P. 1
historia de la novela gótica

historia de la novela gótica

|Views: 6|Likes:

More info:

Published by: María Del Pilar Eliceche on Nov 12, 2013
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

12/03/2013

pdf

text

original

http://www.cervantesvirtual.com/bib/portal/novelagotica/include/p_historia.

html
:: BUSCADOR

Texto
:: Novela Gótica > Historia

Ir
>> BÚSQUEDA AVANZADA

Histori a
La novela gótica surgió a la sombra de la Inglaterra del Siglo de las Luces, de su neoclasicismo ilustrado, de su desproporcionado culto a la razón, cuando el rechazo a lo sobrenatural, en la vida cotidiana, llevó aparejado, en su propio nacimiento, una férrea condena de su uso literario y estético. Sin embargo, no será hasta el final del Antiguo Régimen cuando aparezcan en nuestro país manifestaciones, más que significativas, de este subgénero. Aunque bien es cierto que existieron conatos anteriores (últimos años del siglo XVIII), estos se intensificaron en plena agonía del género (1764-1820), dejando en el camino una estela de polémicas, descalificaciones, acusaciones de inmoralidad y de desprestigio a una fórmula de escritura demasiado predecible, sobrecargada de elementos tópicos y fielmente ligada a las circunstancias espacio-temporales de su Inglaterra natal. En efecto, la novela gótica, no debemos olvidar, es una creación nacional inglesa, trae consigo el sello originario y solo puede entenderse, por lo mismo, en el seno de este marco espacio-temporal, dado que fuera de estas coordenadas pierde la gran mayoría de sus significaciones primeras y definitorias. Esta férrea estructura formulaica y aquella dependencia casi obligada fueron, en gran parte, las causantes de su temprana muerte aunque, al propio tiempo, las responsables primeras de su posterior resurrección. El éxito abrumador había provocado que, desde su lugar de origen, este género traspasara fronteras para asentarse en otros países que dependían estrechamente de unas circunstancias históricas, sociales y literarias diferentes, y hasta opuestas, a aquellas que lo originaron. La adaptación del género supuso, como era esperable y de acuerdo a las transformaciones inherentes que experimentan los mismos, la modificación de ciertas particularidades de su estricta y rígida estructura formulaica, en función a las circunstancias sociopolíticas que envolvieran a los países receptores; es decir, la cultura donde había nacido este género se diseminó en otras latitudes y fue adquiriendo características propias. De esta manera y aunque el relato gótico quede definido como aquel circunscrito a unas coordenadas determinadas y específicas, no podemos pasar por alto la evolución intrínseca y determinante, al mismo tiempo, para la configuración que experimentan los géneros, pues tal y como los formalistas rusos nos enseñaron «los géneros pueden actualizar su vigencia asumiendo otras formas y funciones, con lo cual se revitalizan y cambian». El género, por tanto, necesitaba de una transferencia que sería más o menos intensa dependiendo del país al que pretendiera adaptarse. Lejos de morir, comenzó una existencia revitalizada en otras literaturas que lo llevarían, en un ir y venir de trasvases, hasta la más cercana actualidad. La proximidad así como un contexto similar al originario provocó que, al menos en algunas de estas literaturas europeas, las modificaciones fueran poco sustanciales. En otras, sin embargo, la situación fue bien distinta. En aquellos países en los que el conservadurismo político, social y religioso imperante era aún demasiado férreo, se dio una profunda y estricta censura hacia todo aquello que recordara, aunque fuera vagamente, este tipo de literatura perniciosa y nociva. Estas bastas consecuencias de la ceguera hacia lo gótico dieciochesco, esta continuada acusación por parte de intelectuales y preceptistas significó, por un lado, que se acabara clasificando a la ficción gótica como trivial o absurda y, al mismo tiempo, se la excluyera, quizás para siempre, del derecho a ser llamada literatura y, por otro, y derivada de esta, en cierta manera, que se consiguiera condenar desde el principio su libertad de difusión, cerrando, con ello, las puertas a muchas otras literaturas europeas. En nuestro caso concreto, la historia de las letras españolas ha negado de manera reiterada la existencia de esta corriente dentro de nuestras fronteras. Un género extranjero, dicen, que apenas pasó de puntillas por aquellos años convulsos e intransigentes de finales del reinado de Fernando VII. Nada más lejos de la realidad, sin embargo porque si toda expresión artística está en consonancia con su época, ¿qué razones explicarían que fueran casi inexistentes en nuestro país?, o, dicho de otra manera, ¿por qué no habrían de existir en el siglo XVIII o en los albores del XIX manifestaciones de lo gótico, si estas se popularizaron en otras literaturas europeas? ¿Cómo, en una época de profundos interrogantes sobre la definición de la naturaleza, no iba a existir más testimonio literario de la dificultad de aprehender su realidad y la complicación que supone asumir la pérdida del viejo orden? ¿Dónde establecer los límites entre lo posible y lo imposible, en un mundo que se dice abierto al progreso y a la razón, pero que no ha sido capaz aún de poner fin a males pasados? Y si estos relatos no son una excepción, sino un síntoma cultural, ¿por qué no buscar entre nuestra enorme producción del período de entresiglos obras que respondan a las características ya analizadas? El estudio y análisis, libres de prejuicios canónicos, demuestran efectivamente que en la España del período de entresiglos el público lector se encontraba familiarizado con un género que ya desde finales del siglo XVIII comenzaba a ser motivo de interés, no solo por parte de los escritores, sino también de los editores, en un momento en que la edición comienza a percibirse como un negocio ventajoso. Las difíciles y complejas circunstancias que existían en España no impidieron su adaptación, como ha defendido la crítica, sino que, por el contrario, contribuyeron, en el proceso de trasferencia, a enriquecer la fórmula de la novela gótica. Es decir, la conciencia de atraso en la adaptación de las ideas europeas condiciona la adaptación de la novela gótica en nuestro país, pero no en el sentido que se juzga, negándole toda capacidad de subsistencia, más bien en la asimilación de su fórmula básica y en la inclusión de nuevos elementos que le son propios, lo que permite hablar de la particularidad hispánica, frente a la forma original, sin arriesgar el juicio de que tanto España como Europa constituyen dos entidades homogéneas y enfrentadas. La lección edificante, el peso de la moral, la exaltación de la religión, pero también la búsqueda incesante de la verosimilitud literaria y del realismo más palmario, así como la presencia constante del elemento macabro se configurarán como nuevas características o elementos estructurales exigidos por la renovada fórmula, que se unen a aquellas fijadas desde los países británicos y que se mantienen inalterables constatando la base de la fórmula que no puede minimizarse hasta tratar de convertir estas novelas en un esquema, casi burlesco, de fantasma irredento y jovencita histérica; es, no solamente una ridiculez y una torpeza, sino que nos encontramos ante afirmaciones indudablemente alejadas de la realidad. La complejidad de la novela gótica viene sustentada tanto en el aparato estructuralcomo en los motivos que originaron su nacimiento. Desde el racionalismo más conservador y terrorífico hasta el horror más irracional, como los dos puntos extremos de un debate social e histórico recogido y problematizado en su seno, la novela gótica busca entonces la sensación del miedo, el éxtasis de lo sublime. El resto de componentes que la estructuran, y fijan inequívocamente su fórmula, dependerán siempre de esta exigencia. Desde este punto de vista, el componente argumental aparecerá dispuesto no en función de los elementos sobrenaturales, sus diferentes manifestaciones o el momento histórico en el que surgen, sino en torno a esta búsqueda incesante del miedo. Un miedo que ahonda en la muerte y lo que hay más allá de esta o en el dolor que brota del sufrimiento más hondo y perturbador, tanto del cuerpo como del espíritu. Ha sido este último, precisamente, uno de los aspectos más olvidados en el análisis de las novelas góticas clásicas. Aquellas primeras interpretaciones del género, en virtud de un esquema reducido a los límites de un castillo, un fantasma, un villano y una dama asustadiza , ha mantenido en un segundo plano esta otra vertiente, este otro horror más profundo que busca en lo prohibido, lo innombrable y lo tabuizado por la sociedad, desestabilizar estructuras y perturbar sosiegos, pero al mismo tiempo pretende sacar a la luz, instintos ocultos en ese lugar de la mente donde el decoro no encuentra su sitio. Porque el fantasma, real o imaginado, es tan necesario al gótico como lo pueden ser las torturas inquisitoriales, las violaciones en todos sus grados o los castigos depravados de personajes enfermos y corrompidos. Al situar al mismo nivel terror y horror, que no es sino, en definitiva, decir miedo a la muerte y miedo al dolor, se amplía la complejidad estructural y temática de la novela gótica y, en consecuencia, el número de novelas que, bajo este apelativo, acabarán por configurar un corpus, en su Inglaterra natal, pero también más allá de sus fronteras y, en esta caso, en el seno de nuestra literatura. Pues, derivado de esta consideración, no solo habremos de buscar el mundo gótico en la pertinente estructura de suspense, sino en las escenas más vivas e impactantes que revelan el efectismo más atroz, de la misma manera que más allá del castillo encantado, como escenario del terror, encontramos, en paralelo con el traslado del ambiente inglés al mediterráneo, un convento o una abadía que se cubren de muerte, de

Toda esta complejidad interna y externa al propio género es el punto de partida que ha supuesto la recuperación del mismo dentro de nuestras fronteras. pero también en todo aquello que aún siendo real y tangible. no pudo resistirse a las mieles del éxito. junto a los preceptos de la teoría burkeana de lo sublime. que facilitó ya no el contacto con el nuevo movimiento gótico. y en Francia. Esto es. Estas primeras obras reflejan el conflicto expreso que heredó la literatura de este período convulso y que no viene sino a responder a la oposición tajante y apenas reconciliable que se dio entre el respeto a las normas ilustradas y los escarceos con la nueva estética que privilegiaba el mundo gótico en su vertiente más terrorífica y funesta.sufrimientos. un sentir profundo clavado en lo más hondo de la conciencia hispánica. conocido. 1788: El castillo misterioso o el huérfano heredero. P. sin embargo. en Inglaterra. 1832. que justificaba la presencia en la narración de todo aquello que representaba el instinto más vil del ser humano. con nuevas necesidades y. 1826. El análisis de las peculiares circunstancias sociales permite confirmar que aquel género en apariencia endeble y prácticamente inédito. (El evangelio en triunfo (1798-1799). 1842). 1882 y 1889). 1785: El subterráneo o las dos hermanas Matilde y Leonor. se potenciaría en la novela gótica en su proceso de transferencia a nuestra literatura. ejemplificada a la perfección en la figura de Mariano de Cabrerizo. la preponderancia de situaciones y escenas macabras o el peso de lo que Guillermo Carnero denomina «lo terrorífico arquitectónico». sombrío y tenebroso que pueda existir tanto en el mundo como en el alma humana. adornando las narraciones con un mayor número de momentos apoteósicos de sangre. años atrás. quien frente a trabas externas y reticencias iniciales. estos primeros contactos demuestran y confirman que el cultivo y el gusto por lo gótico comenzaron a producirse con anterioridad a la oleada de traducciones. 1880. por lo tanto. 1872. An English Romance. 1819. además de ser constatado en el número de lectores y editores. Los primeros contactos tienen que ver con la asimilación de una nueva estética y aparecen representados por un conjunto relativamente amplio de novelas de finales del siglo XVIII que se apoyaron en los tímidos pero firmes ecos que. 1817. Las traducciones. Clara Reeve (The Campion of Virtue. algunos años atrás. para acabar definitivamente por rendirse a las exigencias del público. sino la entrada masiva de las grandes manifestaciones literarias. en lo que a la presencia del elemento trasgresor se refiere. a través de traducciones inglesas y francesas. llegado de Francia. 1817. había sido recuperada en los últimos tiempos gracias a manifestaciones populares como la comedia de magia o la literatura de cordel. de la venta asegurada. de la nueva realidad literaria que irrumpía en nuestras letras. patrocinaban un nuevo movimiento literario. Un análisis exhaustivo demuestra dos realidades hasta este momento negadas o pasadas por alto. 1798: La caverna de Strozzi: 1826. La tendencia a la oscuridad. 1803. con aquella adaptación de 1822. mayor sería la impresión en el lector y mejor se lograría el efecto aleccionador. predominaron las traducciones de la vertiente racionalista. pero también sus seguidores. el mundo irracional también estaría presente en la representación del horror más plausible porque lo irracional se manifiesta. aunque caprichosa y de fuerte hermetismo. revistas o periódicos de la época que dieron cuenta. esencialmente femenino. nuevos hábitos lectores. también existieron clásicos de la novela gótica más irracional que conocieron varias ediciones y no solo El Monje de Lewis. en un presente más cercano. Cuisin (Les Ombres sanglantes. sobre todo. Mas el éxito. 1818 y 1819). bastante abundante si se tienen en cuenta los datos generales de novelas publicadas y de un número amplio de autores. Las particularidades que la novela gótica adquiere dentro de nuestras fronteras son herederas de una censura inquisitorial y gubernamental que. Novela histórica inglesa: 1830. 1787: Luisa o la cabaña en el valle: 1797. sino otros autores malditos como fuera el caso de Ireland y su novela La abadesa. 1837. 1829. Regina Maria Roche (Children of the Abbey. El realismo era algo más que una exigencia. aunque la mayoría de ellas fueron críticas con el género. que todavía condicionaban el mundo artístico ilustrado o la temática neoclásica y los nuevos preceptos estéticos regidos por la sublimidad que inclinan la redacción hacia lo lúgubre. La tarea emprendida por Agustín Pérez Zaragoza deja de ser entonces la de un loco atrevido que. a la vertiente más racional del gótico. verdadera baluarte del género en nuestro país y responsable del llamado gótico racional. o. dichas novelas se debaten a menudo entre los principios dogmáticos de moderación. La noche entretenida (1798) de Juan Idarroc. como sabemos. 1959 1868. 1800: El Cementerio de la Magdalena: 1811. La Eumenia o la Madrileña (1805) de Gaspar Zavala y Zamora). ingleses. Bibliotecas y catálogos demuestra además que el número de obras traducidas que se conocieron en aquel período fue. configurándose como lugares de perversión y crueldades por doquier. El Rodrigo (1793) de Pedro de Montengón. como Harley (The Castle of Mowbray. la presencia constante de la religión. buscando purificar pasiones. más atroz. Regnault-Warin (La Caverne de Strozzi. era esta. aunque a través de referencias parcas y pinceladas varias. digámoslo así. franceses e incluso alemanes. favoreciendo un segundo momento evolutivo. asesinatos o crímenes atroces. 1850). El Valdemaro (1792) y Novelas morales (1804) de Francisco Vicente Martínez Colomer. El nuevo género importando encontró en todo este bagaje literario un camino allanado para asentarse y una predisposición lectora que habría de motivar muchas de sus tramas y salvar muchos de los viejos motivos. Si las circunstancias sociológicas habían favorecido la adaptación. de un conjunto de novelas propiamente góticas. . pero que tampoco pudo oscurecer su trascendencia real. parte de la temática y muchos otros motivos del mundo gótico chocaban con los preceptos exigidos por los teóricos neoclásicos. Pigault-Maubaillarcq (La Famille Wieland. 1827. por tanto. en todo su abanico de posibilidades. 1823. que heredaría muchos de los elementos que habían comenzado a forjarse y consolidarse en esta primera etapa. Aventuras de un español en el Asia (1805) de Jerónimo Martín de Bernardo. Los poetas lúgubres. como el abandono de lo sobrenatural. desde Francia. un estigma que se asumió junto al género. 1839). 1809: La familia de Vieland o los prodigios: 1818. Elisabeth Helme (Louise or The Cottage on the Moor. tal y como era esperable a tenor de la etapa previa. Ann Radcliffe. Las novelas góticas españolas se estructuran de acuerdo a un proceso evolutivo que pasa por tres momentos de adaptación. 1830. se entiende imprescindible para el rastreo de las novelas en nuestro país. Aunque. Harriet Lee ( The Canterbury Tales. La consecuencia sería que las escenas sobrenaturales se desdibujaron y los fantasmas que vagaban por sus páginas encontraban todos una explicación lógica y racional a su «anómalo» comportamiento. catálogos. en lo sobrenatural. al propio tiempo. hasta consolidarse dentro de nuestras fronteras como género autónomo. de lo aceptable. 1831. por su parte. de lo asumible socialmente. Lo macabro. y a lo largo de un período de tiempo relativamente amplio. por tanto. no sin relativa estupefacción. 1797-1805: El asesinato:1835). vinculada a períodos históricos menos conservadores o a leyes o disposiciones más permisivas y transigentes. principio básico de la literatura española. parece evidente. de una fórmula necesaria para que el género se asiente como tal y se universalice. pero también hombres. A mayor colorido en la pintura de estas pasiones. editada en reiteradas ocasiones. especialmente mujeres. más real y. con las primeras manifestaciones novelescas del siglo XVIII. aunque principalmente en aquel. se dejaron sentir en aquellos últimos años de dicho siglo. una tendencia general que se había iniciado ya desde su mismo nacimiento. Sin embargo. La novela gótica tendió. La fijación de una estructura. 1856 y 1878). Galerie funèbre de prodiges…. La Leandra (1797) de Antonio Valladares de Sotomayor. representan el segundo estadio de la adaptación de la ficción gótica. tan del gusto español. 1777: El campeón de la virtud o El Barón Inglés: 1854). Si la novela gótica pretendía pasar el filtro debía sacrificar y dejar en el camino ciertos elementos de su fórmula que se rechazaban y censuraban de manera tajante dentro de nuestra literatura. 1830 y Le Cimetière de la Madelaine. de un nuevo público burgués. 1818. entre otros tantos aspectos. 1828. ou les terreurs des ocupables. 1830 y Galería Fúnebre. El café (1772-1774) de Alejandro Moya. claridad y mesura. Sophia Lee (The Recess. De otro lado. «The German’s Tales». que junto a un pasado oscuro e inquietante se nos abre también un horizonte de posibilidades. A Gothic Story. Fue esta una demanda que supo asumir la nueva industria editorial. en un momento histórico en el que el mercado se abría a nuevas opciones. 1810. no menos importantes fueron las literarias en su papel de fijar y salvar el género. dejó ver también en determinados momentos una apertura al exterior. gozó del favor del público. de la misma manera que la comprensión de la novela gótica como subgénero. en su faceta más macabra. se sustentó en las referencias varias en novelas. en definitiva. 1798: Los niños de la abadía o también tituladaOscar y Amanda o los descendientes de la Abadía: 1808. or A tale of Other Times. y que hicieron las delicias de un público agotado de literatura ejemplar y ensayos políticos. 1821: La poderosa Themis o Los remordimientos de los malvados . traspasa los confines de lo permitido. El emprendedor. A pesar de que no se pueda hablar. probó suerte con un género ignorado en España pero que ya había conocido en nuestro país vecino la gloria. Todos estos elementos encontraron su razón de ser apoyados en la necesaria lección edificante. sin olvidar tampoco. 1820 y Les fantômes nocturnes. Lecturas útiles y entretenidas (1799-1801) de Pablo de Olavide. 1795.

1869. 1799: Etelvina o Historia de la baronesa de Castle Acre: 1806. en los anaqueles de la historia de la literatura. sin duda alguna. en las últimas décadas del Antiguo Régimen. en gran medida por los recelos de sus autores y el desprestigio de nuestra novela. aunque se materializaron especialmente en las primeras manifestaciones románticas y tuvieron continuidad en el mundo naturalista de finales del siglo XIX. La tercera de las etapas recoge. Artículos cortos. Lo demuestra no solo el estudio de los prólogos. lejos de las coordenadas en las que nació. En un momento literario en el que los géneros estaban aún definiendo sus parámetros y fijando sus límites.ac. por otro lado. de obras que pueden ser calificadas. 1843). en tanto que adaptan y reconsideran las primitivas fuentes. vinieron a enriquecer el género.uk/ El Premio Allan Lloyd Smith Monumento a la Crítica Gothic Convocatoria de candidaturas. 1884). Toda este seria de fenómenos y circunstancias complejas provocaron que. evoluciona a través del contacto y de las interferencias entre las diversas literaturas nacionales. no se creó ex nihilo.stir. que vio como las obras que habían sido escritas bajo su fórmula recaían en géneros cercanos como la novela histórica y la novela sentimental. Como un ánima errante. en busca de su redención eterna. fundamental para comprender una línea de herederos que. una y otra vez. aunque estos sean la clave de la nueva interpretación. 1799: La Abadesa o las intrigas inquisitoriales: 1836. la novela gótica vuelve. como novelas góticas. como afirmamos al principio. El éxito de las traducciones animó a un puñado de escritores nacionales a aventurarse en la difícil tarea de escribir novelas góticas. tal y como había propuesto el propio creador del género. aunque trabajos nominados no tienen que haber sido publicado por un miembro de la Asociación. A pesar de que en las traducciones predominó la vertiente racional y conservadora. ou le Secret du Cabinet noir. Sufrieron un profundo proceso de adaptación que se manifiesta en las páginas iniciales. obras originales que han de pasar a englobar el catálogo de producción gótica española. La novela gótica española no pudo surgir como una eclosión repentina. los dos impulsos que escindieron el género en dos vertientes opuestas pero complementarias en su origen: la racional terrorífica que buscar el miedo. Guenard (Hélène et Robert. sino el análisis de las particularidades internas de las novelas. La novela renace así y es leída desde una nueva perspectiva. Encontramos además. que apenas alcanzaron a ser leídas por unos cuantos atrevidos y que tan solo influyeron tímidamente en la novela romántica posterior. Obras originales. más en concreto. es cierto. provocados. +++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ http://www. en los que sus nuevos autores justifican y prestigian su obra. Aunque es cierto que existen vínculos con estas manifestaciones. pero se recompone posteriormente. a manifestarse esperando ocupar. como toda manifestación literaria y artística no es patrimonio de un país. que da rienda suelta a la monstruosidad y que juega con la angustia y el sufrimiento a través de una lección moral bastante debilitada. la de tratar de dar satisfacción a aquellas sombras.iga. así. Nuestra incruenta batalla literaria entonces ha sido y será. The House of FitzAuburne. desde unos objetivos iniciales hasta convertirlas en novelas de terror ejemplarizante. 1837. por tanto. nuestra novela gótica se distanciara de las diferentes literaturas europeas. pero asumió otros elementos del más puro origen español que. La narrativa. en el futuro. historias o acontecimientos del pasado. pero también Horsley (Ethelwina. der grosse Bandit. de nuestra propia literatura el prestigio que le viene siendo negado. basándose en el gusto clásico de los lectores y ayudados por leyendas. capítulos individuales en volúmenes . Bajo esta nueva literatura gótica española subyace la idea de aunar y no enfrentar lo tradicional y lo moderno. presidente fundador de la Asociación gótico internacional. pero sí lo suficientemente revelador. diferente a la de sus países de origen. se adoptó como herencia y pasó a convertirse en patrimonio universal. demuestra otra realidad.1802). siguiendo unos parámetros vinculados al contexto extraliterario. Esta clasificación supone una revisión de otras anteriores. pero asumida como propia. Sin olvidar tampoco los responsables del impulso «irracional». y ahora. el IGA estableció en 2011 un premio de £ 200 que se concederá para una publicación académica considera que tiene avanzado el campo de los estudios góticos. que se recrea en el placer del horror. 1794: Abelino. Como un monumento al Dr. pero mantiene intacta. o el alemán Zschokke (Abällino. todas traspasan los límites de aquellas en aras de una nueva pretensión y con el convencimiento de saberse. aunque adaptada esta a nuestra realidad. hasta la actualidad. y deleitar al lector a través del horror más desmesurado. en muchos aspectos. que no era sino aquella que el público demandaba. escondido tras los pliegues de la veracidad histórica. un conjunto no excesivamente amplio. Allan Lloyd Smith (1945-2010). arrojadas al mundo de las letras por Horace Walpole y sus seguidores. por derecho propio. o los dos padres: Novela francesa : 1818 y 1840 y Les Capucins. 1842. el horror mucho más intenso. pues. desde el prólogo sobre todo. debió ajustarse y obedecer a una serie de leyes de causa y efecto.1831) o Mme. autores de las mismas. En la literatura española se traspasa el modelo inicial. El conjunto de traducciones deben considerarse. 1802:Elena y Roberto. un honroso y merecido descanso. La aportación de la ficción gótica a la historia de nuestras letras. vincular lo europeo a lo español. En definitiva. nominaciones podrán ser presentadas únicamente por los miembros individuales de la IGA. 1848 y 1854). 1801: Los Capuchinos o el secreto del gabinete oscuro: 1837. 1838. ou les Deux Perès. o El gran bandido: 1800. un análisis profundo y apoyado en la fórmula de la novela gótica. sus adaptadores. la gran perdedora fue la novela gótica. los escritores españoles prefirieron recrearse. Horace Walpole. estas líneas sirven para constatar que existió una novela gótica unida a una conciencia de género en nuestro país. a modo de retoques. 1796: El fraile o historia del padre Ambrosio y de la bella Antonia 1821. advertencias o introducciones. dentro de la corriente irracionalista que explora la maldad humana en su vertiente más depravada. pero al mismo tiempo y en una obligada evolución del propio género. la sensación constante de terror. El número fue mayor. El estudio de las mismas revela que estas no pueden considerarse como meras traducciones. a través de prólogos. Que estas palabras sirvan para arrojar luz y recuperar un período y un género olvidado y mal interpretado. A pesar de fundamentarse en unas novelas origen de otros autores y producidas con otros objetivos. y conseguir para ellas. 1970) e Ireland (The Abbess. importada. adaptándola a los preceptos teóricos de moralidad y verosimilitud y a las exigencias del decoro y la cultura. Trabajos nominados pueden ser monografías individuales o multiautor o colecciones de ensayos. no se reduce únicamente a los escenarios o al carácter de algunos personajes en unas cuantas traducciones menores que pasaron de puntillas por el mercado editorial. Lewis (The Monk. or. es cierto. al menos. y la irracionalista que abandona el componente sobrenatural. puede rastrearse.

en Halifax.. Secretario del Premio Allan Lloyd Smith Memorial Crítica Gótico. una presentación. Para la actual ronda de nominaciones. pueden ser consideradas ediciones aunque académicas (es decir. Reino Unido) Web oficial: Stuart Lindsay(Universidad de Stirling.más largos. La Asociación ofrece ayuda financiera para postgraduados dar ponencias en la conferencia en forma de becas para que los participantes interesados pueden competir. La única asociación de este tipo. el arte. a través de e-mail: shelley. Nassr (Sociedad Norteamericana de Estudios sobre Romanticismo). escritores y artistas de todo el mundo que están interesados en cualquier aspecto de la cultura gótica: ficción. Agudos (Association of Canadian College y Profesores Universitarios de Inglés) y ALA (Asociación Americana de Literatura).uk Acerca de IGA Presidentes 2009-11: William Hughes (Bath Spa University) y Andrew Smith (Universidad de Sheffield) Delegado: Monica Germana (Universidad de Westminster. la cultura popular y la tecnología. Vamos a publicar la larga lista en la página web de IGA. Un grupo de ex presidentes evaluará las candidaturas antes de la elaboración de una lista . Lancaster en el Reino Unido. Organizado por | Contáctenos | Miembros Login . El grupo de ex presidentes reservamos el derecho de no proceder a la licitación no debe nominado trabajo cumple los criterios del Premio. los libros publicados en los últimos 24 meses (es decir. Reino Unido) La Asociación gótico internacional reúne profesores. si el autor ganador no está presente) anunció durante la conferencia. en agosto de 2013. ficción y poesía originales no son elegibles. académicos. el cine. artistas.trower @ roehampton.ac. La fecha límite para las nominaciones al premio es el 31 de enero de 2013. anotada y recursos) de los textos góticos. Patrocinado por las instituciones de acogida de toda Europa y América del Norte. Stirling. estudiantes.. La Asociación lleva a cabo una conferencia internacional cada dos años. Vancouver y Montreal en Canadá. Se promueve el estudio y la difusión de información sobre la cultura gótica de mediados del siglo XVIII hasta el momento actual. El grupo de ex presidentes asesorará al Presidente en ejercicio o conjunta-Presidentes de su decisión antes de la conferencia bienal. El Premio Allan Lloyd Smith Memorial se presentará (o. la casa de Horace Walpole en Strawberry Hill (donde comenzó el gótico literario . Alemania.) y Liverpool en el Reino Unido. y. Además. las pequeñas conferencias de un día que tienen un contenido gótico significativa pueden solicitar asistencia en la suscripción de los gastos de la conferencia: los solicitantes seleccionados recibirán hasta $ 100. el IGA hasta ahora se ha reunido en East Anglia. Reino Unido) Asistente de Edición: Emily Alder (Napier University. Por último. el drama. Shelley Trower. en Heidelberg. La próxima conferencia de IGA se llevará a cabo en la Universidad de Surrey en Inglaterra. desde el 1 de enero 2011 al 31 de diciembre 2012) son elegibles. la música. el IGA es elcentro académico para las personas interesadas en un análisis de la gótica. el IGA patrocina sesiones conjuntas con otras organizaciones académicas. Reino Unido) Gothic Estudios Editor: William Hughes (Bath Spa University. más recientemente. nominaciones deben ser enviadas a la Dra. como las barras (Sociedad Británica para el Estudio del Romanticismo). Aix-en-Provence en Francia. la poesía. la arquitectura.

es/info/especulo/numero23/gotica. según el cual la humanidad podía alcanzar. obteniendo así felicidad y virtud perfectas. No todos los pensadores defendían el racionalismo tan vehementemente.http://pendientedemigracion. la naturaleza humana y la sociedad eran terribles para aquellos que creían que el miedo podía ser sublime. La generalización de que el siglo XVIII fue la Edad de la Razón en la cual la . Los filósofos de la Ilustración trataron de eliminar los prejuicios. errores. El renacimiento del gótico fue la expresión emocional.html Literatura gótica Lucía Solaz El término gótico enmarca un estilo de literatura popular surgido en la Inglaterra de finales del siglo XVIII. el conocimiento verdadero y la síntesis armoniosa. sus teorías sobre el conocimiento. habían sido fomentados por un clero egoísta en apoyo a los tiranos. estética y filosófica de la reacción contra el pensamiento dominante de la Ilustración.ucm. El énfasis de la Ilustración en la necesidad de racionalidad. supersticiones y miedos que. Sin embargo. según ellos. mediante el razonamiento adecuado. orden y cordura no podía menos que reconocer la rareza de estos fenómenos en la civilización.

Esplendor en ruinas. atractiva decadencia. Una historia gótica. el misterio y el horror. La sucesión de narrativas góticas que proliferaron entre 1765 y 1820. Deleitándose en lo maligno sobrenatural. frecuentemente derivada de modelos alemanes. la afición por el exceso gótico pronto captaría el interés de los intelectuales británicos. Walpole abrió la puerta a un universo alternativo de terror. El periodo literario gótico temprano dio comienzo con la publicación en 1764 de El castillo de Otranto. reflejo de un subconsciente convulso y desasosegado. reinventando antiguas imágenes de locura. las ruinas. hermoso caos. vampiros. exagera los personajes y las situaciones. se mueve en un marco sobrenatural que facilita el terror. retornaron con fuerza en forma de novelas y poesía gótica. de sentimientos prohibidos y caos sobrenatural. Esta fascinación se extendería al embellecimiento de la muerte propio de la época victoriana. paisajes escarpados y castillos prohibidos habitados por heroínas perseguidas. además de a una atracción hacia la muerte como recargada complacencia en el dolor. Desde sus comienzos. muerte y decadencia. con un nuevo brote a través de la era victoriana (especialmente en la década de 1890) estableció una iconografía que todavía nos es familiar a través del cine: húmedas criptas. de recintos horribles. Dos siglos más tarde. mujeres fatales. los monasterios. . el gótico se impuso como una literatura de estructuras que se derrumban. de Horace Walpole. Los quisquillosos árbitros de la Era de la Razón no encontraron ninguna utilidad a los fantasmas y a las atrocidades sádicas que Shakespeare y sus contemporáneos habían explotado. Robert Blair y Thomas Gray no sólo anticiparon los estados de ánimo y pasiones góticos. reprimidos pero no “muertos”. A pesar de las ideas dominantes de orden y sobriedad. el errabundo de Charles Robert Maturin. doppelgängers y hombres lobo. los ambientes considerados exóticos para el inglés como España o Italia. según la cual la humanidad necesita pasión y temor. La novela gótica (también denominada negra) es sensacionalista. los films de horror se mantendrían fieles a esta tradición. El terror gótico tal y como lo conocemos hoy en día es en gran medida una invención de este periodo. redescubrieron la relación escatológica entre terror y éxtasis. Abundan los vastos bosques oscuros de vegetación excesiva. pero para finales de 1700. Desde esta afición creció una escuela de literatura gótica. estos fantasmas. los lugares solitarios y espantosos que subrayan así los aspectos más grotescos y macabros. quienes expresaron su desagrado hacia la razón. el orden y el sentido común en una mórbida efusión de oscuros versos. una necesidad no satisfecha por el sensato y decoroso arte de la Edad de la Razón. espectáculo espantoso y extravagancia sobrenatural se convirtieron en los rasgos definitorios de una nueva estética gótica que tenía en el alivio de la inanición emocional su meta artística.felicidad humana dependía del dominio de la pasión y de las normas seguras descansa en la otra “media verdad”. la narrativa gótica emergió como una fuerza dominante desde su inicio con Walpole hasta su cenit en 1820 con Melmoth. el gótico trataba de subvertir las normas del racionalismo y del autocontrol apelando a la eterna necesidad humana de elementos inhumanos. sino que reflexionando grandilocuentemente sobre la muerte en medio de las más lóbregas de las localizaciones. melodramática. Estas seis décadas son consideradas por los historiadores literarios como los años góticos en los que una multitud de autores satisfizo los insaciables ansias de terror del público. hombres locos. Las obras de Thomas Parnell. Denunciada por los críticos y devorada por los lectores. villanos satánicos. Edward Young. los personajes y paisajes melancólicos. Los precursores del espíritu gótico los encontramos en los poetas de la “escuela del cementerio” (Graveyard School). de confusión psíquica y social cuya mera existencia había sido negada por el sistema de valores neoclásico.

las connotaciones del término eran todas negativas. Los empresarios teatrales se apropiaron rápidamente de la moda del gótico literario. Walpole no sólo elevó el estatus del adjetivo. además de la detención física. sirvió al objetivo implícito del gótico como una respuesta a la inseguridad política y religiosa de una época agitada. cámaras que se contraían. Los personajes góticos heredaron su naturaleza emocional de Clarissa Harlowe. horripilante novela sobre hipocresía religiosa. grotescas. ciudades. salvajes e ignorantes. De ahí en adelante. Jekyll y Mr. En un contexto artístico. el espacio expone una inteligencia y movilidad malignas y es mentalmente más poderoso que sus ocupantes humanos. efectos acústicos y accesorios sobrenaturales instalados por todo el castillo gótico. La acción gótica solía producirse en localizaciones cerradas donde los lectores se podían sentir tan perdidos y desorientados como los propios personajes.P. una criatura misteriosa que persigue sin piedad a la doncella mientras huye de sus propios impulsos oscuros. las obras góticas confiarían normalmente en decorados situados en un espacio y tiempo remotos para inducir una atmósfera de delicioso terror. En la novela gótica el escenario arquitectónico era esencial en el desarrollo de la trama. Matthew Lewis. Lovelace se convirtió en el prototipo del satánico superhombre de la novela gótica. Describiendo su obra como “una historia gótica”. . “gótico” significaba todo lo que era ofensivo a la belleza clásica. el malvado violador. Desde Walpole hasta el gótico moderno. de mal gusto. Sin embargo. sino que proporcionó una etiqueta para el torrente de narrativa de terror que le seguiría. En 1764. la virgen atormentada. The History of a Young Lady (1748-49). Hyde de R. dado que “gótico” había sido utilizado para denigrar objetos. convirtiendo el secuestro en mental y social. con personajes atrapados por mentes. y de Robert Lovelace. primitivas. también fue el creador de melodramas teatrales como el éxito de 1797 The Castle Spectre. T. presagiando el vínculo entre Frankenstein y Drácula durante el siglo xx. A pesar de esta rica herencia de literatura y melodrama teatral góticos. donde retratos itinerantes. Cada recurso estaba estratégicamente situado para intensificar la atmósfera de miedo. La importancia fundamental de la atmósfera es un elemento que se trasladará al cine de tendencia gótica y expresionista. especialmente la polarización del bien y el mal en una doncella y un villano. la principal inspiración teatral vendría de la mano del Frankenstein de Mary Shelley y El vampiro de John Polidori. autor de El monje. Fue vital para el éxito del gótico alguna forma de entrampamiento por una arquitectura orgánica o animada. los cineastas británicos fueron notablemente lentos a la hora de perfeccionar un cine gótico equivalente hasta la emergencia de la Hammer a mediados de 1950. familias y estructuras sociales obsesionadas. El empleo de Walpole de la palabra “gótico” en el subtítulo de su novela fue una descripción que pretendía impresionar y excitar a su audiencia. metáfora central de toda la ficción gótica. Cooke alcanzó la fama por interpretar al vampiro y al monstruo en la misma noche. extrañeza. El vampiro de James Robinson Planche se estrenó en 1820 y Presumption or The Fate of Frankenstein de Richard Brinsley Peake en 1823. Esta figura nunca es completamente malvada. paredes tumefactas o amenazas por parte de otros objetos. donde los decorados construyen sombras para sugerir espacios y estados de ánimo. algo feo por su desproporción y grotesco por su carencia de gracia unitaria. sin forma. El principal mecanismo de la trama gótica era un decorado sistema de artefactos arquitectónicos. ordinarias. personas y actitudes consideradas bárbaras. Stevenson. La caracterización gótica. tiene su origen en la novela de Samuel Richardson Clarissa.L. armaduras peregrinas y otros objetos inorgánicos o inanimados se comportaban de modo humano. La popularidad del terror escénico británico culminó en 1888 con la llegada a Londres de una adaptación americana de El extraño caso del Dr.El recinto fatal. El espacio gótico fue modificado más tarde para adaptarse a las especiales preocupaciones de los lectores victorianos. impotencia y peligro sobrenatural.

El gótico polémico: varios escritores con conciencia social transformaron la novela gótica popular en un instrumento de protesta social. pero deseaba elevar su nivel artístico. la narrativa gótica psicológica de calidad intelectual seria mantuvo la buena salud del gótico durante la década de 1820. miedos. muy baratos. El gótico fue madurando y en las décadas de 1778 y 1780 siguió dos líneas de desarrollo. Los exteriores estaban caracterizados por sublimes pero terribles paisajes. Un decorado sensacionalista. Las novelas por entregas: numerosísimos fascículos de horror. La parodia o sátira gótica: el absurdo exceso del gótico estimuló dos clases de parodia o sátira. 1823). intentaba erradicar el gótico y . Sus interiores se distinguían por un tono de alta agitación. Radcliffe. Las imitaciones de estos dos autores abarrotaron pronto las librerías. Lo sobrenatural es siempre maligno e incontrolable. asustar y emocionar al lector más allá de su memoria racional. La sátira destructiva. activando los oscuros sueños de muchos grandes escritores que se volvieron hacia el gótico para realzar el carácter trágico de su arte. por el contrario. frecuentemente nocturnos o subterráneos. Un ejemplo lo encontramos en la mencionada Presumption or The Fate of Frankenstein (Richard Brinsley Peake. con una extensión de entre 36 y 72 páginas y que variaban enormemente en calidad artística. 4. 3. Estas tendencias se pueden apreciar en las novelas de dos de las figuras más importantes de la escuela gótica: el audaz Matthew Lewis y la más conservadora Ann Radcliffe. En contraste con la escasa validez de las populares novelas por entregas. euforia poco natural y desesperación. especialmente de los trabajos de A. Este es el caso de la novelas de Dickens y de las hermanas Brontë. dramaturgia espectacular.sino que es un “atormentado atormentador” hacia el cual la heroína se siente misteriosamente atraída. efectos melodramáticos reproducidos mecánicamente y diálogos operísticos concedieron a las piezas teatrales góticas un periodo de popularidad y de atractivo audiovisual al mismo nivel que las novelas góticas. tormentas falsificadas. ansiedades no resueltas. La riqueza simbólica y filosófica de estas novelas góticas indica el papel principal que desempeñaría el goticismo durante el siglo XIX. Frankenstein de Mary Shelley. una que continuaba el espíritu subversivo de Walpole y otra línea más conservadora. impresionar. horrorizar. El gótico polémico intentaba edificar además de horrorizar a los lectores combinando el terror gótico con una ideología radical para despertar la conciencia social y cambiar las opiniones de los lectores sobre ciertos asuntos. Melmoth el errabundo de Maturin y Memorias privadas y confesiones de un pecador justificado de James Hogg demostraron el trágico potencial del gótico y dieron una pista sobre la clase de sofisticación psicológica y metafísica que marcaría las obras de Hawthorne y Le Fanu. 5. Durante el periodo comprendido entre 1820 y 1896 encontramos distintos tipos de gótico: 1. empleando los decorados y situaciones góticas para llamar la atención sobre horrores sociales o políticos tales como las leyes injustas o la lamentable situación de la mujer. La confinación en de un castillo encantado se convierte en detención dentro de una sociedad que niega la libertad y la identidad individuales. El drama gótico: muchas obras de teatro eran adaptaciones condensadas de novelas. La alta (o pura) novela gótica. La parodia crítica o correctiva aceptaba el gótico. 2. trataba de aterrorizar. doméstica y didáctica. como El monje de Lewis.

Dentro de esta línea encontramos Los elixires del Diablo de E. es un buen ejemplo de parodia correctiva. El gótico de este periodo tomó una dirección introspectiva en cuentos de enterramientos prematuros o del miedo a ellos. los cuentos de terror de la época victoriana demostrarían la elasticidad del gótico adaptando muchos de sus temas y rasgos formales. Con la subjetivización del terror gótico se hizo más difícil identificar y afrontar la maldad. En los relatos de terror de 1825 a 1896 los espectros y monstruos se fueron trasladando gradualmente a la psique. sótanos y áticos. el malvado del .A. oscuras calles urbanas. Hoffmann (1815). Novelistas como Dickens en Inglaterra y Hawthorne en Estados Unidos escogieron a menudo la narración breve como vehículo para sus cuentos de terror. los demonios interiores. Como señala Julia Briggs. la mayoría de los escritores de la época descubrirían el valor de la brevedad inherente al cuento de terror. obras obsesionadas con transformaciones bestiales o la pérdida de la racionalidad y narraciones fantasmales que introducían temas sobre dudas teológicas y confusión erótica. adaptándose a las preocupaciones de su época liberando. la novela histórica. 6. Aunque la narración gótica se continuaría escribiendo y leyendo en forma de largas novelas en varios volúmenes. “un terror que es efectivo durante treinta páginas rara vez puede ser sostenido en trescientas. El gótico posterior a 1820 retuvo los recursos. A excepción del vampiro. Edgar Allan Poe. El tema del doble o doppelgänger se convirtió en la fórmula más popular del periodo y el encuentro con la bestia interior se puede apreciar brillantemente en relatos como Memorias privadas y confesiones de un pecador justificado de James Hogg. incluyendo un proletariado cada vez más numeroso. salones. cuando el goticismo fue subsumido por la historia de fantasmas. Fantasmas sangrientos. de Jane Austen.reemplazarlo con una narrativa realista y plausible. que añadió al lenguaje e imaginería gótica sus propias obsesiones. Hyde de Stevenson y El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde. En lugar de escapar del gótico temprano. limitó casi toda su producción gótica a la narrativa breve al tiempo que insistía en la necesidad artística de la brevedad en sus escritos críticos. como es el caso de la novela del marqués de Sade Justine (1791). los lugares y los miedos a lo desconocido y a lo no conocible. Cada uno de estos tipos de gótico temprano florecería de nuevo en la segunda mitad del siglo XIX. historias relacionadas con el temor a la locura. La novela gótica alemana (Schauerroman) o “novela de escalofrío” influenció la narrativa de terror inglesa con lo inmoderado de sus elementos sobrenaturales y sus descarados horrores. Dado que la audiencia era predominantemente de clase media. La novela gótica francesa (roman noir) reflejó los horrores políticos y religiosos precipitados por la Revolución francesa. más que los demonios exteriores.T. Las localizaciones góticas tradicionales (la Europa del Este durante una imaginaria Edad Media) dejaron paso a los ambientes más familiares de las granjas. El extraño caso del Dr. cuerpos ambulatorios y relaciones sexuales con demonios eran sucesos frecuentes en la Schauerroman.”1 La disponibilidad de publicaciones periódicas especializadas en el cuento de terror y las editoriales de literatura pulp saciaron la demanda de una audiencia en expansión. Jekyll y Mr. dado que ésta reside profundamente en nuestro propio interior. las casas de campo. la novela de detectives y las novelas por entregas. La confluencia de la bondad y la maldad en el mismo personaje sugiere un cambio en la naturaleza del villano gótico. El gótico en forma serializada se ajustaba a los gustos de varias clases sociales. los fantasmas operaban frecuentemente en hogares de clase media. La abadía de Northanger (1818). 7.

Las escritoras se sintieron atraídas por el gótico no sólo porque deseaban satisfacer una fascinación sentimental hacia la muerte y la decadencia.relato gótico de la época victoriana conserva la naturaleza de ángel caído heredada de la figura del atormentador atormentado de la novela gótica del siglo XVIII. Londres. Joyce Carol Oates. muchas novelas góticas justificaban la actividad. aunque la vitalidad del horror gótico en este siglo se debe en gran medida a su popularidad cinematográfica. la obediencia y la ignorancia femenina. se muestra interiorizado en el gótico en general. Edwards. 1977. Un miedo fundamental que asedió a las mujeres. tanto masculinas como femeninas. a la desintegración de las familias. Las obras góticas americanas erigirían sus propias versiones del castillo encantado en sus imágenes de una civilización insegura. 10. expresan sentimientos constreñidos y oprimidos por las leyes y prácticas sociales y abordan imperativos psicológicos.H. “más como nosotros”. Londres. Charlote Perkins Gilman. Faber. el miedo a la incompetencia social y sexual. Uno de los maestros del género. como el Roger Chillingworth de La letra escarlata de Hawthorne o el Heathcliff de Cumbres Borrascosas de Emily Brontë. Charlotte Perkins Gilman y Luisa May Alcott. Vernon Lee. p. John Buchan y Evelyn Waugh. Angela Carter y Lisa Tuttle. . sino también porque el gótico ofrecía una vía de dramatización de los peligros de la condición de la mujer en un mundo de hombres. Las tensiones en las novelas góticas son claras reacciones a un orden conocido. citando a Ann Radcliffe. Para escritoras como Margaret Oliphant. Las escritoras góticas se centraron en la figura de la doncella perseguida y confinada. las hermanas Brontë. al tiempo que encontraba en el cine un nuevo y poderoso medio de expresión. Mark Jankovich 2. La liberación de estos miedos dio lugar a una rica tradición de escritoras dentro del género gótico. Todas la variedades de gótico americano. H. Mary Shelley. el gótico continuó ensombreciendo el progreso de la modernidad y fue admirado por autores tan distintos como D. comparten un rasgo en común: la inclinación a explorar y exponer el lado oscuro de la experiencia americana y sus terribles ironías morales. especialmente en el encarcelamiento marital y en la persecución por un autoritario familiar masculino. Sin embargo. La reacción contra los valores victorianos expresados por Lytton Strachey en Victorianos eminentes (1918) desprestigió un nuevo renacimiento de la arquitectura gótica y su equivalente literario. al desorden psíquico y social. Esta ambivalencia interiorizada hacia la mujer llevó a sentimientos de autorepugnancia y miedo hacia una misma más que a miedos hacia algo exterior. [2] JANKOVICH. el gótico se convirtió en un texto político autorizado. NOTAS: [1] BRIGGS. p. antes incluso del impacto a finales de los años veinte del texto denigratorio de Kenneth Clark The Gothic Revival. Batsford. 1992. 20. Lovecraft introdujo el mito gótico en el siglo veinte. a las contradicciones y conflictos ontológicos y un vivo sentimiento de soledad y carencia de hogar. especialmente la desolación acarreada por el progreso. Amelia B. Los principales temas serían el terror a uno mismo. Lawrence. afirma que más que alentar la pasividad. la división racial y el temor a fracasar en una cultura que tanto enfatiza el éxito. la desobediencia y la persecución del conocimiento en sus personajes femeninos. Julia: Night Visitors: The Rise and Fall of the English Ghost Story. emocionales y físicos.P. Mark: Horror. Esta humanización convierte el malvado gótico en un personaje más vulnerable.

DAVENPORT-HINES.com/2008/07/11/la-literatura-gotica-caracteristicas/ LA LITERATURA GÓTICA: CARACTERÍSTICAS FUENTE: ESPACIO LIBROS. Evil and Ruin. el hombre creía que era capaz de explicarlo todo mediante la razón. y está preparando para la misma colección “Guía para ver y analizar: La parada de los monstruos. © Lucía Solaz Espéculo. Valencia/Barcelona.): Fantasy and Horror: a Critical and Historical Guide to Literature. Actualmente está concluyendo su tesis doctoral sobre “Tim Burton y la construcción del espacio fantástico” en la Universidad de Valencia. 2001. Sin embargo.html 2003 literaturaylengua. Revista de estudios literarios.). Film. La literatura de estos años está plagada de ensayos filosóficos y de novelas de costumbres que reflejaban la realidad. Jane Eyrede Charlotte Brontë. 1999. historias que incluyen elementos mágicos. Lo intrincado de estos. Fourth Estate. conocido como el de la Ilustración. en el último tercio de siglo surge en Inglaterra una nueva corriente que pondrá los cimientos del próximo Romanticismo: esto es el Gótico. Routledge. TV. SM En el siglo XVIII. Las obras de terror gótico también son llamadas historias de fantasmas. de Tod Browning”. 1996. Fred: Gothic. mansión o abadía de este estilo arquitectónico. llenos de pasadizos. Illustration. Universidad Complutense de Madrid El URL de este documento es http://www. etc. aunque casi todos los autores del Romanticismo del XIX volvieron su mirada hacia él. de Tim Burton” Ed. ED. El goticismo decayó a finales del siglo XIX con la irrupción del positivismo. BOTTING. The Scarecrow Press. Richard: Gothic: Four Hundred Years of Excess. o bien la acción tenía lugar en un castillo. Lanham. Londres.es/info/especulo/numero23/gotica. Londres y Nueva York. huecos oscuros y habitaciones deshabitadas se prestaba a crear ambientes inquietantes. . [ad] En términos estrictos. Horror. 1998. poniendo en tela de juicio lo que es real y lo que no. fantasmales y de terror. el Gótico se extendió desde 1765 hasta 1820 aproximadamente. Lucía Solaz es Licenciada en Ciencias de la Información. Ha publicado “Guía para ver y analizar: Pesadilla antes de Navidad. El adjetivo gótico se usa porque muchas de las historias se enmarcaban en la época medieval. inspirando algunas de sus obras más famosas (Drácula de Stoker’.OTRA BIBLIOGRAFÍA: BARRON. Neil (ed.ucm. que promulgaba una explicación científica para todo. Frankenstein de Mary Shelley. El fantasma de Canterville de Oscar Wilde. Radio and the Internet . Nau Llibres/Octaedro.

mazmorras. El amor también es un rasgo imprescindible. donde los sobrenatural es palpable y se hace una detallada descripción de ambientes y de sucesos brutales que golpean al lector y lo sobrecogen. la localización en estas narraciones es protagonista del suspense. casonas vacías. espectros. pero con buen gusto. A veces. goznes chirriantes. Personajes dominados por sus pasiones. De hecho. El mundo de los sueños y las pesadillas también tiene un lugar relevante por la alternancia entre realidad e irrealidad. Bécquer). castigados por la culpa. Elementos escenográficos llamativos: luces y sombras. y de horror (Lewis). animales exóticos. los personajes reaccionan a situaciones extremas y el empleo de lo fantástico es moderado. también de alto linaje. manuscritos ocultos. siempre atractivos. que intentará salvarla del terror. las cuales cuentan cosas espeluznantes. Los protagonistas suelen tener nombres extranjeros muy rimbombantes. Aparición de cadáveres. de terror (Radcliffe). granjas abandonadas. inteligentes y enigmáticos. Habitualmente aparece un noble malvado que simboliza el peligro y una doncella inocente perseguida por él. . Algunos estudiosos distinguen en el género entre obras históricas (de autores como Walpole. ruidos extraños. El marco suelen ser épocas pasadas o inexistentes que alejan al lector del presente. el héroe valeroso. calles oscuras.Otras características del género son:          Las localizaciones góticas son fundamentales: bosques sombríos. criptas… Las descripciones son abudantes para crear una atmósfera que acongoje al lector. etc. Viajes en el tiempo o en el espacio. En contrapunto. muertos vivientes y otros elementos sobrenaturales. Irving. Algunos autores eligieron la Europa del Este como marco de sus obras.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->