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CLEMENTE DE ALEJANDRÍA

PROTREPTICO

IN TR O D U CC IÓ N , TR A D U C C IÓ N Y NOTAS DE

M.“ CONSOLACIÓN ISART HERNÁNDEZ

EDITORIAL GREDOS

&

BIBLIOTECA CLÁSICA GREDOS, 199

Asesor p a r a la sección g r ie g a :

C a rlo s G a rc ía G u a l

Según las normas de la B. C. G., la traducción de esta obra ha sido revisada por H e le n a R a m o s .

© EDITORIAL GREDOS, S. A. U., 2008
López de Hoyos, 141, 28002 Madrid. www.rbalibros.com

Depósito legal: M.-26.801-2008 ISBN 978-84-249-1668-9. Impreso en España. Printed in Spain. Impreso en Top Printer Plus.

INTRODUCCIÓN

En el siglo i i d . C. la Iglesia ya no es una secta oscura, sino que se va imponiendo en todas partes. Son muchos los filósofos que, como Aristides, Justino, Taciano, Atenágoras, Hermias y Clemente, entre otros, han abrazado la fe cristia­ na y* aunque no todos comprenden que la sabiduría clásica pagana no tiene por qué ser incompatible con la nueva fe1, al menos si reconocen todos que no era necesario prescindir del amor a la sabiduría. El evangelio, pues, no se dirige des­ de ahora sólo a los incultos, sino que hay cristianos de cla­ ses elevadas que, acostumbrados a la filosofía, buscan en la nueva religión una enseñanza superior2. Los maestros cristianos, queriendo satisfacer estas nece­ sidades, comienzan a unir ciencia y fe, acomodando su doc­ trina a las partes de verdad que van encontrando en la filo­ sofía y ciencia griega. Será Clemente de Alejandría quien mejor se sirva de las ciencias humanas como preparación al estudio de la teología propiamente dicha, comprendiendo
1 Taciano, por ejemplo, o Teófilo de Antioquía, que, con espíritus más recelosos, realizan una dura crítica, mientras que Justino o Clemente no tienen reparo en recurrir continuamente a citas de autores clásicos para avalar su propio pensamiento. 2 Cf. J. L e b r e t o n , «Le désacord de la foi populaire et de la théologie savante dans l'Église chrétienne du troisième siècle», Revue d'Histoire Éccles. 19 (1923), 481-506, y 20 (1924), 5-37.

N ilsso n . 1950. que in­ cluso llegará a ser en parte asimilada por el cristianismo (cf. pues es un hombre profundamente marcado por esta heren­ cia cultural. 6 Las palabras contenidas en el Teeteto de Platón respecto a la«imita­ ción de Dios» serán la base de la concepción teológica posterior. 242244. . 155 ss. Rech. más que préstamos 3 C f. M. Clemente crece en este ambiente. C a m e l o t . Las creencias en la magia y los espíritus son prácticas en boga en esta época. Platonic Influen­ ces in the Work of Clement of Alexandria». págs. 1952). Relig. «Ocultismo y teosofía».. 5 También los primeros pensadores cristianos se ven en la necesidad de explicar el mensaje cristiano con los medios de expresión conocidos de la filosofía platónica (cf. aunque. P. Madrid. bastante confusa. 1969. E. París. unos des­ embocarán en el neoplatonismo y la mayoría darán lugar a infinidad de supersticiones4. E. y J. La iglesia alejandrina es menos impetuosa que la asiática y conservará con gozo toda la producción intelectual de Grecia (cf. v o n I v á n k a . Friburgo de Suiza. el pun­ to de partida para poder entender la concepción teológica de la época helenístico-romana6. BuoNAiUTi. 400-401. Londres. Plato Christianus. Rivis ta storica dette Science Teol. 2 (1957). 39-40. Vig. Ho­ rnoíosis Theo. Merki. estoi­ cismo y las doctrinas de Filón. no podemos olvidarlo. 1 (1905). y Platón5 se convierte en la suprema autoridad religiosa del siglo. 1990. No son personales todas sus ideas. «Les idées de Clément d’Alexandrie sur l’uti­ lisation des sciences et de la littérature profane». «Clemente alessandrino e la cultura classica». como lo demuestra la gran profusión de cultos mistéricos. en Historia de la religio­ sidad griega.8 PROTRÉPTICO que Ja sabiduría resulta imprescindible para el cristianis­ mo3. Klibansky. R. por lo tanto. ni asimiló todos los elementos recibidos del medio-platonismo. 4 Cf. P. Christ. The continuity o f the Platonic Tradition during the Middle Ages. 21 (1931). «The Twofold Way. Sc. Característica principal de este siglo n es el ser una épo­ ca de transición y. W y t z e s .

Tampoco sabemos con seguridad el lugar y año exacto de su nacimiento. Clemente Alessandrino. hasta el 202 ó 203. De esta última etapa sólo sabemos que se refugió en Capadocia y que su muerte debió de ocurrir sobre el 215. 22-23. N a r d i . el creador de la teología8. Estratli Profetici. . apenas podían distin­ guirse ya en época imperial7. Su persona ocupa un lugar de primer orden en el pensamiento cristiano. C. pues las doctrinas de Platón.INTRODUCCIÓN 9 directos de autores determinados.. lo que solemos encontrar en su obra son lugares comunes al sincretismo filosófico de la época. como E. págs. pero es probable que sucediera en Atenas a mediados del siglo π en el seno de una familia pagana9. aunque. en espe­ cial sus conocimientos de la literatura y filosofía antiguas tan fuera de lo corriente. d e F ay e . Aristóteles. el comprendido entre el 180. V id a No conocemos más que un breve período de su vida. 1985. Su educación tuvo que ser esmerada por el enorme bagaje cultural que manifiesta a lo largo de su producción. Zenón y Epicuro —rivales en otro tiempo—. en nuestra opinión. Sin duda su contemporáneo Ireneo era más seguro en su exposición. 8 Cf. pues en este aspecto es muy inferior a su sucesor Orígenes. de Faye. pág. 2. cuando aproximadamente entra en Alejandría para seguir la enseñanza de Panteno en su es­ cuela catequética. Clément d'Al.. 64. 9 E usebio. . en que sale de ella hu­ yendo de la persecución de Septimio Severo.. Demonstratio evangélica Π 2. Florencia. Es asombroso no sólo el núme7 Cf. E. no hasta el punto de considerarle.

Nardi. escritos apócrifos. 1886. Berlin. «Tradizione subapostolica e motivi platonici in Cle­ mente Alessandrino. muy bien a los clásicos y poseía un perfecto dominio de la obra platónica. Alex. Quaestiones musionianae. sí las más importantes. Lo mismo encontramos citas del A. H il l e r . aunque no es posible que hubiera leído todas las obras que menciona. 126-133 (cree que el alejandrino usó sin mucho escrúpulo diversas compilaciones de textos.10 PROTREPTICO ro de reminiscencias y citas que aparecen en sus obras (tanto de textos cristianos como de casi todos los autores clásicos). «Z ut Quellenkritik des Clem. 42 y Strom. 27». Alex.T. que tradición judeo-cristiana. se le ha considerado el escritor más sa­ bio de los primeros siglos del cristianismo. o resonan­ cias helenísticas. M. M. clásica y filosófica serían capaces de descubrir las referencias y alusiones conti­ nuas que aparecen en toda su obra. Clem. 1 132-135). 1879 (afirma que Clemente sólo es cristiano superficialmente y que en el fondo siguió siendo griego en mentalidad y cultura). uno de los que tiene mayor gusto a la hora de citar a los clásicos11 y el re­ presentante más acabado de la Escuela de Alejandría. fijándose especial­ mente en Protr. en general. C. filtradas en su mayoría a través de Filón. Todo ello indica que el ambiente que rodeaba a nuestro es­ critor debía de ser sumamente refinado. cutas subapostólicas. P . para que pudiera comprender la densa prosa de Clemente.». . pues sólo los dota­ dos de una especial preparación bíblica. in seiner Abhângigkeit von der griechischen Philosophie. con todo. Es cierto que parte de su erudición era de segunda ma­ no. la que continuamente citaba de memoriaI0. M e r k . W e n d l a n d . Hermes 21 (1886). sino también la naturalidad con que se entremez­ clan y. pero. proph. Dominaba. C. Leipzig. de modo que sigue siendo uno de nuestros más valiosos informadores res­ pecto a textos desaparecidos. 1 1 Estudios muy interesantes sobre las fuentes de la erudición de Cle­ mente y los orígenes de su pensamiento son los de: M . Ecl. 1 0 Cf. Sileno 9 (1983).

Durante mucho tiempo se ha hablado de su posible carácter oficial y de la sucesión de sus directo12 C f. fijándose siempre más en el fondo que en la forma. sino a cristianos sencillos. como la mayoría de los apologetas y escritores de la época. Rasgo personal es la gran libertad con que utiliza las citas de la Escritura. . 15 La conversión al cristianismo desde la filosofía es bastante frecuen­ te en esta época (cf. P. Ninguno le da a co­ nocer a Dios. 242. des­ cubre en él la solución a los grandes problemas que se plan­ teaba relativos al hombre y su destino15. cuando Clemente no se dirige a un público con cierto nivel intelectual y de formación griega. De la escuela catequética de Panteno y sus orígenes ape­ nas se conoce nada. Π de Protr. 1 4 Muestra un conocimiento tan preciso de los ritos mistéricos que es difícil pensar que no hubiera sido instruido en ellos (cf. después de haber recorrido varios sistemas filosóficos y cultos paganos14 en busca de la verdad. Lo encontramos.INTROD UCCIÓN 11 Con todo. también san Agustín explicará su conversión a raíz de la lectura del Hortensius de Cicerón). C a m e l o t . el célebre prólogo de san Hilario en De Trinitate I 1*14. tenemos que señalar que. en Alejandría hacia el año 180. M o r t l e y . Revue Biblique 53 (1946). 1973. una gran familia­ ridad con los textos sagrados12. 1 3 Sobre su interpretación de ios textos sagrados y el uso de la alego­ ría.). tras varios años de instrucción bajo la dirección de Panteno. por lo que abraza el cristianismo cuando. asimismo. especialmente el cap. pues. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clé­ ment d ’ Alexandrie. «Clément et l’Écriture». desaparece su helenismo para no presentar más que doctrina evangélica. normalmente una le lleva a otra por asociación de ideas13. Leiden. que muestran. cf. R. Esta erudición bíblica de que se sirve no es tan digna de elo­ gio cuando se la compara con la de otros escritores cristia­ nos de la época.

Todos los consejos del Ped. Eusebio cuenta que en tiempos de Cómodo un hombre de gran cultura. Quis dives salvetur 1 2. pues en su obra descubri­ mos con frecuencia que el pensamiento del martirio no es ni mucho menos una idea lejana17. Clemente manifes­ tó durante toda su vida gran admiración por el maestro que lo introdujo en el misterio de Cristo y. cuando le sucede en 1 6 Cf. al menos. 1 9 Cf. G. como contestación a la here­ jía gnóstica. 1 8 Gregorio el Taumaturgo nos indica el programa que seguía Oríge­ nes en su escuela de Cesarea (seguramente el mismo que en Alejandría): física. Sc. Rech. 2. 10. sino por hombres de posición elevada19 e intelectuales en su mayoría. 80-109. 27 (1937). Strom.).G. Hist. 65-90. con formación griega clásica. Por el tipo de enseñanza que se daba — con tan gran amplitud de materias que parecía una pequeña universi­ dad18— sabemos que el auditorio no estaba únicamente formado por catecúmenos. instruía a los cristianos en la ciudad y añade que apoya su afirmación sólo en la tradición16. EccL V 10. B a r d y . Lo que nadie pone en duda es la existencia de una co­ munidad importante de cristianos en Alejandría en esta épo­ ca. y «Pour l’histoire de l’École d’Alexandrie». . A Cle­ mente le interesaban todos los conocimientos que fueran bellos y útiles. Cf. Rev. Biblique (1942).4. Seguramente inició esta labor a comienzos del siglo i i de forma muy sencilla. de nombre Panteno. ética. «A ux origines de l’École d’Alexandrie». 82 y 83).12 PROTRÉPTICO res. geometría. siguiendo el mismo modelo de la escuela de Justino. V I80. teología y metafísica (P. Protr. X 1049 ss. aunque siempre los subordina a la filosofía (cf. que buscaban en la nueva religión un conocimiento superior. van tam­ bién en la misma linea.104. otra «gnosis». a los que Clemente no teme exigirles un cristianismo hasta las últimas consecuencias. Relig. 1 7 Cf. o.

INTROD UCCIÓN 13 la dirección de la escuela en el 190.. un maestro que en todo momento se dirige a un interlocutor que imagi­ na presente. tres tratados de extensión muy desigual... sigue seguramente las mismas directrices que impuso su fundador. 22 Síntesis del pensamiento de QDS la tenemos en: M . si cree que así se le va a entender mejor. a Clemente como maestro. pág. 21 C f. Clément. Á . Florencia. introducción. su lectura no resulta fácil. Richezza e povertá nel cristianesimo primitivo. C. 17-21). en su producción nos encontramos. por lo general. profundizar en el misterio de su religión20. con una breve pero buena introducción. Madrid. págs. M o n d é se r t . Cle­ mente Alessandrino. y otros tres textos cortos: la homilía Quis di­ ves salvetur22 y dos notas para su enseñanza23. 33-43. Su estilo literario va profundamente marcado por su pro­ fesión.° 118. G. 1988 (B. instruir. 29. 23 Sobre una de ellas tenemos la edición reciente de C. Pedagogo y Stromata. No le importa repetir. N a r d i . 1985. más que a Cle­ mente como escritor. El Pe­ dagogo. n. 20 Cf. Clemente de Alejandría. como las partes de una trilogía21. sino ser útil.. es el educador que no busca su lucimiento personal. Como todos los Padres prenicenos que poseen una doctrina más intere­ sante. M a r a .G. C a st iñ e ir a F e r n á n d e z . 1980. Protreptico. O bra Se nos ha conservado lo más importante de su obra.C. considerados. Estratti Profetici. . Roma. págs.

Las ideas se asocian más por la imaginación que por la razón. haciendo. El método no fue un invento propio. llegando a veces a ser muy difícil su identificación. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clément d ’ Alexandrie. S m a l l . 144-145. encuentra toda su teología. «On Allegoiy in Homer». Así pues. 1989. Clemen­ te. Sc. Como aún no se han definido las bases comunes de la teología ni los métodos exegéticos de la Escritura. págs. C. 1958. 26 (1936). Relig. N. 180-226. sumamente sutiles en Clemente)24. sino una herencia de la escuela estoica. Celso y Justino. Mythe et allégo­ rie. junto al primer sentido evidente del texto suele encontrar otro que llama «místico» (Ped.14 PROTREPTICO Método alegórico La alegoría es el arte por excelencia de las analogías (en ocasiones. todo el A. Rech. lo continuaron. 23 Cf. Leiden. d e L u b a c . Se. «Symbolisme chez Clément d’Alexandrie». P e p in . V 8. un uso excesivo de él para apoyar sus opi­ 24 Estudios importantes son: H. Así. 46. Rech. «Typologie et allégorisme».T. 423-430. II 8. J. G u in o t . . que presenta con el primero analogías más o menos numerosas. R. Plutarco. 10-33. J. 75. S. siendo en tiempos del alejandrino el procedimiento usual. que lo aplicó abundantemente a los comentarios de la obra homérica. emplea siempre un lenguaje simbólico. Clemente cree que la Palabra de Dios es misteriosa y. el recurso preferido de nuestro escritor. P . 1). M o r t l e y . en Figures de l ’ Ancien Testament chez les Pères. M o n d é s e r t . Paris. «La typologie comme technique herméneutique». Estrasburgo. Relig. en este procedimiento. como tal. quizá. G . y podríamos decir que el medio general de expresión desde Platón25. se transforma en símbolos de verdades que no debían ser reveladas hasta la llegada de Cristo. 37 (1947). Journal 44 (1949). 1) o «simbólico» (iStrom. entre otros. Class. 1973.

27 C t Strom. por vez primera. en Message évangélique et culture hellénistique. 232-233. la pitagórica o estoica. característica. Paris.INTROD UCCIÓN 15 niones sobre la base sólida de la palabra divina. pero lo hace con total libertad. es verdad. la fusión entre filosofía y cristianismo. . D a n ié l o u . Clemente. la más importante por producirse en ella. La nota que domina en toda la obra es la alegría con que proclama la novedad del cristianismo. 26 Cf. la judeo-cristiana. aunque los peligros que entrañaba no eran pequeños. dejando notar siempre que posee una doctrina cerrada. págs. que hereda la tipología neotestamentaria y el método alegórico de Filón (con un doble sentido. XV 125. herencia de un pa­ sado muy rico: la exégesis judeo-palestinense. a la conversión. El Protréptico La primera obra conservada de Clemente es El Protrép­ tico y. de la mayoría de los primeros autores cristianos. El método llegó a ser un instrumento de notables pro­ gresos para la teología26. pero no de sus seguidores. J. moral o físico). El autor realiza en ella una invitación apremiante a los espíritus a la búsqueda de la verdad. Desde el punto de vista exegético. su obra es muy inte­ resante porque aúna diversas comentes. «Clément d’Alexandrie exégète». tal vez. como el mismo Clemente reconocía al criticar interpretaciones libres de los gnósticos de algunos pasajes del texto sagrado27. ajena a toda influencia extraña. buscando siempre posibles analogías que sirvieran de fundamento a sus hipótesis. sigue muchas veces a Filón. en la utilización del método en sí. 1961.

Cap. Es especialmente brillante. Π. pues ve en ello un atentado contra la naturale­ za humana. Clemente no condena todo el aite en general. para que el hombre llegue a ser dios. Cap. Condena la estatuaria considerando absurdo la invocación a las piedras (las esculturas) o pinturas28. han envejecido. pero ya los antiguos mitos. Demuestra que los dioses son demonios inhu­ manos que disfrutan con la muerte de los hombres. que procedían de los demonios y esclavizaban al hombre. Comienza el ataque del paganismo. Los griegos han creído hasta ahora en fábulas absurdas. III. sino de de­ monios. . VI. Es preciso entonar la nueva canción. I. Elogia los aciertos que tuvieron algunos de estos filósofos en su búsqueda de la 28 El arte cristiano de esta época aún está bajo lo simbólico. para mostrar su ridiculez y cómo mu­ chos tienen su origen en crímenes. Cap. en su ignorancia. b) Se hizo hombre. Cap.16 PROTREPTICO Cap. V . Con todo. Sin embargo. Conclu­ ye con la descripción de sus pasiones. conduce al yu­ go amigo de la bondad de Dios y es todopoderosa. no existen imágenes. se burla de éstos y de sus objetos sagrados. divinizaron los elementos. afirmando finalmente que no se trata de dioses. frente a los mitos inventados por los hombres. Son misterios indignos de los dioses. que. sino lo que hay en ¿1 de inmoral. Describe los misterios paganos. Cap. TV . El Logos es el «instrumento» de Dios: a) Sólo quiere que el hombre se salve. es celeste. comprende que el escultor no puede engañar al hom­ bre «lógico». Pasa revista a los primeros filósofos que.

XII Nueva exhortación a huir de la superstición y a correr tras Cristo. pero porque sus maes­ tros fueron los egipcios. babilonios y he­ breos. Cap. pero han de mostrarse dignos del reino. denunciando errores de la mitolo­ gía pagana. Cap. VII. Cap. se ha convertido en luz del mundo. Los profetas son los que nos dicen la verdad sobre Dios: es un Dios cercano.INTRODUCCIÓN 17 verdad. Termina con otra apre­ miante exhortación a la sensatez. Comienza y termi­ na con la misma exclamación: Es preciso envejecer para la superstición (une de este modo el capítulo con el primero: los mitos paganos ya han envejecido). Dios da la vida. mientras que la superstición condena. Está construido en «kúklos». ¡Ama pro­ fundamente al hombre! Es un bondadoso Padre y sólo quie­ re su salvación. asirios. Desde ahora el escritor no va a realizar otra cosa que una exhortación calurosa a abrazar la nueva reli­ gión. Presenta textos de poetas que han dado culto en ocasiones a la verdad. con su encamación. Muestra su admiración especialmente por Platón. tracios. VIII. el Logos divino. Carecen de adorno. IX. X. Cap. pues Dios se regala a sí . Dios llama por medio de su Logos. pero llevan a la salvación. Cap. Cap. Dios exhorta con gri­ tos a volver a la «razón». Clemente no disimula su ansia por que todos lleguen a la salvación. El Logos. del que reconoce que rozó la verdad. por lo que no hay obstáculo para el que quiere conocer a Dios. XI.

. En opinión de W. estas primeras frases pre­ cisan ser cantadas. y de ahí hasta el final la se­ gunda. en dos partes iguales: hasta el capítulo VI la primera. «Les idées de Cl. sur l’utilisation. 549. capítulo de gran belleza.. propiamente es un himno a Cristo Salvador y una prueba de lo mucho que amaba su religión. llegando en oca­ siones a ser declamatorio por el empleo de medios y efectos del estilo retórico contemporáneo. dejando en el centro los cuatro capítulos que forman la parte negati­ va del tratado con la crítica de las creencias y ritos paganos. Norden llega a afirmar que se trata de un estilo «refinado» por su ritmo. págs. aunque en la primera sería preciso efectuar algún apartado más. 30 E. «Desde la época más antigua hasta muy avanzada la Edad Media — casi sin excepción— han defendido el punto de 29 Cristianismo primitivo y paideia griega. 3 1 Cf. en realidad. Die antike Kunstprosa Π.». 1965. elección de las pa­ labras y por su composición30. . 1898. se ha hecho famoso su vocabulario tan expre­ sivo. 88-89. Se inicia con la primera llamada del Logos en el capítu­ lo introductorio. d’A. Jaeger29. P. pues el primer capítulo hace las veces de pró­ logo y el VI sirve de engarce con la segunda parte. y E. Leipzig. hasta el punto de que algu­ nos. sus períodos armónicos y la lengua atizante. N o r d e n . 54-58. C a m e l o t . Su prosa se acerca a veces a la poesía — imitando incluso medidas musicales—. lo han comparado con una oda pindánca31.18 PROTRÉPTICO mismo por medio del Logos al hombre: ¡Es preciso seguirle con todas las fuerzas! La obra se divide. pág. págs. incluso. Su lenguaje está mucho más elaborado que el de Oríge­ nes (en parte es una imitación del gusto literario del segun­ do movimiento sofista que se inició en el siglo n). Méjico.

El mismo Clemente había dado su propia opinión sobre el tema: «Ya hemos dicho a menudo que no tenemos cos­ tumbre de ‘helenizar’ [. Cristianismo primitivo.». como pue­ da. J a eg e r . 20-21. pero en la práctica han hecho lo contrario». que yo sepa. pág. II 3). 66.INTRODUCCIÓN 19 vista teórico de que era preciso escribir con un estilo menos adornado. quedó sin concluir. a quie­ nes considera más cultivados intelectualmente que los la­ tinos: «Ningún escritor de la Iglesia griega defendió nunca. el punto de vista de que era preciso escribir con un estilo menos adornado»33. págs. afir­ ma de los primeros autores cristianos el mismo Norden32. sin embargo. Strom. Strom. Es cierto que la obra de Stromata no pretendía ser «helena» en cuanto a su estilo. que Strom. además. . pág. Π.Â. lo que quiere» (Strom. d’A. 3 3 G.]. sino que debe buscar decir simplemente.. no comparte una opinión tan ge­ neral y pide una excepción para los Padres griegos. también lo es que Clemente comprendió cómo muchos filósofos rechazaban la verdad por desdén del lenguaje de los bárbaros (cf. cf. puesto que se escribió para la difusión secreta de los dog­ mas cristianos.. en mi opinión. para atraerlos. VI 67) y cómo. 88-89. Bardenhewer. era preciso utilizar el estilo más eleva­ do que emplea en Proiréptico y Pedagogo. 32 Die antike. pág. 35 Cf..L. I 9. Era preciso «conver­ tirse» en griego para ganar también a los griegos 35. 34 Hay que tener en cuenta. citado en P. obras tan cuida­ das 34 que algunos capítulos podrían incluirse entre las más célebres de la literatura griega clásica. 529. I.. sin embatgo. C a m e l o t . «Les idées de Cl. 54..K.. quien se ocupa de la verdad no debe componer sus frases con aplicación y re­ flexión. asimismo W.

(I 1-3) es que apreciaban esos mitos. . incitando con vehemencia a seguirle. 1937. 40 Historia de la Iglesia antigua. en que destaca lo absur­ do de tantos mitos36 y «misterios»37 paganos.20 PROTREPTICO Tras el prólogo. págs. 17 ss. así como las diatribas contra el materialismo y los ritos religiosos in­ humanos38. L 'idéal religieux des Grecs.. aparece la parte constructiva. Paris. aunque no por ello deja de defender con 36 No podemos saber en qué medida eran aún adeptos convencidos de las antiguas religiones. por lo que se esfuerza en mostrar el esplendor del Logos. 64-80.). Sabe que la conversión no resulta fácil. (1936). 1932. P. Paris. 3 8 A partir del siglo vi a. St. pág. que hablan aprendido desde niños (cf.-G. «MYSTEPION». Lietmann40 afirma que presenta el cristianismo «con un sentimiento de superioridad y gran tranquilidad [. Parece que el propio Clemente sufrió su influencia. Études d'histoire et de théologie positive. jun­ to a la parte apologética tradicional. H o n t o ir (Le Musée belge. pues. y 161 ss. págs. H.) cree incluso que ñie iniciado en los misterios de Eleusis. 39 Cf. 1905. elaborada de forma tan sincera que no tarda mucho en ganarse la simpatía del público. pero lo que si podemos deducir del comienzo del Protr. 286. C. 36). 1902. F e s t u g iè r e . una exposición positiva del cristianismo. pág. 37 Un estudio importante sobre la palabra misterion en Clemente es el de H. 180 ss.. realiza la crítica del paganismo en cua­ tro capítulos.] como la verdadera filosofía». 16. Journal ofTheol. Su apología del cristianismo es de signo muy diferente a la elaborada por Atenágoras o Justino. no sólo por el uso de un vocabulario especial. en ella el hombre es invitado a escuchar el canto nuevo del Logos de Dios39. la religión griega va siendo destruida por poetas. II. C. sino también por la seguridad con que se expresa (cf. Paris. M a r s c h . Nunca fue Clemente un hombre combativo al estilo del hiriente Tertuliano. El cristianismo no tenía más que sacar las últimas consecuencias de la dura critica que durante siglos había llevado a cabo la filosofía. B a t if f o l . Protr.

cada vez de forma más persuasiva. en ellas nos muestra Clemente un alma profundamente cris­ tiana y entusiasmada por la alegría que le ha comunicado la nueva fe.INTROD UCCIÓN 21 fuerza su fe. ya que el ser humano es. 3. Al censurar los mitos paganos lo hace como quien se ha encontrado bajo su influjo en tiempos pasados y comprende el encanto que se encierra en muchas de sus na­ rraciones poéticas. en su intento de ganarlos pa­ ra el evangelio. ante todo. Estrasburgo. 1987. enfrentándose principalmente a marcionitas y gnósticos. alegría que quiere transmitir a todos. Quizá el más novedoso es el primero. siguiendo en todo mo­ mento argumentos racionales. empleán­ dola también para interpretar la Escritura (cf.). El XI y XII ofrecen las más hermosas páginas. ser racional42. nunca niega que la cruz es esencia! en la doctrina cris­ tiana (cf.119. Hay que destacar el carácter optimista y positivo de la apología de nuestro autor. 42 Es el primer escritor que utiliza la lógica como disciplina. E. Lec­ tures anciennes de la Bible. reduce la doctrina41. aunque le sobrepasa por la amplitud de su mé­ todo. Cahiers de Biblia Patrística. Siempre trata a sus adversarios con respeto. etc. pero no por ello. O s b o r n . 12. . muy similar a la que encontramos en Justino. Co­ 4 1 Por ejemplo. Protr. 169-190). págs.111. 11. El Logos multiplica sus invitaciones. 1. sin dejar de plantearse en todo momento sus objeciones y de refutarlas en la medida de sus posibilidades. el método que emplea para hacer volver a los hombres al Creador: lo que persigue a lo largo de estas páginas es una búsqueda intelec­ tual. En dos puntos es principalmente original: en su posición de cara a la filosofía y en la concepción que tiene de su reli­ gión. «Logique et exégèse chez Clément d’Alexandrie». Los capítulos VII al XII constituyen la parte positiva. Muestra una profunda simpa­ tía por todos. 2.

I 5. como los niños que temen al coco.. 19. una presentación del cristianismo como si se tratara de una simple predicación moral. la inteligencia (12). 44 Strom. como confiesa él mismo: «El vulgo. ¡que se pierda!. eso ha significado la filosofía para los griegos: «Si decimos.»46. cons­ tituyendo un fundamento para la filosofía cristiana. Cree que Dios concedió la filosofía a los griegos para conducirlos hacia la salvación.43. sino sólo una preparación para recibir la fe (Strom. Sus lectores seguramente seguían una de las muchas re­ ligiones helenísticas con bastante escepticismo. si la fe que tienen — ya que no me atrevo a llamarla conocimiento— es tal que puede perderse con argumentos.. 5. las falsas opiniones son las que se pierden. En cuanto a la filosofía. ha sido dada a los griegos como su propio testamento. 37. 17. por tan­ to.22 PROTREPTICO mienza con la narración detallada de fábulas antiguas (que sabe son tan del gusto del lector). para llevarlo en seguida a la verdad de la mano más poderosa. como la mayoría de sus contemporáneos. VI 5. La verdad es invencible. V I10. impidiendo con ella las em­ boscadas de la sofística contra la verdad.»44. No podía realizar. . aun­ que no es suficiente por sí misma. pues con esto solo ya con­ fiesan que no tienen la verdad.. 80. Lo que la Ley fue para los judíos.67.. Sin embargo.6. 1-2. Strom. que todas las cosas necesarias y útiles para la vida nos vienen de Dios. teme a la filosofía griega por miedo de ser extraviado por ella. V I8. Así pues. no andaremos equivocados. En varias ocasio­ nes insiste en su origen divino45 y su influencia bienhechora en la humanidad privada de la luz de Cristo. 46 Strom. como se admite universalmente. 28. VI 8.44). 67. 45 Cf. la filosofía se convierte en su mayor tesoro43. sino que procura elevar la 43 Para Clemente se trata de un regalo de la providencia divina.

Con todo. La littérature grecque chrétienne. Original.. M. pero con el convencimiento de que no encuentran su fin sino en D íqs. 48. la utilización que hace de la filosofía griega se encuentra siempre dominada por la preocupación ince­ sante de conservar íntegro el mensaje evangélico.). aunque aún no poseemos una exposición sistemática de la teología. un pensador profundamente cristiano que permanece «résolument philo­ sophe». es la con­ tinua lucha que nos presenta su producción. 49 C f. sin embargo. pág. . p ág . 1967. Esta preferencia por la filosofía le reportaría numerosas críticas de sus contemporáneos alejan­ drinos. sino el de un moralista. De este modo. Clemente impidió que el cristianismo quedara aislado del mundo de la cultura. M a l in g r e y . C a m e lo t .».a éd. 47 Histoire des dogmes dans l'antiquité chrétienne I. 1915 (8. Tixeront47. al unir en su persona al hombre griego (por su confianza en la razón humana y su afán de conocer) y al cristiano. según la palabra muy precisa de J. 558-559. París. «CL d’Al.. 282. págs. no podemos olvidar que su helenismo no fue nunca el de un artista. asimismo. 48 Cf. al establecer nuevos funda­ mentos para sistematizar el contenido de la doctrina. Sin embargo. es su concepción del cristianismo.INTROD UCCIÓN 23 doctrina sobre la sólida base de la razón. da a la nueva religión una orien­ tación muy precisa: estima los valores logrados por la in­ teligencia. et l’utilisation. A. pues. Sus mejores alia­ dos van a ser siempre Platón y la filosofía. De este modo establece las bases del humanismo cristiano48. muchos de los cuales veían en ella más un obstáculo que un acercamiento a la fe49. P. que pro­ curó poner todos los conocimientos al servicio de su fe. Vendô­ me.

Eutidemo 282d5. Realiza en la obra no tanto un ataque al paganismo como una calurosa invitación a acoger la nueva religión. 52 Fr. los discursos de exhortación son la forma primitiva de la diatriba filosófico-popular de éste. París. pero desarrollada rápidamente por la apologética cristiana51. 1. en especial de la filosofía griega. 1978. la sabiduría. Jenofonte. logos protrépticos. tradición. mostrando en todo momento un conocimiento directo de la cultura pagana. Letteratura greca cristiana. la felicidad consiste en la posesión del único bien verdadero. pues ya Platón había escrito algunos diálogos en este sentido. in- . 1. Festugiére ha encontrado tres protrépticos platónicos54. filosófica50. También en la Carta VII. pues los términos protrépein eis aretén. Platón emplea la expresión anthropous néous epi là agathà kaï tà dikaia protréponía pa­ ra designar su propia actividad. en principio. 3 1 Cf. La exhortación a la sabiduría aparece por vez primera en los dos discursos protrépticos de Eutidemo55 y por segunda 50 En la enseñanza de la filosofía desempeñaba un papel de suma im­ portancia el llamado «discurso de exhortación». logos. actualmente perdida. platónico. 53 Cf. nacieron en el círculo de Só­ crates53. IV 5. 50-61 (Rose). la lec­ ción inaugural para atraer discipulos. 55 El primero llega a una conclusión positiva. M. La primera obra de que tenemos noticia que en la Anti­ güedad llevara este nombre es el Protréptico de Aristóte­ les 52. El tema es.24 PROTRÉPTICO El «Protéptico» en la tradición Con Protréptico. no fue la primera en su carácter exhortativo a filosofar. 64-66. Roma (I9561 ). págs. P bllborino. Sin embargo. desde luego. y los Protreplikoi lógoi de Antístenes. Memorables 14. protreptikós. El segundo. J. por el contrario. 54 A. Les trois «Protreptiques» de Platon. y es preciso ejercerla. 1973. en realidad. pues. anankaton eínai philosopheín (282c8-d2). Clemente continúa la tradición literaria de la exhortación. F e s t u g i é r e . eis sophían.

como tal. 25). 55-69. etc. llevó a ca­ bo su reconstrucción. Jaeger. Bywater60 quien en el siglo pasa­ do demostró que parte del Protréptico de Yámblico61 con­ tiene extractos bastante amplios tomados del aristotélico. Düring no admite que Aristóteles se volviera propiamente aristotélico sólo tras la muerte del maestro. al parecer de la obra per­ dida. copiada ampliamente por Yámblico. En 1923. o f Philology 2 (1869). En Epinomis. La sophia y la phrónésis son consideradas como condi­ ción «sine qua non» de la virtud. . 60 «On a Lost Dialogue of Aristotle». Cleante. 149. y otro de Zenón (Stob. Demonicos 3. c. basándose en el trabajo de Bywater. que reproduce un breve fragmento. pág. IV.. Fue considerada desde la Antigüedad una obra protréptica y. Méjico. 620-623. págs. 36 La exhortación. Aristóteles. 785 Henze = A 1).INTRODUCCIÓN 25 vez en Fedón 56. pues. Clitofon. uno de Alejandro de Afrodisia (In top.) 59 O. Ps. pág. (Hemos tomado la cita de I. . el tercer diálogo protréptico. 1990. donde afirma que el filósofo for­ mulaba la pregunta de si era necesaria la filosofía para la felicidad58. o . 619. Aristóteles. c. la tenemos desde el principio 57.. La existencia de su Protréptico la conoce­ mos gracias a un par de textos. Sin embatgo. es a una virtud contemplativa. 9 = B 6). Pensó que se trataba de un programa de la Academia y que las partes esenciales eran en su ma­ yoría filosofía platónica. Según Düring59. mientras que en sus primeras obras tenta explicar en qué consiste la verdadera sabiduría. Epicuro. F e s t u o i è r e . lo que tendrá una gran repercusión en los Protrépticos posteriores (también aparece la misma idea en Clemente). no hizo más que seguir esta misma línea del maestro. Yámblico. 61 En realidad se tiata de una colección de centones. 57 El uso de los discursos protrépticos se generaliza rápidamente: Ps. D u r in g . (cf. P l a t ó n . pero no llega a nin­ guna conclusión. I s ó c r a t e s . Journ. el Protréptico de Aristó­ teles. en este caso. 58 Las palabras más importantes son: elle chre philosopheín eite me. file I.

. en realidad. El Protreptico de Aristóteles seria. En el año 353/2. que tanta repercusión tendrá en el Protreptico aristotélico). Formalmente el escrito es un epángelma a un soberano chipriota. sin que le sean necesarios los bienes exteriores. ya que no se puede demostrar tal hecho ni basándose en su obra ni en la tra­ dición. Sin embargo. que luego combatirá el propio Aristóteles en su Ética a Nicómaco Π 53b 17. la respuesta. Resumimos brevemente el esquema de la obra63 para comprobar más adelante las posibles analogías con el Pro­ treptico clementino. sin duda. En él primer período de su filosofía defiende la idea de que el hombre es. 64 Es lógico que las huellas platónicas sean abundantes en una obra en que se plantea el sentido de la filosofía para la vida. Isócrates ataca el programa educativo de la Academia en su discurso Antido­ sis. Era la misma doctrina pla­ tónica y de la Academia. pues fiie Platón quien creó tal ideal (principalmente en su Eutidemo. 3) Demuestra la importancia de la filosofía incluso para la vida política y práctica. feliz sólo por el hecho de poseer la virtud. 2) Demuestra lo ineludible de la tarea de filosofar. la obra sólo se entiende si la encuadramos en su momento histórico. 623-669). 1) Dedicación y exposición del tema principal: la pose­ sión de bienes materiales sin prudencia y principios morales es un mal. se trata de un mensaje a los jó­ venes que se agruparon en tomo a las escuelas áticas y de una confesión de su ideal de vida64.26 PROTREPTICO fuera seguidor ferviente de Platón62. Aristóteles escribe su Protr. cuando ya lleva quince años en la Academia. pues. 62 Además. en donde realiza un valio­ sísimo estudio del tema (págs. pero. 63 Seguimos la obra mencionada de Düring.

Or. Roma. Tuvo gran éxito a juzgar por la influencia que ejerció en la posteridad65. XXIV 307a. 1965. y que la forma literaria fue un pretexto para que la obra fuera leída 6í Recogemos los datos de E. la Epístola a Meneceo. C l a u s e n . como nos lo demuestra el discurso sobre san Juan Bau­ tista de Greg. E. No podemos olvidar que los escritos de esta época son esencialmente apologéticos. Contra Aristóteles realiza también Epicuro una obra protréptica. 267-312. Madrid.V. 1989. 1093A y D e latenter vivendo66. influencia en los escritores cristia­ nos. B ig n o n e . V I 109. págs. Nacianceno. cap. XL. se basa en ella. Así. asimismo.. . Or. His­ toria de la literatura clásica. el Pmtréptico de Temistio. K b n n e y y W. 296-297). 66 Se cree que poseía el texto. en su polémica contra Epicuro. que presenta notables semejanzas con los pasajes plutarqueos mencionados68 y el Pmtréptico de Clemente de Alejandría que estamos estu­ diando. contra Epicuro. y el de Galeno. Ejerció. sino en lo que le es realmente propio. asimismo. programa y desarrollo de esta obra perdida (con excepción de unos cien fragmentos) gracias a sus cartas y al prólogo al De divinatione: «En mi Hortensio exhortaba a mis conciudada­ nos con la mayor seriedad posible al estudio de la filosofía [. 67 Sabemos mucho de sus motivos.. En ella deseaba interesar en especial a los jóvenes que podían llegar a ser influ­ yentes en la dirección del Estado (cf. la phrónésis y la vida inte­ lectual. En la mis­ ma línea siguen el D e brevitate vitae de Séneca (I 2). el Hortensio de Cicerón67. de propaganda. 66 Dirigida. ya que el estilo antitético es totalmente similar al del pasaje imitado.INTRODUCCIÓN 27 En ella polemiza también contra los cirenaicos por su hedonismo. poniendo de relieve que el verdadero bien del hombre no está en el placer (común con los animales). págs. Heraclides Póntico. lo mismo que Plutarco en su Contra Epicum . Studi sui pensiero antico. J.]».

sin embargo. En apariencia. así como los efectos que produce en los más incultos. el filósofo cristiano mantiene lo esencial del género exhortativo. fue decisivo69. En las obras cristianas. G. por ejemplo: 1. Por el contrario. . 4. nuestra obra tiene poco que ver con las clásicas y. 1938. La vanidad de las riquezas y de las otras cosas huma­ nas que no producen la felicidad (tema que aparecía ya con frecuencia en las obras de la filosofía cínicoestoica). Studi su l 'antica apologetica. Milán. En este sen­ tido. la felicidad prometida a los que sigan la nueva reli­ gión es continua. Roma. 1-21. el influjo que ejerció la literatura clásica protreptica. La exhortación universal a la búsqueda de la verdad. al estilo de los filóso­ fos estoicos. M. los escritores cristianos de estos primeros siglos no tienen necesidad de acudir a ar­ gumentos diferentes de los que eran ya familiares para la defensa. 1947. El tema del gozo: tiene un precedente en el concepto — común a los protrépticos— de la filosofía como medio para alcanzar la virtud. 12) no cree que los escritos cristianos puedan calificarse propiamente entre los protrépticos. pág. 2. Lazzati (L ’ Aristotele perduto e gli scrittorí cristiani. págs. Elementos comunes a los protrépticos antiguos son. en la que la propaganda de la filosofía había encontrado su ex­ presión más tradicional. La eficacia de la filosofía sobre las costumbres (con­ firmada y demostrada por el cristianismo). 3. P e l l e g r in o . 69 Cf. para invitar a los paganos a aceptar la nueva religión. sin distinción de sexo o edad. Y es que.28 PROTRÉPTICO tanto por judíos como por paganos o cristianos. pues inútilmente buscare­ mos en ellos el esquema y los lugares comunes del protréptico tradicional.

Quizá el elemento más importante de todos es su exhor­ tación a la búsqueda de la verdad. exhortación que no puede llevarse a cabo sin una invitación previa a sus lectores a la filosofía. El tema de la luz (aparece también en el Antiguo y Nuevo Testamento). lo mismo q u e en san Pablo. De ellos. apoyado en su «logos». asimismo. llega hasta el Logos. . Se. Le mot logikós». De este modo. Rm 12 (cf. como animales «inteligentes»70 que son. llegará a presento a Cris­ to. mejor preparado que cualquiera de los escritores contemporáneos por su conocimiento y simpatía hacia el mundo clásico. el Logos celeste» (I 5. 4). 3). Clemente. sin em­ bargo. la «inteligencia más brillante» (12. el hombre. C. El regalo que Dios otorga al hombre al hacerlo a su imagen y semejanza.INTROD UCCIÓN 29 5. la inteligencia. Rech. 6. El filósofo judío lo con­ cibió para completar el hueco que Platón había dejado en su pensamiento: Dios era el trascendente y. Religa 42 (1952)258-265). que a Clemente le guste de­ signar con el nombre de Logos71 a Cristo (hasta cuarenta y 70 En Clemente la palabra logikós significa tanto «espiritual» como «racionab>. 71 Algunos han creído ver en él la huella del Logos de Filón. los cinco primeros los recoge nuestro autor en su Protréptico. Desde el principio el alejandrino ofrece a los hombres. en su primera obra. no es ésta la tendencia de la critica actual. como el verdadero «Protrépticos». no podía tener ningún contacto con el hombre. el elemento divino. para su salvación» (I 2. M o n d é sb r t . «la sabiduría sobrehumana. como tal. sin mezclarse con ella. Es significativo. Plutarco pensó en los «demonios» como seres intermedios entre la divinidad y el hombre. «su derecha poderosa. a que ejerciten su capacidad racional. Filón descubrió en el Logos el intermedia­ rio deseado que acerca a la materia. 2). «Vo­ cabulaire de Clément d’Alexandrie.

de suerte que muchos filósofos han vivido y pensado. más bien. especula con los términos «lógos». Muy impor­ tante en este sentido sigue siendo el magnífico estudio que llevó a cabo A. 72 Recordemos que Sócrates (o. A partir del capítulo X la exhortación a volver a la phró­ nésis se hace más apremiante. para probar que los hombres que se conducen como «logikoí» son los únicos que reciben el co­ nocimiento de Cristo-Logos. Paris. no se llega a saber si el Logos es un atributo de Dios o una persona totalmente independiente. págs.1. sino al propio Logos. Más bien. pero no Dios mismo. Platón) no lue capaz de de­ cir en qué consistía la sabiduría ni. por tanto. conforme al mismo. 1. El Logos joánico es una persona histó­ rica y divina.7). la que. 1928. que presenta la misma idea. sin embargo. mientras que Clemente afirma claramente que se trata de Cristo (Protr. es preciso envejecer para la superstición (contraria a la razón) y correr tras el Logos di­ vino. Insiste en que A primera vista. el Ver­ bo de Dios que inserta semillas de verdad en todos los hombres.30 PROTREPTICO nueve veces en esta obra) y que lo identifique con la sabidu­ ría72. Eutidemo 288d5-293a6). 134 ss. que es el único que otorga la salvación. el camino para ir a ella (cf. Como Justino73. «logikós» y «álogoi». que nada tiene que ver con la imagen de Filón. Con frecuencia juega con el sentido ambivalente de los términos. inspiró también a numerosos poetas y filósofos griegos que entrevieron algo de la única verdad. el Logos de Clemente reproduce el de Filón. . no es así. aludiendo a Cristo y al raciocinio humano que garantiza el discernimiento del bien y del mal. Filón se refiere a él tan vagamente que no es fácil co­ nocer con claridad su pensamiento. Parece que lo consideraba la Idea prin­ cipal de Dios. la luz que disipa las tinieblas. en otro tiempo. 73 La teoría central en su obra es la del Logos «espermatikós». 1 1-19. en alguna medida. P u e c h . Sólo los cristianos no poseerían estas semillas de verdad. parece que Clemente se inspira en el comienzo del evangelio de san Juan. 5. en su Histoire de la Littérature Grecque Chrétienne.

INTROD UCCIÓN 31 no puede haber obstáculo para quien quiere conocer de ver­ dad a Dios. De los siglos xiv-xv. puesto que el Logos es imagen de Dios y el hombre lo es del mismo Logos. Atenágoras y Eusebio. De los siglos xiv-xv. remontan todos a este prototipo. Notable es sobre todo el primer códice. Parisinus Suppl. De los siglos x-xi. graec . En el capítulo XII repite nuevamente su invitación a la sensatez. Valicettensis F 33 (con el texto incompleto). Tiene tres copias. Aretas.° 126) ( = M). gracias al cual conservamos obras sumamente preciosas de la Antigüedad. Oxoniensis Collegi Novi 139. Ottobonensis 94. Mo nacensis graecus 97. más o menos directamente. Gennensis Missionis Urbanae 28. nosotros hemos preferido . A pesar de que el texto de nuestro autor no siempre ofrece una sintaxis clara — lo que ha dado pie a numerosas correcciones o supresiones—. 254. Es una copia del anterior ( = N). Además del Protreptico y del Pedagogo contiene obras de Justino. Es del siglo x. lo que explica el gran acuerdo en todas las ediciones de la obra. Los demás. Te x t o g r ie g o Los manuscritos que conservamos de Protreptico son poco numerosos: Parisinus graecus 451 ( = P). que fue escrito en el 914 por el escriba Baanes para el famoso arzobispo de Cesarea de Capadocia. Mutinensis III D7 (n.

32 PROTRÉPTICO seguir el texto manuscrito.1 83. pues del texto de su magnífica edición es del que hemos partido para nuestra traducción. Butterworth y sobre todo la de Mondésert. salvo en contadas ocasiones que señalamos a continuación.2 104. Las citas bíblicas las traducimos de acuerdo con el texto que nos presenta Clemente. Butterworth υπολάμβανε Markland ÉTteimss αΰτήν Stahlin άν[θρωπον] mss υπολαμβάνετε mss ëxi Klostermann . aunque a veces no concuerden exactamente con las de nuestras Biblias actuales. V a r ia n t e s textuales Te x t o a d o pta d o Te x t o M on d ésert 5. Hemos utilizado para nuestro trabajo las ediciones de Stahlin.1 111.1 αΰτη mss θάνατον Stahlin.

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41-44.16). a Arat. 11. 194. Odas ΙΠ 11. la de Eunomo5 de Locrios y la cigarra de Delfos. VI 271. 165. 2-7. Odisea XI 260 ss. I 9. Π 6 . 14.EXHORTACIÓN A LOS GRIEGOS1 C a p ít u l o I EL CANTO NUEVO SUCEDE A LOS MISTERIOS PAGANOS Anfión de Tebas2 y Arión de Metimna3 fueron los dos hábiles en el canto y ambos formaban paite de una leyenda. Astn Püét. 3. 69. Podría contarte incluso otra leyenda parecida a éstas.. 4 Cf. A fo l. 2. 7-11. Eur. tragedia perdida Antiope. Hio. V 16. siguiendo a san Pablo (cf. también: Ov. a IV 1090. Rm 1. Fâb. IX 5. Hor. escol... Fast. Con su hermano ge­ melo Zeto. Luc. sino a los paganos. Prop. 9-10. 21. Recibió de Hennes co­ mo regalo una lira y se dedicó desde niño a la músico. 4. Un sofista tracio4 (éste es otro mito griego) domes­ ticaba a las ñeras sólo con su canto. fundó y fortificó Tebas (cf. escol. 5 Fue alumno de Terpandró de Lesbos. 3 Anón.. s.. V I20. 1 735-741. Rodas. 25. 4. 16.4. 7. 10. Π 17... I 18. Fáb. pág. vn. cuenta Heródoto que en una travesía por el mar fue arrojado de la nave y que un delfín le salvó la vida conduciéndole de nuevo a tierra (124). 8. 41. el primer citaroda de fama.. Reso 924. .... Cf. Epis. De Salt. 2 Anfión de Tebas era hijo de Zeus y Antíope. 155). X 32. Arg.. Paus. Ov.. 17. Met. Hia. y hacía brotar con su música árboles y hayas. Eur.. Arte poél 394 ss. Toda la 1 El escrito no se dirige al pueblo griego como tal. 18. Esta canción griega se canta aún hoy día en coro: uñó por su destreza con la música atrajo a un pez y el otro amuralló Tebas. 6-9. músico de Lesbos. U 79 ss.

IX 1. 34. tan sólo creéis que es engañoso el rostro luminoso de la verdad. 2 ¿Cómo habéis creído en aquellas fábulas. en los montes. Habéis divinizado y cantado himnos al Citerón9. P aus . 3). II2. que desde la época de Péneles se convirtió en el supremo del gobierno. el He­ 6 órgano consultivo. El cantor se unió al canto de la cigarra y. la cigarra no fue atraída por el canto de Euno­ mo.1. Se le rompió una cuerda al locrio y la cigarra voló al mástil y se colocó en el instrumento. En la Antigüedad estaba consagrada a Zeus.38 p r o t r e p t ic o asamblea6 de los griegos aplaudía en Delfos la muerte del dragón7.. No puedo decir si la canción era un himno o un treno8 a la serpiente. cuando erigió en Delfos una estatua de bronce a Eunomo con su cítara y su compañero de concurso. cantaban bajo las hojas las cigarras abrasadas continuamente por el sol. de este modo. La cigarra voló voluntariamente y voluntaria­ mente cantó. re­ sultando sospechoso a vuestros ojos incrédulos.. 3. pensando que a las fieras se las cautiva con música? Al parecer. 230 sobre la serpiente Pitón. 2. pero se trataba de un concurso y Eu­ nomo tocaba la cítara en la hora de mayor calor.15. Defl. así como el Helicón a las Mu­ sas (cf. como pretendía el mito. 7 Cf. sino un canto independiente al Dios sapientísimo. P l u t . el délfico. 3 Así pues. 8 Canto iïinebre. en cambio. a los griegos les pareció que fue el intérprete de la música. 9 Montaña famosa en la mitología por ser la mansión de las Erinias. suplió la cuerda que faltaba. n. mucho mejor que las melodías de Eu­ nomo. . Pero ciertamente no cantaban al dragón muerto. como si se tratara de una rama. mientras Eunomo entonaba el canto fúnebre del reptil. cuando.

H. 1 Co . Reciben el nombre del mes en que se celebran (corresponde al Gamellón ático. y É. 1 Cro 16. Este dios ateniense es el dios de las orgías.CAPÍTU LO I 39 licón. «Aspects du vocabulaire grec. 1 3 El nombre parece que viene del verbo daíesthai. En cam­ bio. P. Paris. Sal 95. F r is k . I. 91). 1954. 26. vosotros no sólo tenéis en los dramas un archivo de maldades. por oposición al de Asia Menor (cf. A. pág. Festugiérb (Contemplation et vie contemplative. en plural señala una clase de seres divinos intermediarios entre los dioses y los hombres. 1 0 Situados en Tracia y consagrados a Dioniso. una especie de poder misterioso bienhechor o malhechor que interviene en los asuntos humanos (cf. sino que su representación os resulta de gran pla­ cer. que terminan totalmente borrachos. en Comptes rendus de l'Académie des Inscriptions et Belles-Lettres. Griechisches etymologisches Worterbuch. cf. aunque se trate de una fábula. En la Odisea designa de manera vaga una «divini­ dad intermedia». L. 1932. de quien toman el nombre (Dioniso Leneo. el de ori­ gen tracio. los montes de Odrisas10 y los «telesteria»1 1 tracios. Keller. «dividir» (haría re­ ferencia al «distribuidor». págs. desvarían de un modo inu­ sual durante su iniciación báquica. La Religion Grec­ que.». 452. 12 Se trata de las fiestas de los lagares. que se celebraban en honor de Dioniso. no puedo soportar tantas desgracias como se emitan en las tragedias. 5. d e s P laces . ¡Ea!. Con el cristianismo toma el significado de «espíritu maligno». 1 1 «Santuarios sagrados». pág. lugares de iniciación en los ritos mistéricos. se ciñen con yedra. que se agitan en loco arrebato. Heidelberg). pág. Deubner.. tomemos de una vez los dramas y a los composito­ res que participan en las Leneas12. C h a n t r a in e . 1969. los cultos mistéricos del error. siempre que se emplea en singular. y encerrémoslos junto al resto del coro de demo­ nios 13 en el Helicón y Citerón. 270-290) afirma que a medida que la pa­ labra se va alejando de Homero pierde el valor personal para acercarse a un neutro. Yo. 1936. Attische Feste. París. Berlín.. J. enero-febrero). epíteto que procede de lênai. que ya se han hecho viejos. «bacantes»). De estas fiestas surgirá en Atenas la tragedia. 133. Los apologistas los identifican con las divinidades paganas (cf.

D a n ié l o u . 1956*. Die Engelehre der griechischen Apologeten des zwieten Jahrhunderts und ihr Verhâltnis zur griechisch-rômischen Dámonologie. págs. Clemente no ofrece sólo un Logos inspirado (cf. J.40 PROTRÉPTICO Hagamos descender desde lo alto de los cielos la verdad junto a la inteligencia más brillante14 sobre el monte santo de Dios y el coro sagrado de los profetas. Ésta luz que ilumina todo y resplandece de lejos. BLE 31 (1930). a partir sobre todo de Plutar­ co (cf. para su salvación. 1961. simboliza el poder omnipotente de Dios. «Le démon dans l’économie rédemptrice d’après les Apologistes et les premiers Alexan­ drins». Paris. 392-393). En ocasiones se refiere también a la cruz de Cristo (cf. ilumi­ ne también a los que se agitan en las tinieblas y libre a los hombres del error extendiendo su derecha poderosa15. 1 5 En el Λ. El tema lo desarrolló J u s t in o en 2 Apología. 1988). P la tó n . R iv iè r e . MCf. J. Bourgeois. y el Logos del Señor de Jerusa- 10. habitan Sión16.20). Frente a Platón. Stuttgart. después de abandonar el Helicón y el Citerón: por­ que «de Sión saldrá la ley. Message évangélique et culture hellénistique. u).Τ. 1981. Éstos» con la cabeza erguida y saliendo a flote . Die Hellenistischen Mysterionreligionen. Paris.4). como dirá más adelante (cf. Padeibom. 1914. un Logos personal en­ camado. M in u c io F é l ix — al que seguirán Tertuliano y Cipriano desarrolla el tema en su Octavio: «Estos ángeles caidos no dejan de extraviar a los hombres y de extender la corrupción» (cf. 16 Sión es la simbólica montaña de la Nueva Alianza frente a la Jerusalén terrestre. 7. De montibus S im et Sion. 5-20). en su deseo de descargar a los dioses de las acciones in­ dignas que los poetas les hablan atribuido (cf. Antropología de San Justino. la in­ teligencia. Ay à n .1. I J. sino revelado. 5. obra pseudocipriánica del s. Santiago de CompostelaCórdoba. La sagesse des Anciens dans le mystère du Verbe. F. D. Filebo 16c. En realidad. . 5 (cf. R e in t z b n s t b in . A n d r e s . El abis­ mo que separaba al hombre de Dios en la filosofía platónica se puebla con una serie infinita de demonios («daimones»). la demonologia nació con Pla­ tón y Jenócrates. 8. Fedón 85d).

(«persuasión»).. Existe un juego literario con el significado ambiguo de la palabra «nomos» en griego. la canción nueva de los levitas: La que disipa el dolor y la cólera.Ep. frente a la conjetura pénthous de Reinkens. 134-153. págs. el verdadero agonistés^. Para el tema de Cristo como agonistés en Clemente y la primera literatura cristiana. 1 1 Is 2. lidia o doria. Mezcla en su canción un dulce y verdadero remedio de persuasión21. la que se olvida de todos [los males 20. E /6. abunda en imágenes agonísticas. no la canción19 de Teipandro. P ia t ó n comparó la vi­ da del hombre con las competiciones atléticas (Rep. el Logos celeste.T. 1).3. sobre todo en los textos paulinos (1 Co 9. en este pasaje y en 110. sin embargo.CAPÍTU LO I 41 lén»17. 1976. a la que le conviene el nombre de celeste. 20 Odisea IV 221. 96. 5). O r b e dedica al tema en su Cristología gnóstico. Madrid. 13). que reci­ be la corona a vista de todo el mundo. La Escritura. Stalin («aflicción»). mi Eunomo. Cristo). 10-18). es notable que se lo aplique a Cristo ya desde el primer escrito. puesto que se refiere tanto a «canción» como a <dey». Clemente lo emplea con alguna frecuencia. sino la perenne canción del nuevo orden. teniendo poca aceptación entre los primeros autores cristianos. es imprescindible consultar las páginas que A. Ya Job concebía la vida en la tierra como milicia (Jb 7. ni la frigia.. En realidad. Canta. X 621c y Fedón 114e) y Sé n e c a dice algo parecido: vivere militare est (. y en el N. I. . ni de 4 Cepión. 2-3 (evoca el pasaje de Is 7.T. el término agonistés se desconoce en el Â. Peithoús mss. 1 8 Desde la más remota antigüedad se ha recurrido a la idea de la lucha para uno de los aspectos más hondamente religiosos del hombre. Clemente contrapone la «canción de Terpandro» a la «perenne ley del nue­ vo orden» (es decir. 24 ss.

. En nuestro texto volveremos a encontrarla en 87. 13. Para todo ello conviene consultar el artículo de J. Esta concepción influyó mu­ cho en toda la teología del siglo ii. se con­ virtieron en unos impostores que. sino que nos condu­ ce al yugo de la piedad. ft. 4). Dios no podía comunicarse con el hombre. divinizan las ceremonias fúnebres y han sido los pri­ meros en guiar de la mano a los hombres hacia los ídolos. Metamorfosis X 8 ss. es decir. Sí. como si fueran ceremonias religiosas. poseídos por los demonios23.. Cf. mediante un hábil encantamiento24. pensando que Dios no podía ser objeto de la ciencia por no poderse probar su existencia de modo racional. 3. por ésta. 23 Cf. 40. Platón había dado a Dios dos notas. 1). fue utilizada con frecuencia por los Santos Padres. η. Timeo 3. concibiendo un gran abismo entre el mundo de las ideas y lo sensible (cf. 1978. en su obra Les ori­ gines du christianisme latin. Simónjdhs.. No es así mi canto. 4).. han destruido la vida. y de nuevo nos llama al cielo a los que estábamos caídos en tierra. estableciendo la costumbre más vil. 25 La palabra «filantropía». en realidad. A . Pitica IV 177. D a n ié l o u «Idolatría y demonología». Paris. hombres tales que no eran hombres. llevan a la perdición. la abstracción y la trascendencia. I Apol 14. Ον. Just. 74. 22 Famoso músico tracio que según las leyendas atraía de tal forma con su música que cuantos le oían se iban tías él (Pínd. especialmente paulina. el de Tebas y el de Metimna. 3. es la hermosa libertad de los ciuda­ danos bajo el cielo a la peor esclavitud mediante cantos y encantamientos. Hoy ha perdido gran parte de su signifi­ cado originario. que es suave y amante de los hom­ bres25. con la excusa de la mú­ sica. 71. al haber unido aquella que. XI 115).42 PROTREPTICO A mí me parece que aquel tracio Orfeo 22. un «auténtico y desinteresado amor al hombre» (cf. 24 La alusión a la acción de los demonios en la magia era corriente en los apologistas (cf. actos de or­ gullo. a las piedras y maderas. celebran. a las estatuas y pintu­ ras. ni viene tarde a abolir la amarga es­ clavitud de los demonios que tiranizan.

que se lamenta por los que consumen la vida en la ignorancia y en la insensatez: «Pues Dios puede hacer surgir de estas piedras hijos de Abra­ ham»26. y a los necios como piedra o madera. En la misma frase encontramos . a los iracun­ dos como leones. Se compadeció del gran desconocimiento y de la dureza del corazon de los que eran piedras para la verdad. a los mentirosos como reptiles. 68. al final de su obra. ¡a los hombres! A los irreflexivos. 11 y 2 7m 3. se con­ vierte en «hombre de Dios»28. que puede comprender la vir­ tud a partir de aquellas piedras. Sin embargo. sólo Él domesticó a los más terribles anima­ les que hubo nunca. intro­ ducción. un Dios cristiano. 11 y i l 13. 7 (Le 3. y suscitó una semilla de piedad. 29 Por primera vez aparece en Clemente el término allëgoréô: cf. Le 3. 27 Mt 3. A la no­ ción fría de la filosofía* el cristianismo le comunica una intensa vida 26 Mt 3. 8. que son como aves. En alguna parte además llamó «raza de víboras» 27 a los de lengua viperina y a los tramposos hipócritas que ponían impedimentos a la justicia. Que se presente en nuestro favor la voz de los profetas. pág. si «na de estas ser­ pientes cambia voluntariamente y sigue al Logos.CAPÍTU LO I 43 En efecto. canto concorde con la verdad. En esta ocasión el autor se apoya en e l texto evangélico explicado por el mismo Cristo. no sólo amante del hombre. 7). emocionado. que el hombre es amigo de Dios (122. Habla simbólicamente29 de Dios no se le podía definir con ningún lenguaje (idea que recoge Clemente en esta misma obra. 28 Expresión propia de san Pablo: 1 7>n 6. 3).17. el Dios de Clemente es. a los la­ drones como lobos. a los voluptuosos como cerdos. 1) y sólo se podía adquirir de Él una vaga intui­ ción: «Dios no podía ser demostrado» (Strom. IV 156). 9. cercano. sino que llega a afirmar. Sin embargo. Incluso más insensible que las piedras es el hombre que se encuentra sumergido en la ignorancia. sobre todo. de esos pueblos que creían en las piedras.

P a d e . insinuando que son ladrones bajo apariencia de hombres.3-5. So­ bre la interpretación clementina de la Escritura y su uso de la alegoría y el símbolo. desobedientes.15. Leiden. y a ta­ les piedras. 32 Tt 3. 9. «explicar por enigmas» (cf. 33 El «poder de Dios» en función cosmológica es el Verbo. sólo por ser discípulos del canto. Roma. A todos estos animales. Fuimos en otro tiempo también nosotros insensatos.44 PROTREPTICO otros que son como «lobos». Mi 7. R. 30 Cf. estábamos extraviados y esclavizados por to­ da clase de placeres y pasiones. como afirma el texto del Apóstol31: «Pero. Mira cuánto es el poder33 del canto nuevo. B. aborrecibles y odiándonos unos a otros. Protr. han resucitado de nuevo. Connaissance religieuse et herméneutique chez Clément d ’ Alexandrie. cuando apareció la benignidad y el amor al hombre de Dios. P. Ha sacado hombres de las piedras y hombres de las fieras. 3 1 Así llama siempre Clemente a san Pablo. los muertos. M o r tlb y . para él es el apóstol por antonomasia. que se cubren con pieles de oveja30. 1939). Y. sino confor­ me a su misericordia»32. . que no tenían parte de esta vida verda­ dera. Logos Theós. no por las obras de justicia que hubiésemos hecho. según ve­ mos en este pasaje (cf. nos salvó. Nuestro Salvador. cf. 1). viviendo en malicia y envi­ dia. 1973. que son los más salvajes. Untersuchungen zur Logos-Christologie des Titus Flavius Clemens von Alexandrien. Ordenó también todo este mundo con armonía y dirigió la diferencia que había entre los elementos del mundo a una también el verbo ainítíomai. por otra parte. el canto celeste los ha transformado en hombres civilizados.

en Timeo 30a y 34b. que es el que. sino según el designio paternal de Dios. despreció la lira y la cítara. apoyo de todo el universo y concordia de todos los seres. semejante a la de Yubal37. El Logos38 de Dios. que procede de David. De Plant. Armonizó la dura frialdad del aire con la introducción del fuego. introduciendo el orden (cf. La Religione net pensiero di Platone dai primi dialoghi al Fedm. 500). Tema asimismo paulino (cf. asimis­ mo. se extiende por el universo en términos parecidos a los de Clemente. G« 1. B o r t o l o t t i . A su vez. pero éste se re­ fiere a él tan vagamente que no se sabe si con él alude sólo a un atributo . 15-23). Col 1. 8-11.. pero que existía antes que é l . Cf. F lo­ rencia. îé Cf. el calor del fuego con el aire. F il ó n identifica el alma del mundo con su «lo­ gos» (cf.C A PÍTU LO I 45 disposición de concordia. pero le impidió que traspasara la tierra. 2 Co 5.. 38 Cincuenta veces menciona Clemente en la obra al Logos. 1986. 2. Suavizó. 37 Gn 4. Λ 38. 35 Se inspira de lejos en el Alma del mundo platónico. para que todo el universo fuera una armonía34. también X D a n ié l o u . instrumen­ 34 El tema que desarrolla a continuación sobre la armonía del cosmos es de origen estoico.. el Demiuigo. Algunos han intentado ver aquí una influencia del Logos de Filón. no según la música tracia. no permitió que ésta fuera arrastrada y fijó en ella un límite al mar36. Extendió35 el mar embravecido. pág. que son los más extremos de todos. Message évan­ gélique. mezclando así estos sonidos. 10-11. para quien la «reconciliación» ( Rm 5. con armonía. 8-9). 18-19) es también la instaura­ ción de Dios en el mundo. se extendió desde el centro hasta los lími­ tes y desde las cumbres hasta el centro y armonizó todo esto. A. Este canto puro. padre de cuantos tocan la cítara y la flauta» (el autor se está refiriendo a la descendencia de Caín). como si mezclara la ar­ monía doria con la lidia. 335. 21: «El nombre de su hermano era Yubal.9. pág. que admiró David.

El Señor sopló en es­ te hermoso instrumento que es el hombre y lo modeló según su propia imagen44.. de la divinidad o a un ser independiente. 1952). al demonio. como cuando Saul estuvo poseído. el soplo aliente y el templo haga un sitio al Señor. y llenó de armonía. 26.. homoiósis marca el aspecto dinámico de esta perfección. su filma y su cuerpo. Entona un himno a Dios a través del ins­ trumento polífono y canta con el instrumento que es el hombre: «Pues tú eres para mí una cítara. lo expulsó43. 1 Sm 16. etc. homm. para que la cítara re­ suene melodiosamente. aquí . nos exhortó a la verdad y nos apartó de los ídolos. sólo con su canto. Ambas son realidades muy diferentes para Clemente (cf. más bien. 44 Cf. 39 Metáfora muy utilizada por los Padres Griegos: M e t o d io . De opif. 374-376). Estamos ante el tema central de la antropología de Clemente. Lejos de cantar himnos a los demonios. los perseguía con su música de verdad. M e r k i .. Cf. XVI.23. por el Espíritu Santo. De pe­ siar. En realidad. en Füebo 28d-30a. D a n ié l o u . David el rey. la palabra que emplea aquí. 1 Co 6. una flauta por el soplo divino. 4'Autor desconocido. sometido a la influencia joánica. d e N isa .46 PROTRÉPTICO tos sin alma. Creemos que. Eikon. serán la base de la concepción teológica posterior (cf. Una cítara por tu armonía. Gn 1. Π 10. el citarista. subraya la semejanza con Dios que constituye el verdadero destino del hombre. relaciona al hombre con el universo en términos de macrocosmos y microcosmos. este universo39 y el pequeño universo40 que es el hombre.19. una flauta y un templo»41. el ser humano posee en su cuerpo y alma los mismos elementos del universo. págs. 2. al que recordábamos un poco antes.. Friburgo de Suiza. en este caso. un templo por tu razón42. se en­ cuentra. 42 Cf. que es el fin a conseguir. J. Las palabras contenidas en Teeteto 176a-c sobre homoiósis theói. «La semejanza con Dios» es un concepto clave en el pensamiento cristiano de esta época. Homoiosis Theoi. Message évan­ gélique. 43 Es decir. Gr. y aquél. También P la tó n .

Es el instrumento de Dios que ama a los hombres45. v o n I v á n k a . Teeteto 176a-c. muy antiguo. ¿Qué quiere el instrumento. se hace semejante a Dios (cf. I 3. Clemente quiere aclarar que el nuevo canto del que habla es. nota 25 so­ bre la «filantropía»). E. lo encontramos unido también a la idea platónica: el filósofo. conducir de la mano a los que cojean o a los que se desvían de la justicia. el Logos de Dios. la verdad. 1). como si se tratara de un mueble o una casa. 431. cus­ todia y nos anuncia el Reino de los cielos como añadidura en recompensa a nuestro aprendizaje. Puesto que tienes la promesa de Dios. Cf. es entonces cuando se realiza plenamente el texto de Gn.C APÍTU LO I 47 Sin duda. concorde y santo. lo mismo que la abeja. Sólo por la imitación de Cristo. A cambio sólo obtie­ ne de nosotros que nos salvemos. el autor declara que todos los hombres son imagen de Dios. salva. Mientras que el mal apa­ cienta la corrupción de los hombres. armónico por completo. amonesta. dete­ ner la corrupción. mostrar a Dios a los insensatos. también él (el Logos) es instrumento de Dios. en cambio. 4. el Logos celeste. «la imagen llega a ser semejante» (Ped. 120. en rea­ lidad. quizá por el contraste con lo que conocía personalmente de las divinidades paganas (cf. exhorta. Paris. Plato Christianus. los oídos a los sordos. . El Señor se compadece. Timeo 89d-90d. Protr. se vanagloria sólo con la salvación de los hombres. pág. En el Logos se cumple la doble condición de antigüe­ dad y novedad. vencer a la muerte y reconciliar con el Padre a los hijos desobedientes. cuando éncuentra la verdad. el Señor y su canto nuevo? Abrir los ojos a los ciegos. tienes su amor al hombre: ¡participa de la gracia! No consideres nuevo46 mi canto salvador. 9. Más adelante. la sabiduría so­ brehumana. educa. Fedón 64a-70b). 45 Una vez más Clemente se admira ante el amor que ha mostrado siempre el Dios de los cristianos por el hombre. 1990. que no maltrata nada de cuanto existe. pero sólo algunos su semejanza.

y lo es. Puesto que el Logos era del cielo. n. en cambio. y. A p o l. las imágenes52 razo­ nables del Logos de Dios. 5 3 Jn 1. 48 J n \ . 32 Cf. es causa no sólo de que exista­ mos nosotros desde antiguo (pues Él estaba en Dios). puesto que ahora recibió el nombre santificado de nuevo. d e R o d a s . \ . 5 1 Cf. Clemente nos pre­ senta los dogmas más importantes del cristianismo (creación. Trinidad. nombre digno de poder.48 PROTREPTICO Existía «antes del lucero de la mañana»47 y «en el principio era el Logos y el Logos estaba junto a Dios y el Logos era Dios»48. 264. Cristo. lo llamo un canto nuevo. la verdad parece nueva. 49 H e r ó d . los poetas escriben que los arcadlos fueron anteriores a la luna50. 44. En efecto. era el comienzo divi­ no de todas las cosas. por el que somos antiguos. E f 1.. Pero antes de este mundo ninguno de ellos existió. nosotros fui­ mos engendrados por Dios anteriormente. por su parte. predestinación. 4. por­ que «en el comienzo era el Logos»53. según otros que dicen que han soñado que esta tierra fue la primera en alumbrar a dioses y hombres. 1. nosotros. . 4. 50 Cf. 2 . Por eso el Logos. en cambio. sino también de que seamos felices (puesto que ahora se nos ha 47 Sal 109. así como la pedagogía de Dios para salvar a cada hombre. porque era nece­ sario que viviéramos en Él. En esta segunda parte del capítulo. El error es antiguo y. revelación y redención). antes de la fundación del mundo51.3. el nombre de Cristo. las cabras de las leyendas49 enseñan que los fri­ gios son los hombres más antiguos. 2 . o bien que lo son los egipcios.

al aparecer como maestro. 7. haciendo girar a su alrededor toda la cristología. que dicen atan los 5 4 El tema de la encamación del Logos es central en el pensamiento clementino. otorgándonos vida en el co­ mienzo mientras creaba como un demiurgo. por el que se creó todo y. J. Ha aparecido hace un momento el Salvador. al aparecer. «Le démon dans l’économie rédemptrice d’après les Apologistes. nos sal­ vó. porque «el Logos estaba junto a Dios». la causa de todos nuestros bienes. 1 ss. 4-6. del Logos que existía en el principio y desde antes. en 11. 1-4 (cf. la aparición que ha brillado aho­ ra entre nosotros. educándonos para que. Éste es el canto nuevo. Por Él aprendemos a vivir bien y somos conducidos a la vida eterna. Pues el cruel reptil. para conducimos fi­ nalmente.CAPÍTULO I 49 manifestado a los hombres 54). 5-20). cuando ya nos encontrábamos perdidos. justicia y piedad.». 56 El motivo de la redención como liberación del demonio lo desarro­ lla en este pasaje. a la vida eterna56. vivamos en el tiempo presente con mo­ deración. No es la primera vez que se compadeció de nuestro ex­ travío. en el principio. ss Tí 2.11-13. R iv iè r e . aguardando la bienaventurada esperanza y la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo» 55. esclaviza y ator­ menta incluso ahora a los hombres — en mi opinión— ven­ gándose cruelmente como los bárbaros. lo hizo antiguamente. Pero ahora. apareció el que es en realidad maes­ tro. . rechazando la impiedad y los placeres mundanos.. Dios y Hombre. que existía desde antes. con sus hechizos. como Dios.. págs. apareció el Lo­ gos. la salvación de Dios. nos enseñó a vivir bien. Como decía aquel divino apóstol del Señor: «Ha apa­ recido para todos los hombres la gracia. y 114. Este mismo Logos es único y ambas cosas a la vez.

413-501. 2. Tam­ bién por medio del sapientísimo Moisés y de Isaías. 5 B El verbo se utiliza para las ofrendas a los muertos. ií. así como las creencias en la magia y los espíritus. tras haberlos ligado estrecha­ mente por la atadura fatal de la superstición57 a las piedras. 60 Éx 3. acompañaba a los hebreos como una criada. corramos al Salvador. 5 Este cruel tirano y dragón es capaz de apropiarse de al­ gunos desde su nacimiento. Madrid. el que desde el principio nos enseñaba por los pro­ fetas y. hasta que se descompo­ nen también con ellos. 2 Con este temor exhortaba a los de duro corazón.).16. P. Paris. Historia de la religiosidad griega. en cambio. ahora nos llama ya claramente a la salva­ ción. 59 £ / 2. D e c h a r m e . pero tomaba formas inquietantes a comienzos del s. Esto es lo que se dice que llevó como ofrendas58 a los que estaban vi­ vos y los sepultó hasta que se corrompieron. 6 Gracias a uno sólo (pues uno fue el que engañó a Eva en el comienzo y él conduce también ahora a la muerte a los demás hombres). del espíritu que actúa en los hijos rebeldes»59. el amante de la verdad. y de todo el coro de los profetas vuelve 57 La superstición era una enfermedad muy antigua en el mundo grie­ go. estatuas y algunos ídolos de tal clase. 1904. 155 ss. por su amor al hombre. pàgs. y M. La critique des traditions religieuses chez les Grecs. 6 1 Éx 19. el Señor. 8 Obedezcamos a la consigna del Apóstol y huyamos «del príncipe de las potestades aéreas.50 PROTREPTICO prisioneros de guerra a cadáveres. el que ahora y siempre nos exhorta a la salvación. prácticas tan en boga también en esta época (cf.3-4. N il sso n . uno también es nuestro defensor y ayuda. P. pàgs. por medio de milagros y prodigios en Egipto. maderas. al Señor. . 1969. y en el desierto por la zar­ za60 y la nube61 que.

Jn 4. Gregor. Castiga amenazando. a otros los opera. Cuando hace sonar su instrumento llama. . asi J. como el buen médico62 que aplica emplastos a unos cuerpos enfer­ mos. cf. si desobedeces. «El hombre ideal en la teología de san Ireneo». 43 (1962). 477 y 491). Edipo Rey 68. cuerpo y alma.. ¿hasta dónde reprende y hasta dónde amenaza? A unos hombres incluso les llora. si aún es posible sanar ai hombre en algún miembro o parte 63. al censurar convierte. Crisóstomo: «Como los buenos médicos. pues cree que un día la carne será deificada como ya lo fue en Cristo (en la misma línea san Ireneo. Nuestro autor alude muchas veces al Logos con el sentido de Cristo-médico. que no curan de tin modo solo» (Homilías sobre san Mateo. en otros vierte ungüentos. lo que supuso un ejemplo de gracia y temor a la vez. 64 Cf.48. O r b e . Banquete 188c y Filebo 46a. Frente a la actitud despreciati­ va de la gnosis ante la carne. del modo más razonable. que Dios une en el hombre: lo más humilde de la tierra y lo más alto del cielo. 29). S ó p . a otros les canta. en donde los judíos piden milagros para creer. A. Esta misma idea la recogen los Padres posteriores. el fuego. el santo adopta exactamente la contraria. a otros los baña. Exalta los dos puntos extremos. Si obedeces. al colgar la llama de una columna. y hay también ocasiones en que corta algo. El Salvador tiene varios registros de voz y varias formas 3 de salvar a los hombres. tendrás la luz. a otros los quema. Cf. a los que tienen oídos. al lamentarse se compadece. y ate­ rroriza con el fuego a los hombres. Puesto que la carne tiene más valor65 que una columna o 62 Palabra de innegable cuño griego. Pero. 65 Clemente no es platónico en lo relativo a la antropología. habla por medio de la zarza (aquellos hombres tenían necesidad de señales y prodigios64).CAPÍTULO I 51 hacia el Logos. compara la obra de Dios con el hombre con la labor de un buen médico que se sirve de diferentes recursos para salvar a cada enfermo. 63 Como buen pedagogo. P la tó n .

El mismo Logos.52 PRO TRÉPTICO una zarza. Antropo­ logía. págs. Odisea 1 170. «El hombre ideal en la teología de san Ireneo». 477. 20-23. si tú no crees a los profetas y consideras un mito tanto a esos hombres como al fuego.. XIX 105. O r b e . ¿Acaso no es extraño. Juan?70. 66 Clemente une las dos alianzas frente a la tentativa gnóstica y marcionita de separarlas (cf. 70 Jn 1. antes se anonadó a sí mismo»67. teniendo la condición divina. incluso. ¿Quién eres enton­ ces. amigos. Reconocerá que es una voz que grita en el desierto. no es todo su ser una voz profética que nos ex­ horta? Vamos a preguntarle: ¿Quién eres y de dónde vie­ nes?69. Dirá que no es Elias y negará ser Cristo. después de esto. los profetas nos hablan. aprendas cómo un hombre puede llegar un día a ser dios68. no reputó codiciable tesoro mantenerse igual a Dios. 67 Ftp 2.. el mismo Señor te ha­ blará66: «El cual. el Logos de Dios se ha hecho Hombre. para que también tú.16. Se llega al centro de la apologética con esta presentación de Cristo. 68 «El destino del hombre a la divinización y su vivencia venía expre­ sado y realizado de forma efectiva en el paraíso» (J. 1 1. A . te habla ya claramente aver­ gonzando tu incredulidad. lo afirmo. quien lo hace en Elias y en boca de los demás profetas. La historia del hombre es el camino ininterrumpi­ do desde la carne animal (el hombre estricto) hacia la carne espiritual (el Hombre-Dios). que es Dios lleno de misericordia y desea vivamente salvar al hombre. pero es el Señor mismo el que nos habla en Isaías. Él. Pero. en cuanto hombre. que Dios nos exhorte siempre a la virtud y que nosotros rehusemos la ayuda y aplacemos la salvación? ¿Nos invita también Juan Bautista a la salvación. . 43 (1962). J osé Ay á n . Él. 59 Cf. 6-7. encamado para la salvación y divinización del hombre. cf. Gregor.. Sí.3). también Strom. 244-245).

4 y Jn 1. Odisea 1 10. tú.CAPÍTULO I 53 Permitidme hablar tomando una imagen: una voz del Logos que exhorta gritando en el desierto. recibamos el fruto de este feliz alumbramiento. la llega­ da de Cristo.3 te y el desierto produce frutos. la mu­ jer estéril y el desierto. ¿Qué gritas. me insinúan74 la salva­ ción que encierran. 71 Clemente juega con el sentido real de la palabra eremos. siempre habla de modo velado (cf. para Clemente. 3. aluden a sentidos diversos. Me 1. La mujer estéril va a ser ahora la judía. al hablar del desierto de Juan. porque los hijos de la mujer solitaria serán más numerosos que los de la que tiene marido»75. Por ella. 3. 75 Cf. «Enderezad los caminos del Señor»72. al traer la buena noticia a la mujer estéril. lo mismo que Juan al desierto. voz? «Dínoslo también a nosotros»71. la del ángel y la de Juan. al aludir a la mujer estéril. voz 2 que anima y predispone para la salvación. no­ ta 29). la mujer estéril y solitaria73 no estará ya más sin hijos. Las dos voces precursoras del Señor. Esta voz también era precursora del Señor. una vez que ha aparecido este Logos.. Is 54. 71 Cf. Juan es un precursor y su voz precursora del Logos. que entone un grito de alegría. el desierto es el que atraviesa el pueblo de Israel en busca de la tierra prometida y en el que Juan va preparando a los hombres para la nueva tierra prometida. Por esta voz del Logos la mujer estéril da a luz felizmen. En otro . Texto citado en Mt 3. La voz de un ángel me anunció este embarazo. Le 3. la sinagoga. 3.23. 1. voz que exhorta a buscar la herencia de los cielos. para que. que no has sufrido los dolores del parto.4 plica todo con claridad: «Que escuche la que no ha dado a luz. la vida eterna. 14 La Escritura. y el metafórico. 72 Is 40. Los símbolos que toma Clemente en este pasaje. Después de reunir ambas voces en una. la Escritura ex.

78 Cf. es la Virgen (símbolo de la Iglesia. n). el esposo de la estéril. El motivo aparece desarrollado muy tempranamente en Π Clem. resolviera el silencio mis­ terioso de los secretos proféticos. del Cristo. 10 . La que antiguamente no tenía hijos se vuelve fecunda por el poder de Dios. En efecto. n. el que llenó de poder divino tanto a la mujer estéril como al desierto. 29. tiempo tuvo muchos hijos. que llega a ser madre por el poder de Dios. a buscar al hombre. Éste da frutos y aquélla creyentes. . Tam­ bién era esto lo que insinuaba77 el silencio de Zacarías78. el heraldo del Logos. 77 Cf. Ireneo y Tertuliano (una de las primeras referencias la encontramos asimismo en V Esdras. al convertirse en buena nueva. el Logos. Ambos se vuelven fecundos gracias al Logos. 2. peco en la actualidad se ha negado a aceptar la buena nueva. 76 El tema está ya en Gn 4 . 1). el labrador del desierto. Juan nos exhortó a conocer al labrador. pues éste es único y el mismo. a pesar de que tuvo muchos en otro tiempo. opuesta a la sinagoga judía). Le 1. en cambio.27 (pertenece a la literatura judeocristiana).20. 1 (con referencia a Is 54. la mujer de buena raza tiene hijos numerosos y. de la apocalíptica judeocristiana del s.54 5 PROTREPTICO El ángel nos anunció la buena nueva. Lo que quiere re­ saltar Clemente en todo el pasaje es la gratuidad del don y la misericordia de Dios. La estéril recibe un esposo y el desierto un labrador. La mujer sin hijos. para que la luz de la verdad. Juan. posteriormente lo retomarán Clemente Alejandrino. por su incredulidad está sin hijos la hebrea. exhorta de este modo a que estén preparados para la venida de Dios. mientras los infieles esperan aún el don de Dios. Pe­ ro para los infieles aún queda una mujer estéril y un desier­ to76. porque esperaba el fruto que iba a preceder a Cristo.

En Ge­ mente posee un doble sentido: 1) La segunda Persona de la Stma.27. 82 ΛΛ 11. 2) Es el raciocinio del hombre que garantiza su discernimiento del bien y del mal (C. Puerta que es necesario que conozcamos los que queremos conocer a Dios. 42 (1954). Las puertas del Logos son «razonables»81 y se abren 3 con la llave de la fe: «Nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quisiere revelan)82. Sé con certeza que esta puerta. ocúpate de las cosas de Cristo: «Pues Yo soy la puer­ ta»80. M o n d é se r t . con la justicia y ceñirte la frente con hojas de forta­ leza. ni con cintas de lana o púrpura79. participa de las 2 purificaciones dignas de Él. afirma en algún sitio. 9. No te adornes con hojas de lau­ rel.CAPÍTULO I 55 Si tú deseas verdaderamente ver a Dios. para que nos abra todas las demás del cielo. 258-265). Le mot logikós». Tras coronarte. por el que únicamente se revela Dios. Sc. en Rech. a no ser los que habían pasado a través de Cristo. Relig. 80 Jn 10. en cambio. 19 Asi se adornaban los que participaban en las fiestas paganas. es Él quien la abre y después revela su interior y muestra lo que no se ha podido conocer antes. Trini­ dad. que tanto tiempo ha estado cerrada. . 81 El término logikaí alude a la sabiduría del «Logos» divino. «Vocabulaire de Clément A.

5. O. v a. Abandonad el viejo tronco de árbol honrado sólo por las arenas del desierto. Escol. 85 Zeus ostenta en el Olimpo el poder supremo. 1087. en realidad. 84 Los griegos adoraron siempre los oráculos. por lo que posee asi­ mismo el don de predecir el futuro. más adelante. págs. La credulidad griega nunca tu­ vo límites en este sentido. el trípode de Cirra o el bronce de Dodona85. de los santuarios impíos. El cristianismo. Se decía que en Dodona <dos robles de Zeus» daban los oráculos del dios por el movimiento de su follaje (inter­ pretado por las sacerdotisas del san tu ario). a Eur. 1970. Ilíada 1 106-108).. Madrid. G ig o n . quizá por el hecho de ser un pueblo curioso e impaciente que quería conocerlo todo. sólo tiene que esgrimir los mismos argumentos y sacar las últimas consecuencias (cf. C. P a u s . La cultura a n tic a y el cristianismo. ni de la urna de Tesprotia84. 106116). A continuación menciona los más famosos. por parte de los poetas y. la religión griega está sometida a un proceso que la va socavando interiormente: en primer lugar. por los filósofos. 86 Cf.C a p ít u l o Π LO ABSURDO E IMPÍO DE LOS CULTOS Y MISTERIOS PAGANOS83 ii No os preocupéis. ni de las entradas de los abismos llenas de prodigios. . y el oráculo que se consume allí en el mismo árbol con las antiguas fábulas. Ya está silenciosa la fuente de Castalia86 y de Colo­ 83 Desde el s.. que se recrean con frecuencia en lo absur­ do o escandaloso de los mitos. Or. pues.. incluso el futuro. recurriendo a la adivinación desde muy antiguo (cf. X 8.

Pregunta con ellos también. Π 1. que caigan en las tinieblas los santuarios de los egipcios y las necromancias de los tirrenos. los inútiles oráculos de Claros88. Apolo. págs. Iliada XV 245-253. aunque tarde. el de Claros (cerca de Colofón) y Dídima (en Mileto). el de Claros.CAPÍTULO II 57 fón87. 9 1 Hijo de Anfiareo. Delfos (cf. P au s . Virg. I 34. Se hicieron famosas especialmente algunas fuen­ tes y cuevas. protegido por Zeus y Apolo y guerrero famoso por su hon­ radez y valentía no menos que por su piedad (cf. P a u s. Paris. I 34. más bien ima.. 7 ss. La Religion Grecque. P a u s . 1. se ha demostrado. Anfíloco91 y tantos otros.2 ginación extraviada. IX 41.. 5). Nuestra mejor fuente es J a m b l ic o (De mysteriis ΠΙ2). XI 640. si quieres. 2. La primera situada cerca del santuario pftico de Delfos y la segunda junto a otro santuario de Apolo. pág. 132.2. 1922. y C. 32. Dídima.. En tres santua­ rios se oían sus oráculos: en Asia Menor. Paris. 89 Cf. E s t r a b . mediante la exhalación de ciertos gases. 4). X 10. Delfos89. 20. d e s P laces . a los que obser­ van los prodigios y las aves y a los intérpretes de los sueños. Sí. 451 y 46 4 ). 88 El dios por excelencia de la adivinación era Apolo. Descríbenos también la otra adivinación.. 8. 90 Adivino. V 17. 5. El origen está en la falta de explicación de ciertos fenómenos de la naturaleza en los primeros siglos de la humanidad. X 6. 87 Fuentes famosas en Grecia. 668 ss. 3. X IV Ç págs. fue honrado después de su padre en el santuario de su propio nombre (cf. Odas 1 18. Anfiareo90. Éphèse et Clams.. 1-5. 3. 7. V 17. P ic a r d . que han desaparecido con las propias fábulas. 2. 1969. tan estimados aún por la mayoría. H o r . 18. 4-5. Alude Clemente a las arraigadas creencias que aún se mantenían en el pueblo griego acerca de la magia y de los oráculos. . en Grecia. Eneida VU 670. se decía que el dios se revelaba al consultante. Lleva al mismo tiempo junto al Pítico a los que adivinan por medio de granos de trigo o cebada y a los ventrílocuos.. Los demás manantiales proféticos han muerto igual­ mente y se encuentran sin humo.. donde.. É . U 6 . III15.

Más adelante.1 ss. Si Clemente ataca tanto las religiones de misterios es porque. 20. en realidad. comen came cruda. 2. P l u t . pero los despojaré muy bien. Fue acusado de ridiculizar los cultos mistéricos de Eleusis (cf. participó en la Guerra del Peloponeso. Y a los que se llaman vuestros dioses y sus ceremonias religiosas secretas los presentaré a los espectadores de la verdad como en el teatro de la vida. los más famosos de la Antigüedad. en realidad. Cristo. Toda verdad se refiere al Logos. han cobrado mucha más importancia que las anti­ guas creencias en los dioses olímpicos. permaneció como algo extraño hasta época helenística. N il sso n .. que puede remontar al s.. del encantamiento que poseen oculto en su interior. en el s. en esta época de deca­ dencia y superstición. Tue. él mismo contará algunas de las ceremonias que tenían lugar en ellos (15. pero.58 PROTREPTICO Todas estas locuras. en cambio de éstos poseerlos un documento único por su antigüedad : el Himno hom. Alci­ biades 19). como dicen que hizo Alcibiades93. u d. Nilsson piensa que. y los cuer­ vos adiestrados por hombres para servir también a hombres. P. 95 Sobre sus misterios habla Clemente más adelante: 17. se trata de «pseudo-misteiios» (es decir. 1 ss. C. The Dio­ nysiae Mysteries o f Hellenistic and Roman Age. 18 y 22. VI 28. no son ritos secretos. otras en el persa o en el espartano. Lund. estando po­ seídas por una demencia sagrada y realizan la distribución 92 Alude principalmente a los Misterios de Eleusis. C. unas veces en el bando ateniense. ¿Y si te enumero los misterios92? No los ridiculizaré. sus fiestas se multiplican enormemente. Entró en Grecia su culto en época clásica. . Mientras sobre los ritos órfícos apenas conocemos nada. en verdad. en delirio báquico. Las bacantes celebran a Dioniso95. a Deméter. 94 Nunca Clemente utiliza de forma banal la palabra <dogos». M. según la palabra94 de la verdad. 93 Joven de la nobleza ateniense admirado por su belleza. accesibles sólo a los iniciados) y que su carácter explica a la vez la popularidad y la menor in­ fluencia que otros más serios y más exigentes (cf.4.. 1957). vu a. con ceremonias religiosas. Buscando ambiciones particulares.). son engaños de los incré­ dulos y juegos de un simple extravío: compañeros de esta magia son las cabras amaestradas en la mántica.

según la pronunciación exacta de los hebreos. 191-211). madre e hija respectivamente. Eva creyó a la ser­ piente. P a u s . Himno a Deméter 1 ss. 2. V 8. aquella Eva por la que sobrevino el extravío97.). La etimología es falsa. su madre anduvo buscán­ dola durante varios meses de noche y de día. 7. fiente a la Virgen fecundada por la palabra de Dios. M o l in é . 98 Clemente ve el nombre semítico de Eva. el nombre de Hevia. 1-2. TU 79 = SP 4 (196T). XI 217.. Odisea V 125 ss. 13. Los Padres de ¡a Iglesia. También Filón gustaba de las falsas etimologías. 1978. 45. vida que termina cuando regresa de nuevo a los infiernos en el otoño (cf. I 38. Ésta fiie raptada por Hades y llevada a los infiernos. en realidad. celebra con antorchas el viaje erran­ te. 95). . pero quiere servirse de ella con fines didácticos. «Ethymologie und Allegorie bei Klemens von Alexandrien». el rapto y el duelo. Justino es el primer escritor que completa la comparación que realizó san Pablo entre Adán y Cristo con la de Eva y María (cf. Cf. i 99 Se trata de Deméter y Perséfone. 912-914.. H e s ío d o . Éva. pronunciado con espíritu áspero significa «serpiente feme­ nina»98. se relaciona el nombre de Eva con la vida. y asimismo iguala el término a la palabra que en los dialectos árameos significa «serpiente» (símbolo en el mundo judío de una divini­ dad pagana). E. págs. 4 (cf. C a l ím . Treu. 96 En el mundo pagano la serpiente era símbolo de la fecundidad y de los cultos lascivos. el grito de las bacantes es «evohé». El símbolo de las orgías bá­ quicas es una serpiente consagrada. U. En Gn 3. 97 Alude al tema de Eva fecundada por la serpiente (tema ya judío). infra. Maila creyó al ángel. El interés por las etimologías se observa asimismo en Strom.CAPÍTULO Π 59 de la came de las víctimas. pág. Al volver Perséfone a la tierra. Deo y C ore" se convirtieron en un drama misterioso y Eleusis 10°. mientras dan gritos de «Eva». 4. Finalmente suplicó a Zeus que le fuera devuelta y éste le concede que una mitad del año la pase con su madre y la otra con su nuevo esposo. Iliada XIV 326. 1 00 Cf. Teogonia 453 ss.. Madrid.. Actualmente. en su honor. después de coronarse con ser­ pientes96. Evâ. 49. en el grito de las ba­ cantes. co­ mienza la vida (la primavera). 20. 46.

Metamorfosis XI 85 ss. VIII 138. H e r ó d . en este sentido. Que no me seduzca el isleño chipriota Ciniras105. pág. Perezca* pues. Las primeras nacieron de la cólera que surgió de Deo contra Zeus. a los tracios más bárbaros. entregó un terrible engaño a los que le estaban subordi­ nados. Pasa por haber iniciado a los troyanos en los misterios de los dioses de Samotracia (los Cabiros) e introducido en Frigia ei culto a Deméter. el que manifestó los misterios de la Madre de los dioses. cf. Tales mitos cautivan. según dice Apolodoro (yo no tengo inconveniente). 1 04 Cf. É . pues se corresponden las letras101.. o Etión103. Se dice (Clemente es nuestra mejor fuente. 103) que en los misterios los iniciados recibían un pastel en forma de falo y un grano .60 PROTREPTICO Creo que es necesario explicar la etimología de las orgías y misterios. sacándo­ 1 0 1 Alude Clemente a la semejanza fonética entre los dos términos: mystéria-mystheria (nuevo juego etimológico). o aquel Midas104 el frigio. IV 2 y V 2. Construyó la ciudad de Troya y reinó en toda la región. el que se atrevió a mostrar las orgías lascivas de Afrodita. quien.. d e s P laces . Real Encycl. 1 02 Hijo de Zeus y de la hija de Atlante. Pero vuestras ceremonias religiosas se pare­ cen a una gloria fúnebre. considerar los mis­ terios como tradiciones míticas. Electra. éstos del crimen que se llevó a cabo con Dioniso. La Religion Grecque. Te es posible también.. después de aprender junto al odrisio. que murió en una cacería. 1 0 3 Sobre Dárdano y su hermano Etión.. 1 0 5 Según la tradición. O v . aquel que estableció las orgías y las iniciaciones de los de Samotracia. P auly -W issowa .. cf. a los frigios más insensatos y a los grie­ gos más supersticiosos. ya sea Dárdano102. el que comenzó este engaño entre los hombres. fue el primer rey de Chipre y el introductor del culto a Afrodita en la isla. o quizá de un tal Mionto del Ática. de otro lado. como ningún otro.

Timeo 40e. II. pàgs. Cic. Yo diría que éstos fueron el principio del mal. H es .. Pero ahora. Sic. la de Chipre. H e s .. Frag. 463 ss. Y. 1970. 1229-1232. «la amante de los órganos sexuales». IX 34). III 57 ss. a Afrodita. 61-76. os voy a probar que vuestras mismas orgías están llenas de engaño y de relatos inverosímiles.CAPÍTULO Π 61 las de la noche al día. porque quería divinizar a una prostitu­ ta de su ciudad. Mél. tras el corte). 924 ss. 107 Cf. Otros afirman que fue Melampo106. Pasó por poseer el don profético y ser un músico notable. obtu­ vo de ella riquezas cuantiosas (cf. Así pues. el hijo de Amitaón. H e r ó d . 3.. H . su duelo. págs. Teog.). Diod. Paris. París. se les entrega de sal y que en ellos perdían las vírgenes su virginidad (cf. Titanomaquia. Voy a proclamar abiertamente lo secreto. 190 ss. H er t er . el que trasladó las fiestas de Deo desde Egipto a Grecia. si os habéis iniciado en los misterios. Éléments orientaux dans ¡a re­ ligion grecque. 126 ss. 89. P a u s . de los miembros lascivos que cayeron en las olas.. porque nació de ellos107. IV 36. claro está. 106 Adivino y médico (cf. como testimonio de su nacimiento. al sembrar en la vida los misterios como semillas de maldad y de corrupción. que se canta con himnos. orf.. fr. os reiréis más aún con estos mitos vuestros tan venerados. 1. De Nat. 14. D ev e re u x . «la nacida del mar». Lévi-Strauss. P la tó n . Teog... en las iniciaciones de esta diosa marina del placer.. 44. Amado por la diosa. los padres de mitos impíos y de una funesta superstición. Iliada X I20 ss. «La naissance d’Afrodite». Deon III 17. de aquellos ór­ ganos sexuales amputados de Urano108.. puesto que es el momento oportuno. 1 (Kinkel). 1 08 Cf. la amiga de Ciniras (me reñero. 1960. 886 ss. Ya que Afro­ dita se ha convertido para vosotros en un digno fruto de los miembros lascivos. es decir.. cf. 2). G. sin avergonzarme de decir lo que vosotros no os avergonzáis de adorar.. ..

62 PROTRÉPTICO un grano de sal y un falo109 a los que se inician en el arte de la corrupción. incluso a vosotros que no os reiríais: «Yo comí en el tambor. sé que moverán a risa al examinarlos.. se castró en una escena orgiástica. la extrac­ ción del corazón y acciones vergonzosas.. d es P laces . 15. Esto mismo reali­ zan los fhgios en honor de Atis112.2 Dios frigio compañero de Deméter (cf. tras arrancar los dos testículos de un camero. enloquecido por él. A cambio. 81). 17. . 212). El culto común de la Gran Madre y de Atis no es anterior a la época romana. llevé los vasos sagrados. 16. ¿No son una insolencia estos símbolos? ¿No son motivo de risa estos misterios? 109 Emblema de la generación que se llevaba en las fiestas de Dioniso. los iniciados entregan a la diosa una moneda. É . como hacen los amantes con su concubina.0 Se trata de Deméter (cf.. d e s P laces . y.. Una y otra vez se ha repetido que Zeus. VII 17. debido a esta cóle­ ra. pág.1 La proclamación del hierofanta era: «La augusta Brimó ha engen­ drado al sagrado Brimos.. siendo más celebrado en Roma que eñ la propia Atenas (cf. La Religion Grecque. 1. la fuerte ha engendrado al fuerte» (cf. penetré abajo en la cámara nup­ cial». bebí en el címbalo. Fue amado de Agdistis.. 9-10). también en esta misma obra. provocando asimismo la mutilación de todos los que participaban en la ceremonia. ser hermafrodito. 1. los cogió y los arrojó en medio del seno de Deo. la bebida de la hiel.. pagando un falso castigo por su forzada unión amorosa. como si se hubiera mutilado a sí mismo. Al presentar con detalle los símbolos de esta iniciación. P a u s . Los misterios de Deo110 son las uniones amorosas de Zeus con su madre Deméter y la cólera de Deo (no sé si en adelante debo llamarla madre o esposa). É. 1. La Religion Grecque. se dice que se hizo llamar a sí misma Brimó111. p ág . Se dan también las súplicas de Zeus. 1 y 20-21). Cibeles y los coríbantes.

P aus . un hijo con forma de toro. ¿Quieres también que te cuente la «recogida de flores» de Ferefata. el aguijón oculto... tras tomar la forma de dra­ gón. su rapto por Edoneo. .. prueba de la falta de dominio de Zeus. se inmolaban a Eubuleo cierto número de lechones en una sala subterránea. IX 8. dando así pruebas de lo que era. de este modo. tras hacerlo con su madre Deo.. su canasto. que la engendró. en la montaña. 1 14.CAPÍTULO Π 63 ¿Y si añadiera lo restante?: Deméter da a luz y Core113 crece. Creo que se llama aguijón del boyero a la palmeta con que se coronan las bacantes. al celebrarse la fiesta de las Tesmoforias. el nombre de Eubuleo (el «buen consejero») es un sobrenombre del mismo Hades (cf. Por otra parte. 1). el resquebraja­ miento de la tierra. boyero. 1 14 Porquerizo que se encontraba con su rebaño en el lugar en que Ha­ des raptó a Perséfone. lo afirma un poeta idólatra. su propia hija. el toro es padre de la serpiente y padre del toro la serpiente. se une a Ferefata.. Se olvidó de su primer crimen — fue padre y violador de su propia hija— y se unió a ella. Ferefata engendra. Sin duda. como una parte del rebaño fue tragada junto con las dos divinidades. los cerdos de Eubuleo114 que fueron tra­ 1 1 3 Nombre dado también a Perséfone (o Ferefata).2. El símbolo de los misterios de los sabazios para los que se inician en ellos es el dios a través del seno. cuando dice: . y de nuevo el mismo Zeus. Éste es una serpiente que se arrastra por el seno de los iniciados.

156). 97-98). C. 764. La Religión Grecque. «la legisladora». É.. son las fiestas de las Tesmoforias. mientras que las otras dos sí estaban consagradas a Deméter (cf..1. sin embaigo. 2 Los misterios de Dioniso son totalmente inhumanos. págs. que recibía este mismo nombre. Esciroforias o Arretoforias117 y representan de forma diferente el rapto de Ferefata118. P a u s . pues el mito habla sólo de la hija de Deméter. como indica la palabra arrêta. .. en Ate­ nas significaba la gran fiesta de las Diosas (cf. tras engañarle con juguetes infantiles. se introdujeron los Titanes con engaño y. «llevar»). Londres. La Religion Grecque. ocultos. a pesar de ser aún muy niño.. 116 Fiestas que se celebraban en honor de Deméter. Son las más extendidas de todas las fiestas griegas.8 Cf. W . 1950. 117 Clemente asocia tas tres fiestas al rapto de Perséfone. 1. d es P ia c e s . como afirma el poeta de esta iniciación. las Arretoforias se celebraban en honor de Atenea. es decir. K.. como se deduce de la última parte del compuesto (phérô.. por eso. IX 8.. The Greeks and their Gods. pág. conjetura el dual y Rohde el singular femenino. É . págs. d es P laces. cf. En las tres los participantes ofrendaban regalos a las divinidades. el tracio Orfeo: 115 Desliz de Clemente.64 PROTREPTICO gados junto con las diosas115 (por esta causa se arrojan cer­ dos en las Tesmoforias116 al visitar los mégara)? Este mito lo celebran las mujeres de forma diversa se­ gún la ciudad. A r is t ó f . en las Arretoforias se llevarían objetos misteriosos. 119 Curetes y coribantes terminan identificándose en un solo grupo muy similar al de los sátiros (se ve muy bien en el coro de Helena de Eu­ ripides. 98-99). Acamienses V 747. G u t h r ie . duraban tres días en Esparta y diez en Siracusa. Cuando aún era un niño y a su alrededor bailaban en tumul­ to los Curetes119 en una danza armada.. seguramente muy parecidos a los que con­ tema la cesta de los Misterios Eleusinos (símbolos de fecundidad). lo descuartizaron. Wilamowitz.

fir. fue llamada Palas121 por el hecho de agitar fuertemente el cora­ zón. d e s P laces (La Religion Grecque. Atenea. que lo habían descuartizado. derivado del verbo paletn (agitar). Seguramente recibió el nombre por nacer totalmente armada de la cabeza de Zeus. 121 Significa. No es inútil mostraros los vanos símbolos de esta inicia­ ción para condenarlos: juna vértebra. manzanas. hermosas manzanas de oro de las Hesperides de armonio[my sonidos l2°. tras atravesar­ lo con pequeñas jabalinas. un espejo y un copo de lana! Así pues. hirió a los Titanes con el rayo y confió los miem­ bros de Dioniso a su hijo Apolo. una pelota. 45) es un sinónimo de «joven». que se apoderó del corazón de Dioniso. Éste llevó el cadáver despedazado hasta el Parnaso y lo depositó allí. blandiendo la lanza y con el es­ cudo levantado. Los Titanes122. en realidad. al punto hubiera cogido su parte de humo de la carne asada. 34 (Kern). 122 Eran hijos del Cielo y la Tierra. aunque para É. lo «pusieron sobre Hefesto»123. Apareció poco después Zeus (si fuera un dios. sin desobedecer a Zeus.. pág. hermanos de Crono. para que los enterrara.. el que vuestros dioses están de acuerdo en «recibir como homena­ je» 124). «la que blande la lanza». una cuerda. .CAPÍTULO II 65 una pina. Nuevo juego etimológico de Clemente. 1 2 3 Ilíada Π 426. 12 4 Iliada IV 49. una rueda y muñecas articuladas. el padre de Zeus. una bola. colocaron un caldero sobre un trípode y arrojaron los miembros de Dioniso. 12 0 Orphic. En primer lugar lo cocieron y luego...

llevándole sobre un escudo de bronce al pie del monte Olimpo. pues piensan que de las gotas de sangre de Dioniso que ca­ yeron en tierra surgieron las granadas. 126 ss. .) asocia a bacantes y coribantes. Un coro de Bacantes (v. a los que los interesados llaman anactolestés126. Como sin duda también las que celebran las Tesmoforias ponen cuidado en no comer las semillas de la granada. cubrieron la cabeza del muerto con una tela color púrpura. P a u s . en cambio. los santuarios antiguos. fingen por­ tentos en el acontecimiento y prohíben colocar perejil que tenga raíz sobre la mesa. denunciamos también la iniciación cabírica. X 38. pues creen que el perejil nació de la sangre que brotó del coribante. puesto que estaban hu­ yendo. el delirio de Dioniso. le pusieron una co­ rona y lo enterraron..66 PROTRÉPTICO Si quieres te revelaré también las orgías de los coribantes125. lo llevaron a Tirrenia127 ¡traficantes de una gloriosa mercancía! Permanecieron allí un tiempo. Por esta causa algu­ 1 2 5 Participantes en el culto de Cibeles. como si se tratara de la más preciosa lección de piedad. borracho. también a los dioses en otro tiempo se les llamaba ánades. Tie­ nen en común la «mania». 1 27 Etruria. las mismas expresiones encontramos en el Banquete de Platón cuando Alcibiades. compara los trans­ portes coribánticos con el estado en que deja la influencia socrática. Si llamamos cabires a los coribantes. y recomendaron a los tirTenos honrar con ceremonias religiosas los órganos sexuales y el cesto. Sus sacerdotes. Éstos eran los dos fratricidas que. soberanos (cf.7). (Éstos son los misterios: muertes y enterramientos. Dieron muerte al tercer hermano. por decirlo en una sola palabra). 1 26 El nombre deriva de «anáctora». cogiendo el cesto en que se encontraban los órganos se­ xuales de Dioniso.

3 ). 208 ss. 1 3 8 . 1 3 1 Bebida típica que tomaban los iniciados en estas ceremonias sagra­ das. se sentó en un pozo. se sintió desfallecer en los alrededores de Eleusis (lugar del Ática) y. y Eubuleo porquerizo. pero ella rechazó cogerlo y no quiso beberlo 1 2 8 Deméter. agua y una especie de menta. entristecida. ofreció a la diosa «ciceón»131. Sin embargo. junto a Hades e taco (identificado a veces con Dioniso. a Sóf. Baubó. Edipo en Colono 1053. d e s P l a c e s . Más tarde. 130 Los sacerdotes que iniciaban las ceremonias en las fiestas de Eleu­ sis.. Escol. cuando los ate­ nienses y el resto de Grecia (me da vergüenza hasta decirlo) tienen una mitología sobre Deo128 totalmente vergonzosa? Cuando Deo estaba errante a la búsqueda de su hija Core. Triptólemo. siendo lla­ madas. La familia sacerdotal de los Eumólpi­ das se consideraba descendiente de él (cf.. En el Himno a Deméter. 34). Triptólemo era boyero. cf. Lisistrata 112 y Tesmoforias 83-297). quieren llamar a Dioniso Atis.3 . Habitaban Eleusis entonces hombres autóctonos: sus 2 nombres eran Baubó.. Ciertamente (pues no voy a dejar de contarlo). 3 que había recibido a Deo en hospitalidad. pág. É .. Con Perséfone domina los Misterios de Eleusis. familia de hierofantas130 floreciente en Atenas. Disaules. Varias tradiciones le atribuyen la ins­ titución de los Misterios de Eleusis. con razón. en la literatura griega .CAPÍTULO II 67 nos. la bebida pedida es una mezcla de harina. para que no parezca que están imitando a la que se l a m e n t a b a . 129 Hijo de Posidón y de Quíone. la diosa Madre de los griegos que acabó por identificarse con la Tierra. «las diosas» (cf. sin más. Eumolpo129 y Eubuleo. formará la tríada eleusina. Eumolpo pastor.20 cian de este modo en placeres vergonzosos. Pero ¿qué tiene de extraño si los tirrenos bárbaros se ini. por estar pri­ vado de los órganos sexuales.. La Religión Grecque. I I 1 4 ... Aun ahora se prohíbe esto a los que se inician. A r i s t ó p . Eran de las familias de los Eumólpidas y Cerices. P a u s . v.

lo que se decía y lo que se mostraba (cf. levantando su túnica. Su nombre parece que no es otra cosa más que una clase de onotnatopeya sacada del grito ritual Iacche proferido por los fíe­ les (cf. págs.. con su risa ante los gestos de Baubo. VIO 37.. 34-35). Paris. después de se Han varías fórmulas: Iliada XI 624 y 641. alegre con la visión. . que la habría acompañado en la búsqueda de Perséfone y que. Se le conside­ raba mediador entre las diosas eleusinas y Dioniso. C. La señal convenida en los misterios de Eleusis134 es ésta: «ayuné. P a u s . 1. Orphie. des P laces . se le identifica con Dioniso. 1 1 3 Dios que preside místicamente la procesión de los iniciados en los Misterios de Eleusis. habría animado a la diosa (cf. hasta las formas que menos convienen. 1 ss. Y. T.68 PROTRÉPTICO (puesto que se encontraba de duelo). riéndose. Rep. se subió elpepio y mostró todo su cuerpo.. I L a g r a n g e .. 52 (Kern). nat. Les Mystères: orphisme. Sic. le golpeaba con a mano por debajo del pecho. cuando la diosa se sonrió en su corazón. ¡Éstos son los misterios ocultos de los atenienses! Tam­ bién los cuenta Orfeo. fragm. muestra su desnudez a la diosa. Para este fragmento cf..2 Sacerdote encargado de iniciar en los misterios.. aceptó la multicolor copa. Himno a Deméter).. IV 116. Deo se divierte con el espectáculo y a duras penas acepta la bebida. P l a t ó n . L u c k . A partir del s. donde se hallaba el ciceón. Se encon­ traba presente el niño Yaco133 y. D io d .. M. Introduction à l’ étude du N. fir. ΠΙ 406a y 408b. 5. III 64. 1 34 Los Misterios se componían de tres elementos: lo que se hacia. A veces se le tiene por hijo de Deméter. De rer. bebí el ciceón. Te citaré sus mismos versos. É. La Religion Grecque. in d.. Baubó se entristeció mucho pensando que la despreciaba y entonces. Critique historique I. cogí del cesto y. para que tengas como testigo al «mistagogo»132 de esta desvergüen­ za: Después de hablar así.

fr.). 136 Erecteo es el legendario rey ateniense. Religionsgeschliches Handbuch. son ceremonias dignas de la noche.3 . La indigna­ ción de los apologistas deja poco lugar a la duda sobre el carácter de los objetos contenidos en los cestos y sus manipulaciones (cf. 1184. 4. creemos que es preferible mantener ergasámenos. fr. o mejor dicho. pág. H er á c l it o . 210. . Iliada Π 547. P aus . que afirma lo mismo sobre los órganos sexuales de los Misterios). 206). las leneas. en donde el autor remite a la obra de P. Prümm. Se­ guramente en uno de los cestos se encontraba un falo y en el otro el sím­ bolo del órgano sexual femenino. VU 189. en Revue Biblique (1919). É. En favor de esta opinión contamos Con la Lisístrata de Aristófanes. 3. Su sepulcro se encontraba en la Acrópolis. una vana concepción y una 3 engañosa iniciación de la seipiente.. así pues. a éstos amenaza después de la muerte. 1 3 7 Cf. los magos. Se trata de una costumbre. en el templo de su nombre (cf.. 3 8 .Ca p ít u l o ii 69 probarlo. Friburgo. y datos arqueológicos (cf. 193). H e r ó d . de los manuscritos (que Lobeck corrige en eggeusámenos. que se observa religio- 1937. pág. El mystes pronunciaba la palabra de paso que nos trans­ mite Clemente: «yo ayuné.. «después de haber manejado». V il 1. La Religion Grecque. 2 7 . «por iniciarse con im­ piedad en lo que creen que son misterios según el pensa­ miento humano»138.. n s H e r á c l it o . los bacantes. L a g r a n g e .. 2 ss. 14. ¡Hermosos y apropiados espectáculos para una diosa! En efecto. lo deposité en la canasta y de la canasta al cesto». los iniciados». 1 3 5 Iliada II 547. 27. 1 5. 1943. VIII 55. una vez muertos»l37. a los que «les aguarda un destino que no esperaban. a éstos les predice el fuego.».. ¿Para quiénes profetiza Heráclito de Éfeso? «Para los 2 que se mueven durante la noche. M. «después de haber probado»). v. d e s P l a c e s .. J. del pue­ blo frívolo de los Erecteidas136. La fórmula son los ¡egómena. junto con el resto de los griegos también. del fuego 22 y del pueblo de «gran corazón»135.

. Enseñó el arte de la adivinación a Apolo y. H e s ío d o . Los llamo con razón ateos. poseía el santuario pítico en Delfos (cf. . granadas. palmetas. Apaga. 1 4 1 Cf. profanas y cere­ monias deshonrosas. el sím­ bolo religioso de Dioniso Basareó?139. ¡Oh desvergüenza manifiesta! Hace tiempo la noche silenciosa era un velo del placer para los hombres sensatos. granos de sal y una serpiente. 140 Hija de Urano y de Gea. ¿No se trata de pasteles de miel. hierofanta. Que las orgías sean honradas en la oscuridad. y adoran desvergonzadamente a un niño destro­ 139 El nombre le viene dado por la larga túnica lidia (basara) que ves­ tían las ménades o bacantes. Hay que des­ nudarlos de lo sagrado y revelar lo desconocido. Devuelve los misterios a la noche. respeta. El fuego no disimula. el fuego. una espada y un peine de mujer. por una piedad corrompida. para aludir eufemística y misteriosamente a los órganos femeni­ nos. T\i luz acusa a Yaco141. D ió n . los símbolos secretos de Temis140 son el orégano. 133. con anterioridad ál dios. 901 ss . Y ahora es la noche la que se revela a los iniciados como experiencia de la incontinencia.70 PROTRÉPTICO sámente. Lo mismo ocurre con los cestos secretos. Teogonia 135. n. yedra e incluso un pastel redondo y adormideras? ¡Éstos son sus objetos sagrados! Y aún más. para que los oculte. H a l i c . y el fuego de las antorchas pone de manifiesto sus pasiones. ramas de árboles. porque han ignorado que raciste un Dios verdadero. de harina y dé sésamo y tortas adorna­ das para el sacrificio. en realidad. además de esto.1 3 1 ) . ¿No hay. una lámpara. portador de la an­ torcha. Éstos son los cultos mistéricos de los ateos. las lámparas. Se piden iniciaciones.. ordena acusar y castigar.

sin esperanza y sin Dios en el mundo»143.de los escitas. a una mujer que llora y a miembros que. no reconociendo como Dios al que lo es realmente. que representaba entre los escitas los misterios de Cícico145 en honor de la Madre de los dioses. A pol . IV 76. que ni siquiera existen y que no han recibido más que un nombre. a Diágoras e Hipón de Me­ los y con éstos a aquel cireneo (dé nombre Teodoro) y a otros muchos que vivían con sensatez y se dieron cuenta 142 Recordamos que se trata de san Pablo. 1 4 3 E f 2 . de ningún modo voy a ocultarlo) me sor­ prende ver de qué forma han llamado ateos a Evémeros de Acrigento. Es la única vez que se emplea la palabra «ateo» en el N. Por esto (pues. y la segunda por este error. no se pueden nombrar por vergüenza.. en verdad. 144 Casaubon añade el nombre de Anacarsis. H bródoto. aún más. donde se hace de Anacarsis el culpable y la víctima. Éste a un ciudadano suyo. Muchos bienes sobrevinieron por obra del que fue du­ rante algún tiempo rey . a Nicanor de Chipre. le disparó con sus flechas. llevando en el cuello las figurillas que llevan los sacerdotes de Cibeles cuando piden. la primera por ignorar a Dios. 12. Por eso también el Apóstol142 nos convence diciendo: «Erais extraños a las alianzas de la promesa. Arg.). T. mientras tocaba un tambor y hacía resonar los címbalos146. .CAPÍTULO II 71 zado por los Titanes. 1 46 Cf. 145 Héroe de la costa asiática que interviene en la leyenda de los argo­ nautas (cf. por haberse convertido en un afeminado entre los griegos y maestro para los demás escitas de la enfermedad del afeminamiento. 1 949 s. Están poseídos por una doble impiedad. cualquiera que fue­ ra 144. R od . por creer que los que no existen existen realmente y por llamar dioses a estos que no lo son en realidad y.

1 4 8 Hijo de Zeus y de Migara. Odisea XI 620. cuando la diosa le impuso los famosos doce trabajos (cf. Test. Su nombre lo recibió de Apolo. 1 50 Toúpson. Idilio XXIV 149 Descendiente de Perseo. rey de Tirinto y Micenas.. 13 (edic.. «esto». Eur.. El ateísmo y la superstición151 son dos extremos de la ignorancia. 2). 1965.. Pínd.). P. Her. Π 29. 49-73. Paus. Paus. . que or­ 14 7 Jhnófanes. que le harían digno de la apoteosis (cf. Pitaco IX 137. «alimento». no pequeña.72 PROTREPTICO con mayor agudeza que los demás hombres del error que existía en relación con estos dioses. Amatorius 763 y De Is.. 1483 ss. si os lamentáis por ellos. «gloria de Hera».. sin embargo. Aunque no conocieron la verdad misma.. 1 35. 1 5 1 Cf. T e ó c rito . 379 B.. a Moisés. 1266. sospechaban. n. Uno de éstos recomendaba a los egipcios: «Si los con­ sideráis dioses. Nemea X 10-17. 16 ss. Ilia­ da XV 639 ss. es una conjetura de Cobet al toúton. ni os hagáis daño. Lo mismo que para Euristeo149. lo que precisamente hace germinar una semilla. gracias a los cuales llegó a ser el héroe más famoso de la mitología griega (cf. no los lloréis. fur. que vivifica el fuego del entendi­ miento en su camino hacia la verdad.. Heracles. ahora es ya tu oportunidad. como es natu­ ral) cogió un Heracles148 hecho de madera y le dijo: «Ea. 57. Cf. Grim a l .. XIX 95-133.. íúe el que enco­ mendó a Heracles los trabajos. 1 33-40. 2 ss. ¿No ves al hierofanta de la verdad. 1079 ss. A continua­ ción lo puso al fuego como otro trozo de madera. pág. Pínd. por el contrario. 1258. Plut. el error. 4.. et Os. Her. Diccionario de Mitología griega y romana. tenemos que procurar permanecer fuera de ellos. Otro (mientras cocinaba algo en su casa. Tmquinias 756 ss. sobre elEta 485 ss. 239). sobre la muerte y apoteosis: Sóf. ya no creáis que son dio­ ses» 147. Madrid. y. 1191 ss. Diels).. de los manuscritos. realiza también para nosotros este decimotercer trabajo y prepara a Diágoras el alimento150». IX 25... Sén..

153 E u r . apartaron a la «planta celeste»I55. es difícil comprender quién eres tú. lo mismo que el hijo de una prosti­ tuta invoca a muchos padres por desconocer a su padre de verdad. pero de repente salió de la tiniebla y brilló. que rodea la tierra con húmedos breaos? 153. Oteas cosas parecidas cantan los hijos de los poetas. sin embargo. Timeo 90a). que tienes tu trono sobre ella. Recoge Clemente esta misma cita en Strom. fr. Nauck).114. 154 E ur .. al que invoca a muchos dioses falsos en vez de al único verdadero. se ha dicho de ella: ¿ Ves este éter infinito en lo alto. al hombre. la que está privada de la fuerza divina y fecunda.. de la vida del cielo y lo arro­ 1 52 Dt 23. Estas dos citas parecen tomadas de algún florilegio. pensamientos erróneos y que desvían del camino recto. Y también: Oh sostén de la tierra. V 14. su naturaleza es celeste (cf. Existía una alianza antigua de los hombres con el cielo. era innata y se encontraba en las tinieblas por ignorancia. ni un castrado. Son. . e incluso ni el hijo de una prostitutal527 Con los dos primeros alude enigmáticamente a la con­ ducta atea. Con el tercero. Clemente se recrea en el pensamiento de que el hombre está hecho para el cielo. 1-2. 155 Lo mismo que san Justino. Troyanas 884 ss.CAPÍTU LO II 73 denó que no participaran en la asamblea ni un eunuco.1. 935 (edic. verdaderamente funestos. al mirarte154. P lató n .

I I 11. como sin duda también el antiguo Epiménides. son divinizados por los hombres y los representan con figura humana: una 1 56 Theín. Otros se fijaron en los castigos propios del vicio y divi­ nizaron los cambios de bienes. la Esperanza. Son análogas a las Parcas. etc. P lató n . 1 5 7 Tres diosas encargadas de vengar los delitos de sangre cometidos entre los miembros de una misma familia. De leg. Llamaron a los astros theoús a partir de la palabra theín 156 y adoraron el sol como los indios y la luna como los frigios. el Amor. llegando incluso a adorar las desgracias. se fiaron sólo de su vista. se las llamó lisonjeramente Euménides. I 28. ante las que Zeus mismo se encuentra sometido. 5. para procurarse su protección.74 PROTRÉPTICO jaron sobre la tierra. Iliada IX 571. cosechando frutos cultivados de los que brotan de la tierra. Hhs ío d o . P a u s . «dios». Teogonia 156-190. Unos se engañaron al punto en su contemplación del cielo. el Miedo. «correr». mientras le persuadían a ligarse a las criaturas de la tierra. Cíe.). Los poetas inventaron para la escena las Erinias157 y Euménides.. . llamaron Deo al trigo. los criminales y protectores de los su­ plicantes e incluso los espíritus vengadores. que erigió altares en Atenas a la Insolencia y a la Desvergüenza158. «benévolas» (cf. partiendo de los mismos hechos. la Alegría. En Atenas. 1 5 8 Cf. Ahora algunos filósofos — también ellos con los poe­ tas— hacen ídolos de las pasiones que hay en vosotros. o a la viña Dioniso. Otros. su pronunciación le recuerda a Clemente a theós. como los tebanos. se llenaron de admiración âl contemplar los movimientos de los astros y los divinizaron. como los atenienses.. 28. Sobre esta idea cf. Crátilo 397d. Otros. XIX 87.

Sobre ellas canta Hesíodo en su Teogonia. mostraros a los mismos dioses de cerca. sin embargo. 1 6 5 Continuamente Clemente retoma la misma idea a lo largo de la obra: el hombre está hecho para el cielo. Himno horn. 2. «Pues nosotros también un día fuimos hijos de la ira. O v .).CAPÍTULO Π 75 tal Dice159. fueron catasterizados por su padre en la conste­ lación de los Gemelos (cf. 162 Himármene es la personificación de la fatalidad. Auxó y Taló161. pero Dios. para Auxó y Taló. . P aus . cf. IX 3 5 . a un Heracles que ale­ jaba los males. Hay una sexta manera de introducir el engaño y de in­ ventar dioses. para que un día deis término al engaño y corráis de nuevo al cielo165. Pues. diosas del destino de los hombres. Láquesis. Cloto. Arrojan del cielo al hombre y le hunden en el abismo.... deorum Π 59 ss. otra los matrimonios y la ternera la muerte.. co­ mo los demás. imaginaron unos ciertos Dioscuros163 salvadores. la del beneplácito divino que se preocupa de los hom­ bres. litada ΠΙ236 ss. no conociendo al Dios bienhechor. una preside los nacimientos. Cíe. P a u s . De nat. y a un Asclepio164 médico. Todos éstos son modos resbaladizos y perjudiciales para salir del camino de la verdad. Pítica ΙΠ. a Asclepio\ P ín d ... 1 6 3 Hijos de Zeus. que es rico en misericordia. las atenienses162. Odisea X I298 ss. Himarmene. 1 6 1 Cf. según la cual se enumera a las doce divinida­ des. Se llamaban Cástor y Pólux y.). tras realizar grandes hazañas entre los griegos.. Metamorfosis II 535 ss. IX 35. 164 Hijo de Apolo e instruido por el centauro Quirón en el arte de la medicina (cf. 1 6 0 Las tres Parcas. por el 159 La Justicia.2 . Quiero yo. de qué clase son y si es que existen algunos. Átropos160. y Homero relata gran cantidad de hechos suyos. Queda una última manera (pues hay en total siete mo­ dos).

marcháis a través de cardos y espinas. Por eso. La mayor parte de lo relativo a vuestros dioses está in­ ventado y . 1 68 Hb 4. A y á n . fr. porque se alimentan de ella. pág. cf. Antropología. no aliviéis nunca vuestro corazón de miserables sufri­ mientos l70. 1969. los que hemos sido arrancados del error y nos lan­ zamos hacia la verdad. no somos ya criaturas de la cólera.. hom\bres vanos.. págs.12. Rm 6 . por el amor que ha tenido el Logos al hombre. 3-5. nos vivificó juntamente con Cristo»167. 219). 145 (Diels). mortales? Descansad. 12. si estáis abrumados por penosas desgracias. Los que aún permanecen incrédulos son llamados «hijos de la cólera». 1 67 E f2.76 PROTRÉPTICO gran amor con que nos amó166. J. J.28. Nosotros. pero ha sido elevado con Dios»169 . 1 7 0 EM péoocLES. Y a vosotros incluso vuestro poeta Empédocles de Acrigento os insinúa: En efecto. 4. A. Orbb. estando nosotros muertos por nuestros delitos. ¿Por qué os perdéis. los que éramos hijos de la indignidad en otro tiempo. he­ mos llegado a ser ahora hijos de Dios. . 166 Mientras a la apostasia diabólica iba a corresponder la maldición (cf.es ficticio. Col 2 . 1 69 Cf. «Pues el Logos viviente168 fue sepultado con Cristo. un camino trillado y todo recto habiendo dejado. Incluso eso que se supone sucedido se ha escrito acerca de hombres que han vivido vergonzosa y desenfrenadamente : Camináis con orgullo y locum y. a la transgresión de Adán sólo corresponderá la imprecación (Gn 1.. Antropología de San Ireneo. en cambio. 317-321).

Y nos 5 exhorta también la verdad. De nat. cf. hija del Océano. hija de Zeus. O ne. 172 Para este pasaje. la egipciaI73. el hijo is de Ether en Arcadia y los otros dos. IV 36. pero no la revelaba a los hombres. Añade a éstos el libio. 1 7 3 Cf. . la tercera es hija de Cronos.2. en Arcadia. la inventora de la guerra. sino por la fuerza. hijo de Sileno176. II59. deorum III53-59.CAPÍTULO U 77 dejad la oscuridad de la noche y tomad la luz171. hijo de 3 Hefesto y Atenea (luego ya no era virgen Atenea). Otros admiten cinco Ateneas: una la hija de Hefesto. según algunos autores. el tercero hijo de Zeus. y Aristóteles nos habla de un primer Apolo. la que los mesenios llaman Corifasia174 por su madre.23-25 y 27. A éste los arcadios le llaman Nomio. hijos de Cronos. engendró a la diosa Atenea (Cíe. Por ejemplo172. a su vez. fr 1. y un cuarto. poseía una gran sabiduría. la cuarta. De és­ tos uno habría nacido en Creta y otro. refutando esas creaciones imaginarias con otras sinónimas.. otra la del Nilo.. un se­ gundo. De nat. hijo de Cirbas. 1 7 5 Gigante que. el arcadio. deorum III23). P a u s . Capturado en cierta ocasión por el rey Midas. hay quienes hablan de tres Zeus. 174 Cf. 1 76 Se le consideraba hijo de Pan y de una ninfa. la que sacrificó a su padre impíamente y se adornó con su piel como si fuera una piel de oveja. Fue el educador de Dioniso. la 2 ateniense.. desnudando a la multitud de dio­ ses de estas máscaras horribles y espantosas... hijo de 1 7 1 Sibyll. Sí. Y entre todas sobresale la hija de Palante175 y de Titánide. Cíe. A esto nos exhorta la profética y poética Sibila. le dio sa­ bios consejos. nacido en Creta. Heród.

pág.. 1925. su culto fue muy popular. Zeus.murallas183. B. el hijo de Magnesl78.78 PROTREPTICO / Arrimón177 Y el gramático Dídimo añade un sexto. sus oficios. 190). fr. págs. en Mélanges O. P. . 78-79). A. como afirma Epicarmo era de Esparta. Ares. sus vidas e incluso sus muertes os muestran que se trata de hombres. que nos habla la leyenda? ¿No voy a parecer también pesado al inun­ dar vuestros oídos con esta gran cantidad de nombres? Pero sus patrias. que se llaman poco más o menos con estos nombres dichos? ¿Y qué. Toulouse. honrado entre los poetas cuanto pueden: Ares. 178 Héroe tesalio. funesto para los moríales. asesino. o de los Hermes180 enumerados o de los Hefestos181. ¿Cuántos Apolos hay también ahora.. 18 1 De origen pelasgo. 179 Cf. 181 Dios tracio poco estimado en el mundo griego. Homero lo hizo griego al convertirlo en dios del fuego. 1940. 226-227). 108-109. Sófocles. si te hablara de los muchos Asclepios179. destructor de [. 1935. La Religion Grecque.. C hantraine. 184 Cf. d e s P la c e s . págs. Antigona 970. m Iliada V 31 y 455. C o o k . Cambridge. De él afirma Homero que estuvo prisionero durante tre­ ce meses: 177 Cf. 283 (M üller. innumerables mor­ tales y otros hombres sujetos a muerte. É. en cambio» creía que era tracio184 y otros de Arcadia. Heródoto describe el culto salvaje que se le tributaba entre los escitas (IV 62).. Aristót . 180 Venerado principalmente en Arcadia. su culto en Atenas arranca de la ocupación de la ciudad por este pueblo (cf. II. I-ΙΠ.. en su persona se realiza un sincretismo muy complejo (cf. Navarre. S óf. Ares182. 1911. págs. este Ares «veleidoso» y «enemigo».

. El mismo dice en otro lugar: Los pingües sacrificios de asnos agradan a Febo186. tomando el aliento de [ambos pechos rápidamente. Te presentaré a su poeta. no sólo un herrero. estuvo atado durante trece meses. Tienes también un médico. Era un médico amante del dinero. su ardiente rayo dejó caer el destino 189. en una prisión de bron[ce 185 ¡Muchos bienes obtengan los caños que le sacrifican sus perros! Y no dejen de inmolar los escitas sus burros. de nombre Asclepio.C APÍTU LO II 79 Ares sufrió. cayó en Lemnos y trabajó el hierro. Pitíca Π Ι 9 7 y 100-105. 1W P ín d . al que Zeus arrojó del Olimpo. el beocio Píndaro: Cuando apareció el oro en sus manos. fr.. 187 Iliada 1591. sedujo también a [aquél con un magnífico salario. 187-188 (Schneider). hijos de Aloeo. como nos cuentan Apolodoro y Calimaco: Febo se alza sobre los sacrificios de los asnos de los hiper­ bóreos. y «las débiles piernas corrían presurosas»188. cuando Oto y el poderoso Epialtes. se hirió los pies. 186 C a l ím -. lo ataron con una fuerte soga. m Iliada XV ΙΠ 411. entre los dioses. 185 Iliada V 385-387. Hefesto. Pero Zeus los arrojó con sus manos y. «casa divi­ na»187.

que Heracles es un «ídolo»: «Un hombre era Heracles. 5 (Kinkel). l9A Odisea XI 26. su querida patria 192.80 PROTRÉPTICO . al arrojarle el rayo al pecho 190.. 1 9 3 Kypria. 1 9 2 Iliada ΠΙ243 ss. éste yace fulminado en los límites de Cinosuris191. Alcestis 3-4. Estos dos Dioscuros fueron hombres sujetos a muerte. 1 9 1 Cf. Cíe. Así pues. fr. De nat.. vástago de Ares 193. si hay que dar crédito a lo que nos cuenta Homero: A éstos los retuvo ya la tierra fecunda. Añade también el autor de los poemas cipriacos: Cástor era un mortal y le estaba determinado el destino de [la muerte. Polideuces era inmortal'. . Asclepio. También Eurípides dice: Zeus es culpable. autor de grandes hazañas»194. Filócoro afirma que en Teños Posidón es venerado tam­ bién como médico. Es más digno de crédito Homero cuando habla sobre ambos Dioscuros y cuando prueba. 190 Ευκ. puesto que ha matado a mi hijo. que bajo Sicilia se encuentra enterrado Cronos y que se le honra allí con ritos funerarios. además. sin embargo. en Lacedemonia. deorum ΙΠ 59. Patroclo el turio y Sófocles el joven narran en tres trage­ dias la historia de los Dioscuros. En esto nos engañó de forma poética.

Tocando sin interrupción y cantando tan bellamente hechizaron a Macar con sus canciones y lo­ graron terminar con su cólera. Dicearco (nos habla de él) como de un trozo de madera rígido. es abrasado por ella y termina su vida arrojándose a una pira en el monte Eta. persuadida de que te­ nía propiedades especiales para devolverle el amor conyugal perdido.CAPÍTULO II 81 Homero mismo sabía que Heracles era hombre mortal y el filósofo Jerónimo nos muestra el aspecto exterior de su cuerpo: Era pequeño. . 1 18. ya todas las ciudades han consagrado «museos» a las que en realidad fueron sirvientas misias. engañada por el centauro Ncso. Tersícore de la danza. de nariz aguileña. H e s ío d o . Talia de la comedia. las cantoras de los dioses y protectoras de las artes. nueve en total: Calíope de la poesía heroica. Megaclo se indignaba en favor de su madre. X 38. 7 31 2 3 1 9 1 Deyanira. Ilíada XXIV 544 (donde aparece como rey de Lesbos). tam­ bién E st ra b . Sin embargo. 1 97 Cf. H a l . moreno. para concluir más rápidamente el tormento.4.. los demás poetas y escritores las han divini­ zado y las veneran. Dión. cf. Macar era rey de los lesbios y siempre se oponía a su mujer. De las Musas196 dijo Alemán que eran hijas de Zeus y de Mnemosine. 1 9 6 Eran. Les enseñó a cantar y a tocar hazañas antiguas con la cítara armoniosamente. fuerte y con los cabellos erizados. al ponérsela el héroe. Este Heracles vivió cincuenta y dos años y terminó su vida recibiendo los honores funerarios en la pira del monte Eta195. que compró Megaclo. cabellos largos y lige­ ramente canosos. Polimnia del canto y Urania de la as­ tronomia (cf. ¿Cómo no? Compró un gran número de estas esclavas misias y las llamó Moisas en el dialecto eolio. la hija de Macar197. Euterpe de la música. según la tradición. nervioso. Erato de la lírica... Iliada 1406. regala a su esposo Hera­ cles una túnica empapada en la sangre del centauro. ΧΙΠ 586. Teogonia 35 ss. VIH 356. Clío de la historia. Melpómene de la tragedia. P aus .).

Odisea III 91. sus pasiones y placeres desenfrenados. y. batallas e incluso esclavitudes y festines. tuvo dos hijos del dios (cf. 207 Nieta de Ares. F.. Antiquité classique VIII 1 (1939). ni Arsínoe. sus abrazos. Escuchad también los amores de vuestros dioses. H ig . por otra parte. Megaclo las talló en bronce en honor de su madre y ordenó que se vene­ raran en todos los templos. ni 1 9 8 Cf. 206 Hija de Posidón y de Alclone. M ay en c e . junto con Atenea. 157. sus heridas.82 PROTRÉPTICO En señal de agradecimiento por su madre.238. i y pág.. ni Marpesa207. ΧΠ 60). 252). H i g . tuvo un hijo de Posidón. A p o l o d . ¡Tales son las Musas! ¡La histo­ ria se encuentra en el lesbio Mirsilo!198. 202 Hija del rey de Eleusis. Fáb. se decía que había regalado a la ciudad el caballo (cf. la convirtió en reina del mar (cf. 202. . 203 Según la tradición. las pasiones de vuestro Posidón se sentían insatisfechas aún. 204 Hija del rey de los vientos. S ó f . encarcela­ mientos. A pesar de ser tantas. ni Protoe. por lo que fue eje­ cutada por su padre (cf. adivino sagra­ do y buen consejero. 187.. 1 99 La divinidad protectora de Atenas..H. Llámame también a Apolo. Tuvo de Posidón al héroe Nauplio (cf. Amimone201. A p o l o d .. las ex­ trañas fábulas de su falta de dominio. Alcíone204. Fáb.. Bibi II4.G. Llámame a Posidón199 y al coro de las que violó: Anfítrite200. 186. H ig . Hipotoe205. risas. ni Etusa206. Melanipa203. Alope202. Quione y otras mil. éste es Febo. 2“ Raptada por Posidón. 2 0 1 Una de las cincuenta hijas de Dánao. Edipo en Colono 10701073). 105 Posidón la raptó llevándola a las islas Equinades. y lágrimas también. 5). 169). y F. 457. raptada por Apolo (cf. pero no dice esto Esterope.7 ss.).. Eolo. Fáb. Bibi 17. 252). donde le dio un hijo (cf. ni Zeuxipe.

pues Dafne208 fue la única que escapó del adivino y de su violación. 1 ss. suplicó a su padre. 8. II4. según vosotros.2 Esposa de Anfitrión.CAPÍTULO II 83 Hipsipila. Estoy admirado de tus poemas. impidiendo que el sol saliera al día siguiente. Ον.. éste la convirtió en laurel.. «el padre de hom­ bres y dioses»209. A p o l o d . 209 Iliada I 544.. en efecto. 203).. perseguida por éste. Homero. cuando pasó desordenadamente tantas noches con Alcmena212. Homero : dij°. Y el gran Olimpo tembló 21^ Nos pintas. H e r ó d . Ístmica VII 5. Metamorfosis I 452 ss. P ín d . pues no 208 Ninfa amada por Apolo. 210 Cf. y con sus negras cejas hizo el Cronida una señal de [asentimiento... se hizo pasar por el rey y se unió a ella en una noche que prolongó durante vein­ ticuatro horas. se pondría en evidencia Zeus y su cabellera quedaría deshonrada. Entonces la divina cabellera del señorflotaba sobre la cabeza inmortal. 5.. de mujeres no menos que el macho cabrío de los Tmuitos de cabras210. la planta preferi­ da del dios desde entonces (cf. una tela bordada. 211 Iliada I 528-530. Se hartaba. Pitica IX 149). Nemea X 15. . amigo. si le mostraras solamente. Tanto se entregó a los placeres del amor. Que venga sobre todo el mismo Zeus. que la transformase. Bibi. el río Peneo. . Sin embargo. rey de Tebas. II 46. De esta unión nacerá Heracles (cf. ¿A cuánto desenfreno condujo aquel Zeus. un Zeus grandioso y le atribuyes un movimiento de cabeza honorable. 2. P l u t . Moralia 989 A. Enamorado Zeus de ella. Hro. Fáb. que deseaba a todas y satisfacía su deseo en todas.

216 Heracles fue el que se enamoró de él (cf. 214 Cf. 1 1027 ss. para que 213 Parece que Clemente se confunde con las relaciones que mantuvo Zeus con Mnemosine.. Los poetas le llaman con razón «perverso» y «cruel»215. Pínd. Arg. para engendramos al dios que aparta los males? El hijo de Zeus. pues éstas si duraron nueve noches. en una sola noche violó a las cincuenta hijas de Testio. Pero seria largo relatar sus adulterios de todas clases y sus relaciones con los muchachos.84 PROTREPTICO le resultaron largas las nueve noches213 al desenfrenado (al contrario» toda la vida le parecía corta para la lujuria).) para que sirviera de copero a los dioses (era hijo del rey troyano Tros. 220 Zeus amó a los dos últimos. ni siquiera se privaron vuestros dioses de los muchachos. Uno fue amante de Hilas216. Teogonia 56. a Ganimedes se lo llevó al Olimpo (cf. durante mucho tiempo se fatigó para realizar los doce trabajos214 y. el dios lo transformó en la flor que lleva su nombre. ¡Adoren vuestras mujeres a estos dioses y pídanles que sus maridos sean semejantes. otro de Crisipo219 y otro de Ganimedes 22°. . otro de Pélope218. nn. 218 Era hijo de Tántalo. la versión que tenemos es que fue raptado por el rey tebano Layo (cf. convirtiéndose al mismo tiempo en adúltero y esposo de tantas vírgenes. al morir el joven. Olím­ pica 125). hijo de Zeus en verdad. 215 Ilíada V 403. 219 Hijo de Pélope. su amante fue el dios Posidón (cf. Pues no.. A po l . otro de Jacinto217. para que se pa­ rezcan a los dioses y rivalicen en las mismas empresas! ¡Que vuestros hijos se acostumbren a respetarlos. tan prudentes. Ilíada V 265 ss.). Heracles. 217 Apolo. 5). XX 232 ss. A polod. Ród . Bibi I I I 5.. 148 y 149.. según afirma H esíodo. el que nació de la larga noche. que dio nombre a la ciudad). en cambio.

CAPÍTULO II

85

lleguen a ser también hombres, tomando a los dioses como imagen evidente del adulterio! Pero quizás no sean los dioses varones los únicos que se 7 lanzan a los placeres del amor: las diosas permanecieron cada una en su morada por ver[güenza221. Dice Homero que las diosas se avergonzaron por su ma­ yor dignidad, al ver que Afrodita había cometido adulterio. Sin embargo, ellas viven desenfrenadamente, prisioneras 8 del adulterio de un modo aún más apasionado: Eos222 con Titón, Selene con Eudimión, Neréis223 con Éaco224; con Pe­ leo Tetis225, con Jasón Deméter y con Adonis226 Ferefata. Y Afrodita, tras cometer adulterio con Ares, se unió a Ciniras227 se casó con Anquises, cautivó a Faetón y amó a Adonis. Se enfrentó a la de los ojos de novilla228, y las dio­ sas, una vez que se quitaron los vestidos ¡por una manzana!,
2 2 1 Odisea VUI324.
222 Personificación de la Aurora; pertenece a la primera generación di­ vina (cf. Hesíodo, Teogonia 371 ss.; 378 Ss.; 986 ss.). 223 Hija de Nereo (cf. H e s ío d o , Teogonia V 1004). 224 Hijo de Zeus y de la ninfa Egina. El más piadoso de todos los grie­ gos, según la tradición. 225 La más famosa de las relaciones de diosas con mortales es la de Te­ tis con Peleo de la que nacerá Aquiles, el héroe más importante de la gue­ rra de Troya. 226 Su culto entra en Grecia junto con el de Deméter, un poco antes de la época clásica (aunque nunca de modo oficial). Fue amante de Afrodita y de Ferefata. Teócrito, en su Idilio XV, describe las lamentaciones y las ofrendas del dios. Se sabe que en Lesbos se celebraba su culto al menos desde el s. vi (cf. P aus ., IX 29, 8), pues Safo conocía ya su rito fúnebre (fr. 62, Bergk). 227 Gf. 13,4 y 14, 2. (n. 105). 229 Epíteto dado a Hera por Homero, cf. Iliada 1 551, etc.

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PROTREPTICO

se presentaron desnudas ante un pastor para que dijera ¡cuál le parecía más hermosa de las dos229! 34 ¡Venga! Examinemos también rápidamente los certá­ menes230 y terminemos con estas asambleas fúnebres, los juegos ístmicos, Ñemeos, Píticos y especialmente los Olím­ picos. En Pitón231 se venera a la serpiente Pitón y el «pane­ gírico» de la serpiente se llama Pítico. En el Istmo el mar arrojó los restos lamentables de Melicertes232 y los ístmicos le lloran. En Nemea se rinden ho­ nores fúnebres a otro niño, Arquemoro233, y sus funerales se llaman Ñemeos. Pisa es la tumba para vosotros, hombres de toda Grecia, de un cochero frigio; y las libaciones en honor de Pélope, los juegos olímpicos, se las apropia el

229 El pastor que actúa como juez es Paris, principe de la casa de Troya e hijo de Priamo. En realidad, fueron tres las diosas que se disputaron el premio a la belleza: Hera, que ofreció riquezas al joven si se lo otorgaba; Atenea, que le prometió victorias en las guerras, y Afrodita, que le conce­ dería la mujer más hermosa, Helena. Paris se inclina por la última, provo­ cando con su decisión, según la tradición, la guerra de Troya. 230 Juegos y espectáculos públicos consagrados a alguna divinidad. Los mfa importantes son los que menciona aquí Clemente: los ístmicos, que lloran la muerte de Helicerte (su madre, Ino, presa de locura, se arrojó con él al mar); los ñemeos rinden honor al principe de Nemea, Arquemoro (ahogado por una serpiente); los plticos, donde se celebra la victoria de Apolo sobre la serpiente Pitón, y los olímpicos, que rinden honor a Pélo­ pe, hijo de Tántalo (su padre le dio muerte por ofrecer un banquete a los dioses y conocer, de este modo, si adivinaban las cosas ocultas). 23 1 Cuando Apolo decidió fundar un santuario al pie del Parnaso cerca de Delfo9, encontró que habitaba el lugar un dragón (pasaba por ser hijo de la Tierra, como la mayor parte de los monstruos y, como tal, pronuncia­ ba oráculos); exterminaba tanto a los animales como a los seres humanos, por lo que el dios le dio muerte con sus flechas (cf. Himn. hom. a Apolo , 286 ss.; C a l ím ., Himn. a Apolo 100 ss.). 212 Cf. A p o l o d ., Bibi. 19,1 ss.; ΙΠ 4, 3. 233 En realidad se llamaba Ofeltes, hijo del rey de Nemea. Fue ahoga do por una serpiente por descuido de la criada que le cuidaba.

CAPÍTULO II

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Zeus de Fidias234. Los misterios eran, al parecer, en otro tiempo, los concursos funebres en que se luchaba violenta­ mente y, lo mismo que los oráculos, se hicieron también públicos. Pero los misterios de Acrigento y Halimonte del Ática 2 han quedado limitados a los atenienses. Sin embargo, ya son una vergüenza mundial los certámenes y los falos, que se realizan en honor de Dioniso, porque se han extendido de mala manera a toda la vida. Dioniso, en efecto, anhelaba bajar hasta el Hades, pero 3 ignoraba el camino. Un tal Prósimno prometió decírselo, pe­ ro no sin recompensa, recompensa que no era hermosa, aun­ que sí para el dios. La paga que se le pedía era el favor del amor. La petición le fue agradable al dios y le prometió con­ cedérsela si regresaba. Confirmó su promesa conjuramento. Una vez informado, se alejó. Regresó de nuevo, pero no 4 encontró a Prósimno (pues había muerto). Dioniso ofrece sacrificios expiatorios al amante y se lanza a la tumba lleno de lujuria. Corta una rama de higuera al azar y, dándole la forma del miembro viril, se une a ella, para cumplir la pro­ mesa con el muerto. Como recuerdo misterioso de esta pasión, en las ciuda- 5 des se dedican los falos a Dioniso. Dice Heráclito que «si no hicieran una procesión al dios y no entonaran un himno a los órganos sexuales, se realizarían hechos aún más vergon­ zosos». «El mismo es Hades y Dioniso, por el que quedan fuera de sí y celebran las fiestas báquicas» 235, no tanto por la borrachera del cuerpo, creo yo, cuanto por la iniciación vergonzosa del desenfreno.

234 Este pasaje lo cita E u se b io , Prepar. evang. Π 6,10.

2 3 5 H e r á c l i t o , fr. 15 (Diels).

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PROTRÉPTICO

Con razón esos dioses vuestros, que son de tal clase, eran esclavos de las pasiones; incluso llevaron el yugo de la esclavitud236 antes que los que se llaman ilotas, entre los lacedemonios. Apolo sirvió a Admeto237 en Feres, Heracles a Onfale238 en Sardes, Posidón y Apolo sirvieron a sueldo a Laomedonte239, Apolo como un servidor inútil, pues ni si­ quiera, por cierto, fue capaz de obtener la libertad de su pri­ mer amo. En este tiempo construyeron las murallas de Tro­ ya para el frigio 24°. Homero no se avergüenza de decir que Atenea aparecía junto a Odiseo «con una lámpara de’ oro» en las manos241. Hemos leído que Afrodita, como una sirvienta joven, sin moderación, llevaba un asiento a Helena y lo colocaba cara al seductor, para que le arrastrara a la unión242. Paniasis, además de éstas, cuenta también que otros mu­ chos dioses sirvieron a hombres y lo escribe de este modo: Fue esclava Deméter y el famoso cojo, fu e esclavo Posidón y esclavo Apolo, el del arco de plata; estuvieron al servicio de un mortal durante un año.
23í Al yugo de la esclavitud opone Clemente el de la «libertad» del evangelio (cf. Strom. Π 22, 5). 237 Rey de Feres, en Tesalia; al morir su padre, tuvo a Apolo por boye­ ro. Se enamoró de Alcestis, hija de Pelias, rey de Yolco, y pudo lograr el matrimonio gracias a la ayuda del dios (cf. A polod ., Bibi. Ï 8, 2; 9, 16; Eur., Alcestis). 238 Reina de Lydia, en cuya corte fue esclavo Heracles (cf. A p o l o d ., Bibl. 116,3; 7,8). 239 Uno de los primeros reyes de Troya. Apolo y Posidón construyeron sus murallas (cf. Apolod., Bibl. Π 6,4; ΙΠ 12,3 y 8). 240 Varias veces nos hablan los escritores antiguos de los castigos que imponia Zeus a los mismos dioses, reduciéndoles en ocasiones a la catego­ ría de simples esclavos de los mortales. 241 Odisea XIX 34. 242 Cf. Iliada ΙΠ 424.

cuando fue herido asimismo en el vientre por Diomedes 246. P a n ia sis . Y Sosibio 243 P a n ia sis . amantes y pasionales. como Argos. fiie herida por Heracles «en la arenosa Pilos»25]. 248 Cf. 244 Iliada XXI568. que Edoneo249 fue herido también por una flecha de Heracles. Graec. Polemón dice que Atenea fue herida por Omito247. Homero lo prueba con mucha exactitud al introducir a Afrodita en escena dando grandes y agudos gritos por una herida245. tienen los mismos sentimientos que los hombres y se comportan del mismo modo. Nos describe también al mismo Ares. y Paniasis cuenta lo mismo de Helio. por orden de su y otras cosas. fr. 250 Su matrimonio con Zeus está bellamente descrito en el fr. el más belicoso. [padre. Heidelberg. P ülem óm . «Ciertamente poseen un cuerpo mortal»244. Iliada V 395-397. el de robusto corazón. fr. fr. 249 Nombre también de Hades. Heracleia. 20 (Kinkel). hist. 246 ¡liada V 855 ss. a la que se inclina Frisk (Griechisches etymologisches Wórterbuch I. A esto se sigue. 6. 245 Iliada V 343. concuerda con la doctrina platónica de G orgias 493b4~5. que estos dioses vuestros. 24. además de éstas243. la que preside los matrimonios. Fedón 81c8 y Crátilo 403a5-8: «Para Hades la mayo­ ría me parece que admite que este nombre expresa al invisible y es por miedo por lo que le llaman Plutón». Micenas y Esparta principalmente (cf. I960. III. 34). 122. Frag. Su culto fue esencialmente griego y se dio en las ciudades más antiguas. pág. La etimología de la palabra.CAPÍTULO II 89 Y fue esclavo Ares. 247 Cf. Iliada IV 52). 16 (Kinkel). como «el invisible». . 251 Cf. con razón. Hemcleia. Ho­ mero248. 44 de Es­ quilo (Nauck). El mismo Panyasis dice que Hera250. pág.

71). litada 1423-424. festines. inhumano.. pues los necesitan. participó Zeus en un banquete. es decir. Comió. por tanto. invitado por el ar­ cadlo Licaón255. dando muerte a todos los extranjeros que llegaban a su reino.90 PROTRÉPTICO relata que incluso a Heracles lo hirieron los Hipocóntides en la mano252. . en donde el tirano le ofrecía a su propio hijo. pues desconocía Zeus que su anfitrión Licaón. mató a su propio hijo (se llamaba Níctimo) y se lo presentó como alimento a Zeus256. pero aho­ 252 Cf. pág. sin quererlo. 254 Cf. cuidados y alimentos. sin ley. cuando había uno semejante. si fueran inmortales y estu­ vieran libres de necesidades. risas y relacio­ nes sexuales. adúltero. El dios le castigó transformándole en lobo. El mismo Zeus participó con los etíopes254 en una co­ mida humana. el que vati­ cina todo. II. el que atiende a los que le invocan. Hay que suministrarles. Sosmio. Si hay heridas. violento. culpable. que se com­ placía en inmolar a los dioses víctimas humanas. No mantendrían relaciones al estilo humano. Ese «icor»253 de los poetas es más horrible que la sangre. Tienen. ¡Excelente profeta Zeus! ¡El protector de huéspedes y suplicantes. ni dormirían. hist. Graec. Pero existió entonces. el vengador de los crímenes! Más bien es el injus­ to. Frag. 628. asimismo. fr. comida inhumana e impía. P a u s . pues. borracheras. ni tendrían hijos. en p e r p e t u a juventud. 255 Tirano de Arcadia» hijo de Pelasgo (H e s ío d o . cuando había un hombre. IUada V 340). corruptor. el arcadlo. hay también sangre. carne humana. fr. impío. pues se cree que el icor es la putrefacción de la sangre. 15. 3. Para castigarlo. VIII 2. 256 Cf. apasionado. 253 Los poetas llamaban icor a la sangre de los dioses (cf.

sin duda. 257 Nueva alusión al «desgaste» de la mitología pagana frente a la no­ vedad del evangelio (cf.). 260 Hija de Cadmo y Harmonía. Bacantes 1 ss. ni un hombre enamorado. Zeus ya no es una serpiente. A p o l o d . no man­ tiene relaciones con los jóvenes. de quien conci­ bió a Dioniso (cf. son más bellas que Leda259.. 1 6 2 C a lím . 286 ss. la construyeron los cretenses262. 242 ss. El cretense Calimaco.3). 258 Aliide a algunas de las metamorfosis de Zeus para conseguir enga­ ñar a sus amantes. murió el águila. Desde Eurípides.. . te lo explicará en sus himnos: Tu tumba. XXX).. No vuela como un dios. ¿Buscas tu Zeus? No mires al cielo sino a la tierra.. no se arrepiente de sus amoríos. El mito queda desnudo ante vosotros: muñó Leda. Suppi. ni un cisne. . pues. ni un águila258. Bibl. 259 Hija del rey de Etolia. en cuya tierra está enterrado.. Clitemestra y Helena. muñó el cisne.. 2 ss. más atractivas que Sémele260. Tema común en la literatura cristiana de la época (cf. ni se instru­ ye para ser prudente. IH 4.CAPÍTULO II 91 ra ya me parece que incluso vuestros mitos han envejeci­ do257. no hace violencia. 261 Ganimedes. y muchachos más encantadores y cultivados que el pastor fri­ gio 261. 37. A t e n á g . aunque también ahora hay muchas hermosas mujeres. Himno a Zeus 8 ss. fue amada por Zeus. ¿Donde esta ahora aquel águila? ¿Y dónde el cisne? ¿Dónde está el propio Zeus? Ha envejecido con sus alas. señor. E u r . se admite que fue madre de los Dioscuros. no ama.

P a u s . como el hombre apasionado o la serpiente. pág. 628. en su libro Los amores o los bellos. de un Apolo «glotón». 11. aun en contra de su voluntad : no proceden de una antigua encina. hist. . como el cisne. IV. Cf. sino que son «linaje humano»263. S o sibio .. fr. C a lim a c o . Frag. 265 Cf. pág. Allí los eleos ofrecen sacrificios a un Zeus «cazador de moscas»269. Polemón conocía una estatua de Apolo «con la boca abierta» y otra.1. como el águila. 506. los romanos a un Heracles «caza­ dor de moscas» y a la Fiebre y al Miedo.. 14. 5 (Bach). VII 5.92 PROTREPTICO Así pues. En Metimna dice Condilitis que se venera a otra Ártemis y en Laconia hay también un templo de otra Ártemis. III. 135. cuenta Estáfilo que se venera en Esparta a un Zeus Agamenón264. Graec. fr. Frag. m Odisea XIX 163 y IV 63. Graec. hist. fr. que se ve­ nera en Elis 268. P o l e m ó n . erigió un templo a Afrodita Arginnos en honor de su amante Arginnos265. Ahora incluso los mismos supersticiosos parece que han comprendido su error respecto a los dioses. Podagra. En efecto. dice que Agamenón. según dice Calimaco en Las causas266. el rey de los griegos. Frag. pág. Los arcadios invocan a una Ártemis llamada Estrangula­ da. 10. II. 264 Cf. Zeus murió —no te enfades— como Leda. fr. según dice Sosibio267. P aus . Graec. 269 Cf. Y Fanocles. y poco después se convertirán en árboles y piedras. ni de una roca. a su vez. hist. Fa n o c l e s . 267 Cf. V 14. 2 6 6 C f. 3 (Schneider). a los que inscriben como compañeros de Heracles. 268 Cf. fr 71.

272 «El que hace vibrar el carro». ¿Crees que hemos puesto nosotros estos textos para ga. oh infelices. La critique des traditions religieuses. que el poeta Nicandro llamó en alguna parte «la de las bellas nalgas»271? No hablo ya de Dioniso «Coiropsala»272. Clemente. N ic a n d r o . 71). 271 Cf. 273 Los egipcios divinizaron a los animales que les producían temor y a lo s que les rendían mayores beneficios (cf. et Os. Is. una vida verdaderamente insoportable. Ellos y los laconios adoran a Afrodita «que despoja las tumbas» y los espartanos vene­ ran a Ártemis «tosedora». en este pasaje.. Plutarco había reconocido pocos años antes la superioridad de la religión griega frente a la egipcia precisa­ mente apoyándose en la adoración que estos últimos rendían a los anima­ les (cf. Los siciones 3 adoran a este Dioniso y le encargan de los órganos femeni­ nos. D e c h a r m e . ¿No se ha venerado en verdad a un Zeus calvo en Algos 2 y a otro vengador en Chipre? ¿Y los argivos no hacían sa­ crificios a una Afrodita Peribaso270. pues al toser lo llaman chetíttein.CAPÍTU LO II 93 Y me olvido de los argivos. ni persiguen un solo placer contra la naturaleza.4 males irracionales273 en sus villas y ciudades. P. ¿No son mucho mejores los egipcios. ni están dominados por la lujuria. 497-499). que los grie­ gos que honran a semejantes dioses? Pues los animales. porque le veneran como el guardián que provoca él des­ enfreno vergonzoso.. vemos que afirma lo con­ trario. Tales son sus dioses y tales también ellos mismos. no son adúlteros. los atenienses a una cortesana y los siracusanos a una «Calipigo». . fr.39 narte? Parece que no reconoces a tus escritores. A ellos los llamo como testigos contra tu desconfianza. págs. pero más se burlan y se ultrajan a sí mismos.. 270 «Con las piernas abiertas». que adoran a ani. cuando se burlan entre los dioses. 23 (Schneider). que habéis atado a un objeto de burla impío toda vuestra vi­ da. aunque son fieras.

y engendrar a Mirmidón276. en su libro Fundaciones de santuarios en Acarnania. hijo de Zeus y de Eurimedusa. 275 Cf. Heraclides. Polemón narra que los habitantes de Tróade veneran a las ratas de su país. . a las que las llaman «esmintos». Suppi. porque royeron las cuerdas de los arcos enemigos277. por su parte. 2 7 4 Cf. Frag. se inmolaba un buey a las moscas279. afirma que. 31. En cambio. ¿Y qué. los tesalios? Cuentan que veneran a las hormigas. ¿cómo sois también respecto a los ani­ males irracionales? Los tesalios honran a las cigüeñas por costumbre. 197. Frag. pág. los licopolitas al lobo. los cinopolitas al perro. 124. fir. los saítas y tebanos a la oveja. 276 Rey de los mirmidones.. A t e n á g . los heracleopolitas al icnenmón. Los sienitas adoran al pez fagro. los oxirrincitas al pez que lleva el mismo nombre que su tierra. los que viven en Elefantine al mayóte (otro pez). 17 7 Cf. Por aquellas ratas también a Apolo le llaman «Esmintio»278. 279 H e r á c l id e s P ó n t ic o . que en todo sois mejores que los egipcios — temo decir que peores— y que no dejáis de reí­ ros cada día de ellos. cuando se les ha refutado suficientemente? Los egipcios. tienen sus cultos completamente dispersos274. I. hist. II46. vosotros. P o l e m ó n . 278 «El destructor de ratas». Graec. porque saben que Zeus se hizo semejante a una hormiga para unirse a Eurimedusa. H e r ó d .94 PROTREPTICO En cambio. donde se encuentra él promontorio Actio y un templo de Apolo Actio. hist. los de Menfis a Apis y los de Mendes al macho cabrío 275. pág. que acabo de nombrar.. ΙΠ. los tebanos a las comadrejas a causa del naci­ miento de Heracles. los otros ¿por qué es necesario decir aún cómo son. Graec. la hija de Cletor. Π.

284 Cf. Jenof. ΙΠ 16. V I69. puesto que no son dioses esos que adoráis. puede ver aún otros 41 muchos demonios: hay en la tierrafecunda tres mil demonios inmortales.CAPÍTULO II 95 No me olvidaré de los samios (una oveja afirma Eufo. Quiénes son los guardianes. 31.. de nue.. Es evidente que ésos y los que reciben más honor 280 Cf.9 rión que veneran los samios280). unos veneran las palomas y otros los pe­ ces281 de modo tan extraño como los eleos veneran a Zeus. Demócrates. se trata de demonios. pág. 283 Cf. Es posible hallar también demonios locales que reciben 2 honra públicamente en las ciudades: Menedemo entre los citnios. si son demonios. son ambiciosos y malva­ dos282.2 címoslo. Y la Pitia ordenó a los plateenses que sacrificaran a Andrócrates.. 9. P aus . Pues. Anio entre los delios y Astrábaco entre los laconios283. no te niegues a de. beocio. fr. Bien. H e r ó d . 2-4. 1 1. . hist. de ellos. Aristides XI. 283 P l u t . como decís vosotros. Calistágoras entre los teñios. El que es capaz de pensar un poco.9. en realidad. III. En Falero se honra también a un cierto «héroe en la po­ pa»284. Frag. cuando tenían lugar las batallas más importantes de las Guerras Médi­ cas285. catalogados en un segundo orden.. 282 Cf. Trabajos 252-253. VI 69.. ni de los sirios que habitan Fenicia.40 vo me parece que hay que examinar si. guardianes de los hombres morta- [/es286. E u f o r ió n .. 2 81 Cf. Heród. Graec. 286 H e s io d o . Cicleo y Leucón. P a u s . 73. Anabasis 14.

para que no escapemos. Comic Attic. Plutón. . si éstos son guardianes. 289 Iliada IV 49. Heracles y hasta el mismo Zeus. habitante de Ascra287. Ártemis. vuestros demonios y los dioses y si hay algunos semidioses. la del humo de las víctimas y amiga de la grasa de los sacrificios? ¡Tales son. ¿qué otra preferirían más que la homérica y poética. Deméter. sino que. atraídos por el humo. pues no tenéis escasez de nombres para las uniones de la impiedad! 287 Patria del poeta Heslodo. no tienen experiencia de las faltas! Aquí conviene decir un proverbio: un padre que no es reprendido. emprendiendo vuestra propia perdición. págs. ciertamente. ¡ellos que. sino. Y. como las comadrejas o las gatas. no se muestran apasionados por vuestro interés..96 PROTRÉPTICO que éstos. para que no cometamos alguna falta. reprende a su hijo 288. como llaman a las muías. Pero no vigilan. 616-617. 2 8 8 K o c k . los grandes demonios: Apolo. recibieran voz. quizá. sin duda. Frag. de autor desconocido. Si los dioses egipcios. Leto. Core. Los mismos demonios reconocen su glotonería cuando dicen: de la libación y el humo de las víctimas recibimos nosotros [la honra2*9. persiguen la vida como los aduladores.

asi como en la mayor parte de las culturas primitivas. sino que además disfrutan con sus homicidios. para que pue­ dan saciarse sin medida. fueron sustituidos por otros de animales. lo más posible. creyendo que eran ios más eficaces para conseguir del dios lo que se le pe­ día. sin embargo. una noble víctima. a la vez de tal clase. los primeros sacrificios que se ofrecieron fueron de victimas humanas. exigieron libaciones salvajes 290. No sólo se alegran de su locura. Y. por ha­ ber sido arrojados por el mar. . El pueblo taurio (los que viven en el Quersoneso táuri­ co) coge a los extranjeros que encuentra entre ellos. Entre los muertos se encontraba Teopompo. de muertes hu­ manas. eran un sacrificio agradable. Unas veces se procuran a sí mismos ocasio­ nes de placer en las disputas armadas de los estadios y otras en las numerosas ambiciones de las guerras. en efecto.C a p ít u l o III SACRIFICIOS HUMANOS: LAS TUMBAS SE CONVIERTEN EN TEMPLOS ¡Venga! Añadamos también esto. dio muerte a tres­ cientos hombres en honor de Zeus Itome. rey de los lacedemonios. que vuestros dioses son demonios inhumanos y enemigos de los hombres. Pensaba que tan­ tas hecatombes y. Aristomenes de Mesenia. y los sacrifica rápidamente a 290 En Grecia. después de caer sobre ciudades y pueblos como pestes. pronto.

9 (Müller. rerum Alex. Fue el educador de su hijo Aquiles. 489. de Tesalia. Graec.. 5). juicioso y sabio de los centauros.» Ifigenia en Táuride. Estos sacrificios tuyos Eurípides los pre­ senta en escena en su tragedia291. Los focios (pues no me olvidaré de ellos) ofrecen en ho­ locausto un hombre a Ártemis Taurópola. Iliada XVIII83 ss. Mónimo292 cuenta en su libro Conjunto de maravillas que en Pelas de Tesalia se sacrifica a un aqueo en honor de Peleo293 y Quirón294. Graec. hist. III 13. Graec. IX 64.. m 12. hist. 198 Cf. IV pág. fr. 5. sobre todo.. 4 . Protegió a Peleo y le aconsejó que tomara por esposa a Tetis. 297 Cf. fr. 156). ¡A partir de esto los demonios se muestran con claridad amantes de los hombres! ¿Cómo no van a ser santos en su 291 Cf. PiTOCLES. en una caverna. D ó sid as . fr.. nos muestra que los lietíos (de un pueblo de Creta) asesinan a hombres en honor de Zeus. Hijo del dios Cronos.6ss.). pág. 293 Rey de Ptla.. Asclepio y algunos otros héroes griegos (cf. Iliada XI 832. Y Mario a los dioses tutelares. Pitaco ΠΙ 5. hist. Es célebre. rerum Alex.. 292 Cf. Mag. 4 00. Uno a Ferefata. IV p ág. Mag. fr. 4. por haber desposa­ do a la diosa Tetís y haber sido el padre de Aquiles (cf. y Dósidas dice que los lesbios hacen el mismo sacrifi­ cio a Dioniso296.. según narra Doroteo en el cuar­ to libro de sus Itálica299. Bibl. Frag. en Tesalia.379. M ó n im o . El ateniense Erecteo y el romano Mario sacrificaron ambos a sus propias hijas.98 PROTRÉPTICO Ártemis táurica. IV 103. Script. 295 Cf. Frag. Bibl. Script. nació inmortal y habitaba en el monte Pellón.1 ss. A n t íc l id e s . pág. 13. IV pág.. Pínd. Eur. Graec. 296 Cf. fr. hist. 149). en sus Regresos. según dice De­ marato298 en el primer libro de sus Sujetos de tragedias. asi como de Jasón. Frag. Frag. D em a rato . 4. 294 El más célebre. A p o l o d . 432 ss.. 1 2 . A p o ­ l o d . fr. IV pág. 3 ( M ü l l b r . D o r o t e o . Antíclides295. según cuenta Pitocles297 en su tercer libro Sobre la concordia. . Hbród. 299 Cf. 454. 1.

olvidándose de lo que le debía (tan amigo era de lo torcido).3 bre. Amando de este modo. si nos los encontramos en algún lugar: como cuando uno. más que por cólera o avaricia — otros demonios semejantes— . tras pronunciar las palabras rituales. no. urdidores de tram­ pas. los demonios. 3 00 Iliada ΙΠ 33-35. Pues no por el lugar el asesinato se convierte en sagra. enemigos del hombre y destructores. vosotros que os dais cuenta y comprendéis que son demonios funestos y malvados. que Ciro y Solón son mejores que el adivino Apolo.9 do. Traicionó a su amigo Creso y. sino que tal sacrificio es un asesinato y un homicidio. los demonios lle­ van siempre al fuego. [miembros En cambio. otros imploran salvación a los que conspiran contra ella. ¡Y qué. Ni si uno da muerte a un hombre en honor de Ártemis o Zeus. . les pasa inadvertido que dan muerte a hombres. en un lugar sin duda sagrado. lo condujo a través del Halio a la hoguera. pero no del hom. en los altares más que en los caminos. ¿no los evitáis y os dais la vuelta? ¿Qué verdad podrían deciros o qué utilidad prestaros los 2 malvados? En seguida puedo mostrarte que el hombre es mejor que estos dioses de vuestro país.CAPÍTULO III 99 comparación los supersticiosos? A unos se les alaba como salvadores. hombres. Vuestro Febo es amigo de los regalos. Mientras piensan que ofrecen sacrificios agrada­ bles a los dioses. más inteligentes que el resto de los 43 animales! Huimos de las fieras salvajes y esquivamos a un oso o a un león. al ver una serpiente se da la vuelta rápi­ damente y se aleja en los valles de la montaña y un temor se apodera de sus y retrocede de nuevo 30°.

puesto que has aprendido con el sufrimiento. dicen que fueron los primeros en ofrecer sacrifi­ cios. este oráculo verdadero. P a u s . . Strom. Π 15. tú que eres más amigo del hombre y más sin­ cero que Apolo. al parecer originario de Arcadia. Fue aquel Foroneo302 o Me­ rops o algún otro los que les erigieron templos y altares y. 302 Cf. Es un desagradecido ese que adoras. no un demonio. Solón. ex­ tranjero. después del oro. que se dice estaba entre los dioses más antiguos303. Aún me falta admirarme de las imaginaciones con las que se engañaron en un tiempo los primeros hombres equi­ vocados.. 1 102. hom. 303 Cf. Se llama a Eros «el desenfreno de la enfermedad». Seguramente a este Eros. Durante mucho tiempo después se modelaban dioses pa­ ra adorarlos. compadécete del que está atado en el fue­ go. aunque su culto se propagó por toda Grecia. que proclamaron la superstición y mandaron vene­ rar a los demonios criminales. 305 Dios de los pastores y los rebaños. Banquete 178a-c. A lei. Los atenienses no conocían quién era Pan305 antes de 3 0 1 Cf. no le honró nadie antes de que Carmos conquistara un muchacho y levantara en acción de gracias un altar en la Academia304 porque se le cumplió su deseo. P aus . P a u s . tú. 5. Teogonia 120304 Cf. P la tó n . profetiza la verdad y tú. Solamente vas a encontrar. toma tu dinero y. 38. H e r ó d . además. Creso. 130. Clem. 1 30-33 y 85-88. VIII 36.1. tras divinizar la lujuria.. Ponlo a prueba sobre el fuego301. Solón no da oráculos ambiguos.. Himn. 8.. Se le presenta como un genio mitad hombre y mitad animal (cf. te engaña de nue­ vo. Sé prudente al final. ordena que se apague la pira.. Ciro. ¡Mira el fin! Te habla un hombre.100 PROTREPTICO \ Hombre. a Pan. H e s ío d o .11).

3 12 Cérix. 1914).. como afirma Antíoco en su noveno libro de las Histonas310. Paris. al pie de la Acrópolis? ¿No están enterradas en Eleusis las hijas de Celeo313? 3 “ Heród. se les llama templos por eufemismo. olvidad vosotros. I 5 . 15. aunque sea ahora. celebrando panegíricos. pero son tumbas (en realidad. en la acrópolis de Larisa307. Celeo y su esposa Metanira la recibieron cordialmente (cf. llegó a ser fuente de un vicio sin sentido. erigiendo estatuas y construyendo templos.2. Les Mystères d 'Eleusis. Paus. P.CAPÍTU LO III 101 que se lo dijera Filípides306. el hijo312 de Eumolpo y Daíra. III14..1 . 7). pág. Π Ι14. fr. sino que ha llegado a incre­ mentarse.4. sino que además los voy a refutar también.. 307 Ciudadela de Argos. a quien se le asignó un papel en los Misterios. 18. .6. 3.6 ss.0 A n t ío c o . Graec. hist. ¿Y Erictonio311? ¿No recibió los honores fu­ nebres en el templo de Atenea Polias? ¿Y no está enterrado en el recinto del Eleusino Immarado. Fóucart. brota con más fuerza y ha dado lugar. pues no los voy a pasar en silencio. 308 Rey de Algos y padre de Dánae. 3 11 Su origen es dudoso. 309 Fundador legendario de Atenas. 12. Es el antece­ sor de los Cérices. A éstos. 128. Frag. avergonzaos de venerar las tumbas! En el templo de Atenea. sacrificando hecatombes. Himn.. a Deméter. a muchos demonios. la superstición. es­ tá la tumba de Acrisio308 y la de Cecrops309 en la acrópolis de Atenas. los heraldos que presidían las ceremonias de iniciación (cf. A p o l o d .. la mayoría piensan que es un hijo de Hefesto y Atenea (cf. se llama templos a las tumbas). 7). ¡Venga. Paus. Bibl. como un demiurgo. Bibl. 14. 184. I. Luego no se ha detenido. 24. 6. A p o l o d . 313 Reinaba en el país cuando Deméter llegó a Eleusis en búsqueda de su hija Perséfone. Con razón la superstición que tuvo un comienzo. V I105..

p ág i­ n a 66. en el santuario de Afro­ dita. Aquí no es digno que sigamos y pasemos de largo la tumba de Leucoftine.V 102 PROTREPTICO ¿Te enumero a las hijas de los hiperbóreos314? Se lla­ man Hiperoce y Laodice y están enterradas en Délos. 336. Π. P t o l o m e o d e M e g a l ó p o l is . ni todo el tiempo me bastaría 317. Cf. fr. ni el altar de Apolo en Telmeso. 1.25. Leandro asegura que Cleoco está enterrado en Mileto. Gmec. Frag. 318 Odisea XX 351 ss. hist. recibieron honras fúnebres Ciniras y sus descendientes. hist. el hijo de Agesarco. . dice en el primer libro de su Sobre Filopator316 que en Pafos. p ág . según Zenón el de Mindos. 5. III. 317 Autor desconocido. porque habéis puesto vuestra confianza realmente en los muertos: ¡Desgraciados! ¿Qué nuil sufrís? La noche ha cubierto vuestras cabezas*1*. 316 C f. 314 Pueblo fabuloso de la paz eterna que vivía en las lejanías infinitas. el que se encuentra en el templo de Apolo Delio. Jn 21. Ptolomeo. fr. reci­ bió honores fúnebres en el templo de Ártemis en Magnesia. Según el mito. Graec. Pero si recorriera las tumbas que adoráis. Apolo pasaba el invierno con ellos y sólo en primavera vol­ vía a Délos y Delfos. 315 L e a n d r o . en el Didimeo315. Cuentan que éste es el se­ pulcro del adivino Telmeso. Frag. termi­ naréis cadáveres. Y si no sentís vergüenza por estos atrevimientos. en el Artemisio. que.

Cuando se comenzó a dar forma humana a los xóana re­ cibieron el nombre de breíé a partir de la palabra brotón 322. Graec. 287. des­ cubriríais. entre los demás. los que eran in­ cluso más antiguos colocaban en un sitio visible trozos de madera y fijaban columnas de piedra. los persas el río. 319 Sal 115. . hist. y. Seguramente la estatua de Ártemis en ícaro era un trozo 3 de madera sin tallar y la de Hera del Citerón.4. 1. fr. si os mencionara a las estatuas mismas. que llamaban xóana 320 por haber raspado la madera. durante el arcontado de Proeles. generalmente eran de madera poco trabajada. 320 Primitivas esculturas consagradas a los dioses. com­ pletamente insensibles. Frag. LA FALSEDAD Y EL DESCARO DE LOS DIOSES GRIEGOS Y. que es absurda. en verdad. Ι\ζ pág. la costumbre de suplicar a «obras de mano humana»319. en Tespis.C a p ít u l o IV LOS ÍDOLOS TRAICIONAN LA ESTUPIDEZ. además de 46 esas cosas (que he dicho). La Hera de Samos dice Aetlio321 que era una talla en principio y más adelante tomó la forma de estatua. un tronco de árbol cortado. Antiguamente los escitas adoraban la daga. los árabes la 2 piedra. al hacer lá revisión. 322 «Mortales». 321 A e t l io d e S a m o s . y os propusiera observarlas.

no hay que rehusar pedir pruebas de una demostración tan importante. Pero cuando floreció el arte. sin embargo. fr. de la materia. en una palabra. en Roma.104 PROTREPTICO El escritor Varrón cuenta que hace mucho tiempo. div. hist Graec. p ág . 466. 1. como afirman algunos. fr. P o le m ó n . Atribuyeselas al que quieras de los dos. en la piedra llamada licneo. Las estatuas de Zeus y Apolo en Patara de Licia las es­ culpió. 325 Cf. aumentó el error. Fidias. Pue­ do mostrar que Polemón lo cuenta con detalle en su libro cuarto A Timeo 326. pues tienes también a un escultor. F ilócoro. en ellas se representaba a la piedad calumniando a la verdad. Aún no se ha­ bían lanzado los artistas a este engañoso arte de apariencia inofensiva. A todos les es manifiesto que Fidias realizó el Zeus de Olimpia y la Polias de Atenas con oro y marfil. dos de las diosas que en Atenas se llaman venera­ bles. De este modo. en su segundo libro de 323 Varrón . Fmg. 127. Graec. 3M Cf. Demetrio. y que Calos talló la que se encuentra en el centro. así como los leones que yacen junto a ellas. son obra las estatuas de Posidón y de Anfítrite de nueve codos que se adoran en Teños. . según afirma Filócoro327. Ant. a su vez. 34. págs. Frag.. 185. 41. I. A t b n á g . Frag. Y si fue obra de Briaxis. cosa que es ya evidente324. De Telesias de Atenas. O lím p ic o . XVI. hijo de Euclides325. XVn. No dudéis de que Escopas esculpió. Olímpico nos cuenta en sus Samiaces que el xóanon de Hera en Sa­ mos lo hizo Esmilis. de madera y. no lo discuto. se realizaron estatuas con figura humana de piedras. IY pág. Suppl. fir. 414-415. el xóanon de Ares era una lanza323. fr. re. hist. 326 Cf. III. hist. 317 Cf. Graec.

el que se dice que Diomedes y Ulises330 robaron de Troya y entregaron a Demofonte331. hist. Ulises. fue fabricado con los huesos de Pélope. 335 Los cita muchas veces P a u s a n i a s . que lo cuenta en la quinta parte del Cic/o332 Apelas dice. Aprovechando un día la noche. D io n iso . que se creía había sido un regalo de Zeus a lio. Hubo también otros dos escultores. A pelas . 136. para que na­ die suponga que admito esto por ignorancia. fr. que lo llevó hasta Atenas como objeto de veneración (cf. lo mis­ mo que el Olímpico con otros huesos de una fiera de la In­ dia. Π 15. 307. 333 Cf. pág. cuando os puedo mostrar quién es el gran demonio? Oímos que es considerado digno d e T r e c é n . pero que ambos fueron obra humana. en sus Deificas333. 334 Cf. entraron en la ciudad y robaron el paladio. P o l e m ó n . Ep. hist. citaré la estatua de Dioniso Móricos.. etc. Frag. 5 (Diels). que estuvo en Atenas. V I 16). como dice Polemón en una caita334. el hijo de Eupálamos. 331 Hijo de Teseo y Fedra. hist Graec. 9-10. Frag. fr. 328 D e m e tr io . fr. la de Heracles en Tirinto y el xóanon de Artemis Munida en Sición. escribe del xóanon de Hera en Tirinto que era de madera de peral y que su autor era Argos. A p o l o d . 329 Estatua de Atenea armada. Graec. Graec. que se llamaba «caído del cielo». fr. i y pág. Presento como testigo a Dioniso. págs. ¿Por qué gasto tiempo en esto.CAPÍTULO IV 105 las Argolicas32*. III. 23. junto con su hermano Acamante participó en la guerra de Troya. Π. 1. era de la piedra que se llama felata y fue obra de Sicón. Tal vez se extrañarían muchos si supieran que «el paladio»329. tras robar el Paladio (la estatua troyana de Palas Atenea). uno de los reyes de Troya. 1 18. Frag. 73. V 22. Y. creo que eran cre­ tenses (de nombre Escilis y Dípoinos335). 330 Dos de los héroes griegos más famosos de la guerra de Troya. 5. se lo entregó a Demofonte. que hubo dos «paladios». Éstos realizaron en Argos las estatuas de los dos Dioscuros. 332 Cf. 1.

al recibir la estatua. y rey del Peloponeso) fue divinizado y adorado con el nombre de Sarapis. los alimentó Ptolomeo. rey de Egipto. 487-488. Algunos cuentan que fue enviado en señal de agradeci­ miento por los sinopeos a Ptolomeo Filadelfo337. el emplazamiento queda muy cerca de estos lu­ gares. que ahora llaman Racotis. Según él. Ptolomeo enterró bajo el santuario que acabo de mos­ trar a su concubina Blistice. I I 1. 338 Cf. XXVIII. tras subyugar a la ma­ yor parte de los pueblos griegos. afligidos aquéllos por el hambre..1 ss. que Sarapis era un ídolo del Ponto y que fue trasladado a Alejandría con gran honor. Atenodoro338. et Os. Frag. Sesostris. rey de los egipcios. Él mismo les ordenó que trabajaran artística y suntuosa- 336 Apis (hijo de Foroneo. . según A p o l o d . hijo de Sandón. que murió en Canobos. Él. dando la prueba de que se trataba de una imagen fabricada. fr. Bibi. donde también se venera el santuario de Sarapis. hisL Graec. hicieron traer trigo de Egipto. So­ lamente Isidoro dice que la estatua fue transportada desde los seléucidas a Antioquía. en cambio. Otros dicen. éste se los ganó cuando. 4. ΠΙ. porque. no sé cómo se contradijo. la del egipcio Sarapis336. la fijó sobre la Acrópolis.. 6.106 PROTRÉPTICO por excelencia de la veneración de todos y se atrevieron a decir que no lo había fabricado la mano humana. 337 P l u t a r c o da una visión diferente de la historia en Is. que quiso hacer más anti­ guo a Sarapis. págs. cuando se encontraban en carestía. 1 7. A t e n o d o r o . al regresar a Egipto se trajo consigo grandes artistas. después de trasladarla allí. y dicen que este xóanon era una estatua de Plutón.

Su culto entra en el mundo griego a mediados del siglo iv a. 338 Respecto a su nombre. aplicada a las cosas de la muerte. Utilizó para su obra maderas mezcladas y va­ riadas. I s . pág. Paris. al que consagró como hizo Zeus con Ganimedes. la esculpió el artista Briaxis (no el ateniense. et Os. bronce. G. 61 a). Is. 342 Cf. u a. a partir del s. sino otro del mismo nombre que aquel Briaxis).. aplicada a las del cielo. cuando los egip­ cios obtuvieron permiso para construir un templo en su honor en el Píreo (cf. A continua­ ción disolvió todo con las tinturas que le quedaban de las honras funebres de Osiris y Apis y modeló a Sarapis. 1884. 340 Cf. Ahora los hombres adoran estas noches sagra­ das de Antínoo. Histoire du culte des divinités d ’ Alexandrie hors de rÉgypte. 341 Cf. Según É. En Egipto. des P ia c e s (cf. No se aparta con facilidad una pasión sin el temor. hematita y esmeralda. junto á «hierós». se trata del que era su más en­ cantador enamorado. Paus. 14). plomo e in­ cluso estaño.CAPÍTULO IV 107 mente la estatua de su abuelo Osiris 339. 29. No le faltaba ninguna de las piedras preciosas de Egipto: zafiro. hierro. Después de triturarlo y mezclarlo todo. cree P l u t a r c o que se trataría de un com­ puesto formado a partir de las palabras «hosíos».. Plut. pág. L afaye. el emperador romano342 divinizó otro nuevo 49 dios con grandes honores (poco faltó para que lo hiciera también entre los griegos). Por es­ to el nombre significa340 la puesta en común de las honras fúnebres y de la obra del sepulcro. se trataría de la divinidad que reina en el cielo y en el infierno (cf. lo tiñó de azul. Antínoo. En Roma. que el amante que las pasaba en vela cono­ cía como vergonzosas. C. . VDI9. C. La Religion Grecque. 6 por lo que el color de la estatua es más oscuro. Osirapis es una síntesis de Osiris y de Apis341. Había algo de oro. n. 28 ss. además de topacio. 162) es el mismo Zeus.. aproxima­ damente.. et Os.. plata.. 7-8.

Conoceré tu belleza. que permanezca libre. los mauso­ leos y los laberintos. . 2 Ella calificó de ruinas a los templos. cuando sea el verdadero arquetipo de lo bello. 344 Sibyll. so Os presentaré como maestro a la profetisa Sibila: Profeta no del engañoso Febo. un templo y una ciudad de Antinoo. se admiran los templos del mismo modo que las tumbas. Orne. Sé rey de la belleza. cuando anunció que el de Ártemis de Éfeso iba a ser destruido «por abismos y terremotos» de este modo: De regreso se lamentará Éfeso.108 2 PROTRÉPTICO ¿Por qué me mencionas como dios al que es honrado por su lujuria? ¿Por qué me mandas llorarle. llorando en las riberas es­ carpadas y buscando su templo. 3 Pero ahora existe una tumba del amado. IV 4-7. 343 Sibyll. no su tirano. semejante a los Idolos silenciosos tallados en piedra 343. sino del gran Dios. Guárdala pura para que sea hermosa. hombre. según creo. el que no han modelado las manos ku[manas. ni ultrajes la belleza en la flor de su juventud. las pirámides. al que vanos hombres llamaron dios. otros templos de los muertos como aquellas tumbas de los dioses. V 294 y 296-297. incluso como a un hijo? ¿Por qué me describes su belleza? La belleza que se marchita por el orgullo es vergonzosa. No seas un dés­ pota. Adoraré la belle­ za. Orne. y engañaron como si se tratara de [un adivino. cuando hayas conservado pura su imagen. Y. que ya no estará lleno de gente 344.

furiosa y muda. yace como un inmenso cadáver en el tres veces desgraciado [Egipto 346. Si los injurian como seres insensibles. Pero.C APÍTU LO IV 109 Dice que los de Isis y Sarapis. al me. en Egipto. recibiendo un culto casi universal. 348 Sobrenombre de Hermes por colocarse su busto a la puerta de la casa como señal de la protección divina. ¿por qué los adoran como a dioses? Y.3 dos y quemados: ísis 345. como si fueran efica­ ces? Adoran a Hermes como si fuera un dios y lo colocan como «jportero de las calles!»348. 347 Cf. V 484-485 y 487-488. Los mejores testimonios nos los ofrece A p u l e y o . ¿Acaso no son extraños los que se dirigen a las piedras y 5 después las ponen ante sus puertas. La Isis del mundo helenístico queda prácticamente como di­ vinidad única. cuando reprocha a las estatuas su insensibilidad: «Rezan a estas estatuas como si hablaran con las casas»347. en sus Metamorfosis X I5. Is. serán derriba. aunque atribuyen a la Fortuna las mayores 5t empresas y creen que es una gran divinidad. 53). ¿por qué los colocan de porteros? Los romanos. et Os. H er Ac l it o . si no quieres oír a una profetisa. eres una diosa triplemente funesta.4 nos. sobre las arenas del Aqueronte. cúbrete por muchas meas brillantes. a Heráclito de Éfeso. ít. 346 Sibyll. tu filósofo. Permaneces jun[to a las orillas del Nilo sola. Omc. 5 (Diels). Sarapis. sin embargo la 345 P ara P l u t a r c o se trata del principio femenino de ta naturaleza (cf. escucha. . si creen que poseen sentimientos. Luego sigue más adelante: Y tú.

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p r o t r é p t ic o

colocan en una cloaca, considerando que una letrina es un templo digno para la diosa349. En efecto, a una piedra insensible, a un trozo de madera, o al oro precioso, no le importa nada, ni la grasa de las víc­ timas, ni la sangre, ni el humo con que reciben culto al ser honradas y atufadas. No les importa tampoco la honra ni el ultraje. Estas estatuas son menos dignas de honor que cual­ quier otro animal. No puedo comprender cómo se han divinizado objetos insensibles, ni compadecer a los que andan extraviados por su insensatez como malhechores. Pues incluso algunos ani­ males no poseen todos los sentidos, como los gusanos, las orugas y cuantos aparecen defectuosos desde el primer mo­ mento de su nacimiento, como los topos y la musaraña, de la que Nicandro350 afirma que es «ciega y espantosa». Pero al menos son mejores que esos xóana y estatuas tan inútiles por completo. Tienen por lo menos un sentido, por ejemplo del oído o del tacto, o algo que se parezca al olfato o al gusto. En cambio, las estatuas no tienen ni uno solo. Hay muchos animales que no tienen vista, ni oído, ni voz, como la especie de las ostras, pero, al menos, viven, crecen y sufren por la influencia de la luna. Las estatuas, sin embargo, son inútiles, sin provecho, insensibles. Se les su­ plica, se clavan, se sujetan, se funden, se pulen, se compran, se tallan, se esculpen. Los escultores desfiguran la insensible tierra351. Se apartan de su propia naturaleza, persuadiendo a adorar por medio de su arte. Pero los que fabrican a los dioses no ado-

349 Excavaciones en Ostia confirman esta afirmación de Clemente.
350 Cf. N ican d ro , Theriaca 815. 351 Cf. Iliada XXIV 54.

CAPÍTULO IV

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ran a los dioses ni a los demonios, según mis sentidos, sino la tierra y el arte, que es lo que son las estatuas. Pues verdaderamente la estatua es un material muerto que recibe una forma gracias a la mano de un artista. Para nosotros, en cambio» la estatua352 no es algo sensible, de un material sensible, sino espiritual353. Espiritual y no sensible es la estatua de Dios, el único Dios verdadero. Por otra parte» en los mismos peligros, los supersticio­ sos, los que adoran las piedras, han aprendido por experien­ cia a no venerar una materia insensible. Cuando les vence la propia necesidad, perecen por su superstición. Desprecian de igual modo las imágenes, aunque no quieren dar mues­ tras de que las desprecian por completo; lo prueban los mis­ mos dioses a los qué se les atribuyen las estatuas. El tirano Dioniso el Joven le quitó el manto de oro al Zeus de Sicilia y ordenó que le pusieran otro de lana. Decía con ironía que era mejor que el de oro, más fino durante el verano y más caliente en invierno. Y Antíoco de Cícica 354, cuando necesitó dinero, ordenó fundir la estatua de oro de Zeus, que medía quince codos de altura, y, a cambio, consagró una parecida a aquélla, pero de otro material menos noble, cubierta sólo con láminas do­ radas. Las golondrinas y la mayor parte de los pájaros volaban hasta ellas y dejaban allí sus excrementos, sin pensar si era la estatua de Zeus Olímpico, Asclepio de Epidauro, Atenea Polias o el Sarapis de Egipto. Pero ni siquiera por estos
352 Con el sentido de <dmagen», lo mismo que cuando se refiere a Dios. 3 53 Clemente indica habitualmente esta oposición entre lo sensible, que es materia solamente, y lo espiritual, que corresponde a Dios (aisthélónnoétón). 354 Antíoco DC, rey de Siria.

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PROTREPTICO

animales comprendéis la insensibilidad de las mismas esta­ tuas. Hay algunos malhechores o enemigos que las atacan; devastan los santuarios por avaricia, roban las ofrendas y funden incluso las propias estatuas. Y si Cambises355, Darío o algún otro loco acometieron tales hechos y si alguno dio muerte al Apis de Egipto, me río de que matara a su dios, pero me indigno si lo hizo por provecho. Voluntariamente no insistiré en esta maldad. Considero que son hechos de codicia y no una prueba de la debilidad de los ídolos. El fuego y los seísmos no miran a su propio provecho, no temen ni se avergüenzan ante los demonios o estatuas más que las olas ante los guijarros que se amonto­ nan junto a las costas. Sé que el fuego es muy apropiado para convencer y un remedio contra la superstición. Si quieres terminar con la insensatez, el fuego te traerá la luz. Este fuego también quemó el templo de Argos con su sacerdotisa Crisis356, en Éfeso el de Ártemis (era el segundo, después del de las Amazonas357) y en Roma consumió muchas veces el Capi­ tolio. Tampoco perdonó el santuario de Sarapis en Alejan­ dría358. En Atenas destruyó también el templo de Dioniso Eleutereo359, y un huracán devastó primero el de Apolo en Del-

355 Cf.HBR0D.jn29. 356 Cf. Tu c Íd ., IV 133; P au s ., Π 17,7. 357 Mujeres guerreras que moraban en Asia Menor, cf. P a u s ., VII 2 ,7 . 3 S B Cf. Acta Sanct., Oct IX, pág. 546. 339 Cf. Paus., I 2, 5.

CAPÍTULO IV

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fos y luego lo destruyó por completo el inteligente360 fuego. Esto se te muestra como proemio de lo que promete el fue­ go361. ¿Los escultores no os llenan de confusión a los más sen­ satos de vosotros, para que despreciéis la materia? El ate­ niense Fidias, en el dedo de su Zeus Olímpico, escribió «Pantarces es hermoso»362. Para él no era hermoso Zeus, sino su amado. Praxiteles, como dice claramente Posidipo363 en su libro Sobre Cnido, al esculpir la imagen de su Afrodita de Cnido la hizo semejante a su amada Cratina, para que los infelices tuvieran que venerar a la amante de Praxiteles. Frina, la cortesana de Tespis, estaba en la flor de su be­ lleza; todos los pintores representaban su hermosura en las imágenes de Afrodita, como, a su vez, también los esculto­ res en Atenas imaginan los Hermes conforme a Alcibiades. Falta añadir tu juicio, si es que quieres también adorar a las cortesanas. Por esto, creo yo, los antiguos reyes se rebelaron y des­ preciaron estos mitos. En su lugar se nombraron a sí mis­ mos dioses364, pues no había peligro de parte de los hom360 Los estoicos aplicaban el epíteto phrónimos al fuego con el sentido de «prudente»; qquí Clemente utiliza sôphronoûn (cf. Strom. VII 34, 4; Ped. 44,2; Eclog. Proph. 25,4). îfil Cf. H e r ó d ., Π 180; P au s ., X 5, 13. 362 Se trata de una anécdota de invención tardía, cf. P au s ., V 11,3. 3 63 Cf. P o s id ip o , fr. 2, Frag, hist Graec. IV pág. 482. 364 El culto a los soberanos tiene un origen oscuro; seguramente se de­ bió a una influencia oriental el gran arraigo que adquirió en todo el perío­ do helenístico. El primero que recoge la historia fue Lisandro, a fines del s. V a. C, cuando, tras vencer a Atenas, fue deificado en vida, siendo ob­ jeto de culto en Asia Menor, como lo serán más adelante los soberanos he­ lenísticos, en especial Filipo Π en Anfípolis y Éfeso y Alejandro en las ciudades griegas de Asia Menor, desde su paso en el 334 (como señala

367 Cf. se representan los hombres a sí mismos como iguales a los dioses y. como él mismo testimonia368). 213 A. Mag. 17. el médico. En Alejandría lo establecerá en el 305 Ptolomeo (cf. . se atribuyen unos honores desmesurados? Clemente unas lineas más abajo). Script. Bibl. Y no sólo los reyes. É.114 PROTREPTICO bres. Moralia 191 A. d e s P ia c e s . cuando pueblos enteros y ciuda­ des con todos sus habitantes se someten a la adulación. enseñaban. que se re­ presentaba a sí mismo en el sol. Formaban un matrimonio tan feliz que ellos mismos se comparaban a Zeus y Hera. 2 (M ü l l e r . por eso. poseídos por el afán de gloria. el salamjno)? ¿Es necesario recordar también a Nicágoras? (su estirpe era de Zelite y vivió en los tiempos de Alejandro. como Menécrates. págs. fue llamado Zeus por su mujer Alcíone.. 289 C. y. que aquéllos (los dioses) habían sido proclamados inmortales a causa de su fama.. a su vez. 125-127). 3 68 Cf.. a Iliada IX 562. Agesilao 21. La Religion grecque. hijo de Eolo. ¿Es necesario citarlos. Alex. esforzándose en ultrajar con un cuerno el hermoso rostro del hombre. También Alejandro quiso pasar por hi­ jo de Ammón y que le representaran en las esculturas con cuernos. según cuenta Anstos367. rer. A p o l o d . Se llama­ ba a sí mismo Hermes y usaba la vestimenta del dios. 366 Cf. Irritados ante este orgullo. Escol. Se casó con Ceyx. lo mismo que a Mitríades del Ponto.4). fi.. des­ precian los mitos de los dioses. Ceyx. los dioses los trans­ formaron en aves (cf. pág.. ¿Es preciso citar a Alexarco (éste era un gramático. A t e n e o .. A Ptolomeo IV se le llamaba Dioniso. Alcíone 365 Hera por su marido. ese que fue llamado Zeus366. 365 La tradición nos cuenta que es Alcíone la que es bija de Eoio. A r ist o s . P l u t . 154). sino también algunos particulares se honraron a sí mismos con denominaciones divinas.

CAPÍTU LO tV

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Ahora ordenan que se adore en Cinosarga al macedonio Filipo, de la ciudad de Pelas, hijo de Aminto, el de «la claví­ cula rota y la pierna estropeada»369, el que tiene un ojo hun­ dido. Llaman también dios al mismo Demetrio y hay un. san- 6 tuario de Demetrio Catebates370 en el lugar donde descen­ dió del caballo al ir hacia Atenas, así como altares por todas partes. Incluso le estaba preparada por los atenienses la boda con Atenea, pero despreció a la diosa, al no poder casarse con una estatua. Subió a la Acrópolis con la cortesana La­ mia y se unieron en la cámara nupcial de Atenea, mostrando a la antigua virgen las posturas de la joven cortesana371. No es indignante, por lo tanto, que Hipón inmortalice su 55 propia muerte. Ordenó que se escribiera sobre su tumba este elegiaco: Ésta es la tumba de Hipón, al que a los dioses inmortales hizo semejante el Destino después de muerto 372. ¡Bien nos muestras, Hipón, el error humano! Pues si no te han creído cuando hablabas, ¡que surjan discípulos cuan­ do has muerto! Éste es el oráculo de Hipón, reflexionemos sobre él.

Corona 67. 370 «El que desciende». Demetrio Poliorcetes entró solemnemente en Atenas en el 307., cf. P l u t ., Demetrio 10. Los atenienses le cantaron en el 290 un himno itifálico que nos ha conservado A te n eo (VI 233 D-F). En él, tanto Demetrio como su esposa son asimilados a los dioses (cf. L. Cerfa u x y J. To n d r ia u , Un concurrent du christianisme. Le culte des souve­ rains dans la civilisation gréco-romaine, Loumai, 1957, págs. 182-185). 371 Cf. P l u t ., Demetrio 26. 372 Hipón, fr. 2 (ed. Diels).
369 D em ó sten es ,

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PROTREPTICO

Los que adoráis vosotros, esos que fueron hombres en otro tiempo, murieron, sin embargo. El mito y el tiempo los honró. Se acostumbra a despreciar el presente por el trato continuo y, en cambio, lo que desaparece de la prueba del momento actual y se aleja del tiempo, se venera por una su­ posición infundada. Se duda de lo de ahora y se admira lo de antes. Por ejemplo, los muertos antiguos se han hecho dignos de estima por el largo tiempo de error y los sucesores les han considerado dioses. Una prueba la tenéis en vuestros propios misterios, panegíricos, ataduras, heridas y en los mismos dioses que lloran: ¡Ay de mi! A Sarpedon373, el más querido para mi de los [mortales, me lo mata el Destino por mano de Patroclo374, el hijo de [Meneceo 375. La voluntad de Zeus es dominada y vuestro Zeus, una vez vencido, se lamenta a causa de Sarpedón. Con razón vosotros mismos los llamáis ídolos o demonios, puesto que

Î7Î Pasa por ser hijo de Zeus y Laodamia (hija, a su vez, de Belerofonte). Desempeña un gran pape] en la guerra de Troya, pero acaba mu­ riendo a manos de Patroclo (cf. Iliada II876 ss.; V 471 ss.; 627 s.; V I 198 ss.; ΧΠ 101 ss.; 290 ss.; 392 ss.; XVI419 ss.; 466 ss.; 569 ss.). 374 Es en la Ilíada el amigo de Aquiles. Sus hazañas frente a Troya son numerosas. Apartado Aquiles de la guerra por su cólera, le autoriza a que se ponga su armadura y se lance al combate, ante la apurada situación en que se encuentra el ejército griego. Morirá a manos de Héctor, incidente que obligará a Aquiles a regresar al campo de batalla para vengar su muer­ te (cf. Iliada 1 337 ss.; IX 190 ss.; 558 ss.; etc., y, sobre todo, cantos XVI, XVn y XXIII). 375 Ilíada XVI433 ss.

CAPÍTULO IV

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Homero, tributando un dudoso honor a la propia Atenea y a los demás dioses, los llamó también demonios: Ella llegó al Olimpo, la casa de Zeus, el portador de la égida, junto a los demás demonios™. ¿Cómo van a ser dioses los ídolos y demonios, esos es- 5 píritus infames e impuros, que todos consideran terrestres y llenos de fango, pues se inclinan siempre hacia abajo? «Rondan alrededor de las tumbas y los sepulcros itinera­ rios». Junto a ellos aparecen también en la oscuridad «fan­ tasmas parecidos a sombras»377. Éstos son vuestros dioses: los ídolos, las sombras y, ade- 56 más de éstos, aquellas «cojas» y las «de ceño fruncido y de ojos bizcos», las Suplicantes378, que más parecen hijas de Tersites379 que de Zeus. Me parece que Bión habla con mu­ cha ironía: ¿cómo van a suplicar con justicia los hombres a Zeus una hermosa descendencia, si ni siquiera pudo procu­ rársela a sí mismo380? ¡Ay! ¡Qué impiedad! Enterráis, en la medida de vuestras 2 fuerzas, la sustancia pura, y lo que es santo y sin mancha lo ocultáis en las tumbas, después de despojar a la divinidad de la sustancia que le es realmente verdadera. ¿Por qué atribuisteis los privilegios de Dios a los que no 3 son dioses? ¿Por qué abandonasteis el cielo y honráis la tie­ rra? ¿Qué otra cosa es el oro, la plata, el diamante, el hierro, el cobre, el marfil o las piedras preciosas? ¿No es tierra y
376 Iliada 1221-222, cf. n. 13 sobre la demonología. 377 Cf. P la tó n , Fedón 81c-d. 37 8 Iliada IX 502*503. 379 Héroe etolio. Según la Iliada, es el más feo y cobarde de todos los griegos que participan en la expedición a Troya (cf. Iliada H 211-277). 380 Cf. B ió n d e B o r íst e n e s , fr. 44 (Mullac), Frag. phil. Graec. Π, pá­ gina 427.

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PROTREPTICO

sacado de la tierra? ¿No son descendientes todas estas cosas que ves de una única madre, la tierra? ¿Por qué, hombres vanos y superficiales (de nuevo vol­ veré a tomar el tema), blasfemasteis del «lugar supraceleste»381 y llevasteis por la fuerza la piedad al abismo? ¿Por qué os esculpisteis dioses terrestres, os llegasteis a esas cria­ turas en vez de al Dios increado y caísteis así en la más pro­ funda oscuridad? Es hermoso el mármol de Paros, pero no es Posidón; hermoso el marfil, pero no es el Olímpico. La materia tiene siempre necesidad de arte y, en cambio, Dios carece de ne­ cesidades. Al llegar el arte, la materia tomó una forma. La riqueza de la sustancia puede llegar a ser provechosa, pero sólo por su forma se hace digna de veneración. Tu estatua es el oro, la madera, la piedra» la tierra. Si re­ flexionas desde el comienzo, la que recibió la forma del ar­ tista. Yo me he ocupado en recorrer la tierra, pero no en adorarla, pues no me es lícito confiar las esperanzas de mi alma a cosas inanimadas. Ve, pues, lo más cerca posible de las estatuas, para que de una sola mirada se revele el propio error. La forma de las estatuas revela con mucha claridad la forma de ser de los demonios. En efecto, si uno viera pinturas o esculturas, yendo de un lugar a otro, reconocería rápidamente a vuestros dioses por sus actitudes deshonestas; a Dioniso por su vestimenta, a Hefesto por su trabajo, a Deo por su sufrimiento, a Ino por su velo, a Posidón por su tridente, a Zeus por su cisne. La

381 P l a t ó n ,

Fedro 247c.

1. Dicen que una mujer se enamoró de un cuadro y un hermo­ so joven de la estatua de Cnido. en Dial. era la de Afrodita y estaba desnuda. Apolonio de Tierna V I40. el primero en su libro Sobre Chipre y el segundo en su libro Sobre Cnido. TV. La «Afrodita dorada» de Homero aparece de nuevo en Safo como. pero insistiendo en que la es­ pecificidad del ser humano le viene de su creación a «imagen y semejanza de Dios». se piensa en Afrodita «dorada»382. el chipriota. F iló str a to . Lobel-Page). pág. era también bella. 382 Odisea IV 14. IH. no de su aptitud para el conocimiento y la ciencia (Oratio ad graecos 15). pág. la «coronada de oro» (ir. que se hizo clá­ sica. Frag. Lo narra Posidipo384. pág. Graec. Había otra Afrodita de mármol en Cnido. pero los ojos de los especta­ dores fueron engañados por el arte386. hist. define al hombre como «animal racional» (algunos elementos ya los teníamos en Aristóteles. Ayán. por ejemplo. Liber topicorum V 4). Antropología de san Justino. . aunque a veces sí actúe de forma ídrracional» (cf. 482 385 Es decir. Graec. fir. se­ gún cuenta Filostéfanos383. San Justino. El «a imagen y semejanza» de Gn 1. 31. 93. Pigmalión. De este modo. 3. la admite. 384 Cf. Frag. J. otro hombre se enamoró de és­ ta y se unió a la piedra.. pero no es ca­ paz de engañar al hombre «lógico»385 ni a los que han vivi­ do según el Logos: pues los pichones volaron hasta los cua­ dros por la semejanza que había con la paloma pintada y los caballos relincharon a los caballos artísticamente pintados. pues. 26 constituyó una espe­ cie de melodía que de modo continuo resuena en la antropología de estos primeros escritores cristianos. discipulo de Justino. F ilo sté fa n o s . P o s id ip o . 13. el que se deja guiar por la razón. hist. se enamoró de una estatua de mármol. Taciano. 33. 98). ¡Tanto pudo engañar el arte que llegó a ser el seductor de los hombres pasionales hacia el abismo! La actividad de los artistas no descansa.CAPÍTULO IV 119 pira nos señala a Heracles y. pero a los Padres de la Iglesia no les acaba de convencer. Derrotado el chipriota por su figura.. fr. se unió a la estatua.. El hombre nunca es «irracional». es una definición. si aparece pintada una mujer desnuda. 38 3 Cf. J. 386 Cf.

al introducir una gran cantidad de cosas parecidas: Sátiros390 y Panes en los campos. puesto que os acercáis a es­ tatuas de piedra. 389 Paslfae. escultor e inven­ tor de recursos mecánicos (cf. a la vez arquitecto. rey de Creta. F i l ó n . sí a honrar y a adorar las estatuas y pinturas.8 ss. conduciéndoos. y finalmente las Nereidas en el mar. a vosotros os engaña el arte con otro encantamiento. 8. Semejante es la pintura. monstruo mitad hombre. De spec.). otras junto a las aguas. Sin embargo. oro y marfil. Plut. artesanos y poetas. 387 Clemente no reprueba el arte. A p o l o d . seréis vosotros peores que los monos. En cambio. Bibl.. los pintores. hija del sol y esposa de Minos. En cambio. ΙΠ 1-3. que se alabe al arte387. Su leyenda más famosa se refiere al enamoramiento de un toro. la vaca de Dédalo388. A p o l o d o r o .120 PROTRÉPTICO Pues ningún hombre sensato se unió a una diosa. la obligó a lanzarse sobre una mujer que la amaba389. de estos amores nace­ rá el minotauro. Cf. Moralia 139 B. sin mo­ ver las alas. en los ríos y las fuentes. 388 Prototipo de artista universal. El caballo se detuvo tranquilamente. las Náyades. madera. el pichón se quedó inmóvil. sino su adoración. que engañó entonces a la fiera. Tanta pasión provocaron las artes al obrar de mal modo en los seres irracionales. 390 Se les conocía también con el nombre de faunos. cautivó a un toro salvaje. leg. divinidades secunda­ rías que pasan por hijas de Zeus. ΙΠ 1 5 . y a las pinturas.. 3 91 Jóvenes que viven en el bosque y las aguas. mitad toro. ni se enamoró de un demonio o de una piedra. ni se enterró con una muerta. las ninfas391 Oríadas y Hamadríadas en los bosques. hecha de madera. Los que os fabrican tantos juguetes funestos son los es­ cultores y los fabricantes de estatuas. pero que no engañe al hombre como si fuera verdadero. Les estaba enco­ mendada la custodia del bosque y formaban la escolta de Dioniso. los que alimentan y cuidan a los monos se admiran de que no se les engaña con imágenes y muñecas de cera o arcilla. . y el arte. aunque no sea a enamora­ ros.

qué impiedad! Habéis convertido el cielo en un escenario. los partos de los dioses que he recordado. Odisea VII266.CAPÍTULO IV 121 Ahora se glorían los magos de que los demonios son 3 servidores de su propia impiedad. han logrado hacerlos esclavos a la fuerza. los han inscrito como sus propios criados y. Afrodita. Ridiculizáis la verdadera piedad con la superstición. que sufre más que nosotros mismos. pues somos nosotros los que llevamos la imagen de Dios en esta estatua viva y que se mueve. . 393 Odisea VIII 267-270. con nuestros mismos sentimientos. lo divino lo 4 tenéis como un drama y de lo santo habéis hecho una come­ dia con máscaras de demonios. los ban­ quetes representados en comedias. un íntimo. cómo se unieron por primera vez en casa de Hefesto. Una imagen que vive con nosotros. a escondidas. las descendencias. [el lecho ¡Cese tu canto. Cántanos. Homero. Homero! No es hermoso. un com­ pañero. en el hombre. las risas durante la bebi­ da que han aparecido en la escena. Los matrimonios. Le entregó mucho y deshonró el matrimonio y del soberano Hefesto 393. «A continuación el tocador de la lira comenzó a cantar 59 bellamente» 392. de hermosa diadema. mantuvo rela­ ciones con el dios Ares. con tu melodiosa voz: de Ares y Afrodita. Somos una ofrenda para Dios por Cristo. me exhortan a gritar. que es un consejero. mediante conjuros. 392 Cf. Nosotros apartamos los oídos de la fornica­ ción. esposa de Hefesto. los adulterios narrados. nos presenta 2 un adulterio. aunque quisiera callar: ¡Ay.

Según el orador ateniense399: «lo que se quiere.122 PRO TRÉPTICO «Nosotros somos la raza escogida. Éstos son los modelos de vuestra vida regalada. Hemos meditado el gobierno de Dios. Hay incluso otras imágenes vuestras parecidas: pequeños Panes. 31. no somos «de abajo»395 y hemos aprendido todo del que vino de lo alto396. 399 D hm óstenes . pueblo adquirido. . 395 Jn 8. que aparecen desnudos en las pin­ turas y que prueban la falta de dominio. hemos procurado «caminar en una novedad de vi­ da»397. Se han desprendido en casa de la vergüenza y el temor y representan los deseos im­ puros de los demonios. 3 9 4 1 Pe 2 . Cuando están acostados en el lecho. Adornan sus habitaciones con cua­ dros pintados que colocan bastante altos con insolencia y consideran el desenfreno un acto piadoso. miembros viriles erectos. prisionera en su unión398. pero ahora somos pueblo de Dios»394. en sus mismos abrazos incluso. sacerdocio real. empleando un signo que se corres­ ponde con el desenfreno de Zeus. 398 Cf. Pero la mayoría no piensa esto. y al pájaro enamorado que vuela alrededor de Leda.23. que se prostituyen con vosotros. sátiros borrachos. 396 Cf. 9-10 ss. los que en otro tiempo no éra­ mos pueblo. 397 Rm 6. eso es también lo que cree cada uno». Odisea VIH 270-299.J« 3. Éstas las ciencias divinas de la insolencia. Según san Juan.4. muchachas desnudas. miran aquella Afrodita desnuda. Olintíacas ΙΠ 19. éstas las enseñanzas de los dioses. Lo aceptan como imagen de lo femenino y lo re­ presentan en las hondas. na­ ción santa.

sino también a quien se permite verlo u oírlo. las pinturas que representan las posturas de todo desenfreno. y los altares. 401 Cf. según la Sibila. al verlos. abiertamente. Sois especta­ dores de la virtud. Odiáis lo mejor y honráis lo peor. 403 Sibyll Omc. Felices. IV 24 y 27-30. con muertes de aves 403. A t e n e o . de bípedos. para dejaros llevar de vues­ tras pasiones. todos aquellos que tienen una misma bondad. pero actores de la maldad. 14. Cuidáis de que estén. los xóanas de piedra y las estatuas fabricadas por hombres. en cambio. . como. construcciones vulgares de vanas piedras. rechazan todos los templos. Creéis en los ídolos porque envidiáis su luju­ ria.CAPÍTULO IV 123 Ahora no os avergonzáis de contemplar en público. los que. ¡Ay de los que habéis obligado al hombre y le habéis arrancado con oprobio la imagen divina que poseía desde su creación! Desconfiáis de todo. Vuestros oídos se han prostituido. Se han manchado con sangre viva y sacrificios de cuadrúpedos. 400 Una cortesana (cf. coloca­ das en alto. Mt 5. por decirlo así. en Dios. VIII335 B). consagráis en casa los monumentos de la desvergüenza. las imágenes de vuestros dio­ ses. representando por igual las posturas de Filenis400 que los trabajos de Heracles. aquellos. 2 Pe 2. No sólo denunciamos su práctica. 402 Cf. porque no soportáis la moderación. 28. los ojos han fornicado401 y lo más novedoso es que vuestra vista ha cometido adulterio ante el abrazo 402. pues. No creéis. sin duda. sobre todo.

naves. en verdad. sobre todo entre los que procedían del mundo judío. 407 Cf.124 PROTREPTICO Nos prohíbe con claridad practicar un arte engañoso.. 106-118). 405 Cf. los án404 Éx 20. que en su materia. A y á n .4. en cambio. La teología de la imagen encontró gran oposición en los primeros años del cristianismo. 4. P a u s . Pero ¿cómo podría uno enumerar cuanto hace Dios? ¡Mira. en el cristianismo no existían todavía más que símbolos (cf. algunos están equivocados. Así pues. no os preocupa que terminéis siendo semejantes a las estatuas. las obras de Lisipo o las de Apelas. Gn 1. ciudades y pintu­ ras. sólo Dios hizo el cielo»406 y lo que hay en el cielo. 6. Pero muy clara y concisamente la palabra del profeta de­ lata esta costumbre: «Todos los dioses de los pueblos son ídolos de los demonios. creyendo sin fundamento que éstos son dioses. Tuneo 42<L 408 Sal 32. págs. 14 y P i a t ó n . . Dice el profeta: «no harás una imagen de cuanto hay arriba en el cielo ni abajo en la tierra»404. El arte humano fabrica casas. J. la Core o el Yaco de los misterios405. por vuestra estupidez. 406 Sal 95.. Por eso. I 2. por el aliento de su boca tienen todo el po­ der»408. el sol. no sé cómo. 5. la luna. en tiempos de Clemente. el mundo entero es obra suya! El cielo. J. el coro res­ tante de los astros. en donde desde antiguo existía una fuerte aversión hacia todo lo que se refiriera a las imágenes.. re­ visten la apariencia de la gloría divina? Pero vosotros perse­ veráis incansablemente para que se labre la estatua humana más conveniente y. los instrumentos del tiempo407. 8. adoran una obra divina en vez de a Dios: el sol. Dt 5.. «Por su Logos fue­ ron fortificados. ¿Acaso vamos a tomar aún como dioses la Deméter de Praxiteles. Antropología de san Justino.

9. el hombre ya no se inclina a ninguno de los demonios y se apresura a la salvación. Metamorfosis 185-86. la sabiduría divina. sino que desee vi. al me­ nos se han creado para los hombres. Que ninguno de vosotros adore el sol. . Pues si las obras que hay en el cielo no son humanas.s vamente al creador del sol. ¡Qué grande es el poder de Dios! Su sola voluntad creó el cosmos. Cíe. 3 ya que también es el único Dios verdadero. 410 Sal 32. por otra. deorum II140. queda un refugio para el que ha de llegar a las puertas salvadoras. pues sólo Dios lo hizo. Sólo. sino que busque al demiurgo del cosmos. 4 0 9Λ / Μ .. reconocen que el hombre ha nacido tan perfecto para la contemplación del cielo411 y. Se equivoca el coro de los filósofos cuando. adoran los fenómenos celestes y lo que se descubre con la vista. creo. por nna 4 parte. Ον.CAPÍTULO IV 125 geles y hombres «son obras de sus dedos»409. Aquí. en cambio. De nat. que no divinice el cosmos. 411 Cf. como desde un asilo sagrado. Por el simple querer crea y al solo desear le sigue el llegar a existir410..

2 Así pues. sólo consideraba dios a uno de ellos. los elementos constitutivos del mundo nos los dejaron Tales de Mileto. pero luego Hipaso. 412 Cf. el fuego. que cantó al agua. De Is. Si descubrimos quizá que también la misma filosofía. lo mismo que Heráclito de Éfeso. Parménides de Elea propuso el fue­ go y la tierra como dioses. por su amor a la vanagloria. si quieres. las opiniones de los fi­ lósofos. que cantó al aire. cayendo en la pluralidad. sin embargo se volvieron suplicantes al mismo agua. 382 F. al que siguió más tarde Diógenes de Apolonia. aunque no se fabricaron un Posidón. enumera la discordia y la amistad. aunque no honraron las pie­ dras o la madera. et Os. el metapontino. también él milesio. además de estos cuatro elementos. podemos presumir de pasada que veía en sueños la verdad412. . sin embargo divinizaron la tierra como madre de todo eso y. hace ídolos de la materia y diviniza al­ gunas cosas maravillosas. P lut . Empédocles de Acrigento.C a p ít u l o V OPINIONES DE LOS FILÓSOFOS SOBRE DIOS 64 Recorramos también. cuantas tienen con presunción sobre los dioses. Son éstos también ateos porque adoraron con una cierta 3 sabiduría indocta la materia y. Anaximenes..

fr. Frag. IV pág. Frag. después de ha­ ber clavado en tierra solamente una espada. de los que dice Ninfodoro. Poseidon. H ic esio . Moralia 757 B y Amatorius 757 B) a Crisipo. A este fuego lo llamaron otros Hefesto. 1. 14. la acción de beber. «destrucción». Por eso también me parece que muchos. hist. 16 (Brandes). en sus Costumbres extranjeras419. «aniquilamiento». 414 Relaciona el nombre de Ares.. y pósis. Clemente alude a una posible rela­ ción etimológica entre el nombre del dios. hist. fir. 416 En este capítulo se van a acumular las citas eruditas y la repetición de ideas ya dichas. Esta etimología la atri­ buye P l u t a r c o (cf. 392. como dice Eudoxio415 en el segundo libro de su Ca­ mino alrededor de la tierra ^. Los magos persas honraron también el fuego y muchos de los habitantes de Asia y los macedonios. dios de la guerra.CAPÍTULO V 127 ¿Qué otra cosa es Posidón sino una sustancia húmeda. que lleva el nombre de la acción de beber?413. ft. Frag. 429. Como. deorum II63-72). N in f o d o r o . 418 D íó g en e s d e C íc ic o . según afirma Díógenes en su primer libro de Sobre lo persa4li. sin duda. le ofrecen sacri­ ficios como si se tratara de Ares. el belicoso Ares se llama así por el hecho de matar y de destruir414. Graec. hist. 379. E u d o x io . Los f i ­ lósofos estoicos se basaron en este tipo de etimologías para sentar sus doc­ trinas de que los dioses mitológicos significaban la personificación de fuerzas de la naturaleza (cf. o a los 413 Posidón es el dios de las aguas. que veneran el fuego. con ársis. . y con anairesis. 415 Cf. 417 Cf. II. Γ\ζ pág. Graec. Tal hecho es propio de los escitas. según dice Hicesio en su libro Sobre los misterios411. 4. pág. Arës. Los saurómatas escitas ve­ neran una daga. 419 C f. Cíe. De nat. Les pasa esto también a los que siguen a Heráclito y ve­ neran el fuego como principio generador. ¿Por qué enumerar a los saurómatas. fr. Graec.

fir. Susa y Ecbátana y enseñó a venerarla a los persas. introdujo esta costumbre. 9. mien- 420 Cf. Graec. Frag. Anaxágoras de Clazomene y el ateniense Arquelao.128 PROTRÉPTICO persas. Él fue el pri­ mero en erigir una estatua a Afrodita Anaitis en Babilonia. p ág . después de que Artajeijes. «los elementos» que se crearon para servicio de los hombres. D in ó n . B ero so . si creen que van a huir especialmente del error. cuantos pasaron por alto los elementos y se ocuparon de algo más elevado e importante. en su tercer libro Sobre lo caldeo421. bactros. hist. los saurómatas o los magos. Π. se Vuelven con súplicas a esos elementos «pobres y dé­ biles»422. 2 Ni siquiera he disimulado su ignorancia. sino el fuego y el agua como los filósofos. muchos períodos de años después. 66 Del resto de los filósofos. 16. Graec. unos celebraron el infinito. Estos dos últimos colocaron el entendimiento en el infinito. No tomaron como imágenes de los dioses la madera o la piedra como los griegos. Beroso. 9. 508. p ág . hist. medas o magos? Dice Dinón que éstos sacrifican al aire libre. los presenta venerando imágenes de figura humana. los habitantes de Damasco y de Sardes. como afirma el Apóstol. el Dios que no tiene principio. caerán en otro enga­ ño. En cam­ bio. Des­ conocen al autor que lo gobierna todo y al creador de los mismos principios. 91. Frag. 4 Así pues. fr. porque únicamente consideran como imágenes de los dioses el fuego y el agua420. Pues. 3 Ciertamente. ni los ibis o icneumones como los egipcios. 421 Cf. Π. como Anaximandro (de Mileto). De ellos aprendieron el ateísmo de esos principios que veneran. 422 Gal 4 . que los filósofos reconozcan que sus maestros fueron los persas. el hijo de Darío Ocos. .

De mundo. Z e n ó n . Fr. Dicen que la divinidad se reparte a través de toda la materia. pensaba que Dios era en alguna manera el cielo y en otra el 423 Cf. fr. Alcmeón de Crotona creía que los astros eran dioses que tenían vida. 427 Los que pertenecían a la escuela aristotélica recibían el nombre de peripatéticos por el hecho de que Aristóteles explicaba mientras paseaba con sus discípulos (peripatéó. más adelante. El padre de esta escuela filo­ sófica. C r is ip o . creo que no es difícil tampoco recordar a los peripatéticos427. 1039 (A m im ). fr. fr. Jen ó c r a t es . A r is t ó t . y se contrade­ cía a sí mismo.CAPÍTULO V 129 tras que Leucipo el milesio y Metrodoro de Quíos dejaron dos principios. n. sosteniendo que es dios lo que no tiene participación de la divinidad. 17 (Heinze). J en ócrates . el discípulo de Aristóteles. Encontrándome ya aquí. Ni pasaré tampoco por alto a los del Pórtico425. por desconocer al Autor de todas las cosas. «caminar»). 425 Se refiere Clemente a los filósofos estoicos. 18 (Heinze). 397 B 25. No voy a callar su desvergüenza: Jenócrates (el calcedonio) decía de forma enigmática423 que los siete planetas eran dioses y que el octavo era el cosmos. dios al alma del mundo. Limitaba la providencia hasta la luna y. de este modo. 428 C f. inclu­ so de la menos noble426. al parecer: lo lleno y lo vacío. llamados así por llevar a cabo sus enseñanzas en la stoá. . 424 Cf. 29. pág. Aquel Teofrasto de Éreso. 426 C f. 47 (Pearson).. se equivoca al considerar dios al mundo. Sencillamente éstos deshonran la filosofía. Conside­ raba. Democrito de Abdera cogió estos dos y añadió las imá­ genes. cons­ tituido por todas las estrellas fijas424. «pórtico». creía que lo que se llama «muy alto»428 era el alma de todo. phys.

368 (Usener). fr. 14 (Wimmer). . que. Teo fra sto . fr. fr. ¿Y Heraclides del Ponto? No hay lugar donde no le arrastren las imágenes de Demócrito431.130 PROTRÉPTICO aire429. debido a su absoluta impiedad. «o E p ic u r o . H e r a c l id e s d e l P o n t o . piensa que a Dios no le importa na­ da430. Voluntariamente sólo omitiré a Epicuro. 64 (Voss). 429 Cf. 431 Cf.

. que están realmente perdidos por esta astrologia tan celebrada. 434 Habla con la filosofía. como se dice. que introduce a es­ condidas una ilusión extraña de demonios extranjeros. el fuego. con los que nosotros ni siquiera tenemos la costumbre de calmar a nuestros propios hijos.C a p ítu lo VI INSPIRADOS POR LA MISMA VERDAD. no por la astronomía. las piedras. este mundo. como si se tratara de un espantapájaros. LOS FILÓSOFOS HAN DICHO LA VERDAD ALGUNA VEZ Una gran multitud de tal especie432 se me echa encima. ¡Por la verdad! ¿Por qué muestras434 a los que han creí­ do en ti. Les es muy necesario à los hombres volverse a escuchar tales relatos. contándolos de forma mítica. la madera. que en nada conocían lo ver­ dadero más que los niños433. y dioses tam­ bién los errantes astros? Disertas sobre los fenómenos celestes y engañas a los hombres. cuando lloran. la tierra. Anhelo al señor de los 432 Alude a los filósofos. el aire. proclamada por la opinión de estos sabios. ima­ ginando que son dioses el viento. el hierro. 433 El tono de Clemente vuelve a elevarse al comienzo de este capitulo. encandilados con el fluir. la velocidad y los torbe­ llinos desordenados? ¿Por qué llenas mi vida de ídolos. y re­ lata cuentos con la locuacidad de una anciana. Tememos que crezca en ellos la impiedad.

68 ¿Qué colaborador encuentro en ti para esta búsqueda? Porque no desconfiamos de ti por completo. M á x im o d e T ir o . A. . V 13. 38 tit. 14. 435 P la tó n . 438 La apórreia. Strom. 139). también Strom. Busco a Dios. Carta VII 341c. Platón? Es un gran mérito encontrar al padre y creador de todo y es im­ posible explicarlo a todos los hombres435. entre los Padres de la Iglesia y. sobre todo. por otra parte. 2]. Platón. en nombre de Dios7 «Porque nunca se puede expli­ can)436. pág. Em­ prende conmigo437 la búsqueda del bien. —en especia] desde Numenio—. 437 P latón . La Révélation d'Hermès Trismégiste. Π 4. Plato's Theology. 1954. al creador del mundo. J. IV 156: «Dios no puede ser demostrado»).. pero no te canses. 1942). 2 Está bien rozar la verdad. que no es único y produjo una gran desorientación en los críticos helenísticos (cf. a Platón. que en el medioplatonismo designaba el intelecto hu­ mano o el favor divino. Fedro 237. M a r c o A u r e l io . el que da la luz al sol. Pues una ema­ nación divina438 inspira a todos los hombres en general y. 1-4. ¿Dónde hay que seguir las huellas de Dios. filosofía. Ithaca. Si quieres. S o lm se n . De este pasaje nacen todas las alusiones al dios de Platón. un dios. indica en Clemente la acción del Espíritu Santo [cf. 2. Ill 415a). n d. a los que pasan el tiempo en investigaciones. 436 P la tó n . F estu GièRB. la vía de la negación parecía la única válida para acercarse al Dios que no se podía conocer (cf. C. Nueva York. Timeo 28c. en la mística medieval. no sus obras. VI 16. 134. 98. al señor del fuego. Or. Rep. 88. más o me­ nos directamente.132 PROTREPTICO vientos. Pocos textos han tenido tanto éxito como éste y el de 7Îmeo 28c en el medioplatonismo. Todo este pasaje recuerda el estilo de Pla­ tón. W. Es la idea tan extendida en esta época por influencia platónica del aislamiento de la divinidad (cf. Desde el platonismo del s. París. 3 (donde cita expresamente a P la t ó n . ¿Por qué.

442 C f. en la profundidad de la misma mente. es el único que se eleva desde el interior. 444 P la t ó n . gracias a ti nos es posible contemplar a los demás441. También Platón. 4 41 Cf. El que todo lo ve sin ser visto. M e n a n d r o . pues el sol nunca nos mostrará al dios verdadero. 184. Carta II 312e. 443 Cf. E u r íp . dice Eurípides440. Fedro 246d-249. Este Zeus lo sabía todo. era el rey de todo»442. Frag. Lo mismo que lo medido se puede saber por la medida. ¿Quién es el rey de todas las cosas? Dios es la medida de la verdad de lo que existe. 439 Ideas de Platón sobre la divinidad. η. fr. ΠΙ. reconocen que hay un solo Dios. 1129 (Nauck). En cam­ bio. 609 (Kock). es necesario adorarte como el primero de los dioses. Con razón decía Demócrito que «algunos hombres sen­ satos elevaban sus manos y llamaban Zeus entonces a lo qué los griegos llamamos aire ahora. cf. que es el sol del alma. y contra su voluntad. 29. el Logos salvador. pág. así también la verdad es medida y comprendida para conocer a Dios. fr. le designa misteriosa­ mente443 así: «todo está en tomo al rey universal y es la causa de todo lo bello»444. en su puesto privado y par­ ticular de observación439. Dime cómo debo imaginarme a Dios. D e m ó c r it o . y da luz a los ojos. que es imperecedero e increado. que está siempre en la bóveda del cielo. . Attic. concedía y quitaba. por este motivo. 440 Cf.CAPÍTULO VI 133 Gracias a ello. fr. al pensar en Dios. Comic. 3 0 (D iels).. Me parece que Menandro se equivocó cuando dijo: Sol.

el fin y el medio de todo cuanto existe y avanza marchando según su recta naturaleza. también A. Normalmente. 109). cf. La única medida justa es el Dios verdadero. según un antiguo dicho. pág. Message évangélique et culture hellé­ nistique. 448 Cf. VI 5. no les interesa tanto el aspecto platónico de los textos cuanto el que les sirvan para introducir un contenido específi­ camente bíblico (cf.. sino el eco de una tradición antigua (es la misma tendencia de Plutarco. J. por ejemplo). «Dios. Máximo de Tiro o Numenio. por así decirlo. Ten­ dréis un solo peso verdadero y justo»445. F estu o ió b e . Strom. η. en el saco y en el alma manchada. 205. Fedón 78d. Texto citado por numerosos auto­ res. como creían algunos neoplatónicos [La Religion Grecque. (1936).1 3 -1 5 . 39. cf. 29.É. Clemente se apoya en este pasaje.. nos dice: «no habrá en vuestro saco un peso grande y otro pequeño. en R. D a n ié l o u . y 716a. pág. 447 P lató n . G. los Padres al citar a Platón no presentan su pensamiento personal. En realidad. J. Paris. Para É . 1961. Leyes IV 715e . tiene el comienzo. 1. medida y número de todo. Mide y pesa to­ do. en que Platón habla de un «dicho antiguo». Consideraba a Dios como peso. Las imágenes injustas y desiguales están ocultas en ca­ sa. Platón? ¿De dónde un aprovisionamiento tan grande de discursos predice la religión? Las razas de estos 445 Dt 2 5 . 306]. que es siempre igual a sí mismo y de la misma manera446. d es P laces . 446 P lató n . ni en vuestra casa una medida grande y otra pequeña.134 PROTRÉPTICO Moisés. como manteniendo y conteniendo la naturaleza de todas las cosas inconmoviblemente. hombre verdaderamente consagrado. la expre­ sión «dicho antiguo» no designa por fuerza una reminiscencia órfica. ¿De dónde insinúas misteriosamente448 esta alusión a la verdad. Siempre le acompaña la justicia para castigar a los que abandonan la ley divina»447.. para mostrar que el filósofo ateniense no era más que el eco de una tradición mucho más antigua que él deforma y de la que Moisés sería el verdadero autor. debido a su justa balanza.

450 Sibyll. dice: Dios no se parece a nadie. procura eliminar de Dios todo antropomorfismo. 24 (Mullac). si se han aferrado de algún modo a la verdad. Aprendes la geometría de los egipcios. los que existen en el A. y tu opinión sobre Dios te ayudaron los mismos hebreos. Graec. Frag. Elevan. dice. se purifican siempre [el cuerpo con agua y honran solamente al que siempre se preocupa al Inmortal™. las manos puras al cielo. 451 Cf. 590-594. son más sabias449. lo que sí hacen los mortales de insensatos deseos. [de todo. ΙΠ 586-588. plata o marfil ni los ídolos de madera o piedra de mortales que mueren. Π.CAPÍTU LO VI 135 bárbaros. ¡Oh Filosofía! No te ocupes sólo de uno» de este Platón. levantándose del lecho muy temprano. 277. fr. Si­ guiendo a Platón. sino como discípulo de Sócrates. Conozco a tus maestros. Éstos no honran con vanos engaños las obras humanas de oro. Fedón 78a. bronce. 449 Cf. sino apresúrate a presentarme a muchos otros que procla­ man como Dios al único Dios verdadero bajo su inspiración. Antístenes no pensó lo siguiente como seguidor de la escuela cínica. la astronomía de los babilonios. hist. recibes sabios conjuros de los tracios y mucho te enseñaron los asirios. porque nadie puede conocerlo a partir de una imagen451. los explica con alegorías. A n t íst e n e s . las que soñ verdaderas. en cambio. Se pensaba que la sabiduría venia de Oriente. pág. P la tó n . Orne. aunque quieras ocultarlos. pe­ ro para las leyes. . T.

que es totalmente bri­ llante y parece que no permite que nadie le vea. el ateniense. 263-267). Los críticos reconocen que en gran parte de­ pende de Solón (cf. habría escrito también él mismo con claridad sobre la verdad y habría dado testimonio. es evidente que es grande y poderoso.136 PROTRÉPTICO Jenofonte. 20-21. Je n o f o n t e . sino que. 453 Sibyil. no explica una teogonia poética. La Religion Grecque. como Sócrates. 3). págs. págs. ¿Por qué habla tan sabiamente el hijo de Grilo? Seguramente se debe a la profetisa hebrea que vaticina: ¿Qué carne puede al celeste y verdadero Dios inmortal ver con los ojos. Consta de 39 hexámetros y en él canta al Dios todopoderoso. si no hubiera temido su veneno. queda ciego»452. anuncia la de E p ic t e t o en Conversaciones I 16. al que los malvados no se pueden sus­ traer. No ocul­ tó lo que pensaba sobre Dios: 452 Cf. Cleante (el de Pedaso).. Por su sentimiento religioso y poesía. La Révélation d 'Hermès Trismégiste. Orae...13-14. J. sino una verdadera teología.. Memorables IV 3. el que habita en el cielo? Frente a los rayos del sol no son capaces de ponerse los hombres. F estu g jè r b . todo justicia. si uno lo contempla por atrevimiento. 454 Su Himno a Zeus es una de las cumbres de la oración en la Anti­ güedad. ¿Cómo es en su forma? Invisible.. según É. puesto que han [nacido mortales453. .. Refleja el gran abismo que se daba en el mundo platónico entre Dios y el hombre (cf. I 10-13. No es pequeña es­ ta alusión al decir: «El que conmueve y tranquiliza todo. filósofo estoico454. Ni siquiera se parece al sol. 100. 330-332 y 340). A. d es P laces (cf. el oiganizador del orden cósmico. la teoría que muestra aquí y la del pasaje de esta misma obra.

V 14. glorioso. irreprochable. amable. bello. movimiento de todos los se­ res»437. tam­ bién la verdad. 299). 75 (Pearson. 4 5 7 P i t á g o r a s . siempre apropiado. útil. I. como creen algunos. Graec. para el conocimiento de Dios. bajo su inspiración. No es libre todo el que mira a la fama en la idea de que va a obtener algún bien de ella456. Sent. 320).1. Frag. Afir­ man: «Dios es uno solo. no está. como guardián que protege todo. pág. . sin orgullo. 35 (Mullae. fr. dulce. 101 (pág. íuera del orden del universo.111. solícito. piadoso.CAPÍTU LO VI 137 ¿Me preguntas cómo es el bien? Escucha. inteligencia y aliento del universo entero. Todo él en el círculo entero.110. 4 5 6 C ú s a n t e . fr. sin dolor. V 14. 455 C LEA N TE. provechoso. que dura largo tiempo. Aquí creo que enseña con claridad cómo es Dios y de qué modo la opinión común y la costumbre esclavizan a los hombres que las siguen sin buscar a Dios. santo. fuerte. seguro. jus­ to. esti­ mado. sin miedo. pues: ordenado. Es suficiente esto que escribieron. sobrio. sin sufrimiento. al menos un poco. que permanece siempre455. 2. pág. reconocido. 50). necesario. sencillo. Philos. se domina a sí mismo. sino en él mismo. nosotros lo hemos escogido para el que sea capaz de examinar. ventajoso. No hay que ocultar a los discípulos de Pitágoras. Lo cita también en Strom. agradable.

C a p ít u l o VIT TAMBIÉN LOS POETAS RINDEN TESTIMONIO A LA VERDAD Venga a nosotros también la misma poesía (no es bas­ tante sólo con la filosofía). fr. Ambos ofrecen la contribución más impor­ tante de la filosofía de estos años en relación con el parentesco del hombre con la divinidad. 458 Estoico. Fenómenos 13-15. Salud. gran ayuda para los hombres459. 461 Cf. con dificultad dará ahora testimonio de la verdad y reconocerá mejor ante Dios la digresión mítica. Ocupa todo su tiempo en la fic­ ción. a Él se dilige siempre lo primero y lo último. 460 Cf. gran maravilla. También Hesíodo de Ascra se refiere misteriosamen­ te460 a Dios de este modo: Él es el rey y Señor de todo. Padre. 195 (Rzach). Debe mucho a los Thtbajos de Hesíodo (quizá no en va­ no une Clemente su cita a una dei poeta beocio). Hesíodo. . n. como Cleante. Ningún mortal rivalizó con él en poder461. 459 A rato . 29. ¡Venga cualquier poeta que quiera el primero! Arato458 piensa que el poder de Dios se extiende por todo: Para que se produzca todo sin cesar.

941 (Nauck). ¡Profanos. 463 P seudo-S ófocles. 464 El problema de la existencia de Orfeo se une a la fe que los griegos tenían en su existencia (lo que quizá sea una prueba de que realmente si existió). Desde el principio apareció como profeta de los dioses. Les concedemos sacrificios y vanos panegíricos. pues diré la verdad. el hijo de Sófilo: Unico en verdad. oro o marfil. 1025 (Nauck). los principales testimonios literarios los tenemos en Eurípi­ des. hija de la luna brillante. Mu­ sa. y así pen­ samos que somos piadosos463. El tracio Orfeo464. hijo de Eagro. Se creía que procedía de Tracia — varias generaciones antes de Homero (hijo de una musa y de Apolo o bien del río tracio Eagro)— que fue escritor. Este mismo Sófocles llevó a la escena la verdad ante los espectadores de un modo temerario. que no te prive de la vida feliz lo que antes 462 Cf. los mortales que estamos equivocados en el corazón. presentó una palinodia de la ver­ dad y. La Religion Grecque. único es Dios. fr.. Y Sófocles. la brillante ola del mar y la violencia de los vientos. 191-192). págs. cerrad las puertas todos por igual! Tú escucha. dijo: «considera esto co­ mo Dios»462. Platón y Aristóteles. era hierofanta y poeta al mismo tiempo. el que creó el cielo y la in­ mensa tierra.. levantamos a los dioses estatuas de piedra. des P laces ... como una consolación a nuestros males. Eurípides. o imágenes de bronce. . Atenágoras. después de mirar el éter y el cielo. en cambio. Eusebio y otros escritores cristianos. fr. Después de la hierofantía de los misterios y la teología de los ídolos.CAPÍTULO VII 139 Incluso ya en la escena revelan la verdad. Muchos somos. aunque realmente era tarde entonces. Eur . Aparece la frase también en san Justino. promotor de la civilización y el que estableció la religión de Dioniso (cf. sin embargo en­ tonó un canto a la palabra santa: Hablaré a los que pueden escuchar. É . En el siglo v se consideraba ya el orfismo como una literatura muy antigua.

Habiendo mirado a la palabra divina. permanece junto a ella y dirige la inteligente envoltura de tu corazón465. sino aplaca a Dios volviendo atrás!467. Umeo 44a (emplea la misma palabra. ninguno de los morta­ les le ve.. kyios. Camina bien por el sendero y mira al único Señor inmortal del cosmos. las pruebas sobre vuestros dioses. En ellos se mueve alrededor de todo. De él solo surgieron todos los seres. 75 Creo que ya es evidente para todos que los que hacen o dicen algo sin la palabra de la verdad se parecen a los que son obligados a caminar sin pies. «la envol­ tura del alma»). Orne. fr. mortal ingenioso. Si los griegos recibieron especialmente algunos deste­ llos de la palabra de Dios y proclamaron unas cuantas cosas de la verdad. en efecto. por no ir al encuentro del fin. con el tiempo se dio cuenta Orfeo de que había estado equivocado. Platón.140 PROTREPTICO se te mostró claro en el corazón. 466 O r fe o . 5 (A bel). s Más adelante añade en términos precisos: Él es único. 2 El cómico Menandro. se utiliza ya claramente con el sentido de «cuerpo». pero él ve a todos466. ΠΙ624-625. De este modo. con vistas a la salvación. en su obra El auriga dice: 7 465 Cf. testimonian que su poder no está oculto y se acusan a sí mismos de débiles. no vaciles ni te retrases. 6 ¡Eh. obligados por la verdad. 467 Sibyll. . esos dioses que los poetas ponen en escena en sus comedias. Traquinias 12. se engendró a sí mismo. En Sóf. Que te avergüencen.

si un hombre arrastra al dios con sus címbalos a hacer lo que él quiere. 472 Iliada I 607 ss. ¡Que la ali­ menten ellos!»469. 470 M enandro. 5. Ata­ que a la familiaridad que los griegos tenían con los dioses y a la idolatría. de nuevo. fir. 245. ΙΠ. 473 Iliada ΙΠ 407. declarando con sensatez: Pues. Homero escribe de Dioniso con claridad: 468 Menandro. Por eso Antístenes. 58. De mon. 421. pág. 5. a los que le pedían les decía: «No alimento a la madre de los dioses. inventados por los hom­ bres470. y a Afrodita le dice Helena: ojalá no puedas volver con tus propios pies al Olimpo 473. 2-6. Sátira mordaz de Clemente. como si fuera un sacerdote de Cibeles mendicante. Antístenes. (Kock). pues así son éstos. pág. 70. La cita aparece también en san J ustino . 70 (Mullac). Misma cita en san Justino . 469 Cf. (Kock). el que hace eso es más grande que el dios. sino que también Homero. Fmg. Comic Attic. 4. 102. éstos son los instrumentos de audacia y violencia. Eurí­ pides y muchos otros poetas refutan a vuestros dioses y no tienen miedo de ultrajarlos todo lo que pueden. Por ejemplo. a Atenea la llaman «mosca de perro»471. con razón. Comic. ΠΙ. De mon. fr. a Hefesto «cojo de ambos pies»472.CAPÍTULO VII 141 no me gusta ningún dios que pasea fuera con una anciana y que entra en las casas en un cuadro468. fr. . Frag. Y.1 Iliada XXI 394. el mismo comediógrafo se enoja por esta costumbre e intenta refutar por completo el orgullo impío del error en su obra La sacerdotisa. Attic. No es sólo Menandro.

no yo. En su obra Ion. 4X7.. 478 Cf. 4 7 5 E u r . Ped. 8 9 . 479 Cf. al mirar hacia la verdad y despreciar a los especta­ dores. 594-596.142 PROTRÉPTICO (Licurgo) un día a las nodrizas de Dioniso. maté yo a mi madre. Orestes 591 -592. Un día contradice a Apolo: que mora en el templo del centro de la tierra. Consideradle criminal y matadle. Fedro 2 37a. 907 (Nauck). . 476 Alude Clemente a la obra de Eurípides de este mismo nombre. I I 10. 477 E u r . Aquél pecó. las perseguía en el sagrado Nisa. y en otra. poseído de furor [báquico. E u r . por obra del homicida Licur[g o 474. cuando se encontraba borracho e insaciable477. Persuadido por aquél. fr. presenta en el teatro a los dioses con la cabeza desnuda479: 474 litada VJ 132-134. . 243b. . Alcestis 7 5 5-760. porque es más ignorante del bien y de la justicia 475.1 . todas a la vez arrojaron sus tirsos a tierra. ¡cómo no! Se obsequiaba con carne: comía además higos verdes y gritaba de modo grosero como si lo hubiera aprendido de [un bárbaro 478. Platón. distribuyendo a los mortales las palabras más sabias. En otra ocasión nos trae a Heracles furioso476. Eurípides es verdaderamente digno de la ocupación so­ crática. C lemente.

5. 481 Eur. Ion 442-447. que las leyes para los mortahabéis dispuesto. seáis culpables de injusticia? [les Y si. vaciaríais los tem[plos481. — utilizo este razonamiento. [dos. . Posidón y Zeus. san Justino..CAPÍTU LO VII 143 ¿Cómo es justo que vosotros. y tuvierais que pagar las injusticias. 480 Se dirige a Apolo. De mon. pero no sucederá— sometierais a juicios humanos vuestros matrimonios forzatú4*». que gobiernas el cielo.

La utiliza también Clemente en Ped. pues sus oráculos nos ofrecen claramente los puntos de partida hacia la piedad y nos asientan en la verdad. Carecen de adorno. totalmente visible. no persigáis siempre las tinieblas y la oscuridad. la primera. lejos de un sonido agradable. 9. el canto de salvación: He aquí que aparece un astro fijo. Nos alejan del error fatal y nos empujan con claridad hacia la salvación que está ante nuestros ojos. Los caminos cortos de la salvación482 son las divinas Escrituras y un género de vida prudente. Venid. Pero levantan al hombre que se encuentra ahogado por la maldad. I 3. Que la Sibila profética nos cante en seguida. Empezad a conocer. es el mo­ mento ya de que acudamos a los textos proféticos.C a p í t u l o VIII A LOS PROFETAS ES A LOS QUE ES PRECISO PREGUNTAR JA VERDAD SOBRE DIOS Una vez que hemos tratado en orden lo demás. 482 La célebre definición de la escuela cínica era ésta: «camino corto hacia la virtud» (syntomos kodós eis arelen). He aquí que la luz de dulce mirada del sol brilla extraordi­ nariamente.4. por una única y misma palabra ofrecen muchos servicios. una vez que tengáis puesta la sabiduría \en vuestros corazones. despreciando una vida que se le escapa. de originalidad y de adulación. .

1-3. 486 Is 40. [las nieves. no un Dios lejano. Pues el engaño no se distingue de la verdad por la simple comparación. 489 Is 64. Está muy inspirada por Dios cuando compara el error 3 con la tiniebla y el conocimiento de Dios con el sol y la luz. las heladas. Mira la grandeza de Dios y conmuévete. los relámpagos.78 to por Jeremías. «el que tiene como trono el cielo y la tierra como escabel»488. los [seísmos. gobierna la tierra. 128-35. Si un hombre hi­ ciera algo en un escondrijo. el hambre. los tristes funerales. ¿por qué nombro cada cosa? Dirige el cielo. Dice: Yo soy un Dios cercano. Jeremías. Por otra parte. los vientos. 485 > 2 3 . 487 * 64. nos muestra a Dios. ese profeta tan sabio. Expone ambas ideas con sensatez y nos enseña a elegir. o mejor. 488 Is 66. 12. arrancado por la fuerza484. dice. «Si abriera el cielo se apoderaría de ti el temor» 489. de nuevo nos dice por Isaías: «¿Quién 2 medirá el cielo con la palma y toda la tierra con el cuenco de su mano?»486. 483 Sibyll. ¿no lo veré Yo? ¿No lleno los cielos y la tiena? Dice el Señor485. 21. las pestes. Éste es Dios.1. Jn 3. . Adoremos a este de quien afirma el profeta: «Ante tu faz se derretirán las montañas como la cera se derrite ante la faz del fuego»487. 23-24. 1. 494 Cf. Orae. el Espíritu San. y existe por sí mismo483. Se destierra sólo por la práctica de la verdad.CAPÍTULO VIII 145 Es un único Dios el que envía las lluvias.

35 . ¿Qué dice el Espíritu Santo por Oseas? No dudaré en decirlo: «Ved que Yo he dado fuerza a la tormenta y he creado el viento»494. 13. 495 Os 13. afirma. 4. 8. No me han cono­ cido los que erigen un trozo de madera como su ídolo y su­ plican a dioses que no les salvan». cf. quizá por citar de memoria o de alguna antología. Jr 8. 8. Sal 8. Dice que los elementos y el cosmos perecerán con ellos también: «La tierra — afirma— envejecerá y el cielo pasa­ rá»491. «Yo daré la muerte y la vida. ¿Y cuando. Is 40.39. Dios quiso manifestarse a sí mismo por medio de Moisés? «Ved. Y también por Isaías (te recordaré esta palabra): «Yo soy. 492 Is 40.2. Deliberad a la vez los que estáis salvados de todas las naciones. 34. m Am 4. No hay nadie que se libre de mis ma­ nos»493. Yo soy. 6. 491 Mt 24. y no hay otro Dios fuera de mí».20. 4. en otra ocasión. Clemente atribuye esta frase a Oseas. que proclama la justicia y anuncia la verdad. Pero ¿quieres oír otro oráculo? Tienes todo el coro de profetas. .26. Se co­ rromperán bajo el sol y la luna los que Ies amaron y sirvie­ ron. el Señor. 490 Cf.146 PROTRÉPTICO ¿Quieres también oír lo que dice este profeta sobre los ídolos? Se colocarán ante el sol y sus cadáveres servirán de alimento a las aves del cielo y las fieras de la tierra. 493 Dt 32. Heriré y sanaré. los compañeros de Moisés. Y su ciudad será arrasada490. «pero la palabra del Señor permanece para siem­ pre»492. ved que soy Yo. Reuniros y venid. Sus manos establecieron el ejército del cielo495. 51. 4.

Incluso afirma: «El Señor hará temblar las ciudades habitadas y tomará en su m ano toda la tierra habitada como si fuera un nido»498. 19-20.105. ¿hasta cuándo estarás acostado? ¿Cuándo 2 despertarás de tu sueño? Si fueras diligente. tened miedo de 6 sus amenazas! No se quejan las esculturas y las obras he­ chas por hombres. Lo juro por mi nombre»496. ¿No sois vosotros aún idólatras? ¡Venga. y no hay otro salvador fuera de mí. «Perezoso.14. 18-19. 27. 496 Is 45. Lo mismo ocurre en esto.22. Rechaza a los idólatras diciéndoles: «¿Con quién com. la bue­ na luz502. Yo soy Dios y no hay otro. 6. pues la materia es insensible. . Es el Logos del Padre. sino más bien los que confiaban en ellas. Aví­ veos a mí y seréis salvos los del confín de la tierra. 5 02 Cf. 498 Is 10.s pararéis al Señor? ¿A qué imagen haréis que se asemeje?» «¿No fabricó el artesano una imagen y el orfebre fundió el oro y la doró?»497. ¿Por qué te anuncio los misterios de la sabiduría y las so sentencias de un niño hebreo. 21-23. y «el Señor otorga la sabiduría y de su boca brota ciencia e inteligencia» 50°. 497 Is 40. 9 y l l a . m Pr 8. 500 Pr 2. 5 0 1 Pr6. totalmente instruido? «El Se­ ñor me estableció al comienzo de sus caminos con vistas a su creación»499. te llegaría tu cosecha como una fuente»501. Pr 20.CAPÍTULO VIII 147 A continuación prosigue: «Yo soy Dios y no hay otro 4 justo fuera de mí. la fe y la salvación para todos. Sal 119. el Señor que nos trae la luz.

«Adorarás al Señor tu Dios y a Él solo servirás»505. acusando a los griegos. 2 ¿Cuál es la vanidad y cuál el engaño? El santo apóstol del Señor.148 3 PROTRÉPTICO «El Señor que hizo la tierra con su poder. sos Rm 1.12.21 y 23-25. Por eso el admirable Moisés.10. sirvieron a la criatura en lugar de al Creador»508. 4 y 13. el Señor es tu Dios. te lo expondrá: «Porque conociendo a Dios no le glorificaron co­ mo a Dios. Israel. 10. hombres. comprended según aquel biena­ venturado salmista David: «Aprended la lección. pues su cólera se inflama de repente. 5 Ahora. 506 Sal 2.5. si El Señor se compadece de nosotros y nos entrega un canto salvador como un compás de guerra: Hijos de los hombres.3. alejándonos de toda idolatría. sino que fueron insensatos en sus razonamientos y cambiaron la gloria de Dios por la semejanza de la imagen del hombre corruptible. como dice Jeremías. restableció la parte habitada con su sabiduría»503. Jn 20. grita con hermosas palabras: «Escucha. 503 Jr 10. pero la Sabidu­ ría. Ap. Le 4. 8. Pues nosotros habíamos caído en los ídolos. ni le dieron gracias. nos encamina hacia la verdad. Sal 4. pues. que es su Logos.12. el Señor es uno solo». 20. 5 05 Di 6. 5 04 Cf. . ¿hasta cuándo tendréis un corazón endu­ recido? ¿Por qué amáis la vanidad y buscáis el engaño? 507. no sea que el Señor se irrite y perezcáis fuera del camino justo. Mt 4. ¡Venturosos los que a Él se acogen!»506. 4 Ésta es la primera resurrección504 de la caída.

Is 13. 29. cuando dice: «El sol se 4 eclipsará. 1. ¿cómo no vas a ser impío? Escucha otra vez al profeta.CAPÍTULO V ili 149 Ciertamente Dios es este que «en el principio hizo el 3 cielo y la tierra»509. Mt 24. el cielo se oscurecerá y brillará el Todopoderoso por toda la eternidad. como si fuera un cuero» (éstas son las expresiones de los profetas). Sal 103. 2 y J ¡ 2. 10. Ez 32. Is 34. 7. 10. Se extenderá y replegará. Las potestades del cielo se agitarán y éste dará vueltas. . «Y la tie­ rra huirá del rostro del Señor» 510 *» Gn 1. 4. En cambio. 510 Cf. tú no piensas en Dios y adoras el cielo.

C a p í t u l o IX DIOS NOS LLAMA A ÉL POR SU LOGOS

Podría citarte incontables textos de los que ni siquiera «un solo signo pasará»511 sin que llegue a cumplirse. «La boca del Señor», el Espíritu Santo512, «los pronunció»513. «Ya no desdeñes, hijo mío», nos dice, «las lecciones del Se­ ñor, y no te enfades si Él te corrige»514. ¡Qué amor tan grande tiene a los hombres! No se com­ porta como un maestro con sus alumnos, ni como un señor con sus siervos, ni como un dios con los hombres, sino co­ mo «un bondadoso padre»515 que amonesta a sus hijos. A pesar de ello, Moisés reconoce que «estaba asustado y temblaba»516 al oír hablar sobre el Logos; en cambio, ¿tú no temes cuando escuchas la palabra de Dios? ¿No te acongo­ jas? ¿No tomas precauciones y te apresuras a conocerlo, es decir, te apresuras hacia la salvación, temeroso de su cólera,

5.1 Cf. Mi 5 , 18; Le 1 6 ,1 7 . 5.2 El espíritu bautismal es el Espíritu Santo (cf. también 84, 4; 85, 3), que induce a invocar «abba Padre». 5.3 Cf. Is 1, 20. slAPr 3, 11. 515 Odisea II47. 516 Cf. Dt 9, 19.

^CAPÍTULO IX

151

deseoso de su gracia517 y tratando de conseguir la espe­ ranza, para evitar el juicio? Venid, venid, mi grupo de jóvenes: «Pues si no volvéis a 4 ser como niños y nacéis de nuevo»518, según dice la Escritu­ ra, no recibiréis al que es verdaderamente Padre, «ni entra­ réis en el reino de los cielos»519. ¿Cómo permite entrar al extranjero? Pero creo que cuando se inscriba uno en el registro y sea 5 nombrado ciudadano y reciba un padre520, entonces estará «en las cosas de su padre»521; entonces se le considerará digno de ser heredero y entonces participará con el hijo le­ gitimo, «el amado» 522, del reino paterno. Ésta es la iglesia de los primogénitos, formada por mu- 6 chos buenos hijos. Éstos son «los primogénitos, inscritos en

517 Cháris, «gracia», es el don gratuito de Dios. Se opone a la cólera que juzga y condena. Para Clemente significa, especialmente, la vida eterna. 5,8 Tema joánico del nuevo nacimiento a partir del agua y del Espíritu (cf. 85, 3). Para Clemente, el bautismo siempre es un renacimiento: «Él desea, pues, que nos convirtamos y seamos como niños, reconociéndole como nuestro verdadero Padre, habiendo sido regenerados por el agua» (Strom. ΙΠ 12, 87). El tema ya lo habia utilizado también san J ustino (Dial. 138; 1 Apol. 61, 3-5), Ireneo (fr. 33, Harvey, H, pág. 497) y será re­ tomado por O rígenes (Comm, in Mt. 12 G CSX 1, págs. 23, 26 ss.). El ale­ jandrino llega a afirmar que por el bautismo se hace el hombre semejante a Dios (cf. Ped. 16, 26 y n. 547). 519 Mt 18,3; Jh 3,5. 520 El autor se refiere a la adopción divina con los mismos términos que emplearía para referirse a la adopción de la ciudadanía ática. 52 1 Le 2, 49. El tema de la filiación adoptiva lo encontramos de nuevo en Protr. 113, 5; Ped. I 6, 33, 4-34, 1; Strom. IV 7, 42, 4 - 43, 1; V 6, 40, 1; V II11,68,1 y QDS, 9,2. 522 M /3,17; etc.

152

PROTREPTICO

los cielos» y los que celebran sus fiestas con tantos «milla­ res de ángeles»523. 7 Nosotros somos los hijos primogénitos, los hijos fecun­ dos de Dios, los amigos legítimos del «Primogénito»524. Hemos sido los primeros hombres que han conocido a Dios, los primeros en ser arrancados del pecado, los primeros apartados del diablo. S 3 Pero ahora hay algunos tanto más impíos cuanto Dios es más amigo de los hombres. Pues Él quiere que de esclavos lleguemos a ser hijos525, pero ellos desdeñan incluso llegar a ser hijos. ¡Oh, qué gran necedad! ¡Os avergonzáis ante el Señor! 2 Él anuncia la libertad y, en cambio, vosotros corréis a la esclavitud. Os regala la salvación y descendéis a la muerte. Os regala la vida eterna y, en cambio, esperáis el castigo y preveis de antemano el luego «que el Señor ha dispuesto para el diablo y sus ángeles»526. 3 Por esto dice el bienaventurado apóstol: «Os doy testi­ monio en el Señor, para que vosotros no os equivoquéis co­ mo también los pueblos paganos se equivocan en la vanidad de su inteligencia. Tienen la mente en tinieblas y se encuen­ tran apartados de la vida de Dios por la ignorancia que habi­ ta en ellos y el endurecimiento de su corazón. Se han entre­ gado a sí mismos, insensibles por el libertinaje, a la práctica de toda depravación y codicia»527.
52 3 Cf. Hb 12, 22-23. 524 Col 1,15-18; Hb 1,6. 525 Temática paulina del paso de la esclavitud a la filiación adoptiva que ilumina el progreso del temor servil al filial, característica de la madu­ rez cristiana (cf. E.P. 60, l; Protr. 120, 1-4; Strom. Π 22, 134, 2 y VII 12, 79,1). 526 Aft 25,41. 527 E /4, 17-19.

CAPÍTULO IX

153

Al probar tal testimonio la insensatez de los hombres y 84 al llamar a Dios, ¿qué otra cosa queda para los incrédulos, qué juicio y qué condena? Pero el Señor no se cansa de ad­ vertir, de amedrentar, de persuadir, de estimular, de amones­ tar. Despierta y levanta de las mismas tinieblas a los que estaban perdidos. «Despierta», dice, «tú que duermes, levántate de entre 2 los muertos y Cristo el Señor te iluminará»528. Es el sol de la resurrección, engendrado «antes del lucero de la maña­ na» 529, el que regaló la vida con sus propios rayos. Así pues, que nadie desprecie al Logos, no sea que se 3 desprecie sin darse cuenta a si mismo. Pues dice la Escritura en alguna parte: «Si oís hoy su voz, no endurezcáis vuestro corazón como en la cólera del día de la tentación en el de­ sierto, donde vuestros padres fueron puestos a prueba»530. Si quieres saber cuál fue la prueba, el Espíritu Santo531 4 te lo explicará: «Vieron mis obras durante cuarenta años», dice. «Por eso me enojé contra esta raza y dije: Siempre es­ tán pecando en su corazón y no conocen mis caminos, de modo que he jurado en mi cólera: ¡No entrarán en mi des­ canso!»532. Ved la amenaza, ved la exhortación, ved el castigo. ¿Por 5 qué, pues, vamos a cambiar aún la gracia en cólera y no re­ cibimos al Logos con los oídos bien abiertos y acogemos con hospitalidad a Dios en unas almas puras? Pues grande es la gracia de su promesa, si escuchamos hoy su voz. Y «el hoy» crece cada día, mientras se diga «hoy»533.
528 E f5 ,14. 529 Sal 109, 3. 530 Hb 3,7-9 (cf. Sal 95, 8-9). 5 3 1 Cf. 82,1. 532 Hb 3,9-11 (cf. Sal 95,10-11) 533 Cf. Hb 3, 7-13.

10. 10. 14. con los que han des­ obedecido y han pecado en su corazón. Pero el Señor. 535 Cf. Π 10. 9. 3 {Me 1. esos que anunció Juan que se enderezaran y prepararan537. 1. con gran habilidad. Le 3. 1. 1 ss. 112. 6. Nm 14. 1 Tm 1. invita a todos «al conocimiento de la verdad»539 al enviar al Paráclito540. Aft 3. que ama a los hombres.4. 82. Entonces el hoy real. de las citas de la Sagrada Escritura. en verdad.21-24. 17. se ha enojado Dios y les amenaza. Continua es la acumulación que rea­ liza Clemente. Obedezcamos. 1. «el día» es el símbolo de la luz y el Logos es la luz de los hombres534. el día perpetuo de Dios. En griego se da un juego de palabras con el verbo parakaleí. 26. En cambio. y recorre el cristianismo subapostólíco anterior a Cle­ mente {Did. 38. por la que vemos clara­ mente a Dios. siempre a la palabra del Logos divino. antes de que obedecieran al sucesor de Moisés.154 PROTRÉPTICO Hasta el fin permanece el hoy y la posibilidad de apren­ der. 4. 537 Cf. 6 ./n l. 5 38 Cf. los que no han co­ nocido los caminos del Señor536. no entraron en el lugar de reposo. Es natural que la gracia sobreabunde en los que han creído y han obedecido535. por consiguiente. sino bíblica. 534 C f. se extien­ de en la eternidad. «exhortar con insistencia». 536 Cf. con ésos. V 5 .3 1 . La imagen del «camino del Señoi» no es griega. Jn 15. 539 1 Tm 2. y el sustan- .1). La hallamos también en Ped. pues «el día» es eterno. 540 Cf. VU 12. Protr. 5. se dice.4).1. y de que aprendieran tar­ de por experiencia que de otro modo no podían salvarse si no creían en Jesús538. Hb 3.73. Sal 94. 5. Strom. «consolar»..14. pues por su increduli­ dad. Es la imagen de la eternidad. 3. Los antiguos hebreos errantes recibieron el cumplimien­ to de la amenaza en forma simbólica.15.

Hombres. 61d. 542 1 Tm 4. la caridad y la fe. P la tó n . ¿en cuánto la compraríais? Ni siquiera si uno repar­ tiera todo el Pactolo. La piedad hace al hombre igual a Dios547. el mítico río de oro. poneos de acuerdo: si se vendiera la salvación eterna. M 1 Theosébeia es la verdadera religión y su práctica. rey de la isla de Itaca. Idea obsesiva que Clemente repite una y otra vez: el destino del hombre es llegar a ser igual a Dios: «En el bautis­ mo somos iluminados. «porque tiene la promesa de la vida actual y de la futura»542. En cambio. 543 1 7>h 4 . Rep. sois hijos del Altísimo’ (Sal 81. en especial de los creyen­ tes»543. os es posible comprar la sal­ vación más caía con un tesoro propio. 547 Cf.CAPÍTULO IX 155 ¿Cuál es el conocimiento? La piedad541. P latón. Esta obra recibe distintos nombres: gracia. «La piedad es una ayuda para todos». nos hacemos inmortales. «Pues hemos esperado en el Dios vivo. estiman poco la inmor­ talidad y. . ¡No os canséis! Si queréis. Odisea 1 57 ss.» (Ped. 545 Se refiere Clemente a Ulises ( Odisea I 57-58). como el anciano de ítaca545. 446 Cf.1 0 . que es el sal­ vador de todos los hombres. T. según Pablo.. que están abrazados al mundo co­ mo las algas en las rocas del mar544. no desean la verdad ni la patria del cielo y menos aún la única luz verdadera. tivo parákléton. que son un digno precio de la vida. los otros. 6). iluminación. parece que quiere aludir a los veinte años fuera de su casa: diez en la guerra y diez en el regreso. nos hacemos per­ fectos. 26). siendo perfectos. Teeteto 176b. pagaría un precio equivalente a la salvación. venimos a ser hijos. 16. por ser hijos. Dios recibe con agrado este honor. Es imposible reflejar en la tra­ ducción la riqueza del texto griego. 544 Cf.8. ‘Yo dije: Sois dioses. uno de los héroes más brillantes de la guerra de Troya. «el consolador» en el N.. si­ no el humo546.

9. Rm 1. 5-9.2. 5 5 3 Cf. Flp 4. las obras. . a toda obra buena»549.. 41 etc.7. 552 Cf. 1 Co 1. 550 Con este nombre se alude en los Hechos siempre a los primeros cristianos (cf. por la fe en Jesucristo»548.).1. 2 En verdad. están formados por letras y por sílabas santas. a la corrección. el mismo Apóstol las llama «inspiradas». el único que puede asemejar el hom­ bre a Dios. 6. nos grita: «El reino de los cie­ los está cerca»551. en realidad. 18) que pasa a los cristianos. Son santos los que están consa­ grados al servicio del Santo (Lv 17). es un titulo del pueblo de Israel (Éx 19. «precaveos. Hch 9. el Apóstol dice: «Tú. Los escritos. a fin de que el hombre de Dios se una. a la educación en la justicia. 1 Pe 2.156 PROTREPTICO en la medida en que esto es posible y le designa como maes­ tro conveniente a Dios. etc. que pueden instruirte en orden a la sal­ vación. 5.T. Timoteo.1. 4 Por eso también el apóstol del Señor. invitando a los macedonios. Dt 7. conoces desde que eras muy niño las Sagradas Escrituras. Él convierte a los hombres que se acer­ can por temor552. dice. 95. 5 5 1 Mt 4. 16.1.17. (cf. según su dignidad. etc. a la refutación. etc. 549 2 T m \ 16-17. 3 Nadie se extrañaría tanto de las exhortaciones de los de­ más santos550 como del mismo Señor en su amor hacia el hombre. ¡Pero vosotros tenéis tan poco mie548 2 T m 3 . 87 Conociendo realmente esta enseñanza divina. 32. 84. 15. lle­ gando a ser una de las denominaciones ordinarias en el N. se convierte en intérprete de la divina voz: «El Señor está cerca».). «ayudan a la enseñanza. 13. A continuación. no vaya a ser que nos sorprenda sin nada»553. equilibrado. son santos los textos que santifican y divini­ zan. pues no tiene otro trabajo que salvar al hombre. Animándonos a la salvación.

los que emulamos a los buenos. . la experiencia os enseñará. os enseñaré el temor del Señor»556. ni a Pablo cuando os suplica esto incluso en nombre de Cristo!554. Jn 1. 8. Ef2. El Logos no se oculta a nadie. 19. el pueblo mítico de los cimerios habitaba en un país donde nunca salía el sol. 4. 10. resulta 554 Cf. Somos nosotros. afirma que los cimerios negaban incluso la existencia del sol. Más adelante dice breve­ mente a los que creen: «¿Quién es el hombre que ama la vi­ da. Odisea X I 13-16 (según la tradición. 2 Co 5. en Superst.11.9. 557 Sal 33. viviendo en una no­ che perpetua). Quizá Plutarco piense en este pasaje de la Odisea cuando. hijos». el que desea ver días hermosos?»557.CAPÍTU LO IX 157 do o. 558 Is 5 7 . conforme a la unidad de la única sustancia. Persigamos la unión en corres­ pondencia al bien que nos hace. Escuchad. 560 Cf. No existe nin­ gún cimerio560 en el Logos. los que adoramos el bien. Apresurémonos hacia la sal­ vación.12. brilla para todos los hombres559. 5 6 1 C f 82. es una luz común. os dice. hacia el nuevo nacimiento561. La fe os con. 555 Sal 33. 559 Cf. «escuchadme. 20. escuchad «los 2 que estáis cerca»558. 17.88 ducirá. Apresurémonos la mayoría para reunimos en un único amor. sois tan incrédulos que no creéis al mismo Señor. pues. la Escritura os guiará co­ mo un pedagogo: «Aquí. «los que estáis lejos». más bien. buscando el único bien. al recibir la divina armonía de un 3 gran número de voces y de los pueblos dispersos. La unión de muchos. 556 Sal 33. diremos. «Gustad y ved qué bueno es el Señor»555.

563 Cf. 16 (1976). Gál 4. 36. cf. Protr.158 PROTRÉPTICO una única sinfonía. como el primer fruto de sus hijos. 15. Aug. Padre»563. 6. m i l . en C le m e n te . 82. A merio. 78. Rm 8. L. Dios acoge con cariño esta voz sincera. . más adelante llegó a tener un significado mu­ cho más amplio y podía aplicarse a todo el que estuviera a la «cabeza» de otros (la raíz de ambas palabras seguramente es kára). Me 14. el Logos. M. Strom. 1. <dl nesso abbá ho paler in Clemente Alessandrino». 291-316). y descansa en la misma verdad diciendo: «Ab­ ba. 5 (sobre esta invocación. 562 Se refería únicamente en un principio a la peisona encargada de di­ rigir el coro de una tragedia. que sigue a un único corego562 y maes­ tro.

Platón. aunque se disgusten nuestros padres. aunque las escalas en la navegación son pequdiciales y peligrosas. ¿por qué nos hemos corregido a nosotros mismos. ¿Y por qué no utiliza­ mos ya el primer alimento que nos dieron. la leche? A ella nos acostumbraron las nodrizas desde que nacimos. despreciando la costumbre como el veneno más peligroso? Esto es lo más hermoso de lo que pretendemos mostra­ ros: cómo esta locura y este hábito enemigo han odiado la 5M Cf. tras abandonar la costumbre malvada. o hacemos todas las demás cosas que. agradables. ¿no nos desviaremos hacia la verdad y buscaremos al que es Padre de verdad. Rep. cruel e impía. ¿Por qué aumentamos o disminuimos la herencia paterna y no la conservamos igual que la recibimos?564. sin embargo. llegan a ser. mientras éramos niños y nos alimentaban nuestras madres. ¿Por qué no babea­ mos ya en el regazo de nuestros padres. . aunque no he­ mos hallado buenos pedagogos? Por eso. nos provocaban la risa? En cambio. y durante la vida. I 330a.C a p ít u l o X NADIE DEBE DEJAR DE ESCUCHAR LA VOZ DE LA VERDAD Y DE ACEPTAR LA SALVACIÓN QUE NOS OFRECE Decís que no es razonable cambiar una costumbre que hemos recibido de nuestros padres.

por consiguiente. 565 Misma expresión en P la t ó n . fr. llevados a los barrancos de la perdición por vuestra locura. ¿no es esto un tizón arrancado del fuego?»568. 5 6 7 Sófocles. No sabéis lo más cierto de todo. Timeo 47b. Fedro 245d. con el que se consumirán? Podrían vivir bien según Dios. oídos inútiles. el cas­ tigo correspondiente. Mira. El profeta Zacarías le amenaza: «Que te castigue el que eligió a Jerusalén. Platón. ¿Qué deseo tienen aún los hombres de una muerte voluntaria? ¿Por qué se precipitan en este tizón mor­ tal. que los buenos y reli­ giosos. deseando derribamos. que ninguno mayor de parte de Dios se ha concedido como regalo565 a la raza humana. y la pena se encuentra suspendida so­ bre el príncipe del mal. 568 Zac 3. No sería odiada ni se renunciaría a tan gran bien. creéis que es maldito el Santo Logos de Dios. A continuación. por haber honrado el bien. 566 Cf. 863 (Nauck). y. Huís de nuestras palabras. si no estuvierais atrapados por la costumbre funesta. tenéis la recompensa de vuestra elección. en cambio. a nosotros que somos los jinetes de vuestra vida. los malvados lo contrario. vanos pensamien­ to s 567. obtendrán este bien como recompensa. según dice Sófocles: una mente que divaga.160 PROTRÉPTICO religión.2. no según la costumbre. . Obstruisteis los oídos ante nosotros como los caballos rebeldes se resisten y muerden los fre­ nos566.

Mirad uno de vosotros a los que adoran a los ídolos. persigue a la fiera y recoge de nuevo al recién nacido. 15. «Un niño sabe por experiencia»570 que la superstición pierde y la piedad salva. ¿aún estáis ciegos y no os vais a mirar al dueño de todo y señor de todas las cosas? ¿No vais a refu­ giaros. Dios Padre busca también a su criatura. Trabajos 2 18. Desconocen por completo los baños y parecen anima­ les salvajes por sus afiladas uñas. se consagró a él. en la piedad del cielo? Dios. Muchos también se han castrado y muestran. 3 ss. olfatean y por el olor si­ guen las huellas de su amo. los lloran. tras derribar a su 569 Clemente juega con las palabras theós. Al ver esto. y éthos. Los caballos. co­ mo la madre del pajarito571 recién nacido vuela presurosa cuando éste se cae del nido. escapándoos de estas cárceles de aquí abajo. «costum­ bre». sana su error. ani­ mándole a volar hasta el nido. «la madre revolotea alrededor. si una serpiente abre la boca para comérselo.CAPÍTULO X 161 Dios concede generosamente la vida. destrozan sus vestidos sucios y rotos. Tienen manchada la cabeza. 570 H b sío d o . Los perros. cuando se pierden. «dios». quejándose por sus queridas crías»572. Y. 14. tras la partida de aquí abajo. Me parece que éstos. 5 7 1 Imágenes tomadas de las aves encontramos también en Ped. soportando hechos más dignos de compasión que de piedad. la cos­ tumbre malvada569. . 572 Iliada II 315. por su gran amor al hombre. en vez de adorar a los dioses. que los lugares consagrados a los ídolos son ciertas tumbas o prisiones. en cambio. de hecho. ofrece un inútil arrepentimiento junto con un castigo.

no me conoció»573. E. el que es ciudadano del cielo ¿cómo va a preferir las tinieblas? San Justino. 575 Se puede reconocer el tema platónico del viaje del alma por el aire contemplando realidades inteligibles y divinas (Fedro 246c). se alimentan a manera de gusanos en el barro y el lodo. Quiero preguntaros si no os parece extraño que vosotros los hombres. sin embargo. en donde aparece la misma palabra que emplea aquí Clemente» aerobatoûnta\ 1 Re 18. Servís. 1951. al tirano en vez de al rey. en cambio. 5. siguiendo por el aire575 la huella de la nube resplandeciente. las olas del placer. sirváis. Israel. al malvado en vez de al bueno. afirma también: «Nadie que esté en su cabal juicio se pasa de la piedad a la impiedad» (D. Los Padres de la Iglesia.). criaturas de Dios. Son ciertamente 373 h l. que está juzgándole para condenarle a muerte. . Cf. además. 574 Continuamente aprovecha Clemente los textos para hacer referen­ cia a la grandeza del hombre cristiano. en cambio. Ruiz Bueno (ed.° 75). mientras que contemplamos la lluvia salvadora. al responder al prefecto Rústico. que habéis recibido de Él el alma y que sois totalmente suyos. se une al mal? ¿Quién es el que huyendo de Dios convive con los demonios? ¿Quién. Dice Dios: «Conoció el buey a su señor y el asno el pesebre de su amo. pág.162 PROTREPTICO jinete. Algunos hombres. Aristó­ f a n e s . ocupa­ dos en libertinajes inútiles e insensatos. Moljné. 44 (la lluvia de Elias) y Mt 17. dejan­ do el bien. n. Cf. Nubes 225. 133. todavía se apiada y pide el arre­ pentimiento. obedecen a un único silbido de su señor. Actas de los mártirest Madrid. ¿Qué hace entonces el Señor? No guarda rencor. Madrid. teniendo la posibilidad de ser hijo de Dios. como Elias. 3. se complace en ser esclavo? ¿O quién que pueda ser ciudadano del cielo persigue las tinieblas574? Nos es posible cultivar el paraíso. ¡En nombre de la verdad! ¿Qué hombre sensato. recorrer el cielo. partici­ par de la fuente vivificante y pura. 1982. a otro señor.

Arrepintámonos. cosas de la tierra. donde se introduce la po­ lilla y el ladrón583. no se trata de oro. an. Oda ΠΙ 25. Π 26. 581 Cf. 2. 2 /te. 577 Cf. una vez convertidos en amigos del Lo- 576 Cf. sino «como hijos de la luz»578 legítimos. como hace el sol con las águilas579.18-19. Examine­ mos y miremos a la luz. E /5. Stmm. Es hermosa la aventura de ir voluntariamente hacia 2 Dios580. Demócrito. H e r à c l it o . Eliano. 147 (Diels). 68. Muchos bienes pueden disfrutar los que aman la justicia. y además ésos a los que se refiere enigmáticamente581 Dios mismo cuando dice por Isaías: «Ésta es la heredad para los que sir­ ven al Señor»582. que mira con envidia la riqueza de la tie­ rra. 582 Is 54. en cambio. I 1.17. 13 (Diels). Nat. n. de la impiedad a Dios. los que perseguimos la salvación eterna. aquel tesoro de salvación hacia el que es preciso apresurarse. según Démocrito577. 8. IX 3). Ya no. Pues a los cerdos «les gusta el fango»576 más que el agua limpia y «se enfurecen entre las inmundi­ cias». 23. 2. de la injusticia a la justicia. Platón. fr. 583 Cf. Mí 6. y pasemos de la ignorancia a la 93 sabiduría. ya no nos dejemos esclavizar ni seamos como 5 cerdos. Es. 19-20. S B 0 Cf. 578 Cf. pues. no vaya a ser que nos pruebe el Se­ ñor como a bastardos. ft. de la incontinencia al dominio de nuestras pasiones. 3. 29. Hermosa y deseada es la herencia.CAPÍTULO X 163 hombres cerdos. Horacio. Π 15. 2. . de la insensatez a la cordura. Fedón 114d. 579 La leyenda dice que el águila comprueba la legitimidad de sus hijos obligándoles a mirar de frente al sol (cf. 3 plata o vestidos.

me refiero al legítimo. el mar. y tuya también si acoges a Dios. hijo. Prefirió «ser esclavo del diablo»588. 5 91 Cf. 585 Cf. 1 Pe 1. 586 Se refiere al agua bautismal. verdaderamente Padre nuestro. 587 Cf. 24 y ¿c 16. por el que aún trabaja589. 17 y 55. El hijo ilegítimo lo comprará con dinero. 590 Lv 25. «porque toda la tierra es mía». al que ama al Padre. Ten sed de tu padre. muchacho. los que tenéis sed acudid a las aguas. de educamos. No se comercia con la verdad. de amamos. a la iluminación casi con gritos. Fedro 246c. Gn 1. Jn 5. no cesa de exhortamos. cuando dice: Te entrego. 23. Nos exhorta al baño 586. Este Padre nuestro que tanto nos ama. y los que no tenéis dinero venid. comprad y bebed sin dinero»585. pues no deja de salvamos y nos aconseja lo mejor: «Sed justos. y Dios se te mostrará gratuitamente. La alianza eterna de Dios nos pone en las manos esta herencia. la tierra. 1. a la salvación. 4. 585 Is 54. Te concede las aves. que nos proporciona el regalo etemo. los peces y los animales de la tierra587.164 PROTREPTICO gos. el cielo y te regalo todos los animales que habitan en ellos. dice el Señor. 584 Cf. Esto lo creó el Padre para tu agradable deleite.28 5 8 8 Cf. En cambio. de amonestamos. M t 6. Marchen con nosotros las buenas acciones de aquí aba­ jo y vuelen con nosotros sobre el ala584 de la verdad. es hijo de la perdición.17. Platón. al único que promete: «No se venderá la tierra para siempre»590. pues no pertenece a la ruina591.13. a ti te confía tus bienes. .

para ésta. preguntarse si uno debe em. «Pero. Es la gracia de la obediencia. la divina promesa de la gracia. para la cita anterior 1 Co 2. que vosotros. El Señor procura que escojas la vi­ da594. vosotros os emborracháis antes de 592 Cf. hubierais introducido la fe natural. Conduce como un pedagogo al hombre. Dime qué gloria. «La que ni ojo vio.3 chad! Os lo explicaré. recibien­ do en vez de la muerte la vida? Nos dice: «He aquí que Yo pongo delante de vosotros la 2 muerte y la vida»593. y. Se ale­ grarán en el reino de su Señor para siempre. ni oído oyó. escu. 19.19-20. sin exa m in a r si había que seguirla. amén» 592. Es ley de la verdad la palabra del Señor. ¿Por qué nos demoramos? ¿Por qué no evitamos el castigo? ¿Por qué no recibimos el regalo? ¿Por qué no es­ cogemos lo mejor. que obedezcas a Dios.CAPÍTULO X 165 Por eso la Escritura anuncia con razón la buena noticia a a los que creen en Él: «Los santos del Señor heredarán la glo­ ria de Dios y su poder».9. testigo digno de crédito. si no me es­ cucháis ni lo queréis. y elegimos preferentemente la sabiduría en vez de la idolatría. Es necesario. al pensar en el bien mismo. «La boca del Señor lo ha dicho»595. En cambio. la espada y el fuego os consumirán». Dice: «Si me escucháis y lo queréis.7. Tenéis. es el juicio de la desobediencia. como un Padre. . por ejemplo. Habéis 95 oído también la otra amenaza del castigo. amigo. Te aconseja. ¿Queréis que os sea un buen consejero? ¡Venga. 15. 595 Is 1. si puedo. comeréis los frutos de la tierra». hombres. por el temor y la gracia. 594 DtlQ. que viene de vosotros mismos y que escoge con claridad lo mejor. Era preciso. 593 Dt 30. 1 Co 2. sino llevar a cabo [el bien].4 borracharse. a Dios. hombres. ni llegó al corazón del hombre. por ellas salva el Señor. en vez de al malvado.

Y. si se debe ser piadoso con Dios. ni siquiera un poco. Hesíodo. desviándolos de la salvación598. Como el «misterio» cristiano ofrecía algún parecido con los misterios paganos. El Logos santo juzga como árbitro y el Señor del universo es el que preside los certámenes. tras despojamos claramente de todo. Trabajos 318. O. cf. 1970. No es pequeña la recompensa que se nos propone. aunque sea como a la borrachera. comba­ tiremos con nobleza en el estadio de la verdad. en lo que os dicen algunos hombres vulgares del pueblo. 598 Se reconoce en estas líneas el lenguaje de los misterios. Creednos. ¡Que no os sorprenda una cierta vergüenza por el nombre de Cris­ to! «Daña sin cesar a los hombres»597. La cultura antigua y el cristianismo. Son coreutas impíos de la superstición. Creednos. 597 Iliada XXIV 45. En efecto. no se ocupan ya de la verdad. . si queréis incluso dejaros convencer. para que lleguéis a ser sensatos. Madrid. lo que es suyo propio. y si hay que seguir a este Dios sabio y a Cristo. ¡la inmortalidad! No penséis ya. Sólo os preguntáis una cosa. Creéis que es digno de la deliberación y del examen. después de contemplar la garantía manifiesta de los misterios596. habfa que prevenir las confusiones viendo claramente las diferencias (lo que ya ha realizado Clemente en el capítulo Π). podríais escuchar ahora lo que hay tras esto y cómo es. Puesto que las costumbres paternas heredadas. págs.166 PROTREPTICO pensarlo. 120-121. Gigon. sin reflexionar en lo que le conviene a Dios. que vos­ otros habéis hecho superiores. para que seáis salvos. os presentaré con abundancia la elocuencia persuasiva sobre el Logos. Tampoco os detenéis mucho en reflexionar si hay que encolerizarse. su insensatez y locura los empujan al 596 Los cristianos no temen denominar con el mismo nombre pagano sus cultos. sino que lo hacéis rápidamente. aunque sea como a la vio­ lencia.

2 unida de esas criaturas y el que procura hacerse su amigo. 603 Cita desconocida. T e ó c r i t o d b Q u ío s. Al mo.97 rir Alejandro. Cf. cf. Admiro a ese sofista de Quíos llamado Teócrito. estad tranquilos mientras veáis que los dioses mueren antes que los hombres»600. Praxiteles. 601 Platón. como los demonios. Venid al camino todo el pueblo de artistas. Alude a Atenea. Orae. 600 . P l u t .CAPÍTU LO X 167 propio abismo. «sino el más justo y nadie se le parece. inscribiendo en el decimotercer lugar como dios a Alejandro de Macedonia. Frag. De fortuna 99 A.98 tos continúan trabajos artesanos. a no ser el que de entre nosotros llegue a ser lo más justo posible»601. 2. fr. pág. Pues «Dios no es de ningún modo injusto». observó las vanas opiniones de los hombres sobre los dioses y dijo a sus conciudadanos: «Señores. son fabricantes de ídolos y adoradores de piedras. II. también Timeo 89d y Fedón 64a-70b (textos sobre la semejanza del hombre con Dios). Que venga Fidias. Protr. El que adora a esos dioses que se ven y la multitud re. es mucho más desgraciado que aquellos demonios.. la diosa laboriosa por excelencia. Graec. Apeles y cuan. la hija de suplicáis con cestas preparadas [Zeus. Dice una profecía que los negocios de aquí abajo fra­ casarán cuando se crea en las estatuas603. hist. Se atrevieron a divinizar hombres. 760 (Nauck). 3 los que a la diosa laboriosa de mirada terrible. artesanos insensatos de las piedras y sus adoradores. empleados terrestres de la tierra. 61)2 S ó fo c l e s . 54. V 6. 599 Sibyll. 86. Policleto. «del que Babilonia nos mostró su cadáver»599. Teeteto 176b-c.

¿Quién consolidó la médula. Se parece al Logos divino por la inteligencia de su corazón y por ella es razo­ nable. Quis rer. 231. 11. 46. Andorra. ni modeló un trozo de delicada carne con tie­ rra. m.7. Gn 2. 26. el «nous» que hay en él. el espíritu creador (cf. a su vez. que evoca una idea de soplo. los artesanos mediocres. Minucio Félix. ima­ gen del Logos es el hombre verdadero609.168 PROTREPTICO Que vengan. fr. 607 Cf. modeló una estatua viva de tal clase. De opif. 59. J. llegando a designar lo inmaterial.16. Gn 1.8. 5. Filón. her. 1967. de materia sutil. ¿Dónde hay uno que haya hecho unos ojos que vean? ¿Quién engendró un alma?605. Strom. pues no dejaré de llamarlos. Clemente une en esta palabra dos sentidos: el proce­ dente de la tradición griega. el Logos divino. 605 Cf. quién ajustó los huesos? ¿Quién estiró los nervios o dilató las venas? ¿Quién las lle­ nó de sangre y extendió alrededor la piel?604. se dice que por esto fue hecho «según la imagen» de Dios y «conforme a su semejanza»610. el hombre. 2. VII3. 4. Diógenes Laercio. 32. y el semita. 5. 5. «el Padre que po­ see el mejor arte»606. div. 2 Co 4. 606 Cf. ..29. pág. en cambio. F il ó n . 22. 609 El hombre como «imagen divina» es un motivo recurrente en la li­ teratura de estos años: Cicerón. es ima­ gen de una imagen. 97. Ninguno de éstos realizó una imagen que respirara. 57 (Schroeder). Vuestro Olímpico. D a n ié l o u . 610 Cf. PÍND. «Imagen de Dios»607 es su Logos (Hijo legítimo del «Nous»608. Mitos paganos y misterio cristiano. De leg. Pero la imagen terrestre del hombre nacido de la tie­ m JblO. desentona mucho con la verdad y es la obra más estúpida de las manos áticas. 608 El Espíritu. a nosotros. la luz modelo de la luz). que indica más bien el soplo de irresistible poder. II6. 87). 4. ¿Quién regaló la justicia? ¿Quién nos ha pro­ metido la inmortalidad? Solamente el que creó todas las cosas.

Es vuestro. Le 6. imaginó una gran variedad de formas de demonios e im­ primió en los que la siguen el castigo de una laiga muerte. Clemente trata de orientar a los paganos hacia la idea de paternidad divina. busca al que te creó. ¿Aún permaneces en los pecados. m 12. El «corazón arrepentido y humillado» del Sal 50. 19. lo pone en labios de Adán o haciendo referencia a él (Ped. J. recibieron la hermosa salvación. 90. 3-10. Les origines du christianisme latin. parece una estatua con figura de hombre. Stmm. de todos los que hayan hecho la elección por Dios. 612 M tS. Me parece que ninguna otra cosa sino la locura llena la vida que con tanto empeño se dedica a la materia. pues. Es necesario subir puros al cielo.1 Se trata del agua del bautismo. 1. su doctrina. Cf. Purificaos a vosotros mismos de la costum­ bre con gotas de verdad. La cos­ tumbre de la esclavitud os consume por una necia opinión y os da a gustar actividades irracionales. 19. según se ve. en vez de la conquista que espera­ ban. Los ninivitas la escucharon y. por su sincero arre­ pentimiento613. IV 5. 1978. lavaos los que es­ táis manchados. en resumen. I I 18. . 613 Cf. París. Ella introdujo para la raza humana los preparativos de divinidades funestas y de aborrecibles ído­ los. Vuestro. 4. reconoce a tu Padre. si queréis. 2). si queréis creer únicamente y seguir. Jon 3.CAPÍTULO X 169 rra. copia pasajera y alejada de la verdad. adherido a los place­ res de la vida? ¿A quién va a decir el Señor «vuestro es el reino de los cielos»?612. incluso. La ignorancia es causa de leyes ilegítimas y de represen­ taciones engañosas. Hombre. 79. el agua de la razón611. es un tema frecuente en nuestro autor. eres lo más universal. lo más personal. D aniélou . 5. Aceptad. Eres hijo. 20. Muchas veces. 6.

121-127. 1 1. al no elegir lo mejor. de la misma manera. 615 Mt 7. 6. fr. es «estrecho».4. 616 Cf.31. es «estrecho». «Mystique païenne et charité». cf. Antropología.13-14. an­ cho y adorado en los cielos615. Florencia. dicen: «El camino» es el Señor. lîmeo 90a. ΙΠ 7. sin duda. 1. se distingue. C. A r is t . en V C l (1953). 620 El motivo del «viático» parece de origen griego: Biante en D ió g e n e s L aer c io . Como no obligamos al caballo a arar ni al toro a cazar y utilizamos cada animal para lo que ha nacido. . I 1. 63. típica del final de la Antigüedad. compren­ demos lo que le es propio. como hombre. F e s t u g iè r e . en verdad es una «planta celes­ te»618.. en L'enfant d'Agrigente. en la que el hombre se apoya en sus propias fuerzas (cf. A. pero el que se tapa los oídos y [no ha escuchado] en su alma. J. Le aconsejamos que se provea de un viático620 suficiente para la eternidad. 614 Jn 14. 3 (cf. P lató n . Rep.. pág. El que no conoce al Logos por su ignorancia. 6. J. pero nos lleva al cielo614. ha nacido para estar familiarmente junto a Dios616. 127). A l f o n s i . Sobre el fin apropia­ do del hombre.7 Cf. 1950. 6. Jn 3. 129-152. Estratti Profetici. obtiene in­ dulgencia de su equivocación. «Motivi tradizionali dil gióvane Aristotele in Clemente Alessandrino ed in Atenagora».8 P la tó n . 6. estrecho y despreciado en la tierra. Cuanto más consciente parezca ser. Paris.13. 4. Al ess. más co­ nocimiento tendrá del mal porque. 3. el conocimiento le viene al hombre por Cristo.. lleva en su conciencia la desobediencia. de esa aspiración general por ver a Dios. pero es «de los cielos». y L. pág. 4. ya que. J. le invitamos al conocimiento de Dios619. págs. la religiosidad. que ha nacido para la contemplación del cielo617. 7. 619 Para Clemente. Protr. así. Clem. 39. 1985. Ï 353b-c.. I 88. Strom. 109). Ay á n . cf. N a r ­ d i . especial. Protr. también al hombre. Ped. y lo que le caracteriza del resto de los animales.170 PROTREPTICO ¿Cómo subir al cielo?. 25. se servirá de un razonamiento condenatorio.

Estáis consumiendo las riquezas en la ignorancia. 623 E u r . escucha al general que te señala la justicia. A ellos se les dice este texto del poeta: ¿A dónde llevo estas riquezas numerosas? ¿A dónde yo voy errante?622.CAPÍTULO X 171 Trabaja la tierra. si te gusta la navega­ ción. Estáis esclavizados por una costumbre malvada y atados voluntariamente hasta el último aliento. Ni siquiera sois capaces de sentir compasión de vosotros mismos. . volved a la razón y. la ri­ queza. [mismo No queréis desterrar estas vanas fantasías y abandonar de una vez esta costumbre diciendo con la vana opinión: «adiós. 19. a pesar de que podían suprimir los impedimentos que hay para la salvación. la vida y vuestra subsistencia en la muerte. tras observar fija­ mente. Ifigenia en Táuride 569. Navega. el orgullo. «Vino la luz al mundo y los hombres prefirieron mejor 2 las tinieblas que la luz»621. te decimos. sino que no estáis dispuestos a obedecer a los que se han apiadado de vuestro error.. 3 621 Jn 3. pero invocando al piloto celeste. no sois nada»623. sueños engañosos. si es que eres campesino. reflexionad un poco qué significan para vosotros las piedras que adoráis y lo que gastáis inútilmente en la ma­ teria. hallando este único fin de vuestra inútil esperanza. os dejáis llevar a la perdición. 4 pero conoce a Dios al trabajar. A ti. como si estuvierais entorpecidos por el sueño 101 o por la borrachera. que el conoci­ miento de Dios te sobrevino mientras luchabas. 622 Odisea XIII203-204. el miedo. En efecto.

ni la riqueza. los rayos. en su sano juicio consideraría dioses a la corrección. tampoco Ares ni Enio626 lo son. En realidad.172 102 PROTREPTICO ¿Pues qué pensáis que es Hermes Tichón624 el de Andocides y el de Amietos? Es evidente para todos que se trata de piedras. ni el tiempo que se compone de to/ dos éstos. É . la belleza y las relaciones sexuales. Enialio (en principio. ni las lluvias. La Religion Grecque. ni el sol ni la luna lo son. 64). 626 Ambos eran considerados dioses de la guerra. Pal. unidles la ver­ güenza.. 2 ¿Quién. eran tres e hijas de Zeus (cf. 160). IX 334. estos sucesos naturales que le acontecen a todo ser vivo. como divinidades de la guerra quedan Enio. ¿cómo lo van a ser el fuego y el agua? ¿Cómo lo serían las estrellas errantes y los cometas. ni el año. la pena o la venganza? Ni las Erinias ni las Moiras625 ni las Suertes lo son. ni a los destinos. IV 6. como el mismo Hermes. Si no lo son los relámpagos. el castigo. surgidos por una E st r a b ó n . no es un dios el día. el deseo. pues. Enio en Roma se identificó con Belona. Ni siquiera llamaréis con razón diosas a la muerte violenta. 624 Divinidad agreste del Ática (cf. η. Anth. Como no es un dios el halo y como no es un dios el arco iris. 625 Personificación del destino de cada hombre. D io d o h o . esa que los pintores representan ciega. Del mismo modo. Así pues. gracias a los cuales se define cada uno de los mencionados. 4 Si la disputa y el combate no son dioses. d e s P laces . Ares y Atenea (cf. . sino que son estados del aire y de las nubes. Según Homero. ni a la suerte. ni el mes. 3 Si divinizáis el pudor. puesto que tampoco son dioses la constitución.. el amor y el placer. ni la fama. no serían considerados con razón entre vosotros dio­ ses gemelos el sueño y la muerte. pág.. era sólo uno de los epítetos de Ares). XII 588).

Son de piedra y madera los dueños de los hombres. ¿Acaso no habéis vuelto de algún modo a la insensibili­ dad como Níobe630. 1 Co 10. tu alimento a Dios. Declaró un día ser superior a Leto. sobre todo. eres obra singular de Dios. el sufrimiento o el miedo. Que Dios os conceda volver de este sueño a la sensatez un día. en reali­ dad. 628 H e s ío d o . Reconoce a tu Señor. Trabajos 252-253. la piedra. 629 Sal 23. se le priva de la verdad. se conducen con orgullo y traicionan la vida por esta costumbre. para que os hable más el 627 Planta narcótica. Lo que le es propio ¿cómo podría ser con justicia de otro? Cuando se priva de lo que te es más propio a lo ajeno. que le conozcáis y no consideréis dioses al oro. que . Ciertamente. catorce y hasta veinte). no nos queda nada más que reconocer que existe y subsiste realmente sólo el único que. Dice (la Sagrada Escritura): «La tierra pertenece al Se­ ñor y todo lo que hay en ella»629.CAPÍTULO X 173 transformación del aire? El que llama dios a la fortuna. que se lo llame también a la actividad. Filípica IV 6. para que puedan morir). ni participes de los frutos que cultivo. 1. los insensatos os parecéis a hom­ bres que han bebido mandragora627 o algún otro veneno. hombre. ¿Cómo te atreves a ali­ mentarte de los bienes del Señor y a desconocer al Dueño? Abandona mi tierra. la actividad. se nos ha manifestado una providen­ cia del poder divino. en cambio. no toques el agua que hago brotar. te dirá el Señor. Así pues. es Dios. 630 Madre de una gran descendencia (varia el número según los auto­ res: doce. y. «Hay» — en verdad— «treinta mil demonios en la fecunda tierra. ni mortales (pues carecen de sentimiento. que no son inmortales» 628. y. Imagen tomada de D em ó st en es . si se considera que ni una sola cosa de ésas es dios . Paga. 25.4ii ninguna de las figuras insensibles hechas por los hombres. la madera.

Ped. como la mujer hebrea de aquel que los antiguos llamaban Lot? Hemos oído que fue trans­ formada en piedra por amar a Sodoma631. . 5 y 12. Lo peor es estar privado del socorro de Dios. Los hombres miserables y desgraciados creen que Dios grita por medio del cuervo y del grajo y que.174 PROTREPTICO lenguaje de los misterios. De este modo no aceptan la gracia de lo alto. Iliada XXIV 614 ss. De este modo. No creen en Dios ni conocen su poder. ni evitan el castigo. a la fe. 632 P la tó n . 631 Gn 19. 633 La obediencia a los preceptos de Dios va unida al temor. V I9. al servicio y a la salvación (cf. 98. ca­ lla en el hombre. Minos 319a. la madera. Veneran al cuervo como mensajero de Dios y. Piensa que esta voz de Dios te dice: «No creas que las piedras. en cambio. persiguen al hombre de Dios que no gri­ ta ni chilla. pero su amor al hombre obra beneficios en el que se arrepiente. 3. Indignados éstos por la ofen­ sa hecha a su madre.26. llamando a la justicia. 3). cuando instruye con razón y por amor al hombre. los pájaros o las serpientes son sagrados y que. en cambio. Cree más bien lo contrario. Strom. Creo que intentan matarlo in­ humanamente. que los hombres son realmente sagrados y considera a los animales y piedras como lo que son. Es indecible el amor que tiene al hombre y su inmenso odio a la maldad. en cambio.). la falta de los ojos y la sordera del oído son más dolorosas que el resto de ventajas del malvado. los hombres no lo son» 632. sólo había engendrado a Ártemis y a Apolo. 5. Su cólera alimenta el castigo633 por el pecado. los insensatos que se vuelven a la impiedad. pero que sí habla. 12. 77. mataron a todos sus hijos y a ella los dioses la trans­ formaron en roca (cf. Los sodomitas son los ateos de corazón endurecido.

Iliada V ili 534. Timeo 28c. 5 ss. Mt 6. No existe ningún obstáculo para el que se apresura al 2 conocimiento de Dios. «tras he­ rir con el bronce»635. en Él no hay po­ lilla. sino sólo el dador de bienes eter­ nos637. ni pirata. Con razón. sobre to­ do. 217. 636 M e n a n d r o . o con el hierro. carece de muy poco. ni la infamia. fr. no os indignáis. Vomitad el funesto veneno para que. ni ladrón. ni la pobre­ za. en cambio.CAPÍTULO X 175 Aquélla les priva de la visión del cielo y. El hombre celoso de lo justo. puesto que ama al que no 3 carece de nada. Escuchadme y no os tapéis los oí634 P l a t ó n . pues más que ninguna otra cosa está bien dicho esto: «El hombre noble en todas partes es un salvador»636. 635 Cf.19-20. Nadie se jacta de haber cambiado la sabiduría que es realmente verdadera. Dejaos encantar el carácter salvaje y acoged a nuestro 106 dulce Logos. no deseáis ver el cielo ni a su Autor. como a aquellas (serpientes) de la vejez. . No sufrís. pues. ciegos de ios espíritu y sordos de inteligencia. 7 8 6 (K o ck ). pág. Comic. ni la indigencia. se os comparó a aquellas serpientes 4 que cierran sus oídos ante los encantadores. Attic. lo mismo que el áspid sordo cierra también sus oídos y no oye la voz de sus encantadores» 638. No procurasteis escu­ char ni conocer «al creador y padre de todas las cosas»634 uniendo vuestra voluntad a la salvación. la se­ gunda les deja sin el conocimiento de la divinidad. No atesora su felicidad en ningún otro más que en el mismo Dios. se os conceda despojaros de la muerte. 637 Cf. Frag. ni la falta de instrucción. 638 Sal 57. Vosotros estáis lisiados respecto a la verdad. III. Dice la Escritu­ ra: «Tienen un corazón semejante a la serpiente.

En seguida el Señor os concederá el ala de la sencillez (prefiere que sus hijos tengan alas642). en el que sufrió y ahora es adorado. 249d. Sed prudentes e inocen­ tes. . El tema antropológico del alma alada va a tener una gran fortuna en los pri­ meros escritores cristianos. ni impidáis oír. La imagen está ya totalmente cristianizada. Lo encontramos en Taciano: «El espíritu per­ fecto es el que da alas al alma. Es hermoso el remedio de la inmortalidad.. Creed y recibiréis como recompensa la salvación. «Confiad en Él. 640 Cf. 248c. 9. 639 Sal 71.176 PROTREPTICO dos.ro platónico. ¡Detened a los que se arrastran como serpientes! «Los enemigos del Se­ ñor lamerán la tierra» 639. 6 41 2 Pe 2. para que con todo el cora­ zón podamos hacer un sitio a Dios.» (Disc. Se compadece y está lleno de justicia. cree. toda la asamblea del pueblo. cree en el Hombre-Dios. 20). 15. Habla a los que carecen de maldad. «el ala de la sencillez» que el Señor concede a sus hijos. Volved la cabeza desde la tierra al firmamento. Creed todos los hombres en el único Dios de todos los hombres. y no im­ pidáis «el camino de la verdad»641. mirad al cielo. 9. en el Dios muerto que vive. el evangelio opone la de la paloma. hombre. 2. aludiendo también a Fedro 246e y 248c. así como del Fed. Sal 55. cuando hayáis dejado vuestras guaridas. dice. Hombre. Gn 3. esclavos. de­ jad de espiar atentamente el talón de los justos640. dice la Escritura. 642 Se ven reminiscencias bíblicas en este párrafo.. 645 Sal 61. para que habitéis el cielo. A la imagen de la serpiente. admiraos. creed. Arrepintámo­ nos únicamente de todo corazón. refiriéndose a la gracia del Espíritu Santo (las alas son el símbolo de la gracia). 3. arro­ jad en su presencia todos vuestros corazones»643. sino echad en vuestra mente lo que se os dice.

y crean que la misma sabiduría es un puerto tranquilo de salvación. 644 Sal 68. «Que se regocijen y alegren en ti todos los que te buscan y que digan por siempre: gloria a Dios»645. Son buenos maridos con sus mujeres los que se acuerdan del Esposo y buenos amos con sus criados los que saben que han sido rescatados de la peor esclavitud. 646 Una vez más Clemente hace una llamada al hombre «lógico». para que poseamos también la vida. pues sólo por la razón se puede llegar al conocimiento de Dios. que estos caracteres divinos que es. los mejores padres con sus hijos son los que 3 han corrido hacia al Padre y los mejores hijos con sus pa­ dres los que han conocido a] Hijo. 645 Sal 69. los peces no son supersticiosos. posees la vida. pues. Entre ellas no hay una raza de aduladores. está edificado en la justicia. . en Él están grabadas las sentencias de la verdad. Encontraste a Dios. Por esto. 107 La recompensa del hallazgo es la vida junto a Dios. pero no distinguen la verdad. ¡Oh. creo. pues no pueden conocer a Dios porque carecen de razón646. Busquemos. 33. 5. El que busca a Dios trabaja por su propia salvación. ¿Dónde hay que inscribir la justicia más que en un alma sensata? ¿Dónde la caridad? ¿Dónde el pudor? ¿Dónde la bondad? Es necesario. ni los pájaros adoran ídolos. las bestias salvajes son más felices que los hombres ios que están en el error! Se alimentan de la ignorancia como vosotros.2 tán impresos en el alma consideren la sabiduría como una hermosa salida para el alma durante cualquier etapa en las rutas de la vida. una única cosa les asusta: el cielo.CAPÍTULO X 177 «Buscad a Dios y vivirá vuestra alma»644. El hombre inmortal es un hermoso himno a Dios.

4. 17 y 6. no dirás testimonios falsos650. innatas de algún modo en el hombre. llegad jóvenes a la religión648. sed prudentes cuando os encontráis en el ocaso de la vida.178 PROTREPTICO ¿No os avergonzáis de haberos convertido vosotros mis­ mos en más irracionales que los seres que no tienen razón. pero si tú te inscribes a ti mismo como de Dios. Bernabé 19. conoced a Dios. 650 Cf. tu patria es el cielo y Dios tu le­ gislador.18. Están también sus complementos. Envejeced para la superstición647. Que el ateniense siga las leyes de Solón. ¿Qué leyes hay? «No matarás. «al que te hiere en una mejilla. no corromperás a los niños. Éx 20. leyes comprensibles652 y santas. 649 Tema del nuevo nacimiento para entrar en el reino. es hora de abandonarlos. no cometerás adulterio. no robarás. Dios elegirá a los niños inocentes649. grabadas en el mismo corazón: «amarás a tu prójimo como a ti mis­ mo»653. Mt 14. 5.19. 37. para que el fin de vuestra vida se gane el comienzo de la salvación. amarás al Señor tu Dios»651. El precepto de la no corrupción de los niños está tomado de la Ep. Mí 32. efebos y hombres. vosotros que habéis pasado tantos años en la impiedad? Fuisteis niños. pero nunca virtuosos. 653 Lv 19. 13-16. . el argivo las de Foroneo y el espartiata las de Licurgo. Respetad la vejez. ofrécele también la 647 Retoma el primer tema de la obra: ya han envejecido los antiguos mitos. 652 Conformes a la razón. Aunque sea al final. 648 Clemente es uno de los autores de los primeros siglos que mejor comprendieron y cantaron la novedad del cristianismo y el rejuveneci­ miento que comunica al hombre. 651 Di 5 . luego muchachos.

en cam­ bio. en la acción y en la pa- 654 Le 6. 365-487. un consejo de ancianos sen.44. pues la verdad se lleva a 3 cabo en tres estadios.29.2. 29. nos complacemos en los alimen­ tos dulces y los preferimos por la sensación agradable de placer y. los amargos. 656 Cf. en cambio. Éste es un gineceo santo. al insinuar658 que vive en tres par­ tes de nosotros. «en las manos.CAPÍTULO X 179 otra»654 y «no desearás. 655 Cf. n. sino que está muy cerca y habita en nosotros. la «costumbre» nos agrada y nos hace placentera la vida. Griechische Mythen in Christlicher Deutung. ni es imposible aceptarlo. . «amarga» al principio. 1-4. ¡Cuánto mejor es para los hombres antes que alcanzar 109 los deseos ni siquiera querer el principio de lo qué no con­ viene desear! Pero vosotros no soportáis asumir lo que hay de austero en la salvación. págs. 14. 118. pues sólo con el deseo has cometi­ do adulterio»655. Dt 30. son los que nos curan y nos hacen santos. la boca y el corazón» 659. Protr. como afirma el sapientísimo Moisés. que son desagradables al sentido. Strom. Mt 5. Esto es un auténtico símbolo. pero nos precipita en el abismo. Odisea IX 27. pero es «una buena nutricia para los jóvenes»656. De este modo. 657 Alusión a la castidad de Penélope y a la prudencia de Ulises. en la voluntad. Rahner ha mostrado la importancia del tema en la literatura cristiana antigua. H. 658 Cf. la verdad nos guía al cielo.2 sato 657 No es dígcii acceder a él. Los re­ medios austeros fortifican a los que tienen un estómago débil. conocedor de las ciencias humanas y la sabiduría divina (cf. Mu­ chas veces habla Clemente de Ulises como de la imagen del cristiano pru­ dente. 1. í59 Cf.28.

Es el purificador. el pacificador663. Diál. 75. 110 Con rapidez insuperable y bondad inmensa. 100. pero adorado por su obra. 3. 663 Títulos dados en la Antigüedad a Zeus. de donde procedía Él mismo y el que era Él mismo. en efecto. 2. 2 Se le creyó cuando anunció su primer mensaje y se le conoció cuando tomó rostro humano y se revistió de carne para cumplir el drama de la salvación humana. Cain. Tú mismo dejarás de lado voluntariamente la mera charla de la «costumbre». cf. 36. En los primeros siglos del cristianismo se atribuía a Cristo una apariencia exterior sin belleza. 237. 183. 85. 6 41 Nueva comparación con el mundo de los niños. 85. No te privarán de la sabidu­ ría muchas y agradables imaginaciones. De mutat. Con facilidad nos iluminó. 3. sa n J u s t i n o . el que ha aparecido como Dios verdadero. No te asustes por esto. Fue iguala­ do al Dueño del universo porque era su Hijo y «el Logos es­ taba en Dios»664. De virtut. 3 Era. T e r t u l i a n o . A través de ello nos lo dio a conocer y nos lo mos- 660 Cf. 665 Cf.180 PROTREPTICO labra660. De carne Christi 9. Is 53. Protr. Se nos entregó rápidamente a todos saliendo. F il ó n . el salvador. fue despreciado por su apariencia662. De post. O r íg e n e s .1. Contra Celso VI. 88. cuando llegan a hombres. El Señor no terminó de esta manera en tan poco tiempo una obra tan grande sin una providencia divina. más deprisa que el sol. el poder di­ vino iluminó la tierra y lo llenó todo con su semilla de sal­ vación. 3). pero nunca un espí­ ritu infantil que caiga en la puerilidad (cf. el Logos di­ vino. de la misma voluntad del Padre. 6MJn 1. verdadero «agonistés»665 y compañero de lucha del hombre. 118. también es necesa­ rio e| espíritu de infancia para acceder al cristianismo. . despre­ cian los juguetes661. nom. Π 180. puso a nuestra disposi­ ción a Dios. como también los niños. De somn.

la fuente que trae la vida. fuente pacificadora que la reparte por toda la superficie de la tierra. el mediador. es el que nos trae la paz. por el que todo ha llegado a ser un mar de bienes 666. Es. por así de­ cir. el Logos. nuestro salvador.CAPÍTULO X 181 tró. Banquete 210d. 666 Puede inspirarse quizá en P lató n . .

219). 667 Clemente retoma el tema de la redención de Cristo como liberación de las ataduras del demonio (cf. Antropología. Protr. pág.. vuelta siempre hacia la mate­ ria670). se encontró esclavizado por sus pecados. El primer hombre jugaba libre en el paraíso. sometió a la serpiente y esclavizó al tirano. De opif. Gn 3. 67 1 Pierde el espíritu de infancia necesario para ir al cielo. Leg. 670 Cf. Gn 1.4. se dejó arrastrar por sus deseos y el hijo se convirtió en hombre671 por su desobediencia. 674 Cf. 29. 668 Cf. 4-6 y 114. sino que usará de paciencia con éb> (J. 1-3). 97.. Pero. II72. ¡Tanto poder tuvo el pla­ cer! Y el hombre. 7. si quieres. De agr. 177. tras ligarse él mismo a la carne (¡misterio divino!673). 672 «Dios no retirará del hombre su primera bendición (cf. 673 Siempre Clemente manifiesta la misma admiración ante el misterio de la encamación. n. J. sa n J u s t in o . en los favores divinos desde el comienzo.C a p ít u l o XI LOS MAYORES BIENES DE LA VENIDA DEL LOGOS ENCARNE667 Piensa un poco. F il ó n .14. Pero el Señor quiso liberarle de nuevo de sus ataduras672 y. Diái 45. alleg. Se avergonzó ante Dios porque no quiso escuchar al Padre. a la muerte674. el vicio terrestre669. A y á n . antes libre por su sencillez. . 28).. 669 Cf. cuando cayó en el placer (la serpiente simboliza668 el placer que se arrastra sobre el vientre. porque era un hijito de Dios.

. que hemos recibido la sabiduría que es realmente verdadera. y. pág.. no creéis que nosotros hemos llegado a ser discípulos de Dios. en Strom. Iliada ΧΙΠ 488 ss. y que. la salvación y las buenas obras.CAPÍTULO XI 183 Y lo que aún es más admirable. no está dividido. 1 Apol. Se habla de Minos como familiar de Zeus porque han oído que Dios hablaba con Moisés como un amigo con su amigo. J.. El Cristo entero. en cambio. ¡Qué admirable misterio! £1 Señor se abaja y el hombre 3 sube. ni ocupamos de Atenas o de alguna otra ciudad griega más que de Jonia. no es 3 bárbaro. Si nuestro maestro es el que ha llenado todo con su santo poder. ... con su ley profética y su enseñanza.). Paralela a la asimilación de Minos con Moisés es la que se da al comienzo de la obra entre Orfeo y David (cf.. ni mujer. 35. s a n J u s t in o . 90). los discípulos de Cristo la han recibido y proclamado. no nos es necesario ya ir a una escuela huma­ na.4. Creéis en el mito de los poetas que describe que Mi. la que sólo intuyeron los más perspicaces de la filosofía. Creo que. con la creación. El que cayó del paraíso recibe una recompensa mayor que la misma obediencia. 676 En la tradición mítica pasa por ser hijo del propio Zeus y Europa (cf. D a n ié l o u . da un paso más: el mito de Minos es una transposición de la histo­ ria de Moisés. puesto que el mismo Logos ha venido del cié.2 nos676 el cretense vivía en familiaridad con Zeus. a aquel hombre extraviado por el placer y atado por la corrupción. no es varón.112 lo a nosotros. Clemente. por así decirlo. lo mostró Ubre por sus brazos extendidos675. XIV 362 ss. ahora el maestro nos lo ofrece todo y todo ha llegado ya a ser por el Logos una Atenas y una Grecia. es el 675 Cf. ni judío. Odisea XI 568 ss. en cam­ bio. I r b n e o . Message évangélique. ni griego. V 17. el cielo.

transformado por obra del Espíritu Santo de Dios677..184 PROTRÉPTICO hombre nuevo. La filosofía. 684 Cf. «más que un trozo de oro y una piedra preciosa. recibe el poder ver. 683 Cf. P l u t . . «Encantador» es el Logos que nos iluminó. 9. sin duda para toda la vida. 677 Cf. es un conse­ jo prolongado. Timeo 45b. seriamos engordados en la oscuridad y alimentados por la muerte684. 15. «si no existiera el sol. 9-11. 6 81 Cf. sólo es necesaria la vida para poder vivir siempre. F iló str a to . si hay que tener hijos. Los demás consejos y principios son pobres y acerca de algunos aspectos: si hay que casarse. la vida. Lo mismo que. P la tó n . E f4 . los demás astros provocarían la noche en todo lo demás» 682. Epist. G á / 3 . Conforme a ése. así. si no hubié­ ramos conocido al Logos y no nos hubiera iluminado. 682 Heráclito. Col 3. Sólo la religión es una exhortación universal. m S a l\ 8 . S é n e c a . Momlia 98 C. recibe tu luz: «Para que conozcas bien a Dios y al hombre»679. si hay que ocuparse en la política. 99 (Diels). más deseable que la miel y que el pa­ nal»680. 11. en toda situa­ ción nos dirige con fuerza hacia el fin supremo. 4. fir. 122. «El mandato del Señor brilla de lejos. en cualquier circunstancia. 13. 2 8 . como dicen los antiguos. 1 Co 1 . Recibe a Cristo. Γ\ζ 3. 6 . 2 4 . Apoll. 678 Sal 18. Vit. Pues ¿cómo no sería deseable el que ha dado luz al espíritu hundido en las tinieblas y el que ha abierto «los ojos que dan la luz» al alma?681. 679 Iliada V 128. iluminando los ojos»678. no nos diferenciaríamos en nada de las aves que se ceban683. que desea el amor eterno de la sabiduría.

82. esta aclamación: «Te saludo. Is 9. Strom. 1. IV 7. Tus relatos me salvarán. encuentro no sólo a Dios a través de ti. en medio de la asamblea te alabaré»685. 2). oh luz»689. Pled. sino que por ti recibo también al Padre686 y me convierto en tu coheredero687. pues «el sol de justi. Es una luz más pura que el sol. Recibamos la luz y 4 seamos discípulos del Señor.17 {Protr.114 dad.16. 687 Cf. que traen el im­ pedimento a modo de una sombra de la vista.C APÍTU LO XI 185 Recibamos Ja luz para recibir a Dios. Agamenón 22 y 508. 33. 68. 4-34. pongamos fin al olvido de la ver. Esto quiere «la criatura nueva»691. 42. Le I. Hasta ahora me encontraba errante buscando a Dios.11. pues no te has avergonza­ do de tu hermano688. 82.23. Alábale y muéstrame a tu Padre. Brilló desde el cielo la luz para nosotros. en primer lu­ gar. I 6. Vil 11. Aquella luz que es la vida eterna y cuanto participa de 2 ella tiene vida.. Ascienda hasta Él. pues. más dulce que esta vida. puesto que me iluminas. Protr. Rm 8. Pongamos fin. 1 (Ml 4. QDS 9. 688 Cf.5 ro.3 685 Sal 21. 691 Gal 6. se esconde por mie­ do y cede el puesto al día del Señor. Señor. Todo se convirtió en una luz continua y la puesta del sol se estableció en oriente. 1. . rechazando la ignorancia y la tiniebla. # 6 2. 4-43. 1. 40. 690 Cf. 15. 1. 6 8 9 E s q . tu canto me instruirá. 79). V 6. contemplemos al que es verdadero Dios. que estábamos enterrados en las tinieblas y prisioneros de las sombras de la muerte690. 686 Tema de la filiación adoptiva al que vuelve con frecuencia: la gran­ deza del cristianismo está en que Dios se revela como padre (cf. a Dios. Esto lo anunció también a su Padre: «Referiré tu nombre a mis hermanos. La noche rehuye la luz. pe. 5). 5.

por un poco de fe te concede una tierra enorme para cultivar. 2. Devol­ vámosle como recompensa agradecida. 45. Fenómenos 6-7 695 Jr 31. cí. ¿Qué leyes escribe? «Que todos conozcan a Dios. que «sobre todos los hombres hizo salir su sol»693 y gotea el rocío de la verdad. vigila por igual a toda la huma­ nidad. 692 Mal 4. aire para respirar. que es realmente grande. «Oro a cambio de bronce. concediéndonos como don gratuito la herencia del Padre. Plantó la corrupción en la incorrup­ ción y transformó la tierra en cielo. 696 > 3 1 .11-12. Conozcámosle. 693 Cf. y les seré propicio».10.H b 8. para que sea clemente. Imita a su Padre. como alquiler debido a Dios por nuestro alojamiento aquí abajo. aunque no tenga ne­ cesidad. desde el más pequeño al mayor. la obediencia. dice el Señor. Mt 5. Es el trabajador de Dios.33. 697 Iliada V I236. Acojamos las leyes de la vida. c f. agua para beber y otra para navegar. Canibió la puesta de sol al oriente y por su crucifixión la muerte en vida. di­ vina e inalcanzable. . que lo recorre todo. y una hecatombe por nueve bueyes» 697. «recordando el modo de vida verdadero»694.186 PROTREPTICO cia» 692. fiiego para trabajar y el mundo para que lo habites. «que muestra signos favorables y despierta a los pueblos para la obra» buena. Diviniza al hombre por una enseñanza celeste «dando leyes a su inteligencia e inscribiéndolas en su corazón»695. «no recordaré sus pecados»696.3 4 . 694 A rato . Arrancó al hombre de su perdición y lo suspendió en el cielo. Obedezcamos a Dios que nos exhorta./f t 8.

Le conoció el que estaba extraviado. vivís sin hacer otra cosa que comer en la oscuridad. Desde siempre estaba designado por Dios salvar al gé­ nero humano701. al discípulo de la luz.CAPÍTULO XI 187 Desde aquí te permite enviar una colonia al cielo. Finalmente. . Politico 266c. pues. aceptan ahora los amuletos y los encantamientos como salvado­ res698. estáis embotados y ciegos como los topos. y que se eleven los rayos del conocimiento. li­ braros de las pasiones. Protr. y ser arrancados del pecado? Pues el pecado es la muerte eterna. salvador. 116. Carta VII 341c). 117. y. existe la verdad y ha gritado: «Brillará la luz del seno de las tinieblas» 6" . Sigue a Dios y obedece al Padre. 4. 700 Clemente insiste en que el Dios cristiano es un Dios cercano (cf. P la tó n . Por esto también el buen Dios envió al 698 Cf. amó al cercano700. El que le obedece tiene ventaja en todo. que se manifiesten e iluminen al hombre escondido en el interior. en el corazón. 6. confiando en el canto de Dios. Brille. amó a Dios.1) frente al platónico (cf. cayendo en la corrupción. Él encomienda y prescribe cariñosamente a su hijo los medios que favorecen la salvación. 699 2 Co 4. C á r m i d e s 157a. pide la promesa. 11. amigo y coheredero de Cristo. la luz en lo más oculto del hombre. ¡Con tan grandes obras y favores pagó tu poca fe! Los que ponen su confianza en los charlatanes. busca el premio. 701 Cf. en cambio. 268c. Platón. Pero existe. que son en verdad las enfermedades del alma. vosotros ¿no queréis adquirir el mismo Logos celeste. Timeo 28c. Espe­ cialmente cuando el hijo piadoso y bueno ha llegado al co­ nocimiento del nombre digno de toda veneración y honra de su buen Padre. Jn 10. cumplió su mandato.

Vamos a armamos de un modo pacífico. 19. Él lo ha hecho re­ sonar y nosotros lo escuchamos. Al exponer el Logos la verdad. para que o se salvaran. En la literatura latina posterior se trata de la lucha concreta con el mundo pagano (cf. mostró a los hombres la cima de la salvación. la obediencia va unida al temor.1-16. 703 La referencia clementina al corazón arrepentido del Salmo 50. 705 Se consideraba que la sangre era la raíz de todos los males. 19. Sin em­ bargo. que lanzó un grito de paz hasta los límites de la tierra. hombre. 706 Cf. Te r t u l ia n o . 8. por su sangre705 y su palabra un ejército que no derrama sangre y le confió el rei­ no de los cielos. Strom. «vistiéndonos la coraza de la justicia». si no le obedecían. V I9. Strom. n. Clemente distingue entre la sangre del pecado. 12. to­ mando el escudp de la fe y colocándonos el casco de la sal­ vación. principio del mal en el mundo. Is 59. para que se some­ tieran a juicio. es fe para y al ser­ vicio de la salvación (cf.188 PROTREPTICO buen Pastor702. 3). Resonó la estridente trompeta. ¿no va a reunir a sus soldados de paz? Convocó en efecto. Este anuncio de la justicia es buena noticia para los que obedecen. 5.98. Equipados con ellas. 12. E f6. 704 En Clemente.3. Π 18. es muy frecuente (cf. Cf. convocó a los soldados y les anunció la guerra.77. pero juicio para los rebeldes704. Ad martyres). y la de Cristo. afilemos «la espada del espíritu que es la palabra de Dios»706. o. 17. . Ped. ΠΙ 12. 1. veía en ella el símbolo de la lucha contra «las potestades del aire». La comparación de la Iglesia con la milicia es paulina. Así nos prepara el Apóstol pacíficamente. 613. 1 Ts 5. Ped. 14-17. 2). Jn 10. una vez arrepentidos703. La trompeta de Cristo es su evangelio. Apagaremos sus dar­ 702 Cf. nos enfrentaremos al malvado. 90. 4. la que mantenía cautiva a la carne y de la cual sólo se liberaba el hombre por me­ dio del martirio (así aparece también en los textos del Qumran). Y Cristo. 79. 17. que permite triunfar de la primera (cf. 107-108). IV 5. Estas armas nuestras son invulnerables. Strom. 5.

Responderemos a sus beneficios con ala­ banzas de reconocimiento.CAPÍTULO XI 189 dos inflamados con las húmedas puntas. El amor que es en verdad celeste y divino709 se une de este modo a los hombres. 27. ¡Oh santo y bienaventurado poder por el que Dios se ha­ ce conciudadano de los hombres! Así pues. 20. cuando la verdadera belleza puede brillar en su misma alma. Ga/2. elevándolo a la verdad. el qué regenera al hombre. 1 Co 6. 709 Cf. el que expulsa la co­ rrupción y destierra la muerte. Banquete 187d. Leyes IV 71 Id. al mismo tiempo. Nadie podrá imitar a Dios más que el que le sirva santamente. por así decir. el que ha construido un tem­ plo710 en cada hombre para establecer a Dios entre los hom­ bres. es preferible y mejor llegar a ser. de la incorruptibilidad. Te regala la vida con una única palabra. 9. porque permanece hasta el últi­ mo suspiro. El Logos de la verdad. ¿Por qué te animo? Estoy ansioso de que te salves. honrando a Dios por el divino Logos. 710 Cf. la libre elección y la vida. bañadas en el agua por el Logos707. te dirá: he aquí que estoy junto a ti»708. Lo más importante es que junto al auténtico querer camina la salvación. Esto quiere Cristo. ¿Cuál? Apréndela brevemente. 707 Alusión al bautismo. 708 Is 58. Es una buena compañera para los que van al cielo en el último y definitivo aliento del alma. 12. Por tanto. una vez que esa belleza está puri­ ficada por el Logos divino. ni servirle y honrarle más que imitándole. . el aguijón de la salvación.15 y 19. esta única exhortación de la verdad se compa­ ra a los más fieles amigos. P la tó n . imitador y servidor de la mejor esencia de los seres. «Mientras que tú aún estés hablando. estando unidas en el mismo yugo.

Al amigo de Cristo le convienen dos cosas: mostrarse digno del reino y ser considerado tal. con prudencia. y ofrécete a ti mismo a Dios como primicia. sino también don gratuito de Dios. en cambio. Cultiva. los frutos de la sensatez. como la flor efímera.190 PROTRÉPT1CO 5 Purifica tu templo y abandona al viento y al fuego los placeres y las negligencias. . para que no seas sólo su obra.

I 6. como de una cumbre difícil. mitad peces. de esta costumbre. Ahoga al hombre. pues. 430 ss. . 713 Nueva alusión a Ulises.. mitad mujeres. 7 1 1 Monstruo de gran voracidad que vivía en la roca que bordea el es­ trecho cerca de la actual Mesina. desvía de la verdad y aparta de la vida.2 Monstruos marinos. propuesto como modelo del hombre cristia­ no al huir de las sirenas halagadoras. 7. pero él logró ponerse a salvo (cf. huyamos. 234 ss. el monstruo absorbió parte de su embarca­ ción. 104 ss. allí las rocas destrozaban sus barcos y las sirenas devoraban a los imprudentes. un hoyo. 8. La imagen de la huida se encuentra también en Teeteío 176a-b y Plotino. Odisea XII 73 ss. es un mal que nos consume: encierra. un precipicio.).C a p í t u l o ΧΠ ES PRECISO CORRER A LA LLAMADA DE CRISTO Y PONERSE CON CONFIANZA BAJO LA GUÍA DE ESTE LOGOS SALVADOR Huyamos. Con sus cantos atraían a los navegantes hacia las costas de las islas donde habitaban. es una trampa.. de la amenaza de Caríbdis711 o de las si­ renas712 míticas713.4 Odisea ΧΠ 219-220. lanave1X A .. lejos de este humo y de estas olas. Era hija de la Tierra y de Posidón. 7. Cuan­ do Ulises cruzó el estrecho.

Deja que ella devore a los muertos. 1. el gran orgullo de los aqueos. que acumula huesos y cadáveres716. te llama famoso y la prostituta en­ candila el orgullo de los griegos. Entonces contemplarás a mi Dios y serás iniciado en aquellos saltos misterios. a ti tq ayuda el espíritu celeste. I 7. . cf.2. una graciosa cortesana can­ ta en ella. 718 H e s ío d o . 54. si te atas a la ma­ dera719. compañeros de navegación715. 3 ss. ilustre Ulises. 102. que se hizo atar por sus qompañeros al mástil de la nave.5). estará^ libre de toda corrupción. Arquíloco noÿ habla ya de la nave del Estado. Te alaba ιηarmero. ΙΠ 1.192 PROTREPTICO Huyamos. Ped.para no ser seducido por ellas. Trabajos 3 7 3-374. Pasa de lado junto al placer. 2. que se complace con una música vulgar: ven aquí. Existe una isla malvada. Gozarás de lo que hay oculto 715 La metáfora de la vida como si fuera una navegación es muy anti­ gua. El Logos de Dios será tu piloto y el Espíritu Santo te hará arribar a los puertos del cielo. huyamos de estas olas que vomitan fuego. 22. 7. Sólo con quererlo has vpncido a la perdición y. mientras bordeaban la isla de las sirenas. 1. ρζ»8. el placer.. que ninguna mujer emperifollada confunda tu mente con [una charlatanería aduladora. buscando tu habitación 718. 717 Odisea XII 184-185. deten tu navq. para que escuches una voz más divina 717. La nave de la Iglesia la tenemos desde el principio del cristianismo con sus primeros escritores (en C le m e n t e . II 2. 719 Clemente allude al mismo tiempo a Ulises (Odisea X II178). Navega jm>to al canto que trama la muerte. Odisea )XH 45-46. 12. 37. ι . que epgaña. y a Cristo «atado» en la cruz para la salv ació n de los hombres. 716 Cf. .

«la herida por el rayo»724. 7 2 1 E u r. Bacantes 833-835). 33. no te apoyes en el tirso. 580). no sirve de base a las tragedias como el Citerón.. 724 Cf..£zl8. I c 5. sino que está consagrado a los dramas de la verdad. enloquecidas en el seguimiento de Dioniso (cf. sé sen­ sato723. Engañada por Hera. lo que yo espero: «Lo que ni oído oyó.CAPÍTULO XII 193 en el cielo. pidió al dios que se le apareciese en toda su majestad. Paris. Arroja ese turbante. Bacantes 918-919. Bacantes 6. borracho por la pura ignorancia. péro en ellas alude a todos los que se dejan esclavizar por engaños semejantes. para ha­ blar conforme a tu imagen. es un monte sobrio y sombreado por bosques puros. ni llegó al corazón de nadie» 72°. Voy a mostrarte al Logos y sus misterios. no te corones con ye­ dra. arroja tu piel de cervatillo. Sourby. 30-32. decía uno en su delirio báquico por los ídolos. Ven. E ur . 1 9 .10. porque también el Señor busca con cariño el arrepentimiento del pecador y no su muer­ te™ . G. Tendría compasión de él en su borrache­ ra. En él no celebran las fiestas de Baco las her­ manas de Sémele. Éste es el monte amado por Dios. 722 Cf. de cu­ yas relaciones nacerá Dioniso. Fue una de las amantes de Zeus. La Démonologie de Plutarque. 26. esas ménades 720 1 Co 2. loco. 723 Clemente se refiere directamente a los atributos que llevaban en las celebraciones las bacantes.11. y al enloquecido de este modo le exhortaría a la salva­ ción que engendra sensatez. 23 y 32. Me p a r e c e v e r dos soles y dos Tebas12í. El dios tuvo que acceder por haberlo jura­ . La visión de Dios y sus misterios es el fin de todas las filosofías religiosas de esta ¿poca tan relacionada con los cultos orientales que ahora penetran en el mundo griego y romano (cf. 1972. 9. pág.

. E u r . se extiende el ruido de la música. y los elegidos se apresuran. 83. te entrego el madero728 para que te apoyes729. El Señor es el hierofanta.. sino las hijas de Dios. los profetas hablan. Verás el cielo. . y al que ha creído lo confía a su Padre para que quede custodiado para siem­ pre731. «corderillas». 726 Cf.194 PROTREPTICO que se inician en el reparto impuro de la carne. Tiresias730. persiguen el tíaso726 a la ca­ rrera. 729 Cf. el fuego te temerá. ¡Oh misterios santos en verdad! ¡Oh luz sin mancha! Las antorchas me iluminan el cielo y a Dios y llego a ser santo con la iniciación. «ménades». Abandona el culto báquico y déjate llevar de la mano hacia la verdad. 725 Nuevo juego fonético por la similitud de las palabras: mainádes. 730 El adivino ciego de Bacantes. y tú deja Tebas727 y la adivina­ ción. Bacantes 363-364. Mira. los ángeles cantan su gloria. las hermosas corderillas725. Las doncellas hacen vibrar un instru­ mento. E u r . la muerte se irá. La noche huirá de ti. cree: ¡verás! Cristo brilla más luminoso que el sol. 731 Vuelve al tema del tránsito de la esclavitud a la filiación adoptiva (cf. Bacantes 56. Llégate a mí. Apresúrate. deseando recibir al Padre. anciano.1). marca al iniciado con una señal dándole luz. Gracias a Él los ojos de los ciegos vuelven a ver. y amnádes. do con anterioridad por la laguna Estigia y Sémele murió carbonizada por los rayos del Olímpico. 728 El madero de la cruz de Cristo. anciano. 727 Ciudad en donde se celebraban los ritos báquicos a que alude Cle­ mente. El coro lo integran los justos y el canto es un himno del rey de todas las cosas. tú que no ves Tebas. que profetizan los so­ lemnes ritos religiosos del Logos y forman un coro lleno de sabiduría.

No sólo seréis superiores a los animales irracionales por vuestra razón. esto el Logos de Dios. esto la armonía del Padre. el conocimiento de Dios. os concedo gozar de la inmortalidad. De ello surgieron hace tiempo las imágenes. Llegaos a mí para que el único Dios y el único Logos de Dios os designe un puesto. bárbaros o griegos. 733 ¡liada XVn 220. Suplica en favor de los hombres y les ordena: «Escuchad. quiero corregiros conformé al mo­ delo. de entre todos los mortales. «Venid a mí todos los que estáis 732 P la tó n .CAPÍTULO ΧΠ 195 Éstas son las fiestas báquicas de mis misterios. Si quie­ res. me regalo a mí mismo por completo. Pues quiero. Os regalo al Logos. «el que no tuvo comienzo. aún más. esto Cristo. Éste es el eterno Jesús. y. tribus innumerables»733. Os ungiré con el ungüento de la fe por el que expulsáis la corrupción y os mostraré sin velos la forma de la justicia. fuerza de todas las cosas. Con nosotros canta también el Logos de Dios. 734 Cf. esto quiere Dios. inicíate tú también y participarás en el coro con los ángeles. concediéndoos el beneficio completo. sino que a vosotros solamente. en tomo al único Dios verdadero. el único gran sacerdote del Dios único y Padre suyo. la incorruptibilidad. de la que Yo soy el creador por desig­ nio del Padre. esto el Hijo. la volun­ tad del Padre. el imperecedero»732. 4. Clemente retoma el tema platónico de la semejanza con Dios. Llamo a toda la raza humana. quiero también haceros partí­ cipes de esta gracia. el brazo del Señor. 5. Timeo 52a. cuantos hombres sois sensatos. pero no todas parecidas. esto es la sinfonía. por la que subís hasta Dios. . Esto soy yo. en este caso es el mismo Logos quien manifiesta su deseo de que el hombre llegue a ser semejante a Él. para que lleguéis también a ser semejantes a mí734.

lancémonos a la incorroptibilidad. nosotros que somos imáge­ nes del Logos. 736 Cf. Prolr. lo más hermoso y seamos hom­ bres que aman a Dios. lo que anunció en secreto738. Adquiramos los mayores bienes. con razón. P lató n . El Logos es nuestra ayuda. 737 En Clemente. . del mo­ do más brillante posible. Mt 21. Dios y la vida. para cumplir. corramos. Tomad sobre vos­ otros mi yugo y aprended de mí. que Yo os aliviaré. y hallaréis descanso para vuestras almas. que to­ do cuanto hacen los insensatos es obrar impíamente y come735 Mí 11. 2). puesto que tampoco a Dios mismo le agrada si esti­ mamos más lo que menos valor tiene y preferimos los exce­ sos manifiestos y la impiedad extrema que resultan de la insensatez. n. corramos. oro o gloria cuanto del mismo Logos de la verdad. pues mi yugo es suave y mi carga ligera»735. 29. dirige el carro hacia la inmortalidad737.1-7. pero ahora se lanza ya hacia el cielo y el Hijo eterno ofrece al Padre su victoria como el es­ pectáculo más hermoso. 738 Cf. Fedro (tema del cochero del alma).196 PROTREPTICO fatigados y cargados. 2 Ambicionemos. amemos a Cristo. 3 No. cojamos su yugo. Confiemos en Él y no nos invada tanto el deseo de plata. Pri­ mero llegó a Jerusalén739. 3. que soy manso y humilde de corazón. la imprudencia y la idolatría. que amamos a Dios y nos parecemos a Él. 739 Cf. Apresurémonos. 122 Los hijos de los filósofos consideran. tras uncir del mismo modo la pa­ reja de los hombres. Se apresura por llegar hasta Dios. el hermoso conductor del carro de los hombres736. Condujo en el mismo yugo al potro y al caballo viejo y. la inmortalidad sólo le puede venir al hombre por Cristo (es un tema que va siempre unido al conocimiento). pues. la ignorancia. 121 Apresurémonos.28-30 (cf.

Dios y el hombre. porque todo es de Dios743 y todo es co­ mún para ambos amigos. 742 Cf. por esto mismo. 4. E s to b e o . . Protr. y que crean que todo es suyo. en realidad. Fedón 64a-70b. disp. Gn 1. es preciso que nos volvamos a Dios. Clemente da la solución.CAPÍTULO XII 197 ter sacrilegios. 743 Idea muy estimada por Clemente (las más de las veces está sola­ mente implícita en el texto). 740 Cf. noble. Platón. Cíe. Y es también hora de decir y creer que ha llegado a ser por Cristo Jesús «justo y santo con inteligencia»7^5. Teeteto 176a-b. cf. 26 (cf. Teeteto 176b. Π 7. que conocemos lo mejor de sus bienes. como lo es en verdad. si ser sensatos o estar locos. todo. Ecl. Clemente. siendo prudentes.10. Timeo 89d-90d. rico. pues. sensato. 7 4 5 Platón. de decir que sólo el cristiano es piadoso. 4). Señalan que la ignorancia misma no es nada más que una forma de locura y reconocen que la mayoría de los hombres están locos740. y. amándole como Señor y pensando que esto es obra de toda la vida. III 5. también semejante ya a Dios. imagen semejante a Dios 744. Parad. antes de concluir la obra. Se trata. Es hora. P l a t ó n . en efecto. Fedm219c y Leyes V 739c. Y en cuanto a nos­ otros. la razón prueba que no hay que dudar741 sobre lo que es mejor para ellos. 741 Pocas líneas más adelante. le per­ tenece al hombre. de un proverbio griego. Así pues. Tuse. Si «son comunes los bienes de los amigos»742 y el hom­ bre es amigo de Dios (pues Dios lo tiene también como amigo por la mediación del Logos).. 744 En este pensamiento confluyen a la vez ideas bíblicas y platónicas. en cierto sentido. Es necesario que los que poseen con firmeza la verdad sigan con todas sus fuerzas a Dios. 5. y.

Fedro 252c (referido a Zeus en este pasaje). 747 Alusión a P l a t ó n . Me parece que ya basta de palabras. a nosotros nos adoptó y quiso que sólo nosotros le llamáramos Padre. Ni siquiera las palabras quieren dejar de ser hierofantas acerca de la vida que nunca tendrá fin. así las obras. Así es lo propio de los que seguimos a Cristo747: según son los deseos. ¡Ni siquiera es lícito comparar la vida y la perdición! 746 Sal 81. la salvación. así son las palabras.6-7. y según son las obras. Pues a nosotros. Si por amor al hombre he llegado demasiado lejos. no los que desobedecen. Toda la vida de los que conocen a Cristo es buena. según son las palabras también.198 PROTREPTICO El profeta no oculta este favor cuando dice: «Os he di­ cho que sois dioses y todos hijos del Altísimo»746. era con la idea de animarle a ir hacia el mayor bien. A vosotros os queda aún esto: escoger el fin más útil. . al exponer la partici­ pación que tenía de Dios. el juicio o la gracia. así la vida. Al menos yo no considero digno dudar sobre cuál de ellos es mejor.

V I71. Abraham. Antístenes. 3. Andrócrates. 2. Amimone. II29. 3. 8. 3. Adonis. I I 11. Alcmena. 36.1. Alemán. III 44. II39. Acrisio. V 66.2. 53.ÍNDICE DE NOMBRES PROPIOS Abdera. 3.5.2. Alcmeón de Crotona. Alcíone. 2.1. II 13. 3.3.1.2. Academia. IV 47. 14. V 65.1. 3. VII 75. II28. Anaxágoras. Alope. 9. X 102. 9.2. 9. 1 1. III 45.2. Alejandría. Alejandro. IV 54. IV 53. III45. V 66. Antinoo. III 45. 5. Ií 32. Amazonas. IV 53. Afrodita. 6. III 45. 1.2. 4.1. 33. Aetlio. 5.2. 1. X 96. II34. Anio. Andócides. IV 54. Anfïloco. Anfiareo. 3. II 32. II 32. 38. I I 12. 2. 97. — Anaitis. VII 76.2. — Peribaso. Anquises. 1. Aloeo. II40. III 45. II 11. II33.2. 1. Anaximenes. IV 54. IV 49. II 13. V 66. 5. Amietos. V 66.1. 57. Acrigento. 59. 2. Antíclides. II 35. . II40. IV 48. 6. 1.1.2. Antioquía. Anaximandro.1. 6. Alexarco. Ammón. 2. IV 48. 8. 35.2. II33. II32. V 64. Alcibiades. II39. 2. 3. III42. Actio. Agesarco. 1.2.2. Admeto. IV 52. IV 54.1. IV 46. 5.5. 3. 4.2.4. II 33.2. II31. IV 53. Aminto.2. IV 48. 7. 60. 1. X 102. 3. IV 54.2. Acrópolis. IV 54. Amitaón. Antíoco de Cícica. 4. 2. 14. 4.3. 2.1.3. Anfión de Tebas. 1. Anfítrite. 2.

III 42. II 38. 6. III 45. Arión de Metimna. II 11. Arato. II26. 2. 26. — Palas. Apolodoro. 19. I I 17. Blistice. 2. II 32. Castalia. Artajeijes. Atenea. — Delio. 5. Baubó. 3. IV 47. Apeles. Argos (escultor). 38. 2. 30. Arquemoro. 1. Cambises. 35. 4. Auxó. III 43. Carmos. 3. 9. 54. VII 73. IV 47. 3. 3.1. II 29. 2. Apis. 5. IV 46.1. III44. II38. 1. 37. Capitolio.1. 2. Π 20.2. 2.1.1. 35. 1 1. Calimaco. 2.3. Aristos. 1. X II118. . 29. 32.1.4. Brimó.4. III 45. Aristóteles. VII 76. 2. II28. Babilonia. 4. IV 47.1.2. 3. Aristomenes de Mesenia. 18. II40.1. Apolo. 4.4. 38. — Munida. 29. 8. II 39. 2. Atenodoro. 4. II29.4.4. Calistágoras. Atenas. X II119. IV 47. Bión. 53. 3.4. Ártemis. II 26. 3. 6. IV 48. 1. 1118. Asclepio. III 45. V 66. 4.4. 3. 36. 6. 2.1.3. 5. 52. 1. IV 52. 5. 1. 41. Calos. 33. II 15. 9. 3. 2. 7. 1. Astrábaco. 3. 3. IV 48.4. Ares. 3. V 65.3. Atis. 3. IV 54. X 98. 28. V 65.1V47. Caribdis. 1. 2. 4.1. 3. IV 50. 4. 53. 7. 3. II39. 4. V 65. 2. IV 48. 3. 4. Beroso. VI 76. Arsinoe. IV 47. 35. Artemisio. 1141. 4. 41. 6. 4.2. 50. 3. IV 52. 48. 3. II20. 59. 3. II34. 53. 5. 45. 6. 3.2.2.2. Ascra. II20. IV 47. 62. 28. Argos. Asia. VU 73. 54. Arretoforias. X 102.1. V 66. Arcadia. 29. 30. 2. 53. IV 47. IV 48. II 15.5. Briaxis. V 64. V 65. I I 11. 4. 2.1.3. IV 47. 54.1. 3. II26.3. 6. Aqueronte. III 45. IV 48. III42. III45.1. Canobos.1. 6. 7.2. II40. II28. 1. 36. 55. X 96. 1. 2. Ática.2. 8. 53. 2. 2. 7. 2. IV 52. 5. — Polias. Arginnos. I I 13. 3. X I 112. Átropos. III 42. 39. 5. 3. VIII 77. II 18. — Taurópola. 5. IV 56. 4. Baco. IV 46.2. Arquelao.200 PROTREPTICO Apelas. 45. IV 53.1 . 1. 6. 8. 1. 50. 2. 3.2. 29.1.

1. 3 . 3. Cietor. 16. V 66. David. Crotona. VII 75. 7. Demócrates. 3 . 3. Daíra. 3. 3 .1. 115. Demetrio. II20. 2 . 2. Claros. II28. 2 . Cnido. 113. III43. Crisipo.1. VIII 8 0 . 2 . 1. 2 . 1 2 1 . II30. 1. 2 .2. Demarato.5 . 3. Demofonte. IV 54. Cratina.INDICE DE NOMBRES PROPIOS 201 Cástor. 4 . Damasco. 2. 2 . 2 . 3 . 2 . I I 13. 7. Cibeles. 4 . 2 . 4 . Delos. 3 . 2. Cronos. II 3 2 . IV 46. 1.1. Demócrito de Abdera. 20.1 . II 2 8 . 2. 2. Ciniras. 3.4.2. 4. II 3 3 . 3 0 . II 2 8 . 6 . X 9 2 . 5 . 33. II39. . 9. 3. 2 . 5. 1 9 . Cimerio. 2. IV 54. Cícica. 4. 1. Corifasia. Cirbas. 24. 1 17.2.4 . 5. 3. II30. IV 57. 1 . 41. Cerices.2. 2. IV 53. 5.5. 1. II 1 5 . 6. IV 5 3 . Cristo. V 6 5 . 1. III4 2 . I 5 . Cleante. Creso. Demetrio Catebates.2.1. 2 .4.2. II 14. Ciro. II 2 8 . 4 . II 1 1 . 1 1 1 4 2 . 1. 2 . III 42. I I 11. 3. Ceyx. 3 .1. 1. Cronida. 14. III45. Coribantes. I I 19. 2. IV 4 7 . 3. 2 . Delfos. 3. III45. 2. 5. 6 . Cicleo. 9 6 . V I72. I 1. Cirra. 16. Deméter. IV 4 7 . X II119. XI 1 1 2 . 17. Creta.2. V 6 6 . III4 3 . II24. IV 5 2 . 4 . 1 1 6 . 3 . Cleoco. 1 . IV 62. 39. 5. IV 5 3 .1. 33. II 11. III4 5 . 4 . 1. IV 5 3 . 11145. X 9 5 . 6 . Cinosarga. IV 5 4 . VI 6 8 . V 66. II 13. I 2. II38. Crisis.1. 2 7 . II 12. 4 1 . 2 . 3 .4. 1 . 3. Cecrops. 57. IX 88. Dédalo. 3 5 . 8 7 . 6. I I 11. IX 8 4 . 5 . IV 5 9 . 12. II40. III 45. Colofón.1.2.4. IV 52. III4 5 . 3. 8. Cinosuris.3. Celeo. Cepión. Dárdano. 1. II 15. 8. IV 6 2 . 1 0 . I I 17. IV 5 7 . 1 . XII 1 1 9 . II26.5. 1. 5 . 2. Core. II 4 0 . Dafne. II 3 3 . 5. Darío. 1 2 3 . 2 . Clazomene. Cloto.1. Chipre. Condilitis. 1 2 2 . Cícico. Citerón. Curetes.3.1. 3 3 . 3.

III45. . II28. 30. 3. Enio. 2. Elias. III 42. VIII 76. 2. IX 82. II47.1. 2. Dodona. V 66. 49. — Eleutereo. Erinias.2. 6. 1. 41. 7. 6. Epicuro. 65. Empédocles de Acrigento. XI 112. Elefantine. Esparta. III 45. 38. 4. 1.1. 1. 6. X 102. 3. 5.4.2. Eleusis. 7. 19. Edoneo. 8.7.2.3. Doroteo. Epiménides. 53. Dídimo. 35. Disaules. II36.6. Eolo. 3.1. 50. 85. III 42. IV 54. 2.2. IV 47. — Coiropsala. 2. 4. 2. 20.1.4. Epialtes. 8. I I 11. 3. I 8. Eos. 5. Esmilis. II26. 2. 79. 2.1. 3. 7. III 42. Dicearco. 3. 5.2.4. 1. Dioniso (escritor). 3. 2. 2. 4. II 30. Erecteidas. II 38. 16. IV 53. 13. 1. IV 52. 5. IV 47.2. 1.3. I I 17. Epicarmo. 2. Escilis.3. V 64. II 38. II 26. VII 74. II39. 5. 2. 7. Escopas. Diágoras. II 29.1. 2. 3. Eagro. Eros. Diogenes de Apolonia. 18.4. 36. Eleusino Inmarado. 17. IV 52. III45. II 27. Ecbátana. 34. 2. IV 48. II26. IV 47. 1. Elis. Diomedes. Destino. I 5.4. Dioscuros. 5. 15. 3. 5.. 2. . 8.3. V 65. Dice. VIII 78. Estáfilo. 5. II26. II20. 1. 54. II39.202 PROTREPTICO Deo.1. I 8. Erictonio. IV 50. IV 47. Erecteo. Ereso. 2. III42. Dinón.X92. — Basareo. II29.3. 3. 2. II 12. V 66. II 33. II 17. II 13. I I 11. — Móricos.4.1. II 12. 1.2. 4. 3.1. 2. Esmintio. II 22. Éaco. V 65. IV 54. II 24.2. Éfeso. II 39. 21. II 12. Dioniso el Joven (tirano). 20. Esciroforias. II 22. X II118. 8. III44. Egipto. III 45. Dídima. 1. Espíritu Santo. II29. 33. 2.1. 2. X 102. II 33. IV 47.2.1.2. 13. IV 47. 26. 2. V 64. 2.1. 3. IV 54. 3. IV 47. IV 55. 5. Didimeo. 1. 3. 57. 4.2. 3. 57. 2. 8. Dioniso. 7. 5. 1. 26. Dípoinos. 4. Dósidas. 8. 9 .2. Epidauro.

2. 2. Halimonte del Ática. ver ninfas. II20. 8. Eunomo de Lochos. V 64. Eupálamos. 6. 1.1.5. 5.1. 3. VII 76. Helio. VII 76. II 36. Ether.2.2. X 98. 3. 2. 9.4. II 33. III44. Filócoro. 2. 5 (del Ponto). 34. III45.1 η. 3. Halio. II 33. Eubuleo.INDICE DE NOMBRES PROPIOS 203 Esterope. IV 53. II35. 1. 29. 1. Fanocles. 32. II38. X 108. 1.1. 2. II33. 2. 9. 4. V 66. 1.. Etión. 30. VI 71. II 34. IV 57. I I 12. 6. 9.1. 1. 2.1. 2. Falero. Fortuna. Eumólpidas. Eva. III44. 28. 5. 15. Filón. Feres. Fidias.2. 7. II 39. Eurimedusa. IV 46. Evémeros de Acrigento. 8. II 22. II32. II 32. Heráclito de Éfeso. II33. 53. 1113. 6. 2. 2. 12. 3. 7. IV 47. II24. Eudimión. 36. Helena. 3. 3. II35. . 2. 8. Helicón. 6. Grilo.1. 20. 2. ver Core. 34. Eudoxio. II40. 3. III 42. 1. 2. 36. 38. 1. 2. VII74. 2. IV 48. II26. 1. Filenis.6. Filípides. 57. II 12. Hamadríadas. 54. 1. 61. 2 n. Eumolpo. Febo. 41. 59. Hades. 1. II 28. 4. IV 49. Eurípides. II39. IV 47. 39.3. II 13.3. II 29. Fenicia. V 64.1. V I68. 3. 34. 7. Faetón. III43. II30. Hera. II 34. Filipo IV 54.1. 35. Ferefata. Etusa. II 24. Hefesto. IV 47. 2.5. 5. IV 47. V 64. 47. 2. 5. IV 47.2. 41. 6. III 43. 4. 7. 3. VII76. 5 (Edoneo). 2. 4. 3. 33. II 24. IV 61. II 30.3. 3.5.2.1. 1. Frina.2. II 18. II39. 17. Euristeo. Foroneo.2. 1117. II34.1. 5.2. 1. 2. X I112. Π 39. IV 57. 1. Grecia. 6. II20. Filostéfanos. Heraclides. I 1. 4. IV 51. 76. Euforión. 3. 4.3.1. Eta. Heracles. 3 (infierno). 20. 26. IV 50. II 30. Euclides.2. 4. Euménides. IV 50. 4. 36. 5. 4.2. 3.9. Ganimedes.

Hipocóntídes. 4. Juan Evangelista. 3. II40. 2.2. Hipotoe. 79.3. 1* 7. X 92. 3. Jerusalén. IV 55. 4 . XII 120. 1. VIII 78. 2. Licurgo. 5. Licaón. Laomedonte. II 30. Leucipo. Leucofrine. X 90. II38. ΙΠ 45. Leandro. 2. X I 112. 5.2. 2. 33. 7. II33.1. II 34. 5.2. VIII78. 2. II41. Laconia. 6. 2. IV 57. 3. Jacinto. IX 85. Jesucristo. IV 57. 19. 2. 2. IV 60.6.1.4. Lemnos. 1. 2.1. Hipón. . 4. II 34.1. ΠΙ 45. 1. 10. III45.3. II 27.1. Leto. 7. Hevia. 3. VI 71.2. 63. VII 73. 3. II34. Laodice. 3. II33. Hesiodo.1. II 34. Juan Bautista.1. 53. IX 87. 6. Juegos Ñemeos. Logos. Jasón. Himármene. X 93.2. 2.2. 4. 80. 9.2. IV 62. 1. 1. 6.2. VIII 80. Jonia.2. IV 50. Hipón de Melos. Juegos Píricos. 1. 3. 84. 10.2. 1. 2. 122. II 33. 3. II37. 2. II35. 4. Hilas. Juegos Olímpicos. II 26. VIII80. 5. 5. V 66. VII 76. 4. 5. II26.2. 54.1.204 PROTREPTICO Hermes. ΠΙ45. Jerónimo. 3. Jeremías. Láquesis. Jesús. IX 82. Isaías. Larisa. Hespérides. 6. 2. 5. Ino.2.2. III 45. XII 121.2. Lamia. 3. II26. 3. 8. 2. 2. II36. 35.2. 2. Hiperoce. 3. 6. 3. 3. V 64. II32. 3. 6. 3. 2. Juegos ístmicos. 1.1. 3. 30.2. 4. V 64. IX 85. 8. II 26. II24. Hipsipila. II34. Hipaso. VI 68.1. 1. II 29. X 108. Leda. Isis. II29.4. II 12. 12. 12. IV 48. 1. 1. V 66. 3. II 36. IV 55. Ιόη. 5. 5.3. IV 59. Isidoro. ítaca. 4. I 8. 1. 3. IV 54. 1. 3. 7. Israel. Lisipo. 1 (Hermes Tichón). Jenofonte.3. 3. II32.4.1.5.1. III17. X 102. Istmo. VII 76.3. Homero. IV 50. Leneas. 4. 29. IX 86. 5.5. 59. 36. Leucón.1. 4. Hicesio. VII76. Jenócrates.

2. II 19. 2.1 . XI 112. 29. 119. 33. Olimpia. Melampo. X 89.3. 2 . X 102. II32.4. Meneceo.. X 96.2. IV 55. Ocos (Darío). IV 58. Mel ¡certes. VI 68. II39. 3. Melanipa.3. 113. Menedemo. 4. Mileto. 3. ver ninfas. II 31. Nicanor de Chipre. 121. 1. II39. 1.2. 2. 3.4. VI 69.3. III 45. Magnesia. 106. X I 112. 116. 88. Odiseo. 1. Macedonia. 2.2. 2. X 103. 5. 2. II 33.3. 3.2. 76. 3.3. Merops. II39. 2.4. 2. II 34.2. IV 47. 4. VII 75. IV 54. Ninfas Hamadríadas.1. VIII 79. III44. X 109. I 8.4. IV 58. Ninfodoro. 120. 1. 1131. III 42.2. 1. II32. 2. II28. Lot. II 31.1. Moisas. II28. 1. 3. IV 54. 3. Mendes. 1. VII 74. VII76. 3. 3. 4. Nomio.2. Orfeo. . Océano. Moiras. Moisés. 5. Niobe. 117.2. Níctimo. IV 55. 1. II34. Olimpo. 2. 1. 6. Magnes. Minos. II38. Midas. II28. 1. 3.IND ICE DE NOMBRBS PROPIOS 205 5.1.2. Megaclo.1. Marpesa. 17. 98.2. Nereis.1. 1. 8. 2. Menécrates. Nereidas.4 . VII 74. II 13.4. Mnemosine.2.2. II40. 2. II 35. 50. 80. II 25. II31 .2 . 93. 12. XII 118.1. 122. Mirsilo. Mitríades del Ponto. Mario. Menfîs. Onfale. 4. 5. V 66. Macar.3. Musas. 2. IV 54. 2. 2. 6. Nicágoras. 4. X 103. 3. 2. 2.2. 100. 6. 3. I I 13.2. IV 58. VII76. V 66. Nicandro.4 ss. Ninfas Orladas. 1.4. 4.1.5. 1. Náyades. 2.1.1. IV 51. Metimna. Menandro. Nisa. 85. 3. Mirmidón.1. II 31. 110.1. III42. Oríadas. I 3. II39. II36. XII 118. 3. Metrodoro de Quíos. IV 47.5. 3. III 45. 115. Nemea. 1131. Mionto del Ática. 3.5. 4. Nilo.1. 96. IV 58.4.1. 21. 7. IX 82.3. II24. 4.2. V 65. I I 13. II35. Odrisas (montes). II28. II 13. V 65. Mónimo.2.

4.3. 6.4. VI 68. Praxiteles. IV 48. 3.1. Paros. 57. Pórtico.2. 3.1. V 66. 5. 5. Pisa.4. 87. Plutón. IV 55. II 36. Polemón. IV 58. Sarpedón. Pigmalión. 38. II 30. II34. 3.2. II 36.4. 3.3. Sátiros. III 44. 1. IV 48. Parnaso. IV 48. 3. III45. 3. IV 48. IV 48. Sandón. 3. II32. 3. 3. Ponto.3. Roma. IV 58. III45. 71. 2.2.2. Patroclo. V 65. Parménides de Elea. 2. 3.4.3. Pactolo. II35.7.3. 3. IV 47. Samotracia.4. 2. IV 47. 34. Pítico. IV 56. 5. Posidipo. III 42.2. 2. Quirón. Ptolomeo Filadelfo. 5. 8. Pitágoras.1. IV 53. II30. Ptolomeo i y IV 54.1. 61. Pindaro.2. 2. Palante. 6. 4. Policleto. IV 46. III42. 3. 39. 2. 4. Paniasis. 47. 6. IX 85. X 98. 42. 1. II 13. 2. V 66. Proeles. 3.1 . 3. 56.4. 2. 6. Oto. II 35.4. 5. 5. 4. Paráclito.2. 5. II 30. 2. Pafos. II41. 2. IX 85.2.1. 5.5. 36. II33. IV 48. 6. V I72. Pitocles. Quersoneso. I 5. V 66. Osiris. IV 57. 5. IV 55.4.4.1.1.1. 4. Peleo. Sardes. II40. 53. 7. II32. II 29. VII 76.206 PROTREPTICO Omito. II28.2. VI 72. Pelas de Tesalia. IV 53. 1.2. 1.3. Posidón. Samos.1. I I 11. Pitón. Pan. II 33. . 34. 4. Platón. 52. 32.1. 47. III42. IV 54. Saúl. 3. 4. 3. Quione. IV 48. II30. 53. IV 53. Pantarces. III42. Pélope. 5. I I 18. Pablo Apóstol. Pitia. V 64. 1134. Prósimno.1. X 70. 2. 4. VIII79. Protoe. X 97. IX 85. 2. 3. IV 46. 3. 50.4. Polideuces. IV 47. II 36. V 64. Oseas.2. 2. 2. 35. 62. Racotis.3. Patara de Licia. 4. Ptolomeo. II34. 57. X 98. Pilos. Sarapis. Pedaso. 2. Quíos.1. IV 46. 4.

IV 47. X 90. 54.IND ICE DE NOMBRES PROPIOS 207 Selene. X II119. 29. II26. Zelite. Ternis. 3. 38. 3. Tebas. 8. 4. VI 68.1.1. 2. 5. II36.5. X II119. 1.2. 1.2. V 64.1. 2. 32. 4. VI 71. Timoteo.4. X 102. IX 87.1. Sileno. II37.4.2. 49. 4. Tenos. 2. IV 48. II 33. II33. Zenón de Mindos. 9. Suplicantes. 4. ver Odiseo. X 97.2. Sión. 3. Sición. 3. 2. 2. III 43. 3. 2. II 27. V 66. Zacarías. 30. IV 56. 3. 4. III 42. 31. Sesostris. 5. II22. 2. 1 2. 2.6. IV 46. VII .3. Tirrenia.1. 39. Sófocles.1. 23. Zeus. 5. Tiresias. XII 118. 4. Tersites. III45. Sicilia. 16. IV 50. II28. II24. 3Telesias de Atenas. II21. Sibila. 2. 7. 1. 36. 5. Terpandro. Yaco. 55. 53. 2. 62. IV 62. Sófilo. 5. 2. I 10. III42. 3. Sémele.4. Telmeso. Sodoma. Triptólemo.1. 7. IV 47. 12. 2. Tmuitos. Taló. II20. 5.2. Troya. 1. 39.2. 4. 1. 3. 1. Tespis. 52. 6. VII 74. 5. Tetis. X 90. 37. II 33. 33. 28. 38. V 65. Titanes. 1. X I 108. 62. 1. 5. Teopompo. Yubal. Ulises.2. 4. 3. 1. Tesprotia. 2. 4. Susa. 1. 6. Sosibio.2. Tirinto. 19. Titánide. 56. 1.3. Solón. 119. Urano. 41. IV 46. IV 47.2. 5. II 29. I 3. Sicón. 1. 3. 1. Varrón. IV 54. 8. 1. Sócrates. 5. 2. 5. II35. 2. II 30. Suertes. 8. Tesmoforias. 1. 3. 22. II33. X 103. II 28. 18. I 5. IV 52. 3. 1. 2. Titón. Tróade. 3. IV 47.4. I I 17. Testio. 3. VII74. IV 56. VIII77. 1. Teodoro de Cirene. 4.2. III45.2. Tales de Mileto. I I 11. I I 19. Teofrasto (de Éreso). IV 47. 8.2. 2. 60. 3. 1. 18. 3.4. 2. 34. 1. Teócrito. 15. II 14. II 13. 30. II30.4. II39. 2. 1. 9. 3. IV 47. I 2. II 17. 7. 8. 4. 47. 7. II32.

3.3. — Olímpico. . 6. III 42. 4.3.208 PROTREPTICO 76. XII 112. 4. II32. 2. 53.— Agamenón.6. 52. 5. X 97. X 98.2. IV 47. 56. 2. — Ho­ me. II 38. 2. Zeuxipe.

10. 20.2. Éxodo (¿x). 30. 1: 81. 4. 4. 6. 2.2. 27: 9.20. 1. 3. 27: 117. 5. 2.2.5: 80. 21: 5. 6.7: 98.28:94. 1. 1. 6: 87. 4: 98. 7. 4. 1. 2. 39: 79. 28: 112.INDICE DE CITAS BÍBLICAS Amôs (Am).4. 10. 1.3. 9: 65. 6: 88. . 8: 62. 3. 1. 2: 8. 5. 2. 1. 3.20: 80. 4. 4. 3. 23 y 32: 118. 5. Filipenses (Flp). 7. 1. 17: 108.14-17: 116. 26: 5. 3. 2. 2.26: 2. Daniel (Dn). 3. 1. 32.3 y 114. Colosenses (Col). 25: 103. 1.4. 24: 112. 33. 2.20: 87. 2. 3. 4. 20. 32. 3. 23. 2.20: 2. 30.3. 2. 3. 2. 1. 18: 87. 15: 95. Deuteronomio (Di).4. 5. 1. 9: 94. 2 Corintios (2 Co). Apocalipsis (Ap). 15: 106.2.5. 2. 20: 10. 5. 7: 81. 2. 3. 19: 5. 2.: 87. 19. 4. 5. 3. 4 y 118. 5. 1. 2. 3.13: 79. 14: 111. 25. 6. 1. 13-15: 69. 2: 87. 3. 12: 27. 4. 3.15: 112. 2. 5. 16. 6: 115. 15-23: 5. 4. 4. 15 y 19: 117. 9: 5. 2. 16: 8. 2. 6-7: 8. 4. 20: 117.1-2: 25. 4. 18. 16. 9: 65. Ezequiel (Ez). 17: 88. 8: 92. 11: 118. 3-4: 8. 4. 15-18: 82. 13: 112. 3. 4.5. 19. 2. 14: 84. 1. 2. 4 y 13: 80. 9-11: 112. 26: 103. 4: 6. 1. 1 Corintios (1 Co). 30. 17-19: 83.3. 14: 109. Génesis (Gn). 5. 1. 12. Efesios (Ej). 6. 2. 1. 4. 4 y 98. 4. 19: 95. 5: 108. 3-5: 27. 5. 4. 6. Gálatas (Gál). 1.4. 6. 10. 5: 87. 4. 3. 3. 1.3. 18-19: 5. 19.4.4. 14: 63. 5. 1 Crónicas (1 Cr). 4. 4. 2. 4. 1 ss. 4. 3.13-16: 108. 2.2.4: 62. 12: 23.

. 1. 3. 32-41: 87. 3: 9.1. 3. 5. 10. 11: 116. 53. 1: 78. 5. 38. 1. 4. 3. 3. 19: 108. 4. 20: 82. 1. 10.4. 5. 3. 1. 21: 82. 1. 4. 21: 77. 41: 83.26: 85. 40. (Hch ). 31. 4. 3. Isaías (Is). 3.2. Jonâs (Jon). 16. 5. 4. 14. 1. M alaquías (M al) . 4. 3. 1. 1. 4.13: 87. 2. 4. 8: 80. 25. 55. 19. 3. 54. 3.3. 3. 5.1. 13: 94. 7. 12. 64. 12. 24. 13. 17: 82. 22. 2. 4. 7: 4.20: 78. 31. 2. 7. 3.2. 1. 10. 3.5. 4. 8: 4. 15. 17: 82. 10: 114. 2: 114.1 y 85. 3.28-30: 120. 17: 87. 3. 18-19: 79. 1. 4. 59. 49: 82. 9: 10.27: 10. 57. 6. 6: 78. 3-10: 99. Juan (Jn). Job (Jb). 5. 34. 3. 40. 11: 98. 40. 2. 20: 10. 8. 9: 84. 10: 85. 3. 5. 1. 17. 10. 3. 1. 9: 78. 11. 4. 3. 2. 4. 5. 2: 114.18: 108.6. 1. 21-23: 79. 1. 54. 24: 94. 1. 4. 6. 3. 8. 14. 25. 13-14: 100. 35: 78. 20: 99. 1-17: 116. 3.16: 114. 15: 4. 2.3. 3: 82. 5: 99. 26: 78. 1. 5. 45. 2. 3.34: 114.30: 3. 45. 28: 61. 13-31: 100. 2. Jeremías (. 1 y 85. 40. 17: 93. 5: 82. 3. 30-32: 118. 1. 3. 19-20: 93. 4. 1 y 85. 1-7: 121.3. 10: 81.1:78. 8. 1: 94. 1. 4. 3. 3: 9. 23: 59. 1. 33: 114. 32.2. 3.10: 118. 1. 4: 81. 5. 3. 4. 2023: 9. 19- 101. 1. 3. 4. 4. 7-9: 84. 34.4: 9. 14: 79. 12: 80. 18. 1. 3. 23. 9: 116. 29: 81. 1. 3.3. 4. 9. 4. 4. 3: 110. 7-13: 84. 37: 108. 48: 8. 5. 9: 4. 2. 3. 5. 5. 6 y 88. 3 y 108. 16. 6. 17: 116. 66.Jr).22-23: 82. 4 y 110. 18: 82. 12: 27. 1. 1: 9. 31: 59. 79: 20: 95. 14. 3. 3. 1. 11-12: 114. 3. 19-20: 79. 19: 3. 8: 78. 3. 11.9-11: 84. 3. 2. 6: 100.210 PROTREPTICO Hebreos (Hb). 23-24: 78. 1. 19: 88. 1. 10. 1: 6. 5. 4. 4. 40.23: 94.5. 1. 45: 114. Levítico (Lv). 3: 9. Lucas (Le). Hechos de los Ap. 3.3. 3. 36: 88. 3. 1. 5. 1: 114. 3. 5: 92. 1. 19. J o e l(J l). 12: 78. 64. 10: 80. 5. 23: 79. 8: 61. 58. 2. 3 y 105. 3. 21. 5.5. 3: 2. 3. 19. 4. M ateo (Mt). 9. 3. 10. Marcos (M e). 811:5. 11: 113. 1. 7. 3.1. 5.2 . 1. 4.3. 5. 114. 10: 81. 1. 4. 5. 21. 5. 2.2. 37: 108. 3. 9. 29: 108. 3. 3. 6: 82.23: 9. 19: 108. 8. 2: 78. 2 y 94. 1. 3: 92. 2. 51. 2. 17: 87. 11. 4.1-3: 78. 7: 4. 17: 94.1 . 24. 6.

21. 1. 1 Samuel (l Sm). 109. 1. Salmos (Sal). 50. 3. 4: 94.1. 1. 14: 61.INDICE DE CITAS BIBLICAS 211 Números (Nm). 94. 9: 63. 10: 85. 115.16-17: 87. 5.1. 69. 2. 3. 4. 3. 3.2.27: 80. 1 Timoteo (1 Tm). 3.3. 8.1. 2: 81. 5: 88. 95. 2. 33. 3. 11-13: 7. 22: 80. Zacarías (Zac). 16. 1.17: 113. Tito(Tt). 3. 4. 2. 2. 3. 18-19: 79.2. 1. 6: 123. 1. 10.3. 1: 62. 40. 2. 2 Pedro (2 Pe). 3. 1. 4: 46. 2. 18. 8: 116. 4.4: 3. 4. 2. Romanos (Bm). 3. 3: 81.9-10: 59. 71. 7: 87. 3. 8. 1: 103.2. 2. 2. 12: 80. 19: 116. 9: 106. 2. 61.2. 10-11. 14. 13. 4.4. 3 y 84. 57. 2. 6. 81. 4: 27. 1 Pedro (1 Pe).3. 3.44:92. 5. 1 (1 Æe). 2: 90. I. 15: 87. 1 Tesalonicenses (1 Ts). 5. 6: 80. 32. 2. 18. 4. 2. 2 y 59. 4. 6. 21 y 23-25: 81. 8. 103.105: 80. 1. 4. 55. 21-24: 85. 1. 3. 5-9: 87. 95. 5. 3.23: 5. 5: 2. 3-5: 4.1. 2. 11:82. 14: 85. Oseas (Os). 12: 88.17: 4. 20. 2: 106. 1: 106. 23: 113. 3. 8: 85. 8-9: 84. 3. 5-6: 105. 5: 107. 2. 23.11:4.2. 32. 9 y 11: 80.1. 119. 33: 106. 4: 63. 1. 3. Pmverbios (Pr). 5. 9: 106. 8.3. 5.2. 6. 1. 9: 113. 2 Timoteo (2 Tm).18.1. 3.2. 2. 6. 1. 4. 4. 11. . 3. 4. 4: 85. 14: 79. 10: 86.23: 92. 84. 95. 10-11: 5. 1. 8. 2. 2. 68. 2 y 79. 3: 6. 6: 63. 1. 95. 11: 113. 4: 79.

17. 15: 45. Iss. 264: 6. 4. Bibi. Apolonio de Rodas. Bión de Borístenes. fr. 2. 7.3: 34. fr. fr. fr. 60. 3. 187-188: 29. 3: 100. Atenodoro. 289 C: 54. I: 39. Atenágoras.2. III 5. 2 .4. Calimaco. Eclog.3..1. ft.1. 33. Arato. Apelas. 4. 13. 16: 65. fr.2. ft. fr. it. 9. 1. I 6. 6-7: 114. 3.3. disp. Parad. Proph. 2. Aristas. 3. 434. Cleante. IX 334: 102. II 140: 63. fr. 13.5. fr. 6: 100. I 1. 1. Comic Attic.: 26. 4: 48. fr 75: 72. 44: 56. III 59: 30. fr. 4: 122. 3: 116. 9:42. fr. 3: 38. 4. fr. . 4.10: 122. Beroso. 4: 77. 4. 5 y 113. 3 ss. 3. I 5. 2. 1. XVII: 47. Cicerón. 283: 28.4. 9: 5. III 5359: 28. fr. Ped. De mundo B 25: 66. Antioco. 2.: 91. 54. 1. 101: 72. De nat. 4. 7. Antología Palat. 616-617: 41. Ateneo. 1. Apolodoro. 28: 26.3. Aristófanes. Himno a Zeus 8 ss. I 9. 3. 1: 46. 7. Clemente de Alejandría. Las Nubes 225: 92. Antistenes. 12. 14. 24: 71. 4. 70: 75. 5.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS Aetlio de Samos. Suppi. 4. 5. litsc. 3. De Leg. 1: 47. Autor desconocido.4. Aristóteles. Fmg. 4. 1. 2: 54. II 11. 1: 83. 1: 82. 1. págs. 1. deorum II 59 ss.1. 1. Acamienses V 747-764: 17. Anticlides. XXX: 37.: 37.2. y III 4. Fenómenos 13-15: 73.

3: 3.3 ss. 9: 65. 1: 82. fr. 5. 112. 5.1:3. 5 y 113. III 1. V 5. 1. 2. 1: 72. III 11. V I 16. fr. 2: 118. Democrito. 2. IV 156: 3. 108. 4. 1: 82. 120. 5: 82.43. 5. 3: 116. 5: 118. 1: 83. 5. I I 26. 2: 12. 98.4.16. 68. 111. 4: 53. V I 12. Demóstenes. fr. 3. 5: 116. 3: 110. 38. 1 ss. 3: 42. V II 12.: 118. an.2. 3. Dionisio de Halicarnaso. 1: 69. 5 y 113. 1: 82. 120. 71. 7. 1: 85.6. 1. 2.3. Olintíacas III 19: 61. 2. 2 y 122. I 18: 31. 89. 2.5. 117.1-4: 7. 79. 5.2 2 . 82. 54. 3: 68. I 1. 1-4: 68. 87.4. 2. I 1.1. I. 1.4. I 98. II 15. 3.1. Eliano. 1: 76.2. 5: 88. 3: 8. 84. 1. 45. 44. 2. 2. 145: 27. III 7. Dósidas. Empédocles. 5. 14: 83. Nat.4: 100. 2. 1 y 87. 63. Epicuro.1 ss. 4: 65. 1. 3. phys. 5. 4.1: 100. 1: 75. 68. 110. . Strom. 5. IV 7 . Diógenes de Cícico. 4: 42. 1. QDS 9. 1. 2. fr. fr 5: 47.4 2 . 5: 47. 3. III 12.1: 85. 98. Esquilo. 2. 2 ss. fr. 2.2: 72. 3. 1: 115. Diógenes Laercio. V 14.4. 4 . 134. 5 y 113. 1: 87. 116. Crisipo. V 8. 83. Pmtr.1. 368: 66. 3 y 111. 2.3: 90.4 . 2: 122. 31.49. 37. IV 156: 68.2. IX 3: 92. 1: 82. 1: 82. I 7. 39. 5: 113. II 10. 2: 83. 88. 2: 3.2.2: 92. fr. 1. II 22. 5. 4: 12. 1. 1039: 66. V II 11. Corona 67: 54. 2: 109. 4: 115. 2. 3: 3. 114. 1: 118. 5 . Estáfilo. fr. 1. 111. 2. III 7. 1. 4: 97. 4: 5. V 14. 4. 95. 4: 3. 3: 3. 1. 5. 3. fr. 1: 88. Filí­ pica IV 6: 103. 3 : 92. 4. 5. 6: 75.1. Demetrio de Trocén. 4-6: 7. 114. V 6 . 1: 120. 7. II 2 .3.V 8 . 39. V I 9.78. 4. fr. 6. I I 10. Didaché 1. 25.214 PROTREPTICO 2: 118. 134. V I 5. Dinón. 4.2. 114. 113. 2. 3. 1-3: 111.1. V 14. Diodoro.14-15.: 4. 3. 147:92. fr.: 5. 4: 71.1. V 13. 6. 2. 3. 122. 1: 25. 123. 7. 5. 2: 68. 2. Dionisio.: 7. 10: 38. 2. V II 34. 2. 3. V 14. 6. 40. 5: 42. 8. 77. fr. 3. Doroteo. Demarato. 2: 82. 68. 88.3. 5 y 113. 1. Fr. 30: 68. 85. 46. 4: 100. 3. 5. Agamenón 22 y 598: 114. I 8. 82. V 14. 2: 96. IV 6:102. 1 88: 100. I. I 1. 1.

195: 73. III 407: 76.fr. II 72: 111. I 30-33: 43. 4. 5. 4. X I I I 588: 102. V 343: 36. 833-835: 119. 5. 4. fr. V III 586: 31. 4. fr. 1. fr. etc. 1.26:119. 1. 3.13. fr. V III 356.3. 3. leg. 13: 57. 4. Homero.: 14. 1. 3.2. fr. 1. 190 ss. Trabajos 218: 90. II 180: 53. De somn. Quis rer. Heródoto. 2. De mutat. 1129: 68. Filóstrato. V I 69: 40. II 6. 907: 76. : 5.: 14. 6. 177: 111. III 424: 35. Himno a Deméter 208: 20. Eurípides. I 551: 33. 1. 14: 22.3. 1. . IV 103: 42. 2. II 547: 22. 180: 109. 373-374: 118.4. Filostéfanos. Ifigenia en Tàur. 5. 2. Heráclides del Ponto. 237: 109. l. 3. 6. 1. nom. 5.3. 4. 2. IV 49: 18. 2 y 41. 2. IV 76: 24. 4. fr. div.1. II 59: 28. 907: 76. Hesíodo. I 591: 29. 935: 25. 569: 101. Bacantes 6. 3. 3. 594596: 76. Cain. 31: 39. Iliada I 221-222: 55. 2. 2. V 128: 113. 2. 318: 96. 97: 111. fr. 4. Her. 15: 34. 5. 1. 27: 22. De opif. 252253: 41. 185: 47.1. 8: 57. 5. 3. Heráclito. 9. II 315: 91. 3. 16: 64. II 426: 18. Troyanas 884-885: 25. 5. Filón. fr. II 46: 32. 1. III 243-244: 30. fr. Estrabón. Eudoxio. I 423-424: 36. De plant. De spec. I 8588: 43. III 3335: 43. 918-919: 118. XVI.2. Teogonia 56: 33. her. 5.: 76. 1. fr. Alcestis 3-4: 30. 3. I 544: 32. fr. V 31: 29. 1. 755-760: 76. 1. ïôn 442447: 76. V I 40: 57. 4 y 39. 10: 34.2. 4. 11. 64: 66. Il 7: 122. 2. II 211-277: 56. 3. 3. V 340: 36. 4. I 528530: 33. Fanocles. Apolonio de Tiana IV 3: 113. De opif.1. 4.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS 215 Estobeo. 3. 3. 1. alleg. III 29: 52. 126 ss. fr. 5: 50. 1yDe agr. 5. 2. 2. Euforión. 8-9: 5. 85: 109. hom. fr. V 385- 1. De virtut 183: 109. 941: 74. fr.3. 3. Filócoro. 231: 98. 5. Eusebio. 4. V I I I 138: 13. furens: 76. 5.: 42. fr. 3. 1: 64. II 2: 6. 5: 38. Prepon evang. V I 105: 44. Ecl. 3. ULeg. 2. 591-592: 76. 5. I 607 ss.1. Hicesio. 3. De post. 3. 56:119. Reso 924: Gregorio de Nisa.2.99: 113. 3.1. fr. 5. 188-200: 14. 3. 1. 363364:119. 6. 1 y 103. Orestes 417: 76. 13: 92. 120: 44. fr. 3. fr. 9.

Marco Aurelio. 4. 4: 111. 85: 110. 100: 110. 2. 17: 66. X IX 34: 35. 5: 30. X IX 178: 112. 1. fr.7. Jenófanes. 2. 2. 13: 24. Jenocrates. fr. Memorables IV 3. 1: 3.4. 2-6: 75. V I 236: 115. 2. 1. Contra Celso V I 75: 110. 5. 2. 2. I 57 ss. X IX 163: 38. 45. X I 13-16: 88. fr. Anábasis I 4. 1.2. 2. 1. 1. X IX 105: 9. 2. Orígenes.2. 5: 75. 2. 609: 68. V 395-397: 36. 14. 5. fr.3. 1. 245. Menandro. V 17.2. Metodio. fr. 2. 6. Jenofonte. V I 132134: 76. 4. 3. Oda III 25. 3. fr. 1. 5: 45. 1. Apol.3. fr. co/ι Trifôn 36. Ireneo. IX 27: 109. II 47: 82.1. X II 184-185: 118. 2. IV 14: 57. Olímpico. IX 502503: 56. 1. Metamorfosis I 85-86: 63. Odisea I 10: 9. Justino. X II 219-220: 118. 18: 66. 1. Theriaca 815: 51. 2. fr. II 4. fr. fr.: 45. fr. I. 4 y 76. 2. I 170: 9. V III 324: 33. 2: 5. V 455: 29. Ovidio. V 403: 33. 1: 47.: 36. Or. 13-14: 71. 1.2. Horacio. X X IV 54: 51. 9. Leandro. 786: 105. X I 624: 20.: 86. 4. X II 178: 118. Ninfodoro. 3. . Kypria. 2.18-19: 93. 1.1. 9: 39. 1.2.1.4. 4. V III 534: 105. IV 63: 38. 1. Orfeo. 23: 39. Test. Nicandro. 2. Diálogo de los dioses 10: 33.4. 38: 68. X X I 568: 36. 1. V III 270-299: 60.2. Máximo de Tiro. X I 85: 13. V I I I 267-270: 59. 3. X III 203-204: 101. X V II 220: 120. Die/. V II 266: 59. X I 641: 20. X V III 411: 29. De mon. 3. 52: 21. 1: 42. V 855 ss. X IX 163: 38.216 PROTREPTICO 387: 29. fr. 6. 14: 65. X I 26: 30. 5. 2. 34: 17. X X IV 45: 96. 5. 2.2: 68. IV 221: 2. 88. X II 45-46: 118. Orpkica. 5: 74.3. X V I 433-434: 55. De resurr. 4: 111. 2. 3. 1. 421: 76. 3. fr. X X I 394.2. Mónimo. 2. 4. X X IV 544: 31. I I 10. X X IV 614: 103. 2.fr. 1. 2. 2. 1. 2. 6. X X 351 ss. fr. 35: 111. Luciano. 102: 75.

1. I y 115. Carta II 312e: 68. 7: 53. V 18. 2. 97. 9: 40. IV 716a: 69. 2. 1. 2. Politico 266c: 116. 3. 5: 33. 249d: 106. Heracleia. 3: 36.5: 44. 2.INDICE DE CITAS A AUTORES ANTIGUOS 217 Paniasis. 2. 4: 31. Fedón 64a-70b: 5. 1. 279c: 122. 3. De fortuna 99 A: 97. fr. 28 ss. 2. 47b: 89. 5. 3. I 16. 3. 4: 44. 3: 33. 3. 247c: 56. 3. 268c: 116. 6. 382 F: 64. III 16. 1. 3. 3. 176b: 86. 2. 757 B: 64. Alcib. 4: 62. X 38. Pitaca III 97 y 100105: 30. 5: 26. 248c: 106. Aristi­ des XI: 40. III 415a: 68. 78d: 69. 1. X 61 Id: 86. 4.1 . Banquete 178ac: 44.3.1. 3. 757 B: 64. 2. 3. 20: 36. 90a: 25. I 30. Plotino. 44a: 74. Demetrio 26: 54. 2 y 122. IX 35. 8. III 406a: 20. 4. 3. 2: 26. 3 y 93. 1: 17. 2 y 122. 2. 2. 78a: 70.4. 57: 98. 141. 245d: 89. 4. 114d: 93. 3. Amator. 2.: 48.4. 4: 42. 1. II 15. V 739c: 122. 1. 1 y 115. 1.2. 3. 4. 4. I 38. 3. 4. 3.5. I 353b-c: 100. fr. 252c: 123. II 15. 176b-c: 97. 6. 64a70b: 97. II 17. IX 149: 33. 237a: 76.3. Pitágoras. 3. Moralia 98 C: 113. 7: 12. 4. IX 8. 85d: 2. V I I I 2. 3: 33. 6: 33. 187d. 2. 16. 2. III 408b: 20.2. 1. I 28. 1. 1. 3. 5. 243b: 76. IV 715e: 69. 4 y 100. 4. IV 36. Timeo 28c: 68. 3.1. 5: 53. 35: 72. 89d-90d: 5. 3. 42d: 63. 128. 1. 139 B: 57. Crátilo 395-412: 64. fr. 5. 2. Leyes IV 71 Id: 117. 989 A: 32. 4 y 118. 3. Agesilao 21: 54. Ion 3. 19: 12. 5. 2. 213 A: 54. 1: 44. 64a-70b: 122. 3. Fedro 237: 68. 763: 24. 52a: 120. 6. 34b: 5. 4. 210d: 110.1. 176ac: 122. 6. 5. 3. 40e: 14. 3. 191 A: 54. 1: 47. 4. 5. 1. 2. 13: 53. 4. 1: 38. Minos 319a: 104. X 38. 246c: 92. 1. 397d: 26. . Filebo 16c: 2.8: 118.4. I 32. República I 330a: 89. 6. Teeteto 176a-b: 5. 28c: 105. 379 B: 24. 32b: 5.2. 1.2. Plutarco. Olímpica I 1-25: 33. 45b: 113. I 2-4: 40. 2.2. X 5. 7: 19. 6. Carta VII 341c: 68. De Isis et Os. I 19. Cârmides 157a: 115. V II 2. Sent. 6. 2. 3. 117. fr. Nemea X 15: 33. 3. Platón.3. 3. 78: 49. 3. 3. 2. 3. 1. I 2. 4.4: 33. Pindaro. 1. V 14. V III 9. 16: 35. Pitocles. ístmica V I I 5: 33. 246d249: 68. I 2. 4.3. 4. 4. Pausanias. 2: 28. 2. 81c-d: 55. 3. 7: 53. 5-10: 99.

De mont. 3. I 23-25: 27. Teofrasto. fr. 4. fr. 2. 4. 3. 24: 36. 2. 15: 36. 6. 71:38. 1:45. 34: 46. De came Christi 9: 110. Sófocles. fr. 2. Sina et Sion: 2. 2. 1. Epist. 3. fr. 4. fr. fr. 4. Sibyll Orae. 863: 90. 2. IV 27-30: 62. . Posidipo. V 294: 50. 2: 53. 1. 3. 73: 47. 14: 38. I 27: 27. Pseudo-Sófocles. Sosibio. 14: 66. 1025: 74. 5. Ad martyres: 116. III 586-588: 70. III 624-625: 74. 2. fr.7. IV 4-7: 50. 2. 5. fr. IV 24: 62. 4: 113. 2. 4. 41: 47. 760: 97. 3. Séneca. fr. fr. div. 4. V 6: 96. Tertuliano. V 487-488: 50. Zenón. 1. fr. 2. V 484485: 50. I. fr. 47: 66.218 PROTREPTICO Polemón. fr.fr. XVI. Antigona 970: 29. 3. III 590-594: 70. 1: 57.3. Ant. 3. Ptôlomeo de Megalopolis. Varrón.1. fr. 3. 7.3. I 28-35: 77. I 10-13: 71.4. re. V 296-297: 50. 122. fr. 31: 39.

4.. Herter. 17.4. 68. 92. 2. 100. P. E.1. R. 45. L. 112. 14. P. 5. 5. G. 1..2. Nardi.. W. Festugière.4. Andres. Meriá.4. 12... 100. 17. 2.3.4. 4. 3. 2. 69. C. Daniélou. 2.. 1. 69. L. 7. B. 27. 2..4. 2. Deubner.4.. 13 4..2. P. 12. 1. Mayence.. 7. 3. J. 100. 4.. Cook. A.. 3. Frisk.. Ayán Calvo. M. H. 11. Pade. 111. 4. F. 2. Places. 88. des. Cerfaux.. Mondésert. 2. E. Nilsson. Borto Lotti.3-21. Deverenx.1..2.. 20. L. 2.2. 1. G... 29. Moliné. 2... 6. 10. A.. 2. 2. 1. 1. Lagrange. B. 14. 3. 48. D.ÍNDICE DE CITAS A AUTORES MODERNOS Alfonsi. Gigon. 5.3. Foucart. Chantraine. 27... J.2. 1. 2.. Lafaye. 4.2.2. J. 2. 11. 8. 4. J.. C.. J. 5. Guthrie. 5 .1. 96. 5.4. M. 54. H.1. 18. C. 72. Ameno. 62. 2. 29. 2. Ch. P.4. 31. . F. 2.. L..2. 1 2.. Grimai. 98. 15.2. Bourgedis. 99.2. Orbe. 100. von. 20. 4. Ivánka. 21. K. P.2. E. P. 2. 11. 2.4. 24. A. 8. O. 2.3. Decharme. Mortley. 36. 3. 57. A. 5.. Picard.2.. M.1.1. 2.3. 39.

. 21. Rohde. Ruiz Bueno..2. Rivière. .. J.2. Priimm. 4. Reitzenstein.220 PROTREPTICO 21. 4. 92. Treu. 12. J.3. 1.6.. 74.3.2. P. 3.1 . 68. 2.2..4. 118. E.. 102. U.2. 5. 118. H. Tondriau.. 54. 48. 7. 54. Solmsen. 2. Rahner. 2. 1. 7 2 . 1.. D. 109. G. 4. 69. Sourry.

........................................................................................... El «Protréptico» en la tradición ......... I n t r o d u c c ió n .................................................................................................. C a p ít u l o I I I . ........................................................................................................................................................................... .............................................................................. C a p ít u l o I V .................................. Método a le g ó ric o ................................................... ................................................................................ Obra ... 7 9 Vïda ......................... 13 14 El «Protréptico»................................................................................................................................................. C a p ít u l o V ............................... B ib lio g ra fía 32 33 37 56 97 103 126 ................................................................ 15 24 31 Variantes textuales .......... C a p ít u l o I ................ C a p ít u l o I I .......... Texto g r ie g o ................ÍNDICE GENERAL Págs.....

..................................................................................................................... C a p ítu lo V I ....................... d e c it a s b íb l ic a s .......................... 131 C a p ít u l o V II .... XII 150 ............................................................................................................................................................................................................222 PROTREPTICO Pàgs......... 138 C a p ít u l o V III....... 191 199 209 d e n o m b r e s p r o p i o s ........................................................................................................ d e c it a s a a u t o r e s a n t ig u o s a ................. X X I ..................................................................................................................... 159 182 C a p ítu lo C a p ítu lo C a p ítu lo C a p ítu lo Í n d ic e Í n d ic b Í n d ic e ....... 144 I X ............................................................... 21 9 ....................................................................................................................................................................... 213 I n d ic e d e c i t a s a u t o r e s m o d e r n o s ....................