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Cantoral

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I 1 ATTENDE, DOMINE

CGP 140; CLN 101; CM 151

Attende, Domine, et miserere,
quia peccavimus tibi.

Ad te, Rex summe, omnium redemptor,
oculos nostros sublevamus flentes:
exaudi, Christe, supplicantum preces.
Dextera Patris, lapis angularis,
via salutis, ianua caelestis,
ablue nostri maculas delicti.
Rogamus, Deus, tuam maiestatem:
auribus sacris gemitus exaudi,
crimina nostra placidus indulge.
Tibi fatemur crimina admissa:
contrito corde pandimus occulta;
tua, Redemptor, pietas ignoscat.
Innocens captus, nec repugnans ductus,
testibus falsis pro impiis damnatus:
quos redemisti, tu conserva, Christe.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

115

I 2 CRISTO POR NOSOTROS
Cristo por nosotros se sometió
incluso a la muerte, y una muerte de cruz;
por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el nombre sobre todo nombre.

I 3 ¡OH CRUZ FIEL!
¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza!
Jamás el bosque dio mejor tributo
en hoja, en flor y en fruto.

¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol
donde la Vida empieza
con un peso tan dulce en su corteza!

1- Cantemos la nobleza de esta guerra,
el triunfo de la sangre y del madero;
y un Redentor, que en trance de Cordero
sacrificado en cruz, salvó la tierra.
2- Dolido mi Señor por el fracaso
de Adán, que mordió muerte en la manzana,
otro árbol señaló, de flor humana,
que reparase el daño paso a paso.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

116

3- Y así dijo el Señor: "¡Vuelva la Vida,
y que el Amor redima la condena!"
La gracia está en el fondo de la pena,
y la salud naciendo de la herida.
4- ¡Oh plenitud del tiempo consumado!
Del seno de Dios Padre en que vivía,
ved la Palabra entrando por María
en el misterio mismo del pecado.
5- ¿Quién vio en más estrechez
gloria más plena,
y a Dios como el menor de los humanos?
Llorando en el pesebre, pies y manos
le faja una doncella nazarena.
6- En plenitud de vida y de sendero,
dio el paso hacia la muerte porque él quiso.
Mirad de par en par el paraíso
abierto por la fuerza de un cordero.
7- Vinagre y sed la boca, apenas gime;
y, al golpe de los palos y la lanza,
un mar de sangre fluye, inunda, avanza
por tierra, mar y cielo, y los redime.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

117

8- Ablándate, madero, tronco abrupto
de duro corazón y fibra inerte;
doblégate a este peso y esta muerte
que cuelga de tus ramas como un fruto.
9- Tú, solo entre los árboles, crecido
para tender a Cristo en tu regazo;
tú, el arca que nos salva; tú el abrazo
de Dios con los verdugos del Ungido.
10- Al Dios de los designios de la Historia
que es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza;
al que en la cruz devuelve la esperanza
de toda salvación, honor y gloria.

I 4 OH ROSTRO LACERADO

CF CLN 102

Oh rostro lacerado del divino Señor;
de espinas coronado, transido de dolor.
Oh rostro esclarecido de tan radiante luz;
oh rostro escarnecido: te adoro, buen Jesús.
Tú pagas por las culpas del hombre pecador;
clavado en el madero nos das la salvación.
Tu sangre nos redime, tu amor nos da el perdón:
acoge nuestro llanto, oh Cristo salvador.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

118

Extiende por el mundo tu reino de bondad.
Las puertas del abismo no prevalecerán.
Seamos los creyentes testigos de tu amor:
acoge nuestro llanto, oh Cristo salvador.

I 5 ¡VICTORIA! ¡TÚ REINARÁS!

CLN 106; CM 163

¡Victoria! ¡Tú reinarás!
¡Oh cruz! ¡Tú nos salvarás!

El Verbo en ti clavado muriendo nos rescató.
De ti, madero santo, nos viene la redención.
Extiende por el mundo tu Reino de salvación.
Oh cruz, fecunda fuente de vida y bendición.
Impere sobre el odio tu Reino de caridad.
Alcancen las naciones el gozo de la unidad.
Aumenta en nuestras almas tu Reino de santidad.
El río de la gracia apague la iniquidad.
La gloria por los siglos a Cristo libertador.
Su cruz nos lleve al cielo, la tierra de promisión.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

119

I 6 SÍ, ME LEVANTARÉ

CLN 107

Sí, me levantaré: volveré junto a mi Padre.

A ti, Señor, elevo mi alma,
tú eres mi Dios y mi Salvador.
Mira mi angustia, mira mi pena,
dame la gracia de tu perdón.
Mi corazón busca tu rostro:
oye mi voz, Señor, ten piedad.
A ti, Señor, te invoco y te llamo:
tú eres mi roca, oye mi voz.
No pongas fin a tu ternura,
haz que me guarde siempre tu amor.
Sana mi alma y mi corazón,
porque pequé, Señor, contra ti.

I 7 DAME TU PERDÓN

CLN 111

Ten piedad, Dios mío, dame tu perdón.

Soy un peregrino, soy un pecador,
vengo arrepentido, ten piedad, Señor,
vuelve a mí tus ojos con amor.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

120

Lejos de tu casa, de tu bendición,
malgasté mi vida en la perdición.
Roto y pobre vengo, ten piedad, Señor,
vuelve a mí tus ojos con amor.
A tus puertas llamo, sé que me abrirás.
Con los pecadores muestras tu bondad.
A salvarnos vienes, ten piedad, Señor,
vuelve a mí tus ojos con amor.

I 8 ACUÉRDATE, SEÑOR

CLN 113

Acuérdate, Señor, que tu misericordia es eterna.

Ten piedad, Señor, de mis pecados,
y limpia mi maldad.
Contra ti, Señor, hemos pecado,
perdona nuestro error.
Crea en mí, Señor, un nuevo corazón,
que sea fiel a ti.
Mostraré a los hombres tus caminos
y volverán a ti.

I 9 PERDÓNANOS NUESTRAS CULPAS

CLN 115

Perdónanos nuestras culpas; Señor, pedimos perdón.
Así también al hermano le damos nuestro perdón.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

121

Dijiste, Señor, que nuestro Padre
perdona nuestras deudas con amor,
si damos nosotros al hermano
la mano otorgándole el perdón.
Ahora, Señor, perdón pedimos:
sabemos de tu grande compasión,
y damos a quien nos ha ofendido
la mano otorgándole el perdón.
Dijiste, Señor, que al más pequeño
tratemos sabiendo que eres tú.
Que el pobre, el desnudo y el hambriento
son seres en los que vives tú.
Sabemos, Señor, que te ofendimos,
negándole al hermano nuestro amor;
por eso, Señor, perdón pedimos:
queremos un nuevo corazón.

I 10 TE PEDIMOS PERDÓN

CLN 116

Te pedimos perdón, Señor,
por el bien que no hemos hecho,
por lo que hemos hecho mal, Señor, piedad.

Perdón por haber vivido sin fijarme en los demás.
Perdón por no haber querido en mi hermano confiar.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

122

Perdón porque he permitido no acusarme y acusar.
Perdón por no haber vivido en pobreza y humildad.
Perdón por haber herido sentimientos de igualdad.
Perdón por no haber seguido los deseos de bondad.
Perdón por no haber oído la palabra de la verdad.
Perdón por no haberte visto, compañero, en mi caminar.

I 11 DIOS ES FIEL

CLN 117

Dios es fiel: guarda siempre su Alianza,
libra al pueblo de toda esclavitud.
Su palabra resuena en los profetas,
reclamando el bien y la virtud.
Pueblo en marcha por el desierto ardiente:
horizontes de paz y libertad.
Asamblea de Dios, eterna fiesta;
tierra nueva, perenne heredad.
Si al mirar hacia atrás somos tentados
de volver al Egipto seductor,
el Espíritu empuja con su fuerza
a avanzar por la vía del amor

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

123

El maná es un don que el cielo envía
pero el pan hoy se cuece con sudor.
Leche y miel nos dará la tierra nueva,
si el trabajo es fecundo y redentor.
Y Jesús nos dará en el calvario
su lección: "¡Hágase tu voluntad!".
Y su sangre, vertida por nosotros,
será el precio de nuestra libertad.

I 12 EN TIERRA EXTRAÑA PEREGRINOS
En tierra extraña peregrinos
con esperanza caminamos,
que si arduos son nuestros caminos,
sabemos bien a dónde vamos.
En el desierto un alto hacemos,
es el Señor quien nos convida,
aquí comemos y bebemos
el pan y el vino de la Vida.
Para el camino se nos queda
entre las manos, guiadora,
la cruz, bordón, que es la vereda
y es la bandera triunfadora.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

124

Entre el dolor y la alegría
con Cristo avanza en su andadura
un hombre, un pobre que confía
y busca la ciudad futura.

I 13 PADRE MÍO

Padre mío,
si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba,
hágase tu voluntad.

Escucha, oh Dios, la voz de mi lamento,
protege mi vida del terrible enemigo,
escóndeme de la conjura de los perversos
y del motín de los malhechores.
Afilan sus lenguas como espadas
y disparan como flechas palabras venenosas
para herir a escondidas al inocente,
para herirlo por sorpresa y sin riesgo.
Se animan al delito,
calculan cómo esconder trampas,
y dicen: "¿Quién lo descubrirá?"
Inventan maldades
y ocultan sus intenciones,
porque su mente y su corazón
no tienen fondo.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

125

I 14 PUEBLO MÍO

CLN 154

Pueblo mío, ¿qué te he hecho,
en qué te he ofendido, respóndeme? (2)

Te saqué de Egipto
y por cuarenta años te guié en el desierto,
tu hiciste una cruz para tu Salvador.
Te libré del mar,
te di a beber el agua que manaba de la roca,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
Te llevé a tu tierra,
por ti vencí a los reyes de los pueblos cananeos,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
Te hice poderoso,
estando yo a tu lado derroté a tus enemigos,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.

I 15 PADRE, VUELVO A TI
Querido Padre, cansado vuelvo a ti.
Haz que conozca el don de tu amistad,
vivir por siempre el gozo del perdón
y en tu presencia la fiesta celebrar.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

126

Pongo en tus manos mis culpas, oh Señor:
estoy seguro de que eres siempre fiel.
Dame la fuerza para poder andar
buscando en todo hacer tu voluntad.

Padre, yo busco tu amor; Padre, vuelvo a ti.
Mira que tu hijo soy: Padre, vuelvo a ti (2).

Lo reconozco: a veces olvidé
que eres mi Padre y que a mi lado estás,
que soy tu hijo y me aceptas como soy,
sólo me pides que viva en tu amistad.
Quiero sentirte cercano a mí, Señor;
oír tu voz que me habla al corazón,
sentirme libre desde tu libertad,
ser signo vivo de la fraternidad.

I 16 CRISTO DEL CALVARIO
En esta tarde, Cristo del Calvario,
vine a rogarte por mi carne enferma;
pero, al verte, mis ojos van y vienen
de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza.
¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuando las tuyas están llenas de heridas?

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

127

¿Cómo explicarte a ti mi soledad,
cuando en la cruz alzado y solo estás?
¿Cómo explicarte que no tengo amor,
cuando tú tienes rasgado el corazón?
Ahora, ya no me acuerdo de nada,
huyeron de mí todas las dolencias.
Y el ardor del ruego que yo traía
se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada,
estar aquí, junto a tu imagen muerta,
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.

I 17 NO ME MUEVE
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno, tan temido,
para dejar, por eso, de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme el ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

128

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno te temiera (2).
No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera (2).

I 18 TUYO SOY
Yo no soy nada, y del polvo nací;
pero tú me amas, y moriste por mí.
Ante la cruz sólo puedo exclamar:
¡Tuyo soy! ¡Tuyo soy!

Toma mis manos, te pido, toma mis labios, te amo,
toma mi vida, oh Padre, tuyo soy, tuyo soy.

Cuando de rodillas yo te miro, Jesús,
siento tu grandeza y mi pequeñez.
¿Qué puedo darte yo? Sólo mi ser:
¡Tuyo soy! ¡Tuyo soy!

I 19 PERDONA A TU PUEBLO

CLN 104

Perdona a tu pueblo, Señor,
perdona a tu pueblo, perdónale, Señor.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

129

No estés eternamente enojado,
no estés eternamente enojado, perdónale, Señor.
Por tus profundas llagas crueles,
por tus salivas y por tus hieles, perdónale, Señor.
Por las heridas de pies y manos,
por los azotes tan inhumanos, perdónale, Señor.
Por los tres clavos que te clavaron
y las espinas que te punzaron, perdónale, Señor.
Por las tres horas de tu agonía,
en que por Madre diste a María, perdónale, Señor.
Por la abertura de tu costado,
no estés eternamente enojado, perdónale, Señor.
OTRA LETRA:

CLN2 125

Por tu poder y amor inefable,
por tu misericordia entrañable, perdónanos, Señor.
Somos el pueblo que has elegido
y con tu sangre lo has redimido, perdónanos, Señor.
Reconocemos nuestro pecado
que tantas veces has perdonado, perdónanos, Señor.
Dios de la fiel y eterna Alianza,
en ti ponemos nuestra esperanza, perdónanos, Señor.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

130

Desde la cruz nos diste a tu Madre,
devuélvenos al brazo del Padre, perdónanos, Señor.

I 20 PERMANEZCA EN VOSOTROS LA FE

Permanezca en vosotros la fe,
la esperanza y el amor.

El Señor, después de levantarse de la cena,
echó agua en la jofaina
y se puso a lavar los pies a los discípulos:
este fue el ejemplo que nos dejó.
- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
- Si no te lavo a ti los pies,
no tienes nada que ver conmigo.
- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
- Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora,
pero lo comprenderás más tarde.
- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?
- Si yo, el Maestro y el Señor,
os he lavado los pies,
cuánto más vosotros
unos a otros.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

131

Os doy un mandato nuevo:
que os améis mutuamente
como yo os he amado
- dice el Señor.

I 21 HOSANNA AL HIJO DE DAVID

CLN2 161

¡Hosanna al Hijo de David!
Bendito el que viene en nombre del Señor,
el Rey de Israel. ¡Hosanna, hosanna en el cielo!

Aclamad al Señor tierra entera,
tocad en honor de su nombre,
haced resonar sus alabanzas,
cantad himnos a su gloria.
Pueblos todos, batid palmas,
aclamad a Dios con gritos de júbilo,
porque el Señor es sublime y terrible,
emperador de toda la tierra.

I 22 PERDÓN, OH DIOS MÍO

CLN 105

Perdón, oh Dios mío, perdón e indulgencia,
perdón y clemencia, perdón y piedad, perdón y piedad.

Pequé, ya mi alma sus culpas confiesa;
mil veces me pesa, de tanta maldad, de tanta maldad.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

132

La gloria he perdido, merezco el infierno.
¡Perdón!, Padre eterno, Jesús, perdonad, Jesús, perdonad.
Por mí en el calvario tu sangre vertiste,
y prendas me diste de amor y humildad,
de amor y humildad.
Y yo en recompensa, pecado a pecado,
la copa he llenado de la iniquidad, de la iniquidad.
Yo fui quien del duro madero, inclemente,
te puse pendiente con vil impiedad, con vil impiedad.
Mas ya arrepentido te busco lloroso, ¡oh Padre amoroso!,
¡oh Dios de bondad, oh Dios de bondad!
Mil veces me pesa de haber, obstinado,
tu pecho rasgado, ¡oh suma bondad, oh suma bondad!

I 23 AMANTE JESÚS MÍO

Amante Jesús mío, oh ¡cuánto te ofendí!:
perdona mi extravío y ten piedad de mí,
y ten piedad de mí.

¿Quién, al mirarte exánime pendiente de una cruz
por nuestras culpas víctima, expirar, buen Jesús,
de compasión y lástima no siente el pecho herido,
habiéndote ofendido con negra ingratitud?

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

133

Una ardorosa lágrima vierte mi Salvador,
tiende su vista lánguida buscando al pecador.
"- Ven, ven a Mí, hijo pródigo", Jesús muriendo exclama.
"- Ven, ven, mi amor te llama, dame tu corazón".
Mi alma, confusa y trémula, llena de compunción,
con pena la más íntima implora tu perdón.
Triunfaste, Rey pacífico: tu gracia es tu victoria;
tuyo es el triunfo y gloria, tuyo es mi eterno amor.

I 24 OH SEÑOR, TEN PIEDAD
Oh Señor, ten piedad de los hombres,
ten piedad, mirada suplicante
levantamos hacia ti.
Oh Señor, ten piedad de los hombres,
ten piedad, escucha nuestros
gritos de auxilio, ten piedad.

I 25 VED LA CRUZ DE SALVACIÓN
Ved la cruz de salvación
donde Dios nos dio la vida,
precio de la Redención
de la humanidad caída.

Cruz de Cristo vencedor,
te adoramos, sálvanos.

I Cantos de Cuaresma y Semana Santa

134

Ara donde se inmoló
el Cordero inmaculado.
Cristo en ti nos redimió
de la muerte y del pecado.
Árbol santo e inmortal,
son tus frutos redentores.
Gracia, luz, perdón y paz
brindas a los pecadores.
Nave firme en el luchar
con las olas de la vida.
Faro en nuestro navegar
a la Patria prometida.

I 26 EL CIRINEO
Señor, hoy mi alma percibe en tu mirada
la señal de tu dura pasión.
Sobre la espalda una Cruz has llevado
para darle la vida a los hombres,
y fue la lanza que tu pecho ha atravesado
la muestra de mi gran desamor.

Señor, quiero ser cirineo y abrazarme contigo a la cruz.
Vivir para siempre tu vida y entregarte mi juventud.

Cantos de Cuaresma y Semana Santa I

135

Jesús solitario, oculto en el sagrario,
aguardando en tristeza e incomprensión:
en tu cabeza una corona has llevado
para salvar a los hombres;
y fue como así te entregaste en la Cruz
dándonos tu cuerpo en donación.

I 27 TIERRA FRÍA
Tierra fría, te siento en mis pies descalzos,
luna llena, testigo de mi llanto amargo.
Esta noche reseca está mi alma y pienso
que este cáliz no puedo consumirlo entero.
¡Cómo arrecia este viento, quiere empujarme a morir!
No seré como hoja seca. Mi otoño será vivir.
Siento que llega la hora, mis labios deben callar.
Sólo hablaré con mi cuerpo: quien mire comprenderá.
En esta noche de olivos, desierto de soledad,
sólo una cosa te pido: se cumpla tu voluntad.
Por mis hermanos me entrego, los llevo en el corazón.
Tú, Abba, Padre, me escuchas. Acoge Tú mi oración.
No me abandones, oh Padre, me muero en este dolor.
Al entregarte mi vida estalla mi Corazón.
Desde lo hondo a Ti grito. Nadie comprende mi amor.
Quedaos conmigo rezando, no caigáis en tentación.

J Cantos de Pascua

136

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