Raza, etnicidad y sexualidades.

Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina

Colección Lecturas CES

Raza, etnicidad y sexualidades.
Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina Peter Wade Fernando Urrea Giraldo Mara Viveros Vigoya
editores

Universidad del Valle Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica Facultad de Ciencias Sociales y Económicas Universidad del Estado de Río de Janeiro Instituto de Medicina Social Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Humanas Instituto CES Escuela de Estudios de Género

Catalogación en la publicación Universidad Nacional de Colombia Raza, etnicidad y sexualidades : ciudadanía y multiculturalismo en América Latina / coords. Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya. – Bogotá : Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Ciencias Humanas. Centro de Estudios Sociales (CES), Escuela de Estudios de Género, 2008 568 p. – Lecturas CES ISBN : 978-958063-60-7 1. Identidad sexual 2. Roles sexuales 3. Diferenciación cultural – América Latina I. Wade, Peter, 1957- - ed. II. Urrea Giraldo, Fernando, 1946 – ed. III. Viveros Vigoya, Mara, 1956- - ed. CDD-21 305.3 / 2008

Raza, etnicidad y sexualidades.
Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina
© Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Instituto CES, Escuela de Estudios de Género © Universidad del Valle, Facultad de Ciencias Humanas y Económicas, Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica, Cidse © Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos, Clam © Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya (Editores) © Varios autores ISBN: 978-9588063-60-7 Primera edición: Bogotá, Colombia, 2008 Universidad Nacional de Colombia Facultad de Ciencias Humanas Escuela de Estudios de Género Patricia Jaramillo Directora Instituto CES Francisco Ortega Martínez Director Astrid Verónica Bermúdez Coordinadora Editorial Universidad del Valle Facultad de Ciencias Humanas y Económicas Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica, Cidse Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos Instituto de Medicina Social, Universidad del Estado de Río de Janeiro, IMS–UERJ

Preparación editorial Goth’s imágenes Julián Ricardo Hernández Reyes Leonardo Cuéllar Velásquez Lina Rojas Camargo Ilustración de carátula Liliana Angulo Cortés

Contenido

Prefacio Presentación Verena Stolcke Identidades racializadas y sexualidades en América Latina. A manera de introducción Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya Debates contemporáneos sobre raza, etnicidad, género y sexualidad en las ciencias sociales Peter Wade

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41

Primera parte Gobiernos y ciudadanías sexuales El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales Andrew Canessa Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género Sarah A. Radcliffe

67 69

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Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad, raza, clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador, Brasil Cecilia McCallum Sexualidad, género y color entre jóvenes brasileros Maria Luiza Heilborn, Cristiane S. Cabral Narrativas de sexo, violencia y disponibilidad: Raza, género y jerarquías de la violación en Perú Jelke Boesten

137 167

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Segunda parte Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras Raza, género y sexualidad en el Brasil contemporáneo Laura Moutinho Más que una cuestión de piel. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales entre mujeres y hombres negros y no negros en Bogotá Mara Viveros Vigoya Tensiones en la construcción de identidades de hombres negros homosexuales en Cali Fernando Urrea Giraldo, José Ignacio Reyes, Waldor Botero Arias ¿Hombres negros potentes, mujeres negras candentes? Sexualidades y Estereotipos Raciales. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali–Colombia Mary Lilia Congolino Sinisterra Movilidades, identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “Italianas” Teodora Hurtado Saa

221 223

247

279

317

343

Intimidad, desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza, género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil Jane-Marie Collins Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México Mónica G. Moreno Figueroa Nacionalizando a los niños: Escolarización, género y lengua en la India contemporánea Véronique Benei Tercera parte Identidades sexuales y políticas de la identidad Superando la interseccionalidad de categorias por la construcción de un proyecto político feminista radical. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes Ochy Curiel Racismo, homofobia y sexismo. Reflexiones teóricas y políticas sobre interseccionalidad Franklin Gil Hernández Serialidad, dominación, performatividad: La construcción de identidades subordinadas y la aceptación de la subordinación Gabriela Castellanos

377 403
431

459

461

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513

Prefacio

Este libro es el resultado de una serie de seminarios que tuvieron lugar en el Reino Unido y Colombia en 2006 y 2007, organizados por los tres coordinadores del presente volumen. Desde hace muchos años hemos compartido intereses comunes en temas de raza, género, sexualidad y nación, sobre todo en relación con la población afrocolombiana; esta motivación fue el impulso para buscar apoyo de la British Academy, dentro del marco de su programa UK–Latin America and the Caribbean Link Programme, cuyo propósito es fomentar el intercambio académico e intelectual entre países de América Latina y el Caribe y el Reino Unido. Esta beca fue un aporte fundamental para la organización de dos seminarios. El primero tuvo lugar en la Universidad de Manchester en diciembre de 2006 donde se presentaron por primera vez la mayoría de los textos recolectados en este libro; también se hizo una labor de diseminación e intercambio de ideas al trasladar algunos de los ponentes internacionales a las universidades de Cambridge y Londres, donde presentaron sus ponencias en talleres organizados por el Centre for Latin American Studies (Cambridge) y el Institute for the Study of the Americas (Londres). El segundo seminario tuvo lugar en la Universidad del Valle, Cali, en marzo de 2007, y fue la oportunidad para reflexionar de una forma más teórica sobre el tema. Allí se organizaron otras dos jornadas académicas, una en la Universidad Icesi de Cali, y otra en la Fundación Santillana en Bogotá, por medio del Centro de Estudios Sociales, el departamento de Antropología y la Escuela de Estudios de Género de la Universidad

Nacional de Colombia, con el objetivo de difundir este debate en un público más amplio y conocer nuevos trabajos al respecto, que se recogen en su gran mayoría en este libro. La imagen de la carátula corresponde a una novedosa propuesta de la artista plástica afrocolombiana Liliana Angulo a partir de un grabado de William Blake realizado en 1796 y titulado en forma sugestiva Europa sostenida por África y América. La propuesta de Liliana Angulo disloca y resignifica con matices muy contemporáneos el contenido y la forma de este grabado, cuya historia merece ser contada. Éste representa a una mujer blanca de ojos entornados, únicamente ataviada con un collar, que se apoya en otras dos mujeres desnudas, una de piel negra y cabello corto y crespo y otra de piel oscura y cabellos lacios. Esta evocadora imagen fue realizada para ilustrar el libro de un militar inglés, John Stedman y fue publicado en 1796 con el nombre Narración de una expedición de cinco años contra los negros rebeldes de Surinam, en Guayana, en la costa salvaje de Sudamérica. Este libro fue escrito después de su participación en una campaña para reprimir una revuelta de esclavos negros contra los dueños de las plantaciones de azúcar en la colonia holandesa de Surinam, célebre por el mal trato que los dueños de las plantaciones infligían a sus esclavos. Cuando regresó a Inglaterra en 1784, el capitán Stedman decidió publicar su diario, en el que narra sus experiencias en Surinam a la manera de un libro de viajes, tratando temas geográficos, económicos, sociales y de historia natural. El libro fue ilustrado con ochenta grabados, dieciséis de los cuales fueron realizados por Blake. Vale la pena señalar que las denuncias de Stedman en su Narración… sobre el mercado de esclavos causaron gran escándalo en su época y sirvieron de apoyo a las campañas antiesclavistas en Gran Bretaña. El incisivo trabajo de Liliana Angulo sobre esta representación de los continentes africano y americano como mujeres complacientes al servicio de Europa en el grabado de Blake, que describe de manera explícita las formas en que se entrecruzan raza y sexualidad en las realidades de la colonización y la esclavización, es ofrecido como abrebocas para la reflexión que se plantea en este libro. En las disímiles expresiones raciales 10
Prefacio

y sexuales que tiene hoy la relación que mantienen estos tres continentes hay continuidades y cambios, como lo mostrarán los trabajos presentados y las realidades contemporáneas descritas. Éstas incluyen situaciones y procesos tan diversos como los que serán evocados en este libro: adopciones transnacionales, modelamiento del sentido y sentimiento nacional en la escuela, reinados de belleza y sexualización de lo indígena, estrategias políticas de mujeres afrodescendientes, relaciones interraciales afectivo– sexuales, identidades y sexualidades de mujeres migrantes, construcciones identitarias de jóvenes negros homosexuales, tensiones entre homofobia y racismo, aprendizaje de la sexualidad en la adolescencia. Es también importante señalar que este libro representa una oportunidad de reunir a investigadoras e investigadores, provenientes no sólo de distintas disciplinas académicas y de distintas experiencias en relación con el tema, sino también de los llamados países del Norte y del Sur, para entablar este diálogo y dar cuenta de las articulaciones entre raza, etnicidad, género y sexualidad. Esperamos que la presentación de trabajos realizados sobre estos temas en diferentes contextos nacionales y locales permita hacer emerger líneas de convergencia y dinámicas comunes que vayan más allá de los marcos sociales nacionales o locales e históricos muy precisos que describen y analizan. Nota sobre terminología Hemos optado en muchos casos por usar neologismos como “generizar” y “generizado” (equivalente al inglés, gender, usado como verbo, y gendered), “racializar”, “racializado” (racialize, racialized) y “sexualizar” “sexualizado” (sexualize, sexualized). Todos intentan referirse a procesos que tienen aspectos o dimensiones de género, raciales o sexuales. Por ejemplo, hablar de la ciudadanía generizada, sexualizada y racializada dirige la atención al hecho de que la construcción del concepto de la ciudadanía, en un contexto determinado, tiene connotaciones, aspectos o dimensiones de género, raciales y sexuales. No todos nuestros colaboradores en el libro han usado estos términos: algunos han optado por otras maneras de expresar los mismos conceptos.
Peter Wade, Fernando Urrea Giraldo, Mara Viveros Vigoya

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En particular. Sede Bogotá. Doctorado en Humanidades. Franklin Gil Hernández. Decana de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia. 12 Prefacio . CIES. directora del Departamento de Antropología. Universidad Nacional de Colombia. Cali. Maestría en Sociología. Cidse. Luz Gabriela Arango y Patricia Jaramillo. Universidad Nacional de Colombia. Cali. Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. • Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Universidad Nacional de Colombia y Ximena Pachón. Departamento de Antropología. • Institute for the Study of the Americas. de la Universidad Icesi. University of Cambridge. Universidad del Valle. que desempeño un papel importante en la organización y la coordinación del seminario en la Universidad del Valle. Instituto CES. Director del CES. Universidad Nacional de Colombia. queremos agradecer a Luis Carlos Castillo Gómez. el Decano de la Facultad Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle. University of Manchester. Facultad de Humanidades. • Fundación Santillana. Universidad Icesi. Universidad Nacional de Colombia. Francisco Ortega. Bogotá. Luz Teresa Gómez. directoras de la Escuela de Estudios de Género. • Centro de Estudios Interdisciplinarios. Director del Cidse.Agradecimientos Quisiéramos agradecer a todas las entidades que apoyaron los seminarios y talleres que fueron la base intelectual de este libro: • The British Academy. investigador asociado a la Escuela de Estudios de Género. Jaime Humberto Escobar Martínez. Facultad de Ciencias Humanas. London. • Department of Social Anthropology. • Escuela de Estudios de Género. Jurídicos y Sociales. Luis Fernando Barón y Rosa Bermúdez. • Centre for Latin American Studies.

Eliana Andrea Zamora. y la University of Nottingham. Peter Wade. del CES. agradecemos a Francisco Ortega. Mara Viveros Vigoya Peter Wade.Además. Gracias a Verónica Bermúdez (equipo editorial del CES) por su valiosa ayuda en el proceso de editar el libro. • En Bogotá: Sarah Wiederkher. • En Cali: Olga Lucía Villa. Ángela Facundo y Mauro Brigeiro. la Rectoría de la Universidad del Valle. entre otros. Fernando Urrea Giraldo. Universidad Nacional de Colombia. y a las diferentes traductoras de los textos que originalmente estaban en inglés o portugués: Dora Jaramillo en Colombia y Andrea Roca en Brasil. Mara Viveros Vigoya 13 . la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia. Fernando Urrea Giraldo. el Centro Latinoamericano em Sexualidade e Direitos Humanos (Universidade do Estado do Rio de Janeiro). la Universidad ICESI. así como a otras entidades que contribuyeron con recursos a la edición: la British Academy. queremos reconocer el apoyo logístico. por su activo apoyo al proyecto. muy importante en la organización de eventos de este tipo. Para la edición del libro. Debemos agradecer a: • En Manchester: Claudia Natteri. Agradecemos también al Journal of Latin American and Caribbean Anthropology y al Journal of Romance Studies por permitir la publicación de las versiones en español de los artículos de Andrew Canessa y de Jane-Marie Collins.

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Presentación Verena Stolcke Antropóloga Universitat Autónoma de Barcelona En el último tercio del siglo pasado las feministas lésbicas afroamericanas en Estados Unidos denunciaron el poco caso que estaban haciendo todos los movimientos de emancipación –de los derechos civiles. sino de la intersección dinámica entre el sexo–género. crear una política que. en distinción de los hombres negros y blancos. no sólo por el hecho de ser mujeres. fuese antisexista. por consiguiente. cultura y sociedad como el racismo. del nacionalismo negro. que había sido relegado por la teoría de género a un limbo teórico porque parecía pertenecer al ámbito de la naturaleza. fuese antirracista. vuelve a ser tan pertinente como la forma de racionalizar las desigualdades sociales a través de una concepción histórica de la relación entre naturaleza. y. en contraste con el proyecto de las mujeres blancas. El sexo biológico. La pregunta trascendental que se planteó así se refiere a las condiciones socio–políticas e ideológicas que en momentos . Con sus denuncias plantaron cara al modelo hegemónico de la mujer universal. la clase y la raza en contextos de dominación históricos. de la izquierda blanca y las propias “hermanas” feministas blancas– de su condición de discriminación específica. Pero el engendramiento de las desigualdades socio–raciales no es fruto de la mera convergencia o fusión de distintos criterios de discriminación de las mujeres. Las feministas afroamericanas precisaban. pues en la sociedad burguesa mecanismos políticos e ideológicos moldean las experiencias de las mujeres de modo simultáneo pero desigual. sino por su condición de clase y adscripción racial.

Brasil) que permitirán mediante una comparación sistemática calibrar los modos específicos en que se declinan las dimensiones político–ideológicas de las intersecciones entre las sexualidades y el orden social racializado en los distintos contextos. etc. Raza. Eran inexistentes publicaciones que como este volumen recogieran estudios de distintos países del continente (Colombia. Ojalá este libro tan rico en información sobre sexualidades y desigualdades sociales y en ángulos de análisis inspire otras iniciativas colectivas similares en el futuro próximo. 16 Presentación . raza. incluyendo la homosexualidad. sexualidad. clase. etnicidad y sexualidades. México. Es también de especial actualidad conocer qué repercusiones tiene el multiculturalismo en boga para la intersección entre demandas étnicas y los derechos de las mujeres. Se trata del primer libro que reúne aportaciones de un grupo de estudiosos y estudiosas comprometidos en su trayectoria académica y personal con la teoría feminista sobre las complejas intersecciones entre sexualidades. Ecuador. e identidades étnicas o racializadas en América Latina (con alguna excepción). Perú. El libro franquea además la barrera cultural que habitualmente ha dificultado el debate intelectual entre Hispanoamérica y Lusoamérica.históricos concretos propician estas intersecciones entre sexo–género. Ciudadanía y multiculturalismo en América Latina es una obra innovadora y excepcional en más de un sentido. Y para los procesos democráticos en la región es de indudable interés poder contrastar el significado de la sexualidad que engendró el mestizaje en las distintas narrativas de la formación nacional. La historia racial y sexual latinoamericana contrasta con los Estados Unidos y el paradigma de las intersecciones apenas había sido contrastado en la región. Bolivia.

más ampliamente de la misma “vida”. sobre todo en un contexto con un sistema de parentesco occidental bilateral en que esta supuesta pureza podría estar amenazada por matrimonios y relaciones sexuales que introducirían “sangre impura” en la estirpe familiar y nacional por medio de uniones “mixtas” entre personas de distintos orígenes . Fernando Urrea Giraldo. A manera de introducción Peter Wade. Existe una literatura notable en los campos de las humanidades y las ciencias sociales sobre las identidades raciales (y étnicas) en términos generales. En numerosas ocasiones esta línea de investigación se encuadra en una perspectiva foucaultiana que destaca la manera en que. se ha ido desarrollando una corriente de trabajo sobre la manera en que se relacionan las identidades raciales y el género–sexo. Más recientemente. Parte de este régimen de control buscaba también la regulación de la “pureza racial” de la población. cubriendo diferentes regiones geográficas. Mara Viveros Vigoya Este libro nace de un interés compartido entre los tres coordinadores por explorar las intersecciones de las identidades racializadas y las sexualidades en América Latina.Identidades racializadas y sexualidades en América Latina. entendida como una fuerza vital y productiva. también la hay sobre el género y las sexualidades. en el marco de la construcción de un proyecto de modernidad por parte de las burguesías nacionales europeas desde finales del siglo XVII. surge una preocupación por la regulación de la reproducción social del cuerpo nacional y por ende de los cuerpos de las ciudadanas y los ciudadanos. Esta preocupación se manifestó en un interés por el gobierno de la sexualidad y.

1995. 1999). El libro de Hodes (1999). 1990. Suárez Findlay. el género y el sexo en los Estados Unidos. Llama la atención la casi total ausencia de ejemplos latinoamericanos en el libro de Nagel (2003). Es probable que los tabúes y la histeria que han rodeado el sexo interracial en los Estados Unidos sean la causa de este sesgo investigativo –aunque la segregación racista no ha producido la misma cantidad de investigación para Sur África (McCulloch. Hodes. Young. Wiegman. nación y religión). 1996). dada la importancia de los procesos y las ideas sobre “el mestizaje”. existe una pequeña pero creciente corriente de investigación sobre el tema. Stoler. En esta literatura sobre raza y género–sexo es muy notable la fuerte concentración sobre los Estados Unidos y otras regiones como Asia. Mosse. pero también las ciencias sociales están produciendo materiales importantes al respecto (Collins. Fanon. 2000. JanMohamed. en segundo lugar. 1996. mientras las obras de Stoler (1995. Somerville. 2002. 1985. McClintock. mientras existe relativamente poca producción sobre América Latina –aunque Puerto Rico. podría pensarse que América Latina es una región clave para examinar la sexualización de la raza y la racialización del sexo. Gran parte de esta línea de investigación está en la historia y los estudios literarios (Bhabha. 2000. El estudio pionero de Verena Martinez-Alier. Moutinho.“raciales” (teniendo en cuenta que. Williams. Nagel. 1993. 1995. 2000. 2002) son pioneras para el Sureste de Asia. haya sido el objeto de algunos estudios históricos en este sentido (Briggs. 1992. en muchas partes de la región (Sommer. 1991). la idea de “raza” podría ser la lente para mirar diferencias de clase. sobre todo en el siglo XIX. Ragoné y Twine. Zack. 1995. Smith. 1995. Sin embargo. Gilman. Colour and 18 Introducción . 2004). por ejemplo. 1986. 1999. Parker et al. 2000. Actualmente. 1994. 2002. que involucra obviamente relaciones sexuales y racializadas y se ha convertido en lo que Doris Sommer llama una “ficción fundacional” en el imaginario de la nación. 2003. uno de los pocos que brinda una mirada general a la sexualización de la raza y la racialización del sexo. por su estatus político afiliado a los Estados Unidos.. 1997). manifiesta el reciente interés de los historiadores en la intersección de las identidades raciales. 1985. Marriage.

Sólo desde una fecha relativamente reciente resurge la preocupación en las ciencias sociales latinoamericanas por estas articulaciones. entendida como los patrones del poder moderno que vinculan a la raza. el género y la “raza” en forma separada. en la historia de las Américas y el Caribe (Quijano 1999. mientras a las mujeres blancas de la elite les era prácticamente prohibido asociarse con hombres de piel más oscura y de estatus más bajo. Otros trabajos de corte histórico que siguen la línea establecida por Martinez-Alier son los de Sueann Caulfield (1997. La conclusión de este tipo de trabajos era que el dominio racial dependía del control de la sexualidad en un marco de relaciones de género asimétricas. acudían a veces a la fuga con el amante para obligar a los padres a aceptar la situación. Mujeres jóvenes que querían contraer matrimonio con un hombre considerado por sus padres como inferior. 1992). social y racialmente. el control del trabajo. Con todo. el Estado y la producción del conocimiento. y que la experiencia del privilegio racial y del racismo variaba mucho según el género. en consonancia con la identificación de la persistencia de la “colonialidad del poder”. etnicidad y género. Vale la pena señalar que mientras algunos de los trabajos históricos sobre las mujeres en el periodo colonial en América Latina dieron cuenta de las intersecciones entre raza. los estudios socio– antropológicos contemporáneos trabajaron la clase. Fernando Urrea Giraldo. muchos de los trabajos realizados desde 1 Publicado en español con el nombre Verena Stolcke (Stolcke. Peter Wade. Mignolo 2000). 1974)1. Mara Viveros Vigoya 19 . estableció una pauta importante al esclarecer la manera en que los sistemas jerarquizados racialmente operaban de forma patriarcal a través de las relaciones de género.Class in Nineteenth Century Cuba (Martinez-Alier. so pena de ver a su hija perder el “honor” al entablar una relación amorosa fuera del matrimonio. 2003) sobre las relaciones sexuales interraciales y la prostitución en Rio de Janeiro o de Luz Mena (2007)sobre la inserción social y económica de las mujeres negras y mulatas en la Habana durante la década de 1830. Martinez-Alier mostró cómo los hombres de piel clara y de estatus social alto podían tener acceso con relativa facilidad a las mujeres de tez más oscura y estatus más bajo.

distorsionando las experiencias de las personas LGBT negras y trivializando la importancia de la sexualidad en el racismo y de la raza en el heterosexismo (Collins. Introducción 20 . Este feminismo de color señaló desde fecha muy temprana la imposibilidad de separar las opresiones raciales. al heterosexismo y a los efectos de la colonización. 1993). Combahee River Collective. Una de las pensadoras más emblemáticas del Black Feminism. en particular las contribuciones hechas por el llamado Black Feminism y por el feminismo de color. ha sido muy importante para la comprensión de las profundas interconexiones entre el racismo y el heterosexismo como sistemas de opresión que se fundamentan el uno en el otro para existir. sino también al racismo. Estas interrelaciones son las que han permitido asumir que todas las personas negras son heterosexuales y que todas las personas LGBT son blancas. o feminismo tercermundista. En la actualidad. 2005). clasistas y sexuales en la experiencia concreta de las mujeres racializadas (cf. 2001). en la producción de herramientas analíticas aptas para dar cuenta del cruce entre raza y género en el que se integra la colonialidad. véase también Pravaz (2003). la descolonización y las migraciones transnacionales (Alexander y Mohanty. las investigadoras y los investigadores en ciencias sociales han empezado a explorar más directamente el tema de la sexualidad y el deseo sexual en el contexto de las relaciones racializadas. Nadine Fernandez (1996) sobre 2 Sobre la figura de la mulata.esta perspectiva sólo han mencionado de manera superficial la relación de la raza con el sexo y la sexualidad y han desconocido en gran medida los aportes del feminismo a este tipo de pensamiento (Curiel 2007). Roger Bastide (1961) hizo un intento temprano en esta dirección. la afroestadounidense Patricia Hill Collins. respondiendo no sólo a la dominación de género y clase. y fue seguido por otros autores como Vera Kutzinski (1993)2 sobre el erotismo y el culto a la mulata en Cuba (Kutzinski. 1982) y planteó la necesidad de constituir un espacio político de alianzas y luchas comunes en relación con las complejas intersecciones constitutivas de las relaciones de subordinación a las que se enfrentan las mujeres concretas.

Guy titulada Sexo y sexualidades en América Latina. Kamala Kempadoo (2004. Mara Viveros Vigoya 21 . Peter Fry sobre la homosexualidad y sobre la belleza en el Brasil3. aborda la construcción de la sexualidad en los diversos países de América Latina y en distintos periodos históricos (siglos XIX y XX). 2006). antropología y estudios culturales. Amelia Simpson (1993) sobre los matices sexuales y raciales de la presentadora de televisión brasileña. 2006). Donna Goldstein (1999. También se pueden señalar las publicaciones de algunos de los autores representados en este libro. 2003) sobre las relaciones sexuales interraciales en Brasil. Jean Rahier (1998. Fernando Urrea Giraldo. Véase también el libro coordinado por Viveros y sus colegas (Viveros. Rivera y Rodríguez. en el cual los capítulos escritos por Silvia de Zordo y María Elvira Díaz se acercan a la problemática racial 4 3 Peter Wade. como las de Mara Viveros (2002a. 1999) y Denise Brennan (2004) sobre el trabajo sexual y el turismo sexual en el Caribe. historia. que recoge distintos estudios que. véase también Edmonds (2007). poniendo de presente la imposibilidad de analizar la sexualidad sin tener en cuenta cuestiones de raza y clase social y viceversa. Sobre la belleza racializada en Brasil. 2002b)4 y Laura Moutinho (2004. en un marco interdisciplinario de estudios de literatura. 2003) sobre los reinados de belleza en Ecuador. Igualmente. En cuanto a lo histórico se destacan el libro de Richard Trexler sobre la (homo)sexualidad de las culturas indígenas de las Américas en vísperas de la conquista y durante ésta y la manera en que los españoles percibían la sexualidad de los indígenas feminizándolos.las relaciones sexuales interraciales en Cuba. vale la pena resaltar la compilación realizada por Daniel Balderston y Donna J. Xuxa y –realzando el hecho de que la inmensa mayoría de esta literatura se concentra sobre el complejo de relaciones y mezclas blanco–negro– Diane Nelson (1999) sobre el género y el deseo en los discursos sobre el mestizaje en Guatemala y Mary Weismantel (2001) sobre el imaginario racial y sexual en la zona andina del Perú. El trabajo de Luiz Mott (1988) sobre relaciones raciales entre homosexuales en el Brasil colonial y la explotación sexual de hombres negros y pardos por parte de los hombres blancos.

2005. despolitización y homogeneización del discurso feminista por parte de los organismos internacionales. la acción política y el debate teórico del feminismo estuvieron durante largo tiempo muy marcados por el marxismo como matriz teórica y política y por tal motivo las únicas diferencias entre mujeres que se percibieron como importantes fueron las de clase. rompiendo así. aunque en forma incipiente. Curiel. la sociología. desde los inicios de la década del ochenta el tema del racismo y de la organización de espacios propios para las mujeres negras. Varios de los participantes en el libro muestran que la política sexual y de género influye fuertemente en la 22 Introducción . y simultáneamente al proceso por el cual numerosas naciones latinoamericanas reconocieron constitucionalmente su carácter multiétnico y pluricultural. Werneck. 2007). Masson y Falquet. en primer lugar. emergió en los encuentros feministas (Carneiro. el libro adelanta la reflexión sobre todo este complejo raza–sexo después de más de una década de redefinición de muchas naciones latinoamericanas como multiculturales y pluriétnicas (usualmente no se nombra la palabra “raciales”). Además. indígenas y mestizos y mestizas. afrodescendientes. se multiplicaron las voces disidentes provenientes de mujeres afrodescendientes. con el enfoque casi exclusivo sobre “la sexualidad negra”. Las inquietudes surgidas desde los movimientos sociales de mujeres y de grupos oprimidos sexualmente han encontrado y hecho eco de algunas corrientes críticas del pensamiento académico interesadas en analizar las intersecciones y articulaciones entre distintas formas de diferencia y desigualdad social. Más tarde. la historia y la geografía y abarca las relaciones sexuales que tocan a las identidades de blancos y blancas. El presente libro busca contribuir a este campo aún en desarrollo con una visión multidisciplinaria que se nutre de la antropología. Sin embargo. 2005. Empezamos el proyecto del cual nace el libro preguntándonos si el giro hacia el multiculturalismo ha influido sobre la sexualidad racializada y el tema hermano de la ciudadanía.En América Latina. indígenas y lesbianas (Curiel. y posteriormente para las mujeres indígenas. 2005) que hicieron evidentes las diferencias entre mujeres y criticaron la institucionalización.

En fin. las organizaciones étnico–raciales tienden a guardar un silencio excluyente sobre la presencia de la homosexualidad en sus filas (Curiel. étnico–raciales. Mientras tanto. vista como una capa superficial de “cultura”. en los planes municipales de desarrollo y de prestación de servicios a los ciudadanos. sin embargo. por ejemplo. siguiendo un poco la línea adoptada por Frantz Fanon (1986). quien percibía la homosexualidad como un “problema” de la sociedad blanca europea. Gil Hernández. Al mismo tiempo. a manifestaciones de una sola diversidad. Al mismo tiempo. étnico–raciales. Evo Morales. parece que el multiculturalismo oficial impone cierta manera de entender la diferencia: todas las diferencias se engloban en una sola diversidad. al estilo blanco–mestizo: el derecho de ejercer el poder se asocia con la virilidad machista (Canessa. los movimientos indígenas dan prioridad a las diferencias étnico–raciales. el nuevo multiculturalismo crea un contexto en que la toma de una identidad cultural politizada plantea. El primer presidente indígena de América latina. El activismo étnico–racial parece imponer una normatividad heterogénea en su búsqueda de los derechos humanos y la ciudadanía. dejando de lado las desigualdades de género que existen en sus comunidades y movimientos y ubican a las mujeres como simples reproductoras biológicas y culturales de lo indígena. las diferencias sexuales. la sexualidad y el género moldean la manera en que esas nuevas identidades se expresan en el espacio público. este volumen). Mara Viveros Vigoya 23 . Fernando Urrea Giraldo. Por otra parte. la separación de los intereses de clase. Las mujeres indígenas quedan sin un espacio en el cual reconocer su posición específica. una serie de preguntas sobre la manera en que las diferencias de género y sexualidad encajan en esa identidad cultural. de una forma aguda. En el ámbito político. se siente obligado a representarse como un macho viril. de género y sexualidad produce cegueras mutuas y pone en evidencia la dificultad de Peter Wade. este volumen). Radcliffe muestra que en Ecuador los planes de desarrollo tienden a reconocer la diferencia de género. sin tener en cuenta las desigualdades económicas y políticas básicas. de género y (dis)capacidad se reducen todas. pero desconocen las diferencias de raza y etnicidad.conformación de la ciudadanía multiculturalista.

dan cuenta de sus construcciones recíprocas en función de las distintas realidades contemporáneas descritas. El libro abre con una reseña elaborada por Peter Wade sobre los diferentes abordajes de la problemática de la relación entre identificaciones raciales y sexuales. raza y etnicidad en el contexto contemporáneo. El autor inicia su trabajo con una reflexión sobre los acercamientos que resaltan las relaciones de poder y dominación. examina los enfoques que llegan a temas de identidad racial a partir de cuestiones de reproducción sexual (en y 24 Introducción . muy pocos proyectos políticos han respondido al reto de desafiar conjuntamente distintas opresiones y articular sus luchas de manera políticamente productiva. para pasar después a los que incluyen relaciones de patriarcado en el análisis. Nación. Luego. con un énfasis especial en la literatura sobre América Latina. Hemos dividido este volumen en cuatro partes: Gobiernos y ciudadanías sexuales. raza e identidad. imbrican y construyen mutuamente las relaciones sociales de sexo. Como lo exploran de diversas maneras gran parte de los autores. sexualidad. Los trabajos presentados. por el contrario. fundamentalmente latinoamericano. los temas de raza y discriminación racial en la agenda de los movimientos feministas y antiheterosexistas. Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras. Un elemento común de los trabajos que serán presentados en este libro es su interés por las formas en que se articulan. Si bien la articulación de los objetivos emancipatorios de estos diversos movimientos sociales se ha convertido en una necesidad.incluir los temas del género y la sexualidad en la agenda de los movimientos étnico–raciales. el tema de la homofobia y la misoginia en la agenda de los movimientos sindicales. provenientes de diferentes horizontes de las ciencias sociales no jerarquizan a priori ninguna de estas relaciones ni las entienden como fuentes de opresión aisladas. Identidades sexuales y políticas de la identidad. las condiciones socio–políticas e ideológicas asociadas al discurso del multiculturalismo pueden ya sea poner de manifiesto o por el contrario ocultar estas intersecciones. Estas separaciones y la dificultad de ver las posibles confluencias y superposiciones de las diversas diferencias –convertidas en desigualdades sociales– no favorecen que los distintos movimientos sociales acoplen sus objetivos.

y la Peter Wade. como lo muestra una serie de declaraciones y actos muy controvertidos a los que se hace referencia en este capítulo. más que la sexualización de la raza. Mara Viveros Vigoya 25 . La primera parte. Fernando Urrea Giraldo.más allá de la nación). que enfatizan la racialización del sexo. incluye en primer lugar el trabajo de Andrew Canessa titulado El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales. la posición de las mujeres indígenas en Ecuador. desde una concepción poscolonialista del poder y el conocimiento. país en el cual la población indígena ha sido sometida a través de un ejercicio de poder racial muy marcado por el género: mientras las mujeres indígenas han sido consideradas sexualmente disponibles para los hombres blancos. país oficialmente multicultural. es decir. sino estar encarnada por el presidente. Gobiernos y ciudadanías sexuales. En la actualidad. Siguiendo las orientaciones del trabajo de académicas poscoloniales como McClintock y Stoler. los hombres han sido feminizados y percibidos como inevitablemente dóciles en relación con la voluntad y el poder de la oligarquía criolla. el poder racializado parece haber sido seriamente cuestionado por la llegada de Evo Morales al poder. en la era de Evo la masculinidad mestizo–criolla no sólo parece haber permanecido sin cuestionamiento. Se exploran también las nuevas formas de reproducción (técnicas de reproducción asistida) y se finaliza con algunas reflexiones preliminares sobre el tema de los deseos y lo erótico. El poder continúa expresándose en el lenguaje de la dominación sexual y Evo no ha permanecido ajeno a la expresión de su poder en términos de una dominación masculina simbólica o real. El capítulo de Sarah Radcliffe titulado Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género explora. Sorprendentemente. ejemplo ofrecido por él y otros como muestra de una revolución racial en un país en el cual la blancura ha coincidido automáticamente con el poder político. este autor analiza las homologías entre las relaciones de dominación sexual y las relaciones de dominación política en Bolivia. Lo que ha sido menos claro es la manera en que la nueva presidencia y la importancia asignada a lo indígena han modificado la expresión y simbolización del poder y el tipo de ciudadanía racializada que Bolivia está proyectando para ella y para el mundo.

por el otro. El capítulo de Cecilia McCallum llamado Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad. Por una parte. y específicamente sus apartes sobre la salud sexual y reproductiva. Destaca igualmente el limitado ámbito de acción y autonomía que se les da a las mujeres indígenas bajo los regímenes multiculturalistas. Radcliffe aborda los espacios de gobernabilidad en los cuales se imagina y se interactúa con las mujeres indígenas. En este capítulo se destacan los vínculos estrechos entre las construcciones de raza y clase y las de género. pero esta vez en relación con una clínica de maternidad en Salvador de Bahía. raza. clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador. El capítulo de Radcliffe demuestra de una forma contundente los problemas políticos y materiales provenientes de acercamientos que no integran el análisis del género. las jóvenes son víctimas ingenuas de su biología. Brasil también nos lleva a los espacios de la gobernabilidad y la práctica cotidiana de la política en torno a la salud sexual y reproductiva. son las culpables de sus propios problemas. McCallum analiza los discursos de los profesionales de salud –médicos. Radcliffe analiza los desencuentros que se producen cuando se lucha por los derechos étnicos y los derechos de género en forma separada. generizadas y sexualizadas. trabajadoras sociales– sobre la sexualidad y la fertilidad de las jóvenes. las relaciones sexuales supuestamente “precoces” e informales entre las “razas” que 26 Introducción . sexualidad y edad. hay un discurso sobre la edad y la irresponsabilidad de las adolescentes.ubicación de ellas como ciudadanas racializadas. Las jóvenes afrodescendientes son vistas como las más dispuestas a causar “problemas” para la sociedad por su “precocidad” en el sexo. la sexualidad. hay un discurso que entrelaza “la cultura” y la educación con la clase y la raza. en la que se intersectan y se construyen mutuamente diferentes formas de opresión. Desde una perspectiva histórica. enfermeras. como punto de entrada a las dinámicas del desarrollo social. la mayoría de ellas afrodescendientes y de bajos ingresos. debido a la coyuntura específica de la biopolítica étnica y generizada. por otra. la raza–etnia y la clase en lo que llama Collins (2000) una “matriz de la dominación”. a las cuales prestan el servicio. Por un lado. Empezando con la nueva ley sobre la salud.

la variable color–raza no constituye un elemento significativo en el modelado de la sexualidad. el género y el color–raza en la sociedad brasilera. Peter Wade. éstas se asocian a una trama social en la cual la clase y el género tienen una gran preeminencia en el modelado de las actitudes y los valores. En resumen. Mara Viveros Vigoya 27 . en los patrones de respuestas: en las pocas situaciones en las que aparecen las diferencias de color–raza. Destaca además la importancia de la sexualidad como espacio en el que actúan otras formas de diferencia jerárquica. aunque éstas puedan ser cambiantes de acuerdo con la posición social. en este capítulo se privilegian dos prismas de análisis de las declaraciones de los jóvenes en relación con las prácticas sexuales y los valores sobre sexualidad: el de género y el de color–raza. en una entidad pública. discursos solapados de raza por medio de concepciones entrelazadas de clase y sexualidad. pero no anula las diferencias de género. Cabral cuestiona muchos de los estereotipos existentes sobre la sexualidad. Los resultados señalan que las peculiaridades encontradas en las respuestas se explican fundamentalmente por las expectativas sociales que modelan las relaciones de género. Fernando Urrea Giraldo. McCallum muestra la manera en que se introducen.sucedían en tiempos pasados se entienden como la base sobre la cual se erigió la nación. pero en la actualidad. ya sea en forma aislada o como elemento orientador. Con base en el análisis de los resultados cuantitativos obtenidos en la Pesquisa Gravad. el comportamiento sexual de las jóvenes afrodescendientes se percibe como una amenaza para el futuro de la nación. cuyo objetivo central era investigar las trayectorias sexuales y eventualmente reproductivas de los jóvenes brasileños. El capítulo Sexualidad. Igualmente. se identifica la poca relevancia que tiene el color–raza. género y color entre jóvenes brasileros de María Luiza Heilborn y Cristiane S. el examen de las variables relativas al desarrollo de la sexualidad muestra que se puede atribuir al género el papel de productor de las principales diferencias en términos de valores y prácticas declarados por los jóvenes. La condición social –examinada por medio del nivel de escolaridad alcanzado por el individuo– introduce cambios significativos en el modo de posicionarse ante la sexualidad.

Para el caso de Perú. En este capítulo Moutinho confronta las representaciones de Brasil como un país caracterizado por un intenso grado de mestizaje. los soldados del ejército– a las mujeres indígenas para sexualizarlas y así facilitar la violación. se refiere a la violación de las mujeres indígenas. se inicia con el trabajo de Laura Moutinho. Boesten utiliza fuentes literarias y testimonios recogidos por La Comisión de la Verdad y la Reconciliación. y la idea de que las mujeres indígenas eran objetos sexuales fáciles y accesibles. tanto de las víctimas de las violaciones como de los violadores. Pero la etiqueta de “cholo” la podían imponer los hombres –por ejemplo. sensualidad y de sexo interracial con los datos estadísticos producidos por demógrafos y sociólogos que señalan la existencia de un patrón marital homogámico y con sus propios análisis que identifican el predominio del modelo de pareja hombre negro–mujer blanca en un país en el que supuestamente se valora mucho la figura de la “mulata”. durante la guerra con Sendero Luminoso. Boesten analiza el marco normativo de las concepciones de género y raza que convierte en un acto legítimo la violencia sexual contra ciertas categorías de personas. La segunda parte. violencia y disponibilidad de Jelke Boesten. sobre todo si eran “cholas”. vistas como víctimas legítimas de la violencia sexual. En este caso. Esta autora toma el caso de la violación como ejemplo extremo del dominio y el control mediante la sexualidad. La autora plantea la existencia de razones diferentes de las demográficas para explicar el tabú contra los matrimonios interraciales y el rechazo social del matrimonio. el marco normativo incluía la idea de que los indígenas eran violentos por naturaleza y por ende dispuestos a ser “terroristas”. Raza. género y sexualidad en el Brasil contemporáneo. sobre todo en tiempos de guerra y emergencia. es decir. un poco alejadas de la imagen de la indígena “pura” y más cercanas a la imagen de las vendedoras del mercado público o las sirvientas domésticas. Su análisis señala que la raza o color opera como un elemento que interviene de forma paradójica: 28 Introducción . titulada Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras. género y sexualidad. el sexo y el deseo heterocrómicos.Esta primera parte se cierra con el capítulo titulado Narrativas de sexo. para ilustrar en forma impactante estas normas de raza.

Mara Viveros analiza las representaciones y las experiencias en relación con la elección de pareja al interior y al exterior del grupo étnico racial de pertenencia de un conjunto de mujeres y varones que se autoidentifican como negros o afrocolombianos y residen en una de las localidades más pobres de Bogotá. el sentido personal que se les atribuye a estas representaciones. aparecen identidades más complejas que deconstruyen la asociación género–sexo–identidad sexual. Mara Viveros Vigoya 29 . experiencias y elecciones.como encarnación simultánea de lo deseable y lo tabú (generalmente referido a la relación del hombre negro con la mujer blanca). y de modo más profundo. la conyugalidad y el desempeño familiar de mujeres y hombres negros. En el capítulo Más que una cuestión de piel. En segundo lugar. Fernando Urrea. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales en Bogotá. El capítulo explora en primer lugar y de manera breve. es decir. las imágenes y experiencias de las ventajas y dificultades que conlleva la elección de pareja dentro y fuera de su grupo étnico racial y las razones de dicha elección. Fernando Urrea Giraldo. las representaciones y experiencias de las entrevistadas y los entrevistados en relación con los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales. como un contínuum que moviliza. analiza los determinantes sociales y orientaciones subjetivas. La autora muestra los nexos entre estas percepciones y experiencias y los estereotipos existentes sobre la sexualidad. José Ignacio Reyes y Waldor Botero son los autores del capítulo titulado Tensiones en la construcción de identidades de jóvenes negros homosexuales en Cali. Para terminar. como otra forma de asimetría que se suma a las desigualdades de género. Con base en estas orientaciones la autora examina los principales estereotipos eróticos asociados al “color negro” en los relatos de los sujetos entrevistados. Mediante los elementos biográficos de los Peter Wade. En él se abordan las diferentes formas de vivir la masculinidad entre hombres negros de clases medias y sectores populares en Cali que construyen nuevas identidades sexuales desde lo que en un espectro convencional se clasifica como homosexual. No obstante. desde una argumentación racista y exótica hasta otra que privilegia lo moderno e igualitario. finalmente.

individuos. encubren los aspectos reales que enfrentan los hombres y las mujeres negros en el ámbito sexual y afectivo. los autores buscan un acercamiento a las maneras “vivenciales” (como aproximación de tipo fenomenológico) del ejercicio de la sexualidad. A partir de sus hallazgos. Se concluye señalando la forma en que los estereotipos. Como lo señala la autora. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali. la autora establece en qué medida estos estereotipos afectan el ejercicio de la sexualidad de estos jóvenes. que en estos sujetos pasa por la percepción y autopercepción de su color de piel. El capítulo plantea una correspondencia entre experiencias sexuales y estereotipos raciales que deja entrever el lugar que ocupan los antecedentes históricos coloniales y esclavistas en la construcción de los imaginarios sexuales y en la manera en que éstos han sido asimilados o incorporados. confirma la frecuencia de la participación de las mujeres en el proceso de la migración transnacional. la inmigración desde Buenaventura no sólo corrobora dicha 30 Introducción . El último capítulo de esta parte. Mary Lilia Congolino continúa hablando de Cali. Movilidades. En el capítulo titulado ¿Hombres negros potentes. Colombia. como construcciones sociales. de Teodora Hurtado. pero esta vez desde el análisis de una serie de trayectorias de vida sexual de mujeres y hombres negros universitarios. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “italianas”. con todas las ambigüedades y tensiones que esto comporta para unos sujetos ubicados en posiciones subordinadas en el espacio jerárquico socio–racial de la sociedad caleña. mujeres negras candentes? Sexualidades y estereotipos raciales. Este es un acercamiento al juego de la racialización de las identidades sexuales. su lugar de individuos autónomos y sus posibilidades de construir afectos reales en relaciones interraciales. Su análisis de las trayectorias de vida de las y los estudiantes entrevistados devela que en la práctica mujeres y hombres negros y mestizos se enfrentan a experiencias similares de tipo sexual. determinadas por factores sociales e individuales. y no por caracteres fenotípicos. En este capítulo se analiza la manera en que juegan en los mercados erótico y afectivo de Cali los cuerpos racializados de estos hombres en la modalidad de capitales corporales que negocian en condiciones desiguales.

Con el objetivo de desentrañar el enigma de la democracia racial brasilera.situación. pese a que la historia de las relaciones raciales no ha sido de ninguna manera un área de estudio ignorada en el Brasil. sino que pone de manifiesto la importancia que adquieren el género. Nación. La autora argumenta que ha faltado prestar más atención crítica al proceso histórico que condujo a la formación del mito de la democracia racial. Peter Wade. extranjeras y colombianas. ambiguo y contradictorio de las relaciones raciales en Brasil. caracterizada simultáneamente por un rápido y efectivo acceso a mejores condiciones de vida y a una relativa inclusión social en el país de residencia que les permite contribuir al sustento de sus familias mientras continúan sufriendo el peso del estigma y la discriminación social por ser negras. Mara Viveros Vigoya 31 . y la forma en que ha sido engendrado y perpetuado este mito. De esta manera somete el mito de la democracia racial a un análisis que pone en relieve las relaciones históricamente desiguales de raza y género. Esta falta de atención ha dado como resultado una interpretación ampliamente difundida del carácter enigmático. desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza. género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil. y la forma en que intervienen la condición étnica–racial y el género en su inserción en estas sociedades y fundamentalmente en su vinculación al mercado matrimonial y a las actividades de servicio sexual. raza e identidad comienza con el capítulo de Jane-Marie Collins titulado Intimidad. En este capítulo se analiza este fenómeno social describiendo las razones que aducen las mujeres de Buenaventura que se desplazan hasta Italia y España en busca de trabajo. manteniendo dichas desigualdades. En este capítulo. la condición étnica–racial y la sexualidad en la movilidad espacial transnacional de mujeres negras. La autora presta especial atención a la particular situación de sus entrevistadas. la autora muestra la importancia de los conceptos de género y sexualidad para la comprensión del funcionamiento del mito de la democracia racial brasilera. Fernando Urrea Giraldo. la autora se enfoca en los dos procesos históricos clave que produjeron el sector de personas “libres de color” de la población: la manumisión de los esclavos y el mestizaje. trabajadoras sexuales. La tercera parte de esta compilación.

en relación con la idea de “negociación de la pertenencia”. Su argumento central es que el proceso de negociación de la pertenencia en el contexto familiar se relaciona. La cuarta y última parte del libro incluye los trabajos de Ochy Curiel. En segundo lugar. Recurriendo a la literatura de las ciencias sociales y las humanidades que ha demostrado la dimensión generizada del nacionalismo. en el occidente de la India.El capítulo Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México de Mónica Moreno Figueroa. 32 Introducción . de las implicaciones que tiene esta idea y de lo que esta autora denomina “lógica racista” o “lógica del mestizaje” en la vida familiar. Benei realza el aspecto emocional. efectúa un análisis. con los discursos de miscegenación que han impactado el imaginario de la población mexicana y por otra. Yendo más allá del concepto pionero del “nacionalismo banal” de Michael Billig (1995). género y violencia en la India contemporánea. cotidianas y sobre todo incardinadas. Franklin Gil Hernández y Gabriela Castellanos sobre Identidades sexuales y políticas de la identidad. La autora presenta en primer lugar un recuento histórico sobre el desarrollo de las ideologías raciales en México. a partir de relatos biográficos. con ciertos parámetros de belleza y feminidad que se expresan en los sentimientos de vergüenza y ansiedad que manifiestan las entrevistadas respecto a su apariencia física. Véronique Benei nos lleva a otro continente. En él se examinan con mucha sensibilidad y agudeza los discursos y prácticas nacionalistas como experiencias vividas. moral y corporal del significado de lo nacional. por una parte. y con base en una investigación de campo en las escuelas primarias y jardines infantiles de Kolhapur. Finalmente se explica manera en que está permeada la negociación de la pertenencia por las expectativas en torno a los resultados de la “mezcla” y al blanqueamiento y el papel que juegan en ellas los discursos sobre miscegenación y la ideología del mestizaje. Benei examina el tropo de la lengua materna y todo el imaginario existente en torno a la madre y la familia en las prácticas y discursos relativos a la nación en la India. Asia. corporizadas. en su capítulo Nacionalizando a los niños: Escolarización. muestra la forma en que las familias mexicanas se han apropiado de la ideología del mestizaje prevaleciente en México.

el lugar geográfico y la historia. la clase. pretende cuestionar la tendencia –tanto en las visiones académicas como militantes– a considerar las mujeres afrodescendientes como parte de una categoría homogénea. Reflexiones teóricas y políticas sobre interseccionalidad de Franklin Gil Hernández continúa este tipo de consideraciones. en función de los distintos niveles socioeconómicos. nacidos a principios de los años noventa. Mara Viveros Vigoya 33 . Honduras y República Dominicana. la importancia y límites que ha tenido para estas organizaciones el desarrollo de una política de identidad negra o afrodescendiente y. por la construcción de un proyecto político feminista radical. En él se plantean algunas observaciones teóricas y metodológicas sobre las intersecciones entre desigualdades sociales (raciales. Su trabajo busca recuperar la historia de estos movimientos y poner en evidencia la forma en que la clase y la sexualidad. Fernando Urrea Giraldo. enmarcan las experiencias de estas mujeres. Poniendo de presente que Peter Wade. las dificultades de interrelacionar y hacer evidentes las interrelaciones no sólo teóricas.El capítulo Superando la interseccionalidad de categorías. Los resultados de su análisis muestran diferencias importantes en las estrategias políticas utilizadas. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes de Ochy Curiel analiza las estrategias políticas ante el racismo y el sexismo de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. de la raza y el sexo con la sexualidad. homofobia y sexismo. Igualmente. Por último. señalando que esta tendencia genera problemas para el desarrollo de articulaciones. Enseguida. teniendo como telón de fondo algunas ideas del llamado Pensamiento Negro Feminista. se esbozan algunas reflexiones políticas y teórico–políticas sobre la interseccionalidad. se da cuenta de la manera en que fue construida esta reflexión. alianzas políticas y estrategias tanto nacionales como regionales. se presentan y discuten distintas tipologías con el fin de identificar y examinar las diversas formas de relación que se pueden establecer entre diferentes categorías de desigualdad social. El capítulo Racismo. de género y de clase) a partir de un ejercicio de reflexión realizado conjuntamente con un activista político colombiano transgenerista. conjuntamente con la raza y el sexo. finalmente. En primer lugar. sexuales. sino políticas.

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2005. 1992. 1991. la violación). 1997 1 . Hodes. 1995. 1995. 2000. Young. Nelson. 1974/1989. De la Cadena. 1999. una técnica común en la dominación es el control sobre la sexualidad y el sexo: sea por medio del abuso sexual (por ejemplo. Viveros Vigoya. De ahí sigue la racialización del sexo. o por qué las ideas sobre la sexualidad –en un contexto en que existen procesos de identificación racial– muchas veces se racializan. Véanse Anthias and Yuval-Davis. Martinez-Alier [Stolcke]. Williams. 2002b. McClintock. Gilman. Zack. 1995. 1996. sea por medio de la cosificación y fetichización del subalterno en términos sexuales (como objeto del deseo y la repugnancia). Collins. En este ensayo exploro una serie de respuestas a la pregunta fundamental en cuanto a por qué las ideas sobre “raza” (y etnicidad) se sexualizan. Smith. Safa. 2003. Donde existe una jerarquía social y esa jerarquía tiene dimensiones racializadas (es decir. Moutinho. Stoler. que se juega con imágenes y discursos raciales y se constituyen y se reproducen identidades raciales). 1992. 1996. 1993.Debates contemporáneos sobre raza. 1997. 1985. Varios acercamientos al problema empiezan con el dominio en las relaciones de poder. 2001. Linke. 1999. 1989. 2002a. género y sexualidad en las ciencias sociales Peter Wade La dominación y el poder Existe un cuerpo creciente de literatura sobre la intersección de “raza” (y nación) y la sexualidad (y el género)1. 2004. Yuval-Davis and Anthias. Ragoné and Twine. 2000. sea por el control sobre las relaciones sexuales y el comportamiento sexual. etnicidad. Nagel. 1995. Hooks.

mirando “la transmisión del poder blanco masculino a través del control de las mujeres colonizadas” y “el orden escondido que subyace la modernidad industrial: la conquista de la fuerza sexual y de trabajo de las mujeres colonizadas” (McClintock. Este deseo se traduce al mito del hombre negro hipersexual. género y sexualidad. De hecho. Finalmente. De nuevo. Como Bastide y Hernton. Más recientemente.Un ejemplo temprano de este tipo de abordaje es Roger Bastide (1961). sin poder de acción ni deseos sexuales. Las mujeres –tanto las blancas como las no blancas-. Queda también el problema sobre por qué los hombres negros en el Brasil aparentemente no querían vengarse de los hombres blancos. Para él. se nota la ausencia de la mujer en esta narrativa. las relaciones de dominación que existían entre los blancos y los no-blancos en el Brasil crearon un contexto en que los hombres blancos se sentían en la libertad de (ab)usar de las mujeres no-blancas. 1995: 2-3). 42 Debates contemporáneos sobre raza. Esto se debe. mediante la conquista de las mujeres blancas. McClintock dirige nuestra atención al poder y al imperialismo. y esto fue suficiente para convertir a la mujer negra en un objeto hipersexual. a pesar de los abusos que evidentemente habían sufrido: no se explica la posición del hombre negro en el Brasil.. En cambio. al deseo de los hombres negros de vengarse de los hombres blancos. etnicidad. por las humillaciones que habían sufrido. el dominio de los blancos sobre los negros en Estados Unidos traía la represión del acceso de los hombres negros a las mujeres blancas. Según él. quedan como objetos pasivos. Anne McClintock ha explorado un terreno parecido. detalle que explica Bastide por su mayor proximidad a las normas estéticas europeas de la belleza femenina. fueron los hombres negros inmigrantes del África los fetichizados. en Francia. Hay varios problemas con el argumento de Bastide. . fue la mulata quien ocupó la posición de ícono sexual. Bastide da por sentado el deseo sexual de los hombres blancos: la mera accesibilidad es suficiente para crear todo un mito de la sexualidad mulata.. Otro ejemplo temprano de este tipo de acercamiento es el de Calvin Hernton. según Bastide. Su comportamiento sexual no encontraba trabas ni traía secuelas sociales. Esto fue la base para la creación del mito del hombre negro violador con su apetito insaciable por las mujeres blancas.

tratando de ubicar el problema del deseo en un contexto social. se nota que el énfasis es sobre el nexo de relaciones blanco–negro (con la imagen de la esclavitud y la explotación sexual esclavista claramente en el fondo). 7). desde el principio. 1991: 57) y. no privilegia una sola dimensión del análisis sobre otras. Hooks ve “el racismo y el sexismo como sistemas entrelazados de dominación que se sostienen mutuamente” (p. En vez de entender la sexualidad como algo que se inserta en el orden imperial de una forma accidental. describe la imagen del negro violador como un mito creado por hombres blancos para dominar a la población negra. no da por sentado la sexualidad como una fuerza preexistente que corre por donde la manda el poder. Peter Wade 43 . como McClintock. como Hernton. Hooks lamenta el hecho de que los activistas afrodescendientes en Estados Unidos “pocas veces han retado las metáforas generadas que describen el impacto de la dominación racista o la lucha de liberación negra”: al contrario. para McClintock “las dinámicas del género fueron. 5). Como veremos más adelante. Si los indígenas en América Latina fueron subordinados también. a diferencia de ellos.pero. fundamental para conseguir y mantener el proyecto imperial” (p. 58). la raza y la clase emergen y toman forma a través de las relaciones que tienen entre sí” (come into existence in and through relation to each other) (p. ¿por qué no existe un imaginario tan sexualizado de la mujer 2 De acuerdo con criterios editoriales el nombre de esta autora se encontrará en el cuerpo del texto en mayúscula. “el género. no privilegia un sistema sobre el otro: los dos actúan juntos. El abordaje de Bell Hooks2 también pone el poder al centro del análisis: “la sexualidad proporciona metáforas generadas para la colonización” (Hooks. aunque su preferencia por razones políticas es usarlo en minúscula. En muchos de estos textos. McClintock hace otro aporte importante al rechazar la división tradicional entre el psicoanálisis y la economía política. “el discurso de la resistencia negra casi siempre ha equiparado la liberación con la virilidad” (p. 59) y. Esto nos dirige la atención al nexo de relaciones blanco–indígena (sin hablar de otras posibles combinaciones). En cambio.

Pero. “la pregunta raza siempre suscitó la respuesta sexo” (1961)4. 2003: 74). Nagel. 2000).. 2001)– y en el contexto norteamericano se dieron procesos de la sexualización de los hombres indígenas (Hodes. mientras Hyam (1990:203) afirma que “el sexo está en el mismo corazón del racismo” (Hyam. este tema recibe relativamente poca atención en la literatura sobre raza–sexo3. Un factor central –que ya aparece en los análisis de McClintock.. género y sexualidad. Hooks y Collins– es el del patriarcado o las relaciones jerárquicas de género. pero no explica por qué raza y sexo se entrelazan tan estrechamente y tan a menudo. El dominio de clase puede asociarse con la sexualización de las personas de la clase subalterna –sobre todo las mujeres–. la pregunta “sexo” no necesariamente suscitaba la respuesta “raza” (Viveros Vigoya. etnicidad. La relación del poder no es neutra en cuanto al género: son los hombres (heterosexuales) blancos los que están manejando el ejercicio del poder (lo que no quiere decir que no haya complicidad de parte de las mujeres blancas). para hombres negros en Colombia. 1990: 203). Martinez-Alier demuestra Véanse los capítulos de Andrew Canessa y Jelke Boesten en este volumen. 2002b: 72). El simple poder del dominio es importante. Aunque Viveros anota que. . Balibar (1991:49) dice que “el racismo siempre presupone el sexismo”.y del hombre indígenas? Claro que existe algo en este sentido –sobre todo de la mujer indígena (y de la “chola”) (Weismantel. Asimismo. después de la referencia obligatoria al grabado famoso de Amerigo Vespucci mirando una mujer indígena desnuda. Para el caso de Cuba en el siglo XIX. El énfasis sobre las relaciones de poder corre el riesgo de poner todo el proceso de la sexualización en manos de los dominantes: creo que también operan otros procesos (que además van más allá de las reacciones de los subalternos hacia los discursos y prácticas del dominio). 4 3 44 Debates contemporáneos sobre raza. 1999. Como notó Bastide. El género y el patriarcado Los abordajes de McClintock y Hooks agregan algo importante al análisis: el factor de género y el poder patriarcal (véase también Collins. pero no tiene la misma fuerza que la sexualización racializada.

Estos empezaron a tener relaciones sexuales con las mestizas. así socavando las jerarquías raciales). al mismo tiempo que mantenían relaciones de concubinato con mujeres no-blancas de las clases bajas (relaciones que. las mestizas a veces aprovechaban las nuevas relaciones con hombres más ricos para independizarse económicamente. 1974/1989). Las tazas de jefatura femenina del hogar y de la ilegimitidad se fueron subiendo5. Pero al mismo tiempo trataron de defender sus “propias” mujeres –las de la familia– e intentaron proteger el espacio doméstico y establecer un nicho donde el honor de la familia estuviera a salvo. mientras el honor de los hombres era casi invulnerable en este sentido y no se tachaba por las relaciones extramaritales con mujeres de bajo estatus (Martinez-Alier [Stolcke]. Era fundamental el papel desempeñado aquí por las nociones del honor: el dominio se ejercía por medio del control del honor (sexual) de las mujeres blancas. en parte imponiendo cierto droit de seigneur y usando el sexo como expresión de su dominio.la manera en que los hombres de la elite intentaban asegurar su posición dominante al controlar la sexualidad de las mujeres blancas. Peter Wade 45 . el cual era muy vulnerable y propenso a ser tachado por cualquier sospecha de relaciones íntimas no apropiadas para su estatus. Por su parte. y recuerda un poco la reacción de los hombres negros activistas en Estados Unidos. Empezaron a competir con los hombres dominantes en términos de la depredación machista dirigida hacia las mismas mujeres mestizas de la zona. cuando los campesinos mestizos de la zona entraron en contacto más estrecho y frecuente con hombres blancos apoderados. quien describe algo parecido para el Caribe cuando nuevas oportunidades económicas les dieron más autonomía a algunas mujeres e iba incrementándose la inestabilidad del hogar porque algunos hombres se sentían amenazados (Safa. abrían posibilidades para el ascenso social para estas mujeres o sus hijos. 1993). de hecho. Esto provocaba la ira de los hombres mestizos que abandonaban el hogar con más frecuencia. Carol Smith describe algo parecido para la zona cafetera de Colombia hacia finales del siglo XIX. 5 Véase también Safa. que critica Hooks. La reacción de los hombres mestizos fue interesante.

el hombre es viejo y no 46 Debates contemporáneos sobre raza. Por ejemplo. desde esta perspectiva se han elaborado respuestas que trabajan en el marco conceptual de lo que podemos llamar un mercado de valor que está estructurado por jerarquías intersectadas de valores de raza. género y sexualidad.. . en términos demográficos. que la gran preponderancia de textos historiográficos. ¿qué sucede con las relaciones racializadas homosexuales? El enfoque sobre el patriarcado no siempre está bien ubicado para responder a estas preguntas en la medida en que su objeto principal son los hombres blancos que ejercen el dominio tanto sobre las mujeres blancas de su propia clase como sobre las mujeres subalternas. etnicidad. Goldstein (2003) toca el tema de las relaciones entre hombre blancos ricos y mujeres pobres de piel oscura.El abordaje que enfoca las relaciones jerárquicas de género nos muestra la manera en que los hombres dominantes están protegiendo su calidad de hombre (viril tanto en términos de conquista como de protección) y de dominante al mismo tiempo: los dos elementos están fuertemente entrelazados. y a veces otras jerarquías como edad. aunque la idea de encontrar un coroa (hombre rico blanco) muchas veces sea nada más que un sueño. Pero. Moutinho muestra. en la medida que el patriarcado se basa en el heterosexismo. A la vez. 2004). Sin embargo. de clase y de género. El hombre de piel oscura usa su éxito social (valor en la jerarquía de clase) para “comprar blancura” –para “blanquearse”– (valor en la jerarquía de raza). etc. para el caso del Brasil. parece que la pareja hombre oscuro–mujer clara es más frecuente –por lo menos en las épocas contemporáneas– a pesar de estar opacada en los discursos oficiales (Moutinho. La mujer de piel clara “vende” su blancura por los recursos económicos. esta relación suele explicarse a través de la idea del ascenso social. belleza. en este imaginario. literarios y sociológicos realzan la relación sexual hombre claro–mujer oscura: esto se convierte en el tropo central de la nación brasileña.. Moutinho argumenta que este tipo de explicación instrumental no toma en cuenta los deseos afectivos y eróticos que también guían este tipo de relación. el punto es que. este abordaje suscita otras inquietudes: ¿qué pasa con relaciones racializadas entre mujeres de la clase dominante y hombres subalternos? Y. En este caso. Cuando aparece.

Claro que los imaginarios de la raza. Hombres que no pueden encontrar parejas en Europa o Estados Unidos viajan a Colombia para acudir a agencias matrimoniales. edad. Algo parecido ocurre en las relaciones homosexuales “heterocrómicas” (para usar el término de Thales de Azevedo). El marco en que se ubica el mercado de valores no se restringe a lo nacional. Es común observar pautas paralelas a las que operan en el mercado heterosexual. en el Perú por ejemplo (De la Cadena.. etc. “compra” el poder adquisitivo del hombre. (Díaz. El empieza a asumir la imagen del hombre dominante y viril. Los hombres usan su estatus de “gringo” y su poder económico para atraer a mujeres que a menudo. 2006)6. dinero. mientras “vende” su sexualidad y pierde su propia satisfacción sexual. etc. belleza.con algunas excepciones relacionadas con la imagen del “cholo”. con su juventud y su color. poder económico. el poder económico “compra” la imagen de la belleza y la virilidad del cuerpo negro. Ahora con las tazas crecientes de las migraciones. forma del cuerpo. Entra en juego un complicado intercambio de valores. el sexo y el género siempre han sido de índole transnacional. 2000). Peter Wade 6 47 . al encontrarse en una posición de poder. con hombres ricos blancos (y afeminados) emparejados con hombres negros pobres masculinos. Como la imagen del hombre indígena no se ha formado alrededor de la virilidad . basado en diferencias en color de piel. Evo Morales. Entonces ella. se abre un campo mucho más amplio de acción. quizás era más bien nacional o aun local en su alcance. ha empezado a hacer alusiones al hecho de que las mujeres supuestamente lo encuentran deseable y que él es capaz de conquistarlas. Otro ejemplo es el proporcionado por Andrew Canessa en su capítulo en este libro. Aquí. manera de vestirse (con más o menos “gusto”). Alexander Salazar y Waldor Botero. donde encuentran mujeres muchas veces ansiosas por salir del país. pero el mercado de intercambio efectivo en el cual se trocaban color. según ellos dicen.puede desempeñarse bien sexualmente y satisfacer a la mujer. los hacen sentir como Véase también el capítulo en el presente volumen de Fernando Urrea.

Colombia. Además. hasta casarse con él en algunos casos. Debates contemporáneos sobre raza. etnicidad.. o son incapaces de percibir sus atracciones. sin olvidar que ese estado de dependencia se caracteriza por la fuerte competencia por el estatus social. mujeres que han viajado a Italia para desempeñarse allá. o bien son “feministas” con las cuales es difícil entablar relaciones afectivas y sexuales. Tienen la reputación de haberse prostituido. a veces en la prostitución. según ellos. Teodora Hurtado describe a las “italianas” de Buenaventura. En cambio. el dinero que tienen compensa esta posible tacha en su reputación. mientras no lo son en Estados Unidos. En realidad. donde usan la plata que han podido adquirir para construir pisos o casas y comprar artículos de consumo. pero no se borran ni se olvidan. culpan a las mujeres de los Estados Unidos que. Se ha dicho que la economía del don permite 7 Me baso aquí en una película hecha por Ellie Ford sobre una agencia matrimonial en Cali. regresando a veces a Buenaventura. algo como la vejez o el ser negro son cosas en una economía del don que Gregory define como “el intercambio de cosas inalienables entre personas en un estado de dependencia recíproca” (Gregory. 1982: 19). a veces logrando formar una relación estable con un hombre italiano. lo rico y lo masculino. Véase también Brennan (2004: 29). Ellie Ford era una estudiante en el programa de Maestría en Antropología Visual de la Universidad de Manchester. en este volumen. La noción del mercado es útil. en este mercado transnacional de valores. Se intercambian. Las “italianas” transitan el Atlántico.. las relaciones sexuales heterocrómicas que salen de la “norma” de hombre blanco–mujer negra (o indígena) se encuentran fuertemente formadas por este marco normativo que da valor oficial a lo blanco. la vejez o el ser negro nunca pierden su vínculo con su origen. pero al mismo tiempo otorga valor a otros elementos vistos como más o menos subversivos –como el supuesto eroticismo del negro(a)– que pueden entrar en juego en el mercado de valores. Parece que no ven muy claro la operación de este mercado de valores. género y sexualidad. pero. Algunos dicen que al entrar en Colombia se convierten en hombres atractivos. a veces en el sector informal (trabajos de limpieza y otros servicios).“hombres”7. Como los dones. pero implica la alienación completa de un elemento a cambio de otro. En fin. 48 .

1993. de raza y de género. pero no se puede reducir este entrelazamiento a la simple operación del mercado y del poder. si este se entiende como el mero dominio y la defensa de una posición de superioridad. reproducción y alindamiento de la nación (McClintock. pero creo que hay otras dinámicas. 1989. No se trata de una perspectiva alternativa –sobre todo porque. Radcliffe y Westwood. en la práctica y el discurso. ¿Quién tiene relaciones sexuales con quién y qué pasa con los hijos que pueden resultar? Esto sigue siendo un tema importante si estamos o bien en la época foucaultiana premoderna de The Symbolics of Blood (Los símbolos de la sangre) o bien en la época moderna de The Analytics of Sexuality (la analítica de la sexualidad) (Foucault.la conversión de cosas perecederas (cosechas. ambos acercamientos se basan sobre un análisis del poder y la desigualdad– sino de un énfasis diferente. Este punto de partida nos conduce a los trabajos sobre nación y género. 5. La sexualización de la raza y la racialización del sexo La intersección de las jerarquías de clase. Nagel. 1996. al fin y al cabo. que apuntan un poco más hacia la racialización del sexo. Peter Wade 49 . Yuval-Davis y Werbner. las relaciones de poder de clase. Hay otros aspectos –como son los significados imborrables y no alienables de los marcadores raciales. animales) en el renombre permanente (por ser un gran donante). Es necesario entender el entrelazamiento de la raza y el sexo dentro del marco de la economía política. Yuval-Davis y Anthias. u otro punto de partida. como objetos clave en la creación. En el caso de este “mercado” de valores. raza y género son fundamentales en la sexualización de la raza. 2003: Cap. no opuestas sino ligadas a éstas. Stoler. 1979/1998. 1995). las características imborrables de la persona se convierten en los beneficios perecederos de la riqueza económica. El punto de partida es la idea de que en el proceso de reproducción social de cualquier grupo humano las relaciones reproductivas –lo que quiere decir sexuales– suelen ser un tema de preocupación. o las dinámicas psíquicas de la otredad– que hay que tomar en cuenta. que señalan la manera en que las mujeres son usadas.

Este campo está estrechamente ligado a los análisis que enfocan el poder y el dominio. en vez de empezar con “raza” (y sus jerarquías asociadas) para luego explicar la manera en que “el sexo” entra en el juego del poder. Stoler. . 1992). pero pueden ser vistas también como una amenaza posible del cuerpo de la nación si no se comportan bien –sobre todo en lo relacionado con el sexo (véase por ejemplo Guy. como productoras de los hijos que van a identificarse como ciudadanos nacionales. los sujetos y aun la misma vida. sino como parte de un proyecto de administración de la sociedad en su totalidad (Guy.1999). Desde este punto de partida. 1985. como antes. 2004). Pero este imaginario privilegiaba cierto tipo de mezcla –el de mujeres negras e indígenas con hombres blancos– y no otro –el de hombres subalternos con mujeres blancas (Moutinho. 1989: 7). 1991). la sexualidad moral viene a ser un marcador del estatus de clase. porque obviamente estamos frente a proyectos de control. 1990)–. etnicidad. todo un imaginario de la nación se ha basado sobre la idea de formar relaciones que atravesaban las fronteras sociales al crear una nación mestiza (Sommer. género y sexualidad. Mosse. Las mujeres figuran en los discursos nacionalistas de varias maneras: como reproductoras de la prole que va a ser parte de la población nacional. pero ya no simplemente como el resultado de un proyecto de dominación de clase. El mismo punto de partida nos lleva también a los aportes de Foucault y los que han sido inspirados por él. como nos muestra Ann Stoler. Y. pero con el poder visto ya no simplemente como el modo de defender cierta posición de clase. como símbolos de las fronteras y la identidad nacionales. 1990. y como participantes en las luchas nacionalistas (Yuval-Davis y Anthias. las coloniales). sino como un modo de generar. Nos abre todo el campo amplio de las nociones de biopoder y la administración de las fuerzas vitales de la población y la sociedad como parte de un proyecto burgués del control y la animación de las poblaciones nacionales (y. se empieza “el sexo” (entendido como procesos de 50 Debates contemporáneos sobre raza. producir y crear algo: la sociedad.. La idea de “comportarse bien” muchas veces implica mantener relaciones en su grupo o categoría social.. pero en América Latina. Las mujeres a menudo son vistas como guardianes y civilizadoras.

sin abordar la posibilidad de que lo que estaba pasando en los territorios colonizados era fundamental para la construcción del racismo.reproducción social) y se llega a “la raza” porque en determinados contextos los grupos que están participando en el proceso de reproducción social son racializados (y jerarquizados). El movimiento teórico de “sexo” a “raza” se observa en el trabajo de Stoler. A la vez. se constituía la misma noción de lo que era “ser europeo”. color de la piel. y de la misma sociedad europea (Stoler. los grupos racializados en la sociedad europea (por ejemplo. como Estados Unidos. de la noción de lo blanco. Desde esta perspectiva. todos vistos como procesos que podían socavar la misma esencia racial del europeo.) que se entienden como cosas que se heredan mediante la reproducción sexual. al argumentar que Foucault limitó su análisis del racismo a la idea del “enemigo interno”. 1995)8. Dice Povinelli: “si quieres ubicar 8 Véase también JanMohamed (1990). Peter Wade 51 . etc. como por el efecto nefasto que podría tener el ambiente tropical sobre el cuerpo y la moralidad del europeo. pero también la población blanca pobre. El reciente trabajo de Povinelli (2006) también descubre el nexo de relaciones entre las formas de gobernar del liberalismo y la sexualidad e intimidad. el vínculo con ideas de lo racial también sucede porque los discursos y las identificaciones racializadas a menudo se refieren a “la sangre” y a elementos fenotípicos (forma del pelo. de la aparición de hijos mestizos. de la crianza de los niños por sirvientas asiáticas. Las normas europeas sobre la conducta moral se aplicaban a las colonias holandesas y francesas en el sureste de Asia. probando los límites de esta categoría en contextos del concubinato y los matrimonios interraciales. tanto a través de la mezcla de su sangre. Canadá y Australia. que empieza con Foucault y el manejo del “sexo” en la sociedad europea de los siglos XIX y XX. para regular y administrar la población nativa. de las relaciones homosexuales interraciales. sobre todo en el mundo de las settler colonies (colonias formadas por asentamiento de grandes poblaciones de colonos). los judíos). para después llegar conceptualmente a la “raza”.

en el mundo de los aborígenes. aunque muchas veces menos patente. . al tener bebés a una edad muy temprana. Sin embargo. que está siendo amenazado por los jóvenes y las jóvenes descontrolados en su comportamiento sexual. el control que se ejerce sobre los indígenas se hace a través de ideas sobre lo que es o lo que debe ser la sexualidad y la reproducción socio–sexual. En efecto. Las enfermeras y los médicos entienden su trabajo como el de manejar el potencial reproductivo de la nación. de la irresponsabilidad. En su capítulo en este volumen. mira hacia el amor en las settler colonies” (2006: 17).. etnicidad. otorgan derechos a la tierra (Povinelli. Ella argumenta que esta perspectiva ayuda a ir más allá de las lógicas de adición y de trasformación por las cuales se analiza. En realidad.. de la juventud. no pasa desapercibido que la mayoría de las jóvenes son afrodescendientes y esto forma parte de lo que es dado por sentado. 1997). El trabajo de Cecilia McCallum (y sus colegas) demuestra esto para el caso de Brasil. es el sentido común del contexto. o bien cómo estos otros fenómenos quedan “transformados” por el sexo–género (2006: 11-13). McCallum muestra que el personal del Hospital de Maternidad habla muy poco de forma abierta de la identidad racial de las jóvenes que acuden al hospital.el corazón hegemónico de las lógicas y aspiraciones liberales. Su misión es inculcar 52 Debates contemporáneos sobre raza. o bien cómo “se agregan” otros fenómenos sociales –como “raza”– a la sexualidad y género. El proceso de control del bienestar de la nación por medio de la regulación del comportamiento sexual de sus ciudadanos y la consecuente jerarquización racial en términos de la supuesta moralidad sexual de las categorías raciales sigue siendo un elemento importante. pero un ejemplo concreto es el de las leyes que regulan los reclamos de tierras en Australia: la definición de “los dueños tradicionales” indígenas que pueden legalmente reclamar y tener tierras se estriba en una noción heterosexista y genealógica occidental que da lugar a un grupo de descendencia delimitada. hablan más bien en términos de la clase. en las naciones contemporáneas. no está muy clara la manera en que su acercamiento teórico logra superar estas lógicas. género y sexualidad. sin tener en cuenta otros tipos de relaciones (que puedan incluir homosexuales. uniones con no indígenas) que.

en los que van enredándose las ideas racializadas. 1999. donde es completamente abierto– y la campañas anti-sida siguen siendo dirigidas más que todo hacia “los grupos en riesgo”.una conciencia de autocontrol que es menester en el buen ciudadano (neo)-liberal. El factor racial queda sobreentendido en la percepción del problema como algo que gira en torno a mujeres jóvenes. Ellos argumentan que. pobres. Este enfoque sobre el sexo como elemento en los procesos de reproducción social. negras. permite esclarecer la manera en que el nexo raza–sexo puede usarse no sólo para efectos de la dominación. Una consecuencia de este análisis es que el ambiente multiculturalista que se está creando en muchos países de América Latina no merma. hacen el contraste con África del Sur. Primero. Peter Wade 53 . a pesar de que los datos epidemiológicos no permiten hacer afirmaciones sólidas al respecto. el discurso racializado no es muy patente –Fry et al. un fenómeno que tiene que ver con la creciente politización de la identidad racial en el Brasil desde mediados de los años noventa9. sobre la racialización del sida/VIH en el Brasil (2007). Si la imagen de la nación se estriba en muchos casos en el mestizaje. la anemia drepanocítica (Tapper. ha surgido en los últimos tres años un discurso que liga a los afrodescendientes con el sida/VIH. que es un encuentro mítico racial–sexual asociado con una serie de imágenes sexuales. 2003)– y muchas veces esto sucede en el marco de manejar el bienestar de la nación. Wailoo. tiene varias ventajas. hasta ahora no veo que estas imágenes estén cambiando mucho con el paso hacia el multiculturalismo. sino también en procesos de la formación de identidades subalternas y de 9 Hay una historia larga y poco distinguida de asociar categorías raciales con enfermedades específicas –por ejemplo. con poco autocontrol y no bien adaptadas al mundo moderno donde se encuentran. Como en el caso del Hospital de Maternidad. sino también para construir identidades colectivas. pero hay una tendencia hacia la racialización de estos grupos. sino que refuerza las imágenes sexualizadas de las categorías raciales. que no sólo figuran en procesos de dominación. Algo parecido sale del trabajo de Fry et al.

la fertilización in vitro. aunque la forma exacta de la mezcla sea un poco impredecible.resistencias. padres negros tienen hijos negros. Gilroy observa que “el género es la modalidad en que se vive la raza”: en el Atlántico negro. o que se basan en la adopción transnacional– se da lugar a familias que retan las supuestas reglas de “la naturaleza”. muchas veces estas definiciones. género y sexualidad. por ejemplo. . si la unión sexual cruza las fronteras del grupo. género y sexo se conjugan aquí de una manera un poco distinta –aunque de ningún modo desvinculada de– a la que se observa en el enfoque sobre la explotación de “la fuerza sexual de las mujeres colonizadas” (McClintock). siempre existe la posibilidad de deshacer un grupo a través de la reproducción sexual. como lo anota Viveros Vigoya. las normas homogámicas que existen en muchas sociedades estratificadas y segmentadas dan pie a la idea de que un niño a menudo se parece físicamente a sus padres: padres blancos tienen hijos blancos. Por ejemplo. 2002b: 73).. donde el hijo hereda del padre y de la madre en cantidades iguales y se concibe como un producto bilateral. Claro que. Raza. el nexo raza–sexo puede operar para desestabilizar identidades colectivas. al rol central de la familia como sitio clave de la producción y reproducción –y reconstrucción– de las identidades raciales. y de esta manera abrir la posibilidad de retar a las categorías sociales cerradas y exclusivas (Porqueres i Gené. La segunda ventaja que tiene esta perspectiva sobre la reproducción es que nos dirige la atención a la intersección de las identificaciones racializadas con el parentesco. “una masculinidad ampliada y exagerada… y su contraparte relacional femenina vienen a ser símbolos especiales de la diferencia que hace la raza” con el resultado de que “la identidad racial [se experimenta] a través de definiciones particulares del género y la sexualidad” (Gilroy. 1993: 85). al fondo siguen siendo definiciones creadas por los grupos dominantes (Viveros Vigoya. 2001). etnicidad. y padres de diferentes “razas” dan luz a un hijo que es evidentemente una mezcla de ellos. Además. Con la difusión de prácticas de reproducción no “usuales” –que emplean las TRA (técnicas de reproducción asistida. que pueden convertirse en elementos de autodefinición y aun reivindicaciones orgullosas para los grupos subordinados. Familias con 54 Debates contemporáneos sobre raza.. Sobre todo en el mundo del parentesco cognático. FIV).

aunque ambos padres son asiáticos –blanqueamiento intergeneracional sin blanqueamiento intrageneracional (Wade. por ejemplo. Peter Wade 55 . 2007). sin involucrar la imagen –muy cargada de pesadillas en ese país– del sexo interracial (Wiegman. que gira en torno a la posibilidad de una familia compuesta por una mujer negra. Como muchos han comentado. 2003). aunque en muchos sentidos siempre ha sido así. En un caso de estos ocurrido en la UK. 1992). pues rompió con las normas de la reproducción socio–sexual. Padres de la India pueden venir a Inglaterra para buscar óvulos “blancos” y tener un hijo “mestizo” (más blanco). según las cuales padres de una “raza” dan luz a hijos de la misma “raza”. Se refiere a la película Made in America (1993). 2000. llegando al ADN (Franklin. han abierto la posibilidad de manipular –y comercializar– “la misma vida”.dos padres blancos europeos pueden tener una niña negra. Los vínculos “normales” entre el sexo y la reproducción se fragmentan para abrirse nuevos espacios donde se puede pensar la relación raza-sexo. 2007. sobre todo en la biotecnología. Wiegman. da luz a un bebé no-blanco (Tyler. 2003. Estos nuevos espacios de pensar el nexo raza–sexo emergen de la progresiva desestabilización del campo u objeto que llamamos en el pensamiento occidental “la naturaleza”. 2002). 2003). 1992. y se convierte en algo también construido. Wiegman. 2001). los avances científicos. Otros ejemplos –menos azucarados– son las “mezclas” accidentales que ocurren en las clínicas de TRA cuando una mujer blanca. aun en Occidente (Wade. La naturaleza deja de ser la base estable sobre la cual se alzan las construcciones culturales. que ha tenido sus óvulos supuestamente fertilizados con las espermas de su marido blanco. su hija negra y un hombre blanco (que supuestamente dio su esperma anónimamente para que la mujer quedara embarazada). 2007). adoptada de Haiti (Howell. Rabinow. argumenta que estas posibilidades de desligar el sexo de la producción de la familia sirve en Estados Unidos para pensar la familia multirracial. muchos periódicos clasificaron esta mezcla como “una tragedia”. Strathern. Pero otros periódicos hacían hincapié en el hecho de que el amor podría conquistar cualquier percance tecnológico o diferencia humana (Tyler.

las estructuras y los discursos que antes regían no pierden su fuerza: siguen dando forma a las maneras de entender y de operar en el nexo raza–sexo (mujeres de piel oscura quieren tener bebés más claros que ellas. Entre los padres adoptivos existe la idea de que un elemento en la decisión de adoptar hijos que saltan a la vista como distintos es la percepción de que es cool (chévere) tener hijos racialmente diferentes (Marre. etc. el mercado ilegal de órganos humanos (Scheper-Hughes. Son reacciones muy conocidas. en cambio los que vienen de la China. no es para sorprenderse que la conformación de la identidad racial empieza a relacionarse con la mercantilización del cuerpo y de la familia. 2003) como para Europa (Lury. Debates contemporáneos sobre raza. si no son siempre netamente comerciales10.. en España. el África. 56 . hasta poder pasar por hijos biológicos. la relación empieza a ser mediada más por consumismo (ya que la misma naturaleza humana se está comercializando).En estos nuevos espacios. se destacan como hijos adoptivos.. los niños adoptivos que vienen del este de Europa y de la Rusia suelen ser físicamente parecidos a los padres españoles. Vale la pena anotar que estos ejemplos surgen de contextos europeos y norteamericanos en los que el multiculturalismo tiene ciertas características 10 Claro que a veces el intercambio sí es netamente comercial: por ejemplo. 2007). se aproximan a ciertos modos de adquisición mercantiles –la manera en que se adquieren los óvulos o los niños adoptivos–. En cierto sentido. 2000). La adopción transracial viene a ser una elección de estilo de vida. la identidad racial hoy día se constituye en parte por prácticas del consumo. Y como la naturaleza humana empieza a entrar en formas de intercambio que. Marre observa que. la prensa clasifica la aparición de un niño mestizo a una madre blanca como un desastre). etnicidad. 2000). Por ejemplo. Otro ejemplo ya mencionado antes es el “mercado” de óvulos que permite a mujeres de piel oscura adquirir óvulos de mujeres de piel clara (aunque es un mercado fuertemente regulado por la ley en muchos países. Pero los nuevos espacios también desestabilizan el nexo raza-sexo y proveen maneras diferentes de pensar su relación. Haití. sigue teniendo aspectos de un mercado comercial).. género y sexualidad. esto ha sido notado tanto para el Brasil (Sansone.

Las teorías judías de la reproducción hacen hincapié en los elementos de sustancia corporal y de identidad que pueden ser trasmitidos por la sangre que el feto comparte con la madre que lo está gestando (Kahn. Pero creo que habría muchos paralelos. Teman describe la manera en que los padres israelíes que acuden a las clínicas de TRA suelen evitar las madres de alquiler palestinas o yemenitas. Primero. debido al hecho de que matrimonios y relaciones sexuales entre personas de identidades raciales muy distintos no son muy comunes y a menudo son vistos como problemáticos por las familias (Fernandez. donde la mezcla interracial forma. en muchos casos. 2000). según las cuales las características adquiridas durante la vida podían ser trasmitidas a los hijos mediante la reproducción sexual (véase también Stepan. Esto corresponde a una investigación que está aún por hacerse. Segundo. Tercero. 2000). en la época de la que nos habla Stoler –y hasta bien entrado el siglo XX– eran bastante comunes las creencias lamarckianas. Como hemos visto. porque temen que algo de la “oscuridad” de la piel de ellas se le vaya a pegar al feto que éstas están gestando (Teman. los individuos a menudo tienen motivos muy específicos para querer atravesar las fronteras sociales: la mujer afro en Río de Janeiro que busca su coroa. la narrativa mítica de la nación. Y. 1996). claro –y ya a otro nivel– hay una corriente importante de pensamiento nacionalista latinoamericano que Peter Wade 57 . pero también trae riesgos y supuestos que hay que mirar con cuidado. la madre de la India que busca óvulos de una madre donante blanca. La posibilidad de pensar el multiculturalismo a través de la óptica y las secuelas de las TRA quizá tendría modalidades distintas en América Latina. 1991). hay que evitar el supuesto que un grupo social sólo se reproduce a través de la reproducción sexual. Stoler nos muestra que las categorías raciales fueron formadas por procesos variados: el mero hecho de estar en el trópico o de vivir de cerca con los nativos (quizás amamantando la leche de alguna nodriza) podría afectar la moralidad y la sustancia corporal del europeo. El punto de partida desde el sexo y la reproducción socio–sexual tiene ventajas al abrir nuevos campos. hay que tener en cuenta que los grupos sociales no siempre quieren reproducirse de una forma alinderada y excluyente.de encasillamiento cultural.

muchas veces son otros racializados. género y sexualidad. en un contexto colonial. las cuales. De ahí viene la clásica ambivalencia del otro como marginado. y la civilización occidental en general. etcétera. pero a menudo sin elaborarlos mucho. Por lo general. como veremos. Sin embargo. de la tradición psicoanalítica. se privilegian los deseos sexuales de los hombres blancos (o dominantes). aunque. sin abarcar mucho los deseos sexuales de otras categorías sociales o dejándolos como producto de aquellos de los hombre blancos. se toma por sentado y no se explica” (1995: 173)... el deseo de la mujer negra se explica en términos de sus estrategias de ascenso social. derivada de Freud. Stoler da varios ejemplos de este tipo de argumento en la literatura historiográfica de estudios coloniales (Stoler. el deseo del hombre negro se explica en términos de la “emasculación” que él siente respecto al hombre blanco. “el deseo sexual en sí queda relegado a los instintos biológicos. Es decir. “reprimen” su sexualidad y luego “proyectan” o “desplazan” sus deseos y sus ansiedades sexuales sobre personas o categorías sociales identificados como “otros”. etnicidad. 58 . Esto puede ser cierto de algunas de las apropiaciones que se han hecho de Freud. Debates contemporáneos sobre raza.imagina la nación basada en las mezclas de categorías raciales (aunque sólo ciertas direcciones de mezcla. 1995: 171-176)11 y observa que. en la “hipótesis de la represión”. Es común la idea de que los hombres blancos. McClintock y Stoler prestan atención a este tema. se asume que la simple relación de dominio –y quizás el acceso a los cuerpos de las mujeres subalternas que produce este dominio para los hombres blancos– es suficiente para explicar el deseo. basada en Freud 11 Véase también Fanon (1952/1986: 165). Un abordaje más interesante es el que parte de algunos conceptos fundamentales del psicoanálisis. y no otras). pero simultáneamente deseable. Y como anoté antes. Conclusión: Lo erótico y los deseos El punto débil de los abordajes que hemos venido mirando hasta este punto está en la poca atención que prestan al tema del deseo y del erotismo.

El otro. 3). 1952/1986. se reproduce a través de desplazamientos y proyecciones. Fuss. 1994). lo que crea la situación de alienación psíquica que describe Fanon con tanta pasión (Fanon. 1995: Cap. que pone en peligro la masculinidad del hombre si él quiere volver a unirse con ella. pero en una forma distinta. 4)–. pero al mismo tiempo. el problema de la relación primordial con la madre y su diferencia sexual del hombre –hay que notar el problema que aquí el fetichismo aparece sólo como un fenómeno masculino (McClintock. Peter Wade 59 . como individuo. el otro. o por lo menos media. sin un poder de proyección equivalente. objeto de agresión porque está prohibido y representa la ruptura de la unidad. La amenaza de la madre como sexualmente distinta. En el contexto colonial. se reproduce en otros tipos de relación entre yo y otro. El deseo en general es el deseo de regresar a la unidad original con el cuerpo materno. Esta ambivalencia radica también en que la realización de la unidad con la madre perdida traería la disolución del sujeto.y Lacan. en que el otro está dentro del yo –lo que llama Bhabha “la otredad del yo” (1986: XIV-XV)– y produce la ambivalencia intensa. porque implica una relación incestuosa. Esta dinámica de la formación del yo. es el objeto del deseo. pues el yo siempre se constituye en relación con el otro. Entonces. 1994: Cap. aboliendo estas rupturas. 1987: 190-205). El sujeto se forma separándose de la figura materna: la formación del sujeto está marcada por la ruptura que viene de reconocerse como entidad aparte de la mamá y de mirarse a uno mismo a través de los ojos de otro (lo que implica asumir la posición del otro al mirarse a sí mismo). del yo. creo que sí se desprende una explicación del deseo. tan deseado. El fetiche sexual resuelve. Bhahba argumenta que hay un vínculo tanto estructural como funcional entre la figura del estereotipo racial y la figura del fetiche sexual (Bhabha. es simultáneamente amenazante (Butler. sino también prohibida. pues la relación con el otro es tan desigual y los colonizados son obligados a ser la pantalla sobre la cual se proyectan las fantasías de los colonizadores. unidad que no solamente está perdida. que es el inconsciente y también la madre perdida. Ligando la relación yo–otro en la formación del ser (sexual) con la relación yo–otro en la relación colonial.

niños. sino también los otros sujetos en el mundo colonial: madres. sino porque además desconocen que “los discursos coloniales de la sexualidad producían las relaciones de poder de clase y de raza. no como una manera universal y científica de entender la formación del sujeto... no solo a los hombres blancos y las mujeres no blancas que ellos miraban y deseaban. Para ella. ha surgido como la manera dominante de pensar la subjetividad y la identidad. un producto de un régimen moderno del manejo del poder en que “la sexualidad”. sino como un producto específicamente occidental. 189). mientras en realidad la reconstruye (Foucault en su trabajos sobre La historia de la sexualidad) (Butler. etnicidad. como si fuera un complejo natural. libre de incertidumbre (“los negros–blancos son–somos así”). ella quiere ir más allá de un abordaje del contexto colonial en la cual “el sexo siempre se trataba del poder y los otros deseos eran sólo desviaciones y proyecciones de ellos (el sexo y el poder)” (p. no sólo porque no explican el deseo como tal. . el deseo surge de formaciones sociales históricas y no tiene forma pre–discursiva. siendo el psicoanálisis uno de los discursos que explora esa sexualidad. 1987: 205-238. Para ellos. desde un enfoque básicamente foucaultiano. Así. también es 60 Debates contemporáneos sobre raza. que puede ser deseado sin la amenaza de la diferencia sexual. De igual manera. Young. niñeras. género y sexualidad. una supuesta pureza racial. Stoler. la sexualidad también abarcaba todo un sistema de producción de la moralidad y del poder que moldeaba. 1995: 167-173). Stoler. lejos de estar basada en unos instintos biológicos que han sido reprimidos y necesitan ser liberados a través del psicoanálisis.se enmascara con el fetiche. y no sólo las reflejaban” (1995: 176). 1995. quienes miran al psicoanálisis. el estereotipo racial media la amenaza de las múltiples diferencias raciales–culturales al ofrecer la posibilidad de convertirlas en algo ya conocido y sencillo. Los acercamientos psicoanalíticos han sido fuertemente criticados por filósofos como Deleuze y Foucault. etc. resultado ideológico del capitalismo (Deleuze en su obra Anti-Oedipus). Para Povinelli. “los discursos de la sexualidad y la raza se relacionan en un proceso de sobredeterminación funcional” (Bhabha 1994: 74). critica las apropiaciones de Freud que aparecen en muchos trabajos históricos.

y que en mi concepto está basado en procesos de la formación del sujeto en un contexto histórico determinado. y Yuval-Davis. gender. (1991). D. white masks (pp. Brennan. VII-XXVI). Bibliografía Anthias. black Apollo.). de ahí. Dusky Venus. pero pocos realmente explican. 37-67). Wallerstein (Comp. 10-19. Racialized boundaries: Race. E. (1992). What’s love got to do with it? Transnational desires and sex tourism in the Dominican Republic. Balibar. colour and class and the anti-racist struggle. Londres: Pluto Press. Bhabha. la manera en que diferencias de clase entraron en el doble imaginario de la mujer como madonna y prostituta. 3. F. Balibar y I. y es fundamental para entender la relación entre raza y sexo. En Black skin. (2004). Race. Londres: Routledge. 2). por ejemplo. Creo que los procesos de la otredad y la formación del sujeto tienen que estar enmarcados en un contexto histórico específico. Durham: Duke University Press. The location of culture. nation. H. Creo que es necesario incluir estos procesos en el análisis si queremos entender esa ambivalencia entre el deseo y el odio del otro. el análisis de Stoler no inutiliza completamente los enfoques psicoanalíticos. (1986). (1961). nation and class: Ambiguous identities (pp. N. McClintock (1995: Cap. Race. Londres: Verso. Racism and nationalism. con sus rasgos político–económicos. (1994). Londres: Routledge. que muchos observan y notan. Bastide. Para mí. Peter Wade 61 . estoy interesado en retar la separación tradicional entre el psicoanálisis y la economía política. R.necesario evitar la reducción “a una economía cuasi–universal del placer y del deseo” (2006: 13). Foreword: Remembering Fanon. Como McClintock (1995: 8). Bhabha. tiene un análisis muy interesante de la formación de la subjetividad y los deseos sexuales de hombres de clase media y alta en la Inglaterra del siglo XIX mediante sus relaciones con sus niñeras y sus madres y. En E. H.

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Primera parte Gobiernos y ciudadanías sexuales .

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José Antonio Lucero y Melanie Wright por sus comentarios sobre borradores anteriores. 17. Vespucio le da al nuevo continente una versión femenina de su propio nombre de pila. el símbolo femenino del continente de Vespucio. el europeo Américo Vespucio. Indigeneity and the State in The Andes (Arizona. pareciendo abierta a sus avances. por Théodore Galle en 1580 (figura 1). Minas. no es. 2005).El sexo y el ciudadano: Barbies y reinas de belleza en la era de Evo Morales1 Andrew Canessa2 Introducción  En la famosa imagen del “descubrimiento” de América. Entre sus publicaciones más recientes se incluyen un volumen publicado. N.  . desnuda mas llena de asombro en vez de temor. y una monografía. Se dio una versión de esta ponencia en la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz el 27 de junio de 2007 y estoy muy agradecido por los numerosos comentarios. Agradezco a los editores de la revista la oportunidad de publicar esta versión en español. y la naturaleza profundamente “generizada” y sexualizada del encuentro 1 Estoy en deuda con los participantes de los seminarios de Manchester y Cali por sus comentarios y las discusiones generales durante los dos talleres. Este texto fue publicado en inglés en Journal of Latin American Cultural Studies Vol. Natives Making Nation: Gender. un encuentro entre iguales. Asimismo tengo una deuda con Michelle Begenho. “Europa”. 2006). género y sexualidad en Bolivia. no se ve por ninguna parte en este encuentro alegórico.º 1. enhiesto y sosteniendo las herramientas de la ciencia racional (un astrolabio) y su religión encuentra a “América” en su hamaca. 2 Andrew Canessa (Universidad de Essex) es un antropólogo social que trabaja asuntos de raza. 2008. pues. Mote y Muñecas: Identidades e indigeneidades en Larecaja (Mamahucao. contribuciones y discusiones que se suscitaron en dicho seminario.

] fue despertada por este nombre”. tiene una traducción ligeramente distinta: “Americus rediscovers America. Hulme. 1984. 2003. El subtexto sexual de este grabado ha merecido considerable comentario (De la Guerra. 2005). La respuesta de América es ambigua. De hecho.es bastante aparente. 3 Agradezco a Lucinda Platt por su ayuda con la traducción del latín. la traduce como “Américo redescubre América. he called her once and thenceforth she was always awake” (1991: 4). 70 . 1991. 1995. Schreffler. McClintock. Montrose. Es claro que América está haciendo ambas. De la Guerra (2003). Figura 1. sin embargo. circa 1580. Montrose. a su vez. tras grabado de Théodore Galle).. pero lo que se nota menos a menudo es que América está representada por una mujer rubia de apariencia europea. a partir de entonces siempre estaba excitada”.. a partir de entonces ella siempre más [sic. Américo Vespucio redescubre América (Dibujo de Jan van der Straeten. ya que la palabra en latín excitam significa tanto levantarse como excitarse3. el pie de nota reza: “Al punto la llamó. El sexo y el ciudadano.

1987). por supuesto. los nativos americanos han sido conceptualizados como femeninos: en su célebre debate con Las Casas. Los nativos americanos han sido concebidos desde hace mucho tiempo como el interno otro europeo –lo que alega Mason– y.  Tales imágenes. 1982).Peter Mason (1990) ha escrito con algún detalle sobre la manera en que los nativos del Nuevo Mundo fueron inicialmente incorporados a las nociones occidentales del “hombre salvaje”. los españoles tomaban mujeres indias como parte del botín de guerra. así como para indicar las desiguales relaciones de poder enmarcadas en ella. pero también como herramienta de conquista. su uso actual es controvertido. que Octavio Paz considera como el mito fundador de México y los mexicanos. son no simplemente elementos de una arqueología del poder. femenino. una alteridad interna europea llevada a través del Atlántico y proyectada sobre los moradores del nuevo mundo. Una 4 Aunque es práctica estándar usar el término “indio” en relatos históricos. a partir de la conquista. 2003. así como a otros Andrew Canessa 71 . pero hay otros e incontables ejemplos. La carátula del libro de ejercicios de mi ahijada boliviana muestra un muchacho conquistador de ojos azules junto a una chica vestida con pollera y chal típicos de la indumentaria india4 contemporánea. Silverbaltt. Retengo “indígena” cuando me refiero a la política y a los políticos indígenas contemporáneos que usan el término. es un hecho también el que. específicamente. desde tribunales hasta relatos militares. Retengo el uso cuando me refiero con precisión a la relación colonial que la hace tan polémico. es también una ilustración de una de sus manifestaciones concretas: desde los primeros días de la conquista. coquetamente sonriéndole.  Esta imagen va más allá de la descripción alegórica del encuentro colonial. Sepúlveda hizo una comparación explícita entre las capacidades morales e intelectuales de los indios y las mujeres españolas (Pagden. sino que continúan apareciendo en la Bolivia contemporánea. El ejemplo más célebre es la historia de Cortés y Malintzin (La Malinche). en que los indios han sido explícitamente descritos como comparables a las mujeres europeas (Lewis. y hay numerosos ejemplos. Más importante aún. durante el imperio español. así como la política racializada que se oculta tras ellas.

raramente se menciona en estos relatos cuasi–míticos del origen de las naciones. Inevitablemente ocurre intercambio entre estos términos. en particular. 2005. las indias son sexualmente accesibles en razón de su falta de plena ciudadanía en la nación. a su noche de bodas. dando como resultado una nación mestiza. redentora entre amos y esclavos. en última instancia. casos como idiomas nativos de las Américas. 1999). En The Mansion and the Shanties (Sobrados e Macombos. La coacción. los ricos y las favelas).. la jus prima noctis (Condarco Morales. el grabado es asimismo una poderosa representación de la conquista y de la continua opresión de los indios por parte de los blancos en una relación íntima y sexualizada que resuena no sólo en países con grandes poblaciones indígenas. Canessa. también ha sido considerado como una misión civilizadora y un medio por el que la nación puede ser blanqueada y aliviada de su carga racial. Nelson 1999: 221). más comúnmente conocida como el derecho de pernada5. 5 Esta prerrogativa criolla sobre los cuerpos de las indias no es en manera alguna exclusivamente un fenómeno andino (véase. que resultaba “suavizada por el aceite lubricante de un mestizaje profundo” (1936/1977: 181). sino también en aquéllos con poblaciones afrodescendientes. que puede llegar a ser un deber cívico.. El derecho de copular con indias se adquiere sobre la base de la ciudadanía criolla. tan a menudo parte de estas relaciones. 1983: 31). Como se ha hecho notar ampliamente (por ejemplo. Freyre explica en amplio detalle la relación benigna y. En varios trabajos que se tornaron altamente influyentes. Como lo ha mostrado Stephenson (1999: 38). 1987. por ejemplo.particular versión de la historia americana se encuentra encerrada en esta imagen: hombres blancos que toman a mujeres indias como pareja sexual. las mujeres indias son el epítome de la “indianidad”. Nelson. pero aún hoy en día existen muchas personas que recuerdan cuando el hacendado o su mayordomo consideraban tener acceso a cualquier mujer de la comunidad indígena. desde los 14 años inclusive y. De la Cadena. Son precisamente estas relaciones entre amos blancos y esclavas negras las que aliviaban la fricción racial.  Más allá de la alegoría del descubrimiento de América propuesta por Galle. 72 El sexo y el ciudadano. . Inversamente.

Que nos amamantaba. junto con Casa Grande y Senzala. amasando la comida con sus propias manos [. es a menudo considerado como el texto fundacional de la “democracia racial” brasileña. no obstante. 2001). así: nuestra nodriza negra que nos mecía en la cuna.  La disponibilidad sexual de las indias no desarrolló sin embargo su propia erótica hasta el punto de la mulata en países con significativa población afrodescendiente (aunque véase Weismantel. dejados en un segundo plano. muchos andinos de clase media conservan un fuerte apego emocional a la “cholita” que los crió y con quien también tuvieron sus primeros encuentros sexuales. la relación sexual entre amo blanco e india fue una característica dramática común de la literatura andina del siglo XIX y principios del XX (Stephenson.] (y) que nos iniciaba en el amor físico y. las mujeres y los hombres negros son. En este relato que. al rechinar de un catre.. Los hombres indios. Hay poca Andrew Canessa 73 . A la manera de la prosa sentimental de Freyre sobre esclavas en cuyo seno el hombre blanco amamantaba y se tornaba en el objeto de su primera experiencia sexual.. a las novelas. como Gill (1994) ha mostrado en el caso de las trabajadoras domésticas en La Paz en décadas recientes. un poco como los parientes caníbales americanos del grabado de Galle.  Histórica y contemporáneamente en los Andes las indias son aceptadas en los espacios más íntimos de las casas de las elites blancas en una forma en que los varones indios no lo son. 1999: Weismantel. cuya imagen perdurable de ellos es la del indio intimidado y servil que en cualquier momento se adherirá a una revuelta sangrienta. Que nos alimentaba. Tales relaciones no se restringían. nos daba la primera sensación completa de ser hombres (1936/1966: 278). y el servicio doméstico es una de las muy contadas áreas en las que ser y parecer indígena es una ventaja positiva. Por otra parte. claramente.Freyre escribe sobre la creación del Brasil moderno (el subtítulo del libro) en una prosa que resulta en ocasiones bastante íntima por su estilo. 2001). no hay ni que decirlo. no ocupan la misma posición en los recuerdos de los criollos.

Por casualidad se parece mucho a la mujer del grabado de Galle. revistas. Aquí escuchamos el eco de los comentarios de Nelson sobre el sexo entre hombres ladinos e indias en Guatemala. Aquí el deseo sexual parece estar construido no de una estética sensual.evidencia en Bolivia de que los hombres mestizos y los criollos encuentren a las indias físicamente atractivas –es mucho más probable que expresen lo contrario– lo que no necesariamente quiere decir que no encuentren deseables a las indias. sino de una erótica del poder. Además. . Figura 2... Reuters En esta imagen del concurso Miss Universo de 2005. está representando al habitante indígena del continente en términos de una fantasía erótica. anuncios de televisión y concursos de belleza en los que Miss Bolivia es invariablemente blanca. donde los hombres dicen sentirse compelidos a copular con indias –quienes a menudo son caracterizadas como “feas” o “malolientes”– como forma de probar su hombría y blancura. en esta fantasía particular. Miss Bolivia representa el “traje típico”. al igual que en el grabado. pero más importante aún. En la Bolivia actual las imágenes de belleza física femenina son abrumadoramente blancas. los que son imagina74 El sexo y el ciudadano. cosa que se evidencia en carteles. Miss Bolivia en el concurso de belleza Miss Universe. pero de quienes no se espera que les haya gustado o lo hayan iniciado (1999: 224).

ciertamente lo contrario no era el caso. eran legalmente negras y. aunque ellas tenían apariencia de blancas. Esto tiene claras resonancias con las prostitutas blancas y ladinas en Guatemala que juegan con las fantasías de sus clientes vistiéndose de traje indígena completo. Andrew Canessa 75 . Yo 6 Esta combinación es lo que hay tras el erotismo de las octavonas en los tiempos previos a la Guerra de Secesión de Estados Unidos. Bret Gustafson señala que en los concursos de belleza y las muestras carnavalescas las mujeres blancas en Santa Cruz adaptan vestidos indígenas –el tipois de dos piezas mostrado en la foto “más sexy que la cosa “real” (2006: 365)– para capturar el “atractivo erótico de la doncella indígena (pero no su apariencia física)” (p. blancos7. la imagen predominante del cuerpo femenino deseable es el de la mujer blanca. Gustafson. quienes al momento de esta fotografía se estaban organizando para derrocar al poder político blanco. consecuentemente. Esto. y al paso que el cuerpo de la mujer india era accesible a los criollos. son sexualmente deseables cuando los cuerpos que despliegan lo indígena son. en un relato maravillosamente detallado y abarcador del trabajo sexual en el Caribe nota un patrón similar: los extranjeros y nativos blancos se sienten atraídos por la sensualidad del Caribe exótico y el atractivo de los cuerpos oscuros. en lo que la autenticidad del traje y la blancura de las prostitutas son clave (1999: 225). a través de estructuras coloniales. sin embargo. 356). pero en ejemplo tras ejemplo ella nota que mientras más oscura es la mujer más dificultad encuentra en vender sexo. tal parece. En un artículo reciente. de hecho. Los famosos bailes de octavonas en Nueva Orleans (placages) consistían de hombres blancos libres y mujeres octavonas (pero no blancas). Aquí Miss Bolivia resuelve la paradoja en una fantasía: el cuerpo de una mujer blanca con la accesibilidad de una mujer india6. Las octavonas. Las doncellas indias. accesibles sexualmente a los blancos. son representadas como sexualmente disponibles a mestizos y blancos. a pesar de que detalla la profunda antipatía de los cruceños por la gente de apariencia india. 7 Kemala Kempadoo (2004). no cuestiona el atractivo sexual (p. además. nominalmente un octavo de sangre negra. 357) de la doncella indígena divorciado de una apreciación de los cuerpos indios. señala una paradoja perdurable: mientras que las indias.dos son los indios de las tierras bajas (menos amenazantes para el estado y las elites sociales) y no los de las tierras altas.

Muñeca elaborada en Pocobaya. Las mujeres en Pocobaya. catalogando su carácter de indígenas como mercancía de valor.  Las mujeres en esta comunidad están también expuestas a las ideas hegemónicas de sexo y raza que sirven para subrayar su sentido de exclusión de la nación. El sexo y el ciudadano  Más adelante retornaré al asunto de los concursos de belleza. las poco 76 El sexo y el ciudadano.. por otra parte.. de hecho. o acceso sexual sin responsabilidad. lo que es ciertamente el caso cuando se viaja al mercado de Sorata o a La Paz. . Figura 3. que ha sido el patrón de las relaciones entre hombres blancos y mujeres indias desde que Théodore Galle hizo su grabado. una comunidad aymara–parlante de las tierras altas donde he realizado trabajo de campo desde 1989.me permito sugerir que la erotización de la mujer india está enraizada en su disponibilidad sexual. En Pocobaya las imágenes de mujeres que se ven son casi exclusivamente de mujeres blancas. pero primero me gustaría explorar algunas de las consecuencias de semejante concepción racializada y sexualizada de ciudadanía en el pueblo de Pocobaya. En la producción y venta de estas muñecas (mayormente a los Estados Unidos) los hombres y mujeres que las producen están. están fuertemente involucradas en la manufactura de muñecas “indias” para exportación.

La muñeca mostrada aquí es un simple ejemplo e ilustra la pollera. las llamas y otros motivos acompañantes. En todos estos casos las personas involucradas están respondiendo a imágenes y concepciones de ellos mismos que. De hecho. Así pues. pero una economía particular de deseo cuyo objeto es la autenticidad indígena: las fibras deben ser naturales. por lo Andrew Canessa 77 . la manta y las sandalias hechas de llanta de automóvil que caracterizan la indumentaria de la mujer india en el campo. constituye en sí misma una marca de autenticidad. la gente en Pocobaya debe hacer caso omiso de sus elaboradas técnicas plásticas y estilos de tejido para satisfacer un mercado occidental que encuentra los métodos burdos encantadoramente evocadores de una simplicidad indígena. manual. que contrasta agudamente con los estilos de tejido altamente elaborados de los Andes. reproducen estratégicamente.sofisticadas técnicas y las burdas fibras son marcas de una autenticidad putativa y de un bien de consumo. y las imágenes. 2003) o para el matrimonio (Hurtado.  Tanto hombres como mujeres están implicados en la manufactura de estas muñecas. éstas fueron diseñadas por gente en La Paz a instancias de una mujer estadounidense a quien se le ocurrió la idea de fabricarlas para exportación. Pero nadie hace muñecas para sus propios hijos. generalmente se extrañan de que alguien pueda desear las muñecas que hacen. puesto que se conforma a la simplicidad indicativa de la autenticidad indígena tal como la imaginan los consumidores. estas muñecas no son parte de su propia economía de deseo que no adjudica ningún valor a representarse a sí mismos usando las burdas telas de bayeta que.  En el caso de las muñecas de Pocobaya. el trabajo. Aquí los fabricantes de muñecas están trabados en una relación económica que resulta similar a la de otros hombres y mujeres latinoamericanos que entran en transacciones basadas en su exotismo para vender sexo (Kempadoo. tal como lo dicta el mercado. verdaderas. este volumen). La crudeza misma de las técnicas. al igual que las mujeres colombianas que deben suprimir su sentido de acción e independencia a fin de conformarse a la que tiene un italiano de la mujer latina dócil y suave. En esto son ciertamente parte de una economía globalizada.

y ésta es constantemente reforzada a medida que crecen. pero lo que compran son muñecas Barbie que. . como los llaman en Pocobaya.. y a cierta distancia del pueblo. 78 El sexo y el ciudadano. son menospreciados por su primitivismo. 4. Al norte de Pocobaya. sus hermanas mayores la examinaron y señalaron con regocijo que tenía pechos prominentes y una cintura delgada.  Figura.  Desde muy temprana edad las niñas está expuestas a una imagen de lo que es la norma de belleza femenina. aun gastan recursos en efectivo escasos en la comunidad. en vez de representar una condición a la que aspiran. representan una condición que procuran superar..  Por consiguiente estas muñecas. Waliya con su muñeca Barbie. para mortificación de su madre. Cuando la niña en esta fotografía. y estos mollos. le hurtó la Barbie subrepticiamente a fin de desvestirla y examinarle el cuerpo. Así pues. a pesar de ser relativamente baratas. para irritación de Waliya.menos en Pocobaya. las compran. recibió una muñeca de sus padres. son indicativas del tipo de ropa que eran obligados a hacer y usar en los tiempos de las grandes haciendas. Waliya. cuya economía es primordialmente de subsistencia. Una de las hermanas quedó especialmente fascinada con esto y. en lugar de hacer muñecas para sus propias hijas. hay comunidades que siguen usando su franela hilada a mano.

la gente allí es muy consciente de que ser blanco conlleva mayores perspectivas de progreso. sus padres pudieron comprar la muñeca sólo porque estaban haciendo dinero de la venta de muñecas “indias” para exportación. Muchas de las personas de Khacha. mientras que las mujeres en Pocobaya son predominantemente monolingües y las pocas que hablan español lo hacen tan inflexionadamente que delatan su origen indio.  Muy cerca de Pocobaya se encuentra la comunidad mestiza de Khacha. Cuando las muchachas de Pocobaya emigran. sin embargo. cualesquiera que sean sus aspiraciones. de una muchacha de Khacha que trabaja en una farmacia en La Paz.En 1991. quien. por ejemplo. debido a que su bisabuela fue violada por el mayordomo de la hacienda. cuando se tomó esta foto. terminan trabajando como empleadas domésticas en la ciudad o como trabajadoras del campo mal pagadas en otras zonas del país. Era claro para él. Remigio. Beatriz es trigueña y su estructura ósea no es la típica de la gente del altiplano. La única excepción que conozco es Beatriz. “progresarían” y se volverían “más civilizados”. no indio. también son bilingües en aymara y español. pero también una muestra de aspiraciones: ese año habló muchas veces de mudarse al pueblo. tienen ojos azules y cabello rubio o rojo. que el tipo de progreso que concebía implicaba una reorientación de la identidad de su familia hacia una manifiestamente más blanca. De hecho. tiene un apellido español. era raro que los padres compraran juguetes para sus hijos. Buena estudiante. saben. una frase que es código bien conocido de apariencia no india. En sus propias palabras. Para el padre de Waliya. donde la gente no es menos pobre y trabaja la tierra exactamente en la misma forma intensiva que la gente de Pocobaya. poder comprarle una muñeca a su hija era una muestra de consumo conspicuo. y la de Waliya fue una de las primeras Barbies en Pocobaya. el tipo de trabajo que requiere de “buena presencia” en su anuncio. trabajó duro para perfeccionar Andrew Canessa 79 . donde su esposa e hijos pudieran hablar español y vestir a la usanza occidental. ciertamente como para la mayoría de los demás. Las adolescentes en Pocobaya están muy al tanto de que sus pares en Khacha cuentan con oportunidades muy diferentes de las de ellas.

donde su jefa la animó a cortarse las trenzas y ponerse vestido tipo europeo.. Esta imagen (tomada en Domingo de Tentación y titulada así)9 lo ilustra. llegando algunas a llevar hasta cinco faldas gruesas. las mujeres indígenas llevan mucha ropa. . 80 El sexo y el ciudadano. de aquí a poco nadie podrá adivinar que era campesina (india)8. En el altiplano boliviano. un término oficialmente prohibido. mientras más acomodada sea y mayor condición social tenga una mujer.  Este ejemplo de blanqueamiento para ascenso social puede ser reproducido prácticamente para cualquier país latinoamericano tanto en el pasado como actualmente. aparte de señalar que la gente en Pocobaya se denomina a sí misma “jaqi” y distinguen a los “jaqi” de la gente en Khacha a quienes llaman “mistis” o “q”aras”. Va a ver. cuando los creyentes reflexionan sobre la tentación de Jesús por Satanás en el desierto. se trata también de la forma en que se construye y expresa el deseo. Mostrar la piel no es común ni se considera erótico y tanto hombres como mujeres permane8 La palabra “campesino”. desde la Revolución de 1952 se usa ampliamente como eufemismo para “indio”. 2006b). mayor será la cantidad de ropa que se ponga.. “Jaqi” se traduce sencillamente como “gente”. la principal vía de artesanías en La Paz.su español y dejó su comunidad tan pronto pudo. por un tiempo trabajó como artesana en La Paz. tanto ella como su jefa se mostraban complacidas de lo mucho que había cambiado: Mírala –dijo sonrientemente su jefa– ya lleva varios meses sin exponerse al sol y mírale la piel. No hay el espacio aquí para entrar en las complejidades de la identidad en Pocobaya y sus alrededores (véase Canessa.  Las imágenes sexuales de mujeres blancas abundan no sólo en bares sino en restaurantes populares frecuentados por una amplia gama de gente de las clases trabajadoras indígenas. los habitantes del pueblo mestizo de Khacha (que mencioné hace poco) tienen muy claro que no son “campesinos” sino “gente”. 9 Domingo de Tentación es el primer domingo después del Miércoles de Ceniza. Cuando las conocí en una calle adyacente a la calle Sagarnaga. pero imaginar a los ciudadanos como blancos tiene que ver con más que simples asuntos de raza y ascenso social. La omnipresencia de semejantes imágenes en bares y restaurantes populares suscita varias preguntas. tanto rural como urbano. así va a progresar. Por ejemplo.

especialmente cuando uno jamás se topa con imágenes eróticas de personas indígenas. Andrew Canessa 81 . Domingo de tentación (Foto de Wolfgang Schüler). pegar imágenes de mujeres blancas desnudas en la pared no expresa simplemente un sentido de deseo por cuerpos blancos –cuerpos con una forma diferente. Un cuerpo erótico de mujer es un cuerpo de mujer blanca. Por consiguiente. mujeres u hombres.  Figura 5. a más del color–. desnudas o vestidas. significa también una modalidad muy diferente de deseo.cen plenamente vestidos aun cuando trabajan al sol.

Ambas imágenes son consecuentemente parte de la misma economía del deseo. por ejemplo en carteles o en televisión.  Figura 6. teniendo los bolivianos esas imponentes montañas por todos los Andes. Rubén en su peluquería en Sorata. recurrían a imágenes de los Alpes.Casi tan comunes en bares y restaurantes son las láminas de prados alpinos con vacas saludables y chalets suizos. son escasas en Bolivia. . Si bien las imágenes eróticas de hombres. toda su clientela 82 El sexo y el ciudadano. Rubén. Según el barbero.. en público. también es cierto que la estética corporal que uno ve presentada. Esta imagen tomada en una peluquería del provincial pueblo de Sorata constituye un ejemplo simple.. Finalmente se me ocurrió que eran el mismo tipo de imágenes: a lo que se aspira en la escena de la pradera alpina es a un ambiente próspero. ordenado y de montaña verde poblado de pequeños terratenientes blancos viviendo en casas grandes y bien ordenadas. es abrumadoramente blanca. Mi primera reacción al ver estas escenas allí fue preguntarme por qué.

si mucho. sólo que estas aspiraciones al progreso. una de las funciones clave del servicio militar en ejércitos de conscripción desde la era de Napoleón Andrew Canessa 83 . así como sus deseos sexuales. De hecho. ejemplos de belleza masculina a ser admirada y copiada. su clientela es predominantemente de origen indígena y. de hecho. o sea.  Ciudadanos varones  Como expuse en un trabajo previo y resumiré brevemente aquí (Canessa. el cliente no se va a ver como esos hombres que durante unos 20 minutos estuvieron frente a él. de las docenas de fotos que tiene en la pared para ilustrar los diversos cortes no hay uno solo siquiera que parezca indígena y. 2006: 135. pero en conversaciones con hombres de Pocobaya queda muy claro que las imágenes eróticas de mujeres. 1996: 124). 1991: 125.  La blancura se presenta tanto a hombres como a mujeres como un objeto de deseo. uno o dos pueden parecer latinos. 2005). las fotos en las paredes de restaurantes y bares populares. 1997. se desarrollan conjuntamente en espacios particulares como campamentos mineros y barracones del ejército (Canessa. Gill. Las imágenes de la peluquería.–dejando de lado al ocasional antropólogo– es del pueblo o del campo circundante. junto con la exposición a la pornografía en los campamentos de las minas. su sentido de ciudadanía. así como una imagen mayor de él mismo en el espejo. 2005). el servicio militar es un componente clave en la creación de ciudadanía (véase también Arnold. en el establecimiento se habla más aymara que español. a la modernidad y a la blancura generalmente se ven frustradas. lo que deberían desear en el sexo opuesto y en sus propios cuerpos. no importa el estilo del corte. han propiciado que los deseos y los gustos se desarrollen en formas que no pueden satisfacerse fácilmente en sus pueblos. Radcliffe y Westwood. la muñeca Barbie de Waliya son todas imágenes que crean aspiraciones. Lo que nadie podía dejar de notar es que la imagen en el espejo no se veía como las imágenes de la pared y que. Cualquier cliente sentado en la silla estará viendo cientos de fotos de hombres blancos en la pared. Su masculinidad. Fraser.  El deseo es un fenómeno muy difícil de investigar. Sin embargo.

no obstante. Como consecuencia de ello. o sea. también se les dice: “ahora eres un hombre” porque tal como me contó Zenobio. pues significa derechos al poder y a la ciudadanía” (1997: 527). la ciudadanía. por ejemplo. Estos dos documentos son esenciales para obtener un pasaporte. como me contó mi amigo Zenobio. “progresen” y se cambien el nombre de Condori a Cortés. Es a través del servicio militar que los hombres obtienen la libreta militar. “El servicio militar es uno de los prerrequisitos más importantes para el desarrollo de una hombría subalterna exitosa.ha sido precisamente la de crear ciudadanos. . 84 El sexo y el ciudadano. por lo que aún más medios civiles de ciudadanía demuestran ser esquivos. cuentan con muchas menos vías para aprender o ganarse la ciudadanía: en Pocobaya. por contraste. es decir. si se vuelven mestizos hispanohablantes.. Es en el ejército donde los hombres de Pocobaya aprenden realmente a hablar español. Las indias. En palabras de Lesley Gill. el servicio militar pone en agudo relieve las diferentes relaciones que hombres y mujeres de la comunidad indígena tienen con la nación–estado. 1995: 11) y el ejército es el escenario principal donde esto ocurre. 537). Además aprenden que hablar aymara es algo castigable y que en este ejército racialmente jerárquico los hombres indios no pueden esperar llegar a oficiales a menos que. es realmente haber adquirido plena ciudadanía y es claro que la ciudadanía y la masculinidad son inseparables. El servicio militar hace las veces de rito de iniciación: a su conclusión los hombres son festejados en sus comunidades bajo un arco de honor y son ya considerados como casaderos. Stoler. donde adquieren un sentido de la extensión geográfica y la diversidad de su nación. Para los indios. requisito para la tarjeta nacional de identidad.. los chicos van al ejército porque de ahí salen “machos”. un trabajo en un organismo del gobierno o un grado en la universidad estatal (p.  El servicio militar es un proceso masculinizador y se experimenta explícitamente como tal.  Para blancos y mestizos la pertenencia a la nación. es algo dado y raramente cuestionado. estadísticamente son más monolingües y analfabetas que los hombres a pesar de años de escolaridad. Terminar el servicio militar es “como si uno alcanzara la presidencia”. la ciudadanía debe ser aprendida y ganada (cf.

sino harto explícitamente una mujer india con el distintivo de pollera y manta (chal). así que si no puedes con él eres una mujer. eso es lo que está escrito..  “Mujer” aquí no es. Y así los hacen desfilar públicamente por las calles. no haber concluido el servicio militar lo convierte a uno en un mal partido matrimonial a los ojos de muchas mujeres. cualquier mujer. estar vestido de mujer india lo es doblemente. pero los encuentran. la prostitución sirve una función similar. un amigo. precisamente. Como lo explicó mi amigo Eleuterio Mamani.  El servicio militar es no sólo una experiencia que confiere género.. los agarran y los visten con una pollera. sino también una experiencia sexualizadora. no puedes. y son pateados y golpeados. Andrew Canessa 85 . Además. sino también que los indios son más femeninos: estar vestido de mujer sería humillante. En una conversación sobre lo que para él significaba ser boliviano. porque no es simplemente que. Los hombres van al ejército. pero tú tienes que vestirte como una mujer”. una manta y les ponen un letrero que dice “Soy una mujer porque no puedo aguantar el ejército”. tal como Marisol de la Cadena (1995) lo expresa. “las mujeres son más indias”. las mujeres no van al ejército. y para no sufrir más escapan. Es a menudo a través del servicio militar que los hombres se exponen a la prostitución. “Eres una mujer. que les permite a los pocobayeños viajar y ver su país en su variedad y reclamar su ciudadanía. A la par con el servicio militar. a los que desertan o a los que simplemente no pueden aguantar los rigores de la vida militar: son obligados a vestirse de mujer y realizar oficios menores como barrer la plaza. y careciendo de la experiencia masculinizadora del servicio militar y de un adecuado manejo del español se ven forzados a habitar aún más el mundo aymara–parlante de las mujeres. quien salió del ejército en enero de 2006: Sí. hay quienes no pueden soportarlo. Ya ves.Esto se hace evidente en los castigos infligidos a los soldados que fallan. un pasatiempo que muchos de ellos prolongan cuando se van a trabajar temporalmente en las minas.

por otra parte. el ambientalismo de gran parte del pensamiento social durante el periodo republicano inmunizó a los habitantes del frío altiplano al dolor y los vació de toda sensibilidad.. por eso son tan ricos. 2001). de José Salmón Ballivian en 1926 concluyen que los indios del altiplano eran casi asexuales (citado en Larson. El sexo y el ciudadano. “todas las mujeres de Bolivia”. 1999. habló con cierta profusión sobre la importancia del servicio militar. pero también se mostraba orgullosamente radiante cuando me contaba que había dormido con mujeres. Mi compadre Remigio una vez explicó la posición de los indios en Bolivia en crudos términos racistas: “Los blancos son más listos que los indios. africanos e indígenas (e. 2005). las élites de Bolivia consideran a los varones indios singularmente carentes en su sexualidad. blancas. indias.g. el avance social que implica el mestizaje ha sido visto en términos de blancos sosteniendo relaciones sexuales con no blancas (e. A pesar del escaso número de afrobolivianos.  10 11 Seudónimo.. el país comparte el discurso con varios otros de América Latina de ser producto de la mezcla de pueblos europeos. 1990). donde los blancos se preocupaban hasta la paranoia por la hipersexualidad corruptora de los subalternos. 86 . la sexualidad putativamente predadora y degenerativa de hombres de clase inferior y más oscuros ha sido considerada particularmente problemática por el discurso latinoamericano del siglo XX (Stepan. son menos civilizados y por lo tanto más pobres”. A diferencia de muchas otras zonas de las Américas. 2005: 41). Nelson.g. Su evidente sentido de logro por haber abarcado sexualmente los tres grupos raciales más reconocibles de Bolivia es significativo en el contexto de Bolivia como nación mezclada. en Bolivia y otras partes de América Latina. por no mencionar la sensualidad (Larson. Placido.  Aunque la contribución africana a la población boliviana es pequeña11. En contraste con la cualidad redentora de la sexualidad masculina blanca. Wright.Adelio10. Históricamente. 1991: 93). los negros. éstos efectivamente figuran en términos de cómo se imagina la nación. negras. Influyentes investigaciones sobre las intimidades de la vida india tales como El indio íntimo: Contribución al estudio biológico–social del indio.

segundo. históricamente. especialmente.  Es significativo que Adelio tenga que dejar su comunidad y su región para reivindicar esa ciudadanía. Esto forma parte de una larga tradición de ver a los indios del altiplano como encarnaciones telúricas del duro e implacable ambiente andino. como una reivindicación a su nación. que obviamente no tienen acceso a tales 12 En zonas urbanas o aquéllas próximas a las ciudades. sumando a esto que las mujeres cuentan con una larga historia de lucha en el espacio público del mercado. sino por el sexo con aquellos “otros” raciales y étnicos. las mujeres indias tienen mayores oportunidades de reivindicar una plena membresía a la nación. En la década del noventa. sin embargo. una usurpación de una prerrogativa blanca. En lo político. su insensibilidad al frío y a la lluvia. En las zonas rurales. Aquí. son pocos los espacios políticos para las mujeres.  El evidente orgullo de Adelio de haberse acostado con una amplia variedad de mujeres debe ser visto en el siguiente contexto: primero. En buena parte del siglo XIX y comienzos del XX los indios aparecen como parte del paisaje físico. a medida que el sida se esparcía por América Latina y. la sensualidad de las tierras bajas tropicales es contrastada con la ascética cultura del altiplano. corría un chiste por La Paz: –¿Por qué hay tanto sida en Brasil y tan poco en Bolivia? –Porque los indios son tan feos que no tienen relaciones sexuales ni con ellos mismos. Ambas son aserciones de ciudadanía: una exigencia de ser incluido como miembro plenamente participante de la nación. Andrew Canessa 87 . su impermeabilidad al dolor y a la incomodidad. Ello no sólo subraya la carencia de ciudadanía de las mujeres en la comunidad12 (así como la marginalidad de la comunidad en su conjunto). al vecino Brasil.En la Bolivia actual a menudo he escuchado a mestizos y criollos maravillarse de la fuerza de los indios. al igual que en otras ocasiones. así como su carencia de cualquier tipo de sensibilidad emotiva o física. no ha sido públicamente reconocida. la Federación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa tiene representantes en el Congreso (incluyendo senadores) patrocinados por el partido de gobierno MAS. como una reivindicación de una sexualidad expresiva que. generalmente a la distancia y a menudo tan fríos e inmóviles como una roca. no sólo por el servicio militar y los viajes.

. a menudo no más ricos que los de Pocobaya. uno de sus primeros actos como presidente fue el de nombrar mujeres indígenas en puestos ministeriales clave. Meisch (1995) y Zinovieff (1991) para fenómenos similares en el Caribe.. que tenía más de 70 años de edad cuando hablamos.  Evo y la nueva era  La elección de Evo Morales a la presidencia de Bolivia con una clara mayoría de votos ofrece una oportunidad de minar estos nexos de raza. me contó de sus hijos habidos en matrimonio y en concubinatos. un pueblito en la región coquera de los yungas14. frecuentemente para terminar abandonándolas. Por ejemplo. nombrando a los que aún vivían en el pueblo de la provincia y a los que no reconocía. no obstante. Guevara 1994). De hecho. pero que él simplemente se rehúsa. 88 . Me dijo que la madre de estos chicos está tratando de que él los reconozca. a veces para casarse con ellas. Véanse Kempadoo (2003). Los hombres de pueblos vecinos mestizos. Ernesto13. Gobierno. En algunos casos los hombres mestizos reconocen la paternidad de sus hijos. Por otra parte. que vivían más lejos. sexo y ciudadanía. abundan los ejemplos tanto contemporáneos como pasados de hombres mestizos y criollos que han tenido relaciones y se han casado con mujeres indias. pero no tienen ninguna obligación. Ecuador y Grecia. Salud y Justicia.procesos de masculinización y blanqueamiento. 13 14 Seudónimo. otros ejemplos de varones indios que tienen éxito en sus búsquedas de mujer blanca: los “bricheros”. En estos casos las mujeres son “gringas” extranjeras y no suponen el mismo desafío a la moral social. com. sostienen relaciones con mujeres indias. que buscan mujeres extranjeras en sitios turísticos tales como el Cuzco (Alison Spedding pers. reconoció los hijos que había tenido con una mujer en Caranavi. El sexo y el ciudadano. En contraste. sino también que las relaciones entre varones indios y mujeres no indias son aún tabú en esta zona: no conozco un solo ejemplo de varón indio que se haya casado o haya tenido relación pública con una mujer mestiza o criolla en la zona en la que hago trabajo de campo. y ni siquiera he oído hablar de ninguno. incluyendo los de Desarrollo Económico.. Hay.

la masculinidad mestizo–criolla parece haber no sólo permanecido sin cuestionamiento. o incluso su deseo. deberá hacerlo abrazando el modelo mestizo–criollo de las relaciones de género. Evo en su vida personal y propios comentarios se conforma mucho más a un modelo convencional de masculinidad metropolitana que al más predominante en las comunidades indias rurales de las que es originario y donde recibió la mayor parte del apoyo. O sea que aun si la blancura hegemónica ha sido derrocada. el control económico del país aún permanece bajo el firme control del mismo grupito de personas e inversionistas internacionales. No es. Andrew Canessa 89 . lo tabú y lo incómodo. 1985) o como un acto ultimadamente inefectivo de insubordinación (Mulkay. de sorprender que abunden los chistes sobre la sexualidad de Evo Morales en la Bolivia contemporánea puesto que abordan la aparente y poco familiar contradicción de tener un indio ocupando el puesto oficial electo más alto del país. pero en años recientes académicos como Donna Goldstein (2003) y Diane Nelson (1999) han comenzado a explorar el humor como tema apropiado para el análisis académico.  La incongruencia de un presidente indígena brota a la superficie en el humor y los chistes sobre Evo. Hay unos límites claros en el ejercicio del poder de Evo: a despecho de su retórica amenazante y de la renacionalización parcial del gas. Menos claros son los límites de su capacidad. el humor deriva su fuerza de confrontar lo peligroso.  El humor raramente ha sido un tema que los antropólogos hayan considerado seriamente. 1966. sino aun encarnada por el presidente. Sea que el humor se entienda como un desafío a la autoridad (Douglas. el metalenguaje del poder que ha subyacido a la política –tanto en lo íntimo como en lo nacional– desde la Conquista. pues. y Morales tiene que vérselas con el serio asunto de las regiones orientales y sus movimientos de secesión. 1988). En particular. Como se ha hecho notar ampliamente desde Freud. Parecería que a fin de desafiar el estereotipo del indio asexual y sumiso.A pesar de estos significativos actos. de desarmar las estrechas asociaciones de raza y género. el humor es un medio a través del cual se exploran las ansiedades y las incongruencias. Scott.

étnicas y de cuerpo respecto al género se encuentran heridas” (1999: 173). un poco como los de Rigoberta Menchú. ayudan a estructurar diversas categorías políticas” (Ibíd. Evo Morales no es. En Bolivia. frecuentemente no reportados en la prensa dominante. por otra parte. Las ansiedades que rodean la irrupción de Evo Morales en el centro del cuerpo político son expuestas con humor y rumores. sino 90 El sexo y el ciudadano. a diferencia de Guatemala. sujeto de humor malicioso o sugerente. Un poco a la manera de Adelio (ver arriba). 2005). el cuerpo nacional no está tan herido como re–vestido. al hacerlo.. una dirigente política de 22 años.  Los chistes y rumores sobre Evo Morales. La estimulante argumentación que rodea a Evo y Adriana Gil está cargada precisamente porque tiene que ver con los temas tabú de raza. Otros se preguntaban si podría a fin de cuentas ser verdad. caricaturas y rumores sobre Rigoberta Menchú en Guatemala. en el oriente boliviano. sexo y poder que están siendo perturbados y reconfigurados. no ha sufrido años de violencia extrema dirigida contra el pueblo indígena.Diane Nelson ha estudiado los chistes.  La idea que Evo –que nunca se ha casado– pueda tener relaciones con mujeres blancas es comidilla en La Paz. de Santa Cruz. pero él mismo lo usa con los mismos motivos de raza y sexo que perturban y excitan. y educada en los Estados Unidos (El Deber. está experimentando un periodo de marcada reevaluación de las perdurables categorías de raza y sexo. estos chistes son “formas complejas de estructurar una variedad de ansiedades para muchos guatemaltecos cuyas imágenes nacionales. pero.. quien concibe su inclusión en la nación en términos de las mujeres con que se ha acostado. incluyendo el planteamiento que si ello sucediera constituiría una traición a su política indígena.). Estos comentarios aparentemente espontáneos. Para Nelson. . Bolivia. La broma suscitó abundante discusión. Morales hace comentarios humorísticos que subrayan su atractivo sexual para con las mujeres (comentarios que suministran algo del contexto para la broma del Día de los Inocentes anteriormente mencionada). así como el anuncio en el Día de los Inocentes de su compromiso con Adriana Gil Moreno. sin embargo. “condensan a menudo fantasías contradictorias e imaginaciones populares sobre la presencia de gentes indígenas en la nación y.

y no está nada claro si esas afirmaciones supuestamente frívolas no sean. bueno. tal vez algunas. especialmente la masculina. este chiste no circuló entre indígenas.  El entrevistador formulaba una pregunta seria sobre si Evo Morales.  Un ejemplo es cuando Morales fue criticado por pasar mucho tiempo en Cuba. noviembre 6). Es asimismo un chiste que indexa el humor sexual de los mestizos y los blancos. y 15 de las 18 candidatas dijeron que a Evo Morales. hasta donde yo sé.. podría llevarse bien con los hombres de negocios blancos. Tras mostrar un pase aéreo gratuito de AeroSur como evidencia de sus buenas relaciones con el comercio. ya que para los indígenas las mulatas no constituyen una categoría importante y. pero que en su negación suscita la imagen misma de lo que niega.. como político indígena. para presentar una imagen particularmente viril de él mismo. en el concurso Miss Bolivia. en Sucre.  Andrew Canessa 91 . y su respuesta principal fue.. pero el siguiente ejemplo puede atribuírsele inequívocamente: en una entrevista poco antes de su elección se le preguntó si pensaba que podría trabajar con la comunidad comercial blanca. Lo que hace gracioso este chiste es precisamente la idea que Evo subvierta el estereotipo del varón indio sexualmente pasivo.. reiteración acomodada del viejo juego de palabras.  Es posible que Evo Morales no haya pronunciado estas palabras o que simplemente le hayan sido atribuidas. Las mujeres tienen otra forma de pensar sobre la vida.” (La Razón. en efecto. Se reporta que dijo: “He ido para muletas. La razón oficial de su visita fue la atención médica de su rodilla. Ellas son hijas de las clases media y alta. producen considerable reacción. el inconveniente es que también refuerza el punto de vista de que el poder político va de la mano con el poder sexual.en la radio o por pasar la voz. continuó: “En 2003. 2005. se les preguntó a las concursantes a quién admiraban. Morales es un político muy astuto y me permito sugerir que la mejor forma de entender su respuesta es situándola en el contexto de la negación histórica de la sexualidad india. de hecho. no para mulatas”. una revirada humorística de que las hijas de ellos lo consideraban atractivo. y no creo que fuera porque soy soltero (risas).

g. Alvaro García. respondió en inglés: Um. agosto 5). Puede ser que Evo esté tratando de dar a entender que los miembros de su gabinete tienen momentos de esparcimiento cuando discuten asuntos de estado o ciertamente puede una vez más estar dando a entender el atractivo de los miembros de su gabinete a los ojos de las jóvenes reinas de belleza. esa gente india. Desirée Durán. en momentos en que se gestaba una gran revuelta social y una ola de movilización indígena que culminó eventualmente en la elección de Evo Morales. la gente que no conoce mucho a Bolivia cree que todos somos sólo indios del occidente del país. numerosos académicos han establecido su importancia en muchas partes del mundo y en América Latina en particular (e. bajita.. es muy caliente y somos altos y blancos y sabemos inglés. desafortunadamente.. En Bolivia la política de los concursos de belleza es especialmente sensible. Bolivia tiene mucho que ofrecer y ése es mi trabajo como embajadora de mi país. Ese año. y no es frío. 2004. Yo soy del otro lado del país. 1999). 2006. Rogers. sobre su relación con la ex Miss Bolivia. Rahier. esa gente pobre. la concursante por Bolivia. Pequeño.Las reinas de belleza son importantes para Evo y él invitó a las dos Miss Bolivia (la de Miss Universo y la de Miss Mundo) a su toma de posesión. 2006. En una entrevista más reciente (La Razón.. Morales acotó que el pasatiempo favorito del gabinete era tomarle el pelo al vicepresidente. ya que Miss Bolivia hizo una afirmación controvertida en Ecuador en 2004. enero 23).  92 El sexo y el ciudadano.  Aunque mucha gente encuentra triviales los concursos de belleza.. así que esa concepción de que Bolivia no es más que un país “andino” es errada. Gabriela Oviedo.. La Paz es toda la imagen que reflejamos. .. ampliamente reportada en la prensa. 1998. al preguntársele “¿Cuál es una de las mayores concepciones erradas acerca de su país?”. en una conversación que giraba en torno a los rigores de ser presidente y de la presión que rodeaba a la nueva Asamblea Constituyente. el lado oriental. lo que provocó alguna sorpresa inclusive en las mismas encantadas Misses (Los Tiempos. hacerle saber a la gente toda la diversidad que tenemos.

mayo 27) e internacionales (e. sino que casi siempre son de la parte oriental del país. 2004.  Los comentarios de Evo Morales sobre las reinas de belleza deben tomarse en el contexto de la controversia creada por Gabriela Oviedo. una para Miss Universo y otra para Miss Mundo. Otro ejemplo. la producción. No sólo son todas ellas invariablemente altas y blancas. como lo está claramente del más amplio contexto de los movimientos de secesión en Santa Cruz que están parcialmente enraizados precisamente en las ansiedades expresadas por Oviedo: la dominación por la mayoría india del altiplano15.No fue sorpresa que esta declaración provocara amplios comentarios y debate –condenatorios en su mayoría– en los medios bolivianos (e. el apoyo de las 15 Para una discusión interesante sobre el papel de las reinas de belleza en la articulación de la autonomía camba. Cada año se eligen dos Miss Bolivia. medianos y grandes empresarios desean encarrilarse al tren de las inversiones. mereció un editorial en el serio diario La Razón (2005. 2004. las exportaciones. por ejemplo. 2006) en general y la de sus mujeres en particular.g. The New York Times. todas tres volvieron a ser de Santa Cruz. véase Gustafson (2006). adoptando el libre comercio y el capitalismo global: Sus (de El Alto) pequeños. al contrario del extendido prejuicio. a la economía de las grandes ligas. sino que esperan un futuro progresivo y moderno. noviembre 25) argumentando que.g. además de una Señorita Bolivia para un concurso latinoamericano. mayo 29). Andrew Canessa 93 . En 2005. la que celebra su “blancura” (Gustafson. como se evidencia en blogs y contribuciones en Internet. de la que él sin duda está muy al tanto. Es decir.  Pero también en el altiplano se toman los concursos de belleza para articular mensajes políticos que van mucho más allá de la estética femenina. si bien su posición recibió considerable apoyo en Santa Cruz. El Diario. los residentes de El Alto no están tercamente casados a un pasado indio. Cuando la desbordante ciudad india de El Alto –un satélite de La Paz– tuvo su primer concurso de belleza en 2005 eligiendo a Miss El Alto y a Señorita El Alto.

94 El sexo y el ciudadano. sino más bien de El Alto como productor de bellezas altas. Y eventos singulares. noviembre 25) ¿Qué mejor ejemplo del rechazo al atavismo indio y del deseo de modernidad y progreso que un concurso de belleza? Un concurso de belleza que no era. limpia y hasta cosmopolita. Carol Alvizuri. como la elección de dos damas que representarán a El Alto en un evento de calidad y reconocimiento nacional como el de Miss Bolivia. ¿no estarán enviando señales a sus dirigentes y al país que quieren cambiar la imagen de aquella ciudad de conflicto y mostrarse realmente como son: gente con ansias de progresar y de edificar oportunidades? (La Razón. organizados por primera vez. de cutis pálido y esbeltas. Figura 7..juntas vecinales a proyectos de reordenamiento territorial para hacer de la urbe alteña una ciudad más ordenada. ¿Parecen todos estos acontecimientos que los alteños quieren quedarse en el pasado? O. Concursantes para Miss La Paz 2006. aparece en la foto a la extrema derecha. . La Razón 17 de mayo de 2006 La ganadora que pasó a competir en el concurso Miss La Paz. una celebración de la estética física indígena. por el contrario.. 2005. con las otras concursantes. sin embargo.

y Miss El Alto. así parece.Ninguna de ellas. y no se sorprendería uno de que todas hablaran inglés. Los jueces mismos fueron seleccionados por sus credenciales de clase media y. sin embargo. Estas dos instituciones. de maneras diferentes pero complementarias.78 m de estatura y piel blanca no es precisamente la típica mujer que vive en El Alto.  Morales ha sido blanco de la ira de algunas feministas (e. 8) aparentemente comparten los criterios de selección de los jueces de Miss El Alto y hacen eco a las creencias del editor de La Razón al considerar las características y normas de belleza occidentales como representativas de un sentido apropiado de la modernidad y el progreso. Evo Morales. Hay que tener cuidado de no sobreinterpretar.g. una de las más conservadoras en América Latina.  Andrew Canessa 95 . que el público necesariamente apoye tales escogencias. incluyendo el servicio militar obligatorio. en el corazón de la tierra india. miembros exitosos de la comunidad. así como la de la Iglesia católica. contribuyen a una particular ciudadanía masculinizada cuyas jerarquías están abrumadoramente dominadas por hombres blancos. comparte sus puntos de vista. de 1. En esta ocasión la multitud protestó. Como “bolivianos urbanizados socialmente ascendentes” (p. Galindo. En su etnografía de un concurso de belleza en un barrio marginal en Cochabamba. se pueden producir reinas de belleza blancas. 2006) que denuncian su falta de voluntad para desafiar la posición constitucional del ejército. parece indígena. por ende.  No es el caso. Daniel Goldstein (2000: 7) nota que los jueces “privilegiaban las características físicas y los estilos culturales derivados de Europa por sobre sus contrapartes indígenas” y eligieron a una mujer no hablante de aymara como la ganadora. pero los puntos de vista de los jueces prevalecieron. pero esta fotografía –tomada durante uno de los puntos más sobresalientes de la conciencia y movilización indígenas de los últimos años y un mes antes de que Evo Morales fuera electo presidente– y la inclusión de Miss El Alto en particular. que representan varias zonas del departamento de La Paz. pudieran leerse como una respuesta a la queja de Gabriela Oviedo sobre la gente que piensa que Bolivia está poblada sólo por indios bajitos: aquí.

la ciudad satélite de La Paz de mayoría india. 2006) y una hija casi de la misma edad con una mujer diferente. en La Jornada).Aun en las zonas urbanas indígenas el apoyo de las mujeres a Evo Morales es ambivalente. Evo tiene un hijo que reconoció “en el vientre” (La Prensa. aun sus más ardientes partidarias tomaron distancia respecto de sus actitudes hacia la mujer. El sexo y el ciudadano.. Por lo que se sabe tiene muy poco o ningún contacto con ninguno de sus hijos y no hay mención de ellos en su biografía oficial. hay también resistencia contra el machismo de Evo: un grafiti cerca a la sede del MAS en Cochabamba reza: “Eva no saldrá del costillo del Evo”. No se debe asumir necesariamente que éstos sean intentos insidiosos para manchar la reputación del presidente.).. En conversaciones con mujeres de El Alto. 96 . pero no apruebo su comportamiento: es muy machista”. cuando uno siembra sus cultivos un año y le producen dos cosechas sin tener que resembrarlos.g. pers. Se rumora también que es padre de varios otros. donde se le conoce como un k’ipador (de “k’ipay”. ¡no tendría tiempo para gobernar el país!” Me apresuro a añadir que yo no tengo evidencia alguna en lo más mínimo para confirmar estos 16 En Cochabamba. Como me dijo una amiga paceña: “si sólo la mitad de esos rumores fueran ciertos. ¿cómo podría cuidar al país?  Hay también un número significativo de historias en la prensa nacional y latinoamericana con entrevistas de mujeres que dicen haber estado enamoradas de Evo en algún momento u otro en puntos tan lejanos como México (Poniatowska. así como “Soberanía en mi país y en mi cuerpo” (Emma Felber. “Pienso que Evo es muy bueno para el País. lo que suministró munición a sus oponentes políticos en el partido Podemos que hizo circular avisos argumentando que si Evo había abandonado a sus propios hijos. ahora y en el pasado. Elena Poniatowska. Se refería a su historia con mujeres y al número de hijos ilegítimos que se le imputan16. y muchos más en sitios web y foros de discusión. 2006). Se aplica a los hombres que “siembran sus semillas” en varios sitios). com. que reconoció bajo alguna presión de sus oponentes políticos en 2005. Por el contrario: muchos de ellos están escritos por periodistas que públicamente lo han apoyado (e. Por Bolivia cunden los rumores que enlazan a Evo con cualquier cantidad de mujeres.

y hay muy poca evidencia de que su reputación con la mayoría de los bolivianos urbanos haya sufrido por tal atención. Aquí se hace eco de los chistes y grafiti que se refieren al Vicepresidente como la Primera Dama (que contradicen otros rumores 17 Agradezco a Allison Spedding el haberme enviado esta imagen. se podría argumentar lo contrario. Figura 8. Que él realmente haya tenido éxito en darle la vuelta a este estereotipo es algo que se sugiere en esta caricatura política de La República. La caricatura lo muestra como un machote jugador de fútbol junto a su vicepresidente blanco quien está en una pose más bien femenina. En sí mismos los rumores constituyen un fenómeno social a la manera del humor. De hecho. Andrew Canessa 97 . feminizado y asexual. rumores. del 8 de octubre de 200617. además. Caricatura de La República 8 de octubre de 2006. derriba el estereotipo histórico del varón indio poco atractivo. que analicé anteriormente.rumores y que los reporto simplemente como eso. que la virilidad del presidente es prueba de su capacidad para regir y que.

En tales comunidades es extremadamente raro que los hombres tengan hijos con diferentes compañeras a menos que sean viudos. veo que estos chistes y humorísticos rumores tienen muy poco que ver con gente o hechos reales y “todo que ver con el juego de la fantasía y la ansiedad” (1999: 176).acerca de él como mujeriego). . y no una verdad que resida necesariamente en el comportamiento del presidente. y la fantasía sobre la que los chistes expresan una ansiedad es la que está ilustrada al comienzo de este capítulo. dependen de una tensión entre interpretaciones de vieja data sobre la raza y el poder y el hecho de un presidente indígena. que constituye la mayoría en el lugar de origen de Evo Morales. así como que permanezcan solteros bien pasados los 40 años de edad. Morales ciertamente demostró ahí que podía ejercer el poder en la misma forma que lo han hecho otros presidentes contra los indios por décadas y siglos. ya que dependen de la comprensión de la política racial y sexual de Bolivia para configurar su humor e interés. como es el caso de Evo Morales. al igual ciertamente que en otras partes de América Latina. más específicamente. Que un hombre tenga varias compañeras.. con sus numerosas amantes e hijos ilegítimos. Evo. sino en las ansiedades de un país que comienza a acostumbrarse al nuevo estado. Sin embargo. En pocas palabras. se comporta como un mestizo. No habría ningún interés en estos chistes y rumores si no señalaran alguna verdad. El hecho al que se refiere la caricatura es el asesinato de unos obreros sindicalizados el mes anterior. Conclusión  El grabado de Théodore Galle. 98 El sexo y el ciudadano. no se case con ninguna y que tenga hijos reconocidos o no con muchas de ellas no está de ninguna manera por fuera de lo común en Bolivia. Siguiendo a Diane Nelson.. del siglo XVI. no es común entre la gente indígena del campo. caso en el que Evo mandó al ejército a sofocar la agitación. desde la perspectiva de muchos indígenas. es una poderosa representación alegórica de la relación entre europeos e indios desde la Conquista.  Los rumores y chistes que rodean a Evo Morales son más que simples chistes políticos y personales.

como museo y como arte.  Dado que la sexualidad y el deseo han sido de larga data elementos centrales en el proyecto colonial (Hooks. Los indios son metafóricamente hembras y las mujeres indias están abiertas a los avances de los hombres blancos. al paso que la sexualidad de los varones indios ha sido prácticamente borrada en un amalgamamiento de su impotencia tanto sexual como política18. Andrew Canessa 99 . McClintock. sino sexualizada. no fue tomada en cuenta la mayoría poblacional y si últimamente fue tomado en cuenta como folklore. y en sus primeros meses de poder abolió el Ministerio de Asuntos Indígenas con el fundamento que marginaba los mismos. durante 514 años nos negaron como civilización. Evo Morales está realizando acciones clave para descolonizar a Bolivia y devolver el poder 18 En palabras de Félix Patzi. 11 de Marzo de 2006. Stoler. 1991. Asimismo su administración instituyó la descolonización de la educación en Bolivia. Parte del éxito de Morales ha residido en su capacidad de expresar asuntos como la nacionalización del gas como asuntos indígenas (Canessa. 1995) –tanto en suministrar el lenguaje para la dominación como en sus ejemplos concretos– los proyectos anticoloniales inevitablemente contendrán dimensiones tanto sexuales como raciales..una relación no sólo con perspectiva de género. Los Tiempos. por lo tanto. Desde la Conquista y hasta hoy el acceso sexual a las indias ha sido un prerrequisito estándar del poder masculino blanco. hasta elegir en diciembre de 2005 a un presidente indígena. 1995. 2006). ahora en Bolivia todos los asuntos son indígenas. En su discurso inaugural anunció el fin de quinientos años de resistencia india y el inicio de una era de quinientos años en que el pueblo indígena estará en el poder. Evo Morales es explícito en lo que se refiere a la naturaleza revolucionaria de su elección. pero no como civilización viva.  Desde la década del noventa los movimientos indígenas han desafiado de manera sorprendente cinco siglos de dominio blanco.. y no sólo en términos de sus frecuentes referencias al Che Guevara. hablar de descolonización es hablar de la civilización contemporánea indígena”. reciente Ministro de Educación: “Lo más importante es no negar la identidad indígena y originaria que tienen todos los bolivianos.

.. En vez de derrumbar totalmente la ideología condensada en el grabado de Galle. Evo como Américo Vespucio. . tanto como para Adelio (anteriormente mencionado). Sin embargo. e importante no sólo en lo personal.a sus habitantes indígenas. la sexualidad es un medio por el cual se puede reivindicar la ciudadanía. para la representación de la masculinidad india. pero es también emblemático en él subvertir el estereotipo racial del indio asexual y no atractivo. 100 El sexo y el ciudadano. su atractivo sexual. está meramente volviéndose a imaginar en el espacio de Vespucio. sino en lo político. Como lo he ilustrado. la naturaleza sexualizada del poder político tiende a concretarse más. aun si está minando la hegemonía racial en Bolivia. Parecería que para Evo. Tal atractivo constituye un medio por el cual puede comunicar su capacidad de gobernar el país entero y no simplemente a sus ciudadanos indios. y especialmente respecto a las mujeres blancas y bonitas. pero lo que está mucho menos claro son las implicaciones para la política sexual del colonialismo y. Evo. específicamente.  Figura 9. es importante para él. tal parece.

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con frecuencia basadas en la interpretación de Foucault sobre lo gubernamental. segundo. Sarah Radcliffe investiga sobre las vidas de los indígenas y las mujeres y la política en Perú y Ecuador. 2002). una sólida investigación ha descubierto las formas en las cuales las relaciones de poder sexual–racial están fundamentadas en los sistemas domésticos. los estados y el trabajo. Young. Como lo anotan los editores de este libro. los estados latinoamericanos recientemente han redireccionado su gobernabilidad discursiva y administrativa de las categorías raciales. Routledge). Duke University Press). Mi intervención en estos debates ocurre en dos niveles. 1992. Entre sus publicaciones recientes están Culture and Development in a Globalizing World (editora.Las mujeres indígenas ecuatorianas bajo la gobernabilidad multicultural y de género Sarah A. Radcliffe1 En años recientes las teorías poscoloniales y feministas. 1995. . Stoler. Primero. y Multiethnic transnationalism: Indigenous Development in the Andes (coautora. han establecido que el racismo y la sexualidad convergen en el estado biopolítico (McClintock. este capítulo analiza la sexualidad y la raza en el estado multicultural del Ecuador y. Con base en la idea que la sexualidad es un punto de transferencia de poder que simultáneamente opera para establecer y reproducir los límites étnicos y raciales (Anthias y Yuval-Davis. De varias maneras “la ideología de 1 Radicada en el Departamento de Geografía de la Universidad de Cambridge. 2002). 1995. a la vez que operan a través de espacios más amplios de imperialismo y resistencia. Stoler. 2006. en este contexto examina a las mujeres indígenas como sujetos clave en la politización de la identidad étnica bajo el multiculturalismo.

pero entre las excepciones se encuentra la de Stoler (2002) sobre las empleadas domésticas en la Indonesia holandesa y la de McClintock (1995) sobre las mujeres de raza negra en Sudáfrica.. Las mujeres indígenas ecuatorianas. este capítulo interpreta el multiculturalismo en términos de los patrones de género. Siguiendo los estudios foucaultianos sobre los líos sexuales de actores bastante diferenciados. Como las prácticas y los discursos sobre ciudadanía en Latinoamérica están cada vez más estructurados alrededor del multiculturalismo. 2002: 505) porque la organización política indígena y el cambio constitucional reorientaron los términos con connotación racial para incluirlos en la construcción de la nación. Una serie de medidas gubernamentales le sigue a la introducción del multiculturalismo. no se cumplen y son financiadas de forma irregular.. 106 . este capítulo ve a las mujeres indígenas como actores subalternos en los cuadros de poder que conforman la biopolítica multicultural del Ecuador2.exclusión del mestizaje que todo lo incluye” (Stutzman. Sieder. los actores poderosos con frecuencia están mejor representados que los subalternos. el multiculturalismo al mismo tiempo es emprendido como una profunda reestructuración neoliberal (Hale. Aunque representa cambios sin precedentes en la gobernabilidad etnorracial (Assies. En actuaciones para conceder derechos a los indígenas y afrolatinos y promover el antirracismo. esto a su vez representa una significativa reconfiguración de los tipos de reproducción biológica y cultural implicados en las prácticas estatales de raza–sexualidad en torno al mestizaje y posteriormente. 2002). siendo el terreno contra el cual se define el propio mesti2 En las exploraciones de los archivos sobre biopolítica con connotación racial. entre ellas la legislación secundaria sobre educación. 1981) ha sido parcialmente cuestionada por el multiculturalismo. salud y los derechos indígenas y afrolatinos al territorio y a la autonomía. 2002). En este contexto. Como resultado. raza y sexualidad que llegan a apuntalar y a ubicar el multiculturalismo como biopolítica. 2001. el “discurso del mestizaje [se pone] a la defensiva” (Hale. las reformas con frecuencia siguen siendo desiguales. La mujer indígena está en el centro de la dinámica del mestizaje en Latinoamérica.

finalmente.zaje. Específicamente. aunque desigualmente. significan la identidad y diferencia étnico–nacional. a saber. este capítulo examina las diferentes perspectivas sobre la salud sexual y reproductiva. Para entender raza–género–nación en términos de la experiencia de las mujeres y la reproducción sexual. Más allá de la intersección de los temas sexo–reproductivos y del multiculturalismo. Si el mestizaje en efecto se está desmantelando. la reciente introducción de prácticas. las mujeres participan en las luchas nacionales. También como mujeres. específicamente las prácticas de gobernabilidad concernientes a la salud sexual y reproductiva? Formulo preguntas acerca de qué idea se tiene sobre los temas de sexualidad y reproducción en un momento en el cual las mujeres indígenas son indicador simbólico de un nuevo indigenismo politizado y empoderado. reproducen los límites entre los grupos étnico–nacionales (mediante el matrimonio y la procreación endogámica) y juegan un papel clave en la reproducción ideológica de la identidad étnica. y finalmente desde el punto de vista de las propias mujeres indígenas. otro factor entra a jugar un papel importante en la gobernabilidad ecuatoriana. la administración étnica estatal. ¿qué significa esto para las biopolíticas del Ecuador. Nira Yuval–Davis y Floya Anthias (1989. políticas y militares a nombre de los grupos étnico–nacionales. discursos e instituciones de igualdad de género. 1992)identifican cinco maneras por medio de las cuales las mujeres participan en los procesos étnicos y nacionales a través de su papel en la reproducción biológica y social. Radcliffe 107 . por ser el símbolo y el foco (con frecuencia politizado) de los esfuerzos para mantener la identidad colectiva y. enfocándose a su vez en los actores estatales de género. Estas revelaciones ofrecen un marco importante para entender los procesos de género en torno al a sexualidad y la reproducción etnorracial en el multiculturalismo. 1989). Desafiando los imaginativos procesos basados en la ciudadanía de la construcción de nación Sarah A. estando disponible sexualmente para el hombre blanco y representada como el pasado contra el cual el futuro nacionalista mestizo podría definirse a sí mismo (Yuval-Davis y Anthias. Las mujeres son reproductoras biológicas de miembros de las colectividades étnicas.

pone así en marcha varias consecuencias. en políticas electorales (cuotas para las mujeres). involucrando a diferentes actores que tratan los temas de género o étnicos (y con frecuencia hostiles entre sí). Los países andinos introdujeron los derechos de género y le dieron un nuevo enfoque de género a los componentes básicos de la ciudadanía y la gobernabilidad. Sin embargo. 1996). otra para etnicidad) –rutas que raras veces son mutuamente comprensibles–. Paulson y Calla. . la gobernabilidad reclama ser estructurada sobre los ejes de género y raza. Dore y Molyneux. y en relación con los diferentes escenarios de toma de decisiones (Luykx. salud y desarrollo (Craske y Molyneux. La gobernabilidad biopolítica establecida mediante rutas paralelas de administración y de discurso (una para género. en forma simultánea con la legislación multicultural. la formalización de los derechos de género ha tenido un impacto significativo en la gobernabilidad en las burocracias estatales (ministerios y direcciones de la mujer). todas pertinentes a este análisis. Primero. Las pruebas preliminares sobre la política de educación y desarrollo sugieren que los derechos de género y étnicos son preparados y ampliados en diferentes partes de la administración. Como en otros lugares en Latinoamérica. Ecuador ha experimentado el reciente surgimiento de la gobernabilidad del género con respecto a la política. las nuevas formaciones de estado han tratado de establecer una mayor visibilidad y derechos para las mujeres. 2001). 2002. 2000.. lo que le resta importancia a la diferenciación nacional y reduce los cruces estructurales entre género y etnicidad a una óptica que concede visibilidad en forma excepcional a las mujeres indígenas. como también en campos de la política tan diversos como educación.(Radcliffe y Westwood. estas reformas estatales al género y la raza no han sido consideradas en términos de relaciones.. 2002). En la Bolivia neoliberal y multicultural. pero estos ejes sólo se cruzan en la atención ocasional dada a las mujeres indígenas (Paulson y Calla 2001). el análisis de los cruces raza–sexualidad no puede dejar de tener en 108 Las mujeres indígenas ecuatorianas. Resultante del activismo del movimiento de las mujeres durante las transiciones a la democracia.

1993). raza y género. La sección siguiente explora entonces la limitada Sarah A.g.cuenta la dimensión transversal del género. Segundo. 1996. Radcliffe 109 . de nuevo. 2004). ya que son inherentes a la figura de las mujeres indígenas (e. Las recientes políticas latinoamericanas sobre política y ciudadanía representan los lugares principales para una exploración sobre los cruces de poder. cómo están posicionadas las mujeres indígenas en relación con estas nuevas formas de gobernabilidad. en diálogo con los relatos foucaultianos poscoloniales. Radcliffe.. La tercera sección reúne la investigación emergente y el material de entrevistas preliminares de mujeres indígenas de diversas etnias para resumir las perspectivas sobre los temas de salud sexual y reproductiva. La segunda sección explora la manera en que el sector de la salud. la configuración específica de las mujeres indígenas en el multiculturalismo genera su propia crítica. ofrece una base para desenmarañar la posición de las mujeres marcadas racialmente. 2002. y mucho menos cuando con frecuencia ésta apuntala a la gobernabilidad. ¿cómo experimentan las mujeres indígenas el surgimiento de la gobernabilidad multicultural en la salud sexual y reproductiva? Este capítulo empieza con una discusión de cómo las agendas de derechos de género han sido incorporadas en la formación del estado ecuatoriano. En este capítulo me enfoco en los recientes cambios en la política estatal y la práctica en el Ecuador de los temas de salud sexual y reproductiva. Radcliffe et al. y específicamente la salud sexual y reproductiva. Aunque los relatos de mujeres subalternas nunca carecen de mediación (Spivak. ha sido reconfigurado con el surgimiento de la institucionalidad multicultural y. la gobernabilidad de género tiende a reforzar la marginalización de las mujeres de “minoría étnica” y requiere el marco analítico específico de los feminismos poscoloniales. en relación con los mecanismos para hacer realidad los derechos de género y el objetivo constitucional de establecer multiculturalismo intercultural. La teoría feminista poscolonial. cuando no los marcos teóricos. ¿Cómo se cruzan el multiculturalismo y la gobernabilidad de género para construir la reproducción etnonacional y cómo están posicionadas las mujeres indígenas en la nueva biopolítica? Como símbolos culturales de etnicidad politizada.

. lo que demuestra un 110 Las mujeres indígenas ecuatorianas. y las redes feministas transnacionales siguen siendo los ámbitos más importantes para la acción de las mujeres.intervención atribuida a las mujeres indígenas en la gobernabilidad cultural. los grandes proyectos estatales con componente de género a mediados de la década del noventa correspondían a sólo el 7% de los 313 proyectos relacionados con género. El consejo estatal del Ecuador para la incorporación de la política de género no es una excepción. 1999). el interés por el género con frecuencia ha encajado con las agendas de los movimientos feministas y de mujeres. debido a una configuración específica de biopolíticas étnicas y de género. con el resultado de que las administraciones femeninas de los gobiernos nacionales establecidas desde la década del setenta para promover la igualdad de género con frecuencia han sido ocupadas por mujeres de clase media. está encargado de supervisar la incorporación de la conciencia y de las políticas de género en todos los aspectos de la actividad gubernamental. en comparación con los proyectos de las ONG especializadas en género. Conamu. que correspondían a una tercera parte de todos los proyectos (Saldana y Paz y Mino. No obstante. ONG. Un análisis de todos los 313 proyectos de desarrollo halló que el 73% de los proyectos eran manejados por organizaciones no gubernamentales. . 1999). Promovido desde mediados del siglo XX entre una gama de medidas modernistas como tema de importancia y preocupación de la política internacional. Se sacan entonces conclusiones preliminares con respecto a la amenaza del multiculturalismo para las mujeres indígenas. el Consejo Nacional de Mujeres. Como muestra de esto. especialmente los grupos pobres. Gobernabilidad de género y las mujeres indígenas: Debates sobre salud sexual y reproductiva Las intervenciones en género y desarrollo se caracterizan por medidas tomadas para trabajar hacia el empoderamiento de las mujeres y abordar las relaciones desiguales de género. y el 23% por el Estado (Saldana y Paz y Mino. urbanas y principalmente mestizas–blancas. los recursos insuficientes y la debilidad política de Conamu significan que las organizaciones no gubernamentales..

patrón generalizado en Latinoamérica de actividades estatales de desarrollo transferidas a instituciones no estatales. Al subdividirlos por sector. Tales proyectos de etnodesarrollo se basan en la perspectiva de los derechos étnicos. la cual a finales de la década del ochenta publicó un manual para trabajar en derechos con las mujeres indígenas. Más de una tercera parte de los proyectos eran en zonas rurales. en comparación con sólo el 14% de proyectos estatales. en temas como embarazo y salud materna y del infante (Campos y Salguero. de nuevo concentrados principalmente en el sector ONG (cerca del 11%). A mediados de la década del noventa. el auge principal de los proyectos de etnodesarrollo en el Ecuador aún no se había dado. Un análisis de la representación de las mujeres indígenas en las instituciones de política de género y gobernabilidad revela que las mujeres indígenas tienden a ser consideradas como una minoría o un segmento vulnerable de la población femenina. Entre los grupos objetivos. los proyectos sobre salud. Los proyectos que trabajaban directamente con mujeres indígenas incluían a Cedime.5%) y desarrollo (15%).. financiado conjuntamente por el Estado–Banco Mundial–IFAD se inició apenas en 1998. y otra tercera parte operaba tanto en zonas rurales como urbanas. con frecuencia los proyectos estaban dirigidos a “las mujeres en general” (29%) y a las organizaciones femeninas (16%). violencia y población eran administrados en su mayoría por el sector ONG. Sarah A. Radcliffe 111 . 2004). De manera significativa. En un importante análisis de género y 3 Predominaban los proyectos que generan ingresos (27. Por ejemplo. los “grupos étnicos” correspondían al 8. y los programas relacionados con la violencia y con la población sólo representaban pequeñas partes (8. la ONG especialista en género. 1987). el proyecto Prodepine para el desarrollo culturalmente apropiado de los indígenas y afroecuatorianos.36% respectivamente). los proyectos sobre salud comprendían 12 del total. en el que correspondían a una cuarta parte del total.63% de los proyectos. son administrados por profesionales indígenas y afroecuatorianos y sólo con reticencia incorporan agendas sobre derechos de género (Radcliffe et al.5% y 0. convirtiéndolo en el tercer sector más grande3.

y que los cabildos indígenas y afroecuatorianos deben tener la autoridad para prevenir. negras. Además.. las mujeres indígenas están representadas como administradoras de recursos tradicionales de salud4. CIM. así que en Bolivia la radio hacía publicidad en quechua aymará sobre una ley antiviolencia (Van Vleet. En el campo de la salud. cuando se habla de las mujeres no mestizas en estructuras de gobernabilidad contra la violencia. 2001). y en Ecuador. inmigrantes y refugiadas”. Dineib. rurales o residentes en sitios remotos urbanos” están particularmente en riesgo de falta de protección (Comisión Interamericana de Mujeres. recopilar información y sancionar casos de violencia contra las mujeres y los niños” (CIM.etnicidad. a pesar de las tasas tan desproporcionadamente altas de analfabetismo entre las mujeres indígenas. De modo similar. Como se muestra más adelante. la CIM recomienda que la dirección de educación intercultural bilingüe. argumenta que las interpretaciones actuales de violencia de género reflejan “insuficiente atención a la etnicidad. por ejemplo. La Comisión Interamericana de Mujeres. en la acción regional de género contra la violencia de género. el énfasis en la medicina tradicional y en el conocimiento etnobotánico es clave en los discursos multiculturales sobre salud sexual y reproductiva. 2001)5. En este contexto. mujeres discapacitadas. 2002). 2002). las mujeres indígenas aparecen junto a “mujeres rurales.. el tema raza–género–sexualidad es visto como un asunto que requiere más atención. 2004: 62). no de género. la edad. . es decir. 5 Los movimientos femeninos están orgullosos de las medidas para sancionar y penalizar la violencia de género en toda Latinoamérica (Craske y Molyneux. Conamu publicó la Ley Antiviolencia de 1995 en 13 lenguas indígenas. “las mujeres inmigrantes. indígenas. En estos debates. son identificadas como particularmente vulnerables. como mujeres que requieren atención especial de los estados y de otros actores del desarrollo (Peredo Beltran. las mujeres indígenas y de otras etnias están representadas como personas que requieren información sobre derechos. pero las mujeres indígenas son percibidas como mejor gobernadas bajo las nuevas estructuras multiculturales de gobernabilidad. 4 112 Las mujeres indígenas ecuatorianas. incorpore asuntos de violencia de género en su plan de estudios y reconozca a las mujeres como ciudadanas. el estatus socioeconómico y la orientación sexual”.

los actores de los derechos de género dentro y fuera del Estado abogan por remplazar la anticuada Ley de Salud de 1971. la sociedad civil y el público. Conamu y aliados de la sociedad civil defendieron los avances en derechos de género –especialmente en sexualidad y reproducción– contra los esfuerzos religiosos para restringir estos mismos derechos. A fin de enfocarse en la biopolítica en el cruce de multiculturalismo y gobernabilidad de género. y otro artículo trata sobre ciertos aspectos de los derechos sexuales–reproductivos (véase Tabla 1). las representantes de las mujeres desafiaron los artículos del Proyecto de Ley propuesto por representantes de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. los debates públicos y de especialistas en la propuesta de la Ley han clarificado el principio del “derecho a la salud” respaldado por la nueva ley y sus artículos. Radcliffe 113 . derechos sexuales y reproductivos y los temas de seguridad.La representación discursiva de las mujeres indígenas como vulnerables y necesitadas de la supervisión de las instituciones étnicas. 2-3). 2006). de generación e interculturales y los progresos en derechos humanos que incluyan derechos colectivos. la pluralidad y la participación y por tanto presenta ideas sobre la manera en que la diferencia étnica es tratada en los discursos de gobernabilidad de género y su compromiso con las agendas multiculturales. género. Después de dos cambios constitucionales y legislativos en dos décadas. con el fin de diseñar la educación sexual y reproductiva. Un artículo de la ley discute la raza-etnicidad. Sarah A. bioseguridad y biotecnología” (Tamayo. 6 Con base en las reuniones con diputados elegidos. el Artículo 28 de la ley propuesta trata sobre el marco institucional a crearse. Desde principios de 2003. Seleccionado como indicador de las respuestas de género al Proyecto de Ley. prestando atención a las realidades étnicas y de género y a la medicina tradicional y alternativa (pp. se ilustra aun más por los recientes debates parlamentarios y públicos sobre las propuestas para la nueva Ley de Salud para el Ecuador. a fin de tener en cuenta “los temas de salud pública. El proyecto de ley es una legislación que busca la equidad. analizo dos artículos del Proyecto de Ley y la respuesta de la gobernabilidad de género para explorar la manera en que éstos abordan las agendas multiculturales y ven a la minoría étnica de mujeres en el nuevo panorama de la biopolítica multicultural6.

24 de agosto de 2006. Al término del estudio. con enfoque en los derechos”. el fomento de la paternidad y maternidad responsables. la observación no tiene ningún sustento científico. la prevención de embarazos en adolescentes. tendientes a la promoción de la salud sexual y Reproductiva.. Los medios de comunicación deberán cumplir las directrices emanadas de la Autoridad Sanitaria Nacional a fin de que los contenidos que difundan no promuevan la violencia sexual. a lo cual se suma que los servicios de salud en zonas rurales son muy precarios o inexistentes. ninguna persona se infectó. De ellas.4%). lo que hace necesario respetar sus tradiciones y promoverlas. Texto aprobado sobre dere. a nombre del Grupo Europeo de Transmisión Heterosexual del VIH. por orientación sexual o cualquier otra. De Vicenzi. Al Art. 26: Los integrantes del Sistema Nacional de Salud promoverán y respetarán el conocimiento y las prácticas tradicionales de los pueblos indígenas y afroecuatorianos y de las medicinas alternativas con respecto al embarazo. Los pueblos y las comunidades indígenas y afroecuatorianas tienen prácticas tradicionales sobre el embarazo.8% por año (2. incluye actores externos con otro tipo de misión. 28: La Autoridad Nacional. elaborará políticas y programas educativos de implementación obligatoria en los establecimientos de educación a nivel nacional. ya en 1994 demostró la efectividad de esta medida de prevención en una prueba en la que se acompañó a 304 parejas heterosexuales serodiscordantes (una persona con VIH y la otra no infectada) por un periodo de 20 meses.. de implementación optativa en los establecimientos de educación a nivel nacional. en coordinación con el Ministerio de Educación y Cultura. 114 Las mujeres indígenas ecuatorianas. (Ningún comentario). Los resultados de estudios relevantes demuestran la efectividad del condón. Debates sobre la gobernabilidad de género de género sobre la salud sexual y reproductiva en el Proyecto de Ley 2006 del Ecuador.Tabla 1. un delegado del Ministerio de Salud Pública. para la promoción de la salud sexual y la salud reproductiva. el parto y el puerperio. .5 a 8. el parto y el puerperio. La Comisión Asesora no tiene ninguna razón de ser. 28: “Una comisión especial. la erradicación de la explotación sexual. del VIH–sida y otras infecciones de transmisión sexual. Fuente: adaptada de la e–lista de Conamu. Este artículo debe mantenerse como consta en el Proyecto de Ley. Art. Por otra parte. pues no es parte del Sistema Nacional de Salud. como son las Comisiones de Conasa. un delegado de la Comisión Asesora de Salud y un delegado de la Comisión Cívica Contra la Corrupción elaborará políticas y programas educativos. integrada por un delegado del Ministerio de Educación y Cultura. el irrespeto a la sexualidad y la discriminación de género. 256 de ellas continuaban teniendo vida sexual activa y de estas parejas 124 usaron condones de manera consistente y correcta. 121 parejas usaron el condón de manera inconsistente y la tasa de seroconversión en este grupo fue de 4. que no deben suplantar a los cuerpos colegiados establecidos. con el organismo estatal especializado en género u otros competentes. el fomento de la paternidad y la maternidad responsables y la erradicación de la explotación sexual.Textos alternativos Análisis de Maryam Garcés de chos sexuales y reproductivos propuestos por el los artículos que se refieren a la para el segundo debate sobre Diputado Pascual salud sexual y reproductiva en la la Ley de Salud del Cioppo propuesta de la Ley de Salud Art. siempre y cuando no comprometan la vida e integridad física y mental de la persona. la prevención de embarazos en adolescentes y del VIH–sida.

se mencionan directamente.En su discusión de este artículo. 1996). los representantes de la gobernabilidad de género en Ecuador abogan firmemente por la conservación de la elaboración de políticas y su implementación en el campo de las instituciones estatales seculares. En respuesta a estos dos artículos del Proyecto de Ley. los representantes de la gobernabilidad de género en sus discursos representan a las mujeres indígenas como rurales. pero concede autoridad sobre estos temas a las comunidades étnicas. no se hace mención de la floreciente literatura acerca de políticas sobre estos temas. esta declaración firmemente apoya el uso del condón como protección contra al VIH–sida. En comparación con el artículo anterior. En este contexto. la política de gestos Sarah A. es mejor estimular la dependencia en las prácticas tradicionales de salud entre los grupos de carácter racial. y se refiere a las “prácticas tradicionales” que se encuentran entre los grupos étnicos. la perspectiva de género no reafirma el poder de las poblaciones seculares estatales ante las poblaciones étnicas. Al desplegar afirmaciones empíricas y científicas de conocimiento. No se hace mención de la DNEIB. En este comentario no se dan datos ni información específica para apoyar estas opiniones. no modernas) y empobrecidas (sin poder viajar para tener acceso a los servicios de salud en centros urbanos) (Radcliffe. Es más. En resumen. apareciendo como un grupo minoritario. se sugiere. incluidos los representantes de la política de género. que se valen principalmente de las prácticas tradicionales (que hasta la reciente legislación multicultural hubieran sido descritas como retrógadas. el argumento de género en el Artículo 26 es más general. las mujeres indígenas solo se consideran en forma incompleta como beneficiarias de la gobernabilidad de género. Dada la falta de servicios de salud en las zonas rurales. ni tampoco se menciona a las poblaciones raciales– étnicas. Radcliffe 115 . La designación de mujer indígena como una subcategoría específica y la legitimidad de las instituciones indígenas para su supervisión son ambas respuestas sintomáticas de la gobernabilidad de los derechos de género. En contraste. el proyecto del Artículo 16 representa el único lugar en la ley propuesta en el que los indígenas –y afroecuatorianos– hombres y mujeres. marginal al meollo de los intereses de la categoría “mujer” que al parecer trasciende la diferencia étnico–racial.

Sólo 4 países latinoamericanos cumplieron con los tres criterios.. Ecuador. que son: 1. habiendo adelantado tres cuartas partes del camino hacia un “ambiente de políticas protectoras” (Montenegro y Stephen. a saber. y acceso especial a servicios de salud. En la gobernabilidad internacional. Nicaragua y Panamá (Montenegro y Stephen. la aceptación e integración de prácticas tradicionales en los servicios de salud. 116 . derechos de procedimiento de los pueblos indígenas a participar y a tener autonomía final en el manejo del servicio de salud. Argentina.hacia el multiculturalismo se combina con la conservación de la política de género. Además. legislación específica sobre derechos indígenas a la salud. 3. actitudes paternalistas del personal de salud y la falta de una voluntad 7 La Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Las mujeres indígenas ecuatorianas. Una documentación cada vez más detallada sobre el desigual acceso de las poblaciones indígenas a los servicios de salud guía estas agendas. ciega a las maneras específicas en que género–raza–sexualidad– sustento–ubicación estructuran las estrategias y las agendas de las mujeres indígenas con respecto a la salud sexual y reproductiva. OIT. 2. Las iniciativas de la Organización Mundial de la Salud junto con el creciente interés de la Organización de Estados Americanos dan reconocimiento y apoyo político para llevar las agendas multiculturales al campo de la salud. 2006: 1866). La política multicultural de salud ha tratado de proporcionar a las poblaciones indígenas servicios de salud sexual y reproductiva. establece el derecho a tres medidas específicas de salud. Gobernabilidad étnica bajo el multiculturalismo: El escenario de la salud indígena Los temas sobre salud indígena recientemente han tenido una atención generalizada en los países latinoamericanos. la calidad de los sistemas nacionales de salud es evaluada por algunos criterios que incluyen si el país se ha afiliado a la Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre derechos indígenas7. 2006: 1866). Ecuador es sólo uno de un puñado de países latinoamericanos que han creado un apoyo legislativo multifacético para los pueblos indígenas.. aunque sigue siendo entorpecida por recortes financieros.

las mujeres indígenas son representadas como víctimas de los deficientes servicios de salud y como las que mantienen los servicios médicos y conocimiento tradicional. 1998). (1995) resume la situación de las mujeres en términos de los niveles de logros educativos más bajos que el promedio y niveles más altos de fertilidad (véase también la Secretaría Técnica del Frente Social. 1865).3/100. Las mujeres indígenas tienen mayor probabilidad que otras mujeres de utilizar los fondos o pequeños proyectos. el género y las mujeres figuran sólo marginalmente en la literatura y la política de salud multicultural.000 comparadas con un promedio nacional de 74. como Cemoplaf. En cuanto al acceso inadecuado al cuidado médico. Cuando sí aparecen en esta literatura. En este contexto. lo cual explica en parte su mayor mortalidad. quizás no sorprenda que la gobernabilidad multicultural relacionada con la salud sexual y reproductiva resalte la posición desfavorecida de las poblaciones indígenas y trate la cuestión de cómo ofrecer bien las prácticas médicas alopáticas y tradicionales. especialmente en zonas distantes de los centros de salud. Sin embargo. Las tasas de mortalidad materna entre las poblaciones indígenas son entre dos y tres veces más altas que los promedios nacionales. las comunidades indígenas remotas en Ecuador experimentaron tasas de mortalidad materna de 250/100. Radcliffe 117 . los cuales están pobremente organizados y sin fondos suficientes en las zonas étnicas y rurales. (Los profesionales de la medicina consideran que Latinoamérica tiene “uno de los más sofisticados y diversos sistemas indígenas de salud” en el mundo (p.000 (Montenegro y Stephen. En un análisis de la planificación familiar en Latinoamérica. Terborgh et al. de manera crucial. para tener acceso a los anticonceptivos (Cepar–Endemain. Sin embargo. la información es desoladora. 2006).política nacional con respecto a un acceso total y completo a los servicios en todo el territorio nacional. Las tasas de fertilidad de las mujeres indígenas tienden a ser más altas que sus contrapartes no indígenas. En Ecuador sólo el 10% de las mujeres indígenas que habían recibido métodos anticonceptivos de los sistemas distribuidores Sarah A. las mujeres indígenas tienen sólo un acceso limitado a recursos anticonceptivos. 2006: 1863). Por ejemplo.

por tanto hace invisibles a las mujeres afroecuatorianas. . Posible interés en esterilización. 1995).85 por mujer vs..Posparto y lactancia. Fuente de anticonceptivos: . Razones para no usar anticonceptivos: . . $8.No conoce los métodos. grupos indígenas y “otros”. .Temor.Esterilizada–operación. Ecuador 2006. no es de sorprender que el conocimiento de los anticonceptivos sea 21% menor que el promedio nacional.No le gustan. ..Cemoplaf. este estudio está organizado en torno a tres grupos raciales: blanca–mestiza.. Tabla 2. 9 Los profesionales de la salud explican los bajos niveles de demanda por anticonceptivos entre los indígenas en términos de los celos de los hombres indígenas (Terborgh et al. En estas condiciones.El compañero se opone. Mujeres indígenas Promedio nacional 47% 73% 42% 10% 38% 21% 14% 13% 7% 7% 6% 4% 11% 31% 3% 51% 25% 10% 6% 2% 4% 2% 7% 24% Fuente: Adaptada de Cepar–Endemain 2006. 1995: 144). 8 Los mayores costos de los programas anticonceptivos no urbanos (los métodos con base en la comunidad cuestan $18.Sexualmente inactiva.Ministerio de Salud ... y su demanda menor que el promedio nacional y que entre las mujeres mestizas (47%. .de base comunitaria habían antes utilizado alguno. Actitudes de las mujeres hacia los anticonceptivos. En la provincia amazónica de Orellana. 118 Las mujeres indígenas ecuatorianas.01 por mujer urbana) los hacen particularmente susceptibles a los recortes neoliberales en gastos sociales (Terborgh et al. . las políticas nacionales que consagran el derecho constitucional a decidir sobre el número de hijos y las directrices del Ministerio de Salud sobre acceso a anticonceptivos de emergencia no fueron ejecutadas (Goicolea. 75% y 75% respectivamente)9. . Actitud hacia los anticonceptivos Predominio del uso de anticonceptivos. en comparación con la mitad de las mujeres que los usaban en una clínica urbana (Terborgh et al. 2001: 198). aunque el censo del 2001 mostró cifras más altas de mujeres que se identifican a sí mismas como afroecuatorianas que como indígenas. . 1995: 144)8.Actualmente embarazada.

sin embargo.. Con respecto a la educación sexual para los grupos indígenas. el desarrollo institucional y la investigación. ya que “para los pueblos indígenas. DNSPI. A pesar de ser las mujeres el centro de estos intereses. 1995)10. 10 La educación bilingüe e intercultural está entonces diseñada para trabajar en sinergia con los programas de salud y apoyarlos. 2005). 2003: 21). Por ejemplo. 1998). Sarah A. cuyo cometido incluye el desarrollo de la medicina tradicional y los métodos multiculturales. a saber. la Organización Panamericana de la Salud. OPS. en una reunión de la DNSPI para considerar la salud sexual y reproductiva ¡no se mencionó el género ni una vez! Bajo el multiculturalismo. transfiere su labor en Ecuador a la Confederación Nacional Indígena. para poner en marcha en el país su iniciativa de salud para los pueblos indígenas (OPS. el científico. Radcliffe 119 . privado. y el de la iglesia. la prestación de la salud no tiene suficientes fondos y está políticamente a la defensiva. el cuerpo es algo sagrado.. no obstante. Ecuador fundó la Dirección Nacional de Salud de los Pueblos Indígenas. la DNSPI defiende la enseñanza de tres “sistemas de sexualidad”. Andolina et al. Aun teniendo en cuenta estos puntos de vista diferentes. Según la gobernabilidad multicultural. el énfasis se hace en la reforma cultural de los servicios. Conaie. y emplean trabajadores de salud bilingües y biculturales (Terborgh et al. la DNSPI admitió que ha progresado poco en salud sexual y reproductiva. Los proyectos exitosos de planificación familiar para las poblaciones indígenas tienden a utilizar a los practicantes de la salud y los trabajadores comunitarios tradicionales. el ancestral. la prioridad política ha sido capacitar a profesionales y trabajadores de la salud que entienden las características étnicas y los valores culturales de las poblaciones indígenas. introducen la planificación familiar junto con los programas de salud materna y de los niños. las autoridades cada vez tienen más participación en formas descentralizadas y neoliberales de gobernabilidad (cf. En la realidad.Como parte del programa multicultural. Específicamente en los proyectos de planificación familiar. y también por el maltrato que reciben las mujeres embarazadas en los hospitales y centros de salud” (DNSPI.

empleando hombres y mujeres indígenas como asistentes de investigación (Tenorio. el documento CONAIE-UNFPA expresó una opinión anticolonial y antiestatal de la salud sexual y reproductiva. la Organización Panamericana de la Salud apoya la investigación en los aspectos psicoanalíticos y psicosociales de las sexualidades indígenas. Esta colaboración formuló las opiniones indígenas sobre población y temas sexuales y reproductivos (Conaie–UNFPA. autodeterminación indígena y grupos étnicos específicos eran cada uno el doble de frecuentes). las mujeres son representadas en el documento como promotoras de la salud y la alfabetización.. y en los temas específicos de salud sexual y reproductiva de la gobernabilidad étnica. 2000). el trabajo de la OPS es historicista y polémico. la que decide las confederaciones indígenas y las normas de género de la comunidad11. dejando así los derechos de salud de las mujeres indígenas en manos de la biopolítica étnica. Sin embargo. que implica “el reconocimiento de la diversidad y de los derechos ciudadanos de los pueblos indígenas” (OPS. Como resultado de una serie de reuniones regionales de la Sierra. los servicios estatales de salud no satisfacen sus necesidades. Las mujeres indígenas ecuatorianas. que utilizan la medicina tradicional de su cultura milenaria “la cual no es valorada por el Estado” (p. La penetración en la política de género. Además. conjuntamente con el Fondo para la Población de la ONU a mediados de la década del noventa. 103).Al emprender una importante y novedosa investigación en este campo. Conaie. 120 . los temas de etnobotánica. la Amazonia y la Costa con mujeres y hombres indígenas. al punto que los “índices de enfermedad. 1994). proviene de la labor realizada por la Confederación Nacional Indígena Ecuatoriana.. basado en la premisa que la salud es un derecho para las diversas poblaciones indígenas. y en especial los derechos sexuales y reproductivos y la intervención de las mujeres indígenas. la OPS identificó sólo 5 de 53 anotaciones sobre mujer o género (por el contrario. Como organizadoras del sustento familiar. muerte y malnutrición son un 11 En un análisis de la literatura indígena sobre salud. 1998). esbozando lo que se puede interpretar como la agenda biopolítica del movimiento indígena ecuatoriano. deja a un lado el género.

verdadero reflejo de la explotación de la que somos víctimas” (p. 111). Radcliffe 121 . Un análisis reciente de las poblaciones ecuatorianas indígenas y afroecuatorianas pone la fertilidad de los grupos etnonacionales. Los servicios existentes de planificación familiar son criticados porque no educan al público. en términos que las mujeres reasuman su papel reproductivo biológico en la conservación de las poblaciones étnico–raciales. 111-112). A la luz de las revelaciones sobre las colectividades etnonacionales de Yuval–Davis y Anthias. La reproducción cultural y biológica está representada como una relación encarnada y determinada por la naturaleza. En general. “1. Las mujeres padecen altas tasas de mortalidad infantil. para que la comunidad pueda evitar los abortos (Conaie–UNFPA. ofrecen información inadecuada sobre riesgos y causan defectos de nacimiento. la invasión ha llevado a “maridos e hijos alcohólicos. [algunos de] los cuales visitan a las prostitutas” (p. 1994: 120). Conaie considera a las mujeres indígenas como el núcleo de la política para aumentar las poblaciones étnicas (reproducción biológica). y como actores en la reproducción ideológica y cultural de las colectividades étnicas (para diferenciar a los grupos etnonacionales). 112). el documento de Conaie expresa un papel específico para las mujeres en el renacimiento étnico y la gobernabilidad multicultural. La agenda para mantener el tamaño de las poblaciones étnicas produce un tropo continuo en el documento. Dichos intereses biopolíticos también se evidencian en otros campos de la política relacionados con la salud. En la declaración de 1994 sobre biopolíticas étnicas. se pide a las madres indígenas que conciencien a sus hijas (los hijos no se mencionan). Las biopolíticas precolombinas son vistas como una utopía de autonomía sanitaria y étnica. las Sarah A. y el documento rechaza “el programa de planificación familiar que el Gobierno desarrolla porque significa la desaparición de nuestros pueblos” (p. siendo una “contraestrategia” ante el genocidio o la reducción de las poblaciones indígenas. en tanto que los programas estatales de guardería les quitan los hijos a sus madres (pp. 111).25 niños por familia”. es decir. Se dice que el genocidio étnico está ocurriendo en ciertas zonas del Amazonas (p.104). Por el contrario.

especialmente físico. A nivel regional. La fertilidad es el primer tema en ser discutido después de la distribución espacial de las poblaciones con connotación racial. Dada la falta de conocimiento sobre sexo y reproducción de los y las jóvenes indígenas. la DNSPI resalta la necesidad urgente de la educación sexual. insinuando la centralidad biopolítica de la reproducción étnica y del crecimiento de la población. siendo los mayores problemas el alcoholismo y la violencia contra las mujeres” (DNSPI. 2006). la afirmación etnonacional está basada en una política de raza-sexualidad-género en la cual se les asigna a las mujeres un papel clave. Además.tasas de mortalidad infantil y las estructuras democráticas por género y edad al principio de su informe (Cepal–BID. en comparación con dos quintas partes de las mujeres en el ámbito nacional. padrastro o madrastra (Cepar–Endemain. y la disparidad fue mayor en casos de violencia física (44%. Las mujeres indígenas menores de 15 años tenían más probabilidades que las mujeres jóvenes de cualquier edad de ser víctimas de maltrato. Las mujeres indígenas ecuatorianas. 2003: 19). el cual con frecuencia está unido a las relaciones sexuales. por parte de cualquier persona. 2003) 12. la OPS ha empezado a debatir una política de aproximación a las mujeres indígenas y afrolatinas que padecen la violencia doméstica (OPS. e inextricablemente unida. ya que está basado en una política anticolonialista que recupera el conocimiento y las prácticas de los grupos étnicos. La biopolítica multicultural en Ecuador sobre salud sexual y reproductiva lleva el género a un cruce específico con la connotación racial y la sexualidad. Aunque es profundamente de género –caracterizada por las jerarquías de género y los poderes diferenciales– la gobernabilidad multicultural sobre la salud refleja una biopolítica que es remota a los intereses de la gobernabilidad feminista y de género. El multiculturalismo en el escenario de la salud ciertamente ha puesto al mestizaje a la defensiva. y de sus progenitores. literal y metafórico. la cual está vinculada a la “actitud [indígena] hacia la sexualidad. 2005).. comparado con 36% en el ámbito nacional).. 122 . No obstante. Las federaciones esperan de las mujeres indígenas que tengan hijos para conservar 12 Casi la mitad de las mujeres indígenas observaron violencia entre sus progenitores. la DNSPI ha empezado a abordar el tema de la violencia de género.

Radcliffe 123 . Las mujeres indígenas han creado varias vías por medio de las cuales los intereses y las agendas sobre temas sexuales y reproductivos pueden ser debatidos. como lo muestra la próxima sección. La sección se basa en las exigencias de las mujeres indígenas y de entrevistas con mujeres líderes indígenas de diversos grupos etnoculturales en Ecuador. Las mujeres indígenas reclaman los derechos sexuales y reproductivos (Nosotras. A mediados de la década del noventa. La sexualidad de las mujeres indígenas no es una piedra angular de la gobernabilidad multicultural. laboratorios para medicina natural. pero en el contexto de la transferencia de la gobernabilidad a las autoridades étnicas (hombres). En estos foros. puede convertirse en un campo de batalla para las luchas de las comunidades sobre ciudadanía. 1998: 8) En esta sección. las mujeres indígenas actúan como ciudadanas capaces de trabajar en las divisiones arbitrarias de los sistemas de salud occidentales–tradicionales plenamente conocedoras de la prestación inadecuada de servicios de salud a la comunidad. Conmie13. esbozo las exigencias políticas formales hechas por las mujeres indígenas organizadas con respecto a la salud sexual y reproductiva. liderazgo internacional y cultura e identidad. el Consejo de Mujeres Indígenas Ecuatorianas. las mujeres Kichwa) soñamos con ser personas femeninas completas […] ser respetadas. educación. fondos para programas alternativos de salud para la comunidad. conocer todas las partes de nuestro cuerpo. Sarah A. cursos de capacitación en medicina occidental y tradicional. las mujeres indígenas de todo el país exigieron tratamiento gratuito de maternidad.las poblaciones étnicas. ser valientes y decididas. provinciales y nacionales. tomar iniciativas. redes informales de apoyo y espacios autónomos como asambleas regulares y escuelas de capacitación para las mujeres. y se enfoca en medio ambiente y salud. apoyo a las parteras y curanderas 13 Conmie comprende a las representantes de las mujeres de cada una de las principales federaciones indígenas del Ecuador. (Ecuarunari. entre ellas las direcciones femeninas indígenas en federaciones locales.

seguridad social y planes de salud. y planificación familiar “con nuestra sabiduría indígena” (Conaie–UNFPA. 1994: 112). desafiando las políticas étnicas de su organización. medicina natural. las mujeres kichwa pertenecientes a la federación Ecuarunari pidieron mejoras en la educación formal y la consolidación de los derechos étnicos colectivos. Dichas inquietudes y exigencias fueron más allá de la agenda general de salud indígena. y capacitación para mujeres en cuidado de bebés y farmacias comunitarias (Conaie–UNFPA. Al formular un desafío de Conaie a la política de población arriba tratada. .tradicionales (yachaqs). Su “Propuesta Interna” hizo un esquema de políticas de autonomía y respeto por las indígenas como autónomas en la toma de decisiones sobre temas sexuales y reproductivos. una verdadera valoración del conocimiento “que hemos practicado por siglos”. Igualmente. 124 Las mujeres indígenas ecuatorianas. 1994: 127-120). cursos de capacitación en nutrición para mujeres y colaboración entre las representantes de las mujeres indígenas y los funcionarios de salud sobre proyectos de salud maternoinfantil. Colocándose firmemente en el centro de la prestación de servicios sexuales y reproductivos. con altos niveles de mortalidad infantil y materna) (Ecuarunari. Por ejemplo. Lourdes es ahora miembro de un comité ejecutivo de Pachakutic (el partido político indígena). las mujeres indígenas diseñaron su propia propuesta. habiendo comenzado como la representante de salud elegida por la Sierra Kichwa en 1998. las mujeres indígenas trabajan desde dentro para articular demandas y cambiar políticas de las demandas expresadas y políticas de cambio.. las mujeres étnicas exigieron respeto por las comadronas y las parteras. A pesar de esta atribución de género. provinciales y nacionales. En términos de salud. las organizaciones indígenas dominadas por los hombres con frecuencia apoyan la elección de las mujeres a estos puestos de liderazgo. Como los temas de salud y género son considerados femeninos. su principal preocupación fue el creciente cubrimiento de servicios de salud con medicinas asequibles (especialmente en zonas pobres. 1998: 8).. Las mujeres indígenas con frecuencia se vuelven políticamente activas en la movilización civil mediante su papel como representantes de salud elegidas en las federaciones locales. Las mujeres Kichwa exigieron igual participación que los hombres y la realización de empleo.

2001). El contraste entre las agendas étnicas sobre la salud sexual y reproductiva y las agendas de las mujeres indígenas se ilustra aún más en las entrevistas de investigaciones con varias líderes indígenas16. la primera profesional médica de su grupo étnico en la provincia de Imbabura (Sniadecka–Kotarska. y en relación con los paralelos entre los grupos indígenas y no indígenas. a la pobreza indígena y al racismo en los sistemas educativos.La extraordinaria carrera de Miryam Conejo como médica indígena se desarrolló junto con una duradera preocupación por las mujeres indígenas como ciudadanas sexualizadas. Conejo interpreta estos temas directamente en un contexto de cambio social. 15 Si los hombres indígenas migran para trabajar. Radcliffe 14 125 . Conejo regresó a la Sierra del Norte. 2003: 4. La excepción es Miryam Conejo. A diferencia de Conaie. son las mujeres que se quedan en el hogar quienes son acusadas de infidelidad (DNSPI. Sólo una mujer indicó la necesidad de Las mujeres indígenas rara vez se vuelven profesionales de la salud en los servicios de salud estilo occidental del Ecuador debido a la falta generalizada de educación formal. 2003: 23). 2001). 23) 15. Bien sea que hayan tenido décadas de experiencia activista o únicamente papeles recientes de liderazgo.. que culpa al colonialismo por los conflictos de género sobre la sexualidad étnica. A todas se les ha dado un seudónimo. donde trabajó estrechamente con las mujeres indígenas con los auspicios de la federación indígena (Sniadecka-Kotarska. Sarah A. y sugiere que las disputas maritales sobre la anticoncepción no son exclusivas de los grupos indígenas (DNSPI. argumenta que los celos sexuales que les tienen los hombres a las mujeres empeoran con los altos niveles de emigración de los hombres. Ella recupera así la posibilidad de intervención para las mujeres indígenas. Después de capacitarse en Cuba. con connotación racial y de género en un sistema de salud desigual y con carácter racial14. Por ejemplo. 16 Las entrevistas con 14 mujeres indígenas de diferentes etnias con papel en toma de decisiones proporcionan las bases para esta discusión. 2005). estas mujeres líderes mayores se identifican firmemente con las exigencias étnicas y se distancian de las interpretaciones feministas (Prieto et al.

los temas sobre los celos sexuales del hombre y la necesidad de derechos reproductivos para las mujeres comprenden el arduo y debatido núcleo de lo que significa ser una representante de las organizaciones políticas étnicas. Luego ella descubrió que él había amenazado con violar a su hija (del primer matrimonio) durante su ausencia. Hablando sobre la experiencia personal o (menos frecuente) sobre otras mujeres. En otros casos. pero en gran parte ocultos. de la violencia doméstica y sexual. Según estas mujeres. las indígenas explicaron cómo. Los celos sexuales hacia las mujeres con frecuencia se presentan como una razón para la violencia física contra las mujeres. 126 Las mujeres indígenas ecuatorianas. Tres mujeres mencionaron que sus padres o los padrinos de matrimonio las acusaron de prostitución cuando ellas viajaban. Las líderes hablan en forma confidencial acerca de los problemas generalizados. Su tío le pegó. en asuntos de la federación. Mientras vivía en casa durante la década de sus veinte años. cuando las líderes tenían que viajar y asistir a reuniones. Encarnación asumió un cargo de liderazgo en la federación indígena de la provincia. .derechos mínimos reproductivos para las mujeres indígenas.. las mujeres mencionaron con regularidad los celos sexuales de los maridos y parientes masculinos como factor clave en su forma de vida. en tanto que Vania. su madrina de bautizo se opuso a su participación en la política y la comunidad la tildó de prostituta.. Las líderes son acusadas de estar involucradas en prostitución porque su actividad política las llevaba a reuniones dominadas por hombres. quien también se negó a alimentar a sus hijos cuando ella estaba lejos en Ecuaruni. anotó que la legislación sobre derechos de género tiene un impacto en los derechos reproductivos de todas las mujeres. mejorando la situación histórica de las mujeres indígenas cuando la toma de decisiones estaba completamente fuera de sus manos. las familias y las comunidades. una líder de provincia. los compañeros empezaron a emplear violencia física cuando las mujeres empezaron a actuar como líderes. entraban en conflicto con los esposos. En las entrevistas. todas las líderes espontáneamente plantearon temas de sexualidad y reproducción. Lourdes fue violentada por su segundo marido. En las entrevistas. sin embargo.

no obstante es más probable que encuentren la oposición masculina a los anticonceptivos. y que la gobernabilidad multicultural y de género no aborda sus preocupaciones. por ejemplo. las mujeres indígenas tienen más probabilidad que otras mujeres con connotación racial a tener compañeros que se oponen a los anticonceptivos. y varias mencionan que a las mujeres solteras les queda más fácil obtener –y permanecer en– los cargos de liderazgo. 2003: sin página). desarrollando varias estrategias. Muchas 17 El aborto está prohibido por el Código Penal.. En sus exigencias. comparado con el promedio nacional de 3.. Los compañeros con frecuencia acompañan a las mujeres a las clínicas de salud para actuar como traductores para las mujeres monolingües. 18 En consecuencia. 1995). Sarah A. el programa de Cemoplaf en Ecuador tenía proporciones iguales de mujeres y hombres entre sus voluntarios (Terborgh et al. los proyectos pequeños han reclutado a hombres indígenas para los programas de planificación familiar. las líderes étnicas expresan la urgencia de los derechos sexuales y reproductivos para las mujeres indígenas. Con la oposición del compañero a la planificación familiar y al aborto ilegal17.2 hijos por familia. sujeto a cárcel excepto cuando la vida o la salud de la mujer están en peligro o cuando es resultado de la violación de una discapacitada mental. 144).1 hijos. a pesar de que factores como la alta mortalidad infantil y las ubicaciones rurales tienden a apoyar una alta fertilidad (Terborgh et al. 1995: 5. La ciudadanía para estos temas de raza–género–sexo está entonces basada en los temas inmediatos de los intereses de poder sexual y étnicos sobre las mujeres como reproductoras. Las indígenas ecuatorianas consideran ideal una cantidad de 3. Radcliffe 127 . quizás restringiendo su libertad de elegir18. relata una mujer. Las mujeres indígenas desean la misma familia que otros grupos étnicos. No obstante. que incluye no sólo la etnicidad. las mujeres indígenas tienen que manejar las cuestiones de sexualidad y reproducción con extremo cuidado.en particular contra las mujeres casadas y las hijastras. vinculando el “marcado sentido de pertenencia étnica. “Las mujeres pagan un precio muy alto” por su liderazgo. sino también los modelos sexuales y las relaciones de género dentro y fuera de su entorno cultural” (Poeschel-Renz.

pero entre las mujeres no esterilizadas. los abortos chapuceros son las segunda causa más común de hospitalización para las mujeres en edad reproductiva (Goicolea. Lo político se vuelve sexual.. En resumen. responsabilidad étnica (con frecuencia masculina) en la planeación. 2001). 128 Las mujeres indígenas ecuatorianas. En una encuesta reciente. es decir. En el patrón emergente del multiculturalismo. la mujer indígena exige intervención. como seres sexuales incrustados en comunidades etnorraciales específicas.. Aunque el aborto sigue siendo ilegal en Ecuador. en ciertos casos. en la provincia de Orellana. deben batallar con la violencia física de sus compañeros. Por razones de privacidad. el acceso de las mujeres indígenas a la salud sexual y reproductiva se caracteriza por las restricciones combinadas de financiación insuficiente. las mujeres indígenas se valen del aborto inducido para terminar embarazos no deseados y. Las agendas de las mujeres indígenas para el cambio desafían la ceguera racial de la política de género de igual manera que le dan un tono crítico a la gobernabilidad cultural. basada en la autonomía femenina y la sabiduría con raíces culturales. . las mujeres indígenas eran las más reticentes a apoyarla (Cepar–Endemain. las líderes indígenas están plenamente conscientes de la política que está en el meollo de su posición como ciudadanas con connotación de género–racial–sexual. en lugar de una persona conocida (Terborgh et al. 2006). vinculada a los celos sexuales. las mujeres indígenas se declararon más satisfechas que las mujeres a nivel nacional con la esterilización una vez se la habían hecho. ya que las mujeres líderes tienen que disputar constantemente los agravios sexuales de sus comunidades y. 1995: 144). 2001: 198). capacidad insuficiente en la distribución de servicios y altas tasas de mortalidad. dada la falta de opciones (Goicolea.mujeres indígenas y mestizas del Amazonas utilizan métodos tradicionales de control de la fertilidad. En cuanto a la salud sexual y reproductiva. las mujeres indígenas prefieren recibir anticonceptivos de una trabajadora de salud no local.

más allá de la teoría” (McClintock. 1992: 363). más allá del tiempo y el lugar. “Cuando el nativo es torturado.¿Intervención por invitación? Conclusiones provisionales con respecto a las mujeres indígenas y a la gobernabilidad multicultural En su relectura de Frantz Fanon. Radcliffe 19 129 . sexo y género se cifra en su interpretación de que esta forma de poder establece el dominio político poscolonial como básicamente de connotación racial. Las mujeres “colonizadas”. La notable revelación teórica de McClintock en estos cruces de raza. no son agentes dentro de esta lucha. Las mujeres se hacen invisibles por las jerarquías sexualizadas y raciales de la independencia nacional. argumenta Fanon (1986: 92). 1986. quien no le otorga a la mujer ninguna intervención19. Anne McClintock aborda los temas concernientes a las consecuencias con connotación de género de un derrocamiento nacionalista del poder colonial. 1992: 365). al tiempo que las “mujeres son de este modo efectivamente relegadas a una tierra de nadie. sexual y de género. El relato de Fanon sobre la conexión entre familia y nación lleva al centro del relato el tema de la sexualidad. Sarah A. 1992: 362). McClintock prevé otra forma de ciudadanía después del acuerdo poscolonial. él no se queja a nadie”. En contraste con Fanon. así como fueron el foco oculto sexual y de género del dominio colonial (Fanon. la categoría de “nativo” no incluye a las mujeres (McClintock. donde según Fanon. Aunque las mujeres son la razón para la intervención anticolonial y nacionalista. tienden a que se les ofrezca una intervención estructurada y condicional en el acuerdo Según Fanon. las mujeres “no eran agentes automotivadas” que carecían de historias de concientización (McClintock. 1992). en la cual se asigna a las mujeres un tipo específico de intervención y de vocería política. McClintock. su rabia es redigirida a la lucha anticolonial. El dualismo antagónico y fundamentalmente de género del sujeto (hombre) colonizado y del colonizador (hombre) prepara los términos de género para los acuerdos con connotación racial. más bien. cuando su esposa es asesinada o violada. aduce McClintock.

Las actitudes hacia los derechos sexuales y reproductivos. como se indicó arriba. ya que ellas están simbólicamente posicionadas como reproductoras biológicas y sociales de las poblaciones étnicas. los términos de su participación en las políticas de derechos étnicos están profundamente moldeados por su género y sexualidad como se mostró arriba. las mujeres indígenas no pueden ser vistas como socias o comunidades para limitar el tamaño de la familia. atacando vigorosa y sostenidamente a las jerarquías con connotación racial del mestizaje y a la discriminación continua... 130 Las mujeres indígenas ecuatorianas. están fuertemente moldeados por esta agenda biopolítica dentro de los derechos étnicos de las organizaciones y de las comunidades indígenas más amplias. 1989). tienen intervención “sólo por invitación” (McClintock. Las reformas multiculturales no han desafiado esta situación con respecto a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. ya que los propios términos de gobernabilidad multicultural bajo el neoliberalismo atribuyen a las organizaciones étnicas el poder y la legitimidad para decidir sobre las relaciones de poder con connotación de género en sus comunidades. 1992: 366). especialmente hacia los medios anticonceptivos. cuando el estadonación ha introducido políticas públicas y discursos para los derechos políticos de los grupos étnicos? Ciertamente las mujeres indígenas están activamente involucradas en los movimientos políticos étnicos de derechos. ¿Cuál es la intervención de las mujeres indígenas en tales condiciones. Estos puntos teóricos le hablan a la situación actual en Ecuador.político poscolonial. donde el multiculturalismo representa el intento más sistemático en un acuerdo político anticolonial hasta la fecha. las comunidades vigilan el comportamiento sexual de las mujeres cuando ellas viajan y se arriesgan a asociarse con hombres no indígenas. una idea tardía en el nuevo panorama político. escenario en el cual las normas de gobernabilidad de género ceden la autoridad al liderazgo étnico. Como personificación y símbolo de la identidad etnocultural. . No obstante. El interés por las poblaciones indígenas viene a definir las contiendas sobre la reputación sexual de las mujeres (Yuval-Davis y Anthias.

la reorientación de la gobernabilidad en torno a los derechos de género parece no haber ocurrido de una manera que facilite las alianzas multiétnicas entre las mujeres. como se demuestra arriba. En mis entrevistas. Las líderes indígenas enfrentan entonces una lucha continua para debatir el discurso dominante y practicar políticas étnicas y de género. y por diferentes actores. Aunque McClintock no prevé el surgimiento de la gobernabilidad de género. simplemente sirve para reforzar la falta de vocería y visibilidad de las mujeres indígenas con respecto al bienestar sexual y reproductivo (Radcliffe. El hecho de que la gobernabilidad multicultural y de género haya sido ampliada en diferentes momentos. exceso de trabajo y falta de educación inciden en contra que las mujeres indígenas asuman o continúen en posiciones de liderazgo (Cervone. Lo que está en juego es la capacidad de las mujeres indígenas para ejercer la ciudadanía. 2006). sexuaSarah A. crítica étnica de género. las líderes femeninas describieron el cierre del debate sobre los derechos de las mujeres en las organizaciones y comunidades indígenas y la falta de una crítica política. Radcliffe 131 .Aun aquí. sexualizada y de carácter racial. las mujeres indígenas han ganado únicamente una intervención condicionada y con un alto contenido de género. A pesar de una política clara y organizada sobre los derechos sexuales y reproductivos. la institucionalidad y el personal de la gobernabilidad de género ecuatoriana perdieron la oportunidad de comprometerse con el cruce específico de género–raza–sexualidad que afecta a las mujeres indígenas. Ya se sabe que los factores de violencia doméstica. la gobernabilidad de género en Ecuador ha cedido a las políticas y discursos de las organizaciones étnicas sobre los temas de la salud sexual y reproductiva de las mujeres indígenas. En este contexto. por diferentes partes del estado–nación. Además. 1998). factor que ha jugado un papel tan importante en los estados latinoamericanos posliberales. la configuración de la gobernabilidad establecida actualmente en Ecuador con componentes multiculturales y de género crea unos límites estructurales más amplios en la medida en que las mujeres indígenas puedan proseguir con sus exigencias y convertirse en agentes en el nuevo acuerdo político. enfermedad.

En una reveladora discusión. Por ejemplo. 2002). En términos de construcción de nación. las mujeres indígenas se posicionaron literal y metafóricamente como sexualmente disponibles para los hombres más blancos y más poderosos. sus ópticas no están a tono con la amenaza específica del multiculturalismo a las ciudadanas indígenas y con la expresión de su identidad sexual. anotan la falta de discusión sobre disyuntivas entre los derechos colectivos e individuales en los movimientos étnicos. estas medidas tienen un claro sabor de “intervención sólo por invitación” para regresar a la frase de McClintock. y el número de mujeres indígenas en el estado multicultural del Ecuador es considerablemente mayor que en Bolivia. Estas medidas no incluyen ni alimentan la agencia intervención total de la presencia femenina de género. Sin embargo. Durante el mestizaje. Hale sugiere que el multiculturalismo contiene amenazas además de oportunidades. las jerarquías de raza. . el multiculturalismo no es automático. Aunque esta crítica es bienvenida.. las narraciones de las mujeres indígenas resaltan las restricciones de una ciudadanía de género. sexualizada y de carácter racial en la gobernabilidad multicultural. ya que supervigila y restringe la expresión de identidad política étnica (Hale. las mujeres indígenas como grupo estaban representadas por fuera de la 132 Las mujeres indígenas ecuatorianas. por ejemplo. Aunque distante de los argumentos feministas individualizantes. política y de género. entonces ponen el discurso de mestizaje a la defensiva”. Trabajar desde la perspectiva de las indígenas subalternas en este capítulo ofrece una reveladora crítica al poder que implica la reconfiguración de la ciudadanía y la gobernabilidad con connotación racial en el Ecuador. Las federaciones indígenas y el partido político Pachkutik eligen a dirigentes de mujeres y tienen secciones auxiliares del partido político para mujeres. Como lo demuestran otros capítulos en este volumen. sexualizada y de carácter racial. El mestizaje está a la defensiva en Ecuador en lo legislativo. No obstante.lizada y de carácter racial. apoyando el argumento del antropólogo Charles Hale (2002: 505) señalando que “siempre que las culturas indígenas o afrolatinas permanecen políticamente vibrantes. género y sexualidad permanecen profundamente arraigadas y difíciles de transformar.. lo discursivo y lo constitucional.

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Aquí ella clarifica la pregunta por anticipado. Desarrollo y Entrenamiento Investigativo de la Reproducción Humana de la Organización Mundial de la Salud. A juzgar por su apariencia. y él explicó: 1 Profesora Participante en el Instituto de Saúde Coletiva. su abrupta respuesta la tomó por sorpresa: “Faioderma. como você se define?” (En términos de raza o color. ciudad de 2 millones y medio de habitantes. raza. sus antepasados pudieron haber venido al Brasil de un país mediterráneo. 2 Durante las primeras entrevistas. cómo se define a sí mismo(a)?” La entrevistadora introdujo entonces el término “raza”. “¿En términos de color. La clientela de la institución proviene principalmente de afrobrasileros de bajos ingresos que forman el 80% de la población de esa ciudad. Las respuestas a esta pregunta fueron impredecibles. un hospital público de maternidad en Salvador da Bahia. lo considera un moreno. La antropóloga que lo entrevistó. ¿cómo se define?)2. En el caso del doctor Luis. Universidad de Manchester. Facultad de Ciencias Sociales. Él trabaja como obstetra en el HMB. Brasil Cecilia McCallum1 El doctor Luis tiene una piel bronceada y pelo lacio y negro. . Universidad Federal de Bahía y miembro investigador honorario de Antropología Social.Víctimas egoístas: Perspectivas sobre la sexualidad. Durante nuestra investigación sobre la relación entre las pacientes jóvenes y los profesionales de la salud del hospital. Ana Paula dos Reis. muchos informantes no entendieron la pregunta. una de las primeras preguntas que Ana Paula hacía era: “¿Em termos de raça ou cor. clase y adolescencia desde un hospital de maternidad en Salvador.” “¿Cómo?” dijo ella. para ser más clara. Este artículo está basado en una investigación financiada por el Programa Especial para la Investigación.

llevamos a cabo unas entrevistas semiestucturadas con 18 profesionales de la salud. a través de un lente etnográfico. el doctor Luis redujo la cuestión del color a un asunto de precisión descriptiva. No soy ni blanco ni negro. el cual expresa en términos neocientíficos probablemente aprendidos durante sus lecciones de anatomía y patología forense3. relacionando el análisis del “discurso” con una consideración sobre la constitución práctica de la diferencia en la rutina cotidiana de la institución. eso no existe. Pers.  De tal forma. Por más de un año de observación como participantes (2002-2003). Interpreto lo que dicen los profesionales de la salud acerca de la raza. Su propio estatus como médico–científico es esencial en la forma en que toma una posición en el asunto ante su interlocutor. relacionando su color con la noción de una “raza mezclada”. melanoderma y faioderma. clama superioridad sobre el entendimiento lego de ella. soy mestizo. Aseverando la naturaleza “científica” de su conocimiento. yo soy mestizo. así como otras categorías de diferencias sociales. en términos técnicos. así como sus palabras evocaron una teoría biológica de la raza. Además.) Víctimas egoístas 138 . El artículo acude a estas fuentes y a los resultados del censo de 123 profesionales de la salud que trabajan con usuarias jóvenes del hospital y que fueron entrevistados 3 Greice Menezes (Com.Colores de piel sólo existen tres: leucoderma. entonces faioderma es el mestizo. un equipo de investigadores recogió información en estas prácticas. En términos de raza yo soy mestizo. Este artículo explora la manera en que estos diversos elementos conceptuales e ideológicos moldean las prácticas de los profesionales de la salud en el hospital. Pero. Se mueve sin esfuerzo entre las tres categorías de color de piel permitidas por su concepto. también tocaron otros sistemas conceptuales relacionados. el doctor Luis implícitamente reclama una “verdadera” identidad brasilera. Al describirse a sí mismo como un mestizo. biológicos. referentes a la identidad nacional por una parte. refiriéndose a un concepto “biológico” de “raza”. Ese asunto de moreno. y al estatus del conocimiento científico por otra.

no son comentadas en la cotidianidad. la constitución de identidades y diferencias de género se verbaliza fácilmente: los profesionales de la salud hablaron alegremente acerca de feminidades claras. Por el contrario. De tal forma. y entre éstos y las usuarias. pero no en la conversación cotidiana. Durante la investigación. Es más.con un cuestionario estructurado en el cual les pedimos que definieran su identidad de raza–color (Tabla 1). Tabla 1. estas identidades fueron claramente estructuradas por la organización institucional del cuidado de la salud. el discurso y la práctica produjeron un régimen específico de género. resultantes Cecilia McCallum 139 . Las diferencias visibles entre categorías claras de profesionales. encontramos que era predominante en el hospital la constitución no discursiva de identidades y diferencias raciales. La marcada dimensión de la constitución de diferencias de género tiene que ver con formas distintivas de maternidad. Profesionales de la salud en el HMB por ocupación y color autodefinido Auxiliares de enfermería (Secundaria) 9 34 37 1 5 1 87 Enfermeras (Universidad) 5 6 6 1 18 Doctores (Posgrado) 10 8 18   Blanco Negro Moreno Indígena Amarillo Otro Total Total 24 40 51 2 5 1 123 Sostengo que la plática sobre las diferencias de raza y de clase debe entenderse en relación con la composición racial del hospital. ya fuera en la entrevista o en la conversación cotidiana. El régimen racial se “naturaliza” en la práctica diaria. dado que los profesionales de la salud de más alto rango son generalmente blancos y casi todas las clientas son negras o morenas.

es un nombre ficticio. revelo que los conceptos de tiempo son cruciales para este proceso de significación. El artículo repasa la manera en que un paradigma biológico le da forma a la constitución de género durante la prestación del servicio de cuidado de la salud en el HMB. El HMB es un lugar destinado al cuidado de la salud reproductora de la mujer y al parto ordenado y seguro4. En el momento de la investigación. Sin embargo. Aunque el hospital manejó una clínica de planificación familiar ambulatoria en 2003. quienes estaban encargados de cuidarla ponían atención irregular. Hospital Maternal da Bahia. Mientras que utilizaba de buen grado un lenguaje “científico” refiriéndose a la raza. Es un importante hospital público y clínico de maternidad que actúa como centro de remisión para el Estado. En este artículo sostengo que las sexualidades imaginadas por los profesionales de la salud y atribuidas a sus clientes juegan un papel fundamental en la conexión con el proceso por el cual la raza y el género se constituyen mutuamente. Sus instalaciones ambulatorias manejan una clínica para embarazos de alto riesgo y tiene un pabellón de casos de alto riesgo que requieran cuidado hospitalario. Una vez admitida una paciente. aparentemente hay poca relación entre el orden racial de la institución y las cuestiones de sexualidad. dándoles un carácter particular. Víctimas egoístas 140 . este trabajo era periférico al cuidado de los pacientes internos. a informarla sobre métodos de anticoncepción o de prevención de ETS o ciertamente a intervenir en cualquier sentido en su vida sexual futura. o a veces ninguna. La práctica sexual no es el objetivo directo de la atención médica interna. el HMB no tiene una unidad de cuidados intensivos. los servicios ambulatorios incluían un programa de planificación familiar. las metáforas y la lógica médico–científica juegan un papel clave en la producción de órdenes raciales y de género en el hospital. los puntos de vista y juicios definidos acerca de la imaginada sexualidad de las usuarias del hospital 4 HMB. Sin embargo. Al analizar lo que se dice de la sexualidad y lo que se dice de la identidad racial. El hospital está ubicado en un distrito grande y densamente poblado en un área central de Salvador. Como se puede inferir de los breves comentarios del doctor Luis sobre la raza y el color. los profesionales de la salud le aplican un paradigma biológico más fácilmente al género. A primera vista. ni para mujeres ni para bebés.de diferentes formas de práctica sexual.

incluida una proporción significativa de jóvenes (Tabla 2). Desde el punto de vista del profesional de la salud. las actuaciones privadas de la mujer.Cerca de 90 camas.impregnan el tratamiento que se les otorga.164 procedimientos llevados a cabo fueron raspados por abortos incompletos o abortos espontáneos. las ”adolescentes”. poniéndole especial atención a una categoría específica de paciente. las tres cuartas partes del trabajo cotidiano de los profesionales de la salud en el HMB tienen que ver con el cuidado de las jóvenes que buscan sus servicios para el parto. reproductivo del usuario. más probabilidad hay de que quien lo ejerza sea hombre (y blanco). Cecilia McCallum 141 . por ende. cuyo supuesto comportamiento sexual alimenta estas imaginaciones. .Durante los primeros tres meses de 2003. .Aproximadamente la mitad de estos nacimientos son en mujeres entre 15 y 24 años. existe una fuerte presencia masculina en la cima de la jerarquía de género. .* Aproximadamente 90% de estos raspados fueron realizados a jóvenes entre 15 y 29 años. Estructuración del género de las jóvenes en el HMB La gran mayoría de los profesionales de la salud en el HMB son mujeres. Sin embargo. en particular su conducta sexual. Mientras más alto sea el prestigio y poder de un cargo. Ellos entienden que la institución trabaja con el resultado del comportamiento sexual y. Este artículo discute estas construcciones. aproximadamente la mitad de los médicos que trabajan en el hospital son mujeres.000 hospitalizaciones al año. de las cuales la mitad son para partos vaginales y menos de una cuarta parte para cesáreas.8. aunque la proporción sexual está fuertemente sesgada a favor de la mujer. son la razón de ser del hospital. Tabla 2. Hospital Maternal da Bahia (HMB): Cuidado a jóvenes usuarias. De hecho. . . Sin embargo. 20% de los 2. Las mujeres admitidas para tratamiento por aborto involuntario o voluntario forman la segunda categoría más grande de pacientes.

auxiliares de enfermeras. los pares o “la familia” pueden considerarse importantes. El sexo no reproductivo es hedonista y en lo ideal con referencias personales. Portella 2005). tres médicos que trabajan en el centro de obstetricia. De tal forma. como lo hacen los especialistas en estudios feministas de salud (Schraiber 2005. De tal manera. Es ilegítimo si resulta en embarazo. Es legítimo mientras permita la satisfacción de las necesidades sexuales del macho y (en algunas versiones. en el Brasil hay dos formas de actividad sexual femenina que se imaginan y consideran legítimas. como muestra Gregg. 5 Las especialistas feministas en Brasil han criticado a los profesionales de la salud por no reconocer el impacto del género en la salud de la mujer. tiene como propósito final la creación responsable de una familia. las mujeres pueden oscilar entre ambos papeles como una estrategia de supervivencia). El sexo reproductivo. 2003. Pocos profesionales de la salud en ejercicio piensan en el género en el sentido de una relación infundida de poder. Aunque los contextos inmediatos sociales y culturales de dicha acción. en medios en los que las mujeres están limitadas a escoger entre dos papeles –“la esposa” en casa. Víctimas egoístas 142 . limitado a la búsqueda del placer. estudiantes y demás personal. En línea con una tendencia conductista en planteamientos biomédicos. Se entiende que estas condiciones surgen en una esfera de acción que se codifica moralmente en términos de género. Los profesionales de la salud ven las diferentes condiciones físicas y sicológicas de estas mujeres como el resultado directo de su comportamiento sexual. los vecindarios. son responsables de la salud sexual y reproductiva de sus usuarias. las condiciones físicas como el embarazo se explican como consecuencia de una acción individual. el lente por el cual miran a sus pacientes está formado por una lógica simbólica que abarca la acción personal y el género5. aunque en menor cantidad) las de la hembra. apoyados por enfermeras. en su etnografía de una favela en Recife. o la “puta” en la calle– no se deben mezclar los dos (aunque en la práctica. el género y las relaciones de género no lo son. Hablando en términos generales. ya que la ideología de género juega un poderoso papel en la formación de la organización de servicios de salud.En un turno cualquiera. Esta ceguera sobre el género es de interés principal en el contexto aquí discutido. limitado a una relación heterosexual. por ejemplo.

f.. s. en casos de mujeres tratadas por aborto incompleto). Ambos procesos son llamados “aborto” y este nexo taxonómico es paralelo al nivel conceptual. las mujeres que pierden un bebé deseado se asimilan en la categoría de las mujeres que provocan la pérdida de un feto. 2005). no por su nombre. dedicada. Las parturientas deben mostrar que ameritan el estatus de “madre verdadera y legítima”: casada. De tal forma. Aquellas que llegan a las puertas del hospital sufriendo de abortos incompletos provocados o no provocados son antimadres icónicas.f. Este es también el caso en el HMB (incluso. responsable. s. s. pero sólo a regañadientes aceptan sus afirmaciones de una maternidad completa y legítima (McCallum y Dos Reis. debe comprobar al personal del hospital y a Cecilia McCallum 143 . Quienes proporcionan cuidado pueden expresar este punto de vista claramente en comentarios como: “Debería estar en su casa jugando con muñecas”. se asume inmediatamente que ella lo indujo. Tales mujeres ocupan el espacio simbólico designado a la categoría de “antimadre” (McCallum et al. A las mujeres generalmente se les dirige como Mãe.El cuidado de la salud en el sector público del Brasil insistentemente construye a las mujeres como madres potenciales (Schraiber.). Scott. Cuando una joven sufre de un aborto no provocado.). et al. Los profesionales de la salud ven a las parturientas jóvenes como madres fisiológicas.f. 2005.).. Las mujeres son encajadas en una de estas dos categorías. La presuposición que las pacientes en edad de tener hijos son “reproductoras” ejerce una poderosa influencia sobre la organización y el suministro de atención. independientemente de sus historias reproductivas (McCallum. que llevan estatus morales opuestos. a veces. generosa y capaz de suplir las necesidades de un hijo. Durante su permanencia en el hospital. 2005). 2005). hablándole a jóvenes parturientas en la sala de obstetricia (Macedo. Hay un gran número de clientes jóvenes y adolescentes que buscan tratamiento por abortos incompletos.. En el régimen de género del HMB –en sí mismo típico de lo que hay en juego en los hospitales públicos de maternidad en Brasil– el género del usuario es reconstruido de acuerdo con una lógica binaria que opone dos tipos de reproductoras: “madres” y “antimadres” (McCallum et al.

los adolescentes no son ni niños ni adultos. sin hijos y vive solo.otros pacientes que ella no pertenece a la categoría de “antimadre”. las cuales consideraremos en la próxima sección. especializándose en cardiopatía durante el embarazo y en medicina del feto. En Bahia. De nuestro material de entrevistas surgen puntos de vista claros. es divorciado. Para él. Ha visitado los centros candomblé. haciendo que quieran el embarazo para lograr una identidad femenina completa. se encuentran visiones particulares de la adolescencia y de la sexualidad de los adolescentes. Es espiritista. En el caso de las adolescentes. con estar adulto y culmina también con el embarazo”. Víctimas egoístas 144 . El doctor Luis tiene una teoría particular y a primera vista peculiar. educado como católico. Luis tiene 42 años. una mujer no virgen es considerada una “mujer hecha” (mulher feita). Íntimamente ligadas a la construcción de esta categoría compleja y sin nombre. Luis fue uno de los profesores del HMB en 2002 y ha trabajado allí desde 1988. esta búsqueda termina con el comienzo de la actividad sexual (penetración). Están en una fase muy específica caracterizada por la búsqueda de identidad. Sus opiniones y los conceptos que utilizan no son uniformes. Para los muchachos. los profesionales de la salud acuden a una amplia gama de teorías. La visión del doctor Luis hace mucho énfasis en la presión sicológica que él dice sienten las jóvenes. En 1992 llegó a HMB como plantonista para trabajar un turno de 24 horas una vez por semana en el Centro de Obstetricia. El Dr. La consideración de los adolescentes en el HMB Los profesionales de la salud tienen mucho que decir sobre el tema de la adolescencia y tienen opiniones claras acerca de las jóvenes que tratan. pero la preñez también es necesaria: “Esa búsqueda de identidad termina con la actividad sexual. la cual funde una visión con connotación psicológica y explicaciones biológicas6. el tener sexo es un comienzo. enseñó matemáticas y practicó buceo. Al expresarlos. pero esta expresión no capta la importancia de la maternidad para lograr una identidad adulta femenina. Luego fue profesor y enseñó sobre el embarazo de alto riesgo. En el pasado tocó música en bares. Él expuso este argumento durante una discusión 6 El Dr.

Para el Doctor Luis. hasta los adolescentes que hayan recibido el beneficio de niveles “más altos” de cultura y educación aún buscan una identidad propia genérica. Mientras más y “mejor calidad” de educación reciba una persona. El nivel de educación y cultura modifica. Al fin y al cabo. Es básicamente la misma cosa. económica. más cultura obtiene. Es decir. establece una categoría universal para la adolescente. No incorpora la raza en su explicación de las diferencias entre los jóvenes. La “educación de la familia” también contribuye en forma importante. Dr. los “mejor educados” y “más cultos” son generalmente eurobrasileros en apariencia. durante la cual señaló que la falta de información no es la única causa del aumento percibido en los índices de embarazo de jóvenes en Brasil. utilizando la gestación para afirmar su individualidad (afirmação do eu) y su feminidad (feminilidade) de un golpe. cultural. El punto de vista del doctor Luis sobre las adolescentes hace especial énfasis en un proceso universal y psicológico. más bien hace énfasis en la importancia de la educação e cultura. forma parte del desarrollo psicológico de la persona. En Salvador. las jóvenes blancas educadas buscan convertirse en mujeres teniendo Cecilia McCallum 145 . lo que modifica en las personas es el nivel de cultura. pero la adolescencia no modifica. muchas jóvenes quedan embarazadas aunque tengan acceso a la información y a los anticonceptivos. Así. desde esta perspectiva. Esos conceptos cercanamente relacionados configuran la forma de ver el rango en Bahia de acuerdo con un supuesto “nivel” de civilización que una persona haya adquirido. dice él. es una cosa intrínseca. Explica este fenómeno como el resultado de una estrategia deliberada por medio de la cual las jóvenes se establecen como mujeres. porque están a un ímpetu psicológico universal.acerca del conocimiento de las jóvenes sobre métodos anticonceptivos. Luis: No hay grandes diferencias de una clase para otra. eso modifica. porque la adolescencia es una fase independiente de la vida social. El doctor Luis además insiste en que éste es un fenómeno de todas las clases.

. el comportamiento de la adolescente tiene una base biológica. Sin embargo. La implicación es que este impulso está ligado a los cambios psicológicos que ocurren alrededor y después de la menarquía. incluyendo auxiliares de enfermería. Luis tiene consulta privada. 146 Víctimas egoístas . 8 La Dra. “En el servicio público el llamado sexual es mayor que en aquella paciente (. el inicio de la vida sexual de ella es más tardío”9. ahora simpatiza con la perspectiva evangélica. para la doctora Ester las familias de las jóvenes también tienen la culpa. llegan aquí embarazadas.4 (Heilborn et al. Se define como “mulata”. sin hijos..sexo y quedando embarazadas7. no hay una educación sexual y el estímulo de los medios es muy grande. La actividad sexual es estimulada por las classes populares. o entonces haciéndose un aborto. ellas terminan aprendiéndola en la calle. 12 años. La base familiar. Sin embargo. 9 La encuesta de Gravad basada en la población mostró que la edad promedio de iniciación sexual en Salvador en 2002 era de 18. El medio estimula la actividad sexual precoz –la reiteración constante en la televisión brasilera de la gran importancia del sexo y el romance es notoria– (otros profesionales de la salud. esto es resultado de influencias externas y locales. De tal forma. el Dr.) en una mejor clase social. 2006). y vive en casa con sus padres.. Para ella. Entonces existe esa precocidad. ella es más explícita en su crítica a la juventud de clase baja. Nunca ha visitado un centro candomblé y no aprueba esta religión. Lo que nosotros hemos observado es que muchas muchachitas de 13. en la que también atiende a adolescentes. también observaron este punto). Como el doctor Luis. Educada como católica. es soltera. 7 Como otros obstetras en el HMB. dice ella. La doctora Ester está de acuerdo con que la adolescencia es un periodo de transición psicológica y física. ella resalta el “nivel cultural” como determinante en el comportamiento sexual impulsado psicológicamente en la juventud8. Ester está empezando sus 30 años. Las jóvenes atendidas en los hospitales públicos son sexualmente precoces.

ya que por naturaleza los jóvenes son inconstantes. ella considera que el embarazo en la adolescencia es un problema para la sociedad en general y para los individuos comprometidos. está casada con un biólogo y es madre de cuatro adolescentes. aunque sus hijos han sido bautizados Cecilia McCallum 147 . Salir con hombres (namoro) ocurre a una edad más temprana que en su generación. Ella. anota el efecto de fuerzas históricas mayores. Es todo muy mezclado. una madre de dos jóvenes. Paula dice que es más probable que las jóvenes tengan sexo sin protección si no hay diálogo en el hogar. Susceptibles a la presión de sus semejantes. el medio social en el cual viven los jóvenes estimula un ejercicio temprano de la sexualidad. 11 Vania tiene 44 años. Una relación abierta con miembros mayores de la familia y sobre todo con la madre es necesaria para mantener un camino razonable y sin líos. punto también expresado por Vânia.La enfermera Paula introduce un nuevo elemento en la discusión del comportamiento sexual femenino10. dos cuartos. Como la mayoría de los profesionales de la salud. ahora es espiritista. comenta ella. 10 La enfermera Paula tiene 42 años. Entonces ellas tienen contacto con la sexualidad –más allá de la de ellas– del padre. ellos no tienen aquel espacio definido. de la madre. Culpando el medio promiscuo de los hogares pobres. qué sé yo. dice: Nosotros tomamos aquí pacientes que viven con la madre. madre de 3 hijos. Las jóvenes sufren una fuerte presión para practicar sexo con penetración cuando aún son demasiado jóvenes. con el padre o con el padrastro y seis o siete personas más en un cuarto. en un momento están de acuerdo con seguir un buen consejo y unas pocas horas después lo ignoran. Se necesita mucha paciencia. Educada como católica. Como la doctora Ester. Nunca ha visitado un centro candomblé. la enfermera Paula también considera que las jóvenes de bajos ingresos son sexualmente precoces cuando se comparan con la juventud más rica y bien educada. De tal forma. es casada. Es católica practicante y se describe como “blanca”. una trabajadora social en el hospital11. del padrastro.

pero dice que no tiene prejuicios. no por falta de información. el género y la sexualidad y la raza y la clase. Estos cuatro profesionales de la salud con educación universitaria expresan puntos de vista sobre adolescentes basados en sus propias experiencias profesionales y personales y formadas en relación con interpretaciones ampliamente aceptadas de lo que son los actores personales y la responsabilidad. Esta actitud lamentable (desde su punto de vista) es común en niñas de todas las clases sociales. Entre los pobres. pero también queriendo. porque duermen en la misma cama. Nunca ha estado en un centro candomblé. Menciona varios casos en su círculo social de jóvenes de clase media que quedan embarazadas. Dice que es de “raça mista”.. 148 Víctimas egoístas . dentro de casa.. a mí no me va a pasar”). porque la propia escuela orienta. sino también en algunos casos porque quieren quedar embarazadas. al mundo de ellos.. O a través incluso de la violación. ¿no? Porque el padre bebe y agarra a la madre delante de ellas. ella se refiere a una categoría universal que atraviesa las clases sociales. (. Sin embargo. el ejercicio del sexo sin restricción estimula a los menores a volverse sexualmente activos. De nuevo. Eso sucede mucho. el novio la violó.En relación con las camadas más pobres [el conocimiento sobre sexo] está dándose en relación con la vida de ellos. la enfermera Paula también atribuye culpa directamente a ellos por su comportamiento. como el doctor Luis. y ahí despiertan para el sexo así. ellas van aprendiendo con el mundo. o deliberadamente. No es por falta de esclarecimiento. o es por displicencia. o son iniciados a la fuerza.. por irresponsabilidad.. Los adolescentes conciben no sólo porque son irresponsables (“Sólo esta vez. porque el padre la violó. hoy en día no lo es. viendo a la madre hacerlo con el padre..) Nadie queda embarazada por casualidad. ya sea por falta de cuidado. Sus puntos de vista sobre como católicos. no. Es también en todas las clases.

La auxiliar Vitória12 expresó dos posiciones claras. Cuántas veces pasa: “Ah. El comportamiento de las adolescentes.. Son testarudas. las cuales forman la mayoría de los profesionales que trabajan en el hospital y comparten los antecedentes de clase de las usuarias del hospital. atrevidos y al mismo tiempo ingenuos. No quieren tener que quedarse en casa con un bebé. preferirían estar de rumba. Sin embargo. Sólo quieren seguir los consejos de colegas errados. Cuando se piensa que no. uno en la universidad. que a veces en la casa no la encuentran.los adolescentes no difieren sustancialmente de aquellos expresados por las enfermeras auxiliares. Es católica y ha asistido a rituales candomblé. Vive con su esposo. “No puedes ir. que esa hora. precisan de una persona para orientar bastante. Son incontrolados. Fue educada como católica. lo peor posible.) Hoy en día. sólo aprovechan lo que no es bueno. pero pertenecen a una generación mayor. a veces los padres se quedan hablando. de muñecas ellas no quieren saber más. fulano va para una fiesta”. Una sobrina adulta vive con ella. Se refiere al comportamiento de su propia nieta como ejemplo (una madre joven que se niega a cuidar a su bebé debidamente). Tiene dos hijos adolescentes. El comportamiento de la juventud moderna es “terrible”13. 13 La auxiliar Mara tiene 62 años y es madre de 10 hijos. ya están 12 La auxiliar Vitória tiene 58 años y es separada. pero viven muy sueltas.. dice que conciben por falta de experiencia. pero ahora es “cristã” (protestante evangélica). las diez. de forma que cuando quedan embarazadas es porque son egoístas y piensan sólo en “satisfacer sus egos”. dándoles consejos y ellas no quieren. Cecilia McCallum 149 . niña ¿cómo es que tú vas a salir?”(. Porque ellas son. Saben que el embarazo las perjudicará. 3 de los cuales murieron. Precisan de mucha paciencia. porque lo que es bueno. Nunca ha estado en un centro candomblé. La generación de hoy en día es mejor educada... También crió a los 7 hijos que tuvo su esposo con otra mujer. las niñas no juegan más a las muñecas. Se define como “parda”. en mi opinión. y está criando a unos mellizos que le “regaló” una madre pobre del hospital. Es negra. ellas no lo aprovechan. yo creo. dice ella. ingenuas. empleado naval jubilado. La auxiliar Mara es aún más crítica.

Utilizó a su hermana de 16 años como ejemplo de la resistencia terca de los adolescentes en tener novios a una edad temprana.  14 Manera de relacionarse amorosamente que presupone una cierta continuidad de la pareja en el tiempo (N. 150 Víctimas egoístas ... no vas a controlarte”. Marisa está de acuerdo con la doctora Ester y la enfermera Paula con creer que el problema es más agudo en los grupos de bajos ingresos. 15 La auxiliar Cristina tiene 38 años. La auxiliar Cristina15 y la auxiliar Marisa16 están de acuerdo con que las jóvenes practican el sexo precozmente y que el resultado es un aumento lamentable en el índice de embarazos tempranos. Vive con una hermana adolescente y sus padres. tiene toda aquella cultura un poco mejor que la clase baja. no comiences con una cosa que tú no vas a conseguir parar. es casada y sin hijos. deliberadamente. Es una cosa que uno no consigue evitar. madre de 2 hijos.). no quieren obedecer a la madre.namorando14. por más que yo diga: “Mira. todavía es practicante. peor todavía en la clase baja ¿entiende? Porque la clase más alta. Yo iba y conversaba con los dos. Se describe como “amarilla”. no sirvió de nada. pero esta religión le pareció “muy agresiva”. hay otras abobadas. Ha visitado un centro candomblé. pero nunca ha consultado a una madre o padre de un santo. hay otras que hacen todo lo que ellos les piden”. por más que enfrente esas situaciones. 16 La auxiliar Marisa tiene 34 años. pero también es espiritista. 14 años esas niñas ya están quedando embarazadas y no quieren obedecer al padre. muy sabidas. al decir: El novio de ella tiene veintitrés años. Ha asistido a festas en centros candomblé. otros hermanos y sus cónyuges viven en el piso de arriba de su edificio autoconstruido. con 12. es separada. Educada como católica. de la T. El espiritismo le enseñó que sólo los espíritus “más bajos” se manifiestan en candomblé. Se define a sí misma como blanca. No tiene religión y no fue educada en una. tiene un medio de prevención.  Cuando discutimos sobre las clientes adolescentes del HMB (en lugar de enfocarse en su nieta que se comporta mal) la auxiliar Mara nota las diferencias entre las “listas” que se cuidan y las “tontas” que son engañadas por sus seductores: “Hay unas adolescentes muy expertas. pero es inútil.

una practicante. ella no se incluye a sí misma o a su hermana en la categoría de “clase baja”. una de las dos trabajadoras sociales en el HMB. con 22 inmadura. “A ningún hombre le gusta una mujer que es parideira (que pare con frecuencia)”. porque la vida ya hizo esa madurez de ella”. Factores diferentes de la edad determinan si una persona joven es adolescente. No hubo un consenso claro sobre la edad (Figura 1). expresa este énfasis en la experiencia y el medio al decir: “Yo sé que hay mucha gente con 20.Marisa añadió que mientras el convertirse en una joven madre interfiere seriamente en las perspectivas de la joven pobre. les dice. (De hecho. pero no tiene afinidad con esta religión. cuando atiende a las usuarias del hospital. Un análisis de los resultados del censo de los profesionales de la salud ofrece una perspectiva complementaria sobre la adolescencia a los puntos de vista de ellos expresados en las entrevistas. ambas expresan puntos de vista diversos y a veces contradictorios. Pero la iniciación sexual ocurre 17 Tereza tiene 42 años. para ella es importante explicarles los muchos problemas que surgen de los embarazos “precoces”. Aunque las auxiliares tienden a ser más críticas de sus clientas jóvenes que los médicos y las enfermeras. lo mismo que su hija. La iniciación sexual y la concepción son eventos que le ponen fin a la adolescencia. Cecilia McCallum 151 . al final no es problema para una joven de clase media. La auxiliar Tereza es tal vez la menos crítica17. ya que con un amplio apoyo en su casa ella puede continuar sus estudios y conseguir empleo. es madre de dos hijos grandes. La mayoría piensa que la experiencia forma esta categoría. Sus 6 hermanos y hermanas han recibido todos educación universitaria. En esta cita. y una adolescente súper madura. y aconsejarlas evitar más embarazos en el futuro. las auxiliares ganan más que la mayoría de las mujeres trabajadoras de Salvador). aunque ocasionalmente visita un templo adventista. Más bien. no se deben culpar. Ella dice que las jóvenes quedan embarazadas porque la “sociedad” no guió a las jóvenes apropiadamente. que viven con ella y su esposo. Educada como católica. por ejemplo. Ha visitado centros candomblé con su hermana. por lo tanto. Se considera a sí misma como “negra”. Vânia. no practica ninguna religión. Sin embargo. implica que su familia ocupa una posición de clase media en la estructura de clases.

ya sea para dar a luz o para algún tratamiento relacionado con el embarazo. Edad al comienzo y final de la adolescencia: los puntos de vista de los profesionales de salud. Víctimas egoístas 152 . la edad ideal para casarse. pero un número igual considera que se debería posponer. aunque las respuestas muestran diferencias de opinión entre diferentes categorías de profesionales18. Los resultados del censo muestran que alrededor de la mitad lo consideraron apropiado para las jóvenes entre los 18 y 20 años. algunas veces hasta los 25 años. El 13. tenemos claro que los profesionales de la salud del HMB sienten que sus clientes (más de la mitad mujeres menores de 25 años) no deberían ni siquiera estar en el hospital. 18 De hecho. en comparación con el 5. tendieron a culpar a las jóvenes mismas.6% de los médicos y enfermeras. Cuando se les dio la opción de “falta de información” y otros motivos. dándoles un número de opciones para responder (Tabla 3).8% de las auxiliares creen que están informados adecuadamente. Figura 1.ahora a una edad demasiado temprana. la mayoría de los profesionales dice que los adolescentes están mal informados o no tienen información sobre cómo usar anticonceptivos. De tal forma. Pedimos a los profesionales que nos detallaran las razones principales para que las jóvenes quedaran en embarazo.

6% 16. No emplea los anticonceptivos de forma correcta.4% 11.7% 22.3% 45.Tabla 3.0% 10.2% 11.9% 5.5% 29.8% 23.3% 8. Éstas son ideas que circulan libremente en la esfera pública. No es capaz de rechazar el sexo sin protección. No sabe evitar el embarazo.9% 10.1% 33. Los medios brasileros. Piensa que no quedará embarazada.3% 16.2% 54.4% 11.7% 7.7% 18.8% 17. (17) (=18) (N=122) Porcentaje 4.0% 9. diferencias psicológicas entre el hombre y la mujer. Ésta es una condición que los doctores y enfermeras ligaron específicamente al cuerpo y a los cambios “físicos” que ocurren durante la menarquía (o la pubertad masculina). todo influido por las propias hormonas.9% Las auxiliares y otros profesionales parecen adoptar el punto de vista que la “adolescencia” es una condición humana universal y temporal. Sólo acepta en la fase de celo. esa diferencia hormonal del hombre y de la mujer. definible con relación a la edad. Entonces. inclusive menstruando.1% Enfermeras Médicos TOTAL Variables Desea tener un hijo. citando la “ciencia” biomédica. pero el doctor Luis sugirió que éstas tienen un impacto en las diferencias entre la sexualidad masculina y femenina: La mujer en el reino animal es la única hembra que acepta el macho durante todo el ciclo. porque las otras hembras del reino animal no aceptan al macho durante todo el ciclo. No piensa en las secuelas del embarazo. frecuentemente hacen eco del punto de vista que las hormonas “masculinas” y “femeninas” determinan el cuerpo. Cecilia McCallum 153 .9% 16. Motivos para los embarazos de las adolescentes: opiniones de los profesionales de salud Auxiliares de enfermería (87) 2. del deseo sexual del hombre y de la mujer. todo eso dentro de la diferencia del hombre y de la mujer.3% 12. La mayoría de los informantes no nombraron las hormonas en forma espontánea cuando se discutía sobre los adolescentes.

como las usuarias del hospital. ella sólo sabe que está”. mas no el comportamiento sexual. desinteresadas: “Ella sabe que tiene un bebé en la barriga. como hemos visto. Para las auxiliares. representan el “adolescente universal”. Los tiempos pasados conjuran una visión de controles adecuados para la gente joven. Muchos entrevistados hicieron una distinción entre los órdenes sociales pasados y presentes. La adolescencia es transformada en forma crucial como resultado de los cambios sociales que traen los eventos biológicos. Ella dice que son inmaduras. Las auxiliares no relacionan la diferencia racial con el mal comportamiento. la gente joven de su propia clase. hay más de una insinuación de hacer tal conexión en la charla de algunos médicos y enfermeras. la doctora Ester respondió: 154 Víctimas egoístas . La doctora Ester compara a las clientas del HMB con sus pacientes privadas. Cuando se le pidió que elaborara un poco más su descripción de una clienta típica en el HMB en términos de raza y clase. Los factores históricos también modifican el período de la adolescencia instigado por la biología. como las “hormonas”. La sociedad moderna estimula una mayor libertad sexual y dificulta a los padres el imponer las limitaciones necesarias a la juventud. poco informadas.. No tiene conciencia de lo que ella está viviendo en ese momento. Sin embargo. la clase marca una diferencia en términos de acceso a apoyo y recursos. que ellas estuvieron dispuestos a detallar. sin control sexual o ingenuidad. El acceso tiene color. La clase social también se considera que condiciona a la juventud.. expresando un punto de vista particular acerca de la modernidad. impulsado por el egoísmo.Sin embargo. Las primeras llegan al hospital con poca conciencia de las implicaciones del embarazo. quienes cuidan a los adolescentes piensan que la adolescencia está condicionada por varios factores distintos de los físicos. pero no tiene conciencia del embarazo. pero las auxiliares y los doctores y enfermeras tienen puntos de vista diferentes sobre esto. Existe una aceptación generalizada que la iniciación sexual y la maternidad convierten una niña en mujer. privilegio de niñas más ricas.

para ella. no sé. Al decir: “Yo no discrimino. Cecilia McCallum 155 . El enfermero Mauricio19. respondió en forma directa: Bueno. la característica que define la diferencia social se cree que es el “nivel de educación”. por ejemplo. Una vez más. entonces la raza negra es predominante. Hasta porque en nuestra ciudad. sé que viene de allá del pasado. el cliente aquí del HMB es generalmente de raza negra. la doctora tomó una posición inmediatamente en contra de la discriminación. Nunca ha visitado un centro candomblé. Tenemos clientes con la escuela secundaria incompleta. ¿no?. Entonces tenemos bastantes pacientes con un nivel de esclarecimiento razonable. manifestado en el pelo rizado. La raza negra es la mayoría de clase social baja. Es un hecho. la raza. negra. pero la tónica es esa.. Otros entrevistados tomaron la misma pregunta a su manera.No hago discriminación. actuando ocasionalmente como misionero. Es interesante anotar que al mencionar la raza. a veces hasta clientes universitarios. pero la raza negra es la predominante. yo estaría autodiscriminándome. la cultura y la clase social están relacionadas entre sí. porque si no.. 19 El enfermero Mauricio tiene 41 años. Eso es cultural. Esta doctora tiene claro que. hay un predominio de la raza mestiza. hasta porque no tengo ni por qué discriminar. aunque éste no era el tema que la entrevista había introducido. porque estaría discriminandome yo misma” (ella se ve como una mulata). pero con un cierto nivel de esclarecimiento. y cita a dos abuelos indígenas y un componente de ascendencia africana. pero que no tienen plan de salud. está señalando que no considera que la raza biológica determine el nivel cultural o social. Fue educado sin religión y es un converso bautista. Que los negros tienen una clase social más baja. Esta característica proporciona una serie de distinciones que atraviesan la diferencia racial. está casado con una enfermera y tiene un hijo. Se considera a sí mismo de raza “mixta”. tú lo observas aquí. de bajo poder adquisitivo. descrito acá en términos de grado de iluminación y relacionado con el poder adquisitivo.

presentada como una demostración de conocimiento superior y “técnico”. para los propios profesionales de la salud. La respuesta del doctor Luis a AP. el asunto de raza escasamente surge.“Raça”. Víctimas egoístas 156 . 91 se clasifican como “negros” o “morenos”. En interacciones normales en el hospital. sus palabras también deben relacionarse con el contexto más amplio en el cual fueron dichas. Entonces la pregunta sacude y suena fuera de lugar. Pedirle a alguien que se describa a sí mismo “en términos de color y raza” requiere un posicionamiento ontológico inmediato con respecto a un discurso 20 A muchos brasileros les disgusta hablar sobre la raza véase Reichmann. Como tal. el ambiente del hospital de maternidad es fuertemente racializado: el personal médico directivo es blanco en su mayoría. Pero discutir la raza en Salvador también tiene mucho sentido con respecto a un contexto histórico y político más amplio. la respuesta fue dada desde la posición de un experto. Como médico. De estos. Sin embargo. Sugiero que el hecho de que la distinción racial se constituya en la práctica cotidiana de innumerables maneras debe no obstante tenerse en cuenta al interpretar la discusión de “raza” y “color”. esta racialización visible parece tan natural que casi ni vale la pena comentar. Una mayoría –99 de 123 profesionales de la salud entrevistados en nuestro censo– se definen como no blancos (Tabla 1). 1999. Sin embargo. La respuesta más bien sorprendida de la doctora Ester a una pregunta de AP en la que le pedía que caracterizara la clientela del hospital en términos de raza es ilustrativa de la reacción inquieta que el tema puede provocar. “cor” y racialización en el HMB Hasta para el observador más casual. parece sentir que puede hablar con autoridad acerca de la “verdadera” existencia de las razas biológicas que generan los tres colores básicos. Se puede leer como una reprimenda a una pregunta que implica que el color o la identidad racial sean asuntos dignos de ser comentados20. ya sea entre personal directivo u otro. mientras que el personal de enfermería es negro o moreno en su mayoría. como la mayor parte de las usuarias. puede ser interpretada como desempeñando varias funciones interrelacionadas. cuando ella le pidió que describiera su propio color o raza. (preto y pardo).

“¿Para qué? ¡No es pertinente!” les decían a los entrevistadores.salvador.reparacao. Por ejemplo. cuando llegamos al HMB. Profesionales blancos de clase media comenzaron a tomar nota. 1995. La investigadora era consciente de las implicaciones de su pregunta y el doctor Luis probablemente también. Véase también el Boletim PCRI (2005). histórico y escondido. incluyendo la acusación del movimiento negro que un racismo sistemático. yacía detrás de las estructuras sociales desiguales en Salvador y Brasil. Salvador da Bahia fue el hogar de un vigoroso movimiento negro que iba cogiendo impulso y fuerza política en el tiempo de la entrevista (2002)22. Durante gran parte del siglo XX. Cambios importantes en el discurso oficial y en la legislación reflejaban y estimulaban este cambio. Véase www. Denise fue coordinadora del Grupo de Trabalho Saúde da População Negra en 2006. Y muchos dejaron el espacio en blanco. 2005.específico de identidad con el cual muchos residentes de Salvador (no todos) se sienten incómodos.gov. De tal manera. Tales preguntas pueden inclusive suscitar reacciones hostiles. para 2002. una encuesta reciente a profesionales de la salud en Salvador comisionada por el gobierno municipal como parte de una iniciativa para combatir el “racismo institucionalizado” en los servicios de salud confrontó una fuerte resistencia entre los encuestados para identificarse a sí mismo en términos de raza o color21. Cecilia McCallum 21 157 . Denise de Almeida Ribeiro (comunicación personal). esgrimido por los que tenían el poder. Los medios frecuentemente publicaban historias sobre racismo en Brasil y hablaban de la idea novedosa que debería haber cotas para negros (cuotas para negros) en la educación universitaria. 2000.ba. en el momento de la entrevista. con frecuencia salía en los titulares una campaña nacional y local para introducir una acción afirmativa en la educación superior. la idea de que la “raza” hace una diferencia en la vida de las personas en Brasil se había convertido en algo más conocido.br (sitio visitado el 30 de noviembre de 2006). Sin embargo. En Salvador. la pregunta aparentemente inocente evocaba una serie de asuntos. 2007. 22 Agier. que forma parte de la Administración Municipal de Salvador. los habitantes de Bahia apoyaron el punto de vista que la identidad racial no es importante. McCallum.

pero aún no dio una respuesta clara. si tú tienes en cuenta las formas físicas. padre de tres muchachos adolescentes y abuelo. porque en verdad nosotros somos fruto de una miscegenación. Pero por ser el fruto de esa fusión. Es la raza base. Atribuyeron la desigualdad a diferencias de clase. Fue educado como católico. En este aspecto la raza blanca es la 23 El Dr. la raza oriental es mucho más próxima de nuestra raza indígena. Inicialmente. En 2002 ya había trabajado en el HMB durante 27 años. raza. 24 Yo describiría a Ana Paula como blanca (está de acuerdo). como la raza oriental. Alexandre se lanzó entonces a un monólogo sobre el tema. los brasileros llegaron a considerarse racialmente mezclados y sostenían que su país era una “democracia racial” caracterizada por relaciones armoniosas entre todos los ciudadanos. a origen étnico. de pelo lacio y castaño claro. pero no es practicante. no respondió en forma directa. a quien Ana Paula24 considera “blanco”. los ángulos. la raza indígena y la raza negra. Alexandre es casado. a lo largo del proceso de colonialismo brasilero. Vea bien. pero tenía opiniones claras sobre el tema. cómo se define a sí mismo?” ilustra este punto. otras razas fueron mixturándose. Dice que su familia es “mezclada”. El doctor Alexandre23. pero en verdad nosotros somos un caudal. de una mixtura racial donde se completan todas las razas. a pesar de creer que estéticamente. si hicieran un relevamiento histórico. 158 Víctimas egoístas . porque el origen indígena viene del oriente. Replicó: “¿A qué términos se refiere?” AP aclaró diciendo “a color. De una cierta forma. y durante 12 años ha sido miembro de la dirección. entre sus progenitores inmediatos hay personas de ascendencia africana. la raza blanca es la más bonita. porque esa raza. la población brasilera es una población que no tiene una raza definida. no a la distinción de raza. Estas ideas forman una parte integral de la ideología nacionalista y ejercen una influencia duradera en las expresiones de identidad propia.Durante el siglo XX. La respuesta del doctor Alexandre a la pregunta: “¿En términos de color. Enseña obstetricia allí y también trabaja en el centro de obstetricia. a raza”. respondió la pregunta con otras preguntas. El Brasil en verdad es una fusión básica de tres razas: la raza blanca. no tengo ningún prejuicio contra esas razas.

yuxtapuesto a su insistencia en la objetiva superioridad estética de los blancos. esto parece extraño. AP presionó al doctor Alexandre para que se definiera a sí mismo. excepto en los casos de las auxiliares Mara y Marisa (Tabla 4). En el último cuarto del siglo veinte. negro. se vuelven comprensibles. Él replicó: “Soy brasilero! Fruto de esta gran amalgama racial. mulato).más bonita. moreno. así como las respuestas más bien ansiosas de algunos de los entrevistados a esta pregunta. el punto de vista crítico sobre los conceptos que forman la filosofía nacionalista y por consiguiente afirmaciones sobre la identidad personal como las del doctor Alexandre se volvieron cada vez más influyentes. corren el riesgo de ser juzgadas como prestándose a apoyar prácticas racistas. y su propia apariencia claramente de Europa del Norte. En otros tres casos. siete dijeron. este desliz. De los 16 profesionales de la salud que respondieron. hasta porque familiarmente mi origen es la raza negra. Mi abuelo paterno era negro. cuando se relacionaron con la noción del Brasil como una “democracia racial”. amarillo. Valoraciones positivas del “mestizaje”. Para AP. comenzaron a verse como medio para sostener un racismo escondido y para permitir la exclusión sistemática de los ciudadanos con ascendencia africana del bienestar social y económico. A primera vista. La evaluación de Ana Paula normalmente coincidió con la respuesta. utilizando un término simple de color (blanco. exactamente”. pero cuando se ubica en el contexto político que rodea el tema de la raza en el momento de la investigación. Él respondió con otra pregunta: “Usted quiere saber si soy branco ou preto?” Ella respondió: “Cómo se ve usted. es de origen europeo. sin equivocación. a pesar de sus evasivas.” El doctor Alexandre fácilmente se desliza de su discurso erudito sobre la formación racial del pueblo brasilero a afirmar que no es prejuiciado (como la doctora Ester). Mi padre. así como del poder político. era polaco. el doctor Alexandre es inequívocamente “blanco” (Tabla 4). es la que se destaca. Desde esta perspectiva. Pero no tengo ningún prejuicio. por otro lado. la entrevistada mostró incertidumCecilia McCallum 159 . las observaciones del buen doctor acerca de que él “no es racista” porque tiene ancestro africano.

¿no?. al otro no lo conocí. bien negra en mi familia.. Autodefinición Víctimas egoístas Enfermera Andrea Enfermero Mauricio Enfermera Paula Enfermera Socorro Enfermera Verena Dr. yo estoy segura de que soy negra. Mezclado. yo estoy Negra. ahí hubo esa mixtura.. raza. mis dos abuelas eran indias. Fernando Dr. En algunos casos. tiene cabello crespo y eso. cómo se define?” Definición del investigador Dicen que quien no es blanco es negro. Moreno (estilo de un blanco). Yo me creo negra. Blanco. blanquitita. realidad mi abuela no era negra. yo soy blanquita. segura de que soy negra.. pero debe haber ahí por atrás. pero tú sabes que aquí no hay nadie puro en esta tierra.. debe haber mixtura por allá atrás. así. mencionando la raza o el color de los padres y abuelos. Blanca. yo no conozco ni abuelo.bre acerca de lo que “realmente” era. el marido de una de ellas era blanco. como en otros. pero Blanca. Mi abuela era negra. Mira.Mulato. una persona se declara blanca. ¿no? Por lo menos unas tres o cuatro generaciones son muy blancuzcas. pero no es blanco.. Pero no hay una persona negra. Blanca. qué sé yo. casi diente de raza negra. Yo soy blanca.. Blanco. Entonces. pero insiste en una posible o conocida descendencia de otra raza. En estos casos. ni bisabuelo. Faioderma. entonces mi padre también es así mixturado. En negro. Yo me creo negra. Tabla 4.. Como dice la enfermera Paula: “Usted sabe que aquí en esta tierra nadie es puro!”. pero soy descen. Luis Dr. Debe haber. Alexandre 160 . Respuestas de profesionales de la salud a la pregunta: “En términos de color. Blanco. Pero nosotros tenemos que definir la cosa vía raza. negra de piel. Nunca me detuve a pensar en eso. Yo soy un poco mixturado. el concepto de color se funde con el de la raza. pero yo me defino como morena. Brasilero.. y hay referencia a la mezcla racial en generaciones anteriores. Yo no me creo.

mixta. Blanca.).: ¡Qué sé yo! Es una mixtura tan grande que de repente ni sé de qué color soy. No me coloqué en la cota. es complicado. mi madre blanca. Tienen que ver con el género. de la T.. la cuestión del color de piel. porque. Morena (estilo mestizo. entonces como mi color de piel no es hacia el negro.). los profesionales de la salud acuden a ideas integradas en forma suelta y a veces contradictorias. no negro).. Blanca. no sé. Negra. eso fue muy cuestionado. obligatorio para el ingreso a la universidad pública (N. *** Cota: Sistema de derecho que propone un número específico de vacantes para estudiantes negros (N. ¿no? Yo soy amarilla (Risas). Negra. Yo soy descendiente de afrobrasilera. ahora.: ¿Y tú? Edo. Negra. Tanto así que hice el vestibular** y no me incluí en la cota***.: Me declaré blanca.: ¿Tú declaraste? Edo. en el primer caso con alguna alusión a raza y diferencias de clase. Pero tengo conciencia de que soy descendiente afrobrasilero. pero tengo conciencia de que soy afrobrasilera. Morena (estilo blanco).).Dra. Mi padre era caboclo*. de la T. Vestibular: Concurso público. mi abuela paterna indígena. Negra. de la T. qué color tengo (risas). adolescencia y sexualidad ¿De qué forma están los puntos de vista de los profesionales de la salud sobre raza–color relacionados con sus puntos de vista sobre las usuarias adolescentes del HMB? Hablando sobre estos dos temas. Ent. Mulata clara. Mulata– mestiza. Ent. lo que yo soy realmente. la edad y la sexualidad. ** Conclusión: Imbricaciones de raza. no sé. Ester Trabajadora Social Vânia Auxiliar Cynthia Auxiliar Cristina Auxiliar Mara Auxiliar Marisa Auxiliar Teresa Auxiliar Vitória * ¿Yo? ¡Yo soy mulata! Raza. ¿Mi color? Yo soy parda. y Cecilia McCallum 161 . o viceversa (N. yo no me coloqué por eso. Caboclo: Individuo nacido de india y blanco.: ¿Por qué tú no declaraste? Edo: No. ¿ves? Ent. Blanca.

negros e indios fueron integrados. los profesionales de la salud tomaron posiciones distintas. ahondando en la historia familiar. lo cual evoca la “conquista” de los movimientos negros de Bahia hacia una identidad negra valorada positivamente. Tal mezcla de personas heterogéneas resultó en un cuerpo singular (uno apropiadamente brasilero). La discusión sobre la mezcla racial en Brasil está 162 Víctimas egoístas . sin embargo. Es fruto de una mezcla anterior. indígena. por extensión. Por medio de esta táctica. las diferencias en el presente se socavan por medio del discurso y la diferencia racial es barrida hacia el pasado y. 2002). describiendo los aspectos interraciales de sus propios antepasados. Aquí. Los puntos de vista del doctor Alexandre son ejemplo claro de esta interpretación. afrobrasilero). Los otros. o en tipos de pelo. en los rasgos de la cara. El cuerpo y sus componentes internos y sus rasgos externos son tema recurrente. Sin embargo. La mitad respondieron impasiblemente. no respondieron en forma sencilla. portugués. Al hablar de la mezcla racial como un proceso que tuvo lugar en el pasado. hacia la historia corporal de cada familia. a medida que los profesionales de la salud hablaban acerca de su historia familiar para describir su propio color. nombrando ciertos abuelos o padres en lo referente a nacionalidades o identidades raciales (italiano.color. moreno) o negra. Desde esta perspectiva. de uniones de antepasados para quienes el sexo interracial era normativo. Las apariencias contemporáneas son testimonio de encuentros pasados. también tocaron otra historia relacionada –la de de la diferencia social–. en la piel. raza y parentesco en el otro. por la otra. con un término de color simple (blanco. y género y sexualidad de la edad. evocan una interpretación compartida acerca de la jerarquía social en la cual los blancos. Los antepasados de quienes hablan habrían estado involucrados en economías esclavistas y en el “proceso civilizador” por medio del cual los indios “salvajes” fueron emasculados y sus mujeres transformadas en las abuelas de los brasileros modernos (McCallum. Al pedirles que se describieran en términos de color o raza. el cuerpo moderno está formado de componentes raciales heredados del pasado. revelo los puntos de articulación entre lo que entienden los profesionales de la salud por raza por una parte.

El comportamiento de la joven no se explica como resultado del deseo físico directo. Una persona cuyo cuerpo aparenta pertenecer a una de las tres razas originales siempre podrá reclamar un ancestro mezclado. aunque invisible25. Las jóvenes son programadas físicamente y. Cecilia McCallum 163 . no la femenina). ya no simplemente como 25 Aquí sería muy útil traer a colación un discurso sobre genética véase Santos y Maio. como señal de la posición en un sistema de relaciones organizado por la apariencia. Sus cuerpos están sujetos a fuerzas generadas internamente que deben ser contenidas y controladas (los vagamente definidos “cambios físicos”). Un afán obstinado del campo sexual a una edad “temprana” es interpretado como egoísta porque las jóvenes se exponen a la sexualidad masculina sin considerar la naturaleza primordialmente reproductora de la sexualidad femenina. por consiguiente. la liberación de la capacidad productora de la mujer debe ocurrir en el momento en que estén socialmente preparadas para la crianza. Los profesionales de la salud no hablan de impulsos naturales incontrolados (una descripción que sí surge en Brasil. pero con respecto a la sexualidad masculina. Los cuerpos virginales de las jóvenes son constantemente vistos como orientados hacia el futuro. 2005. es una retrospectiva. La conversación sobre los jóvenes adopta un acercamiento diferente de los componentes temporales del cuerpo.cargada de alusiones a estas estructuras y procesos imaginados. La “raza o color” de un cuerpo es señal del papel de la familia en ese orden racial original ahora extinguido. Pero en la modernidad civilizada. psicológicamente a realizarse como “madres”. a los 25 años o más. desbocado. El mecanismo sexual por medio del cual la reproducción tiene lugar ejerce una influencia poderosa en la formación y el momento de realizar este destino. la insistencia en salir con muchachos (namoro) antes de llegar a una edad apropiada para una relación. El énfasis en cambio se hizo en los deseos afectivos y de relación experimentados por las jóvenes mujeres. Un cuerpo que evidencie una mezcla anterior puede tomarse como un símbolo de la extinción del ordenamiento basado en el color que una vez reinó. El embarazo obliga a la joven a re–concebirse.

Las conversaciones acerca de las características pasivas del comportamiento reproductivo de las jóvenes clientas recurre a una serie de representaciones acerca del orden social contemporáneo en Salvador. o (peor) abortándolo y negándole la vida. a la par con el tono acusatorio de muchas discusiones sobre las clientas egoístas del HMB. En estos casos. a través del proceso histórico que constituye el Bra164 Víctimas egoístas . y en Salvador en general. los profesionales casi no mencionaban la palabra “raza”. de la gente que las rodea. un orden social construido según un orden temporal. Si aún no está preparada ni autorizada para tal cosa. entonces actúa en forma egoísta trayendo un niño al mundo.una “mujer hecha” (mulher feita). sé que viene de allá del pasado”. Eso es cultural. Más bien. sino como una “madre” en potencia en un sentido práctico. también hay un reconocimiento de que estas jóvenes son víctimas: de circunstancias. Describieron diferencias entre las jóvenes por su origen “social”. No hubo una sugerencia abierta de que los afrobrasileros tuvieran en algún sentido biológico una sexualidad mayor o que fueran menos capaces de controlar sus instintos. excepto cuando el entrevistador lo estimulaba. las diferencias entre las jóvenes más ricas y más pobres están asociadas con un concepto de raza biológicamente relacionado. pero no reducido a él. explicado en contexto y generado por circunstancias familiares: factores como vivienda y acceso a la “cultura” mediante una educación formal. de la sociedad en general. Aquí el tiempo no se concibe solamente como expresándose en y por medio del cuerpo. la entrevistada nos recuerda el papel que juega la historia y la “cultura” en la producción de configuraciones de diferencia social y con connotación racial expresada diariamente en el HMB. La doctora Ester habló a nombre de varios de sus colegas cuando dijo: “los negros tienen una clase social más baja. no sé. una persona que da en lugar de recibir en su relación con los hijos. De tal forma. Al hablar acerca de las jóvenes clientas del HMB. ampliamente aceptadas y constantemente reiteradas. de ellas mismas. Algunos de los profesionales de la salud sugirieron que hay una mayor incidencia de embarazos juveniles entre las jóvenes pobres y negras y que esto está ligado a una temprana exposición al sexo en la casa y “en la calle”. sino en un sentido más amplio.

sil.M.R. (1995). tradicional y moderno. Aquino. Anthropologie du carnaval: la ville. Racism. http://www.pdf  Cecilia McCallum 165 .. Este conjunto de representaciones postula una serie de oposiciones simbólicas ligadas –entre negro y blanco. Boletim Programa de Combate ao Racismo Institucional. Mientras las prácticas institucionales y también un número significativo de profesionales de la salud castiguen a los jóvenes por atreverse a ser pacientes del hospital. Bibliografía Agier. también existe un rechazo al negarles los medios en el proceso histórico. Heilborn. junio 30). M. creando un problema social.. Bozon. E.br/arquivos/Boletim_PCRI. D. Aun si la condición histórica en que se encuentran (pobres. Agier. convirtiéndolas en víctimas. Rio de Janeiro: Fiocruz–Garamond. 245–264. (2000). Sus acciones también reproducen la dialéctica. y Knauth. sucio y limpio. En discusiones sobre raza y clase. modernos como “mejores” y “más altos” en oposición a las categorías de personas a las que pertenecen las clientes del HMB (clase “pobre” o “media”). pobre y rico.pnud. M. Edição especial saúde.org. pero el proceso imaginado es generalmente dialéctico. pacífico y violento. (Eds. PCRI. Bulletin of Latin American Research. M. inculto y culto. habrá un fuerte argumento para decir que ellas son realmente vistas más como autoras de sus propios actos egoístas que como víctimas. cultos. culture and black identity in Brazil. O aprendizado da sexualidade: reprodução e trajetorias sociais de jovens brasileiros. antihigiénicas) tiene un efecto negativo en las jóvenes. Marseille: Éditions Parenthèses–Institut de Recherche pour le Développement. ordenado y caótico– y las asocia a un sistema de valores. la fête et l’Afrique à Bahia.L. en el cual la modernidad está comprometida con una lucha constante e infructuosa contra el primitivismo. los profesionales de la salud simplemente describieron los grupos ricos.) (2006).L. 14(3). sin cultura. rural y urbano. M. primitivo y civilizado. (2005. retirando a la sociedad. Una historia ideal sería aquella en que lo moderno supere al pasado incivilizado asociado con la negritud.

Gênero e saúde: Programa Saúde da Família em questão (pp. desafios e limites na formação em gênero e saúde: reflexões a partir de uma experiência feminista. G. Menezes. (2005). En História. (2005). A. O Paiakã da “Veja”: mídia. 2006. McCallum. 12(2). Universidade Federal da Bahia. P. En W. Race in contemporary Brazil.  McCallum. A. (2005).  Portella. C. 447-68. Ponencia presentada al simposio “Fazendo Gênero”. y Maio.Gregg. Saúde–Manguinhos. 32(1). C. (2003). Journal of Latin American Studies. (2002). (2005).  Reichmann.  166 Víctimas egoístas . Monteiro (Eds. naturalized classes: Moving through the city of Salvador da Bahia. Sao Paulo: Abrasco–UNFPA. R.. U. 100-117. Virtually virgins: Sexual strategies and cervical cancer in Recife. P. University Park: Pennsylvania State University Press. 12(1).155-166). Sao Paulo: Abrasco–UNFPA. C.) (1999). y Dos Reis. (Ed. thnos.  Santos. Antropologia. Tesis de grado en Antropología. R. Cadernos de Antropologia e Imagem. Palo Alto. American Ethnologist.f. Monteiro (Eds. 70(3).  Equidade de gênero e saúde: o cotidiano das práticas no Programa Saúde da Família do Recife. A. (2005). Villela y S. (s. Brazil. Brazil.19-38. Women out of place? A micro–historical perspective on the black feminist movement in Salvador da Bahia.  Macedo. (2007). Villela y S. C. Florianópolis.  McCallum.). Schraiber. “Utero em cena”: implicações e desdobramentos do uso da ultra–sonografia obstétrica. P. J. C.335-360. L.). Ciências.). CA: Stanford University Press. Gênero e saúde: Programa Saúde da Família em questão (pp. y Dos Reis. M. 39. Estratégias. McCallum.C. 39-61). 55-80. Racialized bodies. modernismo e a imagem do índio no Brasil. (2005). raça e os dilemas das identidades na era da genomica. En W.V. L. O atendimento ao aborto em uma unidade pública de saúde: a perspectiva de jovens usuárias e de profissionais de saúde. Childbirth as ritual in Brazil: Young mothers’ experiences. McCallum.

Sexualidad y Salud. del Instituto de Medicina Social de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Sin embargo. 1991. 2 Doctoranda en Salud Colectiva (IMS/UERJ). Coordinadora del Centro Latinoamericano en Sexualidad y Derechos Humanos. profesora adjunta del Instituto de Medicina Social de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. 1999b). esta representación choca con las formas de organización de la familia y con el sistema de las relaciones de género que presidían la sociedad brasilera hasta hace pocas décadas. Fonseca. el terreno fértil para la construcción de esa idea. investigadora del Programa en Género. en los usos sociales del cuerpo en el país y en la miscegenación. Esa imagen es una colecta de fragmentos diversos que aún así encontraron. No sólo los modelos de familia seguían tal fórmula. IMS/UERJ. IMS/UERJ.Sexualidad. 1971) para analizar el sistema de prestigio y poder masculino. La literatura antropológica brasilera recurrió con gran énfasis al modelo del “complejo cultural mediterráneo” (PittRivers. género y color entre jóvenes brasileros Maria Luiza Heilborn1. 2000). Dicho imaginario social fue constituido con el paso del tiempo por cronistas de costumbres (principalmente europeos) que durante tres siglos visitaron el país. Entre las imágenes que constituyen la identidad nacional. incorporándolo a la literatura sociológica nacional (Parker. fundado en el control de la moralidad y de la conducta sexual femenina (DaMatta. 1985. . Heilborn. Cabral2 El Brasil se cree un país sexualmente desinhibido. Cristiane S. la sexualidad y el erotismo espontáneos se presentan como elementos centrales. también los modos posibles de experimentación de la 1 Doctora en Antropología.

definidas como masculina y femenina. Otro elemento asociado al imaginario de la identidad nacional brasilera refiere al modo en que la composición étnica. término que se refiere al inestable equilibrio entre la expresión de afectos y de violencia. género y color entre jóvenes brasileros . Varios pensadores sociales comienzan a postular que. en el cual impera el límite entre los cuerpos. 1992/2004). desde sus maneras clientelistas de hacer política hasta entender por qué la civilidad. Entre ellas podemos mencionar la reducción del tamaño de la familia. en las relaciones de género. resulta una “buena mixtura” (Schwarcz. la intensa urbanización del país. 1936/1995). Las interpretaciones acerca del Brasil sostenían la idea de ciertas peculiaridades del proceso civilizador aquí emprendido (Holanda. No obstante. la diversificación de la escena religiosa. A partir de 1930 se observa un cambio en la manera de pensar sobre la miscegenación. en el país. Las transformaciones sociales contemporáneas promovieron cambios en la esfera de las costumbres sexuales y. propiciando así una cierta dilución del contraste entre las experiencias femeninas y masculinas (Heilborn. el amplio crecimiento de la comunicación de masas. traducido en una débil delimitación entre las esferas de lo público y lo privado. este estilo societario es designado como “cordialidad”. Esta configuración es capaz de iluminar diferentes aspectos de la sociedad brasilera. el surgimiento del feminismo y del movimiento homosexual. 1978). la interiorización de las emociones y el autodominio. no instalada entre nosotros. En suma. Una diseminación parcial de los ideales igualitarios de relación entre los sexos también tiene lugar.sexualidad se organizaban a partir de una estrecha delimitación de esferas. el entrelazamiento de las razas produjo una sociedad con “democracia racial” (Freyre. en las relaciones entre géneros y en las de raza–color. persisten importantes asimetrías en las esferas doméstica y familiar. No se puede 168 Sexualidad. en cierta medida. el país no cumplía el ideario universalista. El modelo de la cordialidad brasilera puede ser contrapuesto al de la “civilidad” descrito por Elias (1990). 2007). 1933/1999). la prolongación y la sólida difusión de la escolarización. repercute fuertemente en el dominio de la sexualidad. fundada en el mito de las tres razas (DaMatta.

el Estado brasilero viene implementando políticas sociales para reducir las desigualdades raciales (Telles. al sistema norteamericano (Moutinho. Se observa una persistente desigualdad entre blancos y negros3 en las esferas de inserción económica y social. y no por raza. iniciado en la década del ochenta y consolidado durante los años noventa. La imagen de una nación de moralidad sexual flexible ante los padrones europeos –profesantes del catolicismo y el protestantismo– es resultante de un conjunto heterogéneo de representaciones científicas y populares. sensualidad y habilidad corporal para la “samba” y el fútbol. erotismo y raza siempre fueron objeto de enaltecimiento –ciertamente ambiguo– en el imaginario social brasilero. Todavía persiste la representación de un país en el cual las personas andan casi desnudas en las playas. Alberto y Hoffnung-Garskof. 2007). 2004. En lo que concierne a las relaciones raciales. el sistema de identificación de las personas prevaleciente en el Brasil.perder de vista que la diversificación de las costumbres en el Brasil tiene por fundamento el sustrato relacional y jerarquizado de la vida social. por ejemplo. de manera tal que se produce 3 Uno de los cambios importantes es la estrategia militante de considerar negros y pardos como negros. A partir de la presión del movimiento negro. a los últimos se les confiere el aporte de los atributos de espontaneidad. Cabral 169 . que caracterizarían la identidad nacional. por color (de la piel). el país viene presentando un proceso complejo de discusión sobre las características del racismo a la brasilera. al mismo tiempo. lo cual produce peculiares características en la expansión del proceso de individualización de los comportamientos y en la diseminación de la ideología igualitaria. 1933/1999) y la de persistencia de la idea de miscegenación como componente relevante de la cultura popular (Telles. En la miscegenación del blanco con indígenas y negros. Cristiane S. Maria Luiza Heilborn. Las relaciones entre sexualidad. tiene dimensiones muy flexibles cuando lo comparamos. De esta manera. 2003). 2003). el momento actual combina dos tendencias: la de superación de la ideología de la democracia racial (Freyre.

género y color entre jóvenes brasileros 170 . Para el tratamiento de los retratos más aproximados de lo que sucede en este “paraíso sexual. Sexualidade e Reprodução no Brasil (Pesquisa Gravad) fue elaborada por Maria Luiza Heilborn (IMS/UERJ). una tendencia aparentemente incontrolable a la precocidad sexual. En la adolescencia se intensifica el proceso de construcción de autonomía de los jóvenes respecto a su familia. sexualidad y reproducción. hoy en día. Sexualidad. Este artículo pretende contribuir a las discusiones sobre sexualidad. Del mito a la realidad siempre existen distancias significativas. En esa fase. Paris). Tanto los medios como la opinión pública expresan frecuentemente la idea que los jóvenes en el Brasil presentan. Michel Bozon (INED. Los principales resultados de la encuesta se encuentran publicados en el libro “O aprendizado da sexualidade: reprodução e trajetórias sociais de jovens brasileiros” (Río de Janeiro: Fiocruz–Garamond. basado en los resultados cuantitativos obtenidos en la Pesquisa Gravad.L. de la UFRGS. Nuestro análisis muestra que la iniciación sexual no sucede de forma tan precoz.una asociación entre las imágenes del carnaval y las de un paraíso sexual. cuyo objetivo central era la investigación de las trayectorias sexuales y eventualmente reproductivas de los jóvenes. El estudio fue realizado por tres centros de investigación: Programa en Género. Estela M.. y es seguida de un rumbo bastante estructurado en lo que respecta a las expectativas sociales en torno a las conductas de hombres y mujeres. Sexualidad y Salud del IMS/UERJ. Programa de Estudios en Género y Salud del ISC/UFBA y Núcleo de Pesquisa en Antropología del Cuerpo y de la Salud. 2007). Aquino (MUSA/UFBA). género y color–raza en la sociedad brasilera. aliada a la idea de tolerancia y libertad en relación con la homosexualidad (tanto masculina como femenina). lo cual conllevaría múltiples consecuencias negativas. 2006). los jóvenes 4 La investigación Gravidez na adolescência: Estudo Multicêntrico sobre Jovens. realizada en tres ciudades brasileras (Pesquisa Gravad4). Daniela Knauth (NUPACS/UFRGS). Dicha tendencia sería fruto de un “ambiente desestructurado”. abierto y tolerante” utilizamos datos de una investigación sobre juventud. donde pueden obtenerse informaciones sobre la composición detallada del equipo de investigadores. en el cual la incitación de los medios ejercería un papel preponderante (Heilborn et at.

2002: 23). consolidando la búsqueda de singularidades respecto al grupo familiar y la red de amigos. Comienzan a desarrollarse complejos procesos de aprendizaje cultural en torno a la sexualidad. Cabral 171 .experimentan relaciones afectivas que amplían su universo de vínculos. desempeñan un papel expresivo en la modelación de las conductas de los jóvenes (Lagrange y Lhomond. abarcando 4.. igual para ambos sexos. valores y comportamientos relativos a la sexualidad y a los papeles de género son consolidados en el transcurso de esta etapa de la vida: “Dos agencias son centrales en la transmisión de estos valores: la familia y el grupo de pares. Río de Janeiro y Salvador– situadas en regiones bastante dispares del país (Sur. Colegas y amigos son fuertes referencias de validación y reconocimiento de los sujetos y.2%) (Heilborn et al. pretendemos examinar las declaraciones sobre prácticas sexuales y valores sobre sexualidad enunciados por los jóvenes.” Maria Luiza Heilborn. con un alto índice de respuesta (85. Fueron escuchados hombres y mujeres de entre 18 y 24 años. Sudeste y Noreste). emprendido entre octubre de 2001 y enero de 2002. y otra. Cristiane S. cada vez más. en la que fueron realizadas 123 entrevistas en profundidad entre 1999 y 2000. La autonomía progresiva frente a la familia expone a los jóvenes fuertemente a la cultura del grupo de pares”5 (Heilborn et al. El cuestionario.. privilegió ciertos eventos de la trayectoria afectivo–sexual: los iniciales y los últimos. en entrevistas cara a cara. cuantitativa. 1997). Estrategia de la investigación La Pesquisa Gravad fue constituida de dos etapas: una inicial. Representaciones. 2006). cualitativa. íntimamente relacionados con los códigos de género vigentes en el contexto social en que los sujetos están insertos. A autonomia progressiva frente à família expõe fortemente os jovens à cultura do grupo de pares. Ellos vivían en tres grandes capitales –Porto Alegre. con la intención 5 “Duas agências são centrais na transmissão desses valores: a família e o grupo de pares. De tal modo. valorizando dos prismas de análisis: el género y el color–raza.634 individuos en una encuesta poblacional con muestra aleatoria y estratificada.

amarilla–asiática o indígena). color–raza y elementos biográficos fueron examinados como posibles determinantes de valores y de conductas. Relaciones de género. si bien el cuestionario también indagaba el color autodefinido6. Sexualidad. Incluso presentando definiciones hoy cuestionadas por intelectuales y por los movimientos étnico–raciales. inserción social. Fueron obtenidas aproximadamente 130 categorías diferentes para describir el propio color. dado que ella sigue la lógica del sistema clasificatorio brasilero (a pesar de haber sido evaluados. además del extenso gradiente de clasificación de los “morenos”. género y color entre jóvenes brasileros 172 . Se consideró el color auto–referido por el entrevistado después de la lectura de las opciones de respuesta (blanca. la longevidad de este sistema hace que las personas. Para la evaluación de la significancia estadística de las diferencias entre cantidades ocurridas entre estratos específicos. tales como “blanca pálida”. en función del bajo porcentaje encontrado en las demás. Los jóvenes también respondieron a cuestiones sobre valores y opiniones sobre sexualidad (infidelidad.de reconstruir un recorrido y permitir una buena rememoración de los encuestados. negros y pardos. “chocolate”. lo cual nos llevó a presentar los resultados según una u otra clasificación. puedan clasificarse según estos cinco colores–raza (Fry. existe una taxonomía extremamente compleja y variada. 2005). IBGE (órgano responsable por los censos poblacionales) desde hace más de cien años. Como proxy de situación socio–económica de la familia fue evaluado el grado de escolaridad de la madre del entrevistado. experimentadas durante la trayectoria sexual y en la última relación sexual. Junto con ello. parda. sin embargo. se utilizó el test Qui 6 El sistema clasificatorio del color–raza en el Brasil posee una definición oficial empleada por el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística. etc. también. que los análisis aquí emprendidos se mostraron bastante semejantes al ser cotejados con el grado de escolaridad alcanzado por el individuo. Con todo.) y a preguntas sobre prácticas sexuales. “mixturada”. cabe aclarar. los análisis aquí presentados sólo contemplan las tres primeras categorías. todos los cruzamientos según las categorías dicotómicas blancos y noblancos). homosexualidad. al ser entrevistadas. masturbación. Debe destacarse que se mantuvo la distinción entre blancos. negra.

2 años para los muchachos y 17.8% mujeres) entre los cuales. en particular respecto a la composición étnica.04.4% en Río de Janeiro y 8. 9. en Porto Alegre tres cuartas partes de los individuos se declararon blancos. lo que en aquel momento equivalía a aproximadamente a 78 dólares. La diferencia en términos de jerarquía social también puede ser analizada según el nivel escolar alcanzado: el porcentaje de jóvenes que llegaron a la universidad es el triple en Porto Alegre y el doble 7 El valor del salario mínimo era de 180 reales.0 (StataCorp. los negros predominan en el conjunto negros–pardos. Cabral 173 .000)7. El indicador utilizado de renta familiar mensual per cápita reveló que cerca del 15% de los jóvenes no disponen de más de medio salario mínimo. Perfil de los jóvenes entrevistados Fueron entrevistados 4634 jóvenes (47. respectivamente. 2003) fue usado para el procesamiento y análisis de datos. La edad promedio de iniciación sexual fue de 16. un quinto.6% ya se habían iniciado sexualmente. Río de Janeiro y Salvador da Bahia presentan contextos sociales y culturales muy diferentes.9 años para las muchachas.Quadrado de Pearson corregido para el efecto de diseño. Negros y pardos aparecen globalmente en proporciones iguales (aproximadamente un 25%). Cristiane S. las proporciones se presentan más equilibradas. mientras que en Río de Janeiro son los pardos quienes conservan la mayoría. El programa Stata 8. en Río de Janeiro. siendo este el caso para el 29% de los jóvenes pesquisados en Salvador.6% en Porto Alegre (p-valor:0. Frente a la pregunta cerrada sobre color–raza. Porto Alegre.2% hombres y 52. Maria Luiza Heilborn. Otro elemento diferenciador entre las ciudades es el perfil social según la renta y la escolaridad. el 93% y el 81. Se observó que las declaraciones no siguen exactamente la distribución esperada en las tres ciudades: en Porto Alegre. La entrada de datos y el control de calidad fueron realizados utilizándose el programa EpiInfo 6. la mitad. en Salvador. Los hombres se declaran más frecuentemente pardos que negros. mientras sucede lo inverso entre las mujeres. en cuanto a Salvador.

descartamos cualquier concepción de sexualidad resultante de determinaciones innatas. Bozon y Kontula. 1997). iniciación y número de parejas Sexualidad y género están ineludiblemente imbricados. 174 Sexualidad. la iniciación masculina continúa siendo más precoz que la de las mujeres en una diferencia de por lo menos dos años (16. 61.en Río de Janeiro. La construcción de ese espacio privado presupone el aprendizaje sobre el inicio y el establecimiento de un relacionamiento afectivo y sexual (Bozon. Desde nuestro punto de vista la sexualidad resulta de diferentes escenarios. respectivamente. Ya fue señalado que. ambos en relación con Salvador.2 contra 17. La sexualidad es uno de los principales dominios que incitan al joven a crear una esfera de autonomía individual en relación con la familia de origen.. La adolescencia es caracterizada por diversas transiciones. 1970. de gestos. Situada en la continuidad del proceso de socialización adolescente. 1994. género y color entre jóvenes brasileros . Las trayectorias escolares de las mujeres se mostraron un poco más extensas que las de los hombres.9). 2004).004). cuya mezcla comporta dimensiones psíquicas y sociales más allá de incumbir una articulación con la esfera reproductiva. 1998). Ejercicio de la sexualidad. Laumann et al. 1993. en nuestro país.9% (p-valor:0.0014). la primera relación sexual es habitualmente descrita a partir de indicadores como la edad en dicho momento (Bozon. 1973/2005) nos parece la clave principal de interpretación. La demostración de cómo la sexualidad con la pareja depende de un continuo desciframiento de códigos de conducta. lo cual coincide con los resultados de la Pesquisa DHS de 1996 sobre el Brasil (Bemfam. Gagnon y Simon. entre las cuales se destaca el pasaje a la sexualidad en pareja. de lectura de intenciones de los implicados y de un proceso de negociación en torno a los significados (Berger y Kellner. completando las primeras con mayor frecuencia la escuela secundaria.1% y 50.3% (p=0. donde es del 10.

2001). Los test estadísticos experimentados para la verificación de esos pequeños matices encontrados obtuvo una medida límite (p-valor: 0. 1991. Así. Cabral 175 . Sin embargo. que se inician más temprano en la vida sexual. Lógicamente. Otro elemento a destacar es la ausencia de variación según color–raza en la iniciación sexual.0801–encima de los 5% comúnmente aceptados). Ella no varía según la región o el grupo social. Bozon y Heilborn. pero que no confirman las ideas preconcebidas de la sexualización más intensa de la población negra. en función de su origen y de algunas características biográficas. el nivel de instrucción de la madre y el nivel de renta familiar diferencian a las mujeres de grupos menos privilegiados.La edad promedio de los hombres en la primera relación es extraordinariamente homogénea. el 30% de las mujeres de Salvador nunca tuvieron una experiencia sexual a los 19 años (contra el 23% en Río de Janeiro y el 15% en Porto Alegre). y apenas el 20% de los individuos de sexo masculino se inicia después de los 17 años. Existe una mayor diversidad de comportamientos entre las mujeres. Existen pequeñas diferencias porcentuales a favor de una mayor precocidad de quienes se declararon negros. 1996. en Porto Alegre existe una menor diferencia entre las edades de los hombres y las de las mujeres al momento de la primera relación sexual (un año). inversamente –y contrariando a las representaciones culturales más difundidas sobre color–raza y sexualidad–. en Salvador existe una iniciación más tardía. Además. por medio de la precocidad sexual y del valor socialmente expandido de la virilidad en el Brasil (Parker. Cristiane S. Maria Luiza Heilborn. En Porto Alegre ellas viven las primeras experiencias más temprano e. Leal y Boff. no fue observada ninguna asociación entre color/raza y edad de la iniciación sexual para las muchachas (Tabla 1). La homogeneidad del ritmo masculino del inicio sexual al contexto social es reveladora de la fuerte exigencia cultural de confirmación de la masculinidad. Río de Janeiro se sitúa entre estos dos polos. Las primeras experiencias se concentran entre los 15 y 17 años.

2 30.Tabla 1.2 1032 37.6.5 36.3 1871 25. tardío. demarcan una cierta continuidad de la pareja en el tiempo (N.).6 407 29. un primer empleo precoz o un primer namoro8 a los 13 años o en edad inferior. por color–raza y sexo.3430 0. Población: Jóvenes de 18 a 24 años. En contrapartida.0801 Fuente: Pesquisa Gravad.9 31. Río de Janeiro (RJ). están asociados a un acceso más precoz a la sexualidad.0 35.1 432 29. Salvador (BA). 2006). Sexualidad.4 36. la trayectoria escolar individual ejerce mayor influencia sobre las mujeres que sobre los hombres: las jóvenes que interrumpieron sus estudios sin completar la escuela primaria tuvieron su primera relación a los 16.5 1833 Iniciación Blanca sexual* Color/raza Negra Parda Total p-valor 0. la entrada en la vida sexual adulta no consiste en un mismo evento para hombres y mujeres. 18 años y más para mujeres y 17 años y más para hombres. 2002.8 28.1 34. El mismo fenómeno puede ser constatado respecto a la socialización religiosa. de la T.4 39.7 452 27. hasta 15 años para mujeres y hasta 14 años para hombres.1 980 31.2 40. 8 Expresión utilizada para referirse a relaciones afectivas que. género y color entre jóvenes brasileros 176 .2 401 27.5 35. Las variables que describen la trayectoria individual tienen un efecto relativamente fuerte sobre el calendario femenino de la entrada a la sexualidad (Bozon & Heilborn.6 30. * El intervalo entre edades en la categorización para la edad de la primera relación sexual es distinto para mujeres y hombres: precoz. tanto para las mujeres como para los hombres.3 años.2 40. mediano. sin ser estrictamente formales. de 16 a 17 años para mujeres y 15 a 16 años para hombres.9 35. mientras que aquellas que prosiguieron o ingresaron en estudios superiores. En suma. SEXO Femenino Precoz Mediano Tardío n Masculino Precoz Mediano Tardío n 24. la tuvieron sólo a los 18.4 36. Proporción de jóvenes según la edad de la iniciación sexual.9 43. Porto Alegre (RS). En particular.4 33.

2 11. Algunos autores señalan el estrecho vínculo entre 9 Proponemos el indicador “tiempo transcurrido de vida sexual” como el intervalo de tiempo entre la iniciación sexual y la edad del sujeto al momento de la entrevista. Río de Janeiro (RJ). Proporción de jóvenes con cuatro años (o más) de vida sexual.6 17.5 17. Número de compañeros sexuales 1 2ó3 4ó5 6 o más Sexo Femenino Masculino n 1159 % 23. una vez que éste puede resultar de las circunstancias sociales implicadas en el relato según el género. Cristiane S.8 p-valor 0. mientras lo mismo ocurre con apenas uno de cada seis hombres. Cabral 177 .0000 Fuente: Pesquisa Gravad.Existe también una marcada diferencia entre muchachas y muchachos en las declaraciones sobre las parejas en el transcurso de su vida. presentan experiencias muy dispares: cuatro de seis mujeres refirieron hasta tres compañeros sexuales. Maria Luiza Heilborn. Jóvenes de ambos sexos.8 n 1279 % 3. con el mismo tiempo transcurrido de vida sexual9 (cuatro años o más). de una delicada articulación entre el comportamiento real y la posibilidad de enunciarlo. La multiplicidad de parejas es. Se trata. ya que su declaración traduce el conjunto de presiones sociales actuantes sobre la iniciativa de los sujetos.5 16. Población: Jóvenes de 18 a 24 años.1 41. antes que nada. mientras que las mujeres deben presentar una cierta modestia en la esfera sexual. por tanto.5 68. 2002. según la cantidad de compañeros sexuales y sexo. Porto Alegre (RS). condicionada por las expectativas sociales colocadas para cada uno de los sexos: es esperado que los hombres tengan muchas parejas pues esto es un signo de virilidad. Tabla 2. Tal imagen no corresponde necesariamente al comportamiento real. Salvador (BA). en relación con la propia conducta (Tabla 2). Es razonable indagar estos números desde la óptica de las concepciones de género sobre parejas.

Porto Alegre (RS).11 12. correlativamente. los resultados no corroboran esta imagen. según el número de parejas sexuales. género y color entre jóvenes brasileros . La explicación frecuente es que las mujeres rememoran selectivamente los vínculos con algún significado o compromiso. Salvador (BA). Tabla 3. 178 Sexualidad. 2002.89 20. Sin embargo. Nuestro argumento sostiene que en la construcción social del género femenino hay una subsunción del sexo a la afectividad. color–raza y sexo.8 29. 1996. En esa misma dirección se presenta la extendida concepción de la mayor sexualización de los negros. Población: Jóvenes de 18 a 24 años. Bozon.33 35.59 26. el modo socialmente construido de contar parejas por parte de los hombres (Béjin. tendiendo a “olvidar” (o a no computar) las parejas de menor importancia..9 24. 2001. La disposición para la actividad sexual y la valoración de la cantidad de parejas son buenos ejemplos de dicho atributo.1535 Fuente: Pesquisa Gravad. lo que supuestamente se reflejaría en declaraciones con un número superior de parejas sexuales.3 75.7 565 43.sexualidad y afecto para el género femenino y. la sexualidad en los hombres es socialmente modelada.37 18. 1999a).22 20. Río de Janeiro (RJ).08 34. 1998).3 1072 Número de parejas sexuales Blanca Color–raza Negra Parda Total p-valor 0. Sandford et al. como si retuviera una intrínseca cualidad instrumental (Heilborn. entre las mujeres.3 258 6. Sexo Femenino 1ó2 3a5 6 o más N Masculino 1ó2 3a5 6 o más N 8.2 24. Proporción de jóvenes con cuatro años (o más) de vida sexual.3 68.17 44.52 242 46. teniendo en cuenta la ausencia de asociación entre color–raza y la respuesta sobre la cantidad de parejas sexuales.0361 0.2 67.9 1176 45.0 272 4. Entre los hombres no hay diferencias estadísticas.72 265 52. designada aquí como una perspectiva relacional referente a la sexualidad. En contrapartida. son justamente las negras las que menos declaran un gran número de parejas en su trayectoria (Tabla 3).7 646 6.9 65. en el sentido de ser portadora de sentido en sí misma.8 18.

se percibe que este importante eje de clasificación social no se presenta como un estructurador preponderante en el desarrollo de la trayectoria sexual (como lo hace suponer el imaginario social acerca de la mayor sexualización de los negros). que continúa informando la conducta de hombres y mujeres. en un momento de la trayectoria de vida y puede comportar una amplia variedad de afectos. pudiendo darse un constante ajuste de los sujetos en el ejercicio de su sexualidad. La rememoración de los actos sexuales practicados depende del significado atribuido por los sujetos a tales prácticas. Los resultados producidos por medio de un instrumento como el cuestionario cerrado tienden hacia el primer polo. en función del momento de sus trayectorias biográficas (Spira et al.:1993. no obstante.En síntesis. Estos distintos significados no son necesariamente excluyentes. El acto sexual no es una práctica autonomizada: suscrita siempre en un conjunto más amplio de significaciones. que proporcionen el esbozo de un panorama aún pasible de problematización. La actividad sexual puede encarnar la voluntad de procrear. p. tiene lugar en un contexto relacional específico. buscamos (con el uso de tales datos) mostrar tendencias generales. la satisfacción del deseo. la demostración de un estatuto social o un gesto que consolide una relación afectiva. Como caracterización general. La entrada masculina en la sexualidad con pareja es más precoz al compararla con las actitudes femeninas. Cristiane S. 34). El color– raza no interfiere de forma significativa en el desarrollo de la vida sexual de los jóvenes. el examen de dos elementos caracterizadores del ejercicio de la sexualidad (iniciación sexual y número de parejas) revela una persistente asimetría de género. Cabral 179 . Maria Luiza Heilborn. Tipos de interacción sexual Somos conscientes de que investigar sobre la sexualidad es mantener un fino equilibrio entre una mirada que podríamos describir como “positivista” –en la medida en que procura cuantificarla en términos de frecuencias de actos y prácticas– y aquella que valoriza lo enmarañado de las relaciones sociales y los significados atribuidos al ejercicio de la sexualidad. También es observado un patrón similar de mayor restricción en relación con la cantidad de parejas.

responder tampoco es algo fácil. o incluso estigmatizados. Entre las técnicas corporales existen varias modalidades de contactos para la producción–obtención de placer. al mismo tiempo. de afiliación religiosa y. Las respuestas se refie180 Sexualidad. de trayectoria biográfica (por ejemplo. Las pesquisas sociológicas sobre sexualidad pretenden justamente capturar ese carácter mutable de elección y frecuencia de las prácticas sexuales realizadas. técnicas como sexo oral. oral y anal. según las formulaciones de las preguntas. más allá de la masturbación en pareja y la masturbación erótica del cuerpo propio.Las técnicas corporales clasificables como acto sexual son objeto de definiciones socio–históricas que varían en el tiempo y el espacio cultural. El análisis de los cuestionarios internacionales sobre comportamiento sexual señala que. La situación de entrevista sobre sexualidad es una interacción social que instiga al entrevistado a hablar de asuntos íntimos. amistoso y de neutralidad. Así. “Tener relaciones sexuales” puede estar circunscrito a la modalidad del coito vaginal. de color–raza. sobre todo. en función de las formas conocidas de transmisión del virus. La epidemia de VIH/Sida ha sido señalada como uno de los factores centrales de cambio en el modo de entendimiento de las relaciones sexuales. entrar en conyugalidad más o menos precozmente). ese escenario interactivo por sí sólo puede generar ruidos en el entendimiento de determinadas expresiones. Si conceptualizar sobre prácticas sexuales y formular preguntas sobre ellas constituyen tareas delicadas. que no se restringen al coito genital. aunque se hayan hecho esfuerzos para construir un instrumento culturalmente sensible. género y color entre jóvenes brasileros . En la Pesquisa Gravad las entrevistas cara a cara inducían a los jóvenes a hablar explícitamente sobre ítems pasibles de inhibición y pudor. buscando discernir regularidades que expresen marcas de pertenencia social. de la influencia de las prescripciones de conducta para hombres y mujeres. masturbación y sexo anal pasaron a integrar regularmente los más recientes instrumentos de pesquisa sobre el tema. o puede incorporar caricias íntimas en las partes genitales del cuerpo del compañero o la compañera. A pesar de todas las recomendaciones metodológicas para mantenerlo en un clima que sea. La base de datos contempla preguntas sobre algunas formas de relación sexual tales como la vaginal. se ponen en escena diferentes concepciones de lo que es un acto sexual.

o el rechazo. El resultado. 11 Los hombres declaran haber practicado sexo anal “algunas veces” en el 28. “frecuentemente” corresponde al 4. respecto al sexo anal. Cristiane S. es indicativo de la centralidad del sexo vaginal como técnica sexual definidora de la heterosexualidad. Este dato indica que no hay un efecto de supervaloración de la experiencia en las declaraciones masculinas. 10 Como estrategia para el tratamiento y análisis de los datos.ren a la frecuencia de los actos. y las mujeres el 10. de una modalidad específica de interacción sexual. Cabral 181 . Maria Luiza Heilborn. ofreciendo al entrevistado las alternativas de frecuentemente. nuestra estrategia analítica buscó evaluar la experimentación. La relación vaginal consiste en la forma de contacto sexual más difundida entre los jóvenes sexualmente activos. seguido de la masturbación entre la pareja y. mientras la alternativa nunca fue interpretada como ausencia de experiencia. algunas veces. La discrepancia de declaraciones entre los sexos merece una interpretación. El porcentaje de hombres que declara haberse involucrado “raramente” (27%) en prácticas anales es la mitad del conjunto11.3% para ellos y al 1.3%) en el universo femenino. raramente o nunca10. las tres primeras posibilidades fueron aglutinadas como positivas de experimentación de una práctica sexual dada. el sexo anal. Aproximadamente el 18% de las mujeres y el 11% de los hombres declaran no haber practicado “nunca” el sexo oral. un 75% de las mujeres y un 39% de los hombres. lo mismo sucede con una cuarta parte de las respuestas femeninas y un 11% de las masculinas en relación a la masturbación entre la pareja y. dado que la mitad de los declarantes (sean hombres o mujeres) evalúa la frecuencia como rara. tema que presenta una notable contraposición entre muchachas y muchachos.5% para ellas. No obstante. nada sorprendente. estando presente la misma proporción (12. La declaración sobre la experiencia de diversas modalidades de interacción sexual no es ecuánime: el sexo oral es el segundo más practicado. y es una marca importante en la construcción de los recorridos sexuales de los individuos (Gagnon y Simon.6%. Las respuestas femeninas en torno a esas prácticas son siempre inferiores a las masculinas. por último.7% de los casos. 1973/2005).

lo cual no significa que haya alcanzado la posición de técnica central en las relaciones sexuales. que considera como símbolo de virilidad una permanente disponibilidad para aquello que involucra lo sexual (Heilborn. 1987). al 79% y al 82%. comportamiento socialmente esperado para este género. mientras las mujeres declaran menos esta práctica. Esos cambios se deben a la incorporación de la práctica del sexo oral al repertorio de la sexualidad conyugal y premarital. que realizaron esta práctica en el transcurso de su trayectoria sexual al menos una vez. las mayores proporciones en las respuestas masculinas pueden ser relativizadas a partir de las prescripciones en torno a la masculinidad en el Brasil. La discrepancia de las respuestas parece señalar que los hombres valorizan la fellatio. En primer lugar. dejando de ser una especialidad de la prostitución. respectivamente. género y color entre jóvenes brasileros . 182 Sexualidad. la constancia de la diferencia de las declaraciones entre los sexos revela una ausencia de mutualidad en el ejercicio de esas prácticas. sobre todo para las mujeres (Gagnon y Simon. mientras la proporción referente al cunnilingus corresponde. Generalmente. De cualquier forma. Las expectativas discrepantes que poseen los individuos de cada sexo en relación con los contactos sexuales tornan a la arena de la sexualidad un juego de permanente negociación. El sexo oral es una práctica que viene conquistando una creciente aceptación en el paisaje social.El acentuado contraste entre las declaraciones de mujeres y hombres puede ser interpretado de diferentes maneras. (1994) afirman que la diseminación de la práctica del sexo oral es indicio de los cambios en el guión sexual de hombres y mujeres en el último siglo. la misma lógica se aplica al cunnilingus. Laumann et al. Estas diferencias revelan la ausencia de una perfecta mutualidad de caricias orales entre las parejas. aunque no necesariamente son recíprocas. las caricias que envuelven el contacto de la boca con los órganos sexuales componen los juegos amorosos. La experimentación del sexo oral es relatada por una proporción significativa de los entrevistados. En segundo lugar. 1999a). Aún así. el bajo nivel de las respuestas femeninas puede indicar un cierto pudor al hablar sobre sexualidad. ésta es distinta para mujeres y hombres: la fellatio es declarada por el 70% de las muchachas y el 85% de los muchachos.

Cabe registrar aquí que las declaraciones de las mujeres negras sobre sexo oral son siempre en menores proporciones. Cristiane S. Cabral 183 . pertenecientes a las camadas populares. sobre todo en lo que se refiere al cunnilingus. En el otro extremo de la escala social (grupos con acceso a una educación superior). Podríamos argumentar a favor de un mayor igualitarismo entre los sexos en ese universo. comparados a los negros y pardos. revelándose así una razonable asimetría entre hombres y mujeres de poca instrucción. lo cual lleva a Maria Luiza Heilborn. Lo mismo sucede entre los hombres (datos no presentados). La literatura sobre familia y conyugalidad en estos grupos sociales (Fonseca. Esta diferencia debe ser problematizada a la luz de las concepciones culturales de las conductas adecuadas para los géneros. 2000) demuestra que los valores ligados a la distinción entre la “mujer de la casa” y la “mujer de la calle” son de gran importancia en la construcción de la identidad femenina. Considerándose el conjunto de los entrevistados. mayor es la referencia a haber tenido dicha experiencia. Dicho análisis revela una homogeneidad de conductas interna al segmento social. Existen pequeñas variaciones en torno a la declaración de esta práctica sexual según el color–raza. se observa una aproximación de las experiencias entre los sexos. Este tipo de relación integra el elenco de prácticas experimentadas por las mujeres con nivel superior. La diferencia de relato puede deberse a esa lógica cultural específica. El análisis específico de los grupos del mismo nivel educacional acerca de estas declaraciones muestra que las diferencias por color–raza desaparecen. la convergencia en los análisis sobre escolaridad indica que existe una mayor o menor desigualdad de experiencia de hombres y mujeres. Existe una notable diferencia de género entre los jóvenes con baja escolaridad: las declaraciones femeninas sobre la ausencia de esta práctica corresponden a casi el doble de las masculinas.El nivel de escolaridad desempeña un papel importante en la respuesta sobre el sexo oral: cuanto mayor es el nivel alcanzado. principalmente respecto a la práctica de la fellatio. En suma. son los blancos (hombres y mujeres) quienes la manifiestan en mayor proporción. conforme a su posición en la jerarquía social. comparadas con aquellas de escolaridad muy baja.

Tabla 4.5 449 433 77. según color–raza y sexo.3 10.9 396 411 78.0175 61.7 21.destacar una cierta visión del mundo constituida por la condición de clase.1 74.3 83.3 42. Distribución porcentual de los jóvenes.2 0.4 36.3 87.8 Color–raza Negra Parda 76.7 92.7 39. 184 Sexualidad.3950 p-valor Femenino Masculino Femenino Hombres Mujeres 83.9 57.1 Total 82.9 0. Sexo Práctica sexual en la trayectoria Sexo oral Sí No p-valor Sí No p-valor Sexo anal Sí No p-valor Sí No p-valor Masturbación entre la pareja Sí No p-valor Sí No p-valor n mujeres n hombres Blanca 86 14 92. Porto Alegre (RS).3 16.1 38.7 16.1 78.0753 29 71 63.7 13.1 21.7 30.9 0.7 22.1 12.3 25.3 10. Una mayor declaración de esta práctica por los blancos refleja el efecto de la escolarización para el conjunto de los entrevistados (éstos son más escolarizados que los negros y pardos) y no por su color–raza (Tabla 4).7 7.7 78.9 0.4 86.6 21.0012 89.3 85.7 0.6 23.7 0. Salvador (BA). género y color entre jóvenes brasileros .2 7.0194 1816 1872 Masculino Fuente: Pesquisa Gravad.5 14.8 16. Población: Jóvenes de 18 a 24 años. Río de Janeiro (RJ).3 60.9 13. 2002.3 86.0235 89.3 971 1028 69. según prácticas sexuales experimentadas a lo largo de su trayectoria.

La pesquisa sobre el comportamiento sexual de los franceses registra que el 26. de lo femenino a lo masculino. La manera en que se desenvuelve la trayectoria afectivo–sexual –todavía corta. En contrapartida.. 2005). Existe una notable diferencia entre las respuestas masculinas de franceses y de americanos y las de los brasileros. Este dato ilumina la manera en que los universos sexuales masculino y femenino se apartan en la sociedad brasilera. La pesquisa americana National Health and Social Life Survey de 1992 (Laumann et al. una de las representaciones más difundidas sobre la sexualidad es que las técnicas sexuales anales son muy corrientes.2% para los hombres y 26. Así. Entre los jóvenes brasileros. En el sentido común brasilero. las declaraciones femeninas son similares en esas encuestas internacionales.5% para las mujeres (Mosher et al. donde declarar la práctica anal integra el imaginario de la masculinidad. los datos revelan que el 61% de los hombres y el 25% de las mujeres experimentaron tal práctica en el curso de sus trayectorias sexuales. 1994) presenta resultados semejantes en las declaraciones de muchachas y muchachos de 18 a 24 años sobre el sexo anal (16%). incluyéndose también las brasileras. La declaración sobre la práctica de sexo anal tal vez sea el modo por el cual mejor se hace presente el imaginario de la sujeción. En una investigación reciente. Cabral 185 . Cristiane S. dada la edad de los entrevistados– desempeña un papel relevante en la experimentación del sexo anal. Entre los que no Maria Luiza Heilborn. Estas proporciones son notables al ser contrastadas con los niveles de respuesta encontrados en otros países. la comparación permite hacer evidente las especificidades de la articulación entre sexualidad y género en el Brasil. National Survey of Family Growth (NSFG) de 2002. los resultados son sorprendentes. revelando una fuerte asimetría de las relaciones de género en el ejercicio de la sexualidad.Entre el elenco de los actos sexuales investigados se encuentra el coito anal.. lo cual llega a sobreponerse a la influencia del nivel educacional y social de los sujetos. el porcentaje de práctica de sexo anal declarado por jóvenes de 18 a 24 años corresponde al 27. en la cultura sexual brasilera.4% de los hombres y el 20% de las mujeres de aproximadamente la misma edad han informado acerca del ejercicio de esta práctica al menos una vez en su vida. En contraste con los datos internacionales.

esta asociación deja de ser relevante cuando se cotejan las posibles diferencias de color–raza internamente en los estratos escolares. Las declaraciones de masturbación entre la pareja son muy semejantes a las concernientes al sexo oral. El color–raza tampoco produce diferencias entre las declaraciones masculinas. un mayor número de parejas y la precocidad de la iniciación sexual. género y color entre jóvenes brasileros . inclusive entre aquellos con un nivel superior de escolaridad (datos no presentados). Probablemente. hay ligeras distinciones entre mujeres blancas.5% de las muchachas declaran haber sido masturbados.experimentaron esta práctica. Jóvenes blancos.5% de los muchachos y el 68. hombres y mujeres. Cuando comparamos las respuestas según el sexo. El desconocimiento de la técnica es más acentuado entre las mujeres. Sin embargo. siendo las primeras las que refieren una mayor experimentación de tal práctica (Tabla 4). llevándonos a afirmar que la aceptación de esta actividad es más común en dicho universo. se observa una diferencia persistente de género. La adhesión a esta práctica varía en función del capital educacional para ambos sexos: los que poseen mayor escolarización responden en mayores proporciones a prácticas de masturbación. todos ellos elementos importantes para una mayor declaración de esta práctica (datos no presentados). son los que más declaran haber experimentado la masturbación con la pareja. no hay variación según el capital escolar o inserción social. La variación observada sobre las declaraciones de esta práctica según el color–raza presenta una asociación estadística apenas cuando se considera al conjunto de los entrevistados (Tabla 4). Nuestro análisis apuesta por una interpretación que el capital 186 Sexualidad. negras y pardas. así como entre un mayor tiempo transcurrido de vida sexual. en esta diferencia de enunciación reside una resistencia femenina en admitir que la masturbación pueda integrar el rol de las prácticas corrientes para ambos sexos. Existe una asociación entre el hecho de convivir con la pareja y una mayor declaración de sexo anal (para ambos sexos). La discrepancia en los relatos según los sexos se expresa de forma más clara en relación con el reconocimiento femenino de caricias íntimas efectuadas por las parejas: el 85.

por lo menos. Maria Luiza Heilborn. pues ellos son los más escolarizados. sin duda. las reglas de comunicación sobre él. la comparación de las declaraciones revela una polaridad entre hombres y mujeres. Entre los jóvenes con menor nivel de escolaridad. la modalidad de relación sexual de menor adhesión. Cristiane S. presentando un contraste acentuado entre las declaraciones femeninas y masculinas. Todo parece funcionar como si las imágenes en torno a la disposición para el sexo debieran ser enfrentadas por medio de formas más moderadas de relatar tales prácticas. el color–raza funciona como un eje más de jerarquización social que introduce modulaciones en las prácticas experimentadas o pasibles de ser enunciadas. El sexo anal es. Se destacan las diferencias en las respuestas de muchachas y muchachos según su capital educacional. Preferencias de los actos sexuales: gradaciones intensas por género y frágiles por color–raza Las diferencias de declaraciones relativas a las prácticas sexuales revelan una mayor aceptación de los contactos urogenitales para ambos sexos. Este resultado problematiza la idea de que los estereotipos raciales actuarían en la modelación de mujeres y hombres negros. en la cual el género es el eje clasificatorio fundamental para definir el campo de experiencias posibles o. son justamente los que se declaran negros los que relatan en menor porcentaje la experimentación de formas de interacción sexual.educacional explica la proporción más alta entre los jóvenes blancos respecto a la masturbación. La identificación por color/raza interactúa con otras formas de inserción –como ser la menor escolaridad del individuo o un medio social más humilde–. Cabral 187 . impulsándolos a afirmarse a partir de la sexualización. Tal contraste puede ser atribuido a una visión del mundo más tradicional. en relación con las demás clasificaciones raciales. lo cual propicia un refuerzo mutuo entre cada una de esas variables. Si el idioma del género es el responsable por la definición de lo que es aceptable como práctica o declaración. Contrariamente al imaginario sobre la intensa sexualización de la raza negra (donde se podría imaginar una experimentación más amplia de las técnicas sexuales).

suscitar en los entrevistados la alusión a una práctica sexual específica y. por la otra. Sexualidad. Las reacciones negativas a 12 En el Brasil. considerando la influencia de condicionantes biográficos y sociales. Las categorías de respuestas aludían a tres posibilidades: una que expresa tolerancia en relación con la homosexualidad (“esas personas pueden transar con quien quieran”).La sexualidad bajo el prisma de los valores El análisis sobre la juventud puede dar indicios sobre nuevas tendencias de conductas o normas presentes en la sociedad. Las mujeres se muestran más tolerantes a la homosexualidad. por una parte. ya sea masculina o femenina: aproximadamente dos tercios de las muchachas declaran que “esas personas pueden transar con quien quieran”. que hace tiempo problematiza la difusión e interpretación de la categoría homosexual (Fry. El tema de la homosexualidad puede. sobre todo en lo que concierne a la difusión de la norma de heterosexualidad compulsiva. masturbación y concepciones sobre el deseo sexual. Teniendo en cuenta la literatura antropológica sobre homosexualidad en el Brasil. En este artículo presentamos las opiniones juveniles acerca de la homosexualidad y la masturbación con la intención de describir los valores de los jóvenes frente a la sexualidad. En la Pesquisa Gravad fueron efectuadas preguntas sobre fidelidad. y no a la idea de pudor. puede accionar eventualmente representaciones sobre un estilo de vida peculiar a un conjunto de personas. Guimarães 1979/2004. la expresión “no tener vergüenza” alude a la adecuación moral. género y color entre jóvenes brasileros 188 . haciendo que las opiniones sobre la homosexualidad puedan constituirse como un lugar esclarecedor de los caminos de modernización de las costumbres o de reservorio de prejuicios. 1982. Parker y Terto Jr. homosexualidad.. la investigación sobre dicho tópico permite develar la visión de mundo de los sujetos. En este sentido. 1998) optamos por no usar el término en la formulación de la cuestión. y otras dos que expresarían menor tolerancia o incluso rechazo (“esas personas no tienen vergüenza” y “esas personas están enfermas”)12. Utilizamos la expresión transar asociada a la idea de práctica sexual entre personas del mismo sexo. en contraposición a la mitad de los hombres.

quienes declaran menor tolerancia (Tabla 5). por regla. La escolaridad individual es el elemento de mayor expresividad en la emisión de opiniones. Y. coherentemente.7% de los hombres y un 7. los diferenciales de capital educacional.4% de las mujeres). el 90% de las mujeres y el 69% de los hombres cuyas madres tienen un nivel superior de escolaridad. hombres y mujeres. Sin embargo. análisis por el prisma del nivel de escolaridad de la madre del entrevistado (datos no presentados). En el examen de las opiniones sobre homosexualidad (masculina y femenina) según el color–raza de los entrevistados. la asociación estadística es apenas significativa para el conjunto: son los negros. Cristiane S. La diferencia encontrada para el conjunto de los jóvenes según color–raza puede expresar. La aceptación de la homosexualidad se correlaciona con el género femenino y los niveles más altos de capital cultural. Al indagar sobre las representaciones acerca de la masturbación masculina y femenina. En el medio popular existe menor tolerancia a la homosexualidad y lo inverso sucede en los medios más abastecidos: aproximadamente. La evaluación de la opinión según el medio social señala diferencias bien marcadas: la tolerancia aumenta en el mismo sentido en que se elevan los niveles de escolaridad. aceptan la homosexualidad. son los hombres menos escolarizados los que manifiestan un mayor repudio. teniendo en cuenta que son los negros los menos escolarizados en la población brasilera. al controlar las opiniones en el análisis emprendido por nivel de escolaridad. a nuestro entender. sobre todo entre los que no se iniciaron sexualmente (el 62% elige las opciones que condenan la homosexualidad). al combinarse con el género en algunas situaciones surgen resultados interesantes: las mujeres son. Sin embargo. se propusieron a los jóvenes unas alternativas de respuesta que Maria Luiza Heilborn. aunque en distintas proporciones según el sexo de los informantes. se refuerza el argumento que la mayor escolarización está asociada a una opinión menos conservadora sobre el tema. Cabral 189 .la homosexualidad (masculina y femenina) son más fuertes entre los hombres. más tolerantes y flexibles en los tópicos de valores relativos a la sexualidad. Un buen ejemplo de esto es la opción de respuesta “enfermedad” para la homosexualidad masculina entre los individuos pertenecientes al estrato superior (un 22.

El repudio es mayor entre las mujeres. lo que indica un cierto malestar para lidiar con este tema. Las diferencias de opinión según la pertenencia social son muy marcadas: la idea de la masturbación como vicio o como práctica reservada para los que no tienen una pareja sexual es más común en las camadas populares.19%. mientras que entre las negras los porcentajes son 45% y 39%. en cualquier circunstancia. Sexualidad. más allá de ilustrar el modo en que la interseccionalidad entre la condición 13 La aceptabilidad de esta práctica es una de las cuestiones que presentó mayor índice de negativa en la respuesta.2% de negativas femeninas). género y color entre jóvenes brasileros 190 . La apreciación sobre la masturbación femenina en la opinión de las muchachas negras se flexibiliza apenas un poco en función de la escolaridad alcanzada: por una parte.0000).contemplaban la posibilidad de la masturbación como una práctica común (con o sin pareja) o como un vicio. La comparación de las diferencias de porcentajes acerca de este mismo tópico –según escolaridad y color–raza– refuerza el argumento de la menor flexibilización de las negras: entre las blancas. existe una disminución de la opción “es un vicio” a medida que aumenta la escolaridad de los entrevistados (Tabla 5). p-valor = 0. respectivamente. principalmente entre las mujeres (6. Tanto para la masturbación femenina como para la masculina. aquellas con alta escolarización declaran (casi dos veces más que las blancas) que consideran tal práctica como viciosa (17. se observa un 34% vs. 39. se encontró una asociación significativa entre color y opinión. Los hombres toleran más que ellas la masturbación femenina13. acentuando el contraste entre los géneros. sobre todo en lo que respecta a la masturbación femenina (rechazada por el 33% de las muchachas). en particular entre las muchachas negras. Se trata de un resultado que nos conduce a interpretar que la censura para abordar la sexualidad incide de modo diferencial entre las mujeres según su identificación de color–raza.25% vs. mientras el 75% de hombres y mujeres de medios más privilegiados la consideran un acto banal. En este ítem concerniente a los valores sobre sexualidad. Esta práctica continúa suscitando una condena moral: una cuarta parte de los jóvenes declaró que la masturbación es un vicio para los dos sexos. un 17% de rechazo (según menor y mayor escolarización).

Río de Janeiro (RJ). n 31.3 15.9 1057 17. Sexo Femenino Esas personas pueden transar con quien quieran.2 53.6 1074 40.0044 Opiniones sobre sexualidad Homosexualidad masculina Color–raza Blanca Negra Parda Total p-valor 0.1 38.9 1024 32. Esas personas no tienen vergüenza. Opiniones de los jóvenes sobre homosexualidad masculina y sobre la masturbación en las mujeres.5 46.9 2056 0.5 35. Esas personas son enfermas.7 442 29.9 21.1 23.4 14.9 14.1 8. Esas personas no tienen vergüenza.3 31.1 52.6 420 30. Tabla 5.9 17. Una práctica común.0475 Fuente: Pesquisa Gravad.1 26.1 30 1963 0.9 16.0798 58.9 18. N Masculino Una práctica que se hace cuando se está sin pareja. Esas personas son enfermas.5 1129 67. 2002 Población: Jóvenes de 18 a 24 años. Un vicio.2 24. el género y el color–raza modelan las condiciones en que se enuncian las opiniones.2 1886 21. incluso teniendo pareja.7 14.6 39.2 30. n Masturbación en las mujeres Femenino Una práctica que se hace cuando se está sin pareja.de clase (aquí tomada por la escolaridad individual).3 18.1 56. Cabral 191 . incluso teniendo pareja. Porto Alegre (RS).9 50.4 11. Cristiane S.6 18 511 72. Maria Luiza Heilborn. Salvador (BA). n Masculino Esas personas pueden transar con quien quieran.6 42.9 436 51.0000 77.3 453 51.2 44.3 2177 0. Una práctica común.8 510 15. Un vicio.9 18.7 49.8 10.3 18 537 70.4 489 18. según color–raza y sexo.

15). Para nosotros los resultados tendieron a señalar poca relevancia del color–raza aisladamente. como para discernir patrones de respuestas. Sin embargo. La misma perspectiva fue adoptada en relación con el modo de concebir las relaciones entre hombres y mujeres. ampliamente difundida hasta los años cincuenta. los cuales. las ciencias sociales siempre dedicaron un esfuerzo interpretativo sobre la identidad de los brasileros. 1936. Los datos de la Pesquisa Gravad se alinean con esta lectura en 192 Sexualidad. Tal imaginario se basó. viene siendo erosionada por sucesivas críticas que denuncian el carácter mistificador de este mito de origen de la sociedad brasilera (Fry: 2004. como un canal expresivo de comunicación. p.Consideraciones finales Vinimos argumentando sobre el carácter socialmente construido de la sexualidad. 1931). En el Brasil. Esta interpretación. tanto desde el punto de vista de los escenarios sociales como de los recorridos individuales que congregan las experiencias de vida de los sujetos. varían de acuerdo con los segmentos sociales. Las peculiaridades encontradas en las respuestas sobre prácticas y valores de la sexualidad son atribuidas a las expectativas sociales que modelan cada uno de los géneros. valiéndose del papel que la sexualidad había desempeñado en la elaboración de la nacionalidad (Freyre. en el hecho de que este país se constituyó a partir de la intensa miscegenación entre los tres principales contingentes poblacionales: los blancos europeos. se les imputa a los negros el origen de la sensualidad y sexualización de los brasileros (Moutinho. En ese cuadro de gran mezcla cultural y racial. género y color entre jóvenes brasileros . en las pocas situaciones en que estas diferencias aparecieron. los negros traídos de África como esclavos y los indígenas. al mismo tiempo. como fruto de contextos sociales. estaban íntimamente asociadas a una trama social en la que clase y género se presentaban con mayor vigor en el modelado de las actitudes y valores. mediante la cual la sexualidad es entendida como más espontánea. 1933/1999. 1936/1995. 2004). sobre todo. Las relaciones raciales también fueron objeto de un esfuerzo de desnaturalización. Holanda. La visión de los viajeros y cronistas de los siglos XVII al XIX contribuyó para la emergencia de una imagen sobre nuestro país. Prado.

(2007). Dissertação de Mestrado em Saúde Coletiva. vinculadas a temas sensibles en torno a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo y la masturbación. En el plano de las opiniones surgen posiciones más conservadoras entre hombres y mujeres negros en comparación con los blancos. S. El examen de las variables que hacen posible una descripción del desenvolvimiento de la sexualidad mostró que al género puede atribuírsele el papel de productor de las principales diferencias. encontradas en términos de valores y prácticas declarados por los jóvenes (lo cual es coherente con la premisa sobre el inextricable vínculo entre la sexualidad y el modelado cultural del género). La homosexualidad masculina es menos tolerada. Habiendo trabajado con datos oriundos de una encuesta poblacional con jóvenes. lo cual contradice la idea de una sexualidad más impulsiva de los negros o los pardos. Río de Janeiro: Instituto de Medicina Social–Universidade do Estado do Río de Janeiro. menor nivel de escolaridad alcanzado y origen social menos favorecido). la masturbación tiende a ser interpretada como vicio. mestiçagem e homossexualidades numa favela do Rio de Janeiro. Maria Luiza Heilborn. aunque no produzca un efecto cabal de disolución de las diferencias entre hombres y mujeres. quienes condensan las situaciones de mayores desventajas sociales (a saber. afirmamos que en los límites de este ejercicio analítico la variable color–raza no consiste un elemento de peso en la modelación de la sexualidad. Nuestra interpretación sostiene que los jóvenes negros. La condición social examinada en este artículo –a través del nivel de escolaridad alcanzado por el individuo– introduce cambios significativos en el modo de posicionarse ante la sexualidad.la medida en que no existen diferencias sistemáticas en la precocidad de la iniciación sexual. Aqui nem todo mundo é igual: cor. Cristiane S. Cabral 193 . realizada en su mayoría con preguntas cuyas alternativas de respuesta eran ofrecidas a los entrevistados. Bibliografía Aguião. son los que más repudian la homosexualidad como una especie de frontera de la masculinidad.

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ciudadanía y gobernabilidad (Manchester. “él sugirió que me acostara con ella. Después de que el capitán terminó con ella. fueron “dadas” a las tropas como botín de guerra. lo cual fue negado inmediatamente por las tropas y por el capitán y por lo tanto fue un caso perdido. fue entregada al capitán. Londres.. violencia y disponibilidad: Raza. Kings College. También agradezco a los participantes en la Conferencia Interdisciplinaria Feminismo y el Cuerpo. CVR Informe Final. un batallón de soldados capturó a dos muchachas. según el mismo soldado. 1. La vendedora de jugos fue violada por todos los soldados. dentista. Luego. La vendedora 1 Agradezco a todos los participantes en el seminario sobre Raza. 2 Jelke Boesten es profesora en Estudios de Desarrollo Social en el Department of Politics and International Studies. Paulo Drinot y Yolanda de Echave amablemente me han proporcionado reflexivos comentarios a borradores anteriores. en algún lugar del Perú andino. género y jerarquías de la violación en Perú1 Jelke Boesten2 A finales de los años ochenta. vendedora de jugos.5. “Éramos cuarenta. pensé” 4. diciembre 9-10 de 2006) por sus bien recibidas sugerencias. VI. le cuento”. 3 Picha es una palabra vulgar para pene. 342. Además. entretanto.] más que todo porque ella merecía mucho respeto. La dentista. y les dieron la pichana. recuerda un soldado. Como es usual con las mujeres capturadas. Dije que no [. p. donde el trabajo se presentó por segunda vez. y pichana significa escoba. citado por Henríquez y Mantilla (2003: 92). una.Narrativas de sexo. enero 15-27 de 2007. la dentista acusó a los soldados públicamente de violación. sexualidad.. University of Leeds. vol. 4 Testimonio 100168. . y la otra. referencia metafórica a la violación en pandilla3.

2007a. lealtad. los patrones de consumo. Hague. la dentista tenía más valor que la vendedora de jugos. Atrapada en estas jerarquías. Si bien no se utilizaron etiquetas étnicas en su narración. desde su punto de vista. reforzando así la idea que para ella nunca habría justicia. no merecía ningún respeto. Sin embargo. una herramienta para ganarla y un crimen de lesa humanidad igual que la tortura. en tanto que la dentista es vista como una mestiza. secreto. la educación. Como veremos en este trabajo.de jugos. como implican sus palabras. 2003. estaba a disposición de todos para ser violada. 2007b). Henríquez y Mantilla. 2007. No obstante. es decir. quien. la violación es algo más que una estrategia (Boesten. Henríquez. violada al menos por cuarenta soldados. la vendedora de jugos. 2007. la posición socio–económica. ni mestiza). y jerarquía de grupo entre las tropas. 2007). el origen geográfico. Franco. no fue una guerra étnica. tuvo una fuerte dimensión étnica. Zarkov. La violación en la guerra es tema de una creciente atención para los grupos de derechos humanos y los medios y se ha convertido en tema de estudio académico (Nortstrom. La manera en que funciona esta forma de tildar y cómo esto revela la disponibilidad sexual y el uso de la violencia es primordial en este capítulo. El relato del soldado antes citado sugiere que. el nivel de “respeto” que se merece. por tanto. Los sistemas de violación 200 Narrativas de sexo. 2001. 1997. no denunció lo ocurrido. La violación es actualmente reconocida como una estrategia de guerra. Sideris. no se le dio un “propósito” a la violencia. violencia y disponibilidad . Boesten. éstas se deducen fácilmente de la diferenciación que hace el soldado: la vendedora de jugos es vista como una chola (ni verdaderamente indígena. Nelson. pero no bien educada y probablemente hija de campesinos indígenas. 1999. 2006. La guerra entre el Sendero Luminoso y el ejército. el vestido y el lenguaje revelan la posición de la persona en la escala étnica en una sociedad racialmente jerárquica y. La violación también puede ser el consumo de sexo violento facilitado por la guerra u ofrecer una herramienta para crear complicidad. que se luchó principalmente en las montañas peruanas durante los años ochenta y noventa. quizás una mujer bilingüe. 1994.

Como tales. El caso peruano muestra que con demasiada frecuencia esta violencia es menos arbitraria de lo que pueda parecer. cuando el imperio de la ley es suspendido a favor del poder soberano. es decir. creada en 2001 para investigar los sucesos de los años de guerra. por tanto. especialmente en un estado de emergencia cuando el imperio de la ley se suspende. En este trabajo. y también que algunos soldados merecían “mejores versiones de la mujer” que otros. un marco normativo existente proporciona el apuntalamiento para la jerarquización de la violación. Así. La circunstancia –estado de excepción– exacerba la violencia existente y facilita la invalidación de la vida física. en el caso tratado en este capítulo. jerarquiza la violación. hay un contínuum de violencia grabado y apuntalado por creencias generalizadas con respecto al género y a la raza que agregan valor a la persona como tal y que reduce las vidas de muchas mujeres a nada más que mera vida en la mayoría de las circunstancias. que hay niveles de humanidad que se asignan según las jerarquías existentes en la sociedad. concluyó que la mayoría de las víctimas de la violencia en los años ochenta y noventa era gente pobre andina que hablaba quechua.fuertemente racializados sugieren que las estratificaciones raciales de la sexualidad estaban presentes antes de que el conflicto político facilitara la violación generalizada. la CVR confirma que la mayoría de los soldados se percibían como procedentes de “otras” zonas. las jerarquías raciales reproducidas en los sistemas de violación observados en las tropas sugieren que algunas mujeres estaban menos deshumanizadas que otras. analizo el marco normativo en relación con el género y la raza que hace “legítima” la violencia sexual contra ciertas personas. y. En otras palabras. Aunque el entorno social de los soldados y policías es más variado. cuerpos desprovistos de cualquier significado político o valor social. Los especialistas en estados de excepción como Agamben (1998) y Butler (2004) hablan de la violencia “arbitraria” hecha a la mera vida. que algunas mujeres merecían más respeto. pero no sólo entonces. la violación de la vendedora de jugos y la dentista sugiere que la deshumanización está jerarquizada. Jelke Boesten 201 . La Comisión de la Verdad y la Reconciliación. La raza jerarquiza la violencia.

representado por la población andina –justificada o no–. lo confirma la CVR. De forma reveladora reproduce una cita de un comandante del ejército.costeras o urbanas. como una manera de destruir la cohesión social de las comunidades atacadas y para reforzar una cultura de masculinidad y complicidad entre sus soldados (Theidon. el hegemónico “discurso de sentido común”. La percepción de la población andina como irracional. Ello también contribuyó a la facilidad con la cual los soldados violaron a las mujeres andinas (Henríquez y Mantilla. que convierte las creencias raciales en lugares comunes. 2004. 2003). un “nosotros” y “ellos” en el conflicto que separaba el Estado. 1988). la etnicidad era primordial para la manera en que se libraba la guerra. Predominaba. en las pocas películas importantes producidas sobre el tema (Méndez. la violación no tenía el mismo significativo étnico que Indígena=terrorista. Como lo señala Jean Franco (2006). esta ecuación se refería a hombres y mujeres. Como hombres y mujeres eran parte de los cuadros del Sendero Luminoso. Mutilación de cuerpos. 2000). 5 202 Narrativas de sexo. y en la narrativa investigativa escrita por Ricardo Uceda (2004). representado por las Fuerzas Armadas. quien sugirió en 2000: “Siempre ha habido violencia en las montañas. de los “terroristas”. misteriosa. Aunque el ejército utilizó la violación como arma de guerra contra la población andina. violencia y disponibilidad . es ilustrada en el Perú por la idea que la población indígena es intrínsicamente e inevitablemente violenta (Theidon. Ecuaciones como ésta se hallan en testimonios. 2004: 120-122). violenta y salvaje indudablemente ha contribuido a la violencia con la cual las fuerzas armadas abordaron a la población residente en las zonas más afectadas por la violencia del Sendero Luminoso. De igual manera. lucha constante –esto es natural–. ¿Cómo podemos tener paz con estos indios?” El discurso que acompañaba al “sentido común” del indio violento en los años de la guerra era la ecuación indio(a) = terruco(a)5. Lombardi. desde el tiempo de los incas y los españoles. la población andina se distinguía a sí misma tanto de los terroristas como del ejército refiriéndose a ambos como “extranjeros”. Aunque se sabe suficiente sobre el carácter del Sendero Luminoso para concluir que no había una dimensión étnica explícita para sus aspiraciones y objetivos.

pero no había ideologías que estimularan la limpieza étnica mediante la violación sistemática como ocurrió en otras partes. La etnicidad desempeñó un papel e hizo más fácil la violencia contra una población percibida como otra. Como argumento. análisis de testimonios como documentos judiciales (Mantilla). Existen múltiples metodologías para explorar la conexión entre racismo y sexismo institucionalizado que llevan a legitimar la violencia sexual en tiempo de guerra. sexual y de género se agrega y se niega a grupos de personas. 1. utilizando estos relatos demostraré cómo la raza es sexualizada y cómo el género se racializa en formas muy similares en dos fuentes narrativas explícitamente diferentes. Empleo estos relatos como una manera de mostrar cómo el “valor” racial. Más bien. Al explorar los paralelos entre los textos literarios y los testimonios no estoy haciendo una afirmación metodológica acerca del análisis del discurso. etnografía (Theidon). No obstante. cap.tuvo en los casos de Yugoslavia y Ruanda.5). Los autores de la violencia sexual eran en su mayoría policías o personal del ejército (aunque ellos no fueron los únicos). testigos y víctimas a la Comisión de la Verdad y Reconciliación. la violencia sexual perpetrada por estas instituciones estatales es una ampliación de la violencia institucionalizada y normativa existente contra la mujer. Estas características coinciden con el panorama general que la CVR concluyó sobre la mayoría de las víctimas de la violencia política. y reflejaba un viejo racismo y sexismo (Boesten. 2007a. hablaban una lengua indígena como lengua materna y vivían en zonas rurales. VI. 2007b). especialmente en el departamento de Ayacucho (CVR vol. Narrativas de dominación sexual y deseo racializado Las estructuras de la sociedad peruana quizás llevan de manera inevitable a una producción literaria arrolladoramente escrita por grupos dominantes Jelke Boesten 203 . la CVR concluyó que la mayoría de las víctimas de violación eran menores de 30 años. Aquí examinaré la manera en que los relatos de violencia sexual en la literatura de tiempo de paz se reflejan en los relatos hechos por ex soldados. análisis de testimonios en un marco sociológico (Henríquez) y una combinación de metodologías. con poca educación o sin educación formal.

Sin embargo. Matto. la historia de un joven hacendado y sus aventuras amorosas. aunque estaba presente de manera latente en el trabajo. narró sobre el abuso a las jóvenes indígenas por parte de los gobernadores y curas locales (1889/1968). Las acusaciones de Matto no fueron bien recibidas y tuvo que abandonar el país después de que su editorial fue saqueada (Manrique. violencia y disponibilidad . o Perú Profundo. 1999: 30). por ejemplo. socio–económica y de género se mantiene por medio de la violencia simbólica y física. este abuso era. de la indigenista Dora Mayer (Boesten. Esto no significa que estos escritores sean ciegos con relación al “otro Perú”. más urbanos y mejor educados que la mayoría de los peruanos. Por ejemplo. al igual que a sus 204 Narrativas de sexo. el maestro de la literatura indigenista. por otra. Varias décadas después. elemento integral de la subordinación violenta de la población indígena y. El “descubrimiento” de Matto de Turner sobre la práctica generalizada. a medida que el joven hacendado golpea a sus concubinas para mantenerlas sometidas. A pesar de la advertencia de Matto. En esta historia. por una parte. Arguedas sugiere que las mujeres de un estatus más bajo tenían pocos medios para resistir o rechazar a un hombre de tal estatus. 1999). el abuso sexual no se convirtió en un tema central en los escritos indigenistas que surgieron en el siglo XX. José María Arguedas (19351954/1982). la jerarquía hegemónica étnica. en la historia Diamantes y pedernales (1954/1982). Una de las primeras denuncias de abuso generalizado y legitimizado de mujeres subordinadas en la era republicana fue escrita por Clorinda Matto de Turner en 1889. o a las estructuras raciales y de género desiguales de su sociedad. observaba que las mujeres indígenas eran un blanco fácil para los hacendados y las autoridades rurales.que son con frecuencia más blancos. una mujer acomodada y liberal cuya familia poseía tierras en la zona de Cusco. elemento de la malevolencia de las clases dirigentes provincianas. tolerada y silenciada del abuso a mujeres y niñas por los curas y otras autoridades en las zonas rurales la llevó a abogar por el matrimonio obligatorio para los sacerdotes. Como observaba Clorinda Matto antes que él. Arguedas ni siquiera describe el concepto de “violación” para referirse a la sumisión sexual forzosa de las mujeres indígenas a los deseos del hacendado.

Justina se ha convertido en prostituta como resultado de la violación. un buen hombre al inicio del relato. En los cuentos de Arguedas. pero violento y cruel. es descrito como el estereotipo del subalterno humillado que se convierte en un indio frustrado y silencioso. En la interpretación de Arguedas. Al describir a Kutu así. los cuentos de Arguedas ofrecen una visión singular del Perú rural en las décadas de 1930 a 1960. cuando crezca. Kutu no puede vengar a su esposa. En el cuento Warma kuyay (capricho de infancia). El compañero de la mujer violada. la violación de la criada indígena afecta principalmente a los hombres. Arguedas probablemente contribuye al estereotipo del indio como intrínsicamente violento. el abuso de la mujer es parte de esta misma opresión y contribuye a la subordinación de los hombres indígenas y. como resultado. a la desintegración de la comunidad indígena. ya que “él es sólo un indio”.criados. silencioso y cruel. escrito en 1935. pero el muchacho sí puede hacerlo porque está en capacidad de convertirse en un abogado cuando sea adulto. Kutu se vuelve un indio triste. Deja a Justina con el joven narrador. Quizás el derrotado Kutu del cuento Warma kuyay. No obstante. Arguedas califica el abuso sexual a Justina. incluso sugiriendo en otras palabras que ella aprenderá a quererlo para que el niño pueda consumar su capricho de infancia. Esta es la razón para que Kutu deje a Justina con el niño. queda devastado por los hechos. Dicha interpretación no sólo tiene Jelke Boesten 205 . pero sólo en las palabras de un muchacho que pertenecía al hogar del hacendado culpable. pero un niño privilegiado que. Los cuentos de Arguedas se basan en la propia crianza del autor en la provincia andina de Andahuaylas y combinan un tono de denuncia con la intención de captar algo de la “realidad andina”. ya que ha perdido a su amor y tiene que abandonar la hacienda. perspectiva que algunos autores han calificado de utópica e inclusive mal recibida (Vargas Llosa. aunque culpa a la opresión de los terratenientes criollos. 1996). podrá vengar lo que Kutu no pudo. Entretanto. la violación a las subordinadas es la violación simbólica a una comunidad. En efecto. En este cuento. con la complicidad de su ex compañero Kutu. criada indígena. como violación. Kutu. todavía niño.

La racialización contemporánea de la violencia sexual se ilustra mejor en el uso y abuso del término “chola”. perezosa y sucia. según la gente que glorificaba la decencia sexual femenina como una virtud protegida y cerrada. en los discursos de principios del siglo XX. que examinó los discursos peruanos con respecto a la chola. la movilidad social. La chola: Personificación de la disponibilidad sexual Según Marisol de la Cadena (2000). Según De la Cadena. sino también con el análisis de Guaman Poma de Ayala en el siglo XVI sobre el papel y el efecto del abuso sexual perpetrado por los españoles (Silverblatt. han sido reforzadas. de clase baja y poco valor humano. Las jerarquías pueden haber cambiado. Esto es patente en el uso de chola en los testimonios de la CVR. así como en la literatura. La chola representaba la imagen sexualizada que traspasa los grupos étnicos y es descrita como promiscua. Al salir del ámbito privado y cerrado de la comunidad indígena y transgredir al lugar comercializado y público de la ciudad. no estoy sugiriendo que “nada ha cambiado”. se convertía en mujer “disponible”. Aunque sugiero un fuerte paralelo histórico entre las narraciones con respecto al significado de la violación de mujeres indígenas en las épocas colonial y republicana y observo una cierta continuidad en las narraciones sobre dominio sexual que refuerzan la subordinación de los pueblos indígenas. Por otra parte. la chola era la mujer con quien buscar el mestizaje. término intrínsicamente sexualizado y racializado que describe a las mujeres como disponibles sexualmente. los intelecutales cusqueños de principios del siglo XX colocaban a la chola entre los tipos ideales de la mujer indígena “tímida y virgen” y la mujer criolla “decente y reservada”. La sociedad peruana ha cambiado. promiscuas. que promovían el mestizaje como desarrollo positivo para el futuro de la población nacional. violencia y disponibilidad . y en algunos casos. la migración y el mestizaje han contribuido a nuevas identificaciones y redefiniciones de las viejas identidades. que probablemente servía para la 206 Narrativas de sexo.resonancia en las teorías contemporáneas sobre la violación en la guerra. el significado de ser indígena ha cambiado. 1990: 102-109).

En estas opiniones. como los antropólogos que trabajan en Bolivia (Stephenson. 1970) y. es una intrusa y una traidora tanto a su “propia” gente como a las elites de piel más blanca. ella no es cultural ni étnicamete “pura”.g. 2003). quizás de manera especial. no sólo se llama cholas a las mujeres del mercado. De la Cadena.“pureza” racial. 203). Autores como Alfredo Bryce Echenique (e. En Perú. El uso de Jelke Boesten 207 . con el fin de remplazarlos en la jerarquía cotidiana en la cual la “diferencia” es el pilar del poder hegemónico. La violenta reproducción de jerarquías raciales y sexualizadas por medio del fenómeno de la chola–empleada está presente en la literatura peruana. el término chola sirve para traducir las actividades femeninas que violan los códigos de raza y género en un vocabulario pleno de percepciones racializadas y sexualizadas. describen escenas en las cuales la iniciación sexual de los adolescentes va de la mano con la violación repetida (o el intento de violación) de la chola–empleada con la cual estos jóvenes crecen. Flores Galindo establece un paralelo entre las jerarquías violentas del Perú rural como las describe Arguedas y las jerarquías en los hogares urbanos contemporáneos. más recientemente. Un mundo para Julius. analiza el significado del concepto de chola como el símbolo de alguien intermedio. durante el siglo XX la chola era sinónimo de “sirvienta”. su supuesta disponibilidad hizo de la chola la personificación y fuente de contaminación étnica y sexual (p. sino. Santiago Roncagliolo (Crecer es un oficio triste. en tanto que no es aceptada en la categoría de identificación criolla–mestiza: ella traspasó las fronteras culturales (y étnicas) tanto indígenas como criollo–mestizas. Según el historiador y cienfítico social peruano Alberto Flores Galindo (1999: 43). 1999) y Ecuador (Weismantel. Esta idea de contaminación es reforzada por la idea que las cholas son mujeres indígenas en espacios públicos. entonces. en tanto que hoy. la sirvienta es sinónimo de chola. 2001). Es la mujer que desafía la tarea de soportar y reproducir la tradición y la etnicidad a favor del progreso (económico) y la modernidad. lo que sugiere una contaminación étnica del espacio público y se ilustra en políticas que proponían que las mujeres del mercado y no los sitios de mercado deberían ser limpiados. se califica de cholas a las empleadas domésticas.

1996). sexualizar y subordinar a las mujeres y. Al hacerlo. aculturación. quizás como consecuencia. El término chola se ha convertido en la manera para describir a las mujeres que se atreven a transgredir las fronteras y buscar movilidad social. el término chola es un concepto poderoso que acusa a las mujeres indígenas de transgredir los límites étnicos de sus comunidades. Igualmente. movilidad económica y cambio sociocultural. pero dado por sentado. violencia y disponibilidad . padres. a sus esposos. las elites criollas desarrollaron discursos y prácticas que refuerzan los límites hegemónicos. como lo han observado varios estudiantes de la literatura peruana. estas mujeres representan la creciente visibilidad de los “marginados” del Perú –indeseados y percibidos como perdedores– mientras que esta visibilidad es el resultado de una creciente integración. Las pruebas muestran que el nivel de crueldad y la verdadera escala de violencia sexual no tienen precedentes y fue una consecuencia directa 208 Narrativas de sexo.g. Por temor a dichos procesos antihegemónicos.las empleadas como conejillos de Indias para la actividad sexual se describe como un hecho triste. y por tanto les niega la posibilidad de movilidad social como personas indígenas. Lo que con frecuencia y en forma derogatoria se llama la cholificación del Perú es en efecto un proceso que transgrede las fronteras hegemónicas impuestas por la organización colonial de las jerarquías raciales. violación y raza La guerra interna que azotó al Perú entre 1980 y 2000 se caracterizó por una violencia extrema perpetrada por todas las partes del conflicto. Los testimonios de violencia sexual por parte de las Fuerzas Armadas patrocinadas por el Estado durante las décadas del ochenta y el noventa confirman este análisis. 2001: 79-80 y Nencel. Al mismo tiempo. este término empuja a las mujeres hacia una posición negativa y abusiva sexualizada y racializada. Desde arriba y desde abajo. El uso continuo del término chola es una poderosa herramienta para denigrar. véase discusión en Ruiz-Bravo. hijos y hermanos. los burdeles son los lugares donde los hombres de clase media–alta realizan su masculinidad y los estereotipos raciales y sexuales se reproducen y se reafirman (e. Guerra.

sólo para volver después a halagarla (Henriquez y Mantilla. Crisóstomo. Los testimonios dados a la CVR que hablan sobre la violencia sexual en primera persona son escasos. equipos especiales de investigación recopilaron información y algunos testimonios de víctimas. CVR Informe Final. cap 1. VI. agregada al “ella no 6 Para efectos legales. VI. los autores o los testigos cuentan sus experiencias con la violencia sexual nos hablan sobre las horrendas experiencias personales de las víctimas y sobre la igualmente horrenda capacidad de crueldad por parte de los autores. un soldado aclaró que los insultos racializados se utilizaban deliberadamente para humillar a las mujeres. Estas narraciones también arrojan luz sobre las circunstancias extraordinarias que facilitaron la violación generalizada de las mujeres. Huancavelica y Apurímac. chola apestosa. Con base en esta información. CVR. 2005). por una parte. No obstante. Como lo indiqué arriba. es decir.2: 112). 2003: 92.de la violencia política. No obstante. y el marco normativo existente que hizo posible estas acciones. 2003. vol. por otra. Jelke Boesten 209 . este siete por ciento sólo incluye actos sexuales con penetración por el cual la víctima y el autor se conocen por el nombre. el estado de emergencia. 2. la CVR concluyó que la violación y la violencia sexual fueron generalizadas6. El elemento racial de la violencia sexual es uno de estos paralelos. vol. el enmarcar estos sucesos en narraciones en tiempo de paz. Los pocos testimonios en los cuales las víctimas. testigos y autores de violencia sexual (Henríquez y Mantilla. o las mujeres fueron sexualizadas y las hicieron disponibles al referirse a ellas como cholas. el estigma dado a las víctimas de violación y los altos niveles de violencia familiar en regiones altamente afectadas en la posguerra como Ayacucho. Algunos testimonios sugieren que esta fue una estrategia deliberada para humillar a las mujeres. el término chola sirve para sexualizar a la mujer. El soldado en cuestión cuenta a la CVR que una táctica usada en particular era decir a la prisionera que era una “chola fea. sugiere la necesidad de examinar paralelos entre la violación en tiempo de guerra y en tiempo de paz. La referencia a la apariencia de una mujer y a su olor. la chola no sirve”.5: 272-277.

La mujer indígena está menos disponible sexualmente. después de lo cual será violada. ahora es remplazada por la disponibilidad de la chola “moderna”. Además. muy sexualizada y amenazante. la etiqueta utilizada en los testimonios sugiere que para lograr que una mujer indígena fuera sexualmente disponible. chola. Una mujer declaró que fue violada por cinco soldados. En un giro perverso de la sexualidad racializada. o gringa– los autores justifican su violación. Los soldados que operan en la región rural andina por supuesto también atacaban a las mujeres indígenas. quienes le dijeron: “Tú. la india parece intocable debido a su bajo estatus: las mujeres indígenes son sucias. Más que nada. lo que las colocaba más allá de un posible deseo. ignorantes y contaminan. Un soldado que declaró cuenta que él y sus colegas violaban a las jó7 CVR. CVR. no porque su sexualidad sea valorada y por tanto protegida.sirve” es en sí misma. pero que su cuerpo está disponible para relaciones sexuales cuando los hombres quieran es reproducida por la etiqueta de chola. 2000: 53). al llamar chola a una mujer –en lugar de cualquier otra designación racial como india. Las bases de Manta y Vilca. la mujer indígena conquistada que todavía era descrita como sexualmente explotable en la literatura de los siglos XIX y XX. Narrativas de sexo. violencia y disponibilidad 210 . En tanto que las mestizas y las gringas están menos disponibles debido a su estatus más alto en la jerarquía racial. Anexo 49. Declaración testimonial. investigaciones individuales. ya que la etiqueta hace que su sexualidad sea intrínsicamente promiscua. tú puedes aguantar más” 7. Violación Sexual en Huancavelica. los rasgos corporales y la distancia cultural daban a las indias la reputación de frigidez (De la Cadena. o para justificar la violación de una mujer indígena. por supuesto. además de la violencia física a la que fueron sometidas. se le decía chola. sino porque su estatus es ahora aún más bajo que el de la chola. mestiza. El término chola parece haber sido particularmente favorito para el propósito de insultar sexualmente a las mujeres. Sin embargo. La idea que la mujer “no sirve para ser amada” se transmite. La idea que cierta mujer no vale como persona.

no lo sabemos– hace chola a la vendedora de jugos en lugar de indígena. Esta idea extraordinaria sobre las jerarquías percibidas en los sistemas de violación no significa. Parece que para estos soldados. Estar en el espacio público –un mercado. era gringa. Primero.venes que pasaban por las carreteras rurales que ellos patrullaban. una plaza. la dentista es mestiza debido a su profesión y merece respeto porque estudió y tiene una profesión. En la mitad de su fiesta el capitán de la base les dice que suspendan porque ella es una terrorista. indígenas y deben haber hablado quechua. Existen muchas otras mujeres. después de lo cual supuestamente la deben dejar ir. Él se refiere a ella como “una señora alta de 26 años. peruana… tenía documentos” (Henríquez y Mantilla. Los soldados se preparan con cerveza. que puede ser violada a su antojo. no por el “soldado raso”. Es torturada Jelke Boesten 211 . es la vendedora de jugos quien. tortura y asesinato de una maestra de Cajamarca. no obstante. Volviendo a la narración citada en el párrafo introductorio. Las mujeres eran campesinas. ella sólo puede ser violada por aquellos que se consideran iguales –o superiores– en términos raciales y de clase. las tropas en cuestión hicieron un trato con ella y ella “permite” a tres de los hombres tener sexo. genérico para referirse a los cuerpos de las mujeres a ser tomados al antojo. en las narraciones sobre su violación. Ser vendedora de jugos en el Perú andino sugiere un entorno rural de habla quechua. sin embargo. El mismo soldado que relató la violación de la vendedora de jugos y de la dentista también recuerda la violación. ambas entregadas a las tropas como botín. igual que la vendedora. Aunque la dentista es una mujer y posiblemente terrorista. violar a una chola es menos perjudicial para su reputación –o quizás más excitante– que violar a una indígena. 2003: 90). como la vendedora de jugos. Aunque el testimonio no revela el entorno étnico de las dos mujeres. en el caso de la jerarquía establecida entre la vendedora de jugos y la dentista. debido a su profesión. que están “por debajo” del estatus del soldado raso. el soldado específicamente usa el término cholitas. Sin embargo. tiene las características asociadas con ser chola. que las mujeres que estén más arriba en la escala étnica se escapen de la violación.

1. simpática” 9. aunque en muchas ocasiones los soldados utilizaban su posición militar para forzar a muchachas reacias –una excepción de tiempo de guerra– en otras ocasiones las mujeres se volvían prostitutas con una coerción más sutil basada en las jerarquías de género y raciales. No obstante. Cuando ya está muerta. iban a buscar. 343. VI. una jerarquía similar a aquella entre el joven terrateniente y las mujeres indígenas en la historia de Arguedas. La prostitución forzada de muchachas locales en las comunidades andinas fue facilitada por la inequidad del poder hegemónico entre los soldados mestizos y las muchachas indígenas. Así. Algunos miembros de la comunidad afirmaban que las jóvenes provocaban a los soldados. citado en CVR. Un padre y registrador de nacimientos y muertes en la comunidad de Manta cuenta de muchos niños sin padre que registró. Diamantes y pedernales (1954/1982).sexualmente. prácticamente han convertido a las chicas como una 8 9 Testimonio 100168. de la violación de sus propias hijas y hermanas y miembros de la familia durante un velorio. ya que ella era “alta. Testimonio 100168. Las referencias disponibles para estos hechos sugieren que la relación sexual entre muchachas locales y soldados era bastante ambigua y con frecuencia se culpaba a las muchachas. Narrativas de sexo. gringa. comer y tener sexo con los soldados. Este hombre sabía entonces de la violencia con la cual tales actos se perpetraban. La violencia sexual en circunstancias ambiguas que implican cierta agencia por parte de las mujeres debe desanimarlas para declarar. vol. o que el consumo de comida y bebida en las bases las hacía cómplices en su calvario. eran obligadas a beber.5 p. según él. todos hijos del personal militar. violencia y disponibilidad 212 . Las jóvenes también eran reclutadas para asistir a “fiestas” en las bases militares. doce de los catorce soldados siguen violándola. Sin embargo. incluso violada8. hay algunos testimonios acerca de las fiestas en las bases militares. que ellas estaban corrompidas: Aurelio: yo mismo he escuchado que las chicas mismas no se daban lugar. también sugiere “que las muchachas se acostumbraban” y eso significaba. citado en Henríquez y Mantilla (2003: 91).

a las chicas a ellas le gustaba. Anexo 7. CVR. Su estrategia de protección era involucrarse con uno de 32 CVR. por eso decía que han corrompido a las chicas acá en Manta. Entrevistador: Eran reiterativos. y ahí le invitaban rancho y por eso digo. eran más sumisas”. Aurelio: casi cada tres meses porque cada tres meses había relevo de tropa. 314025. El testimonio de Sonia relata hechos similares. pero otras muchachas. Entrevistador: ¿por qué querían o de miedo? Aurelio: De miedo.[ininteligible] tenían que obligarlos a llevarle a la base a ver videos y videos qué cosa daban. algunas de las muchachas escapaban cuando los soldados empezaban a tocarlas. Las encerraban en un cuarto en la base y allí había música y alcohol. […] Entrevistador: ¿Cuál es su opinión de las fuerzas armadas de los abusos que cometían? Aurelio: Es lamentable. Con frecuencia sus madres esperaban afuera. Sonia trata de distinguirse de las otras muchachas al sugerir que ella era más mundana (había vivido en Lima) y con mayor capacidad para resistir que las muchachas locales. quizás una o dos veces al mes. cada tres meses.. Cuando los soldados habían bebido suficiente. pornografía daban. investigaciones individuales. Jelke Boesten 10 213 . Las bases de Manta y Vilca. empezaban a tocar a las muchachas. Violación Sexual en Huancavelica. cada mes. en sus palabras “aquellas que eran más humildes. entonces qué clase de gente. Entrevistador: ¿La mayoría de ellas no denunciaban eso? Aurelio: No denunciaban porque ya se había habituado de vivir con la tropa10. Declaración testimonial.. a atender a los jefes militares de la base. del pueblo. se quedaban y eran agredidas. Ella y otras muchachas eran llamadas con frecuencia. En el relato que hace Sonia de los hechos. a pesar de que han tenido relaciones con los que se han ido y nuevamente con otros tenían que hacer lo mismo.lo primero que tenían que buscar es a las chicas.

pero también se garantizaba la legitimidad del infante resultante y ayuda futura (Boesten. Anexo 52. era eximido de una acción judicial. quien posteriormente la dejó estando embarazada11. cultural y étnica entre la población indígena victimizada. Las mujeres y sus familias aceptaban la promesa de matrimonio del soldado–violador. En estas circunstancias. 2007a). también sospechaban que podían exigir un matrimonio para evitar un mayor escándalo para los soldados. Las madres y los padres que visitaban a los superiores militares para denunciar a los soldados que habían violado a sus hijas sabían que esto no resultaría en un castigo para el soldado. 2007). Dichas estrategias muestran una gran conciencia institucional. 2004. como lo confirman la realidad de la guerra y las estadísticas de la violencia. Se comprometió con el soldado. No obstante. están basadas en una inequidad demasiado real entre el hombre blanco 11 CVR. las mujeres evitaron el estigma de la violación y la prostitución. Narrativas de sexo. Al hacerlo.sus violadores. Los pocos testimonios ante la CVR de mujeres que hablan de agresión sexual y violación sugieren que muchas mujeres estratégicamente se involucraron con soldados para evitar más violaciones de grupo y buscar la protección militar para miembros de la familia (Theidon. ya que sabían que el liderazgo militar era cómplice. Declaración testimonial. según la legislación aún vigente en ese tiempo. las narraciones tratadas sobre violencia sexual y las etiquetas raciales. Violación Sexual en Huancavelica. basada en los códigos católicos de honor del siglo XIX. el cual. 2005. y que eso les daría protección física y moral temporalmente. Sin embargo. Las bases de Manta y Vilca. Boesten. violencia y disponibilidad 214 . las mujeres eran obligadas a negociar el nivel de violencia que aguantarían. sexuales y de género que con frecuencia van juntas. Crisóstomo. No debemos integrar la narrativa a la realidad o las etiquetas a la identidad. La información sugiere que las mujeres indígenas empleaban normas y valores que predominaban en el Perú costeño con el fin de buscar protección de los soldados mestizos. Los aspectos raciales de dichas uniones son importantes y requieren un mayor escrutinio. investigaciones individuales.

Un patrón no tiene que ser el jefe para llamarlo así. la fascinación y el temor hacia el otro hacen el deseo “legítimo” y la violencia casi inevitable: tanto el deseo racializado como el deseo de dominio sexual son fundamentales en este encuentro. aunque en forma violenta. y la mujer indígena por otra (lo que sea que se entienda por “blanco” o “indígena”. en gran parte determinan cuál vida merece ser vivida y cuál no. una discusión por sí sola). el hombre más blanco no necesita “un estado de excepción”. Las normas. 12 La palabra “patrón” se utiliza de la misma manera que el “boss” sudafricano. Viene a la mente el análisis de Robert Young de la percepción de Gobineau de relaciones sexuales interraciales como “sadomasoquistas” (Young. Aunque estas narraciones de tiempo de guerra que se han tratado son extremas. es decir. Es por cierto este entendimiento no expresado –pero bastante claro– de la jerarquía sexual y racial lo que refuerza la violenta unión entra la chola (o la mujer indígena) y el patrón criollo (o mestizo)12. el criollo y el jefe urbano. ni a una identidad mestiza. también son una expresión de las jerarquías existentes y de los límites socioculturales existentes que son persistentes en la literatura y la sociedad peruanas. Jelke Boesten 215 . con frecuencia es racializada y sexualizada como chola. pero es blanco y dominante. Como este encuentro es jerárquico y sujeto a normas de género. por lo cual es un patrón para la gente indígena y de la clase obrera. 1995: 108).(o más blanco) por una parte. las prácticas sociales que son el estándar implícito de normalización que experimentan las sociedades (Butler. Para algunas personas en una sociedad determinada. Para violar a una mujer peruana percibida como chola. El patrón. recalcando que ella ha traspasado las invisibles fronteras culturales y geográficas. El rechazo racial y el deseo de dominación sexual parecen ir juntos perfectamente. La mujer indígena que no se ajusta estrechamente al estereotipo indígena. y el soldado costeño y mestizo son figuras dominantes ante las cuales el hombre indígena no tiene defensa. 2004: 41). Esto nos presenta un punto de encuentro violento entre el indígena y el criollo. entre el rico y el pobre. entre lo urbano y lo rural. la vida es constantemente renegociada.

violencia y disponibilidad . aunque con matices románticos. En vez de mostrarnos la relación violenta entre víctima y autor en tiempo de guerra. con el cual está asociada con frecuencia la vida andina y el que Cueto describe vívidamente como un lugar mítico y extraño. y deja a su esposa e hijas en su felicidad suburbana para embarcarse en un viaje a través de los contrastes sociales. quien escapó de la prisión militar en los Andes. Adrián Ormache. Ormache padre violó a Miriam durante la guerra. También descubre que su padre fue cautivado por una de sus víctimas. que descubre que su padre fallecido era un comandante militar radicado en Ayacucho. y responsable de tortura. donde el padre de Ormache la retuvo en una “relación” sexual de dos semanas. la guerra y la paz y la violencia y la disponibilidad en una sociedad desigual. y ciertamente. La violencia con la cual estas relaciones se forjan es discursivamente suavizada. Después de viajar y experimentar “el Perú Profundo”. el autor peruano Alonso Cueto cuenta la historia de un exitoso abogado limeño de las clases privilegiadas. Ormache hijo aborda a la víctima de su padre usando el poder de su posición privilegiada de clase media. o tal vez considerada como intrínsicamente incluida en la relación. abuso sexual. desaparición. en un vecindario típicamente pobre de Lima. a su vez. Así como Ormache padre podría pensar que había tenido una enamorada durante dos semanas. muerte. pero al mismo tiempo en un mundo aparte: se ha “transformado” de joven indígena en madre soltera de un niño atormentado. Ormache está confundido y se siente “paralizado”.Conclusión Un último ejemplo reunirá los vínculos entre la literatura y el testimonio. culturales y geográficos que son el Perú con el fin de encontrar a la mujer. Ormache hijo. Miriam. Miriam y Ormach tienen sexo en un hotel al borde de la carretera. donde ella forma parte de una comunidad de peruanos andinos desplazados. Ormache hijo piensa lo mismo. el lector se confronta ahora con una nueva relación violenta. dice para sí mismo: “lo que estás sintiendo (o 216 Narrativas de sexo. Camino a casa. Al llegar al final de la novela. se obsesiona con la torturada sobreviviente de la crueldad de su padre. En una novela del 2005. Ormache hijo encuentra a Miriam al parecer más cerca de su casa.

parece confirmar que el fin no está a la vista. La próxima vez que se ven en un restaurante. En una furia. Busqué un hotel en la avenida. Volvimos a la carretera. especialmente a las mujeres. pero Ormache la encuentra. pero también se refiere a la incompatibiliad de estas dos personas debido a la clase. Ella sale corriendo en la oscuridad. la cultura y la raza. en vidas que con frecuencia parecen nada más que mera vida. no han cambiado profundamente las jerarquías raciales y de género –expresadas tan frecuentemente mediante la violencia sexual– que son la causa de la desigualdad persistente y marginan a tanta gente. que se hace posible debido a una persistente desigualdad étnica. Los siguientes hechos concluyen la escena: Se me acercó y me abrazó. Su confusión está relacionada con la historia de violencia que precedió su encuentro con Miriam. Ormache la reprocha por esto y le dice: “si no quiere hablar buscaré a otra muchacha para salir con ella”. y el proceso de paz que siguió. Jelke Boesten 217 . Miriam no habla. –Pido perdón –dijo ella– no sé qué me pasó. Miriam ataca a Ormache con el cuchillo y lo corta levemente. Esta novela contemporánea que reflexiona sobre el estado de las relaciones sociales peruanas después de una guerra devastadora.crees que estás sintiendo) es tan contrario a lo que eres que es casi risible si no fuera tan triste”. La guerra. Entramos al carro. La casi inevitable reproducción del violento y desigual encuentro sexual entre dos “razas incompatibles” –reforzado por la historia de violación y tortura que la precedió– coloca firmemente a la novela de Cueto en el análisis de Robert Young en el tipo de literatura colonial del siglo XIX que consideraba las relaciones sexuales interraciales como sadomasoquistas y caracterizadas por la “atracción y repulsión entre las razas (lo cual) comprende una estructura hegeliana de dominación y servilismo (1995: 108).

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Segunda parte Imágenes e imaginarios de las sexualidades negras .

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sensualidad y sexo interracial son tomados como algunos de los requisitos que marcan la especificidad brasilera.Raza. en diferentes ámbitos. Pareciera surgir una cierta paradoja en el cruce de estas afirmaciones: en el mismo país en que se valoriza. los propios análisis (que sólo operan con relaciones maritales formales) identificaron el predominio del par hombre negro–mujer blanca en el país donde se valoriza la figura de la mulata. el deseo y el sexo “heterocrómico” son “deseables”. Unesp. Sao Paulo. Este trabajo constituye una parte ligeramente modificada de mi tesis de doctorado. en otro nivel. Más allá de ello. también el sexo y el deseo) aparecen como “indeseables”. En un nivel. que apuntan hacia un patrón marital homogámico presente en la sociedad brasilera. En los últimos años ha investigado sobre raza. el mestizaje y la mixtura. parece existir un tabú contra los casamientos interraciales. 2 Doctora en Antropología por el PPGSA/IFCS/UFRJ. Este artículo tiene como punto de partida la confrontación de esta representación sobre el Brasil con estadísticas de orientación cuantitativa realizadas por demógrafos y sociólogos. profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Sao Paulo (USP). 1 . defendida en la Universidad Federal de Rio de Janeiro y publicada con el título Razão. al menos el casamiento (y por qué no decirlo. (homo)sexualidad e identidad nacional en el Brasil y en Sudáfrica. Cor e Desejo: uma análise dos relacionamentos afetivo-sexuais inter-raciais no Brasil e na África do Sul. género y sexualidad en el Brasil contemporáneo1 Laura Moutinho2 Mestizaje. 2004.

otras razones diferentes de las demográficas parecen estar influyendo tales uniones. El deseo no quedaría restringido a lo individual subjetivado. O desejo não ficaria restrito ao individual subjetivado. el hombre negro y el mestizo están ausentes del proceso de miscegenación (un proceso que. En palabras de Néstor Perlongher. “raza” o “color” se circunscriben como un tensor que agrega flujos libidinales en 3 “os agenciamentos do desejo seriam sociais. trans-individuais. sino también. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 224 . pero recorrería tensiones de fuerza que atraviesan directamente el campo social” (1987: 251)3. hacia el predominio de la pareja hombre negro–mujer blanca como el par que preside el actual proceso de mixtura) me permitió seleccionar el inicio de la pesquisa. algunas características sorprendentes de la selectividad conyugal brasilera: un número relativamente pequeño de casamientos interraciales (cerca del 19%). “los agenciamientos del deseo serían sociales. mediante estudios de corte estadístico. mas percorreria tensões de força que atravessam diretamente o campo social” Raza. Como señala John Norvell (2001) en su relectura de los autores clásicos de la historiografía brasilera. Nelson do Valle Silva (1987) y Elza Berquó (1988) retomaron esta perspectiva de análisis e hicieron evidentes. articulado al hecho de que el excedente de hombres negros y pardos no se está uniendo a las mujeres de su grupo de color (que a su vez aparecen en menor número en la condición de casadas). al contrario. Hacia fines de los años ochenta. está marcado por el erotismo). un predominio homogámico en las relaciones interraciales (es necesario destacar que la principal diferencia es de color: no son significativas las diferencias socio–económicas. inter-subjetivos. En el tema de análisis. intersubjetivos. ni las relativas a la escolaridad). Un punto que articulado a las tendencias estadísticas (las cuales apuntan. este tema se encuentra abandonado desde la década del setenta. el predominio de la pareja hombre negro–mujer blanca en el actual proceso de miscegenación. transindividuales. El abanico de posibilidades abierto por los estudios de orientación cuantitativa no sólo posibilitó la desmitificación de ciertas representaciones (antes no cuestionadas sobre el tema). la apertura de nuevas posibilidades de pesquisa.En el Brasil. en el mismo sentido. En resumen. cabe reiterar.

f. Laura Moutinho 225 . transformada en función del uso. 3) sumado a las asimetrías de género. lo hace por negación. el hombre negro se casa con mujeres blancas a causa de su deseo de ascensión social y “blan4 Expresión derivada de “negrão”. generalmente con ciertas connotaciones en torno a la virilidad (N. el deseo tabú (generalmente referido al hombre negro con la mujer blanca). sin embargo. el vector cromático opera sentidos y significados eróticos del caleidoscopio social. s. Alude al hombre negro de bellas proporciones. O Bom Crioulo es una de las pocas novelas en que el hombre negro es erotizado (Caminha. En las piezas teatrales de Nelson Rodrigues y Abdias do Nascimento.). la pareja focalizada está compuesta por el hombre blanco y la mujer negra/mestiza o nativa. lo deseable (el de la representación nacional. Del deseo por los hombres negros o el mito del negão4 En los autores clásicos de la historiografía brasilera. En este sentido. Apenas Gilberto Freyre en Casa-Grande & Senzala es quien parece reafirmar el mito de la erotización del negro. Con estas referencias como guía. En el campo de la literatura. En los libros referidos al periodo colonial. de forma singular. 2) su constitución atraviesa como un contínuum el cuerpo social: moviliza desde una argumentación “racista” y “exótica” hasta la que congrega valores “modernos” e “igualitarios”. es importante tener en mente que estos relatos apuntan hacia una cuestión de fundamental importancia: ¿por qué el hombre blanco. analizaré a continuación los principales estereotipos eróticos asociados al color negro tal como se revela en el decir de los informantes. aparece de modo opaco al momento de las adjetivaciones sobre los atributos eróticos y estéticos? Veamos a continuación. el hombre negro sólo aparece representado en el mundo de los afectos y placeres a partir del libro Sobrados e Mucambos de Gilberto Freyre. superior en el género y en la raza. de la T. cuando a partir de Havelock Ellis menciona su necesidad de danzas afrodisíacas para excitarse sexualmente.).dimensiones necesariamente paradójicas: 1) en un eje. grosso modo operada por la pareja hombre blanco–mujer mestiza) y en otro.

Examinando el “mito de la femineidad”. utilizados como fuente de prestigio) de esa relación. antes de pasar al análisis. que en toda la literatura clásica aparece colocada básicamente en un lugar deserotizado y desempeñando apenas los papeles de madre y esposa. algo posibilitado por los títulos de médico y abogado. En otras palabras. a no ser cuando estas relaciones expresan el discurso en el cual aparece el símbolo del estigma” (p. p. relacionalmente. No obstante. 7) y se refiere a un “atributo profundamente depreciativo” (p. Misse defiende la posibilidad que el símbolo del estigma no sea consciente. 5 Goffman (1975) define estigma como “la situación del individuo que está inhabilitado para la plena aceptación social” (“a situação do indivíduo que está inabilitado para a aceitação social plena”. resulta necesario hilvanar algunas ideas acerca del concepto de estigma y su utilidad para la discusión propuesta. Misse argumenta que la utilidad del concepto de Goffman se evidencia en la ausencia de una reflexión que extrapole el nivel de las relaciones interpersonales. aunque se encuentre expresado en el ámbito discursivo e inexistente “en las relaciones interpersonales. o sea. Tomando como referencia la arbitrariedad del signo lingüístico postulado por Saussure. 13). De esta forma. 226 Raza. que funcionan como clave para el mundo de las relaciones afectivo–sexuales formales. Para ello resulta necesario considerar que. de la especie y de la nación: Se trata de la reproducción de “lo mismo”. la erotización del hombre negro erotiza a su par opuesto en sexo y color: la mujer blanca. Michel Misse (1981) interpela de un modo interesante el concepto de estigma de Goffman5 mediante una sofisticada discusión sobre el “estigma del pasivo sexual”.queamiento”. el objetivo de la discusión que sigue es analizar los contenidos estigmatizadores (a veces. género y sexualidad en el brasil contemporáneo . 6 “Nas relações interpessoais. pero no para el de los placeres. a não ser quando estas relações exprimem o discurso no qual aparece o símbolo de estigma”. 9)6. la mujer blanca es el útero del mantenimiento de la raza. aquel en que se dramatiza la disputa entre valores entendidos como “normales” y “estigmatizadores”.

el autor argumenta que el estigma no es reducible a las relaciones interpersonales. Es en la antinomia activo–pasivo en la que Misse identifica el símbolo del estigma que pesa sobre la mujer: el “estigma del pasivo sexual”. Goffman se atiene a su manipulación en un ámbito muy específico (el de las relaciones interpersonales). de modo tal que oscurece una estigmatización que no se expresa (o no se puede expresar) en las relaciones interpersonales. mientras el segundo lo percibe “en el lenguaje de relaciones donde tales atributos son manipulados” (p.Siguiendo una perspectiva estructuralista. En el “mito de la femineidad” el estigma del “pasivo sexual” no aparece explicitado en las relaciones interpersonales por estar oculto por un estereotipo “ennoblecedor. y que si aparece como evidente en ese ámbito es porque está presente en la ideología dominante. de modo tal que uno se define por oposición al otro. 30)7. esa proposición 7 “A diferença é cristalizada de tal modo que a exclusão do ‘estranho’ pareça decorrer da aceitação geral de um ‘si mesmo’ oferecido pelas mulheres que se baseia num estereótipo ‘enobrecedor’”. 44)8. Según este autor. como algo que se anuncia en el “lenguaje de los atributos”. Algo que aparece desplazado para el aspecto psicológico. La relevancia de subrayar esta distinción se anuncia como necesaria para aquello que pretendo discutir. Algo que –diferentemente de los símbolos de estigmas analizados por Goffman– no es visible. que se basa en un estereotipo ‘ennoblecedor’” (p. En palabras del autor: “La diferencia es cristalizada de tal manera que la exclusión de ‘lo extraño’ parece derivar de la aceptación general de un ‘sí mismo’ ofrecido por las mujeres. El símbolo del estigma identificado por Misse (el atributo social desacreditador) está relacionado con la “función biosexual de la mujer” de “receptora del pene”. La diferencia entre los dos abordajes se evidencia en el énfasis que el primer autor concede al estigma. 8 “na linguagem de relações em que tais atributos são manipulados”. ni tampoco directo o consciente. Laura Moutinho 227 . prestigioso y anti-estigmático” de ser mujer que compone el mito de la femineidad. Al focalizar el estigma en el “lenguaje de relaciones” y percibirlo como “un tipo especial de relación entre atributo y estereotipo”.

modelar y universal. mi interés en el análisis de Misse es examinar a partir del lenguaje –expresado en el habla de los informantes. sin embargo. provisto. vemos que en el ámbito del lenguaje y del discurso. En esta perspectiva. Así. el hombre blanco es. ele não é em si mesmo honroso nem desonroso”. lo “normal” aparece como modelar (afirmativo). sino de atributos. y viceversa. lo “normal” se afirma apoyándose en el estigmatizado que lo define y le confiere existencia. ni deshonroso” (p. se presenta con tanto prestigio en el mercado erótico? Para aquello que pretendo argumentar más adelante y plantear una solución al problema propuesto. había algo que no conseguía comprender a lo largo de su reflexión: si. Como una especie de significante. ¿por qué el hombre blanco (superior en género y raza) apareció de forma opaca en las adjetivaciones y atributos sexuales. Raza. como sugirió Simmel. En esa lógica argumentativa. la existencia simbólica del estigmatizado –como en el binomio activo–pasivo– aparece como dependiente de lo “normal”. 13)9. él no es en sí mismo ni honroso. que aparece tan estigmatizado en el mundo de los placeres y afectos interraciales en la historiografía clásica. construido con base en la dominación de género y raza. Siguiendo su argumento. En la esfera normativa. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 228 . portanto. de “valor absoluto y universal”. este último está asociado a lo “activo” y el estigmatizado a lo “pasivo”. será necesario agregar a mis referencias 9 “um atributo que estigmatiza alguém pode confirmar a normalidade de outrém. opaco en lo que atañe a los atributos eróticos y sexuales. la relación entre hombre negro y blanco no se anuncia como un lenguaje de relaciones –como defiende Goffman–. dado su valor absoluto. En el decir de los informantes. como propone Misse. por lo tanto. En la argumentación de Misse. lo “normal” es definido con énfasis en los atributos del activo. como afirma Michel Misse. estéticos y eróticos presentes en los relatos de los informantes? ¿Y por qué el hombre negro. Sin embargo.es formulada de la siguiente manera: “Un atributo que estigmatiza a alguien puede confirmar la normalidad de otro. pero que igualmente puede ser inferido en la prensa escrita– el mito de la erotización del hombre negro.

En ese ítem podemos destacar el acto de la penetración o el de ser penetrado en el acto sexual. Este componente se refiere a aquellos atributos físicos por los cuales se distinguen machos y hembras [.los análisis de Fry (1982) y Perlongher (1987). Papel de género. en el que los papeles de género masculino y femenino son altamente segregados y jerarquizados (p. Comportamiento sexual. 2. (1. a relação entre ‘homens’ e ‘bichas’ é análoga à que se estabelece entre ‘homens’ e ‘mulheres’ no mesmo contexto social. Assim.. Desde la perspectiva que me interesa y orienta el presente análisis. la relación entre ‘hombres’ y ‘bichas’ es análoga a la que se estabelece entre hombres y mujeres en el mismo contexto social. Se refiere específicamente al comportamiento. Orientación sexual. Peter Fry construyó un diseño de las representaciones sociales que organizan el imaginario de la sexualidad masculina en el Brasil y argumenta que “el acto de penetrar y el de ser penetrado adquieren. de forma peyorativa) a un estereotipo de hombre homosexual ‘afeminado’. Sexo fisiológico. el ‘hombre’ idealmente domina a la ‘bicha’10. Más allá de ello. 3. un individuo puede orientarse homosexual. a los trazos de la personalidad y a las expectativas sociales normalmente asociadas al papel masculino y femenino. el sentido de dominación y sumisión. de la T. 11 “o ato de penetrar e o de ser penetrado adquirem.]. Como sostendré más adelante y siguiendo con la lógica explicativa de Fry. es posible sostener que el binomio actividad–pasividad y su correlato dominación–sumisión aún aluden.]. en la esfera de las representaciones sexuales y eróticas. mediante los conceptos de ‘actividad’ y ‘pasividad’. 90)11. creo que el tercer ítem de los cuatro elementos constituyentes de las identidades afectivo-sexuales12 sistematizados por Expresión brasilera que alude (muchas veces. Este componente refere-se àqueles Laura Moutinho 10 229 . que en la cultura brasilera es llamado como actividad y pasividad. o ‘homem’ idealmente domina a ‘bicha’. heterosexual o bisexualmente. Além disso. 12 Los cuatro elementos son los siguientes: 1. Así. Así.. através dos conceitos de ‘atividade’ e ‘passividade’. a un otro tipo de relación jerárquica (o de superioridad): la de la raza negra sobre la blanca. Cada cultura define la naturaleza de esos papeles de género. sexo fisiológico [. En el artículo citado.. de tal forma que no son determinados por el ítem 1. ‘loca’. Se refiere básicamente al acto fisiológico del objeto de deseo sexual. onde os papéis de gênero masculino e feminino são altamente segregados e hierarquizados”.. ‘marica’ (N. Se refiere al comportamiento sexual esperado de una determinada identidad. 4. o sentido de dominação e submissão.). Sexo fisiológico.

jerárquico y popular (bicha–macho) y el moderno. Papel de gênero. um indivíduo pode se orientar homo-. Assim.].ou bissexualmente”. de atributos físicos através dos quais distinguem-se machos e fêmeas” [. aos traços de personalidade e às expectativas sociais normalmente associadas ao papel masculino e feminino.].de la T. 250)14. hierárquico e popular (bicha/macho) e o moderno.. pequeñoburgués (gay–gay)”13. pero es expresado en la esfera de lo erótico. igualitário. que al enfatizar los atributos del hombre negro lo representan como el elemento activo. Refere-se ao comportamento sexual esperado de uma determinada identidade. 3. edad y un otro. Refere-se basicamente ao ato fisiológico do objeto de desejo sexual. 2. Teniendo en cuenta la etiqueta racial brasilera.. tampoco excluye a los negros de la baja prostitución. Nesse item. idade e um outro mais ‘oculto’: raça”. Esas referencias identitarias forman un campo de fuerzas y tensiones orientado por tres tensores: “género. En la interpretación de Perlongher (cuya línea maestra estoy adoptando). pp. Orientação sexual. o que é chamado na cultura brasileira de atividade e passividade. 13 “o arcaico. apoyado en el binomio activo–pasivo) está también impregnado de una distinción racial. Cada cultura define a natureza desses papéis de gênero de tal forma que não são determinados pelo item 1. 91–92). heter. Refere-se especificamente ao comportamento. la de género. Comportamento sexual. 4. sexo fisiológico [. la tensión adulto–joven. cuya composición mayoritaria es de negros y pardos. pequeno-burguês (gay/gay)”.. al identificar en el gueto paulista la coexistencia de los dos modelos de representación de la sexualidad masculina construidos por Peter Fry: “el arcaico.el autor (aquél relacionado al comportamiento sexual de una identidad. 230 Raza. clase. más ‘oculto’: raza” (p. Si bien el “negócio do michê”15 no descarta el racismo presente en la sociedad más amplia (ni las discriminaciones por clase. podemos salientar o ato da penetração ou do ser penetrado no ato sexual.. ese aspecto permanece oscurecido en el lenguaje cotidiano y normativo (en el cual el hombre blanco aparece como superior). igualitario. classe.). edad y género). 15 Expresión que alude a la cuestión de la prostitución (N. como indican las narrativas de los informantes. Néstor Perlongher documentó en un ámbito local específico (el de la prostitución masculina) el aspecto que estoy destacando. género y sexualidad en el brasil contemporáneo . 14 “gênero.

Como puede verse. de modo tal que éste no se encuentra reducido apenas al ámbito individual y subjetivo. el “mundo de la TV”. finalmente.). la revista presenta tres mundos en los cuales el hombre negro aparece: el “submundo de la sensualidad” y del fetiche. a continuación. antes de atenerme a los relatos de los informantes me gustaría focalizar en un reportaje que compila elementos de estigma y de prestigio articulados al color. y los hombres negros están excluidos del tercero. hombres”. presentes en los clasificados de sexo de los periódicos cariocas. y viceversa. que en tono de denuncia destaca que “de él. Sin embargo. Veamos. de la T. el “supermundo de la sensualidad”. en los tres “mundos” la palabra clave es “sensualidad”. para muchas mujeres. del viril por la bicha. el “mundo cotidiano” que enfatiza la sensualidad. Con el título “Hombre Fetiche” y el subtítulo “las tres realidades de ese que.° 2. sino también como.. Expresión que refiere a una capacidad sensual de los movimientos del cuerpo (N. que transcurren su vida entre diversiones y placeres (N. más ocultamente. la utilidad de este instrumental y de las hipótesis explicativas sugeridas en el análisis de las representaciones sociales que evidencian la fuerza del mito de la erotización del hombre negro y los amplios significados que éste vehicula.. 18 Modo de vida del malandro: apodo popular a aquellos hombres “expertos” que emplean ingeniosos recursos para sobrevivir. estos tensores sociales transindividuales y jerárquicos funcionan como agenciadores del deseo. se convierten respectivamente en una relación de deseabilidad del adulto por el joven.edad y. 16 17 Revista Black People. no sólo como inteligentes y exitosos. de la T. En la pequeña introducción que precede al reportaje. la “ginga”17 y el “malandragem”18 en la vida cotidiana que “también se expresa en la relación de pareja”. Dicho de otro modo. N. es el más ardiente de los amantes”. Laura Moutinho 231 . pocos hombres negros participan. de la transgresión de los clivajes de clase y del deseo del blanco por el negro. la de raza.). año 2. la musicalidad. edición 8. la revista Black People16 presentó un reportaje de tapa (escrito por un hombre) sobre el erotismo del hombre negro. género y erotismo de modo paradigmático.

la ginga. de la T. más activos y. puede precisar de un tercero”. Lleva seis meses en la profesión y se presenta como un personaje perplejo: “Yo no entiendo cómo una vida de a dos. más dotados”. que mantiene a pesar de todo tanta alegría.El personaje característico del submundo es Cleyton. Una de sus clientes (blanca) lo busca porque sólo fue feliz con un hombre negro.85m de altura. pero por barreras familiares no pudo casarse con él. Un cantante y un guitarrista “negro” hacen coro: “el malandragem. Yo creo que esa herencia cultural que el negro trae se expresa también en la cama. Todo eso se expresa también en la relación de a dos” y el reportaje se complementa con comentarios respecto al asedio que los bailarines del Bloco Afro Olodum20 sufren por parte 19 20 Utilizado aquí como sinónimo de negro (N. ofrece actividades culturales a los jóvenes (principalmente en la música). su musicalidad. de 27 años y 1. de macho. Raza. viril. Desde entonces. su vida extraconyugal se limita a los negros. aparentemente tan feliz. dice que los maridos siempre blancos le solicitan que desempeñe el papel de hombre fuerza. En el “mundo común”. Su clientela está compuesta predominantemente por mujeres de clase media y media–alta. también es diferente en el comportamiento íntimo. Yo creo que un pueblo tan musical. la sensualidad del hombre negro continúa como un elemento destacado. Tipo de ‘comparsa’ afro de carnaval. blancas.). fundada por la comunidad negra de la ciudad de San Salvador de Bahia en 1979. que algunas veces están acompañadas de los maridos. género y sexualidad en el brasil contemporáneo 232 . principalmente. y el reportaje se completa en un tono irónico y provocativo: “lo que él no rechaza”. ellas no asumirían el crioulo”19. el juego de cintura es propio del negro. Una letrista sintetiza el argumento principal: lo que tiene de atractivo el hombre negro es su sensualidad. que se expresa tan sensualmente. Y completa: “soy un puro fetiche. de la T. actúa en el combate a la discriminación racial y valoriza la estética negra (N.). Cleyton afirma que esas mujeres “creen que los hombres negros son más ardientes. Cuando es buscado por matrimonios. alrededor de los 30 años.

al estilo Tarzán. Las palabras clave que evidencian su éxito en el disputado mercado del sexo y del erotismo son: más ardientes. en la que aparece de cuerpo entero. el mundo de la televisión. Ese mismo joven protagoniza la foto de la tapa de la revista. en la apertura del reportaje. pero no en el de la conyugalidad. fuertes. excluido de las telenovelas y del mundo de los afectos televisivos. El reportaje procura construir una lectura positiva de las cualidades de ese hombre. tres exploran el físico musculoso de dos hermanos gemelos negros que aparecen sin camisa y con los yines ligeramente abiertos. De las cinco fotos que ilustran el reportaje. en la cual una mujer blanca parece morder sensualmente la oreja de un actor negro y. machos y sensuales que los hombres blancos.de las turistas blancas europeas y brasileras. activos. mientras diseña su superioridad sobre el hombre blanco y la popularidad con las mujeres. en los tres mundos dimensionados la marca es la sensualidad. la otra es una foto de la película Otelo. vistiendo un paño amarrado a la cintura con grafías africanas. vemos un negro musculoso echado en el césped. Como hemos visto. el color tensiona flujos libidinales procurados y valorizados en el mercado erótico. acciona una serie de estereotipos hartamente conocidos (y manipulados) en el día a día. el hombre blanco aparece como inferior al negro en un eje que podemos clasificar como erótico. más viriles. La descripción de Cleyton destaca el potencial de consumo Laura Moutinho 233 . cuyas cualidades excepcionales son tratadas como tan amenazantes que lo excluyen del “supermundo” de la televisión. ¿El motivo? ¡Recelo! Las múltiples cualidades del hombre negro son amenazantes. Como hemos visto. más dotados. En otras palabras. comienza con una carta de la esposa del actor negro Milton Gonçalves que traía el siguiente trecho: “quiero ver a mi marido besando a la actriz blanca Maitê Proença”. con una especie de calzoncillo estampado imitando la piel del leopardo. El hombre negro. focalizando el erotismo y la sensualidad que les son atribuidos. Después de un análisis sobre la ausencia de negros en las telenovelas brasileras. Cualidades que se evidencian como bienes eróticos cuando se los vincula al color–raza. el reportaje concluye que “la elegancia y la sensualidad del hombre negro sólo están lejos de los medios”. aparece en el reportaje con fuerza dentro del mundo de los placeres. El supermundo.

(y prestigio) que su juventud (27 años), su color (negro) y tamaño (1,85m de altura) presentan en ese mercado. Sus dotes son bienes eróticos, disputados por hombres y mujeres blancos. Las mujeres “blancas” (finalmente erotizadas) son representadas ansiando una satisfacción que el hombre blanco no le puede dar, dado que esta raza (más racional y civilizada) no realiza actuaciones sensuales (características de la raza negra, más primitiva). Por su parte, los maridos blancos no aparecen en posición de disputa, sino de adversarios que reconocen (y también desean) la superioridad del macho negro y viril. Veamos cómo algunos de estos estereotipos aparecieron en el trabajo de campo que fue realizado en Río de Janeiro, y que permiten encaminar algunas sugerencias e hipótesis. Ritinha se autoclasifica como blanca; nació en el interior de un barrio de la zona llamada Baixada Fluminense en Río de Janeiro; de padres blancos, vivió con la hermana y el cuñado a partir de los 10 años de edad, en un barrio de la zona norte hasta los 14 años, cuando finalmente se mudó a Copacabana. A los 23 años (edad que tenía al momento de la realización de la entrevista), estaba terminando su tercera relación seria y segundo casamiento, ninguno de ellos formalizado21. El último exmarido, único clasificado como no blanco, era:
hijo de negro, bien moreno casi mulato, cabello ruim22 y tiene ojos verdes: una belleza, ¡lindo! Su familia es negra, padre negro, madre tipo sarará23, morena de cabello ruim. Pero él tiraba más para oscuro, era mulato casi negro, de cabello realmente ruim; lo salvaban los ojos.

Se conocieron en un restaurante en el que ambos trabajaban y estuvieron casados dos años y medio. Todo sucedió en una semana. Fue clasificado como: “El mejor hombre que tuve en la cama”. Dice que se sintió atraída por su color y... “por él”. Afirmó que
21

En Río de Janeiro, “casamiento” es utilizado frecuentemente como sinónimo de “vivir juntos” (N. de la T.) 22 Se refiere al cabello tipo afro, crespo (N. de la T.). 23 Otra forma de hacer referencia al cabello afro (N. de la T.).

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

El contraste atrae: la piel es diferente, el olor es diferente, la textura de la piel es diferente, la calentura... Todo es diferente. ¡Es muy bueno! Y quedaba muy bonito en él. Esa cosa de la piel oscura con ojos claros.

Y completó diciendo que había una enorme diferencia entre transar24 con un blanco y con un negro: “Es diferente, hay una diferencia enorme, la manera en que lo hace es diferente. La boca es diferente, la manera de besar es diferente. Es más agresivo, es más fuerte”. El relato de esta entrevistada puede contrastarse con el de Maria, estudiante de un curso de prestigio en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, PUC, de 20 años, blanca y residente en Ipanema. En el campo de los afectos, Maria dijo que, excepto su última expareja, se relacionó más con “blanquitos” pero decía: “Siempre encontré a los negros bonitos”. Afirmó que desde pequeña su familia bromeaba con “la historia de su preferencia”, aunque la primera vez que estuvo segura de ello fue cuando participó de un programa de intercambio y conoció un “negão africano, alto, lustroso”25 al cual ella creyó “príncipe de alguna tribu”. Ella no llegó a relacionarse afectivamente con él, pero algunos meses después sí lo hizo en Río de Janeiro con un muchacho que no era físicamente del tipo que ella apreciaba: “negro, más para el marrón”, pero que tenía influencia en la facultad y la trató como nadie la había tratado. Las dos narrativas aquí presentadas (Ritinha y Maria) están basadas en un estereotipo que articula raza (negra), erotismo y belleza. Pero es interesante la manera en que el mismo estereotipo es vivido de manera distinta. Para una de ellas (Maria) es posible identificar un llamado erótico–afectivo en torno a la idea “Negão, alto y lustroso”; de hecho, ella se relacionó con un joven que no tenía esos atributos y ni siquiera contaba con un tipo físico que la atrajera. En este caso, importó la influencia (y el prestigio) que él tenía en el lugar donde convivían y la forma en que ella había sido tratada. Ritinha, al contrario, puntualiza durante toda la
24 25

Expresión coloquial para referirse al acto de la relación sexual (N. de la T.). Alusión al brillo de la piel negra (N. de la T.).

Laura Moutinho

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entrevista la diferencia entre transar con blancos y negros y la atracción estética por el color negro. En su relato, el hombre blanco sólo puede ser percibido en contraste con el negro, por lo que no es. En el habla de esta entrevistada –y de otras, como veremos– el color negro aparece articulado a metáforas térmicas (temperatura, calentura), viriles (fuerza–violencia– agresividad), de proporción (alto, enorme) y una serie de superlativos que demarcan un desempeño sexual (masculino) con una connotación erótica específica, operada por la “raza”.
Para Telma, de 30 años, residente de la zona norte, que se clasifica como negra y se irrita cuando las personas la llaman mulata o morena, la alquimia erótica mezcla distintas sustancias: de la sonrisa a la delicadeza en el trato, del “cuerpo bien conformado, peludo y sin barriga” al “olor rico”, aquel que provoca “ganas de quedarse prendida al cuello” del otro. Con otras informaciones, ella también enfatiza el punto señalado más arriba. En el cuerpo del hombre “negro” se destacan algunos elementos: la “cola” [...] “el hombre negro tiene la cola más bonita”, [...] “normalmente tiene más cola” que el hombre blanco; los “dientes”, considerados “más bonitos”, le dan la posibilidad de una sonrisa más “cautivante”; el cuerpo: “el hombre negro tiene el cuerpo más bonito, [...] es más proporcionado, [...] hombros anchos, con cola, con piernas”. Ella encuentra “bonito el hombre alto”, pero para namorar26, un hombre tiene que ser “¡pro–por–cio–na–do!”.

Los atributos físicos apreciados en el hombre negro fueron definidos y adjetivados rápida y fácilmente. Pero al momento de preguntarle qué era lo que apreciaba en los hombres blancos, luego de un silencio la entrevistada afirmó que prefería explicarlo diciendo lo que “no le gustaba en el hombre negro”. Su reacción y estrategia explicativa me sorprendieron. Acto seguido, ella intentó aclarar: “todo lo que tiene un hombre blanco, el negro también lo puede tener, pero hay cosas que el hombre negro tiene, que el hombre blanco de repente no”. Y ejemplificó: “una cosa de
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Relacionarse amorosamente (N. de la T.).
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los negros que no me gusta, y que difícilmente veas en un hombre blanco, es la nariz muy ancha”. El aspecto significativo de su relato es la actitud de adjetivar sus preferencias de forma relacional (por lo que no le gusta de los hombres “negros”), y en la que el otro polo de la comparación es opaco. La idea que el patrón de belleza brasilero es “blanco y europeo” está muy difundida, pero ese patrón también parece ser opaco en cuanto a las adjetivaciones y definiciones posibles. Esos términos mantienen entre sí una relación de dominación y jerarquía, en la cual el polo racialmente dominante y modelar (el blanco) emerge solamente por oposición. Una referencia a la nacionalidad –de manera tal que resulte articulada al color–raza y a un cierto modelo de belleza masculina blanca– fue un recurso utilizado para definir, conceder alguna visibilidad a la estética blanca masculina. En este sentido, la entrevistada afirmó: “yo me acuerdo de una vez en un pagode27 que estuve con un tipo que era hasta de la policía, ese era blanco, bien blanco, tenía cabello castaño [...] bonito, trazos finos, tú miras para él y dices que es blanco, no tiene mezcla [...] así... un tipo italiano”. Vemos cómo la nacionalidad puede ser tanto jerarquizada “racialmente” (tal vez podríamos suponer que un “tipo portugués” pudiera incluir alguna mixtura, por ejemplo), como también trae elementos que articulan un tipo físico a una cierta construcción de género y raza. Ritinha –como Telma y, de cierta forma, también Maria– sólo marcó la diferencia entre hombres negros y blancos a través de una comparación en la que lo blanco no aparece. Por oposición, se percibe que los atributos del hombre blanco son definidos por lo que el hombre negro posee y aquél no. Y creo que la palabra clave es “calentura”. Pero ¿cuáles son los atributos del hombre blanco? En este sentido ¿podríamos especular que, por oposición, los hombres blancos serían “más fríos” o “menos calientes” en el acto sexual? Eso no fue dicho por las informantes directamente. Cabe preguntar: ¿Por qué no? O, incluso, ¿dónde está el blanco, procreador
27

El pagode es una de las variantes del samba brasilero y es un género musical muy popular en el Brasil; la palabra se refiere tanto a este tipo de baile como a la clase de salón donde se lo danza (N. de la T.).

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de los trópicos, de Gilberto Freyre? Y para finalizar, ¿por qué justamente aquel que es modelar en el género y en la raza, no posee adjetivaciones por sí mismo, y las tiene sólo por contraste? ¿Qué significa esa opacidad del hombre modelar? Veamos un relato más de Ritinha: Aparte del exmarido, estuvo con otro joven que era “bien negão también” y profesor de lamba-aeróbica28. Lo describió de la siguiente forma:
Alto [...] una belleza, u-na be-lle-za... enooorrme, parece un caballo de raza, un negão, hija mía, ¡un ne-gão! Aquel que te agarra con violencia; no que lo haga con violencia, pero la manera de agarrarte, ¿sabes? Es muy bueno, el olor es diferente, la boca es diferente, es más gruesa, besaaaa... [suaviza la voz] es todo diferente, es lo mejor que hay.

Las adjetivaciones utilizadas por la muchacha causan impacto. Ella aparentemente no percibe que la terminología que utiliza es racista. Al contrario, expresó una percepción de sí misma como “corajuda”, pues contrajo un casamiento no convencional, enfrentando los padrones normativos. Los estigmas y adjetivaciones enumerados para caracterizar las cualidades y desempeños del hombre negro refuerzan el aspecto dimensionado más arriba. Desde mi punto de vista, la opacidad del hombre modelar se relaciona con la fuerza de su dominación. El hombre blanco es una especie de significante. Solamente adquiere significado cuando es por oposición, por ser el modelar justamente el dominante. Desarrollaré este argumento en el ítem sobre el erotismo asociado al hombre negro, pero quisiera adelantar que en el discurso nativo, la relación entre hombre blanco y hombre negro invierte aquella hilvanada en los escritos de los autores clásicos de la historiografía brasilera. En otras palabras, ésta es constituida en la narrativa sobre dos términos y no un término (el hombre blanco) y una relación (el hombre negro). Veamos las adjetivaciones sexuales y eróticas sistematizadas en las tablas siguientes que son una tipología “nativa” del color–raza, erotismo y jerarquía.
28

Basado en la lambada, es la adaptación aeróbica de dicha danza para gimnasios (N. de la T.).
Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

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Tabla 1. Atributos estéticos y eróticos.
Hombre Blanco brasilero Atributos estéticos y eróticos - Trazos finos. - Frente fea. - No abre la boca para besar. - Beso que no investiga. - Beso que no es profundo. - Menos apetito sexual. - Menos creativo en el sexo. - No tiene beso profundo. - Beso superficial. - Color más bonito. - Más intenso. - Más caliente. - Más agresivo. - Más fuerte. - Tiene más ganas. -“Agarra con ganas”. - Tiene cara de zafado. - Más apetito sexual. - Mejor piel. - Mejor olor. - Temperatura–calentura. - Agarra con violencia. - Boca más gruesa. - Besa con más ganas. - Beso que escudriña la boca. - Besa diferente. - Dientes más bonitos. - Cuerpo más bonito. - Pene mayor. - Hombros anchos. - Caballo de raza. - Cola redonda. - Cola carnosa. - Trazos de blanco con piel no tan clara. - Todo proporcionado. - Más bonito cuando la mixtura sale bien.

Blanco extranjero

Negro brasilero

Mestizo brasilero

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Tabla 2. Masculinidad, color y desempeño sexual.
Hombre Blanco brasilero Blanco extranjero Negro brasilero Desempeño sexual Mejor que el extranjero. Menos que los negros brasileros. Mejor que los blancos extranjeros y brasileros.

Tabla 3. Color, masculinidad y romanticismo
Hombre Blanco brasilero Blanco extranjero Negro Brasilero Romanticismo Mayor Menor Menor

Por lo expuesto más arriba y analizando la cuestión en un mismo género –el masculino, en el cual ambos son activos– vemos que los elementos de estigma colocados en la raza revisten prestigio. El negro es racialmente inferior al blanco en la vida social y normativa, pero en la esfera erótica aparece de forma superior, como señalan las metáforas térmicas, de proporción, de virilidad y de desempeño sexual. Cabe recordar que si bien no todas las informantes postularon diferencias eróticas y sexuales entre hombres negros y blancos, tampoco ninguna de ellas afirmó que en algún aspecto del mundo de los placeres el hombre blanco fuese superior al negro. Veamos ahora la siguiente figura sobre los elementos de estigma– prestigio, presentes en la esfera cotidiana y normativa:
Figura 1. Elementos de estigma–prestigio. Eje normativo.
Cultura Naturaleza Raza Blanca Raza Negra Razón Erotismo Hombre blanco Hombre negro

Masculino Femenino

Deseo masculino Deseo femenino

Activo

Pasivo

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

En la secuencia diseñada arriba vemos cómo en un nivel –el eje normativo– la cultura engloba a la naturaleza, así como la raza blanca a la negra. Del mismo modo, en el género masculino el hombre blanco engloba al negro, la razón al erotismo (binomio que alude a otro: civilizado–primitivo) y el deseo masculino engloba a su contrario, el femenino, apareciendo como activo – tanto en lo que atañe al género (masculino) como a la raza–color (blanca)– en detrimento de lo femenino y negro, representados como pasivos. Para aquello que pretendo discutir a continuación, se torna necesario destacar que en la cosmología católica la mujer aparece en una relación metonímica con el hombre: Eva fue creada a partir de una costilla de Adán, que a su vez fue concebido “a imagen y semejanza de Dios”, una relación metafórica (Dumont, 1992, Abreu Filho, 1983). Retornaré a este punto más adelante. Veamos a continuación cómo, en otro nivel –la esfera del deseo erótico– estos términos se invierten.
Figura 2. Elementos de estigma–prestigio. Eje del deseo erótico.
Naturaleza Cultura Raza Negra Raza Blanca Erotismo Razón Hombre negro Hombre blanco

En la esfera (o eje) del erotismo, la naturaleza engloba a la cultura, pues el sexo se evidencia como un elemento de quiebre, instintivo y ambiguo, sobreponiendo la naturaleza a la cultura. Esfera de la inversión de las normas sociales por excelencia, en ese eje los valores hegemónicos de la masculinidad aparecen invertidos (englobando a sus contrarios) cuando son asociados a la raza–color. Como hemos visto a partir de las narrativas de las informantes, el color negro aparece como superior al blanco en relación al género femenino y masculino. Pero respecto al punto que interesa para el presente análisis, al aproximar al hombre “negro” a la naturaleza, animalizarlo y supererotizarlo para diseñarlo en oposición a la civilidad “blanca” (como en el caso de Nina Rodrigues o Adolfo Caminha, por
Laura Moutinho

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ejemplo), se crea un espacio en el cual los elementos de estigma pueden transformarse en elementos de prestigio –dado que el sexo, fuera de la reproducción, es un elemento de quiebre. Algo que aparece como un problema, excepto en Casa–Grande & Senzala de Freyre, en el cual sin embargo el sexo interracial aparece regulado en la conceptualización de “patriarcalismo poligámico”. Si la erotización del hombre negro inferioriza al hombre blanco (en la cual el primero aparece como activo y el segundo como pasivo) a su vez, relacionalmente, erotiza a la mujer blanca. Vemos así cómo la lógica explicativa que demarcaba solamente el aspecto utilitario de la relación entre hombre negro–mujer blanca –la movilidad social– oscurece la (doble) amenaza que el hombre negro produce en la hegemonía del hombre blanco: usurpando su lugar de dominación y, concomitantemente, erotizando a la mujer blanca. En este punto, cabe destacar: no se trata aquí de demarcar una sobreposición del género masculino sobre el femenino, dado que esta mujer sólo aparece erotizada porque puede expresar su deseo, desplazándose de la posición a la cual estaba confinada en la literatura (la de madre y esposa). En este sentido, reitero que al interior del binomio activo–pasivo constituyente del imaginario sexual masculino (Fry, 1982), las características estigmatizantes de la raza negra acaban por revelarse como elementos de prestigio en el mercado erótico–afectivo, diseñando al hombre negro (más viril, bien dotado, más caliente, con mejor desempeño sexual) como activo (y superior) al blanco. La relación hombre negro y mujer blanca se revela, además, como una relación metonímica, tal como es construida por la cosmología católica. Sin embargo, la mujer blanca no aparece apenas relacionalmente y a merced del deseo masculino, sino como un ser que desea. En dicho aspecto vemos diseñarse un interesante caleidoscopio cuando yuxtaponemos color y género en la esfera erótica: si el género masculino engloba al femenino, la raza blanca engloba a la negra; de modo que en el eje operado por la categoría de género, el hombre negro es superior, y en el eje racial, la mujer blanca manifiesta su superioridad. 242
Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

En esta línea de raciocinio, vemos insinuarse otro elemento que amenaza a la hegemonía blanca masculina: el elemento responsable por la miscegenación (comprendida en el Brasil, en gran parte, como “emblanquecimiento”) es femenino, como Elza Berquó ya había señalado en análisis estadísticos. Veamos entonces cómo el cuadro se completa, cuando focalizamos la pareja hombre negro y mujer blanca:
Figura 3. Pareja hombre negro y mujer blanca. Género
Masculino Femenino

Raza
Raza Blanca Raza Negra

Hombre negro

Mujer blanca

Mujer blanca

Hombre negro

Como vimos anteriormente, las ideas de raza y erotismo están firmemente ancladas en ciertas estructuras de estatus y prestigio que son jerarquizadas de un modo singular. Sin embargo, cuando son combinadas pueden crear un campo de maniobra en el cual el estigma puede ser resignificado como una señal de estatus. Este cambio de valores impacta de modo significativo a la esfera normativa. El hombre negro no es simplemente valorado en la esfera erótica y estigmatizado en el campo normativo. El encuentro entre el hombre negro y la mujer blanca permite el deslizamiento de una esfera hacia la otra, en la medida en que este encuentro viene protagonizando el proceso de miscegenación en el Brasil. En este sentido –para finalizar– resulta necesario destacar las situaciones tabú que evocan la relación entre hombre negro y mujer blanca: la erotización del relacionamiento afectivo-sexual formal (frecuentemente
Laura Moutinho

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concebido como puramente reproductivo), la importancia de esta pareja en el proceso de miscegenación (percibido en general por la relación hombre blanco y mujer negra–mestiza) y la propia concreción del deseo sexual inter–racial. Bibliografía
Abreu Filho, O. (1983). Dona Beija: análise de um mito. Perspectivas Antropológicas da Mulher, 3, 70-100. Berquó, E. (1988). Demografia da desigualdade: algumas considerações sobre os negros no Brasil. Revista Novos Estudos, 21, 74-85. Berquó, E. (1998). Sexualidade e demografia (comentários sobre a exposição de Michel Bozon). En M. A. Loyola (Ed.), A sexualidade nas ciências humanas. Río de Janeiro: Eduerj. Caminha, A. (s.f.). O bom-criolo. Río de Janeiro: Olive Editora. Do Valle Silva, N. (1987). Distância social e casamento inter-racial no Brasil. Estudos Afro-Asiáticos, 14, 54-84. Do Valle Silva, N. (1991). Estabilidade temporal e diferenças raciais no casamento inter-racial. Estudos Afro-Asiáticos, 21, 49-60. Dumont, L. (1992). Homo hierarquicus: o sistema de castas e suas implicações. Brasilia: Universidade de Brasil. Freyre, G. (1977). Casa-grande & senzala. Río de Janeiro: José Olympio. Freyre, G. (1968). Sobrados e mocambos. Río de Janeiro: José Olympio. Fry, P. (1982). Da hierarquia a igualdade: a construção histórica da homossexualidade no Brasil. Para inglês ver: identidade e política na cultura brasileira. Río de Janeiro: Zahar. Goffman, I. (1975). Estigma. Notas sobre a manipulação da identidade deteriorada. Río de Janeiro: Zahar. Misse, M. (1981). O estigma do passivo sexual: um símbolo de estigma no cotidiano. Río de Janeiro: Achiamé.

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Raza, género y sexualidad en el brasil contemporáneo

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.

En el contexto colombiano. así como esquemas de percepción que operan de manera irreflexiva. en una de las localidades más pobres del Sur de Bogotá. lo mestizo y lo blanco. las clasificaciones de las personas de acuerdo con categorías raciales tienen su origen en las experiencias del colonialismo y la esclavización. En esa medida. Cali y Bogotá y en el Seminario Interno del GIEG. GIEG. Departamento de Antropología. Facultad de Ciencias Humanas. objetivadas en instituciones y normas.Más que una cuestión de piel. 2 Preferimos hablar de personas no negras para subrayar que la población blanca o mestiza de la capital autodefine su color de piel en forma más relacional que autónoma respecto a lo negro. la percepción de las variaciones fenotípicas no son hechos naturales sino sociales. sugerencias y críticas a la versión preliminar del mismo. . lo indígena. que dan lugar a la instauración de un orden racial basado en la contradictoria y jerarquizada coexistencia de lo negro. en la cual realizamos una investigación sobre Es importante señalar que utilizamos el término negro o negra como un adjetivo que retoma las calificaciones y clasificaciones raciales a partir de las cuales se discrimina a las personas y que entendemos estas clasificaciones como construcciones sociales complejas que comprenden relaciones sociales de dominación. a partir de procesos de naturalización históricamente constituidos. * 1 Quiero agradecer a las coautoras y los coautores de este libro y a mis colegas del Grupo Interdisciplinario de Estudios de Género. Francisco y yo llegamos al pequeño apartamento de Adela. ubicado cerca a una de las vías principales del barrio La Victoria. Determinantes sociales y orientaciones subjetivas en los encuentros y desencuentros heterosexuales entre mujeres y hombres negros1 y no negros2 en Bogotá* Mara Viveros Vigoya3 A manera de preámbulo Después de caminar un rato buscando la dirección. presentada en los Seminarios de Manchester. Universidad Nacional de Colombia. 3 Profesora Asociada. por sus comentarios.

Nos llamó la atención su insistencia en que “le había ido bien en el barrio. Aunque el encuentro con Adela fue amable. igualmente. en este departamento que comparte con Camilo. de piel muy oscura. Nos llamó la atención el meticuloso orden con que estaba arreglado su pequeño apartamento.diferencias de género y discriminación étnico–racial de la población negra de Bogotá. con la foto de un hombre de mediana edad y piel muy clara. en el que no faltaba ninguno de los electrodomésticos propios de los sectores medios y algunos de los objetos de decoración: una gran pantera negra de peluche a manera de cojín sobre el sofá de la sala y dos grandes portarretratos en una repisa. su compañero. la conversación no siempre fue fluida. desde hace dos años. Conversando con ella supimos que ese hombre. pero había aceptado recibirnos en su casa. Adela es una de las usuarias del Programa de Madres Gestantes de esta localidad y su nombre y dirección nos fueron indicados por la coordinadora de dicho programa. particularmente 248 Más que una cuestión de piel . Adela es chocoana. Adela es una mujer robusta. Hace cinco años se retiró de este trabajo y comenzó a trabajar por días. Adela dice tener muy poca relación con las escasas amigas que conocía antes. originario de Medellín era su compañero sentimental desde hacía dos años. porque no se metía con nadie y nadie se metía con ella”. primero en una habitación en la cual vivía sola. A partir de este momento se estableció en este barrio. Francisco y yo tuvimos la sensación que ella no estaba acostumbrada a recibir personas en su casa y que vivía muy sola. Aunque dice estar feliz con la vida que lleva. tiene 30 años y hace 10 años llegó a Bogotá gracias a los contactos que tenía con una amiga y paisana que le ayudó a conseguir trabajo como empleada doméstica interna en la casa de una familia adinerada de la capital. No pude evitar relacionar ese regalo con el sobrenombre cariñoso “mi negra” con el que Camilo designa a Adela. y no tener mayor contacto con su familia de origen. que esa pantera negra que estaba sobre el sofá era un regalo de su parte. grandes ojos negros y una sonrisa tristona. excepto a través de las conversaciones telefónicas con su madre a quien no ve desde hace dos años. pese al esfuerzo que ella y nosotros hicimos para dialogar con tranquilidad. señalando que Adela estaba próxima a parir. y después.

uno que otro funcionario público. si el costo que tenía para Adela asumir esta elección no era la ruptura de sus redes sociales previas. mis inquietudes intelectuales como académica y feminista me ubicaban como outsider en la relación con Adela. Tampoco pude evitar preguntarme –a partir del relato de su vida y de cierta sensibilidad desarrollada a partir de mi propia experiencia. a esa sensación de presencia simultánea como miembro de la sociedad y como miembro de una minoría. uno que otro profesional liberal.con su vida conyugal y sus expectativas de futura madre. Introducción La población negra en Bogotá es hoy parte integrante de las dinámicas sociales y culturales de la capital. predominaron ya sea los puntos de identificación o de distancia con ella. obreros de la construcción. empleadas domésticas. maestros de primaria y secundaria. hombres y mujeres desterrados de sus regiones de origen por la violencia y el conflicto armado que intentan sobrevivir con sus familias. Por otra parte. Esta extraña sensación es la que me animó a plantear esta reflexión sobre la gramática racial que estructura los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales en Bogotá. dulces y pasteles regionales. Mara Viveros Vigoya 249 . Según los momentos de la entrevista. como hija y como miembro de una pareja mixta– si el aislamiento que percibía en la situación de Adela no estaba relacionado con una elección de pareja en un grupo étnico–racial distinto de su grupo de origen. Esta sensibilidad respecto a las posibles implicaciones de una relación interracial se funda en lo que Du Bois llama “doble conciencia” refiriéndose a esta conciencia desdoblada que permite poder mirarse a través de la mirada de otro. dicho de otra manera. me quedé con la sensación de haber hablado con una mujer aislada en un pequeño y pulcro castillo de cristal. Las imágenes cotidianas de la ciudad incluyen la presencia de un buen porcentaje de mujeres y hombres negros realizando actividades en función del lugar que ocupan en el espacio y orden social de la capital: vendedores ambulantes que ofrecen en las esquinas frutas de “tierra caliente”. jóvenes estudiantes en horarios diurnos y nocturnos.

En este contexto social exploré las representaciones y experiencias relacionadas con los encuentros y desencuentros heterosexuales4 e interraciales de mujeres y hombres que se auto–identifican como negros o afrocolombianos. Viveros y Arango. no hay objeto sexual predeterminado y tanto el deseo heterosexual como el homosexual imbrican de manera inextricable la subjetividad y lo social. Por otra parte. de peluquerías afro que proponen trenzas. 2003). Esta nueva forma de visibilidad y presencia de la gente negra y de la cultura afrocolombiana en la capital está relacionada por una parte con las transformaciones que se viven en el ámbito nacional a partir de la redefinición constitucional de 1991. Meertens.Su presencia se ha hecho visible mediante pescaderías con nombres evocadores como Secretos del mar o Ricuras del Pacífico. Más que una cuestión de piel 250 . a partir de los datos recogidos en el marco de una investigación sobre diferencias de género y discriminación étnico-racial en 4 Si bien en este trabajo se eligió abordar únicamente los encuentros heterosexuales. reconociendo su carácter plural: En este caso me interesa rastrear cómo funciona y qué variaciones introduce este tipo de relaciones de raza y clase al interior de lo heterosexual. 2006). reforma que reconoció y consagró el carácter multiétnico y pluricultural de la identidad nacional y. por otra. con el progresivo deterioro de la situación política y con la expansión del conflicto armado en las regiones habitadas tradicionalmente por la población afrocolombiana como la zona del litoral Pacífico. 1991) fue objeto de una investigación sobre lógicas de producción y experiencias subjetivas de la discriminación racial realizada en una de las localidades más pobres de Bogotá (cf. En el ámbito de la sexualidad humana. se considera que la escogencia de un objeto heterosexual es tan carente de evidencia y tan construida social y culturalmente como la elección de un objeto homosexual. La presencia masiva de población negra desplazada en la capital ha puesto en escena un nuevo teatro de microprocesos sociales cuyo eventual carácter de “racismo cotidiano” (Essed. se busca tener una mirada distanciada de la heterosexualidad. extensiones y todo lo relacionado con la belleza del cabello afro y de lugares de diversión y estilos musicales que permiten a los bogotanos no negros vibrar con ritmos que les hacen sentir que tienen “el alma negra” o están “en comunión con ella” (Wade.

las representaciones y experiencias en relación con los encuentros y desencuentros heterosexuales interraciales de las entrevistadas y los entrevistados. En este artículo se exploran. el sentido personal que se les 5 Los estereotipos donde raza y sexualidad están fuertemente imbricadas y el proceso de racialización del que son objeto las mujeres y hombres negros entrevistados no son realidades únicas o particulares a Colombia. porque no fue recogida en el marco de una investigación realizada sobre el tema. se analizan las conexiones entre estas representaciones. Sin embargo. sino como un subproducto de otra investigación: los datos disponibles determinaron que no pudiera profundizar mucho en las situaciones de acoso sexual y de encuentros furtivos en los lugares de diversión. 1989. es decir. en primer lugar y de manera breve6. Cuba. Estas situaciones de encuentro y desencuentro incluyen contextos tan distintos como el acoso sexual. Stolcke. ventajas y dificultades asociadas con la elección de pareja dentro y fuera del grupo étnico–racial de pertenencia. En segundo lugar. Mara Viveros Vigoya 251 . Moutinho. porque pienso que en estos distintos contextos se expresan y traducen las diferencias y desigualdades sociales y culturales y las relaciones de dominación que caracterizan los contactos heterosexuales entre los grupos étnico–raciales a los cuales pertenecen los individuos implicados en estos encuentros y desencuentros. 6 La información a partir de la cual construyo este texto es muy desigual.dicha localidad. y de modo más profundo. India. las razones. Sudáfrica y Brasil. Después de algunas dudas decidí tratar en conjunto estas situaciones por considerar que. los encuentros fortuitos en distintos espacios de sociabilidad y las relaciones conyugales. Estos procesos de racialización y estereotipos similares han sido descritos por distintos autores (Stoler. Igualmente. experiencias y elecciones y sus determinantes sociales y orientaciones subjetivas. constituyen una trama continua con un fuerte componente imaginario en la que se ponen en escena de diverso modo algunos estereotipos y fantasías sexuales comunes5. 2005. 2004) en contextos muy disímiles. que han estado atravesados por relaciones coloniales. Por último. a pesar de sus innegables diferencias y distintas temporalidades. no quise dejar de lado esta información porque considero que constituye una primera aproximación al tema y me permite construir la argumentación en relación con una misma gramática racial que estructura esos distintos tipos de encuentro y desencuentro interracial.

es revelador que en una entrevista sobre experiencias de discriminación étnico– racial hayan surgido las referencias del acoso sexual como ejemplo de situaciones discriminatorias.atribuye. Encuentros y desencuentros heterosexuales Las migraciones –por las diversas razones descritas anteriormente– y las nuevas dinámicas sociales asociadas al multiculturalismo en Colombia han propiciado contactos entre personas negras y no negras que incluyen encuentros y desencuentros sexuales y afectivos abarcando un amplio espectro que va desde el acoso sexual hasta el establecimiento de uniones conyugales. El acoso sexual Las mujeres negras entrevistadas en el marco de la investigación sobre experiencias subjetivas de la discriminación racial señalaron el acoso sexual por parte de hombres blancos o mestizos como una expresión de esa discriminación7.) como posibles Es necesario precisar que el hecho de que las mujeres negras entrevistadas no hayan mencionado el acoso sexual por parte de los varones negros está más relacionado con el marco en el cual se recogió esta información (una entrevista que incitaba a identificar experiencias de discriminación) que con su inexistencia. 7 252 Más que una cuestión de piel . El acoso sexual remite a la “apropiación de la individualidad corporal” de las mujeres como clase por parte de los hombres como clase y a ese “derecho” que se atribuyen éstos para tratar a las mujeres no casadas o unidas o actuando solas (circulando. ya que según ella hay algo ineludible en el conocimiento que las personas negras tienen de la reproducción del racismo. Philomena Essed (1991) se basa en esta misma experiencia para desarrollar su concepto de racismo cotidiano. A esa situación se han referido con maestría pensadores negros como Du Bois (1903/2004) o Frantz Fanon (1968). pasando por los encuentros fortuitos en distintos espacios de sociabilidad. etc. consumiendo. Sin embargo. Antes de continuar vale la pena señalar que entiendo los hechos raciales y el racismo. ante todo. como una experiencia: la de la víctima de la asignación racial o del acto racista.

Apreciadas simultáneamente como de condición social y sexual inferior. siempre tienden a ser más lanzados con las mujeres. los moderados avances en el respeto a la individualidad física de las mujeres conciernen de manera desigual a mujeres de distinta posición social. una normalista chocoana que migró a Bogotá con el objetivo de proseguir una carrera universitaria mientras trabajaba como docente: [. En este comentario llama la atención la referencia que hace Celia a los aspectos elitistas de las clasificaciones de género como la elegancia en el vestir y el porte de saco y corbata del señor.]. con base en una supuesta disponibilidad y desenfreno sexual y como mujeres cuya sexualidad no involucra consecuencias conyugales. sino también una organización social y un dispositivo disciplinario de clase y raza. iba en el bus y de pronto sentía que un señor se me pegaba aquí en la espalda pero era así pero pegado. étnico-racial o edad (Meertens. Aunque el acoso sexual atañe a todas las mujeres por igual como grupo social. mejor dicho. sexual y conyugal. Me pasó muchas veces en el bus. En el caso de las mujeres negras.. aquí en Bogotá más que todo.] Los hombres. Las mujeres negras han sido víctimas del doble aspecto. tan elegante. con saco y corbata. será que está haciendo eso o es que yo me lo estoy imaginando [. del estereotipo que existe sobre ellas. 1992). la percepción que se tiene de ellas como objetos sexuales siempre disponibles no está desligada del grado en que la esclavitud y sus exigencias repercutieron en la estructura social colombiana en su totalidad. estos sigMara Viveros Vigoya 253 . Según ella. la cosa más terrible y pues yo en mi ignorancia decía pero ese señor tan bien vestido. las mujeres negras son objeto de irrespetos en el espacio público como el que relata Celia. ya que según el sentido común. Viveros y Arango 2006)..objetos de los que se puede disponer sexualmente (Guillaumin. Es preciso recordar que la esclavitud no sólo fue un sistema de trabajo forzado. las mujeres negras no se casan sino que se unen... a ser más abusivos.

porque tú sientes que te miran es como con esas intenciones. mujer chocoana que debió salir de Turbo. Probablemente por estas experiencias. pero paso yo. pero que cuando va hacia el norte. ha desempeñado numerosos pequeños empleos temporales desde que llegó a Bogotá hace siete años. ya sea como empleada doméstica. “no como un símbolo sexual”. Etelvina plantea que no gusta de la compañía de hombres mestizos porque se ha sentido muchas veces acosada sexualmente por ellos y mirada como un objeto sexual. lugar de habitación de los sectores populares. primero. jefe de hogar. señala que las discriminaciones tienen expresiones “sectorizadas” espacialmente. se la discrimina de una forma. estudia contaduría pública y trabaja actualmente como secretaria de una organización afrocolombiana de desplazados. referencias vulgares a sus rasgos físicos e incluso manoseos. madre chocoana de 29 años. Alba 254 Más que una cuestión de piel . dice ella. una mujer desplazada procedente de Buenaventura que ha asumido una posición de liderazgo en las organizaciones comunitarias de mujeres negras. y nada más.nos definirían su posición social y lo dispensarían de un acto vulgar e irrespetuoso. porque se dice que la mujer afro sobre todo aquí se dedica a la prostitución […] y la otra es porque no hay un respeto hacia nosotras las mujeres afro […] a veces llega el caso de que pasa una muchacha no afro y se le dice un piropo normal. Etelvina. es objeto de insultos vulgares por parte de los hombres blanco–mestizos de la capital. por la violencia. lleva quince años viviendo en Bogotá. Es madre soltera de una niña de cinco años.. de la siguiente manera: Eso sucede. aclara ella. Antioquia. siente “apatía hacia el hombre mestizo. florista o vendedora. lugar de residencia de los sectores sociales medios y altos. y se me dice un piropo vulgar…porque no se siente la obligación de respetarnos […]. Ana Isabel explica estas situaciones.. Ana Isabel. por una visión que tienen de nosotras.” Alba. Ana Isabel plantea que cuando se desplaza hacia el sur de la ciudad. Ella ha experimentado ese acoso en palabras obscenas.

como empleada doméstica y del que tuvo que retirarse sin contarle el episodio a su empleadora: Una vez trabajaba de por días. me imagino yo. No podría decir que el acoso sexual afecta más frecuentemente a las mujeres negras desplazadas o a quienes tienen que trabajar en el servicio doméstico para poder sobrevivir en la capital. entonces de malas. que allá habían de toda clase. Decía que de esas no quería. Y me gustaría estar con una. me decía todas esas cosas que le estoy diciendo. entonces el marido de la señora me estaba acosando. que si él quería una mujer que fuera allá donde se consiguen mujeres. de que dicen que las mujeres morenas. yo no sé. Vaya se consigue una muñeca y si no la consigue de color. vaya se consigue otro juguete. lavando en una casa de familia. Él tan sólo se reía. que dan lugar a tratos discriminatorios de los que ha sido víctima: La gran mayoría de hombres dicen que uno les gusta porque uno es moreno. Porque ¿sabe lo que le dicen a uno? Yo no he estado nunca con una mujer morena y dicen que las mujeres morenas son muy apasionadas..señala que su relación con los hombres mestizos ha estado muy mediada por los estereotipos sexuales existentes sobre las mujeres negras. que no se cuánto […] yo le dije que yo no estaba ahí para eso. Le dije yo. Para ilustrar sus malas experiencias relata una situación de acoso sexual que vivió en su lugar de trabajo. y quien ha trabajado en distintos bancos y ha ejercido como administradora en un hotel. administradora de empresas nacida en Bogotá hace treinta años. hija de un hombre negro valluno y de una mujer blanca caldense. pero yo siento que a uno lo toman como si uno fuera un experimento o como por burla. pero a mí me tocó irme de allí. que fuera que allá se consiguen de todas clases. afirma que “el acoso sexual es una situación que deben enfrentar las mujeres negras por el simple hecho Mara Viveros Vigoya 255 . que no se qué. Eliana.. la pinta. ya que las mujeres negras entrevistadas que disponen de un mayor capital cultural y simbólico también refieren este tipo de agresiones.

intentando reproducir. mi cultura. dos años menor que ella. independientemente de su clase social y su nivel educativo”. Reuniones en discotecas o locales. Este es el caso de Eliana. en lo posible. Eliana relata que varias veces ha tenido que aclarar de forma muy directa a los varones blanco-mestizos que “se montaron al bus que no era”. En su caso. Eliana explica su predilección por la rumba en lugares afro y por los hombres negros como parejas de baile. Lo que cambia son los recursos culturales y económicos de los que disponen para luchar por su respetabilidad y por superar el doble “déficit simbólico” (Bourdieu.. la entrevistada valluna de la que hablamos en la sección anterior y de su hermano Álvaro. 1979) que presume su posición en el orden sexual y racial. la chirimía y el merengue. esos espacios la hacen sentir en su ambiente y afirmar su sentido de pertenencia a la cultura valluna: “yo entro a esos lugares y me siento en lo mío. El efecto de sus aclaraciones es que algunos se defienden señalando que “ellos son diferentes” y otros expresan que “nunca han salido con una negra y que piensan que debe ser una experiencia diferente”. Encuentros furtivos: La rumba afro La progresiva llegada de las personas negras inmigrantes a Bogotá ha implicado también la modificación de los espacios urbanos capitalinos. es sentirme muy relajada. porque según ella “la mayoría de hombres blancos no sabe bailar”.de serlo. Según ella. como en confianza. como sin prevenciones.”. la imagen de disponibilidad sexual se agrava por su condición de madre soltera de un niño de seis años. negro. Por eso le toca explicarles que el hecho de que ella sea negra (como ella se describe) y tenga un hijo negro no significa que ella sea una mujer disponible sexualmente. administrador público y quien también comparte su preferencia por los lugares de baile negros. bebidas y comidas típicas para compartir han formado parte del ambiente que las personas negras entrevistadas han buscado y deseado compartir y disfrutar con sus paisanos.. es como sentir un poquito mi tierra. bailes al ritmo de la salsa. Esa sensación no ha sido compartida por los novios “blancos” con quienes 256 Más que una cuestión de piel . sus formas culturales de ocio y sociabilidad.

Álvaro. “no les gusta ir porque se sienten en tierra de gigantes y no les gusta sentirse en inferioridad frente al baile”. haciendo sentir a los varones blancos. unida durante dieciséis años con un hombre negro. ser negro es “algo que uno lleva por dentro y que es importante como rescatar… para que no se pierda”. “el baile en los sitios de diversión afro es hoy una manera de aliviar Mara Viveros Vigoya 257 . Según Álvaro la belleza de las mujeres negras que van a bailar allí permite “recrear el ojo”. una de nuestras entrevistadas mestizas. Según ella. residente en la localidad estudiada. ellos argumentan que no se sienten a gusto en estos lugares por razones de diferencias culturales. Esas discotecas son “un paliativo del racismo soterrado del que son objeto las personas negras en la capital”. como lo dice Melisa. Para Álvaro. Álvaro dice que “es diferente la sensación de bailar con una negra que la de bailar con una blanca”. ya que los negros serían. porque para él la identidad negra se traduce también en una animación y una musicalidad particulares. la existencia de estos lugares es la posibilidad de afirmar y defender un espacio propio en una ciudad que no siempre ha acogido el mundo negro de forma hospitalaria. Para muchas personas negras. los lugares de fiesta y baile afro no tienen únicamente el sentido descrito por Eliana y Álvaro. es uno de esos jóvenes que han asumido una identidad negra después de un proceso personal que los llevó a tomar conciencia “de lo que tenían por dentro”. el hermano menor de Eliana. la cadencia y el tipo de mujeres que asisten son diferentes”. Eliana señala con ironía que la verdadera razón es que. aunque admite que “eso también es cuestión de gustos”. En sus palabras: “estos bares tienen otro ambiente. Según lo comenta Eliana. los pasos. se baila otro tipo de música y el espectáculo no es el mismo ya que la forma de bailar. como un núcleo de encuentro y un lugar de sociabilidad para los paisanos. torpes e intrusos en un territorio de innatos y diestros bailarines (Wade 1997. Son varias las fuentes de las cuales provienen comentarios similares sobre el lugar que ocupa el baile negro como ámbito en que se pueden invertir transitoriamente los papeles de dominación. “muy confianzudos”. Sin embargo. Viveros 2002).ha asistido a estos “sitios afro” porque “entran y se aburren”. desde su perspectiva.

que dice tener un amplio conocimiento del medio social afrobogotano. En las descripciones que hace Melisa de las aventuras sexuales hetero– raciales protagonizadas por las mujeres blancas o mestizas que asisten a los “rumbiaderos” afro de Bogotá. y es que según ella las discotecas afro son espacios de diversión donde a menudo las mujeres blancas asisten con la finalidad exclusiva de iniciar una relación sexual con un hombre negro y donde los hombres negros que los frecuentan tienen claridad sobre las intenciones de estas mujeres. esa violencia moral que parece que no está pero que siempre está presente. Entre líneas puede leerse que la atracción sexual que experimentan las mujeres blancas hacia los hombres negros supone la construcción de un imaginario sexual sobre la base de una dominación social específica. Si bien estamos acostumbrados a pensar la existencia de relaciones asimétricas al servicio del placer masculino.toda esa violencia silenciosa. ese tipo de relación está muy relacionada con “una visión de la compensación de las exclusiones”.. Di258 Más que una cuestión de piel . 2006). Su comentario pone de presente la forma en que este deseo heterosexual femenino se superpone con las desigualdades socio–raciales. autor de un libro titulado en forma sugestiva Cómo hacer el amor con un negro sin cansarse. Para Laferrière (1985). Y mientras el tema de las carencias sexuales y afectivas de las mujeres blancas ha sido poco abordado en los estudios antropológicos sobre las relaciones heterosexuales interraciales..”. la frustración sexual de las mujeres de las clases medias blancas norteamericanas es una precondición para el encuentro particularmente explosivo que se produce en el plano sexual entre las mujeres blancas y los hombres negros. hasta el punto de naturalizarlas. menos abordado en relación con los lugares de baile negro. Esta trabajadora social. hemos examinado menos las relaciones desiguales al servicio del placer femenino (Molinier. como en el caso de la obra del escritor haitiano residente en Canadá. señala además otro aspecto. Danny Laferrière. Para Melisa. todo sucede como si éstas pudieran autorizarse un comportamiento excéntrico con respecto a las pautas de género para buscar satisfacción sexual porque tienen un interlocutor devaluado socialmente por su pertenencia étnico–racial. la literatura lo ha explorado en diversas ocasiones.

al mismo tiempo. En relación con lo anterior. quien pese a reconocer el potencial del mestizaje para desafiar las hegemonías raciales prevalecientes. Por su parte. La fuerza de esta dialéctica compleja de atracción y prohibición sería. En este mismo apartado Nagel cita a Bell Hooks. existiría en las personas negras. sino también de los distintos valores de género que hombres negros y mestizos expresan en estas relaciones. más utilitarista y moralista en una relación sexual marcada por “la tajante separación entre sexo y sentimientos de la sociedad blanco– mestiza”. conserva su escepticismo en relación con las motivaciones Mara Viveros Vigoya 259 . Son la expresión del libreto preestablecido para las relaciones sexuales interraciales en el cual el encuentro con un “arquetipo” es el que posibilita que se despierten las fantasías sexuales. Desde su perspectiva. Esta diferencia no está desligada del hecho de que las mujeres blanco–mestizas pueden conservar en estas relaciones interraciales. “un manejo mas abierto de la sexualidad que supone considerar la sexualidad de una manera relativamente aislada de la moral”. existiría una marcada diferencia entre las “formas de amar del hombre negro y del hombre mestizo”. las ventajas asociadas a su estatus étnico-racial como la respetabilidad y las posibilidades de distanciarse de las normas de género de su grupo de origen para disfrutar sus fantasías sexuales. preservando además su respetabilidad. Según ella. nos parece pertinente traer a colación las críticas que hace Patricia Hill Collins (2000) a las mujeres blancas estadounidenses al considerar que la ingenuidad con que éstas asumen las relaciones interraciales es una manifestación del privilegio que pueden ejercer. permanecer en él poco o largo tiempo como residentes o aventureros y luego regresar a salvo al mundo del privilegio blanco. estos encuentros sexuales son más “que una cuestión de piel”. Además. el color de la piel sirve muchas veces como un pasaporte para entrar al exótico mundo de la otredad.cho de otra manera. los hombres negros serían quienes permitirían a las mujeres blancas o mestizas reunir sentimientos y sexualidad. no sólo la consecuencia de su carácter transgresor socialmente. Joan Nagel (2005: 120) sostiene que: “para muchos blancos. según Melisa.

las mujeres blancas han sido percibidas como las parejas ideales para contraer matrimonio y formar una familia. Bastide plantea que es justamente al interior de las relaciones sexuales o del cortejo que las precede. ya que se sigue pensando que el matrimonio constituye la forma legal más apropiada de vínculo entre iguales. ya que las normas de género han reconocido y continúan autorizándolos a reconocer la paternidad únicamente en contextos de uniones conyugales estables y generalmente homogámicas social y racialmente (cf. que se desliza el racismo ya sea en forma encubierta o explícita. es decir. Las aspiraciones de preeminencia y reconocimiento social de las clases altas colombianas han exigido una cierta endogamia racial cuya garantía ha estado ligada al control de la sexualidad de las mujeres blancas y blanco– mestizas. En su libro Le prochain et le lointain (1958) Roger Bastide se refiere en un capítulo subtitulado en forma sugerente (Vénus noires et Apollons noirs) a la dimensión sexual del prejuicio racial. Viveros 2002. “en esos momentos privilegiados que parecen desafiar el racismo y redescubrir la unidad de la especie humana”. pero menos frecuentemente. En el caso de los varones blancos y blanco–mestizos no existe control alguno sobre su sexualidad. mientras las mujeres negras siguen siendo apreciadas como parejas de “segundo rango”. En consecuencia.y reflexividad de los “viajeros etno–sexuales y consumidores de culturas y cuerpos negros y no blancos”. Bastide sugiere que los encuentros sexuales interraciales no se dan a menudo en el respeto y la 260 Más que una cuestión de piel . en tanto que las uniones de hecho están reservadas a las parejas consideradas desiguales por razones sociales o raciales. social y racialmente. Las uniones conyugales Las relaciones que se inician en las discotecas o en otros espacios de sociabilidad pueden convertirse con el tiempo en uniones más o menos estables y en algunas oportunidades en matrimonios. Urrea y Quintín 2002). como reproductoras del estatus social. Esto se explicaría desde su punto de vista porque además del encuentro entre dos cuerpos se produce un encuentro de personas sociales dotadas cada una de ellas de memoria colectiva.

las uniones conyugales no introducen una dimensión igualitaria que pueda abolir todos estos estereotipos sexuales latentes. éstos gozan de privilegios dobles. Teniendo en cuenta que la modalidad de integración de las personas negras al contexto capitalino se ha hecho predominantemente en forma individualizada. y por tales razones se supone que sea difícil que funcione una lógica igualitaria en estas relaciones conyugales. como si hubieran interiorizado que lo normal en estas uniones es funcionar a partir de una lógica de violación o de prostitución. como si subsistiera siempre la sospecha sobre el carácter desinteresado que podrían tener las parejas mixtas (Guyot. Si la sexualidad ocupa un lugar privilegiado en las relaciones interraciales. Dicho de otra manera. no coquetear. y de los varones negros como virilmente superiores a los blancos. como lo mostraremos más adelante. sino a partir de estereotipos sobre las mujeres negras como objetos de placer y presas fáciles para los hombres blancos. etc. El significante de lo negro está tan fuertemente asociado a la sexualidad que es poco frecuente que en las relaciones con personas negras esté ausente la referencia a su carácter sexual (Lavou-Zoungbo. En estas relaciones la mujer gana estatus social. pero tiene que desexualizarse para mantener el estatus adquirido. 2002). En las parejas compuestas por hombres blancos y mujeres negras. incluso las que viven una sexualidad de tipo marital. 2001). los privilegios sociales que pueden lograr las mujeres negras que se unen o casan a un hombre blanco se obtienen a partir de su comportamiento excepcional en relación con su grupo de pertenencia Mara Viveros Vigoya 261 . Las entrevistadas negras y unidas con hombres blancos o mestizos manifiestan. vestirse en forma no llamativa. una actitud de gratitud con estos hombres y sus grupos familiares por tener una actitud respetuosa con ellas. Y las parejas mixtas. no escapan al cotejo con los estereotipos sexuales y se ven obligadas a posicionarse en relación con ellos (Philippe. si desea acceder y mantener dicho estatus debe adecuarse a las normas de género predominantes en un entorno sociocultural blanco–mestizo: adoptar un comportamiento discreto. transpuestos al plano de los sentimientos y de los intereses individuales de los cónyuges. como blancos y como varones. Estos se expresarían de forma indirecta. 1998).igualdad de los sexos.

menos recursivos.es una manera de defender y proteger un lugar social que perciben como satisfactorio desde el punto de vista personal. Llama la atención que en los dos casos mencionados. estas mujeres se adhieren a los valores del grupo étnico de pertenencia de sus cónyuges al evaluar desde esos criterios a los hombres de su grupo como menos trabajadores. quibdoseña de 30 años. En el caso de las parejas compuestas por un hombre negro y una mujer blanca o mestiza. 1997). las dos mujeres están embarazadas y evalúan satisfactoriamente sus relaciones de pareja. sin embargo. si se compara la situación de estas mujeres con la de otras mujeres negras residentes en el barrio puede decirse que están en condiciones relativamente mejores en términos de vivienda y de ingresos estables. ya que 8 Es necesario precisar que las relaciones descritas no están implicadas en trayectorias de movilidad ascendente hacia la clase media. pues la elección de pareja se fundaría en una lógica de don y no de interés. pero que se ve constantemente amenazado por las presiones que se ejercen sobre una relación considerada inadecuada desde un punto de vista social8. La aceptación de las personas negras por parte del entorno blanco–mestizo ha estado condicionada a que no se constituya en exigencia de admisión en masa de la gente negra y en segundo lugar. quien vive en Bogotá hace diez años y está unida actualmente a un hombre originario de Medellín. a que se adapten culturalmente a los valores del medio ambiente (Wade. en particular porque sienten que no han sido objeto de racismo por parte de sus cónyuges ni de su familia política. unida desde hace año y medio a un hombre boyacense de 31 años. Esta frontera -que significa también un relativo aislamiento social.étnico–racial. y de Adela. originaria del Cauca y residente en Bogotá desde hace diez años. malos esposos y malos padres. En ambos casos. una mujer de 25 años. de 44 años. El conocimiento íntimo que tienen de los hombres no negros y el sentimiento de seguridad que les proporcionan sus relaciones conyugales con ellos funcionan como un capital cultural específico que les permite trazar una frontera virtual entre ellas y las otras mujeres negras. Esta es la situación compartida por Miriam. Más que una cuestión de piel 262 . violentos con las mujeres. se presume que hay un componente romántico.

sino también universitaria. recuerda ella. con “su propio espacio de acción”. en su caso. mestizas.. Si en una unión interracial entre un hombre blanco y una mujer negra ésta debe desexualizarse para acceder a su nuevo estatus social. al unirse con un hombre negro se devalúa social y moralmente. en una Mara Viveros Vigoya 263 . la pertenencia racial del varón negro lo devaluaría socialmente. infiriéndose una ausencia de amor verdadero en estas parejas. esas cosas son como compensaciones mutuas en las exclusiones. sino que puede adquirir un mayor estatus social. Según esta ecuación. negras…”. Así describe su cambio: “después de tener una relación conmigo empezó sus aventuras con mujeres de todo tipo. al descubrir la posibilidad de dominar sexualmente a una mujer blanca. entonces es la gordita. su compañero obtuvo un relativo éxito social no sólo por convertirse en compañero de una mujer mestiza.la mujer. bonitas. En este caso. Al inicio de la relación. la trabajadora social citada en el apartado anterior: A veces encuentras hombres negros bellos divinos casados con mujeres muy mayores y que estéticamente no corresponden a lo que tu dirías mujeres deseables en esta sociedad de consumo. incultas. la lógica del don se remplazaría por una lógica de compensación.. cultas.. su compañero negro cayó en la trampa del estereotipo y empezó a comportarse como un varón mujeriego e irrefrenable sexualmente. yo era el punto de referencia. Melisa plantea que. feas.”. Al unirse con una mujer blanca o mestiza. la feita la que se casa con el negro. Sin embargo. el hombre negro no sólo acrecienta su prestigio sexual como varón al lograr conquistar una mujer blanca que le había sido históricamente prohibida. Según su relato.. Esto explicaría algunos desequilibrios como los que señala Melisa. pero eso se fue después cambiando. y la falta de capital estético de estas mujeres blancas las depreciaría en el mercado sexual o matrimonial. también hay que tener en cuenta el caso de las mujeres blancas o mestizas que por diversas razones no encuentran un compañero en su grupo socio–racial y deciden unirse a un hombre negro.

unión entre un varón negro y una mujer blanca, la mujer no sólo pierde estatus social, sino prestigio como mujer al revestirse de connotaciones sexuales indeseables en una mujer blanca. Melisa comenta haberse sentido discriminada porque su sexualidad se convirtió en motivo de recelo y se la rotuló como una mujer disponible sexualmente:
[...] la pregunta eterna que debía responder era por qué me había enamorado de un negro […] esa es la pregunta social que le hacen a uno, entonces siempre hay el imaginario de que a uno le gusta un negro simplemente por la cuestión sexual o porque uno es una ninfómana insatisfecha total. Cuando los hombres ven que tu marido es negro, creen tener el derecho de pasarse del límite, y si no eres casada es peor, su comentario es: “­ esa se revuelca con cualquiera […].

Sin embargo, la experiencia de una prolongada conyugalidad minimiza el aspecto exótico presente en las relaciones sexuales interraciales y las convierte en relaciones ordinarias con las dificultades y los avatares propios de cualquier relación experimentada en forma cotidiana. Esto es lo que percibe Jesús, un hombre negro procedente de Necoclí, Antioquia que ha vivido de forma interrumpida en Bogotá desde 1979. Jesús tuvo una primera compañera mestiza bogotana de cuya unión nacieron sus dos primeros hijos de 20 y 16 años respectivamente y está conviviendo desde hace cinco años con una mujer negra de la región del Baudó con la cual tiene un hijo de cuatro años. Al preguntarle sobre las diferencias entre una y otra relación, él no las identifica, pese al hecho de que la una sea una baudoseña y la otra, bogotana. Y aunque él dice identificarse más con “la gente de su raza” en las costumbres alimenticias y en el trato, porque “la gente afro es más alegre y menos retraída que la gente bogotana”, es enfático en afirmar que a la hora de convivir con una mujer, para él no hay ninguna diferencia entre negros y blancos. Después de convivir por más de doce años con una mujer mestiza y de casarse con ella se dio cuenta que “a la hora de la verdad eso era lo mismo” y que si se separaron no fue por eso, sino por otros motivos. 264
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Melisa también señala que la cohabitación de tantos años con su marido le ayudó a romper mitos. Ella recuerda que al inicio de su relación, cuando se subían al bus con él todo el mundo los miraba, y que ella misma se sentía rara, pero que con el transcurso del tiempo entendió que las personas negras son personas como todas, con defectos, con virtudes. Melisa dice:
Yo ya no lo veía a él negro y el no me veía como mestiza, éramos simplemente una pareja y eso me pareció lindo... A pesar de todo el dolor y todo que me ha implicado ha sido un proceso que me ha hecho muy feliz.

En este último comentario Melisa subraya lo que muchas parejas interraciales expresan como deseo y es acceder al estatus de personas y sujetos singulares y dejar de ser tipos ideales, encarnaciones de lo negro, lo blanco o lo mestizo, en otras palabras, ser reales y no objetos de fantasía. Las experiencias de Melisa y Jesús nos incitan a pensar que el exotismo de las relaciones sexuales interraciales conserva su poder de seducción fuera del marco conyugal, pero se convierte en un asunto trivial cuando la relación se vuelve cotidiana y duradera. La elección de pareja en y fuera del grupo étnico–racial: Ventajas y desventajas Escoger pareja en o fuera del grupo étnico–racial supone desventajas y ventajas. Algunas de las desventajas enunciadas por las entrevistadas y los entrevistados hacen referencia a las contradicciones que éstos anticipan entre las concepciones de familia de sus grupos étnico–raciales de origen y los valores familiares prevalecientes en la capital. Una de las características más sobresalientes de las sociedades rurales del Pacífico, región de la que proviene la mayoría de nuestros entrevistados, hasta el punto de convertirse en un símbolo y un elemento de legitimación de su identidad, es la importancia acordada a los lazos de solidaridad intrafamiliar que incluyen no sólo a los miembros del hogar nuclear, sino también a la familia extensa, y generan obligaciones de los miembros
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más favorecidos con los menos aventajados. Esta importancia entra en contradicción con los valores familiares prevalecientes en Bogotá, donde hay una mayor proporción de hogares nucleares y menores referencias a las relaciones intergeneracionales y a las redes familiares como apoyos importantes de los miembros de la pareja en los procesos de socialización y cohesión familiar (Viveros, 2002)9. El carácter excepcional de una unión interracial implica cierto nivel de desarraigo y supone un determinado grado de renuncia a ciertos valores del grupo de origen. Por eso, pocos de los entrevistados asumen esa difícil y arriesgada decisión. Arturo, un normalista originario de Quibdó, de sesenta años, está casado con una mujer negra chocoana y es padre de tres hijos. Lleva más de treinta años viviendo en Bogotá y su migración obedeció al traslado de su familia materna a esta ciudad y a su expectativa de continuar su formación profesional. Arturo cuenta que, pese a que en su juventud tuvo relaciones afectivas con mujeres blanco–mestizas, se amparó mucho en la importancia que tenía para él su familia extensa para disuadir a sus potenciales compañeras de construir expectativas conyugales con él. Desde ese entonces Arturo tenía claridad sobre la diferencia que podía existir entre una relación pasajera y una relación marital, ya que el matrimonio no es para él únicamente un vínculo entre individuos, sino una relación de alianza entre familias. En ese sentido es alguien muy tradicional, o “quieto”, como él mismo se describe. Cuando son las mujeres las que explican las razones de su preferencia homo–racial aparece el mismo tema del temor a los desencuentros culturales que supone una relación interétnica, pero abordado desde una perspectiva distinta, ya que son las mujeres quienes tradicionalmente han sido las garantes de mantener las tradiciones culturales y preservar los valores familiares. Matilde, una mujer de 46 años, procedente de
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La dinámica social de una gran ciudad como Bogotá, a diferencia de lo que sucede todavía en la región, ha generado cambios en las relaciones intrafamiliares: los roles sociales de las mujeres se han modificado, las generaciones se han distanciado, los tiempos familiares se han segmentado y las relaciones intrafamiliares se han individualizado.
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Itsmina, Chocó, plantea que a la hora de escoger compañero siempre ha privilegiado a los hombres de su raza. En primer lugar, porque, según sus palabras, desea que se conserve su raza, no le gusta mezclarla y quiere que su familia “siga su origen, su identidad, sus costumbres y su color, el negro fino, el negro que es. Desde su lugar de defensora de los valores culturales de su etnia, y desde su posición de género, Matilde señala que le parece inadmisible aceptar la imposición de otros valores, aunque reconoce que hay algunas parejas interétnicas que se han entendido y que a veces “el hombre negro no valora a la misma mujer de su raza y la valora más el hombre blanco, como al contrario...”. En su relato surge igualmente la expresión del recelo y la desconfianza ante los hombres blancos, percibidos como potenciales abusadores sexuales. Como jefa de hogar y madre de cinco hijos, tres de ellos mujeres, otra de las razones que la han llevado a esquivar las relaciones afectivas con hombres mestizos ha sido el temor a que éstos abusaran sexualmente de sus hijas. Las experiencias conyugales interraciales de Rodrigo y Melisa confirman las dificultades anticipadas por Arturo y Matilde, entre las familias de los cónyuges. Rodrigo es un hombre de 30 años que trabaja hace tres como difusor de la cultura del Pacífico Sur en Bogotá, después de haber sido desterrado de Tumaco, su ciudad natal, por la violencia política. Rodrigo, quien vive actualmente con una compañera de su región y tiene tres hijos, dos con ella y uno que tuvo antes con una mujer mestiza, comenta que esta primera relación no fue bien recibida ni por la familia de ella, ni por su mamá, descrita como una defensora acérrima de su grupo étnico. Rodrigo recuerda que su mamá le había indicado desde siempre sobre los inconvenientes de los “revueltos”, como ella los llamaba. “Cada lorito en su palito y cada ovejo con su parejo”, decía su mamá para dar cuenta de lo inconveniente que era ser pareja de una persona de otro grupo racial. Su madre le advertía, recuerda Rodrigo que “los blanquillos (y los nombraba con esa palabra despectiva) sólo querían a la gente negra “para pasar el rato […] mientras la saborean, por el romance y porque uno es gracioso”, pero que establecer una relación estable con ellos era muy difícil. Su mamá le predecía que a la primera pelea saldría el insulto
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y que se oiría llamado como “ese negro tal, negro tenía que ser”. Rodrigo precisa que aunque él no sintió una actitud racista de parte su compañera de entonces, sí se sintió discriminado por su familia. El punto de vista de Melisa, la trabajadora social mestiza citada anteriormente, tampoco desmiente estas dificultades. Un elemento fundamental de desencuentro con los valores culturales de su marido fue que éste nunca se adhirió totalmente a un modelo conyugal basado en la monogamia y la fidelidad sexual, como en el que ella fue educada. Melisa señala que su intolerancia con “estos conceptos tradicionales de lo afro” se volvió una fuente de conflictos demasiado fuerte al interior de la pareja. Melisa subraya, además, de forma crítica y amarga, que la solidaridad que caracteriza el funcionamiento de la familia negra no cobija sino a las personas del grupo étnico y que ella nunca recibió un gesto de apoyo de parte de la familia de su esposo en los momentos difíciles, que en su caso fueron muchos. La familia política nunca la aceptó y menos aún sus exigencias de exclusividad conyugal, en contradicción con las prerrogativas culturales de las que gozan los hombres del Pacífico. Por otra parte, existen circunstancias y experiencias generacionales específicas que pueden justificar la preferencia endogámica o exogámica de los varones negros. Los comentarios de Arturo, el normalista chocoano, y de un líder político entrevistado en el contexto de esta investigación aportan algunos elementos explicativos al respecto. Arturo alude a las diferencias en las experiencias migratorias de los varones de su generación como una de las razones de estas elecciones. Los jóvenes que migraban solos no encontraban mujeres de su grupo étnico–racial entre sus compañeras de estudios y de vida universitaria en Bogotá y muchos de ellos, una vez terminaron sus estudios, establecieron vínculos conyugales con ellas. Sin embargo, la generación de los hombres que tiene alrededor de 45 años y que comenzó a implicarse en los movimientos sociales negros hizo de la escogencia de una mujer de su grupo étnico–racial un motivo y un signo de su compromiso político. Por eso muchos de estos líderes se casaron con las pocas mujeres negras que migraron y pudieron continuar sus estudios universitarios en Bogotá. En estos casos se privilegió una 268
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cierta homogamia social, los doctores negros se casaban con las doctoras negras aunque tuvieran devaneos con sus amigas blancas. En las jóvenes generaciones negras la obligatoriedad ha desaparecido y los más jóvenes muestran una relativa indiferencia en relación con el grupo étnico–racial de pertenencia de sus parejas. Las razones que argumentan los entrevistados para preferir una pareja en su grupo étnico–racial pueden ser a veces las mismas que utilizan otros para justificar su elección fuera del grupo. Es lo que sucede en el caso de dos de los entrevistados. Aunque Álvaro y Darío, de 28 y 27 años respectivamente, solteros, tienen un origen social muy distinto, han desarrollado una trayectoria social relativamente similar. Ambos están vinculados a instituciones del Estado y comparten la ambición profesional y la confianza en sus capacidades individuales. Igualmente, ambos describen su negritud o afrocolombianidad, como un atributo cultural importante en la definición de sus propias identidades. Sin embargo, para Álvaro las parejas ideales son las mujeres negras porque “con ellas hay más identificación, más cariño”, corresponden más a su modelo de belleza y son “más comprometidas con la familia y el hogar que las mujeres blancas o mestizas”, y por eso las considera “mejor partido”. Mientras tanto Darío, originario de la Costa Caribe y trabajador comunitario con jóvenes, opta por las mujeres paisas (blanco mestizas). Lo que llama la atención es que las prefiere por las mismas razones que Álvaro prefiere las mujeres negras: por su defensa de la tradición familiar. Un elemento que tienen en común estos varones y la mayor parte de nuestros entrevistados es la vehemencia con la que defienden los valores familiares y el papel que juegan las mujeres en su preservación (Meertens, Viveros y Arango, 2006). Miriam y Adela, unidas con hombres mestizos, explican su inclinación por ellos con argumentos que en ambos casos implican la devaluación de los hombres de su propio grupo étnico de pertenencia, descritos en términos que los ubican como cónyuges y padres potenciales menos valiosos o apreciables para ellas que los hombres mestizos o blancos. Es notorio que estas dos mujeres viven relativamente aisladas de sus redes
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étnicas. Aunque no puede determinarse con precisión si la elección de una pareja por fuera del grupo étnico–racial de origen sea la causa o la consecuencia de este relativo aislamiento, podemos arriesgar la hipótesis de que éste es el costo que tienen que pagar por una opción percibida como impropia socialmente. Jenny y Carina encarnan una nueva generación de mujeres negras más conscientes de su identidad étnico–racial, pero al mismo tiempo más distantes de las tradiciones familiares y más implicadas en la construcción de un proyecto personal en la ciudad y la búsqueda de un ascenso social. Jenny, de 25 años, la mayor de ellas, tuvo una relación de pareja que rompió poco después de la muerte de una hija a los pocos meses de nacida. Carina, de 21 años, no ha tenido sino algunos novios y prefiere posponer el momento de establecer una relación conyugal hasta cumplir sus expectativas educativas. Ambas desean encontrar compañeros sentimentales más implicados en la vida de pareja y en la vida familiar. Jenny, quien vive en Bogotá hace casi 20 años, es estudiante de una universidad pública y ha participado en distintos grupos musicales cercanos al movimiento social negro. Jenny señala que no hace ningún tipo de distinción entre compañeros afro o mestizos, porque su interés es por “los hombres inteligentes e inquietos intelectualmente, con deseos de salir adelante, y no por los que se quedan ahí, como que no les gusta hacer nada”. Si bien Jenny comparte la percepción de otras mujeres negras sobre los hombres mestizos como varones que “pretenden que la niña afro sólo es buena para acostarse con ella, o para discriminarla, para burlarse de ella”, ha tenido experiencias positivas con hombres mestizos “que están dispuestos a ayudar a la causa afro o que respetan también... que valoran a la mujer afro por lo que es”. Carina, procedente de Quibdó, vive en Bogotá hace aproximadamente nueve años. Su grupo familiar con jefatura femenina está compuesto por su madre, dos hermanos mayores que ella y dos sobrinos. Actualmente no está estudiando pero tiene grandes expectativas de proseguir estudios universitarios. Para Carina, no hay mucha discrepancia entre jóvenes negros y hombres mestizos, ya que la diferencia radica “en el vínculo 270
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afectivo que se establece con cada uno de ellos”. Lo que cambia, según ella, es “la forma en que uno llega a querer a esa persona”. Pese a estas afirmaciones, Carina identifica algunos contrastes en los códigos de galanteo y cortejo en las parejas mixtas. Por ejemplo, ella caracteriza el cortejo de los varones negros como desprovisto de las atenciones y las maneras de los varones blancos que le resultan más satisfactorias. Podría pensarse que ella, como otras mujeres jóvenes más expuestas a la ideología del amor romántico y a su modelo de pareja fusional, aspira a vivir unas relaciones amorosas más placenteras, menos orientadas por las pautas del comportamiento masculino y más acordes a las normas del galanteo urbano (Viveros, 2002, Urrea et al., 2006). Eliana, la administradora de empresas valluna citada en el primer apartado forma parte del grupo de jóvenes de la localidad implicados en una trayectoria de ascenso social. Ella hace una evaluación bastante negativa de los varones negros como parejas, porque según ella son muy machistas y posesivos. Eliana explica estos comportamientos por la “cultura matriarcal” de la gente negra, que cría a los hombres con la idea que pueden tener todas las mujeres y todos los hijos que quieran y que las mujeres son las que quedan con la obligación. Ella identifica los hombres negros con un orden tradicional y patriarcal, que ella, como mujer urbana y con un cierto nivel de escolaridad, no está dispuesta a aceptar. Por esta razón, el modelo paritario de pareja al que aspira es más fácil de construir con un hombre “del interior” (blanco o mestizo y urbano implícitamente) que con un hombre negro. Conclusiones. Relaciones heterosexuales interraciales: entre determinantes sociales y orientaciones subjetivas Como se mostró en este artículo, existe cierta continuidad en la gramática racial que determina las normas que subyacen en ese amplio y heterogéneo espectro de encuentros y desencuentros sexuales interraciales que van desde el acoso sexual hasta las uniones conyugales. En las situaciones de acoso sexual –realidades de las que pueden ser víctimas todas las mujeres como grupo social– las mujeres negras son percibidas no sólo
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como disponibles sexualmente, sino como “naturalmente” predispuestas a ser disponibles. Este hecho tiene que ver con las representaciones hipersexualizadas de las mujeres negras y sirve para trivializar las agresiones sexuales de las que pueden ser objeto. Ahora bien, si estas experiencias las afectan a todas, independientemente de su situación social o su mayor o menor capital cultural y social, los recursos que despliegan para defenderse de ellas varían en función de estos recursos. En los encuentros interraciales en las discotecas afro –espacios privilegiados de recreación y puesta en escena de la cultura negra– circulan todos los imaginarios existentes sobre la sexualidad de las mujeres y hombres negros, pero en este caso asociados a sus destrezas en el baile y a una particular relación con la música y la danza. Esa relación ambivalente de la sociedad blanca con la cultura negra, percibida como inferior moralmente, pero seductora, se traduce en el tipo de relaciones que se desarrollan en estos lugares a los cuales se va a consumir este tipo de cultura. La información recogida señala que las mujeres blancas o mestizas que asisten a estos lugares buscan salir de los estrechos marcos de los valores de género prevalecientes en su grupo étnico–racial de origen y ampliar sus posibilidades de vivir relaciones sexuales más satisfactorias con hombres negros. Por su parte, éstos aprovechan los estereotipos sexuales existentes sobre ellos para compensar su estatus social inferior y acceder sexualmente a las mujeres blancas que les fueron prohibidas durante tanto tiempo. Como en otros contextos sociales (cf. Moutinho, 2004), los dos elementos estructurantes de las relaciones afectivo–sexuales son el deseo erótico y el deseo de movilidad social. Los estereotipos sexuales están tan presentes en las relaciones interraciales que incluso las personas unidas por vínculos de tipo conyugal se ven obligadas a posicionarse continuamente en relación con ellos; ya sea para justificar que no los están avalando o para deshacerse de la sospecha que pesa siempre sobre estas parejas de no establecer relaciones desinteresadas. Es importante señalar que los móviles que se atribuyen a los hombres blancos para conformar parejas con mujeres negras no son los mismos que se les cargan a las mujeres blancas que se unen a hombre 272
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negros. Dado que la frecuentación sexual de mujeres negras es percibida como una licencia de la que dispondrían los varones blancos, a sus parejas negras se les exige una desexualización y una adecuación a las normas de género dominantes para poder acceder y preservar la respetabilidad y el estatus social adquiridos por vía conyugal. Por el contrario, en el caso de las mujeres blancas que se unen con varones negros, se presupone que éstas no se ajustan a las normas de género de su grupo étnico–racial y se las incrimina de forma más o menos disfrazada de ser mujeres hipersexuales. Este recelo sobre las mujeres aumentaría o disminuiría en función del capital escolar y social del cónyuge negro. Por otra parte, la duración de las relaciones conyugales tendería a eliminar el exotismo y el aspecto fantasmático de las relaciones sexuales interraciales y haría emerger, al mismo tiempo, la singularidad de los sujetos implicados en estas relaciones y su carácter trivial, como el de cualquier otra relación sexual experimentada en forma cotidiana y duradera, pese a que no desaparezca totalmente la sospecha sobre su carácter desinteresado. Las razones que se aducen para elegir pareja en o fuera del grupo étnico–racial se pueden agrupar en tres grandes conjuntos. El primero es el de quienes justifican una elección endogámica étnico–racialmente como una forma de evitar conflictos culturales en torno al lugar asignado a la familia, y como una manera de preservar la identidad cultural y protegerse de la descalificación cultural y el desarraigo. El segundo grupo es de quienes realizan una elección de pareja exogámica. En el caso de las mujeres negras, estas preferencias son explicadas como una forma de garantizar mejores condiciones de subsistencia con hombres percibidos por ellas como más trabajadores y responsables, mejores maridos y padres más comprometidos. En estos casos, como los de Miriam y Adela, la exogamia representa una solución, pero también un constreñimiento, ya que implica adherirse irrestrictamente a los valores y normas de género del grupo étnico–racial de sus cónyuges para garantizar su aceptación y admitir una desvalorización de su propia cultura y de sus propias pautas de género. En el caso de las mujeres blancas o mestizas, el sentido de estas relaciones sería romper y trascender las reglas de género y sexualidad del
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grupo étnico–racial de origen, percibidas como insatisfactorias, como en el caso de Melisa. Un tercer grupo es el de quienes afirman no tener una preferencia racial en la elección de pareja por la prelación que le otorgan a otros criterios como el de una cierta comunidad de gustos, preocupaciones o disposiciones intelectuales. En este conjunto podríamos ubicar algunas de las explicaciones que avanzan mujeres jóvenes escolarizadas que no tienen la misma relación con el pasado que tenían sus padres y madres ni sus mismas expectativas frente al futuro10. Estas jóvenes aspiran simultáneamente a construir relaciones de pareja más igualitarias y a tener compañeros con quienes puedan compartir su lucha por el ascenso social. Sus exigencias amorosas y eróticas se relacionan más con el sentido personal que se les atribuye que con la preservación de una “raza” o de una tradición. Lo mismo sucede con varones jóvenes como Darío o Álvaro que se proponen salir adelante y requieren de parejas comprometidas con ellos y con los valores familiares, no sólo como compañeras sentimentales más satisfactorias, sino también como garantes de la estabilidad familiar necesaria para consolidar sus proyectos profesionales y de ascenso social. Por último, vale la pena considerar el efecto que puede estar jugando el contexto del multiculturalismo vigente en estos encuentros heterosexuales interraciales. Al valorar positivamente la diversidad y la diferencia, el multiculturalismo propicia cierta fluidez para la conformación de parejas interraciales y la asunción de cierto grado de distanciamiento con respecto a las reglas homogámicas. Sin embargo, pese a que la cultura negra ha empezado a ser reconocida como una contribución a la identidad cultural nacional, la relación que mantiene la sociedad colombiana blanca o blanco–mestiza con ella no ha perdido su ambigüedad. Las destrezas para el baile y la música –y por extensión para las artes amatorias– han sido los
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El trabajo de Fernando Urrea et al. (2006) sobre “afecto y elección de pareja en jóvenes de sectores populares de Cali” señala que si se asume una perspectiva más dinámica de las prácticas de elección de pareja en contextos específicos es necesario dar un papel analítico más activo al individuo en su esfuerzo de movilidad social.
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el multiculturalismo tiende a esencializar y reificar las diferencias. 2002)11.elementos desde los cuales se han construido las imágenes positivas sobre la gente negra. 11 Valdría la pena explorar en una próxima investigación las continuidades y rupturas en las percepciones que tienen las hijas e hijos de las parejas mixtas sobre esa gramática racial que estructura las relaciones interraciales. como lo vimos en este artículo. Igualmente. los únicos capitales a partir de los cuales pudieran ser reconocidos (Viveros. han podido afirmar sus particularidades y diferencias como colectivo. Al privilegiar las diferencias culturales como vía principal de acceso al reconocimiento de derechos. los límites de esta fluidez en las fronteras étnico–raciales se encuentran en las condiciones de exclusión social que viven numerosos hombres y mujeres negros que habitan la capital. Mara Viveros Vigoya 275 . validando en cierto sentido los estereotipos sexuales que refuerzan las fronteras interraciales y segmentan el mercado erótico–afectivo. pero también abriendo espacios para su redefinición. es que toda forma de sexualidad que implique a un hombre o a una mujer negros se torna sospechosa de lascivia y sensualidad excesivas (Lavou. No obstante. Estas dos dimensiones del multiculturalismo continuarán produciendo tensiones y desencuentros en las relaciones sexuales interraciales. Por otra parte. como si la cultura –y el cuerpo– fueran. Fortalecidas por esta posibilidad. pero también sus representaciones como gente exclusivamente dotada de cualidades físicas y destinada por tanto a descollar en ámbitos que requieren de estas habilidades (Viveros y Gil. la naturalización de su “diferencia cultural” implica que no sean considerados individualmente más que como grupo o fragmento de grupo sin existencia individual propia (Guillaumin. siguen enfrentando las dificultades que encuentran las personas negras para expresar sus especificidades por fuera del ámbito cultural. han podido beneficiarse de la legitimidad que otorga el discurso multiculturalista a los procesos reivindicativos de la cultura negra. Las nuevas generaciones negras urbanas. 2006). en última instancia. citado en Viveros. e incluso en el ámbito cultural sin utilizar el cuerpo. Una de las consecuencias de estas representaciones. 2005). 2002). a diferencia de las anteriores.

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se destacaron hallazgos que nos han conducido a la problemática de este artículo. Departamento de Ciencias Sociales. 2002). 4 Según el censo de 2005. Cidse. miembro del grupo Sexualidad y Raza. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. Sin embargo. José Ignacio Reyes2. Cidse. 2000. Universidad del Valle. Universidad del Valle. 2004). Cali. afrocolombiana o afrodescendiente. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. al estimar la población que vive en hogares con jefe o cónyuge que se han autoreconocido en alguna de esas categorías. mulata. octubre y noviembre de 2006. cercano a la tercera parte de la población4. Hay que advertir sobre el contexto de una ciudad con un peso demográfico significativo de la población negra (Barbary y Urrea. 1 Sociólogo. Cali.. Universidad del Valle. Profesor Titular. sociólogo. Hay que advertir que uno de los sujetos entrevistados para este estudio residía en Bogotá en el momento en que se levantó una parte de la información (primer . 3 Estudiante de Sociología. un 26. la cifra se acerca a la tercera parte de la población (Urrea et al. 2006c). Otras entrevistas fueron a la vez realizadas por los tres coautores del texto. investigador asociado del Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica. miembro del grupo sexualidad y raza. 2 Sociólogo.2 % de la población caleña se autoreconoce negra. Cidse. * En el trabajo preparatorio para el desarrollo de este texto se contó con la colaboración muy estrecha de Alexander Salazar. Waldor Botero Arias3 Introducción En un estudio anterior sobre masculinidades en la población negra de Cali (Urrea y Quintín.Tensiones en la construcción de identidades de hombres negros homosexuales en Cali* Fernando Urrea Giraldo1. Alexander tuvo a su cargo parte de las entrevistas en profundidad llevadas a cabo en septiembre.

que en el argot popular se denomina el “aletoso”. que enfrentan situaciones de enorme tensión. para hacer referencia a individuos de sexo biológico masculino que asumen un rol de género femenino en el mercado sexual. A través de los resultados sobre la construcción de masculinidades entre jóvenes negros de sectores populares de Cali (Urrea y Quintín. equivalente al hombre amanerado. El término de transgenerista es usado más en el espacio académico y sobre todo por las organizaciones de minorías sexuales. sin embargo.. o sea. el grupo de las “trans”. sexo–género y ciclos de vida. y la figura masculina feminizada. 2006). ese mismo año el entrevistado realizó varias visitas a Cali y circuló en diferentes espacios homosexuales de rumba y de organizaciones LGBT en esta última ciudad. en cierto semestre 2005). en las que el color de piel desempeña un papel destacado en sus sexualidades.Este fenómeno socio–demográfico permite establecer que el color de piel es un eje marcador de las relaciones interpersonales. o en términos genéricos.. 2002). 280 Tensiones en la construcción de identidades. como se les denomina en el argot de las instituciones que trabajan por los derechos sexuales y reproductivos (véase Profamilia. 5 En el lenguaje popular caleño el término émico es travesti. 2006b). expresión también alusiva a las travestis. la existencia de una polarización sexo–género entre la figura hipermasculina. dependiendo de los contextos de clase en los que circulan unos y otros. encarnado en el joven negro heterosexual (el que es “hombre”). 2000. La letra T incluye las denominaciones de transgeneristas. el “gomelo”. No es posible separar la vida íntima y privada de los sujetos de otros procesos sociales.. se advertía en los barrios del oriente de la ciudad con alta concentración de gente negra. la mayor parte homosexuales o bisexuales. transexuales. afeminado o que revela una orientación homosexual y bisexual. . con diferentes grados de transformaciones corporales. sin referencia al mismo tiempo a sus cuerpos como fenotipos. travestis. aunque también dos travestis5 y cuatro hombres heterosexuales. según clase social. transformistas. Para los diferentes jóvenes negros entrevistados (hombres y mujeres) los hombres negros “gomelos”. Aquí nos interesa el caso de sujetos hombres negros. que se apartan y se oponen a una masculinidad negra hegemónica. de tal modo que en los espacios de sociabilidad de la vida sexual y amorosa aparecen a la vez relaciones interraciales (Urrea et al.

José Ignacio Reyes. En el mundo de la ideología sexista y racista no puede haber un negro homosexual. Fernando Urrea Giraldo. Sin embargo. como dice uno de los entrevistados. ¿cómo sortea las tensiones en las vivencias que producen y modulan su identidad social y que son cambiantes y maleables en función del espacio social en que se encuentra? En otro espacio social. como “blancos”. En el sentido contrario. y con una mayor tolerancia relativa ante comportamientos homosexuales entre los estudiantes. y Fuller. Llamaba la atención aquí cómo estaba operando el proceso de fragmentación de la masculinidad. de acuerdo con la norma de la Real Academia de la Lengua Española. hombres negros. En el contexto barrial los “gomelos” son figuras desafiantes del orden social. Waldor Botero Arias 281 . también volvía a aparecer la asociación entre hipermasculinidad y negritud. en las entrevistas llevadas a cabo con estudiantes. racial–sexual y de género. tanto para las mujeres como para los hombres homosexuales. esto es consistente con los hallazgos para las clases populares en espacios con baja escolaridad. ya sin las connotaciones demasiado expresivas y directas en el lenguaje como el que se da entre los jóvenes negros adolescentes y adultos jóvenes de sectores populares por fuera del sistema escolar. con fuertes tensiones de las identidades de orientación sexual entre los mismos estudiantes negros7. encontrar una dominación masculina más opresiva. si curiosamente en los espacios de sociabilidad gai6 de Cali es imaginado como negro–heterosexual–viril–activo. aunque por supuesto. 6 En este libro se empleará la palabra gai. o “esos no son negros”. pero. 1997). en “el mundo legítimo barrial popular de lo negro” es “no negro” por su homosexualidad?. no se pretende ignorar ni anular la discusión que se ha dado en torno a la ortografía en la comunidad LGBT (nota editorial) 7 Sin desconocer la existencia de comportamientos homofóbicos en el medio universitario. por otra parte. bisexuales y las(os) transgeneristas (véase Urrea y Quintín.modo estarían negando la negritud porque se comportan como “negros no auténticos”. Bourdieu. diferente del barrial de clases populares. 2002. como la Universidad del Valle. “una característica (o enfermedad) de los blancos”. 2001 sobre la relación hombres–mujeres y el fuerte control de los grupos de pares entre jóvenes de clases populares de origen magrebí. no puede dejarse de lado que en este tipo de espacios operan discursos académicos y prácticas sociales más abiertas y tolerantes ante orientaciones sexuales diversas. ¿Qué pasa con el negro homosexual.

pero a través de un contexto urbano racializado y de unas vivencias particulares en tensión con las identidades sexuales de los pocos jóvenes negros participantes en estas organizaciones.En un estudio paralelo realizado sobre organizaciones que trabajan por las reivindicaciones de las minorías sexuales LGTB en Cali (Botero. La participación de transgeneristas no era muy considerable9. o lo refuerzan a través de la clave del color de piel como marcador En la medida en que los colectivos LGBT de Cali son principalmente conformados por individuos de clases medias medias y clases altas. se encontró que en estas organizaciones.. op. la reafirmación del patrón tradicional de la hipermasculinidad como encarnación ideal del hombre negro deseado? ¿Será que esas masculinidades subordinadas (Urrea y Quintín. con hombres negros. la participación de hombres y mujeres negros(as) y sobre todo transgeneristas es muy reducida. 2005). 9 La participación de este amplio sector que conforma una parte de la llamada “diversidad sexual”. los conflictos que existen con estos últimos grupos pasan por el género. con lugares de funcionamiento en las áreas urbanas más acomodadas. Por lo demás. con identidades homosexuales y bisexuales. pero también con una forma más radical de deconstrucción de los géneros como es el caso de las travestis. Una buena parte de los relatos– testimonios de hombres integrantes de algunas de estas organizaciones reproducían los imaginarios que asociaban formas hipermasculinizadas. ha sido muy opacado por los grupos y organizaciones gai mestizos–blancos de clases medias y medias altas.. cit. 2005. viriles e hipersexuadas. han significado guiones o papeles diferentes (Gagnon.) están fuera del orden social impuesto y lo amenazan. . la participación de jóvenes negros homosexuales era muy reducida por lógicas asociadas a formas de exclusión socio–espacial y de producción de estos espacios político–culturales8. ¿En qué medida los comportamientos sexuales de hombres negros de sectores populares y clases medias en Cali. la orientación sexual. o por el contrario. auto reconocidos como gais. con predominancia de hombres mestizos–blancos homosexuales. Los relatos ya develaban formas complejas de la vivencia de la sexualidad y del proceso de construcción y producción de las identidades de género. Reyes et al. la clase social y el mismo color de piel. 2006). 8 282 Tensiones en la construcción de identidades..

de hombría?. En contraste. la segunda. Por ello. La raza a nivel micro es constituida por microprocesos mediante los cuales las identidades individuales son formadas. Su acercamiento a la dimensión racial se realiza de dos maneras: objetivista y subjetivista (p. género y sexualidad El acercamiento analítico de perspectiva fenomenológica que hace Martín Alcoff (2006) sobre raza. 182). en este micronivel lo primero que se observa cuando nos encontramos cara a cara con otros individuos es su color de piel junto con su sexo (Martín Fernando Urrea Giraldo. la subjetividad. género y sexualidad. 183). tiene que ver con la experiencia vivida subjetivamente por los actores individuales. tiene una existencia real. Waldor Botero Arias 283 . políticos. sociales y culturales. por lo mismo. sus efectos políticos. La primera. a nuestro modo de ver. permite entender el fenómeno del color de piel y otras manifestaciones fenotípicas como parte de la construcción de las identidades sociales en las sociedades contemporáneas. por ejemplo. “La raza es socialmente construida. 1990). la raza es un elemento constitutivo de la existencia incorporada de la vida cotidiana. expresados mediante las desigualdades socio–raciales. la perspectiva subjetivista que comienza desde la experiencia vivida de racialización puede mostrar la manera en que la raza es constitutiva de la experiencia corporal. Se trata de un hecho social fenomenológicamente incorporado en los sujetos concretos. positivos o negativos. 182). Al igual que Goffman (1959. el juicio y las relaciones epistémicas del individuo (p. y reproducida mediante prácticas perceptivas aprendidas” (p. de la vida psíquica y de las interacciones sociales. Siguiendo a Fanon. históricamente maleable. dependen del contexto histórico. culturalmente contextual. José Ignacio Reyes. en términos económicos. ¿cómo se viven las tensiones que introduce la racialización de los géneros y las sexualidades? Perspectivas conceptuales sobre raza. refiere los efectos públicos de la experiencia racial.

en términos fenomenológicos. Las reglas conformadas por la percepción subjetiva en una sociedad cuyo contexto objetivo pasa por una jerarquía racial del orden social determina la “presentación del yo”. a la manera de conciencia de la vida cotidiana expresada en las prácticas concretas. sino como un sedimento de prácticas y pensamientos de un pasado histórico en el cual se han cruzado las percepciones de todas las clases sociales. de la apariencia corporal del otro. y las maneras apropiadas de comportamiento”. Por otra parte.Alcoff. 2006: 183). el género y la diferencia sexual para esta autora. Este proceso varía por medio y en de los diversos grupos sociales y raciales. la distinción de estatus. El campo racial es del dominio de la percepción o la vivencia de lo que es visible. En la medida en que la percepción no es una ciencia del mundo. . al igual que ella es resistente a borrarse. se inscriben en una doble condición. entendida como “un conjunto de códigos interpretativos y significados raciales que operan en la interacción de la vida cotidiana. Dicho “sentido común” es por supuesto culturalmente constituido. 185).. la identidad racial en términos de la subjetividad opera como un “sentido común”. La percepción racial opera como un dispositivo que está presente en todas las manifestaciones del “yo” en cada contexto específico. pero que una categorización basada sobre la división biológica del trabajo 284 Tensiones en la construcción de identidades. que incluyen el componente del juego de las apariencias externas (raciales) de los individuos. Desde otra perspectiva conceptual Bourdieu (1979) hablará de “disposiciones adquiridas” (el llamado habitus).. más que en una conciencia reflexiva (p. pero sí el soporte desde el cual todos los actos se inscriben en el “sentido común”. retomando a Gramsci (1971). una “etiqueta racial”. pero no al modo de una falsa conciencia o por imposición desde arriba (desde las clases altas). es imposible discernir o tomar conciencia de la dimensión racial. también objetiva y subjetiva: Argumentaré que la base objetiva de las categorías sexuales se apoya en la relación diferencial de la capacidad reproductiva entre hombres y mujeres. Según Martín Alcoff (2006). En la vida cotidiana se juega continuamente con lo que la autora retoma de Omi y Winan (1986).

Esto se soporta en el fenómeno de las radicales transformaciones culturales contemporáneas que han puesto en remojo el modelo clásico de la identidad sexuada y de la pareja clásica sexo–género10. Para Martín Alcoff un tercer factor social que está detrás de esta tendencia lo constituyen los movimientos transgeneristas y. además de las nuevas tecnologías reproductivas cuyos efectos sociales son una desnaturalización del sexo. 2002). Sin embargo. La diferencia sexual no es anterior ni a la raza ni a la clase en la constitución del sujeto. una fuerte corriente antinaturalista que procede del feminismo contemporáneo. éstos pueden ser masculinos o femeninos o en tránsito sin que estén fijados a la diferencia sexual (sexo biológico). 165). Fernando Urrea Giraldo. Salih. todo es cultura sin referencia a formas objetivas. categorías concretas o límites. La heterosexualidad es una expresión histórica de construcción de las identidades sexuales. Martín Alcoff (2006: 158) advierte un problema con esta conceptualización. esa identidad es performativamente constituida a través de muchas ‘expresiones’ que son enunciadas según sus resultados”. hasta los años ochenta en el siglo XX. 2004. cit. por tanto lo simbólico es también un conjunto raciali10 Que por cierto era el paradigma dominante en el conjunto de las ciencias sociales. Butler (1990.reproductivo no establece un nexo necesario entre reproducción más allá de la concepción y heterosexualidad (Alcoff. el análisis de Butler sobre lo racial (1993: 116-117) se acerca al de Martín Alcoff. arguye que el género es un concepto discursivamente construido. en una línea más performativa y cercana a Goffman (op. sin un determinismo sobre los géneros.). la diferencia sexual tampoco es más natural u objetiva que el sexo porque es en las prácticas contingentes del género en construcción que se crea a la vez el sexo. De este modo. José Ignacio Reyes. alentada por las nuevas tecnologías reproductivas (p. incluyendo el psicoanálisis. El género como proceso social producido: “no hay identidad de género detrás de las expresiones de género. 2006: 154). Waldor Botero Arias 285 . ya que se mueve exclusivamente en un proceso discursivo sin restricciones materiales. en general. no al contrario.

88). ya que el uno no tiene sentido sin el otro. “racismo y heterosexismo constituyen dos sistemas separados de opresión que enmascaran la manera en que cada uno se apoya en el otro para significar” (p. para referirse al racismo y heterosexismo. pues ambos sistemas de dominación se pueden ver en la historia estructurados con efectos particulares y diferenciados por raza. el contexto histórico es necesario para explicar la significación política de los agentes racializados. sino que se articulan en los cuerpos. . Según Butler. mientras las identidades de género tienden a ser. Por otra parte. Hoy en día el racismo va más allá de las diferencias biológicas y se soporta en las diferencias culturales para justificar las jerarquías sociales. sexualidad. Históricamente 286 Tensiones en la construcción de identidades. las ideologías del sexismo y racismo son un predicado que reclama la causalidad entre elementos físicos naturalizados y atributos intelectuales. a diferencia de la raza.. género. Para el caso de los Estados Unidos. históricamente ubicuas.zado de normas y el sujeto es producido por concepciones impregnadas racialmente del “sexo”. morales y emocionales. Collins (2005). clase y nacionalidad. de ahí. ¿cómo es vivido el género en las diferentes modalidades de la raza? Pero ¿en qué medida el sexo es como la raza? Según Martín Alcoff (2006: 164-166). la diferencia sexual biológica sigue siendo el principal soporte de las argumentaciones “objetivas” para el sexo. la sexualidad y el género son racializados. la sexualidad y el género constituyen dinámicas propias de la conformación de la subjetividad que se interpenetran. Lo racial. volviéndola “naturaleza”. Sin embargo. para lo cual transforma la dimensión cultural en una entidad esencializada. Las diferencias raciales no están subordinadas a las diferencias sexuales. introduce el concepto de sistemas que manufacturan ideologías para mantener el statu quo. que en ese sentido a la vez funciona como el “sustrato material del género”. en la producción de la subjetividad se pasa por una racialización de los cuerpos.. las preguntas que formula Butler: ¿cómo es la raza vivida en las diferentes modalidades de la sexualidad?.

sobre todo la masculina pero también la femenina. corresponde a un tipo de dominación masculina en el que la violencia doméstica y extradoméstica se dirige con frecuencia hacia las mujeres y los hombres que no responden a este patrón hipermasculino. esencializada y naturalizada. Sin embargo. especialmente entre clases populares. heterosexualidad y patriarcalismo. Dejan de ser individuos negros. tanto para hombres y mujeres negros como blancos. Waldor Botero Arias 287 . José Ignacio Reyes. Fernando Urrea Giraldo. aquí la negación pasa por excluirle de la negritud. es fuertemente opuesta a las prácticas homoeróticas realizadas por hombres negros o por figuras transgeneristas negras. Considera también que el sexismo históricamente ha estado asociado al modelo heterosexual (pp. La figura masculina racializada opera como el sujeto que transmite la descendencia con un estatus de gran prestigio en un espacio por excelencia homogámico (uniones entre hombres y mujeres negros. pero que a veces puede ser homosexual (por lo menos en la manera en que se construye dicha representación. versus una sexualidad blanca o mestiza más regulada. que impone el modelo racismo–heterosexismo en la sociedad contemporánea americana. de tipo heterosexual por excelencia.ambos han producido prácticas y representaciones institucionalizadas (a la manera de ideologías) que se dan por supuestas. sobre todo desde los hombres negros). El estereotipo contrapone heterosexualismo negro versus homosexualismo blanco–mestizo masculino. tanto hombres como mujeres. pero en sentido inverso: el estereotipo de una sexualidad negra promiscua (como mito exótico racializado). como advierte la misma autora. Dicha autora (pp. 166-176). 105-116) introduce la fuerte asociación ideológica entre negritud. Este modelo histórico patriarcal. con pocas interacciones hipergámicas). y han sido designadas para disciplinar los sujetos “desviados”. en cuanto encarna la naturalización de atributos heterosexuales a los sujetos negros que incurren en “desviación” por orientación sexual o por irrespetar la pareja sexo biológico–género. Lo importante de esta representación imaginada es que la racialización de la sexualidad desde el campo de la negritud. “naturales” y entonces inevitables. puesto que pierden “el atributo esencial” de una heterosexualidad patriarcal.

Esto le permite entender el papel de la heterosexualidad al lado de un orden jerárquico socio racial. (2006: p. “Aceptando que la heterosexualidad normativa no es el único regimen regulatorio que opera en la producción del cuerpo. En la medida en que rechaza el modelo de poder. ella argumenta que tanto los imperativos raciales como heterosexuales operan en prácticas reproductivas y sexistas en las sociedades contemporáneas. Una hipermasculinidad heterosexual racializada: Subjetividades y tensiones en hombres negros y travestis negras Este estudio se centra en el proceso de formación y vivencia de las identidades homoeróticas masculinas y en la tensión que introducen las 288 Tensiones en la construcción de identidades. ni dar los cuidados suficientes para el infante y todo lo que es necesario para el desarrollo de la madurez y razonabilidad funcional del ser humano.Martín Alcoff. . 117) sobre cuáles otros Regímenes de producción regulatoria contornean la materialidad de los cuerpos […] Lo simbólico –ese registro de regulatoria idealidad– es también y siempre una industria racial. 173). de hecho. Para Butler. ellas confluyen en los cuerpos.. que ve diferencias raciales como subordinadas a diferencias sexuales. esta es la práctica reiterada de interpelaciones racializadas. señala que este tipo de heterosexualidad puede: Ser dañina para la reproducción al no proveer ningún apoyo a la crianza.. al referirse a un modelo sexista racializado. La heterosexualidad obligatoria puede contribuir a la extrema vulnerabilidad de las madres hacia la violencia y el abuso. aunque las diferencias sexuales no son equivalentes a las diferencias raciales. compulsorio de una heterosexualidad patriarcal. Lo que es vital para la reproducción es el acceso del niño hacia algún grupo estable de adultos que lo cuide. Los padres biológicos en el contexto de una heterosexualidad impuesta no necesariamente brindan el mejor sostén a la prole ni a la madre. necesario para un exitoso embarazo. Butler se pregunta (p.

Se usa también el término transformista en el mismo sentido que lo emplean los sujetos entrevistados: hombres que se transforman en mujeres sin modificaciones corporales. quienes ya han efectuado algún tipo de intervención corporal. Por lo mismo. hombre femenino –aunque entre los entrevistados este caso empírico no se dio–. dos hombres negros heterosexuales pertenecen a organizaciones afrocolombianas en Cali. los diecisiete sujetos presentan capitales culturales acumulados muy diferentes entre ellos12. hombre masculino–femenino. una universitaria. cuando se hizo una primera parte del trabajo de campo con ella (primer semestre de 2005).formas de construcción del otro atravesadas por su color de piel en dicho proceso de formación11. En la identificación de cada sujeto entrevistado diferenciamos entre sexo–género (hombre masculino. a diferencia de las transgeneristas (también travestis en el lenguaje más usado). Los estereotipos hipermasculinos heterosexuales asociados a los hombres negros […] porque la raza negra es fuerte […] es buena para el trabajo fuerte […] los negros gai no son negros. además se entrevistaron dos travestis negras entre 30 y 35 años. Igualmente. Si el estudio hubiese incluido mujeres tendría que incluirse mujer femenina. José Ignacio Reyes. y cuatro hombres negros con orientación heterosexual. Las entrevistas se llevaron a cabo durante 2005 y 2006. Ocho de los entrevistados proceden de sectores populares de familias con baja escolaridad y nueve de clases medias medias y clases medias bajas. la otra urbana local. homosexual o bisexual). Los diecisiete sujetos pertenecen a diferentes sectores sociales. véase la tabla 1. se ha distinguido entre color de piel (apariencia externa) y autoreconocimiento étnico–racial o de otra clase por parte del sujeto entrevistado. dejan de serlo […] esos no son negros 11 Entre los sujetos entrevistados. Waldor Botero Arias 289 . Fueron realizadas 15 entrevistas en profundidad a hombres negros entre 20 y 35 años y a un hombre de 40 años. dieciséis en Cali y uno en Bogotá. Un tercer sujeto. transgenerista) e identidad sexual (heterosexual. mujer masculina. 12 Para una descripción detallada de los 17 individuos. Fernando Urrea Giraldo. en alguna de sus visitas a Cali. mujer femenina–masculina y transgenerista. La orientación de género y la identidad sexual se ha tomado directamente de lo que han expresado los sujetos entrevistados. una travesti negra era igualmente militante transgenerista en Bogotá. trece con orientación homosexual y bisexual.

. 30 años. por su físico.). ligada a un componente de hipermasculinidad e hipersexualidad. el hombre negro es aquí producido como la figura idealizada de una hipersexualidad normativa (heterosexual) que se materializa también en atributos físicos. por la actitud de macho. queda como berraco […] entonces cuando les sale el negro con la gran verga. eso es como el caos para ellos[…] (Ricardo. 25 años. Una figura que existe en el imaginario de la gente negra. Es el mismo modelo encontrado entre los jóvenes negros de sectores populares de oposición entre las figuras del “aletoso” y el “gomelo” (Urrea y Quintín. En este sujeto hay una fuerte asociación entre fortaleza física. Las personas no negras comparten dicho imaginario y lo alimentan recíprocamente con quienes viven el estereotipo. hombre masculino–femenino homosexual). El “caos para ellos” en el contexto de la conversación es alusivo tanto a los observadores negros como no negros: para la gente negra heterosexual una práctica homoerótica es la pérdida de la negritud (“esos no 290 Tensiones en la construcción de identidades. Ciertamente.. fue descrita de diversas maneras por todos los entrevistados. pero que no es autónoma del sistema jerárquico racial que la genera.[…] la contextura física de los negros no da para eso. y el cuerpote. pero loca. y el machote […] pero cuando usted ve a un negro que se le sale la maricada. El anterior testimonio es el de un hombre entrevistado que se considera masculino heterosexual. se aterra […] un negro que sea como amanerado. seguramente hay un juego ambiguo entre sujetos dominadores y dominados que rinde beneficios en el mercado erótico y afectivo. Aquí. como mujercita. cit. Una fuerte asociación ideológica entre negritud y heterosexualidad. […] son toscos y grandes […] el homosexual siempre tiene que ser delicado y nunca tosco […] (Gonzalo. entonces uno como que hijueputa. op. virilidad. […] Como por la forma de cuerpo del negro. hombre masculino heterosexual).. negritud y heterosexualidad versus la delicadeza femenina y la orientación homosexual asociados por antagonismo a la blancura. entonces eso hace como que tenga que ser activo[…] porque están estigmatizados como el negro de la gran verga.

imaginada y reinventada. pero por ahí dicen que la tiene pequeña” (comentario que alude a la importante asociación entre el tamaño del pene y ser negro). La negritud como identidad producida. pechos. eso se espera mucho de eso. y muchas viejas (mujeres) tienen ese imaginario de uno. Lo ven como una persona que es bueno para eso. Fernando Urrea Giraldo. etc. que es un duro a la hora de acostarse con una vieja.). y se recocha…y por un lado. uno en ciertos contextos…porque si hay una chica. uno no sabe que eso sea un fuerte y que de pronto uno pueda conseguir alguna cosa. es un imaginario que tiene la gente de que uno es bueno para tener relaciones sexuales. José Ignacio Reyes. mientras para la gente mestiza o blanca resulta ser una expectativa fallida respecto al papel “natural” del negro en la sexualidad13. En una reunión alguien dio una reflexión de que no todos los hombres afro son buenos para eso. 14 En este contexto es un término que califica las capacidades extraordinarias de un hombre en el ámbito sexual. lo encasillan a uno en cosas que eso no es así…que tiene que ser un “caballo”14. o sea. pero en otros casos sí es como maluco. claro. ya que se valora en particular al hombre negro activo sexualmente). […] que estar con un hombre prieto. piernas y espalda atléticos. El problema es que se espera eso de uno. que es un berraco. y no…uno pueda que sí o pueda que no. porque lo ven a uno exclusivamente como eso. pasa por atributos naturales corporales que forman parte de las fantasías sexuales (pene grande. pero lo maluco es cuando a vos te 13 Se han recogido diversas manifestaciones entre los entrevistados de naturalización de la heterosexualidad y de ciertos atributos físicos superlativos. y a veces lo desean a uno es por eso… yo te digo que en términos estratégicos (es bueno). como las siguientes: “ese negro tan bello. gran capacidad de consumo de droga. “la verga que tiene ese negro sólo le sirve para dos cosas: para orinar y para ponérsela de corbata” (comentario frecuente en un determinado contexto que desvaloriza a un hombre negro homosexual pasivo.son negros”). labios gruesos. Este término es de frecuente uso en Buenaventura y en los barrios populares de Cali. brazos. nalgas grandes. Waldor Botero Arias 291 . aunque puede extenderse a otros espacios (realización de actividades materiales o físicas en ciertos tipos de trabajos no calificados.). etc. en particular por parte de homosexuales que expresan fantasías con hombres negros.

de pronto por las mismas facciones. pero en otros contextos no. . por todo. entonces a vos te referencian como si fuera algo como muy cultural o natural. depende de los contextos. será por la rudeza de uno.. hombre masculino homosexual). depende hasta de la alimentación. Se señala claramente el paradigma práctico de la racialización de la sexualidad entre los hombres negros: desempeñarse como “símbolos sexuales” y estar obligados entonces a teatralizar el “caballo”. quebrado[…] (Decorador. como lo muestran los diversos testimonios de los entrevistados de orientación homosexual y bisexual. Aunque el sujeto lo hace como hombre heterosexual y en este caso la demanda sexual procede de las mujeres. 23 años. de igual forma. 36 años. Pero eso no es natural. 292 Tensiones en la construcción de identidades. aunque pues eso influye mucho cierto. eso sí lo tengo claro (Juan Carlos. el supermachote. lo que sintás.encasillan ya como en eso. no por blanco. por lo que hablo. porque no pueden ser otras cosas…porque la atracción de uno para una vieja es como un símbolo sexual.. en Buenaventura uno está acostumbrado a comer sus pescados y eso de pronto sí lo mantiene más vigoroso. no como otra cosa. eso depende de los contextos…lo maluco (negativo) es que tiene que ser eso para uno pueda atraer a una mujer. por el pene dicen. independientemente del capital cultural y origen social de ellos: […] he escuchado eso. no porque soy un tigre en la cama. se trata del mismo patrón de referencia. que los negros se gastan unos penes gruesos y grandes y todo eso. pero… yo pienso que nosotros tenemos sentimientos. hombre masculino heterosexual).. cierto. porque ven que uno es como mas… machito. por ejemplo. que lo usan.. por lo que pienso. por otra cosa. sino por eso. no como persona. tenemos otras cosas muy bonitas que tienen que buscarlas […] si mi pareja me quiere a mí como soy… yo no le voy a salir el superman. que no ven tanto… negro amanerado. ¿por qué tiene que ser por eso?…no es natural. yo soy un hombre como cualquier otro. por mis valores. y pues a mí me va a querer por lo que soy. pues gente que está comiendo mal te digo que no va a aguantar nada. en parte tienen razón.

uno se queda uy.Esta correspondencia de “sentido común” sobre los estereotipos entre sujetos con construcciones de géneros y sexualidades diversas tiene como eje la naturalización del color de piel. es que la presión del estereotipo sobre la “potencia corporal sexual” es mucho mayor para los hombres negros. ya sea heterosexual.…1. si lo tuvo grande o pequeño. lo tienen por debajo… te daña hasta las relaciones amistosas con las otras mujeres… entonces ese mito a uno le toca hacerlo realidad. ya sea en una relación heterosexual u homosexual. el asunto del tamaño del pene forme parte de una de las preocupaciones. El mito se convierte en una condición naturalizada de “ser negro” como lo advierte Horacio. Este fenómeno es equivalente a lo que se da en el campo heterosexual. como lo manifiesta uno de los entrevistados: […] Hay mitos que favorecen al hombre negro… y hay que hacerlos realidad. hombre masculino heterosexual). homosexuales. “hay mitos que favorecen al hombre negro… y hay que hacerlos realidad…”. bisexuales) y de género. 26 años. (risas)… de pronto alguna mujer te comenta. El mismo entrevistado 15 No es casual que en el mundo masculino. bisexual u homosexual. si lo hizo bien o mal. o sea. un man viga (hombre con un cuerpo atlético). complicado. Se trata de un mito que puede instrumentalizarse como capital corporal en el juego del mercado erótico. Lo que llama la atención de este asunto. Waldor Botero Arias 293 . De hecho. José Ignacio Reyes. me salió con una cosita ahí. es inmenso el mercado de productos y técnicas de diverso tipo que son ofrecidos para enfrentar esta preocupación. pero sí de los hombres afro…cuando un hombre afro no complace a una mujer. mirá que tu amigo todo grandulón. Cuando tales atributos están ausentes el sujeto pierde valor en el mercado erótico15. Lo que pasa es que las mujeres… no van a hablar mayoritariamente de las relaciones con un hombre mestizo. pesa 110 kilos. que no se haga realidad un mito de esos… deja mal la estirpe. cuando se introduce el componente racial. en todas las identidades sexuales (heterosexuales. pueda o no […] (Horacio.95. las cuales son fantaseadas mediante atributos físicos maravillosos. Se da así porque opera una jerarquización racializada de las prácticas sexuales. por parte de nuestros 17 entrevistados. todo fortachón. Fernando Urrea Giraldo.

no puede ser que en la familia haya un marica. que además es transgenerista. internalizado en la socialización familiar temprana.. Fue un tío mío quien me dijo que en mi familia no habían maricas y que yo no podía ser el primero. 33 años. lo van a ver de un momento a otro transformado en mujer. se crió como hombre. 24 años. […] Voy a hablar de algo que una vez me dijo alguien de mi familia: que no se veía bien un negro marica. y que en la familia nunca había habido un marica..“curiosamente” menciona la expresión “estirpe” para aludir a un atributo naturalizado por ser un hombre negro. Vivir una sexualidad “por fuera de la norma” pasa por deconstruir un orden ideológico que los presiona por doble vía: por ser “marica” y por ser “negro”. extremadamente problemáticos cuando interactúan el uno 294 Tensiones en la construcción de identidades. La pregunta de Alexa es sintomática de cierta especificidad del descubrimiento de una sexualidad fuera del orden normativo para un sujeto negro(a). . o que no iba a ver ninguno […] (Guillermo. Nos atrevemos a decir que se trata de un proceso de formas de vivencia del color de piel por medio del ejercicio de la sexualidad normatizada heterosexualmente. mestiza o blanca… por qué siempre la frase “negro huele marica”… es que estoy marcada por ser negra y ser marica. en el sentido goffmaniano. ¿será que una persona blanca no pasa por estas misma cosas? […] (Alexa. y además el color de piel…entonces ella sí puede ser marica porque es india. transgenerista). como el decirme: mucho cuidado con la maricada. y fue como sólo eso. En el medio familiar de la población negra o afrocolombiana las vivencias de la exclusión por género e identidad sexual pasan por el color de piel: […] En todas partes no es muy aceptado que un hombre que supuestamente nació hombre. Dos estigmas. hombre masculino transformista). Siempre he sido como demasiado amanerado…como que en mi casa se preguntaban mucho.

toman la decisión de “treparse” (travestirse). consecuente con el juego del doble estigma “negro marica”. Además. la presencia de transgeneristas negras tiende a ser predominante en la ciudad. como ideología dominante en las poblaciones negras. una vez han frecuentado la prostitución masculina. la condición de travesti negra tiene una connotación de mayor exclusión.) advierte sobre el modelo patriarcal heterosexual. especialmente si la condición de “marica” se radicaliza en este caso por un cambio de género16. las trayectorias biográficas de los sujetos entrevistados lo problematizan. Es cierto que este fenómeno forma parte del orden simbólico que normativiza la sexualidad homosexual y bisexual masculina de diferentes sociedades. como era de esperar. pero en el foco de nuestra atención nos interesa advertir que es factible que éste tenga un mayor peso específico. 1998. Por otra parte. 2003). La tensión constitutiva de la construcción de la sexualidad homo y las modalidades radicales transgeneristas surge en el mismo espacio social de la población masculina negra y tiene como soporte lo que Collins (op. son un sector de homosexuales negros. una buena parte de ellos negros. mediante el modelo activo–pasivo. Por esta razón. algunos homosexuales de acuerdo con sus trayectorias de vida. que la que vive el hombre negro homosexual o bisexual. Fernando Urrea Giraldo. O sea. En los descubrimientos amorosos y los encuentros eróticos de estos sujetos el fantasma heterosexual e hipermasculino asociado a hombres negros es un lastre simbólico que marca sus diferentes vivencias. en Cali. Varios de los relatos aparentemente 16 De acuerdo con Botero (2005) y Reyes et. al (2005). clases sociales y colores de piel. en su totalidad de sectores populares. esto se manifiesta en la clara percepción de los hombres negros homosexuales y bisexuales del rechazo que enfrentan por parte de los hombres negros heterosexuales. debido a la mezcla interracial (Sevilla. mestizos y blancos que en ese contexto radicalizan su feminidad como tránsito hacia un pasaje de género. cit.con el otro. en un contexto sociohistórico de pasado esclavista y posesclavista de subordinación y exclusión social. Lo que en el imaginario mediático sobre Cali aparece como una sociedad más “libre” para las vivencias de la sexualidad. a medida que los mercados de la prostitución travesti son más populares. José Ignacio Reyes. Waldor Botero Arias 295 . La heterosexualidad en el imaginario de la gente negra en un contexto interracial como el de Cali se hace presente en las vivencias de los hombres negros homosexuales.

296 . Una vez me pasó. porque ese rol (tener que desempeñarse en el papel de activo) yo no lo hago con todos […] (Ricardo. Claro. pero siempre me prefieren como activo (Andrés. de que tiene un miembro grande. Tenemos que comportarnos como machos. Tensiones en la construcción de identidades. hombre masculino heterosexual). a mí me gusta también ser pasivo. porque todo el mundo piensa que el negro tiene que ser activo. […] Ese ha sido un problema grande. y lo hice por complacer a mi pareja. y no. Los negros gai son jugosos.. pero no es de mi agrado […] si la persona me gusta. transgeneristas y el color de piel. de que es bueno en cuestiones del sexo… (Pregunta: ¿y en cuanto al homosexual negro?) Yo diría que es más bien como activo. Las vivencias de expresiones homosexuales. 28 años.. comuna 16. uno masculino–femenino y otro solamente masculino. un hombre masculino heterosexual. En los sitios gay me va muy bien con hombres blancos. apasionados. 25 años.opuestos confirman el “sentido común” que subyace en el imaginario del mercado sexual interracial de Cali: Ricardo y Andrés. A los gay negros se nos exige que seamos activos. siempre lo hemos tomado así […] (Pacho. había un grupo en el barrio17. hombre masculino/femenino homosexual). hombre masculino homosexual). mulata o afrocolombiana (Censo 2005). o sea. yo lo hago. y Pacho. quien tiene como estereotipo de los hombres negros homosexuales sobre todo como activos. dos hombres. del Oriente de Cali. […] Las experiencias. buenos para tener sexo. 21 años. con dotación buena. lo que cuenta la gente. con un 27% de población que se autorreconoce como negra. ¿Ha tenido que ver o no el color de piel en esas vivencias? ¿En qué medida las vivencias han sido de discriminación? […] Fue muy horrible. todos eran afro. y la condición misma…así lo han asociado (al hombre negro). pero tiene que gustarme mucho. bisexuales. quienes comentan tener casi siempre que desempeñarse como sujetos “activos” en la relación sexual. pero entonces no me podían ver pasar por ahí porque eso me pegaban las 17 Barrio Mariano Ramos.

porque que si viniera uno sólo. me agarro con él. Cuando ya tenía condiciones económicas de cambiar de barrio lo hace. “pues al igual que he visto cacorros. y entonces estaban ellos en toda la esquina. entonces lo dejé en ridículo delante de los amigos […] (Alexa. mas sin embargo una noche salí. Fernando Urrea Giraldo. la condición de discriminación está atravesada por su identidad sexual. y me tocaba correr. que negro. 19 Se refiere a un evento 15 años atrás. andaba con Macumba (otra travesti negra del barrio). “pues sí. pues listo. qué bandera. en la vida barrial. ni mierda. Recientemente se mudó de barrio y casi toda su vida ha vivido en Mariano Ramos. pero yo dije. a mí me consta. claro. Entonces cuando vieron esa agresividad también hacia ellos. Por el tipo de relato se trata de un sujeto que ha batallado por intentar ganarse un espacio de libertad en su barrio. En una primera lectura. y yo le digo. 33 años. entonces no aguantaba. José Ignacio Reyes. negros y feos como usted”. acaso no me lo estabas pidiendo la semana pasada?”. no. Por otra parte.. Sobre este espacio barrial ver Urrea y Murillo (1999). al igual que Urrea y Quintín (2000. Se trata de una doble discriminación vinculada con el estigma de ser un hombre joven negro y “marica”. y yo ya iba a correr. 2002). pero por el tipo de descripción que el sujeto realiza y el contexto barrial18. a lo que llegué. ¿a vos te consta que yo soy cacorro?”. en un espacio de fuerte presencia de gente negra. tengo que agarrarme con uno. se me vinieron encima.. la discriminación es por su orientación sexual e identidad de género. pero se venían todos encima. me volví campeona mundial corriendo. claro que la venganza llegaba también. ya que el relato se ubica hace 15 años19. le pegaba también las correteadas y lo cogía a piedra y todo. porque cuando veía a uno solito por ahí.correteadas. y fuimos a visitar a la India (travesti mestiza indígena). el que supuestamente era el más machito de ellos. entonces él me dijo: “que sí. Waldor Botero Arias 18 297 . claramente lo anterior se relaciona con su color de piel. ya como que se fue aplacando la cosa... me corretearon en muchas ocasiones. aquí delante de ellos me tengo que agarrar con uno. fue muy horrible. Me respondió: “ah. y le dije. transgenerista) Para Alexa. feo y marica… ¿vos cuándo has visto?”. de género y también por ser negro. Me le paré a uno de ellos.

no sólo de parte de los hombres. quienes lo agraden en su infancia y adolescencia. burocráticamente hablando. sino que yo también con mis ademanes femeninos puedo… (con las mujeres) aunque hay algunas que son muy excluyentes.. como tan marica. como el extraterrestre. hombre masculino/ femenino homosexual). que además de negro y marica uno tiene que ser idiota. Se conjugan vivencias del color de piel y la 298 Tensiones en la construcción de identidades. describe así su experiencia: […] Los de la universidad son terribles. Pero a veces debo recordarles que estoy aquí. ya que es un barrio popular de Cali con importante concentración de población negra y son jóvenes negros de sectores populares que viven en condiciones de exclusión y de segregación socio–espacial (Urrea y Quintín. op. soy muy femenino. Porque yo tampoco quiero perder eso. soy tierno. incluso creo que son más excluyentes que los hombres. sino también de las mujeres. Hoy por hoy son más tolerantes. y en el trabajo también: porque yo les coqueteo. entonces tienen como esa idea machista. ¿por qué baila así? […] (Carlos. no sé si sólo los sociólogos. estos elementos de discriminación se mantienen. que tengo que hacer respetar. Uno que otro en medio de la periquera (consumo de cocaína) se le sale la homofobia.está el contexto de clase social. .. 25 años. que estoy en una posición. la Universidad del Valle. tengo que esforzarme mucho para ser tomado en serio…Hoy en día los hombres están más abiertos. porque uno sólo sabe mamar… es que no pueden entender que una mujer o un marica pueda enseñar…Se me tiene que salir la loca para hacerme escuchar.). y no hacerme el macho. son los más conservadores…hay muchos. Tengo que esforzarme un poco para que no vengan a imponerme su virilidad o con su voz. cit. por lo menos la mirada. como este man (hombre). uno de los sujetos entrevistados. como la universidad pública. así sean más imperceptibles. Aun en uno de los espacios de mayor capital cultural de la ciudad. creo que tienen más problemas con la homosexualidad masculina que los hombres ahora. pero por no perder eso. que uno tiene que ser idiota también. En otro espacio.

que le otorga un papel dominante al hombre en cuanto varón respecto a la mujer y la devaluación de quienes no se comportan como “varones”20. en su papel histórico. de un modo más sutil. mi mamá (mujer negra) es machista. además.identidad sexual. y a mí me parece que los negros sí discriminan mucho a los homosexuales […] (Francisco. pero casi subrepticiamente. una mujer negra. es que yo no he dejado de serlo. debido al “machismo”. “ve. Aunque esta presión para aceptar la norma es común a los diferentes grupos familiares.. mi mamá cuando comenzamos este proceso. Waldor Botero Arias 299 . al relatar que en la vivencia de su homosexualidad ha sentido con frecuencia presiones “machistas”. y eso es toda la relación homosexual. sin escándalo visible. como un “verdadero hombre”. hombre masculino–femenino) El anterior testimonio introduce el componente de la dominación patriarcal del paradigma heterosexual.. porque esas comunidades negras son machistas. […] Porque es mucho lo que se ve en las costas. Francisco señala. de resto se convive “pacíficamente”. 20 años. tanto del Atlántico como del Pacífico […] y entonces se te acerca el tipo. ¿cuánto me va a pagar por mamársela?. y es una relación machista.. comportarse como un “varón” es comportarse como “macho”. y la mujer negra es la encargada. usted es un varón. que “los negros sí discriminan mucho a los homosexuales”. Diríamos que los estereotipos se manifiestan sobre todo en los momentos de sociabilidad lúdica (durante las rumbas). independientemente 20 En el lenguaje popular.. y entonces me tenía que sentar con mi mamá y era más traumático… la mujer negra es más machista que el hombre negro. Pero es desde la propia vivencia homosexual que la racialización entra a operar en condiciones de discriminación. o ¿cuánto me va a pagar por metérsela?. comenzando por las que siente de su misma madre. de la crianza de sus hijos. El testimonio de Carlos alude a una homofobia con cierto tinte de color oscuro. pero es que usted es un macho. Fernando Urrea Giraldo. aunque es cierto. José Ignacio Reyes.

a tu hermana cómo le decís […] y eso se vive en todas partes. . porque no somos muy queridas. seguramente de su misma generación.) trabajan esta hipótesis para el caso de los jóvenes negros de sectores populares en condiciones de fuerte exclusión social. 22 Urrea y Quintín (op. Yo les digo: “pero ¿cómo así? […] entonces a tu mamá como le decís. el hecho de que no les gusten las mujeres como que las hace odiarlas. Estos fenómenos pesan mucho más que un modelo cultural de familia negra que supuestamente favorecería el orden patriarcal. 300 Tensiones en la construcción de identidades.. lo cual tiene que ver más con el factor de clase social del grupo familiar del entrevistado. Para algunos hombres es muy difícil encontrarse con 21 Se trata de una familia de clase media baja de la ciudad con algún proceso de movilidad social. Ellas dicen: “yo detesto las gallinas23”. que no existieran ni las travestis. […] si fuera por todos los LGBT. al lado de la ideología del racismo–heterosexismo que entra a jugar aquí en el contexto de las condiciones históricas de exclusión de la población negra colombiana22. Francisco es estudiante universitario. y a mí es algo que me contradice porque también lo he escuchado de muchas de mis amigas (otras travestis). 23 Término usado en los circuitos gai y trans para referirse a las mujeres. que todos los hombres G sean hombres masculinos. El sujeto percibe una mayor presión de obediencia al orden patriarcal heterosexual en familias negras como la suya21.del color de piel. y que todas las mujeres L sean mujeres femeninas. cit. en este relato aparece un efecto comparativo que hace el sujeto entrevistado entre su familia con una madre negra y otras familias mestizas o blancas con hijos homosexuales. El componente de la dominación patriarcal es descrito claramente por una de las transgeneristas entrevistadas mediante la denuncia que hace de cierta misoginia y hacia todo aquello que represente figuras femeninas por parte de hombres homosexuales e incluso otras transgeneristas: […] Muchos por el hecho de ser gais son misóginos. fenómeno que puede generalizarse a jóvenes de clases populares de diferentes colores de piel y origen étnico pero en una situación particular histórica de segregación socio– residencial y jerarquía social..

son “cuerpos desobedientes” que se apartan de la norma. en la que igualmente entra en juego el color de piel. Según Fernández (op. Percepción del color de piel. Por eso me he sentido discriminada muchas veces cuando de repente no se toman muy en cuenta nuestros aportes (los de las travestis). podría suponerse que las transgeneristas más fácilmente perturban el modelo patriarcal. no obstante la fuerte demanda en expansión que tienen las travestis en los circuitos de prostitución urbana. senos escandalosos y vulgares. 30 años. Su relato es el de un sujeto racializado que procede de sectores populares. Esta relación ambivalente de las transgeneristas con las mujeres las hace estar más cercanas de los intereses femeninos a diferencia del “mundo gai” (véase Fernández. José Ignacio Reyes. con un cuerpo negro que no puede dejar de lado en sus vivencias. sexualidad y construcción política de una identidad étnica–racial.los gestos femeninos de una travesti. estarían subvirtiendo de manera radical la ideología heterosexista y de género–sexo fijos. cit. la discriminación por color de piel e identidad de género se apoyarían mutuamente. Pero Ángela también es un sujeto negro. ¿En qué medida persiste una homogamia racial en los intercambios sexuales y afectivos? Para las transgeneristas entrevistadas. en la medida en que al producir una identidad de género de pasaje. transgenerista). Ángela se vuelve contra las diferentes categorías homosexuales porque según ella “son los machos hegemónicos y patriarcales los que están al frente”. porque entonces sigue pasando lo mismo… Son los machos hegemónicos y patriarcales los que están al frente […] (Ángela.). Para algunos es muy difícil manejar eso. Waldor Botero Arias 301 . En el relato. 2004). lo cual le imprime una doble problematización identitaria. generándo con ello Fernando Urrea Giraldo. La discriminación tiene que ver especialmente con el tipo de construcción de género y su articulación al mercado erótico que entra en conflicto con el orden sexual y de género establecido. Ella denuncia que la misoginia es característica de los espacios homosexuales y de sus expresiones organizativas.

como se observa en el siguiente relato: […] Cuando se ha tenido la oportunidad de que te discriminen no por ser negra. 302 . No con todo tipo de gente se produce el mismo efecto. ese marica negro hijueputa (Ángela. sexuales (LGBT) y étnico– raciales (grupos del movimiento negro colombiano). que en su autopercepción aparentemente sería la que articula las demás identidades.. Su presencia genera preocupaciones que van en contra de la persistente representación heterosexual e hipermasculina de la negritud. Pero la forma en que se combinan las dos desventajas depende de los contextos de interacción. cuando asume su color de piel también en términos de reivindicación política (afrodescendiente). sobre todo si se trata de activistas políticos negros24. ya sean hombres o mujeres. el juego de las percepciones no implica que la desventaja que aparece más sutil para el sujeto entrevistado. 30 años.una doble estigmatización. Tensiones en la construcción de identidades. la entrevistada insiste que esa tensión entre las dos condiciones se vive más con la gente negra. Las relaciones entre estos sectores según ella misma lo describe en la entrevista no han sido nada fáciles.. pero cuando estamos en lo interno somos un despelote tenaz. y muchas veces. transgenerista). la identidad de género de pasaje. en este caso el color de piel. Para el conjunto de los sujetos con quienes interactúa la entrevistada. esté dejando de operar sobre la desventaja más visible o explícita. negros. A estos últimos los ha percibido la entrevistada como heterosexuales que la observan de modo escandaloso. Ángela pareciera ser discriminada en mayor medida por el hecho de negar su sexo–género en términos biológicos que por su color de piel. sino por ser travesti. mestizos o blancos. Tanto por parte de individuos heterosexuales como homosexuales. 24 Es importante señalar que Ángela ha participado en colectivos políticos en los que se han llevado a cabo procesos que buscan articular alianzas de intereses entre diferentes sectores sociales subordinados: sindicales. sí. el discurso nace desde donde se te ha discriminado… pero he sentido más la discriminación por parte de los afro que desde la misma sociedad en general… porque es que cuando estamos en lo social y en lo político manejamos el discurso incluyente y mostramos todo muy lindo. De hecho. ella advierte que percibe un mayor rechazo por parte de personas con su mismo color de piel.

no deja de tener relativa importancia. un estudiante universitario sin militancia alguna. atravesando otros colores de piel y posiblemente identidades sexuales que no tienen condiciones de expresarse en cuanto tales26. la de color de piel y sexualidad en la vida cotidiana (“negro(a) marica”) y la de tipo étnico–racial (autoreconocerse como afrocolombiano o afrodescendiente. ya sea que afirmen o nieguen una identidad negra. Esto se percibe en otros de los entrevistados. Estos colectivos afro. Si bien esta última aparece como externa a la vida sexual.El relato coloca el conflicto entre identidades sexuales. que funcionan como uno de los ejes de la sociabilidad de estos jóvenes en el medio universitario. al igual que el cuarto. Fernando Urrea Giraldo. aunque lo perciben en una situación conflictiva con la ideología sexista y homofóbica que subyace en las prácticas de los miembros de las organizaciones negras25. Waldor Botero Arias 303 . la preferencia de los hombres negros por mujeres negras debe verse contextualizada en el espacio homogámico que lo produce. con pasado de esclavitud y situación de exclusión). Ese conflicto pasa por la dimensión de clase social y en este sentido el fenómeno de la homogamia racial tiene un papel importante. El tercero es un empleado público universitario sin ningún tipo de militancia política negra. Así. color de piel y construcción política étnico–racial. José Ignacio Reyes. Los dos militantes negros asocian esta preferencia racial a su identidad política negra. para algunos de los sujetos entrevistados homosexuales o transgeneristas. Entre los entrevistados hombres heterosexuales se mueven más en una lógica de homogamia racial. producen interesantes restricciones de homogamia en los mercados sexual y afectivo. Dos de ellos son miembros de organizaciones negras. Los cuatro sujetos indican una explícita preferencia afectiva y emocional por mujeres negras. El fuerte imaginario de la familia y la masculinidad negras en el eje discursivo de militantes entra en conflicto con sus deseos y pasiones. 25 Independientemente de que algunos dirigentes masculinos negros en su vida privada tengan prácticas homoeróticas. 26 En términos tácitos los colectivos políticos negros universitarios operan más como espacios de sociabilidad en un marco heterosexual. Existe así una tensión entre exclusión por identidad sexual y de género.

2006b). (aunque) yo he vacilado con dos mestizas. pues se considera como “blanqueamiento” que se opone a la “negritud”. En el caso de la universidad pública ya había sido observado un cierto patrón de homogamia entre estudiantes universitarios negros por fuera de los colectivos políticos. hombre masculino heterosexual) Dos aspectos interesantes se señalan en el relato: uno. se niega a incluirse en una adscripción de origen étnico–racial (afrodescendiente o afrocolombiano). que admite además la existencia de discriminación racial en la ciudad a causa de una vivencia personal. mientras la mayor parte de los estudiantes negros que conforman las organizaciones políticas negras en la universidad 304 Tensiones en la construcción de identidades. ... estudiante universitario. dos. aquí la mayoría. todas han sido prietas. y uno llegar con una persona mestiza…a uno lo rechazan…pero también da piedra (rabia. Pero en los espacios de sociabilidad universitaria no todos los hombres negros aceptan una identidad política negra. 23 años. de la familia de afros cómo están.. y que uno sabe que son los afro. al igual que se habían analizado las estrategias de movilidad social entre las mujeres negras y mulatas escolarizadas (Urrea et al. no hay movilidad. que siempre han estado en peores condiciones. 2006a.[…] Yo las novias que he tenido. por lo que uno está pensando. la censura que el colectivo aplica cuando observan interacciones afectivas o eróticas de los miembros del grupo con mujeres u hombres percibidos como mestizas(os) o blancas(os). Se trata de un estudiante de clase media acomodada (padres profesionales). porque digamos en términos políticos uno esperaría que la esposa de uno. Uno de los entrevistados. ya que rompe con la lógica homogámica (racial) del grupo. y más eso es por lo que uno está jugando. las estrategias de movilidad social por parte de las mujeres negras y sobre todo mulatas mejor posicionadas en los mercados sexual y afectivo de la universidad. al referirse a las posibilidades del mercado sexual con mujeres negras en la universidad por fuera del colectivo) […] porque no está uno en el imaginario de ellas… (Juan Carlos. y uno que puede tener esa probabilidad al menos de tener una movilidad. la compañera de uno fuera una prieta. todos estamos mal.

homosexuales y bisexuales. […] Yo fui a llevar el computador a la Pasarela27 y lo dejé donde siempre lo arreglan. […] a mí me dicen que soy racista. y a mí hasta ahora no me ha llamado la atención una persona negra. no es 27 Lugar comercial de negocios de informática en Cali. Era obvio. y cuando iba saliendo con él. vos sos racista. mi papá es negro.pública proceden de sectores de clases medias bajas y clases populares. José Ignacio Reyes. igual. pero yo no tengo nada que ver con el continente africano. pero tengo. es que eso va en gustos… es como al blanco que le gusta el negro. Un análisis atento. las cuales también introducen tensiones en los sujetos. a mí me dicen. […] mi mamá es negra. Fernando Urrea Giraldo. los quiero mucho y todo el cuento. me paró un tombo (policía). y amigos negros tengo muy poquitos. yo les digo: “no. o al negro que le gusta el negro o le gusta también el blanco… eso va en gustos. matiza esta impresión y permite señalar que las restricciones sociales aplican igualmente a los mercados erótico y afectivo homosexuales y bisexuales. 28 años. y por eso no me creo racista. marica. y yo no creo porque. sin que tengan que ver con las experiencias sexuales y afectivas de los mismos. hombre masculino bisexual). Siempre me lo dicen. Si esto es cierto. parecieran indicar que el patrón homogámico racial aparentemente jugaría más en la dirección heterosexual. lo reconozco. que incluya la dimensión de clase. incluyendo el espacio de las transgeneristas. nada de eso de afrodescendiente o afrocolombiano […]. Entonces yo digo.…yo no soy racista”. mi familia es negra. yo soy negro […] (Javier. es decir. en el mercado homosexual masculino interracial de Cali se daría más un modelo de hipergamia racial. era por negro […] yo soy negro. y sé que por eso nos discriminan. Este componente social debe entonces tomarse en cuenta en las lógicas de construcción identitaria negras en la universidad pública. Waldor Botero Arias 305 . Varios de los testimonios de los entrevistados. Este aspecto hace complejo el papel de las organizaciones políticas.

la loca fea tiene menos. no le tenga miedo a enfrentarse al mundo. cuando dice: “estoy abierto a infinidad de cosas que me pueda ofrecer mi sexualidad”. hombre masculino/femenino. el gai como tal es un prototipo de belleza.racismo. pero curiosamente es una racialización que muestra una amplia libertad del sujeto por seleccionar el objeto del deseo. homosexual). hablan pasito. El negro. 28 306 Tensiones en la construcción de identidades. así como el mismo gusto que siento por los hombres. No soy racista porque soy negro. . no se colocan una camisa porque yo soy negro […] No hay diferencia entre un homo blanco o un homo negro. En realidad.. Como si ellas fueran gustos innatos o factores psicológicos que tienen como explicación espontánea “los opuestos tienden a juntarse” (blancos con negros y viceversa28). No hay diferencias entre sexualidad negra o blanca. atravesando las fronteras raciales. me gustan los hombres. más que sos negro. mis amigos dicen que yo soy racista. yo creo que las cosas van a ser diferentes. se reprime. se siente inferior por ser de color. La racialización del gusto sexual se expresa abiertamente. eso es lo que a mí me da rabia. […] Los homo negros son recibidos de manera relativa en los sitios gais. Este mismo efecto también se registra en el relato de Carlos al comienzo del texto. pero no negros. una persona negra por ser negra. A mí me gusta ver un negro bien puesto. el día en que los negros dejen de pensar que son negros y actúen como gentes normales y se valoren. que sos blanco. es la clave para entender la mayor “libertad racial” en los encuentros erótico amorosos entre hombres homosexuales. es que el negro se siente negro y se siente que por ser negro es más limitado y Este es un argumento común que se escucha entre hombres negros homosexuales respecto a sus gustos sexuales según colores de piel. 21 años. eso va en gustos […] (Giovanni. sino que son gustos. es igual. el contexto de clase a través del capital cultural. él mismo se excluye y entonces hace que haya marcación. no se quieren. Es difícil. que no le tenga miedo a expresarse.. que condensa los tipos de consumo. que hable bien. pero lastimosamente la gente negra se cohibe. ¡ay! un negro qué pereza. la loca bonita tiene más fuerza. Lastimosamente la mayoría de los negros son reprimidos. La condición.

la ilusión del “príncipe azul” (el extranjero blanco. Waldor Botero Arias 307 . Llama la atención la percepción (en forma de vivencia) que se establece en estos relatos de hombres negros homosexuales sobre la condición social de los hombres negros en los espacios gai de la ciudad. italiano o español) que las saque del mundo de la calle y las lleve a vivir con él al exterior. por mi color de piel sé que soy de raza negra. en los gustos del vestir. El comentario del entrevistado. hombre masculino–transformista. “el día en que los negros dejen de pensar que son negros y actúen como gentes normales y se valoren”. en la forma de actuar e interactuar. se dice que los negros son estrambóticos. La racialización de los cuerpos de los hombres homosexuales y las transgeneristas negros(as) significa la presencia de un orden social jerárquico que pesa mucho más que los individuos negros o mulatos que lo traspasan29. ese es el dicho. como la de un grupo social que se autoexcluye. homosexual). de estar u opinar o crecer como gente […] (Walter. soy racista de que no se quieran. 29 años. porque siempre la sociedad dice negro tenía que ser. hombre masculino bisexual). de que no se cultiven.entonces la cuestión es más personal que social… ser negro en Cali es normal […] No soy racista del color de piel. en la forma en que está en una reunión social […] yo no me puedo definir como negro dependiendo de mis actitudes. 23 años. pero yo no. La ilusoria libertad interracial de la sexualidad homo es aterrizada aquí de manera impactante. es reiterativo en las transgeneristas. que les permite mantener la esperanza. de alguien conocido. Fernando Urrea Giraldo. José Ignacio Reyes. Esa ilusión hace parte del discurso cotidiano de estos personajes. que no quieran salir del montón y que por ser negros se limiten de ir. Con frecuencia entre ellas se hace alusión a un caso exitoso. pero no por mi comportamiento ni por mis gustos […] (Fabio. de que no se estimen. 29 Como Botero (2005) lo advierte. bulliciosos. que no encaja en los modelos de la “belleza gai”. una buena parte de ellas negras. revela la dramática dinámica de exclusión socio–racial en los espacios homosexuales de la ciudad. […] Yo sé que siempre se dice que el negro se constituye en la forma de hablar.

no se saben vestir. […] Uno mismo como que es el que se ha dado esa imagen. me invitan a sus fiestas. es como una indumentaria. porque uno de negro no se puede poner cualquier color de ropa. consumo lo que yo quiera consumir… pero la mayoría de las personas negritas quieren como sobresalir. que por su mismo color uno tiene que aprender a usar y 308 Tensiones en la construcción de identidades. es lo primero que dicen. como aislándose del resto del grupo y así no es […] yo me siento igual a cualquier otro.. como ellos mismos.El comentario de Fabio es una descripción de la naturalización del color de piel en un determinado habitus. mis mejores clientes me dicen a mi negrito. Conclusiones El comentario. de estrato 5.. Color de piel y clase social son los factores que regulan los intercambios en el mercado sexual y afectivo de los hombres homosexuales y heterosexuales de la ciudad. por mi trabajo. negrito lindo. para decirte así. pero yo se que es de cariño […] (Decorador. 6 […] Por ejemplo. vamos para tal parte. o a sus fincas. es colocada aquí en el caso de los circuitos homosexuales de Cali. hombre masculino homosexual).. de vestir. no lo tienen en cuenta […] Hay cierto tipo de cosas que no va con uno [ser negro].. La imagen que se repite en diversos espacios de la ciudad. 36 años. que no van con el tono de piel de uno… se ven como ordinarios… negro tenía que ser.. yo veo que siempre son como grupitos.. porque yo lo he escuchado […] mirá. “que los negros siempre están juntos” y por lo mismo tienen poca capacidad de interactuar con gente de otros colores de piel (y de clases sociales).. llegan por ahí unos cuatro cinco negritos y todos se hacen… juntos. “lastimosamente el negro se marca más él que las otras personas. como si el conjunto de los hombres negros homosexuales y bisexuales percibidos por el entrevistado fuesen de clases populares.. Se le rechaza por su forma de hablar. y compro lo que yo quiera. yo me muevo en un mundo. por llamar la atención se colocan cosas que no deberían. . negro ve.

negritud=virilidad. En los relatos se ponen en escena elementos sexistas y racistas (heterosexismo y racismo como parte de un régimen patriarcal). esto es válido para todos los géneros y formas de vivir la sexualidad. mujeres o transgeneristas. permite introducir la perspectiva de Goffman en su estudio sobre la presentación del yo en la cotidianeidad. Los sujetos entrevistados nos han mostrado mediante sus vivencias. Fernando Urrea Giraldo. que en el caso de nuestro estudio se refiere a los mercados sexual y afectivo de hombres negros que desean a otros hombres (y en algunos casos también a mujeres) o de figuras de pasaje (transgeneristas negras) que desean hombres o mujeres. a partir de una matriz ideológica analizada por Martín Alcoff y Collins. Aprender a usarla significa entender el lugar social subordinado y de exclusión que la jerarquía socio–racial le impone a la gente negra caleña. Algunos de los aspectos centrales de este fenómeno lo constituyen la naturalización de la sexualidad (activo–pasivo) y del color de piel (la negritud como encarnación de atributos físico sexuales de la virilidad30). Waldor Botero Arias 309 . 31 Al igual. El color de piel “es como una indumentaria que por su mismo color uno tiene que aprender a usar” en el espacio interracial de Cali. De ahí la metáfora del hombre negro como encarnación del “macho”. para la gente mestiza o blanca resulta ser una expectativa fallida respecto al papel “natural” del negro 30 Casi pudiese decirse. Si para la gente negra heterosexual una práctica homoerótica es la pérdida de la negritud (“esos no son negros”). pero que en el caso de los roles masculinos tienen un modelo regulativo (por ser hombre y por ser negro) que afecta las mismas conductas o prácticas sexuales de los individuos como señala Butler31. La metáfora del color de piel como indumentaria fenotípica permite entender el proceso de racialización de las interacciones sexuales y amorosas en los circuitos homosexuales caleños. ya sean hombres. en el sentido fenomenológico de las percepciones que son elaboradas en discursos ante preguntas del investigador sobre la manera en que juegan los gustos sexuales. José Ignacio Reyes.como no lo hace. uno mismo se está excluyendo”. las emociones y los afectos si tomamos en cuenta el componente de la apariencia corporal (la “indumentaria”).

por así decirlo. “no le falta sino ser fea”. ya sean heterosexuales u homosexuales.. Entre los hombres negros homosexuales. el resultado es una triple desventaja: “negro. . imaginada y reinventada en los mundos heterosexual. bisexuales y las transgeneristas este esquema de representación opera en el modelo activo–pasivo. en la forma en que ellos aluden al conjunto de los homosexuales negros. en la que el “negro marica” (o sea. ya sean negros(as). pero entre los hombres negros y en las miradas de blancos y mestizos sobre los primeros. Hay una escala de devaluación jerárquica. Estas tensiones aparecen expresadas por los entrevistados (hombres negros). del juego de interacciones entre actores sexuales con diferentes colores de piel. homosexual y transgenerista.en la sexualidad. o sea. mestizos(as) o blancos(as). casi siempre en términos negativos. Es cierto que este esquema es en general universal. “el hombre negro es naturalmente activo”. porque es una característica de su virilidad. el negro “pasivo”) se encuentra entre los individuos más devaluados. en términos goffmanianos. debido a la forma de subordinación social que viven los hombres negros en el plano de la seducción y las interacciones sexuales. Debe señalarse que este fenómeno microsociológico. es preciso enmarcarlo en un proceso socio–histórico de larga duración de pasado esclavista y posesclavista de subordinación y 310 Tensiones en la construcción de identidades. como si se comportasen como gentes sin capacidad de integrarse en el medio gai (no saben combinar la “indumentaria de su cuerpo”.. Esta negritud ocupa un lugar en el orden de la dominación social en sociedades como la colombiana y en una ciudad como Cali. La negritud como identidad producida. por ejemplo. Ella está inscrita en un régimen heterosexista y racista en el juego de las relaciones interraciales. para alcanzar el colmo de la devaluación). pobre y marica” (y como anota uno de los sujetos entrevistados. Múltiples tensiones se producen en la construcción de las identidades homo y las modalidades radicales transgeneristas. con la puesta en escena en los espacios no negros homoeróticos). pasa por atributos naturales corporales que forman parte de las fantasías sexuales de hombres y mujeres. Si introducimos el factor de clase.

De esta manera. en este caso el color de piel.exclusión social de la población negra colombiana. Estos fenómenos entrelazados micro–macro pesan mucho más que un modelo cultural de familia negra que supuestamente favorecería el orden patriarcal y las formas de racismo. con un pasado de esclavitud y situación de exclusión). Fernando Urrea Giraldo. color de piel y construcción política étnico–racial. Waldor Botero Arias 311 . que en la autopercepción de los sujetos aparentemente sería el que articula las demás identidades. sexismo y homofobia. o sea la identidad de sexo–género. existe una tensión entre exclusión por identidad sexual y de género. no deja de tener una relativa importancia. ya sea que afirmen o nieguen una identidad negra. Los relatos colocan el conflicto entre identidades sexuales. aunque lo perciben en una situación conflictiva con la ideología sexista y homofóbica que subyace en las prácticas de los miembros de las organizaciones negras. La forma en que se combinan las dos desventajas depende de los contextos de interacción. Aunque esta última identidad aparece como externa a la vida sexual de los sujetos. José Ignacio Reyes. Esto se manifiesta. la de color de piel y sexualidad en la vida cotidiana (“negro(a) marica”) y la de tipo étnico– racial (autorreconocerse como afrocolombiano o afrodescendiente. esté dejando de operar sobre la desventaja más visible o explícita. El juego de las percepciones no implica que la desventaja que aparece más sutil para la mayor parte de los sujetos entrevistados.

. sultorías con ONG Mensajero Cali Estudiante universitario y actiÚltimo semestre universitavismo militante de organización Afrocolombiano. rio (Ciencias Políticas). Empleado público Negro. Cuadro resumen de los entrevistados Identidad sexual Nivel de escolaridad Bisexual Oficio principal y otras actividades Autoreconocimiento étnico–racial o de otro tipo Lugar de nacimiento Barranquilla Cali Tumaco “Negro fino”. en bares gay Nombre Edad Color Sexo-género de piel Ángela 30 Negro Transgenerista Alexa 33 Javier 28 Ricardo 25 Hasta quinto semestre universitario (Psicología). em. Consultoría en programa de Quinto semestre universitaHeterosexual jóvenes y activismo militante Afrocolombiano. Ultimo semestre universitaNegro Hombre masculino Bisexual rio (Historia). femenino Juan Carlos 23 Negro Hombre masculino Heterosexual Giovanni 21 Negro Hombre masculino Francisco 20 Mulato Hombre masculino Horacio 26 Negro Hombre masculino Buenaventura Tumaco Buenaventura Gonzalo 30 Negro Hombre masculino Tensiones en la construcción de identidades. nicación Social No se autoreconoce Cuarto semestre universitario Estudiante universitario. Estudiante universitario de Quinto semestre universitaHomosexual medio tiempo. Estudiante universitario y ConHombre negro. Negro Transgenerista Homosexual Bachillerato incompleto. transformista Hombre negro.Tabla 1. Cali Jamundí Buenaventura 312 Prostitución y activismo como Travesti negra.en términos étnico– Homosexual (Contaduría) pleado almacén de cadena raciales ni construye pertenencia racial. rio (Ciencias Sociales) afrocolombiana Segundo semestre de ComuHomosexual Estudiante universitario Hombre negro. militante transgenerista Estilista cosmetóloga Afrodescendiente.. rio (Artes Plásticas). Hombre masculino Negro Homosexual Bachillerato completo. organización afrocolombiana Heterosexual Bachillerato completo. Guillermo 24 Negro Hombre masculino transformista .

femenino rio (Filosofía) empresa de confecciones 313 . Mulato Hombre masculino Homosexual Cursos en culinaria y de. Bachillerato incompleto. Jamundí 29 Pacho Hombre negro. Ultimo semestre universiNegro Hombre masculino Heterosexual tario (Administración de Estudiante-trabajador empresas). Estudios en peluMulato Homosexual Estilista (peluquero) transformista quería y maquillaje. 28 Cali Bogotá Fabio Homosexual Licenciatura en Ciencias del Docente universitario Deporte. Vendedor en heladería Afrocolombiano. Negro afrocolombiaCali no. Afrocolombiano.Walter Hombre negro. Elverth 40 Negro Hombre masculino Andrés 21 Decorador 35 Tumaco Puerto Merizalde. coración. cine y televisión. Buenaventura Cali Fernando Urrea Giraldo. Hombre Estudios en sistemas y enMulato Homosexual Empleado del comercio masculino fermería. Actor aficionado de teatro y Hombre-masculino Octavo semestre universitaMulato Homosexual empleado como traductor en Negro.Organizador de eventos Negro. 23 Técnico en Ingeniería de Hombre masculino Sistemas. Waldor Botero Arias Carlos 25 Negro Hombre masculino Homosexual Bachillerato completo. José Ignacio Reyes.

Cuerpos desobedientes. Bourdieu. Critique sociale du jugement. (2006). Harmondsworth. Cali. extraido de http://www. Uma interpretação do desejo. Gagnon. 314 Tensiones en la construcción de identidades. Trabajo final para el curso de Diseño Etnográfico. E. J. Gente negra en Colombia. y Urrea. (2001). H. Nueva York: Anchor books. (1993). Butler. (2005). F. Resultados censo 2005. Inédito.. Cali. W. Travestismo e identidad de género. Black Sexual Politics: African Americans. Dinámicas sociopolíticas en Cali y el Pacifico. On the discursive limits of sex. P. (1990).. Nueva York. Stigma. Nueva York: Routledge. Universidad del Valle. (2006). Butler. gender. Nueva York: Routledge. Gender trouble: Feminism and the subversion of identity. (1959). Routledge. J. . París: Éditions Fayard. Botero. Goffman. 15 pp. The presentation of self in everyday life. Langage et pouvoir symbolique . Fuller. Goffman. Bodies that matter. J. J. Nueva York: Routledge. (1979). Collins. Buenos Aires: Edhasa.gov. Inglaterra: Penguin books. and the new racism. (1997). Dane. E. Medellín: Lealon. (Eds. Prostitución informal de transgeneristas en Cali: una observación etnográfica. P. Ensaios sobre o estudo da sexualidade. Le distinction. (2004). Departamento Nacional de Estadística. Butler. (2005). Varones de clase media en el Perú. J. Bourdieu. Undoing gender. Río de Janeiro: Garamond. O. París: Éditions de Minuit. (2004).) (2004). Notes on the management of spoiled identity.Bibliografía Barbary. N.co Fernández. Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú. Identidades masculinas. P.dane. (1963/1990).

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Urrea. 117-148. 316 Tensiones en la construcción de identidades. . F.. et al. et al. Ponencia presentada al Seminario Internacional Construcción y uso de las variables étnicas en las estadísticas publicas: lógicas y dinámicas intra e internacionales. Afecto y elección de pareja en jóvenes de sectores populares de Cali. Revista Estudos Feministas 14(1). Perfil sociodemográfico de la población afrocolombiana en las ciudades de Cali y Cartagena con base en los datos del censo 2005. 12 y 13 de octubre. 30 p.. México. (2006b). Hacienda Cocoyoc. (2006c). Urrea. Estado de Morelos. F.

cuyas respuestas fueron organizadas a manera de tablas. con un grupo de estudiantes de diferentes carreras de la Universidad del Valle3.Magíster en Sociología de la Universidad del Valle. capital del departamento del Valle del Cauca en Colombia. que se presentan a continuación. 3 La Universidad del Valle es el principal centro de formación profesional del Suroccidente colombiano. El estudio fue realizado en la ciudad de Cali. Con el objetivo de caracterizar a los entrevistados y las entrevistadas. a partir de las experiencias particulares referentes a los desempeños. Es de carácter público y está ubicada en Cali. Miembro del equipo de investigación adscrito a Colciencias Segregación. La experiencia de jóvenes universitarios en Cali–Colombia Mary Lilia Congolino Sinisterra1 Este artículo sobre sexualidades y estereotipos raciales es el resultado de una investigación de tipo descriptivo. 2 Las entrevistas fueron todas de tipo individual y en ellas participaron cinco mujeres negras y cinco mestizas. 1 Profesional en Ciencias del Deporte. en el caso de la pregunta de clasificación por color de piel. se establecieron un conjunto de preguntas. interpretativo y analítico. mujeres negras candentes? Sexualidades y Estereotipos Raciales.¿Hombres negros potentes. Ciudadanía y Dinámicas Urbanas en América Latina. El periodo de ejecución de estas fue entre 2003 y 2004. Cabe aclarar que aunque en ellas se muestran las respuestas originales que fueron obtenidas. cinco hombres negros y cinco mestizos. Cidse. . en las que se analizaron las trayectorias de vida sexual de hombres y mujeres. Facultad de Ciencias Sociales y Económicas. preferencias y comportamientos sexo–afectivos. Línea Socioantropológica de la Salud. En total se realizaron 20 entrevistas. El Lugar de las Poblaciones Negras en la Ciudad. basada en entrevistas en profundidad2.

mestizas(os). mujeres negras candentes? . Magdalena Tumaco. Cundi. Valle Autoclasificación de la orientación sexual Heterosexual Psicología Octavo Trabajo Octavo Social Ciencias Noveno Sociales Economía Octavo Mestiza ¿o Blan. Semestre Edad Autopercepción cursado de color de piel Alejandra Psicología Octavo 23 Negra Dalila Ciencias Octavo 20 Mestiza Sociales Claudia Educación Décimo 24 Negra Física y Salud Juana Lenguas Décimo 23 Mulata Modernas Teresa Biología y Quinto 20 Afro Química Fuente: Congolino. Valle Cali. Mujeres negras.Heterosexual namarca Venezuela Heterosexual Carolina Tecnología Primero 19 de Suelos Fuente: Congolino. Tabla 1.se acudió a la clasificación arbitraria de las respuestas.Heterosexual ca? namarca Blanca mestiza Cali. Nariño Heterosexual Heterosexual Tabla 2. por conveniencia para el análisis de los datos.Bogotá. Cundi. 2006. agrupándolas en dos categorías: negras(os). Valle Heterosexual ¿Mestiza? India Bogotá. Mujeres mestizas Nombre Carrera Antala Clara Laura Paula Semestre Edad Autopercepción cursado de color de piel 20 24 23 21 Mestiza Lugar de nacimiento Cali. Valle Autoclasificación de la orientación sexual Heterosexual Heterosexual Heterosexual Cartagena. 2006. Nombre Carrera Lugar de nacimiento Cali. 318 ¿Hombres negros potentes. Valle Buenaventura.

Valle Heterosexual Heterosexual Heterosexual Heterosexual Fuente: Congolino. Valle Cali. Valle Cauca IpialesNariño Heterosexual Heterosexual Heterosexual Sociología Octavo Ingeniería Sexto Eléctrica Ingeniería Cuarto Industrial. dicho fenómeno Mary Lilia Congolino Sinisterra 319 . Heterosexual Cundinamarca Cali. Hombres mestizos Nombre Andrés Carrera Trabajo Social Semestre Autopercepción Lugar de Autoclasificación de Edad cursado de color de piel nacimiento la orientación sexual Cuarto Quinto 24 Trigueño 22 Blanco 24 Mestizo Raza amarilla. un típico latino 20 Blanco años Cali. 22 indígena. Valle Heterosexual Leonardo Biología Felipe Julián Diego Bogotá. Tabla 4.Tabla 3. 2006. es el de los estereotipos sexuales racializados. Estereotipos raciales–sexuales Uno de los posibles análisis que puede establecerse entre raza y sexualidad desde el campo socio–antropológico. Valle San Andrés Cali. Hombres negros Nombre Jorge Jhonny Ignacio Charlie Miguel Autopercepción Semestre Edad de color de piel cursado Ingeniería Primero 18 Afrocolombiano industrial Recreación Quinto 23 Cien por ciento negro Ingeniería Cuarto 21 Negro Civil Ingeniería Quinto 23 Negro claro Agrícola Arte Octavo 24 Negro o Afro Dramático Carrera Lugar de Autoclasificación de nacimiento la orientación sexual Venezuela Heterosexual Cali. Fuente: Congolino. 2006. En su expresión contemporánea.

hasta sus expresiones contemporáneas tal y como son descritas en diversos documentos historiográficos y en documentos recientes. ¿Hombres negros potentes. lo que aquí se plantea es que los estereotipos sexuales y en sí la sexualidad racializada. En otras palabras. Costa Pinto. (2002). marco significativo de las expresiones diferenciadas. En lo que se refiere a las sexualidades de los hombres y las mujeres negras.da muestras de la manera en que afecta las relaciones entre los sujetos y en particular de su peso significativo en las experiencias de vida sexual de hombres y mujeres negras. las manifestaciones de los estereotipos raciales sobre las personas negras pueden rastrearse desde épocas coloniales. se corresponde con una estructura más amplia que es el racismo. Dos Santos.1998: 101. establecidas entre grupos humanos a partir de las clasificaciones fenotípicas. que tienden a homogeneizar los comportamientos. es decir. Maya (1998). lo que a la vez es reforzado con ciertos parámetros ya creados por las jerarquías de poder socio–raciales. en diferentes maneras de relacionamiento social. Los estereotipos en general son una forma de prejuicio (desfavorable o estigmatizante.1998: 185). que difícilmente pueden ser demostradas y comprobadas (Brown. los estereotipos tienen manifestaciones específicas. que se demuestra mediante expresiones del lenguaje. Meillassoux (1993) y Ortiz (1985). En general. En esa dirección se plantea que las expresiones de los estereotipos sexuales contemporáneos pueden ser vinculadas con el proceso de esclavización. de moldes cognitivos o de representaciones del otro o de uno mismo. aunque en determinadas condiciones puede ser favorable) que se consolida a partir de la construcción de de imágenes mentales. En este sentido. debido a su permanencia. con una importante trayectoria social e histórica. los estereotipos sexuales son interpretados como una manifestación de racismo. en la cual subyacen diferentes formas discriminatorias. Tomando como base algunos datos historiográficos4 encontramos como ciertos contextos y situaciones acuñaron y posibilitaron la difusión 4 Se hace alusión a los datos presentados al respecto por Kalulambi (2002). mujeres negras candentes? 320 .

“…lo negro que se opone a lo blanco.de formas interpretativas estigmatizantes. p. (el lenguaje oral. se relacionan a su vez con los contrastes establecidos entre África y Europa. los dichos y demás manifestaciones). cit. 286). uno agreste y bárbaro. las cuales con el transcurso del tiempo y amparadas en diferentes formas de difusión y fortalecimiento. desempeñó un papel fundamental en la producción de los imaginarios sobre la sexualidad de los afrodescendientes. con un particular sentido de dominación y discriminación. sobre las corporalidades y las sexualidades de las mujeres y los hombres africanos esclavizados. junto con otros procesos sociales. la jerarquías raciales.(2003: 55) establece que en las mujeres esclavizadas la suborMary Lilia Congolino Sinisterra 321 . En esa dirección es importante resaltar como los estereotipos sexuales alusivos al desenfreno. la mirada que se consolidó durante la época colonial estuvo sujeta a un orden estructural y patriarcal etnocéntrico y a las concepciones morales del catolicismo ibérico. los registros escritos. es plausible considerar que en las sociedades latinoamericanas la esclavización. Se destaca en esta dirección la manera en que ciertas interpretaciones propias de la hegemonía blanca colonizadora establecieron de manera específica definiciones de las sexualidades de hombres y mujeres negras. luz y sombra. que lograron concretarse posteriormente en diferentes formas de racismo. 2002: 277). Morales. Para Maya (1998: 194) por ejemplo. op. En el caso particular de las mujeres negras. otro dócil y civilizado. manifestadas en la a través de estereotipos y diversas maneras de prejuicio racial (Dos Santos. De acuerdo con diferentes datos presentados por los historiadores ya mencionados. coadyuvó a la formación de un imaginario particular sobre estos grupos humanos. razón y locura” (Dos Santos. En esa medida la condición de otredad exótica marcó diferencias. posibilitaron la prevalencia de los prejuicios sexuales raciales. la participación del cristianismo en los procesos de esclavización dados en América y su actuación en la denominación y uso de categorías estigmatizadoras como pagano y demoníaco. el ímpetu y la falta de autonomía de las y los afrodescendientes “negros”.

¿Hombres negros potentes. inimaginadas en el ámbito afectivo público. sino por la demostración de poder entre sexos. pues pasaba no sólo por la argumentación ideológica de su inferioridad como expresión de racismo. con el precedente inseparable de la condición de amo y esclava. Otro aspecto de la historia colombiana lo presenta el historiador Jaramillo (1972: 50-51). silenciosas y obedientes. cit. y con ella la sexualidad. En tal sentido surgió la contradicción en el ámbito de la ética cristiana. 2002: 55). digna de ser esposa del hombre y la señora de su hogar. Morales hace referencia a este aspecto de la siguiente manera: […] Se la ve ante todo como objeto apropiado a la apetencia y a los deseos físicos del hombre. que este papel está reservado para la mujer blanca a quien se la identifica con la castidad. Hay que concluir. la pureza y la virginidad intocable. Dignas de merecer el espacio íntimo sexual con el amo. pues en la práctica las actitudes de los colonos hacia las mujeres dependían de su posición social y de su color (Dos Santos. citado por Morales Villegas. mujeres negras candentes? 322 . 57. y que además asumieran la maternidad. En ellos las mujeres negras se muestran como desprovistas de escrúpulos morales en lo referente a su comportamiento sexual. op. p. sea blanco. como un deber. entonces. A través del arquetipo de María (la virgen católica) se lograba que las mujeres esclavas fueran sumisas. ella es la amante por excelencia. En fin. Con relación a lo anterior encontramos casos registrados en la literatura del siglo XIX que recogen los imaginarios y las representaciones del siglo XVIII y que son alusivos a situaciones específicas de uso de las mujeres por parte de sus amos. quien habla así de la preferencia del blanco por las mujeres negras: 5 Prescott. En cambio pocos presentan a la mujer de color como amada. la blanca para esposa y la negra para moza5.dinación sexual y de género se presentaba con mayor radicalidad. negro o mestizo. Como reza un dicho popular.

el tema estuvo también ligado al sometimiento físico en la relación trabajo y procreación. Los hombres en cautiverio permanecieron gran parte de tiempo privados de la posibilidad de vivir una experiencia sexual gratificante. En Colombia. por ejemplo. fue el concepto que Meillassoux (1990:124). En el caso de los hombres. Ya en el ámbito contemporáneo y haciendo referencia al tema del lenguaje oral. la esclava debió ser muchas veces la iniciadora sexual de los hijos de los propietarios en la Nueva Granada […] la atracción que la negra y la mulata ejercieron sobre el blanco fue. 6 Hago referencia al racismo cordial como expresión verbal sutil y afectuosa. son por lo general maneras diferenciadoras utilizadas para referirse a estas personas y que son inusuales para mencionar a la personas mestizas y blancas. siendo esta una expresión que ya se considera parte del humor nacional. por ejemplo. uno de los factores más atractivos del mestizaje en la sociedad de los siglos XVII y XVIII.La mujer negra. En el campo del lenguaje los estereotipos raciales han jugado un rol ambivalente que incluye y excluye. adoptando formas sutiles o cordiales6 que no se reconocen necesariamente como agresivas. pero que establecen marcas de diferenciación y separación social importantes. “morochita”. lo que se presenta de manera jocosa ya que según se dice. Desexualización. el uso de diminutivos como “negritos”. se muestran diversas expresiones ligadas con las experiencias de los prejuicios raciales. que podrían considerarse “expresiones cariñosas”. en la dirección en que lo presenta Rodrígues. Mary Lilia Congolino Sinisterra 323 . como en otros países hispanoamericanos de numerosa población e influencia negra. (1995: 11-12) para el caso del Brasil. es la forma como hablan “todos los negros”. “negritas”. se presenta la alusión permanente a lo que ha sido denominado “acento de negros”. por una parte por estar distanciados de las mujeres al ocupar espacios de actividad laboral distinta y por otra. por ser utilizados como sementales para engendrar nuevas generaciones para ser igualmente esclavizadas. tuvieron un fuerte atractivo para el blanco. Así mismo. utilizó para referirse a la situación sexual de los procedentes africanos en cautiverio. y especialmente la mulata. por otra parte.

es importante mencionar que los diminutivos representan una forma expresiva de inferioridad del otro y que no existe un “acento de negros o negras”. Por esta razón. (Viveros. encontrando entre ellos diferencias substanciales. acuñadas en las tradiciones orales contemporáneas. Encontramos por ejemplo las frases: “voy a trabajar como negro” para hacer referencia a la realización de un trabajo al parecer interpretado como esclavizante. Los acentos se forman de acuerdo con las particularidades de las regiones donde las personas habitan. (1994). pero la embarra”. En un artículo sobre estereotipos raciales en comerciales publicitarios colombianos. muchos toman la actitud de no reconocer la existencia del racismo en esta sociedad y se hacen muy pocas reflexiones sobre los significados aceptados de lo negro en la sociedad colombiana. La presencia permanente de formas de discriminación racial a partir del lenguaje oral se ha convertido en una costumbre de la que se hacen pocas reflexiones. y en ese sentido podríamos comparar el acento de un hombre negro que vive en la ciudad de Cali. cuyos orígenes se remiten a la colonia7. sí se reflejan formas cotidianas como las expresiones comunes. ya que se han adoptado socialmente con tolerancia y complacencia. mujeres negras candentes? 324 . ¿Hombres negros potentes. 7 Referente a la construcción de expresiones estereotipadas sobre las acciones de hombres y mujeres negras que persisten en los espacios contemporáneos y que se han reinterpretado para enfatizar en la discriminación y el racismo. la embarra a la salida. se puede consultar el material en audio de Agualimpia.Al respecto. “Negro que no la embarra a la entrada. 2003: 508). con el de uno nacido en Medellín y con el de otro nacido en Valledupar. Viveros (2004: 82) expresa: La discriminación racial se practica a nivel individual y adopta una forma más de exclusión que de agresión. es complejo develar en el contexto nacional manifestaciones de agresión racial directa entre grupos. Con las cuales se hace referencia a que las personas negras tienen como condición natural cometer errores y obrar de manera torpe. como lo plantea Viveros. Si bien.

en la cual se alude al cabello de la mujer negra diciendo que “parece bombril de ariar panela”. son consideradas expresiones que hacen parte “del acervo cultural” de un país. difuso y repetitivo. un escenario citadino que se caracteriza desde el punto de vista fenotípico por su variedad racial y por las construcciones sociales diversas. Las expresiones mencionadas pueden ser consideradas como manifestaciones de racismo. sobre todo en escenarios públicos. ya que forman parte de una estructura de discriminación racial. En términos generales. a partir de marcadores de clase social. fazem na saída” y “as unicas coisas que os negros saben fazer bem são música e esportes” (p. En sus diversas manifestaciones obedecen a una misma razón estructurante. Sexualidades de mujeres y hombres negros en Cali De acuerdo con la experiencia empírica. pero que por tener un carácter sutil. referidas a lo que se espera de una persona negra. para el caso del Brasil. es importante resaltar que el marco contextual de la discusión sobre estereotipos sexuales racializados se presenta en Cali. Telles (2003: 248) hace referencia. Mary Lilia Congolino Sinisterra 325 . es decir. 237). donde las marcas discriminatorias raciales han estado presentes. de una región o de una localidad. En particular. Más adelante ilustra frases similares a las del contexto colombiano. En uno de sus textos. “os negros que não fazem na entrada. muestra las estrofas de una canción titulada Olha o cabelo dela. en la que se mimetiza el constreñimiento real en las opciones de libre escogencia en el campo del amor. los estereotipos raciales se constituyen en estructuras adoptadas. en un conjunto de elementos que articulan imaginarios y prácticas. En estos casos la estructura reguladora podría obedecer a la lógica del estigma presentado por Goffman (1986) como atributo desacreditador. a un tipo de humor sutil y racista presentado sobre los negros.Estas frases. en la que se ubica una percepción especial de la condición del otro. que opera en las relaciones interpersonales de la vida cotidiana. dichos y expresiones existen en diferentes latitudes de América.

y que no necesariamente pueden trascender a otros contextos. que son más ardientes.Cali es una ciudad donde los encuentros furtivos. Bien es sabido que el campo de las sexualidades comparado con otros ámbitos del desempeño humano no ocupa un lugar importante en la es326 ¿Hombres negros potentes. que si es chévere. uno de los hombres negros entrevistados. Pero ellos dicen que son impresionantes. que se mueven bacano. al parecer. mujeres negras candentes? . pero que cuando lo se logra. sí a cada rato que salimos de la Universidad nos vamos a culiar. pues lo que a ellos les ha tocado. sin mayores inconvenientes. que bailan muy chévere… que son buenísimas en la cama. quien tiene una novia mestiza y que cuenta cómo las amigas de su pareja tienen interés particular en conocer parte de su vida sexual en cuanto a su desempeño como hombre negro. Yo tengo dos compañeros que dicen que les encantan las negras. encontramos casos en los que las personas que circulan en torno a ellos expresan interés específico por conocer las particularidades sexuales. En lo que se refiere a experiencias específicas de las parejas interraciales. Mi novia me cuenta que las compañeras le preguntan que si está contenta conmigo. pues yo no sé. Que si uno la mantiene con el motor encendido. como los denomina Sevilla (1999: 41). se ven interferidas por las particularidades que establece la relación sexo–raza. Es el caso de Miguel. que si a cada rato (se refiere a la frecuencia en las relaciones sexuales) y ella les dice sí. Miguel comparte además algunos comentarios que hacen sus amigos mestizos de la universidad acerca de las mujeres negras. pero creo que el concepto sexual de cada persona depende como de las experiencias que haya tenido. “donde las barreras raciales y de clase son rotas”. de tipo erótico–afectivo. espontáneos y ocasionales interraciales. ah… que si no te lastima. a partir de encuentros de sociabilidad previa. tienen como escenario predilecto la rumba y el baile.

Mary Lilia Congolino Sinisterra 327 . lo cual tiene sus efectos en el ámbito de las relaciones sociales cotidianas. Es por ello que se enfatiza en la idea en que tal relevancia que toma el ámbito sexual en la vida de los hombres y mujeres negras es una manera de reafirmar la ubicación de los mismos en una posición valorativa. (1997: 367). entre las maneras en que comúnmente se determinan las características de los individuos. cuando expone el comentario de los hombres blancos antioqueños que dicen: “vámonos al Chocó a comer negra”. es decir. pues que son muy ardientes. o de la raza. como las uniones estables y formales de tipo interracial8. una sexualización del color de piel. y agrega que al momento de escoger mujer con fines matrimoniales buscan una de su mismo color: “blanca”. jerárquicamente desventajosa. afectando asimismo las posibilidades de conformación de lazos sociales más perdurables. no más.cala social. 9 En la presentación de las denominaciones utilizadas para hacer referencia a hombres y mujeres negras en términos sexuales. En la medida en que un estereotipo sexual racial opera como estigma desfavorable. que son como ardientes o cosas así […] No. ¡Muy calientes! Que las damas negras son más alegres. Las mujeres negras son… Las mujeres negras uh. Que eran 8 Un caso a resaltar es el expuesto por Wade. este tema ocupa un campo quizás secundario. más divertidas. Cuando los estereotipos se construyen sobre supuestos atributos corporales asociados al color de piel y están ligados a determinados comportamientos que tienden a ser “naturalizados” en el campo del deseo. Al indagar a las mujeres entrevistadas en el estudio acerca de su opinión sobre la sexualidad de los hombres y las mujeres negras desde su experiencia personal o a partir de conocimientos y percepción general. encontramos las siguientes respuestas9. se coloca al individuo en una posición degradada o inferior respecto a otros individuos. se optó por agrupar las respuestas. la mujer negra es candente. estando por encima aspectos como los de tipo intelectual. se produce un interesante efecto de racialización del sexo y lo contrario.

una serie de calificativos esencializados. ¿cómo se dice?. Que nos ponen la pata a nosotras. el “ímpetu”. espectaculares. al determinar la dimensión y el alcance de las ganancias personales y sociales que el estereotipo proporciona al individuo. son como esas cosas. No sé. la “fogosidad”. en fin. Muy fogosos. que son sementales o algo así. Que tienen muy grande el aparatito. Que la tienen grande sí eso. Relacionar los estereotipos con una expresión de la discriminación racial puede ser catalogado en primera instancia. Dicen que son espectaculares. No. la racionalidad y la subjetividad misma. yo no sé si sea cierto. muy machistas. que mejor dicho son súper. En las respuestas del conjunto de estudiantes se destaca la tendencia a la determinación de las sexualidades de las personas negras con adjetivos como el “desenfreno”. tengo una amiga que quisiera tener la experiencia y amigos que quisieran tener la experiencia. Sin embargo. que no eyaculan rápido. de que tuviera tanta resistencia. Que los hombres negros satisfacen más a las mujeres. todo el tamaño también influyó mucho. la capacidad de autorregulación de los sujetos.mujeres muy sexuales y que son mujeres. Que los hombres negros tienen un pene grande […] aparte de eso que duran mucho. aparecen interrogantes que de inmediato alertan sobre aspectos que subyacen en 328 ¿Hombres negros potentes. muy calientes. dominantes pues en la cama. siempre como en chiste. como una postura sesgada ante algo que aparentemente favorece a quien está asociado a el. yo no sé si sean mitos. o qué. muy calientes. hacen lo que yo llamo el trabajo sucio […] pues que están en pro de satisfacer a la mujer y que son muy resistentes. que son mejor dicho […]. que ponen en cuestión la diversidad y las características sexuales propias de cada individuo. […] era un macho en la cama […] Espectaculares y buenos en la cama […] El hecho de que fuera grande. no he escuchado nada. mujeres negras candentes? . Los hombres negros son: Enfermos e insaciables. que el que come negro va pa’l cielo. el “calor sexual” y. hombres y mujeres. que son muy buenos.

El habitus produce un mundo social y viceversa dado que es una estructura que de la misma manera se convierte en estructurante. En estos casos. en tanto recurso a explotar en los espacios de la conquista o de la seducción. por ejemplo. en las artes amatorias y en situaciones en las que se le da relevancia a la expresión corporal. Los estereotipos sexuales pueden ser considerados por una parte como positivos. él dice: Mary Lilia Congolino Sinisterra 329 . uno de los hombres negros entrevistados. Aquí la identidad de negro puede tomar forma de estrategia de poder o formar parte de los recursos de movilización grupal.esa cuestión y que valen la pena ser discutidos. el estereotipo puede aparecer como un fenómeno integrador. los estereotipos pueden ser analizados como marcadores de exclusión social. es decir. en tanto proceso diferenciador. inferioridad social y menor estatus. los estereotipos están legitimados por estar basados en una aparente naturalidad. “como el producto de la internalización de las estructuras sociales” (Bourdieu 1988: 18). En el caso de Jhonny. orientada a un objetivo de movilidad social Por otra parte. expresados además en creencias y prácticas de grupo que autojustifican el juego y las prácticas asociadas a ellos. por esta razón. puesto que atañen relaciones de subordinación. en al que se juegan elementos ambiguos. En este caso el estereotipo sugiere un modo de pensamiento y un accionar. que se asume como propio. Para muchas personas negras. que se apoya en la tradición y la ancestralidad. los estereotipos sexuales podrían ser entendidos a partir del concepto de habitus. En términos de Bourdieu. como lo son la rumba y el baile. un elemento cohesionador constitutivo de identidad. capital corporal versus la negación de otras capacidades–recursos o capitales. Los estereotipos como categoría social colocan a los individuos en una situación de inclusión–exclusión relativa y conveniente al orden social jerarquizado en términos de clase. los imaginarios sobre la sexualidad de las mujeres y hombres negros son una parte constitutiva del habitus de diferentes grupos sociales. encontramos que él asocia su capacidad sexual a su condición racial. género y color de piel.

otro de los hombres negros entrevistados. refiere a una colectividad y a una condición ligada a la cuestión fenotípica. en todo lo que sea físico y ahora intelectualmente. Las 330 ¿Hombres negros potentes. mujeres negras candentes? . pero no de una porque yo me controlo psicológicamente y entonces pues… retardante. más agitadito. Y ahí hay una vibración. A mí me encanta el sexo. la sangre. […] me gusta más el sexo fuerte. que cuatro.[…] Yo creo que tiene que ver mucho el ser negro. se refleja una mezcla de idealización y de experiencia vivida. han desarrollado una práctica sexual que va de la mano con el estereotipo. desde su condición masculina y su autoafirmación por el color de piel. más de contacto. entonces resistentes a todo […]. él es un hombre que mediante su autopercepción sexual marca fuertemente el estereotipo sexual del hombre negro. De esa manera al autodescribirse en términos de su capacidad sexual plantea: Me considero una máquina… yo tengo mucha energía… yo resisto mucho y claro… en charlas con mis amigos no que cuántos (se refiere a la cantidad de eyaculaciones) que no que tres. El discurso de Jhonny denota convicción. el color. pero es que yo como que tengo cuatro o tres. al igual que otros hombres negros. todo el cuerpo tiene más resistencia que el blanco. al medio día volver y a la noche volver. La expresión de Charlie “a las personas de color nos gusta”. Charlie. yo creo que hay que aceptarlo. termino y puedo tener uno por la mañana. más fuerte. responde ante la pregunta por su autopercepción de la siguiente manera: De pronto a las personas que somos de color nos gusta un sexo más intenso. por ejemplo una posición que me gusta es que este en cuatro”. me gusta mucho el sexo oral. Quizás él. nos gusta mucho el sexo oral. más veloz y variar posiciones. En las expresiones presentadas por Jhonny. en el correr. No pues estos manes son unos duros.

si no que yo me imagino estando en ese lado.expresiones de él. la homosexualidad es una condición que se da más en las personas mestizas que en las personas negras. no los trato ni mal. más que todo si son afro. Teresa. no creo. o la persona con la que se está. que no varía. pareciera que siempre existe la misma disposición a lo sexual. dice. Otra manera de analizar el peso social de los estereotipos sexuales en los hombres negros es el tema de las relaciones no heterosexuales. toda vez que muestran una disposición aparente a ciertas formas de sexo y su interés por su práctica intensa y fuerte como asociadas a algo innato. La homosexualidad en las personas negras le causa inquietud y considera que es algo contradictorio. creo que culturalmente el progreso está es… creo que en vez de progresar estamos retrocediendo. yo no sé. a mí me sorprende. cómo uno se siente. machos heterosexuales. No sé. pero no es que me sorprenda así. más que todo de rabia. pero sí como que me gusta el progreso y si siguen con esas cosas así. “La mayoría gana”. eso es lo que yo pienso. guardando las diferencias. tienen similitudes con las de Jhonny. me parece que como que no va. ni siquiera destaca una diferencia según las circunstancias. si uno en el sistema ve que los hombres son machistas y que son como tan fuertes. que en el caso de éstos son más cuestionadas por considerarse contrarias a lo que ellos en “esencia” deben ser. pero Mary Lilia Congolino Sinisterra 331 . no va con eso. siento que me da como algo. una de las mujeres negras. tan de cosas así y uno nunca ve como que en los hogares se dé las cosas de mimar a alguien. yo pienso que al ver dos hombres afro. no es que sea homofóbico. para referirse a una cuestión mayoritariamente mestiza. En esta forma de expresión. entonces eso es algo como diferente. sino que me da como rabia ver a las personas en ese estado. opina de las relaciones sexuales entre hombres negros lo siguiente: Pues de pronto cuando uno ve a una persona afro uno dice pero por qué. Para Jorge. porque yo le tengo estimación a todos los afro.

pero es muy difícil ver a dos hombres afro en esas. uno sale a la calle y los ve en esas. entonces es como diferente… creo que uno escucha hasta en los propios amigos que ven a un blanco con una persona y para ellos es indiferente.pues al ver a dos hombres blancos es como diferente porque. pues socava los imaginarios predominantes. la misma televisión. Op. a diferencia 10 Se hace referencia a la investigación que sirvió como base para la elaboración de este artículo. El rechazo a la homosexualidad de los hombres negros en este caso es una manera de reconocer la manera en que el estereotipo de hombre negro heterosexual. ¿Hombres negros potentes. sobre todo desde la percepción de las mujeres y hombres negros entrevistados. mujeres negras candentes? 332 . entonces empiezan. Los dilemas que viven las mujeres negras entrevistadas son muy similares a los de las mujeres mestizas entrevistadas y en ellos desempeña un papel importante los marcadores de género predominantes en nuestra sociedad. quienes fueron más enfáticos que las personas mestizas al plantear su rechazo a esta opción. ah este man qué y empiezan como a buscar términos para insultar y todo. entonces como que no. pues. uno está tan acostumbrado a ver a personas mestizas en esas. Un dato significativo es el de las edades de iniciación de la primera relación sexual. Por otra parte analizar el tema de los estereotipos en el grupo de mujeres negras a partir de sus experiencias de vida –presentadas en la investigación–10 lleva en primer lugar a visualizar un contraste. están bastante lejanas de las historias reales de este grupo de mujeres. viril y potente pone límites significativos a la libre escogencia de orientación sexual y a la experimentación de encuentros homoeróticos en los espacios públicos. Para las mujeres negras está entre los 18 y 19 años. No hay en sus testimonios referencias a realidades exóticas en tanto al placer. al goce y la disposición sexual. Interesante destacar la manera en que se ha internalizado la idea de hombre negro heterosexual. ya que la disposición para el erotismo y las habilidades amatorias atribuidas comúnmente a las mujeres negras. Cit. como un condicionante. pero ven a un afro con otro. 2006.

toda vez que a sus 23 años de edad manifiesta no haber tenido relaciones sexuales. pues hizo una promesa a Dios de mantener su virginidad hasta concluir sus estudios universitarios. Agrega que a partir de ello no deseó tener más relaciones con él y que la relación no funcionó nunca más. que consideran las relaciones sexuales y la formación académica como variables excluyentes. la vivencia de su experiencia inicial no dejó recuerdos positivos.del grupo de mujeres mestizas entrevistadas. que estuvo deprimida por largo tiempo y que sólo mucho después lo logró superar. y además como el resultado de la influencia de la familia. Para Dalila fue una experiencia en la que sintió que tuvo que complacer a su pareja y no fue lo que ella esperaba del sexo. que la experiencia física fue dolorosa y que a él (su pareja del momento). En los casos de Dalila y Teresa. En términos de las experiencias sexuales. Más adelante. Este caso podría analizarse como el resultado de una construcción de autonomía y autorregulación de su sexualidad. Claudia y Alejandra expresan tener en la actualidad relaciones sexuales satisfactorias. Teresa se refiere a esa relación sexual como algo horrible. de ahí lo arriesgado de generalizar un comportamiento partiendo del color de piel. Dalila y Teresa manifiestan haber sentido temor para vivir otras experiencias sexo–afectivas y plantean que vivieron prácticamente una renuncia a su vida sexual activa. quienes tuvieron este tipo de experiencia entre los 14 y 16 años de edad. no le importó más que su propio placer. para la cual la vivencia del placer erótico sexual deviene una amenaza para el cumplimiento del proyecto escolar. encontramos que las situaciones vividas obedecen a cuestiones particulares de vida. con el precedente que sus primeras experiencias sexuales se dieron en contextos afectivos significativos para ellas. atravesadas por la manera en que se establecieron los vínculos afectivos o amorosos. pues los recuerdos de los primeros encuentros estuvieron marcados de dolor por la agresión recibida. Es decir. Mary Lilia Congolino Sinisterra 333 . es decir. El caso de Juana se torna uno de los más interesantes. las edades de las mujeres distan de lo que se esperaría de una persona predispuesta al sexo. Dice que no sabía nada acerca de ello. Sólo si partimos de esos aspectos.

de que los miembros son autónomos. como que los “negros tienen algo en la sangre”. encontramos una serie de cuestiones relacionadas directamente con el aspecto fenotípico. acerca de la importancia de la revisión crítica y racional del estereotipo. p. mujeres negras candentes? . actuantes de maneras diferentes. encontramos de qué manera las imágenes. Ahora. feminidades plurales. ideas o sistemas de ideas. particular por cierto. requieren de una revisión crítica y racional. historias particulares. por tanto. estaríamos ante una diversidad de expresiones tan singulares como lo son ellas mismas como sujetos. en este caso en torno a la sexualidad de las mujeres. existe una vinculación entre el tamaño. construcciones específicas de la vida socio–afectiva y. diversas experiencias de socialización. Entonces. en la esfera social e íntima. La cuestión de asociar el tamaño del miembro a la producción de placer. Si tuviésemos la posibilidad de observar corporalmente a las mujeres negras entrevistadas. esta relación es una de las más comunes en el imaginario colectivo. se hace necesario recordar que la categoría mujer negra hace referencia a una homogeneidad cuestionable. Aquí retomo entonces la idea de Costa Pinto (op. la posibilidad de proporcionar placer y el color de piel. individualidades. mujeres negras. pareciera recoger la idea. Volvemos entonces a una cuestión esencialista en la que nos encontramos con respuestas poco sólidas. pero que las personas dan por hecho.Al hacer referencia a los estereotipos. según un determinado fenotipo. retomando lo mencionado sobre los hombres negros. tienen un desem334 ¿Hombres negros potentes. Asimismo si las pudiéramos ver en el plano de su intimidad sexual. ya tendríamos una primera objeción ante la idea que tienen cuerpos particulares. cit. ya que lo que en realidad existe son mujeres negras en plural. es decir. Según lo mencionado por los entrevistados y las entrevistadas. Con lo anterior. algo particular que no puede ser explicado de manera clara. particularmente en lo referido al tamaño del miembro. justamente por estar tan arraigado. pero afectadas por las estructuras estereotípicas ya mencionadas. que es a lo que el estereotipo mismo hace resistencia. en forma de guitarra. 169). Es decir. “un swing”. pues no todas lo tienen.

Relaciones interraciales. son pocas las reflexiones que hacen sobre los estereotipos sexuales. de agradar o lograr engancharse en una identidad colectiva. Mary Lilia Congolino Sinisterra 335 . en la misma línea de una respuesta instintiva que no da cabida a consideraciones que hacen de cada acto y de cada persona un sujeto particular. en el cual el color de piel encarna la masculinidad y da garantías de éxito en el plano sexual. La idea que son resistentes y aguantadores aparece en el orden de la capacidad física y por ello. se mezcla también el de la expectativa de un buen desempeño sexual. Continuando con el tema. experiencias y expectativas que están por encima del color de piel y el tamaño del pene? Al lado del tamaño del miembro masculino. que los hombres negros son insaciables. lo que da cuenta de manera predominante de cierta asimilación de los mismos. ¿Acaso el desempeño sexual no corresponde a una correlación de elementos. cuestiona su capacidad de autorregulación en tanto poseen un comportamiento sexual innato que escapa a los controles de la racionalidad. podría establecerse la siguiente pregunta ¿por qué y para qué se asumen los estereotipos? Esta pregunta tiene que ver con la posibilidad de saber si existe un ejercicio reflexivo y autónomo en contraposición a la imitación y a la interiorización de una forma socialmente estipulada y construida de actuar según un determinado habitus. situaciones. amparada en una especie de cualidad y poder que este otorga a la condición de los sujetos negros. Quizás una manera de explicar la vivencia o la aparente vivencia de prácticas estereotipadas está dada por la idea de encajar en un comportamiento esperado y por tanto. no necesariamente en el plano afectivo. En los fragmentos de las entrevistas presentadas encontramos varios aspectos importantes que nos hablan de las maneras en que las personas mestizas establecen sus preferencias al momento de constituir relaciones. Según los datos obtenidos.peño desligado de quienes los poseen. que de todas maneras da un lugar en términos de valoración social. principalmente en el caso de los hombres. si bien por lo expresado comúnmente. Otra idea.

A continuación se presentan algunas de las respuestas de los estudiantes mestizos ante la pregunta sobre si establecerían una relación formal de noviazgo o de tipo matrimonial con una persona negra. se me dificultaría mucho. pues con uno sí me di un beso en estos días y es bien moreno pero no. no le pondría inconveniente a eso. que no ahonda en el asunto del color de piel porque en el medio en el que se mueve hay muy pocas personas negras y por eso mismo sus relaciones con ellas son realmente escasas. pero tiene. he tenido amigos negros y chévere y todo pero ni me he imaginado. pero sobre todo por los que uno cree que no tiene. no tendría. no. no sé. no le pondría inconveniente a eso. Tal y como se presenta en las respuestas. por los prejuicios de la gente. Y tengo amigos y me caen bien pero no. las personas entrevistadas ponen como condicionante para establecer una relación con hombres o mujeres negras aspectos como el vínculo afectivo. En los casos en que se manifiesta el interés. O sea que yo diga que porque es negro chao.En ninguno de los casos encontramos un testimonio que de manera directa presentara un interés particular en establecer una relación afectiva estable con una persona negra. Leonardo expresa que no tiene preferencias para establecer relaciones afectivas con personas negras. creo que… bueno. yo creo que no. Clara plantea: No lo había pensado. se hace el énfasis en algún tipo de condicionante que pasa por la idea que debe existir mucho agrado por la persona. Sin embargo. mujeres negras candentes? . Antala dice al respecto: No. se debe tomar en la cuenta que construir una relación de enamoramiento o noviazgo con una persona negra podría implicar establecer normalmente contactos en espacios públicos y disponerse de manera abierta a 336 ¿Hombres negros potentes. o que se debe estar enamorado de ella. yo creo que si yo me enamorara de una persona negra.

169) en el que resalta la importancia de “surpreender as discrepâncias entre atitude real e a opinião confessada. en las artes de la seducción. el erotismo y el desempeño sexual. Presenté para la discusión la vinculación de los estereotipos sexuales con el tema del racismo como el resultado de la construcción histórica de una memoria social. Mary Lilia Congolino Sinisterra 337 . expresar afecto abiertamente y compartir con la familia y amigos. La presencia de estereotipos sexuales raciales. los estereotipos terminan posicionado a hombres y mujeres negras en el lugar de objetos de deseo y no de sujetos constructores de relaciones sexuales y afectivas complejas y más estructuradas. En este punto hago referencia a un enunciado de Costa Pinto (op. por su relación con la dominación de género.” Refiriéndose a la importancia de develar la presencia de los estereotipos y en sí del racismo en los discursos cotidianos. y es ahí cuando precisamente el prejuicio por la relación interracial toma sentido. se generan maneras de exclusión y limitación de otras opciones de vida social. expone a las personas a los cuestionamientos y prejuicios que afectan ese tipo de relaciones (Sevilla. op. Conclusiones. como ya se afirmó al inicio de este texto. cit. en las experiencias se observaron varias muestras de su prevalencia. el racismo en el contexto colombiano es sutil y socialmente no asumido. Así pues. particularmente en el establecimiento de relaciones afectivas formales. en el presente artículo se abordó el tema de los estereotipos como mecanismos de discriminación racial y su devenir en una estructura ideológica que entraña relaciones de poder. especialmente el masculino. 41). En consecuencia. puesto que desde la atribución favorable de características “positivas”. que se ha interiorizado mediante diversos procesos de socialización y que tiene soportes institucionales. de carácter social e ideológico. a pesar del juego ambiguo que incorpora el capital corporal. p. p. podría ocultar formas sutiles de racismo no declarado. ya que frecuentar espacios públicos en pareja.una construcción afectiva que se comparte en diferentes escenarios. cit. Finalmente. como atributos característicos de las personas negras. si bien.

la disposición y el deseo sexual permanente. que han hecho de las condiciones personales. Y en el caso de las mujeres. al igual que los hallazgos de determinados investigadores que han trabajado la dimensión de la sexualidad durante el periodo de la esclavización. sino que. no sólo se afecta el ejercicio autónomo de la sexualidad. lo que aporta pistas importantes que apuntan a la presencia de una memoria social presente en la construcción de relaciones erótico–afectivas. A partir de los hallazgos se logró establecer en qué medida los estereotipos en los hombres y en las mujeres negras afectan el ejercicio de su sexualidad. Para algunas mujeres y hombres. que al momento de establecer posiciones en las esferas sociales. sobre todo en el plano de la vida afectiva y de conformación de lazos sociales más estables o duraderos. los estereotipos se revierten. En el caso de los hombres con orientación heterosexual. históricas y sociales. además. la manifestación de la virilidad.En particular. desempeñan un papel significativo en la comprensión de las prácticas discriminatorias de la vida cotidiana. Este análisis permitió concluir que los estereotipos en la mayoría de casos están construidos sobre bases inexistentes o argumentos de carácter esencialista. cuestionando la existencia real de una construcción del afecto 338 ¿Hombres negros potentes. interraciales. instituciones naturalizadas y totalizantes. la capacidad y la potencia sexual. los resultados del estudio de caso de tipo micro– sociológico. los atributos sexuales esencializados son importantes en las estrategias de la seducción y la conquista amorosa y sexual –lo que les permite trayectorias exitosas de movilidad social– que terminan en sí reforzando la condición de dominación que impone el orden jerárquico socio–racial. Esto significa. en las que el prejuicio sobresale. que desconocen la autonomía de los sujetos y su capacidad de construcción de una vida sexual propia. la exigencia de la sensualidad. se establece una carga valorativa que afecta en estos sujetos su lugar de individuos autónomos. cuando se les exige y cuando se exigen a manera de oferta y demanda una forma de desempeño sexual específica. Incluso al momento de constituir relaciones amoroso–afectivas. ante otros capitales en juego. mujeres negras candentes? . Con todo ello.

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Línea de Estudio Laborales en la Universidad Autónoma Metropolitana con sede en México. las de género. unidas a las étnicas–raciales y a la clase social) se observa un efecto acumulativo de los fenómenos de desigualdad como resultado evidente del efecto que ejercen las relaciones sociales. 1 Socióloga egresada de la Facultad de Ciencias Sociales y Economía de la Universidad del Valle. las políticas de afirmación positiva y los fenómenos de movilidad espacial. Estas identidades múltiples y performativas. desde la sexualidad. Butler. hasta la racialidad y la etnicidad (Hall. sobre aquellos sectores perteneciente a grupos étnicos/raciales minoritarios y sobre las mujeres. . económicas. políticas y culturales asimétricas. la sexualidad y la raza en contextos transnacionales En América Latina el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a derechos humanos y civiles se han visto atravesados por la dimensión étnica–racial y ligados íntimamente a las identidades sexuales y de género. 1977. 2002 y 2004). Maestra en Estudios de Población de la FLACSO-México y estudiante de doctorado en Estudios Sociales.Movilidades. 1971. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas migrantes en Europa: El caso de las “Italianas” Teodora Hurtado Saa1 Introducción El género. 1992) son cada vez más visibles en términos individuales y colectivos. 1959. obstaculizándoles el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a derechos en condiciones de igualdad y equidad. el género (Goffman. Aunque al analizar la yuxtaposición de estas múltiples identidades (las sexuales. nacional y transnacional se hacen más intensos como resultado de los procesos de globalización y modernización. a medida que los movimientos sociales reivindicativos.

en estos sectores de población los derechos humanos y de ciudadanía se ven limitados por causas estructurales. en la ampliación de las brechas educacionales. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. 2001. en los bajos indicadores de empleo y en los altos índices de pobreza (Cepal. educacionales y de vida entre sectores de población que tradicionalmente habían registrado en América Latina poca participación en los procesos de movilidad espacial transnacional2: hombres y mujeres indígenas y negros. sino también en la ausencia o limitación de otros mecanismos para la asignación y redistribución de recursos. la función del estado se vuelve deficitaria desde el punto de vista social (Cepal. que se refleja en la insuficiencia de estrategias de acumulación de riqueza. buscar mejores condiciones económicas. aspectos que junto con la globalización y la ampliación de las fronteras nacionales han contribuido a incrementar la movilidad socio–espacial intrarregional y transnacional. en exclusión socio–espacial y socio–demográfica. 2005). Esta incorporación 2 En su estudio sobre las redes transfronterizas. y en la carencia de estrategias para participar en los mercados de trabajo formales en condiciones de equidad en las zonas donde se registra presencia significativa de grupos étnicos–raciales. Como se aprecia. asimismo. evidenciándose una fuerte relación entre ser pobre y ser indígena o negro. en sociedades en las cuales las políticas sociales no cumplen un claro cometido en la búsqueda de la equidad.. factores productivos. que no sólo tienen explicación en las deficiencias de los mercados laborales locales. 2006a). 2003b. infraestructura y acceso a servicios públicos. Movilidades. 2001: 15). económica y política se han traducido. la Cepal afirma que las migraciones han constituido un mecanismo orientado a la búsqueda de recursos para la satisfacción de necesidades. Estas formas de exclusión social. por tanto. como estrategia para mitigar las condiciones de pobreza. Fenómeno que se explica por las condiciones de exclusión y de discriminación que padecen y hacen de estas poblaciones grupos vulnerables a las condiciones de pobreza relativa y extrema (Cepal. Hurtado.Estudios especializados han demostrado que en América Latina la pobreza afecta de manera diferencial y negativa a las personas y hogares con origen étnico–racial. poblaciones indígenas y afrodescendientes son las más afectadas.. manifestándose en la baja calidad de vida. laborales. 344 .

no sólo porque se han diversificado e intensificado. aspecto que algunos autores definen como las comunidades étnicas transnacionales. Teodora Hurtado Saa 345 . de acuerdo con sus diferencias de género. Aspectos que comienzan a ser abordados desde diferentes posturas analíticas y teóricas como el transnacionalismo. 2002. en las relaciones de género y en la estructura ocupacional. la movilidad espacial en general y la migración femenina en particular constituyen un punto de referencia de los procesos de transformación social y las dinámicas en las cuales se ven involucrados los y las inmigrantes. para las mujeres los flujos migratorios son un elemento que permite cambios en los papeles sociales y familiares. Velasco. En este sentido. 2000. Para Jolly y Reeves (2005). asiáticos. entre otros aspectos socio–culturales que inciden y determinan los flujos migratorios. pero también étnicas–raciales. la migración también puede reforzar los roles y las desigualdades. africanos). la nacionalidad o lugar de origen (latinos. los estudios sobre género y migración muestran que la movilidad espacial puede ofrecer nuevas oportunidades laborales y sociales para mejorar la calidad de vida de las mujeres y transformar relaciones de género en su beneficio. la teoría de las redes sociales y la sociología del trabajo.de los grupos étnicos–raciales propicia escenarios de etnización–racialización de las migraciones. el lugar de destino. el género y las trayectorias laborales. se aprecia que la movilidad espacial presenta patrones de comportamiento diferentes para inmigrantes dada su condición étnica– racial (blanco–mestizo. Sin embargo. No obstante. Asimismo. las étnicas–raciales y las laborales. Guarnizo. igualmente están atravesados por múltiples dimensiones incluyendo en las de género. tomando en cuenta que las propuestas teóricas de corte ecónomico y de la modernización en la actualidad no son suficientes para explicar la intensidad de los fenómenos migratorios. mientras que la participación de las mujeres es considerada como la feminización de los flujos migratorios (Ariza. 2006). indígenas y negros). entre otros elementos que caracterizan a los actores y las dinámicas sociales involucradas en este fenómeno. exponiendo a las mujeres a nuevas formas de vulnerabilidad.

En esta dirección. prioritariamente. el presente documento aborda el tema de la migración y su relación con el género.Benería (2003: 80) manifiesta que la migración ha facilitado la internacionalización de las ocupaciones. un país subdesarrollado. Colombia. Para Jolly y Reeves (2005). condición étnicas–raciales y mercados de trabajo sexual se aprecia en el caso de mujeres negras de Buenaventura. étnicas–raciales y mercados laborales. Las posibilidades de inserción social y laboral de estas mujeres en países como España e Italia está influida por el estigma que significa ser mujeres. pero también la triangulación entre identidades de género. por los ingresos económicos que genera. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en las que las mujeres son las más afectadas. pero también con el desarrollo de una ocupación que se visibiliza como fenómeno social de escala transnacional: el trabajo sexual. en las cuales comienza a darse una fuerte asociación entre trabajo domestico y prestación de servicios sexuales. la sexualidad y la condición étnica–racial. Jolly y Reeves. como servidoras sexuales. y una alternativa para incorporarse al mercado matrimonial en los de destino. No obstante. provenientes de Colombia. agenciadas por mujeres afrodescendientes inmigrantes en Italia y España. generándose un vínculo muy cercano entre servicio domestico y prostitución. mujeres que ostentan características étnicas–raciales y proceden de regiones en desarrollo (Cepal. uno de ellos heterosexual 346 Movilidades. negras y pobres. surge la necesidad de analizar la movilidad espacial prestándole atención al tema de género. 2003a. también ha propiciado la aparición o transformación de otras. aunque la migración también es vista como una cuestión política y económica. características a las que se suma el hecho de incorporarse laboralmente a un mercado como el trabajo sexual y el entretenimiento erótico. puede representar una estrategia de movilidad social en los lugares de partida. voluntario o forzado. Como fuente de información se toman en cuenta los relatos de experiencias migratorias y de movilidad socio–económica. Esta triangulación entre género. debido a que se trata de ocupaciones a las que se ven expuestas. 2005). a las identidades étnicas–raciales y a la sexualidad. sin embargo. . se incluyen las narraciones de otros inmigrantes. Una actividad que...

estudiantes universitarios. Por consiguiente. quienes comentan sobre la presión social que existe para que particularmente las mujeres tomen la decisión de migrar a Europa. hermana. Cuestión de género.y otro homosexual. latinas de Colombia. para los y las inmigrantes colombianos y latinoamericanos. Canales (2002). En términos generales. entre otros. pobres. se toman en cuenta las similitudes descritas y manifiestas en los relatos de los entrevistados. al servicio sexual y para el entretenimiento erótico. condición étnica–racial y merados sexuados Autores como Stefoni (2004). pero en particular sobre la participación de sujetos sociales etnizados– racializados y sexualizados: mujeres. tía y amiga de un grupo de mujeres que se desplazaron a España. La decisión de tomar en cuenta estos dos países se debe a su carácter de nuevos destinos transcontinentales. y sobre la necesidad de ahondar más sobre el fenómeno. se trata de llamar la atención sobre la creciente feminización de la inmigración en el ámbito mundial y regional. Jolly y Reeves (2005). entre los 23 y los 25 años. dos mujeres y un hombre. que se conjugan en la manera en que la población de Buenaventura define e identifica la migración femenina a Europa. y cuyo proceso migratorio es similar al de las mujeres inmigrantes en Italia. se incluye la visión de una mujer de 26 años. por el contrario. se observa una mayor y más activa participación femenina en el proceso Teodora Hurtado Saa 347 . Por último. este trabajo no pretende ser un estudio sobre migración o movilidad espacial. Igualmente. con el nombre de “italianas” o “europeas”: “Decir italiana es sinónimo de decir prostituta… aquí (en Buenaventura) sí” (Dana). lo que provee un espacio para las relaciones interétnicas e interraciales. se tomaron en cuenta los comentarios de tres jóvenes bonaverenses. quienes declaran las ventajas o las desventajas que sus identidades étnicas–raciales y de género pueden representar en la sociedad europea y en el trabajo sexual. negras. para la vinculación al trabajo doméstico. Sandoval y Richard (2003). llaman la atención sobre la creciente feminización de la inmigración en el ámbito mundial y regional. Igualmente. que han creado su propia corriente migratoria. en los últimos 15 años.

habló con mi mamá y le decía […] que yo para qué estudiaba tanto […] para qué trabajo en una empresa normal. cuando uno se puede ira a Italia a ejercer la profesión más antigua del mundo […] más rentable del mundo […] entonces una puede tener dinero mucho más rápido de lo que tendría estudiando y trabajando. 3 Aunque. abuso sexual o usos y costumbres propios de una cultura que coarta sus posibilidades de crecimiento y desarrollo personal (Cepal. víctimas de violencia intrafamiliar. y poder con eso colaborarle a su familia […] (Dana). para mitigar las condiciones de pobreza. Sin embargo. en Bogotá. tener una casa mucho más cómoda. a sus primos y no vivir con la esperanza de que a través de una profesión uno sea un profesional de éxito. Igualmente. de manera autónoma la decisión de inmigrar. Él llegó y le fue muy bien. en busca de una mejor calidad de vida. de allí fue que llegamos a la conclusión de que nosotros debemos migrar a la parte europea. por presión familiar o de su entorno. la marginalidad y la discriminación. ¡si algún día lo es!. 2005: 9-10). Entre los factores culturales que explican la migración femenina. madres cabeza de familia serían las más propensas y dispuestas a migrar. Movilidades. y en una gira se quedó. aparentemente. con un sueldo del mínimo. En diciembre del año pasado una amiga muy allegada de la casa vino.de desplazamiento migratorio. En el año de 1990 cuando llegó la revuelta de que un amigo había viajado a Europa […] nosotros bailábamos en el ballet de Sonia Osorio. 348 .. no obstante. existe un significativo número de mujeres que cruzan las fronteras presionadas por las situaciones de conflictos armados o persecución. poder estudiar a sus hermanos. las presiones sociales o familiares también pueden contribuir a impulsar la movilidad espacial femenina3. desastres naturales y otras que afectan su bienestar y el de sus familias. muchas mujeres se ven forzadas a salir. la gran mayoría de las mujeres toma. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. deterioro ambiental.. por las condiciones de pobreza. sacarla supuestamente de la pobreza en la que uno ha vivido. podría uno colaborarle a su familia. el folclor de nuestra Costa Pacífica […] (Polo). porque él había traído mucho dinero […] por eso nosotros tuvimos la idea de que montábamos un grupo folclórico para poder salir del país […] por medio de una empresa que era la danza. mujeres adultas.

en recepción de emigrantes colombianos. de los cuales aproximadamente el 60% salió de Colombia en los últimos ocho años. Estos estudios establecen que las mujeres inmigrantes se encuentran en la franja de los 25–44 años de edad. Alemania.La migración femenina desde Buenaventura hacia Europa surge como un proceso no calculado. o sea. 1996.331. aunque no se dispone de estimaciones socio–demográficas que permitan establecer la tasa de incidencia de la migración por edad.479 personas. hacia Estados Unidos. sexo y condición étnica– racial. se confirma la hipótesis de la feminización y de la participación de actores étnicos–raciales en la movilidad espacial.4%). a las que acceden los y las inmigrantes y sus familias.107 de personas. seguidas del grupo entre 19–24 años. Italia. y Guarnizo. donde las mujeres tenían pocas opciones de participar. Francia. Estudios recientes realizados por Posso y Urrea (2006). 2006: 2). 4 De acuerdo con los resultados del Censo 2005 en Colombia a noviembre 30 del año pasado los colombianos en el exterior llegan a 3.5%) (Posso y Urrea. por los riesgos que implicaba la movilidad espacial y porque se trataba de una migración vinculada mayoritariamente con el narcotráfico y la delincuencia organizada (Hurtado. Teodora Hurtado Saa 349 . Mejía. para el caso de la población colombiana4. De ellos el 23. 779. después de los Estados Unidos (con el 35. en una coyuntura social en la que se encontraba en pleno auge la migración de hombres jóvenes hacia Estados Unidos. donde igualmente se destaca el hecho de que en los últimos 15 años las mujeres construyeron su propia corriente migratoria hacia Europa: España. Holanda. Sin embargo. demuestran que Colombia registra un incremento significativo de la participación femenina en la migración transnacional hacia Europa y particularmente a España. por ejemplo. con base en los datos de los informantes. desplazando a Venezuela al tercer lugar (con el 18. como se dio en otros casos. 2006). Este país es hoy en día el segundo en importancia. para el mismo periodo. También se evidencia que la migración propicia oportunidades económicas. confirmando los resultados de las observaciones y los datos empíricos recolectados para el caso de Buenaventura.4% se encuentran en España. sin el impulso masculino.

(2006: 77) estamos asistiendo a la transformación de los mercados matrimoniales y sexuales en el contexto europeo que. Cómo las preparaba. entre otros aspectos. este flujo migratorio se caracterizó por concentrar una alta proporción de mujeres madres cabeza de familia que dejaron hijos o esposos. compañeros y parientes en Buenaventura. Ello se debe. aunque el factor económico y el desempleo sean unos de los factores determinantes de la movilidad espacial. Yo acogía y preparaba a las muchachas. en comparación con la masculina. Para Cortina et al. como 350 Movilidades. no se iban en bloque de diez en el mismo avión. a la demanda de mujeres para los diferentes mercados: el matrimonial. a enseñarles a danzar.Desde sus inicios. Nosotros tuvimos la idea de que montábamos un grupo folclórico para poder salir del país. se caracteriza por una incipiente escasez de mujeres nativas. impulsadas por una motivación laboral y no como simples acompañantes. Para Ariza (2000: 40) uno de los principales elementos de la migración femenina es el hecho de que las mujeres que se desplazan actualmente lo hacen solas... se percibe la existencia de un mercado que desde Europa estaría promoviendo y favoreciendo la movilidad transatlántica femenina. Comenzaron a irse de diez en diez. para que ellas a su vez pudieran irse. Ellas iban a los night club a demostrar su sagacidad. al tiempo que orienta la participación de un volumen de mujeres en el mercado sexual y en la industria del entretenimiento turístico–erótico. a enseñarles a demostrar su glamur. el folclor de nuestra Costa Pacífica. en el caso español. yo cogía y comenzaba a enseñarles a bailar. al facilitarles las condiciones de acceso al mercado laboral y matrimonial. pero también propiciando un mayor desplazamiento de mujeres con características físicas y culturales diversas. a expresar esas herramientas en las cuales yo las había enseñado para que ellas pudieran devengar un dinero […] (Polo). que no alcanza a ser cubierta por las mujeres nativas. el servicio sexual y el trabajo no cualificado. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. . No obstante. su baile. por medio de una empresa que era la danza.

ya puede traer a las primas o a sus hermanas.) quien los respaldaba… ¡nadie! En cambio.. la negra pega demasiado ¡ahora! […] el homosexual mucho más […] ¿por qué? Porque Europa es un continente extrovertido… Europa es un continente muy pornográfico […] Por eso es que la gente emigra hacia allá. asiáticas y orientales en el mercado europeo. En esta medida por género e identidades étnicas–raciales se observa una mayor presencia de mujeres extranjeras. las primeras se refieren a la divergencia de género entre hombres y mujeres europeos.consecuencia del decrecimiento de efectivos femeninos. porque sino fuese así esa parte no la buscarían […] (Polo). que se convierten en mano de obra barata y en capital humano para los diferentes mercados (Aja. en Europa apetecen mucho al negro suramericano. Sin embargo.. 2004. y las segundas a las diferencias entre las conductas afectivas y Teodora Hurtado Saa 351 . porque es que allá vendiendo el cuerpo la gente consigue. ya puede traer a sus amigas. Benería. y el requerimiento de mujeres extranjeras para satisfacer estos mercados. A los hombres (de Buenaventura inmigrantes en los E. ya no son las señoras que trabajan en el bar. con características culturales y fenotípicas diversas. A. ellas sí se casan y pasan a otro estatus. porque la mayoría termina casándose con los nativos. en el contexto de Buenaventura esta situación se percibe como el resultado de las diferencias de sexo y las prácticas culturales. Creo que Italia se presta para que la gente trabaje así. se forma como una cadena y es más fácil que se vayan […] (Dalia). sino las señoras que vive en su casa […] Entonces. ¡De por sí!. como es el caso de la presencia de mujeres negras. indígenas. Son las mismas personas las que acolitan eso […] (Celia). U. 2003). el escenario y las mismas personas porque yo le digo a él […] (a su pareja) que si no se prestaran los mismos hombres a crear ese ambiente […] las mujeres no irían tanto para allá o no existiría ese medio de vida que hay allá. Es la mezcla de lo sexual […] Ellas en cierto modo tienen el respaldo de los hombres.

y yo cuando lo conocí él estaba solo. Porque él tiene 54 años.. que todavía somos cariñosas. y desde España e Italia la demanda de féminas en edad productiva y reproductiva para sumarse a dichos mercados. sin casarse ni nada. les damos mucho amor […] tenemos un amor sincero que no le tienen ellas. también conside352 Movilidades. Ellos dicen que nosotros (los colombianos y las colombianas) tenemos y les damos mucho cariño. . desde Buenaventura. entonces las reciben como vengan […] como que no les importa […] (Dalia). promueven el desplazamiento transnacional y la oferta de mujeres. más educadas.las prácticas erótico–amorosas de las mujeres blancas europeas y de las negras de bonaverenses. más independientes. En otros términos. Por su parte ellos percibirían a las mujeres de su país como poco cariñosas. que eso lo tienen como que mentalmente por el aspecto sexual. Esto y otros hechos inducirían a los hombres italianos a exhibir y manifestar una preferencia por las mujeres latinas y negras. más exigentes y menos cariñosas o sumisas que las latinas. estudios de la Cepal (2003b: 5) no sólo constatan lo expresado por los informantes. Tanto en los imaginarios de los bonaverenses como en los trabajos citados se evidencia el cruce de factores que. que todavía estamos pendientes. quienes estarían más dispuestas a ceder a las pretensiones amorosas y sexuales de los nativos. por su condición de obreros y porque económicamente no cumplen con las expectativas de las mujeres nativas. No obstante. como las latinas. liberadas e interesadas. para las mujeres de Italia sus pares masculinos serían “poco atractivos”. a mí él me dice que […] ¡con ellas no! […] porque con ellas (las mujeres italianas) todo es el interés […] (Celia). identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en comparación con sus similares europeas: Son hombres muy solitarios por lo que cuenta […] porque las mujeres de allá están en otra tónica […] o sea que no están en plan de tener relaciones así.. en el plan como de hacer sentir bien a un hombre […] bien en todos los sentidos […] Las mujeres europeas parecen que ya no andan en eso […] andan en otro plan […] entonces claro […] ¡los hombres se sienten solos! […] fuera de que está la atracción por las mujeres latinas […].

la relación entre servicio domestico y prostitución a la manera de descrita por Benería (2003). que hacen suponer el ejercicio de una hipersexualidad desbordante. Refiriéndose a este aspecto las informantes de Buenaventura expresan: Desde los documentos de la colonia se hablaba de que las mujeres en América Latina eran terribles. particularmente las africanas e indígenas. voluntario o no. junto con la migración no son muy diferentes ni escapan a esta lógica histórica.ran que la interfase entre género. Corroborándose. amorosas. pero también la triangulación entre género. Propósito que podía darse también en el mercado matrimonial. Imágenes que facilitan y propician tanto la incorporación como la participación de las mujeres negras de Buenaventura en el mercado matrimonial y en el servicio sexual. porque “los hombres europeos las están consiguiendo como las encuentren. eran motivo de tráfico con un triple propósito: someterlas a mano de obra gratuita. Y. llama la atención la persistencia de mensajes que proyectan una imagen subordinada de las mujeres latinas. si es una buena mujer como la encuentren y luego la acomodan a su gusto […]” (Dalia). Desde la época colonial las mujeres. como para cocinar y Teodora Hurtado Saa 353 . Sin embargo. A estos estereotipos adicionalmente deben agregarse los prejuicios sobre la sexualidad desbordante de las mujeres afrodescendientes o mulatas: mujeres bonitas. A favor de las inmigrantes se estaría generando el intercambio de fantasías erótico–amorosas por beneficios económicos y mejora de la calidad de vida personal y familiar. como concubina o simplemente como mujer a libre disposición del patrón. condición étnica–racial y trabajo. las formas actuales de tráfico de personas. libidinal y desmedida. condición étnica–racial y sexualidad en contextos transnacionales no es reciente. en este caso. sexualidad y raza. describiéndolas como sumisas. a reproductoras de nuevos esclavos y servir de objeto sexual. con posturas seductoras. serviles y dispuestas a convertirse en objeto sexual. en un contexto en el que estas imágenes son percibidas y valoradas como cualidades positivas. tanto para el baile. obedientes. en este complejo proceso en el que se entrelazan las categorías de género.

las de clase. no hay que olvidar que se tratan de relaciones de poder y de asimetrías sociales que se producen y reproducen aún en contextos transnacionales. inserción laboral. mucho más emocionante una mujer negra […] por todo el imaginario que se tiene que la cultura afro […] es más ardiente y activa sexualmente. . que sitúan a los individuos en el mercado laboral y matrimonial de acuerdo con las definiciones a priori de las modalidades identitarias más generales: las sexuales. 2003b. consiguen marido […] y vienen acá se hacen la lipo. pero gordas […] pero ahí pasa algo especial […] las mujeres se van en cualquier condición. etc. Los y las inmigrantes. 2007). las raciales. […] (Dana). mejores condiciones materiales y de relaciones de género “más igualitarias”.. 2003c. una asociada con el proceso de etiquetación de las identidades. se regeneran hasta el pelo y regresan allá […] (Dalia). estos estereotipos se definen como las formas de conexión entre modelos culturales. 2005). sintiéndose atraídos por los beneficios que les provee el desplazamiento. étnicas– raciales y demás. 2004. sin considerar o percibir que las relaciones sociales y laborales en las que participan. Normalmente no son el prototipo que le tienen a uno de mujer bella. que tiene que ser alta. 354 Movilidades. con sus diferencias de género. Desde la óptica de los estudios de la Cepal (2003b). en busca de dichas oportunidades (Cepal. que suscitan que los beneficios aunque evidentes. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. Jolly y Reeves. las étnicas o regionales. asimilación e identificación con esas definiciones a priori. Sin embargo. delgada. económicos y matrimoniales que proclaman sumisión y dulzura de parte de las mujeres inmigrantes a cambio de derechos de ciudadanía. por parte de los sujetos sociales (Guadarrama y Torres.para el sexo […] entonces todavía eso está en el imaginario de los hombres europeos que dicen que las mujeres de acá son todo lo que ellos necesitan […]. se movilizan hasta los países industrializados. Es más emocionante. curvas […] ¡no! […] son normalmente mujeres o muy bajitas o altas. no dejan de ser relativos. suponen una doble transacción. se van para allá consiguen dinero. y otra relacionada con el proceso de incorporación..

como ayudar a facilitar el ingreso a Italia y España de sus parientes políticos. el cuidado de personas. con los cuales respaldar a su familia. Las mujeres negras de Buenaventura continúan vinculadas al mundo del trabajo desempeñando otros oficios. concediéndole exclusividad a su pareja. ocupadas en el desempeño de tareas no especializadas en lugares donde igualmente puede trabajar su cónyuge. llegan las de acá que […] obviamente para mis ingresos aquí en Colombia […] a un obrero allá […] obviamente es un millonario […] Entonces. Generalmente. tráfico de personas y circunstancialmente con el narcotráfico. con quién se casan […] ¡con los obreros! con los que están más a su nivel […] muy raras ocasiones esas mujeres resultan casadas con el millonario […] (Dalia). contratos de trabajo y la gestión de permisos laborales. al contrario. No obstante. 5 Las parejas pueden contribuir con otro tipo de aportes no monetarios. éstá no las libera de su calidad de mano de obra barata. con las personas de clase media de Europa […] ¡se casan con los obreros! […] ¡obviamente! […] Las mujeres allá ya tienen un nivel educativo más alto […] (y estos son hombres) a los que cierto tipo de mujeres los rechazan […] Entonces. Teodora Hurtado Saa 355 . terminar de cubrir los costos de su propio viaje y financiar los de otros parientes. obreras en microempresas familiares o particulares.Lo del matrimonio yo creo que es discutible […] porque ¿con quiénes se casan ellas allá? […] ellas no se casan con los profesionales. Sin embargo. Asimismo. mediante cartas de invitación. pero no la libera de su condición de mano de obra no calificada. la migración favorece la vinculación laboral y las uniones interraciales. la continuidad en el mercado laboral no calificado ocurre en aquellas circunstancias en las cuales la pareja no contribuye económicamente5 a sostener a su parentela política en Buenaventura. o lo realiza parcialmente. relacionados con el servicio doméstico. se registran casos aislados en los que se articulan actividades domesticas con trabajo sexual. aunque la vida matrimonial puede significar el paso de servidora sexual a esposa. lograr movilidad socio–económica como esposas las excluye del mercado sexual público y la transfiere al privado. ni de su condición de grupo subordinado. Como se observa. es una posibilidad para generar ingresos adicionales.

las supuestas habilidades humanas con base en la identidad étnica–racial y de género se explican de acuerdo con factores ideológicos e imaginarios sociales. de pronto a vender su cuerpo. Para Oehmichen (2003: 178). identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. . porque más que un fin en sí mismo el trabajo sexual es un medio. Pero estas miradas no proceden únicamente de la percepción del otro.. Ellas trabajaban en casa de familia. que es el consumo para que el cliente se sienta bien. en especial cuando dicho prototipo los coloca en una posición “ventajosa” ante el otro y en relación con otras posibles ofertas de servicios o de imágenes similares en el mercado. Estereotipos sexuales e imaginarios étnicos–raciales Sin entrar a validar o naturalizar las miradas estereotipadas. que legitiman la creencia de una supuesta mayor capacidad amatoria de los negros y las negras. en relación con otros sujetos étnicos. pero eso era por la suma necesidad que nosotros estábamos pasando allá […] en Colombia […] (Polo). ¡me imagino! […] (Dana). las relaciones sociales asimétricas determinarían un orden social y laboral. Por ello hombres y mujeres de poblaciones etnizadas–racializadas tienden a ubicarse en ámbitos sociales u ocupaciones en las cuales lo que se valora es su fuerza corporal y lo que se califica como “cualidades” “innatas” o “naturales” es el capital cultural. donde se tiene que competir con otras mujeres étnica y racialmente diferentes. También las mujeres trafican. aun en contextos de movilidad espacial transnacional. como lo revelan los testimonios. cuidaban viejitos. además lo mezclan con algo que es la prostitución en las calles. En especial. porque esos les aportaban mucho. al cual habría que agregar amatorio. una estrategia que facilita la entrada al mercado matrimonial hacia la búsqueda de una mejor calidad de vida.. se iban en las noches a los night club a trabajar. entonces por lo menos venden 100 gramos de cocaína. 356 Movilidades. igualmente los sujetos estereotipados creen y asumen el estereotipo. si es droga es en menor cantidad que los hombres.Ellas se rebuscaban duro para ganarse el sustento diario […] pues les tocaba.

y los italianos se casan con ellas […] ¡Son feas!… ¡son feas!. pero esos mismos rasgos las ubican como exóticas en las sociedades de destino. la pobreza. En ese orden. además de haber un incremento significativo de las uniones entre nacionales y extranjeros. la lúdica. En este contexto. la necesidad de desplazarse y de legalizar su situación migratoria puede convertirse en un motivo para la explotación de las mujeres y el tráfico ilegal de personas. y ellos son orgullosos con sus africanas[…] Yo no sé si es cuestión de gustos […]. Sin embargo. los afectos. que a los italianos les guste sus africanas […] (Celia). contribuyen a profundizar la explotación económica y sexual de las mujeres. a la hora de elegir su pareja. Teodora Hurtado Saa 357 . la estética y demás factores que inciden tanto en el proceso de movilidad espacial transnacional como en las relaciones erótico-amorosas e interpersonales entre mujeres inmigrantes y hombres europeos. 2006: 85-88) asegura que. el estudio y la indagación empírica que se desarrolla en Buenaventura mostró que los estereotipos racistas. los hombres españoles que se casan con mujeres inmigrantes manifiestan una abierta preferencia por mujeres de cierta nacionalidad y rasgos físicos.. Es pertinente aclarar que estos comportamientos no se pueden calificar ni mucho menos minimizar a simples estrategias de movilidad espacial y socio–económica o a la mera racionalidad instrumental de los sujetos involucrados. las mujeres rumanas y las colombianas serían las parejas solicitadas y las favoritas para contraer nupcias. La misma Cortina (et al. en la que intervienen. obviando la complejidad de la dinámica social y las relaciones de género. Ser negra podría significar una aparente “invalidez” para el mercado matrimonial local. las emociones. combinados con los sexistas.. además de los imaginarios e intereses personales.Las mujeres le temen que todas las latinas […] pero allá también hay africanas y se casan […] los italianos se casan con ellas […] ¡Si usted viera qué clase de mujeres africanas!.. seguidas de las marroquíes y de las ecuatorianas.

le pagan al español los días que esta acá luego se van […] Una vez tienen el libro de familia. en España. en relativo poco tiempo. porque en la actualidad.A raíz de que los estados europeos pusieron tantas trabas para las visas. este trabajo no pretende caer en el error de victimizar a las mujeres negras e inmigrantes. al tiempo que construyen un colchón para que otras mujeres migren: amigas. ella luego registra a otras personas. y se los puede llevar. conseguir el capital económico que les brinde la posibilidad de trasladar a sus familias: hijos. se casa con una mujer colombiana. A otras dos personas las hace pasar como su padre y su madre y también se los puede llevar […] todo ese negocio cuesta al rededor de unos 20. de su misma edad o menores que ella. 358 Movilidades. tomando en consideración que estas imágenes estereotipadas también tienen otras funciones. hermanos y parientes cercanos hasta los lugares de residencia actual. al mismo tiempo que se perfilan en un instrumento que.. como sus hijos. propician condiciones favorables para que las mujeres se vinculen al mercado laboral y se casen. ahorita una nueva estrategia para poderse ir de manera legal es que viene un español. inclusive. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. 25 millones de pesos. con todo los beneficios […] como si fuera una ciudadana española y puede gozar de los beneficios del estado español […] lo otros tienen ciudadanía por cinco años como hijos o como padres y luego la pueden renovar según su comportamiento en el exterior […] (Dalia). . ¡No!. legalizar su situación migratoria. en condiciones que les permiten.. ya que facilitan la incorporación y la participación de las mujeres negras de Buenaventura en el mercado matrimonial y en el servicio sexual. se separan y ya la persona queda allá. No obstante.. hermanas. por un año. etc. el europeo ha tenido tanto o más sagacidad […] Hoy en día a la primera que ve le dice […] ¡te cobro tanto por casarme contigo! […] Eso se volvió otro negocio […] Tiene que estar uno muy de suerte o muy de buenas para encontrar a una persona que realmente se encoñe con uno y quiera casarse voluntariamente […] (Polo). comadres. capitalizados a su favor.. no… no… en ningún momento es un problema casarse uno en Europa.

manda la mujer. en Buenaventura. Allá manda la mujer. no tuve felicidad acá con nadie. no sólo porque prácticamente en todos los países del norte y del sur existen nuevas minorías étnicas–raciales. sino también porque un número significativo de estas nuevas minorías están Teodora Hurtado Saa 359 . pueden experimentar relaciones de género más igualitarias en comparación con las existentes en los lugares de origen. tenemos ese amor […] es que nacemos […] nuestros padres nos crecen con amor para dar […] entonces yo creo que eso es lo que lo tiene así conmigo […] Yo lo trato como un niño a él y peor si le doy ese hijo […] ese niño ya tan tarde […] que a él le daba pena. Entre los hombres italianos. surgidas de los flujos migratorios de los últimos cincuenta años (Aja.. Entonces lo hacían sentir mal a él […] yo le decía […] ¡no en Colombia la gente hasta tarde tiene a su hijo mientras tanto pueda tenerlo. Tomando en cuenta que el presente documento hace referencia a un tipo específico de movilidad especial transnacional y de relaciones de género y étnicas–raciales. etc. he sido la que le ha dado vida a ese señor […] Él no se cambia por nada […] (Celia). acá (en Buenaventura) el hombre es muy machista. que se manifiesta como un proceso global.Él me dice… ¡yo no te cambio por ninguna italiana! […] ¿por qué? Es que nosotros tenemos un amor. porque acá (en Buenaventura) yo no tuve vida. nacionales y de género. al menos los poquitos que yo he conocido y el que me tocó a mí. un aspecto interesante es el efecto combinado de la dinámica transnacional con el proceso de mestizaje interracial y cultural. lo tienen hasta tarde […] le dije […] ¡no te avergüences! Yo. eso me gusta y me llena de satisfacción. Él para cualquier cosita me pide siempre consentimiento a mí. El escenario de la globalización de los mercados laborales y las migraciones desempeña un papel clave. Allá (en Buenaventura) la mujer exagera porque deja al hombre durmiendo… (Celia). porque me siento realizada como mujer y como persona. Asimismo. 2004). porque allá es mal visto que a él decían […] ¡que si era el abuelito del niño! Así.

. y de los colombianos.. la reivindica y hace lo posible por perpetuarla. involucrados en una dinámica de construcción y reconstrucción de identidades de género. es el hombre europeo o el italiano blanco. cultural y étnica–racial en el lugar de origen. representan al personaje cínico. la recibe como venga […] con sus hijos. étnicas–raciales. la dinámica de construcción y reconstrucción de identidades de género. sexuales. En el caso de la migración bonaverense a Europa. imaginarios que contrastan con las representaciones que se establecen de los hombres negros de Buenaventura. que prefiere el diálogo y que incluso puede ser exhibido como el estereotipo o “trofeo” que sustenta el logro de la movilidad económica. que quiere sacarle beneficio 6 Persona que no le preocupa ser mantenida por su pareja. etc.. pero también de movilidad espacial. étnicas–raciales y sexuales promueve una imagen favorable y positiva tanto de los hombres blancos y europeos como de las relaciones de género que surgen entre parejas interétnicas y transnacionales. laborales. que no le colabora en las labores domesticas.conformadas por afrodescendientes. raciales y por las representaciones transnacionales que surgen sobre el deber ser y el ser de las relaciones intergénero y del mestizaje racial. Imaginario que ponen de manifiesto las formas de interconexión entre los modelos culturales y los modelos matrimoniales de los que habla la Cepal (2003b). En el que el modelo ideal de hombres liberados. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. influidos por los estereotipos sexuales. que se siente cómoda con esa situación. en general. con sus familiares […] no le importa […] ellos son muy liberales en ese sentido […] (Dalia). conchudo6. en particular. los hombres negros de Buenaventura. Mientras que sus pares. educados. Movilidades. Pero para un hombre europeo me parece que es muy común […] Está con una mujer que la conoció en un prostíbulo y la lleva para su casa y se acabó […] Igual sus hijos. 360 . Dalia por ejemplo menciona que: Un hombre colombiano casarse con una mujer que ha sido prostituta que la conoció en un prostíbulo es un ¡choque! […] no importa el nivel económico o el nivel académico. rubio y de ojos azules.

se consiguió un marido allá […] allá se casan […] y trajo al tipo para acá. Sin embargo. con ropa de marca. a la casa […] él lo soporta […] No sé bajo qué excusa se lo presentó al europeo […] Pero los europeos son mucho más liberales […] (Dalia). Un hombre. porque sus ingresos económicos son en euros. Hay casos de hombres que con exageradamente conchudos. y es considerado un “buen amante”. Hay colombianas que dicen yo no lo soporto a los ellos […] (a los italianos). van a ser la vida que hacen y usted ve a los muchachos que no trabajan y andan bien alhajados. porque creen que la mujer allá simplemente es recoger la plata […] creen que tiene una mina de oro. con tenis de marca […] ¡Dios mío! Y con plata en el bolsillo […] ¡ah! Dicen “yo no soporto a los italianos” pero sí mantiene […] le quitan la plata a los italianos para dársela a los colombianos. Hay hombres que son extremadamente cínicos y quieren sacarle beneficio a todo. Teodora Hurtado Saa 361 . Ella se fue. este “villano” “manipulador” en contraste representa el cuerpo del deseo. su hogar común y corriente […] se fue […] porque los hombres a veces hasta les financian los viajes a sus mujeres para que se vayan a prostituir y les manden.a las circunstancias y que además explota a las mujeres. barrio de Buenaventura. para ser específica ella tenía su marido. entonces creen que es una mina que hay que sacarle… sacarle… y sacarle… (Dana). a los otros colombianos que están sin hacer nada. Aunque en el discurso no se percibe que la movilidad espacial consolide o aporte a la emancipación de las mujeres pobres y negras de 7 Diminutivo de Juan XXIII. pero entonces mantienen a los hombres que tienen. conozco un caso en Juancho7. para mantener a los hombres […] ¡eso no es justo tampoco! […] ¡ah! Yo prefiero estar con mi señor que con alguien que me quite plata […] Pero más que todo sucede con los hombres y las mujeres de Buenaventura […] quienes ¡son los que son así! (Celia). y ellas los cogen y los mantienen. ellos no hacen nada […] Ellas van a trabajar.

esto se produce en la medida en que un conjunto de atributos y relaciones sociales y económicas asimétricas. en las que históricamente los sujetos étnicos–raciales habían sido percibidos como actores multiculturales. propiciándose un proceso de transnacionalización étnica–racial de las mujeres como mano de obra y como reproductoras sociales. Asimismo. al transformar las condiciones materiales de sus hogares de origen y la vida afectiva y sexual de sus parejas europeas. nacional o local. subdesarrollados y lejanos. en especial respecto a las uniones con hombres negros de Buenaventura. la heterogeneidad de los actores involucrados. en otros sistemas sociales que perpetuan estas diferencias. mediante un proceso de movilidad espacial en el que ellas se objetivizan o se convierten en mercancía. Migración transnacional: Multiculturalismo o globalización de las culturas y las identidades La migración transnacional no es un fenómeno nuevo.. se observa de parte de ellas una actitud crítica hacia las relaciones de pareja. con significados en el marco de un sistema de jerarquías étnico–raciales y de género. “La mujer misma es una mercancía en sí…” de acuerdo con Dalia. lo que sí se exhibe como novedoso es su rápido crecimiento. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. en su búsqueda de relaciones de género más igualitarias. reproduce los mismos significados en otros sistemas de jerarquías. Para Velasco (2002). la pluralidad de destinos y sus consecuencias en 362 Movilidades. además. la transnacionalización étnica–racial contribuye. que repercuten en el proceso de empoderamiento y emancipación de las mujeres. las relaciones de género son más desiguales en los lugares de origen en comparación con las experimentadas en Europa. como forma de dominación y de subordinación.Buenaventura. .. Sin embargo. mujeres y hombres contribuyen a la construcción de un imaginario que asocia lo negro masculino o femenino con lo erótico–sexual y lo blanco extranjero y masculino con movilidad socioeconómica y mestizaje étnico–racial. a colocar a las inmigrantes en una posición de subordinación y explotación similar a la que tenían en sus lugares de origen. con base en diferencias étnicas–raciales y de sexo. Desde su percepción.

mientras que en otros casos los y las inmigrantes y sus descendientes padecen estancamiento en su proceso de integración social. Aja (2004). Para Tinker y Valle (2002). Sufre mucho […] lo piensa […] lo dice siempre […] ¡Oh! Esta gente es racista […] esto italianos si que son racistas […] (Celia). conciben que con el tiempo los inmigrantes logran mejorar su posición en la estructura social y económica hasta alcanzar. 2006: 84). e incluso sus descendientes sufren y siguen padeciendo la discriminación. la condición étnica–racial y el género son algunos de los componentes que inciden transversalmente en los nuevos procesos migratorios. Hay un equipo que el color del uniforme es blanco y negro. lo cual puede ser explicado en la producción y reproducción de desigualdades por diferencia de clase. exhibirse públicamente como una pareja interracial e interétnica genera conflictos y dificulta los procesos de inserción social. por consiguiente difícilmente se puede obviar el tema cuando se trata de estudiar la movilidad espacial de países coloniales y la migración internacional. afectando incluso las relaciones amorosas e interpersonales entre hombres blancos Teodora Hurtado Saa 363 . etnicidad–racialidad y género en el contexto transnacional. en generaciones posteriores. entonces dicen que es el equipo de ello dos […] En estos momentitos el grande lo esta viviendo […] pero yo le he enseñado a que no se deje llevar del racismo. que asocian integración con asimilación. la realidad demuestra que esto puede ser el caso de algunas poblaciones de inmigrantes. les dicen el equipo blanco y negro. No obstante. Briceño (2004) y Bonilla (2004) retoman la discusión afirmando que en todos los países de occidente existen nuevos grupos étnicos–raciales. Escrivá (2003: 62) considera que algunos enfoques norteamericanos.las poblaciones de origen y de destino (Guarnizo. Asimismo. que en algunos casos son el producto o la descendencia de las uniones entre inmigrantes y nativos. niveles idénticos de participación en el tejido social que los nativos. Dicen que el uno es blanco y el otro es negro.

claro siempre está presente esa idea como de blanquearse. ya sea reforzando o debilitando dichas relaciones. y entonces conseguir un hombre […] obviamente allá lo van a conseguir blanco […] ¡es lo más seguro! Pero traerlo acá es como esa señal de que yo puedo ascender. Esto conduce a que algunas mujeres y hombres inmigrantes decidan unirse a personas de su misma condición étnica–racial. no sólo económicamente […] ¡no sé! […] todavía en esa pirámide imaginaría de la raza yo puedo ascender […]. en especial por las madres italianas. todas las personas de color […] sólo que hay unas que no […] como yo […] unas que los vivimos deportivamente […] pero todos por igual vivimos lo mismo […]. Sin embargo. es decir. esa sí es racista. contrastando con la valoración asignada en el lugar de residencia. En Buenaventura. Tengo una amiga de Buenaventura. un esposo italiano representa una cuestión de estatus. registrándose casos en los cuales los y las inmigrantes retornan con relativa frecuencia a Buenaventura para encontrar pareja.. Necesariamente la parte racial está presente […] ¿por qué?.. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. ella es bien […] bien oscura […] Se casó con un italiano […] ¡simpático su italiano! […] y la mamá no la quiere […] la mamá del italiano no quiso el matrimonio […] la mamá no acepta el matrimonio […] Celia). Ella ahora me ha aceptado porque él se le ha impuesto […] qué te ha hecho esa señora […] le dice […] qué te ha hecho […] tú le ves el color porque […] tú le ves el color.e italianos y mujeres negras de Buenaventura. porque ella sí es racista. pero tienen un corazón grande […] Yo soy la que no entro por el color […] Todas las mujeres vivimos esa situación de racismo. las uniones interraciales pueden ser percibidas de manera diferente en el lugar de origen. en el caso de las mujeres negras inmigrantes. que se traduce en reconocimiento social. de ascenso social y de éxito en su proceso de movilidad espacial. 364 Movilidades. mientras que en Italia estas uniones son rechazadas. que resuelven casarse con personas de su misma región o lugar de origen: latinos o de Buenaventura. Con la suegra mal. nacionalidad o región. .

Como se observa. un hecho relevante y evidente. en los que el mestizaje es una estrategia avalada por las madres y por la sociedad bonaverense. ser mujeres negras. Mientras las madres italianas discriminan y rechazan las uniones de sus hijos con mujeres del tercer mundo. de ascenso dígamos verticalmente […] por eso se da la traída de esos europeos a Buenaventura […] como sinónimo de triunfo […] (Giose). aunque previsibles. tenienTeodora Hurtado Saa 365 .Pero el orgullo es traerse un hombre. y ser hombre blanco y europeo significado de superioridad y de ascenso social. es el proceso de mestizaje étnico–racial al que se enfrenta la población europea en general e Italia. uno lo siente y uno lo vive. los principales promotores de este fenómeno. pero cuando llegan acá sí lo es. de un fenómeno tan intenso como la migración transnacional. no tanto con los hombres. eso es como el trofeo a mostrar cuando regresan al barrio o a la comunidad (Dalia). social y culturalmente. que no debería ser una condición de ventaja. El racismo existe. de bajo estatus social y de discriminación. pobres y extranjeras puede ser considerado sinónimo de inferioridad racial. pobres y negras. por decirlo de alguna forma […] es una espacie de ascenso. cuyo impacto aparentemente es aceptado por las generaciones más jóvenes y por los hombres. que tiene más dinero y que lo consiguieron allá. la pirámide racial de la que habla Dalia: “esa pirámide imaginaría de la raza (en la que) yo puedo ascender […] idea como de blanquearse”. y España en particular. en contextos sociales geográfica y culturalmente opuestos. número uno blanco. Las afirmaciones de Celia bosquejan lo que ocurre en el contexto europeo. un fenómeno que hoy en día experimentan los países desarrollados. Blanco. Para ellas estar rodeada de esos “príncipes azules” y traerse uno para acá. donde las uniones como el mestizaje étnico–racial son consecuencias no sospechadas. Además de la discriminación. Los hombres lo apetecen mucho a uno […] pero las mujeres son las que no lo quieren […] más que todo […] las personas mayores demuestran que no lo quieren a uno […] (Celia).

entre 1987 y 2004. se dirigen a su órgano genital diciendo: “Por tu culpa tengo edificios… Por tu culpa tengo casas… Por tu culpa tengo carros… Por tu culpa tengo dinero”.3% los matrimonios interraciales e interculturales. Sin embargo. mientras que las generaciones más adultas se resisten a estos nuevos modelos de vida y a las familias interraciales.. Pero también ponen de presente el hecho de que la migración transnacional y el servicio sexual se convirtieron en una de las principales estrategias de ascenso y movilidad socio–económica. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. (2006: 85–86) apuntaban hacia esta misma observación planteada por Celia. España incrementó del 4% al 14. siendo las uniones entre un hombre español y una mujer extranjera las más comunes. en comparación con las mujeres. aunque hasta la década del noventa eran más comunes las uniones inversas. 366 Movilidades.do en cuenta que están uniéndose y teniendo descendencia con mujeres extranjeras. para algunas mujeres que sufren y se enfrentan a la presión social en Buenaventura. siendo los hombres quienes más recurren a este sistema. en los que uno de los cónyuges es español. el servicio sexual simboliza un problema en el que la mujer ha perdido su condición de sujeto para transformarse en objeto al servicio del placer masculino y en un recurso para escapar de las condiciones de pobreza. entre hombres extranjeros y mujeres españolas. Reflexiones finales Las citas y el trabajo anterior hacen referencia a un fenómeno social como el trabajo sexual femenino y a la manera en que la prostitución es recreada en el contexto social de Buenaventura. porque se sienten excluidos o son poco requeridos en el mercado matrimonial y sexual. en la cual gran parte de las uniones se realizan entre personas de la misma nacionalidad. demostrando que en los últimos 15 años. Los estudios realizados por Cortinas et al. . en sectores de población que experimentan niveles altos de pobreza. Un dato interesante en su estudio es la endogamia conyugal.. como en la famosa obra de teatro Monólogos de la Vagina. Sin embargo. La anterior hipótesis se refleja en el discurso cotidiano de mujeres que. el género también incide en estos casos.

como sí le da el prostituirse en España o en Italia. la mayoría cambia […] (Dalia). por el hecho de ser mujeres negras. pero cuando las personas van y se prostituyen en otro lugar es diferente […] cuando llegan acá son las señoras. las doñas. ya no son las señoras que trabajan en el bar. En el caso de Buenaventura. exigiéndoles que hagan lo necesario para salir de la pobreza y obtener el éxito personal y familiar. redimiéndose con ello del juicio moral en un país donde. que optan por migrar a Europa para mejorar sus condiciones de vida. En otras palabras. donde se puede correr la suerte de casarse con uno de sus clientes y llegar a ser una “gran señora” ante el grupo social de origen. […] En cambio ellas si se casan ya pasan a otro estatus. es mejor prostituirse en el exterior. sino las señoras que vive en su casa […] Adquieren un estatus de amas de casa. incluso por encima de su propia dignidad e integridad física. esta dualidad respecto al imaginario social de las “italianas” tendría en parte origen en la dimensión moral y en el contexto socio–cultural de la población bonaverense. todo el mundo las respetan en su país […] en cambio si se prostituye acá en el país sería la marginada […] pues igual los ingresos son diferentes […] la prostitución nacional no le da como para hacer la súper casa y comprar el carro. que por una parte juzga la prostitución como una actividad censurable e inmoral. que es lo que normalmente se hace […] (Dana). presiona a las mujeres para que migren. La prostitución acá en Colombia se ve mal. al estigma y a la discriminación. Exponiéndose simultáneamente a la admiración y al juicio social. “porque más vale un sida en Italia que un VIH en Colombia”. entonces ellas en cierto modo tienen el respaldo de los hombres porque la mayoría terminan casada con los nativos. Teodora Hurtado Saa 367 . además de no tener opciones de movilidad socio–económica ascendente. donde los beneficios por ello son evidentes.anécdota jocosa e irónica que narra sin embargo la experiencia de vida de mujeres afrocolombianas de Buenaventura. y por otra. extranjeras y pobres y por su condición de trabajadoras sexuales. ningún hombre estaría dispuesto a casarse con su servidora sexual. Es la mezcla de lo sexual.

también encarnan el espíritu de la solidaridad femenina o intragénero. situación que puede denominarse como la dualidad en la dimensión moral. esta profesión se ejerce en el caso de las mujeres moralmente cargada de tabúes y prejuicios sociales. al mismo tiempo que se convierten en la estrategia que contribuye a salir de la pobreza. en una estructura social capitalista fundada en una distribución desigual e injusta de la riqueza.. generalmente desde el punto de vista del imaginario social. por una parte son mujeres que venden su cuerpo y. amigas y vecinas. se incorporen al trabajo sexual o al mercado matrimonial o desarrollen otras tácticas de movilidad. sino como la señora que trajo dinero. Ellas se encargan de apoyar económicamente a sus madres. la buena amiga. en Buenaventura. todos sabemos que estaban haciendo algo “inadecuado”.. en la que el trabajo sexual y la movilidad espacial se transforman en modelos de vida. que vendía su cuerpo. hijas. La misma sociedad legitima la prostitución en el exterior […] cuando llegan acá […]. en la cual la prostitución suscita imágenes de transgresión del orden y libertinaje desenfrenado en el desempeño de los papeles sexuales femeninos. con ello contribuyen a mejorar la situación económica familiar y social. la prostitución es percibida como la profesión más antigua del mundo. algo inmoral ante la iglesia católica. la prostitución se convierte en un mal necesario en el que la mujer es vista como víctima y heroína. las mujeres inmigrantes en Europa o identificadas como italianas no sólo cargan con el estigma social. la buena hija. hermanas. como ya se advirtió. De acuerdo con De Moraes (1998: 17–18) esta dualidad moral ocurre porque. que se prostituía. . pero de todas formas cuando llegan acá no lo vemos como es […] como la mujer que andaba en las calles. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas.. por la otra. por ser una actividad que emana y enmarca una lógica de ordenamiento de la vida social. porque. la buena del barrio porque daba la plata a sus 368 Movilidades. entre comillas. Sin embargo.No obstante. victimizada como objeto sexual subordinado y obligado a satisfacer los deseos sexuales masculinos. Sin embargo. son el cimiento de las redes de camaradería que propician un ambiente adecuado para que otras mujeres migren.

también la misma sociedad alcahuetea […]. y la manera en que el género. una revaloración y un reordenamiento del orden social en Buenaventura. estas formas de representación social estarían indicando que se está generando. unos zapatos. El trabajo desarrollado por Benería. esa actividad y también promueve para que otras personas vayan a prostituirse […] Dana). no dicen ¡no! esa persona se fue a vender el cuerpo y mírala […] lo que se dicen es ¡mírala ve! cómo llegó ¡tan bonita! ¡Ay! Tan bonita […] (Polo).compañeras. (2005). es una persona amada. pues tiene mucho dinero y que con eso ha podido colaborar a su familia […] que… por qué uno no hace lo mismo […] por qué las otras muchachas están acá trabajando de una manera […] como decir […] como un trabajo normal. y Guadarrama y Torres (2007) iría en esta dirección. y que ha tenido. y se lo vincula a la idea de estatus y clase social ascendente. en una empresa o en una casa de familia. Ahí lo que interesa es el dinero […] si la persona se va y consigue dinero. esa persona lo que hacen es destruirla. mediante la inmigración transatlántica. es una persona adorada para todos en Buenaventura y en el país. porque les regaló un vestido. Cuando la persona consigue o tiene (dinero) es una persona querida. Pero cuando la persona no tiene ni cinco centavos es pobre. También existe la presión entre las madres de familia que la una le comenta a la otra que su hija se ha ido para Italia o España. la clase y la condición étnica–racial intervienen en estas estructuras. Entonces. si se puede decir así. con base en diferentes Teodora Hurtado Saa 369 . Para De Moraes (1998). porque se habla infinidad de cosas de esa persona. no obstante estos autores analizan las maneras en que se estructuran el orden social y los mercados de trabajo. es mejor que se vayan a España a prostituirse […] se casan y obtienen dinero más rápido para ayudar a su familia […] (Dana). en la que se resignifica el trabajo sexual femenino de carácter transnacional. argumentando que los mercados económicos y laborales pueden ser disciplinados u ordenados.

Durante este estudio se ha descrito la manera en que las identidades étnicas–raciales. al igual que el género. aun en contextos transnacionales. pero también de la etnia. edad.. 2003. Resultado de esta asignación. . la etnicidad y la racialidad también se perciben y son interpretadas como esencias. manifiesta que las formas sutiles de segmentación de la ocupación por raza y género ha conducido a que hombres y mujeres negros registren niveles de participación diferencial en el mercado laboral.valores y normas impuestas por la sociedad. Al respecto. por consiguiente la forma en que se construye o define la división del trabajo depende. identidades y sexualidades en mujeres afrocolombianas. entre otras. Araujo (2003). analizan estas conexiones entre las identidades de género. en su trabajo sobre la participación y el acceso desigual al mercado laboral. étnicas o raciales. En este sentido. son inseparables de la dimensión económica y sexual. geográficas. étnicas/raciales y clase social con el tema de la sexualidad. la dominación y la discriminación siguen acompañándose de mecanismos de subordinación y explotación económica y sexual de los grupos subalterizados. y el caso de las mujeres negras inmigrantes en Europa es un reflejo de ello. 2005).. de la valoración que en la dinámica de las relaciones sociales le es asignada a estas diferencias de sexo. conduciendo a que hombres y mujeres etnizados y racializados sean inscritos al sistema de clases social y económico de manera diferencial y asimétrica. En particular porque. etc. más que de las diferencias inherentes a los individuos y grupos sociales. la antropología y la demografía. las prácticas e identidades sexuales. y actualmente se están desarrollando líneas de investigación que desde la sociología. históricamente construidas. en una determinada estructura socio–económica y política.. 370 Movilidades. se observa una dinámica social en la que los procedimientos para la afiliación e incorporación de hombres y mujeres a los diferentes mercados productivos se basan en una construcción histórica y asimétrica de las diferencias de género. Benería. Estas condiciones laborales están asociadas igualmente a sistemas de valores que vinculan condición étnica–racial con ocupaciones de poco prestigio social. de género y de clase. la raza y la clase social (Kergoat.

no sólo como temas locales o del ámbito de lo privado e íntimo. como es el caso de la relación entre identidades étnicas–raciales. (2004). Revista Mexicana de Sociología. Araujo Guimarães.. 763-787. Temas en torno a un debate sobre las migraciones internacionales. racializados y sexualizados. 65(4). pero cuya intensidad trae nuevos retos e interrogantes para las ciencias sociales y para el desarrollo de estudios transdisciplinarios. raza y etnia. Cuba: Centro de Estudios de Migraciones Internacionales. todos ellos atravesados por las dimensiones de género. Urge entonces responder a la necesidad de contribuir a la descripción y explicación de los fenómenos que afectan a los grupos subalterizados y las condiciones de vulnerabilidad a las que son sometidos hombres y mujeres etnizados. en contexto de movilidad espacial nacional y transnacional. construcción social de las ocupaciones y mercados de trabajo sexual. Cemi. A. es importante observar y analizar estos mismos problemas en contextos globales. (2003). etc. La Habana. Este estudio pone de manifiesto sólo algunas de esas formas de vulnerabilidad a las que se exponen las mujeres negras. Teodora Hurtado Saa 371 . no obstante. Fenómenos que no son tan recientes. y de los diferentes matices que adquieren. Bibliografía Aja Díaz. género y trabajo.Algunos académicos reconocen la relevancia del problema y estiman que son espacios analíticos que merecen ser abordados ampliamente. Los desafíos de la equidad: Reestructuración y desigualdades de género y raza en Brasil. N. con base en estas identidades. el de las minorías étnicas–raciales e identidades sexuales. de movilidad espacial y de multiculturalismo. y la manera en que los y las inmigrantes se insertan en los lugares de destino y en los mercados de trabajo. para ser abordados y analizados con mayor profundidad en trabajos futuros. hay temas de interés que quedan pendientes. para valorar estas mismas categorías en los contextos transnacionales.

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raza e identidad .Tercera parte Nación.

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University of Nottingham. N. como The Mansions and the Shanties. intelectuales. durante la época de la esclavitud y después de ella. Freyre proclamaba el mestizaje como una declaración de la autenticidad racial brasilera. Introducción La publicación de Casa grande e senzala de Gilberto Freyre en 1933 marcó un punto de inflexión en la historiografía de la esclavitud en Brasil. para la cual Freyre escribió un prefacio (XXVI). La traducción de Tannenbaum aparece en la edición de 1963. Sobrados e mucambos3. desigualdad y democracia racial: Especulaciones sobre raza. La versión utilizada en el epígrafe viene de una segunda impresión en 1963 de la segunda edición en inglés de la traducida por Samuel Putnam y publicada en 1956. Sobrados e mucambos (publicado por primera vez en 1936) también ha sido publicado en traducción. cronistas y viajeros. tendían a asociar la mezcla racial con la promiscuidad y la degeneración de raza. 1 . como lo anotó Frank Tannenbaum en 1963 en su introducción a la traducción al inglés (1963a: x) del segundo estudio importante de Freyre sobre la sociedad brasilera. 2 Jane-Marie Collins es profesora en el Department of Hispanic and Latin American Studies.º. Gilberto Freyre (1963b). 2. 7. La habilidad de “mezclar” fue interpretada por Freyre y sus seguidores como una marca de distinción en la historia Este artículo fue publicado por primera vez en inglés en Journal of Romance Studies (Vol. ninguno me dio tanta ansiedad como el mestizaje. 3 La primera edición y las subsiguientes de Casa-grande e senzala han sido publicadas en inglés por diferentes editoras con el título The Masters and the Slaves. género y sexo en la historia de las relaciones raciales en Brasil1 Jane-Marie Collins2 Y de todos los problemas que confronta Brasil. símbolo de la creación de la democracia moderna.Intimidad. 2007: 19-34). Mientras que los políticos.

Casi cuarenta años después. Como anotaba Octavio Ianni en la década del setenta “es de gran importancia la intolerable contradicción entre el mito de la democracia racial y la verdadera preponderancia de la discriminación contra los negros y mulatos” (1970: 267). sólo en ese momento podremos comenzar a comprender la coexistencia del dominio racial y la democracia racial en el Brasil. como lo ha explorado Jeffrey Needell (1995) recientemente. Entonces. Ciertamente. desigualdad y democracia racial . Es cierto que. no como una falsa conciencia. Como observa Mark Alan Healey. las tesis de Freyre sirvieron simplemente para explicar las ansiedades en torno a la mezcla. los escritos de Freyre en general revelan una actitud mucho más compleja hacia la mezcla de razas. “el reto de la última década de estudios ha sido reconocer la realidad del dominio racial y la realidad del discurso de la democracia racial. o ambas. como señala Rebecca Reichmann. Sin embargo. aún plantea un gran reto a los eruditos en este campo. aunque el estudio de Freyre fue ostensiblemente un ejercicio de redención cultural y racial contra la erudita dominada por puntos de vista eugenésicos. porque en realidad una verdadera transgresión de jerarquías de raza y clase pocas veces ocurre en el Brasil. en vez de resolver problemas de desigualdades raciales. sino como un material ambiguo para utilizar en la crítica y la subversión contra la dominación racial” (2003: 397). 2004: 863). En retrospectiva. ya sea que consideremos las relaciones de raza brasileras como “contradictorias” o “ambiguas”. En este artículo se propone que el estatus enigmático en torno a las relaciones raciales en el Brasil es el resultado de haber pasado por alto dos cosas de mayor importancia en el trabajo de los estudiosos hasta la fecha. “la raza sigue siendo uno de los terrenos más disputados en el Brasil contemporáneo” (1999: 6). 378 Intimidad. tales contradicciones y ambigüedades aún necesitan ser descubiertas.de las relaciones raciales del Nuevo Mundo. Brasil había producido una forma única de democracia racial. su énfasis en la asimilación aclarando el color de la piel le dio fuerza a una interpretación del mestizaje como un problema que involucraba sesgos potenciales y transgresiones a las jerarquías de raza y clase (Sherrard–Johnson.

1993. Segundo. Jane-Marie Collins 379 . la falta de atención crítica a los procesos y prácticas históricos que dieron surgimiento a la llamada única versión de las relaciones históricas en el Brasil: la liberación de los esclavos y el mestizaje. como “inventor” del mito. Irónicamente. 2000). se argumentará que se requiere un nuevo marco teórico para someter el mito de la democracia racial a un análisis que ponga en relieve las relaciones históricamente desiguales de raza y género. fue en sí mismo mucho más consciente del significado de la historia para las relaciones raciales. Freyre. y el idioma en el que. y que resalte la forma en que el mito ha sido engendrado y perpetuado. el examen de las raíces históricas de la democracia racial en el Brasil se le ha dejado a unos pocos estudiosos que la han tratado en gran parte como historia intelectual (Skidmore. Mitos en los mitos: Historia y relaciones de raza en el Brasil A pesar de la necesidad obvia y apremiante de echar por tierra el mito de la democracia racial como punto de partida para comprender la ideología de las relaciones raciales en el Brasil. la historia de las relaciones raciales en el Brasil podrían ser de nuevo configuradas como excepcionales.Primero. utilizando fuentes primarias como cartas de libertad. han sido ignorados por los estudiosos en 4 El marco teórico utilizado aquí ha sido desarrollado en el contexto de mi estudio actual más amplio sobre la raza y el género en el proceso de liberación y mestizaje en la Bahía (Brasil) del siglo XIX. 1993. Más bien. así como el lugar específico y central que tiene el trabajo de la mujer negra –productivo. el papel en general que juegan el género y el sexo. procesos en tribunales penales y testamentos relacionados con las vidas de las mujeres esclavizadas y liberadas y sus familias. De tal forma. Schwarcz. manteniendo esas desigualdades4. Entonces. tolerantes y democráticas. el énfasis en los discursos intelectual y literario ha significado que prácticas y procesos históricos clave que constituyeron la experiencia mediante la cual. benignas. no necesariamente su falta de atención a ella. Es su versión de la historia lo que es cuestionable. pocos estudios revelan una apreciación profunda de su base histórica. Costa. reproductivo y restaurador– en la formación de las relaciones raciales brasileras.

el significado de la población de libre color bajo la esclavitud. según Andrews. como Russel-Wood (1982) examinaran el papel del “liberto” en la 5 Ver Cohen y Greene (1972) para las comparaciones de la liberación y el mestizaje en las sociedades esclavistas del Nuevo Mundo. la evidencia de una mayor movilidad para la raza mezclada brasilera siempre pareció convincente5. fue visto como la clave para explicar la diferencia entre los sistemas de esclavitud en Estados Unidos y Brasil y sus sistemas de relación racial en el siglo XX. como lo anotaba Tannenbaum en Esclavo y ciudadano (1946). “la entrada de los negros a profesiones que no requerían un grado universitario era aún más rápida” (2004: 106). Mientras que los hombres libres negros más ricos se abrían camino en las escuelas de leyes y medicina. es esencial comprender la condición de la clase de libre color. sector que al mismo tiempo atraía y repelía a los visitantes extranjeros durante la esclavitud. George Reid Andrews ha observado la manera en que los negros brasileros y mulatos tuvieron mayor acceso a oportunidades para progreso socio–económico y político que sus pares en la América española del siglo XIX. dio pie a que muchos historiadores.general. identificado como el “surgimiento del mulato”. porque el estatus de ocupación y grado de aceptación de los libertos durante la esclavitud presagian el patrón de asimilación posemancipación para toda la clase esclava (1972: 309). aquellos procesos y prácticas que garantizaban más atención de los estudiosos eran la liberación de los esclavos y el mestizaje. En opinión de Herbert Klein: Al intentar analizar la estructura de la esclavitud de los negros y el desarrollo de las relaciones raciales en cualquier sociedad del Nuevo Mundo. Sin embargo. Ciertamente. Este fenómeno. Intimidad. Desde Tannenbaum en los años cuarenta hasta Carl Degler en los años setenta. desigualdad y democracia racial 380 . ya que estos eran los mecanismos que producían el sector de la población de libre color. y el subsiguiente papel social del mulato en el Brasil. e inquietaba y retaba a los estudiosos desde ese entonces. Por ejemplo.

Aunque la movilidad se consideraba un fenómeno masculino. así como para Degler. Esto es cierto para Freyre y Russel-Wood a comienzos del siglo XX. revelan una proporción de hasta 2: 1 hembras por machos. En general. Esto quería decir que la mayoría de los liberados eran hembras y nacidas en Brasil. Segundo. Marx y Andrews a finales del mismo. particularmente aquellos pardos de piel más clara y mulatos7. En cuanto al género. 7 No hay equivalentes directos al inglés en estos términos. para todos los esclavos.sociedad esclavista del Brasil como una forma de volver historia las relaciones racistas. Ambos fueron utilizados y. fueron sobredimensionados entre los libres en relación con la cantidad aún esclava. Esa evidencia demográfica ha revelado un número de patrones consistentes para la liberación de los esclavos en Brasil. el papel de la población mezclada en la formación de las relaciones raciales brasileras ha estado restringido a una interpretación del ascenso de los hombres brasileros de raza mezclada por medio de rangos de esclavo y luego de la sociedad posabolicionista. Karasch (1987) en Río de Janeiro. la experiencia como libertos fue determinada por dos factores: el modo en que la liberación fue obtenida y la edad en que se obtuvo. y que los esclavos nacidos en el Brasil. nunca se le ha dado al papel del género en la formación de las relaciones raciales una posición preponderante. Primero. dado que más recientemente los estudiosos han tenido la ventaja sobre sus predecesores de tener a su disposición evidencia demográfica acerca de la liberación de los esclavos y el mestizaje en Brasil que indican la necesidad de examinar el papel del género como determinante mayor. en algunos casos. la mayoría de los estudios para el Brasil. a medida que se hacían un nicho en los puestos gubernamentales y militares. como lo han demostrado numerosos estudios. Para ejemplos de variaciones regionales véase Schwartz (1982) en Bahía. Higgins (1999) en Minas Gerais. el color y la raza6. aún se utilizan para referirse al color claro de la piel dentro del espectro de la negritud. la trayectoria de la liberación de los esclavos va fuertemente relacionada con el género. Entonces. los hombres tenían menos posibilidades de ser liberados que Los estudios demográficos de la liberación en Brasil son demasiado numerosos para mencionar. Esto es sorprendente. Jane-Marie Collins 6 381 . y otras sociedades esclavistas en las Américas.

Para las mujeres africanas. Véase Aquivo Publico do Estado de Bahia. Los hallazgos de Higgins fueron similares para Minas Gerais (Higgins 1999: 163). eran comerciantes callejeros o trabajadores domésticos dueños de pocos esclavos (Andrade. en el 90% de estos casos. 1999). El Livro de Notas para 1850-1 no estaba disponible para consulta cuando esta investigación se llevó a cabo. desigualdad y democracia racial . En cuanto a la ocupación. pero también porque liberar a hombres africanos era considerada no deseable políticamente8. la mayoría de las liberaciones se daban en las ciudades y la mayor parte de los libertos. pero el número de mujeres africanas que fueron liberadas era más proporcional al número de mujeres esclavas. livros de Notas (Salvador). porque había sido sacado de circulación para restaurarlo. había más posibilidad de que los africanos compraran su libertad. 1988). para 1830-1. en quienes los blancos menos confiaban para trabajar en sus casas. El papel de la paternidad en estas liberaciones es considerado por muchos como significativo (Kiernan. Higgins. 8 Véase Reis (1997) para un ejemplo de las maneras en que las actividades de los hombres africanos en particular fueron vigiladas y reguladas después del levantamiento de Malês en 1835. las madres permanecieron en cautiverio. 1840-1. tal vez porque tenían un mayor valor en el mercado en relación con sus habilidades y conocimientos. 1988. era generalmente en reconocimiento por los servicios prestados por sus madres todavía esclavas9. la ruta para la libertad generalmente era a través de la acumulación de capital proveniente de actividades lucrativas en la calle.las mujeres. Sin embargo. 9 Mi propia investigación de cartas de libertad para la ciudad de Salvador en el período 1830–1871 indican que 308 niños fueron liberados y. las mujeres esclavas nacidas en el Brasil generalmente pagaban por su libertad con muchos años de trabajo servil en el servicio doméstico y con lealtad y obediencia hacia sus dueños. hombres y mujeres. 1978. 1860-1 y 1870-1. Los pardos y mulatos tenían más posibilidad de ser liberados de niños y los índices de género de bautizos de liberados eran comparables con aquellos encontrados entre adultos liberados. Oliveira. mientras que a los brasileros se les otorgaba condicionalmente. Además. 1851-2. A los hombres esclavos se les liberaba con menos frecuencia. 382 Intimidad. Aún cuando los pardos y mulatos eran liberados de niños.

la dinámica de ambas condiciones en la construcción del estado–nación brasilero moderno y sus configuraciones atenuantes de ciudadanía (discursiva. 2004). definiendo las relaciones actuales. En un proceso cuidadosamente negociado que con frecuencia se extendía por décadas. pero se tenían que conformar con ciertas condiciones de cautiverio para poder lograr su libertad. el derecho a tener como esclavos a los hijos de las mujeres esclavas se extendía a todos los dueños de esclavos. El hecho de que aún en el Brasil sólo una minoría de esclavos eran liberados comprueba las dificultades para encontrar el equilibrio y mantener lo establecido (Chalhoub. Morgan. 1999. 1998: 147-61). Como tal. las prácticas de liberación de esclavos y el mestizaje se interrelacionaron con sistemas de clientelismo y propiedad en la sociedad esclavista brasilera. Jane-Marie Collins 383 . Sin embargo. la manera en que se lograba la libertad repercutía en la manera en que se experimentaba. De tal forma. pero simultáneamente alineados. Los dueños de esclavos no querían perder ganancias ni autoridad. la coincidencia de intereses en las capacidades productivas y reproductivas de las mujeres esclavas trajo una relación distintiva entre la propiedad y la producción en la sociedad esclavista del Brasil. Los esclavos no querían seguir siendo esclavos todas sus vidas. pero tampoco querían esclavos descontentos o rebeldes. 2004). es reconocido que los dueños de pocos esclavos frecuentemente contaban con la capacidad reproductora de sus mujeres esclavas para aumentar el número de sus esclavos (Barickman. los esclavos y sus dueños se comprometían en un acto continuo a equilibrar las necesidades y los deseos –económicos y emocionales– que eran mutuamente opuestos. 1989). entonces. Como consecuencia. produciendo el contexto histórico en el cual surgieron los códigos y la cultura de la ambigüedad y la contradicción.Es más. el género y la raza fueron las principales variables para determinar la ruta a la libertad y las condiciones en las cuales se podía ejercer la libertad (Camp. así como entre la libertad y el género para todas las mujeres esclavas (Beckles. Aunque las rutas que los antiguos esclavos tomaban hacia la libertad –esa precondición de tanta importancia en las sociedades modernas– estaban fuertemente correlacionadas con la raza y el género.

la condición de negro y la ciudadanía se discuten desde una perspectiva ciega al género. 2002: 6). 384 Intimidad. 1996: 188). el significado de las relaciones de género y las implicaciones en la política de identidad –nacional y racial– también son pasadas por alto. los resultados son similares. El hecho de que ambas mujeres no lograron obtener su libertad se considera irrelevante. 2004: 43). el enfoque ciego al género produce una interpretación del significado del orden racial y de las condiciones de ciudadanía en el proceso de crear la nación. cultural y simbólicamente” (1997: 2). Aunque Marx dice “mirar más allá del hecho biológico del mestizaje”. El hecho de que la historia de las relaciones laborales y la construcción de la ciudadanía han sido constituidas por medio de las estructuras de “interconexión [e] interrelación” de raza y género ha sido demostrado recientemente para los Estados Unidos (Glenn. como otros antes que él. quien había sido “explotada sexualmente” por su amo desde que tenía catorce años. el cual es principalmente un papel indiferente a las relaciones de género. algo dado e indiscutido (Marx. En la discusión de Andrews sobre la liberación de los esclavos en Brasil. la cursiva es mía). biológica. y luego con el caso de una mujer esclava en Lima (Perú). anota que “la dominación portuguesa se extendió hasta en el ámbito del sexo” (1998: 66. Aunque él ilustra el proceso de la liberación de los esclavos primero con el caso de una madre esclava puertorriqueña que había dado a luz a un niño esclavo engendrado por su amo. él. como lo señala Nira Yuval-Davis en el contexto del estado-nación occidental. pero el idioma de ciudadanía e igualdad. Incluso en estudios muy recientes por Marx y Andrews.dominante u otra) han sido poco tenidas en cuenta. La trayectoria hacia la libertad y la ciudadanía para los latinoamericanos negros se presenta sin género. las relaciones sexuales entre amos de esclavos y sus esclavas son entonces citadas como explicación del “éxito” de los mulatos para “ganar su libertad” (Andrews. Ciertamente. sin un asomo de ironía. “son las mujeres –y no (¿sólo?) la burocracia y la intelectualidad– quienes reproducen las naciones. En Marx. trata el mestizaje como un “hecho” histórico. Para Andrews. desigualdad y democracia racial . Además.

En forma significativa. la imagen del esclavo rebelde. las agendas 10 Yuval-Davis hace un comentario similar en la “teorización hegemónica de las naciones estado” (1997: 2-3).así como la lucha para lograrlas. Entonces. 2000: 120). trabajador libre. las tensiones entorno al mestizaje son raciales y sexuales. ni tiene en cuenta las implicaciones de esto para las expectativas y experiencias de ciudadanía. las relaciones sexuales entre hombres y mujeres de razas (y estatus) diferentes adquieren significados claramente políticos así como históricamente específicos. mulato insurgente. Ciertamente. es decididamente masculino10. de dominación y control desde el primer contacto hasta la formación de la nación–estado moderno y más allá. Aunque se entiende que todas las referencias a “igualdad” automáticamente habrían excluido a las mujeres libres –negras y blancas– en el Brasil del siglo XIX. se presenta en el Brasil casi exclusivamente como masculina. 2004: 70). Sin embargo. en el caso del Sur de Estados Unidos. Jane-Marie Collins 385 . para la historia de los Estados Unidos “la “conquista” del oeste involucró una serie de encuentros sexualizados que resultaron en una confrontación de sexualidades y sistemas sexuales a lo largo de fronteras etnosexuales (Nagel. como ha sido demostrado por estudiosos como Stephen Greenblatt y Joane Nagel. colonización y esclavitud. Es más. los altos niveles de mestizaje revelaban un indicador positivo de los niveles de tolerancia sexual. Andrews no hace ningún reconocimiento al hecho. bajo condiciones de conquista. Como lo ha argumentado Nagel. plebe o campesino. Diane Millar Sommerville ha argumentado que Eugene Genovese no le dio importancia a los niveles de mestizaje como una forma de darle “pedal suave” a la magnitud de la explotación sexual de la mujer esclava (Sommerville. En el caso de Brasil y el mito de la democracia racial a modo de Freyre. en ambos casos. De tal forma. eran “comunidades sexualmente imaginadas” y las nociones de pertenencia (o no pertenencia) a aquellas comunidades fueron imbuidas con experiencias de diferencias sexuales y raciales. las naciones en el Nuevo Mundo no fueron simplemente “comunidades imaginadas”.

es la “coexistencia superficialmente descomplicada” del mestizaje y el racismo lo que hace que las relaciones raciales brasileras parezcan únicas (p. 133). 119). la apariencia de singularidad puede ser el único aspecto de las relaciones raciales en Brasil que realmente sea singular. sin importar el significado numérico de la población mezclada. según Goldstein. toca “un área tan íntima de la vida social” en Brasil. que el tema “ha prácticamente desaparecido del trabajo erudito referente a la sexualidad en Brasil” desde que Freyre fue publicado por primera vez (p. el mestizaje se podía señalar como prueba de prácticas paternalistas de sociedades esclavistas patriarcales. como dice Goldstein. la interpretación que prevalece de la historia del mestizaje en Brasil se filtra a través de conceptos culturales de reciprocidad y cordialidad (Goldstein. tomado en un contexto histórico más amplio del colonialismo europeo occidental. 2003: 115. Más aún. Así como la raza está “conspicuamente ausente” de las discusiones sobre sexualidad. Brasil no es ni único ni excepcional (1999: 210).políticas actuales se proyectaron en el pasado por medio de datos demográficos del mestizaje. sólo puede ser entendido como una contradicción o ambigüedad. 127). Pero. Paradójicamente. Sin embargo. como hemos visto. 117. como lo ha señalado recientemente Donna Goldstein. Esta marginación del género ha significado que la historia y el desarrollo de las relaciones raciales en Brasil sea comprendido sólo en parte o. 120). 386 Intimidad. la naturaleza “conflictiva” de la combinación de raza y sexo encarnada en las nociones de mestizaje. esto significó que. Más aún. No identificar el papel y el significado del sexo y la raza en las rutas históricas de la democracia racial no se debe solamente a la ceguera sobre el género como tema. desigualdad y democracia racial . sino también al enfoque –conceptual y teórico–. también la sexualidad está ausente de las discusiones sobre raza (p. mientras que en el caso de Estados Unidos el sexo interracial entre el amo y la esclava ha sido examinado por medio de teorías de dominación. como lo ha argumentado Mara Loveman en su repaso del estudio de Marx. Lo mismo es cierto acerca del trabajo erudito sobre las relaciones raciales en Brasil. coerción y violación.

Cuando se coloca al lado del nuevo nombre de Goldstein para la democracia racial brasilera 11 Ver por ejemplo algunos de los excelentes estudios de Antonio Sérgio Alfredo Guimarães (2001).La dificultad que han encontrado los estudiosos para desmitificar el mito entonces puede atribuirse a no haber tenido en cuenta los orígenes. Como lo ha observado Michel Agier. no sólo como expresiones de raza o diferencias de clase. Es cierto que el trabajo principal de los sociólogos es exponer las consecuencias de la democracia racial para aquellos que viven la realidad de hoy en día. seducción y esclavitud Al examinar las relaciones desiguales del poder en el Brasil. Entonces. Jane-Marie Collins 387 . particularmente las implicaciones para la identidad negra y la movilización11. sino como condiciones de raza y sexo históricamente diferenciadas. Este patrón se inició por la primera ola de estudios sobre las relaciones de raza brasileras producida en las décadas del sesenta y el setenta. la lucha de clases no había cambiado de tipo. lo cual todavía marca muchos estudios sobre las relaciones raciales contemporáneas en Brasil. sólo había tomado un color de piel diferente. 245). En suma. un examen teórico de las relaciones de poder ejercidas por medio del proceso histórico de la liberación de los esclavos y del mesticismo expone a lo que Saidiya Hartman (1996) se refiere en el contexto de la Ley de Esclavitud de Estados Unidos como un “discurso de seducción”. nos vemos obligados a enfocar prácticas específicas sobre las cuales fueron construidas esas condiciones y fueron engendradas las desigualdades. Patriarcado. Tal enfoque significaba que el racismo era interpretado en términos puramente “funcionalistas” y presentado como un “instrumento” del capitalismo utilizado para “mantener la subordinación de los trabajadores negros” (p. Pero en muchos casos esto ha significado que las rutas de la democracia racial sean repetidas y rastreadas de nuevo como la pieza de un juego. estos científicos sociales trataron la cuestión de raza y racismo “sin hacer referencia a la historia cultural” (1995: 245).

deseo y dominación.llamándola “erótica daltónica”. los dos marcos teóricos trabajan para explicar los paralelos ideológicos y continuidades culturales entre la liberación de los esclavos y el mestizaje en una era de la historia de Brasil y la democracia racial en otra. intimidad y desigualdad13. como lo expresa Angela Gilliam (1998: 63). Como lo confirma un informe reciente de 12 13 Gilliam hace un caso similar para el uso de teorías de Gaines y Hester (1998: 62). la liberación y el mestizaje. Esta es una expresión y paráfrasis de Hartman (1996: 536-7). mutualidad y apropiación indebida. en su artículo sobre la novela de Carolivia Herron. favor y fuerza. Este enfoque expone así las maneras en que la historia del mestizaje en Brasil ha sido contada por medio de la evolución y utilización de eufemismos para describir las relaciones sexuales interraciales desde la conquista. perpetuando una creencia en la neutralidad racial. Thereafter Johnnie (2005: 1063). asociar estas teorías permite el desarrollo de un enfoque histórico para comprender las relaciones de raza que confirmen el nivel de comparación entre las relaciones de poder obtenidas en los dos contextos. Es más. sumisión y sujeción. Intimidad. se vuelve aparente hasta qué punto existe una confusión constante entre expresiones y sentimientos de consentimiento y coerción. pueden entonces ser demostradas como significativas aún hoy en día para las mujeres pobres negras brasileras. Posteriormente. en el concepto más amplio de la historia de las relaciones raciales en Brasil. Entonces. El término “favor y fuerza” es prestado de Judith Butler. reciprocidad y represión. Las relaciones de poder ejercidas por medio de dos mecanismos principales de movilidad disponibles para las mujeres negras esclavas y libres. constituye el lugar original del mito de la asimilación por medio de la eliminación de la identidad racial. desigualdad y democracia racial 388 . porque ni el estado ni la economía han intervenido suficientemente desde ese entonces para reemplazarlas. el “momento del mestizaje”. Ambas teorías ponen de relieve el papel crucial que desempeñan la raza y el sexo y la manera en que se cruzan para determinar las relaciones de poder en ambos contextos –la esclavitud (Hartman) y la democracia (Goldstein)12–.

126). altos índices de prostitução e condições precárias de saúde e educação (El papel al cual están destinadas continúa siendo subalterno. sino también porque permanecen dependiendo de redes comparables de clientelismo para tener acceso a los recursos económicos y a un mínimo de movilidad que esto conlleva (Goldstein. Ciertamente. com a desvalorização da sua força de trabalho no campo. 2006: 142) Con la distribución más desigual de la riqueza de todos los países latinoamericanos. los procesos de industrialización y modernización del siglo XX han hecho poco para mejor la posición socio–económica de la mayoría de las mujeres negras e indígenas en el Brasil: O papel destinado a elas continuou sendo subalterno. no sólo porque continúan en el fondo de la sociedad económicamente hablando. la distribución históricamente desigual de la riqueza en el Brasil es una de las características que definen las relaciones interraciales en el Brasil. En su estudio. con la devaluación de su trabajo en el campo. el que aclara las maneras en que el dueño de esclavos y el coroa participan en (y perpetúan) “una fantasía social (es decir) la posibilidad que una sociedad en una forma no antagonista. Goldstein resalta la manera en que el paradigma que prevalece para el sexo interracial se predice sobre la desventaja histórica socio–económica y la explotación de la mujer negra y el histórico privilegio socio–económico del hombre blanco. los recursos económicos del Brasil están concentrados en pocos y son de difícil acceso. y el patriarcado y el racismo han servido para exacerbar y acentuar estas desigualdades. muchas mujeres negras aún acuden a estrategias de supervivencia similares a sus madres antepasadas. Sin embargo. un hombre blanco rico y envejecido. Según Goldstein. es el discurso de Hartman sobre la seducción. (Unifem. orgánica y complementaria” haga Jane-Marie Collins 389 .Unifem. Como resultado. altos niveles de prostitución y condiciones precarias de salud y educación). el patrón de Freyre –el dueño de esclavos blanco y el patriarca de la plantación– surge de nuevo como el coroa. 2003: 133.

en su artículo sobre la novela de Carolivia Herron. 2003. es una visión que ha desempeñado un papel clave en la “codificación de la fantasía” del sexo interracial y ha presentado un paradigma para su práctica actual (2003: 118). en la “democracia daltónica” de Goldstein. 7)14. al recalcar la visión y la versión paternalista de la sexualidad interracial amo–esclavo. En forma similar. Finalmente. además de su propia opresión. Para Goldstein. 65). como se evidencia en la Ley Sobre Esclavitud en Estados Unidos “recurre a la idea de relaciones recíprocas y conniventes y engendra una construcción pronunciada de la sexualidad negra femenina en la cual la violación es inimaginable” (Hartman. sino simplemente no procesable (Goldstein. cap. las teorías de Goldstein y Hartman. Léila Gonzalez y Lidia Avelar Estanislao. la conversión contemporánea de la sexualidad de la mujer negra en bien de consumo está formada por y construida en un paradigma de relaciones amo–esclavo en el cual la violencia ejercida por los dueños de esclavos contra la mujer esclava se “hace romántica” (Gilliam. Aunque tales estudios no investigan el proceso histórico específico del racismo y el sexismo. Para Hartman. se convierte en “digna de culpa” de una plétora de males de la sociedad (así como de pecados humanos).posible una “visión armoniosa de comunidad (por medio de) la armonía entre los débiles y los poderosos” (Hartman. no 14 Jessica Forbes Roberts utiliza este término. al haber sido interpretada como “seductora”. ambas teorías exponen las maneras en que la mujer negra. abren la liberación de los esclavos y el mestizaje a nuevas interpretaciones y ayudan a resaltar el papel que juegan estos procesos en el despliegue de la democracia racial en el Brasil. 1996: 538-9). 1996: 545). 1998: 63. prestado de Judith Butler. el discurso de la seducción. desigualdad y democracia racial 390 . Entonces. por su “supuesta habilidad de hacer que los poderosos se vuelvan débiles” (Hartman. Para las feministas negras brasileras como Sueli Carneiro. Thereafter Johnnie (2005: 1063). existe un entendimiento explícito de la realidad vivida del legado de las relaciones esclavistas. 1996: 538-9). Intimidad. la violación de la mujer negra no sólo se considera como “historia no procesable”.

desde 1988. por parte dos mesmos segmentos empenhados na destruição das identidades étnicas nativas daqui e d”África. que ainda permanecem na exaltação da mulata e do modelo afro-baiano de carnaval ou na exigência. consideradas periféricas. em grande parte. remete questões que não são tematizadas. en su mayor parte. O sexismo “carinhoso” e o racismo cordial. (La sociedad brasilera –occidental y cristiana– ha tratado de reparar su pecado de culpabilidad colonial con la creación de instituciones públicas (fundaciones. dentro de marcos políticos y económicos diferentes. en una identidad indígena “científicamente comprobada”. están equivocados en sus políticas. sino como la base sobre la cual se han reinscrito categorías de exclusión e inclusión. de una vez. Pero los presupuestos de las instituciones no son suficientes y. o la insistencia de parte de los segmentos mismos de la sociedad comprometidos en la destrucción de las identidades étnicas nativas y africanas. Jane-Marie Collins 391 . Mas as instituções têm orçamento insuficiente e são. la reconciliación de las injusticias del pasado tratando al mismo tiempo de eliminar los prejuicios actuales ha comprobado ser difícil y en gran parte infructuoso. conselhos– além de amparar constitucionalmente. 2000: 215). de uma identidade indígena “cientificamente comprovada”.como un proceso no documentado. a punição de práticas racistas e sexistas no Brasil. saca a relucir preguntas sin orden temático. consejos). consideradas como problemas periféricos. logo. Como lo ha anotado Estanislao con referencia al sistema democrático actual y su compromiso constitucional con la igualdad de razas. sin prioridad). sem opção preferential (Estanislau. además de contar con la constitución de 1988 para castigar las prácticas racistas o sexistas en el Brasil. precisamente por las actitudes contradictorias del Brasil hacia las relaciones de género y raza: A sociedade brasileira ocidental e crista pretendeu expiar a culpa de seu pecado colonial com a criação de instituções públicas –fundações. equivocadas em suas políticas. El llamado sexismo “cariñoso” y el racismo “amistoso” que persisten en exaltar a la mujer de “raza mixta” y al modelo afro–bahiano de carnaval. secretarias. ministerios.

nos sirven de inspiración. Ciertamente. al menos desde 1981. 16 En una inversión deliberada de la teoría de blanqueamiento en el corazón del mito de la democracia racial. 1994. 15 392 Intimidad. Aún así. las feministas brasileras han reclamado el “enegrecendo” (ennegrecimiento) de las feministas brasileras. citada en Caldwell 2001: 221) Como lo observa Kia Lilly Caldwell. La superexplotación de la sexualidad femenina negra a la cual Gonzalez llamó la atención hace más de veinte años ha sido reforzada desde ese entonces en la conversión de la mulata en bien de consumo. en el cual ella despotricó contra la “superexplotación económico– sexual” de las jóvenes domésticas negras por sus senhoras y sus hijos. La siguiente afirmación de Sandra Azerêdo resume la posición de los estudios feministas negros en relación con los estudios feministas brasileros: En ningún momento las críticas al racismo que se estaban haciendo en Estados Unidos en el feminismo occidental. desigualdad y democracia racial . el crecimiento Véanse por ejemplo las revistas brasileras Pagu (1996) y Estudos Feministas (1995). en formas que “perpetúan mitos acerca de la sensualidad especial de la mujer negra” (citada en Caldwell 2001: 224)16. 221). (Azêredo. las ideas de las estudiosas negras feministas y de las activistas sólo recientemente han sido incorporadas al currículo. la posición y el posicionamiento de la mujer negra en la historia literaria del Brasil no han pasado desapercibidos por las feministas en el campo de los estudios culturales15.En forma significativa. Con el trasfondo de la comercialización del carnaval y la cultura afrobrasilera. Esto es claro en nuestra falta de familiaridad con el trabajo de las mujeres negras en los Estados Unidos – no hay traducciones de estos textos entre nosotros. “no haberse dirigido a la relación entre el dominio de raza y género ha oscurecido la complicidad de la mujer blanca en mantener el privilegio blanco y reforzado el estatus subalterno de la mujer negra” (p. la naturaleza dolorosa de la relación entre lo personal y lo político y su papel en el desarrollo del feminismo brasilero fue expuesto en un discurso hecho por Gonzalez en 1982.

como lo observó Jean Soderlund. 64). Jane-Marie Collins 393 . “el que algunas mujeres se hayan beneficiado de tales arreglos no debería enmascarar la profundidad de la explotación de su sexualidad y trabajo en todas las Américas” (Soderlund. Un estudio reciente de la antigua área minera del Brasil. aunque la trascendencia era posible. Para Gilliam. la erotización de la desigualdad relacionada con la carnavalización de la pobreza ha sido articulada y transmitida mediante de los cuerpos de mujeres negras brasileras que “tientan” a los hombres para que los consuman. Resumiendo el estudio de Sônia Giacomini (1994) sobre la interpretación de la mulata. y la identifica como un bien de consumo expropiado y explotado por todo tipo de amos. Ciertamente. La llamada preferencia del brasilero blanco por las mujeres negras y de raza mezclada como compañeras sexuales. Más bien. Hanger. Gilliam añade que “esta mulata mítica realiza las interpretaciones históricas de la fantasía patriarcal […] reforzando no solamente la historia colonial de plantaciones del Brasil (sino también) las desigualdades globales contemporáneas” (p. concubinas. 2003). esto representa una “extensión de la narrativa del mestiçagem en el siglo veinte (que) vuelve incorpóreas las capacidades femeninas para tener poder y autoridad sobre sus vidas” (1998: 63). 1996. también era excepcional y escasa (Gaspar y Hine. sugiere que para muchas mujeres liberadas éste fue el caso (Furtado. 1997). Estudios de otras sociedades esclavistas en las Américas indican que. Como lo demuestra Gilliam. Minas Gerais. como si esas relaciones fueran de alguna manera innata capaces de trascender en forma total las relaciones amo–esclava de donde surgieron. el enfoque que aquí se desarrolla sitúa la sexualidad de la esclava como el bien de consumo central de las relaciones esclavo– amo en todas las relaciones de mestizaje y libertad. a diferencia de esposas. 1997: 874).rápido del turismo en Brasil se apoya en la interpretación de la mulata como un producto para el consumo. Sin embargo. tales observaciones con frecuencia son seguidas de ejemplos de relaciones duraderas entre esclavas y hombres libres. amantes y prostitutas. Centralizar el papel de la sexualidad en el proceso de la liberación y el mestizaje no lo reduce a un paradigma de amo blanco–amante negra esclava. está bien documentada.

El enfoque teórico adoptado aquí es el de un “pacto patriarcal”. al mismo tiempo que “hacen poco por alterar los términos estructuralmente desfavorables del guión patriarcal generalizado” (p. cualquier amenaza a su influencia en dichas esferas sin alternativas compensatorias tangibles hace que las mujeres sean “expertas en maximizar sus propias oportunidades de vida”. Por encima de todo. es instructivo ubicar los mecanismos de liberación y mestizaje en un marco teórico que resalte la naturaleza genérica de las relaciones de poder en las cuales estos procesos se apoyaron para su operación exitosa. Como lo explica la autora: A pesar de los obstáculos que el patriarcado clásico coloca en el camino de la mujer. sino como uno compuesto. Por razones similares. Kandiyoti argumenta que las respuestas políticas conservadoras de las mujeres tienen una lógica que no se puede explicar simplemente por medio de una teoría de “conciencia falsa”. las mujeres con frecuencia se resisten al proceso de transición porque ven que el viejo orden normativo se va alejando de ellas sin alternativas emancipadoras. Esta teoría fue desarrollada por Deniz Kandiyoti en una comparación de las limitaciones y exigencias a las mujeres en diferentes órdenes patriarcales. La gran importancia que dan las mujeres a la seguridad y protección de sus propias esferas existentes de autonomía en el patriarcado refleja las “limitaciones concretas” de su posición en el orden patriarcal mismo. Estas respuestas son descritas como “pactos patriarcales” porque operan en confines estrictos del alcance de las esferas existentes de autonomía femenina. Es más. la explotación del trabajo productivo y reproductivo femenino es entendida no como un proceso bifurcado. 1988: 280).masculinos y femeninos. y como resultado las mujeres responden “adoptando estrategias interpersonales que maximizan su propia seguridad”. 394 Intimidad. (p. así como el alto precio que pagan para moverse por fuera de ese orden (p. 282) Confinadas a las esferas de autonomía designadas a ellas dentro del patriarcado y constreñidas por éstas. desigualdad y democracia racial . 280). que pueden ser mucho más pesados que cualquier seguridad real económica y emocional. 282). y de las diferentes maneras en que las mujeres desarrollaron sus respuestas (Kandiyoti.

En este sentido. 280). 1984: xx). la teoría de pactos patriarcales ayuda a explicar la posición de las mujeres esclavas y libres en la sociedad esclavista brasilera en general. en el cual la sexualidad y la reproductividad de la mujer esclavizada eran componentes indivisibles (Baptist: 2001). sino que son susceptibles a transformaciones históricas que abren nuevas áreas de lucha y renegociación de las relaciones entre géneros” (p. Estas respuestas fueron formadas por la “percepción” que tiene la mujer esclavizada de su propio valor en el mercado y posición social en la jerarquía racial y genérica de la sociedad esclavista brasilera (Kelly. resistiéndose a ellos abiertamente e insistiendo en la reinstauración de sus esferas anteriores de autonomía o unas alternativas compensatorias apropiadas (p. la preponderancia de las mujeres en los patrones de libertad no puede ser atribuida a un deseo franco de integración ni a una complicidad sin complicaciones con su propia opresión. hombres o mujeres. Entonces. las mujeres se resistían a “cambios e infracciones que constituyen una brecha en sus acuerdos existentes en un orden dominado por el macho”. hay conjunciones políticas y económicas que pueden llevar a un “desmoronamiento y transformación de los pactos patriarcales”. en la cual las aspiraciones y expectativas de libertad Jane-Marie Collins 395 . el éxito relativo que tuvo la mujer esclavizada con la libertad se debería entender como producto del mercado de esclavos en el que el deseo de ganancia. así como a explicar sus respuestas específicas a sus encuentros individuales (individualizados) con sus amos. el “discurso de la seducción” de Hartman ayuda a revelar la manera en que la liberación y el mestizaje produjeron una percepción genérica de la libertad. placer y productividad venían juntos en la conversión del trabajo esclavo de la mujer en bien de consumo. Por ejemplo. Más bien. En este sentido. según sus experiencias de libertad y mestizaje. 275). Además. Kandiyoti encontró que en los órdenes polígamos patriarcales en el África. los cuales a su vez tienen importantes “implicaciones para la conciencia y la lucha de las mujeres” (p. los “pactos patriarcales no son entidades sin tiempo e inmutables. 275).Sin embargo.

sino también ilustrando las consecuencias de intentos de operar fuera de esos mecanismos. así como las prácticas de la libertad y el mestizaje. eran en gran parte determinadas por experiencias inseparables de maternidad. la teoría del pacto patriarcal.de la mujer negra esclava. al llamar la atención al papel complejo y contradictorio del género en redes de clientelismo. 1988: 280). este aspecto de la teoría del pacto 396 Intimidad. 282). liberada y libre. tienen para las percepciones y definiciones de la ciudadanía en el periodo posabolición. donde las desigualdades entre hombres y mujeres son de orden racial y sexual por medio del predominio continuo y la dependencia del clientelismo como mecanismo de movilidad (Gilliam. Ese mito. reordenamiento o desmoronamiento del patriarcado. 1998: 61). Según Yuval-Davis. cuando se utiliza con Hartman y Goldstein. “la necesidad de que los miembros de cada hogar contribuyan a la supervivencia hace que la protección económica del hombre a la mujer sea un mito” (p. el análisis y las teorías de género y raza de Kandiyoti y Hartman en diferentes contextos históricos proveen invaluables revelaciones sobre las implicaciones que las experiencias. sin embargo. Es más. De hecho. 1988: 286-8). para aquellas mujeres atrapadas en una transición. según Kandiyoti. A medida que el estado depende más de las operaciones de la economía (globalizada) para proveer a los “sin propiedad y desposeídos”. no es en lo más mínimo impotente. cuando y donde fuera posible (Kandiyoti. particularmente en órdenes patriarcales como Brasil. desigualdad y democracia racial . los términos y condiciones del pacto se vuelven aun más precarios a medida que viven el proceso de reformulación y renegociación de las posiciones de poder (Kandiyoti. ayuda a desenredar el mito de la democracia racial explicando las maneras en que las mujeres han “conspirado activamente en la reproducción de su propia subordinación” identificando no solamente los mecanismos de restricción en los cuales las mujeres brasileras ejercitan “la posibilidad de escoger”. sexualidad y falta de movilidad ocupacional en un contexto de cautiverio. Es más. Finalmente. su poder se vuelve mayor mientras más distantes estén las mujeres del centro económico y político.

al examinar las formas en que las relaciones de poder involucradas en los mecanismos de liberación y mestizaje son de características raciales y sexuales. simplemente corrobora la naturaleza poderosa de este tipo de relaciones de poder. El enfocarse en los procesos históricos específicos de la liberación y el mestizaje facilita desenmarañar las contradicciones y ambigüedades de la democracia racial que han desconcertado a los estudiosos durante tanto tiempo. 18 El que algunos negros y mulatos se aprovecharan de los mismos privilegios reservados a los blancos.patriarcal es el menos desarrollado. sin embargo sugiere las condiciones descritas por Goldstein en su estudio etnográfico de las vidas de las mujeres cariocas de favela17. se engendró por medio de una serie de relaciones desiguales que han sido reinventadas como mutuamente desiguales y mutuamente intolerantes. Una favela es una barriada. de una democracia erótica que define la cara del Brasil del siglo XXI. el negar la interdependencia de la intimidad con las desigualdades raciales y de género en la historia de las relaciones de raza en el Brasil es primordial para el proceso de creación del mito de la democracia 17 El término carioca significa residente de la ciudad de Río de Janeiro. Conclusión Tenemos entonces que cualquier intento de dar sentido a la llamada coexistencia contradictoria y ambigua de la discriminación racial y la democracia racial debe comenzar por desenredar las raíces históricas de la democracia racial desde su discurso dominante. Estas mujeres de las favelas son las que se benefician menos de los nuevos procesos de globalización y las economías del mercado libre. Es más. Jane-Marie Collins 397 . porque expone la manera en que el acceso a la libertad. pero se encuentran en el centro. y la movilidad socio–económica que ofrecía. al menos en forma simbólica y discursiva. nos muestra la manera en que el acceso a la sexualidad de la mujer negra y su control fueron una forma de asegurar el dominio racial de los blancos y el dominio sexual sobre todas las mujeres18. Además.

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Mis orígenes no me persiguen. sino como un proceso que tiene el potencial de la maleabilidad. los hijos tienen 30 y así.] (Consuelo. Pero así como “¿por qué no pensó en mejorar la raza?” Así de veras. todavía dicen que si no se está viendo bien moreno y todavía se fue a casar con una bien morena. El extracto anterior pertenece a una entrevista que conduje como parte de un proyecto de investigación dedicado a explorar las prácticas contemporáneas del racismo en México.. Cuando la gente pregunta cuál es mi mezcla. Ninguno es rubio. igual y ya tiene 70 años. están tratando de averiguar quiénes eran esas personas. y les dicen “los morenos”. 1994: 49.. y tal cual así le dicen: “¿que cómo se fue a casar con ella?” –que si no se está viendo él así y todavía. mi traducción). que ir aclarándola. pues sí es ir mejorándola. a partir de las experiencias de un grupo de treinta y nueve mujeres mexicanas. Moreno Figueroa1 El color de mi piel muestra que la línea ha sido cruzada.Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en México Mónica G. En esta parte de la entrevista con Consuelo es evidente que cuando diferentes miembros de su familia se refieren a su tío. así que todos los hijos son morenos. de los dos lados sí piensan eso.. la transformación y la negociación 1 Doctora en Sociología por la Universidad de Londres. Alguien se cogió a quien no debia haberse cogido. el término “raza” es entendido no como un conjunto de características físicas distinguibles y fijas.. Mi abuelita tiene un hermano que es súper moreno. En México la idea de “mejorar la raza” continúa siendo un tema prominente. Ni que estuvieran muy rubios todos. . Me persiguen las actitudes hacia ellos (Paulse. 29 años). así súper. Y por eso yo creo que yo lo tengo así como tan [. y se casó con una mujer súper morena.

“puro”. a la comunidad o a la nación es una de las prácticas características de la vida cotidiana en México. Consuelo dice que sus parientes piensan “que ir aclarándola (la raza). con maneras específicas de entender la nación y con discursos raciales. En este capítulo. Pero mientras que en esos términos tal vez haya “esperanza” para las futuras generaciones –si la gente es lo suficientemente sabia como para no procrear con alguien de piel más oscura– ¿qué pasa cuando alguien no puede blanquearse? Al mismo tiempo. En este contexto. sobre todo matrimoniales. “refinado”. pues sí es ir mejorándola”. en especial en términos de apariencia? ¿Sería o no útil el existir en un continuo estado de comparación con los y las demás? La “negociación de la pertenencia” a la familia. así como el makeup de su población como mexicanos(as) mestizos(as). “¿Por qué no pensó en mejorar la raza?” es la pregunta. no es difícil percibir las implicaciones de la percepción negativa que tiene ser mestizo y. Para este análisis. distinguible y fijo–. el cual puede pensarse como una considerable “mejor” opción que quedarse en el “otro lado” del contínuum: el lado del indígena y el negro. y que. Si hay una idea de mejoramiento. Dicha práctica forma parte de los elementos culturales y sociales que han permanecido en los procesos de formación de las identidades contemporáneas en México y que se han entremezclado con experiencias coloniales y poscoloniales. también es posible reconocer la fluidez del proceso de mestizaje.–sin cuestionar el hecho de que esta versión de la idea de “raza” continúa confirmando su existencia como un hecho verificable. ¿no sería útil ser capaz de moverse en el interior del ancho parámetro de la caracterización de la mestiza y el mestizaje. al mismo tiempo. un recuento histórico sobre el desarrollo de las ideologías raciales en México en relación con 404 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . “blanco”. podría ser “mejor”. que ha sido arruinado. en primer lugar. es importante considerar los elementos culturales que han hecho posible el “pensar–imaginar” la nación. “hermoso”. también hay una idea que hay algo defectuoso. la cual parece referirse a la noción de que tanto raza como transformación son posibles mediante estrategias específicas. algo corrompido. y los discursos oficiales de nacionalismo y miscegenación. presentaré. tal vez. “bello”.

lo que he llamado la “lógica racista” o “lógica del mestizaje”. Mi objetivo es analizar las implicaciones que la idea de la “negociación de la pertenencia” tiene para la vida familiar y la manera en que. Por otra parte.la idea de la negociación de la pertenencia. por una parte. específicamente. como podemos observar en el ejemplo que inaugura este capítulo. aquí sólo me enfocaré en la narrativa de una de las entrevistadas. Moreno Figueroa 405 . El argumento central que quiero plantear aquí es que el proceso de negociación de la pertenencia en el contexto familiar se relaciona. Adicionalmente. Esto ha significado que las “reglas” implícitas sobre el matrimonio y la “mezcla”. a los discursos de miscegenación que han impactado el imaginario de la población y que han determinado la manera en que la familia mexicana apropiada “debe ser” y debe “verse”. ofreceré un análisis de una de las entrevistas. pueden entenderse y obtener significado. Consuelo. Para ejemplificar mi análisis. opera en su interior reproduciendo la experiencia cotidiana del racismo en México. a su narrativa sobre la familia y la vida familiar como un espacio en el que las dinámicas racializadas de la negociación de la pertenencia. y. a manera de historias de vida. tanto a la familia como a la nación. la negociación de la pertenencia está permeada por las expectativas respecto a lo que los resultados de la “mezcla” y el blanqueamiento “deben ser”. que se expresan por medio de la ansiedad sobre la apariencia física y los sentimientos de vergüenza que las mujeres entrevistadas manifestaron. En segundo lugar. junto con el sentido de lo que es y no es aceptable. en los que los discursos sobre miscegenación y la ideología del mestizaje también juegan un papel importante. permeen las expectativas y dinámicas de la familia. dicha negociación también ha estado ligada a ciertos parámetros de belleza y feminidad. Negociando las identidades nacionales Análisis históricos y antropológicos dan cuenta de los “puntos de referencia” culturales que han hecho posible pensar la nación y que han permitido que los habitantes de México (o cualquier otra nación) se piensen a sí mismos como nacionales y sobre todo como ciudadanos que “sienten” que Mónica G.

ya sea por omisión o implicación. Lomnitz utiliza esta idea de Weiner para analizar la manera en que las ideologías comunitarias se crean. objetiviza un sistema de diferenciación social (Lomnitz 2001. mi traducción). 2001) en el cual él examina las maneras específicas en las que la idea de nación surgió en México. en relación con la influencia del periodo de la Ilustración y del desarrollo del capitalismo en la construcción del Estado–nación. Desde 2 Annette Weiner. reproducen y reconfiguran. niega y mantiene fuera de circulación. he utilizado el trabajo de Claudio Lomnitz (1993. En mi investigación he explorado esos elementos culturales en términos de los procesos de formación histórica que han cimentado su continuidad hasta el presente. en la que desarrolla el concepto de bienes o posesiones inalienables y las define como aquellas que las personas no pueden. a su vez. Los objetos que son intercambiados en relaciones de reciprocidad hacen evidentes. Lomnitz deriva su análisis de la discusión antropológica sobre el “intercambio” de Annette Weiner (1992). Dicho proceso. en su famoso trabajo sobre las naciones como “comunidades imaginarias”. vista mediante el análisis de mi investigación. Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico 406 . en su famoso trabajo titulado Inalienable Possessions: The paradox of Keeping-while-giving (1992). La relación entre las diferentes cosas que cada persona que entra en el proceso de intercambio. ha facilitado el fortalecimiento de una “lógica del mestizaje” que se encuentra “incrustada” en las relaciones sociales contemporáneas en México como una configuración social y cultural racista. Para Lomnitz. la diversidad no ha sido un obstáculo para la creación de un país llamado México y la formación del sentimiento nacional. lo ubica. Principalmente. Su interpretación de la conquista y el periodo colonial en México. Él escribe que no es suficiente con explorar la idea de la mexicanidad y la formación de la nación mexicana sólo en el momento histórico en el que Benedict Anderson (1991).pertenecen a la nación. los recursos que no serán intercambiados. mostró que los intercambios recíprocos no sólo ratifican la solidaridad. me ha ayudado a entender la manera en que en este periodo. 36. la intersección entre nociones de raza y nación inauguraron un complejo proceso de formación de México. o no quieren. sino que también moldean los sistemas de diferenciación social. es decir. intercambiar en el proceso de establecer vínculos de solidaridad y pertenencia2.

ahí es posible encontrar tierra más firme para entender el modo en que emerge la mexicanidad haciendo uso de las formas que resemblan nociones de pertenencia y nacionalidad en el periodo precolonial y durante la misma Colonia. Así, de acuerdo con Lomnitz, estas nociones han tenido un impacto en la formación de la nueva nación después de la Guerra de Independencia y pueden observarse hoy día, aunque en maneras ya “filtradas”, transformadas y recreadas, como veremos más adelante, en el análisis de las experiencias de las mujeres entrevistadas sobre su vida familiar. Dichas formas de pertenencia se refieren a las relaciones específicas que las personas establecieron con lo que cada uno de los grupos sociales consideraba ser “posesiones inalienables”. Estas relaciones son la base de las ideologías comunitarias que simultáneamente ayudaron y dificultaron la construcción del sentimiento de la nacionalidad mexicana3.
Examinar los bienes inalienables de la nación clarifica la manera en que se ha formado la mexicanidad. Los sentimientos nacionales se presentan como “lealtades primordiales” heredadas. Uno nace y muere con ellas y se pasan de generación en generación: Los hijos e hijas también las deben heredar. Esta característica de la nacionalidad –su ideología de trascendencia– puede ser comprendida al estudiar los bienes y derechos comunitarios que son considerados como inalienables porque ellos encarnan la trascendencia material de la comunidad (Lomnitz, 2001: 36, mi traducción).

Así podemos comprender el modo en que, durante el periodo colonial, tanto el criollo como el indígena tenían que trabajar arduamente para construir su identificación nacional. Los indígenas –“dislocados” de su comunidad de origen, e interactuando con las nociones coloniales de libre albedrío, pureza de sangre, patria y aculturación– también se comprometieron en un proceso de negociación de estrategias y alternativas disponibles en ese momento para promover el surgimiento del
Es importante señalar aquí que este análisis no sólo es relevante para México. Este enfoque sobre los bienes inalienables puede ser muy provechoso para el análisis de otras formaciones nacionales y el sentido de pertenencia.
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sentimiento de pertenencia al orden social. Lomnitz sugiere que una vez que estos indígenas “dislocados” entendieron los valores del grupo dominante, también comenzaron a aprender a discernir y evaluar sus posibilidades: ya tenían desarrollado un profundo vínculo con la patria –la Nueva España–, donde habían nacido y se habían criado. El resultado de seguir estas posibilidades de negociación, eventualmente, limpiaría y purificaría su sangre. De esta manera, el indígena emigrado estaba ahora atado a una patria mucho más abstracta.
A través de su participación en la economía de mercado, algunos de estos emigrados comenzaron a aprender las maneras españolas [...]. Y si un hombre conseguía hacerse de algo de dinero, lo podía invertir en el camino del honor transgeneracional, por ejemplo, casándose con una mestiza o criolla (“mejorando la raza”) y adquiriendo posesiones con las cuales podía afirmar cierto honor (Lomnitz, 2001: 44, mi traducción).

Es así como aquí también podemos ver la manera en que una parte central de la elaboración de estrategias complejas de movilidad social era la personalización del proyecto de pertenencia: dinero, habilidades y un cierto grado de planeación eran esenciales para estos nuevos grupos de indígenas y mestizas que querían o necesitaban “sentir” que pertenecían al nuevo orden social. El sentido de pertenencia a dicho orden social era mucho más complejo en términos de lo que significa en la práctica “sentirse parte de”. Sentirse parte de algo parece referirse a la posibilidad de adquirir una serie de derechos y reconocimiento social, a través de la propia agencia y la autopromoción. Cuando me refiero a la personalización de un proyecto de pertenencia, me refiero a asumir como una tarea privada y personal el adquirir cierto estatus, en este caso, ser un sujeto del orden colonial y después ser un nacional de México. Así, la personalización de la tarea de legitimar la propia pertenencia fortalece los roles de agencia y autopromoción. Sin implicar que dicha personalización indica la eliminación de ideologías y vínculos comunitarios, o del sentido de la colectividad, lo que quiero 408
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sugerir es que desde el periodo colonial (o desde antes) los habitantes de lo que hoy llamamos México han tenido que aprender a negociar su pertenencia, primero al nuevo orden colonial y después a los diferentes proyectos de nación que han surgido durante la historia. El proceso de negociar la propia pertenencia se puede pensar de dos maneras. Una, es como un proceso basado en la noción de la “pertenencia dada”; es decir, los aspectos que pueden ser negociados, re–elaborados como formas culturalmente aceptables de establecer, de manera honorable, el derecho a la legitimidad. Esto puede ser, por ejemplo, en términos de los certificados de pureza de sangre, que podían ser “manipulados” para las futuras generaciones, o el sentido de lealtad a la tierra donde la gente “nació y se crió”. La segunda manera en que se puede pensar el proceso de negociación de la pertenencia está basada en un “proyecto de pertenencia”; es decir, en el proceso continuo de evaluación y discernimiento individual por medio del cual la gente puede re–arreglar y modificar una variedad de elementos. Dichos elementos, como expliqué anteriormente en relación con el indígena “dislocado”, son el uso del libre albedrío y la reconfiguración de sus posesiones inalienables para determinar sus alianzas y lealtades; pero otros elementos importantes incluyen el acceso económico, que podría expandirse para incluir movilidad social y económica, y el control sobre las estrategias de matrimonio y honor. La argumentación principal que quiero presentar aquí es que las maneras en las que el orden colonial impactó los sistemas de pertenencia –ya sea los puntos de referencia culturales de las ideologías comunitarias indígenas, o la organización monárquica de la Colonia adoptada por los españoles y criollos– establecieron nuevos principios de organización que en sí mismos se convirtieron en una parte de las posesiones inalienables del orden colonial. Fue precisamente la capacidad de negociar lo que se convirtió en la piedra angular en el establecimiento de los vínculos de solidaridad y pertenencia. El impacto de la conquista y del establecimiento de un nuevo orden jerárquico se tradujo en la práctica constante de reconfigurar y renegociar lo que la gente consideraba sus posesiones inalienables.
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Negociando las identidades raciales Los vínculos entre la identidad mexicana y la categoría racial de la mestiza son una consecuencia directa de las maneras en las que los discursos raciales se desarrollaron en México, entonces la Nueva España, en el marco del imperio colonial español. La mezcla racial que ocurrió en América Latina con la llegada de los españoles no tiene comparación4. Basave Benítez afirma que una de las causas principales del impresionante proceso de mestizaje racial es que muy pocas mujeres españolas vinieron a “hacer la América” (1991/2002: 17). Una aproximación estadística describe que la inmigración española estaba compuesta de un noventa por ciento de hombres y un diez por ciento de mujeres (Aguirre Beltrán, 1975: 121-133). Para Vieira Powers (2002), en la primera mitad del siglo XVI fue precisamente la “escases” de mujeres la que eventualmente perturbó la pulcra y cuidadosa segregación política y espacial (¿especial?) que los españoles querían establecer para facilitar la explotación colonial. En dicha organización, los españoles y los indígenas tenían sus delimitadas repúblicas y los africanos eran considerados como esclavos sin derecho a formar sus propias comunidades5.
La consecuente intensificación de las uniones sexuales interraciales llevó a un acelerado mestizaje que eventualmente puso de cabeza el concepto de las dos repúblicas y condujo a la desorganización del triádico sistema de castas (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción).

Basave Benítez sostiene que la unión de hombres españoles y mujeres indígenas constituyó el origen de un nuevo grupo en el interior de la población y, en consecuencia, un preocupante reto para el orden colonial y las autoridades reales6. Él sugiere que aunque la corona oficialmente había
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Véase Kemper (1995) para un detallado análisis de los flujos migratorios durante la Colonia. 5 Para esta interpretación de la situación de los esclavos durante el periodo colonial Véase Lomnitz (1992). 6 Para una revisión detallada de la obra de Agustín Basave Benítez, ver el trabajo de Villalpando Rosaldo y Rodríguez Robles (1993).

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aprobado las relaciones entre españoles e indígenas, y hasta la Iglesia Católica apoyó y alentó la “mezcla”7 para que los indígenas se convirtieran en “gente de razón”, (Basave Benítez, 1991/2002: 17), la percepción de la mestiza como “bastarda” prevaleció, marcada en la estructura del sistema de castas. Esto duró hasta el periodo de la Revolución de 1910 cuando, según González Navarro (1970: 145), las culturas indígenas fueron “rehabilitadas”. Sin embargo, ya para el siglo XVII la multiplicación de la población mestiza era enorme8; con todas las desventajas prácticas de las castas y ninguna de las ventajas legales de los indígenas, a los nuevos híbridos ilegítimos les tocó la peor parte del choque de los dos mundos (Basave Benítez, 1991/2002: 19). De manera importante, durante el periodo colonial, los españoles intentaron “reconstruir una acentuada versión de la sociedad corporativa de su tierra–patria e imponerla sobre una situación multiracial y multicolonial” (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción), enfatizando la importancia de la jerarquía y la casta, con impresionantes y duraderos efectos para el sistema social emergente. Estos esfuerzos tenían por complemento la conceptualización genealógica española de la nación, la cual sostenía que la pertenencia estaba determinada por el compartir la misma sangre. Así fue como durante los siglos XVI y XVII

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Existe una controversia en la literatura que revisé acerca de la posibilidad que la Iglesia Católica aprobara y fomentara la “mezcla racial”. Basave Benítez se basa en una carta que el Rey Fernando El Católico le escribió al Virrey Diego Colón en 1511, en la cual él prohíbe a los españoles e indígenas que vivan juntos sin estar casados. En 1514 el Rey aprobó un decreto en el que formalmente autorizaba los matrimonios mixtos (Basave Benítez, (1991/2002: 17-18). Sin embargo, sí existieron reglamentaciones contra los matrimonios interraciales durante el periodo colonial (Wade, 2004). 8 Aunque la manera en que los censos han sido llevados a cabo ha sido severamente criticada (Chance, 1979), es interesante anotar, para darnos una idea aproximada, que, por ejemplo, en un censo de 1742 se estima que la población estaba compuesta por 11,94% de españoles; 20,14% de mestizos; 7,11% de mulatos; 60,70% de indígenas; y 0,11% de asiáticos. (Peter Gerhard, Mexico en 1742, citado por Chance, 1979: 155, referencias omitidas).
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españoles, indios y africanos fueron incorporados a una jerarquía social basada en distinciones raciales, un sistema de castas legal concebido en el organismo ibérico, el cual estaba influido por su intersección con la organización socio–política indígena pre–existente, y también exacerbado por las relaciones del colonialismo europeo (Vieira Powers, 2002: 15, mi traducción).

Durante el periodo colonial, los españoles transfirieron el sistema ideológico español a las colonias, el cual enfatizaba la importancia de la jerarquía y la casta. La relevancia de la fe católica y las nociones de limpieza de sangre, el honor familiar y el nacionalismo español cristiano eran centrales en la construcción de la sociedad de castas. Según Lomnitz, la noción de limpieza de sangre, tenía implicaciones importantes ya que
Reflejaba la capacidad de los hombres de “sangre limpia” de controlar a sus mujeres. Así, la ideología del honor del Mediterráneo, que está atada a las ideologías de virginidad, castidad y lealtad de las mujeres, fue reforzada cuando la idea de limpieza de sangre fue usada como una manera de obtener ventajas económicas y políticas (Lomnitz, 1992: 264).

En la mente española, la limpieza de sangre “reflejaba la profundidad de la lealtad al cristianismo de un dado linaje” (Lomnitz, 1992: 264, mi traducción). De esta manera, estas nociones nacionalizaron la iglesia y la fe; sólo aquellos que podían probar ser ancestros cristianos era confiables. Los “nuevos” conversos (judíos, musulmanes, africanos, indígenas) no podían ser “verdaderamente” confiables, justificando y legitimizando así su subordinación por los españoles. “De esta manera, la hispanización de la Iglesia, mediante una ideología de pureza racial, fue la clave que antecedió a la construcción de la jerarquía racial en México” (Lomnitz, 1992: 264; mi traducción)9.
Aquí es importante mencionar que el papel de la Iglesia Católica en el sostenimiento y reproducción de las jerarquías raciales y los parámetros de diferenciación social es relevante, sin embargo, no encontré suficiente información para profundizar este análisis e ir mas allá de lo aquí mencionado en términos de su impacto hoy día.
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Los indígenas eran concebidos como “miembros” de la corona que “aceptaron” el cristianismo y tenían el derecho a sus propias comunidades y a las formas de organización en lo que se llamó Repúblicas de Indios. Los españoles necesitaban mantener las jerarquías internas de los indígenas (la nobleza indígena) para gobernar la nueva tierra, aunque la relación con la república española mantuvo a los españoles en un papel paternalista y dominante. Por el contrario, la gente de descendencia africana y afrocaribeña esclavizada, no fue reconocida como poseedora del derecho a preservar –o recrear– sus propias jerarquías internas, y la posibilidad de una comunidad de esclavos, sociedad o nación fue abortada. Ellos y ellas fueron esclavizados bajo la lógica que sus naciones rechazaron el catolicismo, así que “mediante una intensa supervisión por la Iglesia y por sus amos, esclavos individuales podían ganarse su entrada al cielo y, en algunas circunstancias, su liberación de servidumbre o la de sus hijos e hijas” (Lomnitz, 1992: 267, mi traducción). En la estructura social colonial, los españoles tenían el mayor estatus; eran considerados la élite aunque estuvieran económicamente empobrecidos. Entre ellos y los indígenas y esclavos africanos estaban las castas: gentes que se mezclaron libremente entre los dos últimos grupos y que fueron conceptualizados de esta manera debido a la ideología de limpieza de sangre y la inestabilidad de las castas de esclavos e indígenas.
Las características imputadas (por los españoles) a cada una de las castas se relacionaban con las ideas dominantes en ese entonces sobre las razas españolas, indígenas y africanas, así como al parentesco español y las ideologías de género (Lomnitz, 1992: 271, mi traducción).

Sin embargo, este sistema era completamente inestable y era posible moverse hacia arriba o hacia abajo de manera transgeneracional; y con suficiente visión y recursos, cualquiera podía, “a través de estrategias matrimoniales, acercarse a los polos blanco, negro o indígena en unas pocas generaciones” (p. 271). En otras palabras, con suficiente planeaMónica G. Moreno Figueroa

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ción, know-how y claridad sobre las normas, la gente podía negociar su pertenencia racial para su propia ventaja. Para Lomnitz,
de acuerdo con la ideología dominante del periodo colonial, la raza indígena era inferior a la española, pero también era redimible, no sólo mediante la fe cristiana, sino también mediante de la procreación con la raza española: existe una famosa fórmula de acuerdo con la cual el hijo de español e indígena era una mestizo; de mestizo y español, un castizo; y de castizo y español, un español. Es decir que el origen indígena de un individuo podía “borrarse” después de varias generaciones de matrimonios con europeos (Lomnitz, 1993: 363). Tabla 1. Clasificación de castas en el periodo colonial.
Padre–Madre Español e indígena Mestizo y español Castizo y español Español y negro Español y mulato Español y morisco Español y albino Torna atrás e indígena Lobo e indígena Zambaigo e indígena Cambujo y mulata Albarazado y mulata Barcino y mulata Coyote e indígena Chamizo y mestizo Coyote mestizo y mulata
Fuente: (Lomnitz, 1992: 271)

Hijo–Hija Mestizo Castizo Español Mulato Morisco Albino Torna atrás Lobo Zambaigo Cambujo Albarazado Barcino Coyote Chamizo Coyote mestizo Ahí te estás

De esta manera, durante el periodo colonial y en un contexto social en el que la inestabilidad conceptual, las débiles definiciones legales y 414
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pasar era la norma, fue posible que la mestiza adquiriera gradualmente la característica de ser una identidad social sumamente flexible en el interior de una organización social basada en un sistema de castas (Chance, 1979; Knight, 1990). Este es un ejemplo de la clasificación de castas entre varios desarrollada durante el periodo colonial: Es posible afirmar que las bases para el acuerdo en las definiciones y límites de estas categorías raciales no sólo eran inestables, sino también sumamente subjetivas y, como Knight sugiere, relacionales: en su mayoría son “impuestas desde afuera y […] definidas negativamente: ‘una persona es más o menos india en relación a alguien más’” (Knight, 1990: 75, mi traducción). Es así como es posible entender que las relaciones entre los actores sociales de la Colonia no estaban claramente definidas. Sin embargo, las tres características principales para entender las repercusiones contemporáneas para la vida familiar mexicana son: 1. la inestabilidad de las tres categorías principales –españoles, indígenas y esclavos de descendencia africana o afrocaribeña– y las castas desde el principio de la Colonia; 2. la debilidad de las leyes y/o de las regulaciones sociales que mantenía la separación de cada grupo; y 3. la posibilidad de pasar (passing) y de aculturación. Durante el periodo colonial, el discurso racial sirvió como base para un desarrollo de la formación de identidades, tanto en términos nacionales como en términos raciales. Lomnitz sugiere tomar en cuenta los siguientes aspectos:
1. El estatus racial atribuido era extremadamente importante. 2. El polo negro era fácilmente incorporado en la masa proletaria, mientras que las comunidades indígenas eran sociedades jerárquicas en sí mismas. 3. El ser blanco (o la proximidad a la blancura) podía alcanzarse. 4. El mismo principio que permitía la construcción de las castas (limpieza de sangre) era el que al mismo tiempo provocaba la inestabilidad extrema de las mismas. 5. La peculiaridad de la casta española en este sistema social es que era la única posición en la sociedad en la que la prosperidad y el
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poder eran un estatus atribuido. La “blancura” representaba una especie de pureza porque era la única posición donde riqueza, estatus y poder podían estar en equilibrio. En el desorden de la manipulación étnica que caracterizó el siglo XVIII mexicano, la blancura era la única posición que la gente no trataba de deshacer (Lomnitz, 1992: 274, mi traducción).

Así, durante el periodo colonial, la posibilidad de negociar la pertenencia al nuevo orden social impuesto después de la Conquista estaba gobernada por los discursos raciales de esa época, siguiendo la categorización de Lomnitz. La opción de adquirir “blancura”, de blanqueamiento, se podía intentar por medio de las prácticas de pasar (passing) y de aculturación. En este contexto, es fácil proyectar la caracterización de la mestiza al siguiente periodo inaugurado por el movimiento independista. Aquí, además del análisis de Lomnitz que afirma la importancia del estatus racial atribuido durante el periodo colonial, Alan Knight (1990) sugiere que una transformación racial comenzó a desarrollarse después de la Guerra de Independencia en 1810. Este cambio apunta hacia un cambio radical en la concepción de la identidad mestiza, la cual se convirtió en un “estatus tanto adquirido como atribuido” (Knight, 1990: 73, mi traducción). Knight, basándose en su análisis histórico, describe ambas definiciones como complementarias en vez de contradictorias. De manera similar al concepto de contradicciones y complementariedades de Edgar Morin (1995), ambas definiciones están relacionadas de tal manera que multiplican la riqueza de la idea de mestizaje y la mestiza como miembros privilegiados de la emergente nación mexicana. Esto significa que la gente podía adquirir mediante el propio esfuerzo el estatus de mestiza; podían dedicarse a él como un proyecto personal que era, socialmente, aceptado esperado. Al mismo tiempo, la gente podía reclamar su pertenencia a dicha categoría simplemente por haber “nacido” en ella. En otras palabras, si alguien se consideraba mestiza, ella podría y sería una. Si consideramos que las nociones “indígena” y “mestiza” son políticas y polémicas, y que las personas que se identifican con dichos 416
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conceptos “pueden muy bien ser individual y colectivamente indistinguibles” (Knight, 1990: 74, mi traducción), entonces, inestabilidad e imprecisión aparecen como las características mediante las cuales los complejos procesos de formación de las identidades adquieren sentido y relevancia. Entonces como ahora, la vida familiar no ha estado exenta de participar en esta caracterización contradictoria e incierta. Sobre todo, dicho marco de relaciones sociales es precisamente lo que permite la negociación de la pertenencia posible (a la nación y a la familia) y confronta cualquier posibilidad de fijación, limitación y definiciones esencialistas de las identidades nacionales y raciales. La Revolución y la mestiza mexicana La Revolución de 1910 tuvo al mexicano(a) como su protagonista, el cual, al mismo tiempo, y como Lomnitz señala, “ha sido inextricablemente ligado a una categoría racial, el mestizo” (1992: 262, mi traducción). Otros autores también están de acuerdo con la idea de un estrecho vínculo “mexicana–mestiza” y sugieren que la Revolución fue claramente el periodo que marcó la transición de un sistema de castas a una abierta organización basada en clases sociales (Brading, 1984; Chance, 1979; González Navarro, 1970; Knight, 1990). Durante la Revolución, el desarrollo de la ideología racista mexicana es reforzado por la influencia del movimiento eugenésico, el cual tendrá un rol muy importante en la consecuente configuración de la identidad mestiza. De acuerdo con Stepan (1991), aún antes de la Revolución de 1910, pero sobre todo durante los años de su consolidación, los intelectuales mexicanos estaban preocupados, en el escenario de distorsión ideológica y la transformación del estado nacional, “por la salud y la composición racial del país” (Stepan, 1991: 16, mi traducción). La devastación causada por la guerra civil, la pobreza y las enfermedades, junto con las ideas nacionalistas del nuevo estado revolucionario fueron tierra fértil para la ideología eugenésica. El deseo de “imaginar” la nación en términos biológicos, de “purificar” la reproducción de la población para ajustar normas hereditarias, de regular el flujo de personas en
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de definir con nuevos términos quién podía pertenecer a la nación y quién no –todos estos aspectos de la ideología eugenésica se convirtieron en cuestiones de género y raza. varios grupos de las elites latinoamericanas pensaban que los países de la región no se pueden considerar propiamente como naciones. No había un sentido común de patria más allá de las propias comunidades. especialmente por la falta de una “supuesta” coherencia biológica. mi traducción). el movimiento indigenista relegó a los indígenas al museo y a las zonas más pobres del país para hacer espacio para la mestiza y el mestizo y para el proceso de mestizaje como una política oficial del Estado mexicano en su prisa por construir la nación. 137). el color. la necesidad de responder a la “ciencia–ficción racial” europea (Ifekwunigwe. mi traducción). Mediante las ideas eugenésicas. la mayoría de la población campesina de México –quienes eran también la mayoría de la población total– estaba dividida en varios grupos indígenas con una cultura distintiva. unificarla y homogeneizarla”. y produjeron propuestas o prescripciones intrusivas para nuevas políticas estatales para los individuos–. el género y la raza fueron atados a las políticas de la identidad nacional (Stepan. una lengua y cultura compartida. la idea de gente mexicana y de la nación mexicana como una comunidad homogénea estaba muy lejos de ser posible. una lengua propia. Su preocupación era cómo podrían crear una “verdadera” nacionalidad con los elementos raciales existentes que componían la población del país. Usando esta definición de la “verdadera” nación. 1991: 139. y con fuertes lazos sociales y culturales. 1991: 105. Stepan concluye que para los eugenistas.las fronteras nacionales. Sin embargo. y una población homogénea” (p. y cómo podían “purificarla. En México. Para el tiempo de la Revolución. científicos e intelectuales afirmaban que la mezcla de grupos raciales dispares podía producir un tipo racial nuevo y superior (Stepan. En este escenario. En la década del veinte. 1999) con una “ciencia–ficción mexicana” fue interpretada como un objetivo político para los grupos en el poder. en su mayoría locales o regionales. “una verdadera nación tenía un objetivo común. 418 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico .

mi traducción) Así. (Alonso. 2004: 462. En este periodo. las identidades mestiza e indígena fueron reconstruidas en un discurso oficial nacionalista y del espíritu de una revolución cultural. los discursos mexicanos oficiales promovieron la “inter-mezcla racial y cultural” como la única manera de crear homogeneidad de la heterogeneidad. En defensa de las nociones anglosajonas que veían la mezcla como degeneración. Las políticas de inmigración. la unidad fuera de la fragmentación. ocupando un lugar privilegiado en el imaginario mexicano. una nación fuerte que pudiera enfrentar la amenaza interna de sus propias fallas para sobreponer las injusticias de su pasado colonial y de la amenaza del imperialismo de los Estados Unidos. trataron de forzar la ya enorme complejidad de la diversidad mexicana en la estrecha estructura laberíntica del mito nacionalista.El mestizaje se convirtió en el discurso de unidad de la nación. Moreno Figueroa 419 . El movimiento indigenista es relevante porque fue instrumental para la reconfiguración de los vínculos entre raza y nación. mi traducción). El nuevo nacionalismo mexicano y su identidad se forjaron mediante la experiencia revolucionaria. el movimiento indigenista y los discursos eugenésicos. la cultura nacional se convirtió en la cultura mestiza. racismo xenofóbico y las leyes que apoyaron la imposición del español como lengua oficial. 1991: 151. el cual mitificaba las contradicciones de la sociedad mexicana de la misma manera “en que la teoría europea contraria sobre la degeneración de los híbridos mitificaba sus propias divisiones” (Stepan. El discurso indigeMónica G. La determinación de presentar una homogeneidad coherente y valiosa desde la heterogeneidad de la población tenía que ser coherente (de cara al imperialismo estadounidense y al racismo europeo) e internamente (para fortalecer a toda costa el sentimiento nacional). La Revolución fue una suerte de “catarsis pública” en el sentido que expresó el turbulento performance del descubrimiento y reafirmación nacional. con la institucionalización de la Revolución Mexicana.

los dos siguientes presidentes. el objetivo de dichas políticas era “mexicanizar” al indígena preservando. 2001: 376. historia. 420 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico .nista vio a México como el resultado de la coalición entre dos naciones contradictorias: españoles e indígenas. una nación mestiza en vez de una nación indígena. en vez de pertenecer a un grupo indígena específico. Durante la década del treinta y bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas. Manuel Ávila Camacho (1940-1946) y Miguel Alemán Valdés (1946-1952). El estado mexicano tenía la esperanza que la integración estimularía la mezcla racial o el mestizaje. al mismo tiempo. para muchos. Para Lomnitz. significaba retroceso y subdesarrollo. pero enfatizaron el mestizaje como la clave para el bienestar social y económico de la nación (Doremus. la cual. el objetivo de las políticas indigenistas era persuadir al indígena para que se pensara a sí mismo(a) como mexicano. y cuyas cualidades espirituales evadían tanto los atavismos de la cultura indígena como la naturaleza explotadora del europeo (Lomnitz. el mestizo se convirtió en el nuevo héroe de la épica de la nacionalidad mexicana. religión. Ellos continuaron estimulando el orgullo en el pasado indígena mexicano. el gobierno estaba ansioso por promover una imagen de un México moderno. su “cultura” (vestido. artes y lengua) como fundamento de la autenticidad de la identidad mexicana. Además. 2001: 377. costumbres. mi traducción). el cual era físicamente tanto indígena como español. Sin embargo. tenían una percepción distinta. Por medio de la homogeneización racial de la nación. mi traducción). 1992: 277. el mestizaje disminuiría el conflicto racial y unificaría verdaderamente a la población mexicana (Doremus. mi traducción). En estos dos periodos.

Doremus sugiere que fue precisamente durante el periodo después de la Revolución en el que los antropólogos Caso y Gamio redefinieron la noción del indígena. Esto resultó en la reducción en el número de indígenas. Lo que quiero enfatizar es que la identidad mestiza ya no estaba marcada por una noción biológica de mezcla racial. pudieron haberse Mónica G. estas preguntas también sugieren que dichas “cosas” pudieron haberse planeado o manipulado. por otra parte. Así. ya que la pertenencia o no al grupo mestizo era una cuestión de aculturación. y por qué es siquiera imaginable. me compartió su experiencia sobre sus sentimientos en relación con su apariencia física: Mis tíos me decían “prieta. Consuelo. en este contexto. 29 años). en el interior del espacio nacional n el que la negociación de la pertenencia ha sido la estrategia por excelencia. Familias mexicanas negociando pertenencia En la última sección de este capítulo quiero explorar algunos de los vínculos de las historias de vida que conduje con el proceso de negociación de la pertenencia y los discursos raciales en México explicados anteriormente. y no de la raza. Esta doble comprensión del mestizaje reforzará la idea del indígena como una identidad. Moreno Figueroa 421 . haciendo de la cultura. estas preguntas parecen emerger del entendimiento de que hay “cosas” que le pasan al cuerpo. tanto adquirida como atribuida. y así se invalidó la idea del indígena como biológicamente incapaz de tomar parte en el “mundo civilizado”. cabezona. dientona” así eran sus bromas y yo decía “¿Por qué estoy tan dientona? ¿Por qué estoy tan morena? (Consuelo. Parece como si “cosas” tales como específicos tamaños. al mirar algunas de sus fotografías. 2001: 382. ¿Cómo es posible. colores. estaturas y facciones pueden utilizarse a favor de la belleza y contra la fealdad. Pero. mi traducción). preguntar por una explicación sobre la propia apariencia? Por una parte. su característica central. la integración a la nación mexicana “se convirtió en sinónimo de mestizaje” (Doremus.

es particularmente relevante. facciones finas. La promesa del mestizaje proclama que la “raza será mejorada”. en otras palabras. como parte de un proyecto personalizado en el que la negociación de la propia apariencia es posible y deseable.negociado. podrían ellos haber sido. como un estatus que al mismo tiempo es adquirido y atribuido. Aquí la noción de “mestiza”. hermosos? En este extracto es posible encontrar trazos de la manera en que durante el periodo colonial se entendía el mestizaje como una identidad social “sumamente flexible” en el sistema de castas. la cual. simplemente el “beneficio” de soñar lo que pudo haber sido si su apariencia física fuera diferente? ¿Será que esta diferencia los hace verse igual como la “otra” blanca siempre admirada? ¿Podrían ellos haber tenido piel más clara. las maneras en que la lógica del mestizaje opera en la esfera del tema de la belleza y la apariencia física. dándoles a algunos hombres y mujeres mexicanas el “beneficio” de la belleza y a otros. y si esto no sucede de esta manera –si la apariencia de la gente no se aproximó al “blanco ideal”– individuos particulares pueden ser señalados como culpables. 422 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . Las quejas de Consuelo se pueden dirigir hacia su historia familiar individual. incorporando la incertidumbre como la única explicación cuando “la raza no sea mejorada”. de moldear y dirigir al pueblo mexicano hacia la perfección. pero también hacia una historia social que le ha otorgado al proceso de mestizaje la promesa de la flexibilidad. experiencias e identidades. ¿Será que el mestizaje trabajó en “favor” del azar. es central para el desarrollo del sentido de pertenencia de los mexicanos y las mexicanas y que puede observarse de manera transformada en las prácticas cotidianas. aunque desplazada en tiempo e historia. tal vez. La recurrencia de este sentido de negociación extiende esta discusión hacia sus posibles vínculos con la interacción entre la performatividad de la feminidad y la especificidad de los discursos raciales mexicanos y las prácticas del racismo. Anteriormente hablé sobre la posibilidad de negociación. Esta específica promesa del mestizaje ha probado ser un mito más que una realidad en la que se puede confiar. “ojos de color”. ya que no previeron y planearon adecuadamente.

o la lógica del mestizaje para el contexto mexicano. su dimensión histórica y cultural “omnipresente” (Knight. políticas gubernamentales nacionalistas y perversas e invisibles lógicas de prejuicio. El cuestionamiento que ella hace de su apariencia lleva en sí mismo esta lógica –la lógica del mestizaje– y es testimonio de las reglas implícitas y nunca habladas de la jerarquía social de las distinciones. y de los códigos que circulan en la configuración mexicana específica del mundo visible. Aunque este factor no es exclusivo de las familias mexicanas. El parecido físico es uno de los factores que puede garantizar dicha pertenencia.La lógica de “mejorar la raza” por medio del blanqueamiento de la población y acercar la apariencia de la gente al ideal blanco europeo está implícito en la historia de Consuelo. Aunque los indicadores raciales en México han sido transformados por la percepción de la “mezcla” con el paso del tiempo. Las lógicas racistas en operación aquí. Moreno Figueroa 423 . Uno de los aspectos apremiantes de la vida familiar mexicana es la idea del “parecido”. dichos indicadores permanecen como parte de lógicas de discriminación mucho más complejas. En la mayoría de las familias de las mujeres entrevistadas. 1990). Por ejemplo. Estas lógicas las llamo lógicas racistas y sugiero que es a través de ellas que se lleva a cabo la negociación de la pertenencia a la nación: Son estrategias de diferenciación racial que permean la vida social mexicana. existe una necesidad de tener evidencias explícitas de la pertenencia al grupo familiar. Pero ¿qué son estas lógicas racistas? y ¿cómo se relacionan con el mestizaje? Una clave para entender las prácticas racistas en México ha sido el concepto de mestizaje. el discurso de “mejorar” la apariencia física y lograr tener un Mónica G. así como por los efectos de la estratificación alrededor de clases sociales. que se caracterizan por ser implícitas y escurridizas. y la coexistencia de una variedad de definiciones en discursos de miscegenación. Mi análisis de las entrevistas sugiere que hay una lógica racista en operación en relación con las nociones de mestizaje en México. la ambivalencia de la relación entre pertenencia y parecido emerge a partir de lo que yo sugiero es una serie de lógicas racistas. actúan como un regulador invisible de las relaciones y expectativas familiares.

reforzaban los vínculos entre el honor. ¡en duda estarán!”). La mayoría de las mujeres hicieron referencia a relaciones difíciles con parientes debido a las constantes críticas sobre su apariencia en general. “confirmando” así la pertenencia. el verificar el honor de la madre (hay una frase popular mexicana que dice “los hijos de mi hija mis nietos serán. y en caso de duda. los hijos de mi hijo. Al final. Consuelo habla de estas preocupaciones. es el prestar atención a aquellos aspectos de la apariencia física de las personas que se adecúan a la percepción que la familia tiene de sí misma o aspira para sí misma. especialmente en relación con su familia: 424 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . Por otra parte. Ha bajado de peso y se considera como una mujer atractiva después de años de haberse considerado “fea”. pero también debido a la recurrente necesidad de aclarar a quién se parecen. o en referencia a cómo. Ella está en un momento de su vida en que siente que ha cambiado físicamente y se percibe a sí misma de manera positiva después de haber vivido fuera de México por un tiempo. tras el cuestionamiento de la apariencia existe implícitamente una doble intención. la reputación de la madre es cuestionada.color de piel más claro se ha desarrollado sin conexiones claras y explícitas a las nociones de “raza” que sostienen intrínsicamente dicho discurso. la cual apunta hacia recreadas nociones de honor y de limpieza de sangre que asemejan los sentimientos del periodo colonial. En el siguiente extracto. si hay o no un parecido familiar. mi traducción). de acuerdo con parámetros específicos de belleza. ese tipo de ideas han surgido en la historia. habló del alivio que sintió con esta nueva percepción de sí misma. la segunda intención. 2001: 43. el control de la virginidad y la fidelidad sexual después del matrimonio (Lomnitz. a qué parte de la familia pertenecen. en la ausencia de un parecido “aceptable”. Por una parte. la paternidad y maternidad biológicas eran centrales y. por tanto. Así. En el momento de la entrevista. Debido a que el honor se medía por la sangre. para empezar.

Esto sugiere que la gente es visible por la manera en que sus cuerpos son “marcados” para ser después juzgados por su apariencia. yo creo que salió a la otra”. Es mediante lo que Consuelo considera como un cambio “favorable” que es capaz de articular el sentimiento de “desaire” que cruza su relato. como que le doy un aire a mi papá. sino que. ha de ser García”. Dicha lógica es reproducida y mantenida. así como las posibles fuentes de “desaire”. […] ya nadie dice: “ay no. la nueva actitud no socava las percepciones anteriores. para Consuelo. como dice en otra parte de la entrevista. La ahora positiva bienvenida revela las lógicas de aceptación y rechazo que atraviesan a su familia. ¡De veras! antes así eran los pleitos.Sí me da gusto como he cambiado sin cambiar. Dicha emoción. el sentirse desairada. especialmente de sus parientes que parecen tener la llave que abre la puerta de la legitimidad y la pertenencia. al contrario. Y ahora ya no. Consuelo no puede escapar al escrutinio de la mirada de los otros. y que puede reconocer. así como: “no. ¿A quién se parece? Está contenta de que sus parientes ya no tienen esas discusiones. no se parece a nosotros”. no es Pérez. La manera en que Consuelo entiende su propio pasado también se define en relación con la manera en que experimenta su vida actual. Moreno Figueroa 425 . 29 años). es producida en la interacción con los comentarios de sus parientes. Ya nadie dice “¿pues a quién salió ella?”. establece todavía más su existencia y validez. Aunque el hecho de que se sienta feliz consigo misma puede ser visto como un logro positivo. “a esta familia no. sí pues. ella se ha adaptado a la lógica racista y la ha hecho más fuerte. Sin embargo. Y los García: “no. el extracto anterior muestra una lógica problemática. Su cambio físico y el “mejoramiento” de la propia imagen de su cuerpo y su autoestima no hacen que Consuelo critique la manera de pensar de su familia. Parece entonces que probar el parecido mediante la apariencia física trae paz y tranquilidad. García su hermana”. Por el contrario. ahora sí me parezco a mi mamá. Consuelo dice más adelante: Mónica G. ahora sí (Consuelo. el “terrible tiempo” por el que pasó.

18). la piel más oscura. 1999: 314). Algo así como: “eres una bonita exótica” o no sé qué. 4) muestran que hay maneras diferentes y desiguales de acceder al mundo visible. el color de ojos más oscuro que mi papá y mi mamá. señala que tanto las diferencias de género como las raciales son únicas en relación con la importancia central de la “visión” –de lo que es visto– para la legitimidad y veracidad de los discursos sobre “diferencias” (Hall. especialmente cuando se trata de “la imagen del otro(a)” (p. En este extracto hay dos tipos distintos de preocupaciones que aparecen vinculadas sin ser problematizadas en lo más mínimo. porque en otro tiempo hubiera sido como que no soy de la familia y ya ahora me encantó. sino de diferente. Phelan analiza el deseo y la necesidad de la “mirada recíproca” (p. íbamos a una en el coche y mi mamá dice “ay te ves súper bonita […] tienes una belleza exótica”. Por ejemplo. Hall (1999). no soy tan lacia como mi mamá ni tan china como mi papá. eso exótico era como extra-terrestre: “quién sabe a quién saliste porque a nosotros no”. La ansiedad de la posibilidad de pertenecer o no está entretejida con el intercambio de miradas y las “maneras de ver” (“ways of seeing”) (Berger. Peggy Phelan (1996) señala que “las políticas del intercambio de miradas” (p. 18). es decir. porque así me siento. y me encantó como me siento. la posición y posibilidades de los sujetos implicados: “quién ve y quién es visto”. Lo que es revelador aquí es el movimiento que Consuelo hace de una posición en la que es reconocida como una mujer con “una belleza exótica” hacia otra en la que confirma su pertenencia y la necesidad de reconocimiento por medio del parecido físico. Pero ahora sí lo pude leer como: sí soy diferente. porque en otro tiempo me hubiera sonado como “¿no soy su hija verdad?”. El relato de Consuelo demuestra la importancia de lo 426 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . en el énfasis en el doble proceso de ver y ser visto –el intercambio de miradas– y en ese intercambio. comentando sobre el trabajo de Homi Bhabha. Entonces me encantó. y ya me encantó la palabra. 1972) que están en juego.Ya no me dan miedo las fiestas familiares ni del lado de la mamá ni del lado del papá. pero eso no es sinónimo de feo. o sea. tengo la nariz diferente a todos.

dicha amenaza está marcada en su piel. ya que aparece como el primer filtro para la tarea de probar el parecido. al mismo tiempo. están en permanente estado de tensión. y alienada del mismo. adquiridas y atribuidas.visible para la pertenencia en el caso de la familia. las cuales durante la mezcla crearon una nueva “raza”: los mestizos y las mestizas. principalmente la española y la indígena. la ambigüedad en términos de la pertenencia ofrece tierra fértil para “sentirse desairada”. Por otra parte. Esta manera específica de experimentar la vida familiar está liada con una subyacente lógica racista. el racismo como práctica desaparece. ¿De qué manera el sentirse desairada. En la narración de Consuelo. Los ejemplos que han sido explorados. Moreno Figueroa 427 . y que estén ligadas a los vestigios de las diferentes historias mediante las cuales el mestizaje se ha forjado. El miedo a descubrir que no es la hija de sus padres y un miembro de su familia es una amenaza constante. contaminadas por la sangre indígena. Mi propuesta aquí es que esta tensión es la que produce el sentirse desairada por el grupo familiar. Por una parte. el “desaire”. en sus facciones y en el grado de parecido con sus parientes. se convierte en la emoción privilegiada que revela la tensión que genera el tratar continuamente de demostrar el parecido y la pertenencia? Consuelo. Estas historias se mueven en un contínuum entre dos posibles acepciones. haciendo de los mestizos y las mestizas simplemente mexicanos sin necesidad de reelaborar los nuevos parámetros de distinción. la aceptación de la idea que existe algo que podemos llamar “razas” humanas “puras”. expresó una tensión entre el deseo de ser reconocida en el grupo familiar y la marcada visibilidad de su cuerpo. dan cuenta de la posibilidad de continuar el proyecto de analizar la manera en que la formación de las identidades nacionales tiene Mónica G. Para ella. así como otras de las mujeres entrevistadas. pero redimidas por la española. está la noción que cuando esta nueva raza ha sido declarada y aceptada como sujeto nacional. que ha hecho posible que las nociones de origen y progenie sean maleables y negociables. Es moverse y adaptarse de acuerdo con la validación (o no) de su pertenencia al grupo familiar. Las mestizas. aunque limitados al caso de Consuelo. Sentirse desairadas sucede por medio de cambios y ajustes.

and the aesthetics of mexican nationalism. ya sea que se piensen como dados o atribuidos. tienen como fundamento común el olvido de las historias que los han forjado y del contexto social. (2004). hybridity. J. 428 Negociando la pertenencia: Familia y mestizaje en méxico . 19 (4). Los símbolos étnicos de la identidad nacional. Obra Polémica (pp. 121-123). (1991). Berman. J. Aguirre Beltrán (Comp. A. tanto la vida familiar como la vida nacional. G. donde el debate público sobre la existencia y vigencia de renovadas formas de racismos y de discursos raciales informan la vida cotidiana. A. Análisis del nacionalismo mexicano en torno a la mestizofilia de Andrés Molina Enríquez. (1984). En G. Cultural Anthropology. México mestizo. Brading. (2001).una intricada relación con la forma en que las ideologías raciales han impregnado la vida familiar. Beyond the smile: The therapeutic use of the photograph. Berger. Cambridge: Cambridge University Press. Indigenism. Londres: Nueva York: Verso. A.). Alonso. L. Chance. M. 153-168. 459-490. Esto también ha tenido repercusiones en los procesos de negociación de la pertenencia que cruzan. (1993). Dichos procesos. 375-402. Mexican Studies. Mexico: Fondo de Cultura Económica. Anderson. (1972). Prophecy and myth in Mexican history. and national identity in Mexico during the 1940s and the 1950s. Londres: BBC and Penguin Books. (1991/2002). A. mestizaje. Latin America Research Review. On the Mexican Mestizo. Conforming disconformity: “Mestizaje”. B. Bibliografía Aguirre Beltrán. Basave Benítez. (1975). Imagined communities. 14(3). D. Mexico: SEP–INAH. Londres: Routledge. o como proyectos personales en los que los individuos aparecen como únicos responsables. 17(2). (1979). Ways of seeing. Doremus. K.

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¿por qué requiere reproducción y crianza constantes? 1 Véronique Benei es investigadora asociada a Laios (Laboratoire D’anthropologie des Institutions et des Organisations Sociales). francés. Mara Viveros y Peter Wade por haberme invitado a participar en este proyecto colectivo. . indio2? ¿Involucra sólo demostraciones de patriotismo mediante una bandera. quizás más importante. Agradezco a Fernando Urrea Giraldo. esta última expresión tiene el problema. desconociendo la existencia de las poblaciones musulmanas y de otras religiones. dependencia del CNRS (Centre National de la Recherche Scientifique. hablar. emocionales. visceral”. De aquí en adelante en el texto el término indio (o sociedad india) tiene entonces el significado aquí aclarado. inglés. Esto se analizará más adelante. También agradezco a Fernando y a Enric Porqueres i Gené por su ayuda editorial. aun cuando nos vemos de muchas otras maneras y regularmente preferimos negar “nuestra propia nación”? ¿Cómo esta encarnación de la nación se produce en alma. Paris) y asociada también al Departamento de Antropología de la LSE (London School of Economics. y.Nacionalizando a los niños: Escolarización. Si bien en español el gentilicio de la gente de la India es hindú. de asimilar a todos los habitantes que allí habitan como de la religión hindú. University of London). o también maneras de pensar. 2 En el sentido de personas de la India. y a todas y todos los participantes por los muy útiles comentarios y la amistad de su acogida. de vivir y sentir? Entonces ¿de dónde viene esta sensación. en el contexto de dicho país. de concebir. no para designar a personas de grupos amerindios. este sentimiento irrefragable? ¿Cómo nos convertimos en estos personificados nacionales. mente y cuerpo? Si el amor de la nación es tan “espontáneo e instantáneo. género y lengua en la India contemporánea Véronique Benei1 ¿Cómo llega uno a ser colombiano.

tanto a la luz de las recientes migraciones como de las redefiniciones dialécticas de las expresiones “local” y “global”. Estas tentativas exclusivistas se acompañan de violencias repetidas.. Contrariamente a algunos votos piadosos y tantas predicciones ilusorias. Este hecho se conceptualiza también como la amputación y la violación del cuerpo de la nación como Madre–India. Hasta hace una quincena de años. la cuestión de los derechos cívicos es todavía tan compleja. los musulmanes. en cuyo nombre se enfrentan violentamente varios sectores de la población. tal como lo de la nación hindú (de la India). 432 . 3 Es importante precisar que es contra la figura del musulmán que se ha construido el imaginario de la nación del Maharashtra. es decir. la confrontación ocurre en particular entre los nacionalistas hindúes y los miembros de la “minoría” más importante. al igual que la visceralidad propia a numerosas manifestaciones y expresiones de pertenencia nacional. los estudios de esta violencia y del nacionalismo eran el coto de la ciencia política y de algunos historiadores. Nacionalizando a los niños. Ni la visibilidad progresiva de los movimientos de personas entre las fronteras nacionales. La división del país entre dos estados-naciones: Pakistán –creado para los musulmanes que vivían en el sub-continente sur-asiático antes de la independencia–. es decir. Dan prueba hoy de la importancia crucial de estas cuestiones. e India –un Estado secular en el cual vive una gran mayoría de hindúes. más de 85%– en 1947. la existencia de imaginarios nacionales rivales en el seno mismo del estado-nación. de acuerdo con la concepción de un reino (raj) exclusivamente hindú.Estas cuestiones han adquirido una nueva importancia a la hora del enredo creciente de lo “local” y lo “global”. opera todavía como una herida que no se ha podido curar. es decir. los musulmanes3. del cual serían excluidos los miembros de las otras “comunidades”. de tal modo que han llegado a ser objetos de movilización creciente.. en particular. la nación persiste y goza de buena salud. ni los discursos con respecto a la globalización llegaron a agotar la realidad y la vivencia de la nación (nationhood). tanto por parte de activistas sociales y políticos como de intelectuales y universitarios. Del mismo modo. Los partidos políticos de la extrema derecha hindú intentan desde hace muchas décadas –y más aún desde los años ochenta– de redefinir la pertenencia a la comunidad nacional según criterios étnicos y religiosos. En la India.

yo desplazo la atención hacia los lugares de la producción cotidiana del “nacionalismo banal”. Estos programas políticos no ocurren ex nihilo. de procesos locales. Estos procesos tienen lugar y se manifiestan por parte de las instituciones oficiales que penetran la vida diaria. estos pilares de la identidad. La sociali4 No obstante. de apariencia inofensiva o no ostensible. se maduran a largo plazo. no se manifiestan solamente en una forma de violencia extrema. al contrario. al tiempo que es un requisito previo para la estabilidad del estado y potente palanca de integración nacional. Sin embargo. un eco a la formulación de Hanna Arendt sobre la “banalidad del mal” en su relato del proceso de Eichmann en Jerusalén (Eichmann in Jerusalem: A report on the banality of evil. La mayor parte del trabajo realizado en la India.Hoy estos temas ocupan un lugar central en las reflexiones de la antropología política. véase el trabajo pionero del historiador Gyan Pandey (1990). y más específicamente. refiriéndose a la experiencia del nacionalismo como algo tan integrado en la vida ordinaria que él se queda a menudo inadvertido5. de manera comprensible. político y económico de la producción de esta violencia desde el fin del siglo XIX. regionales y nacionales de formación de identidades. En tiempo de estabilidad política. Documentar el nacionalismo banal involucra examinar la producción y la reiteración cotidianas. 1963). Véronique Benei 433 . socialización infantil y educación formal La educación formal hoy ha adquirido una nueva prominencia en la mayoría de los estados–nación. aparentemente tan naturales y evidentes. tomando forma en los innumerables pliegues y múltiples recovecos de la vida ordinaria. incluso los más xenófobos. Los “sentimientos de pertenencia”. 5 La formulación es también. entre las cuales figura de manera preponderante la educación. En mi trabajo. La frase viene de Michael Billig. quien estudió el contexto cultural. trató la violencia vinculada a los motines y sus consecuencias4. el acento puesto sobre el estudio de la aparición de la violencia había dejado de lado la documentación de procesos más amplios y susceptibles de abastecer programas políticos agresivos. Nación. hasta ahora. son precisamente objeto de un proceso de “naturalización” en la trivialidad de lo cotidiano.

el tipo de nación que desea un estado determina la forma educativa que concede. conformado por una coalición de la extrema derecha hindú en los años noventa. 2001). desde el gobierno central. no sólo al nivel nacional. Maharashtra. y en particular a partir del jardín infantil. donde he conducido investigaciones de campo en la ciudad de Kolhapur al final de los años noventa y al principio de la década del dos mil. Es una fuente de gran ansiedad entre los miembros de las “comunidades minoritarias” como entre los activistas sociales. como lo muestra el caso del Estado regional del Occidente de la India. 434 Nacionalizando a los niños. ambos indicadores cruciales no sólo de las decisiones ideológicas que efectuaron las fuerzas de la extrema derecha hindú sobre la producción de futuras generaciones de ciudadanos indios. que lo que sucede antes adquiere poca importancia. 2008). Con respecto al asunto de la ciudadanía. procuro demostrar que los procesos educativos que ocurren desde una edad más joven. sino también del presupuesto pedagógico dominante que sigue prestando más cuidado a la educación secundaria. La atención pública hasta ahora se llevó a cabo sobre todo en la redacción de la historia y la refundición de los programas escolares al nivel de estudios secundarios. Evidentemente. estrechamente encastrada en una multiplicidad de normas culturalmente definidas. Benei. incluso en la India (Kumar. la amenaza de una hinduización fortalecida de las instituciones madres de la sociedad india se hizo más real. según el legado del periodo colonial.. sino que más todavía al de la región. en un proyecto más amplio (véase. y con ella el peligro de un cuestionamiento de los principios constitucionales secularistas en que se basa el estado–nación indio. son cruciales en la producción de vínculos locales. . regionales y nacionales.zación de los niños tiende a darse desde edades tempranas. intelectuales y universitarios. En particular. esto sugiere que la socialización política de los niños no empieza verdaderamente antes de la secundaria o. La educación desde hace algunas décadas ocupa en la India contemporánea un lugar destacado en el debate salvaje en que se oponen partidarios de la extrema derecha hindú y los secularistas. por lo menos. Pero la oposición no es necesariamente fuerte entre estado–nación y región.. al principio de la socialización infantil. Al contrario.

la minoría religiosa más importante en términos demográficos y políticos también son los musulmanes. queda en el Centro–Oeste del país y es conocido como el más industrializado. así como sigue siendo el objeto de muchas reapropiaciones en la sociedad6. Véronique Benei 435 . Vale 6 La versión oficial de esta historia que se ha seguido enseñando en las escuelas primarias es muy ambigua en su tratamiento de la cuestión religiosa. que llegó a ser rey. Kolhapur cuenta con cerca de un millón de habitantes.Educación formal y patrones de comportamiento en el estado del Maharashtra Maharashtra es el tercer estado más grande de India en términos de área y el segundo en población: Cerca de cien millones de habitantes. La ciudad de Kolhapur está ubicada en la parte sur y es un lugar importante para las industrias automotriz. Shivaji aparece como un hindú ferviente. pero los elabora la oficina regional de cada estado. Los programas se deben ajustar a las recomendaciones hechas por la oficina central nacional. además. mecánica y cuero. 4). y por eso pueden variar según especificidades locales. anteriormente Bombay. ya que reivindica una herencia directa con el fundador de la Nación Maratá. cuya capital es Mumbai. el lugar especial que ocupe ello en el imaginario de la Nación India: la mayor parte de los habitantes del actual Estado se definen en términos históricos y culturales como los pioneros de la Nación India. la enseñanza de la historia en el Estado del Maharashtra toma en cuenta. El Estado. destacándolo. Pero el manual escolar se presta a otras interpretaciones mucho más intransigentes en cuanto a los musulmanes (véase Benei. Shivaji Maharaj. por ser los herederos de la “Nación Maratá” –la casta maratá es todavía una de las más importantes y dominantes en Maharashtra–. 2008. La historia de este famoso jefe sigue enseñándose de manera importante desde la escuela primaria después de la creación del Estado Regional (1960). Cada estado regional en la India tiene autonomía relativa en varios asuntos. Además. representando 6% de la población local. Así. Kolhapur tiene un vínculo especial con la historia de Shivaji. quienes en la gran mayoría son de religión hindú como en el resto del Estado. Cap. Tolerante con los musulmanes. incluida la educación. constituida en el siglo XVII bajo la égida del jefe.

En un estado regional donde la tasa de alfabetización alcanza el 75%. Pero para una gran mayoría de maharashtrianos. los profesores producen los modelos de autoridad y comportamiento junto con la familia. la familia. construyéndose en el mismo tiempo y espacio de modo cotidiano. incluidos los que tienen relación con la localidad.. sentimientos y sensaciones de pertenencia regional y nacional: Hacia una antropología fenomenológica del cuerpo y de las emociones en el político Mientras que la noción de “sentimiento de pertenencia” es hoy lugar común en las discusiones que se refieren a la formación o la existencia de sentimientos nacionales o nacionalistas. las primeras etapas de la escolarización desempeñan un papel crucial exponiendo a los jóvenes niños a la vida política y a los símbolos de la nacionalidad.la pena aclarar la dialéctica entre escuela y sociedad en cuanto a la socialización de los niños. Estas expresiones precisamente permiten registrar a la vez la dimensión racional e intelectualizada. La escuela se hizo hoy un lugar privilegiado donde ideas y prácticas de socialización son a la vez producidas y transmitidas. reflejada y argumentada sobre la pertenencia. tanto urbanos como rurales. Por cierto. al igual que sus dimensiones sensorial y emocional. abierta y en constante diálogo con otras instituciones. sigue siendo la primera fuente de influencia en materia política (a pesar de los medios de comunicación).. 2001. la región y la nación y que también involucran la (re)producción de sentimientos de pertenencia y de identificación nacionales y regionales. . Tomando los “senses” en serio. convocado por la expresión inglesa “senses of belonging” (véase Calhoun. mi intención es iluminar dos aspectos del mismo proceso: ¿de qué maneras 436 Nacionalizando a los niños. nuclear como ampliada. En consecuencia. Wahnich. es más raramente estudiado. Lo que tiene lugar en la escuela a la vez refleja e informa concepciones y debates más amplios. el aspecto emocional. 2002). la escuela debe ser contemplada como una institución que incide en toda la sociedad. y sobre todo sensorial. Produciendo sentidos. más que una “institución total” implicada por la formulación de Goffman.

Estos sentimientos de pertenencia se alimentan de las experiencias vividas de afecto sensorial y emocional desarrollados en la intimidad diaria del hogar familiar. sostenía que la unidad nacional se producía y se mantenía por un “vago e intermitente alivio en el Estado civil” (1973: 260). Una parte importante de estos estudios documentó las técnicas corporales y las disposiciones afectivas asociadas a la “inscripción en las costumbres corporales de disciplinas de auto–regulación y de prácticas de disciplinas de grupos. de las sensaciones y de los sentimientos intervienen? ¿Cómo ellos están puestos al servicio de un proyecto cotidiano de construcción nacional y cómo los actores sociales activamente los (las) producen. Véronique Benei 437 . Los estudios del cuerpo se desarrollaron ampliamente desde hace menos de veinte años. forman parte integral de la elaboración de los sentimientos de pertenencia nacional. no han sido objetos del análisis fenomenológico mirando el cuerpo a partir de su ubicación en una 7 Esto obviamente va en contravía de la posición de Clifford Geertz quien.la vivencia de los sentidos. al principio de los años setenta. Pero estas prácticas. Procuro demostrar que la producción de la unidad nacional se inscribe en una rutina diaria. simultáneamente a la experiencia corporal. 1996: 148). mediante schemata culturales y políticos7. esta rutina envuelve la producción conjunta y estrechamente imbricada de schemata culturales y políticos. reformándoles y reinterpretándoles? También. las emociones y las pasiones. como estructuras jamás dadas. Más que un simple disciplinamiento de los alumnos. como artefactos sociales y culturalmente producidos e incorporados. Entonces en el núcleo de mi proyecto figura una tentativa de articular una antropología política de los sentimientos (y sentidos) con una antropología del cuerpo y de las sensaciones. a menudo en asociación estrecha con el Estado y sus intereses” (Appadurai. más bien siempre en constante modificación por los actores sociales –consciente e inconscientemente–. cuya meta también es la producción de seres ciudadanos. yo estudio la manera en que la experiencia corporal es en sí misma constituida e investida por sentido. en un trabajo pionero sobre el devenir de los estados–nación recientemente nacidos de la descolonización. Apoyándome en la noción de “estructuras de sentidos” (Raymond Williams).

2004: 55. en un artículo preliminar sobre las liturgias públicas que empiezan el día en las escuelas del Maharashtra. mostré la manera en que la nación hindú se concibe por la gran mayoría de los hindúes como diosa madre (hindú). y menos todavía. Hace algunos años. a pesar de los trabajos pioneros que fueron realizados sobre este asunto. la expresividad no instrumental o el carácter gratuito (lit. Aquí parece útil un pequeño desvío en cuanto a la manera en que el cuerpo sigue pensándose. el cuerpo sirvió sobre todo de portador testamentario de exacciones y de atrocidades nombradas en su lugar. La socialización misma del cuerpo desde la pequeña infancia queda por documentar en estos procesos. Cuando fue objeto de discusión. citado por Staudigl. la Madre-India o Bharat Mata. una de las dos nociones centrales desarolladas en el proyecto es la de “incorporación”. social y cultural. Describí las liturgias y seguí explicando en particular el modo en que la recreación de la Madre India –tal como se hace diariamente con las divinidades en un templo– forma parte integral de la rutina cotidiana de las escuelas 438 Nacionalizando a los niños. dibujando sus marcos colectivo. ya que se debe conseguir un equilibrio delicado en la exploración de las dimensiones colectivas de estos proyectos políticos emocionales. en relación con un imaginario político (aparte de algunos trabajos como los de Feldman. . dominada por un modelo causalista de “caza científica a la causalidad” (Whitehead. 1991). Con este fin. Un enfoque fenomenológico de la experiencia vivida permite el acercamiento a otros niveles de la experiencia emocional encarnada. en el contexto político ha sido contemplado por encima de la erupción de la violencia –étnica u otra– como una parte constituyente de las personas sociales. dando voz a las individualidades que son los blancos de los mismos programas. la ausencia de sentido) de la violencia como partes integrales del fenómeno”. 2005: 4) privado de discernimiento. La dificultad teórica es grande. impidió la toma en consideración de la “corporalidad.realidad empírica. Más raramente. La herramienta heurística más prometedora con estos fines es fenomenológica... culturales y políticas. La insuficiencia de los paradigmas usados en la investigación sociológica (en particular sobre la violencia).

producido al mismo tiempo cuando el de la nación era recreado.marathies (Benei. Impropia porque no sólo evocaba un positivismo y un funcionalismo deslucidos. cultural. es ahora lugar común. 2000). en qué medida los niños mismos eran objetos de transformación mediante el proceso de cantar las liturgias. y las ciencias sociales en diversos grados. Me pregunté. La antropología. Que la socialización de todo actor social ampliamente opere por el rodeo de su cuerpo. en consecuencia del texto fundador de Marcel Mauss sobre las técnicas del cuerpo. Esta tentativa de reflexión encontró un cierto escepticismo en la época. La cuestión de la eficacia de la práctica invariablemente fue levantada en el curso de las discusiones correspondientes: ¿estas iteraciones diarias ritualizadas. porque si este tipo de cuestión debía ser planteada. La cuestión de la eficacia parecía por consiguiente impropia y no productiva. Así. verdaderamente llegaban a instilar en estos chiquillos un sentimiento de devoción y de lealtad a la nación? La forma y el fondo de la cuestión no acababan de sorprenderme. cualquiera que sea la definición y el posicionamiento social. 1994). Planteé que. son unas disciplinas marcadas por diferentes genealogías de trabajos que tienen el cuerpo como mediación fundamental de socialización. Sugerí que todo esto tenía un efecto sobre el cuerpo de cada alumno y sobre la totalidad del cuerpo colectivo estudiantil. histórico y político de él. Acabé el artículo con una reflexión sobre la “especificidad de los efectos” de esas rutinas cotidianas (Csordas. en particular. ya se trate de un disciplinamiento del tipo descrito por Michel Foucault o nociones de habitus corporal desarrolladas por Pierre Bourdieu. los alumnos aprendían en sus propios cuerpos a “sentir” fenomenológicamente la nación. sino que evacuaba sumariamente las epistemologías heurísticas constitutivas de las ciencias sociales de estas últimas décadas. de salmodiar y hacer ejercicios físicos. en este culto colectivo de la nación. entonces también se aplicaba a otro proceso de socialización que entraba en el campo de Véronique Benei 439 . los niños a la vez producían su sí físico y emocional y ponían en actos –encarnándolo– el cuerpo de la India (Madre-India). y la retórica incesante del nacionalismo permeando la vida en la escuela. No productiva.

que esto (les) gustara o no. que participan en la interiorización del sí.. la fábrica de la interioridad y de la incorporación o encarnación es indisociable de la de un sí colectivo. entre otras cosas. Más aún. sino que también convoca recursos emocionales. sensoriales y cognoscitivos social y culturalmente producidos. Estas dimensiones emocionales y corporales inherentes a la construcción de un afecto nacional en el Maharashtra ilustran la indistinción en la propia noción de incorporación. ¿por qué negar tan vehementemente esta dimensión en el caso de la nacionalidad? Parece que hubiese una idea de “sentido común”. . Entonces. por la que nos sentimos con derecho a convocar durante nuestras discusiones sabias. cuya producción desempeña un papel central en el funcionamiento de instituciones de poder. esto [les] hacía poner[se] la piel de gallina”. en cuanto a las experiencias personales de escolarización. regional y nacional. esto no funciona: me chantajearon el Himno Nacional cada día de mi vida de alumno(a) y esto no me transformó por eso en un(a) patriota emocional estúpido(a) y ciego(a)”. es significativo que los mismos promotores de este tipo de declaraciones confesaban más tarde en privado que “cada vez que entendí(an) el Himno Nacional. Así. 440 Nacionalizando a los niños. Estos testimonios señalan la importancia crucial de la formación de un afecto patriótico como emoción encarnada. por ejemplo? Ningún(a) académico(a) hoy negaría la dimensión incorporada de ambos. vía la escolarización. entre el contenido del proceso y el proceso.las búsquedas antropológicas. ya que los dos son producidos conjuntamente. estos diferentes registros de expresión y de prácticas emocionales se articulan con ideologías de lengua (especialmente la llamada “lengua materna”). Más allá de una concepción pragmática un poco ingenua. madurada. Estas discusiones se ven irresistiblemente atraídas hacia un tipo de positivismo natural: “Según mi propia experiencia de escolarización. en la que el trabajo de la cultura y la sociedad serían únicamente localizables en ciertos discursos explícitos de los actores sociales. ¿Qué tal la clase y el género. La incorporación se refiere a la formación de un habitus que tiene que ver no sólo con prácticas corporales.. en particular los lugares de escolarización.

la lengua oficial (además del inglés) más utilizada es el marathi. En Kolhapur. vivencias encarnadas Cabe aclarar que al contrario de otras regiones en la India (por ejemplo en Tamilnadu. En el resto de este capítulo quisiera retomar la figura de la madre mediante el ejemplo de la lengua marathi. Procuro demostrar el modo en que la ideología de lengua marathi está desarrollada en términos de naturalidad por medio del concepto legitimante de lengua materna. Mostré la manera en que la articulación de la figura materna en los espacios familiar. la cual se enseña a la gran mayoría de los niños. aunque el hindi sea largamente subordinado y abarcado por el marathi en las conceptualizaciones regionales. véase Ramaswamy. Así. al mismo tiempo que crean y fortalecen la noción consciente de la lengua materna como algo que “ya existe”. al mismo tiempo haciendo la ideoVéronique Benei 441 . 2006). por tanto.Madres nacionales y lenguas maternas: Ideologías. vivencia y campo de simbolización del proyecto nacional en India (véase Benei. Hoy en día. aprovechan. es el producto de los procesos de socialización de la primera infancia que se producen en la intimidad del hogar. como campo de elaboración ideológica predicada en una noción generalizada. Por el contrario. Las escuelas. no es de ninguna manera dado como hecho natural. el Estado del Maharashtra presenta un caso interesante de acomodamiento del hindi como lengua nacional junto con el desarrollo del marathi como idioma regional y nacional. Este “algo que ya existe”. como un objeto y un medio de amor y de apego. se acerca a más del 85% de los escolares de primaria. En otras partes tomé el ejemplo de la madre como noción. ambos idiomas sirven de poderosos vectores para las ideologías nacionalistas en el Estado Regional. sin embargo. amplían y cristalizan los sentidos de pertenencia lingüística. Me interesa evidenciar las maneras en que las escuelas son lugares de naturalización y homogeneización de la lengua. 1997). escolar y nacional favorece la elaboración de un yo colectivo nacional o regional. Al contrario: tal construcción favorece la reproducción cotidiana de la “Madre–India” y la división esperada de papeles de género. ya sea en la ciudad como en el resto del Estado Regional.

como lo veremos. Por el contrario. Al igual que en el Estado Regional Sureste del Tamil Nadu. la lengua materna puede 442 Nacionalizando a los niños. como el objeto naturalizado del amor maternal cuya experiencia empieza en la infancia de la vida social y familiar. Hoy en día. la aparición de una conciencia nacional expresada en la lengua marathi fue desarrollada conjuntamente con la concepción de un verdadero y auténtico.. A pesar de la especificidad cultural de su formulación conceptual. son congruentes con los numerosos procesos de formación nacional que se llevaron a cabo desde fines del siglo XIX. es su asociación experiencial con el concepto de lengua materna. el concepto hoy es un poderoso vector de identificación regional y nacional. con la ecuación de una lengua a un pueblo.logía de estos explícita y anclándola más aún en la experiencia vivida de los cuerpos. La ideología de lengua cristaliza. nuevo y moderno sujeto hablante marathi. ha generado cierto debate (Benei. en los cuales el idioma desempeñó un papel constitutivo. transparent to the true self ”. por lo tanto. verdadera lengua de un locutor.. transparente al sí verdadero” (“has come an insistence on authenticity and moral significance of “mother tongue” as one first and therefore real language of a speaker. antes de la llegada de las influencias filológicas europeas en el siglo XIX. sin embargo. casi hace real (reifies) el marathí como propia lengua (swabhasha). 1998: 18). La datación del concepto de lengua materna en la India. Woolard. En cualquier caso. Lo que explica el significado de la ideología de la lengua. . Por la misma razón. esta cristalización de la lengua materna y su vivencia no son únicas al caso de la India. como práctica social y herramienta pedagógica. Ha llegado la insistencia en la autenticidad y el significado moral de la” lengua materna “como una primera y. 2008). Puede ser que el concepto fuera en gran parte ajeno a los hablantes de lenguas vernáculas antes de la llegada de la normalización en el siglo XIX.

Por tanto. ha sido transmitida por la enseñanza. en muchos aspectos. Sarkar. no sólo a nivel oficial con la promoción de un discurso explícito de una identidad Maharashtriana basada en el marathi. La autenticidad percibida de la idea y la vivencia de la lengua marathi como lengua materna. lágrimas. and “potentially transforming its speakers into patriots and citizens”. El despliegue del tropo de la maternidad en el imaginario de la Nación desde el siglo XIX ha recibido renovada atención en la última década. Escolares con una sensibilidad al asunto del género (gender-conscious scholars) dedicaron sus esfuerzos a explorar la dimensión de género del nacionalismo y el sentimiento nacionalista. 1995. y más importante. Cap. 2001. Ellos(as) mostraron la manera en que “las mujeres (de las clases medias) llegaron a ser santificadas como seres reproductivos mediante valorizaciones de la ideología del amor maternal” (“middle-class women came to be sanctified as reproductive beings through valorisations of the ideology of motherly love” Ramaswamy. útero) que han asociado los Véronique Benei 443 . 2002). sino también. véase también McClintock. 1993. Ramaswamy. particularmente por la escolarización.ser considerada como realizando la unión de dos locutores en una “red de unidad […] con la misma firmeza y tal seguramente como el amor de sus madres”. 2008. 2). potencialmente. en el terreno de las prácticas cotidianas. 140). el gran número de oraciones y poemas en marathi dirigido a la madre y a la “matria”. Sarkar. 57. se complementan con los propios pronunciamientos diarios de los maestros y las maestras de enseñanza primaria sobre el tema (véase Benei. y. 1998: 83. especialmente cuando el Estado asume la promoción de la lengua materna en los diversos ámbitos de la vida cotidiana. En un sugerente artículo sobre la somática del nacionalismo en Tamilnadu. 1997: 53. Esto va fortaleciéndose. que son oficialmente parte del plan de estudios. Sumathi Ramaswamy documentó el tropo de la intimidad maternal y el conjunto de imágenes somáticas de las partes del cuerpo y las sustancias de la madre (leche. transformando sus locutores en patriotas y ciudadanos (bonding its speakers in a “net of unity […] as firmly and surely as the love of their mother(s)”. Gupta. vinculándola estrechamente a una expresión de la maternidad.

y explorar las modalidades de su concreción. Al final. En vez de sugerir o aprobar el principio de la eficacia (en el sentido de producir un efecto decidido y decisivo. Tomando literalmente la propuesta de Ramaswamy de la lengua materna como incorporada. quedan por especificar las modalidades de este despliegue estratégico tal como las de esta somatización. 84). . Esta físicalidad se evidencia en la analogía que suele hacerse entre la lengua materna y la madre biológica. Joshi. o deseado). explicó en el verano de 2003: 444 Nacionalizando a los niños. un maestro de arte que maneja un centro cultural para los escolares. así como respecto a valores nacionales (véase Benei. En otros lugares documenté la manera en que el tropo de la madre opera en diversos niveles en la construcción de apego emocional y de unión a la familia. Ramaswamy trazó el mapa de la labor ideológica a la cual diversas partes y sustancias del cuerpo femenino son sometidas en el discurso nacionalista que abastece el proyecto de incorporación de los ciudadanos en el cuerpo político emergente.. y emocional. trato de entender la articulación entre el nivel de las imágenes somáticas y su transposición a “las tripas” de ciudadanos–sujetos comunes. 2006). quisiera enfocar el despliegue del tropo de la madre en las vivencias cotidianas de la gente común. material. mi objetivo es documentar el despliegue cognitivo y fenomenológico de este tropo. Aquí quiero poner el acento en la físicalidad de la ideología de la lengua materna para sus locutores. Los tropos de la lengua materna son “parte de un repertorio de rutina desplegado estratégicamente […] para garantizar la eficacia de las imágenes somáticas en el discurso nacionalista” (p. Usando el lenguaje corporal como una red conceptual. de la utilización política potencial de estas imágenes somáticas.discursos nacionalistas tamiles con la noción de lengua materna. Documentar dicha transposición exige que la reconozcamos no como metafórica (“Documenting such a transposition requires that we recognize it as not metaphorical” Strathern. Sin embargo. En particular. 79-80).. y de sus ciudadanos–sujetos” (pp. argumenta la autora. 1993). Por ello. literalmente. Sr. así como somática: “la nación es una formación somática […] porque existe. nación y ciudadano patriota en la India tamil tienen una relación política. en las tripas […] de su encarnación femenina.

Maratha madre de Sushila.” Tanto las palabras del Sr. las sustancias nutrientes Véronique Benei 445 . justificando la necesidad de enseñar a los niños y que ellos aprendan en su lengua materna marathi. Maharashtra. es única. Además. famoso por su influyente teología de la construcción cultural de la nación predicada en una revelación lingüística por el medio del pueblo (Volk). al mismo tiempo has bebido la lengua de ella. etc. uno pierde su propia cultura y. Joshi como las de Shantabai son sorprendentemente evocadoras de las concepciones del lingüista. quienes identificaron otras partes corporales y sustancias maternales en relación con el idioma. no puedes olvidarlo. al dejar su tierra natal. Así. sólo tienes una lengua materna. Es digno de mención en el presente caso que la lengua es algo más que una mera herramienta cognitiva. expresado y más aún fortalecido por la singularidad de su lengua. todo el mundo quiere ir a [norte] América. Esto se consideró un hecho “evidente” por los locutores marathi.Antes de emprender un viaje al extranjero. producida y transmitida como lengua materna. nuestro país (desh). ella funciona como un objeto material: constituye la sustancia misma de un yo cultural y nacional. la leche de la madre en particular. es importante que primero debamos ver nuestro pueblo (gaon). espíritu y genio. tu lengua materna es como el vientre de tu madre. Hoy en día. No se puede cambiar. la gente ha estado olvidando su lengua materna. La declaración de Sr. porque “es más natural”. al estar en el extranjero. Así explicó Shantabai. filólogo y poeta del siglo XVIII. Asociada a las sustancias maternales. concebida. […] Sin embargo. El “verdadero carácter” de una nación. del curso 3. Johann Gottfried von Herder. más precisamente. las cuales sólo realizarían las naciones más ilustradas. Al igual que sólo tienes una madre. su alma. Joshi se hace eco de los que hacían con frecuencia los padres y los maestros de ambos sexos. estudiante de la Escuela Moderna Marathi: “Al igual que has chupado la leche de tu madre. En el núcleo de la visión de Herder de las formas naciones existe una relación orgánica entre el lenguaje humano y natural y las fuerzas históricas. estaría reflejado.

Aunque tales temores y ansiedades culminan en los comentarios de los Maharashtrianos expatriados. En ambos casos. . Joshi con respecto a la sustancialización del idioma y el temor y la ansiedad adjuntos a la idea de la pérdida de identidad generada por la distancia y el olvido. sobre todo acerca del medio de instrucción para los escolares. como discurso y como práctica. 1998: 163). inglés. sostengo que la construcción de la “naturalidad” se basa en una comprensión de la lengua como incorporación. así como en las observaciones y descripciones de actos y actuaciones de habla (speech acts and performances). y en. Cabe precisar que favorecer (en el ámbito discursivo y pragmático) la instrucción en marathi no era en ningún modo específico a los profesores o padres con simpatías “hindutva”. están también omnipresentes en las discusiones sostenidas en Maharashtra mismo..(nurturing) de la leche y el idioma maternos. Naturalidad. moralidad y tropos familiares de la nación Las ideologías de la lengua característicamente realizan una forma de neutralización o naturalización del valor de la lengua mediante procesos semióticos borrando la contingencia histórica de las lenguas y las relaciones de poder e interés subyacentes a los mismos (Spitulnik. Basándome en las construcciones discursivas de la lengua. era un leitmotiv entre los padres. sitúan y comprenden el “estado natural”. la preferencia discursiva era principalmente expresada en un idioma de la “naturalidad” asociado con la noción de lengua materna: “El aprendizaje en la lengua materna es mucho más natural (swabhavik)”.. Ello plantea la cuestión de la manera en que los actores sociales ordinarios producen. Numerosos padres de idioma marathi compartieron el temor de la pérdida posible de identidad asociada a la enseñanza de. tal preferencia era recurrente entre los padres de niños escolarizados en marathi. Hemos encontrado la opinión del Sr. Esto nos obliga a examinar la manera en que la noción y la ideología de la “lengua materna” se insertan en un proceso que concomitantemente naturaliza el idioma. Por el contrario. quienes citaban pruebas de los niños que han pasado por la fase de la instrucción primaria en su idioma nativo como tenien446 Nacionalizando a los niños.

una “disposición”. Strathern Véronique Benei 447 . emocional.” El registro semántico es. Tal vez la mejor ejemplificación de esta experiencialidad encarnada radica en la expresión tras yene. en particular. el sentimiento o la pasión. Cuando locutores nativos detallen la “naturalidad” de su idioma. la expresión se utiliza con referencia a las relaciones familiares en la familia conyugal. la noción de metáfora no debe considerarse como un dispositivo heurístico para lo “desconocido o lo extraño”. tras podría ser psicológico. Como sostuvo Andrew Strathern. ya sea de modo consciente o no. como en otros. Traducida libremente. y en especial entre las mujeres casadas. por tanto. La palabra swabhavik (de la raíz bhaava) abarca muchos campos de significado. la frase significa “Esto plantea problemas de aprender en inglés. Esta declaración fue a menudo encontrada entre los padres expresando su preocupación por las dificultades causadas por la no naturalidad del aprendizaje en cualquier idioma que no sea la “lengua materna”.do fundaciones escolares más sólidas que otros. con una experiencialidad encarnada de emoción lingüística. La “naturalidad” es conceptualizada a la vez como un estado emocional y encarnado. En cambio. sin embargo. cuyo epítome reside en la figura de la suegra. Relatos de nueras. En el idioma de la domesticidad. Volviendo al contexto del aprendizaje. En este contexto. novias jóvenes. están a menudo jugando. Por ejemplo. gestos o posturas. la natura. la expresión común kunala tras dene. que constituyen su expresión corporal. innata propiedad. así como físico. En este caso. sufriendo de la mano de su suegra a menudo serán expresados en estos términos. al igual. mucho más amplio: en marathi tras puede referirse tanto a cuestiones emocionales como físicas. como en la frase “Tras yeto. English maddhe shikayla”. así como las acciones. lo que es también importante. la palabra marathi usada para referirse a algo “natural” ilumina de crucial manera la amplitud del repertorio semántico de emocionalidad caracterizando la ideología de la lengua marathi. como el lugar que de manera precipitada la soluciona simplemente como algo metafórico. incluido el de un estado natural de ser. la connotación física de tras se debe tomar en serio. la emoción o una clase de afecciones. significa dar mal rato a alguien.

Por tanto.. de manera importante. En efecto. son elementos cruciales en las expresiones de los locutores de marathi ordinarios. El idioma no sólo codifica emociones incorporadas.. 2006: 318-9). A medida que los participantes en las rutinas cotidianas interiorizan y expresan 8 “El estrés sobre la metáfora va con un énfasis textual. Pollock. cuando los padres o profesores expresan su preocupación acerca del “estado natural” de aprender en la “lengua materna” (y también lo contrario. Más aún. una batalla perdida y la vergüenza que se incurrió en la derrota pueden ser “no digeridas” (apacavleli). la de la madre. En este sentido. Las aparentes “evidencia” y “naturalidad”. se debe favorecer una perspectiva “contra la metáfora” tomando en cuenta la literalidad de los discursos sobre las emociones corporales8. y sus consecuencias emocionales de la lengua marathi. que requiere explicación. 448 . especialmente las del sistema digestivo. Nacionalizando a los niños. 1990.propuso. la sanción social o el rechazo de las acciones (las propias y las de los demás). ellos demuestran la pertinencia de la terminología “generizada” en el contexto de Asia del Sur de hoy (a pesar que en la genealogía histórica de la lengua vernácula se observa ya esta ideología arraigada en “Occidente”. sino que también constituye la base de la socialización moral. véase Nemade. asimismo. es decir. Así pues. ellos se refieren explícitamente a una comprensión fenomenológica de la lengua como sustancia “generizada”. pero la lectura del cuerpo podrá exigir que alteremos nuestras categorías de manera más radical” (1993: 6). tanto el vocabulario como la comprensión involucran una dimensión moral. tras generado por el aprendizaje en cualquier otro idioma). Es importante señalar que el verbo digerir (pacavne) transmite connotaciones de armonía y su uso en el sentido negativo es común para hacer referencia a la perturbación del orden social o político y la consiguiente degradación del orden moral. prestar atención a los entendimientos locales de la “naturalidad” también ilumina la dimensión moral asociada con nociones somáticas y emocionales de la lengua. hace falta destacar que la expresión tras yene también se utiliza en asociación con la alteración del curso normal de las funciones corporales.

2).cualquier emoción. como individuos y como parte de una colectividad (Abu-Lughod y Lutz. y sus hijos. 2008. orientando el posicionamiento de los locutores en el mundo. los conceptos de cohesión y lealtad son parte integrante de la ideología de la lengua marathi. y de Véronique Benei 449 . se formó por un vocabulario marathi de parentesco. también aprenden a tener sentido del orden moral que están construyendo activamente mediante la interacción con los demás. De manera importante. Por extensión. Como se indicó anteriormente. bhauband define un pariente. Cap. que son a su vez ambos asociados con la lengua (bhasha) (véase Benei. los ciudadanos de la India. el del parentesco de bhauband da forma a la promesa de obediencia recitada diariamente en marathi. Esto proporciona un tropo moral para articular pertenencia a la comunidad familiar de la nación identificada por Anderson (1983). el término a menudo transmite un fuerte sentido de compromiso emocional y práctico. El dirigente nacional previó tal integración emocional como elemento central de su proyecto de la construcción de la nación. todos son parientes por agnación. ya sea implícita o explícitamente. puede ser alargado a todos los hombres de un pueblo. o. 1990: 13). sino también del país (desh) y de la religión (dharma). ya sea por medio de asambleas en la mañana o durante todo el día en las escuelas. Nociones de moralidad son así negociadas por entendimientos lingüísticos [y corpóreos] de la vida y de eventos cotidianos. en algunos contextos. el intercambio y la amistad. En todos estos sentidos. Aquí. llegaban a ser hermanos y hermanas (bhauband). una traición no sólo de la lengua y de su incorporación. La promesa es tomada casi literalmente del informe sobre Integración Emocional encargado por el Primer Ministro Jawaharlal Nehru a comienzos de los años sesenta. y explícitamente recurrió a metáforas y retórica de parentesco: la nación se entendía como una madre. lo que implica alguna forma de cohesión y lealtad. el término posee muchas capas de significado en Maharashtra: proviniendo de bhau (literalmente hermano). La creación de un sentido de pertenencia nacional. además del tropo de la madre analizado anteriormente. con el resultado que cualquier movimiento fuera de la lengua es concebido por los locutores marathis como una forma de traición.

. Sunil!. vi-vidh ja-tic… –Vi-vi-dha ja-ti-ce lo-ka raha-tat. instintivamente se yergue. gritando a un alumno: “Sunil. Así. Pawar impacientemente. dilo correctamente. majhya da… –“Deshat”. . Sunil. ¿Sí o no? Sr. mirando a la pizarra. Hemos llegado a la última proposición: “Tengo el orgullo y el respeto de mi país…” (“Majhya deshaca de mala abhimaan ahe…”) cuando de repente interrumpe el Sr. date prisa. expresada por medio de la lengua marathi). dilo una vez más. La forma en que a veces hablamos en el hogar no es así. 450 Nacionalizando a los niños. no… pero bueno. pero no es correcto (barobar). es tu turno”. balbuceando dolorosamente el siguiente grupo de palabras marathies: –Ma-jh. acentuando cada sílaba. siéntate adecuadamente. y con ojos un poco sorprendidos. Pawar. grita el Sr. este es el idioma que se habla (boli bhasha). La pronunciación (uccar) debe ser buena. las muestras afectivas y corporales de los padres acompañaron vocalizaciones asertivas sobre la necesidad de enseñar en marathi frente al idioma extranjero (firangi). –De-shat. que había seguido susurrando como si estuviera conspirando (conspiratorially) con su compañero de clase. –“Sí! (Ho!)”.la comunidad de la nación (en el Maharashtra. La lección está dedicada a la repetición de vocabulario. en esta tarde caliente y húmeda de marzo de 1997. Produciendo ciudadanos morales y “disciplinando la diferencia” Quisiera presentarles el salón de clase del Sr Pawar. comienza. Este imperativo moral también fue expresado por los actores sociales que no cumplían esta regla. dice el maestro.. Pawar pasa ahora a la clase. Jatice. lo cual requiere una mayor ilustración. ¿Qué es la “lengua correcta”? Significa correcta pronunciación y hablar bien. cállate. Sunil. –Esto es lo que “idioma correcto” (pramanit bhasha) quiere decir. Esto es otra ilustración que la intensa emocionalidad moral y encarnada asociada a la lengua (marathi) constituye una de las imposiciones tenaces de la ideología marathi. majh. algunos niños responden en coro.

en el sentido de lo que es verdadero. la justicia y la rectitud son características de la ideología de la lengua marathi. entonces. ante las cuales el sentido llega a ser secundario. oraciones. se basa en expresiones de la moralidad que desempeñan un potente parte en la configuración de las tentativas de producir personas cívicas. En la medida en que la moral. prueba. ¿Cómo se puede crecer como buenas personas (cangle lok). Véronique Benei 9 451 . Esa edificación moral se consideró crucial para que un niño aprendiera “cómo comportarse” (kase wagayce). como el señor Pawar. canciones. autoridad) se utiliza en marathi para indicar una medición estándar. pramanit (del sánscrito pramaan. historias y reflexiones morales del día. como verdaderos ciudadanos nacionales y de buena conducta. si no pronuncian correctamente? Silencio en el salón de clase. La ideología de la lengua marathí. La “buena persona” en el espacio escolar sigue construyéndose por medio de los himnos. mientras que algunos alumnos cabecean haciendo gestos vigorosos de aprobación. pramanit bhasha representa la versión “norma” (standard) de la lengua marathi oficialmente enseñada en las escuelas del Maharashtra. correcto y posee autoridad9. De manera más específica. viven personas de diferentes jat… En mi país la gente vive feliz… (“Majhya deshat vividh jatice los lok rahtat… Majhya deshatil los lok anandane rahtat…”). sigue: En mi país. De manera general. son también inherentes al proyecto de producir un ciudadano bien educado. como buenos ciudadanos (cangle nagarik). Además. por tanto. Y la enumeración. encabezada de nuevo por el profesor. y otros aparentemente siguen indecisos. Correcta pronunciación y el registro de pramanit bhasha también están íntimamente asociados con el concepto de la buena persona.No es bueno (cangale). la noción de pramanit bhasha abarca correcta pronunciación y expresión. a menudo pusieron sobre la noción de pramanit bhasha. llegando a ser una persona y un ciudadano (nagarik) moral bien acabado (well-rounded). las cuales el personal docente de las escuelas primarias marathi consideraba a menudo como cumpliendo el objetivo de cultivar esa buena personalidad. Esto es especialmente manifiesto en la importancia que los maestros. justo.

Es también en este contexto que la producción diaria y la explicación de la diferencia lingüística en la escuela se deben pensar especialmente en relación con los niños musulmanes. En efecto. me llevó en un recorrido por todas las aulas. Según la rutina en tales circunstancias. hasta que un alumno más atento ofreciera una respuesta. Resultó que este chico era de religión musulmana y que la lengua que se hablaba en su casa era el hindi. pero cuyos trasfondos están muy perceptibles.. Kirari Bai lanzó una pregunta sencilla sobre la forma plural en marathí. Yo nunca pude averiguar la historia particular de la escolaridad de este niño. Kirari Bai reformuló su pregunta de este modo: –¿Qué habla Mami en la casa? Una sombra oscureció la cara del niño que contestó con una voz suplicante: –Ahora. Es posible que él ya se hubiera enfrentado a su “identidad musulmana” en la escuela.. cuando la directora de la Escuela Varsity Marathi. ahora hablo marathi. Esto se cumplió por una falta general de respuesta. . Sin embargo. Es posible que su reacción hubiera sido motivada en parte por una voluntad de integración. La directora luego le preguntó: –¿Qué hablas en tu casa? El niño inmediatamente comenzó a mostrar signos de nerviosismo. ella pondría a prueba a los estudiantes después de una breve introducción de mí. 1993). La ocasión era siempre un poco solemne para los alumnos que diligentemente saludaban a los inesperados invitados oficiales con saludos formales. Kirari Bai. de no ser señalado por sus compañeros como “otro” (James. la atmósfera en esas circunstancias era más bien alegre. Esa producción diaria a menudo implica muchos silencios. y esto puede haber influido en su respuesta a la directora. Permítaseme dar el ejemplo de un pequeño incidente aparentemente sin sentido que ocurrió un día de diciembre de 1998. en cada parada. después de haber pasado por el jardín infantil y la clase 1. Como nos detuvimos en una clase 2 (estudiantes de 7 años). durante la 452 Nacionalizando a los niños.

Como lo expliqué anteriormente. no hay ningún problema. Como se mencionó anteriormente. para atraer la atención sobre la diferencia lingüística. Maharashtrianos “auténticos” no hablan hindi públicamente. Porque. Este intercambio también debe pensarse en relación con los conceptos de la moralidad. Esa frase resume tanto las anteriores nociones asociadas con la versión legítima de la lengua marathi como el estigma que acompaña la diferencia de ella. sobre todo en los espacios públicos en esta parte de Maharashtra. no pasa nada”. el descrédito de la madre funciona como el más expresivo “cristalizador” de alteridad. el ambiente inusualmente tenso tenía que ver con algo más que un simple encuentro con representantes arquetípicos de la autoridad escolar. a medida que los alumnos y la profesora observaban la escena que se desarrollaba. el correcto dominio de la lengua marathí es fundamental para la formación de personas sociales y políticas. las escuelas marathies buscan cultivar una ecuación estrecha entre las virtudes de la maternidad y la identidad hindú (religiosa: Hinduness) y con la perteneciente a la India como nación. aparte de las grandes ciudades cosmopolitas como Mumbai –y Pune en menor medida– hablar el hindi en los espacios públicos marca al individuo como “no perteneciente” a la región. en especial mediante el tropo madre. Además. está implícito el reconocimiento y la estigmatización de la “otredad”. Mediante la búsqueda de un reconocimiento explícito de que la madre hablaba algo “otro”. sugiere otra cosa. Evidentemente. Es a este respecto que se debe considerar la reacción de vergüenza aguda por parte del alumno musulmán a la cuestión de la lengua hablada en casa con la pregunta “¿Qué habla Mami en la casa?”. En estos enfrentamientos y tentativas de “disciplinar la diferencia” (Pandey. Véronique Benei 453 . 2001: 152). Por tanto. el hecho mismo de que la directora considerara necesario al final del intercambio de tranquilizar al niño que “se puede hablar [su] idioma en el hogar. la estigmatización operada por los maestros en ninguna parte es más evidente que en el descrédito discursivo de la casa. precisamente. la justicia y la rectitud asociadas con el aprendizaje para ser un buen ciudadano. adecuadas y convenientes.conversación un claro sentimiento de malestar invadió poco a poco el aula de clase. a menos que se dirijan a “extraños”.

que habla un idioma diferente? ¿Cómo puede participar en la vida de la polis? La cuestión es. La emocionalidad se produce por.. negociaciones políticas. económicas y de género que son centrales para la fábrica de la ciudadanía. sino una relación con el cuerpo y la emoción que está mediada por la lengua como ideología. evidentemente. En otros lugares 454 Nacionalizando a los niños. Espero haber sacado a la luz aquí la forma en que el proyecto de la formación del yo marathí es potencialmente siempre exclusivista. No es la lengua que brinda estructuras a un ser humano.. sociales. y también alimenta. a partir de repertorios culturales de emocionalidad. ¿Qué implicaciones tiene esto para la naturalización de un sentido de pertenencia? ¿Qué tipo de comunidad es así creada y por tanto qué espacio queda para un “otro”. es decir.Conclusión Ha sido central en este artículo la noción que el idioma y la pasión que él suscita son realmente instancias somáticas. permite mostrar la manera en que los procesos de formación de identidades son diariamente puestos en acción por los actores sociales. ya que pretende excluir a otros. en la producción cotidiana de derechos y de usos que definen la participación en la vida de la polis. adquieren esta calidad emotiva y apasionada para sus locutores. Más aún. culturales. es importante enfatizar la necesidad de prestar más atención a los discursos locales referidos a las emociones producidas por la sociedad y la cultura en el contexto de su ubicación concreta. sino más bien en una forma más profunda e incorporada. Poner el acento en la producción emocional. agudizada por el hecho de que el ciudadano hindú (de la India) de lengua marathi es por defecto hindú. incorporada en el campo político. Y dado que la lengua y su ideología se incorporan en la experiencia cotidiana corporal del mundo. . Ellas no lo son tan sólo de manera descriptiva y en un sentido deíctico. estas nociones “generizadas” de la ideología de la lengua marathi se prestan muy bien para una asociación con la concepción de la madre nacional hindú. Por lo mismo. que no son locutores marathis. o lo son impropiamente: los niños considerados menos capaces de convertirse en buenos ciudadanos de la India en esta parte de Maharashtra son los que están más lejos del marathi (normalizado).

The sacred self: A cultural phenomenology of charismatic healing. sugiriendo que el margen para los locutores que no son marathis es muy estrecho. (2003). Londres: Sage Publications. 55-97. and language in contemporary western India. La producción de la madre India en la escuela: reconceptualización del género y de los espacios públicos y privados. 30(1). Anderson. J. (1995). Putting emotions in their place.(véase. 51-66. MA: Belknap Press. 5). C. Calhoun. Minneapolis: University of Minnesota Press. Especialmente. En Revista Colombiana de Antropología. (1983/1991). exploro la ideología del idioma urdu entre Maharashtrianos musulmanes. Fuller y V. Cambridge: Cambridge University Press.) (1990). próximo a aparecer). Londres–Delhi: Hurst & Co–Social Science Press. (1994). 194-221). En C.). Stanford: Stanford University Press. 45-57). L. Benei (Eds. V. M. M. history. y Lutz. Benei. The Arcades project. Cambridge. The everyday state and society in modern India (pp. Billig. (2008. Passionate politics: Emotions and social movements (pp. Boundary 2. V. Berkeley: University of California Press. (Eds. (2006). Modernity at large: Cultural dimensions of globalization.J. Jasper y F. C. V. Bibliografía Abu-Lughod. En J. Benjamin. Schooling passions: Nation. W. Benei. (2001). Reception in distraction. B. Banal nationalism. (2000). Teaching nationalism in Maharashtrian schools. T. (1996). Language and the politics of emotion. Londres: Verso. Chicago: University of Chicago Press. A. Benei. Véronique Benei 455 . Goodwin. Reflections on the origin and spread of nationalism. (1999). Csordas. Imagined communities. Appadurai. Eiland. Benei. 2008. 42. H. J. dado que la incorporación de un sentido lingüístico del yo es un proceso emocional que ocurre dentro de los procesos tempranos de socialización.). Pollettam (Eds. Cap.

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Cuarta parte Identidades sexuales y políticas de la identidad .

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contextualizan las experiencias situadas de las mujeres racializadas. sexo. . realizada entre 2004 y 2006. cuyo propósito fundamental fue recuperar parte de esa historia y evidenciar la manera en que categorías como la clase y la sexualidad. y para ello escogí tres colectivos de mujeres afrodescendientes en tres países: Honduras. * Teórica y militante feminista dominicana. en menor medida. Universidad Nacional de Colmbia. y también a las ciencias sociales de manera general al articular raza. de otros movimientos sociales. El siguiente texto es una síntesis de la investigación Las estrategias políticas frente al racismo y el sexismo de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. Actualmente. Docente Escuela de Estudios de Género. sexualidad en sus propuestas. sino en el mismo movimiento. Honduras y República Dominicana. Con esta investigación se buscó además cuestionar la tendencia universalizante y homogeneizante de la categoría mujer negra o mujer afrodescendiente no sólo en las visiones académicas. conjuntamente con la raza y el sexo. que imposibilita avanzar en articulaciones políticas y en la definición de estrategias tanto nacionales como regionales. Muchas de estas mujeres han aportado a la ampliación de las perspectivas teóricas y políticas del feminismo.Superando la interseccionalidad de categorias por la construcción de un proyecto político feminista radical. Brasil y República Dominicana. clase y. sin embargo el reconocimiento de su historia política y teórica ha sido mínimo. Reflexiones en torno a las estrategias políticas de las mujeres afrodescendientes Ochy Curiel* Desde la década del ochenta en América Latina y El Caribe han existido colectivos y grupos de mujeres afrodescendientes que se han dedicado al combate del racismo y el sexismo.

la dependencias o autonomías ante los financiamientos externos. las articulaciones y alianzas con otros movimientos sociales. 1993). el resto o no estudió. Las mujeres entrevistadas en su mayoría poseen bajos niveles de ingresos. En Brasil analicé el Grupo Criola en Río de Janeiro. se asumen feministas y dirigen la organización y cuentan con un gran liderazgo. Este grupo asume como perspectiva política el feminismo negro. lo que evidencia una relación entre pobreza y racismo. la mayoría feministas de clase media. Los tres grupos además forman parte de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. constituido por mujeres afrodescendientes. 462 Superando la interseccionalidad de categorias . otras con grado intermedio con bajos niveles de ingreso. constituido por mujeres garífunas de la costa atlántica de Honduras. con excepción de cinco de ellas que lograron grados universitarios. o llegó sólo a la primaria. prioridades políticas. Sólo dos de las participantes. bajos niveles de escolaridad.Los grupos analizados fueron Enlace de Mujeres Negras de Honduras. algunas de ellas. profesionales y universitarias en su mayoría. por ser el único espacio regional de articulación de mujeres afrodescendientes en el continente (Redlac. Los tres grupos nacen en la década del ochenta en un contexto del fortalecimiento de los llamados nuevos movimientos sociales y concretamente en el proceso de conmemoración por parte de la Iglesia Católica y de los estados latinoamericanos y caribeños de los quinientos años del mal llamado “Descubrimiento de América” momento que tuvo mucho impacto en el movimiento cultural a escala continental cuestionando tal conmemoración. con excepción de las líderes y trabajadoras de la organización que reciben un sueldo fijo. En República Dominicana analicé el grupo Casa por la Identidad de las Mujeres Afro. Redlac. Las variables que atravesaron la investigación fueron: política de identidad y del reconocimiento cultural. distribuidas en diversas comunidades de los municipios de Tela y Trujillo. que también analizamos en la investigación. pobres y de clase media. la construcción de liderazgos y el abordaje de la sexualidad. Las comunidades son de las más pobres de este país. Enmuneh. las relaciones con el estado y otros organismos internacionales. de cuarenta en total. profesionales. constituido por mujeres afrodescendientes.

Ochy Curiel 463 . entendiendo que es en el sexo que se aplica la construcción social y no al revés. Posteriormente en cada país y con cada grupo. evaluaciones y sistematizaciones. Realicé también entrevistas a representantes y revisión documental de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. tampoco los detalles de los análisis de las variables. además de la consulta de memorias. propuesta de la feminista Gayle Rubin. Es importante decir aquí que en este texto no aparecerán los resultados de las entrevistas por cuestión de espacio y tiempo. Todo ello aparecerá en un texto más amplio de futura publicación en el que constará la investigación completa. Es por ello que utilizo sexo o en ocasiones sistema sexo–género. El género como categoría tiene varios sesgos teóricos y políticos: parte de la diferencia sexual para sus explicaciones epistemológicas y políticas. Sexo–género En esta investigación asumo el concepto de sexo más que género. 1975:36). pues de ello se derivan los análisis que realizo en la investigación como un todo. Este texto es sólo un abrebocas que permite ciertas reflexiones en torno a las prácticas políticas de las mujeres afrodescendientes. Una breve descripción de las categorías analíticas Es importante exponer aquí cuáles fueron las categorías y conceptos asumidos. mediante un taller como vía para lograr análisis colectivos de las historias de los grupos. lo cual crea una dicotomía y binaridad de la existencia de dos sexos y dos géneros. vistos como complementarios desde una visión totalmente heterocentrada. entendido como “el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana“ (Rubin. realizamos un grupo focal. informes.Esta investigación fue de tipo cualitativo. La metodología desarrollada consistió en entrevistas a profundidad de las cuales se construyó la historia personal de las entrevistadas y la historia grupal de los colectivos.

Racialización. una construcción. sexual. que en el imaginario social se inserta en un sistema político más amplio que es la heterosexualidad obligatoria. asumí tres opciones en esta investigación: utilizar el término de “racialización”. como categorías sociales de poder que contienen una intensión política para justificar desigualdades sociales. por una parte. el territorio como base de las estructuras económicas y políticas. simbólica de las mujeres 464 Superando la interseccionalidad de categorias . No prescindo del concepto de raza. Sexualidad La sexualidad la entiendo. raza social o raza En relación con la categoría raza. como significantes. Stolke. un régimen que ha supuesto la explotación económica. políticas y culturales (Wade. demostrando así que es una categoría de poder. emocional. sino como construcciones imaginarias. social. significados. la organización social entendida como el conjunto de instituciones y relaciones sociales que generan dependencia con respecto al grupo y sus valores colectivos. así como también el establecimiento de límites del grupo. parto de la idea que las razas no existen como categorías de clasificación humana. normas y costumbres compartidas. En ese sentido. pues es sobre la idea o noción de raza que éste se construye. símbolos. 1995). como idea. la religión. una categoría de poder. me refiero a ella en el caso concreto de las mujeres garífunas por considerar que cumplen con la definición propuesta por Rodolfo Stavenhagen (1992): la existencia de una lengua vernácula. como una construcción social y política. “raza social” o “raza” entre comillas para denotar la intensión ideológica y política de clasificar a grupos humanos en torno a la idea de raza y los efectos del racismo sobre esos grupos en el plano material. entendida como el sistema de valores. porque aunque sea una idea. cultural e ideológico. ésta aún nos sirve para explicar los efectos del racismo. caracterizándose además por poseer una cultura específica. Etnia En relación con la etnia. 1997.

la violencia sexual y física. Sudbury. Wittig 1980). Duncan. Carneiro. Espinosa. raza. 2004. 2004. 1991. Curiel. Lorde. 1999. clase de sexo Si bien basada en el análisis marxista de clase social. Abordo los debates teóricos en torno a la política de identidad y diferencias y sus dilemas entre constructivismo y esencialismo. Brath. Para la elaboración del marco teórico. Wernerk. 2000. Hooks 2004. Guillaumin. 1997). Clase social. 2002. 1999. 1994. Taguieff. clase y sexualidad. Por otra parte. la asumo como un espacio político y simbólico desde el cual muchas lesbianas crean autonomía económica. emocional y simbólica de muchos hombres escapando de la clase “mujeres” (Ibíd. 2005. 1998.por parte de los hombres y el paradigma masculino (Rich. 1985). González. el confinamiento y el derecho (Delphy. 2003. Mouffe 1996). 2005. 1988. Lauretis. Memmi. Ochy Curiel 465 .) y de las feministas afro de América Latina y el Caribe. 2002. sobre todo cuando se trata de grupos racializados. 2001. 1983.). 2003. Clarke. Roland. como feminista rescato los aportes de las teorías del racismo. los debates más sobresalientes y la caracterización de las nuevas caras del racismo de tipo culturalista (Wieviorka. en este caso mujeres afrodescendientes (Curiel. asumo la propuesta de “clase de sexo” de las feministas materialistas entendida como la apropiación individual y colectiva de la clase de las mujeres por parte de la clase de los hombres mediante el mercado laboral. rescatando los aportes del Black Feminism y de las feministas tercermundistas en Estados Unidos (Castillo y Morraga. Carreaga y Campbell. Fraser 1997. 2000. (Barrios. 1999. 1988. 2001). Collins. Me apoyo en los análisis feministas en torno a la articulación sexo. Smith. de las feministas negras de Gran Bretaña (Bhavnany y Coulson. 2005. 2005) por cuestionar a la teoría y la práctica feminista por su sesgo racista y etnocéntrico al tiempo que proponen nuevas maneras epistemológicas de políticas para entender la subordinación de las mujeres cuando son atravesadas por diversas dominaciones. caracterizando sus procesos históricos.

sexo y sexualidad.. Un primer momento lo constituyó la definición de una política de identidad que sucede desde finales de los años ochenta. Con esta política se buscaba reafirmar una subjetividad de “mujeres” y “negras” como individuas y como grupo social.Rescato además los aportes de las feministas multiculturalistas (Hernández. y desde ahí definir las intervenciones políticas. 1994) al articular el sistema sexo–género a la cultura y los aportes de las mujeres indígenas en cuestionar tanto el racismo y el etnocentrismo como costumbres y usos de sus culturas que les oprimen.f. Manzanares. sino también transnacional. Otra referencia fundamental son los aportes de las feministas poscolonialistas para analizar los contextos socio–culturales caracterizados por un capitalismo globalizado que afecta a las mujeres mediante la apropiación de sus cuerpos y su fuerza de trabajo ya no sólo a escala local o nacional. opresiones y luchas de las mujeres atravesadas por raza. Un segundo momento lo denomino “Un trabajo político hacia fuera” dirigido hacia otras mujeres negras fuera del grupo. 2001. s. actividades culturales tanto de danza afro como de rituales de religiones de origen africano. lo cual permitió redescubrir una historia común desde la recuperación de la herencia africana y los efectos de la colonización y la esclavitud. 2004). Esta historia la divido en tres momentos cuyos criterios son los énfasis políticos que evidencian. El movimiento de mujeres afrodescendiente en américa latina y el caribe En esta investigación recupero la historia del movimiento de mujeres afrodescendientes para contextualizar los grupos estudiados. Este marco teórico me sirvió para evidenciar la necesidad de hacer una práctica política que considere distintas situaciones. clase. expresada en acciones como talleres de peinados y moda afro. Mohanty y Alexander. En este primer momento se empieza a hacer un análisis articulado entre racismo y sexismo. a comunidades y hacia la sociedad en general cuya estrategia fue visibilizar los efectos del 466 Superando la interseccionalidad de categorias . sobre todo a mujeres migrantes y racializadas (Mohanty.

sino más bien como un contínuum. de movimientos mixtos y de las mismas conferencias mundiales. Redlac. que si bien no se presentan como momentos separados. Estos momentos se evidencian en los tres grupos estudiados. Por una parte. Si bien con altos niveles de institucionalización. en el que se imbrican uno y otro. Estas articulaciones vienen dadas por tres fenómenos. En 1992 se conforma la Red de Mujeres Afrolatinas y Afrocaribeñas. lo cual evidenciaba altos procesos de institucionalización. celebrada en 2001 en Durban. la mayoría con estructuras verticales y jerárquicas. Por otra. además de hacer propuestas articuladas en estos espacios. Ochy Curiel 467 . celebrada en Beijin en 1994 y la Conferencia Mundial contra el racismo. que implicaba esfuerzos regionales e internacionales para afectar las políticas de los estados a favor de la población víctima del racismo y de la xenofobia. producto de la globalización económica que hacía necesaria la articulación política de los movimientos sociales como una forma de posicionar propuestas alternativas a los efectos del neoliberalismo. Esta estrategia se hizo a través de la formación y educación y las campañas de comunicación. en particular la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer. Y un tercer momento que denomino hacia articulación nacional. la política cultural de alcance continental que se realizó en América Latina y el Caribe a propósito de la conmemoración del Quinto Centenario del llamado “Descubrimiento de América” en los años noventa por parte de los Estados y de la Iglesia Católica y por otra la presencia de las Naciones Unidas en la organización de las conferencias mundiales. autoafirmación y autofinanciamiento a ser organizaciones no gubernamentales. En materia organizativa se dio una transformación de ser colectivos de autoconciencia. único espacio de articulación regional que ha existido hasta ahora. han sido los énfasis políticos más importantes. con proyectos financiados y relaciones de poder. ha permitido la presencia de mujeres afro en espacios feministas. Sudáfrica. Sucede en la década del noventa. regional y mundial.racismo y el sexismo en las mujeres.

En el caso de las garífunas. un territorio común. Para efectos de esta investigación. poseen una lengua vernácula. afrodescendiente” sea una situación desvalorizada. En el caso de las hondureñas la mayoría se define como garífunas. hay una identidad étnica más que racial. Algunas de ellas justificaban que se denominaban negras por su color de piel y porque así les fue enseñado en su núcleo familiar. música. De hecho las comunidades garífunas. Supone la identificación de sí mismas en relación con otros(as). normas y cultura compartidas. En las dominicanas y brasileñas encontramos autodefiniciones tanto negras como afrodescescendientes. A pesar que puede ser evidente que las mujeres de los grupos entrevistados son afrodescendientes es importante señalar diferencias en relación con las autodefiniciones. despreciada y muchas veces negada. a diferencia de los otros dos grupos. En torno a la política de identidad y prioridades políticas Entiendo el concepto de identidad en este contexto como una serie de actitudes y acciones que buscan reafirmar una subjetividad individual y colectiva. (el ingerí) una religión (garífuna). un proceso de auto–representación contextualizada en los efectos de hechos históricos como la colonización y la esclavitud y por los efectos del racismo y el sexismo que hicieron (hacen) que el “ser negra.Sintesis de los resultados En este apartado sólo tocaré algunas aproximaciones conclusivas de esta investigación. y determinada organización social. danza). Estas diferencias reflejan diversas concepciones de autoidentidad aunque no siempre evidenciaban procesos de reflexión política en torno a ello. Las que se denominan afrodescendientes retoman la referencia 468 Superando la interseccionalidad de categorias . acciones de reconocimiento de una identidad afro–negra en la subjetividad de las mujeres y los posicionamientos políticos que de allí se derivaban. estética. la política de identidad en los grupos fue definida por medio de las siguientes acciones: la recreación de elementos de la cultura africana o negra (culinaria. las dominicanas y las brasileñas se denominan negras o afrodescendientes.

en sus visiones se refuerzan estereotipos. La política de identidad de estos grupos se expresa en el refuerzo de la identidad afro. En los rituales. Por otra parte. Esto pude constatarlo en las diversas actividades que asistí desarrolladas en los colectivos de Honduras y Brasil. culinaria. reconocerse colectivamente. danza. Ello se nota en la cantidad de acciones para rescatar la cultura afro que realizan los tres grupos: estética. Por una parte. además de acciones comunitarias.de Africa como el continente del que fueron sacados sus antepasados y antepasadas como esclavos(as) en los procesos de colonización. artesanía. debido a que la población garífuna es altamente afectada por esta epidemia. pues según sus opiniones desenmascara hechos y procesos históricos ligados a la esclavitud y la colonización. la preparación y el servir las comidas. siempre dirigiendo el erotismo hacia los hombres. han pasado. entienden que esto les permite una cohesión como grupo. Vale destacar otras diferencias encontradas en los grupos. de la negritud desde una lógica culturalista. siempre son asumidos por las mujeres. lo cual se asume natural sin cuestionamientos. sobre todo del VIH-sida. música y religiosidad afro. y en ese sentido actuar políticamente. por procesos de revisión teórica sobre las implicaciones políticas de un término u otro. había una reflexión sobre el término “afrodescediente” y lo asumían como postura política. aunque ello suponga la reproducción de papeles y funciones sexistas y opresivas para las mujeres. Sus cuerpos son hipersexualizados. en su mayoría. En algunas de las entrevistadas. Las que hacen un análisis en ese sentido tienen mayor nivel de escolaridad y. política y en algunos casos. académica. aunque son pocas las que lo reconocen. una especie de “madre patria”. fundamentales en este tipo de rituales. Ochy Curiel 469 . o una comunidad imaginada que le conectaba con la historia. la misma ligada a su experiencia organizativa. Las garífunas (de las más pobres de los tres grupos) tienen entre sus acciones importantes la salud reproductiva y la prevención de enfermedades de transmisión sexual. Un ejemplo es el papel que asumen las mujeres en las danzas afro y en los rituales religiosos. tradiciones y acciones que se consideran estables e inamovibles por ser parte de la “tradición cultural”.

si bien trabajan por mejorar las condiciones materiales de las comunidades (agua. además del clasismo y su relación con las políticas sociales por parte del estado. No obstante desde asumirse “mujeres negras” y luego “mujeres afro” la Casa por la Identidad de las Mujeres Afro desarrolló acciones para denunciar el racismo y el sexismo en la educación. en los medios de comunicación. Las mujeres realizan proyectos para las comunidades ante la falta de atención estatal convirtiéndose en las intermediarias entre el estado y las comunidades.cooperativas de solidaridad económica. Es decir. salud). El análisis del racismo y sus consecuencias no se aborda de igual manera en los tres grupos. en la vivienda. no a la inversa. proyectos de letrinización y proyectos productivos. son acciones que se crean a partir de las necesidades materiales y urgentes de las mujeres. en el sentido que no se analiza cómo la identidad es una representación producto del racismo como dominación. por ejemplo. A mayor nivel socioeconómico. En cuanto a la experiencia de Enmuneh en Honduras. Son acciones además que tienen que ver con el cuidado de los otros(as) y que responde a los papeles que históricamente se ha asignado a las mujeres. rara vez relacionan las malas condiciones en torno a estas áreas como efectos del racismo. asumen esas funciones. Infiero en ese sentido que las diferencias de niveles socio–económicos (entre las mismas mujeres afro) generan distintas estrategias. En el caso de Casa por la Identidad de República Dominicana se analizaba el racismo desde una construcción de identidad negra. las estrategias tienden más a políticas de la búsqueda de reconocimiento como grupo social y sus subjetividades. en las políticas económicas. las estrategias tienen que ver con la urgencia de satisfacer necesidades materiales. A menor nivel socio–económico. a través de políticas identitarias. lo que muchas veces les hizo “folclorizar” las acciones. alimentación. con 470 Superando la interseccionalidad de categorias . las mismas comunidades. pero muy pocas veces se hace un análisis del racismo y sus efectos en la vida material de las mujeres. sobre todo sus mujeres. sanidad. y ante la falta de política del estado para resolver estas necesidades. Lo perciben más como servicios altruistas. Este análisis vale también para el grupo Criola de Brasil.

la política de identidad ha permitido a estos grupos crear un sujeto político activo ante el racismo y el sexismo. incluso el mismo grupo tienen en torno a niveles socio–económicos o a perspectivas políticas. Entonces. Muy pocas veces se hicieron acciones focalizadas en las políticas sociales y económicas. Sin embargo.el propósito de generar un pensamiento crítico en la sociedad dominicana. Criola. la cohesión grupal. Ser mujer negra o afrodescendientes es lo que con el paso de los años les ha articulado para emprender proyectos políticos colectivos. Por ejemplo. fruto de la pobreza que trae la exclusión racista. esta identidad se ha concebido de manera homogénea. retomar positivamente elementos de la cultura que han sido negados. análisis de experiencias de opresión colectivas. Dependencias o autonomías ante los financiamientos externos Los tres grupos estudiados han recibido financiamientos externos. de Brasil. negadora del racismo y que tiene instalada la ideología de la democracia racial y del mestizaje como forma de “mejorar la raza”. actúan a favor de acciones afirmativas. a pesar de ello esto no ha sido una limitación para empujar sus proyectos colectivos. otras lesbianas activistas y otras no. ha tratado de buscar soluciones a los efectos del racismo en las mujeres. se insertan mediante instancias gubernamentales para definir políticas públicas. Desde la salud identifican enfermedades particulares de la población negra. aunque no en todos fue una constante. unas son feministas y otras no. no valorados y deslegitimados. sobre todo en el medio educativo y sobre todo realizan actividades culturales rescatando la identidad negra o afro. Desde el programa de derechos humanos hace un trabajo sistemático con las mujeres para que denuncien los casos de racismo y sexismo. Se parte de la categoría “mujer negra” como aquello que les es común sin analizar muchas veces las diferencias entre las mismas mujeres. universalista y esencialista. Enlace de Mujeres Negras de Honduras y el grupo Criola desde sus inicios dependieron del financiamiento para funcionar. No así la Casa por la Identidad de las Mujeres Negras. Ochy Curiel 471 . hay niveles socio–económicos variados.

En esta época tuvo más cohesión grupal. se convirtió en una ONG. En el caso de la Casa por la Identidad de la Mujer Afro en República Dominicana. de ser un espacio de construcción colectiva.Este último grupo logró autofinanciarse en sus primeros años.. Fue el caso de Enmuneh de Honduras que llevaba procesos formativos. los liderazgos eran más descentralizados y la distribución del trabajo más horizontal. con diferencias importantes entre sus integrantes de tipo salariales. de acción comunitaria. colocando jerarquías verticales entre ellas y recargando el trabajo y las definiciones políticas del grupo en aquellas que perciben salarios. Las prioridades de proyectos están generalmente en función de proyectos que son “aptos” para el otorgamiento de dineros. dispersando así sus prioridades. si bien el financiamiento internacional no cambia las estrategias políticas que se proponen. Esta situación se evidencia en los grupos de Honduras y Brasil desde su nacimiento. Posterior al huracán Mich. la mayoría ligados a proyectos productivos. Encontramos variación en las estrategias de los grupos estudiados de acuerdo con la disponibilidad de financiamiento. transformó las relaciones entre las integrantes. pero esta “ayuda” se extendió por años. las integrantes del grupo se dividen en aquellas que son asalariadas y las que no. de publicación o que tienen que ver con lograr representaciones en espacios políticos en la línea de lograr “buena gobernabilidad participativa”. Muchos de estos financiamientos han cambiado la dinámica de las organizaciones. participación que muchas veces instituciones como el Banco Mundial y la Agencia Internacional de Desarrollo buscan mediante alianzas de los estados y con la sociedad civil. sobre todo de tipo asistencialista. estructurada. de procesos de autonomía con las mujeres que trabajaba. etc. La organización pasó a hacer todo tipo de actividad. de cargos. Cuando logran incorporar el financiamiento. empezaron a llegar ayudas humanitarias por los efectos del desastre. Muchas de estas relaciones financieras han llevado a la cooptación de los movimientos sociales y a entrar a políticas reformistas. decisión que se asume por poseer proyectos financiados y por la influencia de institucionalización de los 472 Superando la interseccionalidad de categorias .

los criterios para solicitar financiamiento o no existen o son muy contradictorios. no generándose otras formas de sostenibilidad y tienden a desaparecer. Esto llevó a cargar el trabajo de unas sobre otras y las consecuencias fueron posteriormente el cierre del grupo. simplemente por la necesidad de fondos para sostenerse. Fue el caso de la Casa por la Identidad de las Mujeres Afro en República Dominicana.colectivos feministas con quienes se articulaban. a pesar de la importancia que tenia en el contexto dominicano. no importando las implicaciones políticas. Era evidente que colectivamente no se había hecho una reflexión política al respecto. Por otra parte. muchas veces se paraliza el trabajo político. ya que era el único que abordaba el tema del racismo y del sexismo desde un enfoque feminista. de la Ford. del Banco Mundial ni de la Agencia Internacional de Desarrollo por lo que representan en las políticas neoliberales y los efectos en las mujeres. las respuestas no estaban claras y esto sucedió tanto en Enmuneh como en Criola. Cuando en las entrevistas a profundidad preguntábamos por qué si habían criticado las políticas neoliberales del Banco Mundial y la AID en otros espacios públicos habían recibido financiamientos. Ochy Curiel 473 . Habían recibido financiamientos de estas instituciones. por ejemplo. Cuando la mayoría de los grupos no cuentan con financiamientos. Este último solo tiene claro que no acepta financiamientos de la Ford porque esta agencia ha apoyado la esterilización forzada hecha a mujeres afro e indígenas en Brasil y otras partes del mundo. Enmuneh si ha aceptado financiamientos del Banco Mundial y la AID y el grupo Criola también. La Casa por la Identidad de las Mujeres Afro recibió financiamiento generalmente de la cooperación internacional europea. que al momento de hacer esta investigación estaba en vías de desaparición y hoy ya no existe. algunas de sus integrantes sí conocían las propuestas políticas de las fuentes financieras y de algunas no aceptaban financiamientos.

las mujeres afrodescendientes. pues anteriormente ellas pertenecían a espacios mixtos. de jóvenes o en todo caso se articulan a otros sectores del movimiento de mujeres que luchan en contra de la violencia. quienes en la mayoría de los países tienen el liderazgo. manejan los recursos y las informaciones y como aún tienen dificultad para entender que en el racismo. se han mantenido coordinando acciones con estos movimientos. pues permite sumar fuerzas y combatir las 474 Superando la interseccionalidad de categorias . como lo es el racismo. Esto es entendible en la medida que estos surgieron de ambos movimientos. No obstante lo anterior. entre otros. En los últimos años. Estos hechos tanto en el caso de Enmuneh como Criola fueron lo que dieron lugar al nacimiento de estos colectivos de mujeres. En el caso de la Casa por la Identidad de República Dominicana las tensiones con el resto de las feministas no negras eran menores. hay afectaciones diferenciales. Esto pudo deberse a que muchas de las miembras eran de las principales líderes del feminismo a nivel general. Es por ello que Criola por ejemplo se identifica con el feminismo negro como una forma demarcar sus propuestas políticas desde mujeres negras o afros.Articulaciones y alianzas con otros movimientos sociales Los tres grupos estudiados desde su fundación han mantenido alianzas y articulaciones con otros movimientos sociales en especial con el feminista y el antirracista mixto. La articulación es vista por las participantes de los grupos estudiados como una necesidad política. si bien afecta a hombres y mujeres. otros sistemas de opresión que atraviesan a las mujeres. debido a la proliferación de nuevos movimientos sociales que se articulan de manera global. Con el movimiento afro mixto las mujeres entrevistadas encuentran tensiones aún mayores por el androcentrismo y machismo de los hombres afrodescendientes. En el caso de Enmuneh hay una mayor separación con este movimiento aunque a veces articulan algunas acciones. Con el feminismo ha habido tensiones en tanto aún sigue prevaleciendo un feminismo clasista y con sesgo racista al no abordar de manera articulada al sexismo. estos tres grupos se han articulado a otros importantes movimientos como el movimiento indígena. por la salud. aunque con autonomía.

opresiones. por una parte. y por otra. si bien entienden que las han visibilizado más como grupo social. servicios de ginecología. las entrevistadas asumen que el proceso no ha dejado de tener niveles de cooptación. Aún estas articulaciones siguen siendo muy sectoriales. especialmente) a través del Ministerio encargado para estos fines. La Casa por la Identidad de las Mujeres Afro en República Dominicana sólo definió una línea de esta relación. Estas articulaciones les permiten no sólo actuar en sus experiencias propias y particulares sino sumarse a otras luchas que tampoco son ajenas. la representación de las afrodescendientes en estos espacios. Relaciones con el estado y otros organismos internacionales Las relaciones con el estado son indiferenciadas en los tres grupos. y fue en torno a incidir en las políticas educativas para que los contenidos de los textos escolares no tuvieran sesgos racistas y sexistas. En esta relación el grupo hace el papel de intermediario ofreciendo servicios de prevención de VIH-sida. En la investigación se detallan los tipos de alianzas y articulaciones que hace cada grupo por separado y con base a que proyectos o acciones concretas las hacen. además del intercambio de experiencias y análisis políticos que supone. pues muchas veces no está claro cuál es el proyecto común de sociedad que persiguen y tampoco se ha reflexionado sobre ello. En el caso del grupo Enmuneh de Honduras han tenido relaciones con el Estado mediante financiamientos para satisfacer demandas de servicios que no existen en las comunidades garífunas (salud. En ese sentido tuvo acciones articuladas con el Ministerio de Educación mediante la realización de talleres dirigidos hacia maestros y maestras. el gobierno se asume muchas Ochy Curiel 475 . especialmente en torno a las acciones afirmativas. en los últimos años con Ignacio Lula da Silva como presidente. En el caso del grupo Criola de Brasil. En este proceso. ha definido una línea prioritaria: incorporarse a instancias estatales mediante espacios consultivos de la sociedad civil organizado por el mismo gobierno con el propósito de asegurar. entre otros. incidir en las políticas gubernamentales. Según sus análisis.

Construcción de liderazgos Este tema viene ligado a lo anterior. En torno a estas conferencias se han movilizado una cantidad de recursos humanos y materiales. los intereses de sectores más conservadores y liberales (como son los empresarios y los partidos políticos) se imponen por encima de los intereses de los movimientos sociales. En estos procesos han participado activamente el grupo Criola de Brasil y Enmuneh de Honduras. sexistas. y la Conferencia Mundial Contra el Racismo y Otras Formas Conexas de Intolerancia. Antes se había intentado empujar otras articulaciones pero éstas no fueron posibles. Estas conferencias y sus procesos preparativos y posevaluativos han marcado las dinámicas de muchas de las organizaciones a tal punto que muchas de las articulaciones nacionales se han producido en este marco. debido a la crítica que tuvo a la incidencia de Naciones Unidas en la dinámica de los movimientos sociales. Asumen que con esos procesos se han logrado pocos cambios y que son casi inexistentes los antagonismos que se hacen desde los movimientos ante los estados racistas. Por otra parte. es significativo el impacto de sus políticas en el movimiento de mujeres afrodescendientes. pues consideraban que ha institucionalizado más las organizaciones y ha provocado que las articulaciones nacionales e internacionales sólo sean posibles en este marco por los recursos que se mueven. en torno a las Naciones Unidas. Ha sido el caso de la Conferencia Mundial de las Mujeres. realizada en Beijin en 1994. Los niveles de institucionalización que cada vez más tienen los tres grupos estudiados les ha llevado 476 Superando la interseccionalidad de categorias . Esto se evidencia en que la mayor parte de las acciones definidas generalmente van ligadas a los procesos preparados por la ONU y sus conferencias mundiales. Fue el caso de la Articulación de Mujeres Afrobrasileñas en Brasil. pues esta cooptación ha hecho desaparecer el pensamiento y las posiciones críticas. La Casa por la Identidad de República Dominicana no participó tanto de estos procesos. y casi no hay procesos autónomos organizativos y políticos que no estén enmarcados en la dinámica de la ONU y sus procesos de conferencias mundiales.veces como sociedad civil. realizada en Durban en 2001.

El abordaje de la sexualidad Otro tema abordado en la investigación fue la sexualidad. sin embargo. y esto se dejó ver en los tres grupos estudiados. sólo en una ocasión intentaron promover acciones que tocaran el tema. la visión de la sexualidad sigue enmarcada en la reproducción como efecto de una sexualidad heterocentrada. En Enmuneh el tema ni se toca. Las construcciones colectivas van desapareciendo en la medida en que aquellas que no son asalariadas se alejan cada vez más de las organizaciones. El segundo lo hace desde la prevención del VIH–sida y servicios de ginecología. cuyas participantes. Dos de los grupos (Criola de Brasil y Enmuneh de Honduras) tienen estrategias que abordan la sexualidad de las mujeres fundamentalmente desde una visión de la salud reproductiva. la mayoría admite que no fue posible debido a la misma lesbofobia existente en la organización. Las comunidades garífunas son altamente Ochy Curiel 477 . de forma particular hay un número considerable de lesbianas. creando jerarquías entre ellas y los liderazgos se concentran en una o dos integrantes de los grupos. o por años de experiencia en las organizaciones. Sin quitar la importancia de estas acciones. Estos liderazgos son instalados con base en el manejo de información y del conocimiento. En Criola.a burocratizarse más. condición que han demandado gran parte de las agencias de cooperación de las que reciben financiamientos. posteriormente se convirtieron en ONG verticales y burocráticas. El primero aborda estrategias de prevención mediante temas como sexo seguro. como se da en el grupo de Honduras Enmuneh. Los tres grupos concentran sus liderazgos en las mujeres que han tenido mayor experiencia política y que coinciden en que son las que poseen mayores niveles de formación profesional. En sus primeras etapas estas organizaciones iban más en la línea de autoconciencia y de apoyo mutuo con importantes niveles de sentido de pertenencia. VIH-sida. acciones y visiones dependen de su fundadora. a establecer más diferencias entre las mujeres. derechos reproductivos. entre otros. En algunos casos se evidencian liderazgos mesiánicos y maternales.

si bien contaba con un número significativo de lesbianas. Redlac. de experiencia política. desde este espacio transnacional. y esto ha limitado las etapas siguientes de la Redlac. que si bien era una identidad política compartida y generaba un sentido de colectividad. muchas de ellas líderes de la organización y activistas lésbicas–feministas. En la investigación identifico tres etapas por las que ha atravesado la Redlac: Primera etapa: La indefinición de un proyecto político (1992-1997) El movimiento de mujeres afrodescendientes en estos años se encontraba dando sus primeros pasos. es decir. partía de una homogeneidad que no era más que un mito. tampoco abordó la situación de las lesbianas afrodescendientes.cerradas para abordar estos temas y en la Casa por la identidad de las Mujeres Afro. del sexismo y la heteronormatividad estuvo siempre ausente. La REDLAC parte del concepto de “mujer negra” para articularse. Ello demuestra la ausencia de un proyecto político que articule el racismo con las propias vidas y experiencias de muchas de las mujeres que integran a estos grupos que además del racismo le tocan otros sistemas de opresión como la lesbofobia. en los gobiernos locales que se han comprometido a eliminar el racismo y el sexismo a través de convenios internacionales. pues no se consideraron las diferencias importantes que caracterizaban a sus integrantes en función de contextos y procesos históricos distintos. la relación del racismo. estas diferencias no se consideraron. se conforma en 1992 para articular la lucha antiracista y antisexista en Latinoamérica y El Caribe ante la necesidad de intercambio de experiencias políticas de las organizaciones de mujeres afrodescendientes e incidir. Dada la inexperiencia de muchas. con un bajo perfil político y poca experiencia organizativa. Todo ello limitó que en esta primera etapa se contara con un proyecto político claro como espacio de articulación regional. de profesionalización. La Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. 478 Superando la interseccionalidad de categorias . las diferencias económicas y sociales. Redlac La Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y afrocaribeñas.

fueron características de este periodo. había un espíritu de impulsar un espacio político transnacional.Como logros importantes en esta primera etapa podemos identificar la cantidad de organizaciones de mujeres afrodescendientes que surgieron en varios países gracias a la comunicación que la Redlac mantuvo con algunas mujeres independientes. Por otra parte se logró que el 25 de julio. niveles de racialización. A pesar de ello. lo cual ha contribuido a formar el movimiento con que contamos hoy. ¿cómo evidenciar las diferencias políticas. La centralización de la información. Segunda etapa: La institucionalización vaciada de contenido político (1997-2005) En esta etapa. sin un proceso colectivo que las impulsara. entre otras. entre las mujeres. a pesar de no estar claro qué tipo de red impulsar y con cuáles perspectivas políticas. El mayor logro consistió en que. Las acciones fundamentales de la Redlac fueron aquellas que definía la sede. a pesar de las limitaciones políticas y organizativas. Día Internacional de las Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas se movilizaran organizaciones y mujeres realizando varias acciones y actividades como parte de esta conmemoración de cara a la sociedad en la que se realizaba esta acción. las formas organizativas y de funcionamiento obedecían más a criterios geográficos que políticos que no han funcionado mucho. y ello se hacía palpable mientras más grupos nuevos surgían en varios países donde había población afrodescendiente. cómo afecta la sexualidad. del financiamiento y la participación en algunos eventos a través de “ciertas” representaciones desde la sede. la Red contaba con mayores recursos. socio–económicas. Consideramos que ha habido preguntas que no han sido reflexionadas ni debatidas: ¿sobre qué postulados políticos se actúa de cara al racismo y al sexismo?. ya se poseía la Internet como un medio para lograr una mejor comunicación entre las integrantes y tuvo apoyos institucionales importantes. y desde ahí definir las articulaciones? ¿Cómo contextualizar y analizar el racismo en los países donde se conforma un Comité de la Red y sus efectos sobre las mujeres? Ochy Curiel 479 .

con diferencias de acuerdo con el país y las mujeres que lo componen. primero. tanto hacia el movimiento como hacia los países donde se encuentran los grupos y mujeres que la constituyen. Esta política de identidad muchas veces ha sido esencializada al homogeneizar un sujeto de mujer negra o afro sin evidenciar las diversas situaciones que les caracteriza. mayores posibilidades de empleos. Las estrategias políticas de los grupos estudiados. a pesar que su historia política. diferencias importantes de acuerdo con los niveles socio–económicos. si bien de mujeres afrodescendientes. Sólo ha permitido el encuentro de algunas mujeres afrodescendientes y el intercambio de experiencias políticas. A través de estos tres grupos se pueden identificar momentos importantes del desarrollo del movimiento de mujeres afrodescendientes en América Latina y el Caribe. A modo de conclusión El documento que acabo de presentar es sólo una síntesis de una vasta investigación sobre las estrategias políticas de tres grupos de mujeres afrodescendientes en Brasil. nacidos a principios de los años noventa. Se evidencia que la política de identidad ha sido necesaria para estos grupos para lograr construir un proyecto político colectivo a partir de ser negra o afrodescendiente. Las que tienen mayores niveles de escolaridad. La investigación arroja. la diversidad de acciones de las afrodescendientes. evidencian. si bien variada. organizativa y los aportes teóricos no son reconocidos suficientemente. lo cual se deja ver en las limitaciones pre480 Superando la interseccionalidad de categorias .El impacto político y social de la Redlac ha sido mínimo o casi nulo. parte de la necesidad de reconocerse en una historia común y evidenciar cómo han sido representadas durante la historia y cómo la lucha política tiene antecedentes ancestrales. tienden más a llevar a cabo acciones de denuncia del racismo y del sexismo y de reconocimiento cultural. pues aquellas que se encuentran en mayores niveles de precariedad económica desarrollan acciones de acuerdo con necesidades materiales y de supervivencia cotidiana. Honduras y República Dominicana. Esa política.

Casa por la Identidad de las Mujeres Afro y en Criola de Brasil. Las alianzas y articulaciones. si bien han sido una necesidad de todos los grupos para fortalecerse como organización y como movimiento nacional. pero a la vez rescatarlas como estrategias para la intervención y articulación sin que sean los objetivos por los cuales se lucha. En otro orden. de encuentros. hay muchas lesbianas. sino que defina estrategias para transformar la situación de las mujeres racializadas. de concentración de liderazgos. lo cual ha derivado en mayores distancias entre las mujeres que componen los grupos. con excepción de aquellos espacios de mujeres o afrodescendientes. el financiamiento internacional ha variado sus estrategias y la mayoría de los grupos de ser colectivos de mayor construcción colectiva. El reto entonces es definir ese proyecto que no sólo interrelacione categorías desde lo teórico. En dos de ellos. por una parte la necesidad de cuestionarlas cuando éstas son esencializadas. con excepción del grupo Criola de Brasil que si definió una estrategia de incidir en el Estado a través de espacios en donde participa la sociedad civil.sentadas tanto en los grupos como en articular proyectos fuera del ámbito local como la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas. pero considerando que no sólo Ochy Curiel 481 . La relación con el Estado no ha sido contundente en los tres casos estudiados. Los tres grupos abordan muy poco el tema del heterosexismo como un sistema de dominación que está también ligado al racismo y al sexismo. pero su situación no ha sido central ni en el trabajo cotidiano del grupo en el ámbito interno ni tampoco en las estrategias externas. Enmuneh de Honduras ni siquiera se lo ha planteado. la política se centra mucho en la identidad y el reconocimiento cultural y social. Desde los grupos racializados. a veces no queda claro desde qué presupuestos políticos se hacen esas alianzas y articulaciones. verticales. Todo ello presenta el gran dilema sobre el tema de las identidades. pero muy pocas veces en las visiones políticas hay un proyecto de sociedad que supere actitudes de identidad auténtica y que intervenga en ella considerando la articulación de las diversas dominaciones que atañen a las mujeres. pasaron a ser organizaciones no gubernamentales estructuradas.

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