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Paradigma Positivista y Pospositivista

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UNIVERSIDAD “FERMÍN TORO” VICERRECTORADO ACADÉMICO DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO MAESTRÍA EN EDUCACIÓN SUPERIOR MENCIÓN: DOCENCIA UNIVERSITARIA

PARADIGMA POSITIVISTA Y POSPOSITIVISTA.

Autor: Abg. Juárez Mariana

Cabudare, Octubre 2013

Un paradigma es un modelo o patrón en cualquier disciplina científica u otro contexto epistemológico. Se origina en la palabra griega paradeigma, que significa "modelo" o "ejemplo". Según Kuhn, el paradigma es el “conjunto de prácticas que definen una disciplina científica durante un período específico de tiempo.” Lo que se debe observar y escrutar. El tipo de interrogantes que se supone hay que formular para hallar respuestas en relación al objetivo. Cómo tales interrogantes deben estructurarse. resultados de la investigación científica. En ciencias sociales, el término se usa para describir el conjunto de experiencias, creencias y valores que afectan la forma en que un individuo percibe la realidad y la forma en que responde a esa percepción. Los valores o sistemas de pensamiento en una sociedad estable, en un momento determinado. Paradigma Postpositivista El Positivismo según Martínez, citado por Hurtado (2005) surge a fines del siglo XIX y comienzos del XX, tiene dos fuentes primarias, una la concepción newtoniana del espacio, y otra la idea de Descartes de que existe un dualismo absoluto entre la mente y la materia. Esto trajo como consecuencia la idea de que fuera de nosotros existe una realidad totalmente hecha, acabada y plenamente externa y objetiva, y que nuestro aparato cognoscitivo es como un espejo que la refleja dentro de o como una cámara fotográfica que copia pequeñas imágenes de esa realidad exterior. (p.38) Para ellos esta realidad se refiere a todo lo que existe dentro de los ejes tiempo, espacio y masa, y establecen que este modelo sólo supone la posibilidad de estudiar científicamente los hechos, los fenómenos, el dato experimentable, es decir, lo observable, lo verificable. Cómo deben interpretarse los

Para Hurtado (ob. cit) la investigación científica parte, de

la

observación de la frecuencia de las relaciones entre los hechos, citan a Augusto Comte en su afirmación sobre la evolución del espíritu humano que lo lleva a alcanzar una fase que él llama “estado positivo o científico”, fase que según explican el espíritu intenta revelar los fenómenos relacionándolos con otros hechos y determina que todo lo que no pueda reducirse a un hecho particular o una ley general debe considerarse incoherente. Es decir, Sólo los hechos son científicamente cognoscibles y todo lo que está fuera del conocimiento científico se considera incognoscible. Esto origina dos consecuencias fundamentales, por una parte la deificación o mitificación de la ciencia como el único conocimiento valedero y, por la otra, la consideración de la sensación o experiencia sensible como base de todo el proceso de conocer, por lo tanto, todo conocimiento descansa en la experiencia, es fenoménico y todos los fenómenos que pueden conocerse obedecen a las leyes naturales, las cuales son constantes y necesarias. (p.39)

Es así como, al afirmar que la sociedad está regida por leyes naturales, independientes de la voluntad humana, no solo toma una

posición que es políticamente conservadora, pues, si las leyes sociales no pueden ser intervenidas ni cambiadas por los hombres, posibilidad alguna de transformación no hay

o de revolución y sólo queda

esperar a que la sociedad evolucione como lo hace la naturaleza, sino que esta afirmación tiene además una consecuencia metodológica, que es la transposición del método científico de las ciencias naturales a las ciencias sociales; por lo cual, el método hipotético deductivo, basado en la observación, la descripción y la explicación, y que reduce la

realidad a sus aspectos cuantificables, se convirtió en "el método científico", al ser utilizado tanto en las ciencias naturales como en las ciencias sociales.

Según Lowy (1974) “el Positivismo, al aplicar este método de investigación el científico debe desprenderse de los prejuicios y las

presuposiciones, separar los juicios de hecho de los juicios de valor, la ciencia de la ideología", en busca de una objetividad que sí podrá lograrse mediante la verificación en la experiencia y en la observación, por lo tanto, para ser sometidos a este principio los hechos sociales

deberán ser tratados como cosas, como asevera Durkheim en Las Reglas del Método Sociológico. Contra esta posición surgen hoy por lo menos dos críticas contundentes, que para Martínez (ob. cit), una proviene del Materialismo Histórico y que se en las particularidades del objeto de estudio, afirmando que el científico social no puede mantenerse neutral ante un objeto del cual forma parte y en el que se desarrollan todo tipo de conflictos; no es lo mismo mantener la neutralidad ante las reacciones de determinadas substancias químicas que ante asuntos como el sindicalismo o el racismo.

La otra crítica se refiere al principio de verificación, según el cual "una proposición o enunciado tiene sentido sólo si es verificable en la experiencia y la observación, es decir, si hay un conjunto de condiciones de observación relevantes para determinar su verdad o falsedad.

Cita además Hurtado, a los autores de la Psicología de la Gestalt, del estructuralismo francés y del enfoque sistémico objetan que este principio es autocontradictorio, ya que él mismo es inverificable, y es de naturaleza metafísica o filosófica, es decir, que los positivistas filosofando pretenden condenar y renegar de la filosofía. Además, aún lo que es verificado puede ser sujeto a cuestionamiento por cuanto los mismos físicos aseguran desde hace 40 años que cuando se interviene una

realidad para observarla o para experimentar con ella, necesariamente se produce una alteración de dicha realidad.

Por último una característica del positivismo, su concepción analítica, la cual es un aporte de la idea cartesiana de fragmentar todo problema en tantos elementos simples y separados como sea posible.

Paradigma Postpositivista.

Morles (1991), define este paradigma como una versión modificada del positivismo, donde la predicción y el control continúan siendo la meta. Ontológicamente, el postpositivismo responde que es crítico realista lo que significa que la realidad existe pero no puede ser completamente aprehendida. Esta es manejada por leyes naturales que pueden ser comprendidas solamente en forma incompleta. De esto se desprende que, aunque existe un mundo real manejado por causas naturales, es imposible para los humanos poder percibirlo en su totalidad debido a que sus mecanismos intelectuales y sensoriales son imperfectos. Para Morles (ob.cit), epistemológicamente el postpositivismo mantiene que la objetividad permanece como el ideal regulatorio, pero ésta sólo puede ser aproximada, coloca un énfasis especial en guardianes externos tales como la tradición crítica y la comunidad crítica. Al descansar en estos elementos se requiere que los reportes de cualquier indagación sean consistentes con la academia tradicional que existe en el campo; así como sujetar cada indagación a los juicios de los compañeros en la “comunidad crítica”, esto es con los editores, árbitr os de revistas especializadas así como de sus lectores. De esto se deriva que este paradigma sea de corte objetivista modificado. Con respecto a la metodología, este paradigma enfatiza la criticidad múltiple remediando las discrepancias y permitiendo la

indagación

en

escenarios

naturales

usando

métodos

cualitativos

dependiendo más de la generación emergente de datos y haciendo del descubrimiento una parte esencial del proceso de indagación. Se le considera en lo metodológico como una modificación al positivismo en su proceder experimental y manipulativo. Las corrientes filosóficas que respaldan los paradigmas Positivista y Postpositivista, constituyen el origen de una serie de divergencias en la forma de asumir la realidad o de enfrentar un objeto de estudio. No

obstante, es importante señalar que en la actualidad el debate se ha concentrado más en los aspectos técnicos y metodológicos y se reconoce que debe existir flexibilidad en cuanto a la distinción y utilización de los métodos y técnicas cuantitativas y cualitativas de investigación. Así mismo, hoy día se considera la posibilidad de integrar y complementar los métodos cuantitativos y cualitativos.

Bibliografía Hurtado Iván; Toro Josefina (2005) Paradigmas y Métodos de Investigación en tiempos de cambio. Carabobo, Venezuela. Editorial Episteme Consultores Asociados C. A Lowy, Michel; Catherine Colliot-Thélène y otros (1974). Sobre el Método Marxista. México. Editorial Grijalbo, S. A. Martínez, Miguel (1993). El paradigma emergente. Barcelona, España. Editorial Gedisa. Morles, Víctor (1991). Planeamiento y Análisis de Investigaciones.

Caracas. Ediciones El Dorado.

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