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invasión napoleónica

invasión napoleónica

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0LA

INVASIÓN

NAPOLEÓNICA
DE

Y

LA

GUERRA

DE

LA

INDEPENDENCIA

1.1. LA

TRAICIÓN

GODOY

Como ya dijimos en la unidad anterior, Godoy firmó con Napoleón el tratado de Fontainebleau (1807), según el cual, un ejército hispano francés atacaría Portugal dividiéndola en tres partes y dejando una de éstas para el propio Godoy. En teoría, el movimiento buscaba el ahogamiento de Inglaterra a través de un bloqueo marítimo pero en la mente del general francés implicaba la ocupación de España por sus tropas, las cuales tenían el permiso de paso sin obstáculos a través del territorio español.
Manuel de Godoy, por Francisco de Goya y Lucientes Retrato de Napoleón

El príncipe heredero, contrario a esta política, creó una conjura con la intención de provocar la caída de Godoy y sustituir a su padre en el trono, aunque la misma, conocida como conjura del “Escorial”, fue descubierta por el valido. Ante las muestras evidentes de que el ejército napoleónico no estaba allí de paso sino para quedarse, Godoy preparó la escapada de los reyes hacia América mientras que una nueva revuelta contra Godoy (el motín de Aranjuez) le obligaba a dejar el poder y provocaba la abdicación del rey. Poco después, Napoleón llamaba a padre e hijo a Bayona y provocaba la abdicación de Carlos IV en el príncipe y, posteriormente, el rechazo a la corona de éste. De esta manera, Napoleón se hacía con el poder institucional de la corona y nombraba rey a su hermano José. Mientras tanto, los madrileños se amotinaban contra las tropas francesas y mercenarias en la Puerta del sol, el 2 de mayo de 1808, con lo que daba inicio la guerra de la independencia. 1.2. LOS
PROTAGONISTAS DE LA CONTIENDA

Dividiremos este apartado en varias partes por ser muy diferentes los grupos de los que hablaremos. Los protagonistas de la contienda serán los siguientes:

• • • • • • •

José I El ejército francés Los afrancesados El ejército español Las juntas Los guerrilleros El pueblo español

J

O S É

I

José I, llamado por el pueblo español “Pepe Botella”, era hermano de Napoleón y tuvo que jugar la difícil papeleta de gobernar un país en guerra contra el invasor, país que veía en él, además, a un monarca impuesto por un general francés, y —en el peor de los casos— a un usurpador. La historiografía actual tiende a mirar con cierta benevolencia al rey francés que estuvo en el trono lo que duraron en España las tropas de su hermano Napoleón, ya que intentó una serie de reformas que cualquier ilustrado hubiera aprobado si hubieran venido de un rey español. Algunas de estas reformas fueron, por ejemplo, la reducción de los monasterios, lo cual le enfrentó a la poderosa Iglesia. Por otra parte, sus reformas estaban dirigidas desde París, como la destrucción de la industria catalana que los proveedores de textiles franceses veían como competidora. José I hubo de soportar las burlas, el rencor y el odio de un pueblo que le miraba con el desprecio con que se observa al enemigo a batir. Tras la caída del ejército francés en la península marchó al exilio, dejando de recuerdo en España, antes que su nombre o sus obras, su apodo: “Pepe Botella”.

José I, "Pepe Botella".

EL

E J É R C I T O

F R A N C É S

Napoleón tuvo que utilizar un gran número de efectivos de su ejército para frenar la insurgencia de los españoles ya que recibió en España sus primeras derrotas y tuvo que mandar más ejércitos para remplazar a los caídos o capturados. De esta manera, no pudo contar con dichas tropas en los momentos decisivos de las batallas de centro Europa. El ejército francés era un ejército que contaba con lo mejor de la tecnología bélica del momento y con una disciplina jerárquica que resultaba impresionante en un campo de batalla abierto. Napoleón mandó bravos generales a la península pero el envío sistemático de nuevos soldados a ésta, implicó que se encontraran en ella tanto con fuerzas no profesionales como de élite.
LOS
A F R A N C E S A D O S

Sin duda fueron éstos los grandes perdedores de la contienda. Muchos de ellos no eran más que funcionarios temerosos de perder sus puestos de trabajo o simples aduladores, aunque una gran cantidad de ellos eran hombres de ideas reformistas que pretendían, apoyando al rey francés, llevar a cabo las reformas frenadas por Carlos IV y Godoy. No todos los antiguos ilustrados pactaron con el rey francés; otros, a pesar de sus ideas —más cercanas a los principios básicos de la Revolución francesa— prefirieron luchar contra los franceses o, simplemente, abstenerse en la lucha. El gran perdedor de esta división fue el reformismo, ya que muchos de los ilustrados que se unieron al rey José I fueron tachados de traidores a la patria, contrarios a la religión católica y, por lo tanto, merecedores del término despectivo “afrancesado”. Poco se dijo de quienes, sin rehusar a sus ideales, prefirieron luchar contra los franceses; desde entonces, reformismo será identificado con antipatriotismo, por lo que España se mantendrá durante mucho tiempo aún, a la sombra de los adelantos europeos, intentando salvar un complejo fatal para sus intereses.
EL
E J É R C I T O E S PA Ñ O L

El ejército español se encontraba con serias dificultades a la hora de batirse contra el ejército

napoleónico. Menor en número y con peor armamento, perdieron las primeras batallas en un ataque fulminante de las tropas francesas, ayudadas del hecho de que, según Carlos IV, dichas tropas estaban ahí no para conquistar España sino Portugal. Participaron en la contienda unos 100,000 soldados y unos 7000 oficiales, en un principio suficientemente armados, aunque mal dirigidos desde el poder central. A estos miles hay que añadir todos aquellos que se les unieron voluntariamente, situación de la que algunos oficiales se quejaban, pues los recién llegados no estaban acostumbrados a la jerarquía militar y no siempre aceptaban de buen grado sus órdenes. Por su parte, el ejército español contaba con un elemento decisivo: el odio hacia el invasor y la ayuda de la población. La primera etapa del conflicto se caracterizó por el descontrol generalizado; esta etapa dio paso a otra, de mayor concentración de fuerzas, destacando militares como el general Castaños (en la imagen) quien inflingió a Napoleón su primera derrota en la batalla de Bailén. El hecho de que la capital fuera reconquistada 3 veces apunta a una actividad continua del ejército español, si bien adolecía de las necesidades de un país destrozado económicamente. La defensa de ciudades en los asedios, como en Zaragoza. Cuando Inglaterra decidió incorporarse formalmente a la guerra, se abrió otro nuevo escenario, donde luchaban ingleses, portugueses y españoles contra las tropas napoleónicas, mientras que otra parte del ejército lo hará en solitario. Sin duda alguna, el general inglés que de una manera más clara se destacó en la lucha fue el mismo que acabaría derrotando a Napoleón en la batalla de Waterloo, el Duque de Wellington, quien obtuvo importantes victorias en rápidos ataques y contraataques.

El General Castaños.

L

A S

J U N TA S

El sistema de las juntas ejemplifica el autogobierno del pueblo cuando el poder ha quedado vacío. Surgieron multitud de juntas por toda España que agrupaban a diversas personas del pueblo con el propósito de racionalizar la gestión. En un primer momento las juntas estaban coordinadas por 13 juntas supremas, hasta la creación de la junta central. Podemos decir que hubo un cierto movimiento revolucionario en la creación de dichas juntas, pero la llegada a ellas de elementos del antiguo régimen hizo que se moderaran; esto fue l oque pasó con la junta central, presidida por Floridablanca, que se limitó a crear una regencia en 1910 para disolverse más tarde.

L

O S

G U E R R I L L E R O S

Varios motivos son los que justifican la existencia de la guerrilla en la península, no siendo la primera vez que esto sucedía ni tampoco la última vez que ocurriría en la historia de España. Los elementos clave que se necesitan para poder llevar a cabo una guerra de guerrillas son:

o

o o o o o o

un ejército inferior en número o medios, de tal manera que no pudiera afrontar una guerra en campo abierto con suficientes garantías, un terreno escarpado y lleno de valles y montañas, una población local cooperante, un buen conocimiento del terreno, hombres habituados a las peores situaciones, un odio sin igual hacia el enemigo y la existencia de un jefe fuerte y respetado con la obediencia ciega que solo se le presta a un héroe.

Todas esas particularidades se daban en España, con un ejército disperso tras los primeros enfrentamientos y El empecinado, por Francisco de Goya y Lucientes. que nutrió, en un primer momento, las llamadas “partidas” de guerrilleros. La eficacia de estos guerrilleros queda demostrada por el enorme número de bajas que causaron a las tropas francesas, hostigándolas sin parar y evitando que pudieran tener un control efectivo del territorio. De hecho, podemos decir que, gracias a su labor, las tropas francesas nunca controlaron más que el territorio que pisaban en ese momento, dado que su técnica era atacar a los grupos rezagados o que las tropas habían dejado para controlar algún lugar específico. Muchos fueron los guerrilleros durante la guerra de independencia, e incluso se intentó controlar, por parte de la junta, su funcionamiento. De entre los más conocidos podemos destacar al “empecinado” o el cura Merino. Pero hubo una enorme cantidad de partidas o simplemente gentes que se “echaban al monte” y que en ocasiones llegaban a crear formaciones de hasta 3000 combatientes. Sus armas variaban desde la escopeta hasta el arma blanca y no era extraño que se atrevieran al combate en campo abierto contra gruesos de tropas. Como era de esperar, al terminar la guerra no todos volvieron a sus hogares, bien para escapar de la pobreza que allí les acechaba, bien por cuestiones políticas; muchos de ellos, por ejemplo, de ideología liberal, se negaron a entregar las armas a un rey absolutista como demostró ser Fernando VII.
EL
P U E B L O E S PA Ñ O L

Mucho se ha escrito sobre el comportamiento del pueblo español en aquellos momentos cruciales de su existencia. Es evidente que un cierto fervor patriótico se apoderó de las masas en la lucha contra los franceses. Hechos como el bando de los alcaldes de Móstoles, llamando a los españoles a tomar las armas, dan testimonio de ello. El pueblo español era de base conservadora y aquellos franceses invasores habían llegado realizando ofensas, dictando nuevas normas y apartando a la Iglesia. Por otra parte, tenemos que recordar la histórica resistencia del pueblo peninsular a lo largo de los tiempos, desde la ocupación de Roma en adelante. Sin duda alguna, el comportamiento de pueblo conquistador que tuvo el ejército francés sobre el pueblo sometido debió exasperar a los hispanos, muchos de los

cuales vieron en la guerrilla su mejor venganza, a la vez que increpaban a parte de las clases altas por su inactividad y solicitaban la cooperación de la instituciones del estado. Ya hemos visto como algunos españoles ayudaron al ejército francés -los llamados “afrancesados”pero otro drama vivían los españoles que, deseosos de realizar reformas en España, habían puesto a sus paisanos, hasta el día antes de la invasión, a Francia como ejemplo a seguir. Muchos de ellos, negándose a cooperar con José I, se reunieron en Cádiz y redactaron la primera constitución española, la “pepa”, que estudiaremos más adelante. 1.3. HISTORIA
DE UNA GUERRA

La guerra de la independencia tuvo momentos cumbres y casi siempre cargados de un fuerte dramatismo. Sobre estos capítulos truculentos de nuestra historia se ha ido gestando el moderno nacionalismo español. Episodios como el asedio a Zaragoza o la batalla de Bailén así como el mito del guerrillero, forman parte de nuestro imaginario nacional. España entraba en la era de los nacionalismos cargada de episodios bélicos de resistencia, cual íberos arremetiendo contra el imperio romano. El nacionalismo, y el español no es una excepción, elige como cabeza visible a aquellos personajes que nacieron —por casualidad— en el territorio que actualmente conforma un determinado país; así, se cuentan sus hazañas de tal manera que parezcan hechas por cualquier militar vestido con el uniforme nacional y, por lo tanto, se facilite la identificación con él. El colmo de este absurdo se ejemplifica en la lucha por la "identidad nacional" del guerrero lusitano Viriato; los portugueses consideran que era portugués, por la extensión geográfica de Portugal, mientras que los españoles prefieren pensar que era español pues, en aquel tiempo, los dominios lusitanos peninsulares cruzaban de un lado a otro de la actual frontera. La explicación a esto es de pura lógica; en primer lugar, en la edad antigua, como es evidente, no existían fronteras fijadas, ni las costumbres ni la división lingüística actual —al menos no tal y como las concebimos en la actualidad—; en segudno lugar, si bien el concepto de identidad es aplicable a cualquier periodo de la historia, no lo es el de nacionalismo, que aparece a partir del siglo XIX. Vayamos ahora a conocer el desarrollo de la contienda a través de los mapas y los principales estrategas.

Hay que decir que la primera parte de la contienda fue en parte desastrosa para la campaña napoleónica. Tras ocupar Lisboa y hacer huir a la familia real portuguesa en dirección a Brasil, Napoleón se decide a ocupar España, creyendo que sería un paseo militar. Los franceses serían rechazados en Cataluña y Valencia, al mismo tiempo que el general Wellington atacaba las posiciones francesas en Portugal. El mayor desastre para las tropas francesas vendría en la batalla de Bailén, en la que el mariscal francés Dupont, en un exceso de confianza, se adentró en el paso de despeñaperros, donde el general Castaños había preparado una emboscada a los atacantes con un ejército formado por las juntas de Sevilla y Granada, logrando así la primera derrota importante de las tropas napoleónicas.

La derrota de Bailén provocó que el ejército francés tuviera que abandonar precipitadamente el centro de la península para refugiarse cerca de sus bases, en el País Vasco y Navarra. La repercusión exterior de la batalla fue tremenda, pues hasta ahora nadie había batido firmemente al ejército francés.

La anterior derrota obligó a Napoleón a dirigir él mismo las campañas en la península, al mando de un ejército de unos 250,000 soldados. Tras ocupar Madrid y restituir en el trono a su hermano José, la junta central tuvo que abandonar la capital marchando a Cádiz, donde se decidirá una regencia que convocará Cortes y permitirá redactar la famosa constitución. Mientras tanto, José I firmaba leyes como la disolución de la Inquisición o el fin de los estatutos feudales, sin que otras muchas disposiciones pudieran tomar efecto pues, como dijimos antes, el control francés sobre el territorio era bastante relativo. La insurgencia de Austria obligó a Napoleón a ausentarse dejando la ocupación en manos de sus mariscales. Es el momento de las grandes victorias francesas sobre los ejércitos españoles y británicos pero también lo es de los guerrilleros quienes, gracias a las dificultades del terreno y a sus pequeños y breves ataques, iban poco a poco diezmando al ejército napoleónico. En muchas ocasiones, tras tomar una región y dejar allí un destacamento de control, al volver hacía atrás tan solo días más tarde, dicho destacamento ya había sido aniquilado, por lo que el ejército francés solo podía moverse en masa y esto, si bien facilitaba su labor en batallas a campo abierto, les negaba toda posibilidad de control sobre lo conquistado.

A partir de 1812 se suceden una serie de circunstancias que terminaran con la derrota del ejército napoleónico y la retirada de éstos hacia Francia. La derrota de los franceses en la batalla de los Arapiles (1812) obligó a levantar el cerco sobre Cádiz y a abandonar Madrid. Se liberó el sur peninsular y tras un breve espacio de tiempo de contraataque por parte de las tropas francesas se inicia la recuperación del territorio meseteño, gracias a la merma de efectivos que habían provocado las guerrillas. Resultó fundamental que muchos soldados fueran reclamados desde Francia para frenar el avance austro-ruso-prusiano así como la buena coordinación que logrará el general Wellesley de las tropas anglo-españolas. Tras varias derrotas más, el ejército francés huirá hacia los Pirineos, siendo perseguido dentro de su propio territorio. 1.4. LOS
DESASTRES DE LA GUERRA

"Con razón o sin ella", grabado de la serie Los desastres de la guerra (1810-1820), por Francisco de Goya y Lucientes.

Francisco de Goya representó magistralmente estos desastres de la guerra en los grabados que llevan precisamente ese nombre. De hecho, la guerra de la independencia se cobró un número de vidas humanas inmenso para la época; se calcula hasta un millón de personas muertas en la contienda, dada también la saña con la que los militares trataron en ocasiones a la población civil, en muchos casos bajo la acusación de ayudar secretamente a los guerrilleros. Es imposible describir la destrucción que sufrió el país, los daños a la industria, la agricultura, los caminos, los puentes, monasterios, pueblos, ciudades y un sin número de obras de arte. De esta manera, España había entrado en la era contemporánea, con el orgullo alzado pero destruida y sin medios y con una población que, adherida a causas diversas, protagonizará un siglo XIX y un siglo XX lleno de conflictos y de odios.

Al Rey José I "Al ínclito Señor Pepe, rey (en deseo) de las Españas, y (en visión) de las Indias Salud, gran rey de la rebelde gente; salud, salud Pepillo diligente, protector del cultivo de las uvas y catador experto de las cubas; hoy te celebra mi insurgente mano desde el grandioso emporio gaditano; y sin quebrarme mucho la cabeza al momento tropezara mi pluma con tus raras cualidades; no llenaré el papel de las variedades, como hacen a tu lado necios aduladores de tu persona y denigrado trono, que te dexan corrido como un mono, celebrando virtudes que no tienes, y coronan tus sienes con laureles de Marte, o bien de Apolo, cuando al tyrso de Baco aspiras solo."

DATOS INTERESANTES
F
R A N C I S C O D E

GOYA

Uno de los “afrancesados” más famosos será el pintor Francisco de Goya, el cual será perseguido y rechazado por su vinculación al rey francés. De hecho, Goya morirá en el exilio, en medio de una locura que ejemplifica muy bien el drama del futuro liberalismo en España: la dificultad de vencer la barrera que se anteponía entre sus objetivos y la visión de un pueblo, por lo general analfabeto, que les consideraba traidores a España y a su religión.
EL MUSEO
D E L

PRADO

Sobre la destrucción de obras de arte, baste recordar que las tropas de Napoleón utilizaron el museo del

Prado como cuadra de caballos.
M
A D R I D

Para darnos cuenta de la situación de guerra continua que se vivió en España, baste recordar que Madrid cambió de manos a lo largo de la contienda seis veces.
ENTRE

PAÑA

ABSOLUTISMO
DE

Y

CONSTITUCIONALISMO
PEPA

1. LA

CONSTITUCIÓN

CÁDIZ (LA

)

Constitución de Cádiz, fechada en 1812, cuando aún se encontraban las tropas napoleónicas en territorio español, es el mer texto constitucional español (si excluimos el de Bayona, mandado redactar por Napoleón).

mos a comentar algunas características básicas de la Constitución de Cádiz, pero te invitamos a conocer esta página a conocer a fondo esta obra de arte de la jurisprudencia.

puntos más destacables de la Constitución de Cádiz son:

a forma del Estado quedaría establecida como una monarquía moderna:

e introducía la división de poderes en tres poderes: poder legislativo (Cortes y Rey); oder ejecutivo (Rey); aplicación de las leyes (tribunales civiles). Rey podría actuar con el poder del veto durante dos legislaturas, pero a la tercera ya o podría utilizarlo. abría un diputado por cada 60,000 españoles.

e introducía el sufragio universal.

Para solucionar el problema a deuda pública, se planteó la solución de poner en pública subasta los bienes de las cuatro órdenes militares todavía tentes, los bienes de Godoy, los de los afrancesados, numerosos terrenos baldíos de los pueblos y tierras enecientes a monasterios destruidos durante la guerra así como joyas y fincas de la Corona.

o la obra cumbre de las Cortes de Cádiz fue el decreto del 6 de agosto de 1811 por el que se extinguía el régimen orial en España. Se abolieron los señoríos jurisdiccionales y se convirtieron los señoríos territoriales o solariegos en piedad privada individual del señor.

2.2. FERNANDO VII

Y

EL

ABSOLUTISMO

Fernando VII no estaba dispuesto a aceptar ninguna Constitución que limitara su poder por lo que, una vez llegado a España, buscó apoyos, y al encontrarlos tanto en el pueblo llano —que veía a los liberales como traidores— como en una parte del ejército, se decidió a aplicar medidas de fuerza tales como la persecución de todos los liberales o la derogación de toda la obra reformista emprendida en Cádiz. Estas muestras de apoyo se podrán ver en el "Manifiesto de los persas" del 12 de abril de 1814. A partir de la restauración del antiguo régimen, los constitucionalistas tendrán que pasar a la clandestinidad. Se sucedieron algunos pronunciamientos militares como los de Mina (antiguo guerrillero en la guerra de la independencia), Porlier y Lacy. El Empecinado, tras luchar por la vuelta del rey contra las tropas francesas, fue ajusticiado por sus ideales liberales, como ejemplo de la represión absolutista que se desencadenó a partir de ese momento.

Fernando VII, por Francisco de Goya y Lucientes

3. EL

TRIENIO

LIBERAL

(1820-1823). LA

SUBLEVACIÓN

de los pronunciamientos que sí tuvo éxito fue el de Rafael del Riego de 1820, que gará al rey Fernando VII a aceptar la Constitución el 10 de marzo de 1820 en un nifiesto no exento de cierta ironía. El ejército de Riego debía embarcarse hacia érica para sofocar las rebeliones independentistas. Sin embargo, dieron un golpe estado contra el absolutismo de Fernando VII y a favor de la Constitución de Cádiz. sublevaron también los militares de Galicia y poco a poco la llama de la rebelión dió por todo el país. El Conde de la Bisbal, que debía hacerse cargo de la resión, se sublevó a su vez contra el rey; ante la negativa de cooperación del eral Ballesteros, el rey hubo de firmar la Constitución.

El general Riego

4. EL

TRIENIO

LIBERAL

(1820-1823). LA

POLÍTICA

rienio liberal se iniciará con una seria escisión dentro del seno de los liberales. Por un lado, los moderados o eañoistas y por otro los exaltados o veinteañistas. Los primeros optaban por un diálogo con la Corona que la implicara as reformas; los segundos eran partidarios de soluciones de compromiso pactadas con la Corona; los radicales, por su e, pretendían terminar definitivamente con el antiguo régimen.

mismo tiempo, se produciría otra escisión dentro del bando absolutista, representada por los realistas puros. Estos ontrarían, tiempo después, la figura idónea para en la figura del hermano del rey Carlos María Isidro la figura idónea a representar sus planes.

re estos políticos liberales se encontraban algunos de la talla de Argüelles, Canga Argüelles o Martínez de la Rosa.

absolutistas habían organizado "la regencia de Árgel", manteniendo un foco de insurrección militar que pudo, sin bargo, ser aplastado. Lo que sí provocó la caída del liberalismo en esta época fue la llegada al poder de los exaltados , unido a las malas condiciones económicas, provocó que muchos campesinos se aprestaran a levantar las armas tra el nuevo régimen.

e cambio político creó cierto temor en Europa, que vio como podían expandirse las ideas liberales si no se les ponía o. De esta manera, el zar de Rusia pidió una reunión en la que las grandes potencias encontraran una manera de car a España y restituir en todos sus poderes a Fernando VII. Esta reunión a pesar de que —cómo señala la oriadora Adela M. Alija Garabito— no fue tomada muy en serio al principio (Metternich le llamó "una nadería muy ora"), consiguió que, en octubre de 1822, se reuniera el Congreso de Verona, en el que los soberanos del la "Santa nza" deciden la intervención francesa contra el régimen liberal español. Los llamados "cien mil hijos de San Luis" viesan España hasta Andalucía sin apenas oposición, mientras el Gobierno marcha a Cádiz y, ante la negativa del Rey eguirles, le declaran en situación de delirio y preparan una regencia.

López-Davalillo, Julio, (2000), Atlas histórico de España y Portugal, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Madrid, Síntesis.

o tiempo después, abandonada por todos y mientras el Rey prometía que sería justo a la hora de los perdones, la stencia gaditana caía. Sin embargo, una vez con el poder de nuevo en sus manos, el Rey iniciará una brutal represión go será ahorcado en la plaza de la cebada de Madrid) y dará comienzo la época de absolutismo que ha pasado a la oria con el nombre de "década ominosa".
OMINOSA

5. LA "DÉCADA

" (1820-1823)

n públicos y notorios fueron a todos mis vasallos los escandalosos sucesos que precedieron, acompañaron y siguieron stablecimiento de la democrática Constitución de Cádiz en el mes de marzo de 1820; [...] empleados para variar ncialmente el gobierno paternal de mis reinos en un código democrático, origen fecundo de desastres y de desgracias. La Europa entera, conociendo profundamente mi cautiverio y el de toda mi Real Familia [...] determinó poner fin a un ado de cosas, que era el escándalo universal, [...]. Sentado ya otra vez en el trono de San Fernando [...] he venido en retar lo siguiente:

Son nulos y de ningún valor los actos de gobierno llamado constitucional que ha dominado a mis pueblos desde el 7 marzo de 1820 hasta hoy, 1º de octubre de 1823, declarando, como declaro, que en toda esta época he carecido de rtad; [...]. "

ey Fernando VII pudo volver, con la ayuda extranjera, a reinar como rey absolutista, llevando a cabo una represión eralizada de todas las fuerzas liberales,algunos de cuyos episodios más notorios fueron el fusilamiento del liberal ijos y de sus compañeros o el conocido drama de María Pineda, quien fue acusada de tejer una bandera para grupos uturos insurrectos, y ajusticiada por ello.

primera parte de la década se abrirá con una política más cercana al reformismo ilustrado, con figuras como Cea múdez o López Ballesteros, en un intento de regular la vida económica del país; a pesar de todo, el máximo problema esta década lo acarrearía la futura sucesión del reino. En 1830 el rey había publicado una pragmática sanción donde ogaba la ley sálica, por lo que su hija, la futura Isabel II, podría reinar a la muerte de su padre.

ntras la sección más conservadora se hacía fuerte bajo la protección del hermano de Fernando VII y encontraba yos en las Vascongadas, Navarra y zonas de Cataluña, los isabelinos ganaban para su causa el apoyo de los liberales enes, desde 1823, se encontraban fuera del juego político. Se había creado el gérmen de las futuras guerras carlistas, esos que jugarían un papel transcendental a lo largo del siglo XIX, y que, a la postre, se constituirán como el entamiento ideológico que, heredero de hechos anteriores, provocaría la posterior división que terminaría con la rra Civil de 1936.

Agustín Argüelles (1775-1844) es el claro ejemplo del intelectual de vocación política entregado en cuerpo y alma a la Constitución y a los ideales liberales. Fue redactor de la Constitución de Cádiz y de la de 1837; ejerció diversos cargos políticos durante el trienio liberal y tuvo que marchar exiliado tras el fracaso liberal y la vuelta al absolutismo. Posteriormente, tendría el cargo de tutor de Isabel II, la hija de Fernado VII. A su muerte, el féretro fue acompañado por una marea de españoles, que habían visto en él al político justo, bondadoso y trabajador que le había hecho ganarse el nombre de "el divino Argüelles".

Agustín Argüelles

DATOS INTERESANTES
EL
É X I T O D E L A R E V O L U C I Ó N L I B E R A L

Durante la sublevación de Riego ocurrió un episodio absurdo. El coronel Quiroga, mandado por el rey para frenar a Riego, acudió al encuentro pero los dos contendientes, en vez de enfrentarse en una batalla, se dedicaron a esquivarse mutuamente sin disparar apenas un tiro. Ante la inactividad, Riego decide ir por los pueblos de Andalucía anunciando el éxito de la revolución liberal, en lo que acabó por convertirse en una verdadera batalla publicitaria sin que se derramara tanta sangre como cualquiera podría haber previsto.

LA

INDEPENDENCIA
CAUSAS

AMERICANA

3.1. LAS

Las causas que forjaron la independencia americana fueron variadas y se ha escrito mucho sobre ellas. Se trató de un proceso político y militar que afectó a la América española desde 1808 hasta 1826. Entre las causas más importantes podemos encontrar las siguientes:

• •

• •

Las reformas ilustradas del siglo XVII trajeron nuevas ideas y una cierta liberalidad del comercio, abriéndose así el apetito de no depender de una metrópoli que limitaba en exceso su comercio exterior. El choque entre la capa dominante americana "Los criollos" (auténticos promotores de la independecia) con los españoles por los cargos políticos. La concepción patriarcal del estado, que hacía que América estuviera ligada a España a través de la familia real. Al faltar este baluarte cuando la familia real española fue secuestrada por Napoleón, desapareció dicho vínculo. La declaración de independecia estadounidense influyó notablemente en la sociedad americana. La revolución francesa y sus ideales.

La convivencia de muchos de los futuros independentistas americanos en lugares como EE.UU. o Inglaterra, país este último, interesado en terminar con la hegemonía española en el continente. Las crisis económicas españolas y la derrota de Trafalgar habían dejado a España sin embarcaciones suficientes para mantener un contacto coherente con sus colonias, y a través de la mala gestión económica, la metrópoli no podía satisfacer la demanda de los productores americano, al no tener ella misma el suficiente capital para las compras. De esta manera, los criollos sentían que perdían una oportunidad de oro al no tener a quien exportar las riquezas de sus lugares.

Estos son solo algunos de los motivos que pueden barajarse como responsables directos de la independencia. Si bien es verdad que, de no haber existido dichos motivos, las revoluciones nacionalistas de mediados el siglo XIX tal vez hubieran dado, de todo modos, razones suficientes a la cuestión nacional americana. 3.2. EL
PROCESO

Cuando decíamos que hubo un proceso político, nos referíamos al establecimiento de las Juntas en el momento en el que Napoleón conquistó España. Las juntas españolas no tuvieron contacto alguno con las juntas americanas; estas últimas fueron ocupadas por los criollos que desde hacía tiempo acariciaban la idea de la independencia. Los primeros enfrentamientos empezaron a desarrollarse entre estas juntas y los americanos llamados "realistas", habiendo momentos de auténtica guerra civil. Observa detenidamente el mapa y sigue la explicación.

V.V.A.A., (1989), Atlas de Historia Universal y de España, Madrid, Magisterio

Para empezar, hay que entender el conflicto no solo como una guerra entre independentistas americanos y tropas españolas (pues España no siempre estuvo en condiciones de mandarlas a América), sino también entre pobladores del mismo continente con dos identidades claramente diferenciadas. La vuelta al poder absolutista de Fernando VII provocó que el enfrentamiento adquiriera también un cariz ideológico, dado que los liberales americanos obtuvieron así un nuevo motivo para la lucha. Como toda historia nacionalista, la independencia americana está plagada de héroes; el más famoso de los cuales será Simón Bolivar, pudiendo nombrarse otros como San Martín o Itúrbide. España no pudo reaccionar hasta no haber terminado con la ocupación francesa; aún así, y debido a sus problemas económicos, lo hizo tarde y mal. La causa realista consiguió una serie de victorias entre los años 1814 y 1816, volviendo a ocupar Venezuela y los restantes territorios que se habían alzado en armas. El único donde no se pudo volver a recuperar el control fue en los que más tarde formarían la nación Argentina, que proclamó su independencia en el año 1816. Chile lo haría apenas dos años más tarde. Como ya vimos con anterioridad, las campañas de Bolívar le dieron el control de una zona importante del continente, y esto acabó por ser un punto de referencia necesario para otros independentistas. Tras fundar "la gran Colombia", progresó hacia el sur haciéndose amo de la situación, con lo que consiguió la creación de un amplio territorio independiente. Tras el encuentro con San Martín, cayó también el territorio del actual Perú. Un momento decisivo en la guerra de la independencia fue la rebelión liberal de Riego quien debía embarcarse con las tropas para tratar de frenar la insurrección, pero al amotinarse finalmente contra el régimen absolutista de Fernando VII, dejó sin los apoyos necesarios a los realistas de América. El otro elemento fundamental de la lucha por la independencia fue el apoyo que navíos ingleses ofrecieron a los independentistas, contra lo cual las tropas realistas poco, o nada, podían hacer. En Centroamérica, el proceso de independencia, con el ex realista Iturbide a la cabeza, logró la victoria al pactar con el virrey y entrar triunfalmente en la capital. Por el Tratado de Córdoba, se establecían las bases de la futura independencia. Posteriormente, sería nombrado emperador del nuevo estado mexicano y, tras una revolución, ajusticiado. En el año 1823 se crearían las provincias unidas de Centroamérica. Como podemos ver, el proceso independentista coincidió con la guerra de la independencia española y el absolutismo de Fernando VII para finalizar en el trienio liberal, por lo que se aprovecharon las coyunturas de la crisis política, económica y militar de la metrópoli. A partir de ese momento se empezaron a crear las naciones americanas tal y como las conocemos en la actualidad.

Simón Bolívar (1783-1830) fue el prototipo del idealista liberal y luchador, no solo de América latina, sino de cualquier continente. De hecho, su figura es comparable a la de un Garibaldi, o incluso, a la del "empecinado". Nacido en el seno de una familia aristocrática criolla, descendientes de españoles, realizó su formación en España y otros países europeos, donde se enfrascó de la ideología liberal de la época, la cual adquiriría una gran importancia para el movimiento independentista ya que suministró a éste la base ideológica necesaria, base que se concretó en los propios escritos de Bolivar. Fue, además, un hábil militar en el campo de batalla, logrando vencer a los "realistas" en Venezuela, entre 1816 y 1819, tras varias intentonas frustradas. Dada su ambición de crear una federación de países latinoamericanos, se lanzó sobre las regiones de las actuales Colombia, Ecuador y Panamá. Se reunión con el otro gran independentista, San Martín, quien había independizado Argentina y Chile, pero las tensiones entre los dos caudillos hicieron que no se entendieran ya que, mientras Bolívar soñaba con una federación americana de corte liberal, San Martín lo hacía con una América monárquica, encabezada por príncipes europeos. San Martín prefirió dejar el terreno a Bolívar y marchó hacia Europa. Bolívar se hizo entonces cargo de Simón Bolívar. la insurrección de Perú consiguiendo expulsar a los españoles. Con esta acción, Sudamérica quedaba ya libre de la presencia española; Bolívar llegó a ser presidente de Colombia, Perú y Bolivia, sin embargo, sus éxitos militares no se vieron acompañados por los políticos, entre otras cosas, por su tendencia a la dictadura personal, aspecto político que creó muchas reticencias entre sus partidarios. El congreso continental de Panamá del año 1826, destinado a crear una federación de países americanos, fracasó al no acudir apenas representantes. Las sociedades criollas no estaban muy dispuestas a repartir de tal manera el poder, por lo que el mapa de Latinoamérica se fraccionó nuevamente. Bolivar, fiel siempre a su ideario político y ante tal situación, dimitió y abandonó Venezuela.

LA ESPAÑA
4.1. LA

DE

ISABEL II
DE

Y

LA

PRIMERA REPÚBLICA
Y APUNTES BÁSICOS

REGENCIA

MARÍA CRISTINA (1833 - 1843)

María Cristina de Borbón era sobrina, y última esposa de Fernando VII, a la vez que madre de la futura reina Isabel. En nombre suyo asumió la regencia hasta que su hija llegara a la mayoría de edad. Entramos en un periodo de la historia de España especialmente complicado dado el elevado espíritu político con el que se vivió el siglo que nos ocupa. Una época llena de contradicciones, de sobresaltos, de adelantos y de lucha social, en la que los partidos políticos tomaron gran relevancia y el mundo de las ideas se unió al de las armas. Vamos, antes de nada, a establecer unas pautas para comprender mejor este siglo:

o

Causas de la división ideológica: los seguidores del antiguo régimen formarían el bando absolutista así como las líneas más duras del gobierno. Por otra parte, los antiguos ilustrados evolucionarían hacia las diversas tendencias liberales que se dibujaban en la época. Los pronunciamientos militares fueron muy usuales en esta época, como vivo ejemplo de la

inestabilidad política del país y de la influencia de lo castrense en la política. Las razones de estas intromisiones hay que buscarlas en las guerrillas de los tiempos de la guerra de la independencia que dieron lugar a la tendencia de la población civil por movilizarse dentro de la disciplina militar, hecho que sirvió de base para proclamaciones por la fuerza de constitucionalistas y absolutistas, lo cual no hizo sino incidir en las separaciones ideológicas. Por otra parte, también tuvo una gran trascendencia el hecho de que se perdieran las colonias americanas (a excepción de Cuba y Puerto Rico), con lo que un país de dimensiones tan reducidas como las de España, se encontró con una masa militar parada y desacostumbrada a la inactividad.

Las tendencias ideológicas de fuera de la frontera, tales como el romanticismo o el liberalismo, el parlamentarismo, la democracia, etc. o las que llegarían posteriormente como el comunismo o el anarquismo. Todas estas tendencias tuvieron un gran efecto sobre la clase media española, especialmente en las grandes ciudades. Las tendencias más radicales irían teniendo cada vez más aceptación algo más tarde, sobre la, para entonces, famélica población española.

La propia personalidad de Isabel II, desconocedora de las cuestiones políticas, es un factor importante para entender el caos político del siglo; de manera alternativa, el gobierno recaía sobre gabinetes de ministros de una u otra tendencia y —a falta de una voluntad férrea por parte de la Reina y de un sistema de elección democrático— el partido saliente quedaba abocado a la clandestinidad y el golpe de estado, a menudo, pactado con militares de tendencias políticas afines.

Las guerras contra los absolutistas radicales encuadrados dentro del movimiento carlista (que recibía su nombre del pretendiente al trono, Carlos María Isidro) tuvo el efecto de unir a las fuerzas liberales en torno a la legalidad vigente —la reina Isabel II— a pesar de que desangraron España en sangrientas luchas internas. Observa atentamente el siguiente esquema. Tendrás que volver a mirarlo varias veces más a lo largo de la siguiente unidad.

4.2. EL

TRIUNFO

LIBERAL

Durante la regencia de María Cristina se realiza el paso del absolutismo al liberalismo, sobre

todo, debido al apoyo liberal a la causa cristina e isabelina contra el carlismo. En una primera fase, el cambio fue más que moderado. Con Francisco Céa Bermúdez se siguió una política de estilo reformista ilustrado. Su sucesor, Francisco de Paula Martínez de la Rosa, prosiguió tímidamente con las reformas hasta que el pronunciamiento de los sargentos de la Granja hizo jurar a la regente la Constitución de 1812. Esto dio lugar a una serie de cambios radicales entre los que podemos contar:

  

La supresión de los señoríos, el fin del diezmo y el establecimiento de la libertad de prensa.

Estos avances despertaron recelos en el bando contrario y los moderados volvieron al poder, centrando sus esfuerzos en la terminación de la primera guerra carlista. Los progresistas, aglutinados en torno al General Espartero consiguieron la renuncia de la regente y el nombramiento de Espartero como tal. 4.3. I GUERRA CARLISTA

La primera guerra carlista empezó en el año 1833 y se desarrolló sobre todo en las provincias Vascongadas (actual País Vasco), Navarra y Cataluña, con algunos focos en Castilla, Aragón y Valencia. No se trataba solo de una guerra por una cuestión dinástica sino que, en el trasfondo de la contienda, se encontraba la división ideológica entre absolutismo y liberalismo. Los absolutistas radicales se convirtieron en carlistas, mientras los liberales y absolutistas más tranquilos hacían frente junto a la regente y la princesa Isabel. El general Zamalacárregui asedió la ciudad de Bilbao, donde por su condición de gran urbe, se encontraba gran parte de la población de tendencia liberal, muriendo en dicho asedio. Damas y el general Cabrera recorrieron parte de la Península causando estragos entre las filas cristinas. Sin embargo, algo muy diferente sucedía en el Norte, donde el general Espartero estaba a punto de sellar la paz que sería recordada como "el abrazo de Vergara", entre las tropas cristinas y las carlistas del general Maroto, en el año 1839. En dicha paz, el general Espartero prometió que recomendaría el perdón hacia los carlistas, el mantenimiento de sus grados militares así como el mantenimiento de los fueros, si quisieran continuar en el Ejército.

4.4. LA

REGENCIA

DE

ESPARTERO (1841 - 1843)

Como ya apuntamos en los datos bibliográficos sobre Espartero, éste tomó en sus manos la regencia de España en nombre de Isabel II. La mala gestión del problema de la industria textil catalana, unido a que la radicalización de un ala de su partido en dos vertientes que, años más tarde, darían origen al partido democrático y el partido republicano, hicieron que, políticamente, el bienio fuera un desastre para el general que, de hecho, gestionaba la política como si de un campo de batalla se tratara; en el caso catalán, decidió, incluso, bombardear la ciudad. Sería otro militar y, como no -mediante el correspondiente pronunciamiento militar- quien le apartara de la Regencia: su eterno enemigo el General Narváez . 4.5. ISABEL, "LA
REINA QUE NO SUPO GOBERNAR

"

A Isabel II (1830 - 1904) le tocó el difícil papel de gobernar España desde la edad de 13 años. No se puede considerar que fuera una mala reina, sino que, simplemente, no estaba preparada para cargar con el peso de la nación española. Fue declarada reina con 3 años de edad mientras su madre, y más tarde Espartero, ocupaban la regencia. Desde el punto de vista personal, la casaron con su primo Francisco de Asís de Borbón y Borbón, dando lugar a una serie de supuestas relaciones amorosas fuera del matrimonio que provocaron el declive popular de la Corona ante el pueblo. Desde el punto de vista político, se rodeó de aquellos que más defendieran su causa frente al carlismo, bien fueran liberales o moderados. No supo crear una política de acción y dejó en demasiadas ocasiones que fueran las fuerzas militares quienes asumieran y derrocaran gobiernos. Su exilio, tras la revolución de 1868, alejó a una mediocre reina de la Corona, pero a una digna española. PRIMEROS AÑOS ISABELINOS (1844 – 1854)

4.6. LOS

Los primeros años del reinado de Isabel están marcados por una política de corte moderado. Tras la regencia del general Espartero se suceden los gobiernos del general Narváez y el llamado "gobierno de los capaces" —la llamada década moderada— de la que ya hemos hablado al pararnos a conocer al general Narváez. por otra parte, el extremismo al que llevó el gobierno del político Bravo Murillo concitó la crítica generalizada, con lo que del propio seno del partido moderado surgió una corriente de oposición encabezada por el general O'Donell que dará lugar al llamado "bienio progresista". 4.7. EL
BIENIO PROGRESISTA

"Queremos la conservación del trono pero sin camarillas que lo deshonren" era el lema de los amotinados en el pronunciamiento de O´Donell en Vicálvaro. Al conocer estos sucesos, Isabel llamó a Espartero quien prefirió un gobierno de coalición con el general sublevado. En el "manifiesto del Manzanares" se intentaba acercar a los liberales a la Corona mediante una serie de concesiones políticas. En conjunto, este gobierno progresista se propuso ensanchar la participación social aumentando las libertades ciudadanas y la participación electoral. 4.8. ISABEL II (1856 - 1868) Tras la dimisión de Espartero, O´Donell continuaría en el gobierno. Sin embargo, la corrupción que al principio pretendía erradicar se hizo cada vez más presente. Entre 1856 y

1868 se alternaron en el poder los liberales de O´Donell y los moderados de Narváez. A pesar de todo la monarquía y su camarilla fueron poco a poco apartando a los progresistas de las funciones del gobierno, por lo que a éstos no les quedó más que el pronunciamiento militar, esta vez buscando el derrocamiento de la monarquía.

4.9. LA

SEGUNDA

GUERRA

CARLISTA

La segunda guerra carlista se desarrolló entre 1847 y 1860 y tuvo como escenarios principales Cataluña, Aragón, Navarra y Guipúzcoa dando como resultado del enfrentamiento la derrota de las tropas carlistas. Poco después, el nuevo pretendiente en la línea sucesoria aglutinó a los grupos de derechas, especialmente a los denominados neocatólicos, y promulgó un manifiesto donde expresaba su voluntad de crear unas Cortes tradicionales así como la asunción de medidas proteccionistas en el plano económico.

4.10. LA

REVOLUCIÓN

"GLORIOSA"

El 18 de septiembre de 1868 estalló la revolución de Cádiz bajo el mando de los generales Topete, Prim y Serrano. El manifiesto de los golpistas rezaba Viva España con honra, el movimiento se fue generalizando por todo el país decidiendo la reina el marcharse a Francia. Mientras tanto, se formaba en Madrid una Junta revolucionaria y poco después, el primer gobierno provisional empezaba a asumir sus poderes. Había llegado el tiempo de otro rey y posteriormente de la I República. 4.11. LOS
PARTIDOS

POLÍTICOS

En el presente esquema se pueden apreciar las distintos gobiernos de progresistas y moderados, junto con la escisión del ala liberal de O´Donell, que buscaba el entendimiento entre las dos posturas. Al mismo tiempo, de los progresistas se escindirían los demócratas que lucharían por el sufragio universal. Es necesario conocer más detenidamente los programas políticos por los que lucharon unos y otros.

4.12. LAS

DESAMORTIZACIONES

La desamortización es el proceso de recuperar las posesiones que se encontraban en manos de la Iglesia y que generalmente no se cultivaban. El Estado liberal necesitaba urgentemente dinero para la lucha contra el carlismo y, por otra parte, pensaba en crear una base de campesinos con tierras que apoyaran al régimen liberal. Las tierras objeto de desamortización serían susceptibles de ser vendidas o subastadas. El problema fue que el campesino medio español difícilmente contaba con dinero suficiente para comprar dichas tierras por lo que el reparto de tierras planeado no se produjo realmente. Según el historiador P. Vilar fue algo revolucionario pero se hizo de mala manera, enriqueciendo a un solo grupo de personas y sin posibilidad de crear esa clase media campesina al estilo francés con la que soñaban los liberales. La primera de las grandes desamortizaciones, que ya había emprendido Carlos IV, fue la del liberal Mendizábal, (mapa de arriba), tanto odiado por unos como adorado por otros.

La segunda gran desamortización fue la realizada por Pascual Mádoz entre 1855 y 1856 (mapa de arriba), a raíz de la revolución progresista, y continuó posteriormente en diversas fases. Esta vez, la desamortización afectó no solo a los terrenos de la Iglesia, sino también a las tierras de los ayuntamientos que no sacaran un usufructo de ellas, así como de las órdenes militares y otros instituciones. Según el historiador F. García de Cortázar, la desamortización cumplió casi todos sus objetivos a pesar de que las ventas no hicieran más que reafirmar la existencia de latifundios en el Sur y pequeñas propiedades en el Norte. 4.13. EL
PROCESO INDUSTRIALIZADOR

Los escasos resultados dados por las desamortizaciones en el campo hicieron que el país siguiera sin tener una base real sobre la que sostener un crecimiento regular. Aún así, podemos decir que existió una cierta recuperación económica que permitió el crecimiento del comercio y de la industria. El comercio se desarrolló a través de las nuevas infraestructuras internas, entre las que destacó la aparición del ferrocarril. Se arreglaron nuevos caminos y carreteras de rueda, de manera que el comercio se pudiera realizar de una manera más cómoda. Te invitamos a conocer la página donde podrás aprender sobre el desarrollo de la red viaria en España, donde tuvieron gran importancia las inversiones extranjeras. Hubo también algunos inversionistas españoles, como el Marqués de Salamanca, que procuró pingües beneficios al Estado español e invirtió, arruinándose con ello, en el barrio madrileño que hoy lleva su nombre. El comercio avanzó también, en parte debido al nuevo medio de transporte y en parte a la apertura de nuevos mercados. Sin embargo, la propia sociedad española seguía sin producir la suficiente demanda como para incentivar una actividad comercial comparable al resto de Europa Occidental.

4.14. LA

SOCIEDAD

ESPAÑOLA

Esta es una recomendación muy especial. El escritor Mariano José de Larra fue uno de los mejores escritores del siglo XIX español. Su obra cumbre son, sin duda, los artículos de costumbres en los que "despellejaba" a la sociedad española y arremetía contra sus usos y formas. Resulta casi imprescindible si se quiere conocer a la sociedad española de la época. También resulta curioso observar cómo, aún hoy, muchos artículos continúan teniendo vigencia para los españoles actuales.

Uno de los problemas que arrastraba la sociedad española era la cultura. Mirando el mapa podemos observar como las políticas reformadoras en materia de educación no habían dado el efecto esperado. De hecho, uno de los problemas era la falta de dinero para financiar escuelas, al tiempo que muchos niños tenían que trabajar desde pequeños para ayudar al mantenimiento de la economía familiar.

El siguiente mapa nos muestra la disparidad en cuanto al crecimiento de la población española, que si bien fue superior al de años precedentes, no llegó a otros niveles europeos.

4.15. LAS

CORTES

DE

1869

Entramos, a partir de este momento, en un periodo donde lo militar se irá retirando progresivamente de la escena política o, al menos tendrá menos relevancia. En este periodo, las ideas políticas, y con ellas los distintos partidos, se multiplican (ver tabla de partidos). En la Constitución de 1869 se deja claro el concepto de la soberanía nacional, la cual reside en las Cortes, ejercitándose el sufragio universal. Se realiza una declaración de derechos individuales y se aplica la libertad de cultos. Serrano se encargó de la regencia mientras el primer ministro Prim encontraba un rey sustituto, que se encontró en la figura del rey italiano Amadeo I de Saboya.

4.16. AMADEO I

DE

SABOYA

Amadeo I de Saboya pertenecía a la familia que acababa de unificar el territorio italiano, por lo que contaba con buena fama. Más importante que los sucesos históricos de España durante aquellos dos años son las razones que hicieron al rey Amadeo abandonar la Corona española; en primer lugar y como el mismo dijo no acababa de entender los problemas españoles ni sus intrigas ni, lo que es más importante, el porqué de éstas. Además, siempre fue visto como un intruso por el pueblo y fue escaso el apoyo que recibió tanto de la aristocracia como del ejército, por no hablar de la tercera guerra carlista que se desató al entrar él en España. Siempre se mostró como un rey atento con el pueblo y con la Constitución, pero desgraciadamente, en la España de aquellos tiempos, eso no era suficiente.

4.17. LA I REPÚBLICA (1873 - 1874)

Es justo considerar a la I República un auténtico caos gubernamental y un compendio de problemas que hubieran destrozado cualquier gobierno. Al problema económico se unió el de la guerra carlista —a la que se tuvo que hacer frente con todos los medios— y a esto, la guerra de las ciudades cantonadas. Dicha guerra se provocó al establecer el presidente Pi y Margall un sistema federal que recordaba bastante a las autonomías actuales pero que carecía de una organización previa adecuada lo que originó diversas reivindicaciones autonomistas en varias partes de España. Ciudades como Cartagena declararon sus intenciones de adquirir una mayor independencia en una especie de locura colectiva que, unida a la guerra carlista, hicieron que la situación se tornara pronto insostenible. El pronunciamiento del general Pavía forzó al general Serrano a que tomara las riendas momentáneamente hasta que el partido alfonsino, dirigido por el abogado Canovas del Castillo, decidió intervenir y, mediante un golpe militar dirigido por el general Martínez Campos, declarar el fin de la República y la vuelta del hijo de Isabel II: Alfonso XII.

Moderados Defienden el liberalismo doctrinario basado en la soberanía compartida entre las Cortes y la Corona, la cual tiene derecho de veto. Defienden el entendimiento con la Iglesia, la centralización del poder y la propiedad privada. Son partidario del sufragio restringido a personas de cierto nivel adquisitivo. Sus bases sociales son la burguesía, las clases medias bien establecidas y la aristocracia latifundista.

Progresistas Defienden el liberalismo radical y solo reconocen la soberanía nacional representada en las Cortes. Pretenden ampliar el sufragio (sin hacerlo universal), la libertad de imprenta y la libertad de asociación. Sus bases sociales están formadas por las clases medias más bajas, militares de baja graduación y pequeños comerciantes. La radicalización de un sector, aglutinado en torno a la idea del sufragio universal, hizo surgir el partido demócrata.

DATOS INTERESANTES
SOBRE
L A

R

E I N A

ISABEL

Y

S U

M A R I D O

Multitud de anécdotas contaba el pueblo de Madrid sobre la "supuesta" lascivia sin freno de la reina y la "supuesta" homosexualidad de su esposo, quienes al parecer, nunca fueron realmente marido y mujer. En una de éstas se contaba que, en la noche de bodas, D. Francisco llevaba más puntillas en la ropa interior que la propia reina. En otra ocasión, quién sabe si por la malicia popular madrileña, se cuenta que, estando O ´Donell despidiéndose de Isabel y Francisco con motivo de su partida hacia la guerra de Marruecos, la reina dijo: "O´Donell, si yo fuera hombre me iría contigo a la guerra"; a lo que su esposo, que se encontraba a su lado, agregó: "Lo mismo digo O´Donell, lo mismo digo". Pero el colmo de la malicia popular llegaba a la hora de las coplas, con textos como el que sigue: "Isabelona tan frescachona y don Paquito tan mariquito."

O'D

O N E L L

E N

E L

P O D E R

El récord de permanencia en el poder dentro del reinado de Isabel II lo marcará O´Donell (1858 - 1863). Éste es un dato significativo para tener en cuenta la inestabilidad política del país. Algunas malas lenguas aseguraban que no fue otro el motivo sino por haber sido amante de la reina durante dicho periodo de tiempo.
EL
T R O N O E S PA Ñ O L

Resulta curiosa la historia española en ocasiones. En el año 1700 las potencias del mundo se mataban en los campos de batalla por el trono español y en 1870 se pegaban para escapar de él. No en vano el general Prim buscó un candidato entre los príncipes europeo entre la pasividad de propuestas de las casas reales, cuando no de una particular "sálvese quien pueda". Al final, la Corona se la puso quien tenía todas las posibilidades:

una casa real eufórica con la unificación italiana y sin la suficiente experiencia como para saber donde se metía. De hecho, dos años tardó el pobre Amadeo en devolver la Corona y salir corriendo.
EL
C A O S P O L Í T I C O

Para completar el desorden político, se proclamó la república; un concepto nuevo en España y que tan poco decía a los españoles. Hasta tal punto había llegado el caos político, que se instauró un régimen por falta de otros a los que echar mano, o mejor dicho, por falta de reyes que estuvieran dispuestos a correr el riesgo de ceñirse la peligrosa Corona española. De hecho, alguien dijo en el Congreso "Ya hemos hecho la República, ahora hay que hacer a los republicanos."
EL
G E N E R A L

ESPARTERO

Cuentan que, cuando Espartero abandonó el gobierno dejándoselo a O´Donell, fue a despedirse de la reina, diciéndole estas palabras: "Cuando la revolución vuelva a tocar a las puertas de este palacio, no vuelva vuestra majestad a acordarse de mi persona."

RESTAURACIÓN

1. INTRODUCCIÓN

Restauración fue un movimiento político dirigido por el partido "alfonsino", destinado a traer de vuelta a España al hijo sabel II, Alfonso XII. Un rey que debería guardar respeto, tanto a la Constitución como al sistema político implantado el líder indiscutible del nuevo sistema, Antonio Cánovas del Castillo.

1. EL

SISTEMA

ado en el modelo inglés de la época de entendimiento político y rotación del poder, la idea de Cánovas serviría para olver una cierta estabilidad a España al no tener que recurrir el gobierno saliente al golpe militar para tener la bilidad de obtener de nuevo el poder. La parte negativa de este proceso fue la generalización del "pucherazo", o uento fraudulento de los votos, para así aupar al partido que previamente se hubiera decidido. Cánovas se hizo dueño partido moderado, que pasó a ser conservador, y al frente del partido liberal se impuso Práxedes Mateo Sagasta, otro il orador.

í se hace necesario centrarnos en el personaje de Cánovas, también llamado "el monstruo", no por fealdad, como

uien podría pensar, sino por ser tan hábil orador y canalizador de ideas que dejaba desplazados al resto de los gresistas. Sagasta era, de hecho, de los pocos que podían hacerle frente. Cánovas aleja a los militares de las stiones del Congreso y, basándose en la polémica política, promueve la bipolaridad ideológica de derechas e izquierdas e dos partidos.

egitimidad del poder se canaliza a través del Rey y de las Cortes, ambos enmarcados en los límites de la Constitución servadora que desarrolló un grupo de notables. Era, por así decirlo, una Constitución compendio de las anteriores, aún corte moderada.

ran acierto de Cánovas será el hacer todo lo posible para que fuera Sagasta el líder de los liberales, pues comprendió el partido contrario debía tener a un gran político para que la otra parte del país pudiera sentirse representada.

Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

La prensa jugó un papel importantísimo en esta época. La sátira política llenaba las páginas de los principales periódicos. Así vio un dibujante de la época el turno de partidos entre Cánovas y Sagasta. Arriba, Sagasta ofrece el pollo de los presupuestos al que está en el poder, Cánovas, mientras que en el dibujo inferior la situación cambia. 5.2. EL
REY

: ALFONSO XII

Alfonso XII pudo entrar en España, pero hubiera salido de ella muy rápido si hubiera venido acompañado de su madre. De hecho, pocos eran los que querían volver a ver a Isabel. El joven Alfonso, bajo la sabia batuta de Cánovas, daba otra imagen. Joven, atractivo y de cierta tendencia militar, así como bien dispuesto a aceptar las reglas que Cánovas y Sagasta le ofrecían. Fue un rey constitucional que siempre se dejó llevar en materia política por el presidente de turno y que no interfirió en los asuntos estatales más de lo necesario. Sabedor de a quién debía la restitución de la Corona, nunca dio muestras de hostilidad, ni hacia la Constitución ni hacia el Congreso. Un elemento clave fue cuando él mismo acudió a la cabeza del ejército a hacer frente a los carlistas, que habían vuelto a las armas. La victoria sobre éstos y el hecho de que, por primera vez, el propio rey defendiera la ona en primera línea de fuego, le valió la aprobación general.

3. LOS

PROBLEMAS

DE

LA

TRANSICIÓN

aquella época surgirán algunos problemas que enturbiarán el siglo XX español, ademá de perderse las últimas colonias aún le quedaban al Estado; vamos a estudiar por separado estos problemas.
O S M O V I M I E N T O S O B R E R O S

.1. L

Esta imagen muestra una manifestación del partido socialista encabezada por su líder Pablo Iglesias. Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

legada del socialismo a nuestro país atrajo a las masas de la clase era y poco a poco lo haría también con las del campo. La difícil ación económica de una enorme parte del país hizo que dichas as fueran cada vez cobrando más fuerza. En 1907 aparecerían los pos anarquistas que acabarían configurando la CNT (Confederación ional del Trabajo), mientras el PSOE (Partido Socialista Obrero añol) y su sindicato la UGT (Unión General del Trabajo), seguirían la a marxista. De funesto recuerdo serán las actividades violentas rquistas que se emprenderán durante buena parte del siglo XX, endo como ejemplo clave los atentados con bomba en Barcelona, se irán incrementando con el tiempo.

5.3.2. E

L

N A C I O N A L I S M O

VA S C O

Sabino Arana puede ser considerado el verdadero y único creador del nacionalismo vasco. Desde conceptos cercanos al carlismo, tales como el absolutismo y el catolicismo extremo, Sabino Arana creó la identidad vasca sobre la idea de la pureza de la raza y de la exclusión de todo lo exterior, incluido el liberalismo. Muchos excarlistas se unieron a su causa, en lo que supuso un cambio de bandera sin mayores implicaciones ideológicas, de hecho, la propia familia de ino Arana había sido carlista con anterioridad. El paso del carlismo al nacionalismo vasco se realiza desde la conexión ológica existente entre ambas tendencias (absolutismo y régimen dictatorial), unido al resquemor de haber perdido la rra contra los liberales. Además, Arana ofrecía la centralización de las culturas vascas y de sus dialectos para unirlas una sola lengua y una sola cultura. El nacionalismo vasco entraría tarde con respecto a otros nacionalismos, pero con iolencia de los años que le vieron nacer, y el ideal de "raza pura" como bandera.

Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

os apuntes de Arana muestran cómo diseñó y calculó las medidas de la futura bandera vasca. El movimiento de Arana ió a poner a los vascos frente a frente, como en los momentos del asedio de Bilbao por las tropas carlistas. Los rales que aquel día resistieron el asedio se encuadraron en los partidos nacionales, mientras que muchos carlistas lo an en el partido de Arana. Por supuesto, una buena porción del carlismo vasco se quedó atrincherada en sus ideas, éndose poco a poco a la extrema derecha española. La sociedad vasca quedaba, así, dividida.
R E G I O N A L I S M O C ATA L Á N

.3. EL

No tenemos, señor, la pretensión de debilitar, ni mucho menos atacar la gloriosa unidad de patria española, [...]. Señor: se nos arrebató nuestro sistema administrativo, que hoy ncuentran bueno e imitan naciones cultas de Europa, para ser substituido, primero por el stema castellano, y hoy por una copia imperfecta y viciosa del sistema francés. No odemos usar nuestra lengua más que en nuestros hogares y en conversaciones familiares; ..].

uestros industriales han creado una industria española que en cuarenta años ha progresado alcanzado altísimo nivel. Esta industria viene siendo atacada de raíz de algunos años a esta arte, [...]."
"Memoria en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña", (1885).

Esta declaración refleja entimiento catalanista de donde acabará surgiendo el nacionalismo catalán. El federalismo de Pi y Margall había erto la puerta de las expectativas para Cataluña, aunque donde se hacía hincapié era en la cuestión del resurgimiento a lengua catalana y de la economía. En este último punto, la liberación de la economía promovida por el gobierno de estauración chocaba con los intereses proteccionistas de la burguesía catalana.

teriormente, por las bases de Manresa (1892), se reclamarían para Cataluña un parlamento y un gobierno propios, en men de autonomía.
C A C I Q U I S M O Y E L F R A U D E E L E C T O R A L

.4. EL

"Cada región y cada provincia se hallaba dominada por un particular irresponsable, diputado o no, vulgarmente apodado en esta relación, cacique, sin cuya voluntad o beneplácito no se movía una hoja de papel."
Costa, Joaquín, (1975), Oligarquía y Caciquismo como la forma de gobierno actual en España: memoria y resumen de la información, en Revista de Trabajo, Madrid.

"Para hacer las listas de los electores se ponen en ellas algunos nombres verdaderos perdidos entre una multitud de imaginarios, y sobre todo de difuntos. La representación de éstos últimos se da siempre a agentes disfrazados de paisano para ir a votar. El autor de estas líneas, ha visto repetidas veces que su padre, fallecido hace algunos años, iba a depositar su voto en la urna bajo la figura de un barrendero de la ciudad o de un sabueso de la policía, vestido con un traje prestado. Los individuos que componen las mesas de los colegios electorales presencian muy a menudo semejantes transmigraciones de las almas de sus propios padres."
Almirall, Valentí, (1983), España tal como es, Anthropos, Barcelona.

4. LA

GUERRA

DE

CUBA

Y

EL

DESASTRE

DEL

98.

a tratar este tema sería necesario dedicarle una unidad completa, dada su complejidad y sus consecuencias, tanto en istoria de España como en el pensamiento de sus intelectuales. Nosotros vamos a tratar el tema desde la óptica de los ódicos y de los comentarios de la época.
O S P R E C E D E N T E S

.1. L

guerra contra los independentistas de Cuba ya traía de cabeza al gobierno español desde hacía varias décadas. José tí, poeta y líder del pensamiento independentista cubano, había iniciado un movimiento independentista —promovido re todo por la burguesía cubana— que esperaba, de esta manera, liberarse del pesado yugo que significaba la tación de comercio que imponía la metrópoli. Por otra parte, EE.UU presionaba cada vez más sobre una supuesta ta de la isla, cosa de la que los militares españoles con la frase "la patria no se vende", no querían ni hablar.

ncidiendo con las situaciones críticas de la revolución "gloriosa", la I República y la vuelta al trono de Alfonso XII, se eden las disputas dentro de la isla. Las oligarquías locales buscaban un mayor protagonismo político en la isla al mpo que las disputas ideológicas se mezclaban con las independentistas. Una frase que se recordó durante mucho mpo rezaba así: "A Prim lo mataron en Madrid, pero el gatillo lo apretaron en Cuba", haciendo referencia a las nciones de parte de la isla de que no volviera la monarquía.

bajas españolas en la llamada "guerra de los 10 años" fueron un 25% del total de los militares enviados, debido a la rra de guerrillas que los mismos españoles habían empleado contra las tropas de Napoleón. En 1879 terminará este flicto que, a pesar de la victoria española, hacía temer lo peor en el futuro.

ué se hizo Balmaceda

quella célebre trocha

Morón?

é se hizo? ¡Voto a bríos!

ni un castillo nos queda.

ldición!

o fue cena de negros: tantas peleas ganadas

é quedó? lágrima en la historia,

aña sacrificada

n adiós."
parodia de José Martí (1853-1895) a partir de las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique, (1440?-1479).

de los efectos más buscados por parte de los independentistas cubanos fue la inclusión de los africanos en la lucha. os eran mayoría, según los censos de la época, y ocupaban zonas enteras de la isla. De ahí los siguientes versos que enden ganar a los africanos para la causa, pero sin querer ceder los independentistas su estatus de poder frente a la yoría negra.

negro y el cubano juntamente,

ruel español hagamos guerra,

rra con fiera saña,

que cada mortal que nace en Cuba

e un agravio que vengar de España."

.2. L

A

V I S I Ó N

(

C R Í T I C A

)

E S PA Ñ O L A

D E

L A

R E P R E S I Ó N

A

L A S

C O L O N I A S

prensa en España fue a menudo muy crítica con la represión ejercida por el país en las colonias.

Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

a imagen de un periódico madrileño muestra a ¿Qué crees que quería muchacha española sacando vino de la cuba de dibujante en esta escena? s.
I (EE.UU)

expresar

el
5.4.3. PREPAR
A R L A

R R A

interesante que la contienda en si entre EE.UU y España, resulta la preparación del enfrentamiento entre ambos es. La lucha se reinició entre los independentistas cubanos y las tropas españolas en 1895. Pero algo había cambiado el panorama internacional; EE.UU había abandonado su política no intervencionista y ahora observaba las colonias añolas, Cuba, Puerto Rico y Filipinas, como fáciles bocados de quitar a un país con los problemas económicos de aña. Mientras tanto, el General Martínez Campos y Valeriano Weiler intentaban sofocar la rebelión con métodos, en el o de Weiler, no exentos de una gran brutalidad, que incluían desplazamientos enteros de población.

políticos americanos debían, antes de nada, convencer a la población de sus calles sobre la legitimidad de una guerra España. Los contactos entre la burguesía cubana y la americana habían propiciado que el senado americano viera la xión de Cuba como un negocio altamente rentable. Ante la negativa de España de venderla, empezó una guerra odística destinada a desacreditar a España y justificar la guerra desde el punto de vista humanitario. Estos fueron los tos a seguir.

ación de una historia que conmocionara a la opinión pública

el caso de Evangelina Cossío (Una joven cubana); el periódico "Journal" publicó la historia de esta muchacha que ría sido encarcelada por las tropas españolas por negarse a mantener relaciones sexuales con un militar español. Los ódicos americanos que dieron otra versión de los hechos fueron tachados de anti patrióticos y de traidores a la patria.

ataque y un motivo de venganza

Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

17 de febrero de 1898, el acorazado "Maine" se encontraba en el puerto de la Habana para servir de apoyo a los ericanos que se encontraran en la capital cubana, en caso de que sus vidas corrieran peligro por los disturbios ejeros. A las 19:40 horas, el barco sufrió una fuerte explosión y se hundió. La imagen de la derecha muestra la escena y como se representó en la revista madrileña "Nuevo Mundo" por el artista Monleón. El periódico Journal, dirigido por eriodista W.R. Hearst (auténtico creador de la propaganda de guerra) escribió lo siguiente: " El buque de guerra Maine ido por la mitad por un artefacto infernal secreto del enemigo". Debajo del comentario había un dibujo del barco con s cables debajo de él, que conectaban con la fortaleza española.

UU entró entonces en una fiebre patriótica con escenas de llantos y miles de personas ataviados con la bandera ericana pisoteando la española. Como era de prever, quienes ponían en duda la autoría española eran tachados de ardes o de vendidos al enemigo. Theodore Roosevelt llegó a decir del cauto presidente McKinley: "El presidente tiene o carácter como el pastel de chocolate." La guerra como venganza por los marineros muertos estaba servida (véase la gen de la izquierda en la que aparecen cartas dibujadas junto con el emblema "remember the Maine").

miedo ante un arma secreta de destrucción masiva.

miedo vino a partir del comentario acerca de la supuesta arma con la que se había volado el Maine y del pobre barco caya", un barco de segunda categoría, víctima de las deficiencias armamentísticas españolas, que se encontraba deando en el puerto de Nueva York. Los periódicos llegaron a decir que con sus temibles cañones podrían borrar del pa la ciudad entera de Nueva York.

idiculización del enemigo. mágenes como ésta aparecieron en los periódicos americanos. Podemos ver cómo los españoles están dibujados como meros bandoleros de Sierra Morena —sucios, salvajes e ignorantes— mientras el tío Sam le extrae las muelas que no son otra cosa que colonias que aún le quedaban a España. Otras imágenes mostrarían mismo símbolo americano regalando ricos vestidos con la bandera americana a niños negros cubanos desnutridos por el gobierno español. De esta manera, se ridiculizaba y se fomentaba el odio antes de la guerra, aunque no se ocupaban mucho de disimular la pretensión de anexionarse las colonias como propias.

Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

.4. PREPAR

A R

L A

G U E R R A

II (ESPAÑA)

mo vivió España esta guerra con la nueva potencia es todo un testimonio de tozudez militar y de incomprensión por e del pueblo español de que sus años de gloria hacía mucho tiempo que habían pasado a la historia. Realmente, na parte del pueblo español estaba convencido de la victoria ante el, hasta entonces, desconocido nuevo país, al que enazaban con frases como: "un solo tercio de los antiguos de Flandes nos bastará para derrotarles". No lo creía así el irante que debía dirigir la flota, Pascual Cervera, quien advirtió al greso de la que la débil escuadra española no podría vencer a la derna americana. Cervera no fue escuchado y tuvo que partir hacia enfrentamiento; al llegar, quiso destruir las naves para que no ieran inútilmente los marinos españoles pero tampoco fue uchado, y pensando más en su testamento que en otra cosa, salió mo le ordenaron, a la batalla en mar abierto.El resultado fue el erado. Los cañones americanos, de mucho mayor alcance que los añoles no dejaron a los navíos hispanos ni siquiera acercarse para ntar el abordaje.La escuadra española entera fue destruida. Para mo de desgracias, al pobre Cervera le acusaron en España de perder lota. Hasta ahí la historia. Veamos ahora como se desarrolló el samiento bélico en España.

oicidad ante el ataque.

periódicos españoles se llenaron de patrióticos mensajes como éste de un soldado se despide de su familia antes de ir a la guerra. Se aba, sobre todo, de los periódicos más ligados al conservadurismo, de no pensar de esta manera equivalía a ser traidor a los valores ánicos. El discurso periodístico se llenó de "ofensas nacionales", de ensas de la patria" y del recuerdo de viejas hazañas bélicas.
Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

La crítica social

una manera parecida a lo que pasaría en EE.UU años después con respecto a la guerra de Vietnam, en España una e de la población se opuso al sistema de leva obligatoria para ir a la guerra. En la imagen se ve a los soldados iendo en el campo de batalla, mientras en la parte inferior está escrito: "solo los que no tienen 300 duros". Esta cifra, ensable para la enorme mayoría de la población española, era lo que se pagaba para salvarse de hacer el servicio tar obligatorio.
del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario

ria s, 1997.

a siguiente imagen se puede ver a España en medio de las dos partes de la sociedad del siglo XIX. La una, la más

, disfrutando de una plácida tarde de toros, la otra, la más pobre, muriendo en la guerra.

rustración y la sensación de traición. nte la derrota, no solo en el Caribe sino también en Filipinas, España se quedaba sin colonias, lo que dio origen a una profunda sensación de rabia seguida de una depresión nacional generalizada. España se adentraba en el siglo XX conocedora, por de su debilidad ante las nuevas, y potentes, naciones. La fulgurante victoria norteamericana y la deshonrosa paz de París, provocó que el golpe emocional al ver a la marina española derrotada con la facilidad con la que se realizan unas pruebas de hiciera que un sentimiento de traición hacia el resto de los países "que nada habían hecho para evitarlo" (representados en los vampiros de la imagen), llevara a España (en el centro de la imagen) a perderlo todo frente a los cerdos marinos (vestidos con bandera de EE.UU.).

oria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

.5. L

A

D E P R E S I Ó N

D E L

98

solo unas breves líneas para comentar la llamada "depresión del periodo que se estudiará en literatura. Tan solo decir que toda una generación de intelectuales se sintió llamada a encontrar las razones de la deshonra de España. La obsesión era encontrar la raíz los problemas nacionales. No solo se hablaba de la derrota militar, del sistema político, la corrupción y el ya sempiterno problema social de España, encontrando la solución, en muchas ocasiones, en retorno de las glorias de la vieja Castilla. uanquin Costa fue el "artillero" de la opinión pública de la época; desde los artículos que escribía en el periódico "el país", Costa hablaba de la necesidad de encontrar al "hombre de hierro" que fuera capaz de llevar a España por el camino justo. De esta manera, muchos políticos y militares se sintieron llamados en el siglo XX a ser el predicho "hombre de hierro".

ria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

.6. L

A

PA Z

D E

PARÍ

S

la paz de París de diciembre de 1898, EE.UU consiguió que España firmara la venta de Cuba, Filipinas y Puerto Rico por la cantidad de millones de dólares. En la imagen de al lado, un cadavérico Colón retira del Caribe entristecido diciendo "en Palos comenzó y acabose Palos".

moria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

DATOS INTERESANTES
SOBRE A
R A N A

Una anécdota de la vida de Arana es suficientemente descriptiva de su ideología. Teniendo él 30 años, se encariñó de una muchacha que vivía en su propia calle. El "problema" que encontró fue suficiente para apartarse definitivamente de ella: no era vasca, ya que su apellido era castellano. Decepcionado, decidió no volver a verla para no dar mal ejemplo dado que, según su ideología, había que preservar la pura raza vasca no casándose con seres inferiores.
EL ATHLETI
C D E

BI

L B A O

F. C .

Aunque el PNV, el actual Partido Nacionalista Vasco, no defiende los mismo postulados racistas que su fundador, hay un dato significativo que ha quedado como testimonio de dichas ideas primigenias. El Athletic de Bilbao F.C se enorgullece de no tener entre sus filas a ningún jugador que no sea vasco, llegando al extremo de comprar jugadores vasco franceses, si no hubiera más remedio.
L
O S Ú LT I M O S E S PA Ñ O L E S E N A B A N D O N A R L A S C O L O N I A S

La nota cómica de la expropiación a España de las colonias sucedió en Filipinas, donde un grupo de soldados

(en la imagen) se atrincheró en un pueblo resistiendo a las tropas filipinas y norteamericanas. Terminada la guerra se guiso informar al grupo de soldados para que depusieran las armas pero éstos, creyendo que se trataba de un truco, se negaron a hacerlo, resistiendo casi un año, olvidados por España y por el enemigo. De nada sirvieron los periódicos que les arrojaban para que vieran que la guerra había terminado; solo una noticia en uno de ellos, que implicaba a un amigo del capitán de la tropa, les convenció de que realmente la guerra había terminado, deponiendo, entonces, las armas. Todo un ejemplo de cabezonería española que les hizo ser los último españoles en abandonar las colonias y ser conocidos desde entonces como "los últimos de Filipinas".

Los últimos de Filipinas posando para el recuerdo. Memoria del 98. De la guerra de Cuba a la semana trágica, Madrid, diario El país, 1997.

L

A

M U E R T E

D E

C

Á N O VA S

Uno de los acontecimientos que marcarán la memoria del 98 fue la muerte de Canovas del Castillo a manos de un anarquista italiano. No serán pocos los que digan que no fue el clásico asesinato político sino que todo aquello tenía que ver con Cuba. Canovas estuvo cerca de conseguir el acercamiento al ofrecer una fórmula de compromiso que hacía a los EE.UU. beneficiarse también de Cuba sin necesidad de la guerra, pero esto hubiera evitado la independencia cubana. Por otra parte, Canovas era el único que podía poner freno a la guerra ya que era muy respetado por la casta militar, al contrario de lo que sucedía con Sagasta. Todo un enigma con más hipótesis que respuestas.

ESPAÑA

DE

ALFONSO XIII

6.1. EL

REY

Alfonso XIII empezó oficialmente su reinado en el año 1902 tras la regencia de su madre. España se encontraba en plena proceso de Regeneracionismo mientras se continuaba con el sistema de partidos. Como rey, Alfonso XIII sintió la tensión de la política en sus venas y no supo, y no quiso, adaptarse nunca papel al que le habían relegado las cortes y que tan bien había aceptado su padre.

La actitud del rey traería serios problemas a la monarquía, debido a sus constantes intromisiones en política que llegarían a desestabilizar el régimen. La imagen de la monarquía cayó definitivamente cuando yó la dictadura militar de Primo de Rivera, por lo que, en el año 1931, tras ganar las elecciones los partidos ublicanos, tendría que abandonar España, para no volver nunca más a ella.

2. EL

FIN

DEL

TURNO

PACÍFICO

. DOS

REFORMISTAS

PARA

EL

RECUERDO

un principio, el partido conservador se dividió entre los partidarios de Silvela y los de Villaverde; el partido liberal, por parte, lo hizo entre Montero Ríos y Moret. Finalmente los conservadores encontraron en la figura de Antonio Maura a der, a los que siguieron los liberales, eligiendo a Canalejas como lider.

Antonio Maura

José Canalejas

aura intentó, desde 1907 a 1909, realizar una evolución desde arriba". Se trataba de eliminar la plaga l pucherazo y del caciquismo. Reconstruyó la strozada flota de guerra, regularizó las huelgas y optó medidas sobre la emigración. Pero sus proyectos vieron cortados de raíz a causa de los graves sórdenes que se produjeron en Barcelona en la mada semana trágica . Al quedarse solo ante estos cidentes, Maura tuvo que dimitir entregando el poder a s liberales.

José Canalejas intentó, desde 1910 hasta 1912, activar una serie de cambios políticos desde el ala más radical del partido liberal. Aplicó la "ley del candado", mediante la cual quedaba prohibida la nueva entrada de órdenes religiosas en España y sacó a delante la ley de mancomunidades, que pretendía ofrecer a ciertas comunidades, como la catalana, algo parecido a sus pretensiones concediendo una cierta autonomía. Canalejas cayó asesinado en la Puerta del Sol de Madrid bajo las balas de un anarquista, cortándose de raíz todo su programa reformista. Son muchos los que piensan que, sin ese asesinato, la historia de España podría haberse escrito de manera distinta.

3. LA

GUERRA

DE

MARRUECOS la conferencia de Algeciras (1906), España consiguió un protectorado el norte de Marruecos mientras Francia se anexionaba el sur. Se trataba de una estrategia internacional. Francia ya poseía Argelia y quería Marruecos, sin embargo Alemania e Inglaterra presionaron para que, al menos una parte del territorio, quedara en manos de un pobre como España. las guerras de Marruecos, luchando contra la resistencia, España perdió dinero y miles de vidas. El gobierno había promovido la idea la necesidad de "civilizar" a la población marroquí, pero la resistencia tenaz marroquí, hacía que poco a poco la ocupación se convirtiera en sangría para España. rturo Barea, que como muchos españoles fue combatiente en Marruecos y sufrió los horrores de la guerra, medita en su libro La forja de un rebelde:

¿Por qué tenemos nosotros que luchar contra los moros?" ¿porqué tenemos que civilizarlos? ..] ¿Quién nos civiliza a nosotros? Nuestros pueblos no tienen escuela, las casas son de dobe, dormimos con la ropa puesta, en un camastro de tres tablas en la cuadra, al lado de s mulas, para estar calientes. Comemos una cebolla y un mendrugo de pan al amanecer, y os vamos a trabajar a los campos de sol a sol[...]"
Arturo Barea, (2001), La forja de un rebelde, Madrid, Biblioteca el Mundo.

Pero la implicación más a que tendría la guerra de África sería la creación del ejército africanista, que estaría a las órdenes de Millán Astray y General Franco y que sería su punta de lanza durante la guerra civil.
CRISIS DE

4. LA

1917

este dibujo de la época, la clase política asesina a la renovación, mientras el pueblo español está representado por un urro; toda la escena es observada bajo la atenta mirada de las potencias extranjera.

analejas le sustituyó Eduardo Dato; durante estos años —los de la primera guerra mundial— España se declaró neutral o que respectaba a la política internacional, hecho que le permitió llevar a cabo cierto crecimiento. En 1917 una fuerte s económica afectó a España, surgiendo juntas de defensa militar que reclamaban un cambio de política; una mblea de parlamentarios en reunión no oficial en Barcelona declaró su crítica al sistema y la necesidad del cambio; por parte, los movimientos obreros cuajaron en una huelga a nivel nacional que separó aún más a obreros y patronal.

odos estos problemas y a esta inestabilidad política se sumó, en 1921, la derrota de las tropas españolas en Annual, de murieron miles de españoles. El 13 de septiembre de 1923 asumía el control, bajo golpe militar, el general Primo Rivera.
DICTADURA DE

5. LA

PRIMO

DE

RIVERA

mo de Rivera era capitán General de Cataluña. Al asumir el poder se puso al frente de un directorio militar que dejó en penso la actividad de los partidos políticos y la constitución. Este directorio consiguió restablecer el orden público y cer a las tropas marroquíes. Posteriormente formó el partido único de la "unión patriótica", con el que intentaba itucionalizar su régimen. En 1925 el directorio militar fue sustituido por otro civil pero, poco a poco, la resistencia a la adura iba creciendo, incluso, dentro de los órganos militares. El dictador presentó finalmente su renuncia en enero de 0.

El general Primo de Ribera trabajando con el rey.

6. LA

CAÍDA

DE

LA

MONARQUÍA

ey encargó al general Berenguer la formación de un nuevo gobierno en lo que se conoció como la "dictablanda" ya que nso XIII pensaba que lo mejor era volver al orden anterior de la restauración. Aún así, el rey no pudo evitar que las zas de tendencia republicana formularan un programa de acción conjunta en el llamado "pacto de San Sebastián".

nuevo gobierno dirigido por el almirante Aznar decidió celebrar elecciones municipales, dando el 12 de abril de 1931 la oria a los partidos republicanos. Ante esta situación, Alfonso XIII decidió abandonar España. LA
SOCIEDAD ESPAÑOLA

7.

.1. IDEOLOGÍ

A S

.2. L

A

E C O N O M Í A

.3. IZQUI

E R D A

Y

A N T I C L E R I C A L I S M O

presión que ejercía desde hace siglos la Iglesia española hizo que cada vez más españoles abandonasen su seno. Éste un fenómeno ligado al comunismo y al anarquismo pero también a buena parte del republicanismo del campo y de las es medias urbanas, pues veían cómo la Iglesia frenaba continuamente cualquier intento de avance social. La derecha, embargo, se aglutinará en torno a ella, convirtiéndose en ocasiones en un enfrentamiento entre católicos y ateos. Aun debemos recordar que la mayor parte de la población española seguía teniendo a la Iglesia como único vínculo con el erior.

a imagen es una más de las muchas publicadas contra la Iglesia. En dicha imagen, la libertad está siendo quemada por ero.
A E R A D E L O S I N V E N T O S

.4. L

que de una manera más modesta que otros países, en España también llegó la era de la tecnología. Por ejemplo, el ro de Madrid fue el tercer metro en abrirse en el mundo, después del de Nueva York y Londres.

70 años de España a través de ABC. 1905 - 1975 . vol. 1, Madrid, Prensa Española S.A., 1976.

así, es obvio que no todas las calles estaban preparadas para estos inventos, como podemos apreciar en el caso de e automóvil que acababa de caer en un socavón en Madrid.

vio un dibujante de la época la pasión de la aviación que había inundado España, y en tono de humor, los peligros que conllevaba.

DATOS INTERESANTES
U
N T O R O E N L A C A L L E

70 años de España a través de ABC. 1905 - 1975 . vol. 1, Madrid, Prensa Española S.A., 1976.

La imagen corresponde a 1928, cuando un toro se escapó del matadero y sembró el pánico en la Gran Vía. Entonces, sucedió lo que cualquier turista del mundo que visitara nuestro país soñaría con fotografiar. Entre la multitud de la calle se encontraba por casualidad el torero "Fortuna" que daba un paseo con su mujer. Sin pensárselo dos veces, el diestro se puso delante del toro cogiendo su abrigo como capote, consiguiendo dominar al animal. Un militar le dejó su sable pero el mandó a buscar su estoque. Mientras tanto, toreó al animal con su abrigo y poco después, con el estoque en la mano, terminó la faena ante la ovación del respetable. Toda una estampa típica española. EL
ALZAMIENTO

El alzamiento militar de los generales Mola, Sajurjo, Franco, Varela, Fanjul y otros, encendió, en la dividida España, la llama que desde hacía tiempo se venía proyectando. El simple pronunciamiento provocó que una guerra despiadada de todos contra todos se iniciara en muchas de las principales ciudades, así como en el campo. Los republicanos consiguieron mantener el control en los grandes centros industriales (debido a la existencia de una mayoría de obreros de izquierdas); de esta forma el mapa quedaba dividido, ya que había zonas donde los militares y guardias antirepublicanos consiguieron triunfar. No obstante el punto de inflexión de la guerra lo marcaría el paso de Franco y sus hombres desde África hasta la Península, consiguiendo, con el Ejército de África y mercenarios marroquíes, controlar la baja Andalucía y crear un pasillo que conectaba con sus aliados del Norte.

Barricada improvisada durante la Guerra Civil.

8.2. LA

CUESTIÓN

INTERNACIONAL

Los países democráticos como Inglaterra, Francia o EE.UU decidieron no intervenir debido al miedo que suscitaba en Europa la cada vez más evidente provocación del nazismo; por ello, dichos países eliminaron cualquier posibilidad de que la República obtuviera armas. No lo hizo así la Unión Soviética, que empezó a mandar ayuda a la República; a pesar de todo esta ayuda sería cada vez menor, hasta casi desaparecer por completo. Por su parte, el alzamiento militar contó enseguida con la ayuda del fascismo alemán e italiano, que proveyó a los que empezaban ya a denominarse "ejército nacional", de aviones, cañones, tanques, hombres y dinero. Esto se consiguió merced a una serie de acuerdos militares que Franco —ya como líder de la sublevación— consiguió firmar, con el apoyo de las élites económicas y de la propia Iglesia, que, en líneas generales, apoyaban el levantamiento. 8.3. EL
BANDO DE LA REPÚBLICA

Decir que el bando contrario al levantamiento militar era homogéneo sería un despropósito. Podemos dividir a estos grupos de la siguiente manera.

• • • •

Republicanos: clases medias (por urbanas). Comunistas: campesinos y obreros.

lo

general

Socialistas: clases medias, campesinos y obreros. Anarquistas: campesinos y obreros.

Una de las grandes causas de la derrota republicana se debió al enfrentamiento, dentro del bloque de izquierdas, donde comunistas, anarquistas y republicanos se disparaban entre sí. A estos grupos hay que unir las brigadas internacionales, jóvenes venidos de todas las partes del mundo que por ideología luchaban contra el fascismo allí donde se encontrara. 8.4. EL
BANDO FRANQUISTA

La fuerza del bando franquista residía, precisamente, en la homogeneidad que le daba la escasa ideología de la mayoría de los grupos. Donde todos coincidían era en la lucha contra la República y en el mantenimiento del orden anterior a ésta. Podemos diferenciar los siguientes grupos:

• • • • •

Tradicionalistas Monárquicos Falangistas Sin formación ideológica determinada Uniones de ultra catolicismo Estos y otros grupos se unieron bajo el mando de Franco. No debemos olvidar que buena parte de la sociedad española seguía siendo católica y la quema de conventos y de iglesias por parte de comunistas y anarquistas —que el gobierno republicano no podía ya controlar —, hicieron cambiar de bando a muchos españoles. Pero la ayuda más importante que recibió Franco estaba formada por el ejército nazi alemán y el fascista italiano, quienes pusieron en sus manos todos los medios disponibles.

8.5. LA

EVOLUCIÓN

DE

LA

GUERRA

Tras la creación del pasillo que unía las tropas del Sur con las del Norte, la guerra prosiguió palmo a palmo en una especie de "guerra de reconquista" que fue diezmando a la población española.

López-Davalillo Larrea, Julio, (2000), Atlas histórico de España y Portugal, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Madrid, Síntesis.

Mientras una parte del bando de izquierdas se preocupaba más por hacer la revolución social en las ciudades que encontraban que en plantear un frente común de guerra, las tropas franquistas iban tomando Asturias, Cantabria, el País Vasco y Málaga.

López-Davalillo Larrea, Julio, (2000), Atlas histórico de España y Portugal, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Madrid, Síntesis.

En 1938, a raíz de la batalla del Ebro, las tropas franquistas conseguían dividir el territorio todavía no ocupado,hecho que derivará en una mera guerra de resistencia por parte de la República. Este corte en las comunicaciones hizo que la única posibilidad que le quedara a la República fuera que se acelerara la llegada de la II guerra mundial para poder romper así el aislacionismo respecto de las potencias democráticas occidentales.

López-Davalillo Larrea, Julio, (2000), Atlas histórico de España y Portugal, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Madrid, ed. Síntesis.

Con el final de la guerra ya próximo, y ante la incapacidad de tomar Madrid, se optó por rodearla e ir conquistando el terreno de alrededor. El gobierno republicano había pasado a Valencia y de allí a Cataluña, de donde huyó en dirección a Francia. En una especie de tenaza, poco a poco, el territorio entero acabaría en las manos franquistas. 8.6. LA
BATALLA DE

MADRID

Madrid fue la última ciudad en caer. Sufrió los bombardeos de la aviación durante los tres años que duró la guerra. La población se batió con una gran energía hasta el último momento. Uno de los insospechados enemigos contra los que tuvieron que luchar los madrileños fue -además de los ataques franquistas en la ciudad universitaria (la batalla llegó a realizarse de un edificio a otro)- la llamada quinta columna o lo que es lo mismo, grupos de fascistas que, infiltrados en Madrid, preparaban atentados dentro de la capital.

López-Davalillo Larrea, (2000), Atlas histórico de España y Portugual, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Madrid, Síntesis.

8.7. EL

FRENTE

REPUBLICANO

Vamos a conocer las vicisitudes del frente desde los carteles realizados y desde algunas imágenes de la época. La publicidad de los carteles tomó una gran relevancia para animar a la ciudadanía y para desprestigiar al enemigo. En este cartel podemos observar a los personajes del llamado "movimiento nacional".

El recuerdo de revoluciones pasadas como la de Asturias, dirigida por los sindicatos comunistas y anarquistas, se plasmaba en las calles bajo la coordinación de estos mismos sindicatos. Ésta era, sin duda, la parte más revolucionaria. Como dijimos anteriormente, el gobierno de Azaña no participó de las protestas comunistas, socialistas y mucho menos de las anarquistas, organizaciones éstas que hicieron la guerra por su cuenta e incluso atacaron, en ocasiones, a las fuerzas gubernamentales de la República.

La publicidad del Gobierno de la República insistía en la lucha por la libertad y en la necesidad de crear un estado más preparado y moderno. De la revolución que mencionábamos antes es plena muestra este cartel donde se incita al campesinado a tomar posesión de las tierras que han cultivado. Estas tierras, en la mayoría de los casos, pertenecían a terratenientes que se encontraban del lado de los sublevados. En ciudades como Madrid o Barcelona se produjo una interesante revolución social tendente a socializar ciertos espacios antes restringidos y privados, como si de una nueva comuna de París se tratara. Uno de los elementos que más importaban en la España de la República era el control del trabajo y el hacer que la población civil no perdiera las esperanzas. Para eso fue muy importante la organización que llevaba consigo el Partido Comunista.

8.8. EL

FRENTE

NACIONAL

También en la zona ocupada por los sublevados se repetían los carteles alusivos al enemigo. Hay que considerar que la derecha no diferenciaba entre republicanos, socialistas o anarquistas, sino que a todos ellos se les daba el calificativo de rojos, y en una especie de alegoría de la España de Isabel y de Fernando, se unía sus intenciones con las de los judíos.

En esta imagen vemos a Franco rodeado de prelados. La Iglesia apoyó enseguida la sublevación y el fascismo, en su afán por recuperar los poderes que la República les había arrebatado. Debemos decir, sin embargo, que también existieron sacerdotes republicanos.

70 años de España a través de ABC. (1905 - 1975), vol. 1, Madrid, Prensa Española S.A., 1976.

Este anuncio de un periódico de la época es suficientemente explicativo de la sensación de paranoia que se vivía en los dos frentes. Corresponde al periódico ABC de la zona franquista.

Niños saludando, con el uniforme falangista, en Calahorra.

La militarización y la politización de la población civil llegó también a la infancia tanto en un frente como en otro. En esta imagen un grupo de niños saludan al estilo fascista. 8.9. UNA
GUERRA BAJO LOS MEDIOS

La Guerra Civil fue la primera con una amplia cobertura mediática en el mundo. Imágenes, fotografías y centenares de reporteros de guerra recorrieron España en busca de fotos e información.

Esta imagen muestra la muerte de un militar republicano. Una de las fotos que más veces ha dado la vuelta al mundo.

70 años de España a través de ABC. (1905 - 1975), vol. 1, Madrid, Prensa Española S.A., 1976.

La prensa tuvo una gran relevancia a lo largo del conflicto. De esta manera, dos periódicos ABC, uno de la parte franquista y otro de la parte republicana, dan dos versiones muy diferentes de la contienda. Se trataba de ocultar las derrotas y resaltar las victorias. 8.10. EL
TERRIBLE ADIOS

Unos por miedo a la represión, que ya hacía tiempo que se venía ejerciendo en la zona nacional, otros por una cuestión de rechazo al nuevo gobierno, dos millones de españoles salieron fuera de España. Unos hacia al Unión Soviética, otros hacia Francia, como en la imagen, y otros muchos hacia países como México y Argentina. Aparte de la despoblación de las tierras y ciudades, la consecuencia del conflicto fue una cantidad de muertes impresionante, tanto por los efectos de la guerra como por los fusilamientos masivos; casi toda la intelectualidad española —la mayoría de ellos de tendencia republicana— optó por el exilio. 8.11. LA
TERMINACIÓN DE LA GUERRA

El 1 de abril de 1939 Franco daba por concluida la guerra, con lo que se iniciaba el periodo de la dictadura franquista. Madrid se había rendido y se iniciaba el periodo de la represión.

Las brigadas internacionales eran grupos de jóvenes antifascistas llegados de todas las partes del mundo. Cada brigada llevaba un nombre significativo de su país de origen, por ejemplo, la brigada americana era la "brigada Lincoln". Las brigadas tuvieron un papel destacado en la defensa de ciudades como Madrid, donde lucharon con gran valor; su principal debilidad residía en su escasa preparación militar que, unida al poco armamento que podía ofrecerles la República, les hacía luchar, por lo general, en inferioridad frente a tropas más profesionales.
Cartel propagandístico alusivo a las brigadas internacionales.

En esta imagen podemos apreciar el estado de algunas zonas de Madrid después de los bombardeos.

Esta imagen muestra a un par de defensores de Madrid que intentan resguardarse del frío. 70 años de España a través de ABC. (1905-1975), vol. 1, Prensa Española S.A,. Madrid, (1976).

EL

RÉGIMEN

DE

FRANCO
AÑOS DEL RÉGIMEN

9.1. LOS

PRIMEROS

Los primeros años del régimen estuvieron marcados por una cruenta represión política y por los avatares de la Segunda Guerra Mundial. Hitler intentará hacer participar a España en la II Guerra Mundial; Franco exigirá a cambio, un protectorado en el norte de África pero, al no serle concedido más que el compromiso de la recuperación de Gibraltar, España se declarará neutral en la contienda. El momento culminante será la conferencia de Hendaya entre Hitler y Franco en 1940. 9.2. EL
SISTEMA POLÍTICO DEL FRANQUISMO

El sistema político franquista se caracterizaba por el desprecio a la soberanía popular, la concentración de poderes en el jefe del Estado —el proio Franco—, la existencia de un único cauce de participación política (el movimiento nacional) y otro cauce único para el movimiento sindical (la organización sindical), la supresión de libertades y el apoyo ideológico en el conservadurismo, en la Iglesia y en la doctrina falangista. Las diferentes tendencias de los grupos que habían luchado juntos durante la Guerra Civil se convirtieron y se fusionaron en la figura del general Franco, el cual no contaba con ninguna ideología definida, sino con un enorme rechazo al comunismo y a las democracias. 9.3. LA
RESISTENCIA

(LOS

MAQUIS

)

Algunos combatientes no se acostumbraron a la idea de la derrota y así, tras la guerra civil y la segunda guerra mundial, muchos regresaron a la guerra de guerrillas, organizados en cuadrillas que se expandieron por la península. Al principio contaban con la ayuda de la población civil de los campos pero al extender el gobierno una política de terror en la población rural para que no se cooperara con la guerrilla, la resistencia empezó a ahogarse. La idea era servir de puente hacia una posible ocupación de las democracias occidentales que, sin embargo, nunca se produjo. Poco a poco la resistencia fue cediendo hasta desaparecer casi por completo en los años cincuenta.

9.4. EL

TIEMPO

DE

SERRANO SUÑER

Y

LA

MARCHA

ATRÁS

Las victorias del eje hicieron que en la España de Franco se confiara en una rápida victoria de Hitler,

por lo que el hombre fuerte del gobierno pasaría a ser Serrano Suñer, un pro nazi declarado que visitó Alemania y hacía gala de los ideales del nazismo así como de su indumentaria. Finalmente, el cambio de dirección tomado por la guerra gracias a la recuperación aliada provocó que Serrano Suñer fuera desplazado, intentando el régimen presentar una imagen más "humana" ante los aliados. A partir de ese momento Franco jugaría la baza anticomunista que le ofrecía la guerra fría. 9.5. EL
AISLAMIENTO INTERNACIONAL

Tras la victoria de los aliados en la segunda guerra mundial, muchos esperaban que la coalición atacara a Franco o, al menos, que se diera entrada a los miles de republicanos que tras ser derrotados en su propio país formaron parte de los ejércitos aliados. Pese a todo, esto no llegó nunca a producirse. España tendría, a partir de ese momento, un bloqueo que ahogaría aún más su maltrecha economía, pero que tampoco ayudaría a acabar con el régimen de Franco. Solo la Argentina de Perón rompería el bloqueo, mandando cantidades de comida a través del Atlántico. Podemos decir que fue la época en que "el pan sabía a Argentina".

imagen podemos observar un acto en el que la esposa de Perón lee un discurso ante Franco.

En esta

9.6. EL

FIN

DEL

AISLAMIENTO

El fin del aislamiento internacional del régimen de Franco lo provocó la guerra fría. El régimen se declaró abiertamente anti comunista y en los años 50 esa era justificación suficiente para olvidar el rechazo a la democracia y la falta de libertades. Tras el ingreso de España en varios organismos internacionales y la firma del concordato con la Santa Sede, se produce la firma del acuerdo con EE.UU. que, a cambio del rompimiento del bloqueo y de ayuda económica y militar, obligaba a España a permitir la instalación en su territoriode bases militares estadounidenses en Torrejón, Rota y Zaragoza.

En 1955 España ingresó en la ONU. 9.7. EL
TÍMIDO APERTURISMO

El régimen empezó a sentirse seguro a partir del momento de su inclusión en los organismos internacionales. Se realizaron modificaciones en algunas leyes, y se comenzó a dar puestos de confianza a ciertos técnicos, denominados tecnócratas, ligados al Opus Dei. En el ámbito internacional, Marruecos y Guinea consiguieron su independencia. 9.8. CRECIMIENTO
ECONÓMICO Y DESARROLLO DEL TURISMO

En el siguiente gráfico podemos ver cómo, a partir del fin del aislamiento y con las ayudas recibidas, la economía empezará a crecer a buen ritmo debido a varios factores:

• • • •

la ayuda económica proveniente de EE.UU, la utilización de estas ayudas en material industrial, la entrada de inversión extranjera y el ingreso de remesas de dinero procedentes de los emigrantes españoles que acudieron preferentemente a Alemania, Suiza y Francia. Otro de los factores de recuperación más importantes fue el turismo; miles de turistas empezaron a inundar las playas españolas en los años 60 trayendo consigo, no solo su moneda, sino también su experiencia democrática.

9.9. EL

RECHAZO

AL

RÉGIMEN

La vuelta de algunos emigrantes que pudieron ver con sus propios ojos la sociedad democrática, junto con la llegada del turismo y la incapacidad del régimen para detener la llegada de información sin perjudicar con ello el avance económico, provocó que una parte de la sociedad española empezara a desvincularse del régimen. Por otra parte, la industrialización había provocado un movimiento masivo del campo a la ciudad, con lo que el campesino se convirtió en obrero y, poco a poco, en una emergente clase media baja,

cuyos hijos, a diferencia de los padres, empezaron a tener posibilidades de estudiar. La Universidad dejó de ser un lugar reservado para las élites y pasó a ser el foco desde el cual se extendería la contestación al régimen.

9.10. APUNTES
SOCIALES

Hablar de la sociedad española en la época de los 60 y 70 es hablar de una sociedad inmersa en un profundo cambio social y marcada por la paulatina modernización, que fue dejando atrasado al régimen franquista.
Gago, Manuel El guerrero del antifaz nº 140, Valencia, ed. Valenciana, 1944-1966.

Mientras el sistema franquista se mantenía en lo esencial, las clases medias iban, poco a poco, ampliándose y adquiriendo cada vez mayores mejoras técnicas, tales como la radio, el televisor, etc. El ideal heroico de la época seguía siendo el mismo de la imagen anterior, correspondiente a un tebeo de la época: el guerrero cristiano en lucha contra los árabes. Pese a todo, conviene tener en cuenta que, más que una verdadera voluntad de enfrentamiento contra el mundo árabe y musulmán, lo que se pretendía era rememorar un hito histórico como el de la Reconquista en un momento en el que el ideario franquista estaba de capa caída y precisaba de este tipo de imaginarios míticos; muchas veces estos idearios eran totalmente contrarios a los de los propios autores. No es necesario recordar que el régimen de Franco se caracterizó siempre, en materia internacional, por sus buenas relaciones con el mundo islámico, hecho que le llevó, incluso a ser el último país en reconocer el estado de Israel. Al final, la misma necesidad que tenía el régimen de modernizarse para evitar el colapso económico fue lo que propicio el cambio en la mentalidad social, de tal manera que, muerto Franco y llegado el momento de la transición, ya existía una base social sólida dispuesta a internarse en el mundo de las democracias. 9.11. LA
SUCESIÓN DE

FRANCO

Muchos franquistas nunca habían olvidado la figura de Alfonso XIII, muerto en el exilio; por su parte, Franco había aceptado que el príncipe Juan Carlos se educara en España. El sucesor como jefe del gobierno sería, a partir de 1973, el almirante Luis Carrero Blanco pero, tras el asesinato de éste por la banda armada ETA, sería sustituido por Carlos Arias Navarro, el cual, poco tiempo después, no tendría más remedio que ver con sus propios ojos el cambio de España de una dictadura a una democracia. En el año 1969 fue nombrado como sucesor, a título de rey, Juan Carlos de Borbón. Franco moriría en 1975, dejando a una España expectante, aunque sin duda, ya no la misma de 1936. A partir de ese momento se iniciaría el camino de la transición democrática española.

Despedida de los voluntarios de la división azul.

López-Davalillo Larrea, Julio, (2000), Atlas histórico de España y Portugal, desde el paleolítico hasta el siglo XX, Síntesis, Madrid.

En esta foto podemos observar a uno de estos tecnócratas, Manuel Fraga Iribarne, que tiempo después, muerto ya Franco, sería uno de los encargados de redactar y firmar la constitución democrática. Sería también el fundador de AP, el futuro P.P., del que hoy es lider Mariano Rajoy.

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