Raza, etnicidad y sexualidades.

Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina

Colección Lecturas CES

Raza, etnicidad y sexualidades.
Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina Peter Wade Fernando Urrea Giraldo Mara Viveros Vigoya
editores

Universidad del Valle Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica Facultad de Ciencias Sociales y Económicas Universidad del Estado de Río de Janeiro Instituto de Medicina Social Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Humanas Instituto CES Escuela de Estudios de Género

Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia Raza, etnicidad y sexualidades : ciudadanía y multiculturalismo en América Latina / coords. Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya. – Bogotá : Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas. Centro de Estudios Sociales (CES), Escuela de Estudios de Género, 2008 568 p. – Lecturas CES ISBN : 978-958063-60-7 1. Identidad sexual 2. Roles sexuales 3. Diferenciación cultural – América Latina I. Wade, Peter, 1957- - ed. II. Urrea Giraldo, Fernando, 1946 – ed. III. Viveros Vigoya, Mara, 1956- - ed. CDD-21 305.3 / 2008

Raza, etnicidad y sexualidades.
Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina
© Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Instituto CES, Escuela de Estudios de Género © Universidad del Valle, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica, Cidse © Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos, Clam © Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya (Editores) © Varios autores ISBN: 978-9588063-60-7 Primera edición: Bogotá, Colombia, 2008 Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Humanas Escuela de Estudios de Género Patricia Jaramillo Directora Instituto CES Francisco Ortega Martínez Director Astrid Verónica Bermúdez Coordinadora Editorial Universidad del Valle Facultad de Ciencias Humanas y Económicas Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica, Cidse Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos Instituto de Medicina Social, Universidad del Estado de Río de Janeiro, IMS–UERJ

Preparación editorial Goth’s imágenes Julián Ricardo Hernández Reyes Leonardo Cuéllar Velásquez Lina Rojas Camargo Ilustración de carátula Liliana Angulo Cortés

Contenido

Prefacio Presentación Verena Stolcke Identidades racializadas y sexualidades en América Latina. A manera de introducción Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya Debates contemporáneos sobre raza, etnicidad, género y sexualidad en las ciencias sociales Peter Wade

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Primera parte Gobiernos y ciudadanías sexuales El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales Andrew Canessa Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género Sarah A. Radcliffe

67 69

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Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad, raza, clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador, Brasil Cecilia McCallum Sexualidad, género y color entre jóvenes brasileros Maria Luiza Heilborn, Cristiane S. Cabral Narrativas de sexo, violencia y disponibilidad: Raza, género y jerarquías de la violación en Perú Jelke Boesten

137 167

199

Segunda parte Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras Raza, género y sexualidad en el Brasil contemporáneo Laura Moutinho Más que una cuestión de piel. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales entre mujeres y hombres negros y no negros en Bogotá Mara Viveros Vigoya Tensiones en la construcción de identidades de hombres negros homosexuales en Cali Fernando Urrea Giraldo, José Ignacio Reyes, Waldor Botero Arias ¿Hombres negros potentes, mujeres negras candentes? Sexualidades y Estereotipos Raciales. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali–Colombia Mary Lilia Congolino Sinisterra Movilidades, identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “Italianas” Teodora Hurtado Saa

221 223

247

279

317

343

Intimidad, desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza, género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil Jane-Marie Collins Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México Mónica G. Moreno Figueroa Nacionalizando a los niños: Escolarización, género y lengua en la India contemporánea Véronique Benei Tercera parte Identidades sexuales y políticas de la identidad Superando la interseccionalidad de categorias por la construcción de un proyecto político feminista radical. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes Ochy Curiel Racismo, homofobia y sexismo. Reflexiones teóricas y políticas sobre interseccionalidad Franklin Gil Hernández Serialidad, dominación, performatividad: La construcción de identidades subordinadas y la aceptación de la subordinación Gabriela Castellanos

377 403
431

459

461

485

513

Prefacio

Este libro es el resultado de una serie de seminarios que tuvieron lugar en el Reino Unido y Colombia en 2006 y 2007, organizados por los tres coordinadores del presente volumen. Desde hace muchos años hemos compartido intereses comunes en temas de raza, género, sexualidad y nación, sobre todo en relación con la población afrocolombiana; esta motivación fue el impulso para buscar apoyo de la British Academy, dentro del marco de su programa UK–Latin America and the Caribbean Link Programme, cuyo propósito es fomentar el intercambio académico e intelectual entre países de América Latina y el Caribe y el Reino Unido. Esta beca fue un aporte fundamental para la organización de dos seminarios. El primero tuvo lugar en la Universidad de Manchester en diciembre de 2006 donde se presentaron por primera vez la mayoría de los textos recolectados en este libro; también se hizo una labor de diseminación e intercambio de ideas al trasladar algunos de los ponentes internacionales a las universidades de Cambridge y Londres, donde presentaron sus ponencias en talleres organizados por el Centre for Latin American Studies (Cambridge) y el Institute for the Study of the Americas (Londres). El segundo seminario tuvo lugar en la Universidad del Valle, Cali, en marzo de 2007, y fue la oportunidad para reflexionar de una forma más teórica sobre el tema. Allí se organizaron otras dos jornadas académicas, una en la Universidad Icesi de Cali, y otra en la Fundación Santillana en Bogotá, por medio del Centro de Estudios Sociales, el departamento de Antropología y la Escuela de Estudios de Género de la Universidad

Nacional de Colombia, con el objetivo de difundir este debate en un público más amplio y conocer nuevos trabajos al respecto, que se recogen en su gran mayoría en este libro. La imagen de la carátula corresponde a una novedosa propuesta de la artista plástica afrocolombiana Liliana Angulo a partir de un grabado de William Blake realizado en 1796 y titulado en forma sugestiva Europa sostenida por África y América. La propuesta de Liliana Angulo disloca y resignifica con matices muy contemporáneos el contenido y la forma de este grabado, cuya historia merece ser contada. Éste representa a una mujer blanca de ojos entornados, únicamente ataviada con un collar, que se apoya en otras dos mujeres desnudas, una de piel negra y cabello corto y crespo y otra de piel oscura y cabellos lacios. Esta evocadora imagen fue realizada para ilustrar el libro de un militar inglés, John Stedman y fue publicado en 1796 con el nombre Narración de una expedición de cinco años contra los negros rebeldes de Surinam, en Guayana, en la costa salvaje de Sudamérica. Este libro fue escrito después de su participación en una campaña para reprimir una revuelta de esclavos negros contra los dueños de las plantaciones de azúcar en la colonia holandesa de Surinam, célebre por el mal trato que los dueños de las plantaciones infligían a sus esclavos. Cuando regresó a Inglaterra en 1784, el capitán Stedman decidió publicar su diario, en el que narra sus experiencias en Surinam a la manera de un libro de viajes, tratando temas geográficos, económicos, sociales y de historia natural. El libro fue ilustrado con ochenta grabados, dieciséis de los cuales fueron realizados por Blake. Vale la pena señalar que las denuncias de Stedman en su Narración… sobre el mercado de esclavos causaron gran escándalo en su época y sirvieron de apoyo a las campañas antiesclavistas en Gran Bretaña. El incisivo trabajo de Liliana Angulo sobre esta representación de los continentes africano y americano como mujeres complacientes al servicio de Europa en el grabado de Blake, que describe de manera explícita las formas en que se entrecruzan raza y sexualidad en las realidades de la colonización y la esclavización, es ofrecido como abrebocas para la reflexión que se plantea en este libro. En las disímiles expresiones raciales 10
Prefacio

y sexuales que tiene hoy la relación que mantienen estos tres continentes hay continuidades y cambios, como lo mostrarán los trabajos presentados y las realidades contemporáneas descritas. Éstas incluyen situaciones y procesos tan diversos como los que serán evocados en este libro: adopciones transnacionales, modelamiento del sentido y sentimiento nacional en la escuela, reinados de belleza y sexualización de lo indígena, estrategias políticas de mujeres afrodescendientes, relaciones interraciales afectivo– sexuales, identidades y sexualidades de mujeres migrantes, construcciones identitarias de jóvenes negros homosexuales, tensiones entre homofobia y racismo, aprendizaje de la sexualidad en la adolescencia. Es también importante señalar que este libro representa una oportunidad de reunir a investigadoras e investigadores, provenientes no sólo de distintas disciplinas académicas y de distintas experiencias en relación con el tema, sino también de los llamados países del Norte y del Sur, para entablar este diálogo y dar cuenta de las articulaciones entre raza, etnicidad, género y sexualidad. Esperamos que la presentación de trabajos realizados sobre estos temas en diferentes contextos nacionales y locales permita hacer emerger líneas de convergencia y dinámicas comunes que vayan más allá de los marcos sociales nacionales o locales e históricos muy precisos que describen y analizan. Nota sobre terminología Hemos optado en muchos casos por usar neologismos como “generizar” y “generizado” (equivalente al inglés, gender, usado como verbo, y gendered), “racializar”, “racializado” (racialize, racialized) y “sexualizar” “sexualizado” (sexualize, sexualized). Todos intentan referirse a procesos que tienen aspectos o dimensiones de género, raciales o sexuales. Por ejemplo, hablar de la ciudadanía generizada, sexualizada y racializada dirige la atención al hecho de que la construcción del concepto de la ciudadanía, en un contexto determinado, tiene connotaciones, aspectos o dimensiones de género, raciales y sexuales. No todos nuestros colaboradores en el libro han usado estos términos: algunos han optado por otras maneras de expresar los mismos conceptos.
Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya

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En particular. de la Universidad Icesi. Doctorado en Humanidades. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Luis Fernando Barón y Rosa Bermúdez. Universidad Nacional de Colombia. University of Manchester. Facultad de Humanidades. Director del CES. Franklin Gil Hernández. Maestría en Sociología. Facultad de Ciencias Humanas. Universidad del Valle. Universidad Nacional de Colombia. que desempeño un papel importante en la organización y la coordinación del seminario en la Universidad del Valle. investigador asociado a la Escuela de Estudios de Género. • Centre for Latin American Studies. Jaime Humberto Escobar Martínez. Cali. • Escuela de Estudios de Género. 12 Prefacio . Instituto CES. Universidad Nacional de Colombia y Ximena Pachón. Cali. Universidad Icesi. Luz Teresa Gómez. CIES. queremos agradecer a Luis Carlos Castillo Gómez. Francisco Ortega. Departamento de Antropología. Luz Gabriela Arango y Patricia Jaramillo. • Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica. Universidad Nacional de Colombia. Cidse. Sede Bogotá. el Decano de la Facultad Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle. • Department of Social Anthropology. Universidad Nacional de Colombia. directoras de la Escuela de Estudios de Género. Bogotá. directora del Departamento de Antropología. • Centro de Estudios Interdisciplinarios.Agradecimientos Quisiéramos agradecer a todas las entidades que apoyaron los seminarios y talleres que fueron la base intelectual de este libro: • The British Academy. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. London. University of Cambridge. • Fundación Santillana. • Institute for the Study of the Americas. Jurídicos y Sociales. Director del Cidse. Decana de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia.

muy importante en la organización de eventos de este tipo. Agradecemos también al Journal of Latin American and Caribbean Anthropology y al Journal of Romance Studies por permitir la publicación de las versiones en español de los artículos de Andrew Canessa y de Jane-Marie Collins. Ángela Facundo y Mauro Brigeiro. la Universidad ICESI. por su activo apoyo al proyecto. la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia. agradecemos a Francisco Ortega. y la University of Nottingham. Debemos agradecer a: • En Manchester: Claudia Natteri. • En Bogotá: Sarah Wiederkher. la Rectoría de la Universidad del Valle. Mara Viveros Vigoya Peter Wade.Además. del CES. • En Cali: Olga Lucía Villa. y a las diferentes traductoras de los textos que originalmente estaban en inglés o portugués: Dora Jaramillo en Colombia y Andrea Roca en Brasil. Peter Wade. Fernando Urrea Giraldo. Mara Viveros Vigoya 13 . Universidad Nacional de Colombia. Para la edición del libro. Fernando Urrea Giraldo. el Centro Latinoamericano em Sexualidade e Direitos Humanos (Universidade do Estado do Rio de Janeiro). queremos reconocer el apoyo logístico. así como a otras entidades que contribuyeron con recursos a la edición: la British Academy. entre otros. Eliana Andrea Zamora. Gracias a Verónica Bermúdez (equipo editorial del CES) por su valiosa ayuda en el proceso de editar el libro.

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Las feministas afroamericanas precisaban.Presentación Verena Stolcke Antropóloga Universitat Autónoma de Barcelona En el último tercio del siglo pasado las feministas lésbicas afroamericanas en Estados Unidos denunciaron el poco caso que estaban haciendo todos los movimientos de emancipación –de los derechos civiles. en contraste con el proyecto de las mujeres blancas. Con sus denuncias plantaron cara al modelo hegemónico de la mujer universal. cultura y sociedad como el racismo. El sexo biológico. sino de la intersección dinámica entre el sexo–género. que había sido relegado por la teoría de género a un limbo teórico porque parecía pertenecer al ámbito de la naturaleza. La pregunta trascendental que se planteó así se refiere a las condiciones socio–políticas e ideológicas que en momentos . crear una política que. vuelve a ser tan pertinente como la forma de racionalizar las desigualdades sociales a través de una concepción histórica de la relación entre naturaleza. por consiguiente. de la izquierda blanca y las propias “hermanas” feministas blancas– de su condición de discriminación específica. del nacionalismo negro. sino por su condición de clase y adscripción racial. pues en la sociedad burguesa mecanismos políticos e ideológicos moldean las experiencias de las mujeres de modo simultáneo pero desigual. y. la clase y la raza en contextos de dominación históricos. Pero el engendramiento de las desigualdades socio–raciales no es fruto de la mera convergencia o fusión de distintos criterios de discriminación de las mujeres. en distinción de los hombres negros y blancos. no sólo por el hecho de ser mujeres. fuese antisexista. fuese antirracista.

incluyendo la homosexualidad. e identidades étnicas o racializadas en América Latina (con alguna excepción). etc. Brasil) que permitirán mediante una comparación sistemática calibrar los modos específicos en que se declinan las dimensiones político–ideológicas de las intersecciones entre las sexualidades y el orden social racializado en los distintos contextos. sexualidad. Y para los procesos democráticos en la región es de indudable interés poder contrastar el significado de la sexualidad que engendró el mestizaje en las distintas narrativas de la formación nacional. México. Eran inexistentes publicaciones que como este volumen recogieran estudios de distintos países del continente (Colombia. Bolivia. Se trata del primer libro que reúne aportaciones de un grupo de estudiosos y estudiosas comprometidos en su trayectoria académica y personal con la teoría feminista sobre las complejas intersecciones entre sexualidades. Ojalá este libro tan rico en información sobre sexualidades y desigualdades sociales y en ángulos de análisis inspire otras iniciativas colectivas similares en el futuro próximo. Perú. Ecuador. raza. 16 Presentación . Raza. Es también de especial actualidad conocer qué repercusiones tiene el multiculturalismo en boga para la intersección entre demandas étnicas y los derechos de las mujeres. clase.históricos concretos propician estas intersecciones entre sexo–género. El libro franquea además la barrera cultural que habitualmente ha dificultado el debate intelectual entre Hispanoamérica y Lusoamérica. La historia racial y sexual latinoamericana contrasta con los Estados Unidos y el paradigma de las intersecciones apenas había sido contrastado en la región. Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina es una obra innovadora y excepcional en más de un sentido. etnicidad y sexualidades.

Esta preocupación se manifestó en un interés por el gobierno de la sexualidad y. más ampliamente de la misma “vida”. entendida como una fuerza vital y productiva. Existe una literatura notable en los campos de las humanidades y las ciencias sociales sobre las identidades raciales (y étnicas) en términos generales. En numerosas ocasiones esta línea de investigación se encuadra en una perspectiva foucaultiana que destaca la manera en que. Mara Viveros Vigoya Este libro nace de un interés compartido entre los tres coordinadores por explorar las intersecciones de las identidades racializadas y las sexualidades en América Latina. surge una preocupación por la regulación de la reproducción social del cuerpo nacional y por ende de los cuerpos de las ciudadanas y los ciudadanos. Fernando Urrea Giraldo. Más recientemente. se ha ido desarrollando una corriente de trabajo sobre la manera en que se relacionan las identidades raciales y el género–sexo. también la hay sobre el género y las sexualidades. en el marco de la construcción de un proyecto de modernidad por parte de las burguesías nacionales europeas desde finales del siglo XVII. A manera de introducción Peter Wade. sobre todo en un contexto con un sistema de parentesco occidental bilateral en que esta supuesta pureza podría estar amenazada por matrimonios y relaciones sexuales que introducirían “sangre impura” en la estirpe familiar y nacional por medio de uniones “mixtas” entre personas de distintos orígenes . cubriendo diferentes regiones geográficas. Parte de este régimen de control buscaba también la regulación de la “pureza racial” de la población.Identidades racializadas y sexualidades en América Latina.

1999. 2002. Mosse. 1996). Colour and 18 Introducción . JanMohamed. sobre todo en el siglo XIX. 1993. 2003. manifiesta el reciente interés de los historiadores en la intersección de las identidades raciales. podría pensarse que América Latina es una región clave para examinar la sexualización de la raza y la racialización del sexo. Gran parte de esta línea de investigación está en la historia y los estudios literarios (Bhabha. en muchas partes de la región (Sommer. Moutinho. 2000. Ragoné y Twine. Williams. 1995. 1985. McClintock. Llama la atención la casi total ausencia de ejemplos latinoamericanos en el libro de Nagel (2003). dada la importancia de los procesos y las ideas sobre “el mestizaje”. 2000. 2000. el género y el sexo en los Estados Unidos.“raciales” (teniendo en cuenta que. Hodes. 1991). Actualmente. El libro de Hodes (1999). Es probable que los tabúes y la histeria que han rodeado el sexo interracial en los Estados Unidos sean la causa de este sesgo investigativo –aunque la segregación racista no ha producido la misma cantidad de investigación para Sur África (McCulloch. mientras las obras de Stoler (1995. 2004). nación y religión). 1990. Parker et al. Gilman. Zack. Marriage. 1995. existe una pequeña pero creciente corriente de investigación sobre el tema. pero también las ciencias sociales están produciendo materiales importantes al respecto (Collins. 1999). Somerville. Young. mientras existe relativamente poca producción sobre América Latina –aunque Puerto Rico. 2002) son pioneras para el Sureste de Asia. Smith. 1997). Suárez Findlay. Sin embargo. 1992. Nagel. que involucra obviamente relaciones sexuales y racializadas y se ha convertido en lo que Doris Sommer llama una “ficción fundacional” en el imaginario de la nación. En esta literatura sobre raza y género–sexo es muy notable la fuerte concentración sobre los Estados Unidos y otras regiones como Asia. 1986. uno de los pocos que brinda una mirada general a la sexualización de la raza y la racialización del sexo. Stoler.. Fanon. 1996. haya sido el objeto de algunos estudios históricos en este sentido (Briggs. por su estatus político afiliado a los Estados Unidos. la idea de “raza” podría ser la lente para mirar diferencias de clase. 2000. por ejemplo. Wiegman. en segundo lugar. 1995. 1995. 1985. 1994. 2002. El estudio pionero de Verena Martinez-Alier.

Mara Viveros Vigoya 19 . mientras a las mujeres blancas de la elite les era prácticamente prohibido asociarse con hombres de piel más oscura y de estatus más bajo. Fernando Urrea Giraldo. 1992). 1974)1.Class in Nineteenth Century Cuba (Martinez-Alier. etnicidad y género. y que la experiencia del privilegio racial y del racismo variaba mucho según el género. entendida como los patrones del poder moderno que vinculan a la raza. en la historia de las Américas y el Caribe (Quijano 1999. Peter Wade. Otros trabajos de corte histórico que siguen la línea establecida por Martinez-Alier son los de Sueann Caulfield (1997. Sólo desde una fecha relativamente reciente resurge la preocupación en las ciencias sociales latinoamericanas por estas articulaciones. Martinez-Alier mostró cómo los hombres de piel clara y de estatus social alto podían tener acceso con relativa facilidad a las mujeres de tez más oscura y estatus más bajo. en consonancia con la identificación de la persistencia de la “colonialidad del poder”. muchos de los trabajos realizados desde 1 Publicado en español con el nombre Verena Stolcke (Stolcke. La conclusión de este tipo de trabajos era que el dominio racial dependía del control de la sexualidad en un marco de relaciones de género asimétricas. Vale la pena señalar que mientras algunos de los trabajos históricos sobre las mujeres en el periodo colonial en América Latina dieron cuenta de las intersecciones entre raza. so pena de ver a su hija perder el “honor” al entablar una relación amorosa fuera del matrimonio. el Estado y la producción del conocimiento. acudían a veces a la fuga con el amante para obligar a los padres a aceptar la situación. los estudios socio– antropológicos contemporáneos trabajaron la clase. Con todo. Mujeres jóvenes que querían contraer matrimonio con un hombre considerado por sus padres como inferior. el control del trabajo. 2003) sobre las relaciones sexuales interraciales y la prostitución en Rio de Janeiro o de Luz Mena (2007)sobre la inserción social y económica de las mujeres negras y mulatas en la Habana durante la década de 1830. estableció una pauta importante al esclarecer la manera en que los sistemas jerarquizados racialmente operaban de forma patriarcal a través de las relaciones de género. el género y la “raza” en forma separada. social y racialmente. Mignolo 2000).

Estas interrelaciones son las que han permitido asumir que todas las personas negras son heterosexuales y que todas las personas LGBT son blancas. en la producción de herramientas analíticas aptas para dar cuenta del cruce entre raza y género en el que se integra la colonialidad. 2001). Este feminismo de color señaló desde fecha muy temprana la imposibilidad de separar las opresiones raciales. Nadine Fernandez (1996) sobre 2 Sobre la figura de la mulata. sino también al racismo. 2005). respondiendo no sólo a la dominación de género y clase. distorsionando las experiencias de las personas LGBT negras y trivializando la importancia de la sexualidad en el racismo y de la raza en el heterosexismo (Collins. y fue seguido por otros autores como Vera Kutzinski (1993)2 sobre el erotismo y el culto a la mulata en Cuba (Kutzinski. En la actualidad. Una de las pensadoras más emblemáticas del Black Feminism. o feminismo tercermundista.esta perspectiva sólo han mencionado de manera superficial la relación de la raza con el sexo y la sexualidad y han desconocido en gran medida los aportes del feminismo a este tipo de pensamiento (Curiel 2007). la descolonización y las migraciones transnacionales (Alexander y Mohanty. 1982) y planteó la necesidad de constituir un espacio político de alianzas y luchas comunes en relación con las complejas intersecciones constitutivas de las relaciones de subordinación a las que se enfrentan las mujeres concretas. la afroestadounidense Patricia Hill Collins. Combahee River Collective. al heterosexismo y a los efectos de la colonización. Roger Bastide (1961) hizo un intento temprano en esta dirección. las investigadoras y los investigadores en ciencias sociales han empezado a explorar más directamente el tema de la sexualidad y el deseo sexual en el contexto de las relaciones racializadas. ha sido muy importante para la comprensión de las profundas interconexiones entre el racismo y el heterosexismo como sistemas de opresión que se fundamentan el uno en el otro para existir. véase también Pravaz (2003). Introducción 20 . 1993). en particular las contribuciones hechas por el llamado Black Feminism y por el feminismo de color. clasistas y sexuales en la experiencia concreta de las mujeres racializadas (cf.

aborda la construcción de la sexualidad en los diversos países de América Latina y en distintos periodos históricos (siglos XIX y XX). Sobre la belleza racializada en Brasil. Mara Viveros Vigoya 21 . Xuxa y –realzando el hecho de que la inmensa mayoría de esta literatura se concentra sobre el complejo de relaciones y mezclas blanco–negro– Diane Nelson (1999) sobre el género y el deseo en los discursos sobre el mestizaje en Guatemala y Mary Weismantel (2001) sobre el imaginario racial y sexual en la zona andina del Perú. Donna Goldstein (1999. poniendo de presente la imposibilidad de analizar la sexualidad sin tener en cuenta cuestiones de raza y clase social y viceversa. véase también Edmonds (2007). que recoge distintos estudios que. Jean Rahier (1998. Igualmente. en el cual los capítulos escritos por Silvia de Zordo y María Elvira Díaz se acercan a la problemática racial 4 3 Peter Wade. vale la pena resaltar la compilación realizada por Daniel Balderston y Donna J. en un marco interdisciplinario de estudios de literatura. Amelia Simpson (1993) sobre los matices sexuales y raciales de la presentadora de televisión brasileña. historia. Véase también el libro coordinado por Viveros y sus colegas (Viveros. Guy titulada Sexo y sexualidades en América Latina. 2006). antropología y estudios culturales.las relaciones sexuales interraciales en Cuba. como las de Mara Viveros (2002a. 2003) sobre las relaciones sexuales interraciales en Brasil. 2006). Fernando Urrea Giraldo. 1999) y Denise Brennan (2004) sobre el trabajo sexual y el turismo sexual en el Caribe. 2002b)4 y Laura Moutinho (2004. En cuanto a lo histórico se destacan el libro de Richard Trexler sobre la (homo)sexualidad de las culturas indígenas de las Américas en vísperas de la conquista y durante ésta y la manera en que los españoles percibían la sexualidad de los indígenas feminizándolos. Rivera y Rodríguez. 2003) sobre los reinados de belleza en Ecuador. Peter Fry sobre la homosexualidad y sobre la belleza en el Brasil3. El trabajo de Luiz Mott (1988) sobre relaciones raciales entre homosexuales en el Brasil colonial y la explotación sexual de hombres negros y pardos por parte de los hombres blancos. También se pueden señalar las publicaciones de algunos de los autores representados en este libro. Kamala Kempadoo (2004.

y posteriormente para las mujeres indígenas. Además. indígenas y lesbianas (Curiel. aunque en forma incipiente. Las inquietudes surgidas desde los movimientos sociales de mujeres y de grupos oprimidos sexualmente han encontrado y hecho eco de algunas corrientes críticas del pensamiento académico interesadas en analizar las intersecciones y articulaciones entre distintas formas de diferencia y desigualdad social. la sociología. 2005) que hicieron evidentes las diferencias entre mujeres y criticaron la institucionalización. emergió en los encuentros feministas (Carneiro. Curiel. 2005. indígenas y mestizos y mestizas. Masson y Falquet. Empezamos el proyecto del cual nace el libro preguntándonos si el giro hacia el multiculturalismo ha influido sobre la sexualidad racializada y el tema hermano de la ciudadanía. con el enfoque casi exclusivo sobre “la sexualidad negra”. Varios de los participantes en el libro muestran que la política sexual y de género influye fuertemente en la 22 Introducción . el libro adelanta la reflexión sobre todo este complejo raza–sexo después de más de una década de redefinición de muchas naciones latinoamericanas como multiculturales y pluriétnicas (usualmente no se nombra la palabra “raciales”). Werneck. la historia y la geografía y abarca las relaciones sexuales que tocan a las identidades de blancos y blancas. Sin embargo. la acción política y el debate teórico del feminismo estuvieron durante largo tiempo muy marcados por el marxismo como matriz teórica y política y por tal motivo las únicas diferencias entre mujeres que se percibieron como importantes fueron las de clase.En América Latina. en primer lugar. 2007). Más tarde. desde los inicios de la década del ochenta el tema del racismo y de la organización de espacios propios para las mujeres negras. rompiendo así. afrodescendientes. despolitización y homogeneización del discurso feminista por parte de los organismos internacionales. se multiplicaron las voces disidentes provenientes de mujeres afrodescendientes. El presente libro busca contribuir a este campo aún en desarrollo con una visión multidisciplinaria que se nutre de la antropología. y simultáneamente al proceso por el cual numerosas naciones latinoamericanas reconocieron constitucionalmente su carácter multiétnico y pluricultural. 2005.

pero desconocen las diferencias de raza y etnicidad. la sexualidad y el género moldean la manera en que esas nuevas identidades se expresan en el espacio público. El activismo étnico–racial parece imponer una normatividad heterogénea en su búsqueda de los derechos humanos y la ciudadanía. En fin. este volumen). étnico–raciales. Evo Morales. los movimientos indígenas dan prioridad a las diferencias étnico–raciales. de género y sexualidad produce cegueras mutuas y pone en evidencia la dificultad de Peter Wade. las diferencias sexuales. sin embargo. El primer presidente indígena de América latina. el nuevo multiculturalismo crea un contexto en que la toma de una identidad cultural politizada plantea. una serie de preguntas sobre la manera en que las diferencias de género y sexualidad encajan en esa identidad cultural. Gil Hernández. Fernando Urrea Giraldo. de género y (dis)capacidad se reducen todas. Mara Viveros Vigoya 23 . por ejemplo. las organizaciones étnico–raciales tienden a guardar un silencio excluyente sobre la presencia de la homosexualidad en sus filas (Curiel. Las mujeres indígenas quedan sin un espacio en el cual reconocer su posición específica. Mientras tanto. se siente obligado a representarse como un macho viril. al estilo blanco–mestizo: el derecho de ejercer el poder se asocia con la virilidad machista (Canessa. siguiendo un poco la línea adoptada por Frantz Fanon (1986). En el ámbito político.conformación de la ciudadanía multiculturalista. Por otra parte. Al mismo tiempo. de una forma aguda. Radcliffe muestra que en Ecuador los planes de desarrollo tienden a reconocer la diferencia de género. este volumen). dejando de lado las desigualdades de género que existen en sus comunidades y movimientos y ubican a las mujeres como simples reproductoras biológicas y culturales de lo indígena. quien percibía la homosexualidad como un “problema” de la sociedad blanca europea. étnico–raciales. Al mismo tiempo. la separación de los intereses de clase. a manifestaciones de una sola diversidad. sin tener en cuenta las desigualdades económicas y políticas básicas. en los planes municipales de desarrollo y de prestación de servicios a los ciudadanos. parece que el multiculturalismo oficial impone cierta manera de entender la diferencia: todas las diferencias se engloban en una sola diversidad. vista como una capa superficial de “cultura”.

Identidades sexuales y políticas de la identidad. los temas de raza y discriminación racial en la agenda de los movimientos feministas y antiheterosexistas. por el contrario. raza e identidad. Si bien la articulación de los objetivos emancipatorios de estos diversos movimientos sociales se ha convertido en una necesidad. Estas separaciones y la dificultad de ver las posibles confluencias y superposiciones de las diversas diferencias –convertidas en desigualdades sociales– no favorecen que los distintos movimientos sociales acoplen sus objetivos. Luego. examina los enfoques que llegan a temas de identidad racial a partir de cuestiones de reproducción sexual (en y 24 Introducción . Los trabajos presentados. dan cuenta de sus construcciones recíprocas en función de las distintas realidades contemporáneas descritas. raza y etnicidad en el contexto contemporáneo. muy pocos proyectos políticos han respondido al reto de desafiar conjuntamente distintas opresiones y articular sus luchas de manera políticamente productiva. el tema de la homofobia y la misoginia en la agenda de los movimientos sindicales. Nación. Hemos dividido este volumen en cuatro partes: Gobiernos y ciudadanías sexuales. Como lo exploran de diversas maneras gran parte de los autores. fundamentalmente latinoamericano. con un énfasis especial en la literatura sobre América Latina. Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras. provenientes de diferentes horizontes de las ciencias sociales no jerarquizan a priori ninguna de estas relaciones ni las entienden como fuentes de opresión aisladas. El autor inicia su trabajo con una reflexión sobre los acercamientos que resaltan las relaciones de poder y dominación. El libro abre con una reseña elaborada por Peter Wade sobre los diferentes abordajes de la problemática de la relación entre identificaciones raciales y sexuales. las condiciones socio–políticas e ideológicas asociadas al discurso del multiculturalismo pueden ya sea poner de manifiesto o por el contrario ocultar estas intersecciones. Un elemento común de los trabajos que serán presentados en este libro es su interés por las formas en que se articulan. imbrican y construyen mutuamente las relaciones sociales de sexo. sexualidad.incluir los temas del género y la sexualidad en la agenda de los movimientos étnico–raciales. para pasar después a los que incluyen relaciones de patriarcado en el análisis.

y la Peter Wade. Mara Viveros Vigoya 25 . más que la sexualización de la raza. En la actualidad. país oficialmente multicultural. incluye en primer lugar el trabajo de Andrew Canessa titulado El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales. Siguiendo las orientaciones del trabajo de académicas poscoloniales como McClintock y Stoler. es decir. Gobiernos y ciudadanías sexuales. Fernando Urrea Giraldo. El poder continúa expresándose en el lenguaje de la dominación sexual y Evo no ha permanecido ajeno a la expresión de su poder en términos de una dominación masculina simbólica o real.más allá de la nación). sino estar encarnada por el presidente. Se exploran también las nuevas formas de reproducción (técnicas de reproducción asistida) y se finaliza con algunas reflexiones preliminares sobre el tema de los deseos y lo erótico. Lo que ha sido menos claro es la manera en que la nueva presidencia y la importancia asignada a lo indígena han modificado la expresión y simbolización del poder y el tipo de ciudadanía racializada que Bolivia está proyectando para ella y para el mundo. el poder racializado parece haber sido seriamente cuestionado por la llegada de Evo Morales al poder. país en el cual la población indígena ha sido sometida a través de un ejercicio de poder racial muy marcado por el género: mientras las mujeres indígenas han sido consideradas sexualmente disponibles para los hombres blancos. desde una concepción poscolonialista del poder y el conocimiento. Sorprendentemente. la posición de las mujeres indígenas en Ecuador. este autor analiza las homologías entre las relaciones de dominación sexual y las relaciones de dominación política en Bolivia. La primera parte. como lo muestra una serie de declaraciones y actos muy controvertidos a los que se hace referencia en este capítulo. que enfatizan la racialización del sexo. El capítulo de Sarah Radcliffe titulado Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género explora. en la era de Evo la masculinidad mestizo–criolla no sólo parece haber permanecido sin cuestionamiento. los hombres han sido feminizados y percibidos como inevitablemente dóciles en relación con la voluntad y el poder de la oligarquía criolla. ejemplo ofrecido por él y otros como muestra de una revolución racial en un país en el cual la blancura ha coincidido automáticamente con el poder político.

a las cuales prestan el servicio. McCallum analiza los discursos de los profesionales de salud –médicos. En este capítulo se destacan los vínculos estrechos entre las construcciones de raza y clase y las de género. la sexualidad. como punto de entrada a las dinámicas del desarrollo social. Destaca igualmente el limitado ámbito de acción y autonomía que se les da a las mujeres indígenas bajo los regímenes multiculturalistas. en la que se intersectan y se construyen mutuamente diferentes formas de opresión. hay un discurso sobre la edad y la irresponsabilidad de las adolescentes. la mayoría de ellas afrodescendientes y de bajos ingresos. Radcliffe analiza los desencuentros que se producen cuando se lucha por los derechos étnicos y los derechos de género en forma separada. pero esta vez en relación con una clínica de maternidad en Salvador de Bahía. Empezando con la nueva ley sobre la salud. hay un discurso que entrelaza “la cultura” y la educación con la clase y la raza. trabajadoras sociales– sobre la sexualidad y la fertilidad de las jóvenes. clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador. Desde una perspectiva histórica. sexualidad y edad. generizadas y sexualizadas. Por un lado. por el otro. las relaciones sexuales supuestamente “precoces” e informales entre las “razas” que 26 Introducción . El capítulo de Radcliffe demuestra de una forma contundente los problemas políticos y materiales provenientes de acercamientos que no integran el análisis del género. Por una parte. Radcliffe aborda los espacios de gobernabilidad en los cuales se imagina y se interactúa con las mujeres indígenas. por otra. la raza–etnia y la clase en lo que llama Collins (2000) una “matriz de la dominación”. Brasil también nos lleva a los espacios de la gobernabilidad y la práctica cotidiana de la política en torno a la salud sexual y reproductiva. El capítulo de Cecilia McCallum llamado Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad. y específicamente sus apartes sobre la salud sexual y reproductiva. son las culpables de sus propios problemas. enfermeras. las jóvenes son víctimas ingenuas de su biología. raza. debido a la coyuntura específica de la biopolítica étnica y generizada. Las jóvenes afrodescendientes son vistas como las más dispuestas a causar “problemas” para la sociedad por su “precocidad” en el sexo.ubicación de ellas como ciudadanas racializadas.

el comportamiento sexual de las jóvenes afrodescendientes se percibe como una amenaza para el futuro de la nación. La condición social –examinada por medio del nivel de escolaridad alcanzado por el individuo– introduce cambios significativos en el modo de posicionarse ante la sexualidad. en este capítulo se privilegian dos prismas de análisis de las declaraciones de los jóvenes en relación con las prácticas sexuales y los valores sobre sexualidad: el de género y el de color–raza. el género y el color–raza en la sociedad brasilera. género y color entre jóvenes brasileros de María Luiza Heilborn y Cristiane S. la variable color–raza no constituye un elemento significativo en el modelado de la sexualidad. Cabral cuestiona muchos de los estereotipos existentes sobre la sexualidad. pero en la actualidad. El capítulo Sexualidad. cuyo objetivo central era investigar las trayectorias sexuales y eventualmente reproductivas de los jóvenes brasileños. Igualmente. En resumen. aunque éstas puedan ser cambiantes de acuerdo con la posición social. éstas se asocian a una trama social en la cual la clase y el género tienen una gran preeminencia en el modelado de las actitudes y los valores. McCallum muestra la manera en que se introducen. Destaca además la importancia de la sexualidad como espacio en el que actúan otras formas de diferencia jerárquica. Peter Wade. el examen de las variables relativas al desarrollo de la sexualidad muestra que se puede atribuir al género el papel de productor de las principales diferencias en términos de valores y prácticas declarados por los jóvenes. Fernando Urrea Giraldo.sucedían en tiempos pasados se entienden como la base sobre la cual se erigió la nación. Con base en el análisis de los resultados cuantitativos obtenidos en la Pesquisa Gravad. en los patrones de respuestas: en las pocas situaciones en las que aparecen las diferencias de color–raza. Mara Viveros Vigoya 27 . pero no anula las diferencias de género. discursos solapados de raza por medio de concepciones entrelazadas de clase y sexualidad. en una entidad pública. se identifica la poca relevancia que tiene el color–raza. ya sea en forma aislada o como elemento orientador. Los resultados señalan que las peculiaridades encontradas en las respuestas se explican fundamentalmente por las expectativas sociales que modelan las relaciones de género.

sobre todo en tiempos de guerra y emergencia. Pero la etiqueta de “cholo” la podían imponer los hombres –por ejemplo. Boesten utiliza fuentes literarias y testimonios recogidos por La Comisión de la Verdad y la Reconciliación. se refiere a la violación de las mujeres indígenas. titulada Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras. sensualidad y de sexo interracial con los datos estadísticos producidos por demógrafos y sociólogos que señalan la existencia de un patrón marital homogámico y con sus propios análisis que identifican el predominio del modelo de pareja hombre negro–mujer blanca en un país en el que supuestamente se valora mucho la figura de la “mulata”. violencia y disponibilidad de Jelke Boesten. el sexo y el deseo heterocrómicos. se inicia con el trabajo de Laura Moutinho. durante la guerra con Sendero Luminoso. sobre todo si eran “cholas”. La segunda parte. es decir. En este capítulo Moutinho confronta las representaciones de Brasil como un país caracterizado por un intenso grado de mestizaje. Raza. y la idea de que las mujeres indígenas eran objetos sexuales fáciles y accesibles. tanto de las víctimas de las violaciones como de los violadores. Boesten analiza el marco normativo de las concepciones de género y raza que convierte en un acto legítimo la violencia sexual contra ciertas categorías de personas. para ilustrar en forma impactante estas normas de raza. género y sexualidad. los soldados del ejército– a las mujeres indígenas para sexualizarlas y así facilitar la violación. La autora plantea la existencia de razones diferentes de las demográficas para explicar el tabú contra los matrimonios interraciales y el rechazo social del matrimonio. Esta autora toma el caso de la violación como ejemplo extremo del dominio y el control mediante la sexualidad. En este caso. el marco normativo incluía la idea de que los indígenas eran violentos por naturaleza y por ende dispuestos a ser “terroristas”. Para el caso de Perú.Esta primera parte se cierra con el capítulo titulado Narrativas de sexo. un poco alejadas de la imagen de la indígena “pura” y más cercanas a la imagen de las vendedoras del mercado público o las sirvientas domésticas. vistas como víctimas legítimas de la violencia sexual. género y sexualidad en el Brasil contemporáneo. Su análisis señala que la raza o color opera como un elemento que interviene de forma paradójica: 28 Introducción .

aparecen identidades más complejas que deconstruyen la asociación género–sexo–identidad sexual. es decir. En él se abordan las diferentes formas de vivir la masculinidad entre hombres negros de clases medias y sectores populares en Cali que construyen nuevas identidades sexuales desde lo que en un espectro convencional se clasifica como homosexual. la conyugalidad y el desempeño familiar de mujeres y hombres negros. experiencias y elecciones. las imágenes y experiencias de las ventajas y dificultades que conlleva la elección de pareja dentro y fuera de su grupo étnico racial y las razones de dicha elección. En el capítulo Más que una cuestión de piel. el sentido personal que se les atribuye a estas representaciones. como otra forma de asimetría que se suma a las desigualdades de género. Para terminar. analiza los determinantes sociales y orientaciones subjetivas.como encarnación simultánea de lo deseable y lo tabú (generalmente referido a la relación del hombre negro con la mujer blanca). El capítulo explora en primer lugar y de manera breve. Fernando Urrea Giraldo. La autora muestra los nexos entre estas percepciones y experiencias y los estereotipos existentes sobre la sexualidad. las representaciones y experiencias de las entrevistadas y los entrevistados en relación con los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales. En segundo lugar. Con base en estas orientaciones la autora examina los principales estereotipos eróticos asociados al “color negro” en los relatos de los sujetos entrevistados. No obstante. y de modo más profundo. Mediante los elementos biográficos de los Peter Wade. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales en Bogotá. finalmente. como un contínuum que moviliza. Mara Viveros analiza las representaciones y las experiencias en relación con la elección de pareja al interior y al exterior del grupo étnico racial de pertenencia de un conjunto de mujeres y varones que se autoidentifican como negros o afrocolombianos y residen en una de las localidades más pobres de Bogotá. José Ignacio Reyes y Waldor Botero son los autores del capítulo titulado Tensiones en la construcción de identidades de jóvenes negros homosexuales en Cali. desde una argumentación racista y exótica hasta otra que privilegia lo moderno e igualitario. Fernando Urrea. Mara Viveros Vigoya 29 .

determinadas por factores sociales e individuales.individuos. confirma la frecuencia de la participación de las mujeres en el proceso de la migración transnacional. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “italianas”. Este es un acercamiento al juego de la racialización de las identidades sexuales. de Teodora Hurtado. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali. Su análisis de las trayectorias de vida de las y los estudiantes entrevistados devela que en la práctica mujeres y hombres negros y mestizos se enfrentan a experiencias similares de tipo sexual. En este capítulo se analiza la manera en que juegan en los mercados erótico y afectivo de Cali los cuerpos racializados de estos hombres en la modalidad de capitales corporales que negocian en condiciones desiguales. los autores buscan un acercamiento a las maneras “vivenciales” (como aproximación de tipo fenomenológico) del ejercicio de la sexualidad. El último capítulo de esta parte. su lugar de individuos autónomos y sus posibilidades de construir afectos reales en relaciones interraciales. como construcciones sociales. la inmigración desde Buenaventura no sólo corrobora dicha 30 Introducción . A partir de sus hallazgos. Como lo señala la autora. encubren los aspectos reales que enfrentan los hombres y las mujeres negros en el ámbito sexual y afectivo. Mary Lilia Congolino continúa hablando de Cali. Colombia. Se concluye señalando la forma en que los estereotipos. mujeres negras candentes? Sexualidades y estereotipos raciales. la autora establece en qué medida estos estereotipos afectan el ejercicio de la sexualidad de estos jóvenes. y no por caracteres fenotípicos. En el capítulo titulado ¿Hombres negros potentes. El capítulo plantea una correspondencia entre experiencias sexuales y estereotipos raciales que deja entrever el lugar que ocupan los antecedentes históricos coloniales y esclavistas en la construcción de los imaginarios sexuales y en la manera en que éstos han sido asimilados o incorporados. que en estos sujetos pasa por la percepción y autopercepción de su color de piel. pero esta vez desde el análisis de una serie de trayectorias de vida sexual de mujeres y hombres negros universitarios. con todas las ambigüedades y tensiones que esto comporta para unos sujetos ubicados en posiciones subordinadas en el espacio jerárquico socio–racial de la sociedad caleña. Movilidades.

sino que pone de manifiesto la importancia que adquieren el género. la autora muestra la importancia de los conceptos de género y sexualidad para la comprensión del funcionamiento del mito de la democracia racial brasilera. raza e identidad comienza con el capítulo de Jane-Marie Collins titulado Intimidad. Con el objetivo de desentrañar el enigma de la democracia racial brasilera. género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil. La autora argumenta que ha faltado prestar más atención crítica al proceso histórico que condujo a la formación del mito de la democracia racial. Fernando Urrea Giraldo. trabajadoras sexuales. pese a que la historia de las relaciones raciales no ha sido de ninguna manera un área de estudio ignorada en el Brasil. Nación. la condición étnica–racial y la sexualidad en la movilidad espacial transnacional de mujeres negras. y la forma en que intervienen la condición étnica–racial y el género en su inserción en estas sociedades y fundamentalmente en su vinculación al mercado matrimonial y a las actividades de servicio sexual. En este capítulo se analiza este fenómeno social describiendo las razones que aducen las mujeres de Buenaventura que se desplazan hasta Italia y España en busca de trabajo. la autora se enfoca en los dos procesos históricos clave que produjeron el sector de personas “libres de color” de la población: la manumisión de los esclavos y el mestizaje. De esta manera somete el mito de la democracia racial a un análisis que pone en relieve las relaciones históricamente desiguales de raza y género. ambiguo y contradictorio de las relaciones raciales en Brasil. Mara Viveros Vigoya 31 .situación. caracterizada simultáneamente por un rápido y efectivo acceso a mejores condiciones de vida y a una relativa inclusión social en el país de residencia que les permite contribuir al sustento de sus familias mientras continúan sufriendo el peso del estigma y la discriminación social por ser negras. desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza. Esta falta de atención ha dado como resultado una interpretación ampliamente difundida del carácter enigmático. Peter Wade. y la forma en que ha sido engendrado y perpetuado este mito. extranjeras y colombianas. manteniendo dichas desigualdades. La tercera parte de esta compilación. En este capítulo. La autora presta especial atención a la particular situación de sus entrevistadas.

moral y corporal del significado de lo nacional. Finalmente se explica manera en que está permeada la negociación de la pertenencia por las expectativas en torno a los resultados de la “mezcla” y al blanqueamiento y el papel que juegan en ellas los discursos sobre miscegenación y la ideología del mestizaje. Véronique Benei nos lleva a otro continente. En él se examinan con mucha sensibilidad y agudeza los discursos y prácticas nacionalistas como experiencias vividas. Benei examina el tropo de la lengua materna y todo el imaginario existente en torno a la madre y la familia en las prácticas y discursos relativos a la nación en la India. La cuarta y última parte del libro incluye los trabajos de Ochy Curiel. 32 Introducción . Recurriendo a la literatura de las ciencias sociales y las humanidades que ha demostrado la dimensión generizada del nacionalismo. Benei realza el aspecto emocional. Franklin Gil Hernández y Gabriela Castellanos sobre Identidades sexuales y políticas de la identidad.El capítulo Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México de Mónica Moreno Figueroa. en relación con la idea de “negociación de la pertenencia”. La autora presenta en primer lugar un recuento histórico sobre el desarrollo de las ideologías raciales en México. de las implicaciones que tiene esta idea y de lo que esta autora denomina “lógica racista” o “lógica del mestizaje” en la vida familiar. efectúa un análisis. cotidianas y sobre todo incardinadas. género y violencia en la India contemporánea. Yendo más allá del concepto pionero del “nacionalismo banal” de Michael Billig (1995). con los discursos de miscegenación que han impactado el imaginario de la población mexicana y por otra. Asia. a partir de relatos biográficos. En segundo lugar. y con base en una investigación de campo en las escuelas primarias y jardines infantiles de Kolhapur. por una parte. corporizadas. Su argumento central es que el proceso de negociación de la pertenencia en el contexto familiar se relaciona. en el occidente de la India. en su capítulo Nacionalizando a los niños: Escolarización. muestra la forma en que las familias mexicanas se han apropiado de la ideología del mestizaje prevaleciente en México. con ciertos parámetros de belleza y feminidad que se expresan en los sentimientos de vergüenza y ansiedad que manifiestan las entrevistadas respecto a su apariencia física.

Poniendo de presente que Peter Wade. sexuales. las dificultades de interrelacionar y hacer evidentes las interrelaciones no sólo teóricas. Igualmente. por la construcción de un proyecto político feminista radical. Su trabajo busca recuperar la historia de estos movimientos y poner en evidencia la forma en que la clase y la sexualidad. Enseguida. homofobia y sexismo. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes de Ochy Curiel analiza las estrategias políticas ante el racismo y el sexismo de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. teniendo como telón de fondo algunas ideas del llamado Pensamiento Negro Feminista. se esbozan algunas reflexiones políticas y teórico–políticas sobre la interseccionalidad. la clase. el lugar geográfico y la historia. de la raza y el sexo con la sexualidad. de género y de clase) a partir de un ejercicio de reflexión realizado conjuntamente con un activista político colombiano transgenerista. enmarcan las experiencias de estas mujeres. la importancia y límites que ha tenido para estas organizaciones el desarrollo de una política de identidad negra o afrodescendiente y. Fernando Urrea Giraldo. En él se plantean algunas observaciones teóricas y metodológicas sobre las intersecciones entre desigualdades sociales (raciales. se presentan y discuten distintas tipologías con el fin de identificar y examinar las diversas formas de relación que se pueden establecer entre diferentes categorías de desigualdad social. sino políticas. nacidos a principios de los años noventa. alianzas políticas y estrategias tanto nacionales como regionales. En primer lugar. Reflexiones teóricas y políticas sobre interseccionalidad de Franklin Gil Hernández continúa este tipo de consideraciones. pretende cuestionar la tendencia –tanto en las visiones académicas como militantes– a considerar las mujeres afrodescendientes como parte de una categoría homogénea. El capítulo Racismo. Mara Viveros Vigoya 33 .El capítulo Superando la interseccionalidad de categorías. Honduras y República Dominicana. señalando que esta tendencia genera problemas para el desarrollo de articulaciones. se da cuenta de la manera en que fue construida esta reflexión. conjuntamente con la raza y el sexo. Los resultados de su análisis muestran diferencias importantes en las estrategias políticas utilizadas. Por último. finalmente. en función de los distintos niveles socioeconómicos.

la conjunción de unas determinadas condiciones históricas favorables como las que generó la modernidad. Feminist genealogies. etnia). Manchester. C. Gil Hernández examina su pertinencia y el potencial práctico de sus propuestas y análisis políticos. Para finalizar.éste surge en el contexto estadounidense. (2001). Bibliografía Alexander. dominación. Esta demostración le permite esperar que las distintas. clase. enero de 2008. Cali y Bogotá. complejas y contradictorias interacciones que tienen los sujetos de distintos grupos discriminados con estos discursos amplíen cada vez más su número y los haga cada vez menos excepcionales. colonial legacies. Gabriela Castellanos plantea una serie de cuestionamientos en relación con las actitudes de las mujeres hacia el feminismo y hacia su propia situación de subordinación. religión. para un contexto como el colombiano y en una coyuntura caracterizada por el autor como un momento identitaria y políticamente muy fragmentado. en el cual el significado de ser negro y la experiencia del racismo son muy distintos de los de Colombia. democratic futures. Su capítulo Serialidad. raza. en los términos en que lo emplea Judith Butler. y Mohanty. A partir de una sugestiva exploración teórica concluye que el surgimiento de posiciones como las feministas o antirracistas sólo pudo darse a partir de tres elementos: el primero. J. particularmente los que sugieren luchas más amplias y el desarrollo de alianzas políticas. el segundo. Nueva York: Routledge. la circulación de numerosos discursos contestatarios de procedencias diversas. el deseo. de algunas mujeres y hombres que se rebelaron contra las normas identitarias tradicionales y el tercer elemento. T. 34 Introducción . performatividad: La construcción de identidades subordinadas y la aceptación de la subordinación examina las actitudes de las mujeres en relación con el significado que tiene para ella ser mujeres y con la importancia de este hecho en relación con otros parámetros de sus identidades (nacionalidad.

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Debates contemporáneos sobre raza. que se juega con imágenes y discursos raciales y se constituyen y se reproducen identidades raciales). 2004. 1996. 2000. la violación). 1999. 1985. 2001. 1991. 2002a. Nagel. Safa. sea por medio de la cosificación y fetichización del subalterno en términos sexuales (como objeto del deseo y la repugnancia). Varios acercamientos al problema empiezan con el dominio en las relaciones de poder. 1995. Young. Nelson. Hooks. Smith. 1996. 1992. sea por el control sobre las relaciones sexuales y el comportamiento sexual. McClintock. género y sexualidad en las ciencias sociales Peter Wade La dominación y el poder Existe un cuerpo creciente de literatura sobre la intersección de “raza” (y nación) y la sexualidad (y el género)1. 1974/1989. 1995. 1995. una técnica común en la dominación es el control sobre la sexualidad y el sexo: sea por medio del abuso sexual (por ejemplo. Stoler. En este ensayo exploro una serie de respuestas a la pregunta fundamental en cuanto a por qué las ideas sobre “raza” (y etnicidad) se sexualizan. Yuval-Davis and Anthias. De ahí sigue la racialización del sexo. 1993. 1995. 2005. 1989. etnicidad. Williams. Collins. Linke. Viveros Vigoya. 1997. Gilman. 2003. Hodes. 2002b. De la Cadena. Véanse Anthias and Yuval-Davis. o por qué las ideas sobre la sexualidad –en un contexto en que existen procesos de identificación racial– muchas veces se racializan. Donde existe una jerarquía social y esa jerarquía tiene dimensiones racializadas (es decir. Moutinho. 1997 1 . Martinez-Alier [Stolcke]. 1999. Zack. Ragoné and Twine. 2000. 1992.

Para él. fueron los hombres negros inmigrantes del África los fetichizados. Esto fue la base para la creación del mito del hombre negro violador con su apetito insaciable por las mujeres blancas. etnicidad. sin poder de acción ni deseos sexuales. Anne McClintock ha explorado un terreno parecido. al deseo de los hombres negros de vengarse de los hombres blancos. Como Bastide y Hernton. a pesar de los abusos que evidentemente habían sufrido: no se explica la posición del hombre negro en el Brasil. fue la mulata quien ocupó la posición de ícono sexual. .. 42 Debates contemporáneos sobre raza.Un ejemplo temprano de este tipo de abordaje es Roger Bastide (1961). Esto se debe. 1995: 2-3). De nuevo. se nota la ausencia de la mujer en esta narrativa. género y sexualidad.. detalle que explica Bastide por su mayor proximidad a las normas estéticas europeas de la belleza femenina. Finalmente. Bastide da por sentado el deseo sexual de los hombres blancos: la mera accesibilidad es suficiente para crear todo un mito de la sexualidad mulata. mirando “la transmisión del poder blanco masculino a través del control de las mujeres colonizadas” y “el orden escondido que subyace la modernidad industrial: la conquista de la fuerza sexual y de trabajo de las mujeres colonizadas” (McClintock. Otro ejemplo temprano de este tipo de acercamiento es el de Calvin Hernton. según Bastide. mediante la conquista de las mujeres blancas. Más recientemente. el dominio de los blancos sobre los negros en Estados Unidos traía la represión del acceso de los hombres negros a las mujeres blancas. por las humillaciones que habían sufrido. McClintock dirige nuestra atención al poder y al imperialismo. Hay varios problemas con el argumento de Bastide. en Francia. Queda también el problema sobre por qué los hombres negros en el Brasil aparentemente no querían vengarse de los hombres blancos. Su comportamiento sexual no encontraba trabas ni traía secuelas sociales. En cambio. quedan como objetos pasivos. las relaciones de dominación que existían entre los blancos y los no-blancos en el Brasil crearon un contexto en que los hombres blancos se sentían en la libertad de (ab)usar de las mujeres no-blancas. y esto fue suficiente para convertir a la mujer negra en un objeto hipersexual. Según él. Las mujeres –tanto las blancas como las no blancas-. Este deseo se traduce al mito del hombre negro hipersexual. De hecho.

Como veremos más adelante. no privilegia un sistema sobre el otro: los dos actúan juntos. se nota que el énfasis es sobre el nexo de relaciones blanco–negro (con la imagen de la esclavitud y la explotación sexual esclavista claramente en el fondo). Hooks lamenta el hecho de que los activistas afrodescendientes en Estados Unidos “pocas veces han retado las metáforas generadas que describen el impacto de la dominación racista o la lucha de liberación negra”: al contrario. “el género. no da por sentado la sexualidad como una fuerza preexistente que corre por donde la manda el poder. Peter Wade 43 . para McClintock “las dinámicas del género fueron. 1991: 57) y. 5). no privilegia una sola dimensión del análisis sobre otras. como McClintock. Hooks ve “el racismo y el sexismo como sistemas entrelazados de dominación que se sostienen mutuamente” (p. desde el principio. tratando de ubicar el problema del deseo en un contexto social. McClintock hace otro aporte importante al rechazar la división tradicional entre el psicoanálisis y la economía política. 59) y. ¿por qué no existe un imaginario tan sexualizado de la mujer 2 De acuerdo con criterios editoriales el nombre de esta autora se encontrará en el cuerpo del texto en mayúscula. Si los indígenas en América Latina fueron subordinados también. como Hernton. El abordaje de Bell Hooks2 también pone el poder al centro del análisis: “la sexualidad proporciona metáforas generadas para la colonización” (Hooks. aunque su preferencia por razones políticas es usarlo en minúscula. la raza y la clase emergen y toman forma a través de las relaciones que tienen entre sí” (come into existence in and through relation to each other) (p. 58). “el discurso de la resistencia negra casi siempre ha equiparado la liberación con la virilidad” (p. 7). Esto nos dirige la atención al nexo de relaciones blanco–indígena (sin hablar de otras posibles combinaciones). describe la imagen del negro violador como un mito creado por hombres blancos para dominar a la población negra. a diferencia de ellos. En vez de entender la sexualidad como algo que se inserta en el orden imperial de una forma accidental. En muchos de estos textos. En cambio. fundamental para conseguir y mantener el proyecto imperial” (p.pero.

la pregunta “sexo” no necesariamente suscitaba la respuesta “raza” (Viveros Vigoya. pero no explica por qué raza y sexo se entrelazan tan estrechamente y tan a menudo. Asimismo. 1990: 203). para hombres negros en Colombia. pero no tiene la misma fuerza que la sexualización racializada. Nagel. El énfasis sobre las relaciones de poder corre el riesgo de poner todo el proceso de la sexualización en manos de los dominantes: creo que también operan otros procesos (que además van más allá de las reacciones de los subalternos hacia los discursos y prácticas del dominio). Un factor central –que ya aparece en los análisis de McClintock. después de la referencia obligatoria al grabado famoso de Amerigo Vespucci mirando una mujer indígena desnuda. “la pregunta raza siempre suscitó la respuesta sexo” (1961)4. El género y el patriarcado Los abordajes de McClintock y Hooks agregan algo importante al análisis: el factor de género y el poder patriarcal (véase también Collins. Para el caso de Cuba en el siglo XIX. Martinez-Alier demuestra Véanse los capítulos de Andrew Canessa y Jelke Boesten en este volumen. El dominio de clase puede asociarse con la sexualización de las personas de la clase subalterna –sobre todo las mujeres–. Hooks y Collins– es el del patriarcado o las relaciones jerárquicas de género. El simple poder del dominio es importante. Balibar (1991:49) dice que “el racismo siempre presupone el sexismo”. 2002b: 72).. 1999. género y sexualidad.y del hombre indígenas? Claro que existe algo en este sentido –sobre todo de la mujer indígena (y de la “chola”) (Weismantel. La relación del poder no es neutra en cuanto al género: son los hombres (heterosexuales) blancos los que están manejando el ejercicio del poder (lo que no quiere decir que no haya complicidad de parte de las mujeres blancas). 2000). . Pero. mientras Hyam (1990:203) afirma que “el sexo está en el mismo corazón del racismo” (Hyam. este tema recibe relativamente poca atención en la literatura sobre raza–sexo3.. etnicidad. 2001)– y en el contexto norteamericano se dieron procesos de la sexualización de los hombres indígenas (Hodes. 4 3 44 Debates contemporáneos sobre raza. Como notó Bastide. 2003: 74). Aunque Viveros anota que.

Las tazas de jefatura femenina del hogar y de la ilegimitidad se fueron subiendo5. Empezaron a competir con los hombres dominantes en términos de la depredación machista dirigida hacia las mismas mujeres mestizas de la zona. en parte imponiendo cierto droit de seigneur y usando el sexo como expresión de su dominio. el cual era muy vulnerable y propenso a ser tachado por cualquier sospecha de relaciones íntimas no apropiadas para su estatus. mientras el honor de los hombres era casi invulnerable en este sentido y no se tachaba por las relaciones extramaritales con mujeres de bajo estatus (Martinez-Alier [Stolcke]. 1974/1989). Peter Wade 45 . al mismo tiempo que mantenían relaciones de concubinato con mujeres no-blancas de las clases bajas (relaciones que.la manera en que los hombres de la elite intentaban asegurar su posición dominante al controlar la sexualidad de las mujeres blancas. de hecho. las mestizas a veces aprovechaban las nuevas relaciones con hombres más ricos para independizarse económicamente. Esto provocaba la ira de los hombres mestizos que abandonaban el hogar con más frecuencia. abrían posibilidades para el ascenso social para estas mujeres o sus hijos. Carol Smith describe algo parecido para la zona cafetera de Colombia hacia finales del siglo XIX. 1993). La reacción de los hombres mestizos fue interesante. cuando los campesinos mestizos de la zona entraron en contacto más estrecho y frecuente con hombres blancos apoderados. que critica Hooks. y recuerda un poco la reacción de los hombres negros activistas en Estados Unidos. Pero al mismo tiempo trataron de defender sus “propias” mujeres –las de la familia– e intentaron proteger el espacio doméstico y establecer un nicho donde el honor de la familia estuviera a salvo. así socavando las jerarquías raciales). quien describe algo parecido para el Caribe cuando nuevas oportunidades económicas les dieron más autonomía a algunas mujeres e iba incrementándose la inestabilidad del hogar porque algunos hombres se sentían amenazados (Safa. 5 Véase también Safa. Era fundamental el papel desempeñado aquí por las nociones del honor: el dominio se ejercía por medio del control del honor (sexual) de las mujeres blancas. Por su parte. Estos empezaron a tener relaciones sexuales con las mestizas.

Goldstein (2003) toca el tema de las relaciones entre hombre blancos ricos y mujeres pobres de piel oscura. Sin embargo. La mujer de piel clara “vende” su blancura por los recursos económicos. el hombre es viejo y no 46 Debates contemporáneos sobre raza. en términos demográficos. que la gran preponderancia de textos historiográficos. Pero. Moutinho argumenta que este tipo de explicación instrumental no toma en cuenta los deseos afectivos y eróticos que también guían este tipo de relación. desde esta perspectiva se han elaborado respuestas que trabajan en el marco conceptual de lo que podemos llamar un mercado de valor que está estructurado por jerarquías intersectadas de valores de raza. En este caso. parece que la pareja hombre oscuro–mujer clara es más frecuente –por lo menos en las épocas contemporáneas– a pesar de estar opacada en los discursos oficiales (Moutinho. género y sexualidad. El hombre de piel oscura usa su éxito social (valor en la jerarquía de clase) para “comprar blancura” –para “blanquearse”– (valor en la jerarquía de raza). el punto es que. literarios y sociológicos realzan la relación sexual hombre claro–mujer oscura: esto se convierte en el tropo central de la nación brasileña. ¿qué sucede con las relaciones racializadas homosexuales? El enfoque sobre el patriarcado no siempre está bien ubicado para responder a estas preguntas en la medida en que su objeto principal son los hombres blancos que ejercen el dominio tanto sobre las mujeres blancas de su propia clase como sobre las mujeres subalternas. en la medida que el patriarcado se basa en el heterosexismo. etc. A la vez. Cuando aparece. aunque la idea de encontrar un coroa (hombre rico blanco) muchas veces sea nada más que un sueño. en este imaginario. Por ejemplo. este abordaje suscita otras inquietudes: ¿qué pasa con relaciones racializadas entre mujeres de la clase dominante y hombres subalternos? Y. esta relación suele explicarse a través de la idea del ascenso social.. etnicidad. Moutinho muestra.El abordaje que enfoca las relaciones jerárquicas de género nos muestra la manera en que los hombres dominantes están protegiendo su calidad de hombre (viril tanto en términos de conquista como de protección) y de dominante al mismo tiempo: los dos elementos están fuertemente entrelazados. . de clase y de género. y a veces otras jerarquías como edad. belleza. 2004). para el caso del Brasil..

con hombres ricos blancos (y afeminados) emparejados con hombres negros pobres masculinos. edad. ha empezado a hacer alusiones al hecho de que las mujeres supuestamente lo encuentran deseable y que él es capaz de conquistarlas. en el Perú por ejemplo (De la Cadena. forma del cuerpo. el poder económico “compra” la imagen de la belleza y la virilidad del cuerpo negro. Entonces ella. El empieza a asumir la imagen del hombre dominante y viril. El marco en que se ubica el mercado de valores no se restringe a lo nacional. dinero. al encontrarse en una posición de poder. Claro que los imaginarios de la raza. 2000). “compra” el poder adquisitivo del hombre. etc. mientras “vende” su sexualidad y pierde su propia satisfacción sexual. Ahora con las tazas crecientes de las migraciones. Evo Morales. los hacen sentir como Véase también el capítulo en el presente volumen de Fernando Urrea. Hombres que no pueden encontrar parejas en Europa o Estados Unidos viajan a Colombia para acudir a agencias matrimoniales. poder económico.puede desempeñarse bien sexualmente y satisfacer a la mujer. donde encuentran mujeres muchas veces ansiosas por salir del país. 2006)6. basado en diferencias en color de piel. Algo parecido ocurre en las relaciones homosexuales “heterocrómicas” (para usar el término de Thales de Azevedo). Alexander Salazar y Waldor Botero. Entra en juego un complicado intercambio de valores. manera de vestirse (con más o menos “gusto”). Como la imagen del hombre indígena no se ha formado alrededor de la virilidad . (Díaz. según ellos dicen. Los hombres usan su estatus de “gringo” y su poder económico para atraer a mujeres que a menudo.con algunas excepciones relacionadas con la imagen del “cholo”. pero el mercado de intercambio efectivo en el cual se trocaban color. Es común observar pautas paralelas a las que operan en el mercado heterosexual. quizás era más bien nacional o aun local en su alcance. el sexo y el género siempre han sido de índole transnacional. Otro ejemplo es el proporcionado por Andrew Canessa en su capítulo en este libro. etc.. Aquí. con su juventud y su color. belleza. Peter Wade 6 47 . se abre un campo mucho más amplio de acción.

mujeres que han viajado a Italia para desempeñarse allá. a veces logrando formar una relación estable con un hombre italiano. mientras no lo son en Estados Unidos. 1982: 19). Algunos dicen que al entrar en Colombia se convierten en hombres atractivos. 48 . pero implica la alienación completa de un elemento a cambio de otro. hasta casarse con él en algunos casos. según ellos. a veces en la prostitución. donde usan la plata que han podido adquirir para construir pisos o casas y comprar artículos de consumo. Teodora Hurtado describe a las “italianas” de Buenaventura. Las “italianas” transitan el Atlántico. La noción del mercado es útil. las relaciones sexuales heterocrómicas que salen de la “norma” de hombre blanco–mujer negra (o indígena) se encuentran fuertemente formadas por este marco normativo que da valor oficial a lo blanco. en este volumen. pero no se borran ni se olvidan. Parece que no ven muy claro la operación de este mercado de valores. En fin. en este mercado transnacional de valores. Se ha dicho que la economía del don permite 7 Me baso aquí en una película hecha por Ellie Ford sobre una agencia matrimonial en Cali. algo como la vejez o el ser negro son cosas en una economía del don que Gregory define como “el intercambio de cosas inalienables entre personas en un estado de dependencia recíproca” (Gregory. culpan a las mujeres de los Estados Unidos que. Además. Ellie Ford era una estudiante en el programa de Maestría en Antropología Visual de la Universidad de Manchester. regresando a veces a Buenaventura.“hombres”7. Se intercambian. Debates contemporáneos sobre raza. o son incapaces de percibir sus atracciones. Tienen la reputación de haberse prostituido. Como los dones. pero al mismo tiempo otorga valor a otros elementos vistos como más o menos subversivos –como el supuesto eroticismo del negro(a)– que pueden entrar en juego en el mercado de valores.. género y sexualidad. etnicidad. lo rico y lo masculino. el dinero que tienen compensa esta posible tacha en su reputación. En realidad. a veces en el sector informal (trabajos de limpieza y otros servicios). la vejez o el ser negro nunca pierden su vínculo con su origen.. Véase también Brennan (2004: 29). o bien son “feministas” con las cuales es difícil entablar relaciones afectivas y sexuales. pero. En cambio. Colombia. sin olvidar que ese estado de dependencia se caracteriza por la fuerte competencia por el estatus social.

1996. Stoler. raza y género son fundamentales en la sexualización de la raza. 1995). 2003: Cap. 1979/1998. las características imborrables de la persona se convierten en los beneficios perecederos de la riqueza económica. 1993. En el caso de este “mercado” de valores. al fin y al cabo. Peter Wade 49 . pero no se puede reducir este entrelazamiento a la simple operación del mercado y del poder. 5. reproducción y alindamiento de la nación (McClintock. ambos acercamientos se basan sobre un análisis del poder y la desigualdad– sino de un énfasis diferente. ¿Quién tiene relaciones sexuales con quién y qué pasa con los hijos que pueden resultar? Esto sigue siendo un tema importante si estamos o bien en la época foucaultiana premoderna de The Symbolics of Blood (Los símbolos de la sangre) o bien en la época moderna de The Analytics of Sexuality (la analítica de la sexualidad) (Foucault. 1989. Radcliffe y Westwood. u otro punto de partida. si este se entiende como el mero dominio y la defensa de una posición de superioridad. que señalan la manera en que las mujeres son usadas. El punto de partida es la idea de que en el proceso de reproducción social de cualquier grupo humano las relaciones reproductivas –lo que quiere decir sexuales– suelen ser un tema de preocupación. Es necesario entender el entrelazamiento de la raza y el sexo dentro del marco de la economía política. las relaciones de poder de clase. Yuval-Davis y Werbner. animales) en el renombre permanente (por ser un gran donante). Este punto de partida nos conduce a los trabajos sobre nación y género. o las dinámicas psíquicas de la otredad– que hay que tomar en cuenta. pero creo que hay otras dinámicas. como objetos clave en la creación. No se trata de una perspectiva alternativa –sobre todo porque. que apuntan un poco más hacia la racialización del sexo. en la práctica y el discurso. Yuval-Davis y Anthias. La sexualización de la raza y la racialización del sexo La intersección de las jerarquías de clase. de raza y de género. Hay otros aspectos –como son los significados imborrables y no alienables de los marcadores raciales. no opuestas sino ligadas a éstas. Nagel.la conversión de cosas perecederas (cosechas.

pero ya no simplemente como el resultado de un proyecto de dominación de clase. Y. sino como un modo de generar. la sexualidad moral viene a ser un marcador del estatus de clase. sino como parte de un proyecto de administración de la sociedad en su totalidad (Guy. como nos muestra Ann Stoler. se empieza “el sexo” (entendido como procesos de 50 Debates contemporáneos sobre raza. . pero en América Latina. 1991). La idea de “comportarse bien” muchas veces implica mantener relaciones en su grupo o categoría social. porque obviamente estamos frente a proyectos de control. los sujetos y aun la misma vida.. todo un imaginario de la nación se ha basado sobre la idea de formar relaciones que atravesaban las fronteras sociales al crear una nación mestiza (Sommer.1999). Las mujeres a menudo son vistas como guardianes y civilizadoras. en vez de empezar con “raza” (y sus jerarquías asociadas) para luego explicar la manera en que “el sexo” entra en el juego del poder. como productoras de los hijos que van a identificarse como ciudadanos nacionales. Desde este punto de partida. etnicidad. El mismo punto de partida nos lleva también a los aportes de Foucault y los que han sido inspirados por él. género y sexualidad. Stoler. Este campo está estrechamente ligado a los análisis que enfocan el poder y el dominio. 1989: 7). y como participantes en las luchas nacionalistas (Yuval-Davis y Anthias. 1990)–. 1990. como símbolos de las fronteras y la identidad nacionales. 1992). pero pueden ser vistas también como una amenaza posible del cuerpo de la nación si no se comportan bien –sobre todo en lo relacionado con el sexo (véase por ejemplo Guy. producir y crear algo: la sociedad. Nos abre todo el campo amplio de las nociones de biopoder y la administración de las fuerzas vitales de la población y la sociedad como parte de un proyecto burgués del control y la animación de las poblaciones nacionales (y.. 2004). Las mujeres figuran en los discursos nacionalistas de varias maneras: como reproductoras de la prole que va a ser parte de la población nacional. como antes. 1985. Mosse. pero con el poder visto ya no simplemente como el modo de defender cierta posición de clase. Pero este imaginario privilegiaba cierto tipo de mezcla –el de mujeres negras e indígenas con hombres blancos– y no otro –el de hombres subalternos con mujeres blancas (Moutinho. las coloniales).

el vínculo con ideas de lo racial también sucede porque los discursos y las identificaciones racializadas a menudo se refieren a “la sangre” y a elementos fenotípicos (forma del pelo.) que se entienden como cosas que se heredan mediante la reproducción sexual. pero también la población blanca pobre. Peter Wade 51 . tanto a través de la mezcla de su sangre. al argumentar que Foucault limitó su análisis del racismo a la idea del “enemigo interno”. El reciente trabajo de Povinelli (2006) también descubre el nexo de relaciones entre las formas de gobernar del liberalismo y la sexualidad e intimidad. El movimiento teórico de “sexo” a “raza” se observa en el trabajo de Stoler. todos vistos como procesos que podían socavar la misma esencia racial del europeo. como Estados Unidos. que empieza con Foucault y el manejo del “sexo” en la sociedad europea de los siglos XIX y XX. para regular y administrar la población nativa. de la noción de lo blanco. para después llegar conceptualmente a la “raza”. los grupos racializados en la sociedad europea (por ejemplo. Canadá y Australia. probando los límites de esta categoría en contextos del concubinato y los matrimonios interraciales. Dice Povinelli: “si quieres ubicar 8 Véase también JanMohamed (1990). se constituía la misma noción de lo que era “ser europeo”. Las normas europeas sobre la conducta moral se aplicaban a las colonias holandesas y francesas en el sureste de Asia. de la crianza de los niños por sirvientas asiáticas.reproducción social) y se llega a “la raza” porque en determinados contextos los grupos que están participando en el proceso de reproducción social son racializados (y jerarquizados). de las relaciones homosexuales interraciales. Desde esta perspectiva. sobre todo en el mundo de las settler colonies (colonias formadas por asentamiento de grandes poblaciones de colonos). color de la piel. los judíos). de la aparición de hijos mestizos. 1995)8. y de la misma sociedad europea (Stoler. como por el efecto nefasto que podría tener el ambiente tropical sobre el cuerpo y la moralidad del europeo. A la vez. etc. sin abordar la posibilidad de que lo que estaba pasando en los territorios colonizados era fundamental para la construcción del racismo.

1997). etnicidad. Sin embargo.el corazón hegemónico de las lógicas y aspiraciones liberales. pero un ejemplo concreto es el de las leyes que regulan los reclamos de tierras en Australia: la definición de “los dueños tradicionales” indígenas que pueden legalmente reclamar y tener tierras se estriba en una noción heterosexista y genealógica occidental que da lugar a un grupo de descendencia delimitada. de la juventud. no pasa desapercibido que la mayoría de las jóvenes son afrodescendientes y esto forma parte de lo que es dado por sentado. en el mundo de los aborígenes. . El proceso de control del bienestar de la nación por medio de la regulación del comportamiento sexual de sus ciudadanos y la consecuente jerarquización racial en términos de la supuesta moralidad sexual de las categorías raciales sigue siendo un elemento importante. otorgan derechos a la tierra (Povinelli. no está muy clara la manera en que su acercamiento teórico logra superar estas lógicas. de la irresponsabilidad.. que está siendo amenazado por los jóvenes y las jóvenes descontrolados en su comportamiento sexual. género y sexualidad. en las naciones contemporáneas. Las enfermeras y los médicos entienden su trabajo como el de manejar el potencial reproductivo de la nación. al tener bebés a una edad muy temprana. o bien cómo estos otros fenómenos quedan “transformados” por el sexo–género (2006: 11-13).. Ella argumenta que esta perspectiva ayuda a ir más allá de las lógicas de adición y de trasformación por las cuales se analiza. McCallum muestra que el personal del Hospital de Maternidad habla muy poco de forma abierta de la identidad racial de las jóvenes que acuden al hospital. es el sentido común del contexto. aunque muchas veces menos patente. o bien cómo “se agregan” otros fenómenos sociales –como “raza”– a la sexualidad y género. sin tener en cuenta otros tipos de relaciones (que puedan incluir homosexuales. hablan más bien en términos de la clase. En realidad. Su misión es inculcar 52 Debates contemporáneos sobre raza. El trabajo de Cecilia McCallum (y sus colegas) demuestra esto para el caso de Brasil. mira hacia el amor en las settler colonies” (2006: 17). uniones con no indígenas) que. En su capítulo en este volumen. En efecto. el control que se ejerce sobre los indígenas se hace a través de ideas sobre lo que es o lo que debe ser la sexualidad y la reproducción socio–sexual.

Algo parecido sale del trabajo de Fry et al. Wailoo. Este enfoque sobre el sexo como elemento en los procesos de reproducción social. 2003)– y muchas veces esto sucede en el marco de manejar el bienestar de la nación.una conciencia de autocontrol que es menester en el buen ciudadano (neo)-liberal. tiene varias ventajas. hacen el contraste con África del Sur. donde es completamente abierto– y la campañas anti-sida siguen siendo dirigidas más que todo hacia “los grupos en riesgo”. permite esclarecer la manera en que el nexo raza–sexo puede usarse no sólo para efectos de la dominación. hasta ahora no veo que estas imágenes estén cambiando mucho con el paso hacia el multiculturalismo. en los que van enredándose las ideas racializadas. sino también en procesos de la formación de identidades subalternas y de 9 Hay una historia larga y poco distinguida de asociar categorías raciales con enfermedades específicas –por ejemplo. la anemia drepanocítica (Tapper. sobre la racialización del sida/VIH en el Brasil (2007). Ellos argumentan que. 1999. sino también para construir identidades colectivas. negras. Una consecuencia de este análisis es que el ambiente multiculturalista que se está creando en muchos países de América Latina no merma. Como en el caso del Hospital de Maternidad. pero hay una tendencia hacia la racialización de estos grupos. pobres. un fenómeno que tiene que ver con la creciente politización de la identidad racial en el Brasil desde mediados de los años noventa9. a pesar de que los datos epidemiológicos no permiten hacer afirmaciones sólidas al respecto. con poco autocontrol y no bien adaptadas al mundo moderno donde se encuentran. que no sólo figuran en procesos de dominación. Peter Wade 53 . Si la imagen de la nación se estriba en muchos casos en el mestizaje. sino que refuerza las imágenes sexualizadas de las categorías raciales. que es un encuentro mítico racial–sexual asociado con una serie de imágenes sexuales. ha surgido en los últimos tres años un discurso que liga a los afrodescendientes con el sida/VIH. el discurso racializado no es muy patente –Fry et al. Primero. El factor racial queda sobreentendido en la percepción del problema como algo que gira en torno a mujeres jóvenes.

1993: 85). aunque la forma exacta de la mezcla sea un poco impredecible. la fertilización in vitro. Gilroy observa que “el género es la modalidad en que se vive la raza”: en el Atlántico negro. 2001).. etnicidad. 2002b: 73). muchas veces estas definiciones.resistencias. que pueden convertirse en elementos de autodefinición y aun reivindicaciones orgullosas para los grupos subordinados. o que se basan en la adopción transnacional– se da lugar a familias que retan las supuestas reglas de “la naturaleza”. Claro que. Familias con 54 Debates contemporáneos sobre raza. Por ejemplo. género y sexualidad. Además. . Con la difusión de prácticas de reproducción no “usuales” –que emplean las TRA (técnicas de reproducción asistida. el nexo raza–sexo puede operar para desestabilizar identidades colectivas. y padres de diferentes “razas” dan luz a un hijo que es evidentemente una mezcla de ellos. al rol central de la familia como sitio clave de la producción y reproducción –y reconstrucción– de las identidades raciales. Raza. La segunda ventaja que tiene esta perspectiva sobre la reproducción es que nos dirige la atención a la intersección de las identificaciones racializadas con el parentesco. como lo anota Viveros Vigoya. y de esta manera abrir la posibilidad de retar a las categorías sociales cerradas y exclusivas (Porqueres i Gené. siempre existe la posibilidad de deshacer un grupo a través de la reproducción sexual. las normas homogámicas que existen en muchas sociedades estratificadas y segmentadas dan pie a la idea de que un niño a menudo se parece físicamente a sus padres: padres blancos tienen hijos blancos. Sobre todo en el mundo del parentesco cognático.. donde el hijo hereda del padre y de la madre en cantidades iguales y se concibe como un producto bilateral. por ejemplo. género y sexo se conjugan aquí de una manera un poco distinta –aunque de ningún modo desvinculada de– a la que se observa en el enfoque sobre la explotación de “la fuerza sexual de las mujeres colonizadas” (McClintock). al fondo siguen siendo definiciones creadas por los grupos dominantes (Viveros Vigoya. si la unión sexual cruza las fronteras del grupo. FIV). padres negros tienen hijos negros. “una masculinidad ampliada y exagerada… y su contraparte relacional femenina vienen a ser símbolos especiales de la diferencia que hace la raza” con el resultado de que “la identidad racial [se experimenta] a través de definiciones particulares del género y la sexualidad” (Gilroy.

2003). 2003). La naturaleza deja de ser la base estable sobre la cual se alzan las construcciones culturales. han abierto la posibilidad de manipular –y comercializar– “la misma vida”. Como muchos han comentado. Wiegman. 2007. sobre todo en la biotecnología. Los vínculos “normales” entre el sexo y la reproducción se fragmentan para abrirse nuevos espacios donde se puede pensar la relación raza-sexo. Otros ejemplos –menos azucarados– son las “mezclas” accidentales que ocurren en las clínicas de TRA cuando una mujer blanca. pues rompió con las normas de la reproducción socio–sexual. Strathern. 1992). aun en Occidente (Wade. En un caso de estos ocurrido en la UK. aunque ambos padres son asiáticos –blanqueamiento intergeneracional sin blanqueamiento intrageneracional (Wade. aunque en muchos sentidos siempre ha sido así. los avances científicos. por ejemplo. Estos nuevos espacios de pensar el nexo raza–sexo emergen de la progresiva desestabilización del campo u objeto que llamamos en el pensamiento occidental “la naturaleza”. 2007). según las cuales padres de una “raza” dan luz a hijos de la misma “raza”. 2001). y se convierte en algo también construido. 2000. que ha tenido sus óvulos supuestamente fertilizados con las espermas de su marido blanco. muchos periódicos clasificaron esta mezcla como “una tragedia”. Se refiere a la película Made in America (1993). 2007). Peter Wade 55 . adoptada de Haiti (Howell. Pero otros periódicos hacían hincapié en el hecho de que el amor podría conquistar cualquier percance tecnológico o diferencia humana (Tyler. Padres de la India pueden venir a Inglaterra para buscar óvulos “blancos” y tener un hijo “mestizo” (más blanco). 2002). argumenta que estas posibilidades de desligar el sexo de la producción de la familia sirve en Estados Unidos para pensar la familia multirracial. su hija negra y un hombre blanco (que supuestamente dio su esperma anónimamente para que la mujer quedara embarazada). llegando al ADN (Franklin. da luz a un bebé no-blanco (Tyler. Rabinow.dos padres blancos europeos pueden tener una niña negra. sin involucrar la imagen –muy cargada de pesadillas en ese país– del sexo interracial (Wiegman. Wiegman. 2003. 1992. que gira en torno a la posibilidad de una familia compuesta por una mujer negra.

Otro ejemplo ya mencionado antes es el “mercado” de óvulos que permite a mujeres de piel oscura adquirir óvulos de mujeres de piel clara (aunque es un mercado fuertemente regulado por la ley en muchos países. 2000). género y sexualidad. en cambio los que vienen de la China. Por ejemplo. 2007). En cierto sentido. 2003) como para Europa (Lury. el mercado ilegal de órganos humanos (Scheper-Hughes. hasta poder pasar por hijos biológicos. Vale la pena anotar que estos ejemplos surgen de contextos europeos y norteamericanos en los que el multiculturalismo tiene ciertas características 10 Claro que a veces el intercambio sí es netamente comercial: por ejemplo. esto ha sido notado tanto para el Brasil (Sansone. 2000). sigue teniendo aspectos de un mercado comercial). los niños adoptivos que vienen del este de Europa y de la Rusia suelen ser físicamente parecidos a los padres españoles. Debates contemporáneos sobre raza. la identidad racial hoy día se constituye en parte por prácticas del consumo.En estos nuevos espacios. Entre los padres adoptivos existe la idea de que un elemento en la decisión de adoptar hijos que saltan a la vista como distintos es la percepción de que es cool (chévere) tener hijos racialmente diferentes (Marre. la relación empieza a ser mediada más por consumismo (ya que la misma naturaleza humana se está comercializando). etc. etnicidad. la prensa clasifica la aparición de un niño mestizo a una madre blanca como un desastre). las estructuras y los discursos que antes regían no pierden su fuerza: siguen dando forma a las maneras de entender y de operar en el nexo raza–sexo (mujeres de piel oscura quieren tener bebés más claros que ellas. se destacan como hijos adoptivos. Y como la naturaleza humana empieza a entrar en formas de intercambio que. en España.. 56 . Pero los nuevos espacios también desestabilizan el nexo raza-sexo y proveen maneras diferentes de pensar su relación. Son reacciones muy conocidas. Haití. no es para sorprenderse que la conformación de la identidad racial empieza a relacionarse con la mercantilización del cuerpo y de la familia. se aproximan a ciertos modos de adquisición mercantiles –la manera en que se adquieren los óvulos o los niños adoptivos–. el África.. La adopción transracial viene a ser una elección de estilo de vida. Marre observa que. si no son siempre netamente comerciales10..

la madre de la India que busca óvulos de una madre donante blanca. Las teorías judías de la reproducción hacen hincapié en los elementos de sustancia corporal y de identidad que pueden ser trasmitidos por la sangre que el feto comparte con la madre que lo está gestando (Kahn. 2000). Pero creo que habría muchos paralelos. Tercero. porque temen que algo de la “oscuridad” de la piel de ellas se le vaya a pegar al feto que éstas están gestando (Teman. La posibilidad de pensar el multiculturalismo a través de la óptica y las secuelas de las TRA quizá tendría modalidades distintas en América Latina. Stoler nos muestra que las categorías raciales fueron formadas por procesos variados: el mero hecho de estar en el trópico o de vivir de cerca con los nativos (quizás amamantando la leche de alguna nodriza) podría afectar la moralidad y la sustancia corporal del europeo. Teman describe la manera en que los padres israelíes que acuden a las clínicas de TRA suelen evitar las madres de alquiler palestinas o yemenitas. hay que evitar el supuesto que un grupo social sólo se reproduce a través de la reproducción sexual. 1991). claro –y ya a otro nivel– hay una corriente importante de pensamiento nacionalista latinoamericano que Peter Wade 57 . 1996). según las cuales las características adquiridas durante la vida podían ser trasmitidas a los hijos mediante la reproducción sexual (véase también Stepan. Primero. Y. Como hemos visto. los individuos a menudo tienen motivos muy específicos para querer atravesar las fronteras sociales: la mujer afro en Río de Janeiro que busca su coroa. 2000).de encasillamiento cultural. El punto de partida desde el sexo y la reproducción socio–sexual tiene ventajas al abrir nuevos campos. hay que tener en cuenta que los grupos sociales no siempre quieren reproducirse de una forma alinderada y excluyente. Segundo. debido al hecho de que matrimonios y relaciones sexuales entre personas de identidades raciales muy distintos no son muy comunes y a menudo son vistos como problemáticos por las familias (Fernandez. en la época de la que nos habla Stoler –y hasta bien entrado el siglo XX– eran bastante comunes las creencias lamarckianas. en muchos casos. donde la mezcla interracial forma. pero también trae riesgos y supuestos que hay que mirar con cuidado. Esto corresponde a una investigación que está aún por hacerse. la narrativa mítica de la nación.

y no otras). 58 . en un contexto colonial. y la civilización occidental en general. las cuales. sin abarcar mucho los deseos sexuales de otras categorías sociales o dejándolos como producto de aquellos de los hombre blancos. “reprimen” su sexualidad y luego “proyectan” o “desplazan” sus deseos y sus ansiedades sexuales sobre personas o categorías sociales identificados como “otros”. en la “hipótesis de la represión”. pero simultáneamente deseable. aunque. McClintock y Stoler prestan atención a este tema.. Stoler da varios ejemplos de este tipo de argumento en la literatura historiográfica de estudios coloniales (Stoler. género y sexualidad. muchas veces son otros racializados. derivada de Freud.. Es decir.imagina la nación basada en las mezclas de categorías raciales (aunque sólo ciertas direcciones de mezcla. pero a menudo sin elaborarlos mucho. se toma por sentado y no se explica” (1995: 173). Y como anoté antes. Sin embargo. 1995: 171-176)11 y observa que. Un abordaje más interesante es el que parte de algunos conceptos fundamentales del psicoanálisis. el deseo del hombre negro se explica en términos de la “emasculación” que él siente respecto al hombre blanco. se asume que la simple relación de dominio –y quizás el acceso a los cuerpos de las mujeres subalternas que produce este dominio para los hombres blancos– es suficiente para explicar el deseo. el deseo de la mujer negra se explica en términos de sus estrategias de ascenso social. basada en Freud 11 Véase también Fanon (1952/1986: 165). Esto puede ser cierto de algunas de las apropiaciones que se han hecho de Freud. De ahí viene la clásica ambivalencia del otro como marginado. etnicidad. Debates contemporáneos sobre raza. Por lo general. etcétera. como veremos. “el deseo sexual en sí queda relegado a los instintos biológicos. Es común la idea de que los hombres blancos. se privilegian los deseos sexuales de los hombres blancos (o dominantes). Conclusión: Lo erótico y los deseos El punto débil de los abordajes que hemos venido mirando hasta este punto está en la poca atención que prestan al tema del deseo y del erotismo. de la tradición psicoanalítica.

El sujeto se forma separándose de la figura materna: la formación del sujeto está marcada por la ruptura que viene de reconocerse como entidad aparte de la mamá y de mirarse a uno mismo a través de los ojos de otro (lo que implica asumir la posición del otro al mirarse a sí mismo). creo que sí se desprende una explicación del deseo. el otro. en que el otro está dentro del yo –lo que llama Bhabha “la otredad del yo” (1986: XIV-XV)– y produce la ambivalencia intensa. 1995: Cap. pues la relación con el otro es tan desigual y los colonizados son obligados a ser la pantalla sobre la cual se proyectan las fantasías de los colonizadores. 1952/1986. sino también prohibida. porque implica una relación incestuosa. 1994: Cap. Peter Wade 59 . El fetiche sexual resuelve. o por lo menos media. En el contexto colonial. Fuss. pero al mismo tiempo. 1987: 190-205). lo que crea la situación de alienación psíquica que describe Fanon con tanta pasión (Fanon. unidad que no solamente está perdida. La amenaza de la madre como sexualmente distinta. tan deseado. del yo. 3). el problema de la relación primordial con la madre y su diferencia sexual del hombre –hay que notar el problema que aquí el fetichismo aparece sólo como un fenómeno masculino (McClintock. como individuo. se reproduce en otros tipos de relación entre yo y otro. Esta ambivalencia radica también en que la realización de la unidad con la madre perdida traería la disolución del sujeto. aboliendo estas rupturas.y Lacan. Esta dinámica de la formación del yo. Ligando la relación yo–otro en la formación del ser (sexual) con la relación yo–otro en la relación colonial. es simultáneamente amenazante (Butler. es el objeto del deseo. pero en una forma distinta. 4)–. 1994). Bhahba argumenta que hay un vínculo tanto estructural como funcional entre la figura del estereotipo racial y la figura del fetiche sexual (Bhabha. Entonces. que es el inconsciente y también la madre perdida. pues el yo siempre se constituye en relación con el otro. que pone en peligro la masculinidad del hombre si él quiere volver a unirse con ella. El otro. El deseo en general es el deseo de regresar a la unidad original con el cuerpo materno. objeto de agresión porque está prohibido y representa la ruptura de la unidad. sin un poder de proyección equivalente. se reproduce a través de desplazamientos y proyecciones.

sino porque además desconocen que “los discursos coloniales de la sexualidad producían las relaciones de poder de clase y de raza. quienes miran al psicoanálisis. critica las apropiaciones de Freud que aparecen en muchos trabajos históricos. etc. una supuesta pureza racial. De igual manera. Así. ella quiere ir más allá de un abordaje del contexto colonial en la cual “el sexo siempre se trataba del poder y los otros deseos eran sólo desviaciones y proyecciones de ellos (el sexo y el poder)” (p. lejos de estar basada en unos instintos biológicos que han sido reprimidos y necesitan ser liberados a través del psicoanálisis. sino también los otros sujetos en el mundo colonial: madres. “los discursos de la sexualidad y la raza se relacionan en un proceso de sobredeterminación funcional” (Bhabha 1994: 74). como si fuera un complejo natural. 189). Young. el deseo surge de formaciones sociales históricas y no tiene forma pre–discursiva. y no sólo las reflejaban” (1995: 176). resultado ideológico del capitalismo (Deleuze en su obra Anti-Oedipus). Stoler. libre de incertidumbre (“los negros–blancos son–somos así”). la sexualidad también abarcaba todo un sistema de producción de la moralidad y del poder que moldeaba.. un producto de un régimen moderno del manejo del poder en que “la sexualidad”. sino como un producto específicamente occidental. 1987: 205-238. no solo a los hombres blancos y las mujeres no blancas que ellos miraban y deseaban. 1995: 167-173). no como una manera universal y científica de entender la formación del sujeto. Stoler. ha surgido como la manera dominante de pensar la subjetividad y la identidad.. no sólo porque no explican el deseo como tal. etnicidad. que puede ser deseado sin la amenaza de la diferencia sexual. también es 60 Debates contemporáneos sobre raza.se enmascara con el fetiche. 1995. Para Povinelli. . siendo el psicoanálisis uno de los discursos que explora esa sexualidad. desde un enfoque básicamente foucaultiano. Los acercamientos psicoanalíticos han sido fuertemente criticados por filósofos como Deleuze y Foucault. el estereotipo racial media la amenaza de las múltiples diferencias raciales–culturales al ofrecer la posibilidad de convertirlas en algo ya conocido y sencillo. niñeras. Para ellos. niños. género y sexualidad. Para ella. mientras en realidad la reconstruye (Foucault en su trabajos sobre La historia de la sexualidad) (Butler.

(1961). Brennan. 37-67). R. Peter Wade 61 . Bhabha. Foreword: Remembering Fanon. 10-19. por ejemplo. de ahí. Como McClintock (1995: 8). H. black Apollo. VII-XXVI). Londres: Pluto Press. Wallerstein (Comp. con sus rasgos político–económicos. nation and class: Ambiguous identities (pp. 2). D. white masks (pp. (1992). colour and class and the anti-racist struggle. Race. Racism and nationalism. y Yuval-Davis. En E. tiene un análisis muy interesante de la formación de la subjetividad y los deseos sexuales de hombres de clase media y alta en la Inglaterra del siglo XIX mediante sus relaciones con sus niñeras y sus madres y. (2004). Race. McClintock (1995: Cap. Londres: Routledge. y que en mi concepto está basado en procesos de la formación del sujeto en un contexto histórico determinado. Bhabha.). Para mí. E. (1991). estoy interesado en retar la separación tradicional entre el psicoanálisis y la economía política. el análisis de Stoler no inutiliza completamente los enfoques psicoanalíticos. gender. Dusky Venus. Balibar. F. nation. (1994). N. Bibliografía Anthias. Racialized boundaries: Race. Durham: Duke University Press. What’s love got to do with it? Transnational desires and sex tourism in the Dominican Republic. Londres: Routledge. Creo que los procesos de la otredad y la formación del sujeto tienen que estar enmarcados en un contexto histórico específico. Balibar y I.necesario evitar la reducción “a una economía cuasi–universal del placer y del deseo” (2006: 13). 3. Bastide. En Black skin. y es fundamental para entender la relación entre raza y sexo. Creo que es necesario incluir estos procesos en el análisis si queremos entender esa ambivalencia entre el deseo y el odio del otro. que muchos observan y notan. pero pocos realmente explican. Londres: Verso. H. The location of culture. la manera en que diferencias de clase entraron en el doble imaginario de la mujer como madonna y prostituta. (1986).

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Primera parte Gobiernos y ciudadanías sexuales .

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Vespucio le da al nuevo continente una versión femenina de su propio nombre de pila. 17. Agradezco a los editores de la revista la oportunidad de publicar esta versión en español.º 1. Entre sus publicaciones más recientes se incluyen un volumen publicado. y la naturaleza profundamente “generizada” y sexualizada del encuentro 1 Estoy en deuda con los participantes de los seminarios de Manchester y Cali por sus comentarios y las discusiones generales durante los dos talleres. no se ve por ninguna parte en este encuentro alegórico. Indigeneity and the State in The Andes (Arizona. 2 Andrew Canessa (Universidad de Essex) es un antropólogo social que trabaja asuntos de raza. contribuciones y discusiones que se suscitaron en dicho seminario. género y sexualidad en Bolivia. Este texto fue publicado en inglés en Journal of Latin American Cultural Studies Vol.El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales1 Andrew Canessa2 Introducción  En la famosa imagen del “descubrimiento” de América. Se dio una versión de esta ponencia en la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz el 27 de junio de 2007 y estoy muy agradecido por los numerosos comentarios. el símbolo femenino del continente de Vespucio. José Antonio Lucero y Melanie Wright por sus comentarios sobre borradores anteriores. 2006). pues. Mote y Muñecas: Identidades e indigeneidades en Larecaja (Mamahucao. 2008. Minas. por Théodore Galle en 1580 (figura 1). N. Asimismo tengo una deuda con Michelle Begenho. y una monografía. un encuentro entre iguales. desnuda mas llena de asombro en vez de temor. enhiesto y sosteniendo las herramientas de la ciencia racional (un astrolabio) y su religión encuentra a “América” en su hamaca. 2005). Natives Making Nation: Gender. no es. el europeo Américo Vespucio. pareciendo abierta a sus avances. “Europa”.  .

1991.. El sexo y el ciudadano. 1984. El subtexto sexual de este grabado ha merecido considerable comentario (De la Guerra. he called her once and thenceforth she was always awake” (1991: 4). tras grabado de Théodore Galle). 1995. Hulme. Américo Vespucio redescubre América (Dibujo de Jan van der Straeten. 3 Agradezco a Lucinda Platt por su ayuda con la traducción del latín. a su vez. Schreffler. Figura 1. La respuesta de América es ambigua. De la Guerra (2003).] fue despertada por este nombre”. tiene una traducción ligeramente distinta: “Americus rediscovers America. el pie de nota reza: “Al punto la llamó. Montrose. McClintock.. Montrose. 2005). 2003. De hecho. 70 . Es claro que América está haciendo ambas. ya que la palabra en latín excitam significa tanto levantarse como excitarse3. circa 1580. pero lo que se nota menos a menudo es que América está representada por una mujer rubia de apariencia europea.es bastante aparente. a partir de entonces siempre estaba excitada”. a partir de entonces ella siempre más [sic. sin embargo. la traduce como “Américo redescubre América.

2003. Silverbaltt. Retengo “indígena” cuando me refiero a la política y a los políticos indígenas contemporáneos que usan el término. durante el imperio español. y hay numerosos ejemplos. Retengo el uso cuando me refiero con precisión a la relación colonial que la hace tan polémico. así como para indicar las desiguales relaciones de poder enmarcadas en ella. por supuesto. es un hecho también el que. La carátula del libro de ejercicios de mi ahijada boliviana muestra un muchacho conquistador de ojos azules junto a una chica vestida con pollera y chal típicos de la indumentaria india4 contemporánea. los españoles tomaban mujeres indias como parte del botín de guerra. específicamente. es también una ilustración de una de sus manifestaciones concretas: desde los primeros días de la conquista. coquetamente sonriéndole. los nativos americanos han sido conceptualizados como femeninos: en su célebre debate con Las Casas. Más importante aún.  Esta imagen va más allá de la descripción alegórica del encuentro colonial. pero también como herramienta de conquista. Sepúlveda hizo una comparación explícita entre las capacidades morales e intelectuales de los indios y las mujeres españolas (Pagden. así como la política racializada que se oculta tras ellas. femenino. en que los indios han sido explícitamente descritos como comparables a las mujeres europeas (Lewis. sino que continúan apareciendo en la Bolivia contemporánea. una alteridad interna europea llevada a través del Atlántico y proyectada sobre los moradores del nuevo mundo. El ejemplo más célebre es la historia de Cortés y Malintzin (La Malinche). Los nativos americanos han sido concebidos desde hace mucho tiempo como el interno otro europeo –lo que alega Mason– y. Una 4 Aunque es práctica estándar usar el término “indio” en relatos históricos. así como a otros Andrew Canessa 71 . pero hay otros e incontables ejemplos. a partir de la conquista. 1987).Peter Mason (1990) ha escrito con algún detalle sobre la manera en que los nativos del Nuevo Mundo fueron inicialmente incorporados a las nociones occidentales del “hombre salvaje”. desde tribunales hasta relatos militares. son no simplemente elementos de una arqueología del poder. que Octavio Paz considera como el mito fundador de México y los mexicanos.  Tales imágenes. 1982). su uso actual es controvertido.

Nelson. a su noche de bodas. tan a menudo parte de estas relaciones.. por ejemplo. Inevitablemente ocurre intercambio entre estos términos. casos como idiomas nativos de las Américas.. la jus prima noctis (Condarco Morales. La coacción. Inversamente. que resultaba “suavizada por el aceite lubricante de un mestizaje profundo” (1936/1977: 181). que puede llegar a ser un deber cívico. El derecho de copular con indias se adquiere sobre la base de la ciudadanía criolla. 1983: 31). en particular. los ricos y las favelas). 2005. también ha sido considerado como una misión civilizadora y un medio por el que la nación puede ser blanqueada y aliviada de su carga racial. 1999). 72 El sexo y el ciudadano. pero aún hoy en día existen muchas personas que recuerdan cuando el hacendado o su mayordomo consideraban tener acceso a cualquier mujer de la comunidad indígena. Son precisamente estas relaciones entre amos blancos y esclavas negras las que aliviaban la fricción racial. Canessa.particular versión de la historia americana se encuentra encerrada en esta imagen: hombres blancos que toman a mujeres indias como pareja sexual. 1987. raramente se menciona en estos relatos cuasi–míticos del origen de las naciones. redentora entre amos y esclavos. Como lo ha mostrado Stephenson (1999: 38). 5 Esta prerrogativa criolla sobre los cuerpos de las indias no es en manera alguna exclusivamente un fenómeno andino (véase. sino también en aquéllos con poblaciones afrodescendientes. en última instancia. Nelson 1999: 221). En varios trabajos que se tornaron altamente influyentes. En The Mansion and the Shanties (Sobrados e Macombos. el grabado es asimismo una poderosa representación de la conquista y de la continua opresión de los indios por parte de los blancos en una relación íntima y sexualizada que resuena no sólo en países con grandes poblaciones indígenas. .  Más allá de la alegoría del descubrimiento de América propuesta por Galle. Como se ha hecho notar ampliamente (por ejemplo. las indias son sexualmente accesibles en razón de su falta de plena ciudadanía en la nación. las mujeres indias son el epítome de la “indianidad”. Freyre explica en amplio detalle la relación benigna y. De la Cadena. más comúnmente conocida como el derecho de pernada5. desde los 14 años inclusive y. dando como resultado una nación mestiza.

no hay ni que decirlo.  La disponibilidad sexual de las indias no desarrolló sin embargo su propia erótica hasta el punto de la mulata en países con significativa población afrodescendiente (aunque véase Weismantel. nos daba la primera sensación completa de ser hombres (1936/1966: 278). al rechinar de un catre. como Gill (1994) ha mostrado en el caso de las trabajadoras domésticas en La Paz en décadas recientes. no obstante. junto con Casa Grande y Senzala. Que nos amamantaba. Hay poca Andrew Canessa 73 . Que nos alimentaba. la relación sexual entre amo blanco e india fue una característica dramática común de la literatura andina del siglo XIX y principios del XX (Stephenson. cuya imagen perdurable de ellos es la del indio intimidado y servil que en cualquier momento se adherirá a una revuelta sangrienta.  Histórica y contemporáneamente en los Andes las indias son aceptadas en los espacios más íntimos de las casas de las elites blancas en una forma en que los varones indios no lo son. muchos andinos de clase media conservan un fuerte apego emocional a la “cholita” que los crió y con quien también tuvieron sus primeros encuentros sexuales. 1999: Weismantel. y el servicio doméstico es una de las muy contadas áreas en las que ser y parecer indígena es una ventaja positiva.Freyre escribe sobre la creación del Brasil moderno (el subtítulo del libro) en una prosa que resulta en ocasiones bastante íntima por su estilo. 2001). Por otra parte. claramente. un poco como los parientes caníbales americanos del grabado de Galle.. 2001). amasando la comida con sus propias manos [. En este relato que.] (y) que nos iniciaba en el amor físico y. A la manera de la prosa sentimental de Freyre sobre esclavas en cuyo seno el hombre blanco amamantaba y se tornaba en el objeto de su primera experiencia sexual. Tales relaciones no se restringían.. así: nuestra nodriza negra que nos mecía en la cuna. Los hombres indios. es a menudo considerado como el texto fundacional de la “democracia racial” brasileña. a las novelas. dejados en un segundo plano. las mujeres y los hombres negros son. no ocupan la misma posición en los recuerdos de los criollos.

. anuncios de televisión y concursos de belleza en los que Miss Bolivia es invariablemente blanca. Miss Bolivia representa el “traje típico”. los que son imagina74 El sexo y el ciudadano. Por casualidad se parece mucho a la mujer del grabado de Galle. pero más importante aún. donde los hombres dicen sentirse compelidos a copular con indias –quienes a menudo son caracterizadas como “feas” o “malolientes”– como forma de probar su hombría y blancura. Reuters En esta imagen del concurso Miss Universo de 2005.evidencia en Bolivia de que los hombres mestizos y los criollos encuentren a las indias físicamente atractivas –es mucho más probable que expresen lo contrario– lo que no necesariamente quiere decir que no encuentren deseables a las indias. pero de quienes no se espera que les haya gustado o lo hayan iniciado (1999: 224). Aquí el deseo sexual parece estar construido no de una estética sensual. al igual que en el grabado. Figura 2. está representando al habitante indígena del continente en términos de una fantasía erótica. Miss Bolivia en el concurso de belleza Miss Universe. en esta fantasía particular. sino de una erótica del poder. cosa que se evidencia en carteles. Además. Aquí escuchamos el eco de los comentarios de Nelson sobre el sexo entre hombres ladinos e indias en Guatemala.. En la Bolivia actual las imágenes de belleza física femenina son abrumadoramente blancas. revistas. .

En un artículo reciente. y al paso que el cuerpo de la mujer india era accesible a los criollos. a través de estructuras coloniales. Gustafson. accesibles sexualmente a los blancos. señala una paradoja perdurable: mientras que las indias. Las octavonas. pero en ejemplo tras ejemplo ella nota que mientras más oscura es la mujer más dificultad encuentra en vender sexo. blancos7. tal parece. en lo que la autenticidad del traje y la blancura de las prostitutas son clave (1999: 225). Esto. consecuentemente. no cuestiona el atractivo sexual (p. Los famosos bailes de octavonas en Nueva Orleans (placages) consistían de hombres blancos libres y mujeres octavonas (pero no blancas). en un relato maravillosamente detallado y abarcador del trabajo sexual en el Caribe nota un patrón similar: los extranjeros y nativos blancos se sienten atraídos por la sensualidad del Caribe exótico y el atractivo de los cuerpos oscuros.dos son los indios de las tierras bajas (menos amenazantes para el estado y las elites sociales) y no los de las tierras altas. 356). Las doncellas indias. Bret Gustafson señala que en los concursos de belleza y las muestras carnavalescas las mujeres blancas en Santa Cruz adaptan vestidos indígenas –el tipois de dos piezas mostrado en la foto “más sexy que la cosa “real” (2006: 365)– para capturar el “atractivo erótico de la doncella indígena (pero no su apariencia física)” (p. Yo 6 Esta combinación es lo que hay tras el erotismo de las octavonas en los tiempos previos a la Guerra de Secesión de Estados Unidos. sin embargo. ciertamente lo contrario no era el caso. 7 Kemala Kempadoo (2004). 357) de la doncella indígena divorciado de una apreciación de los cuerpos indios. Esto tiene claras resonancias con las prostitutas blancas y ladinas en Guatemala que juegan con las fantasías de sus clientes vistiéndose de traje indígena completo. además. eran legalmente negras y. Aquí Miss Bolivia resuelve la paradoja en una fantasía: el cuerpo de una mujer blanca con la accesibilidad de una mujer india6. quienes al momento de esta fotografía se estaban organizando para derrocar al poder político blanco. son sexualmente deseables cuando los cuerpos que despliegan lo indígena son. aunque ellas tenían apariencia de blancas. de hecho. son representadas como sexualmente disponibles a mestizos y blancos. Andrew Canessa 75 . a pesar de que detalla la profunda antipatía de los cruceños por la gente de apariencia india. nominalmente un octavo de sangre negra. la imagen predominante del cuerpo femenino deseable es el de la mujer blanca.

están fuertemente involucradas en la manufactura de muñecas “indias” para exportación. o acceso sexual sin responsabilidad. las poco 76 El sexo y el ciudadano. El sexo y el ciudadano  Más adelante retornaré al asunto de los concursos de belleza.  Las mujeres en esta comunidad están también expuestas a las ideas hegemónicas de sexo y raza que sirven para subrayar su sentido de exclusión de la nación. que ha sido el patrón de las relaciones entre hombres blancos y mujeres indias desde que Théodore Galle hizo su grabado. catalogando su carácter de indígenas como mercancía de valor. Muñeca elaborada en Pocobaya. lo que es ciertamente el caso cuando se viaja al mercado de Sorata o a La Paz. En la producción y venta de estas muñecas (mayormente a los Estados Unidos) los hombres y mujeres que las producen están. Las mujeres en Pocobaya. de hecho.me permito sugerir que la erotización de la mujer india está enraizada en su disponibilidad sexual.. por otra parte. una comunidad aymara–parlante de las tierras altas donde he realizado trabajo de campo desde 1989.. . En Pocobaya las imágenes de mujeres que se ven son casi exclusivamente de mujeres blancas. Figura 3. pero primero me gustaría explorar algunas de las consecuencias de semejante concepción racializada y sexualizada de ciudadanía en el pueblo de Pocobaya.

verdaderas. que contrasta agudamente con los estilos de tejido altamente elaborados de los Andes. En esto son ciertamente parte de una economía globalizada. tal como lo dicta el mercado. En todos estos casos las personas involucradas están respondiendo a imágenes y concepciones de ellos mismos que. las llamas y otros motivos acompañantes. la manta y las sandalias hechas de llanta de automóvil que caracterizan la indumentaria de la mujer india en el campo. 2003) o para el matrimonio (Hurtado. puesto que se conforma a la simplicidad indicativa de la autenticidad indígena tal como la imaginan los consumidores.sofisticadas técnicas y las burdas fibras son marcas de una autenticidad putativa y de un bien de consumo.  Tanto hombres como mujeres están implicados en la manufactura de estas muñecas. De hecho.  En el caso de las muñecas de Pocobaya. y las imágenes. pero una economía particular de deseo cuyo objeto es la autenticidad indígena: las fibras deben ser naturales. la gente en Pocobaya debe hacer caso omiso de sus elaboradas técnicas plásticas y estilos de tejido para satisfacer un mercado occidental que encuentra los métodos burdos encantadoramente evocadores de una simplicidad indígena. La muñeca mostrada aquí es un simple ejemplo e ilustra la pollera. estas muñecas no son parte de su propia economía de deseo que no adjudica ningún valor a representarse a sí mismos usando las burdas telas de bayeta que. reproducen estratégicamente. generalmente se extrañan de que alguien pueda desear las muñecas que hacen. el trabajo. Pero nadie hace muñecas para sus propios hijos. Así pues. constituye en sí misma una marca de autenticidad. La crudeza misma de las técnicas. éstas fueron diseñadas por gente en La Paz a instancias de una mujer estadounidense a quien se le ocurrió la idea de fabricarlas para exportación. este volumen). Aquí los fabricantes de muñecas están trabados en una relación económica que resulta similar a la de otros hombres y mujeres latinoamericanos que entran en transacciones basadas en su exotismo para vender sexo (Kempadoo. por lo Andrew Canessa 77 . al igual que las mujeres colombianas que deben suprimir su sentido de acción e independencia a fin de conformarse a la que tiene un italiano de la mujer latina dócil y suave. manual.

. Waliya con su muñeca Barbie. en lugar de hacer muñecas para sus propias hijas. cuya economía es primordialmente de subsistencia. y a cierta distancia del pueblo. hay comunidades que siguen usando su franela hilada a mano. 4. son indicativas del tipo de ropa que eran obligados a hacer y usar en los tiempos de las grandes haciendas. las compran. y ésta es constantemente reforzada a medida que crecen. pero lo que compran son muñecas Barbie que. en vez de representar una condición a la que aspiran. recibió una muñeca de sus padres.menos en Pocobaya. representan una condición que procuran superar. Una de las hermanas quedó especialmente fascinada con esto y. como los llaman en Pocobaya. son menospreciados por su primitivismo. sus hermanas mayores la examinaron y señalaron con regocijo que tenía pechos prominentes y una cintura delgada. a pesar de ser relativamente baratas. Cuando la niña en esta fotografía. Al norte de Pocobaya. para mortificación de su madre. y estos mollos. para irritación de Waliya. aun gastan recursos en efectivo escasos en la comunidad. . 78 El sexo y el ciudadano. le hurtó la Barbie subrepticiamente a fin de desvestirla y examinarle el cuerpo.  Figura.. Así pues.  Desde muy temprana edad las niñas está expuestas a una imagen de lo que es la norma de belleza femenina.  Por consiguiente estas muñecas. Waliya.

que el tipo de progreso que concebía implicaba una reorientación de la identidad de su familia hacia una manifiestamente más blanca. Era claro para él. Buena estudiante. debido a que su bisabuela fue violada por el mayordomo de la hacienda. tiene un apellido español. trabajó duro para perfeccionar Andrew Canessa 79 . La única excepción que conozco es Beatriz. cuando se tomó esta foto. por ejemplo. terminan trabajando como empleadas domésticas en la ciudad o como trabajadoras del campo mal pagadas en otras zonas del país. tienen ojos azules y cabello rubio o rojo. el tipo de trabajo que requiere de “buena presencia” en su anuncio. cualesquiera que sean sus aspiraciones. Muchas de las personas de Khacha. también son bilingües en aymara y español. y la de Waliya fue una de las primeras Barbies en Pocobaya. Remigio. no indio. de una muchacha de Khacha que trabaja en una farmacia en La Paz. saben. sin embargo. donde la gente no es menos pobre y trabaja la tierra exactamente en la misma forma intensiva que la gente de Pocobaya. la gente allí es muy consciente de que ser blanco conlleva mayores perspectivas de progreso. Beatriz es trigueña y su estructura ósea no es la típica de la gente del altiplano. quien.  Muy cerca de Pocobaya se encuentra la comunidad mestiza de Khacha. Para el padre de Waliya. poder comprarle una muñeca a su hija era una muestra de consumo conspicuo. pero también una muestra de aspiraciones: ese año habló muchas veces de mudarse al pueblo. una frase que es código bien conocido de apariencia no india. En sus propias palabras. era raro que los padres compraran juguetes para sus hijos. Las adolescentes en Pocobaya están muy al tanto de que sus pares en Khacha cuentan con oportunidades muy diferentes de las de ellas. “progresarían” y se volverían “más civilizados”. mientras que las mujeres en Pocobaya son predominantemente monolingües y las pocas que hablan español lo hacen tan inflexionadamente que delatan su origen indio. ciertamente como para la mayoría de los demás. donde su esposa e hijos pudieran hablar español y vestir a la usanza occidental. De hecho.En 1991. Cuando las muchachas de Pocobaya emigran. sus padres pudieron comprar la muñeca sólo porque estaban haciendo dinero de la venta de muñecas “indias” para exportación.

pero imaginar a los ciudadanos como blancos tiene que ver con más que simples asuntos de raza y ascenso social..  Las imágenes sexuales de mujeres blancas abundan no sólo en bares sino en restaurantes populares frecuentados por una amplia gama de gente de las clases trabajadoras indígenas. No hay el espacio aquí para entrar en las complejidades de la identidad en Pocobaya y sus alrededores (véase Canessa. 80 El sexo y el ciudadano. mayor será la cantidad de ropa que se ponga.. cuando los creyentes reflexionan sobre la tentación de Jesús por Satanás en el desierto. 2006b). Mostrar la piel no es común ni se considera erótico y tanto hombres como mujeres permane8 La palabra “campesino”. se trata también de la forma en que se construye y expresa el deseo. desde la Revolución de 1952 se usa ampliamente como eufemismo para “indio”.  Este ejemplo de blanqueamiento para ascenso social puede ser reproducido prácticamente para cualquier país latinoamericano tanto en el pasado como actualmente. las mujeres indígenas llevan mucha ropa. tanto rural como urbano. aparte de señalar que la gente en Pocobaya se denomina a sí misma “jaqi” y distinguen a los “jaqi” de la gente en Khacha a quienes llaman “mistis” o “q”aras”. Esta imagen (tomada en Domingo de Tentación y titulada así)9 lo ilustra. “Jaqi” se traduce sencillamente como “gente”. así va a progresar. . En el altiplano boliviano. 9 Domingo de Tentación es el primer domingo después del Miércoles de Ceniza. los habitantes del pueblo mestizo de Khacha (que mencioné hace poco) tienen muy claro que no son “campesinos” sino “gente”. Por ejemplo. donde su jefa la animó a cortarse las trenzas y ponerse vestido tipo europeo. La omnipresencia de semejantes imágenes en bares y restaurantes populares suscita varias preguntas.su español y dejó su comunidad tan pronto pudo. de aquí a poco nadie podrá adivinar que era campesina (india)8. tanto ella como su jefa se mostraban complacidas de lo mucho que había cambiado: Mírala –dijo sonrientemente su jefa– ya lleva varios meses sin exponerse al sol y mírale la piel. un término oficialmente prohibido. la principal vía de artesanías en La Paz. mientras más acomodada sea y mayor condición social tenga una mujer. por un tiempo trabajó como artesana en La Paz. llegando algunas a llevar hasta cinco faldas gruesas. Cuando las conocí en una calle adyacente a la calle Sagarnaga. Va a ver.

  Figura 5.cen plenamente vestidos aun cuando trabajan al sol. Un cuerpo erótico de mujer es un cuerpo de mujer blanca. significa también una modalidad muy diferente de deseo. Por consiguiente. a más del color–. Domingo de tentación (Foto de Wolfgang Schüler). Andrew Canessa 81 . especialmente cuando uno jamás se topa con imágenes eróticas de personas indígenas. pegar imágenes de mujeres blancas desnudas en la pared no expresa simplemente un sentido de deseo por cuerpos blancos –cuerpos con una forma diferente. mujeres u hombres. desnudas o vestidas.

Finalmente se me ocurrió que eran el mismo tipo de imágenes: a lo que se aspira en la escena de la pradera alpina es a un ambiente próspero.Casi tan comunes en bares y restaurantes son las láminas de prados alpinos con vacas saludables y chalets suizos.. Rubén en su peluquería en Sorata.. ordenado y de montaña verde poblado de pequeños terratenientes blancos viviendo en casas grandes y bien ordenadas. Según el barbero. recurrían a imágenes de los Alpes. teniendo los bolivianos esas imponentes montañas por todos los Andes. es abrumadoramente blanca. Ambas imágenes son consecuentemente parte de la misma economía del deseo. por ejemplo en carteles o en televisión. Esta imagen tomada en una peluquería del provincial pueblo de Sorata constituye un ejemplo simple. Si bien las imágenes eróticas de hombres. Rubén. son escasas en Bolivia.  Figura 6. también es cierto que la estética corporal que uno ve presentada. en público. Mi primera reacción al ver estas escenas allí fue preguntarme por qué. toda su clientela 82 El sexo y el ciudadano. .

De hecho. Su masculinidad. así como sus deseos sexuales. Lo que nadie podía dejar de notar es que la imagen en el espejo no se veía como las imágenes de la pared y que. no importa el estilo del corte. de hecho. junto con la exposición a la pornografía en los campamentos de las minas. han propiciado que los deseos y los gustos se desarrollen en formas que no pueden satisfacerse fácilmente en sus pueblos. una de las funciones clave del servicio militar en ejércitos de conscripción desde la era de Napoleón Andrew Canessa 83 . 2005). o sea.  La blancura se presenta tanto a hombres como a mujeres como un objeto de deseo. 1997. uno o dos pueden parecer latinos. 2005). si mucho. el servicio militar es un componente clave en la creación de ciudadanía (véase también Arnold. Fraser. ejemplos de belleza masculina a ser admirada y copiada. Radcliffe y Westwood. su clientela es predominantemente de origen indígena y. pero en conversaciones con hombres de Pocobaya queda muy claro que las imágenes eróticas de mujeres.  El deseo es un fenómeno muy difícil de investigar. a la modernidad y a la blancura generalmente se ven frustradas. lo que deberían desear en el sexo opuesto y en sus propios cuerpos.  Ciudadanos varones  Como expuse en un trabajo previo y resumiré brevemente aquí (Canessa. en el establecimiento se habla más aymara que español. el cliente no se va a ver como esos hombres que durante unos 20 minutos estuvieron frente a él. la muñeca Barbie de Waliya son todas imágenes que crean aspiraciones. de las docenas de fotos que tiene en la pared para ilustrar los diversos cortes no hay uno solo siquiera que parezca indígena y. las fotos en las paredes de restaurantes y bares populares. Las imágenes de la peluquería. Sin embargo. sólo que estas aspiraciones al progreso. Gill. 2006: 135. su sentido de ciudadanía. 1991: 125.–dejando de lado al ocasional antropólogo– es del pueblo o del campo circundante. así como una imagen mayor de él mismo en el espejo. se desarrollan conjuntamente en espacios particulares como campamentos mineros y barracones del ejército (Canessa. 1996: 124). Cualquier cliente sentado en la silla estará viendo cientos de fotos de hombres blancos en la pared.

si se vuelven mestizos hispanohablantes. Las indias. 1995: 11) y el ejército es el escenario principal donde esto ocurre. por contraste.  El servicio militar es un proceso masculinizador y se experimenta explícitamente como tal. por ejemplo. cuentan con muchas menos vías para aprender o ganarse la ciudadanía: en Pocobaya. como me contó mi amigo Zenobio. Como consecuencia de ello. estadísticamente son más monolingües y analfabetas que los hombres a pesar de años de escolaridad. también se les dice: “ahora eres un hombre” porque tal como me contó Zenobio. es realmente haber adquirido plena ciudadanía y es claro que la ciudadanía y la masculinidad son inseparables. “El servicio militar es uno de los prerrequisitos más importantes para el desarrollo de una hombría subalterna exitosa. o sea... Estos dos documentos son esenciales para obtener un pasaporte. Para los indios. un trabajo en un organismo del gobierno o un grado en la universidad estatal (p. no obstante. Es a través del servicio militar que los hombres obtienen la libreta militar. es decir. 537). Terminar el servicio militar es “como si uno alcanzara la presidencia”. “progresen” y se cambien el nombre de Condori a Cortés. la ciudadanía debe ser aprendida y ganada (cf. Además aprenden que hablar aymara es algo castigable y que en este ejército racialmente jerárquico los hombres indios no pueden esperar llegar a oficiales a menos que.  Para blancos y mestizos la pertenencia a la nación. donde adquieren un sentido de la extensión geográfica y la diversidad de su nación.ha sido precisamente la de crear ciudadanos. por lo que aún más medios civiles de ciudadanía demuestran ser esquivos. El servicio militar hace las veces de rito de iniciación: a su conclusión los hombres son festejados en sus comunidades bajo un arco de honor y son ya considerados como casaderos. . es algo dado y raramente cuestionado. los chicos van al ejército porque de ahí salen “machos”. requisito para la tarjeta nacional de identidad. Stoler. pues significa derechos al poder y a la ciudadanía” (1997: 527). la ciudadanía. 84 El sexo y el ciudadano. el servicio militar pone en agudo relieve las diferentes relaciones que hombres y mujeres de la comunidad indígena tienen con la nación–estado. Es en el ejército donde los hombres de Pocobaya aprenden realmente a hablar español. En palabras de Lesley Gill.

sino también una experiencia sexualizadora... “Eres una mujer. una manta y les ponen un letrero que dice “Soy una mujer porque no puedo aguantar el ejército”. Ya ves. los agarran y los visten con una pollera. cualquier mujer. las mujeres no van al ejército. pero los encuentran. sino también que los indios son más femeninos: estar vestido de mujer sería humillante. precisamente. así que si no puedes con él eres una mujer.Esto se hace evidente en los castigos infligidos a los soldados que fallan.  “Mujer” aquí no es. que les permite a los pocobayeños viajar y ver su país en su variedad y reclamar su ciudadanía. porque no es simplemente que.  El servicio militar es no sólo una experiencia que confiere género. quien salió del ejército en enero de 2006: Sí. eso es lo que está escrito. A la par con el servicio militar. Es a menudo a través del servicio militar que los hombres se exponen a la prostitución. pero tú tienes que vestirte como una mujer”. y son pateados y golpeados. hay quienes no pueden soportarlo. tal como Marisol de la Cadena (1995) lo expresa. En una conversación sobre lo que para él significaba ser boliviano. Y así los hacen desfilar públicamente por las calles. y careciendo de la experiencia masculinizadora del servicio militar y de un adecuado manejo del español se ven forzados a habitar aún más el mundo aymara–parlante de las mujeres. Además. estar vestido de mujer india lo es doblemente. un amigo. Los hombres van al ejército. Andrew Canessa 85 . no haber concluido el servicio militar lo convierte a uno en un mal partido matrimonial a los ojos de muchas mujeres. y para no sufrir más escapan. Como lo explicó mi amigo Eleuterio Mamani. no puedes. a los que desertan o a los que simplemente no pueden aguantar los rigores de la vida militar: son obligados a vestirse de mujer y realizar oficios menores como barrer la plaza. “las mujeres son más indias”. un pasatiempo que muchos de ellos prolongan cuando se van a trabajar temporalmente en las minas. sino harto explícitamente una mujer india con el distintivo de pollera y manta (chal). la prostitución sirve una función similar.

A pesar del escaso número de afrobolivianos. Su evidente sentido de logro por haber abarcado sexualmente los tres grupos raciales más reconocibles de Bolivia es significativo en el contexto de Bolivia como nación mezclada.. en Bolivia y otras partes de América Latina. Wright. Mi compadre Remigio una vez explicó la posición de los indios en Bolivia en crudos términos racistas: “Los blancos son más listos que los indios. 1999. africanos e indígenas (e. En contraste con la cualidad redentora de la sexualidad masculina blanca. 2005).g. blancas. 2005: 41). El sexo y el ciudadano.g. el avance social que implica el mestizaje ha sido visto en términos de blancos sosteniendo relaciones sexuales con no blancas (e. donde los blancos se preocupaban hasta la paranoia por la hipersexualidad corruptora de los subalternos. A diferencia de muchas otras zonas de las Américas. los negros. la sexualidad putativamente predadora y degenerativa de hombres de clase inferior y más oscuros ha sido considerada particularmente problemática por el discurso latinoamericano del siglo XX (Stepan. por eso son tan ricos.  Aunque la contribución africana a la población boliviana es pequeña11. el país comparte el discurso con varios otros de América Latina de ser producto de la mezcla de pueblos europeos. por otra parte. por no mencionar la sensualidad (Larson. pero también se mostraba orgullosamente radiante cuando me contaba que había dormido con mujeres. indias. 1991: 93). las élites de Bolivia consideran a los varones indios singularmente carentes en su sexualidad. habló con cierta profusión sobre la importancia del servicio militar. Influyentes investigaciones sobre las intimidades de la vida india tales como El indio íntimo: Contribución al estudio biológico–social del indio. negras. Placido. “todas las mujeres de Bolivia”.  10 11 Seudónimo. 1990). 86 . éstos efectivamente figuran en términos de cómo se imagina la nación. de José Salmón Ballivian en 1926 concluyen que los indios del altiplano eran casi asexuales (citado en Larson.. Históricamente. 2001). son menos civilizados y por lo tanto más pobres”. el ambientalismo de gran parte del pensamiento social durante el periodo republicano inmunizó a los habitantes del frío altiplano al dolor y los vació de toda sensibilidad. Nelson.Adelio10.

especialmente. sin embargo. En la década del noventa. históricamente. a medida que el sida se esparcía por América Latina y. generalmente a la distancia y a menudo tan fríos e inmóviles como una roca. Ello no sólo subraya la carencia de ciudadanía de las mujeres en la comunidad12 (así como la marginalidad de la comunidad en su conjunto). En lo político. En buena parte del siglo XIX y comienzos del XX los indios aparecen como parte del paisaje físico. como una reivindicación a su nación. no sólo por el servicio militar y los viajes. Ambas son aserciones de ciudadanía: una exigencia de ser incluido como miembro plenamente participante de la nación. sumando a esto que las mujeres cuentan con una larga historia de lucha en el espacio público del mercado. al vecino Brasil. que obviamente no tienen acceso a tales 12 En zonas urbanas o aquéllas próximas a las ciudades. Esto forma parte de una larga tradición de ver a los indios del altiplano como encarnaciones telúricas del duro e implacable ambiente andino. así como su carencia de cualquier tipo de sensibilidad emotiva o física. la sensualidad de las tierras bajas tropicales es contrastada con la ascética cultura del altiplano. al igual que en otras ocasiones.  El evidente orgullo de Adelio de haberse acostado con una amplia variedad de mujeres debe ser visto en el siguiente contexto: primero.  Es significativo que Adelio tenga que dejar su comunidad y su región para reivindicar esa ciudadanía. sino por el sexo con aquellos “otros” raciales y étnicos. son pocos los espacios políticos para las mujeres. una usurpación de una prerrogativa blanca. la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa tiene representantes en el Congreso (incluyendo senadores) patrocinados por el partido de gobierno MAS. Andrew Canessa 87 . como una reivindicación de una sexualidad expresiva que. su impermeabilidad al dolor y a la incomodidad. Aquí. las mujeres indias tienen mayores oportunidades de reivindicar una plena membresía a la nación. En las zonas rurales.En la Bolivia actual a menudo he escuchado a mestizos y criollos maravillarse de la fuerza de los indios. su insensibilidad al frío y a la lluvia. segundo. corría un chiste por La Paz: –¿Por qué hay tanto sida en Brasil y tan poco en Bolivia? –Porque los indios son tan feos que no tienen relaciones sexuales ni con ellos mismos. no ha sido públicamente reconocida.

Por otra parte. 88 . 13 14 Seudónimo. nombrando a los que aún vivían en el pueblo de la provincia y a los que no reconocía. com.procesos de masculinización y blanqueamiento. abundan los ejemplos tanto contemporáneos como pasados de hombres mestizos y criollos que han tenido relaciones y se han casado con mujeres indias. me contó de sus hijos habidos en matrimonio y en concubinatos. Me dijo que la madre de estos chicos está tratando de que él los reconozca. que buscan mujeres extranjeras en sitios turísticos tales como el Cuzco (Alison Spedding pers. uno de sus primeros actos como presidente fue el de nombrar mujeres indígenas en puestos ministeriales clave. un pueblito en la región coquera de los yungas14.. Gobierno. pero que él simplemente se rehúsa. a menudo no más ricos que los de Pocobaya. pero no tienen ninguna obligación. y ni siquiera he oído hablar de ninguno. Guevara 1994). que tenía más de 70 años de edad cuando hablamos. Salud y Justicia.. que vivían más lejos. incluyendo los de Desarrollo Económico. En estos casos las mujeres son “gringas” extranjeras y no suponen el mismo desafío a la moral social. sostienen relaciones con mujeres indias. Por ejemplo. Los hombres de pueblos vecinos mestizos. En contraste. Ecuador y Grecia.. En algunos casos los hombres mestizos reconocen la paternidad de sus hijos. no obstante. De hecho. a veces para casarse con ellas. Ernesto13. Véanse Kempadoo (2003). sexo y ciudadanía.  Evo y la nueva era  La elección de Evo Morales a la presidencia de Bolivia con una clara mayoría de votos ofrece una oportunidad de minar estos nexos de raza. sino también que las relaciones entre varones indios y mujeres no indias son aún tabú en esta zona: no conozco un solo ejemplo de varón indio que se haya casado o haya tenido relación pública con una mujer mestiza o criolla en la zona en la que hago trabajo de campo. reconoció los hijos que había tenido con una mujer en Caranavi. El sexo y el ciudadano. frecuentemente para terminar abandonándolas. Hay. Meisch (1995) y Zinovieff (1991) para fenómenos similares en el Caribe. otros ejemplos de varones indios que tienen éxito en sus búsquedas de mujer blanca: los “bricheros”.

Andrew Canessa 89 .  La incongruencia de un presidente indígena brota a la superficie en el humor y los chistes sobre Evo. Evo en su vida personal y propios comentarios se conforma mucho más a un modelo convencional de masculinidad metropolitana que al más predominante en las comunidades indias rurales de las que es originario y donde recibió la mayor parte del apoyo. O sea que aun si la blancura hegemónica ha sido derrocada. pues. de desarmar las estrechas asociaciones de raza y género. o incluso su deseo.A pesar de estos significativos actos. Sea que el humor se entienda como un desafío a la autoridad (Douglas. el metalenguaje del poder que ha subyacido a la política –tanto en lo íntimo como en lo nacional– desde la Conquista. sino aun encarnada por el presidente. Parecería que a fin de desafiar el estereotipo del indio asexual y sumiso. No es. Scott. En particular. 1988). la masculinidad mestizo–criolla parece haber no sólo permanecido sin cuestionamiento. deberá hacerlo abrazando el modelo mestizo–criollo de las relaciones de género. el humor es un medio a través del cual se exploran las ansiedades y las incongruencias. de sorprender que abunden los chistes sobre la sexualidad de Evo Morales en la Bolivia contemporánea puesto que abordan la aparente y poco familiar contradicción de tener un indio ocupando el puesto oficial electo más alto del país. Como se ha hecho notar ampliamente desde Freud. Hay unos límites claros en el ejercicio del poder de Evo: a despecho de su retórica amenazante y de la renacionalización parcial del gas. 1985) o como un acto ultimadamente inefectivo de insubordinación (Mulkay. el control económico del país aún permanece bajo el firme control del mismo grupito de personas e inversionistas internacionales.  El humor raramente ha sido un tema que los antropólogos hayan considerado seriamente. Menos claros son los límites de su capacidad. lo tabú y lo incómodo. y Morales tiene que vérselas con el serio asunto de las regiones orientales y sus movimientos de secesión. el humor deriva su fuerza de confrontar lo peligroso. pero en años recientes académicos como Donna Goldstein (2003) y Diane Nelson (1999) han comenzado a explorar el humor como tema apropiado para el análisis académico. 1966.

sino 90 El sexo y el ciudadano. . Las ansiedades que rodean la irrupción de Evo Morales en el centro del cuerpo político son expuestas con humor y rumores. de Santa Cruz. La estimulante argumentación que rodea a Evo y Adriana Gil está cargada precisamente porque tiene que ver con los temas tabú de raza. sexo y poder que están siendo perturbados y reconfigurados. el cuerpo nacional no está tan herido como re–vestido.Diane Nelson ha estudiado los chistes. a diferencia de Guatemala. no ha sufrido años de violencia extrema dirigida contra el pueblo indígena. 2005).  Los chistes y rumores sobre Evo Morales. Morales hace comentarios humorísticos que subrayan su atractivo sexual para con las mujeres (comentarios que suministran algo del contexto para la broma del Día de los Inocentes anteriormente mencionada). una dirigente política de 22 años. En Bolivia. quien concibe su inclusión en la nación en términos de las mujeres con que se ha acostado. Para Nelson.. Estos comentarios aparentemente espontáneos. incluyendo el planteamiento que si ello sucediera constituiría una traición a su política indígena. pero él mismo lo usa con los mismos motivos de raza y sexo que perturban y excitan. y educada en los Estados Unidos (El Deber.  La idea que Evo –que nunca se ha casado– pueda tener relaciones con mujeres blancas es comidilla en La Paz. La broma suscitó abundante discusión. por otra parte. al hacerlo. está experimentando un periodo de marcada reevaluación de las perdurables categorías de raza y sexo.. estos chistes son “formas complejas de estructurar una variedad de ansiedades para muchos guatemaltecos cuyas imágenes nacionales. Otros se preguntaban si podría a fin de cuentas ser verdad. “condensan a menudo fantasías contradictorias e imaginaciones populares sobre la presencia de gentes indígenas en la nación y. frecuentemente no reportados en la prensa dominante. así como el anuncio en el Día de los Inocentes de su compromiso con Adriana Gil Moreno. ayudan a estructurar diversas categorías políticas” (Ibíd. sujeto de humor malicioso o sugerente. sin embargo. Bolivia. Un poco a la manera de Adelio (ver arriba). caricaturas y rumores sobre Rigoberta Menchú en Guatemala. pero. Evo Morales no es. en el oriente boliviano. un poco como los de Rigoberta Menchú.). étnicas y de cuerpo respecto al género se encuentran heridas” (1999: 173).

continuó: “En 2003. no para mulatas”. noviembre 6). el inconveniente es que también refuerza el punto de vista de que el poder político va de la mano con el poder sexual. Lo que hace gracioso este chiste es precisamente la idea que Evo subvierta el estereotipo del varón indio sexualmente pasivo. y no está nada claro si esas afirmaciones supuestamente frívolas no sean..  El entrevistador formulaba una pregunta seria sobre si Evo Morales. Tras mostrar un pase aéreo gratuito de AeroSur como evidencia de sus buenas relaciones con el comercio. en el concurso Miss Bolivia. bueno. se les preguntó a las concursantes a quién admiraban. este chiste no circuló entre indígenas.” (La Razón. y no creo que fuera porque soy soltero (risas). en Sucre. en efecto. tal vez algunas. pero que en su negación suscita la imagen misma de lo que niega. podría llevarse bien con los hombres de negocios blancos. como político indígena. y 15 de las 18 candidatas dijeron que a Evo Morales. Morales es un político muy astuto y me permito sugerir que la mejor forma de entender su respuesta es situándola en el contexto de la negación histórica de la sexualidad india.  Un ejemplo es cuando Morales fue criticado por pasar mucho tiempo en Cuba. ya que para los indígenas las mulatas no constituyen una categoría importante y. La razón oficial de su visita fue la atención médica de su rodilla. producen considerable reacción. Las mujeres tienen otra forma de pensar sobre la vida. para presentar una imagen particularmente viril de él mismo. 2005.en la radio o por pasar la voz. de hecho.  Andrew Canessa 91 . reiteración acomodada del viejo juego de palabras. Es asimismo un chiste que indexa el humor sexual de los mestizos y los blancos... y su respuesta principal fue. una revirada humorística de que las hijas de ellos lo consideraban atractivo.  Es posible que Evo Morales no haya pronunciado estas palabras o que simplemente le hayan sido atribuidas.. Ellas son hijas de las clases media y alta. especialmente la masculina. Se reporta que dijo: “He ido para muletas. pero el siguiente ejemplo puede atribuírsele inequívocamente: en una entrevista poco antes de su elección se le preguntó si pensaba que podría trabajar con la comunidad comercial blanca. hasta donde yo sé.

y no es frío. la gente que no conoce mucho a Bolivia cree que todos somos sólo indios del occidente del país. Puede ser que Evo esté tratando de dar a entender que los miembros de su gabinete tienen momentos de esparcimiento cuando discuten asuntos de estado o ciertamente puede una vez más estar dando a entender el atractivo de los miembros de su gabinete a los ojos de las jóvenes reinas de belleza. enero 23). al preguntársele “¿Cuál es una de las mayores concepciones erradas acerca de su país?”. Morales acotó que el pasatiempo favorito del gabinete era tomarle el pelo al vicepresidente.. el lado oriental.  Aunque mucha gente encuentra triviales los concursos de belleza. esa gente pobre.  92 El sexo y el ciudadano.. 2006. sobre su relación con la ex Miss Bolivia. respondió en inglés: Um.g. En Bolivia la política de los concursos de belleza es especialmente sensible. Bolivia tiene mucho que ofrecer y ése es mi trabajo como embajadora de mi país. La Paz es toda la imagen que reflejamos. bajita.. ampliamente reportada en la prensa.. Rogers. En una entrevista más reciente (La Razón. Alvaro García. en momentos en que se gestaba una gran revuelta social y una ola de movilización indígena que culminó eventualmente en la elección de Evo Morales. Gabriela Oviedo.Las reinas de belleza son importantes para Evo y él invitó a las dos Miss Bolivia (la de Miss Universo y la de Miss Mundo) a su toma de posesión. ya que Miss Bolivia hizo una afirmación controvertida en Ecuador en 2004. Rahier. la concursante por Bolivia. desafortunadamente. 1998. lo que provocó alguna sorpresa inclusive en las mismas encantadas Misses (Los Tiempos. hacerle saber a la gente toda la diversidad que tenemos. es muy caliente y somos altos y blancos y sabemos inglés. en una conversación que giraba en torno a los rigores de ser presidente y de la presión que rodeaba a la nueva Asamblea Constituyente. 2006.. Ese año. así que esa concepción de que Bolivia no es más que un país “andino” es errada. Desirée Durán. agosto 5).. 2004. . Pequeño. 1999). numerosos académicos han establecido su importancia en muchas partes del mundo y en América Latina en particular (e. esa gente india. Yo soy del otro lado del país.

No sólo son todas ellas invariablemente altas y blancas. Es decir. sino que casi siempre son de la parte oriental del país. 2006) en general y la de sus mujeres en particular. 2004. 2004.g. por ejemplo. Otro ejemplo. mereció un editorial en el serio diario La Razón (2005. véase Gustafson (2006).No fue sorpresa que esta declaración provocara amplios comentarios y debate –condenatorios en su mayoría– en los medios bolivianos (e. El Diario. de la que él sin duda está muy al tanto. una para Miss Universo y otra para Miss Mundo. noviembre 25) argumentando que. los residentes de El Alto no están tercamente casados a un pasado indio. medianos y grandes empresarios desean encarrilarse al tren de las inversiones. Cada año se eligen dos Miss Bolivia. al contrario del extendido prejuicio. mayo 27) e internacionales (e. las exportaciones. Cuando la desbordante ciudad india de El Alto –un satélite de La Paz– tuvo su primer concurso de belleza en 2005 eligiendo a Miss El Alto y a Señorita El Alto. The New York Times. mayo 29).g. si bien su posición recibió considerable apoyo en Santa Cruz.  Los comentarios de Evo Morales sobre las reinas de belleza deben tomarse en el contexto de la controversia creada por Gabriela Oviedo. además de una Señorita Bolivia para un concurso latinoamericano. la que celebra su “blancura” (Gustafson. la producción. a la economía de las grandes ligas. En 2005. el apoyo de las 15 Para una discusión interesante sobre el papel de las reinas de belleza en la articulación de la autonomía camba.  Pero también en el altiplano se toman los concursos de belleza para articular mensajes políticos que van mucho más allá de la estética femenina. como lo está claramente del más amplio contexto de los movimientos de secesión en Santa Cruz que están parcialmente enraizados precisamente en las ansiedades expresadas por Oviedo: la dominación por la mayoría india del altiplano15. todas tres volvieron a ser de Santa Cruz. adoptando el libre comercio y el capitalismo global: Sus (de El Alto) pequeños. como se evidencia en blogs y contribuciones en Internet. sino que esperan un futuro progresivo y moderno. Andrew Canessa 93 .

noviembre 25) ¿Qué mejor ejemplo del rechazo al atavismo indio y del deseo de modernidad y progreso que un concurso de belleza? Un concurso de belleza que no era. sino más bien de El Alto como productor de bellezas altas.. Carol Alvizuri. Concursantes para Miss La Paz 2006. sin embargo. ¿Parecen todos estos acontecimientos que los alteños quieren quedarse en el pasado? O. por el contrario. con las otras concursantes. Figura 7. aparece en la foto a la extrema derecha. limpia y hasta cosmopolita. ¿no estarán enviando señales a sus dirigentes y al país que quieren cambiar la imagen de aquella ciudad de conflicto y mostrarse realmente como son: gente con ansias de progresar y de edificar oportunidades? (La Razón. 94 El sexo y el ciudadano.juntas vecinales a proyectos de reordenamiento territorial para hacer de la urbe alteña una ciudad más ordenada.. La Razón 17 de mayo de 2006 La ganadora que pasó a competir en el concurso Miss La Paz. una celebración de la estética física indígena. organizados por primera vez. como la elección de dos damas que representarán a El Alto en un evento de calidad y reconocimiento nacional como el de Miss Bolivia. . de cutis pálido y esbeltas. 2005. Y eventos singulares.

Daniel Goldstein (2000: 7) nota que los jueces “privilegiaban las características físicas y los estilos culturales derivados de Europa por sobre sus contrapartes indígenas” y eligieron a una mujer no hablante de aymara como la ganadora. Estas dos instituciones. Hay que tener cuidado de no sobreinterpretar. Evo Morales.g. así parece. 2006) que denuncian su falta de voluntad para desafiar la posición constitucional del ejército. así como la de la Iglesia católica. sin embargo. contribuyen a una particular ciudadanía masculinizada cuyas jerarquías están abrumadoramente dominadas por hombres blancos. comparte sus puntos de vista. y Miss El Alto. miembros exitosos de la comunidad.  No es el caso. se pueden producir reinas de belleza blancas. en el corazón de la tierra india. Como “bolivianos urbanizados socialmente ascendentes” (p. que representan varias zonas del departamento de La Paz. En su etnografía de un concurso de belleza en un barrio marginal en Cochabamba. 8) aparentemente comparten los criterios de selección de los jueces de Miss El Alto y hacen eco a las creencias del editor de La Razón al considerar las características y normas de belleza occidentales como representativas de un sentido apropiado de la modernidad y el progreso. Los jueces mismos fueron seleccionados por sus credenciales de clase media y.  Morales ha sido blanco de la ira de algunas feministas (e. de maneras diferentes pero complementarias. pudieran leerse como una respuesta a la queja de Gabriela Oviedo sobre la gente que piensa que Bolivia está poblada sólo por indios bajitos: aquí. de 1. Galindo. por ende.  Andrew Canessa 95 . En esta ocasión la multitud protestó. pero esta fotografía –tomada durante uno de los puntos más sobresalientes de la conciencia y movilización indígenas de los últimos años y un mes antes de que Evo Morales fuera electo presidente– y la inclusión de Miss El Alto en particular. que el público necesariamente apoye tales escogencias.78 m de estatura y piel blanca no es precisamente la típica mujer que vive en El Alto. y no se sorprendería uno de que todas hablaran inglés. incluyendo el servicio militar obligatorio. parece indígena. pero los puntos de vista de los jueces prevalecieron. una de las más conservadoras en América Latina.Ninguna de ellas.

). y muchos más en sitios web y foros de discusión. así como “Soberanía en mi país y en mi cuerpo” (Emma Felber. Como me dijo una amiga paceña: “si sólo la mitad de esos rumores fueran ciertos. pers. ¡no tendría tiempo para gobernar el país!” Me apresuro a añadir que yo no tengo evidencia alguna en lo más mínimo para confirmar estos 16 En Cochabamba. donde se le conoce como un k’ipador (de “k’ipay”. com. lo que suministró munición a sus oponentes políticos en el partido Podemos que hizo circular avisos argumentando que si Evo había abandonado a sus propios hijos. Por lo que se sabe tiene muy poco o ningún contacto con ninguno de sus hijos y no hay mención de ellos en su biografía oficial. hay también resistencia contra el machismo de Evo: un grafiti cerca a la sede del MAS en Cochabamba reza: “Eva no saldrá del costillo del Evo”.. en La Jornada). ¿cómo podría cuidar al país?  Hay también un número significativo de historias en la prensa nacional y latinoamericana con entrevistas de mujeres que dicen haber estado enamoradas de Evo en algún momento u otro en puntos tan lejanos como México (Poniatowska. aun sus más ardientes partidarias tomaron distancia respecto de sus actitudes hacia la mujer.g. El sexo y el ciudadano. “Pienso que Evo es muy bueno para el País. la ciudad satélite de La Paz de mayoría india. Se aplica a los hombres que “siembran sus semillas” en varios sitios). 2006) y una hija casi de la misma edad con una mujer diferente. Se refería a su historia con mujeres y al número de hijos ilegítimos que se le imputan16. que reconoció bajo alguna presión de sus oponentes políticos en 2005.. Por el contrario: muchos de ellos están escritos por periodistas que públicamente lo han apoyado (e. cuando uno siembra sus cultivos un año y le producen dos cosechas sin tener que resembrarlos. Se rumora también que es padre de varios otros. Evo tiene un hijo que reconoció “en el vientre” (La Prensa. En conversaciones con mujeres de El Alto. Por Bolivia cunden los rumores que enlazan a Evo con cualquier cantidad de mujeres. No se debe asumir necesariamente que éstos sean intentos insidiosos para manchar la reputación del presidente.Aun en las zonas urbanas indígenas el apoyo de las mujeres a Evo Morales es ambivalente. 96 . Elena Poniatowska. 2006). ahora y en el pasado. pero no apruebo su comportamiento: es muy machista”.

rumores y que los reporto simplemente como eso. se podría argumentar lo contrario. Andrew Canessa 97 . que analicé anteriormente. En sí mismos los rumores constituyen un fenómeno social a la manera del humor. De hecho. del 8 de octubre de 200617. feminizado y asexual. derriba el estereotipo histórico del varón indio poco atractivo. Que él realmente haya tenido éxito en darle la vuelta a este estereotipo es algo que se sugiere en esta caricatura política de La República. Caricatura de La República 8 de octubre de 2006. Figura 8. rumores. Aquí se hace eco de los chistes y grafiti que se refieren al Vicepresidente como la Primera Dama (que contradicen otros rumores 17 Agradezco a Allison Spedding el haberme enviado esta imagen. además. y hay muy poca evidencia de que su reputación con la mayoría de los bolivianos urbanos haya sufrido por tal atención. que la virilidad del presidente es prueba de su capacidad para regir y que. La caricatura lo muestra como un machote jugador de fútbol junto a su vicepresidente blanco quien está en una pose más bien femenina.

Evo. y no una verdad que resida necesariamente en el comportamiento del presidente. Morales ciertamente demostró ahí que podía ejercer el poder en la misma forma que lo han hecho otros presidentes contra los indios por décadas y siglos. más específicamente. dependen de una tensión entre interpretaciones de vieja data sobre la raza y el poder y el hecho de un presidente indígena. .acerca de él como mujeriego). 98 El sexo y el ciudadano. no es común entre la gente indígena del campo. sino en las ansiedades de un país que comienza a acostumbrarse al nuevo estado. no se case con ninguna y que tenga hijos reconocidos o no con muchas de ellas no está de ninguna manera por fuera de lo común en Bolivia. con sus numerosas amantes e hijos ilegítimos. se comporta como un mestizo. Siguiendo a Diane Nelson. En pocas palabras. Que un hombre tenga varias compañeras. como es el caso de Evo Morales... Conclusión  El grabado de Théodore Galle. que constituye la mayoría en el lugar de origen de Evo Morales. ya que dependen de la comprensión de la política racial y sexual de Bolivia para configurar su humor e interés. del siglo XVI. veo que estos chistes y humorísticos rumores tienen muy poco que ver con gente o hechos reales y “todo que ver con el juego de la fantasía y la ansiedad” (1999: 176).  Los rumores y chistes que rodean a Evo Morales son más que simples chistes políticos y personales. desde la perspectiva de muchos indígenas. No habría ningún interés en estos chistes y rumores si no señalaran alguna verdad. Sin embargo. En tales comunidades es extremadamente raro que los hombres tengan hijos con diferentes compañeras a menos que sean viudos. así como que permanezcan solteros bien pasados los 40 años de edad. El hecho al que se refiere la caricatura es el asesinato de unos obreros sindicalizados el mes anterior. caso en el que Evo mandó al ejército a sofocar la agitación. es una poderosa representación alegórica de la relación entre europeos e indios desde la Conquista. al igual ciertamente que en otras partes de América Latina. y la fantasía sobre la que los chistes expresan una ansiedad es la que está ilustrada al comienzo de este capítulo.

como museo y como arte. En su discurso inaugural anunció el fin de quinientos años de resistencia india y el inicio de una era de quinientos años en que el pueblo indígena estará en el poder.una relación no sólo con perspectiva de género. Evo Morales está realizando acciones clave para descolonizar a Bolivia y devolver el poder 18 En palabras de Félix Patzi.. 2006). Los indios son metafóricamente hembras y las mujeres indias están abiertas a los avances de los hombres blancos.  Dado que la sexualidad y el deseo han sido de larga data elementos centrales en el proyecto colonial (Hooks.  Desde la década del noventa los movimientos indígenas han desafiado de manera sorprendente cinco siglos de dominio blanco.. hasta elegir en diciembre de 2005 a un presidente indígena. ahora en Bolivia todos los asuntos son indígenas. 1995. al paso que la sexualidad de los varones indios ha sido prácticamente borrada en un amalgamamiento de su impotencia tanto sexual como política18. pero no como civilización viva. Evo Morales es explícito en lo que se refiere a la naturaleza revolucionaria de su elección. y no sólo en términos de sus frecuentes referencias al Che Guevara. reciente Ministro de Educación: “Lo más importante es no negar la identidad indígena y originaria que tienen todos los bolivianos. Andrew Canessa 99 . 1995) –tanto en suministrar el lenguaje para la dominación como en sus ejemplos concretos– los proyectos anticoloniales inevitablemente contendrán dimensiones tanto sexuales como raciales. Desde la Conquista y hasta hoy el acceso sexual a las indias ha sido un prerrequisito estándar del poder masculino blanco. sino sexualizada. por lo tanto. durante 514 años nos negaron como civilización. hablar de descolonización es hablar de la civilización contemporánea indígena”. Los Tiempos. Asimismo su administración instituyó la descolonización de la educación en Bolivia. no fue tomada en cuenta la mayoría poblacional y si últimamente fue tomado en cuenta como folklore. Parte del éxito de Morales ha residido en su capacidad de expresar asuntos como la nacionalización del gas como asuntos indígenas (Canessa. McClintock. 11 de Marzo de 2006. Stoler. 1991. y en sus primeros meses de poder abolió el Ministerio de Asuntos Indígenas con el fundamento que marginaba los mismos.

En vez de derrumbar totalmente la ideología condensada en el grabado de Galle. la sexualidad es un medio por el cual se puede reivindicar la ciudadanía. Como lo he ilustrado. la naturaleza sexualizada del poder político tiende a concretarse más. . e importante no sólo en lo personal. es importante para él. Parecería que para Evo. pero lo que está mucho menos claro son las implicaciones para la política sexual del colonialismo y.  Figura 9. tanto como para Adelio (anteriormente mencionado).a sus habitantes indígenas. pero es también emblemático en él subvertir el estereotipo racial del indio asexual y no atractivo. su atractivo sexual. tal parece. y especialmente respecto a las mujeres blancas y bonitas. Tal atractivo constituye un medio por el cual puede comunicar su capacidad de gobernar el país entero y no simplemente a sus ciudadanos indios.. Evo como Américo Vespucio. Sin embargo. Evo. sino en lo político. específicamente. está meramente volviéndose a imaginar en el espacio de Vespucio. para la representación de la masculinidad india. aun si está minando la hegemonía racial en Bolivia.. 100 El sexo y el ciudadano.

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De varias maneras “la ideología de 1 Radicada en el Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge. Mi intervención en estos debates ocurre en dos niveles. Duke University Press). Primero. Stoler. han establecido que el racismo y la sexualidad convergen en el estado biopolítico (McClintock. 2006. este capítulo analiza la sexualidad y la raza en el estado multicultural del Ecuador y. Con base en la idea que la sexualidad es un punto de transferencia de poder que simultáneamente opera para establecer y reproducir los límites étnicos y raciales (Anthias y Yuval-Davis. los estados latinoamericanos recientemente han redireccionado su gobernabilidad discursiva y administrativa de las categorías raciales. Young. una sólida investigación ha descubierto las formas en las cuales las relaciones de poder sexual–racial están fundamentadas en los sistemas domésticos. Stoler. . Routledge). segundo. 1995. 2002). 1995. Radcliffe1 En años recientes las teorías poscoloniales y feministas. Entre sus publicaciones recientes están Culture and Development in a Globalizing World (editora. en este contexto examina a las mujeres indígenas como sujetos clave en la politización de la identidad étnica bajo el multiculturalismo. Como lo anotan los editores de este libro. y Multiethnic transnationalism: Indigenous Development in the Andes (coautora. a la vez que operan a través de espacios más amplios de imperialismo y resistencia. 1992. Sarah Radcliffe investiga sobre las vidas de los indígenas y las mujeres y la política en Perú y Ecuador. los estados y el trabajo.Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género Sarah A. con frecuencia basadas en la interpretación de Foucault sobre lo gubernamental. 2002).

106 .. siendo el terreno contra el cual se define el propio mesti2 En las exploraciones de los archivos sobre biopolítica con connotación racial. las reformas con frecuencia siguen siendo desiguales. Siguiendo los estudios foucaultianos sobre los líos sexuales de actores bastante diferenciados. 2001. no se cumplen y son financiadas de forma irregular. entre ellas la legislación secundaria sobre educación.exclusión del mestizaje que todo lo incluye” (Stutzman. los actores poderosos con frecuencia están mejor representados que los subalternos.. En actuaciones para conceder derechos a los indígenas y afrolatinos y promover el antirracismo. pero entre las excepciones se encuentra la de Stoler (2002) sobre las empleadas domésticas en la Indonesia holandesa y la de McClintock (1995) sobre las mujeres de raza negra en Sudáfrica. La mujer indígena está en el centro de la dinámica del mestizaje en Latinoamérica. Las mujeres indígenas ecuatorianas. esto a su vez representa una significativa reconfiguración de los tipos de reproducción biológica y cultural implicados en las prácticas estatales de raza–sexualidad en torno al mestizaje y posteriormente. Como las prácticas y los discursos sobre ciudadanía en Latinoamérica están cada vez más estructurados alrededor del multiculturalismo. raza y sexualidad que llegan a apuntalar y a ubicar el multiculturalismo como biopolítica. Una serie de medidas gubernamentales le sigue a la introducción del multiculturalismo. este capítulo ve a las mujeres indígenas como actores subalternos en los cuadros de poder que conforman la biopolítica multicultural del Ecuador2. este capítulo interpreta el multiculturalismo en términos de los patrones de género. 2002: 505) porque la organización política indígena y el cambio constitucional reorientaron los términos con connotación racial para incluirlos en la construcción de la nación. Aunque representa cambios sin precedentes en la gobernabilidad etnorracial (Assies. Como resultado. 2002). 2002). En este contexto. Sieder. salud y los derechos indígenas y afrolatinos al territorio y a la autonomía. 1981) ha sido parcialmente cuestionada por el multiculturalismo. el “discurso del mestizaje [se pone] a la defensiva” (Hale. el multiculturalismo al mismo tiempo es emprendido como una profunda reestructuración neoliberal (Hale.

este capítulo examina las diferentes perspectivas sobre la salud sexual y reproductiva. Las mujeres son reproductoras biológicas de miembros de las colectividades étnicas. Radcliffe 107 . la administración étnica estatal. 1989). y finalmente desde el punto de vista de las propias mujeres indígenas. otro factor entra a jugar un papel importante en la gobernabilidad ecuatoriana. a saber. políticas y militares a nombre de los grupos étnico–nacionales. por ser el símbolo y el foco (con frecuencia politizado) de los esfuerzos para mantener la identidad colectiva y. Específicamente. enfocándose a su vez en los actores estatales de género. discursos e instituciones de igualdad de género. Estas revelaciones ofrecen un marco importante para entender los procesos de género en torno al a sexualidad y la reproducción etnorracial en el multiculturalismo. También como mujeres. la reciente introducción de prácticas. 1992)identifican cinco maneras por medio de las cuales las mujeres participan en los procesos étnicos y nacionales a través de su papel en la reproducción biológica y social. específicamente las prácticas de gobernabilidad concernientes a la salud sexual y reproductiva? Formulo preguntas acerca de qué idea se tiene sobre los temas de sexualidad y reproducción en un momento en el cual las mujeres indígenas son indicador simbólico de un nuevo indigenismo politizado y empoderado.zaje. las mujeres participan en las luchas nacionales. Más allá de la intersección de los temas sexo–reproductivos y del multiculturalismo. Si el mestizaje en efecto se está desmantelando. ¿qué significa esto para las biopolíticas del Ecuador. Para entender raza–género–nación en términos de la experiencia de las mujeres y la reproducción sexual. finalmente. estando disponible sexualmente para el hombre blanco y representada como el pasado contra el cual el futuro nacionalista mestizo podría definirse a sí mismo (Yuval-Davis y Anthias. aunque desigualmente. significan la identidad y diferencia étnico–nacional. Desafiando los imaginativos procesos basados en la ciudadanía de la construcción de nación Sarah A. reproducen los límites entre los grupos étnico–nacionales (mediante el matrimonio y la procreación endogámica) y juegan un papel clave en la reproducción ideológica de la identidad étnica. Nira Yuval–Davis y Floya Anthias (1989.

.(Radcliffe y Westwood. estas reformas estatales al género y la raza no han sido consideradas en términos de relaciones. Los países andinos introdujeron los derechos de género y le dieron un nuevo enfoque de género a los componentes básicos de la ciudadanía y la gobernabilidad.. en políticas electorales (cuotas para las mujeres). la formalización de los derechos de género ha tenido un impacto significativo en la gobernabilidad en las burocracias estatales (ministerios y direcciones de la mujer). Ecuador ha experimentado el reciente surgimiento de la gobernabilidad del género con respecto a la política. otra para etnicidad) –rutas que raras veces son mutuamente comprensibles–. la gobernabilidad reclama ser estructurada sobre los ejes de género y raza. Primero. . La gobernabilidad biopolítica establecida mediante rutas paralelas de administración y de discurso (una para género. Las pruebas preliminares sobre la política de educación y desarrollo sugieren que los derechos de género y étnicos son preparados y ampliados en diferentes partes de la administración. el análisis de los cruces raza–sexualidad no puede dejar de tener en 108 Las mujeres indígenas ecuatorianas. 2001). Resultante del activismo del movimiento de las mujeres durante las transiciones a la democracia. En la Bolivia neoliberal y multicultural. Dore y Molyneux. 1996). involucrando a diferentes actores que tratan los temas de género o étnicos (y con frecuencia hostiles entre sí). 2000. Como en otros lugares en Latinoamérica. salud y desarrollo (Craske y Molyneux. 2002. y en relación con los diferentes escenarios de toma de decisiones (Luykx. todas pertinentes a este análisis. lo que le resta importancia a la diferenciación nacional y reduce los cruces estructurales entre género y etnicidad a una óptica que concede visibilidad en forma excepcional a las mujeres indígenas. en forma simultánea con la legislación multicultural. pone así en marcha varias consecuencias. Sin embargo. como también en campos de la política tan diversos como educación. las nuevas formaciones de estado han tratado de establecer una mayor visibilidad y derechos para las mujeres. 2002). pero estos ejes sólo se cruzan en la atención ocasional dada a las mujeres indígenas (Paulson y Calla 2001). Paulson y Calla.

ofrece una base para desenmarañar la posición de las mujeres marcadas racialmente.cuenta la dimensión transversal del género. en diálogo con los relatos foucaultianos poscoloniales.. cuando no los marcos teóricos. en relación con los mecanismos para hacer realidad los derechos de género y el objetivo constitucional de establecer multiculturalismo intercultural. Radcliffe. y específicamente la salud sexual y reproductiva. 1996. 2004). la configuración específica de las mujeres indígenas en el multiculturalismo genera su propia crítica. Radcliffe 109 . ¿cómo experimentan las mujeres indígenas el surgimiento de la gobernabilidad multicultural en la salud sexual y reproductiva? Este capítulo empieza con una discusión de cómo las agendas de derechos de género han sido incorporadas en la formación del estado ecuatoriano. 2002. La tercera sección reúne la investigación emergente y el material de entrevistas preliminares de mujeres indígenas de diversas etnias para resumir las perspectivas sobre los temas de salud sexual y reproductiva. la gobernabilidad de género tiende a reforzar la marginalización de las mujeres de “minoría étnica” y requiere el marco analítico específico de los feminismos poscoloniales. Aunque los relatos de mujeres subalternas nunca carecen de mediación (Spivak. La segunda sección explora la manera en que el sector de la salud. Segundo. de nuevo.g. La teoría feminista poscolonial. 1993). ¿Cómo se cruzan el multiculturalismo y la gobernabilidad de género para construir la reproducción etnonacional y cómo están posicionadas las mujeres indígenas en la nueva biopolítica? Como símbolos culturales de etnicidad politizada. Las recientes políticas latinoamericanas sobre política y ciudadanía representan los lugares principales para una exploración sobre los cruces de poder. cómo están posicionadas las mujeres indígenas en relación con estas nuevas formas de gobernabilidad. raza y género. Radcliffe et al. ya que son inherentes a la figura de las mujeres indígenas (e. En este capítulo me enfoco en los recientes cambios en la política estatal y la práctica en el Ecuador de los temas de salud sexual y reproductiva. y mucho menos cuando con frecuencia ésta apuntala a la gobernabilidad. La sección siguiente explora entonces la limitada Sarah A. ha sido reconfigurado con el surgimiento de la institucionalidad multicultural y.

el Consejo Nacional de Mujeres. los recursos insuficientes y la debilidad política de Conamu significan que las organizaciones no gubernamentales. Conamu. especialmente los grupos pobres. debido a una configuración específica de biopolíticas étnicas y de género. el interés por el género con frecuencia ha encajado con las agendas de los movimientos feministas y de mujeres. con el resultado de que las administraciones femeninas de los gobiernos nacionales establecidas desde la década del setenta para promover la igualdad de género con frecuencia han sido ocupadas por mujeres de clase media. urbanas y principalmente mestizas–blancas. Un análisis de todos los 313 proyectos de desarrollo halló que el 73% de los proyectos eran manejados por organizaciones no gubernamentales.intervención atribuida a las mujeres indígenas en la gobernabilidad cultural. ONG. Promovido desde mediados del siglo XX entre una gama de medidas modernistas como tema de importancia y preocupación de la política internacional. y las redes feministas transnacionales siguen siendo los ámbitos más importantes para la acción de las mujeres. .. Gobernabilidad de género y las mujeres indígenas: Debates sobre salud sexual y reproductiva Las intervenciones en género y desarrollo se caracterizan por medidas tomadas para trabajar hacia el empoderamiento de las mujeres y abordar las relaciones desiguales de género. en comparación con los proyectos de las ONG especializadas en género. y el 23% por el Estado (Saldana y Paz y Mino. No obstante. lo que demuestra un 110 Las mujeres indígenas ecuatorianas. Como muestra de esto. 1999). El consejo estatal del Ecuador para la incorporación de la política de género no es una excepción. los grandes proyectos estatales con componente de género a mediados de la década del noventa correspondían a sólo el 7% de los 313 proyectos relacionados con género. está encargado de supervisar la incorporación de la conciencia y de las políticas de género en todos los aspectos de la actividad gubernamental. que correspondían a una tercera parte de todos los proyectos (Saldana y Paz y Mino.. Se sacan entonces conclusiones preliminares con respecto a la amenaza del multiculturalismo para las mujeres indígenas. 1999).

36% respectivamente). Sarah A.. los “grupos étnicos” correspondían al 8. En un importante análisis de género y 3 Predominaban los proyectos que generan ingresos (27. y los programas relacionados con la violencia y con la población sólo representaban pequeñas partes (8. con frecuencia los proyectos estaban dirigidos a “las mujeres en general” (29%) y a las organizaciones femeninas (16%). Tales proyectos de etnodesarrollo se basan en la perspectiva de los derechos étnicos. en el que correspondían a una cuarta parte del total. Por ejemplo. la cual a finales de la década del ochenta publicó un manual para trabajar en derechos con las mujeres indígenas. los proyectos sobre salud. violencia y población eran administrados en su mayoría por el sector ONG. en temas como embarazo y salud materna y del infante (Campos y Salguero. los proyectos sobre salud comprendían 12 del total. De manera significativa. Más de una tercera parte de los proyectos eran en zonas rurales. y otra tercera parte operaba tanto en zonas rurales como urbanas.5%) y desarrollo (15%). A mediados de la década del noventa. son administrados por profesionales indígenas y afroecuatorianos y sólo con reticencia incorporan agendas sobre derechos de género (Radcliffe et al. Un análisis de la representación de las mujeres indígenas en las instituciones de política de género y gobernabilidad revela que las mujeres indígenas tienden a ser consideradas como una minoría o un segmento vulnerable de la población femenina. Radcliffe 111 . el auge principal de los proyectos de etnodesarrollo en el Ecuador aún no se había dado. el proyecto Prodepine para el desarrollo culturalmente apropiado de los indígenas y afroecuatorianos. financiado conjuntamente por el Estado–Banco Mundial–IFAD se inició apenas en 1998. 2004).patrón generalizado en Latinoamérica de actividades estatales de desarrollo transferidas a instituciones no estatales. convirtiéndolo en el tercer sector más grande3. en comparación con sólo el 14% de proyectos estatales.63% de los proyectos.5% y 0. Al subdividirlos por sector. de nuevo concentrados principalmente en el sector ONG (cerca del 11%). 1987). Entre los grupos objetivos. Los proyectos que trabajaban directamente con mujeres indígenas incluían a Cedime. la ONG especialista en género.

. 2004: 62). por ejemplo. rurales o residentes en sitios remotos urbanos” están particularmente en riesgo de falta de protección (Comisión Interamericana de Mujeres. 2001). inmigrantes y refugiadas”. . negras. CIM. En el campo de la salud. pero las mujeres indígenas son percibidas como mejor gobernadas bajo las nuevas estructuras multiculturales de gobernabilidad. 2001)5. a pesar de las tasas tan desproporcionadamente altas de analfabetismo entre las mujeres indígenas. es decir. no de género. el tema raza–género–sexualidad es visto como un asunto que requiere más atención. las mujeres indígenas aparecen junto a “mujeres rurales. el estatus socioeconómico y la orientación sexual”. son identificadas como particularmente vulnerables. la CIM recomienda que la dirección de educación intercultural bilingüe. como mujeres que requieren atención especial de los estados y de otros actores del desarrollo (Peredo Beltran. 5 Los movimientos femeninos están orgullosos de las medidas para sancionar y penalizar la violencia de género en toda Latinoamérica (Craske y Molyneux. el énfasis en la medicina tradicional y en el conocimiento etnobotánico es clave en los discursos multiculturales sobre salud sexual y reproductiva. argumenta que las interpretaciones actuales de violencia de género reflejan “insuficiente atención a la etnicidad. En este contexto. 4 112 Las mujeres indígenas ecuatorianas. indígenas. Dineib. recopilar información y sancionar casos de violencia contra las mujeres y los niños” (CIM.etnicidad. la edad. “las mujeres inmigrantes. 2002). mujeres discapacitadas. así que en Bolivia la radio hacía publicidad en quechua aymará sobre una ley antiviolencia (Van Vleet. Además. Como se muestra más adelante. Conamu publicó la Ley Antiviolencia de 1995 en 13 lenguas indígenas. las mujeres indígenas están representadas como administradoras de recursos tradicionales de salud4. En estos debates. las mujeres indígenas y de otras etnias están representadas como personas que requieren información sobre derechos. De modo similar.. y que los cabildos indígenas y afroecuatorianos deben tener la autoridad para prevenir. incorpore asuntos de violencia de género en su plan de estudios y reconozca a las mujeres como ciudadanas. La Comisión Interamericana de Mujeres. en la acción regional de género contra la violencia de género. 2002). cuando se habla de las mujeres no mestizas en estructuras de gobernabilidad contra la violencia. y en Ecuador.

analizo dos artículos del Proyecto de Ley y la respuesta de la gobernabilidad de género para explorar la manera en que éstos abordan las agendas multiculturales y ven a la minoría étnica de mujeres en el nuevo panorama de la biopolítica multicultural6. con el fin de diseñar la educación sexual y reproductiva. Radcliffe 113 . El proyecto de ley es una legislación que busca la equidad. los debates públicos y de especialistas en la propuesta de la Ley han clarificado el principio del “derecho a la salud” respaldado por la nueva ley y sus artículos. a fin de tener en cuenta “los temas de salud pública. el Artículo 28 de la ley propuesta trata sobre el marco institucional a crearse. Desde principios de 2003. las representantes de las mujeres desafiaron los artículos del Proyecto de Ley propuesto por representantes de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Seleccionado como indicador de las respuestas de género al Proyecto de Ley. 6 Con base en las reuniones con diputados elegidos. Un artículo de la ley discute la raza-etnicidad. bioseguridad y biotecnología” (Tamayo. y otro artículo trata sobre ciertos aspectos de los derechos sexuales–reproductivos (véase Tabla 1). Conamu y aliados de la sociedad civil defendieron los avances en derechos de género –especialmente en sexualidad y reproducción– contra los esfuerzos religiosos para restringir estos mismos derechos. género.La representación discursiva de las mujeres indígenas como vulnerables y necesitadas de la supervisión de las instituciones étnicas. Después de dos cambios constitucionales y legislativos en dos décadas. los actores de los derechos de género dentro y fuera del Estado abogan por remplazar la anticuada Ley de Salud de 1971. se ilustra aun más por los recientes debates parlamentarios y públicos sobre las propuestas para la nueva Ley de Salud para el Ecuador. derechos sexuales y reproductivos y los temas de seguridad. la pluralidad y la participación y por tanto presenta ideas sobre la manera en que la diferencia étnica es tratada en los discursos de gobernabilidad de género y su compromiso con las agendas multiculturales. 2-3). Sarah A. de generación e interculturales y los progresos en derechos humanos que incluyan derechos colectivos. A fin de enfocarse en la biopolítica en el cruce de multiculturalismo y gobernabilidad de género. 2006). prestando atención a las realidades étnicas y de género y a la medicina tradicional y alternativa (pp. la sociedad civil y el público.

incluye actores externos con otro tipo de misión. ninguna persona se infectó. De Vicenzi. La Comisión Asesora no tiene ninguna razón de ser. el parto y el puerperio. la prevención de embarazos en adolescentes.4%). Los medios de comunicación deberán cumplir las directrices emanadas de la Autoridad Sanitaria Nacional a fin de que los contenidos que difundan no promuevan la violencia sexual. como son las Comisiones de Conasa. 28: La Autoridad Nacional. la observación no tiene ningún sustento científico. a nombre del Grupo Europeo de Transmisión Heterosexual del VIH. a lo cual se suma que los servicios de salud en zonas rurales son muy precarios o inexistentes.5 a 8.Tabla 1. 256 de ellas continuaban teniendo vida sexual activa y de estas parejas 124 usaron condones de manera consistente y correcta.Textos alternativos Análisis de Maryam Garcés de chos sexuales y reproductivos propuestos por el los artículos que se refieren a la para el segundo debate sobre Diputado Pascual salud sexual y reproductiva en la la Ley de Salud del Cioppo propuesta de la Ley de Salud Art. de implementación optativa en los establecimientos de educación a nivel nacional. Al Art. siempre y cuando no comprometan la vida e integridad física y mental de la persona. el fomento de la paternidad y maternidad responsables. Fuente: adaptada de la e–lista de Conamu. Por otra parte. 28: “Una comisión especial. 114 Las mujeres indígenas ecuatorianas. 26: Los integrantes del Sistema Nacional de Salud promoverán y respetarán el conocimiento y las prácticas tradicionales de los pueblos indígenas y afroecuatorianos y de las medicinas alternativas con respecto al embarazo. Este artículo debe mantenerse como consta en el Proyecto de Ley. con enfoque en los derechos”. Art. que no deben suplantar a los cuerpos colegiados establecidos. elaborará políticas y programas educativos de implementación obligatoria en los establecimientos de educación a nivel nacional. un delegado del Ministerio de Salud Pública. Al término del estudio. el fomento de la paternidad y la maternidad responsables y la erradicación de la explotación sexual. del VIH–sida y otras infecciones de transmisión sexual. en coordinación con el Ministerio de Educación y Cultura.8% por año (2. para la promoción de la salud sexual y la salud reproductiva. Los resultados de estudios relevantes demuestran la efectividad del condón. por orientación sexual o cualquier otra. la prevención de embarazos en adolescentes y del VIH–sida. Los pueblos y las comunidades indígenas y afroecuatorianas tienen prácticas tradicionales sobre el embarazo. . 121 parejas usaron el condón de manera inconsistente y la tasa de seroconversión en este grupo fue de 4. pues no es parte del Sistema Nacional de Salud. integrada por un delegado del Ministerio de Educación y Cultura. Texto aprobado sobre dere. De ellas. Debates sobre la gobernabilidad de género de género sobre la salud sexual y reproductiva en el Proyecto de Ley 2006 del Ecuador. lo que hace necesario respetar sus tradiciones y promoverlas. ya en 1994 demostró la efectividad de esta medida de prevención en una prueba en la que se acompañó a 304 parejas heterosexuales serodiscordantes (una persona con VIH y la otra no infectada) por un periodo de 20 meses. con el organismo estatal especializado en género u otros competentes. el irrespeto a la sexualidad y la discriminación de género. tendientes a la promoción de la salud sexual y Reproductiva. (Ningún comentario). la erradicación de la explotación sexual.. el parto y el puerperio. 24 de agosto de 2006. un delegado de la Comisión Asesora de Salud y un delegado de la Comisión Cívica Contra la Corrupción elaborará políticas y programas educativos..

Dada la falta de servicios de salud en las zonas rurales. esta declaración firmemente apoya el uso del condón como protección contra al VIH–sida. En contraste.En su discusión de este artículo. las mujeres indígenas solo se consideran en forma incompleta como beneficiarias de la gobernabilidad de género. No se hace mención de la DNEIB. no se hace mención de la floreciente literatura acerca de políticas sobre estos temas. se sugiere. y se refiere a las “prácticas tradicionales” que se encuentran entre los grupos étnicos. Radcliffe 115 . incluidos los representantes de la política de género. los representantes de la gobernabilidad de género en Ecuador abogan firmemente por la conservación de la elaboración de políticas y su implementación en el campo de las instituciones estatales seculares. apareciendo como un grupo minoritario. que se valen principalmente de las prácticas tradicionales (que hasta la reciente legislación multicultural hubieran sido descritas como retrógadas. ni tampoco se menciona a las poblaciones raciales– étnicas. En respuesta a estos dos artículos del Proyecto de Ley. En resumen. pero concede autoridad sobre estos temas a las comunidades étnicas. En comparación con el artículo anterior. los representantes de la gobernabilidad de género en sus discursos representan a las mujeres indígenas como rurales. el proyecto del Artículo 16 representa el único lugar en la ley propuesta en el que los indígenas –y afroecuatorianos– hombres y mujeres. no modernas) y empobrecidas (sin poder viajar para tener acceso a los servicios de salud en centros urbanos) (Radcliffe. marginal al meollo de los intereses de la categoría “mujer” que al parecer trasciende la diferencia étnico–racial. Al desplegar afirmaciones empíricas y científicas de conocimiento. la perspectiva de género no reafirma el poder de las poblaciones seculares estatales ante las poblaciones étnicas. se mencionan directamente. En este comentario no se dan datos ni información específica para apoyar estas opiniones. Es más. La designación de mujer indígena como una subcategoría específica y la legitimidad de las instituciones indígenas para su supervisión son ambas respuestas sintomáticas de la gobernabilidad de los derechos de género. el argumento de género en el Artículo 26 es más general. 1996). es mejor estimular la dependencia en las prácticas tradicionales de salud entre los grupos de carácter racial. En este contexto. la política de gestos Sarah A.

En la gobernabilidad internacional. Sólo 4 países latinoamericanos cumplieron con los tres criterios. y acceso especial a servicios de salud.. la calidad de los sistemas nacionales de salud es evaluada por algunos criterios que incluyen si el país se ha afiliado a la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre derechos indígenas7. legislación específica sobre derechos indígenas a la salud. derechos de procedimiento de los pueblos indígenas a participar y a tener autonomía final en el manejo del servicio de salud.. OIT. Las iniciativas de la Organización Mundial de la Salud junto con el creciente interés de la Organización de Estados Americanos dan reconocimiento y apoyo político para llevar las agendas multiculturales al campo de la salud. establece el derecho a tres medidas específicas de salud. aunque sigue siendo entorpecida por recortes financieros. 2006: 1866). Argentina. que son: 1. Las mujeres indígenas ecuatorianas. Una documentación cada vez más detallada sobre el desigual acceso de las poblaciones indígenas a los servicios de salud guía estas agendas. ciega a las maneras específicas en que género–raza–sexualidad– sustento–ubicación estructuran las estrategias y las agendas de las mujeres indígenas con respecto a la salud sexual y reproductiva. 116 . Gobernabilidad étnica bajo el multiculturalismo: El escenario de la salud indígena Los temas sobre salud indígena recientemente han tenido una atención generalizada en los países latinoamericanos. 3. Además. la aceptación e integración de prácticas tradicionales en los servicios de salud. Ecuador. Ecuador es sólo uno de un puñado de países latinoamericanos que han creado un apoyo legislativo multifacético para los pueblos indígenas. Nicaragua y Panamá (Montenegro y Stephen. La política multicultural de salud ha tratado de proporcionar a las poblaciones indígenas servicios de salud sexual y reproductiva. 2006: 1866). actitudes paternalistas del personal de salud y la falta de una voluntad 7 La Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo.hacia el multiculturalismo se combina con la conservación de la política de género. habiendo adelantado tres cuartas partes del camino hacia un “ambiente de políticas protectoras” (Montenegro y Stephen. a saber. 2.

Las tasas de fertilidad de las mujeres indígenas tienden a ser más altas que sus contrapartes no indígenas. el género y las mujeres figuran sólo marginalmente en la literatura y la política de salud multicultural. Las tasas de mortalidad materna entre las poblaciones indígenas son entre dos y tres veces más altas que los promedios nacionales. 2006). especialmente en zonas distantes de los centros de salud. 1865). las comunidades indígenas remotas en Ecuador experimentaron tasas de mortalidad materna de 250/100. 2006: 1863). (Los profesionales de la medicina consideran que Latinoamérica tiene “uno de los más sofisticados y diversos sistemas indígenas de salud” en el mundo (p. Sin embargo. como Cemoplaf. quizás no sorprenda que la gobernabilidad multicultural relacionada con la salud sexual y reproductiva resalte la posición desfavorecida de las poblaciones indígenas y trate la cuestión de cómo ofrecer bien las prácticas médicas alopáticas y tradicionales. (1995) resume la situación de las mujeres en términos de los niveles de logros educativos más bajos que el promedio y niveles más altos de fertilidad (véase también la Secretaría Técnica del Frente Social. lo cual explica en parte su mayor mortalidad. Radcliffe 117 . En este contexto. En cuanto al acceso inadecuado al cuidado médico.política nacional con respecto a un acceso total y completo a los servicios en todo el territorio nacional.3/100. Cuando sí aparecen en esta literatura. Terborgh et al. de manera crucial. En Ecuador sólo el 10% de las mujeres indígenas que habían recibido métodos anticonceptivos de los sistemas distribuidores Sarah A. En un análisis de la planificación familiar en Latinoamérica. Por ejemplo. la información es desoladora.000 comparadas con un promedio nacional de 74. los cuales están pobremente organizados y sin fondos suficientes en las zonas étnicas y rurales. las mujeres indígenas son representadas como víctimas de los deficientes servicios de salud y como las que mantienen los servicios médicos y conocimiento tradicional. Sin embargo. para tener acceso a los anticonceptivos (Cepar–Endemain.000 (Montenegro y Stephen. 1998). Las mujeres indígenas tienen mayor probabilidad que otras mujeres de utilizar los fondos o pequeños proyectos. las mujeres indígenas tienen sólo un acceso limitado a recursos anticonceptivos.

Ecuador 2006. 75% y 75% respectivamente)9. 1995: 144). Actitudes de las mujeres hacia los anticonceptivos. .01 por mujer urbana) los hacen particularmente susceptibles a los recortes neoliberales en gastos sociales (Terborgh et al. no es de sorprender que el conocimiento de los anticonceptivos sea 21% menor que el promedio nacional.Temor. .. 1995). Razones para no usar anticonceptivos: . Tabla 2.Cemoplaf.85 por mujer vs. .. .Ministerio de Salud . .. 8 Los mayores costos de los programas anticonceptivos no urbanos (los métodos con base en la comunidad cuestan $18. 2001: 198).de base comunitaria habían antes utilizado alguno. grupos indígenas y “otros”.No conoce los métodos. . Fuente de anticonceptivos: . por tanto hace invisibles a las mujeres afroecuatorianas.Sexualmente inactiva. En la provincia amazónica de Orellana. $8.. este estudio está organizado en torno a tres grupos raciales: blanca–mestiza. . aunque el censo del 2001 mostró cifras más altas de mujeres que se identifican a sí mismas como afroecuatorianas que como indígenas. 9 Los profesionales de la salud explican los bajos niveles de demanda por anticonceptivos entre los indígenas en términos de los celos de los hombres indígenas (Terborgh et al. 1995: 144)8. 118 Las mujeres indígenas ecuatorianas. y su demanda menor que el promedio nacional y que entre las mujeres mestizas (47%.Posparto y lactancia.El compañero se opone.Esterilizada–operación.. Actitud hacia los anticonceptivos Predominio del uso de anticonceptivos. Mujeres indígenas Promedio nacional 47% 73% 42% 10% 38% 21% 14% 13% 7% 7% 6% 4% 11% 31% 3% 51% 25% 10% 6% 2% 4% 2% 7% 24% Fuente: Adaptada de Cepar–Endemain 2006. .No le gustan. Posible interés en esterilización. las políticas nacionales que consagran el derecho constitucional a decidir sobre el número de hijos y las directrices del Ministerio de Salud sobre acceso a anticonceptivos de emergencia no fueron ejecutadas (Goicolea. en comparación con la mitad de las mujeres que los usaban en una clínica urbana (Terborgh et al.Actualmente embarazada. En estas condiciones.

la prestación de la salud no tiene suficientes fondos y está políticamente a la defensiva. ya que “para los pueblos indígenas. Andolina et al. y el de la iglesia. Conaie. privado. en una reunión de la DNSPI para considerar la salud sexual y reproductiva ¡no se mencionó el género ni una vez! Bajo el multiculturalismo. a saber. 1995)10. el ancestral. 1998). Según la gobernabilidad multicultural. Por ejemplo. A pesar de ser las mujeres el centro de estos intereses. DNSPI. introducen la planificación familiar junto con los programas de salud materna y de los niños. la DNSPI defiende la enseñanza de tres “sistemas de sexualidad”. y emplean trabajadores de salud bilingües y biculturales (Terborgh et al. En la realidad. Aun teniendo en cuenta estos puntos de vista diferentes.Como parte del programa multicultural. y también por el maltrato que reciben las mujeres embarazadas en los hospitales y centros de salud” (DNSPI. Los proyectos exitosos de planificación familiar para las poblaciones indígenas tienden a utilizar a los practicantes de la salud y los trabajadores comunitarios tradicionales. la prioridad política ha sido capacitar a profesionales y trabajadores de la salud que entienden las características étnicas y los valores culturales de las poblaciones indígenas. el cuerpo es algo sagrado. Con respecto a la educación sexual para los grupos indígenas.. no obstante. sin embargo. 10 La educación bilingüe e intercultural está entonces diseñada para trabajar en sinergia con los programas de salud y apoyarlos. Radcliffe 119 . el científico. el desarrollo institucional y la investigación. Específicamente en los proyectos de planificación familiar. Sarah A. la DNSPI admitió que ha progresado poco en salud sexual y reproductiva. cuyo cometido incluye el desarrollo de la medicina tradicional y los métodos multiculturales. 2005). el énfasis se hace en la reforma cultural de los servicios. transfiere su labor en Ecuador a la Confederación Nacional Indígena. para poner en marcha en el país su iniciativa de salud para los pueblos indígenas (OPS. OPS. Ecuador fundó la Dirección Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas. la Organización Panamericana de la Salud. las autoridades cada vez tienen más participación en formas descentralizadas y neoliberales de gobernabilidad (cf.. 2003: 21).

y en especial los derechos sexuales y reproductivos y la intervención de las mujeres indígenas..Al emprender una importante y novedosa investigación en este campo. la OPS identificó sólo 5 de 53 anotaciones sobre mujer o género (por el contrario. 1998). que implica “el reconocimiento de la diversidad y de los derechos ciudadanos de los pueblos indígenas” (OPS. 103). basado en la premisa que la salud es un derecho para las diversas poblaciones indígenas. dejando así los derechos de salud de las mujeres indígenas en manos de la biopolítica étnica. el trabajo de la OPS es historicista y polémico. el documento CONAIE-UNFPA expresó una opinión anticolonial y antiestatal de la salud sexual y reproductiva. Conaie. Las mujeres indígenas ecuatorianas. Como organizadoras del sustento familiar. Esta colaboración formuló las opiniones indígenas sobre población y temas sexuales y reproductivos (Conaie–UNFPA. que utilizan la medicina tradicional de su cultura milenaria “la cual no es valorada por el Estado” (p.. la que decide las confederaciones indígenas y las normas de género de la comunidad11. y en los temas específicos de salud sexual y reproductiva de la gobernabilidad étnica. muerte y malnutrición son un 11 En un análisis de la literatura indígena sobre salud. los servicios estatales de salud no satisfacen sus necesidades. empleando hombres y mujeres indígenas como asistentes de investigación (Tenorio. 1994). 120 . la Organización Panamericana de la Salud apoya la investigación en los aspectos psicoanalíticos y psicosociales de las sexualidades indígenas. la Amazonia y la Costa con mujeres y hombres indígenas. La penetración en la política de género. esbozando lo que se puede interpretar como la agenda biopolítica del movimiento indígena ecuatoriano. 2000). conjuntamente con el Fondo para la Población de la ONU a mediados de la década del noventa. Como resultado de una serie de reuniones regionales de la Sierra. proviene de la labor realizada por la Confederación Nacional Indígena Ecuatoriana. al punto que los “índices de enfermedad. Sin embargo. autodeterminación indígena y grupos étnicos específicos eran cada uno el doble de frecuentes). los temas de etnobotánica. deja a un lado el género. las mujeres son representadas en el documento como promotoras de la salud y la alfabetización. Además.

verdadero reflejo de la explotación de la que somos víctimas” (p. En general. “1. Un análisis reciente de las poblaciones ecuatorianas indígenas y afroecuatorianas pone la fertilidad de los grupos etnonacionales. y el documento rechaza “el programa de planificación familiar que el Gobierno desarrolla porque significa la desaparición de nuestros pueblos” (p. se pide a las madres indígenas que conciencien a sus hijas (los hijos no se mencionan). en tanto que los programas estatales de guardería les quitan los hijos a sus madres (pp. Se dice que el genocidio étnico está ocurriendo en ciertas zonas del Amazonas (p. Las biopolíticas precolombinas son vistas como una utopía de autonomía sanitaria y étnica. 111). En la declaración de 1994 sobre biopolíticas étnicas. Dichos intereses biopolíticos también se evidencian en otros campos de la política relacionados con la salud. 1994: 120). para que la comunidad pueda evitar los abortos (Conaie–UNFPA. el documento de Conaie expresa un papel específico para las mujeres en el renacimiento étnico y la gobernabilidad multicultural. Radcliffe 121 .104). Conaie considera a las mujeres indígenas como el núcleo de la política para aumentar las poblaciones étnicas (reproducción biológica). 112). es decir. Los servicios existentes de planificación familiar son criticados porque no educan al público. las Sarah A. ofrecen información inadecuada sobre riesgos y causan defectos de nacimiento. A la luz de las revelaciones sobre las colectividades etnonacionales de Yuval–Davis y Anthias. en términos que las mujeres reasuman su papel reproductivo biológico en la conservación de las poblaciones étnico–raciales. La reproducción cultural y biológica está representada como una relación encarnada y determinada por la naturaleza. la invasión ha llevado a “maridos e hijos alcohólicos.25 niños por familia”. 111). siendo una “contraestrategia” ante el genocidio o la reducción de las poblaciones indígenas. 111-112). La agenda para mantener el tamaño de las poblaciones étnicas produce un tropo continuo en el documento. Las mujeres padecen altas tasas de mortalidad infantil. [algunos de] los cuales visitan a las prostitutas” (p. Por el contrario. y como actores en la reproducción ideológica y cultural de las colectividades étnicas (para diferenciar a los grupos etnonacionales).

tasas de mortalidad infantil y las estructuras democráticas por género y edad al principio de su informe (Cepal–BID. 2003: 19). ya que está basado en una política anticolonialista que recupera el conocimiento y las prácticas de los grupos étnicos.. Aunque es profundamente de género –caracterizada por las jerarquías de género y los poderes diferenciales– la gobernabilidad multicultural sobre la salud refleja una biopolítica que es remota a los intereses de la gobernabilidad feminista y de género. en comparación con dos quintas partes de las mujeres en el ámbito nacional. 2005). el cual con frecuencia está unido a las relaciones sexuales. Las mujeres indígenas ecuatorianas. 2003) 12. No obstante. la DNSPI resalta la necesidad urgente de la educación sexual. e inextricablemente unida. especialmente físico. Dada la falta de conocimiento sobre sexo y reproducción de los y las jóvenes indígenas. Además. siendo los mayores problemas el alcoholismo y la violencia contra las mujeres” (DNSPI. y la disparidad fue mayor en casos de violencia física (44%. la OPS ha empezado a debatir una política de aproximación a las mujeres indígenas y afrolatinas que padecen la violencia doméstica (OPS. insinuando la centralidad biopolítica de la reproducción étnica y del crecimiento de la población. por parte de cualquier persona. padrastro o madrastra (Cepar–Endemain. comparado con 36% en el ámbito nacional). La fertilidad es el primer tema en ser discutido después de la distribución espacial de las poblaciones con connotación racial. 122 . La biopolítica multicultural en Ecuador sobre salud sexual y reproductiva lleva el género a un cruce específico con la connotación racial y la sexualidad. El multiculturalismo en el escenario de la salud ciertamente ha puesto al mestizaje a la defensiva. A nivel regional. Las federaciones esperan de las mujeres indígenas que tengan hijos para conservar 12 Casi la mitad de las mujeres indígenas observaron violencia entre sus progenitores. literal y metafórico. 2006).. la afirmación etnonacional está basada en una política de raza-sexualidad-género en la cual se les asigna a las mujeres un papel clave. la cual está vinculada a la “actitud [indígena] hacia la sexualidad. la DNSPI ha empezado a abordar el tema de la violencia de género. Las mujeres indígenas menores de 15 años tenían más probabilidades que las mujeres jóvenes de cualquier edad de ser víctimas de maltrato. y de sus progenitores.

ser valientes y decididas. las mujeres indígenas actúan como ciudadanas capaces de trabajar en las divisiones arbitrarias de los sistemas de salud occidentales–tradicionales plenamente conocedoras de la prestación inadecuada de servicios de salud a la comunidad. apoyo a las parteras y curanderas 13 Conmie comprende a las representantes de las mujeres de cada una de las principales federaciones indígenas del Ecuador. provinciales y nacionales. Radcliffe 123 . (Ecuarunari. En estos foros. y se enfoca en medio ambiente y salud. el Consejo de Mujeres Indígenas Ecuatorianas. fondos para programas alternativos de salud para la comunidad. puede convertirse en un campo de batalla para las luchas de las comunidades sobre ciudadanía. las mujeres indígenas de todo el país exigieron tratamiento gratuito de maternidad. tomar iniciativas. las mujeres Kichwa) soñamos con ser personas femeninas completas […] ser respetadas. entre ellas las direcciones femeninas indígenas en federaciones locales. conocer todas las partes de nuestro cuerpo. laboratorios para medicina natural. La sección se basa en las exigencias de las mujeres indígenas y de entrevistas con mujeres líderes indígenas de diversos grupos etnoculturales en Ecuador.las poblaciones étnicas. Conmie13. Sarah A. La sexualidad de las mujeres indígenas no es una piedra angular de la gobernabilidad multicultural. A mediados de la década del noventa. esbozo las exigencias políticas formales hechas por las mujeres indígenas organizadas con respecto a la salud sexual y reproductiva. como lo muestra la próxima sección. 1998: 8) En esta sección. cursos de capacitación en medicina occidental y tradicional. educación. Las mujeres indígenas reclaman los derechos sexuales y reproductivos (Nosotras. redes informales de apoyo y espacios autónomos como asambleas regulares y escuelas de capacitación para las mujeres. liderazgo internacional y cultura e identidad. pero en el contexto de la transferencia de la gobernabilidad a las autoridades étnicas (hombres). Las mujeres indígenas han creado varias vías por medio de las cuales los intereses y las agendas sobre temas sexuales y reproductivos pueden ser debatidos.

habiendo comenzado como la representante de salud elegida por la Sierra Kichwa en 1998. seguridad social y planes de salud. desafiando las políticas étnicas de su organización. cursos de capacitación en nutrición para mujeres y colaboración entre las representantes de las mujeres indígenas y los funcionarios de salud sobre proyectos de salud maternoinfantil. las mujeres kichwa pertenecientes a la federación Ecuarunari pidieron mejoras en la educación formal y la consolidación de los derechos étnicos colectivos. las mujeres indígenas trabajan desde dentro para articular demandas y cambiar políticas de las demandas expresadas y políticas de cambio. Dichas inquietudes y exigencias fueron más allá de la agenda general de salud indígena. Colocándose firmemente en el centro de la prestación de servicios sexuales y reproductivos.. una verdadera valoración del conocimiento “que hemos practicado por siglos”. Igualmente. las mujeres indígenas diseñaron su propia propuesta. y planificación familiar “con nuestra sabiduría indígena” (Conaie–UNFPA.. con altos niveles de mortalidad infantil y materna) (Ecuarunari. Como los temas de salud y género son considerados femeninos. Su “Propuesta Interna” hizo un esquema de políticas de autonomía y respeto por las indígenas como autónomas en la toma de decisiones sobre temas sexuales y reproductivos. provinciales y nacionales. y capacitación para mujeres en cuidado de bebés y farmacias comunitarias (Conaie–UNFPA. las mujeres étnicas exigieron respeto por las comadronas y las parteras. su principal preocupación fue el creciente cubrimiento de servicios de salud con medicinas asequibles (especialmente en zonas pobres. . A pesar de esta atribución de género. 1998: 8). Al formular un desafío de Conaie a la política de población arriba tratada. las organizaciones indígenas dominadas por los hombres con frecuencia apoyan la elección de las mujeres a estos puestos de liderazgo.tradicionales (yachaqs). 124 Las mujeres indígenas ecuatorianas. Lourdes es ahora miembro de un comité ejecutivo de Pachakutic (el partido político indígena). 1994: 127-120). medicina natural. En términos de salud. Las mujeres indígenas con frecuencia se vuelven políticamente activas en la movilización civil mediante su papel como representantes de salud elegidas en las federaciones locales. Por ejemplo. 1994: 112). Las mujeres Kichwa exigieron igual participación que los hombres y la realización de empleo.

El contraste entre las agendas étnicas sobre la salud sexual y reproductiva y las agendas de las mujeres indígenas se ilustra aún más en las entrevistas de investigaciones con varias líderes indígenas16. La excepción es Miryam Conejo. a la pobreza indígena y al racismo en los sistemas educativos. Sarah A. 2001). Radcliffe 14 125 . y en relación con los paralelos entre los grupos indígenas y no indígenas. 23) 15.La extraordinaria carrera de Miryam Conejo como médica indígena se desarrolló junto con una duradera preocupación por las mujeres indígenas como ciudadanas sexualizadas. 2005). A todas se les ha dado un seudónimo. Conejo interpreta estos temas directamente en un contexto de cambio social. Conejo regresó a la Sierra del Norte. la primera profesional médica de su grupo étnico en la provincia de Imbabura (Sniadecka–Kotarska. con connotación racial y de género en un sistema de salud desigual y con carácter racial14. son las mujeres que se quedan en el hogar quienes son acusadas de infidelidad (DNSPI.. 15 Si los hombres indígenas migran para trabajar. 2003: 4. 16 Las entrevistas con 14 mujeres indígenas de diferentes etnias con papel en toma de decisiones proporcionan las bases para esta discusión. Ella recupera así la posibilidad de intervención para las mujeres indígenas. Por ejemplo. donde trabajó estrechamente con las mujeres indígenas con los auspicios de la federación indígena (Sniadecka-Kotarska. y sugiere que las disputas maritales sobre la anticoncepción no son exclusivas de los grupos indígenas (DNSPI. que culpa al colonialismo por los conflictos de género sobre la sexualidad étnica. 2001). Después de capacitarse en Cuba. 2003: 23). estas mujeres líderes mayores se identifican firmemente con las exigencias étnicas y se distancian de las interpretaciones feministas (Prieto et al. argumenta que los celos sexuales que les tienen los hombres a las mujeres empeoran con los altos niveles de emigración de los hombres. Bien sea que hayan tenido décadas de experiencia activista o únicamente papeles recientes de liderazgo. A diferencia de Conaie. Sólo una mujer indicó la necesidad de Las mujeres indígenas rara vez se vuelven profesionales de la salud en los servicios de salud estilo occidental del Ecuador debido a la falta generalizada de educación formal.

todas las líderes espontáneamente plantearon temas de sexualidad y reproducción. Luego ella descubrió que él había amenazado con violar a su hija (del primer matrimonio) durante su ausencia. sin embargo. en tanto que Vania. Lourdes fue violentada por su segundo marido. Encarnación asumió un cargo de liderazgo en la federación indígena de la provincia. Su tío le pegó. su madrina de bautizo se opuso a su participación en la política y la comunidad la tildó de prostituta. de la violencia doméstica y sexual. entraban en conflicto con los esposos.. mejorando la situación histórica de las mujeres indígenas cuando la toma de decisiones estaba completamente fuera de sus manos. Hablando sobre la experiencia personal o (menos frecuente) sobre otras mujeres. Tres mujeres mencionaron que sus padres o los padrinos de matrimonio las acusaron de prostitución cuando ellas viajaban.derechos mínimos reproductivos para las mujeres indígenas. Las líderes son acusadas de estar involucradas en prostitución porque su actividad política las llevaba a reuniones dominadas por hombres. las familias y las comunidades. anotó que la legislación sobre derechos de género tiene un impacto en los derechos reproductivos de todas las mujeres. En otros casos. los compañeros empezaron a emplear violencia física cuando las mujeres empezaron a actuar como líderes. Las líderes hablan en forma confidencial acerca de los problemas generalizados. una líder de provincia. Según estas mujeres. cuando las líderes tenían que viajar y asistir a reuniones. .. quien también se negó a alimentar a sus hijos cuando ella estaba lejos en Ecuaruni. En las entrevistas. Los celos sexuales hacia las mujeres con frecuencia se presentan como una razón para la violencia física contra las mujeres. Mientras vivía en casa durante la década de sus veinte años. las indígenas explicaron cómo. En las entrevistas. en asuntos de la federación. las mujeres mencionaron con regularidad los celos sexuales de los maridos y parientes masculinos como factor clave en su forma de vida. los temas sobre los celos sexuales del hombre y la necesidad de derechos reproductivos para las mujeres comprenden el arduo y debatido núcleo de lo que significa ser una representante de las organizaciones políticas étnicas. 126 Las mujeres indígenas ecuatorianas. pero en gran parte ocultos.

. las líderes étnicas expresan la urgencia de los derechos sexuales y reproductivos para las mujeres indígenas. las mujeres indígenas tienen que manejar las cuestiones de sexualidad y reproducción con extremo cuidado. a pesar de que factores como la alta mortalidad infantil y las ubicaciones rurales tienden a apoyar una alta fertilidad (Terborgh et al. Las indígenas ecuatorianas consideran ideal una cantidad de 3. 1995: 5. Las mujeres indígenas desean la misma familia que otros grupos étnicos. quizás restringiendo su libertad de elegir18. comparado con el promedio nacional de 3. Con la oposición del compañero a la planificación familiar y al aborto ilegal17. La ciudadanía para estos temas de raza–género–sexo está entonces basada en los temas inmediatos de los intereses de poder sexual y étnicos sobre las mujeres como reproductoras. por ejemplo. En sus exigencias.en particular contra las mujeres casadas y las hijastras. y que la gobernabilidad multicultural y de género no aborda sus preocupaciones. y varias mencionan que a las mujeres solteras les queda más fácil obtener –y permanecer en– los cargos de liderazgo.. las mujeres indígenas tienen más probabilidad que otras mujeres con connotación racial a tener compañeros que se oponen a los anticonceptivos. Muchas 17 El aborto está prohibido por el Código Penal. Radcliffe 127 . Los compañeros con frecuencia acompañan a las mujeres a las clínicas de salud para actuar como traductores para las mujeres monolingües. los proyectos pequeños han reclutado a hombres indígenas para los programas de planificación familiar. 144). 2003: sin página).1 hijos. sujeto a cárcel excepto cuando la vida o la salud de la mujer están en peligro o cuando es resultado de la violación de una discapacitada mental. vinculando el “marcado sentido de pertenencia étnica. 18 En consecuencia. el programa de Cemoplaf en Ecuador tenía proporciones iguales de mujeres y hombres entre sus voluntarios (Terborgh et al. desarrollando varias estrategias.2 hijos por familia. sino también los modelos sexuales y las relaciones de género dentro y fuera de su entorno cultural” (Poeschel-Renz. relata una mujer. No obstante. que incluye no sólo la etnicidad. no obstante es más probable que encuentren la oposición masculina a los anticonceptivos. 1995). “Las mujeres pagan un precio muy alto” por su liderazgo. Sarah A.

. las mujeres indígenas se valen del aborto inducido para terminar embarazos no deseados y. 1995: 144). responsabilidad étnica (con frecuencia masculina) en la planeación. basada en la autonomía femenina y la sabiduría con raíces culturales. como seres sexuales incrustados en comunidades etnorraciales específicas. ya que las mujeres líderes tienen que disputar constantemente los agravios sexuales de sus comunidades y.. las mujeres indígenas prefieren recibir anticonceptivos de una trabajadora de salud no local. los abortos chapuceros son las segunda causa más común de hospitalización para las mujeres en edad reproductiva (Goicolea. En el patrón emergente del multiculturalismo. es decir.mujeres indígenas y mestizas del Amazonas utilizan métodos tradicionales de control de la fertilidad. las mujeres indígenas eran las más reticentes a apoyarla (Cepar–Endemain. Aunque el aborto sigue siendo ilegal en Ecuador. la mujer indígena exige intervención. Las agendas de las mujeres indígenas para el cambio desafían la ceguera racial de la política de género de igual manera que le dan un tono crítico a la gobernabilidad cultural. Por razones de privacidad. deben batallar con la violencia física de sus compañeros. En resumen. en ciertos casos. pero entre las mujeres no esterilizadas. 2006). 2001). capacidad insuficiente en la distribución de servicios y altas tasas de mortalidad. las líderes indígenas están plenamente conscientes de la política que está en el meollo de su posición como ciudadanas con connotación de género–racial–sexual. 2001: 198). vinculada a los celos sexuales. En cuanto a la salud sexual y reproductiva.. En una encuesta reciente. en lugar de una persona conocida (Terborgh et al. dada la falta de opciones (Goicolea. en la provincia de Orellana. las mujeres indígenas se declararon más satisfechas que las mujeres a nivel nacional con la esterilización una vez se la habían hecho. el acceso de las mujeres indígenas a la salud sexual y reproductiva se caracteriza por las restricciones combinadas de financiación insuficiente. Lo político se vuelve sexual. 128 Las mujeres indígenas ecuatorianas.

donde según Fanon. El dualismo antagónico y fundamentalmente de género del sujeto (hombre) colonizado y del colonizador (hombre) prepara los términos de género para los acuerdos con connotación racial.¿Intervención por invitación? Conclusiones provisionales con respecto a las mujeres indígenas y a la gobernabilidad multicultural En su relectura de Frantz Fanon. él no se queja a nadie”. La notable revelación teórica de McClintock en estos cruces de raza. Las mujeres se hacen invisibles por las jerarquías sexualizadas y raciales de la independencia nacional. Aunque las mujeres son la razón para la intervención anticolonial y nacionalista. las mujeres “no eran agentes automotivadas” que carecían de historias de concientización (McClintock. argumenta Fanon (1986: 92). la categoría de “nativo” no incluye a las mujeres (McClintock. más allá del tiempo y el lugar. Anne McClintock aborda los temas concernientes a las consecuencias con connotación de género de un derrocamiento nacionalista del poder colonial. al tiempo que las “mujeres son de este modo efectivamente relegadas a una tierra de nadie. 1992: 365). no son agentes dentro de esta lucha. En contraste con Fanon. sexo y género se cifra en su interpretación de que esta forma de poder establece el dominio político poscolonial como básicamente de connotación racial. su rabia es redigirida a la lucha anticolonial. aduce McClintock. más allá de la teoría” (McClintock. cuando su esposa es asesinada o violada. Radcliffe 19 129 . McClintock. así como fueron el foco oculto sexual y de género del dominio colonial (Fanon. El relato de Fanon sobre la conexión entre familia y nación lleva al centro del relato el tema de la sexualidad. más bien. Las mujeres “colonizadas”. en la cual se asigna a las mujeres un tipo específico de intervención y de vocería política. sexual y de género. 1986. Sarah A. tienden a que se les ofrezca una intervención estructurada y condicional en el acuerdo Según Fanon. 1992: 362). 1992: 363). 1992). “Cuando el nativo es torturado. McClintock prevé otra forma de ciudadanía después del acuerdo poscolonial. quien no le otorga a la mujer ninguna intervención19.

1992: 366). ¿Cuál es la intervención de las mujeres indígenas en tales condiciones. tienen intervención “sólo por invitación” (McClintock. los términos de su participación en las políticas de derechos étnicos están profundamente moldeados por su género y sexualidad como se mostró arriba. atacando vigorosa y sostenidamente a las jerarquías con connotación racial del mestizaje y a la discriminación continua. Como personificación y símbolo de la identidad etnocultural. cuando el estadonación ha introducido políticas públicas y discursos para los derechos políticos de los grupos étnicos? Ciertamente las mujeres indígenas están activamente involucradas en los movimientos políticos étnicos de derechos. . 1989). Las reformas multiculturales no han desafiado esta situación con respecto a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. No obstante. Estos puntos teóricos le hablan a la situación actual en Ecuador. 130 Las mujeres indígenas ecuatorianas. como se indicó arriba. las mujeres indígenas no pueden ser vistas como socias o comunidades para limitar el tamaño de la familia.político poscolonial. donde el multiculturalismo representa el intento más sistemático en un acuerdo político anticolonial hasta la fecha. Las actitudes hacia los derechos sexuales y reproductivos. ya que ellas están simbólicamente posicionadas como reproductoras biológicas y sociales de las poblaciones étnicas. escenario en el cual las normas de gobernabilidad de género ceden la autoridad al liderazgo étnico. especialmente hacia los medios anticonceptivos. El interés por las poblaciones indígenas viene a definir las contiendas sobre la reputación sexual de las mujeres (Yuval-Davis y Anthias... ya que los propios términos de gobernabilidad multicultural bajo el neoliberalismo atribuyen a las organizaciones étnicas el poder y la legitimidad para decidir sobre las relaciones de poder con connotación de género en sus comunidades. una idea tardía en el nuevo panorama político. las comunidades vigilan el comportamiento sexual de las mujeres cuando ellas viajan y se arriesgan a asociarse con hombres no indígenas. están fuertemente moldeados por esta agenda biopolítica dentro de los derechos étnicos de las organizaciones y de las comunidades indígenas más amplias.

Además. 2006). Radcliffe 131 . sexuaSarah A. enfermedad. por diferentes partes del estado–nación. la institucionalidad y el personal de la gobernabilidad de género ecuatoriana perdieron la oportunidad de comprometerse con el cruce específico de género–raza–sexualidad que afecta a las mujeres indígenas. como se demuestra arriba. En este contexto. sexualizada y de carácter racial. A pesar de una política clara y organizada sobre los derechos sexuales y reproductivos. las mujeres indígenas han ganado únicamente una intervención condicionada y con un alto contenido de género. Las líderes indígenas enfrentan entonces una lucha continua para debatir el discurso dominante y practicar políticas étnicas y de género. Ya se sabe que los factores de violencia doméstica. En mis entrevistas. y por diferentes actores. factor que ha jugado un papel tan importante en los estados latinoamericanos posliberales. simplemente sirve para reforzar la falta de vocería y visibilidad de las mujeres indígenas con respecto al bienestar sexual y reproductivo (Radcliffe. la gobernabilidad de género en Ecuador ha cedido a las políticas y discursos de las organizaciones étnicas sobre los temas de la salud sexual y reproductiva de las mujeres indígenas. 1998). exceso de trabajo y falta de educación inciden en contra que las mujeres indígenas asuman o continúen en posiciones de liderazgo (Cervone. El hecho de que la gobernabilidad multicultural y de género haya sido ampliada en diferentes momentos. la reorientación de la gobernabilidad en torno a los derechos de género parece no haber ocurrido de una manera que facilite las alianzas multiétnicas entre las mujeres.Aun aquí. Lo que está en juego es la capacidad de las mujeres indígenas para ejercer la ciudadanía. Aunque McClintock no prevé el surgimiento de la gobernabilidad de género. la configuración de la gobernabilidad establecida actualmente en Ecuador con componentes multiculturales y de género crea unos límites estructurales más amplios en la medida en que las mujeres indígenas puedan proseguir con sus exigencias y convertirse en agentes en el nuevo acuerdo político. las líderes femeninas describieron el cierre del debate sobre los derechos de las mujeres en las organizaciones y comunidades indígenas y la falta de una crítica política. crítica étnica de género.

2002). las jerarquías de raza.lizada y de carácter racial. Estas medidas no incluyen ni alimentan la agencia intervención total de la presencia femenina de género. por ejemplo. lo discursivo y lo constitucional. Como lo demuestran otros capítulos en este volumen. las narraciones de las mujeres indígenas resaltan las restricciones de una ciudadanía de género. En una reveladora discusión. Trabajar desde la perspectiva de las indígenas subalternas en este capítulo ofrece una reveladora crítica al poder que implica la reconfiguración de la ciudadanía y la gobernabilidad con connotación racial en el Ecuador. apoyando el argumento del antropólogo Charles Hale (2002: 505) señalando que “siempre que las culturas indígenas o afrolatinas permanecen políticamente vibrantes. ya que supervigila y restringe la expresión de identidad política étnica (Hale. sus ópticas no están a tono con la amenaza específica del multiculturalismo a las ciudadanas indígenas y con la expresión de su identidad sexual. anotan la falta de discusión sobre disyuntivas entre los derechos colectivos e individuales en los movimientos étnicos.. . El mestizaje está a la defensiva en Ecuador en lo legislativo. No obstante. Por ejemplo. Aunque distante de los argumentos feministas individualizantes. las mujeres indígenas como grupo estaban representadas por fuera de la 132 Las mujeres indígenas ecuatorianas. Durante el mestizaje. Aunque esta crítica es bienvenida. sexualizada y de carácter racial en la gobernabilidad multicultural. política y de género. el multiculturalismo no es automático. y el número de mujeres indígenas en el estado multicultural del Ecuador es considerablemente mayor que en Bolivia. las mujeres indígenas se posicionaron literal y metafóricamente como sexualmente disponibles para los hombres más blancos y más poderosos. En términos de construcción de nación. Las federaciones indígenas y el partido político Pachkutik eligen a dirigentes de mujeres y tienen secciones auxiliares del partido político para mujeres. Sin embargo. género y sexualidad permanecen profundamente arraigadas y difíciles de transformar. sexualizada y de carácter racial. entonces ponen el discurso de mestizaje a la defensiva”.. Hale sugiere que el multiculturalismo contiene amenazas además de oportunidades. estas medidas tienen un claro sabor de “intervención sólo por invitación” para regresar a la frase de McClintock.

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ciudad de 2 millones y medio de habitantes.Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad. 2 Durante las primeras entrevistas. La clientela de la institución proviene principalmente de afrobrasileros de bajos ingresos que forman el 80% de la población de esa ciudad. raza. En el caso del doctor Luis. . La antropóloga que lo entrevistó. una de las primeras preguntas que Ana Paula hacía era: “¿Em termos de raça ou cor. su abrupta respuesta la tomó por sorpresa: “Faioderma. Universidad de Manchester. Este artículo está basado en una investigación financiada por el Programa Especial para la Investigación. y él explicó: 1 Profesora Participante en el Instituto de Saúde Coletiva. “¿En términos de color.” “¿Cómo?” dijo ella. ¿cómo se define?)2. Desarrollo y Entrenamiento Investigativo de la Reproducción Humana de la Organización Mundial de la Salud. Ana Paula dos Reis. Aquí ella clarifica la pregunta por anticipado. muchos informantes no entendieron la pregunta. Las respuestas a esta pregunta fueron impredecibles. A juzgar por su apariencia. lo considera un moreno. Universidad Federal de Bahía y miembro investigador honorario de Antropología Social. un hospital público de maternidad en Salvador da Bahia. para ser más clara. Brasil Cecilia McCallum1 El doctor Luis tiene una piel bronceada y pelo lacio y negro. como você se define?” (En términos de raza o color. sus antepasados pudieron haber venido al Brasil de un país mediterráneo. Él trabaja como obstetra en el HMB. Facultad de Ciencias Sociales. cómo se define a sí mismo(a)?” La entrevistadora introdujo entonces el término “raza”. clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador. Durante nuestra investigación sobre la relación entre las pacientes jóvenes y los profesionales de la salud del hospital.

relacionando el análisis del “discurso” con una consideración sobre la constitución práctica de la diferencia en la rutina cotidiana de la institución.) Víctimas egoístas 138 . Se mueve sin esfuerzo entre las tres categorías de color de piel permitidas por su concepto. Su propio estatus como médico–científico es esencial en la forma en que toma una posición en el asunto ante su interlocutor. referentes a la identidad nacional por una parte.  De tal forma. Por más de un año de observación como participantes (2002-2003). en términos técnicos. biológicos. yo soy mestizo. a través de un lente etnográfico. soy mestizo. relacionando su color con la noción de una “raza mezclada”. un equipo de investigadores recogió información en estas prácticas. el doctor Luis redujo la cuestión del color a un asunto de precisión descriptiva. refiriéndose a un concepto “biológico” de “raza”. El artículo acude a estas fuentes y a los resultados del censo de 123 profesionales de la salud que trabajan con usuarias jóvenes del hospital y que fueron entrevistados 3 Greice Menezes (Com. melanoderma y faioderma. entonces faioderma es el mestizo. así como otras categorías de diferencias sociales. Al describirse a sí mismo como un mestizo.Colores de piel sólo existen tres: leucoderma. Aseverando la naturaleza “científica” de su conocimiento. llevamos a cabo unas entrevistas semiestucturadas con 18 profesionales de la salud. también tocaron otros sistemas conceptuales relacionados. Pers. Interpreto lo que dicen los profesionales de la salud acerca de la raza. clama superioridad sobre el entendimiento lego de ella. En términos de raza yo soy mestizo. eso no existe. y al estatus del conocimiento científico por otra. así como sus palabras evocaron una teoría biológica de la raza. No soy ni blanco ni negro. el doctor Luis implícitamente reclama una “verdadera” identidad brasilera. el cual expresa en términos neocientíficos probablemente aprendidos durante sus lecciones de anatomía y patología forense3. Ese asunto de moreno. Pero. Además. Este artículo explora la manera en que estos diversos elementos conceptuales e ideológicos moldean las prácticas de los profesionales de la salud en el hospital.

Durante la investigación. La marcada dimensión de la constitución de diferencias de género tiene que ver con formas distintivas de maternidad. ya fuera en la entrevista o en la conversación cotidiana. Tabla 1. y entre éstos y las usuarias. Es más. el discurso y la práctica produjeron un régimen específico de género. la constitución de identidades y diferencias de género se verbaliza fácilmente: los profesionales de la salud hablaron alegremente acerca de feminidades claras. dado que los profesionales de la salud de más alto rango son generalmente blancos y casi todas las clientas son negras o morenas. El régimen racial se “naturaliza” en la práctica diaria. De tal forma. resultantes Cecilia McCallum 139 . Las diferencias visibles entre categorías claras de profesionales. no son comentadas en la cotidianidad. Por el contrario.con un cuestionario estructurado en el cual les pedimos que definieran su identidad de raza–color (Tabla 1). Profesionales de la salud en el HMB por ocupación y color autodefinido Auxiliares de enfermería (Secundaria) 9 34 37 1 5 1 87 Enfermeras (Universidad) 5 6 6 1 18 Doctores (Posgrado) 10 8 18   Blanco Negro Moreno Indígena Amarillo Otro Total Total 24 40 51 2 5 1 123 Sostengo que la plática sobre las diferencias de raza y de clase debe entenderse en relación con la composición racial del hospital. estas identidades fueron claramente estructuradas por la organización institucional del cuidado de la salud. pero no en la conversación cotidiana. encontramos que era predominante en el hospital la constitución no discursiva de identidades y diferencias raciales.

las metáforas y la lógica médico–científica juegan un papel clave en la producción de órdenes raciales y de género en el hospital. Es un importante hospital público y clínico de maternidad que actúa como centro de remisión para el Estado. Aunque el hospital manejó una clínica de planificación familiar ambulatoria en 2003. dándoles un carácter particular. Una vez admitida una paciente. Víctimas egoístas 140 . En este artículo sostengo que las sexualidades imaginadas por los profesionales de la salud y atribuidas a sus clientes juegan un papel fundamental en la conexión con el proceso por el cual la raza y el género se constituyen mutuamente. o a veces ninguna. revelo que los conceptos de tiempo son cruciales para este proceso de significación. Sus instalaciones ambulatorias manejan una clínica para embarazos de alto riesgo y tiene un pabellón de casos de alto riesgo que requieran cuidado hospitalario. A primera vista. El hospital está ubicado en un distrito grande y densamente poblado en un área central de Salvador. los puntos de vista y juicios definidos acerca de la imaginada sexualidad de las usuarias del hospital 4 HMB. ni para mujeres ni para bebés. Mientras que utilizaba de buen grado un lenguaje “científico” refiriéndose a la raza. aparentemente hay poca relación entre el orden racial de la institución y las cuestiones de sexualidad.de diferentes formas de práctica sexual. El HMB es un lugar destinado al cuidado de la salud reproductora de la mujer y al parto ordenado y seguro4. a informarla sobre métodos de anticoncepción o de prevención de ETS o ciertamente a intervenir en cualquier sentido en su vida sexual futura. este trabajo era periférico al cuidado de los pacientes internos. Sin embargo. el HMB no tiene una unidad de cuidados intensivos. Como se puede inferir de los breves comentarios del doctor Luis sobre la raza y el color. Al analizar lo que se dice de la sexualidad y lo que se dice de la identidad racial. quienes estaban encargados de cuidarla ponían atención irregular. los servicios ambulatorios incluían un programa de planificación familiar. es un nombre ficticio. El artículo repasa la manera en que un paradigma biológico le da forma a la constitución de género durante la prestación del servicio de cuidado de la salud en el HMB. los profesionales de la salud le aplican un paradigma biológico más fácilmente al género. En el momento de la investigación. Sin embargo. Hospital Maternal da Bahia. La práctica sexual no es el objetivo directo de la atención médica interna.

. Este artículo discute estas construcciones. en particular su conducta sexual. Sin embargo.Cerca de 90 camas. Desde el punto de vista del profesional de la salud. Sin embargo. Mientras más alto sea el prestigio y poder de un cargo. incluida una proporción significativa de jóvenes (Tabla 2).impregnan el tratamiento que se les otorga. aproximadamente la mitad de los médicos que trabajan en el hospital son mujeres. más probabilidad hay de que quien lo ejerza sea hombre (y blanco). . Cecilia McCallum 141 .* Aproximadamente 90% de estos raspados fueron realizados a jóvenes entre 15 y 29 años. . Estructuración del género de las jóvenes en el HMB La gran mayoría de los profesionales de la salud en el HMB son mujeres. 20% de los 2. poniéndole especial atención a una categoría específica de paciente. por ende. son la razón de ser del hospital.164 procedimientos llevados a cabo fueron raspados por abortos incompletos o abortos espontáneos.Aproximadamente la mitad de estos nacimientos son en mujeres entre 15 y 24 años. cuyo supuesto comportamiento sexual alimenta estas imaginaciones.000 hospitalizaciones al año. las ”adolescentes”. Hospital Maternal da Bahia (HMB): Cuidado a jóvenes usuarias. . reproductivo del usuario. las actuaciones privadas de la mujer. de las cuales la mitad son para partos vaginales y menos de una cuarta parte para cesáreas.Durante los primeros tres meses de 2003. Ellos entienden que la institución trabaja con el resultado del comportamiento sexual y.8. Las mujeres admitidas para tratamiento por aborto involuntario o voluntario forman la segunda categoría más grande de pacientes. Tabla 2. . De hecho. existe una fuerte presencia masculina en la cima de la jerarquía de género. aunque la proporción sexual está fuertemente sesgada a favor de la mujer. las tres cuartas partes del trabajo cotidiano de los profesionales de la salud en el HMB tienen que ver con el cuidado de las jóvenes que buscan sus servicios para el parto.

Portella 2005). Los profesionales de la salud ven las diferentes condiciones físicas y sicológicas de estas mujeres como el resultado directo de su comportamiento sexual. tres médicos que trabajan en el centro de obstetricia. en su etnografía de una favela en Recife. Aunque los contextos inmediatos sociales y culturales de dicha acción. Esta ceguera sobre el género es de interés principal en el contexto aquí discutido. 2003. Víctimas egoístas 142 . Pocos profesionales de la salud en ejercicio piensan en el género en el sentido de una relación infundida de poder. el género y las relaciones de género no lo son. El sexo reproductivo. en medios en los que las mujeres están limitadas a escoger entre dos papeles –“la esposa” en casa. Hablando en términos generales. ya que la ideología de género juega un poderoso papel en la formación de la organización de servicios de salud. el lente por el cual miran a sus pacientes está formado por una lógica simbólica que abarca la acción personal y el género5. por ejemplo. las mujeres pueden oscilar entre ambos papeles como una estrategia de supervivencia). aunque en menor cantidad) las de la hembra. limitado a una relación heterosexual. Es ilegítimo si resulta en embarazo. 5 Las especialistas feministas en Brasil han criticado a los profesionales de la salud por no reconocer el impacto del género en la salud de la mujer. como lo hacen los especialistas en estudios feministas de salud (Schraiber 2005. Es legítimo mientras permita la satisfacción de las necesidades sexuales del macho y (en algunas versiones. En línea con una tendencia conductista en planteamientos biomédicos. en el Brasil hay dos formas de actividad sexual femenina que se imaginan y consideran legítimas. apoyados por enfermeras. tiene como propósito final la creación responsable de una familia. o la “puta” en la calle– no se deben mezclar los dos (aunque en la práctica. De tal forma. estudiantes y demás personal. las condiciones físicas como el embarazo se explican como consecuencia de una acción individual. El sexo no reproductivo es hedonista y en lo ideal con referencias personales. los pares o “la familia” pueden considerarse importantes.En un turno cualquiera. De tal manera. como muestra Gregg. auxiliares de enfermeras. son responsables de la salud sexual y reproductiva de sus usuarias. Se entiende que estas condiciones surgen en una esfera de acción que se codifica moralmente en términos de género. limitado a la búsqueda del placer. los vecindarios.

2005).). dedicada. a veces. s. en casos de mujeres tratadas por aborto incompleto).). et al. Quienes proporcionan cuidado pueden expresar este punto de vista claramente en comentarios como: “Debería estar en su casa jugando con muñecas”. 2005). debe comprobar al personal del hospital y a Cecilia McCallum 143 . La presuposición que las pacientes en edad de tener hijos son “reproductoras” ejerce una poderosa influencia sobre la organización y el suministro de atención.El cuidado de la salud en el sector público del Brasil insistentemente construye a las mujeres como madres potenciales (Schraiber. De tal forma. Tales mujeres ocupan el espacio simbólico designado a la categoría de “antimadre” (McCallum et al. En el régimen de género del HMB –en sí mismo típico de lo que hay en juego en los hospitales públicos de maternidad en Brasil– el género del usuario es reconstruido de acuerdo con una lógica binaria que opone dos tipos de reproductoras: “madres” y “antimadres” (McCallum et al. generosa y capaz de suplir las necesidades de un hijo. Scott. se asume inmediatamente que ella lo indujo. Este es también el caso en el HMB (incluso. Aquellas que llegan a las puertas del hospital sufriendo de abortos incompletos provocados o no provocados son antimadres icónicas.). 2005). que llevan estatus morales opuestos.f. Durante su permanencia en el hospital. s. Ambos procesos son llamados “aborto” y este nexo taxonómico es paralelo al nivel conceptual. las mujeres que pierden un bebé deseado se asimilan en la categoría de las mujeres que provocan la pérdida de un feto. Hay un gran número de clientes jóvenes y adolescentes que buscan tratamiento por abortos incompletos. Los profesionales de la salud ven a las parturientas jóvenes como madres fisiológicas.. A las mujeres generalmente se les dirige como Mãe. pero sólo a regañadientes aceptan sus afirmaciones de una maternidad completa y legítima (McCallum y Dos Reis. independientemente de sus historias reproductivas (McCallum.. no por su nombre. s.f.. Las mujeres son encajadas en una de estas dos categorías. Las parturientas deben mostrar que ameritan el estatus de “madre verdadera y legítima”: casada. Cuando una joven sufre de un aborto no provocado. 2005. hablándole a jóvenes parturientas en la sala de obstetricia (Macedo. responsable.f.

Íntimamente ligadas a la construcción de esta categoría compleja y sin nombre. Al expresarlos. es divorciado. En 1992 llegó a HMB como plantonista para trabajar un turno de 24 horas una vez por semana en el Centro de Obstetricia. haciendo que quieran el embarazo para lograr una identidad femenina completa. las cuales consideraremos en la próxima sección. sin hijos y vive solo. Para él. la cual funde una visión con connotación psicológica y explicaciones biológicas6. Están en una fase muy específica caracterizada por la búsqueda de identidad. Para los muchachos. pero la preñez también es necesaria: “Esa búsqueda de identidad termina con la actividad sexual. los adolescentes no son ni niños ni adultos. los profesionales de la salud acuden a una amplia gama de teorías.otros pacientes que ella no pertenece a la categoría de “antimadre”. Es espiritista. El doctor Luis tiene una teoría particular y a primera vista peculiar. especializándose en cardiopatía durante el embarazo y en medicina del feto. esta búsqueda termina con el comienzo de la actividad sexual (penetración). La visión del doctor Luis hace mucho énfasis en la presión sicológica que él dice sienten las jóvenes. educado como católico. En Bahia. pero esta expresión no capta la importancia de la maternidad para lograr una identidad adulta femenina. con estar adulto y culmina también con el embarazo”. Luis fue uno de los profesores del HMB en 2002 y ha trabajado allí desde 1988. enseñó matemáticas y practicó buceo. se encuentran visiones particulares de la adolescencia y de la sexualidad de los adolescentes. Luis tiene 42 años. De nuestro material de entrevistas surgen puntos de vista claros. Ha visitado los centros candomblé. Luego fue profesor y enseñó sobre el embarazo de alto riesgo. La consideración de los adolescentes en el HMB Los profesionales de la salud tienen mucho que decir sobre el tema de la adolescencia y tienen opiniones claras acerca de las jóvenes que tratan. En el caso de las adolescentes. el tener sexo es un comienzo. Víctimas egoístas 144 . Él expuso este argumento durante una discusión 6 El Dr. El Dr. En el pasado tocó música en bares. Sus opiniones y los conceptos que utilizan no son uniformes. una mujer no virgen es considerada una “mujer hecha” (mulher feita).

El nivel de educación y cultura modifica. forma parte del desarrollo psicológico de la persona. En Salvador. utilizando la gestación para afirmar su individualidad (afirmação do eu) y su feminidad (feminilidade) de un golpe. durante la cual señaló que la falta de información no es la única causa del aumento percibido en los índices de embarazo de jóvenes en Brasil. Es básicamente la misma cosa. más bien hace énfasis en la importancia de la educação e cultura. pero la adolescencia no modifica. El punto de vista del doctor Luis sobre las adolescentes hace especial énfasis en un proceso universal y psicológico. muchas jóvenes quedan embarazadas aunque tengan acceso a la información y a los anticonceptivos. es una cosa intrínseca. más cultura obtiene. No incorpora la raza en su explicación de las diferencias entre los jóvenes. La “educación de la familia” también contribuye en forma importante. Esos conceptos cercanamente relacionados configuran la forma de ver el rango en Bahia de acuerdo con un supuesto “nivel” de civilización que una persona haya adquirido. establece una categoría universal para la adolescente. porque la adolescencia es una fase independiente de la vida social. económica. eso modifica. los “mejor educados” y “más cultos” son generalmente eurobrasileros en apariencia. las jóvenes blancas educadas buscan convertirse en mujeres teniendo Cecilia McCallum 145 . Luis: No hay grandes diferencias de una clase para otra.acerca del conocimiento de las jóvenes sobre métodos anticonceptivos. hasta los adolescentes que hayan recibido el beneficio de niveles “más altos” de cultura y educación aún buscan una identidad propia genérica. lo que modifica en las personas es el nivel de cultura. dice él. Dr. Mientras más y “mejor calidad” de educación reciba una persona. cultural. Al fin y al cabo. desde esta perspectiva. Para el Doctor Luis. El doctor Luis además insiste en que éste es un fenómeno de todas las clases. Explica este fenómeno como el resultado de una estrategia deliberada por medio de la cual las jóvenes se establecen como mujeres. Es decir. porque están a un ímpetu psicológico universal. Así.

ellas terminan aprendiéndola en la calle. y vive en casa con sus padres. Las jóvenes atendidas en los hospitales públicos son sexualmente precoces.. el Dr. La doctora Ester está de acuerdo con que la adolescencia es un periodo de transición psicológica y física. Como el doctor Luis. sin hijos.) en una mejor clase social. ella resalta el “nivel cultural” como determinante en el comportamiento sexual impulsado psicológicamente en la juventud8. incluyendo auxiliares de enfermería. Lo que nosotros hemos observado es que muchas muchachitas de 13. La base familiar.. De tal forma. “En el servicio público el llamado sexual es mayor que en aquella paciente (. 8 La Dra.4 (Heilborn et al. también observaron este punto). El medio estimula la actividad sexual precoz –la reiteración constante en la televisión brasilera de la gran importancia del sexo y el romance es notoria– (otros profesionales de la salud. el inicio de la vida sexual de ella es más tardío”9. en la que también atiende a adolescentes. Para ella. ahora simpatiza con la perspectiva evangélica. Sin embargo. Entonces existe esa precocidad. 12 años. Nunca ha visitado un centro candomblé y no aprueba esta religión. Educada como católica. La actividad sexual es estimulada por las classes populares. Ester está empezando sus 30 años.. La implicación es que este impulso está ligado a los cambios psicológicos que ocurren alrededor y después de la menarquía. esto es resultado de influencias externas y locales. Sin embargo. dice ella. no hay una educación sexual y el estímulo de los medios es muy grande. 146 Víctimas egoístas . para la doctora Ester las familias de las jóvenes también tienen la culpa. llegan aquí embarazadas.sexo y quedando embarazadas7. 9 La encuesta de Gravad basada en la población mostró que la edad promedio de iniciación sexual en Salvador en 2002 era de 18. Se define como “mulata”. es soltera. 2006). ella es más explícita en su crítica a la juventud de clase baja. 7 Como otros obstetras en el HMB. o entonces haciéndose un aborto. el comportamiento de la adolescente tiene una base biológica. Luis tiene consulta privada.

madre de 3 hijos. del padrastro. ellos no tienen aquel espacio definido. en un momento están de acuerdo con seguir un buen consejo y unas pocas horas después lo ignoran. Las jóvenes sufren una fuerte presión para practicar sexo con penetración cuando aún son demasiado jóvenes. 10 La enfermera Paula tiene 42 años. Paula dice que es más probable que las jóvenes tengan sexo sin protección si no hay diálogo en el hogar. Nunca ha visitado un centro candomblé. de la madre. la enfermera Paula también considera que las jóvenes de bajos ingresos son sexualmente precoces cuando se comparan con la juventud más rica y bien educada. aunque sus hijos han sido bautizados Cecilia McCallum 147 . Educada como católica. Es católica practicante y se describe como “blanca”. ella considera que el embarazo en la adolescencia es un problema para la sociedad en general y para los individuos comprometidos. Como la mayoría de los profesionales de la salud. está casada con un biólogo y es madre de cuatro adolescentes. dice: Nosotros tomamos aquí pacientes que viven con la madre. De tal forma. Se necesita mucha paciencia. es casada. Una relación abierta con miembros mayores de la familia y sobre todo con la madre es necesaria para mantener un camino razonable y sin líos. una trabajadora social en el hospital11. el medio social en el cual viven los jóvenes estimula un ejercicio temprano de la sexualidad. Como la doctora Ester. punto también expresado por Vânia. ahora es espiritista. Salir con hombres (namoro) ocurre a una edad más temprana que en su generación. comenta ella. 11 Vania tiene 44 años. Susceptibles a la presión de sus semejantes. Es todo muy mezclado. una madre de dos jóvenes. Ella. qué sé yo. Culpando el medio promiscuo de los hogares pobres. con el padre o con el padrastro y seis o siete personas más en un cuarto.La enfermera Paula introduce un nuevo elemento en la discusión del comportamiento sexual femenino10. ya que por naturaleza los jóvenes son inconstantes. Entonces ellas tienen contacto con la sexualidad –más allá de la de ellas– del padre. anota el efecto de fuerzas históricas mayores. dos cuartos.

no. porque duermen en la misma cama.. Estos cuatro profesionales de la salud con educación universitaria expresan puntos de vista sobre adolescentes basados en sus propias experiencias profesionales y personales y formadas en relación con interpretaciones ampliamente aceptadas de lo que son los actores personales y la responsabilidad. hoy en día no lo es.. Esta actitud lamentable (desde su punto de vista) es común en niñas de todas las clases sociales.En relación con las camadas más pobres [el conocimiento sobre sexo] está dándose en relación con la vida de ellos. la enfermera Paula también atribuye culpa directamente a ellos por su comportamiento. Dice que es de “raça mista”. el ejercicio del sexo sin restricción estimula a los menores a volverse sexualmente activos. no por falta de información. a mí no me va a pasar”). (. ya sea por falta de cuidado. ¿no? Porque el padre bebe y agarra a la madre delante de ellas. el género y la sexualidad y la raza y la clase. Sin embargo. sino también en algunos casos porque quieren quedar embarazadas. Nunca ha estado en un centro candomblé. por irresponsabilidad. ellas van aprendiendo con el mundo. el novio la violó. y ahí despiertan para el sexo así.) Nadie queda embarazada por casualidad.. De nuevo. Eso sucede mucho. pero dice que no tiene prejuicios. 148 Víctimas egoístas . como el doctor Luis. o es por displicencia. Los adolescentes conciben no sólo porque son irresponsables (“Sólo esta vez. al mundo de ellos... Sus puntos de vista sobre como católicos. Menciona varios casos en su círculo social de jóvenes de clase media que quedan embarazadas. o deliberadamente. O a través incluso de la violación. Entre los pobres. No es por falta de esclarecimiento. porque la propia escuela orienta.. dentro de casa. o son iniciados a la fuerza. Es también en todas las clases. pero también queriendo. ella se refiere a una categoría universal que atraviesa las clases sociales. viendo a la madre hacerlo con el padre. porque el padre la violó.

Son incontrolados. de muñecas ellas no quieren saber más. en mi opinión.. pero viven muy sueltas. Porque ellas son. Son testarudas. La auxiliar Vitória12 expresó dos posiciones claras. Sin embargo. y está criando a unos mellizos que le “regaló” una madre pobre del hospital. Vive con su esposo. que a veces en la casa no la encuentran. Cuando se piensa que no. de forma que cuando quedan embarazadas es porque son egoístas y piensan sólo en “satisfacer sus egos”. Cuántas veces pasa: “Ah. empleado naval jubilado. La auxiliar Mara es aún más crítica. Una sobrina adulta vive con ella. ya están 12 La auxiliar Vitória tiene 58 años y es separada. Es negra. precisan de una persona para orientar bastante. El comportamiento de la juventud moderna es “terrible”13. pero pertenecen a una generación mayor. Es católica y ha asistido a rituales candomblé. las diez. dice que conciben por falta de experiencia.) Hoy en día. sólo aprovechan lo que no es bueno. yo creo. 3 de los cuales murieron. fulano va para una fiesta”. a veces los padres se quedan hablando. ingenuas.. Sólo quieren seguir los consejos de colegas errados. 13 La auxiliar Mara tiene 62 años y es madre de 10 hijos. Nunca ha estado en un centro candomblé. que esa hora. dándoles consejos y ellas no quieren. las niñas no juegan más a las muñecas. preferirían estar de rumba. niña ¿cómo es que tú vas a salir?”(. porque lo que es bueno. Cecilia McCallum 149 . Saben que el embarazo las perjudicará. Se define como “parda”. pero ahora es “cristã” (protestante evangélica). Precisan de mucha paciencia. También crió a los 7 hijos que tuvo su esposo con otra mujer. uno en la universidad.los adolescentes no difieren sustancialmente de aquellos expresados por las enfermeras auxiliares. ellas no lo aprovechan. Se refiere al comportamiento de su propia nieta como ejemplo (una madre joven que se niega a cuidar a su bebé debidamente). atrevidos y al mismo tiempo ingenuos. Tiene dos hijos adolescentes. El comportamiento de las adolescentes. lo peor posible. “No puedes ir. las cuales forman la mayoría de los profesionales que trabajan en el hospital y comparten los antecedentes de clase de las usuarias del hospital.. dice ella.. La generación de hoy en día es mejor educada. No quieren tener que quedarse en casa con un bebé. Fue educada como católica.

no vas a controlarte”.namorando14. todavía es practicante.  Cuando discutimos sobre las clientes adolescentes del HMB (en lugar de enfocarse en su nieta que se comporta mal) la auxiliar Mara nota las diferencias entre las “listas” que se cuidan y las “tontas” que son engañadas por sus seductores: “Hay unas adolescentes muy expertas. hay otras abobadas. peor todavía en la clase baja ¿entiende? Porque la clase más alta. es casada y sin hijos. Es una cosa que uno no consigue evitar. tiene un medio de prevención. 16 La auxiliar Marisa tiene 34 años.). con 12. Marisa está de acuerdo con la doctora Ester y la enfermera Paula con creer que el problema es más agudo en los grupos de bajos ingresos. pero nunca ha consultado a una madre o padre de un santo. Se describe como “amarilla”. Ha visitado un centro candomblé. no sirvió de nada. deliberadamente. pero también es espiritista. tiene toda aquella cultura un poco mejor que la clase baja. al decir: El novio de ella tiene veintitrés años. otros hermanos y sus cónyuges viven en el piso de arriba de su edificio autoconstruido. No tiene religión y no fue educada en una. por más que enfrente esas situaciones. 14 años esas niñas ya están quedando embarazadas y no quieren obedecer al padre. de la T. pero es inútil. 150 Víctimas egoístas . Ha asistido a festas en centros candomblé. La auxiliar Cristina15 y la auxiliar Marisa16 están de acuerdo con que las jóvenes practican el sexo precozmente y que el resultado es un aumento lamentable en el índice de embarazos tempranos. El espiritismo le enseñó que sólo los espíritus “más bajos” se manifiestan en candomblé. no comiences con una cosa que tú no vas a conseguir parar. Educada como católica. por más que yo diga: “Mira. es separada.  14 Manera de relacionarse amorosamente que presupone una cierta continuidad de la pareja en el tiempo (N. Utilizó a su hermana de 16 años como ejemplo de la resistencia terca de los adolescentes en tener novios a una edad temprana. pero esta religión le pareció “muy agresiva”... Vive con una hermana adolescente y sus padres. 15 La auxiliar Cristina tiene 38 años. Se define a sí misma como blanca. no quieren obedecer a la madre. hay otras que hacen todo lo que ellos les piden”. Yo iba y conversaba con los dos. madre de 2 hijos. muy sabidas.

no practica ninguna religión. No hubo un consenso claro sobre la edad (Figura 1). La auxiliar Tereza es tal vez la menos crítica17. y aconsejarlas evitar más embarazos en el futuro. una practicante. para ella es importante explicarles los muchos problemas que surgen de los embarazos “precoces”. ella no se incluye a sí misma o a su hermana en la categoría de “clase baja”. ya que con un amplio apoyo en su casa ella puede continuar sus estudios y conseguir empleo. (De hecho. por lo tanto. aunque ocasionalmente visita un templo adventista. Cecilia McCallum 151 . implica que su familia ocupa una posición de clase media en la estructura de clases. Ha visitado centros candomblé con su hermana. lo mismo que su hija. Sin embargo. ambas expresan puntos de vista diversos y a veces contradictorios. Sus 6 hermanos y hermanas han recibido todos educación universitaria. al final no es problema para una joven de clase media.Marisa añadió que mientras el convertirse en una joven madre interfiere seriamente en las perspectivas de la joven pobre. En esta cita. Un análisis de los resultados del censo de los profesionales de la salud ofrece una perspectiva complementaria sobre la adolescencia a los puntos de vista de ellos expresados en las entrevistas. La mayoría piensa que la experiencia forma esta categoría. Ella dice que las jóvenes quedan embarazadas porque la “sociedad” no guió a las jóvenes apropiadamente. Educada como católica. Más bien. Pero la iniciación sexual ocurre 17 Tereza tiene 42 años. es madre de dos hijos grandes. cuando atiende a las usuarias del hospital. La iniciación sexual y la concepción son eventos que le ponen fin a la adolescencia. porque la vida ya hizo esa madurez de ella”. les dice. Vânia. con 22 inmadura. Factores diferentes de la edad determinan si una persona joven es adolescente. pero no tiene afinidad con esta religión. por ejemplo. las auxiliares ganan más que la mayoría de las mujeres trabajadoras de Salvador). Se considera a sí misma como “negra”. no se deben culpar. Aunque las auxiliares tienden a ser más críticas de sus clientas jóvenes que los médicos y las enfermeras. expresa este énfasis en la experiencia y el medio al decir: “Yo sé que hay mucha gente con 20. una de las dos trabajadoras sociales en el HMB. que viven con ella y su esposo. y una adolescente súper madura. “A ningún hombre le gusta una mujer que es parideira (que pare con frecuencia)”.

pero un número igual considera que se debería posponer. tendieron a culpar a las jóvenes mismas. la edad ideal para casarse. ya sea para dar a luz o para algún tratamiento relacionado con el embarazo. Figura 1. la mayoría de los profesionales dice que los adolescentes están mal informados o no tienen información sobre cómo usar anticonceptivos.8% de las auxiliares creen que están informados adecuadamente.6% de los médicos y enfermeras. Pedimos a los profesionales que nos detallaran las razones principales para que las jóvenes quedaran en embarazo. Los resultados del censo muestran que alrededor de la mitad lo consideraron apropiado para las jóvenes entre los 18 y 20 años.ahora a una edad demasiado temprana. algunas veces hasta los 25 años. 18 De hecho. aunque las respuestas muestran diferencias de opinión entre diferentes categorías de profesionales18. dándoles un número de opciones para responder (Tabla 3). en comparación con el 5. De tal forma. Cuando se les dio la opción de “falta de información” y otros motivos. El 13. tenemos claro que los profesionales de la salud del HMB sienten que sus clientes (más de la mitad mujeres menores de 25 años) no deberían ni siquiera estar en el hospital. Víctimas egoístas 152 . Edad al comienzo y final de la adolescencia: los puntos de vista de los profesionales de salud.

2% 54. frecuentemente hacen eco del punto de vista que las hormonas “masculinas” y “femeninas” determinan el cuerpo. citando la “ciencia” biomédica.3% 45.6% 16. Los medios brasileros.3% 8. Éstas son ideas que circulan libremente en la esfera pública.4% 11. No piensa en las secuelas del embarazo.7% 18. definible con relación a la edad. todo influido por las propias hormonas.1% 33. todo eso dentro de la diferencia del hombre y de la mujer. esa diferencia hormonal del hombre y de la mujer.0% 10. (17) (=18) (N=122) Porcentaje 4.0% 9. diferencias psicológicas entre el hombre y la mujer.7% 22. Entonces.5% 29.9% 5. del deseo sexual del hombre y de la mujer.2% 11. pero el doctor Luis sugirió que éstas tienen un impacto en las diferencias entre la sexualidad masculina y femenina: La mujer en el reino animal es la única hembra que acepta el macho durante todo el ciclo. Sólo acepta en la fase de celo. La mayoría de los informantes no nombraron las hormonas en forma espontánea cuando se discutía sobre los adolescentes.7% 7. Ésta es una condición que los doctores y enfermeras ligaron específicamente al cuerpo y a los cambios “físicos” que ocurren durante la menarquía (o la pubertad masculina).8% 17.9% 16.Tabla 3.1% Enfermeras Médicos TOTAL Variables Desea tener un hijo. No emplea los anticonceptivos de forma correcta. Piensa que no quedará embarazada. No sabe evitar el embarazo. No es capaz de rechazar el sexo sin protección.3% 12. inclusive menstruando.9% Las auxiliares y otros profesionales parecen adoptar el punto de vista que la “adolescencia” es una condición humana universal y temporal. porque las otras hembras del reino animal no aceptan al macho durante todo el ciclo.9% 10. Cecilia McCallum 153 .4% 11.8% 23. Motivos para los embarazos de las adolescentes: opiniones de los profesionales de salud Auxiliares de enfermería (87) 2.3% 16.

ella sólo sabe que está”. como las usuarias del hospital. Muchos entrevistados hicieron una distinción entre los órdenes sociales pasados y presentes. Existe una aceptación generalizada que la iniciación sexual y la maternidad convierten una niña en mujer. Las primeras llegan al hospital con poca conciencia de las implicaciones del embarazo. Ella dice que son inmaduras. Los factores históricos también modifican el período de la adolescencia instigado por la biología. Las auxiliares no relacionan la diferencia racial con el mal comportamiento. desinteresadas: “Ella sabe que tiene un bebé en la barriga. la gente joven de su propia clase. La doctora Ester compara a las clientas del HMB con sus pacientes privadas. mas no el comportamiento sexual. El acceso tiene color. pero no tiene conciencia del embarazo. representan el “adolescente universal”. No tiene conciencia de lo que ella está viviendo en ese momento. Sin embargo. como las “hormonas”. Cuando se le pidió que elaborara un poco más su descripción de una clienta típica en el HMB en términos de raza y clase. La clase social también se considera que condiciona a la juventud. la clase marca una diferencia en términos de acceso a apoyo y recursos. privilegio de niñas más ricas. sin control sexual o ingenuidad. Los tiempos pasados conjuran una visión de controles adecuados para la gente joven. Para las auxiliares. impulsado por el egoísmo. como hemos visto. quienes cuidan a los adolescentes piensan que la adolescencia está condicionada por varios factores distintos de los físicos. hay más de una insinuación de hacer tal conexión en la charla de algunos médicos y enfermeras. que ellas estuvieron dispuestos a detallar.Sin embargo... pero las auxiliares y los doctores y enfermeras tienen puntos de vista diferentes sobre esto. poco informadas. La sociedad moderna estimula una mayor libertad sexual y dificulta a los padres el imponer las limitaciones necesarias a la juventud. La adolescencia es transformada en forma crucial como resultado de los cambios sociales que traen los eventos biológicos. expresando un punto de vista particular acerca de la modernidad. la doctora Ester respondió: 154 Víctimas egoístas .

la característica que define la diferencia social se cree que es el “nivel de educación”. Cecilia McCallum 155 . Entonces tenemos bastantes pacientes con un nivel de esclarecimiento razonable.. la doctora tomó una posición inmediatamente en contra de la discriminación. El enfermero Mauricio19. hasta porque no tengo ni por qué discriminar. está señalando que no considera que la raza biológica determine el nivel cultural o social. porque si no. por ejemplo. manifestado en el pelo rizado.No hago discriminación. ¿no?. porque estaría discriminandome yo misma” (ella se ve como una mulata). actuando ocasionalmente como misionero. y cita a dos abuelos indígenas y un componente de ascendencia africana. de bajo poder adquisitivo. negra. pero la tónica es esa. Nunca ha visitado un centro candomblé. Al decir: “Yo no discrimino. Es un hecho. la raza. 19 El enfermero Mauricio tiene 41 años. el cliente aquí del HMB es generalmente de raza negra. Una vez más. pero que no tienen plan de salud. Tenemos clientes con la escuela secundaria incompleta. Que los negros tienen una clase social más baja. descrito acá en términos de grado de iluminación y relacionado con el poder adquisitivo. Esta característica proporciona una serie de distinciones que atraviesan la diferencia racial. la cultura y la clase social están relacionadas entre sí. respondió en forma directa: Bueno. La raza negra es la mayoría de clase social baja. entonces la raza negra es predominante. Es interesante anotar que al mencionar la raza. sé que viene de allá del pasado. a veces hasta clientes universitarios. no sé. está casado con una enfermera y tiene un hijo. aunque éste no era el tema que la entrevista había introducido. hay un predominio de la raza mestiza.. Esta doctora tiene claro que. Hasta porque en nuestra ciudad. pero con un cierto nivel de esclarecimiento. tú lo observas aquí. Fue educado sin religión y es un converso bautista. Eso es cultural. pero la raza negra es la predominante. para ella. Se considera a sí mismo de raza “mixta”. yo estaría autodiscriminándome. Otros entrevistados tomaron la misma pregunta a su manera.

parece sentir que puede hablar con autoridad acerca de la “verdadera” existencia de las razas biológicas que generan los tres colores básicos. Como tal. mientras que el personal de enfermería es negro o moreno en su mayoría. 1999. De estos. ya sea entre personal directivo u otro. Como médico. (preto y pardo). Sin embargo. “cor” y racialización en el HMB Hasta para el observador más casual. Sugiero que el hecho de que la distinción racial se constituya en la práctica cotidiana de innumerables maneras debe no obstante tenerse en cuenta al interpretar la discusión de “raza” y “color”. La respuesta del doctor Luis a AP. sus palabras también deben relacionarse con el contexto más amplio en el cual fueron dichas. el ambiente del hospital de maternidad es fuertemente racializado: el personal médico directivo es blanco en su mayoría. Pedirle a alguien que se describa a sí mismo “en términos de color y raza” requiere un posicionamiento ontológico inmediato con respecto a un discurso 20 A muchos brasileros les disgusta hablar sobre la raza véase Reichmann. el asunto de raza escasamente surge. Una mayoría –99 de 123 profesionales de la salud entrevistados en nuestro censo– se definen como no blancos (Tabla 1). esta racialización visible parece tan natural que casi ni vale la pena comentar. Pero discutir la raza en Salvador también tiene mucho sentido con respecto a un contexto histórico y político más amplio. para los propios profesionales de la salud. Sin embargo. 91 se clasifican como “negros” o “morenos”. La respuesta más bien sorprendida de la doctora Ester a una pregunta de AP en la que le pedía que caracterizara la clientela del hospital en términos de raza es ilustrativa de la reacción inquieta que el tema puede provocar. Víctimas egoístas 156 . Entonces la pregunta sacude y suena fuera de lugar. cuando ella le pidió que describiera su propio color o raza. puede ser interpretada como desempeñando varias funciones interrelacionadas. Se puede leer como una reprimenda a una pregunta que implica que el color o la identidad racial sean asuntos dignos de ser comentados20. En interacciones normales en el hospital. como la mayor parte de las usuarias. la respuesta fue dada desde la posición de un experto.“Raça”. presentada como una demostración de conocimiento superior y “técnico”.

En Salvador. cuando llegamos al HMB.gov. Cambios importantes en el discurso oficial y en la legislación reflejaban y estimulaban este cambio. Sin embargo. Cecilia McCallum 21 157 . yacía detrás de las estructuras sociales desiguales en Salvador y Brasil. que forma parte de la Administración Municipal de Salvador. con frecuencia salía en los titulares una campaña nacional y local para introducir una acción afirmativa en la educación superior. La investigadora era consciente de las implicaciones de su pregunta y el doctor Luis probablemente también. Denise fue coordinadora del Grupo de Trabalho Saúde da População Negra en 2006. Véase también el Boletim PCRI (2005). histórico y escondido.ba. Salvador da Bahia fue el hogar de un vigoroso movimiento negro que iba cogiendo impulso y fuerza política en el tiempo de la entrevista (2002)22.reparacao. Profesionales blancos de clase media comenzaron a tomar nota. Véase www. 2007. De tal manera. una encuesta reciente a profesionales de la salud en Salvador comisionada por el gobierno municipal como parte de una iniciativa para combatir el “racismo institucionalizado” en los servicios de salud confrontó una fuerte resistencia entre los encuestados para identificarse a sí mismo en términos de raza o color21. 2000.específico de identidad con el cual muchos residentes de Salvador (no todos) se sienten incómodos. Tales preguntas pueden inclusive suscitar reacciones hostiles. la pregunta aparentemente inocente evocaba una serie de asuntos. en el momento de la entrevista. incluyendo la acusación del movimiento negro que un racismo sistemático. 2005. McCallum. esgrimido por los que tenían el poder.br (sitio visitado el 30 de noviembre de 2006). 1995. los habitantes de Bahia apoyaron el punto de vista que la identidad racial no es importante. Durante gran parte del siglo XX. Denise de Almeida Ribeiro (comunicación personal). Por ejemplo. Y muchos dejaron el espacio en blanco. 22 Agier. la idea de que la “raza” hace una diferencia en la vida de las personas en Brasil se había convertido en algo más conocido. Los medios frecuentemente publicaban historias sobre racismo en Brasil y hablaban de la idea novedosa que debería haber cotas para negros (cuotas para negros) en la educación universitaria. para 2002. “¿Para qué? ¡No es pertinente!” les decían a los entrevistadores.salvador.

si hicieran un relevamiento histórico. Alexandre se lanzó entonces a un monólogo sobre el tema. la raza indígena y la raza negra. pero no es practicante. los ángulos. no tengo ningún prejuicio contra esas razas. Inicialmente. De una cierta forma. pero tenía opiniones claras sobre el tema. pero aún no dio una respuesta clara. a pesar de creer que estéticamente.Durante el siglo XX. a lo largo del proceso de colonialismo brasilero. Fue educado como católico. porque el origen indígena viene del oriente. pero en verdad nosotros somos un caudal. la raza blanca es la más bonita. Es la raza base. de pelo lacio y castaño claro. padre de tres muchachos adolescentes y abuelo. porque esa raza. a raza”. cómo se define a sí mismo?” ilustra este punto. Alexandre es casado. a quien Ana Paula24 considera “blanco”. la raza oriental es mucho más próxima de nuestra raza indígena. Estas ideas forman una parte integral de la ideología nacionalista y ejercen una influencia duradera en las expresiones de identidad propia. Replicó: “¿A qué términos se refiere?” AP aclaró diciendo “a color. como la raza oriental. respondió la pregunta con otras preguntas. y durante 12 años ha sido miembro de la dirección. En 2002 ya había trabajado en el HMB durante 27 años. 24 Yo describiría a Ana Paula como blanca (está de acuerdo). Enseña obstetricia allí y también trabaja en el centro de obstetricia. El doctor Alexandre23. a origen étnico. no respondió en forma directa. La respuesta del doctor Alexandre a la pregunta: “¿En términos de color. Pero por ser el fruto de esa fusión. 158 Víctimas egoístas . raza. otras razas fueron mixturándose. no a la distinción de raza. El Brasil en verdad es una fusión básica de tres razas: la raza blanca. porque en verdad nosotros somos fruto de una miscegenación. Vea bien. entre sus progenitores inmediatos hay personas de ascendencia africana. si tú tienes en cuenta las formas físicas. Dice que su familia es “mezclada”. la población brasilera es una población que no tiene una raza definida. Atribuyeron la desigualdad a diferencias de clase. En este aspecto la raza blanca es la 23 El Dr. de una mixtura racial donde se completan todas las razas. los brasileros llegaron a considerarse racialmente mezclados y sostenían que su país era una “democracia racial” caracterizada por relaciones armoniosas entre todos los ciudadanos.

La evaluación de Ana Paula normalmente coincidió con la respuesta. así como las respuestas más bien ansiosas de algunos de los entrevistados a esta pregunta. esto parece extraño. sin equivocación. corren el riesgo de ser juzgadas como prestándose a apoyar prácticas racistas. y su propia apariencia claramente de Europa del Norte. Mi padre. Valoraciones positivas del “mestizaje”. siete dijeron. a pesar de sus evasivas. hasta porque familiarmente mi origen es la raza negra. amarillo. Mi abuelo paterno era negro. De los 16 profesionales de la salud que respondieron. es de origen europeo. AP presionó al doctor Alexandre para que se definiera a sí mismo. Desde esta perspectiva. En el último cuarto del siglo veinte. comenzaron a verse como medio para sostener un racismo escondido y para permitir la exclusión sistemática de los ciudadanos con ascendencia africana del bienestar social y económico. este desliz.más bonita. excepto en los casos de las auxiliares Mara y Marisa (Tabla 4). Pero no tengo ningún prejuicio.” El doctor Alexandre fácilmente se desliza de su discurso erudito sobre la formación racial del pueblo brasilero a afirmar que no es prejuiciado (como la doctora Ester). es la que se destaca. así como del poder político. moreno. era polaco. se vuelven comprensibles. En otros tres casos. la entrevistada mostró incertidumCecilia McCallum 159 . Él replicó: “Soy brasilero! Fruto de esta gran amalgama racial. por otro lado. utilizando un término simple de color (blanco. Él respondió con otra pregunta: “Usted quiere saber si soy branco ou preto?” Ella respondió: “Cómo se ve usted. A primera vista. mulato). cuando se relacionaron con la noción del Brasil como una “democracia racial”. el doctor Alexandre es inequívocamente “blanco” (Tabla 4). las observaciones del buen doctor acerca de que él “no es racista” porque tiene ancestro africano. yuxtapuesto a su insistencia en la objetiva superioridad estética de los blancos. exactamente”. el punto de vista crítico sobre los conceptos que forman la filosofía nacionalista y por consiguiente afirmaciones sobre la identidad personal como las del doctor Alexandre se volvieron cada vez más influyentes. negro. pero cuando se ubica en el contexto político que rodea el tema de la raza en el momento de la investigación. Para AP.

el marido de una de ellas era blanco. En negro. Yo me creo negra. como en otros.. qué sé yo. ¿no? Por lo menos unas tres o cuatro generaciones son muy blancuzcas. yo no conozco ni abuelo. Yo soy blanca. al otro no lo conocí. Blanco. yo soy blanquita. pero soy descen.. Yo me creo negra. En estos casos. debe haber mixtura por allá atrás. Moreno (estilo de un blanco). Debe haber. yo estoy segura de que soy negra. pero Blanca. En algunos casos. segura de que soy negra. Blanco.. pero insiste en una posible o conocida descendencia de otra raza. bien negra en mi familia. Tabla 4.Mulato. Alexandre 160 .. y hay referencia a la mezcla racial en generaciones anteriores. Yo no me creo. Entonces. Blanco. así.bre acerca de lo que “realmente” era. pero debe haber ahí por atrás. ¿no?. el concepto de color se funde con el de la raza. Fernando Dr. mis dos abuelas eran indias.. Faioderma. Blanca. Mi abuela era negra. Yo soy un poco mixturado. Luis Dr. Como dice la enfermera Paula: “Usted sabe que aquí en esta tierra nadie es puro!”. Mira. Nunca me detuve a pensar en eso. cómo se define?” Definición del investigador Dicen que quien no es blanco es negro. Mezclado. una persona se declara blanca. Blanca. yo estoy Negra. Pero nosotros tenemos que definir la cosa vía raza. entonces mi padre también es así mixturado.. negra de piel. Respuestas de profesionales de la salud a la pregunta: “En términos de color. blanquitita.. tiene cabello crespo y eso. casi diente de raza negra.. Brasilero. Autodefinición Víctimas egoístas Enfermera Andrea Enfermero Mauricio Enfermera Paula Enfermera Socorro Enfermera Verena Dr. ni bisabuelo. Pero no hay una persona negra. pero no es blanco. raza. mencionando la raza o el color de los padres y abuelos. pero yo me defino como morena. ahí hubo esa mixtura. pero tú sabes que aquí no hay nadie puro en esta tierra. realidad mi abuela no era negra.

: ¿Tú declaraste? Edo. ¿no? Yo soy amarilla (Risas). Ester Trabajadora Social Vânia Auxiliar Cynthia Auxiliar Cristina Auxiliar Mara Auxiliar Marisa Auxiliar Teresa Auxiliar Vitória * ¿Yo? ¡Yo soy mulata! Raza.). entonces como mi color de piel no es hacia el negro. pero tengo conciencia de que soy afrobrasilera. Vestibular: Concurso público.: ¿Por qué tú no declaraste? Edo: No. de la T. qué color tengo (risas). no sé. mi abuela paterna indígena.).: ¿Y tú? Edo. Mulata– mestiza. ¿Mi color? Yo soy parda. Ent. es complicado. la edad y la sexualidad.. no sé. Negra. Morena (estilo mestizo. yo no me coloqué por eso. Caboclo: Individuo nacido de india y blanco.). Yo soy descendiente de afrobrasilera. de la T.. ahora. porque. los profesionales de la salud acuden a ideas integradas en forma suelta y a veces contradictorias. *** Cota: Sistema de derecho que propone un número específico de vacantes para estudiantes negros (N.Dra. ¿ves? Ent. lo que yo soy realmente. Blanca. de la T.: ¡Qué sé yo! Es una mixtura tan grande que de repente ni sé de qué color soy. Negra. mi madre blanca. Ent. mixta. Tienen que ver con el género. obligatorio para el ingreso a la universidad pública (N. No me coloqué en la cota. Negra. no negro). o viceversa (N. en el primer caso con alguna alusión a raza y diferencias de clase. Mulata clara. Negra. y Cecilia McCallum 161 . Pero tengo conciencia de que soy descendiente afrobrasilero. eso fue muy cuestionado. la cuestión del color de piel. Morena (estilo blanco). Tanto así que hice el vestibular** y no me incluí en la cota***. ** Conclusión: Imbricaciones de raza. Blanca.: Me declaré blanca. adolescencia y sexualidad ¿De qué forma están los puntos de vista de los profesionales de la salud sobre raza–color relacionados con sus puntos de vista sobre las usuarias adolescentes del HMB? Hablando sobre estos dos temas. Blanca. Mi padre era caboclo*.

el cuerpo moderno está formado de componentes raciales heredados del pasado. con un término de color simple (blanco. Es fruto de una mezcla anterior. o en tipos de pelo. nombrando ciertos abuelos o padres en lo referente a nacionalidades o identidades raciales (italiano. afrobrasilero). Los otros. raza y parentesco en el otro. ahondando en la historia familiar. moreno) o negra. Al hablar de la mezcla racial como un proceso que tuvo lugar en el pasado. indígena. portugués. no respondieron en forma sencilla.color. lo cual evoca la “conquista” de los movimientos negros de Bahia hacia una identidad negra valorada positivamente. Las apariencias contemporáneas son testimonio de encuentros pasados. revelo los puntos de articulación entre lo que entienden los profesionales de la salud por raza por una parte. El cuerpo y sus componentes internos y sus rasgos externos son tema recurrente. los profesionales de la salud tomaron posiciones distintas. hacia la historia corporal de cada familia. y género y sexualidad de la edad. las diferencias en el presente se socavan por medio del discurso y la diferencia racial es barrida hacia el pasado y. Sin embargo. Al pedirles que se describieran en términos de color o raza. Tal mezcla de personas heterogéneas resultó en un cuerpo singular (uno apropiadamente brasilero). Desde esta perspectiva. por extensión. por la otra. sin embargo. Los puntos de vista del doctor Alexandre son ejemplo claro de esta interpretación. de uniones de antepasados para quienes el sexo interracial era normativo. 2002). La mitad respondieron impasiblemente. Por medio de esta táctica. describiendo los aspectos interraciales de sus propios antepasados. La discusión sobre la mezcla racial en Brasil está 162 Víctimas egoístas . negros e indios fueron integrados. Aquí. Los antepasados de quienes hablan habrían estado involucrados en economías esclavistas y en el “proceso civilizador” por medio del cual los indios “salvajes” fueron emasculados y sus mujeres transformadas en las abuelas de los brasileros modernos (McCallum. también tocaron otra historia relacionada –la de de la diferencia social–. en los rasgos de la cara. en la piel. a medida que los profesionales de la salud hablaban acerca de su historia familiar para describir su propio color. evocan una interpretación compartida acerca de la jerarquía social en la cual los blancos.

la liberación de la capacidad productora de la mujer debe ocurrir en el momento en que estén socialmente preparadas para la crianza.cargada de alusiones a estas estructuras y procesos imaginados. por consiguiente. aunque invisible25. Los profesionales de la salud no hablan de impulsos naturales incontrolados (una descripción que sí surge en Brasil. La “raza o color” de un cuerpo es señal del papel de la familia en ese orden racial original ahora extinguido. El embarazo obliga a la joven a re–concebirse. Las jóvenes son programadas físicamente y. ya no simplemente como 25 Aquí sería muy útil traer a colación un discurso sobre genética véase Santos y Maio. Un afán obstinado del campo sexual a una edad “temprana” es interpretado como egoísta porque las jóvenes se exponen a la sexualidad masculina sin considerar la naturaleza primordialmente reproductora de la sexualidad femenina. Sus cuerpos están sujetos a fuerzas generadas internamente que deben ser contenidas y controladas (los vagamente definidos “cambios físicos”). Un cuerpo que evidencie una mezcla anterior puede tomarse como un símbolo de la extinción del ordenamiento basado en el color que una vez reinó. no la femenina). es una retrospectiva. Los cuerpos virginales de las jóvenes son constantemente vistos como orientados hacia el futuro. desbocado. la insistencia en salir con muchachos (namoro) antes de llegar a una edad apropiada para una relación. El énfasis en cambio se hizo en los deseos afectivos y de relación experimentados por las jóvenes mujeres. El mecanismo sexual por medio del cual la reproducción tiene lugar ejerce una influencia poderosa en la formación y el momento de realizar este destino. Cecilia McCallum 163 . Pero en la modernidad civilizada. Una persona cuyo cuerpo aparenta pertenecer a una de las tres razas originales siempre podrá reclamar un ancestro mezclado. psicológicamente a realizarse como “madres”. como señal de la posición en un sistema de relaciones organizado por la apariencia. El comportamiento de la joven no se explica como resultado del deseo físico directo. pero con respecto a la sexualidad masculina. a los 25 años o más. La conversación sobre los jóvenes adopta un acercamiento diferente de los componentes temporales del cuerpo. 2005.

a la par con el tono acusatorio de muchas discusiones sobre las clientas egoístas del HMB. La doctora Ester habló a nombre de varios de sus colegas cuando dijo: “los negros tienen una clase social más baja. sino en un sentido más amplio. también hay un reconocimiento de que estas jóvenes son víctimas: de circunstancias. un orden social construido según un orden temporal. Si aún no está preparada ni autorizada para tal cosa. de la gente que las rodea. sé que viene de allá del pasado”. o (peor) abortándolo y negándole la vida. una persona que da en lugar de recibir en su relación con los hijos. Eso es cultural. No hubo una sugerencia abierta de que los afrobrasileros tuvieran en algún sentido biológico una sexualidad mayor o que fueran menos capaces de controlar sus instintos. no sé. ampliamente aceptadas y constantemente reiteradas. de ellas mismas. a través del proceso histórico que constituye el Bra164 Víctimas egoístas . Describieron diferencias entre las jóvenes por su origen “social”. Algunos de los profesionales de la salud sugirieron que hay una mayor incidencia de embarazos juveniles entre las jóvenes pobres y negras y que esto está ligado a una temprana exposición al sexo en la casa y “en la calle”. Más bien. y en Salvador en general. de la sociedad en general. las diferencias entre las jóvenes más ricas y más pobres están asociadas con un concepto de raza biológicamente relacionado. la entrevistada nos recuerda el papel que juega la historia y la “cultura” en la producción de configuraciones de diferencia social y con connotación racial expresada diariamente en el HMB. En estos casos. De tal forma. Las conversaciones acerca de las características pasivas del comportamiento reproductivo de las jóvenes clientas recurre a una serie de representaciones acerca del orden social contemporáneo en Salvador. Al hablar acerca de las jóvenes clientas del HMB. explicado en contexto y generado por circunstancias familiares: factores como vivienda y acceso a la “cultura” mediante una educación formal. pero no reducido a él. excepto cuando el entrevistador lo estimulaba.una “mujer hecha” (mulher feita). Aquí el tiempo no se concibe solamente como expresándose en y por medio del cuerpo. los profesionales casi no mencionaban la palabra “raza”. sino como una “madre” en potencia en un sentido práctico. entonces actúa en forma egoísta trayendo un niño al mundo.

(Eds. Este conjunto de representaciones postula una serie de oposiciones simbólicas ligadas –entre negro y blanco. antihigiénicas) tiene un efecto negativo en las jóvenes. E.L. M. rural y urbano. (1995).R.L. Bozon. M. Mientras las prácticas institucionales y también un número significativo de profesionales de la salud castiguen a los jóvenes por atreverse a ser pacientes del hospital. O aprendizado da sexualidade: reprodução e trajetorias sociais de jovens brasileiros.org. pobre y rico. Rio de Janeiro: Fiocruz–Garamond. (2000). 245–264. tradicional y moderno. pero el proceso imaginado es generalmente dialéctico. sucio y limpio. Bulletin of Latin American Research. Heilborn. http://www. habrá un fuerte argumento para decir que ellas son realmente vistas más como autoras de sus propios actos egoístas que como víctimas.pnud. en el cual la modernidad está comprometida con una lucha constante e infructuosa contra el primitivismo. (2005. D. convirtiéndolas en víctimas. Marseille: Éditions Parenthèses–Institut de Recherche pour le Développement. y Knauth. junio 30). M. también existe un rechazo al negarles los medios en el proceso histórico. creando un problema social. culture and black identity in Brazil.br/arquivos/Boletim_PCRI. Aquino..sil. la fête et l’Afrique à Bahia. Anthropologie du carnaval: la ville.) (2006). modernos como “mejores” y “más altos” en oposición a las categorías de personas a las que pertenecen las clientes del HMB (clase “pobre” o “media”). ordenado y caótico– y las asocia a un sistema de valores. Racism. pacífico y violento. los profesionales de la salud simplemente describieron los grupos ricos. Aun si la condición histórica en que se encuentran (pobres. cultos. Edição especial saúde. 14(3). Una historia ideal sería aquella en que lo moderno supere al pasado incivilizado asociado con la negritud. Boletim Programa de Combate ao Racismo Institucional. Agier.pdf  Cecilia McCallum 165 . M.. En discusiones sobre raza y clase. sin cultura. retirando a la sociedad. Sus acciones también reproducen la dialéctica. Bibliografía Agier. inculto y culto.M. primitivo y civilizado. PCRI.

100-117. (2003). P. P. 447-68. (2005). (2005). 39. C.  166 Víctimas egoístas .Gregg. En W. Ciências.  Macedo. 70(3). R. A. University Park: Pennsylvania State University Press. y Dos Reis. C. L. L. Tesis de grado en Antropología. 12(2). y Dos Reis. American Ethnologist. Racialized bodies. En História. McCallum. McCallum. P. Race in contemporary Brazil. C. raça e os dilemas das identidades na era da genomica. M. (2007). Universidade Federal da Bahia.). Estratégias.V. Villela y S. Palo Alto.). (s. Florianópolis. Saúde–Manguinhos. Gênero e saúde: Programa Saúde da Família em questão (pp. Menezes. Virtually virgins: Sexual strategies and cervical cancer in Recife. McCallum. Ponencia presentada al simposio “Fazendo Gênero”. Gênero e saúde: Programa Saúde da Família em questão (pp. U. (Ed. J. Brazil. Schraiber. Journal of Latin American Studies.. (2005). 2006.335-360.) (1999). (2005). G. naturalized classes: Moving through the city of Salvador da Bahia. 55-80. En W. Brazil. desafios e limites na formação em gênero e saúde: reflexões a partir de uma experiência feminista. Cadernos de Antropologia e Imagem.f. 32(1). Childbirth as ritual in Brazil: Young mothers’ experiences.  Reichmann. y Maio. Sao Paulo: Abrasco–UNFPA. Monteiro (Eds. (2005). O Paiakã da “Veja”: mídia. A. CA: Stanford University Press. O atendimento ao aborto em uma unidade pública de saúde: a perspectiva de jovens usuárias e de profissionais de saúde.19-38. thnos. A. Women out of place? A micro–historical perspective on the black feminist movement in Salvador da Bahia.). 12(1). Monteiro (Eds. Sao Paulo: Abrasco–UNFPA. “Utero em cena”: implicações e desdobramentos do uso da ultra–sonografia obstétrica. (2002).  Portella.  McCallum. Antropologia.C.155-166).  Santos. Villela y S. modernismo e a imagem do índio no Brasil. C. (2005).  McCallum. C.  Equidade de gênero e saúde: o cotidiano das práticas no Programa Saúde da Família do Recife. R. 39-61).

del Instituto de Medicina Social de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. 1971) para analizar el sistema de prestigio y poder masculino. esta representación choca con las formas de organización de la familia y con el sistema de las relaciones de género que presidían la sociedad brasilera hasta hace pocas décadas. 2 Doctoranda en Salud Colectiva (IMS/UERJ). Esa imagen es una colecta de fragmentos diversos que aún así encontraron. 2000). Sexualidad y Salud. la sexualidad y el erotismo espontáneos se presentan como elementos centrales. Sin embargo. . IMS/UERJ. Cabral2 El Brasil se cree un país sexualmente desinhibido. también los modos posibles de experimentación de la 1 Doctora en Antropología. IMS/UERJ. 1991. fundado en el control de la moralidad y de la conducta sexual femenina (DaMatta.Sexualidad. La literatura antropológica brasilera recurrió con gran énfasis al modelo del “complejo cultural mediterráneo” (PittRivers. 1985. 1999b). Heilborn. Dicho imaginario social fue constituido con el paso del tiempo por cronistas de costumbres (principalmente europeos) que durante tres siglos visitaron el país. No sólo los modelos de familia seguían tal fórmula. Cristiane S. Entre las imágenes que constituyen la identidad nacional. incorporándolo a la literatura sociológica nacional (Parker. Fonseca. Coordinadora del Centro Latinoamericano en Sexualidad y Derechos Humanos. género y color entre jóvenes brasileros Maria Luiza Heilborn1. investigadora del Programa en Género. el terreno fértil para la construcción de esa idea. profesora adjunta del Instituto de Medicina Social de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. en los usos sociales del cuerpo en el país y en la miscegenación.

Las transformaciones sociales contemporáneas promovieron cambios en la esfera de las costumbres sexuales y. en cierta medida. género y color entre jóvenes brasileros . no instalada entre nosotros. propiciando así una cierta dilución del contraste entre las experiencias femeninas y masculinas (Heilborn. Una diseminación parcial de los ideales igualitarios de relación entre los sexos también tiene lugar. El modelo de la cordialidad brasilera puede ser contrapuesto al de la “civilidad” descrito por Elias (1990). en el país. 1978). la diversificación de la escena religiosa. el país no cumplía el ideario universalista. la interiorización de las emociones y el autodominio. Las interpretaciones acerca del Brasil sostenían la idea de ciertas peculiaridades del proceso civilizador aquí emprendido (Holanda. el amplio crecimiento de la comunicación de masas. definidas como masculina y femenina.sexualidad se organizaban a partir de una estrecha delimitación de esferas. traducido en una débil delimitación entre las esferas de lo público y lo privado. En suma. 2007). la prolongación y la sólida difusión de la escolarización. en el cual impera el límite entre los cuerpos. 1936/1995). Esta configuración es capaz de iluminar diferentes aspectos de la sociedad brasilera. Varios pensadores sociales comienzan a postular que. No se puede 168 Sexualidad. la intensa urbanización del país. 1933/1999). el surgimiento del feminismo y del movimiento homosexual. 1992/2004). el entrelazamiento de las razas produjo una sociedad con “democracia racial” (Freyre. repercute fuertemente en el dominio de la sexualidad. en las relaciones de género. A partir de 1930 se observa un cambio en la manera de pensar sobre la miscegenación. término que se refiere al inestable equilibrio entre la expresión de afectos y de violencia. Otro elemento asociado al imaginario de la identidad nacional brasilera refiere al modo en que la composición étnica. resulta una “buena mixtura” (Schwarcz. fundada en el mito de las tres razas (DaMatta. persisten importantes asimetrías en las esferas doméstica y familiar. este estilo societario es designado como “cordialidad”. en las relaciones entre géneros y en las de raza–color. Entre ellas podemos mencionar la reducción del tamaño de la familia. desde sus maneras clientelistas de hacer política hasta entender por qué la civilidad. No obstante.

el Estado brasilero viene implementando políticas sociales para reducir las desigualdades raciales (Telles. de manera tal que se produce 3 Uno de los cambios importantes es la estrategia militante de considerar negros y pardos como negros. La imagen de una nación de moralidad sexual flexible ante los padrones europeos –profesantes del catolicismo y el protestantismo– es resultante de un conjunto heterogéneo de representaciones científicas y populares. A partir de la presión del movimiento negro. a los últimos se les confiere el aporte de los atributos de espontaneidad. el sistema de identificación de las personas prevaleciente en el Brasil. al mismo tiempo. Todavía persiste la representación de un país en el cual las personas andan casi desnudas en las playas. el país viene presentando un proceso complejo de discusión sobre las características del racismo a la brasilera. tiene dimensiones muy flexibles cuando lo comparamos. En la miscegenación del blanco con indígenas y negros. por color (de la piel). al sistema norteamericano (Moutinho. iniciado en la década del ochenta y consolidado durante los años noventa. 2003). que caracterizarían la identidad nacional. el momento actual combina dos tendencias: la de superación de la ideología de la democracia racial (Freyre. 1933/1999) y la de persistencia de la idea de miscegenación como componente relevante de la cultura popular (Telles. 2004. Las relaciones entre sexualidad. lo cual produce peculiares características en la expansión del proceso de individualización de los comportamientos y en la diseminación de la ideología igualitaria. Maria Luiza Heilborn. En lo que concierne a las relaciones raciales. Alberto y Hoffnung-Garskof. 2007). Se observa una persistente desigualdad entre blancos y negros3 en las esferas de inserción económica y social. Cabral 169 . De esta manera. 2003). por ejemplo. Cristiane S. erotismo y raza siempre fueron objeto de enaltecimiento –ciertamente ambiguo– en el imaginario social brasilero. sensualidad y habilidad corporal para la “samba” y el fútbol.perder de vista que la diversificación de las costumbres en el Brasil tiene por fundamento el sustrato relacional y jerarquizado de la vida social. y no por raza.

donde pueden obtenerse informaciones sobre la composición detallada del equipo de investigadores. Michel Bozon (INED. género y color–raza en la sociedad brasilera. sexualidad y reproducción. Programa de Estudios en Género y Salud del ISC/UFBA y Núcleo de Pesquisa en Antropología del Cuerpo y de la Salud. basado en los resultados cuantitativos obtenidos en la Pesquisa Gravad. Estela M. Nuestro análisis muestra que la iniciación sexual no sucede de forma tan precoz. aliada a la idea de tolerancia y libertad en relación con la homosexualidad (tanto masculina como femenina). abierto y tolerante” utilizamos datos de una investigación sobre juventud. Dicha tendencia sería fruto de un “ambiente desestructurado”. En esa fase. Para el tratamiento de los retratos más aproximados de lo que sucede en este “paraíso sexual. Tanto los medios como la opinión pública expresan frecuentemente la idea que los jóvenes en el Brasil presentan. Sexualidade e Reprodução no Brasil (Pesquisa Gravad) fue elaborada por Maria Luiza Heilborn (IMS/UERJ). Los principales resultados de la encuesta se encuentran publicados en el libro “O aprendizado da sexualidade: reprodução e trajetórias sociais de jovens brasileiros” (Río de Janeiro: Fiocruz–Garamond. en el cual la incitación de los medios ejercería un papel preponderante (Heilborn et at. Daniela Knauth (NUPACS/UFRGS). 2006).una asociación entre las imágenes del carnaval y las de un paraíso sexual. Este artículo pretende contribuir a las discusiones sobre sexualidad. género y color entre jóvenes brasileros 170 . Paris). y es seguida de un rumbo bastante estructurado en lo que respecta a las expectativas sociales en torno a las conductas de hombres y mujeres. Del mito a la realidad siempre existen distancias significativas. de la UFRGS. 2007).. En la adolescencia se intensifica el proceso de construcción de autonomía de los jóvenes respecto a su familia. lo cual conllevaría múltiples consecuencias negativas. Sexualidad y Salud del IMS/UERJ. Sexualidad. cuyo objetivo central era la investigación de las trayectorias sexuales y eventualmente reproductivas de los jóvenes. El estudio fue realizado por tres centros de investigación: Programa en Género. hoy en día. realizada en tres ciudades brasileras (Pesquisa Gravad4). los jóvenes 4 La investigación Gravidez na adolescência: Estudo Multicêntrico sobre Jovens. una tendencia aparentemente incontrolable a la precocidad sexual.L. Aquino (MUSA/UFBA).

Ellos vivían en tres grandes capitales –Porto Alegre. 2006). privilegió ciertos eventos de la trayectoria afectivo–sexual: los iniciales y los últimos.634 individuos en una encuesta poblacional con muestra aleatoria y estratificada. El cuestionario.. Representaciones. A autonomia progressiva frente à família expõe fortemente os jovens à cultura do grupo de pares. Río de Janeiro y Salvador– situadas en regiones bastante dispares del país (Sur. valores y comportamientos relativos a la sexualidad y a los papeles de género son consolidados en el transcurso de esta etapa de la vida: “Dos agencias son centrales en la transmisión de estos valores: la familia y el grupo de pares. valorizando dos prismas de análisis: el género y el color–raza. Fueron escuchados hombres y mujeres de entre 18 y 24 años. Comienzan a desarrollarse complejos procesos de aprendizaje cultural en torno a la sexualidad. De tal modo. igual para ambos sexos. emprendido entre octubre de 2001 y enero de 2002.2%) (Heilborn et al. consolidando la búsqueda de singularidades respecto al grupo familiar y la red de amigos.” Maria Luiza Heilborn. con la intención 5 “Duas agências são centrais na transmissão desses valores: a família e o grupo de pares. Cabral 171 . y otra. con un alto índice de respuesta (85. La autonomía progresiva frente a la familia expone a los jóvenes fuertemente a la cultura del grupo de pares”5 (Heilborn et al. 1997). pretendemos examinar las declaraciones sobre prácticas sexuales y valores sobre sexualidad enunciados por los jóvenes. Sudeste y Noreste). Cristiane S. abarcando 4. 2002: 23).. Colegas y amigos son fuertes referencias de validación y reconocimiento de los sujetos y. íntimamente relacionados con los códigos de género vigentes en el contexto social en que los sujetos están insertos. cualitativa. cuantitativa. Estrategia de la investigación La Pesquisa Gravad fue constituida de dos etapas: una inicial.experimentan relaciones afectivas que amplían su universo de vínculos. en la que fueron realizadas 123 entrevistas en profundidad entre 1999 y 2000. desempeñan un papel expresivo en la modelación de las conductas de los jóvenes (Lagrange y Lhomond. en entrevistas cara a cara. cada vez más.

los análisis aquí presentados sólo contemplan las tres primeras categorías. tales como “blanca pálida”. Para la evaluación de la significancia estadística de las diferencias entre cantidades ocurridas entre estratos específicos.) y a preguntas sobre prácticas sexuales. Debe destacarse que se mantuvo la distinción entre blancos. negra. que los análisis aquí emprendidos se mostraron bastante semejantes al ser cotejados con el grado de escolaridad alcanzado por el individuo. dado que ella sigue la lógica del sistema clasificatorio brasilero (a pesar de haber sido evaluados. Sexualidad. IBGE (órgano responsable por los censos poblacionales) desde hace más de cien años. género y color entre jóvenes brasileros 172 . puedan clasificarse según estos cinco colores–raza (Fry. Fueron obtenidas aproximadamente 130 categorías diferentes para describir el propio color. “mixturada”. etc. homosexualidad. Los jóvenes también respondieron a cuestiones sobre valores y opiniones sobre sexualidad (infidelidad. al ser entrevistadas. Con todo. lo cual nos llevó a presentar los resultados según una u otra clasificación. se utilizó el test Qui 6 El sistema clasificatorio del color–raza en el Brasil posee una definición oficial empleada por el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística. inserción social. la longevidad de este sistema hace que las personas. en función del bajo porcentaje encontrado en las demás. Incluso presentando definiciones hoy cuestionadas por intelectuales y por los movimientos étnico–raciales. existe una taxonomía extremamente compleja y variada. Se consideró el color auto–referido por el entrevistado después de la lectura de las opciones de respuesta (blanca. Junto con ello.de reconstruir un recorrido y permitir una buena rememoración de los encuestados. sin embargo. parda. color–raza y elementos biográficos fueron examinados como posibles determinantes de valores y de conductas. además del extenso gradiente de clasificación de los “morenos”. Como proxy de situación socio–económica de la familia fue evaluado el grado de escolaridad de la madre del entrevistado. “chocolate”. cabe aclarar. experimentadas durante la trayectoria sexual y en la última relación sexual. todos los cruzamientos según las categorías dicotómicas blancos y noblancos). si bien el cuestionario también indagaba el color autodefinido6. Relaciones de género. masturbación. 2005). también. negros y pardos. amarilla–asiática o indígena).

4% en Río de Janeiro y 8. el 93% y el 81. los negros predominan en el conjunto negros–pardos. Frente a la pregunta cerrada sobre color–raza.9 años para las muchachas. lo que en aquel momento equivalía a aproximadamente a 78 dólares. en Salvador. mientras sucede lo inverso entre las mujeres.04. respectivamente.2% hombres y 52. El indicador utilizado de renta familiar mensual per cápita reveló que cerca del 15% de los jóvenes no disponen de más de medio salario mínimo. en particular respecto a la composición étnica. Cabral 173 . 2003) fue usado para el procesamiento y análisis de datos. La diferencia en términos de jerarquía social también puede ser analizada según el nivel escolar alcanzado: el porcentaje de jóvenes que llegaron a la universidad es el triple en Porto Alegre y el doble 7 El valor del salario mínimo era de 180 reales. las proporciones se presentan más equilibradas.000)7. Porto Alegre. Maria Luiza Heilborn.6% en Porto Alegre (p-valor:0. en Río de Janeiro. Perfil de los jóvenes entrevistados Fueron entrevistados 4634 jóvenes (47. en cuanto a Salvador. El programa Stata 8.2 años para los muchachos y 17. Río de Janeiro y Salvador da Bahia presentan contextos sociales y culturales muy diferentes. siendo este el caso para el 29% de los jóvenes pesquisados en Salvador. un quinto.0 (StataCorp. Negros y pardos aparecen globalmente en proporciones iguales (aproximadamente un 25%). la mitad. Otro elemento diferenciador entre las ciudades es el perfil social según la renta y la escolaridad. Se observó que las declaraciones no siguen exactamente la distribución esperada en las tres ciudades: en Porto Alegre. La edad promedio de iniciación sexual fue de 16. La entrada de datos y el control de calidad fueron realizados utilizándose el programa EpiInfo 6. mientras que en Río de Janeiro son los pardos quienes conservan la mayoría. Los hombres se declaran más frecuentemente pardos que negros.Quadrado de Pearson corregido para el efecto de diseño. en Porto Alegre tres cuartas partes de los individuos se declararon blancos. Cristiane S. 9.8% mujeres) entre los cuales.6% ya se habían iniciado sexualmente.

174 Sexualidad. Ya fue señalado que. iniciación y número de parejas Sexualidad y género están ineludiblemente imbricados. 1994.2 contra 17.en Río de Janeiro.004). Gagnon y Simon. 1973/2005) nos parece la clave principal de interpretación.0014). entre las cuales se destaca el pasaje a la sexualidad en pareja. La adolescencia es caracterizada por diversas transiciones. lo cual coincide con los resultados de la Pesquisa DHS de 1996 sobre el Brasil (Bemfam. La construcción de ese espacio privado presupone el aprendizaje sobre el inicio y el establecimiento de un relacionamiento afectivo y sexual (Bozon. donde es del 10. Desde nuestro punto de vista la sexualidad resulta de diferentes escenarios. 1998). Situada en la continuidad del proceso de socialización adolescente..1% y 50. género y color entre jóvenes brasileros . 1997). Bozon y Kontula. de gestos.9% (p-valor:0. 1970. en nuestro país. 61. descartamos cualquier concepción de sexualidad resultante de determinaciones innatas. La sexualidad es uno de los principales dominios que incitan al joven a crear una esfera de autonomía individual en relación con la familia de origen. de lectura de intenciones de los implicados y de un proceso de negociación en torno a los significados (Berger y Kellner. Ejercicio de la sexualidad. Laumann et al.3% (p=0. la iniciación masculina continúa siendo más precoz que la de las mujeres en una diferencia de por lo menos dos años (16. completando las primeras con mayor frecuencia la escuela secundaria. Las trayectorias escolares de las mujeres se mostraron un poco más extensas que las de los hombres. 1993. la primera relación sexual es habitualmente descrita a partir de indicadores como la edad en dicho momento (Bozon. La demostración de cómo la sexualidad con la pareja depende de un continuo desciframiento de códigos de conducta.9). respectivamente. cuya mezcla comporta dimensiones psíquicas y sociales más allá de incumbir una articulación con la esfera reproductiva. ambos en relación con Salvador. 2004).

La edad promedio de los hombres en la primera relación es extraordinariamente homogénea. Cabral 175 . por medio de la precocidad sexual y del valor socialmente expandido de la virilidad en el Brasil (Parker. Los test estadísticos experimentados para la verificación de esos pequeños matices encontrados obtuvo una medida límite (p-valor: 0. y apenas el 20% de los individuos de sexo masculino se inicia después de los 17 años. Lógicamente. inversamente –y contrariando a las representaciones culturales más difundidas sobre color–raza y sexualidad–. La homogeneidad del ritmo masculino del inicio sexual al contexto social es reveladora de la fuerte exigencia cultural de confirmación de la masculinidad. Sin embargo. Cristiane S. Existen pequeñas diferencias porcentuales a favor de una mayor precocidad de quienes se declararon negros. el 30% de las mujeres de Salvador nunca tuvieron una experiencia sexual a los 19 años (contra el 23% en Río de Janeiro y el 15% en Porto Alegre). Maria Luiza Heilborn. Leal y Boff. no fue observada ninguna asociación entre color/raza y edad de la iniciación sexual para las muchachas (Tabla 1). Así. que se inician más temprano en la vida sexual. en Porto Alegre existe una menor diferencia entre las edades de los hombres y las de las mujeres al momento de la primera relación sexual (un año). Existe una mayor diversidad de comportamientos entre las mujeres. Otro elemento a destacar es la ausencia de variación según color–raza en la iniciación sexual. 1991. en Salvador existe una iniciación más tardía. Ella no varía según la región o el grupo social. Las primeras experiencias se concentran entre los 15 y 17 años. Río de Janeiro se sitúa entre estos dos polos. pero que no confirman las ideas preconcebidas de la sexualización más intensa de la población negra. Bozon y Heilborn. el nivel de instrucción de la madre y el nivel de renta familiar diferencian a las mujeres de grupos menos privilegiados.0801–encima de los 5% comúnmente aceptados). 2001). en función de su origen y de algunas características biográficas. 1996. En Porto Alegre ellas viven las primeras experiencias más temprano e. Además.

por color–raza y sexo. 18 años y más para mujeres y 17 años y más para hombres.1 34.2 30.6 30.6.2 40. El mismo fenómeno puede ser constatado respecto a la socialización religiosa. Sexualidad. Porto Alegre (RS).5 1833 Iniciación Blanca sexual* Color/raza Negra Parda Total p-valor 0. mientras que aquellas que prosiguieron o ingresaron en estudios superiores. demarcan una cierta continuidad de la pareja en el tiempo (N. la trayectoria escolar individual ejerce mayor influencia sobre las mujeres que sobre los hombres: las jóvenes que interrumpieron sus estudios sin completar la escuela primaria tuvieron su primera relación a los 16. sin ser estrictamente formales.Tabla 1.4 36.4 33.9 43. de la T. de 16 a 17 años para mujeres y 15 a 16 años para hombres. En particular.4 36. Población: Jóvenes de 18 a 24 años. mediano.6 407 29. Las variables que describen la trayectoria individual tienen un efecto relativamente fuerte sobre el calendario femenino de la entrada a la sexualidad (Bozon & Heilborn. un primer empleo precoz o un primer namoro8 a los 13 años o en edad inferior. 2002. tanto para las mujeres como para los hombres. 8 Expresión utilizada para referirse a relaciones afectivas que.2 1032 37.1 980 31. 2006).0 35.3430 0.1 432 29. hasta 15 años para mujeres y hasta 14 años para hombres. la entrada en la vida sexual adulta no consiste en un mismo evento para hombres y mujeres. género y color entre jóvenes brasileros 176 . En contrapartida. tardío.5 35.2 401 27.).4 39.2 40.3 1871 25. la tuvieron sólo a los 18. están asociados a un acceso más precoz a la sexualidad. Salvador (BA).8 28. SEXO Femenino Precoz Mediano Tardío n Masculino Precoz Mediano Tardío n 24. Río de Janeiro (RJ).9 31. * El intervalo entre edades en la categorización para la edad de la primera relación sexual es distinto para mujeres y hombres: precoz.5 36. En suma.7 452 27.9 35. Proporción de jóvenes según la edad de la iniciación sexual.0801 Fuente: Pesquisa Gravad.3 años.

Población: Jóvenes de 18 a 24 años. por tanto. Cristiane S. mientras que las mujeres deben presentar una cierta modestia en la esfera sexual. 2002.2 11. condicionada por las expectativas sociales colocadas para cada uno de los sexos: es esperado que los hombres tengan muchas parejas pues esto es un signo de virilidad. Maria Luiza Heilborn.8 p-valor 0. Tal imagen no corresponde necesariamente al comportamiento real. con el mismo tiempo transcurrido de vida sexual9 (cuatro años o más). Tabla 2. Jóvenes de ambos sexos. Río de Janeiro (RJ). en relación con la propia conducta (Tabla 2).1 41. una vez que éste puede resultar de las circunstancias sociales implicadas en el relato según el género. Algunos autores señalan el estrecho vínculo entre 9 Proponemos el indicador “tiempo transcurrido de vida sexual” como el intervalo de tiempo entre la iniciación sexual y la edad del sujeto al momento de la entrevista. Se trata. presentan experiencias muy dispares: cuatro de seis mujeres refirieron hasta tres compañeros sexuales. según la cantidad de compañeros sexuales y sexo.5 68.5 16. mientras lo mismo ocurre con apenas uno de cada seis hombres.8 n 1279 % 3. Salvador (BA). Porto Alegre (RS).Existe también una marcada diferencia entre muchachas y muchachos en las declaraciones sobre las parejas en el transcurso de su vida.6 17. antes que nada.0000 Fuente: Pesquisa Gravad. ya que su declaración traduce el conjunto de presiones sociales actuantes sobre la iniciativa de los sujetos. La multiplicidad de parejas es.5 17. de una delicada articulación entre el comportamiento real y la posibilidad de enunciarlo. Cabral 177 . Proporción de jóvenes con cuatro años (o más) de vida sexual. Es razonable indagar estos números desde la óptica de las concepciones de género sobre parejas. Número de compañeros sexuales 1 2ó3 4ó5 6 o más Sexo Femenino Masculino n 1159 % 23.

22 20.3 1072 Número de parejas sexuales Blanca Color–raza Negra Parda Total p-valor 0.17 44.1535 Fuente: Pesquisa Gravad. La explicación frecuente es que las mujeres rememoran selectivamente los vínculos con algún significado o compromiso.89 20. Porto Alegre (RS).7 646 6. lo que supuestamente se reflejaría en declaraciones con un número superior de parejas sexuales.52 242 46. correlativamente. el modo socialmente construido de contar parejas por parte de los hombres (Béjin.9 24. teniendo en cuenta la ausencia de asociación entre color–raza y la respuesta sobre la cantidad de parejas sexuales.sexualidad y afecto para el género femenino y.59 26. Proporción de jóvenes con cuatro años (o más) de vida sexual. son justamente las negras las que menos declaran un gran número de parejas en su trayectoria (Tabla 3). Sin embargo.2 24. Bozon.0361 0. 1996. según el número de parejas sexuales. 1998).33 35.08 34. la sexualidad en los hombres es socialmente modelada.8 18.72 265 52.3 258 6. 178 Sexualidad.8 29.3 68. Entre los hombres no hay diferencias estadísticas. entre las mujeres. tendiendo a “olvidar” (o a no computar) las parejas de menor importancia. Sexo Femenino 1ó2 3a5 6 o más N Masculino 1ó2 3a5 6 o más N 8.7 565 43.2 67.. 2002. Sandford et al.9 1176 45.0 272 4. En esa misma dirección se presenta la extendida concepción de la mayor sexualización de los negros. en el sentido de ser portadora de sentido en sí misma. como si retuviera una intrínseca cualidad instrumental (Heilborn. color–raza y sexo.3 75. Tabla 3.37 18. En contrapartida. Nuestro argumento sostiene que en la construcción social del género femenino hay una subsunción del sexo a la afectividad. los resultados no corroboran esta imagen. 2001.9 65. 1999a). Población: Jóvenes de 18 a 24 años. La disposición para la actividad sexual y la valoración de la cantidad de parejas son buenos ejemplos de dicho atributo.11 12. designada aquí como una perspectiva relacional referente a la sexualidad. género y color entre jóvenes brasileros . Río de Janeiro (RJ). Salvador (BA).

tiene lugar en un contexto relacional específico. Cabral 179 . La entrada masculina en la sexualidad con pareja es más precoz al compararla con las actitudes femeninas. 34). que continúa informando la conducta de hombres y mujeres. La actividad sexual puede encarnar la voluntad de procrear. p. También es observado un patrón similar de mayor restricción en relación con la cantidad de parejas. Los resultados producidos por medio de un instrumento como el cuestionario cerrado tienden hacia el primer polo. la satisfacción del deseo. la demostración de un estatuto social o un gesto que consolide una relación afectiva. Estos distintos significados no son necesariamente excluyentes. Maria Luiza Heilborn. se percibe que este importante eje de clasificación social no se presenta como un estructurador preponderante en el desarrollo de la trayectoria sexual (como lo hace suponer el imaginario social acerca de la mayor sexualización de los negros). en función del momento de sus trayectorias biográficas (Spira et al. el examen de dos elementos caracterizadores del ejercicio de la sexualidad (iniciación sexual y número de parejas) revela una persistente asimetría de género.:1993. Tipos de interacción sexual Somos conscientes de que investigar sobre la sexualidad es mantener un fino equilibrio entre una mirada que podríamos describir como “positivista” –en la medida en que procura cuantificarla en términos de frecuencias de actos y prácticas– y aquella que valoriza lo enmarañado de las relaciones sociales y los significados atribuidos al ejercicio de la sexualidad. buscamos (con el uso de tales datos) mostrar tendencias generales. pudiendo darse un constante ajuste de los sujetos en el ejercicio de su sexualidad. que proporcionen el esbozo de un panorama aún pasible de problematización. Cristiane S. El color– raza no interfiere de forma significativa en el desarrollo de la vida sexual de los jóvenes. Como caracterización general. en un momento de la trayectoria de vida y puede comportar una amplia variedad de afectos. El acto sexual no es una práctica autonomizada: suscrita siempre en un conjunto más amplio de significaciones. La rememoración de los actos sexuales practicados depende del significado atribuido por los sujetos a tales prácticas.En síntesis. no obstante.

de afiliación religiosa y. El análisis de los cuestionarios internacionales sobre comportamiento sexual señala que.Las técnicas corporales clasificables como acto sexual son objeto de definiciones socio–históricas que varían en el tiempo y el espacio cultural. más allá de la masturbación en pareja y la masturbación erótica del cuerpo propio. en función de las formas conocidas de transmisión del virus. La base de datos contempla preguntas sobre algunas formas de relación sexual tales como la vaginal. buscando discernir regularidades que expresen marcas de pertenencia social. ese escenario interactivo por sí sólo puede generar ruidos en el entendimiento de determinadas expresiones. de la influencia de las prescripciones de conducta para hombres y mujeres. “Tener relaciones sexuales” puede estar circunscrito a la modalidad del coito vaginal. de color–raza. En la Pesquisa Gravad las entrevistas cara a cara inducían a los jóvenes a hablar explícitamente sobre ítems pasibles de inhibición y pudor. amistoso y de neutralidad. según las formulaciones de las preguntas. La situación de entrevista sobre sexualidad es una interacción social que instiga al entrevistado a hablar de asuntos íntimos. masturbación y sexo anal pasaron a integrar regularmente los más recientes instrumentos de pesquisa sobre el tema. Entre las técnicas corporales existen varias modalidades de contactos para la producción–obtención de placer. género y color entre jóvenes brasileros . o incluso estigmatizados. aunque se hayan hecho esfuerzos para construir un instrumento culturalmente sensible. Si conceptualizar sobre prácticas sexuales y formular preguntas sobre ellas constituyen tareas delicadas. A pesar de todas las recomendaciones metodológicas para mantenerlo en un clima que sea. Las respuestas se refie180 Sexualidad. Las pesquisas sociológicas sobre sexualidad pretenden justamente capturar ese carácter mutable de elección y frecuencia de las prácticas sexuales realizadas. oral y anal. técnicas como sexo oral. La epidemia de VIH/Sida ha sido señalada como uno de los factores centrales de cambio en el modo de entendimiento de las relaciones sexuales. responder tampoco es algo fácil. sobre todo. que no se restringen al coito genital. de trayectoria biográfica (por ejemplo. al mismo tiempo. se ponen en escena diferentes concepciones de lo que es un acto sexual. o puede incorporar caricias íntimas en las partes genitales del cuerpo del compañero o la compañera. Así. entrar en conyugalidad más o menos precozmente).

ofreciendo al entrevistado las alternativas de frecuentemente. seguido de la masturbación entre la pareja y.ren a la frecuencia de los actos. Este dato indica que no hay un efecto de supervaloración de la experiencia en las declaraciones masculinas. nuestra estrategia analítica buscó evaluar la experimentación. el sexo anal. estando presente la misma proporción (12. 11 Los hombres declaran haber practicado sexo anal “algunas veces” en el 28. No obstante.5% para ellas. Maria Luiza Heilborn.7% de los casos. mientras la alternativa nunca fue interpretada como ausencia de experiencia. lo mismo sucede con una cuarta parte de las respuestas femeninas y un 11% de las masculinas en relación a la masturbación entre la pareja y. dado que la mitad de los declarantes (sean hombres o mujeres) evalúa la frecuencia como rara. de una modalidad específica de interacción sexual. Las respuestas femeninas en torno a esas prácticas son siempre inferiores a las masculinas. respecto al sexo anal. El porcentaje de hombres que declara haberse involucrado “raramente” (27%) en prácticas anales es la mitad del conjunto11. La relación vaginal consiste en la forma de contacto sexual más difundida entre los jóvenes sexualmente activos. las tres primeras posibilidades fueron aglutinadas como positivas de experimentación de una práctica sexual dada.3% para ellos y al 1. 1973/2005).6%. La discrepancia de declaraciones entre los sexos merece una interpretación. Aproximadamente el 18% de las mujeres y el 11% de los hombres declaran no haber practicado “nunca” el sexo oral. y las mujeres el 10. por último. es indicativo de la centralidad del sexo vaginal como técnica sexual definidora de la heterosexualidad. un 75% de las mujeres y un 39% de los hombres. 10 Como estrategia para el tratamiento y análisis de los datos. La declaración sobre la experiencia de diversas modalidades de interacción sexual no es ecuánime: el sexo oral es el segundo más practicado. nada sorprendente. o el rechazo. tema que presenta una notable contraposición entre muchachas y muchachos.3%) en el universo femenino. El resultado. Cristiane S. y es una marca importante en la construcción de los recorridos sexuales de los individuos (Gagnon y Simon. Cabral 181 . “frecuentemente” corresponde al 4. algunas veces. raramente o nunca10.

Estas diferencias revelan la ausencia de una perfecta mutualidad de caricias orales entre las parejas. La discrepancia de las respuestas parece señalar que los hombres valorizan la fellatio. las mayores proporciones en las respuestas masculinas pueden ser relativizadas a partir de las prescripciones en torno a la masculinidad en el Brasil. dejando de ser una especialidad de la prostitución. La experimentación del sexo oral es relatada por una proporción significativa de los entrevistados. 1999a). (1994) afirman que la diseminación de la práctica del sexo oral es indicio de los cambios en el guión sexual de hombres y mujeres en el último siglo. la misma lógica se aplica al cunnilingus. sobre todo para las mujeres (Gagnon y Simon. 1987). respectivamente. lo cual no significa que haya alcanzado la posición de técnica central en las relaciones sexuales. ésta es distinta para mujeres y hombres: la fellatio es declarada por el 70% de las muchachas y el 85% de los muchachos. que considera como símbolo de virilidad una permanente disponibilidad para aquello que involucra lo sexual (Heilborn. Esos cambios se deben a la incorporación de la práctica del sexo oral al repertorio de la sexualidad conyugal y premarital. mientras las mujeres declaran menos esta práctica. el bajo nivel de las respuestas femeninas puede indicar un cierto pudor al hablar sobre sexualidad. De cualquier forma. En primer lugar. 182 Sexualidad. las caricias que envuelven el contacto de la boca con los órganos sexuales componen los juegos amorosos. mientras la proporción referente al cunnilingus corresponde. Aún así. comportamiento socialmente esperado para este género.El acentuado contraste entre las declaraciones de mujeres y hombres puede ser interpretado de diferentes maneras. aunque no necesariamente son recíprocas. En segundo lugar. la constancia de la diferencia de las declaraciones entre los sexos revela una ausencia de mutualidad en el ejercicio de esas prácticas. Generalmente. que realizaron esta práctica en el transcurso de su trayectoria sexual al menos una vez. al 79% y al 82%. género y color entre jóvenes brasileros . Las expectativas discrepantes que poseen los individuos de cada sexo en relación con los contactos sexuales tornan a la arena de la sexualidad un juego de permanente negociación. Laumann et al. El sexo oral es una práctica que viene conquistando una creciente aceptación en el paisaje social.

Existen pequeñas variaciones en torno a la declaración de esta práctica sexual según el color–raza. Podríamos argumentar a favor de un mayor igualitarismo entre los sexos en ese universo. Existe una notable diferencia de género entre los jóvenes con baja escolaridad: las declaraciones femeninas sobre la ausencia de esta práctica corresponden a casi el doble de las masculinas. principalmente respecto a la práctica de la fellatio. la convergencia en los análisis sobre escolaridad indica que existe una mayor o menor desigualdad de experiencia de hombres y mujeres. sobre todo en lo que se refiere al cunnilingus. La literatura sobre familia y conyugalidad en estos grupos sociales (Fonseca. Cristiane S. Cabe registrar aquí que las declaraciones de las mujeres negras sobre sexo oral son siempre en menores proporciones. son los blancos (hombres y mujeres) quienes la manifiestan en mayor proporción. En suma. 2000) demuestra que los valores ligados a la distinción entre la “mujer de la casa” y la “mujer de la calle” son de gran importancia en la construcción de la identidad femenina. conforme a su posición en la jerarquía social. Lo mismo sucede entre los hombres (datos no presentados). comparadas con aquellas de escolaridad muy baja. comparados a los negros y pardos. Cabral 183 . revelándose así una razonable asimetría entre hombres y mujeres de poca instrucción. Considerándose el conjunto de los entrevistados. La diferencia de relato puede deberse a esa lógica cultural específica. Esta diferencia debe ser problematizada a la luz de las concepciones culturales de las conductas adecuadas para los géneros. lo cual lleva a Maria Luiza Heilborn. se observa una aproximación de las experiencias entre los sexos. Este tipo de relación integra el elenco de prácticas experimentadas por las mujeres con nivel superior. En el otro extremo de la escala social (grupos con acceso a una educación superior). El análisis específico de los grupos del mismo nivel educacional acerca de estas declaraciones muestra que las diferencias por color–raza desaparecen.El nivel de escolaridad desempeña un papel importante en la respuesta sobre el sexo oral: cuanto mayor es el nivel alcanzado. mayor es la referencia a haber tenido dicha experiencia. pertenecientes a las camadas populares. Dicho análisis revela una homogeneidad de conductas interna al segmento social.

2 7.9 396 411 78.3 85.1 12.3 87. Población: Jóvenes de 18 a 24 años.0175 61.7 78.3 60.0194 1816 1872 Masculino Fuente: Pesquisa Gravad.3 42.7 92.0235 89.1 21.9 13.5 449 433 77. según prácticas sexuales experimentadas a lo largo de su trayectoria.9 0.7 0.6 21. según color–raza y sexo.2 0.3 83. Distribución porcentual de los jóvenes.7 21.3 16.7 0. Porto Alegre (RS). Sexo Práctica sexual en la trayectoria Sexo oral Sí No p-valor Sí No p-valor Sexo anal Sí No p-valor Sí No p-valor Masturbación entre la pareja Sí No p-valor Sí No p-valor n mujeres n hombres Blanca 86 14 92. Río de Janeiro (RJ).3950 p-valor Femenino Masculino Femenino Hombres Mujeres 83.1 78.9 0.3 10.7 7.1 Total 82.4 86.8 16.1 74.9 57.3 971 1028 69. 2002.5 14.8 Color–raza Negra Parda 76.3 10.1 38. 184 Sexualidad. Tabla 4.0753 29 71 63.3 86.7 22.3 25.9 0.6 23.0012 89.7 16.7 39. género y color entre jóvenes brasileros .7 13.destacar una cierta visión del mundo constituida por la condición de clase.7 30. Una mayor declaración de esta práctica por los blancos refleja el efecto de la escolarización para el conjunto de los entrevistados (éstos son más escolarizados que los negros y pardos) y no por su color–raza (Tabla 4).4 36. Salvador (BA).

En el sentido común brasilero. una de las representaciones más difundidas sobre la sexualidad es que las técnicas sexuales anales son muy corrientes. Cabral 185 . Entre los jóvenes brasileros. Así.2% para los hombres y 26. las declaraciones femeninas son similares en esas encuestas internacionales.4% de los hombres y el 20% de las mujeres de aproximadamente la misma edad han informado acerca del ejercicio de esta práctica al menos una vez en su vida. dada la edad de los entrevistados– desempeña un papel relevante en la experimentación del sexo anal. Estas proporciones son notables al ser contrastadas con los niveles de respuesta encontrados en otros países. Existe una notable diferencia entre las respuestas masculinas de franceses y de americanos y las de los brasileros. La declaración sobre la práctica de sexo anal tal vez sea el modo por el cual mejor se hace presente el imaginario de la sujeción.5% para las mujeres (Mosher et al. Entre los que no Maria Luiza Heilborn. los resultados son sorprendentes.. La pesquisa sobre el comportamiento sexual de los franceses registra que el 26. incluyéndose también las brasileras. National Survey of Family Growth (NSFG) de 2002. En una investigación reciente. de lo femenino a lo masculino. 1994) presenta resultados semejantes en las declaraciones de muchachas y muchachos de 18 a 24 años sobre el sexo anal (16%). la comparación permite hacer evidente las especificidades de la articulación entre sexualidad y género en el Brasil. revelando una fuerte asimetría de las relaciones de género en el ejercicio de la sexualidad. En contrapartida. los datos revelan que el 61% de los hombres y el 25% de las mujeres experimentaron tal práctica en el curso de sus trayectorias sexuales. La pesquisa americana National Health and Social Life Survey de 1992 (Laumann et al. el porcentaje de práctica de sexo anal declarado por jóvenes de 18 a 24 años corresponde al 27. Este dato ilumina la manera en que los universos sexuales masculino y femenino se apartan en la sociedad brasilera. En contraste con los datos internacionales. La manera en que se desenvuelve la trayectoria afectivo–sexual –todavía corta. 2005). en la cultura sexual brasilera. lo cual llega a sobreponerse a la influencia del nivel educacional y social de los sujetos.. Cristiane S. donde declarar la práctica anal integra el imaginario de la masculinidad.Entre el elenco de los actos sexuales investigados se encuentra el coito anal.

El color–raza tampoco produce diferencias entre las declaraciones masculinas. inclusive entre aquellos con un nivel superior de escolaridad (datos no presentados). no hay variación según el capital escolar o inserción social. llevándonos a afirmar que la aceptación de esta actividad es más común en dicho universo. Las declaraciones de masturbación entre la pareja son muy semejantes a las concernientes al sexo oral. Cuando comparamos las respuestas según el sexo. La adhesión a esta práctica varía en función del capital educacional para ambos sexos: los que poseen mayor escolarización responden en mayores proporciones a prácticas de masturbación. así como entre un mayor tiempo transcurrido de vida sexual. negras y pardas. son los que más declaran haber experimentado la masturbación con la pareja. El desconocimiento de la técnica es más acentuado entre las mujeres. hombres y mujeres. Probablemente. La discrepancia en los relatos según los sexos se expresa de forma más clara en relación con el reconocimiento femenino de caricias íntimas efectuadas por las parejas: el 85. género y color entre jóvenes brasileros .5% de las muchachas declaran haber sido masturbados.5% de los muchachos y el 68. Existe una asociación entre el hecho de convivir con la pareja y una mayor declaración de sexo anal (para ambos sexos). siendo las primeras las que refieren una mayor experimentación de tal práctica (Tabla 4). se observa una diferencia persistente de género.experimentaron esta práctica. Sin embargo. hay ligeras distinciones entre mujeres blancas. Jóvenes blancos. en esta diferencia de enunciación reside una resistencia femenina en admitir que la masturbación pueda integrar el rol de las prácticas corrientes para ambos sexos. todos ellos elementos importantes para una mayor declaración de esta práctica (datos no presentados). un mayor número de parejas y la precocidad de la iniciación sexual. La variación observada sobre las declaraciones de esta práctica según el color–raza presenta una asociación estadística apenas cuando se considera al conjunto de los entrevistados (Tabla 4). Nuestro análisis apuesta por una interpretación que el capital 186 Sexualidad. esta asociación deja de ser relevante cuando se cotejan las posibles diferencias de color–raza internamente en los estratos escolares.

el color–raza funciona como un eje más de jerarquización social que introduce modulaciones en las prácticas experimentadas o pasibles de ser enunciadas. son justamente los que se declaran negros los que relatan en menor porcentaje la experimentación de formas de interacción sexual. Tal contraste puede ser atribuido a una visión del mundo más tradicional. Entre los jóvenes con menor nivel de escolaridad. Todo parece funcionar como si las imágenes en torno a la disposición para el sexo debieran ser enfrentadas por medio de formas más moderadas de relatar tales prácticas. la modalidad de relación sexual de menor adhesión. La identificación por color/raza interactúa con otras formas de inserción –como ser la menor escolaridad del individuo o un medio social más humilde–. El sexo anal es. lo cual propicia un refuerzo mutuo entre cada una de esas variables. pues ellos son los más escolarizados. en la cual el género es el eje clasificatorio fundamental para definir el campo de experiencias posibles o. por lo menos. Maria Luiza Heilborn. Contrariamente al imaginario sobre la intensa sexualización de la raza negra (donde se podría imaginar una experimentación más amplia de las técnicas sexuales). la comparación de las declaraciones revela una polaridad entre hombres y mujeres. sin duda. las reglas de comunicación sobre él. presentando un contraste acentuado entre las declaraciones femeninas y masculinas. Si el idioma del género es el responsable por la definición de lo que es aceptable como práctica o declaración. Preferencias de los actos sexuales: gradaciones intensas por género y frágiles por color–raza Las diferencias de declaraciones relativas a las prácticas sexuales revelan una mayor aceptación de los contactos urogenitales para ambos sexos. impulsándolos a afirmarse a partir de la sexualización. Cristiane S. Cabral 187 . Se destacan las diferencias en las respuestas de muchachas y muchachos según su capital educacional. en relación con las demás clasificaciones raciales.educacional explica la proporción más alta entre los jóvenes blancos respecto a la masturbación. Este resultado problematiza la idea de que los estereotipos raciales actuarían en la modelación de mujeres y hombres negros.

sobre todo en lo que concierne a la difusión de la norma de heterosexualidad compulsiva. puede accionar eventualmente representaciones sobre un estilo de vida peculiar a un conjunto de personas. Utilizamos la expresión transar asociada a la idea de práctica sexual entre personas del mismo sexo.La sexualidad bajo el prisma de los valores El análisis sobre la juventud puede dar indicios sobre nuevas tendencias de conductas o normas presentes en la sociedad. Parker y Terto Jr. por la otra. considerando la influencia de condicionantes biográficos y sociales. género y color entre jóvenes brasileros 188 . que hace tiempo problematiza la difusión e interpretación de la categoría homosexual (Fry. En la Pesquisa Gravad fueron efectuadas preguntas sobre fidelidad. En este artículo presentamos las opiniones juveniles acerca de la homosexualidad y la masturbación con la intención de describir los valores de los jóvenes frente a la sexualidad. por una parte. Guimarães 1979/2004. 1982. En este sentido. Sexualidad.. Las categorías de respuestas aludían a tres posibilidades: una que expresa tolerancia en relación con la homosexualidad (“esas personas pueden transar con quien quieran”). 1998) optamos por no usar el término en la formulación de la cuestión. y no a la idea de pudor. El tema de la homosexualidad puede. masturbación y concepciones sobre el deseo sexual. Teniendo en cuenta la literatura antropológica sobre homosexualidad en el Brasil. ya sea masculina o femenina: aproximadamente dos tercios de las muchachas declaran que “esas personas pueden transar con quien quieran”. suscitar en los entrevistados la alusión a una práctica sexual específica y. la expresión “no tener vergüenza” alude a la adecuación moral. haciendo que las opiniones sobre la homosexualidad puedan constituirse como un lugar esclarecedor de los caminos de modernización de las costumbres o de reservorio de prejuicios. Las mujeres se muestran más tolerantes a la homosexualidad. la investigación sobre dicho tópico permite develar la visión de mundo de los sujetos. homosexualidad. Las reacciones negativas a 12 En el Brasil. y otras dos que expresarían menor tolerancia o incluso rechazo (“esas personas no tienen vergüenza” y “esas personas están enfermas”)12. en contraposición a la mitad de los hombres.

Un buen ejemplo de esto es la opción de respuesta “enfermedad” para la homosexualidad masculina entre los individuos pertenecientes al estrato superior (un 22. los diferenciales de capital educacional. teniendo en cuenta que son los negros los menos escolarizados en la población brasilera. análisis por el prisma del nivel de escolaridad de la madre del entrevistado (datos no presentados). al controlar las opiniones en el análisis emprendido por nivel de escolaridad. La evaluación de la opinión según el medio social señala diferencias bien marcadas: la tolerancia aumenta en el mismo sentido en que se elevan los niveles de escolaridad. Sin embargo. la asociación estadística es apenas significativa para el conjunto: son los negros. sobre todo entre los que no se iniciaron sexualmente (el 62% elige las opciones que condenan la homosexualidad). Cristiane S. el 90% de las mujeres y el 69% de los hombres cuyas madres tienen un nivel superior de escolaridad. La aceptación de la homosexualidad se correlaciona con el género femenino y los niveles más altos de capital cultural. aunque en distintas proporciones según el sexo de los informantes. hombres y mujeres. Cabral 189 . En el examen de las opiniones sobre homosexualidad (masculina y femenina) según el color–raza de los entrevistados.la homosexualidad (masculina y femenina) son más fuertes entre los hombres. al combinarse con el género en algunas situaciones surgen resultados interesantes: las mujeres son. son los hombres menos escolarizados los que manifiestan un mayor repudio. aceptan la homosexualidad. En el medio popular existe menor tolerancia a la homosexualidad y lo inverso sucede en los medios más abastecidos: aproximadamente. La diferencia encontrada para el conjunto de los jóvenes según color–raza puede expresar. a nuestro entender.7% de los hombres y un 7. se propusieron a los jóvenes unas alternativas de respuesta que Maria Luiza Heilborn. coherentemente. Y. Al indagar sobre las representaciones acerca de la masturbación masculina y femenina. quienes declaran menor tolerancia (Tabla 5).4% de las mujeres). La escolaridad individual es el elemento de mayor expresividad en la emisión de opiniones. más tolerantes y flexibles en los tópicos de valores relativos a la sexualidad. por regla. se refuerza el argumento que la mayor escolarización está asociada a una opinión menos conservadora sobre el tema. Sin embargo.

p-valor = 0. mientras que entre las negras los porcentajes son 45% y 39%. acentuando el contraste entre los géneros. La comparación de las diferencias de porcentajes acerca de este mismo tópico –según escolaridad y color–raza– refuerza el argumento de la menor flexibilización de las negras: entre las blancas. en particular entre las muchachas negras. más allá de ilustrar el modo en que la interseccionalidad entre la condición 13 La aceptabilidad de esta práctica es una de las cuestiones que presentó mayor índice de negativa en la respuesta. se observa un 34% vs.2% de negativas femeninas).19%. un 17% de rechazo (según menor y mayor escolarización). Sexualidad. La apreciación sobre la masturbación femenina en la opinión de las muchachas negras se flexibiliza apenas un poco en función de la escolaridad alcanzada: por una parte. aquellas con alta escolarización declaran (casi dos veces más que las blancas) que consideran tal práctica como viciosa (17. Las diferencias de opinión según la pertenencia social son muy marcadas: la idea de la masturbación como vicio o como práctica reservada para los que no tienen una pareja sexual es más común en las camadas populares. existe una disminución de la opción “es un vicio” a medida que aumenta la escolaridad de los entrevistados (Tabla 5). Tanto para la masturbación femenina como para la masculina.0000). respectivamente. principalmente entre las mujeres (6. en cualquier circunstancia. Se trata de un resultado que nos conduce a interpretar que la censura para abordar la sexualidad incide de modo diferencial entre las mujeres según su identificación de color–raza. Esta práctica continúa suscitando una condena moral: una cuarta parte de los jóvenes declaró que la masturbación es un vicio para los dos sexos. mientras el 75% de hombres y mujeres de medios más privilegiados la consideran un acto banal. En este ítem concerniente a los valores sobre sexualidad.contemplaban la posibilidad de la masturbación como una práctica común (con o sin pareja) o como un vicio. género y color entre jóvenes brasileros 190 . se encontró una asociación significativa entre color y opinión. Los hombres toleran más que ellas la masturbación femenina13.25% vs. El repudio es mayor entre las mujeres. 39. lo que indica un cierto malestar para lidiar con este tema. sobre todo en lo que respecta a la masturbación femenina (rechazada por el 33% de las muchachas).

5 1129 67.6 1074 40. Un vicio. el género y el color–raza modelan las condiciones en que se enuncian las opiniones.4 11. Maria Luiza Heilborn.0475 Fuente: Pesquisa Gravad. N Masculino Una práctica que se hace cuando se está sin pareja.9 21. incluso teniendo pareja.9 1024 32. Porto Alegre (RS).9 18.6 39. n Masculino Esas personas pueden transar con quien quieran.8 10.9 18.4 489 18.1 38.1 23. Esas personas no tienen vergüenza. Esas personas no tienen vergüenza. Salvador (BA). incluso teniendo pareja. según color–raza y sexo.9 50.7 14. n 31.1 30 1963 0.9 2056 0.7 49.0798 58.3 15.2 53. Una práctica común.1 8.6 18 511 72.9 16.1 26.9 14.3 31.1 56. Cristiane S.9 436 51.5 35.3 18 537 70. 2002 Población: Jóvenes de 18 a 24 años.1 52.2 24. Sexo Femenino Esas personas pueden transar con quien quieran.3 18. Cabral 191 .6 420 30.8 510 15.9 17.0044 Opiniones sobre sexualidad Homosexualidad masculina Color–raza Blanca Negra Parda Total p-valor 0.2 30. Esas personas son enfermas. Tabla 5.de clase (aquí tomada por la escolaridad individual).9 1057 17. Opiniones de los jóvenes sobre homosexualidad masculina y sobre la masturbación en las mujeres.6 42.2 1886 21.7 442 29. Esas personas son enfermas. n Masturbación en las mujeres Femenino Una práctica que se hace cuando se está sin pareja. Una práctica común. Río de Janeiro (RJ).0000 77.5 46.2 44.4 14. Un vicio.3 2177 0.3 453 51.

1933/1999. género y color entre jóvenes brasileros . las ciencias sociales siempre dedicaron un esfuerzo interpretativo sobre la identidad de los brasileros. En ese cuadro de gran mezcla cultural y racial. sobre todo. En el Brasil. varían de acuerdo con los segmentos sociales. como un canal expresivo de comunicación. 2004). ampliamente difundida hasta los años cincuenta. 1931). en el hecho de que este país se constituyó a partir de la intensa miscegenación entre los tres principales contingentes poblacionales: los blancos europeos. viene siendo erosionada por sucesivas críticas que denuncian el carácter mistificador de este mito de origen de la sociedad brasilera (Fry: 2004.Consideraciones finales Vinimos argumentando sobre el carácter socialmente construido de la sexualidad. Tal imaginario se basó. Las peculiaridades encontradas en las respuestas sobre prácticas y valores de la sexualidad son atribuidas a las expectativas sociales que modelan cada uno de los géneros. se les imputa a los negros el origen de la sensualidad y sexualización de los brasileros (Moutinho. como para discernir patrones de respuestas. valiéndose del papel que la sexualidad había desempeñado en la elaboración de la nacionalidad (Freyre. en las pocas situaciones en que estas diferencias aparecieron. 15). los negros traídos de África como esclavos y los indígenas. 1936/1995. Sin embargo. mediante la cual la sexualidad es entendida como más espontánea. como fruto de contextos sociales. los cuales. Los datos de la Pesquisa Gravad se alinean con esta lectura en 192 Sexualidad. p. estaban íntimamente asociadas a una trama social en la que clase y género se presentaban con mayor vigor en el modelado de las actitudes y valores. Para nosotros los resultados tendieron a señalar poca relevancia del color–raza aisladamente. Holanda. al mismo tiempo. Esta interpretación. La misma perspectiva fue adoptada en relación con el modo de concebir las relaciones entre hombres y mujeres. 1936. Las relaciones raciales también fueron objeto de un esfuerzo de desnaturalización. La visión de los viajeros y cronistas de los siglos XVII al XIX contribuyó para la emergencia de una imagen sobre nuestro país. Prado. tanto desde el punto de vista de los escenarios sociales como de los recorridos individuales que congregan las experiencias de vida de los sujetos.

mestiçagem e homossexualidades numa favela do Rio de Janeiro. La homosexualidad masculina es menos tolerada. Nuestra interpretación sostiene que los jóvenes negros. vinculadas a temas sensibles en torno a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y la masturbación. realizada en su mayoría con preguntas cuyas alternativas de respuesta eran ofrecidas a los entrevistados. En el plano de las opiniones surgen posiciones más conservadoras entre hombres y mujeres negros en comparación con los blancos. aunque no produzca un efecto cabal de disolución de las diferencias entre hombres y mujeres. menor nivel de escolaridad alcanzado y origen social menos favorecido). quienes condensan las situaciones de mayores desventajas sociales (a saber. S. El examen de las variables que hacen posible una descripción del desenvolvimiento de la sexualidad mostró que al género puede atribuírsele el papel de productor de las principales diferencias. Dissertação de Mestrado em Saúde Coletiva. Cristiane S.la medida en que no existen diferencias sistemáticas en la precocidad de la iniciación sexual. encontradas en términos de valores y prácticas declarados por los jóvenes (lo cual es coherente con la premisa sobre el inextricable vínculo entre la sexualidad y el modelado cultural del género). son los que más repudian la homosexualidad como una especie de frontera de la masculinidad. lo cual contradice la idea de una sexualidad más impulsiva de los negros o los pardos. (2007). La condición social examinada en este artículo –a través del nivel de escolaridad alcanzado por el individuo– introduce cambios significativos en el modo de posicionarse ante la sexualidad. la masturbación tiende a ser interpretada como vicio. Río de Janeiro: Instituto de Medicina Social–Universidade do Estado do Río de Janeiro. Aqui nem todo mundo é igual: cor. Maria Luiza Heilborn. Bibliografía Aguião. afirmamos que en los límites de este ejercicio analítico la variable color–raza no consiste un elemento de peso en la modelación de la sexualidad. Cabral 193 . Habiendo trabajado con datos oriundos de una encuesta poblacional con jóvenes.

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2 Jelke Boesten es profesora en Estudios de Desarrollo Social en el Department of Politics and International Studies. la dentista acusó a los soldados públicamente de violación. Paulo Drinot y Yolanda de Echave amablemente me han proporcionado reflexivos comentarios a borradores anteriores. 4 Testimonio 100168. . entretanto. sexualidad. ciudadanía y gobernabilidad (Manchester. una. lo cual fue negado inmediatamente por las tropas y por el capitán y por lo tanto fue un caso perdido. fueron “dadas” a las tropas como botín de guerra. dentista. Luego. 342. y pichana significa escoba. recuerda un soldado. y la otra. Kings College. enero 15-27 de 2007. También agradezco a los participantes en la Conferencia Interdisciplinaria Feminismo y el Cuerpo. violencia y disponibilidad: Raza. 3 Picha es una palabra vulgar para pene. Además.. CVR Informe Final. “Éramos cuarenta. Después de que el capitán terminó con ella. 1.5. un batallón de soldados capturó a dos muchachas. diciembre 9-10 de 2006) por sus bien recibidas sugerencias. referencia metafórica a la violación en pandilla3. en algún lugar del Perú andino. donde el trabajo se presentó por segunda vez. “él sugirió que me acostara con ella. fue entregada al capitán. La vendedora de jugos fue violada por todos los soldados. vendedora de jugos. y les dieron la pichana. La vendedora 1 Agradezco a todos los participantes en el seminario sobre Raza. Como es usual con las mujeres capturadas. vol. p. género y jerarquías de la violación en Perú1 Jelke Boesten2 A finales de los años ochenta. Londres. VI. citado por Henríquez y Mantilla (2003: 92). pensé” 4. University of Leeds. Dije que no [.] más que todo porque ella merecía mucho respeto. según el mismo soldado.Narrativas de sexo. le cuento”.. La dentista.

quien. Los sistemas de violación 200 Narrativas de sexo. no denunció lo ocurrido. La violación es actualmente reconocida como una estrategia de guerra. 2003. 2001. la vendedora de jugos. violencia y disponibilidad . Henríquez y Mantilla. 2007). reforzando así la idea que para ella nunca habría justicia. La violación en la guerra es tema de una creciente atención para los grupos de derechos humanos y los medios y se ha convertido en tema de estudio académico (Nortstrom. 2007b). 2007a. secreto. Zarkov. la educación. Sin embargo. Sideris. el nivel de “respeto” que se merece. una herramienta para ganarla y un crimen de lesa humanidad igual que la tortura. en tanto que la dentista es vista como una mestiza. Atrapada en estas jerarquías. Como veremos en este trabajo. Nelson. El relato del soldado antes citado sugiere que. 1994. no se le dio un “propósito” a la violencia. Franco. el vestido y el lenguaje revelan la posición de la persona en la escala étnica en una sociedad racialmente jerárquica y. la dentista tenía más valor que la vendedora de jugos. el origen geográfico. éstas se deducen fácilmente de la diferenciación que hace el soldado: la vendedora de jugos es vista como una chola (ni verdaderamente indígena. los patrones de consumo. ni mestiza). desde su punto de vista. Hague.de jugos. Boesten. La manera en que funciona esta forma de tildar y cómo esto revela la disponibilidad sexual y el uso de la violencia es primordial en este capítulo. Henríquez. y jerarquía de grupo entre las tropas. no merecía ningún respeto. Si bien no se utilizaron etiquetas étnicas en su narración. estaba a disposición de todos para ser violada. 2007. pero no bien educada y probablemente hija de campesinos indígenas. como implican sus palabras. la posición socio–económica. no fue una guerra étnica. La guerra entre el Sendero Luminoso y el ejército. 1999. tuvo una fuerte dimensión étnica. quizás una mujer bilingüe. 2006. No obstante. es decir. lealtad. que se luchó principalmente en las montañas peruanas durante los años ochenta y noventa. 2007. la violación es algo más que una estrategia (Boesten. 1997. violada al menos por cuarenta soldados. La violación también puede ser el consumo de sexo violento facilitado por la guerra u ofrecer una herramienta para crear complicidad. por tanto.

que algunas mujeres merecían más respeto. especialmente en un estado de emergencia cuando el imperio de la ley se suspende. El caso peruano muestra que con demasiada frecuencia esta violencia es menos arbitraria de lo que pueda parecer. hay un contínuum de violencia grabado y apuntalado por creencias generalizadas con respecto al género y a la raza que agregan valor a la persona como tal y que reduce las vidas de muchas mujeres a nada más que mera vida en la mayoría de las circunstancias. un marco normativo existente proporciona el apuntalamiento para la jerarquización de la violación. creada en 2001 para investigar los sucesos de los años de guerra. y también que algunos soldados merecían “mejores versiones de la mujer” que otros. pero no sólo entonces. Los especialistas en estados de excepción como Agamben (1998) y Butler (2004) hablan de la violencia “arbitraria” hecha a la mera vida. por tanto. La Comisión de la Verdad y la Reconciliación. es decir. Aunque el entorno social de los soldados y policías es más variado. la violación de la vendedora de jugos y la dentista sugiere que la deshumanización está jerarquizada. En otras palabras. que hay niveles de humanidad que se asignan según las jerarquías existentes en la sociedad. cuerpos desprovistos de cualquier significado político o valor social. Como tales. La circunstancia –estado de excepción– exacerba la violencia existente y facilita la invalidación de la vida física. analizo el marco normativo en relación con el género y la raza que hace “legítima” la violencia sexual contra ciertas personas. Así. cuando el imperio de la ley es suspendido a favor del poder soberano. Jelke Boesten 201 . y. las jerarquías raciales reproducidas en los sistemas de violación observados en las tropas sugieren que algunas mujeres estaban menos deshumanizadas que otras. La raza jerarquiza la violencia. la CVR confirma que la mayoría de los soldados se percibían como procedentes de “otras” zonas. concluyó que la mayoría de las víctimas de la violencia en los años ochenta y noventa era gente pobre andina que hablaba quechua.fuertemente racializados sugieren que las estratificaciones raciales de la sexualidad estaban presentes antes de que el conflicto político facilitara la violación generalizada. En este trabajo. en el caso tratado en este capítulo. jerarquiza la violación.

De forma reveladora reproduce una cita de un comandante del ejército. es ilustrada en el Perú por la idea que la población indígena es intrínsicamente e inevitablemente violenta (Theidon. misteriosa. 2003). violencia y disponibilidad . Ecuaciones como ésta se hallan en testimonios. 2004. representado por la población andina –justificada o no–. Aunque se sabe suficiente sobre el carácter del Sendero Luminoso para concluir que no había una dimensión étnica explícita para sus aspiraciones y objetivos. un “nosotros” y “ellos” en el conflicto que separaba el Estado. la violación no tenía el mismo significativo étnico que Indígena=terrorista. Como lo señala Jean Franco (2006). lucha constante –esto es natural–. violenta y salvaje indudablemente ha contribuido a la violencia con la cual las fuerzas armadas abordaron a la población residente en las zonas más afectadas por la violencia del Sendero Luminoso. en las pocas películas importantes producidas sobre el tema (Méndez. quien sugirió en 2000: “Siempre ha habido violencia en las montañas. La percepción de la población andina como irracional. y en la narrativa investigativa escrita por Ricardo Uceda (2004). ¿Cómo podemos tener paz con estos indios?” El discurso que acompañaba al “sentido común” del indio violento en los años de la guerra era la ecuación indio(a) = terruco(a)5. esta ecuación se refería a hombres y mujeres. 2004: 120-122). la población andina se distinguía a sí misma tanto de los terroristas como del ejército refiriéndose a ambos como “extranjeros”. lo confirma la CVR. representado por las Fuerzas Armadas. como una manera de destruir la cohesión social de las comunidades atacadas y para reforzar una cultura de masculinidad y complicidad entre sus soldados (Theidon. de los “terroristas”. Aunque el ejército utilizó la violación como arma de guerra contra la población andina. desde el tiempo de los incas y los españoles. la etnicidad era primordial para la manera en que se libraba la guerra.costeras o urbanas. 5 202 Narrativas de sexo. Ello también contribuyó a la facilidad con la cual los soldados violaron a las mujeres andinas (Henríquez y Mantilla. el hegemónico “discurso de sentido común”. Como hombres y mujeres eran parte de los cuadros del Sendero Luminoso. Predominaba. De igual manera. Lombardi. Mutilación de cuerpos. 1988). que convierte las creencias raciales en lugares comunes. 2000).

cap. Estas características coinciden con el panorama general que la CVR concluyó sobre la mayoría de las víctimas de la violencia política. testigos y víctimas a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. pero no había ideologías que estimularan la limpieza étnica mediante la violación sistemática como ocurrió en otras partes. Los autores de la violencia sexual eran en su mayoría policías o personal del ejército (aunque ellos no fueron los únicos). Existen múltiples metodologías para explorar la conexión entre racismo y sexismo institucionalizado que llevan a legitimar la violencia sexual en tiempo de guerra. utilizando estos relatos demostraré cómo la raza es sexualizada y cómo el género se racializa en formas muy similares en dos fuentes narrativas explícitamente diferentes. Aquí examinaré la manera en que los relatos de violencia sexual en la literatura de tiempo de paz se reflejan en los relatos hechos por ex soldados. con poca educación o sin educación formal. 2007a. 2007b).5). la violencia sexual perpetrada por estas instituciones estatales es una ampliación de la violencia institucionalizada y normativa existente contra la mujer. análisis de testimonios como documentos judiciales (Mantilla). la CVR concluyó que la mayoría de las víctimas de violación eran menores de 30 años. análisis de testimonios en un marco sociológico (Henríquez) y una combinación de metodologías. VI. Como argumento. Empleo estos relatos como una manera de mostrar cómo el “valor” racial. especialmente en el departamento de Ayacucho (CVR vol. La etnicidad desempeñó un papel e hizo más fácil la violencia contra una población percibida como otra. etnografía (Theidon). 1. Más bien. y reflejaba un viejo racismo y sexismo (Boesten. Al explorar los paralelos entre los textos literarios y los testimonios no estoy haciendo una afirmación metodológica acerca del análisis del discurso.tuvo en los casos de Yugoslavia y Ruanda. No obstante. Narrativas de dominación sexual y deseo racializado Las estructuras de la sociedad peruana quizás llevan de manera inevitable a una producción literaria arrolladoramente escrita por grupos dominantes Jelke Boesten 203 . hablaban una lengua indígena como lengua materna y vivían en zonas rurales. sexual y de género se agrega y se niega a grupos de personas.

tolerada y silenciada del abuso a mujeres y niñas por los curas y otras autoridades en las zonas rurales la llevó a abogar por el matrimonio obligatorio para los sacerdotes. por otra. elemento integral de la subordinación violenta de la población indígena y. El “descubrimiento” de Matto de Turner sobre la práctica generalizada. la jerarquía hegemónica étnica. En esta historia. observaba que las mujeres indígenas eran un blanco fácil para los hacendados y las autoridades rurales. Arguedas sugiere que las mujeres de un estatus más bajo tenían pocos medios para resistir o rechazar a un hombre de tal estatus. Como observaba Clorinda Matto antes que él. Matto. Sin embargo.que son con frecuencia más blancos. o a las estructuras raciales y de género desiguales de su sociedad. este abuso era. por una parte. socio–económica y de género se mantiene por medio de la violencia simbólica y física. A pesar de la advertencia de Matto. más urbanos y mejor educados que la mayoría de los peruanos. por ejemplo. Por ejemplo. a medida que el joven hacendado golpea a sus concubinas para mantenerlas sometidas. aunque estaba presente de manera latente en el trabajo. el maestro de la literatura indigenista. narró sobre el abuso a las jóvenes indígenas por parte de los gobernadores y curas locales (1889/1968). Una de las primeras denuncias de abuso generalizado y legitimizado de mujeres subordinadas en la era republicana fue escrita por Clorinda Matto de Turner en 1889. Arguedas ni siquiera describe el concepto de “violación” para referirse a la sumisión sexual forzosa de las mujeres indígenas a los deseos del hacendado. elemento de la malevolencia de las clases dirigentes provincianas. Las acusaciones de Matto no fueron bien recibidas y tuvo que abandonar el país después de que su editorial fue saqueada (Manrique. la historia de un joven hacendado y sus aventuras amorosas. José María Arguedas (19351954/1982). de la indigenista Dora Mayer (Boesten. 1999: 30). violencia y disponibilidad . en la historia Diamantes y pedernales (1954/1982). una mujer acomodada y liberal cuya familia poseía tierras en la zona de Cusco. Esto no significa que estos escritores sean ciegos con relación al “otro Perú”. el abuso sexual no se convirtió en un tema central en los escritos indigenistas que surgieron en el siglo XX. al igual que a sus 204 Narrativas de sexo. o Perú Profundo. Varias décadas después. 1999).

Dicha interpretación no sólo tiene Jelke Boesten 205 . criada indígena. En los cuentos de Arguedas. perspectiva que algunos autores han calificado de utópica e inclusive mal recibida (Vargas Llosa. El compañero de la mujer violada. la violación a las subordinadas es la violación simbólica a una comunidad. Kutu no puede vengar a su esposa. aunque culpa a la opresión de los terratenientes criollos. Arguedas probablemente contribuye al estereotipo del indio como intrínsicamente violento. como resultado. Kutu. En el cuento Warma kuyay (capricho de infancia). con la complicidad de su ex compañero Kutu. es descrito como el estereotipo del subalterno humillado que se convierte en un indio frustrado y silencioso. todavía niño. silencioso y cruel. el abuso de la mujer es parte de esta misma opresión y contribuye a la subordinación de los hombres indígenas y. pero sólo en las palabras de un muchacho que pertenecía al hogar del hacendado culpable. pero el muchacho sí puede hacerlo porque está en capacidad de convertirse en un abogado cuando sea adulto. podrá vengar lo que Kutu no pudo. escrito en 1935. Quizás el derrotado Kutu del cuento Warma kuyay. ya que “él es sólo un indio”. Arguedas califica el abuso sexual a Justina. incluso sugiriendo en otras palabras que ella aprenderá a quererlo para que el niño pueda consumar su capricho de infancia. No obstante. un buen hombre al inicio del relato. En este cuento. En efecto. pero violento y cruel. Justina se ha convertido en prostituta como resultado de la violación. Esta es la razón para que Kutu deje a Justina con el niño. cuando crezca. En la interpretación de Arguedas. ya que ha perdido a su amor y tiene que abandonar la hacienda. los cuentos de Arguedas ofrecen una visión singular del Perú rural en las décadas de 1930 a 1960.criados. como violación. Los cuentos de Arguedas se basan en la propia crianza del autor en la provincia andina de Andahuaylas y combinan un tono de denuncia con la intención de captar algo de la “realidad andina”. Kutu se vuelve un indio triste. la violación de la criada indígena afecta principalmente a los hombres. 1996). Entretanto. queda devastado por los hechos. pero un niño privilegiado que. Al describir a Kutu así. Deja a Justina con el joven narrador. a la desintegración de la comunidad indígena.

resonancia en las teorías contemporáneas sobre la violación en la guerra. Las jerarquías pueden haber cambiado. según la gente que glorificaba la decencia sexual femenina como una virtud protegida y cerrada. la migración y el mestizaje han contribuido a nuevas identificaciones y redefiniciones de las viejas identidades. de clase baja y poco valor humano. que promovían el mestizaje como desarrollo positivo para el futuro de la población nacional. el significado de ser indígena ha cambiado. La chola: Personificación de la disponibilidad sexual Según Marisol de la Cadena (2000). promiscuas. perezosa y sucia. en los discursos de principios del siglo XX. Esto es patente en el uso de chola en los testimonios de la CVR. La chola representaba la imagen sexualizada que traspasa los grupos étnicos y es descrita como promiscua. Aunque sugiero un fuerte paralelo histórico entre las narraciones con respecto al significado de la violación de mujeres indígenas en las épocas colonial y republicana y observo una cierta continuidad en las narraciones sobre dominio sexual que refuerzan la subordinación de los pueblos indígenas. La sociedad peruana ha cambiado. así como en la literatura. sino también con el análisis de Guaman Poma de Ayala en el siglo XVI sobre el papel y el efecto del abuso sexual perpetrado por los españoles (Silverblatt. La racialización contemporánea de la violencia sexual se ilustra mejor en el uso y abuso del término “chola”. no estoy sugiriendo que “nada ha cambiado”. la movilidad social. y en algunos casos. se convertía en mujer “disponible”. 1990: 102-109). que examinó los discursos peruanos con respecto a la chola. término intrínsicamente sexualizado y racializado que describe a las mujeres como disponibles sexualmente. los intelecutales cusqueños de principios del siglo XX colocaban a la chola entre los tipos ideales de la mujer indígena “tímida y virgen” y la mujer criolla “decente y reservada”. violencia y disponibilidad . Al salir del ámbito privado y cerrado de la comunidad indígena y transgredir al lugar comercializado y público de la ciudad. han sido reforzadas. Por otra parte. Según De la Cadena. que probablemente servía para la 206 Narrativas de sexo. la chola era la mujer con quien buscar el mestizaje.

En Perú. la sirvienta es sinónimo de chola. el término chola sirve para traducir las actividades femeninas que violan los códigos de raza y género en un vocabulario pleno de percepciones racializadas y sexualizadas. quizás de manera especial. Es la mujer que desafía la tarea de soportar y reproducir la tradición y la etnicidad a favor del progreso (económico) y la modernidad. es una intrusa y una traidora tanto a su “propia” gente como a las elites de piel más blanca. Autores como Alfredo Bryce Echenique (e. Santiago Roncagliolo (Crecer es un oficio triste. 2001). De la Cadena. no sólo se llama cholas a las mujeres del mercado. su supuesta disponibilidad hizo de la chola la personificación y fuente de contaminación étnica y sexual (p.“pureza” racial. lo que sugiere una contaminación étnica del espacio público y se ilustra en políticas que proponían que las mujeres del mercado y no los sitios de mercado deberían ser limpiados. El uso de Jelke Boesten 207 .g. con el fin de remplazarlos en la jerarquía cotidiana en la cual la “diferencia” es el pilar del poder hegemónico. como los antropólogos que trabajan en Bolivia (Stephenson. 2003). en tanto que no es aceptada en la categoría de identificación criolla–mestiza: ella traspasó las fronteras culturales (y étnicas) tanto indígenas como criollo–mestizas. 1999) y Ecuador (Weismantel. Flores Galindo establece un paralelo entre las jerarquías violentas del Perú rural como las describe Arguedas y las jerarquías en los hogares urbanos contemporáneos. Según el historiador y cienfítico social peruano Alberto Flores Galindo (1999: 43). 1970) y. en tanto que hoy. describen escenas en las cuales la iniciación sexual de los adolescentes va de la mano con la violación repetida (o el intento de violación) de la chola–empleada con la cual estos jóvenes crecen. La violenta reproducción de jerarquías raciales y sexualizadas por medio del fenómeno de la chola–empleada está presente en la literatura peruana. durante el siglo XX la chola era sinónimo de “sirvienta”. Un mundo para Julius. 203). sino. se califica de cholas a las empleadas domésticas. Esta idea de contaminación es reforzada por la idea que las cholas son mujeres indígenas en espacios públicos. En estas opiniones. más recientemente. entonces. ella no es cultural ni étnicamete “pura”. analiza el significado del concepto de chola como el símbolo de alguien intermedio.

aculturación. movilidad económica y cambio sociocultural. sexualizar y subordinar a las mujeres y. El uso continuo del término chola es una poderosa herramienta para denigrar. violación y raza La guerra interna que azotó al Perú entre 1980 y 2000 se caracterizó por una violencia extrema perpetrada por todas las partes del conflicto. El término chola se ha convertido en la manera para describir a las mujeres que se atreven a transgredir las fronteras y buscar movilidad social. 2001: 79-80 y Nencel. Al hacerlo. Desde arriba y desde abajo.g. quizás como consecuencia. Igualmente. y por tanto les niega la posibilidad de movilidad social como personas indígenas. las elites criollas desarrollaron discursos y prácticas que refuerzan los límites hegemónicos. los burdeles son los lugares donde los hombres de clase media–alta realizan su masculinidad y los estereotipos raciales y sexuales se reproducen y se reafirman (e. véase discusión en Ruiz-Bravo. estas mujeres representan la creciente visibilidad de los “marginados” del Perú –indeseados y percibidos como perdedores– mientras que esta visibilidad es el resultado de una creciente integración. hijos y hermanos. como lo han observado varios estudiantes de la literatura peruana. Los testimonios de violencia sexual por parte de las Fuerzas Armadas patrocinadas por el Estado durante las décadas del ochenta y el noventa confirman este análisis. Lo que con frecuencia y en forma derogatoria se llama la cholificación del Perú es en efecto un proceso que transgrede las fronteras hegemónicas impuestas por la organización colonial de las jerarquías raciales.las empleadas como conejillos de Indias para la actividad sexual se describe como un hecho triste. a sus esposos. padres. el término chola es un concepto poderoso que acusa a las mujeres indígenas de transgredir los límites étnicos de sus comunidades. Las pruebas muestran que el nivel de crueldad y la verdadera escala de violencia sexual no tienen precedentes y fue una consecuencia directa 208 Narrativas de sexo. violencia y disponibilidad . 1996). Por temor a dichos procesos antihegemónicos. Al mismo tiempo. este término empuja a las mujeres hacia una posición negativa y abusiva sexualizada y racializada. pero dado por sentado. Guerra.

Los testimonios dados a la CVR que hablan sobre la violencia sexual en primera persona son escasos. VI. el estado de emergencia. vol. CVR. es decir. equipos especiales de investigación recopilaron información y algunos testimonios de víctimas. chola apestosa. el término chola sirve para sexualizar a la mujer. Estas narraciones también arrojan luz sobre las circunstancias extraordinarias que facilitaron la violación generalizada de las mujeres. El soldado en cuestión cuenta a la CVR que una táctica usada en particular era decir a la prisionera que era una “chola fea. el enmarcar estos sucesos en narraciones en tiempo de paz. o las mujeres fueron sexualizadas y las hicieron disponibles al referirse a ellas como cholas. la chola no sirve”. por una parte. Los pocos testimonios en los cuales las víctimas. No obstante. agregada al “ella no 6 Para efectos legales. 2005).2: 112). los autores o los testigos cuentan sus experiencias con la violencia sexual nos hablan sobre las horrendas experiencias personales de las víctimas y sobre la igualmente horrenda capacidad de crueldad por parte de los autores. El elemento racial de la violencia sexual es uno de estos paralelos. VI. La referencia a la apariencia de una mujer y a su olor. por otra. Crisóstomo. Huancavelica y Apurímac. Algunos testimonios sugieren que esta fue una estrategia deliberada para humillar a las mujeres. sugiere la necesidad de examinar paralelos entre la violación en tiempo de guerra y en tiempo de paz. cap 1. sólo para volver después a halagarla (Henriquez y Mantilla. un soldado aclaró que los insultos racializados se utilizaban deliberadamente para humillar a las mujeres. vol. No obstante. y el marco normativo existente que hizo posible estas acciones.5: 272-277. este siete por ciento sólo incluye actos sexuales con penetración por el cual la víctima y el autor se conocen por el nombre. Con base en esta información. el estigma dado a las víctimas de violación y los altos niveles de violencia familiar en regiones altamente afectadas en la posguerra como Ayacucho. 2. testigos y autores de violencia sexual (Henríquez y Mantilla. CVR Informe Final. Como lo indiqué arriba. Jelke Boesten 209 .de la violencia política. la CVR concluyó que la violación y la violencia sexual fueron generalizadas6. 2003: 92. 2003.

o para justificar la violación de una mujer indígena. tú puedes aguantar más” 7. ya que la etiqueta hace que su sexualidad sea intrínsicamente promiscua. Las bases de Manta y Vilca. Más que nada. no porque su sexualidad sea valorada y por tanto protegida. El término chola parece haber sido particularmente favorito para el propósito de insultar sexualmente a las mujeres. Narrativas de sexo. quienes le dijeron: “Tú. la etiqueta utilizada en los testimonios sugiere que para lograr que una mujer indígena fuera sexualmente disponible. o gringa– los autores justifican su violación. Violación Sexual en Huancavelica. CVR. En un giro perverso de la sexualidad racializada. después de lo cual será violada. pero que su cuerpo está disponible para relaciones sexuales cuando los hombres quieran es reproducida por la etiqueta de chola. Una mujer declaró que fue violada por cinco soldados. Anexo 49. además de la violencia física a la que fueron sometidas. 2000: 53). ahora es remplazada por la disponibilidad de la chola “moderna”. chola. los rasgos corporales y la distancia cultural daban a las indias la reputación de frigidez (De la Cadena. Un soldado que declaró cuenta que él y sus colegas violaban a las jó7 CVR. Además. En tanto que las mestizas y las gringas están menos disponibles debido a su estatus más alto en la jerarquía racial. violencia y disponibilidad 210 . mestiza. Declaración testimonial. al llamar chola a una mujer –en lugar de cualquier otra designación racial como india. sino porque su estatus es ahora aún más bajo que el de la chola. La idea que la mujer “no sirve para ser amada” se transmite. muy sexualizada y amenazante. la india parece intocable debido a su bajo estatus: las mujeres indígenes son sucias. investigaciones individuales. La mujer indígena está menos disponible sexualmente. por supuesto. la mujer indígena conquistada que todavía era descrita como sexualmente explotable en la literatura de los siglos XIX y XX.sirve” es en sí misma. lo que las colocaba más allá de un posible deseo. Sin embargo. Los soldados que operan en la región rural andina por supuesto también atacaban a las mujeres indígenas. se le decía chola. ignorantes y contaminan. La idea que cierta mujer no vale como persona.

2003: 90). Es torturada Jelke Boesten 211 . Sin embargo.venes que pasaban por las carreteras rurales que ellos patrullaban. ambas entregadas a las tropas como botín. una plaza. era gringa. el soldado específicamente usa el término cholitas. no por el “soldado raso”. El mismo soldado que relató la violación de la vendedora de jugos y de la dentista también recuerda la violación. en las narraciones sobre su violación. Ser vendedora de jugos en el Perú andino sugiere un entorno rural de habla quechua. que están “por debajo” del estatus del soldado raso. Parece que para estos soldados. tortura y asesinato de una maestra de Cajamarca. la dentista es mestiza debido a su profesión y merece respeto porque estudió y tiene una profesión. sin embargo. no lo sabemos– hace chola a la vendedora de jugos en lugar de indígena. debido a su profesión. es la vendedora de jugos quien. Los soldados se preparan con cerveza. ella sólo puede ser violada por aquellos que se consideran iguales –o superiores– en términos raciales y de clase. igual que la vendedora. Primero. en el caso de la jerarquía establecida entre la vendedora de jugos y la dentista. genérico para referirse a los cuerpos de las mujeres a ser tomados al antojo. que puede ser violada a su antojo. Esta idea extraordinaria sobre las jerarquías percibidas en los sistemas de violación no significa. las tropas en cuestión hicieron un trato con ella y ella “permite” a tres de los hombres tener sexo. Aunque el testimonio no revela el entorno étnico de las dos mujeres. Estar en el espacio público –un mercado. Las mujeres eran campesinas. peruana… tenía documentos” (Henríquez y Mantilla. violar a una chola es menos perjudicial para su reputación –o quizás más excitante– que violar a una indígena. En la mitad de su fiesta el capitán de la base les dice que suspendan porque ella es una terrorista. que las mujeres que estén más arriba en la escala étnica se escapen de la violación. no obstante. Volviendo a la narración citada en el párrafo introductorio. indígenas y deben haber hablado quechua. Aunque la dentista es una mujer y posiblemente terrorista. como la vendedora de jugos. Existen muchas otras mujeres. después de lo cual supuestamente la deben dejar ir. Él se refiere a ella como “una señora alta de 26 años. tiene las características asociadas con ser chola.

1. No obstante. Un padre y registrador de nacimientos y muertes en la comunidad de Manta cuenta de muchos niños sin padre que registró. Cuando ya está muerta. eran obligadas a beber. gringa. comer y tener sexo con los soldados. Este hombre sabía entonces de la violencia con la cual tales actos se perpetraban. de la violación de sus propias hijas y hermanas y miembros de la familia durante un velorio. Diamantes y pedernales (1954/1982). La prostitución forzada de muchachas locales en las comunidades andinas fue facilitada por la inequidad del poder hegemónico entre los soldados mestizos y las muchachas indígenas. 343. Sin embargo. incluso violada8. aunque en muchas ocasiones los soldados utilizaban su posición militar para forzar a muchachas reacias –una excepción de tiempo de guerra– en otras ocasiones las mujeres se volvían prostitutas con una coerción más sutil basada en las jerarquías de género y raciales. que ellas estaban corrompidas: Aurelio: yo mismo he escuchado que las chicas mismas no se daban lugar. citado en Henríquez y Mantilla (2003: 91). citado en CVR.sexualmente. violencia y disponibilidad 212 . Las jóvenes también eran reclutadas para asistir a “fiestas” en las bases militares. iban a buscar. o que el consumo de comida y bebida en las bases las hacía cómplices en su calvario. una jerarquía similar a aquella entre el joven terrateniente y las mujeres indígenas en la historia de Arguedas. prácticamente han convertido a las chicas como una 8 9 Testimonio 100168. Narrativas de sexo. ya que ella era “alta. vol. según él. Así. Algunos miembros de la comunidad afirmaban que las jóvenes provocaban a los soldados. doce de los catorce soldados siguen violándola. VI.5 p. también sugiere “que las muchachas se acostumbraban” y eso significaba. todos hijos del personal militar. simpática” 9. hay algunos testimonios acerca de las fiestas en las bases militares. Testimonio 100168. Las referencias disponibles para estos hechos sugieren que la relación sexual entre muchachas locales y soldados era bastante ambigua y con frecuencia se culpaba a las muchachas. La violencia sexual en circunstancias ambiguas que implican cierta agencia por parte de las mujeres debe desanimarlas para declarar.

a pesar de que han tenido relaciones con los que se han ido y nuevamente con otros tenían que hacer lo mismo. empezaban a tocar a las muchachas. Violación Sexual en Huancavelica. en sus palabras “aquellas que eran más humildes. eran más sumisas”. Aurelio: casi cada tres meses porque cada tres meses había relevo de tropa. pornografía daban. Jelke Boesten 10 213 . Entrevistador: ¿La mayoría de ellas no denunciaban eso? Aurelio: No denunciaban porque ya se había habituado de vivir con la tropa10. algunas de las muchachas escapaban cuando los soldados empezaban a tocarlas.[ininteligible] tenían que obligarlos a llevarle a la base a ver videos y videos qué cosa daban. a atender a los jefes militares de la base. […] Entrevistador: ¿Cuál es su opinión de las fuerzas armadas de los abusos que cometían? Aurelio: Es lamentable. Entrevistador: ¿por qué querían o de miedo? Aurelio: De miedo.lo primero que tenían que buscar es a las chicas. Anexo 7. cada tres meses. Las encerraban en un cuarto en la base y allí había música y alcohol. del pueblo. Cuando los soldados habían bebido suficiente. Sonia trata de distinguirse de las otras muchachas al sugerir que ella era más mundana (había vivido en Lima) y con mayor capacidad para resistir que las muchachas locales. a las chicas a ellas le gustaba. Su estrategia de protección era involucrarse con uno de 32 CVR. Con frecuencia sus madres esperaban afuera. El testimonio de Sonia relata hechos similares. En el relato que hace Sonia de los hechos. Entrevistador: Eran reiterativos. investigaciones individuales. 314025. se quedaban y eran agredidas. pero otras muchachas. Ella y otras muchachas eran llamadas con frecuencia. entonces qué clase de gente. cada mes. por eso decía que han corrompido a las chicas acá en Manta.. quizás una o dos veces al mes.. Las bases de Manta y Vilca. CVR. y ahí le invitaban rancho y por eso digo. Declaración testimonial.

Se comprometió con el soldado. 2004. también sospechaban que podían exigir un matrimonio para evitar un mayor escándalo para los soldados. las narraciones tratadas sobre violencia sexual y las etiquetas raciales. Dichas estrategias muestran una gran conciencia institucional. investigaciones individuales. Las bases de Manta y Vilca. 2007a). Declaración testimonial. Las madres y los padres que visitaban a los superiores militares para denunciar a los soldados que habían violado a sus hijas sabían que esto no resultaría en un castigo para el soldado. según la legislación aún vigente en ese tiempo. están basadas en una inequidad demasiado real entre el hombre blanco 11 CVR. En estas circunstancias. las mujeres eran obligadas a negociar el nivel de violencia que aguantarían. Narrativas de sexo. violencia y disponibilidad 214 . Crisóstomo. Los aspectos raciales de dichas uniones son importantes y requieren un mayor escrutinio. quien posteriormente la dejó estando embarazada11. 2007). y que eso les daría protección física y moral temporalmente.sus violadores. Al hacerlo. 2005. pero también se garantizaba la legitimidad del infante resultante y ayuda futura (Boesten. las mujeres evitaron el estigma de la violación y la prostitución. Boesten. Anexo 52. como lo confirman la realidad de la guerra y las estadísticas de la violencia. Violación Sexual en Huancavelica. el cual. sexuales y de género que con frecuencia van juntas. No debemos integrar la narrativa a la realidad o las etiquetas a la identidad. cultural y étnica entre la población indígena victimizada. basada en los códigos católicos de honor del siglo XIX. Sin embargo. Las mujeres y sus familias aceptaban la promesa de matrimonio del soldado–violador. era eximido de una acción judicial. ya que sabían que el liderazgo militar era cómplice. Los pocos testimonios ante la CVR de mujeres que hablan de agresión sexual y violación sugieren que muchas mujeres estratégicamente se involucraron con soldados para evitar más violaciones de grupo y buscar la protección militar para miembros de la familia (Theidon. La información sugiere que las mujeres indígenas empleaban normas y valores que predominaban en el Perú costeño con el fin de buscar protección de los soldados mestizos. No obstante.

las prácticas sociales que son el estándar implícito de normalización que experimentan las sociedades (Butler. una discusión por sí sola). también son una expresión de las jerarquías existentes y de los límites socioculturales existentes que son persistentes en la literatura y la sociedad peruanas. Un patrón no tiene que ser el jefe para llamarlo así. el criollo y el jefe urbano. Aunque estas narraciones de tiempo de guerra que se han tratado son extremas. la fascinación y el temor hacia el otro hacen el deseo “legítimo” y la violencia casi inevitable: tanto el deseo racializado como el deseo de dominio sexual son fundamentales en este encuentro. 1995: 108). entre lo urbano y lo rural. Las normas. el hombre más blanco no necesita “un estado de excepción”. entre el rico y el pobre. aunque en forma violenta. 12 La palabra “patrón” se utiliza de la misma manera que el “boss” sudafricano. Jelke Boesten 215 . 2004: 41). El patrón. en gran parte determinan cuál vida merece ser vivida y cuál no. Como este encuentro es jerárquico y sujeto a normas de género. por lo cual es un patrón para la gente indígena y de la clase obrera. Para violar a una mujer peruana percibida como chola. La mujer indígena que no se ajusta estrechamente al estereotipo indígena. es decir. Para algunas personas en una sociedad determinada.(o más blanco) por una parte. Es por cierto este entendimiento no expresado –pero bastante claro– de la jerarquía sexual y racial lo que refuerza la violenta unión entra la chola (o la mujer indígena) y el patrón criollo (o mestizo)12. y el soldado costeño y mestizo son figuras dominantes ante las cuales el hombre indígena no tiene defensa. recalcando que ella ha traspasado las invisibles fronteras culturales y geográficas. Viene a la mente el análisis de Robert Young de la percepción de Gobineau de relaciones sexuales interraciales como “sadomasoquistas” (Young. y la mujer indígena por otra (lo que sea que se entienda por “blanco” o “indígena”. Esto nos presenta un punto de encuentro violento entre el indígena y el criollo. pero es blanco y dominante. El rechazo racial y el deseo de dominación sexual parecen ir juntos perfectamente. con frecuencia es racializada y sexualizada como chola. ni a una identidad mestiza. la vida es constantemente renegociada.

en un vecindario típicamente pobre de Lima. En una novela del 2005. Ormache hijo encuentra a Miriam al parecer más cerca de su casa. pero al mismo tiempo en un mundo aparte: se ha “transformado” de joven indígena en madre soltera de un niño atormentado. Miriam. y responsable de tortura. Ormache hijo. aunque con matices románticos. con el cual está asociada con frecuencia la vida andina y el que Cueto describe vívidamente como un lugar mítico y extraño.Conclusión Un último ejemplo reunirá los vínculos entre la literatura y el testimonio. Ormache hijo piensa lo mismo. violencia y disponibilidad . se obsesiona con la torturada sobreviviente de la crueldad de su padre. Camino a casa. La violencia con la cual estas relaciones se forjan es discursivamente suavizada. o tal vez considerada como intrínsicamente incluida en la relación. También descubre que su padre fue cautivado por una de sus víctimas. a su vez. Ormache padre violó a Miriam durante la guerra. Ormache está confundido y se siente “paralizado”. desaparición. En vez de mostrarnos la relación violenta entre víctima y autor en tiempo de guerra. Después de viajar y experimentar “el Perú Profundo”. y deja a su esposa e hijas en su felicidad suburbana para embarcarse en un viaje a través de los contrastes sociales. donde ella forma parte de una comunidad de peruanos andinos desplazados. Adrián Ormache. donde el padre de Ormache la retuvo en una “relación” sexual de dos semanas. la guerra y la paz y la violencia y la disponibilidad en una sociedad desigual. Ormache hijo aborda a la víctima de su padre usando el poder de su posición privilegiada de clase media. que descubre que su padre fallecido era un comandante militar radicado en Ayacucho. el lector se confronta ahora con una nueva relación violenta. dice para sí mismo: “lo que estás sintiendo (o 216 Narrativas de sexo. y ciertamente. Miriam y Ormach tienen sexo en un hotel al borde de la carretera. abuso sexual. muerte. Al llegar al final de la novela. el autor peruano Alonso Cueto cuenta la historia de un exitoso abogado limeño de las clases privilegiadas. quien escapó de la prisión militar en los Andes. culturales y geográficos que son el Perú con el fin de encontrar a la mujer. Así como Ormache padre podría pensar que había tenido una enamorada durante dos semanas.

Volvimos a la carretera. especialmente a las mujeres. Ella sale corriendo en la oscuridad. En una furia.crees que estás sintiendo) es tan contrario a lo que eres que es casi risible si no fuera tan triste”. La próxima vez que se ven en un restaurante. que se hace posible debido a una persistente desigualdad étnica. Jelke Boesten 217 . Los siguientes hechos concluyen la escena: Se me acercó y me abrazó. parece confirmar que el fin no está a la vista. La casi inevitable reproducción del violento y desigual encuentro sexual entre dos “razas incompatibles” –reforzado por la historia de violación y tortura que la precedió– coloca firmemente a la novela de Cueto en el análisis de Robert Young en el tipo de literatura colonial del siglo XIX que consideraba las relaciones sexuales interraciales como sadomasoquistas y caracterizadas por la “atracción y repulsión entre las razas (lo cual) comprende una estructura hegeliana de dominación y servilismo (1995: 108). Busqué un hotel en la avenida. Esta novela contemporánea que reflexiona sobre el estado de las relaciones sociales peruanas después de una guerra devastadora. Miriam no habla. la cultura y la raza. Miriam ataca a Ormache con el cuchillo y lo corta levemente. en vidas que con frecuencia parecen nada más que mera vida. Su confusión está relacionada con la historia de violencia que precedió su encuentro con Miriam. La guerra. pero también se refiere a la incompatibiliad de estas dos personas debido a la clase. pero Ormache la encuentra. –Pido perdón –dijo ella– no sé qué me pasó. Entramos al carro. Ormache la reprocha por esto y le dice: “si no quiere hablar buscaré a otra muchacha para salir con ella”. y el proceso de paz que siguió. no han cambiado profundamente las jerarquías raciales y de género –expresadas tan frecuentemente mediante la violencia sexual– que son la causa de la desigualdad persistente y marginan a tanta gente.

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Segunda parte Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras .

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el mestizaje y la mixtura. En los últimos años ha investigado sobre raza. en otro nivel. En un nivel. Unesp.Raza. profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Sao Paulo (USP). que apuntan hacia un patrón marital homogámico presente en la sociedad brasilera. Este trabajo constituye una parte ligeramente modificada de mi tesis de doctorado. Sao Paulo. (homo)sexualidad e identidad nacional en el Brasil y en Sudáfrica. 2004. al menos el casamiento (y por qué no decirlo. sensualidad y sexo interracial son tomados como algunos de los requisitos que marcan la especificidad brasilera. género y sexualidad en el Brasil contemporáneo1 Laura Moutinho2 Mestizaje. Pareciera surgir una cierta paradoja en el cruce de estas afirmaciones: en el mismo país en que se valoriza. parece existir un tabú contra los casamientos interraciales. también el sexo y el deseo) aparecen como “indeseables”. Cor e Desejo: uma análise dos relacionamentos afetivo-sexuais inter-raciais no Brasil e na África do Sul. 1 . 2 Doctora en Antropología por el PPGSA/IFCS/UFRJ. Más allá de ello. defendida en la Universidad Federal de Rio de Janeiro y publicada con el título Razão. el deseo y el sexo “heterocrómico” son “deseables”. los propios análisis (que sólo operan con relaciones maritales formales) identificaron el predominio del par hombre negro–mujer blanca en el país donde se valoriza la figura de la mulata. en diferentes ámbitos. Este artículo tiene como punto de partida la confrontación de esta representación sobre el Brasil con estadísticas de orientación cuantitativa realizadas por demógrafos y sociólogos.

ni las relativas a la escolaridad). está marcado por el erotismo). inter-subjetivos. sino también. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 224 . este tema se encuentra abandonado desde la década del setenta. un predominio homogámico en las relaciones interraciales (es necesario destacar que la principal diferencia es de color: no son significativas las diferencias socio–económicas. Como señala John Norvell (2001) en su relectura de los autores clásicos de la historiografía brasilera. O desejo não ficaria restrito ao individual subjetivado. “raza” o “color” se circunscriben como un tensor que agrega flujos libidinales en 3 “os agenciamentos do desejo seriam sociais. En el tema de análisis. El deseo no quedaría restringido a lo individual subjetivado. articulado al hecho de que el excedente de hombres negros y pardos no se está uniendo a las mujeres de su grupo de color (que a su vez aparecen en menor número en la condición de casadas). El abanico de posibilidades abierto por los estudios de orientación cuantitativa no sólo posibilitó la desmitificación de ciertas representaciones (antes no cuestionadas sobre el tema). intersubjetivos. transindividuales. trans-individuais. el predominio de la pareja hombre negro–mujer blanca en el actual proceso de miscegenación. mediante estudios de corte estadístico. mas percorreria tensões de força que atravessam diretamente o campo social” Raza. “los agenciamientos del deseo serían sociales. en el mismo sentido. otras razones diferentes de las demográficas parecen estar influyendo tales uniones. cabe reiterar. la apertura de nuevas posibilidades de pesquisa. algunas características sorprendentes de la selectividad conyugal brasilera: un número relativamente pequeño de casamientos interraciales (cerca del 19%). Nelson do Valle Silva (1987) y Elza Berquó (1988) retomaron esta perspectiva de análisis e hicieron evidentes. el hombre negro y el mestizo están ausentes del proceso de miscegenación (un proceso que.En el Brasil. En resumen. pero recorrería tensiones de fuerza que atraviesan directamente el campo social” (1987: 251)3. En palabras de Néstor Perlongher. Hacia fines de los años ochenta. hacia el predominio de la pareja hombre negro–mujer blanca como el par que preside el actual proceso de mixtura) me permitió seleccionar el inicio de la pesquisa. al contrario. Un punto que articulado a las tendencias estadísticas (las cuales apuntan.

Alude al hombre negro de bellas proporciones.f.). Del deseo por los hombres negros o el mito del negão4 En los autores clásicos de la historiografía brasilera. En los libros referidos al periodo colonial. el hombre negro sólo aparece representado en el mundo de los afectos y placeres a partir del libro Sobrados e Mucambos de Gilberto Freyre. lo hace por negación. transformada en función del uso. Con estas referencias como guía. la pareja focalizada está compuesta por el hombre blanco y la mujer negra/mestiza o nativa. Laura Moutinho 225 . 3) sumado a las asimetrías de género. En este sentido. cuando a partir de Havelock Ellis menciona su necesidad de danzas afrodisíacas para excitarse sexualmente. aparece de modo opaco al momento de las adjetivaciones sobre los atributos eróticos y estéticos? Veamos a continuación. el deseo tabú (generalmente referido al hombre negro con la mujer blanca). el hombre negro se casa con mujeres blancas a causa de su deseo de ascensión social y “blan4 Expresión derivada de “negrão”. Apenas Gilberto Freyre en Casa-Grande & Senzala es quien parece reafirmar el mito de la erotización del negro. En el campo de la literatura. de la T. lo deseable (el de la representación nacional. analizaré a continuación los principales estereotipos eróticos asociados al color negro tal como se revela en el decir de los informantes. O Bom Crioulo es una de las pocas novelas en que el hombre negro es erotizado (Caminha. superior en el género y en la raza. En las piezas teatrales de Nelson Rodrigues y Abdias do Nascimento. 2) su constitución atraviesa como un contínuum el cuerpo social: moviliza desde una argumentación “racista” y “exótica” hasta la que congrega valores “modernos” e “igualitarios”. generalmente con ciertas connotaciones en torno a la virilidad (N. sin embargo.). el vector cromático opera sentidos y significados eróticos del caleidoscopio social. de forma singular. grosso modo operada por la pareja hombre blanco–mujer mestiza) y en otro.dimensiones necesariamente paradójicas: 1) en un eje. s. es importante tener en mente que estos relatos apuntan hacia una cuestión de fundamental importancia: ¿por qué el hombre blanco.

pero no para el de los placeres. que en toda la literatura clásica aparece colocada básicamente en un lugar deserotizado y desempeñando apenas los papeles de madre y esposa. De esta forma. utilizados como fuente de prestigio) de esa relación. resulta necesario hilvanar algunas ideas acerca del concepto de estigma y su utilidad para la discusión propuesta. el objetivo de la discusión que sigue es analizar los contenidos estigmatizadores (a veces. o sea. la erotización del hombre negro erotiza a su par opuesto en sexo y color: la mujer blanca. relacionalmente. la mujer blanca es el útero del mantenimiento de la raza. que funcionan como clave para el mundo de las relaciones afectivo–sexuales formales. 226 Raza. aunque se encuentre expresado en el ámbito discursivo e inexistente “en las relaciones interpersonales. Para ello resulta necesario considerar que. antes de pasar al análisis. algo posibilitado por los títulos de médico y abogado. Tomando como referencia la arbitrariedad del signo lingüístico postulado por Saussure. género y sexualidad en el brasil contemporáneo . de la especie y de la nación: Se trata de la reproducción de “lo mismo”. Michel Misse (1981) interpela de un modo interesante el concepto de estigma de Goffman5 mediante una sofisticada discusión sobre el “estigma del pasivo sexual”. No obstante. a não ser quando estas relações exprimem o discurso no qual aparece o símbolo de estigma”. 7) y se refiere a un “atributo profundamente depreciativo” (p. En otras palabras. 13). aquel en que se dramatiza la disputa entre valores entendidos como “normales” y “estigmatizadores”. 9)6. a no ser cuando estas relaciones expresan el discurso en el cual aparece el símbolo del estigma” (p. Misse argumenta que la utilidad del concepto de Goffman se evidencia en la ausencia de una reflexión que extrapole el nivel de las relaciones interpersonales. Misse defiende la posibilidad que el símbolo del estigma no sea consciente.queamiento”. 5 Goffman (1975) define estigma como “la situación del individuo que está inhabilitado para la plena aceptación social” (“a situação do indivíduo que está inabilitado para a aceitação social plena”. p. Examinando el “mito de la femineidad”. 6 “Nas relações interpessoais.

de modo tal que uno se define por oposición al otro. Es en la antinomia activo–pasivo en la que Misse identifica el símbolo del estigma que pesa sobre la mujer: el “estigma del pasivo sexual”. esa proposición 7 “A diferença é cristalizada de tal modo que a exclusão do ‘estranho’ pareça decorrer da aceitação geral de um ‘si mesmo’ oferecido pelas mulheres que se baseia num estereótipo ‘enobrecedor’”. En palabras del autor: “La diferencia es cristalizada de tal manera que la exclusión de ‘lo extraño’ parece derivar de la aceptación general de un ‘sí mismo’ ofrecido por las mujeres. 44)8. La relevancia de subrayar esta distinción se anuncia como necesaria para aquello que pretendo discutir. El símbolo del estigma identificado por Misse (el atributo social desacreditador) está relacionado con la “función biosexual de la mujer” de “receptora del pene”. de modo tal que oscurece una estigmatización que no se expresa (o no se puede expresar) en las relaciones interpersonales. En el “mito de la femineidad” el estigma del “pasivo sexual” no aparece explicitado en las relaciones interpersonales por estar oculto por un estereotipo “ennoblecedor. Algo que –diferentemente de los símbolos de estigmas analizados por Goffman– no es visible. Según este autor. 8 “na linguagem de relações em que tais atributos são manipulados”. Al focalizar el estigma en el “lenguaje de relaciones” y percibirlo como “un tipo especial de relación entre atributo y estereotipo”. La diferencia entre los dos abordajes se evidencia en el énfasis que el primer autor concede al estigma. que se basa en un estereotipo ‘ennoblecedor’” (p. mientras el segundo lo percibe “en el lenguaje de relaciones donde tales atributos son manipulados” (p. Laura Moutinho 227 . el autor argumenta que el estigma no es reducible a las relaciones interpersonales. Goffman se atiene a su manipulación en un ámbito muy específico (el de las relaciones interpersonales). como algo que se anuncia en el “lenguaje de los atributos”. ni tampoco directo o consciente.Siguiendo una perspectiva estructuralista. prestigioso y anti-estigmático” de ser mujer que compone el mito de la femineidad. 30)7. y que si aparece como evidente en ese ámbito es porque está presente en la ideología dominante. Algo que aparece desplazado para el aspecto psicológico.

En esa lógica argumentativa. lo “normal” se afirma apoyándose en el estigmatizado que lo define y le confiere existencia. como sugirió Simmel. como afirma Michel Misse. se presenta con tanto prestigio en el mercado erótico? Para aquello que pretendo argumentar más adelante y plantear una solución al problema propuesto. estéticos y eróticos presentes en los relatos de los informantes? ¿Y por qué el hombre negro. ¿por qué el hombre blanco (superior en género y raza) apareció de forma opaca en las adjetivaciones y atributos sexuales. la relación entre hombre negro y blanco no se anuncia como un lenguaje de relaciones –como defiende Goffman–. por lo tanto. Sin embargo. vemos que en el ámbito del lenguaje y del discurso. Como una especie de significante. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 228 . el hombre blanco es. 13)9. la existencia simbólica del estigmatizado –como en el binomio activo–pasivo– aparece como dependiente de lo “normal”. Así. Raza. provisto.es formulada de la siguiente manera: “Un atributo que estigmatiza a alguien puede confirmar la normalidad de otro. ele não é em si mesmo honroso nem desonroso”. sin embargo. modelar y universal. dado su valor absoluto. será necesario agregar a mis referencias 9 “um atributo que estigmatiza alguém pode confirmar a normalidade de outrém. lo “normal” aparece como modelar (afirmativo). y viceversa. él no es en sí mismo ni honroso. En el decir de los informantes. portanto. lo “normal” es definido con énfasis en los atributos del activo. En la esfera normativa. sino de atributos. En la argumentación de Misse. En esta perspectiva. que aparece tan estigmatizado en el mundo de los placeres y afectos interraciales en la historiografía clásica. ni deshonroso” (p. opaco en lo que atañe a los atributos eróticos y sexuales. este último está asociado a lo “activo” y el estigmatizado a lo “pasivo”. construido con base en la dominación de género y raza. había algo que no conseguía comprender a lo largo de su reflexión: si. como propone Misse. de “valor absoluto y universal”. pero que igualmente puede ser inferido en la prensa escrita– el mito de la erotización del hombre negro. mi interés en el análisis de Misse es examinar a partir del lenguaje –expresado en el habla de los informantes. Siguiendo su argumento.

. ‘marica’ (N. el ‘hombre’ idealmente domina a la ‘bicha’10. 2. en la esfera de las representaciones sexuales y eróticas.]. un individuo puede orientarse homosexual. En el artículo citado. Este componente refere-se àqueles Laura Moutinho 10 229 . Sexo fisiológico. o ‘homem’ idealmente domina a ‘bicha’. Se refiere básicamente al acto fisiológico del objeto de deseo sexual. Así. Este componente se refiere a aquellos atributos físicos por los cuales se distinguen machos y hembras [. 90)11. o sentido de dominação e submissão. Como sostendré más adelante y siguiendo con la lógica explicativa de Fry. En ese ítem podemos destacar el acto de la penetración o el de ser penetrado en el acto sexual.. Assim. 12 Los cuatro elementos son los siguientes: 1. a un otro tipo de relación jerárquica (o de superioridad): la de la raza negra sobre la blanca. Comportamiento sexual.los análisis de Fry (1982) y Perlongher (1987). heterosexual o bisexualmente. 4. 3. (1. la relación entre ‘hombres’ y ‘bichas’ es análoga a la que se estabelece entre hombres y mujeres en el mismo contexto social. a relação entre ‘homens’ e ‘bichas’ é análoga à que se estabelece entre ‘homens’ e ‘mulheres’ no mesmo contexto social. Sexo fisiológico. en el que los papeles de género masculino y femenino son altamente segregados y jerarquizados (p. Além disso. Desde la perspectiva que me interesa y orienta el presente análisis. de la T. Peter Fry construyó un diseño de las representaciones sociales que organizan el imaginario de la sexualidad masculina en el Brasil y argumenta que “el acto de penetrar y el de ser penetrado adquieren. a los trazos de la personalidad y a las expectativas sociales normalmente asociadas al papel masculino y femenino.]. através dos conceitos de ‘atividade’ e ‘passividade’.. de forma peyorativa) a un estereotipo de hombre homosexual ‘afeminado’. Así..). ‘loca’. Más allá de ello. 11 “o ato de penetrar e o de ser penetrado adquirem. Cada cultura define la naturaleza de esos papeles de género. que en la cultura brasilera es llamado como actividad y pasividad. mediante los conceptos de ‘actividad’ y ‘pasividad’. sexo fisiológico [. Orientación sexual. el sentido de dominación y sumisión. Se refiere al comportamiento sexual esperado de una determinada identidad. Papel de género. Se refiere específicamente al comportamiento. creo que el tercer ítem de los cuatro elementos constituyentes de las identidades afectivo-sexuales12 sistematizados por Expresión brasilera que alude (muchas veces. de tal forma que no son determinados por el ítem 1. onde os papéis de gênero masculino e feminino são altamente segregados e hierarquizados”. es posible sostener que el binomio actividad–pasividad y su correlato dominación–sumisión aún aluden.

igualitário. podemos salientar o ato da penetração ou do ser penetrado no ato sexual. como indican las narrativas de los informantes. pero es expresado en la esfera de lo erótico. cuya composición mayoritaria es de negros y pardos. pequeno-burguês (gay/gay)”. más ‘oculto’: raza” (p. Comportamento sexual.]. jerárquico y popular (bicha–macho) y el moderno.. idade e um outro mais ‘oculto’: raça”. Nesse item. Assim. 13 “o arcaico. sexo fisiológico [. 2. 91–92).). heter. Orientação sexual. que al enfatizar los atributos del hombre negro lo representan como el elemento activo. género y sexualidad en el brasil contemporáneo .. En la interpretación de Perlongher (cuya línea maestra estoy adoptando). Papel de gênero. Esas referencias identitarias forman un campo de fuerzas y tensiones orientado por tres tensores: “género. aos traços de personalidade e às expectativas sociais normalmente associadas ao papel masculino e feminino. hierárquico e popular (bicha/macho) e o moderno. la tensión adulto–joven. um indivíduo pode se orientar homo-. igualitario. pp. Si bien el “negócio do michê”15 no descarta el racismo presente en la sociedad más amplia (ni las discriminaciones por clase. de atributos físicos através dos quais distinguem-se machos e fêmeas” [. 250)14. 4. Néstor Perlongher documentó en un ámbito local específico (el de la prostitución masculina) el aspecto que estoy destacando.. Teniendo en cuenta la etiqueta racial brasilera. al identificar en el gueto paulista la coexistencia de los dos modelos de representación de la sexualidad masculina construidos por Peter Fry: “el arcaico. clase. apoyado en el binomio activo–pasivo) está también impregnado de una distinción racial. pequeñoburgués (gay–gay)”13. 230 Raza.el autor (aquél relacionado al comportamiento sexual de una identidad..de la T. Cada cultura define a natureza desses papéis de gênero de tal forma que não são determinados pelo item 1. la de género. 3. ese aspecto permanece oscurecido en el lenguaje cotidiano y normativo (en el cual el hombre blanco aparece como superior). 14 “gênero.]. edad y un otro. o que é chamado na cultura brasileira de atividade e passividade. edad y género).ou bissexualmente”. Refere-se especificamente ao comportamento. classe. tampoco excluye a los negros de la baja prostitución. Refere-se ao comportamento sexual esperado de uma determinada identidade. 15 Expresión que alude a la cuestión de la prostitución (N. Refere-se basicamente ao ato fisiológico do objeto de desejo sexual.

más ocultamente. la “ginga”17 y el “malandragem”18 en la vida cotidiana que “también se expresa en la relación de pareja”. de la T. Expresión que refiere a una capacidad sensual de los movimientos del cuerpo (N. Sin embargo. la de raza. que en tono de denuncia destaca que “de él. el “mundo de la TV”. Con el título “Hombre Fetiche” y el subtítulo “las tres realidades de ese que. no sólo como inteligentes y exitosos. género y erotismo de modo paradigmático.edad y. que transcurren su vida entre diversiones y placeres (N. de modo tal que éste no se encuentra reducido apenas al ámbito individual y subjetivo. N. la revista presenta tres mundos en los cuales el hombre negro aparece: el “submundo de la sensualidad” y del fetiche. antes de atenerme a los relatos de los informantes me gustaría focalizar en un reportaje que compila elementos de estigma y de prestigio articulados al color. de la T. edición 8. Laura Moutinho 231 . a continuación. año 2. y viceversa. para muchas mujeres. la musicalidad.. Veamos. Como puede verse. y los hombres negros están excluidos del tercero. 18 Modo de vida del malandro: apodo popular a aquellos hombres “expertos” que emplean ingeniosos recursos para sobrevivir. 16 17 Revista Black People. En la pequeña introducción que precede al reportaje. la revista Black People16 presentó un reportaje de tapa (escrito por un hombre) sobre el erotismo del hombre negro. se convierten respectivamente en una relación de deseabilidad del adulto por el joven. en los tres “mundos” la palabra clave es “sensualidad”. estos tensores sociales transindividuales y jerárquicos funcionan como agenciadores del deseo. del viril por la bicha. hombres”. de la transgresión de los clivajes de clase y del deseo del blanco por el negro.. Dicho de otro modo. el “supermundo de la sensualidad”. la utilidad de este instrumental y de las hipótesis explicativas sugeridas en el análisis de las representaciones sociales que evidencian la fuerza del mito de la erotización del hombre negro y los amplios significados que éste vehicula. el “mundo cotidiano” que enfatiza la sensualidad. presentes en los clasificados de sexo de los periódicos cariocas. sino también como.). finalmente.° 2. es el más ardiente de los amantes”.). pocos hombres negros participan.

dice que los maridos siempre blancos le solicitan que desempeñe el papel de hombre fuerza. alrededor de los 30 años. Lleva seis meses en la profesión y se presenta como un personaje perplejo: “Yo no entiendo cómo una vida de a dos. Todo eso se expresa también en la relación de a dos” y el reportaje se complementa con comentarios respecto al asedio que los bailarines del Bloco Afro Olodum20 sufren por parte 19 20 Utilizado aquí como sinónimo de negro (N. su vida extraconyugal se limita a los negros.El personaje característico del submundo es Cleyton. blancas. ofrece actividades culturales a los jóvenes (principalmente en la música).85m de altura. más activos y. Una letrista sintetiza el argumento principal: lo que tiene de atractivo el hombre negro es su sensualidad. su musicalidad. también es diferente en el comportamiento íntimo. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 232 . Yo creo que un pueblo tan musical. Raza. viril. la ginga. el juego de cintura es propio del negro. ellas no asumirían el crioulo”19. actúa en el combate a la discriminación racial y valoriza la estética negra (N. Un cantante y un guitarrista “negro” hacen coro: “el malandragem. Una de sus clientes (blanca) lo busca porque sólo fue feliz con un hombre negro. de la T. fundada por la comunidad negra de la ciudad de San Salvador de Bahia en 1979. de 27 años y 1. Su clientela está compuesta predominantemente por mujeres de clase media y media–alta. En el “mundo común”. la sensualidad del hombre negro continúa como un elemento destacado. que se expresa tan sensualmente. que mantiene a pesar de todo tanta alegría. y el reportaje se completa en un tono irónico y provocativo: “lo que él no rechaza”. aparentemente tan feliz. principalmente. Yo creo que esa herencia cultural que el negro trae se expresa también en la cama. que algunas veces están acompañadas de los maridos. Cleyton afirma que esas mujeres “creen que los hombres negros son más ardientes. más dotados”. puede precisar de un tercero”. Desde entonces. Cuando es buscado por matrimonios. Y completa: “soy un puro fetiche. de macho. Tipo de ‘comparsa’ afro de carnaval.). pero por barreras familiares no pudo casarse con él. de la T.).

el reportaje concluye que “la elegancia y la sensualidad del hombre negro sólo están lejos de los medios”. activos. mientras diseña su superioridad sobre el hombre blanco y la popularidad con las mujeres. Ese mismo joven protagoniza la foto de la tapa de la revista.de las turistas blancas europeas y brasileras. el mundo de la televisión. ¿El motivo? ¡Recelo! Las múltiples cualidades del hombre negro son amenazantes. excluido de las telenovelas y del mundo de los afectos televisivos. El supermundo. Como hemos visto. más viriles. focalizando el erotismo y la sensualidad que les son atribuidos. la otra es una foto de la película Otelo. fuertes. vemos un negro musculoso echado en el césped. en la que aparece de cuerpo entero. El hombre negro. comienza con una carta de la esposa del actor negro Milton Gonçalves que traía el siguiente trecho: “quiero ver a mi marido besando a la actriz blanca Maitê Proença”. Como hemos visto. el color tensiona flujos libidinales procurados y valorizados en el mercado erótico. en los tres mundos dimensionados la marca es la sensualidad. tres exploran el físico musculoso de dos hermanos gemelos negros que aparecen sin camisa y con los yines ligeramente abiertos. el hombre blanco aparece como inferior al negro en un eje que podemos clasificar como erótico. aparece en el reportaje con fuerza dentro del mundo de los placeres. cuyas cualidades excepcionales son tratadas como tan amenazantes que lo excluyen del “supermundo” de la televisión. más dotados. en la apertura del reportaje. La descripción de Cleyton destaca el potencial de consumo Laura Moutinho 233 . Las palabras clave que evidencian su éxito en el disputado mercado del sexo y del erotismo son: más ardientes. machos y sensuales que los hombres blancos. vistiendo un paño amarrado a la cintura con grafías africanas. acciona una serie de estereotipos hartamente conocidos (y manipulados) en el día a día. pero no en el de la conyugalidad. Después de un análisis sobre la ausencia de negros en las telenovelas brasileras. Cualidades que se evidencian como bienes eróticos cuando se los vincula al color–raza. en la cual una mujer blanca parece morder sensualmente la oreja de un actor negro y. con una especie de calzoncillo estampado imitando la piel del leopardo. al estilo Tarzán. El reportaje procura construir una lectura positiva de las cualidades de ese hombre. En otras palabras. De las cinco fotos que ilustran el reportaje.

(y prestigio) que su juventud (27 años), su color (negro) y tamaño (1,85m de altura) presentan en ese mercado. Sus dotes son bienes eróticos, disputados por hombres y mujeres blancos. Las mujeres “blancas” (finalmente erotizadas) son representadas ansiando una satisfacción que el hombre blanco no le puede dar, dado que esta raza (más racional y civilizada) no realiza actuaciones sensuales (características de la raza negra, más primitiva). Por su parte, los maridos blancos no aparecen en posición de disputa, sino de adversarios que reconocen (y también desean) la superioridad del macho negro y viril. Veamos cómo algunos de estos estereotipos aparecieron en el trabajo de campo que fue realizado en Río de Janeiro, y que permiten encaminar algunas sugerencias e hipótesis. Ritinha se autoclasifica como blanca; nació en el interior de un barrio de la zona llamada Baixada Fluminense en Río de Janeiro; de padres blancos, vivió con la hermana y el cuñado a partir de los 10 años de edad, en un barrio de la zona norte hasta los 14 años, cuando finalmente se mudó a Copacabana. A los 23 años (edad que tenía al momento de la realización de la entrevista), estaba terminando su tercera relación seria y segundo casamiento, ninguno de ellos formalizado21. El último exmarido, único clasificado como no blanco, era:
hijo de negro, bien moreno casi mulato, cabello ruim22 y tiene ojos verdes: una belleza, ¡lindo! Su familia es negra, padre negro, madre tipo sarará23, morena de cabello ruim. Pero él tiraba más para oscuro, era mulato casi negro, de cabello realmente ruim; lo salvaban los ojos.

Se conocieron en un restaurante en el que ambos trabajaban y estuvieron casados dos años y medio. Todo sucedió en una semana. Fue clasificado como: “El mejor hombre que tuve en la cama”. Dice que se sintió atraída por su color y... “por él”. Afirmó que
21

En Río de Janeiro, “casamiento” es utilizado frecuentemente como sinónimo de “vivir juntos” (N. de la T.) 22 Se refiere al cabello tipo afro, crespo (N. de la T.). 23 Otra forma de hacer referencia al cabello afro (N. de la T.).

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

El contraste atrae: la piel es diferente, el olor es diferente, la textura de la piel es diferente, la calentura... Todo es diferente. ¡Es muy bueno! Y quedaba muy bonito en él. Esa cosa de la piel oscura con ojos claros.

Y completó diciendo que había una enorme diferencia entre transar24 con un blanco y con un negro: “Es diferente, hay una diferencia enorme, la manera en que lo hace es diferente. La boca es diferente, la manera de besar es diferente. Es más agresivo, es más fuerte”. El relato de esta entrevistada puede contrastarse con el de Maria, estudiante de un curso de prestigio en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, PUC, de 20 años, blanca y residente en Ipanema. En el campo de los afectos, Maria dijo que, excepto su última expareja, se relacionó más con “blanquitos” pero decía: “Siempre encontré a los negros bonitos”. Afirmó que desde pequeña su familia bromeaba con “la historia de su preferencia”, aunque la primera vez que estuvo segura de ello fue cuando participó de un programa de intercambio y conoció un “negão africano, alto, lustroso”25 al cual ella creyó “príncipe de alguna tribu”. Ella no llegó a relacionarse afectivamente con él, pero algunos meses después sí lo hizo en Río de Janeiro con un muchacho que no era físicamente del tipo que ella apreciaba: “negro, más para el marrón”, pero que tenía influencia en la facultad y la trató como nadie la había tratado. Las dos narrativas aquí presentadas (Ritinha y Maria) están basadas en un estereotipo que articula raza (negra), erotismo y belleza. Pero es interesante la manera en que el mismo estereotipo es vivido de manera distinta. Para una de ellas (Maria) es posible identificar un llamado erótico–afectivo en torno a la idea “Negão, alto y lustroso”; de hecho, ella se relacionó con un joven que no tenía esos atributos y ni siquiera contaba con un tipo físico que la atrajera. En este caso, importó la influencia (y el prestigio) que él tenía en el lugar donde convivían y la forma en que ella había sido tratada. Ritinha, al contrario, puntualiza durante toda la
24 25

Expresión coloquial para referirse al acto de la relación sexual (N. de la T.). Alusión al brillo de la piel negra (N. de la T.).

Laura Moutinho

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entrevista la diferencia entre transar con blancos y negros y la atracción estética por el color negro. En su relato, el hombre blanco sólo puede ser percibido en contraste con el negro, por lo que no es. En el habla de esta entrevistada –y de otras, como veremos– el color negro aparece articulado a metáforas térmicas (temperatura, calentura), viriles (fuerza–violencia– agresividad), de proporción (alto, enorme) y una serie de superlativos que demarcan un desempeño sexual (masculino) con una connotación erótica específica, operada por la “raza”.
Para Telma, de 30 años, residente de la zona norte, que se clasifica como negra y se irrita cuando las personas la llaman mulata o morena, la alquimia erótica mezcla distintas sustancias: de la sonrisa a la delicadeza en el trato, del “cuerpo bien conformado, peludo y sin barriga” al “olor rico”, aquel que provoca “ganas de quedarse prendida al cuello” del otro. Con otras informaciones, ella también enfatiza el punto señalado más arriba. En el cuerpo del hombre “negro” se destacan algunos elementos: la “cola” [...] “el hombre negro tiene la cola más bonita”, [...] “normalmente tiene más cola” que el hombre blanco; los “dientes”, considerados “más bonitos”, le dan la posibilidad de una sonrisa más “cautivante”; el cuerpo: “el hombre negro tiene el cuerpo más bonito, [...] es más proporcionado, [...] hombros anchos, con cola, con piernas”. Ella encuentra “bonito el hombre alto”, pero para namorar26, un hombre tiene que ser “¡pro–por–cio–na–do!”.

Los atributos físicos apreciados en el hombre negro fueron definidos y adjetivados rápida y fácilmente. Pero al momento de preguntarle qué era lo que apreciaba en los hombres blancos, luego de un silencio la entrevistada afirmó que prefería explicarlo diciendo lo que “no le gustaba en el hombre negro”. Su reacción y estrategia explicativa me sorprendieron. Acto seguido, ella intentó aclarar: “todo lo que tiene un hombre blanco, el negro también lo puede tener, pero hay cosas que el hombre negro tiene, que el hombre blanco de repente no”. Y ejemplificó: “una cosa de
26

Relacionarse amorosamente (N. de la T.).
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los negros que no me gusta, y que difícilmente veas en un hombre blanco, es la nariz muy ancha”. El aspecto significativo de su relato es la actitud de adjetivar sus preferencias de forma relacional (por lo que no le gusta de los hombres “negros”), y en la que el otro polo de la comparación es opaco. La idea que el patrón de belleza brasilero es “blanco y europeo” está muy difundida, pero ese patrón también parece ser opaco en cuanto a las adjetivaciones y definiciones posibles. Esos términos mantienen entre sí una relación de dominación y jerarquía, en la cual el polo racialmente dominante y modelar (el blanco) emerge solamente por oposición. Una referencia a la nacionalidad –de manera tal que resulte articulada al color–raza y a un cierto modelo de belleza masculina blanca– fue un recurso utilizado para definir, conceder alguna visibilidad a la estética blanca masculina. En este sentido, la entrevistada afirmó: “yo me acuerdo de una vez en un pagode27 que estuve con un tipo que era hasta de la policía, ese era blanco, bien blanco, tenía cabello castaño [...] bonito, trazos finos, tú miras para él y dices que es blanco, no tiene mezcla [...] así... un tipo italiano”. Vemos cómo la nacionalidad puede ser tanto jerarquizada “racialmente” (tal vez podríamos suponer que un “tipo portugués” pudiera incluir alguna mixtura, por ejemplo), como también trae elementos que articulan un tipo físico a una cierta construcción de género y raza. Ritinha –como Telma y, de cierta forma, también Maria– sólo marcó la diferencia entre hombres negros y blancos a través de una comparación en la que lo blanco no aparece. Por oposición, se percibe que los atributos del hombre blanco son definidos por lo que el hombre negro posee y aquél no. Y creo que la palabra clave es “calentura”. Pero ¿cuáles son los atributos del hombre blanco? En este sentido ¿podríamos especular que, por oposición, los hombres blancos serían “más fríos” o “menos calientes” en el acto sexual? Eso no fue dicho por las informantes directamente. Cabe preguntar: ¿Por qué no? O, incluso, ¿dónde está el blanco, procreador
27

El pagode es una de las variantes del samba brasilero y es un género musical muy popular en el Brasil; la palabra se refiere tanto a este tipo de baile como a la clase de salón donde se lo danza (N. de la T.).

Laura Moutinho

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de los trópicos, de Gilberto Freyre? Y para finalizar, ¿por qué justamente aquel que es modelar en el género y en la raza, no posee adjetivaciones por sí mismo, y las tiene sólo por contraste? ¿Qué significa esa opacidad del hombre modelar? Veamos un relato más de Ritinha: Aparte del exmarido, estuvo con otro joven que era “bien negão también” y profesor de lamba-aeróbica28. Lo describió de la siguiente forma:
Alto [...] una belleza, u-na be-lle-za... enooorrme, parece un caballo de raza, un negão, hija mía, ¡un ne-gão! Aquel que te agarra con violencia; no que lo haga con violencia, pero la manera de agarrarte, ¿sabes? Es muy bueno, el olor es diferente, la boca es diferente, es más gruesa, besaaaa... [suaviza la voz] es todo diferente, es lo mejor que hay.

Las adjetivaciones utilizadas por la muchacha causan impacto. Ella aparentemente no percibe que la terminología que utiliza es racista. Al contrario, expresó una percepción de sí misma como “corajuda”, pues contrajo un casamiento no convencional, enfrentando los padrones normativos. Los estigmas y adjetivaciones enumerados para caracterizar las cualidades y desempeños del hombre negro refuerzan el aspecto dimensionado más arriba. Desde mi punto de vista, la opacidad del hombre modelar se relaciona con la fuerza de su dominación. El hombre blanco es una especie de significante. Solamente adquiere significado cuando es por oposición, por ser el modelar justamente el dominante. Desarrollaré este argumento en el ítem sobre el erotismo asociado al hombre negro, pero quisiera adelantar que en el discurso nativo, la relación entre hombre blanco y hombre negro invierte aquella hilvanada en los escritos de los autores clásicos de la historiografía brasilera. En otras palabras, ésta es constituida en la narrativa sobre dos términos y no un término (el hombre blanco) y una relación (el hombre negro). Veamos las adjetivaciones sexuales y eróticas sistematizadas en las tablas siguientes que son una tipología “nativa” del color–raza, erotismo y jerarquía.
28

Basado en la lambada, es la adaptación aeróbica de dicha danza para gimnasios (N. de la T.).
Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

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Tabla 1. Atributos estéticos y eróticos.
Hombre Blanco brasilero Atributos estéticos y eróticos - Trazos finos. - Frente fea. - No abre la boca para besar. - Beso que no investiga. - Beso que no es profundo. - Menos apetito sexual. - Menos creativo en el sexo. - No tiene beso profundo. - Beso superficial. - Color más bonito. - Más intenso. - Más caliente. - Más agresivo. - Más fuerte. - Tiene más ganas. -“Agarra con ganas”. - Tiene cara de zafado. - Más apetito sexual. - Mejor piel. - Mejor olor. - Temperatura–calentura. - Agarra con violencia. - Boca más gruesa. - Besa con más ganas. - Beso que escudriña la boca. - Besa diferente. - Dientes más bonitos. - Cuerpo más bonito. - Pene mayor. - Hombros anchos. - Caballo de raza. - Cola redonda. - Cola carnosa. - Trazos de blanco con piel no tan clara. - Todo proporcionado. - Más bonito cuando la mixtura sale bien.

Blanco extranjero

Negro brasilero

Mestizo brasilero

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Tabla 2. Masculinidad, color y desempeño sexual.
Hombre Blanco brasilero Blanco extranjero Negro brasilero Desempeño sexual Mejor que el extranjero. Menos que los negros brasileros. Mejor que los blancos extranjeros y brasileros.

Tabla 3. Color, masculinidad y romanticismo
Hombre Blanco brasilero Blanco extranjero Negro Brasilero Romanticismo Mayor Menor Menor

Por lo expuesto más arriba y analizando la cuestión en un mismo género –el masculino, en el cual ambos son activos– vemos que los elementos de estigma colocados en la raza revisten prestigio. El negro es racialmente inferior al blanco en la vida social y normativa, pero en la esfera erótica aparece de forma superior, como señalan las metáforas térmicas, de proporción, de virilidad y de desempeño sexual. Cabe recordar que si bien no todas las informantes postularon diferencias eróticas y sexuales entre hombres negros y blancos, tampoco ninguna de ellas afirmó que en algún aspecto del mundo de los placeres el hombre blanco fuese superior al negro. Veamos ahora la siguiente figura sobre los elementos de estigma– prestigio, presentes en la esfera cotidiana y normativa:
Figura 1. Elementos de estigma–prestigio. Eje normativo.
Cultura Naturaleza Raza Blanca Raza Negra Razón Erotismo Hombre blanco Hombre negro

Masculino Femenino

Deseo masculino Deseo femenino

Activo

Pasivo

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

En la secuencia diseñada arriba vemos cómo en un nivel –el eje normativo– la cultura engloba a la naturaleza, así como la raza blanca a la negra. Del mismo modo, en el género masculino el hombre blanco engloba al negro, la razón al erotismo (binomio que alude a otro: civilizado–primitivo) y el deseo masculino engloba a su contrario, el femenino, apareciendo como activo – tanto en lo que atañe al género (masculino) como a la raza–color (blanca)– en detrimento de lo femenino y negro, representados como pasivos. Para aquello que pretendo discutir a continuación, se torna necesario destacar que en la cosmología católica la mujer aparece en una relación metonímica con el hombre: Eva fue creada a partir de una costilla de Adán, que a su vez fue concebido “a imagen y semejanza de Dios”, una relación metafórica (Dumont, 1992, Abreu Filho, 1983). Retornaré a este punto más adelante. Veamos a continuación cómo, en otro nivel –la esfera del deseo erótico– estos términos se invierten.
Figura 2. Elementos de estigma–prestigio. Eje del deseo erótico.
Naturaleza Cultura Raza Negra Raza Blanca Erotismo Razón Hombre negro Hombre blanco

En la esfera (o eje) del erotismo, la naturaleza engloba a la cultura, pues el sexo se evidencia como un elemento de quiebre, instintivo y ambiguo, sobreponiendo la naturaleza a la cultura. Esfera de la inversión de las normas sociales por excelencia, en ese eje los valores hegemónicos de la masculinidad aparecen invertidos (englobando a sus contrarios) cuando son asociados a la raza–color. Como hemos visto a partir de las narrativas de las informantes, el color negro aparece como superior al blanco en relación al género femenino y masculino. Pero respecto al punto que interesa para el presente análisis, al aproximar al hombre “negro” a la naturaleza, animalizarlo y supererotizarlo para diseñarlo en oposición a la civilidad “blanca” (como en el caso de Nina Rodrigues o Adolfo Caminha, por
Laura Moutinho

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ejemplo), se crea un espacio en el cual los elementos de estigma pueden transformarse en elementos de prestigio –dado que el sexo, fuera de la reproducción, es un elemento de quiebre. Algo que aparece como un problema, excepto en Casa–Grande & Senzala de Freyre, en el cual sin embargo el sexo interracial aparece regulado en la conceptualización de “patriarcalismo poligámico”. Si la erotización del hombre negro inferioriza al hombre blanco (en la cual el primero aparece como activo y el segundo como pasivo) a su vez, relacionalmente, erotiza a la mujer blanca. Vemos así cómo la lógica explicativa que demarcaba solamente el aspecto utilitario de la relación entre hombre negro–mujer blanca –la movilidad social– oscurece la (doble) amenaza que el hombre negro produce en la hegemonía del hombre blanco: usurpando su lugar de dominación y, concomitantemente, erotizando a la mujer blanca. En este punto, cabe destacar: no se trata aquí de demarcar una sobreposición del género masculino sobre el femenino, dado que esta mujer sólo aparece erotizada porque puede expresar su deseo, desplazándose de la posición a la cual estaba confinada en la literatura (la de madre y esposa). En este sentido, reitero que al interior del binomio activo–pasivo constituyente del imaginario sexual masculino (Fry, 1982), las características estigmatizantes de la raza negra acaban por revelarse como elementos de prestigio en el mercado erótico–afectivo, diseñando al hombre negro (más viril, bien dotado, más caliente, con mejor desempeño sexual) como activo (y superior) al blanco. La relación hombre negro y mujer blanca se revela, además, como una relación metonímica, tal como es construida por la cosmología católica. Sin embargo, la mujer blanca no aparece apenas relacionalmente y a merced del deseo masculino, sino como un ser que desea. En dicho aspecto vemos diseñarse un interesante caleidoscopio cuando yuxtaponemos color y género en la esfera erótica: si el género masculino engloba al femenino, la raza blanca engloba a la negra; de modo que en el eje operado por la categoría de género, el hombre negro es superior, y en el eje racial, la mujer blanca manifiesta su superioridad. 242
Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

En esta línea de raciocinio, vemos insinuarse otro elemento que amenaza a la hegemonía blanca masculina: el elemento responsable por la miscegenación (comprendida en el Brasil, en gran parte, como “emblanquecimiento”) es femenino, como Elza Berquó ya había señalado en análisis estadísticos. Veamos entonces cómo el cuadro se completa, cuando focalizamos la pareja hombre negro y mujer blanca:
Figura 3. Pareja hombre negro y mujer blanca. Género
Masculino Femenino

Raza
Raza Blanca Raza Negra

Hombre negro

Mujer blanca

Mujer blanca

Hombre negro

Como vimos anteriormente, las ideas de raza y erotismo están firmemente ancladas en ciertas estructuras de estatus y prestigio que son jerarquizadas de un modo singular. Sin embargo, cuando son combinadas pueden crear un campo de maniobra en el cual el estigma puede ser resignificado como una señal de estatus. Este cambio de valores impacta de modo significativo a la esfera normativa. El hombre negro no es simplemente valorado en la esfera erótica y estigmatizado en el campo normativo. El encuentro entre el hombre negro y la mujer blanca permite el deslizamiento de una esfera hacia la otra, en la medida en que este encuentro viene protagonizando el proceso de miscegenación en el Brasil. En este sentido –para finalizar– resulta necesario destacar las situaciones tabú que evocan la relación entre hombre negro y mujer blanca: la erotización del relacionamiento afectivo-sexual formal (frecuentemente
Laura Moutinho

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concebido como puramente reproductivo), la importancia de esta pareja en el proceso de miscegenación (percibido en general por la relación hombre blanco y mujer negra–mestiza) y la propia concreción del deseo sexual inter–racial. Bibliografía
Abreu Filho, O. (1983). Dona Beija: análise de um mito. Perspectivas Antropológicas da Mulher, 3, 70-100. Berquó, E. (1988). Demografia da desigualdade: algumas considerações sobre os negros no Brasil. Revista Novos Estudos, 21, 74-85. Berquó, E. (1998). Sexualidade e demografia (comentários sobre a exposição de Michel Bozon). En M. A. Loyola (Ed.), A sexualidade nas ciências humanas. Río de Janeiro: Eduerj. Caminha, A. (s.f.). O bom-criolo. Río de Janeiro: Olive Editora. Do Valle Silva, N. (1987). Distância social e casamento inter-racial no Brasil. Estudos Afro-Asiáticos, 14, 54-84. Do Valle Silva, N. (1991). Estabilidade temporal e diferenças raciais no casamento inter-racial. Estudos Afro-Asiáticos, 21, 49-60. Dumont, L. (1992). Homo hierarquicus: o sistema de castas e suas implicações. Brasilia: Universidade de Brasil. Freyre, G. (1977). Casa-grande & senzala. Río de Janeiro: José Olympio. Freyre, G. (1968). Sobrados e mocambos. Río de Janeiro: José Olympio. Fry, P. (1982). Da hierarquia a igualdade: a construção histórica da homossexualidade no Brasil. Para inglês ver: identidade e política na cultura brasileira. Río de Janeiro: Zahar. Goffman, I. (1975). Estigma. Notas sobre a manipulação da identidade deteriorada. Río de Janeiro: Zahar. Misse, M. (1981). O estigma do passivo sexual: um símbolo de estigma no cotidiano. Río de Janeiro: Achiamé.

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

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.

así como esquemas de percepción que operan de manera irreflexiva. 2 Preferimos hablar de personas no negras para subrayar que la población blanca o mestiza de la capital autodefine su color de piel en forma más relacional que autónoma respecto a lo negro. Cali y Bogotá y en el Seminario Interno del GIEG. objetivadas en instituciones y normas. que dan lugar a la instauración de un orden racial basado en la contradictoria y jerarquizada coexistencia de lo negro. Universidad Nacional de Colombia. En esa medida. sugerencias y críticas a la versión preliminar del mismo. presentada en los Seminarios de Manchester. * 1 Quiero agradecer a las coautoras y los coautores de este libro y a mis colegas del Grupo Interdisciplinario de Estudios de Género. a partir de procesos de naturalización históricamente constituidos. por sus comentarios.Más que una cuestión de piel. en una de las localidades más pobres del Sur de Bogotá. Departamento de Antropología. . Francisco y yo llegamos al pequeño apartamento de Adela. En el contexto colombiano. las clasificaciones de las personas de acuerdo con categorías raciales tienen su origen en las experiencias del colonialismo y la esclavización. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales entre mujeres y hombres negros1 y no negros2 en Bogotá* Mara Viveros Vigoya3 A manera de preámbulo Después de caminar un rato buscando la dirección. ubicado cerca a una de las vías principales del barrio La Victoria. lo mestizo y lo blanco. la percepción de las variaciones fenotípicas no son hechos naturales sino sociales. 3 Profesora Asociada. lo indígena. GIEG. Facultad de Ciencias Humanas. en la cual realizamos una investigación sobre Es importante señalar que utilizamos el término negro o negra como un adjetivo que retoma las calificaciones y clasificaciones raciales a partir de las cuales se discrimina a las personas y que entendemos estas clasificaciones como construcciones sociales complejas que comprenden relaciones sociales de dominación.

Francisco y yo tuvimos la sensación que ella no estaba acostumbrada a recibir personas en su casa y que vivía muy sola. Adela es una mujer robusta. de piel muy oscura. igualmente. Nos llamó la atención el meticuloso orden con que estaba arreglado su pequeño apartamento. en el que no faltaba ninguno de los electrodomésticos propios de los sectores medios y algunos de los objetos de decoración: una gran pantera negra de peluche a manera de cojín sobre el sofá de la sala y dos grandes portarretratos en una repisa. originario de Medellín era su compañero sentimental desde hacía dos años. A partir de este momento se estableció en este barrio. y no tener mayor contacto con su familia de origen. con la foto de un hombre de mediana edad y piel muy clara. Aunque el encuentro con Adela fue amable. primero en una habitación en la cual vivía sola. grandes ojos negros y una sonrisa tristona. y después. Adela es chocoana. Hace cinco años se retiró de este trabajo y comenzó a trabajar por días. tiene 30 años y hace 10 años llegó a Bogotá gracias a los contactos que tenía con una amiga y paisana que le ayudó a conseguir trabajo como empleada doméstica interna en la casa de una familia adinerada de la capital. en este departamento que comparte con Camilo. particularmente 248 Más que una cuestión de piel . Nos llamó la atención su insistencia en que “le había ido bien en el barrio. pese al esfuerzo que ella y nosotros hicimos para dialogar con tranquilidad. su compañero. Conversando con ella supimos que ese hombre. Aunque dice estar feliz con la vida que lleva. No pude evitar relacionar ese regalo con el sobrenombre cariñoso “mi negra” con el que Camilo designa a Adela. excepto a través de las conversaciones telefónicas con su madre a quien no ve desde hace dos años. que esa pantera negra que estaba sobre el sofá era un regalo de su parte. porque no se metía con nadie y nadie se metía con ella”.diferencias de género y discriminación étnico–racial de la población negra de Bogotá. pero había aceptado recibirnos en su casa. Adela dice tener muy poca relación con las escasas amigas que conocía antes. Adela es una de las usuarias del Programa de Madres Gestantes de esta localidad y su nombre y dirección nos fueron indicados por la coordinadora de dicho programa. desde hace dos años. señalando que Adela estaba próxima a parir. la conversación no siempre fue fluida.

obreros de la construcción. Esta sensibilidad respecto a las posibles implicaciones de una relación interracial se funda en lo que Du Bois llama “doble conciencia” refiriéndose a esta conciencia desdoblada que permite poder mirarse a través de la mirada de otro. Las imágenes cotidianas de la ciudad incluyen la presencia de un buen porcentaje de mujeres y hombres negros realizando actividades en función del lugar que ocupan en el espacio y orden social de la capital: vendedores ambulantes que ofrecen en las esquinas frutas de “tierra caliente”. Tampoco pude evitar preguntarme –a partir del relato de su vida y de cierta sensibilidad desarrollada a partir de mi propia experiencia. predominaron ya sea los puntos de identificación o de distancia con ella. Esta extraña sensación es la que me animó a plantear esta reflexión sobre la gramática racial que estructura los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales en Bogotá. si el costo que tenía para Adela asumir esta elección no era la ruptura de sus redes sociales previas. me quedé con la sensación de haber hablado con una mujer aislada en un pequeño y pulcro castillo de cristal. a esa sensación de presencia simultánea como miembro de la sociedad y como miembro de una minoría. mis inquietudes intelectuales como académica y feminista me ubicaban como outsider en la relación con Adela. jóvenes estudiantes en horarios diurnos y nocturnos. empleadas domésticas. Mara Viveros Vigoya 249 . hombres y mujeres desterrados de sus regiones de origen por la violencia y el conflicto armado que intentan sobrevivir con sus familias. dulces y pasteles regionales. dicho de otra manera. Según los momentos de la entrevista. maestros de primaria y secundaria.con su vida conyugal y sus expectativas de futura madre. Introducción La población negra en Bogotá es hoy parte integrante de las dinámicas sociales y culturales de la capital. uno que otro profesional liberal. uno que otro funcionario público. Por otra parte. como hija y como miembro de una pareja mixta– si el aislamiento que percibía en la situación de Adela no estaba relacionado con una elección de pareja en un grupo étnico–racial distinto de su grupo de origen.

Más que una cuestión de piel 250 . 2003). En el ámbito de la sexualidad humana. por otra. Esta nueva forma de visibilidad y presencia de la gente negra y de la cultura afrocolombiana en la capital está relacionada por una parte con las transformaciones que se viven en el ámbito nacional a partir de la redefinición constitucional de 1991.Su presencia se ha hecho visible mediante pescaderías con nombres evocadores como Secretos del mar o Ricuras del Pacífico. Por otra parte. a partir de los datos recogidos en el marco de una investigación sobre diferencias de género y discriminación étnico-racial en 4 Si bien en este trabajo se eligió abordar únicamente los encuentros heterosexuales. se busca tener una mirada distanciada de la heterosexualidad. con el progresivo deterioro de la situación política y con la expansión del conflicto armado en las regiones habitadas tradicionalmente por la población afrocolombiana como la zona del litoral Pacífico. En este contexto social exploré las representaciones y experiencias relacionadas con los encuentros y desencuentros heterosexuales4 e interraciales de mujeres y hombres que se auto–identifican como negros o afrocolombianos. reforma que reconoció y consagró el carácter multiétnico y pluricultural de la identidad nacional y. reconociendo su carácter plural: En este caso me interesa rastrear cómo funciona y qué variaciones introduce este tipo de relaciones de raza y clase al interior de lo heterosexual. se considera que la escogencia de un objeto heterosexual es tan carente de evidencia y tan construida social y culturalmente como la elección de un objeto homosexual. 1991) fue objeto de una investigación sobre lógicas de producción y experiencias subjetivas de la discriminación racial realizada en una de las localidades más pobres de Bogotá (cf. no hay objeto sexual predeterminado y tanto el deseo heterosexual como el homosexual imbrican de manera inextricable la subjetividad y lo social. 2006). extensiones y todo lo relacionado con la belleza del cabello afro y de lugares de diversión y estilos musicales que permiten a los bogotanos no negros vibrar con ritmos que les hacen sentir que tienen “el alma negra” o están “en comunión con ella” (Wade. de peluquerías afro que proponen trenzas. Viveros y Arango. Meertens. La presencia masiva de población negra desplazada en la capital ha puesto en escena un nuevo teatro de microprocesos sociales cuyo eventual carácter de “racismo cotidiano” (Essed.

Estos procesos de racialización y estereotipos similares han sido descritos por distintos autores (Stoler. en primer lugar y de manera breve6. 2004) en contextos muy disímiles. En este artículo se exploran. las razones. experiencias y elecciones y sus determinantes sociales y orientaciones subjetivas. Cuba. a pesar de sus innegables diferencias y distintas temporalidades. que han estado atravesados por relaciones coloniales.dicha localidad. 1989. Por último. Estas situaciones de encuentro y desencuentro incluyen contextos tan distintos como el acoso sexual. 2005. Sudáfrica y Brasil. Sin embargo. es decir. los encuentros fortuitos en distintos espacios de sociabilidad y las relaciones conyugales. India. porque pienso que en estos distintos contextos se expresan y traducen las diferencias y desigualdades sociales y culturales y las relaciones de dominación que caracterizan los contactos heterosexuales entre los grupos étnico–raciales a los cuales pertenecen los individuos implicados en estos encuentros y desencuentros. constituyen una trama continua con un fuerte componente imaginario en la que se ponen en escena de diverso modo algunos estereotipos y fantasías sexuales comunes5. Moutinho. Mara Viveros Vigoya 251 . Igualmente. En segundo lugar. sino como un subproducto de otra investigación: los datos disponibles determinaron que no pudiera profundizar mucho en las situaciones de acoso sexual y de encuentros furtivos en los lugares de diversión. las representaciones y experiencias en relación con los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales de las entrevistadas y los entrevistados. se analizan las conexiones entre estas representaciones. Stolcke. el sentido personal que se les 5 Los estereotipos donde raza y sexualidad están fuertemente imbricadas y el proceso de racialización del que son objeto las mujeres y hombres negros entrevistados no son realidades únicas o particulares a Colombia. ventajas y dificultades asociadas con la elección de pareja dentro y fuera del grupo étnico–racial de pertenencia. Después de algunas dudas decidí tratar en conjunto estas situaciones por considerar que. 6 La información a partir de la cual construyo este texto es muy desigual. y de modo más profundo. porque no fue recogida en el marco de una investigación realizada sobre el tema. no quise dejar de lado esta información porque considero que constituye una primera aproximación al tema y me permite construir la argumentación en relación con una misma gramática racial que estructura esos distintos tipos de encuentro y desencuentro interracial.

ante todo. 7 252 Más que una cuestión de piel . A esa situación se han referido con maestría pensadores negros como Du Bois (1903/2004) o Frantz Fanon (1968). El acoso sexual Las mujeres negras entrevistadas en el marco de la investigación sobre experiencias subjetivas de la discriminación racial señalaron el acoso sexual por parte de hombres blancos o mestizos como una expresión de esa discriminación7. es revelador que en una entrevista sobre experiencias de discriminación étnico– racial hayan surgido las referencias del acoso sexual como ejemplo de situaciones discriminatorias. consumiendo.atribuye.) como posibles Es necesario precisar que el hecho de que las mujeres negras entrevistadas no hayan mencionado el acoso sexual por parte de los varones negros está más relacionado con el marco en el cual se recogió esta información (una entrevista que incitaba a identificar experiencias de discriminación) que con su inexistencia. etc. Encuentros y desencuentros heterosexuales Las migraciones –por las diversas razones descritas anteriormente– y las nuevas dinámicas sociales asociadas al multiculturalismo en Colombia han propiciado contactos entre personas negras y no negras que incluyen encuentros y desencuentros sexuales y afectivos abarcando un amplio espectro que va desde el acoso sexual hasta el establecimiento de uniones conyugales. Philomena Essed (1991) se basa en esta misma experiencia para desarrollar su concepto de racismo cotidiano. pasando por los encuentros fortuitos en distintos espacios de sociabilidad. ya que según ella hay algo ineludible en el conocimiento que las personas negras tienen de la reproducción del racismo. Antes de continuar vale la pena señalar que entiendo los hechos raciales y el racismo. como una experiencia: la de la víctima de la asignación racial o del acto racista. El acoso sexual remite a la “apropiación de la individualidad corporal” de las mujeres como clase por parte de los hombres como clase y a ese “derecho” que se atribuyen éstos para tratar a las mujeres no casadas o unidas o actuando solas (circulando. Sin embargo.

... ya que según el sentido común. los moderados avances en el respeto a la individualidad física de las mujeres conciernen de manera desigual a mujeres de distinta posición social. con saco y corbata. con base en una supuesta disponibilidad y desenfreno sexual y como mujeres cuya sexualidad no involucra consecuencias conyugales. aquí en Bogotá más que todo. tan elegante.] Los hombres. Es preciso recordar que la esclavitud no sólo fue un sistema de trabajo forzado. a ser más abusivos. las mujeres negras son objeto de irrespetos en el espacio público como el que relata Celia. la cosa más terrible y pues yo en mi ignorancia decía pero ese señor tan bien vestido. la percepción que se tiene de ellas como objetos sexuales siempre disponibles no está desligada del grado en que la esclavitud y sus exigencias repercutieron en la estructura social colombiana en su totalidad. una normalista chocoana que migró a Bogotá con el objetivo de proseguir una carrera universitaria mientras trabajaba como docente: [. las mujeres negras no se casan sino que se unen. Apreciadas simultáneamente como de condición social y sexual inferior.. Según ella. En el caso de las mujeres negras. Las mujeres negras han sido víctimas del doble aspecto. mejor dicho. En este comentario llama la atención la referencia que hace Celia a los aspectos elitistas de las clasificaciones de género como la elegancia en el vestir y el porte de saco y corbata del señor. 1992). iba en el bus y de pronto sentía que un señor se me pegaba aquí en la espalda pero era así pero pegado. será que está haciendo eso o es que yo me lo estoy imaginando [. sino también una organización social y un dispositivo disciplinario de clase y raza. Aunque el acoso sexual atañe a todas las mujeres por igual como grupo social. Me pasó muchas veces en el bus. del estereotipo que existe sobre ellas.]. siempre tienden a ser más lanzados con las mujeres. étnico-racial o edad (Meertens. sexual y conyugal.objetos de los que se puede disponer sexualmente (Guillaumin. estos sigMara Viveros Vigoya 253 . Viveros y Arango 2006).

. siente “apatía hacia el hombre mestizo. pero paso yo. por una visión que tienen de nosotras. florista o vendedora. Ana Isabel. porque tú sientes que te miran es como con esas intenciones. y nada más. mujer chocoana que debió salir de Turbo. ha desempeñado numerosos pequeños empleos temporales desde que llegó a Bogotá hace siete años. es objeto de insultos vulgares por parte de los hombres blanco–mestizos de la capital. y se me dice un piropo vulgar…porque no se siente la obligación de respetarnos […]. Es madre soltera de una niña de cinco años. por la violencia. madre chocoana de 29 años. “no como un símbolo sexual”. jefe de hogar.nos definirían su posición social y lo dispensarían de un acto vulgar e irrespetuoso. Alba 254 Más que una cuestión de piel . Ana Isabel explica estas situaciones. señala que las discriminaciones tienen expresiones “sectorizadas” espacialmente. Etelvina. primero.. Probablemente por estas experiencias. lleva quince años viviendo en Bogotá. una mujer desplazada procedente de Buenaventura que ha asumido una posición de liderazgo en las organizaciones comunitarias de mujeres negras. lugar de habitación de los sectores populares. Antioquia. lugar de residencia de los sectores sociales medios y altos. se la discrimina de una forma. ya sea como empleada doméstica. estudia contaduría pública y trabaja actualmente como secretaria de una organización afrocolombiana de desplazados. porque se dice que la mujer afro sobre todo aquí se dedica a la prostitución […] y la otra es porque no hay un respeto hacia nosotras las mujeres afro […] a veces llega el caso de que pasa una muchacha no afro y se le dice un piropo normal. Etelvina plantea que no gusta de la compañía de hombres mestizos porque se ha sentido muchas veces acosada sexualmente por ellos y mirada como un objeto sexual. Ella ha experimentado ese acoso en palabras obscenas. referencias vulgares a sus rasgos físicos e incluso manoseos. aclara ella.” Alba. de la siguiente manera: Eso sucede. dice ella. pero que cuando va hacia el norte. Ana Isabel plantea que cuando se desplaza hacia el sur de la ciudad.

No podría decir que el acoso sexual afecta más frecuentemente a las mujeres negras desplazadas o a quienes tienen que trabajar en el servicio doméstico para poder sobrevivir en la capital. administradora de empresas nacida en Bogotá hace treinta años. Él tan sólo se reía. de que dicen que las mujeres morenas.señala que su relación con los hombres mestizos ha estado muy mediada por los estereotipos sexuales existentes sobre las mujeres negras. Y me gustaría estar con una. me imagino yo. Le dije yo. yo no sé. y quien ha trabajado en distintos bancos y ha ejercido como administradora en un hotel.. pero a mí me tocó irme de allí. que fuera que allá se consiguen de todas clases. hija de un hombre negro valluno y de una mujer blanca caldense. como empleada doméstica y del que tuvo que retirarse sin contarle el episodio a su empleadora: Una vez trabajaba de por días. que allá habían de toda clase. Eliana. pero yo siento que a uno lo toman como si uno fuera un experimento o como por burla. que no se qué. Vaya se consigue una muñeca y si no la consigue de color. Decía que de esas no quería. lavando en una casa de familia. vaya se consigue otro juguete. que dan lugar a tratos discriminatorios de los que ha sido víctima: La gran mayoría de hombres dicen que uno les gusta porque uno es moreno. Porque ¿sabe lo que le dicen a uno? Yo no he estado nunca con una mujer morena y dicen que las mujeres morenas son muy apasionadas. la pinta. ya que las mujeres negras entrevistadas que disponen de un mayor capital cultural y simbólico también refieren este tipo de agresiones. me decía todas esas cosas que le estoy diciendo. que no se cuánto […] yo le dije que yo no estaba ahí para eso. afirma que “el acoso sexual es una situación que deben enfrentar las mujeres negras por el simple hecho Mara Viveros Vigoya 255 . entonces el marido de la señora me estaba acosando. Para ilustrar sus malas experiencias relata una situación de acoso sexual que vivió en su lugar de trabajo.. que si él quería una mujer que fuera allá donde se consiguen mujeres. entonces de malas.

administrador público y quien también comparte su preferencia por los lugares de baile negros. negro. Lo que cambia son los recursos culturales y económicos de los que disponen para luchar por su respetabilidad y por superar el doble “déficit simbólico” (Bourdieu. como sin prevenciones. mi cultura. como en confianza. la chirimía y el merengue. dos años menor que ella. sus formas culturales de ocio y sociabilidad. bailes al ritmo de la salsa.. Según ella. intentando reproducir. en lo posible. independientemente de su clase social y su nivel educativo”.de serlo. En su caso. es sentirme muy relajada. Esa sensación no ha sido compartida por los novios “blancos” con quienes 256 Más que una cuestión de piel . la imagen de disponibilidad sexual se agrava por su condición de madre soltera de un niño de seis años. Reuniones en discotecas o locales. El efecto de sus aclaraciones es que algunos se defienden señalando que “ellos son diferentes” y otros expresan que “nunca han salido con una negra y que piensan que debe ser una experiencia diferente”.”. porque según ella “la mayoría de hombres blancos no sabe bailar”.. Este es el caso de Eliana. es como sentir un poquito mi tierra. bebidas y comidas típicas para compartir han formado parte del ambiente que las personas negras entrevistadas han buscado y deseado compartir y disfrutar con sus paisanos. Por eso le toca explicarles que el hecho de que ella sea negra (como ella se describe) y tenga un hijo negro no significa que ella sea una mujer disponible sexualmente. la entrevistada valluna de la que hablamos en la sección anterior y de su hermano Álvaro. Eliana explica su predilección por la rumba en lugares afro y por los hombres negros como parejas de baile. esos espacios la hacen sentir en su ambiente y afirmar su sentido de pertenencia a la cultura valluna: “yo entro a esos lugares y me siento en lo mío. Encuentros furtivos: La rumba afro La progresiva llegada de las personas negras inmigrantes a Bogotá ha implicado también la modificación de los espacios urbanos capitalinos. 1979) que presume su posición en el orden sexual y racial. Eliana relata que varias veces ha tenido que aclarar de forma muy directa a los varones blanco-mestizos que “se montaron al bus que no era”.

ellos argumentan que no se sienten a gusto en estos lugares por razones de diferencias culturales. los pasos. Esas discotecas son “un paliativo del racismo soterrado del que son objeto las personas negras en la capital”. Según ella. haciendo sentir a los varones blancos. Para muchas personas negras. como un núcleo de encuentro y un lugar de sociabilidad para los paisanos. como lo dice Melisa. una de nuestras entrevistadas mestizas. es uno de esos jóvenes que han asumido una identidad negra después de un proceso personal que los llevó a tomar conciencia “de lo que tenían por dentro”. En sus palabras: “estos bares tienen otro ambiente. residente en la localidad estudiada. Sin embargo. “el baile en los sitios de diversión afro es hoy una manera de aliviar Mara Viveros Vigoya 257 . Eliana señala con ironía que la verdadera razón es que. “no les gusta ir porque se sienten en tierra de gigantes y no les gusta sentirse en inferioridad frente al baile”. unida durante dieciséis años con un hombre negro. el hermano menor de Eliana. la cadencia y el tipo de mujeres que asisten son diferentes”. Según lo comenta Eliana. torpes e intrusos en un territorio de innatos y diestros bailarines (Wade 1997. Son varias las fuentes de las cuales provienen comentarios similares sobre el lugar que ocupa el baile negro como ámbito en que se pueden invertir transitoriamente los papeles de dominación.ha asistido a estos “sitios afro” porque “entran y se aburren”. Álvaro. Según Álvaro la belleza de las mujeres negras que van a bailar allí permite “recrear el ojo”. Para Álvaro. los lugares de fiesta y baile afro no tienen únicamente el sentido descrito por Eliana y Álvaro. ser negro es “algo que uno lleva por dentro y que es importante como rescatar… para que no se pierda”. porque para él la identidad negra se traduce también en una animación y una musicalidad particulares. se baila otro tipo de música y el espectáculo no es el mismo ya que la forma de bailar. Álvaro dice que “es diferente la sensación de bailar con una negra que la de bailar con una blanca”. ya que los negros serían. desde su perspectiva. la existencia de estos lugares es la posibilidad de afirmar y defender un espacio propio en una ciudad que no siempre ha acogido el mundo negro de forma hospitalaria. aunque admite que “eso también es cuestión de gustos”. Viveros 2002). “muy confianzudos”.

2006). como en el caso de la obra del escritor haitiano residente en Canadá. que dice tener un amplio conocimiento del medio social afrobogotano. menos abordado en relación con los lugares de baile negro. Esta trabajadora social. y es que según ella las discotecas afro son espacios de diversión donde a menudo las mujeres blancas asisten con la finalidad exclusiva de iniciar una relación sexual con un hombre negro y donde los hombres negros que los frecuentan tienen claridad sobre las intenciones de estas mujeres. esa violencia moral que parece que no está pero que siempre está presente. todo sucede como si éstas pudieran autorizarse un comportamiento excéntrico con respecto a las pautas de género para buscar satisfacción sexual porque tienen un interlocutor devaluado socialmente por su pertenencia étnico–racial. la frustración sexual de las mujeres de las clases medias blancas norteamericanas es una precondición para el encuentro particularmente explosivo que se produce en el plano sexual entre las mujeres blancas y los hombres negros. señala además otro aspecto. Di258 Más que una cuestión de piel . Entre líneas puede leerse que la atracción sexual que experimentan las mujeres blancas hacia los hombres negros supone la construcción de un imaginario sexual sobre la base de una dominación social específica.”. Para Melisa. Danny Laferrière. autor de un libro titulado en forma sugestiva Cómo hacer el amor con un negro sin cansarse. Su comentario pone de presente la forma en que este deseo heterosexual femenino se superpone con las desigualdades socio–raciales.toda esa violencia silenciosa. Para Laferrière (1985). la literatura lo ha explorado en diversas ocasiones. hemos examinado menos las relaciones desiguales al servicio del placer femenino (Molinier.. Si bien estamos acostumbrados a pensar la existencia de relaciones asimétricas al servicio del placer masculino. hasta el punto de naturalizarlas. En las descripciones que hace Melisa de las aventuras sexuales hetero– raciales protagonizadas por las mujeres blancas o mestizas que asisten a los “rumbiaderos” afro de Bogotá. Y mientras el tema de las carencias sexuales y afectivas de las mujeres blancas ha sido poco abordado en los estudios antropológicos sobre las relaciones heterosexuales interraciales.. ese tipo de relación está muy relacionada con “una visión de la compensación de las exclusiones”.

existiría una marcada diferencia entre las “formas de amar del hombre negro y del hombre mestizo”. En este mismo apartado Nagel cita a Bell Hooks. quien pese a reconocer el potencial del mestizaje para desafiar las hegemonías raciales prevalecientes. Según ella. estos encuentros sexuales son más “que una cuestión de piel”. Joan Nagel (2005: 120) sostiene que: “para muchos blancos. “un manejo mas abierto de la sexualidad que supone considerar la sexualidad de una manera relativamente aislada de la moral”. Esta diferencia no está desligada del hecho de que las mujeres blanco–mestizas pueden conservar en estas relaciones interraciales. conserva su escepticismo en relación con las motivaciones Mara Viveros Vigoya 259 . La fuerza de esta dialéctica compleja de atracción y prohibición sería. el color de la piel sirve muchas veces como un pasaporte para entrar al exótico mundo de la otredad. según Melisa. preservando además su respetabilidad. no sólo la consecuencia de su carácter transgresor socialmente. los hombres negros serían quienes permitirían a las mujeres blancas o mestizas reunir sentimientos y sexualidad. Desde su perspectiva.cho de otra manera. Además. al mismo tiempo. más utilitarista y moralista en una relación sexual marcada por “la tajante separación entre sexo y sentimientos de la sociedad blanco– mestiza”. Son la expresión del libreto preestablecido para las relaciones sexuales interraciales en el cual el encuentro con un “arquetipo” es el que posibilita que se despierten las fantasías sexuales. existiría en las personas negras. En relación con lo anterior. Por su parte. permanecer en él poco o largo tiempo como residentes o aventureros y luego regresar a salvo al mundo del privilegio blanco. nos parece pertinente traer a colación las críticas que hace Patricia Hill Collins (2000) a las mujeres blancas estadounidenses al considerar que la ingenuidad con que éstas asumen las relaciones interraciales es una manifestación del privilegio que pueden ejercer. las ventajas asociadas a su estatus étnico-racial como la respetabilidad y las posibilidades de distanciarse de las normas de género de su grupo de origen para disfrutar sus fantasías sexuales. sino también de los distintos valores de género que hombres negros y mestizos expresan en estas relaciones.

como reproductoras del estatus social. ya que se sigue pensando que el matrimonio constituye la forma legal más apropiada de vínculo entre iguales. es decir. ya que las normas de género han reconocido y continúan autorizándolos a reconocer la paternidad únicamente en contextos de uniones conyugales estables y generalmente homogámicas social y racialmente (cf. Bastide sugiere que los encuentros sexuales interraciales no se dan a menudo en el respeto y la 260 Más que una cuestión de piel . que se desliza el racismo ya sea en forma encubierta o explícita. En el caso de los varones blancos y blanco–mestizos no existe control alguno sobre su sexualidad. En su libro Le prochain et le lointain (1958) Roger Bastide se refiere en un capítulo subtitulado en forma sugerente (Vénus noires et Apollons noirs) a la dimensión sexual del prejuicio racial. social y racialmente. Esto se explicaría desde su punto de vista porque además del encuentro entre dos cuerpos se produce un encuentro de personas sociales dotadas cada una de ellas de memoria colectiva. las mujeres blancas han sido percibidas como las parejas ideales para contraer matrimonio y formar una familia. Bastide plantea que es justamente al interior de las relaciones sexuales o del cortejo que las precede. mientras las mujeres negras siguen siendo apreciadas como parejas de “segundo rango”. Las aspiraciones de preeminencia y reconocimiento social de las clases altas colombianas han exigido una cierta endogamia racial cuya garantía ha estado ligada al control de la sexualidad de las mujeres blancas y blanco– mestizas. pero menos frecuentemente. Viveros 2002.y reflexividad de los “viajeros etno–sexuales y consumidores de culturas y cuerpos negros y no blancos”. “en esos momentos privilegiados que parecen desafiar el racismo y redescubrir la unidad de la especie humana”. Urrea y Quintín 2002). en tanto que las uniones de hecho están reservadas a las parejas consideradas desiguales por razones sociales o raciales. En consecuencia. Las uniones conyugales Las relaciones que se inician en las discotecas o en otros espacios de sociabilidad pueden convertirse con el tiempo en uniones más o menos estables y en algunas oportunidades en matrimonios.

En las parejas compuestas por hombres blancos y mujeres negras. vestirse en forma no llamativa. Teniendo en cuenta que la modalidad de integración de las personas negras al contexto capitalino se ha hecho predominantemente en forma individualizada. como blancos y como varones. como si hubieran interiorizado que lo normal en estas uniones es funcionar a partir de una lógica de violación o de prostitución. incluso las que viven una sexualidad de tipo marital. 2002).igualdad de los sexos. una actitud de gratitud con estos hombres y sus grupos familiares por tener una actitud respetuosa con ellas. como lo mostraremos más adelante. Y las parejas mixtas. 1998). las uniones conyugales no introducen una dimensión igualitaria que pueda abolir todos estos estereotipos sexuales latentes. no coquetear. 2001). El significante de lo negro está tan fuertemente asociado a la sexualidad que es poco frecuente que en las relaciones con personas negras esté ausente la referencia a su carácter sexual (Lavou-Zoungbo. sino a partir de estereotipos sobre las mujeres negras como objetos de placer y presas fáciles para los hombres blancos. En estas relaciones la mujer gana estatus social. Estos se expresarían de forma indirecta. y por tales razones se supone que sea difícil que funcione una lógica igualitaria en estas relaciones conyugales. pero tiene que desexualizarse para mantener el estatus adquirido. transpuestos al plano de los sentimientos y de los intereses individuales de los cónyuges. Dicho de otra manera. si desea acceder y mantener dicho estatus debe adecuarse a las normas de género predominantes en un entorno sociocultural blanco–mestizo: adoptar un comportamiento discreto. etc. no escapan al cotejo con los estereotipos sexuales y se ven obligadas a posicionarse en relación con ellos (Philippe. los privilegios sociales que pueden lograr las mujeres negras que se unen o casan a un hombre blanco se obtienen a partir de su comportamiento excepcional en relación con su grupo de pertenencia Mara Viveros Vigoya 261 . y de los varones negros como virilmente superiores a los blancos. como si subsistiera siempre la sospecha sobre el carácter desinteresado que podrían tener las parejas mixtas (Guyot. Si la sexualidad ocupa un lugar privilegiado en las relaciones interraciales. Las entrevistadas negras y unidas con hombres blancos o mestizos manifiestan. éstos gozan de privilegios dobles.

estas mujeres se adhieren a los valores del grupo étnico de pertenencia de sus cónyuges al evaluar desde esos criterios a los hombres de su grupo como menos trabajadores. se presume que hay un componente romántico. Esta frontera -que significa también un relativo aislamiento social. Llama la atención que en los dos casos mencionados. El conocimiento íntimo que tienen de los hombres no negros y el sentimiento de seguridad que les proporcionan sus relaciones conyugales con ellos funcionan como un capital cultural específico que les permite trazar una frontera virtual entre ellas y las otras mujeres negras. si se compara la situación de estas mujeres con la de otras mujeres negras residentes en el barrio puede decirse que están en condiciones relativamente mejores en términos de vivienda y de ingresos estables. las dos mujeres están embarazadas y evalúan satisfactoriamente sus relaciones de pareja. malos esposos y malos padres. La aceptación de las personas negras por parte del entorno blanco–mestizo ha estado condicionada a que no se constituya en exigencia de admisión en masa de la gente negra y en segundo lugar. originaria del Cauca y residente en Bogotá desde hace diez años. unida desde hace año y medio a un hombre boyacense de 31 años. pero que se ve constantemente amenazado por las presiones que se ejercen sobre una relación considerada inadecuada desde un punto de vista social8. a que se adapten culturalmente a los valores del medio ambiente (Wade. En ambos casos. menos recursivos. sin embargo.étnico–racial. 1997). quien vive en Bogotá hace diez años y está unida actualmente a un hombre originario de Medellín. de 44 años. pues la elección de pareja se fundaría en una lógica de don y no de interés. en particular porque sienten que no han sido objeto de racismo por parte de sus cónyuges ni de su familia política. Esta es la situación compartida por Miriam. quibdoseña de 30 años. ya que 8 Es necesario precisar que las relaciones descritas no están implicadas en trayectorias de movilidad ascendente hacia la clase media. Más que una cuestión de piel 262 . una mujer de 25 años. violentos con las mujeres. En el caso de las parejas compuestas por un hombre negro y una mujer blanca o mestiza. y de Adela.es una manera de defender y proteger un lugar social que perciben como satisfactorio desde el punto de vista personal.

en su caso. en una Mara Viveros Vigoya 263 . cultas.la mujer. la feita la que se casa con el negro.. Si en una unión interracial entre un hombre blanco y una mujer negra ésta debe desexualizarse para acceder a su nuevo estatus social. feas. su compañero obtuvo un relativo éxito social no sólo por convertirse en compañero de una mujer mestiza. incultas. mestizas. Esto explicaría algunos desequilibrios como los que señala Melisa. Según su relato. al descubrir la posibilidad de dominar sexualmente a una mujer blanca. con “su propio espacio de acción”. la trabajadora social citada en el apartado anterior: A veces encuentras hombres negros bellos divinos casados con mujeres muy mayores y que estéticamente no corresponden a lo que tu dirías mujeres deseables en esta sociedad de consumo. la lógica del don se remplazaría por una lógica de compensación. Así describe su cambio: “después de tener una relación conmigo empezó sus aventuras con mujeres de todo tipo. al unirse con un hombre negro se devalúa social y moralmente. también hay que tener en cuenta el caso de las mujeres blancas o mestizas que por diversas razones no encuentran un compañero en su grupo socio–racial y deciden unirse a un hombre negro. recuerda ella. yo era el punto de referencia. la pertenencia racial del varón negro lo devaluaría socialmente. Al inicio de la relación. su compañero negro cayó en la trampa del estereotipo y empezó a comportarse como un varón mujeriego e irrefrenable sexualmente.”. esas cosas son como compensaciones mutuas en las exclusiones. Sin embargo. En este caso. Al unirse con una mujer blanca o mestiza. el hombre negro no sólo acrecienta su prestigio sexual como varón al lograr conquistar una mujer blanca que le había sido históricamente prohibida. entonces es la gordita. pero eso se fue después cambiando. y la falta de capital estético de estas mujeres blancas las depreciaría en el mercado sexual o matrimonial. Melisa plantea que.. bonitas.. infiriéndose una ausencia de amor verdadero en estas parejas. sino también universitaria. Según esta ecuación.. sino que puede adquirir un mayor estatus social. negras…”.

unión entre un varón negro y una mujer blanca, la mujer no sólo pierde estatus social, sino prestigio como mujer al revestirse de connotaciones sexuales indeseables en una mujer blanca. Melisa comenta haberse sentido discriminada porque su sexualidad se convirtió en motivo de recelo y se la rotuló como una mujer disponible sexualmente:
[...] la pregunta eterna que debía responder era por qué me había enamorado de un negro […] esa es la pregunta social que le hacen a uno, entonces siempre hay el imaginario de que a uno le gusta un negro simplemente por la cuestión sexual o porque uno es una ninfómana insatisfecha total. Cuando los hombres ven que tu marido es negro, creen tener el derecho de pasarse del límite, y si no eres casada es peor, su comentario es: “­ esa se revuelca con cualquiera […].

Sin embargo, la experiencia de una prolongada conyugalidad minimiza el aspecto exótico presente en las relaciones sexuales interraciales y las convierte en relaciones ordinarias con las dificultades y los avatares propios de cualquier relación experimentada en forma cotidiana. Esto es lo que percibe Jesús, un hombre negro procedente de Necoclí, Antioquia que ha vivido de forma interrumpida en Bogotá desde 1979. Jesús tuvo una primera compañera mestiza bogotana de cuya unión nacieron sus dos primeros hijos de 20 y 16 años respectivamente y está conviviendo desde hace cinco años con una mujer negra de la región del Baudó con la cual tiene un hijo de cuatro años. Al preguntarle sobre las diferencias entre una y otra relación, él no las identifica, pese al hecho de que la una sea una baudoseña y la otra, bogotana. Y aunque él dice identificarse más con “la gente de su raza” en las costumbres alimenticias y en el trato, porque “la gente afro es más alegre y menos retraída que la gente bogotana”, es enfático en afirmar que a la hora de convivir con una mujer, para él no hay ninguna diferencia entre negros y blancos. Después de convivir por más de doce años con una mujer mestiza y de casarse con ella se dio cuenta que “a la hora de la verdad eso era lo mismo” y que si se separaron no fue por eso, sino por otros motivos. 264
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Melisa también señala que la cohabitación de tantos años con su marido le ayudó a romper mitos. Ella recuerda que al inicio de su relación, cuando se subían al bus con él todo el mundo los miraba, y que ella misma se sentía rara, pero que con el transcurso del tiempo entendió que las personas negras son personas como todas, con defectos, con virtudes. Melisa dice:
Yo ya no lo veía a él negro y el no me veía como mestiza, éramos simplemente una pareja y eso me pareció lindo... A pesar de todo el dolor y todo que me ha implicado ha sido un proceso que me ha hecho muy feliz.

En este último comentario Melisa subraya lo que muchas parejas interraciales expresan como deseo y es acceder al estatus de personas y sujetos singulares y dejar de ser tipos ideales, encarnaciones de lo negro, lo blanco o lo mestizo, en otras palabras, ser reales y no objetos de fantasía. Las experiencias de Melisa y Jesús nos incitan a pensar que el exotismo de las relaciones sexuales interraciales conserva su poder de seducción fuera del marco conyugal, pero se convierte en un asunto trivial cuando la relación se vuelve cotidiana y duradera. La elección de pareja en y fuera del grupo étnico–racial: Ventajas y desventajas Escoger pareja en o fuera del grupo étnico–racial supone desventajas y ventajas. Algunas de las desventajas enunciadas por las entrevistadas y los entrevistados hacen referencia a las contradicciones que éstos anticipan entre las concepciones de familia de sus grupos étnico–raciales de origen y los valores familiares prevalecientes en la capital. Una de las características más sobresalientes de las sociedades rurales del Pacífico, región de la que proviene la mayoría de nuestros entrevistados, hasta el punto de convertirse en un símbolo y un elemento de legitimación de su identidad, es la importancia acordada a los lazos de solidaridad intrafamiliar que incluyen no sólo a los miembros del hogar nuclear, sino también a la familia extensa, y generan obligaciones de los miembros
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más favorecidos con los menos aventajados. Esta importancia entra en contradicción con los valores familiares prevalecientes en Bogotá, donde hay una mayor proporción de hogares nucleares y menores referencias a las relaciones intergeneracionales y a las redes familiares como apoyos importantes de los miembros de la pareja en los procesos de socialización y cohesión familiar (Viveros, 2002)9. El carácter excepcional de una unión interracial implica cierto nivel de desarraigo y supone un determinado grado de renuncia a ciertos valores del grupo de origen. Por eso, pocos de los entrevistados asumen esa difícil y arriesgada decisión. Arturo, un normalista originario de Quibdó, de sesenta años, está casado con una mujer negra chocoana y es padre de tres hijos. Lleva más de treinta años viviendo en Bogotá y su migración obedeció al traslado de su familia materna a esta ciudad y a su expectativa de continuar su formación profesional. Arturo cuenta que, pese a que en su juventud tuvo relaciones afectivas con mujeres blanco–mestizas, se amparó mucho en la importancia que tenía para él su familia extensa para disuadir a sus potenciales compañeras de construir expectativas conyugales con él. Desde ese entonces Arturo tenía claridad sobre la diferencia que podía existir entre una relación pasajera y una relación marital, ya que el matrimonio no es para él únicamente un vínculo entre individuos, sino una relación de alianza entre familias. En ese sentido es alguien muy tradicional, o “quieto”, como él mismo se describe. Cuando son las mujeres las que explican las razones de su preferencia homo–racial aparece el mismo tema del temor a los desencuentros culturales que supone una relación interétnica, pero abordado desde una perspectiva distinta, ya que son las mujeres quienes tradicionalmente han sido las garantes de mantener las tradiciones culturales y preservar los valores familiares. Matilde, una mujer de 46 años, procedente de
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La dinámica social de una gran ciudad como Bogotá, a diferencia de lo que sucede todavía en la región, ha generado cambios en las relaciones intrafamiliares: los roles sociales de las mujeres se han modificado, las generaciones se han distanciado, los tiempos familiares se han segmentado y las relaciones intrafamiliares se han individualizado.
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Itsmina, Chocó, plantea que a la hora de escoger compañero siempre ha privilegiado a los hombres de su raza. En primer lugar, porque, según sus palabras, desea que se conserve su raza, no le gusta mezclarla y quiere que su familia “siga su origen, su identidad, sus costumbres y su color, el negro fino, el negro que es. Desde su lugar de defensora de los valores culturales de su etnia, y desde su posición de género, Matilde señala que le parece inadmisible aceptar la imposición de otros valores, aunque reconoce que hay algunas parejas interétnicas que se han entendido y que a veces “el hombre negro no valora a la misma mujer de su raza y la valora más el hombre blanco, como al contrario...”. En su relato surge igualmente la expresión del recelo y la desconfianza ante los hombres blancos, percibidos como potenciales abusadores sexuales. Como jefa de hogar y madre de cinco hijos, tres de ellos mujeres, otra de las razones que la han llevado a esquivar las relaciones afectivas con hombres mestizos ha sido el temor a que éstos abusaran sexualmente de sus hijas. Las experiencias conyugales interraciales de Rodrigo y Melisa confirman las dificultades anticipadas por Arturo y Matilde, entre las familias de los cónyuges. Rodrigo es un hombre de 30 años que trabaja hace tres como difusor de la cultura del Pacífico Sur en Bogotá, después de haber sido desterrado de Tumaco, su ciudad natal, por la violencia política. Rodrigo, quien vive actualmente con una compañera de su región y tiene tres hijos, dos con ella y uno que tuvo antes con una mujer mestiza, comenta que esta primera relación no fue bien recibida ni por la familia de ella, ni por su mamá, descrita como una defensora acérrima de su grupo étnico. Rodrigo recuerda que su mamá le había indicado desde siempre sobre los inconvenientes de los “revueltos”, como ella los llamaba. “Cada lorito en su palito y cada ovejo con su parejo”, decía su mamá para dar cuenta de lo inconveniente que era ser pareja de una persona de otro grupo racial. Su madre le advertía, recuerda Rodrigo que “los blanquillos (y los nombraba con esa palabra despectiva) sólo querían a la gente negra “para pasar el rato […] mientras la saborean, por el romance y porque uno es gracioso”, pero que establecer una relación estable con ellos era muy difícil. Su mamá le predecía que a la primera pelea saldría el insulto
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y que se oiría llamado como “ese negro tal, negro tenía que ser”. Rodrigo precisa que aunque él no sintió una actitud racista de parte su compañera de entonces, sí se sintió discriminado por su familia. El punto de vista de Melisa, la trabajadora social mestiza citada anteriormente, tampoco desmiente estas dificultades. Un elemento fundamental de desencuentro con los valores culturales de su marido fue que éste nunca se adhirió totalmente a un modelo conyugal basado en la monogamia y la fidelidad sexual, como en el que ella fue educada. Melisa señala que su intolerancia con “estos conceptos tradicionales de lo afro” se volvió una fuente de conflictos demasiado fuerte al interior de la pareja. Melisa subraya, además, de forma crítica y amarga, que la solidaridad que caracteriza el funcionamiento de la familia negra no cobija sino a las personas del grupo étnico y que ella nunca recibió un gesto de apoyo de parte de la familia de su esposo en los momentos difíciles, que en su caso fueron muchos. La familia política nunca la aceptó y menos aún sus exigencias de exclusividad conyugal, en contradicción con las prerrogativas culturales de las que gozan los hombres del Pacífico. Por otra parte, existen circunstancias y experiencias generacionales específicas que pueden justificar la preferencia endogámica o exogámica de los varones negros. Los comentarios de Arturo, el normalista chocoano, y de un líder político entrevistado en el contexto de esta investigación aportan algunos elementos explicativos al respecto. Arturo alude a las diferencias en las experiencias migratorias de los varones de su generación como una de las razones de estas elecciones. Los jóvenes que migraban solos no encontraban mujeres de su grupo étnico–racial entre sus compañeras de estudios y de vida universitaria en Bogotá y muchos de ellos, una vez terminaron sus estudios, establecieron vínculos conyugales con ellas. Sin embargo, la generación de los hombres que tiene alrededor de 45 años y que comenzó a implicarse en los movimientos sociales negros hizo de la escogencia de una mujer de su grupo étnico–racial un motivo y un signo de su compromiso político. Por eso muchos de estos líderes se casaron con las pocas mujeres negras que migraron y pudieron continuar sus estudios universitarios en Bogotá. En estos casos se privilegió una 268
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cierta homogamia social, los doctores negros se casaban con las doctoras negras aunque tuvieran devaneos con sus amigas blancas. En las jóvenes generaciones negras la obligatoriedad ha desaparecido y los más jóvenes muestran una relativa indiferencia en relación con el grupo étnico–racial de pertenencia de sus parejas. Las razones que argumentan los entrevistados para preferir una pareja en su grupo étnico–racial pueden ser a veces las mismas que utilizan otros para justificar su elección fuera del grupo. Es lo que sucede en el caso de dos de los entrevistados. Aunque Álvaro y Darío, de 28 y 27 años respectivamente, solteros, tienen un origen social muy distinto, han desarrollado una trayectoria social relativamente similar. Ambos están vinculados a instituciones del Estado y comparten la ambición profesional y la confianza en sus capacidades individuales. Igualmente, ambos describen su negritud o afrocolombianidad, como un atributo cultural importante en la definición de sus propias identidades. Sin embargo, para Álvaro las parejas ideales son las mujeres negras porque “con ellas hay más identificación, más cariño”, corresponden más a su modelo de belleza y son “más comprometidas con la familia y el hogar que las mujeres blancas o mestizas”, y por eso las considera “mejor partido”. Mientras tanto Darío, originario de la Costa Caribe y trabajador comunitario con jóvenes, opta por las mujeres paisas (blanco mestizas). Lo que llama la atención es que las prefiere por las mismas razones que Álvaro prefiere las mujeres negras: por su defensa de la tradición familiar. Un elemento que tienen en común estos varones y la mayor parte de nuestros entrevistados es la vehemencia con la que defienden los valores familiares y el papel que juegan las mujeres en su preservación (Meertens, Viveros y Arango, 2006). Miriam y Adela, unidas con hombres mestizos, explican su inclinación por ellos con argumentos que en ambos casos implican la devaluación de los hombres de su propio grupo étnico de pertenencia, descritos en términos que los ubican como cónyuges y padres potenciales menos valiosos o apreciables para ellas que los hombres mestizos o blancos. Es notorio que estas dos mujeres viven relativamente aisladas de sus redes
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étnicas. Aunque no puede determinarse con precisión si la elección de una pareja por fuera del grupo étnico–racial de origen sea la causa o la consecuencia de este relativo aislamiento, podemos arriesgar la hipótesis de que éste es el costo que tienen que pagar por una opción percibida como impropia socialmente. Jenny y Carina encarnan una nueva generación de mujeres negras más conscientes de su identidad étnico–racial, pero al mismo tiempo más distantes de las tradiciones familiares y más implicadas en la construcción de un proyecto personal en la ciudad y la búsqueda de un ascenso social. Jenny, de 25 años, la mayor de ellas, tuvo una relación de pareja que rompió poco después de la muerte de una hija a los pocos meses de nacida. Carina, de 21 años, no ha tenido sino algunos novios y prefiere posponer el momento de establecer una relación conyugal hasta cumplir sus expectativas educativas. Ambas desean encontrar compañeros sentimentales más implicados en la vida de pareja y en la vida familiar. Jenny, quien vive en Bogotá hace casi 20 años, es estudiante de una universidad pública y ha participado en distintos grupos musicales cercanos al movimiento social negro. Jenny señala que no hace ningún tipo de distinción entre compañeros afro o mestizos, porque su interés es por “los hombres inteligentes e inquietos intelectualmente, con deseos de salir adelante, y no por los que se quedan ahí, como que no les gusta hacer nada”. Si bien Jenny comparte la percepción de otras mujeres negras sobre los hombres mestizos como varones que “pretenden que la niña afro sólo es buena para acostarse con ella, o para discriminarla, para burlarse de ella”, ha tenido experiencias positivas con hombres mestizos “que están dispuestos a ayudar a la causa afro o que respetan también... que valoran a la mujer afro por lo que es”. Carina, procedente de Quibdó, vive en Bogotá hace aproximadamente nueve años. Su grupo familiar con jefatura femenina está compuesto por su madre, dos hermanos mayores que ella y dos sobrinos. Actualmente no está estudiando pero tiene grandes expectativas de proseguir estudios universitarios. Para Carina, no hay mucha discrepancia entre jóvenes negros y hombres mestizos, ya que la diferencia radica “en el vínculo 270
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afectivo que se establece con cada uno de ellos”. Lo que cambia, según ella, es “la forma en que uno llega a querer a esa persona”. Pese a estas afirmaciones, Carina identifica algunos contrastes en los códigos de galanteo y cortejo en las parejas mixtas. Por ejemplo, ella caracteriza el cortejo de los varones negros como desprovisto de las atenciones y las maneras de los varones blancos que le resultan más satisfactorias. Podría pensarse que ella, como otras mujeres jóvenes más expuestas a la ideología del amor romántico y a su modelo de pareja fusional, aspira a vivir unas relaciones amorosas más placenteras, menos orientadas por las pautas del comportamiento masculino y más acordes a las normas del galanteo urbano (Viveros, 2002, Urrea et al., 2006). Eliana, la administradora de empresas valluna citada en el primer apartado forma parte del grupo de jóvenes de la localidad implicados en una trayectoria de ascenso social. Ella hace una evaluación bastante negativa de los varones negros como parejas, porque según ella son muy machistas y posesivos. Eliana explica estos comportamientos por la “cultura matriarcal” de la gente negra, que cría a los hombres con la idea que pueden tener todas las mujeres y todos los hijos que quieran y que las mujeres son las que quedan con la obligación. Ella identifica los hombres negros con un orden tradicional y patriarcal, que ella, como mujer urbana y con un cierto nivel de escolaridad, no está dispuesta a aceptar. Por esta razón, el modelo paritario de pareja al que aspira es más fácil de construir con un hombre “del interior” (blanco o mestizo y urbano implícitamente) que con un hombre negro. Conclusiones. Relaciones heterosexuales interraciales: entre determinantes sociales y orientaciones subjetivas Como se mostró en este artículo, existe cierta continuidad en la gramática racial que determina las normas que subyacen en ese amplio y heterogéneo espectro de encuentros y desencuentros sexuales interraciales que van desde el acoso sexual hasta las uniones conyugales. En las situaciones de acoso sexual –realidades de las que pueden ser víctimas todas las mujeres como grupo social– las mujeres negras son percibidas no sólo
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como disponibles sexualmente, sino como “naturalmente” predispuestas a ser disponibles. Este hecho tiene que ver con las representaciones hipersexualizadas de las mujeres negras y sirve para trivializar las agresiones sexuales de las que pueden ser objeto. Ahora bien, si estas experiencias las afectan a todas, independientemente de su situación social o su mayor o menor capital cultural y social, los recursos que despliegan para defenderse de ellas varían en función de estos recursos. En los encuentros interraciales en las discotecas afro –espacios privilegiados de recreación y puesta en escena de la cultura negra– circulan todos los imaginarios existentes sobre la sexualidad de las mujeres y hombres negros, pero en este caso asociados a sus destrezas en el baile y a una particular relación con la música y la danza. Esa relación ambivalente de la sociedad blanca con la cultura negra, percibida como inferior moralmente, pero seductora, se traduce en el tipo de relaciones que se desarrollan en estos lugares a los cuales se va a consumir este tipo de cultura. La información recogida señala que las mujeres blancas o mestizas que asisten a estos lugares buscan salir de los estrechos marcos de los valores de género prevalecientes en su grupo étnico–racial de origen y ampliar sus posibilidades de vivir relaciones sexuales más satisfactorias con hombres negros. Por su parte, éstos aprovechan los estereotipos sexuales existentes sobre ellos para compensar su estatus social inferior y acceder sexualmente a las mujeres blancas que les fueron prohibidas durante tanto tiempo. Como en otros contextos sociales (cf. Moutinho, 2004), los dos elementos estructurantes de las relaciones afectivo–sexuales son el deseo erótico y el deseo de movilidad social. Los estereotipos sexuales están tan presentes en las relaciones interraciales que incluso las personas unidas por vínculos de tipo conyugal se ven obligadas a posicionarse continuamente en relación con ellos; ya sea para justificar que no los están avalando o para deshacerse de la sospecha que pesa siempre sobre estas parejas de no establecer relaciones desinteresadas. Es importante señalar que los móviles que se atribuyen a los hombres blancos para conformar parejas con mujeres negras no son los mismos que se les cargan a las mujeres blancas que se unen a hombre 272
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negros. Dado que la frecuentación sexual de mujeres negras es percibida como una licencia de la que dispondrían los varones blancos, a sus parejas negras se les exige una desexualización y una adecuación a las normas de género dominantes para poder acceder y preservar la respetabilidad y el estatus social adquiridos por vía conyugal. Por el contrario, en el caso de las mujeres blancas que se unen con varones negros, se presupone que éstas no se ajustan a las normas de género de su grupo étnico–racial y se las incrimina de forma más o menos disfrazada de ser mujeres hipersexuales. Este recelo sobre las mujeres aumentaría o disminuiría en función del capital escolar y social del cónyuge negro. Por otra parte, la duración de las relaciones conyugales tendería a eliminar el exotismo y el aspecto fantasmático de las relaciones sexuales interraciales y haría emerger, al mismo tiempo, la singularidad de los sujetos implicados en estas relaciones y su carácter trivial, como el de cualquier otra relación sexual experimentada en forma cotidiana y duradera, pese a que no desaparezca totalmente la sospecha sobre su carácter desinteresado. Las razones que se aducen para elegir pareja en o fuera del grupo étnico–racial se pueden agrupar en tres grandes conjuntos. El primero es el de quienes justifican una elección endogámica étnico–racialmente como una forma de evitar conflictos culturales en torno al lugar asignado a la familia, y como una manera de preservar la identidad cultural y protegerse de la descalificación cultural y el desarraigo. El segundo grupo es de quienes realizan una elección de pareja exogámica. En el caso de las mujeres negras, estas preferencias son explicadas como una forma de garantizar mejores condiciones de subsistencia con hombres percibidos por ellas como más trabajadores y responsables, mejores maridos y padres más comprometidos. En estos casos, como los de Miriam y Adela, la exogamia representa una solución, pero también un constreñimiento, ya que implica adherirse irrestrictamente a los valores y normas de género del grupo étnico–racial de sus cónyuges para garantizar su aceptación y admitir una desvalorización de su propia cultura y de sus propias pautas de género. En el caso de las mujeres blancas o mestizas, el sentido de estas relaciones sería romper y trascender las reglas de género y sexualidad del
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grupo étnico–racial de origen, percibidas como insatisfactorias, como en el caso de Melisa. Un tercer grupo es el de quienes afirman no tener una preferencia racial en la elección de pareja por la prelación que le otorgan a otros criterios como el de una cierta comunidad de gustos, preocupaciones o disposiciones intelectuales. En este conjunto podríamos ubicar algunas de las explicaciones que avanzan mujeres jóvenes escolarizadas que no tienen la misma relación con el pasado que tenían sus padres y madres ni sus mismas expectativas frente al futuro10. Estas jóvenes aspiran simultáneamente a construir relaciones de pareja más igualitarias y a tener compañeros con quienes puedan compartir su lucha por el ascenso social. Sus exigencias amorosas y eróticas se relacionan más con el sentido personal que se les atribuye que con la preservación de una “raza” o de una tradición. Lo mismo sucede con varones jóvenes como Darío o Álvaro que se proponen salir adelante y requieren de parejas comprometidas con ellos y con los valores familiares, no sólo como compañeras sentimentales más satisfactorias, sino también como garantes de la estabilidad familiar necesaria para consolidar sus proyectos profesionales y de ascenso social. Por último, vale la pena considerar el efecto que puede estar jugando el contexto del multiculturalismo vigente en estos encuentros heterosexuales interraciales. Al valorar positivamente la diversidad y la diferencia, el multiculturalismo propicia cierta fluidez para la conformación de parejas interraciales y la asunción de cierto grado de distanciamiento con respecto a las reglas homogámicas. Sin embargo, pese a que la cultura negra ha empezado a ser reconocida como una contribución a la identidad cultural nacional, la relación que mantiene la sociedad colombiana blanca o blanco–mestiza con ella no ha perdido su ambigüedad. Las destrezas para el baile y la música –y por extensión para las artes amatorias– han sido los
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El trabajo de Fernando Urrea et al. (2006) sobre “afecto y elección de pareja en jóvenes de sectores populares de Cali” señala que si se asume una perspectiva más dinámica de las prácticas de elección de pareja en contextos específicos es necesario dar un papel analítico más activo al individuo en su esfuerzo de movilidad social.
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los únicos capitales a partir de los cuales pudieran ser reconocidos (Viveros. han podido beneficiarse de la legitimidad que otorga el discurso multiculturalista a los procesos reivindicativos de la cultura negra. en última instancia. validando en cierto sentido los estereotipos sexuales que refuerzan las fronteras interraciales y segmentan el mercado erótico–afectivo. los límites de esta fluidez en las fronteras étnico–raciales se encuentran en las condiciones de exclusión social que viven numerosos hombres y mujeres negros que habitan la capital. 11 Valdría la pena explorar en una próxima investigación las continuidades y rupturas en las percepciones que tienen las hijas e hijos de las parejas mixtas sobre esa gramática racial que estructura las relaciones interraciales. Las nuevas generaciones negras urbanas. e incluso en el ámbito cultural sin utilizar el cuerpo. 2006). Estas dos dimensiones del multiculturalismo continuarán produciendo tensiones y desencuentros en las relaciones sexuales interraciales. Por otra parte. como lo vimos en este artículo. a diferencia de las anteriores. Igualmente. siguen enfrentando las dificultades que encuentran las personas negras para expresar sus especificidades por fuera del ámbito cultural. 2002). como si la cultura –y el cuerpo– fueran. han podido afirmar sus particularidades y diferencias como colectivo.elementos desde los cuales se han construido las imágenes positivas sobre la gente negra. Fortalecidas por esta posibilidad. es que toda forma de sexualidad que implique a un hombre o a una mujer negros se torna sospechosa de lascivia y sensualidad excesivas (Lavou. pero también abriendo espacios para su redefinición. 2002)11. Al privilegiar las diferencias culturales como vía principal de acceso al reconocimiento de derechos. la naturalización de su “diferencia cultural” implica que no sean considerados individualmente más que como grupo o fragmento de grupo sin existencia individual propia (Guillaumin. Mara Viveros Vigoya 275 . Una de las consecuencias de estas representaciones. el multiculturalismo tiende a esencializar y reificar las diferencias. citado en Viveros. No obstante. 2005). pero también sus representaciones como gente exclusivamente dotada de cualidades físicas y destinada por tanto a descollar en ámbitos que requieren de estas habilidades (Viveros y Gil.

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Cali. 4 Según el censo de 2005. investigador asociado del Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica. miembro del grupo Sexualidad y Raza. octubre y noviembre de 2006.. 3 Estudiante de Sociología. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. 2004). mulata. afrocolombiana o afrodescendiente. Hay que advertir sobre el contexto de una ciudad con un peso demográfico significativo de la población negra (Barbary y Urrea. Profesor Titular. Sin embargo. un 26. Waldor Botero Arias3 Introducción En un estudio anterior sobre masculinidades en la población negra de Cali (Urrea y Quintín.Tensiones en la construcción de identidades de hombres negros homosexuales en Cali* Fernando Urrea Giraldo1. 2006c). 1 Sociólogo. la cifra se acerca a la tercera parte de la población (Urrea et al. Cidse. miembro del grupo sexualidad y raza. José Ignacio Reyes2.2 % de la población caleña se autoreconoce negra. Universidad del Valle. sociólogo. Cidse. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Cali. 2002). Hay que advertir que uno de los sujetos entrevistados para este estudio residía en Bogotá en el momento en que se levantó una parte de la información (primer . * En el trabajo preparatorio para el desarrollo de este texto se contó con la colaboración muy estrecha de Alexander Salazar. Universidad del Valle. Departamento de Ciencias Sociales. al estimar la población que vive en hogares con jefe o cónyuge que se han autoreconocido en alguna de esas categorías. se destacaron hallazgos que nos han conducido a la problemática de este artículo. cercano a la tercera parte de la población4. Otras entrevistas fueron a la vez realizadas por los tres coautores del texto. Cidse. Alexander tuvo a su cargo parte de las entrevistas en profundidad llevadas a cabo en septiembre. 2000. 2 Sociólogo. Universidad del Valle.

. El término de transgenerista es usado más en el espacio académico y sobre todo por las organizaciones de minorías sexuales. Para los diferentes jóvenes negros entrevistados (hombres y mujeres) los hombres negros “gomelos”. equivalente al hombre amanerado. y la figura masculina feminizada. para hacer referencia a individuos de sexo biológico masculino que asumen un rol de género femenino en el mercado sexual. se advertía en los barrios del oriente de la ciudad con alta concentración de gente negra. o en términos genéricos. según clase social. la existencia de una polarización sexo–género entre la figura hipermasculina. sin referencia al mismo tiempo a sus cuerpos como fenotipos.. la mayor parte homosexuales o bisexuales. sexo–género y ciclos de vida. sin embargo. ese mismo año el entrevistado realizó varias visitas a Cali y circuló en diferentes espacios homosexuales de rumba y de organizaciones LGBT en esta última ciudad. . 280 Tensiones en la construcción de identidades. transformistas. A través de los resultados sobre la construcción de masculinidades entre jóvenes negros de sectores populares de Cali (Urrea y Quintín. 2002).. encarnado en el joven negro heterosexual (el que es “hombre”). Aquí nos interesa el caso de sujetos hombres negros. en cierto semestre 2005). expresión también alusiva a las travestis. dependiendo de los contextos de clase en los que circulan unos y otros. que en el argot popular se denomina el “aletoso”. 2006). de tal modo que en los espacios de sociabilidad de la vida sexual y amorosa aparecen a la vez relaciones interraciales (Urrea et al. travestis. 2006b). 2000. 5 En el lenguaje popular caleño el término émico es travesti. el grupo de las “trans”. transexuales. afeminado o que revela una orientación homosexual y bisexual. La letra T incluye las denominaciones de transgeneristas. con diferentes grados de transformaciones corporales. que enfrentan situaciones de enorme tensión. en las que el color de piel desempeña un papel destacado en sus sexualidades. que se apartan y se oponen a una masculinidad negra hegemónica. No es posible separar la vida íntima y privada de los sujetos de otros procesos sociales. o sea. aunque también dos travestis5 y cuatro hombres heterosexuales.Este fenómeno socio–demográfico permite establecer que el color de piel es un eje marcador de las relaciones interpersonales. el “gomelo”. como se les denomina en el argot de las instituciones que trabajan por los derechos sexuales y reproductivos (véase Profamilia.

diferente del barrial de clases populares. ¿cómo sortea las tensiones en las vivencias que producen y modulan su identidad social y que son cambiantes y maleables en función del espacio social en que se encuentra? En otro espacio social. o “esos no son negros”. En el sentido contrario. por otra parte. si curiosamente en los espacios de sociabilidad gai6 de Cali es imaginado como negro–heterosexual–viril–activo. tanto para las mujeres como para los hombres homosexuales. Llamaba la atención aquí cómo estaba operando el proceso de fragmentación de la masculinidad. como la Universidad del Valle.modo estarían negando la negritud porque se comportan como “negros no auténticos”. y Fuller. de acuerdo con la norma de la Real Academia de la Lengua Española. y con una mayor tolerancia relativa ante comportamientos homosexuales entre los estudiantes. Bourdieu. En el contexto barrial los “gomelos” son figuras desafiantes del orden social. con fuertes tensiones de las identidades de orientación sexual entre los mismos estudiantes negros7. “una característica (o enfermedad) de los blancos”. no se pretende ignorar ni anular la discusión que se ha dado en torno a la ortografía en la comunidad LGBT (nota editorial) 7 Sin desconocer la existencia de comportamientos homofóbicos en el medio universitario. en “el mundo legítimo barrial popular de lo negro” es “no negro” por su homosexualidad?. en las entrevistas llevadas a cabo con estudiantes. Sin embargo. aunque por supuesto. como dice uno de los entrevistados. bisexuales y las(os) transgeneristas (véase Urrea y Quintín. José Ignacio Reyes. 2001 sobre la relación hombres–mujeres y el fuerte control de los grupos de pares entre jóvenes de clases populares de origen magrebí. pero. Waldor Botero Arias 281 . ¿Qué pasa con el negro homosexual. también volvía a aparecer la asociación entre hipermasculinidad y negritud. 2002. En el mundo de la ideología sexista y racista no puede haber un negro homosexual. ya sin las connotaciones demasiado expresivas y directas en el lenguaje como el que se da entre los jóvenes negros adolescentes y adultos jóvenes de sectores populares por fuera del sistema escolar. racial–sexual y de género. esto es consistente con los hallazgos para las clases populares en espacios con baja escolaridad. hombres negros. encontrar una dominación masculina más opresiva. Fernando Urrea Giraldo. 1997). no puede dejarse de lado que en este tipo de espacios operan discursos académicos y prácticas sociales más abiertas y tolerantes ante orientaciones sexuales diversas. como “blancos”. 6 En este libro se empleará la palabra gai.

2005). op. Los relatos ya develaban formas complejas de la vivencia de la sexualidad y del proceso de construcción y producción de las identidades de género. cit. ¿En qué medida los comportamientos sexuales de hombres negros de sectores populares y clases medias en Cali. 8 282 Tensiones en la construcción de identidades. se encontró que en estas organizaciones. la orientación sexual.. pero a través de un contexto urbano racializado y de unas vivencias particulares en tensión con las identidades sexuales de los pocos jóvenes negros participantes en estas organizaciones. los conflictos que existen con estos últimos grupos pasan por el género. o por el contrario. Una buena parte de los relatos– testimonios de hombres integrantes de algunas de estas organizaciones reproducían los imaginarios que asociaban formas hipermasculinizadas. viriles e hipersexuadas. la reafirmación del patrón tradicional de la hipermasculinidad como encarnación ideal del hombre negro deseado? ¿Será que esas masculinidades subordinadas (Urrea y Quintín. La participación de transgeneristas no era muy considerable9. la clase social y el mismo color de piel. la participación de jóvenes negros homosexuales era muy reducida por lógicas asociadas a formas de exclusión socio–espacial y de producción de estos espacios político–culturales8. 9 La participación de este amplio sector que conforma una parte de la llamada “diversidad sexual”. han significado guiones o papeles diferentes (Gagnon. la participación de hombres y mujeres negros(as) y sobre todo transgeneristas es muy reducida. con identidades homosexuales y bisexuales. o lo refuerzan a través de la clave del color de piel como marcador En la medida en que los colectivos LGBT de Cali son principalmente conformados por individuos de clases medias medias y clases altas. . con hombres negros. auto reconocidos como gais.) están fuera del orden social impuesto y lo amenazan. con lugares de funcionamiento en las áreas urbanas más acomodadas. 2005.En un estudio paralelo realizado sobre organizaciones que trabajan por las reivindicaciones de las minorías sexuales LGTB en Cali (Botero.. pero también con una forma más radical de deconstrucción de los géneros como es el caso de las travestis. Por lo demás. ha sido muy opacado por los grupos y organizaciones gai mestizos–blancos de clases medias y medias altas. con predominancia de hombres mestizos–blancos homosexuales.. 2006). Reyes et al.

Siguiendo a Fanon. de la vida psíquica y de las interacciones sociales. sociales y culturales. Al igual que Goffman (1959. por lo mismo. sus efectos políticos. tiene que ver con la experiencia vivida subjetivamente por los actores individuales. 1990). La raza a nivel micro es constituida por microprocesos mediante los cuales las identidades individuales son formadas. 183). por ejemplo. en términos económicos. históricamente maleable. ¿cómo se viven las tensiones que introduce la racialización de los géneros y las sexualidades? Perspectivas conceptuales sobre raza. género y sexualidad. culturalmente contextual. la raza es un elemento constitutivo de la existencia incorporada de la vida cotidiana. la segunda. 182). a nuestro modo de ver. Su acercamiento a la dimensión racial se realiza de dos maneras: objetivista y subjetivista (p. 182). Waldor Botero Arias 283 . políticos. la subjetividad. Se trata de un hecho social fenomenológicamente incorporado en los sujetos concretos. permite entender el fenómeno del color de piel y otras manifestaciones fenotípicas como parte de la construcción de las identidades sociales en las sociedades contemporáneas. “La raza es socialmente construida. la perspectiva subjetivista que comienza desde la experiencia vivida de racialización puede mostrar la manera en que la raza es constitutiva de la experiencia corporal. el juicio y las relaciones epistémicas del individuo (p. género y sexualidad El acercamiento analítico de perspectiva fenomenológica que hace Martín Alcoff (2006) sobre raza. Por ello. en este micronivel lo primero que se observa cuando nos encontramos cara a cara con otros individuos es su color de piel junto con su sexo (Martín Fernando Urrea Giraldo. y reproducida mediante prácticas perceptivas aprendidas” (p. dependen del contexto histórico. En contraste. La primera. tiene una existencia real. José Ignacio Reyes. positivos o negativos.de hombría?. refiere los efectos públicos de la experiencia racial. expresados mediante las desigualdades socio–raciales.

el género y la diferencia sexual para esta autora. una “etiqueta racial”. es imposible discernir o tomar conciencia de la dimensión racial.. se inscriben en una doble condición. y las maneras apropiadas de comportamiento”. Desde otra perspectiva conceptual Bourdieu (1979) hablará de “disposiciones adquiridas” (el llamado habitus). al igual que ella es resistente a borrarse. El campo racial es del dominio de la percepción o la vivencia de lo que es visible. Las reglas conformadas por la percepción subjetiva en una sociedad cuyo contexto objetivo pasa por una jerarquía racial del orden social determina la “presentación del yo”. a la manera de conciencia de la vida cotidiana expresada en las prácticas concretas. de la apariencia corporal del otro. En la medida en que la percepción no es una ciencia del mundo. que incluyen el componente del juego de las apariencias externas (raciales) de los individuos. la identidad racial en términos de la subjetividad opera como un “sentido común”. En la vida cotidiana se juega continuamente con lo que la autora retoma de Omi y Winan (1986). Dicho “sentido común” es por supuesto culturalmente constituido. Este proceso varía por medio y en de los diversos grupos sociales y raciales. Según Martín Alcoff (2006).. La percepción racial opera como un dispositivo que está presente en todas las manifestaciones del “yo” en cada contexto específico. también objetiva y subjetiva: Argumentaré que la base objetiva de las categorías sexuales se apoya en la relación diferencial de la capacidad reproductiva entre hombres y mujeres. pero no al modo de una falsa conciencia o por imposición desde arriba (desde las clases altas). pero sí el soporte desde el cual todos los actos se inscriben en el “sentido común”. en términos fenomenológicos. Por otra parte.Alcoff. pero que una categorización basada sobre la división biológica del trabajo 284 Tensiones en la construcción de identidades. entendida como “un conjunto de códigos interpretativos y significados raciales que operan en la interacción de la vida cotidiana. 185). la distinción de estatus. . sino como un sedimento de prácticas y pensamientos de un pasado histórico en el cual se han cruzado las percepciones de todas las clases sociales. 2006: 183). retomando a Gramsci (1971). más que en una conciencia reflexiva (p.

alentada por las nuevas tecnologías reproductivas (p. 2006: 154). Butler (1990.). éstos pueden ser masculinos o femeninos o en tránsito sin que estén fijados a la diferencia sexual (sexo biológico). cit. además de las nuevas tecnologías reproductivas cuyos efectos sociales son una desnaturalización del sexo. De este modo.reproductivo no establece un nexo necesario entre reproducción más allá de la concepción y heterosexualidad (Alcoff. 165). en general. sin un determinismo sobre los géneros. La diferencia sexual no es anterior ni a la raza ni a la clase en la constitución del sujeto. Para Martín Alcoff un tercer factor social que está detrás de esta tendencia lo constituyen los movimientos transgeneristas y. la diferencia sexual tampoco es más natural u objetiva que el sexo porque es en las prácticas contingentes del género en construcción que se crea a la vez el sexo. La heterosexualidad es una expresión histórica de construcción de las identidades sexuales. una fuerte corriente antinaturalista que procede del feminismo contemporáneo. 2004. arguye que el género es un concepto discursivamente construido. ya que se mueve exclusivamente en un proceso discursivo sin restricciones materiales. Esto se soporta en el fenómeno de las radicales transformaciones culturales contemporáneas que han puesto en remojo el modelo clásico de la identidad sexuada y de la pareja clásica sexo–género10. José Ignacio Reyes. el análisis de Butler sobre lo racial (1993: 116-117) se acerca al de Martín Alcoff. Waldor Botero Arias 285 . Martín Alcoff (2006: 158) advierte un problema con esta conceptualización. esa identidad es performativamente constituida a través de muchas ‘expresiones’ que son enunciadas según sus resultados”. El género como proceso social producido: “no hay identidad de género detrás de las expresiones de género. Fernando Urrea Giraldo. todo es cultura sin referencia a formas objetivas. no al contrario. hasta los años ochenta en el siglo XX. 2002). Sin embargo. Salih. por tanto lo simbólico es también un conjunto raciali10 Que por cierto era el paradigma dominante en el conjunto de las ciencias sociales. categorías concretas o límites. incluyendo el psicoanálisis. en una línea más performativa y cercana a Goffman (op.

la sexualidad y el género constituyen dinámicas propias de la conformación de la subjetividad que se interpenetran. ya que el uno no tiene sentido sin el otro. mientras las identidades de género tienden a ser. históricamente ubicuas.zado de normas y el sujeto es producido por concepciones impregnadas racialmente del “sexo”. Sin embargo. para lo cual transforma la dimensión cultural en una entidad esencializada. pues ambos sistemas de dominación se pueden ver en la historia estructurados con efectos particulares y diferenciados por raza.. para referirse al racismo y heterosexismo.. “racismo y heterosexismo constituyen dos sistemas separados de opresión que enmascaran la manera en que cada uno se apoya en el otro para significar” (p. sino que se articulan en los cuerpos. Lo racial. Por otra parte. el contexto histórico es necesario para explicar la significación política de los agentes racializados. Históricamente 286 Tensiones en la construcción de identidades. Las diferencias raciales no están subordinadas a las diferencias sexuales. sexualidad. morales y emocionales. volviéndola “naturaleza”. Para el caso de los Estados Unidos. las preguntas que formula Butler: ¿cómo es la raza vivida en las diferentes modalidades de la sexualidad?. de ahí. . clase y nacionalidad. que en ese sentido a la vez funciona como el “sustrato material del género”. la sexualidad y el género son racializados. ¿cómo es vivido el género en las diferentes modalidades de la raza? Pero ¿en qué medida el sexo es como la raza? Según Martín Alcoff (2006: 164-166). en la producción de la subjetividad se pasa por una racialización de los cuerpos. las ideologías del sexismo y racismo son un predicado que reclama la causalidad entre elementos físicos naturalizados y atributos intelectuales. Hoy en día el racismo va más allá de las diferencias biológicas y se soporta en las diferencias culturales para justificar las jerarquías sociales. Según Butler. género. a diferencia de la raza. la diferencia sexual biológica sigue siendo el principal soporte de las argumentaciones “objetivas” para el sexo. Collins (2005). 88). introduce el concepto de sistemas que manufacturan ideologías para mantener el statu quo.

sobre todo desde los hombres negros). puesto que pierden “el atributo esencial” de una heterosexualidad patriarcal. en cuanto encarna la naturalización de atributos heterosexuales a los sujetos negros que incurren en “desviación” por orientación sexual o por irrespetar la pareja sexo biológico–género. tanto para hombres y mujeres negros como blancos. Considera también que el sexismo históricamente ha estado asociado al modelo heterosexual (pp. Sin embargo. con pocas interacciones hipergámicas). Lo importante de esta representación imaginada es que la racialización de la sexualidad desde el campo de la negritud. como advierte la misma autora. sobre todo la masculina pero también la femenina. aquí la negación pasa por excluirle de la negritud. pero en sentido inverso: el estereotipo de una sexualidad negra promiscua (como mito exótico racializado). “naturales” y entonces inevitables. 105-116) introduce la fuerte asociación ideológica entre negritud. especialmente entre clases populares. El estereotipo contrapone heterosexualismo negro versus homosexualismo blanco–mestizo masculino. esencializada y naturalizada. corresponde a un tipo de dominación masculina en el que la violencia doméstica y extradoméstica se dirige con frecuencia hacia las mujeres y los hombres que no responden a este patrón hipermasculino. y han sido designadas para disciplinar los sujetos “desviados”. José Ignacio Reyes. Waldor Botero Arias 287 . 166-176). Dicha autora (pp. pero que a veces puede ser homosexual (por lo menos en la manera en que se construye dicha representación. Dejan de ser individuos negros. de tipo heterosexual por excelencia. que impone el modelo racismo–heterosexismo en la sociedad contemporánea americana.ambos han producido prácticas y representaciones institucionalizadas (a la manera de ideologías) que se dan por supuestas. es fuertemente opuesta a las prácticas homoeróticas realizadas por hombres negros o por figuras transgeneristas negras. Fernando Urrea Giraldo. tanto hombres como mujeres. La figura masculina racializada opera como el sujeto que transmite la descendencia con un estatus de gran prestigio en un espacio por excelencia homogámico (uniones entre hombres y mujeres negros. Este modelo histórico patriarcal. versus una sexualidad blanca o mestiza más regulada. heterosexualidad y patriarcalismo.

aunque las diferencias sexuales no son equivalentes a las diferencias raciales.Martín Alcoff. ella argumenta que tanto los imperativos raciales como heterosexuales operan en prácticas reproductivas y sexistas en las sociedades contemporáneas. 173). esta es la práctica reiterada de interpelaciones racializadas. Una hipermasculinidad heterosexual racializada: Subjetividades y tensiones en hombres negros y travestis negras Este estudio se centra en el proceso de formación y vivencia de las identidades homoeróticas masculinas y en la tensión que introducen las 288 Tensiones en la construcción de identidades. “Aceptando que la heterosexualidad normativa no es el único regimen regulatorio que opera en la producción del cuerpo. Para Butler. Lo que es vital para la reproducción es el acceso del niño hacia algún grupo estable de adultos que lo cuide. compulsorio de una heterosexualidad patriarcal. Los padres biológicos en el contexto de una heterosexualidad impuesta no necesariamente brindan el mejor sostén a la prole ni a la madre.. . necesario para un exitoso embarazo. señala que este tipo de heterosexualidad puede: Ser dañina para la reproducción al no proveer ningún apoyo a la crianza.. ellas confluyen en los cuerpos. Butler se pregunta (p. al referirse a un modelo sexista racializado. de hecho. (2006: p. La heterosexualidad obligatoria puede contribuir a la extrema vulnerabilidad de las madres hacia la violencia y el abuso. Esto le permite entender el papel de la heterosexualidad al lado de un orden jerárquico socio racial. En la medida en que rechaza el modelo de poder. 117) sobre cuáles otros Regímenes de producción regulatoria contornean la materialidad de los cuerpos […] Lo simbólico –ese registro de regulatoria idealidad– es también y siempre una industria racial. ni dar los cuidados suficientes para el infante y todo lo que es necesario para el desarrollo de la madurez y razonabilidad funcional del ser humano. que ve diferencias raciales como subordinadas a diferencias sexuales.

Igualmente. Fernando Urrea Giraldo. En la identificación de cada sujeto entrevistado diferenciamos entre sexo–género (hombre masculino. Se usa también el término transformista en el mismo sentido que lo emplean los sujetos entrevistados: hombres que se transforman en mujeres sin modificaciones corporales. dejan de serlo […] esos no son negros 11 Entre los sujetos entrevistados. mujer masculina. trece con orientación homosexual y bisexual. además se entrevistaron dos travestis negras entre 30 y 35 años. dieciséis en Cali y uno en Bogotá. Las entrevistas se llevaron a cabo durante 2005 y 2006. hombre femenino –aunque entre los entrevistados este caso empírico no se dio–. cuando se hizo una primera parte del trabajo de campo con ella (primer semestre de 2005). Por lo mismo. la otra urbana local. en alguna de sus visitas a Cali. mujer femenina–masculina y transgenerista. una travesti negra era igualmente militante transgenerista en Bogotá. José Ignacio Reyes. Un tercer sujeto. véase la tabla 1. 12 Para una descripción detallada de los 17 individuos. Los diecisiete sujetos pertenecen a diferentes sectores sociales. a diferencia de las transgeneristas (también travestis en el lenguaje más usado). Waldor Botero Arias 289 . La orientación de género y la identidad sexual se ha tomado directamente de lo que han expresado los sujetos entrevistados. Los estereotipos hipermasculinos heterosexuales asociados a los hombres negros […] porque la raza negra es fuerte […] es buena para el trabajo fuerte […] los negros gai no son negros. quienes ya han efectuado algún tipo de intervención corporal. una universitaria. transgenerista) e identidad sexual (heterosexual. los diecisiete sujetos presentan capitales culturales acumulados muy diferentes entre ellos12. Si el estudio hubiese incluido mujeres tendría que incluirse mujer femenina. Ocho de los entrevistados proceden de sectores populares de familias con baja escolaridad y nueve de clases medias medias y clases medias bajas.formas de construcción del otro atravesadas por su color de piel en dicho proceso de formación11. homosexual o bisexual). Fueron realizadas 15 entrevistas en profundidad a hombres negros entre 20 y 35 años y a un hombre de 40 años. y cuatro hombres negros con orientación heterosexual. hombre masculino–femenino. se ha distinguido entre color de piel (apariencia externa) y autoreconocimiento étnico–racial o de otra clase por parte del sujeto entrevistado. dos hombres negros heterosexuales pertenecen a organizaciones afrocolombianas en Cali.

pero que no es autónoma del sistema jerárquico racial que la genera. queda como berraco […] entonces cuando les sale el negro con la gran verga. como mujercita. Es el mismo modelo encontrado entre los jóvenes negros de sectores populares de oposición entre las figuras del “aletoso” y el “gomelo” (Urrea y Quintín. Una fuerte asociación ideológica entre negritud y heterosexualidad. fue descrita de diversas maneras por todos los entrevistados. negritud y heterosexualidad versus la delicadeza femenina y la orientación homosexual asociados por antagonismo a la blancura.).. 30 años. eso es como el caos para ellos[…] (Ricardo.[…] la contextura física de los negros no da para eso. Una figura que existe en el imaginario de la gente negra. el hombre negro es aquí producido como la figura idealizada de una hipersexualidad normativa (heterosexual) que se materializa también en atributos físicos. […] Como por la forma de cuerpo del negro. se aterra […] un negro que sea como amanerado. por la actitud de macho. hombre masculino–femenino homosexual). Ciertamente. pero loca. ligada a un componente de hipermasculinidad e hipersexualidad. y el cuerpote. El “caos para ellos” en el contexto de la conversación es alusivo tanto a los observadores negros como no negros: para la gente negra heterosexual una práctica homoerótica es la pérdida de la negritud (“esos no 290 Tensiones en la construcción de identidades. . seguramente hay un juego ambiguo entre sujetos dominadores y dominados que rinde beneficios en el mercado erótico y afectivo.. por su físico. Las personas no negras comparten dicho imaginario y lo alimentan recíprocamente con quienes viven el estereotipo. […] son toscos y grandes […] el homosexual siempre tiene que ser delicado y nunca tosco […] (Gonzalo. El anterior testimonio es el de un hombre entrevistado que se considera masculino heterosexual. entonces uno como que hijueputa. cit. entonces eso hace como que tenga que ser activo[…] porque están estigmatizados como el negro de la gran verga. op. y el machote […] pero cuando usted ve a un negro que se le sale la maricada. Aquí. 25 años. hombre masculino heterosexual). virilidad. En este sujeto hay una fuerte asociación entre fortaleza física.

Lo ven como una persona que es bueno para eso. etc. lo encasillan a uno en cosas que eso no es así…que tiene que ser un “caballo”14. José Ignacio Reyes. aunque puede extenderse a otros espacios (realización de actividades materiales o físicas en ciertos tipos de trabajos no calificados. y se recocha…y por un lado.son negros”). Este término es de frecuente uso en Buenaventura y en los barrios populares de Cali.). que es un duro a la hora de acostarse con una vieja. claro. etc. pero por ahí dicen que la tiene pequeña” (comentario que alude a la importante asociación entre el tamaño del pene y ser negro). y muchas viejas (mujeres) tienen ese imaginario de uno. La negritud como identidad producida. El problema es que se espera eso de uno. En una reunión alguien dio una reflexión de que no todos los hombres afro son buenos para eso. Fernando Urrea Giraldo. imaginada y reinventada. es un imaginario que tiene la gente de que uno es bueno para tener relaciones sexuales. pasa por atributos naturales corporales que forman parte de las fantasías sexuales (pene grande. 14 En este contexto es un término que califica las capacidades extraordinarias de un hombre en el ámbito sexual. pero lo maluco es cuando a vos te 13 Se han recogido diversas manifestaciones entre los entrevistados de naturalización de la heterosexualidad y de ciertos atributos físicos superlativos. uno en ciertos contextos…porque si hay una chica. pechos. mientras para la gente mestiza o blanca resulta ser una expectativa fallida respecto al papel “natural” del negro en la sexualidad13. como las siguientes: “ese negro tan bello. nalgas grandes. pero en otros casos sí es como maluco. porque lo ven a uno exclusivamente como eso. o sea. “la verga que tiene ese negro sólo le sirve para dos cosas: para orinar y para ponérsela de corbata” (comentario frecuente en un determinado contexto que desvaloriza a un hombre negro homosexual pasivo. brazos. ya que se valora en particular al hombre negro activo sexualmente). gran capacidad de consumo de droga. y no…uno pueda que sí o pueda que no. labios gruesos. eso se espera mucho de eso. […] que estar con un hombre prieto. uno no sabe que eso sea un fuerte y que de pronto uno pueda conseguir alguna cosa.). y a veces lo desean a uno es por eso… yo te digo que en términos estratégicos (es bueno). en particular por parte de homosexuales que expresan fantasías con hombres negros. que es un berraco. Waldor Botero Arias 291 . piernas y espalda atléticos.

292 Tensiones en la construcción de identidades. por lo que pienso.. no como persona. por mis valores. como lo muestran los diversos testimonios de los entrevistados de orientación homosexual y bisexual. hombre masculino heterosexual). cierto. pero… yo pienso que nosotros tenemos sentimientos. quebrado[…] (Decorador. 23 años. hombre masculino homosexual). Pero eso no es natural. en parte tienen razón. . el supermachote. de pronto por las mismas facciones. por ejemplo. Se señala claramente el paradigma práctico de la racialización de la sexualidad entre los hombres negros: desempeñarse como “símbolos sexuales” y estar obligados entonces a teatralizar el “caballo”. y pues a mí me va a querer por lo que soy. 36 años. eso depende de los contextos…lo maluco (negativo) es que tiene que ser eso para uno pueda atraer a una mujer. depende de los contextos. pues gente que está comiendo mal te digo que no va a aguantar nada.. independientemente del capital cultural y origen social de ellos: […] he escuchado eso. ¿por qué tiene que ser por eso?…no es natural. aunque pues eso influye mucho cierto. eso sí lo tengo claro (Juan Carlos. en Buenaventura uno está acostumbrado a comer sus pescados y eso de pronto sí lo mantiene más vigoroso. tenemos otras cosas muy bonitas que tienen que buscarlas […] si mi pareja me quiere a mí como soy… yo no le voy a salir el superman. porque no pueden ser otras cosas…porque la atracción de uno para una vieja es como un símbolo sexual. yo soy un hombre como cualquier otro.. por todo. se trata del mismo patrón de referencia. será por la rudeza de uno. por lo que hablo. que lo usan. sino por eso. no porque soy un tigre en la cama.. pero en otros contextos no. entonces a vos te referencian como si fuera algo como muy cultural o natural. de igual forma. que los negros se gastan unos penes gruesos y grandes y todo eso. no como otra cosa. Aunque el sujeto lo hace como hombre heterosexual y en este caso la demanda sexual procede de las mujeres.encasillan ya como en eso. depende hasta de la alimentación. por otra cosa. que no ven tanto… negro amanerado. no por blanco. por el pene dicen. lo que sintás. porque ven que uno es como mas… machito.

bisexual u homosexual. es inmenso el mercado de productos y técnicas de diverso tipo que son ofrecidos para enfrentar esta preocupación. complicado. Lo que pasa es que las mujeres… no van a hablar mayoritariamente de las relaciones con un hombre mestizo.Esta correspondencia de “sentido común” sobre los estereotipos entre sujetos con construcciones de géneros y sexualidades diversas tiene como eje la naturalización del color de piel. el asunto del tamaño del pene forme parte de una de las preocupaciones. Se trata de un mito que puede instrumentalizarse como capital corporal en el juego del mercado erótico. ya sea en una relación heterosexual u homosexual. las cuales son fantaseadas mediante atributos físicos maravillosos. homosexuales. me salió con una cosita ahí. es que la presión del estereotipo sobre la “potencia corporal sexual” es mucho mayor para los hombres negros. El mismo entrevistado 15 No es casual que en el mundo masculino. cuando se introduce el componente racial. Cuando tales atributos están ausentes el sujeto pierde valor en el mercado erótico15. como lo manifiesta uno de los entrevistados: […] Hay mitos que favorecen al hombre negro… y hay que hacerlos realidad. “hay mitos que favorecen al hombre negro… y hay que hacerlos realidad…”.…1. pueda o no […] (Horacio. hombre masculino heterosexual). si lo tuvo grande o pequeño. mirá que tu amigo todo grandulón. que no se haga realidad un mito de esos… deja mal la estirpe. De hecho. todo fortachón. Fernando Urrea Giraldo. Lo que llama la atención de este asunto. Se da así porque opera una jerarquización racializada de las prácticas sexuales. José Ignacio Reyes. 26 años. pero sí de los hombres afro…cuando un hombre afro no complace a una mujer. en todas las identidades sexuales (heterosexuales. ya sea heterosexual.95. Waldor Botero Arias 293 . bisexuales) y de género. por parte de nuestros 17 entrevistados. Este fenómeno es equivalente a lo que se da en el campo heterosexual. (risas)… de pronto alguna mujer te comenta. El mito se convierte en una condición naturalizada de “ser negro” como lo advierte Horacio. lo tienen por debajo… te daña hasta las relaciones amistosas con las otras mujeres… entonces ese mito a uno le toca hacerlo realidad. uno se queda uy. pesa 110 kilos. si lo hizo bien o mal. un man viga (hombre con un cuerpo atlético). o sea.

En el medio familiar de la población negra o afrocolombiana las vivencias de la exclusión por género e identidad sexual pasan por el color de piel: […] En todas partes no es muy aceptado que un hombre que supuestamente nació hombre. Vivir una sexualidad “por fuera de la norma” pasa por deconstruir un orden ideológico que los presiona por doble vía: por ser “marica” y por ser “negro”. Nos atrevemos a decir que se trata de un proceso de formas de vivencia del color de piel por medio del ejercicio de la sexualidad normatizada heterosexualmente. o que no iba a ver ninguno […] (Guillermo.. como el decirme: mucho cuidado con la maricada. La pregunta de Alexa es sintomática de cierta especificidad del descubrimiento de una sexualidad fuera del orden normativo para un sujeto negro(a). Fue un tío mío quien me dijo que en mi familia no habían maricas y que yo no podía ser el primero. lo van a ver de un momento a otro transformado en mujer. se crió como hombre. y fue como sólo eso. . transgenerista). en el sentido goffmaniano. hombre masculino transformista). 33 años.. […] Voy a hablar de algo que una vez me dijo alguien de mi familia: que no se veía bien un negro marica.“curiosamente” menciona la expresión “estirpe” para aludir a un atributo naturalizado por ser un hombre negro. ¿será que una persona blanca no pasa por estas misma cosas? […] (Alexa. internalizado en la socialización familiar temprana. y además el color de piel…entonces ella sí puede ser marica porque es india. que además es transgenerista. mestiza o blanca… por qué siempre la frase “negro huele marica”… es que estoy marcada por ser negra y ser marica. Dos estigmas. extremadamente problemáticos cuando interactúan el uno 294 Tensiones en la construcción de identidades. y que en la familia nunca había habido un marica. Siempre he sido como demasiado amanerado…como que en mi casa se preguntaban mucho. no puede ser que en la familia haya un marica. 24 años.

como era de esperar. O sea. En los descubrimientos amorosos y los encuentros eróticos de estos sujetos el fantasma heterosexual e hipermasculino asociado a hombres negros es un lastre simbólico que marca sus diferentes vivencias. especialmente si la condición de “marica” se radicaliza en este caso por un cambio de género16. la condición de travesti negra tiene una connotación de mayor exclusión. Por esta razón. toman la decisión de “treparse” (travestirse). a medida que los mercados de la prostitución travesti son más populares. al (2005).con el otro. Lo que en el imaginario mediático sobre Cali aparece como una sociedad más “libre” para las vivencias de la sexualidad. consecuente con el juego del doble estigma “negro marica”. una buena parte de ellos negros. pero en el foco de nuestra atención nos interesa advertir que es factible que éste tenga un mayor peso específico. Varios de los relatos aparentemente 16 De acuerdo con Botero (2005) y Reyes et. clases sociales y colores de piel. las trayectorias biográficas de los sujetos entrevistados lo problematizan. Además. José Ignacio Reyes. son un sector de homosexuales negros. Es cierto que este fenómeno forma parte del orden simbólico que normativiza la sexualidad homosexual y bisexual masculina de diferentes sociedades. cit. Por otra parte. en un contexto sociohistórico de pasado esclavista y posesclavista de subordinación y exclusión social. como ideología dominante en las poblaciones negras. una vez han frecuentado la prostitución masculina. mediante el modelo activo–pasivo. 2003). la presencia de transgeneristas negras tiende a ser predominante en la ciudad. 1998. debido a la mezcla interracial (Sevilla. que la que vive el hombre negro homosexual o bisexual. algunos homosexuales de acuerdo con sus trayectorias de vida. en su totalidad de sectores populares.) advierte sobre el modelo patriarcal heterosexual. Fernando Urrea Giraldo. mestizos y blancos que en ese contexto radicalizan su feminidad como tránsito hacia un pasaje de género. esto se manifiesta en la clara percepción de los hombres negros homosexuales y bisexuales del rechazo que enfrentan por parte de los hombres negros heterosexuales. en Cali. La heterosexualidad en el imaginario de la gente negra en un contexto interracial como el de Cali se hace presente en las vivencias de los hombres negros homosexuales. Waldor Botero Arias 295 . La tensión constitutiva de la construcción de la sexualidad homo y las modalidades radicales transgeneristas surge en el mismo espacio social de la población masculina negra y tiene como soporte lo que Collins (op.

quien tiene como estereotipo de los hombres negros homosexuales sobre todo como activos. con un 27% de población que se autorreconoce como negra. con dotación buena. A los gay negros se nos exige que seamos activos. porque ese rol (tener que desempeñarse en el papel de activo) yo no lo hago con todos […] (Ricardo. 21 años. […] Ese ha sido un problema grande. mulata o afrocolombiana (Censo 2005). buenos para tener sexo.. pero entonces no me podían ver pasar por ahí porque eso me pegaban las 17 Barrio Mariano Ramos.opuestos confirman el “sentido común” que subyace en el imaginario del mercado sexual interracial de Cali: Ricardo y Andrés. comuna 16. Una vez me pasó. yo lo hago. 28 años. y no. pero tiene que gustarme mucho. de que tiene un miembro grande. todos eran afro. […] Las experiencias. quienes comentan tener casi siempre que desempeñarse como sujetos “activos” en la relación sexual. siempre lo hemos tomado así […] (Pacho. Los negros gai son jugosos. Tensiones en la construcción de identidades. bisexuales. hombre masculino homosexual). o sea. apasionados. 25 años. dos hombres. pero siempre me prefieren como activo (Andrés. Tenemos que comportarnos como machos. de que es bueno en cuestiones del sexo… (Pregunta: ¿y en cuanto al homosexual negro?) Yo diría que es más bien como activo. del Oriente de Cali. y Pacho. y la condición misma…así lo han asociado (al hombre negro). 296 .. hombre masculino heterosexual). ¿Ha tenido que ver o no el color de piel en esas vivencias? ¿En qué medida las vivencias han sido de discriminación? […] Fue muy horrible. hombre masculino/femenino homosexual). uno masculino–femenino y otro solamente masculino. pero no es de mi agrado […] si la persona me gusta. y lo hice por complacer a mi pareja. a mí me gusta también ser pasivo. transgeneristas y el color de piel. había un grupo en el barrio17. un hombre masculino heterosexual. lo que cuenta la gente. Claro. Las vivencias de expresiones homosexuales. porque todo el mundo piensa que el negro tiene que ser activo. En los sitios gay me va muy bien con hombres blancos.

tengo que agarrarme con uno. no. pero por el tipo de descripción que el sujeto realiza y el contexto barrial18. pues listo. al igual que Urrea y Quintín (2000. “pues sí. el que supuestamente era el más machito de ellos. en la vida barrial. entonces lo dejé en ridículo delante de los amigos […] (Alexa. Fernando Urrea Giraldo. porque que si viniera uno sólo. Cuando ya tenía condiciones económicas de cambiar de barrio lo hace. En una primera lectura. la discriminación es por su orientación sexual e identidad de género.. Sobre este espacio barrial ver Urrea y Murillo (1999). me corretearon en muchas ocasiones.. Waldor Botero Arias 18 297 . Me respondió: “ah. de género y también por ser negro. andaba con Macumba (otra travesti negra del barrio). Me le paré a uno de ellos. acaso no me lo estabas pidiendo la semana pasada?”. mas sin embargo una noche salí. 2002). y me tocaba correr. aquí delante de ellos me tengo que agarrar con uno.correteadas. y entonces estaban ellos en toda la esquina. “pues al igual que he visto cacorros.. que negro. y le dije. a lo que llegué. Recientemente se mudó de barrio y casi toda su vida ha vivido en Mariano Ramos. fue muy horrible. y yo ya iba a correr. Por el tipo de relato se trata de un sujeto que ha batallado por intentar ganarse un espacio de libertad en su barrio. Entonces cuando vieron esa agresividad también hacia ellos. y yo le digo. transgenerista) Para Alexa. ya como que se fue aplacando la cosa. feo y marica… ¿vos cuándo has visto?”.. José Ignacio Reyes. ¿a vos te consta que yo soy cacorro?”. 19 Se refiere a un evento 15 años atrás. entonces él me dijo: “que sí. me volví campeona mundial corriendo. pero se venían todos encima. claro que la venganza llegaba también. ya que el relato se ubica hace 15 años19. 33 años. ni mierda. le pegaba también las correteadas y lo cogía a piedra y todo. Se trata de una doble discriminación vinculada con el estigma de ser un hombre joven negro y “marica”. qué bandera. negros y feos como usted”. porque cuando veía a uno solito por ahí. en un espacio de fuerte presencia de gente negra. pero yo dije. me agarro con él. claro. y fuimos a visitar a la India (travesti mestiza indígena). la condición de discriminación está atravesada por su identidad sexual. se me vinieron encima. claramente lo anterior se relaciona con su color de piel. entonces no aguantaba. Por otra parte. a mí me consta.

como el extraterrestre. no sé si sólo los sociólogos. que además de negro y marica uno tiene que ser idiota. como la universidad pública.). estos elementos de discriminación se mantienen. En otro espacio. describe así su experiencia: […] Los de la universidad son terribles. entonces tienen como esa idea machista. como este man (hombre). y en el trabajo también: porque yo les coqueteo. como tan marica. porque uno sólo sabe mamar… es que no pueden entender que una mujer o un marica pueda enseñar…Se me tiene que salir la loca para hacerme escuchar. Porque yo tampoco quiero perder eso. . creo que tienen más problemas con la homosexualidad masculina que los hombres ahora. no sólo de parte de los hombres. por lo menos la mirada. la Universidad del Valle. 25 años. ya que es un barrio popular de Cali con importante concentración de población negra y son jóvenes negros de sectores populares que viven en condiciones de exclusión y de segregación socio–espacial (Urrea y Quintín. cit. Se conjugan vivencias del color de piel y la 298 Tensiones en la construcción de identidades. y no hacerme el macho. soy tierno. que uno tiene que ser idiota también. así sean más imperceptibles.. Uno que otro en medio de la periquera (consumo de cocaína) se le sale la homofobia. sino que yo también con mis ademanes femeninos puedo… (con las mujeres) aunque hay algunas que son muy excluyentes. hombre masculino/ femenino homosexual). sino también de las mujeres. que tengo que hacer respetar.. Hoy por hoy son más tolerantes. uno de los sujetos entrevistados. Tengo que esforzarme un poco para que no vengan a imponerme su virilidad o con su voz. quienes lo agraden en su infancia y adolescencia. burocráticamente hablando. tengo que esforzarme mucho para ser tomado en serio…Hoy en día los hombres están más abiertos. son los más conservadores…hay muchos. Pero a veces debo recordarles que estoy aquí. incluso creo que son más excluyentes que los hombres. ¿por qué baila así? […] (Carlos. Aun en uno de los espacios de mayor capital cultural de la ciudad. op. pero por no perder eso. que estoy en una posición. soy muy femenino.está el contexto de clase social.

porque esas comunidades negras son machistas.identidad sexual. debido al “machismo”. de resto se convive “pacíficamente”. independientemente 20 En el lenguaje popular. Fernando Urrea Giraldo. sin escándalo visible. además. que le otorga un papel dominante al hombre en cuanto varón respecto a la mujer y la devaluación de quienes no se comportan como “varones”20. tanto del Atlántico como del Pacífico […] y entonces se te acerca el tipo. Waldor Botero Arias 299 . como un “verdadero hombre”. José Ignacio Reyes. aunque es cierto. y es una relación machista.. y a mí me parece que los negros sí discriminan mucho a los homosexuales […] (Francisco. Aunque esta presión para aceptar la norma es común a los diferentes grupos familiares. al relatar que en la vivencia de su homosexualidad ha sentido con frecuencia presiones “machistas”. Francisco señala.. Pero es desde la propia vivencia homosexual que la racialización entra a operar en condiciones de discriminación. de un modo más sutil. comportarse como un “varón” es comportarse como “macho”. El testimonio de Carlos alude a una homofobia con cierto tinte de color oscuro. en su papel histórico. o ¿cuánto me va a pagar por metérsela?. una mujer negra. mi mamá cuando comenzamos este proceso. de la crianza de sus hijos. y entonces me tenía que sentar con mi mamá y era más traumático… la mujer negra es más machista que el hombre negro. pero es que usted es un macho. Diríamos que los estereotipos se manifiestan sobre todo en los momentos de sociabilidad lúdica (durante las rumbas). […] Porque es mucho lo que se ve en las costas. mi mamá (mujer negra) es machista. es que yo no he dejado de serlo. y eso es toda la relación homosexual. comenzando por las que siente de su misma madre. hombre masculino–femenino) El anterior testimonio introduce el componente de la dominación patriarcal del paradigma heterosexual. ¿cuánto me va a pagar por mamársela?. 20 años.. pero casi subrepticiamente. que “los negros sí discriminan mucho a los homosexuales”.. usted es un varón. “ve. y la mujer negra es la encargada.

y que todas las mujeres L sean mujeres femeninas. Para algunos hombres es muy difícil encontrarse con 21 Se trata de una familia de clase media baja de la ciudad con algún proceso de movilidad social. 300 Tensiones en la construcción de identidades. El sujeto percibe una mayor presión de obediencia al orden patriarcal heterosexual en familias negras como la suya21. y a mí es algo que me contradice porque también lo he escuchado de muchas de mis amigas (otras travestis).del color de piel. que todos los hombres G sean hombres masculinos.. que no existieran ni las travestis. Francisco es estudiante universitario. 22 Urrea y Quintín (op. El componente de la dominación patriarcal es descrito claramente por una de las transgeneristas entrevistadas mediante la denuncia que hace de cierta misoginia y hacia todo aquello que represente figuras femeninas por parte de hombres homosexuales e incluso otras transgeneristas: […] Muchos por el hecho de ser gais son misóginos. a tu hermana cómo le decís […] y eso se vive en todas partes. Ellas dicen: “yo detesto las gallinas23”. . seguramente de su misma generación. […] si fuera por todos los LGBT. cit. lo cual tiene que ver más con el factor de clase social del grupo familiar del entrevistado. 23 Término usado en los circuitos gai y trans para referirse a las mujeres. Estos fenómenos pesan mucho más que un modelo cultural de familia negra que supuestamente favorecería el orden patriarcal. el hecho de que no les gusten las mujeres como que las hace odiarlas. en este relato aparece un efecto comparativo que hace el sujeto entrevistado entre su familia con una madre negra y otras familias mestizas o blancas con hijos homosexuales. al lado de la ideología del racismo–heterosexismo que entra a jugar aquí en el contexto de las condiciones históricas de exclusión de la población negra colombiana22. porque no somos muy queridas.) trabajan esta hipótesis para el caso de los jóvenes negros de sectores populares en condiciones de fuerte exclusión social. Yo les digo: “pero ¿cómo así? […] entonces a tu mamá como le decís.. fenómeno que puede generalizarse a jóvenes de clases populares de diferentes colores de piel y origen étnico pero en una situación particular histórica de segregación socio– residencial y jerarquía social.

los gestos femeninos de una travesti. Waldor Botero Arias 301 . En el relato. Ella denuncia que la misoginia es característica de los espacios homosexuales y de sus expresiones organizativas. podría suponerse que las transgeneristas más fácilmente perturban el modelo patriarcal. Ángela se vuelve contra las diferentes categorías homosexuales porque según ella “son los machos hegemónicos y patriarcales los que están al frente”. ¿En qué medida persiste una homogamia racial en los intercambios sexuales y afectivos? Para las transgeneristas entrevistadas. cit. generándo con ello Fernando Urrea Giraldo.). Percepción del color de piel. sexualidad y construcción política de una identidad étnica–racial. no obstante la fuerte demanda en expansión que tienen las travestis en los circuitos de prostitución urbana. lo cual le imprime una doble problematización identitaria. senos escandalosos y vulgares. 30 años. Esta relación ambivalente de las transgeneristas con las mujeres las hace estar más cercanas de los intereses femeninos a diferencia del “mundo gai” (véase Fernández. 2004). Pero Ángela también es un sujeto negro. la discriminación por color de piel e identidad de género se apoyarían mutuamente. porque entonces sigue pasando lo mismo… Son los machos hegemónicos y patriarcales los que están al frente […] (Ángela. Por eso me he sentido discriminada muchas veces cuando de repente no se toman muy en cuenta nuestros aportes (los de las travestis). Según Fernández (op. transgenerista). Para algunos es muy difícil manejar eso. con un cuerpo negro que no puede dejar de lado en sus vivencias. en la que igualmente entra en juego el color de piel. en la medida en que al producir una identidad de género de pasaje. son “cuerpos desobedientes” que se apartan de la norma. estarían subvirtiendo de manera radical la ideología heterosexista y de género–sexo fijos. Su relato es el de un sujeto racializado que procede de sectores populares. José Ignacio Reyes. La discriminación tiene que ver especialmente con el tipo de construcción de género y su articulación al mercado erótico que entra en conflicto con el orden sexual y de género establecido.

la identidad de género de pasaje. No con todo tipo de gente se produce el mismo efecto. el discurso nace desde donde se te ha discriminado… pero he sentido más la discriminación por parte de los afro que desde la misma sociedad en general… porque es que cuando estamos en lo social y en lo político manejamos el discurso incluyente y mostramos todo muy lindo.una doble estigmatización. ese marica negro hijueputa (Ángela.. De hecho. Tanto por parte de individuos heterosexuales como homosexuales. en este caso el color de piel. esté dejando de operar sobre la desventaja más visible o explícita. Tensiones en la construcción de identidades. sino por ser travesti. cuando asume su color de piel también en términos de reivindicación política (afrodescendiente). el juego de las percepciones no implica que la desventaja que aparece más sutil para el sujeto entrevistado. A estos últimos los ha percibido la entrevistada como heterosexuales que la observan de modo escandaloso. 24 Es importante señalar que Ángela ha participado en colectivos políticos en los que se han llevado a cabo procesos que buscan articular alianzas de intereses entre diferentes sectores sociales subordinados: sindicales. Las relaciones entre estos sectores según ella misma lo describe en la entrevista no han sido nada fáciles. ya sean hombres o mujeres. Pero la forma en que se combinan las dos desventajas depende de los contextos de interacción. negros. 30 años. sobre todo si se trata de activistas políticos negros24. Para el conjunto de los sujetos con quienes interactúa la entrevistada. la entrevistada insiste que esa tensión entre las dos condiciones se vive más con la gente negra. transgenerista). que en su autopercepción aparentemente sería la que articula las demás identidades. y muchas veces.. 302 . Su presencia genera preocupaciones que van en contra de la persistente representación heterosexual e hipermasculina de la negritud. Ángela pareciera ser discriminada en mayor medida por el hecho de negar su sexo–género en términos biológicos que por su color de piel. sexuales (LGBT) y étnico– raciales (grupos del movimiento negro colombiano). como se observa en el siguiente relato: […] Cuando se ha tenido la oportunidad de que te discriminen no por ser negra. pero cuando estamos en lo interno somos un despelote tenaz. sí. mestizos o blancos. ella advierte que percibe un mayor rechazo por parte de personas con su mismo color de piel.

José Ignacio Reyes. al igual que el cuarto. color de piel y construcción política étnico–racial. la preferencia de los hombres negros por mujeres negras debe verse contextualizada en el espacio homogámico que lo produce. Entre los entrevistados hombres heterosexuales se mueven más en una lógica de homogamia racial. que funcionan como uno de los ejes de la sociabilidad de estos jóvenes en el medio universitario. para algunos de los sujetos entrevistados homosexuales o transgeneristas. Waldor Botero Arias 303 . ya sea que afirmen o nieguen una identidad negra. producen interesantes restricciones de homogamia en los mercados sexual y afectivo. atravesando otros colores de piel y posiblemente identidades sexuales que no tienen condiciones de expresarse en cuanto tales26. la de color de piel y sexualidad en la vida cotidiana (“negro(a) marica”) y la de tipo étnico–racial (autoreconocerse como afrocolombiano o afrodescendiente.El relato coloca el conflicto entre identidades sexuales. Los cuatro sujetos indican una explícita preferencia afectiva y emocional por mujeres negras. Ese conflicto pasa por la dimensión de clase social y en este sentido el fenómeno de la homogamia racial tiene un papel importante. con pasado de esclavitud y situación de exclusión). 25 Independientemente de que algunos dirigentes masculinos negros en su vida privada tengan prácticas homoeróticas. Si bien esta última aparece como externa a la vida sexual. Estos colectivos afro. aunque lo perciben en una situación conflictiva con la ideología sexista y homofóbica que subyace en las prácticas de los miembros de las organizaciones negras25. Los dos militantes negros asocian esta preferencia racial a su identidad política negra. Esto se percibe en otros de los entrevistados. no deja de tener relativa importancia. Fernando Urrea Giraldo. Existe así una tensión entre exclusión por identidad sexual y de género. 26 En términos tácitos los colectivos políticos negros universitarios operan más como espacios de sociabilidad en un marco heterosexual. un estudiante universitario sin militancia alguna. Así. El fuerte imaginario de la familia y la masculinidad negras en el eje discursivo de militantes entra en conflicto con sus deseos y pasiones. Dos de ellos son miembros de organizaciones negras. El tercero es un empleado público universitario sin ningún tipo de militancia política negra.

la compañera de uno fuera una prieta. no hay movilidad.[…] Yo las novias que he tenido. porque digamos en términos políticos uno esperaría que la esposa de uno. 23 años. Pero en los espacios de sociabilidad universitaria no todos los hombres negros aceptan una identidad política negra. y que uno sabe que son los afro. Uno de los entrevistados.. . que admite además la existencia de discriminación racial en la ciudad a causa de una vivencia personal. todos estamos mal. pues se considera como “blanqueamiento” que se opone a la “negritud”. y uno llegar con una persona mestiza…a uno lo rechazan…pero también da piedra (rabia. al igual que se habían analizado las estrategias de movilidad social entre las mujeres negras y mulatas escolarizadas (Urrea et al. 2006a. ya que rompe con la lógica homogámica (racial) del grupo. se niega a incluirse en una adscripción de origen étnico–racial (afrodescendiente o afrocolombiano). dos. y más eso es por lo que uno está jugando. aquí la mayoría.. la censura que el colectivo aplica cuando observan interacciones afectivas o eróticas de los miembros del grupo con mujeres u hombres percibidos como mestizas(os) o blancas(os).. y uno que puede tener esa probabilidad al menos de tener una movilidad. que siempre han estado en peores condiciones. estudiante universitario. En el caso de la universidad pública ya había sido observado un cierto patrón de homogamia entre estudiantes universitarios negros por fuera de los colectivos políticos. al referirse a las posibilidades del mercado sexual con mujeres negras en la universidad por fuera del colectivo) […] porque no está uno en el imaginario de ellas… (Juan Carlos. por lo que uno está pensando. mientras la mayor parte de los estudiantes negros que conforman las organizaciones políticas negras en la universidad 304 Tensiones en la construcción de identidades. de la familia de afros cómo están. todas han sido prietas. hombre masculino heterosexual) Dos aspectos interesantes se señalan en el relato: uno. 2006b). Se trata de un estudiante de clase media acomodada (padres profesionales). las estrategias de movilidad social por parte de las mujeres negras y sobre todo mulatas mejor posicionadas en los mercados sexual y afectivo de la universidad. (aunque) yo he vacilado con dos mestizas.

homosexuales y bisexuales. es que eso va en gustos… es como al blanco que le gusta el negro. yo soy negro […] (Javier. que incluya la dimensión de clase. no es 27 Lugar comercial de negocios de informática en Cali. y por eso no me creo racista. […] Yo fui a llevar el computador a la Pasarela27 y lo dejé donde siempre lo arreglan. marica. incluyendo el espacio de las transgeneristas. pero tengo. y cuando iba saliendo con él. o al negro que le gusta el negro o le gusta también el blanco… eso va en gustos. igual. vos sos racista. y sé que por eso nos discriminan. los quiero mucho y todo el cuento. matiza esta impresión y permite señalar que las restricciones sociales aplican igualmente a los mercados erótico y afectivo homosexuales y bisexuales. y yo no creo porque. las cuales también introducen tensiones en los sujetos. mi familia es negra. en el mercado homosexual masculino interracial de Cali se daría más un modelo de hipergamia racial. 28 años. Era obvio. yo les digo: “no. era por negro […] yo soy negro. lo reconozco. a mí me dicen. Si esto es cierto. José Ignacio Reyes. parecieran indicar que el patrón homogámico racial aparentemente jugaría más en la dirección heterosexual. nada de eso de afrodescendiente o afrocolombiano […]. es decir. Este aspecto hace complejo el papel de las organizaciones políticas. mi papá es negro.…yo no soy racista”. Este componente social debe entonces tomarse en cuenta en las lógicas de construcción identitaria negras en la universidad pública. Un análisis atento. Varios de los testimonios de los entrevistados. me paró un tombo (policía). Entonces yo digo.pública proceden de sectores de clases medias bajas y clases populares. […] a mí me dicen que soy racista. Waldor Botero Arias 305 . y a mí hasta ahora no me ha llamado la atención una persona negra. Fernando Urrea Giraldo. hombre masculino bisexual). […] mi mamá es negra. sin que tengan que ver con las experiencias sexuales y afectivas de los mismos. pero yo no tengo nada que ver con el continente africano. y amigos negros tengo muy poquitos. Siempre me lo dicen.

el gai como tal es un prototipo de belleza. mis amigos dicen que yo soy racista. el contexto de clase a través del capital cultural. que no le tenga miedo a expresarse. que sos blanco. así como el mismo gusto que siento por los hombres.racismo. eso va en gustos […] (Giovanni. él mismo se excluye y entonces hace que haya marcación. No hay diferencias entre sexualidad negra o blanca. A mí me gusta ver un negro bien puesto. 21 años. es la clave para entender la mayor “libertad racial” en los encuentros erótico amorosos entre hombres homosexuales. no se quieren. No soy racista porque soy negro. pero curiosamente es una racialización que muestra una amplia libertad del sujeto por seleccionar el objeto del deseo. pero no negros. yo creo que las cosas van a ser diferentes. se reprime. la loca bonita tiene más fuerza. El negro. eso es lo que a mí me da rabia. cuando dice: “estoy abierto a infinidad de cosas que me pueda ofrecer mi sexualidad”. hombre masculino/femenino. . más que sos negro. una persona negra por ser negra. me gustan los hombres. que hable bien. La racialización del gusto sexual se expresa abiertamente.. […] Los homo negros son recibidos de manera relativa en los sitios gais. se siente inferior por ser de color. sino que son gustos. 28 306 Tensiones en la construcción de identidades. Como si ellas fueran gustos innatos o factores psicológicos que tienen como explicación espontánea “los opuestos tienden a juntarse” (blancos con negros y viceversa28). que condensa los tipos de consumo. es igual.. no se colocan una camisa porque yo soy negro […] No hay diferencia entre un homo blanco o un homo negro. La condición. hablan pasito. atravesando las fronteras raciales. pero lastimosamente la gente negra se cohibe. la loca fea tiene menos. Este mismo efecto también se registra en el relato de Carlos al comienzo del texto. Es difícil. En realidad. ¡ay! un negro qué pereza. el día en que los negros dejen de pensar que son negros y actúen como gentes normales y se valoren. es que el negro se siente negro y se siente que por ser negro es más limitado y Este es un argumento común que se escucha entre hombres negros homosexuales respecto a sus gustos sexuales según colores de piel. Lastimosamente la mayoría de los negros son reprimidos. no le tenga miedo a enfrentarse al mundo. homosexual).

de que no se estimen. bulliciosos. Fernando Urrea Giraldo. que no encaja en los modelos de la “belleza gai”. que les permite mantener la esperanza. Con frecuencia entre ellas se hace alusión a un caso exitoso. 29 años. de alguien conocido. José Ignacio Reyes.entonces la cuestión es más personal que social… ser negro en Cali es normal […] No soy racista del color de piel. de que no se cultiven. pero no por mi comportamiento ni por mis gustos […] (Fabio. la ilusión del “príncipe azul” (el extranjero blanco. italiano o español) que las saque del mundo de la calle y las lleve a vivir con él al exterior. soy racista de que no se quieran. como la de un grupo social que se autoexcluye. de estar u opinar o crecer como gente […] (Walter. Waldor Botero Arias 307 . revela la dramática dinámica de exclusión socio–racial en los espacios homosexuales de la ciudad. La ilusoria libertad interracial de la sexualidad homo es aterrizada aquí de manera impactante. una buena parte de ellas negras. que no quieran salir del montón y que por ser negros se limiten de ir. hombre masculino–transformista. 23 años. homosexual). ese es el dicho. Llama la atención la percepción (en forma de vivencia) que se establece en estos relatos de hombres negros homosexuales sobre la condición social de los hombres negros en los espacios gai de la ciudad. por mi color de piel sé que soy de raza negra. hombre masculino bisexual). pero yo no. en la forma de actuar e interactuar. Esa ilusión hace parte del discurso cotidiano de estos personajes. se dice que los negros son estrambóticos. porque siempre la sociedad dice negro tenía que ser. “el día en que los negros dejen de pensar que son negros y actúen como gentes normales y se valoren”. en los gustos del vestir. en la forma en que está en una reunión social […] yo no me puedo definir como negro dependiendo de mis actitudes. 29 Como Botero (2005) lo advierte. es reiterativo en las transgeneristas. La racialización de los cuerpos de los hombres homosexuales y las transgeneristas negros(as) significa la presencia de un orden social jerárquico que pesa mucho más que los individuos negros o mulatos que lo traspasan29. […] Yo sé que siempre se dice que el negro se constituye en la forma de hablar. El comentario del entrevistado.

La imagen que se repite en diversos espacios de la ciudad. mis mejores clientes me dicen a mi negrito.. no lo tienen en cuenta […] Hay cierto tipo de cosas que no va con uno [ser negro]. como ellos mismos. Se le rechaza por su forma de hablar. pero yo se que es de cariño […] (Decorador. o a sus fincas. para decirte así. consumo lo que yo quiera consumir… pero la mayoría de las personas negritas quieren como sobresalir. . por llamar la atención se colocan cosas que no deberían. 36 años.. que no van con el tono de piel de uno… se ven como ordinarios… negro tenía que ser. […] Uno mismo como que es el que se ha dado esa imagen.. Conclusiones El comentario. no se saben vestir. de vestir. “lastimosamente el negro se marca más él que las otras personas. negro ve. es lo primero que dicen. es colocada aquí en el caso de los circuitos homosexuales de Cali.. 6 […] Por ejemplo. de estrato 5. “que los negros siempre están juntos” y por lo mismo tienen poca capacidad de interactuar con gente de otros colores de piel (y de clases sociales). porque uno de negro no se puede poner cualquier color de ropa. como aislándose del resto del grupo y así no es […] yo me siento igual a cualquier otro.. vamos para tal parte. por mi trabajo. me invitan a sus fiestas. Color de piel y clase social son los factores que regulan los intercambios en el mercado sexual y afectivo de los hombres homosexuales y heterosexuales de la ciudad. hombre masculino homosexual). yo veo que siempre son como grupitos. es como una indumentaria. negrito lindo. que por su mismo color uno tiene que aprender a usar y 308 Tensiones en la construcción de identidades.. llegan por ahí unos cuatro cinco negritos y todos se hacen… juntos.. como si el conjunto de los hombres negros homosexuales y bisexuales percibidos por el entrevistado fuesen de clases populares. y compro lo que yo quiera.. porque yo lo he escuchado […] mirá.El comentario de Fabio es una descripción de la naturalización del color de piel en un determinado habitus. yo me muevo en un mundo.

Fernando Urrea Giraldo. Si para la gente negra heterosexual una práctica homoerótica es la pérdida de la negritud (“esos no son negros”). Aprender a usarla significa entender el lugar social subordinado y de exclusión que la jerarquía socio–racial le impone a la gente negra caleña. Algunos de los aspectos centrales de este fenómeno lo constituyen la naturalización de la sexualidad (activo–pasivo) y del color de piel (la negritud como encarnación de atributos físico sexuales de la virilidad30). permite introducir la perspectiva de Goffman en su estudio sobre la presentación del yo en la cotidianeidad. uno mismo se está excluyendo”. que en el caso de nuestro estudio se refiere a los mercados sexual y afectivo de hombres negros que desean a otros hombres (y en algunos casos también a mujeres) o de figuras de pasaje (transgeneristas negras) que desean hombres o mujeres. ya sean hombres. Los sujetos entrevistados nos han mostrado mediante sus vivencias. La metáfora del color de piel como indumentaria fenotípica permite entender el proceso de racialización de las interacciones sexuales y amorosas en los circuitos homosexuales caleños. En los relatos se ponen en escena elementos sexistas y racistas (heterosexismo y racismo como parte de un régimen patriarcal). El color de piel “es como una indumentaria que por su mismo color uno tiene que aprender a usar” en el espacio interracial de Cali. negritud=virilidad. las emociones y los afectos si tomamos en cuenta el componente de la apariencia corporal (la “indumentaria”). mujeres o transgeneristas.como no lo hace. Waldor Botero Arias 309 . para la gente mestiza o blanca resulta ser una expectativa fallida respecto al papel “natural” del negro 30 Casi pudiese decirse. en el sentido fenomenológico de las percepciones que son elaboradas en discursos ante preguntas del investigador sobre la manera en que juegan los gustos sexuales. José Ignacio Reyes. a partir de una matriz ideológica analizada por Martín Alcoff y Collins. De ahí la metáfora del hombre negro como encarnación del “macho”. esto es válido para todos los géneros y formas de vivir la sexualidad. pero que en el caso de los roles masculinos tienen un modelo regulativo (por ser hombre y por ser negro) que afecta las mismas conductas o prácticas sexuales de los individuos como señala Butler31. 31 Al igual.

para alcanzar el colmo de la devaluación). Esta negritud ocupa un lugar en el orden de la dominación social en sociedades como la colombiana y en una ciudad como Cali. Hay una escala de devaluación jerárquica. Si introducimos el factor de clase. Es cierto que este esquema es en general universal. pero entre los hombres negros y en las miradas de blancos y mestizos sobre los primeros. “no le falta sino ser fea”. por así decirlo. imaginada y reinventada en los mundos heterosexual. porque es una característica de su virilidad.. homosexual y transgenerista. Debe señalarse que este fenómeno microsociológico. como si se comportasen como gentes sin capacidad de integrarse en el medio gai (no saben combinar la “indumentaria de su cuerpo”. Estas tensiones aparecen expresadas por los entrevistados (hombres negros). con la puesta en escena en los espacios no negros homoeróticos). La negritud como identidad producida. Entre los hombres negros homosexuales. del juego de interacciones entre actores sexuales con diferentes colores de piel. bisexuales y las transgeneristas este esquema de representación opera en el modelo activo–pasivo. pasa por atributos naturales corporales que forman parte de las fantasías sexuales de hombres y mujeres. Ella está inscrita en un régimen heterosexista y racista en el juego de las relaciones interraciales. . en la que el “negro marica” (o sea. el negro “pasivo”) se encuentra entre los individuos más devaluados.. “el hombre negro es naturalmente activo”. casi siempre en términos negativos. pobre y marica” (y como anota uno de los sujetos entrevistados. por ejemplo. o sea.en la sexualidad. es preciso enmarcarlo en un proceso socio–histórico de larga duración de pasado esclavista y posesclavista de subordinación y 310 Tensiones en la construcción de identidades. en la forma en que ellos aluden al conjunto de los homosexuales negros. el resultado es una triple desventaja: “negro. mestizos(as) o blancos(as). en términos goffmanianos. ya sean negros(as). Múltiples tensiones se producen en la construcción de las identidades homo y las modalidades radicales transgeneristas. ya sean heterosexuales u homosexuales. debido a la forma de subordinación social que viven los hombres negros en el plano de la seducción y las interacciones sexuales.

con un pasado de esclavitud y situación de exclusión). color de piel y construcción política étnico–racial. Los relatos colocan el conflicto entre identidades sexuales. Waldor Botero Arias 311 . en este caso el color de piel. la de color de piel y sexualidad en la vida cotidiana (“negro(a) marica”) y la de tipo étnico– racial (autorreconocerse como afrocolombiano o afrodescendiente. esté dejando de operar sobre la desventaja más visible o explícita. Estos fenómenos entrelazados micro–macro pesan mucho más que un modelo cultural de familia negra que supuestamente favorecería el orden patriarcal y las formas de racismo. De esta manera. José Ignacio Reyes. Fernando Urrea Giraldo. ya sea que afirmen o nieguen una identidad negra. aunque lo perciben en una situación conflictiva con la ideología sexista y homofóbica que subyace en las prácticas de los miembros de las organizaciones negras. Esto se manifiesta.exclusión social de la población negra colombiana. existe una tensión entre exclusión por identidad sexual y de género. no deja de tener una relativa importancia. que en la autopercepción de los sujetos aparentemente sería el que articula las demás identidades. El juego de las percepciones no implica que la desventaja que aparece más sutil para la mayor parte de los sujetos entrevistados. Aunque esta última identidad aparece como externa a la vida sexual de los sujetos. La forma en que se combinan las dos desventajas depende de los contextos de interacción. sexismo y homofobia. o sea la identidad de sexo–género.

organización afrocolombiana Heterosexual Bachillerato completo. Estudiante universitario y ConHombre negro. Ultimo semestre universitaNegro Hombre masculino Bisexual rio (Historia). Consultoría en programa de Quinto semestre universitaHeterosexual jóvenes y activismo militante Afrocolombiano. Estudiante universitario de Quinto semestre universitaHomosexual medio tiempo. transformista Hombre negro. em. rio (Artes Plásticas). rio (Ciencias Políticas). militante transgenerista Estilista cosmetóloga Afrodescendiente. Guillermo 24 Negro Hombre masculino transformista .en términos étnico– Homosexual (Contaduría) pleado almacén de cadena raciales ni construye pertenencia racial. Cuadro resumen de los entrevistados Identidad sexual Nivel de escolaridad Bisexual Oficio principal y otras actividades Autoreconocimiento étnico–racial o de otro tipo Lugar de nacimiento Barranquilla Cali Tumaco “Negro fino”. Negro Transgenerista Homosexual Bachillerato incompleto. sultorías con ONG Mensajero Cali Estudiante universitario y actiÚltimo semestre universitavismo militante de organización Afrocolombiano..Tabla 1. en bares gay Nombre Edad Color Sexo-género de piel Ángela 30 Negro Transgenerista Alexa 33 Javier 28 Ricardo 25 Hasta quinto semestre universitario (Psicología). Empleado público Negro. rio (Ciencias Sociales) afrocolombiana Segundo semestre de ComuHomosexual Estudiante universitario Hombre negro.. Cali Jamundí Buenaventura 312 Prostitución y activismo como Travesti negra. nicación Social No se autoreconoce Cuarto semestre universitario Estudiante universitario. femenino Juan Carlos 23 Negro Hombre masculino Heterosexual Giovanni 21 Negro Hombre masculino Francisco 20 Mulato Hombre masculino Horacio 26 Negro Hombre masculino Buenaventura Tumaco Buenaventura Gonzalo 30 Negro Hombre masculino Tensiones en la construcción de identidades. Hombre masculino Negro Homosexual Bachillerato completo.

femenino rio (Filosofía) empresa de confecciones 313 . Vendedor en heladería Afrocolombiano.Walter Hombre negro. Actor aficionado de teatro y Hombre-masculino Octavo semestre universitaMulato Homosexual empleado como traductor en Negro. Estudios en peluMulato Homosexual Estilista (peluquero) transformista quería y maquillaje. cine y televisión. Waldor Botero Arias Carlos 25 Negro Hombre masculino Homosexual Bachillerato completo. coración. Jamundí 29 Pacho Hombre negro. 28 Cali Bogotá Fabio Homosexual Licenciatura en Ciencias del Docente universitario Deporte. Afrocolombiano. José Ignacio Reyes. Bachillerato incompleto. Elverth 40 Negro Hombre masculino Andrés 21 Decorador 35 Tumaco Puerto Merizalde. Hombre Estudios en sistemas y enMulato Homosexual Empleado del comercio masculino fermería. 23 Técnico en Ingeniería de Hombre masculino Sistemas. Buenaventura Cali Fernando Urrea Giraldo. Negro afrocolombiaCali no.Organizador de eventos Negro. Ultimo semestre universiNegro Hombre masculino Heterosexual tario (Administración de Estudiante-trabajador empresas). Mulato Hombre masculino Homosexual Cursos en culinaria y de.

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que se presentan a continuación. . preferencias y comportamientos sexo–afectivos. 1 Profesional en Ciencias del Deporte. Miembro del equipo de investigación adscrito a Colciencias Segregación. El periodo de ejecución de estas fue entre 2003 y 2004. en las que se analizaron las trayectorias de vida sexual de hombres y mujeres. Cabe aclarar que aunque en ellas se muestran las respuestas originales que fueron obtenidas. se establecieron un conjunto de preguntas. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. El estudio fue realizado en la ciudad de Cali. Cidse. 2 Las entrevistas fueron todas de tipo individual y en ellas participaron cinco mujeres negras y cinco mestizas. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali–Colombia Mary Lilia Congolino Sinisterra1 Este artículo sobre sexualidades y estereotipos raciales es el resultado de una investigación de tipo descriptivo. a partir de las experiencias particulares referentes a los desempeños. Línea Socioantropológica de la Salud. 3 La Universidad del Valle es el principal centro de formación profesional del Suroccidente colombiano. cuyas respuestas fueron organizadas a manera de tablas. mujeres negras candentes? Sexualidades y Estereotipos Raciales.Magíster en Sociología de la Universidad del Valle. en el caso de la pregunta de clasificación por color de piel. capital del departamento del Valle del Cauca en Colombia.¿Hombres negros potentes. Con el objetivo de caracterizar a los entrevistados y las entrevistadas. basada en entrevistas en profundidad2. cinco hombres negros y cinco mestizos. interpretativo y analítico. Ciudadanía y Dinámicas Urbanas en América Latina. El Lugar de las Poblaciones Negras en la Ciudad. Es de carácter público y está ubicada en Cali. En total se realizaron 20 entrevistas. con un grupo de estudiantes de diferentes carreras de la Universidad del Valle3.

Mujeres negras.se acudió a la clasificación arbitraria de las respuestas. 2006. agrupándolas en dos categorías: negras(os). Valle Autoclasificación de la orientación sexual Heterosexual Heterosexual Heterosexual Cartagena. 318 ¿Hombres negros potentes.Bogotá. Valle Heterosexual ¿Mestiza? India Bogotá. Valle Autoclasificación de la orientación sexual Heterosexual Psicología Octavo Trabajo Octavo Social Ciencias Noveno Sociales Economía Octavo Mestiza ¿o Blan. Valle Cali. 2006. Tabla 1. Cundi.Heterosexual namarca Venezuela Heterosexual Carolina Tecnología Primero 19 de Suelos Fuente: Congolino. Mujeres mestizas Nombre Carrera Antala Clara Laura Paula Semestre Edad Autopercepción cursado de color de piel 20 24 23 21 Mestiza Lugar de nacimiento Cali. Nombre Carrera Lugar de nacimiento Cali. por conveniencia para el análisis de los datos.Heterosexual ca? namarca Blanca mestiza Cali. Semestre Edad Autopercepción cursado de color de piel Alejandra Psicología Octavo 23 Negra Dalila Ciencias Octavo 20 Mestiza Sociales Claudia Educación Décimo 24 Negra Física y Salud Juana Lenguas Décimo 23 Mulata Modernas Teresa Biología y Quinto 20 Afro Química Fuente: Congolino. Valle Buenaventura. Magdalena Tumaco. Cundi. mestizas(os). mujeres negras candentes? . Nariño Heterosexual Heterosexual Tabla 2.

Tabla 4. 2006. Valle Cali.Tabla 3. Hombres mestizos Nombre Andrés Carrera Trabajo Social Semestre Autopercepción Lugar de Autoclasificación de Edad cursado de color de piel nacimiento la orientación sexual Cuarto Quinto 24 Trigueño 22 Blanco 24 Mestizo Raza amarilla. Fuente: Congolino. un típico latino 20 Blanco años Cali. es el de los estereotipos sexuales racializados. Estereotipos raciales–sexuales Uno de los posibles análisis que puede establecerse entre raza y sexualidad desde el campo socio–antropológico. 22 indígena. Hombres negros Nombre Jorge Jhonny Ignacio Charlie Miguel Autopercepción Semestre Edad de color de piel cursado Ingeniería Primero 18 Afrocolombiano industrial Recreación Quinto 23 Cien por ciento negro Ingeniería Cuarto 21 Negro Civil Ingeniería Quinto 23 Negro claro Agrícola Arte Octavo 24 Negro o Afro Dramático Carrera Lugar de Autoclasificación de nacimiento la orientación sexual Venezuela Heterosexual Cali. dicho fenómeno Mary Lilia Congolino Sinisterra 319 . En su expresión contemporánea. Valle Heterosexual Leonardo Biología Felipe Julián Diego Bogotá. Valle Heterosexual Heterosexual Heterosexual Heterosexual Fuente: Congolino. Valle San Andrés Cali. Valle Cauca IpialesNariño Heterosexual Heterosexual Heterosexual Sociología Octavo Ingeniería Sexto Eléctrica Ingeniería Cuarto Industrial. 2006. Heterosexual Cundinamarca Cali.

Dos Santos. lo que aquí se plantea es que los estereotipos sexuales y en sí la sexualidad racializada. que se demuestra mediante expresiones del lenguaje. se corresponde con una estructura más amplia que es el racismo.da muestras de la manera en que afecta las relaciones entre los sujetos y en particular de su peso significativo en las experiencias de vida sexual de hombres y mujeres negras. los estereotipos sexuales son interpretados como una manifestación de racismo. que difícilmente pueden ser demostradas y comprobadas (Brown. establecidas entre grupos humanos a partir de las clasificaciones fenotípicas. debido a su permanencia. que tienden a homogeneizar los comportamientos. en la cual subyacen diferentes formas discriminatorias. lo que a la vez es reforzado con ciertos parámetros ya creados por las jerarquías de poder socio–raciales. Costa Pinto. En otras palabras. hasta sus expresiones contemporáneas tal y como son descritas en diversos documentos historiográficos y en documentos recientes. con una importante trayectoria social e histórica. de moldes cognitivos o de representaciones del otro o de uno mismo. mujeres negras candentes? 320 . aunque en determinadas condiciones puede ser favorable) que se consolida a partir de la construcción de de imágenes mentales. En lo que se refiere a las sexualidades de los hombres y las mujeres negras. En este sentido. (2002). Tomando como base algunos datos historiográficos4 encontramos como ciertos contextos y situaciones acuñaron y posibilitaron la difusión 4 Se hace alusión a los datos presentados al respecto por Kalulambi (2002). En esa dirección se plantea que las expresiones de los estereotipos sexuales contemporáneos pueden ser vinculadas con el proceso de esclavización. Meillassoux (1993) y Ortiz (1985). ¿Hombres negros potentes. los estereotipos tienen manifestaciones específicas.1998: 101. Maya (1998).1998: 185). en diferentes maneras de relacionamiento social. En general. marco significativo de las expresiones diferenciadas. Los estereotipos en general son una forma de prejuicio (desfavorable o estigmatizante. las manifestaciones de los estereotipos raciales sobre las personas negras pueden rastrearse desde épocas coloniales. es decir.

las cuales con el transcurso del tiempo y amparadas en diferentes formas de difusión y fortalecimiento. razón y locura” (Dos Santos. con un particular sentido de dominación y discriminación. En esa dirección es importante resaltar como los estereotipos sexuales alusivos al desenfreno. otro dócil y civilizado. “…lo negro que se opone a lo blanco. En esa medida la condición de otredad exótica marcó diferencias. luz y sombra. los registros escritos. p. (el lenguaje oral. sobre las corporalidades y las sexualidades de las mujeres y los hombres africanos esclavizados. manifestadas en la a través de estereotipos y diversas maneras de prejuicio racial (Dos Santos. que lograron concretarse posteriormente en diferentes formas de racismo. posibilitaron la prevalencia de los prejuicios sexuales raciales. los dichos y demás manifestaciones).de formas interpretativas estigmatizantes. la jerarquías raciales. junto con otros procesos sociales. Se destaca en esta dirección la manera en que ciertas interpretaciones propias de la hegemonía blanca colonizadora establecieron de manera específica definiciones de las sexualidades de hombres y mujeres negras. 286). op. Para Maya (1998: 194) por ejemplo. uno agreste y bárbaro. el ímpetu y la falta de autonomía de las y los afrodescendientes “negros”. De acuerdo con diferentes datos presentados por los historiadores ya mencionados. En el caso particular de las mujeres negras. es plausible considerar que en las sociedades latinoamericanas la esclavización. cit.(2003: 55) establece que en las mujeres esclavizadas la suborMary Lilia Congolino Sinisterra 321 . desempeñó un papel fundamental en la producción de los imaginarios sobre la sexualidad de los afrodescendientes. la mirada que se consolidó durante la época colonial estuvo sujeta a un orden estructural y patriarcal etnocéntrico y a las concepciones morales del catolicismo ibérico. coadyuvó a la formación de un imaginario particular sobre estos grupos humanos. la participación del cristianismo en los procesos de esclavización dados en América y su actuación en la denominación y uso de categorías estigmatizadoras como pagano y demoníaco. 2002: 277). se relacionan a su vez con los contrastes establecidos entre África y Europa. Morales.

En fin. En cambio pocos presentan a la mujer de color como amada. inimaginadas en el ámbito afectivo público. y que además asumieran la maternidad. p. silenciosas y obedientes. op. pues en la práctica las actitudes de los colonos hacia las mujeres dependían de su posición social y de su color (Dos Santos. y con ella la sexualidad. Con relación a lo anterior encontramos casos registrados en la literatura del siglo XIX que recogen los imaginarios y las representaciones del siglo XVIII y que son alusivos a situaciones específicas de uso de las mujeres por parte de sus amos. quien habla así de la preferencia del blanco por las mujeres negras: 5 Prescott. citado por Morales Villegas. A través del arquetipo de María (la virgen católica) se lograba que las mujeres esclavas fueran sumisas. la pureza y la virginidad intocable. Hay que concluir. sea blanco. En ellos las mujeres negras se muestran como desprovistas de escrúpulos morales en lo referente a su comportamiento sexual. ¿Hombres negros potentes. En tal sentido surgió la contradicción en el ámbito de la ética cristiana. Otro aspecto de la historia colombiana lo presenta el historiador Jaramillo (1972: 50-51). mujeres negras candentes? 322 . la blanca para esposa y la negra para moza5. Como reza un dicho popular. que este papel está reservado para la mujer blanca a quien se la identifica con la castidad. 2002: 55). Morales hace referencia a este aspecto de la siguiente manera: […] Se la ve ante todo como objeto apropiado a la apetencia y a los deseos físicos del hombre. 57. sino por la demostración de poder entre sexos. pues pasaba no sólo por la argumentación ideológica de su inferioridad como expresión de racismo. con el precedente inseparable de la condición de amo y esclava. ella es la amante por excelencia. Dignas de merecer el espacio íntimo sexual con el amo. como un deber.dinación sexual y de género se presentaba con mayor radicalidad. digna de ser esposa del hombre y la señora de su hogar. cit. negro o mestizo. entonces.

es la forma como hablan “todos los negros”. “morochita”.La mujer negra. en la dirección en que lo presenta Rodrígues. siendo esta una expresión que ya se considera parte del humor nacional. la esclava debió ser muchas veces la iniciadora sexual de los hijos de los propietarios en la Nueva Granada […] la atracción que la negra y la mulata ejercieron sobre el blanco fue. adoptando formas sutiles o cordiales6 que no se reconocen necesariamente como agresivas. lo que se presenta de manera jocosa ya que según se dice. En el campo del lenguaje los estereotipos raciales han jugado un rol ambivalente que incluye y excluye. pero que establecen marcas de diferenciación y separación social importantes. por ser utilizados como sementales para engendrar nuevas generaciones para ser igualmente esclavizadas. (1995: 11-12) para el caso del Brasil. utilizó para referirse a la situación sexual de los procedentes africanos en cautiverio. que podrían considerarse “expresiones cariñosas”. En el caso de los hombres. uno de los factores más atractivos del mestizaje en la sociedad de los siglos XVII y XVIII. fue el concepto que Meillassoux (1990:124). por otra parte. como en otros países hispanoamericanos de numerosa población e influencia negra. tuvieron un fuerte atractivo para el blanco. son por lo general maneras diferenciadoras utilizadas para referirse a estas personas y que son inusuales para mencionar a la personas mestizas y blancas. Desexualización. 6 Hago referencia al racismo cordial como expresión verbal sutil y afectuosa. se presenta la alusión permanente a lo que ha sido denominado “acento de negros”. el tema estuvo también ligado al sometimiento físico en la relación trabajo y procreación. En Colombia. Los hombres en cautiverio permanecieron gran parte de tiempo privados de la posibilidad de vivir una experiencia sexual gratificante. Mary Lilia Congolino Sinisterra 323 . por ejemplo. “negritas”. Ya en el ámbito contemporáneo y haciendo referencia al tema del lenguaje oral. y especialmente la mulata. por una parte por estar distanciados de las mujeres al ocupar espacios de actividad laboral distinta y por otra. por ejemplo. Así mismo. se muestran diversas expresiones ligadas con las experiencias de los prejuicios raciales. el uso de diminutivos como “negritos”.

7 Referente a la construcción de expresiones estereotipadas sobre las acciones de hombres y mujeres negras que persisten en los espacios contemporáneos y que se han reinterpretado para enfatizar en la discriminación y el racismo. Los acentos se forman de acuerdo con las particularidades de las regiones donde las personas habitan. Con las cuales se hace referencia a que las personas negras tienen como condición natural cometer errores y obrar de manera torpe. mujeres negras candentes? 324 . muchos toman la actitud de no reconocer la existencia del racismo en esta sociedad y se hacen muy pocas reflexiones sobre los significados aceptados de lo negro en la sociedad colombiana. Por esta razón. “Negro que no la embarra a la entrada. con el de uno nacido en Medellín y con el de otro nacido en Valledupar.Al respecto. pero la embarra”. se puede consultar el material en audio de Agualimpia. acuñadas en las tradiciones orales contemporáneas. cuyos orígenes se remiten a la colonia7. ¿Hombres negros potentes. (1994). Encontramos por ejemplo las frases: “voy a trabajar como negro” para hacer referencia a la realización de un trabajo al parecer interpretado como esclavizante. como lo plantea Viveros. En un artículo sobre estereotipos raciales en comerciales publicitarios colombianos. es complejo develar en el contexto nacional manifestaciones de agresión racial directa entre grupos. la embarra a la salida. Si bien. ya que se han adoptado socialmente con tolerancia y complacencia. 2003: 508). (Viveros. Viveros (2004: 82) expresa: La discriminación racial se practica a nivel individual y adopta una forma más de exclusión que de agresión. La presencia permanente de formas de discriminación racial a partir del lenguaje oral se ha convertido en una costumbre de la que se hacen pocas reflexiones. es importante mencionar que los diminutivos representan una forma expresiva de inferioridad del otro y que no existe un “acento de negros o negras”. encontrando entre ellos diferencias substanciales. y en ese sentido podríamos comparar el acento de un hombre negro que vive en la ciudad de Cali. sí se reflejan formas cotidianas como las expresiones comunes.

Estas frases. a un tipo de humor sutil y racista presentado sobre los negros. un escenario citadino que se caracteriza desde el punto de vista fenotípico por su variedad racial y por las construcciones sociales diversas. de una región o de una localidad. En uno de sus textos. En términos generales. dichos y expresiones existen en diferentes latitudes de América. sobre todo en escenarios públicos. Las expresiones mencionadas pueden ser consideradas como manifestaciones de racismo. los estereotipos raciales se constituyen en estructuras adoptadas. pero que por tener un carácter sutil. ya que forman parte de una estructura de discriminación racial. en la que se mimetiza el constreñimiento real en las opciones de libre escogencia en el campo del amor. que opera en las relaciones interpersonales de la vida cotidiana. en la cual se alude al cabello de la mujer negra diciendo que “parece bombril de ariar panela”. es importante resaltar que el marco contextual de la discusión sobre estereotipos sexuales racializados se presenta en Cali. Mary Lilia Congolino Sinisterra 325 . en un conjunto de elementos que articulan imaginarios y prácticas. En estos casos la estructura reguladora podría obedecer a la lógica del estigma presentado por Goffman (1986) como atributo desacreditador. Sexualidades de mujeres y hombres negros en Cali De acuerdo con la experiencia empírica. 237). fazem na saída” y “as unicas coisas que os negros saben fazer bem são música e esportes” (p. en la que se ubica una percepción especial de la condición del otro. a partir de marcadores de clase social. Más adelante ilustra frases similares a las del contexto colombiano. En sus diversas manifestaciones obedecen a una misma razón estructurante. es decir. Telles (2003: 248) hace referencia. difuso y repetitivo. “os negros que não fazem na entrada. para el caso del Brasil. muestra las estrofas de una canción titulada Olha o cabelo dela. son consideradas expresiones que hacen parte “del acervo cultural” de un país. En particular. donde las marcas discriminatorias raciales han estado presentes. referidas a lo que se espera de una persona negra.

se ven interferidas por las particularidades que establece la relación sexo–raza.Cali es una ciudad donde los encuentros furtivos. encontramos casos en los que las personas que circulan en torno a ellos expresan interés específico por conocer las particularidades sexuales. uno de los hombres negros entrevistados. Pero ellos dicen que son impresionantes. En lo que se refiere a experiencias específicas de las parejas interraciales. pero que cuando lo se logra. Bien es sabido que el campo de las sexualidades comparado con otros ámbitos del desempeño humano no ocupa un lugar importante en la es326 ¿Hombres negros potentes. pues yo no sé. sí a cada rato que salimos de la Universidad nos vamos a culiar. quien tiene una novia mestiza y que cuenta cómo las amigas de su pareja tienen interés particular en conocer parte de su vida sexual en cuanto a su desempeño como hombre negro. Es el caso de Miguel. espontáneos y ocasionales interraciales. Que si uno la mantiene con el motor encendido. ah… que si no te lastima. que bailan muy chévere… que son buenísimas en la cama. y que no necesariamente pueden trascender a otros contextos. que si es chévere. Miguel comparte además algunos comentarios que hacen sus amigos mestizos de la universidad acerca de las mujeres negras. como los denomina Sevilla (1999: 41). tienen como escenario predilecto la rumba y el baile. “donde las barreras raciales y de clase son rotas”. a partir de encuentros de sociabilidad previa. al parecer. que si a cada rato (se refiere a la frecuencia en las relaciones sexuales) y ella les dice sí. que son más ardientes. que se mueven bacano. pues lo que a ellos les ha tocado. mujeres negras candentes? . de tipo erótico–afectivo. pero creo que el concepto sexual de cada persona depende como de las experiencias que haya tenido. sin mayores inconvenientes. Yo tengo dos compañeros que dicen que les encantan las negras. Mi novia me cuenta que las compañeras le preguntan que si está contenta conmigo.

o de la raza.cala social. que son como ardientes o cosas así […] No. cuando expone el comentario de los hombres blancos antioqueños que dicen: “vámonos al Chocó a comer negra”. Al indagar a las mujeres entrevistadas en el estudio acerca de su opinión sobre la sexualidad de los hombres y las mujeres negras desde su experiencia personal o a partir de conocimientos y percepción general. la mujer negra es candente. y agrega que al momento de escoger mujer con fines matrimoniales buscan una de su mismo color: “blanca”. entre las maneras en que comúnmente se determinan las características de los individuos. ¡Muy calientes! Que las damas negras son más alegres. Cuando los estereotipos se construyen sobre supuestos atributos corporales asociados al color de piel y están ligados a determinados comportamientos que tienden a ser “naturalizados” en el campo del deseo. una sexualización del color de piel. estando por encima aspectos como los de tipo intelectual. pues que son muy ardientes. es decir. como las uniones estables y formales de tipo interracial8. se produce un interesante efecto de racialización del sexo y lo contrario. lo cual tiene sus efectos en el ámbito de las relaciones sociales cotidianas. Las mujeres negras son… Las mujeres negras uh. más divertidas. 9 En la presentación de las denominaciones utilizadas para hacer referencia a hombres y mujeres negras en términos sexuales. se coloca al individuo en una posición degradada o inferior respecto a otros individuos. jerárquicamente desventajosa. (1997: 367). este tema ocupa un campo quizás secundario. no más. encontramos las siguientes respuestas9. En la medida en que un estereotipo sexual racial opera como estigma desfavorable. Es por ello que se enfatiza en la idea en que tal relevancia que toma el ámbito sexual en la vida de los hombres y mujeres negras es una manera de reafirmar la ubicación de los mismos en una posición valorativa. se optó por agrupar las respuestas. afectando asimismo las posibilidades de conformación de lazos sociales más perdurables. Que eran 8 Un caso a resaltar es el expuesto por Wade. Mary Lilia Congolino Sinisterra 327 .

no he escuchado nada. o qué. En las respuestas del conjunto de estudiantes se destaca la tendencia a la determinación de las sexualidades de las personas negras con adjetivos como el “desenfreno”. que el que come negro va pa’l cielo. como una postura sesgada ante algo que aparentemente favorece a quien está asociado a el. hacen lo que yo llamo el trabajo sucio […] pues que están en pro de satisfacer a la mujer y que son muy resistentes. mujeres negras candentes? . Que nos ponen la pata a nosotras. son como esas cosas. dominantes pues en la cama. hombres y mujeres. siempre como en chiste. al determinar la dimensión y el alcance de las ganancias personales y sociales que el estereotipo proporciona al individuo. que son mejor dicho […]. que mejor dicho son súper. Sin embargo. aparecen interrogantes que de inmediato alertan sobre aspectos que subyacen en 328 ¿Hombres negros potentes. Los hombres negros son: Enfermos e insaciables. espectaculares. […] era un macho en la cama […] Espectaculares y buenos en la cama […] El hecho de que fuera grande. en fin. Dicen que son espectaculares. Que tienen muy grande el aparatito. muy calientes. de que tuviera tanta resistencia.mujeres muy sexuales y que son mujeres. tengo una amiga que quisiera tener la experiencia y amigos que quisieran tener la experiencia. muy machistas. ¿cómo se dice?. muy calientes. todo el tamaño también influyó mucho. que ponen en cuestión la diversidad y las características sexuales propias de cada individuo. que no eyaculan rápido. Que la tienen grande sí eso. yo no sé si sea cierto. No sé. que son sementales o algo así. la racionalidad y la subjetividad misma. que son muy buenos. Relacionar los estereotipos con una expresión de la discriminación racial puede ser catalogado en primera instancia. el “ímpetu”. una serie de calificativos esencializados. Que los hombres negros tienen un pene grande […] aparte de eso que duran mucho. Que los hombres negros satisfacen más a las mujeres. yo no sé si sean mitos. la “fogosidad”. Muy fogosos. No. el “calor sexual” y. la capacidad de autorregulación de los sujetos.

En términos de Bourdieu. los imaginarios sobre la sexualidad de las mujeres y hombres negros son una parte constitutiva del habitus de diferentes grupos sociales. Los estereotipos como categoría social colocan a los individuos en una situación de inclusión–exclusión relativa y conveniente al orden social jerarquizado en términos de clase. en al que se juegan elementos ambiguos. El habitus produce un mundo social y viceversa dado que es una estructura que de la misma manera se convierte en estructurante. como lo son la rumba y el baile. puesto que atañen relaciones de subordinación. En el caso de Jhonny. orientada a un objetivo de movilidad social Por otra parte. por ejemplo. un elemento cohesionador constitutivo de identidad.esa cuestión y que valen la pena ser discutidos. en tanto recurso a explotar en los espacios de la conquista o de la seducción. que se asume como propio. que se apoya en la tradición y la ancestralidad. él dice: Mary Lilia Congolino Sinisterra 329 . expresados además en creencias y prácticas de grupo que autojustifican el juego y las prácticas asociadas a ellos. por esta razón. En estos casos. Los estereotipos sexuales pueden ser considerados por una parte como positivos. los estereotipos sexuales podrían ser entendidos a partir del concepto de habitus. los estereotipos están legitimados por estar basados en una aparente naturalidad. Aquí la identidad de negro puede tomar forma de estrategia de poder o formar parte de los recursos de movilización grupal. en tanto proceso diferenciador. el estereotipo puede aparecer como un fenómeno integrador. En este caso el estereotipo sugiere un modo de pensamiento y un accionar. capital corporal versus la negación de otras capacidades–recursos o capitales. es decir. uno de los hombres negros entrevistados. los estereotipos pueden ser analizados como marcadores de exclusión social. género y color de piel. Para muchas personas negras. “como el producto de la internalización de las estructuras sociales” (Bourdieu 1988: 18). inferioridad social y menor estatus. en las artes amatorias y en situaciones en las que se le da relevancia a la expresión corporal. encontramos que él asocia su capacidad sexual a su condición racial.

se refleja una mezcla de idealización y de experiencia vivida. han desarrollado una práctica sexual que va de la mano con el estereotipo. que cuatro. El discurso de Jhonny denota convicción. De esa manera al autodescribirse en términos de su capacidad sexual plantea: Me considero una máquina… yo tengo mucha energía… yo resisto mucho y claro… en charlas con mis amigos no que cuántos (se refiere a la cantidad de eyaculaciones) que no que tres. yo creo que hay que aceptarlo. No pues estos manes son unos duros. la sangre. mujeres negras candentes? . me gusta mucho el sexo oral.[…] Yo creo que tiene que ver mucho el ser negro. al igual que otros hombres negros. al medio día volver y a la noche volver. Las 330 ¿Hombres negros potentes. más veloz y variar posiciones. […] me gusta más el sexo fuerte. pero no de una porque yo me controlo psicológicamente y entonces pues… retardante. A mí me encanta el sexo. nos gusta mucho el sexo oral. refiere a una colectividad y a una condición ligada a la cuestión fenotípica. termino y puedo tener uno por la mañana. La expresión de Charlie “a las personas de color nos gusta”. el color. En las expresiones presentadas por Jhonny. Charlie. pero es que yo como que tengo cuatro o tres. Y ahí hay una vibración. todo el cuerpo tiene más resistencia que el blanco. desde su condición masculina y su autoafirmación por el color de piel. él es un hombre que mediante su autopercepción sexual marca fuertemente el estereotipo sexual del hombre negro. Quizás él. en todo lo que sea físico y ahora intelectualmente. otro de los hombres negros entrevistados. más de contacto. más fuerte. más agitadito. responde ante la pregunta por su autopercepción de la siguiente manera: De pronto a las personas que somos de color nos gusta un sexo más intenso. por ejemplo una posición que me gusta es que este en cuatro”. entonces resistentes a todo […]. en el correr.

Teresa. que en el caso de éstos son más cuestionadas por considerarse contrarias a lo que ellos en “esencia” deben ser. yo no sé. no los trato ni mal. no creo. si no que yo me imagino estando en ese lado. La homosexualidad en las personas negras le causa inquietud y considera que es algo contradictorio. toda vez que muestran una disposición aparente a ciertas formas de sexo y su interés por su práctica intensa y fuerte como asociadas a algo innato. porque yo le tengo estimación a todos los afro. pero sí como que me gusta el progreso y si siguen con esas cosas así. En esta forma de expresión. a mí me sorprende. más que todo si son afro. que no varía. No sé. opina de las relaciones sexuales entre hombres negros lo siguiente: Pues de pronto cuando uno ve a una persona afro uno dice pero por qué. no es que sea homofóbico. pareciera que siempre existe la misma disposición a lo sexual. creo que culturalmente el progreso está es… creo que en vez de progresar estamos retrocediendo. no va con eso. guardando las diferencias. pero no es que me sorprenda así. siento que me da como algo.expresiones de él. una de las mujeres negras. tan de cosas así y uno nunca ve como que en los hogares se dé las cosas de mimar a alguien. para referirse a una cuestión mayoritariamente mestiza. sino que me da como rabia ver a las personas en ese estado. Otra manera de analizar el peso social de los estereotipos sexuales en los hombres negros es el tema de las relaciones no heterosexuales. eso es lo que yo pienso. me parece que como que no va. “La mayoría gana”. la homosexualidad es una condición que se da más en las personas mestizas que en las personas negras. tienen similitudes con las de Jhonny. yo pienso que al ver dos hombres afro. dice. si uno en el sistema ve que los hombres son machistas y que son como tan fuertes. ni siquiera destaca una diferencia según las circunstancias. pero Mary Lilia Congolino Sinisterra 331 . cómo uno se siente. machos heterosexuales. Para Jorge. o la persona con la que se está. más que todo de rabia. entonces eso es algo como diferente.

a diferencia 10 Se hace referencia a la investigación que sirvió como base para la elaboración de este artículo. pues. pues socava los imaginarios predominantes. Un dato significativo es el de las edades de iniciación de la primera relación sexual. están bastante lejanas de las historias reales de este grupo de mujeres. Cit. Interesante destacar la manera en que se ha internalizado la idea de hombre negro heterosexual. Por otra parte analizar el tema de los estereotipos en el grupo de mujeres negras a partir de sus experiencias de vida –presentadas en la investigación–10 lleva en primer lugar a visualizar un contraste. mujeres negras candentes? 332 . Los dilemas que viven las mujeres negras entrevistadas son muy similares a los de las mujeres mestizas entrevistadas y en ellos desempeña un papel importante los marcadores de género predominantes en nuestra sociedad. 2006. ¿Hombres negros potentes. entonces es como diferente… creo que uno escucha hasta en los propios amigos que ven a un blanco con una persona y para ellos es indiferente. quienes fueron más enfáticos que las personas mestizas al plantear su rechazo a esta opción. la misma televisión. uno sale a la calle y los ve en esas. sobre todo desde la percepción de las mujeres y hombres negros entrevistados. como un condicionante. uno está tan acostumbrado a ver a personas mestizas en esas. pero ven a un afro con otro. entonces empiezan. pero es muy difícil ver a dos hombres afro en esas.pues al ver a dos hombres blancos es como diferente porque. Op. ya que la disposición para el erotismo y las habilidades amatorias atribuidas comúnmente a las mujeres negras. No hay en sus testimonios referencias a realidades exóticas en tanto al placer. al goce y la disposición sexual. Para las mujeres negras está entre los 18 y 19 años. entonces como que no. ah este man qué y empiezan como a buscar términos para insultar y todo. El rechazo a la homosexualidad de los hombres negros en este caso es una manera de reconocer la manera en que el estereotipo de hombre negro heterosexual. viril y potente pone límites significativos a la libre escogencia de orientación sexual y a la experimentación de encuentros homoeróticos en los espacios públicos.

para la cual la vivencia del placer erótico sexual deviene una amenaza para el cumplimiento del proyecto escolar. con el precedente que sus primeras experiencias sexuales se dieron en contextos afectivos significativos para ellas. Mary Lilia Congolino Sinisterra 333 . Para Dalila fue una experiencia en la que sintió que tuvo que complacer a su pareja y no fue lo que ella esperaba del sexo. que consideran las relaciones sexuales y la formación académica como variables excluyentes. pues hizo una promesa a Dios de mantener su virginidad hasta concluir sus estudios universitarios. la vivencia de su experiencia inicial no dejó recuerdos positivos. Más adelante. quienes tuvieron este tipo de experiencia entre los 14 y 16 años de edad. que estuvo deprimida por largo tiempo y que sólo mucho después lo logró superar. Agrega que a partir de ello no deseó tener más relaciones con él y que la relación no funcionó nunca más.del grupo de mujeres mestizas entrevistadas. Teresa se refiere a esa relación sexual como algo horrible. En términos de las experiencias sexuales. encontramos que las situaciones vividas obedecen a cuestiones particulares de vida. no le importó más que su propio placer. de ahí lo arriesgado de generalizar un comportamiento partiendo del color de piel. Sólo si partimos de esos aspectos. es decir. Este caso podría analizarse como el resultado de una construcción de autonomía y autorregulación de su sexualidad. atravesadas por la manera en que se establecieron los vínculos afectivos o amorosos. pues los recuerdos de los primeros encuentros estuvieron marcados de dolor por la agresión recibida. toda vez que a sus 23 años de edad manifiesta no haber tenido relaciones sexuales. Es decir. El caso de Juana se torna uno de los más interesantes. Dalila y Teresa manifiestan haber sentido temor para vivir otras experiencias sexo–afectivas y plantean que vivieron prácticamente una renuncia a su vida sexual activa. Dice que no sabía nada acerca de ello. y además como el resultado de la influencia de la familia. que la experiencia física fue dolorosa y que a él (su pareja del momento). En los casos de Dalila y Teresa. las edades de las mujeres distan de lo que se esperaría de una persona predispuesta al sexo. Claudia y Alejandra expresan tener en la actualidad relaciones sexuales satisfactorias.

justamente por estar tan arraigado. estaríamos ante una diversidad de expresiones tan singulares como lo son ellas mismas como sujetos. La cuestión de asociar el tamaño del miembro a la producción de placer. individualidades. existe una vinculación entre el tamaño. historias particulares.Al hacer referencia a los estereotipos. construcciones específicas de la vida socio–afectiva y. en la esfera social e íntima. Si tuviésemos la posibilidad de observar corporalmente a las mujeres negras entrevistadas. en este caso en torno a la sexualidad de las mujeres. pareciera recoger la idea. según un determinado fenotipo. tienen un desem334 ¿Hombres negros potentes. ya tendríamos una primera objeción ante la idea que tienen cuerpos particulares. acerca de la importancia de la revisión crítica y racional del estereotipo. pero afectadas por las estructuras estereotípicas ya mencionadas. retomando lo mencionado sobre los hombres negros. Según lo mencionado por los entrevistados y las entrevistadas. algo particular que no puede ser explicado de manera clara. que es a lo que el estereotipo mismo hace resistencia. Volvemos entonces a una cuestión esencialista en la que nos encontramos con respuestas poco sólidas. cit. particular por cierto. actuantes de maneras diferentes. mujeres negras candentes? . feminidades plurales. como que los “negros tienen algo en la sangre”. esta relación es una de las más comunes en el imaginario colectivo. Aquí retomo entonces la idea de Costa Pinto (op. ya que lo que en realidad existe son mujeres negras en plural. requieren de una revisión crítica y racional. p. Entonces. encontramos de qué manera las imágenes. por tanto. “un swing”. de que los miembros son autónomos. particularmente en lo referido al tamaño del miembro. ideas o sistemas de ideas. pues no todas lo tienen. Ahora. mujeres negras. pero que las personas dan por hecho. encontramos una serie de cuestiones relacionadas directamente con el aspecto fenotípico. se hace necesario recordar que la categoría mujer negra hace referencia a una homogeneidad cuestionable. la posibilidad de proporcionar placer y el color de piel. diversas experiencias de socialización. Con lo anterior. Es decir. es decir. en forma de guitarra. 169). Asimismo si las pudiéramos ver en el plano de su intimidad sexual.

situaciones. En los fragmentos de las entrevistas presentadas encontramos varios aspectos importantes que nos hablan de las maneras en que las personas mestizas establecen sus preferencias al momento de constituir relaciones. principalmente en el caso de los hombres. La idea que son resistentes y aguantadores aparece en el orden de la capacidad física y por ello. si bien por lo expresado comúnmente. podría establecerse la siguiente pregunta ¿por qué y para qué se asumen los estereotipos? Esta pregunta tiene que ver con la posibilidad de saber si existe un ejercicio reflexivo y autónomo en contraposición a la imitación y a la interiorización de una forma socialmente estipulada y construida de actuar según un determinado habitus. se mezcla también el de la expectativa de un buen desempeño sexual. de agradar o lograr engancharse en una identidad colectiva. Relaciones interraciales. Quizás una manera de explicar la vivencia o la aparente vivencia de prácticas estereotipadas está dada por la idea de encajar en un comportamiento esperado y por tanto. no necesariamente en el plano afectivo. en la misma línea de una respuesta instintiva que no da cabida a consideraciones que hacen de cada acto y de cada persona un sujeto particular. amparada en una especie de cualidad y poder que este otorga a la condición de los sujetos negros. cuestiona su capacidad de autorregulación en tanto poseen un comportamiento sexual innato que escapa a los controles de la racionalidad. lo que da cuenta de manera predominante de cierta asimilación de los mismos. Otra idea. Mary Lilia Congolino Sinisterra 335 . que los hombres negros son insaciables. son pocas las reflexiones que hacen sobre los estereotipos sexuales. en el cual el color de piel encarna la masculinidad y da garantías de éxito en el plano sexual. ¿Acaso el desempeño sexual no corresponde a una correlación de elementos. experiencias y expectativas que están por encima del color de piel y el tamaño del pene? Al lado del tamaño del miembro masculino.peño desligado de quienes los poseen. Según los datos obtenidos. que de todas maneras da un lugar en términos de valoración social. Continuando con el tema.

se debe tomar en la cuenta que construir una relación de enamoramiento o noviazgo con una persona negra podría implicar establecer normalmente contactos en espacios públicos y disponerse de manera abierta a 336 ¿Hombres negros potentes. mujeres negras candentes? . no le pondría inconveniente a eso. pero sobre todo por los que uno cree que no tiene. yo creo que no. no le pondría inconveniente a eso. O sea que yo diga que porque es negro chao. se hace el énfasis en algún tipo de condicionante que pasa por la idea que debe existir mucho agrado por la persona. En los casos en que se manifiesta el interés. las personas entrevistadas ponen como condicionante para establecer una relación con hombres o mujeres negras aspectos como el vínculo afectivo. pero tiene. o que se debe estar enamorado de ella. que no ahonda en el asunto del color de piel porque en el medio en el que se mueve hay muy pocas personas negras y por eso mismo sus relaciones con ellas son realmente escasas. A continuación se presentan algunas de las respuestas de los estudiantes mestizos ante la pregunta sobre si establecerían una relación formal de noviazgo o de tipo matrimonial con una persona negra. Leonardo expresa que no tiene preferencias para establecer relaciones afectivas con personas negras. he tenido amigos negros y chévere y todo pero ni me he imaginado. creo que… bueno. pues con uno sí me di un beso en estos días y es bien moreno pero no. yo creo que si yo me enamorara de una persona negra. Y tengo amigos y me caen bien pero no. Clara plantea: No lo había pensado. Antala dice al respecto: No. no sé.En ninguno de los casos encontramos un testimonio que de manera directa presentara un interés particular en establecer una relación afectiva estable con una persona negra. no. Tal y como se presenta en las respuestas. por los prejuicios de la gente. se me dificultaría mucho. Sin embargo. no tendría.

op. a pesar del juego ambiguo que incorpora el capital corporal. Finalmente. por su relación con la dominación de género. que se ha interiorizado mediante diversos procesos de socialización y que tiene soportes institucionales. En consecuencia. podría ocultar formas sutiles de racismo no declarado. cit. Así pues. en el presente artículo se abordó el tema de los estereotipos como mecanismos de discriminación racial y su devenir en una estructura ideológica que entraña relaciones de poder. en las artes de la seducción. el erotismo y el desempeño sexual. expresar afecto abiertamente y compartir con la familia y amigos. de carácter social e ideológico. como atributos característicos de las personas negras. los estereotipos terminan posicionado a hombres y mujeres negras en el lugar de objetos de deseo y no de sujetos constructores de relaciones sexuales y afectivas complejas y más estructuradas. particularmente en el establecimiento de relaciones afectivas formales. Mary Lilia Congolino Sinisterra 337 . se generan maneras de exclusión y limitación de otras opciones de vida social. ya que frecuentar espacios públicos en pareja. La presencia de estereotipos sexuales raciales. Conclusiones. en las experiencias se observaron varias muestras de su prevalencia. y es ahí cuando precisamente el prejuicio por la relación interracial toma sentido. Presenté para la discusión la vinculación de los estereotipos sexuales con el tema del racismo como el resultado de la construcción histórica de una memoria social. como ya se afirmó al inicio de este texto. p. 169) en el que resalta la importancia de “surpreender as discrepâncias entre atitude real e a opinião confessada.una construcción afectiva que se comparte en diferentes escenarios. si bien. expone a las personas a los cuestionamientos y prejuicios que afectan ese tipo de relaciones (Sevilla. el racismo en el contexto colombiano es sutil y socialmente no asumido.” Refiriéndose a la importancia de develar la presencia de los estereotipos y en sí del racismo en los discursos cotidianos. cit. En este punto hago referencia a un enunciado de Costa Pinto (op. 41). p. puesto que desde la atribución favorable de características “positivas”. especialmente el masculino.

interraciales. Para algunas mujeres y hombres. Esto significa. sino que. no sólo se afecta el ejercicio autónomo de la sexualidad. sobre todo en el plano de la vida afectiva y de conformación de lazos sociales más estables o duraderos. al igual que los hallazgos de determinados investigadores que han trabajado la dimensión de la sexualidad durante el periodo de la esclavización. la disposición y el deseo sexual permanente. además. Con todo ello. instituciones naturalizadas y totalizantes. que han hecho de las condiciones personales. los atributos sexuales esencializados son importantes en las estrategias de la seducción y la conquista amorosa y sexual –lo que les permite trayectorias exitosas de movilidad social– que terminan en sí reforzando la condición de dominación que impone el orden jerárquico socio–racial. en las que el prejuicio sobresale. se establece una carga valorativa que afecta en estos sujetos su lugar de individuos autónomos. la capacidad y la potencia sexual. la exigencia de la sensualidad. mujeres negras candentes? . que desconocen la autonomía de los sujetos y su capacidad de construcción de una vida sexual propia. los resultados del estudio de caso de tipo micro– sociológico. los estereotipos se revierten. Y en el caso de las mujeres. lo que aporta pistas importantes que apuntan a la presencia de una memoria social presente en la construcción de relaciones erótico–afectivas. que al momento de establecer posiciones en las esferas sociales. la manifestación de la virilidad. cuestionando la existencia real de una construcción del afecto 338 ¿Hombres negros potentes. En el caso de los hombres con orientación heterosexual. cuando se les exige y cuando se exigen a manera de oferta y demanda una forma de desempeño sexual específica. ante otros capitales en juego. desempeñan un papel significativo en la comprensión de las prácticas discriminatorias de la vida cotidiana. A partir de los hallazgos se logró establecer en qué medida los estereotipos en los hombres y en las mujeres negras afectan el ejercicio de su sexualidad. Incluso al momento de constituir relaciones amoroso–afectivas.En particular. Este análisis permitió concluir que los estereotipos en la mayoría de casos están construidos sobre bases inexistentes o argumentos de carácter esencialista. históricas y sociales.

Relações de raças numa sociedade em mudanza. 215. Bourdieu. En P. (1995). (1953/1998). Pinto L. de tal manera que es impreciso plantear que a partir de los caracteres fenotípicos las personas tienen una forma natural de expresar su vida sexual. J. Bibliografía Agualimpia. Espacio Social y Poder Simbólico. las trayectorias de vida de las y los estudiantes develaron que en la práctica hombres y mujeres negros y mestizos se enfrentan a experiencias similares de tipo sexual. Editora UFRJ. Dos Santos. S. exóticos. A. Congolino. La historia del negro en Colombia. Finalmente. Cali. O negro no Río do Janeiro. M. Agencia Pacífico Siglo XXI. L. y en esa medida se puede establecer de que manera las cuestiones sexuales están determinadas por las experiencias individuales y sociales que experimentan los sujetos. Costa. Tesis de Grado para optar el título de Maestría en Sociología. Brown. Bourdieu. Giddens. Podría además sugerirse. Sexualidades y estereotipos raciales en un grupo de estudiantes de la Universidad del Valle. La transformación de la intimidad. Selvagens. (Material de audio). Su psicología social.420. amor y erotismo en las sociedades modernas. Sexualidad. 2. que tiene importancia reconocer de qué manera los estereotipos ponen un velo en los aspectos reales que enfrentan y producen los hombres y las mujeres negros en el campo sexual. lo que es claro según los resultados es que los marcadores del racismo vía estereotipos ponen marcas específicas entre unos y otros. Prejuicio. demoníacos.e intentando justificar la unión a partir de los estereotipos sexuales. Cali. (2006). Cosas Dichas. (1988). Mary Lilia Congolino Sinisterra 339 . (1988). (2002). Revista Estudos Afro–asiaticos. P. Rio de Janeiro: Universidade Federal de Río de Janeiro. Madrid: Cátedra. Ideias e imagens sobre uma gente de cor preta. y en el peor de los casos simplemente no admitiendo este tipo de relaciones. Madrid: Alianza Editorial. (1994). R. A. Buenos Aires: Gedisa.

Sevilla. (1988/1990). Morales Villegas. L. Buenos Aires: Amorrortu editores. balances y perspectivas. Sexualidade o olhar das ciências sociais. Cali. Sao Paulo: Datafolha–Atico. Meillassoux. Los afrocolombianos (pp. Maya. Kalulambi. 11-52). L. E. Rodrigues. 453-476). F. mujeres negras candentes? . Documento de trabajo Cidse 44. Racismo à brasileira: uma nova perspectiva sociológica. 40-58). Río de Janeiro: Relume-Dumará: Fundação Ford. (1998). (1999). Telles. Relaciones entre dueños y esclavos. E. (1999). Cinco estudios antropológicos sobre el mal de amores. (2003). siglo XVIII. (2003). En Afrodescendientes en las Américas. 15(7). Nueva Granada siglo XVIII. Universidad del Valle. Instituto Colombiano de Cultura Hispánica. Escenarios históricos. (1972). En Memoria y sociedad. L. 53-68. (1963/1986). Tomo VI. Bogotá: Editora Guadalupe. En geografía humana de Colombia. (1998).15331810. Antropología de la esclavitud. (1995). Ortiz. Diásporas afroamericanas. Instituto Colombiano de Cultura Hispánica. Los bailes y el teatro de los negros en el folklore de Cuba. Mujer negra. J. F. 150 años de la abolición de la esclavitud en Colombia (pp. M. El vientre de hierro y dinero. diálogo atlánticos. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Estigma. México: Siglo XXI Editores. C. Brujería y reconstrucción étnica de los esclavos del Nuevo Reino de Granada. Los afrocolombianos (pp. M. En Geografía humana de Colombia.). (pp. Jaramillo Uribe. Construçâo de si. Tomo VI. mirar del otro y resistencias. Maya. E. (1951/1985). La identidad deteriorada. Ensayos sobre historia social colombiana. 340 ¿Hombres negros potentes. Trayectorias sociales e identitarias. A. La Habana: Editorial Letras Cubanas. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. Río de Janeiro. Demografía histórica de la trata por Cartagena. Memoria de la esclavitud y polémica sobre las reparaciones. (2002). A mais completa análise sobre o preconceito de cor no Brasil. Heilborn. gênero e sexualidade. En Jorge Zahar (Ed. I. A. Grupo de Investigación Salud y Sexualidad. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia.Goffman. Bogotá: Editora Guadalupe. Racismo cordial. 193-217).

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1971. obstaculizándoles el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a derechos en condiciones de igualdad y equidad. 2002 y 2004). Maestra en Estudios de Población de la FLACSO-México y estudiante de doctorado en Estudios Sociales. sobre aquellos sectores perteneciente a grupos étnicos/raciales minoritarios y sobre las mujeres. políticas y culturales asimétricas. el género (Goffman. nacional y transnacional se hacen más intensos como resultado de los procesos de globalización y modernización. a medida que los movimientos sociales reivindicativos. 1959. las de género. 1992) son cada vez más visibles en términos individuales y colectivos. Butler. económicas. Línea de Estudio Laborales en la Universidad Autónoma Metropolitana con sede en México. las políticas de afirmación positiva y los fenómenos de movilidad espacial. . desde la sexualidad. unidas a las étnicas–raciales y a la clase social) se observa un efecto acumulativo de los fenómenos de desigualdad como resultado evidente del efecto que ejercen las relaciones sociales. Estas identidades múltiples y performativas.Movilidades. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “Italianas” Teodora Hurtado Saa1 Introducción El género. Aunque al analizar la yuxtaposición de estas múltiples identidades (las sexuales. 1 Socióloga egresada de la Facultad de Ciencias Sociales y Economía de la Universidad del Valle. la sexualidad y la raza en contextos transnacionales En América Latina el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a derechos humanos y civiles se han visto atravesados por la dimensión étnica–racial y ligados íntimamente a las identidades sexuales y de género. 1977. hasta la racialidad y la etnicidad (Hall.

económica y política se han traducido. 2001: 15). que se refleja en la insuficiencia de estrategias de acumulación de riqueza. Como se aprecia. evidenciándose una fuerte relación entre ser pobre y ser indígena o negro. en exclusión socio–espacial y socio–demográfica. buscar mejores condiciones económicas. Estas formas de exclusión social. que no sólo tienen explicación en las deficiencias de los mercados laborales locales. 2001. como estrategia para mitigar las condiciones de pobreza. Esta incorporación 2 En su estudio sobre las redes transfronterizas. manifestándose en la baja calidad de vida. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en estos sectores de población los derechos humanos y de ciudadanía se ven limitados por causas estructurales. poblaciones indígenas y afrodescendientes son las más afectadas. en sociedades en las cuales las políticas sociales no cumplen un claro cometido en la búsqueda de la equidad. la Cepal afirma que las migraciones han constituido un mecanismo orientado a la búsqueda de recursos para la satisfacción de necesidades.Estudios especializados han demostrado que en América Latina la pobreza afecta de manera diferencial y negativa a las personas y hogares con origen étnico–racial. laborales. sino también en la ausencia o limitación de otros mecanismos para la asignación y redistribución de recursos. factores productivos. Movilidades. 344 . 2005). en los bajos indicadores de empleo y en los altos índices de pobreza (Cepal.. asimismo. por tanto. en la ampliación de las brechas educacionales. 2006a). y en la carencia de estrategias para participar en los mercados de trabajo formales en condiciones de equidad en las zonas donde se registra presencia significativa de grupos étnicos–raciales. Hurtado. aspectos que junto con la globalización y la ampliación de las fronteras nacionales han contribuido a incrementar la movilidad socio–espacial intrarregional y transnacional. educacionales y de vida entre sectores de población que tradicionalmente habían registrado en América Latina poca participación en los procesos de movilidad espacial transnacional2: hombres y mujeres indígenas y negros. Fenómeno que se explica por las condiciones de exclusión y de discriminación que padecen y hacen de estas poblaciones grupos vulnerables a las condiciones de pobreza relativa y extrema (Cepal. 2003b. infraestructura y acceso a servicios públicos.. la función del estado se vuelve deficitaria desde el punto de vista social (Cepal.

los estudios sobre género y migración muestran que la movilidad espacial puede ofrecer nuevas oportunidades laborales y sociales para mejorar la calidad de vida de las mujeres y transformar relaciones de género en su beneficio. aspecto que algunos autores definen como las comunidades étnicas transnacionales. la movilidad espacial en general y la migración femenina en particular constituyen un punto de referencia de los procesos de transformación social y las dinámicas en las cuales se ven involucrados los y las inmigrantes.de los grupos étnicos–raciales propicia escenarios de etnización–racialización de las migraciones. entre otros aspectos socio–culturales que inciden y determinan los flujos migratorios. las étnicas–raciales y las laborales. Sin embargo. Para Jolly y Reeves (2005). para las mujeres los flujos migratorios son un elemento que permite cambios en los papeles sociales y familiares. Aspectos que comienzan a ser abordados desde diferentes posturas analíticas y teóricas como el transnacionalismo. pero también étnicas–raciales. el género y las trayectorias laborales. entre otros elementos que caracterizan a los actores y las dinámicas sociales involucradas en este fenómeno. 2000. se aprecia que la movilidad espacial presenta patrones de comportamiento diferentes para inmigrantes dada su condición étnica– racial (blanco–mestizo. no sólo porque se han diversificado e intensificado. la migración también puede reforzar los roles y las desigualdades. Asimismo. tomando en cuenta que las propuestas teóricas de corte ecónomico y de la modernización en la actualidad no son suficientes para explicar la intensidad de los fenómenos migratorios. En este sentido. No obstante. Velasco. 2002. en las relaciones de género y en la estructura ocupacional. la nacionalidad o lugar de origen (latinos. asiáticos. 2006). exponiendo a las mujeres a nuevas formas de vulnerabilidad. de acuerdo con sus diferencias de género. africanos). el lugar de destino. la teoría de las redes sociales y la sociología del trabajo. igualmente están atravesados por múltiples dimensiones incluyendo en las de género. mientras que la participación de las mujeres es considerada como la feminización de los flujos migratorios (Ariza. Guarnizo. indígenas y negros). Teodora Hurtado Saa 345 .

2005). un país subdesarrollado. surge la necesidad de analizar la movilidad espacial prestándole atención al tema de género.. se incluyen las narraciones de otros inmigrantes. pero también con el desarrollo de una ocupación que se visibiliza como fenómeno social de escala transnacional: el trabajo sexual.Benería (2003: 80) manifiesta que la migración ha facilitado la internacionalización de las ocupaciones. negras y pobres. Jolly y Reeves. Para Jolly y Reeves (2005). como servidoras sexuales. puede representar una estrategia de movilidad social en los lugares de partida. también ha propiciado la aparición o transformación de otras. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. étnicas–raciales y mercados laborales. aunque la migración también es vista como una cuestión política y económica. características a las que se suma el hecho de incorporarse laboralmente a un mercado como el trabajo sexual y el entretenimiento erótico. por los ingresos económicos que genera. Esta triangulación entre género. 2003a. Una actividad que. No obstante. mujeres que ostentan características étnicas–raciales y proceden de regiones en desarrollo (Cepal. y una alternativa para incorporarse al mercado matrimonial en los de destino. prioritariamente.. debido a que se trata de ocupaciones a las que se ven expuestas. provenientes de Colombia. condición étnicas–raciales y mercados de trabajo sexual se aprecia en el caso de mujeres negras de Buenaventura. en las cuales comienza a darse una fuerte asociación entre trabajo domestico y prestación de servicios sexuales. agenciadas por mujeres afrodescendientes inmigrantes en Italia y España. Las posibilidades de inserción social y laboral de estas mujeres en países como España e Italia está influida por el estigma que significa ser mujeres. la sexualidad y la condición étnica–racial. pero también la triangulación entre identidades de género. En esta dirección. el presente documento aborda el tema de la migración y su relación con el género. Colombia. sin embargo. generándose un vínculo muy cercano entre servicio domestico y prostitución. uno de ellos heterosexual 346 Movilidades. en las que las mujeres son las más afectadas. voluntario o forzado. a las identidades étnicas–raciales y a la sexualidad. Como fuente de información se toman en cuenta los relatos de experiencias migratorias y de movilidad socio–económica. .

por el contrario. al servicio sexual y para el entretenimiento erótico. Cuestión de género. que han creado su propia corriente migratoria. para los y las inmigrantes colombianos y latinoamericanos. y sobre la necesidad de ahondar más sobre el fenómeno. Por último. que se conjugan en la manera en que la población de Buenaventura define e identifica la migración femenina a Europa. condición étnica–racial y merados sexuados Autores como Stefoni (2004). Igualmente. pero en particular sobre la participación de sujetos sociales etnizados– racializados y sexualizados: mujeres. se tomaron en cuenta los comentarios de tres jóvenes bonaverenses. pobres. se toman en cuenta las similitudes descritas y manifiestas en los relatos de los entrevistados. entre los 23 y los 25 años. este trabajo no pretende ser un estudio sobre migración o movilidad espacial. dos mujeres y un hombre. Sandoval y Richard (2003). Canales (2002). se incluye la visión de una mujer de 26 años. Igualmente. En términos generales. llaman la atención sobre la creciente feminización de la inmigración en el ámbito mundial y regional. lo que provee un espacio para las relaciones interétnicas e interraciales. quienes declaran las ventajas o las desventajas que sus identidades étnicas–raciales y de género pueden representar en la sociedad europea y en el trabajo sexual. para la vinculación al trabajo doméstico. negras. se trata de llamar la atención sobre la creciente feminización de la inmigración en el ámbito mundial y regional. tía y amiga de un grupo de mujeres que se desplazaron a España. hermana. latinas de Colombia. y cuyo proceso migratorio es similar al de las mujeres inmigrantes en Italia. Por consiguiente. Jolly y Reeves (2005). en los últimos 15 años. entre otros. quienes comentan sobre la presión social que existe para que particularmente las mujeres tomen la decisión de migrar a Europa. se observa una mayor y más activa participación femenina en el proceso Teodora Hurtado Saa 347 . estudiantes universitarios.y otro homosexual. La decisión de tomar en cuenta estos dos países se debe a su carácter de nuevos destinos transcontinentales. con el nombre de “italianas” o “europeas”: “Decir italiana es sinónimo de decir prostituta… aquí (en Buenaventura) sí” (Dana).

Sin embargo. podría uno colaborarle a su familia. de allí fue que llegamos a la conclusión de que nosotros debemos migrar a la parte europea. ¡si algún día lo es!. deterioro ambiental. cuando uno se puede ira a Italia a ejercer la profesión más antigua del mundo […] más rentable del mundo […] entonces una puede tener dinero mucho más rápido de lo que tendría estudiando y trabajando. con un sueldo del mínimo. en busca de una mejor calidad de vida. 3 Aunque. muchas mujeres se ven forzadas a salir. 2005: 9-10). abuso sexual o usos y costumbres propios de una cultura que coarta sus posibilidades de crecimiento y desarrollo personal (Cepal. Entre los factores culturales que explican la migración femenina. Movilidades. aparentemente. por las condiciones de pobreza. habló con mi mamá y le decía […] que yo para qué estudiaba tanto […] para qué trabajo en una empresa normal. para mitigar las condiciones de pobreza.de desplazamiento migratorio. desastres naturales y otras que afectan su bienestar y el de sus familias.. Él llegó y le fue muy bien. y en una gira se quedó. la gran mayoría de las mujeres toma. tener una casa mucho más cómoda. a sus primos y no vivir con la esperanza de que a través de una profesión uno sea un profesional de éxito. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. víctimas de violencia intrafamiliar. de manera autónoma la decisión de inmigrar. En diciembre del año pasado una amiga muy allegada de la casa vino.. la marginalidad y la discriminación. En el año de 1990 cuando llegó la revuelta de que un amigo había viajado a Europa […] nosotros bailábamos en el ballet de Sonia Osorio. 348 . sacarla supuestamente de la pobreza en la que uno ha vivido. el folclor de nuestra Costa Pacífica […] (Polo). y poder con eso colaborarle a su familia […] (Dana). Igualmente. no obstante. en Bogotá. madres cabeza de familia serían las más propensas y dispuestas a migrar. las presiones sociales o familiares también pueden contribuir a impulsar la movilidad espacial femenina3. existe un significativo número de mujeres que cruzan las fronteras presionadas por las situaciones de conflictos armados o persecución. poder estudiar a sus hermanos. porque él había traído mucho dinero […] por eso nosotros tuvimos la idea de que montábamos un grupo folclórico para poder salir del país […] por medio de una empresa que era la danza. por presión familiar o de su entorno. mujeres adultas.

por ejemplo.5%) (Posso y Urrea. 779.331. Francia.107 de personas. sin el impulso masculino. Este país es hoy en día el segundo en importancia. en recepción de emigrantes colombianos. o sea. a las que acceden los y las inmigrantes y sus familias. por los riesgos que implicaba la movilidad espacial y porque se trataba de una migración vinculada mayoritariamente con el narcotráfico y la delincuencia organizada (Hurtado. 4 De acuerdo con los resultados del Censo 2005 en Colombia a noviembre 30 del año pasado los colombianos en el exterior llegan a 3. después de los Estados Unidos (con el 35. 1996.4% se encuentran en España. y Guarnizo. 2006). Mejía. Alemania. hacia Estados Unidos. Sin embargo.La migración femenina desde Buenaventura hacia Europa surge como un proceso no calculado. confirmando los resultados de las observaciones y los datos empíricos recolectados para el caso de Buenaventura. para el mismo periodo. en una coyuntura social en la que se encontraba en pleno auge la migración de hombres jóvenes hacia Estados Unidos. Estudios recientes realizados por Posso y Urrea (2006).479 personas. demuestran que Colombia registra un incremento significativo de la participación femenina en la migración transnacional hacia Europa y particularmente a España. donde las mujeres tenían pocas opciones de participar. desplazando a Venezuela al tercer lugar (con el 18. De ellos el 23. sexo y condición étnica– racial. 2006: 2). se confirma la hipótesis de la feminización y de la participación de actores étnicos–raciales en la movilidad espacial. con base en los datos de los informantes. También se evidencia que la migración propicia oportunidades económicas. para el caso de la población colombiana4. como se dio en otros casos. Teodora Hurtado Saa 349 . Holanda. seguidas del grupo entre 19–24 años. Italia. Estos estudios establecen que las mujeres inmigrantes se encuentran en la franja de los 25–44 años de edad. donde igualmente se destaca el hecho de que en los últimos 15 años las mujeres construyeron su propia corriente migratoria hacia Europa: España. de los cuales aproximadamente el 60% salió de Colombia en los últimos ocho años.4%). aunque no se dispone de estimaciones socio–demográficas que permitan establecer la tasa de incidencia de la migración por edad.

Yo acogía y preparaba a las muchachas. su baile. Para Cortina et al. compañeros y parientes en Buenaventura.. Cómo las preparaba. a enseñarles a danzar. para que ellas a su vez pudieran irse. Para Ariza (2000: 40) uno de los principales elementos de la migración femenina es el hecho de que las mujeres que se desplazan actualmente lo hacen solas. Ello se debe. el servicio sexual y el trabajo no cualificado. impulsadas por una motivación laboral y no como simples acompañantes. se percibe la existencia de un mercado que desde Europa estaría promoviendo y favoreciendo la movilidad transatlántica femenina. al tiempo que orienta la participación de un volumen de mujeres en el mercado sexual y en la industria del entretenimiento turístico–erótico.. en comparación con la masculina. no se iban en bloque de diez en el mismo avión. aunque el factor económico y el desempleo sean unos de los factores determinantes de la movilidad espacial. entre otros aspectos. (2006: 77) estamos asistiendo a la transformación de los mercados matrimoniales y sexuales en el contexto europeo que. Comenzaron a irse de diez en diez. . en el caso español. Nosotros tuvimos la idea de que montábamos un grupo folclórico para poder salir del país. a la demanda de mujeres para los diferentes mercados: el matrimonial. se caracteriza por una incipiente escasez de mujeres nativas. pero también propiciando un mayor desplazamiento de mujeres con características físicas y culturales diversas. a expresar esas herramientas en las cuales yo las había enseñado para que ellas pudieran devengar un dinero […] (Polo). identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas.Desde sus inicios. por medio de una empresa que era la danza. No obstante. Ellas iban a los night club a demostrar su sagacidad. que no alcanza a ser cubierta por las mujeres nativas. como 350 Movilidades. el folclor de nuestra Costa Pacífica. yo cogía y comenzaba a enseñarles a bailar. al facilitarles las condiciones de acceso al mercado laboral y matrimonial. este flujo migratorio se caracterizó por concentrar una alta proporción de mujeres madres cabeza de familia que dejaron hijos o esposos. a enseñarles a demostrar su glamur.

indígenas. Creo que Italia se presta para que la gente trabaje así. porque sino fuese así esa parte no la buscarían […] (Polo). A los hombres (de Buenaventura inmigrantes en los E. U. 2003).) quien los respaldaba… ¡nadie! En cambio. ellas sí se casan y pasan a otro estatus. ya no son las señoras que trabajan en el bar. como es el caso de la presencia de mujeres negras. el escenario y las mismas personas porque yo le digo a él […] (a su pareja) que si no se prestaran los mismos hombres a crear ese ambiente […] las mujeres no irían tanto para allá o no existiría ese medio de vida que hay allá. 2004. asiáticas y orientales en el mercado europeo. en el contexto de Buenaventura esta situación se percibe como el resultado de las diferencias de sexo y las prácticas culturales. que se convierten en mano de obra barata y en capital humano para los diferentes mercados (Aja. Son las mismas personas las que acolitan eso […] (Celia). las primeras se refieren a la divergencia de género entre hombres y mujeres europeos. sino las señoras que vive en su casa […] Entonces. con características culturales y fenotípicas diversas. y el requerimiento de mujeres extranjeras para satisfacer estos mercados. En esta medida por género e identidades étnicas–raciales se observa una mayor presencia de mujeres extranjeras.consecuencia del decrecimiento de efectivos femeninos. y las segundas a las diferencias entre las conductas afectivas y Teodora Hurtado Saa 351 . Sin embargo. ya puede traer a sus amigas. Es la mezcla de lo sexual […] Ellas en cierto modo tienen el respaldo de los hombres. porque la mayoría termina casándose con los nativos. en Europa apetecen mucho al negro suramericano. se forma como una cadena y es más fácil que se vayan […] (Dalia). ¡De por sí!. porque es que allá vendiendo el cuerpo la gente consigue. A. la negra pega demasiado ¡ahora! […] el homosexual mucho más […] ¿por qué? Porque Europa es un continente extrovertido… Europa es un continente muy pornográfico […] Por eso es que la gente emigra hacia allá.. Benería.. ya puede traer a las primas o a sus hermanas.

Porque él tiene 54 años. a mí él me dice que […] ¡con ellas no! […] porque con ellas (las mujeres italianas) todo es el interés […] (Celia).las prácticas erótico–amorosas de las mujeres blancas europeas y de las negras de bonaverenses. más independientes. En otros términos. que eso lo tienen como que mentalmente por el aspecto sexual. como las latinas. por su condición de obreros y porque económicamente no cumplen con las expectativas de las mujeres nativas. más exigentes y menos cariñosas o sumisas que las latinas. desde Buenaventura. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. No obstante. sin casarse ni nada. promueven el desplazamiento transnacional y la oferta de mujeres. Ellos dicen que nosotros (los colombianos y las colombianas) tenemos y les damos mucho cariño.. más educadas. entonces las reciben como vengan […] como que no les importa […] (Dalia). y yo cuando lo conocí él estaba solo. les damos mucho amor […] tenemos un amor sincero que no le tienen ellas. también conside352 Movilidades. Esto y otros hechos inducirían a los hombres italianos a exhibir y manifestar una preferencia por las mujeres latinas y negras. que todavía somos cariñosas. y desde España e Italia la demanda de féminas en edad productiva y reproductiva para sumarse a dichos mercados. quienes estarían más dispuestas a ceder a las pretensiones amorosas y sexuales de los nativos. en el plan como de hacer sentir bien a un hombre […] bien en todos los sentidos […] Las mujeres europeas parecen que ya no andan en eso […] andan en otro plan […] entonces claro […] ¡los hombres se sienten solos! […] fuera de que está la atracción por las mujeres latinas […]. que todavía estamos pendientes. para las mujeres de Italia sus pares masculinos serían “poco atractivos”. liberadas e interesadas. Tanto en los imaginarios de los bonaverenses como en los trabajos citados se evidencia el cruce de factores que. en comparación con sus similares europeas: Son hombres muy solitarios por lo que cuenta […] porque las mujeres de allá están en otra tónica […] o sea que no están en plan de tener relaciones así. estudios de la Cepal (2003b: 5) no sólo constatan lo expresado por los informantes. . Por su parte ellos percibirían a las mujeres de su país como poco cariñosas..

Imágenes que facilitan y propician tanto la incorporación como la participación de las mujeres negras de Buenaventura en el mercado matrimonial y en el servicio sexual. A estos estereotipos adicionalmente deben agregarse los prejuicios sobre la sexualidad desbordante de las mujeres afrodescendientes o mulatas: mujeres bonitas.ran que la interfase entre género. las formas actuales de tráfico de personas. si es una buena mujer como la encuentren y luego la acomodan a su gusto […]” (Dalia). la relación entre servicio domestico y prostitución a la manera de descrita por Benería (2003). Sin embargo. a reproductoras de nuevos esclavos y servir de objeto sexual. condición étnica–racial y trabajo. llama la atención la persistencia de mensajes que proyectan una imagen subordinada de las mujeres latinas. serviles y dispuestas a convertirse en objeto sexual. como concubina o simplemente como mujer a libre disposición del patrón. voluntario o no. obedientes. eran motivo de tráfico con un triple propósito: someterlas a mano de obra gratuita. Corroborándose. que hacen suponer el ejercicio de una hipersexualidad desbordante. Propósito que podía darse también en el mercado matrimonial. con posturas seductoras. tanto para el baile. condición étnica–racial y sexualidad en contextos transnacionales no es reciente. pero también la triangulación entre género. libidinal y desmedida. particularmente las africanas e indígenas. Refiriéndose a este aspecto las informantes de Buenaventura expresan: Desde los documentos de la colonia se hablaba de que las mujeres en América Latina eran terribles. Y. sexualidad y raza. en un contexto en el que estas imágenes son percibidas y valoradas como cualidades positivas. describiéndolas como sumisas. porque “los hombres europeos las están consiguiendo como las encuentren. junto con la migración no son muy diferentes ni escapan a esta lógica histórica. Desde la época colonial las mujeres. en este caso. amorosas. como para cocinar y Teodora Hurtado Saa 353 . en este complejo proceso en el que se entrelazan las categorías de género. A favor de las inmigrantes se estaría generando el intercambio de fantasías erótico–amorosas por beneficios económicos y mejora de la calidad de vida personal y familiar.

consiguen marido […] y vienen acá se hacen la lipo. Jolly y Reeves. etc. económicos y matrimoniales que proclaman sumisión y dulzura de parte de las mujeres inmigrantes a cambio de derechos de ciudadanía. una asociada con el proceso de etiquetación de las identidades. las raciales. Sin embargo. pero gordas […] pero ahí pasa algo especial […] las mujeres se van en cualquier condición. mucho más emocionante una mujer negra […] por todo el imaginario que se tiene que la cultura afro […] es más ardiente y activa sexualmente. que tiene que ser alta. delgada. en busca de dichas oportunidades (Cepal. con sus diferencias de género. Normalmente no son el prototipo que le tienen a uno de mujer bella. 2007). Los y las inmigrantes. que suscitan que los beneficios aunque evidentes. sin considerar o percibir que las relaciones sociales y laborales en las que participan. las étnicas o regionales. étnicas– raciales y demás. se movilizan hasta los países industrializados. mejores condiciones materiales y de relaciones de género “más igualitarias”. sintiéndose atraídos por los beneficios que les provee el desplazamiento.para el sexo […] entonces todavía eso está en el imaginario de los hombres europeos que dicen que las mujeres de acá son todo lo que ellos necesitan […]. y otra relacionada con el proceso de incorporación. se van para allá consiguen dinero. asimilación e identificación con esas definiciones a priori. 2003c. las de clase. se regeneran hasta el pelo y regresan allá […] (Dalia). […] (Dana). 2004.. inserción laboral. estos estereotipos se definen como las formas de conexión entre modelos culturales. por parte de los sujetos sociales (Guadarrama y Torres. no hay que olvidar que se tratan de relaciones de poder y de asimetrías sociales que se producen y reproducen aún en contextos transnacionales.. 2003b. 354 Movilidades. Es más emocionante. no dejan de ser relativos. . curvas […] ¡no! […] son normalmente mujeres o muy bajitas o altas. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. que sitúan a los individuos en el mercado laboral y matrimonial de acuerdo con las definiciones a priori de las modalidades identitarias más generales: las sexuales. 2005). Desde la óptica de los estudios de la Cepal (2003b). suponen una doble transacción.

relacionados con el servicio doméstico. pero no la libera de su condición de mano de obra no calificada. la migración favorece la vinculación laboral y las uniones interraciales. ocupadas en el desempeño de tareas no especializadas en lugares donde igualmente puede trabajar su cónyuge. terminar de cubrir los costos de su propio viaje y financiar los de otros parientes. éstá no las libera de su calidad de mano de obra barata. con las personas de clase media de Europa […] ¡se casan con los obreros! […] ¡obviamente! […] Las mujeres allá ya tienen un nivel educativo más alto […] (y estos son hombres) a los que cierto tipo de mujeres los rechazan […] Entonces. como ayudar a facilitar el ingreso a Italia y España de sus parientes políticos. o lo realiza parcialmente. No obstante. se registran casos aislados en los que se articulan actividades domesticas con trabajo sexual. Generalmente. la continuidad en el mercado laboral no calificado ocurre en aquellas circunstancias en las cuales la pareja no contribuye económicamente5 a sostener a su parentela política en Buenaventura. Las mujeres negras de Buenaventura continúan vinculadas al mundo del trabajo desempeñando otros oficios. concediéndole exclusividad a su pareja. obreras en microempresas familiares o particulares. llegan las de acá que […] obviamente para mis ingresos aquí en Colombia […] a un obrero allá […] obviamente es un millonario […] Entonces. con los cuales respaldar a su familia. 5 Las parejas pueden contribuir con otro tipo de aportes no monetarios. Teodora Hurtado Saa 355 . el cuidado de personas. ni de su condición de grupo subordinado. contratos de trabajo y la gestión de permisos laborales. mediante cartas de invitación. al contrario. tráfico de personas y circunstancialmente con el narcotráfico. Sin embargo. con quién se casan […] ¡con los obreros! con los que están más a su nivel […] muy raras ocasiones esas mujeres resultan casadas con el millonario […] (Dalia). Asimismo.Lo del matrimonio yo creo que es discutible […] porque ¿con quiénes se casan ellas allá? […] ellas no se casan con los profesionales. aunque la vida matrimonial puede significar el paso de servidora sexual a esposa. lograr movilidad socio–económica como esposas las excluye del mercado sexual público y la transfiere al privado. Como se observa. es una posibilidad para generar ingresos adicionales.

como lo revelan los testimonios. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. igualmente los sujetos estereotipados creen y asumen el estereotipo. si es droga es en menor cantidad que los hombres. las relaciones sociales asimétricas determinarían un orden social y laboral. ¡me imagino! […] (Dana). de pronto a vender su cuerpo. aun en contextos de movilidad espacial transnacional. en relación con otros sujetos étnicos. porque esos les aportaban mucho. al cual habría que agregar amatorio. Ellas trabajaban en casa de familia. pero eso era por la suma necesidad que nosotros estábamos pasando allá […] en Colombia […] (Polo). además lo mezclan con algo que es la prostitución en las calles. que es el consumo para que el cliente se sienta bien.. se iban en las noches a los night club a trabajar.Ellas se rebuscaban duro para ganarse el sustento diario […] pues les tocaba. Por ello hombres y mujeres de poblaciones etnizadas–racializadas tienden a ubicarse en ámbitos sociales u ocupaciones en las cuales lo que se valora es su fuerza corporal y lo que se califica como “cualidades” “innatas” o “naturales” es el capital cultural. . entonces por lo menos venden 100 gramos de cocaína. Pero estas miradas no proceden únicamente de la percepción del otro. Estereotipos sexuales e imaginarios étnicos–raciales Sin entrar a validar o naturalizar las miradas estereotipadas. en especial cuando dicho prototipo los coloca en una posición “ventajosa” ante el otro y en relación con otras posibles ofertas de servicios o de imágenes similares en el mercado. En especial. También las mujeres trafican.. donde se tiene que competir con otras mujeres étnica y racialmente diferentes. cuidaban viejitos. 356 Movilidades. una estrategia que facilita la entrada al mercado matrimonial hacia la búsqueda de una mejor calidad de vida. porque más que un fin en sí mismo el trabajo sexual es un medio. las supuestas habilidades humanas con base en la identidad étnica–racial y de género se explican de acuerdo con factores ideológicos e imaginarios sociales. Para Oehmichen (2003: 178). que legitiman la creencia de una supuesta mayor capacidad amatoria de los negros y las negras.

el estudio y la indagación empírica que se desarrolla en Buenaventura mostró que los estereotipos racistas. En ese orden.Las mujeres le temen que todas las latinas […] pero allá también hay africanas y se casan […] los italianos se casan con ellas […] ¡Si usted viera qué clase de mujeres africanas!. la necesidad de desplazarse y de legalizar su situación migratoria puede convertirse en un motivo para la explotación de las mujeres y el tráfico ilegal de personas. combinados con los sexistas. pero esos mismos rasgos las ubican como exóticas en las sociedades de destino. la estética y demás factores que inciden tanto en el proceso de movilidad espacial transnacional como en las relaciones erótico-amorosas e interpersonales entre mujeres inmigrantes y hombres europeos. los hombres españoles que se casan con mujeres inmigrantes manifiestan una abierta preferencia por mujeres de cierta nacionalidad y rasgos físicos. además de los imaginarios e intereses personales. seguidas de las marroquíes y de las ecuatorianas.. 2006: 85-88) asegura que. las mujeres rumanas y las colombianas serían las parejas solicitadas y las favoritas para contraer nupcias.. Es pertinente aclarar que estos comportamientos no se pueden calificar ni mucho menos minimizar a simples estrategias de movilidad espacial y socio–económica o a la mera racionalidad instrumental de los sujetos involucrados.. contribuyen a profundizar la explotación económica y sexual de las mujeres. las emociones. obviando la complejidad de la dinámica social y las relaciones de género. la pobreza. En este contexto. en la que intervienen. los afectos. la lúdica. Ser negra podría significar una aparente “invalidez” para el mercado matrimonial local. y ellos son orgullosos con sus africanas[…] Yo no sé si es cuestión de gustos […]. La misma Cortina (et al. que a los italianos les guste sus africanas […] (Celia). Teodora Hurtado Saa 357 . y los italianos se casan con ellas […] ¡Son feas!… ¡son feas!. Sin embargo. a la hora de elegir su pareja. además de haber un incremento significativo de las uniones entre nacionales y extranjeros.

. ya que facilitan la incorporación y la participación de las mujeres negras de Buenaventura en el mercado matrimonial y en el servicio sexual. el europeo ha tenido tanto o más sagacidad […] Hoy en día a la primera que ve le dice […] ¡te cobro tanto por casarme contigo! […] Eso se volvió otro negocio […] Tiene que estar uno muy de suerte o muy de buenas para encontrar a una persona que realmente se encoñe con uno y quiera casarse voluntariamente […] (Polo). 25 millones de pesos. etc. en condiciones que les permiten. legalizar su situación migratoria.. le pagan al español los días que esta acá luego se van […] Una vez tienen el libro de familia. con todo los beneficios […] como si fuera una ciudadana española y puede gozar de los beneficios del estado español […] lo otros tienen ciudadanía por cinco años como hijos o como padres y luego la pueden renovar según su comportamiento en el exterior […] (Dalia). hermanas. tomando en consideración que estas imágenes estereotipadas también tienen otras funciones. comadres. capitalizados a su favor.. no… no… en ningún momento es un problema casarse uno en Europa. y se los puede llevar. A otras dos personas las hace pasar como su padre y su madre y también se los puede llevar […] todo ese negocio cuesta al rededor de unos 20. ahorita una nueva estrategia para poderse ir de manera legal es que viene un español. este trabajo no pretende caer en el error de victimizar a las mujeres negras e inmigrantes.. al tiempo que construyen un colchón para que otras mujeres migren: amigas. por un año. al mismo tiempo que se perfilan en un instrumento que. se separan y ya la persona queda allá. en España. hermanos y parientes cercanos hasta los lugares de residencia actual. en relativo poco tiempo. como sus hijos.A raíz de que los estados europeos pusieron tantas trabas para las visas. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. conseguir el capital económico que les brinde la posibilidad de trasladar a sus familias: hijos. de su misma edad o menores que ella.. se casa con una mujer colombiana. 358 Movilidades. propician condiciones favorables para que las mujeres se vinculen al mercado laboral y se casen. No obstante. ella luego registra a otras personas. porque en la actualidad. inclusive. ¡No!.

porque allá es mal visto que a él decían […] ¡que si era el abuelito del niño! Así. etc. porque me siento realizada como mujer y como persona. 2004). manda la mujer. no sólo porque prácticamente en todos los países del norte y del sur existen nuevas minorías étnicas–raciales. El escenario de la globalización de los mercados laborales y las migraciones desempeña un papel clave. Allá manda la mujer. Él para cualquier cosita me pide siempre consentimiento a mí. no tuve felicidad acá con nadie. Tomando en cuenta que el presente documento hace referencia a un tipo específico de movilidad especial transnacional y de relaciones de género y étnicas–raciales. sino también porque un número significativo de estas nuevas minorías están Teodora Hurtado Saa 359 . tenemos ese amor […] es que nacemos […] nuestros padres nos crecen con amor para dar […] entonces yo creo que eso es lo que lo tiene así conmigo […] Yo lo trato como un niño a él y peor si le doy ese hijo […] ese niño ya tan tarde […] que a él le daba pena. pueden experimentar relaciones de género más igualitarias en comparación con las existentes en los lugares de origen. en Buenaventura. un aspecto interesante es el efecto combinado de la dinámica transnacional con el proceso de mestizaje interracial y cultural. nacionales y de género.Él me dice… ¡yo no te cambio por ninguna italiana! […] ¿por qué? Es que nosotros tenemos un amor. Entonces lo hacían sentir mal a él […] yo le decía […] ¡no en Colombia la gente hasta tarde tiene a su hijo mientras tanto pueda tenerlo. porque acá (en Buenaventura) yo no tuve vida. Entre los hombres italianos. al menos los poquitos que yo he conocido y el que me tocó a mí. he sido la que le ha dado vida a ese señor […] Él no se cambia por nada […] (Celia). Allá (en Buenaventura) la mujer exagera porque deja al hombre durmiendo… (Celia). Asimismo. que se manifiesta como un proceso global. eso me gusta y me llena de satisfacción. acá (en Buenaventura) el hombre es muy machista. surgidas de los flujos migratorios de los últimos cincuenta años (Aja. lo tienen hasta tarde […] le dije […] ¡no te avergüences! Yo..

En el caso de la migración bonaverense a Europa. que prefiere el diálogo y que incluso puede ser exhibido como el estereotipo o “trofeo” que sustenta el logro de la movilidad económica. raciales y por las representaciones transnacionales que surgen sobre el deber ser y el ser de las relaciones intergénero y del mestizaje racial. representan al personaje cínico. Mientras que sus pares. Movilidades.conformadas por afrodescendientes. Pero para un hombre europeo me parece que es muy común […] Está con una mujer que la conoció en un prostíbulo y la lleva para su casa y se acabó […] Igual sus hijos. que no le colabora en las labores domesticas. sexuales. rubio y de ojos azules. la reivindica y hace lo posible por perpetuarla. 360 .. étnicas–raciales. que quiere sacarle beneficio 6 Persona que no le preocupa ser mantenida por su pareja. cultural y étnica–racial en el lugar de origen. educados. etc. la recibe como venga […] con sus hijos. étnicas–raciales y sexuales promueve una imagen favorable y positiva tanto de los hombres blancos y europeos como de las relaciones de género que surgen entre parejas interétnicas y transnacionales. Imaginario que ponen de manifiesto las formas de interconexión entre los modelos culturales y los modelos matrimoniales de los que habla la Cepal (2003b). y de los colombianos. con sus familiares […] no le importa […] ellos son muy liberales en ese sentido […] (Dalia). En el que el modelo ideal de hombres liberados. conchudo6. la dinámica de construcción y reconstrucción de identidades de género. imaginarios que contrastan con las representaciones que se establecen de los hombres negros de Buenaventura. es el hombre europeo o el italiano blanco. influidos por los estereotipos sexuales. los hombres negros de Buenaventura. en general. involucrados en una dinámica de construcción y reconstrucción de identidades de género. laborales. Dalia por ejemplo menciona que: Un hombre colombiano casarse con una mujer que ha sido prostituta que la conoció en un prostíbulo es un ¡choque! […] no importa el nivel económico o el nivel académico.. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en particular. pero también de movilidad espacial. que se siente cómoda con esa situación..

Teodora Hurtado Saa 361 . entonces creen que es una mina que hay que sacarle… sacarle… y sacarle… (Dana). conozco un caso en Juancho7. ellos no hacen nada […] Ellas van a trabajar. Ella se fue. con ropa de marca. este “villano” “manipulador” en contraste representa el cuerpo del deseo. para ser específica ella tenía su marido.a las circunstancias y que además explota a las mujeres. a los otros colombianos que están sin hacer nada. porque sus ingresos económicos son en euros. Hay hombres que son extremadamente cínicos y quieren sacarle beneficio a todo. para mantener a los hombres […] ¡eso no es justo tampoco! […] ¡ah! Yo prefiero estar con mi señor que con alguien que me quite plata […] Pero más que todo sucede con los hombres y las mujeres de Buenaventura […] quienes ¡son los que son así! (Celia). su hogar común y corriente […] se fue […] porque los hombres a veces hasta les financian los viajes a sus mujeres para que se vayan a prostituir y les manden. barrio de Buenaventura. se consiguió un marido allá […] allá se casan […] y trajo al tipo para acá. y ellas los cogen y los mantienen. Hay colombianas que dicen yo no lo soporto a los ellos […] (a los italianos). pero entonces mantienen a los hombres que tienen. Aunque en el discurso no se percibe que la movilidad espacial consolide o aporte a la emancipación de las mujeres pobres y negras de 7 Diminutivo de Juan XXIII. a la casa […] él lo soporta […] No sé bajo qué excusa se lo presentó al europeo […] Pero los europeos son mucho más liberales […] (Dalia). Sin embargo. porque creen que la mujer allá simplemente es recoger la plata […] creen que tiene una mina de oro. con tenis de marca […] ¡Dios mío! Y con plata en el bolsillo […] ¡ah! Dicen “yo no soporto a los italianos” pero sí mantiene […] le quitan la plata a los italianos para dársela a los colombianos. Un hombre. Hay casos de hombres que con exageradamente conchudos. van a ser la vida que hacen y usted ve a los muchachos que no trabajan y andan bien alhajados. y es considerado un “buen amante”.

con base en diferencias étnicas–raciales y de sexo. Desde su percepción. se observa de parte de ellas una actitud crítica hacia las relaciones de pareja. a colocar a las inmigrantes en una posición de subordinación y explotación similar a la que tenían en sus lugares de origen. “La mujer misma es una mercancía en sí…” de acuerdo con Dalia. al transformar las condiciones materiales de sus hogares de origen y la vida afectiva y sexual de sus parejas europeas. la heterogeneidad de los actores involucrados. en su búsqueda de relaciones de género más igualitarias. además. Sin embargo. Asimismo. esto se produce en la medida en que un conjunto de atributos y relaciones sociales y económicas asimétricas.. con significados en el marco de un sistema de jerarquías étnico–raciales y de género. que repercuten en el proceso de empoderamiento y emancipación de las mujeres. la pluralidad de destinos y sus consecuencias en 362 Movilidades. mediante un proceso de movilidad espacial en el que ellas se objetivizan o se convierten en mercancía. en especial respecto a las uniones con hombres negros de Buenaventura.Buenaventura. la transnacionalización étnica–racial contribuye. Migración transnacional: Multiculturalismo o globalización de las culturas y las identidades La migración transnacional no es un fenómeno nuevo. propiciándose un proceso de transnacionalización étnica–racial de las mujeres como mano de obra y como reproductoras sociales. subdesarrollados y lejanos. nacional o local. lo que sí se exhibe como novedoso es su rápido crecimiento. Para Velasco (2002). . mujeres y hombres contribuyen a la construcción de un imaginario que asocia lo negro masculino o femenino con lo erótico–sexual y lo blanco extranjero y masculino con movilidad socioeconómica y mestizaje étnico–racial. reproduce los mismos significados en otros sistemas de jerarquías.. las relaciones de género son más desiguales en los lugares de origen en comparación con las experimentadas en Europa. como forma de dominación y de subordinación. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en las que históricamente los sujetos étnicos–raciales habían sido percibidos como actores multiculturales. en otros sistemas sociales que perpetuan estas diferencias.

en generaciones posteriores. que asocian integración con asimilación. Dicen que el uno es blanco y el otro es negro. Escrivá (2003: 62) considera que algunos enfoques norteamericanos. e incluso sus descendientes sufren y siguen padeciendo la discriminación. entonces dicen que es el equipo de ello dos […] En estos momentitos el grande lo esta viviendo […] pero yo le he enseñado a que no se deje llevar del racismo. Hay un equipo que el color del uniforme es blanco y negro. No obstante. la condición étnica–racial y el género son algunos de los componentes que inciden transversalmente en los nuevos procesos migratorios.las poblaciones de origen y de destino (Guarnizo. les dicen el equipo blanco y negro. 2006: 84). niveles idénticos de participación en el tejido social que los nativos. mientras que en otros casos los y las inmigrantes y sus descendientes padecen estancamiento en su proceso de integración social. Asimismo. Sufre mucho […] lo piensa […] lo dice siempre […] ¡Oh! Esta gente es racista […] esto italianos si que son racistas […] (Celia). lo cual puede ser explicado en la producción y reproducción de desigualdades por diferencia de clase. afectando incluso las relaciones amorosas e interpersonales entre hombres blancos Teodora Hurtado Saa 363 . la realidad demuestra que esto puede ser el caso de algunas poblaciones de inmigrantes. exhibirse públicamente como una pareja interracial e interétnica genera conflictos y dificulta los procesos de inserción social. que en algunos casos son el producto o la descendencia de las uniones entre inmigrantes y nativos. conciben que con el tiempo los inmigrantes logran mejorar su posición en la estructura social y económica hasta alcanzar. etnicidad–racialidad y género en el contexto transnacional. Briceño (2004) y Bonilla (2004) retoman la discusión afirmando que en todos los países de occidente existen nuevos grupos étnicos–raciales. por consiguiente difícilmente se puede obviar el tema cuando se trata de estudiar la movilidad espacial de países coloniales y la migración internacional. Aja (2004). Para Tinker y Valle (2002).

Tengo una amiga de Buenaventura. nacionalidad o región.. que resuelven casarse con personas de su misma región o lugar de origen: latinos o de Buenaventura. . no sólo económicamente […] ¡no sé! […] todavía en esa pirámide imaginaría de la raza yo puedo ascender […]. En Buenaventura. un esposo italiano representa una cuestión de estatus. Con la suegra mal. porque ella sí es racista. las uniones interraciales pueden ser percibidas de manera diferente en el lugar de origen. mientras que en Italia estas uniones son rechazadas. Esto conduce a que algunas mujeres y hombres inmigrantes decidan unirse a personas de su misma condición étnica–racial. pero tienen un corazón grande […] Yo soy la que no entro por el color […] Todas las mujeres vivimos esa situación de racismo. de ascenso social y de éxito en su proceso de movilidad espacial. registrándose casos en los cuales los y las inmigrantes retornan con relativa frecuencia a Buenaventura para encontrar pareja. 364 Movilidades. ya sea reforzando o debilitando dichas relaciones. claro siempre está presente esa idea como de blanquearse.. que se traduce en reconocimiento social. Necesariamente la parte racial está presente […] ¿por qué?. en el caso de las mujeres negras inmigrantes. y entonces conseguir un hombre […] obviamente allá lo van a conseguir blanco […] ¡es lo más seguro! Pero traerlo acá es como esa señal de que yo puedo ascender. es decir. en especial por las madres italianas. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. contrastando con la valoración asignada en el lugar de residencia. Sin embargo. ella es bien […] bien oscura […] Se casó con un italiano […] ¡simpático su italiano! […] y la mamá no la quiere […] la mamá del italiano no quiso el matrimonio […] la mamá no acepta el matrimonio […] Celia). todas las personas de color […] sólo que hay unas que no […] como yo […] unas que los vivimos deportivamente […] pero todos por igual vivimos lo mismo […]. esa sí es racista.e italianos y mujeres negras de Buenaventura. Ella ahora me ha aceptado porque él se le ha impuesto […] qué te ha hecho esa señora […] le dice […] qué te ha hecho […] tú le ves el color porque […] tú le ves el color.

donde las uniones como el mestizaje étnico–racial son consecuencias no sospechadas. en contextos sociales geográfica y culturalmente opuestos. eso es como el trofeo a mostrar cuando regresan al barrio o a la comunidad (Dalia). Las afirmaciones de Celia bosquejan lo que ocurre en el contexto europeo. aunque previsibles. y España en particular. que tiene más dinero y que lo consiguieron allá. de ascenso dígamos verticalmente […] por eso se da la traída de esos europeos a Buenaventura […] como sinónimo de triunfo […] (Giose). es el proceso de mestizaje étnico–racial al que se enfrenta la población europea en general e Italia. Mientras las madres italianas discriminan y rechazan las uniones de sus hijos con mujeres del tercer mundo. Además de la discriminación. tenienTeodora Hurtado Saa 365 . los principales promotores de este fenómeno. número uno blanco. un hecho relevante y evidente. de bajo estatus social y de discriminación. El racismo existe. la pirámide racial de la que habla Dalia: “esa pirámide imaginaría de la raza (en la que) yo puedo ascender […] idea como de blanquearse”. no tanto con los hombres. Blanco. un fenómeno que hoy en día experimentan los países desarrollados. por decirlo de alguna forma […] es una espacie de ascenso. pero cuando llegan acá sí lo es. en los que el mestizaje es una estrategia avalada por las madres y por la sociedad bonaverense. pobres y extranjeras puede ser considerado sinónimo de inferioridad racial. cuyo impacto aparentemente es aceptado por las generaciones más jóvenes y por los hombres. Para ellas estar rodeada de esos “príncipes azules” y traerse uno para acá. de un fenómeno tan intenso como la migración transnacional. pobres y negras. Los hombres lo apetecen mucho a uno […] pero las mujeres son las que no lo quieren […] más que todo […] las personas mayores demuestran que no lo quieren a uno […] (Celia). y ser hombre blanco y europeo significado de superioridad y de ascenso social. que no debería ser una condición de ventaja. ser mujeres negras.Pero el orgullo es traerse un hombre. social y culturalmente. uno lo siente y uno lo vive. Como se observa.

3% los matrimonios interraciales e interculturales. el servicio sexual simboliza un problema en el que la mujer ha perdido su condición de sujeto para transformarse en objeto al servicio del placer masculino y en un recurso para escapar de las condiciones de pobreza. Sin embargo. Pero también ponen de presente el hecho de que la migración transnacional y el servicio sexual se convirtieron en una de las principales estrategias de ascenso y movilidad socio–económica. en los que uno de los cónyuges es español. Reflexiones finales Las citas y el trabajo anterior hacen referencia a un fenómeno social como el trabajo sexual femenino y a la manera en que la prostitución es recreada en el contexto social de Buenaventura. (2006: 85–86) apuntaban hacia esta misma observación planteada por Celia. mientras que las generaciones más adultas se resisten a estos nuevos modelos de vida y a las familias interraciales. en la cual gran parte de las uniones se realizan entre personas de la misma nacionalidad.. España incrementó del 4% al 14. 366 Movilidades. demostrando que en los últimos 15 años. en comparación con las mujeres. entre hombres extranjeros y mujeres españolas. siendo las uniones entre un hombre español y una mujer extranjera las más comunes.. La anterior hipótesis se refleja en el discurso cotidiano de mujeres que. en sectores de población que experimentan niveles altos de pobreza. como en la famosa obra de teatro Monólogos de la Vagina. el género también incide en estos casos.do en cuenta que están uniéndose y teniendo descendencia con mujeres extranjeras. siendo los hombres quienes más recurren a este sistema. entre 1987 y 2004. Sin embargo. porque se sienten excluidos o son poco requeridos en el mercado matrimonial y sexual. para algunas mujeres que sufren y se enfrentan a la presión social en Buenaventura. Un dato interesante en su estudio es la endogamia conyugal. . Los estudios realizados por Cortinas et al. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. se dirigen a su órgano genital diciendo: “Por tu culpa tengo edificios… Por tu culpa tengo casas… Por tu culpa tengo carros… Por tu culpa tengo dinero”. aunque hasta la década del noventa eran más comunes las uniones inversas.

es mejor prostituirse en el exterior. […] En cambio ellas si se casan ya pasan a otro estatus. Es la mezcla de lo sexual. La prostitución acá en Colombia se ve mal. ya no son las señoras que trabajan en el bar. todo el mundo las respetan en su país […] en cambio si se prostituye acá en el país sería la marginada […] pues igual los ingresos son diferentes […] la prostitución nacional no le da como para hacer la súper casa y comprar el carro. Exponiéndose simultáneamente a la admiración y al juicio social.anécdota jocosa e irónica que narra sin embargo la experiencia de vida de mujeres afrocolombianas de Buenaventura. sino las señoras que vive en su casa […] Adquieren un estatus de amas de casa. donde se puede correr la suerte de casarse con uno de sus clientes y llegar a ser una “gran señora” ante el grupo social de origen. En otras palabras. En el caso de Buenaventura. esta dualidad respecto al imaginario social de las “italianas” tendría en parte origen en la dimensión moral y en el contexto socio–cultural de la población bonaverense. las doñas. que por una parte juzga la prostitución como una actividad censurable e inmoral. donde los beneficios por ello son evidentes. ningún hombre estaría dispuesto a casarse con su servidora sexual. redimiéndose con ello del juicio moral en un país donde. Teodora Hurtado Saa 367 . y por otra. extranjeras y pobres y por su condición de trabajadoras sexuales. pero cuando las personas van y se prostituyen en otro lugar es diferente […] cuando llegan acá son las señoras. como sí le da el prostituirse en España o en Italia. además de no tener opciones de movilidad socio–económica ascendente. por el hecho de ser mujeres negras. que es lo que normalmente se hace […] (Dana). exigiéndoles que hagan lo necesario para salir de la pobreza y obtener el éxito personal y familiar. que optan por migrar a Europa para mejorar sus condiciones de vida. entonces ellas en cierto modo tienen el respaldo de los hombres porque la mayoría terminan casada con los nativos. “porque más vale un sida en Italia que un VIH en Colombia”. presiona a las mujeres para que migren. incluso por encima de su propia dignidad e integridad física. la mayoría cambia […] (Dalia). al estigma y a la discriminación.

. generalmente desde el punto de vista del imaginario social. victimizada como objeto sexual subordinado y obligado a satisfacer los deseos sexuales masculinos. Ellas se encargan de apoyar económicamente a sus madres. situación que puede denominarse como la dualidad en la dimensión moral. como ya se advirtió. en una estructura social capitalista fundada en una distribución desigual e injusta de la riqueza.. hijas. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. todos sabemos que estaban haciendo algo “inadecuado”. sino como la señora que trajo dinero. en la que el trabajo sexual y la movilidad espacial se transforman en modelos de vida. por una parte son mujeres que venden su cuerpo y. la prostitución se convierte en un mal necesario en el que la mujer es vista como víctima y heroína. con ello contribuyen a mejorar la situación económica familiar y social.No obstante. que se prostituía. La misma sociedad legitima la prostitución en el exterior […] cuando llegan acá […]. Sin embargo. la prostitución es percibida como la profesión más antigua del mundo. por ser una actividad que emana y enmarca una lógica de ordenamiento de la vida social. . hermanas. al mismo tiempo que se convierten en la estrategia que contribuye a salir de la pobreza. algo inmoral ante la iglesia católica. esta profesión se ejerce en el caso de las mujeres moralmente cargada de tabúes y prejuicios sociales. De acuerdo con De Moraes (1998: 17–18) esta dualidad moral ocurre porque. pero de todas formas cuando llegan acá no lo vemos como es […] como la mujer que andaba en las calles. también encarnan el espíritu de la solidaridad femenina o intragénero. entre comillas. por la otra. las mujeres inmigrantes en Europa o identificadas como italianas no sólo cargan con el estigma social. en Buenaventura. amigas y vecinas. son el cimiento de las redes de camaradería que propician un ambiente adecuado para que otras mujeres migren. Sin embargo. la buena hija. se incorporen al trabajo sexual o al mercado matrimonial o desarrollen otras tácticas de movilidad. la buena amiga. que vendía su cuerpo.. porque. en la cual la prostitución suscita imágenes de transgresión del orden y libertinaje desenfrenado en el desempeño de los papeles sexuales femeninos. la buena del barrio porque daba la plata a sus 368 Movilidades.

es una persona amada. en la que se resignifica el trabajo sexual femenino de carácter transnacional. (2005). mediante la inmigración transatlántica. si se puede decir así. Cuando la persona consigue o tiene (dinero) es una persona querida. en una empresa o en una casa de familia. y la manera en que el género. El trabajo desarrollado por Benería. porque se habla infinidad de cosas de esa persona. es mejor que se vayan a España a prostituirse […] se casan y obtienen dinero más rápido para ayudar a su familia […] (Dana). esa actividad y también promueve para que otras personas vayan a prostituirse […] Dana). unos zapatos. argumentando que los mercados económicos y laborales pueden ser disciplinados u ordenados. Pero cuando la persona no tiene ni cinco centavos es pobre. También existe la presión entre las madres de familia que la una le comenta a la otra que su hija se ha ido para Italia o España. no dicen ¡no! esa persona se fue a vender el cuerpo y mírala […] lo que se dicen es ¡mírala ve! cómo llegó ¡tan bonita! ¡Ay! Tan bonita […] (Polo). Ahí lo que interesa es el dinero […] si la persona se va y consigue dinero. con base en diferentes Teodora Hurtado Saa 369 . esa persona lo que hacen es destruirla. y se lo vincula a la idea de estatus y clase social ascendente. una revaloración y un reordenamiento del orden social en Buenaventura. pues tiene mucho dinero y que con eso ha podido colaborar a su familia […] que… por qué uno no hace lo mismo […] por qué las otras muchachas están acá trabajando de una manera […] como decir […] como un trabajo normal.compañeras. no obstante estos autores analizan las maneras en que se estructuran el orden social y los mercados de trabajo. y que ha tenido. y Guadarrama y Torres (2007) iría en esta dirección. Entonces. porque les regaló un vestido. también la misma sociedad alcahuetea […]. Para De Moraes (1998). estas formas de representación social estarían indicando que se está generando. es una persona adorada para todos en Buenaventura y en el país. la clase y la condición étnica–racial intervienen en estas estructuras.

En este sentido. la raza y la clase social (Kergoat.. 2005). al igual que el género. son inseparables de la dimensión económica y sexual. entre otras. Durante este estudio se ha descrito la manera en que las identidades étnicas–raciales. En particular porque. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. Araujo (2003). en una determinada estructura socio–económica y política. Estas condiciones laborales están asociadas igualmente a sistemas de valores que vinculan condición étnica–racial con ocupaciones de poco prestigio social. de género y de clase. de la valoración que en la dinámica de las relaciones sociales le es asignada a estas diferencias de sexo. la dominación y la discriminación siguen acompañándose de mecanismos de subordinación y explotación económica y sexual de los grupos subalterizados. y el caso de las mujeres negras inmigrantes en Europa es un reflejo de ello. históricamente construidas. aun en contextos transnacionales. pero también de la etnia. la antropología y la demografía. en su trabajo sobre la participación y el acceso desigual al mercado laboral.valores y normas impuestas por la sociedad. manifiesta que las formas sutiles de segmentación de la ocupación por raza y género ha conducido a que hombres y mujeres negros registren niveles de participación diferencial en el mercado laboral. conduciendo a que hombres y mujeres etnizados y racializados sean inscritos al sistema de clases social y económico de manera diferencial y asimétrica. y actualmente se están desarrollando líneas de investigación que desde la sociología. se observa una dinámica social en la que los procedimientos para la afiliación e incorporación de hombres y mujeres a los diferentes mercados productivos se basan en una construcción histórica y asimétrica de las diferencias de género. Benería. geográficas. más que de las diferencias inherentes a los individuos y grupos sociales. Al respecto. . 370 Movilidades. 2003. etc. étnicas o raciales. la etnicidad y la racialidad también se perciben y son interpretadas como esencias. étnicas/raciales y clase social con el tema de la sexualidad.. Resultado de esta asignación. por consiguiente la forma en que se construye o define la división del trabajo depende. analizan estas conexiones entre las identidades de género.. edad. las prácticas e identidades sexuales.

A. Cemi. Teodora Hurtado Saa 371 . no obstante. no sólo como temas locales o del ámbito de lo privado e íntimo. 763-787. Bibliografía Aja Díaz. raza y etnia. es importante observar y analizar estos mismos problemas en contextos globales. Los desafíos de la equidad: Reestructuración y desigualdades de género y raza en Brasil. (2004). en contexto de movilidad espacial nacional y transnacional. Temas en torno a un debate sobre las migraciones internacionales. género y trabajo. para valorar estas mismas categorías en los contextos transnacionales. construcción social de las ocupaciones y mercados de trabajo sexual. (2003). 65(4). todos ellos atravesados por las dimensiones de género. como es el caso de la relación entre identidades étnicas–raciales. N. Cuba: Centro de Estudios de Migraciones Internacionales. y de los diferentes matices que adquieren. pero cuya intensidad trae nuevos retos e interrogantes para las ciencias sociales y para el desarrollo de estudios transdisciplinarios. etc. Urge entonces responder a la necesidad de contribuir a la descripción y explicación de los fenómenos que afectan a los grupos subalterizados y las condiciones de vulnerabilidad a las que son sometidos hombres y mujeres etnizados. La Habana.. Araujo Guimarães. para ser abordados y analizados con mayor profundidad en trabajos futuros. racializados y sexualizados. Revista Mexicana de Sociología. el de las minorías étnicas–raciales e identidades sexuales. y la manera en que los y las inmigrantes se insertan en los lugares de destino y en los mercados de trabajo. con base en estas identidades. de movilidad espacial y de multiculturalismo. hay temas de interés que quedan pendientes. Fenómenos que no son tan recientes.Algunos académicos reconocen la relevancia del problema y estiman que son espacios analíticos que merecen ser abordados ampliamente. Este estudio pone de manifiesto sólo algunas de esas formas de vulnerabilidad a las que se exponen las mujeres negras.

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raza e identidad .Tercera parte Nación.

.

La habilidad de “mezclar” fue interpretada por Freyre y sus seguidores como una marca de distinción en la historia Este artículo fue publicado por primera vez en inglés en Journal of Romance Studies (Vol. N. símbolo de la creación de la democracia moderna. Mientras que los políticos. Freyre proclamaba el mestizaje como una declaración de la autenticidad racial brasilera. ninguno me dio tanta ansiedad como el mestizaje. 2 Jane-Marie Collins es profesora en el Department of Hispanic and Latin American Studies. 2. Sobrados e mucambos (publicado por primera vez en 1936) también ha sido publicado en traducción. tendían a asociar la mezcla racial con la promiscuidad y la degeneración de raza. La versión utilizada en el epígrafe viene de una segunda impresión en 1963 de la segunda edición en inglés de la traducida por Samuel Putnam y publicada en 1956. como lo anotó Frank Tannenbaum en 1963 en su introducción a la traducción al inglés (1963a: x) del segundo estudio importante de Freyre sobre la sociedad brasilera. 1 . Introducción La publicación de Casa grande e senzala de Gilberto Freyre en 1933 marcó un punto de inflexión en la historiografía de la esclavitud en Brasil. 7. University of Nottingham. género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil1 Jane-Marie Collins2 Y de todos los problemas que confronta Brasil. 2007: 19-34). durante la época de la esclavitud y después de ella. 3 La primera edición y las subsiguientes de Casa-grande e senzala han sido publicadas en inglés por diferentes editoras con el título The Masters and the Slaves. intelectuales. Gilberto Freyre (1963b). Sobrados e mucambos3. como The Mansions and the Shanties. cronistas y viajeros. desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza. para la cual Freyre escribió un prefacio (XXVI). La traducción de Tannenbaum aparece en la edición de 1963.Intimidad.º.

tales contradicciones y ambigüedades aún necesitan ser descubiertas. desigualdad y democracia racial . sino como un material ambiguo para utilizar en la crítica y la subversión contra la dominación racial” (2003: 397). En este artículo se propone que el estatus enigmático en torno a las relaciones raciales en el Brasil es el resultado de haber pasado por alto dos cosas de mayor importancia en el trabajo de los estudiosos hasta la fecha. “la raza sigue siendo uno de los terrenos más disputados en el Brasil contemporáneo” (1999: 6). las tesis de Freyre sirvieron simplemente para explicar las ansiedades en torno a la mezcla. como lo ha explorado Jeffrey Needell (1995) recientemente. En retrospectiva. en vez de resolver problemas de desigualdades raciales. Como anotaba Octavio Ianni en la década del setenta “es de gran importancia la intolerable contradicción entre el mito de la democracia racial y la verdadera preponderancia de la discriminación contra los negros y mulatos” (1970: 267). su énfasis en la asimilación aclarando el color de la piel le dio fuerza a una interpretación del mestizaje como un problema que involucraba sesgos potenciales y transgresiones a las jerarquías de raza y clase (Sherrard–Johnson. los escritos de Freyre en general revelan una actitud mucho más compleja hacia la mezcla de razas. Brasil había producido una forma única de democracia racial.de las relaciones raciales del Nuevo Mundo. porque en realidad una verdadera transgresión de jerarquías de raza y clase pocas veces ocurre en el Brasil. Es cierto que. como señala Rebecca Reichmann. Sin embargo. “el reto de la última década de estudios ha sido reconocer la realidad del dominio racial y la realidad del discurso de la democracia racial. Entonces. sólo en ese momento podremos comenzar a comprender la coexistencia del dominio racial y la democracia racial en el Brasil. aunque el estudio de Freyre fue ostensiblemente un ejercicio de redención cultural y racial contra la erudita dominada por puntos de vista eugenésicos. 2004: 863). aún plantea un gran reto a los eruditos en este campo. no como una falsa conciencia. Ciertamente. Como observa Mark Alan Healey. o ambas. 378 Intimidad. ya sea que consideremos las relaciones de raza brasileras como “contradictorias” o “ambiguas”. Casi cuarenta años después.

Jane-Marie Collins 379 . la historia de las relaciones raciales en el Brasil podrían ser de nuevo configuradas como excepcionales. pocos estudios revelan una apreciación profunda de su base histórica. Mitos en los mitos: Historia y relaciones de raza en el Brasil A pesar de la necesidad obvia y apremiante de echar por tierra el mito de la democracia racial como punto de partida para comprender la ideología de las relaciones raciales en el Brasil.Primero. benignas. el examen de las raíces históricas de la democracia racial en el Brasil se le ha dejado a unos pocos estudiosos que la han tratado en gran parte como historia intelectual (Skidmore. así como el lugar específico y central que tiene el trabajo de la mujer negra –productivo. no necesariamente su falta de atención a ella. el énfasis en los discursos intelectual y literario ha significado que prácticas y procesos históricos clave que constituyeron la experiencia mediante la cual. Entonces. y el idioma en el que. el papel en general que juegan el género y el sexo. reproductivo y restaurador– en la formación de las relaciones raciales brasileras. 2000). 1993. utilizando fuentes primarias como cartas de libertad. Schwarcz. Más bien. procesos en tribunales penales y testamentos relacionados con las vidas de las mujeres esclavizadas y liberadas y sus familias. Es su versión de la historia lo que es cuestionable. Segundo. como “inventor” del mito. han sido ignorados por los estudiosos en 4 El marco teórico utilizado aquí ha sido desarrollado en el contexto de mi estudio actual más amplio sobre la raza y el género en el proceso de liberación y mestizaje en la Bahía (Brasil) del siglo XIX. Irónicamente. Freyre. De tal forma. se argumentará que se requiere un nuevo marco teórico para someter el mito de la democracia racial a un análisis que ponga en relieve las relaciones históricamente desiguales de raza y género. tolerantes y democráticas. fue en sí mismo mucho más consciente del significado de la historia para las relaciones raciales. y que resalte la forma en que el mito ha sido engendrado y perpetuado. Costa. manteniendo esas desigualdades4. 1993. la falta de atención crítica a los procesos y prácticas históricos que dieron surgimiento a la llamada única versión de las relaciones históricas en el Brasil: la liberación de los esclavos y el mestizaje.

aquellos procesos y prácticas que garantizaban más atención de los estudiosos eran la liberación de los esclavos y el mestizaje. la evidencia de una mayor movilidad para la raza mezclada brasilera siempre pareció convincente5. y el subsiguiente papel social del mulato en el Brasil. como Russel-Wood (1982) examinaran el papel del “liberto” en la 5 Ver Cohen y Greene (1972) para las comparaciones de la liberación y el mestizaje en las sociedades esclavistas del Nuevo Mundo. Este fenómeno. “la entrada de los negros a profesiones que no requerían un grado universitario era aún más rápida” (2004: 106). sector que al mismo tiempo atraía y repelía a los visitantes extranjeros durante la esclavitud. Por ejemplo. Ciertamente. Intimidad. como lo anotaba Tannenbaum en Esclavo y ciudadano (1946). el significado de la población de libre color bajo la esclavitud. porque el estatus de ocupación y grado de aceptación de los libertos durante la esclavitud presagian el patrón de asimilación posemancipación para toda la clase esclava (1972: 309). e inquietaba y retaba a los estudiosos desde ese entonces. desigualdad y democracia racial 380 . Sin embargo.general. En opinión de Herbert Klein: Al intentar analizar la estructura de la esclavitud de los negros y el desarrollo de las relaciones raciales en cualquier sociedad del Nuevo Mundo. identificado como el “surgimiento del mulato”. según Andrews. dio pie a que muchos historiadores. Desde Tannenbaum en los años cuarenta hasta Carl Degler en los años setenta. ya que estos eran los mecanismos que producían el sector de la población de libre color. es esencial comprender la condición de la clase de libre color. fue visto como la clave para explicar la diferencia entre los sistemas de esclavitud en Estados Unidos y Brasil y sus sistemas de relación racial en el siglo XX. Mientras que los hombres libres negros más ricos se abrían camino en las escuelas de leyes y medicina. George Reid Andrews ha observado la manera en que los negros brasileros y mulatos tuvieron mayor acceso a oportunidades para progreso socio–económico y político que sus pares en la América española del siglo XIX.

y que los esclavos nacidos en el Brasil. Marx y Andrews a finales del mismo. En general. particularmente aquellos pardos de piel más clara y mulatos7. Segundo. Esto es cierto para Freyre y Russel-Wood a comienzos del siglo XX. fueron sobredimensionados entre los libres en relación con la cantidad aún esclava. Entonces. Esto quería decir que la mayoría de los liberados eran hembras y nacidas en Brasil. Jane-Marie Collins 6 381 . Primero. dado que más recientemente los estudiosos han tenido la ventaja sobre sus predecesores de tener a su disposición evidencia demográfica acerca de la liberación de los esclavos y el mestizaje en Brasil que indican la necesidad de examinar el papel del género como determinante mayor. los hombres tenían menos posibilidades de ser liberados que Los estudios demográficos de la liberación en Brasil son demasiado numerosos para mencionar. la trayectoria de la liberación de los esclavos va fuertemente relacionada con el género. el color y la raza6. Esto es sorprendente. en algunos casos. Karasch (1987) en Río de Janeiro. para todos los esclavos. aún se utilizan para referirse al color claro de la piel dentro del espectro de la negritud. Esa evidencia demográfica ha revelado un número de patrones consistentes para la liberación de los esclavos en Brasil. como lo han demostrado numerosos estudios. En cuanto al género. Higgins (1999) en Minas Gerais. Aunque la movilidad se consideraba un fenómeno masculino. revelan una proporción de hasta 2: 1 hembras por machos. 7 No hay equivalentes directos al inglés en estos términos. Ambos fueron utilizados y. y otras sociedades esclavistas en las Américas. a medida que se hacían un nicho en los puestos gubernamentales y militares. el papel de la población mezclada en la formación de las relaciones raciales brasileras ha estado restringido a una interpretación del ascenso de los hombres brasileros de raza mezclada por medio de rangos de esclavo y luego de la sociedad posabolicionista. la experiencia como libertos fue determinada por dos factores: el modo en que la liberación fue obtenida y la edad en que se obtuvo. nunca se le ha dado al papel del género en la formación de las relaciones raciales una posición preponderante. la mayoría de los estudios para el Brasil.sociedad esclavista del Brasil como una forma de volver historia las relaciones racistas. Para ejemplos de variaciones regionales véase Schwartz (1982) en Bahía. así como para Degler.

Además. eran comerciantes callejeros o trabajadores domésticos dueños de pocos esclavos (Andrade. Aún cuando los pardos y mulatos eran liberados de niños. para 1830-1. Para las mujeres africanas. Oliveira. Véase Aquivo Publico do Estado de Bahia. 1978. 1860-1 y 1870-1. hombres y mujeres. 1999). livros de Notas (Salvador). en el 90% de estos casos. A los hombres esclavos se les liberaba con menos frecuencia. desigualdad y democracia racial . 382 Intimidad. las mujeres esclavas nacidas en el Brasil generalmente pagaban por su libertad con muchos años de trabajo servil en el servicio doméstico y con lealtad y obediencia hacia sus dueños. En cuanto a la ocupación. El Livro de Notas para 1850-1 no estaba disponible para consulta cuando esta investigación se llevó a cabo. las madres permanecieron en cautiverio. Higgins. Sin embargo. tal vez porque tenían un mayor valor en el mercado en relación con sus habilidades y conocimientos. El papel de la paternidad en estas liberaciones es considerado por muchos como significativo (Kiernan. Los pardos y mulatos tenían más posibilidad de ser liberados de niños y los índices de género de bautizos de liberados eran comparables con aquellos encontrados entre adultos liberados. 1840-1. en quienes los blancos menos confiaban para trabajar en sus casas. 1851-2. la ruta para la libertad generalmente era a través de la acumulación de capital proveniente de actividades lucrativas en la calle. porque había sido sacado de circulación para restaurarlo. 8 Véase Reis (1997) para un ejemplo de las maneras en que las actividades de los hombres africanos en particular fueron vigiladas y reguladas después del levantamiento de Malês en 1835. pero el número de mujeres africanas que fueron liberadas era más proporcional al número de mujeres esclavas. 1988). mientras que a los brasileros se les otorgaba condicionalmente. había más posibilidad de que los africanos compraran su libertad.las mujeres. era generalmente en reconocimiento por los servicios prestados por sus madres todavía esclavas9. Los hallazgos de Higgins fueron similares para Minas Gerais (Higgins 1999: 163). 1988. pero también porque liberar a hombres africanos era considerada no deseable políticamente8. la mayoría de las liberaciones se daban en las ciudades y la mayor parte de los libertos. 9 Mi propia investigación de cartas de libertad para la ciudad de Salvador en el período 1830–1871 indican que 308 niños fueron liberados y.

así como entre la libertad y el género para todas las mujeres esclavas (Beckles. definiendo las relaciones actuales. 1999. Morgan. En un proceso cuidadosamente negociado que con frecuencia se extendía por décadas. los esclavos y sus dueños se comprometían en un acto continuo a equilibrar las necesidades y los deseos –económicos y emocionales– que eran mutuamente opuestos. Sin embargo. Los esclavos no querían seguir siendo esclavos todas sus vidas. la coincidencia de intereses en las capacidades productivas y reproductivas de las mujeres esclavas trajo una relación distintiva entre la propiedad y la producción en la sociedad esclavista del Brasil. la dinámica de ambas condiciones en la construcción del estado–nación brasilero moderno y sus configuraciones atenuantes de ciudadanía (discursiva. Los dueños de esclavos no querían perder ganancias ni autoridad. Jane-Marie Collins 383 . 1989). Aunque las rutas que los antiguos esclavos tomaban hacia la libertad –esa precondición de tanta importancia en las sociedades modernas– estaban fuertemente correlacionadas con la raza y el género. el derecho a tener como esclavos a los hijos de las mujeres esclavas se extendía a todos los dueños de esclavos. Como tal. el género y la raza fueron las principales variables para determinar la ruta a la libertad y las condiciones en las cuales se podía ejercer la libertad (Camp. 2004). produciendo el contexto histórico en el cual surgieron los códigos y la cultura de la ambigüedad y la contradicción. pero tampoco querían esclavos descontentos o rebeldes. 1998: 147-61).Es más. pero se tenían que conformar con ciertas condiciones de cautiverio para poder lograr su libertad. Como consecuencia. las prácticas de liberación de esclavos y el mestizaje se interrelacionaron con sistemas de clientelismo y propiedad en la sociedad esclavista brasilera. la manera en que se lograba la libertad repercutía en la manera en que se experimentaba. 2004). De tal forma. El hecho de que aún en el Brasil sólo una minoría de esclavos eran liberados comprueba las dificultades para encontrar el equilibrio y mantener lo establecido (Chalhoub. entonces. es reconocido que los dueños de pocos esclavos frecuentemente contaban con la capacidad reproductora de sus mujeres esclavas para aumentar el número de sus esclavos (Barickman. pero simultáneamente alineados.

La trayectoria hacia la libertad y la ciudadanía para los latinoamericanos negros se presenta sin género. y luego con el caso de una mujer esclava en Lima (Perú). sin un asomo de ironía. El hecho de que la historia de las relaciones laborales y la construcción de la ciudadanía han sido constituidas por medio de las estructuras de “interconexión [e] interrelación” de raza y género ha sido demostrado recientemente para los Estados Unidos (Glenn. los resultados son similares. las relaciones sexuales entre amos de esclavos y sus esclavas son entonces citadas como explicación del “éxito” de los mulatos para “ganar su libertad” (Andrews. El hecho de que ambas mujeres no lograron obtener su libertad se considera irrelevante. cultural y simbólicamente” (1997: 2). la condición de negro y la ciudadanía se discuten desde una perspectiva ciega al género. trata el mestizaje como un “hecho” histórico. 2002: 6). la cursiva es mía). el significado de las relaciones de género y las implicaciones en la política de identidad –nacional y racial– también son pasadas por alto. quien había sido “explotada sexualmente” por su amo desde que tenía catorce años. 2004: 43). biológica. Incluso en estudios muy recientes por Marx y Andrews. Además. En la discusión de Andrews sobre la liberación de los esclavos en Brasil. 1996: 188). Aunque él ilustra el proceso de la liberación de los esclavos primero con el caso de una madre esclava puertorriqueña que había dado a luz a un niño esclavo engendrado por su amo. el enfoque ciego al género produce una interpretación del significado del orden racial y de las condiciones de ciudadanía en el proceso de crear la nación. Ciertamente. como otros antes que él.dominante u otra) han sido poco tenidas en cuenta. desigualdad y democracia racial . En Marx. 384 Intimidad. Para Andrews. pero el idioma de ciudadanía e igualdad. “son las mujeres –y no (¿sólo?) la burocracia y la intelectualidad– quienes reproducen las naciones. algo dado e indiscutido (Marx. él. Aunque Marx dice “mirar más allá del hecho biológico del mestizaje”. como lo señala Nira Yuval-Davis en el contexto del estado-nación occidental. el cual es principalmente un papel indiferente a las relaciones de género. anota que “la dominación portuguesa se extendió hasta en el ámbito del sexo” (1998: 66.

Entonces. Aunque se entiende que todas las referencias a “igualdad” automáticamente habrían excluido a las mujeres libres –negras y blancas– en el Brasil del siglo XIX. los altos niveles de mestizaje revelaban un indicador positivo de los niveles de tolerancia sexual. las relaciones sexuales entre hombres y mujeres de razas (y estatus) diferentes adquieren significados claramente políticos así como históricamente específicos. mulato insurgente. Es más. De tal forma. de dominación y control desde el primer contacto hasta la formación de la nación–estado moderno y más allá. las agendas 10 Yuval-Davis hace un comentario similar en la “teorización hegemónica de las naciones estado” (1997: 2-3). Jane-Marie Collins 385 . se presenta en el Brasil casi exclusivamente como masculina. Andrews no hace ningún reconocimiento al hecho. para la historia de los Estados Unidos “la “conquista” del oeste involucró una serie de encuentros sexualizados que resultaron en una confrontación de sexualidades y sistemas sexuales a lo largo de fronteras etnosexuales (Nagel. trabajador libre. bajo condiciones de conquista. Diane Millar Sommerville ha argumentado que Eugene Genovese no le dio importancia a los niveles de mestizaje como una forma de darle “pedal suave” a la magnitud de la explotación sexual de la mujer esclava (Sommerville. Como lo ha argumentado Nagel. las tensiones entorno al mestizaje son raciales y sexuales. En el caso de Brasil y el mito de la democracia racial a modo de Freyre. las naciones en el Nuevo Mundo no fueron simplemente “comunidades imaginadas”. en ambos casos.así como la lucha para lograrlas. como ha sido demostrado por estudiosos como Stephen Greenblatt y Joane Nagel. Sin embargo. Ciertamente. la imagen del esclavo rebelde. 2000: 120). plebe o campesino. colonización y esclavitud. es decididamente masculino10. 2004: 70). En forma significativa. eran “comunidades sexualmente imaginadas” y las nociones de pertenencia (o no pertenencia) a aquellas comunidades fueron imbuidas con experiencias de diferencias sexuales y raciales. ni tiene en cuenta las implicaciones de esto para las expectativas y experiencias de ciudadanía. en el caso del Sur de Estados Unidos.

2003: 115. Esta marginación del género ha significado que la historia y el desarrollo de las relaciones raciales en Brasil sea comprendido sólo en parte o. Paradójicamente. 133). Así como la raza está “conspicuamente ausente” de las discusiones sobre sexualidad. la apariencia de singularidad puede ser el único aspecto de las relaciones raciales en Brasil que realmente sea singular. No identificar el papel y el significado del sexo y la raza en las rutas históricas de la democracia racial no se debe solamente a la ceguera sobre el género como tema. esto significó que. la naturaleza “conflictiva” de la combinación de raza y sexo encarnada en las nociones de mestizaje. Brasil no es ni único ni excepcional (1999: 210). como dice Goldstein. sólo puede ser entendido como una contradicción o ambigüedad.políticas actuales se proyectaron en el pasado por medio de datos demográficos del mestizaje. sin importar el significado numérico de la población mezclada. 127). Lo mismo es cierto acerca del trabajo erudito sobre las relaciones raciales en Brasil. como lo ha señalado recientemente Donna Goldstein. sino también al enfoque –conceptual y teórico–. como hemos visto. desigualdad y democracia racial . Más aún. Pero. también la sexualidad está ausente de las discusiones sobre raza (p. 120). Sin embargo. es la “coexistencia superficialmente descomplicada” del mestizaje y el racismo lo que hace que las relaciones raciales brasileras parezcan únicas (p. toca “un área tan íntima de la vida social” en Brasil. 119). como lo ha argumentado Mara Loveman en su repaso del estudio de Marx. tomado en un contexto histórico más amplio del colonialismo europeo occidental. la interpretación que prevalece de la historia del mestizaje en Brasil se filtra a través de conceptos culturales de reciprocidad y cordialidad (Goldstein. coerción y violación. según Goldstein. Más aún. el mestizaje se podía señalar como prueba de prácticas paternalistas de sociedades esclavistas patriarcales. 386 Intimidad. 117. mientras que en el caso de Estados Unidos el sexo interracial entre el amo y la esclava ha sido examinado por medio de teorías de dominación. que el tema “ha prácticamente desaparecido del trabajo erudito referente a la sexualidad en Brasil” desde que Freyre fue publicado por primera vez (p.

Pero en muchos casos esto ha significado que las rutas de la democracia racial sean repetidas y rastreadas de nuevo como la pieza de un juego. 245). Tal enfoque significaba que el racismo era interpretado en términos puramente “funcionalistas” y presentado como un “instrumento” del capitalismo utilizado para “mantener la subordinación de los trabajadores negros” (p. lo cual todavía marca muchos estudios sobre las relaciones raciales contemporáneas en Brasil. Patriarcado. un examen teórico de las relaciones de poder ejercidas por medio del proceso histórico de la liberación de los esclavos y del mesticismo expone a lo que Saidiya Hartman (1996) se refiere en el contexto de la Ley de Esclavitud de Estados Unidos como un “discurso de seducción”. Jane-Marie Collins 387 . estos científicos sociales trataron la cuestión de raza y racismo “sin hacer referencia a la historia cultural” (1995: 245). Como lo ha observado Michel Agier. particularmente las implicaciones para la identidad negra y la movilización11. seducción y esclavitud Al examinar las relaciones desiguales del poder en el Brasil. nos vemos obligados a enfocar prácticas específicas sobre las cuales fueron construidas esas condiciones y fueron engendradas las desigualdades. sólo había tomado un color de piel diferente. Entonces. no sólo como expresiones de raza o diferencias de clase.La dificultad que han encontrado los estudiosos para desmitificar el mito entonces puede atribuirse a no haber tenido en cuenta los orígenes. En suma. Es cierto que el trabajo principal de los sociólogos es exponer las consecuencias de la democracia racial para aquellos que viven la realidad de hoy en día. la lucha de clases no había cambiado de tipo. Cuando se coloca al lado del nuevo nombre de Goldstein para la democracia racial brasilera 11 Ver por ejemplo algunos de los excelentes estudios de Antonio Sérgio Alfredo Guimarães (2001). sino como condiciones de raza y sexo históricamente diferenciadas. Este patrón se inició por la primera ola de estudios sobre las relaciones de raza brasileras producida en las décadas del sesenta y el setenta.

Como lo confirma un informe reciente de 12 13 Gilliam hace un caso similar para el uso de teorías de Gaines y Hester (1998: 62). sumisión y sujeción. como lo expresa Angela Gilliam (1998: 63). Las relaciones de poder ejercidas por medio de dos mecanismos principales de movilidad disponibles para las mujeres negras esclavas y libres. El término “favor y fuerza” es prestado de Judith Butler. asociar estas teorías permite el desarrollo de un enfoque histórico para comprender las relaciones de raza que confirmen el nivel de comparación entre las relaciones de poder obtenidas en los dos contextos. Thereafter Johnnie (2005: 1063). en su artículo sobre la novela de Carolivia Herron. porque ni el estado ni la economía han intervenido suficientemente desde ese entonces para reemplazarlas. Este enfoque expone así las maneras en que la historia del mestizaje en Brasil ha sido contada por medio de la evolución y utilización de eufemismos para describir las relaciones sexuales interraciales desde la conquista. se vuelve aparente hasta qué punto existe una confusión constante entre expresiones y sentimientos de consentimiento y coerción. Intimidad. Esta es una expresión y paráfrasis de Hartman (1996: 536-7). Ambas teorías ponen de relieve el papel crucial que desempeñan la raza y el sexo y la manera en que se cruzan para determinar las relaciones de poder en ambos contextos –la esclavitud (Hartman) y la democracia (Goldstein)12–. la liberación y el mestizaje. pueden entonces ser demostradas como significativas aún hoy en día para las mujeres pobres negras brasileras. el “momento del mestizaje”. mutualidad y apropiación indebida. desigualdad y democracia racial 388 . los dos marcos teóricos trabajan para explicar los paralelos ideológicos y continuidades culturales entre la liberación de los esclavos y el mestizaje en una era de la historia de Brasil y la democracia racial en otra. intimidad y desigualdad13. reciprocidad y represión. Entonces. en el concepto más amplio de la historia de las relaciones raciales en Brasil. perpetuando una creencia en la neutralidad racial. deseo y dominación.llamándola “erótica daltónica”. constituye el lugar original del mito de la asimilación por medio de la eliminación de la identidad racial. Es más. favor y fuerza. Posteriormente.

los procesos de industrialización y modernización del siglo XX han hecho poco para mejor la posición socio–económica de la mayoría de las mujeres negras e indígenas en el Brasil: O papel destinado a elas continuou sendo subalterno.Unifem. muchas mujeres negras aún acuden a estrategias de supervivencia similares a sus madres antepasadas. altos índices de prostitução e condições precárias de saúde e educação (El papel al cual están destinadas continúa siendo subalterno. Según Goldstein. con la devaluación de su trabajo en el campo. es el discurso de Hartman sobre la seducción. y el patriarcado y el racismo han servido para exacerbar y acentuar estas desigualdades. 2006: 142) Con la distribución más desigual de la riqueza de todos los países latinoamericanos. un hombre blanco rico y envejecido. 126). En su estudio. Sin embargo. 2003: 133. Ciertamente. la distribución históricamente desigual de la riqueza en el Brasil es una de las características que definen las relaciones interraciales en el Brasil. los recursos económicos del Brasil están concentrados en pocos y son de difícil acceso. (Unifem. sino también porque permanecen dependiendo de redes comparables de clientelismo para tener acceso a los recursos económicos y a un mínimo de movilidad que esto conlleva (Goldstein. no sólo porque continúan en el fondo de la sociedad económicamente hablando. orgánica y complementaria” haga Jane-Marie Collins 389 . altos niveles de prostitución y condiciones precarias de salud y educación). el patrón de Freyre –el dueño de esclavos blanco y el patriarca de la plantación– surge de nuevo como el coroa. com a desvalorização da sua força de trabalho no campo. Como resultado. Goldstein resalta la manera en que el paradigma que prevalece para el sexo interracial se predice sobre la desventaja histórica socio–económica y la explotación de la mujer negra y el histórico privilegio socio–económico del hombre blanco. el que aclara las maneras en que el dueño de esclavos y el coroa participan en (y perpetúan) “una fantasía social (es decir) la posibilidad que una sociedad en una forma no antagonista.

desigualdad y democracia racial 390 . Aunque tales estudios no investigan el proceso histórico específico del racismo y el sexismo. al haber sido interpretada como “seductora”. la conversión contemporánea de la sexualidad de la mujer negra en bien de consumo está formada por y construida en un paradigma de relaciones amo–esclavo en el cual la violencia ejercida por los dueños de esclavos contra la mujer esclava se “hace romántica” (Gilliam. en la “democracia daltónica” de Goldstein.posible una “visión armoniosa de comunidad (por medio de) la armonía entre los débiles y los poderosos” (Hartman. Intimidad. ambas teorías exponen las maneras en que la mujer negra. cap. 1996: 538-9). 1996: 538-9). Léila Gonzalez y Lidia Avelar Estanislao. se convierte en “digna de culpa” de una plétora de males de la sociedad (así como de pecados humanos). En forma similar. abren la liberación de los esclavos y el mestizaje a nuevas interpretaciones y ayudan a resaltar el papel que juegan estos procesos en el despliegue de la democracia racial en el Brasil. 2003. es una visión que ha desempeñado un papel clave en la “codificación de la fantasía” del sexo interracial y ha presentado un paradigma para su práctica actual (2003: 118). al recalcar la visión y la versión paternalista de la sexualidad interracial amo–esclavo. no 14 Jessica Forbes Roberts utiliza este término. Finalmente. 1998: 63. Thereafter Johnnie (2005: 1063). prestado de Judith Butler. las teorías de Goldstein y Hartman. 7)14. por su “supuesta habilidad de hacer que los poderosos se vuelvan débiles” (Hartman. 65). 1996: 545). el discurso de la seducción. como se evidencia en la Ley Sobre Esclavitud en Estados Unidos “recurre a la idea de relaciones recíprocas y conniventes y engendra una construcción pronunciada de la sexualidad negra femenina en la cual la violación es inimaginable” (Hartman. Para Goldstein. además de su propia opresión. Para Hartman. en su artículo sobre la novela de Carolivia Herron. Entonces. Para las feministas negras brasileras como Sueli Carneiro. sino simplemente no procesable (Goldstein. la violación de la mujer negra no sólo se considera como “historia no procesable”. existe un entendimiento explícito de la realidad vivida del legado de las relaciones esclavistas.

El llamado sexismo “cariñoso” y el racismo “amistoso” que persisten en exaltar a la mujer de “raza mixta” y al modelo afro–bahiano de carnaval.como un proceso no documentado. a punição de práticas racistas e sexistas no Brasil. dentro de marcos políticos y económicos diferentes. Jane-Marie Collins 391 . (La sociedad brasilera –occidental y cristiana– ha tratado de reparar su pecado de culpabilidad colonial con la creación de instituciones públicas (fundaciones. sin prioridad). o la insistencia de parte de los segmentos mismos de la sociedad comprometidos en la destrucción de las identidades étnicas nativas y africanas. secretarias. la reconciliación de las injusticias del pasado tratando al mismo tiempo de eliminar los prejuicios actuales ha comprobado ser difícil y en gran parte infructuoso. em grande parte. de una vez. además de contar con la constitución de 1988 para castigar las prácticas racistas o sexistas en el Brasil. Mas as instituções têm orçamento insuficiente e são. que ainda permanecem na exaltação da mulata e do modelo afro-baiano de carnaval ou na exigência. consejos). equivocadas em suas políticas. remete questões que não são tematizadas. O sexismo “carinhoso” e o racismo cordial. por parte dos mesmos segmentos empenhados na destruição das identidades étnicas nativas daqui e d”África. consideradas periféricas. Como lo ha anotado Estanislao con referencia al sistema democrático actual y su compromiso constitucional con la igualdad de razas. saca a relucir preguntas sin orden temático. logo. sino como la base sobre la cual se han reinscrito categorías de exclusión e inclusión. están equivocados en sus políticas. Pero los presupuestos de las instituciones no son suficientes y. ministerios. desde 1988. conselhos– além de amparar constitucionalmente. en una identidad indígena “científicamente comprobada”. sem opção preferential (Estanislau. precisamente por las actitudes contradictorias del Brasil hacia las relaciones de género y raza: A sociedade brasileira ocidental e crista pretendeu expiar a culpa de seu pecado colonial com a criação de instituções públicas –fundações. en su mayor parte. consideradas como problemas periféricos. de uma identidade indígena “cientificamente comprovada”. 2000: 215).

las feministas brasileras han reclamado el “enegrecendo” (ennegrecimiento) de las feministas brasileras. el crecimiento Véanse por ejemplo las revistas brasileras Pagu (1996) y Estudos Feministas (1995). “no haberse dirigido a la relación entre el dominio de raza y género ha oscurecido la complicidad de la mujer blanca en mantener el privilegio blanco y reforzado el estatus subalterno de la mujer negra” (p. en formas que “perpetúan mitos acerca de la sensualidad especial de la mujer negra” (citada en Caldwell 2001: 224)16. 1994. Ciertamente. Aún así. (Azêredo. citada en Caldwell 2001: 221) Como lo observa Kia Lilly Caldwell. la posición y el posicionamiento de la mujer negra en la historia literaria del Brasil no han pasado desapercibidos por las feministas en el campo de los estudios culturales15. desigualdad y democracia racial . la naturaleza dolorosa de la relación entre lo personal y lo político y su papel en el desarrollo del feminismo brasilero fue expuesto en un discurso hecho por Gonzalez en 1982. las ideas de las estudiosas negras feministas y de las activistas sólo recientemente han sido incorporadas al currículo. nos sirven de inspiración. 16 En una inversión deliberada de la teoría de blanqueamiento en el corazón del mito de la democracia racial.En forma significativa. 221). La siguiente afirmación de Sandra Azerêdo resume la posición de los estudios feministas negros en relación con los estudios feministas brasileros: En ningún momento las críticas al racismo que se estaban haciendo en Estados Unidos en el feminismo occidental. 15 392 Intimidad. en el cual ella despotricó contra la “superexplotación económico– sexual” de las jóvenes domésticas negras por sus senhoras y sus hijos. Esto es claro en nuestra falta de familiaridad con el trabajo de las mujeres negras en los Estados Unidos – no hay traducciones de estos textos entre nosotros. al menos desde 1981. La superexplotación de la sexualidad femenina negra a la cual Gonzalez llamó la atención hace más de veinte años ha sido reforzada desde ese entonces en la conversión de la mulata en bien de consumo. Con el trasfondo de la comercialización del carnaval y la cultura afrobrasilera.

1997: 874). 1996. Ciertamente. Minas Gerais. como si esas relaciones fueran de alguna manera innata capaces de trascender en forma total las relaciones amo–esclava de donde surgieron. Un estudio reciente de la antigua área minera del Brasil. Jane-Marie Collins 393 . está bien documentada. a diferencia de esposas. Para Gilliam. tales observaciones con frecuencia son seguidas de ejemplos de relaciones duraderas entre esclavas y hombres libres.rápido del turismo en Brasil se apoya en la interpretación de la mulata como un producto para el consumo. 64). amantes y prostitutas. Centralizar el papel de la sexualidad en el proceso de la liberación y el mestizaje no lo reduce a un paradigma de amo blanco–amante negra esclava. sugiere que para muchas mujeres liberadas éste fue el caso (Furtado. Gilliam añade que “esta mulata mítica realiza las interpretaciones históricas de la fantasía patriarcal […] reforzando no solamente la historia colonial de plantaciones del Brasil (sino también) las desigualdades globales contemporáneas” (p. como lo observó Jean Soderlund. el enfoque que aquí se desarrolla sitúa la sexualidad de la esclava como el bien de consumo central de las relaciones esclavo– amo en todas las relaciones de mestizaje y libertad. Más bien. concubinas. y la identifica como un bien de consumo expropiado y explotado por todo tipo de amos. aunque la trascendencia era posible. “el que algunas mujeres se hayan beneficiado de tales arreglos no debería enmascarar la profundidad de la explotación de su sexualidad y trabajo en todas las Américas” (Soderlund. 2003). esto representa una “extensión de la narrativa del mestiçagem en el siglo veinte (que) vuelve incorpóreas las capacidades femeninas para tener poder y autoridad sobre sus vidas” (1998: 63). la erotización de la desigualdad relacionada con la carnavalización de la pobreza ha sido articulada y transmitida mediante de los cuerpos de mujeres negras brasileras que “tientan” a los hombres para que los consuman. Hanger. La llamada preferencia del brasilero blanco por las mujeres negras y de raza mezclada como compañeras sexuales. también era excepcional y escasa (Gaspar y Hine. Como lo demuestra Gilliam. 1997). Resumiendo el estudio de Sônia Giacomini (1994) sobre la interpretación de la mulata. Sin embargo. Estudios de otras sociedades esclavistas en las Américas indican que.

282) Confinadas a las esferas de autonomía designadas a ellas dentro del patriarcado y constreñidas por éstas. Por encima de todo. Estas respuestas son descritas como “pactos patriarcales” porque operan en confines estrictos del alcance de las esferas existentes de autonomía femenina. al mismo tiempo que “hacen poco por alterar los términos estructuralmente desfavorables del guión patriarcal generalizado” (p. así como el alto precio que pagan para moverse por fuera de ese orden (p. que pueden ser mucho más pesados que cualquier seguridad real económica y emocional. 280). (p. es instructivo ubicar los mecanismos de liberación y mestizaje en un marco teórico que resalte la naturaleza genérica de las relaciones de poder en las cuales estos procesos se apoyaron para su operación exitosa. Como lo explica la autora: A pesar de los obstáculos que el patriarcado clásico coloca en el camino de la mujer. La gran importancia que dan las mujeres a la seguridad y protección de sus propias esferas existentes de autonomía en el patriarcado refleja las “limitaciones concretas” de su posición en el orden patriarcal mismo. desigualdad y democracia racial . y de las diferentes maneras en que las mujeres desarrollaron sus respuestas (Kandiyoti. cualquier amenaza a su influencia en dichas esferas sin alternativas compensatorias tangibles hace que las mujeres sean “expertas en maximizar sus propias oportunidades de vida”. Kandiyoti argumenta que las respuestas políticas conservadoras de las mujeres tienen una lógica que no se puede explicar simplemente por medio de una teoría de “conciencia falsa”.masculinos y femeninos. El enfoque teórico adoptado aquí es el de un “pacto patriarcal”. 1988: 280). 394 Intimidad. y como resultado las mujeres responden “adoptando estrategias interpersonales que maximizan su propia seguridad”. Por razones similares. Esta teoría fue desarrollada por Deniz Kandiyoti en una comparación de las limitaciones y exigencias a las mujeres en diferentes órdenes patriarcales. 282). las mujeres con frecuencia se resisten al proceso de transición porque ven que el viejo orden normativo se va alejando de ellas sin alternativas emancipadoras. Es más. la explotación del trabajo productivo y reproductivo femenino es entendida no como un proceso bifurcado. sino como uno compuesto.

Más bien. así como a explicar sus respuestas específicas a sus encuentros individuales (individualizados) con sus amos. 280). hay conjunciones políticas y económicas que pueden llevar a un “desmoronamiento y transformación de los pactos patriarcales”. el éxito relativo que tuvo la mujer esclavizada con la libertad se debería entender como producto del mercado de esclavos en el que el deseo de ganancia. En este sentido. los “pactos patriarcales no son entidades sin tiempo e inmutables. Kandiyoti encontró que en los órdenes polígamos patriarcales en el África. sino que son susceptibles a transformaciones históricas que abren nuevas áreas de lucha y renegociación de las relaciones entre géneros” (p.Sin embargo. Estas respuestas fueron formadas por la “percepción” que tiene la mujer esclavizada de su propio valor en el mercado y posición social en la jerarquía racial y genérica de la sociedad esclavista brasilera (Kelly. en el cual la sexualidad y la reproductividad de la mujer esclavizada eran componentes indivisibles (Baptist: 2001). 275). Además. según sus experiencias de libertad y mestizaje. resistiéndose a ellos abiertamente e insistiendo en la reinstauración de sus esferas anteriores de autonomía o unas alternativas compensatorias apropiadas (p. hombres o mujeres. Por ejemplo. la teoría de pactos patriarcales ayuda a explicar la posición de las mujeres esclavas y libres en la sociedad esclavista brasilera en general. la preponderancia de las mujeres en los patrones de libertad no puede ser atribuida a un deseo franco de integración ni a una complicidad sin complicaciones con su propia opresión. placer y productividad venían juntos en la conversión del trabajo esclavo de la mujer en bien de consumo. En este sentido. 1984: xx). Entonces. los cuales a su vez tienen importantes “implicaciones para la conciencia y la lucha de las mujeres” (p. 275). en la cual las aspiraciones y expectativas de libertad Jane-Marie Collins 395 . el “discurso de la seducción” de Hartman ayuda a revelar la manera en que la liberación y el mestizaje produjeron una percepción genérica de la libertad. las mujeres se resistían a “cambios e infracciones que constituyen una brecha en sus acuerdos existentes en un orden dominado por el macho”.

Es más. reordenamiento o desmoronamiento del patriarcado. cuando y donde fuera posible (Kandiyoti. donde las desigualdades entre hombres y mujeres son de orden racial y sexual por medio del predominio continuo y la dependencia del clientelismo como mecanismo de movilidad (Gilliam. 1998: 61).de la mujer negra esclava. Según Yuval-Davis. eran en gran parte determinadas por experiencias inseparables de maternidad. así como las prácticas de la libertad y el mestizaje. su poder se vuelve mayor mientras más distantes estén las mujeres del centro económico y político. 1988: 280). ayuda a desenredar el mito de la democracia racial explicando las maneras en que las mujeres han “conspirado activamente en la reproducción de su propia subordinación” identificando no solamente los mecanismos de restricción en los cuales las mujeres brasileras ejercitan “la posibilidad de escoger”. sexualidad y falta de movilidad ocupacional en un contexto de cautiverio. A medida que el estado depende más de las operaciones de la economía (globalizada) para proveer a los “sin propiedad y desposeídos”. particularmente en órdenes patriarcales como Brasil. liberada y libre. “la necesidad de que los miembros de cada hogar contribuyan a la supervivencia hace que la protección económica del hombre a la mujer sea un mito” (p. Finalmente. al llamar la atención al papel complejo y contradictorio del género en redes de clientelismo. el análisis y las teorías de género y raza de Kandiyoti y Hartman en diferentes contextos históricos proveen invaluables revelaciones sobre las implicaciones que las experiencias. 282). según Kandiyoti. la teoría del pacto patriarcal. no es en lo más mínimo impotente. este aspecto de la teoría del pacto 396 Intimidad. Ese mito. sin embargo. De hecho. desigualdad y democracia racial . tienen para las percepciones y definiciones de la ciudadanía en el periodo posabolición. para aquellas mujeres atrapadas en una transición. 1988: 286-8). los términos y condiciones del pacto se vuelven aun más precarios a medida que viven el proceso de reformulación y renegociación de las posiciones de poder (Kandiyoti. cuando se utiliza con Hartman y Goldstein. Es más. sino también ilustrando las consecuencias de intentos de operar fuera de esos mecanismos.

y la movilidad socio–económica que ofrecía. porque expone la manera en que el acceso a la libertad. pero se encuentran en el centro. 18 El que algunos negros y mulatos se aprovecharan de los mismos privilegios reservados a los blancos. El enfocarse en los procesos históricos específicos de la liberación y el mestizaje facilita desenmarañar las contradicciones y ambigüedades de la democracia racial que han desconcertado a los estudiosos durante tanto tiempo. sin embargo sugiere las condiciones descritas por Goldstein en su estudio etnográfico de las vidas de las mujeres cariocas de favela17. de una democracia erótica que define la cara del Brasil del siglo XXI. el negar la interdependencia de la intimidad con las desigualdades raciales y de género en la historia de las relaciones de raza en el Brasil es primordial para el proceso de creación del mito de la democracia 17 El término carioca significa residente de la ciudad de Río de Janeiro. nos muestra la manera en que el acceso a la sexualidad de la mujer negra y su control fueron una forma de asegurar el dominio racial de los blancos y el dominio sexual sobre todas las mujeres18. Estas mujeres de las favelas son las que se benefician menos de los nuevos procesos de globalización y las economías del mercado libre. se engendró por medio de una serie de relaciones desiguales que han sido reinventadas como mutuamente desiguales y mutuamente intolerantes. Además. al examinar las formas en que las relaciones de poder involucradas en los mecanismos de liberación y mestizaje son de características raciales y sexuales. al menos en forma simbólica y discursiva. Es más.patriarcal es el menos desarrollado. Jane-Marie Collins 397 . Una favela es una barriada. simplemente corrobora la naturaleza poderosa de este tipo de relaciones de poder. Conclusión Tenemos entonces que cualquier intento de dar sentido a la llamada coexistencia contradictoria y ambigua de la discriminación racial y la democracia racial debe comenzar por desenredar las raíces históricas de la democracia racial desde su discurso dominante.

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Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México Mónica G. así que todos los hijos son morenos.. sino como un proceso que tiene el potencial de la maleabilidad. mi traducción). los hijos tienen 30 y así. Alguien se cogió a quien no debia haberse cogido. Ni que estuvieran muy rubios todos. están tratando de averiguar quiénes eran esas personas. El extracto anterior pertenece a una entrevista que conduje como parte de un proyecto de investigación dedicado a explorar las prácticas contemporáneas del racismo en México. En México la idea de “mejorar la raza” continúa siendo un tema prominente. Mi abuelita tiene un hermano que es súper moreno. a partir de las experiencias de un grupo de treinta y nueve mujeres mexicanas. Mis orígenes no me persiguen.] (Consuelo. . Y por eso yo creo que yo lo tengo así como tan [. la transformación y la negociación 1 Doctora en Sociología por la Universidad de Londres. Pero así como “¿por qué no pensó en mejorar la raza?” Así de veras. En esta parte de la entrevista con Consuelo es evidente que cuando diferentes miembros de su familia se refieren a su tío. de los dos lados sí piensan eso. igual y ya tiene 70 años. el término “raza” es entendido no como un conjunto de características físicas distinguibles y fijas. todavía dicen que si no se está viendo bien moreno y todavía se fue a casar con una bien morena. 1994: 49.. Me persiguen las actitudes hacia ellos (Paulse. Moreno Figueroa1 El color de mi piel muestra que la línea ha sido cruzada. así súper.. y tal cual así le dicen: “¿que cómo se fue a casar con ella?” –que si no se está viendo él así y todavía.. y se casó con una mujer súper morena. pues sí es ir mejorándola. Ninguno es rubio. y les dicen “los morenos”. Cuando la gente pregunta cuál es mi mezcla. que ir aclarándola. 29 años).

y que. tal vez. “hermoso”. “¿Por qué no pensó en mejorar la raza?” es la pregunta. y los discursos oficiales de nacionalismo y miscegenación. un recuento histórico sobre el desarrollo de las ideologías raciales en México en relación con 404 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . Consuelo dice que sus parientes piensan “que ir aclarándola (la raza). podría ser “mejor”. sobre todo matrimoniales. presentaré. algo corrompido. así como el makeup de su población como mexicanos(as) mestizos(as). En este capítulo. Dicha práctica forma parte de los elementos culturales y sociales que han permanecido en los procesos de formación de las identidades contemporáneas en México y que se han entremezclado con experiencias coloniales y poscoloniales. “blanco”. Si hay una idea de mejoramiento. “refinado”. no es difícil percibir las implicaciones de la percepción negativa que tiene ser mestizo y. que ha sido arruinado. distinguible y fijo–. Pero mientras que en esos términos tal vez haya “esperanza” para las futuras generaciones –si la gente es lo suficientemente sabia como para no procrear con alguien de piel más oscura– ¿qué pasa cuando alguien no puede blanquearse? Al mismo tiempo. también es posible reconocer la fluidez del proceso de mestizaje. al mismo tiempo. la cual parece referirse a la noción de que tanto raza como transformación son posibles mediante estrategias específicas.–sin cuestionar el hecho de que esta versión de la idea de “raza” continúa confirmando su existencia como un hecho verificable. “puro”. con maneras específicas de entender la nación y con discursos raciales. En este contexto. el cual puede pensarse como una considerable “mejor” opción que quedarse en el “otro lado” del contínuum: el lado del indígena y el negro. pues sí es ir mejorándola”. en especial en términos de apariencia? ¿Sería o no útil el existir en un continuo estado de comparación con los y las demás? La “negociación de la pertenencia” a la familia. a la comunidad o a la nación es una de las prácticas características de la vida cotidiana en México. es importante considerar los elementos culturales que han hecho posible el “pensar–imaginar” la nación. Para este análisis. “bello”. ¿no sería útil ser capaz de moverse en el interior del ancho parámetro de la caracterización de la mestiza y el mestizaje. también hay una idea que hay algo defectuoso. en primer lugar.

en los que los discursos sobre miscegenación y la ideología del mestizaje también juegan un papel importante. Mi objetivo es analizar las implicaciones que la idea de la “negociación de la pertenencia” tiene para la vida familiar y la manera en que. opera en su interior reproduciendo la experiencia cotidiana del racismo en México. ofreceré un análisis de una de las entrevistas. aquí sólo me enfocaré en la narrativa de una de las entrevistadas. la negociación de la pertenencia está permeada por las expectativas respecto a lo que los resultados de la “mezcla” y el blanqueamiento “deben ser”. específicamente. Moreno Figueroa 405 . El argumento central que quiero plantear aquí es que el proceso de negociación de la pertenencia en el contexto familiar se relaciona. por una parte. permeen las expectativas y dinámicas de la familia. Adicionalmente. Para ejemplificar mi análisis. a los discursos de miscegenación que han impactado el imaginario de la población y que han determinado la manera en que la familia mexicana apropiada “debe ser” y debe “verse”. y. junto con el sentido de lo que es y no es aceptable. dicha negociación también ha estado ligada a ciertos parámetros de belleza y feminidad.la idea de la negociación de la pertenencia. Esto ha significado que las “reglas” implícitas sobre el matrimonio y la “mezcla”. Por otra parte. que se expresan por medio de la ansiedad sobre la apariencia física y los sentimientos de vergüenza que las mujeres entrevistadas manifestaron. Negociando las identidades nacionales Análisis históricos y antropológicos dan cuenta de los “puntos de referencia” culturales que han hecho posible pensar la nación y que han permitido que los habitantes de México (o cualquier otra nación) se piensen a sí mismos como nacionales y sobre todo como ciudadanos que “sienten” que Mónica G. a su narrativa sobre la familia y la vida familiar como un espacio en el que las dinámicas racializadas de la negociación de la pertenencia. En segundo lugar. tanto a la familia como a la nación. lo que he llamado la “lógica racista” o “lógica del mestizaje”. pueden entenderse y obtener significado. Consuelo. a manera de historias de vida. como podemos observar en el ejemplo que inaugura este capítulo.

La relación entre las diferentes cosas que cada persona que entra en el proceso de intercambio. Él escribe que no es suficiente con explorar la idea de la mexicanidad y la formación de la nación mexicana sólo en el momento histórico en el que Benedict Anderson (1991). ha facilitado el fortalecimiento de una “lógica del mestizaje” que se encuentra “incrustada” en las relaciones sociales contemporáneas en México como una configuración social y cultural racista. mostró que los intercambios recíprocos no sólo ratifican la solidaridad. Para Lomnitz. me ha ayudado a entender la manera en que en este periodo. la diversidad no ha sido un obstáculo para la creación de un país llamado México y la formación del sentimiento nacional. 2001) en el cual él examina las maneras específicas en las que la idea de nación surgió en México. en su famoso trabajo titulado Inalienable Possessions: The paradox of Keeping-while-giving (1992). mi traducción). niega y mantiene fuera de circulación.pertenecen a la nación. objetiviza un sistema de diferenciación social (Lomnitz 2001. o no quieren. vista mediante el análisis de mi investigación. los recursos que no serán intercambiados. es decir. intercambiar en el proceso de establecer vínculos de solidaridad y pertenencia2. en la que desarrolla el concepto de bienes o posesiones inalienables y las define como aquellas que las personas no pueden. Lomnitz utiliza esta idea de Weiner para analizar la manera en que las ideologías comunitarias se crean. en su famoso trabajo sobre las naciones como “comunidades imaginarias”. la intersección entre nociones de raza y nación inauguraron un complejo proceso de formación de México. Lomnitz deriva su análisis de la discusión antropológica sobre el “intercambio” de Annette Weiner (1992). he utilizado el trabajo de Claudio Lomnitz (1993. Desde 2 Annette Weiner. Principalmente. sino que también moldean los sistemas de diferenciación social. lo ubica. Dicho proceso. Los objetos que son intercambiados en relaciones de reciprocidad hacen evidentes. En mi investigación he explorado esos elementos culturales en términos de los procesos de formación histórica que han cimentado su continuidad hasta el presente. Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico 406 . Su interpretación de la conquista y el periodo colonial en México. en relación con la influencia del periodo de la Ilustración y del desarrollo del capitalismo en la construcción del Estado–nación. reproducen y reconfiguran. 36. ya sea por omisión o implicación. a su vez.

ahí es posible encontrar tierra más firme para entender el modo en que emerge la mexicanidad haciendo uso de las formas que resemblan nociones de pertenencia y nacionalidad en el periodo precolonial y durante la misma Colonia. Así, de acuerdo con Lomnitz, estas nociones han tenido un impacto en la formación de la nueva nación después de la Guerra de Independencia y pueden observarse hoy día, aunque en maneras ya “filtradas”, transformadas y recreadas, como veremos más adelante, en el análisis de las experiencias de las mujeres entrevistadas sobre su vida familiar. Dichas formas de pertenencia se refieren a las relaciones específicas que las personas establecieron con lo que cada uno de los grupos sociales consideraba ser “posesiones inalienables”. Estas relaciones son la base de las ideologías comunitarias que simultáneamente ayudaron y dificultaron la construcción del sentimiento de la nacionalidad mexicana3.
Examinar los bienes inalienables de la nación clarifica la manera en que se ha formado la mexicanidad. Los sentimientos nacionales se presentan como “lealtades primordiales” heredadas. Uno nace y muere con ellas y se pasan de generación en generación: Los hijos e hijas también las deben heredar. Esta característica de la nacionalidad –su ideología de trascendencia– puede ser comprendida al estudiar los bienes y derechos comunitarios que son considerados como inalienables porque ellos encarnan la trascendencia material de la comunidad (Lomnitz, 2001: 36, mi traducción).

Así podemos comprender el modo en que, durante el periodo colonial, tanto el criollo como el indígena tenían que trabajar arduamente para construir su identificación nacional. Los indígenas –“dislocados” de su comunidad de origen, e interactuando con las nociones coloniales de libre albedrío, pureza de sangre, patria y aculturación– también se comprometieron en un proceso de negociación de estrategias y alternativas disponibles en ese momento para promover el surgimiento del
Es importante señalar aquí que este análisis no sólo es relevante para México. Este enfoque sobre los bienes inalienables puede ser muy provechoso para el análisis de otras formaciones nacionales y el sentido de pertenencia.
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sentimiento de pertenencia al orden social. Lomnitz sugiere que una vez que estos indígenas “dislocados” entendieron los valores del grupo dominante, también comenzaron a aprender a discernir y evaluar sus posibilidades: ya tenían desarrollado un profundo vínculo con la patria –la Nueva España–, donde habían nacido y se habían criado. El resultado de seguir estas posibilidades de negociación, eventualmente, limpiaría y purificaría su sangre. De esta manera, el indígena emigrado estaba ahora atado a una patria mucho más abstracta.
A través de su participación en la economía de mercado, algunos de estos emigrados comenzaron a aprender las maneras españolas [...]. Y si un hombre conseguía hacerse de algo de dinero, lo podía invertir en el camino del honor transgeneracional, por ejemplo, casándose con una mestiza o criolla (“mejorando la raza”) y adquiriendo posesiones con las cuales podía afirmar cierto honor (Lomnitz, 2001: 44, mi traducción).

Es así como aquí también podemos ver la manera en que una parte central de la elaboración de estrategias complejas de movilidad social era la personalización del proyecto de pertenencia: dinero, habilidades y un cierto grado de planeación eran esenciales para estos nuevos grupos de indígenas y mestizas que querían o necesitaban “sentir” que pertenecían al nuevo orden social. El sentido de pertenencia a dicho orden social era mucho más complejo en términos de lo que significa en la práctica “sentirse parte de”. Sentirse parte de algo parece referirse a la posibilidad de adquirir una serie de derechos y reconocimiento social, a través de la propia agencia y la autopromoción. Cuando me refiero a la personalización de un proyecto de pertenencia, me refiero a asumir como una tarea privada y personal el adquirir cierto estatus, en este caso, ser un sujeto del orden colonial y después ser un nacional de México. Así, la personalización de la tarea de legitimar la propia pertenencia fortalece los roles de agencia y autopromoción. Sin implicar que dicha personalización indica la eliminación de ideologías y vínculos comunitarios, o del sentido de la colectividad, lo que quiero 408
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sugerir es que desde el periodo colonial (o desde antes) los habitantes de lo que hoy llamamos México han tenido que aprender a negociar su pertenencia, primero al nuevo orden colonial y después a los diferentes proyectos de nación que han surgido durante la historia. El proceso de negociar la propia pertenencia se puede pensar de dos maneras. Una, es como un proceso basado en la noción de la “pertenencia dada”; es decir, los aspectos que pueden ser negociados, re–elaborados como formas culturalmente aceptables de establecer, de manera honorable, el derecho a la legitimidad. Esto puede ser, por ejemplo, en términos de los certificados de pureza de sangre, que podían ser “manipulados” para las futuras generaciones, o el sentido de lealtad a la tierra donde la gente “nació y se crió”. La segunda manera en que se puede pensar el proceso de negociación de la pertenencia está basada en un “proyecto de pertenencia”; es decir, en el proceso continuo de evaluación y discernimiento individual por medio del cual la gente puede re–arreglar y modificar una variedad de elementos. Dichos elementos, como expliqué anteriormente en relación con el indígena “dislocado”, son el uso del libre albedrío y la reconfiguración de sus posesiones inalienables para determinar sus alianzas y lealtades; pero otros elementos importantes incluyen el acceso económico, que podría expandirse para incluir movilidad social y económica, y el control sobre las estrategias de matrimonio y honor. La argumentación principal que quiero presentar aquí es que las maneras en las que el orden colonial impactó los sistemas de pertenencia –ya sea los puntos de referencia culturales de las ideologías comunitarias indígenas, o la organización monárquica de la Colonia adoptada por los españoles y criollos– establecieron nuevos principios de organización que en sí mismos se convirtieron en una parte de las posesiones inalienables del orden colonial. Fue precisamente la capacidad de negociar lo que se convirtió en la piedra angular en el establecimiento de los vínculos de solidaridad y pertenencia. El impacto de la conquista y del establecimiento de un nuevo orden jerárquico se tradujo en la práctica constante de reconfigurar y renegociar lo que la gente consideraba sus posesiones inalienables.
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Negociando las identidades raciales Los vínculos entre la identidad mexicana y la categoría racial de la mestiza son una consecuencia directa de las maneras en las que los discursos raciales se desarrollaron en México, entonces la Nueva España, en el marco del imperio colonial español. La mezcla racial que ocurrió en América Latina con la llegada de los españoles no tiene comparación4. Basave Benítez afirma que una de las causas principales del impresionante proceso de mestizaje racial es que muy pocas mujeres españolas vinieron a “hacer la América” (1991/2002: 17). Una aproximación estadística describe que la inmigración española estaba compuesta de un noventa por ciento de hombres y un diez por ciento de mujeres (Aguirre Beltrán, 1975: 121-133). Para Vieira Powers (2002), en la primera mitad del siglo XVI fue precisamente la “escases” de mujeres la que eventualmente perturbó la pulcra y cuidadosa segregación política y espacial (¿especial?) que los españoles querían establecer para facilitar la explotación colonial. En dicha organización, los españoles y los indígenas tenían sus delimitadas repúblicas y los africanos eran considerados como esclavos sin derecho a formar sus propias comunidades5.
La consecuente intensificación de las uniones sexuales interraciales llevó a un acelerado mestizaje que eventualmente puso de cabeza el concepto de las dos repúblicas y condujo a la desorganización del triádico sistema de castas (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción).

Basave Benítez sostiene que la unión de hombres españoles y mujeres indígenas constituyó el origen de un nuevo grupo en el interior de la población y, en consecuencia, un preocupante reto para el orden colonial y las autoridades reales6. Él sugiere que aunque la corona oficialmente había
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Véase Kemper (1995) para un detallado análisis de los flujos migratorios durante la Colonia. 5 Para esta interpretación de la situación de los esclavos durante el periodo colonial Véase Lomnitz (1992). 6 Para una revisión detallada de la obra de Agustín Basave Benítez, ver el trabajo de Villalpando Rosaldo y Rodríguez Robles (1993).

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aprobado las relaciones entre españoles e indígenas, y hasta la Iglesia Católica apoyó y alentó la “mezcla”7 para que los indígenas se convirtieran en “gente de razón”, (Basave Benítez, 1991/2002: 17), la percepción de la mestiza como “bastarda” prevaleció, marcada en la estructura del sistema de castas. Esto duró hasta el periodo de la Revolución de 1910 cuando, según González Navarro (1970: 145), las culturas indígenas fueron “rehabilitadas”. Sin embargo, ya para el siglo XVII la multiplicación de la población mestiza era enorme8; con todas las desventajas prácticas de las castas y ninguna de las ventajas legales de los indígenas, a los nuevos híbridos ilegítimos les tocó la peor parte del choque de los dos mundos (Basave Benítez, 1991/2002: 19). De manera importante, durante el periodo colonial, los españoles intentaron “reconstruir una acentuada versión de la sociedad corporativa de su tierra–patria e imponerla sobre una situación multiracial y multicolonial” (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción), enfatizando la importancia de la jerarquía y la casta, con impresionantes y duraderos efectos para el sistema social emergente. Estos esfuerzos tenían por complemento la conceptualización genealógica española de la nación, la cual sostenía que la pertenencia estaba determinada por el compartir la misma sangre. Así fue como durante los siglos XVI y XVII

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Existe una controversia en la literatura que revisé acerca de la posibilidad que la Iglesia Católica aprobara y fomentara la “mezcla racial”. Basave Benítez se basa en una carta que el Rey Fernando El Católico le escribió al Virrey Diego Colón en 1511, en la cual él prohíbe a los españoles e indígenas que vivan juntos sin estar casados. En 1514 el Rey aprobó un decreto en el que formalmente autorizaba los matrimonios mixtos (Basave Benítez, (1991/2002: 17-18). Sin embargo, sí existieron reglamentaciones contra los matrimonios interraciales durante el periodo colonial (Wade, 2004). 8 Aunque la manera en que los censos han sido llevados a cabo ha sido severamente criticada (Chance, 1979), es interesante anotar, para darnos una idea aproximada, que, por ejemplo, en un censo de 1742 se estima que la población estaba compuesta por 11,94% de españoles; 20,14% de mestizos; 7,11% de mulatos; 60,70% de indígenas; y 0,11% de asiáticos. (Peter Gerhard, Mexico en 1742, citado por Chance, 1979: 155, referencias omitidas).
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españoles, indios y africanos fueron incorporados a una jerarquía social basada en distinciones raciales, un sistema de castas legal concebido en el organismo ibérico, el cual estaba influido por su intersección con la organización socio–política indígena pre–existente, y también exacerbado por las relaciones del colonialismo europeo (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción).

Durante el periodo colonial, los españoles transfirieron el sistema ideológico español a las colonias, el cual enfatizaba la importancia de la jerarquía y la casta. La relevancia de la fe católica y las nociones de limpieza de sangre, el honor familiar y el nacionalismo español cristiano eran centrales en la construcción de la sociedad de castas. Según Lomnitz, la noción de limpieza de sangre, tenía implicaciones importantes ya que
Reflejaba la capacidad de los hombres de “sangre limpia” de controlar a sus mujeres. Así, la ideología del honor del Mediterráneo, que está atada a las ideologías de virginidad, castidad y lealtad de las mujeres, fue reforzada cuando la idea de limpieza de sangre fue usada como una manera de obtener ventajas económicas y políticas (Lomnitz, 1992: 264).

En la mente española, la limpieza de sangre “reflejaba la profundidad de la lealtad al cristianismo de un dado linaje” (Lomnitz, 1992: 264, mi traducción). De esta manera, estas nociones nacionalizaron la iglesia y la fe; sólo aquellos que podían probar ser ancestros cristianos era confiables. Los “nuevos” conversos (judíos, musulmanes, africanos, indígenas) no podían ser “verdaderamente” confiables, justificando y legitimizando así su subordinación por los españoles. “De esta manera, la hispanización de la Iglesia, mediante una ideología de pureza racial, fue la clave que antecedió a la construcción de la jerarquía racial en México” (Lomnitz, 1992: 264; mi traducción)9.
Aquí es importante mencionar que el papel de la Iglesia Católica en el sostenimiento y reproducción de las jerarquías raciales y los parámetros de diferenciación social es relevante, sin embargo, no encontré suficiente información para profundizar este análisis e ir mas allá de lo aquí mencionado en términos de su impacto hoy día.
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Los indígenas eran concebidos como “miembros” de la corona que “aceptaron” el cristianismo y tenían el derecho a sus propias comunidades y a las formas de organización en lo que se llamó Repúblicas de Indios. Los españoles necesitaban mantener las jerarquías internas de los indígenas (la nobleza indígena) para gobernar la nueva tierra, aunque la relación con la república española mantuvo a los españoles en un papel paternalista y dominante. Por el contrario, la gente de descendencia africana y afrocaribeña esclavizada, no fue reconocida como poseedora del derecho a preservar –o recrear– sus propias jerarquías internas, y la posibilidad de una comunidad de esclavos, sociedad o nación fue abortada. Ellos y ellas fueron esclavizados bajo la lógica que sus naciones rechazaron el catolicismo, así que “mediante una intensa supervisión por la Iglesia y por sus amos, esclavos individuales podían ganarse su entrada al cielo y, en algunas circunstancias, su liberación de servidumbre o la de sus hijos e hijas” (Lomnitz, 1992: 267, mi traducción). En la estructura social colonial, los españoles tenían el mayor estatus; eran considerados la élite aunque estuvieran económicamente empobrecidos. Entre ellos y los indígenas y esclavos africanos estaban las castas: gentes que se mezclaron libremente entre los dos últimos grupos y que fueron conceptualizados de esta manera debido a la ideología de limpieza de sangre y la inestabilidad de las castas de esclavos e indígenas.
Las características imputadas (por los españoles) a cada una de las castas se relacionaban con las ideas dominantes en ese entonces sobre las razas españolas, indígenas y africanas, así como al parentesco español y las ideologías de género (Lomnitz, 1992: 271, mi traducción).

Sin embargo, este sistema era completamente inestable y era posible moverse hacia arriba o hacia abajo de manera transgeneracional; y con suficiente visión y recursos, cualquiera podía, “a través de estrategias matrimoniales, acercarse a los polos blanco, negro o indígena en unas pocas generaciones” (p. 271). En otras palabras, con suficiente planeaMónica G. Moreno Figueroa

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ción, know-how y claridad sobre las normas, la gente podía negociar su pertenencia racial para su propia ventaja. Para Lomnitz,
de acuerdo con la ideología dominante del periodo colonial, la raza indígena era inferior a la española, pero también era redimible, no sólo mediante la fe cristiana, sino también mediante de la procreación con la raza española: existe una famosa fórmula de acuerdo con la cual el hijo de español e indígena era una mestizo; de mestizo y español, un castizo; y de castizo y español, un español. Es decir que el origen indígena de un individuo podía “borrarse” después de varias generaciones de matrimonios con europeos (Lomnitz, 1993: 363). Tabla 1. Clasificación de castas en el periodo colonial.
Padre–Madre Español e indígena Mestizo y español Castizo y español Español y negro Español y mulato Español y morisco Español y albino Torna atrás e indígena Lobo e indígena Zambaigo e indígena Cambujo y mulata Albarazado y mulata Barcino y mulata Coyote e indígena Chamizo y mestizo Coyote mestizo y mulata
Fuente: (Lomnitz, 1992: 271)

Hijo–Hija Mestizo Castizo Español Mulato Morisco Albino Torna atrás Lobo Zambaigo Cambujo Albarazado Barcino Coyote Chamizo Coyote mestizo Ahí te estás

De esta manera, durante el periodo colonial y en un contexto social en el que la inestabilidad conceptual, las débiles definiciones legales y 414
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pasar era la norma, fue posible que la mestiza adquiriera gradualmente la característica de ser una identidad social sumamente flexible en el interior de una organización social basada en un sistema de castas (Chance, 1979; Knight, 1990). Este es un ejemplo de la clasificación de castas entre varios desarrollada durante el periodo colonial: Es posible afirmar que las bases para el acuerdo en las definiciones y límites de estas categorías raciales no sólo eran inestables, sino también sumamente subjetivas y, como Knight sugiere, relacionales: en su mayoría son “impuestas desde afuera y […] definidas negativamente: ‘una persona es más o menos india en relación a alguien más’” (Knight, 1990: 75, mi traducción). Es así como es posible entender que las relaciones entre los actores sociales de la Colonia no estaban claramente definidas. Sin embargo, las tres características principales para entender las repercusiones contemporáneas para la vida familiar mexicana son: 1. la inestabilidad de las tres categorías principales –españoles, indígenas y esclavos de descendencia africana o afrocaribeña– y las castas desde el principio de la Colonia; 2. la debilidad de las leyes y/o de las regulaciones sociales que mantenía la separación de cada grupo; y 3. la posibilidad de pasar (passing) y de aculturación. Durante el periodo colonial, el discurso racial sirvió como base para un desarrollo de la formación de identidades, tanto en términos nacionales como en términos raciales. Lomnitz sugiere tomar en cuenta los siguientes aspectos:
1. El estatus racial atribuido era extremadamente importante. 2. El polo negro era fácilmente incorporado en la masa proletaria, mientras que las comunidades indígenas eran sociedades jerárquicas en sí mismas. 3. El ser blanco (o la proximidad a la blancura) podía alcanzarse. 4. El mismo principio que permitía la construcción de las castas (limpieza de sangre) era el que al mismo tiempo provocaba la inestabilidad extrema de las mismas. 5. La peculiaridad de la casta española en este sistema social es que era la única posición en la sociedad en la que la prosperidad y el
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poder eran un estatus atribuido. La “blancura” representaba una especie de pureza porque era la única posición donde riqueza, estatus y poder podían estar en equilibrio. En el desorden de la manipulación étnica que caracterizó el siglo XVIII mexicano, la blancura era la única posición que la gente no trataba de deshacer (Lomnitz, 1992: 274, mi traducción).

Así, durante el periodo colonial, la posibilidad de negociar la pertenencia al nuevo orden social impuesto después de la Conquista estaba gobernada por los discursos raciales de esa época, siguiendo la categorización de Lomnitz. La opción de adquirir “blancura”, de blanqueamiento, se podía intentar por medio de las prácticas de pasar (passing) y de aculturación. En este contexto, es fácil proyectar la caracterización de la mestiza al siguiente periodo inaugurado por el movimiento independista. Aquí, además del análisis de Lomnitz que afirma la importancia del estatus racial atribuido durante el periodo colonial, Alan Knight (1990) sugiere que una transformación racial comenzó a desarrollarse después de la Guerra de Independencia en 1810. Este cambio apunta hacia un cambio radical en la concepción de la identidad mestiza, la cual se convirtió en un “estatus tanto adquirido como atribuido” (Knight, 1990: 73, mi traducción). Knight, basándose en su análisis histórico, describe ambas definiciones como complementarias en vez de contradictorias. De manera similar al concepto de contradicciones y complementariedades de Edgar Morin (1995), ambas definiciones están relacionadas de tal manera que multiplican la riqueza de la idea de mestizaje y la mestiza como miembros privilegiados de la emergente nación mexicana. Esto significa que la gente podía adquirir mediante el propio esfuerzo el estatus de mestiza; podían dedicarse a él como un proyecto personal que era, socialmente, aceptado esperado. Al mismo tiempo, la gente podía reclamar su pertenencia a dicha categoría simplemente por haber “nacido” en ella. En otras palabras, si alguien se consideraba mestiza, ella podría y sería una. Si consideramos que las nociones “indígena” y “mestiza” son políticas y polémicas, y que las personas que se identifican con dichos 416
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conceptos “pueden muy bien ser individual y colectivamente indistinguibles” (Knight, 1990: 74, mi traducción), entonces, inestabilidad e imprecisión aparecen como las características mediante las cuales los complejos procesos de formación de las identidades adquieren sentido y relevancia. Entonces como ahora, la vida familiar no ha estado exenta de participar en esta caracterización contradictoria e incierta. Sobre todo, dicho marco de relaciones sociales es precisamente lo que permite la negociación de la pertenencia posible (a la nación y a la familia) y confronta cualquier posibilidad de fijación, limitación y definiciones esencialistas de las identidades nacionales y raciales. La Revolución y la mestiza mexicana La Revolución de 1910 tuvo al mexicano(a) como su protagonista, el cual, al mismo tiempo, y como Lomnitz señala, “ha sido inextricablemente ligado a una categoría racial, el mestizo” (1992: 262, mi traducción). Otros autores también están de acuerdo con la idea de un estrecho vínculo “mexicana–mestiza” y sugieren que la Revolución fue claramente el periodo que marcó la transición de un sistema de castas a una abierta organización basada en clases sociales (Brading, 1984; Chance, 1979; González Navarro, 1970; Knight, 1990). Durante la Revolución, el desarrollo de la ideología racista mexicana es reforzado por la influencia del movimiento eugenésico, el cual tendrá un rol muy importante en la consecuente configuración de la identidad mestiza. De acuerdo con Stepan (1991), aún antes de la Revolución de 1910, pero sobre todo durante los años de su consolidación, los intelectuales mexicanos estaban preocupados, en el escenario de distorsión ideológica y la transformación del estado nacional, “por la salud y la composición racial del país” (Stepan, 1991: 16, mi traducción). La devastación causada por la guerra civil, la pobreza y las enfermedades, junto con las ideas nacionalistas del nuevo estado revolucionario fueron tierra fértil para la ideología eugenésica. El deseo de “imaginar” la nación en términos biológicos, de “purificar” la reproducción de la población para ajustar normas hereditarias, de regular el flujo de personas en
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137). Su preocupación era cómo podrían crear una “verdadera” nacionalidad con los elementos raciales existentes que componían la población del país.las fronteras nacionales. unificarla y homogeneizarla”. Mediante las ideas eugenésicas. científicos e intelectuales afirmaban que la mezcla de grupos raciales dispares podía producir un tipo racial nuevo y superior (Stepan. No había un sentido común de patria más allá de las propias comunidades. En la década del veinte. mi traducción). 1999) con una “ciencia–ficción mexicana” fue interpretada como un objetivo político para los grupos en el poder. especialmente por la falta de una “supuesta” coherencia biológica. de definir con nuevos términos quién podía pertenecer a la nación y quién no –todos estos aspectos de la ideología eugenésica se convirtieron en cuestiones de género y raza. una lengua y cultura compartida. Stepan concluye que para los eugenistas. la necesidad de responder a la “ciencia–ficción racial” europea (Ifekwunigwe. Usando esta definición de la “verdadera” nación. la mayoría de la población campesina de México –quienes eran también la mayoría de la población total– estaba dividida en varios grupos indígenas con una cultura distintiva. y una población homogénea” (p. varios grupos de las elites latinoamericanas pensaban que los países de la región no se pueden considerar propiamente como naciones. mi traducción). el color. y produjeron propuestas o prescripciones intrusivas para nuevas políticas estatales para los individuos–. En México. una lengua propia. la idea de gente mexicana y de la nación mexicana como una comunidad homogénea estaba muy lejos de ser posible. en su mayoría locales o regionales. Sin embargo. Para el tiempo de la Revolución. y con fuertes lazos sociales y culturales. 1991: 105. el género y la raza fueron atados a las políticas de la identidad nacional (Stepan. “una verdadera nación tenía un objetivo común. 1991: 139. En este escenario. y cómo podían “purificarla. el movimiento indigenista relegó a los indígenas al museo y a las zonas más pobres del país para hacer espacio para la mestiza y el mestizo y para el proceso de mestizaje como una política oficial del Estado mexicano en su prisa por construir la nación. 418 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico .

La Revolución fue una suerte de “catarsis pública” en el sentido que expresó el turbulento performance del descubrimiento y reafirmación nacional. El nuevo nacionalismo mexicano y su identidad se forjaron mediante la experiencia revolucionaria.El mestizaje se convirtió en el discurso de unidad de la nación. Las políticas de inmigración. trataron de forzar la ya enorme complejidad de la diversidad mexicana en la estrecha estructura laberíntica del mito nacionalista. el movimiento indigenista y los discursos eugenésicos. los discursos mexicanos oficiales promovieron la “inter-mezcla racial y cultural” como la única manera de crear homogeneidad de la heterogeneidad. El discurso indigeMónica G. En este periodo. 2004: 462. el cual mitificaba las contradicciones de la sociedad mexicana de la misma manera “en que la teoría europea contraria sobre la degeneración de los híbridos mitificaba sus propias divisiones” (Stepan. mi traducción) Así. racismo xenofóbico y las leyes que apoyaron la imposición del español como lengua oficial. la unidad fuera de la fragmentación. La determinación de presentar una homogeneidad coherente y valiosa desde la heterogeneidad de la población tenía que ser coherente (de cara al imperialismo estadounidense y al racismo europeo) e internamente (para fortalecer a toda costa el sentimiento nacional). las identidades mestiza e indígena fueron reconstruidas en un discurso oficial nacionalista y del espíritu de una revolución cultural. con la institucionalización de la Revolución Mexicana. 1991: 151. (Alonso. Moreno Figueroa 419 . ocupando un lugar privilegiado en el imaginario mexicano. mi traducción). En defensa de las nociones anglosajonas que veían la mezcla como degeneración. la cultura nacional se convirtió en la cultura mestiza. una nación fuerte que pudiera enfrentar la amenaza interna de sus propias fallas para sobreponer las injusticias de su pasado colonial y de la amenaza del imperialismo de los Estados Unidos. El movimiento indigenista es relevante porque fue instrumental para la reconfiguración de los vínculos entre raza y nación.

artes y lengua) como fundamento de la autenticidad de la identidad mexicana. y cuyas cualidades espirituales evadían tanto los atavismos de la cultura indígena como la naturaleza explotadora del europeo (Lomnitz. 1992: 277. el mestizaje disminuiría el conflicto racial y unificaría verdaderamente a la población mexicana (Doremus. el objetivo de las políticas indigenistas era persuadir al indígena para que se pensara a sí mismo(a) como mexicano. Durante la década del treinta y bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas. Para Lomnitz. 2001: 377. mi traducción). el cual era físicamente tanto indígena como español. historia. pero enfatizaron el mestizaje como la clave para el bienestar social y económico de la nación (Doremus. mi traducción). 2001: 376. el mestizo se convirtió en el nuevo héroe de la épica de la nacionalidad mexicana. Ellos continuaron estimulando el orgullo en el pasado indígena mexicano. Por medio de la homogeneización racial de la nación. para muchos. los dos siguientes presidentes. el gobierno estaba ansioso por promover una imagen de un México moderno. En estos dos periodos. 420 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . El estado mexicano tenía la esperanza que la integración estimularía la mezcla racial o el mestizaje. Manuel Ávila Camacho (1940-1946) y Miguel Alemán Valdés (1946-1952). la cual. significaba retroceso y subdesarrollo. Sin embargo. al mismo tiempo. en vez de pertenecer a un grupo indígena específico. mi traducción). tenían una percepción distinta. su “cultura” (vestido. religión.nista vio a México como el resultado de la coalición entre dos naciones contradictorias: españoles e indígenas. una nación mestiza en vez de una nación indígena. el objetivo de dichas políticas era “mexicanizar” al indígena preservando. costumbres. Además.

¿Cómo es posible. estas preguntas parecen emerger del entendimiento de que hay “cosas” que le pasan al cuerpo. estaturas y facciones pueden utilizarse a favor de la belleza y contra la fealdad. Así. dientona” así eran sus bromas y yo decía “¿Por qué estoy tan dientona? ¿Por qué estoy tan morena? (Consuelo. y así se invalidó la idea del indígena como biológicamente incapaz de tomar parte en el “mundo civilizado”. cabezona. la integración a la nación mexicana “se convirtió en sinónimo de mestizaje” (Doremus. en este contexto. Pero. tanto adquirida como atribuida.Doremus sugiere que fue precisamente durante el periodo después de la Revolución en el que los antropólogos Caso y Gamio redefinieron la noción del indígena. Parece como si “cosas” tales como específicos tamaños. Familias mexicanas negociando pertenencia En la última sección de este capítulo quiero explorar algunos de los vínculos de las historias de vida que conduje con el proceso de negociación de la pertenencia y los discursos raciales en México explicados anteriormente. haciendo de la cultura. colores. Esto resultó en la reducción en el número de indígenas. y por qué es siquiera imaginable. 29 años). ya que la pertenencia o no al grupo mestizo era una cuestión de aculturación. Esta doble comprensión del mestizaje reforzará la idea del indígena como una identidad. mi traducción). Moreno Figueroa 421 . al mirar algunas de sus fotografías. y no de la raza. estas preguntas también sugieren que dichas “cosas” pudieron haberse planeado o manipulado. por otra parte. Consuelo. pudieron haberse Mónica G. en el interior del espacio nacional n el que la negociación de la pertenencia ha sido la estrategia por excelencia. 2001: 382. su característica central. Lo que quiero enfatizar es que la identidad mestiza ya no estaba marcada por una noción biológica de mezcla racial. me compartió su experiencia sobre sus sentimientos en relación con su apariencia física: Mis tíos me decían “prieta. preguntar por una explicación sobre la propia apariencia? Por una parte.

Las quejas de Consuelo se pueden dirigir hacia su historia familiar individual. ¿Será que el mestizaje trabajó en “favor” del azar. Aquí la noción de “mestiza”. podrían ellos haber sido. simplemente el “beneficio” de soñar lo que pudo haber sido si su apariencia física fuera diferente? ¿Será que esta diferencia los hace verse igual como la “otra” blanca siempre admirada? ¿Podrían ellos haber tenido piel más clara. es particularmente relevante. de moldear y dirigir al pueblo mexicano hacia la perfección. y si esto no sucede de esta manera –si la apariencia de la gente no se aproximó al “blanco ideal”– individuos particulares pueden ser señalados como culpables. La promesa del mestizaje proclama que la “raza será mejorada”. dándoles a algunos hombres y mujeres mexicanas el “beneficio” de la belleza y a otros. experiencias e identidades. incorporando la incertidumbre como la única explicación cuando “la raza no sea mejorada”. ya que no previeron y planearon adecuadamente. tal vez. en otras palabras. “ojos de color”.negociado. 422 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . es central para el desarrollo del sentido de pertenencia de los mexicanos y las mexicanas y que puede observarse de manera transformada en las prácticas cotidianas. como parte de un proyecto personalizado en el que la negociación de la propia apariencia es posible y deseable. la cual. aunque desplazada en tiempo e historia. hermosos? En este extracto es posible encontrar trazos de la manera en que durante el periodo colonial se entendía el mestizaje como una identidad social “sumamente flexible” en el sistema de castas. Esta específica promesa del mestizaje ha probado ser un mito más que una realidad en la que se puede confiar. como un estatus que al mismo tiempo es adquirido y atribuido. Anteriormente hablé sobre la posibilidad de negociación. facciones finas. La recurrencia de este sentido de negociación extiende esta discusión hacia sus posibles vínculos con la interacción entre la performatividad de la feminidad y la especificidad de los discursos raciales mexicanos y las prácticas del racismo. pero también hacia una historia social que le ha otorgado al proceso de mestizaje la promesa de la flexibilidad. las maneras en que la lógica del mestizaje opera en la esfera del tema de la belleza y la apariencia física.

dichos indicadores permanecen como parte de lógicas de discriminación mucho más complejas. y de los códigos que circulan en la configuración mexicana específica del mundo visible. Moreno Figueroa 423 . y la coexistencia de una variedad de definiciones en discursos de miscegenación. Aunque los indicadores raciales en México han sido transformados por la percepción de la “mezcla” con el paso del tiempo. Uno de los aspectos apremiantes de la vida familiar mexicana es la idea del “parecido”. El parecido físico es uno de los factores que puede garantizar dicha pertenencia.La lógica de “mejorar la raza” por medio del blanqueamiento de la población y acercar la apariencia de la gente al ideal blanco europeo está implícito en la historia de Consuelo. así como por los efectos de la estratificación alrededor de clases sociales. su dimensión histórica y cultural “omnipresente” (Knight. Mi análisis de las entrevistas sugiere que hay una lógica racista en operación en relación con las nociones de mestizaje en México. o la lógica del mestizaje para el contexto mexicano. existe una necesidad de tener evidencias explícitas de la pertenencia al grupo familiar. El cuestionamiento que ella hace de su apariencia lleva en sí mismo esta lógica –la lógica del mestizaje– y es testimonio de las reglas implícitas y nunca habladas de la jerarquía social de las distinciones. políticas gubernamentales nacionalistas y perversas e invisibles lógicas de prejuicio. Por ejemplo. actúan como un regulador invisible de las relaciones y expectativas familiares. Aunque este factor no es exclusivo de las familias mexicanas. que se caracterizan por ser implícitas y escurridizas. Estas lógicas las llamo lógicas racistas y sugiero que es a través de ellas que se lleva a cabo la negociación de la pertenencia a la nación: Son estrategias de diferenciación racial que permean la vida social mexicana. Pero ¿qué son estas lógicas racistas? y ¿cómo se relacionan con el mestizaje? Una clave para entender las prácticas racistas en México ha sido el concepto de mestizaje. 1990). el discurso de “mejorar” la apariencia física y lograr tener un Mónica G. la ambivalencia de la relación entre pertenencia y parecido emerge a partir de lo que yo sugiero es una serie de lógicas racistas. Las lógicas racistas en operación aquí. En la mayoría de las familias de las mujeres entrevistadas.

tras el cuestionamiento de la apariencia existe implícitamente una doble intención. si hay o no un parecido familiar. Ella está en un momento de su vida en que siente que ha cambiado físicamente y se percibe a sí misma de manera positiva después de haber vivido fuera de México por un tiempo. En el momento de la entrevista. en la ausencia de un parecido “aceptable”. el control de la virginidad y la fidelidad sexual después del matrimonio (Lomnitz. por tanto. pero también debido a la recurrente necesidad de aclarar a quién se parecen. la paternidad y maternidad biológicas eran centrales y. a qué parte de la familia pertenecen. es el prestar atención a aquellos aspectos de la apariencia física de las personas que se adecúan a la percepción que la familia tiene de sí misma o aspira para sí misma. la segunda intención. reforzaban los vínculos entre el honor. “confirmando” así la pertenencia. ese tipo de ideas han surgido en la historia. la cual apunta hacia recreadas nociones de honor y de limpieza de sangre que asemejan los sentimientos del periodo colonial. especialmente en relación con su familia: 424 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . habló del alivio que sintió con esta nueva percepción de sí misma. o en referencia a cómo. Ha bajado de peso y se considera como una mujer atractiva después de años de haberse considerado “fea”. Consuelo habla de estas preocupaciones. Al final. la reputación de la madre es cuestionada. los hijos de mi hijo. mi traducción). Por otra parte. Por una parte. el verificar el honor de la madre (hay una frase popular mexicana que dice “los hijos de mi hija mis nietos serán. ¡en duda estarán!”). Así. 2001: 43. En el siguiente extracto. y en caso de duda. de acuerdo con parámetros específicos de belleza. Debido a que el honor se medía por la sangre. para empezar.color de piel más claro se ha desarrollado sin conexiones claras y explícitas a las nociones de “raza” que sostienen intrínsicamente dicho discurso. La mayoría de las mujeres hicieron referencia a relaciones difíciles con parientes debido a las constantes críticas sobre su apariencia en general.

establece todavía más su existencia y validez. Por el contrario. ¿A quién se parece? Está contenta de que sus parientes ya no tienen esas discusiones. ahora sí me parezco a mi mamá. así como las posibles fuentes de “desaire”. Dicha lógica es reproducida y mantenida. Y los García: “no. así como: “no. […] ya nadie dice: “ay no. Moreno Figueroa 425 . Consuelo dice más adelante: Mónica G. Es mediante lo que Consuelo considera como un cambio “favorable” que es capaz de articular el sentimiento de “desaire” que cruza su relato. el extracto anterior muestra una lógica problemática. ha de ser García”. La manera en que Consuelo entiende su propio pasado también se define en relación con la manera en que experimenta su vida actual. como dice en otra parte de la entrevista. Parece entonces que probar el parecido mediante la apariencia física trae paz y tranquilidad. no se parece a nosotros”. no es Pérez. “a esta familia no.Sí me da gusto como he cambiado sin cambiar. y que puede reconocer. Esto sugiere que la gente es visible por la manera en que sus cuerpos son “marcados” para ser después juzgados por su apariencia. especialmente de sus parientes que parecen tener la llave que abre la puerta de la legitimidad y la pertenencia. el sentirse desairada. sino que. Su cambio físico y el “mejoramiento” de la propia imagen de su cuerpo y su autoestima no hacen que Consuelo critique la manera de pensar de su familia. 29 años). Consuelo no puede escapar al escrutinio de la mirada de los otros. García su hermana”. ¡De veras! antes así eran los pleitos. como que le doy un aire a mi papá. Aunque el hecho de que se sienta feliz consigo misma puede ser visto como un logro positivo. Dicha emoción. para Consuelo. el “terrible tiempo” por el que pasó. ella se ha adaptado a la lógica racista y la ha hecho más fuerte. al contrario. Sin embargo. sí pues. yo creo que salió a la otra”. ahora sí (Consuelo. La ahora positiva bienvenida revela las lógicas de aceptación y rechazo que atraviesan a su familia. la nueva actitud no socava las percepciones anteriores. Ya nadie dice “¿pues a quién salió ella?”. Y ahora ya no. es producida en la interacción con los comentarios de sus parientes.

Por ejemplo. porque así me siento. 4) muestran que hay maneras diferentes y desiguales de acceder al mundo visible. porque en otro tiempo me hubiera sonado como “¿no soy su hija verdad?”. es decir. la posición y posibilidades de los sujetos implicados: “quién ve y quién es visto”. 18). Phelan analiza el deseo y la necesidad de la “mirada recíproca” (p. señala que tanto las diferencias de género como las raciales son únicas en relación con la importancia central de la “visión” –de lo que es visto– para la legitimidad y veracidad de los discursos sobre “diferencias” (Hall. La ansiedad de la posibilidad de pertenecer o no está entretejida con el intercambio de miradas y las “maneras de ver” (“ways of seeing”) (Berger. El relato de Consuelo demuestra la importancia de lo 426 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . o sea. Algo así como: “eres una bonita exótica” o no sé qué. pero eso no es sinónimo de feo. Lo que es revelador aquí es el movimiento que Consuelo hace de una posición en la que es reconocida como una mujer con “una belleza exótica” hacia otra en la que confirma su pertenencia y la necesidad de reconocimiento por medio del parecido físico. Hall (1999). porque en otro tiempo hubiera sido como que no soy de la familia y ya ahora me encantó. el color de ojos más oscuro que mi papá y mi mamá. la piel más oscura. en el énfasis en el doble proceso de ver y ser visto –el intercambio de miradas– y en ese intercambio. Entonces me encantó. 1972) que están en juego. especialmente cuando se trata de “la imagen del otro(a)” (p. Peggy Phelan (1996) señala que “las políticas del intercambio de miradas” (p. Pero ahora sí lo pude leer como: sí soy diferente.Ya no me dan miedo las fiestas familiares ni del lado de la mamá ni del lado del papá. comentando sobre el trabajo de Homi Bhabha. tengo la nariz diferente a todos. no soy tan lacia como mi mamá ni tan china como mi papá. 1999: 314). En este extracto hay dos tipos distintos de preocupaciones que aparecen vinculadas sin ser problematizadas en lo más mínimo. y ya me encantó la palabra. sino de diferente. íbamos a una en el coche y mi mamá dice “ay te ves súper bonita […] tienes una belleza exótica”. 18). eso exótico era como extra-terrestre: “quién sabe a quién saliste porque a nosotros no”. y me encantó como me siento.

y alienada del mismo. Mi propuesta aquí es que esta tensión es la que produce el sentirse desairada por el grupo familiar. la aceptación de la idea que existe algo que podemos llamar “razas” humanas “puras”. en sus facciones y en el grado de parecido con sus parientes. al mismo tiempo. están en permanente estado de tensión. las cuales durante la mezcla crearon una nueva “raza”: los mestizos y las mestizas. el racismo como práctica desaparece. expresó una tensión entre el deseo de ser reconocida en el grupo familiar y la marcada visibilidad de su cuerpo. contaminadas por la sangre indígena. Las mestizas.visible para la pertenencia en el caso de la familia. la ambigüedad en términos de la pertenencia ofrece tierra fértil para “sentirse desairada”. ya que aparece como el primer filtro para la tarea de probar el parecido. Los ejemplos que han sido explorados. pero redimidas por la española. adquiridas y atribuidas. Por una parte. que ha hecho posible que las nociones de origen y progenie sean maleables y negociables. dan cuenta de la posibilidad de continuar el proyecto de analizar la manera en que la formación de las identidades nacionales tiene Mónica G. Moreno Figueroa 427 . Estas historias se mueven en un contínuum entre dos posibles acepciones. Es moverse y adaptarse de acuerdo con la validación (o no) de su pertenencia al grupo familiar. está la noción que cuando esta nueva raza ha sido declarada y aceptada como sujeto nacional. y que estén ligadas a los vestigios de las diferentes historias mediante las cuales el mestizaje se ha forjado. se convierte en la emoción privilegiada que revela la tensión que genera el tratar continuamente de demostrar el parecido y la pertenencia? Consuelo. El miedo a descubrir que no es la hija de sus padres y un miembro de su familia es una amenaza constante. así como otras de las mujeres entrevistadas. dicha amenaza está marcada en su piel. Esta manera específica de experimentar la vida familiar está liada con una subyacente lógica racista. Por otra parte. Sentirse desairadas sucede por medio de cambios y ajustes. ¿De qué manera el sentirse desairada. En la narración de Consuelo. el “desaire”. Para ella. haciendo de los mestizos y las mestizas simplemente mexicanos sin necesidad de reelaborar los nuevos parámetros de distinción. principalmente la española y la indígena. aunque limitados al caso de Consuelo.

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mente y cuerpo? Si el amor de la nación es tan “espontáneo e instantáneo. quizás más importante. género y lengua en la India contemporánea Véronique Benei1 ¿Cómo llega uno a ser colombiano. aun cuando nos vemos de muchas otras maneras y regularmente preferimos negar “nuestra propia nación”? ¿Cómo esta encarnación de la nación se produce en alma. 2 En el sentido de personas de la India. y a todas y todos los participantes por los muy útiles comentarios y la amistad de su acogida. Agradezco a Fernando Urrea Giraldo. esta última expresión tiene el problema. de asimilar a todos los habitantes que allí habitan como de la religión hindú. desconociendo la existencia de las poblaciones musulmanas y de otras religiones. Esto se analizará más adelante. visceral”. dependencia del CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique. Paris) y asociada también al Departamento de Antropología de la LSE (London School of Economics.Nacionalizando a los niños: Escolarización. ¿por qué requiere reproducción y crianza constantes? 1 Véronique Benei es investigadora asociada a Laios (Laboratoire D’anthropologie des Institutions et des Organisations Sociales). no para designar a personas de grupos amerindios. de vivir y sentir? Entonces ¿de dónde viene esta sensación. Si bien en español el gentilicio de la gente de la India es hindú. o también maneras de pensar. en el contexto de dicho país. También agradezco a Fernando y a Enric Porqueres i Gené por su ayuda editorial. University of London). indio2? ¿Involucra sólo demostraciones de patriotismo mediante una bandera. francés. hablar. y. . Mara Viveros y Peter Wade por haberme invitado a participar en este proyecto colectivo. de concebir. De aquí en adelante en el texto el término indio (o sociedad india) tiene entonces el significado aquí aclarado. inglés. emocionales. este sentimiento irrefragable? ¿Cómo nos convertimos en estos personificados nacionales.

es decir. Hasta hace una quincena de años. los musulmanes. los musulmanes3. la existencia de imaginarios nacionales rivales en el seno mismo del estado-nación. Este hecho se conceptualiza también como la amputación y la violación del cuerpo de la nación como Madre–India. de acuerdo con la concepción de un reino (raj) exclusivamente hindú. tanto a la luz de las recientes migraciones como de las redefiniciones dialécticas de las expresiones “local” y “global”. opera todavía como una herida que no se ha podido curar. la confrontación ocurre en particular entre los nacionalistas hindúes y los miembros de la “minoría” más importante. del cual serían excluidos los miembros de las otras “comunidades”. más de 85%– en 1947. en cuyo nombre se enfrentan violentamente varios sectores de la población. En la India. ni los discursos con respecto a la globalización llegaron a agotar la realidad y la vivencia de la nación (nationhood). 432 . Estas tentativas exclusivistas se acompañan de violencias repetidas. Del mismo modo. La división del país entre dos estados-naciones: Pakistán –creado para los musulmanes que vivían en el sub-continente sur-asiático antes de la independencia–. en particular... Dan prueba hoy de la importancia crucial de estas cuestiones. Los partidos políticos de la extrema derecha hindú intentan desde hace muchas décadas –y más aún desde los años ochenta– de redefinir la pertenencia a la comunidad nacional según criterios étnicos y religiosos. 3 Es importante precisar que es contra la figura del musulmán que se ha construido el imaginario de la nación del Maharashtra. es decir. tanto por parte de activistas sociales y políticos como de intelectuales y universitarios. la nación persiste y goza de buena salud. tal como lo de la nación hindú (de la India). Ni la visibilidad progresiva de los movimientos de personas entre las fronteras nacionales. la cuestión de los derechos cívicos es todavía tan compleja. es decir. Contrariamente a algunos votos piadosos y tantas predicciones ilusorias. Nacionalizando a los niños.Estas cuestiones han adquirido una nueva importancia a la hora del enredo creciente de lo “local” y lo “global”. de tal modo que han llegado a ser objetos de movilización creciente. los estudios de esta violencia y del nacionalismo eran el coto de la ciencia política y de algunos historiadores. al igual que la visceralidad propia a numerosas manifestaciones y expresiones de pertenencia nacional. e India –un Estado secular en el cual vive una gran mayoría de hindúes.

un eco a la formulación de Hanna Arendt sobre la “banalidad del mal” en su relato del proceso de Eichmann en Jerusalén (Eichmann in Jerusalem: A report on the banality of evil. En tiempo de estabilidad política. 1963). En mi trabajo. Los “sentimientos de pertenencia”. La frase viene de Michael Billig. La sociali4 No obstante. incluso los más xenófobos. y más específicamente.Hoy estos temas ocupan un lugar central en las reflexiones de la antropología política. La mayor parte del trabajo realizado en la India. político y económico de la producción de esta violencia desde el fin del siglo XIX. trató la violencia vinculada a los motines y sus consecuencias4. el acento puesto sobre el estudio de la aparición de la violencia había dejado de lado la documentación de procesos más amplios y susceptibles de abastecer programas políticos agresivos. Nación. Véronique Benei 433 . al contrario. 5 La formulación es también. son precisamente objeto de un proceso de “naturalización” en la trivialidad de lo cotidiano. Documentar el nacionalismo banal involucra examinar la producción y la reiteración cotidianas. entre las cuales figura de manera preponderante la educación. quien estudió el contexto cultural. estos pilares de la identidad. Sin embargo. de procesos locales. socialización infantil y educación formal La educación formal hoy ha adquirido una nueva prominencia en la mayoría de los estados–nación. aparentemente tan naturales y evidentes. yo desplazo la atención hacia los lugares de la producción cotidiana del “nacionalismo banal”. de manera comprensible. Estos procesos tienen lugar y se manifiestan por parte de las instituciones oficiales que penetran la vida diaria. se maduran a largo plazo. de apariencia inofensiva o no ostensible. refiriéndose a la experiencia del nacionalismo como algo tan integrado en la vida ordinaria que él se queda a menudo inadvertido5. hasta ahora. véase el trabajo pionero del historiador Gyan Pandey (1990). tomando forma en los innumerables pliegues y múltiples recovecos de la vida ordinaria. Estos programas políticos no ocurren ex nihilo. al tiempo que es un requisito previo para la estabilidad del estado y potente palanca de integración nacional. regionales y nacionales de formación de identidades. no se manifiestan solamente en una forma de violencia extrema.

y con ella el peligro de un cuestionamiento de los principios constitucionales secularistas en que se basa el estado–nación indio. . estrechamente encastrada en una multiplicidad de normas culturalmente definidas. Maharashtra. 434 Nacionalizando a los niños. ambos indicadores cruciales no sólo de las decisiones ideológicas que efectuaron las fuerzas de la extrema derecha hindú sobre la producción de futuras generaciones de ciudadanos indios.. Pero la oposición no es necesariamente fuerte entre estado–nación y región. Benei. no sólo al nivel nacional. el tipo de nación que desea un estado determina la forma educativa que concede. 2001). Al contrario. según el legado del periodo colonial. sino que más todavía al de la región. donde he conducido investigaciones de campo en la ciudad de Kolhapur al final de los años noventa y al principio de la década del dos mil. Evidentemente. incluso en la India (Kumar. y en particular a partir del jardín infantil. La atención pública hasta ahora se llevó a cabo sobre todo en la redacción de la historia y la refundición de los programas escolares al nivel de estudios secundarios. la amenaza de una hinduización fortalecida de las instituciones madres de la sociedad india se hizo más real. esto sugiere que la socialización política de los niños no empieza verdaderamente antes de la secundaria o. por lo menos. desde el gobierno central. Es una fuente de gran ansiedad entre los miembros de las “comunidades minoritarias” como entre los activistas sociales. en un proyecto más amplio (véase. son cruciales en la producción de vínculos locales. al principio de la socialización infantil. conformado por una coalición de la extrema derecha hindú en los años noventa. La educación desde hace algunas décadas ocupa en la India contemporánea un lugar destacado en el debate salvaje en que se oponen partidarios de la extrema derecha hindú y los secularistas. como lo muestra el caso del Estado regional del Occidente de la India. que lo que sucede antes adquiere poca importancia. procuro demostrar que los procesos educativos que ocurren desde una edad más joven. 2008). sino también del presupuesto pedagógico dominante que sigue prestando más cuidado a la educación secundaria. intelectuales y universitarios. regionales y nacionales. En particular.zación de los niños tiende a darse desde edades tempranas. Con respecto al asunto de la ciudadanía..

Además. Kolhapur cuenta con cerca de un millón de habitantes. el lugar especial que ocupe ello en el imaginario de la Nación India: la mayor parte de los habitantes del actual Estado se definen en términos históricos y culturales como los pioneros de la Nación India. destacándolo. constituida en el siglo XVII bajo la égida del jefe. Véronique Benei 435 . la minoría religiosa más importante en términos demográficos y políticos también son los musulmanes. Los programas se deben ajustar a las recomendaciones hechas por la oficina central nacional. Pero el manual escolar se presta a otras interpretaciones mucho más intransigentes en cuanto a los musulmanes (véase Benei. así como sigue siendo el objeto de muchas reapropiaciones en la sociedad6. cuya capital es Mumbai. Vale 6 La versión oficial de esta historia que se ha seguido enseñando en las escuelas primarias es muy ambigua en su tratamiento de la cuestión religiosa. pero los elabora la oficina regional de cada estado. la enseñanza de la historia en el Estado del Maharashtra toma en cuenta. Tolerante con los musulmanes. El Estado. Cada estado regional en la India tiene autonomía relativa en varios asuntos.Educación formal y patrones de comportamiento en el estado del Maharashtra Maharashtra es el tercer estado más grande de India en términos de área y el segundo en población: Cerca de cien millones de habitantes. Así. ya que reivindica una herencia directa con el fundador de la Nación Maratá. que llegó a ser rey. Kolhapur tiene un vínculo especial con la historia de Shivaji. quienes en la gran mayoría son de religión hindú como en el resto del Estado. además. incluida la educación. 4). y por eso pueden variar según especificidades locales. por ser los herederos de la “Nación Maratá” –la casta maratá es todavía una de las más importantes y dominantes en Maharashtra–. 2008. representando 6% de la población local. mecánica y cuero. Cap. queda en el Centro–Oeste del país y es conocido como el más industrializado. Shivaji Maharaj. La historia de este famoso jefe sigue enseñándose de manera importante desde la escuela primaria después de la creación del Estado Regional (1960). anteriormente Bombay. La ciudad de Kolhapur está ubicada en la parte sur y es un lugar importante para las industrias automotriz. Shivaji aparece como un hindú ferviente.

Lo que tiene lugar en la escuela a la vez refleja e informa concepciones y debates más amplios. la familia. es más raramente estudiado. Tomando los “senses” en serio. . incluidos los que tienen relación con la localidad. En consecuencia. Estas expresiones precisamente permiten registrar a la vez la dimensión racional e intelectualizada. mi intención es iluminar dos aspectos del mismo proceso: ¿de qué maneras 436 Nacionalizando a los niños. Por cierto. Produciendo sentidos.. sentimientos y sensaciones de pertenencia regional y nacional: Hacia una antropología fenomenológica del cuerpo y de las emociones en el político Mientras que la noción de “sentimiento de pertenencia” es hoy lugar común en las discusiones que se refieren a la formación o la existencia de sentimientos nacionales o nacionalistas. Pero para una gran mayoría de maharashtrianos. En un estado regional donde la tasa de alfabetización alcanza el 75%. nuclear como ampliada. Wahnich. al igual que sus dimensiones sensorial y emocional. 2001. tanto urbanos como rurales. el aspecto emocional. abierta y en constante diálogo con otras instituciones. convocado por la expresión inglesa “senses of belonging” (véase Calhoun. 2002).. las primeras etapas de la escolarización desempeñan un papel crucial exponiendo a los jóvenes niños a la vida política y a los símbolos de la nacionalidad. y sobre todo sensorial. construyéndose en el mismo tiempo y espacio de modo cotidiano. sigue siendo la primera fuente de influencia en materia política (a pesar de los medios de comunicación). más que una “institución total” implicada por la formulación de Goffman. la escuela debe ser contemplada como una institución que incide en toda la sociedad. la región y la nación y que también involucran la (re)producción de sentimientos de pertenencia y de identificación nacionales y regionales. reflejada y argumentada sobre la pertenencia. los profesores producen los modelos de autoridad y comportamiento junto con la familia.la pena aclarar la dialéctica entre escuela y sociedad en cuanto a la socialización de los niños. La escuela se hizo hoy un lugar privilegiado donde ideas y prácticas de socialización son a la vez producidas y transmitidas.

como artefactos sociales y culturalmente producidos e incorporados. cuya meta también es la producción de seres ciudadanos. esta rutina envuelve la producción conjunta y estrechamente imbricada de schemata culturales y políticos. más bien siempre en constante modificación por los actores sociales –consciente e inconscientemente–. no han sido objetos del análisis fenomenológico mirando el cuerpo a partir de su ubicación en una 7 Esto obviamente va en contravía de la posición de Clifford Geertz quien. 1996: 148). sostenía que la unidad nacional se producía y se mantenía por un “vago e intermitente alivio en el Estado civil” (1973: 260). en un trabajo pionero sobre el devenir de los estados–nación recientemente nacidos de la descolonización. de las sensaciones y de los sentimientos intervienen? ¿Cómo ellos están puestos al servicio de un proyecto cotidiano de construcción nacional y cómo los actores sociales activamente los (las) producen. como estructuras jamás dadas. yo estudio la manera en que la experiencia corporal es en sí misma constituida e investida por sentido. a menudo en asociación estrecha con el Estado y sus intereses” (Appadurai. mediante schemata culturales y políticos7. Pero estas prácticas. al principio de los años setenta. reformándoles y reinterpretándoles? También. Una parte importante de estos estudios documentó las técnicas corporales y las disposiciones afectivas asociadas a la “inscripción en las costumbres corporales de disciplinas de auto–regulación y de prácticas de disciplinas de grupos. las emociones y las pasiones. Entonces en el núcleo de mi proyecto figura una tentativa de articular una antropología política de los sentimientos (y sentidos) con una antropología del cuerpo y de las sensaciones. forman parte integral de la elaboración de los sentimientos de pertenencia nacional. Más que un simple disciplinamiento de los alumnos. Véronique Benei 437 . simultáneamente a la experiencia corporal. Los estudios del cuerpo se desarrollaron ampliamente desde hace menos de veinte años. Apoyándome en la noción de “estructuras de sentidos” (Raymond Williams).la vivencia de los sentidos. Estos sentimientos de pertenencia se alimentan de las experiencias vividas de afecto sensorial y emocional desarrollados en la intimidad diaria del hogar familiar. Procuro demostrar que la producción de la unidad nacional se inscribe en una rutina diaria.

en relación con un imaginario político (aparte de algunos trabajos como los de Feldman. Hace algunos años. La herramienta heurística más prometedora con estos fines es fenomenológica. Aquí parece útil un pequeño desvío en cuanto a la manera en que el cuerpo sigue pensándose. culturales y políticas. Un enfoque fenomenológico de la experiencia vivida permite el acercamiento a otros niveles de la experiencia emocional encarnada. mostré la manera en que la nación hindú se concibe por la gran mayoría de los hindúes como diosa madre (hindú). 2005: 4) privado de discernimiento. en un artículo preliminar sobre las liturgias públicas que empiezan el día en las escuelas del Maharashtra. Describí las liturgias y seguí explicando en particular el modo en que la recreación de la Madre India –tal como se hace diariamente con las divinidades en un templo– forma parte integral de la rutina cotidiana de las escuelas 438 Nacionalizando a los niños. el cuerpo sirvió sobre todo de portador testamentario de exacciones y de atrocidades nombradas en su lugar. La dificultad teórica es grande. .. dibujando sus marcos colectivo. La insuficiencia de los paradigmas usados en la investigación sociológica (en particular sobre la violencia). a pesar de los trabajos pioneros que fueron realizados sobre este asunto. social y cultural. Con este fin. la expresividad no instrumental o el carácter gratuito (lit. y menos todavía. en el contexto político ha sido contemplado por encima de la erupción de la violencia –étnica u otra– como una parte constituyente de las personas sociales. una de las dos nociones centrales desarolladas en el proyecto es la de “incorporación”. dominada por un modelo causalista de “caza científica a la causalidad” (Whitehead. 1991). citado por Staudigl. 2004: 55. Cuando fue objeto de discusión.realidad empírica. Más raramente.. la Madre-India o Bharat Mata. La socialización misma del cuerpo desde la pequeña infancia queda por documentar en estos procesos. dando voz a las individualidades que son los blancos de los mismos programas. impidió la toma en consideración de la “corporalidad. la ausencia de sentido) de la violencia como partes integrales del fenómeno”. ya que se debe conseguir un equilibrio delicado en la exploración de las dimensiones colectivas de estos proyectos políticos emocionales.

cultural. en consecuencia del texto fundador de Marcel Mauss sobre las técnicas del cuerpo. entonces también se aplicaba a otro proceso de socialización que entraba en el campo de Véronique Benei 439 . Impropia porque no sólo evocaba un positivismo y un funcionalismo deslucidos. Planteé que. y las ciencias sociales en diversos grados. 1994). Que la socialización de todo actor social ampliamente opere por el rodeo de su cuerpo. ya se trate de un disciplinamiento del tipo descrito por Michel Foucault o nociones de habitus corporal desarrolladas por Pierre Bourdieu. La cuestión de la eficacia de la práctica invariablemente fue levantada en el curso de las discusiones correspondientes: ¿estas iteraciones diarias ritualizadas. verdaderamente llegaban a instilar en estos chiquillos un sentimiento de devoción y de lealtad a la nación? La forma y el fondo de la cuestión no acababan de sorprenderme. en este culto colectivo de la nación. Esta tentativa de reflexión encontró un cierto escepticismo en la época. Acabé el artículo con una reflexión sobre la “especificidad de los efectos” de esas rutinas cotidianas (Csordas. los alumnos aprendían en sus propios cuerpos a “sentir” fenomenológicamente la nación. es ahora lugar común. Me pregunté. en particular. y la retórica incesante del nacionalismo permeando la vida en la escuela. porque si este tipo de cuestión debía ser planteada. histórico y político de él. La antropología. Sugerí que todo esto tenía un efecto sobre el cuerpo de cada alumno y sobre la totalidad del cuerpo colectivo estudiantil. los niños a la vez producían su sí físico y emocional y ponían en actos –encarnándolo– el cuerpo de la India (Madre-India). No productiva.marathies (Benei. de salmodiar y hacer ejercicios físicos. cualquiera que sea la definición y el posicionamiento social. Así. sino que evacuaba sumariamente las epistemologías heurísticas constitutivas de las ciencias sociales de estas últimas décadas. en qué medida los niños mismos eran objetos de transformación mediante el proceso de cantar las liturgias. 2000). La cuestión de la eficacia parecía por consiguiente impropia y no productiva. producido al mismo tiempo cuando el de la nación era recreado. son unas disciplinas marcadas por diferentes genealogías de trabajos que tienen el cuerpo como mediación fundamental de socialización.

entre el contenido del proceso y el proceso. Estas discusiones se ven irresistiblemente atraídas hacia un tipo de positivismo natural: “Según mi propia experiencia de escolarización. sensoriales y cognoscitivos social y culturalmente producidos. en la que el trabajo de la cultura y la sociedad serían únicamente localizables en ciertos discursos explícitos de los actores sociales. por la que nos sentimos con derecho a convocar durante nuestras discusiones sabias. Entonces. que esto (les) gustara o no. Estas dimensiones emocionales y corporales inherentes a la construcción de un afecto nacional en el Maharashtra ilustran la indistinción en la propia noción de incorporación. por ejemplo? Ningún(a) académico(a) hoy negaría la dimensión incorporada de ambos. que participan en la interiorización del sí. entre otras cosas. ¿por qué negar tan vehementemente esta dimensión en el caso de la nacionalidad? Parece que hubiese una idea de “sentido común”. esto [les] hacía poner[se] la piel de gallina”. .. regional y nacional. ya que los dos son producidos conjuntamente. 440 Nacionalizando a los niños. Más allá de una concepción pragmática un poco ingenua. esto no funciona: me chantajearon el Himno Nacional cada día de mi vida de alumno(a) y esto no me transformó por eso en un(a) patriota emocional estúpido(a) y ciego(a)”. Estos testimonios señalan la importancia crucial de la formación de un afecto patriótico como emoción encarnada. en cuanto a las experiencias personales de escolarización. La incorporación se refiere a la formación de un habitus que tiene que ver no sólo con prácticas corporales. la fábrica de la interioridad y de la incorporación o encarnación es indisociable de la de un sí colectivo. es significativo que los mismos promotores de este tipo de declaraciones confesaban más tarde en privado que “cada vez que entendí(an) el Himno Nacional. sino que también convoca recursos emocionales. Así. madurada. Más aún. ¿Qué tal la clase y el género.las búsquedas antropológicas. en particular los lugares de escolarización. estos diferentes registros de expresión y de prácticas emocionales se articulan con ideologías de lengua (especialmente la llamada “lengua materna”). vía la escolarización. cuya producción desempeña un papel central en el funcionamiento de instituciones de poder..

ambos idiomas sirven de poderosos vectores para las ideologías nacionalistas en el Estado Regional. sin embargo. Este “algo que ya existe”. En el resto de este capítulo quisiera retomar la figura de la madre mediante el ejemplo de la lengua marathi. Mostré la manera en que la articulación de la figura materna en los espacios familiar. el Estado del Maharashtra presenta un caso interesante de acomodamiento del hindi como lengua nacional junto con el desarrollo del marathi como idioma regional y nacional. vivencias encarnadas Cabe aclarar que al contrario de otras regiones en la India (por ejemplo en Tamilnadu.Madres nacionales y lenguas maternas: Ideologías. 1997). vivencia y campo de simbolización del proyecto nacional en India (véase Benei. Por el contrario. véase Ramaswamy. amplían y cristalizan los sentidos de pertenencia lingüística. Hoy en día. En otras partes tomé el ejemplo de la madre como noción. ya sea en la ciudad como en el resto del Estado Regional. Las escuelas. no es de ninguna manera dado como hecho natural. aprovechan. al mismo tiempo haciendo la ideoVéronique Benei 441 . la cual se enseña a la gran mayoría de los niños. Al contrario: tal construcción favorece la reproducción cotidiana de la “Madre–India” y la división esperada de papeles de género. Me interesa evidenciar las maneras en que las escuelas son lugares de naturalización y homogeneización de la lengua. al mismo tiempo que crean y fortalecen la noción consciente de la lengua materna como algo que “ya existe”. Procuro demostrar el modo en que la ideología de lengua marathi está desarrollada en términos de naturalidad por medio del concepto legitimante de lengua materna. se acerca a más del 85% de los escolares de primaria. aunque el hindi sea largamente subordinado y abarcado por el marathi en las conceptualizaciones regionales. como un objeto y un medio de amor y de apego. 2006). es el producto de los procesos de socialización de la primera infancia que se producen en la intimidad del hogar. En Kolhapur. escolar y nacional favorece la elaboración de un yo colectivo nacional o regional. Así. la lengua oficial (además del inglés) más utilizada es el marathi. como campo de elaboración ideológica predicada en una noción generalizada. por tanto.

en los cuales el idioma desempeñó un papel constitutivo. el concepto hoy es un poderoso vector de identificación regional y nacional. Hoy en día. antes de la llegada de las influencias filológicas europeas en el siglo XIX. como práctica social y herramienta pedagógica. es su asociación experiencial con el concepto de lengua materna. Ha llegado la insistencia en la autenticidad y el significado moral de la” lengua materna “como una primera y. transparent to the true self ”. por lo tanto. verdadera lengua de un locutor. En cualquier caso. como el objeto naturalizado del amor maternal cuya experiencia empieza en la infancia de la vida social y familiar. casi hace real (reifies) el marathí como propia lengua (swabhasha). la aparición de una conciencia nacional expresada en la lengua marathi fue desarrollada conjuntamente con la concepción de un verdadero y auténtico. 2008). son congruentes con los numerosos procesos de formación nacional que se llevaron a cabo desde fines del siglo XIX.. sin embargo. A pesar de la especificidad cultural de su formulación conceptual. Woolard. la lengua materna puede 442 Nacionalizando a los niños.logía de estos explícita y anclándola más aún en la experiencia vivida de los cuerpos. . 1998: 18). Puede ser que el concepto fuera en gran parte ajeno a los hablantes de lenguas vernáculas antes de la llegada de la normalización en el siglo XIX. transparente al sí verdadero” (“has come an insistence on authenticity and moral significance of “mother tongue” as one first and therefore real language of a speaker. La ideología de lengua cristaliza. La datación del concepto de lengua materna en la India. Por la misma razón. como lo veremos. Por el contrario.. ha generado cierto debate (Benei. Al igual que en el Estado Regional Sureste del Tamil Nadu. con la ecuación de una lengua a un pueblo. nuevo y moderno sujeto hablante marathi. Lo que explica el significado de la ideología de la lengua. esta cristalización de la lengua materna y su vivencia no son únicas al caso de la India.

1998: 83. en muchos aspectos. and “potentially transforming its speakers into patriots and citizens”. lágrimas. Escolares con una sensibilidad al asunto del género (gender-conscious scholars) dedicaron sus esfuerzos a explorar la dimensión de género del nacionalismo y el sentimiento nacionalista. no sólo a nivel oficial con la promoción de un discurso explícito de una identidad Maharashtriana basada en el marathi. 57. útero) que han asociado los Véronique Benei 443 . véase también McClintock. 1993. 2001. vinculándola estrechamente a una expresión de la maternidad. ha sido transmitida por la enseñanza. Ramaswamy. Esto va fortaleciéndose. Sarkar. Ellos(as) mostraron la manera en que “las mujeres (de las clases medias) llegaron a ser santificadas como seres reproductivos mediante valorizaciones de la ideología del amor maternal” (“middle-class women came to be sanctified as reproductive beings through valorisations of the ideology of motherly love” Ramaswamy. sino también. transformando sus locutores en patriotas y ciudadanos (bonding its speakers in a “net of unity […] as firmly and surely as the love of their mother(s)”. El despliegue del tropo de la maternidad en el imaginario de la Nación desde el siglo XIX ha recibido renovada atención en la última década. 1997: 53. se complementan con los propios pronunciamientos diarios de los maestros y las maestras de enseñanza primaria sobre el tema (véase Benei. En un sugerente artículo sobre la somática del nacionalismo en Tamilnadu. potencialmente. La autenticidad percibida de la idea y la vivencia de la lengua marathi como lengua materna. y más importante. 2008. especialmente cuando el Estado asume la promoción de la lengua materna en los diversos ámbitos de la vida cotidiana. Sumathi Ramaswamy documentó el tropo de la intimidad maternal y el conjunto de imágenes somáticas de las partes del cuerpo y las sustancias de la madre (leche. Por tanto. 1995.ser considerada como realizando la unión de dos locutores en una “red de unidad […] con la misma firmeza y tal seguramente como el amor de sus madres”. que son oficialmente parte del plan de estudios. 2002). particularmente por la escolarización. Cap. 140). y. 2). el gran número de oraciones y poemas en marathi dirigido a la madre y a la “matria”. Gupta. Sarkar. en el terreno de las prácticas cotidianas.

1993). de la utilización política potencial de estas imágenes somáticas. .discursos nacionalistas tamiles con la noción de lengua materna. mi objetivo es documentar el despliegue cognitivo y fenomenológico de este tropo. En particular. nación y ciudadano patriota en la India tamil tienen una relación política. Usando el lenguaje corporal como una red conceptual. un maestro de arte que maneja un centro cultural para los escolares. Sr. así como somática: “la nación es una formación somática […] porque existe. En otros lugares documenté la manera en que el tropo de la madre opera en diversos niveles en la construcción de apego emocional y de unión a la familia. material. Joshi. y emocional. explicó en el verano de 2003: 444 Nacionalizando a los niños. 79-80). y de sus ciudadanos–sujetos” (pp. 2006). Documentar dicha transposición exige que la reconozcamos no como metafórica (“Documenting such a transposition requires that we recognize it as not metaphorical” Strathern. así como respecto a valores nacionales (véase Benei. Sin embargo. trato de entender la articulación entre el nivel de las imágenes somáticas y su transposición a “las tripas” de ciudadanos–sujetos comunes. Los tropos de la lengua materna son “parte de un repertorio de rutina desplegado estratégicamente […] para garantizar la eficacia de las imágenes somáticas en el discurso nacionalista” (p. literalmente. Por ello. quisiera enfocar el despliegue del tropo de la madre en las vivencias cotidianas de la gente común. y explorar las modalidades de su concreción. 84).. Al final. quedan por especificar las modalidades de este despliegue estratégico tal como las de esta somatización.. En vez de sugerir o aprobar el principio de la eficacia (en el sentido de producir un efecto decidido y decisivo. o deseado). Tomando literalmente la propuesta de Ramaswamy de la lengua materna como incorporada. Esta físicalidad se evidencia en la analogía que suele hacerse entre la lengua materna y la madre biológica. Ramaswamy trazó el mapa de la labor ideológica a la cual diversas partes y sustancias del cuerpo femenino son sometidas en el discurso nacionalista que abastece el proyecto de incorporación de los ciudadanos en el cuerpo político emergente. en las tripas […] de su encarnación femenina. Aquí quiero poner el acento en la físicalidad de la ideología de la lengua materna para sus locutores. argumenta la autora.

Johann Gottfried von Herder. Joshi se hace eco de los que hacían con frecuencia los padres y los maestros de ambos sexos. las cuales sólo realizarían las naciones más ilustradas. estudiante de la Escuela Moderna Marathi: “Al igual que has chupado la leche de tu madre. nuestro país (desh). al estar en el extranjero. concebida. Además. famoso por su influyente teología de la construcción cultural de la nación predicada en una revelación lingüística por el medio del pueblo (Volk). La declaración de Sr. su alma. Así.” Tanto las palabras del Sr. Hoy en día. es única. las sustancias nutrientes Véronique Benei 445 . […] Sin embargo. espíritu y genio. Esto se consideró un hecho “evidente” por los locutores marathi. es importante que primero debamos ver nuestro pueblo (gaon). Al igual que sólo tienes una madre. al dejar su tierra natal. Así explicó Shantabai. estaría reflejado. la gente ha estado olvidando su lengua materna. filólogo y poeta del siglo XVIII. al mismo tiempo has bebido la lengua de ella. No se puede cambiar. etc. quienes identificaron otras partes corporales y sustancias maternales en relación con el idioma. del curso 3. expresado y más aún fortalecido por la singularidad de su lengua.Antes de emprender un viaje al extranjero. Joshi como las de Shantabai son sorprendentemente evocadoras de las concepciones del lingüista. Maharashtra. justificando la necesidad de enseñar a los niños y que ellos aprendan en su lengua materna marathi. En el núcleo de la visión de Herder de las formas naciones existe una relación orgánica entre el lenguaje humano y natural y las fuerzas históricas. porque “es más natural”. más precisamente. Es digno de mención en el presente caso que la lengua es algo más que una mera herramienta cognitiva. todo el mundo quiere ir a [norte] América. El “verdadero carácter” de una nación. ella funciona como un objeto material: constituye la sustancia misma de un yo cultural y nacional. no puedes olvidarlo. sólo tienes una lengua materna. la leche de la madre en particular. Maratha madre de Sushila. uno pierde su propia cultura y. tu lengua materna es como el vientre de tu madre. Asociada a las sustancias maternales. producida y transmitida como lengua materna.

como discurso y como práctica. quienes citaban pruebas de los niños que han pasado por la fase de la instrucción primaria en su idioma nativo como tenien446 Nacionalizando a los niños. Basándome en las construcciones discursivas de la lengua. y en. están también omnipresentes en las discusiones sostenidas en Maharashtra mismo. . Ello plantea la cuestión de la manera en que los actores sociales ordinarios producen. 1998: 163). Aunque tales temores y ansiedades culminan en los comentarios de los Maharashtrianos expatriados. Hemos encontrado la opinión del Sr. En ambos casos. tal preferencia era recurrente entre los padres de niños escolarizados en marathi. la preferencia discursiva era principalmente expresada en un idioma de la “naturalidad” asociado con la noción de lengua materna: “El aprendizaje en la lengua materna es mucho más natural (swabhavik)”. Naturalidad. Esto nos obliga a examinar la manera en que la noción y la ideología de la “lengua materna” se insertan en un proceso que concomitantemente naturaliza el idioma. Numerosos padres de idioma marathi compartieron el temor de la pérdida posible de identidad asociada a la enseñanza de. inglés. era un leitmotiv entre los padres.. sitúan y comprenden el “estado natural”.(nurturing) de la leche y el idioma maternos. así como en las observaciones y descripciones de actos y actuaciones de habla (speech acts and performances). Cabe precisar que favorecer (en el ámbito discursivo y pragmático) la instrucción en marathi no era en ningún modo específico a los profesores o padres con simpatías “hindutva”. Por el contrario. Joshi con respecto a la sustancialización del idioma y el temor y la ansiedad adjuntos a la idea de la pérdida de identidad generada por la distancia y el olvido. sobre todo acerca del medio de instrucción para los escolares. sostengo que la construcción de la “naturalidad” se basa en una comprensión de la lengua como incorporación.. moralidad y tropos familiares de la nación Las ideologías de la lengua característicamente realizan una forma de neutralización o naturalización del valor de la lengua mediante procesos semióticos borrando la contingencia histórica de las lenguas y las relaciones de poder e interés subyacentes a los mismos (Spitulnik.

Volviendo al contexto del aprendizaje.” El registro semántico es. significa dar mal rato a alguien. Traducida libremente. la frase significa “Esto plantea problemas de aprender en inglés. como en la frase “Tras yeto. Tal vez la mejor ejemplificación de esta experiencialidad encarnada radica en la expresión tras yene. sin embargo. la noción de metáfora no debe considerarse como un dispositivo heurístico para lo “desconocido o lo extraño”. la natura. En el idioma de la domesticidad. y en especial entre las mujeres casadas. gestos o posturas. Por ejemplo. la connotación física de tras se debe tomar en serio. por tanto. En este caso. en particular. con una experiencialidad encarnada de emoción lingüística. emocional. Cuando locutores nativos detallen la “naturalidad” de su idioma. mucho más amplio: en marathi tras puede referirse tanto a cuestiones emocionales como físicas. Relatos de nueras. English maddhe shikayla”. el sentimiento o la pasión. están a menudo jugando. como en otros.do fundaciones escolares más sólidas que otros. La “naturalidad” es conceptualizada a la vez como un estado emocional y encarnado. Strathern Véronique Benei 447 . La palabra swabhavik (de la raíz bhaava) abarca muchos campos de significado. lo que es también importante. la emoción o una clase de afecciones. al igual. En cambio. Como sostuvo Andrew Strathern. la palabra marathi usada para referirse a algo “natural” ilumina de crucial manera la amplitud del repertorio semántico de emocionalidad caracterizando la ideología de la lengua marathi. sufriendo de la mano de su suegra a menudo serán expresados en estos términos. ya sea de modo consciente o no. la expresión se utiliza con referencia a las relaciones familiares en la familia conyugal. así como físico. la expresión común kunala tras dene. una “disposición”. cuyo epítome reside en la figura de la suegra. En este contexto. así como las acciones. que constituyen su expresión corporal. como el lugar que de manera precipitada la soluciona simplemente como algo metafórico. tras podría ser psicológico. novias jóvenes. Esta declaración fue a menudo encontrada entre los padres expresando su preocupación por las dificultades causadas por la no naturalidad del aprendizaje en cualquier idioma que no sea la “lengua materna”. innata propiedad. incluido el de un estado natural de ser.

Pollock. una batalla perdida y la vergüenza que se incurrió en la derrota pueden ser “no digeridas” (apacavleli). la sanción social o el rechazo de las acciones (las propias y las de los demás). sino que también constituye la base de la socialización moral. En efecto. hace falta destacar que la expresión tras yene también se utiliza en asociación con la alteración del curso normal de las funciones corporales. tanto el vocabulario como la comprensión involucran una dimensión moral. Así pues. ellos se refieren explícitamente a una comprensión fenomenológica de la lengua como sustancia “generizada”. 1990.. son elementos cruciales en las expresiones de los locutores de marathi ordinarios. El idioma no sólo codifica emociones incorporadas. Es importante señalar que el verbo digerir (pacavne) transmite connotaciones de armonía y su uso en el sentido negativo es común para hacer referencia a la perturbación del orden social o político y la consiguiente degradación del orden moral. que requiere explicación. la de la madre. Las aparentes “evidencia” y “naturalidad”. Por tanto. asimismo. Más aún. 448 . es decir. y sus consecuencias emocionales de la lengua marathi. de manera importante. pero la lectura del cuerpo podrá exigir que alteremos nuestras categorías de manera más radical” (1993: 6). cuando los padres o profesores expresan su preocupación acerca del “estado natural” de aprender en la “lengua materna” (y también lo contrario. se debe favorecer una perspectiva “contra la metáfora” tomando en cuenta la literalidad de los discursos sobre las emociones corporales8.propuso. especialmente las del sistema digestivo. En este sentido. Nacionalizando a los niños. véase Nemade. A medida que los participantes en las rutinas cotidianas interiorizan y expresan 8 “El estrés sobre la metáfora va con un énfasis textual. ellos demuestran la pertinencia de la terminología “generizada” en el contexto de Asia del Sur de hoy (a pesar que en la genealogía histórica de la lengua vernácula se observa ya esta ideología arraigada en “Occidente”. prestar atención a los entendimientos locales de la “naturalidad” también ilumina la dimensión moral asociada con nociones somáticas y emocionales de la lengua. 2006: 318-9). tras generado por el aprendizaje en cualquier otro idioma)..

La creación de un sentido de pertenencia nacional. que son a su vez ambos asociados con la lengua (bhasha) (véase Benei. Por extensión. llegaban a ser hermanos y hermanas (bhauband). además del tropo de la madre analizado anteriormente. Aquí. Como se indicó anteriormente. y de Véronique Benei 449 . con el resultado que cualquier movimiento fuera de la lengua es concebido por los locutores marathis como una forma de traición. y explícitamente recurrió a metáforas y retórica de parentesco: la nación se entendía como una madre. el intercambio y la amistad. los conceptos de cohesión y lealtad son parte integrante de la ideología de la lengua marathi. el término posee muchas capas de significado en Maharashtra: proviniendo de bhau (literalmente hermano). 2). como individuos y como parte de una colectividad (Abu-Lughod y Lutz. bhauband define un pariente. En todos estos sentidos. Esto proporciona un tropo moral para articular pertenencia a la comunidad familiar de la nación identificada por Anderson (1983). el término a menudo transmite un fuerte sentido de compromiso emocional y práctico. todos son parientes por agnación. y sus hijos. lo que implica alguna forma de cohesión y lealtad. en algunos contextos. o. los ciudadanos de la India. también aprenden a tener sentido del orden moral que están construyendo activamente mediante la interacción con los demás. puede ser alargado a todos los hombres de un pueblo. ya sea implícita o explícitamente. sino también del país (desh) y de la religión (dharma). La promesa es tomada casi literalmente del informe sobre Integración Emocional encargado por el Primer Ministro Jawaharlal Nehru a comienzos de los años sesenta. el del parentesco de bhauband da forma a la promesa de obediencia recitada diariamente en marathi. El dirigente nacional previó tal integración emocional como elemento central de su proyecto de la construcción de la nación. orientando el posicionamiento de los locutores en el mundo.cualquier emoción. De manera importante. Nociones de moralidad son así negociadas por entendimientos lingüísticos [y corpóreos] de la vida y de eventos cotidianos. 2008. 1990: 13). una traición no sólo de la lengua y de su incorporación. se formó por un vocabulario marathi de parentesco. Cap. ya sea por medio de asambleas en la mañana o durante todo el día en las escuelas.

acentuando cada sílaba. Sunil. algunos niños responden en coro.. es tu turno”. Pawar impacientemente. comienza. mirando a la pizarra. –“Sí! (Ho!)”. La lección está dedicada a la repetición de vocabulario. expresada por medio de la lengua marathi). dice el maestro. –De-shat. majhya da… –“Deshat”. majh. Pawar. las muestras afectivas y corporales de los padres acompañaron vocalizaciones asertivas sobre la necesidad de enseñar en marathi frente al idioma extranjero (firangi). pero no es correcto (barobar). –Esto es lo que “idioma correcto” (pramanit bhasha) quiere decir. Produciendo ciudadanos morales y “disciplinando la diferencia” Quisiera presentarles el salón de clase del Sr Pawar. siéntate adecuadamente. vi-vidh ja-tic… –Vi-vi-dha ja-ti-ce lo-ka raha-tat. ¿Sí o no? Sr. Pawar pasa ahora a la clase. . Este imperativo moral también fue expresado por los actores sociales que no cumplían esta regla. gritando a un alumno: “Sunil. lo cual requiere una mayor ilustración. balbuceando dolorosamente el siguiente grupo de palabras marathies: –Ma-jh. date prisa. cállate. que había seguido susurrando como si estuviera conspirando (conspiratorially) con su compañero de clase. dilo una vez más. 450 Nacionalizando a los niños. Sunil!. en esta tarde caliente y húmeda de marzo de 1997. Hemos llegado a la última proposición: “Tengo el orgullo y el respeto de mi país…” (“Majhya deshaca de mala abhimaan ahe…”) cuando de repente interrumpe el Sr. dilo correctamente. Jatice. La pronunciación (uccar) debe ser buena. grita el Sr. este es el idioma que se habla (boli bhasha).. no… pero bueno. ¿Qué es la “lengua correcta”? Significa correcta pronunciación y hablar bien.la comunidad de la nación (en el Maharashtra. y con ojos un poco sorprendidos. La forma en que a veces hablamos en el hogar no es así. Así. instintivamente se yergue. Esto es otra ilustración que la intensa emocionalidad moral y encarnada asociada a la lengua (marathi) constituye una de las imposiciones tenaces de la ideología marathi. Sunil.

pramanit bhasha representa la versión “norma” (standard) de la lengua marathi oficialmente enseñada en las escuelas del Maharashtra. como verdaderos ciudadanos nacionales y de buena conducta. pramanit (del sánscrito pramaan. a menudo pusieron sobre la noción de pramanit bhasha. la noción de pramanit bhasha abarca correcta pronunciación y expresión. y otros aparentemente siguen indecisos. prueba. como el señor Pawar.No es bueno (cangale). Esto es especialmente manifiesto en la importancia que los maestros. autoridad) se utiliza en marathi para indicar una medición estándar. ante las cuales el sentido llega a ser secundario. en el sentido de lo que es verdadero. viven personas de diferentes jat… En mi país la gente vive feliz… (“Majhya deshat vividh jatice los lok rahtat… Majhya deshatil los lok anandane rahtat…”). correcto y posee autoridad9. las cuales el personal docente de las escuelas primarias marathi consideraba a menudo como cumpliendo el objetivo de cultivar esa buena personalidad. historias y reflexiones morales del día. La ideología de la lengua marathí. son también inherentes al proyecto de producir un ciudadano bien educado. como buenos ciudadanos (cangle nagarik). De manera general. encabezada de nuevo por el profesor. De manera más específica. En la medida en que la moral. La “buena persona” en el espacio escolar sigue construyéndose por medio de los himnos. por tanto. se basa en expresiones de la moralidad que desempeñan un potente parte en la configuración de las tentativas de producir personas cívicas. Y la enumeración. Véronique Benei 9 451 . Correcta pronunciación y el registro de pramanit bhasha también están íntimamente asociados con el concepto de la buena persona. ¿Cómo se puede crecer como buenas personas (cangle lok). justo. Esa edificación moral se consideró crucial para que un niño aprendiera “cómo comportarse” (kase wagayce). llegando a ser una persona y un ciudadano (nagarik) moral bien acabado (well-rounded). Además. entonces. si no pronuncian correctamente? Silencio en el salón de clase. sigue: En mi país. la justicia y la rectitud son características de la ideología de la lengua marathi. canciones. oraciones. mientras que algunos alumnos cabecean haciendo gestos vigorosos de aprobación.

Según la rutina en tales circunstancias. . La directora luego le preguntó: –¿Qué hablas en tu casa? El niño inmediatamente comenzó a mostrar signos de nerviosismo. ahora hablo marathi. la atmósfera en esas circunstancias era más bien alegre. En efecto. Resultó que este chico era de religión musulmana y que la lengua que se hablaba en su casa era el hindi. Kirari Bai reformuló su pregunta de este modo: –¿Qué habla Mami en la casa? Una sombra oscureció la cara del niño que contestó con una voz suplicante: –Ahora. ella pondría a prueba a los estudiantes después de una breve introducción de mí.Es también en este contexto que la producción diaria y la explicación de la diferencia lingüística en la escuela se deben pensar especialmente en relación con los niños musulmanes. 1993). Kirari Bai lanzó una pregunta sencilla sobre la forma plural en marathí. Es posible que su reacción hubiera sido motivada en parte por una voluntad de integración. y esto puede haber influido en su respuesta a la directora.. Kirari Bai. después de haber pasado por el jardín infantil y la clase 1. Yo nunca pude averiguar la historia particular de la escolaridad de este niño. en cada parada. de no ser señalado por sus compañeros como “otro” (James. Esa producción diaria a menudo implica muchos silencios. Sin embargo.. Como nos detuvimos en una clase 2 (estudiantes de 7 años). Permítaseme dar el ejemplo de un pequeño incidente aparentemente sin sentido que ocurrió un día de diciembre de 1998. La ocasión era siempre un poco solemne para los alumnos que diligentemente saludaban a los inesperados invitados oficiales con saludos formales. Es posible que él ya se hubiera enfrentado a su “identidad musulmana” en la escuela. hasta que un alumno más atento ofreciera una respuesta. cuando la directora de la Escuela Varsity Marathi. pero cuyos trasfondos están muy perceptibles. durante la 452 Nacionalizando a los niños. Esto se cumplió por una falta general de respuesta. me llevó en un recorrido por todas las aulas.

no hay ningún problema. sobre todo en los espacios públicos en esta parte de Maharashtra. el descrédito de la madre funciona como el más expresivo “cristalizador” de alteridad. en especial mediante el tropo madre. la estigmatización operada por los maestros en ninguna parte es más evidente que en el descrédito discursivo de la casa. a menos que se dirijan a “extraños”. Esa frase resume tanto las anteriores nociones asociadas con la versión legítima de la lengua marathi como el estigma que acompaña la diferencia de ella. adecuadas y convenientes. Evidentemente. Además. las escuelas marathies buscan cultivar una ecuación estrecha entre las virtudes de la maternidad y la identidad hindú (religiosa: Hinduness) y con la perteneciente a la India como nación. el correcto dominio de la lengua marathí es fundamental para la formación de personas sociales y políticas. la justicia y la rectitud asociadas con el aprendizaje para ser un buen ciudadano. Porque. para atraer la atención sobre la diferencia lingüística. el hecho mismo de que la directora considerara necesario al final del intercambio de tranquilizar al niño que “se puede hablar [su] idioma en el hogar. a medida que los alumnos y la profesora observaban la escena que se desarrollaba. sugiere otra cosa. Maharashtrianos “auténticos” no hablan hindi públicamente. está implícito el reconocimiento y la estigmatización de la “otredad”. Es a este respecto que se debe considerar la reacción de vergüenza aguda por parte del alumno musulmán a la cuestión de la lengua hablada en casa con la pregunta “¿Qué habla Mami en la casa?”. En estos enfrentamientos y tentativas de “disciplinar la diferencia” (Pandey.conversación un claro sentimiento de malestar invadió poco a poco el aula de clase. Como se mencionó anteriormente. Este intercambio también debe pensarse en relación con los conceptos de la moralidad. 2001: 152). Por tanto. Mediante la búsqueda de un reconocimiento explícito de que la madre hablaba algo “otro”. precisamente. aparte de las grandes ciudades cosmopolitas como Mumbai –y Pune en menor medida– hablar el hindi en los espacios públicos marca al individuo como “no perteneciente” a la región. el ambiente inusualmente tenso tenía que ver con algo más que un simple encuentro con representantes arquetípicos de la autoridad escolar. no pasa nada”. Véronique Benei 453 . Como lo expliqué anteriormente.

Espero haber sacado a la luz aquí la forma en que el proyecto de la formación del yo marathí es potencialmente siempre exclusivista. Ellas no lo son tan sólo de manera descriptiva y en un sentido deíctico. evidentemente. No es la lengua que brinda estructuras a un ser humano. permite mostrar la manera en que los procesos de formación de identidades son diariamente puestos en acción por los actores sociales. ¿Qué implicaciones tiene esto para la naturalización de un sentido de pertenencia? ¿Qué tipo de comunidad es así creada y por tanto qué espacio queda para un “otro”. La emocionalidad se produce por. . estas nociones “generizadas” de la ideología de la lengua marathi se prestan muy bien para una asociación con la concepción de la madre nacional hindú. sino más bien en una forma más profunda e incorporada. económicas y de género que son centrales para la fábrica de la ciudadanía. agudizada por el hecho de que el ciudadano hindú (de la India) de lengua marathi es por defecto hindú. adquieren esta calidad emotiva y apasionada para sus locutores. sociales. En otros lugares 454 Nacionalizando a los niños. que no son locutores marathis. que habla un idioma diferente? ¿Cómo puede participar en la vida de la polis? La cuestión es. incorporada en el campo político. y también alimenta. en la producción cotidiana de derechos y de usos que definen la participación en la vida de la polis. negociaciones políticas. Más aún.. ya que pretende excluir a otros.. es decir. es importante enfatizar la necesidad de prestar más atención a los discursos locales referidos a las emociones producidas por la sociedad y la cultura en el contexto de su ubicación concreta. culturales. a partir de repertorios culturales de emocionalidad. Y dado que la lengua y su ideología se incorporan en la experiencia cotidiana corporal del mundo. o lo son impropiamente: los niños considerados menos capaces de convertirse en buenos ciudadanos de la India en esta parte de Maharashtra son los que están más lejos del marathi (normalizado). Por lo mismo. sino una relación con el cuerpo y la emoción que está mediada por la lengua como ideología. Poner el acento en la producción emocional.Conclusión Ha sido central en este artículo la noción que el idioma y la pasión que él suscita son realmente instancias somáticas.

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Cuarta parte Identidades sexuales y políticas de la identidad .

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realizada entre 2004 y 2006. clase y. que imposibilita avanzar en articulaciones políticas y en la definición de estrategias tanto nacionales como regionales. conjuntamente con la raza y el sexo. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes Ochy Curiel* Desde la década del ochenta en América Latina y El Caribe han existido colectivos y grupos de mujeres afrodescendientes que se han dedicado al combate del racismo y el sexismo. Actualmente. sin embargo el reconocimiento de su historia política y teórica ha sido mínimo. de otros movimientos sociales. sexualidad en sus propuestas. y para ello escogí tres colectivos de mujeres afrodescendientes en tres países: Honduras. Honduras y República Dominicana. El siguiente texto es una síntesis de la investigación Las estrategias políticas frente al racismo y el sexismo de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. . Con esta investigación se buscó además cuestionar la tendencia universalizante y homogeneizante de la categoría mujer negra o mujer afrodescendiente no sólo en las visiones académicas. cuyo propósito fundamental fue recuperar parte de esa historia y evidenciar la manera en que categorías como la clase y la sexualidad. sino en el mismo movimiento. Docente Escuela de Estudios de Género. Muchas de estas mujeres han aportado a la ampliación de las perspectivas teóricas y políticas del feminismo. Universidad Nacional de Colmbia.Superando la interseccionalidad de categorias por la construcción de un proyecto político feminista radical. en menor medida. contextualizan las experiencias situadas de las mujeres racializadas. sexo. y también a las ciencias sociales de manera general al articular raza. * Teórica y militante feminista dominicana. Brasil y República Dominicana.

pobres y de clase media. Las variables que atravesaron la investigación fueron: política de identidad y del reconocimiento cultural. con excepción de cinco de ellas que lograron grados universitarios. algunas de ellas. la mayoría feministas de clase media. Este grupo asume como perspectiva política el feminismo negro. constituido por mujeres afrodescendientes. Sólo dos de las participantes. bajos niveles de escolaridad. 1993). las articulaciones y alianzas con otros movimientos sociales. Los tres grupos además forman parte de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. Las mujeres entrevistadas en su mayoría poseen bajos niveles de ingresos. que también analizamos en la investigación. prioridades políticas. constituido por mujeres afrodescendientes. el resto o no estudió. constituido por mujeres garífunas de la costa atlántica de Honduras. En República Dominicana analicé el grupo Casa por la Identidad de las Mujeres Afro. lo que evidencia una relación entre pobreza y racismo. otras con grado intermedio con bajos niveles de ingreso. las relaciones con el estado y otros organismos internacionales. 462 Superando la interseccionalidad de categorias . Los tres grupos nacen en la década del ochenta en un contexto del fortalecimiento de los llamados nuevos movimientos sociales y concretamente en el proceso de conmemoración por parte de la Iglesia Católica y de los estados latinoamericanos y caribeños de los quinientos años del mal llamado “Descubrimiento de América” momento que tuvo mucho impacto en el movimiento cultural a escala continental cuestionando tal conmemoración. la construcción de liderazgos y el abordaje de la sexualidad. Las comunidades son de las más pobres de este país. se asumen feministas y dirigen la organización y cuentan con un gran liderazgo. Enmuneh. o llegó sólo a la primaria. la dependencias o autonomías ante los financiamientos externos. profesionales. por ser el único espacio regional de articulación de mujeres afrodescendientes en el continente (Redlac. En Brasil analicé el Grupo Criola en Río de Janeiro. con excepción de las líderes y trabajadoras de la organización que reciben un sueldo fijo.Los grupos analizados fueron Enlace de Mujeres Negras de Honduras. profesionales y universitarias en su mayoría. distribuidas en diversas comunidades de los municipios de Tela y Trujillo. de cuarenta en total. Redlac.

vistos como complementarios desde una visión totalmente heterocentrada. además de la consulta de memorias. pues de ello se derivan los análisis que realizo en la investigación como un todo. tampoco los detalles de los análisis de las variables. El género como categoría tiene varios sesgos teóricos y políticos: parte de la diferencia sexual para sus explicaciones epistemológicas y políticas. evaluaciones y sistematizaciones. 1975:36). Ochy Curiel 463 . Realicé también entrevistas a representantes y revisión documental de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. La metodología desarrollada consistió en entrevistas a profundidad de las cuales se construyó la historia personal de las entrevistadas y la historia grupal de los colectivos. entendido como “el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana“ (Rubin. propuesta de la feminista Gayle Rubin.Esta investigación fue de tipo cualitativo. Posteriormente en cada país y con cada grupo. lo cual crea una dicotomía y binaridad de la existencia de dos sexos y dos géneros. Este texto es sólo un abrebocas que permite ciertas reflexiones en torno a las prácticas políticas de las mujeres afrodescendientes. Sexo–género En esta investigación asumo el concepto de sexo más que género. Es por ello que utilizo sexo o en ocasiones sistema sexo–género. entendiendo que es en el sexo que se aplica la construcción social y no al revés. Es importante decir aquí que en este texto no aparecerán los resultados de las entrevistas por cuestión de espacio y tiempo. realizamos un grupo focal. Una breve descripción de las categorías analíticas Es importante exponer aquí cuáles fueron las categorías y conceptos asumidos. informes. mediante un taller como vía para lograr análisis colectivos de las historias de los grupos. Todo ello aparecerá en un texto más amplio de futura publicación en el que constará la investigación completa.

significados. políticas y culturales (Wade. En ese sentido. por una parte. 1997. parto de la idea que las razas no existen como categorías de clasificación humana. Etnia En relación con la etnia. porque aunque sea una idea. como significantes. la organización social entendida como el conjunto de instituciones y relaciones sociales que generan dependencia con respecto al grupo y sus valores colectivos. social. una construcción. una categoría de poder. asumí tres opciones en esta investigación: utilizar el término de “racialización”. así como también el establecimiento de límites del grupo. que en el imaginario social se inserta en un sistema político más amplio que es la heterosexualidad obligatoria. me refiero a ella en el caso concreto de las mujeres garífunas por considerar que cumplen con la definición propuesta por Rodolfo Stavenhagen (1992): la existencia de una lengua vernácula. “raza social” o “raza” entre comillas para denotar la intensión ideológica y política de clasificar a grupos humanos en torno a la idea de raza y los efectos del racismo sobre esos grupos en el plano material. como idea. como una construcción social y política. demostrando así que es una categoría de poder. sexual. raza social o raza En relación con la categoría raza. No prescindo del concepto de raza. Sexualidad La sexualidad la entiendo. ésta aún nos sirve para explicar los efectos del racismo. caracterizándose además por poseer una cultura específica. como categorías sociales de poder que contienen una intensión política para justificar desigualdades sociales. entendida como el sistema de valores. emocional. Stolke. símbolos. pues es sobre la idea o noción de raza que éste se construye. simbólica de las mujeres 464 Superando la interseccionalidad de categorias . el territorio como base de las estructuras económicas y políticas. la religión. sino como construcciones imaginarias. normas y costumbres compartidas. cultural e ideológico.Racialización. 1995). un régimen que ha supuesto la explotación económica.

Collins. Para la elaboración del marco teórico. 2003. Lauretis. rescatando los aportes del Black Feminism y de las feministas tercermundistas en Estados Unidos (Castillo y Morraga. 1991. Me apoyo en los análisis feministas en torno a la articulación sexo. 1985). Roland. Sudbury. Duncan. Por otra parte. 2000. 1999. 2005. emocional y simbólica de muchos hombres escapando de la clase “mujeres” (Ibíd. de las feministas negras de Gran Bretaña (Bhavnany y Coulson. Carneiro. Wittig 1980). 2005. como feminista rescato los aportes de las teorías del racismo. González. Hooks 2004. Taguieff. Mouffe 1996). 2004. 1988. 2003. el confinamiento y el derecho (Delphy. 2004. 2002. 2005) por cuestionar a la teoría y la práctica feminista por su sesgo racista y etnocéntrico al tiempo que proponen nuevas maneras epistemológicas de políticas para entender la subordinación de las mujeres cuando son atravesadas por diversas dominaciones. Clarke. sobre todo cuando se trata de grupos racializados. 2000. 1983. Memmi.). Ochy Curiel 465 . los debates más sobresalientes y la caracterización de las nuevas caras del racismo de tipo culturalista (Wieviorka. 2001. Carreaga y Campbell. Wernerk. 1997). Espinosa. 2001). caracterizando sus procesos históricos. Guillaumin. en este caso mujeres afrodescendientes (Curiel. clase y sexualidad. asumo la propuesta de “clase de sexo” de las feministas materialistas entendida como la apropiación individual y colectiva de la clase de las mujeres por parte de la clase de los hombres mediante el mercado laboral. 2002. Smith. Fraser 1997. Clase social. clase de sexo Si bien basada en el análisis marxista de clase social.por parte de los hombres y el paradigma masculino (Rich. la violencia sexual y física. (Barrios. Brath. 1988.) y de las feministas afro de América Latina y el Caribe. 1998. 1994. Lorde. 1999. raza. la asumo como un espacio político y simbólico desde el cual muchas lesbianas crean autonomía económica. 1999. 2005. Curiel. Abordo los debates teóricos en torno a la política de identidad y diferencias y sus dilemas entre constructivismo y esencialismo.

Manzanares.Rescato además los aportes de las feministas multiculturalistas (Hernández. Mohanty y Alexander. expresada en acciones como talleres de peinados y moda afro. Este marco teórico me sirvió para evidenciar la necesidad de hacer una práctica política que considere distintas situaciones. Un primer momento lo constituyó la definición de una política de identidad que sucede desde finales de los años ochenta. clase. Otra referencia fundamental son los aportes de las feministas poscolonialistas para analizar los contextos socio–culturales caracterizados por un capitalismo globalizado que afecta a las mujeres mediante la apropiación de sus cuerpos y su fuerza de trabajo ya no sólo a escala local o nacional. a comunidades y hacia la sociedad en general cuya estrategia fue visibilizar los efectos del 466 Superando la interseccionalidad de categorias . Con esta política se buscaba reafirmar una subjetividad de “mujeres” y “negras” como individuas y como grupo social. 2001.f. actividades culturales tanto de danza afro como de rituales de religiones de origen africano. lo cual permitió redescubrir una historia común desde la recuperación de la herencia africana y los efectos de la colonización y la esclavitud. 1994) al articular el sistema sexo–género a la cultura y los aportes de las mujeres indígenas en cuestionar tanto el racismo y el etnocentrismo como costumbres y usos de sus culturas que les oprimen. En este primer momento se empieza a hacer un análisis articulado entre racismo y sexismo. sobre todo a mujeres migrantes y racializadas (Mohanty. Un segundo momento lo denomino “Un trabajo político hacia fuera” dirigido hacia otras mujeres negras fuera del grupo. y desde ahí definir las intervenciones políticas. El movimiento de mujeres afrodescendiente en américa latina y el caribe En esta investigación recupero la historia del movimiento de mujeres afrodescendientes para contextualizar los grupos estudiados. Esta historia la divido en tres momentos cuyos criterios son los énfasis políticos que evidencian.. 2004). sexo y sexualidad. opresiones y luchas de las mujeres atravesadas por raza. sino también transnacional. s.

que si bien no se presentan como momentos separados. que implicaba esfuerzos regionales e internacionales para afectar las políticas de los estados a favor de la población víctima del racismo y de la xenofobia. la mayoría con estructuras verticales y jerárquicas. Esta estrategia se hizo a través de la formación y educación y las campañas de comunicación. Por otra. Estos momentos se evidencian en los tres grupos estudiados.racismo y el sexismo en las mujeres. Por una parte. sino más bien como un contínuum. Si bien con altos niveles de institucionalización. Estas articulaciones vienen dadas por tres fenómenos. la política cultural de alcance continental que se realizó en América Latina y el Caribe a propósito de la conmemoración del Quinto Centenario del llamado “Descubrimiento de América” en los años noventa por parte de los Estados y de la Iglesia Católica y por otra la presencia de las Naciones Unidas en la organización de las conferencias mundiales. Y un tercer momento que denomino hacia articulación nacional. celebrada en 2001 en Durban. Sudáfrica. ha permitido la presencia de mujeres afro en espacios feministas. lo cual evidenciaba altos procesos de institucionalización. han sido los énfasis políticos más importantes. único espacio de articulación regional que ha existido hasta ahora. Ochy Curiel 467 . de movimientos mixtos y de las mismas conferencias mundiales. Redlac. con proyectos financiados y relaciones de poder. en particular la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer. Sucede en la década del noventa. En 1992 se conforma la Red de Mujeres Afrolatinas y Afrocaribeñas. en el que se imbrican uno y otro. regional y mundial. además de hacer propuestas articuladas en estos espacios. producto de la globalización económica que hacía necesaria la articulación política de los movimientos sociales como una forma de posicionar propuestas alternativas a los efectos del neoliberalismo. autoafirmación y autofinanciamiento a ser organizaciones no gubernamentales. En materia organizativa se dio una transformación de ser colectivos de autoconciencia. celebrada en Beijin en 1994 y la Conferencia Mundial contra el racismo.

Sintesis de los resultados En este apartado sólo tocaré algunas aproximaciones conclusivas de esta investigación. En torno a la política de identidad y prioridades políticas Entiendo el concepto de identidad en este contexto como una serie de actitudes y acciones que buscan reafirmar una subjetividad individual y colectiva. A pesar que puede ser evidente que las mujeres de los grupos entrevistados son afrodescendientes es importante señalar diferencias en relación con las autodefiniciones. Para efectos de esta investigación. En el caso de las hondureñas la mayoría se define como garífunas. un territorio común. (el ingerí) una religión (garífuna). Las que se denominan afrodescendientes retoman la referencia 468 Superando la interseccionalidad de categorias . despreciada y muchas veces negada. De hecho las comunidades garífunas. música. y determinada organización social. En las dominicanas y brasileñas encontramos autodefiniciones tanto negras como afrodescescendientes. danza). afrodescendiente” sea una situación desvalorizada. las dominicanas y las brasileñas se denominan negras o afrodescendientes. Supone la identificación de sí mismas en relación con otros(as). un proceso de auto–representación contextualizada en los efectos de hechos históricos como la colonización y la esclavitud y por los efectos del racismo y el sexismo que hicieron (hacen) que el “ser negra. la política de identidad en los grupos fue definida por medio de las siguientes acciones: la recreación de elementos de la cultura africana o negra (culinaria. En el caso de las garífunas. estética. Estas diferencias reflejan diversas concepciones de autoidentidad aunque no siempre evidenciaban procesos de reflexión política en torno a ello. poseen una lengua vernácula. a diferencia de los otros dos grupos. hay una identidad étnica más que racial. acciones de reconocimiento de una identidad afro–negra en la subjetividad de las mujeres y los posicionamientos políticos que de allí se derivaban. normas y cultura compartidas. Algunas de ellas justificaban que se denominaban negras por su color de piel y porque así les fue enseñado en su núcleo familiar.

entienden que esto les permite una cohesión como grupo. académica. por procesos de revisión teórica sobre las implicaciones políticas de un término u otro. había una reflexión sobre el término “afrodescediente” y lo asumían como postura política. Sus cuerpos son hipersexualizados. la preparación y el servir las comidas. además de acciones comunitarias. aunque ello suponga la reproducción de papeles y funciones sexistas y opresivas para las mujeres. en sus visiones se refuerzan estereotipos. Esto pude constatarlo en las diversas actividades que asistí desarrolladas en los colectivos de Honduras y Brasil. lo cual se asume natural sin cuestionamientos. artesanía. debido a que la población garífuna es altamente afectada por esta epidemia. Vale destacar otras diferencias encontradas en los grupos. danza. culinaria. fundamentales en este tipo de rituales. Las que hacen un análisis en ese sentido tienen mayor nivel de escolaridad y. han pasado. en su mayoría. o una comunidad imaginada que le conectaba con la historia. aunque son pocas las que lo reconocen. Ello se nota en la cantidad de acciones para rescatar la cultura afro que realizan los tres grupos: estética. Ochy Curiel 469 . sobre todo del VIH-sida. Por otra parte. pues según sus opiniones desenmascara hechos y procesos históricos ligados a la esclavitud y la colonización. política y en algunos casos. En algunas de las entrevistadas. Un ejemplo es el papel que asumen las mujeres en las danzas afro y en los rituales religiosos.de Africa como el continente del que fueron sacados sus antepasados y antepasadas como esclavos(as) en los procesos de colonización. En los rituales. tradiciones y acciones que se consideran estables e inamovibles por ser parte de la “tradición cultural”. Las garífunas (de las más pobres de los tres grupos) tienen entre sus acciones importantes la salud reproductiva y la prevención de enfermedades de transmisión sexual. la misma ligada a su experiencia organizativa. La política de identidad de estos grupos se expresa en el refuerzo de la identidad afro. reconocerse colectivamente. de la negritud desde una lógica culturalista. siempre son asumidos por las mujeres. y en ese sentido actuar políticamente. siempre dirigiendo el erotismo hacia los hombres. una especie de “madre patria”. Por una parte. música y religiosidad afro.

las mismas comunidades. pero muy pocas veces se hace un análisis del racismo y sus efectos en la vida material de las mujeres. son acciones que se crean a partir de las necesidades materiales y urgentes de las mujeres. A menor nivel socio–económico. las estrategias tienen que ver con la urgencia de satisfacer necesidades materiales.cooperativas de solidaridad económica. no a la inversa. en las políticas económicas. lo que muchas veces les hizo “folclorizar” las acciones. si bien trabajan por mejorar las condiciones materiales de las comunidades (agua. A mayor nivel socioeconómico. Infiero en ese sentido que las diferencias de niveles socio–económicos (entre las mismas mujeres afro) generan distintas estrategias. salud). No obstante desde asumirse “mujeres negras” y luego “mujeres afro” la Casa por la Identidad de las Mujeres Afro desarrolló acciones para denunciar el racismo y el sexismo en la educación. por ejemplo. sobre todo sus mujeres. en los medios de comunicación. rara vez relacionan las malas condiciones en torno a estas áreas como efectos del racismo. Son acciones además que tienen que ver con el cuidado de los otros(as) y que responde a los papeles que históricamente se ha asignado a las mujeres. proyectos de letrinización y proyectos productivos. Lo perciben más como servicios altruistas. además del clasismo y su relación con las políticas sociales por parte del estado. con 470 Superando la interseccionalidad de categorias . sanidad. Las mujeres realizan proyectos para las comunidades ante la falta de atención estatal convirtiéndose en las intermediarias entre el estado y las comunidades. asumen esas funciones. Este análisis vale también para el grupo Criola de Brasil. alimentación. las estrategias tienden más a políticas de la búsqueda de reconocimiento como grupo social y sus subjetividades. El análisis del racismo y sus consecuencias no se aborda de igual manera en los tres grupos. y ante la falta de política del estado para resolver estas necesidades. en la vivienda. En cuanto a la experiencia de Enmuneh en Honduras. En el caso de Casa por la Identidad de República Dominicana se analizaba el racismo desde una construcción de identidad negra. a través de políticas identitarias. Es decir. en el sentido que no se analiza cómo la identidad es una representación producto del racismo como dominación.

análisis de experiencias de opresión colectivas. ha tratado de buscar soluciones a los efectos del racismo en las mujeres. Dependencias o autonomías ante los financiamientos externos Los tres grupos estudiados han recibido financiamientos externos. se insertan mediante instancias gubernamentales para definir políticas públicas. aunque no en todos fue una constante. Ser mujer negra o afrodescendientes es lo que con el paso de los años les ha articulado para emprender proyectos políticos colectivos. Sin embargo. universalista y esencialista. de Brasil. Entonces. otras lesbianas activistas y otras no. Enlace de Mujeres Negras de Honduras y el grupo Criola desde sus inicios dependieron del financiamiento para funcionar. hay niveles socio–económicos variados. Criola. negadora del racismo y que tiene instalada la ideología de la democracia racial y del mestizaje como forma de “mejorar la raza”.el propósito de generar un pensamiento crítico en la sociedad dominicana. fruto de la pobreza que trae la exclusión racista. Desde la salud identifican enfermedades particulares de la población negra. sobre todo en el medio educativo y sobre todo realizan actividades culturales rescatando la identidad negra o afro. la cohesión grupal. la política de identidad ha permitido a estos grupos crear un sujeto político activo ante el racismo y el sexismo. actúan a favor de acciones afirmativas. retomar positivamente elementos de la cultura que han sido negados. Muy pocas veces se hicieron acciones focalizadas en las políticas sociales y económicas. Desde el programa de derechos humanos hace un trabajo sistemático con las mujeres para que denuncien los casos de racismo y sexismo. No así la Casa por la Identidad de las Mujeres Negras. esta identidad se ha concebido de manera homogénea. Ochy Curiel 471 . Se parte de la categoría “mujer negra” como aquello que les es común sin analizar muchas veces las diferencias entre las mismas mujeres. Por ejemplo. incluso el mismo grupo tienen en torno a niveles socio–económicos o a perspectivas políticas. no valorados y deslegitimados. a pesar de ello esto no ha sido una limitación para empujar sus proyectos colectivos. unas son feministas y otras no.

de cargos. de procesos de autonomía con las mujeres que trabajaba. Fue el caso de Enmuneh de Honduras que llevaba procesos formativos. los liderazgos eran más descentralizados y la distribución del trabajo más horizontal. Encontramos variación en las estrategias de los grupos estudiados de acuerdo con la disponibilidad de financiamiento. empezaron a llegar ayudas humanitarias por los efectos del desastre. con diferencias importantes entre sus integrantes de tipo salariales. Posterior al huracán Mich. pero esta “ayuda” se extendió por años. Esta situación se evidencia en los grupos de Honduras y Brasil desde su nacimiento. se convirtió en una ONG. decisión que se asume por poseer proyectos financiados y por la influencia de institucionalización de los 472 Superando la interseccionalidad de categorias . de publicación o que tienen que ver con lograr representaciones en espacios políticos en la línea de lograr “buena gobernabilidad participativa”. En esta época tuvo más cohesión grupal. Las prioridades de proyectos están generalmente en función de proyectos que son “aptos” para el otorgamiento de dineros. transformó las relaciones entre las integrantes. la mayoría ligados a proyectos productivos. sobre todo de tipo asistencialista. En el caso de la Casa por la Identidad de la Mujer Afro en República Dominicana. si bien el financiamiento internacional no cambia las estrategias políticas que se proponen. las integrantes del grupo se dividen en aquellas que son asalariadas y las que no.Este último grupo logró autofinanciarse en sus primeros años. Muchas de estas relaciones financieras han llevado a la cooptación de los movimientos sociales y a entrar a políticas reformistas. Muchos de estos financiamientos han cambiado la dinámica de las organizaciones. La organización pasó a hacer todo tipo de actividad. de ser un espacio de construcción colectiva. estructurada. colocando jerarquías verticales entre ellas y recargando el trabajo y las definiciones políticas del grupo en aquellas que perciben salarios. Cuando logran incorporar el financiamiento. etc. de acción comunitaria. participación que muchas veces instituciones como el Banco Mundial y la Agencia Internacional de Desarrollo buscan mediante alianzas de los estados y con la sociedad civil.. dispersando así sus prioridades.

de la Ford. no importando las implicaciones políticas. Ochy Curiel 473 . Este último solo tiene claro que no acepta financiamientos de la Ford porque esta agencia ha apoyado la esterilización forzada hecha a mujeres afro e indígenas en Brasil y otras partes del mundo. algunas de sus integrantes sí conocían las propuestas políticas de las fuentes financieras y de algunas no aceptaban financiamientos. que al momento de hacer esta investigación estaba en vías de desaparición y hoy ya no existe.colectivos feministas con quienes se articulaban. simplemente por la necesidad de fondos para sostenerse. Cuando en las entrevistas a profundidad preguntábamos por qué si habían criticado las políticas neoliberales del Banco Mundial y la AID en otros espacios públicos habían recibido financiamientos. a pesar de la importancia que tenia en el contexto dominicano. Habían recibido financiamientos de estas instituciones. los criterios para solicitar financiamiento o no existen o son muy contradictorios. muchas veces se paraliza el trabajo político. Esto llevó a cargar el trabajo de unas sobre otras y las consecuencias fueron posteriormente el cierre del grupo. las respuestas no estaban claras y esto sucedió tanto en Enmuneh como en Criola. por ejemplo. La Casa por la Identidad de las Mujeres Afro recibió financiamiento generalmente de la cooperación internacional europea. Fue el caso de la Casa por la Identidad de las Mujeres Afro en República Dominicana. Cuando la mayoría de los grupos no cuentan con financiamientos. Por otra parte. Enmuneh si ha aceptado financiamientos del Banco Mundial y la AID y el grupo Criola también. del Banco Mundial ni de la Agencia Internacional de Desarrollo por lo que representan en las políticas neoliberales y los efectos en las mujeres. no generándose otras formas de sostenibilidad y tienden a desaparecer. ya que era el único que abordaba el tema del racismo y del sexismo desde un enfoque feminista. Era evidente que colectivamente no se había hecho una reflexión política al respecto.

La articulación es vista por las participantes de los grupos estudiados como una necesidad política. Con el feminismo ha habido tensiones en tanto aún sigue prevaleciendo un feminismo clasista y con sesgo racista al no abordar de manera articulada al sexismo. las mujeres afrodescendientes. aunque con autonomía. estos tres grupos se han articulado a otros importantes movimientos como el movimiento indígena. pues permite sumar fuerzas y combatir las 474 Superando la interseccionalidad de categorias . otros sistemas de opresión que atraviesan a las mujeres. por la salud. Estos hechos tanto en el caso de Enmuneh como Criola fueron lo que dieron lugar al nacimiento de estos colectivos de mujeres. manejan los recursos y las informaciones y como aún tienen dificultad para entender que en el racismo. de jóvenes o en todo caso se articulan a otros sectores del movimiento de mujeres que luchan en contra de la violencia. pues anteriormente ellas pertenecían a espacios mixtos. entre otros. Con el movimiento afro mixto las mujeres entrevistadas encuentran tensiones aún mayores por el androcentrismo y machismo de los hombres afrodescendientes. quienes en la mayoría de los países tienen el liderazgo.Articulaciones y alianzas con otros movimientos sociales Los tres grupos estudiados desde su fundación han mantenido alianzas y articulaciones con otros movimientos sociales en especial con el feminista y el antirracista mixto. Esto pudo deberse a que muchas de las miembras eran de las principales líderes del feminismo a nivel general. hay afectaciones diferenciales. se han mantenido coordinando acciones con estos movimientos. En el caso de Enmuneh hay una mayor separación con este movimiento aunque a veces articulan algunas acciones. debido a la proliferación de nuevos movimientos sociales que se articulan de manera global. En los últimos años. si bien afecta a hombres y mujeres. como lo es el racismo. Es por ello que Criola por ejemplo se identifica con el feminismo negro como una forma demarcar sus propuestas políticas desde mujeres negras o afros. En el caso de la Casa por la Identidad de República Dominicana las tensiones con el resto de las feministas no negras eran menores. No obstante lo anterior. Esto es entendible en la medida que estos surgieron de ambos movimientos.

En esta relación el grupo hace el papel de intermediario ofreciendo servicios de prevención de VIH-sida. especialmente en torno a las acciones afirmativas. Aún estas articulaciones siguen siendo muy sectoriales. y fue en torno a incidir en las políticas educativas para que los contenidos de los textos escolares no tuvieran sesgos racistas y sexistas. En el caso del grupo Enmuneh de Honduras han tenido relaciones con el Estado mediante financiamientos para satisfacer demandas de servicios que no existen en las comunidades garífunas (salud. Estas articulaciones les permiten no sólo actuar en sus experiencias propias y particulares sino sumarse a otras luchas que tampoco son ajenas. La Casa por la Identidad de las Mujeres Afro en República Dominicana sólo definió una línea de esta relación. en los últimos años con Ignacio Lula da Silva como presidente. y por otra. En la investigación se detallan los tipos de alianzas y articulaciones que hace cada grupo por separado y con base a que proyectos o acciones concretas las hacen. las entrevistadas asumen que el proceso no ha dejado de tener niveles de cooptación. la representación de las afrodescendientes en estos espacios. por una parte. Relaciones con el estado y otros organismos internacionales Las relaciones con el estado son indiferenciadas en los tres grupos. ha definido una línea prioritaria: incorporarse a instancias estatales mediante espacios consultivos de la sociedad civil organizado por el mismo gobierno con el propósito de asegurar. Según sus análisis. especialmente) a través del Ministerio encargado para estos fines. pues muchas veces no está claro cuál es el proyecto común de sociedad que persiguen y tampoco se ha reflexionado sobre ello. En este proceso.opresiones. En el caso del grupo Criola de Brasil. incidir en las políticas gubernamentales. además del intercambio de experiencias y análisis políticos que supone. el gobierno se asume muchas Ochy Curiel 475 . servicios de ginecología. En ese sentido tuvo acciones articuladas con el Ministerio de Educación mediante la realización de talleres dirigidos hacia maestros y maestras. entre otros. si bien entienden que las han visibilizado más como grupo social.

Construcción de liderazgos Este tema viene ligado a lo anterior. Esto se evidencia en que la mayor parte de las acciones definidas generalmente van ligadas a los procesos preparados por la ONU y sus conferencias mundiales. y la Conferencia Mundial Contra el Racismo y Otras Formas Conexas de Intolerancia. En estos procesos han participado activamente el grupo Criola de Brasil y Enmuneh de Honduras. es significativo el impacto de sus políticas en el movimiento de mujeres afrodescendientes.veces como sociedad civil. pues esta cooptación ha hecho desaparecer el pensamiento y las posiciones críticas. Los niveles de institucionalización que cada vez más tienen los tres grupos estudiados les ha llevado 476 Superando la interseccionalidad de categorias . los intereses de sectores más conservadores y liberales (como son los empresarios y los partidos políticos) se imponen por encima de los intereses de los movimientos sociales. pues consideraban que ha institucionalizado más las organizaciones y ha provocado que las articulaciones nacionales e internacionales sólo sean posibles en este marco por los recursos que se mueven. Ha sido el caso de la Conferencia Mundial de las Mujeres. y casi no hay procesos autónomos organizativos y políticos que no estén enmarcados en la dinámica de la ONU y sus procesos de conferencias mundiales. Asumen que con esos procesos se han logrado pocos cambios y que son casi inexistentes los antagonismos que se hacen desde los movimientos ante los estados racistas. En torno a estas conferencias se han movilizado una cantidad de recursos humanos y materiales. sexistas. Fue el caso de la Articulación de Mujeres Afrobrasileñas en Brasil. La Casa por la Identidad de República Dominicana no participó tanto de estos procesos. Por otra parte. Estas conferencias y sus procesos preparativos y posevaluativos han marcado las dinámicas de muchas de las organizaciones a tal punto que muchas de las articulaciones nacionales se han producido en este marco. realizada en Beijin en 1994. realizada en Durban en 2001. en torno a las Naciones Unidas. Antes se había intentado empujar otras articulaciones pero éstas no fueron posibles. debido a la crítica que tuvo a la incidencia de Naciones Unidas en la dinámica de los movimientos sociales.

como se da en el grupo de Honduras Enmuneh. cuyas participantes. El segundo lo hace desde la prevención del VIH–sida y servicios de ginecología. derechos reproductivos. Los tres grupos concentran sus liderazgos en las mujeres que han tenido mayor experiencia política y que coinciden en que son las que poseen mayores niveles de formación profesional. creando jerarquías entre ellas y los liderazgos se concentran en una o dos integrantes de los grupos. o por años de experiencia en las organizaciones. Dos de los grupos (Criola de Brasil y Enmuneh de Honduras) tienen estrategias que abordan la sexualidad de las mujeres fundamentalmente desde una visión de la salud reproductiva. VIH-sida. entre otros. En Enmuneh el tema ni se toca. Estos liderazgos son instalados con base en el manejo de información y del conocimiento. Las comunidades garífunas son altamente Ochy Curiel 477 . Sin quitar la importancia de estas acciones. En sus primeras etapas estas organizaciones iban más en la línea de autoconciencia y de apoyo mutuo con importantes niveles de sentido de pertenencia. a establecer más diferencias entre las mujeres. El primero aborda estrategias de prevención mediante temas como sexo seguro. posteriormente se convirtieron en ONG verticales y burocráticas. El abordaje de la sexualidad Otro tema abordado en la investigación fue la sexualidad. En algunos casos se evidencian liderazgos mesiánicos y maternales. condición que han demandado gran parte de las agencias de cooperación de las que reciben financiamientos.a burocratizarse más. sin embargo. la visión de la sexualidad sigue enmarcada en la reproducción como efecto de una sexualidad heterocentrada. acciones y visiones dependen de su fundadora. sólo en una ocasión intentaron promover acciones que tocaran el tema. Las construcciones colectivas van desapareciendo en la medida en que aquellas que no son asalariadas se alejan cada vez más de las organizaciones. de forma particular hay un número considerable de lesbianas. la mayoría admite que no fue posible debido a la misma lesbofobia existente en la organización. y esto se dejó ver en los tres grupos estudiados. En Criola.

en los gobiernos locales que se han comprometido a eliminar el racismo y el sexismo a través de convenios internacionales. Redlac.cerradas para abordar estos temas y en la Casa por la identidad de las Mujeres Afro. pues no se consideraron las diferencias importantes que caracterizaban a sus integrantes en función de contextos y procesos históricos distintos. Todo ello limitó que en esta primera etapa se contara con un proyecto político claro como espacio de articulación regional. de experiencia política. desde este espacio transnacional. Ello demuestra la ausencia de un proyecto político que articule el racismo con las propias vidas y experiencias de muchas de las mujeres que integran a estos grupos que además del racismo le tocan otros sistemas de opresión como la lesbofobia. si bien contaba con un número significativo de lesbianas. la relación del racismo. Dada la inexperiencia de muchas. La Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. La REDLAC parte del concepto de “mujer negra” para articularse. tampoco abordó la situación de las lesbianas afrodescendientes. del sexismo y la heteronormatividad estuvo siempre ausente. las diferencias económicas y sociales. estas diferencias no se consideraron. 478 Superando la interseccionalidad de categorias . se conforma en 1992 para articular la lucha antiracista y antisexista en Latinoamérica y El Caribe ante la necesidad de intercambio de experiencias políticas de las organizaciones de mujeres afrodescendientes e incidir. con un bajo perfil político y poca experiencia organizativa. Redlac La Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y afrocaribeñas. partía de una homogeneidad que no era más que un mito. y esto ha limitado las etapas siguientes de la Redlac. que si bien era una identidad política compartida y generaba un sentido de colectividad. de profesionalización. En la investigación identifico tres etapas por las que ha atravesado la Redlac: Primera etapa: La indefinición de un proyecto político (1992-1997) El movimiento de mujeres afrodescendientes en estos años se encontraba dando sus primeros pasos. muchas de ellas líderes de la organización y activistas lésbicas–feministas. es decir.

cómo afecta la sexualidad.Como logros importantes en esta primera etapa podemos identificar la cantidad de organizaciones de mujeres afrodescendientes que surgieron en varios países gracias a la comunicación que la Redlac mantuvo con algunas mujeres independientes. lo cual ha contribuido a formar el movimiento con que contamos hoy. y ello se hacía palpable mientras más grupos nuevos surgían en varios países donde había población afrodescendiente. había un espíritu de impulsar un espacio político transnacional. niveles de racialización. a pesar de no estar claro qué tipo de red impulsar y con cuáles perspectivas políticas. Día Internacional de las Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas se movilizaran organizaciones y mujeres realizando varias acciones y actividades como parte de esta conmemoración de cara a la sociedad en la que se realizaba esta acción. entre las mujeres. socio–económicas. La centralización de la información. fueron características de este periodo. sin un proceso colectivo que las impulsara. ¿cómo evidenciar las diferencias políticas. Consideramos que ha habido preguntas que no han sido reflexionadas ni debatidas: ¿sobre qué postulados políticos se actúa de cara al racismo y al sexismo?. y desde ahí definir las articulaciones? ¿Cómo contextualizar y analizar el racismo en los países donde se conforma un Comité de la Red y sus efectos sobre las mujeres? Ochy Curiel 479 . El mayor logro consistió en que. del financiamiento y la participación en algunos eventos a través de “ciertas” representaciones desde la sede. las formas organizativas y de funcionamiento obedecían más a criterios geográficos que políticos que no han funcionado mucho. A pesar de ello. Por otra parte se logró que el 25 de julio. la Red contaba con mayores recursos. entre otras. ya se poseía la Internet como un medio para lograr una mejor comunicación entre las integrantes y tuvo apoyos institucionales importantes. Segunda etapa: La institucionalización vaciada de contenido político (1997-2005) En esta etapa. a pesar de las limitaciones políticas y organizativas. Las acciones fundamentales de la Redlac fueron aquellas que definía la sede.

tienden más a llevar a cabo acciones de denuncia del racismo y del sexismo y de reconocimiento cultural. organizativa y los aportes teóricos no son reconocidos suficientemente. si bien variada. parte de la necesidad de reconocerse en una historia común y evidenciar cómo han sido representadas durante la historia y cómo la lucha política tiene antecedentes ancestrales. la diversidad de acciones de las afrodescendientes. Sólo ha permitido el encuentro de algunas mujeres afrodescendientes y el intercambio de experiencias políticas. con diferencias de acuerdo con el país y las mujeres que lo componen. A modo de conclusión El documento que acabo de presentar es sólo una síntesis de una vasta investigación sobre las estrategias políticas de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. primero. A través de estos tres grupos se pueden identificar momentos importantes del desarrollo del movimiento de mujeres afrodescendientes en América Latina y el Caribe. diferencias importantes de acuerdo con los niveles socio–económicos. si bien de mujeres afrodescendientes. Las estrategias políticas de los grupos estudiados. Se evidencia que la política de identidad ha sido necesaria para estos grupos para lograr construir un proyecto político colectivo a partir de ser negra o afrodescendiente. Las que tienen mayores niveles de escolaridad. La investigación arroja. Esta política de identidad muchas veces ha sido esencializada al homogeneizar un sujeto de mujer negra o afro sin evidenciar las diversas situaciones que les caracteriza. Honduras y República Dominicana. nacidos a principios de los años noventa. Esa política.El impacto político y social de la Redlac ha sido mínimo o casi nulo. lo cual se deja ver en las limitaciones pre480 Superando la interseccionalidad de categorias . evidencian. a pesar que su historia política. mayores posibilidades de empleos. pues aquellas que se encuentran en mayores niveles de precariedad económica desarrollan acciones de acuerdo con necesidades materiales y de supervivencia cotidiana. tanto hacia el movimiento como hacia los países donde se encuentran los grupos y mujeres que la constituyen.

hay muchas lesbianas. la política se centra mucho en la identidad y el reconocimiento cultural y social. En otro orden. pero su situación no ha sido central ni en el trabajo cotidiano del grupo en el ámbito interno ni tampoco en las estrategias externas. El reto entonces es definir ese proyecto que no sólo interrelacione categorías desde lo teórico.sentadas tanto en los grupos como en articular proyectos fuera del ámbito local como la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. el financiamiento internacional ha variado sus estrategias y la mayoría de los grupos de ser colectivos de mayor construcción colectiva. si bien han sido una necesidad de todos los grupos para fortalecerse como organización y como movimiento nacional. verticales. pero considerando que no sólo Ochy Curiel 481 . pasaron a ser organizaciones no gubernamentales estructuradas. En dos de ellos. Todo ello presenta el gran dilema sobre el tema de las identidades. La relación con el Estado no ha sido contundente en los tres casos estudiados. Casa por la Identidad de las Mujeres Afro y en Criola de Brasil. lo cual ha derivado en mayores distancias entre las mujeres que componen los grupos. Las alianzas y articulaciones. de encuentros. con excepción de aquellos espacios de mujeres o afrodescendientes. con excepción del grupo Criola de Brasil que si definió una estrategia de incidir en el Estado a través de espacios en donde participa la sociedad civil. Enmuneh de Honduras ni siquiera se lo ha planteado. Los tres grupos abordan muy poco el tema del heterosexismo como un sistema de dominación que está también ligado al racismo y al sexismo. de concentración de liderazgos. Desde los grupos racializados. a veces no queda claro desde qué presupuestos políticos se hacen esas alianzas y articulaciones. sino que defina estrategias para transformar la situación de las mujeres racializadas. por una parte la necesidad de cuestionarlas cuando éstas son esencializadas. pero muy pocas veces en las visiones políticas hay un proyecto de sociedad que supere actitudes de identidad auténtica y que intervenga en ella considerando la articulación de las diversas dominaciones que atañen a las mujeres. pero a la vez rescatarlas como estrategias para la intervención y articulación sin que sean los objetivos por los cuales se lucha.

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