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La velocidad en el guitarrista1 Heriberto Soberanes Lugo Introducción La fluidez observada en el pianista, la destreza de que hace gala un buen flautista, el violinista que recorre velozmente la escala... Analizar detalladamente el porqué de que determinadas instrumentos sean más apropiados que otros en cuanto a velocidad se sale del objetivo de este trabajo; pero podemos intentar algunos acercamientos a lo que sus ejecutantes hacen para lograr velocidad: El pianista tiene ¡10 dedos útiles y autónomos!; el flautista levanta un dedo y solo con eso logra un cambio de nota; el violinista cambia velozmente la arcada empleando

fundamentalmente la muñeca... Los grandes intérpretes de la guitarra han logrado -intelecto y arduo trabajo de por medio- resolver sus problemas de velocidad. Algunos de ellos son tradicionalistas, muy apegados a lo convencional, y ejecutan pasajes veloces sin problema. Tienen una excelente respuesta neuromuscular; si este es el caso del lector, de poco le servirá continuar adelante con esta lectura. Este trabajo está destinado a quienes no están satisfechos en los resultados que la tradición les brinda; intenta plasmar ideas de solución no convencionales a las dificultades que plantean las altas velocidades. Algunas de estas ideas, convertidas en técnicas, son relativamente originales del escritor de este trabajo; otras, son propuestas de diferentes autores de textos, artículos y otros recursos de divulgación formal e informal; y algunas más son fruto de la observación del autor a otros guitarristas, e incluso a otros instrumentistas. Las observaciones se han aplicado tanto a grandes maestros, como a otros ejecutantes -algunos dedicados al género popular-, que, no obstante su relativo anonimato, son poseedores de gran creatividad técnica.

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Se refiere al guitarrista llamado clásico: el que toca con los dedos, en oposición al que lo hace con plectro; el que ejecuta una guitarra acústica en oposición a eléctrica.

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La velocidad y la música Antes de entrar en materia será conveniente definir el papel que la velocidad, más precisamente la alta velocidad, desempeña, ó debe desempeñar, en la interpretación de la música. “La técnica debe estar al servicio de la música” reza una de las declaratorias más citadas -y acertadas- del mundillo de este arte. No es gratuita la aseveración; frecuentemente los ejecutantes de guitarra invertimos los términos, sacrificando la objetividad musical en aras de las potencias propias de la técnica. Van algunos ejemplos de ello: una voz cantabile, portadora de hermosa melodía, se está tocando tan destacadamente que hace casi inaudibles el bajo y las cuerdas de acompañamiento; un “apoyando” que se ejecuta es tan bello que a su propietario no le importa que esa pulsación (en ocasiones) apague, en la cuerda en la cual se apoya, una necesaria voz inferior de polifonía; Es tan tentador el efecto de acorde quebrado (arpegiado con rapidez, ó brisée) que lo erigimos como norma de ejecución, cuando debería, como ornamento que es, ser empleado ocasional y oportunamente; etc. Las limitaciones técnicas también pueden afectar el discurso musical: Una giga (danza ágil y saltarina con la que suelen cerrar las “suites” barrocas) es ejecutada en un impropio tempo moderado; los deseables ligados son eliminados por deficiencia técnica del ejecutante; Los excesivos ligados disfrazan una limitación de velocidad en mano derecha, perjudicando la claridad discursiva al distorsionar el ritmo; El doble puntillo, tan propio de la obertura francesa, y tan adecuado para dar ligereza a series de acordes, se convierte, por falta de soltura, en un pesado ritmar; los “redobles apriessa” pedidos por Milán en algunas de sus fantasías se amarran en un tirano tic-tac de metrónomo; las exigidas notas en fusas y semifusas de algunas obras de Bach se ejecutan en valores más largos que aquellas, afectando severamente el pulso rítmico; Fluctuaciones desordenadas en el tempo, supuestamente “románticas”, esconden muchas veces limitación del intérprete en sus recursos mecánicos; etc. En el extremo opuesto se observa que la solvencia técnica, la que se ve en los dedos ágiles, puede tentar usar de la velocidad indiscriminadamente, por vanidad en algunos casos ó por la alegría irresponsable y feliz que implica, en el mejor de ellos. Se define así, equivocadamente, el tempo

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El instrumento Iniciaremos nuestro trabajo citando un apoyo sustancial que debe tener un guitarrista: un instrumento que. Se citan enseguida algunas características que determinan. ó incluso el temperamento (sujetándose a la exigencia musical). No se debe ser veloz por sistema. lo cual. por costumbre. 3 . en tres categorías: A) Los generales. lo requiera.que los guitarristas creativos desarrollen y modifiquen el material expuesto en este artículo. Son tan variados los recursos que se expondrán y ejemplificarán a continuación (sin pretender que la lista de ellos esté completa) que serán divididos. Tal reducción derivará en una actitud más relajada. las preferencias personales inclinarán al estudioso más o menos hacia algunos de ellos. sin cerdear.3 musical. También es de esperarse –y de desearse. sino porque la obra. el nivel de operatividad del instrumento: La rectitud del diapasón permite que las cuerdas se ubiquen tan bajas como sea posible. Aunque es recomendable conocerlos todos (los que aparecen en este trabajo). esa disposición facilita el mecanismo en cuanto reduce la cantidad de esfuerzo necesario para oprimir las cuerdas con la mano izquierda. e incluso que elaboren otros recursos de su creación. ó el pasaje. y C) los propios de la mano izquierda. sí sea funcional. para fines de nuestro trabajo. aunque no caro. Por todo ello. desde la opinión del autor. B) Los relativos a la mano derecha. para ordenarlos adecuadamente. redundará en una mayor velocidad (adelante veremos la relación relajamiento-velocidad). como: “La velocidad debe estar al servicio de la música”. A) Recursos generales. es decir los que incumben a actitudes y actividades que no están relacionadas directamente con alguna de las manos. la cita inicial a este párrafo “La técnica debe estar al servicio de la música” la interpretaremos. a su vez.

La tensión de cuerdas en uso también facilitará ó no la presteza del guitarrista: a mayor tensión –por producir esta mayor oposición al movimiento de los dedos de la mano derecha. con ello menor velocidad. hombros y brazos. lo mismo que las manos. Los guitarristas dueños de soltura en cuanto a velocidad se refiere tienen. La posición del cuerpo La posición general del guitarrista deberá ser tal que permita un nivel apreciable de bienestar en el ejecutante: Piernas. y a la presión de los de la izquierda-. un importante segmento se ha avenido bien con las prótesis (en sus numerosas variantes). se las arregla a la tradición gitana. Se recomienda que estos soportes sean del tamaño más pequeño que permita al sonido ser limpio. se acomodaba el instrumento apoyando cada uno de los aros de la caja en una pierna). con las piernas cruzadas). La mayoría prefiere la posición convencional. respecto a la posición de su cuerpo y al acomodo de su instrumento. unos pocos han elegido el tahalí para soportar el instrumento. bajito de altura.4 La altura de las cuerdas sobre los trastes (provocada por el tamaño de las cejas de puente y cabeza) es factor determinante en la comodidad en la ejecución (haya en ella alta velocidad ó no) en el instrumento. sus preferencias personales. El relajamiento 4 . En conclusión. deben estar lo más cerca posible de la actitud natural del individuo. habrá mayor contractura muscular. y otros más se han inclinado por seguir tradiciones derivadas de sus folklores (un ejemplo: Paco de Lucía. espalda. que parece no tener límites en su velocidad. Características morfológicas y aún la estatura pueden determinar acomodos personales (Narciso Yepes. se recomienda buscar aquellas posiciones y acciones que por naturales y cómodas faciliten el mecanismo guitarrístico.

La mano izquierda se aviene bien al relajamiento cuando los movimientos de los dedos son cortos. Recomendamos un punto medio de visión de conjunto (que tendrá que ver con sus condiciones personales): pruebe separar mentalmente un elemento complejo ó amplio en partes más pequeñas (unidades mínimas. También 5 . no le dará tiempo de hacerlo con la presteza deseada. presentar coherencia musical). la mente. tal como lo hacen Segovia. El todo y las partes La visión que el guitarrista haga sobre de un trozo de música que exija velocidad puede actuar en dos sentidos: si el enfoque es amplio (por ejemplo. se procederá a sumarlos. Va un ejemplo: una amplia escala de ocho doblecorcheas se puede subdividir en. si la visión es detallada (como pretender ordenar movimiento por movimiento). algunas de solo dos notas. por ejemplo. hecho esto. y con él. la alta velocidad. digamos. que deberán. que abarque todo un pasaje rápido) se expone a quedar abrumado ante la magnitud de la tarea que hay que hacer. cada uno de ellos se practicará por separado. Se puede decir que un guitarrista es tan rápido como sea relajado (es sobresaliente en su relajamiento el virtuoso Víctor Pellegrini). estar prestos a actuar de nuevo. es altamente deseable pues permite a los elementos en juego recuperarse rápidamente de su acción y con ello. dos tramos de cuatro notas cada uno. La mano derecha consigue el relajamiento espontáneo si se acomoda de manera que permita que sus dedos se posicionen respetando su tamaño (como el dedo medio es más largo que el índice. el relajamiento acudirá con mayor facilidad. Bream y Williams).5 Esta actitud. convendrá posicionar la derecha en consecuencia. cuando se presionan las cuerdas solo lo indispensable para conseguir sonido claro. No solo la actitud favorece el relajamiento: hay posiciones de las manos y maneras de mover los dedos que permiten la espontaneidad de él. siendo este más natural que el elíptico. entorpezcan a los activos. que no están en uso momentáneamente. Las uñas cortas permiten un movimiento casi pendular en el ataque. propio de uña larga. ordenará dos acciones y no ocho. Otra ventaja de la actitud relajada es que evita que los dedos. permanente en todos los virtuosos. por caso. mandante supremo del cuerpo. claro.

y. La escala puede ser ejecutada con i-a (por la misma razón del caso anterior (la incómoda largura del dedo “m”). la solución típica sería p-i-p-m. cuatro ó más notas por grupo. El guitarrista debe probar y evaluar sus potencialidades. haría conducente la fórmula p-m-p-m para el último caso. dice la tradición. El techo de control puede quedar en dos. si se alternan una nota de bajo con un pedal agudo. tendría que ser reduci do en su tamaño con un incómodo recogimiento). En realidad estas técnicas implican practicar. a una voz) el problema entonces. Pruebe y decida. las digitaciones tradicionales deberán ser siempre cuestionadas. en este caso sus dedos preferentes para tal ó cual mecanismo. se emplearán p-i-m-i ó. precisamente por su largo tamaño y por su fácil oposición al pulgar. con la digitación i-m. En resumen: la actitud organizativa anterior (hacer un todo por partes) le dará claridad a su sonido. el dedo “m”. B) Recursos propios de la mano derecha La elección de dedos La tradición es generalmente precisa en asignar los dedos a usar para ejecutar tal ó cual mecanismo: Que si se trata de un arpegio de cuatro notas sobre tres cuerdas.6 es factible enlazar mentalmente las notas preponderantes de un discurso. luego con separaciones mas breves. llevando enseguida un control de ejecución muy referido a ellas. se eliminará el dedo anular. esto es. tres. sino el “m”. sin mayor trámite. dicho de otra manera. 6 . En todos los casos mencionados y en todos los demás que se presentaran. El arpegio sobre tres cuerdas puede ser resuelto con p-i-a-i (eliminando. Si es una escala (monódica. no el menos hábil. que por ser el más largo. Cada grupo se practicará separado del siguiente por una generosa pausa. con continuidad. el “a”. inicialmente. después controlar de dos en dos (ó de tres en tres –para subdivisiones ternarias-) y así sucesivamente. finalmente. movimiento por movimiento. Finalmente. a su ritmo y a su discurso. esto es. e incluso para resolver escalas. se resolverá.

En la diferencia 4 de “Guárdame las vacas”. que ciertamente acerca a la fidelidad interpretativa de las músicas del Renacimiento y del Barroco. la figueta no solo imprime carácter. de Luis de Narváez. Su fórmula habitual p-i-p-i ha sido modificada por algunos guitarristas a p-m-p-m con apreciable beneficio para ellos.un sello marcadamente binario. por la alternancia de un sonido fuerte (el ejecutado por el pulgar) y uno débil (el que toca el índice).7 La “figueta” Mecanismo de amplio uso en la solución de escalas durante los siglos XVI y XVII principalmente. también aporta ligereza al pasaje. por la forma que presentan los dedos p-i que actúan alternadamente) fue quedando en desuso a medida que se popularizaba el “dos dedi”. esto es la alternancia de i -m. a decir de Milán. aguda media ó grave). esta modalidad casi está en el olvido (salvo por los cultivadores de música antigua. algunos instrumentistas se sirven de ella para resolver escalas (en cualquier región. sonoramente. 7 . La “figueta”. Tal característica le da a los pasajes de música ejecutada en esta modalidad –los redobles. tiene muchos campos de aplicación en la guitarrística actual: es un excelente auxiliar para eventuales figuras rápidas en el bajo. la “figueta” (de higo. donde muchos consideran la ejecución con figueta un dogma). Se caracteriza. Desafortunadamente.

aderezado con algo de redoble. El “Alzapúa” Este recurso. con aplicaciones oportunas como el empleo de fórmulas de cuatro notas por cuerda –típico de escalas cromáticas.y dos notas por cuerda –propio de las escalas pentáfonas-. se superan con soluciones creativas tales como el deslizamiento y. Su ejecución puede ser “apoyando” en cu erda superior ó. común en el guitarrista de música popular. El final del Kirie primero de la missa de Beata Virgine de Josquin glosado . Algunos cambios de cuerda. por la diferencia tímbrica implícita. que con este recurso suelen no ser cómodos. Puede ó no tocarse 8 . cayó en desuso. ejecutado con el concurso de la muñeca y/ó del brazo su sonoridad aumenta. El dedo elegido se refuerza con el pulgar presionándose mutuamente. representa una versión aproximada a tal recurso. de Mudarra. Se puede articular únicamente con falanges. Es de alta resolución dinámica y. en vaivén ó péndulo. con el pulgar solo. adquiere agilidad si se digita la derecha con dedillo. Su resultado sonoro es notoriamente binario. en cuerda inferior. Su actualidad es posible y recomendable para escalas de gran velocidad. y también. consiste en ejecutar. como la “figueta”. para gran ligereza. El “dedillo” se ejecuta empleando únicamente el dedo índice (algunos con el dedo medio). de marcado color binario. en vaivén ó péndulo. algo incómodamente. tan usual en la música de “flamenco”. La modalidad de usar “púa” ó “plectro”.8 El “dedillo” También este recurso formaba parte del repertorio técnico del Renacimiento.

El recurso se emplea en todos los pasajes similares (2). de segunda a sexta cuerda. Su utilización con cualquiera de los otros dedos abre un sinfín de posibilidades. aprovechando el ataque “apoyando” (condición necesaria para él). 9 . en el final del estudio XXXVII (Bolero) de Emilio Pujol. con. al emplear un solo dedo en su ejecución. prácticamente. Aparte de ser facilitador de la velocidad en escalas y arpegios posee la gran virtud de la unidad tímbrica y dinámica. El deslizamiento Este recurso se define como el mecanismo que. Las flechas indican la dirección del ataque. le permite a un solo dedo ejecutar dos ó más notas. Su incorporación a la técnica clásica lo hace. En el ejemplo (estudio 10 de Fernando Sor. como la “figueta”. se ejecuta con alzapúa de pulgar (1). Aplicación de deslizamiento de índice. i ndicado para eventuales figuras rápidas en los graves. edición Segovia) el bajo exigido con rapidez. un solo movimiento.9 “apoyando” en cuerda superior ó inferior. Desde siempre ha sido usado en el pulgar.

Cuando se emplean formulas ternarias en fraseologías binarias (que son muy comunes) se debe tener especial cuidado en evitar la desigualdad sonora propia de atacar con tres dedos. Algunos guitarristas aplican p-m-i (que solo permite “tirando”) como matriz ternaria. 10 . para mejorar en algunos casos. de Rodrigo. En arpegios ya se ha mencionado la ventaja que puede representar p-i-a.10 Los trinos en cuerdas graves del segundo movimiento del concierto de Aranjuez. establecer simetrías rítmicas. Técnica ternaria El uso de más de dos dedos para resolver la escalística facilita enormemente la velocidad de ejecución. por pa-m. con buen volumen (el trino guitarrístico. en trémolos de tres notas la tradicional p-m-i puede ser cambiada. otros prefieren a-m-i (que puede ejecutar tanto en “tirando” como en “apoyando”) como fundamento. pueden resolverse. Las tales matrices ó fórmulas fundamentales generarán a su vez fórmulas derivadas que podrán aplicarse a casos específicos donde se desea evitar cruzamientos. La razón de ello es que cualesquier dedo implicado en la fórmula tendrá dos espacios (en los que actúan sus compañeros de fórmula) para relajarse. etc. resuelto de manera convencional es dinámicamente pobre) y velocidad sobrada alternando el deslizamiento de los dedos i y m. incluso el ordenamiento p-i-m podría resultarle una sorpresa agradable.

con a-m-i con beneficio de velocidad. es de considerarse el “apoyando” (exceptuando el pulgar) como opción. m-i-p-a. Las fórmulas cromáticas de cuatro notas por cuerdas. a 11 . estudio XIII. Técnica cuaternaria Desde siempre la fórmula por excelencia del trémolo ha sido p-a-m-i. Aunque la modalidad “tirando” es la más cómoda. Esta característica no lo sujeta a exclusividad de tal mecanismo ya que tiene también grandes posibilidades en la solución de escalas. le ofrecen un gran campo de aplicación. compases 41-44) se aplica la comentada fórmula. respecto a derecha. tan comunes en la guitarra.11 En el estudio 12 de Villalobos. pueden solucionarse. La fórmula es aplicable tanto en el pasaje descendente (1) como en el ascendente (2). puede ejecutarse. i-p-a-m. como los de uso reiterado en “el abejorro” de Emilio Pujol. No se deben desechar las opciones de iniciar la fórmula con cualquier otro dedo: a-m-i-p. Los arpegios de cuatro notas sobre tres cuerdas. la escala atendida por izquierda con 4-1-0. con ventaja en cuanto a rapidez. En el siguiente ejemplo (Emilio Pujol.

Su desventaja. seguido de a y m. de Tárrega. se aplica la fórmula de derecha en estudio. mientras que a partir del re de la misma quinta (2). estos atacando normal. Buen solucionador de pasajes cromáticos veloces de cuatro notas por cuerda. Su utilidad en la guitarra clásica se podría ubicar en la ejecución de figuras rápidas (como trinos y ostinati). quedando ésta incompleta en el último grupo de tres notas. Otra fórmula cuaternaria consiste en usar el dedo i con ataque alternado ascendente y descendente.12 cuatro dedos (usar p-i-a-m ó p-m-a-i en lugar de la limitante p-i-m-i. compases 34 al 36) la escala cromática que parte del la de quinta cuerda al aire (1) se digita convencionalmente. En el ejemplo (Capricho árabe. 12 . El tapping Recurso habitual de la guitarra eléctrica en los ejecutantes de última generación este curioso mecanismo consiste en usar el dedo índice de la mano derecha en ligado. justo es señalarlo. es su volumen muy limitado. consignada en la edición original).

mayor rapidez en la producción de sonidos. dicho de otra manera. en general. también lo tienen (y suele ser distinto) para facilitar los pasajes de velocidad alta. El giro negativo facilita el arpegio descendente. Pruebe y consigne en su registro las ventajas y los usos del muñequeo guitarrístico.hay que decirlo. cayendo sobre y tirando de la cuerda. de gran manera. con sus giros positivos (en la dirección de las manecillas del reloj) y negativos (al contrario) facilita. Este pasaje de la exigente trascripción de “Asturias”. la velocidad de arpegios. los dedos 4 de izquierda e i de derecha La muñeca Esta articulación. el positivo el ascendente. puede ser resuelto con mayor soltura con una participación activa de la muñeca de la mano derecha. movimientos de los dedos. de Isaac Albéniz. permite.13 Los trinos finales del estudio 7 de Villalobos nos ofrecen la oportunidad de digitar con taping.en variable modificación del volumen y timbre del ejecutante. con el dedo meñique algo elevado-. El acomodo de la derecha algo caído hacia el pulgar –ó. en combinación ó sin. En el extenso ligado se alternan. Esto . La plasticidad en la presentación de la mano derecha Así como los dedos (de derecha) tienen un acomodo preferencial para producir un buen sonido. Por entendido se tiene que asimilar cualquier cambio en la posición de las manos implica realizar prácticas constantes e 13 .

sin embargo. que su nota final -del pasaje-. Otros buscan un acomodo de derecha que sirva a ambos propósitos.y de “La flauta Mágica” – variaciones de Sor. en un pasaje de notas largas ó no rápidas. algunos lo logran a costa de no tener tan buen sonido ni tan holgada velocidad. sea favorecida por posición para buen sonido). incrementar su velocidad. Por otro lado. Una manera de favorecerse de los dos recursos (buen sonido-buena velocidad) es aplicar posiciones que favorezcan el recurso elegido en función de su momentánea importancia: A un pasaje veloz hay que darle la posición que le favorezca. Algunos guitarristas tratan de. en la derecha. manteniendo inalterada la posición para buena calidad sonora. que suele ser larga. difícilmente avanzan en ello. atienda exclusivamente su calidad de sonido con la colocación pertinente. Estos dos pasajes (de “El abejorro –estudio de Pujol.podría ocupar diferente presentación de mano derecha. pues siendo las notas tan cortas no se aprecia significativamente la calidad sonora (cuide. logrando así estar 14 . y por ello apreciable. permitirá en un tiempo más breve reacomodarlos en su lugar reglamentario.14 inteligentemente dirigidas. Longitud de los movimientos de los dedos de derecha Es lógico pensar que hacer movimientos cortos.

sino a definirlos para cada uno de ellos. con ello aumentar la velocidad en el ejecutante. sin embargo. repita con cada uno de los demás dedos de la mano izquierda el procedimiento. Memorice la presión empleada. La presión mínima se puede determinar con un sencillo experimento: contacte sin presionar la cuerda con la punta del dedo elegido (ataque con un dedo de derecha). otras implicaciones a considerar: cada uno de los dedos tiene lo que podríamos llamar su “espacio de maniobra”. y escuchará cómo el sonido empezará a definirse.). personal. primero aún ruidoso. por ello es conveniente no solo no obligar a los dedos a que recorran espacios de maniobra idénticos. hasta llegar a la claridad. 15 . aplique progresivamente más presión. siendo esto la distancia a recorrer para que el dedo desarrolle su fuerza de ataque. Existen. C) Recursos propios de la mano izquierda Presión exacta Siguiendo un principio de economía se determina que los dedos de la mano izquierda utilizarán el mínimo de presión necesaria al oprimir la cuerda para que el sonido resultante sea claro. Registre todos los resultados. como se dijo. En estricto sentido. si hace acorde con otros. para que no trastee esta. Una mano izquierda veloz siempre usa solo la presión necesaria. incluso tal espacio dependerá de las condiciones de trabajo en que se encuentre (si arpegia. lo enunciado es cierto. Éste factor es. si toca escalas “apoyando” ó “tirando”. El lugar ideal para obtener ese sonido aceptable es exactamente junto a la barra metálica que limita al traste en dirección a la caja del instrumento (el dedo cuidará además de no contactar sus lados con las cuerdas vecinas). y el sonido resultante será un ruido.15 disponibles de inmediato y. y en diferentes posiciones. los excesos de ella conducen a movimientos torpes. etc.

se le evitará en lo posible a la hora de resolver un pasaje de velocidad. Cambio de posición con la muñeca Cuando fuera necesario un desplazamiento hacia otra posición. Así que para ejecutar un pasaje veloz procuraremos hacerlo. enseguida. Esa colocación cercana lo pondrá en posición cómoda para su siguiente operación. con un giro de muñeca. un consumidor de energía apreciable. según la distancia a recorrer. conservando el brazo inmóvil. en las menos posibles de ellas. la mano. Conservación de la posición Siendo el desplazamiento. de relajarlo. Esta manea de proceder. es mucho más cómoda dado que el desplazamiento rápido lo hace un cuerpo ligero de peso. y no todo el brazo.16 Movimientos cortos El principio de economía recomienda que los dedos de la mano izquierda se muevan (al retirarse después de presionar) lo mínimo posible. si es posible. el guitarrista lo realizará empleando la muñeca. se ubica en la nueva posición de forma reglamentaria. Si bien la colocación de un dedo presionando una cuerda obedece a una orden activa. Dos casos: a) para el cambio de posición ascendente se llevará la mano -incluyendo ó no. en tanto no resulte incómodo. mientras se desarrolla el trabajo en el nuevo lugar. es el resultado de suspender su tensión. en una sola posición. su retiro. 16 . b) Para el cambio de posición descendente. a la nueva ubicación. y si no lo fuera. es la muñeca la que se ubica primero a la altura de la nueva posición. el brazo. por lo general. común en los violinistas. cuando es corto. el pulgar opositor-. la mano irá a ella justo al momento que lo requiera la ubicación del dedo exigido. gradualmente.

17 . Como complemento. En este caso (Villalobos. estudio 2) el paso de la posición II a la IX se hace aprovechando la primera cuerda al aire.17 El “Desmangue” Defínese este recurso como el cambio de posición a lugares lejanos. los dedos guías (dedos que. Suele llevar como agregado el recurso de dedo guía. sin presionar. útil auxiliar en la velocidad. Los dedos fijos Dejar un dedo en el lugar que actúa en previsión a otra inmediata ó muy cercana actuación representa economía de movimiento y como tal. aprovechando una (a veces varias y consecutivas) cuerda al aire con el objeto de capitalizar esa momentánea desocupación de la mano izquierda. el dedo 2 se desplaza sobre la segunda cuerda durante el cambio de posición. se corren por una cuerda hasta una nueva ubicación) son excelentes auxiliares en la velocidad ya su simplificación operativa solo les exige buscar el traste y no la cuerda de destino. en ascenso y descenso. Los dedos guías Elementos sustanciales de la técnica de la guitarra.

Este pasaje escalar. se simplifica si se ejecuta empleando ligados con profusión. en las cuerdas graves. Su bondad estriba en su autosuficiencia ya que prescinde de la mano derecha. de Barrios. que demanda velocidad. Los ligados Este recurso. Enlazando 2 ó más notas ligadas. Su limitación es la misma que fue virtud fraseológica. 18 . en diseños abiertos ó circulares. la nota ligada suena menos fuerte que la atacada). Usado en arpegios (con quienes presenta similitud articulatoria) aligera apreciablemente la ejecución. el discurso puede obtener la ligereza perseguida. El Glissando de izquierda homologa al efecto de ligado con la ventaja de incluir el cambio de posición. puede aprovecharse en el incremento de la velocidad del guitarrista.18 La ejecución fluida de estos dos fragmentos escalares del estudio 1 de Emilio Pujol (De su “Técnica razonada de la guitarra”) se simplifican sosteniendo los dedos seguidos con una raya en cada caso. cuyo uso primordial es como elemento de articulación asociado a fraseología –gracias a su caída dinámica natural (en un par de notas enlazadas de esta forma. en grupos extensos de ligados se pierde algo de volumen. del allegro de “La catedral”.

El glissando “articulado” Correr un dedo sobre una cuerda (generalmente el 2) mientras (con muy cuidadosa precisión) se pulsan. a partir de entonces (2) el dedo 2 se desliza cromáticamente por la primera cuerda desde el traste II hasta el XII. 19 . No es nada fácil imprimirle a este pasaje de la fantasía X de Mudarra la alta velocidad que demanda.19 La “campanella” Este efecto. puede. El empleo de campanela puede ayudar a solucionarlo. hasta la primera mitad del compás 2 la original (1). facilitar la velocidad al transformar el trabajo de derecha a arpegio. una a una. mecanismo éste de mayor fluidez que el de escala. Su inconveniente principal es su dificultad de coordinación. aún a costa de una mano izquierda más exigente. finalmente (3) el dedo 3 prepara la octava final (que pisarán 4 y 1) (4). La digitación del final del estudio XIII de Emilio Pujol es. las notas cromáticas resultantes tiene la virtud de ser altamente veloz. consistente en tocar cada una de las notas de una escala en cuerda diferente.

20 El dedo guía artificial Se comentó líneas atrás la virtud de los dedos guías. Más que facilitador de velocidad. se convierten en un referente de los dedos que sí están trabajando. el recurso anterior lo es de seguridad en los cambios de posición. 20 . tiene dos notas al aire antes. Una variante de su empleo consiste en no hacerlos sonar. Conclusión En conclusión. que le dan tiempo a hacerlo. puede actuar con más seguridad si se coloca en contacto con la primera cuerda antes de ligar. En este pasaje del allegro de “La catedral” de Barrios. Desplazándolos por una cuerda que no esté en uso momentáneamente. ambas cosas sumadas a una buena dosis de creatividad y audacia lo que lo llevará a un manejo solvente de su velocidad que. el anticipo es una excepción muy valiosa cuando se aplica con oportunidad. será la revisión y práctica científica (comprobable experimentalmente) y una actitud escéptica hacia los principios tradicionales. nunca será ni más ni menos que la musicalmente justificada. por otra parte. El dedo anticipado (anticipo) Contrario a la recomendación de aplicar cada dedo en su momento. al ahorrar movimientos puede simplificar acciones de izquierda en beneficio de la velocidad. el dedo 4 que iniciará con ligado la escala descendente después de un largo cambio de posición.

diciembre de 2010.com 21 . desde 1981. febrero de 2009. El autor agradecerá comentarios y críticas enviados a su dirección de correo electrónico: soberanes_heriberto@hotmail. Heriberto Soberanes Lugo es. Sinaloa. Enero-febrero de 2004. Profesor e Investigador de la Escuela de Música de la Universidad Autónoma de Sinaloa. revisiones: Abril 2006.21 Culiacán.

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