Está en la página 1de 1

Juan Gonzalo Rose Ao nuevo en la sangre de los asesinados.

Ao nuevo en la sala de torturas y en el ojo del hombre prisionero donde un tiempo sin sol hace su nido. Ao nuevo en la mesa del tirano y en la percha vaca del destierro. Ao nuevo en la madre y en el hijo separados tan slo por un puente. No tienen ao nuevo los pueblos como el mo: ser nuevo paisaje, pero la misma ausencia; ser pauelo nuevo, pero la misma lgrima; ser nueva mortaja, pero distinta muerte. Pero violo el contrato con mi alma y crceme en el pecho un abrazo tremendo: feliz ao, arbolito de mi calle, feliz ao, bales de mi casa... Que tenga feliz ao la sombra ya sentada de pap, los sueos nacionales, las gaviotas y el mar. Feliz ao, dolor, rabia del pueblo, odio del justo, clera del santo; feliz ao, fusil: ensame a cantar los aos nuevos. (Canto desde lejos, 1957)