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CLEMENTE DE ALEJANDRÍA

PROTREPTICO

IN TR O D U CC IÓ N , TR A D U C C IÓ N Y NOTAS DE

M.“ CONSOLACIÓN ISART HERNÁNDEZ

EDITORIAL GREDOS

&

BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 199

Asesor p a r a la sección g r ie g a :

C a rlo s G a rc ía G u a l

Según las normas de la B. C. G., la traducción de esta obra ha sido revisada por H e le n a R a m o s .

© EDITORIAL GREDOS, S. A. U., 2008
López de Hoyos, 141, 28002 Madrid. www.rbalibros.com

Depósito legal: M.-26.801-2008 ISBN 978-84-249-1668-9. Impreso en España. Printed in Spain. Impreso en Top Printer Plus.

INTRODUCCIÓN

En el siglo i i d . C. la Iglesia ya no es una secta oscura, sino que se va imponiendo en todas partes. Son muchos los filósofos que, como Aristides, Justino, Taciano, Atenágoras, Hermias y Clemente, entre otros, han abrazado la fe cristia­ na y* aunque no todos comprenden que la sabiduría clásica pagana no tiene por qué ser incompatible con la nueva fe1, al menos si reconocen todos que no era necesario prescindir del amor a la sabiduría. El evangelio, pues, no se dirige des­ de ahora sólo a los incultos, sino que hay cristianos de cla­ ses elevadas que, acostumbrados a la filosofía, buscan en la nueva religión una enseñanza superior2. Los maestros cristianos, queriendo satisfacer estas nece­ sidades, comienzan a unir ciencia y fe, acomodando su doc­ trina a las partes de verdad que van encontrando en la filo­ sofía y ciencia griega. Será Clemente de Alejandría quien mejor se sirva de las ciencias humanas como preparación al estudio de la teología propiamente dicha, comprendiendo
1 Taciano, por ejemplo, o Teófilo de Antioquía, que, con espíritus más recelosos, realizan una dura crítica, mientras que Justino o Clemente no tienen reparo en recurrir continuamente a citas de autores clásicos para avalar su propio pensamiento. 2 Cf. J. L e b r e t o n , «Le désacord de la foi populaire et de la théologie savante dans l'Église chrétienne du troisième siècle», Revue d'Histoire Éccles. 19 (1923), 481-506, y 20 (1924), 5-37.

Vig. Rivis ta storica dette Science Teol. 1990. Friburgo de Suiza. aunque. Platonic Influen­ ces in the Work of Clement of Alexandria». 242244. BuoNAiUTi. 1 (1905). P. bastante confusa. Rech. «Ocultismo y teosofía». Merki. el pun­ to de partida para poder entender la concepción teológica de la época helenístico-romana6.. pues es un hombre profundamente marcado por esta heren­ cia cultural. 5 También los primeros pensadores cristianos se ven en la necesidad de explicar el mensaje cristiano con los medios de expresión conocidos de la filosofía platónica (cf. Madrid. Característica principal de este siglo n es el ser una épo­ ca de transición y. Christ. 155 ss. ni asimiló todos los elementos recibidos del medio-platonismo. 1969. Londres. v o n I v á n k a . «The Twofold Way. Las creencias en la magia y los espíritus son prácticas en boga en esta época.8 PROTRÉPTICO que Ja sabiduría resulta imprescindible para el cristianis­ mo3. E. y J. C a m e l o t . París. y Platón5 se convierte en la suprema autoridad religiosa del siglo. que in­ cluso llegará a ser en parte asimilada por el cristianismo (cf. 400-401. unos des­ embocarán en el neoplatonismo y la mayoría darán lugar a infinidad de supersticiones4. La iglesia alejandrina es menos impetuosa que la asiática y conservará con gozo toda la producción intelectual de Grecia (cf. 21 (1931). «Clemente alessandrino e la cultura classica». estoi­ cismo y las doctrinas de Filón. como lo demuestra la gran profusión de cultos mistéricos. 39-40. «Les idées de Clément d’Alexandrie sur l’uti­ lisation des sciences et de la littérature profane». The continuity o f the Platonic Tradition during the Middle Ages. 1950. Relig. más que préstamos 3 C f. No son personales todas sus ideas. Klibansky. W y t z e s . Ho­ rnoíosis Theo. por lo tanto. R. 1952). Clemente crece en este ambiente. no podemos olvidarlo. N ilsso n . P. en Historia de la religio­ sidad griega. 2 (1957). Sc. . 4 Cf. E. págs. M. Plato Christianus. 6 Las palabras contenidas en el Teeteto de Platón respecto a la«imita­ ción de Dios» serán la base de la concepción teológica posterior.

como E.. Estratli Profetici. De esta última etapa sólo sabemos que se refugió en Capadocia y que su muerte debió de ocurrir sobre el 215. Clément d'Al. d e F ay e . 8 Cf. 22-23. Demonstratio evangélica Π 2. 2. Florencia. pero es probable que sucediera en Atenas a mediados del siglo π en el seno de una familia pagana9. Su educación tuvo que ser esmerada por el enorme bagaje cultural que manifiesta a lo largo de su producción. no hasta el punto de considerarle. el creador de la teología8. hasta el 202 ó 203. . 64. Zenón y Epicuro —rivales en otro tiempo—. pues las doctrinas de Platón. 9 E usebio. lo que solemos encontrar en su obra son lugares comunes al sincretismo filosófico de la época. pág. en que sale de ella hu­ yendo de la persecución de Septimio Severo. aunque. C. 1985. V id a No conocemos más que un breve período de su vida. apenas podían distin­ guirse ya en época imperial7. Sin duda su contemporáneo Ireneo era más seguro en su exposición. pues en este aspecto es muy inferior a su sucesor Orígenes. Aristóteles.INTRODUCCIÓN 9 directos de autores determinados. Su persona ocupa un lugar de primer orden en el pensamiento cristiano.. Es asombroso no sólo el núme7 Cf. cuando aproximadamente entra en Alejandría para seguir la enseñanza de Panteno en su es­ cuela catequética. en espe­ cial sus conocimientos de la literatura y filosofía antiguas tan fuera de lo corriente. N a r d i . de Faye. Clemente Alessandrino. págs. en nuestra opinión.. . el comprendido entre el 180. Tampoco sabemos con seguridad el lugar y año exacto de su nacimiento. E.

clásica y filosófica serían capaces de descubrir las referencias y alusiones conti­ nuas que aparecen en toda su obra. proph. Lo mismo encontramos citas del A. in seiner Abhângigkeit von der griechischen Philosophie.T. pero. pues sólo los dota­ dos de una especial preparación bíblica. para que pudiera comprender la densa prosa de Clemente. aunque no es posible que hubiera leído todas las obras que menciona. W e n d l a n d . filtradas en su mayoría a través de Filón. 1 0 Cf. Berlin. Sileno 9 (1983). 27». fijándose especial­ mente en Protr. Clem. P . Ecl. C. M. M. Alex. uno de los que tiene mayor gusto a la hora de citar a los clásicos11 y el re­ presentante más acabado de la Escuela de Alejandría. 126-133 (cree que el alejandrino usó sin mucho escrúpulo diversas compilaciones de textos. en general. Alex. C. 1879 (afirma que Clemente sólo es cristiano superficialmente y que en el fondo siguió siendo griego en mentalidad y cultura). 1 1 Estudios muy interesantes sobre las fuentes de la erudición de Cle­ mente y los orígenes de su pensamiento son los de: M . Hermes 21 (1886). de modo que sigue siendo uno de nuestros más valiosos informadores res­ pecto a textos desaparecidos. con todo.». 42 y Strom. «Z ut Quellenkritik des Clem.10 PROTREPTICO ro de reminiscencias y citas que aparecen en sus obras (tanto de textos cristianos como de casi todos los autores clásicos). 1 132-135). Quaestiones musionianae. escritos apócrifos. muy bien a los clásicos y poseía un perfecto dominio de la obra platónica. que tradición judeo-cristiana. «Tradizione subapostolica e motivi platonici in Cle­ mente Alessandrino. Es cierto que parte de su erudición era de segunda ma­ no. Dominaba. se le ha considerado el escritor más sa­ bio de los primeros siglos del cristianismo. o resonan­ cias helenísticas. Nardi. sino también la naturalidad con que se entremez­ clan y. la que continuamente citaba de memoriaI0. . cutas subapostólicas. 1886. H il l e r . sí las más importantes. M e r k . Todo ello indica que el ambiente que rodeaba a nuestro es­ critor debía de ser sumamente refinado. Leipzig.

cuando Clemente no se dirige a un público con cierto nivel intelectual y de formación griega. M o r t l e y . tras varios años de instrucción bajo la dirección de Panteno. que muestran. sino a cristianos sencillos. también san Agustín explicará su conversión a raíz de la lectura del Hortensius de Cicerón). P. Lo encontramos. desaparece su helenismo para no presentar más que doctrina evangélica. Ninguno le da a co­ nocer a Dios. des­ cubre en él la solución a los grandes problemas que se plan­ teaba relativos al hombre y su destino15. el célebre prólogo de san Hilario en De Trinitate I 1*14. asimismo. en Alejandría hacia el año 180. Leiden. 1 3 Sobre su interpretación de ios textos sagrados y el uso de la alego­ ría. después de haber recorrido varios sistemas filosóficos y cultos paganos14 en busca de la verdad. R. Esta erudición bíblica de que se sirve no es tan digna de elo­ gio cuando se la compara con la de otros escritores cristia­ nos de la época. Revue Biblique 53 (1946). fijándose siempre más en el fondo que en la forma. C a m e l o t . . como la mayoría de los apologetas y escritores de la época. «Clément et l’Écriture». cf. 15 La conversión al cristianismo desde la filosofía es bastante frecuen­ te en esta época (cf. pues. Π de Protr. Durante mucho tiempo se ha hablado de su posible carácter oficial y de la sucesión de sus directo12 C f. una gran familia­ ridad con los textos sagrados12.). especialmente el cap. 1 4 Muestra un conocimiento tan preciso de los ritos mistéricos que es difícil pensar que no hubiera sido instruido en ellos (cf. normalmente una le lleva a otra por asociación de ideas13. 1973. 242. tenemos que señalar que. por lo que abraza el cristianismo cuando. Rasgo personal es la gran libertad con que utiliza las citas de la Escritura. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clé­ ment d ’ Alexandrie.INTROD UCCIÓN 11 Con todo. De la escuela catequética de Panteno y sus orígenes ape­ nas se conoce nada.

). que buscaban en la nueva religión un conocimiento superior. con formación griega clásica. y «Pour l’histoire de l’École d’Alexandrie». Hist. 80-109. aunque siempre los subordina a la filosofía (cf. Rech.104. 65-90. teología y metafísica (P. Relig. pues en su obra descubri­ mos con frecuencia que el pensamiento del martirio no es ni mucho menos una idea lejana17. Todos los consejos del Ped. 10. EccL V 10. 2. Clemente manifes­ tó durante toda su vida gran admiración por el maestro que lo introdujo en el misterio de Cristo y. van tam­ bién en la misma linea. Sc.12 PROTRÉPTICO res. . otra «gnosis». 1 8 Gregorio el Taumaturgo nos indica el programa que seguía Oríge­ nes en su escuela de Cesarea (seguramente el mismo que en Alejandría): física. ética. como contestación a la here­ jía gnóstica.G. Rev. Por el tipo de enseñanza que se daba — con tan gran amplitud de materias que parecía una pequeña universi­ dad18— sabemos que el auditorio no estaba únicamente formado por catecúmenos. B a r d y . 27 (1937). geometría. G. al menos. sino por hombres de posición elevada19 e intelectuales en su mayoría. V I80. 1 7 Cf. X 1049 ss. Eusebio cuenta que en tiempos de Cómodo un hombre de gran cultura. Protr. Quis dives salvetur 1 2. Cf. Lo que nadie pone en duda es la existencia de una co­ munidad importante de cristianos en Alejandría en esta épo­ ca. o. A Cle­ mente le interesaban todos los conocimientos que fueran bellos y útiles. de nombre Panteno. Biblique (1942). Strom. Seguramente inició esta labor a comienzos del siglo i i de forma muy sencilla.4. 1 9 Cf. 82 y 83). a los que Clemente no teme exigirles un cristianismo hasta las últimas consecuencias. cuando le sucede en 1 6 Cf. siguiendo el mismo modelo de la escuela de Justino. instruía a los cristianos en la ciudad y añade que apoya su afirmación sólo en la tradición16. «A ux origines de l’École d’Alexandrie».

tres tratados de extensión muy desigual. Protreptico. C a st iñ e ir a F e r n á n d e z . con una breve pero buena introducción. 23 Sobre una de ellas tenemos la edición reciente de C. su lectura no resulta fácil. Florencia. M a r a .. Cle­ mente Alessandrino. en su producción nos encontramos.° 118. C. es el educador que no busca su lucimiento personal.. 33-43. como las partes de una trilogía21. págs. Como todos los Padres prenicenos que poseen una doctrina más intere­ sante. Estratti Profetici. sino ser útil. 1988 (B. págs. y otros tres textos cortos: la homilía Quis di­ ves salvetur22 y dos notas para su enseñanza23. Pedagogo y Stromata. Su estilo literario va profundamente marcado por su pro­ fesión.. M o n d é se r t . si cree que así se le va a entender mejor. Madrid. Clemente de Alejandría. 1980. 21 C f. . El Pe­ dagogo.C. un maestro que en todo momento se dirige a un interlocutor que imagi­ na presente. sigue seguramente las mismas directrices que impuso su fundador. más que a Cle­ mente como escritor. N a r d i .G. 29. 22 Síntesis del pensamiento de QDS la tenemos en: M . 1985. profundizar en el misterio de su religión20. Á . G. introducción. pág. O bra Se nos ha conservado lo más importante de su obra. No le importa repetir. instruir.. considerados. a Clemente como maestro. Clément. Richezza e povertá nel cristianesimo primitivo.INTROD UCCIÓN 13 la dirección de la escuela en el 190. 20 Cf. Roma. n. 17-21). por lo general.

Las ideas se asocian más por la imaginación que por la razón. J. sino una herencia de la escuela estoica. «Typologie et allégorisme». Como aún no se han definido las bases comunes de la teología ni los métodos exegéticos de la Escritura. todo el A. Estrasburgo. M o n d é s e r t . 180-226. entre otros. G u in o t . C. se transforma en símbolos de verdades que no debían ser reveladas hasta la llegada de Cristo. El método no fue un invento propio. Journal 44 (1949). emplea siempre un lenguaje simbólico. Class. «La typologie comme technique herméneutique». N. J. el recurso preferido de nuestro escritor. . Relig. 37 (1947). 75. Se. haciendo. en Figures de l ’ Ancien Testament chez les Pères. 144-145. llegando a veces a ser muy difícil su identificación. M o r t l e y . V 8. junto al primer sentido evidente del texto suele encontrar otro que llama «místico» (Ped. Paris. 423-430. Así pues. S. S m a l l . que lo aplicó abundantemente a los comentarios de la obra homérica. 26 (1936). y podríamos decir que el medio general de expresión desde Platón25. d e L u b a c . 46. G . Clemente cree que la Palabra de Dios es misteriosa y. un uso excesivo de él para apoyar sus opi­ 24 Estudios importantes son: H. Leiden. «Symbolisme chez Clément d’Alexandrie». págs.14 PROTREPTICO Método alegórico La alegoría es el arte por excelencia de las analogías (en ocasiones. II 8. Celso y Justino. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clément d ’ Alexandrie. 1958. encuentra toda su teología.T. P . Rech. 23 Cf. 1989. Así. sumamente sutiles en Clemente)24. Rech. lo continuaron. quizá. R. 1). siendo en tiempos del alejandrino el procedimiento usual. P e p in . que presenta con el primero analogías más o menos numerosas. Mythe et allégo­ rie. Plutarco. 1973. 1) o «simbólico» (iStrom. como tal. en este procedimiento. Sc. 10-33. Relig. Clemen­ te. «On Allegoiy in Homer».

pero no de sus seguidores. El autor realiza en ella una invitación apremiante a los espíritus a la búsqueda de la verdad. que hereda la tipología neotestamentaria y el método alegórico de Filón (con un doble sentido. Clemente. dejando notar siempre que posee una doctrina cerrada. ajena a toda influencia extraña. J. tal vez. 27 C t Strom. . págs. la pitagórica o estoica. El método llegó a ser un instrumento de notables pro­ gresos para la teología26. buscando siempre posibles analogías que sirvieran de fundamento a sus hipótesis. en Message évangélique et culture hellénistique. aunque los peligros que entrañaba no eran pequeños. 1961. Desde el punto de vista exegético. la judeo-cristiana. «Clément d’Alexandrie exégète». característica. es verdad. por vez primera. pero lo hace con total libertad.INTROD UCCIÓN 15 niones sobre la base sólida de la palabra divina. de la mayoría de los primeros autores cristianos. en la utilización del método en sí. a la conversión. XV 125. La nota que domina en toda la obra es la alegría con que proclama la novedad del cristianismo. D a n ié l o u . su obra es muy inte­ resante porque aúna diversas comentes. como el mismo Clemente reconocía al criticar interpretaciones libres de los gnósticos de algunos pasajes del texto sagrado27. 232-233. El Protréptico La primera obra conservada de Clemente es El Protrép­ tico y. Paris. 26 Cf. la fusión entre filosofía y cristianismo. la más importante por producirse en ella. sigue muchas veces a Filón. moral o físico). herencia de un pa­ sado muy rico: la exégesis judeo-palestinense.

es celeste. . Cap. Sin embargo. Son misterios indignos de los dioses. Comienza el ataque del paganismo. sino de de­ monios. Cap. TV . Cap. pues ve en ello un atentado contra la naturale­ za humana. sino lo que hay en ¿1 de inmoral. Describe los misterios paganos. para mostrar su ridiculez y cómo mu­ chos tienen su origen en crímenes. Pasa revista a los primeros filósofos que. V . han envejecido. conduce al yu­ go amigo de la bondad de Dios y es todopoderosa. Con todo. El Logos es el «instrumento» de Dios: a) Sólo quiere que el hombre se salve. para que el hombre llegue a ser dios. Condena la estatuaria considerando absurdo la invocación a las piedras (las esculturas) o pinturas28. pero ya los antiguos mitos. Los griegos han creído hasta ahora en fábulas absurdas. Cap. en su ignorancia. afirmando finalmente que no se trata de dioses. que procedían de los demonios y esclavizaban al hombre. III. se burla de éstos y de sus objetos sagrados. Es especialmente brillante. que. Cap. divinizaron los elementos. b) Se hizo hombre. Demuestra que los dioses son demonios inhu­ manos que disfrutan con la muerte de los hombres. Conclu­ ye con la descripción de sus pasiones. comprende que el escultor no puede engañar al hom­ bre «lógico». Clemente no condena todo el aite en general. Π. no existen imágenes.16 PROTREPTICO Cap. I. Es preciso entonar la nueva canción. Elogia los aciertos que tuvieron algunos de estos filósofos en su búsqueda de la 28 El arte cristiano de esta época aún está bajo lo simbólico. VI. frente a los mitos inventados por los hombres.

Comienza y termi­ na con la misma exclamación: Es preciso envejecer para la superstición (une de este modo el capítulo con el primero: los mitos paganos ya han envejecido). Termina con otra apre­ miante exhortación a la sensatez. tracios. asirios. babilonios y he­ breos. denunciando errores de la mitolo­ gía pagana. Muestra su admiración especialmente por Platón. Cap. el Logos divino. con su encamación. pero han de mostrarse dignos del reino. Clemente no disimula su ansia por que todos lleguen a la salvación. Dios exhorta con gri­ tos a volver a la «razón». Cap. Cap. Dios llama por medio de su Logos. se ha convertido en luz del mundo. Cap. del que reconoce que rozó la verdad. Presenta textos de poetas que han dado culto en ocasiones a la verdad. VIII. Cap. Carecen de adorno. Los profetas son los que nos dicen la verdad sobre Dios: es un Dios cercano. Cap. IX. El Logos. pero llevan a la salvación.INTRODUCCIÓN 17 verdad. Dios da la vida. XII Nueva exhortación a huir de la superstición y a correr tras Cristo. pero porque sus maes­ tros fueron los egipcios. Está construido en «kúklos». pues Dios se regala a sí . X. Desde ahora el escritor no va a realizar otra cosa que una exhortación calurosa a abrazar la nueva reli­ gión. VII. XI. mientras que la superstición condena. ¡Ama pro­ fundamente al hombre! Es un bondadoso Padre y sólo quie­ re su salvación. por lo que no hay obstáculo para el que quiere conocer a Dios.

propiamente es un himno a Cristo Salvador y una prueba de lo mucho que amaba su religión. y de ahí hasta el final la se­ gunda. pág. sur l’utilisation. 1898. dejando en el centro los cuatro capítulos que forman la parte negati­ va del tratado con la crítica de las creencias y ritos paganos. d’A. Leipzig. págs.18 PROTRÉPTICO mismo por medio del Logos al hombre: ¡Es preciso seguirle con todas las fuerzas! La obra se divide. «Les idées de Cl. en dos partes iguales: hasta el capítulo VI la primera. incluso. págs. elección de las pa­ labras y por su composición30. lo han comparado con una oda pindánca31. llegando en oca­ siones a ser declamatorio por el empleo de medios y efectos del estilo retórico contemporáneo. aunque en la primera sería preciso efectuar algún apartado más. 54-58. Su prosa se acerca a veces a la poesía — imitando incluso medidas musicales—. capítulo de gran belleza. estas primeras frases pre­ cisan ser cantadas. Norden llega a afirmar que se trata de un estilo «refinado» por su ritmo. 1965. N o r d e n . 30 E. 3 1 Cf. en realidad. pues el primer capítulo hace las veces de pró­ logo y el VI sirve de engarce con la segunda parte.». «Desde la época más antigua hasta muy avanzada la Edad Media — casi sin excepción— han defendido el punto de 29 Cristianismo primitivo y paideia griega... hasta el punto de que algu­ nos. se ha hecho famoso su vocabulario tan expre­ sivo. P. Jaeger29. Su lenguaje está mucho más elaborado que el de Oríge­ nes (en parte es una imitación del gusto literario del segun­ do movimiento sofista que se inició en el siglo n). C a m e l o t . y E. 88-89. . Se inicia con la primera llamada del Logos en el capítu­ lo introductorio. 549. En opinión de W. sus períodos armónicos y la lengua atizante. Méjico. Die antike Kunstprosa Π.

cf. quien se ocupa de la verdad no debe componer sus frases con aplicación y re­ flexión. afir­ ma de los primeros autores cristianos el mismo Norden32. págs. II 3). como pue­ da. d’A. también lo es que Clemente comprendió cómo muchos filósofos rechazaban la verdad por desdén del lenguaje de los bárbaros (cf. puesto que se escribió para la difusión secreta de los dog­ mas cristianos. «Les idées de Cl. el punto de vista de que era preciso escribir con un estilo menos adornado»33. 54. I 9.. pág.. . obras tan cuida­ das 34 que algunos capítulos podrían incluirse entre las más célebres de la literatura griega clásica. sino que debe buscar decir simplemente. 66. 3 3 G.. para atraerlos.. J a eg e r . C a m e l o t . Π.Â.». citado en P. no comparte una opinión tan ge­ neral y pide una excepción para los Padres griegos. El mismo Clemente había dado su propia opinión sobre el tema: «Ya hemos dicho a menudo que no tenemos cos­ tumbre de ‘helenizar’ [.]. 20-21. 529. Es cierto que la obra de Stromata no pretendía ser «helena» en cuanto a su estilo. que yo sepa. Era preciso «conver­ tirse» en griego para ganar también a los griegos 35. Cristianismo primitivo. Strom.L. Strom. además. pág. era preciso utilizar el estilo más eleva­ do que emplea en Proiréptico y Pedagogo. Bardenhewer.. lo que quiere» (Strom.INTRODUCCIÓN 19 vista teórico de que era preciso escribir con un estilo menos adornado. pág. 32 Die antike.K. 88-89. asimismo W. 35 Cf. quedó sin concluir. I. 34 Hay que tener en cuenta. sin embargo.. sin embatgo. VI 67) y cómo. a quie­ nes considera más cultivados intelectualmente que los la­ tinos: «Ningún escritor de la Iglesia griega defendió nunca. en mi opinión. que Strom. pero en la práctica han hecho lo contrario».

H. P. Paris. pág. que hablan aprendido desde niños (cf. incitando con vehemencia a seguirle. 180 ss. 40 Historia de la Iglesia antigua. no sólo por el uso de un vocabulario especial. (I 1-3) es que apreciaban esos mitos. .20 PROTREPTICO Tras el prólogo. sino también por la seguridad con que se expresa (cf. F e s t u g iè r e . Études d'histoire et de théologie positive. jun­ to a la parte apologética tradicional. por lo que se esfuerza en mostrar el esplendor del Logos. Sabe que la conversión no resulta fácil. 1932.) cree incluso que ñie iniciado en los misterios de Eleusis. C. St. la religión griega va siendo destruida por poetas. realiza la crítica del paganismo en cua­ tro capítulos. aunque no por ello deja de defender con 36 No podemos saber en qué medida eran aún adeptos convencidos de las antiguas religiones. elaborada de forma tan sincera que no tarda mucho en ganarse la simpatía del público. Nunca fue Clemente un hombre combativo al estilo del hiriente Tertuliano. L 'idéal religieux des Grecs. pues. (1936). B a t if f o l . págs. Paris. 16. M a r s c h . 1905. Paris. Su apología del cristianismo es de signo muy diferente a la elaborada por Atenágoras o Justino. 37 Un estudio importante sobre la palabra misterion en Clemente es el de H... pero lo que si podemos deducir del comienzo del Protr. Journal ofTheol. una exposición positiva del cristianismo. en que destaca lo absur­ do de tantos mitos36 y «misterios»37 paganos. pág. 1902. Protr. 36).] como la verdadera filosofía». págs. aparece la parte constructiva. C. «MYSTEPION». 1937. H o n t o ir (Le Musée belge. 64-80. así como las diatribas contra el materialismo y los ritos religiosos in­ humanos38. II. Lietmann40 afirma que presenta el cristianismo «con un sentimiento de superioridad y gran tranquilidad [. Parece que el propio Clemente sufrió su influencia. 39 Cf.-G. 17 ss.). 286. y 161 ss. en ella el hombre es invitado a escuchar el canto nuevo del Logos de Dios39. El cristianismo no tenía más que sacar las últimas consecuencias de la dura critica que durante siglos había llevado a cabo la filosofía. 3 8 A partir del siglo vi a.

1. pero no por ello. etc. O s b o r n . empleán­ dola también para interpretar la Escritura (cf. «Logique et exégèse chez Clément d’Alexandrie».INTROD UCCIÓN 21 fuerza su fe. 1987. ya que el ser humano es. Lec­ tures anciennes de la Bible. E. Protr. ante todo. alegría que quiere transmitir a todos. Cahiers de Biblia Patrística. en ellas nos muestra Clemente un alma profundamente cris­ tiana y entusiasmada por la alegría que le ha comunicado la nueva fe. Hay que destacar el carácter optimista y positivo de la apología de nuestro autor. Al censurar los mitos paganos lo hace como quien se ha encontrado bajo su influjo en tiempos pasados y comprende el encanto que se encierra en muchas de sus na­ rraciones poéticas. nunca niega que la cruz es esencia! en la doctrina cris­ tiana (cf. 169-190). 12.). 2.111.119. . Muestra una profunda simpa­ tía por todos. en su intento de ganarlos pa­ ra el evangelio. sin dejar de plantearse en todo momento sus objeciones y de refutarlas en la medida de sus posibilidades. siguiendo en todo mo­ mento argumentos racionales. muy similar a la que encontramos en Justino. En dos puntos es principalmente original: en su posición de cara a la filosofía y en la concepción que tiene de su reli­ gión. cada vez de forma más persuasiva. 3. Siempre trata a sus adversarios con respeto. El XI y XII ofrecen las más hermosas páginas. el método que emplea para hacer volver a los hombres al Creador: lo que persigue a lo largo de estas páginas es una búsqueda intelec­ tual. Quizá el más novedoso es el primero. Co­ 4 1 Por ejemplo. reduce la doctrina41. El Logos multiplica sus invitaciones. 42 Es el primer escritor que utiliza la lógica como disciplina. Los capítulos VII al XII constituyen la parte positiva. aunque le sobrepasa por la amplitud de su mé­ todo. págs. enfrentándose principalmente a marcionitas y gnósticos. ser racional42. Estrasburgo. 11.

Así pues. como se admite universalmente. como los niños que temen al coco.67. En cuanto a la filosofía.. sino que procura elevar la 43 Para Clemente se trata de un regalo de la providencia divina. 1-2. que todas las cosas necesarias y útiles para la vida nos vienen de Dios. . V I10. 46 Strom.43. La verdad es invencible. 17. 28.»44. 5. eso ha significado la filosofía para los griegos: «Si decimos. Cree que Dios concedió la filosofía a los griegos para conducirlos hacia la salvación. ¡que se pierda!. la inteligencia (12). sino sólo una preparación para recibir la fe (Strom. VI 5. No podía realizar. En varias ocasio­ nes insiste en su origen divino45 y su influencia bienhechora en la humanidad privada de la luz de Cristo.. VI 8.6. cons­ tituyendo un fundamento para la filosofía cristiana.. las falsas opiniones son las que se pierden.22 PROTREPTICO mienza con la narración detallada de fábulas antiguas (que sabe son tan del gusto del lector). una presentación del cristianismo como si se tratara de una simple predicación moral. 67. 37. Lo que la Ley fue para los judíos. 80. pues con esto solo ya con­ fiesan que no tienen la verdad. I 5. la filosofía se convierte en su mayor tesoro43. teme a la filosofía griega por miedo de ser extraviado por ella. como la mayoría de sus contemporáneos. 45 Cf. Strom. 44 Strom. impidiendo con ella las em­ boscadas de la sofística contra la verdad. Sus lectores seguramente seguían una de las muchas re­ ligiones helenísticas con bastante escepticismo. ha sido dada a los griegos como su propio testamento. si la fe que tienen — ya que no me atrevo a llamarla conocimiento— es tal que puede perderse con argumentos. 19. como confiesa él mismo: «El vulgo.. para llevarlo en seguida a la verdad de la mano más poderosa. Sin embargo. V I8. no andaremos equivocados.»46.44). aun­ que no es suficiente por sí misma. por tan­ to.

et l’utilisation. 282.. p ág .a éd. pues. 558-559. Esta preferencia por la filosofía le reportaría numerosas críticas de sus contemporáneos alejan­ drinos. París. «CL d’Al. muchos de los cuales veían en ella más un obstáculo que un acercamiento a la fe49. 48 Cf. P. Sus mejores alia­ dos van a ser siempre Platón y la filosofía. De este modo. A. que pro­ curó poner todos los conocimientos al servicio de su fe. Sin embargo. De este modo establece las bases del humanismo cristiano48. . al unir en su persona al hombre griego (por su confianza en la razón humana y su afán de conocer) y al cristiano.INTROD UCCIÓN 23 doctrina sobre la sólida base de la razón. al establecer nuevos funda­ mentos para sistematizar el contenido de la doctrina. Original. es la con­ tinua lucha que nos presenta su producción. es su concepción del cristianismo. sin embargo. la utilización que hace de la filosofía griega se encuentra siempre dominada por la preocupación ince­ sante de conservar íntegro el mensaje evangélico. un pensador profundamente cristiano que permanece «résolument philo­ sophe». 1915 (8. C a m e lo t .». asimismo. La littérature grecque chrétienne. M. págs. no podemos olvidar que su helenismo no fue nunca el de un artista. Clemente impidió que el cristianismo quedara aislado del mundo de la cultura. Vendô­ me. aunque aún no poseemos una exposición sistemática de la teología. 49 C f. pág. 47 Histoire des dogmes dans l'antiquité chrétienne I. Con todo. 48. pero con el convencimiento de que no encuentran su fin sino en D íqs. da a la nueva religión una orien­ tación muy precisa: estima los valores logrados por la in­ teligencia. Tixeront47. M a l in g r e y .). 1967.. sino el de un moralista. según la palabra muy precisa de J.

M. desde luego. Memorables 14. 3 1 Cf. la felicidad consiste en la posesión del único bien verdadero. F e s t u g i é r e . Eutidemo 282d5. Letteratura greca cristiana. El segundo. Realiza en la obra no tanto un ataque al paganismo como una calurosa invitación a acoger la nueva religión. la lec­ ción inaugural para atraer discipulos. eis sophían. pues los términos protrépein eis aretén. Sin embargo. la sabiduría. actualmente perdida. J. logos protrépticos. Jenofonte. pues ya Platón había escrito algunos diálogos en este sentido. por el contrario. Festugiére ha encontrado tres protrépticos platónicos54. Roma (I9561 ). P bllborino. 64-66. y los Protreplikoi lógoi de Antístenes. París. protreptikós. La primera obra de que tenemos noticia que en la Anti­ güedad llevara este nombre es el Protréptico de Aristóte­ les 52. Les trois «Protreptiques» de Platon. Platón emplea la expresión anthropous néous epi là agathà kaï tà dikaia protréponía pa­ ra designar su propia actividad. 1. en especial de la filosofía griega. en principio. mostrando en todo momento un conocimiento directo de la cultura pagana. en realidad. logos. pues. los discursos de exhortación son la forma primitiva de la diatriba filosófico-popular de éste. La exhortación a la sabiduría aparece por vez primera en los dos discursos protrépticos de Eutidemo55 y por segunda 50 En la enseñanza de la filosofía desempeñaba un papel de suma im­ portancia el llamado «discurso de exhortación». 55 El primero llega a una conclusión positiva. anankaton eínai philosopheín (282c8-d2). También en la Carta VII.24 PROTRÉPTICO El «Protéptico» en la tradición Con Protréptico. 54 A. in- . El tema es. y es preciso ejercerla. nacieron en el círculo de Só­ crates53. pero desarrollada rápidamente por la apologética cristiana51. filosófica50. IV 5. 52 Fr. platónico. no fue la primera en su carácter exhortativo a filosofar. 1973. págs. 53 Cf. 50-61 (Rose). 1978. tradición. Clemente continúa la tradición literaria de la exhortación. 1.

La sophia y la phrónésis son consideradas como condi­ ción «sine qua non» de la virtud. copiada ampliamente por Yámblico. 9 = B 6). llevó a ca­ bo su reconstrucción. Journ. que reproduce un breve fragmento. Aristóteles. Pensó que se trataba de un programa de la Academia y que las partes esenciales eran en su ma­ yoría filosofía platónica. 785 Henze = A 1). 55-69. Demonicos 3. 619. 1990. basándose en el trabajo de Bywater. en este caso. Fue considerada desde la Antigüedad una obra protréptica y. pág.) 59 O. 60 «On a Lost Dialogue of Aristotle». La existencia de su Protréptico la conoce­ mos gracias a un par de textos. el Protréptico de Aristó­ teles. 58 Las palabras más importantes son: elle chre philosopheín eite me. pues. file I. D u r in g . Méjico. c. donde afirma que el filósofo for­ mulaba la pregunta de si era necesaria la filosofía para la felicidad58. 61 En realidad se tiata de una colección de centones. F e s t u o i è r e . y otro de Zenón (Stob. . Según Düring59. la tenemos desde el principio 57.. pág. o f Philology 2 (1869). 57 El uso de los discursos protrépticos se generaliza rápidamente: Ps. Yámblico. P l a t ó n . 620-623. c. es a una virtud contemplativa. págs. Jaeger. Epicuro. I s ó c r a t e s . el tercer diálogo protréptico.. Aristóteles.INTRODUCCIÓN 25 vez en Fedón 56. Sin embatgo. al parecer de la obra per­ dida. no hizo más que seguir esta misma línea del maestro. como tal. lo que tendrá una gran repercusión en los Protrépticos posteriores (también aparece la misma idea en Clemente). o . Bywater60 quien en el siglo pasa­ do demostró que parte del Protréptico de Yámblico61 con­ tiene extractos bastante amplios tomados del aristotélico. Clitofon. 25). En 1923. (Hemos tomado la cita de I. 149. Düring no admite que Aristóteles se volviera propiamente aristotélico sólo tras la muerte del maestro. uno de Alejandro de Afrodisia (In top. (cf. pero no llega a nin­ guna conclusión. mientras que en sus primeras obras tenta explicar en qué consiste la verdadera sabiduría. Ps. Cleante. etc. 36 La exhortación. . En Epinomis. IV.

Era la misma doctrina pla­ tónica y de la Academia. en donde realiza un valio­ sísimo estudio del tema (págs. la respuesta. ya que no se puede demostrar tal hecho ni basándose en su obra ni en la tra­ dición. 2) Demuestra lo ineludible de la tarea de filosofar. Sin embargo. pero. 62 Además. 3) Demuestra la importancia de la filosofía incluso para la vida política y práctica. Resumimos brevemente el esquema de la obra63 para comprobar más adelante las posibles analogías con el Pro­ treptico clementino. sin que le sean necesarios los bienes exteriores. pues. 63 Seguimos la obra mencionada de Düring. feliz sólo por el hecho de poseer la virtud. la obra sólo se entiende si la encuadramos en su momento histórico. que tanta repercusión tendrá en el Protreptico aristotélico). en realidad. En el año 353/2. Isócrates ataca el programa educativo de la Academia en su discurso Antido­ sis. En él primer período de su filosofía defiende la idea de que el hombre es. 1) Dedicación y exposición del tema principal: la pose­ sión de bienes materiales sin prudencia y principios morales es un mal. que luego combatirá el propio Aristóteles en su Ética a Nicómaco Π 53b 17. . cuando ya lleva quince años en la Academia. sin duda. 623-669). se trata de un mensaje a los jó­ venes que se agruparon en tomo a las escuelas áticas y de una confesión de su ideal de vida64. 64 Es lógico que las huellas platónicas sean abundantes en una obra en que se plantea el sentido de la filosofía para la vida.26 PROTREPTICO fuera seguidor ferviente de Platón62. pues fiie Platón quien creó tal ideal (principalmente en su Eutidemo. Aristóteles escribe su Protr. Formalmente el escrito es un epángelma a un soberano chipriota. El Protreptico de Aristóteles seria.

INTRODUCCIÓN 27 En ella polemiza también contra los cirenaicos por su hedonismo.. Nacianceno. sino en lo que le es realmente propio. págs. V I 109. págs. XL. Tuvo gran éxito a juzgar por la influencia que ejerció en la posteridad65. Heraclides Póntico. asimismo. poniendo de relieve que el verdadero bien del hombre no está en el placer (común con los animales). la Epístola a Meneceo. Or. Studi sui pensiero antico. 66 Se cree que poseía el texto. el Hortensio de Cicerón67. His­ toria de la literatura clásica. de propaganda. En la mis­ ma línea siguen el D e brevitate vitae de Séneca (I 2). C l a u s e n . No podemos olvidar que los escritos de esta época son esencialmente apologéticos. 67 Sabemos mucho de sus motivos. la phrónésis y la vida inte­ lectual. 1989. K b n n e y y W. lo mismo que Plutarco en su Contra Epicum . Roma. 1093A y D e latenter vivendo66. en su polémica contra Epicuro. que presenta notables semejanzas con los pasajes plutarqueos mencionados68 y el Pmtréptico de Clemente de Alejandría que estamos estu­ diando. ya que el estilo antitético es totalmente similar al del pasaje imitado. como nos lo demuestra el discurso sobre san Juan Bau­ tista de Greg. se basa en ella.]». influencia en los escritores cristia­ nos. contra Epicuro. cap. Ejerció. B ig n o n e . asimismo. y el de Galeno.V. Contra Aristóteles realiza también Epicuro una obra protréptica. 66 Dirigida. 296-297). . 1965. Madrid. Or. XXIV 307a. J. programa y desarrollo de esta obra perdida (con excepción de unos cien fragmentos) gracias a sus cartas y al prólogo al De divinatione: «En mi Hortensio exhortaba a mis conciudada­ nos con la mayor seriedad posible al estudio de la filosofía [. En ella deseaba interesar en especial a los jóvenes que podían llegar a ser influ­ yentes en la dirección del Estado (cf. Así. E. 267-312. el Pmtréptico de Temistio. y que la forma literaria fue un pretexto para que la obra fuera leída 6í Recogemos los datos de E..

así como los efectos que produce en los más incultos. págs. nuestra obra tiene poco que ver con las clásicas y. P e l l e g r in o . 3. 1947. pues inútilmente buscare­ mos en ellos el esquema y los lugares comunes del protréptico tradicional. En este sen­ tido. por ejemplo: 1. para invitar a los paganos a aceptar la nueva religión. 12) no cree que los escritos cristianos puedan calificarse propiamente entre los protrépticos.28 PROTRÉPTICO tanto por judíos como por paganos o cristianos. La vanidad de las riquezas y de las otras cosas huma­ nas que no producen la felicidad (tema que aparecía ya con frecuencia en las obras de la filosofía cínicoestoica). Y es que. Studi su l 'antica apologetica. los escritores cristianos de estos primeros siglos no tienen necesidad de acudir a ar­ gumentos diferentes de los que eran ya familiares para la defensa. en la que la propaganda de la filosofía había encontrado su ex­ presión más tradicional. Milán. En apariencia. Lazzati (L ’ Aristotele perduto e gli scrittorí cristiani. Elementos comunes a los protrépticos antiguos son. la felicidad prometida a los que sigan la nueva reli­ gión es continua. sin embargo. Por el contrario. 1-21. G. 2. El tema del gozo: tiene un precedente en el concepto — común a los protrépticos— de la filosofía como medio para alcanzar la virtud. . La exhortación universal a la búsqueda de la verdad. 1938. 69 Cf. 4. el influjo que ejerció la literatura clásica protreptica. En las obras cristianas. Roma. al estilo de los filóso­ fos estoicos. fue decisivo69. M. sin distinción de sexo o edad. pág. La eficacia de la filosofía sobre las costumbres (con­ firmada y demostrada por el cristianismo). el filósofo cristiano mantiene lo esencial del género exhortativo.

como animales «inteligentes»70 que son. Es significativo. De ellos. «la sabiduría sobrehumana. 6. «Vo­ cabulaire de Clément d’Alexandrie. los cinco primeros los recoge nuestro autor en su Protréptico. 71 Algunos han creído ver en él la huella del Logos de Filón. Filón descubrió en el Logos el intermedia­ rio deseado que acerca a la materia. Le mot logikós». llegará a presento a Cris­ to. para su salvación» (I 2. a que ejerciten su capacidad racional. Desde el principio el alejandrino ofrece a los hombres. asimismo. El tema de la luz (aparece también en el Antiguo y Nuevo Testamento). como el verdadero «Protrépticos». no podía tener ningún contacto con el hombre. exhortación que no puede llevarse a cabo sin una invitación previa a sus lectores a la filosofía. sin mezclarse con ella. De este modo. el elemento divino. Se. 3). en su primera obra. lo mismo q u e en san Pablo. mejor preparado que cualquiera de los escritores contemporáneos por su conocimiento y simpatía hacia el mundo clásico. . M o n d é sb r t . Clemente. «su derecha poderosa. no es ésta la tendencia de la critica actual. el hombre. la inteligencia. Plutarco pensó en los «demonios» como seres intermedios entre la divinidad y el hombre. Rm 12 (cf.INTROD UCCIÓN 29 5. El regalo que Dios otorga al hombre al hacerlo a su imagen y semejanza. Religa 42 (1952)258-265). C. Quizá el elemento más importante de todos es su exhor­ tación a la búsqueda de la verdad. apoyado en su «logos». Rech. como tal. que a Clemente le guste de­ signar con el nombre de Logos71 a Cristo (hasta cuarenta y 70 En Clemente la palabra logikós significa tanto «espiritual» como «racionab>. 2). la «inteligencia más brillante» (12. 4). El filósofo judío lo con­ cibió para completar el hueco que Platón había dejado en su pensamiento: Dios era el trascendente y. el Logos celeste» (I 5. llega hasta el Logos. sin em­ bargo.

Como Justino73.1. en alguna medida. el Ver­ bo de Dios que inserta semillas de verdad en todos los hombres. 1. págs. Eutidemo 288d5-293a6). la que. 1 1-19. A partir del capítulo X la exhortación a volver a la phró­ nésis se hace más apremiante. por tanto. es preciso envejecer para la superstición (contraria a la razón) y correr tras el Logos di­ vino. Insiste en que A primera vista. que nada tiene que ver con la imagen de Filón. Sólo los cristianos no poseerían estas semillas de verdad. sino al propio Logos. pero no Dios mismo. Filón se refiere a él tan vagamente que no es fácil co­ nocer con claridad su pensamiento. la luz que disipa las tinieblas. más bien. sin embargo. mientras que Clemente afirma claramente que se trata de Cristo (Protr. . «logikós» y «álogoi». Platón) no lue capaz de de­ cir en qué consistía la sabiduría ni. que es el único que otorga la salvación. Paris. inspiró también a numerosos poetas y filósofos griegos que entrevieron algo de la única verdad. el Logos de Clemente reproduce el de Filón. aludiendo a Cristo y al raciocinio humano que garantiza el discernimiento del bien y del mal. 134 ss. Parece que lo consideraba la Idea prin­ cipal de Dios. 73 La teoría central en su obra es la del Logos «espermatikós». especula con los términos «lógos». que presenta la misma idea. Más bien. no es así. el camino para ir a ella (cf. parece que Clemente se inspira en el comienzo del evangelio de san Juan. 1928. P u e c h . en su Histoire de la Littérature Grecque Chrétienne. El Logos joánico es una persona histó­ rica y divina. de suerte que muchos filósofos han vivido y pensado. 5. no se llega a saber si el Logos es un atributo de Dios o una persona totalmente independiente. 72 Recordemos que Sócrates (o. Con frecuencia juega con el sentido ambivalente de los términos. Muy impor­ tante en este sentido sigue siendo el magnífico estudio que llevó a cabo A. para probar que los hombres que se conducen como «logikoí» son los únicos que reciben el co­ nocimiento de Cristo-Logos.30 PROTREPTICO nueve veces en esta obra) y que lo identifique con la sabidu­ ría72. conforme al mismo. en otro tiempo.7).

° 126) ( = M). puesto que el Logos es imagen de Dios y el hombre lo es del mismo Logos. graec . Atenágoras y Eusebio. De los siglos xiv-xv. lo que explica el gran acuerdo en todas las ediciones de la obra.INTROD UCCIÓN 31 no puede haber obstáculo para quien quiere conocer de ver­ dad a Dios. Oxoniensis Collegi Novi 139. Mo nacensis graecus 97. Parisinus Suppl. De los siglos x-xi. Ottobonensis 94. Los demás. De los siglos xiv-xv. más o menos directamente. Mutinensis III D7 (n. 254. A pesar de que el texto de nuestro autor no siempre ofrece una sintaxis clara — lo que ha dado pie a numerosas correcciones o supresiones—. que fue escrito en el 914 por el escriba Baanes para el famoso arzobispo de Cesarea de Capadocia. En el capítulo XII repite nuevamente su invitación a la sensatez. Es del siglo x. Tiene tres copias. remontan todos a este prototipo. nosotros hemos preferido . Es una copia del anterior ( = N). gracias al cual conservamos obras sumamente preciosas de la Antigüedad. Aretas. Además del Protreptico y del Pedagogo contiene obras de Justino. Notable es sobre todo el primer códice. Te x t o g r ie g o Los manuscritos que conservamos de Protreptico son poco numerosos: Parisinus graecus 451 ( = P). Valicettensis F 33 (con el texto incompleto). Gennensis Missionis Urbanae 28.

V a r ia n t e s textuales Te x t o a d o pta d o Te x t o M on d ésert 5. Las citas bíblicas las traducimos de acuerdo con el texto que nos presenta Clemente. pues del texto de su magnífica edición es del que hemos partido para nuestra traducción.32 PROTRÉPTICO seguir el texto manuscrito.1 αΰτη mss θάνατον Stahlin.2 104.1 83. Butterworth y sobre todo la de Mondésert. aunque a veces no concuerden exactamente con las de nuestras Biblias actuales. Butterworth υπολάμβανε Markland ÉTteimss αΰτήν Stahlin άν[θρωπον] mss υπολαμβάνετε mss ëxi Klostermann . Hemos utilizado para nuestro trabajo las ediciones de Stahlin. salvo en contadas ocasiones que señalamos a continuación.1 111.

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sino a los paganos. y hacía brotar con su música árboles y hayas.. Π 17.. a Arat. Podría contarte incluso otra leyenda parecida a éstas.. Fáb. 5 Fue alumno de Terpandró de Lesbos. Recibió de Hennes co­ mo regalo una lira y se dedicó desde niño a la músico.. V I20. 155). 41. Π 6 . X 32. músico de Lesbos. 2 Anfión de Tebas era hijo de Zeus y Antíope.. 18. Odas ΙΠ 11. Un sofista tracio4 (éste es otro mito griego) domes­ ticaba a las ñeras sólo con su canto. 6-9. 3.. Epis. 41-44. Hor. también: Ov. 194. 9-10. cuenta Heródoto que en una travesía por el mar fue arrojado de la nave y que un delfín le salvó la vida conduciéndole de nuevo a tierra (124). la de Eunomo5 de Locrios y la cigarra de Delfos. Arte poél 394 ss.. 69. 21. VI 271. Eur. Reso 924. I 18. Luc. 25.EXHORTACIÓN A LOS GRIEGOS1 C a p ít u l o I EL CANTO NUEVO SUCEDE A LOS MISTERIOS PAGANOS Anfión de Tebas2 y Arión de Metimna3 fueron los dos hábiles en el canto y ambos formaban paite de una leyenda. I 9.. IX 5. siguiendo a san Pablo (cf. Astn Püét. Odisea XI 260 ss. Rodas. A fo l. a IV 1090. 4 Cf. 4. fundó y fortificó Tebas (cf. el primer citaroda de fama. Rm 1. V 16.. Hio. U 79 ss. Toda la 1 El escrito no se dirige al pueblo griego como tal. 14. Fâb. 2. 7-11. 8. 2-7. 165. Paus. 10. tragedia perdida Antiope. Con su hermano ge­ melo Zeto.. Cf.4.. Eur. Esta canción griega se canta aún hoy día en coro: uñó por su destreza con la música atrajo a un pez y el otro amuralló Tebas. 11. Hia. Met. escol. escol. 4. 3 Anón.. Ov. 1 735-741. 17. pág. Arg. Prop. 7.. s. . Fast.16). De Salt.. 16. vn.

Habéis divinizado y cantado himnos al Citerón9.. n. el délfico.38 p r o t r e p t ic o asamblea6 de los griegos aplaudía en Delfos la muerte del dragón7. II2. cuando erigió en Delfos una estatua de bronce a Eunomo con su cítara y su compañero de concurso. de este modo. IX 1. la cigarra no fue atraída por el canto de Euno­ mo. así como el Helicón a las Mu­ sas (cf. 34. en cambio. cuando. 7 Cf. tan sólo creéis que es engañoso el rostro luminoso de la verdad. cantaban bajo las hojas las cigarras abrasadas continuamente por el sol. En la Antigüedad estaba consagrada a Zeus. Pero ciertamente no cantaban al dragón muerto.1. pensando que a las fieras se las cautiva con música? Al parecer. como pretendía el mito. P aus . que desde la época de Péneles se convirtió en el supremo del gobierno. en los montes. La cigarra voló voluntariamente y voluntaria­ mente cantó. pero se trataba de un concurso y Eu­ nomo tocaba la cítara en la hora de mayor calor. No puedo decir si la canción era un himno o un treno8 a la serpiente. sino un canto independiente al Dios sapientísimo. 3). suplió la cuerda que faltaba. 230 sobre la serpiente Pitón. El cantor se unió al canto de la cigarra y.15. 2. a los griegos les pareció que fue el intérprete de la música. re­ sultando sospechoso a vuestros ojos incrédulos. 3. Se le rompió una cuerda al locrio y la cigarra voló al mástil y se colocó en el instrumento. 2 ¿Cómo habéis creído en aquellas fábulas. P l u t . 9 Montaña famosa en la mitología por ser la mansión de las Erinias. . como si se tratara de una rama. mucho mejor que las melodías de Eu­ nomo.. mientras Eunomo entonaba el canto fúnebre del reptil. Defl. 8 Canto iïinebre. el He­ 6 órgano consultivo. 3 Así pues.

«dividir» (haría re­ ferencia al «distribuidor». Con el cristianismo toma el significado de «espíritu maligno».CAPÍTU LO I 39 licón. siempre que se emplea en singular. no puedo soportar tantas desgracias como se emitan en las tragedias. En cam­ bio.. 1 Co . por oposición al de Asia Menor (cf. 1932. 5. Los apologistas los identifican con las divinidades paganas (cf. 1954. pág. 133. L. que terminan totalmente borrachos. 1 3 El nombre parece que viene del verbo daíesthai. 452. «Aspects du vocabulaire grec. tomemos de una vez los dramas y a los composito­ res que participan en las Leneas12. Festugiérb (Contemplation et vie contemplative. de quien toman el nombre (Dioniso Leneo. Paris. se ciñen con yedra. Este dios ateniense es el dios de las orgías. pág. A. Attische Feste. 12 Se trata de las fiestas de los lagares. lugares de iniciación en los ritos mistéricos. C h a n t r a in e . F r is k . J. los montes de Odrisas10 y los «telesteria»1 1 tracios. La Religion Grec­ que. que se celebraban en honor de Dioniso. P. «bacantes»). Sal 95. enero-febrero). Yo. una especie de poder misterioso bienhechor o malhechor que interviene en los asuntos humanos (cf. I. y É. d e s P laces . 270-290) afirma que a medida que la pa­ labra se va alejando de Homero pierde el valor personal para acercarse a un neutro. Heidelberg). En la Odisea designa de manera vaga una «divini­ dad intermedia».». desvarían de un modo inu­ sual durante su iniciación báquica. De estas fiestas surgirá en Atenas la tragedia. 1 Cro 16. H. Berlín. 1 0 Situados en Tracia y consagrados a Dioniso. Griechisches etymologisches Worterbuch. Reciben el nombre del mes en que se celebran (corresponde al Gamellón ático. 1936. sino que su representación os resulta de gran pla­ cer. 26. 1969. vosotros no sólo tenéis en los dramas un archivo de maldades. epíteto que procede de lênai. que ya se han hecho viejos. Deubner. págs. en Comptes rendus de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres. cf. y encerrémoslos junto al resto del coro de demo­ nios 13 en el Helicón y Citerón. ¡Ea!. los cultos mistéricos del error.. París. 91). que se agitan en loco arrebato. aunque se trate de una fábula. 1 1 «Santuarios sagrados». Keller. pág. el de ori­ gen tracio. en plural señala una clase de seres divinos intermediarios entre los dioses y los hombres.

J. a partir sobre todo de Plutar­ co (cf.4). 7. De montibus S im et Sion. Fedón 85d). Die Hellenistischen Mysterionreligionen. 1988).1.20). y el Logos del Señor de Jerusa- 10.Τ. 5-20). habitan Sión16. En realidad. 8. Stuttgart. F. 392-393).40 PROTRÉPTICO Hagamos descender desde lo alto de los cielos la verdad junto a la inteligencia más brillante14 sobre el monte santo de Dios y el coro sagrado de los profetas. P la tó n . R iv iè r e . como dirá más adelante (cf. para su salvación. un Logos personal en­ camado. 1956*. Paris. Bourgeois. 1961. MCf. «Le démon dans l’économie rédemptrice d’après les Apologistes et les premiers Alexan­ drins». Santiago de CompostelaCórdoba. La sagesse des Anciens dans le mystère du Verbe. Antropología de San Justino. D. ilumi­ ne también a los que se agitan en las tinieblas y libre a los hombres del error extendiendo su derecha poderosa15. R e in t z b n s t b in . u). Padeibom. I J. . Die Engelehre der griechischen Apologeten des zwieten Jahrhunderts und ihr Verhâltnis zur griechisch-rômischen Dámonologie. El abis­ mo que separaba al hombre de Dios en la filosofía platónica se puebla con una serie infinita de demonios («daimones»). sino revelado. la demonologia nació con Pla­ tón y Jenócrates. 1914. D a n ié l o u . Clemente no ofrece sólo un Logos inspirado (cf. Paris. 16 Sión es la simbólica montaña de la Nueva Alianza frente a la Jerusalén terrestre. 5. M in u c io F é l ix — al que seguirán Tertuliano y Cipriano desarrolla el tema en su Octavio: «Estos ángeles caidos no dejan de extraviar a los hombres y de extender la corrupción» (cf. la in­ teligencia. obra pseudocipriánica del s. A n d r e s . El tema lo desarrolló J u s t in o en 2 Apología. después de abandonar el Helicón y el Citerón: por­ que «de Sión saldrá la ley. 1981. Ay à n . Filebo 16c. 5 (cf. Éstos» con la cabeza erguida y saliendo a flote . Message évangélique et culture hellénistique. en su deseo de descargar a los dioses de las acciones in­ dignas que los poetas les hablan atribuido (cf. simboliza el poder omnipotente de Dios. Frente a Platón. 1 5 En el Λ. Ésta luz que ilumina todo y resplandece de lejos. J. En ocasiones se refiere también a la cruz de Cristo (cf. págs. BLE 31 (1930).

I. no la canción19 de Teipandro. P ia t ó n comparó la vi­ da del hombre con las competiciones atléticas (Rep. En realidad. Stalin («aflicción»). 96. Peithoús mss. la que se olvida de todos [los males 20. 2-3 (evoca el pasaje de Is 7. lidia o doria. a la que le conviene el nombre de celeste. págs. es notable que se lo aplique a Cristo ya desde el primer escrito. es imprescindible consultar las páginas que A. sino la perenne canción del nuevo orden. 10-18). frente a la conjetura pénthous de Reinkens.Ep.T. sobre todo en los textos paulinos (1 Co 9. que reci­ be la corona a vista de todo el mundo. Ya Job concebía la vida en la tierra como milicia (Jb 7. Clemente lo emplea con alguna frecuencia.T. sin embargo. («persuasión»). 24 ss. O r b e dedica al tema en su Cristología gnóstico. Canta. puesto que se refiere tanto a «canción» como a <dey». teniendo poca aceptación entre los primeros autores cristianos. 1 1 Is 2. Existe un juego literario con el significado ambiguo de la palabra «nomos» en griego. 1976. 5). 13).. el Logos celeste. E /6. 1 8 Desde la más remota antigüedad se ha recurrido a la idea de la lucha para uno de los aspectos más hondamente religiosos del hombre. . Clemente contrapone la «canción de Terpandro» a la «perenne ley del nue­ vo orden» (es decir. Cristo). ni la frigia. mi Eunomo.3. ni de 4 Cepión. y en el N. Mezcla en su canción un dulce y verdadero remedio de persuasión21.CAPÍTU LO I 41 lén»17. abunda en imágenes agonísticas. el término agonistés se desconoce en el Â.. en este pasaje y en 110. 1). Para el tema de Cristo como agonistés en Clemente y la primera literatura cristiana. la canción nueva de los levitas: La que disipa el dolor y la cólera. X 621c y Fedón 114e) y Sé n e c a dice algo parecido: vivere militare est (. 20 Odisea IV 221. 134-153. Madrid. La Escritura. el verdadero agonistés^.

sino que nos condu­ ce al yugo de la piedad. Metamorfosis X 8 ss. No es así mi canto. actos de or­ gullo. llevan a la perdición. por ésta. concibiendo un gran abismo entre el mundo de las ideas y lo sensible (cf.. Hoy ha perdido gran parte de su signifi­ cado originario. Timeo 3. A . ft. divinizan las ceremonias fúnebres y han sido los pri­ meros en guiar de la mano a los hombres hacia los ídolos. Sí. En nuestro texto volveremos a encontrarla en 87. en su obra Les ori­ gines du christianisme latin. con la excusa de la mú­ sica. η.. pensando que Dios no podía ser objeto de la ciencia por no poderse probar su existencia de modo racional. como si fueran ceremonias religiosas. 25 La palabra «filantropía». 3.42 PROTREPTICO A mí me parece que aquel tracio Orfeo 22. Platón había dado a Dios dos notas. Cf. estableciendo la costumbre más vil. un «auténtico y desinteresado amor al hombre» (cf. poseídos por los demonios23. el de Tebas y el de Metimna. Para todo ello conviene consultar el artículo de J. y de nuevo nos llama al cielo a los que estábamos caídos en tierra. I Apol 14. la abstracción y la trascendencia. D a n ié l o u «Idolatría y demonología». 23 Cf. Paris. 13. a las estatuas y pintu­ ras. fue utilizada con frecuencia por los Santos Padres. 3. es la hermosa libertad de los ciuda­ danos bajo el cielo a la peor esclavitud mediante cantos y encantamientos. 24 La alusión a la acción de los demonios en la magia era corriente en los apologistas (cf. han destruido la vida. Esta concepción influyó mu­ cho en toda la teología del siglo ii. al haber unido aquella que.. 71. 4). 74. mediante un hábil encantamiento24. 22 Famoso músico tracio que según las leyendas atraía de tal forma con su música que cuantos le oían se iban tías él (Pínd. Just. a las piedras y maderas. Simónjdhs.. es decir. se con­ virtieron en unos impostores que. Dios no podía comunicarse con el hombre. XI 115). 1). 1978. 4). en realidad. especialmente paulina. Pitica IV 177. 40. ni viene tarde a abolir la amarga es­ clavitud de los demonios que tiranizan. Ον. hombres tales que no eran hombres. celebran. que es suave y amante de los hom­ bres25.

CAPÍTU LO I 43 En efecto. cercano. pág. que se lamenta por los que consumen la vida en la ignorancia y en la insensatez: «Pues Dios puede hacer surgir de estas piedras hijos de Abra­ ham»26. sobre todo. que son como aves. intro­ ducción. Que se presente en nuestro favor la voz de los profetas. a los la­ drones como lobos. Habla simbólicamente29 de Dios no se le podía definir con ningún lenguaje (idea que recoge Clemente en esta misma obra. a los mentirosos como reptiles. 8. se con­ vierte en «hombre de Dios»28. 29 Por primera vez aparece en Clemente el término allëgoréô: cf. a los voluptuosos como cerdos. sino que llega a afirmar. A la no­ ción fría de la filosofía* el cristianismo le comunica una intensa vida 26 Mt 3. 7 (Le 3.17. un Dios cristiano. que puede comprender la vir­ tud a partir de aquellas piedras. 27 Mt 3. 11 y 2 7m 3. 7). el Dios de Clemente es. al final de su obra. y suscitó una semilla de piedad. 28 Expresión propia de san Pablo: 1 7>n 6. En la misma frase encontramos . 11 y i l 13. En alguna parte además llamó «raza de víboras» 27 a los de lengua viperina y a los tramposos hipócritas que ponían impedimentos a la justicia. ¡a los hombres! A los irreflexivos. Se compadeció del gran desconocimiento y de la dureza del corazon de los que eran piedras para la verdad. a los iracun­ dos como leones. y a los necios como piedra o madera. 1) y sólo se podía adquirir de Él una vaga intui­ ción: «Dios no podía ser demostrado» (Strom. En esta ocasión el autor se apoya en e l texto evangélico explicado por el mismo Cristo. no sólo amante del hombre. 9. si «na de estas ser­ pientes cambia voluntariamente y sigue al Logos. IV 156). canto concorde con la verdad. Le 3. de esos pueblos que creían en las piedras. emocionado. 68. Incluso más insensible que las piedras es el hombre que se encuentra sumergido en la ignorancia. Sin embargo. 3). sólo Él domesticó a los más terribles anima­ les que hubo nunca. Sin embargo. que el hombre es amigo de Dios (122.

que no tenían parte de esta vida verda­ dera. . nos salvó. insinuando que son ladrones bajo apariencia de hombres. Nuestro Salvador. So­ bre la interpretación clementina de la Escritura y su uso de la alegoría y el símbolo. aborrecibles y odiándonos unos a otros. Mira cuánto es el poder33 del canto nuevo. 32 Tt 3. Logos Theós. Ordenó también todo este mundo con armonía y dirigió la diferencia que había entre los elementos del mundo a una también el verbo ainítíomai. 9. Y. y a ta­ les piedras. como afirma el texto del Apóstol31: «Pero. Fuimos en otro tiempo también nosotros insensatos. 1939). para él es el apóstol por antonomasia. 3 1 Así llama siempre Clemente a san Pablo. 1). Mi 7. cuando apareció la benignidad y el amor al hombre de Dios. sólo por ser discípulos del canto. el canto celeste los ha transformado en hombres civilizados. Leiden. que se cubren con pieles de oveja30. Protr. «explicar por enigmas» (cf. B.3-5. M o r tlb y . Untersuchungen zur Logos-Christologie des Titus Flavius Clemens von Alexandrien. han resucitado de nuevo. los muertos. P a d e .44 PROTREPTICO otros que son como «lobos». según ve­ mos en este pasaje (cf. estábamos extraviados y esclavizados por to­ da clase de placeres y pasiones.15. 33 El «poder de Dios» en función cosmológica es el Verbo. no por las obras de justicia que hubiésemos hecho. por otra parte. 1973. 30 Cf. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clément d ’ Alexandrie. R. desobedientes. P. Ha sacado hombres de las piedras y hombres de las fieras. viviendo en malicia y envi­ dia. cf. Roma. sino confor­ me a su misericordia»32. A todos estos animales. que son los más salvajes.

. Este canto puro. para que todo el universo fuera una armonía34. como si mezclara la ar­ monía doria con la lidia. 18-19) es también la instaura­ ción de Dios en el mundo. 1986. que procede de David. con armonía. A. semejante a la de Yubal37. Armonizó la dura frialdad del aire con la introducción del fuego. no permitió que ésta fuera arrastrada y fijó en ella un límite al mar36. asimis­ mo. que admiró David. La Religione net pensiero di Platone dai primi dialoghi al Fedm. pero le impidió que traspasara la tierra. F il ó n identifica el alma del mundo con su «lo­ gos» (cf. el Demiuigo. pág. G« 1. Λ 38. 8-9). Message évan­ gélique. 35 Se inspira de lejos en el Alma del mundo platónico. 21: «El nombre de su hermano era Yubal. 38 Cincuenta veces menciona Clemente en la obra al Logos. pero que existía antes que é l . despreció la lira y la cítara. Algunos han intentado ver aquí una influencia del Logos de Filón. A su vez. El Logos38 de Dios. que son los más extremos de todos.. apoyo de todo el universo y concordia de todos los seres. en Timeo 30a y 34b. no según la música tracia. el calor del fuego con el aire. De Plant. sino según el designio paternal de Dios. 2. 335. también X D a n ié l o u . F lo­ rencia.9. pero éste se re­ fiere a él tan vagamente que no se sabe si con él alude sólo a un atributo . 37 Gn 4. Tema asimismo paulino (cf. 15-23). que es el que. Suavizó. introduciendo el orden (cf. Col 1. 8-11. para quien la «reconciliación» ( Rm 5. 10-11. padre de cuantos tocan la cítara y la flauta» (el autor se está refiriendo a la descendencia de Caín). 500). 2 Co 5. Extendió35 el mar embravecido. B o r t o l o t t i . se extendió desde el centro hasta los lími­ tes y desde las cumbres hasta el centro y armonizó todo esto.. îé Cf. instrumen­ 34 El tema que desarrolla a continuación sobre la armonía del cosmos es de origen estoico.C A PÍTU LO I 45 disposición de concordia. mezclando así estos sonidos. Cf. se extiende por el universo en términos parecidos a los de Clemente. pág.

sometido a la influencia joánica. en este caso. sólo con su canto. Lejos de cantar himnos a los demonios. etc. 44 Cf. una flauta y un templo»41. Estamos ante el tema central de la antropología de Clemente. para que la cítara re­ suene melodiosamente. de la divinidad o a un ser independiente. De opif. D a n ié l o u . El Señor sopló en es­ te hermoso instrumento que es el hombre y lo modeló según su propia imagen44. De pe­ siar. J. Eikon. Una cítara por tu armonía. aquí . 39 Metáfora muy utilizada por los Padres Griegos: M e t o d io . este universo39 y el pequeño universo40 que es el hombre. Las palabras contenidas en Teeteto 176a-c sobre homoiósis theói. Message évan­ gélique. y aquél. su filma y su cuerpo. la palabra que emplea aquí. el ser humano posee en su cuerpo y alma los mismos elementos del universo. al demonio. se en­ cuentra..19. 1 Co 6. Creemos que.46 PROTRÉPTICO tos sin alma. XVI. Π 10. Homoiosis Theoi. el citarista. 1952). David el rey. 374-376). págs. homm. serán la base de la concepción teológica posterior (cf. Cf. nos exhortó a la verdad y nos apartó de los ídolos. los perseguía con su música de verdad. M e r k i . Ambas son realidades muy diferentes para Clemente (cf. homoiósis marca el aspecto dinámico de esta perfección. 26. una flauta por el soplo divino. el soplo aliente y el templo haga un sitio al Señor. 4'Autor desconocido. d e N isa . 42 Cf. Gr. relaciona al hombre con el universo en términos de macrocosmos y microcosmos. más bien. como cuando Saul estuvo poseído. al que recordábamos un poco antes.23.. subraya la semejanza con Dios que constituye el verdadero destino del hombre.. También P la tó n . Gn 1. un templo por tu razón42. lo expulsó43. «La semejanza con Dios» es un concepto clave en el pensamiento cristiano de esta época. 43 Es decir.. en Füebo 28d-30a. 1 Sm 16. Friburgo de Suiza. En realidad. que es el fin a conseguir. Entona un himno a Dios a través del ins­ trumento polífono y canta con el instrumento que es el hombre: «Pues tú eres para mí una cítara. por el Espíritu Santo. y llenó de armonía. 2.

el Señor y su canto nuevo? Abrir los ojos a los ciegos. mostrar a Dios a los insensatos. 9. Timeo 89d-90d. exhorta. 1). Paris. cuando éncuentra la verdad. educa. se vanagloria sólo con la salvación de los hombres. el Logos de Dios. 431. I 3. el Logos celeste. armónico por completo. lo mismo que la abeja. . se hace semejante a Dios (cf. ¿Qué quiere el instrumento. Fedón 64a-70b). Protr. lo encontramos unido también a la idea platónica: el filósofo. tienes su amor al hombre: ¡participa de la gracia! No consideres nuevo46 mi canto salvador. Teeteto 176a-c. la verdad. Clemente quiere aclarar que el nuevo canto del que habla es. en rea­ lidad.C APÍTU LO I 47 Sin duda. Sólo por la imitación de Cristo. muy antiguo. conducir de la mano a los que cojean o a los que se desvían de la justicia. 120. el autor declara que todos los hombres son imagen de Dios. Cf. Puesto que tienes la promesa de Dios. dete­ ner la corrupción. salva. concorde y santo. es entonces cuando se realiza plenamente el texto de Gn. «la imagen llega a ser semejante» (Ped. 45 Una vez más Clemente se admira ante el amor que ha mostrado siempre el Dios de los cristianos por el hombre. A cambio sólo obtie­ ne de nosotros que nos salvemos. amonesta. 1990. en cambio. 4. nota 25 so­ bre la «filantropía»). como si se tratara de un mueble o una casa. vencer a la muerte y reconciliar con el Padre a los hijos desobedientes. que no maltrata nada de cuanto existe. quizá por el contraste con lo que conocía personalmente de las divinidades paganas (cf. Es el instrumento de Dios que ama a los hombres45. Más adelante. En el Logos se cumple la doble condición de antigüe­ dad y novedad. E. pág. cus­ todia y nos anuncia el Reino de los cielos como añadidura en recompensa a nuestro aprendizaje. El Señor se compadece. también él (el Logos) es instrumento de Dios. la sabiduría so­ brehumana. Plato Christianus. pero sólo algunos su semejanza. v o n I v á n k a . los oídos a los sordos. Mientras que el mal apa­ cienta la corrupción de los hombres.

así como la pedagogía de Dios para salvar a cada hombre. es causa no sólo de que exista­ mos nosotros desde antiguo (pues Él estaba en Dios). puesto que ahora recibió el nombre santificado de nuevo. las imágenes52 razo­ nables del Logos de Dios. predestinación. 5 3 Jn 1. la verdad parece nueva. El error es antiguo y. 4. 32 Cf. En efecto. lo llamo un canto nuevo. las cabras de las leyendas49 enseñan que los fri­ gios son los hombres más antiguos. por su parte. nombre digno de poder. según otros que dicen que han soñado que esta tierra fue la primera en alumbrar a dioses y hombres. 48 J n \ . en cambio. o bien que lo son los egipcios. nosotros fui­ mos engendrados por Dios anteriormente. Por eso el Logos. Cristo. E f 1. 5 1 Cf. En esta segunda parte del capítulo. por­ que «en el comienzo era el Logos»53.. 49 H e r ó d . 50 Cf. 1.48 PROTREPTICO Existía «antes del lucero de la mañana»47 y «en el principio era el Logos y el Logos estaba junto a Dios y el Logos era Dios»48. y. 4. 2 . los poetas escriben que los arcadlos fueron anteriores a la luna50. . por el que somos antiguos. el nombre de Cristo. Pero antes de este mundo ninguno de ellos existió. Puesto que el Logos era del cielo. y lo es. n. en cambio. d e R o d a s . \ . porque era nece­ sario que viviéramos en Él. 2 . revelación y redención). Clemente nos pre­ senta los dogmas más importantes del cristianismo (creación. Trinidad. A p o l. antes de la fundación del mundo51. 44. era el comienzo divi­ no de todas las cosas. nosotros. 264. sino también de que seamos felices (puesto que ahora se nos ha 47 Sal 109.3.

lo hizo antiguamente.CAPÍTULO I 49 manifestado a los hombres 54). haciendo girar a su alrededor toda la cristología. como Dios. nos sal­ vó. porque «el Logos estaba junto a Dios». apareció el que es en realidad maes­ tro. J. 1 ss. la salvación de Dios. para conducimos fi­ nalmente. Ha aparecido hace un momento el Salvador. R iv iè r e . en el principio. . al aparecer. Por Él aprendemos a vivir bien y somos conducidos a la vida eterna. cuando ya nos encontrábamos perdidos. aguardando la bienaventurada esperanza y la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo» 55. vivamos en el tiempo presente con mo­ deración. y 114. en 11. que dicen atan los 5 4 El tema de la encamación del Logos es central en el pensamiento clementino. Este mismo Logos es único y ambas cosas a la vez. a la vida eterna56. justicia y piedad. «Le démon dans l’économie rédemptrice d’après les Apologistes. 1-4 (cf. Éste es el canto nuevo. No es la primera vez que se compadeció de nuestro ex­ travío. que existía desde antes. rechazando la impiedad y los placeres mundanos. por el que se creó todo y. esclaviza y ator­ menta incluso ahora a los hombres — en mi opinión— ven­ gándose cruelmente como los bárbaros. págs. 56 El motivo de la redención como liberación del demonio lo desarro­ lla en este pasaje.11-13. ss Tí 2. 7. al aparecer como maestro. la aparición que ha brillado aho­ ra entre nosotros.». del Logos que existía en el principio y desde antes... nos enseñó a vivir bien. Pero ahora. Como decía aquel divino apóstol del Señor: «Ha apa­ recido para todos los hombres la gracia. apareció el Lo­ gos. 5-20). la causa de todos nuestros bienes. 4-6. con sus hechizos. otorgándonos vida en el co­ mienzo mientras creaba como un demiurgo. educándonos para que. Dios y Hombre. Pues el cruel reptil.

corramos al Salvador. 59 £ / 2. pàgs. y en el desierto por la zar­ za60 y la nube61 que. al Señor. acompañaba a los hebreos como una criada. ahora nos llama ya claramente a la salva­ ción. 60 Éx 3. estatuas y algunos ídolos de tal clase.50 PROTREPTICO prisioneros de guerra a cadáveres. en cambio.3-4. 6 Gracias a uno sólo (pues uno fue el que engañó a Eva en el comienzo y él conduce también ahora a la muerte a los demás hombres).). 2 Con este temor exhortaba a los de duro corazón. Paris. pàgs. . y de todo el coro de los profetas vuelve 57 La superstición era una enfermedad muy antigua en el mundo grie­ go. y M. 1904. 1969. D e c h a r m e . 155 ss. uno también es nuestro defensor y ayuda. hasta que se descompo­ nen también con ellos. P. del espíritu que actúa en los hijos rebeldes»59. La critique des traditions religieuses chez les Grecs. N il sso n . maderas. tras haberlos ligado estrecha­ mente por la atadura fatal de la superstición57 a las piedras. 5 B El verbo se utiliza para las ofrendas a los muertos. pero tomaba formas inquietantes a comienzos del s. el Señor. 413-501. el amante de la verdad. 6 1 Éx 19. Esto es lo que se dice que llevó como ofrendas58 a los que estaban vi­ vos y los sepultó hasta que se corrompieron. ií. Madrid. 5 Este cruel tirano y dragón es capaz de apropiarse de al­ gunos desde su nacimiento. Tam­ bién por medio del sapientísimo Moisés y de Isaías. el que desde el principio nos enseñaba por los pro­ fetas y. el que ahora y siempre nos exhorta a la salvación. prácticas tan en boga también en esta época (cf.16. así como las creencias en la magia y los espíritus. 8 Obedezcamos a la consigna del Apóstol y huyamos «del príncipe de las potestades aéreas. por su amor al hombre. 2. P. por medio de milagros y prodigios en Egipto. Historia de la religiosidad griega.

Banquete 188c y Filebo 46a. P la tó n . a otros los baña. tendrás la luz. en donde los judíos piden milagros para creer. Exalta los dos puntos extremos. al colgar la llama de una columna. Esta misma idea la recogen los Padres posteriores. S ó p . A. Cf. 65 Clemente no es platónico en lo relativo a la antropología. del modo más razonable. al lamentarse se compadece. Jn 4. El Salvador tiene varios registros de voz y varias formas 3 de salvar a los hombres. a otros les canta. Crisóstomo: «Como los buenos médicos. compara la obra de Dios con el hombre con la labor de un buen médico que se sirve de diferentes recursos para salvar a cada enfermo. 64 Cf. Frente a la actitud despreciati­ va de la gnosis ante la carne. 29). el fuego. a otros los opera.48. si desobedeces.. Gregor. pues cree que un día la carne será deificada como ya lo fue en Cristo (en la misma línea san Ireneo. ¿hasta dónde reprende y hasta dónde amenaza? A unos hombres incluso les llora. en otros vierte ungüentos. cuerpo y alma. Castiga amenazando. a los que tienen oídos. y ate­ rroriza con el fuego a los hombres. «El hombre ideal en la teología de san Ireneo». que Dios une en el hombre: lo más humilde de la tierra y lo más alto del cielo. que no curan de tin modo solo» (Homilías sobre san Mateo. cf. 477 y 491). como el buen médico62 que aplica emplastos a unos cuerpos enfer­ mos. lo que supuso un ejemplo de gracia y temor a la vez. Pero. 63 Como buen pedagogo.CAPÍTULO I 51 hacia el Logos. si aún es posible sanar ai hombre en algún miembro o parte 63. . el santo adopta exactamente la contraria. Cuando hace sonar su instrumento llama. 43 (1962). O r b e . a otros los quema. Edipo Rey 68. Si obedeces. habla por medio de la zarza (aquellos hombres tenían necesidad de señales y prodigios64). asi J. y hay también ocasiones en que corta algo. al censurar convierte. Nuestro autor alude muchas veces al Logos con el sentido de Cristo-médico. Puesto que la carne tiene más valor65 que una columna o 62 Palabra de innegable cuño griego.

O r b e . encamado para la salvación y divinización del hombre. 59 Cf. 66 Clemente une las dos alianzas frente a la tentativa gnóstica y marcionita de separarlas (cf. XIX 105. 244-245). El mismo Logos. Él. Se llega al centro de la apologética con esta presentación de Cristo. 1 1. Pero. cf. incluso. amigos. . 6-7. Sí. no reputó codiciable tesoro mantenerse igual a Dios. Él. 67 Ftp 2. 43 (1962). aprendas cómo un hombre puede llegar un día a ser dios68.16. lo afirmo. Dirá que no es Elias y negará ser Cristo. Reconocerá que es una voz que grita en el desierto. quien lo hace en Elias y en boca de los demás profetas.. págs. ¿Acaso no es extraño. para que también tú. A . te habla ya claramente aver­ gonzando tu incredulidad.. antes se anonadó a sí mismo»67. Juan?70. 70 Jn 1. 68 «El destino del hombre a la divinización y su vivencia venía expre­ sado y realizado de forma efectiva en el paraíso» (J. el Logos de Dios se ha hecho Hombre. ¿Quién eres enton­ ces. si tú no crees a los profetas y consideras un mito tanto a esos hombres como al fuego.52 PRO TRÉPTICO una zarza. J osé Ay á n . Odisea 1 170. los profetas nos hablan. en cuanto hombre. La historia del hombre es el camino ininterrumpi­ do desde la carne animal (el hombre estricto) hacia la carne espiritual (el Hombre-Dios). que es Dios lleno de misericordia y desea vivamente salvar al hombre. después de esto. «El hombre ideal en la teología de san Ireneo». Gregor. Antropo­ logía. también Strom.3).. no es todo su ser una voz profética que nos ex­ horta? Vamos a preguntarle: ¿Quién eres y de dónde vie­ nes?69. teniendo la condición divina. 477. 20-23. pero es el Señor mismo el que nos habla en Isaías. que Dios nos exhorte siempre a la virtud y que nosotros rehusemos la ayuda y aplacemos la salvación? ¿Nos invita también Juan Bautista a la salvación. el mismo Señor te ha­ blará66: «El cual.

la Escritura ex. voz que exhorta a buscar la herencia de los cielos.3 te y el desierto produce frutos. Los símbolos que toma Clemente en este pasaje. para que. 75 Cf. Is 54. porque los hijos de la mujer solitaria serán más numerosos que los de la que tiene marido»75. y el metafórico. que entone un grito de alegría. voz 2 que anima y predispone para la salvación. Juan es un precursor y su voz precursora del Logos. Después de reunir ambas voces en una. 3. la vida eterna. 72 Is 40. Le 3. 71 Cf. En otro . Por esta voz del Logos la mujer estéril da a luz felizmen.. Me 1.CAPÍTULO I 53 Permitidme hablar tomando una imagen: una voz del Logos que exhorta gritando en el desierto. la del ángel y la de Juan. Esta voz también era precursora del Señor. siempre habla de modo velado (cf. voz? «Dínoslo también a nosotros»71. la mujer estéril y solitaria73 no estará ya más sin hijos. Las dos voces precursoras del Señor. aluden a sentidos diversos. 3. para Clemente. tú.4 y Jn 1. la sinagoga. 71 Clemente juega con el sentido real de la palabra eremos. me insinúan74 la salva­ ción que encierran. 3. La mujer estéril va a ser ahora la judía. ¿Qué gritas. una vez que ha aparecido este Logos. 14 La Escritura.23. al hablar del desierto de Juan. no­ ta 29). al traer la buena noticia a la mujer estéril. 1. La voz de un ángel me anunció este embarazo. Por ella. recibamos el fruto de este feliz alumbramiento. la mu­ jer estéril y el desierto.4 plica todo con claridad: «Que escuche la que no ha dado a luz. la llega­ da de Cristo. al aludir a la mujer estéril. Odisea 1 10. lo mismo que Juan al desierto. el desierto es el que atraviesa el pueblo de Israel en busca de la tierra prometida y en el que Juan va preparando a los hombres para la nueva tierra prometida. que no has sufrido los dolores del parto. «Enderezad los caminos del Señor»72. Texto citado en Mt 3.

exhorta de este modo a que estén preparados para la venida de Dios. la mujer de buena raza tiene hijos numerosos y. n. 1). n). el heraldo del Logos. a pesar de que tuvo muchos en otro tiempo. al convertirse en buena nueva. el labrador del desierto. el esposo de la estéril. opuesta a la sinagoga judía). La estéril recibe un esposo y el desierto un labrador. tiempo tuvo muchos hijos. por su incredulidad está sin hijos la hebrea. el que llenó de poder divino tanto a la mujer estéril como al desierto. en cambio. En efecto. Juan.20. 77 Cf. El motivo aparece desarrollado muy tempranamente en Π Clem. de la apocalíptica judeocristiana del s. La mujer sin hijos. porque esperaba el fruto que iba a preceder a Cristo. 10 . 2. del Cristo. 29.27 (pertenece a la literatura judeocristiana). 78 Cf. Lo que quiere re­ saltar Clemente en todo el pasaje es la gratuidad del don y la misericordia de Dios. Éste da frutos y aquélla creyentes. La que antiguamente no tenía hijos se vuelve fecunda por el poder de Dios. 76 El tema está ya en Gn 4 . 1 (con referencia a Is 54. resolviera el silencio mis­ terioso de los secretos proféticos.54 5 PROTREPTICO El ángel nos anunció la buena nueva. peco en la actualidad se ha negado a aceptar la buena nueva. pues éste es único y el mismo. Le 1. Ireneo y Tertuliano (una de las primeras referencias la encontramos asimismo en V Esdras. es la Virgen (símbolo de la Iglesia. posteriormente lo retomarán Clemente Alejandrino. . a buscar al hombre. Ambos se vuelven fecundos gracias al Logos. para que la luz de la verdad. Pe­ ro para los infieles aún queda una mujer estéril y un desier­ to76. Tam­ bién era esto lo que insinuaba77 el silencio de Zacarías78. mientras los infieles esperan aún el don de Dios. que llega a ser madre por el poder de Dios. el Logos. Juan nos exhortó a conocer al labrador.

ocúpate de las cosas de Cristo: «Pues Yo soy la puer­ ta»80. en Rech. participa de las 2 purificaciones dignas de Él. afirma en algún sitio. Sé con certeza que esta puerta. con la justicia y ceñirte la frente con hojas de forta­ leza. por el que únicamente se revela Dios. 19 Asi se adornaban los que participaban en las fiestas paganas. Tras coronarte. ni con cintas de lana o púrpura79. No te adornes con hojas de lau­ rel. es Él quien la abre y después revela su interior y muestra lo que no se ha podido conocer antes. para que nos abra todas las demás del cielo. 81 El término logikaí alude a la sabiduría del «Logos» divino. «Vocabulaire de Clément A.27. en cambio. 80 Jn 10. 42 (1954).CAPÍTULO I 55 Si tú deseas verdaderamente ver a Dios. En Ge­ mente posee un doble sentido: 1) La segunda Persona de la Stma. Relig. Las puertas del Logos son «razonables»81 y se abren 3 con la llave de la fe: «Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quisiere revelan)82. . Puerta que es necesario que conozcamos los que queremos conocer a Dios. que tanto tiempo ha estado cerrada. M o n d é se r t . Le mot logikós». 2) Es el raciocinio del hombre que garantiza su discernimiento del bien y del mal (C. a no ser los que habían pasado a través de Cristo. Trini­ dad. 9. Sc. 82 ΛΛ 11. 258-265).

. 1087. Se decía que en Dodona <dos robles de Zeus» daban los oráculos del dios por el movimiento de su follaje (inter­ pretado por las sacerdotisas del san tu ario). Escol. 106116). por los filósofos. Abandonad el viejo tronco de árbol honrado sólo por las arenas del desierto. Ya está silenciosa la fuente de Castalia86 y de Colo­ 83 Desde el s. Or. O. La cultura a n tic a y el cristianismo. El cristianismo. 1970. la religión griega está sometida a un proceso que la va socavando interiormente: en primer lugar. A continuación menciona los más famosos. La credulidad griega nunca tu­ vo límites en este sentido. quizá por el hecho de ser un pueblo curioso e impaciente que quería conocerlo todo. que se recrean con frecuencia en lo absur­ do o escandaloso de los mitos.. G ig o n . recurriendo a la adivinación desde muy antiguo (cf. P a u s . a Eur. de los santuarios impíos. pues. por parte de los poetas y. 5. más adelante. sólo tiene que esgrimir los mismos argumentos y sacar las últimas consecuencias (cf. por lo que posee asi­ mismo el don de predecir el futuro.. C. 86 Cf. en realidad. págs. ni de las entradas de los abismos llenas de prodigios.. X 8. 84 Los griegos adoraron siempre los oráculos. 85 Zeus ostenta en el Olimpo el poder supremo. incluso el futuro. Ilíada 1 106-108). y el oráculo que se consume allí en el mismo árbol con las antiguas fábulas. v a.C a p ít u l o Π LO ABSURDO E IMPÍO DE LOS CULTOS Y MISTERIOS PAGANOS83 ii No os preocupéis. ni de la urna de Tesprotia84. el trípode de Cirra o el bronce de Dodona85. Madrid.

4-5.. Se hicieron famosas especialmente algunas fuen­ tes y cuevas. 9 1 Hijo de Anfiareo. Paris. que caigan en las tinieblas los santuarios de los egipcios y las necromancias de los tirrenos. el de Claros (cerca de Colofón) y Dídima (en Mileto). más bien ima. I 34. Pregunta con ellos también. Anfíloco91 y tantos otros. H o r . Nuestra mejor fuente es J a m b l ic o (De mysteriis ΠΙ2). 1. XI 640. III15. 2. 4). V 17. se decía que el dios se revelaba al consultante.. 88 El dios por excelencia de la adivinación era Apolo. 18. y C. 90 Adivino. mediante la exhalación de ciertos gases.. 2. Eneida VU 670. X 6. Odas 1 18. P ic a r d .. si quieres. P au s . se ha demostrado. 20. V 17. protegido por Zeus y Apolo y guerrero famoso por su hon­ radez y valentía no menos que por su piedad (cf. La primera situada cerca del santuario pftico de Delfos y la segunda junto a otro santuario de Apolo. el de Claros. Virg. 7 ss.. 3. 8. 89 Cf. 5. . La Religion Grecque. 5). I 34. Delfos89. los inútiles oráculos de Claros88. Iliada XV 245-253. IX 41. 3. E s t r a b .. d e s P laces . 1-5. a los que obser­ van los prodigios y las aves y a los intérpretes de los sueños. Dídima. Anfiareo90. X IV Ç págs. págs. P a u s . El origen está en la falta de explicación de ciertos fenómenos de la naturaleza en los primeros siglos de la humanidad. Los demás manantiales proféticos han muerto igual­ mente y se encuentran sin humo. 1969. 132. 451 y 46 4 ). Π 1. 87 Fuentes famosas en Grecia. Apolo.CAPÍTULO II 57 fón87. 7. Sí. Lleva al mismo tiempo junto al Pítico a los que adivinan por medio de granos de trigo o cebada y a los ventrílocuos. pág. Descríbenos también la otra adivinación. 668 ss. fue honrado después de su padre en el santuario de su propio nombre (cf.2 ginación extraviada. en Grecia. 32. X 10.. É . donde. Alude Clemente a las arraigadas creencias que aún se mantenían en el pueblo griego acerca de la magia y de los oráculos.2. P a u s.. tan estimados aún por la mayoría. Éphèse et Clams. 1922. En tres santua­ rios se oían sus oráculos: en Asia Menor. U 6 . Delfos (cf. Paris. que han desaparecido con las propias fábulas. aunque tarde.

permaneció como algo extraño hasta época helenística. N il sso n . como dicen que hizo Alcibiades93. y los cuer­ vos adiestrados por hombres para servir también a hombres. C. según la palabra94 de la verdad. VI 28. Las bacantes celebran a Dioniso95. 94 Nunca Clemente utiliza de forma banal la palabra <dogos». 2. son engaños de los incré­ dulos y juegos de un simple extravío: compañeros de esta magia son las cabras amaestradas en la mántica. C. Toda verdad se refiere al Logos. M. no son ritos secretos. Y a los que se llaman vuestros dioses y sus ceremonias religiosas secretas los presentaré a los espectadores de la verdad como en el teatro de la vida. Buscando ambiciones particulares. del encantamiento que poseen oculto en su interior. Mientras sobre los ritos órfícos apenas conocemos nada.58 PROTREPTICO Todas estas locuras. ¿Y si te enumero los misterios92? No los ridiculizaré. los más famosos de la Antigüedad. participó en la Guerra del Peloponeso.. en el s. 20. él mismo contará algunas de las ceremonias que tenían lugar en ellos (15. en realidad.4.. Alci­ biades 19). otras en el persa o en el espartano. estando po­ seídas por una demencia sagrada y realizan la distribución 92 Alude principalmente a los Misterios de Eleusis. a Deméter. . accesibles sólo a los iniciados) y que su carácter explica a la vez la popularidad y la menor in­ fluencia que otros más serios y más exigentes (cf. en verdad.). P l u t . u d. Si Clemente ataca tanto las religiones de misterios es porque. P. 18 y 22. en realidad. 93 Joven de la nobleza ateniense admirado por su belleza. que puede remontar al s. Más adelante. comen came cruda. con ceremonias religiosas. pero los despojaré muy bien. 95 Sobre sus misterios habla Clemente más adelante: 17. se trata de «pseudo-misteiios» (es decir. pero. Fue acusado de ridiculizar los cultos mistéricos de Eleusis (cf. Lund. unas veces en el bando ateniense. han cobrado mucha más importancia que las anti­ guas creencias en los dioses olímpicos. 1957). en delirio báquico.. The Dio­ nysiae Mysteries o f Hellenistic and Roman Age. vu a. Entró en Grecia su culto en época clásica. Nilsson piensa que. Tue.1 ss. Cristo. 1 ss. en esta época de deca­ dencia y superstición. sus fiestas se multiplican enormemente. en cambio de éstos poseerlos un documento único por su antigüedad : el Himno hom.

M o l in é . en su honor. pero quiere servirse de ella con fines didácticos. i 99 Se trata de Deméter y Perséfone. Finalmente suplicó a Zeus que le fuera devuelta y éste le concede que una mitad del año la pase con su madre y la otra con su nuevo esposo. El símbolo de las orgías bá­ quicas es una serpiente consagrada. Actualmente. según la pronunciación exacta de los hebreos. Ésta fiie raptada por Hades y llevada a los infiernos. celebra con antorchas el viaje erran­ te. Cf. 96 En el mundo pagano la serpiente era símbolo de la fecundidad y de los cultos lascivos.. el nombre de Hevia. El interés por las etimologías se observa asimismo en Strom. 46. vida que termina cuando regresa de nuevo a los infiernos en el otoño (cf. Teogonia 453 ss. Deo y C ore" se convirtieron en un drama misterioso y Eleusis 10°. En Gn 3. págs. Odisea V 125 ss. Al volver Perséfone a la tierra. 1978. «Ethymologie und Allegorie bei Klemens von Alexandrien». madre e hija respectivamente. TU 79 = SP 4 (196T). Justino es el primer escritor que completa la comparación que realizó san Pablo entre Adán y Cristo con la de Eva y María (cf. 95). . aquella Eva por la que sobrevino el extravío97. 1 00 Cf. en el grito de las ba­ cantes..CAPÍTULO Π 59 de la came de las víctimas. Los Padres de ¡a Iglesia. infra. 98 Clemente ve el nombre semítico de Eva. Himno a Deméter 1 ss. XI 217. en realidad. V 8. 1-2. I 38. Maila creyó al ángel. 97 Alude al tema de Eva fecundada por la serpiente (tema ya judío). P a u s . U.). Eva creyó a la ser­ piente. E. Madrid. mientras dan gritos de «Eva». La etimología es falsa... 191-211). Treu. el grito de las bacantes es «evohé». H e s ío d o . y asimismo iguala el término a la palabra que en los dialectos árameos significa «serpiente» (símbolo en el mundo judío de una divini­ dad pagana). También Filón gustaba de las falsas etimologías. Evâ. 7. 912-914. Iliada XIV 326. pág. 49. el rapto y el duelo. pronunciado con espíritu áspero significa «serpiente feme­ nina»98. C a l ím . co­ mienza la vida (la primavera). su madre anduvo buscán­ dola durante varios meses de noche y de día. 4 (cf. 13. se relaciona el nombre de Eva con la vida. 20. 2. Éva. después de coronarse con ser­ pientes96. 45. fiente a la Virgen fecundada por la palabra de Dios. 4.

Tales mitos cautivan. Que no me seduzca el isleño chipriota Ciniras105. o quizá de un tal Mionto del Ática.. aquel que estableció las orgías y las iniciaciones de los de Samotracia. Te es posible también. cf. o Etión103. quien.. 1 0 3 Sobre Dárdano y su hermano Etión. fue el primer rey de Chipre y el introductor del culto a Afrodita en la isla. cf. Electra. ya sea Dárdano102. sacándo­ 1 0 1 Alude Clemente a la semejanza fonética entre los dos términos: mystéria-mystheria (nuevo juego etimológico). P auly -W issowa . o aquel Midas104 el frigio. Construyó la ciudad de Troya y reinó en toda la región. que murió en una cacería. 1 0 5 Según la tradición.. Pasa por haber iniciado a los troyanos en los misterios de los dioses de Samotracia (los Cabiros) e introducido en Frigia ei culto a Deméter. Pero vuestras ceremonias religiosas se pare­ cen a una gloria fúnebre. como ningún otro. después de aprender junto al odrisio. de otro lado. pág. Metamorfosis XI 85 ss. entregó un terrible engaño a los que le estaban subordi­ nados. el que se atrevió a mostrar las orgías lascivas de Afrodita.. pues se corresponden las letras101. É . el que manifestó los misterios de la Madre de los dioses. 103) que en los misterios los iniciados recibían un pastel en forma de falo y un grano . Se dice (Clemente es nuestra mejor fuente. d e s P laces . considerar los mis­ terios como tradiciones míticas. Las primeras nacieron de la cólera que surgió de Deo contra Zeus. H e r ó d . La Religion Grecque. Real Encycl. VIII 138. el que comenzó este engaño entre los hombres.. a los tracios más bárbaros. en este sentido. Perezca* pues. 1 02 Hijo de Zeus y de la hija de Atlante. IV 2 y V 2. según dice Apolodoro (yo no tengo inconveniente). a los frigios más insensatos y a los grie­ gos más supersticiosos. O v . éstos del crimen que se llevó a cabo con Dioniso.60 PROTREPTICO Creo que es necesario explicar la etimología de las orgías y misterios. 1 04 Cf.

. 463 ss. H es . H er t er . 107 Cf. los padres de mitos impíos y de una funesta superstición. 1960.. es decir. se les entrega de sal y que en ellos perdían las vírgenes su virginidad (cf. Deon III 17. pàgs. Frag. Otros afirman que fue Melampo106. el hijo de Amitaón.. al sembrar en la vida los misterios como semillas de maldad y de corrupción. IX 34). 1 08 Cf. 1 (Kinkel). os reiréis más aún con estos mitos vuestros tan venerados. claro está. «la nacida del mar»... tras el corte). Sic. P la tó n . puesto que es el momento oportuno.. Amado por la diosa. Timeo 40e. 886 ss. H e r ó d . de los miembros lascivos que cayeron en las olas.. IV 36. 44. Teog. Paris. como testimonio de su nacimiento. que se canta con himnos. 1970. su duelo. Diod. Teog. II. cf. París. Voy a proclamar abiertamente lo secreto.). Así pues. «la amante de los órganos sexuales». 1229-1232. Cic. 126 ss. orf. porque nació de ellos107. porque quería divinizar a una prostitu­ ta de su ciudad. Pasó por poseer el don profético y ser un músico notable.. De Nat. a Afrodita. H . la de Chipre. obtu­ vo de ella riquezas cuantiosas (cf. Titanomaquia. III 57 ss. fr. Mél. . D ev e re u x . si os habéis iniciado en los misterios. H e s . el que trasladó las fiestas de Deo desde Egipto a Grecia. «La naissance d’Afrodite». Éléments orientaux dans ¡a re­ ligion grecque.. 61-76.CAPÍTULO Π 61 las de la noche al día. sin avergonzarme de decir lo que vosotros no os avergonzáis de adorar. os voy a probar que vuestras mismas orgías están llenas de engaño y de relatos inverosímiles. Iliada X I20 ss. 1. Yo diría que éstos fueron el principio del mal. 2). G. la amiga de Ciniras (me reñero. 924 ss.. P a u s . 89.. págs. de aquellos ór­ ganos sexuales amputados de Urano108. 190 ss. Ya que Afro­ dita se ha convertido para vosotros en un digno fruto de los miembros lascivos. 3. Lévi-Strauss. 14. en las iniciaciones de esta diosa marina del placer. Pero ahora. Y. 106 Adivino y médico (cf..

llevé los vasos sagrados. 17. debido a esta cóle­ ra. provocando asimismo la mutilación de todos los que participaban en la ceremonia. 1. 15. P a u s . d es P laces . 9-10). 1. también en esta misma obra.. ¿No son una insolencia estos símbolos? ¿No son motivo de risa estos misterios? 109 Emblema de la generación que se llevaba en las fiestas de Dioniso.. A cambio. Se dan también las súplicas de Zeus. 16. p ág .. la bebida de la hiel. los cogió y los arrojó en medio del seno de Deo. bebí en el címbalo. 81).. Esto mismo reali­ zan los fhgios en honor de Atis112. É . Los misterios de Deo110 son las uniones amorosas de Zeus con su madre Deméter y la cólera de Deo (no sé si en adelante debo llamarla madre o esposa). La Religion Grecque. la fuerte ha engendrado al fuerte» (cf. Fue amado de Agdistis. y.0 Se trata de Deméter (cf. enloquecido por él. El culto común de la Gran Madre y de Atis no es anterior a la época romana. . como si se hubiera mutilado a sí mismo. É. VII 17.. pagando un falso castigo por su forzada unión amorosa. tras arrancar los dos testículos de un camero. Una y otra vez se ha repetido que Zeus. sé que moverán a risa al examinarlos.. incluso a vosotros que no os reiríais: «Yo comí en el tambor. penetré abajo en la cámara nup­ cial». d e s P laces . los iniciados entregan a la diosa una moneda. pág. siendo más celebrado en Roma que eñ la propia Atenas (cf. La Religion Grecque. Al presentar con detalle los símbolos de esta iniciación. 1. 212).. se dice que se hizo llamar a sí misma Brimó111. ser hermafrodito. 1 y 20-21). se castró en una escena orgiástica. como hacen los amantes con su concubina.1 La proclamación del hierofanta era: «La augusta Brimó ha engen­ drado al sagrado Brimos. Cibeles y los coríbantes.2 Dios frigio compañero de Deméter (cf. la extrac­ ción del corazón y acciones vergonzosas.62 PROTRÉPTICO un grano de sal y un falo109 a los que se inician en el arte de la corrupción.

el toro es padre de la serpiente y padre del toro la serpiente. El símbolo de los misterios de los sabazios para los que se inician en ellos es el dios a través del seno.. se inmolaban a Eubuleo cierto número de lechones en una sala subterránea. Se olvidó de su primer crimen — fue padre y violador de su propia hija— y se unió a ella. . boyero.CAPÍTULO Π 63 ¿Y si añadiera lo restante?: Deméter da a luz y Core113 crece. como una parte del rebaño fue tragada junto con las dos divinidades. el resquebraja­ miento de la tierra. y de nuevo el mismo Zeus. que la engendró. lo afirma un poeta idólatra. se une a Ferefata. 1 14. ¿Quieres también que te cuente la «recogida de flores» de Ferefata. al celebrarse la fiesta de las Tesmoforias. 1 14 Porquerizo que se encontraba con su rebaño en el lugar en que Ha­ des raptó a Perséfone. tras tomar la forma de dra­ gón. su canasto. su rapto por Edoneo. los cerdos de Eubuleo114 que fueron tra­ 1 1 3 Nombre dado también a Perséfone (o Ferefata). el nombre de Eubuleo (el «buen consejero») es un sobrenombre del mismo Hades (cf. IX 8. P aus . en la montaña. un hijo con forma de toro.2.. dando así pruebas de lo que era. cuando dice: .. prueba de la falta de dominio de Zeus. de este modo.. su propia hija. Creo que se llama aguijón del boyero a la palmeta con que se coronan las bacantes. tras hacerlo con su madre Deo. Por otra parte. Ferefata engendra.. Éste es una serpiente que se arrastra por el seno de los iniciados. Sin duda. el aguijón oculto. 1).

son las fiestas de las Tesmoforias. pág. 119 Curetes y coribantes terminan identificándose en un solo grupo muy similar al de los sátiros (se ve muy bien en el coro de Helena de Eu­ ripides. Wilamowitz. por eso. 156). como se deduce de la última parte del compuesto (phérô.64 PROTREPTICO gados junto con las diosas115 (por esta causa se arrojan cer­ dos en las Tesmoforias116 al visitar los mégara)? Este mito lo celebran las mujeres de forma diversa se­ gún la ciudad. «llevar»). se introdujeron los Titanes con engaño y. W . Londres. págs. las Arretoforias se celebraban en honor de Atenea... d es P ia c e s . lo descuartizaron.. 1950.. 97-98).. en Ate­ nas significaba la gran fiesta de las Diosas (cf. es decir. «la legisladora». La Religión Grecque. 98-99). que recibía este mismo nombre. cf. como afirma el poeta de esta iniciación. pues el mito habla sólo de la hija de Deméter.. G u t h r ie . d es P laces. ocultos. 116 Fiestas que se celebraban en honor de Deméter. tras engañarle con juguetes infantiles. 1. págs.1. En las tres los participantes ofrendaban regalos a las divinidades. en las Arretoforias se llevarían objetos misteriosos. . P a u s .8 Cf. 117 Clemente asocia tas tres fiestas al rapto de Perséfone. La Religion Grecque. Cuando aún era un niño y a su alrededor bailaban en tumul­ to los Curetes119 en una danza armada. Esciroforias o Arretoforias117 y representan de forma diferente el rapto de Ferefata118. The Greeks and their Gods. conjetura el dual y Rohde el singular femenino. É.. É . como indica la palabra arrêta. A r is t ó f . a pesar de ser aún muy niño. sin embaigo. Acamienses V 747. IX 8. 2 Los misterios de Dioniso son totalmente inhumanos. 764. K. el tracio Orfeo: 115 Desliz de Clemente.. seguramente muy parecidos a los que con­ tema la cesta de los Misterios Eleusinos (símbolos de fecundidad). C. Son las más extendidas de todas las fiestas griegas. duraban tres días en Esparta y diez en Siracusa. mientras que las otras dos sí estaban consagradas a Deméter (cf.

hermanos de Crono. fir. hermosas manzanas de oro de las Hesperides de armonio[my sonidos l2°. una bola. tras atravesar­ lo con pequeñas jabalinas. aunque para É. manzanas. colocaron un caldero sobre un trípode y arrojaron los miembros de Dioniso. No es inútil mostraros los vanos símbolos de esta inicia­ ción para condenarlos: juna vértebra. al punto hubiera cogido su parte de humo de la carne asada. d e s P laces (La Religion Grecque. fue llamada Palas121 por el hecho de agitar fuertemente el cora­ zón.. Éste llevó el cadáver despedazado hasta el Parnaso y lo depositó allí. 122 Eran hijos del Cielo y la Tierra.. blandiendo la lanza y con el es­ cudo levantado. 34 (Kern). Atenea. derivado del verbo paletn (agitar). 1 2 3 Ilíada Π 426. En primer lugar lo cocieron y luego. un espejo y un copo de lana! Así pues. Nuevo juego etimológico de Clemente. que lo habían descuartizado. Seguramente recibió el nombre por nacer totalmente armada de la cabeza de Zeus. hirió a los Titanes con el rayo y confió los miem­ bros de Dioniso a su hijo Apolo. el padre de Zeus. pág. una rueda y muñecas articuladas. 12 4 Iliada IV 49.. en realidad.CAPÍTULO II 65 una pina. para que los enterrara. 12 0 Orphic. una pelota. Apareció poco después Zeus (si fuera un dios.. 45) es un sinónimo de «joven». una cuerda. «la que blande la lanza». el que vuestros dioses están de acuerdo en «recibir como homena­ je» 124). . sin desobedecer a Zeus. Los Titanes122. que se apoderó del corazón de Dioniso. lo «pusieron sobre Hefesto»123. 121 Significa.

Sus sacerdotes. y recomendaron a los tirTenos honrar con ceremonias religiosas los órganos sexuales y el cesto. Si llamamos cabires a los coribantes. cubrieron la cabeza del muerto con una tela color púrpura. (Éstos son los misterios: muertes y enterramientos. 1 26 El nombre deriva de «anáctora». llevándole sobre un escudo de bronce al pie del monte Olimpo..66 PROTRÉPTICO Si quieres te revelaré también las orgías de los coribantes125. pues piensan que de las gotas de sangre de Dioniso que ca­ yeron en tierra surgieron las granadas. Tie­ nen en común la «mania». denunciamos también la iniciación cabírica. las mismas expresiones encontramos en el Banquete de Platón cuando Alcibiades. Un coro de Bacantes (v. fingen por­ tentos en el acontecimiento y prohíben colocar perejil que tenga raíz sobre la mesa. . 1 27 Etruria.7). cogiendo el cesto en que se encontraban los órganos se­ xuales de Dioniso. pues creen que el perejil nació de la sangre que brotó del coribante. lo llevaron a Tirrenia127 ¡traficantes de una gloriosa mercancía! Permanecieron allí un tiempo. soberanos (cf. también a los dioses en otro tiempo se les llamaba ánades. Dieron muerte al tercer hermano. le pusieron una co­ rona y lo enterraron. Éstos eran los dos fratricidas que. compara los trans­ portes coribánticos con el estado en que deja la influencia socrática. en cambio. Por esta causa algu­ 1 2 5 Participantes en el culto de Cibeles. X 38. los santuarios antiguos. por decirlo en una sola palabra). el delirio de Dioniso.) asocia a bacantes y coribantes. puesto que estaban hu­ yendo. como si se tratara de la más preciosa lección de piedad. borracho. a los que los interesados llaman anactolestés126. P a u s . 126 ss. Como sin duda también las que celebran las Tesmoforias ponen cuidado en no comer las semillas de la granada.

CAPÍTULO II 67 nos.. v. agua y una especie de menta. la bebida pedida es una mezcla de harina. «las diosas» (cf. La familia sacerdotal de los Eumólpi­ das se consideraba descendiente de él (cf. 1 3 8 ... 129 Hijo de Posidón y de Quíone. y Eubuleo porquerizo. Habitaban Eleusis entonces hombres autóctonos: sus 2 nombres eran Baubó. familia de hierofantas130 floreciente en Atenas. Eumolpo pastor. cf. siendo lla­ madas.. formará la tríada eleusina. con razón.. por estar pri­ vado de los órganos sexuales. Lisistrata 112 y Tesmoforias 83-297). Ciertamente (pues no voy a dejar de contarlo). para que no parezca que están imitando a la que se l a m e n t a b a .. pero ella rechazó cogerlo y no quiso beberlo 1 2 8 Deméter. pág. Eran de las familias de los Eumólpidas y Cerices. Aun ahora se prohíbe esto a los que se inician. en la literatura griega . Sin embargo. entristecida.. se sentó en un pozo. Pero ¿qué tiene de extraño si los tirrenos bárbaros se ini. 1 3 1 Bebida típica que tomaban los iniciados en estas ceremonias sagra­ das. la diosa Madre de los griegos que acabó por identificarse con la Tierra. Disaules. ofreció a la diosa «ciceón»131. Edipo en Colono 1053. P a u s . La Religión Grecque.20 cian de este modo en placeres vergonzosos. I I 1 4 . Más tarde. 3 que había recibido a Deo en hospitalidad. Triptólemo era boyero. sin más. Triptólemo. Con Perséfone domina los Misterios de Eleusis. A r i s t ó p . junto a Hades e taco (identificado a veces con Dioniso. 34). Escol. En el Himno a Deméter. d e s P l a c e s .3 . Eumolpo129 y Eubuleo. quieren llamar a Dioniso Atis. Baubó. se sintió desfallecer en los alrededores de Eleusis (lugar del Ática) y. 208 ss. a Sóf. Varias tradiciones le atribuyen la ins­ titución de los Misterios de Eleusis. 130 Los sacerdotes que iniciaban las ceremonias en las fiestas de Eleu­ sis. cuando los ate­ nienses y el resto de Grecia (me da vergüenza hasta decirlo) tienen una mitología sobre Deo128 totalmente vergonzosa? Cuando Deo estaba errante a la búsqueda de su hija Core.3 ). É .

con su risa ante los gestos de Baubo. P l a t ó n . 52 (Kern). Les Mystères: orphisme. ¡Éstos son los misterios ocultos de los atenienses! Tam­ bién los cuenta Orfeo. L u c k . M. A partir del s. A veces se le tiene por hijo de Deméter. VIO 37. habría animado a la diosa (cf. muestra su desnudez a la diosa. ΠΙ 406a y 408b. des P laces . Rep. I L a g r a n g e .. Critique historique I. Deo se divierte con el espectáculo y a duras penas acepta la bebida. III 64.. fragm. le golpeaba con a mano por debajo del pecho. levantando su túnica. Para este fragmento cf.2 Sacerdote encargado de iniciar en los misterios. Su nombre parece que no es otra cosa más que una clase de onotnatopeya sacada del grito ritual Iacche proferido por los fíe­ les (cf. cuando la diosa se sonrió en su corazón.. se subió elpepio y mostró todo su cuerpo.. É.68 PROTRÉPTICO (puesto que se encontraba de duelo).. 5. C. in d. 1. alegre con la visión. Se le conside­ raba mediador entre las diosas eleusinas y Dioniso. Sic. 1 1 3 Dios que preside místicamente la procesión de los iniciados en los Misterios de Eleusis.. IV 116. se le identifica con Dioniso. 1 34 Los Misterios se componían de tres elementos: lo que se hacia. Y.. hasta las formas que menos convienen. Se encon­ traba presente el niño Yaco133 y. . La señal convenida en los misterios de Eleusis134 es ésta: «ayuné. 34-35). cogí del cesto y. que la habría acompañado en la búsqueda de Perséfone y que. Introduction à l’ étude du N. bebí el ciceón. aceptó la multicolor copa. donde se hallaba el ciceón.. después de se Han varías fórmulas: Iliada XI 624 y 641. La Religion Grecque. lo que se decía y lo que se mostraba (cf. Paris. Orphie. Baubó se entristeció mucho pensando que la despreciaba y entonces. T. Himno a Deméter). De rer. riéndose. págs. D io d . fir.. P a u s . Te citaré sus mismos versos. para que tengas como testigo al «mistagogo»132 de esta desvergüen­ za: Después de hablar así. 1 ss. nat.

que afirma lo mismo sobre los órganos sexuales de los Misterios).. 1943. Friburgo. VIII 55. . El mystes pronunciaba la palabra de paso que nos trans­ mite Clemente: «yo ayuné.. La fórmula son los ¡egómena. Se­ guramente en uno de los cestos se encontraba un falo y en el otro el sím­ bolo del órgano sexual femenino. v. Religionsgeschliches Handbuch. 1 5. pág. J. creemos que es preferible mantener ergasámenos. en donde el autor remite a la obra de P. Se trata de una costumbre. a éstos amenaza después de la muerte. junto con el resto de los griegos también. en el templo de su nombre (cf. 3. La indigna­ ción de los apologistas deja poco lugar a la duda sobre el carácter de los objetos contenidos en los cestos y sus manipulaciones (cf. L a g r a n g e . ¡Hermosos y apropiados espectáculos para una diosa! En efecto. 136 Erecteo es el legendario rey ateniense. los bacantes. 1184. o mejor dicho. los magos. VU 189. del pue­ blo frívolo de los Erecteidas136. «después de haber manejado». 14. H e r ó d . una vez muertos»l37. M. lo deposité en la canasta y de la canasta al cesto». n s H e r á c l it o .. que se observa religio- 1937.. fr.. fr. en Revue Biblique (1919). «por iniciarse con im­ piedad en lo que creen que son misterios según el pensa­ miento humano»138. pág. En favor de esta opinión contamos Con la Lisístrata de Aristófanes. así pues. a los que «les aguarda un destino que no esperaban. d e s P l a c e s . 1 3 7 Cf.3 . una vana concepción y una 3 engañosa iniciación de la seipiente. ¿Para quiénes profetiza Heráclito de Éfeso? «Para los 2 que se mueven durante la noche. 1 3 5 Iliada II 547. 2 7 . 27.). «después de haber probado»). y datos arqueológicos (cf. La Religion Grecque. las leneas. a éstos les predice el fuego. 4. Iliada Π 547.. Su sepulcro se encontraba en la Acrópolis. los iniciados». Prümm. É. 193).». del fuego 22 y del pueblo de «gran corazón»135. 3 8 . 2 ss.. H er á c l it o . P aus . son ceremonias dignas de la noche. de los manuscritos (que Lobeck corrige en eggeusámenos. 206). 210.Ca p ít u l o ii 69 probarlo. V il 1.

respeta. granos de sal y una serpiente. T\i luz acusa a Yaco141. en realidad. poseía el santuario pítico en Delfos (cf. una lámpara.70 PROTRÉPTICO sámente. profanas y cere­ monias deshonrosas. para aludir eufemística y misteriosamente a los órganos femeni­ nos. una espada y un peine de mujer. y el fuego de las antorchas pone de manifiesto sus pasiones. ¿No hay. Que las orgías sean honradas en la oscuridad. Apaga. 1 4 1 Cf. ¡Oh desvergüenza manifiesta! Hace tiempo la noche silenciosa era un velo del placer para los hombres sensatos. ¿No se trata de pasteles de miel. n. Y ahora es la noche la que se revela a los iniciados como experiencia de la incontinencia. H a l i c . porque han ignorado que raciste un Dios verdadero. 133. el fuego. H e s ío d o . yedra e incluso un pastel redondo y adormideras? ¡Éstos son sus objetos sagrados! Y aún más. 140 Hija de Urano y de Gea. y adoran desvergonzadamente a un niño destro­ 139 El nombre le viene dado por la larga túnica lidia (basara) que ves­ tían las ménades o bacantes. portador de la an­ torcha. para que los oculte.. de harina y dé sésamo y tortas adorna­ das para el sacrificio. además de esto. ordena acusar y castigar. con anterioridad ál dios. ramas de árboles. Éstos son los cultos mistéricos de los ateos. 901 ss . Lo mismo ocurre con los cestos secretos. El fuego no disimula. Hay que des­ nudarlos de lo sagrado y revelar lo desconocido. Teogonia 135. Se piden iniciaciones. granadas. el sím­ bolo religioso de Dioniso Basareó?139. Los llamo con razón ateos. Devuelve los misterios a la noche. . palmetas. hierofanta. D ió n .1 3 1 ) . . las lámparas. por una piedad corrompida. Enseñó el arte de la adivinación a Apolo y. los símbolos secretos de Temis140 son el orégano.

1 46 Cf.de los escitas. que ni siquiera existen y que no han recibido más que un nombre. no reconociendo como Dios al que lo es realmente. Muchos bienes sobrevinieron por obra del que fue du­ rante algún tiempo rey . y la segunda por este error. donde se hace de Anacarsis el culpable y la víctima. aún más. 144 Casaubon añade el nombre de Anacarsis. 145 Héroe de la costa asiática que interviene en la leyenda de los argo­ nautas (cf. le disparó con sus flechas. IV 76. A pol . R od .). cualquiera que fue­ ra 144. de ningún modo voy a ocultarlo) me sor­ prende ver de qué forma han llamado ateos a Evémeros de Acrigento. Por esto (pues.CAPÍTULO II 71 zado por los Titanes. 1 4 3 E f 2 . Por eso también el Apóstol142 nos convence diciendo: «Erais extraños a las alianzas de la promesa. que representaba entre los escitas los misterios de Cícico145 en honor de la Madre de los dioses. sin esperanza y sin Dios en el mundo»143. Es la única vez que se emplea la palabra «ateo» en el N. Arg. 1 949 s. a Diágoras e Hipón de Me­ los y con éstos a aquel cireneo (dé nombre Teodoro) y a otros muchos que vivían con sensatez y se dieron cuenta 142 Recordamos que se trata de san Pablo. llevando en el cuello las figurillas que llevan los sacerdotes de Cibeles cuando piden. la primera por ignorar a Dios. Éste a un ciudadano suyo. 12. en verdad. . T. por haberse convertido en un afeminado entre los griegos y maestro para los demás escitas de la enfermedad del afeminamiento.. a una mujer que llora y a miembros que. no se pueden nombrar por vergüenza. por creer que los que no existen existen realmente y por llamar dioses a estos que no lo son en realidad y. mientras tocaba un tambor y hacía resonar los címbalos146. Están poseídos por una doble impiedad. a Nicanor de Chipre. H bródoto.

si os lamentáis por ellos.. gracias a los cuales llegó a ser el héroe más famoso de la mitología griega (cf. 379 B. T e ó c rito . Cf. íúe el que enco­ mendó a Heracles los trabajos. realiza también para nosotros este decimotercer trabajo y prepara a Diágoras el alimento150». Heracles. «alimento».72 PROTREPTICO con mayor agudeza que los demás hombres del error que existía en relación con estos dioses. Pitaco IX 137. «gloria de Hera».). como es natu­ ral) cogió un Heracles148 hecho de madera y le dijo: «Ea. tenemos que procurar permanecer fuera de ellos. 1079 ss. Nemea X 10-17. pág.. 1 35.. 1 50 Toúpson.. ni os hagáis daño. 4. ya no creáis que son dio­ ses» 147. 49-73. Ilia­ da XV 639 ss. 1 5 1 Cf. 1 4 8 Hijo de Zeus y de Migara.. . 1483 ss. IX 25. cuando la diosa le impuso los famosos doce trabajos (cf. Su nombre lo recibió de Apolo. Idilio XXIV 149 Descendiente de Perseo. que or­ 14 7 Jhnófanes. sobre elEta 485 ss. Diccionario de Mitología griega y romana. 1191 ss. sospechaban. Diels). 2 ss. no los lloréis. Otro (mientras cocinaba algo en su casa. XIX 95-133. 57. el error. de los manuscritos. lo que precisamente hace germinar una semilla. 239). Uno de éstos recomendaba a los egipcios: «Si los con­ sideráis dioses. fur. Paus. Sén. Tmquinias 756 ss. sobre la muerte y apoteosis: Sóf. Paus. Her. 1 33-40.. Aunque no conocieron la verdad misma. Amatorius 763 y De Is. 16 ss. 1965. 1258.. Her.. 2). rey de Tirinto y Micenas. Test.. y. Pínd. sin embargo.. es una conjetura de Cobet al toúton. Plut. Π 29. 1266. Eur. a Moisés. Odisea XI 620. et Os.... «esto». que le harían digno de la apoteosis (cf. Lo mismo que para Euristeo149. por el contrario. 13 (edic. Madrid. n. ahora es ya tu oportunidad. P... no pequeña. que vivifica el fuego del entendi­ miento en su camino hacia la verdad. El ateísmo y la superstición151 son dos extremos de la ignorancia. A continua­ ción lo puso al fuego como otro trozo de madera. Pínd. ¿No ves al hierofanta de la verdad. Grim a l ..

la que está privada de la fuerza divina y fecunda. al mirarte154. al que invoca a muchos dioses falsos en vez de al único verdadero. pensamientos erróneos y que desvían del camino recto. Y también: Oh sostén de la tierra. Clemente se recrea en el pensamiento de que el hombre está hecho para el cielo. que tienes tu trono sobre ella. P lató n . de la vida del cielo y lo arro­ 1 52 Dt 23. Recoge Clemente esta misma cita en Strom.114. se ha dicho de ella: ¿ Ves este éter infinito en lo alto. Estas dos citas parecen tomadas de algún florilegio. ni un castrado. es difícil comprender quién eres tú.CAPÍTU LO II 73 denó que no participaran en la asamblea ni un eunuco. 154 E ur . 153 E u r . su naturaleza es celeste (cf. Existía una alianza antigua de los hombres con el cielo. 155 Lo mismo que san Justino. fr. . al hombre. sin embargo. verdaderamente funestos. Oteas cosas parecidas cantan los hijos de los poetas. era innata y se encontraba en las tinieblas por ignorancia.. Son. lo mismo que el hijo de una prosti­ tuta invoca a muchos padres por desconocer a su padre de verdad. que rodea la tierra con húmedos breaos? 153. apartaron a la «planta celeste»I55.1. Troyanas 884 ss. pero de repente salió de la tiniebla y brilló. V 14.. e incluso ni el hijo de una prostitutal527 Con los dos primeros alude enigmáticamente a la con­ ducta atea. Timeo 90a). 935 (edic. Con el tercero. 1-2. Nauck).

Cíe. los criminales y protectores de los su­ plicantes e incluso los espíritus vengadores. llegando incluso a adorar las desgracias.). «benévolas» (cf. Son análogas a las Parcas.. I 28. Hhs ío d o . para procurarse su protección. Otros. Crátilo 397d. el Miedo. como sin duda también el antiguo Epiménides. . ante las que Zeus mismo se encuentra sometido. P a u s . llamaron Deo al trigo. la Esperanza. «correr». 1 5 8 Cf. 1 5 7 Tres diosas encargadas de vengar los delitos de sangre cometidos entre los miembros de una misma familia. como los tebanos. son divinizados por los hombres y los representan con figura humana: una 1 56 Theín. Sobre esta idea cf. se las llamó lisonjeramente Euménides. mientras le persuadían a ligarse a las criaturas de la tierra. Otros se fijaron en los castigos propios del vicio y divi­ nizaron los cambios de bienes.74 PROTRÉPTICO jaron sobre la tierra. partiendo de los mismos hechos. 28.. el Amor. que erigió altares en Atenas a la Insolencia y a la Desvergüenza158. «dios». se llenaron de admiración âl contemplar los movimientos de los astros y los divinizaron. Teogonia 156-190. se fiaron sólo de su vista. XIX 87. Ahora algunos filósofos — también ellos con los poe­ tas— hacen ídolos de las pasiones que hay en vosotros. Otros. Unos se engañaron al punto en su contemplación del cielo. cosechando frutos cultivados de los que brotan de la tierra. su pronunciación le recuerda a Clemente a theós. 5. De leg. Los poetas inventaron para la escena las Erinias157 y Euménides. como los atenienses. I I 11. Iliada IX 571. la Alegría. En Atenas. etc. Llamaron a los astros theoús a partir de la palabra theín 156 y adoraron el sol como los indios y la luna como los frigios. P lató n . o a la viña Dioniso.

Todos éstos son modos resbaladizos y perjudiciales para salir del camino de la verdad. y Homero relata gran cantidad de hechos suyos. Átropos160. De nat. 1 6 5 Continuamente Clemente retoma la misma idea a lo largo de la obra: el hombre está hecho para el cielo. Se llamaban Cástor y Pólux y.. litada ΠΙ236 ss.. «Pues nosotros también un día fuimos hijos de la ira. 1 6 0 Las tres Parcas. Auxó y Taló161. Himno horn. de qué clase son y si es que existen algunos. Cloto. Sobre ellas canta Hesíodo en su Teogonia. P a u s . Pítica ΙΠ. diosas del destino de los hombres. a Asclepio\ P ín d . Queda una última manera (pues hay en total siete mo­ dos). Arrojan del cielo al hombre y le hunden en el abismo. mostraros a los mismos dioses de cerca. cf. co­ mo los demás. y a un Asclepio164 médico. pero Dios.. imaginaron unos ciertos Dioscuros163 salvadores. 1 6 3 Hijos de Zeus. 164 Hijo de Apolo e instruido por el centauro Quirón en el arte de la medicina (cf. Himarmene. 2.). que es rico en misericordia. O v . otra los matrimonios y la ternera la muerte.CAPÍTULO Π 75 tal Dice159. 162 Himármene es la personificación de la fatalidad.. las atenienses162. Láquesis..). por el 159 La Justicia. IX 35. fueron catasterizados por su padre en la conste­ lación de los Gemelos (cf. P aus . una preside los nacimientos. no conociendo al Dios bienhechor. la del beneplácito divino que se preocupa de los hom­ bres. según la cual se enumera a las doce divinida­ des. tras realizar grandes hazañas entre los griegos. 1 6 1 Cf. Metamorfosis II 535 ss. IX 3 5 . Quiero yo.. para Auxó y Taló. deorum Π 59 ss.. Odisea X I298 ss. a un Heracles que ale­ jaba los males. para que un día deis término al engaño y corráis de nuevo al cielo165. Pues. . Hay una sexta manera de introducir el engaño y de in­ ventar dioses.2 . Cíe. sin embargo.

Rm 6 .. 1 7 0 EM péoocLES. La mayor parte de lo relativo a vuestros dioses está in­ ventado y .. Incluso eso que se supone sucedido se ha escrito acerca de hombres que han vivido vergonzosa y desenfrenadamente : Camináis con orgullo y locum y. los que éramos hijos de la indignidad en otro tiempo. no aliviéis nunca vuestro corazón de miserables sufri­ mientos l70. hom\bres vanos. Y a vosotros incluso vuestro poeta Empédocles de Acrigento os insinúa: En efecto. . Col 2 . mortales? Descansad. J. 4. nos vivificó juntamente con Cristo»167. 145 (Diels). Antropología. Orbb. si estáis abrumados por penosas desgracias. 1969. estando nosotros muertos por nuestros delitos. pág. pero ha sido elevado con Dios»169 . he­ mos llegado a ser ahora hijos de Dios. «Pues el Logos viviente168 fue sepultado con Cristo. 3-5.. en cambio. 12. fr. págs. 317-321). 1 69 Cf. los que hemos sido arrancados del error y nos lan­ zamos hacia la verdad. A. porque se alimentan de ella. Nosotros. por el amor que ha tenido el Logos al hombre. 1 67 E f2. Los que aún permanecen incrédulos son llamados «hijos de la cólera». marcháis a través de cardos y espinas. Por eso. A y á n . 166 Mientras a la apostasia diabólica iba a corresponder la maldición (cf.12.es ficticio. 1 68 Hb 4. cf.28. ¿Por qué os perdéis. no somos ya criaturas de la cólera. 219). Antropología de San Ireneo. un camino trillado y todo recto habiendo dejado. a la transgresión de Adán sólo corresponderá la imprecación (Gn 1.76 PROTRÉPTICO gran amor con que nos amó166. J.

hijo de Sileno176. engendró a la diosa Atenea (Cíe. un se­ gundo. Y nos 5 exhorta también la verdad. la que los mesenios llaman Corifasia174 por su madre. la que sacrificó a su padre impíamente y se adornó con su piel como si fuera una piel de oveja. le dio sa­ bios consejos. según algunos autores. y un cuarto. y Aristóteles nos habla de un primer Apolo.23-25 y 27. hijos de Cronos.. P a u s . Fue el educador de Dioniso.. O ne. 174 Cf. A éste los arcadios le llaman Nomio. IV 36. la 2 ateniense. hija del Océano. Sí. otra la del Nilo. poseía una gran sabiduría. la cuarta. 1 7 5 Gigante que. Y entre todas sobresale la hija de Palante175 y de Titánide. hijo de Cirbas. el arcadio. la tercera es hija de Cronos. hija de Zeus. en Arcadia. 172 Para este pasaje.2. la inventora de la guerra. a su vez. Heród. la egipciaI73. nacido en Creta.CAPÍTULO U 77 dejad la oscuridad de la noche y tomad la luz171. pero no la revelaba a los hombres. hijo de 1 7 1 Sibyll. 1 76 Se le consideraba hijo de Pan y de una ninfa. A esto nos exhorta la profética y poética Sibila. Por ejemplo172. Añade a éstos el libio. desnudando a la multitud de dio­ ses de estas máscaras horribles y espantosas. el tercero hijo de Zeus. . fr 1. deorum III53-59. hijo de 3 Hefesto y Atenea (luego ya no era virgen Atenea). deorum III23). De nat. refutando esas creaciones imaginarias con otras sinónimas. De nat. cf. Cíe. sino por la fuerza.. Capturado en cierta ocasión por el rey Midas. II59. hay quienes hablan de tres Zeus. Otros admiten cinco Ateneas: una la hija de Hefesto. 1 7 3 Cf... el hijo is de Ether en Arcadia y los otros dos. De és­ tos uno habría nacido en Creta y otro.

m Iliada V 31 y 455. funesto para los moríales. É. 1925. págs. págs. innumerables mor­ tales y otros hombres sujetos a muerte. Zeus.78 PROTREPTICO / Arrimón177 Y el gramático Dídimo añade un sexto. su culto fue muy popular.murallas183. . Antigona 970. en Mélanges O. Ares182. B. 226-227). Aristót . en su persona se realiza un sincretismo muy complejo (cf. 78-79).. honrado entre los poetas cuanto pueden: Ares.. C hantraine. Ares. fr. sus vidas e incluso sus muertes os muestran que se trata de hombres. el hijo de Magnesl78. 179 Cf. 1935. Cambridge. destructor de [. 1940. su culto en Atenas arranca de la ocupación de la ciudad por este pueblo (cf. en cambio» creía que era tracio184 y otros de Arcadia.. S óf. o de los Hermes180 enumerados o de los Hefestos181. La Religion Grecque. Toulouse. 184 Cf. I-ΙΠ. De él afirma Homero que estuvo prisionero durante tre­ ce meses: 177 Cf. 178 Héroe tesalio. como afirma Epicarmo era de Esparta.. que se llaman poco más o menos con estos nombres dichos? ¿Y qué. asesino. II. P. 190). 283 (M üller. 1911. este Ares «veleidoso» y «enemigo». 108-109. Homero lo hizo griego al convertirlo en dios del fuego. que nos habla la leyenda? ¿No voy a parecer también pesado al inun­ dar vuestros oídos con esta gran cantidad de nombres? Pero sus patrias. 180 Venerado principalmente en Arcadia. ¿Cuántos Apolos hay también ahora. pág. 18 1 De origen pelasgo. d e s P la c e s . Navarre. Heródoto describe el culto salvaje que se le tributaba entre los escitas (IV 62). 181 Dios tracio poco estimado en el mundo griego.. A. si te hablara de los muchos Asclepios179. págs. sus oficios. Sófocles. C o o k .

C APÍTU LO II 79 Ares sufrió. El mismo dice en otro lugar: Los pingües sacrificios de asnos agradan a Febo186. entre los dioses. cayó en Lemnos y trabajó el hierro. y «las débiles piernas corrían presurosas»188. sedujo también a [aquél con un magnífico salario. el beocio Píndaro: Cuando apareció el oro en sus manos. 1W P ín d . fr. hijos de Aloeo. 185 Iliada V 385-387. Pero Zeus los arrojó con sus manos y. «casa divi­ na»187. 186 C a l ím -. su ardiente rayo dejó caer el destino 189. m Iliada XV ΙΠ 411.. Era un médico amante del dinero. Tienes también un médico. al que Zeus arrojó del Olimpo. 187 Iliada 1591. estuvo atado durante trece meses. tomando el aliento de [ambos pechos rápidamente. lo ataron con una fuerte soga. de nombre Asclepio. cuando Oto y el poderoso Epialtes. Hefesto. en una prisión de bron[ce 185 ¡Muchos bienes obtengan los caños que le sacrifican sus perros! Y no dejen de inmolar los escitas sus burros. 187-188 (Schneider). no sólo un herrero. Pitíca Π Ι 9 7 y 100-105. como nos cuentan Apolodoro y Calimaco: Febo se alza sobre los sacrificios de los asnos de los hiper­ bóreos. se hirió los pies. Te presentaré a su poeta. .

vástago de Ares 193. autor de grandes hazañas»194. 1 9 1 Cf. 190 Ευκ. su querida patria 192. en Lacedemonia. Estos dos Dioscuros fueron hombres sujetos a muerte. que Heracles es un «ídolo»: «Un hombre era Heracles. l9A Odisea XI 26. También Eurípides dice: Zeus es culpable. En esto nos engañó de forma poética. puesto que ha matado a mi hijo. Es más digno de crédito Homero cuando habla sobre ambos Dioscuros y cuando prueba. éste yace fulminado en los límites de Cinosuris191. . sin embargo. Filócoro afirma que en Teños Posidón es venerado tam­ bién como médico. Asclepio.. fr. 1 9 3 Kypria. 5 (Kinkel). Así pues. si hay que dar crédito a lo que nos cuenta Homero: A éstos los retuvo ya la tierra fecunda. además.. deorum ΙΠ 59. Alcestis 3-4. Cíe. Polideuces era inmortal'. al arrojarle el rayo al pecho 190. De nat. Patroclo el turio y Sófocles el joven narran en tres trage­ dias la historia de los Dioscuros. 1 9 2 Iliada ΠΙ243 ss.80 PROTRÉPTICO . Añade también el autor de los poemas cipriacos: Cástor era un mortal y le estaba determinado el destino de [la muerte. que bajo Sicilia se encuentra enterrado Cronos y que se le honra allí con ritos funerarios.

Sin embargo. Tersícore de la danza. Este Heracles vivió cincuenta y dos años y terminó su vida recibiendo los honores funerarios en la pira del monte Eta195. tam­ bién E st ra b . nervioso. las cantoras de los dioses y protectoras de las artes.. nueve en total: Calíope de la poesía heroica. persuadida de que te­ nía propiedades especiales para devolverle el amor conyugal perdido. Dicearco (nos habla de él) como de un trozo de madera rígido. moreno. ¿Cómo no? Compró un gran número de estas esclavas misias y las llamó Moisas en el dialecto eolio. Polimnia del canto y Urania de la as­ tronomia (cf. Melpómene de la tragedia. engañada por el centauro Ncso.. 1 9 6 Eran. .). para concluir más rápidamente el tormento. ΧΙΠ 586. Macar era rey de los lesbios y siempre se oponía a su mujer. Megaclo se indignaba en favor de su madre. cf. H a l . Les enseñó a cantar y a tocar hazañas antiguas con la cítara armoniosamente. regala a su esposo Hera­ cles una túnica empapada en la sangre del centauro. Teogonia 35 ss. cabellos largos y lige­ ramente canosos. Ilíada XXIV 544 (donde aparece como rey de Lesbos). 7 31 2 3 1 9 1 Deyanira. VIH 356. P aus . los demás poetas y escritores las han divini­ zado y las veneran. Euterpe de la música. al ponérsela el héroe.. fuerte y con los cabellos erizados.CAPÍTULO II 81 Homero mismo sabía que Heracles era hombre mortal y el filósofo Jerónimo nos muestra el aspecto exterior de su cuerpo: Era pequeño. 1 18. Dión. ya todas las ciudades han consagrado «museos» a las que en realidad fueron sirvientas misias. X 38. De las Musas196 dijo Alemán que eran hijas de Zeus y de Mnemosine. es abrasado por ella y termina su vida arrojándose a una pira en el monte Eta. Clío de la historia. 1 97 Cf. según la tradición. que compró Megaclo. de nariz aguileña. Iliada 1406. Talia de la comedia.4. la hija de Macar197. Tocando sin interrupción y cantando tan bellamente hechizaron a Macar con sus canciones y lo­ graron terminar con su cólera. Erato de la lírica. H e s ío d o .

tuvo un hijo de Posidón. 252). Eolo. Edipo en Colono 10701073). risas.). Bibi 17. Llámame también a Apolo. ¡Tales son las Musas! ¡La histo­ ria se encuentra en el lesbio Mirsilo!198. 2“ Raptada por Posidón... 207 Nieta de Ares. 105 Posidón la raptó llevándola a las islas Equinades. las ex­ trañas fábulas de su falta de dominio. 206 Hija de Posidón y de Alclone. se decía que había regalado a la ciudad el caballo (cf. 187. 1 99 La divinidad protectora de Atenas. 202 Hija del rey de Eleusis.7 ss. i y pág. 203 Según la tradición. 204 Hija del rey de los vientos.H. 2 0 1 Una de las cincuenta hijas de Dánao. 157.82 PROTRÉPTICO En señal de agradecimiento por su madre.. éste es Febo. A p o l o d . Odisea III 91. raptada por Apolo (cf. Fáb. sus abrazos. ni 1 9 8 Cf. 202. Escuchad también los amores de vuestros dioses. encarcela­ mientos. Megaclo las talló en bronce en honor de su madre y ordenó que se vene­ raran en todos los templos. sus heridas. adivino sagra­ do y buen consejero. y F. Antiquité classique VIII 1 (1939). S ó f . y lágrimas también. . Alope202..238. Fáb. A pesar de ser tantas. A p o l o d . F. ΧΠ 60). 457. donde le dio un hijo (cf. 169).. por lo que fue eje­ cutada por su padre (cf. H ig . ni Marpesa207. Quione y otras mil. 5). 186. sus pasiones y placeres desenfrenados. H i g . ni Etusa206. batallas e incluso esclavitudes y festines.. Tuvo de Posidón al héroe Nauplio (cf. ni Zeuxipe. Alcíone204. Llámame a Posidón199 y al coro de las que violó: Anfítrite200. junto con Atenea. H ig ..G. ni Arsínoe. Fáb. la convirtió en reina del mar (cf. las pasiones de vuestro Posidón se sentían insatisfechas aún. Melanipa203. Amimone201. tuvo dos hijos del dios (cf. M ay en c e . Bibi II4. 252). pero no dice esto Esterope. por otra parte. ni Protoe. y. Hipotoe205.

el río Peneo. Metamorfosis I 452 ss. . Ον. 1 ss. Homero. II4. P ín d . Tanto se entregó a los placeres del amor. una tela bordada. Estoy admirado de tus poemas.. se pondría en evidencia Zeus y su cabellera quedaría deshonrada.. pues Dafne208 fue la única que escapó del adivino y de su violación... que la transformase. Fáb. éste la convirtió en laurel. 209 Iliada I 544. Nemea X 15. 211 Iliada I 528-530. si le mostraras solamente. se hizo pasar por el rey y se unió a ella en una noche que prolongó durante vein­ ticuatro horas. Se hartaba. y con sus negras cejas hizo el Cronida una señal de [asentimiento. en efecto. P l u t .2 Esposa de Anfitrión. Entonces la divina cabellera del señorflotaba sobre la cabeza inmortal. suplicó a su padre. amigo. A p o l o d . rey de Tebas.CAPÍTULO II 83 Hipsipila. Moralia 989 A. Que venga sobre todo el mismo Zeus. 5. Ístmica VII 5. 2. . H e r ó d . 8. Enamorado Zeus de ella. 210 Cf. impidiendo que el sol saliera al día siguiente.. cuando pasó desordenadamente tantas noches con Alcmena212. Homero : dij°. perseguida por éste. Y el gran Olimpo tembló 21^ Nos pintas. «el padre de hom­ bres y dioses»209. que deseaba a todas y satisfacía su deseo en todas. Bibi. según vosotros. un Zeus grandioso y le atribuyes un movimiento de cabeza honorable.. II 46. De esta unión nacerá Heracles (cf. de mujeres no menos que el macho cabrío de los Tmuitos de cabras210. Sin embargo. Pitica IX 149). Hro. 203). ¿A cuánto desenfreno condujo aquel Zeus. pues no 208 Ninfa amada por Apolo.. la planta preferi­ da del dios desde entonces (cf.

Teogonia 56. ni siquiera se privaron vuestros dioses de los muchachos. para que se pa­ rezcan a los dioses y rivalicen en las mismas empresas! ¡Que vuestros hijos se acostumbren a respetarlos.). 220 Zeus amó a los dos últimos. 215 Ilíada V 403. a Ganimedes se lo llevó al Olimpo (cf. el que nació de la larga noche. Heracles. su amante fue el dios Posidón (cf. otro de Pélope218. tan prudentes.. para engendramos al dios que aparta los males? El hijo de Zeus. durante mucho tiempo se fatigó para realizar los doce trabajos214 y.. al morir el joven. otro de Jacinto217. según afirma H esíodo.84 PROTREPTICO le resultaron largas las nueve noches213 al desenfrenado (al contrario» toda la vida le parecía corta para la lujuria). convirtiéndose al mismo tiempo en adúltero y esposo de tantas vírgenes. 219 Hijo de Pélope. en una sola noche violó a las cincuenta hijas de Testio. Pues no. que dio nombre a la ciudad).. A polod. 218 Era hijo de Tántalo. Los poetas le llaman con razón «perverso» y «cruel»215. otro de Crisipo219 y otro de Ganimedes 22°. 216 Heracles fue el que se enamoró de él (cf. Arg. Pero seria largo relatar sus adulterios de todas clases y sus relaciones con los muchachos.. 214 Cf. Bibi I I I 5. A po l . 217 Apolo. pues éstas si duraron nueve noches. Ilíada V 265 ss. en cambio. Pínd. 5). para que 213 Parece que Clemente se confunde con las relaciones que mantuvo Zeus con Mnemosine. nn. hijo de Zeus en verdad. el dios lo transformó en la flor que lleva su nombre. la versión que tenemos es que fue raptado por el rey tebano Layo (cf.) para que sirviera de copero a los dioses (era hijo del rey troyano Tros. Uno fue amante de Hilas216. 148 y 149. ¡Adoren vuestras mujeres a estos dioses y pídanles que sus maridos sean semejantes. Ród . . XX 232 ss. 1 1027 ss. Olím­ pica 125).

CAPÍTULO II

85

lleguen a ser también hombres, tomando a los dioses como imagen evidente del adulterio! Pero quizás no sean los dioses varones los únicos que se 7 lanzan a los placeres del amor: las diosas permanecieron cada una en su morada por ver[güenza221. Dice Homero que las diosas se avergonzaron por su ma­ yor dignidad, al ver que Afrodita había cometido adulterio. Sin embargo, ellas viven desenfrenadamente, prisioneras 8 del adulterio de un modo aún más apasionado: Eos222 con Titón, Selene con Eudimión, Neréis223 con Éaco224; con Pe­ leo Tetis225, con Jasón Deméter y con Adonis226 Ferefata. Y Afrodita, tras cometer adulterio con Ares, se unió a Ciniras227 se casó con Anquises, cautivó a Faetón y amó a Adonis. Se enfrentó a la de los ojos de novilla228, y las dio­ sas, una vez que se quitaron los vestidos ¡por una manzana!,
2 2 1 Odisea VUI324.
222 Personificación de la Aurora; pertenece a la primera generación di­ vina (cf. Hesíodo, Teogonia 371 ss.; 378 Ss.; 986 ss.). 223 Hija de Nereo (cf. H e s ío d o , Teogonia V 1004). 224 Hijo de Zeus y de la ninfa Egina. El más piadoso de todos los grie­ gos, según la tradición. 225 La más famosa de las relaciones de diosas con mortales es la de Te­ tis con Peleo de la que nacerá Aquiles, el héroe más importante de la gue­ rra de Troya. 226 Su culto entra en Grecia junto con el de Deméter, un poco antes de la época clásica (aunque nunca de modo oficial). Fue amante de Afrodita y de Ferefata. Teócrito, en su Idilio XV, describe las lamentaciones y las ofrendas del dios. Se sabe que en Lesbos se celebraba su culto al menos desde el s. vi (cf. P aus ., IX 29, 8), pues Safo conocía ya su rito fúnebre (fr. 62, Bergk). 227 Gf. 13,4 y 14, 2. (n. 105). 229 Epíteto dado a Hera por Homero, cf. Iliada 1 551, etc.

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PROTREPTICO

se presentaron desnudas ante un pastor para que dijera ¡cuál le parecía más hermosa de las dos229! 34 ¡Venga! Examinemos también rápidamente los certá­ menes230 y terminemos con estas asambleas fúnebres, los juegos ístmicos, Ñemeos, Píticos y especialmente los Olím­ picos. En Pitón231 se venera a la serpiente Pitón y el «pane­ gírico» de la serpiente se llama Pítico. En el Istmo el mar arrojó los restos lamentables de Melicertes232 y los ístmicos le lloran. En Nemea se rinden ho­ nores fúnebres a otro niño, Arquemoro233, y sus funerales se llaman Ñemeos. Pisa es la tumba para vosotros, hombres de toda Grecia, de un cochero frigio; y las libaciones en honor de Pélope, los juegos olímpicos, se las apropia el

229 El pastor que actúa como juez es Paris, principe de la casa de Troya e hijo de Priamo. En realidad, fueron tres las diosas que se disputaron el premio a la belleza: Hera, que ofreció riquezas al joven si se lo otorgaba; Atenea, que le prometió victorias en las guerras, y Afrodita, que le conce­ dería la mujer más hermosa, Helena. Paris se inclina por la última, provo­ cando con su decisión, según la tradición, la guerra de Troya. 230 Juegos y espectáculos públicos consagrados a alguna divinidad. Los mfa importantes son los que menciona aquí Clemente: los ístmicos, que lloran la muerte de Helicerte (su madre, Ino, presa de locura, se arrojó con él al mar); los ñemeos rinden honor al principe de Nemea, Arquemoro (ahogado por una serpiente); los plticos, donde se celebra la victoria de Apolo sobre la serpiente Pitón, y los olímpicos, que rinden honor a Pélo­ pe, hijo de Tántalo (su padre le dio muerte por ofrecer un banquete a los dioses y conocer, de este modo, si adivinaban las cosas ocultas). 23 1 Cuando Apolo decidió fundar un santuario al pie del Parnaso cerca de Delfo9, encontró que habitaba el lugar un dragón (pasaba por ser hijo de la Tierra, como la mayor parte de los monstruos y, como tal, pronuncia­ ba oráculos); exterminaba tanto a los animales como a los seres humanos, por lo que el dios le dio muerte con sus flechas (cf. Himn. hom. a Apolo , 286 ss.; C a l ím ., Himn. a Apolo 100 ss.). 212 Cf. A p o l o d ., Bibi. 19,1 ss.; ΙΠ 4, 3. 233 En realidad se llamaba Ofeltes, hijo del rey de Nemea. Fue ahoga do por una serpiente por descuido de la criada que le cuidaba.

CAPÍTULO II

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Zeus de Fidias234. Los misterios eran, al parecer, en otro tiempo, los concursos funebres en que se luchaba violenta­ mente y, lo mismo que los oráculos, se hicieron también públicos. Pero los misterios de Acrigento y Halimonte del Ática 2 han quedado limitados a los atenienses. Sin embargo, ya son una vergüenza mundial los certámenes y los falos, que se realizan en honor de Dioniso, porque se han extendido de mala manera a toda la vida. Dioniso, en efecto, anhelaba bajar hasta el Hades, pero 3 ignoraba el camino. Un tal Prósimno prometió decírselo, pe­ ro no sin recompensa, recompensa que no era hermosa, aun­ que sí para el dios. La paga que se le pedía era el favor del amor. La petición le fue agradable al dios y le prometió con­ cedérsela si regresaba. Confirmó su promesa conjuramento. Una vez informado, se alejó. Regresó de nuevo, pero no 4 encontró a Prósimno (pues había muerto). Dioniso ofrece sacrificios expiatorios al amante y se lanza a la tumba lleno de lujuria. Corta una rama de higuera al azar y, dándole la forma del miembro viril, se une a ella, para cumplir la pro­ mesa con el muerto. Como recuerdo misterioso de esta pasión, en las ciuda- 5 des se dedican los falos a Dioniso. Dice Heráclito que «si no hicieran una procesión al dios y no entonaran un himno a los órganos sexuales, se realizarían hechos aún más vergon­ zosos». «El mismo es Hades y Dioniso, por el que quedan fuera de sí y celebran las fiestas báquicas» 235, no tanto por la borrachera del cuerpo, creo yo, cuanto por la iniciación vergonzosa del desenfreno.

234 Este pasaje lo cita E u se b io , Prepar. evang. Π 6,10.

2 3 5 H e r á c l i t o , fr. 15 (Diels).

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PROTRÉPTICO

Con razón esos dioses vuestros, que son de tal clase, eran esclavos de las pasiones; incluso llevaron el yugo de la esclavitud236 antes que los que se llaman ilotas, entre los lacedemonios. Apolo sirvió a Admeto237 en Feres, Heracles a Onfale238 en Sardes, Posidón y Apolo sirvieron a sueldo a Laomedonte239, Apolo como un servidor inútil, pues ni si­ quiera, por cierto, fue capaz de obtener la libertad de su pri­ mer amo. En este tiempo construyeron las murallas de Tro­ ya para el frigio 24°. Homero no se avergüenza de decir que Atenea aparecía junto a Odiseo «con una lámpara de’ oro» en las manos241. Hemos leído que Afrodita, como una sirvienta joven, sin moderación, llevaba un asiento a Helena y lo colocaba cara al seductor, para que le arrastrara a la unión242. Paniasis, además de éstas, cuenta también que otros mu­ chos dioses sirvieron a hombres y lo escribe de este modo: Fue esclava Deméter y el famoso cojo, fu e esclavo Posidón y esclavo Apolo, el del arco de plata; estuvieron al servicio de un mortal durante un año.
23í Al yugo de la esclavitud opone Clemente el de la «libertad» del evangelio (cf. Strom. Π 22, 5). 237 Rey de Feres, en Tesalia; al morir su padre, tuvo a Apolo por boye­ ro. Se enamoró de Alcestis, hija de Pelias, rey de Yolco, y pudo lograr el matrimonio gracias a la ayuda del dios (cf. A polod ., Bibi. Ï 8, 2; 9, 16; Eur., Alcestis). 238 Reina de Lydia, en cuya corte fue esclavo Heracles (cf. A p o l o d ., Bibl. 116,3; 7,8). 239 Uno de los primeros reyes de Troya. Apolo y Posidón construyeron sus murallas (cf. Apolod., Bibl. Π 6,4; ΙΠ 12,3 y 8). 240 Varias veces nos hablan los escritores antiguos de los castigos que imponia Zeus a los mismos dioses, reduciéndoles en ocasiones a la catego­ ría de simples esclavos de los mortales. 241 Odisea XIX 34. 242 Cf. Iliada ΙΠ 424.

el más belicoso. 249 Nombre también de Hades. el de robusto corazón. «Ciertamente poseen un cuerpo mortal»244. cuando fue herido asimismo en el vientre por Diomedes 246. P a n ia sis . Y Sosibio 243 P a n ia sis . 122. III. La etimología de la palabra. 24. 16 (Kinkel). como «el invisible». 245 Iliada V 343. pág.CAPÍTULO II 89 Y fue esclavo Ares. Homero lo prueba con mucha exactitud al introducir a Afrodita en escena dando grandes y agudos gritos por una herida245. . concuerda con la doctrina platónica de G orgias 493b4~5. Su culto fue esencialmente griego y se dio en las ciudades más antiguas. como Argos. Micenas y Esparta principalmente (cf. fr. fr. Heidelberg. P ülem óm . Frag. Heracleia. A esto se sigue. que Edoneo249 fue herido también por una flecha de Heracles. I960. Nos describe también al mismo Ares. la que preside los matrimonios. Fedón 81c8 y Crátilo 403a5-8: «Para Hades la mayo­ ría me parece que admite que este nombre expresa al invisible y es por miedo por lo que le llaman Plutón». [padre. 246 ¡liada V 855 ss. Polemón dice que Atenea fue herida por Omito247. 248 Cf. pág. 6. por orden de su y otras cosas. fr. Iliada V 395-397. El mismo Panyasis dice que Hera250. 247 Cf. amantes y pasionales. Iliada IV 52). Hemcleia. fiie herida por Heracles «en la arenosa Pilos»25]. 251 Cf. 20 (Kinkel). Graec. 244 Iliada XXI568. tienen los mismos sentimientos que los hombres y se comportan del mismo modo. que estos dioses vuestros. 34). a la que se inclina Frisk (Griechisches etymologisches Wórterbuch I. además de éstas243. 250 Su matrimonio con Zeus está bellamente descrito en el fr. hist. con razón. 44 de Es­ quilo (Nauck). Ho­ mero248. y Paniasis cuenta lo mismo de Helio.

El mismo Zeus participó con los etíopes254 en una co­ mida humana. comida inhumana e impía. adúltero. Pero existió entonces. litada 1423-424. 3.. apasionado. impío. cuidados y alimentos. pues se cree que el icor es la putrefacción de la sangre. Graec. pág. cuando había un hombre. sin ley. . violento. carne humana. si fueran inmortales y estu­ vieran libres de necesidades. participó Zeus en un banquete. P a u s . invitado por el ar­ cadlo Licaón255. hist. dando muerte a todos los extranjeros que llegaban a su reino. fr. borracheras. cuando había uno semejante. 256 Cf. 71). es decir. inhumano. ni dormirían. Ese «icor»253 de los poetas es más horrible que la sangre. asimismo. culpable. por tanto. sin quererlo. IUada V 340). corruptor. Para castigarlo. 254 Cf. El dios le castigó transformándole en lobo. hay también sangre. en donde el tirano le ofrecía a su propio hijo. pero aho­ 252 Cf. Tienen. No mantendrían relaciones al estilo humano. 628. Si hay heridas. Sosmio. el que vati­ cina todo. 255 Tirano de Arcadia» hijo de Pelasgo (H e s ío d o . pues desconocía Zeus que su anfitrión Licaón. II. fr. ni tendrían hijos. pues. risas y relacio­ nes sexuales. el que atiende a los que le invocan. festines. pues los necesitan.90 PROTRÉPTICO relata que incluso a Heracles lo hirieron los Hipocóntides en la mano252. que se com­ placía en inmolar a los dioses víctimas humanas. Frag. Hay que suministrarles. el vengador de los crímenes! Más bien es el injus­ to. 15. el arcadlo. ¡Excelente profeta Zeus! ¡El protector de huéspedes y suplicantes. Comió. mató a su propio hijo (se llamaba Níctimo) y se lo presentó como alimento a Zeus256. 253 Los poetas llamaban icor a la sangre de los dioses (cf. en p e r p e t u a juventud. VIII 2.

A t e n á g . ¿Buscas tu Zeus? No mires al cielo sino a la tierra.. El cretense Calimaco. y muchachos más encantadores y cultivados que el pastor fri­ gio 261. Desde Eurípides. .. El mito queda desnudo ante vosotros: muñó Leda. no ama. no hace violencia. 1 6 2 C a lím . E u r .. ni se instru­ ye para ser prudente. 259 Hija del rey de Etolia. no man­ tiene relaciones con los jóvenes. más atractivas que Sémele260. señor. Suppi. . 261 Ganimedes. 257 Nueva alusión al «desgaste» de la mitología pagana frente a la no­ vedad del evangelio (cf. 2 ss. ni un cisne. murió el águila. fue amada por Zeus. 286 ss. aunque también ahora hay muchas hermosas mujeres. 258 Aliide a algunas de las metamorfosis de Zeus para conseguir enga­ ñar a sus amantes. la construyeron los cretenses262.. ¿Donde esta ahora aquel águila? ¿Y dónde el cisne? ¿Dónde está el propio Zeus? Ha envejecido con sus alas. XXX). sin duda.CAPÍTULO II 91 ra ya me parece que incluso vuestros mitos han envejeci­ do257. Zeus ya no es una serpiente. ni un águila258. 242 ss. 260 Hija de Cadmo y Harmonía.. en cuya tierra está enterrado. Bacantes 1 ss. se admite que fue madre de los Dioscuros. No vuela como un dios. A p o l o d . Himno a Zeus 8 ss. son más bellas que Leda259. ni un hombre enamorado. IH 4.3). 37.). muñó el cisne. de quien conci­ bió a Dioniso (cf.. Tema común en la literatura cristiana de la época (cf. no se arrepiente de sus amoríos. Bibl. pues. Clitemestra y Helena. te lo explicará en sus himnos: Tu tumba.

como el cisne. Zeus murió —no te enfades— como Leda. que se ve­ nera en Elis 268.1. 5 (Bach). 135. como el hombre apasionado o la serpiente. fr. 2 6 6 C f. Frag. IV. Frag. m Odisea XIX 163 y IV 63. aun en contra de su voluntad : no proceden de una antigua encina. 14. fr 71. P o l e m ó n . Graec. Allí los eleos ofrecen sacrificios a un Zeus «cazador de moscas»269. erigió un templo a Afrodita Arginnos en honor de su amante Arginnos265. 264 Cf. Graec. P a u s . 11. como el águila. y poco después se convertirán en árboles y piedras. sino que son «linaje humano»263. 628. Podagra. Fa n o c l e s . C a lim a c o . los romanos a un Heracles «caza­ dor de moscas» y a la Fiebre y al Miedo. VII 5. fr. el rey de los griegos. V 14. según dice Calimaco en Las causas266. 267 Cf. fr. pág. 10. a su vez. En efecto. ni de una roca. 3 (Schneider). en su libro Los amores o los bellos.. 506. Frag. Polemón conocía una estatua de Apolo «con la boca abierta» y otra. Y Fanocles. III. 268 Cf. cuenta Estáfilo que se venera en Esparta a un Zeus Agamenón264. según dice Sosibio267. pág. . P aus . Los arcadios invocan a una Ártemis llamada Estrangula­ da. Ahora incluso los mismos supersticiosos parece que han comprendido su error respecto a los dioses. fr.92 PROTREPTICO Así pues. II. de un Apolo «glotón». 269 Cf. Graec. dice que Agamenón. hist. En Metimna dice Condilitis que se venera a otra Ártemis y en Laconia hay también un templo de otra Ártemis. Cf. S o sibio . hist. hist.. pág. a los que inscriben como compañeros de Heracles. 265 Cf.

ni persiguen un solo placer contra la naturaleza. 71). aunque son fieras. que adoran a ani.. 497-499). no son adúlteros. Los siciones 3 adoran a este Dioniso y le encargan de los órganos femeni­ nos. D e c h a r m e . 272 «El que hace vibrar el carro». ¿Crees que hemos puesto nosotros estos textos para ga. pero más se burlan y se ultrajan a sí mismos. una vida verdaderamente insoportable. Tales son sus dioses y tales también ellos mismos. fr.CAPÍTU LO II 93 Y me olvido de los argivos. N ic a n d r o . en este pasaje. págs. Ellos y los laconios adoran a Afrodita «que despoja las tumbas» y los espartanos vene­ ran a Ártemis «tosedora». cuando se burlan entre los dioses. que el poeta Nicandro llamó en alguna parte «la de las bellas nalgas»271? No hablo ya de Dioniso «Coiropsala»272. 270 «Con las piernas abiertas». que los grie­ gos que honran a semejantes dioses? Pues los animales. P. oh infelices. pues al toser lo llaman chetíttein.39 narte? Parece que no reconoces a tus escritores. . 273 Los egipcios divinizaron a los animales que les producían temor y a lo s que les rendían mayores beneficios (cf. Clemente. 271 Cf. La critique des traditions religieuses. et Os. ¿No se ha venerado en verdad a un Zeus calvo en Algos 2 y a otro vengador en Chipre? ¿Y los argivos no hacían sa­ crificios a una Afrodita Peribaso270.4 males irracionales273 en sus villas y ciudades. los atenienses a una cortesana y los siracusanos a una «Calipigo». vemos que afirma lo con­ trario.. que habéis atado a un objeto de burla impío toda vuestra vi­ da. A ellos los llamo como testigos contra tu desconfianza. ni están dominados por la lujuria. 23 (Schneider). porque le veneran como el guardián que provoca él des­ enfreno vergonzoso. ¿No son mucho mejores los egipcios.. Plutarco había reconocido pocos años antes la superioridad de la religión griega frente a la egipcia precisa­ mente apoyándose en la adoración que estos últimos rendían a los anima­ les (cf. Is.

donde se encuentra él promontorio Actio y un templo de Apolo Actio. la hija de Cletor. Frag. los cinopolitas al perro. Heraclides. tienen sus cultos completamente dispersos274. hist. hist. en su libro Fundaciones de santuarios en Acarnania. Π. Suppi. pág. los oxirrincitas al pez que lleva el mismo nombre que su tierra. Los sienitas adoran al pez fagro. los heracleopolitas al icnenmón. ¿cómo sois también respecto a los ani­ males irracionales? Los tesalios honran a las cigüeñas por costumbre.. 124. En cambio. porque royeron las cuerdas de los arcos enemigos277. fir. Polemón narra que los habitantes de Tróade veneran a las ratas de su país. los tesalios? Cuentan que veneran a las hormigas.. porque saben que Zeus se hizo semejante a una hormiga para unirse a Eurimedusa.94 PROTREPTICO En cambio. que acabo de nombrar. Frag. cuando se les ha refutado suficientemente? Los egipcios. pág. que en todo sois mejores que los egipcios — temo decir que peores— y que no dejáis de reí­ ros cada día de ellos. 2 7 4 Cf. por su parte. Graec. II46. los otros ¿por qué es necesario decir aún cómo son. 278 «El destructor de ratas». 17 7 Cf. afirma que. los tebanos a las comadrejas a causa del naci­ miento de Heracles. 197. hijo de Zeus y de Eurimedusa. Por aquellas ratas también a Apolo le llaman «Esmintio»278. los de Menfis a Apis y los de Mendes al macho cabrío 275. P o l e m ó n . ¿Y qué. . Graec. I. y engendrar a Mirmidón276. H e r ó d . los saítas y tebanos a la oveja. vosotros. a las que las llaman «esmintos». los licopolitas al lobo. 279 H e r á c l id e s P ó n t ic o . ΙΠ. los que viven en Elefantine al mayóte (otro pez). A t e n á g . 276 Rey de los mirmidones. 275 Cf. 31. se inmolaba un buey a las moscas279.

. Jenof.2 címoslo. VI 69. ni de los sirios que habitan Fenicia. Aristides XI. 73.40 vo me parece que hay que examinar si. Calistágoras entre los teñios. En Falero se honra también a un cierto «héroe en la po­ pa»284. V I69. 2 81 Cf. no te niegues a de. E u f o r ió n . . Anio entre los delios y Astrábaco entre los laconios283. Y la Pitia ordenó a los plateenses que sacrificaran a Andrócrates.9 rión que veneran los samios280).. Heród. 282 Cf. Frag.. 9. Trabajos 252-253. se trata de demonios. cuando tenían lugar las batallas más importantes de las Guerras Médi­ cas285. Demócrates. de ellos. fr. de nue.. Cicleo y Leucón. 31.. Quiénes son los guardianes. catalogados en un segundo orden. 283 P l u t . si son demonios. 283 Cf. puede ver aún otros 41 muchos demonios: hay en la tierrafecunda tres mil demonios inmortales. P a u s . 286 H e s io d o . hist. Bien. III. unos veneran las palomas y otros los pe­ ces281 de modo tan extraño como los eleos veneran a Zeus. 284 Cf. El que es capaz de pensar un poco. Es posible hallar también demonios locales que reciben 2 honra públicamente en las ciudades: Menedemo entre los citnios. Pues. H e r ó d . P aus . Graec.. 1 1. ΙΠ 16. puesto que no son dioses esos que adoráis. guardianes de los hombres morta- [/es286.CAPÍTULO II 95 No me olvidaré de los samios (una oveja afirma Eufo. pág. 2-4. beocio.9. son ambiciosos y malva­ dos282. Es evidente que ésos y los que reciben más honor 280 Cf. como decís vosotros. Anabasis 14. en realidad.

como llaman a las muías. Si los dioses egipcios. no se muestran apasionados por vuestro interés. sino que. persiguen la vida como los aduladores. para que no escapemos. Deméter.. vuestros demonios y los dioses y si hay algunos semidioses. los grandes demonios: Apolo. Ártemis. Plutón. para que no cometamos alguna falta. Frag. la del humo de las víctimas y amiga de la grasa de los sacrificios? ¡Tales son. reprende a su hijo 288. habitante de Ascra287. pues no tenéis escasez de nombres para las uniones de la impiedad! 287 Patria del poeta Heslodo. atraídos por el humo. Comic Attic. Y. como las comadrejas o las gatas. si éstos son guardianes. ¿qué otra preferirían más que la homérica y poética. ¡ellos que. quizá. Heracles y hasta el mismo Zeus. ciertamente. sin duda. Core. 616-617. 2 8 8 K o c k . emprendiendo vuestra propia perdición. 289 Iliada IV 49. sino. págs. Pero no vigilan. de autor desconocido. Los mismos demonios reconocen su glotonería cuando dicen: de la libación y el humo de las víctimas recibimos nosotros [la honra2*9. no tienen experiencia de las faltas! Aquí conviene decir un proverbio: un padre que no es reprendido. .96 PROTRÉPTICO que éstos. Leto. recibieran voz.

sino que además disfrutan con sus homicidios. . Y. No sólo se alegran de su locura. creyendo que eran ios más eficaces para conseguir del dios lo que se le pe­ día. los primeros sacrificios que se ofrecieron fueron de victimas humanas. lo más posible. sin embargo. eran un sacrificio agradable. pronto. Entre los muertos se encontraba Teopompo. El pueblo taurio (los que viven en el Quersoneso táuri­ co) coge a los extranjeros que encuentra entre ellos. Unas veces se procuran a sí mismos ocasio­ nes de placer en las disputas armadas de los estadios y otras en las numerosas ambiciones de las guerras. Aristomenes de Mesenia. después de caer sobre ciudades y pueblos como pestes. para que pue­ dan saciarse sin medida. rey de los lacedemonios. fueron sustituidos por otros de animales. a la vez de tal clase. en efecto. y los sacrifica rápidamente a 290 En Grecia. asi como en la mayor parte de las culturas primitivas. dio muerte a tres­ cientos hombres en honor de Zeus Itome.C a p ít u l o III SACRIFICIOS HUMANOS: LAS TUMBAS SE CONVIERTEN EN TEMPLOS ¡Venga! Añadamos también esto. una noble víctima. exigieron libaciones salvajes 290. por ha­ ber sido arrojados por el mar. de muertes hu­ manas. Pensaba que tan­ tas hecatombes y. que vuestros dioses son demonios inhumanos y enemigos de los hombres.

293 Rey de Ptla. Script.. Iliada XVIII83 ss. 4 00. rerum Alex. 3 ( M ü l l b r . pág.. 9 (Müller. en una caverna. 1... juicioso y sabio de los centauros. Eur. IV 103. 5. fr. sobre todo. hist. 297 Cf. fr. Y Mario a los dioses tutelares. Protegió a Peleo y le aconsejó que tomara por esposa a Tetis. Mag. Bibl. 432 ss. Graec. fr. Hbród. Los focios (pues no me olvidaré de ellos) ofrecen en ho­ locausto un hombre a Ártemis Taurópola. 295 Cf. 292 Cf. 294 El más célebre. IV pág. pág.. hist. 454.379.. 296 Cf. 156). . 4 . fr. hist. IX 64. Uno a Ferefata. hist. Frag. D o r o t e o .). asi como de Jasón. Hijo del dios Cronos. Frag. Script. por haber desposa­ do a la diosa Tetís y haber sido el padre de Aquiles (cf. 198 Cf. 4.1 ss. El ateniense Erecteo y el romano Mario sacrificaron ambos a sus propias hijas. m 12. Frag.» Ifigenia en Táuride. fr. Graec. 13. según dice De­ marato298 en el primer libro de sus Sujetos de tragedias. A p o l o d .. en Tesalia. 5). IV pág.98 PROTRÉPTICO Ártemis táurica. fr. Mag. Pínd. Graec.. Bibl. 149). rerum Alex. según narra Doroteo en el cuar­ to libro de sus Itálica299. Es célebre. 4. Graec. Antíclides295. III 13. Asclepio y algunos otros héroes griegos (cf. Estos sacrificios tuyos Eurípides los pre­ senta en escena en su tragedia291. según cuenta Pitocles297 en su tercer libro Sobre la concordia. A p o ­ l o d . en sus Regresos. Mónimo292 cuenta en su libro Conjunto de maravillas que en Pelas de Tesalia se sacrifica a un aqueo en honor de Peleo293 y Quirón294. nos muestra que los lietíos (de un pueblo de Creta) asesinan a hombres en honor de Zeus. D ó sid as . de Tesalia. M ó n im o . nació inmortal y habitaba en el monte Pellón. Iliada XI 832. IV p ág. IV pág. Fue el educador de su hijo Aquiles. A n t íc l id e s .. Pitaco ΠΙ 5. D em a rato . PiTOCLES. y Dósidas dice que los lesbios hacen el mismo sacrifi­ cio a Dioniso296. 1 2 . ¡A partir de esto los demonios se muestran con claridad amantes de los hombres! ¿Cómo no van a ser santos en su 291 Cf. 299 Cf. Frag.6ss. 489.

3 bre. más que por cólera o avaricia — otros demonios semejantes— . al ver una serpiente se da la vuelta rápi­ damente y se aleja en los valles de la montaña y un temor se apodera de sus y retrocede de nuevo 30°. no. en los altares más que en los caminos. ¿no los evitáis y os dais la vuelta? ¿Qué verdad podrían deciros o qué utilidad prestaros los 2 malvados? En seguida puedo mostrarte que el hombre es mejor que estos dioses de vuestro país. Ni si uno da muerte a un hombre en honor de Ártemis o Zeus. otros imploran salvación a los que conspiran contra ella. les pasa inadvertido que dan muerte a hombres.9 do. ¡Y qué. Mientras piensan que ofrecen sacrificios agrada­ bles a los dioses. Amando de este modo. urdidores de tram­ pas. olvidándose de lo que le debía (tan amigo era de lo torcido). [miembros En cambio. 3 00 Iliada ΙΠ 33-35. en un lugar sin duda sagrado. Vuestro Febo es amigo de los regalos. Traicionó a su amigo Creso y. lo condujo a través del Halio a la hoguera. más inteligentes que el resto de los 43 animales! Huimos de las fieras salvajes y esquivamos a un oso o a un león. enemigos del hombre y destructores. que Ciro y Solón son mejores que el adivino Apolo.CAPÍTULO III 99 comparación los supersticiosos? A unos se les alaba como salvadores. los demonios lle­ van siempre al fuego. . si nos los encontramos en algún lugar: como cuando uno. sino que tal sacrificio es un asesinato y un homicidio. vosotros que os dais cuenta y comprendéis que son demonios funestos y malvados. los demonios. hombres. tras pronunciar las palabras rituales. pero no del hom. Pues no por el lugar el asesinato se convierte en sagra.

tú. Ciro.1. te engaña de nue­ vo. Sé prudente al final. este oráculo verdadero. dicen que fueron los primeros en ofrecer sacrifi­ cios. A lei.. tras divinizar la lujuria. P aus . al parecer originario de Arcadia.. Teogonia 120304 Cf. toma tu dinero y. Banquete 178a-c. compadécete del que está atado en el fue­ go. H e s ío d o . 302 Cf. que proclamaron la superstición y mandaron vene­ rar a los demonios criminales. 1 102. Se le presenta como un genio mitad hombre y mitad animal (cf. VIII 36. Clem.. no le honró nadie antes de que Carmos conquistara un muchacho y levantara en acción de gracias un altar en la Academia304 porque se le cumplió su deseo. 305 Dios de los pastores y los rebaños. profetiza la verdad y tú. ordena que se apague la pira. aunque su culto se propagó por toda Grecia. Durante mucho tiempo después se modelaban dioses pa­ ra adorarlos.11). ex­ tranjero. P a u s . Creso. H e r ó d . Solón. 130. Se llama a Eros «el desenfreno de la enfermedad». Fue aquel Foroneo302 o Me­ rops o algún otro los que les erigieron templos y altares y. Solamente vas a encontrar. 1 30-33 y 85-88. Ponlo a prueba sobre el fuego301. 5.. puesto que has aprendido con el sufrimiento. Aún me falta admirarme de las imaginaciones con las que se engañaron en un tiempo los primeros hombres equi­ vocados. tú que eres más amigo del hombre y más sin­ cero que Apolo. Es un desagradecido ese que adoras. 8. Π 15. 303 Cf. además.. Los atenienses no conocían quién era Pan305 antes de 3 0 1 Cf. Strom. a Pan. después del oro. P a u s . Seguramente a este Eros. . ¡Mira el fin! Te habla un hombre. P la tó n . 38. no un demonio. hom. Himn.100 PROTREPTICO \ Hombre. Solón no da oráculos ambiguos. que se dice estaba entre los dioses más antiguos303.

0 A n t ío c o . pues no los voy a pasar en silencio. 24. pág. la mayoría piensan que es un hijo de Hefesto y Atenea (cf. 15. celebrando panegíricos. Graec. erigiendo estatuas y construyendo templos. Les Mystères d 'Eleusis. 7). Es el antece­ sor de los Cérices. como un demiurgo. I 5 . 7).. 184. I. es­ tá la tumba de Acrisio308 y la de Cecrops309 en la acrópolis de Atenas. pero son tumbas (en realidad. 14. 3. se llama templos a las tumbas).. sacrificando hecatombes. hist. los heraldos que presidían las ceremonias de iniciación (cf. llegó a ser fuente de un vicio sin sentido.4. Celeo y su esposa Metanira la recibieron cordialmente (cf. a muchos demonios.6 ss. a Deméter. Paus. Luego no se ha detenido. ¡Venga. el hijo312 de Eumolpo y Daíra. como afirma Antíoco en su noveno libro de las Histonas310. A p o l o d . a quien se le asignó un papel en los Misterios. 307 Ciudadela de Argos. olvidad vosotros. III14. avergonzaos de venerar las tumbas! En el templo de Atenea. 6. V I105. sino que además los voy a refutar también. 128. la superstición. P.. fr.. Fóucart. en la acrópolis de Larisa307.1 . . 313 Reinaba en el país cuando Deméter llegó a Eleusis en búsqueda de su hija Perséfone. ¿Y Erictonio311? ¿No recibió los honores fu­ nebres en el templo de Atenea Polias? ¿Y no está enterrado en el recinto del Eleusino Immarado. Paus. sino que ha llegado a incre­ mentarse. Paris. 309 Fundador legendario de Atenas. 1914). Himn. al pie de la Acrópolis? ¿No están enterradas en Eleusis las hijas de Celeo313? 3 “ Heród. 3 11 Su origen es dudoso. Frag. 12. Con razón la superstición que tuvo un comienzo. A p o l o d . aunque sea ahora..CAPÍTU LO III 101 que se lo dijera Filípides306. se les llama templos por eufemismo. 308 Rey de Algos y padre de Dánae.. brota con más fuerza y ha dado lugar. 3 12 Cérix.6. A éstos. Bibl.2. Bibl. Π Ι14. 18.

Frag. 318 Odisea XX 351 ss. 1. fr. 336. Frag. reci­ bió honores fúnebres en el templo de Ártemis en Magnesia. en el santuario de Afro­ dita. según Zenón el de Mindos. p ág i­ n a 66. Cuentan que éste es el se­ pulcro del adivino Telmeso. en el Didimeo315. ni el altar de Apolo en Telmeso. Leandro asegura que Cleoco está enterrado en Mileto. III. 315 L e a n d r o . el hijo de Agesarco. que. Ptolomeo. en el Artemisio.25. 5. Según el mito. 316 C f. p ág . hist. hist. P t o l o m e o d e M e g a l ó p o l is . Apolo pasaba el invierno con ellos y sólo en primavera vol­ vía a Délos y Delfos. Y si no sentís vergüenza por estos atrevimientos. dice en el primer libro de su Sobre Filopator316 que en Pafos. Pero si recorriera las tumbas que adoráis. termi­ naréis cadáveres. 314 Pueblo fabuloso de la paz eterna que vivía en las lejanías infinitas. Aquí no es digno que sigamos y pasemos de largo la tumba de Leucoftine. . recibieron honras fúnebres Ciniras y sus descendientes. Graec. porque habéis puesto vuestra confianza realmente en los muertos: ¡Desgraciados! ¿Qué nuil sufrís? La noche ha cubierto vuestras cabezas*1*. 317 Autor desconocido. Gmec. el que se encuentra en el templo de Apolo Delio. Cf. Π.V 102 PROTREPTICO ¿Te enumero a las hijas de los hiperbóreos314? Se lla­ man Hiperoce y Laodice y están enterradas en Délos. Jn 21. fr. ni todo el tiempo me bastaría 317.

Antiguamente los escitas adoraban la daga. 287. com­ pletamente insensibles. . hist. además de 46 esas cosas (que he dicho). que es absurda. entre los demás. en Tespis. y os propusiera observarlas. Cuando se comenzó a dar forma humana a los xóana re­ cibieron el nombre de breíé a partir de la palabra brotón 322. 322 «Mortales». la costumbre de suplicar a «obras de mano humana»319. generalmente eran de madera poco trabajada. y. des­ cubriríais. los que eran in­ cluso más antiguos colocaban en un sitio visible trozos de madera y fijaban columnas de piedra. fr. Seguramente la estatua de Ártemis en ícaro era un trozo 3 de madera sin tallar y la de Hera del Citerón. La Hera de Samos dice Aetlio321 que era una talla en principio y más adelante tomó la forma de estatua. 321 A e t l io d e S a m o s .4. durante el arcontado de Proeles. al hacer lá revisión. 319 Sal 115. 320 Primitivas esculturas consagradas a los dioses. en verdad. si os mencionara a las estatuas mismas. LA FALSEDAD Y EL DESCARO DE LOS DIOSES GRIEGOS Y. Graec. los persas el río.C a p ít u l o IV LOS ÍDOLOS TRAICIONAN LA ESTUPIDEZ. Ι\ζ pág. 1. un tronco de árbol cortado. los árabes la 2 piedra. Frag. que llamaban xóana 320 por haber raspado la madera.

fir. fr. págs. 3M Cf. 466. Fidias. como afirman algunos. en una palabra. Las estatuas de Zeus y Apolo en Patara de Licia las es­ culpió. IY pág. fr. en Roma. p ág . re. 1. Olímpico nos cuenta en sus Samiaces que el xóanon de Hera en Sa­ mos lo hizo Esmilis. así como los leones que yacen junto a ellas. 185. 34. sin embargo. en la piedra llamada licneo. Graec. 326 Cf. fr. A t b n á g . en ellas se representaba a la piedad calumniando a la verdad. 414-415. No dudéis de que Escopas esculpió. no lo discuto. aumentó el error. de madera y. A todos les es manifiesto que Fidias realizó el Zeus de Olimpia y la Polias de Atenas con oro y marfil. Pue­ do mostrar que Polemón lo cuenta con detalle en su libro cuarto A Timeo 326. Demetrio. en su segundo libro de 323 Varrón . cosa que es ya evidente324. 127.. XVn. O lím p ic o . y que Calos talló la que se encuentra en el centro. Atribuyeselas al que quieras de los dos. De Telesias de Atenas. de la materia. hist. 317 Cf. III. XVI. hist. Graec. div. . son obra las estatuas de Posidón y de Anfítrite de nueve codos que se adoran en Teños. De este modo. F ilócoro. pues tienes también a un escultor. P o le m ó n . Pero cuando floreció el arte. no hay que rehusar pedir pruebas de una demostración tan importante. hist Graec. Ant. 41. I. Suppl. Aún no se ha­ bían lanzado los artistas a este engañoso arte de apariencia inofensiva. según afirma Filócoro327. Frag. Y si fue obra de Briaxis. el xóanon de Ares era una lanza323. Fmg. dos de las diosas que en Atenas se llaman venera­ bles. hijo de Euclides325. a su vez. 325 Cf. se realizaron estatuas con figura humana de piedras. Frag.104 PROTREPTICO El escritor Varrón cuenta que hace mucho tiempo.

III. 332 Cf. fr. cuando os puedo mostrar quién es el gran demonio? Oímos que es considerado digno d e T r e c é n . A p o l o d . lo mis­ mo que el Olímpico con otros huesos de una fiera de la In­ dia. Frag. V 22. la de Heracles en Tirinto y el xóanon de Artemis Munida en Sición. 335 Los cita muchas veces P a u s a n i a s . 5 (Diels). 329 Estatua de Atenea armada. pero que ambos fueron obra humana. que lo cuenta en la quinta parte del Cic/o332 Apelas dice. entraron en la ciudad y robaron el paladio.CAPÍTULO IV 105 las Argolicas32*. hist. Y. Ep. Π. D io n iso . Π 15. A pelas . fr. Graec. págs. P o l e m ó n . 5. 136. se lo entregó a Demofonte. creo que eran cre­ tenses (de nombre Escilis y Dípoinos335). 331 Hijo de Teseo y Fedra. 330 Dos de los héroes griegos más famosos de la guerra de Troya. Frag. en sus Deificas333. que hubo dos «paladios». 1 18. que se llamaba «caído del cielo». pág. Aprovechando un día la noche. Frag. 73. fr. junto con su hermano Acamante participó en la guerra de Troya. hist Graec. como dice Polemón en una caita334. Tal vez se extrañarían muchos si supieran que «el paladio»329. tras robar el Paladio (la estatua troyana de Palas Atenea). 9-10. fue fabricado con los huesos de Pélope. 23. Hubo también otros dos escultores. i y pág. que se creía había sido un regalo de Zeus a lio. 334 Cf. etc. escribe del xóanon de Hera en Tirinto que era de madera de peral y que su autor era Argos. Graec. Éstos realizaron en Argos las estatuas de los dos Dioscuros. el que se dice que Diomedes y Ulises330 robaron de Troya y entregaron a Demofonte331. V I 16). hist. Presento como testigo a Dioniso. que lo llevó hasta Atenas como objeto de veneración (cf. 307. ¿Por qué gasto tiempo en esto. el hijo de Eupálamos. 1. fr. 328 D e m e tr io . Ulises. 1. para que na­ die suponga que admito esto por ignorancia. que estuvo en Atenas. citaré la estatua de Dioniso Móricos.. 333 Cf. uno de los reyes de Troya. era de la piedra que se llama felata y fue obra de Sicón.

tras subyugar a la ma­ yor parte de los pueblos griegos. en cambio. no sé cómo se contradijo. fr. al recibir la estatua. después de trasladarla allí. que quiso hacer más anti­ guo a Sarapis. hisL Graec. Atenodoro338. donde también se venera el santuario de Sarapis. Él mismo les ordenó que trabajaran artística y suntuosa- 336 Apis (hijo de Foroneo. la del egipcio Sarapis336. So­ lamente Isidoro dice que la estatua fue transportada desde los seléucidas a Antioquía. . que ahora llaman Racotis. A t e n o d o r o . hicieron traer trigo de Egipto. et Os. éste se los ganó cuando. Frag. 4.1 ss. dando la prueba de que se trataba de una imagen fabricada. Ptolomeo enterró bajo el santuario que acabo de mos­ trar a su concubina Blistice. hijo de Sandón. la fijó sobre la Acrópolis. I I 1. Bibi. y rey del Peloponeso) fue divinizado y adorado con el nombre de Sarapis. que murió en Canobos. según A p o l o d . afligidos aquéllos por el hambre. 338 Cf. los alimentó Ptolomeo.106 PROTRÉPTICO por excelencia de la veneración de todos y se atrevieron a decir que no lo había fabricado la mano humana.. Según él. 1 7. Otros dicen. 337 P l u t a r c o da una visión diferente de la historia en Is. porque. cuando se encontraban en carestía. ΠΙ. al regresar a Egipto se trajo consigo grandes artistas. Sesostris. págs. rey de Egipto. 6. 487-488.. y dicen que este xóanon era una estatua de Plutón. Algunos cuentan que fue enviado en señal de agradeci­ miento por los sinopeos a Ptolomeo Filadelfo337. Él. que Sarapis era un ídolo del Ponto y que fue trasladado a Alejandría con gran honor. el emplazamiento queda muy cerca de estos lu­ gares. XXVIII. rey de los egipcios.

que el amante que las pasaba en vela cono­ cía como vergonzosas. 6 por lo que el color de la estatua es más oscuro.. lo tiñó de azul. 338 Respecto a su nombre. se trataría de la divinidad que reina en el cielo y en el infierno (cf.CAPÍTULO IV 107 mente la estatua de su abuelo Osiris 339. 1884. la esculpió el artista Briaxis (no el ateniense. des P ia c e s (cf. . Ahora los hombres adoran estas noches sagra­ das de Antínoo. I s . cree P l u t a r c o que se trataría de un com­ puesto formado a partir de las palabras «hosíos». hematita y esmeralda. No le faltaba ninguna de las piedras preciosas de Egipto: zafiro. junto á «hierós». et Os. a partir del s. et Os. 341 Cf. G. plata. La Religion Grecque. En Egipto. Su culto entra en el mundo griego a mediados del siglo iv a. 61 a). bronce. se trata del que era su más en­ cantador enamorado. pág. 342 Cf. pág. u a.. Después de triturarlo y mezclarlo todo. aplicada a las cosas de la muerte. 29. Histoire du culte des divinités d ’ Alexandrie hors de rÉgypte. aproxima­ damente.. 7-8. En Roma. Osirapis es una síntesis de Osiris y de Apis341. A continua­ ción disolvió todo con las tinturas que le quedaban de las honras funebres de Osiris y Apis y modeló a Sarapis. Había algo de oro. VDI9. n.. Antínoo. al que consagró como hizo Zeus con Ganimedes. además de topacio. sino otro del mismo nombre que aquel Briaxis). aplicada a las del cielo. Is. Paris. 162) es el mismo Zeus. 340 Cf. No se aparta con facilidad una pasión sin el temor. hierro. 14).. C. el emperador romano342 divinizó otro nuevo 49 dios con grandes honores (poco faltó para que lo hiciera también entre los griegos). Según É. plomo e in­ cluso estaño. Plut. C. 28 ss. cuando los egip­ cios obtuvieron permiso para construir un templo en su honor en el Píreo (cf. Paus. L afaye.. Utilizó para su obra maderas mezcladas y va­ riadas. Por es­ to el nombre significa340 la puesta en común de las honras fúnebres y de la obra del sepulcro.

según creo. 3 Pero ahora existe una tumba del amado. Y. so Os presentaré como maestro a la profetisa Sibila: Profeta no del engañoso Febo. sino del gran Dios. que permanezca libre. Adoraré la belle­ za. Conoceré tu belleza. 343 Sibyll.108 2 PROTRÉPTICO ¿Por qué me mencionas como dios al que es honrado por su lujuria? ¿Por qué me mandas llorarle. que ya no estará lleno de gente 344. V 294 y 296-297. y engañaron como si se tratara de [un adivino. cuando hayas conservado pura su imagen. Guárdala pura para que sea hermosa. Orne. incluso como a un hijo? ¿Por qué me describes su belleza? La belleza que se marchita por el orgullo es vergonzosa. hombre. . se admiran los templos del mismo modo que las tumbas. cuando sea el verdadero arquetipo de lo bello. al que vanos hombres llamaron dios. Orne. cuando anunció que el de Ártemis de Éfeso iba a ser destruido «por abismos y terremotos» de este modo: De regreso se lamentará Éfeso. un templo y una ciudad de Antinoo. 344 Sibyll. 2 Ella calificó de ruinas a los templos. Sé rey de la belleza. semejante a los Idolos silenciosos tallados en piedra 343. No seas un dés­ pota. otros templos de los muertos como aquellas tumbas de los dioses. IV 4-7. ni ultrajes la belleza en la flor de su juventud. las pirámides. el que no han modelado las manos ku[manas. los mauso­ leos y los laberintos. llorando en las riberas es­ carpadas y buscando su templo. no su tirano.

Pero. al me. si no quieres oír a una profetisa. recibiendo un culto casi universal. ¿por qué los colocan de porteros? Los romanos. escucha. furiosa y muda. . sobre las arenas del Aqueronte. 346 Sibyll. 347 Cf. 5 (Diels). aunque atribuyen a la Fortuna las mayores 5t empresas y creen que es una gran divinidad. V 484-485 y 487-488. serán derriba. a Heráclito de Éfeso. 348 Sobrenombre de Hermes por colocarse su busto a la puerta de la casa como señal de la protección divina. 53). Si los injurian como seres insensibles. Permaneces jun[to a las orillas del Nilo sola. Luego sigue más adelante: Y tú. yace como un inmenso cadáver en el tres veces desgraciado [Egipto 346. Is. en Egipto. si creen que poseen sentimientos. H er Ac l it o . et Os. eres una diosa triplemente funesta.4 nos. cúbrete por muchas meas brillantes. tu filósofo. Los mejores testimonios nos los ofrece A p u l e y o . cuando reprocha a las estatuas su insensibilidad: «Rezan a estas estatuas como si hablaran con las casas»347. Sarapis.3 dos y quemados: ísis 345. Omc. ¿por qué los adoran como a dioses? Y.C APÍTU LO IV 109 Dice que los de Isis y Sarapis. La Isis del mundo helenístico queda prácticamente como di­ vinidad única. ¿Acaso no son extraños los que se dirigen a las piedras y 5 después las ponen ante sus puertas. como si fueran efica­ ces? Adoran a Hermes como si fuera un dios y lo colocan como «jportero de las calles!»348. ít. sin embargo la 345 P ara P l u t a r c o se trata del principio femenino de ta naturaleza (cf. en sus Metamorfosis X I5.

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p r o t r é p t ic o

colocan en una cloaca, considerando que una letrina es un templo digno para la diosa349. En efecto, a una piedra insensible, a un trozo de madera, o al oro precioso, no le importa nada, ni la grasa de las víc­ timas, ni la sangre, ni el humo con que reciben culto al ser honradas y atufadas. No les importa tampoco la honra ni el ultraje. Estas estatuas son menos dignas de honor que cual­ quier otro animal. No puedo comprender cómo se han divinizado objetos insensibles, ni compadecer a los que andan extraviados por su insensatez como malhechores. Pues incluso algunos ani­ males no poseen todos los sentidos, como los gusanos, las orugas y cuantos aparecen defectuosos desde el primer mo­ mento de su nacimiento, como los topos y la musaraña, de la que Nicandro350 afirma que es «ciega y espantosa». Pero al menos son mejores que esos xóana y estatuas tan inútiles por completo. Tienen por lo menos un sentido, por ejemplo del oído o del tacto, o algo que se parezca al olfato o al gusto. En cambio, las estatuas no tienen ni uno solo. Hay muchos animales que no tienen vista, ni oído, ni voz, como la especie de las ostras, pero, al menos, viven, crecen y sufren por la influencia de la luna. Las estatuas, sin embargo, son inútiles, sin provecho, insensibles. Se les su­ plica, se clavan, se sujetan, se funden, se pulen, se compran, se tallan, se esculpen. Los escultores desfiguran la insensible tierra351. Se apartan de su propia naturaleza, persuadiendo a adorar por medio de su arte. Pero los que fabrican a los dioses no ado-

349 Excavaciones en Ostia confirman esta afirmación de Clemente.
350 Cf. N ican d ro , Theriaca 815. 351 Cf. Iliada XXIV 54.

CAPÍTULO IV

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ran a los dioses ni a los demonios, según mis sentidos, sino la tierra y el arte, que es lo que son las estatuas. Pues verdaderamente la estatua es un material muerto que recibe una forma gracias a la mano de un artista. Para nosotros, en cambio» la estatua352 no es algo sensible, de un material sensible, sino espiritual353. Espiritual y no sensible es la estatua de Dios, el único Dios verdadero. Por otra parte» en los mismos peligros, los supersticio­ sos, los que adoran las piedras, han aprendido por experien­ cia a no venerar una materia insensible. Cuando les vence la propia necesidad, perecen por su superstición. Desprecian de igual modo las imágenes, aunque no quieren dar mues­ tras de que las desprecian por completo; lo prueban los mis­ mos dioses a los qué se les atribuyen las estatuas. El tirano Dioniso el Joven le quitó el manto de oro al Zeus de Sicilia y ordenó que le pusieran otro de lana. Decía con ironía que era mejor que el de oro, más fino durante el verano y más caliente en invierno. Y Antíoco de Cícica 354, cuando necesitó dinero, ordenó fundir la estatua de oro de Zeus, que medía quince codos de altura, y, a cambio, consagró una parecida a aquélla, pero de otro material menos noble, cubierta sólo con láminas do­ radas. Las golondrinas y la mayor parte de los pájaros volaban hasta ellas y dejaban allí sus excrementos, sin pensar si era la estatua de Zeus Olímpico, Asclepio de Epidauro, Atenea Polias o el Sarapis de Egipto. Pero ni siquiera por estos
352 Con el sentido de <dmagen», lo mismo que cuando se refiere a Dios. 3 53 Clemente indica habitualmente esta oposición entre lo sensible, que es materia solamente, y lo espiritual, que corresponde a Dios (aisthélónnoétón). 354 Antíoco DC, rey de Siria.

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PROTREPTICO

animales comprendéis la insensibilidad de las mismas esta­ tuas. Hay algunos malhechores o enemigos que las atacan; devastan los santuarios por avaricia, roban las ofrendas y funden incluso las propias estatuas. Y si Cambises355, Darío o algún otro loco acometieron tales hechos y si alguno dio muerte al Apis de Egipto, me río de que matara a su dios, pero me indigno si lo hizo por provecho. Voluntariamente no insistiré en esta maldad. Considero que son hechos de codicia y no una prueba de la debilidad de los ídolos. El fuego y los seísmos no miran a su propio provecho, no temen ni se avergüenzan ante los demonios o estatuas más que las olas ante los guijarros que se amonto­ nan junto a las costas. Sé que el fuego es muy apropiado para convencer y un remedio contra la superstición. Si quieres terminar con la insensatez, el fuego te traerá la luz. Este fuego también quemó el templo de Argos con su sacerdotisa Crisis356, en Éfeso el de Ártemis (era el segundo, después del de las Amazonas357) y en Roma consumió muchas veces el Capi­ tolio. Tampoco perdonó el santuario de Sarapis en Alejan­ dría358. En Atenas destruyó también el templo de Dioniso Eleutereo359, y un huracán devastó primero el de Apolo en Del-

355 Cf.HBR0D.jn29. 356 Cf. Tu c Íd ., IV 133; P au s ., Π 17,7. 357 Mujeres guerreras que moraban en Asia Menor, cf. P a u s ., VII 2 ,7 . 3 S B Cf. Acta Sanct., Oct IX, pág. 546. 339 Cf. Paus., I 2, 5.

CAPÍTULO IV

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fos y luego lo destruyó por completo el inteligente360 fuego. Esto se te muestra como proemio de lo que promete el fue­ go361. ¿Los escultores no os llenan de confusión a los más sen­ satos de vosotros, para que despreciéis la materia? El ate­ niense Fidias, en el dedo de su Zeus Olímpico, escribió «Pantarces es hermoso»362. Para él no era hermoso Zeus, sino su amado. Praxiteles, como dice claramente Posidipo363 en su libro Sobre Cnido, al esculpir la imagen de su Afrodita de Cnido la hizo semejante a su amada Cratina, para que los infelices tuvieran que venerar a la amante de Praxiteles. Frina, la cortesana de Tespis, estaba en la flor de su be­ lleza; todos los pintores representaban su hermosura en las imágenes de Afrodita, como, a su vez, también los esculto­ res en Atenas imaginan los Hermes conforme a Alcibiades. Falta añadir tu juicio, si es que quieres también adorar a las cortesanas. Por esto, creo yo, los antiguos reyes se rebelaron y des­ preciaron estos mitos. En su lugar se nombraron a sí mis­ mos dioses364, pues no había peligro de parte de los hom360 Los estoicos aplicaban el epíteto phrónimos al fuego con el sentido de «prudente»; qquí Clemente utiliza sôphronoûn (cf. Strom. VII 34, 4; Ped. 44,2; Eclog. Proph. 25,4). îfil Cf. H e r ó d ., Π 180; P au s ., X 5, 13. 362 Se trata de una anécdota de invención tardía, cf. P au s ., V 11,3. 3 63 Cf. P o s id ip o , fr. 2, Frag, hist Graec. IV pág. 482. 364 El culto a los soberanos tiene un origen oscuro; seguramente se de­ bió a una influencia oriental el gran arraigo que adquirió en todo el perío­ do helenístico. El primero que recoge la historia fue Lisandro, a fines del s. V a. C, cuando, tras vencer a Atenas, fue deificado en vida, siendo ob­ jeto de culto en Asia Menor, como lo serán más adelante los soberanos he­ lenísticos, en especial Filipo Π en Anfípolis y Éfeso y Alejandro en las ciudades griegas de Asia Menor, desde su paso en el 334 (como señala

Agesilao 21. según cuenta Anstos367. que aquéllos (los dioses) habían sido proclamados inmortales a causa de su fama. a Iliada IX 562. como él mismo testimonia368). La Religion grecque. 3 68 Cf. y.. por eso. el salamjno)? ¿Es necesario recordar también a Nicágoras? (su estirpe era de Zelite y vivió en los tiempos de Alejandro. P l u t . 366 Cf. 2 (M ü l l e r . Se casó con Ceyx. se representan los hombres a sí mismos como iguales a los dioses y. los dioses los trans­ formaron en aves (cf. A t e n e o . ¿Es preciso citar a Alexarco (éste era un gramático. 289 C. rer. enseñaban. También Alejandro quiso pasar por hi­ jo de Ammón y que le representaran en las esculturas con cuernos.. d e s P ia c e s . Y no sólo los reyes. como Menécrates. fi. 365 La tradición nos cuenta que es Alcíone la que es bija de Eoio.. hijo de Eolo. É. esforzándose en ultrajar con un cuerno el hermoso rostro del hombre.. 125-127).. Alex. Moralia 191 A. des­ precian los mitos de los dioses. 367 Cf. 17. se atribuyen unos honores desmesurados? Clemente unas lineas más abajo). ¿Es necesario citarlos.4). Irritados ante este orgullo. En Alejandría lo establecerá en el 305 Ptolomeo (cf. Script. ese que fue llamado Zeus366. Se llama­ ba a sí mismo Hermes y usaba la vestimenta del dios. sino también algunos particulares se honraron a sí mismos con denominaciones divinas. Ceyx. 154). el médico.114 PROTREPTICO bres. A p o l o d . cuando pueblos enteros y ciuda­ des con todos sus habitantes se someten a la adulación. que se re­ presentaba a sí mismo en el sol.. pág. págs. lo mismo que a Mitríades del Ponto. A Ptolomeo IV se le llamaba Dioniso. 213 A. Escol. Alcíone 365 Hera por su marido. fue llamado Zeus por su mujer Alcíone. poseídos por el afán de gloria. A r ist o s . Bibl. a su vez. . Mag. Formaban un matrimonio tan feliz que ellos mismos se comparaban a Zeus y Hera.

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Ahora ordenan que se adore en Cinosarga al macedonio Filipo, de la ciudad de Pelas, hijo de Aminto, el de «la claví­ cula rota y la pierna estropeada»369, el que tiene un ojo hun­ dido. Llaman también dios al mismo Demetrio y hay un. san- 6 tuario de Demetrio Catebates370 en el lugar donde descen­ dió del caballo al ir hacia Atenas, así como altares por todas partes. Incluso le estaba preparada por los atenienses la boda con Atenea, pero despreció a la diosa, al no poder casarse con una estatua. Subió a la Acrópolis con la cortesana La­ mia y se unieron en la cámara nupcial de Atenea, mostrando a la antigua virgen las posturas de la joven cortesana371. No es indignante, por lo tanto, que Hipón inmortalice su 55 propia muerte. Ordenó que se escribiera sobre su tumba este elegiaco: Ésta es la tumba de Hipón, al que a los dioses inmortales hizo semejante el Destino después de muerto 372. ¡Bien nos muestras, Hipón, el error humano! Pues si no te han creído cuando hablabas, ¡que surjan discípulos cuan­ do has muerto! Éste es el oráculo de Hipón, reflexionemos sobre él.

Corona 67. 370 «El que desciende». Demetrio Poliorcetes entró solemnemente en Atenas en el 307., cf. P l u t ., Demetrio 10. Los atenienses le cantaron en el 290 un himno itifálico que nos ha conservado A te n eo (VI 233 D-F). En él, tanto Demetrio como su esposa son asimilados a los dioses (cf. L. Cerfa u x y J. To n d r ia u , Un concurrent du christianisme. Le culte des souve­ rains dans la civilisation gréco-romaine, Loumai, 1957, págs. 182-185). 371 Cf. P l u t ., Demetrio 26. 372 Hipón, fr. 2 (ed. Diels).
369 D em ó sten es ,

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PROTREPTICO

Los que adoráis vosotros, esos que fueron hombres en otro tiempo, murieron, sin embargo. El mito y el tiempo los honró. Se acostumbra a despreciar el presente por el trato continuo y, en cambio, lo que desaparece de la prueba del momento actual y se aleja del tiempo, se venera por una su­ posición infundada. Se duda de lo de ahora y se admira lo de antes. Por ejemplo, los muertos antiguos se han hecho dignos de estima por el largo tiempo de error y los sucesores les han considerado dioses. Una prueba la tenéis en vuestros propios misterios, panegíricos, ataduras, heridas y en los mismos dioses que lloran: ¡Ay de mi! A Sarpedon373, el más querido para mi de los [mortales, me lo mata el Destino por mano de Patroclo374, el hijo de [Meneceo 375. La voluntad de Zeus es dominada y vuestro Zeus, una vez vencido, se lamenta a causa de Sarpedón. Con razón vosotros mismos los llamáis ídolos o demonios, puesto que

Î7Î Pasa por ser hijo de Zeus y Laodamia (hija, a su vez, de Belerofonte). Desempeña un gran pape] en la guerra de Troya, pero acaba mu­ riendo a manos de Patroclo (cf. Iliada II876 ss.; V 471 ss.; 627 s.; V I 198 ss.; ΧΠ 101 ss.; 290 ss.; 392 ss.; XVI419 ss.; 466 ss.; 569 ss.). 374 Es en la Ilíada el amigo de Aquiles. Sus hazañas frente a Troya son numerosas. Apartado Aquiles de la guerra por su cólera, le autoriza a que se ponga su armadura y se lance al combate, ante la apurada situación en que se encuentra el ejército griego. Morirá a manos de Héctor, incidente que obligará a Aquiles a regresar al campo de batalla para vengar su muer­ te (cf. Iliada 1 337 ss.; IX 190 ss.; 558 ss.; etc., y, sobre todo, cantos XVI, XVn y XXIII). 375 Ilíada XVI433 ss.

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Homero, tributando un dudoso honor a la propia Atenea y a los demás dioses, los llamó también demonios: Ella llegó al Olimpo, la casa de Zeus, el portador de la égida, junto a los demás demonios™. ¿Cómo van a ser dioses los ídolos y demonios, esos es- 5 píritus infames e impuros, que todos consideran terrestres y llenos de fango, pues se inclinan siempre hacia abajo? «Rondan alrededor de las tumbas y los sepulcros itinera­ rios». Junto a ellos aparecen también en la oscuridad «fan­ tasmas parecidos a sombras»377. Éstos son vuestros dioses: los ídolos, las sombras y, ade- 56 más de éstos, aquellas «cojas» y las «de ceño fruncido y de ojos bizcos», las Suplicantes378, que más parecen hijas de Tersites379 que de Zeus. Me parece que Bión habla con mu­ cha ironía: ¿cómo van a suplicar con justicia los hombres a Zeus una hermosa descendencia, si ni siquiera pudo procu­ rársela a sí mismo380? ¡Ay! ¡Qué impiedad! Enterráis, en la medida de vuestras 2 fuerzas, la sustancia pura, y lo que es santo y sin mancha lo ocultáis en las tumbas, después de despojar a la divinidad de la sustancia que le es realmente verdadera. ¿Por qué atribuisteis los privilegios de Dios a los que no 3 son dioses? ¿Por qué abandonasteis el cielo y honráis la tie­ rra? ¿Qué otra cosa es el oro, la plata, el diamante, el hierro, el cobre, el marfil o las piedras preciosas? ¿No es tierra y
376 Iliada 1221-222, cf. n. 13 sobre la demonología. 377 Cf. P la tó n , Fedón 81c-d. 37 8 Iliada IX 502*503. 379 Héroe etolio. Según la Iliada, es el más feo y cobarde de todos los griegos que participan en la expedición a Troya (cf. Iliada H 211-277). 380 Cf. B ió n d e B o r íst e n e s , fr. 44 (Mullac), Frag. phil. Graec. Π, pá­ gina 427.

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PROTREPTICO

sacado de la tierra? ¿No son descendientes todas estas cosas que ves de una única madre, la tierra? ¿Por qué, hombres vanos y superficiales (de nuevo vol­ veré a tomar el tema), blasfemasteis del «lugar supraceleste»381 y llevasteis por la fuerza la piedad al abismo? ¿Por qué os esculpisteis dioses terrestres, os llegasteis a esas cria­ turas en vez de al Dios increado y caísteis así en la más pro­ funda oscuridad? Es hermoso el mármol de Paros, pero no es Posidón; hermoso el marfil, pero no es el Olímpico. La materia tiene siempre necesidad de arte y, en cambio, Dios carece de ne­ cesidades. Al llegar el arte, la materia tomó una forma. La riqueza de la sustancia puede llegar a ser provechosa, pero sólo por su forma se hace digna de veneración. Tu estatua es el oro, la madera, la piedra» la tierra. Si re­ flexionas desde el comienzo, la que recibió la forma del ar­ tista. Yo me he ocupado en recorrer la tierra, pero no en adorarla, pues no me es lícito confiar las esperanzas de mi alma a cosas inanimadas. Ve, pues, lo más cerca posible de las estatuas, para que de una sola mirada se revele el propio error. La forma de las estatuas revela con mucha claridad la forma de ser de los demonios. En efecto, si uno viera pinturas o esculturas, yendo de un lugar a otro, reconocería rápidamente a vuestros dioses por sus actitudes deshonestas; a Dioniso por su vestimenta, a Hefesto por su trabajo, a Deo por su sufrimiento, a Ino por su velo, a Posidón por su tridente, a Zeus por su cisne. La

381 P l a t ó n ,

Fedro 247c.

se unió a la estatua. 31. 384 Cf. 26 constituyó una espe­ cie de melodía que de modo continuo resuena en la antropología de estos primeros escritores cristianos. no de su aptitud para el conocimiento y la ciencia (Oratio ad graecos 15). 98). 386 Cf. Lo narra Posidipo384. la «coronada de oro» (ir. pero no es ca­ paz de engañar al hombre «lógico»385 ni a los que han vivi­ do según el Logos: pues los pichones volaron hasta los cua­ dros por la semejanza que había con la paloma pintada y los caballos relincharon a los caballos artísticamente pintados. se­ gún cuenta Filostéfanos383. F ilo sté fa n o s . era también bella. 3. hist. P o s id ip o . discipulo de Justino. Derrotado el chipriota por su figura. hist. fr. 93. se piensa en Afrodita «dorada»382.. 38 3 Cf. Antropología de san Justino. La «Afrodita dorada» de Homero aparece de nuevo en Safo como. El «a imagen y semejanza» de Gn 1. 1. Graec. IH. el chipriota. El hombre nunca es «irracional». San Justino.. F iló str a to . 482 385 Es decir. ¡Tanto pudo engañar el arte que llegó a ser el seductor de los hombres pasionales hacia el abismo! La actividad de los artistas no descansa. pues. pero los ojos de los especta­ dores fueron engañados por el arte386. .CAPÍTULO IV 119 pira nos señala a Heracles y. Lobel-Page).. Pigmalión. se enamoró de una estatua de mármol. pero a los Padres de la Iglesia no les acaba de convencer. Frag. que se hizo clá­ sica. 382 Odisea IV 14. pág. Ayán. 13. si aparece pintada una mujer desnuda. J. De este modo. 33. J. pág. pero insistiendo en que la es­ pecificidad del ser humano le viene de su creación a «imagen y semejanza de Dios». la admite. define al hombre como «animal racional» (algunos elementos ya los teníamos en Aristóteles. aunque a veces sí actúe de forma ídrracional» (cf. Dicen que una mujer se enamoró de un cuadro y un hermo­ so joven de la estatua de Cnido. es una definición. Apolonio de Tierna V I40. otro hombre se enamoró de és­ ta y se unió a la piedra. TV. fir. el que se deja guiar por la razón. pág. por ejemplo. Graec. Liber topicorum V 4). el primero en su libro Sobre Chipre y el segundo en su libro Sobre Cnido. Había otra Afrodita de mármol en Cnido. Taciano. en Dial. era la de Afrodita y estaba desnuda. Frag.

A p o l o d o r o . escultor e inven­ tor de recursos mecánicos (cf. aunque no sea a enamora­ ros. las Náyades. artesanos y poetas. 389 Paslfae. ni se enamoró de un demonio o de una piedra. la vaca de Dédalo388. Moralia 139 B. la obligó a lanzarse sobre una mujer que la amaba389. Les estaba enco­ mendada la custodia del bosque y formaban la escolta de Dioniso. que se alabe al arte387. Tanta pasión provocaron las artes al obrar de mal modo en los seres irracionales.. De spec. sí a honrar y a adorar las estatuas y pinturas. ΙΠ 1 5 . Bibl. rey de Creta.. madera. en los ríos y las fuentes. seréis vosotros peores que los monos. oro y marfil. 388 Prototipo de artista universal. En cambio. y finalmente las Nereidas en el mar. que engañó entonces a la fiera. otras junto a las aguas. de estos amores nace­ rá el minotauro. Los que os fabrican tantos juguetes funestos son los es­ cultores y los fabricantes de estatuas. Sin embargo. y a las pinturas. el pichón se quedó inmóvil. 8. F i l ó n . A p o l o d . al introducir una gran cantidad de cosas parecidas: Sátiros390 y Panes en los campos. ni se enterró con una muerta. 3 91 Jóvenes que viven en el bosque y las aguas. Plut. puesto que os acercáis a es­ tatuas de piedra. Semejante es la pintura. Su leyenda más famosa se refiere al enamoramiento de un toro. sino su adoración. cautivó a un toro salvaje. ΙΠ 1-3. mitad toro. En cambio. El caballo se detuvo tranquilamente. sin mo­ ver las alas. leg. los pintores. hecha de madera.8 ss. . las ninfas391 Oríadas y Hamadríadas en los bosques. a vosotros os engaña el arte con otro encantamiento. pero que no engañe al hombre como si fuera verdadero. a la vez arquitecto. y el arte.120 PROTRÉPTICO Pues ningún hombre sensato se unió a una diosa. divinidades secunda­ rías que pasan por hijas de Zeus. 387 Clemente no reprueba el arte. 390 Se les conocía también con el nombre de faunos. monstruo mitad hombre. conduciéndoos.). los que alimentan y cuidan a los monos se admiran de que no se les engaña con imágenes y muñecas de cera o arcilla. Cf. hija del sol y esposa de Minos.

Los matrimonios. los partos de los dioses que he recordado. 392 Cf. nos presenta 2 un adulterio. aunque quisiera callar: ¡Ay. mantuvo rela­ ciones con el dios Ares. en el hombre. Le entregó mucho y deshonró el matrimonio y del soberano Hefesto 393. Ridiculizáis la verdadera piedad con la superstición. Homero. con tu melodiosa voz: de Ares y Afrodita. cómo se unieron por primera vez en casa de Hefesto. los adulterios narrados. Homero! No es hermoso. pues somos nosotros los que llevamos la imagen de Dios en esta estatua viva y que se mueve. Nosotros apartamos los oídos de la fornica­ ción. Odisea VII266. un com­ pañero. que es un consejero.CAPÍTULO IV 121 Ahora se glorían los magos de que los demonios son 3 servidores de su propia impiedad. qué impiedad! Habéis convertido el cielo en un escenario. esposa de Hefesto. a escondidas. Afrodita. de hermosa diadema. [el lecho ¡Cese tu canto. con nuestros mismos sentimientos. «A continuación el tocador de la lira comenzó a cantar 59 bellamente» 392. Una imagen que vive con nosotros. los han inscrito como sus propios criados y. los ban­ quetes representados en comedias. un íntimo. . mediante conjuros. que sufre más que nosotros mismos. las risas durante la bebi­ da que han aparecido en la escena. las descendencias. me exhortan a gritar. 393 Odisea VIII 267-270. lo divino lo 4 tenéis como un drama y de lo santo habéis hecho una come­ dia con máscaras de demonios. Somos una ofrenda para Dios por Cristo. han logrado hacerlos esclavos a la fuerza. Cántanos.

éstas las enseñanzas de los dioses.J« 3. Se han desprendido en casa de la vergüenza y el temor y representan los deseos im­ puros de los demonios. Cuando están acostados en el lecho.122 PRO TRÉPTICO «Nosotros somos la raza escogida. Según el orador ateniense399: «lo que se quiere. sátiros borrachos. sacerdocio real. los que en otro tiempo no éra­ mos pueblo. miembros viriles erectos. 3 9 4 1 Pe 2 . 31. 395 Jn 8. eso es también lo que cree cada uno». que se prostituyen con vosotros. empleando un signo que se corres­ ponde con el desenfreno de Zeus. Éstas las ciencias divinas de la insolencia. 399 D hm óstenes . que aparecen desnudos en las pin­ turas y que prueban la falta de dominio.4. muchachas desnudas. Hay incluso otras imágenes vuestras parecidas: pequeños Panes. pero ahora somos pueblo de Dios»394. Odisea VIH 270-299. 397 Rm 6. y al pájaro enamorado que vuela alrededor de Leda. 396 Cf. Pero la mayoría no piensa esto. Adornan sus habitaciones con cua­ dros pintados que colocan bastante altos con insolencia y consideran el desenfreno un acto piadoso. Éstos son los modelos de vuestra vida regalada. en sus mismos abrazos incluso. na­ ción santa. prisionera en su unión398. 398 Cf. Hemos meditado el gobierno de Dios. .23. Según san Juan. miran aquella Afrodita desnuda. 9-10 ss. Lo aceptan como imagen de lo femenino y lo re­ presentan en las hondas. no somos «de abajo»395 y hemos aprendido todo del que vino de lo alto396. Olintíacas ΙΠ 19. pueblo adquirido. hemos procurado «caminar en una novedad de vi­ da»397.

como. por decirlo así. 14. en Dios. . en cambio. ¡Ay de los que habéis obligado al hombre y le habéis arrancado con oprobio la imagen divina que poseía desde su creación! Desconfiáis de todo. representando por igual las posturas de Filenis400 que los trabajos de Heracles. abiertamente. A t e n e o . Odiáis lo mejor y honráis lo peor. los ojos han fornicado401 y lo más novedoso es que vuestra vista ha cometido adulterio ante el abrazo 402. 401 Cf. y los altares. los xóanas de piedra y las estatuas fabricadas por hombres. las pinturas que representan las posturas de todo desenfreno. para dejaros llevar de vues­ tras pasiones. pero actores de la maldad. 403 Sibyll Omc. 402 Cf. con muertes de aves 403. sino también a quien se permite verlo u oírlo. consagráis en casa los monumentos de la desvergüenza. Cuidáis de que estén. porque no soportáis la moderación. todos aquellos que tienen una misma bondad. de bípedos. 2 Pe 2. aquellos. No sólo denunciamos su práctica. Felices. al verlos.CAPÍTULO IV 123 Ahora no os avergonzáis de contemplar en público. Vuestros oídos se han prostituido. Sois especta­ dores de la virtud. Se han manchado con sangre viva y sacrificios de cuadrúpedos. rechazan todos los templos. pues. sin duda. 28. No creéis. sobre todo. IV 24 y 27-30. según la Sibila. construcciones vulgares de vanas piedras. Creéis en los ídolos porque envidiáis su luju­ ria. Mt 5. 400 Una cortesana (cf. VIII335 B). los que. las imágenes de vuestros dio­ ses. coloca­ das en alto.

Antropología de san Justino. 6. los instrumentos del tiempo407.124 PROTREPTICO Nos prohíbe con claridad practicar un arte engañoso. 406 Sal 95. en cambio. Gn 1. Pero muy clara y concisamente la palabra del profeta de­ lata esta costumbre: «Todos los dioses de los pueblos son ídolos de los demonios.. Así pues. creyendo sin fundamento que éstos son dioses. 407 Cf. la luna. la Core o el Yaco de los misterios405.. el sol. 106-118). ¿Acaso vamos a tomar aún como dioses la Deméter de Praxiteles. que en su materia. I 2. adoran una obra divina en vez de a Dios: el sol. por el aliento de su boca tienen todo el po­ der»408. «Por su Logos fue­ ron fortificados. Dt 5. en donde desde antiguo existía una fuerte aversión hacia todo lo que se refiriera a las imágenes. sobre todo entre los que procedían del mundo judío. en el cristianismo no existían todavía más que símbolos (cf. La teología de la imagen encontró gran oposición en los primeros años del cristianismo. P a u s . 4. sólo Dios hizo el cielo»406 y lo que hay en el cielo. en verdad. no sé cómo. algunos están equivocados. A y á n . págs. no os preocupa que terminéis siendo semejantes a las estatuas. Pero ¿cómo podría uno enumerar cuanto hace Dios? ¡Mira.. 14 y P i a t ó n . naves. ciudades y pintu­ ras. El arte humano fabrica casas. 8. 5. . en tiempos de Clemente. los án404 Éx 20. 405 Cf. J. el mundo entero es obra suya! El cielo. el coro res­ tante de los astros. las obras de Lisipo o las de Apelas. Por eso..4. J. Tuneo 42<L 408 Sal 32. re­ visten la apariencia de la gloría divina? Pero vosotros perse­ veráis incansablemente para que se labre la estatua humana más conveniente y. Dice el profeta: «no harás una imagen de cuanto hay arriba en el cielo ni abajo en la tierra»404. por vuestra estupidez.

411 Cf. en cambio. Se equivoca el coro de los filósofos cuando. al me­ nos se han creado para los hombres. sino que desee vi. queda un refugio para el que ha de llegar a las puertas salvadoras.CAPÍTULO IV 125 geles y hombres «son obras de sus dedos»409.s vamente al creador del sol. Sólo. 3 ya que también es el único Dios verdadero. . ¡Qué grande es el poder de Dios! Su sola voluntad creó el cosmos. por nna 4 parte. creo. 410 Sal 32.. Por el simple querer crea y al solo desear le sigue el llegar a existir410. Pues si las obras que hay en el cielo no son humanas. la sabiduría divina. 9. deorum II140. De nat. Ον. 4 0 9Λ / Μ . como desde un asilo sagrado. que no divinice el cosmos. pues sólo Dios lo hizo. por otra. el hombre ya no se inclina a ninguno de los demonios y se apresura a la salvación. reconocen que el hombre ha nacido tan perfecto para la contemplación del cielo411 y. sino que busque al demiurgo del cosmos. Que ninguno de vosotros adore el sol. adoran los fenómenos celestes y lo que se descubre con la vista. Metamorfosis 185-86. Aquí.. Cíe.

Son éstos también ateos porque adoraron con una cierta 3 sabiduría indocta la materia y. el fuego. 412 Cf. cuantas tienen con presunción sobre los dioses. las opiniones de los fi­ lósofos. por su amor a la vanagloria. sin embargo se volvieron suplicantes al mismo agua.C a p ít u l o V OPINIONES DE LOS FILÓSOFOS SOBRE DIOS 64 Recorramos también. aunque no se fabricaron un Posidón. también él milesio. que cantó al aire. P lut . Anaximenes. 2 Así pues. si quieres. Empédocles de Acrigento. que cantó al agua. . Parménides de Elea propuso el fue­ go y la tierra como dioses. enumera la discordia y la amistad. 382 F. sin embargo divinizaron la tierra como madre de todo eso y. aunque no honraron las pie­ dras o la madera.. hace ídolos de la materia y diviniza al­ gunas cosas maravillosas. cayendo en la pluralidad. et Os. el metapontino. De Is. además de estos cuatro elementos. los elementos constitutivos del mundo nos los dejaron Tales de Mileto. al que siguió más tarde Diógenes de Apolonia. Si descubrimos quizá que también la misma filosofía. pero luego Hipaso. podemos presumir de pasada que veía en sueños la verdad412. sólo consideraba dios a uno de ellos. lo mismo que Heráclito de Éfeso.

según afirma Díógenes en su primer libro de Sobre lo persa4li. Les pasa esto también a los que siguen a Heráclito y ve­ neran el fuego como principio generador. IV pág. II.. Graec. 415 Cf. 14. E u d o x io . le ofrecen sacri­ ficios como si se tratara de Ares. dios de la guerra. Los f i ­ lósofos estoicos se basaron en este tipo de etimologías para sentar sus doc­ trinas de que los dioses mitológicos significaban la personificación de fuerzas de la naturaleza (cf. Graec. o a los 413 Posidón es el dios de las aguas. Frag. y con anairesis. fr. Γ\ζ pág. pág. Poseidon. Graec. sin duda. con ársis. «destrucción». Tal hecho es propio de los escitas. fir. ft. Arës. como dice Eudoxio415 en el segundo libro de su Ca­ mino alrededor de la tierra ^. fr. 1. 379. Frag. que lleva el nombre de la acción de beber?413. 392. N in f o d o r o . en sus Costumbres extranjeras419. 418 D íó g en e s d e C íc ic o . Frag. Esta etimología la atri­ buye P l u t a r c o (cf. después de ha­ ber clavado en tierra solamente una espada. 417 Cf. «aniquilamiento». 416 En este capítulo se van a acumular las citas eruditas y la repetición de ideas ya dichas. H ic esio . Como. hist. Clemente alude a una posible rela­ ción etimológica entre el nombre del dios. hist. el belicoso Ares se llama así por el hecho de matar y de destruir414. 429. De nat. según dice Hicesio en su libro Sobre los misterios411. que veneran el fuego. de los que dice Ninfodoro. 4. A este fuego lo llamaron otros Hefesto. 16 (Brandes). la acción de beber. . 414 Relaciona el nombre de Ares. ¿Por qué enumerar a los saurómatas. deorum II63-72). y pósis. Los saurómatas escitas ve­ neran una daga. hist. Cíe. Por eso también me parece que muchos. Los magos persas honraron también el fuego y muchos de los habitantes de Asia y los macedonios. Moralia 757 B y Amatorius 757 B) a Crisipo. 419 C f.CAPÍTULO V 127 ¿Qué otra cosa es Posidón sino una sustancia húmeda.

los presenta venerando imágenes de figura humana. caerán en otro enga­ ño. Él fue el pri­ mero en erigir una estatua a Afrodita Anaitis en Babilonia. D in ó n . los habitantes de Damasco y de Sardes. Graec. muchos períodos de años después. fir. cuantos pasaron por alto los elementos y se ocuparon de algo más elevado e importante. sino el fuego y el agua como los filósofos. en su tercer libro Sobre lo caldeo421. De ellos aprendieron el ateísmo de esos principios que veneran. Des­ conocen al autor que lo gobierna todo y al creador de los mismos principios. si creen que van a huir especialmente del error. 91. En cam­ bio. . 66 Del resto de los filósofos. 9. Estos dos últimos colocaron el entendimiento en el infinito. se Vuelven con súplicas a esos elementos «pobres y dé­ biles»422. Π. Beroso. introdujo esta costumbre. ni los ibis o icneumones como los egipcios. Frag. porque únicamente consideran como imágenes de los dioses el fuego y el agua420. 3 Ciertamente. como afirma el Apóstol. 508. «los elementos» que se crearon para servicio de los hombres. que los filósofos reconozcan que sus maestros fueron los persas. bactros. el hijo de Darío Ocos. medas o magos? Dice Dinón que éstos sacrifican al aire libre. hist. el Dios que no tiene principio. hist. 9. B ero so .128 PROTRÉPTICO persas. los saurómatas o los magos. 422 Gal 4 . Graec. Π. mien- 420 Cf. 4 Así pues. 421 Cf. Anaxágoras de Clazomene y el ateniense Arquelao. fr. después de que Artajeijes. como Anaximandro (de Mileto). unos celebraron el infinito. Susa y Ecbátana y enseñó a venerarla a los persas. Frag. 2 Ni siquiera he disimulado su ignorancia. 16. No tomaron como imágenes de los dioses la madera o la piedra como los griegos. Pues. p ág . p ág .

pág. de este modo. Z e n ó n . creo que no es difícil tampoco recordar a los peripatéticos427. 424 Cf. Limitaba la providencia hasta la luna y. Sencillamente éstos deshonran la filosofía. Dicen que la divinidad se reparte a través de toda la materia. y se contrade­ cía a sí mismo. inclu­ so de la menos noble426. fr. Democrito de Abdera cogió estos dos y añadió las imá­ genes. Encontrándome ya aquí. 1039 (A m im ). creía que lo que se llama «muy alto»428 era el alma de todo. El padre de esta escuela filo­ sófica. llamados así por llevar a cabo sus enseñanzas en la stoá.CAPÍTULO V 129 tras que Leucipo el milesio y Metrodoro de Quíos dejaron dos principios. el discípulo de Aristóteles. más adelante. 426 C f. 397 B 25. Aquel Teofrasto de Éreso. Alcmeón de Crotona creía que los astros eran dioses que tenían vida. 17 (Heinze). Jen ó c r a t es . n. De mundo. 18 (Heinze). . Conside­ raba. Ni pasaré tampoco por alto a los del Pórtico425. se equivoca al considerar dios al mundo. «caminar»). No voy a callar su desvergüenza: Jenócrates (el calcedonio) decía de forma enigmática423 que los siete planetas eran dioses y que el octavo era el cosmos. 47 (Pearson). sosteniendo que es dios lo que no tiene participación de la divinidad. 425 Se refiere Clemente a los filósofos estoicos. 428 C f. C r is ip o . J en ócrates . «pórtico».. pensaba que Dios era en alguna manera el cielo y en otra el 423 Cf. dios al alma del mundo. 29. 427 Los que pertenecían a la escuela aristotélica recibían el nombre de peripatéticos por el hecho de que Aristóteles explicaba mientras paseaba con sus discípulos (peripatéó. A r is t ó t . por desconocer al Autor de todas las cosas. fr. Fr. cons­ tituido por todas las estrellas fijas424. fr. phys. al parecer: lo lleno y lo vacío.

¿Y Heraclides del Ponto? No hay lugar donde no le arrastren las imágenes de Demócrito431. fr. debido a su absoluta impiedad. «o E p ic u r o . que. Teo fra sto . 64 (Voss). 368 (Usener). 431 Cf. H e r a c l id e s d e l P o n t o . 429 Cf.130 PROTRÉPTICO aire429. fr. . piensa que a Dios no le importa na­ da430. Voluntariamente sólo omitiré a Epicuro. 14 (Wimmer). fr.

. ¡Por la verdad! ¿Por qué muestras434 a los que han creí­ do en ti. Tememos que crezca en ellos la impiedad. como si se tratara de un espantapájaros. no por la astronomía. encandilados con el fluir. el aire. 434 Habla con la filosofía. Les es muy necesario à los hombres volverse a escuchar tales relatos. cuando lloran. ima­ ginando que son dioses el viento. este mundo. y dioses tam­ bién los errantes astros? Disertas sobre los fenómenos celestes y engañas a los hombres. y re­ lata cuentos con la locuacidad de una anciana. con los que nosotros ni siquiera tenemos la costumbre de calmar a nuestros propios hijos. la tierra. la velocidad y los torbe­ llinos desordenados? ¿Por qué llenas mi vida de ídolos. las piedras. Anhelo al señor de los 432 Alude a los filósofos. el hierro. 433 El tono de Clemente vuelve a elevarse al comienzo de este capitulo.C a p ítu lo VI INSPIRADOS POR LA MISMA VERDAD. que están realmente perdidos por esta astrologia tan celebrada. que introduce a es­ condidas una ilusión extraña de demonios extranjeros. LOS FILÓSOFOS HAN DICHO LA VERDAD ALGUNA VEZ Una gran multitud de tal especie432 se me echa encima. el fuego. como se dice. que en nada conocían lo ver­ dadero más que los niños433. la madera. proclamada por la opinión de estos sabios. contándolos de forma mítica.

Todo este pasaje recuerda el estilo de Pla­ tón. VI 16. Platón. a los que pasan el tiempo en investigaciones. 139). a Platón. indica en Clemente la acción del Espíritu Santo [cf. Timeo 28c. 438 La apórreia. . F estu GièRB. ¿Dónde hay que seguir las huellas de Dios. 98. no sus obras. n d. París. IV 156: «Dios no puede ser demostrado»). 2. también Strom. en nombre de Dios7 «Porque nunca se puede expli­ can)436. 1954. pero no te canses. Or. Em­ prende conmigo437 la búsqueda del bien. Carta VII 341c. Plato's Theology. 436 P la tó n . Π 4. un dios. 2 Está bien rozar la verdad. en la mística medieval. 435 P la tó n . el que da la luz al sol. M á x im o d e T ir o . que en el medioplatonismo designaba el intelecto hu­ mano o el favor divino. 88. Ill 415a). Ithaca. al señor del fuego. Pues una ema­ nación divina438 inspira a todos los hombres en general y.132 PROTREPTICO vientos. 1-4. Fedro 237. 2]. —en especia] desde Numenio—. J. ¿Por qué. 38 tit. más o me­ nos directamente. sobre todo. A. Busco a Dios. 1942). Strom. Platón? Es un gran mérito encontrar al padre y creador de todo y es im­ posible explicarlo a todos los hombres435. 68 ¿Qué colaborador encuentro en ti para esta búsqueda? Porque no desconfiamos de ti por completo. la vía de la negación parecía la única válida para acercarse al Dios que no se podía conocer (cf. Pocos textos han tenido tanto éxito como éste y el de 7Îmeo 28c en el medioplatonismo. La Révélation d'Hermès Trismégiste. Rep. W. C. M a r c o A u r e l io .. 134. que no es único y produjo una gran desorientación en los críticos helenísticos (cf. Si quieres. 3 (donde cita expresamente a P la t ó n . 14. por otra parte. S o lm se n . pág. Nueva York. entre los Padres de la Iglesia y. filosofía. Es la idea tan extendida en esta época por influencia platónica del aislamiento de la divinidad (cf. Desde el platonismo del s. V 13. 437 P latón . al creador del mundo. De este pasaje nacen todas las alusiones al dios de Platón.

444 P la t ó n . 1129 (Nauck). que es imperecedero e increado. Con razón decía Demócrito que «algunos hombres sen­ satos elevaban sus manos y llamaban Zeus entonces a lo qué los griegos llamamos aire ahora. gracias a ti nos es posible contemplar a los demás441. pues el sol nunca nos mostrará al dios verdadero. Comic. concedía y quitaba.. Dime cómo debo imaginarme a Dios. que está siempre en la bóveda del cielo. Este Zeus lo sabía todo. 442 C f. es necesario adorarte como el primero de los dioses. al pensar en Dios. η. así también la verdad es medida y comprendida para conocer a Dios. era el rey de todo»442. 4 41 Cf. El que todo lo ve sin ser visto. 184. fr. Attic. Frag. 29. E u r íp . fr. en la profundidad de la misma mente. cf. le designa misteriosa­ mente443 así: «todo está en tomo al rey universal y es la causa de todo lo bello»444.CAPÍTULO VI 133 Gracias a ello. pág. 439 Ideas de Platón sobre la divinidad. Fedro 246d-249. ¿Quién es el rey de todas las cosas? Dios es la medida de la verdad de lo que existe. el Logos salvador. Me parece que Menandro se equivocó cuando dijo: Sol. en su puesto privado y par­ ticular de observación439. . En cam­ bio. y contra su voluntad. 443 Cf. 440 Cf. por este motivo. reconocen que hay un solo Dios. 3 0 (D iels). Carta II 312e. ΠΙ. dice Eurípides440. y da luz a los ojos. es el único que se eleva desde el interior. También Platón. Lo mismo que lo medido se puede saber por la medida. fr. D e m ó c r it o . 609 (Kock). M e n a n d r o . que es el sol del alma.

. Leyes IV 715e . Siempre le acompaña la justicia para castigar a los que abandonan la ley divina»447. 205. Platón? ¿De dónde un aprovisionamiento tan grande de discursos predice la religión? Las razas de estos 445 Dt 2 5 . Fedón 78d. en que Platón habla de un «dicho antiguo». por ejemplo). tiene el comienzo. nos dice: «no habrá en vuestro saco un peso grande y otro pequeño. Normalmente. 39.. Texto citado por numerosos auto­ res. La única medida justa es el Dios verdadero. en el saco y en el alma manchada. como creían algunos neoplatónicos [La Religion Grecque. el fin y el medio de todo cuanto existe y avanza marchando según su recta naturaleza. G. medida y número de todo. que es siempre igual a sí mismo y de la misma manera446. η. por así decirlo. ¿De dónde insinúas misteriosamente448 esta alusión a la verdad. pág. en R. también A. como manteniendo y conteniendo la naturaleza de todas las cosas inconmoviblemente. J. F estu o ió b e . y 716a. Ten­ dréis un solo peso verdadero y justo»445. Máximo de Tiro o Numenio. Las imágenes injustas y desiguales están ocultas en ca­ sa. Paris. Strom. sino el eco de una tradición antigua (es la misma tendencia de Plutarco. cf. pág. (1936). 306]. no les interesa tanto el aspecto platónico de los textos cuanto el que les sirvan para introducir un contenido específi­ camente bíblico (cf. J. la expre­ sión «dicho antiguo» no designa por fuerza una reminiscencia órfica. 446 P lató n . d es P laces . Para É . 447 P lató n .. los Padres al citar a Platón no presentan su pensamiento personal. Consideraba a Dios como peso. debido a su justa balanza. «Dios. Message évangélique et culture hellé­ nistique. para mostrar que el filósofo ateniense no era más que el eco de una tradición mucho más antigua que él deforma y de la que Moisés sería el verdadero autor. 448 Cf. 1961. 109). D a n ié l o u . En realidad. 29. 1. Clemente se apoya en este pasaje. ni en vuestra casa una medida grande y otra pequeña. hombre verdaderamente consagrado. VI 5.É.134 PROTRÉPTICO Moisés. Mide y pesa to­ do. según un antiguo dicho. cf.1 3 -1 5 .

Graec. las que soñ verdaderas. Si­ guiendo a Platón. Antístenes no pensó lo siguiente como seguidor de la escuela cínica. sino como discípulo de Sócrates. las manos puras al cielo.CAPÍTU LO VI 135 bárbaros. Aprendes la geometría de los egipcios. si se han aferrado de algún modo a la verdad. 450 Sibyll. ¡Oh Filosofía! No te ocupes sólo de uno» de este Platón. [de todo. y tu opinión sobre Dios te ayudaron los mismos hebreos. 24 (Mullac). Π. Fedón 78a. 277. Conozco a tus maestros. procura eliminar de Dios todo antropomorfismo. Frag. bronce. 449 Cf. Éstos no honran con vanos engaños las obras humanas de oro. los explica con alegorías. dice: Dios no se parece a nadie. pe­ ro para las leyes. recibes sabios conjuros de los tracios y mucho te enseñaron los asirios. lo que sí hacen los mortales de insensatos deseos. T. dice. plata o marfil ni los ídolos de madera o piedra de mortales que mueren. levantándose del lecho muy temprano. Orne. se purifican siempre [el cuerpo con agua y honran solamente al que siempre se preocupa al Inmortal™. son más sabias449. aunque quieras ocultarlos. . en cambio. fr. sino apresúrate a presentarme a muchos otros que procla­ man como Dios al único Dios verdadero bajo su inspiración. porque nadie puede conocerlo a partir de una imagen451. la astronomía de los babilonios. los que existen en el A. pág. 590-594. Se pensaba que la sabiduría venia de Oriente. A n t íst e n e s . 451 Cf. Elevan. ΙΠ 586-588. hist. P la tó n .

al que los malvados no se pueden sus­ traer. No ocul­ tó lo que pensaba sobre Dios: 452 Cf. Consta de 39 hexámetros y en él canta al Dios todopoderoso. sino que.. es evidente que es grande y poderoso. filósofo estoico454. A. todo justicia. queda ciego»452. J. ¿Cómo es en su forma? Invisible. 454 Su Himno a Zeus es una de las cumbres de la oración en la Anti­ güedad. puesto que han [nacido mortales453. F estu g jè r b . que es totalmente bri­ llante y parece que no permite que nadie le vea. si uno lo contempla por atrevimiento. ¿Por qué habla tan sabiamente el hijo de Grilo? Seguramente se debe a la profetisa hebrea que vaticina: ¿Qué carne puede al celeste y verdadero Dios inmortal ver con los ojos. anuncia la de E p ic t e t o en Conversaciones I 16.. 330-332 y 340). No es pequeña es­ ta alusión al decir: «El que conmueve y tranquiliza todo.13-14. el oiganizador del orden cósmico. según É. si no hubiera temido su veneno. como Sócrates. la teoría que muestra aquí y la del pasaje de esta misma obra. ..136 PROTRÉPTICO Jenofonte. La Révélation d 'Hermès Trismégiste. Por su sentimiento religioso y poesía. Ni siquiera se parece al sol. 3). sino una verdadera teología. Orae. Cleante (el de Pedaso). no explica una teogonia poética. La Religion Grecque. el que habita en el cielo? Frente a los rayos del sol no son capaces de ponerse los hombres.. I 10-13. el ateniense. Je n o f o n t e . 263-267). habría escrito también él mismo con claridad sobre la verdad y habría dado testimonio. 20-21. Los críticos reconocen que en gran parte de­ pende de Solón (cf. 453 Sibyil.. 100. Refleja el gran abismo que se daba en el mundo platónico entre Dios y el hombre (cf. págs. págs. d es P laces (cf. Memorables IV 3..

sin dolor. pág. 2. sin sufrimiento. sino en él mismo. pues: ordenado. I. No hay que ocultar a los discípulos de Pitágoras. 455 C LEA N TE. fuerte. ventajoso.111. esti­ mado. para el conocimiento de Dios. útil.110. movimiento de todos los se­ res»437. Philos. inteligencia y aliento del universo entero. 320). 101 (pág. al menos un poco. 75 (Pearson. Afir­ man: «Dios es uno solo. seguro. necesario. 50). siempre apropiado. 35 (Mullae. fr. nosotros lo hemos escogido para el que sea capaz de examinar. se domina a sí mismo. como guardián que protege todo. Sent. sencillo. 4 5 6 C ú s a n t e . sin orgullo. piadoso. sobrio. solícito.CAPÍTU LO VI 137 ¿Me preguntas cómo es el bien? Escucha. fr. bello.1. bajo su inspiración. no está. irreprochable. que dura largo tiempo. Graec. Aquí creo que enseña con claridad cómo es Dios y de qué modo la opinión común y la costumbre esclavizan a los hombres que las siguen sin buscar a Dios. V 14. No es libre todo el que mira a la fama en la idea de que va a obtener algún bien de ella456. Es suficiente esto que escribieron. que permanece siempre455. glorioso. provechoso. 299). como creen algunos. tam­ bién la verdad. V 14. 4 5 7 P i t á g o r a s . Todo él en el círculo entero. dulce. pág. amable. sin miedo. . santo. íuera del orden del universo. jus­ to. reconocido. Frag. Lo cita también en Strom. agradable.

458 Estoico. 460 Cf. Ambos ofrecen la contribución más impor­ tante de la filosofía de estos años en relación con el parentesco del hombre con la divinidad. Fenómenos 13-15. 195 (Rzach). Debe mucho a los Thtbajos de Hesíodo (quizá no en va­ no une Clemente su cita a una dei poeta beocio). fr. como Cleante. ¡Venga cualquier poeta que quiera el primero! Arato458 piensa que el poder de Dios se extiende por todo: Para que se produzca todo sin cesar. Padre. 29. gran ayuda para los hombres459. También Hesíodo de Ascra se refiere misteriosamen­ te460 a Dios de este modo: Él es el rey y Señor de todo. a Él se dilige siempre lo primero y lo último. n. con dificultad dará ahora testimonio de la verdad y reconocerá mejor ante Dios la digresión mítica. . Hesíodo. Ocupa todo su tiempo en la fic­ ción. Ningún mortal rivalizó con él en poder461. gran maravilla. Salud. 461 Cf. 459 A rato .C a p ít u l o VIT TAMBIÉN LOS POETAS RINDEN TESTIMONIO A LA VERDAD Venga a nosotros también la misma poesía (no es bas­ tante sólo con la filosofía).

fr. fr. Mu­ sa. Atenágoras.. dijo: «considera esto co­ mo Dios»462. único es Dios. Desde el principio apareció como profeta de los dioses. Les concedemos sacrificios y vanos panegíricos. en cambio. los mortales que estamos equivocados en el corazón. págs.. era hierofanta y poeta al mismo tiempo. que no te prive de la vida feliz lo que antes 462 Cf. Platón y Aristóteles. la brillante ola del mar y la violencia de los vientos. hijo de Eagro. Aparece la frase también en san Justino. los principales testimonios literarios los tenemos en Eurípi­ des. o imágenes de bronce. y así pen­ samos que somos piadosos463. promotor de la civilización y el que estableció la religión de Dioniso (cf. 464 El problema de la existencia de Orfeo se une a la fe que los griegos tenían en su existencia (lo que quizá sea una prueba de que realmente si existió). pues diré la verdad. el que creó el cielo y la in­ mensa tierra. É .. Y Sófocles. 1025 (Nauck). Se creía que procedía de Tracia — varias generaciones antes de Homero (hijo de una musa y de Apolo o bien del río tracio Eagro)— que fue escritor. Eur . ¡Profanos.CAPÍTULO VII 139 Incluso ya en la escena revelan la verdad. 191-192). . des P laces . El tracio Orfeo464. levantamos a los dioses estatuas de piedra. Muchos somos. hija de la luna brillante. En el siglo v se consideraba ya el orfismo como una literatura muy antigua. aunque realmente era tarde entonces. como una consolación a nuestros males. Después de la hierofantía de los misterios y la teología de los ídolos. Eusebio y otros escritores cristianos. sin embargo en­ tonó un canto a la palabra santa: Hablaré a los que pueden escuchar. Este mismo Sófocles llevó a la escena la verdad ante los espectadores de un modo temerario. presentó una palinodia de la ver­ dad y. 463 P seudo-S ófocles. La Religion Grecque. 941 (Nauck). cerrad las puertas todos por igual! Tú escucha. Eurípides. después de mirar el éter y el cielo. el hijo de Sófilo: Unico en verdad. oro o marfil..

. . 467 Sibyll. con vistas a la salvación.140 PROTREPTICO se te mostró claro en el corazón. en efecto. sino aplaca a Dios volviendo atrás!467. mortal ingenioso. no vaciles ni te retrases. testimonian que su poder no está oculto y se acusan a sí mismos de débiles. por no ir al encuentro del fin. ninguno de los morta­ les le ve. Que te avergüencen. las pruebas sobre vuestros dioses. permanece junto a ella y dirige la inteligente envoltura de tu corazón465. 2 El cómico Menandro. pero él ve a todos466. Camina bien por el sendero y mira al único Señor inmortal del cosmos. kyios. ΠΙ624-625. se utiliza ya claramente con el sentido de «cuerpo». 75 Creo que ya es evidente para todos que los que hacen o dicen algo sin la palabra de la verdad se parecen a los que son obligados a caminar sin pies. con el tiempo se dio cuenta Orfeo de que había estado equivocado. 466 O r fe o . De este modo. se engendró a sí mismo. 5 (A bel). De él solo surgieron todos los seres. En ellos se mueve alrededor de todo. Habiendo mirado a la palabra divina. esos dioses que los poetas ponen en escena en sus comedias. En Sóf. fr. obligados por la verdad. en su obra El auriga dice: 7 465 Cf. Si los griegos recibieron especialmente algunos deste­ llos de la palabra de Dios y proclamaron unas cuantas cosas de la verdad. s Más adelante añade en términos precisos: Él es único. 6 ¡Eh. Orne. «la envol­ tura del alma»). Umeo 44a (emplea la misma palabra. Traquinias 12. Platón.

Comic. fr. sino que también Homero. Comic Attic. 469 Cf. Antístenes. De mon. de nuevo.CAPÍTULO VII 141 no me gusta ningún dios que pasea fuera con una anciana y que entra en las casas en un cuadro468. 470 M enandro. 472 Iliada I 607 ss. Eurí­ pides y muchos otros poetas refutan a vuestros dioses y no tienen miedo de ultrajarlos todo lo que pueden. Misma cita en san Justino .1 Iliada XXI 394. 473 Iliada ΙΠ 407. pág. De mon. con razón. . a los que le pedían les decía: «No alimento a la madre de los dioses. ¡Que la ali­ menten ellos!»469. éstos son los instrumentos de audacia y violencia. Fmg. 70 (Mullac). 58. pág. La cita aparece también en san J ustino . el que hace eso es más grande que el dios. pues así son éstos. No es sólo Menandro. declarando con sensatez: Pues. Homero escribe de Dioniso con claridad: 468 Menandro. si un hombre arrastra al dios con sus címbalos a hacer lo que él quiere. a Atenea la llaman «mosca de perro»471. 4. Frag. 5. como si fuera un sacerdote de Cibeles mendicante. y a Afrodita le dice Helena: ojalá no puedas volver con tus propios pies al Olimpo 473. Ata­ que a la familiaridad que los griegos tenían con los dioses y a la idolatría. 2-6. a Hefesto «cojo de ambos pies»472. 5. Y. Sátira mordaz de Clemente. (Kock). Por ejemplo. fr. fir. 102. Attic. 245. ΠΙ. inventados por los hom­ bres470. el mismo comediógrafo se enoja por esta costumbre e intenta refutar por completo el orgullo impío del error en su obra La sacerdotisa. ΙΠ. 70. (Kock). 421. Por eso Antístenes.

Platón. . Aquél pecó. todas a la vez arrojaron sus tirsos a tierra. Persuadido por aquél. presenta en el teatro a los dioses con la cabeza desnuda479: 474 litada VJ 132-134. 8 9 . E u r . Fedro 2 37a. y en otra. . 243b. por obra del homicida Licur[g o 474. distribuyendo a los mortales las palabras más sabias. 4X7.142 PROTRÉPTICO (Licurgo) un día a las nodrizas de Dioniso. En su obra Ion. cuando se encontraba borracho e insaciable477. 907 (Nauck). poseído de furor [báquico. fr. Un día contradice a Apolo: que mora en el templo del centro de la tierra. Consideradle criminal y matadle. Eurípides es verdaderamente digno de la ocupación so­ crática. 477 E u r . 594-596. maté yo a mi madre. . C lemente. al mirar hacia la verdad y despreciar a los especta­ dores. I I 10. 4 7 5 E u r . ¡cómo no! Se obsequiaba con carne: comía además higos verdes y gritaba de modo grosero como si lo hubiera aprendido de [un bárbaro 478. 479 Cf. Ped. las perseguía en el sagrado Nisa. porque es más ignorante del bien y de la justicia 475.1 . no yo. 478 Cf.. Orestes 591 -592. 476 Alude Clemente a la obra de Eurípides de este mismo nombre. En otra ocasión nos trae a Heracles furioso476. Alcestis 7 5 5-760.

5. — utilizo este razonamiento. que las leyes para los mortahabéis dispuesto. que gobiernas el cielo. . 481 Eur. Ion 442-447. san Justino. De mon. pero no sucederá— sometierais a juicios humanos vuestros matrimonios forzatú4*». [dos. Posidón y Zeus. vaciaríais los tem[plos481. y tuvierais que pagar las injusticias.. 480 Se dirige a Apolo. seáis culpables de injusticia? [les Y si.CAPÍTU LO VII 143 ¿Cómo es justo que vosotros.

Empezad a conocer. Los caminos cortos de la salvación482 son las divinas Escrituras y un género de vida prudente.4. 9. una vez que tengáis puesta la sabiduría \en vuestros corazones. Carecen de adorno. de originalidad y de adulación. no persigáis siempre las tinieblas y la oscuridad. por una única y misma palabra ofrecen muchos servicios. I 3. lejos de un sonido agradable. totalmente visible. 482 La célebre definición de la escuela cínica era ésta: «camino corto hacia la virtud» (syntomos kodós eis arelen). despreciando una vida que se le escapa.C a p í t u l o VIII A LOS PROFETAS ES A LOS QUE ES PRECISO PREGUNTAR JA VERDAD SOBRE DIOS Una vez que hemos tratado en orden lo demás. la primera. Que la Sibila profética nos cante en seguida. La utiliza también Clemente en Ped. pues sus oráculos nos ofrecen claramente los puntos de partida hacia la piedad y nos asientan en la verdad. He aquí que la luz de dulce mirada del sol brilla extraordi­ nariamente. . Pero levantan al hombre que se encuentra ahogado por la maldad. es el mo­ mento ya de que acudamos a los textos proféticos. Venid. Nos alejan del error fatal y nos empujan con claridad hacia la salvación que está ante nuestros ojos. el canto de salvación: He aquí que aparece un astro fijo.

Jn 3. 486 Is 40. 494 Cf. 487 * 64. Mira la grandeza de Dios y conmuévete. 1. 489 Is 64. «Si abriera el cielo se apoderaría de ti el temor» 489. no un Dios lejano. Está muy inspirada por Dios cuando compara el error 3 con la tiniebla y el conocimiento de Dios con el sol y la luz. los [seísmos. dice. el hambre. 128-35. nos muestra a Dios. los vientos. ese profeta tan sabio. Si un hombre hi­ ciera algo en un escondrijo. Adoremos a este de quien afirma el profeta: «Ante tu faz se derretirán las montañas como la cera se derrite ante la faz del fuego»487. «el que tiene como trono el cielo y la tierra como escabel»488. Éste es Dios. Pues el engaño no se distingue de la verdad por la simple comparación. [las nieves. Dice: Yo soy un Dios cercano. Expone ambas ideas con sensatez y nos enseña a elegir. Por otra parte. el Espíritu San. ¿no lo veré Yo? ¿No lleno los cielos y la tiena? Dice el Señor485. o mejor. las pestes. los tristes funerales. 1-3. arrancado por la fuerza484. 483 Sibyll. .CAPÍTULO VIII 145 Es un único Dios el que envía las lluvias. 488 Is 66. 21. 12. 485 > 2 3 . y existe por sí mismo483. ¿por qué nombro cada cosa? Dirige el cielo.1. los relámpagos.78 to por Jeremías. Se destierra sólo por la práctica de la verdad. 23-24. de nuevo nos dice por Isaías: «¿Quién 2 medirá el cielo con la palma y toda la tierra con el cuenco de su mano?»486. Jeremías. Orae. las heladas. gobierna la tierra.

Reuniros y venid. Yo soy. y no hay otro Dios fuera de mí». No hay nadie que se libre de mis ma­ nos»493. 490 Cf. 492 Is 40. el Señor. Sal 8. Pero ¿quieres oír otro oráculo? Tienes todo el coro de profetas. cf. m Am 4. . 13. Y su ciudad será arrasada490. Is 40. Se co­ rromperán bajo el sol y la luna los que Ies amaron y sirvie­ ron.20. 4. Dios quiso manifestarse a sí mismo por medio de Moisés? «Ved. Deliberad a la vez los que estáis salvados de todas las naciones. Y también por Isaías (te recordaré esta palabra): «Yo soy. en otra ocasión.26. ved que soy Yo. «Yo daré la muerte y la vida. «pero la palabra del Señor permanece para siem­ pre»492.146 PROTRÉPTICO ¿Quieres también oír lo que dice este profeta sobre los ídolos? Se colocarán ante el sol y sus cadáveres servirán de alimento a las aves del cielo y las fieras de la tierra. ¿Y cuando.2. Dice que los elementos y el cosmos perecerán con ellos también: «La tierra — afirma— envejecerá y el cielo pasa­ rá»491. 8. 51. Clemente atribuye esta frase a Oseas. No me han cono­ cido los que erigen un trozo de madera como su ídolo y su­ plican a dioses que no les salvan». afirma. 491 Mt 24. 495 Os 13. Jr 8. 6. ¿Qué dice el Espíritu Santo por Oseas? No dudaré en decirlo: «Ved que Yo he dado fuerza a la tormenta y he creado el viento»494. 4. 35 . Sus manos establecieron el ejército del cielo495. los compañeros de Moisés. Heriré y sanaré. 8. 4.39. 493 Dt 32. que proclama la justicia y anuncia la verdad. 34. quizá por citar de memoria o de alguna antología.

Incluso afirma: «El Señor hará temblar las ciudades habitadas y tomará en su m ano toda la tierra habitada como si fuera un nido»498. 5 0 1 Pr6. 496 Is 45. 5 02 Cf. m Pr 8. 19-20. 500 Pr 2. te llegaría tu cosecha como una fuente»501. 27.CAPÍTULO VIII 147 A continuación prosigue: «Yo soy Dios y no hay otro 4 justo fuera de mí. pues la materia es insensible.14. Sal 119. sino más bien los que confiaban en ellas. 6. el Señor que nos trae la luz. Lo mismo ocurre en esto. 498 Is 10. tened miedo de 6 sus amenazas! No se quejan las esculturas y las obras he­ chas por hombres. y «el Señor otorga la sabiduría y de su boca brota ciencia e inteligencia» 50°. Rechaza a los idólatras diciéndoles: «¿Con quién com. Yo soy Dios y no hay otro. 18-19. y no hay otro salvador fuera de mí. Aví­ veos a mí y seréis salvos los del confín de la tierra.105. Lo juro por mi nombre»496. ¿No sois vosotros aún idólatras? ¡Venga. Pr 20. la fe y la salvación para todos.22. Es el Logos del Padre. 497 Is 40. 9 y l l a .s pararéis al Señor? ¿A qué imagen haréis que se asemeje?» «¿No fabricó el artesano una imagen y el orfebre fundió el oro y la doró?»497. ¿hasta cuándo estarás acostado? ¿Cuándo 2 despertarás de tu sueño? Si fueras diligente. totalmente instruido? «El Se­ ñor me estableció al comienzo de sus caminos con vistas a su creación»499. 21-23. «Perezoso. ¿Por qué te anuncio los misterios de la sabiduría y las so sentencias de un niño hebreo. . la bue­ na luz502.

que es su Logos. 506 Sal 2. . Jn 20.10. «Adorarás al Señor tu Dios y a Él solo servirás»505. grita con hermosas palabras: «Escucha. restableció la parte habitada con su sabiduría»503. Le 4. ¿hasta cuándo tendréis un corazón endu­ recido? ¿Por qué amáis la vanidad y buscáis el engaño? 507. 10. 4 y 13. Mt 4. ni le dieron gracias. 4 Ésta es la primera resurrección504 de la caída. acusando a los griegos. como dice Jeremías. Sal 4. no sea que el Señor se irrite y perezcáis fuera del camino justo. pues. pues su cólera se inflama de repente. 5 Ahora. si El Señor se compadece de nosotros y nos entrega un canto salvador como un compás de guerra: Hijos de los hombres.12. el Señor es uno solo». nos encamina hacia la verdad. te lo expondrá: «Porque conociendo a Dios no le glorificaron co­ mo a Dios. Pues nosotros habíamos caído en los ídolos. sino que fueron insensatos en sus razonamientos y cambiaron la gloria de Dios por la semejanza de la imagen del hombre corruptible. 503 Jr 10.12. pero la Sabidu­ ría. comprended según aquel biena­ venturado salmista David: «Aprended la lección. sirvieron a la criatura en lugar de al Creador»508. alejándonos de toda idolatría.21 y 23-25. hombres. sos Rm 1.148 3 PROTRÉPTICO «El Señor que hizo la tierra con su poder. 2 ¿Cuál es la vanidad y cuál el engaño? El santo apóstol del Señor. Por eso el admirable Moisés. el Señor es tu Dios.3. 20. 8.5. ¡Venturosos los que a Él se acogen!»506. Israel. 5 05 Di 6. Ap. 5 04 Cf.

Ez 32. En cambio. Mt 24. 1.CAPÍTULO V ili 149 Ciertamente Dios es este que «en el principio hizo el 3 cielo y la tierra»509. ¿cómo no vas a ser impío? Escucha otra vez al profeta. 10. «Y la tie­ rra huirá del rostro del Señor» 510 *» Gn 1. 10. 29. 7. como si fuera un cuero» (éstas son las expresiones de los profetas). tú no piensas en Dios y adoras el cielo. Las potestades del cielo se agitarán y éste dará vueltas. . Sal 103. Is 34. 510 Cf. Se extenderá y replegará. Is 13. 4. el cielo se oscurecerá y brillará el Todopoderoso por toda la eternidad. 2 y J ¡ 2. cuando dice: «El sol se 4 eclipsará.

C a p í t u l o IX DIOS NOS LLAMA A ÉL POR SU LOGOS

Podría citarte incontables textos de los que ni siquiera «un solo signo pasará»511 sin que llegue a cumplirse. «La boca del Señor», el Espíritu Santo512, «los pronunció»513. «Ya no desdeñes, hijo mío», nos dice, «las lecciones del Se­ ñor, y no te enfades si Él te corrige»514. ¡Qué amor tan grande tiene a los hombres! No se com­ porta como un maestro con sus alumnos, ni como un señor con sus siervos, ni como un dios con los hombres, sino co­ mo «un bondadoso padre»515 que amonesta a sus hijos. A pesar de ello, Moisés reconoce que «estaba asustado y temblaba»516 al oír hablar sobre el Logos; en cambio, ¿tú no temes cuando escuchas la palabra de Dios? ¿No te acongo­ jas? ¿No tomas precauciones y te apresuras a conocerlo, es decir, te apresuras hacia la salvación, temeroso de su cólera,

5.1 Cf. Mi 5 , 18; Le 1 6 ,1 7 . 5.2 El espíritu bautismal es el Espíritu Santo (cf. también 84, 4; 85, 3), que induce a invocar «abba Padre». 5.3 Cf. Is 1, 20. slAPr 3, 11. 515 Odisea II47. 516 Cf. Dt 9, 19.

^CAPÍTULO IX

151

deseoso de su gracia517 y tratando de conseguir la espe­ ranza, para evitar el juicio? Venid, venid, mi grupo de jóvenes: «Pues si no volvéis a 4 ser como niños y nacéis de nuevo»518, según dice la Escritu­ ra, no recibiréis al que es verdaderamente Padre, «ni entra­ réis en el reino de los cielos»519. ¿Cómo permite entrar al extranjero? Pero creo que cuando se inscriba uno en el registro y sea 5 nombrado ciudadano y reciba un padre520, entonces estará «en las cosas de su padre»521; entonces se le considerará digno de ser heredero y entonces participará con el hijo le­ gitimo, «el amado» 522, del reino paterno. Ésta es la iglesia de los primogénitos, formada por mu- 6 chos buenos hijos. Éstos son «los primogénitos, inscritos en

517 Cháris, «gracia», es el don gratuito de Dios. Se opone a la cólera que juzga y condena. Para Clemente significa, especialmente, la vida eterna. 5,8 Tema joánico del nuevo nacimiento a partir del agua y del Espíritu (cf. 85, 3). Para Clemente, el bautismo siempre es un renacimiento: «Él desea, pues, que nos convirtamos y seamos como niños, reconociéndole como nuestro verdadero Padre, habiendo sido regenerados por el agua» (Strom. ΙΠ 12, 87). El tema ya lo habia utilizado también san J ustino (Dial. 138; 1 Apol. 61, 3-5), Ireneo (fr. 33, Harvey, H, pág. 497) y será re­ tomado por O rígenes (Comm, in Mt. 12 G CSX 1, págs. 23, 26 ss.). El ale­ jandrino llega a afirmar que por el bautismo se hace el hombre semejante a Dios (cf. Ped. 16, 26 y n. 547). 519 Mt 18,3; Jh 3,5. 520 El autor se refiere a la adopción divina con los mismos términos que emplearía para referirse a la adopción de la ciudadanía ática. 52 1 Le 2, 49. El tema de la filiación adoptiva lo encontramos de nuevo en Protr. 113, 5; Ped. I 6, 33, 4-34, 1; Strom. IV 7, 42, 4 - 43, 1; V 6, 40, 1; V II11,68,1 y QDS, 9,2. 522 M /3,17; etc.

152

PROTREPTICO

los cielos» y los que celebran sus fiestas con tantos «milla­ res de ángeles»523. 7 Nosotros somos los hijos primogénitos, los hijos fecun­ dos de Dios, los amigos legítimos del «Primogénito»524. Hemos sido los primeros hombres que han conocido a Dios, los primeros en ser arrancados del pecado, los primeros apartados del diablo. S 3 Pero ahora hay algunos tanto más impíos cuanto Dios es más amigo de los hombres. Pues Él quiere que de esclavos lleguemos a ser hijos525, pero ellos desdeñan incluso llegar a ser hijos. ¡Oh, qué gran necedad! ¡Os avergonzáis ante el Señor! 2 Él anuncia la libertad y, en cambio, vosotros corréis a la esclavitud. Os regala la salvación y descendéis a la muerte. Os regala la vida eterna y, en cambio, esperáis el castigo y preveis de antemano el luego «que el Señor ha dispuesto para el diablo y sus ángeles»526. 3 Por esto dice el bienaventurado apóstol: «Os doy testi­ monio en el Señor, para que vosotros no os equivoquéis co­ mo también los pueblos paganos se equivocan en la vanidad de su inteligencia. Tienen la mente en tinieblas y se encuen­ tran apartados de la vida de Dios por la ignorancia que habi­ ta en ellos y el endurecimiento de su corazón. Se han entre­ gado a sí mismos, insensibles por el libertinaje, a la práctica de toda depravación y codicia»527.
52 3 Cf. Hb 12, 22-23. 524 Col 1,15-18; Hb 1,6. 525 Temática paulina del paso de la esclavitud a la filiación adoptiva que ilumina el progreso del temor servil al filial, característica de la madu­ rez cristiana (cf. E.P. 60, l; Protr. 120, 1-4; Strom. Π 22, 134, 2 y VII 12, 79,1). 526 Aft 25,41. 527 E /4, 17-19.

CAPÍTULO IX

153

Al probar tal testimonio la insensatez de los hombres y 84 al llamar a Dios, ¿qué otra cosa queda para los incrédulos, qué juicio y qué condena? Pero el Señor no se cansa de ad­ vertir, de amedrentar, de persuadir, de estimular, de amones­ tar. Despierta y levanta de las mismas tinieblas a los que estaban perdidos. «Despierta», dice, «tú que duermes, levántate de entre 2 los muertos y Cristo el Señor te iluminará»528. Es el sol de la resurrección, engendrado «antes del lucero de la maña­ na» 529, el que regaló la vida con sus propios rayos. Así pues, que nadie desprecie al Logos, no sea que se 3 desprecie sin darse cuenta a si mismo. Pues dice la Escritura en alguna parte: «Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón como en la cólera del día de la tentación en el de­ sierto, donde vuestros padres fueron puestos a prueba»530. Si quieres saber cuál fue la prueba, el Espíritu Santo531 4 te lo explicará: «Vieron mis obras durante cuarenta años», dice. «Por eso me enojé contra esta raza y dije: Siempre es­ tán pecando en su corazón y no conocen mis caminos, de modo que he jurado en mi cólera: ¡No entrarán en mi des­ canso!»532. Ved la amenaza, ved la exhortación, ved el castigo. ¿Por 5 qué, pues, vamos a cambiar aún la gracia en cólera y no re­ cibimos al Logos con los oídos bien abiertos y acogemos con hospitalidad a Dios en unas almas puras? Pues grande es la gracia de su promesa, si escuchamos hoy su voz. Y «el hoy» crece cada día, mientras se diga «hoy»533.
528 E f5 ,14. 529 Sal 109, 3. 530 Hb 3,7-9 (cf. Sal 95, 8-9). 5 3 1 Cf. 82,1. 532 Hb 3,9-11 (cf. Sal 95,10-11) 533 Cf. Hb 3, 7-13.

La hallamos también en Ped.14. Pero el Señor. Aft 3. Es natural que la gracia sobreabunde en los que han creído y han obedecido535. 534 C f. «consolar».4). 5. con ésos. Protr. 17.154 PROTRÉPTICO Hasta el fin permanece el hoy y la posibilidad de apren­ der. La imagen del «camino del Señoi» no es griega.15. pues «el día» es eterno. y de que aprendieran tar­ de por experiencia que de otro modo no podían salvarse si no creían en Jesús538. con gran habilidad. Hb 3. se ha enojado Dios y les amenaza. 38. 536 Cf. Obedezcamos. Π 10. 5 38 Cf. 3 {Me 1. 112. Los antiguos hebreos errantes recibieron el cumplimien­ to de la amenaza en forma simbólica. VU 12. Entonces el hoy real. no entraron en el lugar de reposo. 1 Tm 1. Nm 14.21-24. el día perpetuo de Dios. antes de que obedecieran al sucesor de Moisés. Es la imagen de la eternidad. y recorre el cristianismo subapostólíco anterior a Cle­ mente {Did.1). que ama a los hombres.. «el día» es el símbolo de la luz y el Logos es la luz de los hombres534. Le 3. 539 1 Tm 2. y el sustan- . 535 Cf. 10. Strom.73. 9. 1. se dice. 10. siempre a la palabra del Logos divino. «exhortar con insistencia». 537 Cf. 4. se extien­ de en la eternidad. 5. Sal 94. En griego se da un juego de palabras con el verbo parakaleí. por la que vemos clara­ mente a Dios. 1. 1 ss. 6 . sino bíblica.1. 1. 540 Cf. Continua es la acumulación que rea­ liza Clemente. con los que han des­ obedecido y han pecado en su corazón. 3./n l. 14. 82.3 1 . pues por su increduli­ dad. 6. V 5 . los que no han co­ nocido los caminos del Señor536. en verdad. invita a todos «al conocimiento de la verdad»539 al enviar al Paráclito540. de las citas de la Sagrada Escritura. esos que anunció Juan que se enderezaran y prepararan537. En cambio.4. Jn 15. 26. por consiguiente.

«el consolador» en el N.. según Pablo. P la tó n . en especial de los creyen­ tes»543. 16. que son un digno precio de la vida. nos hacemos per­ fectos.1 0 . Esta obra recibe distintos nombres: gracia.CAPÍTULO IX 155 ¿Cuál es el conocimiento? La piedad541. venimos a ser hijos. 6). poneos de acuerdo: si se vendiera la salvación eterna. 545 Se refiere Clemente a Ulises ( Odisea I 57-58). Odisea 1 57 ss. pagaría un precio equivalente a la salvación. siendo perfectos. Hombres. M 1 Theosébeia es la verdadera religión y su práctica.. nos hacemos inmortales. uno de los héroes más brillantes de la guerra de Troya. Teeteto 176b. Rep.» (Ped. rey de la isla de Itaca. 26). En cambio. La piedad hace al hombre igual a Dios547. estiman poco la inmor­ talidad y. Es imposible reflejar en la tra­ ducción la riqueza del texto griego. Dios recibe con agrado este honor. que están abrazados al mundo co­ mo las algas en las rocas del mar544. por ser hijos. «La piedad es una ayuda para todos». sois hijos del Altísimo’ (Sal 81. como el anciano de ítaca545. «porque tiene la promesa de la vida actual y de la futura»542. 547 Cf. P latón. ‘Yo dije: Sois dioses. iluminación. Idea obsesiva que Clemente repite una y otra vez: el destino del hombre es llegar a ser igual a Dios: «En el bautis­ mo somos iluminados. tivo parákléton. ¡No os canséis! Si queréis. que es el sal­ vador de todos los hombres. 543 1 7>h 4 . 544 Cf. ¿en cuánto la compraríais? Ni siquiera si uno repar­ tiera todo el Pactolo. parece que quiere aludir a los veinte años fuera de su casa: diez en la guerra y diez en el regreso. 61d. el mítico río de oro. si­ no el humo546. 446 Cf. T. 542 1 Tm 4. os es posible comprar la sal­ vación más caía con un tesoro propio. la caridad y la fe. los otros. .8. no desean la verdad ni la patria del cielo y menos aún la única luz verdadera. «Pues hemos esperado en el Dios vivo.

nos grita: «El reino de los cie­ los está cerca»551. 5 5 1 Mt 4. 41 etc. 15. invitando a los macedonios. 87 Conociendo realmente esta enseñanza divina. 5. 5-9. etc. conoces desde que eras muy niño las Sagradas Escrituras. 95. es un titulo del pueblo de Israel (Éx 19. etc. Él convierte a los hombres que se acer­ can por temor552.. 3 Nadie se extrañaría tanto de las exhortaciones de los de­ más santos550 como del mismo Señor en su amor hacia el hombre.T. 84. 552 Cf.1. 16. 9. 13.1. a fin de que el hombre de Dios se una.17. 1 Co 1. el Apóstol dice: «Tú. en realidad. 550 Con este nombre se alude en los Hechos siempre a los primeros cristianos (cf. ¡Pero vosotros tenéis tan poco mie548 2 T m 3 . se convierte en intérprete de la divina voz: «El Señor está cerca». Dt 7. equilibrado. que pueden instruirte en orden a la sal­ vación. a la educación en la justicia. pues no tiene otro trabajo que salvar al hombre. Los escritos. a la corrección. A continuación.156 PROTREPTICO en la medida en que esto es posible y le designa como maes­ tro conveniente a Dios. lle­ gando a ser una de las denominaciones ordinarias en el N. etc. son santos los textos que santifican y divini­ zan.). están formados por letras y por sílabas santas. 5 5 3 Cf. Hch 9. a la refutación. según su dignidad. «precaveos.2. 32. 549 2 T m \ 16-17. dice. a toda obra buena»549. 6. 18) que pasa a los cristianos.1. Son santos los que están consa­ grados al servicio del Santo (Lv 17). . 2 En verdad. 1 Pe 2. el único que puede asemejar el hom­ bre a Dios. «ayudan a la enseñanza. Timoteo.7. Rm 1. las obras. no vaya a ser que nos sorprenda sin nada»553. Animándonos a la salvación. 4 Por eso también el apóstol del Señor.). (cf. Flp 4. el mismo Apóstol las llama «inspiradas». por la fe en Jesucristo»548.

La unión de muchos.12. resulta 554 Cf. la experiencia os enseñará. 20. 19. 5 6 1 C f 82. 4. los que emulamos a los buenos. al recibir la divina armonía de un 3 gran número de voces y de los pueblos dispersos.11. brilla para todos los hombres559. en Superst. hijos». Apresurémonos la mayoría para reunimos en un único amor. diremos. La fe os con. los que adoramos el bien. El Logos no se oculta a nadie. «los que estáis lejos». 558 Is 5 7 . No existe nin­ gún cimerio560 en el Logos. os dice. Apresurémonos hacia la sal­ vación. Odisea X I 13-16 (según la tradición. «escuchadme. buscando el único bien. 559 Cf. Persigamos la unión en corres­ pondencia al bien que nos hace. afirma que los cimerios negaban incluso la existencia del sol. Jn 1. os enseñaré el temor del Señor»556. hacia el nuevo nacimiento561. escuchad «los 2 que estáis cerca»558. sois tan incrédulos que no creéis al mismo Señor. 17.88 ducirá. Ef2. el pueblo mítico de los cimerios habitaba en un país donde nunca salía el sol. 557 Sal 33. el que desea ver días hermosos?»557. 555 Sal 33. . 10. Escuchad. ni a Pablo cuando os suplica esto incluso en nombre de Cristo!554. 560 Cf. conforme a la unidad de la única sustancia. Somos nosotros. pues. Más adelante dice breve­ mente a los que creen: «¿Quién es el hombre que ama la vi­ da. la Escritura os guiará co­ mo un pedagogo: «Aquí. Quizá Plutarco piense en este pasaje de la Odisea cuando.CAPÍTU LO IX 157 do o. 556 Sal 33.9. es una luz común. más bien. viviendo en una no­ che perpetua). 8. «Gustad y ved qué bueno es el Señor»555. 2 Co 5.

Protr. el Logos. 36. Rm 8. Strom.158 PROTRÉPTICO una única sinfonía. 562 Se refería únicamente en un principio a la peisona encargada de di­ rigir el coro de una tragedia. y descansa en la misma verdad diciendo: «Ab­ ba. 1. cf. m i l . A merio. 82. 563 Cf. Gál 4. M. 15. 291-316). L. 78. <dl nesso abbá ho paler in Clemente Alessandrino». Padre»563. como el primer fruto de sus hijos. Dios acoge con cariño esta voz sincera. Aug. . 16 (1976). Me 14. 5 (sobre esta invocación. en C le m e n te . 6. más adelante llegó a tener un significado mu­ cho más amplio y podía aplicarse a todo el que estuviera a la «cabeza» de otros (la raíz de ambas palabras seguramente es kára). que sigue a un único corego562 y maes­ tro.

llegan a ser. ¿no nos desviaremos hacia la verdad y buscaremos al que es Padre de verdad. Platón. y durante la vida. Rep. ¿Por qué no babea­ mos ya en el regazo de nuestros padres. ¿Por qué aumentamos o disminuimos la herencia paterna y no la conservamos igual que la recibimos?564. sin embargo. agradables. nos provocaban la risa? En cambio. aunque las escalas en la navegación son pequdiciales y peligrosas. la leche? A ella nos acostumbraron las nodrizas desde que nacimos. despreciando la costumbre como el veneno más peligroso? Esto es lo más hermoso de lo que pretendemos mostra­ ros: cómo esta locura y este hábito enemigo han odiado la 5M Cf. aunque no he­ mos hallado buenos pedagogos? Por eso. aunque se disgusten nuestros padres. tras abandonar la costumbre malvada. ¿por qué nos hemos corregido a nosotros mismos.C a p ít u l o X NADIE DEBE DEJAR DE ESCUCHAR LA VOZ DE LA VERDAD Y DE ACEPTAR LA SALVACIÓN QUE NOS OFRECE Decís que no es razonable cambiar una costumbre que hemos recibido de nuestros padres. . ¿Y por qué no utiliza­ mos ya el primer alimento que nos dieron. cruel e impía. o hacemos todas las demás cosas que. I 330a. mientras éramos niños y nos alimentaban nuestras madres.

a nosotros que somos los jinetes de vuestra vida. los malvados lo contrario. 565 Misma expresión en P la t ó n . 5 6 7 Sófocles. en cambio. Timeo 47b. llevados a los barrancos de la perdición por vuestra locura. vanos pensamien­ to s 567. 568 Zac 3. Mira. que ninguno mayor de parte de Dios se ha concedido como regalo565 a la raza humana. y. obtendrán este bien como recompensa. 566 Cf. Obstruisteis los oídos ante nosotros como los caballos rebeldes se resisten y muerden los fre­ nos566. que los buenos y reli­ giosos. ¿no es esto un tizón arrancado del fuego?»568. oídos inútiles. No sabéis lo más cierto de todo.2. según dice Sófocles: una mente que divaga. fr. 863 (Nauck). Huís de nuestras palabras. No sería odiada ni se renunciaría a tan gran bien. si no estuvierais atrapados por la costumbre funesta. el cas­ tigo correspondiente. deseando derribamos. con el que se consumirán? Podrían vivir bien según Dios. El profeta Zacarías le amenaza: «Que te castigue el que eligió a Jerusalén. . A continuación. por haber honrado el bien.160 PROTRÉPTICO religión. tenéis la recompensa de vuestra elección. creéis que es maldito el Santo Logos de Dios. por consiguiente. no según la costumbre. y la pena se encuentra suspendida so­ bre el príncipe del mal. Platón. Fedro 245d. ¿Qué deseo tienen aún los hombres de una muerte voluntaria? ¿Por qué se precipitan en este tizón mor­ tal.

ofrece un inútil arrepentimiento junto con un castigo. por su gran amor al hombre. «costum­ bre». «dios». Los perros. soportando hechos más dignos de compasión que de piedad. cuando se pierden. escapándoos de estas cárceles de aquí abajo. y éthos. en la piedad del cielo? Dios. si una serpiente abre la boca para comérselo.CAPÍTULO X 161 Dios concede generosamente la vida. Trabajos 2 18. . destrozan sus vestidos sucios y rotos. de hecho. 5 7 1 Imágenes tomadas de las aves encontramos también en Ped. Al ver esto. co­ mo la madre del pajarito571 recién nacido vuela presurosa cuando éste se cae del nido. Desconocen por completo los baños y parecen anima­ les salvajes por sus afiladas uñas. 570 H b sío d o . Me parece que éstos. «Un niño sabe por experiencia»570 que la superstición pierde y la piedad salva. se consagró a él. 3 ss. la cos­ tumbre malvada569. ani­ mándole a volar hasta el nido. los lloran. 14. «la madre revolotea alrededor. Mirad uno de vosotros a los que adoran a los ídolos. que los lugares consagrados a los ídolos son ciertas tumbas o prisiones. Muchos también se han castrado y muestran. ¿aún estáis ciegos y no os vais a mirar al dueño de todo y señor de todas las cosas? ¿No vais a refu­ giaros. tras derribar a su 569 Clemente juega con las palabras theós. Y. quejándose por sus queridas crías»572. Tienen manchada la cabeza. olfatean y por el olor si­ guen las huellas de su amo. en cambio. tras la partida de aquí abajo. 572 Iliada II 315. sana su error. Dios Padre busca también a su criatura. Los caballos. persigue a la fiera y recoge de nuevo al recién nacido. en vez de adorar a los dioses. 15.

° 75). 5. E. en donde aparece la misma palabra que emplea aquí Clemente» aerobatoûnta\ 1 Re 18. afirma también: «Nadie que esté en su cabal juicio se pasa de la piedad a la impiedad» (D. obedecen a un único silbido de su señor. 3. Cf. Los Padres de la Iglesia. ocupa­ dos en libertinajes inútiles e insensatos.). Aristó­ f a n e s . en cambio. Algunos hombres. mientras que contemplamos la lluvia salvadora. que está juzgándole para condenarle a muerte. Ruiz Bueno (ed. Madrid. 44 (la lluvia de Elias) y Mt 17. Dice Dios: «Conoció el buey a su señor y el asno el pesebre de su amo. se complace en ser esclavo? ¿O quién que pueda ser ciudadano del cielo persigue las tinieblas574? Nos es posible cultivar el paraíso. 575 Se puede reconocer el tema platónico del viaje del alma por el aire contemplando realidades inteligibles y divinas (Fedro 246c). ¿Qué hace entonces el Señor? No guarda rencor. 1951. que habéis recibido de Él el alma y que sois totalmente suyos. Actas de los mártirest Madrid. recorrer el cielo. al malvado en vez de al bueno. Servís. dejan­ do el bien. Nubes 225. en cambio. Son ciertamente 373 h l. sirváis. 574 Continuamente aprovecha Clemente los textos para hacer referen­ cia a la grandeza del hombre cristiano. 1982. Quiero preguntaros si no os parece extraño que vosotros los hombres. se alimentan a manera de gusanos en el barro y el lodo. n. además. Cf. siguiendo por el aire575 la huella de la nube resplandeciente. como Elias. teniendo la posibilidad de ser hijo de Dios. al responder al prefecto Rústico. . criaturas de Dios. no me conoció»573. las olas del placer. a otro señor. pág.162 PROTREPTICO jinete. 133. sin embargo. partici­ par de la fuente vivificante y pura. todavía se apiada y pide el arre­ pentimiento. Israel. se une al mal? ¿Quién es el que huyendo de Dios convive con los demonios? ¿Quién. al tirano en vez de al rey. el que es ciudadano del cielo ¿cómo va a preferir las tinieblas? San Justino. ¡En nombre de la verdad! ¿Qué hombre sensato. Moljné.

aquel tesoro de salvación hacia el que es preciso apresurarse. en cambio. según Démocrito577. 2 /te. 29. 3. Es hermosa la aventura de ir voluntariamente hacia 2 Dios580. Muchos bienes pueden disfrutar los que aman la justicia. 13 (Diels). y además ésos a los que se refiere enigmáticamente581 Dios mismo cuando dice por Isaías: «Ésta es la heredad para los que sir­ ven al Señor»582. Oda ΠΙ 25. 8. Pues a los cerdos «les gusta el fango»576 más que el agua limpia y «se enfurecen entre las inmundi­ cias». fr. Arrepintámonos. Π 15. ft. 577 Cf. Demócrito. los que perseguimos la salvación eterna. Es. Mí 6. 2. que mira con envidia la riqueza de la tie­ rra. Stmm. y pasemos de la ignorancia a la 93 sabiduría.CAPÍTULO X 163 hombres cerdos. de la impiedad a Dios.18-19. IX 3). ya no nos dejemos esclavizar ni seamos como 5 cerdos.17. Eliano. Platón. de la injusticia a la justicia. 578 Cf. 2. de la insensatez a la cordura. Examine­ mos y miremos a la luz. como hace el sol con las águilas579. 582 Is 54. 23. 581 Cf. Nat. n. Horacio. S B 0 Cf. I 1. Ya no. 2. donde se introduce la po­ lilla y el ladrón583. una vez convertidos en amigos del Lo- 576 Cf. Fedón 114d. no vaya a ser que nos pruebe el Se­ ñor como a bastardos. E /5. 579 La leyenda dice que el águila comprueba la legitimidad de sus hijos obligándoles a mirar de frente al sol (cf. sino «como hijos de la luz»578 legítimos. Π 26. 19-20. Hermosa y deseada es la herencia. 68. no se trata de oro. an. . 583 Cf. H e r à c l it o . de la incontinencia al dominio de nuestras pasiones. cosas de la tierra. pues. 3 plata o vestidos. 147 (Diels).

17. 23. los que tenéis sed acudid a las aguas. de educamos. 17 y 55. Fedro 246c. Este Padre nuestro que tanto nos ama. y Dios se te mostrará gratuitamente. Prefirió «ser esclavo del diablo»588. Esto lo creó el Padre para tu agradable deleite. por el que aún trabaja589. .13. 590 Lv 25. comprad y bebed sin dinero»585. En cambio. Jn 5. 584 Cf.164 PROTREPTICO gos. Gn 1. de amamos. el cielo y te regalo todos los animales que habitan en ellos. Marchen con nosotros las buenas acciones de aquí aba­ jo y vuelen con nosotros sobre el ala584 de la verdad. hijo. 585 Cf. pues no deja de salvamos y nos aconseja lo mejor: «Sed justos. 587 Cf. a ti te confía tus bienes. verdaderamente Padre nuestro. el mar. «porque toda la tierra es mía». cuando dice: Te entrego. Ten sed de tu padre. La alianza eterna de Dios nos pone en las manos esta herencia.28 5 8 8 Cf. 1 Pe 1. pues no pertenece a la ruina591. 585 Is 54. Platón. la tierra. me refiero al legítimo. de amonestamos. Nos exhorta al baño 586. El hijo ilegítimo lo comprará con dinero. a la salvación. dice el Señor. muchacho. y tuya también si acoges a Dios. 1. y los que no tenéis dinero venid. los peces y los animales de la tierra587. 24 y ¿c 16. que nos proporciona el regalo etemo. Te concede las aves. a la iluminación casi con gritos. 4. no cesa de exhortamos. 586 Se refiere al agua bautismal. M t 6. al que ama al Padre. al único que promete: «No se venderá la tierra para siempre»590. es hijo de la perdición. 5 91 Cf. No se comercia con la verdad.

por ejemplo. 19. El Señor procura que escojas la vi­ da594. Habéis 95 oído también la otra amenaza del castigo. «La boca del Señor lo ha dicho»595. que obedezcas a Dios. es el juicio de la desobediencia. en vez de al malvado. como un Padre. amigo. para ésta.4 borracharse. a Dios. preguntarse si uno debe em. 594 DtlQ. ni oído oyó. hombres. vosotros os emborracháis antes de 592 Cf. Es necesario. En cambio. «Pero. hombres. por ellas salva el Señor.9. . al pensar en el bien mismo. 15. comeréis los frutos de la tierra». Dice: «Si me escucháis y lo queréis. Dime qué gloria.19-20. si no me es­ cucháis ni lo queréis. si puedo. la espada y el fuego os consumirán». y elegimos preferentemente la sabiduría en vez de la idolatría.CAPÍTULO X 165 Por eso la Escritura anuncia con razón la buena noticia a a los que creen en Él: «Los santos del Señor heredarán la glo­ ria de Dios y su poder». Era preciso. para la cita anterior 1 Co 2. Te aconseja. escu. Tenéis. por el temor y la gracia.3 chad! Os lo explicaré. Se ale­ grarán en el reino de su Señor para siempre. Es la gracia de la obediencia. que vosotros. 595 Is 1. «La que ni ojo vio. que viene de vosotros mismos y que escoge con claridad lo mejor. ¿Por qué nos demoramos? ¿Por qué no evitamos el castigo? ¿Por qué no recibimos el regalo? ¿Por qué no es­ cogemos lo mejor. recibien­ do en vez de la muerte la vida? Nos dice: «He aquí que Yo pongo delante de vosotros la 2 muerte y la vida»593. y. ni llegó al corazón del hombre. 593 Dt 30. Conduce como un pedagogo al hombre. sin exa m in a r si había que seguirla. hubierais introducido la fe natural. testigo digno de crédito. Es ley de la verdad la palabra del Señor.7. la divina promesa de la gracia. 1 Co 2. sino llevar a cabo [el bien]. ¿Queréis que os sea un buen consejero? ¡Venga. amén» 592.

Sólo os preguntáis una cosa. podríais escuchar ahora lo que hay tras esto y cómo es. Gigon. si se debe ser piadoso con Dios. y si hay que seguir a este Dios sabio y a Cristo. cf. págs. ¡Que no os sorprenda una cierta vergüenza por el nombre de Cris­ to! «Daña sin cesar a los hombres»597. O. . 120-121. si queréis incluso dejaros convencer. ¡la inmortalidad! No penséis ya. para que seáis salvos. ni siquiera un poco. aunque sea como a la borrachera. En efecto. os presentaré con abundancia la elocuencia persuasiva sobre el Logos. El Logos santo juzga como árbitro y el Señor del universo es el que preside los certámenes. Y. 1970. Hesíodo. No es pequeña la recompensa que se nos propone. Tampoco os detenéis mucho en reflexionar si hay que encolerizarse. La cultura antigua y el cristianismo. lo que es suyo propio. tras despojamos claramente de todo. después de contemplar la garantía manifiesta de los misterios596. Madrid. que vos­ otros habéis hecho superiores. Puesto que las costumbres paternas heredadas. su insensatez y locura los empujan al 596 Los cristianos no temen denominar con el mismo nombre pagano sus cultos.166 PROTREPTICO pensarlo. Creéis que es digno de la deliberación y del examen. Creednos. 597 Iliada XXIV 45. sino que lo hacéis rápidamente. en lo que os dicen algunos hombres vulgares del pueblo. sin reflexionar en lo que le conviene a Dios. Son coreutas impíos de la superstición. habfa que prevenir las confusiones viendo claramente las diferencias (lo que ya ha realizado Clemente en el capítulo Π). 598 Se reconoce en estas líneas el lenguaje de los misterios. aunque sea como a la vio­ lencia. desviándolos de la salvación598. Creednos. comba­ tiremos con nobleza en el estadio de la verdad. Como el «misterio» cristiano ofrecía algún parecido con los misterios paganos. Trabajos 318. para que lleguéis a ser sensatos. no se ocupan ya de la verdad.

2 unida de esas criaturas y el que procura hacerse su amigo.98 tos continúan trabajos artesanos. 601 Platón. la hija de suplicáis con cestas preparadas [Zeus. 61)2 S ó fo c l e s . 3 los que a la diosa laboriosa de mirada terrible. Orae. Dice una profecía que los negocios de aquí abajo fra­ casarán cuando se crea en las estatuas603. 600 . II. Cf. Pues «Dios no es de ningún modo injusto». la diosa laboriosa por excelencia. también Timeo 89d y Fedón 64a-70b (textos sobre la semejanza del hombre con Dios). Que venga Fidias.CAPÍTU LO X 167 propio abismo. artesanos insensatos de las piedras y sus adoradores. son fabricantes de ídolos y adoradores de piedras. Frag. Protr. «del que Babilonia nos mostró su cadáver»599. observó las vanas opiniones de los hombres sobre los dioses y dijo a sus conciudadanos: «Señores. pág. Admiro a ese sofista de Quíos llamado Teócrito. 599 Sibyll. hist. empleados terrestres de la tierra. 760 (Nauck). 54. Se atrevieron a divinizar hombres. como los demonios. estad tranquilos mientras veáis que los dioses mueren antes que los hombres»600. 603 Cita desconocida. es mucho más desgraciado que aquellos demonios. T e ó c r i t o d b Q u ío s. Al mo. Graec.97 rir Alejandro. Teeteto 176b-c. De fortuna 99 A. El que adora a esos dioses que se ven y la multitud re. «sino el más justo y nadie se le parece. Apeles y cuan. a no ser el que de entre nosotros llegue a ser lo más justo posible»601. Policleto. fr. cf. Praxiteles.. inscribiendo en el decimotercer lugar como dios a Alejandro de Macedonia. Venid al camino todo el pueblo de artistas. P l u t . 2. 86. Alude a Atenea. V 6.

59. 605 Cf. ¿Dónde hay uno que haya hecho unos ojos que vean? ¿Quién engendró un alma?605. Gn 2. ni modeló un trozo de delicada carne con tie­ rra. ima­ gen del Logos es el hombre verdadero609.8. «Imagen de Dios»607 es su Logos (Hijo legítimo del «Nous»608. J. la luz modelo de la luz). 609 El hombre como «imagen divina» es un motivo recurrente en la li­ teratura de estos años: Cicerón. 4. 2 Co 4.16. ¿Quién consolidó la médula. Strom. Gn 1. 5. modeló una estatua viva de tal clase. es ima­ gen de una imagen. el Logos divino. a nosotros. VII3. PÍND. Clemente une en esta palabra dos sentidos: el proce­ dente de la tradición griega. 1967. y el semita. her. 4. se dice que por esto fue hecho «según la imagen» de Dios y «conforme a su semejanza»610. a su vez. . 22. 97. 11. 26. Diógenes Laercio.29. 87). 231. De opif. Andorra. desentona mucho con la verdad y es la obra más estúpida de las manos áticas. en cambio. F il ó n . Mitos paganos y misterio cristiano. que indica más bien el soplo de irresistible poder. 608 El Espíritu. II6. div. 610 Cf. llegando a designar lo inmaterial. Minucio Félix. quién ajustó los huesos? ¿Quién estiró los nervios o dilató las venas? ¿Quién las lle­ nó de sangre y extendió alrededor la piel?604. de materia sutil. 606 Cf. ¿Quién regaló la justicia? ¿Quién nos ha pro­ metido la inmortalidad? Solamente el que creó todas las cosas. m. «el Padre que po­ see el mejor arte»606. pues no dejaré de llamarlos.7. D a n ié l o u . Pero la imagen terrestre del hombre nacido de la tie­ m JblO. fr. 32. el «nous» que hay en él. 46. el hombre. Ninguno de éstos realizó una imagen que respirara. que evoca una idea de soplo.168 PROTREPTICO Que vengan. Quis rer. De leg. Se parece al Logos divino por la inteligencia de su corazón y por ella es razo­ nable. el espíritu creador (cf. pág. 607 Cf. Vuestro Olímpico. los artesanos mediocres.. 5. 2. 57 (Schroeder). Filón. 5.

IV 5. en resumen. imaginó una gran variedad de formas de demonios e im­ primió en los que la siguen el castigo de una laiga muerte. Jon 3. busca al que te creó. lo más personal. su doctrina. Muchas veces. 3-10. D aniélou . . recibieron la hermosa salvación. Aceptad. Les origines du christianisme latin. 19. 1978. Los ninivitas la escucharon y. si queréis creer únicamente y seguir. de todos los que hayan hecho la elección por Dios. reconoce a tu Padre. Clemente trata de orientar a los paganos hacia la idea de paternidad divina. 612 M tS. según se ve. el agua de la razón611. La ignorancia es causa de leyes ilegítimas y de represen­ taciones engañosas. Vuestro. 6. Me parece que ninguna otra cosa sino la locura llena la vida que con tanto empeño se dedica a la materia. 20. Cf. es un tema frecuente en nuestro autor. El «corazón arrepentido y humillado» del Sal 50. Hombre. 90. J. eres lo más universal. Es necesario subir puros al cielo. si queréis. por su sincero arre­ pentimiento613. Purificaos a vosotros mismos de la costum­ bre con gotas de verdad. 2). 4. Stmm. 5. 1. 79. I I 18. adherido a los place­ res de la vida? ¿A quién va a decir el Señor «vuestro es el reino de los cielos»?612. La cos­ tumbre de la esclavitud os consume por una necia opinión y os da a gustar actividades irracionales. ¿Aún permaneces en los pecados. lo pone en labios de Adán o haciendo referencia a él (Ped. 19. copia pasajera y alejada de la verdad. incluso. Eres hijo. Ella introdujo para la raza humana los preparativos de divinidades funestas y de aborrecibles ído­ los. 613 Cf.CAPÍTULO X 169 rra. en vez de la conquista que espera­ ban. pues. Le 6. Es vuestro. París.1 Se trata del agua del bautismo. lavaos los que es­ táis manchados. m 12. parece una estatua con figura de hombre.

Cuanto más consciente parezca ser. «Mystique païenne et charité». 121-127.13. 6. 129-152. lîmeo 90a. 6. Como no obligamos al caballo a arar ni al toro a cazar y utilizamos cada animal para lo que ha nacido.. así. 620 El motivo del «viático» parece de origen griego: Biante en D ió g e n e s L aer c io . sin duda. y lo que le caracteriza del resto de los animales. Protr. 614 Jn 14. Al ess. 3. dicen: «El camino» es el Señor. es «estrecho». en la que el hombre se apoya en sus propias fuerzas (cf. 1 1. Protr. 3 (cf. se servirá de un razonamiento condenatorio. 4.7 Cf. 1.. 39. más co­ nocimiento tendrá del mal porque. Rep. pág. Sobre el fin apropia­ do del hombre. obtiene in­ dulgencia de su equivocación. 25. N a r ­ d i . Paris. A r is t . pero nos lleva al cielo614. en L'enfant d'Agrigente. la religiosidad. al no elegir lo mejor. «Motivi tradizionali dil gióvane Aristotele in Clemente Alessandrino ed in Atenagora». típica del final de la Antigüedad. Florencia. 6. en V C l (1953).. es «estrecho». 127). de la misma manera. estrecho y despreciado en la tierra. Ay á n . I 88. El que no conoce al Logos por su ignorancia.. A. J. fr. cf. cf. A l f o n s i .8 P la tó n . C. Le aconsejamos que se provea de un viático620 suficiente para la eternidad. Strom. pero es «de los cielos». . 1950. lleva en su conciencia la desobediencia. 109). F e s t u g iè r e . 7. ΙΠ 7. Ped. le invitamos al conocimiento de Dios619. especial. que ha nacido para la contemplación del cielo617. 6. J.13-14. el conocimiento le viene al hombre por Cristo. 4. 619 Para Clemente. Jn 3. de esa aspiración general por ver a Dios. también al hombre. págs. Ï 353b-c. 63. ya que. pág. 615 Mt 7. I 1. Estratti Profetici. Clem. ha nacido para estar familiarmente junto a Dios616. P lató n . 1985. pero el que se tapa los oídos y [no ha escuchado] en su alma.4. compren­ demos lo que le es propio. y L. an­ cho y adorado en los cielos615. se distingue.31. Antropología. como hombre. en verdad es una «planta celes­ te»618. J. 616 Cf.170 PROTREPTICO ¿Cómo subir al cielo?.

3 621 Jn 3. volved a la razón y. sino que no estáis dispuestos a obedecer a los que se han apiadado de vuestro error. Navega. reflexionad un poco qué significan para vosotros las piedras que adoráis y lo que gastáis inútilmente en la ma­ teria. el miedo. te decimos. 4 pero conoce a Dios al trabajar. 19. sueños engañosos. . hallando este único fin de vuestra inútil esperanza. Estáis consumiendo las riquezas en la ignorancia. que el conoci­ miento de Dios te sobrevino mientras luchabas. la ri­ queza. el orgullo. Ifigenia en Táuride 569. tras observar fija­ mente.CAPÍTULO X 171 Trabaja la tierra. 622 Odisea XIII203-204. os dejáis llevar a la perdición. escucha al general que te señala la justicia. si te gusta la navega­ ción. [mismo No queréis desterrar estas vanas fantasías y abandonar de una vez esta costumbre diciendo con la vana opinión: «adiós. «Vino la luz al mundo y los hombres prefirieron mejor 2 las tinieblas que la luz»621. 623 E u r . En efecto. no sois nada»623. la vida y vuestra subsistencia en la muerte. Estáis esclavizados por una costumbre malvada y atados voluntariamente hasta el último aliento.. a pesar de que podían suprimir los impedimentos que hay para la salvación. Ni siquiera sois capaces de sentir compasión de vosotros mismos. pero invocando al piloto celeste. A ti. si es que eres campesino. A ellos se les dice este texto del poeta: ¿A dónde llevo estas riquezas numerosas? ¿A dónde yo voy errante?622. como si estuvierais entorpecidos por el sueño 101 o por la borrachera.

É . unidles la ver­ güenza. pues.. En realidad. Si no lo son los relámpagos. ni a la suerte. 625 Personificación del destino de cada hombre. gracias a los cuales se define cada uno de los mencionados.. ¿cómo lo van a ser el fuego y el agua? ¿Cómo lo serían las estrellas errantes y los cometas. la belleza y las relaciones sexuales. en su sano juicio consideraría dioses a la corrección. d e s P laces . ni la riqueza. 64). η. D io d o h o . no serían considerados con razón entre vosotros dio­ ses gemelos el sueño y la muerte. 626 Ambos eran considerados dioses de la guerra. Como no es un dios el halo y como no es un dios el arco iris. Pal. Anth. Enio en Roma se identificó con Belona.172 102 PROTREPTICO ¿Pues qué pensáis que es Hermes Tichón624 el de Andocides y el de Amietos? Es evidente para todos que se trata de piedras. puesto que tampoco son dioses la constitución. los rayos. ni el año. sino que son estados del aire y de las nubes. tampoco Ares ni Enio626 lo son. surgidos por una E st r a b ó n . pág. 160). eran tres e hijas de Zeus (cf.. Ares y Atenea (cf. Según Homero. La Religion Grecque. IV 6. ni a los destinos. como divinidades de la guerra quedan Enio. Así pues. 4 Si la disputa y el combate no son dioses. el deseo. no es un dios el día. esa que los pintores representan ciega. . 3 Si divinizáis el pudor. ni el tiempo que se compone de to/ dos éstos. el amor y el placer. 2 ¿Quién. era sólo uno de los epítetos de Ares). IX 334. Enialio (en principio. ni la fama. como el mismo Hermes. Ni siquiera llamaréis con razón diosas a la muerte violenta. estos sucesos naturales que le acontecen a todo ser vivo. XII 588). Del mismo modo. ni el sol ni la luna lo son. el castigo. ni las lluvias. 624 Divinidad agreste del Ática (cf. ni el mes. la pena o la venganza? Ni las Erinias ni las Moiras625 ni las Suertes lo son.

los insensatos os parecéis a hom­ bres que han bebido mandragora627 o algún otro veneno. 628 H e s ío d o . si se considera que ni una sola cosa de ésas es dios . 629 Sal 23. se conducen con orgullo y traicionan la vida por esta costumbre. Reconoce a tu Señor. se le priva de la verdad. Filípica IV 6. catorce y hasta veinte). hombre. Lo que le es propio ¿cómo podría ser con justicia de otro? Cuando se priva de lo que te es más propio a lo ajeno. el sufrimiento o el miedo. tu alimento a Dios. la piedra. que . Son de piedra y madera los dueños de los hombres. y. 25. eres obra singular de Dios. se nos ha manifestado una providen­ cia del poder divino. Dice (la Sagrada Escritura): «La tierra pertenece al Se­ ñor y todo lo que hay en ella»629. sobre todo.4ii ninguna de las figuras insensibles hechas por los hombres. que se lo llame también a la actividad. 1 Co 10. y. la madera. para que os hable más el 627 Planta narcótica. ni mortales (pues carecen de sentimiento.CAPÍTULO X 173 transformación del aire? El que llama dios a la fortuna. que le conozcáis y no consideréis dioses al oro. te dirá el Señor. Que Dios os conceda volver de este sueño a la sensatez un día. Así pues. 630 Madre de una gran descendencia (varia el número según los auto­ res: doce. en cambio. en reali­ dad. no toques el agua que hago brotar. Paga. Trabajos 252-253. la actividad. que no son inmortales» 628. no nos queda nada más que reconocer que existe y subsiste realmente sólo el único que. es Dios. ¿Cómo te atreves a ali­ mentarte de los bienes del Señor y a desconocer al Dueño? Abandona mi tierra. ni participes de los frutos que cultivo. 1. Declaró un día ser superior a Leto. Ciertamente. «Hay» — en verdad— «treinta mil demonios en la fecunda tierra. Imagen tomada de D em ó st en es . ¿Acaso no habéis vuelto de algún modo a la insensibili­ dad como Níobe630. para que puedan morir).

Strom. Creo que intentan matarlo in­ humanamente. mataron a todos sus hijos y a ella los dioses la trans­ formaron en roca (cf. De este modo no aceptan la gracia de lo alto. ni evitan el castigo. 633 La obediencia a los preceptos de Dios va unida al temor. 5. en cambio. Los sodomitas son los ateos de corazón endurecido. 632 P la tó n . Piensa que esta voz de Dios te dice: «No creas que las piedras. No creen en Dios ni conocen su poder. Veneran al cuervo como mensajero de Dios y. sólo había engendrado a Ártemis y a Apolo.174 PROTREPTICO lenguaje de los misterios. como la mujer hebrea de aquel que los antiguos llamaban Lot? Hemos oído que fue trans­ formada en piedra por amar a Sodoma631. 5 y 12. pero que sí habla. Los hombres miserables y desgraciados creen que Dios grita por medio del cuervo y del grajo y que. . pero su amor al hombre obra beneficios en el que se arrepiente. los pájaros o las serpientes son sagrados y que. llamando a la justicia. Ped. al servicio y a la salvación (cf. en cambio. 3. que los hombres son realmente sagrados y considera a los animales y piedras como lo que son. Minos 319a. en cambio. a la fe. cuando instruye con razón y por amor al hombre. 77. Es indecible el amor que tiene al hombre y su inmenso odio a la maldad. ca­ lla en el hombre. Lo peor es estar privado del socorro de Dios. Su cólera alimenta el castigo633 por el pecado.). persiguen al hombre de Dios que no gri­ ta ni chilla. la madera. los insensatos que se vuelven a la impiedad. la falta de los ojos y la sordera del oído son más dolorosas que el resto de ventajas del malvado. 3). 631 Gn 19.26. 98. V I9. De este modo. Iliada XXIV 614 ss. los hombres no lo son» 632. 12. Cree más bien lo contrario. Indignados éstos por la ofen­ sa hecha a su madre.

ciegos de ios espíritu y sordos de inteligencia. la se­ gunda les deja sin el conocimiento de la divinidad. en cambio. ni la indigencia.CAPÍTULO X 175 Aquélla les priva de la visión del cielo y. puesto que ama al que no 3 carece de nada. El hombre celoso de lo justo. 637 Cf. en Él no hay po­ lilla. Attic. ni la pobre­ za. Frag. Iliada V ili 534. fr. lo mismo que el áspid sordo cierra también sus oídos y no oye la voz de sus encantadores» 638. No sufrís. ni pirata. 636 M e n a n d r o . o con el hierro. pág. 635 Cf. Vosotros estáis lisiados respecto a la verdad. Escuchadme y no os tapéis los oí634 P l a t ó n . ni la falta de instrucción. Comic. . sobre to­ do. pues. Timeo 28c. Nadie se jacta de haber cambiado la sabiduría que es realmente verdadera. Vomitad el funesto veneno para que. Con razón. 7 8 6 (K o ck ). como a aquellas (serpientes) de la vejez. se os comparó a aquellas serpientes 4 que cierran sus oídos ante los encantadores. No procurasteis escu­ char ni conocer «al creador y padre de todas las cosas»634 uniendo vuestra voluntad a la salvación. 638 Sal 57. No atesora su felicidad en ningún otro más que en el mismo Dios. ni ladrón. 5 ss. Dejaos encantar el carácter salvaje y acoged a nuestro 106 dulce Logos. Dice la Escritu­ ra: «Tienen un corazón semejante a la serpiente. ni la infamia. sino sólo el dador de bienes eter­ nos637. III. se os conceda despojaros de la muerte. no deseáis ver el cielo ni a su Autor. No existe ningún obstáculo para el que se apresura al 2 conocimiento de Dios. no os indignáis. carece de muy poco. pues más que ninguna otra cosa está bien dicho esto: «El hombre noble en todas partes es un salvador»636.19-20. «tras he­ rir con el bronce»635. 217. Mt 6.

arro­ jad en su presencia todos vuestros corazones»643. 248c. dice. dice la Escritura. sino echad en vuestra mente lo que se os dice. esclavos. Arrepintámo­ nos únicamente de todo corazón.176 PROTREPTICO dos. el evangelio opone la de la paloma. 645 Sal 61. creed. Sal 55. admiraos.ro platónico. A la imagen de la serpiente. Habla a los que carecen de maldad. Creed y recibiréis como recompensa la salvación. Sed prudentes e inocen­ tes. 639 Sal 71. cuando hayáis dejado vuestras guaridas. En seguida el Señor os concederá el ala de la sencillez (prefiere que sus hijos tengan alas642). 20).. 2. 642 Se ven reminiscencias bíblicas en este párrafo. ni impidáis oír. aludiendo también a Fedro 246e y 248c. Creed todos los hombres en el único Dios de todos los hombres. «Confiad en Él. Volved la cabeza desde la tierra al firmamento. 6 41 2 Pe 2. toda la asamblea del pueblo. 9. en el que sufrió y ahora es adorado. ¡Detened a los que se arrastran como serpientes! «Los enemigos del Se­ ñor lamerán la tierra» 639. «el ala de la sencillez» que el Señor concede a sus hijos. 249d. cree. así como del Fed. Gn 3. y no im­ pidáis «el camino de la verdad»641. cree en el Hombre-Dios.» (Disc. refiriéndose a la gracia del Espíritu Santo (las alas son el símbolo de la gracia). Se compadece y está lleno de justicia. 3. El tema antropológico del alma alada va a tener una gran fortuna en los pri­ meros escritores cristianos. en el Dios muerto que vive. 640 Cf. para que con todo el cora­ zón podamos hacer un sitio a Dios. Lo encontramos en Taciano: «El espíritu per­ fecto es el que da alas al alma. de­ jad de espiar atentamente el talón de los justos640.. . Hombre. mirad al cielo. 9. para que habitéis el cielo. 15. Es hermoso el remedio de la inmortalidad. La imagen está ya totalmente cristianizada. hombre.

pues sólo por la razón se puede llegar al conocimiento de Dios. 644 Sal 68. «Que se regocijen y alegren en ti todos los que te buscan y que digan por siempre: gloria a Dios»645.CAPÍTULO X 177 «Buscad a Dios y vivirá vuestra alma»644. Entre ellas no hay una raza de aduladores. y crean que la misma sabiduría es un puerto tranquilo de salvación. las bestias salvajes son más felices que los hombres ios que están en el error! Se alimentan de la ignorancia como vosotros. posees la vida. los peces no son supersticiosos. 5. Busquemos. ni los pájaros adoran ídolos. está edificado en la justicia. los mejores padres con sus hijos son los que 3 han corrido hacia al Padre y los mejores hijos con sus pa­ dres los que han conocido a] Hijo. pero no distinguen la verdad. una única cosa les asusta: el cielo. Por esto. 645 Sal 69. para que poseamos también la vida. en Él están grabadas las sentencias de la verdad. creo. Son buenos maridos con sus mujeres los que se acuerdan del Esposo y buenos amos con sus criados los que saben que han sido rescatados de la peor esclavitud. . El hombre inmortal es un hermoso himno a Dios. El que busca a Dios trabaja por su propia salvación. pues no pueden conocer a Dios porque carecen de razón646. ¡Oh. pues. que estos caracteres divinos que es. 646 Una vez más Clemente hace una llamada al hombre «lógico».2 tán impresos en el alma consideren la sabiduría como una hermosa salida para el alma durante cualquier etapa en las rutas de la vida. 33. ¿Dónde hay que inscribir la justicia más que en un alma sensata? ¿Dónde la caridad? ¿Dónde el pudor? ¿Dónde la bondad? Es necesario. 107 La recompensa del hallazgo es la vida junto a Dios. Encontraste a Dios.

18. Envejeced para la superstición647. no robarás. pero nunca virtuosos. 17 y 6. Dios elegirá a los niños inocentes649. amarás al Señor tu Dios»651. Mí 32. vosotros que habéis pasado tantos años en la impiedad? Fuisteis niños. 648 Clemente es uno de los autores de los primeros siglos que mejor comprendieron y cantaron la novedad del cristianismo y el rejuveneci­ miento que comunica al hombre. efebos y hombres. 37. Bernabé 19. no corromperás a los niños. Éx 20. 649 Tema del nuevo nacimiento para entrar en el reino. 5. sed prudentes cuando os encontráis en el ocaso de la vida. Respetad la vejez. 13-16.178 PROTREPTICO ¿No os avergonzáis de haberos convertido vosotros mis­ mos en más irracionales que los seres que no tienen razón. pero si tú te inscribes a ti mismo como de Dios. 652 Conformes a la razón. no cometerás adulterio. el argivo las de Foroneo y el espartiata las de Licurgo. es hora de abandonarlos. innatas de algún modo en el hombre. luego muchachos. tu patria es el cielo y Dios tu le­ gislador. conoced a Dios. «al que te hiere en una mejilla.19. leyes comprensibles652 y santas. grabadas en el mismo corazón: «amarás a tu prójimo como a ti mis­ mo»653. 653 Lv 19. para que el fin de vuestra vida se gane el comienzo de la salvación. Que el ateniense siga las leyes de Solón. ofrécele también la 647 Retoma el primer tema de la obra: ya han envejecido los antiguos mitos. llegad jóvenes a la religión648. El precepto de la no corrupción de los niños está tomado de la Ep. Aunque sea al final. 651 Di 5 . . 650 Cf. Están también sus complementos. ¿Qué leyes hay? «No matarás. Mt 14. no dirás testimonios falsos650.4.

28. De este modo. n. «amarga» al principio. que son desagradables al sentido. págs. la boca y el corazón» 659.29. 657 Alusión a la castidad de Penélope y a la prudencia de Ulises.2 sato 657 No es dígcii acceder a él. Éste es un gineceo santo. Mt 5. pero es «una buena nutricia para los jóvenes»656. ¡Cuánto mejor es para los hombres antes que alcanzar 109 los deseos ni siquiera querer el principio de lo qué no con­ viene desear! Pero vosotros no soportáis asumir lo que hay de austero en la salvación. Strom. son los que nos curan y nos hacen santos.CAPÍTULO X 179 otra»654 y «no desearás. Odisea IX 27. 658 Cf. al insinuar658 que vive en tres par­ tes de nosotros. ni es imposible aceptarlo. í59 Cf. conocedor de las ciencias humanas y la sabiduría divina (cf. nos complacemos en los alimen­ tos dulces y los preferimos por la sensación agradable de placer y. H.44. la «costumbre» nos agrada y nos hace placentera la vida. 655 Cf. pues la verdad se lleva a 3 cabo en tres estadios.2. sino que está muy cerca y habita en nosotros. 656 Cf. los amargos. Los re­ medios austeros fortifican a los que tienen un estómago débil. la verdad nos guía al cielo. pues sólo con el deseo has cometi­ do adulterio»655. 1-4. 365-487. «en las manos. Griechische Mythen in Christlicher Deutung. Mu­ chas veces habla Clemente de Ulises como de la imagen del cristiano pru­ dente. como afirma el sapientísimo Moisés. Esto es un auténtico símbolo. 14. en cambio. un consejo de ancianos sen. 118. 1. en la acción y en la pa- 654 Le 6. 29. Dt 30. . Rahner ha mostrado la importancia del tema en la literatura cristiana antigua. pero nos precipita en el abismo. en la voluntad. Protr. en cam­ bio.

6MJn 1. 85. F il ó n .180 PROTREPTICO labra660. 3 Era. 183.1. verdadero «agonistés»665 y compañero de lucha del hombre. 85. 36. 663 Títulos dados en la Antigüedad a Zeus. T e r t u l i a n o . puso a nuestra disposi­ ción a Dios. Cain. De virtut. de la misma voluntad del Padre. 118. como también los niños. más deprisa que el sol. de donde procedía Él mismo y el que era Él mismo. Fue iguala­ do al Dueño del universo porque era su Hijo y «el Logos es­ taba en Dios»664. De carne Christi 9. Is 53. 110 Con rapidez insuperable y bondad inmensa. 3). 3. De mutat. Diál. 3. despre­ cian los juguetes661. 2 Se le creyó cuando anunció su primer mensaje y se le conoció cuando tomó rostro humano y se revistió de carne para cumplir el drama de la salvación humana. Con facilidad nos iluminó. 6 41 Nueva comparación con el mundo de los niños. De post. Se nos entregó rápidamente a todos saliendo. también es necesa­ rio e| espíritu de infancia para acceder al cristianismo. A través de ello nos lo dio a conocer y nos lo mos- 660 Cf. En los primeros siglos del cristianismo se atribuía a Cristo una apariencia exterior sin belleza. No te privarán de la sabidu­ ría muchas y agradables imaginaciones. cuando llegan a hombres. O r íg e n e s . el pacificador663. nom. Π 180. cf. De somn. Contra Celso VI. el que ha aparecido como Dios verdadero. El Señor no terminó de esta manera en tan poco tiempo una obra tan grande sin una providencia divina. 100. 88. Tú mismo dejarás de lado voluntariamente la mera charla de la «costumbre». No te asustes por esto. en efecto. el poder di­ vino iluminó la tierra y lo llenó todo con su semilla de sal­ vación. fue despreciado por su apariencia662. pero adorado por su obra. 237. el Logos di­ vino. 2. sa n J u s t i n o . . pero nunca un espí­ ritu infantil que caiga en la puerilidad (cf. 665 Cf. 75. el salvador. Es el purificador. Protr.

Banquete 210d. . la fuente que trae la vida. Es. 666 Puede inspirarse quizá en P lató n . por el que todo ha llegado a ser un mar de bienes 666. el Logos. fuente pacificadora que la reparte por toda la superficie de la tierra. el mediador.CAPÍTULO X 181 tró. por así de­ cir. nuestro salvador. es el que nos trae la paz.

667 Clemente retoma el tema de la redención de Cristo como liberación de las ataduras del demonio (cf. vuelta siempre hacia la mate­ ria670). alleg. Antropología. De agr. Pero. a la muerte674. Gn 1. 668 Cf. Se avergonzó ante Dios porque no quiso escuchar al Padre.. 219). 67 1 Pierde el espíritu de infancia necesario para ir al cielo. si quieres. se encontró esclavizado por sus pecados. . 670 Cf. pág. Protr. 1-3). De opif. sometió a la serpiente y esclavizó al tirano. 97.. 7. sino que usará de paciencia con éb> (J. ¡Tanto poder tuvo el pla­ cer! Y el hombre. sa n J u s t in o . Leg. 673 Siempre Clemente manifiesta la misma admiración ante el misterio de la encamación. cuando cayó en el placer (la serpiente simboliza668 el placer que se arrastra sobre el vientre. Diái 45. antes libre por su sencillez. F il ó n .. porque era un hijito de Dios. A y á n . 669 Cf. 4-6 y 114.14. en los favores divinos desde el comienzo. 29. Pero el Señor quiso liberarle de nuevo de sus ataduras672 y. J. el vicio terrestre669.C a p ít u l o XI LOS MAYORES BIENES DE LA VENIDA DEL LOGOS ENCARNE667 Piensa un poco. 674 Cf. II72. 177.4. n. 28). El primer hombre jugaba libre en el paraíso. 672 «Dios no retirará del hombre su primera bendición (cf. se dejó arrastrar por sus deseos y el hijo se convirtió en hombre671 por su desobediencia. Gn 3. tras ligarse él mismo a la carne (¡misterio divino!673).

. el cielo. Message évangélique. 90). por así decirlo. no es 3 bárbaro. y que. Creo que. es el 675 Cf. pág. D a n ié l o u . en cambio.2 nos676 el cretense vivía en familiaridad con Zeus. la salvación y las buenas obras. da un paso más: el mito de Minos es una transposición de la histo­ ria de Moisés.. El Cristo entero. ni judío. a aquel hombre extraviado por el placer y atado por la corrupción. ni mujer. El que cayó del paraíso recibe una recompensa mayor que la misma obediencia. puesto que el mismo Logos ha venido del cié.). J.CAPÍTULO XI 183 Y lo que aún es más admirable. . no creéis que nosotros hemos llegado a ser discípulos de Dios. los discípulos de Cristo la han recibido y proclamado. en Strom. Se habla de Minos como familiar de Zeus porque han oído que Dios hablaba con Moisés como un amigo con su amigo. no está dividido. ni griego. ni ocupamos de Atenas o de alguna otra ciudad griega más que de Jonia. la que sólo intuyeron los más perspicaces de la filosofía. no es varón. con la creación.. XIV 362 ss. Paralela a la asimilación de Minos con Moisés es la que se da al comienzo de la obra entre Orfeo y David (cf. lo mostró Ubre por sus brazos extendidos675.. en cam­ bio. Odisea XI 568 ss.4.112 lo a nosotros. Creéis en el mito de los poetas que describe que Mi. ¡Qué admirable misterio! £1 Señor se abaja y el hombre 3 sube. y. s a n J u s t in o . con su ley profética y su enseñanza. 1 Apol. V 17.. I r b n e o .. Si nuestro maestro es el que ha llenado todo con su santo poder. no nos es necesario ya ir a una escuela huma­ na. Clemente. ahora el maestro nos lo ofrece todo y todo ha llegado ya a ser por el Logos una Atenas y una Grecia. que hemos recibido la sabiduría que es realmente verdadera. Iliada ΧΙΠ 488 ss. 676 En la tradición mítica pasa por ser hijo del propio Zeus y Europa (cf. 35.

seriamos engordados en la oscuridad y alimentados por la muerte684. 9. recibe tu luz: «Para que conozcas bien a Dios y al hombre»679. Sólo la religión es una exhortación universal. Vit. «más que un trozo de oro y una piedra preciosa. E f4 . Epist. m S a l\ 8 . Conforme a ése. recibe el poder ver. más deseable que la miel y que el pa­ nal»680. 11. Pues ¿cómo no sería deseable el que ha dado luz al espíritu hundido en las tinieblas y el que ha abierto «los ojos que dan la luz» al alma?681. 2 8 . Lo mismo que. así. S é n e c a . F iló str a to . si no hubié­ ramos conocido al Logos y no nos hubiera iluminado. 15. 122. Γ\ζ 3. la vida. fir. transformado por obra del Espíritu Santo de Dios677. en cualquier circunstancia. . «si no existiera el sol.. sin duda para toda la vida. 6 . Recibe a Cristo. 683 Cf. P la tó n . Apoll. 9-11. «Encantador» es el Logos que nos iluminó. Timeo 45b. es un conse­ jo prolongado. «El mandato del Señor brilla de lejos. iluminando los ojos»678. los demás astros provocarían la noche en todo lo demás» 682. 2 4 . 682 Heráclito. G á / 3 . 678 Sal 18. La filosofía. 6 81 Cf.184 PROTRÉPTICO hombre nuevo. 99 (Diels). 679 Iliada V 128. Momlia 98 C. sólo es necesaria la vida para poder vivir siempre. Los demás consejos y principios son pobres y acerca de algunos aspectos: si hay que casarse. que desea el amor eterno de la sabiduría. 13. en toda situa­ ción nos dirige con fuerza hacia el fin supremo. Col 3. 1 Co 1 . como dicen los antiguos. 677 Cf. no nos diferenciaríamos en nada de las aves que se ceban683. P l u t . 684 Cf. si hay que tener hijos. 4. si hay que ocuparse en la política.

4-34. que estábamos enterrados en las tinieblas y prisioneros de las sombras de la muerte690. pues «el sol de justi. 1. # 6 2. que traen el im­ pedimento a modo de una sombra de la vista. Es una luz más pura que el sol. 1. Alábale y muéstrame a tu Padre. 1. 2). Brilló desde el cielo la luz para nosotros. 5).. pongamos fin al olvido de la ver. 15. pues. 687 Cf. 33. 688 Cf. 690 Cf. Pled. 82. Strom. Protr. Ascienda hasta Él. Recibamos la luz y 4 seamos discípulos del Señor. I 6. Señor. Rm 8.11. 42. Tus relatos me salvarán. pe. V 6. Is 9. puesto que me iluminas.17 {Protr. 1. 82.16. La noche rehuye la luz. 5. Vil 11. Aquella luz que es la vida eterna y cuanto participa de 2 ella tiene vida. 6 8 9 E s q . más dulce que esta vida. 4-43.C APÍTU LO XI 185 Recibamos Ja luz para recibir a Dios. 1 (Ml 4. 691 Gal 6. 68. Esto quiere «la criatura nueva»691. en primer lu­ gar. contemplemos al que es verdadero Dios. a Dios. . QDS 9. tu canto me instruirá. IV 7.5 ro. Todo se convirtió en una luz continua y la puesta del sol se estableció en oriente. esta aclamación: «Te saludo. Hasta ahora me encontraba errante buscando a Dios.23. 40. rechazando la ignorancia y la tiniebla. sino que por ti recibo también al Padre686 y me convierto en tu coheredero687. oh luz»689. 79). Pongamos fin. Le I. Agamenón 22 y 508. encuentro no sólo a Dios a través de ti. en medio de la asamblea te alabaré»685. 686 Tema de la filiación adoptiva al que vuelve con frecuencia: la gran­ deza del cristianismo está en que Dios se revela como padre (cf.3 685 Sal 21. se esconde por mie­ do y cede el puesto al día del Señor. Esto lo anunció también a su Padre: «Referiré tu nombre a mis hermanos.114 dad. pues no te has avergonza­ do de tu hermano688.

692 Mal 4. Devol­ vámosle como recompensa agradecida. Es el trabajador de Dios. vigila por igual a toda la huma­ nidad. aunque no tenga ne­ cesidad. ¿Qué leyes escribe? «Que todos conozcan a Dios. 2. Conozcámosle. «no recordaré sus pecados»696. para que sea clemente. c f. dice el Señor. 694 A rato . que «sobre todos los hombres hizo salir su sol»693 y gotea el rocío de la verdad.10.11-12. que lo recorre todo. Obedezcamos a Dios que nos exhorta. Plantó la corrupción en la incorrup­ ción y transformó la tierra en cielo. aire para respirar. agua para beber y otra para navegar. Fenómenos 6-7 695 Jr 31. 693 Cf. Arrancó al hombre de su perdición y lo suspendió en el cielo. «Oro a cambio de bronce. y una hecatombe por nueve bueyes» 697. que es realmente grande. Imita a su Padre./f t 8. Mt 5.3 4 . 696 > 3 1 . . desde el más pequeño al mayor. Canibió la puesta de sol al oriente y por su crucifixión la muerte en vida. fiiego para trabajar y el mundo para que lo habites. como alquiler debido a Dios por nuestro alojamiento aquí abajo. concediéndonos como don gratuito la herencia del Padre. 697 Iliada V I236. «recordando el modo de vida verdadero»694. Diviniza al hombre por una enseñanza celeste «dando leyes a su inteligencia e inscribiéndolas en su corazón»695.33.H b 8. cí.186 PROTREPTICO cia» 692. por un poco de fe te concede una tierra enorme para cultivar. 45. Acojamos las leyes de la vida. «que muestra signos favorables y despierta a los pueblos para la obra» buena. y les seré propicio». di­ vina e inalcanzable. la obediencia.

salvador. P la tó n . Pero existe. que se manifiesten e iluminen al hombre escondido en el interior. cayendo en la corrupción. Protr. Espe­ cialmente cuando el hijo piadoso y bueno ha llegado al co­ nocimiento del nombre digno de toda veneración y honra de su buen Padre. al discípulo de la luz. confiando en el canto de Dios. en el corazón. Brille. Sigue a Dios y obedece al Padre. estáis embotados y ciegos como los topos. Timeo 28c. cumplió su mandato. y. Carta VII 341c). y ser arrancados del pecado? Pues el pecado es la muerte eterna. 11. vivís sin hacer otra cosa que comer en la oscuridad. amó a Dios. existe la verdad y ha gritado: «Brillará la luz del seno de las tinieblas» 6" . 268c. ¡Con tan grandes obras y favores pagó tu poca fe! Los que ponen su confianza en los charlatanes.CAPÍTULO XI 187 Desde aquí te permite enviar una colonia al cielo.1) frente al platónico (cf. Él encomienda y prescribe cariñosamente a su hijo los medios que favorecen la salvación. 6. 701 Cf. Finalmente. 4. 116. Politico 266c. la luz en lo más oculto del hombre. en cambio. Le conoció el que estaba extraviado. pide la promesa. Platón. amó al cercano700. aceptan ahora los amuletos y los encantamientos como salvado­ res698. Jn 10. El que le obedece tiene ventaja en todo. 699 2 Co 4. li­ braros de las pasiones. . Desde siempre estaba designado por Dios salvar al gé­ nero humano701. C á r m i d e s 157a. vosotros ¿no queréis adquirir el mismo Logos celeste. que son en verdad las enfermedades del alma. pues. 117. busca el premio. amigo y coheredero de Cristo. 700 Clemente insiste en que el Dios cristiano es un Dios cercano (cf. Por esto también el buen Dios envió al 698 Cf. y que se eleven los rayos del conocimiento.

5.77. Equipados con ellas. IV 5. 613. afilemos «la espada del espíritu que es la palabra de Dios»706. si no le obedecían. 2). Π 18. Al exponer el Logos la verdad. que permite triunfar de la primera (cf. una vez arrepentidos703. Ped. es muy frecuente (cf. principio del mal en el mundo. 12. E f6. 17. la que mantenía cautiva a la carne y de la cual sólo se liberaba el hombre por me­ dio del martirio (así aparece también en los textos del Qumran). Y Cristo. Ad martyres). 107-108).98. Strom. convocó a los soldados y les anunció la guerra. En la literatura latina posterior se trata de la lucha concreta con el mundo pagano (cf.188 PROTREPTICO buen Pastor702. nos enfrentaremos al malvado. o. 79. mostró a los hombres la cima de la salvación. 703 La referencia clementina al corazón arrepentido del Salmo 50. Is 59.1-16. Jn 10. Este anuncio de la justicia es buena noticia para los que obedecen. Apagaremos sus dar­ 702 Cf. que lanzó un grito de paz hasta los límites de la tierra. 14-17. 706 Cf. para que o se salvaran. ΠΙ 12. hombre. Sin em­ bargo. n. Strom. Estas armas nuestras son invulnerables. para que se some­ tieran a juicio. Te r t u l ia n o .3. por su sangre705 y su palabra un ejército que no derrama sangre y le confió el rei­ no de los cielos. 704 En Clemente. 5. 19. Cf. Así nos prepara el Apóstol pacíficamente. 12. 17. ¿no va a reunir a sus soldados de paz? Convocó en efecto. 4. . «vistiéndonos la coraza de la justicia». Él lo ha hecho re­ sonar y nosotros lo escuchamos. veía en ella el símbolo de la lucha contra «las potestades del aire». La comparación de la Iglesia con la milicia es paulina. 3). Resonó la estridente trompeta. 705 Se consideraba que la sangre era la raíz de todos los males. Clemente distingue entre la sangre del pecado. La trompeta de Cristo es su evangelio. la obediencia va unida al temor. V I9. y la de Cristo. 1. pero juicio para los rebeldes704. to­ mando el escudp de la fe y colocándonos el casco de la sal­ vación. Strom. Vamos a armamos de un modo pacífico. es fe para y al ser­ vicio de la salvación (cf. 19. 90. 1 Ts 5. 8. Ped.

estando unidas en el mismo yugo. 27. porque permanece hasta el últi­ mo suspiro. Ga/2. la libre elección y la vida. 12. esta única exhortación de la verdad se compa­ ra a los más fieles amigos. Es una buena compañera para los que van al cielo en el último y definitivo aliento del alma. El amor que es en verdad celeste y divino709 se une de este modo a los hombres. el qué regenera al hombre. Leyes IV 71 Id. ni servirle y honrarle más que imitándole. ¿Por qué te animo? Estoy ansioso de que te salves. al mismo tiempo. El Logos de la verdad. el que ha construido un tem­ plo710 en cada hombre para establecer a Dios entre los hom­ bres. Esto quiere Cristo. es preferible y mejor llegar a ser. . honrando a Dios por el divino Logos.CAPÍTULO XI 189 dos inflamados con las húmedas puntas. imitador y servidor de la mejor esencia de los seres. elevándolo a la verdad. ¿Cuál? Apréndela brevemente. cuando la verdadera belleza puede brillar en su misma alma. Te regala la vida con una única palabra. 708 Is 58. 710 Cf. 707 Alusión al bautismo. una vez que esa belleza está puri­ ficada por el Logos divino. Nadie podrá imitar a Dios más que el que le sirva santamente. 709 Cf. Por tanto. 1 Co 6. ¡Oh santo y bienaventurado poder por el que Dios se ha­ ce conciudadano de los hombres! Así pues. de la incorruptibilidad. P la tó n . 20. te dirá: he aquí que estoy junto a ti»708. Responderemos a sus beneficios con ala­ banzas de reconocimiento. Banquete 187d. el que expulsa la co­ rrupción y destierra la muerte. «Mientras que tú aún estés hablando. por así decir.15 y 19. el aguijón de la salvación. Lo más importante es que junto al auténtico querer camina la salvación. 9. bañadas en el agua por el Logos707.

190 PROTRÉPT1CO 5 Purifica tu templo y abandona al viento y al fuego los placeres y las negligencias. para que no seas sólo su obra. en cambio. sino también don gratuito de Dios. Al amigo de Cristo le convienen dos cosas: mostrarse digno del reino y ser considerado tal. con prudencia. como la flor efímera. . los frutos de la sensatez. Cultiva. y ofrécete a ti mismo a Dios como primicia.

Odisea XII 73 ss. Cuan­ do Ulises cruzó el estrecho. 430 ss. 7. un precipicio. huyamos.2 Monstruos marinos. mitad peces. de la amenaza de Caríbdis711 o de las si­ renas712 míticas713. Con sus cantos atraían a los navegantes hacia las costas de las islas donde habitaban. 104 ss. es un mal que nos consume: encierra.). 713 Nueva alusión a Ulises. el monstruo absorbió parte de su embarca­ ción.4 Odisea ΧΠ 219-220. lanave1X A . lejos de este humo y de estas olas. 7.. 7 1 1 Monstruo de gran voracidad que vivía en la roca que bordea el es­ trecho cerca de la actual Mesina. propuesto como modelo del hombre cristia­ no al huir de las sirenas halagadoras. es una trampa. Era hija de la Tierra y de Posidón. 8.. como de una cumbre difícil.. La imagen de la huida se encuentra también en Teeteío 176a-b y Plotino. mitad mujeres. . de esta costumbre. un hoyo. allí las rocas destrozaban sus barcos y las sirenas devoraban a los imprudentes. pero él logró ponerse a salvo (cf. I 6.C a p í t u l o ΧΠ ES PRECISO CORRER A LA LLAMADA DE CRISTO Y PONERSE CON CONFIANZA BAJO LA GUÍA DE ESTE LOGOS SALVADOR Huyamos. Ahoga al hombre. 234 ss. desvía de la verdad y aparta de la vida. pues.

Navega jm>to al canto que trama la muerte. . 716 Cf. cf. 719 Clemente allude al mismo tiempo a Ulises (Odisea X II178). el placer. Ped. que ninguna mujer emperifollada confunda tu mente con [una charlatanería aduladora. 22. deten tu navq. que epgaña. Arquíloco noÿ habla ya de la nave del Estado. si te atas a la ma­ dera719. 1. 1. 54.192 PROTREPTICO Huyamos. 7. Odisea )XH 45-46. 37. Deja que ella devore a los muertos. Te alaba ιηarmero. buscando tu habitación 718. el gran orgullo de los aqueos. estará^ libre de toda corrupción. I 7. Trabajos 3 7 3-374. ΙΠ 1. ρζ»8. te llama famoso y la prostituta en­ candila el orgullo de los griegos. ι . a ti tq ayuda el espíritu celeste. y a Cristo «atado» en la cruz para la salv ació n de los hombres. Sólo con quererlo has vpncido a la perdición y. 718 H e s ío d o .5). Gozarás de lo que hay oculto 715 La metáfora de la vida como si fuera una navegación es muy anti­ gua. una graciosa cortesana can­ ta en ella. . huyamos de estas olas que vomitan fuego. compañeros de navegación715. 102. que acumula huesos y cadáveres716. 3 ss. ilustre Ulises. Entonces contemplarás a mi Dios y serás iniciado en aquellos saltos misterios. El Logos de Dios será tu piloto y el Espíritu Santo te hará arribar a los puertos del cielo. que se complace con una música vulgar: ven aquí. Pasa de lado junto al placer. para que escuches una voz más divina 717. 717 Odisea XII 184-185.para no ser seducido por ellas. mientras bordeaban la isla de las sirenas. 12. 2.2. Existe una isla malvada. II 2. que se hizo atar por sus qompañeros al mástil de la nave. La nave de la Iglesia la tenemos desde el principio del cristianismo con sus primeros escritores (en C le m e n t e ..

9. ni llegó al corazón de nadie» 72°. Arroja ese turbante. porque también el Señor busca con cariño el arrepentimiento del pecador y no su muer­ te™ . «la herida por el rayo»724. no te corones con ye­ dra. 23 y 32. Bacantes 6.. Me p a r e c e v e r dos soles y dos Tebas12í. 30-32. y al enloquecido de este modo le exhortaría a la salva­ ción que engendra sensatez. esas ménades 720 1 Co 2. 33. borracho por la pura ignorancia. 26. 1972. decía uno en su delirio báquico por los ídolos. péro en ellas alude a todos los que se dejan esclavizar por engaños semejantes. no te apoyes en el tirso. 722 Cf. Engañada por Hera. enloquecidas en el seguimiento de Dioniso (cf. Paris. 7 2 1 E u r. Voy a mostrarte al Logos y sus misterios. Fue una de las amantes de Zeus. lo que yo espero: «Lo que ni oído oyó. Tendría compasión de él en su borrache­ ra. Éste es el monte amado por Dios. Sourby. La Démonologie de Plutarque. no sirve de base a las tragedias como el Citerón. 1 9 . pidió al dios que se le apareciese en toda su majestad. Bacantes 918-919. sé sen­ sato723. Bacantes 833-835). El dios tuvo que acceder por haberlo jura­ . para ha­ blar conforme a tu imagen.10.11. En él no celebran las fiestas de Baco las her­ manas de Sémele.CAPÍTULO XII 193 en el cielo. E ur . 724 Cf. G. arroja tu piel de cervatillo. Ven.£zl8.. es un monte sobrio y sombreado por bosques puros. pág. La visión de Dios y sus misterios es el fin de todas las filosofías religiosas de esta ¿poca tan relacionada con los cultos orientales que ahora penetran en el mundo griego y romano (cf. sino que está consagrado a los dramas de la verdad. loco. de cu­ yas relaciones nacerá Dioniso. 580). 723 Clemente se refiere directamente a los atributos que llevaban en las celebraciones las bacantes. I c 5.

Mira. anciano. cree: ¡verás! Cristo brilla más luminoso que el sol. te entrego el madero728 para que te apoyes729. las hermosas corderillas725. Llégate a mí.194 PROTREPTICO que se inician en el reparto impuro de la carne. ¡Oh misterios santos en verdad! ¡Oh luz sin mancha! Las antorchas me iluminan el cielo y a Dios y llego a ser santo con la iniciación. deseando recibir al Padre. 728 El madero de la cruz de Cristo. anciano. 729 Cf. Tiresias730. el fuego te temerá. Verás el cielo. y tú deja Tebas727 y la adivina­ ción. y los elegidos se apresuran. La noche huirá de ti. se extiende el ruido de la música.. 731 Vuelve al tema del tránsito de la esclavitud a la filiación adoptiva (cf.. 725 Nuevo juego fonético por la similitud de las palabras: mainádes. El Señor es el hierofanta. Abandona el culto báquico y déjate llevar de la mano hacia la verdad. la muerte se irá. y amnádes. E u r . Gracias a Él los ojos de los ciegos vuelven a ver. los profetas hablan. tú que no ves Tebas. Bacantes 56. y al que ha creído lo confía a su Padre para que quede custodiado para siem­ pre731. do con anterioridad por la laguna Estigia y Sémele murió carbonizada por los rayos del Olímpico. 726 Cf. Bacantes 363-364. 83. 727 Ciudad en donde se celebraban los ritos báquicos a que alude Cle­ mente. El coro lo integran los justos y el canto es un himno del rey de todas las cosas. que profetizan los so­ lemnes ritos religiosos del Logos y forman un coro lleno de sabiduría. Las doncellas hacen vibrar un instru­ mento. «corderillas». persiguen el tíaso726 a la ca­ rrera. «ménades». Apresúrate. sino las hijas de Dios.1). . marca al iniciado con una señal dándole luz. 730 El adivino ciego de Bacantes. los ángeles cantan su gloria. E u r .

esto el Logos de Dios. Suplica en favor de los hombres y les ordena: «Escuchad. de la que Yo soy el creador por desig­ nio del Padre. bárbaros o griegos. «Venid a mí todos los que estáis 732 P la tó n . 5. inicíate tú también y participarás en el coro con los ángeles. la incorruptibilidad. quiero corregiros conformé al mo­ delo. la volun­ tad del Padre. sino que a vosotros solamente. el imperecedero»732. De ello surgieron hace tiempo las imágenes. fuerza de todas las cosas. y. Os ungiré con el ungüento de la fe por el que expulsáis la corrupción y os mostraré sin velos la forma de la justicia. por la que subís hasta Dios. Éste es el eterno Jesús. «el que no tuvo comienzo. en este caso es el mismo Logos quien manifiesta su deseo de que el hombre llegue a ser semejante a Él. Clemente retoma el tema platónico de la semejanza con Dios. esto quiere Dios. cuantos hombres sois sensatos. el brazo del Señor. . para que lleguéis también a ser semejantes a mí734. os concedo gozar de la inmortalidad. el conocimiento de Dios. 733 ¡liada XVn 220. tribus innumerables»733. esto el Hijo. en tomo al único Dios verdadero. Os regalo al Logos. Esto soy yo. aún más. me regalo a mí mismo por completo. concediéndoos el beneficio completo. Pues quiero. No sólo seréis superiores a los animales irracionales por vuestra razón. Timeo 52a. Con nosotros canta también el Logos de Dios. pero no todas parecidas. de entre todos los mortales. esto Cristo. Si quie­ res.CAPÍTULO ΧΠ 195 Éstas son las fiestas báquicas de mis misterios. el único gran sacerdote del Dios único y Padre suyo. Llamo a toda la raza humana. quiero también haceros partí­ cipes de esta gracia. 734 Cf. Llegaos a mí para que el único Dios y el único Logos de Dios os designe un puesto. esto es la sinfonía. 4. esto la armonía del Padre.

amemos a Cristo. el hermoso conductor del carro de los hombres736. pues mi yugo es suave y mi carga ligera»735.28-30 (cf. que amamos a Dios y nos parecemos a Él. cojamos su yugo. lancémonos a la incorroptibilidad.196 PROTREPTICO fatigados y cargados. la inmortalidad sólo le puede venir al hombre por Cristo (es un tema que va siempre unido al conocimiento). corramos. del mo­ do más brillante posible. 3 No. 122 Los hijos de los filósofos consideran. . Tomad sobre vos­ otros mi yugo y aprended de mí. P lató n . 121 Apresurémonos. lo más hermoso y seamos hom­ bres que aman a Dios. que Yo os aliviaré. 2). que soy manso y humilde de corazón. Se apresura por llegar hasta Dios. tras uncir del mismo modo la pa­ reja de los hombres. y hallaréis descanso para vuestras almas. pues. El Logos es nuestra ayuda. pero ahora se lanza ya hacia el cielo y el Hijo eterno ofrece al Padre su victoria como el es­ pectáculo más hermoso. la ignorancia.1-7. Dios y la vida. con razón. dirige el carro hacia la inmortalidad737. Mt 21. Pri­ mero llegó a Jerusalén739. Fedro (tema del cochero del alma). 738 Cf. oro o gloria cuanto del mismo Logos de la verdad. 739 Cf. Prolr. Adquiramos los mayores bienes. Apresurémonos. lo que anunció en secreto738. para cumplir. Condujo en el mismo yugo al potro y al caballo viejo y. 29. la imprudencia y la idolatría. nosotros que somos imáge­ nes del Logos. puesto que tampoco a Dios mismo le agrada si esti­ mamos más lo que menos valor tiene y preferimos los exce­ sos manifiestos y la impiedad extrema que resultan de la insensatez. 2 Ambicionemos. Confiemos en Él y no nos invada tanto el deseo de plata. corramos. que to­ do cuanto hacen los insensatos es obrar impíamente y come735 Mí 11. 737 En Clemente. 3. n. 736 Cf.

Π 7. siendo prudentes. y. Es necesario que los que poseen con firmeza la verdad sigan con todas sus fuerzas a Dios. Timeo 89d-90d. Platón. porque todo es de Dios743 y todo es co­ mún para ambos amigos. sensato. Protr. Clemente da la solución. Y en cuanto a nos­ otros. rico. cf. pues. disp. le per­ tenece al hombre. antes de concluir la obra. 4. es preciso que nos volvamos a Dios. amándole como Señor y pensando que esto es obra de toda la vida. 742 Cf. Teeteto 176b. y que crean que todo es suyo. Teeteto 176a-b. 5. Cíe. P l a t ó n . Clemente. Dios y el hombre. por esto mismo. como lo es en verdad. 7 4 5 Platón. también semejante ya a Dios.CAPÍTULO XII 197 ter sacrilegios. Así pues. de decir que sólo el cristiano es piadoso. de un proverbio griego. todo. 743 Idea muy estimada por Clemente (las más de las veces está sola­ mente implícita en el texto). Señalan que la ignorancia misma no es nada más que una forma de locura y reconocen que la mayoría de los hombres están locos740. Si «son comunes los bienes de los amigos»742 y el hom­ bre es amigo de Dios (pues Dios lo tiene también como amigo por la mediación del Logos). E s to b e o . en cierto sentido. Fedón 64a-70b. 4). 740 Cf. Se trata. III 5. que conocemos lo mejor de sus bienes. imagen semejante a Dios 744. Fedm219c y Leyes V 739c. Gn 1. Y es también hora de decir y creer que ha llegado a ser por Cristo Jesús «justo y santo con inteligencia»7^5. y. Tuse. si ser sensatos o estar locos. en realidad.10. la razón prueba que no hay que dudar741 sobre lo que es mejor para ellos. en efecto. Parad. . Ecl.. Es hora. 741 Pocas líneas más adelante. noble. 26 (cf. 744 En este pensamiento confluyen a la vez ideas bíblicas y platónicas.

198 PROTREPTICO El profeta no oculta este favor cuando dice: «Os he di­ cho que sois dioses y todos hijos del Altísimo»746. ¡Ni siquiera es lícito comparar la vida y la perdición! 746 Sal 81. y según son las obras. 747 Alusión a P l a t ó n . no los que desobedecen. así la vida. Toda la vida de los que conocen a Cristo es buena. a nosotros nos adoptó y quiso que sólo nosotros le llamáramos Padre. Ni siquiera las palabras quieren dejar de ser hierofantas acerca de la vida que nunca tendrá fin. al exponer la partici­ pación que tenía de Dios. A vosotros os queda aún esto: escoger el fin más útil. así las obras. Fedro 252c (referido a Zeus en este pasaje). Al menos yo no considero digno dudar sobre cuál de ellos es mejor. la salvación. Pues a nosotros.6-7. según son las palabras también. era con la idea de animarle a ir hacia el mayor bien. el juicio o la gracia. . Me parece que ya basta de palabras. Así es lo propio de los que seguimos a Cristo747: según son los deseos. así son las palabras. Si por amor al hombre he llegado demasiado lejos.

Andrócrates. IV 54. Alejandría. III 45. 4. Antioquía. IV 54. 6. II32. 3. Amazonas. 2.2. II33. II34. V 64. IV 54. II29. Anquises. 2. 9. 2. 14. Anfiareo. 6. Acrópolis. Actio. Alcmeón de Crotona. Antíclides. X 96. Aminto. IV 47. 2. 97.2. 1 1. Ammón. Alemán.1. 9. Abraham.1. 3. II28. IV 54. Alope. 3. Anfítrite. Acrigento. X 102. Antístenes. 3.2. IV 48. I I 11. 2.2. II33. 3. 5.3. IV 49. 35. Adonis. 33. V 66. Amimone. 1. Antinoo.2. Antíoco de Cícica.ÍNDICE DE NOMBRES PROPIOS Abdera. Alcibiades. Aetlio. II 33. 8. IV 48. II40.2. V I71. 38. 4.2. X 102. 2. 5. III 45.2. Alcmena. 1. 57. 53. Alcíone. 8. II40. 5.1. 3. 7. II 13. II 13. III42. Alejandro. 9. 4. II 35. II 32. III 45. V 66. Anio. II31.2. IV 53. V 66. Admeto.5. Andócides. Ií 32.2. — Peribaso. Anaximandro.2. . Anfión de Tebas. Anfïloco. Academia.3. 1. Agesarco.1. IV 52. 59. IV 53.1. 3. 1. III 44. 2. 1.4.2. III 45. 3.1. IV 53. II39. VII 76. V 65. Acrisio. 2. IV 54.3.2.2. II 11. 2. 6. Aloeo. 1. IV 54.2. 4.2. IV 48. V 66.1. I I 12.1.1. 14. IV 46. Amitaón. Anaxágoras.2. Alexarco. 60.1.5. II 32. 36. Amietos. II39. 3. 3. Afrodita. III45. VII 75. 1. 5. 1. Anaximenes. — Anaitis.

. 2. 4.1. II26.3. 53. VII 76. 3. Calos.2. 29. 30. III 45. IV 47. VI 76. IV 47. II26.1.2. 3. II40.4. Átropos. Beroso. Brimó. Briaxis. IV 47. 1 1. 2. — Delio. Canobos.2. 5.1.1. 35. 2. 45.1.4. 39. III 45. 4. Apolodoro. II 15. Π 20. Arginnos. 3. V 65. Atis. 3. 3. — Munida. Arquelao. Arcadia.1. Ascra.1. IV 54.4. 3. 41.3. 38. II 15. 2. 8. Apeles. — Taurópola. Blistice. 3. Calistágoras. 1. 3. 4. 50. 3.200 PROTREPTICO Apelas. 1. 3. 2. II28. IV 47. Auxó. III 42.3. Asia. 3. 1141. 41. Calimaco. III 45. Arquemoro. Asclepio. 3. Babilonia. 6. Baco. V 66. 2. 28. IV 52. 2. 1. 3. Ares. Arsinoe. 2. 2.1. IV 47. III 43. 5. IV 56. Apolo. 36.4.1 . 3.1. 3. II29. II 39. 29. 3.2. Apis. 4. 29. 35. II28. IV 46. 7. 5. Ártemis. 4.2.4.2. 5. 3. Aristóteles. VU 73. — Polias. II20. 6. X II118.3. 4. IV 47.1. 54. Argos. Aristomenes de Mesenia. Carmos. 2. 5. 35. 54. 1. IV 48. 2. 5. Arretoforias. 3. III42. V 65. 45. Argos (escultor). 1. 3. 6. 1. 7.2. 1. 1. 2. X 98. 36. X 102. Aqueronte. 7. II 18. III44. I I 11. 28. 1. 3. 7. 4.4. Cambises. 18. 54.1.1. 30. 33. III45. 1. 4. 1. 8.4. II39. 53. V 66. 38. 50. X I 112. Bión. 4. 29. 53. I I 17. 6. Artemisio.1. Ática. Atenas. III 45. VIII 77. 4. 2. II 38. Caribdis. V 65.2.1. 2. 6. 2. II 29.1. IV 47. Arión de Metimna. Arato. 59.2. 19. 2. 26. IV 48. IV 46. 3. 3. 1118. 1.1V47. IV 47. Castalia. I I 13. 8. 2. Atenodoro. 4. IV 50. II40. IV 53. X 96. IV 52. V 64. II 26. Baubó. 2. 48. V 65. 37. 2. 3. 53. IV 48. 5. 2. 4. X II119. IV 48. Artajeijes. Capitolio. IV 48. 55. 52.4. II34. II 11. 4. 3.2.1. — Palas. Atenea. 53. VII 73. 6. II38. III 42. 5. Astrábaco.5. 6. 62. Aristos. II20. II 32.3. 9. 9. 6. IV 52. 32.

2 . IV 54. VI 6 8 . 115. X II119. 7. II 14. Demarato. 24. 33. Demetrio. Deméter. 3. II 4 0 .2. 1. III43. 41. 3 3 . IV 6 2 . 2 .2. Cicleo. V 6 6 . 2. Damasco. IV 5 9 . II39. 9. 5 . 1 1 1 4 2 . 4 1 . II 2 8 . Ciniras. II 2 8 . II 12.1. 2 .1. II40. IV 4 7 . 2 . 2 .2.1. 3. 1. 6. Cícica. Core. 2.5. 1 0 . 2 . 3. 5 . 2 . 3.1. Creta. . IV 46. IV 54. 5. 1 9 .1. II38. Crisis.5. 2. 2 . III45. 6 . 8 7 . V 66. II28. 2. II 3 3 . 3 . II 3 2 . Cleoco. 6. 5. II30. Cristo. V 66. 2 . 1 2 1 . Colofón. V I72. 2 . Demetrio Catebates. Citerón. 14. 12. III 45. I I 19. 3 .4. III4 5 . III 42. XII 1 1 9 . 5 . Claros. 1 2 2 . IV 53. 3. 3 . 2.2. I 5 . Dafne.1. 2. 4 . IV 5 3 . Condilitis. 2. 11145. IV 4 7 . 8. Cnido. XI 1 1 2 . IV 5 2 . 1 1 6 . 3 .1. Cibeles. Cronida. 3. II 11. Cepión. 33. 2. Demócrito de Abdera. II 2 8 . 2 . I I 17. V 6 5 . 4 . 16. Creso. IV 52. Dédalo.1. II26. 3. 3. IX 88. 113. IV 5 7 . 3 . 3 . 8. I I 13. 2 . 1. I 1. X 9 2 . III4 3 . Crotona. 4 . III45. II 1 1 . 2 . Cecrops. 4. 1. I I 11. Cinosarga. 3. 16. 1 . IV 5 4 . Delfos. David.2. VII 75.4. 5. Chipre.1.1 . Coribantes. 9 6 . 4 . 20. Celeo. Ceyx. 2. 1. IV 62. I I 11. I 2.4. 17. III4 5 .3. Demócrates. 7. 4. Cirra.4. III4 2 . 2 . 4 .2. II 3 3 . 3. Cimerio. 1. 3 5 . 1 17. 1. IX 8 4 . Crisipo. II30. 5. 3. 1 2 3 . 4 . II24. Cirbas. Curetes.2. 1. VIII 8 0 . IV 57.2. 1 . Cleante. Ciro. Cícico. Cloto. II 15. Daíra. Dárdano.5 .1. II20. 2. 5. Cietor. II 13. Corifasia. 6 . Clazomene. IV 5 3 . Demofonte. Darío. 1. 2 . 5. IV 5 3 . 1 . 3 . Delos. Cronos. Cratina. 3. 3 .4 . 1. 39. 3 0 . II 1 5 . Cerices. 1.1.INDICE DE NOMBRES PROPIOS 201 Cástor. Cinosuris. X 9 5 . 1 . 2 7 .3. 3. 6 . 57.

3. 5. XI 112.2. Dídima. III 45. II 33. 2. Dioniso. 5. Eleusino Inmarado. Dinón. II 17. Esciroforias. Escilis. I 8. IV 52. . 30. Didimeo. 4. 2.. I 5.4. 2.1.3. Erictonio. Eolo.1.1. IV 47. 3. VII 74. I I 11.2. 3. Epidauro. 7. 3. III 45. 2. 1. III45. Dioscuros. — Eleutereo. II 38. 8. IV 48. II 33. III44. 20.2.2. II29. Destino. I I 17. II 38. 1.X92. IV 54.3. 4. 26. 2. 1. Eagro.2. 33. 35. II 27. 2. Espíritu Santo. 2. Egipto. IV 55. III 42. 2.2. Ecbátana. 2. Ereso. 7. 1. 1. Erinias. 5. 5. Disaules. Escopas.4. 8. 4. 3. Dodona.2.4. 2. Dípoinos. V 66.1. Éaco. 36. Erecteo. 1. II 22. Estáfilo. IV 53. 16. — Coiropsala. 2. 13.6. I 8. 53. 79. II36. II 39. Elefantine. — Basareo. II 26. Doroteo. X 102. 3. Epicuro. 17. V 65. VIII 76. II26.2. 8. 49.2. Diomedes.1. X 102. 34.1. 2. IV 47. II47. Erecteidas.1. Epicarmo. II 12. II 22. Epiménides. II39. 6.2. 2. Éfeso. 3. 1. 3. 85.3. V 65. Dioniso (escritor). Eleusis. 26. Enio. Diogenes de Apolonia. 2. 3. II28. 2. Dice. 8. 65. II 13. 21. 5. Dioniso el Joven (tirano). III 42. 7. VIII 78. 2. III45. IV 54. — Móricos. 38. 7. 8.1. Eros. IV 50. V 64. 8. V 64. IV 52. Edoneo. 5.1. II26. 2. 5. IV 47. 3. X II118. 7. 41. Esmilis. II20.4. 18. 2. IV 47.2. 1. 3. 4. Elis. IV 54. Elias. 2.1. II 24. II 12. Dósidas. 50.202 PROTREPTICO Deo. 2. . 1. 4. 20. Esmintio.3. 2. Dicearco. 5. 1.1. 3. 1. II 30. 57. Esparta. Empédocles de Acrigento. 54. II 12. 5. III42. V 66. Diágoras.1.2. Eos. Epialtes. 3. 5. 9 .3. 13. II39. 1. 3. IX 82. II 29. 2. IV 47. III 42. 57.7. II26. 6. 15. IV 47.4. I I 11. Dídimo. IV 47. 2. II29. 3.4. 6. 4. 19.

17. II 12. 1. III44. 34. 2. 30. II 18. 3. Heracles. 20. 4. Heráclito de Éfeso. Helicón. 41. II34.6. X 98.5. V 64. Etión. Eumólpidas. 1. 59. 5. 5 (Edoneo). 15. 6.2. 36. 3.2. 5. 2. 4. 9. 1. Eta. Fenicia. 5 (del Ponto).2. IV 50. 36. Ether. ver ninfas. Euclides. Eumolpo. Filenis.3. Filipo IV 54. Etusa.1. 1113. V 64. 76. 5. II30. Grilo. V 64. IV 47. 1. 2. III 43. 3. II39. 2. IV 57.2. IV 47. 5. 1. II39. Euristeo. 1117. II33. 3 (infierno). 26. 3.3. 1. 7. II20.3. 32. 1. Fidias. IV 49. 4. 1. Fanocles. Euménides. 2. 1. 6. 3. IV 57. Filón. Ferefata. 3. II35. Foroneo. 57. 3. 1. II20. 4. 41. II35. II 33. II32. Hera. Fortuna.. 1.5.1. 2. 2 n. IV 47.2. 9. Helio. Heraclides. II24. II 22. 38. 2. II 30.2. II 32. 39. 2. 4. 3.1 η.5. 2. 4. 1. 2. Eunomo de Lochos.1. 33. III43. IV 46. II 34. IV 47. I I 12. 7. Eurimedusa. VI 71.9. 3. 1. Euforión. Eva. 4.1. II 13. II26. 5. 2. X 108. IV 61.1. V I68. Filócoro.1. 3. 8. Frina. II 34. 6. VII76. Hefesto. 2. 2. 34. II 36. 35. 53. 29.2. Halio. 2. 36. Falero.1. 4. 6.INDICE DE NOMBRES PROPIOS 203 Esterope. 2. Filostéfanos. Hamadríadas. 20. 3. 47.2. Eupálamos. Halimonte del Ática. 34.1. 7. II 28. 3. Eurípides. Evémeros de Acrigento. 6. IV 50. VII 76. Helena. III45. II 24. Eudoxio. II 24. Faetón. I 1. Filípides. 54. 2. IV 48. II38. Ganimedes. VII74. 2. II 29. 3.2. Eubuleo. IV 53. V 66. Febo. Grecia. 8.2. 12. Hades. III44.4.3. ver Core. 6. II 30. 2. Eudimión. IV 47. II33. II 39. III 42. VII 76.1.1. 1. 9. 28. 4. 61. . 8. IV 51. Feres.1. X I112. 7. II 33. II40. Π 39. 5. 2.

3. Leda.1.2. II 30. II37. 5.4. 2. 7. X 92. 1. Juan Evangelista. IV 50. X 90. Logos. Hipotoe. 4 .2. 4.2. 1. 3. Jeremías. ΠΙ45. 3.2.5. Hilas. 53.1. IX 86. VIII78. Hiperoce. 122.1. II34. Juegos Olímpicos. 2. IV 62. 3. 2.6. 2. Istmo. Juan Bautista. 1.1. II34. VII 76. Hipocóntídes. IV 57. 3. Jerusalén. 6. Hesiodo. X 93. IV 57. I 8. 19. II33. X 102. Licurgo. IV 54.2. Láquesis. V 64. III17. 1. II 26. VI 68. 3. II29. XII 120. VII 73.1. II35. Hipsipila. II 26. 1.2. 5. 84. 5. Ino. Leandro. Jesús. 3. IV 60. 2. Larisa. II33. ítaca. 7. ΠΙ 45.4. 80. IX 85. 2. 2. 3.2. 1* 7. 5. 3.2. 2. 12. 3. 3. 1.1. 5. Jerónimo.1. Licaón. Leto. 63. 2.2. 29. II 33. Jesucristo. II 34. IX 85. 2. . Juegos Píricos. II 36. 2.1. 7. 5. 6. 1 (Hermes Tichón). 54. 33. VII 76. 3. 3. II24. II36. IV 48. III45. 10. 9. Jacinto. Lisipo. Juegos ístmicos. XII 121. Hipón de Melos. 4. 3. 1. Jenofonte. 4. II 27. Leneas. 3.4. 36. II 34. 6. 2. Laodice. Juegos Ñemeos. Hipón. Leucofrine. III 45.2.3. 4. Laomedonte. Hevia. 8.3. 4. 2. IV 59.1. II38. 2. V 66. II32. Jonia. 1.1. 3. 10. 1. 1. Hipaso.204 PROTREPTICO Hermes. 1. 12. 4. II41. 2. IV 50. 5. Laconia. IV 55. II26. VI 71. 3.2. Israel. 2. X I 112.5. 5. Homero. Ιόη.3. II 12. Hespérides.3. 2. II 29. Isidoro. V 66. Hicesio.3.2. 4. 3. 59. ΙΠ 45. VIII 80. 4. V 64. II26. Leucipo. Leucón. VII76. 5. II40. Himármene.1. 3. Jasón. 30.1. 35.2. 1. II 34. 5. 1. Lamia.2. 8. 6.1.2. 6. 6.2. VIII80. 3. Isis. II32. 79. 3. IX 87. Isaías. IX 82. Lemnos. X 108. VIII 78. Jenócrates. IV 55. 4.

2.2. I 8. 3. II32. 2. 1. 21. Melanipa. 33. 1. X 103. 4. 5. III42. 8. 3. VI 69. I I 13. Nereis. 6. II 31. 1.3.4. VII 75. 117. 4.4. 96. 1.1. 121. X 103. 1.4.1. II28. 6. Odrisas (montes). II 19.2. Marpesa.5.2.IND ICE DE NOMBRBS PROPIOS 205 5. 1.2. III44.5.1. Magnesia. Ninfas Orladas. V 65. V 65.3. 2.4. 1. 50. VI 68. 80.1. 3. 2. 3. VII76.4. 85. ver ninfas. III 42. Melampo.3. 4.2. IV 54. 1131. II31 . 2. XII 118. Moisés. 1. 4. Mirsilo. Mionto del Ática. II 35. 1. IV 55. Mario. 4. Mónimo. 3. 2.. Mendes.1. Ocos (Darío). II28. Megaclo. 2 . II39.4 ss. Merops. VIII 79. III 45. Nemea. II34. 88. 2. Nereidas. 29. Ninfodoro. IV 58. Moisas. X 109. 2. Ninfas Hamadríadas. IV 51. 3.2. Olimpia. 7.2. Mirmidón. II32.2. Mel ¡certes. 2.1. IV 58. Nomio. X 96. 98. 2. 116. X 89. Odiseo. 115. II35. VII 74. 2.5. 1.2. Níctimo. Metimna. 2. Nisa. 3. 3. 120.1. 119. Macedonia. Mitríades del Ponto. 3.4 . 1. Mileto. X 102.2.3. 1. 76. II 34. 2. 4. 3. VII76.3. II24. 122. Náyades.2. Oríadas. 5. VII 74.2. Nilo. II 13. I I 13. II40. II38. IV 54. Océano.1. IX 82. II 31. II28. 3. 110.2. XII 118. Musas. IV 47. II39. II 31. 6. 2. 4.1. 3. Mnemosine. 1131. 5. V 66. Nicandro.2. I 3. Macar. II39. 100. 4.3. IV 55. Menandro. II 25.1.1. . Magnes.4.1. Nicágoras.1. 3. II36. Orfeo.2. XI 112. 93. IV 54. 3. 17. Moiras. X I 112. Olimpo.2. II 33. Niobe. Meneceo. Menécrates. Menedemo. IV 58.4. 2.3. II39. 12.1 . Minos. 3. IV 58. Onfale. III 45. Nicanor de Chipre. 1. IV 47. 113. 106. 2.2 . 2. Midas. Menfîs. V 66. II28.2. II 13. 3. Metrodoro de Quíos. Lot.

1. III 44. 3. 2. 4. Pélope. 3. 34.206 PROTREPTICO Omito. Pindaro. 32. Oseas. IV 48. VII 76. II30. 34. 2.2. Paros. 5. Paniasis. IX 85. 2. I I 11. III45. Posidipo. Pablo Apóstol. 2.1. 50. II33. 62. Osiris. II 30. Ponto. Pitágoras. V 64. Ptolomeo i y IV 54.1. IV 48.2. 3. 6.3. IV 53. III45. VI 68. 87. Palante. V 66. 61.4. Plutón. 4. Roma. Pedaso.4. Saúl.1. 2. Peleo. Racotis. 3. 3. 4. IV 46. 5. Paráclito. IV 53. 6. 2. 5. Pitia.4. 3.2. Parménides de Elea. Pelas de Tesalia. Platón. 57. IV 47. 5. 35. IX 85. 2. 5. III42.1. Ptolomeo. 5. 39. Samos.2. IV 57.1. II 36.4.1.7.1. IX 85. 3. II35. Quione. IV 53. III42. Oto. Pactolo. Pigmalión. III 42.2. 71. 3. II34.2.2. IV 46. Pilos. IV 48.1. 3. Quersoneso. V 66.2. 1.3. Pantarces. 3. II40. X 70. Polideuces.1 .1. 4. II 36. 4. II 30. Posidón. Praxiteles. 3.3. X 98. 2. 1134. 47.4.2. IV 48. 3. 53. I I 18. X 98. Pafos. 2. II32. Pitón. Protoe. II30. Sarapis. 3. Sátiros. 3.4. I 5. 5. IV 48. II34.4. Sarpedón. IV 47. 8. 53.1.2. Pórtico.1. Sardes. 57. V 65. IV 55. IV 56. V I72. Pisa. V 66. 56. 4.3. 2.5. V 64. II 35. Polemón. 5.4. IV 58. IV 48. 36. 3. 4. IV 48. 5. 5. II41. Sandón. Ptolomeo Filadelfo. II 36. II 13. 6. 38. II 33. 7. 52. Samotracia. 2. IV 47. 42. 2. II32. 4.3. 47. Patara de Licia. 6. Pan.4. Pítico. Quirón. Parnaso. II 29. VIII79.2. Quíos. X 97. 2. IV 55. 3. Pitocles. . Proeles. 4. 6. III42. VI 72.3.4. IV 46. Policleto. Patroclo. 4. 3. 2. 1. Prósimno. II28. IV 58. 2.1. 3. IV 54.3. 1.

2. 1. 3. 9. 3. 3. Sófocles. 5. 7. IV 54. Sileno. 9. V 64. 37. 3. II37. 39.4. 22. IV 47. 2. 3. 4. Ulises. 62. 1. 54.2.2. VI 71. Testio. Teofrasto (de Éreso). 4. II 30. II35. 2. Tespis.2. 3.1. 1. 4.1. 1. 23. IV 47. ver Odiseo. 28. 1. 3. Triptólemo. 7. Tenos. III 42.1. 3. X II119. 2. 1. Suertes. 2. Tmuitos. 2. 18. X 90.2. Zenón de Mindos. 8. II 14. 1. Tales de Mileto. Teopompo.1. 2. 5. 5. 5.2. 4. II 28. 5. 16. Sófilo. Sémele. 4.2. Sosibio. 41. 2. Sición. IV 56. Titanes. 5.4. II22. Tirinto.IND ICE DE NOMBRES PROPIOS 207 Selene. 52. VIII77. IV 47. Zelite. I I 19. 1. V 66. 33. IX 87. Varrón. Timoteo. Tiresias.2. 1. Titánide. 3. 2. I 5. IV 52. X 102.2. Tetis. Sibila. 3Telesias de Atenas. 12. II33. 3. III45. II36. 2.4.2. Taló.5. 2. Tebas. II 29. 4. 15. 47. 3. II24. 53. I I 17. Zacarías. 29. Teodoro de Cirene. II33. 31. III42. Tesmoforias. 3. 3. 19. II20. 49. 34. 2. X 97. II 27. 18. 1 2. 8. VII 74. 2. 30. 1. IV 56. Tróade. 3. 1. IV 46. 1. II 33. III 43. Sócrates. IV 50.4. 1. 3. I I 11. VII74. II 17. Sodoma. IV 62. Suplicantes. 1. II30.4. X II119. 1. X 90. 5. 4. 2.1. Susa. Tesprotia. II21. IV 48. 5. III45. 1. 38. 5. I 3. 39. 4. 62. 2. 8. 4. I 2.1.2. Teócrito. 6. 8. II 13. 4. Tersites. IV 47. 1. IV 46. Troya. 8. 30. Terpandro. II28. 2. IV 47.1. 1.3. 4. Tirrenia. Ternis. 55. Yaco. Titón.6. 38. II 33. Sesostris.3. VI 68. Sión.4. 2. 5. 2. 2. 6. Sicilia. 5. 60. Sicón. II32. V 65. Solón. Telmeso. 7. 1. VII . II26. 56. X I 108. 2. 1. 36. 119. XII 118. 32. II39. Urano. 7. IV 47. 3.2. Zeus. I 10. 3. Yubal. X 103.

. 53. XII 112. 6. 2. IV 47.2. 52.208 PROTREPTICO 76.— Agamenón. — Olímpico. 5. X 97. 4.3. X 98.3. Zeuxipe. 2. III 42.3. — Ho­ me. 4. II32. 56. 2.6. II 38.

4.20: 2. 9: 94. 19. 4. 6: 87.20: 87.4: 62. 2. 1. Deuteronomio (Di). 2. 10. 16: 8. 14: 111. 1.1-2: 25.20: 80. 4. 3. 20: 10. 5. 2. 6. 2. 15: 95. 30. 2: 8. 5. 7. 4. 1: 81. 11: 118.4. 1. 16. 9: 65. 5.7: 98.3. 32. 1. 3. 6: 115. 1. 2. 4. 6. 3. 4. 5. 14: 84. 2. 15-23: 5. 3. 4. 4. 32. 39: 79. 8: 62. 16. 17: 108. 2. 26: 103. 1. 19: 95. 1. 5: 108. 4. 15 y 19: 117. Daniel (Dn). 14: 109. 2. 2. 15: 106.5.4. 19. 5. 2. 30.3. 2. 1. 2. Génesis (Gn). 2. 3. 9: 5. 3. 21: 5. 6-7: 8. 7. 3. 1 ss. 1. 4. 18-19: 5. 14: 63. 1. 2. 2: 87. 5. 2. 6: 88. Ezequiel (Ez). 4. 4.28:94. 5. 9-11: 112.2. 12: 23.3. 20: 117. 2.2.5. 4. 4.13-16: 108. 5. 4. 6. 6.15: 112. 3. 4. 1. 4. 19: 5. 1 Corintios (1 Co). 5: 87. 3-4: 8.20. 2. . 28: 112.4. 25: 103. 26: 5. 3.13: 79. 3. 4: 6.2. 24: 112. 9: 65. 5. 1. 8: 92. 15-18: 82.26: 2. 4. 5.4. 19. 27: 9. 3. 10. Colosenses (Col). 1 Crónicas (1 Cr). 20.2. 12. 3. 1.: 87. 2 Corintios (2 Co). 18: 87. 1. 4 y 98. 5. Filipenses (Flp). 10. 2.INDICE DE CITAS BÍBLICAS Amôs (Am). 3. 1. Éxodo (¿x). Gálatas (Gál). 4. 1. 4. 12: 27. 1. Efesios (Ej). 3-5: 27.14-17: 116. 17: 88.4. 17-19: 83. 2. 27: 117.3. 6. 2. 13: 112. 3. 1. 2. 3. 7: 81. 13-15: 69. 3. 1. 33. 6. 23 y 32: 118. 1. 4 y 13: 80. 25.5: 80. 30. 20. 4. 2.3 y 114. 3. Apocalipsis (Ap). 4. 3. 23. 18. 4: 98. 4.2. 4 y 118. 2.

1. 3. 19.3. 21-23: 79. 3-10: 99. 15: 4. 9: 4. 6: 78. 10. 1: 78. 1. 3. 1. M ateo (Mt). 17: 87. 2: 114. 11. 9. J o e l(J l). 3. 3. 1. 114. 1. 28: 61.2. 3. 45. 9: 84. 10. 4. 3. 40. 29: 108. 34. 2.2. 3. 10. 45. 2. 24: 94. 2. 8. 40. 19: 108. 53.2. 31: 59. 66. 19: 88. 6. 5. 5. 3. 6. 5. 6: 100. 7: 4. 5.18: 108. 23: 59. 3. 8: 78. Hechos de los Ap. 13-31: 100. 20: 10. 51. 3. . 4.1. 12: 78. 19-20: 79. 14: 79. 2. 3. 17: 116. 35: 78.1. 5. 2. 16. 1. 19- 101.22-23: 82. 1 y 85. 3.1 . 5: 99. M alaquías (M al) . 14. 41: 83. 2: 114. 6.Jr). 10. 13-14: 100. 59. 34. 54. 10: 81. 7. 18-19: 79. 20: 99. 3. 11. 1. 5. 19: 3. 4. 4. 10.210 PROTREPTICO Hebreos (Hb). 1. 12. 12: 80. 3. 1. 40. 1. 5: 92. 7-13: 84. 3. 1. 9. 3: 2. Juan (Jn). 26: 78. 11. 3. 4: 81. 2. 7. Isaías (Is). 5. 33: 114. 3.23: 94. 5. 49: 82. 31. 8. 24. 4. 58. 3: 9. 1. 3: 110. 11: 116. 1. 3: 9. 18. 4. 29: 81.5. 32. 1. Lucas (Le). 14. 2. 5. 4. 10. 3.10: 118.5. 1-7: 121. 5. (Hch ). 19. 1: 6. 3. 2023: 9. Marcos (M e). 11: 113.1:78. 5. 17: 93. 12. 2.3. 1. 25. 9: 78. 3: 9. 1. 19.20: 78. 3.2. 64. 11: 98. 3. 8: 4. 21. 3: 82. 17. 5. 1. 3. 1.16: 114. 4. 9. 4. 18: 82. 5. Jonâs (Jon). 1 y 85. 6. 14. 1. Jeremías (. 4. 13: 94. 1. 30-32: 118.26: 85. 12: 27. 3. 17: 94. Job (Jb). 2.28-30: 120. 3: 92. 19-20: 93. 40. 3. 4. 1. 11-12: 114. 17: 87. 7: 4. 38.4: 9. 1. 4. 3 y 108. 1. 3.34: 114. 5. 17: 82. 5. 10: 81. 1. 3. 8: 80. 3. 3. 4. 5.6. 3.1-3: 78.27: 10. 7-9: 84. 5. 4. 1.3.30: 3. 4.5. 6: 82. 23. 6 y 88. 48: 8. Levítico (Lv). 3. 3. 4. 3. 8: 61. 3. 10: 85. 8. 45: 114. 3. 21. 55. 1: 9. 3. 17: 82. 10: 114.3. 1. 64. 1. 4. 32-41: 87. 3. 3. 4. 5. 10: 80. 19: 108. 4. 3. 3. 1. 2. 3.1 y 85. 23: 79. 2 y 94. 2. 4. 1. 21: 82. 1. 36: 88. 3.3. 3. 2. 5: 82. 16. 2. 40. 4. 15. 4. 7. 1: 114. 79: 20: 95. 23-24: 78. 37: 108. 22. 3. 5. 4. 3.2 . 4. 5. 57. 4 y 110.1.23: 9. 25. 811:5. 2.3. 54. 21: 77. 1. 13.4. 2: 78. 3. 8.13: 87. 1. 4. 24. 4.9-11: 84. 31. 1. 4. 5. 9: 116. 1-17: 116. 20: 82. 3. 37: 108. 1. 1: 94. 9: 10. 3 y 105. 3. 4.

4: 46. 3 y 84. 1. 4. 9: 63. 5: 107. 109. 33. 1. 4: 85. Oseas (Os). 40. 1. 50. 4. 95. 2 y 79.27: 80. 2. 9 y 11: 80. 18.2. 2. 84. 3: 81. 5: 88. 4. 4.2. 2. 4. 2.1. I. 94. 2 Pedro (2 Pe). 4. 33: 106. 4: 63. 8. 1. 2. 3. 2. 3. 21 y 23-25: 81.3. 10: 85. 3. 10-11. 3. 57.3. 8: 85. 69. 5-9: 87. 1. 2. 6. 5. 2. 95. 2. 3. Romanos (Bm).1. 8.17: 113. 1. 18-19: 79. 2. 6: 80. 14: 85. 3. 1. 2. 5. 3.44:92. 1. 3. 5-6: 105.23: 5.9-10: 59. 4. 8. 12: 88. 115. 18. 95. 1 Pedro (1 Pe). 1. 119. 2: 90. 2. 103. 2 y 59. 4. 13. 2: 81. 10: 86. 95. Pmverbios (Pr).1. 3. 1. 14: 79. Salmos (Sal). 32. 23. 9: 106. 4: 94. 3: 6. 10. 5: 2. 3.3. 8: 116. 1: 103. 4: 27. 5.1.18. 6. 23: 113. 8. 12: 80.105: 80. 3.1.4. 15: 87.INDICE DE CITAS BIBLICAS 211 Números (Nm). 1 Tesalonicenses (1 Ts). 3. 9: 106. 4: 79. 3-5: 4. 7: 87. 6: 123. Zacarías (Zac). 2: 106. 3.4: 3. 3. 22: 80. 3. 5. 55. 6: 63. Tito(Tt). 68.2.1. 8-9: 84. 19: 116.2.23: 92. 1: 62.3. 4. 8. 11: 113. 2. 32. 14: 61. 4. 61. 5. 3. 16. . 11-13: 7. 1. 2 Timoteo (2 Tm).2. 9: 113.16-17: 87.11:4. 1: 106. 20. 11:82. 3. 2.2. 2. 14. 3. 1 (1 Æe). 6. 21-24: 85.17: 4. 11. 1 Timoteo (1 Tm). 6. 1 Samuel (l Sm). 81. 3. 1. 2. 4. 1.2. 2. 71. 1. 5. 21. 2. 10-11: 5.

Apolodoro. 264: 6. 6: 100. 1. 187-188: 29. 101: 72. deorum II 59 ss. 6-7: 114. Ateneo. fr. I 1.4. Arato. y III 4. 1. De nat. I 9. Himno a Zeus 8 ss. 3. 54. fr. XVII: 47. Apolonio de Rodas. 4: 77. Autor desconocido. fr. . Cleante.10: 122. 14. 70: 75. Aristas. fr. Aristóteles. 1. fr 75: 72. 3 ss. 2. 4. 4. fr. 16: 65. Ped.2. 1: 46. 5. 7.3. 24: 71. 1: 82. 434. Comic Attic. Iss. fr. 44: 56. 3: 38. 4. 4. Fenómenos 13-15: 73.: 37. 1: 83. Apelas. Suppi. 9. I 5.1.4.2. 3.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS Aetlio de Samos. 15: 45. 9:42. 12. 2. litsc. 3. 7. fr. ft.4. Aristófanes. Eclog. Parad. Acamienses V 747-764: 17. 616-617: 41. Antología Palat. disp. 4: 122. fr. 1.1. it. fr. 4. Atenágoras.: 91.1. págs. 13. Fmg. 289 C: 54. XXX: 37. 33. 1. 5 y 113. IX 334: 102. III 5.: 26. Bibi. 4. 2. I: 39. 4.3. Atenodoro. fr. Las Nubes 225: 92. 3. III 59: 30. 4: 48. fr. III 5359: 28. 13. Beroso.. 4. 28: 26. Anticlides. De mundo B 25: 66. ft. 60. 3: 116.3: 34. fr. 9: 5. Cicerón. 3. 2 .2. 1. 4.5. 3. II 140: 63. 2. De Leg. Bión de Borístenes. II 11. Antioco. 1. I 6. Calimaco. 7. 3: 100. Antistenes. Proph. 5. 17. 1. Clemente de Alejandría. 1: 47. 2: 54. 1.3. 283: 28.

49. 4: 53. 3. 30: 68. 1: 25. 4: 97. V 14.2. 88. 2: 12. 1: 118. 2.1. 98. fr. V II 34. 1: 120. fr. 7. 1. 5. V II 11. 2. 114. 38. 37.4: 100. 77. 7. 2: 83. 3: 42. Esquilo. 6.1. V I 16. 3. 3. III 7. 1: 82. 2 ss. 9: 65. Dionisio de Halicarnaso.4 2 . I 98. 1. 1: 88. 3 : 92. II 2 . 1. 5 y 113. fr.3. 6.2: 72. 83. II 22. 89. Crisipo. 3: 3. 2. 5. 1: 87.14-15. 5: 116. 110. I I 26.2. 5. I 7.2 2 . 4: 5. 1: 76. Dósidas. 2. 4: 100.: 7. Demóstenes. 8. 54. 3. 1 y 87. 112. 88.78. V II 12. 2 y 122. 63. 1. 116. 3.2. 1: 72. Empédocles. 4. V 6 .4. 5. V 8. I I 10. 3: 8. 68. Didaché 1. fr. 95. 4: 42. 117. 2: 68. 84. 98. 68. 114. 3 y 111. 4: 3. 123. 5. 4: 65. 147:92. 3. 113. II 10. 10: 38. Democrito. 5: 82.1. I 1. fr. 1.1.3. 134. 4. Diógenes de Cícico. 3.3 ss. 45. 1: 115.214 PROTREPTICO 2: 118. 85. 6: 75. fr. 2. I. III 7. 1 88: 100. 2: 109. 2: 3. Epicuro.3.6. 5. Diodoro. IV 7 . 2: 82. Dionisio. 1. 25. 3: 110. 1-4: 68. 7. 39. 4. 2. Estáfilo. Strom. 1. V I 9. fr 5: 47. fr.: 4. 2. fr. 2. 2: 118. V 5. 3: 3.4. 2. Nat. 5. 1: 85. V 14.4 . 2. 4-6: 7. V 14. V I 12. Demetrio de Trocén. 4. 2. 4: 71. I 1. IV 156: 3.2. 1: 82. 39. fr. 14: 83. 46. Agamenón 22 y 598: 114. 120. 108. I 8. QDS 9. 1. Olintíacas III 19: 61. an. 6. 4: 12. 111. I.2: 92. Demarato. Diógenes Laercio.1 ss. 2. 2. 2.1.43.1.16.1: 100. 1039: 66. 3. 1. 2. 1: 82. 4 . V 14. 3. 3: 116. Fr. III 1. 1. 4. 71. 82. 82. IV 6:102. 5 y 113.4. 4: 115. 5: 42. . 1: 82. V 14. V I 5. III 12. 120.3: 90. 122. Corona 67: 54. 2: 122. 2.5. 3. 2. 87. IX 3: 92. Filí­ pica IV 6: 103. 2. IV 156: 68. 145: 27. 4. 40. 1. 44. Dinón.1:3. 1: 82. 111.2. 68. 1: 69. 1: 83. phys. 3. 5: 113. 31. 5 y 113. 3. 2: 96. 368: 66. 5. fr. 5.1-4: 7. 1. III 11. 5. 3: 68. 5: 88.V 8 . 1. 5: 47. 1 ss. 5 y 113. 5.: 118. Pmtr.1: 85. 3: 3. 114. Eliano. 5 . Doroteo. 3. 5: 118. 2. 79. 1-3: 111. II 15. 1. 134. I 1. I 18: 31. V 13. 5.: 5. fr.4. 1: 75. 5. 2.

177: 111. alleg. 185: 47. 5. fr. Teogonia 56: 33. II 2: 6. 1. 3. fr. Iliada I 221-222: 55. 3. fr. fr. IV 76: 24. V 340: 36. 2. 27: 22. leg. ïôn 442447: 76. V III 356. fr. Homero. 1. De plant. 15: 34. fr. fr. 1. 907: 76. 2 y 41. 2. 2. I 544: 32. fr. 9. 5.99: 113. De post.26:119. I 423-424: 36. Troyanas 884-885: 25. Apolonio de Tiana IV 3: 113. De mutat. Alcestis 3-4: 30. V 128: 113. I 8588: 43.3. Ifigenia en Tàur. 5: 50.: 14. I 30-33: 43.1. 2.3. 318: 96. V I 69: 40. fr. 3.3. 4. III 424: 35. etc. II 59: 28. hom.2. De virtut 183: 109. 5. 1. 1. 3. 5. furens: 76. 3. 4. : 5. l. II 315: 91. V 31: 29. Filóstrato. 2.1. 3. Heráclides del Ponto. III 3335: 43. 3. 3. 1129: 68.: 14. 10: 34. 2. Eurípides. fr. 126 ss. 833-835: 119. V I I I 138: 13. fr. 4.13. 8: 57. Her. 97: 111. 3. 180: 109. . 3. 3. Hicesio. Filostéfanos.3. Eusebio. 941: 74. 85: 109.fr. 31: 39. 3. Prepon evang.1. 1. I 607 ss. 16: 64. 4. 4. Euforión. 373-374: 118. De somn. 120: 44. 1. fr. ULeg. Estrabón. I 551: 33. Trabajos 218: 90. 1. IV 49: 18.2. div. 2. 237: 109. 918-919: 118. fr. 1. Reso 924: Gregorio de Nisa. 1. 5. 13: 92. Quis rer. 195: 73.2. 935: 25. 5. Ecl. 3. 252253: 41. 4. 3. 4. 3. Hesíodo. 64: 66. nom.: 76. Filócoro.1. fr. III 29: 52. 1. X I I I 588: 102. 6. 4. fr. 363364:119. 188-200: 14. 3. Heráclito. fr. 3. 2. V 385- 1. 2. II 426: 18. 2. 5: 38. 2. 2. 3. 1yDe agr. De opif.2. III 243-244: 30. 1. 3. 5. II 6. Filón. 1. 13: 57. fr. 594596: 76.1. 3.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS 215 Estobeo. 14: 22. 190 ss. V 343: 36. 569: 101. 5. Il 7: 122. 1. Bacantes 6. 231: 98. Cain. 56:119. Fanocles. 1. 907: 76. Heródoto. 11. V I 105: 44. II 547: 22. 4. V I 40: 57. 4. 1: 64. I 528530: 33. 5. 755-760: 76. 4. Orestes 417: 76. 6. De opif. 5.4. II 180: 53. her. IV 103: 42. 9. I 591: 29. 591-592: 76. II 211-277: 56. 8-9: 5. 1 y 103. De spec. 4 y 39. II 72: 111. 5. III 407: 76. 4. 3. II 46: 32. V III 586: 31. XVI. fr. Himno a Deméter 208: 20. 6. Eudoxio. 5. 5.: 42.

100: 110. 609: 68. Anábasis I 4. X X IV 54: 51. 1: 47. II 47: 82. Marco Aurelio. X II 184-185: 118. I I 10. 23: 39. IV 14: 57.4. 102: 75. 3. .1. X X IV 544: 31. X I 85: 13. 17: 66.1. 34: 17. 1. 1. X IX 163: 38. 9. Theriaca 815: 51.2. 13: 24. 2. X II 45-46: 118. Apol. fr. fr. 1. 52: 21. 2. 1: 3. Jenocrates. 5: 45. 4. 2. V 855 ss.1. X IX 105: 9. fr. fr. X II 178: 118. Olímpico.3. 421: 76. 6. fr.2. Orpkica. Jenófanes. 2.2. 1. 2. 786: 105. X X IV 45: 96. Horacio. 2. fr. 1. 1. V II 266: 59. I. I 57 ss. Orígenes. Contra Celso V I 75: 110. Orfeo. fr. X I 13-16: 88. Nicandro. 14. 4. V III 534: 105. Ninfodoro. Ovidio. Memorables IV 3. X X IV 614: 103.2: 68. 2.2.2. X I 641: 20.: 45. fr. Máximo de Tiro.7. 1. 1. 5: 30. 2.3. 2. De mon.18-19: 93. X V I 433-434: 55. 13-14: 71.2.: 86. X I 26: 30. II 4. Metodio. 2. 1. 2. V III 324: 33. 2. Ireneo. I 170: 9. fr. 9: 39. 5. 5. X IX 34: 35. fr.: 36.fr. 1. X X I 568: 36. 4: 111. fr. 35: 111. Jenofonte. 38: 68. 4. X III 203-204: 101. V III 270-299: 60. 1. 4.4. fr. Odisea I 10: 9. 1. 2. 5. V 403: 33. 5: 74. 18: 66. Justino. 3. 2. 1: 42. fr. X X I 394. 45. V 455: 29. 4 y 76. X I 624: 20. 2. 2. 6. 1. IX 502503: 56. fr. 3. V I I I 267-270: 59. 1.216 PROTREPTICO 387: 29.3. Die/. 1. 1. X V III 411: 29. V 17. 2-6: 75.4.2. Test. 14: 65. 3. IV 221: 2. IV 63: 38. 6. 3. X IX 163: 38. Kypria. 245. 3. 2. 1. IX 27: 109. 3. 2. X V II 220: 120. Luciano. 2. 2. 2. 5. 4: 111. Menandro. co/ι Trifôn 36. V I 132134: 76. Or. 85: 110. De resurr. V 395-397: 36. Oda III 25. X II 219-220: 118. 5: 75. Mónimo. X X 351 ss. 2. 2. 88. Diálogo de los dioses 10: 33. 2: 5. 1. Metamorfosis I 85-86: 63. 4. Leandro. X IX 178: 112. V I 236: 115.

248c: 106. 763: 24.1.2. 8. 64a70b: 97. Aristi­ des XI: 40. 3. 19: 12. 6. fr. II 15. 90a: 25. Pindaro. Pitaca III 97 y 100105: 30. 268c: 116. 4: 42. IX 35.4: 33. 44a: 74. 1. Timeo 28c: 68. Teeteto 176a-b: 5. 3: 33. 57: 98. 128. 3. 382 F: 64. 5. 2. 4.5. Amator. 3. 40e: 14. 2. 213 A: 54. 3. 6. fr. I 16. X 61 Id: 86. Heracleia. 28c: 105. 4. 1. I 2. Agesilao 21: 54. I 353b-c: 100. 4. 1: 38. 35: 72. 176b: 86. 16: 35.4. Pausanias. V I I I 2. 9: 40. 45b: 113. 85d: 2. 3. 114d: 93. 6.4. 1: 44. X 38. 1.1. 5: 33. IX 8. 52a: 120. 210d: 110. 3 y 93. 3. V 18. De fortuna 99 A: 97. 3. 2: 26. 245d: 89. III 16. 20: 36. 78: 49. 3. 279c: 122. III 415a: 68. 5: 53. 3. Alcib. 1. 191 A: 54. Moralia 98 C: 113. 3. I 38. 4. 1. 379 B: 24. Platón. 7: 53. 2. 4 y 118. 13: 53. 246d249: 68. 1. 176ac: 122. 246c: 92. 4. 757 B: 64. 3. Pitágoras. 4 y 100. 6. X 38. 1 y 115.5: 44. 249d: 106. Crátilo 395-412: 64.2. 3. Fedro 237: 68. 237a: 76. 187d. 989 A: 32. 2.1 . 3. 78d: 69. 47b: 89. Filebo 16c: 2. II 17. 757 B: 64. Demetrio 26: 54. 4. República I 330a: 89.8: 118.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS 217 Paniasis. 2. 2. 139 B: 57. I 19.1. Politico 266c: 116.3. 1. 1. 176b-c: 97. III 408b: 20. 4. 4. 2. IV 715e: 69.4. I 2-4: 40. 4. IX 149: 33. I 2.3.3. 1. 5. 2.2. 4: 44. 2. 4. 252c: 123. 3: 36. 247c: 56. 6. 3. 4: 31. 2 y 122. Pitocles. III 406a: 20. V III 9.3. 1. 2. 5-10: 99.: 48. 6. 34b: 5. 3. 2: 28. 3. 3. 2. 6: 33. 141. 1. II 15. I 28. 2. 6. 3. 3. 64a-70b: 122. 32b: 5. Cârmides 157a: 115. 1. . I 30. 3. IV 716a: 69. 2. 1. 28 ss. 5. 5: 26. 1: 47. 97. Sent. 7: 53. 2. X 5. I 32. Banquete 178ac: 44. 42d: 63. 4. 4. I y 115. Plutarco. 78a: 70. 81c-d: 55. Minos 319a: 104. 3. 3. 1. IV 36. 2. Ion 3. 3. fr. 2.2. 3. 4. 16. Carta II 312e: 68. 5. 3. 2. 2. ístmica V I I 5: 33. 4. V 14. 5. 1. Leyes IV 71 Id: 117. 4. Nemea X 15: 33. 1. V 739c: 122. 3. 3: 33. De Isis et Os. 1: 17.2. 5. 7: 12. 7: 19. Fedón 64a-70b: 5. 1. 3. Plotino. 2 y 122. 397d: 26. 3. fr. 117. Carta VII 341c: 68. Olímpica I 1-25: 33. 2. V II 2. 3. 3. 2. 89d-90d: 5. 4: 62. 243b: 76.

5. fr.218 PROTREPTICO Polemón. fr. IV 27-30: 62.3. 1. 3. Ad martyres: 116. 2: 53. 4.1. V 294: 50. De mont. Séneca. 1:45. 1025: 74. 4. 4. 6. fr. Pseudo-Sófocles. 2. 2. Epist. 2. 34: 46. Sina et Sion: 2. fr. Ant. Zenón. Posidipo. fr. 2. 4. re. 3. fr. 1. III 590-594: 70. Sófocles. 71:38. 2. 863: 90. 1: 57. fr. 14: 38. 4: 113. div. 3. fr. Sibyll Orae. 122. 1. Varrón. IV 24: 62. 41: 47. Teofrasto. 2. 4. 5. I 23-25: 27. Ptôlomeo de Megalopolis. 15: 36. XVI. 47: 66. . Tertuliano. V 484485: 50. 14: 66. fr. 24: 36. fr. III 624-625: 74. III 586-588: 70. 4. 2. 760: 97. V 487-488: 50. 3. 73: 47.3. 7. 2. IV 4-7: 50.fr. fr. 3.4. 3. I. V 296-297: 50. I 10-13: 71. De came Christi 9: 110. 3. I 28-35: 77. 31: 39.7. fr. I 27: 27. fr. 2. fr. Sosibio. 3. Antigona 970: 29. fr. V 6: 96.

. 2. Borto Lotti. Mortley. 3.4. E. E. 5.4. A..2. L. 8. 27. G. 2.3.. 1. Daniélou.. 100. L. Andres. Ayán Calvo.. P. 7. 88. Ch. 100. 4. 2. L. J...2.3.. von. 1.3. 2. 2. A. Grimai. P. 39..4... 69.1. 2. 69.3. 2.. 111. Cook. 5. 62.. 4. 5. Picard. 1. O. 1. 4. C. 12. 29. 5. 2. 68. Bourgedis. J. B. Guthrie. 5. 1 2. Nilsson. 11. 17. 20. 2.1. F. Lagrange. Frisk.2. Deverenx.. 13 4.. 2.1. 17. 1. Cerfaux. des.4. 4. 5 . 2. 100. 72. 24.. H. 29.2. 11.ÍNDICE DE CITAS A AUTORES MODERNOS Alfonsi. 100. 18. 92. 14. 2...4. 8. 5.2... Meriá. B. 2. Ivánka. 3. Chantraine.2. 12. Lafaye. M. 3. Mayence... G. 98. A. Deubner.4.4. 3. 31. Decharme.. M. 21. 4. 7. 2.. Places. 1. 2. L.4. 3. R.4. 2. A. 57.1. H. 14.. Mondésert. 96. Pade. 4. P... 2. W. 2.. 27. 11. 10. P. 2. 36. 2.2. E.2. 1. P.4. 45. Orbe.2. F. C. . 48. 54. J.2. C. Herter. P. Ameno. Nardi. Foucart. 2. Gigon..2.2. Festugière. 20. 112. 15. K. D.1.3-21.. J. Moliné.1. M.. 6. J. 99.

Sourry. Rahner. 2. 1.4. 2. E. 69. 109. 2. Ruiz Bueno. P. Solmsen.1 . 54.2. G. .2.. 74.. 54. Priimm.. 68. U. Tondriau. J.. D. 1.. H. 7. 102. 118. 21. Rohde. 4. 118.3. Treu. 92.2. 4.220 PROTREPTICO 21. 12.3. Reitzenstein.. J.6.2... 48. 1. 7 2 . 3. Rivière. 4. 5.2.

................... C a p ít u l o I I ....... 13 14 El «Protréptico».. 7 9 Vïda ............................................................................... 15 24 31 Variantes textuales ........................................ El «Protréptico» en la tradición ...................................... B ib lio g ra fía 32 33 37 56 97 103 126 ................................................................. ................................................. Obra .................................................................................................................................................................................................................... C a p ít u l o V .............. C a p ít u l o I V ....................................................... .......................................................................................................ÍNDICE GENERAL Págs............................................. Texto g r ie g o ............... C a p ít u l o I .............................................. I n t r o d u c c ió n ..... C a p ít u l o I I I ............................................... Método a le g ó ric o .......................................................................... .......................

.................................................................................................................................................................................................................................................. 131 C a p ít u l o V II ................................................................................. 144 I X .............................................................................................................................................................................................................................................222 PROTREPTICO Pàgs..................................................... 213 I n d ic e d e c i t a s a u t o r e s m o d e r n o s ......................... 191 199 209 d e n o m b r e s p r o p i o s ............................................ 21 9 ............. d e c it a s b íb l ic a s ............................................... 138 C a p ít u l o V III................. 159 182 C a p ítu lo C a p ítu lo C a p ítu lo C a p ítu lo Í n d ic e Í n d ic b Í n d ic e ......... C a p ítu lo V I ............................... d e c it a s a a u t o r e s a n t ig u o s a ................... XII 150 .......................................... X X I .........................