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TANIA LUCÍA COBOS

SIETE AÑOS
SIETE HISTORIAS
Fanfictions basados en la serie de
televisión Ranma 1/2

Ranma ½, derechos de autor y propiedad intelectual de
Rumiko Takahashi, Shonnen Jump, Shogakukan, Kitty Films y
Fuji TV
Presentación

Para esa época aun estaba en la universidad cuando una noche llegué
y mi hermano me llamó, me dijo que viera un programa que estaban
dando en un canal mexicano, me acerqué a ver y desde ese día me
enganché, era Ranma ½.

Ranma ½ es una manga (cómic) dibujado por Rumiko Takahashi,
adaptado como anime (serie de televisión) por Kitty Films y
transmitido en Japón entre 1989 y 1992 a través de Fuji TV. En
Latinoamérica llegó hacia 1997 traído XHGC Canal 5 de México.

Las historias y los personajes de esta serie me motivaron a escribir
mis propias historias o fanfictions basadas en la misma sin alejarme
mucho de su trama y de sus personajes pero conservando mi estilo
de escritura, evolucionando en el mismo y aportando nuevos
elementos. Siendo así y bajo el seudónimo de Lucy Saotome, escribí
en siete años, de forma interrumpida, siete historias de Ranma.

Mi intención en este libro recopilatorio es sólo darles a conocer, sin
ánimo de lucro, mi trabajo como escritora. Respeto y reconozco la
propiedad intelectual y los derechos de autor que sobre la misma
tienen su autora Rumiko Takahashi, la revista Shonnen Jump, la
editorial Shogakukan, el estudio Kitty Films y la cadena televisiva Fuji
TV.

Para saber más sobre Ranma ½, los invito a visitar mi sitio web “De
Rumiko Takahashi para el Mundo: Ranma ½” en
http://ranma12.go.to

LA AUTORA
Barranquilla, Colombia - 2008

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INDICE

Fanfiction Página

¡Al rescate de Ranma! 4

Vuelve y juega la Rosa Negra 19

Shampoo y Ranma vs Ryoga y Akane 34

La canción de los amores perdidos 60

¿La Muerte de Ranma? Parte 1 87

¿La Muerte de Ranma? Parte 2 113

La boda 134

¿Un hermano? 150

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¡AL RESCATE DE RANMA!

Introducción
Este Fanfiction está enmarcado en los capítulos clásicos del anime, y
basado en "el espíritu maligno viene por Ranma", a decir verdad, es
más bien como otra historia con el espíritu de la chica pelirroja. 2000.

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Era una silenciosa noche, pero muy clara. Ranma dormía
plácidamente en su habitación, no escuchaba ronquidos, doble
almohada y tenía todo el espacio para sí ya que Genma había partido
con Soun a un viaje de entrenamiento.

De pronto, lentamente la puerta de la habitación comenzó a abrirse
sin hacer el más mínimo ruido y se cerró rápidamente. La luz de la
luna que entraba por la ventana proyectaba sobre el cuerpo de
Ranma la sombra de un hombre pequeño.

-Esta noche si modelarás para mi, je je je- murmuró la sombra para
sus adentros.

Ranma se reacomodó, seguía totalmente profundo. Inmediatamente
la sombra comenzó a montar como una especie de altar, Cuando todo
estuvo listo, de un pequeño recipiente comenzó a salir una espesa
nube de humo, mientras que la sombra rezaba en voz baja una
antigua oración en chino.

La nube fue rodeando poco a poco el cuerpo de Ranma. De pronto
algo levantó su cuerpo y el espíritu de la mujer pelirroja salió de él,
después la nube de humo volvió a acostarlo suavemente en la cama,
profundamente dormido.

-Te he liberado espíritu, ahora debes obedecerme a mí, a Happosai-
dijo la sombra.

El espíritu de la mujer se dirigió hacia Happosai con una sonrisa
maliciosa y le dijo –Vaya que es un viejo libidinoso... es la segunda
vez que me libera del cuerpo de Ranma- y entonces miró de reojo a
Ranma quien aún seguía dormido ignorando todo lo que acontecía.

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-Si, es cierto- respondió Happosai –Es que sólo quiero que te pongas
este lindo regalito que te traje- y abriendo una cajita sacó un
hermoso brasier de fino encaje blanco.

El espíritu de la mujer lo miró desafiante y exclamó –Está bien
maestro Happosai, lo modelaré para usted, ¡sólo si logra vencerme!-
e inmediatamente salió corriendo hacia la ventana y la atravesó
fácilmente.

-Ah, ¿me retas?- exclamó Happosai –¡Me encantan las chicas
desafiantes!- recogió rápidamente todo lo que había armado y salió
por la ventana sin dejar una sola huella en la habitación.

La chica pelirroja ya estaba en el patio del Dojou Tendo. -Tardó
mucho viejo... ¡que comience la batalla!- exclamó el espíritu al verlo
y tomó posición de guardia. Happosai por su lado hizo lo mismo.

Ella le lanzó una mirada maliciosa y desafiante que se estrelló con los
ojos brillantes del maestro. La luna brillaba muy alta en el cielo y una
suave brisa mecía las ramas en las copas de los árboles.

-¡Ahora!- gritó el espíritu y se quitó la camisilla que llevaba puesta.
Su hermosa figura de mujer, de cintura para arriba quedó totalmente
desnuda. Happosai no pudo resistirlo y con sus ojos redondos, negros
y brillantes se abalanzó sobre los senos de la chica quien
inmediatamente reaccionó y golpeó al maestro muy fuerte
aplicándolo el truco de las castañas calientes. Happosai no tuvo
tiempo de reaccionar y quedó inconsciente sobre la suave hierba.

El espíritu de la mujer lo vio y susurró –Viejo lujurioso, sabía que lo
harías... je je je- entonces alzó la mirada y la clavó en la ventana de
la habitación de Ranma.

-Serás mío, querido Ranma... será mío tu cuerpo y destruiré tu alma
ja ja ja ja- y empezó a diluirse como humo en el aire, dirigiéndose
hacia la habitación de él.

Ranma seguía durmiendo plácidamente, el espíritu de la mujer se
acomodó a su lado y acariciando sus cabellos murmuró –Completaré
con todo éxito lo que una vez me impidieron hacer... ja ja ja... ¡ahora
si serás mío!-

Luego se colocó en pie y lo miró nuevamente, pero era una mirada de
triunfo y de malicia y comenzó a entrar en el cuerpo de Ranma.

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Inmediatamente Ranma comenzó a tener un sueño intranquilo, hacia
gestos desagradables con su cara y se acomodaba constantemente,
empezó a sudar copiosamente hasta que el sopor lo despertó.

-¿Que pasará?... me siento extraño...- dijo, hizo un esfuerzo por
levantarse y abrió la ventana. Una brisa fresca inundó el cuarto y
Ranma pronto volvió a dormirse.

Los primeros rayos del sol se colaban por la ventana de la habitación,
¿serían las 6:00 o las 7:00 am?, no importaba. Akane restregó un
poco sus ojos, un buen bostezo, una desperezada y se levantó.

-¿Akane eres tú?- preguntó Kasumi al escuchar pasos en la escalera

-Si Kasumi, soy yo...- respondió ella

-Por favor, despierta a Ranma o llegarán retrasados a la escuela-
volvió a decir su hermana

-¡Pero porque yo!- exclamó con tono de enojo Akane

-Vamos Akane, ve y llámalo- se limitó a decirle Kasumi

-¡Está bien!- respondió secamente Akane y subió nuevamente las
escaleras.

Akane corrió la puerta de la habitación y vio a Ranma aún durmiendo,
se acercó y empezó a llamarlo.

-Ranma... Ranma... Ranma... que despiertes o llegaremos tarde a la
escuela- dijo Akane.

Ranma abrió los ojos lentamente, la miró y se sentó. Entonces sintió
un horrible mareo y sujetó su cabeza con ambas manos.

Akane se sorprendió –¿Te sientes bien Ranma?- le preguntó con un
tono de algo de preocupación.

-No sé... no tuve una buena noche y ahora este mareo- respondió él
–pero no te preocupes, estaré bien-.

-¡Y quien te dijo que me preocupé!- le dijo airadamente Akane

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-Si, si... ya lo sé, estás aquí porque no quieres llegar tarde a la
escuela y no te interesa nada más- respondió Ranma con tono de
indiferencia y sin prestarle la más mínima atención.

-¡Como quieras!- le gritó Akane y se marchó.

-¿Akane eres tú?- preguntó Kasumi al sentir nuevamente pasos en la
escalera.

-Si Kasumi- respondió ella

-¿Llamaste a Ranma?- volvió a preguntar

-Si ya lo llamé- respondió secamente Akane mientras decía para sus
adentros –¡Ranma es un odioso!… ¡uich!- y sentó en la mesa a
desayunar.

-¡Buenos días!- dijo Nabiki al sentarse a la mesa

-¡Buenos días Nabiki!- le dijo Kasumi pasándole un plato de arroz.

-¿Aún papá y tío Genma no han llegado?- preguntó Nabiki

-No, aún no Nabiki- respondió Kasumi.

En ese momento llegó Ranma y se apoyó en el marco de la puerta.

-¿Te sientes bien Ranma?- preguntó Kasumi al verlo –Te ves muy
pálido...-

-Tuve una mala noche- respondió Ranma y se sentó al lado de Akane
a desayunar.

-Vaya Ranma, realmente te ves mal... no deberías ir a la escuela...-
le dijo Nabiki

-No, no es nada serio... ya se me pasará... gracias por preocuparte
Nabiki- respondió Ranma.

Akane al escucharlo le lanzó una mirada furibunda, apuró su plato y
se levantó.

-Bueno, ¡vámonos!- le gritó a Ranma, cogió su maleta y se fue.

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-¡Espérame!, ¡ya voy!- respondió Ranma, dejo el plato sobre la mesa
y se levantó. Cogió su morral y la siguió.

-¡Que tengan buen día chicos!- exclamó Kasumi.

Akane caminaba rápidamente y Ranma rezagado trataba de seguirle
el paso. Akane al verlo le preguntó –¿Realmente te sientes mal?-

-Este dolor de cabeza está empeorando- respondió

-Podemos llegar a donde el Dr. Tofu- le sugirió Akane

-No, ya vamos retrazados... mejor a la salida- dijo Ranma

-Está bien- le dijo Akane –Pero si seguimos a este paso, llegaremos
mañana a la escuela... hmmm, ya lo sé... Espérame aquí Ranma,
¡vuelvo enseguida!-

-¿Qué vas a hacer Akane?- le preguntó

Pero en se mismo instante regresaba Akane con un balde agua fría
-Si te vuelves chica, podré cargarte y llegaremos rápido a la escuela-
le dijo sonriendo y amablemente.

-No me gusta estar como chica, pero parece una buena idea-
comentó Ranma y tomando el balde lo arrojó sobre sí.

-Listo Akane- dijo Ranma-chan

Entonces Akane lo cargó en su espalda y echó a correr rápidamente,
pero Ranma comenzó a sentirse peor.

Llegaron justo a tiempo 8:30 am, el reloj de la escuela tocaba las
campanadas.

-Llegamos Ranma- dijo Akane –Iremos al Gimnasio, no creo que haya
nadie aún allí-

Con Ranma a su espalda corrió hacia el Gimnasio y por fortuna,
estaba vacío. Entonces colocó suavemente a Ranma-chan en el suelo
y le dijo –Espérame voy por agua caliente-

Ranma-chan se sentó. –Diablos- dijo para si mismo -Que mal me
siento... me siento peor ahora que cuando estaba como hombre –

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-¡Ranma!- exclamó Akane. Aquí está el agua caliente- y empezó a
regarla sobre su cabeza. –¡Ya está!... ¿cómo te sientes ahora?- le
preguntó

-Me sentí aún peor cuando me transformé en chica, pero ahora que
soy hombre me siento mal pero un poco menos- le respondió él.

-Bueno, vamos- lo apuró Akane.

Ranma se levantó y se tambaleó.

-¿Ranma, puedes caminar?- le preguntó Akane con preocupación

-Si, si... estoy bien Akane... sólo fue un leve mareo- se limitó a
responder Ranma y salieron del Gimnasio, sin embargo Ranma
caminaba cabizbajo y con una mano restregaba su frente.

La clase de la primera hora no era muy divertida, puras matemáticas.

Akane atenta escuchaba la explicación del maestro, mientras miraba
de reojo a Ranma.

-¡Saotome Ranma!- exclamó el profesor –¡Este no es lugar para
dormir!- y le lanzó el borrador que tenía en la mano.

Ranma que estaba acostado en su puesto, pegó un brinco y se puso
de pie, pero sintió que el mundo le daba vuelta y cayó al suelo,
desmayado.

Akane al ver esto, se levantó rápidamente y comenzó a sacudir a
Ranma suavemente y a llamarlo.

-¡Ranma, Ranma, Ranma! ¡Despierta!- pero Ranma no reaccionaba.

-¡Profesor!- exclamó Akane –por favor, permita que lo lleve a la
enfermería-. El profesor asintió inmediatamente.

-¡Hiroshi, Daisuke!, ¡ayúdenme por favor!- exclamó Akane.

-Si Akane- respondieron los dos al tiempo y levantaron a Ranma por
los brazos.

-¡Vaya que si pesa!- comentó Daisuke haciendo un esfuerzo por
sostenerlo por uno de sus brazos.

-¡Rápido, apúrense!- les gritó Akane y salieron del salón.

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-¿Dígame, que tiene?- preguntó afanosamente Akane en la
Enfemería.

La enferma lo revisaba una y otra vez y al final le dijo –Pues la
verdad, no lo sé... físicamente está en buenas condiciones, no parece
estar enfermo. Creo que no te puedo ayudar, tendrás que llevarlo con
el Doctor-.

-Comprendo- respondió Akane desalentada.

Ranma aún seguía inconsciente, pero los gestos de su cara reflejaban
que algo realmente malo estaba pasando con él... o dentro de él.

Akane lo miraba con mucha preocupación y suavemente le susurró al
oído –Tranquilo Ranma, llamaré al Dr. Tofu, ¡él te ayudará!-.

Pero en ese instante la puerta de la enfermería saltó por los aires y
una voz exclamó

-¿Dónde estás Ranma Saotome?, ¡he venido a retarte!-

-Oh, lo que faltaba- suspiró Akane -Kuno, ¿qué es lo que haces aquí?-
le gritó enojada

-Vaya, pero si es la hermosa Akane Tendo- exclamó Kuno al verla y
sacó un hermoso ramo de rosas rojas y se las entregó -Ahora no
puedo salir contigo mi amada Akane... ¡he venido a retar a Ranma!-.

-¡Y quien te dijo que quiero salir contigo!- gritó recontra enojada
Akane –Además, ¡Ranma está enfermo y no puede pelear!-

-Ranma, ¿enfermo?- preguntó sorprendido Kuno – lo que pasa es que
tiene miedo de pelear contra el Gran Kuno Tatewaki, el muy
cobarde... ¡JA!-

-Ranma no es ningún cobarde y no te tiene miedo Kuno– exclamó
Akane super enfadada –¡Yo pelearé en su lugar!- y tomó posición de
combate.

-Oh Akane Tendo – dijo Kuno vanidosamente –Me retas para que
pueda vencerte y salir conmigo... está bien, ¡te complaceré!- y tomó
posición en guardia.

-No me interesas Kuno, ¡jamás saldré contigo!- exclamó Akane y le
propinó un gran puño en la cara que lo sacó por la ventana de la
enfermería, haciéndola añicos y lo mandó a volar hasta el otro lado
de Japón.

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-Akane Tendooooooo, teeee aaammmoooooo!!!!- fue lo único que
alcanzó a decir Kuno.

Akane tomando un respiro dijo –¡que pesado!-, se sacudió las manos
y regresó a la camilla donde estaba acostado Ranma, le tocó la frente
y se sorprendió –Vaya, tienes fiebre... hubiera sido mejor que te
quedaras en casa... espérame, llamaré al Dr. Tofu- y se retiró.

De pronto Ranma susurró con voz forzosa –No me dejaré vencer-,
entonces sus ojos se abrieron y su cara tomó una expresión maléfica
de victoria y una voz de mujer salió de su boca -¡Eso ya lo veremos!...
ja ja ja- y dicho esto volvió a quedar inconsciente.

Mientras Tanto Akane en el teléfono.

-Dr. Tofu, habla Akane-

-Oh, ¿cómo estás Akane?- respondió el Dr.

-Dr., Ranma está muy mal, tiene que verlo- dijo Akane
preocupadamente

-Está bien Akane, ¿dónde están?-

-En la enfermería de la escuela Dr. Tofu- respondió Akane

-Llegaré dentro de un momento- respondió el Dr. y cerró la llamada.

Akane regresó al lado de Ranma y le dijo –Ya viene el Dr. Tofu,
Ranma- entonces le tomó una mano y la apretó fuertemente contra la
suya –nunca te había visto así- susurró –pero sé que estarás bien...-.

-¿Akane?- exclamó una voz

-¡Por aquí Dr.!- contestó ella

El Dr. entró y dio unos pasos y vio a Ranma acostado en la camilla y
al lado Akane.

-¿Qué le sucede?- preguntó

-No lo sé... ha estado muy mal desde esta mañana- respondió Akane
quien ya no ocultaba lo tensa que estaba por Ranma –Dígame Dr.,
¿qué tiene?-

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-Es realmente extraño, físicamente Ranma se ve bien... es mejor que
lo llevemos a casa- dijo finalmente el Dr. Tofu.

-De acuerdo- asintió Akane y se dirigió a Hiroshi y Daisuke que
habían estado allí contemplado todo y les dijo –Gracias por todo-.

Hiroshi y Daisuke salieron de la enfermería.

-Ahhh Daisuke, ¡no sabes que envidia me da Ranma!- exclamó
Hiroshi

-Si Hiroshi... ojalá Akane fuera mi prometida... me hubiera gustado
que se preocupara así por mi- respondió dando un suspiro Daisuke.

-Si, es cierto- contestó Hiroshi y se alejaron.

-¡Ya llegamos!- exclamó Akane al abrir la puerta del Dojou Tendo.

-Oh Akane, eres tu... – dijo Nabiki al verla

–¿Y qué le pasó a Ranma?- exclamó Kasumi al ver a Ranma en los
brazos del Dr. Tofu.

-Oh no...- susurró Akane

Inmediatamente los lentes del Dr. Tofu se nublaron y soltó a Ranma.
Kasumi se asustó y exclamó –¡Cuidado Dr. Tofu!, ¡soltó a Ranma!-

Akane reaccionó rápidamente y alcanzó a tomar a Ranma por los
brazos antes de que se estrellara contra el piso.

-Uy, ¡menos mal!- dijo dando un respiro.

-Kasumi, je je je, y ¿qué haces por aquí?- preguntó el Dr. Tofu
moviendo nerviosamente sus manos

-Usted tan gracioso como siempre Dr. Tofu, recuerde que aquí vivo-
le respondió Kasumi divertida

-Oh, si si, es cierto, je je je –dijo el Dr. Tofu.

-Vamos Nabiki, ayúdame – dijo finalmente Akane, –dejemos al Dr.
Tofu con Kasumi-

-Por 500 yens Akane- dijo Nabiki

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-¡Nabiki!- gritó Akane

-Está bien, está bien- dijo Nabiki y tomó a Ranma por el otro brazo y
lo pasó detrás de su cuello y subieron las escaleras.

Al entrar en la habitación, acostaron a Ranma en su cama (más bien
en su colcha).

-Nabiki, dile a Kasumi que me traiga un poco de agua fría y un paño...
Ranma tiene mucha fiebre- dijo Akane

-¿Estás preocupada?- preguntó vivamente Nabiki

-Nabiki por favor- respondió Akane mirándola –no es hora de hablar
de eso-

-¡Haces muy bien en cuidar a tu prometido!- le dijo divertida Nabiki

-¡Nabiki, por favor!- exclamó molesta Akane

-Ya voy, ya voy- respondió Nabiki mientras soltaba una risita y salió
de la habitación.

En ese momento Ranma abrió los ojos –Akane...- murmuró
débilmente.

-¡Ranma!- exclamó Akane –¿te sientes mejor- pero Ranma ya no la
escuchaba, estaba inconsciente.

En ese momento llegó Kasumi –Aquí está lo que me pediste Akane-.

-Gracias Kasumi- respondió ella y tomó el pañito, lo mojo en agua y
lo colocó en la frente de Ranma.

-¿Qué le sucede a Ranma?- preguntó el maestro Happosai al llegar

-Está enfermo maestro- le respondió Kasumi

-¡Y no se atreva a molestarlo!- le gritó Akane

-Pero si yo sólo quería saber que le pasaba- y empezó a llorar – lo
que pasa es que ustedes no comprenden a un pobre viejito como yo...
snifff snifff buaahh buahhh-.

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Entonces, la puerta de la habitación se abrió violentamente y Genma
entró corriendo y se arrodilló al lado de Ranma. Detrás de él venían
Soun y Nabiki.

-¡Qué te sucede hijo mío!- exclamó Genma mientras lo sacudía
violentamente

-¡Ya basta Tío Genma!- exclamó Akane mientras lo miraba
furiosamente

-Gracias por cuidarlo Akane, serás una buena esposa...- dijo Genma

Akane lo miró y se limitó a decir melancólicamente –El Dr. Tofu
tampoco sabe que tiene-

-¡Oh mi pobre hijo, mi hijo! snifff- decía Genma mientras lloraba

-Ya, ya cálmese Señor Saotome- trataba de consolarlo Soun

En ese momento Ranma se sentó bruscamente y con voz débil gritó
-¡No me vencerás!- y abrió los ojos, los cuales destellaron una luz
roja y la voz de una mujer exclamó –¡Eso es lo que tu crees!, ¡tu
cuerpo será mío!... ja ja ja...- y dirigió la mirada hacia el maestro que
lo veía sorprendido –Gracias a ti Happosai... ¡Ranma será mío!- y
cerró nuevamente los ojos y cayó desplomado en la cama.

Todos estaban atónitos ante lo que acaba de suceder, momento que
intentó aprovechar el maestro para escapar. En esas Nabiki lo tomó
por su traje y lo alzó –¿A dónde piensa que va maestro?, tiene mucho
que explicar-.

-¡Si maestro!- dijo Akane –¿Qué tiene que ver usted con lo que le
pasa a Ranma?-

-Happosai, ¡estamos esperando una respuesta!- dijo Soun

-¡Yo no le he hecho nada! sniffff- gritaba y pataleaba el maestro
–ustedes siempre me echan la culpa de todo snifff snifff buaaaa
buaaaa-

-Un momento- dijo Nabiki al recordar –Yo lo vi a usted anoche en la
habitación de Ranma-.

-¿Queeee?- exclamaron todo al tiempo

-Si- dijo Nabiki –anoche cuando me levanté a tomar un poco de agua,
me llamó la atención al ver que la puerta de la habitación de Ranma
se abrió y se cerró rápidamente. Entonces me acerqué y la corrí un

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poquito sin hacer ruido y vi al maestro Happosai haciendo un conjuro
que liberó el espíritu de la mujer que vive dentro de Ranma, y más
tarde vi como ella salió por la ventana y el maestro recogió todo y la
siguió. Como vi que se marcharon, regresé a dormir-

Entonces Kasumi tomó la palabra -claro, esta mañana cuando tendía
la ropa en el patio, encontré al maestro Happosai sin sentido y muy
amoratado, además estaba todo vestido de negro y habían muchas
cosas y frascos tirados a su alrededor-.

-¡Confiese maestro!- gritó Akane otra vez furiosa (Akane si que se
enoja, ¿eh?) –¡Ya lo hemos descubierto!-

Happosai bajó la mirada y dijo –Si, yo le hice un conjuro al espíritu
de la chica Ranma para liberarla y que se pusiera un lindo brasier que
le había llevado-

-¡Maestro pervertido y libidinoso!- exclamó aún más furiosa Akane y
le dio un golpazo que lo mando a volar hasta Júpiter.

-Pero es un conjuro muy peligroso- exclamó Cologne desde la puerta.

-Oh, ¿usted aquí?- preguntó asombrada Akane

-¡Bienvenida abuela!- dijo sonriendo Kasumi

-Si, es un a técnica muy peligrosa que acabará por destruir el espíritu
de Ranma- volvió a decir Cologne.

-¿Destruir el espíritu de Ranma?- exclamaron todos al tiempo.

-Ranma está enfermo, pero no es su cuerpo el que sufre sino su
espíritu-, entonces Cologne se acercó a Ranma y lo miró fijamente
–Dentro de su cuerpo luchan dos espíritus por la posesión del mismo.
Normalmente prima el espíritu que está primero, pero ese tonto de
Happosai volvió a violentar esa seguridad y ahora... si gana el
espíritu de mujer, habremos perdido a Ranma para siempre-

-¿Ranma va a morir?- exclamó muy angustiada Akane

-No dije eso niña- respondió la anciana –Sólo que es una lucha que
sólo Ranma puede librar y nadie de nosotros podrá ayudarlo-

-Interesante abuela –dijo Soun –Pero díganos, ¿cómo ese espíritu de
mujer, destruirá a Ranma?-

-Muy fácil- dijo Cologne –El espíritu de la chica irá destruyendo poco
a poco el sentido de la vida de Ranma-

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-¿El sentido de la vida?- preguntó extrañada Akane

-Si, los motivos que tenemos para vivir, aquellas cosas que nos
impulsan a seguir viviendo –respondió Cologne nuevamente

-¡Pero debe haber alguna manera de ayudarlo!- dijo Akane.

Y un gran estruendo se escuchó. Ukyo, Kodachi y Shampoo entraron
al tiempo por la puerta.

-¡Me he enterado que mi Ranma está enfermo!- exclamó Kodachi
-quiero verlo!-.

-¿Dónde está Ranma?- dijo Ukyo

-Nihao a todos- dijo Shampoo –¿Qué le sucede a Ranma?-

-¡Pero esto es el colmo!- exclamó furiosa Akane –¡Ni en estos
momento lo dejan en paz!-

-¡Tenemos derecho a velo!- respondió Ukyo y las tres se abalanzaron
sobre Ranma.

Akane se levantó y les dio la espalda y se dirigió hacia Cologne.

-Debe haber alguna forma de ayudarlo- dijo Akane

-De hecho la hay...- respondió la anciana

-¿Cuál?- preguntaron las cuatro prometidas al tiempo –¡haremos lo
que sea necesario!-

-Lo que más ama Ranma en este mundo, por lo que él daría la vida
para protegerlo... ese es un motivo para vivir- dijo finalmente
Cologne –Pueden ayudar a Ranma si le recuerdan el principal motivo
que tiene para seguir viviendo y así lograr que derrote a ese espíritu
maligno-.

-¡Mis tradicionales panes japoneses!- gritó Ukyo –¡Ranma adora mis
panes japoneses!- y entonces le susurró al oído –Ranma, recuerda la
deliciosa comida que preparo con mucho amor para ti-

-¿Estás loca?- exclamó Shampoo –Ranma adora los ricos tallarines
que yo le preparo- y apartó a Ukyo bruscamente y le susurró
–Recuerda cuanto te amo Ranma y todo el amor que le pongo a la
comida que te preparo-.

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-¡Pero que pesadas!...¡uich!- exclamó Akane frunciendo el ceño,
cruzó los brazos y torció la cara.

Entonces Genma se acercó, apartó a las prometidas y abrazó
fuertemente a Ranma y le dijo –Recuerda Ranma, recuerda a Nodoka,
¡recuérdame a mi!-

Súbitamente Ranma despertó y soltó una carcajada con voz de mujer
–¡Triunfé!... ¡el cuerpo de Ranma es ahora mío!- y alejó a Genma de
un golpe y se levantó.

-Ya no pueden hacer nada... el Ranma que conocieron ya no existe,
¡ahora para siempre seré mujer!-

Akane al escuchar esto se abalanzó con lágrimas en los ojos a Ranma
y lo abrazó fuertemente –¡Noooo! ¡Noooo!, No Ranma, te amo, ¡te
amo mi amor!, ¡te amo Ranma Saotome!-

Todos quedaron estupefactos. Akane se aferraba fuertemente al
cuerpo de Ranma y el espíritu quedó petrificado de asombro.

-Vaya que eres lenta Akane- susurró Cologne

-¿Qué me has hecho niña tonta?- exclamó el espíritu –oh oh oh, ¿qué
me sucede?-

-¡Ahora si te venceré!- exclamó una voz de hombre y haciendo acopio
del resto de sus fuerzas, Ranma logró liberarse finalmente del poder
de la chica Ranma, quien salió inmediatamente de su cuerpo y cayó
tendida en el suelo.

Todos estaban muy sorprendidos con todo lo que estaba pasando,
incluyendo a la misma Akane, que aún seguía abrazando a Ranma.

Ranma volvió a perder la conciencia por un momento, pero enseguida
se recuperó. Entonces el espíritu comenzó a desintegrarse poco a
poco y regresó al cuerpo de Ranma –¡He vuelto a tomar el control!-
exclamó jubiloso Ranma-kun.

-Bueno, ha sido todo aquí- dijo Cologne –Shampoo, ¡vámonos!-

-Si bisabuela- respondió Shampoo triste y se fueron.

-Yo debo irme, los clientes me esperan- dijo Ukyo tristemente
también y se marchó.

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-Yo me retiro también, pero no creas que has vencido Akane Tendo...
ja ja ja... ja ja ja- dijo Kodachi y se fue, no antes de dejar todo el
piso tapizado con pétalos de rosas negras.

-Ahora que recuerdo, el Dr. Tofu está aún abajo- dijo Kasumi y se
retiró rápidamente

-Nosotros también nos vamos- dijo Soun y se llevó consigo a Genma
y Nabiki.

-Me alegra que estés bien Ranma- susurró nuevamente Akane y dejó
de abrazarlo no sin antes sonrojarse.

-No creas que no escuché todo lo que dijiste- le dijo Ranma

-Lo dije sólo por ayudarte, no vayas a creer otra cosa- le respondió
secamente

-Si, me lo imaginaba, la poco romántica Akane- contestó Ranma en el
mismo tono de voz

Akane lo miró entonces con gesto de rabia –¡uich!, ¡tras que me
preocupo por ti!...- le dijo.

-De todas formas, gracias Akane- le dijo Ranma –aunque lo creas o
no, te estoy muy agradecido... nunca había imaginado que algo
semejante me sucedería...-

-¡Y todo por culpa del maestro Happosai!- completó ella.

-Si, ese viejo libidinoso... ¡después le daré su lección!- respondió
Ranma.

-De nada Ranma...- dijo Akane suavemente

-¿Qué?- preguntó él

-Que me alegra mucho que estés bien... por un momento llegué a
pensar que no te vería más- y con lagrimitas escondidas en los ojos
volvió a abrazarlo fuertemente.

Ranma se sorprendió, –¡Akane!-, la miró tiernamente, acarició su
cabello y la abrazó.

FIN

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VUELVE Y JUEGA LA ROSA NEGRA

Introducción
Este fanfic está enmarcado cuando Ranma y Akane tienen veinte y
tantos años y ya se han casado. Ellos habían partido a China hacía
mucho tiempo y regresan después de mucho a Japón, junto con su
hija Ryoko, y aquí comienza la historia. 2000.

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-Es una linda postal, ¿no cree Tendo?- dijo Saotome mientras
sostenía la tarjeta en las manos y la miraba detalladamente.

-Es cierto Sr. Saotome...- le respondió Soun tomando un poco de te,
mirando distraídamente hacia el estanque -Hace mucho que no los
vemos...-.

Era un precioso atardecer de primavera, los pájaros volaban de árbol
en árbol entonando cada uno sus hermosos trinos. Una niña corría
rápidamente y a lo lejos se escuchaba una voz que le gritaba
-¡Cuidado!, ¡no te vayas a perder!-

-¡Yo sé el camino mamá!- respondía la niña y apresuraba el paso. Su
largo cabello negro recogido en una cola de caballo se agitaba con el
viento. -¡Ya quiero llegar!- se decía así misma y corría más aprisa.

Al llegar a Nerima fue disminuyendo el paso hasta detenerse
totalmente frente a una gran casa con una gran puerta de madera, y
había un gran tablero que rezaba: Dojo Tendo. -He llegado...- volvió
a decirse a sí misma y empujó suavemente una hoja de la puerta.

-¿Quién será?- se preguntó Kasumi al sentir las campanas de la
puerta y rápidamente dejó de revolver el guiso que preparaba y se
dirigió hacia la entrada.

-¿Quién eres tú?- preguntó amablemente Kasumi al ver a una niña de
cabellos negros parada en el umbral de la puerta y quien le brindaba
una gran sonrisa.

-Soy Ryoko- dijo la niña finalmente

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-¿Ryoko?- preguntó extrañada Kasumi

-¡Si!- respondió la niña aún sonriente -¡Soy Ryoko Saotome!-

Kasumi se sorprendió muchísimo al escuchar a la niña y en ese
instante las campanas de la puerta volvieron a sonar. Kasumi levantó
la mirada y cual no fue su sorpresa al verlos parados en el umbral.
-¡Papá!, ¡Tío Genma!, ¡vengan rápido!- exclamó jubilosamente
Kasumi -¡Ranma y Akane han regresado!-

-¿Ranma y Akane han regresado?- se preguntaron Genma y Soun el
uno al otro, soltaron las tasas de té e inmediatamente salieron
corriendo hacia la entrada.

-¡Ranma!, ¿realmente eres tú?- preguntó Genma aún sin recuperarse
de la sorpresa.

-Si papá- respondió Ranma y abrazó fuertemente a su padre.

Soun se abalanzó sobre Akane y la abrazó muy fuerte también -¡No
saben cuanto los extrañamos!- exclamó finalmente.

-¡Recibimos su postal, pero no los esperábamos tan pronto!-
complementó Genma

-Pero, ¿quién es esa niña?- preguntó Soun extrañado.

Ranma se acercó a la niña y la cargó en sus brazos y regresó
nuevamente al lado de Akane. -Es nuestra hija Señor Tendo- dijo
Ranma.

-¡Hola!, soy Ryoko Saotome- dijo cortésmente la niña

-¿Ryoko?- exclamó Genma

-¿Saotome?- exclamó Soun

-Si papá- respondió tranquilamente Akane -Ryoko es nuestra hija-

Entonces Kasumi interrumpió -Vamos, pasen, no se queden aquí
afuera- y sonrió. Todos entraron a la casa.

Pero inadvertidamente, una sombra había sido testigo de la llegada
de Ranma y Akane, observando todo sin hacer el menor ruido. -ji ji
ji... esto será interesante- se dijo a sí mismo y salió del árbol donde
había permanecido y se marchó velozmente.

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-Pero cuéntanos Ranma- dijo Kasumi -¡Cuéntanos sobre todo este
tiempo en China!-

-Si Akane- dijo Soun -Hace más de tres años que no los veíamos ¡y
ahora regresan con una niña!... ¡no saben lo feliz que siento!- y echó
a llorar a torrentes.

-¡Yo también Tendo!- exclamó Genma y lo acompañó en el llanto.

-Como dices Kasumi- dijo tranquilamente Akane -Todo este tiempo
estuvimos en muchos lugares de China, incluyendo Jusenkyo...-

-Si- dijo Ranma retomando la palabra -Fuimos nuevamente a
Jusenkyo, pero ya nada quedaba del antiguo lugar de los estanques
encantados...-

-Visitamos otros lugares para mejorar nuestras técnicas en combate
libre- continuó Akane -Visitamos a Shampoo y a Cologne en su aldea
nativa, estaban allí de vacaciones- dijo Ranma

-Supimos que aún Mousse trataba de conquistarla y casarse con ella,
pero Shampoo seguía sin prestarle la más mínima atención- dijo
Akane divertida

-Y yo aprendí muchas cosas nuevas de Shampoo- interrumpió Ryoko
sonriente -¡Yo quiero ser muy buena en el combate libre como mi
papá y mi mamá!-

Todos se echaron a reír. Soun y Genma no podían ocultar la felicidad
que los embargaba.

-Pero dime papá, ¿dónde está mamá?- preguntó Ranma al no verla

-Nodoka salió con el Dr. Tofu esta mañana. Ella está trabajando como
asistente del Dr.- respondió Genma

-Si- dijo Kasumi sonriente -La Sra. Saotome ayuda a mi esposo en
todo-

-¿Tu esposo?- preguntaron a coro Ranma y Akane recontra
sorprendidos.

-Si- respondió Kasumi -El Dr. Tofu y yo nos casamos hace un año y
vivimos aquí en el Dojo- y esbozó una gran sonrisa.

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-Se nota que son muy felices... me alegra por ustedes- dijo Akane y
le sonrió.

-Je je je… ¡a mí también me alegra!- exclamó Ranma.

-¡Ya he llegado!- dijo la sombra al entrar en una sala de la mansión
donde ella tocaba la mandolina. Al instante se detuvo la rítmica y
suave melodía que inundaba el lugar.

-¿De dónde vienes?- preguntó sin voltearlo a mirar

-Del Dojo Tendo- respondió él

-¿Y qué sucede allí Sasuke?- preguntó sin mucho interés

-Ranma Saotome ha regresado- respondió gravemente Sasuke.

Al escucharlo, reaccionó inmediatamente, dejó la mandolina en el
suelo y se puso de pie. La larga túnica marrón que cubría su cuerpo,
se desplegó totalmente.

-Son agradables noticias...- se limitó a decir.

-¡Hola, ya llegué!- exclamó Nabiki al correr la puerta del Dojo; la
cerró nuevamente y se dirigió a la sala.

-¡Aquí estamos Nabiki!- dijo Kasumi

-¡Ranma!, ¡Akane!- exclamó sorprendida Nabiki al verlos.

-¡Y Ryoko Saotome!- exclamó la niña haciendo su presentación

-Si Nabiki- dijo Akane sonriéndole -Hemos regresado y ella-
señalando a la niña -Es nuestra hija-.

-Tu regreso Ranma me cae como anillo al dedo- dijo Nabiki
pícaramente

-¿Cómo anillo al dedo?- preguntó sin entender Ranma

-¡Claro Ranma!.. ¿o es que te has olvidado de las fotos de cierta chica
pelirroja?- respondió Nabiki en tono malicioso.

-¡Nabiki!- exclamó Ranma enojado -¡No cambiarás!-

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-¡Cálmate, cálmate querido Ranma!- dijo Nabiki sin aguantar la risa
-¡sólo estaba bromeando!... ja ja ja-

-¡Esas bromas tuyas Nabiki!- dijo Akane enojada -¡Sigues igual de
pesada!- frunció el seño, cruzó los brazos y volteó la cara.

-Ja ja ja- reía Nabiki con ganas -No te molestes Akane, ¡no quiero
nada con tu esposo!- y salió de la sala, dirigiéndose hacia las
escaleras, aún riéndose.

-Bueno Ryoko, ¿qué te parece sin entrenamos un poco eh?- le
propuso Ranma

-¡Si!- respondió emocionada a la niña -¡Vamos papá!-

-Mientras tanto Akane y yo prepararemos la cena- dijo Kasumi

-Mamá, ¿preparar la cena?- preguntó angustiada Ryoko

-¿Akane cocinar?- dijo aún más angustiado Ranma

-¡Si!, ¿algún problema?- les gritó enojada Akane

-Je je je, vamos Ryoko, antes que tu mamá se enoje más... je je je-
dijo Ranma tomando por el brazo a la niña y llevándola hacia el jardín
donde estaba el estanque.

-¡Pero papá!- replicó Ryoko -¡Mamá cocina horrible!-

-¡Ryoko Saotome!- exclamó furibunda Akane

-Je je je... ¡mamita linda!- dijo la niña y echó a correr rápidamente
con Ranma.

Soun y Genma no podían contener la risa.

-Cómo en los viejos tiempos, ¿eh Sr. Saotome???... ja ja ja- dijo
Soun

-Ja ja ja... si Tendo, ¡no han cambiado nada!- respondió Genma
muerto de la risa.

Akane los miró despectivamente y dijo -Vamos Kasumi, ¡te ayudaré!-

-Como quieras Akane- respondió Kasumi algo preocupada y salieron
ambas hacia la cocina.

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Ranma y Ryoko practicaban fuertemente.

-¡Has mejorado Ryoko!- exclamó Ranma -Vamos, ¡tienes que
esforzarte más!-

-¡Esta vez te ganaré papá!- exclamó Ryoko y lanzó una patada hacia
él. Ranma la advirtió a tiempo y la desvió.

Entonces se elevaron por los aires, justamente encima del estanque,
Ranma atacando y Ryoko evitando ser alcanzada y Ryoko atacando y
Ranma desviando sus golpes.

Genma y Soun se habían sentado a observarlos en el pisito de
madera que daba justamente frente al estanque.

-¡Oh Tendo!- exclamó jubiloso Genma -No sabe lo bien que me siento
al ver a Ranma entrenando a la siguiente generación de la Escuela
Saotome de Combate Libre-

-Tiene razón Genma- respondió Soun -¡Es realmente lo mejor!... ja ja
ja-

-Si Tendo- dijo Genma y ambos echaron a reírse.

-¡La cena está servida!- exclamó Kasumi desde el comedor.

-¿Oíste Ryoko?- dijo Ranma - Esta es la última e iremos a cenar,
¿listo?-

-¡Está bien papá!- respondió la niña y siguieron luchando, pero en
ese instante Ranma envió un puño que Ryoko no pudo evitar y fue a
dar directamente contra el piso. Ranma aterrizó sobre una de las
rocas que rodeaban al estanque y dijo -Debes tener más cuidado...
iremos a cenar- pero apenas dio un paso, pisó mal y fue a dar
directamente al estanque. SPLASSSHHH!!!...

Ranma salió del estanque y sacudió la cabeza.

-Oh papá- dijo Ryoko al verlo -Ya te convertiste en chica-

Ranma la miró con desgano, la tomó por la mano y entraron a la casa.

Cuando se sentaron a la mesa, ya estaban allí Nabiki, Genma, Soun,
Kasumi y Akane cenando.

24
Al verlo Nabiki dijo divertida -¡Bienvenida chica pelirroja!- le picó el
ojo y le sacó la lengua.

-¡Cállate Nabiki!- le respondió Ranma secamente y se sentó al lado
de Akane a cenar.

-No me gusta verte como chica- dijo Nodoka que llegaba en ese
momento, tomó la tetera de agua caliente que estaba al lado del
televisor y vertió el agua sobre la cabeza de Ranma.

-Así está mucho mejor- dijo nuevamente Nodoka satisfecha

-Gracias mamá- respondió Ranma y siguió comiendo

-Papá...- dijo disimuladamente Ryoko -¿Sabe bien la comida?-

-Si querida Ryoko- le respondió Kasumi al escucharla -Yo la
preparé...- y le sonrió.

-Hmmmm!!!- hizo Akane y miró a Ryoko molesta. Ryoko vio sus
gestos y prefirió hacerse la desentendida del asunto y empezó a
comer.

Nodoka se sentó al lado de Genma y Kasumi le pasó un poco de té y
arroz frito.

-Oh, ¡buenas noches!- dijo el Dr. Tofu al llegar -Vaya, ¡pero si son
Ranma y Akane!- exclamó sonriente -¡Bienvenidos!-

-Buenas Dr. Tofu- dijo Akane y se ruborizó un poco,

Ranma la miró y prefirió seguir comiendo en silencio.

El Dr. Tofu se sentó al lado de Kasumi y entre todos comenzaron a
hablar de las aventuras del viaje a China de Akane y Ranma y la
sorpresa de la pequeña Ryoko.

Ella estaba sentada en el tejado de su casa, mirando la luna tan
hermosa, grande y redonda como una enorme queso que hacía esa
noche.

-Oh Ranma, mi amor- dijo dando un suspiro -Has vuelto por mi... te
prometo ante esta luna, que seré tu esposa y seremos muy felices- y
entonces se puso de pie y bajó del tejado. La larga túnica que llevaba
cubría totalmente su cabeza y su cuerpo. -Ja ja ja- echó a reírse y
salió corriendo rápidamente.

25
La noche era fresca, había caído un sereno rápido y se respiraba una
fresca humedad nocturna en el jardín de la casa.

-Es una linda luna...- dijo Akane suavemente –¿No lo crees Ranma?-

-Ranma miró el reflejo de la luna en el estanque y dijo -Si, realmente
es hermosa...- y abrazó fuertemente a Akane

-Ranma, Akane- dijo Nodoka al llegar a donde estaban

-¿Si Sra. Nodoka?- respondió Akane volteando a mirarla.

Nodoka sonrió y le dijo -Dormirán en tu antiguo cuarto Akane...
Ryoko dormirá en la habitación del maestro Happosai-

-¿En la habitación del maestro Happosai?- preguntó Ranma
preocupado, volteando a verla

-No te preocupes querido hijo- dijo Nodoka tranquilizándolo -El
maestro Happosai no está en Japón, partió con unos viejos amigos a
unos manantiales en China-

-Ojalá hubiera sido hasta Egipto- comentó Akane

-Ufff- respiró profundamente Ranma y todos entraron a la casa.

Ella corría rápidamente saltando de tejado en tejado y de carro en
carro. La noche era perfecta, pensaba ella, para encontrarse
nuevamente con su amor perdido. -No sabes cuanto he esperado este
momento mi Ranma...- se decía así misma mientras agilizaba el paso.

-Buenas noches mamá, buenas noches papá...- dijo Ryoko con cara
soñolienta y restregándose los ojos.

-Buenas noches princesa- dijo Ranma y la cargó, le dio un beso y la
volvió a colocar en el piso.

-Duerme querida Ryoko- dijo Akane tiernamente -Mañana será un
gran día-

26
Ryoko salió de la habitación de sus padres y se dirigió a la suya.
Apenas colocó la cabeza en la almohada se quedó profundamente
dormida.

Todo era silencioso en el Dojo, todos dormían plácidamente. Genma
convertido en Panda y a su lado Nodoka abrazaba una espada
samurai. Nabiki dormía sin soltar por un momento una calculadora
que tenía agarrada en una de sus manos. El Dr. Tofu también dormía
aferrando fuertemente a su tesoro, Kasumi. Y Akane recostada
dormía sobre el pecho de Ranma, quien la abrazaba fuertemente.

-¡He llegado!- se dijo ella al leer el enorme tablero que se hallaba
junto a la puerta: Dojo Tendo. Sus ojos brillaron y su sombra se
escurría en medio de los pliegues de la noche. Saltó rápidamente la
puerta y se detuvo bruscamente.

Al llegar a la entrada, divisó una ventana y se dirigió inmediatamente
a ella. Haciendo el menor ruido la abrió, la luz de la luna entró con
mayor brillantez. Su cara hizo un gesto de satisfacción y cerró la
ventana con sumo cuidado.

Ryoko seguía dormida, pero se sentía incómoda y empezó a dar
vueltas en la cama. Se despertó bruscamente y pegó un brinco del
susto cuando vio la sombra de ella, de pie frente a ella, observándola
fijamente. Ryoko se levantó inmediatamente de la cama y tomó
posición de combate.

-¿Qué quieres?- preguntó la niña asustada

-A Ranma... ja ja ja- respondió la mujer -Pero antes, ¡te necesito a
ti!-. Entonces sacó de una de las mangas de su túnica un racimo de
rosas negras y se las lanzó. Ryoko las recibió en sus manos muy
sorprendida, pero apenas tocó las flores, estas estallaron arrojando
un polvillo fino.

Ryoko no lo pudo evitar y respiró. Miró a la mujer y cayó desmayada.

-Ja ja ja- exclamó ella -¡Dulces sueños!-, entonces la cargó y huyó
rápidamente con ella, no sin antes tirar una hoja de papel.

-Ja ja ja... ja ja ja- su risa invadía todo el espacio y se perdía en
medio del silbido de los animales nocturnos.

27
Comenzaba a clarear, los primeros rayos de luz de la mañana se
colaban por la ventana.

Akane abrió lentamente los ojos y miró a Ranma aún dormido, le dio
un beso en la frente, lo abrazó y volvió a cerrar los ojos; pero su
sueño fue interrumpido. Alguien tocaba la puerta afanosamente la
puerta, era Kasumi.

-¡Akane!, ¡Ranma!, ¡despierten!- gritaba Kasumi desesperada
-¡Ryoko ha desaparecido!-

Akane saltó de la cama y abrió la puerta rápidamente

-¿Qué es lo que dices Kasumi?- preguntó Akane confundida

-¡Ryoko no está Akane!- respondió Kasumi

Akane volteó hacia donde estaba Ranma, quien ya se había
despertado y estaba sentado en la orilla de la cama

-¡Ranma!- exclamó angustiada Akane y los dos, junto con Kasumi,
salieron corriendo hacia la habitación de Ryoko.

-¿Qué pasó aquí?- preguntó confundido Ranma al ver la cama de
Ryoko desarreglada y muchos pétalos de rosas negras regados por
doquier.

Akane se acercó lentamente y recogió un pétalo. -¿Será posible?- se
preguntó así misma, entonces acercó el pétalo a su nariz y lo olió;
inmediatamente lo apartó de su cara, mientras fruncía el ceño
-¡Polvos para dormir!- exclamó en voz alta.

Akane seguía mirando el pétalo con sumo detalle. -Fue hace tiempo-
se decía así misma -¿será posible que sea ella?... ¿será posible que
aún siga empecinada en Ranma?...-

-¡Ranma, aquí hay una nota!- dijo Kasumi mientras recogía un
pedazo de papel del suelo.

Ranma lo recibió y comenzó a leerlo en voz alta. -Mi querido Ranma,
si quieres volver a ver a la niña te estaré esperando en el patio que
está detrás de la Escuela Furinkan. Recordaremos viejos tiempos. Te
amo-

Ranma aún más enfurecido, arrugó la hoja y exclamó -¡Pagará caro el
que se atrevió a hacer esto!- y se dirigió hacia Akane -¡Vamos
Akane!-

28
-¡Si!- respondió Akane y salieron corriendo rápidamente de la
habitación.

-¿Qué pasa?- preguntó Nabiki al llegar a la habitación -¿Porqué tanto
escándalo?-

-Han secuestrado a Ryoko...- respondió Kasumi preocupada -Ranma
y Akane irán a buscarla...-

Ya casi era mediodía, Ranma y Akane se dirigían hacia el lugar que
especificaba la nota. Ambos vestidos a la usanza de ropas chinas.

Ranma tronaba sus dedos y fruncía el ceño, Akane los acompañaba a
su lado, tratando de recordar las rosas negras.

-¡Es aquí!- exclamó Ranma

-Vaya- dijo Akane dando un vistazo general -La escuela no ha
cambiado mucho... mira, aún allí está el vestidor de mujeres-

-Si, es cierto- dijo Ranma -Hace mucho que no veníamos por aquí-

-Ja ja ja- los interrumpió una estrepitosa risa. Ranma y Akane
miraron hacia todos lados buscando el origen de la risa.

-¡Allá Ranma!- señaló Akane hacia un árbol

Al verse descubierta, la mujer volvió a reír y bajó de la rama del árbol
donde había estado esperándolos.

-Oh Ranma, mi amor, has cumplido nuestra cita -dijo suavemente la
mujer

-Esa risa...- se dijo pensativo Ranma

-¿Quién eres?- preguntó Akane enojada -¡Como te atreves a llevarte
a nuestra hija!-

-¡Regrésanosla!- exigió Ranma

-No tengo ningún interés en esa niña, yo sólo te quiero a ti mi
querido Ranma- respondió ella

-¡Déjate de ocultarte tras esa túnica!- exclamó Akane -¡Muéstranos
quien eres!-

29
-Akane Tendo... es a ti precisamente a quien quería ver primero. Te
derrotaré y Ranma será mío- dijo desafiante la mujer

-¿Qué?- exclamaron confundidos Ranma y Akane al tiempo

-¡Te reto!- exclamó Akane -Si yo gano, deberás dejarnos en paz- y
entonces se dirigió a Ranma y en voz baja le dijo -Debemos buscar a
Ryoko, Ranma...-

-Si- respondió él también en voz baja -Tu la distraerás y yo buscaré a
Ryoko, ¿de acuerdo?-

-De acuerdo- respondió Akane y lo miró fijamente a los ojos -Te amo-
susurró.

-Yo también te amo- respondió Ranma tiernamente.

-¡Qué esperas Akane Tendo!- gritó la desconocida

-¿Lista?- preguntó Ranma

-¡L¡sta!- respondió agresivamente Akane

-¡Técnica Especial Saotome Tendo!- exclamaron Ranma y Akane al
tiempo y se lanzaron sobre la desconocida.

-¡Ahora!- exclamó Akane. Ranma dio un salto y se posicionó sobre los
hombros de Akane, ella lo agarró por los tobillos y tomando impulso
echó a correr aún más rápido. Entonces sin detenerse, Akane se fue
agachando poco a poco y cuando estuvo en la posición correcta,
reunió todas fuerzas y soltando sus tobillos, lanzó a Ranma, quien
salió como una bala, disparado por los aires.

La mujer miraba estupefacta la maniobra de ellos, era increíble la
velocidad con que se movían.

-¡Kachuu tenshin amaguri-ken!- exclamó Ranma cuando estaba a
punto de aterrizar sobre la mujer, aplicó la técnica y ella salió
volando por los aires. Ranma dio una vuelta en el aire y aterrizó en el
piso sin contratiempos.

-Bien, a buscar a Ryoko!- se dijo así mismo y echó a correr.

El impacto del truco de las castañas caliente hicieron mella en la
desconocida, pero logró evitar la terrible caída que le esperaba,
dando una vuelta en el aire y aterrizando de pie en el suelo.

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Akane la miraba enojada y observaba cada uno de sus movimientos,
buscando el preciso momento para atacarla.

La mujer alzó su mano y rasgó la túnica, dejando al descubierto su
rostro y su cuerpo.

Akane la miró estupefacta y con ojos desorbitados -Ko... Ko...
Kodachi.... ¡Kuno Kodachi- dijo con voz entrecortada -¡Sabía que eras
tú!. Cuando vi las rosas negras, me hicieron recordarte y recordar la
promesa que hiciste el día en que Ranma y yo nos casamos-

-Ja ja ja- reía Kodachi -Tienes razón Akane Tendo, prometí que
acabaría contigo ¡y es hora de cumplirlo!- y se lanzó sobre Akane,
azuzando el listón.

-¡Eso jamás!- respondió Akane mientras evitaba sus golpes y
contraatacaba.

Kodachi atacaba con el listón incesantemente, pero Akane lograba en
todo momento evitar los impactos del mismo, se defendía muy bien.

-¿Es que nunca nos dejarás en paz?- exclamó Akane respondiendo a
un ataque

-¡Ranma Saotome es mío!- respondió fervientemente la Rosa Negra
mientras se lanzaba nuevamente con el listón.

Ranma caminaba lentamente entre los arbustos buscando a Ryoko,
revisaba todo palmo a palmo, gritando el nombre de la niña.

De pronto vio un arbusto que se movía incesantemente, Ranma se
acercó con precaución y cual no seria su sorpresa al encontrar a
Ryoko amordazada y atada de pies y manos.

-¡Ryoko!- exclamó enfurecido Ranma al verla -¡Pagará caro el que te
hizo esto!- y rápidamente desató a la niña.

Cuando hubo despegado la cinta de la boca, la niña exclamó en tono
triste -Lo siento papá... ella me atacó de sorpresa y no pude
defenderme...-

Ranma la miró y le dijo en tono tranquilizador -Irás mejorando poco a
poco, pero ahora vamos que mamá nos está esperando-

-La próxima vez tendré más cuidado con las rosas negras- dijo
distraídamente la niña mientras caminaba al lado de su padre.

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-¿Rosas negras?... - dijo dubitativo Ranma -Ahora que acuerdo, había
muchos pétalos de rosas negras regados en el suelo... y esa risa...
¿será posible?.. ¡oh no!, rápido Ryoko, ¡Akane está en peligro!, ¡es
Kodachi!.- y echó a correr rápidamente, Ryoko aún no alcanzaba a
entender del todo, pero echó a correr tratando de seguirle el paso.

-¡Detente Kodachi!- exclamó Ranma enojado al llegar.

Kodachi había aplicado la técnica de los mil bolos y había logrado
golpear a Akane fuertemente, quien yacía en el piso y ahora se
preparaba par darle el golpe final.

Kodachi escuchó la voz de Ranma a sus espaldas -Ran... Ranma, mi
amor, ¿eres tu?- dijo, entonces volteó y lo miró. Corrió hacia sus
brazos y lo abrazó fuertemente.

Rama se sonrojó un poco y trataba de hallar la manera de liberarse
de ella

-Oh Ranma, mi amor, has vuelto a mi... sabía que lo harías- decía
Kodachi románticamente

-¡Yo no he vuelto por ti!- respondió secamente Ranma aún sin
poderse zafar de ella.

-¡Suelta a Ranma, Kodachi!- exclamó Akane furibunda y llena de
celos, había logrado recuperar la fuerza suficiente para caminar hacia
donde ellos estaban.

Kodachi la miró y despectivamente le dijo -Veo que aún tienes fuerza
Akane Tendo, pero ahora mismo me encargaré de sacarte de la vida
de Ranma, ¡para siempre!... ¡técnica de los mil bolos!- dejó de
abrazar a Ranma y se abalanzó sobre Akane.

-Detente Kodachi!!!- exclamó Ranma y alcanzó a sujetarla por uno de
sus brazos

-¡Si detente!- dijo Ryoko quien había permanecido callada mientras
observaba todo

-Tienes que reconocer que perdiste Kodachi- le recriminó Ranma

Kodachi lo vio con ojos de ternura y puso sus manos sobre las
mejillas de Ranma

-¡Qué!... ¿Qué haces?- exclamó sorprendido y confundido Ranma.
Kodachi acercó sus labios a los labios de Ranma y le dio un largo y
apasionado beso.

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-¡Ranma Saotome!- exclamó Akane al explotar en celos

-¡Papá!- exclamó Ryoko sorprendida

Kodachi alejó sus labios y le dijo -Reconoceré que esta vez fallé, pero
no he perdido la guerra... ja ja ja... regresaré por ti, Ranma mi amor-
y recogió el listón del suelo y lo batió de tal forma que comenzó a
caer una lluvia de pétalos de rosas negras por todo el lugar. Kodachi
reía incesantemente mientras se alejaba saltando y dando brincos
-Regresaré Ranma... ja ja ja- dijo a lo último antes de desaparecer de
la vista.

Ranma estaba atónito con lo que acaba de suceder y Akane se le
acercó y le dijo enojada -Vaya Ranma, no cambias ¿eh?- y le dio una
cachetada -¡Ranma no baka!-

-¿Qué dices?... ¿y porqué me golpeas?- le contestó enojado él -¡Si
fue ella la que me besó!-

-¡Pues yo te vi muy agradado con ese beso!- le respondió ella aún
enojada

-Akane, por favor...- le dijo secamente Ranma -La misma desconfiada
de siempre-

-Esa mujer está realmente loca- comentó Ryoko interrumpiendo la
dulce conversación de Ranma y Akane

Ranma dejó de prestarle atención a Akane y dijo -Mejor vámonos de
aquí, no sea que se le de por regresar- y tomó a Ryoko de la mano y
comenzó a caminar con ella.

-¿A dónde creen que van sin mí?- les gritó Akane que estaba
rezagada -¡Espérenme!- y trato de seguirles el paso.

-Ya está anocheciendo papá, ¿qué crees que haya de cenar?-
preguntó Ryoko

-Cualquier cosa comería, mientras no lo haya cocinado Akane-
respondió Ranma en tono burlesco y echó a correr muy aprisa.

-¡Ranma Saotome, escuché lo que dijiste!- exclamó enojada Akane y
sacó un mazo de la nada y empezó a perseguirlo por todo el camino.

-¡Alcánzame si puedes!- reía Ranma y corría más aprisa

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-¡Mamá!, ¡papá!- gritaba Ryoko corriendo detrás de ellos
-¡Esperenmeeeeee!-.

FIN

SHAMPOO Y RANMA VS RYOGA Y AKANE

Introducción
Este fanfic está enmarcado entre los capítulos normales del anime.
2000.

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-¡Uffff!.. ¡que día tan agotador!- exclamó Ranma al llegar a casa y
colocar su morral sobre la mesita de la sala.

-¡Vaya!- dijo enojada Akane -Hoy como que se pusieron de acuerdo
todas tus prometidas para molestar, ¿eh?-

-¡Que te pasa!- le contestó Ranma enfrentándola -¡Yo no tengo la
culpa de las locuras que ellas hacen!-

-¡Si, como no!- le respondió irónicamente Akane

-Y tu que, siempre te andas metiendo y me andas metiendo a mí en
problemas por tu terquedad- le dijo enojado Ranma

-Lo que pasa es que tú no me entiendes, ¡insensible!- respondió
Akane aún más enfurecida

-¿Insensible?- gritó Ranma -¡Todas las cosas que me ha tocado hacer
para ir a rescatarte!.... ¡tener que vestirme con leotardo, comer tu
horrible comida que siempre me enferma!-

La discusión entre Akane y Ranma subía cada vez más de tono, y los
demás que estaban en casa se acercaron poco a poco al escuchar los
gritos de uno y otro.

-¿Qué pasa?- dijo Kasumi -¿Porqué discuten así?-

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-¡Vaya!- exclamó sarcásticamente Nabiki al llegar -Y eso que aún no
están casados-

-¡Ranma ya basta!- lo reprendió Genma

-¡Akane detente!- exclamó Soun

Akane y Ranma voltearon a mirarlos y gritaron -¡Cállense!-

Todos quedaron atónitos pero Ranma y Akane no prestaron atención
y volvieron a enfrascarse en su discusión.

-Claro, tu prefieres comer lo que cocine Shampoo o Ukyo, ¡eso ya lo
sé!- exclamó eufórica Akane

-¡Pues si!- respondió Ranma en el mismo tono -Su comida no me
enferma, ¡además tengo que soportar que todas las noches duermas
con Ryo... digo, con un cerdo!-

-¡No entiendo como pueden sentir celos de P-chan, Ranma!-
respondió Akane

-Celos, ¿yo?... JA!- exclamó Ranma -Como voy a sentir celos por una
mujer que ni siquiera me gusta-

-¡Claro, prefieres a Shampoo!- contraatacó Akane

-¡Por lo menos ella no es un animalito salvaje como tu, que todo lo
quiere arreglar a golpes!- le gritó Ranma -¡Tu nunca escuchas cuando
debo explicarte algo, siempre me vives golpeando!... ¡no eres
femenina, eres obstinada, terca, malhumorada!-

-¡Mira quien habla!- arremetió Akane -¡Un fenómeno como tu!, chico
y chica al tiempo, ¡vaya prometido!-

-¡Esa no es mi culpa!- respondió Ranma enojadísimo -¡Esa es la culpa
de mi padre!-

-¡Además eres un pervertido!- le contestó ella -¡Siempre buscas la
forma de verme desnuda o de tocarme y luego dices que fue un
accidente!-

-¡Si ves lo que te digo!- exclamó Ranma -¡Ni siquiera confías en mi!,
¿cómo quieres que entre nosotros funcionen las cosas, eh Akane?-.

A estas alturas de la discusión habían llegado a verlos el maestro
Happosai, Shampoo que había llevado un encargo de tallarines para
Ranma y Ryoga que había llegado, después de un mes de andar

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recorriendo todo Japón, para retar una vez más a Ranma y
declarársele a Akane. Todos los miraban absortos y no se atrevían a
interrumpirlos.

-¡Mi vida era tranquila hasta que tú llegaste!- volvió Akane al ruedo
-¡En el Dojo reinaba una paz absoluta!-

-¡Pues lo lamento!- respondió Ranma -¡Yo nunca quise venir acá, fue
mi padre quien me obligó, y no creas que sigo aquí por gusto, apenas
pueda, lo primero que haré será regresar a China!-

-Si, ¡eso es lo único que te importa!- le contestó ella -¡ya me tienes
aburrida!-

-¡Y tu a mí!, ¡ya no te soporto más!- exclamó Ranma -¿Y sabes qué?,
te haré un favor, ¡nunca jamás me casaré con un hombre como tu!...
¡rompo el compromiso!-

Akane se quedó callada, estupefacta al escuchar a Ranma

-Ranma, ¿qué estás diciendo?- exclamó histérico Soun

-¡Ranma, cállate!, sólo hablas locuras- completó Genma

-¡No!- respondió él eufórico -Yo no hablo locuras, estoy aburrido de ti
Akane, ¡rompo el compromiso!-

-¡Haz lo que quieras!- dijo Akane totalmente fuera de sus cabales
¡Te odio Ranma Saotome!, ¡ve y cásate con Shampoo que es lo que
siempre has querido!-

-¡Ya que tanto insistes, pues será precisamente lo que haré!- le
contestó Ranma -Me casaré con Shampoo y me iré a vivir al Neko
Hanten-

Entonces Akane miró a su alrededor y vio a Ryoga que la miraba
sorprendido, entonces exclamó -¡Pues yo me casaré con Ryoga!, ¡él
no es como tu!-

-¡Cásate con P-chan si eso es lo que quieres!- contestó Ranma
mirándola con desdén -¡Que no se vaya a perder el día que vaya a la
iglesia!... ¡yo me voy de aquí!-

-¡Lárgate de una vez!- lo retó Akane.

Ranma le lanzó una mirada de profundo rencor y mucha rabia,
entonces se dirigió hacia Shampoo y le dijo -Vamos, iremos a donde
Cologne, ¡me casaré contigo!-

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Shampoo no lo podía creer y lanzó sus manos hacia el cuello de
Ranma y lo abrazó fuertemente.

-Wo ai nii Ranma- le dijo tiernamente y lo besó en los labios
apasionadamente

Akane al ver esto no se pudo contener, agarró la mesa y se la lanzó a
ambos.

-¡Cuidado Shampoo!- exclamó Ranma y dando un salto, ambos
lograron evitar el golpe.

-¡Deja en paz a Ranma!- le gritó desafiante Shampoo a Akane,
entonces Ranma la tomó por la mano y le dijo, mirando a Akane
-¡Vámonos de aquí, mi amor!-

Shampoo lo miró con ojos brillantes y le dijo -¡Oh Ranma, te amo!- y
salieron corriendo rápidamente de la casa, tomados de las manos.

-¡Ranma detente!- gritaba Genma mientras corría detrás de ellos

-¡Déjame en paz papá!- gritó Ranma y junto con Shampoo, saltaron
por los techos y se perdieron de vista.

Nadie pronunciaba palabra, nadie decía nada. Soun miraba Akane
totalmente sorprendido, nunca había imaginado ni por un momento
que las discusiones entre ella y Ranma pudieron haber llegado a ese
extremo, entonces se le acercó y le dijo -Cálmate Akane...-

Akane lo miró con rabia y le dijo -¡Nunca me casaré con Ranma
Saotome!- y se dirigió a Ryoga y le dijo -Seré de ahora en adelante
tu prometida, ¿aceptas o no?-

Ryoga la miró atónito, no podía creer lo que estaba sucediendo y
menos que Akane fuera su prometida -¡Claro que acepto!- exclamó
jubiloso y la abrazó fuertemente.

-Vaya Vaya...- dijo Nabiki -Parece que el Dojo tendrá un nuevo
heredero...-

Ryoga dejó de abrazarla y le dijo -No sabes lo feliz que me siento
Akane, ¡por fin mi amor es correspondido!... pero ahora me iré,
descansa mi dulce Akane- y le dio un beso en la frente y salió
corriendo gritando por todo Nerima -¡Soy el hombre más feliz del
mundo!... ¡Akane será mi esposa!-

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Akane no dijo nada y subió rápidamente las escaleras hacia su
habitación.

Soun se desplomó al piso, aún no podía creer que Ranma y Akane
hubieran roto el compromiso y de esa forma -y ahora, ¿qué voy a
hacer?- se decía mientras gruesas lágrimas salían de sus ojos a
borbotones

-Cálmate papá- le dijo Kasumi al acércasele -No es para tanto...-
pero Soun no la escuchaba, sino que seguía llorando sin parar. En ese
preciso momento regresó Genma y se sentó a su lado a llorar a
lágrima suelta junto con él.

Akane cerró la puerta del cuarto, aún recostada a esta miraba el piso,
dio un suspiro y no pudo contenerse más. Se tiró a su cama y
empezó a llorar - ¡Te odio Ranma Saotome!- decía entre lágrimas.

En ese momento tocaron la puerta de su habitación. Akane se levantó,
se secó los ojos y abrió la puerta.

-¡Kasumi!- exclamó sorprendida al ver a su hermana mayor

-Akane quiero hablar contigo- le dijo ella

-Claro Kasumi, pasa...- respondió Akane

Kasumi entro y se sentó con Akane en el borde de la cama. Le tomó
la mano y le dijo -Está muy mal lo que hiciste Akane-

-¿Qué?, ¿estás de parte de Ranma?- exclamó ella

-No estoy de parte de nadie- respondió Kasumi -Quiero que tomes lo
que te voy a decir como si fuera nuestra querida madre quien te lo
dijera- sentenció

Akane bajó la mirada y asintió, entonces Kasumi prosiguió -Akane, yo
sé que tu y Ranma se aman-, Akane inmediatamente la miró a los
ojos, bajo la mirada nuevamente y se sonrojó.

-Si Akane- continuó Kasumi -Pero creo que has logrado acabar con su
paciencia... tu no confías en él y por eso nunca lo escuchas y decides
arreglar dándole unos buenos golpes...-

-Pero Kasumi- respondió Akane -¡El es un odioso, un pervertido, un
insensible y un fenómeno!-

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-¡Akane, escúchame bien!- la regaño Kasumi -Ranma se casará con
Shampoo al menos que tu hagas algo... si yo tengo razón en que tu
lo amas, entonces búscalo y arregla esta triste situación... además,
papá y tío Genma también están muy tristes por el rompimiento del
compromiso-

Akane se quedó callada, con la mirada clavada en el piso

-¿Me lo prometes Akane?- preguntó Kasumi

Akane no respondió, entonces Kasumi le dio un beso en la mejilla y le
dijo suavemente -Duerme querida Akane, mañana verás todo con
mayor claridad- y le sonrió, se levantó de la cama y salió de la
habitación.

Akane sólo miraba el piso, de sus ojos escurrieron un par de lágrimas
que ella apresuró a secar, se levantó, se cambió el uniforme de la
escuela y se colocó su pijama de neko. Se acostó y respiró
profundamente.

-Ranma...- suspiró y cerró los ojos, entonces escuchó unos rasguños
en la ventana.

Akane se levantó rápidamente y se asomó, rodó la cortina y vio a
P-chan.

-P-chan, ¡eres tu!- dijo muy contenta y abrió la ventana y lo recogió

-Oh P-chan, ¿dónde habías estado eh?- le decía al cerdito mientras lo
abrigaba -Hace mucho que no te veía... bueno, ya estás listo... hoy
dormirás conmigo- y sonrió. Los ojos de P-chan brillaron más que
nunca y se acurrucó en el pecho de Akane

Akane volvió a acostarse, abrazando al cerdito tiernamente mientras
le decía -P-chan, lástima que no seas una persona, seguramente me
habría comprometido contigo- y le dio un beso en el hocico y cerró
los ojos.

P-chan estaba más que feliz, ahora cuando se casara con ella, podría
decirle sin problemas que él era Ryoga y que Ranma tenía la culpa de
que se transformara en cerdo. Entonces se acurrucó más al lado de
Akane y cerró sus ojitos, para soñar con el día de su boda con su
amada Akane.

-Bisabuela, ¡ya llegué!- exclamó Shampoo al entrar al restaurante -¡y
mira quien viene conmigo!-

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Cologne se hallaba tras el aparador y asomó la cabeza y vio a Ranma.

-¡Moko dono!- exclamó -¡Que sorpresa!-

Shampoo retomó la palabra -Bisabuela, Ranma rompió su
compromiso con Akane Tendo ¡y ahora es mi prometido!-

-¿Es cierto eso Ranma?- le preguntó Cologne con mirada desconfiada

-¡Si!- respondió Ranma que aún seguía enfurecido por la discusión
con Akane. Entonces Cologne echó a reír fuertemente mientras le
decía -Ja ja ja... bienvenido al Neko Hanten moko dono, de ahora en
adelante nos ayudarás-

-Y yo prepararé deliciosos tallarines para ti, wo airen- exclamó muy
emocionada Shampoo y entró a la cocina

Cologne miró a Ranma fijamente y le dijo -Espero que estés seguro
del paso que acabas de dar moko dono- y se retiró. Ranma se quedó
callado y sólo susurró -Akane...-

-¡Ranma!- era Shampoo quien venía con una bandeja llena de
tallarines recién preparados -Los acabo de cocina para ti- dijo ella y le
ofreció la bandeja.

-Eh... gracias Shampoo, pero la verdad no tengo hambre...- se
disculpó Ranma

Shampoo lo miró extrañada -¿Estás seguro Ranma?-

-Si Shampoo- respondió él

-Bueno- dijo ella resignada -Sígueme... Mousse no está, así que por
hoy dormirás en su habitación- y lo condujo hacia el dormitorio

-¡Que duermas mi amor!- dijo Shampoo al dejarlo en la habitación y
le dio un beso en la mejilla y se retiró.

Ranma corrió la puerta y contempló el cuarto.

-Akane...- susurró nuevamente. Se quitó la camisa y la dobló, junto
con el pantalón y los zapatos, los colocó al lado del piecero. Se acostó
en la suave cama, pero no pudo conciliar el sueño, a cada momento
venía el recuerdo de la discusión con Akane y el rompimiento del
compromiso. Daba vueltas y tumbos en la cama, hasta que se
levantó.

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-Bahhh... es inútil tratar de conciliar el sueño- se dijo así mismo,
entonces vio la ventana -Un poco de aire fresco me hará bien- se
vistió nuevamente y salió por ella, trepó al tejado y se acostó en las
losas, contemplaba la luna que esa noche estaba más grande y
blanca de que costumbre. -Porque eres así Akane...- susurró y sus
ojos se entristecieron.

Akane tampoco podía dormir, daba vueltas en la cama y no lograba
hallar una posición cómoda. Se sentó en la cama y se dijo -No
puedo... no puedo ver a Ranma casado con Shampoo y se levantó.
Se cambió de ropa y se vistió con su traje de entrenamiento y bajó.

P-chan se despertó y vio la cama vacía, enseguida empezó a buscarla
y al no verla bajó por las escaleras hasta que dio con ella, al verla
caminando hacia el Dojo.

Akane se detuvo, la luz de la luna inundaba todo el recinto, ella
volteó a verla y la contempló por largo rato -Porqué eres así
Ranma...- se dijo a su misma, pero en ese momento llegó P-chan a
su lado. Akane lo vio y lo cargó -Ay P-chan...- dijo -¿Qué haré?- y lo
miraba tristemente mientras acariciaba su cabeza -Ryoga es muy
lindo conmigo, pero...- suspiró profundamente -Pero yo .... yo... a
pesar de todo yo lo amo a él...-

P-chan la miró con ojos tristes y sintió como su pequeño corazoncito
se estrujaba y se partía en miles de pedacitos, entendía
perfectamente a quien se refería con el "él".

Akane seguía acariciando la cabeza del cerdito y miraba la luna, no
podía ocultar la enorme tristeza que la embargaba.

Los primeros rayos de la mañana dieron directamente en la cara de
Ranma, él se restregó los ojos y se despertó.

-¡Diablos!- exclamó -¡Me quedé dormido!- e inmediatamente se puso
de pie -Oh no... la escuela... los libros están en el Dojo... tendré que
ir a buscarlos...-

Rápidamente se bajó del techo y regresó a la habitación por la
ventana y apenas hubo la hubo cerrado, Shampoo interrumpió

-¡Nihao!- exclamó ella al entrar con una bandeja -Te traje tu
desayuno- y sonrió.

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-Eh... je je... ah... gracias Shampoo- tartamudeó Ranma apenado
-Pero je je je, debo regresar al Dojo a buscar mi maletín y a
cambiarme...-

Shampoo colocó la bandeja en una pequeña mesita que estaba al
costado de la cama, luego se acercó a Ranma y le dio un beso
cariñoso en la mejilla y lo miró con ternura -Woo ani nii- le dijo
suavemente y lo abrazó.

-Eh, espera.. Sham... Shampoo...- se alteró Ranma y trató de
alejarse de ella -Debo irme... se me hará tarde para la escuela- y
salió corriendo de la habitación.

Akane abrió lentamente sus ojos y se despertó, se sentó en la cama y
susurró -Ranma...-, en ese momento recordó a P-chan y empezó a
buscarlo por todos lados pero no lo encontró -Que extraño- se dijo a
si misma -Si anoche estaba aquí... bueno, después regresará... ahora
debo irme...-.

Ranma llegó sigilosamente al Dojo y entró sin que nadie se percatara,
trepó al techo y corrió la ventana de su habitación, entró y la cerró
nuevamente y vio a Genma aún durmiendo a pierna suelta.

Ranma caminó suavemente y tomó su maleta y empezó a recoger su
ropa y a guardarla, cuando terminó recordó el maletín de la escuela,
afortunadamente Kasumi lo había recogido y lo había colocado en la
cómoda, Ranma lo tomó rápidamente y cuando disponía a irse
nuevamente por la ventana, oyó la voz de su padre.

-¡Ranma!- exclamó Genma

Ranma volteó y lo miró -¿Qué quieres papá?- dijo.

-Akane está muy triste por lo que hiciste ayer- le recriminó

-¿Qué?- exclamó Ranma -¡Ella fue la que comenzó!... además,
debería estar feliz, ya no se tendrá que casar con un "fenómeno"
como yo-

-¡Ranma!, ¡eres un insensible!- le gritó enojado Genma -¡Debes
reconciliarte con ella!-

-¡No lo haré!- exclamó ofuscado Ranma -¡Ya estoy harto de su
terquedad y su desconfianza!-

-No permitiré que te cases con Shampoo, ¡eres el prometido de
Akane!- lo retó Genma.

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-¿El prometido de un animalito salvaje como ella?- exclamó
despectivamente Ranma -¡Nunca!, ¡Shampoo es más femenina y más
bonita que ella y cocina mucho mejor!-

Entonces abrió la ventana y saltó rápidamente y se alejó.

-¡Ranma, espera!- exclamó Genma pero Ranma ya no lo escuchaba.

Genma bajó la mirada y se dijo -Tengo que hacer algo o mis días en
el Dojo Tendo estarán contados...-

Todos se sentaron a la mesa a desayunar. Akane comía rápidamente
y sin pronunciar palabra, los demás sólo la observaban.

-Ujum...- dijo Soun -Es muy grave lo que pasó ayer Akane...-

Akane al escucharlo colocó con brusquedad el plato sobre la mesa y
sentenció -¡El compromiso está roto y roto se quedará!-

-¡Saotome!- exclamó Soun, pero Genma ya se había convertido en
Panda y jugaba con una pelota.

-Que raro- dijo irónicamente Nabiki -El tío Genma se convirtió en
panda-

-¡Se nos hace tarde Nabiki!- interrumpió Akane -¡Vámonos!-. Ambas
se levantaron, cogieron sus maletines y se fueron.

-Que tengan buen día y saludes a Ranma de mi parte- dijo Kasumi.

-Dime Akane, ¿de verás permitirás que Ranma se case con
Shampoo???- preguntó Nabiki mientras caminaban por las calles de
Nerima. Akane siguió caminando cabizbaja, sin pronunciar palabra.

-¿O realmente tu te casarás con tu nuevo prometido?- remató Nabiki

-¡Déjame en paz Nabiki!- dijo molesta Akane y apuró el paso

-¡Que sensible estás hoy Akane!- exclamó Nabiki y en resto del
camino no volvió a preguntarle mas nada.

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Ding, Don, Din, Dang. El reloj de la escuela marcaba las 8:30 am
exactamente.

-Bien Akane- dijo Nabiki -Que tengas un buen día- se despidió de ella
y se fue con sus amigas.

-Akane caminaba lentamente y estaba punto de subir las escaleras
cuando escuchó a sus espaldas.

-¡Akaneeee!, ¡amor de mi vida!- gritaba emocionado Kuno

Akane volteó y vio venirlo corriendo hacia ella y llevando en sus
manos un enorme y hermoso racimo de rosas rojas.

-Me he enterado que ya no te casarás con ese de Ranma Saotome-
dijo Kuno al llegar a su lado -¡y por eso aceptaré ser tu prometido!-

-¿Qué?- exclamó Akane al escucharlo -¡Cuantas veces tengo que
decirte que no me interesas Kuno!- y le dio una parada a Kuno que lo
mandó a volar hasta Osaka

-¡Te amoooooo!- fue lo último que alcanzó a decir Kuno antes de su
abrupta partida

-¡Pero que pesado!- exclamó Akane enojada -¡Que se habrá creído!-

Pero alguien había estado observando todo lo que sucedía, desde la
ventana del salón 1F. Apenas Akane mandó a volar a Kuno, Ranma se
retiró de la ventana y se sentó en su lugar.

Las clases comenzaron. Ranma y Akane ni siquiera se determinaban
y así transcurrió la jornada hasta el mediodía.

Ding, Dong, Ding, Dang. El reloj de la escuela marcó la bienvenida a
la hora del almuerzo.

Ni Ranma ni Akane se movieron de sus puestos y ambos sacaron sus
respectivos almuerzos y empezaron a comer sin determinarse el uno
al otro. Lo demás compañeros del curso comenzaron a rumorar lo
que había sucedido.

-Ranma ya no se casará con Akane- comentaba Yuka en voz baja a
Hiroshi y Daisuke

-Si...- dijo Asami -Yo escuché que Shampoo era la nueva prometida
de Ranma-

-¡Vaya, que suerte tiene Ranma!- exclamó Daisuke

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-¡Es nuestra oportunidad Daisuke!- dijo Hiroshi -Si Akane ya no es su
prometida...-

-Eso quiere decir...- dijo emocionado Daisuke -¡Que puede ser
nuestra novia!-

-¡Hombres!- exclamó Asami enojada, pero ellos ya se habían
marchado, llegaron al puesto de Akane y se arrodillaron.

-Akane- dijo Hiroshi -Sabemos que ya no eres más la prometida de
Ranma y nosotros queremos...-

-¿Qué?- los interrumpió Akane -¡Esto es el colmo!, ¡las noticias
vuelan como pólvora!-

-Je je je, no te enojes Akane- trató de calmarla Daisuke

Akane los miró y les dijo -Se los agradezco mucho, pero ya me
comprometí...-

Hiroshi y Daisuke se miraron y bajaron la cabeza -Lo sentimos
Akane- dijeron y se marcharon.

Ranma seguía comiendo tranquilamente aparentemente -¡Que
abusivos!- exclamó para sus adentros -¡Después me las pagarán!-

-¡Nihao!- exclamó Shampoo al llegar a la entrada del salón. Ranma
soltó los palillos y dejo de comer -¡Sham... Sham... Shampoo!-
exclamó sorprendido -¿Qué haces aquí?-

Shampoo le sonrió, entonces se le acercó y le dijo -Pensé que podrías
tener más hambre y te traje esta rica sopa china- y colocó el plato
encima de su escritorio.

-Je je je- dijo Ranma -no debiste haberte molestado-

Shampoo lo miró con ternura y le dijo -Sabes que me gusta cocinar
cualquier cosa que sea para ti Ranma-

Entonces Ranma miró hacia el puesto de Akane y vio que ella no se
había inmutado ante la presencia de Shampoo y que seguía comiendo
despreocupadamente, entonces le dijo a Shampoo en voz alta
-Pensándolo bien, creo que si tengo hambre- y tomó el plato y
empezó a comer.

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-Hmmm, que delicioso está- exclamó Ranma nuevamente en voz alta
-Nunca había probado una sopa tan rica como esta... realmente
sabes cocinar Shampoo!!-- y seguía comiendo ávidamente. Shampoo
sonreía muy contenta.

¡Crack!, sonaron los palillos de Akane al partirse en dos. Ranma
escuchó y miró hacia el puesto de Akane y sólo la vio cabizbaja y en
la mano sostenía el resto de los palillos, los cuales terminaba de
triturar furiosamente.

-¡Un momento!- exclamó una voz desde la entrada del salón -¡No
permitiré que seas la nueva prometida de Ranma, Shampoo!-.

Ranma, Shampoo, Akane y los demás voltearon y vieron a Ukyo
armada con su enorme espátula lista para el combate.

-¡Ranma me pidió que fuera su prometida!- exclamó Shampoo

-¡Pues Ranma será mi prometido si te venzo en combate!- respondió
Ukyo y lanzó contra Shampoo un ataque de espátulas pequeñas,
ataque que Shampoo esquivó sin problemas.

-¿Estás loca?- exclamó Shampoo – ¡Este no es lugar para pelear!- y
dirigiéndose a Ranma le dijo -No hay nadie en el mundo que pueda
romper nuestro compromiso-, entonces se volvió hacia Ukyo y le dijo
-Está bien, ¡acepto tu resto!- y ambas saltaron por la ventana del
salón y aterrizaron en los jardines y comenzaron a luchar.

Ranma y todos los demás bajaron rápidamente para verlas, era
fenomenal.

-¡Ukyo!.. ¡Shampoo!... ¡deténganse!- gritaba Ranma, pero ninguna
de las dos le hacía caso y continuaban enfrascadas en su combate.

-¡Ranma Saotome!- exclamó una voz masculina desde un árbol
-¡Ataque del cisne!-

Ranma giró y vio a Mousse, ágilmente dio un salto y logró evitar los
cientos de cuchillos que quedaron clavados en el suelo.

Shampoo desvió un ataque de Ukyo y detuvo la pelea, se acercó a
Mousse quien había bajado del árbol y le dijo -¿Qué haces aquí
Mousse?-

Mousse la vio y le ofreció un ramo de rosas, pero Shampoo lo tomó y
lo volvió picadillo. -¡No quiero verte más Mousse!- exclamó enojada
-¡Ahora soy la prometida y dentro de poco la esposa de Ranma!-

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Mousse bajó la cabeza y apretó los dientes con ira y susurró -me
robaste al amor de mi vida Ranma Saotome... ¡pagarás caro!-,
entonces alzó el brazo y le dio un empujón a Shampoo arrojándola
hacia un lado y gritó -¡Ataque del cisne!- y nuevamente cientos de
cuchillas salieron de las mangas de su traje y fueron a dar a algunos
árboles y al suelo, pero ninguno tocó a Ranma.

Todos los estudiantes habían hecho una ronda alrededor de los
combatientes, incluyendo la misma Akane quien solamente se
limitaba a observar lo que estaba sucediendo.

-¡Shampoo, aún no he terminado contigo!- gritó Ukyo y arremetió
contra ella, pero Shampoo volvió a esquivar hábilmente su ataque y
le dijo -¡Espérame!, debo arreglar algo antes...-

Ukyo quedó perpleja con la respuesta de Shampoo y no le quedó más
que detener el combate.

Shampooo se dirigió nuevamente a Mousse y aún más enojada le dijo
-¡Basta ya Mousse! No te perdonaré que me hayas empujado-

-No puedo permitir que Ranma se salga con la suya- replicó Mousse
-¡Yo te amo Shampoo!-

-¡Pero yo no Mousse!- respondió secamente ella -Y ahora vete, ¡no
tienes nada que hacer aquí!-

-Pe... Pe... Pero Shampoo dijo Mousse triste -No me hagas esto, yo te
amo-

-¡Uich Mousse!- exclamó enfurecida Shampoo y salió corriendo y
regresó rápidamente con un balde agua fría y se lo arrojó. Mousse en
el acto quedó convertido en pato, entonces Shampoo volvió a decirle
-Vete de una vez Mousse, ¡vete!-

Mousse lo miró y vio en sus gestos la furia que tenía, bajó la cabeza y
empezó a llorar. Shampoo lo vio y le dio más rabia y le gritó
-¡Ahora!-. Mousse echó a correr y luego empezó a volar y se alejó
rápidamente del lugar.

Entonces Shampoo regresó a donde Ukyo y exclamó -¿Lista?- y tomó
posición de combate, pero Ukyo le dijo -¡No!, ya es hora de regresar
a clases- y salió corriendo rápidamente.

Los demás estudiantes que habían permanecido viéndolos también se
fueron poco a poco a sus respectivos salones. Akane por su parte
apenas se marchó Ukyo, le dijo a Yuka y Asami -Vamos, aquí no hay
nada que ver-

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-Si- respondieron ellas y también se marcharon.

Ranma y Shampoo quedaron solos.

-Es hora de que yo también regrese a clases Shampoo- dijo Ranma
secamente y se marchó. Shampoo quedó sola, un tanto sorprendida
por la actitud de Ranma y dio media vuelta y regresó al Neko Hanten.

Las clases continuaron normalmente, pero esta vez Ranma miraba de
reojo a Akane y cuando Ranma se distraía, era Akane quien lo miraba
de reojo a él.

Ding, Dong, Ding, Dang. El reloj daba sus rítmicas campanadas
anunciando la hora de salida. Akane recogió sus libros y salió
presurosa del salón. Ranma también recogió sus libros y se marchó.

Ranma iba caminando pensativamente, aún recordaba su discusión
con Akane, la visita inesperada de Shampoo a la hora del almuerzo y
la actitud que asumía Akane. Llevaba las manos metidas en los
bolsillos del pantalón y caminaba mirando el piso, pateando las
piedrecitas que encontraba.

-¡Detente Ranma!- dijo una voz detrás de él, Ranma viró y vio a
Ryoga

-Te he estado buscando, hasta que al fin te encontré- exclamó
nuevamente Ryoga

-Vaya Ryoga, no me digas que te volviste a perder- le respondió
irónicamente Ranma

-¡Cállate Ranma!- le dijo furiosamente Ryoga

-¿A qué has venido?- preguntó Ranma -Pensé que estarías con Akane
ahora…-

-¡He venido a borrarte del mapa Ranma!- gritó con odio Ryoga -¡Sólo
así terminaré de sacarte de la vida de Akane para siempre!-

-¿Qué?- exclamó Ranma asustado y sorprendido, pero Ryoga ya no lo
escuchaba

-¡Rugido del León!- exclamó Ryoga, la poderosa energía se concentró
en su cuerpo y salió disparada directamente hacia Ranma

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Ranma estaba atónito e inmóvil ante el despliegue de tal fuerza- ¡Que
poder!- exclamó antes de recibir toda la fuerza del impacto

Ranma quedó tendido en el suelo, pero se recuperó rápidamente y se
puso de pie.

-No entiendo tu actitud P-chan- exclamó enojado Ranma -Ya Akane
es tu prometida, ¿porqué me atacas?-

-Si Ranma- respondió Ryoga -Akane es mi prometida y no sabes lo
feliz que esto me hace, pero Akane no corresponde a mis
sentimientos porque te ama a ti... ¡Rugido del León!-

Ranma vio venir nuevamente esa poderosa energía sobre si, pero
esta vez pudo esquivarlo, entonces se lanzó contra Ryoga -¡Técnica
de las Castañas Calientes!- y le dio una tremenda paliza que Ryoga
fue a estrellarse directamente contra el tronco de un árbol.

Ranma enojado se preparaba para volver a aplicar la técnica de las
castañas sobre Ryoga, cuando escuchó a sus espaldas.

-¡Detente Ranma!-

Ranma volteó y vio a Akane que lo miraba enojada, momento que
aprovechó Ryoga para recuperarse y envió una poderosa patada
sobre el estómago de Ranma al verlo distraído. Ranma no vio venir el
golpe y cayó tendido en la hierba, entonces cuando Ryoga se
preparaba para volverlo a atacar, Akane llegó a su lado y le tomó la
mano, lo miró con ternura y le dijo -Detente Ryoga.. no tienes porque
hacer esto... ven, vente conmigo Ryoga…-

Ryoga se detuvo y la miró con ternura, entonces Akane volteó hacia
Ranma y le dijo molesta -¡Deja en paz a mi prometido Ranma!- y
ambos se marcharon tomados de la mano.

Ranma estaba más que furioso, su corazón era un hervidero de celos,
en su cara se reflejaban una lucha de emociones de sentía en el
momento. Se limpió la ropa y se marchó.

-Este Ryoga me las pagará después- decía Ranma refunfuñando -¡Es
un aprovechado!-

Akane y Ryoga iban caminando. Akane llevaba el maletín como las
dos manos y Ryoga le seguía el paso con las manos en los bolsillos,
mirando el piso.

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-Akane...- interrumpió Ryoga algo nervioso

-Dime Ryoga...- respondió Akane amablemente

Ryoga apretaba los dientes y sus manos, mientras se decía así mismo
-Vamos, Ryoga, debes decírselo-

-Dime Ryoga- interrumpió Akane sus pensamientos

-Akane yo...- titubeó Ryoga

Akane se detuvo y lo miró con curiosidad -Dime Ryoga, ¿qué
sucede?-

-Akane, no puedo seguir comprometido contigo...- dijo finalmente
Ryoga con voz entrecortada. Akane se sorprendió y no dijo nada,
Ryoga continuó.

-Yo... yo amo a otra chica y por eso no puedo seguir siendo tu
prometido, lo lamento Akane- y salió corriendo lo más rápido que
pudo, mientras las lágrimas escurrían de sus ojos.

-Fue lo mejor- se decía así mismo Ryoga tratando de consolarse -Ella
ama a Ranma y no sería feliz conmigo... si,... fue lo mejor...- y se
perdió a lo lejos, saltando de techo en techo por todo Tokio.

Akane estaba estupefacta, su mirada se entristeció y susurró -Ry...
Ryoga... perdóname Ryoga...- y continuó su camino.

En el Dojou, Kasumi estaba sentada tomando un poco de te, mirando
al pez saltar en el estanque -Debo hacer algo- se dijo así misma y
colocó la taza en el suelo.

Entonces Kasumi se levantó y se dirigió hacia las escaleras. Al llegar
a la habitación de Nabiki, tocó la puerta suavemente

-¿Quién es?- preguntó Nabiki

-Kasumi, ábreme por favor...- dijo ella

-Pasa...- respondió Nabiki

-Dime Kasumi, ¿qué sucede?- preguntó Nabiki extrañada al verla

-Necesito tu ayuda- dijo ella -Papá y tío Genma están muy tristes y
temo que enfermen-

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-¿Te refieres a Ranma y Akane?- preguntó Nabiki

-Si, yo sé que ellos se aman, lo que necesitan es sólo reconciliarse-
dijo esperanzada a Kasumi

-¿Y yo qué hago Onee-chan???- preguntó curiosa Nabiki

-Tengo una idea y quiero que me ayudes- le dijo Kasumi

-Serán 1.500 yens- respondió vivamente ella

-¡Nabiki!- la reprendió Kasumi

-Está bien, por ser mi hermana te lo dejo en 1000 yens, es una
ganga- respondió ella

Kasumi la miró con desagrado y le dijo -Está bien, 1000 yens, pero
harás lo que yo te pida-

-¡Será un gusto trabajar para ti!- respondió alegremente Nabiki.

-¡Ya llegué!- exclamó Akane al cerrar la puerta y subió rápidamente a
su habitación. Se quitó el uniforme y se puso su ropa de
entrenamiento y bajó al Dojo, mientras reflexionaba lo que había
sucedido con Ranma y con Ryoga.

Ranma llegó al restaurante y aún seguía furioso, dejó los libros en el
mostrador y se fue al patio trasero a descargar su ira practicando.

-Akane, eres una testaruda- se decía así mismo -¡Hiiiaaaa!... eres
obstinada, poco femenina, pésima cocinera- se repetía mientras daba
patadas y brazasos en el aire, pero se detuvo bruscamente - Y sin
embargo yo... - sus ojos se entristecieron -Yo ... yo la a...-

-¡Nihao Ranma!- interrumpió sus pensamientos Shampoo y lo abrazó
fuertemente

-Sham... Shampoo, hola- dijo Ranma -¡Suéltame Shampoo!- le
repitió mientras trataba de quitársela de encima

Shampoo lo soltó y le dijo -Nabiki te busca-

Ranma se sorprendió muchísimo y exclamó -¿Nabiki?-

-Si- respondió Shampoo -Te está esperando afuera del restaurante-

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-Está bien...- respondió Ranma y entró.

-¿Dime Nabiki?- preguntó Ranma aún extrañado ante repentina visita

-Hola Ranma- dijo Nabiki -Vaya, que contento debes estar, vives en
un restaurante-

-Si- respondió Ranma con desgano

-Te debes estar preguntando a qué he venido, ¿cierto?- dijo sonriente
Nabiki

-Es muy sorpresiva tu visita- respondió Ranma

-Vengo de parte de Akane- respondió ella

Ranma se quedó aún más sorprendido y exclamó -¿Qué?... ¿de parte
de Akane?-

-Si, aunque te parezca difícil de creerlo- le dijo vivamente nabiki

-¿Y qué quiere Akane?- preguntó aún sin reponerse

-Hablar contigo Ranma- le respondió ella -Ella dice que quiere
arreglar la situación entre ustedes-

-¿Akane?- exclamó Ranma y la miró con escepticismo

-Si, aunque veo que te parece difícil creerlo- dijo Nabiki

-Es que se me hace tan extraño, Akane normalmente no es así...-
respondió él

-Ella dice que se encuentren más tarde en el Nihonfuu Hanten, claro,
si estás de acuerdo...- continuó Nabiki

Ranma se quedó callado, aún le seguía pareciendo inverosímil

-¿Qué le digo de tu parte Ranma?- lo apresuró Nabiki

-Dile que iré...- respondió él finalmente

-Serán 500 yens- respondió Nabiki

-¿500 yens?- preguntó confundido Ranma

-500 yens por llevarle el mensaje a Akane- respondió ella

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-¡Nabiki!- exclamó Ranma molesto, metió la mano al bolsillo y
encontró unas monedas y se las dio.

Nabiki al recibir el dinero, alegremente le dijo -Será un placer llevarle
el mensaje a Akane- le sonrió y se marchó.

-Vaya Akane, veo que aún sigues practicando- dijo Nabiki recostada a
la puerta del Dojo con los brazos cruzados

-Nabiki, ¿qué haces aquí?- preguntó extrañada Akane

-Vengo de parte de tu prometido Ranma- respondió ella

Akane se molestó y le gritó -¡Ese fenómeno no es mi prometido!-

-Cálmate Akane- dijo serenamente Nabiki -Te tengo un mensaje de
él...-

-¿Un mensaje de Ranma para mí?- preguntó aún más extrañada
Akane, entonces dejó de practicar y se acercó a su hermana, -¿Y qué
mensaje?-

-Quiere restaurar el compromiso contigo, así que te espera más tarde
en el Nihonfuu Hanten...-

Akane quedó atónita al escucharla, nunca se había imaginado eso de
él y susurró -Ranma...-.

-¿Irás?- le preguntó curiosa Nabiki

-Eh... ah.. si, dile que sí iré- respondió Akane con un hilo de voz

-Serán 500 yens- dijo Nabiki

Akane la miro enojada y le dijo -Ya me extrañaba que esto fuera
gratis- y metió la mano al bolsillo, rebuscó y encontró algunas
monedas

-Nada más tengo 300- dijo Akane

-No importa- respondió Nabiki tomando las monedas -Por ser mi
hermana te lo dejaré en 300 yens-

Akane la miró con cara de pocos amigos y Nabiki respondió -De algo
se tiene tiene que vivir- y se retiró.

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-Negocio perfecto- decía Nabiki mientras contaba sus ganancias, llegó
a la puerta de la cocina y se asomó, allí estaba Kasumi preparando un
poco de té. Al verla exclamó -¡Todo listo!-, Kasumi volteó y le sonrío
y Nabiki se marchó contenta a seguir contando su dinero.

Ranma se había vestido con su mejor ropa. Arregló su trenza, se
puso su camisa blanca sin mangas abotonada con broches dorados en
el pecho y un pantalón negro azabache hasta los tobillos y en sus
manos llevaba un crisantemo envuelto en un delicado papel
transparente.

-Es aquí- murmuró Ranma al detenerse frente a un pequeño pero
acogedor restaurante -Bien, veamos que quiere Akane- respiró
profundamente y entró.

Ranma miró en cada mesa, pero no vio a Akane, sin embargo fue
mayor su sorpresa al ver a Kasumi sentada en una de ellas, comiendo
un rico mantecado. Ranma se acercó y la saludó -Hola Kasumi- dijo
cortésmente.

Kasumi lo vio y le sonrío -Hola Ranma, siéntate-, Ranma se sentó y le
preguntó -¿Y qué haces por aquí?, realmente me sorprende mucho
verte...-

-Oh, es que iba para donde el Dr. Tofú- respondió ella saboreando
otra cucharada de helado -Pero me entraron ganas de comer
mantecado y aquí estoy-.

-Aquí es...- dijo Akane al ver el letrero, dio un suspiro, apretó su
bolso y entró. Rápidamente vio la mesa donde estaban Ranma y
Kasumi.

-¿Kasumi?- se preguntó Akane extrañada -¿Pues que hará aquí
Kasumi?- y se acercó a la mesa donde ellos estaban

-Konnichiwa Kasumi, onee-chan- dijo Akane

-Akane- respondió Kasumi -Vaya, que bien te ves con esa camisa
clara y esa falda azul...-

-Eh... si, verdad que sí- dijo Akane algo apenada, pero le sonrió

-Bueno, debo irme, voy retrasada para llegar a donde el Dr. Tofú-
dijo Kasumi, entonces miró a Ranma y Akane y les dijo -Espero que
esta noche cenen con nosotros- se despidió y se marchó.

-Bueno, aquí estoy... ¿que era lo que me querías decir?- dijo Ranma

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-¿Yo?- preguntó Akane sorprendida -Nabiki me dijo que tú me
querías ver a mi-

-Pero si fue eso exactamente lo que me dijo Nabiki- respondió Ranma

-Entonces ninguno de los dos nos citamos, no tenemos nada que
hacer aquí- dijo secamente Akane y dio media vuelta

-No Akane, no te vayas- dijo Ranma tratando de detenerla. Akane se
sorprendió, dio media vuelta y lo miró- Ranma se sonrojó un poco, se
levantó y extendió su mano -Toma, esto es para ti...- le dijo
suavemente.

Akane se sorprendió aún más y sus mejillas se tornaron de rosado
brillante -¡Ranma!- susurró y recibió con agrado la delicada flor

-¿Y cómo está Ryoga?- preguntó Ranma tratando de hacerse el
desinteresado mientras saboreaba un mantecado

-Ya no hay compromiso con Ryoga- respondió Akane y colocaba la
cuchara sobre la copa de helado.

-¿Que?- exclamó Ranma -¿Qué pasó?-

-Ryoga dijo que amaba otra chica y que por eso no podía ser mi
prometido - respondió ella

Ranma no dijo nada y recordó lo que Ryoga le había dicho cuando
estaban peleando.

-Ya veo...- se limitó a decirle

-¿Y shampoo?- preguntó Akane quien ya no aguantaba la curiosidad

-¿Shampoo?... ella está bien...- respondió incómodo Ranma

Akane levantó la mirada y lo vio fijamente a sus ojos azules -Dime
Ranma, ¿te casarás con ella?- preguntó con un hilo de voz

Ranma la quedó mirando fijamente directamente a sus enormes ojos
de color aceituna, percibía la tristeza, percibía esa mezcla de
emociones y sentimientos que albergaba el corazón de Akane, no
podía seguirse engañando ni engañarla a ella.

-No... no lo haré- respondió finalmente él

Los ojos de Akane brillaron, una chispa de alegría los iluminaba

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-Regresa al Dojo Ranma...- le dijo Akane

-¿Regresar al Dojo?- preguntó Ranma -Si más no recuerdo dijiste que
no regresara nunca...-

-Ranma...- dijo Akane en voz baja -Regresa al Dojo... realmente
haces mucha falta... por favor, hazlo...-

-¿A quién le hago falta?- preguntó maliciosamente Ranma

Akane lo miró con algo de rabia, sabía perfectamente hacia donde
quería ir.

-A todos- respondió ella

Ranma la miró con desesperanza y volteó la mirada -Si, ya me
imaginaba tu respuesta...-

-¡Si no quieres regresar, no lo hagas!- le gritó enojada Akane y se
levantó bruscamente de la mesa

-¡Akane!- exclamó Ranma, Akane viró y él le dijo -Aún no te he dado
mi respuesta-

Akane lo miró y se sentó nuevamente.

-Regresaré...- dijo Ranma. Akane volvió a mirarlo y sus ojos
volvieron a brillar.

-Pero con una condición...- dijo Ranma

-¿Condición?- preguntó Akane extrañada

-Dime algo Akane -le dijo Ranma un tanto nervioso -¿Tu... tu
realmente quieres… seguir siendo... mi... mi prometida?-

Akane le sonrió -No eres normal, eres el hombre más extraño que he
conocido, eres un fenómeno, algo tímido, a veces insensible y un
tanto vanidoso y orgulloso... pero... pero eres tú a quien yo quiero...-

-¡Vamos!- exclamó Ranma sonriente -¡Conozco un lugar que te
encantará!-

Akane sonrió nuevamente y ambos se levantaron de la mesa,
entonces Ranma tomó a Akane por la mano y se marcharon.

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Pero Shampoo había estado presente todo el tiempo, mirando a
ambos desde una ventana.

-Este Ranma- se decía así misma, mientras apretaba los puños,
fruncía el seño y crujía los dientes -¡Me las va a pagar!-, pero
súbitamente sus facciones de enojo se tornaron en tristeza -Sin
embargo... de nada serviría- se dijo así misma y bajo la cabeza, una
lágrima escurrió por sus mejillas y ella la secó y se marchó
rápidamente por el camino contrario al que habían tomado Ranma y
Akane.

Fue la mejor idea que pudo haber tenido Ranma, Akane estaba
encantada en la feria, había muchas cosas con las cuales divertirse.
Cazar peces dorados con mallas de papel, jugar tiro al blanco y ganar
premio sorpresa, pero lo mejor de todo era que él estaba a su lado y
sabía que ella dentro de sí, que había quedado atrás la horrible
discusión que habían tenido y que sin pensarlo un momento, sólo por
celos, les había llevado a romper su compromiso de matrimonio.

-Realmente te ves bonita cuando sonríes- le repetía Ranma -Ojalá
fueras así todo el tiempo-

-Sería así todo el tiempo, si tu fueras más atento y caballeroso
conmigo- le respondía Akane, pero él no le hacía caso, le sacaba la
lengua y le hacia muecas extrañas y ella sólo echaba a reírse.

-¡Estuvo muy divertida la feria!- exclamó Akane sonriendo y
sosteniendo un lindo cerdito negro de felpa que había ganado Ranma
para ella.

-Si, es cierto, creo que deberíamos venir más a menudo- respondió
cortésmente Ranma

Entonces Akane se tornó sería y le preguntó -¿Te quedarás en el Dojo
esta noche?-

Ranma la miró y le sonrío pícaramente -Dame tu mano- le dijo, y la
tomó entre la suya y siguieron caminando.

-¡Ya llegamos!- exclamó Ranma al abrir la puerta

Al escucharlo todos salieron corriendo a recibirlos

-Que bien hermanita- exclamó Nabiki -Veo que trajiste de vuelta a tu
prometido-

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Akane se sonrojó y exclamó -Nabiki- pero Nabiki le picó el ojo y le
sacó la lengua.

-Que alegría verlos juntos y reconciliados- dijo sonriente Kasumi -Hoy
cenaremos todos juntos-

-Ranma, sabía que recapacitarías y regresarías al Dojo- exclamó
satisfecho Genma

-Si... Ranma, Akane... me alegra que el compromiso de su
matrimonio aún siga en pie- exclamó aún mas feliz Soun y los abrazó
fuertemente.

Ranma y Akane estaban sorprendidos ante semejante recibimiento y
sus mejillas se colorearon con un rosado encendido.

-Pero pasen- retomó la palabra Kasumi -Hoy cenaremos omelette en
honor a ustedes-

Ranma y Akane pasaron al comedor y aún seguían sonrojados,
entonces Nabiki tomó la palabra -Por cierto Ranma, Shampoo estuvo
aquí...-

Ranma se alertó y exclamó -¿Shampoo?- y Akane se lo quedó viendo,
-¿Qué dijo?- continuó él

-No dijo nada- respondió Nabiki -Sólo te trajo todo lo que dejaste
allá... libros, ropa… todo... Kasumi lo subió a tu habitación-

Ranma bajo la mirada y susurró -Espero que algún día puedas
perdonarme Shampoo-

-Pero también te dejo este paquete- volvió a decir Nabiki y le entregó
una cajita de tamaño mediano

-¡Ahhhh, pero si eres tu Ranma!- exclamó el maestro Happosai que
llegaba con un gran bulto a sus espaldas lleno de ropa íntima -Ji ji ji...
es hora de que te vuelvas chica y modeles estos lindos regalitos que
te traje- y lanzó sobre Ranma un baldado de agua fría, pero Ranma
logró esquivarlo muy bien.

-¡Maestro!- exclamó enojado Ranma -¡Viejo libidinoso!- y arrancó a
corretearlo, pero la caja que llevaba en las manos se le cayó
accidentalmente al pisó y de ella, salto Shampoo-gato y lo arañó en
el rostro.

-¡Ohhhh noooo!- gritaba Ranma histérico -¡Odio los gatos!!- y logró
deshacerse del gato y empezó a corretear al maestro Happosai por

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toda la casa, pero el maestro era más rápido que él y se reía
-¡Alcánzame si puedes!- exclamaba. Así que mientras Ranma
perseguía al maestro, de paso huía de Shampoo-gato.

-Vaya, parece que volvimos a la rutina de siempre- dijo Akane dando
un suspiro de fastidio y se sentó a cenar con el resto de la familia.

SPLASHH!!! se escuchó.

-¡Maestro!.. ¡me las pagará viejo pervertido!- exclamó Ranma-chan
aún persiguiéndolo, en esas Shampoo-gato le dio alcancé y con sus
manitas, aruñaba toda su cara.

-¡Suéltame Shampooooo!... ¡aléjate de miiiii!- gritaba eufórico -¡Odio
los gatooossss!-

Entonces, justo en ese momento Ranma brincó por encima de la
mesa y Akane perdió el control del plato y regó toda la comida sobre
su vestido, entonces se vio y se puso de todos colores
-¡Ranmaaaaaaa no bakaaaaa!- gritó enojada, sacó un enorme mazo
de madera de la nada y fue a estrellarlo precisamente sobre el
estómago de Ranma-chan -Akaneeeee!!!!- exclamó asustado él al
verlo venir, CRASHHHHHH!!!!!...

FIN

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LA CANCIÓN DE LOS AMORES PERDIDOS

Introducción
Este fanfic es una contra cara al capítulo “El Hilo Mágico de Shampoo”,
donde Ranma caía hechizado por Shampoo e iba a casarse con ella,
pues bien, esta vez es Akane quien cae embrujada a raíz de una
extraña canción. 2000.

-----

Ding Dong Ding Dang. El reloj de la escuela anunciaba las 12:30 del
mediodía, hora de ir a almorzar.

-¡Que bien- exclamó Ranma –¡Con el hambre que tengo comería
hasta cualquier cosa preparada por Akane!- y rápidamente abrió su
maleta y sacó un portacomidas cuidadosamente envuelto.

-¿Dijiste algo Ranma?- preguntó Akane –me pareció haberte
escuchado llamarme...-

-Nnnoo, no Akane... je je je- respondió Ranma tratando de evitarla
–Simplemente decía que este almuerzo que hizo Kasumi está
delicioso… je je je-

-Ahhh, ya veo...- respondió irónicamente Akane y sacó del morral su
almuerzo, entonces tomó parte de el y lo sirvió en el plato de Ranma,
quien comía ávidamente y le dijo con el mismo tono de voz –Veo que
tienes mucha hambre, ¡cómete este guiso que preparé!-

Apenas Ranma la escuchó se detuvo, la miró con cara de pocos
amigos y apartó el plato –Creo que ya no quiero más- dijo desganado
–Mejor cómete el guiso tu Akane, para que no se vaya a desperdiciar-

Akane lo miró disgustada y le dio la espalda, probó un poco del guiso
y –Ahhhhh... ¡guacala!... ¡que mal sabe!... ¡puajjj!—exclamó
mientras arrugaba la cara y su rostro cambiaba de colores

Ranma al verla no pudo contener la risa y exclamó –¡Me alegra que
los reconozcas!... ja ja ja... ¡ojalá algún día aprendas a cocinar!-

-¡Ranma Saotome!- gritaba una voz desesperadamente, -He venido a
retarte, ¡hoy seré yo quien triunfe!- y al llegar a la puerta del salón
remató –¡Liberaré a Akane Tendo y a la chica de cabellos de fuego de
ti!-

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-Hmmmm... Kuno, justo lo que me faltaba a la hora del almuerzo-
dijo desalentado Ranma apoyando perezosamente la cara sobre su
puesto.

Kuno tomando posición de guardia con su espada de bambú volvió a
retarlo –¿Me tienes miedo Ranma Saotome?-

-Oye Kuno... ¿no encontraste mejor hora para venir a molestar?- le
gritó enfadada Akane

-Oh hermosa Akane Tendo- respondió Kuno al verla –Tu belleza
salvaje me domina...-

Akane se sorprendió y Ranma levantó la cabeza de su puesto, cruzó
los brazos y con mirada de desdén le dijo –Que tipo tan pesado,
como se nota que no te conoce Akane...-

-¡Cállate!- fue la respuesta enérgica de ella

Entonces Kuno se abalanzó blandiendo su espada de madera sobre
Ranma, quien a su vez le respondió con un poderoso golpe que lo
dejó noqueado y lo mandó a volar por los aires.

-Este Kuno cuando aprenderá... nunca podrá ganarme...- dijo
vanidosamente Ranma

-Eso lo veremos Ranma Saotomeeeeee...- fue lo último que alcanzó a
decir Kuno antes de aterrizar de cabeza en el patio de la escuela.

Mientras tanto en el Dojo Tendo…

-Ha pasado mucho tiempo desde que ustedes llegaron –dijo
seriamente Soun tomando un poco de té

-Así es Tendo, y Ranma aún no se decide...- respondió Genma
tomando un poco de té también

Genma y Soun guardaron silencio por largo tiempo, y lo único que
hacían era tomar el té que Kasumi constantemente les llevaba.

-Akane tampoco se decide- dijo finalmente Soun

-Sólo queda un remedio Sr .Tendo- respondió decididamente Genma
–Debemos idear un plan para que Akane y Ranma decidan casarse lo
más pronto posible...-

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-No será fácil Saotome- dijo Soun colocando el vaso de te sobre la
mesita –Akane y Ranma viven peleando en todo momento y por
cualquier cosa... creo que sería suficiente por ahora que Ranma y
Akane comenzaran a llevarse bien-

-Comprendo Tendo- dijo secamente Saotome y apuró su té.

Ding Dong Ding Dang, volvió a sonar la campana de la escuela
anunciando la terminación de las clases.

-Ranma, ¿vendrás con nosotros?- dijo Hiroshi al acercarse a su
puesto

-No creo... debo hacer una cosas antes de regresar a casa- se excusó
Ranma

-Bueno, es una lástima... nos vemos Ranma, sayounara!!!!-
respondió Hiroshi y se marchó.

-¿Dónde estará Akane?- se preguntó Ranma mientras la buscaba por
otro el salón –¿Será que sigue molesta por lo que pasó a la hora del
almuerzo?... ¡pero es que realmente cocina mal!-

-Adiós Ranma- dijo una voz a su espalda

-Eh.. ah... Sayounara Daisuke- respondió y bajó por las escaleras.

Al salir al patio principal, siguió buscando a Akane pero no la
encontró. -Seguro que se fue con Yuka o Asami... bueno... la iba a
invitar a comer okonomiyakis pero creo que iré solo...- se dijo así
mismo y se marchó.

-¡Ya llegué!- exclamó Akane al cerrar la puerta y quitarse los zapatos.

Kasumi se asomó y le sonrió –Que bien Akane, ¿pero dónde está
Ranma?-

Akane frunció el ceño, cruzó los brazos y apartó la mirada
–Hmmmm... no sé, debe estar donde Shampoo cenando una sopa de
tallarines o donde Ukyo comiendo okonomiyakis con camarón...- dijo
secamente

-Hmm, ya veo- dijo Kasumi –Están nuevamente de pelea-

-¡Es un insensible!- exclamó enojada Akane y subió rápidamente las
escaleras hacia su habitación.

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Vestido a la antigua usanza japonesa, un hombre joven caminaba
lentamente por las calles de Nerima mientras revisaba los tableros de
los diferentes Dojos con los que se topaba.

-Recuerdo que el Dojo Tendo quedaba por aquí- se dijo así mismo
–Espero encontrarlo y encontrarla a ella también...- suspiró
profundamente y reanudó su búsqueda.

-¡Vaya!- exclamó el hombre al cabo de un rato –¡Aún sigue estando
aquí!-. Releyó nuevamente el tablero para asegurarse y procedió a
abrir el enorme portón de madera y entró.

-¿Hay alguien en casa?- exclamó fuertemente el hombre al pararse
en el umbral de la puerta de entrada

Kasumi, que estaba en la cocina lo oyó, –Vaya, hay visitas- se dijo así
misma y se apresuró a salir

-Buenas- dijo Kasumi al pararse en la puerta –¿En qué lo puedo
ayudar?- y le sonrió

El hombre respondió a su sonrisa cortésmente y le preguntó
-¿Realmente este es el Dojo Tendo?-

-Si- respondió Kasumi –Así es...-

-Entonces... aquí aún debe vivir Akane Tendo- continuó el hombre

-Si, es mi hermana menor- respondió Kasumi y volvió a sonreír,
–Espérala un momento, ya viene- y lo invitó a pasar a la salita y ella
subió hacia la habitación de Akane.

Toc, Toc, Toc –¿Akane, estás?- preguntó Kasumi

-Un momento- respondió Akane y no tardó en abrir la puerta

-¿Dime Kasumi?- preguntó al ver a su hermana

-Un chico te busca, está esperándote en la salita- dijo ella
-¿Qué?- exclamó Akane sorprendida –Está bien, ya bajo-, cerró la
puerta y bajó junto con su hermana.

-Hola, yo soy Akane Tendo- dijo ella al llegar a la salita y saludar al
desconocido

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-¡Estás más hermosa que nunca Akane!- exclamó el muchacho
extasiado al verla

Akane quedó anonadada y confundida y le preguntó –Disculpa,
¿acaso te conozco?-

-¡Oh, claro que si!- respondió el hombre alegremente –Sólo que ha
pasado mucho tiempo y no me recuerdas... mi nombre de Fujii
Hirokatsu...-

-¿Hirokatsu?- dijo Akane extrañada tratando de recordarlo. Entonces
el muchacho aprovechando un momento de desatención de Akane,
introdujo velozmente su mano al bolsillo y sacó un puñado de polvo y
lo sopló a la cara de Akane sin que ella en ningún momento se
percatara de sus movimientos. Akane quedó impávida con la mirada
ausente.

-Mírame a lo ojos Akane...- dijo el joven y ella obedeció

-¡Hirokatsu!- exclamó emocionada –¡Claro!, ya te recuerdo... ¡íbamos
juntos al jardín de infantes!-

-Me alegra que me recuerdes hermosa Akane- respondió Hirokatsu
alegremente

-¡Ya llegué!- exclamó Ranma y lo primero que vio fue a Akane
hablando entretenidamente con un desconocido. –¿Y ese quién será?-
se preguntó a sí mismo y se dirigió hacia ellos

-Hola Akane- dijo Ranma al llegar –¿Quién es tu amigo?-

Akane miró a Ranma y sonrió –Ranma, te presento a Fujii Hirokatsu,
íbamos juntos al jardín de infantes y hasta ahora lo vuelvo a verlo de
nuevo-

-¡Vaya!- dijo él –Mucho gusto en conocerte Hirokatsu... soy Ranma
Saotome...-

-Igualmente Ranma Saotome- respondió Hirokatsu –Pero tenía
entendido que Akane sólo tenía dos hermanas mayores...-
-Así es- respondió Akane amablemente –Ranma y tío Genma, su
papá, viven aquí en el Dojo-

-Ranma es el prometido de Akane- interrumpió Kasumi al llegar
mientras repartía té para todos

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-¿Así que prometido de Akane?- exclamó Hirokatsu mañosamente y
un gesto malicioso se dibujó en su rostro. Ranma lo advirtió y se le
hizo muy extraño, pero prefirió guardar silencio.

-Bueno- retomó la palabra Akane –Eso lo acordaron nuestros padres-

-Si, así fue- complementó Ranma

Entonces Hirokatsu se dirigió a Akane nuevamente y le dijo
suavemente –Sígueme contando de ti linda Akane, hay muchas cosas
que me gustaría conocer- y le sonrió afectuosamente

-Si- respondió igualmente Akane y salió con él de la sala, mientras
seguía hablando sin parar.

-Vaya, que extraño...- se dijo Ranma –Nunca había visto hablar a
Akane con tanta efusividad con un extraño y menos con un tipo tan
grosero... por otro lado, parece que ya se le olvidó lo del almuerzo...-
frunció el ceño y prefirió ir hacia su habitación.

Ranma abrió la ventana de la habitación para respirar un poco de aire
fresco, pero lo primero que vio fue a Hirokatsu y a Akane sentados a
la orilla del estanque muy juntos hablando tiernamente el uno al otro.
Ranma sintió que algo se le revolvía por dentro y exclamó –¡Que
haga lo que quiera!- cerró la ventana violentamente y se acostó a
dormir.

-No puedo creer que hayan pasado tantas cosas en tu vida Akane-
dijo Hirokatsu suavemente –Me alegra mucho por tu prometido-

-¿Ranma?... ojalá Ranma fuera como tú- dijo Akane
melancólicamente –Pero es un insensible, majadero y pervertido...
además yo no he dicho que me casaré con él... ese fue un arreglo
entre papá y Tío Genma...-

-Si no lo amas, no deberías casarte con él, no serías feliz Akane, ¿no
lo crees?- le dijo Hirokatsu capciosamente

Akane lo miró a sus ojos fijamente –Tal vez tengas razón- le dijo
tiernamente y volvió su mirada el pez que nadaba en el estanque

Entonces Hirokatsu dijo en voz baja –¡Es el momento!- y se dirigió a
Akane. –Akane, he compuesto una canción para ti, escúchala por
favor...-

-¡Estaría encantada!- dijo Akane y volvió a sonreírle

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Hirokatsu esbozó una extraña sonrisa maliciosa y empezó a cantar,
mirando fijamente a los ojos de Akane. -Mira mis ojos dulce niña mira
los ojos que te ven, percibe el amor que guardo en ellos, siente este
amor que es para ti. Mira mis ojos dulce niña, mira, míralos bien....-.
Akane miraba a Hirokatsu como una autómata.

-Tu no amas a Ranma, ¿cierto Akane?- preguntó Hirokatsu

-Yo no amo a Ranma- respondió Akane haciendo eco de sus palabras
como un robot

-Tu no te casarás con Ranma, ¿verdad Akane?- continuó él

-Yo no me casaré con Ranma- respondió nuevamente Akane en el
mismo tono

-Me alegra mucho escucharlo Akane- exclamó sonriente y complacido
Hirokatsu, entonces le dio un beso en la frente, Akane salió de esa
especie de trance y le sonrió, y siguieron conversando animadamente
como si nada hubiera sucedido.

-¡Ahhhhhh!- bostezó Ranma mientras se desperezaba –Creo que iré a
entrenar un poco...- se dijo, entonces se levantó, se estiró un poco y
bajó hacia el Dojo, pero por curiosidad caminó primero hacia el jardín
vio aún a Akane hablando con Hirokatsu, sentado en la orilla del
estanque, ¡pero lo peor era que él tenía la mano de ella ente sus
manos! Ranma se los quedó mirando con rabia contenida, pero
también muy sorprendido, entonces decidió acercárseles.

-¿Se te olvidó nuestro entrenamiento de hoy Akane?- dijo
irónicamente Ranma

Akane volteó a mirarlo y le dijo –Oh, cierto Ranma... pero sabes hoy
no practicaremos, quiero quedarme un rato mas la lado de Hirokatsu,
es que hace mucho que no nos vemos- volteó la cara hacia él y le
sonrió tiernamente –Espero comprendas...-

Ranma no daba crédito ni a lo que veía ni mucho menos a lo que
escuchaba, ¿qué Akane lo estuviera rechazando?, pero peor aún,
¿qué un desconocido tocara su mano sin que ella no lo hubiera
mandado a volar hasta Korea?

Ranma se contuvo y exclamó –¡Haz lo que quieras!, ¡después no te
quejes cuando Shampoo venga buscarme!- y dicho esto se fue
sumamente enojado, apretando los puños

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-No entiendo porque se pone así...- dijo confundida Akane, pero lo
olvidó muy pronto y siguió embelesada con Hirokatsu

-¡Definitivamente no entiendo a Akane!- decía Ranma mientras
entrenaba –Si yo le toco un dedo, ¡me termina golpeando siempre!- y
estrelló con furia una patada en el aire -¡Pero viene ese tipo y no le
hace absolutamente nada!... ¡yyyyaaaaaahhhhh!- dio un doble salto
mortal y cayó en el suelo, pero no se levantó, dio un puñetazo y
exclamó con rabia –¿Qué rayos le sucede a Akane?-

-¡Ya llegué!- exclamó Nabiki al cerrar la puerta

-¡Nabiki!- la reprendió Kasumi –Me tenías preocupada porque no
llegabas y ya es muy tarde…-

Nabiki se quedó extrañada y le respondió –Pero si le dije a Ranma
que te dijera, Kasumi...-

-El no me dijo nada...- contestó ella -Pero bueno, no importa...-
entonces alzó la voz y gritó –¡Familia!... ¡la cena está lista!, ¡todos a
la mesa!-

Como un rayo llegaron, se sentaron y empezaron a devorar el
maestro Happosai y Genma. Nabiki, Kasumi y Soun también se
sentaron, al poco rato llegó Ranma y por último, Akane con Hirokatsu.

-¿Y este quién es?- preguntó extrañada Nabiki al verlo

-Deja que me presente...- interrumpió Hirokatsu –Me llamó Fujii
Hirokatsu y es un honor para mi conocer al padre y a las hermanas
de mi hermosa Akane- e hizo una suave venía

-¡Estoy segura de que ellos también se alegran de conocerte!- le dijo
Akane risueña. Todos dejaron de comer y se quedaron viendo a
Akane y a Hirokatsu un tanto sorprendidos

-¿Te sientes bien Akane?- preguntó extrañada Nabiki

-¡Maravillosamente!- exclamó efusivamente Akane
-Hoy ha sido un día especial y la llegada de Hirokatsu me ha alegrado
aún más- volvió a decir sonriente y apretando el brazo de Hirokatsu
contra si

Ranma había reanudado la cena, comiendo lo más rápido que podía y
llenando frenéticamente su boca de comida, pero al escuchar a Akane
casi de ahoga con un trozo de patata que se fue por mal camino y

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apenas pudo terminar de tragarla. Miró a Akane con ojos encendidos
de furia, puso el plato bruscamente sobre la mesa y dijo secamente
–Permiso...- y se dirigió hacia Akane –Espero que sigas disfrutando
tu maravilloso día...- y salió en dirección hacia las escaleras.

-Vaya- dijo Akane tontamente –No entiendo porque se pone así...-,
entonces Hirokatsu volvió a esbozar esa sonrisa maliciosa, pero no se
dio cuenta de que Nabiki lo advirtió

Nabiki lo quedó mirando fijamente –Hmmmmm... aquí sucede algo
extraño...- se dijo así misma y siguió comiendo, pero sin perder de
vista a Hirokatsu.

Esa noche fue una cena muy agradable para la familia Tendo, sin
Ranma en la mesa, no había peleas ni con Akane ni con Genma.
Cuando terminaron de cenar, Soun y Genma se retiraron a jugar una
partida de Shogi, mientras que el maestro decidió dar una ronda
nocturna.

-Vamos Hirokatsu- lo invitó Akane –Sube conmigo, como esta noche
dormirás aquí, te enseñaré tu habitación-

Hirokatsu le sonrió y le dijo tiernamente –Realmente eres muy
hermosa Akane Tendo, no sabes cuanto me alegro en haber
regresado, para poder estar a tu lado por siempre- y se retiraron
también.

Kasumi y Nabiki recogieron la loza de la mesa. -Dime Kasumi-
interrumpió Nabiki –¿No notas algo extraño en Akane?-

Kasumi se detuvo y pensó por un rato –esta tarde cuando llegó de la
escuela venía muy enojada con Ranma, luego llegó ese muchacho y
ha estado así como la vez desde ese momento...-

-Hmmmm...- volvió a susurrar Nabiki -Es extraño... Akane nunca es
tan, tan amable… - y ambas terminaron de recoger la mesa.

-¿Ha pensando en algo señor Saotome?- preguntó Soun al mover una
ficha
-Aún no se me ocurre nada Tendo- contestó Genma y movió su ficha

-De seguir las cosas así... Akane y Ranma nunca se casarán... – dijo
gravemente Tendo y movió en el tablero

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-Si... además para complicar aún más las cosas, Ranma no parece
muy contento con la presencia de ese muchacho amigo de Akane-
agregó Genma y movió su ficha

-Si... es extraño el comportamiento de Akane... sólo espero que lo
que vaya a suceder ayude a mejorar la relación entre Akane y
Ranma- continuó Soun y realizó su jugada

-¡Jaque!- exclamó jubiloso Genma –¡Creo que le volví a ganar
Tendo!-

-¡Es un tramposo Saotome!- gritó Soun enojado –¡Aprovechó que
estaba distraído!-. Pero Genma ya no lo escuchaba y celebraba a
grandes carcajadas su victoria.

Ranma por más que trataba de concentrarse en sus trabajos de la
escuela, no podía... el comportamiento tan amable de Akane y la
sonrisa maliciosa que había advertido en Hirokatsu cuando se
conocieron.

-¡Qué le sucede a Akane?- se repetía en todo momento. Luchó una o
dos horas para intentar hacer los deberes, pero al final se rindió.
-¡No!... definitivamente hoy no puedo...- se dijo así mismo entre
rabioso y desesperanzado –Y ni modo de pedirle ayuda a Akane, debe
estar muy ocupada... ¡Jum!- frunció el ceño y cruzó los brazos, sin
poder ocultar su enojo.

-Es una hermosa noche, ¿no crees Akane?- dijo románticamente
Hirokatsu al contemplar la luna desde su habitación. Akane se acercó
a la ventana y contempló el enorme astro, que esa noche brillaba
más que nunca

-Luna de verano...- dijo ella –Me gusta la luna de verano, es grande,
es bella....-

-Es una Luna tan hermosa como tu, mi linda Akane- prosiguió
Hirokatsu al acercársele. Akane lo miraba con sus ojos aceituna y
seguía contemplado la luna

-Si... esta noche es más hermosa que nunca- dijo finalmente ella y
volvió a dirigirse a Hirokatsu -Ya es hora de descansar Hirokatsu,
debo retirarme...-

-Si Akane- respondió Hirokatsu –Pero antes de irte, quiero que
escuches mi canción por última vez esta noche, ¿si, por favor?-

69
Akane aceptó sonriendo y nuevamente Hirokatsu quedó mirando
fijamente los ojos de ella mientras entonaba la balada. -Mira mis ojos
dulce niña mira los ojos que te ven, percibe el amor que guardo en
ellos, siente este amor que es para ti. Mira mis ojos dulce niña, mira,
míralos bien....-

Apenas hubo terminado, volvió a dibujarse en su rostro esa sonrisa
maliciosa y le dijo –Deberías pensar en un nuevo prometido...-

Akane aún lo miraba, pero su mirada esa fría e inexpresiva y le
respondió –Si, debo pensar en un nuevo prometido...-

Hirokatsu al escucharla sonrió ampliamente y le dijo –Duerme
Akane...- y le dio un beso en su frente, Akane le sonrió y salió de su
habitación en dirección a la de ella.

-¡Vaya, que entretenida estabas Akane!- exclamó sarcásticamente
Ranma al verla llegar

Akane se asustó al verlo, –¿Qué haces aquí Ranma?- gritó

-Pues la verdad...- respondió Ranma –Vine hace una hora para que
me explicaras lo de matemáticas para mañana y hasta ahora
regresas....-

-Oh, lo siento mucho Ranma- respondió Akane tranquilamente –Pero
es que al lado de Hirokatsu no siento el tiempo correr- sonrió muy
contenta, rememorando rápidamente lo ocurrido entre ellos ese día.

Ranma se la quedó mirando, si las miradas mataran, ella hubiera
quedado fulminada... sentía algo en el pecho que lo oprimía y
estrujaba y a la vez ese mismo algo no lo dejaba hablar.

Pudo con mucho esfuerzo coordinar algunas palabras y exclamó
–¡Vaya!, parece que ese recién aparecido venido de quien sabe donde
es más importante que yo ahora, ¿eh Akane-

Akane lo quedó mirando con cara de no entender ni cinco de lo que él
le decía e insinuaba y le dijo –No entiendo porque te pones así
Ranma, cualquier diría que entre nosotros hay algo y que estás
celoso...-

Ranma al escucharla apretó fuertemente el puño de sus manos y
logró contenerse, recogió los libros del escritorio de Akane y se limitó
a decirle –No te entiendo Akane, pero veo que has tomado una
decisión… ¡haz lo que quieras!... ¡me tiene sin cuidado!- y salió de la
habitación, no sin antes cerrar de un portazo.

70
Esa noche no pudo dormir por más que lo intentaba, Ranma daba
vueltas pero no lograba conciliar el sueño. -¡Demonios!- exclamó
enojado –¡Como la detesto!... ¡y lo peor es que no me deja dormir!-

Volvió a hacer el esfuerzo nuevamente para quedarse dormido, pero
todo fue inútil, a su mente venía Hirokatsu y el extraño
comportamiento de Akane, pero lo peor de todo era que eso que
sentía y que lo carcomía como un fuego salvaje por dentro.

-Un sólo día y ese Hirokatsu ha logrado acaparar la atención de
Akane...- se decía refunfuñando así mismo –Además, ese tipo es un
pesado y un grosero, pero lo más extraño es su sonrisa... si, en
realidad es lo que menos me gusta... por otro lado, creo que es hora
de que empiece a buscar la razón del cambio de comportamiento en
Akane....-

Los primeros rayos del sol de la mañana se colaron por la ventana de
la habitación de Ranma y fueron a dar directamente a sus ojos.
Ranma se acurrucó más, después de una mala noche lo que menos
quería era levantarse. Así pasó un rato más hasta que un
pensamiento asaltó súbitamente su mente.

-¡Rayos!, ¡llegaré tarde a la escuela!- se levantó de un brinco y se
arregló a la velocidad de la luz –No entiendo porque Akane no me
llamó... ¡uich!- farfullaba mientras se cambiaba

Bajó rápidamente a desayunar y se encontró a Kasumi y a Nabiki que
estaban en la mesa.

-¡Ranma, que bien!, ya te despertaste!- dijo Kasumi sonriente al
verlo –Ven, desayuna-

Ranma pegó un freno en seco –¿Nabiki?, ¿tu aún aquí?- preguntó
sorprendido Ranma –¿Pero y Akane?-

-Aún es temprano Ranma- respondió Nabiki –Me sorprende que te
hayas despertado temprano...-
-¿Pero y Akane?- volvió a preguntar Ranma

-Akane se levantó muy temprano, desayunó y se marchó con junto
Hirokatsu a la escuela...- respondió Kasumi

-¡Ese tipo otra vez!- susurró Ranma enojado, entonces tomó a Nabiki
por el brazo y exclamó –¡Vámonos Nabiki!, hoy no quiero llegar tarde
a la escuela-

71
Nabiki se sorprendió mucho al escucharlo, tomó su maleta y se fue
con él.

-Vaya que extraño que Ranma no haya desayunado- se dijo Kasumi
así misma y exclamó –¡Buen día chicos!-

-¿Sucede algo Ranma?- preguntó Nabiki al ver su ceño fruncido
mientras caminaban hacia la escuela

-Nada que te interese Nabiki...- respondió tajantemente Ranma

-Pues yo no creo- dijo Nabiki –¿Estás celoso por Hirokatsu y el
comportamiento de Akane con él?-

-¡Ese no es asunto tuyo!- exclamó Ranma enojado

-Hmmm... sabes Ranma, Akane se comporta de manera diferente,
¿no crees??- dijo Nabiki

Ranma se calmó y la miró –Entonces, ¿tu también has notado el
cambio de actitud en Akane?-

-¡Claro Ranma!- respondió Nabiki –Nunca había visto a Akane
comportarse de ese modo y menos con un chico...-

-¿Qué crees que le esté sucediendo Nabiki?- preguntó él tratando de
hallar respuestas

-Pues no lo sé...- respondió Nabiki –Kasumi me dijo que desde que
llegó Hirokatsu, Akane se estaba comportando de ese modo... tan...
hmmm... amable-

-¿Amable?... ¡JA!- exclamó irónicamente Ranma –¡Mucho más que
amable!... extraño... y lo que ha hecho ahora....- continuó Ranma
con un tono de voz entre celoso y enojado –De irse a la escuela con
ese tipo y ni siquiera esperarme.... ¡hmmmm!...-

-¿Estás celoso Ranma?-preguntó pícaramente Nabiki
-¡Ya te dije que no es asunto tuyo!- respondió secamente Ranma

Nabiki lo miró y echó a reírse –¡Estás celoso Ranma!, ¡estás celoso
Ranma!, ¡estás celoso Ranma!... ja ja ja- repetía Nabiki
constantemente por todo el camino, mientras que Ranma, con sus
manos apoyadas detrás de la cabeza trataba de no prestarle la más
mínima atención.

72
Al llegar a la escuela Ranma subió rápidamente las escaleras y
apresuró el paso hacia el salón. Al llegar vio a Akane hablando
animadamente con sus amigas.

Ranma caminó hacia ella y la tocó en el hombro –Akane- dijo
secamente –¿Puedo saber porque no me despertaste esta mañana?-

Akane lo miró y le dijo –Oh, lo siento Ranma, se me olvidó... es que
le prometí a Hirokatsu que el sería mi nuevo acompañante para llegar
temprano a la escuela, espero no te importe...-

-¿Qué qué?- Ranma abrió los ojos excesivamente sorprendido, desde
ayer Akane le estaba dando sorpresas, pero ya esto era más allá del
límite de su tolerancia. Akane volvió a darle la espalda y siguió
hablando con sus amigas como si nada.

Ranma quedó atónito y confundido, se desplomó sobre su silla a
meditar que era lo que estaba sucediendo. Era un tanto ilógico, pero
sentía muy dentro de su corazón que estaba perdiendo a Akane.

-¡Esto no puede ser!- se repetía otra vez –¡Esto es imposible!,
¡rayos!... ¡más vale que me apresure a averiguar que le sucede a
Akane o esto empeorará má!... ¡demonios!-

No aguantó más. Definitivamente esa no era Akane, esa no era su
Akane y debía acabar pronto con esa situación antes de que su
profundo temor se convirtiera en una pesadilla real.

Apenas el reloj hubo tocado sus rítmicas campanadas de mediodía,
Ranma salió disparado como un rayo hacia el 2F, el salón de Nabiki.
Afortunadamente Kuno no andaba por ahí, así que localizó
rápidamente a Nabiki almorzando y hablando de negocios con sus
amigas.

-Nabiki- dijo Ranma al tocarle el hombro –Puedo... ¿puedo hablar
contigo un momento, por favor?...-

Nabiki miró a Ranma un tanto extrañada y se levantó –Seguro- le
dijo.

-Vayamos a la azotea- dijo él –Es sobre Akane...-

-De acuerdo- respondió Nabiki y salieron del salón.

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-¿Qué sucede Ranma?- preguntó Nabiki, al cerrar la puerta de la
azotea

-Necesito tu ayuda...- respondió Ranma, apoyado en la reja mirando
hacia el jardín

-Hmmm... ¿Akane?- volvió a preguntar Nabiki

-Si...- respondió Ranma al darse la vuelta y mirar a Nabiki –Estoy
seguro que a Akane le está sucediendo algo y que ese Hirokatsu tiene
mucho que ver... quiero que me ayudes a averiguarlo...-

-¿Y porqué no lo haces tú, Ranma?- preguntó Nabiki

-¿Eres tonta o te haces?- le respondió sarcásticamente Ranma –No
puedo presentarme como chica, ¡Akane me reconocería
inmediatamente!, y menos como hombre...-

-Hmmmm... ya veo... bien, Serán 2000 yens- respondió Nabiki

-Por primera vez en mi vida no me interesa- respondió
enérgicamente Ranma –Sólo... yo... yo sólo quiero recupe... este
digo... sólo quiero ayudar a Akane-

Nabiki sonrió satisfecha y lo miró fijamente a sus ojos azules. -¿Pero
porqué recurres a mí Ranma?- preguntó un tanto curiosa

Ranma volteó la mirada nuevamente hacia el jardín y respondió –No
quiero que Akane piense que la estoy espiando, además...- y volvió a
mirarla –Hirokatsu sospecharía de mi, para ti es más fácil
acercarte...-

-Está bien Ranma- dijo finalmente Nabiki –De todas formas ese
Hirokatsu no me simpatiza...-y dicho esto regresó nuevamente a su
salón.

Ranma volvió a mirar al jardín y la vió caminando junto con Yuka y
Asami riendo.
-Akane- murmuró suvamente Ranma –Mi...mi a... mi Akane- suspiró
levemente y sus ojos se entristecieron un poco, dio vuelta y regresó
también a clases.

El resto de la jornada transcurrió normalmente, solo que Ranma no
se podía concentrar en absolutamente nada, miraba insistentemente
a Akane tratando de adivinar que podía estarle sucediendo, pero ella
solo se portaba de manera indiferente y ni siquiera lo determinaba.

74
Cuando el reloj volvió a sonar anunciando la salida, Akane recogió
rápidamente sus útiles y salió presurosa sin ni siquiera despedirse.
Ranma por su parte optó recoger su morral y seguirla, estaba
totalmente decidido a descubrir a Hirokatsu.

Akane bajó las escaleras y caminó rápidamente, allí estaba Hirokatsu
esperándola en la puerta de entrada a la escuela. Ranma se ocultó
detrás tras un árbol mientras los observaba sin que ellos de
percataran.

Hirokatsu tomó la mano de Akane y nuevamente la miró firmemente
a sus ojos. -Akane, escúchame por favor- dijo Hirokatsu y volvió a
entonar la canción -Mira mis ojos dulce niña mira los ojos que te ven,
percibe el amor que guardo en ellos, siente este amor que es para ti.
Mira mis ojos dulce niña, mira, míralos bien....-.

Akane nuevamente volvió a quedar como un zombi, mientras su
mirada extraviada miraba los ojos de Hirokatsu fijamente. -Pienso
que deberías olvidarte del compromiso con Ranma Saotome, Akane-
dijo Hirokatsu y esbozó nuevamente esa sonrisa

-Si... debo olvidarme del compromiso con Ranma- respondió
mecánicamente Akane

-Creo que deberías amarme a mí Akane, a mí, hermosa Akane- dijo
él nuevamente

-Si... yo te amo Fujii Hirokatsu- volvió a responder Akane
automáticamente

-Me alegra mucho, ¡no sabes lo feliz que me haces mi amor!, ¡yo
también te amo!- exclamó jubiloso y la besó en los labios, Akane
correspondió a su beso y luego se marcharon tomados de la mano.

Ranma estuvo a punto de sufrir un paro cardíaco. -¡Ese maldito!, ¡me
las pagarás muy caro!- gritó extremadamente enfurecido y salió
corriendo hacia ellos.
-¿Qué crees que estás haciendo Hirokatsu???- exclamó Ranma muy
agitado

-¿Ranma Saotome, nos estabas espiando acaso?- respondió
calmadamente Hirokatsu

-¡Eso no te interesa!- respondió Ranma enfurecido –¡Akane es mi
prometida!- y dirigió un puño hacia la cara de su contrincante

75
-¡Detente Ranma!- exclamó Akane –Desde que llegó Hirokatsu te has
estado comportando como si estuvieras celoso y la verdad no
entiendo por que!-

-¡Porque tal vez realmente lo estoy!- respondió Ranma con más rabia
–¡Tu eres mi prometida!-

-¡Eso lo acordaron nuestros padres!- respondió enojada ella –Yo no
pienso casarme contigo, ¡eres un fenómeno, un pervertido y no te
quiero!... ¡yo amo a Hirokatsu!.... espero lo entiendas-

Ranma la miró con ira y resentimiento y una mezcla de odio y amor
en su corazón hacia Akane, que sólo se traducían en auténticos celos.

-¡Ya escuchaste a Akane, Ranma!- exclamó Hirokatsu y esbozando
una sonrisa de triunfo

Ranma lo miró desafiante y le dijo –Escúchame Hirokatsu, Akane es
mi prometida ¡y seré sólo yo quien se case con ella!... esta Akane- y
la señaló con el brazo –No es Akane... yo voy a recuperarla, ¡no
importa lo que cueste!- y dicho esto se alejó lo mas rápido que pudo

-¡Nadie nos va a separar Akane!- dijo Hirokatsu frunciendo el seño y
apretando aún mas fuerte la mano de ella.

Ranma regresó a casa, entro sumamente enojado y en su mente sólo
penaba en la venganza contra Hirokatsu –¡Esto no se va a quedar
así!- se repetía –¡Nadie, ni mucho menos él!-

Subió rápidamente a su habitación, dejó los libros y bajó nuevamente,
pasó por delante de Kasumi quien quedó sorprendida al ver la actitud
de Ranma, él ni siquiera la determinó ni preguntó por la cena. Ranma
caminó directo al Dojo a entrenar y descargar su ira.

Al poco rato llegó Akane con Hirokatsu. –¡Ya llegamos!- gritó ella

-¡Que bien!- respondió Kasumi desde la cocina –Aún la cena no está-

Entonces Akane se dirigió a Hirokatsu. –¿Me ayudarás a estudiar?- le
preguntó Akane sonriente

-Sabes que sí amor...- respondió Hirokatsu mirándola con ojos de
borrego tierno y ambos subieron las escaleras hacia la habitación de
ella.

76
En la cocina las ollas humeaban y un exquisito olor flotaba en el
ambiente. Kasumi tomó una cucharita un platico pequeño y sirvió un
poco del guiso y lo probó. –Hmmm, delicioso... ya está lista la cena-.
Entonces fue sirviendo poco a poco en cada uno de los tazones y
sirvió la mesa. Cuando todo estuvo, fue a llamar a cada uno de los
miembros de la familia.

-Papá, tío Genma- dijo sonriente Kasumi al llegar a donde ellos
estaban jugando la quintagésima partida de shogi del día y Soun
volvía a ganarla, –La cena está lista- terminó de decirles

-¡Oh que bien!- exclamó Genma sonriendo y dándose unas palmadas
sobre el estómago –¡Ya vamos Kasumi!-

Kasumi se retiró y se dirigió hacia el Dojo, abrió la puerta y vio a
Ranma con su ropa de entrenamiento, practicando muy fuerte.

-Ranma, la cena está lista- dijo ella

-Ya voy...- respondió él secamente sin distraerse de los ejercicios

Kasumi lo miró con algo de preocupación y cerró la puerta, entonces
se dirigió hacia la habitación de Akane.

Toc Toc Toc, tocó Kasumi la puerta.

-¿Quién es?- preguntó Akane

-Hora de cenar hermana- respondió Kasumi

-¡Ya bajamos!- dijo Akane y Kasumi se digirió hacia la habitación de
Nabiki y tocó suavemente la puerta.

Nabiki abrió la puerta y Kasumi le dijo –Ya está lista la cena...-

-Gracias Kasumi- respondió ella, cerró la puerta y bajó las escaleras
junto a su hermana.

-Nabiki...- dijo Kasumi

-Dime hermana- respondió ella

-¿Sabes que le sucede a Ranma?... lo notó muy extrañó- le dijo con
voz de preocupación

-Estamos por averiguarlo- se limitó a responderle Nabiki

77
Akane y Hirokatsu fueron los últimos en legar a la mesa. Ranma
comía sin dar muestras de inmutarse ante ellos, pero por dentro
ansiaba que llegara el momento de sacar a ese aparecido de la vida
de Akane. Akane y Hirokatsu se comportaban como una auténtica
pareja de novios muy enamorados. Kasumi, Nabiki, Soun y Genma
los miraban muy sorprendidos.

-Vaya, creo que Ranma no es el único...- comentó Kasumi –Nunca
había visto a Akane comportarse así con un chico y menos con su
prometido...-

-Si, es muy extraño...- comentó escépticamente Nabiki, entonces
Akane las interrumpió

Ella y Hirokatsu se tomaron fuertemente de las manos y dijo –Familia,
Hirokatsu y yo tenemos algo que decirles...- sonrió

-¿Algo que decirnos?- preguntó Soun confundido

-¿Qué es Akane?- preguntó Nabiki

-Hirokatsu y yo hemos decidido casarnos...- respondió ella
calmadamente

-¿QUE?- exclamaron todos al tiempo, comida, plato y palillos rodaron
por la mesa....

-¡Akane, te has vuelto loca!- exclamó Nabiki –¿Acaso ya olvidaste
que ya tienes prometido?-

-Eso es cierto Akane- dijo fuertemente Kasumi

-Akane, hija...- exclamó Soun aún sin reponerse –¿Qué cosas estas
diciendo?-

-Si Akane- interrumpió Genma –¡Explícanos que sucede!... ¡Ranma es
tu prometido!-

Por su parte Ranma se quedó callado. Sabía que tarde o temprano
eso iba a pasar, pero no se imaginaba que tan pronto. La declaración
de Akane lo había tomado por sorpresa, ahora más que nunca debía
descubrir que estaba sucediendo con ella.

Akane volvió a tomar la palabra. –Papá, entre tu y tío Genma
acordaron que yo debía casarme con Ranma, pero no lo haré,
¡porque yo amo a Hirokatsu!...-

78
-Padre...- dijo Hirokatsu a Soun –Yo también soy experto en combate
de artes marciales sabré encargarme del Dojo Tendo sin
problemas...-

Soun no daba crédito y dos géiseres comenzaron a brotar de sus ojos
–Ohhhh!, ¡que locura es esta!, ¡que le voy a decir a tu madre!...-
decía mientras sollozaba

-Cálmate papá... – le decía Kasumi tratando de consolarlo, entonces
se dirigió a Akane enojada y le dijo –Akane, ¿cómo puedes tomar una
decisión tan apresurada?-

Pero Akane no le prestó atención y se dirigió hacia Ranma. –Ranma,
ya no hay compromiso... eres libre de escoger la chica que mas te
guste, ¡te deseo mucha suerte!- y le sonrió, entonces Hirokatsu dijo a
todos –Creo que hemos tomado la decisión correcta porque Akane y
yo nos amamos y sé que seremos felices...-

Ranma se levantó, los miró y se dirigió hacia Hirokatsu. –¡Eso está
por verse Fujii Hirokatsu!... – y caminó hacia la salida del comedor.

-¡Ranma!... ¿qué estás haciendo?- le gritó Genma

-Veo que no entenderás nunca Saotome... pero no importa, porque
nos casaremos y eso es lo que importa...- le dijo Hirokatsu triunfante,
–Por cierto, estás invitado a nuestra boda, será dentro de un mes...-

Ranma volteó y le lanzó una mirada enigmática –Ya lo veremos...-
volvió a repetirle y se retiró.

Akane y Hirokatsu también se retiraron y subieron nuevamente a la
habitación de ella, mientras que Kasumi y Genma trataban de calmar
a Soun quien aún lloraba a lágrima suelta. Por su lado, Nabiki se
levantó y subió sigilosamente las escaleras, caminó despacio y se
dirigió hacia la habitación de Akane.

Nabiki caminó con cautela y en puntillas tratando de hacer el menor
ruido posible. Al llegar a la puerta de la habitación de su hermana,
pegó el vaso de cristal que había traído consigo, en la puerta y luego
pegó el oído al otro extremo del vaso y se dispuso a escuchar.

Hirokatsu volvió a cantar nuevamente la canción y cuando terminó
dijo –Soy un hombre muy feliz Akane, ¡pronto será mi esposa!...-

-Si Hirokatsu, pronto seré tu esposa...- respondió Akane con ese
mismo tono de voz mecánico

79
-Sabes, creo que Ranma Saotome y su padre deberían marcharse del
Dojo... deberías decirle a tu padre que la presencia de ellos ya no es
necesaria porque estaré yo para heredar y cuidar del Dojo y de toda
la familia...- continuó él

-Si... le diré a papá que Ranma y tío Genma deben marcharse porque
tu te encargaras del Dojo- dijo nuevamente Akane haciendo eco sin
sentido de las palabras de su nuevo prometido

-Hmmmm... esto no me gusta para nada..- se dijo Nabiki frunciendo
la frente –Creo que he descubierto lo que le sucede a Akane...- y
sonrió maliciosamente –¡Tus días están contados Hirokatsu!...- y
dicho esto se alejó con mucha cautela nuevamente y se dirigió
rápidamente a la habitación de Ranma.

Nabiki abrió la puerta de la habitación de Ranma sin tocar y lo
encontró en boxer y sin camiseta, frenó abruptamente, lo miró
detenidamente de pies a cabezas y sonrió.

-¡Ranma, me debes 3.000 yens y un par de fotos de la chica
pelirroja!- exclamó Nabiki

-¿Qué?- exclamó sorprendido Ranma, pero de inmediato reaccionó
–¿Qué descubriste Nabiki?....-

Nabiki volvió a sonreírle, pasó y cerró la puerta con delicadeza. -Pues
creo que tenías razón Ranma, Hirokatsu está detrás de la nueva
Akane- dijo Nabiki –De alguna forma, creo que Hirokatsu ha
hechizado a Akane y controla su mente...-

-¡Rayos!... ¡lo sabía!- exclamó triunfante Ranma –¡Sabía que Akane
no podía estar haciendo esto sólo para fastidiarme!-

-Pues bien...- continuó Nabiki –Hirokatsu le cantó a Akane una
extraña canción y luego empezó a decir cosas que Akane repetía
como un robot...-

-¡Claro!, si controla su mente, significa que Akane no sabe lo que
hace- volvió a exclamar Ranma excitado

-Ranma, ¡cállate y escúchame!- lo reprendió Nabiki –Hirokatsu le
pidió a Akane que le dijera a papá que te echarán junto a tío Genma
del Dojo porque él sería el nuevo heredero-

80
-¡Ese cretino!- exclamó Ranma enojando, apretando fuertemente el
puño –¡Canalla, miserable!, ¡me las pagará!... pero ahora debemos
averiguar que tipo de hechizo tiene Akane y como romperlo...-

-El viejo libidinoso sería una buena opción- propuso Nabiki

Ranma sonrió y exclamó –¡Exacto!, ya debe haber regresado de su
ronda nocturna-, entonces cogió su ropa, se puso su tradicional
camisa roja con botones dorados, su pantalón azul y sus zapatos
negros a la velocidad de un rayo y tomó a Nabiki por la mano y salió
corriendo de la habitación hacia el cuarto del Maestro Happosai.

Abrió la puerta violentamente y exclamó –¡Maestro, necesitamos su
ayuda!-

Happosai se asustó y por poco rompe un hermoso brasier de delicado
encaje rosa que tenía en sus manos contemplándolo. El viejo volteó
enojado y le gritó -¡Ranma!... no vuelvas a hacer eso ¿o quieres
matarme de un infarto?-

Entonces sacó de su ropa una bomba encendida y gritó –¡Happo Dai
Karin!- y la lanzó sobre Ranma y Nabiki, Ranma la vio venir y con su
cuerpo protegió a Nabiki de la explosión, cuando hubo pasado la
humareda, Ranma y Nabiki se limpiaron, Ranma no le prestó atención
a la bomba y continuó.

-Maestro, necesitamos su ayuda para romper el hechizo que
Hirokatsu tiene sobre Akane-

-¿Hechizo?- preguntó extrañado el maestro ya mas calmado

-Así es maestro- dijo Nabiki –Creo que es por una canción...-

Un rayo atravesó la cabeza del maestro y exclamó –¿Una... una
canción?-

-Si maestro- continuó Nabiki –Algo así... hmm... déjeme recordar... si,
era... Mira mis ojos dulce niña mira los ojos que te ven, percibe el
amor que guardo en ellos, siente este amor que es para ti. Mira mis
ojos dulce niña, mira, míralos bien....-
-¿Estás segura Nabiki?- gritó al maestro abriendo aún más sus
enormes ojos de par en par –¡Es la Canción de los Amores Perdidos!-

-¿La Canción de los Amores Perdidos?- exclamaron Ranma y Nabiki
sin comprender.

81
El maestro dejó a un lado el brasier, sacó su pipa y empezó a fumar
calmadamente. –Siéntense...- les dijo –Les contará la leyenda de la
Canción de los Amores Perdidos...-

Nabiki y Ranma obedecieron y se sentaron frente a él. El maestro
aspiró su pipa y comenzó. –Bien, hace 3.500 años en China
gobernaba la dinastía Tsung y a la cabeza estaba la emperatriz Lii-
Chan, era una mujer muy hermosa y había logrado mantenerse en el
poder muchos años gracias a un poderoso y secreto hechizo, la
canción de los amores perdidos que sólo ella sabia usar...-

-Vamos maestro...- apresuró Ranma –No es la hora de la clase de
historia antigua China debo... ejem... ¡debemos ayudar a Akane!-.

-¡Cálmate Ranma!- lo reprendió Happosai y continuó –Pues bien, Lii-
Chan había descubierto el secreto de dominar la voluntad de los
hombres y ponerlos a su favor. Muchos generales, reyes y
emperadores enemigos de China, caían a sus pies después que ella
los citaba en su palacio. Les ofrecía un gran banquete y luego los
hechizaba cantándoles esa canción mirándolos fijamente a sus ojos,
entonces lograba que ellos se “enamoraran” perdidamente de ella y
nunca más volvían a sus países a ver sus esposas o sus novias
porque se quedaban con Lii-Chan como sus fieles sirvientes. Esto
ocasionó muchas muertes y cruentas guerras por destruir a la
emperatriz. A la hora de su muerte, Lii-Chan juró que nunca más
nadie volvería a entonar esa canción… no entiendo como Hirokatsu la
conoce...-

-¡No importa como la aprendió maestro!- exclamó Ranma –¡Lo que
importa ahora es como romper el hechizo!-

-Si maestro- dijo Nabiki –Debe haber una forma...-

El maestro volvió a fumar su pipa con toda la paciencia del caso y
volvió a hablar –Si hay una forma...-

-¡Díganos cuál es maestro!- exclamó agitado Ranma

-El amor verdadero- fue la respuesta del viejo

-¿El amor verdadero?- preguntó Ranma sin entender
-¡Claro!- exclamó Nabiki –Lii-Chan con la canción lograba un falso
enamoramiento y por eso hechizaba a todos los hombres y lo
contrario de lo falso es lo verdadero, el amor verdadero-

Correcto Nabiki- dijo el Happosai felicitándola –Sólo el amor
verdadero de aquel que ame a quien está embrujado por la canción,
podrá romper el hechizo...-

82
-Sólo tienes que decirle a Akane que la amas, Ranma- dijo Nabiki
pícaramente –Así Akane volverá a ser tu prometida...-

Ranma se los quedó mirando, con un gesto indescriptible, entre rabia,
temor, sorpresa y agrado. Se quedó callado y salió de la habitación
hacia el Dojo.

Ranma se sentó frente al altar en el Dojo mientras meditaba
–¡Rayos!, porque las cosas siempre tienen que pasar así... ¿y si no
funciona?...- respiró profundamente. –Bueno, creo que vale la pena
intentarlo... no permitiré que Akane se case con ese recién aparecido
de Hirokatsu- y apretando el puño fuertemente lo estrelló contra el
piso, se levantó rápidamente y salió.

Se dirigió hacia la habitación de Akane totalmente resuelto, pero no
los encontró. Se asomó a la ventana y los vio abrazados, sentados a
la orilla del estanque.

-¡Prepárate para perder!- susurró en tono vengativo Ranma –¡Ahora
lamentarás haberle echo esto a un Saotome!-, y salió de la habitación
apresuradamente en dirección al jardín.

-¡Te vengo a retar Fujii Hirokatsu!- exclamó atronadoramente Ranma
–¡Ya conozco tu hechizo sobre Akane!-

Hirokatsu se sorprendió mucho al verse descubierto, no esperaba que
Ranma se enterara tan pronto, pero rápidamente retomó su gesto
habitual y sonrió maliciosamente.

Los gritos de Ranma habían llamado la atención de la familia y todos
se encontraban en la puerta del jardín observando la escena.

-¿Un hechizo?- exclamó Soun

-Eso dijo Ranma, Tendo –dijo Genma haciendo eco aun sin entender

Por su parte, Hirokatsu había tomado posición de combate, igual que
Ranma al retarlo.
-El hecho de que hayas descubierto mi secreto, no significa que lo
puedas romper Saotome- dijo Hirokatsu sonriendo pérfidamente

-¡Eso lo veremos después!- respondió Ranma –Ahora escúchame, si
yo gano, te marcharás de aquí para siempre y nos dejarás, ejem...
digo, dejarás a Akane en paz, pero si yo pierdo mi padre y yo nos
marcharemos del Dojo inmediatamente, ¿aceptas?-

83
-Atractiva propuesta- dijo Hirokatsu volviendo a sonreír –¡Ahora
prepárate para salir de una buena vez por todas de la vida de
Akane!... ¡ahhhhh!- y se abalanzó sobre Ranma

Ranma sonrió y susurró –¡Ahora!- y respondió al ataque de su
contrincante.

Era una lucha muy pareja. Hirokatsu respondía muy bien en la
defensa y también en el ataque, al igual que Ranma. Pero en un
momento de distracción, Hirokatsu logró asestar una violenta patada
en el estómago de Ranma, quien salió disparado y fue a estrellarse
contra la pared.

Ranma quedó estampado y cayó pero se recuperó rápidamente, lo
cual dejó a Hirokatsu sin aliento mirándolo con sus ojos bien abiertos.
–¡No puede ser!, ¡te apliqué mi mejor golpe y te levantas como si
nada!-

Ranma sonrió y le dijo –¡Ahora conocerás mi mejor técnica!...- se
preparó para el contraataque

Ranma le propinaba una serie de puñetazos a Hirokatsu muy
velozmente, y este entretenido en la defensa no se percataba que
estaba caminando en espiral, Ranma seguía calmadamente
atacándolo y Hirokatsu defendiéndose.

-Ahora es el momento...- dijo Ranma y le sonrió enigmáticamente a
su enemigo y detuvo sus puños. Hirokatsu quedó confundido al ver la
actitud de Ranma. –¿Qué estás tramando?- preguntó

Ranma lo miró fijamente y se inclinó un poco para tomar impulso,
luego alzó su brazo empuñado y gritó con todas sus fuerza –¡La
técnica del Dragón Volador!, ¡ahoraaaaaa!!!!!-

Al escucharlo, Hirokatsu reaccionó pero ya era muy tarde, estaba
atrapado en el torbellino de su propia energía, perdió el sentido y por
la misma fuerza del impacto, salió volando por los aires y fue lanzado
muy lejos de la casa Tendo.

-¡Le ganó!- exclamó excitada Nabiki

-¡Ahhh!, ¡ese es mi hijo!- exclamó Saotome

Ranma jadeaba, respirando rápidamente, entonces se acercó al
estanque donde aún se encontraba Akane sentada. Ella había visto
todo lo que sucedía pero no reaccionaba. Ranma se sentó a su lado y

84
clavó la mirada en sus grandes ojos aceituna, no percibió nada,
totalmente vacía.

-Akane- empezó a llamarla suavemente Ranma, pero ella no
reaccionaba –Akane, ¡Akane mírame!- insistía él

-¡Hirokatsu!- exclamó Akane –¿Dónde esta él, Ranma?-

-Se ha marchado- respondió secamente Ranma

-¡Ranma!- exclamó eufórica Akane –¡No tienes derecho!, ¡porque
hiciste que se marchara si yo lo amo!- entonces se levantó
bruscamente y sacó un mazo de madera de la nada e intentó
golpearlo. Ranma reaccionó rápidamente y evitó que ella acertara en
su cabeza.

-Aún sigue hechizada... no hay remedio, tendré que hacerlo- se dijo
Ranma así mismo.

Entonces sujetó a Akane fuertemente por los brazos, mientras ella
hacía todo lo posible por soltarse. -Akane, ¡mírame a los ojos!- le
decía Ranma, pero ella seguía forcejeando. –Akane, ¡mírame!-
insistió él, entonces ella dirigió sus ojos hacia los de Ranma, los vio
fijamente y se detuvo.

Ranma sintió algo cálido en su corazón y sus mejillas se sonrojaron,
tragó saliva en seco y susurro –Akane... yo... este... yo quiero, quiero
decirte algo...-. Akane no apartaba la mirada de sus ojos e hizo un
gesto de incomprensión

Ranma sintió como esa tibieza se iba tornando en una hoguera y las
palabras se le trababan, volvió a hacer un esfuerzo y continuó.
–Akane, yo quiero que vuelvas a ser mi prometida nuevamente
porque yo... –sus mejillas se tornaron de rojo oscuro –Yo te amo
Akane Tendo... eres linda cuando ríes y también cuando lloras, me
gustas cuando duermes y cuando estás celosa... me gusta estar a tu
lado y por siempre estarlo...-

La mirada de Akane que hasta el momento había permanecido fría,
vacía e inexpresiva fue iluminada por una chispa y sus ojos
recobraron la frescura, calidez y viveza de siempre.

-Ran... Ranma- susurró Akane con voz entrecortada –¿Lo.. lo dices
en serio?-

Ranma sonrió –Logré romper el hechizo de la Canción de los Amores
Perdidos...- dijo

85
La mirada de Akane se entristeció –Entonces, ¿todo lo que dijiste, es
mentira?- preguntó ella desilusionada

Ranma respondió con otra sonrisa más cálida qe la primera –Si fuera
mentira Akane, yo no hubiera podido romper el embrujo que
Hirokatsu tenía sobre ti...-

Akane sonrió y lo abrazó fuertemente, acomodando su cabeza sobre
el pecho de él, Ranma reaccionó y también la abrazó.

-Sabes Ranma...- susurró románticamente Akane –A mi también me
gusta estar a tu lado y por siempre estarlo...-

Akane dejó de abrazarlo, pero esta vez fue Ranma quien tomó la
iniciativa, acarició suavemente el rostro de su prometida, mirándola
tiernamente, entonces acercó sus labios a los de ella y plasmó en
ellos un dulce y tierno beso.

Soun y Genma no cabían en sí de tanta felicidad, sacaban abanicos y
los sacudían al viento alegremente. -Después de todo Soun- decía
Genma –¡No tendremos que planear como casarlos!-

-¡Si!- respondió muy contento Soun –Esto es mucho más de lo que
yo esperaba!-

-Que linda pareja hacen...- dijo Kasumi suavemente al verlos y
sonreír.

-¡Perfecto!- exclamó Nabiki –¡Sabía que esto sucedería!-, entonces
sacó la videocámara y empezó a grabarlos. –¡Que buen día!,¡3.000
yens, fotos de la chica pelirroja y una escena más para mi video!-.

FIN

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¿LA MUERTE DE RANMA? PARTE I

Introducción
La historia que cuenta este fanfic podría estar incluida en cualquier
capítulo del manga o del anime y no tiene ninguna relación especial
con la continuidad de los mismos. Es el fanfic más largo que he
escrito y está dividido en dos partes. 2000.

-----

Ranma caminaba por el boscoso sendero tapizado de unas extrañas
flores, sin prestarle atención a sus gritos. Akane desesperada corría
tras él tratando de alcanzarlo, pero por más que lo intentaba, Ranma
siempre se alejaba.

-¡Ranma, detente!- gritaba ella a todo pulmón, pero Ranma seguía
caminando por esa estrecha vereda directamente hacia el precipicio.
Cuando llegó al borde se detuvo y volteó hacia atrás, vio a Akane con
lágrimas en sus ojos aún intentando infructuosamente detenerlo.
Akane se detuvo abruptamente, mientras su corazón latía
desenfrenadamente. -Akane... adiós...- dijo Ranma y volvió su
mirada hacia el vacío del precipicio y dio un paso más, cayendo de la
montaña.

-¡NOOOOOOOOOOOOOO!, ¡RANNMAAAAA!- exclamó profundamente
herida Akane, mientras sentía su corazón constreñirse ante la
realidad.... Ranma había muerto.

Akane despertó horrorizada, estaba más fría que un cubo de hielo y
gruesas gotas de sudor rodaban por su frente. Se sentó en la cama
jadeante, tratando de respirar, mientras su corazón latía muy rápido
y muy fuerte como si quisiera salirse de su pecho.

-¡Que pesadilla tan horrible!- exclamó ella -¡Ranma!- reaccionó
angustiada rápidamente y un gesto de preocupación se dibujó en su
rostro.

Apartó la colcha que la arropaba y tomó un poco de aire, se puso
unas sandalias y caminó hacia la puerta. La abrió sigilosamente,
tratando de hacer el menor ruido posible y se dirigió de puntillas
hacia la habitación de Ranma.

Al llegar corrió con mucha cautela la puerta y entró sin hacer ruido.
Ranma dormía a pierna suelta. -Menos mal...- exclamó más
tranquila para sus adentros, respiró profundamente y caminó hacia él.

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Dormido de medio lado, con su camiseta blanca, su bóxer amarillo
con líneas azules y arropado tan sólo en el abdomen, Ranma no sintió
la llegada de Akane.

Akane se sentó a su lado y lo observó por largo rato. -Vaya...-
comentó divertida para sí misma -Su trenza no se desarma ni aún
cuando duerme...- dio un suspiro de tranquilidad, -Me alegra que sólo
haya sido una pesadilla...-. Sonrió tiernamente y tomó la sabana que
lo medio arropaba y lo cubrió del pecho a los pies. Volvió a mirar
fijamente su rostro y sonrió nuevamente -Pareces un ángel....-
susurró. Entonces se levantó e igualmente de puntillas caminó hacia
la puerta, pero de pronto un sonido agudo retumbó por toda la
habitación, Ranma despertó sobresaltado y Akane se congeló.

-¡JA!- exclamó Ranma -¡Funcionó mi trampa contra usted Maestro
Happosai!-

Akane miró al piso y vio la alarma que Ranma había construido para
alertarse de las visitas nocturnas del viejo libidinoso. -¡Diablos!... ¡la
olvidé por completo!- se dijo enojada a sí misma, -Hmmm...no me
queda otra alternativa...- entonces en voz alta dijo -No soy el
maestro Happosai-.

-Esa voz...- se extrañó Ranma al escucharla -¡Akane!, ¿qué haces
aquí?- preguntó sorprendido

Delatada su presencia, a Akane no le quedó más remedio que
regresar al lado de Ranma, así lo hizo y se sentó a su lado.

-Sólo vine a ver como estabas, no vayas a pensar otra cosa...- dijo
ella.

-Akane... ¿qué haces en la habitación de un hombre cuando este
duerme y a la mitad de la noche?- preguntó Ranma en tono que
rayaba lo pícaro y malhumorado

Akane desviando la mirada para evitar los inquisitivos ojos de Ranma
respondió -Ya te lo dije... vine a ver como estabas...-

-No entiendo...- dijo Ranma confundido -¿Cómo así que viniste a ver
como estaba?-

Akane volvió a mirarlo, dos grandes ojos azules trataban de hallar
respuesta ante su sorpresiva visita nocturna. Akane prefirió
refugiarse y clavó la mirada en el piso.

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-Es que tuve una pesadilla y sólo quería saber si estabas bien...- dijo
tímidamente. Ranma sonrió maliciosamente y esbozó una sonrisa
pícara -¿Acaso soñabas conmigo, eh Akane?...-
Akane dándose cuenta de la intención de Ranma frunció el ceño y
enfrentó sus ojos -¡No idiota!- le dijo ásperamente -¡Fue una
pesadilla!-

-Entonces, ¿te preocupaste por mi?- volvió a tentarla Ranma

-Hmmmm...- murmuró ella enojada -¡Ya me voy!- exclamó. Se
levantó rápidamente, se dirigió hacia la puerta y la abrió, pero
cuando se disponía a salir...

-Espera Akane, ¿a dónde vas?- exclamó Ranma

-A tomar un poco de leche...- respondió ella sin mirarlo

-Espérame, voy contigo...- dijo Ranma y se levantó.

Ambos salieron de la habitación y bajaron las escaleras en dirección a
la cocina.

Akane abrió la nevera y sacó un bote de cartón. -¿Quieres un poco tu
también?- le preguntó a Ranma que estaba recostado en un costado
de la entrada de la cocina

-Por favor...- respondió él amablemente

Akane vertió la leche en una pequeña olla y encendió el fuego en la
estufa.

-Dime Akane...- preguntó Ranma curioso -¿Qué soñaste?-

La leche se calentó muy rápido y ella la retiró del fogón, la abanicó un
poco para que se refrescara y luego la sirvió en dos tazas. Las tomó
por las orejas y se acercó a Ranma, le dio una y salió de la cocina en
dirección a la sala.

-Dime Akane, ¿qué soñaste?- insistió Ranma mientras caminaba tras
ella

-Soñé con tu muerte Ranma...- respondió Akane secamente

Ranma se detuvo y sintió un escalofrio que lo recorrió de la cabeza a
los pies. En su rostro se dibujó una gesto de desagrado y le dijo
-¿Realmente soñaste con mi muerte?-

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Akane caminó hasta la sala, corrió la puerta que conduce al corredor
que está frente al jardín y la luz de la luna inundó al lugar. Akane se
sentó en el piso y empezó a tomar su leche lentamente. Ranma la
alcanzó y se sentó al lado de ella

-Cuéntame Akane... ¿qué sucedía en tu sueño?- le insistió
nuevamente

Akane miraba hacia el cielo, realmente era una noche hermosa,
habían muchas estrellas brillantes en el cielo y la luna iluminaba más
que nunca. Tomó un sorbo de leche y comenzó.

-Caminabas por un sendero en el bosque tapizado con unas flores
que nunca había visto... yo te gritaba desesperadamente tratando de
detenerte porque presentía algo muy malo... pero tu... tu no me
escuchabas y seguías caminando. El final del sendero era una
precipicio, allí te detuviste y volviste la mirada hacia mí, me dijiste
"Adiós Akane" y te lanzaste... por eso me desperté muy asustada y
quise ir a ver como estabas....-

Ranma la miró con cara de pocos amigos y le dijo -Akane, no me
opongo a que sueñes conmigo... pero por favor, busca otros
argumentos menos trágicos...-

Akane lo miró enojada y exclamó en tono sarcástico -¡Lo tendré en
cuenta la próxima vez!-

-De todas formas, te agradezco que te hayas preocupado por mi...-
dijo Ranma que lo que menos quería era pelear con Akane y mucho
menos a esas horas. Akane lo miró un tanto extrañada, esbozó una
leve sonrisa y cambió de conversación rápidamente.

-¿Porqué tenías activa la alarma contra el maestro?...- preguntó ella
tomando otro sorbo de leche -¿Acaso no recuerdas que se fue con
papá y tío Genma a entrenar muy lejos de Tokio?-

-Bueno, de todas formas uno no sabe con ese viejo astuto...-
respondió Ranma terminando con su leche

-Es cierto...- dijo Akane un tanto divertida -Uno nunca sabe cuando
se le va a ocurrir venir a molestar...-

Ranma bostezó un poco y se restregó los ojos

-¿Tienes sueño?...- preguntó Akane al verlo

-Sólo un poco...- respondió tontamente él

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Akane sonrío nuevamente, apuró su leche y le dijo -Está bien...
subamos...-

Ambos se levantaron, cerraron la puerta del jardín, dejaron las tazas
sobre la mesita y subieron a sus respectivas habitaciones.

Al llegar a su habitación, Ranma se acomodó rápidamente en su
cama, realmente el sueño lo dominaba. Akane estaba por salir, pero
él la detuvo nuevamente.

-¡Akane, espera!...- exclamó Ranma. Akane volteó y lo miró
extrañada, Ranma continuó -No te preocupes, que nada malo va a
pasarme ni mucho menos morirme...- y le sonrió

Akane correspondió a su sonrisa y le dijo -Yo también sólo espero
que haya sido un mal sueño...-

-Akane...- volvió a decir Ranma -Si tu quieres... tu... puedes... no
sé... hmmmm..., no, mejor olvídalo...-

-¿Si puedo quedarme esta noche aquí?- terminó Akane sin alterarse
Ranma se sorprendió un poco -Bueno, sólo si tu quieres- le dijo -No
vayas a pensar mal de mi...-

-¿Pensar mal?, ¡tu no te atreverías!- dijo ella en tono desafiante

Ranma la miró y le respondió en el mismo tono -¡No me tientes
Akane!... por otro lado, si quieres quedarte, puedes dormir en la de
papá...-

Akane lo miró recelosamente. No había querido demostrarlo en
demasía por el temor a que pudiera pensar él, pero aún seguía
aterrada después de esa pesadilla y sabía que si regresaba a su
habitación, la pasaría en vela el resto de la noche.

-Está bien...- accedió ella finalmente y regresó hacia él.

Ranma se levantó y rápidamente preparó la cama y la colocó al lado
de la suya. -Está lista...- dijo cuando terminó y regresó a la suya

Akane se acostó enseguida y se arropó. -Buenas noches Ranma...-
dijo ella suavemente y se acomodó dándole la espalda.

-Buenas noches Akane...- se limitó a responder él y también se
acomodó dándole la espalda a ella. Pronto los dos dormían
profundamente.

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-¡Buenos días Kasumi!- dijo Nabiki al llegar a la cocina que olía
deliciosamente. Kasumi sonrió y le dijo -¡Bueno días Nabiki!-

-¿Y Akane?- preguntó extrañada Nabiki -Pensé que ya había
bajado...-

-No, aún no- dijo Kasumi -Por favor, ¿podrías irla a despertar?... aún
le hace falta un poco al desayuno...-

-Está bien- dijo Nabiki y salió en dirección a la habitación de su
hermana menor

Toc, Toc, Toc. Nabiki tocaba la puerta fuertemente, pero no recibía
respuesta.

-Que raro...- dijo ella -Akane, ¿estás ahí?- preguntó en voz alta -Voy
a entrar...-, entonces, giró el pomo de la puerta, la empujó y miró
hacia la cama de Akane

-¡No está!- exclamó sorprendida -¿Pues dónde estará?- y cerró la
puerta.

Caminó hacia la habitación de Ranma y nuevamente corrió la puerta
con sumo cuidado.

-Ohhhh... vaya vaya... ¡miren donde durmió Akane!- exclamó Nabiki
al ver la escena

Ranma y Akane aún dormían profundamente. Ranma boca arriba,
sujetaba fuertemente el brazo de ella que lo abrazaba en la cintura,
mientras apoyaba su cabeza en el hombro de él, en tanto Ranma
inclinaba un poco la suya sobre la de ella.

La reacción de Nabiki no se hizo esperar. -¡Esto es perfecto!- exclamó
ella en voz bajita y de uno de los bolsillos de su uniforme sacó una
pequeña cámara fotográfica que usualmente usaba para retratar los
atributos de Ranma chica, y empezó a fotografiarlos.

El click click del disparador de la cámara hizo eco en los oídos de
Ranma que acabaron por despertarlo. Al abrir lo ojos lo primero que
vio fue a Nabiki apuntando hacia su rostro con la cámara.

-¡Nabiki!- exclamó Ranma molestó -¿Qué haces aquí?-

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Nabiki apartó la cámara y le sonrió pícaramente y en el mismo tono
de voz pícaro le dijo -Más bien explícame que hace Akane aquí...-
De golpe, Ranma recordó la noche anterior y volteó a verla. Casi
accidentalmente estuvo a un pelo de estrellar sus labios con los de
ella, por un momento olvidó la presencia de Nabiki y se limitó a
disfrutar el calor que emanaba de Akane.

-Eh Ranma, dime- insistió nuevamente Nabiki -¿Qué hace Akane
aquí?-

Ranma salió de sus ensoñaciones y se sentó. Akane sintió el
movimiento de su cabeza y de su brazo y también se despertó. Nabiki
soltó una carcajada cuando vio la cara de Akane al ver que ella
estaba allí.

-Tranquila hermana...- dijo divertida -Mi intención no era asustarlos,
sólo quería saber donde estabas porque Kasumi me envió a buscarte
para que bajaras a desayunar, pero no esperaba encontrarte en los
brazos de tu prometido... ¡Se veían tan tiernos!...-

-¡Nabiki!- exclamó malhumorada Akane -¡No seas pesada!-

Nabiki no le hizo caso y aún seguía riéndose, guardó nuevamente la
cámara en su bolsillo y salió. -Tranquilízate hermana, me parece
excelente que ya comiencen a llevarse bien...-. Fue lo último que
alcanzaron a escuchar Ranma y Akane antes que ella corriera la
puerta al cerrarla.

Akane también se sentó en la cama, aún disgustada con Nabiki,
entonces miró a Ranma y sus rostros se colorearon con un rojo
intenso, y rápidamente se dieron la espalda.

-¡Akane no te enojes!- dijo Ranma tartamudeante y apenado
tratando de disculparse -Yo lo siento, no fue intencional...-

-Yo... lo sé...- respondió ella de igual forma -Creo que lo mejor será
que me vaya o llegaremos tarde a la escuela...-

-Si....- respondió él -Espero que hayas tenido buena noche...-

-Si, gracias... dormí bien...- y se levantó de la cama sin mirarlo y
salió presurosa de la habitación.

-¿Tuviste buena noche?- preguntó Nabiki capciosamente a Akane
cuando ella se sentó a desayunar

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-¡Ya basta Nabiki!- respondió seriamente Akane -No pasó nada de lo
que tu te estás imaginando-
-¿Y qué se supone que estoy pensando Akane?..- continuó Nabiki con
el mismo tonó de malicia

-Buenos días a todos- interrumpió Ranma al llegar

-¡Ranma!- exclamó Nabiki -¡Espero que hayas podido dormir después
de todo!-

-Nabiki, ¡ya te dije que basta!- gritó Akane

-Si Nabiki, ¡no hemos hecho nada!- exclamó enojado Ranma

-¿Porqué se enojan?- respondió Nabiki burlonamente -Al fin y al cabo
están comprometidos y terminarán casándose, así que no importa-

-¡Uuuuuiiiiccchh! ¡Nabiki!- exclamó Akane a punto de agotar sus
últimas reservas de paciencia

-Está bien, está bien...- dijo Nabiki sin alterarse. Terminó de tomar
su té, recogió su maleta y se fue

-¡Nos vemossss!, ¡espero que se hayan cuidado!- gritó al cerrar la
puerta

-¡Nabikiiiiiiii!- exclamaron eufóricos Ranma y Akane al tiempo

Ranma se sentó frente a Akane y dio un largo suspiro tratando se
calmarse -Parece que le hemos dado tema a Nabiki para que nos
haga la vida imposible por una semana- dijo ya un poco mas
tranquilo

-Si...- continuó Akane -Va a ser una larga semana aguantando sus
comentarios...-. Terminó de tomar su té y exclamó -Vámonos Ranma
o llegaremos tarde-

-Si, vámonos- respondió Ranma y ambos tomaron sus respectivos
morrales y salieron de la casa

-¡Que tengan buen día!- exclamó Kasumi al despedirlos -Hmmm,
¿qué habrán hecho que están tan molestos con Nabiki?, es muy
extraño...-

Camino a la escuela Ranma iba caminando sobre la vaya que bordea
el pequeño río, con las mano cruzadas apoyadas sobre su cabeza,

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mirando lejos. Akane caminaba a su lado por el sardinel, un tanto
abatida, mirando el piso

-Esa Nabiki es una pesada- comentó Ranma aún molesto

-Si...- respondió levemente Akane sin hacer mucho eco a su
comentario

Ranma lo notó de inmediato y le preguntó -¿Volviste a tener esa
pesadilla?, pensé que habías dormido bien....-

-No, no soñé nuevamente...- respondió ella sin mirarlo

-Ya te dije que no te preocuparas, no me va a a pasar nada malo...-
dijo Ranma sonriéndole y dando un salto desde la verja, aterrizó
frente a ella. Akane miró directamente sus grandes ojos azules que la
invitaban a olvidar aquel mal sueño

-Creo que es mejor que nos apuremos antes de que lleguemos tarde
y nos ganemos también a ese loco director- dijo Akane y apresuró el
paso

-Bueno, al menos lo intenté...- se dijo así mismo Ranma y se limitó a
seguirla.

Al llegar todos los estudiantes de la escuela los miraban y
comentaban en voz baja. Otros se acercaban a ellos y les decían -
¡Que bien Ranma!-, -¡Oh, felicitaciones Akane!-, -¡Ranma, que
inquieto eres!-, -Hacen una linda pareja...-, -¿Es cierto lo que dicen
de ustedes?-, -¿De veras lo hicieron?...-

-¿Qué rayos sucede- preguntó Ranma confundido -¿Porqué nos dicen
estas cosas y nos miran así?...-

-Yo tampoco entiendo...- respondió Akane también muy confundida.
Hasta que vieron a Nabiki rodeada de numerosos estudiantes, llevaba
un letrero en las manos que decía "Los secretos de Ranma y Akane,
uno por 300 yens" y todos los que estaban con ella, tenían fardos de
billetes en las manos, esperando su turno para conocer, más bien,
para pagar por conocer esos secretos....

-¡Nabiiikiiii!- exclamaron Ranma y Akane al perder los estribos

-Oh oh- exclamó Nabiki al verlos -¡Es mejor que me vaya de aquí!-
guardó el dinero que tenía en las manos y echó a correr directo a su
salón.

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La primera jornada de clases transcurrió dentro de lo normal. Ranma
como cosa rara empezó cabeceando hasta que se quedó dormido
totalmente, cruzando los brazos sobre el escritorio y apoyando la
cabeza en ellos. Akane por su parte, masticaba distraídamente un
lápiz y miraba a lo lejos, pero a cada momento volvía a asaltarla el
pensamiento de ese mal sueño y miraba a Ranma. -Ojalá sea como
dices...- dijo muy bajito -Sin embargo....-

Ding, Dong, Ding, Dang. El reloj de la escuela marcó las 12:30 m,
hora del almuerzo y no faltó la visita casi habitual de Shampoo para
complacer a Ranma en todas las exquisiteces de la comida china que
ella sabía preparar, obviamente, Ukyo ni corta ni perezosa hacia
frente a su rival cocinando esos deliciosos okonomiyakis y Akane...

-Si... ¿dónde estará Akane?- se preguntó Ranma al no verla en el
salón haciéndole mofa de su dos prometidas que siempre escogían
esa hora para trata de ver quien se quedaba con él.

Ukyo y Shampoo estaban en el fragor de su combate mientras Ranma
buscaba a Akane por todos lados.

-No está en el salón... no está con sus amigas, ni en los corredores,
ni el comedor... ¡rayos!... ¿dónde demonios está?...-. Ranma estaba
asomado desde una de las ventanas del 3er piso de la escuela, allí
divisaba todo el patio pero por más que escrutó, no dio con ella.
Frunció el seño tratando de adivinar a donde podía haber ido, se
rascó la cabeza y de pronto se iluminó su mente, dio un chasquido
con los dedos y exclamó -¡Claro!... ¡en la azotea!- y salió corriendo
hacia allá. Allí estaba Akane, recostada a la verja de la azotea
mirando a lo lejos, sumergida en sus propios pensamientos.

-¡Vaya, hasta que te encontré!- exclamó Ranma a llegar

Akane se sorprendió y volteó a mirarlo -¿Qué haces aquí?- le dijo y
volvió a darle la espalda -Pensé que ya eras el premio de Ukyo o de
Shampoo...-

-¡Ni que lo digas!- respondió él -Hmmmm... dime... ¿tienes hambre?-,
entonces caminó hacia donde ella estaba y se recostó a la verja
también, al lado de ella.

-Un poco...- dijo Akane

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-¡Lo sabía!- exclamó Ranma sonriendo y sacó de uno de los bolsillos
de su pantalón un par de emparedados de atún bien envueltos y le
ofreció uno. -Toma, lo compré para ti cuando fui a buscarte a la
cafetería... aún está tibio...-

Akane lo miró y sus ojos aceituna brillaban como dos pepitas de
diamante, algo sonrojada extendió la mano y tomó el emparedado,
se sentó de espaldas a la verja y lo desenvolvió cuidadosamente.
Ranma, como siempre, más tímido que una lechuga, también se
sonrojó un poco y prefirió concentrarse en su comida. Se sentó al
lado de Akane y empezó a comer.

-Y dime Akane...- interrumpió Ranma el incómodo silencio, después
de darle un mordisco a su emparedado -¿Todavía sigues preocupada
por lo de anoche?-

-Un poco...- respondió ella sin mirarlo -Es que era tan real Ranma...
me asustó....-

-Pero ya te lo dije Akane- dijo Ranma alegremente tratando de
animarla -Sólo fue una pesadilla… no me va a pasar nada ni mucho
menos morirme- y esbozó una gran sonrisa.

Akane correspondió a su sonrisa y continuó. -Si, tal vez tengas razón
y yo estoy exagerando al hacerle caso a un tonto sueño...-

-¿Si ves?.... ¡eso está mejor!- respondió él sin dejarle de sonreír -Y
para que veas que así es, ¿qué te parece si te invito a un mantecado
de vainilla con chocolate cuando salgamos de clases?-

-¡Ranma!- exclamó Akane sin poder creerlo y mirándolo con sus ojos
bien abiertos -¿Te sientes bien?-

-¡Oye Oye!... intentó ser amable, cuando te portas así es más fácil
hablar contigo...- dijo Ranma sin perder los estribos y le lanzó una
mirada de expectativa -¿Aceptas?-

Akane sonrío y suavemente dijo -Claro, suena muy bien...-. Y el
embrujo ocurrió. Una vez más Ranma y Akane se quedaron mirando
fijamente a los ojos y poco a poco sus rostros se fueron acercando.
Los labios de Ranma estaban a punto de rozar a los de Akane cuando
un estruendo rompió el mágico momento.

CCCCRRRRRAAAAASSSSSSHHHH, hizo la puerta al saltar en mil
pedazos. -¡Con que aquí estabas Ranma!- exclamó furiosa Ukyo

Ranma y Akane quedaron desconcertados y se alejaron
inmediatamente, pero Shampoo y Ukyo los veían con ganas de

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mandarlos a visitar el otro mundo, tenían sus armas listas para el
combate.

-¡Eres el colmo Ranma!- gritó Shampoo -¡Nos descuidamos sólo un
momento y mira donde te encontramos!-

-¡Ukyo!, ¡Shampoo!, ¡cálmense y déjennos en paz!- gritó Akane
molesta, entonces Shampoo se le acercó y le dijo -Eso es lo que tu
quisieras, pero no te quedarás con Ranma, ¡él debe casarse conmigo
porque así lo dicen las reglas de mi tribu!-

Ranma al ver que la situación se estaba poniendo muy tensa y
presentía que todo desembocaría en una terrible paliza que le darían
Ukyo y Shampoo hasta dejarlo todo lleno de chichones y moretones y
mandarlo a volar expreso hasta la Conchinchina, decidió retirarse
caballerosamente.

-Bueno chicas, yo me voy... no quiero llegar tarde a la clase de
historia...- y se alejó rápidamente de allí.

-¿Eh?... ¡Ranma espera!- exclamó Akane -¡Voy contigo!- y salió
corriendo tras él.

-Hmmm... bueno Shampoo, creo que terminaremos el duelo mañana-
dijo Ukyo guardando su enorme espátula tras su espalda.

-Si- dijo Shampoo recogiendo sus bombarines -Declararemos por hoy
un empate y regresaré mañana...-

-Está bien, un empate- respondió Ukyo. Shampoo hizo un gesto de
aceptación y se alejó rápidamente dando saltos por todos los techos
de Nerima. El resto de la jornada transcurrió sin sobresaltos.

-La verdad ha sido un día calmado...- pensaba Akane sentada en su
puesto mientras miraba por la ventana del salón -Aunque pensándolo
mejor, ha sido un día extraño...- y miró a Ranma que hacía un
esfuerzo sobrehumano por prestar atención y no quedarse dormido
-Se ha portado como nunca, me tiene realmente sorprendida... hoy
ha sido tan caballeroso, tan amable, tan roman....- Akane sonrió
risueñamente y recordó lo que había sucedido en la mañana y luego
al mediodía.

-¿Tendo Akane?- dijo una voz, Akane reaccionó rápidamente y
abandonó sus pensamientos

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-¿Diga profesor?- respondió

-¿Puede hacer usted el favor de aterrizar en el salón de clases?-
continuó el profesor malhumorado
-Lo siento Sr. Nishide...- respondió ella con un hilo de voz. Sus
mejillas se sonrojaron de la vergüenza y enterró la mirada en el piso.

-Hmmm... bien continuemos...- dijo el Sr. Nishide y volvió a dar la
espalda al grupo para seguir dibujando un mapa con los principales
ríos de Japón, pero Akane no lo pudo evitar y volvió a sumergirse en
sus pensamientos.

-Si.... realmente hoy Ranma es más agradable... ojalá fuera así
siempre… y sin esas niñas tan...- suspiró profundamente y se calmó
-Bueno, mejor me concentró en la clase, no quiero terminar afuera
cargando un par de baldes con agua...-. Se reacomodó en su puesto
y puso sus 5 sentidos en la explicación del profesor.

Ding, Dong, Ding, Dang. El reloj de la escuela marcaba las 4:30 pm,
fin de la jornada de clases por ese día. -¿Lista Akane?- preguntó
Ranma al acercarse a su escritorio. -Ya va...- respondió ella
terminando de recoger los libros -Bueno listo, ¡vámonos!-

-Y dime Akane, ¿en qué pensabas cuando el profesor Nishide te llamó
la atención?- preguntó Ranma

-Hmmm.... en nada...- respondió ella distraídamente

-¿Segura?- volvió a preguntar maliciosamente

-Sip...- respondió ella evasivamente -Y.... ¿adónde iremos?-

-Hmmm... hay una nueva heladería que abrió hace poco, ¿qué
dices?- dijo Ranma

-¡Está bien!- respondió Akane muy contenta y ambos continuaron el
camino charlando como nunca lo habían hecho. Ese día parecía que
ambos habían dejado en casa sus característicos comportamientos.
Hoy ella no era la kawaiku-ne a la que estaba acostumbrado Ranma,
ni Ranma el baka al que estaba acostumbrada Akane.

-Bien, ¡aquí es!- dijo Ranma y entró, pero Akane no se movió.
Ranma volvió a ella y le preguntó -¿Qué pasa?, ¿no te gusta?-

-No, no es eso...- respondió ella -Sólo.... ¿entrarás como chico o
como chica?-

99
-Akane...- respondió Ranma firmemente -¿Soy un hombre, no?-

-Sip...- asintió ella mirándolo
-¡Pues entraré como hombre!- respondió él y le sonrió. Esta vez
Akane dio el primer paso y entró primero.

La heladería no estaba muy llena y decidieron sentarse en una mesa
que daba justo a un bonito jardín interior, protegido con un hermoso
cristal que apuntaba a la calle.

-De chocolate para mi, por favor...- dijo Ranma a la dependiente

-A mi... hmm... mousse de vainilla con cerezas- exclamó Akane al ver
todas las delicias que habían en el menú

-Un momento por favor- dijo la dependiente sonriente y se alejó

-¡Vaya, tienes hambre!- comentó Ranma

-Un poco- respondió Akane con una risita nerviosa -Al final no pude
terminar de almorzar...-

-Si... Ukyo y Shampoo- dijo Ranma -Bueno, por lo menos no fueron
Kodachi y Kuno...-

-¡Ni los menciones! -exclamó Akane haciendo un gesto de desagrado
-Me hubieran indigestado...-

-Aquí están sus pedidos- interrumpió la señorita a llegar con las
copas a la mesa -Chocolate y vainilla, ¡que los disfruten!...- y se alejó
sonriente

-Arigatou- respondieron Ranma y Akane al tiempo

-Bien, ¡veamos que tal está!- dijo Ranma sin poder contener las
ganas ante tanta delicia que tenía enfrente -Hmmmm... ¡delicioso!-
exclamó contento

-Hmmm... si, tienes razón… ¡sabe muy bien!- apuntó Akane

-Y dime Akane... ¿ya olvidaste ese sueño?- preguntó Ranma después
de otra saboreada al postre

-No me lo recuerdes...- dijo ella seriamente -De sólo pensarlo, me
viene a la mente esa pesadilla y brbrbrbrb me recorre un escalofrío
de los pies a la cabeza-

100
-No debes prestarle atención a esos sueños Akane, ni que fueran
premoniciones... mejor… ¡tengo una idea!- y sonrió -Mañana iré a
entrenar a las montañas, si quieres, puedes venir conmigo, ¿te
parece?-

Akane quedó en shock ante la propuesta. -Ranma... ¿te sientes
bien?- le preguntó aún sin recuperarse. Una cosa era que Ranma se
portara caballeroso y hasta la invitara a comer algo, pero eso sólo
eran raras ocasiones en escasos días, pero este día todo había sido
totalmente diferente, todo había transcurrido perfecto.

-¿Por qué lo dices Akane?- preguntó Ranma extrañado

-Este ha sido un día inolvidable Ranma- respondió ella risueña -Ojalá
fueras tan caballeroso y sensible todo el tiempo...-

Ranma se sonrojó un poco y bajó la mirada -Bueno.... lo que hiciste
anoche me hizo pensar.... y pues... no eres tan odiosa ni detestable
cuando te portas así....-

Akane se sorprendió al escucharlo y continuó -Bueno..... tampoco
eres tan idiota e insensible después de todo...-

En las afueras de la heladería, Ryoga caminaba sin rumbo fijo, como
cosa rara, cargando su enorme morral de viaje y pesada sombrilla
roja.

-He vuelto al lugar donde vive mi amada Akane...- suspiraba
mientras miraba a todos lados. Los centros comerciales, los
almacenes, las heladerías...

-Me gustaría tanto verla... es tan hermosa...- y sus ojos brillaron al
recordar los gratos momentos que como P-chan habia vivido con ella
en sus brazos y en sus pechos -Ahhhh... siiii... realmente es muy
hermosa, ojalá esta vez pueda declararle mi amor....- y en ese
instante miró hacia una de las heladerías del lugar y cual no sería su
sorpresa al ver a su amada Akane con... -¡Ranma!- exclamó
enfurecido -¡Ese Ranma!, ¡me las pagará!- y se dirigió furibundo
hacia donde estaban ellos.

Ryoga entró a la heladería y no tardó en ubicarlos. Al verlos respiró
profundamente para disipar su ira y entonces se acercó.

-Hola Akane- dijo al llegar

-¿Ryoga?- exclamó sorprendida Akane -¿Qué haces por aquí?... pensé
que estarías de viaje...-

101
En el rostro de Ranma se dibujó un gesto de enfado mimetizado con
algo de celos y comentó despectivamente -Si Ryoga... ¿acaso P-chan
ya se cansó se viajar o fue que se perdieron nuevamente?-
-¿P-chan? ¿dónde está?- preguntó curiosa Akane -¿Tu sabes algo de
P-chan, Ryoga?... hace mucho que no lo veo....-

-¡Arghhhhh! ¡cállate Ranma!- exclamó Ryoga enfadado -¡No sé que
tiene que ver P-chan conmigo ni tampoco se donde está!-

Ranma le lanzó una mirada de desgano y aburrimiento y dijo -Tal
vez el agua fría nos diría algo....- y le dio la espalda, prefirió seguir
comiendo su helado antes de que terminara de derretirse.

-¡Bueno ya!- dijo Akane tratando de calmar los ánimos -Ven Ryoga,
siéntate con nosotros... deberías probar estos mantecados, ¡son
deliciosos!- y le sonrió.

La cara de Ryoga se iluminó ante la felicidad que le producía el estar
al lado de su amada Akane, aunque Ranma estuviera enfrente.

Al poco rato pasó Shampoo en su bicicleta, venía de entregar un
pedido. Al verlos en la heladería montó en cólera y se dirigió hacia
ellos.

-¡Vaya Ranma!, así que preferiste venir a una heladería en vez de ir
al Neko Hanten donde sabes que siempre te estoy esperando con
deliciosos platos chinos- exclamó Shampoo muy molesta

-Sham... ¡Shampoo!, ¡que sorpresa!- exclamó Ranma

-Si Shampoo, que sorpresa...- la saludó Akane de mala gana

Ryoga vió una oportunidad perfecta y dijo -Shampoo, ¡quédate con
nosotros!.. ¡debes probar estos deliciosos helados!-

Inmediatamente el rostro de Shampoo cambió y sus facciones
recuperaron su frescura de siempre -¡Al lado de mi Ranma!- exclamó
muy contenta y sentó al lado de él, tomándolo por el brazo
fuertemente y trayéndolo hacia si.

-¡Shampoo!, ¡déjame tranquilo!- balbuceó Ranma tratando de
soltarse

-¡Oye Shampoo!- exclamo Akane malhumorada

-¿Estás celosa Akane?- preguntó Shampoo maliciosamente

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Akane se la quedó viendo con todo el cariño que sentía por ella y
prefirió ignorarla.

Ryoga mirada a Akane como un tonto, Shampoo acariciaba el brazo
de Ranma, Akane con el ceño fruncido y los brazos cruzados no podía
disimular lo molesta que estaba, mientras Ranma...

-Oh fabuloso...- pensaba Ranma terminando de medio comer su
helado de mala gana -Ryoga, Shampoo... ¿quién más vendrá a
molestar?...-

Los pensamientos de Ranma no tardaron en hacerse realidad, al cabo
de un rato y como era de esperarse llegó Mousse buscando a
Shampoo y como siempre la confundió con muchas personas antes
de dar con ella. Más tarde Ukyo, luego Kuno para retar a Ranma y
liberar de una vez de su yugo a Akane y la hermosa chica pelirroja y
finalmente Kodachi, quien dio su toque especial con pétalos de rosa
negra y su agradable risa en aquella inusitada reunión de prometidas
y pretendientes.

Ranma había terminado de comer su helado y no hacía más que
mirar lejos por la ventana, buscando el momento oportuno para salir
de allí. Afortunadamente no tuvo que esperar mucho, todos estaban
tan entretenidos discutiendo que ninguno advirtió cuando él
cautelosamente se levantó y con mucho cuidado se fue retirando,
aprovechó un momento que Akane lo miró y le hizo señas, Akane
comprendió y ella también con mucho cuidado se fue retirando de la
mesa. Akane se dirigió rápidamente a la puerta y salió, Ranma
demoró un poco más, pero logró salir.

-¡Uffff!, ¡menos mal!- exclamó aliviado -¡pensé que no íbamos a
poder salir de allí!-

-¡Que locura!- exclamó Akane enojada -¡Nunca se puede tener un
momento de paz porque siempre te andan persiguiendo!...-

-¡Oye un momento!- gritó Ranma enfadado también -No es mi culpa
que ellas hayan llegado, ¡yo no las invité!-

Akane respiró profundamente y exhaló con calma -No importa...- dijo
más tranquila -Mejor volvamos a casa, Kasumi debe estarnos
esperando desde hace horas...-

-Si...- dijo Ranma -Mejor vámonos antes que se cuentan de que ya
no estamos...-, y ambos se alejaron con paso presuroso de la
heladería.

103
Ya había anochecido, serían mas de las 8.30 pm y las calles estaban
elegantemente iluminadas por muchos faroles, soplaba una
refrescante brisa que llevaba consigo algunas hojas de cerezo.
-Oye Akane...- interrumpió Ranma -No me respondiste la pregunta
que te hice...-. Akane lo miró con cara de interrogación

-Si Akane...- continuó Ranma al ver sus gestos -Te preguntaba si
vendrías conmigo a las montañas a entrenar...-

Akane sonrió y respondió -¡Sip!... ¡no suena mala idea!-

Ranma correspondió a su sonrisa -Realmente te ves muy bonita
cuando sonríes Akane...-

Akane lo miró directamente a sus grandes ojos azules y él sintió un
nudo que se le armaba en el pecho y que lo apretaba -Estee..- dijo
tratando de disimular -Saldremos desde muy temprano... ahora
mejor apurémonos....-

Akane volvió a sonreírle y caminaron más rápido.

-¡Ya llegamos!- exclamó Akane al llegar al Dojo y cerrar la puerta

-Oh Akane, Ranma... ¡me tenían muy preocupada!- exclamó Kasumi
al salir a recibirlos

-Lo siento Kasumi -dijo Akane bajando la cabeza apenada

-No te debes preocupar por ellos Kasumi- dijo Nabiki maliciosamente
mientras bajaba por las escaleras -Después de lo de anoche, no creo
que haya problemas, ¿cierto Ranma?-

-¡Deja de decir barbaridades Nabiki!- exclamó Akane enojada, se
quitó los zapatos rápidamente y subió a su habitación.

Ranma miró a Nabiki con cara de pocos amigos y prefirió seguir a
Kasumi que iba a la cocina. -¿Qué hay de cenar Kasumi?- exclamó
-¡Hoy tengo mucha hambre!-

Kasumi sonrió y le respondió -¡Unos deliciosos tallarines!-.

-¡Esta Nabiki!- refunfuñó Akane al cerrar bruscamente la puerta de su
habitación.

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Dejó la maleta sobre el escritorio y procedió a desvestirse. Cuando
estaba a punto de desabrochar su brassier, escucho unos rasguños
en a ventana. Ella se acercó y corrió un poquito la cortina.

-¡P-chan!- exclamó jubilosa al ver el cerdito -¿Dónde habías estado?,
¡hacía mucho no te veía!-, entonces abrió la ventana y el chanchito
saltó muy contento directo a sus manos, Akane lo abrazó
fuertemente y lo apretó a su pecho. P-chan abrió los ojos como
platos, se puso colorado y unos hilillos de sangre escurrieron de su
hocico y se desmayó.

-¡P-chan!- exclamó Akane sacudiendo al cerdito entre sus manos
-P-chan, ¿que te pasó?-, pero P-chan no reaccionaba y parecía una
marioneta entre sus manos, y justo en ese momento tocaron la
puerta.

-¿Quién es?- preguntó ella

-Ábreme Akane, soy yo...- respondió la voz

-Ranma... ya va, espérame...- apuntó Akane mientras colocaba al
chanchito en la cama y se ponía su pijama amarilla de arandelas en el
pecho, luego se dirigió a la puerta y abrió.

-¿Dime Ranma?- preguntó al verlo

-Sólo venía a recordarte que....- respondió él, pero interrumpió al ver
hacia la cama de Akane, hizo unas muecas de fastidio y desagrado y
su tono de voz cambió -¿Piensas dormir con ese cerdo nuevamente?-}

Akane miró a su cama y vio a P-chan totalmente restablecido
mirando con ojos de furia a Ranma, Akane regresó su atención a
Ranma y le dijo -¡No entiendo como puedes sentir celos de P-chan,
Ranma!-

-¡No son celos!- gritó Ranma llevándole la contraria

Akane lo miró sonriendo pícaramente -¿Estás seguro?- preguntó con
un tono meloso de voz

Ranma prefirió mirar hacia otro lado y le dijo secamente -¡Seguro!, si
quieres dormir con ese cerdo, ¡hazlo!... yo en tu lugar lo bañaría con
agua hirviendo, así aprendería a no ser tan abusivo.... pero bueno,
sólo vine a recordarte lo de mañana....-

-¡Ranma!, ¡no voy a bañar a P-chan con agua hirviendo!...- exclamó
ella enojada -Además, ¡no olvidaré lo de mañana!-

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Ranma aún enojado dio media vuelta y se dirigió hacia su habitación,
sin darle las buenas noches a ella. Esto enfureció aún más a Akane y
cerró de un portazo.
-¡Uich!... ¡no lo soporto!- exclamó con rabia y apretando los puños
con fuerza, pero sus ojos se tornaron tristes -Hoy se había portado
como todo un caballero y ya lo arruinó....- suspiró profundamente,
tomó a P-chan entre sus brazos y sentó en la cama.

-Bueno P-chan, será mejor que nos acostemos ya... mañana será un
día muy agotador- decía ella mientras acariciaba amorosamente la
cabeza del cerdito. Dio un bostezo, se desperezó un poco y se acostó
sin dejar de abrazar al animalito, al poco rato ambos dormían como
rocas.

Esa noche se volvió a repetir. Ranma caminaba por el sendero
tapizado de extrañas flores en el bosque sin prestarle atención a los
gritos desesperados de Akane, mientras ella corría desesperadamente
tras él tratando de detenerlo porque advertía un peligro inminente,
pero todo su esfuerzo era en vano, Ranma continuaba sin desviarse.
Cuando el sendero llegó a su fin, Ranma se detuvo ante el precipicio,
volvió su mirada a ella y le dijo -Adiós Akane...-, regresó nuevamente
su atención al final de la montaña y dando un paso adelante, cayó al
vacío. -¡NOOOOOOOOO! ¡Rannnnmaaaaaa!- gritó Akane desde lo
más profundo de su corazón.

Akane despertó angustiada, sudando frío y su corazón latiendo a mil
por hora. Se sentó en la cama tratando de regular el ritmo de su
respiración y justo en ese momento recordó a P-chan, lo buscó
afanosamente en la cama y sonrió aliviada al verlo en un costado de
la cabecera durmiendo plácidamente, entonces volvió a concentrar
sus pensamientos en Ranma.

Igual que la noche anterior, Akane se levantó y se puso sus sandalias,
salió con mucha cautela de su habitación y se dirigió hacia la de
Ranma.

Al llegar, suavemente corrió la puerta y lo vio durmiendo boca arriba,
arropado a medias... pero esta vez no entró.

-Parece que todo esta bien...- susurró a sí misma más tranquila,
respiró profundamente y corrió la puerta nuevamente con la misma
minuciosidad con que la había abierto y regresó caminando de
puntillas a su habitación.

Akane cerró la puerta de su cuarto y se sentó en la cama. -¿Qué
significa esto? - se preguntó preocupada -Creo que después de todo
no es buena idea que Ranma vaya a entrenar a las montañas...-

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volvió a respirar profundamente y a exhalar con calma -Mañana se lo
diré...-.

Akane volvió a mirar a P-chan aún dormido y decidió hacer lo mismo,
se acomodó nuevamente en la cama e hizo el esfuerzo por tratar de
conciliar el sueño, al cabo de un rato, volvió a quedarse dormida.

Los rayos de la mañana entraban por la ventana de su habitación,
pero lo que menos quería era despertarse. Abrió un ojo, luego el
otro y los volvió a cerrar, se acurrucó debajo de las sábanas hasta
que recordó de golpe -¡Oh nooo!, ¡las montañas!... ¡Ranma!-.

Akane salió disparada como un rayo y corrió hacia la habitación de
Ranma, abrió bruscamente la puerta, pero no vio a nadie -¡Oh no!-
exclamó ella y un gesto de preocupación se dibujó en su rostro.

Bajó las escaleras lo más rápido que pudo y se dirigió hacia la cocina.
-Kasumi, ¿dónde está Ranma?- preguntó Akane visiblemente
preocupada

Kasumi sorprendida ante la actitud de su hermana, respondió -Se
levantó muy temprano, dijo que iba a entrenar a las montañas...-

-¡Demonios!- exclamó enojada -¡Porque no me despertó!, ¡se
supononía que iríamos juntos!-

-Si lo hizo Akane...- dijo Kasumi calmadamente -El fue a despertarte,
pero vio que dormías tan plácidamente que no quiso molestarte...-

Akane miró sorprendida a Kasumi, y ella continuó -Sin embargo me
dijo que te dijera cuando despertaras, que iría más allá de las
montañas Watanabe...-

Akane recordó súbitamente su sueño y salió como una flecha hacia su
habitación.

-¿Akane, sucede algo malo???...- preguntó Kasumi alarmada

-¡Espero que noooo!- fue la respuesta de Akane.

Akane se bañó y se vistió con su ropa de entrenamiento, todo tan
deprisa que no advirtió que P-chan ya no estaba, tomó su maleta de
campaña y como un rayo bajó las escaleras.

-¡Me voy!- gritó Akane al cerrar la puerta

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-Akane, ¿qué sucede?- fue la respuesta de Kasumi desde la cocina,
pero ya Akane no la escuchaba.

Akane cerró la puerta del Dojo y echó a correr lo más rápido que
podía. -Espero que Ranma esté bien- se repetía así misma una y otra
vez tratando de calmarse.

Cerca de allí, un muchacho esperaba pacientemente que Akane
pasara. Vestido con sudadera, estaba desde las 6:30 am arrodillado
cerca al portal de una casa, ya estaban a punto de entumecérsele las
piernas cuando la divisó a lo lejos.

-Vaya, si es Akane- exclamó Gosunkugi -Creo que hoy se levantó un
poco más tarde...- miró su reloj y este marcaba las 10:30 am -¡Pero
si es tardísimo!-. En ese momento, Akane pasó frente a él sin
percatarse de su presencia.

-¡Eh, Akane!- gritó Gosunkugi y echó a correr tratando de darle
alcance, pero por más que lo intentó no pudo; ese día Akane no
corría, volaba y pronto se dio por vencido. Se detuvo jadeante
después de seguirla varios metros, sin que Akane se diera cuenta de
que él iba tras ella.

-Hmmm... que mala suerte, otro día que Akane no se da cuenta que
voy tras ella...- sus ojos se entristecieron y dio media vuelta de
regreso a su casa, caminando cabizbajo y arrastrando los pies...
-Cuanto me gustaría que Saotome saliera de una vez por todas de su
vida....-

Akane por su parte, seguía corriendo lo más aprisa que podía, no veía
el momento de llegar a las montañas.

Ranma había llegado mucho antes que el sol calentara fuertemente.
Había dejado su maletín de campaña al costado de un árbol junto con
su camisa roja de broches dorados. -Es un día de verano perfecto
para entrenar- exclamó jubiloso y comenzó con su práctica.

Finalmente Akane llegó a la montaña. -¡Rayos!.. ¿dónde estará
Ranma? - se preguntó desesperada al mirar a todos lados y sólo ver
árboles, pero en esas advirtió un sendero que se adentraba a un
bosque cercano. Un escalofrío recorrió su cuerpo y tragó saliva en
seco -Un sendero boscoso...- balbuceó débilmente -Ranma tal vez se
fue por aquí...-. Algo en su intuición le decía que ese era el camino
correcto, tomó un poco de aire y decidió seguir por ahí.

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Ranma por su lado se había concentrado demasiado en sus ejercicios
de entrenamiento que no advirtió como poco a poco se había ido
alejando del lugar donde había dejado sus pertenencias y se acercaba
riesgosamente al final del claro de bosque donde se encontraba.

Akane seguía caminando por el sendero mirando a todos lados
tratando de hallar a Ranma, pero inútil, no lo veía por ningún lado.
Un rato más tarde, el sendero llegó a su fin y Akane se encontró en el
claro de un bosque. Akane de detuvo y nuevamente buscó a Ranma
con la mirada, al no verlo gritó a todo pulmón
-¡Rannnnnmmmaaaaa!, ¿estás aquí?-, pero no obtuvo respuesta.

Akane siguió caminando y pronto divisó un bultito marrón y rojo en el
costado de un árbol, corrió rápidamente y se encontró con el maletín
y la camisa de Ranma.

-Debe estar aquí...- se dijo así misma y siguió caminando con calma.
-¡Ranma!... ¿estás aquí?- volvió a gritar pero tampoco obtuvo
respuesta. -¡Rannnmaaa!- insistió nuevamente.

-¡Akane, aquí estoy!- respondió Ranma

-¿Dónde?, ¡no te veo!- exclamó ella nuevamente

-¡Aquí Akane!- volvió a responder nuevamente.

Akane siguió caminando, adentrándose cada vez más al bosque,
hasta que por fin dio con él. -¡Hasta que te encontré Ranma!- gritó
enojada -¿Se puede saber porqué no me despertaste?-

-Te vi durmiendo tan cómodamente con P-chan que no quise
despertarte...- respondió en un tono un tanto celoso

-¡P-chan!- exclamó Akane al recordarlo -¡Lo había olvidado por
completo!-

-Bueno, pero ya llegaste, ¿no?- le dijo sin hacerle mucho eco a lo de
P-chan

-Ranma...- dijo Akane preocupada -Creo que debemos volver al
Dojo...-

Ranma la miró extrañado y le preguntó -¿Por qué Akane???... ¡hace
un día espléndido para entrenar!-

-Volví a tener nuevamente esa pesadilla- continuó ella con el mismo
tono de voz -Y mira donde estamos, en una montaña y llegamos

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hasta acá a través de un sendero en el bosque... tengo un mal
presentimiento...-
-¡Tonterías Akane!- exclamó Ranma sin escepticismo -Las pesadillas
son sólo pesadillas-

-Pues creo que en este caso debería confiar en mis presentimientos-
respondió Akane molesta

-Está bien, Está bien- dijo Ranma tratando de calmarla -Hagamos
esto, terminaremos en entrenamiento por el día de hoy y regresamos
a casa, ¿te parece?-.

Akane respiró profundamente y exhaló -Esta bien...- respondió ella.
Se alejó de Ranma y puso su morral junto a de él y luego regresó.

-Bien, ¡comencemos!- exclamó Akane al tomar posición de combate

-¡Trataré de no ser rudo contigo!- le dijo Ranma confiado

Akane sonrió desafiante y comenzaron a luchar.

Muchas horas después, los dos ya estaban agotados y hambrientos.
-¡Ufff!, ¡que hambre tengo!- exclamó Ranma sudoroso tumbándose
en la hierba para descansar un poco

-Yo también...- respondió Akane -Pero vine preparada- y le sonrió
-¡Cocinaré!-

Inmediatamente el rostro de Ranma se arrugó al sólo pensar en eso
-Esteee... Akane... je je je... no es necesario que cocines... puedo
comer cuando lleguemos a casa- y se puso nuevamente en pie para
seguir entrenando.

-Pero no es ninguna molestia -respondió Akane amenazante
-Prepararé algo y cenaremos, ¿te parece?-, pero antes que Ranma
dijera algo, Akane se había alejado en busca de su mochila.

-¡Oh no!... ¿y ahora qué haré?- exclamó Ranma angustiado
-Cualquier cosa que preparé sabrá horrible y me dará una tremenda
indigestión... ¡rayos! y para colmo de males, ¡olvidé los antiácidos!...-
suspiró profundamente y asumió una actitud de resignación -Creo
que no hay salida... tendré que huir antes de comer cualquier cosa
que ella cocine...-

Ranma se acercó cautelosamente donde se encontraba Akane
cocinando y la vio tan sonriente y tan dedicada a su faena. Ranma

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sintió un cosquilleo en su estómago y un ligero sentimiento de
culpabilidad.
-Esta poniendo mucho empeño en hacerlo bien...- murmulló, tragó en
seco y los gestos de angustia de agudizaron en su rostro -Pero por
mucho esfuerzo que haga, ¡sé que sabrá horrible!...-

Ranma se sentó cabizbajo tras el árbol que lo escondía y continuó
para sí -Sin embargo, sé que no le puedo hacer esa descortesía...-
sacudió la cabeza fuertemente tratando de sacar de su mente la
ligera posibilidad de comer lo que ella cocinara -¡No no no y no!... ¡no
lo haré!- y se levantó decididamente para echar a correr, cuando vio
una sombra justamente frente a él. Ranma alzó sus ojos y confirmó
su amarga sospecha -¡Akane!- exclamó.

-¡Ya terminé!- exclamó ella muy sonriente y le ofreció un tazoncito
que contenía un líquido marrón salpicado de trocitos verdes y
amarillos flotando en el.

-Gra... gracias Akane... pero... pero no puedo- balbuceó
nerviosamente él

Akane entornó sus ojos y le lanzó una mirada furibunda -¡Ranma
Saotome!- exclamó amenazante

-Apreció tu esfuerzo, pero lo siento Akane!- dijo Ranma entre
nervioso y decidido -Estoy seguro de que me producirá una tremenda
indigestión- y echó a correr lo más rápido que pudo.

-¡Te obligaré a tomar dos platos cuando te alcance Ranma Saotome!-
le gritó Akane llena de ira por el rechazo y empezó a perseguirlo.

Ranma corría muy veloz sin darse cuenta en que dirección lo hacía,
Akane por su parte, lo seguía muy de cerca llevando en una mano el
plato con sumo cuidado para que el líquido no se regara y no paraba
de gritarle -¡Ranma!, ¡vuelve aquí!-. -Ya te dije que aprecio tu
esfuerzo, pero no Akane- le respondía Ranma y apresuraba el paso.

En esas, Akane recordó fugazmente su pesadilla y se detuvo
abruptamente -¡Ranma detente!, ¡no sigas corriendo!-, empezó a
gritarle desesperada -¡Detente!... ¡el precipicio!...-

Ranma al principio no le hizo caso, pero después de escuchar estas
palabras, miró hacia el frente, era el fin del claro del bosque, sólo
tuvo el tiempo exacto para frenar justo en el borde del precipicio.

Ranma miró hacia abajo y vio un hilo de agua que corría entre las
montañas -¡Vaya, esto está muy alto!- exclamó y empezó a
retroceder lentamente, pero la tierra de esa parte de la montaña era

111
muy débil y la punta de la roca comenzó a ceder ante sus pisadas.
Ranma escuchó el crack de las rocas al desintegrarse y gruesas gotas
de sudor comenzaron a correr por su frente.

-¡Ranma cuidado!, ¡se están desprendiendo!- gritaba Akane
desesperada ante la impotencia de no poder hacer nada para
ayudarlo.

Ranma siguió dando pasos hacia atrás tratando de llegar a tierra más
firme antes que el inevitable desprendimiento de la roca ocurriera,
pero la arenisca de la roca no resistió más y se desprendió totalmente
de la montaña.

Ranma sintió que perdía fuerza y se percató inmediatamente de lo
acontecido, dio la vuelta y clavó su mirada desesperada en Akane y
sólo alcanzó a gritar -¡Akaneeeeee!-

-¡Noooo!, ¡Ranmmmaaaa!- respondió ella con un grito desesperado
ante lo que acaba de ocurrir, entonces soltó el tazón y echó a correr
hacia el precipicio.

Ranma iba cayendo aturdido con una lluvia de tierra y rocas de
diferentes tamaños, todo había ocurrido tan rápido que no tuvo
tiempo de reaccionar, y en ese momento, una de las rocas golpeó su
cabeza y lo dejó totalmente inconsciente.

-¡Ranma!- gritaba Akane con todas sus fuerzas desde el borde del
precipicio, pero lo único que alcanzó a ver era como él junto con las
rocas caían velozmente al lecho del río. Entonces con lágrimas en
sus ojos y presintiendo lo peor, echó a correr rumbo al valle.
Recorrió nuevamente el claro del bosque y el sendero, buscando el río,
cuando llegó, empezó a escudriñarlo palmo a palmo. -¡Ranma!,
¡Ranma!- gritaba ella sin obtener ninguna respuesta.

El choque de las rocas y el cuerpo de Ranma contra el agua había
alzado una enorme estela de espuma, Ranma se estrelló contra el
lecho del río donde habían muchas más piedras afiladas que arañaron
todo su cuerpo, él aún no recuperaba el sentido y las fuerzas de las
aguas se encargaron de arrastrarlo río abajo como si fuera un
maleable muñeco de papel.

Ya casi anochecía y Akane aún no encontraba a Ranma. Cansada y
sin esperanza se desplomó -Ya no puedo más...- susurró jadeante
entre sollozos -Debo regresar a casa... debo buscar ayuda...-

Akane hizo un último esfuerzo y se puso de pie, volvió a escudriñar el
río con la poca luz que quedaba y sólo vio agua y rocas. Akane
suspiró profundamente y gritó con todas su fuerzas

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-¡RAAAANNNNMAAAAA!... ¡Iré por ayuda, volveré pronto!- y echó a
correr de vuelta a la montaña, tratando de no pensar en lo peor.

FIN

¿LA MUERTE DE RANMA? PARTE II

Introducción
La historia que cuenta este fanfic podría estar incluida en cualquier
capítulo del manga o del anime y no tiene ninguna relación especial
con la continuidad de los mismos. Es el fanfic más largo que he
escrito y está dividido en dos partes. 2000.

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Las turbulentas aguas habían dejado el cuerpo de Ranma en una
estrecha playa formada por remansos en la ribera del río. Toda su
ropa estaba destrozada, de su cuerpo corrían delgados hilillos de
sangre y tenía muchos moretones en los brazos.

-¡Vaya, pero que chica más hermosa!- susurró un hombre al
acercarse -Nunca había visto un cabello tan rojo como este...-,
entonces se arrodilló junto a él y comenzó a examinarlo, pero sus
gestos se ensombrecieron -Hmmm.... está muy mal, será mejor que
la lleve a casa...- dijo el hombre, entonces cubrió delicadamente el
cuerpo de Ranma con una manta que casualmente traía en su morral.
Cuando hubo terminado, lo cargó -Prometo que te cuidaré hasta que
mejores...- le susurró el hombre y continuó su camino llevándolo en
sus brazos.

Akane llegó al Dojo vestida con la camisa roja de broches dorados de
Ranma, y a su espalda, las mochilas de campaña de ambos.

-¡Ya llegué!- gritó Akane y Kasumi salió a recibirla

-¿Qué pasó?- exclamó Kasumi al verla toda sucia, despeinada, con
gestos claros de cansancio y vestida con la ropa de Ranma -Y...
¿dónde está Ranma?-

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Los ojos de Akane se nublaron y se arrojó a los brazos de su hermana
a llorar a lágrima viva. -¡Fue un accidente, un accidente!- repetía
Akane insistentemente entre sollozos-. -La roca donde estaba Ranma
se desprendió de la montaña y cayó al vacío... todo fue tan rápido...
no tuvo tiempo de reaccionar... ¡no pude ayudarlo!-

Kasumi percibió inmediatamente lo que Akane insinuaba y trató de
tranquilizarla. -No pienses lo peor Akane- le dijo sonriéndole -Ranma
es un chico muy fuerte, verás que está bien y está esperando a que
lo encuentres...- Akane miró a los ojos de su hermana, calmó sus
lágrimas y secó sus ojos.

-Eso es cierto...- dijo Nabiki quien bajaba de las escaleras -Si ha
sobrevivido a las bombas del maestro Happosai, podrá salir de esto
fácilmente...-

-¿Ustedes creen?- preguntó Akane esperanzada a sus hermanas.
Kasumi y Nabiki se limitaron a sonreírle.

-¡Si!- dijo Akane ya más animada -Algo me dice que él está bien...
¡pero debemos ir a buscarlo inmediatamente!-

-Necesitarás toda la ayuda posible...- dijo Nabiki

-Si, lo sé...- respondió asistiendo Akane -Las buscaré y les diré lo que
pasó....-. Entonces Akane dejó a un lado de la puerta las mochilas y
aún con la camisa de Ranma puesta, salió corriendo en dirección al
Uuchan.

Al llegar al restaurante, Akane tocó desesperadamente. Ukyo no
tardó en abrir y se llevó una gran sorpresa al verla. -A...A... ¡Akane!,
¿qué haces aquí?, ¿porqué estás vestida con la ropa de Ranma?-
exclamó sin poder contener su asombro.

-¡Ranma está en problemas y necesita nuestra ayuda Ukyo!- se limitó
a decirle Akane.

-¡Ran-chan!.. i¡ré contigo!- sentenció Ukyo y cerró el restaurante y
ambas se marcharon en dirección al Neko Hanten.

Al llegar tocaron fuertemente la puerta y fue Mousse quien les abrió,
se sorprendió mucho al verlas, pero sobre todo, las fachas de Akane
y justo en ese momento se asomó Shampoo.

-¿Qué haces vestida así Akane?- preguntó ella extrañada

114
-¡Ranma necesita nuestra ayuda!- exclamó Akane

-¿Qué sucedió?- preguntó Mousse alarmado

-¡Fue un accidente!... ¡debemos encontrarlo!- respondió Akane sin
perder la calma

Los ojos de la amazona brillaron y exclamó -Si Ranma está en
problemas, Shampoo debe ayudarlo... ¡iré con ustedes!- y las tres se
marcharon.

-¡Eh!... ¡esperen un momento!- exclamó Mousse mientras corría
detrás de ellas -¡Yo también iré!... ¡Shampoo espérameeeee!-

-¿Crees que sea buena idea Akane?- preguntó Ukyo mientras
caminaban hacia la mansión Kuno.

-Sé que ese par de hermanos les hace falta un tornillo- respondió
seriamente Akane -Pero en estos momentos será muy útil toda la
ayuda que puedan brindar... ¡Ranma es lo que más importa ahora!-

-Tienes razón... - asintió Ukyo y los cuatro siguieron caminado hacia
la casa de Kuno y Kodachi.

Al llegar a la enorme puerta de madera de la mansión de Kuno,
Akane tocó con todas sus fuerzas. A los pocos minutos, la enorme
puerta cedió un poco.

-¡Señorita Akane!- exclamó Sasuke -¿Qué hace a estas horas por
aquí?-

-¡Sasuke, necesitamos hablar con Kuno y Kodachi!- respondió Akane

-¡De inmediato!- dijo el ninja y los dejó pasar.

-Akane Tendo, no sabia que estuvieras tan locamente enamorada de
mi que te hiciera venir tan tarde a mi casa ¿o acaso sucede algo?-
dijo Kuno con su modestia de siempre.

-Si Akane... Sasuke dijo que era muy urgente... pero ¿porqué llevas
la ropa de mi amado Ranma?- dijo Kodachi al llegar

-Se trata de Ranma...- respondió Shampoo

-¿Ranma?- exclamaron los hermanos en coro

115
-¡El necesita nuestra ayuda!- exclamó Akane
-¡Oh!... ¡mi pobre Ranma está en problemas!- chilló la Rosa Negra
-¡Yo haré todo para ayudarlo!-

-¿Y tu Kuno?- pregunto Akane

-Sé que no puedes ocultar tu amor por mi hermosa Akane Tendo, así
que aunque sea por ese del tonto de Ranma te ayudaré... además
por otro lado, no pienso dejar ir a mi hermana menor a buscar sola a
Ranma- dijo Kuno

-¡Regresemos el dojo!- exclamó Akane dando con concluida la visita
-Debemos partir antes del crepúsculo...-

Todos asintieron y se marcharon con Akane rumbo al dojo.

La comitiva atravesaba Nerima en un silencio absoluto y caminando
apresuradamente. Akane iba encabezando el grupo, sus graves
gestos demostraban la preocupación que la invadía y a la vez el
cansancio de un día tan agotador.

Sus pensamientos sólo se concentraban en organizar un equipo de
rescate con ayuda de todos... por otro lado, confiaba en que que su
fortaleza física lo hubiera ayudado a resistir semejante impacto.... e
inconscientemente, sus manos apretaban fuertemente la camisa roja
de broches dorados que aún llevaba puesta.

-¡Akane!- gritó alguien detrás del grupo

Akane salió de sus pensamientos y viró hacia atrás, entonces miró al
parque por cual cual acababan de pasar y vio a Ryoga, con el maletín
a sus espaldas y su pesada sombrilla roja en las manos. -¡Ryoga!-
exclamó y se acercó a él.

-Supe lo de Ranma...- le dijo Ryoga -Nabiki me lo contó todo y quiero
que sepas que cuentas con mi apoyo... Akane...-

Los ojos de Akane brillaron como pepitas de diamantes -¡Oh!...
¡gracias Ryoga!- exclamó ella -¡Realmente eres el mejor amigo de
Ranma!-

Ryoga se sonrojó y un nudo se le hizo en la garganta y en su corazón,
tan sólo pudo articular un débil si y se unió al grupo, rumbo al dojo.

Al llegar, todos se reunieron alrededor de la mesita de la sala y
Kasumi trajo un poco de té.

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Akane tomó la palabra. -Los he reunido porque Ranma necesita
nuestra ayuda, ¡debemos buscarlo!... sólo les pido que por un
momento olviden todo... rencillas- y miró a Kuno, Ryoga y Mousse -Y
técnicas para tratar de consquitarlo- y miró a las tres prometidas
restantes -¿Estarán dispuestos?-

Un silencio total inundó el recinto, cada uno estaba concentrado en
sus propios pensamientos.

-Debo aprovechar esta oportunidad- pensaba Kuno -Si Ranma no
aparece y si aparece y logro vencerlo... je je je... ¡Akane y la chica de
cabellos de fuego serán sólo para mi!- y una sonrisa de tonto
pervertido de dibujó en sus labios.

-Sé que Akane ama a Ranma- pensaba Ryoga -Pero no puedo decirle
que no... no, a pesar de todo no podría...- suspiró profundamente
resignándose a la única opción que le quedaba.

-Hmmm Ranma... siempre Ranma....- pensaba Mousse -Ahora más
que nunca Shampoo irá tras él... je je je, creo que debo aprovechar
esta oportunidad para deshacerme de Ranma de una vez por todas y
casarme con mi Shampoo- y una risita maléfica escapó de su boca.

-¡No puede haber pasado en mejor momento!- se decía mentalmente
Shampoo -Si yo lo encuentro y lo ayudo en su recuperación él estará
en deuda conmigo y tendrá que casarse conmigo- y sonrío
pícaramente al imaginarse lo que haría con Ranma cuando fueran
marido y mujer.

-Ranma no piensa en mi más que como una amiga de la infancia...-
suspiró apesadumbrada Ukyo -Sin embargo, esta es una excelente
oportunidad para demostrarle todo lo que puedo hacer por él y lo feliz
que seríamos si nos llegáramos a casar…-

-¡Excelente!- rió la Rosa Negra para sus adentros -Es la oportunidad
para eliminar de una buena vez a las otras prometidas y así Ranma
será sólo mio... ja ja ja ja ja...-

-¿Y bien?- interrumpió Akane al ver que ninguno decía nada

-Estamos dispuestos, ¡busquemos a Ranma!- respondieron
enérgicamente todos en una sola voz.

Akane suspiró profundamente y tomó un sorbo de té mientras decía
para sus adentros -Espero... que esto sea lo mejor...- volvió a colocar
la taza sobre la mesa y dijo -Bien, ¡partiremos mañana a primera
hora!... ahora descansemos, es un viaje largo...-.

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Desde que llegaron a la cabaña, el hombre había estado cuidado de la
hermosa chica pelirroja que había encontrado en una playa del río.

El hombre había acomodado a Ranma en su cama, aún inconsciente
debido a los golpes que había recibido. Lo abrigó muy bien y puso en
unas hierbas en sus heridas para que sanaran rápidamente. Cuando
terminó de examinarlo, y cerciorarse de que no se le había pasado
nada por alto, el hombre puso a calentar un poco de agua.

-Eres una chica muy fuerte...- decía el hombre mientras vigilaba el
agua -Cualquiera en tu lugar la habría pasado muy mal... ahora te
bañaré con un poco de agua caliente... ya mañana te sentirás mucho
mejor...-

Apenas el agua comenzó a hervir, apagó el fogón y tomó la tetera
con mucho cuidado, la vació en una tina la revolvió con un poco de
agua fría. -Hmmm.... esto está más caliente que frío...- masculló,
entonces dejó la tetera en el suelo y se aproximó a la cama.

-Bien chica de cabellos rojos... te daré un baño con agua caliente, eso
ayudará a las hierbas para que sanen tus heridas...-. Suavemente lo
desabrigó y dudó un momento, ¿la desvestiría?. El hombre decidió
que mejor no, le daría ropa nueva después del baño... entonces la
cargó y caminó con el hasta la tina, se arrodilló y los introdujo con
mucho cuidado.

-¡Pero, que es esto!- exclamó el hombre asustado al ver lo que había
sucedido cuando el cuerpo maltratado de la chica había tocado el
agua caliente, -Se ha... ¡se ha convertido en un hombre!-.
Efectivamente, Ranma había vuelto a su forma masculina y yacía en
la tina aún sin recobrar conciencia.

-Hmmm...- susurró el hombre un poco más repuesto después del
susto inicial, -Ahora que lo recuerdo, una vez un anciano borracho
después de tomar tanto sake me contó una leyenda china... unas
pozas encantadas que quienes caían en ellas quedaban malditos y se
transformarían en otro ser diferente si eran tocados por el agua fría,
pero volverían a su forma original si eran bañados en agua caliente...
pensé que sólo era eso, una leyenda o un cuento de un borracho...
jamás pensé que existieran de verdad las Pozas de Jusenkyo...-

El hombre nuevamente se acercó a Ranma y lavó sus heridas con el
agua, al cabo de un rato lo sacó, le puso ropas nuevas y volvió a
acostarlo en su cama.

-Bueno chico, no puedo hacer más nada por ahora, lo mejor será que
descanses...-. El hombre tomó unas cobijas de un armario cercano,
improvisó una cama para él y apagó las velas antes de dormir.

118
Akane se levantó cuando el sol aún no alumbrab y se sentó en el
borde de la cama tratando de despejar su cabeza. Realmente no
había sido una buena noche, la imagen de Ranma cayendo por el
precipicio gritando su nombre se repetía indefinidamente en sus
pensamientos.

Akane sacudió su cabeza para tratar de alejar ese recuerdo
nuevamente, apretó los puños y masculló -Sé que Ranma está bien
¡y hoy lo encontraremos!-. Con esa firme idea, se levantó, se dio un
refrescante duchazo y se vistió.

Los primeros rayos del amanecer comenzaban a iluminar cuando bajó
a la sala y para sorpresa suya, encontró a todos preparados para el
viaje, y junto con ellos Kasumi quien les había traído el desayuno y
provisiones.

-¡Akaneeee!, ¡por fin bajaste!- exclamó Ukyo al verla

-Si Akane- dijo Shampoo -Hace mucho que te estamos esperando...-

Una sonrisa escapó de los labios de Akane y susurró débilmente
-Amigos...-. -Bien, ¡es hora de irnos!- exclamó, tomó su maletín de
campaña, al igual que el de Ranma y los demás también tomaron sus
mochilas que Sasuke, por orden del Rayo Azul de Furinkan, les había
llevado antes de que Akane despertara.

-¡Mucha suerte muchachos!- exclamó Kasumi al despedirlos
-¡Regresen con Ranma!-

Todos caminaban por las calles de Nerima siguiendo a Akane quien
comandaba la expedición, ya había clareado totalmente, pero aún el
sol no picaba.

-¡Akane... eh Akane!- gritaba alguien desde muy lejos y se acercaba
al grupo corriendo lo más rápido que sus piernas le daban. Akane al
escuchar su nombre se detuvo extrañada y dio media vuelta, en esas
vio a Gosunkugi correr a toda velocidad hacia ellos. -¿Gosunguki?-
exclamó Akane extrañada.

Gosunkugi, vestido con sudadera, llegó hasta ellos y se detuvo, por
poco se desmayaba y respiraba agitadamente. -Akane...- dijo el flaco
Fetiches al tomar un poco de aire -Los vengo siguiendo desde hace
tres cuadras... ¿sucede algo malo?...-

-Ranma sufrió un grave accidente ayer y necesita de nuestra
ayuda...- respondió ella

119
Gosunkugi la miró fijamente a sus ojos y pensó -Saotome sufrió un
accidente.... je je je... si a Saotome le pasa algo, tal vez Akane quede
libre y ahhhhhh... ¡podría ser mi prometida!...- y sus ojos brillaron al
sólo imaginarse dándole un beso a ella. -¡Akane!- exclamó - ¡Me
uniré a ustedes!...-. Akane le sonrió y dio media vuelta, caminando
ágilmente hacia las montañas.

-Aquí fue...- dijo Akane al llegar al borde del precipicio por donde
había caído Ranma

-Hmmm.... ya veo - exclamó Shampoo -Es una temporada de pocas
lluvias, así que el río debe llevar muchas piedras...-

-¿Qué?- exclamó Ukyo -Acaso insinúas que mi Ranma puede
estar....-

-Por supuesto que no - la interrumpió Shampoo -Sólo que debió
haber recibido un fuerte golpe...- su cara se tornó preocupada y
continuó con un hilo de voz -Sólo espero que esté bien...-.

-Si Ranma cayó al río, creo que debemos buscarlo por toda la ribera
río abajo- apuntó Ryoga

-Si, ¡dividámonos en parejas!- propuso Kuno y abrazó a Akane
fuertemente -Tu y yo hacemos un linda pareja, ¿no crees Akane?-

Como siempre, la paciencia de Akane no tardó en esfumarse y le dio
un fuerte golpe que lo separó de ella, pero no lo envió a volar. -¡No
me interesas Kuno!- exclamó enfadada.

-Bueno muchachos, cálmense ya...- dijo Mousse -Yo iré con mi
amada Shampoooo- y abrazó a Ukyo.

-¡Ni en tus sueños!- exclamó Shampoo enojada y le dio un golpe
justo en sus lentes los cuales terminaron hechos trizas.

-Oh Shampoo... porque me haces esto...- dijo muy triste Mousse y
echó a llorar

-Oigan, ¿no creen que estamos perdiendo tiempo?- dijo tímidamente
Gosunkugi

-¡El flaco tiene razón!- exclamó Kodachi -Mi amado Ranma debe estar
esperando por mi... ja ja ja... ja ja ja....-

-¡Debemos apresurarnos!- dijo Ukyo

120
-Está bien....- tomó la palabra Akane -Sortearemos las parejas-

Akane sacó un pequeño zurrón y Kodachi escribió en unos papeles el
nombre de todos, luego los arrugó y aprisionó muy bien y los metió
en el zurrón. Akane lo sacudió y se acercó a cada uno para que
sacara su respectivo papel, cuando hubo terminado dijo - Bien,
desenvuelvan sus papeles....-. Cada uno desenvolvió y signos de
descontento se dibujaron en el rostro de todos.

-Y bien Shampoo, ¿quién será tu pareja?- preguntó Akane. Shampoo
arrugó la cara y de mala gana respondió -Kuno...-

-¡Oh, que bien!... yo también tenía tu nombre ¡y eres una linda
chica!- exclamó Kuno-senpai al escucharla.

-¡Cállate tonto!- dijo Shampoo molesta -Hago sólo esto por Ranma,
¡vámonos ya!- y se marcharon.

-¿Tu Ryoga?...- continuó Akane

-Ukyo...- fue la respuesta de P-chan, ejemm, de Ryoga y por un
momento Akane creyó ver el rostro enrojecido de Ryoga al leer el
nombre de quien le había correspondido. Al principio ella se
sorprendió, pero sonrió al pensar que podía ser...

-Bien Ryoga... marchémonos- dijo Ukyo y lo tomó por el brazo y
ambos se fueron por el mismo camino que habían tomado Kuno y
Shampoo.

-¿Tu Kodachi?..- preguntó Akane

-Gosunkugi- respondió la Rosa Negra de mala gana

Gosunkugi tragó en seco al verla, se puso más pálido de lo que ya era
y susurró débilmente -Ejemm, ese soy yo...-

-¡Ya lo sé tonto!- gritó Kodachi enojada -¡Vámonos ya!... Ranma mi
amor, espérame, ¡ya voy por tii!.. ja ja ja ... ja ja ja- y partió junto
con el flaco Fetiches no sin antes dejar tras ellas un extensa alfombra
de pétalos de rosas negras que salían de su listón.

-Bien Mousse...- dijo Akane -Parece que nos tocó...-

-Hmmm...- murmuró él -¡Yo quería a Shampoooo!- y rompió a llorar
nuevamente.

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Akane respiró hondamente -Ya vámonos Mousse- se limitó a decirle y
ambos partieron. Todos bajaron la montaña hacia la parte baja del
río, para recorrerlo en toda la ribera en busca de Ranma.

Cada equipo recorría palmo a palmo y gritaban llamándolo sin
resultado. Ukyo y Ryoga se habían desviado, gracias al sentido de
orientación de P-chan, adentrándose poco a poco en el bosque
circundante.

-¡Ryoga!... ¡eres terrible! ¡no sé como pude aceptar venir contigo!-
exclamaba Ukyo enojada -¡Con tu pésimo sentido de orientación
jamás encontraremos a mi Ran-chan!!-

-¡Ya cálmate Ukyo!- trataba de apaciguarla Ryoga, Ukyo lo miró con
rabia y decidió alejarse, en esas miró hacia el frente y sus ojos se
estrellaron con una pequeña cabaña de madera en medio de un claro.
-¿Y eso?- se preguntó extrañada -¿Qué será?-. Ryoga también vio la
cabaña y decidió adelantársele a Ukyo. -¡Espérame Ryoga!- gritó ella
y caminó hasta alcanzarlo.

-Que extraño...- dijo Ryoga -Es muy raro encontrar una cabaña en
medio del bosque... mejor será que entremos...- y ambos empujaron
la puerta abriéndola. -¡Pero si es...!- tartamudeó Ryoga sorprendido -
¡Es Ranma!- exclamaron muy fuerte ambos al tiempo.

Definitivamente la elección de Mousse como compañero no había sido
la mejor. Akane estaba desesperada, en vez de ayudarla, se la había
pasado llorando y maldiciendo su suerte porque su amada Shampoo
no lo quería ni un poquito. Akane estaba punto de darle un pasaje
gratis a la Vía Láctea cuando escucho los gritos de Ryoga y Ukyo.

Akane se congeló -¿Ranma?- susurró -¿Lo encontraron?- y salió
corriendo lo más rápido que pudo en dirección a donde provenían los
gritos.

-¡Oye Akaneee, espérameee!!- gritaba Mousse detrás de ella tratando
de darle alcance.

Akane siguió corriendo hasta que en un claro del bosque y vio una
cabaña de madera con la puerta abierta.

-¡Debe ser aquí!- exclamó exaltada y corrió hacia allí. Al llegar se
detuvo bruscamente frente al marco de la puerta y sus ojos se
abrieron y se iluminaron al verlo -¡Ranma!- gritó ella sin poder
ocultar su emoción, su corazón latía a mil por hora y se abalanzó
sobre él.

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Ranma estaba cubierto de vendajes sentado en la cama, cuando
escuchó su nombre, volteó instintivamente hacia la puerta -Esa voz…
¡Akane!- y sus grandes ojos azules se tornaron más brillantes que de
costumbre.

-¡Ranma!- volvió a exclamar Akane y lo abrazó lo más fuerte que
pudo con toda la ternura única en ella. Ranma sorprendido respondió
a su abrazo, y la trajo con sus manos hacia su cuerpo y ambos
colocaron suavemente su cabeza uno en el hombro de otro. Era un
momento mágico que ninguno quería dar por terminado, entonces
Ranma sintió su hombro más tibio y comprendió inmediatamente por
que era.

-Akane...- susurró suavemente al oído de ella -Me alegra mucho...
que estés aquí...-

Akane levantó la cabeza, lo miró, le sonrió tiernamente y secó sus
lágrimas -Pensé que tu... con la caída...- balbuceó ella -¡Fue horrible
Ranma!- y no pudo contener sus lágrimas que escurrían por sus
mejillas. Ranma sólo se limitó a abrazarla más fuerte.

-¡Hasta cuando se pesan quedarse así!- gritó Ukyo super enojada

-¡Ranma, te estás aprovechando!- gritó Ryoga empuñando sus puños

Ranma y Akane los vieron y luego regresaron la atención hacia sí
mismos y cayeron en cuenta que seguían abrazados muy fuerte y
muy juntos, ambos se soltaron rápidamente y Akane secó las
lágrimas de su rostro rápidamente.

En ese momento los demás miembros del equipo de rescate fueron
llegando. Shampoo y Kodachi se abalanzaron sobre Ranma para
abrazarlo y por poco lo asfixian, Akane vio la escena y su corazón se
encendió en celos y se levantó de allí mientras Ranma pedía auxilio
para zafarse de ellas.

Kuno se encontraba recostado en el marco de la puerta contemplando
la escena, mientras que Mousse seguía llorando por Shampoo.

Aprovechando esa turbulencia, Gosunkugi le arrancó una hebra de
cabello a Ranma y se la puso a uno de sus muñecos vudú y en un
árbol cercano a la cabaña, con un par de velas encendidas y atadas
con una cinta a su cabeza, claveteaba al muñeco en el tronco del
árbol con un mazo de madera, tratando de hacer inútilmente un
conjuro por enésima vez sobre Ranma.

-¿Pero qué sucede aquí?- exclamó una voz desconocida desde la
puerta -¿Quiénes son todos ustedes?-

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Todos se detuvieron y miraron hacia la entrada de la cabaña y vieron
a un hombre anciano de pie allí con una cesta llena de hierbas.

-Oh, es usted...- dijo Ranma al reconocerlo -No se preocupe señor
Yamaguchi, ellos son amigos...-

-Ahhh...- exclamó el anciano -Pues sean bienvenidos a mi humilde
hogar...- esbozó una amplia sonrisa y entró.

-¿Y quién es usted?- preguntó Ukyo

-¿Lo conoces Ranma?- preguntó Akane

-El señor Yamaguchi me encontró después que caí del precipicio...-
respondió Ranma

-Así es...- contestó el hombre -Realmente me sorprende mucho que
ya estés tan recuperado pues tus heridas son graves...-

-¿Qué tan graves?- preguntó alarmada Akane

-Lo suficiente para que se quede por un buen tiempo en cama
descansando...- respondió Yamaguchi.

-Gracias por cuidar a mi Ran-chan!!!- exclamó Ukyo abrazando al
hombre

Yamaguchi se sorprendió y le preguntó -Dime jovencita, ¿tu quién
eres?-

-Soy Ukyo, ¡la prometida linda de Ranma!- exclamó ella risueña

-¿La prometida?- exclamó el hombre curioso

-¡Oye un momento!- gritó Shampoo eufórica -¡La prometida de
Ranma soy yo!-

-¡Están equivocadas!- interrumpió Kodachi -¡Ranma se casará
conmigo!... ja ja ja ja ja ja...- y sacó su listón que dejó como siempre,
un tapiz de pétalos de rosas negras

-¡Claro que no!- exclamaron Ukyo y Shampoo tiempo y se lanzaron al
combate por Ranma cada una usando sus armas predilectas.

-Ay noooo...- exclamó Akane hastiada -Aquí vamos de nuevo....-

-Y tu...- dijo Yamaguchi mirando a Akane -Debes ser Akane, ¿cierto?-

124
Ella lo miró extrañada y le preguntó -Si... ¿cómo lo supo?-

El hombre soltó una carcajada con ganas y le dijo -un hombre sabe
realmente cuando otro hombre ama a una mujer ... Ranma durante
su inconciencia no hizo más que repetir el nombre de Akane... ¡tenía
ya ganas de conocerte!.. je je je y veo que eres la prometida
perfecta-

Estas palabras paralizaron el combate de las otras chicas que
quedaron sorprendidas. Akane miró a Ranma y ambos se ruborizaron
como un par de tomates maduros y prefirieron esquivar sus miradas
bajando las cabezas.

-¡Ranma Saotome!... ¡las quieres todas para ti- gritaron histéricos
Ryoga, Mousse, Kuno y Gonsunkugi al tiempo y se abalanzaron sobre
él dispuestos a darle una soberana paliza.

-¡Deténganse!- exclamó amenazante Yamaguchi interponiéndose
entre ellos y Ranma -¡No permitiré que lo hagan!-, ellos lo miraron de
mala manera, pero optaron por guardar sus armas.

-Señor...- interrumpió tímidamente Akane -Ya le hemos ocasionado
muchos problemas... creo de que es hora de que volvamos a casa...-

-Hmmm... no lo creo linda Akane -dijo Yamaguchi -Ranma no podrá
moverse por un mes...-

-¿Qué?- exclamó ella sin entender - ¿Cómo así que no podrá moverse
por un mes?-

-Si, así como lo escuchas querida niña- continuó el hombre -Si
Ranma sale de aquí, se habrá perdido irremediablemente todo lo que
ha sanado hasta ahora... él aún no está al 100%...-

-Pero...- respondió Akane -¡No puede quedarse aquí por tanto
tiempo!... la escuela, el dojo... ¡Ranma tiene que regresar con
nosotros!-

-Si, es cierto- apuntó Ranma

Pero el hombre no respondió nada, simplemente se quedó en silencio
por largo rato.

-¿En qué piensa?- le preguntó Shampoo. El hombre la miró pero
siguió sin hablar. Al cabo de un rato dijo -Bueno, tal vez haya una
forma de curar sus heridas totalmente en un sólo día...-

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-¿Cuál es?... ¡díganos!- exclamaron Ukyo, Shampoo y Kodachi al
tiempo

-Existe una legendaria hierba de fuertes poderes curativos. En China
es muy abundante, pero en los bosques de Japón es escasa.... si
consiguiéramos tan sólo un poco, yo podría preparar una bebida
especial y tu querido prometido linda Akane, se recuperaría
inmediatamente...- dijo Yamaguchi. Al escuchar esas palabras finales
las tres restantes prometidas se molestaron y Akane se sonrojó
levemente.

-¿Cómo es esa hierba?.. ¡por favor, díganos!- preguntó Ryoga

-Oh, la reconocerán fácilmente- dijo el hombre sonriendo -Es de tallo
bajo y su color es verde dorado translúcido...-

-¡Clarooo!- gritó emocionada Shampoo -¡Shampoo saber cual es!..
¡yo traerla para curar a Ranma!-

-¡Un momento!- interrumpió enojada Ukyo -¡Seré yo quien traiga la
hierba para Ran-chan!-

-¡Cálmense!- gritó Kodachi -Les tengo una propuesta mejor...- y
sonrió maliciosamente -Quien traiga la hierba primero, será la
prometida definitiva de Ranma y se casará con él... ja ja ja ja ja-

-Me parece interesante...- respondió Shampoo -Soy la única que
conoce esa hierba, estoy segura de que ganaré... ¡acepto el reto!-

-¡Lo que sea por mi amado Ran-chan!- dijo Ukyo -Además, me
parece una buena forma de definir quien será la esposa de Ranma...
¡yo también acepto!-

-¿Y tu que dices Akane?...- preguntó Kodachi

Akane miró a Ranma, quien la veía con sus enormes ojos azules entre
la expectativa y la incertidumbre, entonces apartó la mirada, suspiró
profundamente y arrugó su frente -Esto es una locura...- exclamó
molesta -Pero acepto…

-¡Y yo también!- gritó Kuno -Te ayudaré hermana a buscar esa hierba
para curar a Ranma...-

-Oh hermano, me alegra contar contigo- respondió la Rosa Negra

-Jejeje...- se reía Kuno maliciosamente en sus pensamientos -Si
Kodachi gana y se casa con Ranma, ¡Akane y la hermosa chica del

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cabello de fuego serán solo mías!...- y babeaba al sólo imaginarse lo
que haría con ambas bañándose en una tina.

-¡Vámonos ya hermano!- interrumpió Kodachi sus pensamientos y lo
tomó por el brazo y salieron de la cabaña rumbo al bosque.

-¡Yo también iré!- exclamó Shampoo y se le acercó a Ranma, lo miró
amorosamente y puso sus brazos alrededor del cuello y lentamente
fue acercando sus labios, mientras Ranma trataba de detenerla sin
poder disimular su nerviosismo. -Wo ai nii- dijo Shampoo
románticamente y cuando estaba a punto de besar el pobre de
Ranma se escuchó un alarido.

-¡Yaaaaa basssstaaaaa Shammmppooo!- gritó Akane que no podía
ocultar su enojo y sus celos.

Shampoo soltó a Ranma, quien respiró profundamente, se levantó y
miró a Akane pérfidamente y le dijo en tono retador -Guarda tus
celos Akane, porque yo sé cual es la hierba y la traeré... ¡Ranma será
mi esposo y nadie lo impedirá!-

Akane prefirió mirar hacia otro lado sin prestarle aparentemente
atención y Shampoo se fue, obviamente seguida por Mousse quien
corría como loco tras ella, tratando como siempre de declararle su
amor.

-¡Esa hierba espera por mi!- dijo Ukyo -Pero una chica no debe ir
sola al bosque....- entonces miró a Gosunkugi y a Ryoga y arrugó su
rostro, se acercó a Ryoga y lo jaló por el brazo -Vamos, tu me
acompañarás....-

-¿Yo... yo?- tartamudeó P-chan, este, Ryoga mientras que su rostro
se tornaba rojo

-Si, tu...- respondió Ukyo de mala gana -¡Pero esta vez guiaré yo!,
porque si es por ti, ¡terminaríamos en Corea!- y ambos salieron de la
cabaña.

-Y tu.... ¿también irás Akane???- preguntó Ranma algo tímido

Akane lo miró y le dijo -No me queda otra opción, además ya dije que
iría... pero quiero que tengas algo bien claro- y lo miró fijamente a
los ojos -Esto no lo hago por ti, sino por papá y tío Genma ya que
ellos se preocuparían muchísimo si al regresar de su entrenamiento
no te encuentran....- le dio la espalda, jaló a Gonskugi por el brazo y
salió de allí. Sin embargo, esas palabras tuvieron su efecto sobre
Ranma quien susurró melancólicamente -Si claro.... la misma
romántica Akane de siempre...- y se acostó nuevamente, sus heridas

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aún le dolían, pero al final el cansancio lo venció y no tardó en
quedarse dormido.

-Ahhhhh...- suspiró Yamaguchi que había observado toda la escena
-Esto si es verdadero amor... harán una hermosa pareja algún día
Ranma y Akane... ja ja ja ja, sólo hay que echarles una manita- y
sonrió enigmáticamente, entonces caminó hacia el fogón para
preparar lo necesario para cuando llegara alguna de las prometidas
con la ansiada hierba y por el ansiado premio.

Hallar la precisa flor no fue tarea fácil para ninguno, por más que
buscaban Kuno y Kodachi, Ryoga y Ukyo, Akane y Gosunkugi, por la
ribera del río y en el corazón del bosque, no dieron con ella.

-¡Shampoo sabe perfectamente donde nace esa flor!- se repetía
entusiasmada una y otra vez a sí misma- y sonreía -Ahora si, ¡seré la
única prometida de Ranma!-. Siguió corriendo rápidamente buscando
un tipo de árbol en especial. -¡Este ser!- gritó triunfante y se detuvo.

Era un conjunto de bambúes que crecían muy robustos y apiñados,
pero en sus enormes y gruesas raíces albergaban espacios donde
escondida crecía esa flor. Shampoo se acercó y fue revisando
cautelosamente raíz por raíz y fue recogiendo las flores más bonitas.
Al cabo de un rato se dijo -Bueno, creo que estas serán suficiente
para la infusión-, y partió de regreso ya que también empezaba a
anochecer...

-¡Shampoooo!- gritó Mousse al encontrarla, Shampoo lo miró con
fastidio y le dijo -¿Qué quieres Mousse?... ¡Ranma me espera!-

-Sham.... Shampoo... no puedo permitirlo- le respondió
enérgicamente -Yo te amo Shampoo...- y le ofreció una racimo de
rosas rojas.

Shampoo lo miró enojada y le gritó -¡Cuantas veces tendré que
decirte que noo tee quieeerooo Mousse!-, entonces de su corpiño
sacó un frasco, lo abrió y regó el contenido sobre él. Era agua fría y
de inmediato el pobre Mousse quedó convertido en pato, entonces
Shampoo lo atrapó rápidamente y lo amarró lo más fuerte que pudo
al tronco de un bambú con unas cuerdas que sacó de su corpiño
también.

-Bien Mousse- exclamó Shampoo satisfecha -Ahora si nos dejarás
tranquilos a Ranma y a mi-, recogió las flores, le sonrió y se alejó lo
más rápido que pudo dejando al pobre pato Mousse graznando sin
parar.

128
Cuando Shampoo llegó a la cabaña, desde hacía mucho rato los
demás habían llegado, todos con las manos vacías.

-¡Aquí está la flor mágica!- gritó Shampoo triunfante -¡Yo he
ganado!.... ¡ahora Shampoo es la única prometida de Ranma!-.

Kodachi y Ukyo la miraron con ira, en cambio Akane prefirió darle la
espalda.

-Un momento...- interrumpió Yamaguchi -Aún no has ganado... aún
no se ha preparado la bebida ni Ranma la ha tomado… ¡no han
terminado!-

Shampoo se le acercó a Ranma quien aún dormía y le susurró
levemente al oído -Yo traje las hierbas mágicas Ranma, yo prepararé
la bebida y yo esta noche seré tu única prometida...- entonces se
dirigió al fogón para comenzar con la coción.

-¡Un momento jovencita!- interrumpió Yamaguchi de nuevo -¿Sabes
acaso como prepararla?... si lo haces mal, será entonces un poderoso
veneno...-

-¿Un poderoso veneno?- exclamaron sorprendidas las cuatro
prometidas al tiempo

-¿Un poderoso veneno?- pensó Kuno -Eso sería perfecto...-

-¿Ranma podría morir si la poción queda mal preparada?- preguntó
Ryoga

-Así es- respondió Yamaguchi -Por eso la prepararé yo, así estaremos
seguros de que sus heridas sanarán...-

-Creo que es lo mejor Shampoo...- interrumpió Akane -Deja que el
señor Yamaguchi lo haga...-

-Está bien- asintió Shampoo y le entregó el manojo de flores.
Yamaguchi las recibió y se dirigió al fogón para prepararlas -Sólo me
resta decirles que esto tardará muchas horas, y ya está muy
adelantada la noche... lo mejor será que duerman... hay colchones y
frazadas en esa caja -dijo señalando un rincón de la cabaña al lado
de la cama de Ranma. Ryoga, Kuno y Gosunkugi no vacilaron
tomaron una respectivamente y se echaron a dormir.

-Shampoo, ¿dónde está Mousse?- preguntó Akane curiosa

129
-¡En un lugar donde no puede venir a molestarme!- respondió
altivamente Shampoo y también tomó una frazada y se acostó a
dormir.

-Bueno, creo que el señor Yamaguchi tiene razón...- dijo Ukyo y
también tomó una frazada, igual hizo Kodachi. Al cabo de media
hora, todos dormían a pierna suelta, menos Akane.

Ella sentada en una esquina, contemplaba pacientemente al señor
Yamaguchi preparando la bebida, y cuando miraba a Ranma a su
mente venía el recuerdo de las dos noches anteriores cuando
asustada por esa pesadilla, había ido a ver como estaba.

-Realmente...- pensaba ella -Realmente parece un ángel... sin tan
sólo fueras así cuando estás despierto…- y suspiró profundamente.

-¿Por qué no duermes?- interrumpió Yamaguchi sus pensamientos

-Eh, ah- reaccionó Akane -Bueno, esteee... es que no tengo sueño...-

-¿Estás preocupada por él?- volvió a preguntar el anciano

Akane se enojó -¿Preocuparme por él?... ¿yo?.... ¡claro que no!.. ya
le dije, sólo que no tengo sueño...-

-¿Estás segura?- volvió a preguntar el viejo con la misma serenidad

Akane lo miró, aún seguía enojada. Estaba a punto de responder con
otro grito pero se detuvo, bajó la cabeza, tomó un poco de aire y más
calmada dijo -La verdad si.... él está así por mi culpa...-

-Oh no, claro que no linda Akane- le dijo Yamaguchi sonriéndole -Tan
sólo fue un accidente... él no despertará por ahora y aún la bebida
tardará más... duerme, serás la primera en saberlo cuando esté
lista...-. Akane lo miró y asintió sonriéndole, tomó entonces una
frazada y se acostó, el cansancio la venció y se quedó dormida.

-Si si si...- murmuró el viejo riéndose para sus adentros -Sólo
necesitan una ayudadita...- y regresó de nuevo a concentrarse en el
cocimiento de la bebida.

Habían pasado dos o tres horas, quien sabe, sólo que la bebida ya
estaba lista. Yamaguchi sirvió cuatro tazas y despertó a Ranma, a las
cuatro prometidas, a Kuno, Mousse y Gosunkugi.

-¡La bebida está lista!- exclamó sonriendo Yamaguchi

130
-¡Oh que bien!- exclamó Ranma contento -Tanto tiempo acostado en
la cama ya me empieza a desesperar-

-No tan rápido Ranma- lo interrumpió Yamaguchi -Sólo hace falta un
ingrediente muy especial para que la bebida surta el efecto deseado,
si no lo hay, de nada servirá...-

-¿Un ingrediente especial?- exclamaron todos

-¿Pero cuál?- preguntó ofuscada Ukyo -¡Usted nos dijo que con eso
bastaba!-

-Pero no se desesperen muchachas... el último ingrediente está aquí,
en sus corazones... es el amor correspondido... sólo una de las cuatro
pociones hará efecto, aquella que Ranma beba de las manos de la
persona a quien él ama y es correspondido-.

-¡Me niego rotundamente a darle de beber esa poción a Ranma!-
gritó Kuno eufórico

-¡Jamás aceptaría algo de ti, payaso pervertido!- exclamó Ranma con
ira

-¿Payaso pervertido?.... ¡me las pagarás Ranma Saotome!- respondió
agresivamente Kuno -Pero ahora eres el premio de mi hermana…
¡estoy seguro!-

-Akane...- susurraron en voz baja Gosunkugi y Ryoga -Que no seas
tu....-

-Bien, es hora de que Ranma tome su medicina- dijo Yamaguchi y le
fue entregando una taza con la bebida a cada prometida.

Ukyo miró su taza tristemente, bajó la mirada y un par de lágrimas
escurrieron de sus ojos

-Yo... yo me.... me retiro...- balbuceó débilmente Ukyo y devolvió la
taza a Yamaguchi y salió corriendo frenéticamente de la cabaña,
mientras las lágrimas seguían escurriendo de sus ojos. -La bebida
nunca hará efecto si Ranma la bebe de mis manos...- pensaba
amargamente ella -Mi amor por el no es correspondido... él sólo
puede verme como su amiga....-

-¡Ranma mi amor!- exclamó la Rosa Negra -Es hora de que tomes tu
medicina y nos comprometamos formalmente- y se le fue acercando
coquetamente a Ranma mientras él la veía con los ojos desorbitados,
realmente está loca de remate, o sino, de donde habría sacado la
idea de que él la amaba.

131
-¡Un momento Kodachi- exclamó desafiante Shampoo -¡Ranma sólo
beberá de la mía!-

-Ja ja ja- rió con ganas la Rosa Negra -¡Estás loca!, ¡no lo permitiré!-

-¡Yo tampoco!- le respondió en el mismo tono Shampoo y se
abalanzó sobre Kodachi y ambas comenzaron a luchar, pero tan torpe
y desenfrenadamente que ambas regaron el contenido de sus tazas.
-¡Oh noooo!- exclamaron dolidas Kodachi y Shampoo.

-¡Me las pagarás!- chilló la Rosa Negra y se abalanzó con su listón
sobre Shampoo dispuesta a vengarse

-¡Tu eres la culpable!- le respondió Shampoo y arremetió con sus
bombarines

-Oh, mi querida hermana ha perdido - dijo decepcionadamente Kuno
-Ahora sólo queda la taza de Akane...-

-Si- susurro Ryoga melancólicamente -Sólo la taza de mi amada
Akane...-

Shampoo y Kodachi habían salido de la cabaña sin detener su duelo,
mientras Akane contemplaba pensativamente el líquido brillante que
había en su taza. -¿Hará efecto?- se decía así misma -Sería posible
que el... que yo.... que nosotros...-

Akane levantó la mirada y encontró con los ojos de Ranma, quien
también la veía fijamente. Era una mezcla de ansiedad, duda,
sorpresa, algo de pena y mucho....

-Linda Akane, creo que es hora de que Ranma tome su bebida...-
interrumpió Yamaguchi el silencio

-Eh... si- respondió atolondradamente Akane y se acercó indecisa a
Ranma quien aún no apartaba su mirada de los ojos de ella.

-¿Funcionará?- se preguntaba Ranma -Ella tan odiosa, fea,
testaruda... ¿podría ser... yo... ¿pero y ella?...-

-¡Muchachos!- exclamó el señor Yamaguchi -¡Ustedes tienen que
venir conmigo!, hay que ir a recoger leña para hacer el desayuno- y
agarró por los brazos a Kuno, Ryoga y Gosunkugi a pesar de las
enérgicas protestas de estos.

Cuando la puerta de la cabaña se hubo cerrado, nadie más quedaba.
Akane de pie al lado de la cama de Ranma y Ranma sentado frente a
ella cubierto de vendajes, mirándola a ella con expectativa y emoción.

132
-Creo que te la debes tomar - dijo Akane con un hilo de voz y estiró
sus manos ofreciéndole la taza

-Tienes razón... sólo terminando con esto lo sabremos...- respondió
igualmente Ranma. Tomó la taza aún humeante y la acercó a sus
labios, Akane se sentó a lado de él en la cama, cada uno sin perder
de vista al otro. Ranma se llevó la taza a la boca y comenzó a beber
del líquido poco a poco.

Sentía algo, algo especial. Un suave cosquilleo por su garganta, un
suave calor que lo abrazaba, sentía como el dolor se iba diluyendo y
como su cuerpo se iba recuperando de los golpes y las heridas.
Sentía en su corazón una tranquilidad infinita y un sentimiento que
no podía seguir ocultándole a ella por más que lo intentara.

-¿Cómo te sientes Ranma?- preguntó nerviosamente Akane cuando
Ranma hubo terminado de beber el líquido. La mirada de expectativa
y confusión de Ranma se había tornado en ternura hacia ella.

-Después de todo....- dijo Ranma -Eres tan linda... -

Akane se sonrojó, después de todo ya no había ninguna duda, Ranma
estaba perfectamente, se había curado y eso que sentían y que de la
manera más torpe de demostraban era... era un sentimiento puro y
verdadero.

-¡Funcionó!- exclamó Akane sonriéndole cálidamente.

Ranma se quitó las vendas que cubrían su cuerpo y se levantó de la
cama, le extendió la mano a Akane, quien gustosamente la aceptó.
Ranma la apretó fuertemente y ella se levantó de la cama, Akane
correspondió y sujetó muy fuerte su mano también y ambos salieron
caminando de la cabaña tomados románticamente de las manos, ante
el asombro y la perplejidad de sus prometidas y pretendientes y la
mirada complaciente de Yamaguchi, pero ellos no le prestaron
atención, siguieron caminando tomados de las manos, mirándose con
esa ternura reprimida tantas veces... al fin eran ellos y sólo ellos...
Ranma y Akane.

FIN

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LA BODA

Introducción
Muy instrospectivo. Especialmente dedicado a Kasumi y el Dr. Tofu.
2005.

-----

Los primeros rayos del sol de la mañana entraron por la ventana.
Kasumi despertó, su mente estaba en blanco pero rápidamente
recordó y sonrió tiernamente -Si... hoy es el día- murmuró
suavemente.

No había sido algo fácil, ni para ella ni para él. Kasumi siempre había
sentido algo especial por él, sencillamente le encantaba, era alguien
que siempre la hacía sonreír, era algo distraído, pero ella lo sentía,
era el hombre con el que ella deseaba estar y a partir de este día,
sería para el resto de su vida.

Todos en el dojou estaban apresurados, era el día de la boda del
Kasumi y el Dr. Tofu y todo debía estar en perfecto orden. La mamá
del doctor estaba atenta a los preparativos: la cocina, la recepción
para los invitados, etc... Nabiki por su parte ayudaba a Kasumi a
preparar su ajuar de novia. Soun había salido desde muy temprano,
era una fecha muy especial y quería compartirla con su querida
esposa. Genma y Nodoka habían partido ya hacía una semana a
visitar unos parientes en una ciudad cercana, pero ya iban de regreso
al dojou.

Akane había terminado de cambiarse cuando escuchó tocar la puerta
de su habitación.

-Pase- dijo ella. Ranma empujó suavemente la puerta

-¡Ranma!- exclamó sorprendida al verlo -¿sucede algo?-

-Hmmm...- murmuró Ranma recostado a la puerta cerrada y mirando
al piso -Hay mucha conmoción en el dojou por lo de Kasumi y el Dr.
Tofu....-

-Si...- sonrió dulcemente Akane -es el primer matrimonio de una
Tendo, es algo especial...-

134
-Y... ¿tu?...- dijo Ranma cruzando nerviosamente sus dedos sin
atreverse a mirarla -...¿cómo te sientes?-

-Ohhh Ranma- sonrió Akane -eso fue hace mucho tiempo, además
siempre lo supe... me siento muy feliz por ellos-.

En esas P-chan asomó la cabeza de entre las sábanas de la cama de
Akane.

-¡P-chan!- exclamó ella mientras abría sus brazos invitando al cerdito
a saltar.

-¿Qué hace ese cerdo aquí?- gritó Ranma enojado, apretando los
puños y viendo como el cerdito aterrizaba en los pechos de su
prometida.

-Ranma, ya te he dicho miles de veces que te prohibo que molestes a
P-chan- exclamó Akane y abrazó el cerdito fuertemente dándole un
beso en la nariz -en serio, no entiendo como puedes sentir celos de
un animalito... - y volteó a mirarlo pero Ranma ya se había ido de la
habitación.

Akane suspiró fuertemente y cargando el cerdito hacia arriba dijo
-Sabes P-chan, estoy muy feliz por Kasumi... sé que será muy feliz
con el Dr. Tofu y él con ella...- y sonrío. Luego volvió a recogerlo
entre sus brazos y su rostro se entristeció -Espero que la próxima
boda de una Tendo sea algo tan dichoso como esto...- se dijo así
misma y abrazó al animalito fuertemente mientras una lágrima
escurría por su mejilla.

P-chan entendió claramente a quien se refería su amada Akane, sus
ojitos se entristecieron y saltó de los brazos de ella escapando por la
ventana -¡P-chan!- exclamó sorprendida pero el cerdito ya había
huído.

Ranma estaba acostado sobre el techo de la casa, ese se había
convertido en su lugar favorito cuando quería estar solo y pensar.
Tenía los brazos y piernas extendidas y sobre su estómago, un largo
y frondoso mechón de cabello liso y negro. Ranma lo había
conservado sin que Akane lo supiera, era el mechón de cabello que
Ryoga le había cortado sin querer hacía ya mucho tiempo,
justamente el día en que Ryoga se enteró de su maldición peleando
con el en el zoológico de Nerima.

No sabía porque lo había conservado, tal vez por la inseguridad que
le hacía sentir Akane con respecto a sus sentimientos. El no lo quería
reconocer, pero realmente se había enamorado de esa chica ordinaria,
antipática, pésima nadadora y cocinera... había encontrado en ella

135
alguien que lo aceptaba tal como era, que no dudaba ni un minuto en
arriesgarse por salvarle la vida, que se preocupaba por él, que lo
ayudaba, que se veía muy linda cuando sonreía, que a su manera lo
comprendía, que no se había dejado crecer nuevamente el cabello...
bueno, conociento a Akane no creía que ella lo hubiera hecho por él,
pero igual, le llamaba la atención ... pero, ¿ella lo amaba?

A él siempre le había parecido que Akane le correspondía, pero era
muy dificíl estar completamente seguro... ¿estaría equivocado?,
¿acaso Akane se comportaba así con el sólo porque le tenía una gran
estima? El había intentado acercársele, pero había sido una tarea
titánica, era muy complicado llegar al corazón de Akane, sus
actitudes ariscas, su tendencia de arreglar cualquier malentendido a
punta de golpes y la desconfianza que ella le tenía, y para colmo, la
perseguidera de sus otras prometidas, hacían que cualquier intento
fallara. Además, aunque tenía una personalidad magnética para las
chicas, realmente su experiencia con ellas era nula... Akane era la
primera que había logrado llegar a él y eso lo ponía nervioso...

Ranma suspiró, se incorporó, cruzó sus piernas y empezó a juguetear
con el mechón de cabello. -Hmmm, ¿por qué todo tiene que sen tan
complicado?- murmuró -bueno- exclamó en voz alta -será mejor no
pensar en esto ahora... tengo que arreglar todo para esta noche.
Enrrolló suavemente el mechón y lo guardó en su bolsillo.

-¡Nabiki!- gritó Ranma al entrar al dojou por la ventana de su
habitación.

-¡Aquí Ranma!- respondió ella -en la habitación de Kasumi-. Ranma
caminó hacia allá y la encontró organizando la habitación.

-¿Y Kasumi?- preguntó al entrar

-Ha salido al salón de belleza...- respondió Nabiki -y bien mi querido
Ranma, ¿en qué te puedo ayudar?-

Ranma se recostó al marco de la puerta, cruzó sus brazos y los colocó
detrás de su cabeza, cruzando también sus piernas y mirando hacia
arriba dijo -Está bien Nabiki, te pagaré los 5.000 yens...-

-¡Oh mi estimado Ranma!- exclamó jubilosa ella -No pensé que
fueras a tomar esa opción- y le sonrió pícaramente. Ramna la miró
con desdén y le gritó -Te lo dije y te lo repito, jamás haré eso para ti,
¡mi hombría está primero!-

-¡No te exaltes mi querido Ranma!- respondió suavemente ella -Me
encargaré de todo esta noche, puedes estar tranquilo...-

136
-Eso espero...- susurró con desgano y salió de la habitación.

La boda no iba a ser un evento desapercibido. Iban a asistir
muchísimos invitados. Familiares, amigos de la pareja, amigos de la
familia, parientes lejanos, nadie se había quedado por fuera.

En el Neko Hanten, Shampoo y la bisabuela trabajaban arduamente
en la preparación de los platos que se servirían esa noche. Ukyo por
su parte se había comprometido con los bocadillos, botanas y
pasabocas, debía preparar cientos de ellos. En el Dojo Tendo todo
era una actividad febril, la mamá del Dr. Tofu se había apersonado de
organizar donde estarían los invitados, donde la familia de la pareja,
etc... En ese momento Ranma pasó frente a ella.

-¡Jovencito!- exlamó la anciana al verlo -Ve donde mi hijo y
asegúrate de que se esté alistando, no sea que el muy tonto esté
distraído y la boda será dentro de una horas...-

-Si… si señora- respondió cortésmente y salió con rumbo al
consultorio del doctor.

-Ya es mediodía...- se dijo así mismo Ranma -Es mejor que me
apresure -debo traer al Dr. Tofu... papá y mamá aún no han
regresado así que tendré que comprar el presente de bodas... y aún
no sé que ponerme para esta noche.... vaya, que lío es una boda...-
suspiró profundamente y apresuró el paso.

Al llegar corrió suavemente la puerta y llamó -Dr. Tofu, ¿está aquí?...
Dr. Tofu, soy Ranma, su anciana madre me ha enviado a buscarle...-
caminaba por todos lados pero no lo encontraba -Dr. Tofu, ¿dónde
está?... ¿Dr. Tofu?- hasta que por fin escuchó una voz.

-Eh... ¡aquí Ranma!-, era el Dr. Tofu. Ranma caminó hacia él y lo
encontró vestido como un día corriente, con sus lentes nublados y
jugando nerviosamente con su esqueleto Betty.

-¡Dr. Tofu!, ¡la boda será dentro de pocas horas!- exclamó Ranma
enojado. De inmediato dejó de jugar y sus lentes se despejaron.

-Tienes razón- balbuceó -debo controlarme... he soñado con este día
desde hace mucho tiempo y no voy a permitir que nada los arruine...-

-Dr. Tofu, no es sólo por usted, sino también por el bien de sus
pacientes, más vale que se controle...- le reprochó Ranma

137
-Si...- respondió el doctor pensativo -Si pude controlarme en esa
ocasión, puedo hacerlo ahora también y podré hacerlo siempre...-.

Kasumi había llegado por accidente. Genma estaba trabajando como
asistente del Dr. Tofu cuando Nodoka regresó. El tuvo que partir con
ella y el doctor se había vuelto a quedar solo. Justamente el último
día en que Genma trabajaba llegó Kasumi.

-Buenas tardes Dr. Tofu- saludó Kasumi sonriente -aquí le traigo unas
galletas que hice especialmente para usted y además, le traje este
libro sobre medicina china que compré hace poco en la librería-.
Inmediatamente al doctor se le nublaron los lentes y empezó a
comportarse como siempre, ya estaba por coger a su esqueleto para
salir a dar vueltas por Nerima con este a sus espaldas cuando Genma
lo detuvo secamente arrojándole un balde de agua fría al rostro.

El Dr. Tofu cayó sentado, sacudió fuertemente su cabeza tratando de
recuperarse y se quedó mirando a Genma sin entender lo que había
sucedido y ante la mirada atónita de Kasumi.

-Sabe doctor- dijo Genma ayudándolo a ponerse de pie -creo que
Kasumi es la persona ideal para reemplazarme-

-¿Qué?- exclamaron ambos a unísono con sus ojos abiertos de par en
par

-¡Claro!- continuó Genma -Kasumi es una chica muy amable, le gusta
leer sus libros de medicina china y además es muy atenta con las
personas, quien mejor que ella para reemplazarme, además...- y le
dirigió una mirada pícara al Dr. Tofu -no creo que le desagrade
trabajar con ella, ¿cierto doctor?- y esbozó una gran sonrisa que
terminó convirtiéndose en una estruendosa carcajada.

-Pe... pero... yo... - tartamudeaba el Dr. Tofu sin atreverse a mirar a
Kasumi

-Creo que es una gran idea- dijo Kasumi -puedo venir todas las
tardes y ser su asistente... creo que nos llevaríamos muy bien...- y
volvió a sonreír angelicalmente

-¡Entonces que así sea!- exclamó Genma sonriente

-Yo... te agradezco mucho Kasumi- dijo el Dr. Tofu mirando el piso y
jugando nerviosamente los dedos huesudos de Betty, pero esta vez
no se le nublaron los lentes ni hizo disparates.

138
Kasumi no lo iba a negar. Ella siempre le había parecido muy
gracioso el comportamiento del doctor, la hacía reír pero nunca había
pensando en algo más de allí. Fue hasta cuando Akane mencionó que
él sólo se comportaba así de extraño cuando ella llegaba que puso su
atención en él. También recordaba el comportamiento de la madre
del Dr. Tofu cuando fue a visitarlo, actuaba como si supiera algo que
ella, Kasumi, desconocía.

Al principio no fue fácil. El Dr. Tofu asumía esos comportamientos
tan peculiares todas las tardes que llegaba, al punto que sus
pacientes preferían hacer fila en las mañanas antes que arriesgarse
yendo después de mediodía.

Una noche, al regresar del consultorio, subió a la habitación de los
Saotome y tocó suavemente la puerta.

-¿Tío Genma, estás ahí?- llamó Kasumi.

-Aquí estoy hija- respondió Genma corriendo la puerta -dime, ¿qué
sucede?-

Kasumi bajó la mirada y dijo -tío Genma... creo que no está
resultando...- y rompió a llorar -los pacientes del Dr. Tofu no van en
las tardes, dicen que es muy peligroso para sus vidas... creo que le
estoy haciendo daño al Dr. Tofu, lo mejor es que renuncie...-

-Kasumi, no llores más- respondió secamente Genma -mañana
resolveremos este problema y puedes estar tranquila, yo sé que eres
una gran asistente...-

Kasumi se secó las lágrimas y sonrió -gracias tío Genma...- y se
retiró a su habitación.

-Este Dr. Tofu si que es un traste- se dijo Genma así mismo -creo
que es algo que debo dejar listo antes de irme con Nodoka...- y cerró
la puerta de la habitación.

Muy temprano se levantó Genma, se puso su traje de entrenamiento
y partió directo al consultorio del Dr. Tofu. Cuando llegó lo encontró
con escoba en mano barriendo la entrada del mismo.

-Sr. Saotome- exclamó alegremente el médico al verlo -¡que
sorpresa!, nunca lo había visto tan temprano en mi consultorio-

139
-Necesitaba hablar con usted- dijo seriamente Genma. El doctor lo
miró sin entenderlo y dijo -Si, claro, pase, le invito a una taza de
té…- y ambos entraron.

-Cuénteme Sr. Saotome, ¿qué sucede?- dijo el doctor al servirle una
taza del té que recién había preparado

-Es sobre usted y Kasumi- respondió Genma. El Dr. Tofu lo miró
boquiabierto y dijo -¿sucede algo con la srta. Kasumi?-

-Es más bien con usted y sus extraños comportamientos... ¡Dr. Tofu
debe aprender a controlarse cuando ella está aquí!- le reprendió
duramente Genma. El Dr. Tofu bajó la mirada y no respondió,
Genma continuó -Kasumi cree que ha sido un gran error venir a
ayudarle en las tardes, sus pacientes no vienen cuando ella está y
cree que lo está perjudicando ¡y es usted quien tiene la culpa de todo
esto!-. El Dr. Tofu sin mirarlo a los ojos dio un largo suspiro y tomó
un sorbo de su té.

-Dr. Tofu... Dr. Tofu... Dr. Tofuuuuuu!!!!!- gritó Ranma sacudiéndolo
con fuerza -¿qué se supone que hace?-

-Eh... ah- reaccionó el Dr. Tofu como si despertara de un sueño
-ehhh Ranma... si.... ya es hora de cambiar muchas cosas...-. Se
levantó de la silla, tomó a Betty, la colocó en su puesto y se dirigió
hacia su habitación. Ranma se dejó caer en el sillón mientras
suspirada malhumorado -¡que día!...-.

-Akane ¿qué te parece este color de labios?- preguntó Kasumi
mientras veía en el espejo que sostenía la maquilladora. Akane
miraba distraídamente hacia la calle desde una de las ventanas del
salón de belleza.

-Eh... ah...- volvió la mirada hacia su hermana -creo que está muy
pálido...-

-¿Tu lo crees?- respondió Kasumi detallándose en el espejo -hmmmm
tal vez tengas razón...- y la señorita del maquillaje empezó
nuevamente su rutina.

Akane no quería ir, pero Kasumi le había insistido a que la
acompañara a arreglarse el cabello, las uñas y a maquillarse, así que
no le quedó más que acceder. Mientras la señorita del maquillaje
volvía a su trabajo, Akane volvió la vista a la calle, en esas vio una
pareja de jóvenes que pasaban tomados de las manos y dándose
besos, ella los siguió con la mirada llena de curiosidad e

140
inmediatamente vino a su memoria la visita de Ranma a su
habitación en la mañana. -Ranma...- susurró suavemente.

Si, al principio lo detestaba... recordaba cuando llegó al dojou por
primera vez convertido en chica, lo había tratado bien pero luego,
cuando se dio cuenta de que no había sido sincero, cuando se lo
tropezó en el baño, cuando empezó a burlarse de su cuerpo
-¡Ahhhh!, ¡que rabia! - se dijo así misma mientras apretaba los puños,
pero ya había pasado mucho tiempo desde hacía eso y además,
habían sucedido muchas cosas. -Ranma...- volvió a susurrar.

Akane había reconocido para si misma que le agradaba y que no le
molestaba en lo absoluto la idea de ser su prometida, o por lo menos,
la oficial. Para ella las cosas eran mucho más complicadas... tenía
mucho miedo, miedo de demostrar debilidad si reconocía que un
chico le movía el piso; además, sus experiencias con los muchachos
no habían sido las mejores al punto que había llegado a detestarlos...
pero de una forma u otra, Ranma había llegado a ella como ningún
otro había llegado.

Ranma se preocupaba, también se había sacrificado por ella... tenía
que reconocer que detrás de todos los maltratos que el pobre había
recibido de su parte, él no perdía oportunidad para recordarle a ella y
a los otros que era su prometida y que la defendería a toda costa.
Por otro lado, también había visto el lado amable de Ranma y cuando
él se comportaba así, volvían sus temores y con ellos, su
comportamiento agresivo con él. Además, la presencia de sus otras
prometidas día y noche persiguiéndolo tampoco era algo agradable.

-Ellas se ven más femeninas - se dijo así misma -Basta con ver a
Shampoo o a Kodachi...- y suspiró fuertemente -además irán a la
boda... ya me las imagino persiguiéndolo...-.

Ella lo había intentado, pero se sentía un poco torpe y fuera de sí
misma. Akane sacudió la cabeza tratando de alejar esas ideas y se
volvió a concentrar en Ranma. Cuando él la abrazaba era algo
especial, no importaba si estaba convertido en chica, la fuerza con
que lo hacía, la calidez de su cuerpo, el sentirse cerca de él, eran
cosas que le hacían flaquear las rodillas. No lo negaba, le gustaba el
hecho de sentirse protegida.

Akane salió de sus pensamientos y miró a Kasumi quien la veía
fijamente.

-Hermana, ¡que bonita te vez!- exclamó Akane

141
-Akane- dijo Kasumi -No tienes porque sentirte menos mujer delante
de Shampoo y de las otras chicas que buscan a Ranma, lo importante
es que tu seas tu-.

Akane se sorprendió al escuchar esas palabras, no se había percatado
que Kasumi la había estado escuchando y se apresuró a responderle.
-No Kasumi, yo no me siento menos que ellas... sólo que pienso que
Ranma tal vez quiera por prometida a una chica como Shampoo y yo
no puedo, no soy así...-

-Akane- volvió a decir Kasumi mientras le sonreía -pienso que debes
darle una oportunidad a Ranma, tal vez eso es lo que él busca y tu se
lo has negado. Te aseguro que si lo intentas, las cosas podrían ser
muy diferentes...-. Akane se quedó sin palabras y mirándola
fijamente mientras que Kasumi le devolvió la atención a la
maquilladora.

-Darle una oportunidad....- susurró Akane.

Ranma había salido del consultorio y se dirigió a un centro comercial
cercano, después de todo, Nodoka y Genma aún no aparecían y debía
comprar el regalo de bodas. Iba caminando mirando distraídamente
la mercancía de cada almacén cuando sus ojos se posaron sobre un
sencillo y antiguo anillo de plata y recordó las palabras de Akane
"mira, que bonito, se ve tan antiguo, ahhh quien sabe que historia
habrá detrás de este anillo".

Habían ido justamente a ese mismo centro comercial hacía un par de
meses y ella había quedado encantada con esa prenda. Ranma tocó
sus bolsillos -hmmm quedaré algo justo...- se dijo así mismo y siguió
observando la joya -tendría que acceder a las peticiones de Nabiki-
volvió a susurrar y lo siguió pensando largo rato hasta que decidió
comprarlo. -Bueno- dijo suspirando hondamente -después de todo
habrá la ocasión para entregárselo...-.

Cuando la dependienta se lo entregó, Ranma lo apretó con fuerza y lo
guardó cuidadosamente en su bolsillo. Pasos más adelantes encontró
el regalo perfecto para Kasumi y el Dr. Tofu y regresó rápidamente al
Dojo, la boda era en menos de una hora.

El Dr. Tofu se había encerrado en su habitación desde que Ranma se
marchó y a su mente regresó la conversación que había tenido con
Genma esa mañana...

Volvió a tomar otro sobro de su té mientras meditaba las palabras de
Genma.

142
-¡Dr Tofu, tiene que reaccionar!- exclamó Genma golpeando con
fuerza la mesa -No sólo está perdiendo a sus pacientes...- y se volvió
a sentar retomado su tono sereno -sino también está perdiendo a
alguien muy importante...- y bebió otro sorbo de su té.

-Lo sé señor Saotome- respondió el doctor calmadamente con su
mirada clavada en la mesita -es algo que debo remediar...- y volvió a
beber otro trago.

Justo esa noche el Dr. Tofu se dirigió al Dojou Tendo y en reunión
familiar solicitó la mano de Kasumi por esposa. En medio de un casi
infarto de Soun, Nabiki tratando de reanimarlo, Ranma y Akane con
los ojos desorbitados de la sorpresa, el maestro Happosai
boquiabierto con toda su colección regada en el piso, Genma
convertido en panda sosteniendo un letrero inteligible, el Dr. Tofu
jugaba nerviosamente con sus dedos.

Kasumi lo miró con ternura, se levantó y se dirigió hacia él, todos
clavaron su mirada de expectativa en ella, Kasumi se acercó y se
sentó frente a él, tomó sus manos y le dijo -Por supuesto que acepto
Dr. Tofu- le sonrió y lo besó con la misma pasión con que tantas
veces lo había soñado.

-Akane... Akane... - dijo Kasumi -Ya es hora de irnos...-

-Eh... ahh- exclamó Akane desorientada saliendo de sus
pensamientos -ahhh, si hermana...- y se quedó sorprendida al verla -
Te ves muy linda, ¡serás una novia muy bonita!- y le sonrió.

-Oh, que cosas dices- respondió sonrojada Kasumi -vamos, es hora
de regresar a casa...- y ambas salieron del salón de belleza en
dirección al Dojou Tendo.

-¿Has pensando en mis palabras, Akane?- preguntó Kasumi mientras
caminaban

-Darle una oportunidad a Ranma...- musitó Akane

-Ranma es un buen chico Akane, cambia tu actitud con él y verás
como las cosas pueden marchar mejor...- y le sonrió sin mirarla.
Akane no respondió y siguieron caminando, Kasumi volvió sus
pensamientos en la boda...

143
El Dr. Tofu había llegado. Desde un principio, Kasumi y él habían
decidido que la boda se llevaría a cabo allí, en el dojou Tendo, y que
se casarían a través del ritual shinto (boda japonesa tradicional),
además, nadie quedaría por fuera de la celebración, así que habían
distribuido muchas invitaciones y esperaban muchísimos invitados.

La mamá del Dr. Tofu se había mudado al dojou para estar
pendientes de los preparativos, al fin y al cabo, él era su único hijo y
todo debía salir perfecto. Después de la boda, habían acordado que
vivirían en el consultorio y además Kasumi sería su ayudante a la
hora de atender a sus pacientes. Gracias al cielo, pensaban todos,
que Nodoka vivía con ellos y Akane no se encargaría de la cocina.

Cuando Ranma regresó al dojou, ya sus padres habían llegado.

-¡Ranma, hijo!- exclamó Nodoka al verlo -¿por qué aun no estás listo
para la ocasión?-

-Mamá...- respondió sorprendido Ranma -No sabía que ya habían
regresado...-

Nodoka le sonrió y lo abrazó con ternura -vamos cariño- le dijo
-debes estar listo- y ambos caminaron hacia la habitación de él.

Akane había visto llegar a Ranma, caminó hacia él pero Nodoka se le
adelantó, retrocedió y regresó a su habitación.

Los invitados comenzaron a llegar. Ya Shampoo y la bisabuela habían
dejado todo listo en la cocina, al igual que Ukyo. Kodachi, Kuno y el
director de la escuela habían llegado en un carruaje conducido por
Sasuke, Kodachi había llegado vestida de novia, se había prometido
firmemente que esa noche se comprometería con su amado Ranma y
sería por fin su única prometida. Kuno había traído sendos ramos de
rosas rojas, pensaba, si todo el mundo está invitado, también estaría
allí cabellos de fuego... y así uno tras otro, Mousse, Ryoga y demás
amigos y conocidos de China y Japón...

La boda dio inicio. Las ofrendas, las velas y las flores estaban
colocadas en el altar. Los invitados ya había ingresado, siguieron los
familiares de la pareja y finalmente los novios. Kasumi lucía un
hermoso kimono blanco con una delicada capucha del mismo color
sobre su cabeza. El Dr. Tofu lucía impecable y sobre todo, muy
sereno, había logrado, con mucho esfuerzo, superar el temor que le
producía estar cerca de ella. Seguidamente entró el sacerdote que
llevaría a cabo el oficio.

144
Los novios intercambiaron sus juzus (rosarios) y los anillos. Llegó el
momento máximo de la boda y los novios procedieron a tomar sake
para sellar su unión. Era el ritual de san san kudo (tres tres nueve).
Allí manifestaron su deseo de máxima felicidad y enterna unión. Ellos
fueron tomando cada una de las sakazuki (tacitas), la grande, la
mediana y la pequeña, que estaban superpuestas una sobre otra, y
bebieron de ellas de acuerdo al orden que correspondía.

Terminado el ritual, Kasumi y el Dr. Tofu expresaron sus palabras de
juramento y por último, el sacerdote finalizó con sus palabras y dio
por terminada la ceremonia. Ahora ya era un hecho, Kasumi y el Dr.
Tofu eran marido y mujer.

El hirou no gui no se hizo esperar y la celebración comenzó.
Familiares, amigos, todos estaban allí. Habían juegos artificiales,
música oriental y occidental amenizaban la velada. Los meseros iban
y venían atendiendo a los invitados y Kasumi sonreía sin parar, la
llenaba de felicidad saber que estaría con él por el resto de su vida.

Kuno no había dejado de detallar ni por un segundo a todas las chicas
que estaban allí. En esas vio a Nabiki y se dirigió hacia ella. -Nabiki
Tendo, ¿dónde está la chica cabellos de fuego?- preguntó autoritario

-Oh lo lamento mucho Kuno - respondió ella -la chica de la trenza
dijo que no podía venir, que estas cosas la ponían muy triste y ella no
quería estarlo...- y le sonrió -pero por ¥1.000 yens le entregaría ese
hermoso ramo de rosas que llevas en las manos...-

-¡Nabiki Tendo!- gritó enojado Kuno.

Desde el otro lado del recinto, Shampoo estaba sentada al lado de la
bisabuela y miraba hacia todos lados. -Bisabuela, ¿no lo has visto?-
preguntó impaciente

-Lo vi en la ceremonia, pero cuando empezó la fiesta no lo vi más...-
respondió ella entre bocados de un rico postre que habían servido.

-Oh Ranma, ¿dónde estarás?- dijo Shampoo sin dejar de buscarlo con
la mirada -es una ocasión tan romántica para que pruebes estos
tallarines especiales que te preparé sazonados con hongos que
dominan la voluntad...- y se levantó de la silla y empezó a recorrer
lentamente el lugar buscándolo.

Por su parte, Kodachi vestida de novia llevaba un cesto en las manos
del cual sacaba pétalos de rosas negras que iba arrojando a su paso
mientras gritaba -¡Ranma!... ¡Ranma!... ¡Ranma mi amor!, ¡ven a mi
brazos!.. ja ja ja... -. Todos los invitados la miraban con los ojos
desorbitados escuchando su estruendosa risa. -Ranma mi amor…-

145
continuó ella -que mejor que una boda para que declaramos al
mundo lo mucho que nos amamos... ja ja ja... oh Ranma mi cielo,
¿dónde estás?-

-Definitivamente esta mujer si está loca- dijo Ukyo al acercársele a
Nabiki -pobre Ran-chan si se llegara a casar con una mujer como
ella...-

-Ranma es un chico muy popular - se limitó a responderle entre risas

-y... ¿has visto a Ranma?- le preguntó Ukyo como quien no quiere la
cosa

-¿Ranma?- se quedó Nabiki pensativa mientras se tocaba la barbilla
-hmmmm, ¿si... no?... no lo recuerdo, pero 1.000 yens me
refrescarían la memoria - y le sonrió

-Hmmm Nabiki - murmuró molesta Ukyo mientras sacaba el dinero
de su cartera -¿y esas rosas?- le preguntó mientras se lo entregaba

-Oh!- exclamó Nabiki -son un recado que debo entregar- y le recibió
el dinero -clarooo, ya lo recuerdo, vi salir al tío Genma a comprar
más fuegos artificiales y me pareció ver que Ranma iba con él... fue
hace poco, si te apresuras, tal vez los alcances...-

-¡Gracias Nabiki!- exclamó feliz Ukyo y salió precipitada del dojou
pensando en todas las cosas románticas que le diría cuando lo viera.

-Nabiki, ¿qué estás haciendo?- le preguntaron preocupadas sus
amigas

-Oh chicas tranquilas- respondió ella pícaramente -sencillamente
cumpliendo un trato y ganando un poco de dinero extra...- y les
mostró la lengua.

En esas vio a Ryoga que estaba elegantemente vestido con su
pañuelo amarillo de manchas negras anudado sobre su cabeza.
Sostenía nerviosamente un ramo de flores en sus manos mientras
que miraba por todo el recinto como si buscara a alguien.

-Ryoga, ¿qué haces?- le preguntó Nabiki

-Eh... ¿yo?-tartamudeó Ryoga -sólo busco a Akane... tu... ¿tu la has
visto?...-

-Akane?...- respondió dudosa -hmm, ahora que lo mencionas me
dijo que iba a darse una deliciosa ducha, que iba a buscar a su

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cerdito P-chan para bañarse con el... si subes, es probable que la
encuentres allí...- y le sonrió ampliamente.

El rostro de Ryoga se puso colorado y la temperatura de su cuerpo
aumentó y comenzó a escapar vapor de su cuello mientras que hacía
picadillo el ramo de flores. -Akane... piensa darse un baño con
P-chan... es extraño, pero está sola, es el momento para declararme-
imágenes atravesaron su mente que lo hicieron sonreír y salió
disparado como una bala hacia el baño de los Tendo.

Ryoga subió a prisa las escaleras con tan mala suerte que se resbaló,
perdió el equilibrio y rodó cuesta abajo estrellándose con un mesero
que llevaba en su bandeja una jarra con agua fría. El mesero hizo
todas las marionetas posibles para evitar que se le cayera, pero no
pudo y todo el contenido de la jarra cayó sobre Ryoga.

-Quiiicc Quiiicc Quiiiicc- chillaba desesperadamente el cerdito tratando
de salir de debajo del del mesero que se había caído y se había
desmayado por el golpe.

Mientras tanto, Mousse corría detrás de Shampoo gritando su nombre
a todo pulmón -¡Shampooo!... ¡Shampooo!-.

-¡Ya te dije que me dejarás en paz!- le gritó ella enojada -¡este es un
día muy especial y quiero pasarla con Ranma!-

-¡Arghhhh!- exclamó fuera de si -Ranma, siempre Ranma, ¿porqué
me haces eso Shampoo?-

La chica frenó en seco, se dio la vuelta y lo enfrentó. -¡Cuantas veces
te he dicho que no me interesas Mousse!-, pero él aprovechó y sacó
de las mangas de su traje un ramo de girasoles y se lo ofreció.
Shampoo estaba a punto de hacerlo picadillo cuando Mousse sacudió
las flores y estas expulsaron una nube de polvo en su cara, Shampoo
quedó atontada y se desmayó. -Son polvos para dormir...- dijo
mientras la sostenía -Acepto que no quieras estar conmigo esta
noche, pero no voy a dejar que la pases con Ranma- y cargándola se
la llevó de vuelta al Neko Hanten.

Ranma sabía que esa noche se podía convertir en una pesadilla y por
eso había tomado las precauciones del caso. Había salido
sigilosamente sin que nadie lo notara, mucho antes de que terminara
la ceremonia. Akane fue la única que lo vio escabullirse, se preguntó
a donde iría y por eso lo había seguido.

Con mucho esfuerzo, el kimono no la dejaba moverse con facilidad,
Akane había logrado subirse al techo de la casa. -Hmmm, con que
aquí estás...- exclamó triunfante al verlo acostado sobre el tejado.

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Ranma dio un salto sorprendido –¡Que!... ¿qué haces tu aquí?-
tartamudeó al verla

-¿Tu qué haces aquí?- se limitó a responderle ella

-Fue Nabiki, ¿verdad?- exclamó enojado

-¿Nabiki?- preguntó extrañada -¿y ella qué tiene que ver en esto?-

Ranma recuperó la calma y volvió a acomodarse. -Hice un negocio
con ella...- se limitó a responderle.

-¿Tu??- exclamó con los ojos desorbitados -¿haciendo negocios con la
usurera de mi hermana?-

-Era eso o tener que soportarlas a ellas y a los admiradores de la
chica pelirroja toda la noche...- respondió Ranma desganadamente.

-Ahhh vaya...- dijo Akane mientras se sentaba a su lado -¿y se puede
saber cuánto te cobró?-

-¥5.000 yens...- respondió el

-¿¥5.000 yens?- gritó ella

-Prefiero pagarle a tener que posarle para unas fotos convertido en
chica y luciendo ropa interior... ¡mi hombría está primero!- exclamó
enojado -y a todas estas- dijo retomando la compostura -¿tu qué
haces aquí?... ¿cómo me encontraste?-

-Ehhh... ¿yo?... ahhh...- vaciló Akane desviando la mirada

-¿Akane?- dijo Ranma mirándola fijamente

-Es una noche hermosa...- respondió ella sonriente sin mirarlo
-¿sabes?, me gustan las noches de luna llena... es enorme... es
inmensa... subí hasta aquí para ver la luna, parece un gran queso en
el cielo... –

-Vaya que eres extraña Akane...- dijo Ranma acomodándose
nuevamente.

Akane apretó sus puños y tomando un poco de aire dijo -Sabes...- y
volteó a mirarlo -Te ves muy bien con ese traje chino... de hecho...
me gusta mucho verte vestido con toda esa ropa china que usas...-.

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Por la cabeza de Ranma pasaron un millón de respuestas pero sólo
atinó a decir -Gracias Akane...- sin salir de su sorpresa, la miró
fijamente con cara de incomprensión y le preguntó -¿te sientes bien?-

-Bueno, ya me voy...- respondió ella ignorando la pregunta y se
incorporó para levantarse.

-¡No!- exclamó Ranma -No te vayas... no quiero que te vayas...-.
Ranma se sentó y Akane se acomodó a su lado.

-Tu también te ves muy bonita con ese kimono...- comentó
suavemente sin mirarla.

-Gracias...- respondió ella nerviosa mirándolo a los ojos.

En su mente Akane sentía la presión, era ahora o nunca. Apretó lo
puños fuertemente, tomó aire, enfrentó su mirada y le dijo
suavemente -Ranma... perdóname....-.

Ranma no quitaba su cara de sorpresa e incomprensión -Akane, ¿qué
sucede?- preguntó confundido.

Ella lo miró con tristeza y le dijo -sé que me he equivocado contigo,
que he desconfiado de ti, que he sido muy agresiva, pero todo es
porque...-, en ese momento Ranma la tomó por los brazos y la jaló
hacia su cuerpo, la miró con ternura y antes que ella pudiera terminar,
la besó.

Akane quedó en shock, no esperaba esa reacción de Ranma y de
golpe todos los momentos románticos que había vivido con el
pasaron en cámara rápida dentro de su cabeza, deteniéndose en uno,
en ese momento. Akane cerró los ojos y se dejó llevar por la calidez
de su aliento, la tibieza de sus labios, su lengua juguetona, la fuerza
que le imprimía, era mucho más de lo que ella esperaba, se
abrazaron fuertemente y continuaron en ese beso, todos los besos
que se habían negado.

Ranma y Akane aun continuaban abrazados fuertemente.
Lentamente fueron separándose. Ranma la miró con ternura y le
susurró -te amo Akane Tendo-, Akane sonrió y le respondió
dulcemente -te amo Ranma Saotome-.

Ambos se levantaron y bajaron del tejado de regreso a la fiesta. Se
tomaron fuertemente de las manos y entraron al salón ante la mirada
atónita de todos los que allí se encontraban, incluyendo las y los
admiradores de cada uno de ellos que peleaban con Nabiki por
haberlos engañado.

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-Vaya...- dijo Kasumi al verlos -creo que Akane realmente me
escuchó...- y sonrió

-¿Qué?... ¿de qué hablas?- preguntó el Dr. Tofu desconcertado

Kasumi volvió su mirada al doctor y le dijo -Que esto es
sencillamente maravilloso...- y lo abrazó -superar nuestros temores,
reconocer que nos hemos equivocado, enfrentarlos, para darnos
cuenta de las maravillosas cosas de las que nos hemos estado
perdiendo...- y le dio un tierno beso al cual el Dr. Tofu correspondió
con vehemencia.

FIN

¿UN HERMANO?

Introducción
Hacía ya varios años que no escríbia ni publicaba un fanfic. Esta es
otra de las traversuras del maestro Happosai. 2007.

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-¡Socorro, auxilio!- se escucharon los gritos de cientos de chicas por
todo Nerima, -¡el ladrón de ropa íntima se lleva nuestras prendas!...
¡deténgalooo!-. Happosai reía con ganas, ninguna chica de esa
multitud que lo perseguía podía darle alcance.

-Je je je... ¡tengo nuevos tesoros para mi colección!- exclamó con los
ojos grandes y brillantes mientras pensaba en todos los modelos que
había robado, -el de encaje blanco es precioso... el de tejido rosa es
delicado... ¡ohhh!... ¡esta ha sido una de las mejores adquisiciones!-
se decía a sí mismo mientras apretaba el paso.

-¡Maestro Happosai!- resonó un fuerte grito por todo el vecindario,
-¡es un viejo pervertido!... ¡devuélvale a las chicas lo que les ha
quitado!- exclamó con fuerza Ranma mientras lo seguía muy de cerca
dando brincos en los tejados

-¡Alcánzame si puedes!- le respondió el viejo retándolo

Ranma airado no hizo esperar su respuesta. - ¡Viejo pervertido!, ¡lo
lamentará!- y se abalanzó sobre él derribándolo. El maestro

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respondió a toda carga, sin embargo Ranma se hacía más fuerte con
el transcurrir del tiempo mientras que la suya disminuía. En los
últimos encuentros, Happosai había tenido que huir utilizando algún
truco, ya no le era tan fácil mandar a volar al chico y esta ocasión no
fue la excepción.

-¡Rayos!- exclamó Ranma al ver que su patada no había dado en el
objetivo, -¡estará viejo, pero aun no pierde la astucia!-

-¡Vamos Ranma!- gritó una voz desde la calle, -bájate ya de allí, el
viejo volvió a escapar de nuevo-

Ranma bajó y llegó a donde estaba Akane y suspiró -bueno, en otra
ocasión será...- y ambos se fueron caminando por la calles de Nerima
rumbo al Dojo tomados de las manos.

La luz de la luna clara de esa noche se colaba por las persianas de la
habitación del maestro. Happosai estaba sentado en el suelo en
posición de meditación, con un brasier de encaje sobre su cabeza y
su pipa encendida en la mano.

-Hmmm debo hacer algo...- se decía así mismo, -cada vez son menos
las veces que puedo derrotar a Ranma y para colmo en los últimos
encuentros he tenido que salir huyendo no sin antes recibir unos
buenos golpes de él- y se acarició el ojo derecho totalmente morado.
-¡Ranma no puede seguir interviniendo en la búsqueda piezas para mi
colección!- y apretó lo puños con fuerza.

Ranma y Akane llegaron al Dojo. La situación entre ambos había
mejorado notablemente desde que habían cumplido 17 años. Era
cierto que Akane tenía días en que era una odiosa completa y Ranma
tenía sus momentos también, sin embargo él había descubierto esa
parte amorosa y los sentimientos sinceros de Akane, además de que
le atraía ese comportamiento marimacho de ella. En otras palabras,
la amaba.

A Akane le fascinaba físicamente, alto, sus ojos azules, su cabello
negro, su trenza. Ranma no era como los otros chicos, por el
contrario, era tímido y traste para esas cosas (recordaba todas las
peripecias que habían tenido que pasar para darse su primer beso),
además era inteligente, astuto, se preocupaba por el Dojo y tenían
muchas cosas en común. Si, existía el problema de que Ranma se
convertía en chica, pero eso los había sacado de problemas más de
una vez y hasta había servido para ella desquitarse cuando la hacía
enojar. En otras palabras, lo amaba.

-¿Cómo les fue esta noche?- preguntó Kasumi sonriente al verlos

151
-El maestro volvió a salirse con las suyas- le respondió Akane -así
que quien sabe por cuanto tiempo más seguirá rondando el ladrón de
ropa íntima-

-Sin embargo el maestro está perdiendo destreza- apuntó Ranma con
los brazos cruzados detrás de la cabeza mientras caminaba hacia la
cocina en búsqueda de algo de comida.

-¿insinúas que el maestro se está debilitando?- preguntó curiosa
Nabiki al bajar de las escaleras

-Bueno- dijo Akane pensativa -en los últimos días pareciera que así
fuera... pero puede ser temporal... ¿recuerdan la última vez que
Happosai estaba perdiendo la vida?, se recuperó ¡y con creces!-

-Hmmm... de todas formas es algo interesante...- sonrió
maliciosamente Nabiki y regresó a su habitación.

Ranma regresó de la cocina con un panecillo en la boca -bueno, será
mejor que nos acostemos ya, por esta noche no podemos hacer nada
más...- y subió las escaleras, detrás de él iba Akane pensativa.

-Buenas noches- le dijo Akane suavemente al llegar a su habitación.

-Bu... bue... buenas no... no... noches- respondió Ranma colorado
como un tomate y mirando hacia el techo -que des... descanses...-
Akane sonrió, le dio un beso cerca su labios y cerró la puerta, Ranma
sacudió la cabeza y se dirigió a su habitación.

Nabiki espero que todos estuvieran durmiendo, salió de su habitación
en dirección hacia la del maestro y tocó suavemente.

-Maestro Happosai, es Nabiki, tengo una gran idea que tal vez pueda
interesarle...-

-Adelante- respondió secamente el viejo.

Nabiki corrió suavemente la puerta, entró y nuevamente la volvió a
cerrar. -Estuve escuchando lo que hablaban Ranma y Akane de usted
maestro - dijo risueña.

-Creen que me estoy debilitando, ¡pero sólo los estoy engañando!-
respondió Happosai con una estruendosa carcajada.

-Ya veo, pero no he venido para hablar de eso... - dijo ella -he venido
a proponerle un negocio, le ofrezco aumentar su colección sin correr

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tanto riesgo y sin tener que enfrentarse a Ranma todas las noches...
¿qué dice maestro?- y le sonrió.

-¿A qué te refieres Nabiki?- preguntó el viejo

-Por cierta suma de dinero yo le puedo conseguir exquisitas piezas, le
garantizo que las que yo le conseguiré serán mil veces mejor que las
que usted trae en sus correrías nocturnas... usted decide maestro...-
y volvió a sonreírle.

-No lo sé Nabiki, tengo que pensarlo- respondió el maestro.

-La oferta no vence, avíseme si se decide...- dijo ella y salió de la
habitación.

Happosai estaba a punto de quedarse dormido, afuera el viento de la
madrugada soplaba fuertemente y los árboles se estremecían como si
anunciaran un mal presagio. En ese momento el viejo abrió sus
enormes ojos y exclamó -¡Lo sé!, ¡lo tengo!... ya verás Ranma
Saotome, ¡no me volverás a molestar! ja ja ja- y una sonrisa siniestra
se dibujó en su rostro.

Se levantó y se dirigió al armario, lo abrió y allí encontró una bolsa
llena de muchas cosas extrañas que había traído de su último viaje a
China. -Sé que lo guardé aquí, en algún lado...- susurraba el maestro
mientras seguía buscando, -Aquí está!- exclamó emocionado al sacar
una pequeña bolsita con un pergamino de protección escrito en chino
antiguo. Metió la mano en la bolsita y sacó de ella un polvo azul y
luego lo sopló.

El polvo se espacio por toda la habitación y poco a poco se fueron
formando densas corrientes azules transparentosas hasta que
finalmente todas las corrientes se juntaron en un sólo punto y una
abstracta figura se formó.

-¿Quién osa llamar al demonio de los deseos? dijo la figura con una
voz atronadora

- Escúchame- respondió el maestro calmadamente - soy Happosai y
tendrás mucho a cambio si me ayudas...-

-Escucho tu oferta- respondió el demonio muy interesado.

Akane lentamente abrió uno de sus ojos, esperaba que todo estuviera
oscuro pero ya había amanecido. -¡Cielos santos!, es tardísimo-
exclamó azorada al pegar un brinco en la cama -llegaré muy tarde a
la escuela y hoy tengo examen de matemáticas-. Salió disparada de

153
la cama, se bañó y se cambió lo más rápido que pudo. No cayó en
cuenta de que P-chan no había amanecido con ella.

Bajó a desayunar y encontró a Ranma agonizando también como ella,
ambos comieron lo más rápido posible. Ranma tomó de la mano de
Kasumi los almuerzos de ambos y salieron disparados de la casa a
todo trote con dirección a la Escuela.

Llegaron en el último toque de la campana del reloj, 8:30 am en
punto y entraron rápidamente al salón. -Oh oh- exclamó Ranma
nervioso al sentarse en su silla -olvidé por completo el examen de
matemáticas y todo por culpa de ese viejo, ¡me las pagará!- y
estrelló su puño con rabia sobre el escritorio mientras recibía la hoja
del examen.

Ding, Dong, Ding, Dang. Sonó el reloj de la Escuela anunciando la
hora del almuerzo. Ranma y Akane subieron a la azotea para
almorzar con tranquilidad, fuera de la vista de Kuno, Ukyo,
Gosunkugi...

-Hmmm espero que esta noche el maestro no salga a hacer sus locas
correrías- dijo Ranma mientras comía de mal genio por lo pésimo que
le había ido en la prueba.

- Si...- dijo suspirando Akane con fastidio -se está convirtiendo en
una rutina diaria... ¡es un viejo enfermo!-

-Si, por culpa de él me olvidé por completo de la prueba de esta
mañana...- refunfuñó Ranma con la boca llena

-Sabes... siento algo extraño- dijo Akane mirando el cielo azul sin una
nube -tengo una extraña sensación... me parece que el maestro nos
engaña con su aparente debilidad y todo lo que está haciendo es
tendiéndonos una trampa...-

-Hmmm no lo sé Akane- respondió él terminando con su almuerzo
-planee lo que planee no le permitiré nada... ¡no seré como papá o
como el Sr. Soun!-

-¡Uich! es cierto- exclamó ella -¡Papá y el tío Genma son unos
cobardes frente a él!... oh, escucho la campana Ranma, es hora de
volver, ya veremos que pasa esta noche-. Ranma se levantó de un
brinco y le dio la mano para ayudarla a levantarse, Akane tomándola
le sonrió y ambos bajaron de la azotea para regresar al salón de
clases.

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Esa noche el maestro pasó desapercibido en el Dojo. Después de la
cena se había encerrado en su habitación y había pedido que nadie lo
molestara.

-¿Qué tramará ese viejo mañoso?- se preguntó Ranma pensativo
acostado en su futón -hoy no salió a hacer sus travesuras... hmmm...
bueno, es mejor dormir, después de todo mañana será un día...
interesante-, y una leve sonrisa se dibujó en su rostro. Le había
prometido a Akane ir al parque de diversiones y después de todo, le
emocionaba la idea.

Esa noche fue tranquila. Nabiki había ido a la habitación del maestro
para saber la respuesta a su propuesta, pero no lo encontró. -Que
extraño, pensé que el maestro estaría aquí, después de todo, nadie lo
ha visto salir...- al ver que el viejo no respondía a sus llamados, no le
dio importancia y regresó a su habitación.

Al día siguiente era sábado, todos se levantaron a la misma hora de
siempre. Ranma bajó las escaleras semidormido y se sentó a
desayunar.

-¿Mi padre no ha vuelto?- preguntó aun adormecido

-No- respondió Kasumi -Papá llamó ayer en la noche y dijo que
regresaría hoy en la mañana de Osaka con tío Genma-

-Hmm...- refunfuñó Ranma -parece que se acabó la paz...-

-Maestro...- dijo Nabiki cambiando el tema - ¿salió usted anoche?-

Hapossai sin voltearla a mirar respondió -estuve toda la noche en mi
habitación...-

-Vaya que le creo viejo pervertido- le respondió jocosamente Ranma
-espero que tome el nuevo hábito de quedarse en su habitación en
las noche en vez de ir a robar ropa íntima...-

En ese momento llamaron a la puerta. -Que extraño- dijo Kasumi -es
muy temprano para recibir visitas, iré a ver-. Kasumi se levantó y
caminó hacia la puerta y la corrió, apenas hubo abierto dio un gritó
que resonó por toda la casa. Todos automáticamente se levantaron
de la mesa y salieron corriendo hacia donde ella estaba.

-¿Qué sucede hermana?- preguntó alarmada Akane al llegar.

-¡Miren!- exclamó Nabiki al señalar al visitante

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-¡Ohhh!, ¿qué es esto?- exclamó Akane sin dar crédito a lo que veían
sus ojos

-¡Es Ranma!- dijo Kasumi

Ranma se había quedado petrificado ante lo que había visto. En la
puerta de la casa estaba parado un muchacho de aproximadamente
unos 17 años, vestido con ropas chinas, unos grandes ojos verdes, de
piel clara, delgado, alto y con una abundante cabellera de color
castaño anudada con una trenza.

-¿Quién eres tu?- preguntó Ranma recuperándose del impacto inicial

-¿Y porqué eres igual a Ranma?- complementó Akane

-Mucho gusto, tenía ganas de conocerte- dijo el visitante a Akane y le
sonrió enigmáticamente, luego dirigió su mirada a Ranma y le dijo
-soy tu hermano mellizo Ranma Saotome-

-¿Quéeee?- exclamaron a coro Soun y Genma que acaban de llegar
de su viaje en ese preciso instante y que habían alcanzando a
escuchar lo que decía el extraño visitante.

-¡Por fin Ranma conocerás a tu hermano!- exclamó Happosai -Genma,
no le puedes ocultar más la verdad a tu hijo- dijo en tono solemne
-Ranma debe conocer a Shitagi, ¡tu otro hijo!-

-¿De qué está hablando maestro?- respondió Genma tartamudeante
sin comprender lo que estaba sucediendo -¡yo no tengo otro hijo!-

El maestro sin perder la calma continuó, -por eso permaneció oculto
Shitagi tanto tiempo, porque sabía que al encontrarse con Ranma y
contigo lo negarías, pero yo sé la verdad y ¡Genma, se lo contaré a
todos!-.

-Si maestro- dijo Soun mirando fulminantemente a Genma
-¡explíquenos quien es este Shitagi y como así que es hijo de
Genma!-

Todos entraron a la casa y se acomodaron en la terraza del jardín.
Happosai con su pipa encendida empezó a relatar.

-Como todos saben- comenzó el viejo -hace 17 años Genma se
enamoró de la hermosa Nodoka Iory, una chica que vivía en la misma
aldea donde Soun, Genma y yo habíamos ido a descansar después de
un largo entrenamiento en las montañas-

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-¡Un momento maestro!- lo interrumpió Genma enojado -¡hace 17
años usted seguía atrapado en la montaña donde Soun y yo lo
habíamos encerrado!-

-¡Cállate y déjame continuar!- exclamó el maestro furibundo por la
interrupción y golpeó a Genma tan fuerte que este se desmayó.
Volviendo a serenarse continuó la historia.

-Bueno, eso es cierto, yo no estaba ahí, pero un gran amigo si, que
conocía a mis dos discípulos había ido a pasar una temporada en la
aldea donde vivía Genma y Nodoka. El estuvo allí el día en que
Nodoka dio a luz dos bebés, Ranma y Shitagi. Ese día Genma había
ido a entrenar y Nodoka estaba sola en casa cuando sintió que iba a
dar a luz, coincidencialmente en ese momento mi amigo escuchó los
quejidos de la mujer y la encontró muy mal, así que le ayudó a traer
a sus hijos a la vida. Primero dio a luz a un muchacho con cabellera
negra y segundos después a otro muchacho con cabellera castaña.
Nodoka ya un poco mejor y agradecida con mi amigo por su ayuda le
dijo que podía escoger el nombre para su hijo menor, mi amigo muy
halagado respondió: ¡deberán llamarlo Shitagi!-

-¡Un momento!- interrumpió bruscamente Akane -¡como pudo la
mamá de Ranma permitir que a su hijo menor lo llamaran Shitagi, si
eso significa ropa interior maestro Happosai!-

-¡Es usted un mentiroso maestro!- exclamó enojado Ranma alzando
sus puños listo para mandarlo a volar hasta China, Ranma se
abalanzó pero fue detenido en seco.

-¡Cálmate hermano!- exclamó Shitagi mirándolo directamente a sus
ojos y deteniendo con una sola mano el golpe -deja que el anciano
termine-.

-Gracias Shitagi- dijo Happosai y continuó -cuando Genma regresó a
casa encontró que era padre de dos hermosos muchachos, pero eso
no fue muy de su agrado. Ciertamente Genma quería un varón para
que este continuara con la Escuela Saotome de Combate Libre, pero
¿dos hombres?, eso no estaba en sus planes. Por otro lado, Genma
ya había tomado la decisión de que harían un largo viaje de
entrenamiento, así que debía escoger a cual llevaría pues no podía
mantener a los dos-.

Genma ya había recuperado el sentido y escuchaba todo lo que el
viejo decía sin dar crédito. -¡Maestro!- lo interrumpió sin dejarse de
sobar el gran chichón que tenía en la cabeza -usted miente, mi
querida Nodoka jamás...-

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-¡Cállate Genma!- volvió a gritar Happosai mostrándole una bomba
happodaikarin

-Maestro ¿qué hace?- gritó desesperado Soun -¡va a volar la casa
entera!-

-Hasta que Genma no se calle- respondió el maestro

-Saotome, lo siento- dijo Soun y golpeó a Genma que fue a caer al
estanque del jardín convirtiéndose inmediatamente en panda.

El maestro procedió a apagar la mecha de la bomba, la guardó en su
ropa y prosiguió. -Como les iba diciendo, Genma partió al poco
tiempo llevándose a Ranma. Nodoka estaba muy triste porque Shitagi
no se convertiría en un gran guerrero como su hermano mayor, así
que un día fue a visitar a mi amigo y le pidió que lo entrenara en el
arte del combate libre y fu así como él lo aceptó y partió con el
menor de los Saotome a China. Cuando Nodoka supo que Ranma y
Genma estaban en el Dojo Tendo, le escribió a mi amigo para que
enviara a Shitagi y de paso los dos hermanos se reunieran-.

-¡Deje de hablar tanta basura viejo tonto!- gritó Ranma -¡todos aquí
sabemos que está inventando!-

-Puede ser Ranma- interrumpió Nabiki -pero... realmente son iguales,
¿cómo explicas eso?-

En ese momento entró Genma panda con un letrero que decía "no lo
sé, ¡pero estoy seguro de que no tengo otro hijo!”

Ranma detallaba a Shitagi -si es cierto...- concluyó -somos muy
parecidos... sin embargo creo que mamá podría aclararnos este
asunto...-

-¿Qué?- exclamó el maestro un tanto nervioso pero nadie lo advirtió
-vas a molestar a tu pobre madre, ¿acaso no confías en tu maestro
Ranma?-

-La verdad maestro- interrumpió Akane -creo que Ranma tiene
razón... si tío Genma no sabe que tiene otro hijo y Ranma jamás
había escuchado hablar de Shitagi, creo que la sra. Nodoka nos
puede sacar de dudas...-

-Está bien, está bien- dijo el maestro -pregúntenle a la dulce Nodoka
y verán que tengo razón-.

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Todos conversaban unos con otros mientras que el maestro miraba a
Shitagi y se dijo a si mismo -hmmm... no pensé eso, será mejor que
haga algo o mi plan no resultará...-

Esa misma noche el maestro volvió a realizar el ritual invocando al
demonio de los deseos.

-¿Qué quieres anciano?- exclamó con voz de ultratumba -¿me vas a
entregar lo que me prometiste?-

-Calma calma- respondió Happosai -necesito tu ayuda nuevamente...
necesito que hagas otra cosa...-

El demonio lo vio con mala gana y le dijo -¿Qué ordenas?-

-Escúchame muy bien- dijo el maestro y le contó su plan.

Al día siguiente...

-Buenos días, ¿hay alguien en casa?-

Kasumi estaba en la cocina y escuchó la voz -Hmmm, me parece
conocida- dijo. -Ahhh!!!- gritó sorprendida -será acaso...- y salió
corriendo en dirección a la entrada de la casa. -Oh Sra. Saotome-
saludó afectuosamente al verla parada en el umbral de la puerta -
¡que sorpresa!, ¡no la esperábamos!, pero pase, Ranma y tío Genma
estarán felices de verla-

-Oh Kasumi, tu tan linda como siempre- respondió Nodoka y le sonrió
-pero dime, ¿Shitagi ya llegó?-

Kasumi se sorprendió y balbuceó -si... si... está aquí... los llamaré-,
entraron a la casa, la dejó en el comedor y Kasumi subió las
escaleras en dirección al cuarto de Ranma y Genma. -Que extraño es
todo esto- se dijo así misma.

-¿Ranma?, ¿tío Genma?- los llamaba Kasumi. Ranma corrió la puerta
aun adormecido.

-Ranma- dijo ella -tu mamá está aquí, los está esperando en el
comedor y... preguntó por Shitagi-. Ranma espabiló bruscamente, no
podía creer lo que le estaba diciendo -¿Qué?-... ¿mi madre aquí?...
¿preguntó por Shitagi?-.

En ese momento Shitagi, que había pasado la noche en la habitación
del maestro, llegó a la habitación de Ranma. -Lo ves hermano- dijo

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en un tono que desagradó completamente a Ranma -nuestra madre
ha venido... es el momento...-

-¿Qué, de qué hablas?- exclamó Ranma pero Shitagi ya empezaba a
bajar las escaleras.

Genma convertido en panda se asomó a la puerta temblando y
sostiendo un letrero "hijo, te lo juro, ¡no tengo otro hijo!... ¡no tuve
otro hijo con tu madre ni con otra mujer!, ¡debes creerme!".

-Aquí está pasando algo muy extraño...- susurró Ranma
maliciosamente -primero Shitagi, ahora mamá... el maestro tiene las
manos metidas aquí y lo voy a averiguar-.

Todos bajaron a desayunar. Tomaban sus té pero nadie decía una
sola palabra. Fue Ranma quien rompió el silencio.

-Y bien mamá, quienes explicarnos a todos que está sucediendo???-
dijo -ayer aparece Shitagi de la nada y hoy llegas sin previo aviso...-

Nodoka le lanzó una mirada maliciosa que sólo Ranma y Akane
advirtieron y dulcemente respondió -toda la historia que les contó el
maestro Happosai es cierta, ¿acaso no confías en tu maestro?-

-¡Ranma!- interrumpió Akane levantándose bruscamente -vámonos
ya o llegaremos tarde a la escuela-

-Si...- respondió él y levantándose tomó su maleta y salieron el Dojo.

-Ranma- dijo Akane mientras corrían hacia la Escuela -nada de esto
tiene sentido... creo que el tío Genma dice la verdad-

-Estoy completamente seguro de que el maestro tiene las manos
metidas en esto y lo vamos a averiguar- dijo Ranma muy seguro.

Las clases transcurrieron en completa calma. Shampoo no llegó a dar
lata a la hora del almuerzo y ni siquiera apareció el maestro Happosai
para asaltar el vestidor de chicas. A las 4:30 pm sonó el reloj que
anunciaba el fin del día de clases. Ranma y Akane salieron juntos de
la Escuela.

-Esa no es mi madre Akane- dijo Ranma pensativo mientras
caminaba

- Lo sé- respondió ella -la forma como llegó, la forma como te miró y
lo más extraño de todo, que dijera que teníamos que creerle al
maestro...-

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-Si, esto es una treta de ese viejo libidinoso- respondió él con malicia
-qué estará tramando y cómo consiguió a esas personas...- suspiro
profundamente -Akane creo que no podremos...-

-Lo sé- le respondió ella con una sonrisa -esto es más urgente,
iremos al parque de diversiones en otra ocasión, ahora tenemos que
averiguar que sucede- y lo tomó de la mano y siguieron así hasta
llegar el Dojo.

Esa noche Nabiki volvió al cuarto del maestro, lo llamó pero nadie
respondió, sin embargo, le pareció escuchar ruidos extraños, como
una conversación, así que decidió entrar. Corrió la puerta
suavemente pero todo estaba oscuro. Entró caminando de puntillas,
aun escuchaba las voces pero no veía nada. Se asomó a la ventana y
no podía creer lo que sus ojos veían. Abajo en el patio estaban el
maestro Happosai con Shitagi, Nodoka y un extraño ser que parecía
un demonio. Le llamó la atención el hecho de que Nodoka y Shitagi
estaban a lado y lado de ese ser y Happosai frente a ellos, parecía
que los tres estuvieran reclamando algo del maestro.

-Hmmm... que extraño- susurró -sabía que el maestro tenía sus
manos metidas en esto... será mejor que le diga a Ranma y Akane...
a cambio de una pequeña cantidad de yenes...-. Nabiki se alejó de la
ventana y salió de la habitación cerrando la puerta sigilosamente.

A la mañana siguiente todos estaban en la mesa desayunando,
incluyendo a Nodoka y Shitagi que se habían sentado al lado del
maestro. Akane los vio y le pareció muy raro que tía Nodoka no se
hubiera sentado al lado de Ranma, siempre lo hacía cuando llegaba
de visita.

Nabiki por su parte miraba al maestro. -Luce muy cansado maestro
Happosai- comentó. El maestro con unas ojeras la ignoró y siguió
comiendo su ramen como sonámbulo.

-El maestro no pudo dormir bien anoche querida Nabiki- dijo Nodoka
sonriendo -pero no se preocupen, yo cuidaré de él-.

Los Saotome y los Tendo cruzaron miradas de extrañeza entre si pero
nadie dijo nada.

-Bueno, me voy a la escuela- dijo Nabiki -Ranma, Akane, es mejor
que nos vayamos o llegaremos tarde...-

-Eh si...- dijo Akane siguiéndola y detrás de ella Ranma, los demás se
quedaron en la mesa.

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-Nabiki, ¿sucede algo?- pregúnto Akane camino a la Escuela -tú
siempre te vas con tus amigas...-

-Si, es cierto- dijo Ranma -¿Porqué querías venir con nosotros?-

-Escúchenme- dijo Nabiki muy seria -creo saber que está sucediendo-

-¿Qué?- exclamó Ranma -¿cómo lo sabes?-

-Digamos que tengo información importante para ustedes por 1.000
yenes- y sonrió pícaramente

-¡Nabiki!- exclamaron los dos al tiempo

-Está bien- dijo ella -500 yenes, no menos-

-100 yenes y nos cuentas todo lo que sabes- dijo Ranma sacando
unas monedas de su bolsillo

-¡Hecho!- exclamó Nabiki tomando el dinero y les contó lo que había
visto la noche anterior.

-¿Un demonio?- exclamó sorprendida Akane

-No tendría nada de raro- dijo Ranma -el maestro es capaz de
recurrir al cualquier cosa con tal de ganar...-

-La verdad- dijo Nabiki -es que creo que el maestro no está ganando
nada...

-¿Por qué lo dices hermana?- preguntó Akane

-¿No lo viste hoy?- respondió ella -parecía un zombi-
}
-Si, es cierto- dijo Akane

-Bien, ya sabemos que no tengo ningún hermano llamado Shitagi y
que esa no es mi madre- exclamó Ranma -¡es hora de acabar con esa
farsa!-

-Pero será después de volver de la escuela- dijo Akane y se lo llevó
jalándolo de la trenza

-Akane, ¡suéltame!- le gritaba Ranma tratando de zafarse

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-Pero me queda una duda- susurró Nabiki pensativa -¿para qué se
tomó la molestia de hacer todo esto?-.

Al salir de la Escuela, Ranma y Akane regresaron de inmediato al
Dojo. -¡Ya llegamos!- gritó Akane al abrir la puerta pero nadie le
respondió.

Entraron y lo primero que vieron junto al estanque del patio fue al
maestro Happosai que tenía una mirada perdida y parecía un
sonámbulo, a su lado estaba sentada Nodoka y Shitagi estaba
practicando.

-Han estado así todo el día- les susurró Kasumi mientras les daba una
taza de té

-¿Y papá y tío Genma?- preguntó susurrando Akane

-Dijeron que tenían que ir a entrenar a las montañas y se fueron
apenas ustedes se marcharon- les respondió

-¡Bahhh! típico de ellos- dijo Ranma

En esas Shitagi advirtió su presencia, se detuvo y se acercó a ellos.
-Oh hermosa Akane, has llegado- dijo sonriéndole -no puedo negar
que mi hermano tiene buenos gustos, si algo llegar a pasarle, sabes
que yo estoy disponible-

-¡Oye, que te pasa!- le gritó molesta Akane

-¡Déjala en paz!- lo amenazó Ranma con las manos en puño

-Estoy diciendo la verdad hermano- respondió Shitagi con mirada de
combate -¡te reto! sólo el mejor hermano puede ser el prometido de
Akane ¡y ese soy yo!-

-¡Insolente!- exclamó Ranma enojado -¿A eso fue qué viniste al
Dojo?- y se lanzó enfurecido a pelear con Shitagi

-¡Ranma!- gritaron Akane y Kasumi pero ya él estaba en pleno
combate con Shitagi bajo la mirada complaciente de Nodoka, quien
ahora tenía al maestro sentado sobre sus piernas y acariciándole la
cabeza mientras este seguía con la mirada perdida.

-Es bastante bueno- se dijo a si mismo Ranma mientras evitaba sus
golpes -¡pero yo soy el único!- y se lanzó al contragolpe. Shitagi
intentó esquivarlo pero no fue lo bastante rápido y recibió la patada

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de Ranma en su rostro. Shitagi salió volando y fue a caer unos
metros más adelante y no fue capaz de levantarse.

Ranma caminó hacia donde estaba Nodoka quien ahora lo miraba
fijamente. -No debes tratar así a tu hermano- dijo seriamente.

-¡Tú no eres mi madre y yo no tengo hermanos!- exclamó él -sé
quien eres y ahora te vas a marchar de aquí!- y se abalanzó sobre
ella arrancándole al maestro de su regazo.

-Es muy tarde- dijo ella -mira tras de tí-.

Ranma con el maestro aun en sus brazos miró hacia donde había
caído Shitagi pero ya no estaba, miró entonces rápidamente hacia
donde estaban Akane y Kasumi. -¡Déjalas!- gritó al ver no a Shitagi
sino a un demonio azul al lado de ellas que ahora parecían como
sonámbulas.

-¡Happosai no ha querido darme lo que me prometió!- gritó el
demonio

-¿De qué rayos hablas?- gritó confundido Ranma

-Soy el genio de los deseos y Happosai me invocó hace unas noches y
cumplí mi parte pero él no cumplió con la suya, ¡así que me apoderé
de su alma!- y rió con una risa maléfica.

-¡Ya tienes el alma del viejo!- exclamó Ranma -¿Porqué las tienes a
ellas?-

-Oh mi querido Ranma- dijo el demonio colocándose sobre la cabeza
de Nodoka y absorbiéndola -el viejo me invocó solo para fastidiarte,
jamás me interesó lo que él me prometió, me interesaba ser libre
para apoderarme de las almas de todos ustedes para volver a la vida-

En ese momento Ranma miró hacia donde estaban Kasumi y Akane y
vio que llegaban también Nabiki, Genma y Soun con las mismas
miradas perdidas en el infinito.

-¡No lo voy a permitir!- gritó Ranma -¡déjalos en paz!-

-¡Ni por un momento!- exclamó el demonio -¡ahora, quiero tu alma!-
y se abalanzó con todas sus fuerzas sobre Ranma.

Pero en justo en ese momento, una luz resplandeciente que cegó a
todos salió de la habitación del maestro. Ranma alcanzó a ver como
la figura de una mujer descendía en medio de esa luz enceguecedora
y se posaba sobre la tierra. En sus manos tenía algo como un arco

164
del cual salió disparada una flecha que dejaba tras de si una estela
brillante y fue a dar directamente al pecho del demonio.

-¡Noooo!- gritó este con una voz estremecedora y de él comenzaron a
salir unas luces blancas, como cometas, que fueron a introducirse en
el pecho de cada uno de los que estaban ahí.

La luz comenzó a apagarse poco a poco y Ranma pudo volver a ver.
No vio al demonio por ninguna parte y en el piso de madera de la
puerta que da hacía el jardín yacían desmayados todos. Vio su brazos
y se dio cuenta de que un cargaba al maestro que también estaba
desmayado.

-¿Qué ha sucedido?- susurró Ranma confundido

-No te preocupes- dijo una suave voz femenina -ya todo está
controlado-

-¿Quién eres?- preguntó Ranma asombrado al ver a una hermosa
mujer que lucía una extraña vestimenta

-Soy Maia, una de las guardianas del mundo mágico de los deseos,
nuestra labor es evitar que los demonios de los deseos se apoderen
de las almas de los humanos...-

-Maia, gracias- dijo Ranma -pensé que ese demonio también se
apoderaría de mi alma...-

-Ese viejo- dijo la guardiana -fue un tonto al liberarlo- y en sus
manos apareció un ánfora muy pequeña sellada. -El maestro robó
esta ánfora mágica de un templo donde era custodiada... llevábamos
muchos años buscándola pero Happosai la tenía muy bien escondida
hasta que sus tontos deseos de darte una lección lo llevaron a
abrirla... estúpido viejo- dijo mirándolo con desprecio -pudo haber
ocasionado una catástrofe-.

En ese momento todo fueron regresando en si y se fueron levantando.

-¡Oh! ¿qué ha pasado?- dijo Kasumi

-¡Mi cabeza!- exclamó dolorosamente Nabiki

-¿Dónde están Shitagi y la tía Nodoka?- preguntó Akane

-Shitagi nunca existió y era no era mi madre- respondió Ranma
secamente

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-¿Y quién eres tu? preguntó Soun viendo a la hermosa mujer que
estaba en su jardín

-¡Es Maia!- exclamó Happosai presta del pánico al verla e intentó huir

-¡Un momento viejo!-- exclamó Ranma mientras lo sostenía con las
manos -¡sus tonterías por poco nos cuestan la vida!-

-Ranma, suéltame, ¡Ranma!- gritaba y pataleaba el maestro. Ranma
lo alzó más y lo puso frente a su rostro mirándolo con enojo.
-¡Recibirá su merecido!- exclamó y lo lanzó hacía Maia quien lo
recibió y le dijo -Es hora de irnos Happosai...- y una luz encegueció a
todos y cuando desapareció el maestro ni Maia ya no estaban.

-Bueno, todo ha terminado- dijo Kasumi sonriente -es mejor que
prepare té para todo- y se retiró con dirección a la cocina.

-Te ayudo hermana- dijo Nabiki y salió detrás de ella.

-Soun- dijo Genma -creo que me acostaré, esto realmente me da
dejado muy cansado-

-Creo que yo también Sr. Saotome- le respondió Soun y ambos
caminaron hacia las escaleras.

-¡Que pesadilla con ese maestro!- dijo Akane suspirando

-Ni que me lo digas- respondió Ranma -esperemos que Maia lo logre
retener por mucho tiempo...-

-¿Te parece si vamos a comer un helado?- le preguntó risueña Akane

Ranma la miró y le sonrió -claro... ¡pero esta vez tu pagas!-

-¡Sip!- exclamó Akane mientras Ranma la tomaba de la mano y
caminaban junto hacia la puerta.

FIN

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Esta obra se terminó de digitar en
octubre de 2008 en Bogotá, Colombia
Ranma ½, propiedad intelectual de Rumiko Takahashi

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