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Sábado 1 de agosto
San Alfonso María de Ligorio, obispo y Doctor. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la memoria de


san Alfonso María de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia, fundador de la
congregación del Santísimo Redentor, insigne por sus conocimientos jurídicos y
morales que puso al servicio de la Iglesia; quien dedicó su vida a predicar y a
escribir incansablemente sobre la misericordia y la redención que nos concede Dios,
además de dejarnos esa joya de libro que son Las glorias de María.
Nosotros también estamos llamados, como San Alfonso María de Ligorio , a la
santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella.
Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo
perdón a Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que suscitas continuamente en tu Iglesia nuevos


ejemplos de virtud, concédenos seguir las huellas de tu obispo san Alfonso María de
Liborio en el celo por las almas, de modo que consigamos también su recompensa
en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Con el júbilo de haber sido invitados al banquete


del Señor, oremos con filial confianza.

1. Por nuestro obispo y por los obispos de nuestro país; para que en toda
ocasión den testimonio de la Buena Noticia de Jesús, y ayuden a que crezca
en todos los ciudadanos el espíritu de concordia y de fraternidad. Roguemos
al Señor.
2. Por los que aspiran a altos ideales; para que no desoigan la llamada del
Señor que los llama a seguirlo por el camino de la sabiduría y la entrega.
Roguemos al Señor.
3. Por los que colaboran en entidades y asociaciones al servicio de la justicia, la
paz y la igualdad; para que Dios les bendiga, y encuentren el apoyo que
necesitan en su labor. Roguemos al Señor.
4. Por los labradores, los pescadores y los ganaderos; para que vean su
esfuerzo más reconocido y valorado, y puedan vivir dignamente de su
trabajo. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, los que nos hemos reunido en esta Eucaristía; para que
abramos nuestros corazones para recibir el amor y la gracia del Señor.
Roguemos al Señor.

Oh Dios, que nos invitas a celebrar nuestra fe y a anunciar jubilosos tu Evangelio;


atiende las oraciones que con humildad te hemos presentado y danos tu Espíritu
para vivir con valentía las exigencias de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Oh Dios, que hiciste a san Alfonso María fiel dispensador y


predicador de misterio tan grande concede a tus fieles recibirlo frecuentemente y
alabarte sin cesar al recibirlo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 2 de agosto
DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio II de la Eucaristía. Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente nos hemos reunido


en torno al altar para recibir al verdadero alimento de toda nuestra persona, que es
Jesucristo, que e nos da con su Palabra y con su Cuerpo y su Sangre.
La participación en Cristo, el Pan de vida, nos llevará a renovarnos en la mente y
en el espíritu, como nos dirá san Pablo. Pidamos, pues, al comenzar la celebración,
perdón por los restos de la antigua vida de pecado que aún llevamos encima.
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• Tú que eres el Pan bajado del cielo
• Tú que tienes palabras de vida eterna
• Tú que nos invitas a participar de tu mesa
Gloria.

Colecta: Ven, Señor, en ayuda de tus hijos, derrama tu bondad


inagotable sobre los que te suplican y renueva y protege la obra de tus manos a
favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Confesemos ahora nuestra fe, confesando la fe de toda la


Iglesia.

Oración de los fieles: Dejemos que el Espíritu renueve nuestra


mentalidad y, vestidos de su gracia, oremos con confianza a Dios nuestro Padre
que nos da el verdadero Pan del cielo.

1. Por la Iglesia, que se reúne cada domingo para celebrar la Eucaristía; para
que supere la tentación de la pasividad, la rutina, el individualismo, y
participe conscientemente en la celebración. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que el pueblo de Dios se vea siempre
acompañado por pastores santos que encarnen la misericordia y la bondad
de Dios. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes de todo el mundo; para que trabajen por garantizar un
orden de justicia, para y convivencia, y erradiquen el hambre en toda la
tierra. Roguemos al Señor.
4. Por los que son esclavos de vicio y del pecado; para que se dejen
transformar por la gracia, y Cristo viva en sus corazones. Roguemos al
Señor.
5. Por nosotros aquí reunidos; para que Jesús, el pan de vida, sea el alimento
de nuestra fe y la fuerza que nos impulse a ser solidarios, generosos y
desinteresados. Roguemos al Señor.

Dios nuestro, que has confiado al hombre las riquezas inmensas de la creación,
escucha las oraciones de tu Iglesia, no permitas que a ninguno de tus hijos le falte
el pan de cada día, y suscita también en nuestros corazones el deseo de saciar
aquella hambre de verdad que Tú mismo infundes en el corazón de todos los
hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: A quienes has renovado con el pan del cielo, protégelos


siempre con tu auxilio, Señor, y, ya que no cesas de reconfortarlos, haz que sean
dignos de la redención eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Bendición solemne:

- El Dios de la paz, que resucitó de entre los muertos al gran pastor de las
ovejas, nuestro Señor Jesús, os haga perfectos en todo bien, en virtud de la
sangre de la alianza eterna, para que cumpláis su voluntad, realizando en
vosotros lo que es de su agrado.
- Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 3 de agosto
Misa de feria
Color verde. Misa de la semana XXXIII. Lecturas de feria.
Prefacio común V. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Bienvenidos un día más a esta


celebración, a la que acudimos convocados por el mismo Jesucristo, que nos llama
a llenarnos de su Palabra, que es la Luz y la vida que necesitamos, y a participar
del banquete de su Cuerpo y de su Sangre.
Demos, pues, comienzo a esta celebración poniéndonos ante Dios y pidiéndole que
venga a renovarnos para vivir intensamente esta Eucaristía.

• Tú que nos quieres y nos valoras


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• Tú que ensanchas nuestra fuerza y comprendes nuestra debilidad
• Tú que nos ayudas a encontrar la paz y el equilibrio

Colecta: Señor, Dios nuestro, concédenos vivir siempre alegres en tu


servicio, porque en servirte a Ti, creador de todo bien, consiste el gozo pleno y
verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Supliquemos a Dios nuestro Padre, que no deja


de compadecerse de nuestras angustias y debilidades, y supliquémosle para que
nos escuche y para que nos dé su Espíritu mientras peregrinamos hacia la patria
eterna.

1. Para que todas las Iglesias cristianas alcancemos la unidad bajo la guía de
nuestro único pastor, Jesucristo. Roguemos al Señor.
2. Para que Dios conceda a la Iglesia vocaciones que vivan para alabarlo y
extender su Reino. Roguemos al Señor.
3. Para que nuestros gobernantes y políticos busquen el bien de todos los
ciudadanos, y especialmente el de los que tienen menos posibilidades.
Roguemos al Señor.
4. Para que se acabe la fabricación y el comercio de armas, y la paz sea una
realidad. Roguemos al Señor.
5. Para que todos los que participamos de esta Eucaristía vivamos la alegría de
seguir a Jesucristo. Roguemos al Señor.

Oh Dios, que te compadeciste del pueblo hambriento en el desierto y le diste


abundante pan del cielo y a nosotros nos alimentas con el Cuerpo y la Sangre de tu
Hijo; mira compasivo nuestras oraciones y concédenos nutrirnos de este alimento
hasta la consumación de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Ahora que hemos recibido el don sagrado de tu sacramento,


humildemente te pedimos, Señor, que el memorial que tu Hijo nos mandó celebrar
aumente la caridad en todos nosotros. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Martes 4 de agosto
San Juan María Vianney, presbítero. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia;
resto de la Misa por los sacerdotes (Diversas necesidades 6)).
Lecturas de feria. Prefacio de los santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la memoria de


san Juan María Vianney, el santo cura de Ars, sacerdote francés de comienzos del
siglo diecinueve, cuya vida de gran austeridad y profundidad interior, su admirable
celo pastoral, su trabajo agotador en el ministerio de la palabra y sus largas horas
de confesionario impresionaron vivamente; siendo muchas las personas que acudía
a pedirle consejo espiritual.
Nosotros también estamos llamados, como San Juan María Vianney, a la santidad
de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso,
iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a
Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Dios de poder y misericordia, que hiciste admirable a san Juan


María, presbítero, por su celo pastoral; concédenos, mediante su ejemplo e
intercesión, ganar para Cristo nuevos hermanos en el amor y poder alcanzar,
juntamente con ellos, la gloria eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Animados por la certeza de que Jesucristo está


en medio de nosotros, lancémonos a su encuentro y pidámosle que escuche las
oraciones que le dirigimos por el mundo sumido en las tinieblas del materialismo y
el olvido de Dios.
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1. Por todos los cristianos; para que seamos luz de fe, de esperanza y de amor
para todos los que nos rodean. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes; para que vivan como hijos de la luz, promuevan la pureza y
vivan el amor verdadero, y no tengan miedo de seguir a Cristo radicalmente.
Roguemos al Señor.
3. Por los cristianos que tienen responsabilidades en la vida política, económica
o social; para que actúen siempre con los criterios del Evangelio, al servicio
de la dignidad y la justicia que Dios quiere para todos. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos, y especialmente por los que se encuentran cerca de la
muerte; para que experimenten la fuerza de Dios en su dolor, y tengan a su
lado una mano amorosa que les acompañe. Roguemos al Señor.
5. Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía; para que
vivamos siempre con la alegría de ser cristianos. Roguemos al Señor.

Acoge favorablemente, Señor, las oraciones de tu Iglesia y, ya que eres el Mesías


salvador, danos la gracia de creer en tu palabra y cimentar en ella nuestra vida. Tú
que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Poscomunión: El sacrificio que te hemos ofrecido y la víctima santa que


hemos comulgado, Señor, llenen de vida a tus sacerdotes y a tus fieles, para que,
unidos a ti por un amor constante, puedan servirte dignamente. Por Jesucristo
nuestro Señor.
Miércoles 5 de agosto
Misa de la Virgen María, Templo del Señor
(memoria libre de la Dedicación de la Basílica de Santa María)
Color blanco. Misas de la Virgen María nº 23. Lecturas de feria.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

La gracia, el amor y la paz de Jesucristo, el Hijo de Dios y de María, estén con


vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy veneramos la memoria


de nuestra Señora, la Virgen María, a quien celebramos como Templo del Señor,
pues recordamos la dedicación de la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma,
erigida en el siglo cuarto; siendo así uno de los templos más antiguos consagrados a
la Madre de Dios.
Y ahora, nos ponemos en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía. Él nos ha
reunido aquí como hijos suyos y nos dará, una vez más, la Palabra de vida y el Pan
de Salvación. Reconozcamos ante Él que somos culpables y, por la intercesión de
Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas
y que nos llene del don de su Espíritu Santo, el mismo Espíritu que fecundó las
entrañas virginales de Santa María.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que de modo inefable has edificado un templo santo para tu
Hijo en el seno virginal de santa María, concédenos adorarte en el Espíritu Santo y
en la verdad, siguiendo fielmente la gracia del Bautismo, para merecer convertirnos
nosotros también en templos vivos de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Con confianza y arrepentimiento por las veces


en que nos hemos apartado de Él, supliquémosle al Señor Jesús por nosotros y por
todo el mundo.

1. Por la Iglesia, y por todos los cristianos; para que seamos siempre
portadores de amor y de esperanza. Roguemos al Señor.
2. Por las familias y grupos cristianos; para que en las exigencias de su vida de
fe sientan el desafío de Jesús a seguirlo más de cerca y para que los jóvenes
comprendan que la firmeza en la causa del Evangelio es un camino de
felicidad. Roguemos al Señor.
3. Por todos los que, en cualquier lugar del mundo, trabajan al servicio de la
justicia y la igualdad entre los hombres; para que sus esfuerzos sean
eficaces, y den fruto para el bien de todos. Roguemos al Señor.
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4. Por los maestros y los educadores; para que con su labor ayuden a construir
un mundo de hombres y mujeres libres, conscientes y generosos. Roguemos
al Señor.
5. Por todos los miembros de nuestra parroquia; para que trabajemos para
fortalecer entre nosotros los lazos de unión mutua y nos ayudemos a ser
fieles al camino que Jesús nos enseña. Roguemos al Señor.

Señor Jesucristo, que te hiciste uno de nosotros para poder compadecerte de


nuestra debilidad y hacernos hijos de tu Padre; escucha nuestras oraciones y danos
la audacia de tu Espíritu para orar con fe, sabiendo que el Padre atiende nuestros
deseos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Alimentados con esta Eucaristía, haz, Señor, que te sirvamos


con una conducta libre de pecado y, siguiendo el ejemplo de la Virgen María, te
veneremos presente en nuestros hermanos y proclamemos con ella tu grandeza,
alabándote sinceramente. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 6 de agosto
La Transfiguración del Señor. FIESTA
Color blanco. Misa y lecturas propias de la fiesta (leccionario V). Gloria.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística III.

La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu
Santo estén con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la fiesta de la


Transfiguración del Señor; aquel momento en el que, en la montaña, ante Pedro,
Santiago y Juan, se mostró lleno de la gloria de Dios; manifestando así con toda
grandeza que el camino de la pasión y la muerte que iba a emprender es el único
camino capaz de dar vida.
Iniciemos pues, con alegría, esta celebración, invocando al Señor de la gloria, que
nos salva de nuestra oscuridad y de nuestro pecado.

• Tú, el Hijo amado del Padre, su predilecto.


• Tú, el Hijo del Hombre, que has recibido poder, honor y reino.
• Tú, la luz que ilumina a todo hombre.

Gloria.

Colecta: Oh Dios, que en la gloriosa Transfiguración de tu Unigénito


confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los padres y prefiguraste
maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos; concede a tus siervos que,
escuchando la palabra de tu Hijo, el Amado, merezcamos ser un día coherederos de
tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Invoquemos ahora, hermanos, a Dios nuestro Padre,


que al revelarnos la gloria de su Hijo amado nos muestra la esperanza a la que
estamos llamados, y pidámosle que la manifieste a todos los hombres.

1. Para que Dios conceda a las Iglesias de Oriente y Occidente encontrar su


gozo en el hecho de que la gloria del Señor resplandezca sobre ellas.
Roguemos al Señor.
2. Para que surjan abundantes y santas vocaciones sacerdotales que nos
enseñen a cumplir la voluntad de Dios y a amarnos unos a otros. Roguemos
al Señor.
3. Para que Dios conceda a nuestros gobernantes trabajar con honestidad por
la instauración de la paz, la justicia y el bien común. Roguemos al Señor.
4. Para que Dios fortalezca a los enfermos con la esperanza de que su
condición humilde será transformada según el modelo de la condición
gloriosa de Jesucristo. Roguemos al Señor.
5. Para que los que estamos reunidos en esta Eucaristía, al contemplar a
Jesucristo glorioso, nos llenemos de su claridad y la llevemos a nuestros
hermanos. Roguemos al Señor.
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Escucha nuestra oración, Dios todopoderoso y eterno, e ilumínanos con tu gracia


para que vivamos siempre a la espera de la manifestación de Jesucristo, que vive y
reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Los celestiales alimentos que hemos recibido, Señor, nos


transformen en imagen de tu Hijo, cuya claridad nos has querido manifestar en su
gloriosa Transfiguración. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Multiplica, Señor, sobre tus fieles la gracia del
cielo, y así quienes te alaban con los labios te alaben también con el corazón y con
la vida, y ya que cuanto somos es don tuyo sea también tuyo todo cuanto vivamos.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 7 de agosto
Misa Votiva del Sagrado Corazón de Jesús
Color Verde. Misas votivas nº 6. Lecturas de feria.
Prefacio propio .Plegaria Eucarística II.

La gracia, la misericordia y la paz del Corazón de nuestro Señor Jesucristo, que nos
ama con un amor inmenso, estén con todos vosotros.

Monición de entrada: El Corazón, en el lenguaje bíblico, y aun en nuestro


lenguaje habitual, representa la sede de nuestros sentimientos, de nuestra
afectividad y, sobre todo, de nuestro amor; por eso, hacer memoria del Sagrado
Corazón de Jesús es recordar su amor inmenso a Dios Padre y a nosotros; amor
que ha culminado en la prueba máxima de dar la vida por los que ama.
Sin embargo, nuestra forma de vivir no siempre se adecua al amor que Cristo nos
tiene, y con nuestro comportamiento, herimos su Sagrado Corazón. Por eso, al
comenzar la celebración de los sagrados misterios, pedimos humildemente perdón
por nuestros pecados.

• Tú, que eres manso y humilde de Corazón.


• Tú, que nos salvas del pecado.
• Tú, que nos amas con un amor inmenso.

Colecta: Señor, Dios nuestro, infúndenos las virtudes del Corazón de tu Hijo e
infámanos con sus mismos sentimientos, para que, conformados a su imagen,
merezcamos participar de los frutos de la redención eterna. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos ahora confiadamente a Dios Padre,


que gratuitamente nos escogió como pueblo suyo y nos reveló su amor de Padre.

1. Por nuestra Iglesia; para que Dios todopoderoso perdone sus flaquezas,
ponga fin a sus divisiones, aleje sus temores, aumente su valentía,
fortalezca su fe, y haga que su testimonio llegue a toda la tierra. Roguemos
al Señor.
2. Por las familias; para que eduquen a sus hijos en los valores del Evangelio y
para que de ellas surjan nuevas vocaciones al sacerdocio y a la vida
consagrada. Roguemos al Señor.
3. Por el progreso en nuestro país; para que a nadie le falte el pan, la casa, el
trabajo, la escuela, y todas las posibilidades para llevar una vida digna.
Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos y los ancianos; para que en medio de sus dificultades
sientan la fuerza del Señor y encuentren nuestra acogida y nuestra ayuda.
Roguemos al Señor.
5. Por los que nos hemos reunido aquí, por nuestros familiares y amigos, y por
los que esperan que nos acordemos de ellos en nuestra oración; para que
crezca siempre en todos la fe, la esperanza y el amor. Roguemos al Señor.
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Padre bueno, que en Jesucristo dijiste tu Palabra definitiva de salvación; escucha
nuestras súplicas y haz que, guiados por Él, te sigamos cargando la cruz de cada
día. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de participar del sacramento de tu amor, te


pedimos, Dios nuestro, la gracia de parecernos a Cristo en la tierra para merecer
compartir su gloria en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 8 de agosto
Santo Domingo de Guzmán, presbítero. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los Santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy evocamos la memoria de


santo Domingo de Guzmán, quien, consciente de los problemas de la Iglesia de su
tiempo, fundó la orden de predicadores, los dominicos, con la cual la Iglesia se ha
visto enriquecida con comunidades de hombres y mujeres entregados al estudio y a
la contemplación, a la defensa de la fe y al anuncio misionero de la Palabra de Dios.
Pero sin duda, la Iglesia le agradece ese gran regalo que le ha dado al fundar esa
oración sencilla que día tras día los fieles venimos rezando sin cesar, que es el
santo Rosario, por medio de la cual, tantas gracias se han conseguido por
intercesión de Santa María.
Nosotros también estamos llamados, como Santo Domingo de Guzmán, a la
santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella.
Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo
perdón a Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Te pedimos, Señor, que santo Domingo, insigne predicador de


tu palabra, ayude a tu Iglesia con sus enseñanzas y sus méritos, e interceda
también con bondad por nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos ahora con fe nuestras súplicas al


Dios y Padre de Jesucristo, que no desoye las súplicas de los que confían en su
poder.

1. Por el pueblo santo de Dios; para que manifieste la fidelidad al mensaje


evangélico viviendo el amor hacia los enemigos y la solidaridad con todos.
Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes de nuestras comunidades parroquiales; para que descubran
el apasionante camino del Evangelio y consagren su vida al Señor.
Roguemos al Señor.
3. Por los que se dedican al servicio de los más marginados; para que Dios les
conceda el espíritu del buen samaritano, y la perseverancia en el servicio
silencioso al Reino de Dios. Roguemos al Señor.
4. Por las familias divididas, para que a la luz de la palabra de Dios, con la
ayuda y la comprensión de los hermanos, puedan descubrir el sentido
cristiano de la vida y nunca duden de la misericordia del Padre. Roguemos al
Señor.
5. Por nosotros y por nuestra asamblea; para que la llamada del Señor resuene
profundamente en nuestro espíritu y nos disponga a una conversión sincera.
Roguemos al Señor.

Oh Dios, que eres la fortaleza de los que te aman; atiende compasivo nuestras
oraciones y concédenos una fe firme y una esperanza activa mientras aguardamos
la llegada de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Que tu Iglesia, Señor, reciba en plenitud la eficacia salvadora


de este sacramento con el que nos has alimentado en la fiesta de santo Domingo, y
el que fue gloria de la Iglesia por su predicación, sea ahora su protector desde el
cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.
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Domingo 9 de agosto
DOMINGO XIX DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio III de la Santísima Eucaristía. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Un domingo más, nos hemos reunido


junto a Jesús resucitado para celebrar la Eucaristía. Seguir a Jesús es encontrar la
vida, y creer en Él es recibir un alimento que sacia de verdad.
Por eso, confiando en Jesús, y creyendo que Él es el único Pan vivo que alimenta de
verdad, preparémonos para celebrar la Eucaristía reconociendo nuestros pecados;
pues nuestro amor está todavía demasiado lejos de su amor, y nuestra entrega
está muy lejos de su entrega.

• Tú que eres alimento para los débiles


• Tú que eres Pan partido para dar vida al mundo
• Tú que vives entre nosotros y nos reúnes en el amor
Gloria.
Colecta: Dios todopoderoso y eterno, a quien podemos llamar Padre,
aumenta en nuestros corazones el espíritu filial, para que merezcamos alcanzar la
herencia prometida. Por nuestro Señor Jesucristo

Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe en el Dios de la


vida y del amor, Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Oración de los fieles: Oremos ahora confiadamente a Dios, nuestro Padre,


que puede dar la vida y fortalecer a los que lo invocan con fe.

1. Para que la Iglesia, reunida en asambleas locales, sepa valorar la Eucaristía.


Roguemos al Señor.
2. Para que Jesucristo suscite abundantes y santas vocaciones sacerdotales
que nos sirvan el Banquete del Pan vivo y de la Palabra salvadora.
Roguemos al Señor.
3. Para que los que tienen en sus manos el poder económico comprendan que
los bienes de la tierra son para todos los hombres, y procuren una
distribución más justa. Roguemos al Señor.
4. Para que los enfermos graves no se vean privados del alimento necesario en
el paso de este mundo al Padre. Roguemos al Señor.
5. Para que los que estamos aquí reunidos seamos imitadores del Señor Jesús,
y realicemos en nuestra vida lo que la Eucaristía significa. Roguemos al
Señor.

Señor Dios, que cada domingo nos invitas como comensales y amigos a tu mesa,
escucha las oraciones de tu Iglesia y fortalece su fe, para que, con valentía,
proclame al mundo la esperanza en la resurrección final y la confianza de participar
en el banquete festivo de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: La comunión en tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance


en la luz de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición solemne:
- El Dios de toda gracia, que os ha llamado en Cristo a su eterna gloria, os
afiance y os conserve fuertes y constantes en la fe.
- Y la bendición de Dios todopoderoso...

Lunes 10 de agosto
San Lorenzo, diácono y mártir. FIESTA
Color rojo. Misa y lecturas propias de la fiesta (leccionario V). Gloria.
Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística III.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la fiesta de san


Lorenzo, diácono de la Iglesia de Roma, nacido en Huesca, y mártir de Jesucristo
durante la persecución del emperador Valeriano en el siglo tercero; quien estuvo al
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servicio de la comunidad en la celebración de la Eucaristía y en la dedicación a los
más pobres; cuyo recuerdo nos une hoy a aquel gran número de cristianos que en
los primeros tiempos fueron testigos de Jesucristo hasta derramar su sangre.
A nosotros, se nos pide que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por
medio de la fe y de las buenas obras. Sin embargo, constantemente fallamos en
este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.
Yo confieso.
Gloria
Colecta: Oh Dios, san Lorenzo, encendido en tu amor, brilló en fidelidad
a tu servicio y fue glorioso en su martirio; concédenos amar lo que él amó y
practicar lo que enseñó. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Hermanos, oremos a Dios Padre que da la fortaleza a


los que se la piden y sostiene a sus hijos en la hora de la prueba y, por intercesión
de san Lorenzo, pidámosle que su bendición alcance a la humanidad entera.

1. Para que todos los cristianos, imitando a san Lorenzo, se sientan libres de
las ataduras de las riquezas y sepan reconocer en los pobres el tesoro más
grande de la Iglesia. Roguemos al Señor.
2. Para que nunca falten ministros ordenados, sacerdotes y diáconos, que
llenos de espíritu de sabiduría, sean buenos administradores de los misterios
de Dios y no se limiten a anunciar el Evangelio, sino que lo escuchen
también en su corazón. Roguemos al Señor.
3. Para que quienes tienen el poder en el mundo, estimulados por el testimonio
cristianos, vivan al servicio de la justicia y alejen las situaciones de miseria y
subdesarrollo. Roguemos al Señor.
4. Para que quienes se sienten probados o son perseguidos por el nombre de
Cristo, consigan la fuerza que hizo vencer a los mártires en su combate.
Roguemos al Señor.
5. Para que el testimonio de los mártires fortalezca nuestra fe y dé vigor a
nuestra vida cristiana. Roguemos al Señor.

Señor, Dios todopoderoso, que socorres nuestra debilidad con el ejemplo de la


fortaleza de san Lorenzo, escucha nuestra oración y haz que, participando en la
pasión de tu Hijo, alcancemos la gloria de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con el don sagrado, te suplicamos, Señor, que


aumente en nosotros los frutos de la salvación este humilde servicio que te
ofrecemos en la festividad de san Lorenzo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Señor, que se alegren tus fieles porque Tú glorificas a
los miembros del Cuerpo de tu Hijo; y, pues devotamente celebran la memoria de
los santos, concédeles gozar un día con ellos de tu gloria eterna. Por Jesucristo
nuestro Señor.
Martes 11 de agosto
Santa Clara de Asís, virgen. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Colecta propia; resto semana XXXIV. Lecturas de feria.
Prefacio de las santas vírgenes. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Conmemoramos hoy a santa


Clara, quien, siguiendo las huellas de su paisano, san Francisco de Asís, promovió
la vida contemplativa monacal, siguiendo frente a todas las adversidades aquel
camino de renovación evangélica que tenía en el amor y la pobreza sus grandes
bases.
Nosotros también estamos llamados, como Santa Clara , a la santidad de vida; sin
embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la
celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por
nuestros pecados.

Colecta: Oh Dios, que infundiste en santa Clara al amor a la pobreza,


concédenos, por su intercesión, que, siguiendo a Cristo en la pobreza de espíritu,
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merezcamos llegar a contemplarte en el reino celestial. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Oración de los fieles: Con corazón humilde y confiado, con espíritu de


niños, abandonémonos en manos de Dios y oremos por todo el mundo.

1. Por los pastores de la Iglesia; para que sepan reunir en torno al Señor a
toda la familia de los hijos de Dios y la sirvan humildemente con la palabra y
el ejemplo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que no falten en nuestra
diócesis quienes con generosidad sigan a Dios y gasten su vida con el solo
fin de que Cristo sea anunciado, conocido y amado. Roguemos al Señor.
3. Por los responsables de las naciones y de los organismos internacionales;
para que busquen con conciencia recta lo que favorece más el progreso y no
se dejen dominar por el afán del dinero y el poder. Roguemos al Señor.
4. Por los que consagran su tiempo a aliviar los sufrimientos de los hermanos;
para que en cada uno de ellos sepan reconocer la presencia y el rostro de
Cristo. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, reunidos en torno al altar; para que seamos constructores del
reino de Dios, según los dones que cada uno haya recibido. Roguemos al
Señor.

Oh Dios, que en Jesucristo nos enseñaste que para entrar en el Reino hay que
hacerse pequeño; escucha nuestras oraciones y haz que abandonados en tus
manos de Padre vivamos con confianza filial, mientras aguardamos la venida
gloriosa de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

Poscomunión: Dios todopoderoso, ya que nos has alegrado con la


participación en tu sacramento, no permitas que nos separemos de Ti. Por
Jesucristo, nuestro Señor.

Miércoles 12 de agosto
Misa de feria
Color verde. Misa de la semana I. Lecturas de feria.
Prefacio común VI. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Reunidos en la mesa del Señor,


dispongámonos a celebrar la Eucaristía, sacramento de la comunión con Jesús y los
hermanos, poniéndonos en la presencia de Cristo, que es el Redentor que perdona
nuestros pecados y nos da un corazón bueno y humilde, pidiéndole que tenga
misericordia de nosotros.

• Tú que nos puedes salvar


• Tú que nos invitas a ser radicalmente sinceros
• Tú que nos iluminas con consejos y con el ejemplo

Colecta: Muéstrate propicio, Señor, a los deseos y plegarias de tu pueblo;


danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por
nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos ahora y supliquemos a Dios, que


como pueblo suyo nos reúne en su nombre y está siempre con nosotros.

1. Por la santa Iglesia extendida por toda la tierra y presente aquí, en nuestra
comunidad. Roguemos al señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal al servicio de nuestra Iglesia
diocesana. Roguemos al Señor.
3. Por el entendimiento y la concordia entre las naciones y los pueblos.
Roguemos al Señor.
4. Por los que trabajan en favor de la paz y los perseguidos a causa de la
justicia. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, por nuestros familiares, amigos, conocidos, y por todos
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nuestros difuntos. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que con mano poderosa rescataste a tu pueblo de la


esclavitud, y con misericordia le diste, por tu Hijo, la salvación; atiende nuestras
oraciones y haz que, viviendo en caridad constante y oración sincera,
permanezcamos en tu presencia como hijos bajo una ley de libertad. Por Jesucristo
nuestro Señor.

Poscomunión: Te suplicamos, Dios todopoderoso, que concedas a quienes


alimentas con tus sacramentos la gracia de poder servirte llevando una vida según
tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 13 de agosto
Misa votiva de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a tener presente en la


Eucaristía a Jesucristo como Sumo y eterno Sacerdote, recordando especialmente
a aquellos a quienes Él mismo ha hecho participar de su misión, y pidiendo por
ellos, para que sean santos y fieles al servicio de Cristo y de la Iglesia.
Y ahora, al iniciar nuestra celebración, reconozcamos, ante todo, nuestros pecados,
todo aquello que nos aleja de la voluntad de Dios. Por ello, con sinceridad y
humildad, pedimos perdón ante Dios y ante los hermanos.

• Señor Jesús, sacerdote eterno.


• Señor Jesús, sacerdote de la Nueva Alianza.
• Señor Jesús, sacerdote, Víctima y Altar.

Colecta: Oh Dios, que para gloria tuya y salvación del género humano
constituiste a tu Hijo único sumo y eterno Sacerdote, concede a quienes Él eligió
para ministros y dispensadores de sus misterios la gracia de ser fieles en el
cumplimiento del ministerio recibido. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos ahora confiadamente a Dios nuestro


Padre, y presentémosle nuestras oraciones y súplicas.

1. Para que la Iglesia sea lugar de acogida y de misericordia para todos los
hombres de cualquier raza, color, ideología. Roguemos al Señor.
2. Para que haya jóvenes dispuestos a perderlo todo por Jesús y por su Reino
y por los que se dedican a alabar y bendecir a Dios todos los días de su
vida. Roguemos al Señor.
3. Para que los que, movidos por el afán de poder, provocan las guerras y el
hambre en el mundo, se conviertan y aprendan a servir y a amar.
Roguemos al Señor.
4. Para que nuestros hermanos difuntos sean acogidos en la casa del Padre.
Roguemos al Señor.
5. Para que el Señor perdone todos nuestros pecados y nos conceda realmente
vivir como hijos suyos. Roguemos al Señor.

Oh Dios misericordioso, que miras el fondo del corazón, donde todo se ata y
desata; escucha compadecido nuestras oraciones, purifica nuestras faltas y, por la
acción de tu Espíritu Santo, cura nuestras heridas y recréanos en tu amor. Por
Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: La Eucaristía que hemos ofrecido y recibido nos dé la vida,


Señor, para que, unidos a ti en caridad perpetua, demos frutos que siempre
permanezcan. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Viernes 14 de agosto
San Maximilano María Kolbe, presbítero y mártir. MEMORIA
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Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de mártires. Plegaria Eucarística II.
• Las Misas que se celebren por la tarde, deberán ser de la Vigilia de la
Asunción.

Monición de entrada y acto penitencial: Recordamos hoy a san Maximiliano


María Kolbe, sacerdote franciscano polaco; quien durante algunos años fue
misionero en el Japón, y fundador de las escuelas de la Inmaculada para la
educación de la juventud. A su vuelta a Polonia, durante la segunda guerra
mundial, fue detenido por las fuerzas nazis, e internado en el campo de exterminio
de Auschwitz; entregando allí su vida a cambio de un diezmado padre de familia
condenado a muerte; por lo cual, el Papa Juan Pablo II lo consideró como un
mártir.
A nosotros, se nos pide que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por
medio de la fe y de las buenas obras. Sin embargo, constantemente fallamos en
este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.

Colecta: Oh Dios, que al mártir san Maximiliano María, apóstol de la


virgen Inmaculada, le llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo;
concédenos, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio
de los hombres y poder asemejarnos a tu Hijo, hasta la muerte. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Oración de los fieles: Acudamos ahora y presentemos nuestras


plegarias a Dios Padre, que nos llama a heredar la tierra prometida y nos ofrece su
misericordia y su perdón.

1. Por los obispos, sacerdotes, diáconos y religiosos de la Santa Iglesia; para


que correspondan a su ministerio con una vida entregada y santa.
Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes que en seminarios, noviciados o centros de estudio se
preparan para consagrarse al Señor; para que vivan con decisión su
respuesta de amor al Señor, y nunca falten quienes elijan seguir este
camino. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes; para que promuevan lealmente la paz y el progreso de
todos los pueblos que les están encomendados; Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos, los impedidos, los ancianos y los que viven en soledad;
para que hallen el consuelo y la generosa ayuda de los hermanos.
Roguemos al Señor.
5. Por esta asamblea, reunida en el nombre de Cristo; para que crezca en la fe,
en la esperanza y en el amor a Dios y a los hombres. Roguemos al Señor.

Atiende, Padre de bondad, nuestras oraciones, y danos alegría y paz para vivir
nuestra vocación conforme a tu eterno plan de salvación. Por Jesucristo nuestro
Señor.

Poscomunión: Alimentados con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, te pedimos,


Señor, encendernos con aquel fuego de amor que recibió de este banquete san
Maximiliano María. Por Jesucristo nuestro Señor.

Sábado 15 de agosto
La Asunción de la Virgen María a los cielos. SOLEMNIDAD
Color blanco. Misa y lecturas propias de la solemnidad (leccionario V). Gloria. Credo.
Prefacio propio. Plegaria Eucarística III. Bendición solemne de Santa María Virgen.

El amor y la gracia de Jesucristo, el Hijo de Dios y de María, esté con vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy nos hemos reunido para


contemplar a la Santísima Virgen María, Madre de Cristo y Madre nuestra asunta a
los cielos, glorificada con Dios y compartiendo la vida nueva de su Hijo Jesucristo,
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como una luz de esperanza para cada uno de nosotros y para toda la humanidad;
pues en ella vemos realizada la salvación, la felicidad, la vida que deseamos para
todos; ya que contemplando a María asunta en cuerpo y alma a los cielos, nos
damos cuenta de la fuerza inagotable del amor de Dios para con la humanidad.
Comencemos pues, la Eucaristía, dando gracias a Dios, que ha obrado maravillas
en María, y la ha llamado a compartir para siempre su vida. Por ello, alegres y
esperanzados, nos ponemos en la presencia de Dios, y conscientes de nuestra
pequeñez y debilidad, nos confesamos culpables de nuestros pecados, invocando la
ayuda de nuestra Señora, la Virgen María, refugio de pecadores, para que interceda
por nosotros.
Yo confieso...
Gloria cantado.
Colecta: Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y
alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo; concédenos, te
rogamos, que aspirando siempre a las realidades divinas lleguemos a participar con
ella de su misma gloria en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que en el


día de hoy a querido ensalzar a la Virgen María por encima de los coros de ángeles
y de santos, y pidámosle que, por su intercesión, escuche nuestras súplicas y
plegarias.

1. Para que toda la Iglesia, unida a la gloriosa y santa Virgen María, Madre de
Dios, proclame la grandeza del Señor y se alegre en Dios, su Salvador.
Roguemos al Señor.
2. Para que los jóvenes de nuestra diócesis descubran a Dios presente en sus
vidas, imiten los ejemplos de vida de santa María, y muchos de ellos se
decidan a entregar su vida a Dios en el ministerio sacerdotal. Roguemos al
Señor.
3. Para que la misericordia del Señor llegue a sus fieles de generación en
generación, y todos los pueblos de la tierra feliciten a aquella en la cual Dios
ha hecho obras grandes . Roguemos al Señor.
4. Para que el Señor, con las proezas de su brazo, conceda su auxilio a los
ancianos y enfermos, y los difuntos alcancen el don de la vida eterna.
Roguemos al Señor.
5. Para que Cristo, el rey que ha coronado a María como reina, cuando
entregue la creación al Padre, nos conceda, como a María, la posesión del
reino preparado desde la creación del mundo. Roguemos al Señor.

Dios y Padre nuestro, que constituiste a la Madre de tu Hijo Madre y Reina nuestra,
escucha nuestra oración y haz que, ayudados por la intercesión de María, vivamos
en constante actitud de servicio a nuestros hermanos mientras esperamos tu
llegada en gloria y participemos un día de la felicidad eterna. Por Jesucristo nuestro
Señor.

Poscomunión: Después de recibir los sacramentos que nos salvan, te


rogamos, Señor, que, por intercesión de santa María Virgen, que ha subido a los
cielos, lleguemos a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

– El Dios que en su providencia amorosa quiso salvar al género humano por el


fruto bendito del seno de la Virgen María, os colme de sus bendiciones.
– Que os acompañe siempre la protección de la Virgen, por quien habéis
recibido al autor de la vida.
– Y a todos vosotros, reunidos hoy para celebrar con devoción esta
solemnidad de la Asunción, el Señor os conceda la alegría del Espíritu y los
bienes de su reino. Amén.
– Y la bendición de Dios todopoderoso....

Domingo 16 de agosto
DOMINGO XX DEL TIEMPO ORDINARIO
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Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio I de la Eucaristía. Plegaria Eucarística III.
Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente, como cada domingo,
nos reunimos como pueblo de Dios. Nos reunimos en nombre del Señor resucitado
para escuchar su palabra y, así, dejarnos convertir y saber qué es lo que Él quiere
de nosotros. Y nos reunimos para celebrar el banquete del Reino, para compartir la
verdadera comida y la verdadera bebida.
Dispongamos, pues, nuestros corazones para que esto sea así, y pidamos, al
comenzar la celebración de la Eucaristía, que la misericordia de Dios nos ayude.
• Tú que eres alimento para los débiles
• Tú que eres Pan partido para dar vida al mundo
• Tú que vives entre nosotros y nos reúnes en el amor
Gloria
Colecta: Oh Dios, que has preparado bienes inefables para los que te
aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que amándote en todo y sobre
todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por
nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Como miembros de la Iglesia, reunida en el nombre del Señor,


confesemos ahora nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Oración de los fieles: Sabiendo que los que buscan al Señor no carecen de
nada, oremos con toda confianza a Dios nuestro Padre, que nos invita al banquete
eterno de su reino.

1. Por la Iglesia, reunida en asambleas locales; para que el banquete de la


Eucaristía, que celebramos, no sea motivo de escándalo, sino llamada
atrayente para todos. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales al servicio de nuestra diócesis; para que
nunca falten en nuestras parroquias sacerdotes que se comprometan a
hacer el bien, a ayudar a los débiles y consolar a los tristes. Roguemos al
Señor.
3. Por los organismos e instituciones cuyo fin es aliviar el hambre y la pobreza;
para que logren su cometido, y así haya justicia y paz en todo el mundo.
Roguemos al Señor.
4. Por todos los que se excusan de participar en la mesa del Señor por
cualquier motivo; para que sepan comprender y valorar el don que Cristo ha
hecho de su propia vida por todos. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, aquí reunidos; para que sepamos compartir nuestro pan de
cada día con los más necesitados. Roguemos al Señor.
Señor Dios, que cada domingo nos invitas como comensales y amigos a tu mesa,
escucha las oraciones de tu Iglesia y fortalece su fe, para que, con valentía,
proclame al mundo la esperanza en la resurrección final y la confianza de participar
en el banquete festivo de tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.
Bendición solemne:
- El Dios todopoderoso aleje de vosotros toda adversidad, y os conceda la
abundancia de sus bendiciones.
- Que Él os dé un corazón tan dócil a su palabra, que encuentre su gozo en los
dones eternos.
- Así, siguiendo el camino del bien, avancéis por la senda de los mandatos
divinos y lleguéis a ser coherederos del reino de los santos.
- Y la bendición de Dios todopoderoso...
Lunes 17 de agosto
Misa de feria
Color verde. Misa de la semana II. Lecturas de feria.
Prefacio común VII. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Una vez más en el camino de la


vida nos disponemos a celebrar la Eucaristía, la acción de gracias al Padre que, por
medio de Jesucristo, y con la fuerza del Espíritu Santo, nos ha dado la vida cristiana
y la hace crecer cada día.
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Dispongamos, pues, nuestro corazón para celebrar el don del amor de Dios con
nosotros en la Eucaristía, haciendo un momento de silencio, y pidiéndole perdón
por nuestros pecados.

• Tú que eres la Palabra creadora del mundo


• Tú a quien el viento y las aguas obedecen
• Tú que por el bautismo nos hiciste nuevas criaturas

Colecta: Dios todopoderoso, que gobiernas a un tiempo cielo y tierra, escucha


paternalmente la oración de tu pueblo, y haz que los días de nuestra vida se
fundamenten en tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Con filial confianza oremos ahora a Dios nuestro
Padre por nosotros y por el mundo entero.

1. Por la Santa Iglesia; para que, conducida por el Espíritu del Señor, sepa
reconocer en la vida de cada día los signos que revelan la presencia de Dios.
Roguemos al Señor.
2. Por las comunidades cristianas; para que el Señor suscite en ellas nuevas
vocaciones que le glorifiquen y a los que ya lo siguen, les conceda sentirse
dichosos en su entrega. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes; para que la paz y la prosperidad se fundamenten en la
justicia y en la libertad. Roguemos al Señor.
4. Por la juventud de nuestro tiempo, insatisfecha e inquieta; para que sus
intuiciones y esfuerzos sean tomados en serio, y se procure salirles al
encuentro. Roguemos al Señor.
5. Por todos nosotros; para que el Padre perdone nuestros pecados y nos haga
crecer en la experiencia viva de su paternidad. Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras oraciones, manifiesta la fuerza de tu Espíritu en nuestra


historia, revélanos tu justicia y concédenos vivir hasta las últimas consecuencias el
mandato del amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Derrama, Señor, sobre nosotros tu espíritu de caridad para que


alimentados con el mismo Pan del cielo, permanezcamos en el mismo amor. Por
Jesucristo nuestro Señor.

Martes 18 de agosto
Misa por los sacerdotes
Color verde. Misas por diversas necesidades 6. Lecturas de feria.
Plegaria Eucarística V/a.

Monición de entrada y acto penitencial: En la Misa de hoy, rogaremos de


un modo especial por los sacerdotes; para que tengan siempre ante sus ojos el
ejemplo del buen Pastor, que vino no a ser servido sino a servir y dar la vida por
las ovejas, como acto de supremo servicio.
Y para mejor celebrar estos sagrados misterios, pidamos al comenzar la Eucaristía
a Dios nuestro Señor perdón por nuestros pecados y que nos llene de su gracia
renovadora.

• Buen Pastor, que conoces a tus ovejas.


• Buen Pastor, que buscas con amor la oveja perdida.
• Buen Pastor, que nos guías hacia la vida de tu Reino.

Colecta: Señor Dios nuestro, que para regir a tu pueblo has querido servirte
del ministerio de los sacerdotes, concédeles perseverar al servicio de tu voluntad,
para que, en su ministerio y en su vida, busquen solamente tu gloria. Por nuestro
Señor Jesucristo.
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Oración de los fieles: Acudamos ahora a Dios Padre, que todo lo
puede, y que nos revela los verdaderos tesoros de su Reino y que nos da ya en
esta vida el ciento por uno por nuestra entrega.

1. Para que la Iglesia sea cada vez más lugar de reconciliación y de acogida
para los hombres, que a veces viven enfrentados y divididos. Roguemos al
Señor.
2. Para que no le falten nunca a la Iglesia y al mundo hombres y mujeres
disponibles para acoger la llamada de Dios y ponerse al servicio de sus
hermanos en la vida sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
3. Para que se establezca la concordia entre los pueblos, y todas las naciones
de la tierra se conviertan en lugar de convivencia pacífica y cordial.
Roguemos al Señor.
4. Para que los enfermos y todos los que sufren pongan en Cristo su mirada, y
encuentren en Él su consuelo. Roguemos al Señor.
5. Para que el Espíritu del Señor nos transforme a nosotros, que celebramos
esta Eucaristía, en testigos creíbles del amor cristiano en los diversos
ambientes en que vivimos. Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, aleja de nosotros todo lo que nos aparta de Ti, danos tu
gracia como única riqueza que se puede ambicionar, escucha nuestras súplicas y
haz que, despojados de nosotros mismos, nos demos íntegramente a Ti para entrar
un día, pobremente, en tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: El sacrificio que te hemos ofrecido y la víctima santa que


hemos comulgado, Señor, llenen de vida a tus sacerdotes y a tus fieles, para que,
unidos a ti por un amor constante, puedan servirte dignamente. Por Jesucristo
nuestro Señor.

Miércoles 19 de agosto
Misa de feria
Color verde. Misa de la semana III. Lecturas de feria.
Prefacio común VIII. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente nos hemos reunido


para celebrar el misterio vivo de Jesús, que nació, vivió, murió y resucitó por
nosotros, escuchando su palabra y acercándonos a la mesa de la Eucaristía.
Por eso, con espíritu agradecido, comencemos la celebración pidiendo perdón al
Señor por nuestros pecados.

• Tú que nos perdonas de todas nuestras culpas


• Tú, que viniste a traer la gracia y la paz
• Tú, que intercedes ante el Padre por todos nosotros

Colecta: Dios todopoderoso y eterno, ayúdanos a llevar una vida según tu


voluntad, para que podamos dar en abundancia frutos de buenas obras. Por
nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Con corazón agradecido a Dios, que sale cada
día a buscarnos para trabajar en su viña, invoquémosle y presentémosle nuestras
plegarias.

1. Por la Iglesia, por el Papa, los obispos, los sacerdotes y diáconos; para que
las comunidades de cristianos en todo el mundo sean fermento evangélico
de renovación y acogida. Roguemos al Señor.
2. Por todos los movimientos y grupos de jóvenes cristianos; para que no les
falte nunca la ilusión ni el ejemplo de adultos comprometidos y auténticos, y
sean semillero de nuevas vocaciones al servicio de la Iglesia. Roguemos al
Señor.
3. Por todas las naciones, por sus gobernantes y políticos, por los que de
distintos modos trabajan por la justicia, la libertad y la paz; para que
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puedan contar siempre con el apoyo y la colaboración de todos los
ciudadanos. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que sufren en silencio el dolor, la enfermedad, la
incomprensión, el desengaño; para que en Cristo encuentren alivio,
esperanza y paz. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta Eucaristía; para que nuestra comunidad sea
testigo fiel y creíble del amor de Cristo en los ambientes en que nos
movemos y vivimos. Roguemos al Señor.

Dios del amor y de la vida, que no te cansas nunca de buscarnos y de prodigarte


generoso con cada uno de nosotros; escucha nuestras súplicas y concédenos un
corazón magnánimo, capaz de dar a cada uno lo que necesita y de entregarse a Ti
con firmeza y amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Dios todopoderoso, te pedimos que cuantos hemos recibido tu


gracia vivificadora nos alegremos siempre de este don admirable que nos haces.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 20 de agosto
San Bernardo, abad. MEMORIA OBLIGATORIA.
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de las santas vírgenes y religiosos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la memoria de


san Bernardo, abad del monasterio del Císter, en Francia, y doctor de la Iglesia,
considerado como el segundo fundador de la orden del Císter, que gracias a su
carisma sobrevivió y se propagó rápidamente.
Nosotros también estamos llamados, como San Bernardo , a la santidad de vida;
sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la
celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por
nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, tú hiciste del abad san Bernardo


inflamado en el celo de tu casa, una lámpara ardiente y luminosa en medio de tu
Iglesia; concédenos, por su intercesión, participar de su ferviente espíritu y caminar
siempre como hijos de la luz. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Proclamemos la salvación de Dios que llega a


todos los hombres y pidámosle que escuche nuestras súplicas, para que todos los
invitados a las bodas eternas se vistan de buenas obras y santidad para participar
del gozo de su banquete.

1. Por nuestro Obispo N., y por los responsables de la pastoral diocesana; para
que el Señor los colme con los dones de su Espíritu. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones; para que el Espíritu Santo conceda a la Iglesia
sacerdotes santos que la guíen con sabiduría y comprensión, manifestando a
todos el amor incondicional de Dios. Roguemos al Señor.
3. Por los que gobiernan, legislan y juzgan en nuestro país; para que se
sientan investidos de poderes para mejor servir a sus conciudadanos.
Roguemos al Señor.
4. Por los trabajadores del campo y del mar, que se ganan el pan en un trabajo
duro y difícil; para que sean acompañados por el cariño de sus familiares y
apoyados por leyes que favorezcan su situación. Roguemos al Señor.
5. Por los que celebramos esta Eucaristía; por nuestros amigos y conocidos;
para que seamos sostenidos por la gracia en las dificultades de cada día.
Roguemos al Señor.
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Tú nos has convocado, Señor, para participar de tu banquete y celebrar las bodas
de tu Hijo, el Cordero inmolado por nuestra salvación; escucha las súplicas que te
hemos presentado y concédenos vivir conforme a la vocación que tu nos has dado.
Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: El alimento que hemos recibido, Señor, produzca en nosotros


su fruto, para que, instruidos por la doctrina de san Bernardo y confortados por su
ejemplo, nos dejemos arrebatar por el amor de tu Palabra hecha carne. Él, que vive
y reina por los siglos de los siglos.

Viernes 21 de agosto
San Pío X, Papa. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la memoria de


san Pío X, a quien el señor puso al frente de su Iglesia como sucesor del apóstol
Pedro tras haber sido párroco, obispo de Mantua y Patriarca de Venecia; y que fue
ante todo y sobre todo un pastor que buscó la renovación interior de la Iglesia,
promoviendo la lectura atenta y piadosa de la Sagrada Escritura, la participación
activa y consciente en la liturgia, la comunión frecuente y la acción responsable de
los laicos en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Nosotros también estamos llamados, como San Pío décimo , a la santidad de vida;
sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la
celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por
nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, que, para defender la fe católica e


instaurar todas las cosas en Cristo, colmaste al papa san Pío décimo de sabiduría
divina y fortaleza apostólica; concédenos que, siguiendo su ejemplo y su doctrina,
podamos alcanzar la recompensa eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Presentemos ahora con confianza nuestras


oraciones a Dios Padre, que nos ha creado por amor y por amor nos sostiene y
asiste.

1. Por la Iglesia; por todos aquellos que quieren seguir a Jesucristo con
fidelidad; para que sean alentados y sostenidos en su compromiso.
Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales y religiosas; para que la intercesión de María
ayude a los jóvenes a entregarse generosamente al Evangelio para
transformar, desde su vivencia profunda, nuestra sociedad. Roguemos al
Señor.
3. Por los hombres que padecen las consecuencias de una riqueza mal
repartida; para que los países ricos sientan la responsabilidad que tienen
frente a los países pobres. Roguemos al Señor.
4. Por los ancianos, los enfermos y los que viven en soledad; para que sientan
la eficacia del apoyo y de la solidaridad de los hermanos. Roguemos al
Señor.
5. Por los que ahora estamos reunidos en la celebración de esta Eucaristía,
compartiendo la alegría de nuestra fe; para que aprendamos también en la
vida a compartir lo que somos y tenemos. Roguemos al Señor.

Acoge bondadosamente, Padre, las súplicas que te hemos presentado y haz que
creciendo en el amor te alabemos eternamente. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Al celebrar la fiesta del papa san Pío, te rogamos, Señor, Dios
nuestro, que por la eficacia de la mesa celestial seamos constantes en la fe y
vivamos concordes en tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.
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Sábado 22 de agosto
Santa María Virgen, Reina. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio III de Santa María Virgen . Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Pasados siete días de la


solemnidad de la Asunción de María a los cielos, veneramos hoy la memoria de la
Madre de Jesucristo y Madre nuestra como Reina y Señora de cielos y tierra,
glorificada junto a su Hijo, e intercediendo por todos nosotros ante Él.
Pongámonos, pues, en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía. Él nos ha
reunido aquí como hijos suyos y nos dará, una vez más, la Palabra de vida y el Pan
de Salvación. Reconozcamos ante Él que somos culpables y, por la intercesión de
Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas
y que nos llene del don de su Espíritu Santo, el mismo Espíritu que fecundó las
entrañas virginales de Santa María.

Yo confieso…

Colecta: Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como
Reina a la Madre de tu Hijo, concédenos que, sostenidos por su intercesión,
alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Oración de los fieles: Avivemos ahora nuestro deseo de ser poseídos


por Dios, e invoquémoslo con confianza, intercediendo por todo el mundo.

1. Por los cristianos y las instituciones de la Iglesia que trabajan al servicio de


los pobres; para que en su entrega sean imagen viva del amor compasivo
de Cristo Jesús hacia todos. Roguemos al Señor.
2. Por los jóvenes; para que se dispongan a arriesgar su vida en la
construcción del Reino y, con su entrega decidida y generosa construyan la
Iglesia, promuevan el bien y den testimonio del amor puro y verdadero.
Roguemos al Señor.
3. Por los empresarios que se esfuerzan por crear y mantener puestos de
trabajo; para que sean alentados en su compromiso por leyes justas y por la
colaboración de todos. Roguemos al Señor.
4. Por las familias que sufren a causa del paro y de las estrecheces
económicas; para que vean solucionados, en manera digna y cuanto antes,
sus problemas. Roguemos al Señor.
5. Por los que participamos en esta Eucaristía; para que aprendamos a
compartir en la vida nuestra fe, nuestro tiempo y las riquezas que Dios nos
ha dado. Roguemos al Señor.

Escucha, Padre, las oraciones que te hemos presentado y haz que, siguiendo tus
enseñanzas, lleguemos un día a gozar plenamente de los bienes eternos. Por
Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Después de recibir este sacramento celestial, te suplicamos


humildemente, Señor, que cuantos hemos celebrado la memoria de santa María
Virgen merezcamos participar en el banquete eterno. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 23 de agosto
DOMINGO XXI DEL TIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.
Prefacio dominical I. Plegaria Eucarística II.
Monición de entrada y acto penitencial: Un domingo más nos hemos
reunido para escuchar la palabra de Jesús, para darle gracias, y para pedirle que
esta palabra suya ilumine y alimente cada día nuestra vida.
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Pero sabemos que somos pecadores, y que, si nuestra conciencia nos acusa, mayor
es el amor de Dios, su perdón, y su anuncio de vida. Por eso, comenzamos la
celebración de la Eucaristía reconociéndonos pecadores ante Dios y ante los
hermanos.

• Tú que eres el camino que nos conduce al Padre


• Tú que enviaste el Espíritu Santo para crear en nosotros un corazón nuevo
• Tú que nos devuelves la alegría de la salvación
Gloria.

Colecta: Oh Dios, que unes los corazones de tus fieles en un mismo


deseo, inspira a tu pueblo el amor a tus preceptos y la esperanza en tus promesas,
para que, en medio de las vicisitudes del mundo, nuestros corazones estén firmes
en la verdadera alegría. Por nuestro Señor Jesucristo.
Credo: Como Pedro y como los apóstoles, manifestamos ahora nosotros
nuestra fe en Jesús, el Hijo de Dios, que nos enseña el camino hacia el Reino.
Oración de los fieles: Oremos ahora confiadamente, y unidos en la misma fe,
a Dios nuestro Padre, que está siempre cerca de los atribulados.

1. Por la Iglesia; para que sea siempre fiel a su Señor en las vicisitudes de la
historia. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que siempre haya en nuestra diócesis
el número suficiente de sacerdotes que anuncien la Buena Noticia de Jesús.
Roguemos al Señor.
3. Por los que han recibido la misión de gobernar; para que actúen siempre
según el corazón de Cristo, y no según intereses partidistas. Roguemos al
Señor.
4. Por los matrimonios; para que el respeto, el amor y la unidad sean una
realidad en las parejas. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, aquí reunidos, y por los que confían en nuestras oraciones;
para que Dios se haga presente en nuestras vidas y nos transforme según
su querer. Roguemos al Señor.
Señor Dios, que por medio de Cristo, el Verbo eterno, nos has hecho descubrir tu
amor, escucha nuestras oraciones e ilumina a tus fieles con la luz del Espíritu
Santo, para que nada nos aleje de Cristo, el único que tiene palabras de vida
eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Te pedimos, Señor, que lleves en nosotros a su plenitud la


obra salvadora de tu misericordia; condúcenos a perfección tan alta y mantennos
en ella de tal forma que en todo sepamos agradarte. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:
- Jesucristo, el Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos
ha dado el consuelo de una gran esperanza, os afiance internamente y os dé
fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas.
- Y la bendición de Dios todopoderoso…

Lunes 24 de agosto
San Bartolomé, apóstol. FIESTA
Misa y lecturas propias (leccionario V). Gloria.
Prefacio II de los santos Apóstoles. Plegaria Eucarística III.

Que el amor y la paz de Jesucristo, el Señor, estén con todos vosotros.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la fiesta del


apóstol san Bartolomé, uno de aquellos Doce hombres a quienes el Señor eligió
para que estuvieran con Él, y a quienes después envió a predicar el Evangelio por
todo el mundo conocido; el cual recibió, de boca del mismo Cristo, la alabanza de
ser un hombre honrado y un israelita sin engaño ni doblez.
Con gozo, reafirmemos hoy nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el
testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y
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anunciar. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía
reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a
menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho
que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros
pecados.

• Tú que fortaleces a tu Iglesia con el testimonio de los apóstoles.


• Tú que por medio de los apóstoles nos has hecho llegar tu Buena Noticia.
• Tú que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te
siguen.

Gloria.

Colecta: Afianza, Señor, en nosotros aquella fe con la que san


Bartolomé, apóstol, se entregó sinceramente a tu Hijo y concédenos, por sus
ruegos, que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres. Por
nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Fundamentados en la fe de los apóstoles y de los


mártires, oremos a Dios nuestro Padre por la intercesión del apóstol san Bartolomé.

1. Por la Santa Iglesia de Dios; para que, con la fuerza del Espíritu, la fe que
fue plantada por los apóstoles germine, arraigue y crezca en todas las
comunidades cristianas. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que Dios llame a muchos a
confesar con su vida que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y a seguirlo con
la entrega total de su persona. Roguemos al Señor.
3. Por los que tienen poder de decisión en la marcha de la sociedad; para que
no ahorren esfuerzos por hacerla cada vez más justa, fraterna y solidaria.
Roguemos al Señor.
4. Por los que sufren tentaciones o abatimiento; para que, al escuchar el
anuncio evangélico transmitido por los apóstoles, vean renacer en su
espíritu la alegría cristiana. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros; para que edificados sobre el cimiento de los apóstoles,
vivamos como conciudadanos santos y como miembros de la familia de Dios.
Roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestra oración y derrama sobre nosotros la abundancia de tus


dones, para que, fortalecidos por las enseñanzas apostólicas y ayudados por la
intercesión de san Bartolomé, no dudemos nunca de que recibiremos los bienes que
te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: En la fiesta de tu apóstol san Bartolomé hemos recibido,


Señor, la prenda de la eterna salvación; te pedimos que sea para nosotros auxilio
de la vida presente y de la futura. Por Jesucristo nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo: Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú


que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua
protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

Martes 25 de agosto
San José de Calasanz, presbítero.
Colecta propia, resto de la semana IV.
Prefacio I de los santos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Recordamos hoy a san José de


Calasanz, sacerdote aragonés, fundador de las escuelas pías para la educación de la
juventud necesitada; quien pasó gran parte de su vida en Roma, donde reclutó a
los primeros miembros de su congregación, conocida como los escolapios, poniendo
así en marcha sus primeras escuelas en las barriadas más pobres de la ciudad
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eterna; escuelas que se han ido extendiendo por todo el mundo, llegando a
nuestros días, y prestando un gran servicio a la Iglesia y a la sociedad.
Nosotros también estamos llamados, como San José de Calasanz, a la santidad de
vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso,
iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a
Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, que has enriquecido a san José de


Calasanz, presbítero, con tanta caridad y paciencia, para que pudiera entregarse sin
descanso a la formación humana y cristiana de los niños; concédenos, te rogamos,
imitar siempre en su servicio a la verdad al que veneramos hoy como maestro de
sabiduría. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Pidamos ahora Dios que aumente nuestro deseo
de acercarnos a Él y presentémosle nuestras súplicas.

1. Por la santa Iglesia; para que en toda palabra y obra sea testigo claro del
Señor Jesús en quien cree y espera. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que en la oración y en la vida diaria,
los jóvenes descubran al Señor que los llama a estar con Él y a servir a su
pueblo. Roguemos al Señor.
3. Por el pueblo en que vivimos y por nuestras autoridades; para que le Señor
nos dé a todos fuerza e ilusión para ir creando verdaderas relaciones
humanas en un mundo dominado por la prisa y la ansiedad. Roguemos al
Señor.
4. Por nuestras familias; para que crezca en ellas el sentido de la hospitalidad y
de la comunión en el amor, y se conviertan, de tal forma, en lugar
privilegiado de crecimiento en la esperanza. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, reunidos en esta celebración; para que sepamos interrogarnos
ante Dios y los hermanos sobre nuestras incoherencias, y hagamos de la
comunidad eucarística una familia verdadera. Roguemos al Señor.

Oh Dios, Tú sondeas y conoces nuestros corazones y nos cubres con la palma de tu


mano en la hora de la prueba; escucha nuestras súplicas, purifica nuestros
corazones y aparta de ellos la codicia, la vanidad y el egoísmo, para que limpios de
todo mal te alabemos eternamente.

Poscomunión: Reanimados por estos dones de nuestra salvación te suplicamos,


Señor, que el pan de vida eterna nos haga crecer continuamente en la fe
verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

Miércoles 26 de agosto
Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen. MEMORIA OBLIGATORIA
Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de las santas vírgenes y religiosos . Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy conmemoramos a santa


Teresa de Jesús Jornet e Ibars, fundadora de la congregación de las Hermanitas de
los Ancianos desamparados, que tanto bien han hecho y hacen a las personas
mayores; y que fue una mujer admirable por su dedicación a los ancianos enfermos
y abandonados hasta el momento de su muerte.
Nosotros también estamos llamados, como Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars , a
la santidad de vida; sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella.
Por eso, iniciamos la celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo
perdón a Dios por nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que has guiado a la virgen santa Teresa de Jesús


Jornet a la perfecta caridad en el cuidado de los ancianos; concédenos, a ejemplo
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suyo, servir a Cristo en el prójimo, para ser testimonio de su amor. Por nuestro
Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Invoquemos a Dios que nos ha llamado a su


Reino de gloria y nos revela su Palabra para que tengamos vida verdadera.

1. Por la santa Iglesia, peregrina en el mundo; para que, en el fervor de su fe y


de su testimonio, sea fermento evangélico de salvación. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que el Señor, que conduce la barca de
su Iglesia, la enriquezca con abundantes y santas vocaciones que, confiando
en su Palabra, no teman dejarlo todo para seguirlo. Roguemos al Señor.
3. Por los que tienen responsabilidades educativas y sociales; para que
promuevan el crecimiento integral de la persona humana, abierta a Dios y a
los hermanos. Roguemos al Señor.
4. Por todos los que sufren a causa de la violencia o de la opresión; para que
les sea reconocido el derecho a construir su futuro en plena dignidad e
igualdad. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros; para que nuestra familiaridad cotidiana con la palabra de Dios
nos haga capaces de valorar con discernimiento maduro lo que Dios quiere
en las situaciones concretas de la vida. Roguemos al Señor.

Dios de la verdad y de la vida, que sondeas el corazón del hombre y conoces sus
pensamientos; escucha nuestras oraciones para que, dándote gracias, acojamos tu
Palabra que cada día nos renueva. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con el sacramento de salvación, te rogamos, Dios


de misericordia, que, imitando la caridad de santa Teresa, seamos un día partícipes
de su gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Jueves 27 de agosto
Santa Mónica. MEMORIA OBLIGATORIA
Colecta propia, resto de la semana V. Lecturas de feria.
Prefacio II de los santos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la memoria de


santa Mónica, mujer sencilla y humilde, madre de san Agustín, el gran pensador, la
cual, a fuerza de oraciones y lágrimas alcanzó la conversión de su marido y de su
hijo.
Nosotros también estamos llamados, como Santa Mónica , a la santidad de vida;
sin embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la
celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por
nuestros pecados.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, consuelo de los que lloran, que acogiste


piadosamente las lágrimas de santa Mónica que impetraban la conversión de su hijo
Agustín; concédenos, por intercesión de madre e hijo, llorar nuestros pecados y
alcanzar la gracia de tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Acerquémonos a Dios, manantial de la vida, y


supliquémosle confiadamente que escuche las oraciones que, en nombre de todos
los hombres le dirigimos.

1. Para que se refuerce el vínculo de comunión entre todos los miembros de la


Iglesia y, así, el pueblo de la nueva Alianza sea signo de reconciliación para
toda la humanidad. Roguemos al Señor.
2. Para que el Señor envíe a su Iglesia nuevas vocaciones que sean capaces de
consagrarse a Él y a su servicio, y de promover una nueva y renovada
evangelización. Roguemos al Señor.
3. Para que todas las clases sociales construyan juntas una sociedad nueva,
abierta a la participación y a la fraternidad universal. Roguemos al Señor.
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4. Para que se nos conceda la sabiduría del corazón, y podamos así
comprender y socorrer a “los nuevos pobres”; las personas ancianas, los
marginados. Roguemos al Señor.
5. Para que la fuerza del Espíritu nos ayude a renunciar a los ídolos que el
nuevo paganismos ha construido bajo forma de despilfarro, avaricia, y
desprecio del prójimo. Roguemos al Señor.

Oh Dios del amor y de la vida, que te recreas en la bondad de tus criaturas y que
acoges todas sus necesidades; escucha nuestras oraciones y danos tu Espíritu para
que, animados por la fe, te demos gloria viviendo en fidelidad nuestra alianza
contigo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Oh Dios, que has querido hacernos partícipes de un mismo Pan y


de un mismo Cáliz, concédenos vivir tan unidos en Cristo, que fructifiquemos con
gozo para la salvación del mundo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Viernes 28 de agosto
San Agustín, obispo y doctor. MEMORIA OBLIGATORIA
Misa propia. Lecturas de feria.
Prefacio de los santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy celebramos la memoria de


san Agustín, el gran obispo de Hipona, en el norte de África, en la primera mitad
del siglo quinto; quien, convertido a la fe en Cristo, tras largos años de búsqueda,
recibió el Bautismo, y se dedicó al estudio y a la oración, mereciendo el título de
Padre de la Iglesia por la profundidad de su doctrina y la solidez de su fe; pues sus
reflexiones teológicas, las confesiones personales, los comentarios homiléticos y
sus catequesis, recogidas en su vasta obra literaria, han influido poderosamente en
la fe de la Iglesia a lo largo del correr de los siglos.
Nosotros también estamos llamados, como San Agustín, a la santidad de vida; sin
embargo, fallamos a menudo en nuestro camino hacia ella. Por eso, iniciamos la
celebración de los sagrados misterios de la Eucaristía pidiendo perdón a Dios por
nuestros pecados.

• Tú que eres la fuente de agua viva


• Tú que eres la luz que ilumina en las tinieblas
• Tú que eres la auténtica sabiduría escondida

Colecta: Renueva, Señor, en tu Iglesia el espíritu que infundiste en tu


obispo san Agustín, para que, penetrados de ese mismo espíritu, tengamos sed de
ti, fuente de la verdadera sabiduría, y te busquemos como creador del amor
supremo. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: A Cristo, esposo de la Iglesia, que la amó y se


entregó por ella, supliquémosle que nos escuche en este tiempo de espera.

1. Por la Santa Iglesia de Dios, extendida de oriente a occidente; para que el


Señor la reúna y acreciente hasta el fin de los tiempos. Roguemos al Señor.
2. Para que en el sí generoso de María, los jóvenes encuentren el estímulo y la
decisión que necesitan para no retrasar su respuesta a Dios. Roguemos al
Señor.
3. Por la paz de todo el mundo; para que se frenen las ambiciones,
desaparezcan las enemistades y brote el amor y la concordia en el corazón
de todos los hombres. Roguemos al Señor.
4. Por los emigrantes, los prisioneros, los desempleados y los que están lejos
de sus hogares para que se sientan hijos de la gran familia de Dios y
encuentren consuelos en sus penas. Roguemos al Señor.
5. Por todos los que estamos aquí reunidos en el Señor; para que Dios nos
conceda perseverar en la fe y crecer siempre en la caridad. Roguemos al
Señor.
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Señor de la vida y de la historia, que nos revelaste que éste es el tiempo del
Espíritu y del testimonio, el tiempo de la prueba y de la espera; acoge bondadoso
nuestras súplicas y no permitas que se agote el aceite de nuestras lámparas, para
que cuando vengas nos encuentres velando y orando. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos.

Poscomunión: Te rogamos. Señor, que nos santifique la participación en la


mesa de Cristo para que, hechos miembros suyos, seamos lo que recibimos. Él, que
vive y reina por los siglos de los siglos.

Sábado 29 de agosto
El martirio de san Juan Bautista. MEMORIA OBLIGATORIA
Misa y lecturas propia (Leccionario V). Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Hoy conmemoramos en la


celebración de la Eucaristía el martirio de san Juan Bautista, quien, tras haber
anunciado la llegada del Mesías y llamar al pueblo a preparar sus caminos,
denunciando las opresiones e injusticias, murió por fidelidad a Dios a manos de la
arbitrariedad de Herodes, siendo para todos los cristianos un ejemplo en el camino
de seguimiento de Jesús.
A nosotros, se nos pide que seamos también testigos de Cristo en nuestra vida por
medio de la fe y de las buenas obras. Sin embargo, constantemente fallamos en
este cometido. Por ello, al comenzar la celebración de los sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados y pidamos humildemente perdón a Dios por ellos.

Yo confieso…

Colecta: Señor, Dios nuestro, tú has querido que san Juan Bautista
fuese el Precursor de tu Hijo en su nacimiento y su muerte; concédenos, por su
intercesión, que así como él murió mártir de la verdad y la justicia, luchemos
nosotros valerosamente por la confesión de nuestra fe. Por nuestro Señor
Jesucristo.

Oración de los fieles: Oremos ahora con fe confiada a Dios nuestro


Padre.

1. Para que aumente la fe de su Iglesia, le dé la paz, la libertad y la unidad, y


le conceda el perdón de sus faltas. Roguemos al Señor.
2. Para que todos los obreros de la viña del Señor sirvan con generosidad a su
pueblo, anuncien la llegada de su Reino; y para que la Iglesia se vea
enriquecida con nuevas vocaciones consagradas a la oración y al trabajo
silencioso. Roguemos al Señor.
3. Para que cuantos tienen poder en este mundo gobiernen sin orgullo y los
súbditos obedezcan con lealtad. Roguemos al Señor.
4. Para que los ricos no pongan su corazón en los bienes perecederos y los
pobres encuentren en nuestra caridad la ayuda eficaz que necesitan.
Roguemos al Señor.
5. Para que nuestra parroquia sea cada vez más viva, se gloríe de celebrar las
alabanzas del Señor y progrese en el conocimiento de su nombre. Roguemos
al Señor.

Señor y creador nuestro, fuente y origen de la vida, que nos llamas a cooperar en
la obra de tu creación; escucha compasivo lo que te hemos suplicado y
permítenos, con nuestros trabajos y fatigas, permanecer unidos a tu Hijo y
asociarnos a su obra redentora. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Al celebrar el martirio de san Juan Bautista, concédenos,


Señor, admirar lo que significan los sacramentos salvadores que hemos recibido y,
más aún, gozar de su acción en nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor.

Domingo 30 de agosto
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DOMINGO XXII DELTIEMPO ORDINARIO
Color verde. Misa y lecturas del domingo. Gloria. Credo.
Plegaria Eucarística IV.

Monición de entrada y acto penitencial: Un domingo más nos hemos


reunido en torno al altar con nuestras vidas, nuestras ilusiones y nuestras penas
para celebrar la Eucaristía porque creemos en Jesús resucitado, porque queremos
escuchar sus palabras de vida eterna, queremos participar en su mesa, y queremos
hacer lo que a Él le agrada.
Sin embargo, nuestro comportamiento no siempre va unido a lo que de verdad
deseamos. Por eso, comenzamos la celebración poniéndonos sinceramente en la
presencia del Señor, ante su verdad, la cual nos descubre nuestra miseria y
pecado. Así pues, reconozcamos en unos momentos de silencio nuestros pecados, y
pidamos a Dios su gracia y su perdón.

• Tú que nos perdonas y borras nuestras culpas


• Tú que enviaste al Espíritu Santo para crear en nosotros un corazón nuevo
• Tú que nos devuelves la alegría de la salvación

Gloria.
Colecta: Dios todopoderoso, de quien procede todo bien, siembra en
nuestros corazones el amor de tu nombre, para que, haciendo más religiosa
nuestra vida, acrecientes el bien en nosotros y con solicitud amorosa lo conserves.
Por nuestro Señor Jesucristo.

Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y


Espíritu Santo, en la unidad de la Iglesia.

Oración de los fieles: Jesús nos ha dicho que a Dios Padre le gusta que le
sirvamos en espíritu y verdad, es decir, sinceramente; así pues, sabiendo que Dios
es un Padre cercano y fiel, y que está cerca de los que lo invocan, presentémosle
confiadamente nuestras súplicas.

1. Por la Iglesia; para que sepa guardar y actualizar lo que ha recibido del
Señor y prescindir de todo lo que le impide o dificulta su misión en el
mundo. Roguemos al Señor.
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que no falten quienes se decidan a
dejarlo todo por seguir a Cristo y entregarle su vida por entero al servicio de
los hermanos. Roguemos al Señor.
3. Por los gobernantes, monarcas, y todos los que tienen poder sobre las
naciones y organismos internacionales; para que procedan con honradez,
justicia y rectitud. Roguemos al Señor.
4. Por los enfermos, los pobres y los afligidos; para que no les falte nunca la
ayuda y cercanía de quienes les ayuden. Roguemos al Señor.
5. Por nosotros, aquí reunidos; para que nuestro culto a Dios sea un culto
auténtico, en espíritu y vida, y evitemos todo fariseísmo de cumplimiento
meramente externo. Roguemos al Señor.
Mira, Señor, a tu familia reunida el domingo para celebrar la resurrección de tu
Hijo, y escucha con benevolencia sus súplicas; no permitas que te honremos solo
con los labios, mientras nuestro corazón está lejos de ti, ni que, dejando a un lado
el mandamiento de Dios, nos aferremos a la tradición de los hombres. Por
Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Saciados con el Pan del cielo, te pedimos, Señor, que el


amor con que nos alimentas fortalezca nuestros corazones y nos mueva a servirte
en nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

Bendición solemne:

- Jesucristo, el Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos
ha dado el consuelo de una gran esperanza, os afiance internamente y os dé
fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas.
- Y la bendición de Dios todopoderoso...
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Lunes 31 de agosto
San Ramón Nonato, presbítero
Color blanco. Colecta propia; resto semana VI. Lecturas de feria.
Prefacio de las santas vírgenes y religiosos. Plegaria Eucarística II.

Monición de entrada y acto penitencial: Veneramos hoy la memoria de


san Ramón Nonato, quien, después de ingresar en la orden de la Merced, se dedicó
a la remisión de los cautivos, llegando a quedarse como rehén cuando faltaba el
dinero. La tradición cuenta que, en el momento de morir, a falta de sacerdote
mientras iba de camino a Roma, a recibir el capelo cardenalicio, el mismo Cristo le
administró el viático, premiando así su gran amor a la Eucaristía.
Ahora, al comenzar la celebración de la Eucaristía, reconozcamos en silencio
nuestros pecados, y pidamos al Señor que tenga piedad de nosotros y que
convierta nuestro corazón, para que, como san Ramón Nonato, sepamos amarle de
verdad.

Yo confieso…

Colecta: Oh Dios, que has hecho admirable el celo de tu confesor san


Ramón Nonato en la liberación de los fieles del poder de los paganos; concédenos
por su intercesión que, libres de los lazos del pecado, obremos con libertad de
espíritu lo que te es grato. Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración de los fieles: Gracias al Espíritu Santo que Cristo nos dio,
nuestra vida cristiana es ya una participación de su triunfo sobre la muerte y el
pecado. Pidamos al Padre que, en virtud de este mismo Espíritu, escuche lo que le
pedimos por nosotros y por todo el mundo.

1. Para que bendiga a nuestro Santo Padre, el papa N., al Colegio Episcopal,
santifique a los sacerdotes y diáconos, y sostenga a los monjes y religiosos.
Roguemos al Señor.
2. Para que la voz inconfundible del Maestro resuene apremiante en el corazón
de los jóvenes, y con generosidad lo sigan y contribuyan a que no se pierda
ni uno solo de los redimidos por Él. Roguemos al Señor.
3. Para que ilumine y fortalezca a los gobernantes en la búsqueda de la
concordia, la libertad, la justicia y la paz. Roguemos al Señor.
4. Para que cure a los enfermos, anime a los oprimidos y tenga misericordia de
los que han muerto. Roguemos al Señor.
5. Para que escuche nuestras oraciones y nos reúna en el reino eterno.
Roguemos al Señor.

Señor y Dios nuestro, que con la resurrección de tu Hijo nos abriste las puertas del
paraíso y que con el envío del Espíritu Santo nos aseguraste la fuerza necesaria
para permanecer en el bien; atiende nuestras súplicas y admítenos un día en la
eterna bienaventuranza de tu gloria. Por Jesucristo nuestro Señor.

Poscomunión: Alimentados con el manjar del cielo te pedimos, Señor, que


busquemos siempre las fuentes de donde brota la vida verdadera. Por Jesucristo
nuestro Señor.