Enseñanza de 7 Conceptos Cruciales del Psicoanhlisis

Juan David Nasio

ENSE~~ANZA DE 7 CONCEPTOS C R U C W E S DEL PSICOANALISIS

ENSENANZA DE 7 CONCEPTOS CRUCIALES DEL PSICOANALISIS

JUAN DAVID NASIO

gedisa
edltorlal

Barcelona Derechos para todas las ediciones en castellano O by Editorial Gedisa. en forma idéntica. 18.' Tel. 460. 1. A. abril de 1996. Muntaner. en castellano o cualquier otro idioma.Barcelona.. Esparia ISBN: 84-7432-425-4 Depósito legal: B.Tftulo del original en francés: Enseignement de 7 concepts cruciom de la psychanalyse 0 by Editions Rivages 1988 Traducción: Graciela Klein Cubierta: armado: Acuatro ilustración: Carlos Nine Cuarta edición. S. Verdaguer 1.Capellades (Barcelona) Impreso en España Printed in Spain Queda prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio de impresibn. 201 60 00 08006 .246 1996 - Impreso en Romanyh Valls.entlo. extractada o modificada. A. CI. . S.

la oportunidad de transmitirlos a los psicoanalistas de las generaciones por venir. Tal vez entonces tengamos. a nuestro turno. .A LA MEMORIA DE FRANCOISE DOLTO Los fundamentos del psicoanáiisis que nos transmitieron nuestros maestros s610 serán nuestros fundamentos a condición de conquistarlos y de hacerlos nuestros.

Ch. Ch. Zolty están estrechamente asociados conmigo en la existencia de esta obra. Sarfati. . S.k Franzini. Oddoux. L. M. Gaugain. Le Poulichet.

El concepto de identificación 6 .. El concepto de falo 3 .. El concepto de sublimación 5 ..PRESENTACI~N................ por LilizZ~ %b?~ 1..- .. 7. El concepto de castración 2. El concepto de forclusión ... El concepto de superyó . El concepto de narcisismo 4...........

.

toda significación conceptual es.contra la coherencia de nuestra teoria. Entonces. esta ausencia de una significación univoca atribuida a una noción.Presentación Cómo definir un concepto psicoanalítico Es sabido cuánto resistieron los conceptos psicoanalíticos las definiciones demasiado estrictas y cómo fueron cargados con significaciones miiltiples. no atenta -como se podría creer. una significación contextual. la prueba de la práctica. jcómo evaluar y elegir el sentido conceptual m8s preciso? Algunos autores elegirzín el sentido histórico. la diversidad de las comentes teóricas y la vulgarización del vocabulario psicoanalítico hicieran imposible la determinación de un sentido unívoa para cada concepto. para cada uno de estos conceptos. desde que Freud escribió su obra. El concepto cambia y se diversifica según las palabras que lo expresan. la signiñación más precisa? El desarrollo del psicoanálisis. reconstruido . las palabras que lo enuncian e incluso por el lugar que dicho concepto ocupa en el lenguaje de la comunidad psicoanalítica en una 6poca dada. la perspectiva que lo sitúa y el artificio de su exposición. en definitiva. No obstante. ¿Cómo hallar entonces. e incluso contradictorias. un concepto psicoanaütico recibirá tantos sentidos como pertenencias a distintos contextos tenga. El sentido conceptual está siempre determinado por la articulación del concepto con el conjtínto de la red teórica. Lo que nos exige el rigor no es que suprimamos todo concepto ambiguo sino que encontremos la significación principal entre las diversas significaciones contextuales. Así. en psicoan8lisis. por eso podemos afirmar que.

A fin de encontrar el vestigar su signif~ación sentido mas apropiado para un concepto se intentar6 responder a la pregunta de la necesidad de su nacimiento. A fin de circunscribir la significación principal. sin descartar la pertinencia de esta elección cronológica. ya que cada uno de los siete conceptos va siendo esclarecido por otro. Participara de la edificación metodológica básica del psicoandlisis y -mbrito importante de este libro. D. a lo largo de su lectura. se ha de inurnbilical. Nasio: ¿cual es la razón de existir de cada concepto psicoanalitico? ¿Cuái la encrucijada teórica que hace necesaria su existencia? ~ C u ú el l problema que viene a solucionar? El lector atento descubrirá. Así. la articulación fundamental de cada uno de los conceptos estudiados en este libro surgió de la respuesta a esta interrogación constante de J. .podrh percibir el alcance clínico de los textos aquí expuestos. se preocupó en este libro por otra cuestión. Nasio. de su razón de ser. En efecto. en consecuencia. un verdadero concepto siempre surge en virtud de una necesidad propia a la trama conceptual de la cual forma parte y. En cambio J. se pregunt4 ante y sobre todo si la existencia de un concepto era o no necesaria. D.siguiendo las grandes etapas de evolución de una noción. si se quiere conocer su significación principal. y se investigará por que y eómo esta anclado al suelo de la teoría. las múltiples ramificaciones de un concepto.

El concepto de CASTRACION .

.

el concepto de 'castración' no responde a la acepción corriente de mutilación de los 6rganos sexuales masculinos. y que el cuerpo tiene iimites. Hasta ese momento vivía en la ilusi6n de la omnipotencia. es decir. uno de los fines de la experiencia analítica es posibilitar y reactivar en la vida adulta la experiencia por la que atravesamos en la Infancia: admitir con dolor que los límites del cuerpo son m8s estrechos que los límites del deseo. * * * . y que es decisiva para la asunción de su futura identidad sexual.la diferencia anatómica de los sexos. vivida inconscientemente por el niflo a los cinco afios aproximadamente.El concepto de castración En psicoanálisis. el complejo de castración que vamos a presentar como una etapa en la evolución de la sexualidad infantil. con la experiencia de la castración. Por el contrario. En efecto. la experiencia inconsciente de la castración se ve renovada sin cesar a lo largo de la existencia y puesta en juego nuevamente de modo peculiar en la cura analítica del paciente adulto. de ahí en m8s. sino que designa una experiencia psíquica compleja. no se reduce a un simple momento cronológico. Sin embargo. aceptar que su pene de niflo jam8s le permitirá concretar sus intensos deseos sexuales dirigidos a la madre. podra aceptar que el universo estA compuesto por hombres y mujeres. La esencial de esta experiencia radica en el hecho de que el niflo reconoce por primera vez 4 precio de la angustia.

h d .. Esta creencia.El complejo de castración en el niño Entre el amor narcisista por su pene y el amor incestuoso por su madre. constituye la premisa necesaria del proceso de castraeidn. hermanita. Con ocasión del trabajo con un niflo de cinco años. se@ la cual todo el mundo poseería un pene semejante al suyo. el niilo elige su pene. etcétera. Madrid. De esta distincidu nos onipwms m el aitícuio Bguimte dedicado al Yalo. mJuanito".pondra 1 S. BiblbtecaNuwq 1973. . descrito por primera vez en 1908.h&Adisis&lo/obio&wiNllo&c*imoMs(eosoJuo~ nüo). Se trata del tiempo preliminar de las creencias infantilea. pero tambi6n apoyándose en los recuerdos infantiles de sus pacientes adultos. Primer tiempo: todo el mundo tiene un peneb S610 a partir de esta ficción del nifío. se puede comprender qub es lo que está realmente en juego en la eastraeión. M . Freud aísla este complejo.i Freud descubre lo que denominar6 el complejo de castraci6n.2 Podemos esquematizar la constitución del complejo de castración masculino en cuatro tie'mpos. & & Bibiioteea Nueva. A travbs del análisis de este niflito. lborhs anidrs inf~rüu. reconocida por Freud en todos los niños -varones y mujeres-. IL 2 S. Obnu oomp*loq t. El descubrimiento de l a realidad de un ser cercano que no posee este atributo que se supone universal -madre. según las cuales no habría diferencia anatómica entre los órganos sexuales masculinos y femeninos. A lo largo de eats texto utilizaremos el termino pene sin preonipunos por diatiquirlo del termino falo.

en jaque la creencia del niño y abrir&la vía a la angustia de ser un día tambi6n 6 1 privado de igual manera. Las advertercias verbales. la zona genital femenina que se ofrece a los ojos del niiío no es el órgano sexuabfemenino sino m6s bien la zona pubiana del cuerpo de la mujer& que el N ñ o deseubre visualmente no es la va+ na sino la falta de pene. estas amenazas alertan al niilo contra la perdida de su miembro si persiste en sus tocamientos. que poco a poco van siendo intemaliz8dan pbr el niño. de ahora en m&sla posesión de mi propio pene deja de estar asegurada. darán origen al superyó. eso deber6 renunckr. Tercer tiempo: hay seres sin pene. Es preciso aclarar que las edvertencias parentales 5610 tendr6n influencia sobre el niiío una vez que atraviese la siguiente etapa. Puesto que al menos un ser ha mostrado estar desprovisto del pene -piensa el niñito-. Segundo tiempo: el pene está amenazado Es el tiempo de las amenazas verbales que apuntan a prohibir al niiío sus prhcticas autoeróticas y a obligarlo a renunciar a sus fantasmas incestuosos. la amenaza. en especial aquellas proferidas ppr el padre. Por lo tanto. Explícitamente. entonces. pero sus efectos recaen sobre el fantasma del niño de wseer un día su obieto amado: la madre. esta ficción de la posesión universal del pene. es real Es el tiempo del descubrimiento visual de la zona genital femenina. En un primer momento el niilo . En este estadio. entonces. la del tercer tiempo. pero lo implícito en juego en las advertencias parentales estriba en hacer abandonar al niiío toda esperanza de ocupar un dia el lugar del padre en el comercio con la madre. Repitámoslo. La amenaza de &stra$6n apunta al pene. la condición previa para la experiencia psíquica de la castración es.

emergencia de i a angustia A pesar de la penxpción visual del cuerpo de la niÍía. ." Cuarto tiempo: i a madre tambi6n está castrada. en un ser tan semejante a 61. no puede admitir que existen seres semejantes a é l que están desprovistos de ese miembro. y la amenaza de la castración comienza entonces [a posterioril a surtir sus efectos.. iD.parece no prestar interhs alguno a esta falta. MAS adelante. El valor afectivo que acuerda a su cuerpo es t a n intenso Que no puede concebir un ser semejante a 61 sin este elemento primordial. De este modo se hace ya posible representarse la perdida de su propio pene. 1973. Madrid. Ese es el . t."a El nifio. prefiere defender la fiecidn que se foj ó en detrimento de la realidad percibida de Is falta. "Siempre se le presenta alguna ocasión de contemplar la región genital de una nifía y convencerse de la falta de aquel órgano de que tan orgulloso está. el niiío se obstinar6 en atribuirle un 6rgano peniano al que asocia un comentario: *Laniiia tiene un pene todavíachiquito. dada la adhesión afectiva narcisista con que carga a su pene. el nifio seguir6 manteniendo su creencia según la cual las mujeres mayores y respetables como su madre están dotadas de un pene. En lugar de reconocer la ausencia radieal de pene en la mujer. pero el recuerdo de las amenazas verbales oídas durante el segundo tiempo conferirá ahora su plena significación a la percepción visual de un peligro hasta entonces desestimado. Este es el motiva por el cual. cuando el nifio descubra que las mujeres pueden parir. pen. ante la primera percepci6n visual de la zona genital de la niiía. llegar6 a la idea de que tambien su madre está desprovista del pene. que va a crecer. su creencia según la cual es imposible que exis tan seres humanos sin pene. 2749.e s decir.O b m m m p b . Biblioteca Nueva. pág.resiste con fuerza a la evidencia.3 S. Freud: La disduci6n &l mplvo & Edip. su tenaz prejuicio .

La visión de la ausencia de pene en la mujer por una parte. Ver un cuerpo femenino abre la vía a la angustia de perder el órgano peniano. Es preciso dejar en claro que la angustia de castracidn no es sentida efectivamente por el niño. Tiempo final: f i n del complejo de eastraci6n y fin del complejo de Edipo Bajo el efecto de la irrupción de la angustia de castración. es inconsciente. una defensa contra esta otra angustia no vivida e inconsciente que denominamos angustia de castración. de la angustia de castración. pesadillas. definen las dos condiciones principales del complejo de castración. pero todavía no se trata. No se debe confundir esta angustia con la angustia que observamos en los niflos bajo la forma de miedos. Una angustia vivida puede ser. hablando con propiedad. es decir. por ejemplo. etc6tera Estos trastornos son sólo las manifestaciones de defensas contra el cardcter intolerable de la angustia inconsciente. vimos que era necesaria la intervención de otro factor. para que la amenaza que significa la visión de las partes genitales femeninas se convierta en el signo de un peligro.momento en el cual surgirtí realmente la angustia de castración. La percepción del cuerpo de la mujer viene a despertar en el nifío el recuerdo de amenazas verbales -reales o imaginarias. Con la renuncia a la madre y el reconocimiento de la ley paterna finaliza la fase del m o r edípico y se hace posible la afirmación de la identidad masculina. y la evocación auditiva de las amenazas verbales parentales por otra.proferidas con anterioridad por sus padres y que estaban orientadas a prohibir el placer que obtenía de la excitabilidad de su pene. Esta crisis que el nifío tuvo que atravesar fue fecunda y estructurante ya que lo capacitd para asumir su falta y . Para que él complejo de castración se organice efectivamente. el nifío acepta la ley de la interdicción y elige salvar su pene a costa de renunciar a la madre como partemim sexual.

O b r a mmpleiaa. Cabe observar que la desaparición del complejo de castración es especialmente nolenta y definitva Estas son las palabras de Freud: ". III. tambibn el final del complejo de Edipo. Es decir que la creencia en la universalidad del pene es la premisa necesaria para la constituci6n del complejo de Edipo para ambos sexos. el final del complejo de castraci6n es. la madre es siempre el p e m n a e principal hasta el momento en que el niiio se separa de ella con angustia y la niira con odio. . sino que se desintegra literalmente bajo el impacto de la amenaza de castracidn L.4 El complejo de castración en la niíía A pesar de tener dos rasgos en común con el complejo de castraci6n masculino. Zyoz. el complejo [de Edipol no es simplemente reprimido en el varón. sin lugar a dudas. 1913. para el nifio.Fraud:Alguw n m ~ u c ~ i po*luicos os dc la difenncia srarni Madrid. ni aun en el inconscienten.. S . segundo rasgo en común se refiere a la importancia del rol de la madre: Más al16 de todas las variaciones de la experiencia de la castraci6n masculina y femenina.~tanto los ninos como las nifias sostienen sin distinci6n la ficci6n que atribuye un pene a todos los seres humanos.. B i b l i a Nueva.Su punto de partida es en un comienzo similar. Ya sea que est4 marcado por la angustia o por el odio.producir su propio límite. el acontecimiento m66 importante del complejo de castración es. en un primer tiempo que situamos como previo al complejo de ca~traci6n. la separación del nifio 4 anatómica. Dicho de otra manera. el wmplejo de castración femenino se organiza de modo muy d i s t i n t o . *.) en el caso ideal ya no subsiste entonces complejo de Edipo alguno. t..

Entonces. .. resurge en la niña el odio de antaño. El primer sentimiento amoroso de la niña por su madre -desde el epmienzo de la vida. El Edipo en la mujer se inicia con la castración pero no se termina con Bsta.ser6 interrumpido con la pBrdida del seno materno. mientras que en la mujer este cemplejo abre la vía al amor al padre. "Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración.la separación de la madre. durante el complejo de castración. La actualización de los antiguos sentimientos negativos respedo de la madre marcará el ñn del complejo de castración. este odio antiguo. sigue un movimiento totalmente diferente a la masculina. 2901. Exceptuados estos dos rasgos en común -universalidad del pene y separación de la madre castrada-. pág. Anticipemos desde ahora dos diferencias importantes entre la castración masculina y la femenina: S El complejo de castración en el varón termina con una renuncia al amor a la madre. en el momento de este acontecimiento mayor constituido por la separación de la niña de su madre. pero con la particularidad de que es la repetición de otra separación anterior. la castración femenina.JEste resentimiento primitivo. desaparecer6 bajo los efedbs de una represión inexorable para reaparecer mAs tarde. Según Freud la mujer no se consuela jamas de semejante separación y por consiguiente llevara en si la huella del resentimiento por haber sido dejada en la insatisfaeei6n. que estmcturamos en cuatro tiempos. el de la niña es posibilitado e iniciado por el complejo de castración. 6 Ibúi. El acontecimiento m6s importante del complejo de castración femenino es -tal como lo hemos señalado. Es importante hacer hincapie en el hecho de que."s El Edipo en el var6n se iniaiojr se termina con la castración. esta vez bajo la forma de la hostilidad y el rencor hacia una madre a la que se responsabilizar6 por haberla hecho mujer.de su madre en el momento preciso en que la descubre castrada.

"[La niña1 advierte el pene de un hermano o de un compafíero de juegos. Lo ha visto. es decir.. . el pene es un atributo universal para ambos sexos. i b a . la niña reconoce al instante que ella fue castrada -la castración ya fue reariada: 'Río fui castradan-. de modo definitivo. . te adopta su juicio y hace su decisión. Primer tiempo: todo el mundo tiene u n pene (el clítoris es un pene) En este primer tiempo. ya sea que se presente bajo laforma del órgano peniano en el varón o del órgano clitoriano en la nifia. la niña ignora la diferencia entre los sexos y la existencia de su propio órgano sexual. llamativamente visible y de grandes proporciones. lo reconoce al punto como símil superior de su propio órgano peqwifo e inconspicuo [ciitorisl y desde ese momento cae víctima de la envidia f4licaTi4 diferencia del varón. la vagina. para la nüla los efectos instande la visidn del sexo masculino son inmediatos. el de la madre es mucho m& importante en la vida sexual de la niaa que el del padre.La experiencia del niño es mu$ diferente a la experiencia de la niña: ante la visión del pene. La vdión del pene la obliga a admitir. para quien los efectos de la experiencia visual son progresivos. que ella no posee el verdadero órgano peniano. El subrayado es nuestm. Segundo tiempo: el clitoris ee demasiado pequeíío para ser un pene: 'To fui castradan Es el momento en que la nida descubre visualmente la región genital masculina. Está absolutamente feliz de poseer como todo el mundo un atributo clitoriano similar al pene y al cual otorga igual valor que el que el nitío atribuye a su órgano. 2899.contrariamente a lo que vulgarmente se cree. 6 ? I ~ * L págs.pág. Por lo tanto. sabe que no lo tiene y quiere tenerlo. la madre estB en el inicio y en el fin del complejo de castración femenino. 2898-2899. . .

pero poco a poco toma conciencia de que las otras mujeres -y entre ellas su propia m a d r e padecen igual desventaja.. Nasio: T e m e p i d>4ydQiem.&nunente mseer. de& iiequs-atrbirealmente &vada del mism>.9 El odio primordial de la primera separación de la madre. me nunu crevá wd. RivagebPnychanalyse. la madre es despreciada por la niña por no haber podido transmitirle los atributos fálicos y. L pnvacidn m e &úne mmo la falta red de un objetn simb6lim (pene univenal). por no haber podido enseñarle a valorar su verdadero cuerpo de mujer. ahora resurge en la nifía bajo la forma de reproches con* tantes. más adelante. Por lo tanto.Antela visión del pubis femenino. mientras que la niña experimenta el deseo de poseer lo que vio y de lo cual ella fue castrada. de un 'infortunio individual". sólo se trata. de prdmma apariei6n en Ed. el descubrimiento de la castración de la madre conduce a la niiia a separarse de Bsta una segunda vez y a elegir de allí en más al padre como objeto de amor. D. Su memo de muier ssbfa L a . en Enwignemenl de 7 concepia auciaur & la clUUquc psychondytiquc.8 Tercer tiempo: la madre tambi6n está castrada. L niña r ve fonada admitir que a U castra& & un&me8 & la cual ~ b f inrnnacieniemente a y dende siempre que e& priuoda. ~ ~~ ~ ~ . 9 J. todavía. Deapuéa M ne & la experiencia visud. estí matrada de un pene u n i d simbb lim. Por lo tanto. 8 Qurmnoiharer natv otm rama oaiticolar de la caatmci6n feme& un niño & n i entorm pera niiio:L n i ñ s percibe -te ei a L mnúnuiación vWal con el aierpo del padie. resurgimiento del odio hacia la madre En el momento en que la nifia reconoce su castración 'en el sentido de que su clítoris es más pequeiio que el pene. hasta este momento sepultado. el niño teme ser castrado -la castración podrla realizarse: Yo podría ser castradon-. Para distinguir mejor la castración femenina de la castración masculina debemos tener presente que el varón vive la angustia de la amenaza. Entonces.

pem 81 textualmente. la nifía puede adoptar tres actitudes diferentes. Madrid. Dereo de catar dotcda del pene del hombre La segunda reacci6n de la niAa. Biblioteca N u a va. 3 W . t D i . No hay envidia del pene La primera reacción de la nifia ante la falta es alarmame tanto por su desventaja anaMmica que se aleja de toda sexualidad en general. deniega del heeho de su castración y mantiene la esperanza de ser un día detentora de un pene. siempre anta esta falta. d a .. y asf llegar a ser semejante a los hombres. 1973.pág. es obstinarse en creer que un día ella podría poseer un pene tan grande como el que vio en el varón. O b r a completau. 3080. Por cierto.(El orininal remite a Almnos conseeucncios plpude h & m o o d " ó n o l s m i n i . En este caso.Tiempo final: las tres salidas del complejo de castración. Esta segunda salida la conduce a '.. decisivas para el destino de su femineidad.Fmid: Sobre lo d i d a d famenino. i30 de la ediei6n francesa. 11 S. No e m n t * la cita en ese arthilo.1o El fantasma de ser un hombre a pesar de todo constituye el objetivo de su vida. 1. en el artímlo que cita [T. Freud: ibfd. pág. 2. aferrarse en tenaz autoafinnaci6n a la masculinidad amenazadan. estas tres salidas no siempre están claramente distinguidas en la realidad. el deseo del pene es el deseo de esdr dotada 10 S . Tambi6n este complejo de masdinidad de la mujer puede desembocar en una elección de objeto manifiestamente homosexual.% Aquí. nacimiento del complejo de Edipo Ante la evidencia de su falta de pene..D . Se niega a entrar en la rivalidad con el var6n y en consecuencia no anida en ella la envidia del pene.

implica un desplazamiento de la libido en el cuerpo de la niiía. Este vínculo privilegiado con la madre persiste hasta el momento en que la niiía constata que tambi6n su madre fue desde siempre castrada.del pene del hombre. que Reud califica como "normal". Entonces se aleja de ella con desprecio y se vuelve hacia el padre. . Cambw & lo zona erbgena: el clitoris cede el lugar a la vagina. El reconocimiento de la propia castración y de la castración materna. Deseo de tener sbstitutos del pene La tercera reacción de la nitía es la del reconocimiento inmediato y definitivo de la castración. el investimiento del clitoris se ir&transmutando a la vagina. Así se inicia el mmoleio de E d i ~ o femenino que persistirá a lo l a g o de & l á vida de -la mujer. el deseo del pene significa deseo de gozar de un pene en el coito. Es al padre a quien se dirigen ahora los sentimientos tiernos de la nitia.lz 12 S . 1973. Biblioteca Nueva. por lo tanto. se earacteriza por tres cambios importantes. así como la orientaci6n de su amor hacia el padre. 27W.el partenaire amado por la niiía es principalmente la madre. O Hasta el descubrimiento de la castraci6n de la madre el clítoris-pene mantiene su supremacía er6gena.pág. 3. D A lo largo de los distintos tiempos que hemos desar~ollado. Madrid. Entonces. Hay. Esta última actitud femenina.Freud: Lo wgonimcióngrnitol infantil. a. en tanto "pequefio pene". y la "vagina es reconocida ya entonces como albergue del pene y viene a heredar al seno maternon. El clitoris. b. t . Obros completas. sigue siendo la zona erógena dominante. susceptible de responder positivamente a su deseo de tener un pene. En el curso de los aiíos que van de la infancia a la adolescencia. Cambio del partenaire amado: la madre cede el lugar a l padre. t. un cambio de objeta de amor.

del deseo de acoger en su cuerpo el órgano peniano. en el deseo de procrear un hijo. En definitiva. Se puede comprobar que el complejo de Edipo femenino es una formaci6n secundaria.c. mientras que el masculino e s u n a formación primaria. en esta tercera salida. al deseo de ser madre. l a femineidad es un constante devenir entramado por una multiplicidad de intercambios. Resumamos en pocas líneas el recomdo que conduce a una niiía a ser mujer. En un comienzo la bebita desea a su madre. se separa de ella por primera vez en el momento del destete y por segunda vez en el momento del descubrimiento de la castración materna. Su deseo de un pene se dirige entonces al padre bajo la forma de deseo de un hijo. todos ellos destinados a encontrar el mejor equivalente para el pene. O El deseo de gozar de un pene en el coito se metaboliza. Cambio del objeto deseado: el pene cede el lugar a un h¿jo. El desplazamiento de los investimientos erógenos del clítoris a la vagina se traducir6 por el pasaje. .

Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .Fragmentos de las obras de S.

el clítoris resulta "inferior" al pene 3e' tiempo La madre está castrada 4 1 0fui castrada como ella". piensa la niila Emergencia de la envidia del pene Resurgimiento del odio lkmpofinai Separaci6n de la madre Deseo orientado hacia el padre y hacia otros hombres 8 Fin del complejo de castración y Nacimiento del complejo de Edipo .Esquema del complejo d e castración e n la niño Odio preedípico 1 " tiempo Universalidad del pene (clltoris) (No hay amenazas verbales) 2 h tiempo Comparado visualmente.

Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .Fragmentos de las obras de S.

.

. muy pequefio y crecer6 cuando la nifia vaya siendo mayor. pues. sino una primacía del falo (1923). para ambos sexos..[21 Pam el ni% el pene está amemazado Ya es conocido cómo reaccionan [los nifiosl a la primera percepción de la falta del pene en las nifias.. el pene es u n atributo universal La primera Ide las teorías sexuales infantiles1 se enlaza con el desconocimiento de las diferencias sexuales (.Fragmentos de las obras de S. incluso a las de sexo femenino. el masculino.. órganos genitales masculinos como los que el nifio conoce por su propio cuerpo (1908).[11 El car6cter principal de esta "organización genital infantil" (. Freud sobre la castración Tanfo para el niilo como para la niñu. efectivamente muy importante. una primacía genital. No existe.) consiste en atribuir a toda persona. La carencia de pene es interpretada como el re- . del cual luego fue despojada.) consiste en que el sujeto infantil no admite sino un órgano genital. Poco a poco llegan luego a la conclusión. creen ver el miembro y salvan la wntradicción entre la observación y el prejuicio pretendiendo que el 6rgano es todavía. de que la nifia poseía al principio un miembro an6logo al suyo. Niegan tal falta.

en si misma. pues. Generalmente. amenazándolo [al niiíol con quitarle esa cosa con la cual la d e d a [el pene.. sufre el trauma más poderoso de su joven existencia (1938).[41 * Lo creencia del niAo en i a unioersalidad del pene en m& fLerte que i a realidad de ia percepci6n dela faltadepene Cuando el niiío ve desnuda a una hermanita suya o a otra niña. surgiendo entonces en el niño el temor a la posibilidad de una mutilaci6n anhloga (1923). Asf. como con intencidn consoladora y conciliante: 'El ..[31 * Lu experiencia visual del niña reactiva las amenama verbalen anterioreu [La madre] recurre al expediente violento. esa parte apreciada por sobre todo lo demás. tal amenaza 8610 surte su efecto siempre que antes haya sido cumplida otra condicián. al cual le falta.. al niiío le parece demasiado inconcebible que tal cosa pueda suceder.sultado de una castración. entonces toma en serio lo que le han dicho y.[51 . objeto de prácticas masturbatonasl. para tomarla más digna de crédito: le contará todo al padre y Bste le cortad el miembro. en efecto.) poco despues llega a ver el órgano genital femenino. sino que dice regularmente. no Compmeba la falta del miembro. Pero si (. cayendo bajo la influencia del complejo de castraci6n. pero ya le crecer6 cuando fla nifíal vaya siendo mayor" (1908). sus manifestaciones demuestran que su prejuicio ha llegado a ser lo bastante energico para falsear la percepción de lo real. es aún pequeñito.. delega en el padre la realización de tal amenaza. Aunque parezca extraño.

estimula la femineidad (1925).[81 Para l a ni. Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración. renuncia mtís o menos completamente a la posesión de la madre (1938).Entre el a m o r narcisista ~ os u r nene Y el a m o r incestuoso p o r s u madre. A fin de salvar su miembro sexual. e l ni& elige s u pene Si la satisfacci6n amorosa basada en el complejo de Edipo ha de costar la perdida del pene. En lo que se refiere's la relación entre los complejos.s u clftork es un pene El clitoris de la nifía se comporta al principio exactamente wmo un pene (1924 .[71 En l a nifia el complejo de Edipo es una formación secundaria: lo preceden y lo preparan las repercusiones del complejo de castración.[91 . 1923). 1923).de Edipo y de castración. En este conflicto vence normalmente el primer poder y el yo del nifío se aparta del complejo de Edipo (1924-fr.fr.[61 1 La masculinidad del niiio casi nunca soporta esa primera conmoción [de la angustia de castración]. el de la nifia es posibilitado e iniciado por el complejo de castración. Esta contradicción se explica considerando que el complejo de castración actúa siempre en el sentido dictado por su propio contenido: inhibe y restringe la masculinidad. surge un contraste fundamental entre ambos sexos. surgir&un conflicto entre el interes narcisista por esta parte del cuerpo y la carga libidinosa de los objetos parentales.

La niila advierte enseguida la diferencia (. el análisis puede demostrar que el mismo . Se siente en grave situación de inferioridad. órgano analogo al pene masculino.. y sucumbe a la envidia del pene. Lo esencid de la genitalidad femenina debe girar alrededor del clítoris de la infancia (1931).l. experimenta la envidia del pene La esperanza [de la niña1 de que. El que la niña reconozca su carencia de pene no quiere decir que la acepte de buen grado. que dejara huellas perdurables en su evolución y en la formación de su carácter. y el cutoris. órgano femenino propiamente dicho. es susceptible de persistir hasta una edad insospechadamente madura y puede convertirse en motivo de la conducta m48 extraña e inexplicable de . en tanto mujer (1912)..otro modo (1925).La mujer tiene dos [zonas genitales predominantesl: la vagina..[121 'hmbi6n el complejo de castración de la niña es iniciado por la visión genital del otro sexo.). Durante muchos aiTos la vagina es virtualmente inexistente (. manifiesta con gran frecuencia que tambibn ella 'quisiera tener una cosita así".. a pesar de todo. luego l a myier.[111 La nifía. Aún en tiempos'en que el conocimiento de la realidad la ha hecho ya abandonar semejante deseo por irrealizable.[101 La niña sabe que siempre estuvo coairada: La mujer no necesita este fantasma [de castración1 puesto que ya ha venido al mundo castrada. obtendr4 alguna vez un pene y ser4 entonees igual al hombre.

y entonces los motivos de hostilidad.perdura en lo inconsciente y ha conservado una considerable carga de energía (1933). la niña considera al principio su castración como un infortunio individual.[161 Cambio del partenaire amado: la madrc cede el lugar al padre .). bajo el influjo de la envidia ftílica...[131 8 La madre está costra&: resurgimiento del odio . y 8610 paulatinamente lo va extendiendo a otras criaturas femeninas y. El objeto de su amor era la madre ftílica. en calidad de objeto amoroso.) la falta de pene es casi siempre achacada a la madre de la nifla que la ech6 al mundo tan insuñcientemente dotada ( 1 9 2 5 ) ..[141 Una consecuencia de la envidia ftílica parece radicar en el relajamiento de los lazos cariñosos con el objeto matemo. a quien la hija. tambien a la madre. C. lleva [a la nidal al abandono de la madre amada. durante tanto tiempo acumulados. En medio de este resentimiento abandona a la madre y la sustituye. no puede perdonar el que la haya traído al mundo t a n insufidentemente dotada. [ 1 5 1 * La enemistad de algunas hijas contra su madre tiene como última raíz el reproche de haberlas parido mujeres y no hombres (1916). aprovechando una doble motivaci6n: la odia tanto por celos como por el rencor que le ... por último. con el descubrimiento de que la madre está castrada se le hace posible abandonarla como objeto amoroso.. [Ellal odia ahora a la madre que antes amara. vencen en toda la línea (1933). por otra persona: por el padre L.

anhelo en realidad inextinguible.[191 Su anhelo de poseer un pene.[171 Cambio de la zona erógeno de la niña: el clftorbcedc lugar a la vagina Podemos. su sensiblidad y con ella su significación a la vagina (1933). Pero no con carácter de permanencia. conforme a la antigua equivalencia simbólica (1933). originalmente. pues.[181 Combw &Z *do deeeodo: el pene cedt Zugor a un niño El deseo con el que la niíía se orienta hacia el padre es quiztis. pues. Pero la situación femenina se constituye luego. cuando el deseo de tener un pene es relevado por el de tener un nifio. sustituy6ndme asl el nifio al pene. puede llegar a satisfacerse si logra completar el amor al drgano convirti6ndolo en amor al portador del mismo (1938). el de wjnseguir de 61 el pene que la madre le ha negado.guarda debido a su falta de pene.[201 . total o parcialmente. Al principio su nueva relación con el padre puede tener por contenido el deseo de disponer de su pene (1938). el ciítoris debe ceder. mantener que en la fase fáiica de la niña es el clítoris la zona erógena directiva. con el viraje hacia la femineidad.

Biblioteca Nueva.. t. cit. op. t . 105. pág..4 Psychanalytique de Viennem. Obms completas. 2699. Obms completos. pág. p h .pág. [61 La diaoluciún del compkjo de Edipo. Obms c o m p h . [31 Zbfd. 111. [ll] Wnutes de la Socibt. &. 31 72. op. O h completas. 1265. 111. 1973. 111. pág. 1973.. t. [al A l g u ~ consecuencias s psfquicaa de la diferencia sexual a ~ t 6 m i o o Madrid. Biblioteca Nueva. pág. 1973. 2416. &l. M d . op. cit. S90í). pág. 2899. págs. Madrid. 3408. . t. Biblioteca Nueva. 12651266. 1973. Biblioteca Nueva. 1973. 3079. 1983. t.. Madrid. 3407. Madrid. Biblioteca Nueva. Obnw aompktor.. pág. [lo] Sobre l a sexualidad femenino.3ii3T L151 Algunas consecuencias psfquimw & la diferencia sexual a&tómirn. Obme completos. pág. [71 Compendio del psicmnáliais. t. cit. 2750. t. pág. [141 i b f d . [21 La organhción genital infrintil. pág. [131 Za femineidadn. [51 % d a d sexuales infantiles. [41 Compendio del psicoanálisis.Referencias de los fragmentos citados [II Teorías sexuales infantiles. Obms com. 2751. Gallimard. 111. 111. Biblioteca Nueva. [161 Varios tipos de canícter doscubiertos en la labor a ~ l f t i m . Madrid. op. N. Biblioteca Nueva 1973. . Biblioteca Nueva. op cit. 1973. [91 La disoluciún &l complejo de Edipo. 11. sesi6n del 20 de marzo de 1912. Madrid. 111. en Nuevas lecciones intmductorias al psicmnálisis. 2699. 111. pág. pág. Obms completas. 1973. pág. t. cit. [121 Algunas consecuencias psfquicas & la diferencia sexual anatómica. t. pág. en Les Premien Psychci~lystea. Madrid.

pág. . cit. 3410. cit. . 3167-3168. [20] Compendio del psicoanálisis.págs. op. 3173-3174. págs. c i t . 3409-3410.[17] Compendio del psicmnólisis. págs. op. [181 % afemineidad". loc.. [19] Zbíd..

. 106-112. (L'Hom- . págs. 1973. 1977. Madrid. Obras completas. Biblioteca Nueva. F . 1969. . pág. 95-98. Gailimard. [Hay versi6n en castellano: Sobre las tmrísmutaciones & los instintos y especialmente del erotismo anal. págs. tomo 111. [Hay versión en castellano: Teorúis sexrcales infantiles.UI'F. cit.Juanito7. Biblioteca Nueva. 1973. 1973. (Lepetit Hans)". 1910 Un souvenir d'enfance de ikonard de Vinei. tomo 111. 1962. Madrid. 1973.Selección bibliográfica sobre la castración 1905 !bis essais sur la théorie de la sexualitd. Biblioteca Nueva. 1917'Sur las transpositions de pulsions plus particulikrement dans I'erotisme anal". Obras completas. [Hay versión en castellano: Análisis & la fobia de un niiio & cinco aiios (Caso . Obras completas. [Hay versión en castellano: Des ensayos para una teoría sexual. 1918 "Extrait de I'histoire d'une nevrose infantile. op. 91-92. 179-180. tomo 111. U . y nota 51 (de 1920). Gallimard. en La vie sexueUe. Biblioteca Nueva. 1909nAnalyse &une phobie chez un petit gargon de cinq ans. Madrid. 1973. 71-77. pág. 1908"Les théories sexuelles infantiles". Madrid. [Hay versión en castellano: Un recuerdo infantü de Leonardo Da Vinci. 19. en Cinq Psychadyses. tomo 111. 1954.168-189. Biblioteca Nueva. págs. Madrid. pág. Obras completas. P. tomo 111.. P . Obras completas. en La uie sexuelk.

7 l l l . Biblioteca Nueva. op. Madrid.1 1938 "Le clivage du moi dans le processus de d6fensen. Biblioteca Nueva. cit. op. op. Obras completas. en Resultats. tomo 11. págs. Obras completas. 117-122. Obms completas. cit. [Hay versión en castellano: La disolución del complejo de Edipo. tomo IILI 1923"La disparition du complexe d'(Edipen.en La vie sexuelle. 265-268. Madrid.en La uie sexuelle. cit. [Hayversión en castellano: La organización genital infantil. 139-155. [Hay versión en castellano: Andlisis terminuble e interminable. págs. en La uie sexwlle. P. 133138. [Hay versión en castellano: Fetichismo.1 1927% f6tichismeW. págs. op. [Hay versión en castellano: Historia de una neurosis infantil (Caso del "Hombre de los lobos"). Obras completas. pdgs. 1973. 1973. 1973.1 1925 "Quelques conséquences psychiques de la W6rence anaiomique entre les sexes". pdg. pdgs. tomo 111. [Hay versión en caste1lano:Algum a s co118ecuencias psfquicas de la diferencia sexual anatómiar. cit. Adición a la teoría sexual. en Nuevas lecciones introductorias ai psiccanálisis. en La uie sexuelle. pdgs. tomo 111. Madrid. Biblioteca Nueva. 123-132. 1985. Biblioteca Nueva. en Nouvelles Confkrences d'introduction b la pgichanalyse. Madrid. Biblioteca Nueva. Pmblkmes 11 (1921-1938). tomo 111. 1973. 1984. cit.me aux loupes)". Biblioteca Nueva.. op. Obras completas. Madrid.F. Biblioteca Nueva.. Madrid. 1973. Gallimard.1 1933"La f6minitéu. Madrid. Obras compktas. Madrid. tomo 111. [Hay versión en castellano: Sobre la sexualidad femenina. 1973.1 1931 3 u r la sexualité f6mininew. 167175. J 1937"L'analyse avec fin et l'analyse sans fin". tomo 111. Zdkep. cit. op.1 1923"L'organization g6nitale infantilen.... 1973. 378-392.U. Obras completas. en Cinq Psychunalyses. Biblioteca Nueva. 1973. en La vie sexuelle.en ... tomo v r . [Hay versión en castellano: *La femineidad". Obras completas. págs. 113-116.

R4sultats. Iddes, ProbUmes Z Z , op. cit., págs. 283-286. lHav versi6n en castellano: Escisidn del "YO" en el prkeso & defensa, Madrid, Biblioteca ~ue"va,1973, Obms completas, tomo 1 1 1 1 . 1938Abrdg4de psychadyse, P.U.F. 1949,págs. 60-61,6566.[Hay versi6n en castellano: Compendio del psicoanólisis, Madrid, Biblioteca Nueva, 1973, Obras completas, tomo 1111.
LACAN, J.

1

Le Séminaire, livre 111, Les Psychoses, Seuil, 1981, págs. 21-22,170,195-206, 349-355. [Hay versi6n en castellano: El Seminario 3. ia.s psicosis, Barcelona, Paid6s, 19831.

La reiation d'objet et les strucilvur freudiennes (seminario inédito), lecciones del 12 de diciembre de 1956, del 16 de enero de 1957,del 30 de enero de 1957,de febrero de 1957y de marzo de 1957.
Les formations de I'inconscient (seminario inédito), lecciones de mano de 1958,de abril de 1958,de mayo de 1958y del 5 de junio de 1958. Le desu et son interpretation (seminario inédito), lecciones de febrero de 1959,de abril de 1959,del 13 de mayo de 1959,del 20 de mayo de 1959,del 10 de junio de 1959, del 17 de junio de 1959 y del le de julio de 1959.

Ecr¿ts, Seuil, 1966,págs. 232,386-393,555-556, 565, 685-695,732,820. [Hay versión en castellano: Escritos 1, México, Siglo XXI, 1970 y Escritas 11, México, Siglo XXI, 19781.

DOLTO, F., La sexualitd fdminine, Le Livre de Poche, 1982, ~ á e 99. . [Hay versión en castellano: La sexualidad -,
jeGninal. L'image inconscient du corps, Seuil, 1984, págs. 63208. [Hay versión en castellano: La imagen inconsciente del cuerpol.

1

L E C W , S.,

Psychanalyser, Seuil, 1968, cap. 8 . [Hay versión en castellano: Psicoanaluar, MBxico, Siglo

XXI, 19781.

-,

Démasquer le rdel, Seuil, 1971, pág. 46-53. [Hay versión en castellano: Desenmascarnr lo real. El objeto en psicoanálisis. Buenos Aires, Paidós, 19621. venir, Bourgois, 1980, p@.

NASIo, J.-D., Lrnconseient

41-43.

SAFOUAN, M. La scrwlitd fdminine, Seuil, 1976, pág. 7394,129-141.

El concepto de FALO

) la prevalencia del centro f6lico nunca fue modificada. Fue Jacques Lacan quien elevó el vocablo "falo" al rango de concepto analítico y reservó el vocablo "pene" para denominar sólo el órgano anathmico masculino. es empleado en ocasiones para nombrar el "estadio f61icon. übm L<rs psicosis. No obstante. 1984.e n pos de una mayor claridad.) cualquiera sea el reordenamiento que [Freudl haya introducido en su teorización (. Wd6a.pdg. Freud ya había esbozado esta diferencia que Lacan se esforzar6 por acentuar. Cuando Freud insiste en el car6cter exclusivamente masculino de la libido. J. 444. dedicado a la castración."i La primacía del falo no debe ser confundida con una supuesta primacía del pene. de lo que 1 Lacan. en muchas ocasiones.. Es asi como Lacan puede escribir: "Este es un hecho verdaderamente esencial (.. En el capítulo anterior. . rara vez utilizado en los escritos freudianos.: El scminorio.. momento particular del desarrollo de la sexualidad infantil durante el cual culmina el complejo de castración. mostrando hasta que punto la referencia al falo es preponderante en la teoría freudiana.El concepto de falo El término Yalo". se dejó en suspenso esta distinción pene-falo y se mantuvo . Freud utiliza con mhs frecuencia el término "pene" cada vez que tiene que designar la parte amenazada del cuerpo del varón y ausente del cuerpo de la mujer..el vocabulario freudiano. Barcelona.

se trata no es de libido peniana sino de libido f6lica. o falo imaginario. Lo que el niAo percibe como el atributo poseído por algunos y ausente en otros no es el pene sino su representación psiquica. que resulta del carttcter físicamente prominente de este ap6ndice del cuerpo y que confiere al pene una fuerte pregnancia. Luego."buena forma' peniana la que se impone a la percepción del niño bajo la altemativa de una parte presente o ausente del cuerpo. la intensa carga libidinal acumulada en esta región peniana y . Es decir que el elemento organizador de la sexualidad humana no es el órgano genital masculino sino la representacidn constmida sobre esta parte anatómica del cuerpo del hombre. es la representación psfquica inconsciente que resulta de tres factores: anatómico. podemos deducir que el objeto central en tomo al cual se organiza el complejo de castración no es. a un tiempo táctil y >+sual. Ante todo. el órgano anatómico peniano sino su representación. ¿Pero qu6 es el falo? Si retomamos la totalidad del proceso de la castración tal como fue estudiado en el varón y en la niña. segundo factor. a decir verdad.Es la. el factor anatómico. La preponderancia del falo significa que la evolución sexual infantil y adulta se ordena según la presencia o ausencia de este pene imaginario -denominado faloen el mundo de los humanos. Hablaremos entonces de falo imaginario y de falo simbólico. ya sea bajo la forma imaginaria o bajo la forma simbólica. Falo imaginario La forma imaginaria del pene. libidinal y fantasmtttico. Lacan sistematizar6 la dialbctica de la presencia y de la ausencia en tomo al falo a trav6s de los conceptos de falta y de significante.

desmontable e intercambiebk con otros objetos. no forma parte del campo del psicoanAlisis. E n suma. A partir de todo esto se hace fhcilmente comprensible el hecho de que el término "pene" -vocablo anatómico. o para ser mAs precisos. Puesto que debe renunciar a la madre. tambidn . Ya no se trata aqui. el pene. amenazado o preservado. Y para finalizar. aquella que asigna al 6rgano masculino el valor de objeto sepamble del cuerpo.que suscita los frecuentes twamientos autoer6ticos del nifio. el tercer factor. en su realidad anatómica. Por ejemplo. &lo entra en este campo en tanto atributo imagina* -falo imaginario. de. ligado a la angustia provocada por el fantasma de que dicho 6rgano podna ser alguna vez mutilado. en el caso del complejo de castraci6n masculino.resulte impropio para designar esta entidad imaginaria creada por la buena forma de un 6rgano pregnante. Ante todo.con el cual están provistos solamente algunos seres. la figura sirnWlica del falo imaginario. el intenso amor narcisista que el nitio le confiere y la inquietud extrema de verlo desaparecer. como ea el caso del falo imaginario. fantasmAtico. el de operador simbólicod Falo simb6liw El foto es un objeto interc¿zmbidZe La figura simbólica del pene. o "falo simbólico" puede entenderse según distintas acepciones. que el falo simb6lico sea un objeto presente o ausente. Vamos a ver que a su vez este falo imaginario toma otro estatuto. el falo imaginario puede ser reemplazado por cualquiera de los objetos que se ofrecen al niiio en el momento en que es obligado a renunciar al goce con su madre. sino de que ocupe uno de los lugares en una serie de terminos equivalentes.

Dicho de otra manera.J. tambi6n los objetos perdidos . denominada por Freud "ecuación simbólica": está constituida por objetos diversos cuya función. es en sí mismo la condición que garantiza la existencia de la serie y que hace posible que objetos heterogdneos en la vida sean objetos equivalentes en el orden del deseo humano.abandona el órgano imaginario con el cual esperaba hacerla gozar. se excluye de la serie y se convierte en el patrdn simbólico que hará posible que objetos cualesquiera sean sexualmente equivalentes. El falo es el patrón simbólico Pero el falo es mucho más que un tdrmino entre otros en una serie conmutativa.e l seno que el niño pierde o las heces que se desprendentoman el valor del falo imaginario. estriba en mantener el deseo sexual del niiio. . a la v a que le posibilitan apartar la peligrosa eventualidad de gozar de la madre. Queremos subrayar también que el valor de objeto intercambiable del órgano masculino en su estatuto imaginario (falo imaginario) se reconoce de modo notorio en esa tercera salida del complejo de castración femenino que en el capitulo anterior caracterizamos como la sustitución del deseo del pene por el deseo de procrear: el falo imaginario es reemplazado simbólicamente por un niiio. Así. es decir. la experiencia de la castración es tan emcial en la constitución de la sexualidad humana que el objeto central imaginario en derredor del cual se organiza la castración -fnh imaginario. a la manera de un seíruelo. todos ellos referidos a la castración. El falo es intercambiado entonces por otros objetos equivalentes (pene = heces = regalos = . por ejemplo.. van a reproducir el mismo esquema que el de la experiencia de la castración Desde esta perspectiva.va a marcar con su impronta tcdsa ias demás experiencias erógenas sea cual fuere la zona del cuerpo concernida El destete. Esta serie conmutativa. o el control del esfínter anal. el mismo falo imaginario deja de ser imaginario.

etcétera) estarBn siempre marcados por l a experiencia cnieial de haber tenido que renunciar al goce de la madre y aceptar la insatisfacción del deseo. a saber: las satisfacciones resultan siempre insuficientes respecto del mito del goce incestuoso. es porque es la huella de este acontecimiento mayor que es la castración. y que todo deseo es finalmente insatisfecho. Ante todo. Insistamos una vez mBs a fin de evitar equívocos: en el campo del psicoanBlisis los términos "sexual" o "sexualidad" no deben ser confundidos con el erotismo genital sino referidos al siguiente hecho esencial de la vida libidinal. . el de ser un objeto sustituible entre otros y el de ser -fuera de esos objeto* el referente que garantiza la operación misma de su sustitución. todos los deseos humanos (deseo oral. es decir. es decir. pero está implicada de modo tan directo en la teoría lacaniana de la castraa6n que tendremos que repasar previamente sus puntos fundamentales.Si el falo puede excluirse de la serie conmutativa y constituir su referente invariable. Aiui existe una tercera acepci6n del falo simb6lic0. anal. El falo simb6lico significa y recuerda que todo deseo en el hombre es un deseo sexual. y 6ste úItimo del falo simbólica en sus dos estatutos. visual. El significante fBlico es el límite que separa el mundo de la sexualidad siempre insatisfecha del mundo del goce que se supone absoluto. recordemos que distinguimos el pene real del falo imaginario. no un deseo genital sino un deseo tan insatisfecho como el deseo incestuoso al cual el ser humano hubo de renunciar. Afirmar con Lacnn que el falo es el significante del deseo implica recordar que todas las experiencias eidgenas de la vida infantil y adulta. Decir que el falo es el significante del deseo equivale a decir que todo deseo es sexual. la aceptación por todo ser humano del límite impuesto al goce en relación con la madre.

Por lo tanto.El falo ea el signifícante de la ley En la concepción lacaniana la castración no se defiie tan 9610 por la amenaza que provoca la angustia del nifio. ni por la constatación de una falta que origina la envidia del pene de la nifia. el padre castra a la madre de toda pretensión de tener el falo y al mismo tiempo castra al niiio de toda pretensión de ser el falo para la madre. A fin de acentuar mejor la distinción entre la teoría lacaniana de la castración y del falo. Así. el agente de esta operación de corte es el padre. quien representa la ley de prohibición del incesto. La palabra paterna que encarna la ley simbólica realiza entonces una doble castración: castrar al Otro materno de tener el falo y castrar al nifio de ser el falo. Por lo general. Para Lacan la castración es el corte producido por un acto que secciona y disocia el vínculo imaginario y narcisista entre la madre y el nifio. y al recordar al niiío que no puede poseer a su madre. la madre en tanto mujer coloca al nifio en el lugar de falo imaginario. De este modo se establece una relación imaginaria consolidada. se identifica como si fuera 61 mismo ese falo. entonces. y las tesis freudianas. entre una madre que cree tener el falo y el nifio que cree serlo. se define. Al recordar a la madre que no puede reintegrar el hijo a su vientre. como el de toda mujer. el mismo falo que la madre desea desde que entró en el Edipo. a diferencia de lo que habríamos enunciado con Freud. por la sepnmci6n entre la madre y el hijo. . el nifio se aloja en la parte faltante del deseo insatisfecho del Otro materno. fundamentalmente. El deseo de la madre. Como ya hemos visto. es el de tener el falo. . el acto castrador no recae exclusivamente sobre el nifio sino sobre el vlnculo madre-niiío. y a su vez el nifio se identifica con este lugar para colmar el deseo matemo.e s t e acto recae mds bien sobre un vínculo que sobre una persona. El nifio. subrayemos que en Lacan: -la castración es mds un acto de corte que una amenaza o una envidia.

entonces. por ser intercambiable. objeto deseado por la madre con el cual el niño se identifics. por estar investido. todos ellos estAnXGetos al orden simbólico que asigna a cada uno su lugar definido e impone un limite a su goce. y finalmente el falo simbólico. La dificultad para despejar con claridad la teona lacaniana del falo proviene justamente de estas múltiples funciones encarnadas por el falo. . estmcturada wmo un lenguaje y profundame* inconsciente. un obstáculo a franquear. Es decir que es la ley que rompe la ilusión de todo ser humano de creerse poseedor o de identificarse con una omnipotencia imaginaria. se confunde con la ley separadora de la castración.e s t e acta apunta a un objeto: el falo imaginario. Ahora podemos wncebir la tercera acepción del falo simbólico en tanto asimilado por Lacan a la ley misma en su eñcacia interdictora del incesto y separadora del vinculo madre-niño. padre. Una pmeba a atravesar. son todos desafios de la vida cotidiana que reactualizan . en tanto simbólico. no es en realidad la acción de una persona fisica sino la operación simbólica de la palabra paterna. está inexorablemente sometidq Madre. una decisión a tomar. El acta de la castración obra por la ley a la cual el padre mismo. hijo. un examen a aprobar. Nos encontramos.. . Para Lacan.e 1 acto de castración. como sujeto. aun cuando es asumido por el padre. el objeto al cual apunta la castración y . El pene real. etcétera. sólo existe como falo imaginario. a su vez el falo imaginario. el agente de la castración es la efectuación en todas sus variantes de esta ley impersonal. sólo existe como falo simbólico. Se hace comprensible entonces el sentido de la fórmula lacaniana: la castración es simbólica y su objeto imaginario.la fuerza separadora de un límite simb6lico.s i n que el sujeto tenga conciencia de ello y al precio de una p6rdida. ante una singular paradoja: el mismo falo es. el corte que opera la castración. por ser significante del deseo. en tanto imaginario.

.

Fragmentos de las obras de S. Lacan sobre el falo Selección bibliográfica sobre el falo . Freud y de J.

.

. No es . procuran sensaciones de placer anAlogas y de este modo pueden jugar el rol de 6rganos genitales ( 1 9 1 7 ) . sino que otras partes de su cuerpo aspiran en 61 a esa misma sensibilidad.Fragmentos de las obras de S. con el excremento. primer trozo de nuestro cuerpo al cual tuvimos que renunciar (1917).. Freud y de J. por analogía. no s610 en los órganos genitales sitúa [el niiíol la fuente del placer que espera. Lacan sobre el falo Freud El falo es un objeto sepamble y suatituibk El pene queda así reconocido como algo separable del cuerpo y relacionado.[11 . si hay que entender por ello un efecto imaginario. [ 2 1 El falo es un patrón simbólico El falo en la doctrina freudiana no es una fantasía.

bueno. ¿por que hablar de falo y no de pene? Es que no se trata de una forma o de una imagen o de una fantasía.[6] El niño ea el falo imaginario del deseo de ia madre En la relacidn primordial con la madre [el niiiol hace la experiencia de lo que a esta le falta: el falo C. ordenadas todas ellas en tomo al falo [simbólico1presente-ausente.[5l El falo sinibóiico e q u i w k a lo ley La metáfora paterna actúa en si por cuanto'la primacfa del falo es instaurada en el orden de la cultura..[31 E 1 falo es el significante del deseo Y en primer lugar.tampoco como tal un objeto (parcial. sino como significante del deseo. en todos sus avatares. pene o clítoris que simboliza. Menos aun es el órgano. interno..) en la medida en que ese termino tiende a apreciar la realidad interesada en una relación.).. malo.[4] De hecho lo que hay que reconocer es la función del falo.) Entonces se esfuerza por satisfacer [en ella1 ese deseo imposible de colmar en una dial6ctica muy particular de seiíuelo.[71 . por ejemplo en actividades de seducción. no como objeto. el significante del deseo. etcetera . sino de un significante. Pues el falo es un significante L.. el significante destinado a designar en su conjunto los efectos del significado.. ..

el sujeto debe primero reconocer que no lo es. esencialmente en cuanto circular& por todas partes en el significado: es en la madre donde se plantear&la cuestión del falo y donde el niiío debe descubrirla. objeto metonímico.[lll La castración ea rimb6licq au &jeto imaginario La castración. S610 a partir de aquí. sea hombre o mujer. El objeto de ese deseo es el falo. en tanto se la encuentra en la génesis de una neurosis. podd normalizar su posición natural.[81 Si el deseo de la madre es el falo.[9] El nilio es e a s t d o de UIer el falo" . la solución del problema de la castración no está en el dilema: tenerlo o no tenerlo.En un primer tiempo. puede entoncm tener el falo w o 14 forma del internadio eimbólico El falo tiene en efecto una función de equivalencia en la relaci6n con el objeto: es en proporción con cierta renuncia al falo como el sujeto entra en posesión de la pluralidad de los objetos que caracterizan al mundo humano. el niño quiere ser el falo para satisfacerlo.. es deseo de deseo.. no es jamds real sino simb6lica y recae sobre un objeto imaginario.[lOl Si el niiio ea castrado de Yser el falo". e1 niño está en relación con el deseo de la madre.[l2] * .

. t. - . Obras completas. op.-B.. 89. 673..El falo imaginario es una imagen en negatiuq un agujero en l a imagen del otro . 1970. 11. en Las formuciones del inmnsciente. 124. [3] "La signifieaei6n del falo'. p6gs. op. pág. o sea la imagen del pene. [13] 'Subversi6n del sujeta y dialéctica del deseo" en Escritos. Nueva Visi6n. III. cit.Obras complelas. pág. cit. X(19&1957). pága.loc cit. Buenos Aires. [8]¿as formaciones del inconsciente. Biblioteca Nueva.-B. 112. 822. 11. Pontalis. 1981. Madrid.. transcripción de J. 124. Biblioteca Nueva. op. t . u & . [4] Las formaciones del inconsciente.pág... es negatividad en su lugar en la imagen especular [del otro1. en Bulletin depsychdo&. [lo] Las formaciones del inconsciente. [ 1 1 I El deseo y su interpretaci6~tranncripci6n de J. [ 2 1 Intrmiuction a la psychanalyse. 1973. Pontalis. el falo. cit. t.. Madrid. 1 1 2 1 La relation &jet et les strudures freudiennee. cit. op. pág. pág. 193194. pág.- (1956-1 . 11. 151 Ibfd. 669-670. 2038. 173. Payot. 852. 1973. t. t. pág. [9]"La agnificaci6n del falon. [Hay versi6n castellana: Lecciones intductorias a l psicoandlisis. Siglo XXI. pág.[131 Referencias de los £ragmentos citados [l] Sobre las transmutaciones de los instintos y especialmente del erotismo anal. Buenos Aires. cidn de J.. en Escritos.

abril. 1969. 632-633. págs. 608. 1966. pág. 565-566.. lecciones de mano. [Hay versión en castellano: Compendio de psicoanálisis. Madrid. Biblioteca Nueva. Le &sir et son interprhtation (seminario inkdito). [Hay versión en castellano: La organización sexwi infantil. Seuil.] .Selección bibliográfica sobre el falo FREUD. Obras completas. Siglo XXI. [Hay versión en'castellano: Escritos I y Escritos II. mayo. 1973. mano de 1957.F. respectivamente. Obras completas.. 732. J. tomo 111. p8gs. 1973. Biblioteca Nueva. Les formutwns de I'inconscient (seminario in6dit. Ecrits. MBxico. 685-695.. P. 1970 y 1978. lecciones de abril. 1923"l'organisation génitale infantile" en La vie sexuelle.lQy 26 de junio de 1957.F.U. 683.1 1938Abrégt de psychanaiyse.. tomo 111. lecciones de diciembre de 1956. 1949. 555-556.1 LACAN.U. 15. mayo y junio de 1958. junio y julio de 1953. Adición a la teorla sexual. P. 793-827. 113-116.o). iu relation dbbjet et les structures freudiennes (seminario inBdito). 522. Madrid. S. 715.

articulo YPhallus". pág. págs. págs. [Hay versión castellana: Desenmascarar L o real. O. D. vol. op.. Buenos Aires.BONNET. 1971. Seuil.1 NASIO. 1982. 621. C.J. vol.. y SAFOUAN. en Esquisses psychanalytques. 1949. T h e symbolic equation: Girl = Phallus" en Psychoanalytic Quarterly. ptígs. 101-117. 914-915. Paidós. 45-53. [Hay versión castellana: Desenmascamr lo real. cit. pág. O. vol. . 5. CONT~.. en Encyclopaedia Universalis.. XiI. M. "La logique phallique" en Psychanalyse d lZTniversifé. Buenos Aires. 1980. XX. Démasqlrer le réel. 199.. LEcLAIRE. S. págs. NP 9. TNLLANDIER. 19821. G. "Le phallus: une note historique". 303-324. FENICBEL. Paidós.. NP 20.. primavera 1988. 3. "Mbtaphore et phallus" en Dkmasquer le &l.

El concepto de NARCISISMO .

.

en 1899.El concepto de narcisismo* Sylvie Le Poulichet La referencia al mito de Narciso. introduce por primera vez el término "narcisismo" * La versi6n definitiva de este texto en francés h e establecida por Liliane Zolty. sino que intentaremos despejar las líneas centrales que sitúan la comprensión del concepto. un modo particular de relación con la sexualidad. Mediante el montaje de un esquema propuesto por J. No vamos a establecer en su totalidad las referencias en estos dos autores. El concepto de narcisismo en Freud En 1898. Nasio podremos sostener a lo largo del texto los principales desarrollos teóricos. Ahora bien. por el contrario. en el campo del psicoanálisis el concepto de narcisismo representa. D. seguiremos la evolución de dicha noción a . Pero es Paul Nacke quien. A fin de exponer el concepto de narcisismo. Havelock Ellis hace una primera alusión al mito de Narciso a propósito de las mujeres cautivadas por su imagen en el espejo. podría hacer creer que semejante amor sería totalmente independiente de las pulsiones sexuales tal como Freud las puso de manifiesto. .traves de los trabajos sucesivos de Freud y de Lacan. que evoca el amor orientado a la imagen de uno mismo.

. Finalmente. en reacción a las desviaciones de algunos de sus discípulos. Con este término designa un estado de amor por uno mismo que constituiría una nueva categoría de pewersi6n. En lugar de seguir la evolución a lo largo de los textos. se vea llevado a precisar su posición sobre el narcisismo. Recordemos que con el término 7ibidon Freud designa la energía sexual que parte del cuerpo e inviste los objetos. nuestro intento radicara mtís bien en despejar las grandes líneas de la elaboración freudiana Es en 1911 cuando Freud. Habrtí que esperar hasta 1910 para que Freud. con ocasión de su estudio sobre la psicosis del presidente Schreber. Freud sostiene que un uso incorrecto de la noci6n de narcisismo podría desviar la investigaci6n psicoanaiítica. Ahora bien. plantea por primera vez el narcisismo como un eshdio normal de la evolución de la libido. se opone a Sadger con respecto a la cuesti6n del narcisismo en la homosexualidad. explicaba la elecci6n según la edad en la que sobrevino el trauma. el estudio de las psicosis había conducido a este último a ampliar la noción de libido hasta hacerle perder todo cartícter propiamente sexual. Critica de modo radical las tesis de Jung: en efecto. Al mismo tiempo. En ambos casos.en el campo de la psiquiatría. en esta Bpoca Freud se planteaba la pregunta de la "elecci6n de la neurosis": ¿por qu6 se vuelve uno obsesivo y no histérico? En ese momento. al subestimar la función de las pulsiones sexualee cuya preponderancia recuerda una vez mtís. descubriremos algunas contradicciones debidas en parte a las sucesivas reformulaciones de la teoría. estos debates lo conducen a elahorar una verdadera teoría del narcisismo. Si reunimos todos los postulados de Freud sobre el narcisismo.

que vamos a abordar de modo sucesivo. t. eseribe.. el narcisismo primario representa un espacio de omnipotencia que se m a en la confluencia del narcisismo naciente del niiío y el narcisismo renaciente de los padres. S. primario y secundario. Obras completas. Madrid. Freud pone el acento en la posici6n de los padres en la constitución del narcisismo primario: "El amor parental [hacia su hijo1 (.) no es más que una resurrección del narcisismo de los padres".Narcisismo primario y narcisismo secundario Freud distingue dos narcisismos. asegurando de este modo la inmortalidad del yo de los padres. es decir el placer que un órgano obtiene de si mismo. satisfacerse en el propio cuerpo. las pulsiones parciales buscan. independientemente una de la otra. . 1 h d . En 1914. En 1914.pág.: Intmdmión d noreiskmo. define el narcisismo primario como un estado que no se puede observar de modo directo pero cuya hipótesis hay que plantear por un razonamiento deductivo. quienes atribuyen al niíio todas las perfecciones. cuando el yo en tanto tal aún no se constituyó. En este espacio vendrían a * D e l mismo modo.* 6ste sólo se desarrolla de modo progresivo. una Ireproducci6nndel narcisismo de los padres. en su artículo dedicado a la "introducción" al narcisismo. 1973. ya que el yo es también un &jeto que ae mnatiiuye en la i m q n ¿el otm..2027. "Su Majestad el Bebé" realizará 108 suefios de deseo que los padres no r e d i a ron". el tipo de satisfacción que caracteriza al narcisismo primario. la libido objeta1 y la libido del yo no esuin en una relaci6n de exehin6n: existe una reversibilidad de la bido. De alguna forma. para Freud. Biblioteca Nueva. proyectan en 6 1 todos los sueaos a los cuales ellos mismos hubieron de renunciar.1 Se produce una "reviviscencia". Este es. En un principio no existe una unidad comparable al yo. los objetos investido8 por las pulsiones son las propias partes del cuerpo (fgura 1). El primer modo de satisfacción de la libido sería el autoerotismo. D. En ese entonces. Freud.

comiwebPsique 66 . Madrid Biblioteca Nueva. en lai Observaciones psicoanallticas sobre un caso de paranoia n u l o b ~ m e n td c e + (coso Sdreber). Biblioteca Nueva.esnips. 1 1 .110. t.1978. 2 3 www.U. para que se constituya el narcisismo secundario es preciso que se produzca un movimiento por el cual el investimiento de los objetos retorna e inviste al yo. E & movimientos e s t h magistralmente indica& en 1911. pronuncian las buenas y las malas hadas sobre la cuna del nifio. Por lo tanto. II. 1973. a la manera de los votos que.t.F. siguiendo la imagen de Francois Pemer. Madrid. t. phg.:Loc~d'AnlUi.Bourgois. el pasaje al narcisismo secundario supone dos movimientos3 que podemos seguir en el siguiente esquema (figura 2): Pemer.2 Situemos ahora el narcisismo secundario. que corresponde al narcisismo del yo. Obrad eompirtos.plig.inscribirse las imágdnes y las palabras de los padres. 1973. 1740. y en 1913 en La dispos*idn a lo neumsia obacsiw.

En Freud este concepto designa las representaciones culturales. exigencias que se traducen simb6licamente a trav6s del lenguaje. En efecto. De allí en mds. para volver a ganar el amor y la perfección narcisista. Mientras que con el narcisismo primario el otro era uno mismo. el objetivo será hacerse amar por el otro. y por eso.mientras la primacía de las zonas genitales aún no se ha instaurado. Pero el elemento más importante que nene a perturbar el narcisismo primario no es otro que el "complejo de castración". ideal que se formó en su exterior y que desde allí le es impuesto. ¿Por qu6 sale el niao del narcisismo primario? El niño sale de ese estadio cuando su yo se encuentra confrontado a un ideal con el cual debe medirse. .Mds tarde estos investimientos retornan k b r e el yo. pero tambi6n se dirige a otros. el sujeto concentra sobre un objeto sus pulsiones sexuales parciales 'que hasta entonces actuaban bajo el modo autoerótico". El niño comprende entonces que ella tambi6n desea fuera de 6 1 y que 61 no es todo para ella. complacerlo para reconquistar su amor. En realidad el yo "aspira intensamente" a reencontrarlo. los imperativos hticos. Para Freud. la libido inviste el objet o . Lo que se perdió es la inmediatez del amor. tal como son transmitidos por los padres. entonces. b . ahora uno sólo se puede experimentar a trav6s del otro. las del ideal del yo. La libido.Según h u d . 6sta es la herida infligida al narcisismo primario del niño. pasará por la mediación del ideal del yo.a . Su madre le habla. toma al yo como objeto. sociales. Mediante este complejo se opera el reconocimiento de una incompletud que va a suscitar el deseo de reencontrar la perfección narcisista. pero esto sólo se puede hacer satisfaciendo ciertas exigencias. de a poco el nifio va siendo sometido a las exigencias del mundo que lo rodea. el desarrollo del yo consiste en alejarse del narcisismo primario.

.

Pero es importante subrayar que esta imagen amada constituye una imagen sexualmente investida.6 Y precisa que todo amor por el objeto comporta una parte de narcisismo. Para ser rigurosos. hombres jóvenes y semejantes a su propia persona. y no del yo (moi) mmo lo darían a entender eattas Uneas. es decir. partiendo de una posición narcisista. Biblioteca Nueva. podemos despejar de los textos freudianos la idea de que el yo encarna un reflejo del objeto.elecci6n analltica de obieto* en la aue el sujeto privilegia 'la mujer nutriz' o 'el hombre pmtector". Cf. . p4g. objetos seniales derivados de las primeras experiencias de satisfacción Ligadas al ejercicio de I P ~ funciones vitales. Madrid. Freud observaba que ". 1519. t. ahora vamos a considerar dichas imtígenes en su relación con el investimiento sexual. a l . U. s Elección diferente a la . debemos establecer una precisión.: lks enmyoe pom UM tmrh knid. Obms compktna. eso es lo que Freud denomina "elección narcisista de objetow. Freud 4 Freud.. 1973. dicho de otra manera. Volvamos a lo que afirma k e u d respecto de la elección del objeto de amor en los homosexuales: ellos mismos se vuelven su propio objeto sexual -dic. el yo se modela sobre la imagen del objeto.* A propósito del presidente Schreber.Imagen del yo y objeto sexual El bosquejo del narcisismo que acabamos de presentar incluye una imagen del objeto y una imagen del yo. vemos una supervaioraci6n sexual del propio yo y que podemos situar al lado de la conocida supervaloración del objeto er6tico. op. S. a los que quieren amar como la madre los amó a ellos. En el caso de la homosexualidad se trata de una imagen que representa lo que la madre desea. los desamilos de las p g . al amar esa imagen el homosexual se toma a sí mismo como objeto sexual. 6 En Cam Schreber. A propósito de la elección narcisista de objeto. 1178. 175-176. nota 637.es decir que "buscan. Lacan remnoda el estadio del espejo amo fomador del yo (Jc).i Asf. pbg."' Amar* a sí mismo a trav6s de un semejante. ..

En cuanto concierne a la relación entre la imagen del yo con la imagen del objeto. dice Freud. 8 Eteud. Freud enunciara claramente los postulados generales que resultan de este estudio de la melancolía. las formulaciones freudiana$ se van a aclarar gracias a la teona de la identificación.tambidn evoca un estado en el cual "la mujer se basta a sí misman. pág.7 La identificación del yo con la imagen tokal del objeto representa una regresión a un modo arcaico de identificaci6n en el que el yo encuentra en una relación de incorporación al objeto. 9610 se ama a si misma. "la sombra del objeto cayó así sobre el yo". 11. Biblioteca Nueva.: El yo y d dlo. Biblioteca Nueva. precisa que "el narcisismo del yo es de este modo un narcisismo secundario sustraido a los objetosWa y añrma que l a libido que fluye hacia el yo por 7 F m d . t. lii. Madrid. hablando con precisión. Este estudio constituye un desarrollo importante para la teoría del narcisismo y. S. 1913. Obms mmpktan. S. pág. Madrid. el an4lisis de los fenómenos patológicos permitir4 esclarecer los procesos normales. a partir del estudio del duelo y de la melancoiía: el yo se identifica con la imagen de un objeto deseado y perdido. y busca suscitar la envidia mosthdose. podemos entender el narcisismo como el investimiento de su propia imagen bajo la forma de un falo. En especial. Despuds de 1920. Narcisismo e identificación Freud concibió la identificación narcisita en 1917. En la melancolía. 2095.: Duelo y n r s l d f n .Obros mmp¿dros. 1973.t. Entonces. como sucede a menudo en la trayectoria freudiana. 2720. . el investimiento del objeto retorna sobre el yo.

pág. a la pregunta de la eleccidn de la enfermedad: ¿por qud se vuelve uno histhrico. No encontré la nota en ese arttculo. Podemos así representarnos con el yo como una cebolla formada por distintas capas de identificación al otro. toda la li9 @E. pem sl. 27U. los suietos retiraron "realmenten su libido de las perso&s y dei mundo exterior. en el aittmlo que c h . a partir de su teoría del narcisismo. mientras que en los casos de demencia precoz y de esquizofrenia (afecciones que Freud denomina "neurosis narcisistas"). i b a . estando esta imagen constituida por las identificaciones del yo a las imAgenes de los objetos. Neunwris narcisista8 y estancamientoa d e la libido En su artículo de 1914. contiene. la transformación de los investimientos de objeto en identificaciones contribuye en gran parte a la formación del yo. el yo resulta de la 'sedimentación de los investimientos de objetos abandonadosn. . "la historia de tales elecciones de objeton. [ T . y no paranoico? Llega a la conclusión de que el neurótico mantiene una relación erótica con los objetos por la mediación de los fantasmas. textualmente.1o En esta medida se puede considerar que el yo resulta de una serie de "rasgos" del objeto que se inscriben inconscientemente: el yo toma los rasgos del objeto (Fgwa 3). Por lo tanto. (El original &te a Psiodogh de los nuurrs y onólLsUI del yo. en cierto modo. el narcisismo secundario se define como el investimiento libidinal (sexual) de la imagen del yo. ] '0 i b a . por ejemplo. Freud intentó responder.En suma. 2711.Nota 1640. .o Así.medio de las identificaciones descritas representa su narcisismo secundarion. En ambas enfermedades narcisistas se produce una retracción de la libido con la cual estaba investido el objeto. Así.

.

han sustituido los objetos reales por otros imaginarios. Freud describe otras formas de 'estancamiento de la libido". cualquier parte del cuerpo Freud. El corte con el objeto es correlativo a una detención de la circulación de la libido. slniomo y angusfia. en Inhibicidn. Esta formulaci6n aparece en 1926.. a la vez que el objeto se separa del mismo. en donde efectivamente no es determinante que la enfermedad sea real o imaginaria. pág. op.'P la libido deja de circular. Y Freud demuestra que en este caso resulta imposible diferenciar la libido del interes del YO. S. 2018. El hipocondriaco inviste una zona de su cuerpo que adquiere el valor de órgano sexual en estado de excitación.. al tiempo que se opera un repliegue de la libido sobre su yo. según Freud. a propósito del dolor de muelas del poeta: "Concentrándose est.bid0 es acumulada por el yo donde se estanca.: I n f r b i 6 n al narcisismo.. o los han mezclado con ellos. . 11 12 2882. Biblioteca Nueva. iü. En la enfermedad orgánica el enfermo retira regularmente todo su "interés libidinaln del mundo exterior y de sus objetos de amor.4 su alma en el estrecho hoyo de su molar. Busch. puesto que la erogeneidad es una propiedad general de todos los órganos. Podemos representar este corte en el esquema ífígum 4): Aclaremos que.91 En ese mismo artículo de 1914. Obms completa. cit. tambi6n el neurótico abandona la relación con la realidad. que representan otras tantas vías que posibilitan el abordaje de la cuestión del narcisismo: se trata de la enfermedad orgánica y de la hipocondría. Madrid. Freud cita una frase sumamente elocuente de W. t. pero su libido permanece ligada en el fantasma a determinadas partes del objeto: '." Cuando se realiza semejante sobreinvestimiento narcisista sobre l a representación psíquica del lugar doloroso [del cuerpol". 1973. pág.+Para ilustrarlo. La modificación de la libido se muestra en un todo semejante en el caso de la hipocondna.

.

vamos a ver ahora cómo retoma y prosigue Lacan la elaboración del concepto de narcisismo. fue internada en el hospital Sainte-Anne. se apoya en la noción freudiana de 'elección de objeto narcisista". Y este objeto adorado se presenta simultáneamente como un objeto invasor y persecutorio: existe en Aimde un amor apasionado por la imagen del perseguidor. sin que el corte con el objeto sea total. la hostilidad de Aimée hacia su hermana fue desplazada a otras mujeres. despuds de haber intentado asesinar a una actriz chlebre. En ese momento la conoce Lacan. con ocasión de su investigación sobre el caso Aimde.puede ser investida como un órgano genital dolorosamente sensible. Habiendo trazado de este modo las grandes líneas que se deducen de los textos freudianos. la paranoia y la homosexualidad. y la tentativa de asesi- - . que se acompatia de una verdadera negación de sí misma Para Lacan. ambas instalan uh -repliegue narcisista" que detiene el movimiento del deseo. Y tambidn en este caso la libido deja de circular. El concepto de narcisismo en Lacan Primer período (1932 1953) Los primeros textos de Jacques Lacan abordan la cuestión del narcisismo a partir del estudio de la paranoia. En 1932. como asi tambi6n en un articulo de 1922. en el cual Freud se dedica al análisis de los mecanismos neuróticos de los celos. Rewrdemos que Aimde. De la observación surge que en el caso de Aimde la libido había quedado ñjada a la imagen de su hermana: 5610 se ve a sí misma en la imagen de su hermana. Freud describe así dos configuraciones en las cuales el narcisismo se encuentra de alguna manera cristalizado.

a la teoría del -estadio del espejo" el cual. El nifio se identifica con esta imagen y se coagula entonces en una Yestatura". Se toma por la imagen y concluye "la imagen soy yo". la referencia al ideal del yo parece estar ausente en AimBe. El yo está ligado a la imagen del propio cuerpo. se produce una tensión cuando el sujeto ve su propio cuerpo en la imagen del otro: percibe su propia perfección realizada en el otro. a travBs de esta experiencia. Presentaremos sus características en forma resumida. nada viene a regular y mediatizar su relación imaginaria con el otro. En efecto. y sin embargo este último sigue siendo exterior. En el caso de AimBe. En este momento. en 1936. en la condición de impotencia del nido. fascinado por esta imagen del espejo y siente júbilo. se había vuelto imprescindible suprimir esta imagen para que la tensión cesara y la libido retornara al yo. Muestra cómo el niíío anticipa. fue el estudio de la paranoia lo que Ilev6 a Lacan a esclarecer y profundizar los procesos fundamentales de la formación del yo. pero hay una discordancia entre esta visión global de la forma de su cuerpo. El nido ve su imagen total reflejada en el espejo. Semejante reacción se welve inteligible al observar que para todo sujeto narcisismo y agresividad son correlativos y contemporáneos en el momento de la formación del yo. La prosecución de estas investigaciones lo conducirA. Pero 6sta es una imagen ideal de sí mismo que nunca podril alcanzar. puesto que el yo se forma a partir de la imagen del otro. representa el nacimiento mismo del yo. entonces. . que precipita la formación del yo. Por lo tanto. que seria la razón de una tal alienación imaginaria en el espejo. que había quedado cristalizada y cautivada en la imagen de su hermana. Lacan pone el acento en la prematuración. ahora se encuentra cautivado. el dominio de su cuerpo: mientras que hasta ese instante se experimentaba como cuerpo fragmentado.nato de la actriz corresponde a una reacción defensiva contra la intmsión invasora del objeto adorado. En efecto. y el estado de dependencia y de impotencia motriz en que se encuentra en realidad.

en el curso de la cual el niño va a rivalizar con la imagen del otro.El yo queda reducido al narcisismo: en ningún caso es asimilable a un sujeto del conocimiento en el marco del sistema gercepción -conciencian. función de sujeto. moijr yo ímoi-je). el niño rivaliza con su propia imagen en el espejo. b. En realidad. A esto Lacan lo denomina identificación primordial con una imagen ideal de si mismo.Esta identificación prepara la identificación con el semejante.En un primer momento. que sería el de la formación del yo en la A fin de diferenciar loa términos franceses moi (pronombre personal de la primera persona singular. b. [T.& =yo ( k ) . el cuerpo del otro es su imagen.. Pero finalmente es la única v a . Dero .aunque esta imagen se sitúe afuera. fugitiva. Anteriormente hablamos de la formación del yo en referencia a la imagen del semejante.] . que ve verdaderamente su imagen total. es el otro quien posee su imagen. Lacan elabora su teoría del narcisismo a travbs de sus investigaciones sobre la paranoia. decíamos que el yo se forma por la imagen del otro. Finalmente formula varias proposiciones novedosas: a. corresponde a ¡ sujeto del inmnkiente de la teoría laeaniana) se seguir6 el siguiente criterio: moi =yo. El yo no es más que esta captación imaginaria que caracteriza al narcisismo. Aquí. el otro representa tambibn un espejo: a. la formación del yo y la agresindad. aue &lo mede cumnlir en Ia frase la . de la segunda t6pica freudiana) y je (tambi6n pronombre personal de la Mmera cersona simular. La imagen en el espejo y la imagen en el semejante ocupan el mismo lugar en el esquema. corresponde a l " y o . En los casos en que puedan prestarse a canfuaidn se indicar6 tambi6n entre mrchetea y o (moi). que va de 1932 a 1953. sea exterior a 61. bajo la forma de un "yo idealn(fgum 5) A lo largo de este periodo.El estadio del espejo está ubicado en el nacimiento mismo del y o : o Narcisismo y agresividad se constituyen en un único tiempo.

.

Dada la identificación narcisista con el otro. Y a que en el sujeto humano el primer h d . de intercambio con el otro. capturado por la imagen del otro que encarna una posición de dominio. es decir que yo no reconozco lo que está en mí. entonces. como forma del cuerpo. d. el hombre se experimenta como cuerpo. Para Lacan. el niAo se encuentra fascinado. Obras 13 pvMoio y mmpkias. . üi. lo veo fuera en el otro (como lo muestra de modo notxio el an&lisisde la proyección en los celos). en un movimiento bascular. Lacan prbsigue una reflexi6n sobre la cuesti6n de la relación con el semejante. Bibüotaco Nueva. Es porque se identüica con este otro que su deseo aparece como el deseo del otro. Segundo período (1965 1868) - A lo largo de este período Lacan va a insistir en la primacía de lo simb6lico. Supongamos que vea a su hermanito mamando del seno de la madre: es en esta imagen del otro. en su artículo de 1922. a partir del estudio de la paranoia.imagen del otro. l a lo h o m d i d o q Madrid. donde el nifio se va a reconocer.is los situaba en dos tiempos diferentes: primero agresividad. t.Para finalizar. luego conversión en amor por medio de la elección de objeto narcisista. En cuanto a Freud.S . es un lugar de desconocimiento. donde va a percibir su propio deseo. Imagen y &neo A lo largo del Seminario I sobre Los escritos técnhs de Fmud. Y ante todo quiere estar en el lugar del otro. :Sobre dp108mecanismas IUU&COS en [08 celos. 1973. Lacan retiene un aspecto esencial que considera como un rasgo universal: el yo tiene una estmctura paranoica.

De hecho. Lo simbólico 14 k a n . Es el deseo originario.: E1 Seminario. ya que no hay subjetivación: el sujeto no se reconoce alli (en el yo ideal) porque alli se encuentra tan sólo captado.:.desde donde se ve como susceptible de ser amado. . que se expresa en el vagido del niño. destmir a aquel que representa el asiento de la alienación. 1981. Estos rasgos son introyectados y mediatizan la relación dual imaginaria: el sujeto encuentra un lugar en un punto . de pasar. la sociedad. Así. es el ideal del yo -simb6licoel que podrá regular las relaciones entre yo y yo ideal. el que 6ste aprende luego a reconocer invertido en el otro.. en su propio reflejo primero. Como ya lo hemos visto. confuso. libm 1 . no existe salida satisfactoria en esta relación entre un yo y un yo ideal. 262.e l ideal del yo. J. a tal punto que en la plenitud de esta pura lógica especular llega al deseo de la muerte del otro. Bsmlona. Ve su perfeccidn y su deseo realizados en el otro. el gollete.impulso del apetito y del deseo pasa por la mediación de una forma que ve proyectada. la imagen narcisista constituye una de las condiciones de la aparición del deseo y de su reconocimiento. Los eseritos Ucniros & h u d . luego en el otro. Al mismo tiempo se establece una tensión: habría que destruir a este otro que es 61 mismo. semejante relación dual se toma inhabitable.pAg. La imagen del cuerpo "es el anillo. exterior a 61. las leyes. el ideal del yo corresponde a un conjunto de rasgos simbólicos implicados por el lenguaje. en la medida en que satisface determinadas exigencias. por el cual el haz confuso del deseo y las necesidades habr8. En efecto. Paid6s.ll La d i a c i ó n del ideal del yo Volvamos a la relación d u d con el semejante: decíamos que el niño está capturado por la imagen del otro y que percibe su deseo en el otro.

para revelarse. -el otro es un espejo.. entre otras.lo que sostiene el narcisismo es el orden del lenguaje. ya está alli. . La forma en que &tos se inscriben. o para que los significantes se inscriban. . no obstante los símbolos. asimilado a una proyección imaginaria) que se constmye con el significante del padre como terrero en la relación dual con la madre.llega a prevalecer sobre lo imaginario.) en la realidad del sujeto son indispensables el yo y la relaci6n imaginaria con el otro. deben pasar por el soporte corporal. la ley. El ideal del yo representa una introyección simbólica (por oposición al yo ideal. es preciso que haya relación narcisista del yo con el otro. Para que se produzca una inserción de la realidad simbólica (el lenguaje. Finalmente. orden simbólico. simbólico. En 1955. El narcisismo representa la condición necesaria para que los deseos de los otros se inscriban. el ideal del yo sobre el yo.. lo simbólico se superpone a lo imaginario y lo organiza. De esta manera. el que sostiene al narcisismo. y sobre todo de los significantes de la madre. En 1954 Lacan dirrl que es el ideal del yo. La imagen del cuerpo representa el primer lugar de captación de los signiñcantes. ¿para qu6 sirven las imágenes? El mundo simbólico preexiste al sujeto. una definición posible del significante: un elemento de una cadena lingüística donde se inscribe el deseo del otro. en el SeminuRo II sobre el yo. Lo que sucede en el nivel simbólico le sucede a seres vivos. Lacan retoma la cuestión del narcisismo: para que se establezca una relación con el objeto del deseo. Y la imagen del cuerpo proporciona el marco de las inscripciones significantes del deseo del otro. La siguiente seria. Narcisismo e inscripción de los signifieantes Recapitulemos: -el yo tiene su origen en el espejo. al organizar una mediaci6n entre el yo y el semejante.

estaba consagrado al goce de la madre. desde hada mucho tiempo el niflo se ocupaba con su madre del gallinero. un conjunto de rasgos. Se trata de la historia de una fobia infantil relatada por un hombre de veinte años. El niflito se negaba a ser la gallina. De hecho. sin ver aparecer la cuesti6n de su deseo y de su falta. y estos significantes van a revelársele en la relación imaginaria wn el semejante. determina los modos según los cuales se darán las fluctuaciones de la libido. Así. en su relaci6n con la madre. Este episodio con el hermano actuó como un revelador: le hizo saber al sujeto lo que era hasta el momento. A los siete años se hallaba jugando wn su hermano mayor en el patio de la granja en donde habia sido criado. Esta secuencia muestra con claridad que es en la relaci6n narcisista wn el semejante. estaba en posición de wlmar la falta de la madre al encunar su "gallina" y al poder proveerla de los huevos fecales. a trav6s de la imagen devuelta por el semejante. en la relaci6n narcisista con el otro. lloraba de rabia. El niflo se encontraba en lugar de gallina para la madre. lo inmovilieó en esa posición y dijo: "iYo soy gallo y tú eres gallina!". Estaba en cuclillas cuando bruscamente su hermano mayor saltd sobre 61 desde atrás. e iban a ver juntos si las gallinas ponían correctamente.y en particular la sucesión de las identificaciones. durante su seminario titulado D'un autre d i ' h t r e . Existe para cada sujeto una serie de significantes privilegiados. Van a entrar en vigor. wmo se revela al sujeto el sig- . A partir de ese momento el nido le tuva fobia a las gallinas. tomar consistencia. Ilustraremos estas proporciones recumendo a una secuencia clínica presentada por HBlbe Deutsch en 1930. Al pequeíío le gustaba la forma en que la madre lo t&. y antes de que Bsta lo lavara le preguntaba jugando si lo tocaría wn el dedo para ver si iba a poner un huevo. la imagen del otro aparece ahora como fragmentaria: lo que el sujeto inviste son series de imhgenes. sin saberlo. En efecto. y wmentada por Laean el 7 de mayo de 1969. una serie de elementos donde se inscribe el deseo del otro.

En las consideraciones que siguen tomaremos como principal punto de apoyo el Seminano de J. aquella que nombra. espera de ella un signo. La douleir inconsciente y Le regad en psychanalyse. en lo concerniente al narcisimo aborda principalmente las relaciones de la imagen y de la pulsión (principalmente en los seminarios sobre la Transferencia. . Cuando el niiío ve su propia imagen. que aúna en la nominación. Correlativamente. la imagen que el otro me devuelve no es completa.por otra parte. Consideremos estos elementos en relación con la fase del espejo. Por lo tanto existe libido que no está recubierta por la . un blanco o una mancha en su imagen. por sí sola. se vuelve hacia la madre. D. En la relación imaginaria con el otro le es revelado lo que 1 5 1era hacía tiempo sin saberlo. Puesto que el otro es pulsional. se ve confrontado entonces a la madre pulsional.por una parte. un 'si". un aaentimiento. subsiste un agujero en su perfección. ve que la madre lo mira: percibe la mirada. Nasio de los &os 1985 y 1986. apela a la madre en su dimensión simb6lica. la Identificación. llercer período (a partir de 1960) Durante este periodo Lacan se dedica en particular a la cuestión de lo real. Lacan retoma la dial6ctica del estadio del espejo y observa que la visión de la imagen en el otro no basta. y luego en "Subversión del sujeto y dialI5ctica del deseo"). está agujereada ya que tambien el otro es un ser pulsional. hay aquí dos aspectos fundamentales: . de lo contrario jel ciego carecería de yo! Lo importante para que la imagen se consolide es la existencia de un agujero en dicha imagen: puedo ver mi imagen en el espejo.niñcante "gallina". para constituir la imagen del propio cuerpo. pero lo que no puedo ver es mi propia mirada. la que es faltante y por lo tanto deseante. los Cuatro conceptos fundamentales del psicoanhlisis. el deseo de la madre.

Hay una relación de redoblamiento entre dos faltas. se trata de un montaje en torno a un agujero. y a i (a) envolvi6ndola. Y sobre este agujero vienen a ubicarse los objetos pulsionales. Por lo tanto. Por lo tanto el yo. causa del deseo. la imagen contiene siempre una parte real. resta una parte sexual que agujerea la imagen. Finalmente. un significante que lo satisfaga. etcétera. Retomemos el esquema (fgum 6): El objeto de la pulsión jamás se presenta desnudo. el narcisismo viene a dar su vestidura al objeto pulsional. inberente al mundo simbólico. mi propia imagen y la imagen del . La relación del sujeto con la pulsión jamás aparece sin que existan imágenes devueltas por el semejante. tiene que estar velado por imágenes. Volvamos ahora al yo: lo que de aquí en más aparece como su caraderistica esencial. se muestra igualmente agujereado: el Otro es incapaz de dar al niiio un significante adecuado.imagen. pero sigue siendo imposible de decir un significante que por sí mismo lo signifique todo entero en su ser. es que se presenta "agujereado''. 'eres mi niniton. lo envuelve -Lacan escribe esto así: i (a). sobre este agujero en la imagen viene a alojarse el objeto a. esta compuesto por un conjunto de imágenes investidas que circulan en derredor de una falta. Ejemplifiqu6moslo: la madre puede decir "eres lindo". El Otro. a el gran Otro del lenguaje. tesoro de los significantes. Pero es preciso observar desde un comienzo que este agujero real está redoblado por otro agujero. Ese agujero en la imagen es lo que Lacan denomina . es decir. En el esquema ubicamos la letra a en el agujero de la imagen. Ante este agujero surge la angustia. y las imágenes investidas permiten soportar a esta abertura. causando el relanzamiento de la palabra y del deseo cuando este se superpone al agujero pulsional.<p (falo imaginario). una parte de lo sexual que ella no recubre. Por otra parte. el narcisismo. Este agujero real representa la causa del montaje del narcisismo. Desde un comienzo aparece una falta en el campo del lenguaje.

en ese caso la libido se enquista en una formación en la cual el objeto es tratado como el yo. a propósito del amor de transferencia. sino tan sólo canalizarlo. 4 pág. S. sin duda.lO Las imágenes investidas narcisisticamente no deben detener el movimiento de la libido. a condición de no cristalizar una relación de "masa de dosn. Buenos Aiies. M a d r i d . su posición va evolucionando a través de los tres períodos que fueron presentados: . el impulso de la libido hacia el analista representa un movimiento esencial para la transferencia. t. la inatalaaón del objeto en el lugar del ideal del yo mmo en la hinnaaia.otro aparecen. y observaba. En cuanto a Lacan. el lugar de un espejo. en tanto conjunción de imágenes. Obms complelos. J. en su concepción de la transferencia el yo del analista ocupa. el paciente ignora todo acerca de los 1s Freud.l5Dicho de otra manera. 17 Lacan. constituye un movimiento necesario para la instauración de la transferencia.: O b s e ~ ~ e w n sobre e ~ el amor de transferencia. 1973. que la fijación amorosa del paciente con la persona del analista hacía muy difícil el trabajo analítico. el paciente debe reconstituir su propia imagen a medida que va formulando aquello de lo que sufre. 1692. Y sobre este espejo. ' 6 Es decir. Narcisismo y transferencia Freud designaba el repliegue narcisista como una impasse.1' En efecto. págs. es preciso que subsistan en el paciente las "fuerzas que han de impulsarle hacia la labor analítica y hacia la modificación de su estadow. el amor.En 1936. No obstante. sobre esta pantalla virgen. Biblioteca Nuava. precisamente. . como una sola y misma instancia: el yo.MBs &A del 'principio de realidad' " en Escritos. 77-78. cuando Lacan trabaja la cuestión del narcisismo a partir del estadio del espejo.: . Siglo XW 1976. En efecto. que siempre incluye una parte de narcisismo.

.

aunque presente. Y cabe o b ~ e ~ que ar Lacan parece m4s próximo a la teoría freudiana en su última formulación sobre la relación entre el narcisismo y la transferencia. lugar del lenguaje. entonces. nuevamente aparece la necesidad de apoyarse en las im4genes para que el deseo circule. : Tmiaantes de la ara-tipo' en Escritos.Finalmente.. . Ng. 18 Lacan. Al mismo tiempo.y progresivamente ve el objeto a.A partir de 1953. Lacan va a darse cuenta de que semejante procedimiento descansa sobre un dominio narcisista ilusorio. y a fin de que se profundice la brecha entre las im4genes y los objetos de deseo. desde el lugar del Otro. ca. las modificaciones que la teoría del narcisismo pudo aportar a la concepción de la transferencia. está agujereado: el analizante se concentra en las im4genes. op. En consecuencia. presentadas en pocas lineas. desprenderse de ellas. momento en que se plantea la primacía de lo simbólico. Pero el yo del analista.elementos de la imagen que lo hace actuar y que determina su síntoma: es ~ o esto r aue el anaiista le comunica "el destino de esta imágenn. He aquf. la presencia corporal del analista vuelve a ser un lugar de anclaje necesario. . A fin de que los movimientos pulsionales dejen de coagularse en las imágenes. el objeto de su deseo. Ahora el yo aparece como un puro lugar de desconocimiento y de alienación: constituye un conjunto de certidumbres y de creencias con las cuales el individuo se ciega. el yo del analista se presenta bajo la forma de una rncanal" agujereado. a partir de 1964. . el yo del analista debe ausentarse totalmente a fin de dar lugar a los efectos del lenguaje.is es decir. ya no se ofrece como una superficie lisa. J . Y aquello que el analista comunica pasa a ser menos importante que 'el lugar desde donde respondem. se aferra a i (a). Podemos pensar que la evolución de la teoría de La- l m.

Mediante la puesta en juego de las aberturas pulsionales y de los agujeros del discurso. esten amarrados al movimiento de relanzamiento del deseo: el proceso analítico trae aparejada una puesta en órbita de las imágenes en tomo a los objetos causa del deseo. . El yo. en un primer tiempo. El psicoanzílisis no le resta importancia al yo: apunta. se fragmenta en pedazos. entre otros fines. Pero no se trata de pedazos desordenados. abismado por el lenguaje en los círculos de la demanda y del deseo.can respecto al lugar del yo en la cura evoca parcialmente la propia trayedona del yo a lo largo de la cura. se produce una subversión de la superficie yoica que se connerte en un canal laminado de imágenes. a la fragmentaci6n de una imagen o de una postura que. se ofrece en un espejismo de perfección.

Fragmentos de las obras de S. Lacan sobre el narcisismo Selección bibliográfica sobre el narcisismo . Freud y de J.

.

A este estado lo denominamos ~ r c i s i s m o absoluto o primario C. es m6s difícil de aprehender por medio de la observación directa que de comprobar por deducción desde otros puntos (1914). en el que está originalmente acumulada toda la reserva disponible de libido. que contiene una de las premisas de nuestras teorías de la libido.[11 El narcisismo primario es el atado del yo que contiene toda lo libido disponible Cuanto sabemos [de la libidol se refiere al yo.. [ 2 1 . como una masa protopl6stica maneja sus seud6podos ( 1 9 3 8 ) .Fragmentos de las obras de S.) Durante toda la vida el yo sigue siendo el gran reseworio del cual emanan las catexias libidinales hacia los objetos y al que se retraen nuevamente. Lacan sobre el narcisismo Freud El narcisismo primario es un presupuesto te6rieo necesario El narcisismo primario del niño por nosotros supuesto. Freud y de J.

la síntesis de todos los instintos parciales.[51 E n e l eatadio del narcisismo. a interpolar entre aquellos elementos un estadio de narcisismo. supenmpuestas a un narcisismo primario encubierto por diversas iniiuencias (1914). para la elecci6n de objeto (. la libido inviste al yo como a u n objeto sexual Deduciremos. como es sabido.[31 El narcisismo recundario es u n estadio situado entre e l autoerofwmo y e l vinculo con e l objeto Al principio diostinguimos tan s610 la fase del autoerotismo L..) El anhlisis de las parafrenias nos obligó. pero el objeto coincide todavía con el propio yo (1913). hemos de ver en ella una reviviscencia y una reproducción del propio narcisismo. abandonado mucho tiempo ha (1914). nos lleva a considerar el narcisismo engendrado por el arrastrar a si objetales.141 El narcicumo secundario re construye por el retorno de la libido retirada a loa objetor ..E l nurcisismo del niño se construye a p r t i r de la reviviscencia del narcisismo d e los padres Considerando la actitud de los padres cariñosos con respecto a sus hijos..) y luego.. en el cual ha sido ya efestuada la eleeeión del objeto. que en la paranoia la libido libertada es acumulada al yo.. pues. como un narcisismo secundario. siendo utilizada para engrandecerlo. Con ello queda alcanzado nuevamente el es- .

por decirlo así. en toda relación narcisista el yo es el otm. y el otro es yo. como tal al ello e intenta compensarle la pkrdida experimentada. tal es la energía y tal es la forma en donde toma su origen esa organizaci6n pasional a la que llamará su yo.tadio del narcisismo que nos es ya conocido por el estudio de la evolución de la libido y en el cual era el propio yo el único objeto sexual (1911)." (1923). dicibndole: "Puedes amarme.161 * Cuando el yo toma los rasgos del objeto. lo que el sujeto encuentra en esa imagen alterada de su cuerpo es el paradigma de todas las formas del parecido que van a aplicar sobre el mundo de los objetos un tinte de hostilidad proyectando en 6 1 el avatar de la ima- . pues soy parecido al objeto perdido..[81 El yo se fiia con odio a la imagen narcisista devuelta por el otro En efecto.191 ./71 E1 yo se origina en la dienación pasional a una imagen Esta relación erótica en que el individuo humano se fija en una imagen que lo enajena a si mismo. se ofrece..

[l21 La imagen ~ m w w t recubre a el objeto del deseo S610 con la vestimenta de la imagen de sí que viene a envolver al objeto causa del deseo. Es esta imagen.[lOl El niiio accede a l orden rimbólico a t m v & del onlen i m a g i ~ r i o los deseos del nido pasan primero por el otro especular. la que se fija desde el punto en que el sujeto se detiene como ideal del yo. yo ideal. El sujeto locatiza y reconoce originariamente el deseo por intermedio no s610 de su propia imagen. Alli es donde son aprobados o rechazados.1131 . por el efecto jubilatono de su encuentro en el espejo. se convierte. en el enfrentamiento con el semejante. en el desahogo de las mhs íntima agresividad.[lll ... suele sostenerse . sino del cuerpo de su semejante. Esta es la via por donde el nido aprende el orden simbólico y accede a su fundamento: la ley. que.la relación objetd.gen narcisista.e s la articulación misma del anhlisis.

Obras mmpletas. Madrid. pág. 149. . op. [51 Introducción al ~ r c i s i s m oop. cit. libro 1. tomo 1 191 El Seminario. Barcelona. pág. [81 'La agresividad en psicoan8liaiss en Escritos. tomo 111. 112. Obras mmpletas. Madrid. Obras mmpletas. Obras mmpletas. Siglo XXI.. 1 . (Caso "Schrekr"). í71 El yo y el ello. pág. Madrid.1981. pág. tomo 111. El yo en & teorúz de Freud y en la técnica psicoanolfticu. 265. Obras completas. Biblioteca Nueva.Referencias de los fragmentos citados 111 lntroduccidn al narcisismo. pág. 1101 Yiubversión del sujeto y dialéctica del deseo". cit. [12] El SemiM&. 2018. 3383. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. 1973. 1740. 1523. 2027. 1983. libro 11. Argentina. Madrid.. Los escritos thcnieos de Freud. [lll lb#. 1973. 141 La disposici6n o lo neurosis obsesiva. 1973. Paid6s. tomo 11. libroXX.. 121 Compendio del psicoanálisis. Siglo XXI. Aires. en Escritos. Biblioteca Nueva. pág. Barcelona. 1975. Barcelona. pág. Paid&. 2027. Buenos . . pág. 2711. pág. pág.l981. 106. 131 Introducción al narcisismo. pág. tomo 11. 1975. 788. tomo 1 1111 El seminoria. 1973. UM aportaeón al problema de la elección de lo neurosis. tomo 11. Madrid. 223.Aún. Biblioteca Nueva. Paid6s. 1973. pág. pág. [61 Observaciones psicoa~lfticas sobre un caso de paranoia outobiogrdficamente descrito.

1954. 1988. (Le prdsident Schreber)" en Cinq Psychanalyses. pág. págs.1 1915'Pulsions e t destina del pulsions". P.. 176-180.U. Obma completas. 126-127. págs. pág. 1973. tomo 11.1 1916"Deuil et mdlancolie" en (Euures complktes. Obras completas. en La vie sexuelle.F. Madnd.F. [Hay versión en castellano: Introducción al narcisiqmo. Obras completos.U. 81-105. Obras completas. Psychose et Perversion. Madrid.. 1973. [Hay versi6n en castellano: Des ensayos para una teoría sexual. P. tomo 11. 259-278. vol. P. 167169. [Hay versión en castellano: Observaciones psi- cwnalttieos sobre un caso &paranoia autobwgrdficamente descrito (caso "Schreber?. tomo n. Gallimard. 1969. págs. tomo 11. y nota 13 de 1910.1 1911 YRemarquespsychanalytiques sur l'autobiographie d'un cas de paranoia. [Hay versión en castellano: . P.Selección bibliográfica sobre el narcisismo 1905ibis essais sur la theorie & la sexualit6. 1973.F. Madrid. ptígs.. cit. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. en (Evres compl&tes. Biblioteca Nueva. [Hay versión en castellano: Los instintos y sus destinos. MII.1 1914"Pour introduire le narcissisme". Madnd. tomo 11. 1973.. vol MII. 192-193 [Hay versión en castellano: La disposición a la neurosis obsesiva. 306-307. op. 1973.U. Madrid. págs. 1973. Obras completas. 1962. 316. 183. Biblioteca Nueva.F. Biblioteca Nueva.U.1 1913"La disposition h la ndvrose obsessionnelle".. en Nevrose.

1973. tomo 111. Madrid. Los escritos tdcnicos de Freud. Madrid.1 Le Sdminaire. Obms completos. 153-245. 1975.. 1981. 258-260. Le Moi dans la thdorie & k e u d er dans la techniqw de h psichanalyse. cap. livre 1. 238. 1973.1 . [Hay versión en castellano. págs. Les Ecrits techniques de Freud. 1973. Payot. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. 1983. en Essais de psychanalyse. Eiay versión en castellano: E l Seminario 1. Paidós. XM. 227-228. Seuil. tomo 11.Dile10 y melancolla. Madrid. El yo en la teoría de Freud y en la tdcnica psicoanalttica. págs. [Hay versión en castellano: "El caso Aim6e o la paranoia de autocastigo" en De la psicosis pamnoicn en sus nlacwnea w n la pernonulidad. Barcelona. Seuil. p$g. IV. livre 11. [Hay versi6n en castellano: Lecciones introductorias al psicwnólisis. y o ? Madrid. tomo 11. Barcelona. 230.1 1921~ s j c h o l o ~des i e foules et analyse du moin. op. Seuil.1 Le Sdminaire. Paidós. en De la psychose pamnoiaqw dans ses mpports awe la personnalitd. Biblioteca Nueva. 1981. caps.1 192OuAu-delh du principe de plaisir". Obms completas.1 "Le cas Aimbe ou la paranoia d'autopunition". 1976. 97-102. tomo 111. [Hay versión en castellano: El Seminario 2. Obras completas. 1981. en E s sais de psychanalyse. Siglo X X I . 1975. M6s allá del principio del placer. 1973. 1978. Payot. VIII. [Hay versi6n en castellano: Psicología & los masas y análisis del .VI. 253. pág. México. 242. 262. Obras completas. V. Biblioteca Nueva.1 1917lntroduction d la psychanalyse. cit. 392-407. VII-XV.

J. en DixAm. 804-827.F. LapLANCHE. D . 1970 y 1978 respectivamente. Flammarion. Les nondupes ermnt (seminario inédito). Buenos Aires. (seminario inBdito).J . cit.. lección del 7 de mayo de 1969. . KERNBERG.U. 'Formes et transformations du narcissisme". .. La psychologie du moi et ks psyches.U.S. lección del 17 de diciembre de 1974. [Hay versión en castellano: Escritos 1 y Escritos 11. 1987. págs.. Siglo XXi.. K O m . 110120. . 1928. H. Gedisa. Ecrits. 42-47 [Hay versión en casiellano: E l niño &l espejo. págs.I.L'Enfant du rnimir.. 93-100. Seuil. 1966. P.. F . p * . op. MBBco. F. 83-85. 1970. 117-145. lección del 16 de noviembre de 1976. p@. P. 65-72. y NASIO. R. DOLTO. 105-132.F. P.L'Identifiation (seminario inédito) lección del 28 de noviembre de 1962.1 FE=. 1981. págs.] D'un autre ti I'Autm (seminario inédito). propos du traitement des personalitds narcissiques" en Dix Ans & psychanalyse en Amérique.. págs.. 297-310. 149-177. ' L e moi et le narcissisme" en We et mort en psycha~lyse. Rivages.

Le regard en psychanalyse (seminario inbdito)..-D. ROSOLATO. "L'amour comme pulsion de mort". G.. 153-162. -. en Jeu [Hay veret Réalitk. Gallimard.] .págs. Y N a r c i ~ ~ i ~ m en en La . 1971..págs. F. 43-54. M. 1977. W. 1986.pggs. PERRIER. NP 13. M. NASIO. SOFOUAN. págs. Seuil.. 99-115. 1985. J. . Bourgois. págs. 'Le narcissisme".1976.MoNTRELAY. 911OO. L'Echec d u principe de plaisir. sión en castellano: Realidad y juego.págs.. en W I N N I C ~D . Le concept d'objet a dans Ia thdorie de J.tomo 11. La huleur inconsciente (seminario inhdito). Lacan. -. en Nouuelle Revue de psyehanalyse.Les Y e u de Laure. Aubier. Minuit. "A propos du narcissisme et de sa mise en sc&nen en L'Ombre et le Nom. 'Le rale de miroir de la m&reet de la famille dans le developpement de I'enfant". 1987. 6693. Chausske d'Antin. 1979.. 1978. 7-37. Narcisses.

.

El concepto de SUBLIMACION .

.

en especial. Pero es también una herramienta clinica fundamental ya que aun cuando este concepto no es reconocible. explican que éste haya sido relegado por diversos autores al rango de una entidad teórica secundaria. si bien está en el límite del psicoanzílisis. la teoría dindmica de los mecanismos de defensa del yo y. moral o intelectual. constituye sin embargo un concepto enicial y que sigue siendo una herramienta teórica fundamental para guiar al psicoanzílisis en la direcci6n de la cura. estética. la noción de sublimaci& es necesaria para la coherencia de la teona freudiana necesariedad que puede expresarse en la siguiente pre&ta: jcuál es . la utilización abusiva del término sublimaci6n en el dmbito siempre ambiguo del psicoanzílisis aplicado. mds alld de esta doble importancia conceptual y técnica. Ahora bien. porque está situado en el cruce de distintas elaboraciones conceptuales tales como la teoría metapsicológica de la pulsión. En efecto. s u lugar en la escucha del clínico es importante para reconocer y puntuar determinadas variaciones del movimiento de la cura. por el contrario. CNcial. sumada al hecho de que Freud nunca termin6 de elucidar vedaderamente dicho concepto. mal articulada en el seno de la teoría y dotada de un sentido cuya connotación era demasiado general. la teoría lacaniana de la Cosa. Nuestra posición es diferente. Creemos.El concepto de sublimación A menudo los psicoanalistas consideraron la sublimaci6n como una noción alejada de su przíctica clínica. que el concepto de sublimación.de inmediato en un antílisis.

desde los inicios de su obra. o bien un medio de defensa susceptible de atemperar los excesos y los desbordamientos de la vida pulsional. gracias a una fuerza sexual tomada de una fuente sexual. las raíces y la savia del proceso de sublimación son pulsionalmente sexuales (pregenitales: orales. no obstante. considera la sublimación como una de las defensas del yo contra la irrupción violenta de lo sexual o. En consecuencia. Por lo tanto el concepto de sublimación puede ser considerado según dos puntos de vista complementarios que aúnan los diferentes enfoques freudianos: la sublimación es o bien la expresión positiva más elaborada y socializada de la pulsión. Acabamos de plantear la sublimación como el medio de transformar y de elevar la energía de las fuerzas sexuales.la razón de existir del concepto de sublimación? ¿Cuál es su encmcijada teórica? jQu6 problema en particular viene a solucionar? Respondemos que la sublimación es la única noción psicoanalítica susceptible de explicar el que obras creadas por el hombre -realizaciones artísticas. ftílicas) mientras que el produeto de dicho pmceso es una realización no sexual conforme a los ideales más acabados de una 6poca dada. . como lo escribiría veinte aiíos mtís tarde. cientíñcas e incluso deportivas.alejadas de toda referencia a la vida sexual. anales. Pero tambi6n debemos concebirla a la inversa. ya desde ahora podemos afirmar que el concepto de sublimación responde fundamentalmente a la necesidad de la teoría psicoanalitica de dar cuenta del origen sexual del impulso creador del hombre. Por lo tanto. sean producidas. como uno de los modos de defensa que se oponen a la descarga directa y total de la pulsión. como el medio de atemperar y de atenuar la excesiva intensidad de esas fuenas. convirti6ndolas en una fuerza positiva y creadora. Es en este sentido que F'reud.

el recuerdo mxuai intolerPbele En 1897. Ddinición de una pulsión sublimada. Mndtid." -En conclusi6n. Biblioteca Nueva. así como los rasgos especíñcos de una obra creada por sublimación.Obms cnmpietos. resumiremos los rasgos principales de una pulsión sublimada.i Freud se pregunta por la estructura de la histeria y deseubre que la causa de esta patología es la voluntad inconsciente del enfermo de olvidar una escena de seducción paterna de canteter se- Rmd. t. ' . en las cartas a Flias. .8 &lpsicomdíisia. -Las dos condiciones del proceso de sublimación: el yo Y el ideal del vo del creador. -F'resen&emos luego el enfoque lacaniano del wncepto de sublimación mtdiante el comentario de la fórmula: q a sublimación eleva el objeto a la dignidad de la Cosa. -La sublimación como contrapartida del estado pasional en la relación analitica -La sublimación como contrapartida de la fuerza desmesurada de la moción pulsional. S . 1973.Los or4fetr. -La sublimación como la capacidad plAstica de la pulsión. -Un ejemplo de sublimación: la curiosidad sexual sublimada en deseo de saber. m. Le sublimaci6n es una defensa w n b .Abordaremos los siguientes temas considerando estos dos puntos de vista de manera concomitante: -La sublimación como contrapartida del resurgimiento de un recuerdo sexual intolerable.

acusadas de prostitución. mientras que en el fantasma. considerada aquí como una mutación en el sentido de la momlidad. Que quede claro: lo que se sublima es el recuerdo sexual. gracias a la sublimación. domesticas de baja moralidad de quienes la paciente sospechaba habian mantenido un comercio sexual ilícito con su padre. con m6s exactitud.aparici6n de síntomas neuróticos tales como la angustia experimentada por la joven histérica al salir sola por la caile. Por consiguiente. Cabe observar que este cambio s610 fue posible al precio de la. con el cual esta identificada a mujeres sexualmente deseantes. La paciente está en conficto con un recuerdo inconsciente que quiere olvidar. por la intermediación de una transmutación que Freud denomina sublimación. inventa fantasmas construidos sobre el terreno del recuerdo que quiere apartar. la enferma consigue atemperar la tensión de dicho recuerdo. Freud da el ejemplo de una joven hisurica inconscientemente culpable por sus deseos incestuosos hacia el padre. se identifica con estas mismas mujeres. a f i n de impedir el retorno de este recuerdo intolerable por incestuoso. sublimar y presentar al yo una versión m6s aceptable del acontecimiento sexual reprimido. pero esta vez en tanto mujeres conuptas. Gracias a la sublimaci6n. el fantasma ha vuelto moralmente aceptable un recuerdo incestuoso e inmoral. ella se identifica con las dom6sticas que supuestamente desean al padre.xual. es decir. y el producto final de la sublimación. en el cual es ella misma la que se siente despreciada y teme ser tomada por prostituta. por miedo a ser tomada por una prostituta. por un sentimiento conciente de ser víctima del deseo de los otros. El sentimiento inconsciente de ser culpable de desear al padre fue reemplazado. estos fantasmas intermediarios tienen por cometido depurar. La histérica. . conStniy6 un argumento fantasmhtico diferente al argumento del recuerdo. para evitar la rememoración bmtal de la escena sexual. Así. en cuanto al fantasma. sublimarlo. es a un tiempo el medio que posibilita esta sublimación. En el recuerdo. La joven.

la amenaza de la emergencia de lo sexual surge de modo singular en el marco de la relación transferencia1 y puede manifestarse. aunque portadora de síntomas y generadora de sufrimiento.y posibilitar asi la prosecución de la cura. pág.. hacia otra representación psíquica aceptable para la conciencia.) [En este último caso1 algunas mujeres llegan incluso a sublimar la transferencia y modelarla hasta hacerla en cierto modo viable. 1973. i i . Obma compleúas. t. entonces.. a una primera conclusión al conferir a la sublimación una función de defensa que atenúa o transforma el carllcter insoportable de los recuerdos sexuales que el sujeto quiere ignorar. La subiiici6n es una defensa contra los excesos de la transferencia amorosa en la-cura Pero Freud tambien sitúa la función defensiva de la sublimación en el interior mismo de la cura analitica. Entonces. saber sublimar la transferencia quiere decir que el vínculo amoroso de carllcter pasional puéde. Madrid. por ejemplo. 'La trauaferencia' en Lecciones introducforias a i pimonólisis. La sublimación oper6 el desplazamiento de una representación psíquica inconsciente ligada al deseo incestuoso. bajo la forma de una exigencia amorosa dirigida por la paciente a su analista. (.. S.a una relación anaiítica viable.Ambamos. Bibiioteci Nueva. ir cediendo el lugar -mediante una progresiva deserotización. "La transferencia puede manifestarse como una apasionada exigencia amorosa o en formas mlls mitigadas. Despues de un primer momento de investimiento libidinal de 2 Freud. 2398. Esta vez. . e incluso debe.

un objeto erógeno. Pero a la exigencia de tiempo se le agrega ademhs el peso del dolor inherente al ejercicio inconsciente del pensamiento. todos ellos requieren mucho tiempo. en su correspondencia con el pastor F'ñster. el proceso de sublimación se desarrolla tan lentamente como por ejemplo el trabajo de duelo. .. Se ven constrefiidos a someterse a las exigencias del trabajo analítico que implica un tiempo de dominio de las pulsiones -y por lo tanto una parte de sublimación-. en este caso el psicoanalista. Dallimud. para el analizante sublimar es una actividad dclorosa Freud. el duelo consecutivo a la pbrdida. y la elaboración consecutiva a la interpretación. S. no duda en reconocer que las vías de la sublimación son demasiado trabajosas para la mayoría de los pacientes. CmwpondoM ovoc b pdew phskr. el tiempo indispensable para permitir que las múltiples representaciones del pensamiento inconsciente se encadenen.1972. y a renunciar entonces a su inclinación a ceder de inmediato al placer de una satisfacción sexual directa! La sublimici6n es una defensa contra La mtidacci6n directa de k pulsi6n. La sublimación consecutiva a la pasión en la transferencia. Ya que pensar. es penoso. Definici6n de una pulsi6n sublimada Abordemos ahora la sublimación en su relación con 2 h d . es decir el desplazamiento incesante de una representación sexual a otra no sexual. o incluso como ese otro trabajo que implica para el analizante integrar en si la interpretación enunciada por el analista (trabajo denominado de elaboración). cada del 9 de febrem de 1909.

LB pulsión inhibida se transforma entonces en afecto tierno. Estos modos de defensa son denominados más frecuentemente los destinos de la pulsih. por temor a ser desbordado. le opone una acción defensiva. h pulsiones y sus .otra fonna de oposición: el yo retira el flujo pulsional del objeto s e d exterior sobre el cual había reeai'do y lo vuelve sobre s f mismo. Y finalmente -cuarto destino. entonces. Precisamente. en un fantasma e l investimiento que cargaba el objeto sexual es reemplazado por una identificación del yo con ese mismo objeto. 4 En pon de una mayor claridad mndensamoa dan destinos de la ailsi6n en uno aolo. dará lugar al stntoma neurótico. el que en realidad nos interesa-. estudiado ahora ya no como un recuerdo insoportable. la sublimación es considerada por Freud como uno de los cuatro modos de defensa empleados por el yo contra los excesos de la pulsión. vuelta sobre e i m ~ i w. sino como siendo una moción pulsional que tiende a satisfacerse de modo inmediato.lo sexual. o de una tentativa de represión seguida de un h a s o que. ya que el resultado final de una pulsión va a depender de la barrera que encuentre en su camino. diremos que una pulsi611 es sublimada cuando su fuerza es desviada de su primera finalidad de obtener una satisfacción sexual para ponerse al servicio. o mmwrts en realidad -~~~ La iam d&in08 que P w d ae ocupa de difek&ryla nielia sobre s f mismo y I i hveni6n ds I i puhidn de d v i en pasiva. Tengamos presente que la pulsión jamtis logra tomar la vía de la descarga directa y total. La formación psfquica característica de este segundo destino en el cual la pulsión vuelve 806n el p m p w y o 4 es el fantasma Asi. ni como un estado pasional de la transferencia. En primer lugar. el flujo pulsional puede estar sujeto al destino de la represión. la moción pulsional es desviada y toma la vía de la sublimoc i h En este caso. porque el yo. Este mismo flujo tambi6n puede encontrar -segundo destino. Cf. El tercer avatar del flujo pulsional consiste en una pura y simple inh&ición.

ya sea artística. A los ojos de Freud los . si se quiere. Para que la pulsión sea sublimada. la libido es siempre sexual). la pulsi6n sublimada. a pesar de ser fundamental para el proceso de sublimación. para que obtenga una satisfacción no sexual. es decir. la sublimación consiste en reemplazar el objeto y el fin sexuales de la pulsión por un objeto y un fin no sexuales. la pulsión sublimada. Falta aún precisar que una pulsión sublimada depende tambign de dos propiedades comunes a toda pulsión. Ahora bien. será preciso que se sirva tambihn de un objeto no sexual. de la ternura producto de la inhibición. se mantiene constantemente activa (est4 o no sublimada la fuena de su actividad permanece constante.entonces.su empuje insiste y persiste. Ahora bien. siempre en busca de una plena satisfacci6n que. Tr6tese del síntoma producto de la represión. es decir. Sabemos que el fin de una pulsi6n es el alivio procurado por la descarga de su tensión. del fantasma producto de la vuelta de la pulsión sobre el yo. de una misma satisfacci6n parcial. como toda pulsión. jam6s alcanza). intelectual o moral. la satisfacción es irremediablemente parcial. reconoceremos allí las expresiones diversas de una misma insatisfacción. pero tambihn sabemos que como esta descarga jam6s es completa. como toda pdsión. y por otra. es decir. ya sea la satisfacción sexual (pulsión reprimida) o no sexual (pulsión sublimada) s610 puede ser una satisfacción parcial o. y permanece siempre activa porque puesto que su fin jam6s es alcanzado plenamente. Por lo tanto. Lo que queremos decir es que la fuena pulsional sublimada sigue siendo siempre sexual porque la fuena de donde proviene es sexual. preserva la cualidad sexual de su energía (trátese de una pdsión sublimada o no sublimada. Por una parte. de una ñnalidad social. el cambio del fin sexual de la pulsión en beneficio de otro fin no sexual 9610 ser6 posible con la condición de que se cambie primero el medio empleado para la obtención del nuevo fin. esta doble sustitución de objeto y de fin no basta para definirlo. o aun de la obra artistiea producto de la sublimación. En consecuencia. en definitiva. insatisfacción.

Sublimación quiere decir sobre todc plasticidad. Por lo tanto podemos fmmular la siguiente conclusión: Una pulsión sublimada será llamada s e x u a l si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal.p6g. en suma. La sublimación designa la capacidad plástica de la pulsión Pero. F'reud lo escribe con mucha precisión: la sublimación es la "posibilidad de cambiar el fin sexual (..F. debemos distinguir con claridad la pulsión sublimada de la operación de sublimación que la hizo posible. a la sublimación? Por la vía de la búsqueda vana de una satisfacción imposible. .) por otro. P.6 &u6 es lo que caracteriza. 3 4 . ya no 6 Tem [el artista1 a610 lo log~a [[dar forma artle-ties a fantasmas1 porque los otros hombres sienten la misma inaatisfaecidn que 61 en relacidn con la renuncia exigida en lo real y porque esta misma inaatiafaeeidn ea un fragmento de la realidad' (RCsultats. IdLes.. debemos matizar esta última conclusión. La sublimación no es tanto una satisfacción cuanto la aptitud de la pulsi6n para encontrar nuevas satisfacciones no sexuales. 1 9 .U. maleabilidad de l a f u e n a pulsional. si queremos ser rigurosos. y será llamada no sexual si pensamos en el tipo de satisfacción obtenida y en el objeto que la procura.seres humanos son seres deseantes cuya única realidad es la insatisfacción. es decir de una descarga total. MI)mea1 . la sublimación es una satisfacción parcial obtenida gracias a objetos distintos de los objetos sexuales eróticos. 1 4 1 ) .

tanto el fin como el objeto cambian de naturaleza: el fin primeramente sexual (obtener el placer visual de descubrV y exh d . el todo toma el lugar de la parte. . el hecho mismo de la sustitución. Ahora bien. desexualizada El destino de la pulsión que denominamos sublimación es. Un ejemplo de sublimaci6n: la curioeidad sexual sublimada El caso de la curiosidad sexual infantil como expresión directa de la pulsión voyeurista. 1973. Podemos decir con Freud que la pulsión de ver está sublimada "cuando es posible arrancar su interbs [curiosidad1 de los genitales y dirigirlo a la forma fisica y total".S . :Lo m d auud 'cuitumi'y b nrwimidod modem. en la sublimación el cambio de fin 8610 puede operarse si hay cambio de objeto: el cuerpo en su totalidad sustituye la región local de los órganos genitales. hablando con propiedad. Como ya lo habíamos dicho. por ejemplo. ilustra bien esta sustitución de una finalidad sexual por otra desexualizada. Por cierto. El primer tin de la curiosidad sexual es. obtener placer en descubrir las partes genitales ocultas del cuerpo de la mujer. Obraa mmpletaq tomo iii.sexualw. la sublimación es. y completar así la imagen incompleta de un cuerpo parcialmente velado. el pcrsqje de una satisfacción a otra.s es decir. Madn4 Biblioteca Nueva. y su transformación ulterior en sed de saber. ante hdo. m4s bien que un modo particular de satisfacción. gracias a la sublimación. Por lo tanto. en deseo de un saber m8s global. la exploración sexual del cuerpo femenino por el niiio puede transformarse m4s tarde en el adulto. la capacidad de cambiar una satisfacción sexual por otra. la operación misma de cambio. en la pulsión voyeurista sublimada.

ligada a un objeto m8s global y desexualizado (el cuerpo entero como objeto de conocimiento cientíñco). seguir6 dos destinos. y el objeto sexual y local (órganos genitales) se transforma en no sexual y global (el cuerpo como objeto & estudio).7 Este miedo fóbico infantil de estar expuesto en la calle al peligro de los animales proviene de la transformaci6n en angustia de la energía libidinal de las pulsiones. obtener el placer de conocer la anatomfa del cuerpo). la que empuja al artista a engendrar su obra. presa del miedo a ser mordido por caballos en la calle.plomr el cuerpo sexunl femenino) se transforma en fin no sexual (por ejemplo. La imagen local. Se trata del caso de un niño de cinco aiios. la sublimación de la pulsión voyeurista consiste en el pasaje de una satisfacción erótica y parcial. tendencias hostiles y horno-les respecto del padre. Una parte de la libido será transformada en angustia luego de haber sido sometida a un in- . en una imagen global del cuerpo que despierta el deseo de saber propio del creador. Asf. ligada a un objeto erótico local (los órganos genitales femeninos). la de conocer y de producir. que velaba el lugar sexual erotizado y atraia la curiosidad infantil. a otra satisfacción no sexual pero igualmente parcial. pulsiones voyeuristasexhibicionib tas. la energía libidinal propia de las pplsiones que anidan en Juanito (pulsiones sádicas hacia la madre. en la cual tanto la curiosidad sexual infantil como otras formaciones pulsionales están sublimadas. se transforma de modo progresivo por la mediación de la sublimación. el empuje sexual de las pulsiones inconscientes se transforma en el niiIo en angustia fóbica conciente. Para ilustrar mejor el proceso de la sublimación vamos a apoyamos en una célebre observación clínica de Freud. Es 6sta otra sed. "Juanito*. En efecto. pulsiones fdlicas que originan la masturbación).

Insistamos una vez m8s en el hecho de que la libido sublimada jamás pierde su origen sexual. hemos afirmado justamente lo contrario. Lo s u b l i m i ó n requiere de In interuención del yo narcisista pam producirse. para referirlo a otm objeto no sexual y así obtener una satisfacción igualmente. el fin inicial de la pulsión de obtener una satisfaeeión sexual directa se sustituye ahora por una satisfacción sublimada. luego la vuelve sobre si mismo y . por ejemplo artística. Este nuevo investimiento libidinal que carga los sonidos y la armonía musical inicia un largo proceso de sublimación que se continuará hasta la edad adulta cuando Juanito llegue a ser un excelente músico. no sexual. Desexualizar equivale a sustraer el investimienta libidinal que carga un objeto considerado erótiw. . sino tan s61o de desexualizar su objeta. Es este narcisismo del artista el que condiciona y sostiene la actividad creadora de su pulsión sublimada. Mientras que otra parte de la energía libidinal. ñnalmente asigna a esta libido un nuevo fin no sexual. Ahora bien.tento fallido de represión. Pero el hxito de este cambio desexualizante depende de una operaci6n intermedia decisiva para toda sublimación: primero el yo retira la libido del objeto sexual. la que escapó al intento de represión. gracias al placer intermediario de gratuicación narcisista del artista. Las dos condiciones del proceso de sublimación 1. Como podemos observar. De lo que se trata en la sublimaci6n no es de "desexualizar globalmente" la pulsión. O Hemos empleado la expresi6n Ysatisfaeei6ndesexualizada*. ser6 sublimada bajo la forma de un muy vivo interhs del niilo por un objeto no sexual y global: la música. Pero iqu6 se entiende por desexualización? El término es ambiguo ya que podría dejar pensar que ya no hay libido sexual en la pulaidn.

necesariamente. que las obras creadas por sublimación adquieran un valor social no significa. toda sublimación es.En este punto debemos hacer una precisión. o tambi6n en la renovada puesta en juego de las pulsiones sublimadas en el marco de la cura analítica durante el trabajo del analizante. una desexualización. 2. Las relaciones de esta formación de ideal mn la sublimacidn no siempre fueron claramente elucidadas . de un niño o de un analizante. el pasaje de una satisfacción erotizada e infantil a otra no erotizada e intelectual. de utilidad o de ganancia. es decir. Estos ideales sociales. hay deserlializaciones que no tienen relación alguna con la sublimación. No toda desexualización es por ello una sublimación. hemos de situar primero la segunda condición necesaria para este proceso. Se trate de un pintor. nos referimos principalmente al hecho de que responden a ideales sociales que exaltan la creación de nuevas formas signiñcantes. Dicho de otra manera. Pero iquB es lo que especifica entonces al proceso de sublimación? Para responderlo. Ahora bien. interiorizados e inscritos en el yo del creador. El ideal del yo inicia y orienta la sublimaci6n. O El proceso de sublimación. La prueba más tangible de esto es la precocidad de los procesos de sublhción en los niños. los productos artísticos. pero en cambio. son parte integrante de esa formación psíquica fundamental que Fkeuá denomina ideal del yo. no podría desarrollarse sin el sosten imprescindible de los ideales simbólicas y de los valores sociales de la Bpoca. intelectuales o morales no están sometidos a ninguna exigencia practica en particular. tal mmo lo vimos en el caso de Juanito. que respondan a una utilidad social determinada. Cuando a f i m o s que los objetos que procuran la satisfacción sublima& son objetos desexualizados y sociales. de un músim. como por ejemplo la actividad del trabajo cotidiano o las actividades del ocio. todos ellos están entregados a una tarea cuyo resultado no puede ser medido por medio de criterios de eficacia. En general.

por Fkeud.8 NO obstante, podemos añrmar que el ideal del yo cumple dos funciones respecto del proceso de sublimación. En primer lugar, tal como acabamos de seiialarlo, el ideal juega el rol de desencadenante del proceso, wn la particuiaridad de que, una vez iniciado el movimiento de sublimación, el impulso creador de la obra se separa del ideal del yo que lo había suscitado al comienzo. En el caso de Juanito, es sin duda la música -ideal anhelado por el padre- la que toma la forma del ideal del yo incitando al nifio a gozar del placer auditivo de los sonidos y las melodías, y a compensar de esta manera el sufrimiento neur6tic0 de su fobia Una vez experimentado el primer goce auditivo, el impulso pulsional de la sublimación se transformar&en puro gusto por los sonidos, fusión íntima, fisicamente sensual, con la materialidad del espacio sonoro; de allí en m&s, toda referencia ideal, toda norma o valor abstracto se reduce y s e funde en el seno de este contacto siempre sensual y apasionado que mantiene el artista con los materiales de su creación. A esta primera función de incentivo simb6lico se le suma una segunda según la cual el ideal indica la direccidn del movimiento iniciado. Precisamente, esta segunda función referencia1 del ideal del yo permite aclarar una formulación freudiana retomada frecuentemente pero rara vez explicitada. Cuando Freud añrma que la sublimación representa la satisfacción de la pulsión sin la represión, esto no significa en modo alguno que la fuena pulsional sea descagada, plena y libre de toda constricción. Por cierto, la expresión 'sin represión" quiere decir ausencia de una censura que impida el paso del empuje de la pulsi6n. pero no por ello implica la idea de una fuerza pulsional erratiea y disminuida. La sublimación de la pulsión no es por cierto la represión, pero es no obstante una constricción impuesta a la actividad pulsional bajo la

8

La vie 6?xueUe , . . .

forma de una desviación del curso de su flujo hacia una satisfacción distinta de la satisfacción sexual. Ahora bien, el elemento que impone este desvío no es la censura que reprime, sino justamente el ideal del yo que exalta, guía y enmarea la capacidad pldstica de la pulsión.

Enioque lacaniano del concepto de sublimati6n: "la sublimación eleva el objeto a la dignidad de la cosaw
La teoría lacaniana de la sublimación descansa i n t e gramente en una proposición princeps formulada por Lacan en su seminario sobre La Ltica del psieoandlisis: "La sublimación eleva un objeto (narcisista e imaginario) a la dignidad de la Cosa." Nos limitaremos aquí a explicar el sentido general de esta fórmula partiendo del efeeto provocado por la obra -producto de la sublimación- en aquel que la mira. Ya habíamos subrayado una primera característica de las obías creadas por sublimación: son en principio objetos desprovistos de toda finalidad práctica y que responden a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente bajo la forma del ideal del yo del creador. Pero la especificidad de las producciones intelectuales, cientificas y artísticas elaboradas con la fuena sexual de una pulsión sublimada reside principalmente en su cualidad de objetos imaginarios. Estas obras, y en especial la obra de arte, prototipo de creación producida por sublimación, no son cosas materiales sino m& bien formas e imágenes nuevamente creadas, dotadas de una singular eficacia. Se trata de imágenes y de formas significantes trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestm cuerpo, más exactamente, de nuestro yo inconsciente narcisista. Ahora bien, estas obras imaginarias de la sublimación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el espectador: lo deslumbran por su fascina-

ción, y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suspendido que había llevado al artista a engendrar su obra. ¿Que deducir de esto sino que una representación de nuestro yo narcisista, proyectada afuera en la existencia objetiva de una obra, ha sido capaz de reenviar al espectador a su propio deseo de crear? Una imagen modelada por el yo ha provocado en el espectador un similar movimiento pulsional hacia la sublimación, es decir, hacia una satisfacción no sexual, global, cercana a un vacío infinito, de un goce sin límites. Elevar el objeto narcisista a la dignidad de la Cosa quiere decir, entonces, que la impronta del yo del creador, objetivada en obra de arte, h a abierto en el otro la dimensión intolerable de un deseo de deseo, de un deseo en suspenso sin ningún objeto asignado. El objeto imaginario y narcisista -verdadera condensación de estos tres componentea que son la fuerza pulsional, el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra- se disuelve y se disipa ahora en el vacío de la emoción intensa y poderosa que suscita en el admirador fascinado.

'

Resumen

Resumamos de modo esquemático los rasgos principales de una pulsión sublimada: - La fuente de la cual proviene es, como para toda pulsión, una zona erógena y por lo tanto s e x d . -El empuje de la pulsión, marcada por el origen sexual de su fuente, sigue siendo siempre, independientemente de su destino, libido sexual. - El fin específico de la pulsión sublimada es una satisfacción pqcial pero no sexual. - El objeto especifico de la pulsión sublimada es igualmente no sexual. -En suma, una pulsión sublimada serh llamada se-

xual si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal, y serti llamada no sexual si pensamos
en el tipo de satisfacción obtenida (parcial) y en el objeto que la procura. - La sublirnación no es, hablando con propiedad, una satisfacción, sino la capacidad plástica de la pulsiún de cambiar de objeto y de encontrar nuevas satisfacciones. La fijeza de la pulsión sobre un objeto sexual se opone a la movilidad de la sublimación desexualizada. -El movimiento de la sublirnación, que se origina en una fuente sexual y culmina en una obra no sexual, sólo puede cumplirse con dos condiciones. Por una parte, el yo del creador debe estar dotado de una particular potencialidad narcisista capaz de desexualizar el objeto sexual cargado por las fuerzas pulsionales arcaicas que resultan de la fuente sexual. Por otra, la creación de la obra producto de l a sublirnación responde a los canones de un ideal anhelado por el yo narcisista del creador. Insistimos: una actividad de origen sexual, desexualizada a travds del narcisismo, orientada hacia el ideal del yo y generadora de una obra humana no sexual, tal es la dinhmica pmpia del movimiento de la sublimación. Para concluir, resumamos ahora los rasgos de las obras creadas gracias a la actividad de una pulsión sublimada: - La obra producida por sublim8eión no tiene ningunn finalidadpráctica o utilitario. - La obra de la sublirnación responde a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente en el ideal del yo del artista creador. - Las obras de la sublirnación son imagenes y formas significantes nuevamente creadas, mzís bien que cosas materiales. - Se trata de imsigenes y de formas trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestro cuerpo, o m6s exactamente a la manera de nuestro yo inconsciente narcisista. - Las obras imaginarias de la sublirnación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el especta-

La obra de arte. el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra. y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suipendido que había llevado al artista a engendrar su obra. .dor: lo deslumbran por su fascinación. verdadera condensación de esos tres componentes que son la fuerza pulsional. 1 . se disuelve y se disipa ahora en el vacio de la emoción intensa y pode rosa que suscita en el admirador.

Lacan sobre la sublimación Selección bibliográfica sobre la sublimación .Fragmentos de las obras de S. Freud y de J.

.

[11 1 La sublimaeión es u n medio de atenuar el contenido sexual de l a transferencia entendido como una verdudem formación pubional en l a cura Otras [transferencias1 muestran un mayor artificio. antep6rticos psíquicos erigidos para bloquear el acceso a esos recuerdos. Lacan sobre la sublimación Freud La sublimaci6n es una defensa operada por el fantasma Las fantasías son. de sublimarlos (1987). hábilmente aprovechada. han experimentado una modificación de su contenido. al mismo tiempo sirven a la tendencia de refinar los recuerdos.Fragmentos de las obras de S : Freud y de J. t21 . de la persona o las circunstancias del m6dico (1905). efectivamente. una sublirnación y pueden incluso hacerse concientes apoybdose en alguna singularidad real.

[41 a La sublimaci6n designa la capacidad pMetica de la pulai6n Esta posibilidad de cambiar el fin sexual primitivo por otro. ya no sexual. la descarga de la satisfacción.. y por otra la dominación y la sublimación de . es lo que designamos con el nombre de capacidad de sublimacidn (1908). pero psíquicamente afín al primero. una actividad doloroaa Un Bxito perdurable del psicoan6lisis depende de las dos vías que logra abrir: por una parte.Sublimar es. gran parte de las veces nuestra cura desemboca en la búsqueda de la satisfacción (1909).[51 Un ejemplo de sublimaci6n. ) . . la curiosidad sexual sublimada en doseo de saber Cuando las ondas de la excitación concomitantes a la pubertad [de Leonardo] lleguen hasta el adolescente C. para nuestros pacientes. Como las vias de la sublimación la pulsión rebelde C son demasiado penosas para la mayoría de nuestros pacientes.[31 La iublimaci6n consiste en un abandono del fin sexual de la pubi6n La sublimación es un proceso que se relaciona con la libido objeta1 y consiste en que el instinto se orienta sobre un fin diferente y muy alejado de la satisfacción sexual (1914).) la parte m8s considerable del instinto sexual podr8 .

o sea..quedar sublimada merced al temprano predominio del ansia sexual de saber. una especie de sublimaci6n (1923). La sublimación comporta una des-li%asión bqjo la forma de una vuelta namirwta sobre el yo Nos hallamos aquí nuevamente ante la posibilidad de que la sublimación tenga efecto siempre por mediación del yo (1923).[91 El ideal del yo (aquí valores soeiakd orienta el proceso de sublimación Los impulsos sexuales son aquí objeto de una sublimación.[81 La transformación de la libido objeta1 en libido narcisista trae consigo un abandono de los fines sexuales.) que puede derivarse hacia el arte ("sublimaci6nn)cuando es posible arrancar su interés de los genitales y dirigirlo a la forma física y total (1905)... una desexualización.[71 La intervención del yo es una de las dos condiciones del proceso de sublimación. son desviados de sus fines sexuales y di- . curiosidad sexual (. y escapar&asi a la represión (1910).161 * El objeto de la pulsión sublimada ea un objeto más global que el objeto sexual . esto es. en un deseo general de saber..

le damos el nombre de sublimación (1933). y ademtis sin represión.[101 * A cierta clase de modificacione~ del fin y cambios de objeto. en las que entra en juego nuestra valoración social.[111 La sublimaeión es un coneeptoprobkm&tieo h u d relaciona la sublimaeión con los W b e como tales. para los analistas.[l31 La sublimaci6n es elpasqie de un objeto irnagiluvllUVlo a un vacío real (la Cosa) Entre el objeto tal como esta estmcturado por la relación narcisista y das Ding [la Cosa] hay una diferencia y .[l41 .rigidos a fmes socialmente mtis elevados. precisamente. toda la dificultad de su teorizaci6n.[l21 La sublimnción es un destino de ia pulsi6n distinto de la represión La sublimaci6n no deja de ser por ello una satisfacci6n de la pulsión. faltos ya de todo carticter sexual 1917). en el espacio de esta diferencia se sitúa para nosotros el problema de la subiimaci6n. y en esto reside.

. 1973.[161 Referencias de los fragmentos citados La. pág.en Los orígenes del psicwnálisis.) Pero en toda forma de sublimación el vacío ser6 determinante.La sublimación eleva un objeto [narcisista e imaginario] (. estar6 representada siempre por un vacio. todas cuyas formas creadas por el hombre son del registro de la sublimación. [31 Carta al pastor Pfister del 9 de febrero de 1909. precisamente en tanto que ella no puede ser representada por otra cosa. [41 Introducción a l narcisismo.[ló] El arie. la religión y la ciencia son distintas maneras de tratar e l vacfo de la Cosa Esta Cosa. [S] La moral sexual cultural" y la nerviosidad moder[l] "Manuscrito . 3566.)a la dignidad de la Cosa. (. pág. tomo 111. tomo 1. Freud avec O. Biblioteca Nueva... 1973. tomo 11. 1973. en Corresnondance de S. Madrid. Gallimard. [21 Anúlisis fragmentario de una histeria (caso "Dom?. Biblioteca Nueva. Madrid.í974. Madrid. pág. págs. 998. 46-47. 2029. Obras completas. Biblioteca Nueva.. Obras Completas. Obras completas. Ptister.

2130. . Biblioteca Nueva. 1973. libro VII. Biblioteca Nueva. 122. . Biblioteca Nueva. 1973. Obras completas. 1973. Madrid. 173. [ S I Ibid. [16l Ibid. Biblioteca Nueva. 1616. Madrid. Paidós.na. t i 6 1 lbtd. Madrid. Biblioteca Nueva. pág. La itica del psicoanálisis. Biblioteca Nueva. Obras completas. pág.2720. [6] un. Argentina. tomo 11.tomo 11. pág. Madrid. Madrid. . tomo 11.. [ 1 4 1 El seminario. Barcelona. 1184. 1973. nes introductorias al psicoanálisis. Obms com~letas. pág. ptíg. recuerdo infantil de Leonardo da Vinci. tomo 111.. pág. pág. op. 138. 160. . ~- l . ( 8 1 El yo y el ello. Paid6s.Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. [ 3 1 El Seminario. libro X I . Obras completas. [ll]' & angustia y la vida in&ntivaa en Nuevas leccio. pág. 1973. [ l o 1 YIntroducci6n al psicoanálisis" en Lecciones introduetorias al psicoanúiisis. pág. pág. tomo 1 1 .2711. [:21 El Seminario. Madrid. 1973. .. [ 7 1 Des ensayos pam una teorla sexual. 1986. 136. cit.. Dáa. La dtica del psicoanálisis. libro VII. tomo 111.Obras completas. 3155.. Obms completos.* ~ á e1252.

Selección bibliográfica sobre la sublimación 1897'<ManuscritL" en La naissance de la psychanalyse. 1981.F. Biblioteca Nueva. P. tomo 1. Obras completas.. [Hay versión castellana: m e s ensayos para uno teoría sexual.U.1 1909Cinq lepns sur la psychnalyse. 1954. [Hay versión castellana: La moml sexual *cultural" y la nerviosidad moderna. ptígs.1 livis essais sur la théorie & la sexualitd. Biblioteca Nueva.). 1973. (Dora)".1 . Gallimard. 1973. Payot.. Madrid. 33-35. 1962..F. tomo 11.. tomo 111. pág.U. ptíg. Madrid.F. Obras completas.. 64. P. ptíg." en La vie sexuelle. Biblioteca Nueva. [Hay versión castellana: Psicoanálisis (Cinco conferencias.. tomo 11. Obras completos. 87. Madrid. Obras completas. 1973. P. [Hay versión castellana: Anúlisis fragmentario de una histeriu (''casa Dora"). 1969.. Obras completas. 1973. Madrid. Madrid. Biblioteca Nueva.U. 42-107. pzígs. 174. 1973. OHay versión castellana: "Manuscrito La en Los orígenes del psicoanólisis.1 1905'Fragment d'une analyse d'hystbrie. 1956. Biblioteca Nueva. tomo 11. en Cinq Psychanalyses.1 1908"La morale sexuelle civilisbe.

P. Idees. tomo 11. págs 98-99 (sublimación e ideal del yo). Obras completas.171. Biblioteca Nueva. tomo 111. Madrid. Madrid. 1973. 1973. 1973. 1987. P. [Hay versión castellana: Lecciones introductorias a l psicoanálisis. 1973. Obras completas. Obras completas. págs. cit. [Hay versión castellana: Intmdmión a l narcisismo. tomo 11. P.259. Biblioteca Nueva. tomo IILI 1930Malaise dans lo civilisatwn. 1981.1 1923"Psychanalysen y Th6orie de la libido" en Resultats. 74. [Hay versión castellana: Consejos a l medico en el tratamiento psicoanalftico. Biblioteca Nueva. Obras completas.. [Hay versión castellana: E l yo y el ello. [Hay versión castellana: Psicoanálisis y teorfa de la libido. Madrid. en La vie sexuelle.1 1915"Pour introduire le narcissismen. tomo 11. Madrid. Dos artfculos de enciclopedia. p4g. [Hay versi6n caste llana: Un recuerdo infantil de Leonardo da Vinci. Biblioteca Nueva. Obras completas. p4gs.. Payot. 1985. p4g. 1973. op. Obras completas. 1973.1 1912 'Conseils aux m6decins sur le traitement analytique".F. Obras completas.U. en La technique psychanalytique. 242. p4g. [Hay versión castellana: El malestar en la cultura.1 1923'Le moi et le $a" en Essais & psychanalyse.1 1917Introductwn d lo psychanalyse. tomo 11. Madrid. 1953.1910 Un souvenir d'enfance de Léonard de Vinci. Madrid. p4gs.F. 69-70...F. 81. 1981. 18. GaIlimard.U.U. 1971. tomo 111. Probl+mes II. 1973. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. Payot. Madrid.1 . Biblioteca Nueva. 13.85.

1970 y 1978 respectivamente. tomo 111. lección del 22 de mano de 1961. 117.1933Nouvelles confdrences d'introduction cf la psychanolyse. Mexico.l Le transfert (seminario inddito). Paidós. 90. Seuil.1 ABRAHAM. 133. Seuil. libro XI. 180. Obras completas. La crdation dans la cure psychanalytique". Le Skminaire. Biblioteca Nueva. Los c w tro conceptos fundnmentales del psieocmálisis. p8g. . FEDmA. Buenos Aires. Paid6s.pág. P. 1965. Léthique de la psychanolyse.pág.1 D'un autre b I'Autre (seminario inddito). Ecrits.. 1966. 1986. libro V I I . Payot. [Hay versión castellana: El Seminario 11. [Hay versi6n castellana: Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis. 216. Siglo XXI. La dtica del psicoamilisis. 155. 1984.K . Madrid. Gallimard. 131. 1986. Barcelona. en Psychanalyse b la Universitd. CEuvres compl2tes. %mps et nbgation. Les quatre concepts fondamentaux de la psychanalyse.1 Le Sdminaire. 712. tomo 1. 131. 1973. [Hay versión castellana: Escritos 1 y Escritos II. 1973. lecciones del 5 de marzo y del 12 de mano de 1969. págs. Seuil. págs. (Hay versión castellana: Seminario 7. 151.

1980.págs.Znt.1968..J. 254. . RODRIGU~. J. Payot.. Essais de psychanolyse. 3.junio de 1977.pág.vol. LAPLANCHE. Probiématiqlres. P.Psa.U. La sublimatwn. 37.M."Noteson Symbolism".F.. 427-448.nP7. .tomo 2 . E . KLEIN.

El concepto de IDENTIFICACION .

.

iCu6les son estos problemas con los cuales se enfrentan Freud y Lacan? Responder a esta pregunta equivale a reencontrar la enc~cijadas freudiana y laca- . en psicoan6lisis tenemos una forma radicalmente opuesta de comprender la relación identificatoria. Ahora bien. Tanto el tratamiento operado por Freud como aquel. constituyen cada uno a su manera una verdadera subversión de la forma habitual de concebir la identificación. se transformar6 progresivamente por identificación en B. concluimos que A adopta los rasgos de B. cada una. resultante de la opinión común. se identifica con B. sino presentar su articulación esencial desde el punto de vista lacaniano. vagamente tomada de la psicosociología Esta se reduce a un esquema muy simple compuesto por dos personas diferentes -A y & ligadas entre si por una retación de identificación. operado por Lacan. un problema teórico preciso cuya solución adecuada es el concepto de identificación. Este esquema. En consecuencia. una idea recibida. ya bien individualizada. revelarán. sin ser concientes de ello. Cuando empleamos comentemente el término 'identificación" vehiculizamos. ser6 modificado en profundidad por el pensamiento psicoan8litico. La persona A. muy diferente. La subversión freudiana del esquema tradicional y fundamentalmente la inversión m8s radical del mismo suscitada por Lacan.El concepto de identificación Una perspectiva lacaniana El objetivo de este capítulo no es profundizar tal o cual aspecto de la noción de identificación.

Por lo tanto. el Ambito psíquico. la modificación freudiana del esquema habitual de la identificaci6n recae sobre un punto esencial: el espacio en el cual se encuentra contenido el esquema. lejos de unir a dos individuos distintos transformándose el uno en el otro. al pensarlo a traves del prisma del inconsciente. y finalmente descubrimos. aislamos la identificación como un proceso específico del dominio del inconsciente. con Freud abandonamos el espacio usual de la distancia entre dos personas.* DigPimoslo claramente: la identificación tal * F w d rara vez explicita esta guatituci6n que. la iclaci6n entre ia p m n a y el objeto paterno se ha transformado. ~aeaies en donde Freud enuncia mn clandad la ~ s t i h i a 6 n de un ser humano por una inataoeis psfguira. subvertimos sus bases situhdolo y situándonos tambien nosotros en un timbito muy diferente. mando en realidad este en la base de gran cantidad de importantea adelantos te6rima. que la así llamada identificación s610 tiene lugar entre dos instancias inconscientes. A mntinuafi6n transRbimos dos . mnaer- - . en el interior mismo de este dominio. iQu6 hicimos? Sustituimos las relaciones intersubjetivas por relaciones intrapsíquicas. pero ahora. se produce por el contrario en el espacio psíquico de un solo y mismo individuo. En efecto. El primem wtA tomado de Dosloyw&y y el parricidio: 'En mnjunto. Encrucijada freudiana del concepto de identificación La identificación. Del esquema recibido mantenemos ambos términos -A y E%-.niana que hacen necesaria la existencia del concepto psicoanalítico de identificación. origina Frenientes mnfusionea en loa escrita analltims. al quedar silenciada. así como su transformación del uno en el otro. nos introducimos en la cabeza de una de ellas.

3010). O b m compielos.' (Madrid.pág. Bibliiteca Nueva. tnm iü. Biblioteca Nueva. P a r a un p a i d s t a . Por cierto. en una cura analítica podemos reconocer exteriorizaciones clínicas indirectas de la identificación. nos parece por el contrario la omeba indiscutible del advenimiento de una identificakón inconsciente. 1973. fuera de nuestro espacio habitual y que no puede ser percibido en forma directa por medio de nuestros sentidos. el padre del nido y el padre muertn non dos personajes mmpletamente distinta: el padm que el niño imita es nna persona: el otm padre. mnstituyendo una ~paaici6n de la misma obra en un nuevo esenario. o para ser m4s precisos. que un hGo reproduzca el comportamiento de su padre desaparecido no es un buen ejemplo de identificación t a l como nosotros la entendemos. no se presenta a la manera de los fenómenos de semejanza. en cambio que ese mismo hijo sea presa de un repentino desmayo d . El dato clínico observable de una identificación es siempre indirecto. la identScaci6n inconsciente s610 es perceptible de manera indirecta. muerto. ea una representaa6n pfquica inmnseiente. que reflejan de modo bastante transparente la causa que los provoca. en una relaa6n entre el yo y el supe@. contrariamente a lo que se podría creer. mn e l mal ni yo se identifica. Por ejemplo. 1I. 2. a . Ante este joven desmayado. A diferencia de estos fenómenos. se reproducen ahora dentm del yo [mismo]' (Madrid. pero jam4s alguna de estas manifestaciones muestra t a l cual el mecanismo que opera en una identificación psíquica inconsciente. 1973. O b m s e o m p ~tomo . de imitación psicológica o de mimetismo animal. el segundo msaK lo d a i i m o s de Psimklo & los mosrur v Mólias dd w: %dosloa keam re&mxoa deoannfadoa entm el obj& atemr y yo total.* E s t o es lo que quisiera vando ni mntenido.600). entre el yo y la representación inconsciente del padre muerto.pág.como es concebida por el psicoan4lisis freudiano es un proceso de transformación efectuado en el seno mismo del aparato psíquico. el psicoanalista reconocer4 la manifestación de una identificación inconsciente entre el yo del joven y un padre muerto. caráeter histérico.

Madrid BibLideca Nueva.entran en una relación de identificación. en cambio. tamo m. Pero antes de explicitar la naturaleza de estas dos entidades y de desarrollar la teoría freudiana de la identificación. dos polos 4 1 yo y el objeto.: Ei yo y d db. S.@s. heterogBneo. en el lugar impersonal e inconsciente de ese otro individuo. muy singular. se enfrenta a un problema diferente. estamos en este espacio psíquico preocupados por entender cómo. planteemos con brevedad lo esencial de la en-cijada l a m i a n a . Insisto. Encrucijada lacaniana del concepto de identificación Mientras que Freud propone el nombre de identificación para denominar la relación de intricación entre dos instancias inconscientes . en el seno del dmbito inconsciente.\Lacan. dejamos de estar en el terreno conocido de una persona entre otras movi6ndose en el habitual espacio tridimensional. mds delicaWn indinduo es un ello pnlquim.' En efecto. tanto el yo como el objeto son considerados aquí tan 8610 en su estricto estatuto de instancias inconscientes. dejamos de estar en el nivel del individuo reconocido de acuerdo con un conjunto de referencias psicológicas y sociales. 1973. 2707). ' . denominado por Freud "ello psíquico". descnnoeida e inmndente' (Freud. Obms eom&los.transmitir al lector: cuando de lo que se trata es del inconsciente. estamos en otro lado.e l yo y el obje+. Es Bsta la encrucijada freudiana del concepto psicoanalítico de identificación: d a r un nombre a l proceso inconsciente realizado por el yo cuando este se tmnsfoma en un aspecto del objeto.

es B el que produce a A La identificación significa que la cosa con la cual el yo se identifica es la causa del yo. Estamos lejos ahora del esquema tradicional de la identificación comprendida como una transformación entre dos términos previamente existentes A convirti6ndose en E+ estamos ahora ante un esquema muy distinto. por medio del concepto de identificación. o formulado de manera mtís correcta.la identificación es el nombre que sirve para designar el nacimiento de una nueva instancia psíquica. una torsión aun mtís sustancial del pensamiento. respecto de Freud. y esto es lo mtís importante. Lacan opera ademtís una doble inversión: la identificación no s610 es inconsciente. Para Lacan. el esquema de la causación de uno de estos términos producido por el otro. el sentido del proceso se invierte. es decir que el rol activo que antes jugaba el yo es ahora ejecutado por el objeto.do y difíeil. . dar un nombre al p m m de causación del sujeto del inconsciente. sino que ademds. puesto que ya no se trata de dar cuenta de la relación entre dos términos relativamente bien constituidos -un yo determinado se identifica con un objeto igualmente bien definido-. sino de nombrar una relación en la cual uno de los t6rminos crea al otro. El concepto lacaniano de identificación responde a una encrucijada m& radical que la encmcijada freudiana. Así. Hay aquí. Mientras que F'reud transplanta el esquema tradicional al desplazarlo del espacio psicol6gim y tridimensional al espacio inconsciente. En lugar de que A se transforme en B -como sucedía en el esquema freudiano-. Volveremos sobre ello. Resumiremos en pocas palabras la encrucijada lacaniana sin abandonar el l6xico freudiano: el agente de la identificación no es ya el yo sino el objeto. Lacan resuelve un problema psicoanalítico fundamental: dar un nombre a l proceso psiquico de constitución del yo. la producción de un nuevo sujeto. no sólo significa engendramiento.

Intentar6 desarrollar aquí únicamente aquello que me parece que plantea la mayor dificultad. esta segunda categoría de identificación que llamaremos parcial. pdg. Cla. .op. 21m. una eonBrmM6n de la diversidad de los enfoques nos ea pmpoidonada por la lectura de los Qnimentos prepamtorba para el 34* Congreso de la Aaoe*iei6nR b a n d l t i ca Internacions~dedicado.. Ahora bien. precisamente. julio de 1985). Muchos malentendidos en los escritos psicoanalíticos.Wor un lado la identificación total operada entre la instancia psíquica inconsciente denominada yo y esa otra instancia igualmente inconsciente que podemos denominar objeto total. d tema de la identifiici6n (Hamburp. 3 Tem el p es también. poco feliz. Y por otro. en la cual el yo se identifica con un aspecto. y el objeto con la persona del otro. m m ya mbemog irnonsiente"(El yo y ei ~110. provienen del hecho de que a menudo se confunde el yo con la persona que somos. incluidos los de k e u d . En cuanto concierne al yo. eit. Pero antes de abordar cada una de estas categorías.8 En cambio.Las categorías freudianas de la identificación Premisas: i Q ~ tes ! el objeto? Con vistas a establecer ulteriormente las distinciones lacanianas de la identificación. les propondr6 reagrupar las diferentes acepciones freudianas de este concepto en dos grandes categorías. el tdrmino objeto. y sólo un aspecto. me parece indispensable para la prosecución de nuestro estudio el que nos pongamos de acuerdo acerca del sentido de la palabra objeto. examinemos primero el estatuto de estas entidades inconscientes que denominamos yo y objeto. la defmición del objeto. a saber. siñcar es siempre un gesto te6rim a r b h h . del objeto. les pedir6 que acepten sin más examen la acepci6n freudiana de un yo inconsciente. No hay una cl~ñcaei6n del m q t o de identificación en la obra de Freud que mente mn el acuerdo unánime de ks psimanalistes.

en el inconsciente no hay representaciones del otro. un sentido muy preciso. denominado exterior. la palabra objeto no designa la persona exterior del otro. Y luego.utilizado en ocasiones para describir la figura de un otro amado y deseado. el objeto designa algo diferente de la representación psíquica del otro comprendida como si fuera la huella de su presencia viva inscrita en mi inconsciente.a h o r a aislado y separado por completo de la figura del ances- . Sin que el hijo se d6 cuenta. El otro. impersonales por decirlo de alguna manera. sino tan 8610 representaciones inconscientes. reviste aquí. observemos tambi6n que el así llamado otro. ya sea una presencia inmediata o una evocaci6n antigua. El término objeto nombra en realidad una representación inconsciente previa a la existencia del otro. una representación que ya está ahí y contra la cual vendrtí a apoyarse luego la realidad exterior de la persona del otro o de uno cualquiera de sus atributos vivientes. o aquello que de su perosna me es dado a percibir concientemente. Para hablar con propiedad. seamos mtís restrictivos y expres6monos con la debida complejidad. En realidad. etc6tera. Para hablar con todo rigor. que jia adecuaci6n de este otro exterior al molde de una representaci6n inconsciente previa puede producirse sin que lo hayamos encontrado efectivamente como persona viva. A fin de reorganizar mejor nuestras palabras. Vetímoslo: tomemos por ejemplo la escena de una madre que e v m ante su hijo a un lejano ascendiente familiar. Es decir que un detalle sin importancia aparente . puede corresponder a una evocación muy lejana de alguien que quiztí jamtís existi6: un personaje mitol6gico. a la espera de un otro exterior que venga a ademame a ellas. un sencillo detalle del relato ligado al personaje evocado se inscribirtí en su inconsciente. Ante todo. en el contexto del problema de la identificaci611. una figura de la novela familiar. debe mos hacer observar otras dos cuestiones: primeramente. puede ser percibido fuera de mi conciencia y registrado sin que yo lo sepa en el inconsciente. sino la representación psíquica inconsciente de este otro. para ser mtís exactos.

es decir. sino la representación previa confirmada ahora por la inscripción inconsciente de un detalle del relato. hacer el esfueno de no imaginarse una persona. Una vez establecidas estas premisas.tm. examinemos ahora las dos grandes categorías freudianas de la identificación. considera el objeto como una representación inconsciente. a fin de eliminar la primera acepción. . ni el personaje familiar rememorado. propongo al lector que convengamos en una regla de lectura: de ahora en adelante. sino de pensar en una instancia psíquica inconsciente. jen dónde ubicanamos al objeto? El objeto no es la madre que habla. ni siquiera el detalle percibido de modo inconsciente. En suma. deberá hacer el esfuerzo de traducirlo mentalmente por el término más apropiado 'representación inconsciente". cada vez que encuentre el t6rmino 'objeto". demasiado confusa. No obstante estas precisiones y a fin deexponer mejor las distintas categorías freudianas de la identificación. Entonces preguntémonos: en esta secuencia. lo que nosotros denominamos objeto. es exactamente esta representación. la segunda estrictamente analítica. tal como las esquematizamos en la figura 1.vino a encajar en el molde de una representación inconsciente preexistente. muy general. empleada con frecuencia. considera como objeto a la persona exterior del otro elegido o a uno de sus atributos. Por lo tanto. me ver6 llevado a utilizar la palabra "objeton sin poder evitar en todos los casos la ambigüedad entre dos acepciones: la primera. que consagra la existencia inconsciente del otro.

.

un pedazo del cueipo que contiene integramente la fuerza paterna. una alegoría fundamental de la forma en la cual se transmitiría de generacidn en generación. Los hijos incorporan por la boca. es esencialmente mitica: bablando con propiedad. Constituye mds bien uncespecie de a priori mítico. el yo c a p a por entero el lugar paterno puesto que asimila libidinalmente (placer oral) un fragmento corporal de la plena potencia libidinal del Padre. una imagen local. mds alld de los limites de los hombres. la fuerza de la vida. De esta manera. Pem. y con el placer oral de comer. cada uno de ellos. entonces. o incluso ser una emoci6n. un padre. el cuerpo despedazado del Padre.Las categorías freudianas: la identiñcación total y las identificaciones parciales La: identificación total La primera identifícaci6n total del yo con el objeto total.s e r un m g o distintivo. el aspecto parcial del objeto sefíala el aspedo o la forma que puede adoptar una representación. Según el aspecto que tome el objeto . designada en la obra de h u d con el nombre de identificaci6n primaria.nos encontraremos en presencia de cuatro modalidades de identificación parcial. El objeto total de esta identificación primaria es el Padre mítico de la horda primitiva. dicha identificación no existe y no remite a hecho cllnico directo alguno. Las idontificmioncsparcialea La segunda categoría de identificaci6n concierne a la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto. la libido inmortal. o para ser mds exactos. a quien los hijos devorarán hasta llegar a ser. iqu6 se entiende por "aspecto parcial del objeton? Puesto que convinimos en traducir la palabra objeto por representación inconsciente. una imagen global. cuatro fusiones posibles del yo con una . Existirían.

Identifhei6n parcial con el msgo del objeto Ante todo. o lo que viene a ser lo mismo. imaginaria y fantosnuítica. Nuestro objetivo no es retomar de modo axhaustivo la teoría freudiana de la identificaci6n. Claro está que esta clasificaci6n de las diversa identificaciones parciales presentes en l a teoría freudiana es arbitraria. con una forma particular de la representa15611 inconsciente. Así.forma del objeto. podemos establecer un cuadro de correspondencias: 1. la maís estudiada de todas las identificaciones parciales y punto de partida de los desarrollos la- FREUD Identificaci6n al msgo del objeto Identificación a la imagen del objeto Identiñcaci6n al objeto en tanto emoción LACAN Identificaci6n simbólica del sujeto a un significante IdentXcaci6n imaginaria del yo a la imagen del otro Identiñcaci6n fantmmática del sujeto al objeto en tanto emoci6n . sino presentar en forma esquemaítica sus ejes principales aproximándolos a la tres distinciones lacanianas de la identiñcaci6n: simbdlim.

que mmite a la regla mnvenida v n el lector en la p$gina (M. luego con el mismo rasgo de un segundo objeto. se separa de 61. Vuelvo a insistir.* La modalidad identificatoria de la cual hablamos puede ser ilustrada de modo muy vívido: se trata de la identificación del yo con el rasgo de un objeto amado. es decir. concluiríamos entonces que el propio yo no es mhs que pura sonoridad. es válida para todas laa otras modalidadea de identificaciónpanial. el objeto ea el rasgo saliente una vez insnita en el inconsciente. deseó y perdió están marcados por una idkntica sonoridad vocal. Ahora bien. ese timbre sin igual de una voz siempre reencontrada". deseado y perdido. Esta precisión. deseados y perdidos en el curso de una existencia. o bien 'soy esa sonrisa esbozada sin cesar en los rostros de mis amantesn. el yo se transforma en este rasgo repetido incansablemente en la sucesión de los objetos amados. y no la persona del otm del cual se separó ese rasgo. no es sino la singular inflexión de una voz múltiple y no obstante única. la identificación del yo con un rasgo claramente discernible de un ser desaparecido a quien estuvimos profundamente ligados. que este rasgo es el timbre de una voz y que todos los seres que uno amó. un ser amado.: 146). se repliega.canianos. mn toda rigurosidad. Es como si uno se identificara con tal o cual detalle siempre reencontrado en cada uno de los partennires de las diferentes relaciones que jalonaron la propia vida. corno la utiliza h . Es a esto a lo que Freud denomina "identificación regresivan: el yo establece primero un lazo con el objeto. De esta manera. recordamos que. Si suponemos. de un tercero y por último con el mismo rasgo de toda la serie de los objetos amados. regresa Aquf empleamos la palabra "objeto' en m acepción m& amplia. la palabra objeto designa tan s61o el rasgo saliente del otm amqfo. la del otm en tanto amado. Aquí. Si este yo pudiera hablar. declararía: 'soy esa vibración sonora. deseado y perdido. y el objeto en sí mismo. desea& y perdido. el aspecto parcial del objeto es un rasgo saliente. o si no "soy esa mirada incomparable que me cautiva en cada ocasión". deseado y perdido. deseados y perdidos a lo largo de una vida. d y por mmodidad de expieión. por ejemplo.

es la identiñcaci6n patológica que tiene lugar en la melancolía. o bien me identifico Fon el aspecto-imagen local del mismo objeto. lame. Esta es una forma de identificación.'entonces. El mejor -ejemplo del primer caso -identifwmion con la imagen global. es en . Les pido que retengan muy cuidadosamente esta modalidad de identificación freudiana -la identificación con el rasgo distintivo-. o bien me identifico con el aspecto-imagen global del objeto amado. deseado y perdido es una imagen. ante el asombro general. que se observa con frecuencia en diversos síndromes melancólicos: el yo reproduce con fidelidad los perfiles y los movimientos de aquel que lo abandonó. Es decir que la representación inconsciente del objeto amado. el niño se entera de la trágica muerte del animal. Un día. como si fuera el yo inconsciente el que enunciara y hablara-. deseado o perdido. distingo dos tipos de imágenes: o bien me identifico -escrib4moslo en primera persona del singular. porque sobre este tipo de identificación apuntalar4 Lacan las bases de su propia teona de la identificación simbólica. deseado y perdido. Identificmi6n parcial con la imagen global &l objeto. La imagen del objeto amado. y una semana m4s tarde. El caso & la melancolía Una segunda modalidad de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto concierne en este caso no a un rasgo sino a la imagen del objeto. que el yo triste hace ahora suya. Esta notoria flexibilidad para vestir la piel del otro se puede explicar fdcilmente: su fundamento es el narcisismo. Tbmemos por ejemplo a aquel niño cuya intensa adhesión por un gato hizo de este último su compaiiero privilegiado en la realidad intima y cotidiana. Su cuerpo adopta un andar felino. 2. y de esta manera se convierte en el igual de su imagen total.y se disuelve en las huellas simbólicas de aquello que ya no está. Ahora bien. presenta una conducta bizarra. maúlla y se desplaza como un gato. muy importante ciinicamente.

lo recubre y lo disuelve. Freud supo resumir el narcisismo de la identificación melancólica en una célebre y hermosa frase: "La sombra del objeto cae sobre el yo. El yo no encuentra otra piel que aquella amada antaño. porque al amarla se reflejaba en ella y se amaba a sí mismo. fuertemente investido por los pacientes histericos en detrimento del resto de la imagen de la persona.realidad su propia imagen a la cual había investido como si fuera la imagen del otro. identifiada mn el objeto perdido. cae sobre el yo. El yo opera una identificación con la imagen del otro considerado s61o en tanto que ser sexuado. deseado y perdido. su imagen y al mismo tiempo imagen del yo. . Esta expresión 'región genital" es empleada por Abraham para indicar el lugar imaginario del sexo del otro. Como si el sujeto histerico focalizara y precipitara todo su yo en el centro genital de la imagen del otro.' p@." La sombra del objeto amado. mmo así tambihn Psvdagh de los masns y onólisis ddyo (Op. pég. o mejor aun -siguiendo una expresión de K Abraham.con la imagen local de la región genital del otro. Si el niño melancólico se hace hoy el gato.Zdentificaci6n parcial con la imagen h a 1 del objeto. habría que haber dicho que la mmbra del objeto divide al yo en dos partea.Doatoyeuaby y el parricidio (Op. No obstante. cit. modificada. el yo se identifica aquí con una imagen ya no global sino local. 3009-3010). una parte hiera de la mmbm -Uamada supe* que se desencadena o m h n la otra parie que qued6 en la mmbn. 2588). C f . Abraham tamMáa bien que diaolverh. cit. en la teoría lacaniana con el nombre de identifiación imaginaria.* 3. o m&sexactamente con la imagen de la parte sexual del otro. Esta modalidad identificatoria la encontraremos. anulando el resto de la imagen. es sin duda porque la imagen de su gato vivo era ya su propia imagen. El coso de la histeria Veamos ahora la tercera modalidad de la identificación parcial.

es reducida a la dimensión exclusiva de cosa sexual. . 802). nos será muy útil para despejar con claridad las dos formas de identificación parcial a la imagen local del objeto: ya sea a su imagen reducida sólo al emplazamiento genital.teorla lacaniana. Si retomama 1 .bien reconoce la posibilidad inversa: el histhrico se identifica con la imagen total de la persona. y entonces el objeto será percibido como sexualmente deseable. Nos apoyamca en la siguiente traes de Lacan: ' ..: Esrike 2. siempre se tratará de una identificación parcial puesto que está limitada siempre a una imagen trunca. Recordemos la intensidad con que Dora puede tomar ambos roles complementarios jugados por la Sra. ya sea que estemos en presencia de un investimiento exclusivo y polarizado en el emplazamiento genital. Argentina. Ya que incluso en la última variante de la identificación con la imagen global de la persona con excepción de su región genital.J. entonces.percibido en la imagen del otm. Ahora bien. &a el emplarlmienta nema1 -región genital. pAg. el m1 en el cual la Sra. S i l o XXi. la expresidn mmpleta serfa Yalo imaginario'. de cosa sexualmente deseable para un amante masculino.4 Pero recíprocamente. la Sra.. o san la imagen del pene. en la escena de su propio fantasma histhrico. pero desprovista de sexo. se tratará de una imagen parcial. K. imaginario porque esta msa en la cual se diauelve la Sra. se revela como un objeto sexualmente deseable a los ojos del padre. y en consecuencia el objeto será percibido como sexualmente deseante en la medida en que al estar agujereado tiende a completar su falta. Primeramente. K . como si a nivel de los genitales la imagen estuviera opacada por una mancha blanca. 1976. o de un investimiento global de la imagen con excepción del emplazamiento genital. Dora puede jugar 4 Esta msa senialmente deseable en L a que se mnnerie la Sra. w nqatindad en su lugar en la imagen espnilar [del otmP ( Lacau. A fin de ilustrar mejor esta modalidad identificatona. ya sea a su imagen privada del emplazamiento genital. observemos el ejemplo clínico de la hisurica. K. el falo. K (deseable) y por su padre (deseante). K es denominada Ido por el pimanUYk.

se identifica con su padre deseando a una mujer. alcanzar a la Sra. sexualmente deseable. Ya en 1895. . más allá de todos los límites. Cuando veáis desvapecerse a una histérica no dud6is -afirmaba categóricamente Freud-. entonces. ya sea el padre que desea a la dama. en este punto es importante aclarar que el impulso de este movimiento identificatono con el deseante es imprimido por una tendencia fundamental del yo histkrico a identificarse no s610 con un deseante que busca. K . 4. Identificación parcial con el objeto en tanto emoción. sino tambi6n con un deseante que goza buscando. Dora intenta. Así. apoyándonos nuevamente en otra variante de la relaci6n histkrica con los objetos del deseo. un deseante pura que goza estando en estado de deseo. K fantasmada ahora no ya como cosa deseable. Por lo tanto. la identificación más inmediata de Dora con el padre deseante forma parte de una línea tendida hacia el horizonte intangible en donde se encontraría por fin la esencia enigmática de la femineidad. Freud no dudaba en hacer del ataque histérico el equivalente de un orgasmo. puro deseo sin objeto asignable. el misterioso deseo femenino.5 Esta variante. 6 Múa tarde enmntraremoa esta variante en las categorías 1-nienas con el nombre de identificación fantasrn6tica.sino tambi6n con l a emacidn del orgasmo fantasmado por Dora en el momento de la unión de un hombre con una mujer. El caso de la histeria Para terminar nuestro recomdo freudiano. En este caso. el yo histérico se identifica no s610 con la imagen local del objeto -ya sea la Sra. sino como afectada por el deseo más elevado.tambi6n el rol opuesto del deseante habitado por la falta. Ahora bien. tiene sin embargo una importancia clínica decisiva. bastante inadmisible para el pensamiento. abordemos ahora la última modalidad de la identificación parcial.

para ser estrictos. Todo suefio. y no con un aspecto de la representación. la histeria. hallamos contenida la diversidad de las tres variantes de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto. hay que ir aun mds lejos y conclpir -aunque ello parezca sorprendente. el goce no está representado en el inconsciente. la identificación del yo con el goce debe ser concebida como una identificación del yo con una ausencia de representación. no podemos considerar esta identificación con el goce como una identificación del yo con una forma de la representación inconsciente. se entiende. con el . su representación falta y. Esta obsewaci6n nos ser6 muy útil para comprender la identificación lacaniana operada en el seno de un fantasma. Entonces. Ninguna otra estnictura clinica encierra una pluralidad tan neta de identificaciones parciales. fantasmada. se identifica con la emoción sexual compartida por los partenains de la pareja fantasmada.el sujeto no hace m6s que gozar. Como quedó expuesto. afirmar que el yo se identifica con el objeto en tanto emoción.que debemos traducirlo por "falta de representación". sino . ya no podemos traducir el vocablo 'objeto" por 'representación inconsciente". de todas las posiciones relativas al deseo. la histeria consiste en la asunción. ni con aquella del otro sexualmente deseante. irreductibles entre si y al mismo tiempo complementarias. de todos los lugares del cortejo sexual. en consecuencia. En este caso de identificación hisurica con el goce. en la unidad de una única entidad clínica. En efecto. como era el caso en las anteriores categorías de identificaciones parciales. en el dominio del inconsciente. Debemos precisar aquí que.que hay una asimilación perfecta del yo al hecho mismo del goce de la pareja. Ya no basta con afirmar que el yo histerico se identifica con la imagen del otro sexualmente deseable. significa aquí que el yo va al lugar de un agujero en la trama de las representaciones psíquicas inconscientes. En definitiva. desde'el punto de vista metapsicológico. uno a uno. síntoma o fantasma histérico condensa y actualiza una triple identificación: identificación con el objeto deseado.

ni tampoco su común emoción sexual. ni el hombre amante.ademtís. identificación con el objeto de goce de los dos amantes. sino a 18 institución de un complejo psíquico denominado fantasma. Las categorías lacanianas de la identificación Luego de este necesario estwzo de la teoría freudiana de la identificación. de identificaYa diiimos aue el conce~to~lacaniano ción responde a &a encrucijada teórica mAs radical que la encmcijada freudiana. Por lo tanto. vayamos al enfoque lacaniano propiamente dicho. a esta última modalidad identificabria la llamamos fantaimátiea. el objeto central del deseo de la histérica no es un objeto determinado sino la relaci6n.el objeto no es la mmujer amada. Debemos agregar. y finalmente. a la pregunta mtís general acerca de la naturaleza del objeto de la identificación histérica. la identificación designa el nacimiento de un nuevo lugar. la emergencia de una nueva instancia psíquica. De acuerdo con la naturaleza de este lugar podemos distinguir dos categorías de identificaciones: la primera estll en el origen del sujeto del inconsciente y la denominamos identificación simb6lica. Para Lacan. el intenralo que une a ambos partenaires de la pareja fantasmada. consecuentemente. En una palabra.objeto deseante. habría que responder:. la segunda está en el origen del yo y la denominamos identificación imaginaria. una tercera categoría mtís partinilar que no concierne exactamente a la producción de una nueva instancia. sino todo ello conjunta y simultáneamente. Quisiera presentarles estas tres modalidades de la identificación lacaniana. definiendo sucesivamente los .

puedo llamarlo significante porque no obstante ser una manifestacidn producida en mí. consistente en una equiwcaci6n o en un acto involuntario en la conducta conciente de un individuo. Los componentes de la identificaci6n simbólica son el significante y el sujeto del inconsciente. la categoría "significante" está determinada por tres referencias. 0 Rimeramente. Identificacidn simbólica del sujeto con un significante:nacimiento del sujeto del inconsciente Comencemos por el significante. y definida por relaciones 16gieas w n otras entidades igualmente significantes. responde m6s bien a la necesidad del psiwadlisis de abstraer y de formalizar determinados hechos -éstos sí observable* que se reproducen y se repiten con insistencia a lo largo de la vida. Un signi/kante es U M entidod formal. los de la identificación imaginaria son la imagen y el yo. Un significante es una entidad estrictamente formal referida de modo indirecto a un hecho que se repite. finalmente. sin embago se me escapa. A lo largo de la definici6n de estos elementos se irán esclareciendo las tres categorías de la identificaci6n. El significante representa en el orden formal y abstracto el hecho concreto de una wnfusi6n que sorprende y excede al ser parlanteipor ejemplo. los de la identificación fantasmtitica son el sujeto del inconsciente y el objeto a. si cometo un lapsus. En suma. iQu6 es un signiñcante? El término significante no designa wsa alguna de una realidad tangible y observable de modo directo. me sorprende y revela a los otros y en ocasio- .elementos intervinientes. el significante e s la referencia indirecta de un hecho repetitivo observable.

Concierne a la articulación 16gica entre. El significante puede ser una palabra. E1 valor formal de un significante radica en su pertenencia a una serie de ohos significantes. Hay un aforismo lacaniano que resume bien e s t a relación formal entre un significante y la serie a la cual pertenece: un significante 8610 es significante para otros significantes. incluso un sufrimiento o tambi6n un silencio. la creación de un cuadro. deberemos pensarla no como única y solitaria.si forma parte de un wniunto de unidades idénticas a 61. . fuera de mí. es ya no fáctica sino exclusivamente formal. como mi propia verdad.nes a mi mismo un sentido que hasta ese momento se mantenía oculto. es siempre uno entn otros. En consecuencia. Todas estas manifestaciones humanas pueden ser calificadas legitimamente como significantes con la estricta condición de que sean la expresión involuntaria de un ser parlante. siendo cada uno de ellos la formalización abstracta de una confusión pasada o futura. Es decir que un significante s610 tiene valor -valor formal entonces. por una parte un significante referido a un acto no intencional tomado aisladamente en el momento de su advenimiento. o m8s bien que puede formalizar una gran variedad de hechos. Cabe observar que el significante puede presentarse bajo una gran variedad de formas indistintamente. y por otra a todos los significantes que marcan otros actos semejantes pasados o por venir. el detalle de un relato. cuando 'califiquemos a tal o cual equivocación como significante. un gesto. Por lo tanto el significante jamús existe solo. la primera referencia en la definición de un significante remite al advenimiento de una confusión reveladora de mi deseo. Por lo tanto. Un significantejomds existe solo. que nos permitirá situar la identificación simbólica de modo más e s p i c o . una confusión surgida tan a propósito y tan oportunamente que se me ofrece. un suetio. la inspiración de un poema. sino wntarla como un acontecimiento necesariamente enlazado a otrus acontecimientos del mismo orden. O La segunda referencia del significante.

estrictamente. m6s formal aun que la precedente. se define en el marco de una correspondencia establecida entre el acontecimiento significante actual y todos los otros acontecimientos significantes pasados o por venir. al nacimiento del sujeto del inconsciente. ordenados virtualmente en una serie articulada. El sujeto del inconsciente es una función prtícticamente semejante a las funciones matemdticas. A pesar de este vocablo "sujetowque se presta a confusiones. nos introducir6 de modo directo al centro del mecanismo de la identificación simbólica o. Dicho de otra manera.El sujeto del inconsciente es el nombre de una relación abstmcta entre un signVcante y un conjunto de si@ nifkantes. el ser del sujeto se reducida a una pura relación entre un elemento y un conjunto definido.cuando un acontecimiento significante tiene lugar -articulado siempre a otros signiñeantee se produce un efecto singular que toma el nombre de sujeto del inconsciente. Según Lacan. sino que nombra a una instancia sumamente abstracta y finalmente no subjetiva. la expresión lacaniana !'sujeto del inconsciente" no designa a la persona que se equivoca al hablar ni tampoco a su yo conciente o inconsciente. Pero. Entonces. ¿por qu6 denominar con el nombre sujeto -vocablo que connota un sentido tan evoc a t i v e a una relación formal tan fnamente lógica? Es justamente la respuesta a esta pregunta la que nos intmducir6 nuevamente en el mecanismo de la identificación simbólica. ya que. para ser mtís exactos. O Comencemos por examinar más cuidadosamente en qu6 consiste esta relación entre un sign%cante actual y los otros significantes virtudes. estando ubicados justo en el momento doloroso del advenimiento inesperado de un sín- . O La tercera referencia que define al significante. El sujeto del inconsciente es un rasgo ausente de mi historia y que sin embargo la marca para siempre. Si. el sujeto del inconsciente es el nombre con el cual designamos la experiencia concreta de una confusión cuando pensamos dicha experiencia en el registro formal y la contamos como un significante actual en su relación con otros significantes virtuales.

sino que es el nombre de la marca invariablemente presente a lo largo de una vida. Rasgo porque marca cada instante repetido. mAs al16 de las circunstancias muy diferentes. mientras que Freud busca el yo en el rasgo común a los objetas amados y perdidos. entendida como la producción de un rasgo singular que se distingue cuando retomamos uno a uno todos los significantes de una histona. volvemos a pensar en'todas las otras ocasiones en que vivimos el mismo sufrimiento. deseados y perdidos. a este signo distintivo que se repite en cada uno de los acontecimientos signiñmtes m6s al16 de sus diferencias. Lacan denomina a este elemento común. Lacan no s610 se sitúa en el campo estricto de la lógica. pero tan s610 a medias. sino que ademAs lleva el formalismo al punto de extraer el rasgo unificante del conjunto al cual unifica El rasgo. unario porque es el Uno que unifica y reúne los diferentes signiñcantes sucesivos. aparece un detalle invariable que marca todos esos m* mentos de dolor. finalmente. hubi6ramos podido establecer el paralelo con Freud y decir. Lacan pasa a un registro más abstracto. Mientras que Freud busca el yo en el rasgo que se repite y relaciw na en un conjunto a seres amados. es en sí mismo el rasgo que unifica el conjunto de los signiñcantes. Esto hubiera sido legi'timo. Por cierto. No dejaremos de reconocer en este término "rasgo" el mismo voeablo que Freud empleara para caracterizar la identificación regresiva o la identificación del yo con el rasgo distintivo del objeto. entonces descubriríamos que. encuentra el sujeto del inconsciente. ya que existe una diferencia radical entre ambos autores. Por lo tanto. jamás se- . m g o unario.toma. el sujeto del inconsciente no es tan s610 el nombre de una relación entre un amntecimiento actual y otros acontecimientos virtuales. aísla su rasgo común y. El sujeto del inconsciente es mAs que una relación. Lacan busca el sujeto en el rasgo común a los significantes. siendo un elemento separado y exterior al conjunto por 61 unificado. enumera a las personas amadas y perdidas como signifimtes seriados. La identificación simb6lica consiste justamente en la emergencia del sujeto del inconsciente.

que jalona invariablemente una vida significante y que. esta sustracción de nuestra vida de un rasgo único e íntimo denominado suje- . es muy natural que olvide incluir el rasgo distintivo que marca todos estos acontecimientos. la singularidad de una vida significante está dada por una marca que nos es exterior. 9610 muy tarde reconocerá cuánto se parecían estas tres mqjeres en el timbre de voz. en qub consiste la identificción simMlica: el sujeto del inconsciente estd identificado con un rasgo. Puesto que este rasgo no es pasible de ser contado. y que sin embargo la marca para siempre. está sustraído de esa vida. no sabe contarse a sí mismo. sin embargo. Por lo tanto. es esta desposesión. siempre el mismo. no obstante. el rasgo unario irremediablemente ausente de la cuenta. Volviendo al ejemplo de aquel que piensa en su pasado y cuenta la serie de los acontecimientos dolorosos que jalonaron su historia. el sujeto del iaconsciente es. ya que en la cuenta se olvida Ahora bien. estamos desposeídos. Sergio puede recordar muy bien su separación de Ana. precisamente. probablemente nunca reconozca hasta qub punto residía su propia singularidad. la identificacidn simbdlica designa la producción del sujeto del inconsciente como un sujeto en menos en una vida Formulbmoslo de otra manera respondiendo a la pregunta: iqub hay que entender por sujeto del inconsciente? El sujeto del inconsciente es un sujeto en menos en la vida de alguien. el rasgo ausente. Justamente. la identidad mds íntima y desconocida de si mismo. la mptura con Laura y su divorcio con Sandra.rd reconocido entre las unidades reunidas y enumerables. sin embargo. Precisamente. en esa singularidad percibida en sus partenaims. Cuando Sergio enumera los momentos de su vida. pues. Sergio se olvida ya que no puede darse cuenta de que es 61 mismo el rasgo sonoro de la voz de las mujeres amadas. ¿En menos de qub? En menos del conjunto contado. Este es el modo que tenemos de existir en el inconsciente existimos como una marca que nos singulariza y de la cual. Pero lo que es más importante. ese ' s i mismo" olvidado en la cuenta. es llamado por Lacan el Uno-en-menos. He aqui. exterior a esta vida.

encontramos la encrucijada teórica que . * * Identificación imaginaria del y o con la imagen del otro: nacimiento del y o I * Abordemos ahora el modo de identificación que denominamos imaginaria y que determina la estmctura del yo. lo que condujo a Lacan a utilizar el términoprivación: en el inconsciente. se trata siempre de la misma instancia exterior al conjunto por ella regulado. Una vez mds. concibe de modo distinto la identificación simbólica. en consecuencia. A fin de disipar algunos malentendidos terminol6gicos. la concebimos corno el referente que ordena las distintas modalidades de satisfacción sexual. Cada una de las siguientes expresiones: ideal del yo y falo. y a la cual le damos el nombre de rasgo unario cuando el conjunto de que se trata es un conjunto de signiñcantes. cuando se la denomina falo. la vida esta privada del rasgo simbólico que desde afuera la singulariza. En suma. privada del sujeto del inconsciente. l a inscribimos en el contexto de la repetición de los significantes: cuando se la nombra ideal del yo. la pensamos como el referente constante que regula las sucesivas identificaciones del yo con las imágenes. es decir.to. sitúa el rasgo unario en un contexto diferente y. me gustaría recordar brevemente las otras fórmulas con las cuales los psicoanalistas lacanianos nombran al rasgo unario. Cuando esta instancia es llamada rasgo unario. y finalmente. el de ideal del yo cuando el conjunto es el de las imágenes y finalmente el de falo cuando el conjunto es el de los diferentes modos que adopta la sexualidad.

nuestro yo 5610 percibe la imagen del objeto.de la forma humana del hombrecito. entre el yo que se nutre de imágenes y Pan. ni con una de las tres instancias tópicas despejadas por Fkeud (yo. el boceto -simplemente una Unea. el mundo exterior no está compuesto por cosas y por seres sino que está compuesto fundamentalmente por imágenes. En ese momento. ello). el yo es solamente la huella del contorno de la imagen unitaria del niiío. En la teoría lacaniana el yo-imaginario no se confunde con la conciencia de sí. Así.* Esta e s t ~ c t u r originalmente a vacía que denominamos yo-boceto se irá consolidando a medida que aparezcan otras experiencias imaginarias. Cuando creemos percibir un objeto.condujo a Lacan a designar con el nombre de identificación al proceso de formación de una instancia psíquica nueva. en este caso el yo. Este primer yo-boceto será el marco simbólico que contendrá todas las imágenes sucesivamente percibidas constitutivas del yo-imaginario. .Nuestm texia M se mntradice mn la teoría de Lacan. el yo es antes que nada un bosquejo. supery6. para el psicoandisis. la huella que dejó en el nifio una excepcional experiencia perceptiva. Lecan mnsideraba el eatadio del espejo mmo formador del yo (Je) y no del yo (moi) mmo ae podria interpretar a partir del teao. denominado por Lacan estadio del espejo. sino que se deñne como una estratificación incesante de imágenes inscritas continuamente en nuestro inconsciente. En el momento inaugural de este proceso formador. En ese momento el nifio está capturado como no volverá a estarlo jamás por el impacto fulgurante que provoca en 61 la visi6n global de su imagen reflejada en el espejo. ya no globales sino parciales. mn la mndid6n de que se mmprenda m m iamente que denominamos yo (Je) a este primer bocetn d e l yo (moi) que más tarde se transforma en una instancia simMlica rep-tativa del sujeto del iwnsciente. y s610 en ese momento. Para comprender lo que es el yo y cómo se forma a lo iarg o de las sucesivas identificaciones imaginarias. ser rigumum debemoa estableceruna preclliión. hay que admitir primero que.

sin fronteras. Sin embargo. iqu6 es lo que enlaza afectivamente al yo con estas imtígenes elegidas del otro. la de mi semejante por ejemplo. . tratándose del yo. es. con imtígenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro.se extiende una dimensión imaginaria única. reconoceremos que. atrae y aliena al yo en la imagen del otro es precisamente aquello que no se percibe en la imagen. Es con esta parte agujereada en la imagen con la que el yo se identifica realmente. El yo 6610 se identifica de modo selectivo con las imágenes en las cuales se reconoce. siendo cada una de ellas percibida con la pasión del odio.el mundo -fuente de imhgenes. en la cual el mundo y el yo son una sola y misma cosa hecha de imtígenes. a saber. Para Lacan. su semejante. Si aceptamos estas premisas lacanianas. fundamentalmente. convertidas en su única sustancia? No basta con definir al yo como el precipitado de las imágenes devueltas por otro. la distinción interior/-tenor queda abolida: el yo se aloja allí en la imagen exterior en apariencia. mtís 3ieri que en el sentimiento consciente de mí mismo. La única cosa que cautiva. Con esto es con lo que quisi6ramos concluir: la identificación imaginaria que da origen al yo es mtís que una serie de imtígenes sucesivas. del amor y de la ignorancia. Pero. es preciso ademtís circuni cribir lo que de estas imágenes lo cautivan con pasión hasta constituirlo. la fusión del yo con la parte agujereada de la imagen del semejante. la parte sexual de ese otro. el yo se estructura siguiendo una estratificación bien ordenada de imágenes sucesivas. las imágenes constitutivas del yo-ima&ario no son imágenes cualesquiera. La verdadera captación imaginaria del yo no es aquella operada por la imagen sino por la parte naperceptible. es decir. negativizada de la imagen.

Identificación fantasmática del sujeto con el obiwto: nacimiento de un comulejo ~síauico .denominado fantas-ma - Para terminar. y el mundo está en el yo. El yo-Narciso deberta definirse mAs bien según la f6mula: "amarse a sí mismo como Be ama el sexo de la imagen del otro". en la imagen más intima en apariencia. el mundo no es más que imágenes. o de modo m6s directo. El narcisismo inherente a la identificación imaginaria del yo no se reduce a la simple f6rmula 'amarse a si mismo a trav6s de la imagen del otro". El yo sólo percibe las imágenes en las cuales se reconoce. la forma humana en general sino todo aquello de la imagen que está connotado como sexual. 'me amo como amo a mi sexo". No todas las imágenes del mundo son constitutivas del yo. hablando con propiedad. La parte imaginaria del semejante que atrae la percepción del yo y lo aliena no es. el yo s61o se forma en las imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad le permitan volver sobre si mismo y confirmar su naturaleza imaginaria de ser sexual. su semejante. Por lo tanto. trataremos este tercer modo de identificación parcial que define la estructura del fantasma . imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro. Para el yo. es decir. hay continuidad y constancia entre 61 y el mundo. En suma.Retomemos puntualmente nuestras principales proposiciones acerca de la identificación imaginaria: El yo imaginario se forma en el interior del marco del "yo (jeje)" simbólico inaugurado en el momento del estadio del espejo. en la imagen exterior en apariencia. El yo se aloja allí.

La relación entre estos dos términos se reduce. Cabe O ~ S ~ N que ~ I el fantasma inconsciente puede manifestarse tanto por la intermediacib de palabras como. y & mo explicar la identificación fantasmtítica? Paqa situar correctamente el objeto. Plantedmonos ahora la pregunta: en esta corta evocación chica. A fin de comprender la naturaleza de este objeto a con el cual se identifica el sujeto. de modo más directo. nos es preciso ante todo distinguir con claridad el afecto dominante en un fantasma (aqui el odio y la cólera manifiestos) y la tensidn psíquica imnsciente no observable. en lo esencial. La ( . sino mediante una acción motriz efectuada concretamente en el espacio y el tiempo. un amplio espectro de formaciones clinicas que van desde los ensueflos &urnos hasta algunos delirios. Para Lacan. amenaza que en varias ocasiones intent6 llevar a cabo. caracterieado hasta este momento como siendo la emoción sexual con la cual se identifica el yo histérico. a una asimilación del uno al otro. Durante esos momentos mareados por gritos y llantos. y ast conocer el principal resorte de la identificaci6n fantasmlltica. expresada por la fórmula $ O a. Por una parte. se explicaría siguiendo una matriz formal compuesta por dos términos: el sujeto del inconsciente cuyo estatuto de entidad formal acabamos de justificar. es . y que ahora vamos a deñnir mejor. presa de una gran excitación motriz y capaz de destruir el primer objeto al alcance de su mano. amenaza a sus padres con matarse con un cuchillo o con arrojarse por la ventana. ¿dónde reconocer el lugar del objeto a. Veamos el caso de un niflo de diez &os sujeto a frecuentes accesos de cólera. bajo la forma de un accionar. En lo que respecta a esta última. y el objeto.inconsciente. en donde el losonge indica la operación misma de la identificación del sujeto con el objeto. en el origen del fantasma. tomemos el ejemplo de un fantasma que se exprese no por medio del relato de un paciente en cura analítica. seamos mlls exactos.Jn que la actividad pulsional busca descargar a trai6s del fantasma exteriorizado mediante la agitación motriz sigue en realidad un doble destino.

no convertible en fantasma. Una parte. Volvamos a situar el lugar del objeto pero cambiando de perspectiva. al transformarse en fuena m u m lar y. la funci6n del fantasma inconsciente es la de impedir el acceso a un goce absoluto y la de satisfacer parcialmente a la pdsión. una protección del yo del niiío contra el temor de aniquilamiento representado por la descarga total de sus pulsiones. es decir por la vía de producir nuevos fantasmas. pero no obstante causa de fantasmas por venir. entonces. Ubiqu6monos ahora desde el punto de vista no ya de la causa y del origen sino de la función del fantasma como producto psíquico ya elaborado.el empuje de la pulsión. a costa de mantener siempre vivo ese excedente de energía que el fantasma no logró canalizar. por otra. permanece a la espera. Así. y &tener en mí una excitación inextinguible. Digamos en un primer acercamiento que el objeto. el fantasma es una formación psíquica. un producto destinado a mantener -a la manera de un sefluelc. según Lacan el objeto a. el n a o del fantasma exclamara: ':Prefiero deiarme llevar w r la oulsión de destruir o c¡es&nne. es metabolizada en fantasma y la otra permanece como un resto imductible que alimenta y arrastra continuamente a la pulsión por la vía de la descarga. y de esta manera a evitar que la pulsión alcance el limite hipogtico de un goce intolerable que significaria la descarga total de la energfa pulsional. Como si en el momento del acceso. En efecto. y sin que jamtís quede por completo resuelta una fuena pulsional siempre activa Pero el objeto no es tan 9610 un excedente de energía pulsional a la deriva. antes de disolverme en el vaciamiento sin límite de una descarga pulsional completa!" O tambi6n: nF'refiero sufrir en mi acceso y satisfacer la pdsión de modo parcial antes que desaparecer bajo el peso de un sufrimiento infinito. el fantasma es una defensa. errante en el espacio psíquico." En una palabra.descargada.coincidiría justamente con ese plus de energía constante. Esto al precio de hacerlo sufrir al arrastrarlo a una crisis motriz eventualmente peligrosa. en efecto. que esttí en el origen de diversas .

el objeto toma la forma del dolor inconsciente. presente siempre en el seno de un fantasma. sencillamente. Sostener que el sujeto se identifica con el objeto @ O a). las crisis de c6lera sufridas por el nino actualizan un fantasma organizado en torno a este objeto central a que es el goce inconsciente de sentir dolor. Es. el objeto a adoptarrl diferentes a* pectoa y llevará diferentes denominaciones según sea la zona er6gena del cuerpo prevelente en el fantasma Si la zona erógena dominante es la boca.se hace posible gracias a la movilizaci6n del conjunto de los músculos que. la satisfacción pulsional 4 mtís bien la parte de energía descargada. que en el momento de la aparición de una forma- . subrayade un fantasma se mos que el mecanismo e s t ~ c t u r a n t e resume en la identiñcaci6n del sujeto con el objeto. Pongtímonos de acuerdo. En el caso clínico de este niiio destructor y autodestructor. La zona er6gena del cuerpo marca con su sexualidad tanto el plus de energía no convertido como la energía descargada. en el fondo es siempre de naturaleza sexual. si la zona es el ano el objeto tomartí la forma excremental y el fantasma sertí caracterizado como un fantasma anal. la fuente erógena dominante corresponde a toda la masa muscular. el objeto a tomará la figura del seno y el fantasma se llamartí fantasma oral. a una parte erotizada del cuerpo. signifka. y finalmente el fantasma se denomina fantasma sadomasoquista. se convierten en la región corporal eminentemente sexualizada. ¿cuál es el lugar de la identificación en el fantasma? Anteriormente. En el ejemplo clínico que nos ocupa. con ocasión del acceso motor. permanezca no utilizada (objeto a). si la región er6gena está localizada en el ojo. en la medida en que está enlazada a una fuente corporal er6gena. el objeto revestirá la figura de la mirada y el fantasma ser&denominado "fantasma escópico". por el contrario. En suma. ante todo. etcétera.formaciones psíquicas. Ya sea que la tensión pulsional sea transformada en fuerza muscular o que. o que en el fantasma el sujeto es el objeto. Pero una vez dicho todo esto. una tensión de naturaleza sexual. En consecuencia.

ción fantasmlltica el sujeto se cristaliza en la parte compacta de una tensión que no llega a descargarse. pensaremos que todo en 61 es dolor. Cuando el niño viva el momento culminante de su crisis. que 61 no es más que dolor. Recordemos que esta asimilación radical.absorbe y condensa al ser del niño. local y provisona del sujeto al objeto-dolor es el mejor modo de defensa contra esta otra asimilaci6n intolerable del sujeto a un sufrimiento infinito. y que el dolor -polo central del fantasma. .

.

Lacan sobre la identificación Selección bibliográfica sobre la identificación . Freud y de J.Fragmentos de las obras de S.

.

y finaimenk.Fragmentos de las obras de S. y 39) puede' surgir siempre que el sujeto descubre en sí un rasgo común con otra persona que no es [directamente] objeto de sus intenciones sexualea (1921).. una capaeidadpam oiuir "por contagioptfquico~ UM ritaraci6n dramática (identipación hirtérica) . 2 9 siguiendo una dirección regresiva. ls) la identificación es la forma primitiva del enlace afectivo a un objeta. se convierte en sustitución de un enlace libidinoso a un objeto. Freud y de J. Icr i d c n t i h i 6 n e s un enlace afectivo (identi&aci6nprimaria).[21 . luego un rurtiticto & un eniace r e d (identifiaci6n regresiua). como por introyección de objeto en el yo. la identificación no es una simple imitación. Lacan sobre la identificación Freud La identiiZcaci6n no e6 una imitación Así. pues. expresa una equivalencia y se refiere a una comunidad que permanece en lo inwnseiente (1899). sino una apropiaei6n basada en la misma causa etiológica.[11 Primerninonte..

el yo K identifica con l a inurgen do u n objeto ya perdido y totalmente desinvertido de libido De esta circunstancia deducimos que si bien ha retirado el melancólico su libido del objeto. el yo se separa del ohjetq re repliega y se identifica a l mago rimbólieo del objeto que ya no est6 Cuando hemos perdido un objeto o hemos tenido que renunciar a 61. nos compensamos. se ha verificado.[51 * la identificación narcisista (ej. identificándonos con 61.La identificación primaria es la identificación del yo al Padre de la horda primitiva Ademds.[61 . o sea proyectado sobre el (1917). el violento y tirdnico padre constituía seguramente el modelo envidiado y temido de cada uno de los miembros de la asociación fraternal y al devorarlo [a bsorcidnl se identificaban con 61 y se apropiaban una parte de su fuerza ( 1 9 1 3 ) . [ 4 1 Cuando se ha perdido un objeto amoroso. un proceso -la "Ulentifu:acidn narcisistan-. a resultas del cual ha quedado dicho objeto incorporado al yo. como si se quisiera recuperarlo desde dentro (1938). la reacción m6s obvia consiste en identificarse con 61. de manera que. mmel<rneolh). [ 3 1 E n la identificación mgmsiua. a menudo. en este caso. en cambio. la elección de objeto retroceda a la identificación ( 1 9 3 3 ) . erigi6ndolo de nuevo en nuestro yo.

y en realidad como el objeto abandonado (1915).. pudo ser juzgado por una instancia especial. la serie de fenómenos tales.[81 En la idenhnhficaci6n imaginariu. a partir de este momento..) se inscriben en una ambivalencia primordial que se nos presenta en espejo.En l a melancolúa. tolerada por el superyo con un fin punitivo (1928)... es reemplazado el inwstimiento del objeto wrdido m r una identificación a l a imagen d e 1 objeto perdido . el yo s e aliena en la imagen del otro . en el sentido de que el sujeto se identifica en su sentimiento da . este iiltimo. La sombra del objeto cayó así sobre el yo. oomo un objeto.. que van desde la identificación espectacular hasta la sugestión mimktica y la seducción de prestancia L. sirviendo (la libido) para establecer una identificación del yo con el objeto abandonado.[71 Lu identifiaei6n con el padre muerto es una identifiaci6n fonúwmdtica El síntoma temprano de los "ataques de muerte" [epilepsia] se nos explica así como una identificación con el padre [muerto].

parciales o no. ese tercer modo de identificación que condiciona su funci6n de sostén del deseo y que especifica por lo tanto la indiferencia de su objeto..Sí con la imagen del otro. el excremento. el sujeto los gana o los pierde sin duda. es destruído por ellos o los preserva. pero sin duda alguna significantea.ll01 E l fantasma ea una idedfieación del sqjeto con el objeta: $ O a Pues esos objetos. y ese modo de identificación no hace sino mostrar la patología de la pendiente a que se ve empujado el sujeto.[9] * Después de ia identintificacidn primaria y ia idedfie~idn regresiva del yo a l rango del objeto. y la imagen del otro viene a cautivar en 61 este sentimiento... el seno. E111 \ .. y tiene por fineión satisfacer el deseo . el falo. l a identificación histérica es el tercer modo dc identifiFeaci6n establecido por Freud Conuiste en ia identifiacidn fantasmótiea del syieto al objeto en tanto emocidn. según el lugar donde funcionan en su fantasia fundamental. pero sobre todo es esos objetos.

tomo 1.pág.009.Obras completas. tomo 11.pág. Madrid. tomo 111. pág 1. tomo 11. Biblioteca Nueva. 1973. [lo] %a direcadn de la cura y los prinapim de su pode? en 1 . Obras completas. [31 T6tem y tab&. Madrid. 1973. 1973. Obms c o n r p t d .Referencias de los fragmentos citados [l] La interpretación de l o s sueños. 1973. Madrid. 1973. 171. Biblioteca Nueva. Obms completas. Obnis completas. pág. [41 %sección de la personalidad psíquica". pág. tomo 1 [51 Compendio del psinxinálisia.389. Biblioteca Nueva. 5 6 9 4 .409. 2. [8] Dostoyevsky y el parricidio. 3. [61 Za teoría de la libido y el narcisismo" en Leocionea introductorias a l psicoan6lisis. cap.838.587. 3.Buenos Aires.Obms completas. tomo 111. 1973. 1973. . cap. Biblioteca Nueva. 1973. pág. N "Retorno infantil al totemismo". Nueva. Madrid. Siglo XXI.págs. Madrid.136. &.O b m completas. 3. 1975. 2. pág. Madrid. VI1 %a identificaa6nD. 439 [2] Psimlogía de las mmas y análisis del yo.096. Biblioteca Nueva. pág. Escritos 1 [ l l l I b a . [71 Duelo y melancolfa. SigloXXI. tomo 11. 619. Madrid. Biblioteca 1 1 .586-2. Madrid. tomo 11. 1975. Buenos Airea. Biblioteca Nueva. 2. Biblioteca Nueva. [91 "Acerca de la causalidad psfquiea" en E d t m 1. en Nuevas lemiones intmductorias a l psicoanálisis. pág. Obms completos.

[Hay versión castellana: Lecciones introducto- . Madrid. 268. Gallimard. 1988. p4g. tomo 1. P. 176. Payot.1 1899L'interprétation des reves. P. cap. Madrid. 1 1915"Deuil et m61ancolien. T. tomo 1 1 . [Hay versión castellana: T6tem y tabú. IV ("Le retour infantile du totemisme"). 1967. [Hay versión castellana: Duelo y melancolfa. Jung. [Hay versión castellana: Los origenes del psicoandlisis. 1973. 137. p4g. Obras completas.U. 11. 1973. Madrid. tomo XIII. p4g. p4g. [Hay versión castellana: La interpretación de los sueños. Biblioteca Nueva. Correspondance (19061914).Selección bibliográfica sobre la identificación 1987La naissance de la psychanalyse. 155.F. 161. Biblioteca Nueva.F. 163.U. 1973. 1975.1 1907Sigmund Freud y C. Biblioteca Nueva. tomo 111. Biblioteca Nueva. 1973. pág. 1981. 1973.. P.. Payot. Obms completas. 191311blem et Tnbou. Obras completas. 1956.U.. en (Euvres compl8tes. pág.F. Madrid. 404. G. Obras completas. "Retorno infantil al totemismo".1 1917Introduction h la psychanalyse. tomo III.

tomo 11. p&. op. Payot. cap.] 1938Abrégd & psychanalyse. tomo 1 1 1 . 88-89. lecciones del 15 de noviembre de 1961. cit. en Nouvelles Confdremes d'introduction a la psychanulyse. 1973. Madrid. 1973.1 1921 "Psychologie des foules et analyse du moi".rias a l psicoanólisis. Obms Compktas.1 1933"La ddcomposition de la persomaiité psychique". del 6 de diciembre de 1961 y del 28 de mano de 1962. Madrid.1 L'identifiatwn (seminario inbdito). cit.F.U. 6162. . VI1 ("L'identification"). en Rdsultats. 65. Madrid. 10. págs. Biblioteca Nueva. Gallimard. [Hay versi6n castellana: "La disección de la personalidad psiquica" en Nuevas kccwnes introduciorias al psiewnálisia. 1981. en Essais de psychanulyse. Pro6Umes II. Obras completas. [Hay versi6n castellana: "La angustia y la vida instintiva".1 1928'Dostoievski et le pamcide". Biblioteca Nueva.F. 1985. Obras completas. 1949. Biblioteca Nueva. [Hay versi6n castellana: "La identificaci6n" en Psicologh & las masas y análisis del yo. 1984. en Nouvelles Confdremes d'introductwn a la psychanalyse. P. tomo 111. [Hay versión castellana: Dostoyevsky y el parricidio. op. 1973. 170. tomo 111. pág. p8g. Madrid. Biblioteca Nueva. en Nuevas lecciones introductorias al psiewnálisis. 1973. 123.. [Hay versión castellana: Compendio de psicoanálisis.. P.U. 1 "Angoisse et vie pulsionnelle".. 1973. tomo 111. Obras completas. Madrid. Iddes. Biblioteca Nueva. Obras completas.

Revue francaise de psychanalyse. "Panel on: Problems of identification". MMOR. L'enfant d u miroir (identiñcation du stade du miroir). lección del 13 de enero de 1965. 1987. Buenos Aires. 136 y sig.1971. Seuil. 1985. p4gs.115.F. pág. D. 11. 825-873.733. 1969. 1970y 1978 respectivamente. Siglo XXI. Rivages. 1953. en Revue franpaise de psychunalyse. 1987. Gedisa..p@. Ecrits.International Journal of p8gs. Payot. (sujeto dividido). págs. Introduetion a la lecture de Lacan. R. [Hay versión castellana: El nino del espejo. 3-4.Ped. Gedisa. E.1. KRIs.p b k ~ 538-549. 399.181. 113. 88-91. ETCHEmYEN. 1987. R y col.. . 1966. GADDINI. J.. "On imitationw.1 ABRAHAM. K .50. Journal of the American Psychoanalytic Associatwn.ProbUrnes cruciaux pour la psychanalyse (seminario inédito). 1966.p&.1 1984.111.. 42-47. tomo 1. [Hay versión castellana: Zntroducci4n a la lectura de Laoan. (Eeuvres compl&tes. DOLTO. y NASIO.tomo 48. 475-484. 614. tw mo 35. Buenos Aires.853.Nros.106-107.. DenNl.E. 94-97. J. pág. y col. [Hay versi6n castellana: Escritos Z y Escritos ZZ. 639..1 DOR. E l trabajo psicoteraplutico.117. MBxico. 307-308. 'La formation d u fantasme e t sa rBalit6 symbolique". Psychoanalytic Associatwn.

563-589. Wotas on identification". W. 1987. 39. NASIO. 40. 277302. págs. D. Les y e u de Laure.III. 134-137.p@. págs. . Le concept d'objet a dans la tMorie de J. 224-260. Loean.139 (identificación simbólica y fantasmátiea)..41. 1. W.Psychoanalytic Quarterly. 100-106.11..MEISSNER. J .p8gs. Aubier.

.

El concepto de SUPERYO .

.

. ya sea para escapar a l dominio del superyó. Jones El origen de esta instancia soberana de la personalidad -descrita por Freud explícitamente en el marco de la segunda teoria del aparato psíquico (aparato compuesto se remonta al periodo de por el yo. por tenaces esfuerzos. la interdicción de realizar el deseo incestuoso que los padres imponen al niño edípico se transformará en el yo en un conjunto de exigencias morales y de prohibiciones que.El concepto de superyó El superyó es tanto el enemigo del hombre como su amigo. En esta &poca. E. de allí en m&. a los cinco años aproximadamente. Freud resumió en iina única y muy conocida frase la esencia misma del superyó: "El superyó es el heredero del complejo de Edipo". el sujeto se impondrá a si mismo. el ello y el supery6)-. esencialmente. ya sea para soportar dicho dominio. la desaparici6n del complejo de Edipo. El psicoan4lisis denomina superyó a esta autoridad parental intemalizada en el momento del Edipo y diferenciada en el seno del yo como una de sus partes. No es exagerado decir que la vida psfquica del hombre está compuesta.

proteger ¿Pero qu6 es lo que transmitió el Edipo a ese hijo psíquico que es el superyó? ¿Huella de quB es esta instancia? El superyó es la huella psíquica y duradera de la solución del principal conflicto de la escena edípica. sino entre egta ley y la sa~isfacci6n impensable. En consecuencia.c o n temor y odio. pero no por ello queda el deseo suprimido. La parte del yo que toma el lugar de ley interdictora de manera duradera constituye lo que denominamos el superyó. cómo se formará el superyó? El niño. En otros términos. ¿que quiere decir exactamente la sumis6n del niño a la prohibición. exhortar. Pero entonces.La génesis del superyó primordial y sus tres funciones inconscientes: prohibir.a l precio de desdoblarde encamar 61 mismo a un tiempo la ley y el deseo. a lo largo de la existencia. entonces. Así. el goce que significaría la realización de dicho deseo. el conflicto del cual resulta el superyó. el conflicto no se sitúa entre la lev interdictora v el deseo incestuoso del niño. en una palabra. por miedo a ser castrado. la ley no prohíbe el deseo. sino entre la ley y el goce absoluto del incesto. la ley piwhlbe el goce. Este conflicto. o más bien. una parte del yo se identifica con la figura parental intedictora. Estos tres gestos son: renun- . Ahora bien. no puede impedir que el niño desee. cuya salida será la resolución final del drama. se somete resignado a la prohibición parenta1 y acepta renunciar . no se sitúa entre la ley y el deseo.a concretar su deseo. mientras que la otra continúa deseando. prohih exclusivamente la plena satisfacción del deseo. Entendámonos. es decir. sino que asimila la ley y la hace psiquicamente suya? En otras palabras. consiste en una franca oposición entre la ley que prohih y la supuesta consumación del incesto. de los tres gestos fundamentales que marcaron para el niño la salida del Edipo. sino tambien el garante de la repetición. ¿cómo se resolver6 ese conflicto. el superyó es en la vida psíquica del adulto no sólo la huella permanente de la ley de prohibición del incesto. el niño se vuelve capaz .

La existencia del superyó es sin duda un signo del vigor del deseo. Aquí debemos aclarar que '+r&bido". En lugar de "salvar su penem. contrariamente a la afirmación de algunos autores. muestran hasta qu6 punto la instancia superyóica regula los movimientos del yo respecto del goce. Movimiento de despecho (odio) ante el . Mas aun. "inaccesible" y "peligroso* son atributos que caracterizan un mismo goce. ante todo. al no haber sido realizado. De esta manera. Si el superyó pudiera condensar en una sola fórmula imperativa estos tres principios. la prohibición del superyó no afecta en modo alguno al deseo. No.4 pmhibida. exaltar el deseo y proteger la integridad yoica -funciones indisociables y antagónicas entre sí-. prosigue incansablemente su búsqueda de la satisfacción incestuosa. i la defensa de la integridad del yo'no 8610 contra la amenaza de castración. el superyó no representa la desaparición del deseo. es inaccesible desde el punto de vista del deseo. y peligmso para la consistencia del yo. Tal como queda expuesto.ciar al goce prohibido. es. debenamos ser mis abarcativos y escribir: salvar su integridad física y psíquica del peligro de fragmentación que hubiera sobrevenido si el yo del nifio hubiera accedido al goce tr6gico del incesto. el superyó representa la renuncia al eoce vrohibido. prohibir el goce. la exaltación del deseo ~ o r un goce imposi¡. según diferentes perspectivas: esta pmhibido desde el punto de vista de la ley. Aclaremos tambi6n que. mantener su deseo hacia ese mismo goce considerado inaccesible y salvar su pene de la amenaza de la castración. ordenaría el yo: "¡Desea el absoluto al cual deberas renunciar porque te está prohibido y es peligroso!" Estas funciones del supery6. la huella sin cesar renovada en el yo de los tres gestos que marcaron la declinacidn del complejo de Edipo. la instancia del superyó no se reduce a una pura y estricta representación psíquica de la ley.le. sino la renuncia a experimentar el goce que el niílo hubiera conocido si el incesto hubiera tenido lugar. aunque est. da testimonio de la vitalidad del deseo puesto que el deseo. sino tambi6n contra el peligro del goce temble del incesto.

MBs tarde. .mmo expmioned equivaientea. de manera inconsciente.goce prohibido. conciencia crítica y conciencia productora de valores ideales. Habitualmente se masidera a ambas naeionea -euperyá e idel del yo.e s decir. Observemos tambi6n que. podemos concebir dos categorías radicalmente opuestas y no obstante coexistentes del super*. Primero. de amor y de miedo experimentados por el niilo en el momento de la resolución final del complejo de Edipo. quien caracteriza al ideal del yo mmo exaltante y al supe@ mmo mereitivo. pmpanemosiderar al p h m como una aspiración eapontáneh por amor al ideal (ideal del y o ) . precisamente. y mn maienaa el mismi Preud emplea indiferentemente la una o la otra. S i e n d o a k a n .. Las dos categoriss del superyó primordial: el superyó-conciencia y el superyó-inconsciente Acabamos de describir la gknesis del supery6 pnmordial y de establecer las tres funciones que ejerce de manera sorda . movimiento de atracción (amor) por el goce imposible: y movimiento de repulsi6n (miedo) ante el goce terronfico. Y al segundo mmo una sspinci6n obligada en raspuesta a la impoaia611nipenoica de alcanzar el ideal del goee (supe&).A partir de esta estructura básica.en r e laci6n al yo. el odio originario se volverá severidad súdica del supery6 y la angustia sentimiento de culpabilidad del yo. Este superybconciencia corresponde a la definición clBsica. Su distinción ha nido objeto de un debate ya dúab en psiwanálisia. que designa a la instancia supeiy6ica como la parte de nuestra personalidad que regula 1 R d a e m i s aqul que la iunción guperyoica de exhoitecibn a un goc e ideal se acerca al mnceptn pimanalltim de ideal del yo. la instancia superyóica está cargada con estos mismos afeetos de odio. reconocemos un super* asimilado a la conciencia en sus variantes de conciencia moral.

ideal y autom'tico no es mas que una cara del superyó.~~ no el goce absoluto en sí mismo. El "bienn que este superyó salvaje nos ordena encontrar no es el bien moral (es decir. cmel y feroz.nuestras conductas. Este superyó. destnicci6n y guerra). La actividad conciente. Ahora bien. bajo la mirada de un esenipuloso observador. ~. asesinato. de la sociedad en su conjunto. respondena a las exigencias concientes de una moral a seguir y de un ideal a alcanzar. Así el yo. de juez y de modelo. representaría la parte subjetiva de los fundamentos de la moral. Sin embargo. ideal y crítica. Mientras que la actividad superyóica eonciente participa de la promoción del bienestar. tal vez la más conocida. sino tambien de la influencia crítica de los padres y. generalmente considerada como una derivación racional del superyó primordial. nos juzga y se ofrece como modelo ideal. es la causa de una gran parte de la miseria humana y de las absurdas acciones infernales del hombre (suicidio. silo aue ests bien desde el . de le religión y de toda aspiración hacia el bienestar social e individual del hombre. dudaríamos en conferirle un lugar especial en el corpua de la teoría psicoanalítica. el concepto de supery6 es absolutamente cmcial para dar cuenta de la existencia en nosotros de un otro superyó. el superyó-conciencia en su cardeter espiritual. del arte. El supery6 tiranico ordena y nosotrns obedecemos sin saberlo. considerado a la luz de sus tres roles de conciencia crítica. nos ordena infringir tódo límite y alcanzar lo imposible de un goce incesantemente sustraído. pero tambien la mds superficial y la menos importante para un psicoanalista. Si el superyó 5610 fuera sinónimo de conciencia moral. nunto de vista de la sociedad). ~ ~ ~-~~ ~ ~ -~ ~~~ -~ ~ ~ . de modo progresivo. se explica por la incorporaci6n en el seno del yo no sólo de la ley de prohibición del incesto. no solo diferente sino exactamente opuesto a los principos racionales de la moral basada en la búsqueda del bien. aun cuando con frecuencia ello corilleve la perdida y la destmcción de aquello que nos es mas caro. un otro supery6.

las excesos del supery6 tiránico: condena (interdicci6n desmesukdq). a menudo el acto homicida está dictado por el imperativo ciego de un superyó inexorable. nos ordena llevar el deseo hasta su último iímite. se asimila el super9 al superybconciencia. alcanzar&jamds el goce pleno. el superyó no es únicamente el representante psiquico de una ley moral que apunta a nuestro propio bien y al bien de los otros (supery&conciencia). Es erróneo creei. Un crimen. en el superyó sólo reina una pura cultura de la pdsión de muerte. puesto que deseo alguno. sino el llamado irresistible del ello que incita al yo a violar la prohibición y a disolverse en iui Bxtasis mAs allA de todo placer. Lo que este superyó salvaje representa a los ojos del yo -según Freud. acosado por el empuje superyóico. Esto permite comprender que. es éste el sentido de la fórmula propuesta por Lacan: "El superyó es el imperativo del goce -¡Goza!" El yo. ni siquiera el asesino. descubrimos aquí un superyó distinto. instigador inconsciente y perverso que hechiza al yo con los encantos de un ideal de goce. representan tan sólo satisfacciones parciales en el camino que lleva al sujeto hacia el espejismo de la satisfacción absoluta. No. el mAs odioso homicidio es siempre la respuesta irreprimible a un aullido superyóico que ordena llevar el deseo a su extremo. F'recisamente. Un extremo que. mAs apremiante que cualquier mandato de la conciencia. Por ejemplo. una ley inconsciente e insensata cuya intimación. que el superyó del criminal es d6bil: muy por el contrario. llega a veces a cometer acciones de una rara violencia contra sl mismo o contra el mundo.es.no es tan s61o el representante de una ley simb6lica inconsciente (superyó-primordial). tal como lo escribiera Freud. no es alcanzado jamás. . garante de la ley moral de la prohibición del incesto. ordena (exhortaci6n desmesurada). o cualquier otro acto violento y mortífero. inhibe (protecci6n desmesurada) Mientras que. un suicidio. es ante todo un semblante de ley. clAsicamente. sin embargo. no el sentido de la realidad exterior.

tan desenfrenado en sus intimaciones. cuando sus fantasmas le hace oír la voz de un adulto como una imposi- . la tercera función abusiva del superyó radic a en una protección tan celosa respecto del yo que conduce a comportamientos caracterizados por la inhibición. y t a n celosamente vigilante.a l igual que el superyó primordial. no se trata aquí necesariamente de la crisis edípica.Pero el superyó-feroz no s610 se caracteriza por la desmesura de su exhortación. t a n cruel en sus prohibiciones. es igualmente desmesurado en su rol de interdietor del goce y de guardilln de la integridad del yo. cabe observar que la condena ejercida por el superyó irracional es a tal punto excesiva. tan shdieo en su dureza. que goza con un placer shdico producido por la severidad de sus sanciones. tal como lo expusimos. algunos delirios de autoacusación o inclúso la entidad ciínica designada por Lacan "paranoiá *de autocastigo". y por la otra gozar por ejercer la interdicción. La interdicción demasiado rigurosa conduce a manifestaciones absurdas de áutoeastigo. Y finalmente. Nos encontramos nuevamente ante la singular paradoja de ver al superyó restringir el goce por una parte. de interdicción y de protecci6n s610 son asumidas por este superyó tirAnico de modo violento y mórbido. el superyó puede prohibir fAcilmente a un hombre la relación sexual con su mujer representándosela como un peligro abominable. sino de cualquier traumatismo primitivo. Las tres funciones superyóieas primordiales de exhortación. a realizaciones brutales de deseog homicidas o suicidas.de una crisis en la cual el nifio se ve confrontado con una prohibición. como aquellas propias a los estados patológicos qopo la melancolía. En este sentido. Ahora bien. La gdnesis del superyó tiránico: el supery6 tiránico es el heredero de un trauma primitivo También este super*. La exhortación demasiado apremiante conduce. padecido por el nifio con independencia de su edad. sea cual fuere. Por ejemplo. emerge .

la tela de que está hecho este supery6 se reduce a un fragmento de voz a la deriva. 2 Cf. ya M 1990. Lomn. el Cabe @ s a r que.ksyru&Laun. 107-148. p. "objeto a". reconoceremos en este superyó un caso ejemplar de formaci6n de objeto a producida por forclusi6n. El sonido fantasmado echa al sentido simbólico y se convierte en el seno del yo en el núcleo sonoro.Aubier. queda anulado por el sonido taladrante de la vociferaci6n parental. sin comprender sobre qu6 recae e n realidad la prohibicidn proferida por la voz fantasmada de los padres. .r Por lo tanto. sentido que puede ser vehiculizado a trav6s de cualquier palabra simbólica y eStniCt.ción bmtal y desgarradora. preferimos mantener la hipáteda aegdn la mal. . podemos reconocer al supery6 tiránico una g6nesis específica distinguible de la del superyó primordial formado en el momento del Edipo.Melanie Mein y la Esniela ingleun hablan a o & d & por vez primere la lomaei6n precoz de un aiperyd mito parti-nte vorea y miel pm ha fnntuimaa oralea y súdima del Isaante.kwwpId'ob&ta&mhUdaia&J. Lacan recurre al concepto de forclusi6n. y explica que el rechazo de los mandatos de la palabra resurge bajo la forma de un boquete abierto en lo imaginario. A fin de dar cuenta de este rechazo de lo simbólico y de sus consecuencias imaginarias en el yo. Si pensamos el origen y la naturaleza del supery6 tiránico según nuestra tesis sobre las formaciones del objeto a.* Aturdido.. 1981.uranb. el supery6 t W e o no ea m h que una categoría del superyá primordial dpim. El sentido de la prohibici6n. Finalmente. que constituye el asiento m6rbid0.** Mientras que el superyó primordial se construye a partir de la incorporaci6n de la imagen de la autoridad parental y de la inacripci6n en el yo de la ley de prohibici6n del incesto. en la teoría lacaniana. aislado y errante. desde el punto de vista de aun lunciones. el niño siente el peso de la autoridad y de la intimidación parentales. a un objeto errtítico denominado. Aun cuando tienen dilemntes géneais.del supery6 tiránico.

se oponen el desgarramiento traumAtico y el rechazo forclusivo. factores que originan el superyó tirhnico. que la única nilpabi- . prácticamente destruida. sino un simulacro de ley. El único atributo que confiere al auperyó una aperiencia de ley es el modo imperatiw que adopta para hacerse oir por el yo. ordena (exhortación desmesurada) y sofoca (protección desmesurada). una vociferación desaforada e insensata de la ley. una ley agujereada. no la ley de pro ~bición primordial. f a a r e s que originan el wperyb primordial. f. Parafraseando la dlebre aserción freudiana 'el superyó í p r i m o ~ a les l el heredero del complejo de Edipod. Exceptuado este modo. propongo la siguiente f ó d a : el supe@ tir6nico es el heredero & un tmuiho pripitivo.superyó tiránico se origina de modo intempestivo del desgarramiento traumátiw padecido por el yo en el momento del rechazo de una palabra simbólica. Así. fundamentalmente. a la incorporación imaginaria y a la inscripción simbólica. la instancia del superyó tiránico no es nada mAs que un trauma personificado por el yo bajo la forma de un grito aterrador que condena (prohibición desmesurada). Ahora se puede comprender mejor pr que el super* cruel y feroz encarna. es fundamentalmente un sentimiento inconsciente. El concepto de culpabilidad fue introducido en la teoría freudiana para revelar. la culpabilidad. La culpabilidad es une enfenuedad imagimrh del y o q u e reclama el remedio imaginario del autocastigo infligido por el superyó ¿Que es la culpabilidad? ¿Por qu6 aiempre está asociado el superyó a la noción de culpabilidad? De acuerdo con las ensefianzas de nuestra practica de las curas. en el sentido psicoanalítico del tkrmino.

Al cabo de un trabajo analítico seguido de una mejoría del estado del paciente.lidad decisiva en la vida psíquica es el sentimiento de ser culpable sin tener.esnips. paradójicamente.Ei yo y d ello. se expresa de modo indirecto en afecciones psicopatológicas (neurosis obsesiva. necesidad d e castigo y necesidad de nominaci6n El trabajo con nuestros pacientes confirma plenamente la tesis freudiana según la cual el sufrimiento de h d . ninguna representaci6n conciente de ello. Sentimiento inconsciente de d p a b i l i d a d . puesto que concientemente nada nos acusa. La culpabilidad que está en el origen de esta reacción inesperada no se le aparece al paciente en modo alguno.comiwebPsique .permanece mudo para el enfermo. Entre estas últimas. y no nos parece haber cometido delito alguno. para el psicoanhlisis. contra todo lo esperado. melancolía. 190 www. esta culpabilidad de la cual la conciencia no contiene huella alguna. Ahora bien. Madrid. Como si en el analizante existiera una fuena ignorada que le impidiera progresar y le impusiera un dolor mayor aun que tendría el valor de penitencia. recordemos el caso ejemplar de la reaceión tempduticn negativa. duelo no elaborado. No le dice que sea culpable. podemos ser culpables y sin embargo ignorar que lo somos. Biblioteca Nueve. y de este modo el sujeto no se siente d p a b l e . . se reconoce enfermo pero no ae considera culpable. cree. el psicoanalista comprueba. situaciones dolorosas o incluso comportamientos de fracaso en el curso de la cura. y a traves de diversas formaciones psíquicas como fantasmas. el retorno de los síntomas y el agravamiento de los sufrimientos que creía desaparecidos.S . tomo E l ."J En efecto.). 1913. Obras completas. pág. 2722. sencillamente. sino enfermo.. en el inconsciente somos culpables. Mientras que en la conciencia somos inocentes. 'El sentimiento de culpabilidad -escribe Freud.. que su estado se complicó en forma inexplicable. delirio de autoacusación .

una consecuencia del mismo. Ahora bien. Podemos decir.los síntomas expia una falta ignorada El yo cae o reeae enfermo a fin de aliviar la opresi6n de ser inconscientemente culpable. sobre todo en los jóvenes. La acción punitiva alivia tambi6n porque posibilita localizar una falta desconocida que hasta ese momento carecía de representaci6n. La culpabilidad. qbe lo propio de la culpabilidad inconsciente es despertar de modo autom4tico la irreprimioe necesidad de ser castigado. es ademtís. requiere no a610 de una acción que expie la falta sino tambi6n de un nombre que la represente. debemos comprender que el sentimiento d+ loroso de culpabilidad consiste -desde el punto de vista econ6micc+ en una tensi6n intolerable a tal punto que.. y no era. para liberarse. que existía ya antes de la comisión del delito. la necesidad de castigo se redobla en una imperiosa necesidad de nominación. desde un punto de vista simbólico. pág. ocasiona la acción apaciguadora de un a u b castigo mórbido."4 A tal punto es estrecha la relación culpabilidad (causa)-autoacastigo (efecto) que identificamos la una con el otro y consideramos como equivalentes estas tres exIbúi. hemos descubierto -escribe Fmud. como si para el sujeto hubiera constituido un alivio poder enlazar dicho sentimiento inconsciente de cupabilidad con algo real y actual. esta doble necesidad de castigar y de nombrar es tan irresistible que llega a empujar a un hombre a cometer una falta real que induzca a un castigo igualmente real y que finalmente nombre la falta inconsciente. Pero la acci6n punitiva no es solamente la satisfaoci6n de una descarga de energía que reabsorbe la tensión. para ser tolerada. Nos encontramos aquí ante una rara ecuación: el dolor sentido (autocastigo bajo forma de nuevos síntomas) es el alivio de un dolor no sentido (culpabilidad). por tanto. "En muchos criminales. para aprehender mejor el mecanismo intimo de este hecho clínico. 2'724. A veces. . una satisfacci6n de naturaleza distinta.un intenso sentimiento de culpabilidad. sino su motivo. entonces.

¿cuál es la falta desconocida que vuelve culpable al yo? Para responder. Para describir este movimiento. donde la consideramos iddntica a la necesidad de imponerse un sufrimiento. la que. en este caso. La primera se sitúa en el nivel del castigo. debemos recordar primero que. El temor del niao en el momento del Edipo ante la prohibición de la autoridad exterior. hubidramos podido utilizar el Urmino 'superyó" y añrmar: el superyó arma el brazo autodestructor del yo. se transforma . la "necesidad de castigo" no es mtis que una manera particular de designar la fuerza que debe emplear el yo para lograr volverse contra si mismo. despejaremos dos incidencias del supe@. debemos considerar la culpabilidad como una forma elaborada de la angustia de castración. "necesidad de nominación". Examinemos ahora la segunda incidencia superyóica. Aclarado este punto. o tambidn sencillamente. se sitúa en el nivel de la falta que origina el sentimiento inconsciente de culpabilidad.presiones: 'sentimiento inconsciente de culpabilidad". toda referencia a la acción supery6ica debe ser comprendida en realidad como un movimiento del yo respeeto de sí mismo. puesto que el superyó no es máa que una parte diferenciada del yo. Ahora bien. el super* castiga al yo. El supery6 hace culpable al yo d e una faita imaginaria y l o castiga Me parece que ha llegado el momento de establecer la parte que depende del superyó en el proceso de culpabilidad y que esquematizaremos a s í : miento inconsciente de culpabilidad experimentado por el yo -t acci6n punitiva infligida por el Pem antes de establecer la presencia superyóica en la culpabilidad. Finalmente. "necesidad de c a s t w y la que acabamos de proponer.

sino tambi6n por el ardor de su propio deseo que simultaneamente experimenta el yo. El yo 8610 se angustia y se culpabiliza ante la prohibición si al mismo tiempo percibe la agitaci6n interna de su propio deseo. Pero. y ante el supexy6 que prohibe y condena. el yo se vuelve culpable no tanto por desear sino por ser incapaz de responder a dos exigencias opuestas y simultaneas del supery6 tiránico. mientras que no puede experimentar mtís que un goce parcial. El yo. debe someterse a la apremiante demanda de una vwi que lo exhorta a gozar.mtís tarde en culpabilidad ante la prohibici6n de la autoridad interna (supery6). el yo en si mismo jamtís sería culpable. paralizado. * * * . no 8610 por la amenaza de la interdicci6n de realizar el goce incestuoso. el falso presentimiento de experimentar el goce absoluto. Ahora bien. el yo es culpable de no realizar su deseo: es una falta por defecto. Ante el super* que exhorta. ea ahí cuando el yo se confunde y se instala en 61 ese parásito del neur6tico que es la culpa. le prohik gozar. la culpabilidad es una creenna imaginaria del yo. por el contrano. doblemente culpable a los ojos del supery6. estas reacciones imaginarias de temor y de culpabilidad son despertadas. es culpable de estar a punto de realizar ese deseo: es una falta por exceso. es decir que el yo se cree culpable. Ahora bien. Ahora bien. Pero en realidad ninguna de las dos faltas es mmetida ya que recordemos que el deseo es imposible de ser realizado. siente el deseo pero cree experimentar el goce. cree percibir el f m del d e seo. a la inversa. Por una parte. de no realizar su de seo y. Si el supery6 no exihtiera. y por la otra. debe obedecer a una segunda v a que. de estar demasiado pr6ximo a realizarlo. Sí. el supery6 existe. Y bien. permanece encerrado en el estrecho círculo del e n h tamiento de las dos demandas antag6nim del supe@. No puedo ser culpable de un acto que me es imposible cometer. al perci'oir el impulso de su deseo.-¿de qu6 confusi* se trata? El yo se equivoca y se considera culpable cuando.

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó Selección bibliográfica sobre el superyó

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó
Freud
El euperyó es una de las dos parten de un yo dividido
Vemos, en efecto [en el melanc6licol, cómo una parte del yo se sitúa enfrente de la otra y la vaibra míticamente como si la tomara por objeto (1915).[11

El supetyó es una diferenciación en el yo que
resulta de la incorporación - p o r identificación&la autoridad parental
La instauración del supeiy6 puede ser desmta como un caso plenamente conseguido de identificación con la instancia parental (1933).[21

El superyó ea la huella psíquica y duradera en el yo de la resolución del conflicto edfpico
El supery6 es, en efecto, el heredero del complejo de Edipo y s610 queda establecido una vez liquidado Bste (1938).[31

[71 Las tres funciones del supery6conciencia Tbrnemos ahora al superyó. Le hemos atribuido las funciones de autoobse~ación. sino la satisfacci6n del deseo. conciencia moral e ideal (1933). está destinada a vigilar los actos y las intenciones del yo.[61 El superyó es una instancia psíquica inferida por nosotros. pero su función principal sigue siendo la restricción de las satisfacciones (1938). importantísimos efectos (1923). juzgándolos y ejerciendo una actividad censoria (1930). a su vez.[51 Una de l a s d m categorfas del supe&: el euperybconciencia A esta instancia la llamamos superyó. junto a otras.141 El superyó noprohíbe el deseo. nuevas necesidades.El supe& es inconsciente En nuestro analisis averiguamos que hay personas en las cuales la autocrítica y la conciencia moral Isuperyól L. como tales.[81 .. y en sus funciones judicativas la sentimos como conciencia (1938.) son inconsciente^^^ producen. la conciencia es una de las funciones que le atribuimos. restringe el goce El superyó puede plantear.

abogado del mundo interior. con frecuencia. verdadero representante del mundo exterior o de la realidad (1923). el yo se esfuerza en ser moral y el supery6 puede ser "hipermoralwy hacerse ena n cmel como el ello (1923). es decir. a los ojos del yo. el mundo del eUo El supery6. del ello. o sea.[lo1 El superyó tiránico es tan amoral y cruel como el ello El ello es totalmente amoral.La otra categoría del superyó: el supe@ tiránico. se opone al yo. que consigue. no la realidad exterior sino el mundo i n f e d del goce.[121 .[91 La energia de carga a estos contenidos del superyó afluye a ellos desde fuentes situadas en el ello (1923). llevar a la muerte al yo (1923).[111 tonces t El superyd tiránico es un i~tigadorpenielro que empyia al yo a gozar h k i la muerte En el supery6 reina entonces el instinto de muerte. Este supe& representa.

con lo m8s fascinante de las primitivas experiencias del sujeto. esa figura obscena y feroz que el antilisis llama el supery6.Así c o m p a r a Freud el uupery6 repreuenta el ello..el superyó acaba por identificarse s61o con lo más devastador. sean cuales fueren. y que hay que entender como el boquete abierto en lo imaginario por todo rechazo (. que el niAo ha sufrido.....[l41 El uuperyó tiránico nace de un deugarramiento en lo imaginario (trauma) en el momento del rechaxo de una palubm simb6iica (firclusión) .) i&rclui6nl de los mandamientos de la palabra. a las figuras que podemos vincular con los traumatismos primitivos.. de igual manera para Lacan el supery6 representa el goce y ordena gozar El superyo es el imperativo del goce: jGoza![l31 El superyó tiránico e8 el heredero de un trauma primitivo .[l51 . Acaba por identificarse con lo que llamo la figum feroz.

[l81 . prácticamente destruida. simultáneamente. que habitualmente definimos con el término El supery6 es. pero es a la vez una ley insensata. no integrabíe: he aquí esáinstancia ciega repetitiva. una uocifemción desaforada e insensata de l a ley Un enunciado discordante. que llega a ser el desconocimiento de la ley. un enunciado situado en primer plano por un acontecimiento traum8tico. ignorado en la ley.El s u p e 4 tininico encarnq no la ley de l a interdicción. que reduce la ley a una emergencia de carActer inadmisible. sino un simuiacro de ley.[171 El superyó tiene relación con la ley. una ley agwiVereada. la ley y su destmcci6n.

pág. Los escrilos tecnicos de Freud. [151 Escritos I. cit. Obms completas. pág. pág. 2714. Madrid. pág. 3418. tomo 111. [71 El makstar en la cultura. de.. Madrid. 1973. comnletas. tomo 1 1 1 . en Nuevas lecciones intmductorias al psicoanálisis. Biblioteca Nueva. cit.. tomo 11. Paidds. 2094. . tomo 111 . Obma com~letas... 3417. . Biblioteca Nueva. 1973. [51 Com~endG de p&análisis. Siglo XXI. [l2l Ibid. . . pág. 11."~ [81 "Diseeci6n de la personalidad psiquica".3381. pág. 292. [ l l l Ibid. cit. pág. 3136. op. 3138. 1981. i91 El yo y el ello. . í141 El Seminario 1. .Obms -. cit... pág. pág. pág. pág. [lo1 Ibid. 1981.. Paidós. Madrid. S ~ - ~ . 161. 1973. oáe. Biblioteca Nueva. Obras completas.Referencias de los fragmentos citados 111 Duelo y meiancolía. t21 "Disecci6n de la personalidad psiquica". Barcelona. i161 El Seminario 1. Obras completas. Biblioteca Nueva.. [31 Compendio del psicwndlisis. 2724. M6xico. op. 3061. 2724.-~ ~ e . loc. Madrid.. pág. [41 El yo y el ello. o&. tomo 111. [61 Ibid'. pág. Biblioteca Nueva.2709. [171 Ibíd. 2725. Barcelona. h n . 161. Madrid. 1975. op.. 346. U31 El Seminario 20. 1973. 1973. ~ = ~ ~ . pág.

en La vie sexuelle. 1973. 180-181. págs.U. 19131btem et Tabou. XIII. Madrid. 82-84. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva.1 1914"Pour introduire le narcissisme". [Hay versión castellana: Introducción al narcisismo. Madrid. Biblioteca Nueva. Madrid. Obms completas. P. tomo 111.F. tomo 11.. Payot. 198204. [Hay versión castellana: Varios tipos de carácter descubiertos en la labor analftica. 96-105. en E s sais & psychndyse.1 1921'Psychologie des foules et analyse du moin. [Hay versión castellana: T6tem y tabú. 1973.1 1916"Quelques types de cara&re d6gag6s par le travail psychanalytiquen.F.1 . 1973. en @uvres compl4tes. tomo 111. tomo 11. 1973. G a i mard. 1988. Biblioteca Nueva. [Hay versión castellana: Psicología de las masas y andlisis del yo. Obras completas.U. 173.Selección bibliográfica sobre el superyó Freud. 82-83. 1985. 94. 139-171.1 1917"Deuil et m6lancolie". 163-168. págs. 1981. 1973. phgs. 92. P. Obras completas. Biblioteca Nueva. 259-278 [Hay versión castellana: Duelo y melancolfa. Madrid. Obras completas. Madrid. 1969. págs. págs. tomo 11. Obms completas. S. vol. 1973. Payot. en L'inquiétante etrangeté.

. Obras completas. 1973. Madrid. psychose et perverswn. en Nouvelles Confkrences d'introductwn 6 la psychanalyse. Obras completas. 246-252.1 1928 'Dostoievski et le pamcide". tomo 111. 294297 [Hay versión castellana: El problema económico del masoquismo. Obras completas. 120-122.1 1929MaIaise dans la civüisatwn. cit. 239-240. Madrid. [Hay versión castellana: El malestar en la cultum. 243. págs. págs. Madrid. en Nuevas lecciones introductorias al psicoanálisis. 1973.1 1925 "Quelques con&quences psychiques de la diffbrence anatomique entre les sexesn.1 1923 "La disparition du complexe d'(Edipen. 1973. págs.. Biblioteca Nueva. 8091.1 1924'Le probleme Bconomique du masochisme".. 1973.F. 104.U. 168-172. 1985. 107-110 [Hay versión castellana: "La disección de la personalidad psiquican. Prob&mes 11. Madrid. 262-274. [Hay versión castellana: Dostoyevski y el parricidio. Gallimard.102-105. op. Biblioteca Nueva.1 . pág. cit. 1973. op. 100. tomo 111.94-98. Madrid.F. en La vie sexuelle. tomo 111. [Hay versión castellana: El yo y el ello.. [Hay versión castellana: Algunas consecuencias psíquicas & la diferencia sexual anat6mica. Zdées. Obras completas.U. en Rksultats.. Biblioteca Nueva. op. págs. Biblioteca Nueva. tomo 111. 1973. cit. tomo 111. 1971. Biblioteca Nueva. P. Obras compktas. tomo IILI 1933 "La dBcomposition de la personalit-4 psychique".1923'Le moi et le can. P. Obras completas. págs. P. 1973. Madrid.F. [Hay versión castellana: La disollleión del compltjo de Edipo. en Nevm.. Biblioteca Nueva. 1973. 93-97. en Essais & psyehanalyse. Obras completas. Madrid.U. 82-91. p8gs. en La Vie senielle. 131. 1984. Biblioteca Nueva. tomo 111.

M é x i c o . P. 1973. libro 1. [Hay versión castellana: Compendio del psicoanúlisis.1 LACAN. 323. [Hay versión castellana: "La femineidad". 118-119. Seuil. Biblioteca Nueva. 129. Les ecrits techniques de Freud. 1949..1971.J.1 Le S h i n a i m . tomo 111. [Hay versión castellana: "Algunas reflexiones sobre el yo".F.1 1938Abdgd de psychanalyse. libro 11.4849. Madrid..1933"La f6minit. 1985.U. Seuil. tomo 111. Biblioteca Nueva.] De la psychose paranoloque dans ses mpports auec la personnalité. pág. Los escritos tdcnicos de Freud. 155.én. cit. 209. 23. Obras completas. Obms completas.Siglo MU. 173. 82-84. 'Some reflection on the Ego" (Conferencia en la British Psychoanalytic Society. p8gs. 1975.1 Le Sdminaire. en Nouvelles Confdrenecs d'introduction ~3la psychanalyse. 312 [Hay versión castellana: E l Seminario l. págs. el 2 de mayo de 19511. 1981. págs. op. 216-218. Seuil. . 1954. Biblioteca Nueva. Madrid. 219222. Paidós. Le moi dans la thdorie de Fmud et dans la technique de la psychanalyse. Barcelona. The Psychoonalytic Qwrterly. 1975. 1973. 7.1 1939L'homme Molse et la religion monothdiste.. Madrid. Obras completas. 97. vol. pág. Gallimard. tomo 111. 1973. en Nuevas lecciones introductorias a l psicoanálisis. [Hay versión castellana: Moisés y la mligi6n monotefsta: tres ensayos. [Hay versión castellana: Lk la psicosis paranoica en slur reluciones con l n personalidad.

Paidós. Les formations de I'inconscient (seminario inbdito). págs. Paidós. [Hay versión castellana: Escritos 1 y Escritos II. 1983. [Hay versión castellana: El Seminario 2.683-684. [Hay . 206-231.1 L'angoisse (seminario inbdito). Siglo XXI. Barcelona. 1986. 179. 1973. Buenos Aires. lección del 19 de diciembre de 1962. 14-16. El yo en la teoría de Freud y en la técnica psiewndftica. págs.1 Ecrits.1 D ' u n discounr qui ne semit pas du semblant (semi- . 1970 y 1978 respectivamente. libro VII.1 Le Sdminaire. Le désir et son inteprétation (seminario inbdito). Le Séminaire. 312-313. 1981. 172. Seuil. Seuil. [Hay versión castellana: El Seminario 3. La ético del paversión castellana: E1 Seminario 7 sieoanólisis.653.360. Les psychoses. lecciones del 10 de diciembre de 1958 y del 18 de abril de 1959. 354-358. L'Ethique de la psychonalyse. Mbxiw.827. Las psicosis. Les quatre concepts fondamentaux & & psychanalyse. Seuil. ptígs. lecciones del 19 de mano y del 2 de julio de 1958. 1983.821. libro 111. 1966. pág. Barcelona. págs.1978.765-790.1986. del 6 de mano y del 3 de julio de 1957.433434. Seuil. Los cuatro conceptos findamentales del psicoan6lisis. Le Seminok. 115-116. [Hay versión castellana: El Seminario 1 1 .1 La relation d'objet et les structures freudiennes (seminario inbdito).619.127-137. 157-160. Paidós. lecciones del 12 de diciembre de 1956. 294-295. libro XI.

en Revue fmmpise de psychandyse.. son origine. 286. libro XX. 1982. 'L'origine du surmoi". y Loewenstein. 10. pág. nms. 'Recherche sur le surmoi".nano in6dito). H. Payot. Klein. sa nature et sa relation t~la conscience morale". en Lettres de I%ede."Notes sur le surmoi".1 Berge.. Florence. A. Seuil. pág. vol. Payot. tomo 28. en Essais de psychanalyse. Jones. 1. Le Skminaire. A. págs. en Feuillets psychiatriques de Laye. Paid6s. en Revue fiampise de psychnalyse. 'La conception du surmoi". Aún. vol. págs.1967. 1975. 13-1. pág. 132-138. J.1927. vol. en Revue fiancaise de psychanalyse. 1980. pág.M.Encare. 1. en Theorie et pratique de la psychanalyse. 31. 1969. E.. 5-6. -... pág. 15. vol. ' L e surmoi.1964. 1978. NP 1. "La fbnction du surmoi dans la cure analytiquen. Hartmann. A. Didier-Weill. lecciones del 10 de mano y del 16 de junio de 1971. 'L'6wlution de la notion de surmoi dans la theorie de la psyehanalyse". en Revue francaise de psychunalyse. . vol. 324. R. Hesnard. pág.1951. NP 25. [Hay versión castellana: El Seminario 20. Barcelona. 229-241. 1079. 185. 49-62. 'Les stades précoees du developement aedipien" (1928). abril 1979.

-

"Le developpement pr6coce de la conscience chez I'enfant" (1933),en Essais de psychanolyse, op. cit., págs. 296306.

Laforgue, R, "A propos du surmoin, en Revue fmncaise depsychnaiyse, vol. 1 NP 1,1927, pág. 76. Lagache, D., "La stmcture du surrnoi", en Bulletin de psycholog¿e, tomo XI,NP 152,1958, pbg. 905. Laplanche, J. y Pontalis, J.-B., artículo nSurmoi", en Y ocabulaim du psychanaiyse, P.U.F., 1967, págs. 471473. [Hay versión castellana: "Supery6", en Diccionario de psicoanblisis. Muller-Brunschweig, G., T h e Genesis of feminine super ego", enAnalyses, VII, 3-4,1926, pág. 359. Rosenfeld, H., "Surmoind6al du moin, en Revue fmncaise de psychnalyse, vol. 27,nros. 4-5.1963, pág. 543. Rosolato, G., La relatwn d'inconnu, Gallimard, 1978,pág. 94-102 (nilpabilité).

,

Le sacnfice, P.U.F., 1987, págs. 32-37,60-67(culpabilité).

Saussure, R de, 'Notes sur la pluralité du surmoi", en Revw frampise de psychnolyse, vol. 4, 1930-1931, pág. 163. Turiell, F., "An historical analysis of freudian conception of super ego*, en The Psycho-anolysis Review, t. 54, NP 1,1967,pág. 118.

El concepto de FORCLUSION

El concepto de forclusión
Antes de leer este texto comprometemos a l lector a retomar el primer capltulo sobre el concepto de castración. El concepto de forclusión es una construcción teórica que intenta explicar el mecanismo psiquico que está en el origen de la psicosis. Ademds, también algunos trastornos epis6diws -como una alucinación, un delirio agudo, un pasaje al acto e incluso enfermedades psicosomz4ticaspodrían esclarecerse a partir de la hipótesis de la forclusión. lbdas estas manifestaciones clínicas -ya sean duraderas o transitorias- serían ocasionadas por un desorden de la simbolización de la experiencia de la castración. En efecto, veremos que la forclusión es el nombre que da el psicoanzílisis al defecto de inscripción en el inconsciente de la experiencia normativa de la castración. Experiencia m c i a l que - e n la medida en que es simbolizada- permite al niño asumir su propio sexo y así llegar a ser capaz de reconocer sus límites. Adem4s de las manifestaciones clínicas y sintom4ticas propias de la psicosis, esta ausencia de simbolización de la castración se expresar4 especialmente por una incertidumbre del paciente psicótico respecto de su identidad sexual y por una perdida del sentido de la realidad.

* * *
Desde el unto de vista terminológico, el termino forclusión - omado del vocabulario jurídico- fue propuesto por Lacan para traducir el vocablo alemz4n

!'

habitualmente transcrito en las versiones de la obra de h u d por la palabra rechazo. Bajo la denominaci6n de %siconeurosis de defensan Freud agrupa diversas entidades clínicas. la obsesi6n y 1 CI. en un segundo tiempo. 107-132. inicialmente. . expondremos la concepcih lacaniana de esta noci6n. Lacan y retomaremos algunos aspectos de nuestros recientes trabajos: 'La forclusion locale: contribution B la thdorie lacanienne de la fomlusion" (La forclusi6n local: contribuci6n a la teoría lacaniana de la forclusi6n). Les yeiu de Laum. Aubier. nos apoyaremos en la ensefianza de J. Aclaremos que. tales como la histeria. Lacan había empleado el tbrmino cercenamiento íretranchement) como equivalente francbs de Yerwerfuw. luego. &p. sostiene la tesis según la cual diferentes enfermedades mentales serían la expresi6n de defensas inapropiadas y mórbidas del yo.~ El concepto de forclusión en Freud La psieosis ea una defense inapropiada y mórbida contra el peligro del recuerdo de la castraci6n Ya desde sus primeros textos Freud se dedicó a aislar un mecanismo de defensa propio de la psicosis. la fobia.Venuerfung. momento en el que la teoría de la represión aún no estaba concluida. F'rimero presentaremos el concepto de forclusi6n siguiendo a Freud en su investigación acerca de la psicosis. Para desarrollar nuestro estudio. 1987. Así en 1984. Laeaa. Le mnmpt d'objet a dano la thúorie ¿e J.

de la experiencia dolorosa de la castración. freudiana ahora y más adelante lacaniana. Dolorosa porque ello significa que tambien el nifio puede ser despojado del pene. la castración del Otro. y dolorosa además porque esta percepción viene a confirmar la seriedad de la prohibición paterna del incesto. Seamos precisos: la representación intolerable para el yo no es otra sino la huella dejada por la dolorosa percepción de la falta de pene en la mujer. ante todo. Trátese de neurosis o de psicosis. Para el niiio. ligado a la experiencia de la castración. lo que constituye un peligro para el yo es el resurgimiento inminente . Para comprender la teoría.b a j o la forma de una idea inconsciente.algunas psicosis alucinatorias. Pero ¿que es lo que puede constituir un peligro en una representación psíquica o en una idea inconsciente? La representación que amenaza al yo es intolerable porque recae sobre un fragmento de realidad demasiado investido. es indispensable la distinción de estos dos primeros tiempos que ya dejamos establecidos en el capítuio dedi- . lo doloroso de la experiencia de la castración fue constatar y percibir en el cuerpo femenino la ausencia del pene que se suponía la madre poseía. la de la madre. La 16gica de la experiencia de la castraci6n De aquí en m8s tengamos presentes los dos primeros de los cuatro tiempos durante loa cuales se desarrolla la experiencia de la castración. -Pero. cada una de ellas dependiente de una forma específica de fracaso de la función defensiva del yo. En efecto. la castración de la que se trata es. en todos los casos nos encontramos ante la incapacidad del yo para defenderse contra el peligro de una representación psiquica intolerable. de la fomlusión. ¿de cuál castración? ¿La del sujeto psicótico? No.

Lo que F'reud denomina "representación intolerable" es la inscripción en el inconsciente de la experiencia de la castración. a la existencia de una falta de pene en una mujer. para ser m4s exactos. la percepción de la falta de pene. La huella inscrita en el inconsciente de este acontecimiento perceptivo tiene el valor de un juicio referido a la erristenciu de la castración o. el peligro contra el cual se defiende el yo es la representación en el inconsciente de una experiencia que comporta dos momentos. El desenlace de la experiencia de la castración se suelda con una renuncia que agrava m4s aun el dolor del niiio. el de una afirmación universal y el de la existencia particular de una falta. esta crisis que hubo de atravesar fue fecunda y estmcturante ya que lleg6 a ser capaz de asumir su falta y de producir su propio límite. que no tiene pene. ahora el niño se decide a perder a la madre. y es contra dicha representación contra la cual se defiende el . a partir de su propio cuerpo. Ya comprendió que su pene estaba amenazado al haber constatado la falta en la madre y al haber internalizado la prohibición del padre. objeto de su deseo. mi madre.cado al concepto de castración. a saber. debida a dos factores: la comprobación irrevocable de la falta del pene en la madre y la sumisión a la ley del padre que prohik el incesto (ambos factores se condensan en un juicio de existencip). El segundo tiempo es aquel en el cual tiene lugar el hecho fundamental de la experiencia de castración. El primero es la condición de posibilidad del segundo. poseen un pene. El juicio de existencia que da testimonio de una ausencia particular es el correlato del juicio de atribución que da testimonio de una presencia universal. para salvar el propio sexo. Existe al menos una persona. y su madre en particular. es decir de atribución universal del pene. Por cierto. A la ilwidn de la universalidad del pene (juicio de atribución) le sucede la cuida dolorosa de dicha ilusión. Lacan identifica este a priori mítico con el juicio primordial de atribucidn. En suma. supone que todos los seres humanos. pero su yo no quiere saber m4s nada de esta experiencia. El tiempo inaugural es un tiempo mítico en el cual el nifio.

más flexible siempre que en las psicosis. S . no en un debilitaviento de la representación intolerable como en las neuFreud. el fracaso de este mecanismo de sustitución dartí lugar a los síntomas típicamente neuróticos."2 Y agrega más adelante: ". sino sobre los dos tiempos del complejo de castración: por una parte sobre la creencia en la presencia de un pene universal. Obras wmpletas. la defensa. y por otra sobre la dolorosa percepción visual de su ausencia. y en especial aquel m8s específico de la defensa psicótica. y al desligarse de ella. 175-176. En cambio en las psicosis la defensa consiste en una acción bien determinada.. Lacan hace recaer la forclusión ya no exclusivamente sobre la mera inscripción de la castración en el inconsciente. de la realidad. fobia u obsesión-..yo. En las neurosis -histéria. tomo 1. :Lap nevropsicosúr de defensa. . págs. 1973. luego de haber recordado por que la representación de la castración es dolorosa." Como queda expuesto. el yo se desliga tambien. consistente en que el yo rechaza (verwirfr) la representación intolerable juntamente con su afecto y se conduce corno si la representación no hubiese jamás llegado a 81. el modo de defensa psicótico consiste. pero esta se halla inseparablemente unida a un trozo de la realidad [de la castraciónl. Biblioteca Nueva. en ocasiones de un modo psicótico (forclusión). Ya veremos que a diferencia de Freud. entonces. el yo se separa de la representación intolerable. se organiza reemplazando la representación insoportable por otra representación más aceptable para el yo. radical y violenta: "Pero hay aún -escribe Freudotra forma de la defensa mucho mtís energica y eficaz. Rechazo de la representación intolerable Ahora. total o parcialmente. Madrid. confirmada por la prohibición paterna. veamos cuáles son los distintos medios de defensa empleados por el yo para protegerse de ella.

Subrayamos que.rosis.3 Abolición de la representación intolerable Ahora bien. sino literalmente suprimida del interior. Bibliotec a Nueva. En consecuencia. se va modificando de modo progresivo. rechaza aquello que la huella evoca. en esta misma bpoca. el yo expulsa la r e presentación. Es decir que el yo. Madrid. p.F. a saber el deseo sexual hacia la madre. .. tambibn rechaza el contenido afectivo de la representación.' Freud endurece notoriamente su posición teórica: La representación no es ya rechazada. T a l actitud no suponía juicio alguno sobre Reud.U. sino en una separación radieal y definitiva del yo y de la representación. 1973.: Observaciones psicmnailticlis sobre un caso de pomnoia autobiogrpaficamente descrito (como 'Schreberi). pues ahora vemos más bien que lo interiormente reprimido [abolido]retorna desde el exterior". Entonces. La defensa en las psicosis es más expeditiva que en las neurosis. P. Biblioteui Nueva. 1623. la concepción freudiana de la defensa psicótica comprendida en un primer momento como una expulsión de la representación. tomo ii.: La naisauiee de la psychanaiyse.que la sensación interiormente reprimida es proyectada al exterior. al rechazar la representación. Obras Completos. S. IHay vmi6n eaatellana: Los orfgenes del p s i m á i i s i s . por lo tanto. Madrid. Ahora se trata de una acción aun más bmtal que consiste en la abolición pura y sihple del peligro de la representación. al rechazar la huella. pág. Y N o era. S.1 4 h d . pero tiene por precio el hundimiento de la persona en un estado grave de confusión alucinatoria. exacto decir -escribe Freud en 1911. tamo iü. y con ella el fragmento de la experiencia de la castración que le estaba unido. la abolición de la representación peligrosa es tan radical que uno se puede preguntar si la experiencia de la castración estuvo inscrita alguna vez en el inconsciente e incluso si fue vivida alguna vez. 100. Obms co&tos. 1979. Freud emplea el termino proyección para designar esta operación de rechazo que acabamos de desarrollar.

la forclusión consiste en la expulsión de la representación inconsciente de la castración fuera del yo. o bien . en el rechazo de lo único que la hace existir en el inconsciente. y traertí así aparejados trastornos típicamente psieóticos. de hecho jamhs existió. Qsta retomartí de modo inevitable desde el exterior hacia el yo. Biblioteca Nueva. Madrid. podemos resumir estas dos proposiciones a de la siguiente manera: o pensamos en el rechazo de l huella de una castraci6n que existió. El niilo juega en un jardín al lado de su niñera. Tomemos el celebre ejemplo del Hombre de los lobos y m8s específicamente el del acontecimiento de una alucinación acaecida en su infancia. S. Estaba tallando la corteza de un nogal con su navajita.6 La abolición es una acción t a n neta y tan definida que tenemos derecho a pensar que el sujeto psieótico no conoce el dolor de la castración.su existencia [de la castración]. no fue alcanzado jamás por esta experiencia cmcial y decisiva. tomo 1 1 . es siempre fatalmente una defensa inapropiada y mórbida. pero equivalia a hacerla @a castración] inexistenten. o pensamos en la abolición de la huella de una castración que. Retorno de i a representaci6n intolerable Consista la defensa psicótica en un energico rechazo o en una pura y simple abolición.la defensa no es un rechazo sino una supresión tan violenta.: H i s b M de UM neumsk infantil ínrso del -Hombre de los l o b 7 .. es decir. Como si estuvi6ramos en la alternativa entre dos tesis: O bien -tesis del rechazo forclusivo. paradójicamente. . ya que el peligro que se echó por la puerta vuelve obstinadamente por la ventana. Obms completas. 1973. Y de Freud. un borramiento a tal punto total de dicha representación que se podría concluir la inexistencia pura y simple de la experiencia de la castración.t e s i s de la abolición forclusiva. En suma. ya sea que la representación haya sido rechazada o abolida. En efecto.

w r ejemplo. Curiosamente no siente dolor alguno en ese momento pero sí un miedo temble. y ve 1 herida alguna". pero las modalidades neuróticas y psicóticas de este retorno son muy diferentes. 1988. Súbitamente afectado de mutismo e incapaz de volver a mirarse el dedo. el retorno de la representación continúa siendo una representación que sigue formando parte del yo. un síntoma neurótico es un retorno de la misma naturaleza simbólica que la representación reprimida. Mientras que en la neurosis lo reprimido y su retorno san ambos de naturaleza simbólica. mira su dedo. Ambas fracasan en su tentativa de oponerse a la representación intolerable de la castraci6n. de tal manera que sólo permanecía sujeto por la piel. la huella de la castración fue rechazada del inconsciente. Diferencia entre la represidn neutdtica y el rechazo psicdtico.pronto. y está igualmente integrado al yo que aquBlla.6 'que no tenía en 6 Freud considera que este episodio alucinatorio es testimonio del fracaso de la defensa psicótica. es algo totalmente distinto que la representación rechazada. no sólo no tiene ninguna de las 6 Eld. en cambio. Cuando finalmente se tranquiliza. El retorno psicótico. pág. y la defensa psicótica operada por rechazo o abolición. Bsta no logra alejar de modo duradero el peligro de una castración cuya huella es reactivada. obsewa con "temble sobresalto" que se habia cortado el dedo meñique de la mano. puesto que Bsta retorna inevitablemente. Ciertamente. se desploma en el banco mds próximo. La representación que habia sido rechazada vuelve desde el exterior y se transforma ahora en algo alucinado (imagen alucinada del dedo meñique cortado).. . en la psicosis lo rechazado y lo que retorna son profundamente heterogBneos. la imagen súbita y alucinada del dedo mefiique cortado. En el caso de la represión. pero retorna bajo la forma de una alucinación. O Observemos aquí una diferencia fundamental entre la defensa neurótica operada por represión.

madre. y el hecho de la falta en sí misma. sobre el cual actuard la forclusión. Podemos concluir entonces con la siguiente fórmula: en la neurosis lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog6neos.propiedades simbólicas de una representación. sólo es afectado de modo indirec- . El concepto de forclusión en Lacan La posición teórica de Lacan respecto de la forclusión vana según los textos y las Bpocas. sino que ademds es aprehendida por el yo sin afecto alguno y percibida con la nitidez de una realidad innegable que sena extrana a 61. tres elementos: el Todo universal. el descubrimiento que hace el niao de que aiste al menos una persona castrada -la m a d r e que es una excepción a la universalidad del mito (el Uno de la existencia). hijo. la falta. Tenemos. en tanto que la segunda -la cual le es impecablemente superponible. padre. o bien sobre el Uno de la existencia.e 1 Todo. La primera perspectiva define la dimensión simb6lica. Pero trdtese de una u otra de estas perspectivas. siendo que el tercer elemento. el Uno de la existencia y la falta de sí misma. constituye una matriz que será considerada por Lacan según una perspectiva y una terminología lógicas. Esta tnada del Todo de una ilusión. nos manejaremos siempre con un tnpode básico . del Uno de una excepción y de la falta. y al mismo tiempo según una perspectiva y una terminologia cldsicamente edípicas. mientras que en la psicosis lo rechazado y el retorno de lo rechazado son heterogeneos.define la tnada edípica. entonces. pero fundamentalmente se elabora a partir de la distinción tripartita que ya establecimos entre el mito de atribución universal del pene a todos los humanos (Todo universal). Como ya veremos. el Uno y la falta-. la operación forclusiva recaer6 o bien sobre el Todo.

pero la lógica de lo simbólico que describen corresponde con exactitud a la lógica de esa experiencia dolorosa -la castración. de ser capaces de hacer erlstir un significante en respuesta a las exigencias de la realidad. sea sobre su común articulación. siempre cambiante. a saber. cabe observar que Freud. la dimensión denominada por Lacan dimensión simbólica comprende tres componentes esenciales: el Todo. el de la representación intolerable (que equivale al Uno de la tríada lacaniana). mientras que Lacan. El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva lógica Articulación del !lbdo y del Uno En efecto. que 9610 logramos afirmar nuestra identidad de sujeto en el momento de fundar un acto. no sin dolor. abre una falta en el Todo. siempre foealizó la forelusión en un Único elemento. sea sobre el Uno. positivamente. el Uno y la falta.vivida en nuestra infancia y renovada sin cesar a lo largo de la vida. a diferencia de Lacan. las palabras de nuestra fórmula son abstractas. . harh recaer la forclusión sea sobre el lb do. que surge y se renueva sobre el fondo de un Todo afectado de incompletud. Para condensar en una fórmula el movimiento de la vida simbólica diríamos: lo simbólico es la perpetua emergencia de una existencia que. es decir. primero fue preciso reconocer. Por cierto.to. Y para que esto fuera posible. a lo largo de sus textos. y negativamente. la falta por la que está afectada nuestra realidad. Antes de seguir. Tres componentes permanentemente articulados en una dinámica propia al orden simbólico: el Uno de una existencia puntual. afirma un nacimiento.

se quedó sin voz y entonces la palabra que no lleg6 a la luz de lo simbólico se transformó en la realidad de una imagen alucinada. reconoceremos en el mutismo del niiío petrificado por su alucinación el signo más revelador del retorno en lo real de una palabra que hubiera debido existir. es decir. que hubiera debido ser dicha por el niiío. para luego resurgir violentamente en lo real. una ausencia absoluta de la cre- . si volvemos al episodio alucinatorio del Hombre de los lobos. Cuando Lacan sostiene la hipótesis de la forclusión de la Bejahwlgprimria. sofocada. El Uno de la existencia simb6lica que no lleg6 allí donde se lo esperaba. Es cierto. ahora aparece en otro lado. Mientras que el mecanismo de la represión respeta totalmente la coherencia y la fluidez del movimiento simbólico. la forclusión corresponde a la abolición pura y simple de este Todo previo que Lacan designa Bejahung primaria o juicio de atribución primordial. es decir. rompe brutalmente la articulación entre el Todo y la emergencia siempre recomenzada del Uno nuevo. al cual definimos diciendo que era el mito del pene universal. Lo nuevo debía llegar pero no vino. súbito. sobre todo en los primeros (1954. entendemos que postula la eventualidad de una forclusión del primer tiempo de la castración. Así. en cambio. la forclusión consiste en la no-llegada de una existencia esperada. podemos situar mejor en qu6 consiste la operación froclusiva. transformado en un hecho real. por ejemplo) queda literalmente abolida. Pero ¿podemos precisar con mAs exactitud el punto de impacto de la operación forclusiva? ¿Cual es el elemento forcluido? La posición de Lacan a este resspecto no nos parece estar siempre definida. Entonces. aterrado. la forclusidn corM el lazo entre el Todo y el Uno. Es decir que la existencia nueva que lo simbólico hubiera debido actualizar (un síntoma o un lapsus. masivo y sin llamado.~Así. El niño. la forclusión. ?o que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simbólico aparece en lo real".Ahora que aclaramos lo anterior. o entre el juicio de afirmación y el juicio de existencia. iqu6 sucede con ello? Precisamente. en algunos textos. A veces.

en otros textos. escrito que para el Hombre de los lobos no hubo Bejahung. En los Escritos 11. no hubiera tenido siquiera la posibilidad de vivir la ilusión primera del mito de un pene atribuido a todos. Lacan adoptará una posición te6rica diferente. en la pagina 539. Al no haber sido vivida por el niño la ilusión de la omnipresencia del pene. sino sobre un significante. del Uno y de la falta pasa a ser ahora la figura ternaria del Todo de la madre todopoderosa. en general m8s tardíos (a partir de 1955-1956). El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva edípica Nuestra tríada simb6lica del Todo. ests. y de la falta representada por el deseo & .encia en la universalidad del pene. esta concepción de la forclusi6n operando fundamentalmente sobre un significante será desarrollada por Lacan a la luz del mito edípico. del Uno del significante del Nombre-&¿-Padre. Y tambien en el Seminario 1. se articula corno la ausencia del juicio de atribución". leemos que la forclusión ". que se irtí convirtiendo progresivamente en su posición definitiva.. futuro psicótico.. queda excluido que perciba su ausencia en la madre. A la inversa. por ejemplo. Precisamente. Puesto que la Bejahung constituye el suelo mismo en el cual arraiga la experiencia de la castración.en la pagina 97. su forclusión significa que el niiío ni siquiera tuvo que enfrentarse al dilema de atravesar esta experiencia o de retroceder ante ella. según la cual la forclusión no recae sobre el Todo. Transcribimos a continuación dos pasajes en los cuales Lacan sostiene que la forclusión es forclusión de la Bejahung. Como si el niño.

debemos admitir primero una serie de premisas: El Nombre-del-Padre. produciUa por la madre o producida por el nifio. de la ley de prohibición del incesto. que represente la instancia tercera. debemos indagar primero en la manera en que se sitúa una madre. El Nombre-del-Padre. es llamado por Lacan metAfora paterna. El Nombre-del-Padre no designa algo objetivo. en tanto que mujer deseante. integr6 en sí la prohibición. o en la manera en que un nifio. Volvamos a subrayar que el Nombre-del-Padre no es sencillamente el lugar simbólico que puede o no ocupar la persona de un padre. podemos adelantar que la forclusión se ejercer& exclusivamente sobre el significante del Nombre-del-Padre. si queremos ubicar el significante del Nombre-del-Padre. metáfora del deseo del niño atravesado por el deseo de la madre.lo d r e . inevitablemente. situable. Claro est4 que la persona misma del padre real está igualmente atravesada por la ley simbólica del Padre. no es el equivalente del nombre patronímico de un padre particular. una decisión e incluso una acción. respecto de la ley simbólica de la prohibición. en su diversidad. Por lo tanto. lo excede. una palabra. entendido como expresión del deseo de la madre o del deseo del nifio. es decir. aun cuando los . Ya desde ahora. expresión de origen religioso. ejemplos de signifieantes del Nombre-del-Padre. sino que designa la función paterna tal y como es internalizada y asumida por el nifio mismo. pero con la dificultad suplementaria de tener que regular su conducta cotidiana de padre de acuerdo con una ley que. sino cualquier expresión significante que venga a ocupar el lugar de la metáfora del deseo del nifio o del deseo de la madre. Para comprender el sentido de esta expresión. Aclaremos que el lugar del Nombre-del-Padre es siempre Uno. en tanto sujeto deseante. siendo cada uno de ellos una expresión singular del deseo. paterna. sino toda expresión simbólica. y llega entonces a ser capaz de fundar un acto o de instituir su propio limite. todos son. un gesto. nombrable de una vez y para siempre. Un síntoma. "forclusión del Nombre-del-Padre".

funde un acto. la forclusión consiste. para que la operación de forclusión se veriñque. de un semejante exterior al sujeto.es el siguiente hecho: el significante del Nombre-del-Padre ea la respuesta siempre renovada a un llamado proveniente de un otro. Esto permite comprender por que no puede haber acción forelusiva sin la condición de un llamado que la desencadene. En consecuencia. o instituya un limite. Para que se desencadene la forclusión.elementos que lo ocupen circunstancialmente sean múltiples e innumerables. justamente. localizar el origen del Ilamado equivale a indagar el contexto en el cual se ha iniciado el proceso de la psicosis. según Lacan. la forelusión es la no-llegada del significante del Nombre-del-Padre en el lugar y en el momento en que estaba llamado a advenir. La persona que llama a la emergencia del Nombre-del-Padre en el futuro psicótico es. S610 hay significantes del Nombre-del-Padre en una sucesión infinita de respuestas 'llegadas a la luz de lo simbólico". en la suspensión de toda respuesta a la solicitación dirigida a un sujeto de que produzca un mensaje. Para un psicoanalista. Un-padre.y un semejante amado u odiado apasionadamente. es decir una persona 'situada en . es necesaria la incitación d e un llamado Pero lo que defme de modo fundamental al Nombredel-Padre -y esto es decisivo para comprender el sentido del concepto lacaniano de forclusión. Pero. es decir. es necesaria previamente la incitación de un llamado. En suma. ¿de dónde viene este llamado? La forclusión es lo no-respuesta a un mensaje o a una demanda que proviene de una persona en posición tercera respecto de la relación dual e imaginaria entre el sujeto -futuro psicótico. Ahora bien. para que haya carencia de un significante allí donde debía haber una emergencia del mismo.

En torno a este agujero se va a alzar la edificaci6n de una nueva realidad que viene a reemplazar a la realidad perdida.. para la penitente que confiesa su falta en la persona de su confesor. Distinguiremos de modo esquemático dos 6rdenes de consecuencias provocadas por la forclusión del sienificante del Nombre-del-Padre: des6rdenes en lo simbólico y desórdenes en lo imaginario. con frecuencia. * * * Las dos consecuencias de i a forclusión del Nombre-del-Pak co-encias Para concluir. del tiempo y que. es decir. relativamente menos investidos por el sujeto que el partemire de la pareja imaginaria. para la mujer que acaba de dar a luz en la figura de su esposo. el llamado estará encarnado '.. para la muchacha enamorada en el encuentro del padre del muchachon. Esposo. Estos distintos personajes -Un-padre-. anterior al advenimiento del acontecimiento forclu- . juegan sin saberlo el rol principal en el desencadenamiento de un episodio psic6tico. si el Nombre-del-Padre no surge alli donde se lo esperaba. todos ellos son personajes laterales. fundamentalmente. en apariencia bastante secundários. confesor o padre. perturban las representaciones relativas a su filiaci6n. le suceden en el paciente psieótico una serie de reorganizaciones de elementos simbólicos que trastornan las referencias habituales del espacio. pareja que. Si se verifica la operaci6n forclusi6n. Por ejemplo. esiá cargada con una intensa tensi6n afectiva. abordemos ahora los efectos producidos por la forclusión. Todas estas reorganizaciones son inducidas por la vacante creada en lo simbólico y que Lacan denomina "agujero abierto en el campo del significante".posición tercera en cualquier relación que tenga por base la pareja imaginaria yo-objeto".

Entendámonos. lo mas importante.sivo. Así. sostiene que el problema fundamental en el proceso de una psicosis no es tanto el de la perdida de la realidad cuanto el del mecanismo de formación de la nueva realidad que nene a sustituirla (d. esta realidad precisa se dirige a mí solo. de orden imaginario. pagina 524). . Reeisemos aquí que el problema de la producción por forclusión de una nueva realidad fue extensamente desarrollado en nuestro articulo ya citado: 'La forclusion locale: contribution A la th6orie lacanienne de la forclusionn. que puede llegar basta la desaparición de la imagen especular y.7 Ya hemos reconocido en el ejemplo del episodio alucinatorio del Hombre de los lobos los rasgos sobresalientes de esta nueva realidad. este caso se trata. de una ' Enieaycrrrde h. compacta porque es tan sólo tensión psíquica exacerbada y. y yo su único agente. hasta la destrucción mortífera del semejante. ' L a perdida de la realidad en la neurosis y en la psicosisn. puede resumirse en una cristalización de la relación imaginaria del yo psicótico con un otro elegido. Por lo tanto. sino del hecho de que esta realidad me concierne.indiscutiblemente. págs. haciendo referencia al titulo de un articulo de F'reud. sino el hecho de que sea mía. c i t . . Se trata de una realidad masiva por invasiva. enquistada por estar aislada de los demtís acontecimientos. indiscutiblemente verdadera y cierta para el sujeto. no del cartícter auténtico de tal o cual realidad. op. según Lacan. mi 'certezaw psicótica reside en la convicción absoluta y espontánea de que esa realidad es mi realidad. sino porque. enigmatiea por ser insensata (ausencia de significación ftílica). Tengo la certeza. En. relación cargada con una extrema agresividad erotizada. 107-132. en el Umite. lo que es indiscutible no es la realidad en sí. Lacan. Escritos 11. La otra consecuencia provocada por la forclusión. verdadera y cierta no porque corresponda a una realidad tangible y verificable por medio de la prueba fAct i a .

550.) ... por cuanto la relación con el otro especular se reduce allí a su filo mortal."(Escritos. '.regresión del psicótico al estadio del espejo. pág.

.

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre la forclusión Selección bibliográfica sobre la forclusión .

.

[11 Des actitudes psíquicas diferentes: la represión. como oposición (1907). la aceptación y el rechazo de la castración. una de las cuales rechazaba la castración. Sucumbe a la represión y reaparece bajo la siguiente forma: se dice afuera que ella tiene tal deseo. Freud y de J. consol6ndose con la femineidad como compensación. ¿Qué sucedió en esta especie de represión y de retorno caracten'sticos de la paranoia? Una idea . en tanto que la otra estaba dispuesta a admitirla. cosa que ella niega. retorna como una realidad percibida contra la cual puede ahora ejercerse nuevamente la represi6n. Y . pueden coexistir Al final coexistían en él [el Hombre de los lobos1 dos comentes antitéticas. Lacan sobre la forclusión Freud La forclusión (aqufproyección) es la expulsión de una idea sexual que mtorna bajo la forma de unapercepción delimnte (demplo de la pamnoia) En una mujer surge el deseo del comercio con el hombre.Fragmentos de las obras de S.e l contenido del deseo.nacida en el interior ha sido proyectada al exterior.

Tal actitud no suponía juicio alguno sobre su existencia [de la castración].tambidn la tercera.[31 Lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog4neos (neurosis)..[21 Rechazar la castracibn no significa expulsarla al exterior. lo que cae bajo la acción de la Verwerfung tiene un destino totalmente diferenteJ41 . que se había limitado a rechazar la castración sin emitir juicio alguno sobre su realidad. Lo reprimido siempre esta ahí y se expresa de modo perfectamente articulado en los síntomas (. pero equivalía a hacerla inexistente (1987). En cambio.. lo rechazado (fonliuibn) y el retorno de lo rechazado son heterogknew (psicoris) Lo que cae bajo la acción de la represión retorna. la más antigua y profunda.). pues la represión y el retomo de lo reprimido no son sino el derecho y el reves de una misma cosa. sino tratarla como si no existiem Al decir que la rechazó [la castración1 nos referimos a que no quiso saber nada de ella en el sentido de la represión. podfa ser activada todavía (1918).

Pero. C. ¿que sucede con ello? Lo que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simb6lim aparece en lo real. es decir de la Bejahung que Freud establece como el proceso primario en que el juicio atributivo toma su raiz...La forclusión es forclwión del juicio de atribución El proceso de que se trata aquí bajo el nombre de Verwertung C. reaparece en lo real.. todo lo rehusado en el orden simbólico.) La Verwerfung.(m La cdwtración no simbolizada. Lacan traduce aquf %rwor/enmpor Ucereenadom y no por ~orcliui6nw Pero ¿que sucede pues con lo que no es dejado ser en esa Bejahung? Freud nos lo ha dicho previamente.) es exaciamente lo que. en el sentido de la Verwerfung [forclusiónl.[6l * La ca8tracidn rechazada de lo ~imbólico reaparece en otro lado.. sería necesario que eso saliese de alguna manera a la luz de la simbolización primordial.se opone a la Bejahung primaria y constituye como tal lo que es expulsado.) de la abertura al ser no volverA a encontrarse en su historia.... Porque (. si se designa con ese nombre el lugar donde lo reprimido viene a reaparecer. pues. en lo real . ha salido al paso de toda manifestación del orden simb6lic0. una vez mtis.) Que [el Hombre de los lobos1 haya rechazado todo ac- . (.) el sujeto no querrá .saber nada de ello en el sentido de in represión: Pues para que hubiese efectivamente de conocer algo de ello en ese sentido. no lkgada a la luz de lo simb6lieq m p a n c e en lo real. lo que el sujeto ha cercenado (verworfen) C...

[91 No puede haber fomlusión sin la incitación de un llamado que la preceda y la desencadene Para que la psicosis se desencadene.. a saber la preclusi6n [forclusiónl del Nombre-del-Padre en el lugar del Otm. sea llamado allí en oposici6n simbólica al sujeto. En el punto donde L.) al registro de la funci6n simbólica.. puede oues responder en el Otro un miro v s i m ~ l aeuiek: e el cuai oor la Grencia del efeeto rn~taf6tko p&voc& un-agujeroc+ mespondiente en el lugar de la significaci6n fAlica. donde designamos el defeeto que da a la psicosis su condición esencial.ceso a la castración (.[lOl ..) es llamado el Nombre-del-Padre. precluido [forcluidol... es decir sin haber llegado nunca al lugar del Otro..[81 Es en un accidente de este registro [simbóliwl y de lo que en 61 se cumple. y en el fracaso de la metáfora paterna..[71 La fomlusión es fomlusión del signifieante del Nombre-del-Padre La Verwerfung ser6 pues considerada por nosotros como preclusión Iforclusiónl del significante. verworfen.. es necesario que el Nombre-del-Padre. C.) tiene un vínculo muy estrecho con el hecho de haber tenido en la infancia una breve alucinaci6n.

640. pág. C. 1975. pág. Paidós. Sie10XXI. tomo 1 1 . págs. 1984. . tomo 1. 1973. 558. 372.. [31 Ibid. [lo1 Ibíd. Barcelona. 1987. 556. Biblioteca Nueva. 2 4 . Argentina. 3 6 3 5 3 .: Correspondance (19051914). [51 "Respuesta a l comentario de Jean Hyppolite sobre le 'vemeinung' de h u d " . op.. pág. Obms completas. Siglo XXI. pág. G. [61 Tbfd. 171 El Seminarw 3. [81 "De una cuesti6n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosisn. [41 E l Seminarw 3. y Jung. Argentina.. 1975. S. i21 Historia de una neurosis infantil (caso del Hombn de los lobos). de. 1975. pág. pág. Gallimard. en Escritos I. Las ~sicosis.Referencias de los fragmentos citados [11 Freud. Laspsicosis. 86. cit.pÁgs. [91 Ibtd.. en Escritos II. 24-25. Madrid.

Obras completas. Obras completas. págs. O b m completas. tomo 11. psyehose et pewersion. Madrid. Obras completas.1 . tomo 1. [Hay versión en castellano: Las neuropsicosis de defensa. P. Madrid. 61-81. 1973. en Nevrose. en Cinq Psychanalyses. cit. págs. Biblioteca Nueva.1 1918'Extrait de I'histoire d'une nevrose infantile. 1973. cit. psychose et pewersion. en Ndvrose. Biblioteca Nueva. op.Selección bibliográfica sobre la forclusión 1894'Les psychonbvroses de dbfense".. 364-385. 389-390. Madrid.F. op..U. p4gs. [Hay versión en castellano Historia de una neurosis infantil (caso del "Hombre de los lobos"). en Cinq Psychanniyes. 1973. (Le prbsident Schreber)".F. P. 312-315 [Hay versión en castellano: Observaciones psicoana- líticas sobre un caso de paranoia autobiogrúficamente descrito (caso "Schreber"). 1-14.1 1911 "Remarques psychanalytiques sur I'autobiographie d'un cas de paranoia. [Hay versión en castellano: LQ8 neumpsicosis de defensa. 1973. tomo 11. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva..U.1 1896Touvelles remarques sur les psychonevroses de défense". 1973.1954. (L'Homme aux IoupsY. tomo 1.. Madrid. pA@.

págs. J. 1975. 21-22. lección del 9 de febrero de 1972. Barcelona. 94-96. Obras completas.. 1985. Iddes. 1981. págs. nros. 1112. ou pire (seminario in&Iito).558. 83-105. 1 EcRts. Las psicosis. 'La forclusion.MBxico. 228-229.F. "Un cas de m6lancolie".F. Juranville..págs.. 386-392. Lacan et la philosqphie.170-171.166.U. Aulagnier. p@. Seuil. Littoral.182-191.1984.. [Hay versión en castellano: Escritos Z y Eecrüoe ii. [Hay versión en castellano La violencia de l a interpretación. 99-100. P.págs. 1 9 8 3 .-B.1970 y 1978 r e s p d vamente.575 583. 2 ...U. P.57-58. tomo 111.1 Lc Semimire.U.1984...] Dreyfuss. Laplanche.[Hay versión en castellano: La negaci6n. 178-179. P.361[Hay versión en castellano: Seminario 3. 135-139. Probl4mes. 268-276.177. 1984.ehoses. Madrid. articulo "Forclusion'.phgs. P. Les Pg.1925"La n6gationn. J . 1966. LIr vioknce de l'interprétation.] . pág. Siglo MU. y Pontalis.286. Biblioteca Nueva. Aparitio.563-564. en Ornicar? IP28. A. préhistoire #un concept". S.F. 207. en . J. Seuil. en Rdsultats. II. 1973. libro 111. Paidós.

1 Leclaire. pág. 189-201. - 'La forclusion locale: wntribution A la th6orie lacanienne de la forclusion". págs.. P . Lacan.Voeabulaire de la psyehanalyse. -. S.1967. 1980. Le cmcept dbbjet a dans la tMorie de J. en L'inconscient a venir. .en Diecwnorw de psicoanálisis. Nasio. Bourgois. [Hay versión en castellano: "Forclusi6n". en Etudes Freudiennes. *A pmpos de l'épisode psychotique de L'Homme aux loups". "La forclusion fondamental". nP29. 107-148.. en La Psychanalyse. 1987. J. F . abril 1987. nP4. Aubier.-D. en Les y e w de Laure. U .1958. 163-167. "Naissance #une hallucination". . págs.

Zweig OSCAR MASOTTA Lecciones de introducción ulpsieoánalisis - . real: el sufrimiento JUAN DAVID NASIO El magníjo niño del psicoanálisis MAUD MANNONIEl síntoma y el saber MARIO FRANCIONI Psicoanálisis.(viene de la pdgina 4 ) JOEL DOR Introducción a la lectura de Lacan FRANCOIS PERRIER Viajes extraordimrios por translacanin STUART SCHNEIDERMAN Lacan: la muerte de un héroe intelectúal OCTAVE MANNONI Y OTROS La criszi de la adolescencia DENIS VASSE Elpeso de 1. lingütkíicay epistenologh en Jacques Lacan SERGE LECLAIREUn encantamiento que se rompe SARAH KOFMAN El enigma de la mujer FREUD ZWEIG Correspondencia Freud .

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful