyo significado original se había perdido. . tenía que ser romántico. En los términos de Hegel. pero mero espectáculo al fin y al cabo. siempre fundamenta sus esquemas en algo muy sólido y detenidamente observado en la historia. El que Hegel relegara la arquitectura al pasado corresponde a un hecho histórico. un arte moderno. nada en los días de Hegel sugería que existiera alguna importancia inevitable para un arte dancístico. Aun cuando ninguna civilización avanzada haya tomado la danza como su expresión central. en el lugar y en el tiempo de Hegel. como la arquitectura. es un arte inevitable y básico. ¿no hemos de reconocer que la danza. El ballet d’action de Noverre y sus contemporáneos había recaído rápidamente en el formalismo contra el cual habían protestado. y la danza de la época de Hegel no tenía nada más importante que mostrar que los choreodrammi de Vigano en Milano: espectáculo magnífico. La danza. Hegel no reconocerá ninguna separación entre lo racional y lo real. y que siempre les importará la manera en que lo hacen? Si los orígenes de la danza son prehistóricos e incluso prehumanos. Por consiguiente. un arte vivo. así como un arquitecto le imparte una ligereza ilusoria a la bóveda que sostiene y se confirma por las cargas que se le imponen.

Esta danza. sus rivales y sucesoras. incapaz de brindar otra cosa que no sea el simbolismo más insulso: más seriamente. esta actitud social excluye al ballet del arte y lo confina entre los comercios de lujo. y este ballet es el que aún tipifica el arte de la danza en la mente general.revistadelauniversidad. cuyo cuerpo solo era central como fetiche para el Club de Jockey. Lo que pretendo decir con todo esto es que aún no existe una base accesible sobre la cual desarrollar una filosofía de la danza. por permitirnos publicar su traducción de este texto. Por lo tanto. hasta la Pavlova—. ninguna técnica con semejante desarrollo y ninguna tradición de peso comparable existían en Occidente. 9 Pero ese tipo de “idealismo” no es solo un escapismo débil. únicamente la pueden explicar. ni (aunque solo fuese por los rigores del entrenamiento) era importable de Oriente.unam. el hecho artístico al que correspondía era el culto de la bailarina —desde Marie Taglioni. simbolizado en el amor imposible del hombre por un ser alado.La danza como arte romántico nace en el ballet romántico de París. Los filósofos no pueden inventar ni asignar seriedad. Pero no fue así. el significado interno de ese ballet era el anhelo de lo inalcanzable. pudo haber ganado un lugar póstumo en el sistema hegeliano. y por un tiempo pareció que la única esperanza para que hubiera un arte dancístico serio era repudiar al ballet por completo.php?publicacion=22&art=762&sec=Art%C3 %ADculos#subir . 10 (1981) Agradecemos la amabilidad de la maestra Kena Bastien van der Meer. lejos de reclamar un lugar para el ballet entre las artes. culturalmente prestigiosa e ideológicamente significativa. La asociación con el ballet ha significado el estigma de la enfermedad espiritual. http://www. La idealización de lo femenino es la degradación de la mujer. investigadora del Cenidi-Danza José Limón del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). en las que el espíritu humano encuentra su forma distintiva. Como lo señala Ivor Guest. Y esa base no la pueden inventar los filósofos. inmediatamente después de la muerte de Hegel. y de la bailarina como una mujer guardada o guardable. Por desgracia. una mujer etérea.mx/articulo.