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Ezequiel Ander-Egg piety Gel ANIMADOR Soe OCU e an LUMEN HVMANITAS Ezequicl Ander-Egg Perfil del animador socio-cultural Grupo Editorial Lumen Hvmanitas Buenos Aires - México Cotecci6n Politica, servicios y trabajo social Direccidn: Hecquiel Ander-Epp Direecin editorial: Sela Sierra Ander gg, Brequiel Pedi del artimador socio-cultural — Lumen lvingnitas, 2005, 128 p. : 22x15 cm. (Politica, serv eal, - Buenos Aires; ¥ trabajo social) ISBN 987-00.0500-4 1. Servicia Social. 2. Animudores-Suciocullarites. 1 Titulo CDD 793.2 No esta permitida la ceproduccién total o parcial de este libro, ni su tratamien- to informiticn, ni su transmisidn de ninguna forma, ya sca clectrénica, mecdnica, por fotocopia, por registra u otras mérodos, mi cualquier comuni- cacidn piblica por sisternas alimbricus 0 inakitubriees, comprendida la pucs- ta a disposicién del piblice de ta obra de tal forma que los miembros del pOblico pnedan acceder a esta obra desde el lugar y eu el momento que cada uno clija, 6 por otros medios, sin cl permixu previe y por eserite del editor, © Lditorial Diswibuidora Lumen SRL, 2005. Grupo Editorial Lumen Viarnonte 1674, (CMOS5ABBR) Buenos Aires, Repdblica Argentina 4373-1414 (lineas rotativas) + [ax (54-11) 4375-0453 Femail; editoria! @lumen,com.ar hiepiwwwilmen.com.ar Hecho el depésito que previene fa ley 11,723 Todos los derechos reservados LIBRO DE EDICIGN ARGENTINA PRINTED IN ARGENTINA - SUMARIO A mode do prdlaga Cap. 1.— LOS TRABAJAGORES DE LA CULTURA COMO NUEVOS AGENTES DE LA ACCION CULTURAL 1. Los cambios producides en y por ia politica cuttural; la aparicién da las agentes de la accién cultural. 2. La formacidn de recurses humanos para ¢! desarrolio ‘cultural. 3, Log agentes de une politica cultural: * ios animadores * log administradoras * los investigadores 4. Categorias de animadores socig-culturales: un esbozo de tipalegia. Cap. 2.— EL PERFIL DEL ANIMADOR SOCIO-CULTURAL . Garacteristicas que tiene la practica del ejarcicio dala animacién. 2, ,Cualquier persona puede ser animador? {Qué son mae importantes, las cuaiidadas personalas ¢ las condiclo- nae intelectuales? Cualidades de los animadores socio-culturales. 4 jAnimador y/o militanie? ? Cap. 9.—. FOAMACION DE ANIMADORES Y FORMACION PARA LA ANIMACION 1. Algunas «ovestiones disputadas- o problemas nc resust- tes en lo referents ala formacion de animadores. 2. Qué debe conoeer y qué debe saber hacer un anima- der socio-cultural. 13 3. Motodologia de la formacion. 4. Nivelas da formacién. 5. Nusstras propuestas para la formacidn d@ recursos hu- manos para ef desarrollo cultural. ANEXO: 4 Experlenciaa de formacién de animadores socio-culturales: * Experiencia francesa * Dos experiencias espafiolas: — .CIAG — AGAST * Venezuela: ef CLACDEG * Dos experiencias mexicanas: — La Universidad de Sinaloa. — LaDirecaién General de Promocién Cultural de fa SEP + El comienzé do dos expsriencias argentinas: — CEHASS — FUNDACER Cuadro de andlisis para 6] estudio dé oases sobre ta formacion de administraderes y anlmadorea socio-culturales. Cada vez $¢ habla mas de animacion cultural, o bien de animacitn socio- cultural... No cabe duda que las actividades de ani- macidn existe: muchas personas realizan estetipo de ta- reas, otros se ganan la vida con la eje- ost cién de las mis- om , luega: los ani- madores éxisten. Pero esta consiatecién no basta, tenemos que preguntar- hos, 2qué 6s un animacior socio-cultural?, o si se quiere formu: lar la pregunta con un lenguaje mas téenico: gcual es el pertil del animador socio-cultural?... Si resulta dificit definir la anima- cién, las dificultades se multiplican al querer trazar el perfil del animador socio-cuftural; serfa poco serio abordar el tama élu- diendo sus limitaciones. Como complemente de otros libros (#} sobre animacion, an (4) - Metocoiegta y préctica de ts animacidn sookstullural. — aQue es ta animaciin sociocultural? — 44 politica cultural @ nivel municipal. — ba paiotiea de ia animacion socio-cutturat. — EF ixiea ae! animador. — Cultura y teacgeiia: apuates pea une politica cultural en América Latina. 15 éste queremos acercarnos al problema planteado. Su propésito central es explorar en torneo a las principales facetas y aspecitos que pueden ayudar a establecer el perfil de un animador socio- cultural. Por lo que se refiere a su contenido, nos ha parecido bien presentar el libro, con una serie de consideraciones en torno a tres grandes cusstiones: 1. Los trabajadores de fa cultura como nuevos agentes de la accién cultural. 2. EE perfil del animador socio-cultural. 3. Formacidn de animacores y formacion para la animacién. Con este, naturalmente, no pretendemos haber dado una respuesta al problema planteada. Sin embargo, creemos haber aportado algunos elementos para la reflexion... ¥ aste libro. no 65 otra cosa que reflexiones escritas al hilo y al calor de nues- tras propias actividades, a modo de unos apuntes provisionales que indican un caming y una blisqueda. ezequlel ander-eqg SAN ISIDRO, marzo de 1987 PERFIL DEL ANIMADOR Seok peste Utada oy ba tenlided eR er Toit LOS FRABAJADORES DE LA CULTURA COMO NUEVOS AGENTES DE LA ACCION CULTURAL song cam DOF Is poses Bl Othe; at id, Tsien aeition Cuitueal ai S ory Of culty’ Wentes apa. de tyne i ; : ; i 1. LOS CAMBIOS PRODUCIDOS EN Y POR LA POLITICA CULTURAL; LA APARICION DE LOS AGENTES DE LA ACCION CULTURAL Qurante sigios tas actividades culturales, ya sea en su rea- lizacion 9 en su goce y disfrute, estuvieron en manos de aque- llos que eran los privilegiados ge la cultura, entendiéndose la cultura como una forma de refinamiento personal, social y artis- tico. Ahora bien, mientras la cultura fue concebida come con- junto de saberes ¥ conocimientos agerca de «ngsas superigress, slo podian ser agentes culturales quienes eran poseedores de @s08 saberes y conocimientos. Hoy es aceptado de manera bestante generalizada ef dere- cho a la cultura. La inclusion de! mismo en la Declaracion de los Derechos Humanos Io pusc en evidencia. «Toda persona tie- ne el derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participat en ef progresa cientifica y en los beneficios que de é! resultane, Sin embargo, la aceptacicn de que ia cultura es un derecho de todos, no ha permitide superar la situacion existente, lo que hace que, en ta préectica, sea todavia un privilegio de pocos. ‘Como consecuencia de aste y otros factores, se fue conii- gurando un nuevo enfoque y preacupacidn en la politica cultu- ral. La operacionalizagiGn de esta renavacdion de la acelin eultural dio lugar a la aparici6n de nyevos actores del desarro- Ito cultural. Tanto la progresiva intervencién del Estado en la po- jitica cultural (nacién, provincias y municipios), camo el prota: gonisrro de organizaciones no gubarnamentales en 41 procesa 18 de desarrollo cultural, ha evade a une creciante incorporacion de nuevos agentes qué tienon por funcién dar contenido ¥ vir gencia real al derecho a la cultura, Se explica de esta manera, fa disminucion de la influencia de los ymandarines de la cuttu- ra» ¥ le aparicion dé los animadores: socio-culiurales, los edusa- dores populares ¥ los. promotores sociales cone agentes qué realizan acciones guiturales que Hegan a seclores antes exclui- dos de la actividad cultural. Ahora bien, 1a irrupsiéa de estos nuevos agentes dentro del proceso de desarrollo cultural, produjo un gaeudimienta én ei mundo amomiado de la cultura de élite, ¥ desbordé los sauces tradicionales de la accidn cultural, en dos niveles diterentes: por ei tipo de programas que se promueven y porla amplitud de los. destinatarios de los mismos, Ya no se trata de aumenter el nd- mero de personas que van al teatro oa los museos, 0 de produ- cir tales o cuales bienes ‘cuituralas o artisticas por parte de una. élite cultural, sino de crear las condiciones para que la gente disponga de meadios para poder desarrollar su propia cuftura de acuerdo a sus necesidades ¥ preocupaciones.* Todo esto, ligada a olros factores dal cambio social, eco- némico y politico praducide en los ditimos aiios, ha provocada una nueva dindmica guitural que tiende a liperar a la gente del corsé de ka cultura elitista, Ho porque la poseyese, sing porque la concepeion vigente de la cultura hacia que mucha gente 6¢ aintiase «incultae frente a la oferta, ‘cultural existente, pocas ve- cas dirigida a amplios sectores de poblacién. Libres de una idea ¥ una practica, contorme 4 la cual la pro- duccion, distripucién ¥ distrute de la cultura, queda reservada. auna minora privilegiada, la gante ha ido dascubriende la fal- sedad dela dicotomie de -cultas & sineultos que ka, cultura ofi- cial le habla angeflado. Aun cuande quede todavia un largo camine por recorrer, 5¢ ha producido un cambio radical de pers: pectiva. Existe ia intancin faveces himitada. a ka grandielocuen- cla de las declaraciones fo! males) de facilitar 2. todas (individuos, grupos ¥ comunidades) |e posibilidad de participar mas activa: mente en la vida cultural. Y aunque todavia estas propuestas sean mas intenciones que hachos 0 realizaciones concretas, 58 ha producide un cambio. Dejada a un lado la concepcian clitista de la cultura, un ras- go tipico de 1a actual politica cu itural es el de fender a que cada Fn) persona llegue a ser protagonista de su propio desarrollo cultu- yal. En ese contéxto y perspectiva aparecen los nuevos a tes de fa accién cultural, o como algunos prefisren denominarlos, los trabajadores de [a cultura o trabajadores culturales, 2, LA FOAMACION DE RECURSOS HUMANOS PARA EL DESARROLLO CULTURAL Sief desarroio cultural esta Hamado a desem- Peflar un papel decisive er las politicas nacio- ales de dasarraiia, resulta idgico gute debe disponer de fos recursos @ insirumentos ade- euados para su accidn. Americacuit, 1978 Slendo ya un hecho generalizado el desarrollo desuna poll- tica cultural, esto ha llevado aparsjado la necesidad de contar ‘Con recursos humanos capacitadas para et trabajo cultural (es- pecialmente en el campo de Ja administracién y de Ja promo- ¢ién o animacion socic-cultural). Sin embargo, dentro de este requerimiento, como se hizo referencia en la Conterencia Inter- qgubernamental sobre Palitica Cultural de los paises latinoame- ricanos y del Caribe, «la ausencia de recursos humanos suli- cientes, cuantitativamente o cualitativamants, acaso sea 4! fac- tor limitativa mas serio para la formulacién y aplicacién de las politicas de desarrollo cultural, exigiendo de las organismos com- petentes el planeamiento y eiecucion de extensos programas de capacitacion cultural (1) De este modo, la formacién de recursos humanos para el desarrollo cultural, figura entre las prioridades de cualquier po- Kitica de desarrollo culturat. Tanto es asi, que la Conferencia an- tes mencionada reconocid que +e! sector cultural no dispone fa regién del suficiente personal para la aplicacion de las politi- cas culturales nacicnales y de institucionés aspacializadass, Al respecto se destacé también «que la cantidad y diversidad de actividades y disciplinas qua competen a ta accién cultural re- velan la amplitud da las nacesidades de personal especializada en los diferentes campos dé la conservacion, creacion, difusién, 24 administracion y animacién culturales», Por estos motivos se re- comendd expresamente (rec. n.° 39) a tedos los Estados miem- bros la formacién de recursos humanos, especialmente de administradores, animadores y conservadores del patrimonio cultural. Sin embarge, como ocurre con demasiada frecuencia, ias propuestas que se presentan én las reuniones internacionales, aungué s6an firmadas por los representantes de tos gobisrnos, suelen quedar én los buenos proposites. La Conferencia Inter- gubernamental a la que hemos hecho referencia, se llevé a ca- bo en 1978, a pssar de la urgencia y necesidad que alli se destaco acerca de la necesidad d@ formar recursos humanos para el desarrollo cultural, plede decirse que salvo experien- cias muy aisladas, la termacidn de ios trabajadores de la cultu- ra, 8@ limita a algunos cursillos, talleres, seminarios y encuantras, frecuentemente desconectados unos de otros, Todo esto nos re- vela, como decia Garcia Prince, una «falta de conciencia 6 in- comprensién acerca de fa importancia de este tipo de personal que ce él tiene al sector, en cualquier programa de transforma- In renovada de ia accién cultural» (2). Esta 66 Ja éituacisn: el trabajo cultural necesita de trabaja- dores dela cultura. Obvio, pero no tanto: algunos parecen pen- sar (y actdan de acuerdo a allo) que para el trabajo cultural basta con haber hecho algo en alguna de las dreas artisticas. Y asi tenemos a veces, que personas que se han dastacado en de- tecminados Ambitos de las actividades artistico/culturales, nen una actuacién jamentable como responsables de programas culturales. Urge, en este sentido, pasar de las declaraciones a la pras- tica, 68 décir, a la réalizacion de programas de formacion de tra- bajadoras dea ia cultura. Como en este libro queremas referimos de manera particular al perfil de! animador socio-cultural, recu- rrimos una vez mas a las conclusiones dé la reunion de Bogota, en la que se afirma que, «dentro de las diversas categorias de recursos humanos requerides para la accion cultural, quizis sea la de los animadores socio-culturales la que menor atancién ha. recibido por parte de los paises de la regidn... Cabe mas bien decir a este respecte que la mayoria de los paises de la regién atraviesan en la materia una fase puramente experimentale (3); fase experimental, agregamos nosotros, que 6 ha prolongado casi una década_ 22 3. LOS AGENTES DE UNA POLITICA CULTURAL En la-realizacion de una pelitica cultural, intervienen tes agentes diferentes: « los animadores + los administraderes * los invastigadoras De esta breve presentacian 5e infiere que la realizacion de una politica cultural presupene Ja actuacién de tres factores 0 elementos principales, en cuanto agentes de accién. Dé cada uno de ellos haremos una breve referencia. Los animaderes Al hablar de los nuevos agentes del desarrollo cultural, uno de ellos —los animadores— aparace con una fuerza particular y una importancia creciente, al mismo tiempo que tiene un rol polifacético y difuso... Dillcil, resulta, pues, establecer cudles son las roles y funciones de los animadores. Cada vez que se iniantan sistematizar los diferentgs aspac- tos de la animacién socio-cultural, siempre nos encontramos que por ser ésta una actividad multiple y pluridimensional, da algun mode omnipresente e inaccesible ean casi todas las acciones cul- turales, hay dificuades para perlilar una explicacion sistemat- ca de las funciones de los animadores, Dificultad que hay que buscar, en parté, 6n 41 hecho del perfil mas o manos vaporoso dal animader socio-cultural al que ya hemos aludido... Camo io- do al libro estd destinada a fos animadores, aqui nos limitamos a esta referencia. Los administradores Correspende a los administradores culturales —tal como ta denominacién lo indica— atender a los aspectos administrativos- cantables de tos servicios culturales. Asi, por ejemplo, un biblio- tecario, un conservador da mused, el director de una casa de culiura, un director municipal de cultura, etc., todos ellos son administradores de programas cutturales. Estas tareas adminis- trativas —obvio es consignarlo— son necasarias para la reali- zacién de actividades culturales institucionalizadas. Mas aun, 6s dé importancia fundamental contar con buenos administra dores culturales, para realizar una buena politica cultural. Mu- chas de las deficiencias o limitaciones que se encuentran en las incipientes politicas culturales (de nivel nacional, provincial y mu- nicipa!) que se conirontan en nuestros pa/ses, son consecuer- cia de no contar con administradores culturales. Hablar de adiministeacicn cultural, para algunos resulta ex- trafio, hasta escandaloso, ya qué consideran que Administra- cidn y Cultura son nociones radicalmente incompatibles. Como bien lo advirtié Cornejo Polar en las Jornadas Internacionales de-Administracién Cultural (Buenos Aires, 1985), «toda duda de- biera quedar disipada si se precisa que no Se trata por cierto de administrar la creacion cultural, area de por si kbarrima é in- gobernable, sino de establecsr sistemas y procedimientes ope- rativos para estimular a artistas e intérpretes, para lograr una ereciente participacién colectiva en el disfrute de los bienes cul- turales y en el uso de los servicios culturales y para asegurar un adecuade financiarniento y una optima utilizacién de los re- cursose (4). Destacada su importancia, queremos mostrar la otra cara de la moneda: el riesgo que el administrador cultural, transfor- mado en burdcrata de la cultura, trabe el funcicnamiente de las actividades culturales que, por su Indele, deben tener una gran tle: idad y Capacidad de adaptacién alas circunstancias que Son siempre cambiantes. En efecto, la experiencia ha puesto de relieve que si la «discrecién y prudencia de comerciantas prima én el administrador cultural, los programas culturales corren el riesag de ser juzgados contablemente y no en lo que concierne asu dimension estrictamente cultural, ylo que es peor, encor- setar la accién cultural an la esirechez y rigidez de tos tramites burocraticos. En 6808 casos, lo que importa no es el buen fun- cionamiente de los programas culturales, sino el estricta curn- plimiento de los procedimiente burecratices, realizados con la pesadez y ritmo que los caracteriza. Lamentablemente, esto na es una suposicion: hay adminis- tradores de servicios culturales impeneirables par «lo cultural (la menjaligad de los burdcratas 68 inexpugnable). Para ellos cuenta mas el reglamenta, el axpediente, jas iormalidades bu- rocraticas, que fa misma realidad cultural No siempre jes programas culturales han previsto los me- 24 dios para evitar esta deformacion burocratica, ni too responsa- bles en el campo de !a cultura han tenido al coraje y la inteli- gencia para romper las trabas burocraticas. Hay otro probleme: a medida que se va perfilande una poll- tica cultural a se van creando servicios culturales, se hace ne- cesario contar con una apoyatura administrativa-burocratica. ¥ aqui esta el riesgo: si asta cas an manos de administradores de mentalidad bucrocratica no se podra cortar con la propen- sién de «segrega™ burocracia. Esta es un grave riesgo para los programas culturales: progresivamente se va montando wn apa- rato {por lo comun complejo y especializada) que llega a adqui- rir tales dimensiones que los fondos asignados para las actividades culturales quadan reducides casi exclusivamente al simple y puro mantenimiento de la propia maquinaria burocrat- ca y de quisnes viven de ella y para ella. Igualmente peligroso es que en la realizacién de los pro- gramas concretos, la tarea de los animadores en cuanto catali- zadores de las iniciativas de base, queden subordinados a los criterios de los agentes administrativos. Cuando esto ocurre, la politica y accion cultural que se lleva a cabo en esa institucion puede ser catastrdfica. Nada mas lamentable que un programa cultural subordinade al ritmo y estrategia del burdcrata, «mana- ger> o empresario de la cultura. La cuestién cambia notablemente —y esto es lo deseable-— cuando @l agente administrador ha tenido previamente una ex- pariéncia como animador, o, en términos generalas, como orea- lizadore de actividades culturales. Si asto no se ha dado, lo menos que se puede pedir del administrador cultural, e5 que sea sensible frente a les problemas de la cultura. Después de todo lo expresado, nos parese oporiune cerrar estas cansideraciones con una advertencia que se hace en un documento del CLACDEC (Centra Latinoamericano y del Cari- be para el Desarrollo Cultural): «asi, como se ha venica saste- niende que no siempre un creativo, por serlo, puede ser el mejor administrador cultural... Los administradores de servicios cultu- rales han de saber integrar coherenterente los criterios de la tecnificacién y las exigencias de la creatividad y libertad expre- sivas que diariamente impone {a realidad cultural.» Esto es lo que se espera de un «busn administrador cultural». Evidente- mente, para una mente buroctatizada, esto es muy dificil o im- 25 posibis. Coma ya hemos destacado, los adminigtradores cultu- rales son agentes insustituibles de la accidn cultural institugig- nalizade, pero para que no sean una traba ala accion cultural, 8 necesario que vayan mds alld de lo especificamente admi- istrative y Sean capaces ge realizar una tarea educadora y de promocién, no porque a ellos les concierna de manera directa, sina porque por su modo de hacer deben contribuir a ello. Los Investigaderes: En cuanto af emplec da Investigadores «para definir las po- Iiticas de accion cultural permite pasar dé una concepcidn intui- tiva y subjetiva a un método que tiene mas en cuenta las necesidades de los diversos publicos, sus comportamientas rea- les y¥ SUS gusfos y que toma en consideracidn ia dinarmica de la evolucién cultural ¥ social. Por lo tanto, la investigacion 6s una de las dimensiones esenciales de la politica cultural» (5). Dentro del ambite deja animacién socio-cultural (que es ape- nas un aspecto parcial de ta polltica cultural}, los investiqada- ras no tienen asignada una tarea especitica. Lo mas fracuente 6 que los prapigs animadgres realicen ios estudios ¢ investiga- ciones que necesitan para llevar a cabo sus actividades. Recu- rir a fa investigacién —y a los investigadores— en este tipo de programas, no parece ser necesaria. Si, er Cambia, puede ser hecsaario y conveniénte, hacerlo para programas culturales més generates, pues ello permite recoger y sistematizar informacion suficiente y adecuada para programar las actividades y estable- cer una estrategia para la toma dé decisionas. Los esiudios ¢ investigaciones deben propercionar a los responsables de es- fos programas, opciones y respuestas mas fundadas en relacion alas tareas que van a realizar daniro dé un sector o 4rea deter- minada de ta accién cultural, Cuando se realizan actividades de animacign, resultaria ideal que los investigadores estén bien compenetradas de lo que consiste la animacién: seran mas sensibles para estudiar la de- manda y las necesidaces culturaies, 6n funcién dé una accidn directa a realizar con la gente. Lo que ocurre en ta practica es, por ahora, un tanio diferente: los mismes animadores llevan a cabo esta larea, a VeCes, con poco instrumental metadolégico para hacerlo de manera eficaz. 26 Digamos, a modo de sintesis, que, si bien la investigacién se ha incorporado como una tarea importante para la formacign de las politicas culturales, en lo refarente a la animacion, muy raramente se cuenta con investigadores que realicen estudios que sirvan de apoyo para astos programas. Cord la animacion esta estrechamente ligada a una accién inmediata, cuando los investigadores se relacionan con las tareas de animacién como. si fuese un «pegote~, los aportes que silos pueden hacer no in- ciden significativamente en al mejoramiento de las actividades espeoificas. Ala hora de analizar algunos estudios realizados dentro del ambito de programas de animacién socio-cultural, hemos engon- trado dos tipes de limitaciones principales: * Cuando el investigador sccial no tisne ninguna practica de animacidn, suele proponer altarnativas de accién po- oo viables. La prdctica es una fuente imprescindibis dé conocimientos para la-accion y para hacer estudios uti- les de cara a realizar una accion transformadora. Este @5 UN aspecto al que a menudo algunos investigadores no fe prestan suficiente atencién. También hemes constatado la tendencia a realizar estu- dios mids globales y amplios de Jo que efectivamente se hecesitan para un programa de animacidn socio-cultural. Respecto a esta Ultima cusstién, advertimos qué no se trata de excluir estudios mas amplios y exhaustivos .—¢llas son necesarios—, sin embargo, para un progra- ma de animasion, hay que aplicar ja regia de estudiar etanto cuanto» s@ necesita para actuar Ya que hablamos de investigacién juzgo necesario desta- car la conveniancia de aprovechar los estudios, informes, esta- disticas, etc., que se publican habitualmente y que pueden Propercionar informacién itil para ia fabor de diagnosticar una situacién y programar actividades de animacién. Por otea parte, la infermacién abtenida a través de estas tuentes, podria com- plementar o éervir de referencia alos estudios que se hacen en funecién de un programa, proyecto « actividades concretas. No hemgs heeho ninguna consideracion sobre otro agente del desarrollo cultural que se esta mencionando de manera mas particular des- de mediacdos de los afios 80 —los planifica- a dores culturales—. No lo hacemos, pues se trata de una cuestion todavia en debate y, por ahora, lo prioritario es todo lo referents a los animadares y administradores culturales. 4, CATEGORIAS DE ANIMADORES SOCIG-CULTURALES: UN ESBOZO DE TIPOLOGIA Variada, amplia y compleja es la realidad de la animacton socio-cultural. La tarea propiamente de animacion puede apli- carse --¥ vivificar— a muchas actividades y abarcar sectores y dmbitos diversos. Se habla de animacién de grupos, anima- cidn barrial, animacién deportiva, animacion de sectores de la tercera edad, animacién de un programa de televisién, anima- cidn de un festival, animacién de una fiesta, etc. La palabra ani- macién ha irrumpido en todas los ambitos, de ahi la amoplitud en la utilizacién del termina, =~ Dentro de su amplia gama de actividades —pero limitando- nos ala animacién socio-cultural— es posible intentar un esbo- zo de tipologia teniendo en cuenta diferentes modalidades de actuacién, niveles de formacién y dedicacién, Aambitos de actua- cidn, etc. Esta es la categorizacian qué proponemoes: Segun ia tarea fundamental que realizan: » Animadores generales: tienen por funcién facilitar ¢! ac- eso a los contenides culturales, suscitar 21 interés y pro- mover la participacion an fas actividades socio-culturales. » Animadores especializados da acuerdo al contenide de las actividades: — artisticas: teatro, danza, musica, cancion, pintura, es- cultura, etc. — intelectuales: conferencias, rmesas radondas, talleres, alc. — sociales: promocién dé asociaciones, realizacién de fiestas populares, reuniones, etc. practicas: artesania, bricolage, etc. t 28 — lUidicas: acampadas, paseos, gimnasia, t'ai-¢’hi, yoga, juegos, etc. Segun ef campo de accidn (tipo de piblico al que se dirigen las actividades): ios jovenes adultos tercera edad * Criteriog de edad . obréeros: * Galegorias profesionales | campesinos empleados, tc. amigrantes . * Contexto social | jovenes campesinos sectores urbanas, elc. casa de cultura club juvenil * Contexto institucional | asociacién de vecinos club de jubilados hogar de jubilados, etc. Segun ios ambitos de animacicn: los grupos naturalss las aseciaciones voluntarias las colectividades locales: — municipios — asociaciones de barrio, ete. nivel intermedio: — instituciones socio-culturales — movimientos — organizaciones regionales o nacionales el Estado y organizaciones gubernamentales. Seguin la pertenencia institucional a un organisme promotor: 2 * actividades realizadas desde organizaciones guberna- thentales: — nacionales (ministerios, secrétarias de Estado, direc- ciones generales, atc. — regionales (gobiernos aulonémicos © provinciales) — locales (municipios) » actividades realizadas desde instituciones ne guberna- mentales (ateneos, asociaciones culturales de base, coo- perativas, sindivatos, asociaciones de vecinos, etc.) * animacién realizada en grupos espontaneos e informa- les (grupos de amigos, panditias, etc.), . . Seguin ef modelo de referencia operativa del animador: * animador que atiende preterentemente lo estético (edu- cacion artistica) © animador que priviiegia la educacién/tormacion extraes- colar {formacion y adguisicign de conocimientos) * animador que ationde fundamentalmenté problemas so- ciales (trabajo social} * animador que promueve, organiza y/o asegura la reali- zacion de las actividades culturales Segun al stats: * animador profesional « animador semi-profesionai (#) * animador voluntario {+} San aquellos que sin estar directamenta contratadbs por una Entidad para. realizar sus tareas perciben alguna remuneracion como reconocimianto a su labor, gracias a subver¢iones de grupos, cuotas, etc. Su actividad eco- némica mas importante auele ser otra BIBLIOGAAFIA CITADA 1. UNESCO Conterenola interguberamenta! sobre las Patticas Cutturales en Amdrica Latina y ef Caribe. Bogata, 1978, 2. GARCIA PRINCE, E, Estudio cobra formacitin de personal para el desa- radio cultural en fos paises de fa sub-region ancti- na, Caracas, 1981 (inédito). 3. UNESCO Op. ett 4, CORINEJO POLAA, Jorge 2a farmaciéa ott recursos Aumanas para la aeottn autre Ponencia. Jornadas Internacionales de Ad- ministracién Cultural, Buenos Aires, 1985. UNION PANAMERICANA, J Reunion idtetamericana de Directores de Cutti- 7a, Informe final. Washington, 1983. at Capitulo 2 EL PERFIL DEL ANIMADOR SOCIO-CULTURAL 1. Caracteristicas que tiena la Practica del ejercicio de la ani- Hon. 2. ¢Cualquier persona puede ser animador? {Qué gon més im- portantes, las cualidades per- Sonales o las condiciones inta- lectuaias? 4. Cualidades de tos animadores: socio-culturales. 4. gAnimador ylo militante? 1. CARACTERISTICAS QUE TIENE LA PRACTICA DEL | EJERCICIO DE LA ANIMACION SOCIO-CULTURAL Si bien Ja animacion es una forma de actuacién refativamen- té nueva entre nosotros, nos parece dt! comenzar él trabaja de busqueda del pertil det animador a partir de lo que se hace, o mejor dicho, de las elementos que caracterizan Su forma de ac- tuaciGn. Para allo nos apoyafemos en el trabajo en que Pierre Besnard (1) eshozé lo que denomina los «elementos que carac- terizan esta nueva profesién~. El tuvo en cuenta principalmente la experiencia francesa; nosotros nos apcyamos en esa esque- ma y 10 adoptamos a los obietives de este trabajo, pensando an 1a realidad latinoamericana. Estas serian —entre nosotros— las notas caracteristicas mds significativas del sjercicio de fa animacion: * es una ocupacion o lrabaio con predominio masculino, pero en via de sfeminizaciéns, en el sentido dé que un créciente nimero de mujeres se dedican al trabajo de ani- macién quienes trabajan en este campo, son personas entre 20 y 35 afios Mientfas en otres palses la incorporacion al trabajo co- mo animador se hace teniendo en cuenta tanto la expe rigneia personal coro el titulo prefesional, entre nasctras la mayor parte de log animadores provienen del campo. artlstico y de las ciencias Sociaies (no necesariamente graduacos) 35 36 la formacion especttica como animador se adquiera me- dianta cursos cortos, talleres, seminaries y, sobre todo, por auteformacién ios que raalizan tareas de animacién suelen tener algin titulo terciario, pero ¢t titulo no suele aparacer como una habilitacion para este trabajo muchos asuman la animacién como un. trabajo «mititan- te» en el qué 86 pretende conjugar la capacidad de tra- bajar can la genie, wna competancia técnica y un ideal esunroi multiple y potifacétice, acompariado de una gran libertad de accion en cuanto a lo que se hace en cada attividad en conereta de ordinario es una ocupacién que implica una opeion idadlégica/polttica de signo progresista enel trabajo del animador existe un entrecruzamianto de funciones y tareas muy diversas (gestion, animacién, do- cencia, investigacién, creacién, relaciones, etc.) el tiempo de trabajo es frecuentemente mas de cuarenta horas semanaies, a veces por encima de las cincuenta horas, con una actividad dominante que 2 ejerce durante el tempo de ocio de los «ani imadose; él animador trabaja fundamentalments cuandc la gente que esta involucra- da en actividades de animacion, o son destinat las mismas, estén fuera de su tiampo de trabajo el hecho de que el animador trabaje cuando la gente no irabaja, puede recargar exageradamente el tiempo dedi- ado a su labor si se le obliga 2 cumplir los horarios «nor- males» que tiene una organizacién (fundamentalmente ta administracién publica) . los animadores tienen un margen para la-propia iniciati- va bastante amplio y una gran liberiad para organizar el trabajo se trata de una ocupacién considerada como fatigante y agotadora, pero que sé compensa Por un «gusto mi tante ¥ vocacionaly, en ciertas ocasiones con rasgos neu- réticas para algunos trabajar como animador es una forma de epromociéa social> en relacién a su medio de origen, par ra otros es una forma de realizacién personal mas grati- ficante que otros trabajos pasibles y mejor remunerados * para quienes provienan de una clase social econdmica- mente privilegtaca, 6s una ocasion de eiercer responsa- bilidades interesantes dentro dei sector cultural ¥ que no esta ligado directamente con la praduccién * no es una ocupacién o trabajo muy caditicado y regla- mentado; pero a pasar de la pluralidad de formas de ac- tuacién existe una que se considera propia del trabajo de animador. Después de estas consideraciones, conviene setialar para evitar equivocos, que esta caractetizacién de {a practica de la animacion socio-cultural, dista mucho de establecar un perfil pro- fasional. Con Io que hemos hecho en este paragrafo, no pode- mos ir mucho mas iejos de una definicién tautolégica de fa animacion y de los animadores socio-culturales. A la pregunta, 2£Qué 68 fa animacidn?, la respuesta no va mas alla de decir: Io que hacen [os animadores, 2. gCUALQUIER PERSONA PUEDE SER ANIMADOR? é£QUE SON MAS IMPORTANTES, LAS CUALIDADES PERSONALES 0 LAS CONDICIONES INTELECTUALES? Estas preguntas podrian parecer aciosas 0 poco significati- vas. Sin embargo, ellas, 9 mejor, la respuesta alas mismas, tie- ne una impertancia fundamental para establecer las lineas basicas det perfil del animador socio-cultural. Apoyados en una larga y variada experiencia en 6} campo de la accién social, nuestra respyesta a la cuestiOn planteada puede resumirse en lo siguiente: » No cualquier persona puede ger animadar, y esto por razones obvias: — No puede «animate quien no esta «animado» — Nd puede ~animare quien es incapaz de infundir «ani- macion» — no puede «animar quian no cres que los otros pue- den -animarse» a7 — no puede «animar quien no es capaz de establecer relaciones interpersonales productivas y gratificantes. » Las cualidades personales son mas importantes que las condiciones intelectuales; he aqui las razones: — un principio basico de la pedagagia de la animacion, es el de la cercania vital que significa @ implica un can tacto directo con la gente y su situacién, para esta re- lacicn vital, como es obvio, son mas importantes las cualidades personates que los conacimientos — no siempre una persona con conocimientes y habili- dades técnicas, tiene sentido da servicio y de sali- daridad — por el contrario, una persona con cualidades perso- nales {especialmente de compromiso con la gente), siempre estara fuertemente motivada e interesada en adquirir conocimientos y capacidad técnica para pres tar un servicio mejor. Ala vista de to que acabamos de decir, resulta avidenta (al rhenos para nosotros}, que una serie de cualidades basicas son nacesarias para realizar taraas de animaciin. Por esta razén, antes de hablar sobre los conocimientas y las técnicas que de- be poseer el animador, comenzaremdas refiriéndonos a Sus Cua- lidades.. 3. GUALIDADES DE LOS ANIMADORES SOCIO-CULTURALES Nuestro propésito en este paragrato es sefialar las cualida- des humanas que parecen mas importantes y necesarias para 8er un animador que pretende llevar a la practice una alternati- va socie-cultural al servicio del puebia. Estas cualidades no sélo hacen referencia a ia psicologia peculiar del animador (su tamperamento y su cardcter), sino tam- bién, y de manera especial, a sus actitudes exdstenciales, o sea, ala manera de situarse y de comportarse, con respecto de dée- terminados valores que configuran un estilo de vida. Partimos del supuesto que un animador socio-cultural, por la indole misma de su trabajo, debe desarrollar lo mas posible $u propia personalidad (el desarrollo de las cualidades para que _ una persona sea verdaderamente tal), Esto, por otra parte, es tarea comin para todos los seres humanos, aunque no sea al- go que ocurra a menudo... Cada ser humano es un haciéndo- 5e permanentemente (es un gerundio}; nunea logramos la ple- nitud, Runca podemos decir «estoy realizado». La vida es un per- Manente estada active del ser y un llegando a ser, Todas estas consideraciones introductorias para hacer ferencia a las cualidades de los animadores sacio-culturales, son ome una advertencia para no tomar las mismas como una con- dicién que se ha de lograr. Sa trata del horizonte o ideal al que debemos marchar en el proceso de vivir ¥ de hacernos como “seres humanos; es hacia lo que debemos tender en uf andar que se inicia ¥ no termina. a) Capacidad de Intundir vida Sila animacion es jundamentalmente, como su nambre to indica, animar, dart vida, infundir entusiasmo, coherentemente con esta idea, la primera cualidad que Ra de poseer un anima- dor —sin lugar a dudas la mds importante para cualquier tarea dentro de su trabajo— 68 Ja capacidad de infundir vida. Un animador socio-culturak debe vivir de tal manera, qué con sdlo vivir pueda infundir calor a otras vidas, renovar el gus- to de vivir y trangmitir a otros el entusiasme de luchar per cosas: que nos trascienden. Pero al infundir vida tenemos que hacerlo de tal manera que se respete, como decia Schwertzer, «toda vo- luntad de vivir con {a misma conseeuencia con que respetamos la nuestra». Ser uno plenamente (o tratar de serlo) con todo lo que sa vive; experimentar la vida como vida. V la vida, como decia Berg- son, es «desarrolic creador. Su realizacion mas plena se da ¢reando enun proceso de cambio continuo, Crear es hacer, pe- ro dejamos de crear si hacemos siempre lo mismo; ienemos qua buscar nuevas formas, nueves caminos, no por el gusto de cam- biar, sino por buscar incesantemente aquello que hace mas ple- na y auténtica ja existencia humana. Si no amo la vida, 10 puedo precouparme por los otras. Si no tengo razones pare vivir, no ten- go motives series ¥ profundes para luchar. ae b} Mistica y vocacién de servicio Aquallos con gulenas se trabaja no son aGientese, coma sue- len decir algunos trabajacores sociales, sino son personas, ¥ és tas, en cuanto tales han de ser su preccupacisn central. Yan esto hay una razén principal: cada persona, €n lo mas profun- do, sisnte necesidad de ser tratada como «alguien+, no como 4algo», como un «objeto», Cada uno de nosotros |o experimen- tamos: nog sentimos como personas, cuando los ottas nos tra- tan come centro de dignidad y de valor... Una relacin de servicia implica relaciones interpersonalas sin intermediacion, sin mant- pulacian, sin utilizaci6n del otro o da los otros. El animador ta de reconocer en su practice el destine propio.de cada persona cuya dignidad y valor trascienda toda consideracion institucio- nal o politica y toda contingencia histarica © social Estas consideraciones sobre ta «mistica y vocacion de ser- vicios, suele suscitar una «sonrisita sobradora» en aquellos que se sienten «profesionales y cientificos». Para ellos se trata de simples deciaraciones idealistas o moralistas (o ambas cosas aja vez). Sin embargo, la argumentacion pare responder a esta gbjecién estaria dada fundamentalmente por Ja observaciin crl- tica de la realidad en que vivimos: al desastre total que amena- za ala especie humana, ya sea por el holocausto nuclear o la catastrofe ecolégica. Es decir, tendriamos que ver la situaci6n limite a que nos ha ilevado la falta de solidaridad... Por otra parte —y cifiéncones ahora exclusivamente a nues- iro campo-— zc6mo vamos a impulsar un modelo cultural que implica la participacién etectiva de la gente en todas las deci- siones que le conciernen, si no creemes en la gente? Mas toda- via’ 48e puede expresar confianza en los otros sin santido de servicio? Y, aque es sentide de servicio para un animador? Sin pre- tender una respuesta exhaustiva, podernos decir que implica cuatro aspectos principales: * sensibilidad ante las necesidades humanas, la alegria y el sufrimiento ds los otros * disponibilidad para con la gente » entrega 4 la tarea y sobre todo a la gente * acegide cordial a todas y cada una de las personas. c) Conviccién y confianza en que Ja gente tiene capacidad para salir de su situacign y para hacerse Pprotagenista de su propla promocidn social y cultural Se pusde tener un gran sentido de servicio, ser ganereso, y al mismo tiempo asumir actitudes y comportamientos pater- nalistas (hacer por fos otros y para las otros, sin interesarse de lo que quieren hacer los propios implicadas). En el fondo, el pa- ternalismo expresa une falta de confianza en la gente con quie- nes trabajamos o nos relacionamos; es no creer qua la gente pueda asumir su propia responsabilidad en las cuestiones que le conciernen para su propic desarretlo, Quien no cree en la persona y en sus posibilidades de trans- formacién y crecimiento, quien no tiane esa fe y esa confianza, dificilmenta puede ser un animador comprometice y militante. Eso no cbsta para que pueda ser un «profesional de la anima- cidns, incluso técnicamenté competents, pero sin confianza en la gente. Nada hay tan dafiino para al trabajo directo con la gente, como e} no creer en ella (esto pone un tope de posibilidades des- de el inicio de las taraas). Nada tan impuisor y dinamizador, co- mo el esperar on las posibilidades que encierra la vida de cada persona, sabiendo que en ella se da una mazela de cordero y de lobo, que es un campo de batalla donde lucha el bien y el mal. No se trata dé una confianza ingenua que, casi siempre, tarde o temprano lleva a la decepcidn: se trata de una confian- za en las potancialidades. Ne menos importante qué 6! sentido de servicio, os que | animador tenga la intima conviccién y confianza en qué todas lag personas, aun aquélias que estan en condiciones infrahu- manas, poseen capacidad para levantarse y salir de su situa- cién. ¥ que si no lo hacen es por falta de orientacién y porque ne encuentran razones pare hacerlo. No hay que olvidar nunca qué a las personas no basta darles con qué vivir, sina hay que ayudarles a que encuentren ante todo una razén por qué y pa- ra qué vivir, Alas personas no le vencen tanto las dificultades, como el haber perdido o al no encontrar sentido a to que se ha- ce. Uno muere sin sar difunto cuando pierde razones para vivir, por ese esid vencide el qué s@ cree vancida. 1 a) Habilidad para motivar Esta condicidn es indispensable para quienes trabajan con la gente y, por fa indole de su tarea, actlan como agentes de promocién 0, al menes, como ecatalizadores+ de un proceso de eambio y transformacién. En buena medida al xito de los pro- gramas de animacién depende de ia motivacién y ei interés de las personas involucradas. Lo qu@ 4s indiferente ala gente (aun- que sea importante y significative), no mueve a la accion. El animador es, por definicion, aquél que incite a la accion, que transmite vida, és decir, que motiva y que mueve a la part Gipacién dindmica en las actividades socio-culturales, median- tela actividad personal y la accidn colectiva. En suma—y perdon por la perogrullada tautoiégica— solo es animador el que ani- rma, el que puede dinamizar la vida social, grupal y personal. Dificilmente puede animar quien no es capaz de motivar, Por ello un entusiasmo comunicativo, con una buena dosis de aptimismo contagiose son cualidades que ayudan mucho a es- te tipo de trabajo, pues despiertan en unc mismo y en los otros deseos de actuar. El buen animo, anima, crea entusiasmo, in- funde energia, en fin, incrementa la estimulacién para !a accion, Ya lo decia Salamén en tes Proverbios: -el corazon alegre pro- ‘duce buena disposicidn». En otras palabras: el entusiasmo es 6 brine actor motivacional de que dispone et animador socio- cultural Un animador puede no aster muy bien dotado de imagina- cidn e inteligencia para sugerir y proponer preyectos originales, pero no pueda carecer de entusiasmo y de Capacidad para trans- mitirlo. Mejor todavia si es capaz de suscitar iniciativas y de su- gerir soluciones a los problemas qué se presentan. e) Don de gentes Come la indole del trabajo exige al trata directo con la gen te, la accidn personal canduce, en algunos casos, a razamian- tos entre personas, al choque de intereses en juego, o simple- mente alas dificultades qua conlleva la vida de convivencia, Por allo as importante que el animador redna aquellas condiciones psicolégicas que comtinmente se denominan «don de gentess. Esta cualidad se manifiesta en la amabilidad y simpatia he- a2 cla otras personas, buen humor y capacidad para saber escu- char, palabra facil y convincente, facilidad de comunicacién, capacidad de acogida, apertura y disponihilidad a los otras... Ta- do esto se resume en Ia habilidad para crear una relacion per- sonal dé confianza y comprension, y en la capacidad para su- perar las situaciones tensas y contlictivas. Para esto 6s muy importante la tolerancta, esto es, acep- tar el modo de ser de los otros téspecialmente de los que son diferentes a nosotros), pasar por encima de defectos que no par- turban mucho el funcionamiento del grupe, de fa institucién o del proyacic. Tambiéi to es a camprensién de las deficiencias ‘0 defectos de los otros, del mismo modo que esperamos que comprendan los nuestros Tener «don de gentes» no significa tener un estilo de rela- cidn qua consiste en halagar a todo el mundo como tactica de trabajo. Esto, ademas de ser una hipocresia, es una forma de manipulacién/seduccion y¥, a veces, la mejor manera dé crear un ambiente ce inautenticidad. El ganar 1a conftanza da la gan- ta no implica ningun tipo de accion demagdgica cuando sa apo- ya en la lealtad, claridad y sentido da servicio, puesia que se trata, simplemente, de establecer relaciones de simpatia y de confianza con la gente. Hay que saber buscar —entontrer— la cara buena de jas cosas y sacar partido de ello. Ver el lado po- sitivo en el comportamisnte ajeno, en vez de propender a criti- car y a expresar julcios condenatorios f) Sentido del humor El humor es un ingrediente que Race mas agradabla las re- laciones interpersonales y un medio para salir airoso de situa- cionss tensas y embarazosas. Como bien &6 ha dicho, 6 humor constituye una superacion de la dialéctica optimismo-pesimismo, entre cuyos polas solemos movernos y, can frecuencia, quedar atrapados. Con al humor hacemos presente la dimensidn. lidica y fan- tasiosa del ser persona. «Necesitamos reinos da las cosas y de ” nosotros mismos», No es saludable para el trabajo de anima- cidn, andar por el mundo con sentide de tragedia. El humor con SU «percepcién carifosa dé Io paquerio y defectuosa, de la fun- damental igualdad que nivela a todos los seres humanos, con su indulgencia elegante y generosa, es una de ias posturas més sabias y humanas de atrontar la realidad» (2}. El humor, es tam- bién una cantera de Ideas y ocurrencias que, aunque sencilias, sitven perfectamenta para salver las mas dificites situaciones. Ef humor provoca fa toma de conciencia, eon independiente lycidez, de fa condicin trdgica @ wrisoria del hombre... puiade desvetar, mucho. mejor que el racionalismo formal o la dialécti- a aulomdtica, las contradieciones det egpiri- iu Aumano, ia estupidez, ef absurdo. EUGENE IONESCO g} Madurez emoctonal Un animador actéa siempre oon realidades humanas, 6n donda la cooperacién y 6l canflicto se entremezcian permanen- temente. Frente a esta circunstancia, la madurez emacional (que 88 apenas un aspecto de ia maduracion personal}, desempafia un papel fundamental. Ella expresa la capacidad de actuat equi- libradamente, con espliritu serene y quieto, cuando so esta bajo diferentes tipos de presiones. ;Cuan dificil es este equilibrio, ca- paz de unir el espiritu entusiaste con la mante frial... Todos to sabemos por experiencia propia. Por otra parte, convisne recordar al hecho de que buena parte de 1a gente que trabaja como animador, tiene una perso- nalidad més bien vivaz ¥ sensible; no es extrafio, pues, que a veces prime la respuesta emocional (dal momento) a fa actitud tazonada y la respuesta pensada. A pesar de las limilaciones que todes axperimentamos, debemos procurar andar por Ia vi- da, deseasos de. mejorar las cosas, pero sin desequilibrarnos demasiade por la ansiedad y la impagiencia. Tampoco debemos andar oon grandes variaciones de ani- mo. Ni euforia triunfalista en los momentes buenos, ni Gepre- sién ni pesimismo en los momentos malos. No hay que vivir abrumado, faligado, tensionado; hay que actuar con energia y decisién, pero con todo el sosiego y la paz que padamos. F} Fortaleza y tenacidad para vencer dificultades Toda tarea o labor de accidn social y cultural —coro cuai- quiera de las actividades humanas— ha de encontrar, inevita- blementé, una serie dé dificultades y obstaculos, desde la apatia hasta la ingratitud y el rechazo. O simplamenté se ancontrara con que el programa o las actividades propuestas no marchan al ritmo que se habia previsto. De ahl Ja necesidad de fortaleza, tenacidad y perseveran- cia para no arredrarse ante las dificulades y ceder anie los obs- taculas. Se debe tener empuje suficiente para llevar a cabo la tarea y aicanzar los objetivos propuestos pese a todos los pro- blemas y dificultades que se pueden presentar. En este punto sconviane recordar aquello de que «la constancia del agua, gota a gota, dae la piedra su labranza>. A veces las cosas vienen torcidas y enredadas; a pesar de la buena voluntac y la dedieacion, pueden salirnos mal, pueden fracasar aun los proyectos preparados y réalizades fesponsa- blemente. Mas todavia: hay gente que cuando algo anda bien, o alguien trabaja bien, se esiuerza por poner abstaculos y dif cultades. La envidia es una realidad tan frecuenie como nefas- ta, y con ello hay que contar. Ademdas los mediocres son los mas habiles para obstaculizar, Los mediocres como los burdcratas tienen en comun, el saber encontrar o crear problemas, alla done de hay solucicnes o propuestas de actuacién... Frente a estas circunstancias 58 necesita fortaleza y tenacidad, y especialmente cuande los obstaculos. son de tal calibre, que pueden hacerte pensar an que todo tu esfuerzo fracasara. seere Todo Io anterior, come dijimos antes, debe considerars6 Co- mo aspestos del procesa de realizacién como persona, proce- so que nunca tiene fin. Come personas somos en un permanente Nlegar a ser; come bien lo ha explicado Carl Rogers (3), la ma- durez ne debe considerarse como una condicién homeostatica ala que se debe aspirar; no es una actualizacién o un estado de realizacién, sino como un proceso que siempre se hailaré cambiando y desarrollandose. Al aduite con capacidad para ta autéa- ties madurez es alguien qua ge ha de- sarrollada desde. fa nifiez sin haber perdida fos mejores rasgos de éata. Ha conservade ias fuerzas basicas emo- cionatas de ta infancia, te porliada auto- nomig de jos afios de comenzar a andar, fa capacidad para ef asombro y af placer y af gusio por los juegos de Jos adios preescoteres, fa capacidad pe ra fa esogiacida y le curesidad intetec- tual de tos ahos ascolares, ef idealisma y pasion de ia adolfescencia. Ha incor- porade toda effo a una nueva paute de desarrolic dominada por la estabilidad dal aduito, fa prudencia, af conocimien- io, fa sensibifidad hacia otras personas. ia responsabilidad, fa fuerza y fa dé- cistdr wt STONE y J. CHURCH 4. ,ANIMADOR ¥/O MILITANTE? Hasta los afios 60 no se hablaba de «animadors o eanima- ciéns, pero siampre Nubo da la cultura, con una actitud incolora, inodora (°} El trabajo social came accidn hberadore. Unieurop, Tarragona, 1877. ¢ ingipida en relacién a la gente con que trabaja. Ne creemos en la neutralidad. En esa sentido el animador es un militante y como toda militante esta comprometido. Pero..., ~comprometi- dig con qué y Gon quién? Esta exigencia de compromiso y militancia de! animador socio-cultural no asta en relacion a ta institucion que fo contra- ta, nial partido al que pertenece (en el caso que tenga una mill- tancia o simpatia partidista), ni ja ideologia ala que se adhiere, sino que es un compromiso respecte de la gante con quienes trabaja en las tareas de animacion. En aste compromiso con la gente no tiend por qué traicionar ni su opcidr palftica, ni su pos- tura ideologica, a favor de las cuates esté en el derecho y el de- ber de trabajar, pero no «utilizando» a quienes participan en las actividades de animacion socio-cultural. Asumir ¥ comprometerse en la tarea de catalizador de ini- ciativas de organizacionss de base y seciores populares; es aceptar la autonomia de esas organizaciones y, especialmente, el camino, et ritmo y la direccién que la gente quiere sequir. Su compromiso es fundamentalmente con !a puesta en accién de la potencialidad creativa y transformadora de la gente... Y ano dudarlo: cuando la gents comienza a participar y a desarrollar Su capacidad da creacion y transfarmacion, nunca actia con po Sitiones retrégradas, aunque no siempre encuentra de inmediato ai camino més adecuado. Hemos criticado enfaticamente la neutralidad politica, al mis- mo tiemps criticamos al animador socio-cultural que hace utili- zacion peliica (en sentido partidista) de su accién como anima- dor. Adviériase que decimos «utilizacién politica partidistar y no politica 2 secas. ¥ esto por Una razon principal, porque toda ac- cién en io social y en Io cultural siempre es politica, en el senti- do de que incide en una determinada direccién, en lo que respecta a la configuracion de la sociedad. Esta eviden Mucho de ser reconocida por todos; para algunos es posible ser nautros pollticamente. Lo que si es posible es ser indiferantes, pero indiferencia o neutralidad —también as preciso reconocer- lo— san formas de opcidn politica. a? BIBLIOGRAFIA CITADA 1. BESNARD, Fierre @ LOPEZ CABALLERG, Alfonso: 8, ROGERS, Carl Anicrateur svefocuturet: une profassion différeata ESF, Paris, 4 Egucacitn pars la democracia, en rev. Dislage, n.° 110, 1982. On becoming @ parsons, Houghion Mifflin, New York, 1964 Lory ltl oaeey s FORMACION DE ANIMADORE FORMACION eh LA ANiMACION 1. Algunas “Cusstiones dispuia- das 0 problemas no £7 la refaren| de- @nimadores, 2. Qué dane conocer y qug debe Saber face * Un animador so. ‘o-cultural. 3. Metodotogia de la formacién. 4. Niveles ga formacién. 5. Nuestras Propuestas Para ia formacion da recursos uManos para of cesar. No cultural, 49 El thtulo de este capitulo no es un juego de palabras. Tal como nosotros concebimos las tareas de animacion para el tra- bajo cultural, nos parece importante distinguir entre: « formar para la animacion y = formar animadores socio-culturales. Una gran diversidad de profesionales y de actividades pue- den y necesitan formarse para la animacion: desde el maestro al trabajador social, del biblictecario al director de ia casa de cultura, desde el actor hasta el artesano, etc., etc. En suma: to- des aquellos que a partir de su actividad quieren generar pro- cesos de participagish, promaver mayores y mas profundas comunicaciones interperscnales y, ademas, inquistar las estruc- turas mentales amomiadas y anquilosadas, tienen que saber sanimar. Pero cuando la voluntad y la accién de animar es parte de una actividad mds sistemética y organizeda que importa una. ma- yor racionalidad en la accidn, no solo hay que formar para la animacidn, sino también prefesionalizar estas actividades, o lo qué 2 |o mismo, formar animadores. Todo cuanto se diga en este cagitulo, apunta a la forma- ci6n de animadores, pero na siempre fo que necesilamos es pro- fesionalizar a quienes realizan este tipo de actividades, importa mucho mas —y ésta es una tarea mas general— sensibilizar para la animaci6n, es decir, sensfbilizar y motivar para promover ef profagonisme de la gente. aI ola principal meta ae fa educacién es crear hom- adres que sean capaces de hacer cosas nuevas, 70 simplemente repelir io que ofras generacianes han hecho, Hombres qué sean creadores, inventares y descubridores. La segunda meta de la educacion es formar menies que estén en condiciones dé crt- Hear. veriiicar y no aceptar todo jo que se les pro- pone. Ef gran peligra actual son fos siogans, fas gpinienes colactivas, los pensanientas dirigides. Se dabe estar capacitado para resisiir, para erilicar, pa- fa distinguir entra lo que es prieba y lo que no is es. En consecuencia, es necesario formar akumnes que sean actives, que aprendan pronto a investigar por sus propios medios, ea parte por actividad #3- ponldnea y én parte mediante ef material que se pre- pare para elfos; alunos que aprendan temprana- mente a distinguir entre fo gue es verificable y aque- #o que es simplemente fa primera idea que se les acute. VEAN PIAGET 1, ALGUNAS «CUESTIONES DISPUTADAS+ © PROBLEMAS NO RESUELTOS EN LO REFERENTE ALA FORMACION DE ANIMADORES Estas consideraciones sobre la formacién de animadores Socio-culturales, requieren una reflexidn inicial. Juzgo necesa- rio comenzar el trabajo recordande algunas cuestiones no re- sueltas (al menos en América Latina), on lo referente a la formacida de animadores. Estos nos paracen ser los interrogan- tes mas importantes y sus respuestas las més urgentes: * zl profesionalizacion de la animacion, implica constituir la profesién de animador? (titulo raconocide por la Admi- nistracion Publica —gobierno o universidad— y estatute de su funciin especifica) * ges posible o necesaria una profesién de animador? * gse debe institucionalizar la profesién mediante una ca- pacitacion académica homologada por sl Estado? Todas estas cuestiones implican de aigtin modo responder a la Guasti6n de si hay qus crear o no la carrera de animador socio-cultural. A mi entender no hay una respuesta a esta cues- tién valida para todo tiempo y lugar. Consecuentemente cuanto se diga sobre esta cuestién, debe estar circunscrito a una situa: cion temporo-espacial bien defimitada. Ahora bien, habia cuenta, de! estado actual de desarrollo de las politicas culturales en Amé- rica Latina, en estas circunstancias no creo oportuno crear fa carrera de animador, en cambio, es urgente y nécesario reali- zar cursos para formar animadores, especialmente para capa. citar gente que ya estd trabajando como tal, De las consideraciones pracadentas surgen otros interro- gantes: © ghay que formar animadores voluntarigs y/o profesiona- les? * gquign debe formar los animadores?, ,pueden o deben hacerlo organizaciones gubernamentales, no guberna- mentales 0 ambas? ® zquién garantiza que fa formacién es adecuada? Hemes formuladg aigungs interragantes, pero en ellos no estan formulades todos los problemas no resueltos, sin embar- go, los qua hemos sefalade parecen ser los mas significativos y de mayores repercusiones. Por otra parte, todes estos interro- gantes comporan una serie de cuestiones que todavia estan en debate y acerca de jas cuales no existe pleno acuerda en nin- gun pais. 2. QUE DEBE CONGCER Y QUE DEBE SABER HACER UN ANIMADOR SOCIO-CULTURAL Una vez expuesie toda fo referent @ fas cual dades humenas def animador fque hemos con- siderado mas importantes que fos conocinien- fos y habiidades idcmeas), ienienda presente fo dicho en ef capitulo 2, pasamos a conside- far aquelio que debe conocer y aquelle qué de be saber hacer ef animador. 5g Hemos insistido en la importancia de las cualidades huma- nas, pero ello no basta por si solo. También es necesaria una competencia técnico/clentifica. En este pardgrato vamos a cen- trarnos en todo lo referente a la formaci6n del animador, a la metodologia que hay que utilizar en et proceso de ensefianza- aprendizaje dal animador y a explicar los nivales de formacién de los animadores, Pareciera ser —y valga asta afirmacién coma punto de partida— que no sé puede llegar a Ser Un animador socio-cultural si se careca de una formacién cultural minima. En otros térmi- nos: al animador no puede prascindir de una cultura general, De ningun modo hay que confundir esta cultura general con la cultura académica o puramente libresta, ya qué und mayor es colaridad no significa nacesariamente una mayor cultura. En este contexto cuanda hablamos de cultura general, hacemos refe- rencia, de manera particular, a tener un conocimisnte lo mas amplio y prafundo posible acerca dé los problemas basicos 0 fundamentales de nusstra 6poca. Sa trata de saber del mundo en que se vive, y como la cultura concierne al quehacer de la Propia vida, no basta conocer, hay que situarse y tomar posi- gidn frente a Ja realidad que se conoGe. Hecha esta adverteancia prefiminar, entramos de [leno a la cuestion de los contenidos en la formacién de los animadores. Gontenidos de Ia formacion de animadores (Con frecuencia quien va a realizar tareas como animador, tiene una formacién académice previa, ya sea an al campo de la pedagogia, las ciencias sociales, !a psicclogla o del area ar- listica (teatro, danza, pintura, escultura, ete.) Lo que aqui que- temos desarrollar es Jo referente al contenido de lo que es la formacién general para realizar tareas de animador. A nuestro entender somprende las siguientes 4reas: 54 FORMACION EN: * sociologia * paicologia * psicologia social antropologia pedagogla... ebien: adquirir la formacién teérice a partir def'ana- lisis de los problemas aspacificos de la ac- cian socio-cultural. Dominio da + técnicas grupales, dindmica de grupos, téenieas téonleas de reuniones de trabajo y de © téenicas de comunicacién para usar cen grupos procedimientas —_y coleotividades: periodismo, audiovisuales, uso de ta pizarra, franelégrafa, atc. * técnicas para el conocimiento de la realidad so- bre la que $e va a actuar * administracién, organizecién y programacion de actividades culturales técnicas da comunicacidn oral Habllidades » expresién corporal especificas ‘= expresién musical: vocal, instrumental, canto, etc. * teatro + titeres, marionetas, «quifiol- danza, ballet * sbricollage> * artes visuales: pintuta, ascultura, grabado, serl- grafia, otc. * aresanias: coramica, talia en madera, tapiz, mi- niaturisme, tejidas, etc. + lenguaje y literatura * deportes y recreacién: juegos al aire libre, acam- padas, campamentos * nuevas formas da cultura: films, fotografia, usa de los medios de comunicacion, etc. Ciaves para * conocimiento de los grandes probiemas coniem- la comprenalén —_pardneos y de los problemas espocificos del co- de [8 realidad lectivo o destinatarios con que 36 trabaja {de la época y= compronsion de la cultura viva, qué como hecho el entorne vital suele mostrar nuevas formas de expresion. Fal Este apartado hace referencia a io que suele denominarse ai conosimiento de Et mundo en que vivirheas. El cuadre precedents no indica lo qué necesariamenta se debe ensefiar para formar un animador. Se dauna vision de con- junto de lo que comporta la fermacion para las tareas de anima- cin, pero on cada caso concrete sé hara una adaptacion jeniendo en cuenta dos circunstancias principales: * quétipo dé animador quéremos formar, es decir, para qué tipo de tareas y funciones; » qué formacidn previa tienen quienes se van a formar co- mo animadores Gomo sa puede observar, se trata da un esquema general Quedan por desarrallar los contenidos mis particulares de cae da una de las ciencias y teenicas que aqui se indican, con una mayor espacificidad de to que se debe conocer y la que debe saber hacer un animador socio-cultural. Cabe advertir que tanto ot enfoque del area de apoyatura tedrica, como del Area de comprensién de la realidad, variara segun la opcién ideoldgica-polltica del grupo u organizacién que pramueva la formacién de los animacores. Anies de proseguir, ahondando en lo referente a la forma- cidn tedrica, es necesario realizar una precisién conceptual: ¢por qué hablamos de sapoyatura tabrica» y no de «teorta de la ani- macién»?... Hablamos de apoyatura tedrica porque la animacion socio-cultural no 68 una ciencia qué tlene su teoria propia, ni tamnoco es una modalidad especitica del conocimiento dela social (#}. No es una ciencia, sino una practica o praxis 80 ‘esta dentro del ambito da la accién social, de las tecnicas socio- pedagddicas, 0 si se quiere, de las tecnologias seciales, como gustan decir otras. Para realizar esa accién o practica que se expresa en una variada gama de actividades, la animacién socio-cultural 56 apro- pia de los conocimientos producidos por diversas ciencias (s0- ciclogia, psicologia, psicologia social, antropolagia, pecagagia, economia, politica, etc,), cada una de las cuales con sus teorlas especiticas. La animacion socio-cultural no produce «teria, no produce conocimiento en sentide de Proporcionar nuevas for mulaciones teéricas, etc. Utiliza los conocimientos tedricos que (2) Vor Ia expllcacién que dasarrollamos an nuestro tyro, ,Qué e¢ la animee tion acle-cultural? Hymanitas, Buenos Aes, 1987. 56 proporcionan otras ciencias para orientar sus actividades espe- cificas. Aclarado este punto, pasamos a lo reierente al aprendizaje de técnicas y procedimlentos que debe conocer y aplicar al animador. Se trate pues, de un conocimienta teérico-practico, en cuya wiilizacion, dentro de su practica concreta, debe procu- rar tres objetivos principales: * saber adaptar y recrear estas teénicas de acuerdo 4 las necesidades concretas que se confrontan én cada expe- riencia; © estar inquieto por experimentar nuevas técnicas y pro- cedimiantos, pero sin caer en un «snobismo» de procedi- mienios; el animador no sdlo debe conocer técnicas operativas, debe ser capaz de transmitirlas a la misma gente, as de- cir, debe hacer una transterencia de técnicas sociales pa- ta qué ja gente sepa utilizarlas al margen o no de la presencia del animador. Reiterando algunos aspectos sustanciales, insistimos que en torho 4 estas cuestiones, de lo que se trata es de adquirir una capacidad eminentemente practica, en /a que s! animador adquiere las habilidades y destrezas propias o necesarias para $u quehacer profesional y para ensafarias a los otros. Respacto del area de habilidades especificas, cabe decir que, en la amplia gama de actividades propias de la animacién ‘6n lo artistico no profesional, un animador no puede tener ni ac quirir tal polivatencia que las domine @ todas. Puede tener algu- has habilidades, y cuando debe realizar 9 promover actividades qUé S6n ajenas a sus capacidades, ha de apoyarse en otros es- pacialistas. Hay mucha gente con habilidades aspecificas para las ac- tividades artisticas na profesionales, pero no por ello son ani- madores. Teniendo ese tipo de habilidades, lo que hay que aprender 63 6l esti!o o forma de actuar propia del trabajo de ani- macion, cuya nota sustancial es fa busqueda de la participacion de la misma genta, Por Gitmo, en cuanto al drea que denominames de eom- Prensién de la realidad, sefatamos cos punios que nos pare- cen los mas destacables: By * lanecesidad de que et animador disponga de algunos da- tos y claves (elementos tedricos} para interpretar el mun- do que le toca vivir; ¥ « una comprensién de la cultura viva (a veces en contra- posicién con la cultura oficial o establecida). No sdélo un animador socio-cultural, sino cualquier persona que quiera hacer «algo» o tener algdin protagonisma en la socie- dad que le radea, debe fener una comprar ian de las realida- des de su época y una apertura a la dimension mundial de los prablemas. El ideal seria un animador bien enraizada en su cue tura, su suebto, su realided, y al mismo tiempo can una concien- cig planataria. En el trabajo o actividades de animacion é@ actia de ordi- nario en sectores o ambitos que podrian denominarse de esca- la micro-social, pero necasita de una clara comprensi6n dé la situacién contextual en la que se inserta el propio devenir de Su realidad. Esta distincion y clasificacién en areas acerca de! contenido de la formacion de les animado- res, 88 incompieta para considerar e| proble- ma de su formacién; quedan, entre otras, dos. grandes cuéstiones que deben ser expli- citadas: @ metadologia de ta formacion + niveles de formacién. 3. METODOLOGIA DE LA FORMACIGN (*) En cuanto a la metodo!ogia de la formacién, existen algu- nas oriantaciones o lineas generales, que ya pertenecen a una especie de acarvo comin entre los responsables de formar ani- madores socio-cuiturales. Helos aq) Hay un aspecto sustancial en fa metodologia de la forma- cién de animadeores. Y es el siguiente: (°) Ver el Apéndice de esle capttulo. 5a » El caracter participative o no directive de la pedagogia utilizada, que se traduce en un métode de ensefanza-aprendizaje creativo, dialogal y cooperative. En buena medida la pedagogia utilizada para la formacion de animadores, 6s una pedagogla autogestionaria, apoyada en los principios de la educacién liberadora que desarrollara Paulo Freire, combinada, 2 veces, con la pedagogia de Freinet, Ro- gers o Piaget, y en gensral con las corrisntes pedagdgicas an- tiautoritarias. Este estilo pedagdgico es coherente y acorde con lo qua debe ser e! estilo de trabajo del animador, cuya preacu- pacidn fundamental es la de procurar la participacian de la gen- te en la realizacién de los programas socio-culturales. Hay otros aspectos de la matodologia de formacién que, si bien no tienen el mismo nivel de aceptacién, son consideracas como importantes para la mayorla de ios responsables ce Ja for- macién de animadores. Sefalamos Ios principales: « Saber aprovachar tante para la formacién tedrica como para la practica, e| potencial educative que posee cada individuo, el que surge del trabajo cotectivo ye! que sur- ge del medio ambiente social en que desarrollan sus vidas. ‘Que los juturos animadores saan capaces de asumir pro- gresivamente su propia formacion, elaborando propues- tas an cuanto actividades practicas a realizar, con el fin da oriantar los esfuerzos de aprendizaje a la adquisicién de conocimientos, capacidades y habilidades que tienen significado para ellos. Agumir fa propia formacién presu- pone capacidad de autoandlisis, de organizar la propia vida y 46 auitocritica. La tendencia a privilegiar la formacion inductiva, sobre una pedagogia deductiva: mas que conocimientos adqui- ridos de manera libresca, la farmacién gel animador se ha de ir adquiriendo a partir del andlisis de las situacio- nes concretas, y al desarrollo dé la capacidad de utilizar los recursos disponibles {*). (+) Nuestra propuasta es que la formacion tedrica no ge restice de acuerdo al modelo lvadicional que, en |o-sustancial, consthuye Un énfoque disciplinar ‘organizado en asignativas (sociologia, psicotogia, ete.), por una formacién 59 * Lanecesidad de que la formacién comprenda tanto una fase tedrica como una fase préctica (en una esirecha re- lacidn entre teorfa y praxis), siéndo esta vitima (la practi- ca o praxis) su aspecto esencial. No es posible formarse como animador, sin tener experiencias de animacion. Por otra parte, 1a formacion tadrica debe relacionarse lo mas posible con la experiencia practica. * Vincular la formacién con la vida y pare la vida favora- ciends ta aparicién de un hombre protagonista y creati- vo, capaz de aplicar Ios conocimiontas y las experiencias: para su crecimiento personal y su eecién comunitaria. * La axigencia de un compromiso personal (el principal agente educative as el propio interasada} y que se 6x- presa en un Aprendizaje auto-responsable. * En cuanto a las actitudes a desarrollar, ésias se deban expresar en una practice y estilo de vida en ja que el ani- mador desarroila un compromiso con los procesos éus- tanciaies que vive su puebla, con todo lo que ello implica de inmersion e insercion en la realidad. * Se procura, asimismo, que aquellos que se estan forman- do come animadores, sean capaces da evaluar su pro- pio proceso de formacién, @s decir, de refloxionar su propio proceso de adquisicién de conacimientos y habi- lidades. crientada al andlisis de problemas sociales relevanies. Este enfoque supo- ne la suslilueidn da una estructura disciplinar organizada por materias, un anjoque orientade por una estructura sistémilca o integrada a partir de problemas concretos. Esto, a nuestra juicio y segun nuestra experiencia, permite, entre ores, los siquiantes lagros: : — permite tener un mayer instrumental tedrleo-practico para la resc- lucién de los problemas concretos, que fo $@ prasantan en la tor- ma subdividida da las disciplinas-aaignaluras tal come se ensenan, sino en su complajidaditotalidad, tal coma so dan en la realidad — $e desplaza al eje formative «nectonistica», «conceptual ate adgui- sicidn de conecimientos tendentes a comprender y saber actuar so- bre Ia realidad —— la forma Lradicional-disciplinar, es deck, a partir de asignaluras, 6% poco motWadora e interesante, puléslo que casi todo lo que so eslu- dia, son respuestas a preguntas qua bo han formulado quienes tie- nen qua estudiar la asignatura 4, NIVELES DE FORMACION Cuando se habla de formacién para fa animacion, no siam- Pre se trata de formar animadores profesionales, de ahi gue sea hecesario plantear al problema dé los niveles de formacin. Refarente a los nivelas pueden hacerse muchas clasifica- ciones, recurro a Ja que mé resulta mas util en relacién a la ex- periencia personal: es aquélla que distingue cuatro niveles de iormacién para la animacion, teniando en cuenta Ins objetives, CAaMpo y actividades de animacién que pueden reatizar. Haciendo una disgrasidn sobre af tema de la jormacién, es preciso subrayar que se puede animar, sin ser animador en ef sentido profe sional del término. © sea, hay quienes animan y¥ son auténticos animadores, pero no han si- dé formadas come tales... Sea dicho ésto, pa- fa que, al misro tiempo que le damos impor- tancia a fa formacion, no caigamos én la mitifi- casion de la misma. 61 ApauBen y haialidades pare SENSIBILIZACION 8 adquisre la apti- os capaz da infor lid y habilidad pa- mare ydesiuerss ra parficipar en un grupo u organiza sion Wiel do: Balsa pepaeiaacen Senieae «para tomar netas y tesumir una Confetencia, une emictin de telewi- sién oun film; ro suralr uri artic uke de prensa + [nteTvenit 6n Un grupo a dena de una atganizacion Aetttures: apertura a, fos pro- blamas sacio-Cul- turales motiveeiin para solar dentro da un geupo ¥ Gan secliudes grupales INIGIACION, sg adquiers la apti- es cpaz de poner tudy habliidad pa: seanestado de de- raanimarun grupo liberacion + para. documen- jarsa ¥ ealeccio- ner sus lectures « para organizar una reunian * para organizar el emplee del tiem: Pa © para animar una reunidn da fraba- joen luneién de sus objetivos: » estimular la patti sipacion_prova- cando el inter- cambio ¥ diseu- sign ‘apartuga hacia los otras vitalidad y ente- sigsmno + facto y pacionela innparcialided pa ra integrar oposi- clones y afinider des FORMACIQN GE — sa adquiere Is apt- ANIMADORES — lud y habilidad pa sscapazdeorgant fa animer y condu- zats, acceder'a la cit un grupo u erga: cullurayde partic nizeeive ‘par activament Oo- mo agente datrans- jormanién * posear toninas y hanllidades para tratar oon eiferery les formas (oral, egerita, gréfica, atc.) los conten dog de un tema, * capacidad para Tijer abjotivns, oF- sganizat y progra- mer fa accién + saber comunicar= 80 oralments, Site prasarge gar es ai y utilizar ay: das visuales + saber siluar sunt vel ¥ Ambito de intatvencion en ai sano do! gtu- be 0 de la arg. nizacién en la quo acta como animador gaprodad de ane: ligis y sintesis: saber pensar con elaridad ¥ sapi- lez desarrollaractita- ges dialdgicas ‘que favorecen la autonemia de bos orgs flexibilidad de pensamienta ager penicioar y delegar sentido melista €n su agcide FORMAGION se sdqulere Ia aptl- DEFORMADORES tud y habilidad pa- es capar da ayudar ra formar animado- aotngs para SU for- res merit coma oni marjeres + paraorganizer ol pprocaso de ensé- « reslizar lareas de tutoria y supers sign « ransmitir cancel falentos y dastre~ zas téenlcas todas las indice das para las dite- rentes niveles comprensién de! propaga educart vo a No hace falta decir que estos niveles de formacicn tiensn diferentes destinatarios: en et nivel dé sensibilizacién fos desti- natarios son la misma gente involucrada en los programas; tam- bién podria participar en el nivei de iniciacion la gente que tiene responsabilidades en las arganizaciones de base, y necesitan al manejo de ciertas técnicas para realizar mejor su trabajo. El tercer nivel es al que hace refersncia, en sentido estricto, a la formacién de animadores. Cabe advertir, asimismo, que lo que se indiea en la tarcera y cuarta columna, no es un listado exhaustive de las capacida- des que debe tener y de las actitudes que ha de poseer. Se tra- ta, apanas, de una crientacion indicativa. 5. NUESTRAS PROPUESTAS PARA LA FORMACION DE RECURSOS HUMANOS PARA EL DESARROLLO CULTURAL f sector cultural no dispone en la regicn de suficiente personal para ia apifcaciin de las po- tiicas culturales nacionales y de insiituciones especializadas. Americacult, 1976 A partir de esta realidad constatada en la Conferencia In- tergubernamental sobre Politicas Culturales on América Latina y of Caribe (Bogota, enero de 1978), que no ha cambiado sensi- blemente durante la década transcurrida, hemos desarrollada nuestras propuestas de formacién de personal para el desarro- lle cultural. Por lo que concistne a las propuestas que aqui presenta- mos, éstas se apoyan en la experiencia que nos ha propercio- nado la participacién directa en la realizacién de curses en Espafia, Argentina, Venezuela, México, Costa Rica, Cuba, Re- publica Deminicana, Ecuador y Colombia. Hemos consultado to- do lo publicado por fa UNESCO sobre este punto; iqualmente tuvimos preserite los trabajos de los grandes espesialistas euro- peos, Genéviéve Pujal, Pierre Moulinier, Mary Salas, la expe- 6a tiencia catalana (Abast, Pati, ete.). Prestamds una mayor aten- cidn a los especialistas latinoameticancs: Evangelina Garcia Prinee y Jorge Cornejo Polar. Otros coma Luis Garza y Guada- lupe Cruz, da México, y Pierre Davreux, de Bélgica, me ayuda- ron para ir precisando mi experiencia. Sin embargo, lo que aqui presentamos es todavia, son en muchos aspectos, propuestas provisionalés sujetas a revisiari Por otra parte, la version que aqui presentamos esta concicic- nada a la situacién histérica que vive Argentina en los afos 4986/87, en la que destacamos tres hechas que influyen direc- tamente en nuestra elaboracién dé las propuestas: « las limitasiones financieras como consecuencia de la cri- sis econdmica (los recortes siempre sé hacen primero en educacién y cultura) la necesidad de consolidar la democracia y en esto la ac- sién cultural puede jugar un papel importante, y por ultimo, 41 notable desarrollo de los programas 0 acti- vidades cuituralas qué se han ido desarrollando an los ultimos afios, superaderes casi todos ellos da una con- cepeidn elitista de la cultura. Si insistimos én qué 63 una propuesta condicionada a las circunstancias de un pais determinada, en un momento histé ca determinade, es porque no pretendemos otra casa que darle una validez circunstancial a muchas de las cosas que aqui pro- ponemos. Otras, quizds, puedan ser aprovechables de manera més general. La aplicacién objetiva, racional y eficiente de las politicas ¥ planes en materia de desarrollo cultural, demanda como una dé sus condicio- nes fundamentales, contar con un adecuade soporte humana, ampliamente formado, para responder a las complejas y cambiantas exi- gencias que este proceso imphkea. EVANGELINA GARCIA PRINGE Aquings vamos a limitar a presentar algunos aspectos Sus- tanciales de tres propuestas, 9 si se quiere, de tres experien- cias diferentes, pero todas ellas apunian a un mismo objetivo: la formacion de anitadores socio-culturales y formacion para a ‘a animacién. Hacemos esta dltima matizacién, porque nuestra Preocupacién central no ss tanto la de formar animadores, ca- mo la de formar para la animacidn... En nuestra sociedad nece- sitamos de gente que anime, aun cuando na se denominen sanimadorese. Esias son las experiencias y propuestas: * cursos en las que se combina la educacién a distancia (como modalidad de la educaciin abierta}, con cursos cor- tos de educacion presencial a tiempa completo (9 meses. de duracisn} * cursos intensivos, con dedicacién de tiempa completo (3 semanas de duracién) * cursillos intensives de formacién/sensibilizacién (4 dias de duracién) ‘Fenemos otro tipo de experiencias, Paro Sdic vemos a men- clonarlas sin ninguna explicacién de las mismas: | * log talieres con el propdsite de desarroliar una técnica, habilidad o capacitacion en algun tipo de actividad que Se va a utilizar en programas de animacién: taller litera- no, de plastica, teatro, exprasidn corporal, ate. * las conferancias y mesas redondas, destinadas a desper- tar inquietudes por estos problemas Educacién a distancia combinada con cursos cortos de educacian presencial Ante todo quisiéramos destacar algunas de las razones que has Hevaron ala adopeidn de este sistema, en el que sa combi- na la educacion a distancia como modalidad de la educacién abierta, con cursos de educacicn presencial, cada uao de jos cuales tiene 5 dias completos de duracién. Frente a [a urgencia y necesidad de formar Personal para el desarrollo cultural, tenamos que plantear aiternativas reafis- tas. Para ello debamos partir de una elemantal constatacién, y es la siguiente: a la mayoria de los cursos nacionalas ¢ interna- cionalas que tianen mas de tres meses de duracién, dificiimen- te asisten personas que ocupan cargas de tasponsabilidad o que tendzian efecto multiplicador en sus respectivos paises u orga- nizaciones. ;Por qué ocurre esto? Es un hecko bastante gene- a ralizado en nuestros paises, qué cuando un funcionario esté ausente de su trabajo durante varios meses, corre el riesgo de que le «muevan o seruchen el piso», come suele decirse para. hacer referencia a las formas (honestas, menos honestas y des- honestas, a veces canallescas), para desplazar a un funciona- tio del puesto que ocupa. Por otra parte, circunscrite él problema a la formacion de recursos humanos para ei trabajo cultural, nas ancontramos fren- te ala necesidad de conciliar tres situaciones que no son faci- les de compatibilizar: * la urgancia de formar recursos humanos para el trabajo cultugal, como una de las prioridades de cualquier pollti- ca de desarralle cultural * las limitaciones financieras derivacas de la crisis econd- mica, que se confrontan para la reatizacion de programas de capacitacion cultural « ja imposibilidad de retirar por mucho tiempo de su lugar de trabajo a los respansables de programas culturales. Nuestra propuesta de organizar estos cursos (en 1987 en Argentina se estan realizando tres de este tipo) se basa tunda- mentalmente, como se deduce de las consideraciones prece- dentes, en al hecho ce que los. consideramos una respuesta realista y posible para la formacién de personal para el trabajo cultural, dentro dé la situacién actual. _ Habida cuenta de las. diversas categorias de recursos hu- manos requerides para la accién cultural, hemos dado pricridad ala formacidn de animadores con un cierto dominio de fos pro- blemas administrativos. O dicho can mas precision: procuramos formar trabajadoras de la cultura con un buen dominio de la me- todologia de la animacién y con un conocimiento tedrico/practi- co de las nociones basicas de administracién cultural... Quizas a corto 0 mediana plaza habré que formar animadores y admi- Nistradores por separada. Considerada la cuestién desde el punto de vista de los des- tinataries, para este momento damos prioridad a la formacion de responsables municipales de cultura. ¥ esto parla fazon que hemos expuesto en otro libra, haciendo referencia a un princi- pio basico de la politica cultural: las actividades cukurales de- 66 ben realizarse en el lugar mas cercano de donde esta la gente, y ese ambite de actuacién es el municipio. En otras palabras —y ésta es una de jas propuestas cen- trales para la formacidn de trabajadores de la cultura-- en el marco de una necesaria y aceptada descemtralizacién de la po- \itica cultural, la accién cultural a nivel municipal es pricritaria, al menos desde el punto de vista de la administracién publica Si se acepta este principio operativo, también ha de ser priorita- tio la formacién del personal que ha de trabajar en ese ambito do actuacion. Se trata, puss, de dar preferencia a la capacita- cién de los directores municipales de cultura, a los miembros da los consejos municipalas de cultura, a los responsables y tra- bajadores de las arganizaciones y/o asociaciones culturales. El que hayamos adoptaco esta modalidad de aducacién a distancia, no slo responde a las circunstancias antes aludidas, existen también razones pedagégicas para aceptar esta forma de educacién abierta. Si bien aceptamos las criticas que se ha- cen af sistama escolar en lo que tiene de monopélico, cerrado y ritualista, no creemos que la desescolarizacién hoy sea posi- ble. Si, en cambio, creemos que hay que revalorizar la educa- cidn extra-muros y aceptar una gran multiplicidad de caminos para adquirir los conosimientas, habitidades, aptitudes y actitu- des necesarias para la vida (desde los que son necesarios para realizar un determinado trabajo a actividad hasta Io que nos pro- porciona una explicacian de la realidad que nos toca vi La sescolarizacion+ en cuanto modalidad de educacién que exige del «aula o recinta» para la adquisicidn de conocimientos y la «presencialidac» en la relacion profesor-alumno, puede com- piamentarse con ta alternativa de una educaciin «abierta» y a sdistanciae. (Adviériase que no las presentamos como alternati- vas excluyentes, sino complementarias). Ahara bien, en este proyecto, lo egrueso» es la educacion a distancia y lo complementario es la educacion presencial. Mas aun: considaramos que la educacion a distancia por s/ sola, se- ra insuficiente para formar un animador, habida cuenta que es necesario adquirir determinadas habilidades que es imposible stransmiti y «aprenders a distancia. Piénsese, a modo de ejem- plo, en la expresidn corporal, teatro, danza, o en el area social las teénicas grupales; g¢émo podriamos aprender esto sin una 87 practica que presupone la presencia de otros con quianes apren- ‘demos y practicamos? 2a educacion debe poder ser impartida y ac. quirida por una mutiiiud de medios, ya que io dnportante no es saber qué camino ha segui- i da ef sujeto, sino lo que ha aprendida y ad- quiride. Aprander a ser, UNESCO, 1972 Trabajos a realizar por los estudiantes durante el Lgroceso de educacién a distancia Como ya es conocida, la educacién a distancia se realiza mediante el uso de material de tectura y estudio, guias do tra- bajo, textos de consulta, ete., que hace llegar la Escueta u or- ganizacion del curso a cada uno de las participantes. Los trabajos que se realizan a distancia pueden ser de cua- tro categorias diferentes: * Lecturas: consiste en | manejo de una bibliografia ba- sica sobre los problemas de la cultura, animacion y po- litica cultural. Recensién y comentario critice de textos: s¢ propan- dran a los aiumnas una serie de textos (libros, articu- los, documentos, 6t¢.}, que versaran sobre aspectos monagraticos. Para la tealizacién de estos trabajos se ofreceran diferentes aiternativas, quedando la eleccion a cargo de los mismos alumnos, canforme 4 sus intere- ses @ inquietudes. « Sistematizacién de su experiencia de trabajo en el campo socio-cultural: cada alumno realizara un ostu- dio socio-cultural la ciudad, pueblo o barrio en don- de trabaja 0 viva; slaborara un diagndstica socio-cultural yun programa de actividades culturales. Todo esta rea- lizado an relacién directa con su propia practica y te- niende an cuenta los elementos tedricos y los instru- mentos metadalégicos ¥ operatives que se le vayan brin- dando a lo iargo del curso. Realizacion de ejercicios de laboratoria: consistiran basicamente en la resalucién de problemas propuestos por al equipe técnico-pedagadgics, con el fin de profun- dizar en elementos tedricos, metodoligicos, tecnicos y operatives de los cursos presenciales. Se hard a través de cuestionarios, andtisis de casos, etc. BISUR}SIP € Ug 9eINpe ap osacald je us sedibobuped sapEpianoy fi solequy sns-6p BOL EUELOD fy eoleo8 $0] 97 Voladaney souuunye S02 opeyuaWC ap OU se) 050)010 0] 9B eyed Jod aus 127 URE8LIE NOVNTWAS & gy voqopin evexeus lop uaa @0U0} 101 y ik | Gi wena K ugnesetony ec a”) | J soyedauedsauuipniss op oleqes, ealuagi e)Jamel9e¢ e| ap A o9)8pBeped odinbe tap oleqai, Orvavul 3d VWYUDOXNTI Educacion presencial En cuanto a ia educacién presencial hemos previsto tres cursos ¥ talléres de 5 dias cada uno; 9 horas diarias (45 horas por semana) que completan 135 horas de educacién presencial (*). : Antes de explicar el contenido y metodologia de los cursos presenciales (clases y talleres) Conviene tener presenta ol diagrama operati- vo del conjunto de actividades que se realizan durante los nueve meses y en los que se van combinandos la educacién 4 distancia y la edu- cacién presencial (ver pag. 46). La capacitacion presencia! esta dirigida basicamente al de- garrollo de habilidades practicas en dos ambites diferentes: * en el de las técnicas operativas o técnicas instrumenta- les cuyo conocimiento y dominio es necesario para el tra- bajo con la gente: — técnicas grupales — técnicas de camunicacién social — técnicas de conocimiento de la realidad — tdéenicas de organizacion, administresion ¥ programa- cidn.de actividacies — técnicas de comunicacién oral. tallores para adquisicién de ciertas habilidades especifi- cas para las actividades artisticas: teatro, musica, expre- sidn corporal, pldstica, artesania, eic., o sociales: perio- dismo popular, radic, audio-visuales, etc. (depende de las. necesidades y demandas de cada grupo en concreto). Ademds /os cursos presenciales cummpler con otros dos ab- Jetivos: * complementay la formacién tedrica, ya sea por las cla- ses que tienen ese caracter, come por el colaquio y did lego que las mismas pueden suscitar (+) Creemos que ia educacién presencial requiere mas da 135 hores, pero en esta expertencia hatemes Io qué lag circunstancias permiten y no le que harfames come lo eptimo. . a «al intercambio de experiencias entre los participantes (educadores y educandos én una tarea de busqueda conjunta). Otre aspecto sustancial de la educacién presencial, es la matodolog/a utilizada. Ne vamos a hablar de la pedagogia parti- cipativa (a-elto ya aludimos en otra parte), sino a 4os tras mo- mentos sobre los que se vertebran las actividades de cada dia: + clases tedricas, didtogos, coloquios, puestas en comin; se incluyen aqui !as clases que serviran de fundamento tedrico @ las técnicas Instrumentales intercambio de experiencias para aprovechar el poten- cial de conocimientos de cada participante ~ talleres cuyo objetivo es dotar alos participantes de ele- mentos practicas para sus actividades de animacian. Conviene que ahondemes sn algunas consideraciones Sc- bre estos tras momentos a fin de tener una mejor somprensién de los riamos,-en cuanto a lo que s¢ pretende en la formacion tedrica, el intercambio dé experiencias y los talleres. Formacion teérica Por supuesto, todos los homibres... son teor- cos, No se diferencian en si usan ono fa teo- fia, sino en at grado dé concieancia que tienen de ia tsorla gus estén utifzando. La opcién tan- to para ai hombre de ta calfa como para ef in- vestigador, ro es ef de teorizer o no leorizar, sino mas bier lade cémo articular, axplicitar ¥ exteriorizar fa teorla, de mado que asta pue- da ser objeto de examen. Nii, GAGE Partiendo del supvesto de Ia frasa de Gage que nos sive de introduceidn, si algo nos preocupa en este punto, son las si- Quientes cuestiones: ¢ evitar canfundir la formacién tedrica con la formaci6n li- bresca * que la teoria sirva para iluminer la practica, o saa, para conceptuar la realidad, y no sea tan solo utilizada para 72 discutir conceptos abstractes, como 65 bastante irecuente entre determinados tedricos de «lo social én rélacién con lo anterior, que la formacion tedrica ayu- de a la domprension de la realidad (no sdlo lo que es da- do en ella, sino también toda lo qua no 6s, parvo que 6s posible}, como fase de un momento histérico cuyo siste- ma establecido no 66 mas qué una etapa gue facitite la adquisicién del habito de pensar; dé ordi- nario $e estucia y se lee mucho més de le que se piensa. Intercambio da experlencias El hombre flega a ser sujaia mediante ute re- #exidn sobre un ambiente concrete. Mientras més retiexiona sobre fa realidad, sobre su si- tuecién concreta, mds «emergar plenamente conscienta, eampromatiag, digpueste a inter- vanit fespecto 2 ta realidad para cambiarla. PAULO FREIBE Cada persone que {lega a un curso tisne un petancial de conocimiantos, experiencias y habilidades (y también de valo- 'es), que pueden ayudar y enriquecer al proceso de énsenanza- aprendizaje. Estas potencialidades se hacen realidad, cuando 6 es Canaz de reflexionar sobre {a propia practica y reflexionar Con Oirgs. Esta riqueza de la ralactén alumno-alumno no se suele apra- veohar, no sdlo porque an la educacion tradicional estan res- tringidas coma parte del proceso de formacién (se las considera escasamente significativas), sino porque la mayor parte de [a gente no esta del todo convencida de su importancia («). En estos cursos s6 |é da sna importancia en si, de modo tal que cada alumno/participanie, se-transforma de algun modo también en profesor. De ah{ nuesira insistancia en destacar que €n ios cursos de animacién, no hay alumnos en el sentido tradi- (9) En ta mayoria de los cursos que hemos realizado, al momento de ilevarse a cabo los intercambias, 45 decir, dé escuchar a fas propios compafiaras dol cureo, (a stencién disminuyé considerablememta. . n cional del término, sino-participantes, de quienes se espera que, en un ésfuerze comin y responsable con ios ponentes y res- pansables de talleres, hagan def curso una especie de elabora- cién colectiva an relacion a cuestionas tedrico/practicas de la animacion. Ahora bien, el intercambio de experiencias para que sea fructifero, no debe reducirse a la expesicion de experiencias (de- cir «cosas que se hacen), debe ser también una reflexién s0- bre fo que se hace. $i esto no se hace, todo puede quedar reducido a un simple recuento de hechos o a transferencia de informacién. Es necesario que a propia experiencia/reflexion, confrontada con la de otros, @ iluminada por la reflexian comin, produzca un intercambio critico, ranovador y creador, capaz de aporiar respuesta a los desailos que se cenfrontan. Taileres Aprender una cosa vidndota y haciéndola es al- go mucho mds formador, cultivador y vigorizan- fe que aprenderia simplemente por comuni- cacidn verbal de jas ideas. 5 % FROEBEL Antes de explicar qué se hace en los talleres, es necesario intentar una expticacién de lo que es un taller en el sentido pe- dagdgico del término. Necasidad mucho mas urgente, porque en muchos paises latincamerisanos esta de moda llamar taller a casi cualquier actividad pedagdgica (especialmente las qué por su contenido o pedagogia pretenden tener una tonica pro- gresista}. Lo que ocurre, a veces, es que son simplas cursillos y an otras ocasiones son seminarios, paro sa jos llama talleres. Como consecuencia de esta moda de usar indiscriminadamen- te al términe taller, tratar de definirle no es una tatea sencilla. n lo sustancial.el taller es una modalidad padagaégica que consiste en «aprender haeiendos. La palabra taller tal como 6 utiliza en el lenguaje corrienie ayuda a entandar la significacién padagagica del término. Taller es una palabra que sire para indica? un lugar donde se trabaja, se transforma y se labora aiga para ser utilizado. Esto es valido para ¢l uso pedagdgico dal termine. cry Si bien ¢n el taller se privilagia la practica prestandg espe ¢ial interés al «hacer, no por alla se descuida la teoria, que den- tro del taller siempre esta referida a una practica concreta. ~Qué talleres se organizan 6n los cursos de animacién? Se susla distinguir entre talleres del 4rea social y tallarss del area artistica, pera en general estos cltimas son los mas numerosas. En el area secial los mds frecuantes san los de pefiodismo po- pular y técnicas grupales, a vaces se hacen talleres de elabora- scion de proyectos o de pregramacién de actividades. En el area artistica los que se organizan en la casi totalidad de los Gurses, Sor los talferes de teatro, plastica, fotografia y audiovisuatas; los de expresién corporal adem4s de tener sentido en si mismos, también sueten servir de basa para realizar otros talleres. Me: nos frecuentes son los talleres de graticos-seriqrafia, dibuja, ti teres, artesanias, etc. Para decirlo en breve: todas las actividades artisticas, desde la escultura al hilado de bolillos, desde la mu- sica al esmalte al fuego, desda la danza al uso del video, etc es decir, todas las actividades arllsticas puaden ser ef conteni- do de un taller en los cursos de animacién. Lo que se escoge para cada circunstancia, depende dal grupo cancreto de desti- natarios. En la escogencia de los contenidos, $6 tenen en cuenta une de los prineipios basicos de la matodalogla cal taller. que el alumno aprenda cosas haciéndelas y que esas cosas estén estrechamente vinculadas a la vida. 75 DIAGRAMA OPERATIVO Aspocton ndminksrmlecs | Trabajo de ioe actudiantee | Trabajo pedeadaieo Convocatoria _ Inseripoién Preparacion y Recapeién de tedaccién del material solicitudes diddctioo Seleccioa Rowieidn y discusion de participantes del material Se comunica Produdcin, publieacién acimision, . yedicién del material Se ervia enatetial para ——e lectures basicaé A partir de esta fase o momento, sa considera iniciado el curso Lectura de material basico, 1 Gursodalter presenciat » formackin tedrlen » intercambie experiencias # talleres Proceso de educacién a distancia Distribucion de material didactica Lectura, estudio, investigacién y elaboracion de Proyectos. Realizaciin de ejercictositrabajos practices | Heenvio, del mar. Aacepcion. Registro dat Melatlal.tecibido | . Evaluaclon. Correccién del material reclbide Envi de comentarios & los alumnas, acerca de sus trabajos Recepeién de comentarios W Curso-aller presencial "Se raple el proceso de educacién a distancia Ml Curso-aller prosencial Evaluacion fins del curso * de cada una de los participantes Presentacién manogratia: requisite para bi abtancién del diploma de capacltaci¢n. Cursos intensive Comoe ya se dijo, tienen una duracién de alrededor de 3 se- manas con dedicacicn plena por parte de los alumnes. Tienen {a misma metodologia y distribueién del tiempo que los curses presenciales: * formaciér/reflexion tedrica (8 horas} * intercambie de experiensias (2 horas) * talleres (4 horas) Pero en determinadas citcunstancias se agregan algunas practicas sobre terreno. Esto sélo'as posible con una prepara- cidn pravia al curso y cuando asi le quiere y facilita la institucion patrocinante. En el momente de la formacicn/reflexién tedrica pacticipan todas fos alumnos simultaneamente. Pera en st intercambio de experiencias, en fugar de hacerlo de manera conjunta, se hace por grupos de interéses o preocupaciones, de modo que pue- dan realizarse varios. intercambios simulténeamente. Alguno ha propuésto denominar «rincones» a este tipo de intercambios. Obviamente el contenido de estos rincones depende de los. propios participantes (cada «fincén con su tera»). El nimero de tincones por dia varia segiin las que sa han organizade contor- me a las propuastas que han hecho los participantes. Este in- tercambio de experiencias en pequefos grupos entre los Participantes, tiene las siguientes finalidades principales: * conocer las actividades de animacion que realizan otras personas; programas en jos qua trabajan, técnicas que Se utilizan; togros y fracasos, ete, dialogar sobre temas de interés, vinculados (9 no) d tamente con 6 trabajo cultural: problamatica del pais o da la ragién, ecologia, feminismo, tendencias musicales, teatrales, etc. prasentar temas monograficos ralacionados con ia ani macién socio-cultural; se pueden presentar también co- municaciones 0 documentas. Para la coerdinacién y organizacion de! desarrolla de los temas, on la inécripcion se deben safialar aquellos qua son de interés, tag corunicaciones que s@ desean presentar, etc. E} ob- W jéto de esta presentacion anticipada, es ei de organizar el tiem- po de los intercambios y procurar que los temas que puedan ser de interés para un mismo grupo de personas no se super- pongan sn el momento de su presentacin. Siempre hemos realizado este trabajo, existienda un res- ponsable 6n la coordinacién de [os rinconés que, ademas de or ganizar y coardinar, e la tarea da ir sistematizanda las dife- rentes experiencias. Lamentablamante no hemos lograds for- mas adecuadas para poder hacer 9 elaborar un documento o trabajo final que resuma y exprese {de manera organizada y sis- tematizada) el conjunto de las experiencias, Existe una dificul- tad o limitacion inicial: 1a gente no tiene el habito de presentar de una manera organizada sus propias experiencias y muchos no saban hacerlo de manera atractiva y cidactica. Y ademas, por ms que se hable de participacién, posibilidades de dialo- go, importancia del intercambio, etc., siempre habra quienes pre- fieran escuchar a los profesores que a sus propios compafieros. En cuanto a los talleres estos pueden ser de hasta 20 per- sonas. Las razones son obvias: s¢ derivan de la metodologia misma del taller. Esto significa que si en un curso hay 100 parti- cipantes, habra 5 talleres. En algunos casos podria funcionar mas de un taller sobre el mismo.tema, en caso que asi sea re- queridg por un grupa cancreto. Existen dos posibilidades en lo referents a la participacion en los talleres: * qué se participe todo el tiempo en un mismo taller * que se vaya rolando por los talleres. Preferimos que la gente particips en un solo taller, de lo. con- ivario (pasar cada dia por talleres diferentes), no permite «apren- der haciendo», apenas se «injorma de como hacers y para esa bastarla of procedimiento de la contarencia, clase o mesa re- donda ty hasta podrian ser mas utiles). - En vista de que en cada taller sdlo podran participar alre- dedor de veinte personas, cuando se raaliza la inscripcidn al cur- 80, habra que hacer una inscripcién preferente y otra afternativa @ los talleres. Los talleres:nas frecuentes —en nyestra experiencia— han sido: teatro, plastica, periodismé popular y audiovisuales; luego 78 | 4 han seguide en importancia (en cuanto a fa frecuencia con que se realizaron), los de radio, tileres, expresion corporal y fotogra- fia. En Espafia fueron frecuentes, los de televisién y cine, Y cuan- do se preparaban animadores para el tiempo libre, el taller de juegos ha tenido una gran importancia. Muy pocas veces he- mos pedido organizar talleres de artesanias, aunque som talie- res que se desarrojlan con mucha frecuencia .y on variadas formas, Cuando se organizan actividades cuiturales on et Area de educacién artistica no profesional. Digames, por ultimo, qué con esta modalidad da cursos in- tensivos, hemos organizado varios cursos internacionales, pu- disneo contar con la presefcia de participantes que tienen un mayor nivel, que en otros cursos similares organizados con una duracién de dos a tres meses. Por tres semanas pueden retirar- se de sus lugares de trabajo, personas que tienen un buen ni- vel o responsabilidades de importancia. Hacerlo por dos o tres meses (por las razonés explicadas antes} és:muy dificil. De ningdin modo sostenemos que tres semanas (por muy intanso qua sea ef trabajo}, es tiempo sufigignte para proporcia- nar una formacion satistactoria para él trabajo de animacion. No es lo deseable, es lo posible hoy. No nos cabé duda, qua con cursos intensivos s6 pusde lograr un efecto multiplicador ¥ de mejoramiento de las actividades culturales, mas amplio y mas profunde que et que se logra con curses de mayor duracion. Cursillos intensivos En estos cursillos —de apenas cuatro dias de duracién— hay que reducir considerablemente el intercambio de experien- cias.como parte del proceso (a vaces no se puede ir mas alld de lo espontaned qué surge er los encuentros informalss). Tam- pace es posible hacer tallaras, aunque en atgunos casos se han heche, con detrimento de la informacién minima que habria que Propercionar. Lo sustancial es {a informacién/sensibilizacién que pueda ofrecerse y lograrse durante esos dias, a lo que se ha de afadir la posibilidad de proporcionar algdn instrumental técnico-meto- doldgice necesario para él trabajo cultural. En ciertas circunstancias son él «despertadors que alienta y Motiva a participar en encuentros mas amplios. Pero 6! resul- 79 tado mas frecuente y tangible —cuando estos curses estan bian realizados-— es ja renowacion y «aggiornamento» que produce en quienes participan, @un cuande no haya posibilisiad de pro- fundizar ningin aspecto. Las eontenidos a desarrollar pueden ser muy variados. Co- mo cualquier otra curso, deben ser acordes a lag necesidades, intereses y préacupaciones de los participantes. Durante 1986 realizamos muchas cursillos dé esta tipo con un tema central: la politica cultural a nivel municipal», habida cuenta quella ma- yoria de los. cursos qué nos pidieron eran destinados a quienes trabajaban en programas municipales, En afios anteriores, los cursillos intensivos sran mas ganerales. Une variante es lade realizar a Io largo de un-afia, de tres a cinco cursillos de este tipo, pero participando an todes ellos el mismo grupe de gente, lo que permite dar una formacion mu- cho més amplia y profunda. Si a ello incluimos una serie da lec- turas entre curso y curso, los resultados sa mejdran notable- mente. De este modo, con un total de 96 a 160 horas en clases © talleres, y una serie de lecturas, puede decirse que es posible proporcionar un mile de elementos tedricas, metadalégicos y practicos, que sirven para «echar a andar. No e6 lo aptimo —lo repetimos una vez m4s— 4s lo posible que, ademas es muy Superior ala improvisacién o al hacer cursos extensos, pero cu- yos destinatarios poco harén luego en el campo de Ja anima- cidn o de la accion cultural... Hay, pues, buenos argumentas ¥ razones, para promoyer y alentar este tipo de cursillos. Sin embargo, siguiendo una mala y vieja tradicion, estos cur- sillos {sean en régimen de internado o no}, suelen ser ocasién para un cierte «relajo juerguisticos. No abrimos juicio desde un punto de vista stico, pero ciertamente debemos safialar que 63- to a veces tiene consecuencias negativas para la procuctividad de (os mismos... En esto no se trata de hacer de vigilante, pero los responsables dé estos cursos deben crear un ambiente. de trabajo. Hay curses —como algunas en los que hace afios par- ticipé en Valladolid— an que los mismos organizadores alanta- ban eal «relajo»..., en el trabajo dé la mafiana, nunca paricipaba. ni e! 30% de los alumrAcs. 30 Ai C ion qui i Sri wanda alguien quiere HN, ate) ae? hacer algo que saa = transformador en el ALBAN f cote _ socio-cultural, ' FES . tiena que saber que... 2 necesita re-educarsa como consequencia de hy oS 5 las deformacionas ee 4 que ha sufrido durante > e toda et periodo velfhasforma ol iff en aircon, de educacién fermal. ee aera re cons dade ‘les z iets 3 Todos, en mayor o menor medida, lo nece: itamos ar APENDICE Ya hemos indicado en otro pasaje del libre, que ef modo ds actuacién de ia animacion, en cuanto practica soclo-peda- gogica, se apoya en una pedagogla participaliva (o no directiva cdmo pretieren decir otras), realizadas sus actividades en ur cor- texto autogestionaric (0 at manos antiautoritario). Ert general fa influencia de la pedagogta de Pauio Freire se. hace sentit af éf «estile pedagdgicos da la animacion, en aigu- fos casas con claros aportes de ia «no directividads rogeriana ¥, @n general, con las diferentes corrientes pedagdgicas contern- pordneas caracteizadas por ef autlautoriarismo. En aigurios ca- sos, se da fambién una influencia Ge fo qua se denomina ten- dencia del andlisis socio-poiitico. Todas allas, en mayor o menor medida, axpresat aiternalr vas de ranovacién pedagdgiea y se caractarizen por la preocu- pacidn da ligarta escuela a la vida, adecudndola a las exigencias def eniorna y Ge fa Spoea en. gue nos toca vivir, Preccupacio- nes, todas ésias, asirechamente digadas alos principios y prac- tica de ia animacion. Este apéndice tiene por finalidad, ‘proporcionar, de una ma nera sintética y esquemdtica, algunos aspecios sustanciales de estas nuevas tendencias, cai af propdsita de ser una invitacion 4 fefiexionar directamente, a partir de los taxtos de ios mismos auftores. SeuGuIOY SPur Jes Uepidul sou enb SO[naRIsqo 9] RAUTS ZeYON| BP Opn BBpUEISE!) A BSIEPUGOSEl) oD ‘peplfead e| ap safiawe os wioudwon WOWZTYNOSHSd VINOLSIH BOUGISTY PEDIIEGI UBIGUIE) OUNS “BolBerojue pe; $8 C198 Ou UdOBeN dp pepiouded auay ugquiel OI “OSETUy NE ap A OUXe ns ep jediouudl eojyue je A ajgesuodse: [9 siquicy je 36 enb BUND US OpUaileL "EUEWUNY SEI EDIA ep SaUOIDipUOD © BVELUNY SOUSIL Ep(A ap S@uoIIpuce ap Japuaose souacoy wrod 4 axuaruce epor op en apeaE gaigand oj & 1elaqy) ered @Ae|O OIPAL [9 88 UOIORONpS P7 PEUEd!| E] ap eno opunu owo9 ugovonpy [Ue-A-UOo-Jes-un yibOOvGdd O1aMs - JUSWOH LgINeS|UNO A UpKe YEN “OBO! “Ugiseg|unuies ap zedge ses un) ERBULICJSUEN ap peplordsa ue ‘pap|/eer eB] Ua openiis A opzaign sas uf uoiKeyel B] A uolooe B| “oleqesy 12 ‘exgeyad e] ua aeey es any VeNLIno ——— V¥zZa WenLlyNn guises O1NYd NA VIbOOvdsd ¥1A AUGIOH a 83 SCOLIIOP OOS SOLOAdSY ““nelpiog TeMeISa OJEPNe_ swe “oXUELeXey TRNOS PEpIes) ¥] Sp . Para cada una de las pasantlas af candidato establede un grille de anali- sis y evelyacion. . 3. Una experiencia précticn La experiencia préctica dura nueve meses. Para comenzar asta experien- cid ef cancideto debe haber adquiride a! menos ¢ UV (de las cuales 3 deben ser pasanllas obligatorias). Las 4 unidadas para esta experiencia correspondan a: 92 saber hacer, prac * conosimientg del medio (nevesidades, aspiraciones, condiciones); + Investigacion y decumentacion: » eonoclmlento evilioa de un «equipariantce: 4. Prushas da avalvacién (7 unidades de vater Estas prucbas comprendan: * un Controt de conocimientos sfactuados por media de un cue: «una prucha escrita cullural a opcidn, seguida de una conversa * una conversacién sobre un acontecimienta de actualidad; © una prueba'de animacion; * Un informe escrito del candidate sobre la formacién; * una conversacion con la Comisién Regional de Promosién SocioEdue Caliva acsroa del informe precedenta: » un informe escrito y detatiad de la experiencia practica. El conjunto det ciclo de fermacion se desanolla normalmente en un perio do de tres'afios. Este porlodo pueda reducitse a des 5i el candidate tiene una experiencia anterior justificada y valedera, Pierre Besnard, comantanda ol CAPASE, senald el esfuerzo permananie por mejorar su programa de formacian, producto de la reflexién colectiva da Practicanles, funcionarios y expertos. No se ls puede reprachec sino el haber quarido reflejar un modelo ideals de animador polivatenta, omnicempetente, a la vez ereader y comunicador, técnico y militanta, humanista y cieritificc. Es el nico diploma que ha resistido y que se ha perfeccionada sin delenerse, gra- cigs 2 40 que algunos han llamado «una burocracia sillitanler. Y. en ore pasajg, hace un comentario acerca de lo que implica este gdng- ra de formacién: extaamos algunas ideas principates: + ¢] modelo original a ideal al cual se refiere este formacién deberia con ducir @ preparar aun animador que fauna competencias ledricas y pric- Nicas, una experiencia de terreno, un eonocimianic de especialista yun saber encielopédica; * Ia formacién esté ablerta tanto a los animadoreé-veluntarios como a los Profesionates: * existe un pluralismo en cuante a disciplines y un pluralismo de insti Giones pariicipantes, * libertad de los candidatos para avanzar a éu ritmo (cinco anos es el ma- ximo para terminar al cicta): * un cuidado de perfeccionamianto permanente del sistema de farmacién &). : BEFA (Diplome d’Etat relatlf aux fonctlons d'Animation) Creado en junio de 1979, inicia sus aclividades on 1880, Este diploma se obtiene después de un ciclo que comprande: (9) SESRIAAD, P., Aninsteur soctoctilurel: une arodasstan area. ESF, Paris, 1860 © una foxmaciin ganeral; © una experiencia da animacion; © una evaluacion final La Inseripcin en al ciclo de formacion del DEFA eaté suborclinada a cle. tas condiciones: © lustificnr tres aios de actividades profesionales a © reg flog da trabajo coma animador profesional o bendvelo an un orga- nismo social, educativo, cultural o departivo, ¢ @ sor titular del Brevet c'aplilude de animacion sociqaducative (BASE). Para dacidir \a admisién —o no— dal candidato, la Comision Regional dé Formacién para la animacion (COREFA} realiza un examen de! «doséier, una prueba escrita y una entrevista Un aspacto bian intarasante referente al DEFA e¢ el relativa a la salaccién, Det informe (#) preparada por Marcel Daveine para ol Ministerio dal Tiempo Li bre, extraemos las cuestiones més relevantes. En fa seleccidn, segun Davaine, juegan Iras elementos: * la capacidad del candidato «sy manera de presentarse, sus medios de axprasién (la axpresidn ver- bal tiene mucha importancia), su desenvoliura, su adaptabiidad y su o2- pacidad de establecer relaciones + las conoepsiones Ideoligicas, sociales y culturales de lag miembros dot jurado, como agimismo su experiencia, Elles juzpan con relacién a lo. que gon y 8 10 que piensan. LAS PRUEBAS DE SELECCION Estas se apoyan en: « un «dossier que comiens: — datos sobre ol estado civil del candidato, — expariancia: en actividades profesienalas an general y en activide- dea de animacion (profesional o bendvola). motivacipnes, — entrevistas, qué pueden hacerse tratando el tema de Ins motivacio- nes y de la experlaneta del candidato. — pruebes eseritas, on las que Intarosa mes la apertura dél eepirllu qua el bagaje cultural; se trata da utilizar un cuestionario da oullura go- neral y una prueba fiiés amplia sobra un tema relacionado oon fa ani- macion, Tambiéi $d pxGoura aproclar los-conocimientos del candidalo en relacién can su entorne. — test; sualen ser dos test: uno de personalidad y otro de creatividad. — astudio de un caso concrete: (7) DAVAINE, M., Cas movers oe/'suimation, La Deouméniaian Francaise, Paris. 1982. 94 CRITERIOS DE SELECCION Criterios psicaidgtcas ‘ + equilibrio psiquico. © acepiaciin de sf mismo. © estabilidad_ * disponibilidad. * cuadros da refarencla (gsooiales?, gmoraies' 7, gidealigicas?) Chterios intelectustes: + capacidad de reflexion y do juicla. facullad de andlisis y de sintesis. apertura cultural. imaginacién, sensibilidad. * aptitud para utilizar los conocimlentas y una documentacion. Ato hvaciones: = conoepeiones que fiene da la animacion. * por que ha elegido ser animador sociocultural. Coherencia entre saber y vivir. Exparianala personal: * fuera de ta animacion, * en fa animacién profesional 9 benévola. Hay dos ahernativas posibies an (a formacién: + una formaci6n da cicto continua dentro de un centre de formacién. * ung formecion de ciclo discontinue, por «stages». La lormecién debe durar come minima tres afios y comprende @ dos fases: 1. Formacldn general para Ia animacién (primera tase} Comprende cinco unidadas de valor da formacion y un «stagee practice an situaciGn dé animacion. Estas cinco unidadas suponen un minimo de 160 ho- fas cada una, sea, 600 horas da formaeién teérien, @ laa cunies se agregan 200 horas previstas para el «Stages practiog y las pruebas de evaluacion. Lag-unidades de formacién presantan los sigulentes contenidas: * gostin-organizacién-administracién; * pedagogia-relacionas humana; + téoniog de animacién (a alegir on una lista); * entomo social y ecanémica; * una unidad opoional (una segunda (genes de animacion o una profundi- zasiin de Is primera) El