Enseñanza de 7 Conceptos Cruciales del Psicoanhlisis

Juan David Nasio

ENSE~~ANZA DE 7 CONCEPTOS C R U C W E S DEL PSICOANALISIS

ENSENANZA DE 7 CONCEPTOS CRUCIALES DEL PSICOANALISIS

JUAN DAVID NASIO

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A. 201 60 00 08006 . en forma idéntica. en castellano o cualquier otro idioma. A. CI.. Muntaner. Verdaguer 1. extractada o modificada. .Capellades (Barcelona) Impreso en España Printed in Spain Queda prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio de impresibn. abril de 1996. 460. S. 1. 18.entlo.' Tel.Tftulo del original en francés: Enseignement de 7 concepts cruciom de la psychanalyse 0 by Editions Rivages 1988 Traducción: Graciela Klein Cubierta: armado: Acuatro ilustración: Carlos Nine Cuarta edición. Esparia ISBN: 84-7432-425-4 Depósito legal: B.Barcelona.246 1996 - Impreso en Romanyh Valls.Barcelona Derechos para todas las ediciones en castellano O by Editorial Gedisa. S.

la oportunidad de transmitirlos a los psicoanalistas de las generaciones por venir. Tal vez entonces tengamos. .A LA MEMORIA DE FRANCOISE DOLTO Los fundamentos del psicoanáiisis que nos transmitieron nuestros maestros s610 serán nuestros fundamentos a condición de conquistarlos y de hacerlos nuestros. a nuestro turno.

Le Poulichet. Sarfati. Zolty están estrechamente asociados conmigo en la existencia de esta obra. Oddoux. S.k Franzini. M. Ch. Gaugain. L. Ch. .

. por LilizZ~ %b?~ 1.. El concepto de sublimación 5 . 7............ El concepto de identificación 6 .. El concepto de castración 2..PRESENTACI~N...... El concepto de narcisismo 4.- .... El concepto de falo 3 ... El concepto de superyó .... El concepto de forclusión .....

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las palabras que lo enuncian e incluso por el lugar que dicho concepto ocupa en el lenguaje de la comunidad psicoanalítica en una 6poca dada. una significación contextual. esta ausencia de una significación univoca atribuida a una noción. toda significación conceptual es. la diversidad de las comentes teóricas y la vulgarización del vocabulario psicoanalítico hicieran imposible la determinación de un sentido unívoa para cada concepto. No obstante. en psicoan8lisis. e incluso contradictorias. en definitiva. la perspectiva que lo sitúa y el artificio de su exposición. jcómo evaluar y elegir el sentido conceptual m8s preciso? Algunos autores elegirzín el sentido histórico. Lo que nos exige el rigor no es que suprimamos todo concepto ambiguo sino que encontremos la significación principal entre las diversas significaciones contextuales. El concepto cambia y se diversifica según las palabras que lo expresan. para cada uno de estos conceptos. un concepto psicoanaütico recibirá tantos sentidos como pertenencias a distintos contextos tenga. la signiñación más precisa? El desarrollo del psicoanálisis. desde que Freud escribió su obra. la prueba de la práctica. no atenta -como se podría creer. reconstruido . Entonces. El sentido conceptual está siempre determinado por la articulación del concepto con el conjtínto de la red teórica.contra la coherencia de nuestra teoria. Así. ¿Cómo hallar entonces. por eso podemos afirmar que.Presentación Cómo definir un concepto psicoanalítico Es sabido cuánto resistieron los conceptos psicoanalíticos las definiciones demasiado estrictas y cómo fueron cargados con significaciones miiltiples.

y se investigará por que y eómo esta anclado al suelo de la teoría. de su razón de ser. la articulación fundamental de cada uno de los conceptos estudiados en este libro surgió de la respuesta a esta interrogación constante de J. Nasio. Así. se pregunt4 ante y sobre todo si la existencia de un concepto era o no necesaria.siguiendo las grandes etapas de evolución de una noción. se ha de inurnbilical. a lo largo de su lectura. A fin de circunscribir la significación principal. Participara de la edificación metodológica básica del psicoandlisis y -mbrito importante de este libro. si se quiere conocer su significación principal. En cambio J. en consecuencia. D. A fin de encontrar el vestigar su signif~ación sentido mas apropiado para un concepto se intentar6 responder a la pregunta de la necesidad de su nacimiento.podrh percibir el alcance clínico de los textos aquí expuestos. sin descartar la pertinencia de esta elección cronológica. un verdadero concepto siempre surge en virtud de una necesidad propia a la trama conceptual de la cual forma parte y. las múltiples ramificaciones de un concepto. Nasio: ¿cual es la razón de existir de cada concepto psicoanalitico? ¿Cuái la encrucijada teórica que hace necesaria su existencia? ~ C u ú el l problema que viene a solucionar? El lector atento descubrirá. . En efecto. ya que cada uno de los siete conceptos va siendo esclarecido por otro. se preocupó en este libro por otra cuestión. D.

El concepto de CASTRACION .

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Por el contrario. la experiencia inconsciente de la castración se ve renovada sin cesar a lo largo de la existencia y puesta en juego nuevamente de modo peculiar en la cura analítica del paciente adulto. es decir. En efecto. no se reduce a un simple momento cronológico. con la experiencia de la castración. podra aceptar que el universo estA compuesto por hombres y mujeres. el concepto de 'castración' no responde a la acepción corriente de mutilación de los 6rganos sexuales masculinos. La esencial de esta experiencia radica en el hecho de que el niflo reconoce por primera vez 4 precio de la angustia. uno de los fines de la experiencia analítica es posibilitar y reactivar en la vida adulta la experiencia por la que atravesamos en la Infancia: admitir con dolor que los límites del cuerpo son m8s estrechos que los límites del deseo.la diferencia anatómica de los sexos.El concepto de castración En psicoanálisis. Sin embargo. y que es decisiva para la asunción de su futura identidad sexual. de ahí en m8s. Hasta ese momento vivía en la ilusi6n de la omnipotencia. sino que designa una experiencia psíquica compleja. * * * . y que el cuerpo tiene iimites. vivida inconscientemente por el niflo a los cinco afios aproximadamente. aceptar que su pene de niflo jam8s le permitirá concretar sus intensos deseos sexuales dirigidos a la madre. el complejo de castración que vamos a presentar como una etapa en la evolución de la sexualidad infantil.

M . hermanita. Se trata del tiempo preliminar de las creencias infantilea.pondra 1 S.. mJuanito".i Freud descubre lo que denominar6 el complejo de castraci6n. lborhs anidrs inf~rüu.h&Adisis&lo/obio&wiNllo&c*imoMs(eosoJuo~ nüo). pero tambi6n apoyándose en los recuerdos infantiles de sus pacientes adultos. & & Bibiioteea Nueva.2 Podemos esquematizar la constitución del complejo de castración masculino en cuatro tie'mpos. descrito por primera vez en 1908. El descubrimiento de l a realidad de un ser cercano que no posee este atributo que se supone universal -madre. A lo largo de eats texto utilizaremos el termino pene sin preonipunos por diatiquirlo del termino falo.El complejo de castración en el niño Entre el amor narcisista por su pene y el amor incestuoso por su madre. A travbs del análisis de este niflito. reconocida por Freud en todos los niños -varones y mujeres-. Con ocasión del trabajo con un niflo de cinco años. De esta distincidu nos onipwms m el aitícuio Bguimte dedicado al Yalo. según las cuales no habría diferencia anatómica entre los órganos sexuales masculinos y femeninos. IL 2 S. se puede comprender qub es lo que está realmente en juego en la eastraeión. etcétera. Primer tiempo: todo el mundo tiene un peneb S610 a partir de esta ficción del nifío. Freud aísla este complejo. el niilo elige su pene. Esta creencia. se@ la cual todo el mundo poseería un pene semejante al suyo. h d . constituye la premisa necesaria del proceso de castraeidn. Madrid. . Obnu oomp*loq t. BiblbtecaNuwq 1973.

En este estadio. pero sus efectos recaen sobre el fantasma del niño de wseer un día su obieto amado: la madre. eso deber6 renunckr. Repitámoslo. de ahora en m&sla posesión de mi propio pene deja de estar asegurada. estas amenazas alertan al niilo contra la perdida de su miembro si persiste en sus tocamientos. es real Es el tiempo del descubrimiento visual de la zona genital femenina. esta ficción de la posesión universal del pene. pero lo implícito en juego en las advertencias parentales estriba en hacer abandonar al niiío toda esperanza de ocupar un dia el lugar del padre en el comercio con la madre. La amenaza de &stra$6n apunta al pene. Puesto que al menos un ser ha mostrado estar desprovisto del pene -piensa el niñito-. Es preciso aclarar que las edvertencias parentales 5610 tendr6n influencia sobre el niiío una vez que atraviese la siguiente etapa. entonces. la zona genital femenina que se ofrece a los ojos del niiío no es el órgano sexuabfemenino sino m6s bien la zona pubiana del cuerpo de la mujer& que el N ñ o deseubre visualmente no es la va+ na sino la falta de pene. entonces. en especial aquellas proferidas ppr el padre. la del tercer tiempo. darán origen al superyó. la amenaza. Segundo tiempo: el pene está amenazado Es el tiempo de las amenazas verbales que apuntan a prohibir al niiío sus prhcticas autoeróticas y a obligarlo a renunciar a sus fantasmas incestuosos.en jaque la creencia del niño y abrir&la vía a la angustia de ser un día tambi6n 6 1 privado de igual manera. Por lo tanto. Las advertercias verbales. Tercer tiempo: hay seres sin pene. Explícitamente. que poco a poco van siendo intemaliz8dan pbr el niño. En un primer momento el niilo . la condición previa para la experiencia psíquica de la castración es.

que va a crecer. su tenaz prejuicio .parece no prestar interhs alguno a esta falta. En lugar de reconocer la ausencia radieal de pene en la mujer.e s decir. 2749. emergencia de i a angustia A pesar de la penxpción visual del cuerpo de la niÍía." Cuarto tiempo: i a madre tambi6n está castrada. . su creencia según la cual es imposible que exis tan seres humanos sin pene. Este es el motiva por el cual.3 S. llegar6 a la idea de que tambien su madre está desprovista del pene. no puede admitir que existen seres semejantes a é l que están desprovistos de ese miembro. Biblioteca Nueva. Freud: La disduci6n &l mplvo & Edip. en un ser tan semejante a 61. "Siempre se le presenta alguna ocasión de contemplar la región genital de una nifía y convencerse de la falta de aquel órgano de que tan orgulloso está. t.. pen. El valor afectivo que acuerda a su cuerpo es t a n intenso Que no puede concebir un ser semejante a 61 sin este elemento primordial. MAS adelante. dada la adhesión afectiva narcisista con que carga a su pene. De este modo se hace ya posible representarse la perdida de su propio pene. pero el recuerdo de las amenazas verbales oídas durante el segundo tiempo conferirá ahora su plena significación a la percepción visual de un peligro hasta entonces desestimado. prefiere defender la fiecidn que se foj ó en detrimento de la realidad percibida de Is falta. y la amenaza de la castración comienza entonces [a posterioril a surtir sus efectos. Ese es el . Madrid. iD."a El nifio. cuando el nifio descubra que las mujeres pueden parir. 1973.resiste con fuerza a la evidencia. el nifio seguir6 manteniendo su creencia según la cual las mujeres mayores y respetables como su madre están dotadas de un pene.O b m m m p b . ante la primera percepci6n visual de la zona genital de la niiía. pág. el niiío se obstinar6 en atribuirle un 6rgano peniano al que asocia un comentario: *Laniiia tiene un pene todavíachiquito.

una defensa contra esta otra angustia no vivida e inconsciente que denominamos angustia de castración. Es preciso dejar en claro que la angustia de castracidn no es sentida efectivamente por el niño. definen las dos condiciones principales del complejo de castración. Ver un cuerpo femenino abre la vía a la angustia de perder el órgano peniano. No se debe confundir esta angustia con la angustia que observamos en los niflos bajo la forma de miedos. Para que él complejo de castración se organice efectivamente. Tiempo final: f i n del complejo de eastraci6n y fin del complejo de Edipo Bajo el efecto de la irrupción de la angustia de castración. para que la amenaza que significa la visión de las partes genitales femeninas se convierta en el signo de un peligro. es inconsciente. es decir. Una angustia vivida puede ser. Con la renuncia a la madre y el reconocimiento de la ley paterna finaliza la fase del m o r edípico y se hace posible la afirmación de la identidad masculina. La percepción del cuerpo de la mujer viene a despertar en el nifío el recuerdo de amenazas verbales -reales o imaginarias. hablando con propiedad. pesadillas. La visión de la ausencia de pene en la mujer por una parte.momento en el cual surgirtí realmente la angustia de castración. vimos que era necesaria la intervención de otro factor. etc6tera Estos trastornos son sólo las manifestaciones de defensas contra el cardcter intolerable de la angustia inconsciente. por ejemplo. el nifío acepta la ley de la interdicción y elige salvar su pene a costa de renunciar a la madre como partemim sexual. Esta crisis que el nifío tuvo que atravesar fue fecunda y estructurante ya que lo capacitd para asumir su falta y . de la angustia de castración. pero todavía no se trata. y la evocación auditiva de las amenazas verbales parentales por otra.proferidas con anterioridad por sus padres y que estaban orientadas a prohibir el placer que obtenía de la excitabilidad de su pene.

Es decir que la creencia en la universalidad del pene es la premisa necesaria para la constituci6n del complejo de Edipo para ambos sexos. el wmplejo de castración femenino se organiza de modo muy d i s t i n t o . 1913. tambibn el final del complejo de Edipo. sino que se desintegra literalmente bajo el impacto de la amenaza de castracidn L. el acontecimiento m66 importante del complejo de castración es. Cabe observar que la desaparición del complejo de castración es especialmente nolenta y definitva Estas son las palabras de Freud: ". III. . ni aun en el inconscienten..) en el caso ideal ya no subsiste entonces complejo de Edipo alguno. S . la madre es siempre el p e m n a e principal hasta el momento en que el niiio se separa de ella con angustia y la niira con odio. O b r a mmpleiaa. Zyoz. para el nifio. Dicho de otra manera. Ya sea que est4 marcado por la angustia o por el odio. B i b l i a Nueva.. segundo rasgo en común se refiere a la importancia del rol de la madre: Más al16 de todas las variaciones de la experiencia de la castraci6n masculina y femenina.producir su propio límite. sin lugar a dudas.4 El complejo de castración en la niíía A pesar de tener dos rasgos en común con el complejo de castraci6n masculino. en un primer tiempo que situamos como previo al complejo de ca~traci6n.. la separación del nifio 4 anatómica. *.Su punto de partida es en un comienzo similar.~tanto los ninos como las nifias sostienen sin distinci6n la ficci6n que atribuye un pene a todos los seres humanos. el final del complejo de castraci6n es.Fraud:Alguw n m ~ u c ~ i po*luicos os dc la difenncia srarni Madrid. el complejo [de Edipol no es simplemente reprimido en el varón. t.

el de la niña es posibilitado e iniciado por el complejo de castración."s El Edipo en el var6n se iniaiojr se termina con la castración. este odio antiguo.. sigue un movimiento totalmente diferente a la masculina. durante el complejo de castración. La actualización de los antiguos sentimientos negativos respedo de la madre marcará el ñn del complejo de castración. mientras que en la mujer este cemplejo abre la vía al amor al padre. El primer sentimiento amoroso de la niña por su madre -desde el epmienzo de la vida. Es importante hacer hincapie en el hecho de que. El Edipo en la mujer se inicia con la castración pero no se termina con Bsta.ser6 interrumpido con la pBrdida del seno materno. "Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración. la castración femenina. Exceptuados estos dos rasgos en común -universalidad del pene y separación de la madre castrada-.JEste resentimiento primitivo. desaparecer6 bajo los efedbs de una represión inexorable para reaparecer mAs tarde. 6 Ibúi. esta vez bajo la forma de la hostilidad y el rencor hacia una madre a la que se responsabilizar6 por haberla hecho mujer. 2901. Según Freud la mujer no se consuela jamas de semejante separación y por consiguiente llevara en si la huella del resentimiento por haber sido dejada en la insatisfaeei6n. resurge en la niña el odio de antaño. Anticipemos desde ahora dos diferencias importantes entre la castración masculina y la femenina: S El complejo de castración en el varón termina con una renuncia al amor a la madre. El acontecimiento m6s importante del complejo de castración femenino es -tal como lo hemos señalado.la separación de la madre. que estmcturamos en cuatro tiempos. pero con la particularidad de que es la repetición de otra separación anterior. en el momento de este acontecimiento mayor constituido por la separación de la niña de su madre. Entonces. pág. .de su madre en el momento preciso en que la descubre castrada.

contrariamente a lo que vulgarmente se cree. la madre estB en el inicio y en el fin del complejo de castración femenino. el pene es un atributo universal para ambos sexos. Por lo tanto. 2898-2899. La vdión del pene la obliga a admitir. lo reconoce al punto como símil superior de su propio órgano peqwifo e inconspicuo [ciitorisl y desde ese momento cae víctima de la envidia f4licaTi4 diferencia del varón. para quien los efectos de la experiencia visual son progresivos. 6 ? I ~ * L págs. Segundo tiempo: el clitoris ee demasiado pequeíío para ser un pene: 'To fui castradan Es el momento en que la nida descubre visualmente la región genital masculina. Lo ha visto. de modo definitivo. Primer tiempo: todo el mundo tiene u n pene (el clítoris es un pene) En este primer tiempo. para la nüla los efectos instande la visidn del sexo masculino son inmediatos. "[La niña1 advierte el pene de un hermano o de un compafíero de juegos. El subrayado es nuestm. que ella no posee el verdadero órgano peniano.. . la vagina. . Está absolutamente feliz de poseer como todo el mundo un atributo clitoriano similar al pene y al cual otorga igual valor que el que el nitío atribuye a su órgano. 2899.La experiencia del niño es mu$ diferente a la experiencia de la niña: ante la visión del pene. llamativamente visible y de grandes proporciones. el de la madre es mucho m& importante en la vida sexual de la niaa que el del padre.pág. sabe que no lo tiene y quiere tenerlo. te adopta su juicio y hace su decisión. . i b a . la niña ignora la diferencia entre los sexos y la existencia de su propio órgano sexual. . la niña reconoce al instante que ella fue castrada -la castración ya fue reariada: 'Río fui castradan-. es decir. ya sea que se presente bajo laforma del órgano peniano en el varón o del órgano clitoriano en la nifia.

de& iiequs-atrbirealmente &vada del mism>. más adelante.Antela visión del pubis femenino. resurgimiento del odio hacia la madre En el momento en que la nifia reconoce su castración 'en el sentido de que su clítoris es más pequeiio que el pene. en Enwignemenl de 7 concepia auciaur & la clUUquc psychondytiquc.8 Tercer tiempo: la madre tambi6n está castrada. 9 J.&nunente mseer. estí matrada de un pene u n i d simbb lim. L niña r ve fonada admitir que a U castra& & un&me8 & la cual ~ b f inrnnacieniemente a y dende siempre que e& priuoda. me nunu crevá wd. de prdmma apariei6n en Ed. L pnvacidn m e &úne mmo la falta red de un objetn simb6lim (pene univenal). pero poco a poco toma conciencia de que las otras mujeres -y entre ellas su propia m a d r e padecen igual desventaja.. Nasio: T e m e p i d>4ydQiem. Entonces. de un 'infortunio individual". hasta este momento sepultado. mientras que la niña experimenta el deseo de poseer lo que vio y de lo cual ella fue castrada. 8 Qurmnoiharer natv otm rama oaiticolar de la caatmci6n feme& un niño & n i entorm pera niiio:L n i ñ s percibe -te ei a L mnúnuiación vWal con el aierpo del padie. ahora resurge en la nifía bajo la forma de reproches con* tantes. por no haber podido enseñarle a valorar su verdadero cuerpo de mujer. D.9 El odio primordial de la primera separación de la madre. la madre es despreciada por la niña por no haber podido transmitirle los atributos fálicos y. el descubrimiento de la castración de la madre conduce a la niiia a separarse de Bsta una segunda vez y a elegir de allí en más al padre como objeto de amor. RivagebPnychanalyse. todavía. Deapuéa M ne & la experiencia visud. Por lo tanto. Para distinguir mejor la castración femenina de la castración masculina debemos tener presente que el varón vive la angustia de la amenaza. Su memo de muier ssbfa L a . el niño teme ser castrado -la castración podrla realizarse: Yo podría ser castradon-. ~ ~~ ~ ~ . sólo se trata. Por lo tanto.

pág. Madrid. No hay envidia del pene La primera reacción de la nifia ante la falta es alarmame tanto por su desventaja anaMmica que se aleja de toda sexualidad en general. deniega del heeho de su castración y mantiene la esperanza de ser un día detentora de un pene. d a . y asf llegar a ser semejante a los hombres. No e m n t * la cita en ese arthilo. es obstinarse en creer que un día ella podría poseer un pene tan grande como el que vio en el varón. Tambi6n este complejo de masdinidad de la mujer puede desembocar en una elección de objeto manifiestamente homosexual.1o El fantasma de ser un hombre a pesar de todo constituye el objetivo de su vida. pág. i30 de la ediei6n francesa.. aferrarse en tenaz autoafinnaci6n a la masculinidad amenazadan. Por cierto... Dereo de catar dotcda del pene del hombre La segunda reacci6n de la niAa. O b r a completau. estas tres salidas no siempre están claramente distinguidas en la realidad. decisivas para el destino de su femineidad. 1. 11 S. siempre anta esta falta.% Aquí. pem 81 textualmente. Esta segunda salida la conduce a '. la nifía puede adoptar tres actitudes diferentes. el deseo del pene es el deseo de esdr dotada 10 S . 2. en el artímlo que cita [T.D . En este caso.Tiempo final: las tres salidas del complejo de castración. 1973. nacimiento del complejo de Edipo Ante la evidencia de su falta de pene. 3 W .(El orininal remite a Almnos conseeucncios plpude h & m o o d " ó n o l s m i n i . Biblioteca N u a va. 3080.Fmid: Sobre lo d i d a d famenino. Se niega a entrar en la rivalidad con el var6n y en consecuencia no anida en ella la envidia del pene. t D i . Freud: ibfd.

En el curso de los aiíos que van de la infancia a la adolescencia. Es al padre a quien se dirigen ahora los sentimientos tiernos de la nitia. y la "vagina es reconocida ya entonces como albergue del pene y viene a heredar al seno maternon. el investimiento del clitoris se ir&transmutando a la vagina.el partenaire amado por la niiía es principalmente la madre. Obros completas. Cambio del partenaire amado: la madre cede el lugar a l padre. b. Deseo de tener sbstitutos del pene La tercera reacción de la nitía es la del reconocimiento inmediato y definitivo de la castración. 27W. . Cambw & lo zona erbgena: el clitoris cede el lugar a la vagina. Hay. Así se inicia el mmoleio de E d i ~ o femenino que persistirá a lo l a g o de & l á vida de -la mujer.pág. t . un cambio de objeta de amor. Esta última actitud femenina. D A lo largo de los distintos tiempos que hemos desar~ollado. en tanto "pequefio pene". 3.Freud: Lo wgonimcióngrnitol infantil. Biblioteca Nueva.lz 12 S . sigue siendo la zona erógena dominante. 1973. t. implica un desplazamiento de la libido en el cuerpo de la niiía. Entonces. por lo tanto. el deseo del pene significa deseo de gozar de un pene en el coito. así como la orientaci6n de su amor hacia el padre. susceptible de responder positivamente a su deseo de tener un pene. El clitoris. El reconocimiento de la propia castración y de la castración materna. que Reud califica como "normal".del pene del hombre. Entonces se aleja de ella con desprecio y se vuelve hacia el padre. a. O Hasta el descubrimiento de la castraci6n de la madre el clítoris-pene mantiene su supremacía er6gena. Este vínculo privilegiado con la madre persiste hasta el momento en que la niiía constata que tambi6n su madre fue desde siempre castrada. se earacteriza por tres cambios importantes. Madrid.

del deseo de acoger en su cuerpo el órgano peniano. l a femineidad es un constante devenir entramado por una multiplicidad de intercambios. En un comienzo la bebita desea a su madre. Resumamos en pocas líneas el recomdo que conduce a una niiía a ser mujer. .c. El desplazamiento de los investimientos erógenos del clítoris a la vagina se traducir6 por el pasaje. en esta tercera salida. se separa de ella por primera vez en el momento del destete y por segunda vez en el momento del descubrimiento de la castración materna. al deseo de ser madre. todos ellos destinados a encontrar el mejor equivalente para el pene. en el deseo de procrear un hijo. Su deseo de un pene se dirige entonces al padre bajo la forma de deseo de un hijo. Cambio del objeto deseado: el pene cede el lugar a un h¿jo. En definitiva. O El deseo de gozar de un pene en el coito se metaboliza. Se puede comprobar que el complejo de Edipo femenino es una formaci6n secundaria. mientras que el masculino e s u n a formación primaria.

Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .Fragmentos de las obras de S.

el clítoris resulta "inferior" al pene 3e' tiempo La madre está castrada 4 1 0fui castrada como ella". piensa la niila Emergencia de la envidia del pene Resurgimiento del odio lkmpofinai Separaci6n de la madre Deseo orientado hacia el padre y hacia otros hombres 8 Fin del complejo de castración y Nacimiento del complejo de Edipo .Esquema del complejo d e castración e n la niño Odio preedípico 1 " tiempo Universalidad del pene (clltoris) (No hay amenazas verbales) 2 h tiempo Comparado visualmente.

Fragmentos de las obras de S. Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .

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muy pequefio y crecer6 cuando la nifia vaya siendo mayor. de que la nifia poseía al principio un miembro an6logo al suyo. pues. Freud sobre la castración Tanfo para el niilo como para la niñu.) consiste en que el sujeto infantil no admite sino un órgano genital.[21 Pam el ni% el pene está amemazado Ya es conocido cómo reaccionan [los nifiosl a la primera percepción de la falta del pene en las nifias.. el pene es u n atributo universal La primera Ide las teorías sexuales infantiles1 se enlaza con el desconocimiento de las diferencias sexuales (. efectivamente muy importante. el masculino. Poco a poco llegan luego a la conclusión.[11 El car6cter principal de esta "organización genital infantil" (. sino una primacía del falo (1923)..Fragmentos de las obras de S. incluso a las de sexo femenino. una primacía genital.) consiste en atribuir a toda persona... creen ver el miembro y salvan la wntradicción entre la observación y el prejuicio pretendiendo que el 6rgano es todavía. Niegan tal falta. No existe. La carencia de pene es interpretada como el re- . para ambos sexos. del cual luego fue despojada. órganos genitales masculinos como los que el nifio conoce por su propio cuerpo (1908).

Asf. pero ya le crecer6 cuando fla nifíal vaya siendo mayor" (1908). tal amenaza 8610 surte su efecto siempre que antes haya sido cumplida otra condicián. sus manifestaciones demuestran que su prejuicio ha llegado a ser lo bastante energico para falsear la percepción de lo real. es aún pequeñito.. al cual le falta.. amenazándolo [al niiíol con quitarle esa cosa con la cual la d e d a [el pene.[51 . no Compmeba la falta del miembro. como con intencidn consoladora y conciliante: 'El . cayendo bajo la influencia del complejo de castraci6n.. para tomarla más digna de crédito: le contará todo al padre y Bste le cortad el miembro. en si misma.[41 * Lo creencia del niAo en i a unioersalidad del pene en m& fLerte que i a realidad de ia percepci6n dela faltadepene Cuando el niiío ve desnuda a una hermanita suya o a otra niña. Aunque parezca extraño. Pero si (. sino que dice regularmente. objeto de prácticas masturbatonasl.. pues. en efecto. Generalmente.[31 * Lu experiencia visual del niña reactiva las amenama verbalen anterioreu [La madre] recurre al expediente violento. sufre el trauma más poderoso de su joven existencia (1938). delega en el padre la realización de tal amenaza.) poco despues llega a ver el órgano genital femenino. surgiendo entonces en el niño el temor a la posibilidad de una mutilaci6n anhloga (1923). entonces toma en serio lo que le han dicho y. al niiío le parece demasiado inconcebible que tal cosa pueda suceder.sultado de una castración. esa parte apreciada por sobre todo lo demás.

el de la nifia es posibilitado e iniciado por el complejo de castración. renuncia mtís o menos completamente a la posesión de la madre (1938). e l ni& elige s u pene Si la satisfacci6n amorosa basada en el complejo de Edipo ha de costar la perdida del pene. En este conflicto vence normalmente el primer poder y el yo del nifío se aparta del complejo de Edipo (1924-fr. Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración. Esta contradicción se explica considerando que el complejo de castración actúa siempre en el sentido dictado por su propio contenido: inhibe y restringe la masculinidad.s u clftork es un pene El clitoris de la nifía se comporta al principio exactamente wmo un pene (1924 . surgir&un conflicto entre el interes narcisista por esta parte del cuerpo y la carga libidinosa de los objetos parentales.[81 Para l a ni. 1923). 1923).[71 En l a nifia el complejo de Edipo es una formación secundaria: lo preceden y lo preparan las repercusiones del complejo de castración. estimula la femineidad (1925). En lo que se refiere's la relación entre los complejos.[61 1 La masculinidad del niiio casi nunca soporta esa primera conmoción [de la angustia de castración].de Edipo y de castración.[91 .fr.Entre el a m o r narcisista ~ os u r nene Y el a m o r incestuoso p o r s u madre. surge un contraste fundamental entre ambos sexos. A fin de salvar su miembro sexual.

y sucumbe a la envidia del pene. La niila advierte enseguida la diferencia (.. luego l a myier. en tanto mujer (1912). experimenta la envidia del pene La esperanza [de la niña1 de que. El que la niña reconozca su carencia de pene no quiere decir que la acepte de buen grado..otro modo (1925)..l. Aún en tiempos'en que el conocimiento de la realidad la ha hecho ya abandonar semejante deseo por irrealizable.). órgano femenino propiamente dicho. Lo esencid de la genitalidad femenina debe girar alrededor del clítoris de la infancia (1931). y el cutoris. obtendr4 alguna vez un pene y ser4 entonees igual al hombre. Durante muchos aiTos la vagina es virtualmente inexistente (.[111 La nifía. órgano analogo al pene masculino.[101 La niña sabe que siempre estuvo coairada: La mujer no necesita este fantasma [de castración1 puesto que ya ha venido al mundo castrada. Se siente en grave situación de inferioridad.La mujer tiene dos [zonas genitales predominantesl: la vagina. que dejara huellas perdurables en su evolución y en la formación de su carácter.[121 'hmbi6n el complejo de castración de la niña es iniciado por la visión genital del otro sexo.. el análisis puede demostrar que el mismo . manifiesta con gran frecuencia que tambibn ella 'quisiera tener una cosita así". es susceptible de persistir hasta una edad insospechadamente madura y puede convertirse en motivo de la conducta m48 extraña e inexplicable de . a pesar de todo.

bajo el influjo de la envidia ftílica.. [ 1 5 1 * La enemistad de algunas hijas contra su madre tiene como última raíz el reproche de haberlas parido mujeres y no hombres (1916). no puede perdonar el que la haya traído al mundo t a n insufidentemente dotada. y 8610 paulatinamente lo va extendiendo a otras criaturas femeninas y. por otra persona: por el padre L. El objeto de su amor era la madre ftílica. y entonces los motivos de hostilidad. la niña considera al principio su castración como un infortunio individual. En medio de este resentimiento abandona a la madre y la sustituye.[161 Cambio del partenaire amado: la madrc cede el lugar al padre .perdura en lo inconsciente y ha conservado una considerable carga de energía (1933).[141 Una consecuencia de la envidia ftílica parece radicar en el relajamiento de los lazos cariñosos con el objeto matemo..) la falta de pene es casi siempre achacada a la madre de la nifla que la ech6 al mundo tan insuñcientemente dotada ( 1 9 2 5 ) .). con el descubrimiento de que la madre está castrada se le hace posible abandonarla como objeto amoroso. aprovechando una doble motivaci6n: la odia tanto por celos como por el rencor que le . durante tanto tiempo acumulados. C. vencen en toda la línea (1933).[131 8 La madre está costra&: resurgimiento del odio . tambien a la madre. en calidad de objeto amoroso. lleva [a la nidal al abandono de la madre amada. por último. a quien la hija. [Ellal odia ahora a la madre que antes amara.....

mantener que en la fase fáiica de la niña es el clítoris la zona erógena directiva. el de wjnseguir de 61 el pene que la madre le ha negado. el ciítoris debe ceder. Pero no con carácter de permanencia. pues. anhelo en realidad inextinguible. Al principio su nueva relación con el padre puede tener por contenido el deseo de disponer de su pene (1938). puede llegar a satisfacerse si logra completar el amor al drgano convirti6ndolo en amor al portador del mismo (1938). conforme a la antigua equivalencia simbólica (1933).[201 . con el viraje hacia la femineidad. originalmente. total o parcialmente.[181 Combw &Z *do deeeodo: el pene cedt Zugor a un niño El deseo con el que la niíía se orienta hacia el padre es quiztis. cuando el deseo de tener un pene es relevado por el de tener un nifio. sustituy6ndme asl el nifio al pene. su sensiblidad y con ella su significación a la vagina (1933). pues.guarda debido a su falta de pene. Pero la situación femenina se constituye luego.[191 Su anhelo de poseer un pene.[171 Cambio de la zona erógeno de la niña: el clftorbcedc lugar a la vagina Podemos.

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El concepto de FALO

: El scminorio. . Cuando Freud insiste en el car6cter exclusivamente masculino de la libido.) la prevalencia del centro f6lico nunca fue modificada. 1984.) cualquiera sea el reordenamiento que [Freudl haya introducido en su teorización (.pdg.e n pos de una mayor claridad. dedicado a la castración. No obstante. Freud utiliza con mhs frecuencia el término "pene" cada vez que tiene que designar la parte amenazada del cuerpo del varón y ausente del cuerpo de la mujer. Fue Jacques Lacan quien elevó el vocablo "falo" al rango de concepto analítico y reservó el vocablo "pene" para denominar sólo el órgano anathmico masculino.el vocabulario freudiano. 444. se dejó en suspenso esta distinción pene-falo y se mantuvo .. übm L<rs psicosis. Wd6a. Es asi como Lacan puede escribir: "Este es un hecho verdaderamente esencial (. rara vez utilizado en los escritos freudianos.El concepto de falo El término Yalo". momento particular del desarrollo de la sexualidad infantil durante el cual culmina el complejo de castración. es empleado en ocasiones para nombrar el "estadio f61icon. en muchas ocasiones. J.."i La primacía del falo no debe ser confundida con una supuesta primacía del pene. de lo que 1 Lacan... mostrando hasta que punto la referencia al falo es preponderante en la teoría freudiana. Freud ya había esbozado esta diferencia que Lacan se esforzar6 por acentuar. En el capítulo anterior. Barcelona.

"buena forma' peniana la que se impone a la percepción del niño bajo la altemativa de una parte presente o ausente del cuerpo. a un tiempo táctil y >+sual. Falo imaginario La forma imaginaria del pene. La preponderancia del falo significa que la evolución sexual infantil y adulta se ordena según la presencia o ausencia de este pene imaginario -denominado faloen el mundo de los humanos.se trata no es de libido peniana sino de libido f6lica. libidinal y fantasmtttico. ya sea bajo la forma imaginaria o bajo la forma simbólica. Es decir que el elemento organizador de la sexualidad humana no es el órgano genital masculino sino la representacidn constmida sobre esta parte anatómica del cuerpo del hombre. ¿Pero qu6 es el falo? Si retomamos la totalidad del proceso de la castración tal como fue estudiado en el varón y en la niña.Es la. podemos deducir que el objeto central en tomo al cual se organiza el complejo de castración no es. el factor anatómico. Hablaremos entonces de falo imaginario y de falo simbólico. Luego. Lo que el niAo percibe como el atributo poseído por algunos y ausente en otros no es el pene sino su representación psiquica. que resulta del carttcter físicamente prominente de este ap6ndice del cuerpo y que confiere al pene una fuerte pregnancia. a decir verdad. el órgano anatómico peniano sino su representación. Ante todo. es la representación psfquica inconsciente que resulta de tres factores: anatómico. o falo imaginario. segundo factor. Lacan sistematizar6 la dialbctica de la presencia y de la ausencia en tomo al falo a trav6s de los conceptos de falta y de significante. la intensa carga libidinal acumulada en esta región peniana y .

Ya no se trata aqui. no forma parte del campo del psicoanAlisis. E n suma. Puesto que debe renunciar a la madre. amenazado o preservado. el pene. &lo entra en este campo en tanto atributo imagina* -falo imaginario. Ante todo. el tercer factor. que el falo simb6lico sea un objeto presente o ausente. Por ejemplo. en su realidad anatómica. de.con el cual están provistos solamente algunos seres. fantasmAtico. sino de que ocupe uno de los lugares en una serie de terminos equivalentes. en el caso del complejo de castraci6n masculino. el intenso amor narcisista que el nitio le confiere y la inquietud extrema de verlo desaparecer. desmontable e intercambiebk con otros objetos.resulte impropio para designar esta entidad imaginaria creada por la buena forma de un 6rgano pregnante. el falo imaginario puede ser reemplazado por cualquiera de los objetos que se ofrecen al niiio en el momento en que es obligado a renunciar al goce con su madre. el de operador simbólicod Falo simb6liw El foto es un objeto interc¿zmbidZe La figura simbólica del pene. tambidn .que suscita los frecuentes twamientos autoer6ticos del nifio. aquella que asigna al 6rgano masculino el valor de objeto sepamble del cuerpo. la figura sirnWlica del falo imaginario. ligado a la angustia provocada por el fantasma de que dicho 6rgano podna ser alguna vez mutilado. o para ser mAs precisos. Vamos a ver que a su vez este falo imaginario toma otro estatuto. Y para finalizar. A partir de todo esto se hace fhcilmente comprensible el hecho de que el término "pene" -vocablo anatómico. como ea el caso del falo imaginario. o "falo simbólico" puede entenderse según distintas acepciones.

tambi6n los objetos perdidos .va a marcar con su impronta tcdsa ias demás experiencias erógenas sea cual fuere la zona del cuerpo concernida El destete. Queremos subrayar también que el valor de objeto intercambiable del órgano masculino en su estatuto imaginario (falo imaginario) se reconoce de modo notorio en esa tercera salida del complejo de castración femenino que en el capitulo anterior caracterizamos como la sustitución del deseo del pene por el deseo de procrear: el falo imaginario es reemplazado simbólicamente por un niiio.e l seno que el niño pierde o las heces que se desprendentoman el valor del falo imaginario. . a la v a que le posibilitan apartar la peligrosa eventualidad de gozar de la madre. todos ellos referidos a la castración. estriba en mantener el deseo sexual del niiio.. Esta serie conmutativa.abandona el órgano imaginario con el cual esperaba hacerla gozar. se excluye de la serie y se convierte en el patrdn simbólico que hará posible que objetos cualesquiera sean sexualmente equivalentes. El falo es intercambiado entonces por otros objetos equivalentes (pene = heces = regalos = . El falo es el patrón simbólico Pero el falo es mucho más que un tdrmino entre otros en una serie conmutativa. a la manera de un seíruelo. Así. el mismo falo imaginario deja de ser imaginario. la experiencia de la castración es tan emcial en la constitución de la sexualidad humana que el objeto central imaginario en derredor del cual se organiza la castración -fnh imaginario.J. es en sí mismo la condición que garantiza la existencia de la serie y que hace posible que objetos heterogdneos en la vida sean objetos equivalentes en el orden del deseo humano. es decir. Dicho de otra manera. denominada por Freud "ecuación simbólica": está constituida por objetos diversos cuya función. van a reproducir el mismo esquema que el de la experiencia de la castración Desde esta perspectiva. o el control del esfínter anal. por ejemplo.

y que todo deseo es finalmente insatisfecho. etcétera) estarBn siempre marcados por l a experiencia cnieial de haber tenido que renunciar al goce de la madre y aceptar la insatisfacción del deseo. es porque es la huella de este acontecimiento mayor que es la castración. todos los deseos humanos (deseo oral. Insistamos una vez mBs a fin de evitar equívocos: en el campo del psicoanBlisis los términos "sexual" o "sexualidad" no deben ser confundidos con el erotismo genital sino referidos al siguiente hecho esencial de la vida libidinal. no un deseo genital sino un deseo tan insatisfecho como el deseo incestuoso al cual el ser humano hubo de renunciar. recordemos que distinguimos el pene real del falo imaginario. visual. el de ser un objeto sustituible entre otros y el de ser -fuera de esos objeto* el referente que garantiza la operación misma de su sustitución. Decir que el falo es el significante del deseo equivale a decir que todo deseo es sexual. Ante todo.Si el falo puede excluirse de la serie conmutativa y constituir su referente invariable. la aceptación por todo ser humano del límite impuesto al goce en relación con la madre. anal. Afirmar con Lacnn que el falo es el significante del deseo implica recordar que todas las experiencias eidgenas de la vida infantil y adulta. El significante fBlico es el límite que separa el mundo de la sexualidad siempre insatisfecha del mundo del goce que se supone absoluto. Aiui existe una tercera acepci6n del falo simb6lic0. es decir. es decir. y 6ste úItimo del falo simbólica en sus dos estatutos. . pero está implicada de modo tan directo en la teoría lacaniana de la castraa6n que tendremos que repasar previamente sus puntos fundamentales. El falo simb6lico significa y recuerda que todo deseo en el hombre es un deseo sexual. a saber: las satisfacciones resultan siempre insuficientes respecto del mito del goce incestuoso.

el agente de esta operación de corte es el padre. El deseo de la madre. Por lo tanto. Como ya hemos visto. De este modo se establece una relación imaginaria consolidada. el nifio se aloja en la parte faltante del deseo insatisfecho del Otro materno. Para Lacan la castración es el corte producido por un acto que secciona y disocia el vínculo imaginario y narcisista entre la madre y el nifio. como el de toda mujer. y a su vez el nifio se identifica con este lugar para colmar el deseo matemo. se identifica como si fuera 61 mismo ese falo. el acto castrador no recae exclusivamente sobre el nifio sino sobre el vlnculo madre-niiío. la madre en tanto mujer coloca al nifio en el lugar de falo imaginario. a diferencia de lo que habríamos enunciado con Freud. quien representa la ley de prohibición del incesto. ni por la constatación de una falta que origina la envidia del pene de la nifia. Por lo general. entre una madre que cree tener el falo y el nifio que cree serlo. El nifio. La palabra paterna que encarna la ley simbólica realiza entonces una doble castración: castrar al Otro materno de tener el falo y castrar al nifio de ser el falo.El falo ea el signifícante de la ley En la concepción lacaniana la castración no se defiie tan 9610 por la amenaza que provoca la angustia del nifio. es el de tener el falo. Al recordar a la madre que no puede reintegrar el hijo a su vientre. se define. y al recordar al niiío que no puede poseer a su madre. el mismo falo que la madre desea desde que entró en el Edipo. . el padre castra a la madre de toda pretensión de tener el falo y al mismo tiempo castra al niiio de toda pretensión de ser el falo para la madre. A fin de acentuar mejor la distinción entre la teoría lacaniana de la castración y del falo. subrayemos que en Lacan: -la castración es mds un acto de corte que una amenaza o una envidia. . entonces. por la sepnmci6n entre la madre y el hijo. y las tesis freudianas. fundamentalmente.e s t e acto recae mds bien sobre un vínculo que sobre una persona. Así.

Para Lacan. en tanto imaginario. Es decir que es la ley que rompe la ilusión de todo ser humano de creerse poseedor o de identificarse con una omnipotencia imaginaria. un examen a aprobar. no es en realidad la acción de una persona fisica sino la operación simbólica de la palabra paterna..e s t e acta apunta a un objeto: el falo imaginario. Una pmeba a atravesar. y finalmente el falo simbólico. Nos encontramos. una decisión a tomar.s i n que el sujeto tenga conciencia de ello y al precio de una p6rdida. como sujeto. Ahora podemos wncebir la tercera acepción del falo simbólico en tanto asimilado por Lacan a la ley misma en su eñcacia interdictora del incesto y separadora del vinculo madre-niño. por ser significante del deseo. son todos desafios de la vida cotidiana que reactualizan . el corte que opera la castración. sólo existe como falo simbólico. a su vez el falo imaginario.e 1 acto de castración. . todos ellos estAnXGetos al orden simbólico que asigna a cada uno su lugar definido e impone un limite a su goce. el agente de la castración es la efectuación en todas sus variantes de esta ley impersonal. estmcturada wmo un lenguaje y profundame* inconsciente. hijo. por estar investido. El acta de la castración obra por la ley a la cual el padre mismo. La dificultad para despejar con claridad la teona lacaniana del falo proviene justamente de estas múltiples funciones encarnadas por el falo. objeto deseado por la madre con el cual el niño se identifics. etcétera. El pene real. por ser intercambiable. ante una singular paradoja: el mismo falo es. en tanto simbólico. entonces. un obstáculo a franquear. se confunde con la ley separadora de la castración. padre. . está inexorablemente sometidq Madre.la fuerza separadora de un límite simb6lico. aun cuando es asumido por el padre. sólo existe como falo imaginario. el objeto al cual apunta la castración y . Se hace comprensible entonces el sentido de la fórmula lacaniana: la castración es simbólica y su objeto imaginario.

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Freud y de J.Fragmentos de las obras de S. Lacan sobre el falo Selección bibliográfica sobre el falo .

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. No es . no s610 en los órganos genitales sitúa [el niiíol la fuente del placer que espera.Fragmentos de las obras de S. si hay que entender por ello un efecto imaginario. [ 2 1 El falo es un patrón simbólico El falo en la doctrina freudiana no es una fantasía. primer trozo de nuestro cuerpo al cual tuvimos que renunciar (1917). con el excremento. Lacan sobre el falo Freud El falo es un objeto sepamble y suatituibk El pene queda así reconocido como algo separable del cuerpo y relacionado. sino que otras partes de su cuerpo aspiran en 61 a esa misma sensibilidad. Freud y de J.. por analogía.[11 . procuran sensaciones de placer anAlogas y de este modo pueden jugar el rol de 6rganos genitales ( 1 9 1 7 ) .

[71 . pene o clítoris que simboliza.) en la medida en que ese termino tiende a apreciar la realidad interesada en una relación. el significante del deseo.. interno. no como objeto.. Menos aun es el órgano.[4] De hecho lo que hay que reconocer es la función del falo. etcetera .tampoco como tal un objeto (parcial. en todos sus avatares..[31 E 1 falo es el significante del deseo Y en primer lugar.) Entonces se esfuerza por satisfacer [en ella1 ese deseo imposible de colmar en una dial6ctica muy particular de seiíuelo. malo. .). Pues el falo es un significante L. ordenadas todas ellas en tomo al falo [simbólico1presente-ausente. el significante destinado a designar en su conjunto los efectos del significado. bueno. por ejemplo en actividades de seducción. sino de un significante. sino como significante del deseo.[5l El falo sinibóiico e q u i w k a lo ley La metáfora paterna actúa en si por cuanto'la primacfa del falo es instaurada en el orden de la cultura. ¿por que hablar de falo y no de pene? Es que no se trata de una forma o de una imagen o de una fantasía..[6] El niño ea el falo imaginario del deseo de ia madre En la relacidn primordial con la madre [el niiiol hace la experiencia de lo que a esta le falta: el falo C...

esencialmente en cuanto circular& por todas partes en el significado: es en la madre donde se plantear&la cuestión del falo y donde el niiío debe descubrirla.[lll La castración ea rimb6licq au &jeto imaginario La castración. puede entoncm tener el falo w o 14 forma del internadio eimbólico El falo tiene en efecto una función de equivalencia en la relaci6n con el objeto: es en proporción con cierta renuncia al falo como el sujeto entra en posesión de la pluralidad de los objetos que caracterizan al mundo humano. objeto metonímico. no es jamds real sino simb6lica y recae sobre un objeto imaginario.[81 Si el deseo de la madre es el falo.[9] El nilio es e a s t d o de UIer el falo" .. sea hombre o mujer. S610 a partir de aquí.En un primer tiempo. en tanto se la encuentra en la génesis de una neurosis. el sujeto debe primero reconocer que no lo es. el niño quiere ser el falo para satisfacerlo.[l2] * . podd normalizar su posición natural..[lOl Si el niiio ea castrado de Yser el falo". El objeto de ese deseo es el falo. e1 niño está en relación con el deseo de la madre. es deseo de deseo. la solución del problema de la castración no está en el dilema: tenerlo o no tenerlo.

pág. [4] Las formaciones del inconsciente. op. 11. 112. Pontalis. pág.-B. [3] "La signifieaei6n del falo'. el falo. 11. en Bulletin depsychdo&. pága.Obras complelas. 669-670. 151 Ibfd. Pontalis. pág.. cit.- (1956-1 .. - . Nueva Visi6n. 852. en Escritos.[131 Referencias de los £ragmentos citados [l] Sobre las transmutaciones de los instintos y especialmente del erotismo anal. Siglo XXI. [13] 'Subversi6n del sujeta y dialéctica del deseo" en Escritos. pág. [Hay versi6n castellana: Lecciones intductorias a l psicoandlisis. [lo] Las formaciones del inconsciente.. op.-B. Obras completas. cidn de J. o sea la imagen del pene. t.. cit. [ 2 1 Intrmiuction a la psychanalyse. Madrid. X(19&1957). t . [8]¿as formaciones del inconsciente. III.. [ 1 1 I El deseo y su interpretaci6~tranncripci6n de J. t. pág. Payot. 89. cit. 1 1 2 1 La relation &jet et les strudures freudiennee. 822.. Biblioteca Nueva. op. cit.loc cit.El falo imaginario es una imagen en negatiuq un agujero en l a imagen del otro . 673. Buenos Aires. es negatividad en su lugar en la imagen especular [del otro1. pág. 124. Madrid. 193194. 1973. t.. 124.pág. [9]"La agnificaci6n del falon. en Las formuciones del inmnsciente. 11. 1970. pág. Buenos Aires. t. Biblioteca Nueva. p6gs. u & . 1973. op. 2038. 1981. 173. transcripción de J..

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El concepto de NARCISISMO .

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D. No vamos a establecer en su totalidad las referencias en estos dos autores. Havelock Ellis hace una primera alusión al mito de Narciso a propósito de las mujeres cautivadas por su imagen en el espejo. Nasio podremos sostener a lo largo del texto los principales desarrollos teóricos. El concepto de narcisismo en Freud En 1898. en el campo del psicoanálisis el concepto de narcisismo representa. sino que intentaremos despejar las líneas centrales que sitúan la comprensión del concepto. un modo particular de relación con la sexualidad. podría hacer creer que semejante amor sería totalmente independiente de las pulsiones sexuales tal como Freud las puso de manifiesto. que evoca el amor orientado a la imagen de uno mismo. Pero es Paul Nacke quien. por el contrario. en 1899. Ahora bien.El concepto de narcisismo* Sylvie Le Poulichet La referencia al mito de Narciso. Mediante el montaje de un esquema propuesto por J. . seguiremos la evolución de dicha noción a . A fin de exponer el concepto de narcisismo. introduce por primera vez el término "narcisismo" * La versi6n definitiva de este texto en francés h e establecida por Liliane Zolty.traves de los trabajos sucesivos de Freud y de Lacan.

estos debates lo conducen a elahorar una verdadera teoría del narcisismo. Recordemos que con el término 7ibidon Freud designa la energía sexual que parte del cuerpo e inviste los objetos. En ambos casos. nuestro intento radicara mtís bien en despejar las grandes líneas de la elaboración freudiana Es en 1911 cuando Freud. Habrtí que esperar hasta 1910 para que Freud. se vea llevado a precisar su posición sobre el narcisismo. plantea por primera vez el narcisismo como un eshdio normal de la evolución de la libido.en el campo de la psiquiatría. Al mismo tiempo. Critica de modo radical las tesis de Jung: en efecto. . Con este término designa un estado de amor por uno mismo que constituiría una nueva categoría de pewersi6n. Freud sostiene que un uso incorrecto de la noci6n de narcisismo podría desviar la investigaci6n psicoanaiítica. al subestimar la función de las pulsiones sexualee cuya preponderancia recuerda una vez mtís. Finalmente. se opone a Sadger con respecto a la cuesti6n del narcisismo en la homosexualidad. con ocasión de su estudio sobre la psicosis del presidente Schreber. Ahora bien. en reacción a las desviaciones de algunos de sus discípulos. el estudio de las psicosis había conducido a este último a ampliar la noción de libido hasta hacerle perder todo cartícter propiamente sexual. explicaba la elecci6n según la edad en la que sobrevino el trauma. descubriremos algunas contradicciones debidas en parte a las sucesivas reformulaciones de la teoría. en esta Bpoca Freud se planteaba la pregunta de la "elecci6n de la neurosis": ¿por qu6 se vuelve uno obsesivo y no histérico? En ese momento. Si reunimos todos los postulados de Freud sobre el narcisismo. En lugar de seguir la evolución a lo largo de los textos.

Freud. asegurando de este modo la inmortalidad del yo de los padres. . el tipo de satisfacción que caracteriza al narcisismo primario. que vamos a abordar de modo sucesivo. satisfacerse en el propio cuerpo.) no es más que una resurrección del narcisismo de los padres". En un principio no existe una unidad comparable al yo.pág. t.: Intmdmión d noreiskmo. independientemente una de la otra. Freud pone el acento en la posici6n de los padres en la constitución del narcisismo primario: "El amor parental [hacia su hijo1 (. cuando el yo en tanto tal aún no se constituyó. De alguna forma. En 1914. las pulsiones parciales buscan.. eseribe. proyectan en 6 1 todos los sueaos a los cuales ellos mismos hubieron de renunciar. 1 h d . En este espacio vendrían a * D e l mismo modo. define el narcisismo primario como un estado que no se puede observar de modo directo pero cuya hipótesis hay que plantear por un razonamiento deductivo. S. el narcisismo primario representa un espacio de omnipotencia que se m a en la confluencia del narcisismo naciente del niiío y el narcisismo renaciente de los padres. Biblioteca Nueva.* 6ste sólo se desarrolla de modo progresivo. En ese entonces. para Freud. la libido objeta1 y la libido del yo no esuin en una relaci6n de exehin6n: existe una reversibilidad de la bido. primario y secundario. ya que el yo es también un &jeto que ae mnatiiuye en la i m q n ¿el otm. en su artículo dedicado a la "introducción" al narcisismo.1 Se produce una "reviviscencia". El primer modo de satisfacción de la libido sería el autoerotismo. Madrid. En 1914. es decir el placer que un órgano obtiene de si mismo. quienes atribuyen al niíio todas las perfecciones. Este es.2027.Narcisismo primario y narcisismo secundario Freud distingue dos narcisismos. una Ireproducci6nndel narcisismo de los padres. D. "Su Majestad el Bebé" realizará 108 suefios de deseo que los padres no r e d i a ron". Obras completas. los objetos investido8 por las pulsiones son las propias partes del cuerpo (fgura 1).. 1973.

1 1 . Biblioteca Nueva.U.2 Situemos ahora el narcisismo secundario. phg. Madrid Biblioteca Nueva. t. 1740. para que se constituya el narcisismo secundario es preciso que se produzca un movimiento por el cual el investimiento de los objetos retorna e inviste al yo. siguiendo la imagen de Francois Pemer.:Loc~d'AnlUi. 2 3 www.esnips.F.1978. E & movimientos e s t h magistralmente indica& en 1911. y en 1913 en La dispos*idn a lo neumsia obacsiw. el pasaje al narcisismo secundario supone dos movimientos3 que podemos seguir en el siguiente esquema (figura 2): Pemer. Por lo tanto. II.comiwebPsique 66 .inscribirse las imágdnes y las palabras de los padres. 1973. 1973. t. que corresponde al narcisismo del yo.t.Bourgois. en lai Observaciones psicoanallticas sobre un caso de paranoia n u l o b ~ m e n td c e + (coso Sdreber). pronuncian las buenas y las malas hadas sobre la cuna del nifio. Madrid. Obrad eompirtos.plig.110. a la manera de los votos que.

sociales. el desarrollo del yo consiste en alejarse del narcisismo primario.Mds tarde estos investimientos retornan k b r e el yo. ideal que se formó en su exterior y que desde allí le es impuesto. complacerlo para reconquistar su amor. En efecto. Pero el elemento más importante que nene a perturbar el narcisismo primario no es otro que el "complejo de castración". tal como son transmitidos por los padres.mientras la primacía de las zonas genitales aún no se ha instaurado. la libido inviste el objet o . Mediante este complejo se opera el reconocimiento de una incompletud que va a suscitar el deseo de reencontrar la perfección narcisista. entonces. 6sta es la herida infligida al narcisismo primario del niño. De allí en mds. ahora uno sólo se puede experimentar a trav6s del otro. de a poco el nifio va siendo sometido a las exigencias del mundo que lo rodea. pero tambi6n se dirige a otros. el sujeto concentra sobre un objeto sus pulsiones sexuales parciales 'que hasta entonces actuaban bajo el modo autoerótico". y por eso.a . En realidad el yo "aspira intensamente" a reencontrarlo.Según h u d . pero esto sólo se puede hacer satisfaciendo ciertas exigencias. Lo que se perdió es la inmediatez del amor. ¿Por qu6 sale el niao del narcisismo primario? El niño sale de ese estadio cuando su yo se encuentra confrontado a un ideal con el cual debe medirse. para volver a ganar el amor y la perfección narcisista. Su madre le habla. Para Freud. b . exigencias que se traducen simb6licamente a trav6s del lenguaje. Mientras que con el narcisismo primario el otro era uno mismo. las del ideal del yo. pasará por la mediación del ideal del yo. el objetivo será hacerse amar por el otro. . toma al yo como objeto. En Freud este concepto designa las representaciones culturales. La libido. los imperativos hticos. El niño comprende entonces que ella tambi6n desea fuera de 6 1 y que 61 no es todo para ella.

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* A propósito del presidente Schreber. los desamilos de las p g . 6 En Cam Schreber. Madrid. hombres jóvenes y semejantes a su propia persona. eso es lo que Freud denomina "elección narcisista de objetow. nota 637. U..Imagen del yo y objeto sexual El bosquejo del narcisismo que acabamos de presentar incluye una imagen del objeto y una imagen del yo. p4g. y no del yo (moi) mmo lo darían a entender eattas Uneas. ahora vamos a considerar dichas imtígenes en su relación con el investimiento sexual. .i Asf.elecci6n analltica de obieto* en la aue el sujeto privilegia 'la mujer nutriz' o 'el hombre pmtector". vemos una supervaioraci6n sexual del propio yo y que podemos situar al lado de la conocida supervaloración del objeto er6tico. Biblioteca Nueva. 175-176. pbg. partiendo de una posición narcisista. 1973. t. podemos despejar de los textos freudianos la idea de que el yo encarna un reflejo del objeto."' Amar* a sí mismo a trav6s de un semejante. a los que quieren amar como la madre los amó a ellos. Para ser rigurosos. Lacan remnoda el estadio del espejo amo fomador del yo (Jc). op. el yo se modela sobre la imagen del objeto. objetos seniales derivados de las primeras experiencias de satisfacción Ligadas al ejercicio de I P ~ funciones vitales. Volvamos a lo que afirma k e u d respecto de la elección del objeto de amor en los homosexuales: ellos mismos se vuelven su propio objeto sexual -dic.. S. es decir. En el caso de la homosexualidad se trata de una imagen que representa lo que la madre desea. Freud observaba que ". dicho de otra manera. A propósito de la elección narcisista de objeto. s Elección diferente a la . Obms compktna. a l . Pero es importante subrayar que esta imagen amada constituye una imagen sexualmente investida. debemos establecer una precisión.6 Y precisa que todo amor por el objeto comporta una parte de narcisismo. al amar esa imagen el homosexual se toma a sí mismo como objeto sexual. . 1519. Freud 4 Freud. Cf.es decir que "buscan. 1178.: lks enmyoe pom UM tmrh knid.

Este estudio constituye un desarrollo importante para la teoría del narcisismo y. dice Freud.7 La identificación del yo con la imagen tokal del objeto representa una regresión a un modo arcaico de identificaci6n en el que el yo encuentra en una relación de incorporación al objeto. S. Biblioteca Nueva. hablando con precisión. 1973. las formulaciones freudiana$ se van a aclarar gracias a la teona de la identificación.tambidn evoca un estado en el cual "la mujer se basta a sí misman. En cuanto concierne a la relación entre la imagen del yo con la imagen del objeto. el investimiento del objeto retorna sobre el yo. lii. 2720. Obms mmpktan. 1913. En especial. precisa que "el narcisismo del yo es de este modo un narcisismo secundario sustraido a los objetosWa y añrma que l a libido que fluye hacia el yo por 7 F m d . Entonces. Narcisismo e identificación Freud concibió la identificación narcisita en 1917. "la sombra del objeto cayó así sobre el yo". . y busca suscitar la envidia mosthdose. pág. Madrid. como sucede a menudo en la trayectoria freudiana. 9610 se ama a si misma. Biblioteca Nueva.: Duelo y n r s l d f n . el an4lisis de los fenómenos patológicos permitir4 esclarecer los procesos normales.: El yo y d dlo. Freud enunciara claramente los postulados generales que resultan de este estudio de la melancolía. En la melancolía. Despuds de 1920.Obros mmp¿dros. t. Madrid. 8 Eteud. S. pág. 2095.t. 11. a partir del estudio del duelo y de la melancoiía: el yo se identifica con la imagen de un objeto deseado y perdido. podemos entender el narcisismo como el investimiento de su propia imagen bajo la forma de un falo.

o Así. En ambas enfermedades narcisistas se produce una retracción de la libido con la cual estaba investido el objeto. el narcisismo secundario se define como el investimiento libidinal (sexual) de la imagen del yo. contiene. en cierto modo. a la pregunta de la eleccidn de la enfermedad: ¿por qud se vuelve uno histhrico. y no paranoico? Llega a la conclusión de que el neurótico mantiene una relación erótica con los objetos por la mediación de los fantasmas. "la historia de tales elecciones de objeton. Freud intentó responder. textualmente. por ejemplo. a partir de su teoría del narcisismo. i b a . 27U. en el aittmlo que c h . el yo resulta de la 'sedimentación de los investimientos de objetos abandonadosn. toda la li9 @E. Neunwris narcisista8 y estancamientoa d e la libido En su artículo de 1914. Podemos así representarnos con el yo como una cebolla formada por distintas capas de identificación al otro. No encontré la nota en ese arttculo. pem sl.1o En esta medida se puede considerar que el yo resulta de una serie de "rasgos" del objeto que se inscriben inconscientemente: el yo toma los rasgos del objeto (Fgwa 3). Por lo tanto. . (El original &te a Psiodogh de los nuurrs y onólLsUI del yo.En suma. ] '0 i b a . pág. Así. los suietos retiraron "realmenten su libido de las perso&s y dei mundo exterior. . la transformación de los investimientos de objeto en identificaciones contribuye en gran parte a la formación del yo.medio de las identificaciones descritas representa su narcisismo secundarion. mientras que en los casos de demencia precoz y de esquizofrenia (afecciones que Freud denomina "neurosis narcisistas").Nota 1640. estando esta imagen constituida por las identificaciones del yo a las imAgenes de los objetos. 2711. [ T .

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91 En ese mismo artículo de 1914. . en donde efectivamente no es determinante que la enfermedad sea real o imaginaria. pág. 2018. Esta formulaci6n aparece en 1926. puesto que la erogeneidad es una propiedad general de todos los órganos. Biblioteca Nueva. cualquier parte del cuerpo Freud. cit. según Freud. Busch. En la enfermedad orgánica el enfermo retira regularmente todo su "interés libidinaln del mundo exterior y de sus objetos de amor. 11 12 2882. S. Madrid.'P la libido deja de circular.. t. Obms completa.bid0 es acumulada por el yo donde se estanca. tambi6n el neurótico abandona la relación con la realidad.4 su alma en el estrecho hoyo de su molar. en Inhibicidn. Freud describe otras formas de 'estancamiento de la libido". a la vez que el objeto se separa del mismo. El hipocondriaco inviste una zona de su cuerpo que adquiere el valor de órgano sexual en estado de excitación.+Para ilustrarlo. 1973. han sustituido los objetos reales por otros imaginarios. op. que representan otras tantas vías que posibilitan el abordaje de la cuestión del narcisismo: se trata de la enfermedad orgánica y de la hipocondría. Podemos representar este corte en el esquema ífígum 4): Aclaremos que.. La modificación de la libido se muestra en un todo semejante en el caso de la hipocondna.. pág. pero su libido permanece ligada en el fantasma a determinadas partes del objeto: '. Y Freud demuestra que en este caso resulta imposible diferenciar la libido del interes del YO. El corte con el objeto es correlativo a una detención de la circulación de la libido.: I n f r b i 6 n al narcisismo. slniomo y angusfia. iü." Cuando se realiza semejante sobreinvestimiento narcisista sobre l a representación psíquica del lugar doloroso [del cuerpol". al tiempo que se opera un repliegue de la libido sobre su yo. a propósito del dolor de muelas del poeta: "Concentrándose est. o los han mezclado con ellos. Freud cita una frase sumamente elocuente de W.

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con ocasión de su investigación sobre el caso Aimde. En 1932. De la observación surge que en el caso de Aimde la libido había quedado ñjada a la imagen de su hermana: 5610 se ve a sí misma en la imagen de su hermana. El concepto de narcisismo en Lacan Primer período (1932 1953) Los primeros textos de Jacques Lacan abordan la cuestión del narcisismo a partir del estudio de la paranoia. sin que el corte con el objeto sea total. la paranoia y la homosexualidad. Habiendo trazado de este modo las grandes líneas que se deducen de los textos freudianos. vamos a ver ahora cómo retoma y prosigue Lacan la elaboración del concepto de narcisismo. en el cual Freud se dedica al análisis de los mecanismos neuróticos de los celos. Rewrdemos que Aimde. y la tentativa de asesi- - . Freud describe así dos configuraciones en las cuales el narcisismo se encuentra de alguna manera cristalizado. Y este objeto adorado se presenta simultáneamente como un objeto invasor y persecutorio: existe en Aimde un amor apasionado por la imagen del perseguidor. En ese momento la conoce Lacan. ambas instalan uh -repliegue narcisista" que detiene el movimiento del deseo.puede ser investida como un órgano genital dolorosamente sensible. que se acompatia de una verdadera negación de sí misma Para Lacan. fue internada en el hospital Sainte-Anne. despuds de haber intentado asesinar a una actriz chlebre. se apoya en la noción freudiana de 'elección de objeto narcisista". Y tambidn en este caso la libido deja de circular. la hostilidad de Aimée hacia su hermana fue desplazada a otras mujeres. como asi tambi6n en un articulo de 1922.

a travBs de esta experiencia. En efecto. Muestra cómo el niíío anticipa. Semejante reacción se welve inteligible al observar que para todo sujeto narcisismo y agresividad son correlativos y contemporáneos en el momento de la formación del yo. ahora se encuentra cautivado. Se toma por la imagen y concluye "la imagen soy yo". pero hay una discordancia entre esta visión global de la forma de su cuerpo. En efecto. se produce una tensión cuando el sujeto ve su propio cuerpo en la imagen del otro: percibe su propia perfección realizada en el otro. En el caso de AimBe. representa el nacimiento mismo del yo.nato de la actriz corresponde a una reacción defensiva contra la intmsión invasora del objeto adorado. y sin embargo este último sigue siendo exterior. en 1936. El yo está ligado a la imagen del propio cuerpo. nada viene a regular y mediatizar su relación imaginaria con el otro. . que precipita la formación del yo. entonces. a la teoría del -estadio del espejo" el cual. se había vuelto imprescindible suprimir esta imagen para que la tensión cesara y la libido retornara al yo. fascinado por esta imagen del espejo y siente júbilo. fue el estudio de la paranoia lo que Ilev6 a Lacan a esclarecer y profundizar los procesos fundamentales de la formación del yo. El nifio se identifica con esta imagen y se coagula entonces en una Yestatura". puesto que el yo se forma a partir de la imagen del otro. Pero 6sta es una imagen ideal de sí mismo que nunca podril alcanzar. que seria la razón de una tal alienación imaginaria en el espejo. El nido ve su imagen total reflejada en el espejo. En este momento. Presentaremos sus características en forma resumida. y el estado de dependencia y de impotencia motriz en que se encuentra en realidad. el dominio de su cuerpo: mientras que hasta ese instante se experimentaba como cuerpo fragmentado. Por lo tanto. en la condición de impotencia del nido. Lacan pone el acento en la prematuración. que había quedado cristalizada y cautivada en la imagen de su hermana. La prosecución de estas investigaciones lo conducirA. la referencia al ideal del yo parece estar ausente en AimBe.

fugitiva. En los casos en que puedan prestarse a canfuaidn se indicar6 tambi6n entre mrchetea y o (moi).aunque esta imagen se sitúe afuera. el cuerpo del otro es su imagen. Lacan elabora su teoría del narcisismo a travbs de sus investigaciones sobre la paranoia. El yo no es más que esta captación imaginaria que caracteriza al narcisismo. sea exterior a 61. la formación del yo y la agresindad. Finalmente formula varias proposiciones novedosas: a. La imagen en el espejo y la imagen en el semejante ocupan el mismo lugar en el esquema.El yo queda reducido al narcisismo: en ningún caso es asimilable a un sujeto del conocimiento en el marco del sistema gercepción -conciencian. En realidad. que va de 1932 a 1953. bajo la forma de un "yo idealn(fgum 5) A lo largo de este periodo. es el otro quien posee su imagen. b. corresponde a l " y o . el otro representa tambibn un espejo: a. A esto Lacan lo denomina identificación primordial con una imagen ideal de si mismo. Dero .& =yo ( k ) .. Aquí. que sería el de la formación del yo en la A fin de diferenciar loa términos franceses moi (pronombre personal de la primera persona singular. moijr yo ímoi-je).El estadio del espejo está ubicado en el nacimiento mismo del y o : o Narcisismo y agresividad se constituyen en un único tiempo.En un primer momento. en el curso de la cual el niño va a rivalizar con la imagen del otro. Anteriormente hablamos de la formación del yo en referencia a la imagen del semejante. de la segunda t6pica freudiana) y je (tambi6n pronombre personal de la Mmera cersona simular. decíamos que el yo se forma por la imagen del otro.Esta identificación prepara la identificación con el semejante.] . función de sujeto. que ve verdaderamente su imagen total. aue &lo mede cumnlir en Ia frase la . el niño rivaliza con su propia imagen en el espejo. corresponde a ¡ sujeto del inmnkiente de la teoría laeaniana) se seguir6 el siguiente criterio: moi =yo. [T. b. Pero finalmente es la única v a .

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Para Lacan. l a lo h o m d i d o q Madrid. el hombre se experimenta como cuerpo. es decir que yo no reconozco lo que está en mí. :Sobre dp108mecanismas IUU&COS en [08 celos. luego conversión en amor por medio de la elección de objeto narcisista. donde va a percibir su propio deseo. Lacan retiene un aspecto esencial que considera como un rasgo universal: el yo tiene una estmctura paranoica. donde el nifio se va a reconocer. en su artículo de 1922. Dada la identificación narcisista con el otro. de intercambio con el otro. . es un lugar de desconocimiento. Bibüotaco Nueva. entonces. 1973. Obras 13 pvMoio y mmpkias. Supongamos que vea a su hermanito mamando del seno de la madre: es en esta imagen del otro. como forma del cuerpo. lo veo fuera en el otro (como lo muestra de modo notxio el an&lisisde la proyección en los celos). en un movimiento bascular. t.imagen del otro. Lacan prbsigue una reflexi6n sobre la cuesti6n de la relación con el semejante. Y ante todo quiere estar en el lugar del otro.is los situaba en dos tiempos diferentes: primero agresividad. a partir del estudio de la paranoia. capturado por la imagen del otro que encarna una posición de dominio.S . Imagen y &neo A lo largo del Seminario I sobre Los escritos técnhs de Fmud. En cuanto a Freud. Segundo período (1965 1868) - A lo largo de este período Lacan va a insistir en la primacía de lo simb6lico. Es porque se identüica con este otro que su deseo aparece como el deseo del otro.Para finalizar. d. üi. Y a que en el sujeto humano el primer h d . el niAo se encuentra fascinado.

pAg. en la medida en que satisface determinadas exigencias. 1981. . es el ideal del yo -simb6licoel que podrá regular las relaciones entre yo y yo ideal. Como ya lo hemos visto..ll La d i a c i ó n del ideal del yo Volvamos a la relación d u d con el semejante: decíamos que el niño está capturado por la imagen del otro y que percibe su deseo en el otro. En efecto. ya que no hay subjetivación: el sujeto no se reconoce alli (en el yo ideal) porque alli se encuentra tan sólo captado.impulso del apetito y del deseo pasa por la mediación de una forma que ve proyectada. J. Es el deseo originario. Así. la sociedad. las leyes. destmir a aquel que representa el asiento de la alienación. semejante relación dual se toma inhabitable. Los eseritos Ucniros & h u d . libm 1 . el gollete. Lo simbólico 14 k a n . el que 6ste aprende luego a reconocer invertido en el otro. De hecho. por el cual el haz confuso del deseo y las necesidades habr8. confuso. La imagen del cuerpo "es el anillo. luego en el otro. Paid6s. de pasar. Estos rasgos son introyectados y mediatizan la relación dual imaginaria: el sujeto encuentra un lugar en un punto .:. Ve su perfeccidn y su deseo realizados en el otro. exterior a 61. la imagen narcisista constituye una de las condiciones de la aparición del deseo y de su reconocimiento. el ideal del yo corresponde a un conjunto de rasgos simbólicos implicados por el lenguaje. Bsmlona.desde donde se ve como susceptible de ser amado. no existe salida satisfactoria en esta relación entre un yo y un yo ideal. 262. que se expresa en el vagido del niño. en su propio reflejo primero.e l ideal del yo. a tal punto que en la plenitud de esta pura lógica especular llega al deseo de la muerte del otro.: E1 Seminario. Al mismo tiempo se establece una tensión: habría que destruir a este otro que es 61 mismo.

En 1955. Narcisismo e inscripción de los signifieantes Recapitulemos: -el yo tiene su origen en el espejo. -el otro es un espejo.llega a prevalecer sobre lo imaginario. Lacan retoma la cuestión del narcisismo: para que se establezca una relación con el objeto del deseo. La imagen del cuerpo representa el primer lugar de captación de los signiñcantes. lo simbólico se superpone a lo imaginario y lo organiza.. El ideal del yo representa una introyección simbólica (por oposición al yo ideal. orden simbólico. El narcisismo representa la condición necesaria para que los deseos de los otros se inscriban. . no obstante los símbolos. es preciso que haya relación narcisista del yo con el otro. ya está alli. en el SeminuRo II sobre el yo. entre otras. Finalmente. En 1954 Lacan dirrl que es el ideal del yo. Lo que sucede en el nivel simbólico le sucede a seres vivos. para revelarse. Y la imagen del cuerpo proporciona el marco de las inscripciones significantes del deseo del otro. ¿para qu6 sirven las imágenes? El mundo simbólico preexiste al sujeto. el que sostiene al narcisismo. una definición posible del significante: un elemento de una cadena lingüística donde se inscribe el deseo del otro. Para que se produzca una inserción de la realidad simbólica (el lenguaje. De esta manera.) en la realidad del sujeto son indispensables el yo y la relaci6n imaginaria con el otro.lo que sostiene el narcisismo es el orden del lenguaje. asimilado a una proyección imaginaria) que se constmye con el significante del padre como terrero en la relación dual con la madre. o para que los significantes se inscriban.. el ideal del yo sobre el yo. . simbólico. La siguiente seria. y sobre todo de los significantes de la madre. La forma en que &tos se inscriben. al organizar una mediaci6n entre el yo y el semejante. deben pasar por el soporte corporal. la ley.

y estos significantes van a revelársele en la relación imaginaria wn el semejante. en su relaci6n con la madre. sin ver aparecer la cuesti6n de su deseo y de su falta. una serie de elementos donde se inscribe el deseo del otro. a trav6s de la imagen devuelta por el semejante. wmo se revela al sujeto el sig- . un conjunto de rasgos. El niflito se negaba a ser la gallina. estaba en posición de wlmar la falta de la madre al encunar su "gallina" y al poder proveerla de los huevos fecales. desde hada mucho tiempo el niflo se ocupaba con su madre del gallinero. Este episodio con el hermano actuó como un revelador: le hizo saber al sujeto lo que era hasta el momento. e iban a ver juntos si las gallinas ponían correctamente. A partir de ese momento el nido le tuva fobia a las gallinas. Ilustraremos estas proporciones recumendo a una secuencia clínica presentada por HBlbe Deutsch en 1930. Estaba en cuclillas cuando bruscamente su hermano mayor saltd sobre 61 desde atrás. Se trata de la historia de una fobia infantil relatada por un hombre de veinte años. lo inmovilieó en esa posición y dijo: "iYo soy gallo y tú eres gallina!". lloraba de rabia. En efecto. Al pequeíío le gustaba la forma en que la madre lo t&. Van a entrar en vigor. tomar consistencia. y wmentada por Laean el 7 de mayo de 1969. Existe para cada sujeto una serie de significantes privilegiados.y en particular la sucesión de las identificaciones. A los siete años se hallaba jugando wn su hermano mayor en el patio de la granja en donde habia sido criado. determina los modos según los cuales se darán las fluctuaciones de la libido. Así. durante su seminario titulado D'un autre d i ' h t r e . estaba consagrado al goce de la madre. El niflo se encontraba en lugar de gallina para la madre. sin saberlo. De hecho. la imagen del otro aparece ahora como fragmentaria: lo que el sujeto inviste son series de imhgenes. Esta secuencia muestra con claridad que es en la relaci6n narcisista wn el semejante. y antes de que Bsta lo lavara le preguntaba jugando si lo tocaría wn el dedo para ver si iba a poner un huevo. en la relaci6n narcisista con el otro.

D. la que es faltante y por lo tanto deseante. la Identificación. de lo contrario jel ciego carecería de yo! Lo importante para que la imagen se consolide es la existencia de un agujero en dicha imagen: puedo ver mi imagen en el espejo. los Cuatro conceptos fundamentales del psicoanhlisis. por sí sola. espera de ella un signo. se ve confrontado entonces a la madre pulsional.por una parte. Cuando el niiío ve su propia imagen. que aúna en la nominación. un aaentimiento. En las consideraciones que siguen tomaremos como principal punto de apoyo el Seminano de J. Consideremos estos elementos en relación con la fase del espejo. subsiste un agujero en su perfección. Por lo tanto existe libido que no está recubierta por la . en lo concerniente al narcisimo aborda principalmente las relaciones de la imagen y de la pulsión (principalmente en los seminarios sobre la Transferencia. el deseo de la madre. un 'si". aquella que nombra. La douleir inconsciente y Le regad en psychanalyse.por otra parte. la imagen que el otro me devuelve no es completa. se vuelve hacia la madre. apela a la madre en su dimensión simb6lica. En la relación imaginaria con el otro le es revelado lo que 1 5 1era hacía tiempo sin saberlo. pero lo que no puedo ver es mi propia mirada. Lacan retoma la dial6ctica del estadio del espejo y observa que la visión de la imagen en el otro no basta. llercer período (a partir de 1960) Durante este periodo Lacan se dedica en particular a la cuestión de lo real. . un blanco o una mancha en su imagen.niñcante "gallina". Nasio de los &os 1985 y 1986. ve que la madre lo mira: percibe la mirada. hay aquí dos aspectos fundamentales: . Correlativamente. Puesto que el otro es pulsional. está agujereada ya que tambien el otro es un ser pulsional. para constituir la imagen del propio cuerpo. y luego en "Subversión del sujeto y dialI5ctica del deseo").

resta una parte sexual que agujerea la imagen. la imagen contiene siempre una parte real. causa del deseo. Retomemos el esquema (fgum 6): El objeto de la pulsión jamás se presenta desnudo. La relación del sujeto con la pulsión jamás aparece sin que existan imágenes devueltas por el semejante. mi propia imagen y la imagen del . y a i (a) envolvi6ndola.imagen. Por lo tanto. a el gran Otro del lenguaje. se trata de un montaje en torno a un agujero. Este agujero real representa la causa del montaje del narcisismo. En el esquema ubicamos la letra a en el agujero de la imagen. 'eres mi niniton. pero sigue siendo imposible de decir un significante que por sí mismo lo signifique todo entero en su ser. Ejemplifiqu6moslo: la madre puede decir "eres lindo". Ante este agujero surge la angustia. Pero es preciso observar desde un comienzo que este agujero real está redoblado por otro agujero. Ese agujero en la imagen es lo que Lacan denomina . Desde un comienzo aparece una falta en el campo del lenguaje. El Otro. y las imágenes investidas permiten soportar a esta abertura. se muestra igualmente agujereado: el Otro es incapaz de dar al niiio un significante adecuado. es decir. causando el relanzamiento de la palabra y del deseo cuando este se superpone al agujero pulsional. esta compuesto por un conjunto de imágenes investidas que circulan en derredor de una falta.<p (falo imaginario). el narcisismo viene a dar su vestidura al objeto pulsional. Volvamos ahora al yo: lo que de aquí en más aparece como su caraderistica esencial. un significante que lo satisfaga. una parte de lo sexual que ella no recubre. Por otra parte. el narcisismo. tesoro de los significantes. Y sobre este agujero vienen a ubicarse los objetos pulsionales. es que se presenta "agujereado''. lo envuelve -Lacan escribe esto así: i (a). Finalmente. Hay una relación de redoblamiento entre dos faltas. etcétera. sobre este agujero en la imagen viene a alojarse el objeto a. inberente al mundo simbólico. Por lo tanto el yo. tiene que estar velado por imágenes.

En efecto. en ese caso la libido se enquista en una formación en la cual el objeto es tratado como el yo. el impulso de la libido hacia el analista representa un movimiento esencial para la transferencia. Y sobre este espejo.: . precisamente. 1692. págs. sobre esta pantalla virgen.: O b s e ~ ~ e w n sobre e ~ el amor de transferencia. el paciente ignora todo acerca de los 1s Freud. que siempre incluye una parte de narcisismo. a condición de no cristalizar una relación de "masa de dosn. Narcisismo y transferencia Freud designaba el repliegue narcisista como una impasse. en su concepción de la transferencia el yo del analista ocupa. Siglo XW 1976. el lugar de un espejo. 4 pág. Buenos Aiies. Biblioteca Nuava.otro aparecen. el paciente debe reconstituir su propia imagen a medida que va formulando aquello de lo que sufre. Obms complelos. es preciso que subsistan en el paciente las "fuerzas que han de impulsarle hacia la labor analítica y hacia la modificación de su estadow.En 1936. t.l5Dicho de otra manera. a propósito del amor de transferencia. sin duda.MBs &A del 'principio de realidad' " en Escritos. cuando Lacan trabaja la cuestión del narcisismo a partir del estadio del espejo.lO Las imágenes investidas narcisisticamente no deben detener el movimiento de la libido. como una sola y misma instancia: el yo. constituye un movimiento necesario para la instauración de la transferencia. el amor. la inatalaaón del objeto en el lugar del ideal del yo mmo en la hinnaaia. 17 Lacan. M a d r i d .1' En efecto. y observaba. ' 6 Es decir. su posición va evolucionando a través de los tres períodos que fueron presentados: . J. En cuanto a Lacan. No obstante. 1973. en tanto conjunción de imágenes. . S. 77-78. sino tan sólo canalizarlo. que la fijación amorosa del paciente con la persona del analista hacía muy difícil el trabajo analítico.

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Finalmente. lugar del lenguaje. la presencia corporal del analista vuelve a ser un lugar de anclaje necesario. momento en que se plantea la primacía de lo simbólico. Podemos pensar que la evolución de la teoría de La- l m. Y aquello que el analista comunica pasa a ser menos importante que 'el lugar desde donde respondem.is es decir. J . ca. Pero el yo del analista. el yo del analista debe ausentarse totalmente a fin de dar lugar a los efectos del lenguaje. aunque presente. está agujereado: el analizante se concentra en las im4genes. Ahora el yo aparece como un puro lugar de desconocimiento y de alienación: constituye un conjunto de certidumbres y de creencias con las cuales el individuo se ciega. . y a fin de que se profundice la brecha entre las im4genes y los objetos de deseo. . desprenderse de ellas. se aferra a i (a). Lacan va a darse cuenta de que semejante procedimiento descansa sobre un dominio narcisista ilusorio. : Tmiaantes de la ara-tipo' en Escritos. . 18 Lacan.y progresivamente ve el objeto a. a partir de 1964. Ng.elementos de la imagen que lo hace actuar y que determina su síntoma: es ~ o esto r aue el anaiista le comunica "el destino de esta imágenn. desde el lugar del Otro. presentadas en pocas lineas. A fin de que los movimientos pulsionales dejen de coagularse en las imágenes. el objeto de su deseo. el yo del analista se presenta bajo la forma de una rncanal" agujereado. En consecuencia. Al mismo tiempo. op. He aquf. Y cabe o b ~ e ~ que ar Lacan parece m4s próximo a la teoría freudiana en su última formulación sobre la relación entre el narcisismo y la transferencia. las modificaciones que la teoría del narcisismo pudo aportar a la concepción de la transferencia.A partir de 1953. nuevamente aparece la necesidad de apoyarse en las im4genes para que el deseo circule. ya no se ofrece como una superficie lisa.. entonces.

. en un primer tiempo. El psicoanzílisis no le resta importancia al yo: apunta. entre otros fines. abismado por el lenguaje en los círculos de la demanda y del deseo.can respecto al lugar del yo en la cura evoca parcialmente la propia trayedona del yo a lo largo de la cura. El yo. se produce una subversión de la superficie yoica que se connerte en un canal laminado de imágenes. a la fragmentaci6n de una imagen o de una postura que. Pero no se trata de pedazos desordenados. se fragmenta en pedazos. esten amarrados al movimiento de relanzamiento del deseo: el proceso analítico trae aparejada una puesta en órbita de las imágenes en tomo a los objetos causa del deseo. se ofrece en un espejismo de perfección. Mediante la puesta en juego de las aberturas pulsionales y de los agujeros del discurso.

Lacan sobre el narcisismo Selección bibliográfica sobre el narcisismo . Freud y de J.Fragmentos de las obras de S.

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Freud y de J. que contiene una de las premisas de nuestras teorías de la libido. Lacan sobre el narcisismo Freud El narcisismo primario es un presupuesto te6rieo necesario El narcisismo primario del niño por nosotros supuesto..) Durante toda la vida el yo sigue siendo el gran reseworio del cual emanan las catexias libidinales hacia los objetos y al que se retraen nuevamente. en el que está originalmente acumulada toda la reserva disponible de libido. como una masa protopl6stica maneja sus seud6podos ( 1 9 3 8 ) .[11 El narcisismo primario es el atado del yo que contiene toda lo libido disponible Cuanto sabemos [de la libidol se refiere al yo. es m6s difícil de aprehender por medio de la observación directa que de comprobar por deducción desde otros puntos (1914). [ 2 1 . A este estado lo denominamos ~ r c i s i s m o absoluto o primario C.Fragmentos de las obras de S.

en el cual ha sido ya efestuada la eleeeión del objeto.[31 El narcisismo recundario es u n estadio situado entre e l autoerofwmo y e l vinculo con e l objeto Al principio diostinguimos tan s610 la fase del autoerotismo L. hemos de ver en ella una reviviscencia y una reproducción del propio narcisismo. siendo utilizada para engrandecerlo. la libido inviste al yo como a u n objeto sexual Deduciremos.E l nurcisismo del niño se construye a p r t i r de la reviviscencia del narcisismo d e los padres Considerando la actitud de los padres cariñosos con respecto a sus hijos. como es sabido. Con ello queda alcanzado nuevamente el es- . supenmpuestas a un narcisismo primario encubierto por diversas iniiuencias (1914).) y luego. abandonado mucho tiempo ha (1914). como un narcisismo secundario. pero el objeto coincide todavía con el propio yo (1913).[51 E n e l eatadio del narcisismo.. para la elecci6n de objeto (.. la síntesis de todos los instintos parciales.141 El narcicumo secundario re construye por el retorno de la libido retirada a loa objetor . pues.) El anhlisis de las parafrenias nos obligó... nos lleva a considerar el narcisismo engendrado por el arrastrar a si objetales. que en la paranoia la libido libertada es acumulada al yo.. a interpolar entre aquellos elementos un estadio de narcisismo.

[81 El yo se fiia con odio a la imagen narcisista devuelta por el otro En efecto. y el otro es yo. se ofrece. tal es la energía y tal es la forma en donde toma su origen esa organizaci6n pasional a la que llamará su yo. por decirlo así.tadio del narcisismo que nos es ya conocido por el estudio de la evolución de la libido y en el cual era el propio yo el único objeto sexual (1911). como tal al ello e intenta compensarle la pkrdida experimentada.. dicibndole: "Puedes amarme." (1923)./71 E1 yo se origina en la dienación pasional a una imagen Esta relación erótica en que el individuo humano se fija en una imagen que lo enajena a si mismo. en toda relación narcisista el yo es el otm.161 * Cuando el yo toma los rasgos del objeto. lo que el sujeto encuentra en esa imagen alterada de su cuerpo es el paradigma de todas las formas del parecido que van a aplicar sobre el mundo de los objetos un tinte de hostilidad proyectando en 6 1 el avatar de la ima- ..191 . pues soy parecido al objeto perdido.

por el efecto jubilatono de su encuentro en el espejo. Es esta imagen. la que se fija desde el punto en que el sujeto se detiene como ideal del yo. en el desahogo de las mhs íntima agresividad. Esta es la via por donde el nido aprende el orden simbólico y accede a su fundamento: la ley.la relación objetd. en el enfrentamiento con el semejante. Alli es donde son aprobados o rechazados.[l21 La imagen ~ m w w t recubre a el objeto del deseo S610 con la vestimenta de la imagen de sí que viene a envolver al objeto causa del deseo. El sujeto locatiza y reconoce originariamente el deseo por intermedio no s610 de su propia imagen.e s la articulación misma del anhlisis.1131 . que. yo ideal. se convierte..[lOl El niiio accede a l orden rimbólico a t m v & del onlen i m a g i ~ r i o los deseos del nido pasan primero por el otro especular.[lll . suele sostenerse ..gen narcisista. sino del cuerpo de su semejante.

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El concepto de SUBLIMACION .

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la utilización abusiva del término sublimaci6n en el dmbito siempre ambiguo del psicoanzílisis aplicado. Creemos. Nuestra posición es diferente. por el contrario. la noción de sublimaci& es necesaria para la coherencia de la teona freudiana necesariedad que puede expresarse en la siguiente pre&ta: jcuál es . en especial. Ahora bien. CNcial. que el concepto de sublimación. si bien está en el límite del psicoanzílisis. mds alld de esta doble importancia conceptual y técnica. estética. mal articulada en el seno de la teoría y dotada de un sentido cuya connotación era demasiado general. explican que éste haya sido relegado por diversos autores al rango de una entidad teórica secundaria. moral o intelectual. la teoría lacaniana de la Cosa.de inmediato en un antílisis. porque está situado en el cruce de distintas elaboraciones conceptuales tales como la teoría metapsicológica de la pulsión. constituye sin embargo un concepto enicial y que sigue siendo una herramienta teórica fundamental para guiar al psicoanzílisis en la direcci6n de la cura. s u lugar en la escucha del clínico es importante para reconocer y puntuar determinadas variaciones del movimiento de la cura. En efecto. sumada al hecho de que Freud nunca termin6 de elucidar vedaderamente dicho concepto. la teoría dindmica de los mecanismos de defensa del yo y. Pero es también una herramienta clinica fundamental ya que aun cuando este concepto no es reconocible.El concepto de sublimación A menudo los psicoanalistas consideraron la sublimaci6n como una noción alejada de su przíctica clínica.

como lo escribiría veinte aiíos mtís tarde. las raíces y la savia del proceso de sublimación son pulsionalmente sexuales (pregenitales: orales.la razón de existir del concepto de sublimación? ¿Cuál es su encmcijada teórica? jQu6 problema en particular viene a solucionar? Respondemos que la sublimación es la única noción psicoanalítica susceptible de explicar el que obras creadas por el hombre -realizaciones artísticas. ya desde ahora podemos afirmar que el concepto de sublimación responde fundamentalmente a la necesidad de la teoría psicoanalitica de dar cuenta del origen sexual del impulso creador del hombre. Acabamos de plantear la sublimación como el medio de transformar y de elevar la energía de las fuerzas sexuales. sean producidas. Pero tambi6n debemos concebirla a la inversa. . anales. como el medio de atemperar y de atenuar la excesiva intensidad de esas fuenas. no obstante. ftílicas) mientras que el produeto de dicho pmceso es una realización no sexual conforme a los ideales más acabados de una 6poca dada. convirti6ndolas en una fuerza positiva y creadora. Por lo tanto. En consecuencia. como uno de los modos de defensa que se oponen a la descarga directa y total de la pulsión. considera la sublimación como una de las defensas del yo contra la irrupción violenta de lo sexual o. o bien un medio de defensa susceptible de atemperar los excesos y los desbordamientos de la vida pulsional. cientíñcas e incluso deportivas. Es en este sentido que F'reud. Por lo tanto el concepto de sublimación puede ser considerado según dos puntos de vista complementarios que aúnan los diferentes enfoques freudianos: la sublimación es o bien la expresión positiva más elaborada y socializada de la pulsión.alejadas de toda referencia a la vida sexual. desde los inicios de su obra. gracias a una fuerza sexual tomada de una fuente sexual.

t.Obms cnmpietos.Los or4fetr. ' . el recuerdo mxuai intolerPbele En 1897. resumiremos los rasgos principales de una pulsión sublimada. m. -La sublimación como contrapartida del estado pasional en la relación analitica -La sublimación como contrapartida de la fuerza desmesurada de la moción pulsional." -En conclusi6n. Le sublimaci6n es una defensa w n b . . -F'resen&emos luego el enfoque lacaniano del wncepto de sublimación mtdiante el comentario de la fórmula: q a sublimación eleva el objeto a la dignidad de la Cosa. -Las dos condiciones del proceso de sublimación: el yo Y el ideal del vo del creador.Abordaremos los siguientes temas considerando estos dos puntos de vista de manera concomitante: -La sublimación como contrapartida del resurgimiento de un recuerdo sexual intolerable. en las cartas a Flias. S . Biblioteca Nueva. 1973. así como los rasgos especíñcos de una obra creada por sublimación. -La sublimación como la capacidad plAstica de la pulsión. -Un ejemplo de sublimación: la curiosidad sexual sublimada en deseo de saber. Mndtid. Ddinición de una pulsión sublimada.8 &lpsicomdíisia.i Freud se pregunta por la estructura de la histeria y deseubre que la causa de esta patología es la voluntad inconsciente del enfermo de olvidar una escena de seducción paterna de canteter se- Rmd.

xual. considerada aquí como una mutación en el sentido de la momlidad. con m6s exactitud. Cabe observar que este cambio s610 fue posible al precio de la. en el cual es ella misma la que se siente despreciada y teme ser tomada por prostituta. la enferma consigue atemperar la tensión de dicho recuerdo. se identifica con estas mismas mujeres. por la intermediación de una transmutación que Freud denomina sublimación. acusadas de prostitución. inventa fantasmas construidos sobre el terreno del recuerdo que quiere apartar. el fantasma ha vuelto moralmente aceptable un recuerdo incestuoso e inmoral. sublimarlo. El sentimiento inconsciente de ser culpable de desear al padre fue reemplazado. La joven. en cuanto al fantasma.aparici6n de síntomas neuróticos tales como la angustia experimentada por la joven histérica al salir sola por la caile. La histérica. En el recuerdo. Gracias a la sublimaci6n. por miedo a ser tomada por una prostituta. estos fantasmas intermediarios tienen por cometido depurar. conStniy6 un argumento fantasmhtico diferente al argumento del recuerdo. Freud da el ejemplo de una joven hisurica inconscientemente culpable por sus deseos incestuosos hacia el padre. para evitar la rememoración bmtal de la escena sexual. a f i n de impedir el retorno de este recuerdo intolerable por incestuoso. Que quede claro: lo que se sublima es el recuerdo sexual. ella se identifica con las dom6sticas que supuestamente desean al padre. mientras que en el fantasma. es a un tiempo el medio que posibilita esta sublimación. Así. gracias a la sublimación. por un sentimiento conciente de ser víctima del deseo de los otros. con el cual esta identificada a mujeres sexualmente deseantes. Por consiguiente. sublimar y presentar al yo una versión m6s aceptable del acontecimiento sexual reprimido. es decir. La paciente está en conficto con un recuerdo inconsciente que quiere olvidar. . domesticas de baja moralidad de quienes la paciente sospechaba habian mantenido un comercio sexual ilícito con su padre. y el producto final de la sublimación. pero esta vez en tanto mujeres conuptas.

hacia otra representación psíquica aceptable para la conciencia. Despues de un primer momento de investimiento libidinal de 2 Freud. ir cediendo el lugar -mediante una progresiva deserotización.. La subiiici6n es una defensa contra los excesos de la transferencia amorosa en la-cura Pero Freud tambien sitúa la función defensiva de la sublimación en el interior mismo de la cura analitica. saber sublimar la transferencia quiere decir que el vínculo amoroso de carllcter pasional puéde. (.. e incluso debe.Ambamos. t. entonces.a una relación anaiítica viable. por ejemplo. Esta vez. bajo la forma de una exigencia amorosa dirigida por la paciente a su analista. "La transferencia puede manifestarse como una apasionada exigencia amorosa o en formas mlls mitigadas. 'La trauaferencia' en Lecciones introducforias a i pimonólisis. 2398. Entonces. i i . La sublimación oper6 el desplazamiento de una representación psíquica inconsciente ligada al deseo incestuoso. la amenaza de la emergencia de lo sexual surge de modo singular en el marco de la relación transferencia1 y puede manifestarse. 1973. Madrid.y posibilitar asi la prosecución de la cura.) [En este último caso1 algunas mujeres llegan incluso a sublimar la transferencia y modelarla hasta hacerla en cierto modo viable. Obma compleúas. Bibiioteci Nueva. . aunque portadora de síntomas y generadora de sufrimiento. a una primera conclusión al conferir a la sublimación una función de defensa que atenúa o transforma el carllcter insoportable de los recuerdos sexuales que el sujeto quiere ignorar. S.. pág.

en su correspondencia con el pastor F'ñster. el tiempo indispensable para permitir que las múltiples representaciones del pensamiento inconsciente se encadenen.un objeto erógeno. CmwpondoM ovoc b pdew phskr. es decir el desplazamiento incesante de una representación sexual a otra no sexual. Definici6n de una pulsi6n sublimada Abordemos ahora la sublimación en su relación con 2 h d . el duelo consecutivo a la pbrdida.. cada del 9 de febrem de 1909. y la elaboración consecutiva a la interpretación. Dallimud. en este caso el psicoanalista. Pero a la exigencia de tiempo se le agrega ademhs el peso del dolor inherente al ejercicio inconsciente del pensamiento. y a renunciar entonces a su inclinación a ceder de inmediato al placer de una satisfacción sexual directa! La sublimici6n es una defensa contra La mtidacci6n directa de k pulsi6n. . no duda en reconocer que las vías de la sublimación son demasiado trabajosas para la mayoría de los pacientes. Se ven constrefiidos a someterse a las exigencias del trabajo analítico que implica un tiempo de dominio de las pulsiones -y por lo tanto una parte de sublimación-. S. La sublimación consecutiva a la pasión en la transferencia. es penoso. o incluso como ese otro trabajo que implica para el analizante integrar en si la interpretación enunciada por el analista (trabajo denominado de elaboración). para el analizante sublimar es una actividad dclorosa Freud. el proceso de sublimación se desarrolla tan lentamente como por ejemplo el trabajo de duelo.1972. Ya que pensar. todos ellos requieren mucho tiempo.

entonces. la sublimación es considerada por Freud como uno de los cuatro modos de defensa empleados por el yo contra los excesos de la pulsión. h pulsiones y sus . diremos que una pulsi611 es sublimada cuando su fuerza es desviada de su primera finalidad de obtener una satisfacción sexual para ponerse al servicio. Tengamos presente que la pulsión jamtis logra tomar la vía de la descarga directa y total. el flujo pulsional puede estar sujeto al destino de la represión. 4 En pon de una mayor claridad mndensamoa dan destinos de la ailsi6n en uno aolo. o mmwrts en realidad -~~~ La iam d&in08 que P w d ae ocupa de difek&ryla nielia sobre s f mismo y I i hveni6n ds I i puhidn de d v i en pasiva. Cf. vuelta sobre e i m ~ i w. Este mismo flujo tambi6n puede encontrar -segundo destino.otra fonna de oposición: el yo retira el flujo pulsional del objeto s e d exterior sobre el cual había reeai'do y lo vuelve sobre s f mismo. en un fantasma e l investimiento que cargaba el objeto sexual es reemplazado por una identificación del yo con ese mismo objeto.lo sexual. le opone una acción defensiva. La formación psfquica característica de este segundo destino en el cual la pulsión vuelve 806n el p m p w y o 4 es el fantasma Asi. Estos modos de defensa son denominados más frecuentemente los destinos de la pulsih. Precisamente. dará lugar al stntoma neurótico. El tercer avatar del flujo pulsional consiste en una pura y simple inh&ición. la moción pulsional es desviada y toma la vía de la sublimoc i h En este caso. ni como un estado pasional de la transferencia. el que en realidad nos interesa-. En primer lugar. sino como siendo una moción pulsional que tiende a satisfacerse de modo inmediato. LB pulsión inhibida se transforma entonces en afecto tierno. o de una tentativa de represión seguida de un h a s o que. por temor a ser desbordado. Y finalmente -cuarto destino. ya que el resultado final de una pulsión va a depender de la barrera que encuentre en su camino. estudiado ahora ya no como un recuerdo insoportable. porque el yo.

como toda pdsión. se mantiene constantemente activa (est4 o no sublimada la fuena de su actividad permanece constante. la satisfacción es irremediablemente parcial. de la ternura producto de la inhibición. Lo que queremos decir es que la fuena pulsional sublimada sigue siendo siempre sexual porque la fuena de donde proviene es sexual. Para que la pulsión sea sublimada. es decir. Ahora bien. y permanece siempre activa porque puesto que su fin jam6s es alcanzado plenamente. Tr6tese del síntoma producto de la represión. Falta aún precisar que una pulsión sublimada depende tambign de dos propiedades comunes a toda pulsión. y por otra.su empuje insiste y persiste. ya sea la satisfacción sexual (pulsión reprimida) o no sexual (pulsión sublimada) s610 puede ser una satisfacción parcial o. Sabemos que el fin de una pulsi6n es el alivio procurado por la descarga de su tensión. ya sea artística. para que obtenga una satisfacción no sexual. intelectual o moral. la sublimación consiste en reemplazar el objeto y el fin sexuales de la pulsión por un objeto y un fin no sexuales. será preciso que se sirva tambihn de un objeto no sexual. como toda pulsión. o aun de la obra artistiea producto de la sublimación. en definitiva. de una misma satisfacci6n parcial. Por lo tanto. Ahora bien.entonces. la pulsi6n sublimada. la pulsión sublimada. insatisfacción. a pesar de ser fundamental para el proceso de sublimación. jam6s alcanza). la libido es siempre sexual). el cambio del fin sexual de la pulsión en beneficio de otro fin no sexual 9610 ser6 posible con la condición de que se cambie primero el medio empleado para la obtención del nuevo fin. si se quiere. del fantasma producto de la vuelta de la pulsión sobre el yo. preserva la cualidad sexual de su energía (trátese de una pdsión sublimada o no sublimada. de una ñnalidad social. reconoceremos allí las expresiones diversas de una misma insatisfacción. pero tambihn sabemos que como esta descarga jam6s es completa. A los ojos de Freud los . Por una parte. es decir. esta doble sustitución de objeto y de fin no basta para definirlo. es decir. En consecuencia. siempre en busca de una plena satisfacci6n que.

La sublimación designa la capacidad plástica de la pulsión Pero. 3 4 . La sublimación no es tanto una satisfacción cuanto la aptitud de la pulsi6n para encontrar nuevas satisfacciones no sexuales. Por lo tanto podemos fmmular la siguiente conclusión: Una pulsión sublimada será llamada s e x u a l si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal.p6g. ya no 6 Tem [el artista1 a610 lo log~a [[dar forma artle-ties a fantasmas1 porque los otros hombres sienten la misma inaatisfaecidn que 61 en relacidn con la renuncia exigida en lo real y porque esta misma inaatiafaeeidn ea un fragmento de la realidad' (RCsultats..seres humanos son seres deseantes cuya única realidad es la insatisfacción. si queremos ser rigurosos. debemos distinguir con claridad la pulsión sublimada de la operación de sublimación que la hizo posible. P.F. F'reud lo escribe con mucha precisión: la sublimación es la "posibilidad de cambiar el fin sexual (. maleabilidad de l a f u e n a pulsional. a la sublimación? Por la vía de la búsqueda vana de una satisfacción imposible. es decir de una descarga total. y será llamada no sexual si pensamos en el tipo de satisfacción obtenida y en el objeto que la procura. . debemos matizar esta última conclusión.) por otro. IdLes. 1 4 1 ) . 1 9 . la sublimación es una satisfacción parcial obtenida gracias a objetos distintos de los objetos sexuales eróticos. en suma.. Sublimación quiere decir sobre todc plasticidad.6 &u6 es lo que caracteriza.U. MI)mea1 .

Por cierto. . obtener placer en descubrir las partes genitales ocultas del cuerpo de la mujer. :Lo m d auud 'cuitumi'y b nrwimidod modem. en la sublimación el cambio de fin 8610 puede operarse si hay cambio de objeto: el cuerpo en su totalidad sustituye la región local de los órganos genitales. y su transformación ulterior en sed de saber. en la pulsión voyeurista sublimada. Un ejemplo de sublimaci6n: la curioeidad sexual sublimada El caso de la curiosidad sexual infantil como expresión directa de la pulsión voyeurista. Como ya lo habíamos dicho.s es decir. Obraa mmpletaq tomo iii. el pcrsqje de una satisfacción a otra. 1973. Podemos decir con Freud que la pulsión de ver está sublimada "cuando es posible arrancar su interbs [curiosidad1 de los genitales y dirigirlo a la forma fisica y total". m4s bien que un modo particular de satisfacción. Ahora bien. el todo toma el lugar de la parte. la capacidad de cambiar una satisfacción sexual por otra. el hecho mismo de la sustitución. la operación misma de cambio. El primer tin de la curiosidad sexual es. la exploración sexual del cuerpo femenino por el niiio puede transformarse m4s tarde en el adulto. hablando con propiedad. ilustra bien esta sustitución de una finalidad sexual por otra desexualizada. en deseo de un saber m8s global. y completar así la imagen incompleta de un cuerpo parcialmente velado. desexualizada El destino de la pulsión que denominamos sublimación es. tanto el fin como el objeto cambian de naturaleza: el fin primeramente sexual (obtener el placer visual de descubrV y exh d . gracias a la sublimación. la sublimación es. ante hdo. Por lo tanto. Madn4 Biblioteca Nueva. por ejemplo.sexualw.S .

la que empuja al artista a engendrar su obra. obtener el placer de conocer la anatomfa del cuerpo). y el objeto sexual y local (órganos genitales) se transforma en no sexual y global (el cuerpo como objeto & estudio). tendencias hostiles y horno-les respecto del padre. en la cual tanto la curiosidad sexual infantil como otras formaciones pulsionales están sublimadas. el empuje sexual de las pulsiones inconscientes se transforma en el niiIo en angustia fóbica conciente. ligada a un objeto m8s global y desexualizado (el cuerpo entero como objeto de conocimiento cientíñco). se transforma de modo progresivo por la mediación de la sublimación. que velaba el lugar sexual erotizado y atraia la curiosidad infantil. La imagen local. Una parte de la libido será transformada en angustia luego de haber sido sometida a un in- . en una imagen global del cuerpo que despierta el deseo de saber propio del creador. la sublimación de la pulsión voyeurista consiste en el pasaje de una satisfacción erótica y parcial. Asf. ligada a un objeto erótico local (los órganos genitales femeninos). la de conocer y de producir. Es 6sta otra sed. seguir6 dos destinos. la energía libidinal propia de las pplsiones que anidan en Juanito (pulsiones sádicas hacia la madre. Se trata del caso de un niño de cinco aiios. pulsiones fdlicas que originan la masturbación). presa del miedo a ser mordido por caballos en la calle. En efecto. Para ilustrar mejor el proceso de la sublimación vamos a apoyamos en una célebre observación clínica de Freud.plomr el cuerpo sexunl femenino) se transforma en fin no sexual (por ejemplo. pulsiones voyeuristasexhibicionib tas. "Juanito*.7 Este miedo fóbico infantil de estar expuesto en la calle al peligro de los animales proviene de la transformaci6n en angustia de la energía libidinal de las pulsiones. a otra satisfacción no sexual pero igualmente parcial.

Lo s u b l i m i ó n requiere de In interuención del yo narcisista pam producirse. para referirlo a otm objeto no sexual y así obtener una satisfacción igualmente. Las dos condiciones del proceso de sublimación 1. ñnalmente asigna a esta libido un nuevo fin no sexual. Insistamos una vez m8s en el hecho de que la libido sublimada jamás pierde su origen sexual. Pero el hxito de este cambio desexualizante depende de una operaci6n intermedia decisiva para toda sublimación: primero el yo retira la libido del objeto sexual. hemos afirmado justamente lo contrario. por ejemplo artística. sino tan s61o de desexualizar su objeta. Desexualizar equivale a sustraer el investimienta libidinal que carga un objeto considerado erótiw. el fin inicial de la pulsión de obtener una satisfaeeión sexual directa se sustituye ahora por una satisfacción sublimada. gracias al placer intermediario de gratuicación narcisista del artista. ser6 sublimada bajo la forma de un muy vivo interhs del niilo por un objeto no sexual y global: la música. Pero iqu6 se entiende por desexualización? El término es ambiguo ya que podría dejar pensar que ya no hay libido sexual en la pulaidn. O Hemos empleado la expresi6n Ysatisfaeei6ndesexualizada*.tento fallido de represión. Mientras que otra parte de la energía libidinal. la que escapó al intento de represión. . Como podemos observar. Ahora bien. De lo que se trata en la sublimaci6n no es de "desexualizar globalmente" la pulsión. no sexual. luego la vuelve sobre si mismo y . Es este narcisismo del artista el que condiciona y sostiene la actividad creadora de su pulsión sublimada. Este nuevo investimiento libidinal que carga los sonidos y la armonía musical inicia un largo proceso de sublimación que se continuará hasta la edad adulta cuando Juanito llegue a ser un excelente músico.

nos referimos principalmente al hecho de que responden a ideales sociales que exaltan la creación de nuevas formas signiñcantes.En este punto debemos hacer una precisión. Las relaciones de esta formación de ideal mn la sublimacidn no siempre fueron claramente elucidadas . el pasaje de una satisfacción erotizada e infantil a otra no erotizada e intelectual. 2. tal mmo lo vimos en el caso de Juanito. No toda desexualización es por ello una sublimación. que las obras creadas por sublimación adquieran un valor social no significa. que respondan a una utilidad social determinada. Se trate de un pintor. no podría desarrollarse sin el sosten imprescindible de los ideales simbólicas y de los valores sociales de la Bpoca. La prueba más tangible de esto es la precocidad de los procesos de sublhción en los niños. como por ejemplo la actividad del trabajo cotidiano o las actividades del ocio. todos ellos están entregados a una tarea cuyo resultado no puede ser medido por medio de criterios de eficacia. necesariamente. O El proceso de sublimación. los productos artísticos. intelectuales o morales no están sometidos a ninguna exigencia practica en particular. Ahora bien. hemos de situar primero la segunda condición necesaria para este proceso. de un músim. de utilidad o de ganancia. Pero iquB es lo que especifica entonces al proceso de sublimación? Para responderlo. interiorizados e inscritos en el yo del creador. Cuando a f i m o s que los objetos que procuran la satisfacción sublima& son objetos desexualizados y sociales. pero en cambio. o tambi6n en la renovada puesta en juego de las pulsiones sublimadas en el marco de la cura analítica durante el trabajo del analizante. de un niño o de un analizante. En general. El ideal del yo inicia y orienta la sublimaci6n. Estos ideales sociales. una desexualización. es decir. son parte integrante de esa formación psíquica fundamental que Fkeuá denomina ideal del yo. Dicho de otra manera. hay deserlializaciones que no tienen relación alguna con la sublimación. toda sublimación es.

por Fkeud.8 NO obstante, podemos añrmar que el ideal del yo cumple dos funciones respecto del proceso de sublimación. En primer lugar, tal como acabamos de seiialarlo, el ideal juega el rol de desencadenante del proceso, wn la particuiaridad de que, una vez iniciado el movimiento de sublimación, el impulso creador de la obra se separa del ideal del yo que lo había suscitado al comienzo. En el caso de Juanito, es sin duda la música -ideal anhelado por el padre- la que toma la forma del ideal del yo incitando al nifio a gozar del placer auditivo de los sonidos y las melodías, y a compensar de esta manera el sufrimiento neur6tic0 de su fobia Una vez experimentado el primer goce auditivo, el impulso pulsional de la sublimación se transformar&en puro gusto por los sonidos, fusión íntima, fisicamente sensual, con la materialidad del espacio sonoro; de allí en m&s, toda referencia ideal, toda norma o valor abstracto se reduce y s e funde en el seno de este contacto siempre sensual y apasionado que mantiene el artista con los materiales de su creación. A esta primera función de incentivo simb6lico se le suma una segunda según la cual el ideal indica la direccidn del movimiento iniciado. Precisamente, esta segunda función referencia1 del ideal del yo permite aclarar una formulación freudiana retomada frecuentemente pero rara vez explicitada. Cuando Freud añrma que la sublimación representa la satisfacción de la pulsión sin la represión, esto no significa en modo alguno que la fuena pulsional sea descagada, plena y libre de toda constricción. Por cierto, la expresión 'sin represión" quiere decir ausencia de una censura que impida el paso del empuje de la pulsi6n. pero no por ello implica la idea de una fuerza pulsional erratiea y disminuida. La sublimación de la pulsión no es por cierto la represión, pero es no obstante una constricción impuesta a la actividad pulsional bajo la

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La vie 6?xueUe , . . .

forma de una desviación del curso de su flujo hacia una satisfacción distinta de la satisfacción sexual. Ahora bien, el elemento que impone este desvío no es la censura que reprime, sino justamente el ideal del yo que exalta, guía y enmarea la capacidad pldstica de la pulsión.

Enioque lacaniano del concepto de sublimati6n: "la sublimación eleva el objeto a la dignidad de la cosaw
La teoría lacaniana de la sublimación descansa i n t e gramente en una proposición princeps formulada por Lacan en su seminario sobre La Ltica del psieoandlisis: "La sublimación eleva un objeto (narcisista e imaginario) a la dignidad de la Cosa." Nos limitaremos aquí a explicar el sentido general de esta fórmula partiendo del efeeto provocado por la obra -producto de la sublimación- en aquel que la mira. Ya habíamos subrayado una primera característica de las obías creadas por sublimación: son en principio objetos desprovistos de toda finalidad práctica y que responden a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente bajo la forma del ideal del yo del creador. Pero la especificidad de las producciones intelectuales, cientificas y artísticas elaboradas con la fuena sexual de una pulsión sublimada reside principalmente en su cualidad de objetos imaginarios. Estas obras, y en especial la obra de arte, prototipo de creación producida por sublimación, no son cosas materiales sino m& bien formas e imágenes nuevamente creadas, dotadas de una singular eficacia. Se trata de imágenes y de formas significantes trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestm cuerpo, más exactamente, de nuestro yo inconsciente narcisista. Ahora bien, estas obras imaginarias de la sublimación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el espectador: lo deslumbran por su fascina-

ción, y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suspendido que había llevado al artista a engendrar su obra. ¿Que deducir de esto sino que una representación de nuestro yo narcisista, proyectada afuera en la existencia objetiva de una obra, ha sido capaz de reenviar al espectador a su propio deseo de crear? Una imagen modelada por el yo ha provocado en el espectador un similar movimiento pulsional hacia la sublimación, es decir, hacia una satisfacción no sexual, global, cercana a un vacío infinito, de un goce sin límites. Elevar el objeto narcisista a la dignidad de la Cosa quiere decir, entonces, que la impronta del yo del creador, objetivada en obra de arte, h a abierto en el otro la dimensión intolerable de un deseo de deseo, de un deseo en suspenso sin ningún objeto asignado. El objeto imaginario y narcisista -verdadera condensación de estos tres componentea que son la fuerza pulsional, el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra- se disuelve y se disipa ahora en el vacío de la emoción intensa y poderosa que suscita en el admirador fascinado.

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Resumen

Resumamos de modo esquemático los rasgos principales de una pulsión sublimada: - La fuente de la cual proviene es, como para toda pulsión, una zona erógena y por lo tanto s e x d . -El empuje de la pulsión, marcada por el origen sexual de su fuente, sigue siendo siempre, independientemente de su destino, libido sexual. - El fin específico de la pulsión sublimada es una satisfacción pqcial pero no sexual. - El objeto especifico de la pulsión sublimada es igualmente no sexual. -En suma, una pulsión sublimada serh llamada se-

xual si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal, y serti llamada no sexual si pensamos
en el tipo de satisfacción obtenida (parcial) y en el objeto que la procura. - La sublirnación no es, hablando con propiedad, una satisfacción, sino la capacidad plástica de la pulsiún de cambiar de objeto y de encontrar nuevas satisfacciones. La fijeza de la pulsión sobre un objeto sexual se opone a la movilidad de la sublimación desexualizada. -El movimiento de la sublirnación, que se origina en una fuente sexual y culmina en una obra no sexual, sólo puede cumplirse con dos condiciones. Por una parte, el yo del creador debe estar dotado de una particular potencialidad narcisista capaz de desexualizar el objeto sexual cargado por las fuerzas pulsionales arcaicas que resultan de la fuente sexual. Por otra, la creación de la obra producto de l a sublirnación responde a los canones de un ideal anhelado por el yo narcisista del creador. Insistimos: una actividad de origen sexual, desexualizada a travds del narcisismo, orientada hacia el ideal del yo y generadora de una obra humana no sexual, tal es la dinhmica pmpia del movimiento de la sublimación. Para concluir, resumamos ahora los rasgos de las obras creadas gracias a la actividad de una pulsión sublimada: - La obra producida por sublim8eión no tiene ningunn finalidadpráctica o utilitario. - La obra de la sublirnación responde a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente en el ideal del yo del artista creador. - Las obras de la sublirnación son imagenes y formas significantes nuevamente creadas, mzís bien que cosas materiales. - Se trata de imsigenes y de formas trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestro cuerpo, o m6s exactamente a la manera de nuestro yo inconsciente narcisista. - Las obras imaginarias de la sublirnación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el especta-

dor: lo deslumbran por su fascinación. .La obra de arte. el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra. 1 . se disuelve y se disipa ahora en el vacio de la emoción intensa y pode rosa que suscita en el admirador. y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suipendido que había llevado al artista a engendrar su obra. verdadera condensación de esos tres componentes que son la fuerza pulsional.

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre la sublimación Selección bibliográfica sobre la sublimación .

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una sublirnación y pueden incluso hacerse concientes apoybdose en alguna singularidad real. hábilmente aprovechada. efectivamente. Lacan sobre la sublimación Freud La sublimaci6n es una defensa operada por el fantasma Las fantasías son.Fragmentos de las obras de S : Freud y de J.[11 1 La sublimaeión es u n medio de atenuar el contenido sexual de l a transferencia entendido como una verdudem formación pubional en l a cura Otras [transferencias1 muestran un mayor artificio. antep6rticos psíquicos erigidos para bloquear el acceso a esos recuerdos. al mismo tiempo sirven a la tendencia de refinar los recuerdos. de sublimarlos (1987). han experimentado una modificación de su contenido. de la persona o las circunstancias del m6dico (1905). t21 .

y por otra la dominación y la sublimación de .. pero psíquicamente afín al primero. Como las vias de la sublimación la pulsión rebelde C son demasiado penosas para la mayoría de nuestros pacientes. para nuestros pacientes.[31 La iublimaci6n consiste en un abandono del fin sexual de la pubi6n La sublimación es un proceso que se relaciona con la libido objeta1 y consiste en que el instinto se orienta sobre un fin diferente y muy alejado de la satisfacción sexual (1914). . ya no sexual. es lo que designamos con el nombre de capacidad de sublimacidn (1908). la descarga de la satisfacción. la curiosidad sexual sublimada en doseo de saber Cuando las ondas de la excitación concomitantes a la pubertad [de Leonardo] lleguen hasta el adolescente C.Sublimar es. ) .) la parte m8s considerable del instinto sexual podr8 .[51 Un ejemplo de sublimaci6n.[41 a La sublimaci6n designa la capacidad pMetica de la pulai6n Esta posibilidad de cambiar el fin sexual primitivo por otro. una actividad doloroaa Un Bxito perdurable del psicoan6lisis depende de las dos vías que logra abrir: por una parte. gran parte de las veces nuestra cura desemboca en la búsqueda de la satisfacción (1909).

.[81 La transformación de la libido objeta1 en libido narcisista trae consigo un abandono de los fines sexuales. en un deseo general de saber..[71 La intervención del yo es una de las dos condiciones del proceso de sublimación.. son desviados de sus fines sexuales y di- . una especie de sublimaci6n (1923).. La sublimación comporta una des-li%asión bqjo la forma de una vuelta namirwta sobre el yo Nos hallamos aquí nuevamente ante la posibilidad de que la sublimación tenga efecto siempre por mediación del yo (1923). esto es. o sea.) que puede derivarse hacia el arte ("sublimaci6nn)cuando es posible arrancar su interés de los genitales y dirigirlo a la forma física y total (1905).[91 El ideal del yo (aquí valores soeiakd orienta el proceso de sublimación Los impulsos sexuales son aquí objeto de una sublimación. curiosidad sexual (. y escapar&asi a la represión (1910). una desexualización.161 * El objeto de la pulsión sublimada ea un objeto más global que el objeto sexual .quedar sublimada merced al temprano predominio del ansia sexual de saber.

[l21 La sublimnción es un destino de ia pulsi6n distinto de la represión La sublimaci6n no deja de ser por ello una satisfacci6n de la pulsión. faltos ya de todo carticter sexual 1917).[111 La sublimaeión es un coneeptoprobkm&tieo h u d relaciona la sublimaeión con los W b e como tales.[l31 La sublimaci6n es elpasqie de un objeto irnagiluvllUVlo a un vacío real (la Cosa) Entre el objeto tal como esta estmcturado por la relación narcisista y das Ding [la Cosa] hay una diferencia y . le damos el nombre de sublimación (1933).[101 * A cierta clase de modificacione~ del fin y cambios de objeto. toda la dificultad de su teorizaci6n.[l41 . en el espacio de esta diferencia se sitúa para nosotros el problema de la subiimaci6n. en las que entra en juego nuestra valoración social. y en esto reside.rigidos a fmes socialmente mtis elevados. y ademtis sin represión. precisamente. para los analistas.

[ló] El arie. Madrid. Madrid. Biblioteca Nueva. Madrid.en Los orígenes del psicwnálisis. tomo 1. Freud avec O. precisamente en tanto que ella no puede ser representada por otra cosa. Ptister. Obras completas. tomo 11. 2029. Gallimard. [31 Carta al pastor Pfister del 9 de febrero de 1909. en Corresnondance de S. pág.La sublimación eleva un objeto [narcisista e imaginario] (. pág. pág. 1973.. (. estar6 representada siempre por un vacio. 3566. [21 Anúlisis fragmentario de una histeria (caso "Dom?. la religión y la ciencia son distintas maneras de tratar e l vacfo de la Cosa Esta Cosa. Biblioteca Nueva. Obras completas. Biblioteca Nueva. Obras Completas. págs.) Pero en toda forma de sublimación el vacío ser6 determinante. todas cuyas formas creadas por el hombre son del registro de la sublimación. [41 Introducción a l narcisismo. 1973.[161 Referencias de los fragmentos citados La.. 998.í974. [S] La moral sexual cultural" y la nerviosidad moder[l] "Manuscrito .. 46-47. 1973.. tomo 111.)a la dignidad de la Cosa.

173.. nes introductorias al psicoanálisis. Madrid. [ 3 1 El Seminario. 160. Madrid. Obras completas. Madrid. ~- l . Dáa.2711. 1973.2130.. Madrid. 136. Biblioteca Nueva. Biblioteca Nueva. pág. Biblioteca Nueva. 1184. 1973. Paid6s. 1973. . tomo 11. . recuerdo infantil de Leonardo da Vinci. pág. Biblioteca Nueva. [ll]' & angustia y la vida in&ntivaa en Nuevas leccio. ( 8 1 El yo y el ello. 3155. tomo 11. Obras completas. 122. [:21 El Seminario.Obras completas. La itica del psicoanálisis. 138. 1973. [ S I Ibid. libro VII. Paidós. [ 7 1 Des ensayos pam una teorla sexual. 1986. Obras completas.na. [ l o 1 YIntroducci6n al psicoanálisis" en Lecciones introduetorias al psicoanúiisis.* ~ á e1252.. Madrid. t i 6 1 lbtd. . pág. 1616. ptíg. Obms completos. cit. [6] un. 1973. pág. tomo 111. Biblioteca Nueva. pág. Biblioteca Nueva. . Obms com~letas. pág. op. tomo 1 1 . [16l Ibid. pág. tomo 111. libro X I . libro VII. Madrid.. pág.2720.. La dtica del psicoanálisis.tomo 11. Argentina. pág. .Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Barcelona. 1973. [ 1 4 1 El seminario.

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El concepto de IDENTIFICACION .

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operado por Lacan. La subversión freudiana del esquema tradicional y fundamentalmente la inversión m8s radical del mismo suscitada por Lacan. una idea recibida. Tanto el tratamiento operado por Freud como aquel. sin ser concientes de ello. sino presentar su articulación esencial desde el punto de vista lacaniano. constituyen cada uno a su manera una verdadera subversión de la forma habitual de concebir la identificación. se identifica con B. revelarán. Cuando empleamos comentemente el término 'identificación" vehiculizamos. concluimos que A adopta los rasgos de B. ya bien individualizada.El concepto de identificación Una perspectiva lacaniana El objetivo de este capítulo no es profundizar tal o cual aspecto de la noción de identificación. resultante de la opinión común. La persona A. ser6 modificado en profundidad por el pensamiento psicoan8litico. un problema teórico preciso cuya solución adecuada es el concepto de identificación. se transformar6 progresivamente por identificación en B. en psicoan6lisis tenemos una forma radicalmente opuesta de comprender la relación identificatoria. cada una. Este esquema. vagamente tomada de la psicosociología Esta se reduce a un esquema muy simple compuesto por dos personas diferentes -A y & ligadas entre si por una retación de identificación. En consecuencia. Ahora bien. iCu6les son estos problemas con los cuales se enfrentan Freud y Lacan? Responder a esta pregunta equivale a reencontrar la enc~cijadas freudiana y laca- . muy diferente.

con Freud abandonamos el espacio usual de la distancia entre dos personas. y finalmente descubrimos. Del esquema recibido mantenemos ambos términos -A y E%-. que la así llamada identificación s610 tiene lugar entre dos instancias inconscientes. mnaer- - . Por lo tanto.niana que hacen necesaria la existencia del concepto psicoanalítico de identificación.* DigPimoslo claramente: la identificación tal * F w d rara vez explicita esta guatituci6n que. subvertimos sus bases situhdolo y situándonos tambien nosotros en un timbito muy diferente. nos introducimos en la cabeza de una de ellas. aislamos la identificación como un proceso específico del dominio del inconsciente. lejos de unir a dos individuos distintos transformándose el uno en el otro. así como su transformación del uno en el otro. Encrucijada freudiana del concepto de identificación La identificación. En efecto. iQu6 hicimos? Sustituimos las relaciones intersubjetivas por relaciones intrapsíquicas. mando en realidad este en la base de gran cantidad de importantea adelantos te6rima. el Ambito psíquico. ~aeaies en donde Freud enuncia mn clandad la ~ s t i h i a 6 n de un ser humano por una inataoeis psfguira. se produce por el contrario en el espacio psíquico de un solo y mismo individuo. A mntinuafi6n transRbimos dos . origina Frenientes mnfusionea en loa escrita analltims. El primem wtA tomado de Dosloyw&y y el parricidio: 'En mnjunto. la iclaci6n entre ia p m n a y el objeto paterno se ha transformado. la modificación freudiana del esquema habitual de la identificaci6n recae sobre un punto esencial: el espacio en el cual se encuentra contenido el esquema. al quedar silenciada. al pensarlo a traves del prisma del inconsciente. en el interior mismo de este dominio. pero ahora.

en cambio que ese mismo hijo sea presa de un repentino desmayo d . a . o para ser m4s precisos. no se presenta a la manera de los fenómenos de semejanza. tnm iü. mnstituyendo una ~paaici6n de la misma obra en un nuevo esenario. O b m compielos. Por cierto. P a r a un p a i d s t a . O b m s e o m p ~tomo . en una relaa6n entre el yo y el supe@. 1973. de imitación psicológica o de mimetismo animal. nos parece por el contrario la omeba indiscutible del advenimiento de una identificakón inconsciente. A diferencia de estos fenómenos. entre el yo y la representación inconsciente del padre muerto. se reproducen ahora dentm del yo [mismo]' (Madrid. caráeter histérico. 3010).pág.' (Madrid. pero jam4s alguna de estas manifestaciones muestra t a l cual el mecanismo que opera en una identificación psíquica inconsciente. que un hGo reproduzca el comportamiento de su padre desaparecido no es un buen ejemplo de identificación t a l como nosotros la entendemos. Ante este joven desmayado. Biblioteca Nueva.* E s t o es lo que quisiera vando ni mntenido. mn e l mal ni yo se identifica. 2. contrariamente a lo que se podría creer. El dato clínico observable de una identificación es siempre indirecto. el padre del nido y el padre muertn non dos personajes mmpletamente distinta: el padm que el niño imita es nna persona: el otm padre. en una cura analítica podemos reconocer exteriorizaciones clínicas indirectas de la identificación. el psicoanalista reconocer4 la manifestación de una identificación inconsciente entre el yo del joven y un padre muerto. la identScaci6n inconsciente s610 es perceptible de manera indirecta. muerto. 1I. Bibliiteca Nueva. el segundo msaK lo d a i i m o s de Psimklo & los mosrur v Mólias dd w: %dosloa keam re&mxoa deoannfadoa entm el obj& atemr y yo total. que reflejan de modo bastante transparente la causa que los provoca. Por ejemplo. fuera de nuestro espacio habitual y que no puede ser percibido en forma directa por medio de nuestros sentidos.600).como es concebida por el psicoan4lisis freudiano es un proceso de transformación efectuado en el seno mismo del aparato psíquico.pág. ea una representaa6n pfquica inmnseiente. 1973.

: Ei yo y d db. 1973.transmitir al lector: cuando de lo que se trata es del inconsciente. se enfrenta a un problema diferente. estamos en otro lado. S. heterogBneo. dos polos 4 1 yo y el objeto.' En efecto. denominado por Freud "ello psíquico". en el lugar impersonal e inconsciente de ese otro individuo. ' . planteemos con brevedad lo esencial de la en-cijada l a m i a n a .\Lacan.entran en una relación de identificación.e l yo y el obje+. descnnoeida e inmndente' (Freud. Obms eom&los. tanto el yo como el objeto son considerados aquí tan 8610 en su estricto estatuto de instancias inconscientes. mds delicaWn indinduo es un ello pnlquim. Es Bsta la encrucijada freudiana del concepto psicoanalítico de identificación: d a r un nombre a l proceso inconsciente realizado por el yo cuando este se tmnsfoma en un aspecto del objeto. en cambio. dejamos de estar en el nivel del individuo reconocido de acuerdo con un conjunto de referencias psicológicas y sociales. Insisto. Encrucijada lacaniana del concepto de identificación Mientras que Freud propone el nombre de identificación para denominar la relación de intricación entre dos instancias inconscientes . tamo m. muy singular. Pero antes de explicitar la naturaleza de estas dos entidades y de desarrollar la teoría freudiana de la identificación. en el seno del dmbito inconsciente.Madrid BibLideca Nueva. 2707). dejamos de estar en el terreno conocido de una persona entre otras movi6ndose en el habitual espacio tridimensional. estamos en este espacio psíquico preocupados por entender cómo.@s.

por medio del concepto de identificación. el sentido del proceso se invierte. sino de nombrar una relación en la cual uno de los t6rminos crea al otro. y esto es lo mtís importante. o formulado de manera mtís correcta. sino que ademds. Para Lacan. una torsión aun mtís sustancial del pensamiento. Volveremos sobre ello. es decir que el rol activo que antes jugaba el yo es ahora ejecutado por el objeto. . Mientras que F'reud transplanta el esquema tradicional al desplazarlo del espacio psicol6gim y tridimensional al espacio inconsciente. Hay aquí. dar un nombre al p m m de causación del sujeto del inconsciente. Estamos lejos ahora del esquema tradicional de la identificación comprendida como una transformación entre dos términos previamente existentes A convirti6ndose en E+ estamos ahora ante un esquema muy distinto. respecto de Freud. la producción de un nuevo sujeto. Así. el esquema de la causación de uno de estos términos producido por el otro. Lacan opera ademtís una doble inversión: la identificación no s610 es inconsciente. no sólo significa engendramiento.la identificación es el nombre que sirve para designar el nacimiento de una nueva instancia psíquica.do y difíeil. Lacan resuelve un problema psicoanalítico fundamental: dar un nombre a l proceso psiquico de constitución del yo. El concepto lacaniano de identificación responde a una encrucijada m& radical que la encmcijada freudiana. puesto que ya no se trata de dar cuenta de la relación entre dos términos relativamente bien constituidos -un yo determinado se identifica con un objeto igualmente bien definido-. En lugar de que A se transforme en B -como sucedía en el esquema freudiano-. Resumiremos en pocas palabras la encrucijada lacaniana sin abandonar el l6xico freudiano: el agente de la identificación no es ya el yo sino el objeto. es B el que produce a A La identificación significa que la cosa con la cual el yo se identifica es la causa del yo.

esta segunda categoría de identificación que llamaremos parcial. precisamente. incluidos los de k e u d . Cla. eit.op. la defmición del objeto. m m ya mbemog irnonsiente"(El yo y ei ~110. y el objeto con la persona del otro. julio de 1985). pdg. En cuanto concierne al yo. y sólo un aspecto. les pedir6 que acepten sin más examen la acepci6n freudiana de un yo inconsciente. les propondr6 reagrupar las diferentes acepciones freudianas de este concepto en dos grandes categorías. .Las categorías freudianas de la identificación Premisas: i Q ~ tes ! el objeto? Con vistas a establecer ulteriormente las distinciones lacanianas de la identificación. provienen del hecho de que a menudo se confunde el yo con la persona que somos. siñcar es siempre un gesto te6rim a r b h h . d tema de la identifiici6n (Hamburp. en la cual el yo se identifica con un aspecto. del objeto. Pero antes de abordar cada una de estas categorías. examinemos primero el estatuto de estas entidades inconscientes que denominamos yo y objeto. No hay una cl~ñcaei6n del m q t o de identificación en la obra de Freud que mente mn el acuerdo unánime de ks psimanalistes.8 En cambio. 3 Tem el p es también. 21m. me parece indispensable para la prosecución de nuestro estudio el que nos pongamos de acuerdo acerca del sentido de la palabra objeto. Ahora bien. poco feliz. una eonBrmM6n de la diversidad de los enfoques nos ea pmpoidonada por la lectura de los Qnimentos prepamtorba para el 34* Congreso de la Aaoe*iei6nR b a n d l t i ca Internacions~dedicado. el tdrmino objeto. Y por otro.. a saber. Intentar6 desarrollar aquí únicamente aquello que me parece que plantea la mayor dificultad. Muchos malentendidos en los escritos psicoanalíticos.Wor un lado la identificación total operada entre la instancia psíquica inconsciente denominada yo y esa otra instancia igualmente inconsciente que podemos denominar objeto total.

reviste aquí. puede corresponder a una evocación muy lejana de alguien que quiztí jamtís existi6: un personaje mitol6gico. para ser mtís exactos.a h o r a aislado y separado por completo de la figura del ances- . Vetímoslo: tomemos por ejemplo la escena de una madre que e v m ante su hijo a un lejano ascendiente familiar. Ante todo. El otro. En realidad. a la espera de un otro exterior que venga a ademame a ellas. la palabra objeto no designa la persona exterior del otro. Para hablar con todo rigor. sino tan 8610 representaciones inconscientes. un sentido muy preciso. denominado exterior. impersonales por decirlo de alguna manera. El término objeto nombra en realidad una representación inconsciente previa a la existencia del otro. una representación que ya está ahí y contra la cual vendrtí a apoyarse luego la realidad exterior de la persona del otro o de uno cualquiera de sus atributos vivientes. puede ser percibido fuera de mi conciencia y registrado sin que yo lo sepa en el inconsciente. Para hablar con propiedad. debe mos hacer observar otras dos cuestiones: primeramente. un sencillo detalle del relato ligado al personaje evocado se inscribirtí en su inconsciente. ya sea una presencia inmediata o una evocaci6n antigua. A fin de reorganizar mejor nuestras palabras. etc6tera. una figura de la novela familiar. el objeto designa algo diferente de la representación psíquica del otro comprendida como si fuera la huella de su presencia viva inscrita en mi inconsciente. seamos mtís restrictivos y expres6monos con la debida complejidad. que jia adecuaci6n de este otro exterior al molde de una representaci6n inconsciente previa puede producirse sin que lo hayamos encontrado efectivamente como persona viva. en el inconsciente no hay representaciones del otro. Y luego. sino la representación psíquica inconsciente de este otro. observemos tambi6n que el así llamado otro. Sin que el hijo se d6 cuenta. en el contexto del problema de la identificaci611.utilizado en ocasiones para describir la figura de un otro amado y deseado. o aquello que de su perosna me es dado a percibir concientemente. Es decir que un detalle sin importancia aparente .

Una vez establecidas estas premisas. lo que nosotros denominamos objeto. Por lo tanto. considera como objeto a la persona exterior del otro elegido o a uno de sus atributos. me ver6 llevado a utilizar la palabra "objeton sin poder evitar en todos los casos la ambigüedad entre dos acepciones: la primera. es decir. examinemos ahora las dos grandes categorías freudianas de la identificación. ni siquiera el detalle percibido de modo inconsciente. deberá hacer el esfuerzo de traducirlo mentalmente por el término más apropiado 'representación inconsciente". tal como las esquematizamos en la figura 1. propongo al lector que convengamos en una regla de lectura: de ahora en adelante. hacer el esfueno de no imaginarse una persona. ni el personaje familiar rememorado. es exactamente esta representación. demasiado confusa. muy general. la segunda estrictamente analítica. empleada con frecuencia. Entonces preguntémonos: en esta secuencia. No obstante estas precisiones y a fin deexponer mejor las distintas categorías freudianas de la identificación.vino a encajar en el molde de una representación inconsciente preexistente. En suma.tm. cada vez que encuentre el t6rmino 'objeto". considera el objeto como una representación inconsciente. sino de pensar en una instancia psíquica inconsciente. . sino la representación previa confirmada ahora por la inscripción inconsciente de un detalle del relato. a fin de eliminar la primera acepción. jen dónde ubicanamos al objeto? El objeto no es la madre que habla. que consagra la existencia inconsciente del otro.

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Las idontificmioncsparcialea La segunda categoría de identificaci6n concierne a la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto.Las categorías freudianas: la identiñcación total y las identificaciones parciales La: identificación total La primera identifícaci6n total del yo con el objeto total. es esencialmente mitica: bablando con propiedad. la libido inmortal. un pedazo del cueipo que contiene integramente la fuerza paterna. mds alld de los limites de los hombres. una imagen global. el cuerpo despedazado del Padre. cada uno de ellos. iqu6 se entiende por "aspecto parcial del objeton? Puesto que convinimos en traducir la palabra objeto por representación inconsciente. el aspecto parcial del objeto sefíala el aspedo o la forma que puede adoptar una representación. a quien los hijos devorarán hasta llegar a ser.s e r un m g o distintivo.nos encontraremos en presencia de cuatro modalidades de identificación parcial. o incluso ser una emoci6n. un padre. Pem. el yo c a p a por entero el lugar paterno puesto que asimila libidinalmente (placer oral) un fragmento corporal de la plena potencia libidinal del Padre. la fuerza de la vida. El objeto total de esta identificación primaria es el Padre mítico de la horda primitiva. cuatro fusiones posibles del yo con una . o para ser mds exactos. una alegoría fundamental de la forma en la cual se transmitiría de generacidn en generación. designada en la obra de h u d con el nombre de identificaci6n primaria. y con el placer oral de comer. Según el aspecto que tome el objeto . De esta manera. dicha identificación no existe y no remite a hecho cllnico directo alguno. Existirían. Constituye mds bien uncespecie de a priori mítico. entonces. Los hijos incorporan por la boca. una imagen local.

con una forma particular de la representa15611 inconsciente. imaginaria y fantosnuítica. Claro está que esta clasificaci6n de las diversa identificaciones parciales presentes en l a teoría freudiana es arbitraria.forma del objeto. Nuestro objetivo no es retomar de modo axhaustivo la teoría freudiana de la identificaci6n. la maís estudiada de todas las identificaciones parciales y punto de partida de los desarrollos la- FREUD Identificaci6n al msgo del objeto Identificación a la imagen del objeto Identiñcaci6n al objeto en tanto emoción LACAN Identificaci6n simbólica del sujeto a un significante IdentXcaci6n imaginaria del yo a la imagen del otro Identiñcaci6n fantmmática del sujeto al objeto en tanto emoci6n . podemos establecer un cuadro de correspondencias: 1. sino presentar en forma esquemaítica sus ejes principales aproximándolos a la tres distinciones lacanianas de la identiñcaci6n: simbdlim. Así. o lo que viene a ser lo mismo.Identifhei6n parcial con el msgo del objeto Ante todo.

de un tercero y por último con el mismo rasgo de toda la serie de los objetos amados. la identificación del yo con un rasgo claramente discernible de un ser desaparecido a quien estuvimos profundamente ligados. Esta precisión. que mmite a la regla mnvenida v n el lector en la p$gina (M. Es a esto a lo que Freud denomina "identificación regresivan: el yo establece primero un lazo con el objeto. d y por mmodidad de expieión. deseado y perdido. el aspecto parcial del objeto es un rasgo saliente. ese timbre sin igual de una voz siempre reencontrada". o bien 'soy esa sonrisa esbozada sin cesar en los rostros de mis amantesn. no es sino la singular inflexión de una voz múltiple y no obstante única. recordamos que. mn toda rigurosidad. deseó y perdió están marcados por una idkntica sonoridad vocal. Es como si uno se identificara con tal o cual detalle siempre reencontrado en cada uno de los partennires de las diferentes relaciones que jalonaron la propia vida. por ejemplo. o si no "soy esa mirada incomparable que me cautiva en cada ocasión". Vuelvo a insistir.* La modalidad identificatoria de la cual hablamos puede ser ilustrada de modo muy vívido: se trata de la identificación del yo con el rasgo de un objeto amado.: 146). deseados y perdidos en el curso de una existencia. corno la utiliza h . la palabra objeto designa tan s61o el rasgo saliente del otm amqfo.canianos. deseado y perdido. concluiríamos entonces que el propio yo no es mhs que pura sonoridad. regresa Aquf empleamos la palabra "objeto' en m acepción m& amplia. Ahora bien. luego con el mismo rasgo de un segundo objeto. Si suponemos. Si este yo pudiera hablar. Aquí. y no la persona del otm del cual se separó ese rasgo. desea& y perdido. que este rasgo es el timbre de una voz y que todos los seres que uno amó. un ser amado. deseados y perdidos a lo largo de una vida. se separa de 61. declararía: 'soy esa vibración sonora. es válida para todas laa otras modalidadea de identificaciónpanial. la del otm en tanto amado. se repliega. y el objeto en sí mismo. De esta manera. el yo se transforma en este rasgo repetido incansablemente en la sucesión de los objetos amados. deseado y perdido. es decir. el objeto ea el rasgo saliente una vez insnita en el inconsciente.

distingo dos tipos de imágenes: o bien me identifico -escrib4moslo en primera persona del singular. maúlla y se desplaza como un gato. y una semana m4s tarde. deseado o perdido. Identificmi6n parcial con la imagen global &l objeto. El caso & la melancolía Una segunda modalidad de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto concierne en este caso no a un rasgo sino a la imagen del objeto. Su cuerpo adopta un andar felino. deseado y perdido es una imagen. porque sobre este tipo de identificación apuntalar4 Lacan las bases de su propia teona de la identificación simbólica. que el yo triste hace ahora suya. Es decir que la representación inconsciente del objeto amado. Ahora bien. Les pido que retengan muy cuidadosamente esta modalidad de identificación freudiana -la identificación con el rasgo distintivo-. presenta una conducta bizarra. Un día. Tbmemos por ejemplo a aquel niño cuya intensa adhesión por un gato hizo de este último su compaiiero privilegiado en la realidad intima y cotidiana. que se observa con frecuencia en diversos síndromes melancólicos: el yo reproduce con fidelidad los perfiles y los movimientos de aquel que lo abandonó. y de esta manera se convierte en el igual de su imagen total.es la identiñcaci6n patológica que tiene lugar en la melancolía. deseado y perdido. como si fuera el yo inconsciente el que enunciara y hablara-. 2. El mejor -ejemplo del primer caso -identifwmion con la imagen global. o bien me identifico con el aspecto-imagen global del objeto amado. Esta es una forma de identificación. lame.'entonces. Esta notoria flexibilidad para vestir la piel del otro se puede explicar fdcilmente: su fundamento es el narcisismo. muy importante ciinicamente.y se disuelve en las huellas simbólicas de aquello que ya no está. La imagen del objeto amado. o bien me identifico Fon el aspecto-imagen local del mismo objeto. es en . el niño se entera de la trágica muerte del animal. ante el asombro general.

El yo opera una identificación con la imagen del otro considerado s61o en tanto que ser sexuado. es sin duda porque la imagen de su gato vivo era ya su propia imagen. habría que haber dicho que la mmbra del objeto divide al yo en dos partea.' p@. Como si el sujeto histerico focalizara y precipitara todo su yo en el centro genital de la imagen del otro. 3009-3010). Esta expresión 'región genital" es empleada por Abraham para indicar el lugar imaginario del sexo del otro. lo recubre y lo disuelve. deseado y perdido. Freud supo resumir el narcisismo de la identificación melancólica en una célebre y hermosa frase: "La sombra del objeto cae sobre el yo.Zdentificaci6n parcial con la imagen h a 1 del objeto. . cit.realidad su propia imagen a la cual había investido como si fuera la imagen del otro. Abraham tamMáa bien que diaolverh.Doatoyeuaby y el parricidio (Op." La sombra del objeto amado.* 3. o mejor aun -siguiendo una expresión de K Abraham. porque al amarla se reflejaba en ella y se amaba a sí mismo. identifiada mn el objeto perdido. modificada. fuertemente investido por los pacientes histericos en detrimento del resto de la imagen de la persona. el yo se identifica aquí con una imagen ya no global sino local. cit. Si el niño melancólico se hace hoy el gato. en la teoría lacaniana con el nombre de identifiación imaginaria. mmo así tambihn Psvdagh de los masns y onólisis ddyo (Op. anulando el resto de la imagen. cae sobre el yo. C f . o m&sexactamente con la imagen de la parte sexual del otro. una parte hiera de la mmbm -Uamada supe* que se desencadena o m h n la otra parie que qued6 en la mmbn.con la imagen local de la región genital del otro. El yo no encuentra otra piel que aquella amada antaño. No obstante. El coso de la histeria Veamos ahora la tercera modalidad de la identificación parcial. 2588). pég. Esta modalidad identificatoria la encontraremos. su imagen y al mismo tiempo imagen del yo.

teorla lacaniana. se tratará de una imagen parcial.: Esrike 2. ya sea que estemos en presencia de un investimiento exclusivo y polarizado en el emplazamiento genital. imaginario porque esta msa en la cual se diauelve la Sra. 1976. Nos apoyamca en la siguiente traes de Lacan: ' . K es denominada Ido por el pimanUYk. es reducida a la dimensión exclusiva de cosa sexual.. Dora puede jugar 4 Esta msa senialmente deseable en L a que se mnnerie la Sra.J. como si a nivel de los genitales la imagen estuviera opacada por una mancha blanca.bien reconoce la posibilidad inversa: el histhrico se identifica con la imagen total de la persona. de cosa sexualmente deseable para un amante masculino. A fin de ilustrar mejor esta modalidad identificatona. K (deseable) y por su padre (deseante).4 Pero recíprocamente. el m1 en el cual la Sra. . o san la imagen del pene. K. entonces. Ahora bien. o de un investimiento global de la imagen con excepción del emplazamiento genital. pero desprovista de sexo. Ya que incluso en la última variante de la identificación con la imagen global de la persona con excepción de su región genital. nos será muy útil para despejar con claridad las dos formas de identificación parcial a la imagen local del objeto: ya sea a su imagen reducida sólo al emplazamiento genital. K .percibido en la imagen del otm. Recordemos la intensidad con que Dora puede tomar ambos roles complementarios jugados por la Sra. y entonces el objeto será percibido como sexualmente deseable.. Primeramente. ya sea a su imagen privada del emplazamiento genital. la Sra. K. 802). siempre se tratará de una identificación parcial puesto que está limitada siempre a una imagen trunca. w nqatindad en su lugar en la imagen espnilar [del otmP ( Lacau. S i l o XXi. la expresidn mmpleta serfa Yalo imaginario'. y en consecuencia el objeto será percibido como sexualmente deseante en la medida en que al estar agujereado tiende a completar su falta. el falo. observemos el ejemplo clínico de la hisurica. en la escena de su propio fantasma histhrico. Si retomama 1 . Argentina. pAg. se revela como un objeto sexualmente deseable a los ojos del padre. &a el emplarlmienta nema1 -región genital.

apoyándonos nuevamente en otra variante de la relaci6n histkrica con los objetos del deseo. un deseante pura que goza estando en estado de deseo. En este caso. sino como afectada por el deseo más elevado. 4. puro deseo sin objeto asignable. Así. K fantasmada ahora no ya como cosa deseable. sexualmente deseable.sino tambi6n con l a emacidn del orgasmo fantasmado por Dora en el momento de la unión de un hombre con una mujer. el misterioso deseo femenino. abordemos ahora la última modalidad de la identificación parcial. el yo histérico se identifica no s610 con la imagen local del objeto -ya sea la Sra. Identificación parcial con el objeto en tanto emoción. . K . bastante inadmisible para el pensamiento. se identifica con su padre deseando a una mujer. Cuando veáis desvapecerse a una histérica no dud6is -afirmaba categóricamente Freud-. El caso de la histeria Para terminar nuestro recomdo freudiano. entonces. más allá de todos los límites. Por lo tanto. tiene sin embargo una importancia clínica decisiva. sino tambi6n con un deseante que goza buscando.5 Esta variante. la identificación más inmediata de Dora con el padre deseante forma parte de una línea tendida hacia el horizonte intangible en donde se encontraría por fin la esencia enigmática de la femineidad. ya sea el padre que desea a la dama. alcanzar a la Sra. en este punto es importante aclarar que el impulso de este movimiento identificatono con el deseante es imprimido por una tendencia fundamental del yo histkrico a identificarse no s610 con un deseante que busca. Ya en 1895. Freud no dudaba en hacer del ataque histérico el equivalente de un orgasmo.tambi6n el rol opuesto del deseante habitado por la falta. Dora intenta. Ahora bien. 6 Múa tarde enmntraremoa esta variante en las categorías 1-nienas con el nombre de identificación fantasrn6tica.

la histeria.que debemos traducirlo por "falta de representación". Entonces. el goce no está representado en el inconsciente. hay que ir aun mds lejos y conclpir -aunque ello parezca sorprendente. Esta obsewaci6n nos ser6 muy útil para comprender la identificación lacaniana operada en el seno de un fantasma. significa aquí que el yo va al lugar de un agujero en la trama de las representaciones psíquicas inconscientes. no podemos considerar esta identificación con el goce como una identificación del yo con una forma de la representación inconsciente. irreductibles entre si y al mismo tiempo complementarias. la identificación del yo con el goce debe ser concebida como una identificación del yo con una ausencia de representación.el sujeto no hace m6s que gozar. Debemos precisar aquí que. su representación falta y. Todo suefio. hallamos contenida la diversidad de las tres variantes de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto. sino . de todas las posiciones relativas al deseo. y no con un aspecto de la representación. uno a uno. Como quedó expuesto. Ninguna otra estnictura clinica encierra una pluralidad tan neta de identificaciones parciales. En este caso de identificación hisurica con el goce. fantasmada. ya no podemos traducir el vocablo 'objeto" por 'representación inconsciente". la histeria consiste en la asunción. desde'el punto de vista metapsicológico. En efecto. se entiende. de todos los lugares del cortejo sexual.que hay una asimilación perfecta del yo al hecho mismo del goce de la pareja. en el dominio del inconsciente. se identifica con la emoción sexual compartida por los partenains de la pareja fantasmada. síntoma o fantasma histérico condensa y actualiza una triple identificación: identificación con el objeto deseado. para ser estrictos. afirmar que el yo se identifica con el objeto en tanto emoción. En definitiva. como era el caso en las anteriores categorías de identificaciones parciales. en consecuencia. Ya no basta con afirmar que el yo histerico se identifica con la imagen del otro sexualmente deseable. con el . en la unidad de una única entidad clínica. ni con aquella del otro sexualmente deseante.

una tercera categoría mtís partinilar que no concierne exactamente a la producción de una nueva instancia. Las categorías lacanianas de la identificación Luego de este necesario estwzo de la teoría freudiana de la identificación. definiendo sucesivamente los . el objeto central del deseo de la histérica no es un objeto determinado sino la relaci6n.ademtís. Para Lacan. el intenralo que une a ambos partenaires de la pareja fantasmada. la segunda está en el origen del yo y la denominamos identificación imaginaria. ni tampoco su común emoción sexual. De acuerdo con la naturaleza de este lugar podemos distinguir dos categorías de identificaciones: la primera estll en el origen del sujeto del inconsciente y la denominamos identificación simb6lica. a esta última modalidad identificabria la llamamos fantaimátiea. En una palabra. la identificación designa el nacimiento de un nuevo lugar. identificación con el objeto de goce de los dos amantes. habría que responder:. a la pregunta mtís general acerca de la naturaleza del objeto de la identificación histérica. sino todo ello conjunta y simultáneamente. consecuentemente.objeto deseante. ni el hombre amante. y finalmente. vayamos al enfoque lacaniano propiamente dicho.el objeto no es la mmujer amada. Por lo tanto. de identificaYa diiimos aue el conce~to~lacaniano ción responde a &a encrucijada teórica mAs radical que la encmcijada freudiana. Debemos agregar. sino a 18 institución de un complejo psíquico denominado fantasma. la emergencia de una nueva instancia psíquica. Quisiera presentarles estas tres modalidades de la identificación lacaniana.

En suma. Los componentes de la identificaci6n simbólica son el significante y el sujeto del inconsciente. El significante representa en el orden formal y abstracto el hecho concreto de una wnfusi6n que sorprende y excede al ser parlanteipor ejemplo. A lo largo de la definici6n de estos elementos se irán esclareciendo las tres categorías de la identificaci6n. sin embago se me escapa. finalmente. 0 Rimeramente. Identificacidn simbólica del sujeto con un significante:nacimiento del sujeto del inconsciente Comencemos por el significante. me sorprende y revela a los otros y en ocasio- . el significante e s la referencia indirecta de un hecho repetitivo observable. responde m6s bien a la necesidad del psiwadlisis de abstraer y de formalizar determinados hechos -éstos sí observable* que se reproducen y se repiten con insistencia a lo largo de la vida. la categoría "significante" está determinada por tres referencias. los de la identificación fantasmtitica son el sujeto del inconsciente y el objeto a. los de la identificación imaginaria son la imagen y el yo.elementos intervinientes. y definida por relaciones 16gieas w n otras entidades igualmente significantes. si cometo un lapsus. iQu6 es un signiñcante? El término significante no designa wsa alguna de una realidad tangible y observable de modo directo. Un significante es una entidad estrictamente formal referida de modo indirecto a un hecho que se repite. puedo llamarlo significante porque no obstante ser una manifestacidn producida en mí. Un signi/kante es U M entidod formal. consistente en una equiwcaci6n o en un acto involuntario en la conducta conciente de un individuo.

o m8s bien que puede formalizar una gran variedad de hechos. Cabe observar que el significante puede presentarse bajo una gran variedad de formas indistintamente. un gesto. que nos permitirá situar la identificación simbólica de modo más e s p i c o .nes a mi mismo un sentido que hasta ese momento se mantenía oculto. Un significantejomds existe solo. un suetio. E1 valor formal de un significante radica en su pertenencia a una serie de ohos significantes. y por otra a todos los significantes que marcan otros actos semejantes pasados o por venir. El significante puede ser una palabra. O La segunda referencia del significante. la inspiración de un poema. la primera referencia en la definición de un significante remite al advenimiento de una confusión reveladora de mi deseo. el detalle de un relato. Concierne a la articulación 16gica entre. Todas estas manifestaciones humanas pueden ser calificadas legitimamente como significantes con la estricta condición de que sean la expresión involuntaria de un ser parlante. . Hay un aforismo lacaniano que resume bien e s t a relación formal entre un significante y la serie a la cual pertenece: un significante 8610 es significante para otros significantes. Por lo tanto el significante jamús existe solo. como mi propia verdad. fuera de mí. En consecuencia. por una parte un significante referido a un acto no intencional tomado aisladamente en el momento de su advenimiento. es siempre uno entn otros. deberemos pensarla no como única y solitaria.si forma parte de un wniunto de unidades idénticas a 61. siendo cada uno de ellos la formalización abstracta de una confusión pasada o futura. es ya no fáctica sino exclusivamente formal. Por lo tanto. cuando 'califiquemos a tal o cual equivocación como significante. sino wntarla como un acontecimiento necesariamente enlazado a otrus acontecimientos del mismo orden. una confusión surgida tan a propósito y tan oportunamente que se me ofrece. la creación de un cuadro. incluso un sufrimiento o tambi6n un silencio. Es decir que un significante s610 tiene valor -valor formal entonces.

m6s formal aun que la precedente. nos introducir6 de modo directo al centro del mecanismo de la identificación simbólica o. ordenados virtualmente en una serie articulada. para ser mtís exactos. A pesar de este vocablo "sujetowque se presta a confusiones. El sujeto del inconsciente es un rasgo ausente de mi historia y que sin embargo la marca para siempre. O La tercera referencia que define al significante. el sujeto del inconsciente es el nombre con el cual designamos la experiencia concreta de una confusión cuando pensamos dicha experiencia en el registro formal y la contamos como un significante actual en su relación con otros significantes virtuales. al nacimiento del sujeto del inconsciente.cuando un acontecimiento significante tiene lugar -articulado siempre a otros signiñeantee se produce un efecto singular que toma el nombre de sujeto del inconsciente. Dicho de otra manera. Entonces. ¿por qu6 denominar con el nombre sujeto -vocablo que connota un sentido tan evoc a t i v e a una relación formal tan fnamente lógica? Es justamente la respuesta a esta pregunta la que nos intmducir6 nuevamente en el mecanismo de la identificación simbólica. estando ubicados justo en el momento doloroso del advenimiento inesperado de un sín- . el ser del sujeto se reducida a una pura relación entre un elemento y un conjunto definido. ya que. sino que nombra a una instancia sumamente abstracta y finalmente no subjetiva. estrictamente. O Comencemos por examinar más cuidadosamente en qu6 consiste esta relación entre un sign%cante actual y los otros significantes virtudes. Según Lacan.El sujeto del inconsciente es el nombre de una relación abstmcta entre un signVcante y un conjunto de si@ nifkantes. la expresión lacaniana !'sujeto del inconsciente" no designa a la persona que se equivoca al hablar ni tampoco a su yo conciente o inconsciente. Si. se define en el marco de una correspondencia establecida entre el acontecimiento significante actual y todos los otros acontecimientos significantes pasados o por venir. El sujeto del inconsciente es una función prtícticamente semejante a las funciones matemdticas. Pero.

entendida como la producción de un rasgo singular que se distingue cuando retomamos uno a uno todos los significantes de una histona. pero tan s610 a medias. mAs al16 de las circunstancias muy diferentes. a este signo distintivo que se repite en cada uno de los acontecimientos signiñmtes m6s al16 de sus diferencias. Por lo tanto. el sujeto del inconsciente no es tan s610 el nombre de una relación entre un amntecimiento actual y otros acontecimientos virtuales. jamás se- . Esto hubiera sido legi'timo. No dejaremos de reconocer en este término "rasgo" el mismo voeablo que Freud empleara para caracterizar la identificación regresiva o la identificación del yo con el rasgo distintivo del objeto. ya que existe una diferencia radical entre ambos autores. La identificación simb6lica consiste justamente en la emergencia del sujeto del inconsciente. aparece un detalle invariable que marca todos esos m* mentos de dolor. mientras que Freud busca el yo en el rasgo común a los objetas amados y perdidos. entonces descubriríamos que. Lacan busca el sujeto en el rasgo común a los significantes. sino que es el nombre de la marca invariablemente presente a lo largo de una vida. hubi6ramos podido establecer el paralelo con Freud y decir. Lacan denomina a este elemento común. Lacan no s610 se sitúa en el campo estricto de la lógica. Rasgo porque marca cada instante repetido. El sujeto del inconsciente es mAs que una relación. siendo un elemento separado y exterior al conjunto por 61 unificado. es en sí mismo el rasgo que unifica el conjunto de los signiñcantes. Por cierto. sino que ademAs lleva el formalismo al punto de extraer el rasgo unificante del conjunto al cual unifica El rasgo. Mientras que Freud busca el yo en el rasgo que se repite y relaciw na en un conjunto a seres amados. finalmente. m g o unario. Lacan pasa a un registro más abstracto. unario porque es el Uno que unifica y reúne los diferentes signiñcantes sucesivos. volvemos a pensar en'todas las otras ocasiones en que vivimos el mismo sufrimiento. aísla su rasgo común y.toma. deseados y perdidos. enumera a las personas amadas y perdidas como signifimtes seriados. encuentra el sujeto del inconsciente.

exterior a esta vida. la identidad mds íntima y desconocida de si mismo. ¿En menos de qub? En menos del conjunto contado. está sustraído de esa vida. sin embargo. Cuando Sergio enumera los momentos de su vida. Este es el modo que tenemos de existir en el inconsciente existimos como una marca que nos singulariza y de la cual. el sujeto del iaconsciente es. Precisamente.rd reconocido entre las unidades reunidas y enumerables. el rasgo unario irremediablemente ausente de la cuenta. estamos desposeídos. siempre el mismo. en esa singularidad percibida en sus partenaims. 9610 muy tarde reconocerá cuánto se parecían estas tres mqjeres en el timbre de voz. Puesto que este rasgo no es pasible de ser contado. ya que en la cuenta se olvida Ahora bien. la mptura con Laura y su divorcio con Sandra. es esta desposesión. y que sin embargo la marca para siempre. probablemente nunca reconozca hasta qub punto residía su propia singularidad. Justamente. esta sustracción de nuestra vida de un rasgo único e íntimo denominado suje- . pues. Volviendo al ejemplo de aquel que piensa en su pasado y cuenta la serie de los acontecimientos dolorosos que jalonaron su historia. precisamente. Pero lo que es más importante. He aqui. el rasgo ausente. la identificacidn simbdlica designa la producción del sujeto del inconsciente como un sujeto en menos en una vida Formulbmoslo de otra manera respondiendo a la pregunta: iqub hay que entender por sujeto del inconsciente? El sujeto del inconsciente es un sujeto en menos en la vida de alguien. no sabe contarse a sí mismo. ese ' s i mismo" olvidado en la cuenta. la singularidad de una vida significante está dada por una marca que nos es exterior. no obstante. Sergio puede recordar muy bien su separación de Ana. es muy natural que olvide incluir el rasgo distintivo que marca todos estos acontecimientos. en qub consiste la identificción simMlica: el sujeto del inconsciente estd identificado con un rasgo. que jalona invariablemente una vida significante y que. es llamado por Lacan el Uno-en-menos. sin embargo. Sergio se olvida ya que no puede darse cuenta de que es 61 mismo el rasgo sonoro de la voz de las mujeres amadas. Por lo tanto.

Cada una de las siguientes expresiones: ideal del yo y falo. sitúa el rasgo unario en un contexto diferente y. Una vez mds. me gustaría recordar brevemente las otras fórmulas con las cuales los psicoanalistas lacanianos nombran al rasgo unario. y a la cual le damos el nombre de rasgo unario cuando el conjunto de que se trata es un conjunto de signiñcantes. la concebimos corno el referente que ordena las distintas modalidades de satisfacción sexual. es decir. se trata siempre de la misma instancia exterior al conjunto por ella regulado.to. el de ideal del yo cuando el conjunto es el de las imágenes y finalmente el de falo cuando el conjunto es el de los diferentes modos que adopta la sexualidad. la vida esta privada del rasgo simbólico que desde afuera la singulariza. la pensamos como el referente constante que regula las sucesivas identificaciones del yo con las imágenes. cuando se la denomina falo. privada del sujeto del inconsciente. lo que condujo a Lacan a utilizar el términoprivación: en el inconsciente. En suma. encontramos la encrucijada teórica que . en consecuencia. A fin de disipar algunos malentendidos terminol6gicos. Cuando esta instancia es llamada rasgo unario. l a inscribimos en el contexto de la repetición de los significantes: cuando se la nombra ideal del yo. concibe de modo distinto la identificación simbólica. y finalmente. * * Identificación imaginaria del y o con la imagen del otro: nacimiento del y o I * Abordemos ahora el modo de identificación que denominamos imaginaria y que determina la estmctura del yo.

Nuestm texia M se mntradice mn la teoría de Lacan. mn la mndid6n de que se mmprenda m m iamente que denominamos yo (Je) a este primer bocetn d e l yo (moi) que más tarde se transforma en una instancia simMlica rep-tativa del sujeto del iwnsciente. .* Esta e s t ~ c t u r originalmente a vacía que denominamos yo-boceto se irá consolidando a medida que aparezcan otras experiencias imaginarias. el mundo exterior no está compuesto por cosas y por seres sino que está compuesto fundamentalmente por imágenes. en este caso el yo. hay que admitir primero que. para el psicoandisis. En el momento inaugural de este proceso formador. Este primer yo-boceto será el marco simbólico que contendrá todas las imágenes sucesivamente percibidas constitutivas del yo-imaginario. ser rigumum debemoa estableceruna preclliión. ello). Lecan mnsideraba el eatadio del espejo mmo formador del yo (Je) y no del yo (moi) mmo ae podria interpretar a partir del teao. Cuando creemos percibir un objeto. denominado por Lacan estadio del espejo. supery6. En la teoría lacaniana el yo-imaginario no se confunde con la conciencia de sí.condujo a Lacan a designar con el nombre de identificación al proceso de formación de una instancia psíquica nueva. En ese momento. ni con una de las tres instancias tópicas despejadas por Fkeud (yo. Así. sino que se deñne como una estratificación incesante de imágenes inscritas continuamente en nuestro inconsciente. el boceto -simplemente una Unea. nuestro yo 5610 percibe la imagen del objeto. Para comprender lo que es el yo y cómo se forma a lo iarg o de las sucesivas identificaciones imaginarias. En ese momento el nifio está capturado como no volverá a estarlo jamás por el impacto fulgurante que provoca en 61 la visi6n global de su imagen reflejada en el espejo. entre el yo que se nutre de imágenes y Pan. ya no globales sino parciales.de la forma humana del hombrecito. el yo es antes que nada un bosquejo. y s610 en ese momento. el yo es solamente la huella del contorno de la imagen unitaria del niiío. la huella que dejó en el nifio una excepcional experiencia perceptiva.

La única cosa que cautiva. atrae y aliena al yo en la imagen del otro es precisamente aquello que no se percibe en la imagen. negativizada de la imagen. la fusión del yo con la parte agujereada de la imagen del semejante. siendo cada una de ellas percibida con la pasión del odio. Para Lacan. tratándose del yo. mtís 3ieri que en el sentimiento consciente de mí mismo. Es con esta parte agujereada en la imagen con la que el yo se identifica realmente. Con esto es con lo que quisi6ramos concluir: la identificación imaginaria que da origen al yo es mtís que una serie de imtígenes sucesivas. la distinción interior/-tenor queda abolida: el yo se aloja allí en la imagen exterior en apariencia. en la cual el mundo y el yo son una sola y misma cosa hecha de imtígenes.se extiende una dimensión imaginaria única. es preciso ademtís circuni cribir lo que de estas imágenes lo cautivan con pasión hasta constituirlo. a saber. convertidas en su única sustancia? No basta con definir al yo como el precipitado de las imágenes devueltas por otro. las imágenes constitutivas del yo-ima&ario no son imágenes cualesquiera. El yo 6610 se identifica de modo selectivo con las imágenes en las cuales se reconoce. el yo se estructura siguiendo una estratificación bien ordenada de imágenes sucesivas. iqu6 es lo que enlaza afectivamente al yo con estas imtígenes elegidas del otro. reconoceremos que. la parte sexual de ese otro. la de mi semejante por ejemplo. es decir. fundamentalmente. Si aceptamos estas premisas lacanianas. La verdadera captación imaginaria del yo no es aquella operada por la imagen sino por la parte naperceptible.el mundo -fuente de imhgenes. . del amor y de la ignorancia. Sin embargo. es. con imtígenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro. Pero. sin fronteras. su semejante.

'me amo como amo a mi sexo". hablando con propiedad. Para el yo. el mundo no es más que imágenes. El yo-Narciso deberta definirse mAs bien según la f6mula: "amarse a sí mismo como Be ama el sexo de la imagen del otro". hay continuidad y constancia entre 61 y el mundo. en la imagen más intima en apariencia. El yo se aloja allí. trataremos este tercer modo de identificación parcial que define la estructura del fantasma . la forma humana en general sino todo aquello de la imagen que está connotado como sexual. El yo sólo percibe las imágenes en las cuales se reconoce. En suma. Por lo tanto. su semejante.denominado fantas-ma - Para terminar. Identificación fantasmática del sujeto con el obiwto: nacimiento de un comulejo ~síauico . o de modo m6s directo. imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro. y el mundo está en el yo.Retomemos puntualmente nuestras principales proposiciones acerca de la identificación imaginaria: El yo imaginario se forma en el interior del marco del "yo (jeje)" simbólico inaugurado en el momento del estadio del espejo. el yo s61o se forma en las imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad le permitan volver sobre si mismo y confirmar su naturaleza imaginaria de ser sexual. El narcisismo inherente a la identificación imaginaria del yo no se reduce a la simple f6rmula 'amarse a si mismo a trav6s de la imagen del otro". La parte imaginaria del semejante que atrae la percepción del yo y lo aliena no es. en la imagen exterior en apariencia. es decir. No todas las imágenes del mundo son constitutivas del yo.

Por una parte. tomemos el ejemplo de un fantasma que se exprese no por medio del relato de un paciente en cura analítica. La relación entre estos dos términos se reduce. y ast conocer el principal resorte de la identificaci6n fantasmlltica. En lo que respecta a esta última. se explicaría siguiendo una matriz formal compuesta por dos términos: el sujeto del inconsciente cuyo estatuto de entidad formal acabamos de justificar. seamos mlls exactos. a una asimilación del uno al otro. ¿dónde reconocer el lugar del objeto a. bajo la forma de un accionar. Veamos el caso de un niflo de diez &os sujeto a frecuentes accesos de cólera. y el objeto. La ( . en lo esencial. Para Lacan. un amplio espectro de formaciones clinicas que van desde los ensueflos &urnos hasta algunos delirios. expresada por la fórmula $ O a. amenaza a sus padres con matarse con un cuchillo o con arrojarse por la ventana. es . Plantedmonos ahora la pregunta: en esta corta evocación chica. presa de una gran excitación motriz y capaz de destruir el primer objeto al alcance de su mano. en el origen del fantasma.Jn que la actividad pulsional busca descargar a trai6s del fantasma exteriorizado mediante la agitación motriz sigue en realidad un doble destino. A fin de comprender la naturaleza de este objeto a con el cual se identifica el sujeto. y que ahora vamos a deñnir mejor. sino mediante una acción motriz efectuada concretamente en el espacio y el tiempo.inconsciente. y & mo explicar la identificación fantasmtítica? Paqa situar correctamente el objeto. de modo más directo. caracterieado hasta este momento como siendo la emoción sexual con la cual se identifica el yo histérico. amenaza que en varias ocasiones intent6 llevar a cabo. Durante esos momentos mareados por gritos y llantos. nos es preciso ante todo distinguir con claridad el afecto dominante en un fantasma (aqui el odio y la cólera manifiestos) y la tensidn psíquica imnsciente no observable. Cabe O ~ S ~ N que ~ I el fantasma inconsciente puede manifestarse tanto por la intermediacib de palabras como. en donde el losonge indica la operación misma de la identificación del sujeto con el objeto.

En efecto.coincidiría justamente con ese plus de energía constante. a costa de mantener siempre vivo ese excedente de energía que el fantasma no logró canalizar. el fantasma es una defensa. según Lacan el objeto a. y de esta manera a evitar que la pulsión alcance el limite hipogtico de un goce intolerable que significaria la descarga total de la energfa pulsional. Una parte." En una palabra. y &tener en mí una excitación inextinguible. Así. el fantasma es una formación psíquica. una protección del yo del niiío contra el temor de aniquilamiento representado por la descarga total de sus pulsiones. pero no obstante causa de fantasmas por venir. Como si en el momento del acceso. Esto al precio de hacerlo sufrir al arrastrarlo a una crisis motriz eventualmente peligrosa. es metabolizada en fantasma y la otra permanece como un resto imductible que alimenta y arrastra continuamente a la pulsión por la vía de la descarga. permanece a la espera. antes de disolverme en el vaciamiento sin límite de una descarga pulsional completa!" O tambi6n: nF'refiero sufrir en mi acceso y satisfacer la pdsión de modo parcial antes que desaparecer bajo el peso de un sufrimiento infinito. el n a o del fantasma exclamara: ':Prefiero deiarme llevar w r la oulsión de destruir o c¡es&nne. no convertible en fantasma. que esttí en el origen de diversas . Ubiqu6monos ahora desde el punto de vista no ya de la causa y del origen sino de la función del fantasma como producto psíquico ya elaborado. la funci6n del fantasma inconsciente es la de impedir el acceso a un goce absoluto y la de satisfacer parcialmente a la pdsión.descargada. es decir por la vía de producir nuevos fantasmas. errante en el espacio psíquico. un producto destinado a mantener -a la manera de un sefluelc. Volvamos a situar el lugar del objeto pero cambiando de perspectiva. por otra. entonces. Digamos en un primer acercamiento que el objeto. en efecto. al transformarse en fuena m u m lar y. y sin que jamtís quede por completo resuelta una fuena pulsional siempre activa Pero el objeto no es tan 9610 un excedente de energía pulsional a la deriva.el empuje de la pulsión.

subrayade un fantasma se mos que el mecanismo e s t ~ c t u r a n t e resume en la identiñcaci6n del sujeto con el objeto. Ya sea que la tensión pulsional sea transformada en fuerza muscular o que. se convierten en la región corporal eminentemente sexualizada. ¿cuál es el lugar de la identificación en el fantasma? Anteriormente. o que en el fantasma el sujeto es el objeto. En el ejemplo clínico que nos ocupa. el objeto revestirá la figura de la mirada y el fantasma ser&denominado "fantasma escópico".se hace posible gracias a la movilizaci6n del conjunto de los músculos que. etcétera. el objeto a tomará la figura del seno y el fantasma se llamartí fantasma oral. la fuente erógena dominante corresponde a toda la masa muscular. y finalmente el fantasma se denomina fantasma sadomasoquista. las crisis de c6lera sufridas por el nino actualizan un fantasma organizado en torno a este objeto central a que es el goce inconsciente de sentir dolor. signifka. en el fondo es siempre de naturaleza sexual. La zona er6gena del cuerpo marca con su sexualidad tanto el plus de energía no convertido como la energía descargada. en la medida en que está enlazada a una fuente corporal er6gena. con ocasión del acceso motor. Es. Pongtímonos de acuerdo. Sostener que el sujeto se identifica con el objeto @ O a). que en el momento de la aparición de una forma- . por el contrario. una tensión de naturaleza sexual. En consecuencia. permanezca no utilizada (objeto a). En el caso clínico de este niiio destructor y autodestructor. si la región er6gena está localizada en el ojo. Pero una vez dicho todo esto. En suma. a una parte erotizada del cuerpo. sencillamente. ante todo. el objeto toma la forma del dolor inconsciente. presente siempre en el seno de un fantasma. el objeto a adoptarrl diferentes a* pectoa y llevará diferentes denominaciones según sea la zona er6gena del cuerpo prevelente en el fantasma Si la zona erógena dominante es la boca.formaciones psíquicas. si la zona es el ano el objeto tomartí la forma excremental y el fantasma sertí caracterizado como un fantasma anal. la satisfacción pulsional 4 mtís bien la parte de energía descargada.

local y provisona del sujeto al objeto-dolor es el mejor modo de defensa contra esta otra asimilaci6n intolerable del sujeto a un sufrimiento infinito.ción fantasmlltica el sujeto se cristaliza en la parte compacta de una tensión que no llega a descargarse. y que el dolor -polo central del fantasma. . pensaremos que todo en 61 es dolor.absorbe y condensa al ser del niño. Recordemos que esta asimilación radical. Cuando el niño viva el momento culminante de su crisis. que 61 no es más que dolor.

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Lacan sobre la identificación Selección bibliográfica sobre la identificación . Freud y de J.Fragmentos de las obras de S.

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ls) la identificación es la forma primitiva del enlace afectivo a un objeta.Fragmentos de las obras de S. 2 9 siguiendo una dirección regresiva. una capaeidadpam oiuir "por contagioptfquico~ UM ritaraci6n dramática (identipación hirtérica) . la identificación no es una simple imitación. y finaimenk. luego un rurtiticto & un eniace r e d (identifiaci6n regresiua).[11 Primerninonte. y 39) puede' surgir siempre que el sujeto descubre en sí un rasgo común con otra persona que no es [directamente] objeto de sus intenciones sexualea (1921). Icr i d c n t i h i 6 n e s un enlace afectivo (identi&aci6nprimaria). como por introyección de objeto en el yo. se convierte en sustitución de un enlace libidinoso a un objeto. expresa una equivalencia y se refiere a una comunidad que permanece en lo inwnseiente (1899). pues. sino una apropiaei6n basada en la misma causa etiológica.. Freud y de J. Lacan sobre la identificación Freud La identiiZcaci6n no e6 una imitación Así.[21 ..

[ 3 1 E n la identificación mgmsiua. el yo K identifica con l a inurgen do u n objeto ya perdido y totalmente desinvertido de libido De esta circunstancia deducimos que si bien ha retirado el melancólico su libido del objeto. identificándonos con 61. en este caso. a resultas del cual ha quedado dicho objeto incorporado al yo. en cambio. la elección de objeto retroceda a la identificación ( 1 9 3 3 ) . el violento y tirdnico padre constituía seguramente el modelo envidiado y temido de cada uno de los miembros de la asociación fraternal y al devorarlo [a bsorcidnl se identificaban con 61 y se apropiaban una parte de su fuerza ( 1 9 1 3 ) . un proceso -la "Ulentifu:acidn narcisistan-. la reacción m6s obvia consiste en identificarse con 61.[51 * la identificación narcisista (ej. o sea proyectado sobre el (1917). a menudo. se ha verificado. el yo se separa del ohjetq re repliega y se identifica a l mago rimbólieo del objeto que ya no est6 Cuando hemos perdido un objeto o hemos tenido que renunciar a 61.[61 . de manera que. [ 4 1 Cuando se ha perdido un objeto amoroso.La identificación primaria es la identificación del yo al Padre de la horda primitiva Ademds. nos compensamos. mmel<rneolh). erigi6ndolo de nuevo en nuestro yo. como si se quisiera recuperarlo desde dentro (1938).

.[71 Lu identifiaei6n con el padre muerto es una identifiaci6n fonúwmdtica El síntoma temprano de los "ataques de muerte" [epilepsia] se nos explica así como una identificación con el padre [muerto].En l a melancolúa. el yo s e aliena en la imagen del otro . en el sentido de que el sujeto se identifica en su sentimiento da . sirviendo (la libido) para establecer una identificación del yo con el objeto abandonado. a partir de este momento. tolerada por el superyo con un fin punitivo (1928). y en realidad como el objeto abandonado (1915). que van desde la identificación espectacular hasta la sugestión mimktica y la seducción de prestancia L..) se inscriben en una ambivalencia primordial que se nos presenta en espejo. la serie de fenómenos tales. La sombra del objeto cayó así sobre el yo. pudo ser juzgado por una instancia especial. este iiltimo..[81 En la idenhnhficaci6n imaginariu.. oomo un objeto. es reemplazado el inwstimiento del objeto wrdido m r una identificación a l a imagen d e 1 objeto perdido ..

el excremento..Sí con la imagen del otro.[9] * Después de ia identintificacidn primaria y ia idedfie~idn regresiva del yo a l rango del objeto. pero sobre todo es esos objetos.. el seno. según el lugar donde funcionan en su fantasia fundamental. el falo. pero sin duda alguna significantea. y la imagen del otro viene a cautivar en 61 este sentimiento. el sujeto los gana o los pierde sin duda.ll01 E l fantasma ea una idedfieación del sqjeto con el objeta: $ O a Pues esos objetos. l a identificación histérica es el tercer modo dc identifiFeaci6n establecido por Freud Conuiste en ia identifiacidn fantasmótiea del syieto al objeto en tanto emocidn.. es destruído por ellos o los preserva. E111 \ . parciales o no. y tiene por fineión satisfacer el deseo . y ese modo de identificación no hace sino mostrar la patología de la pendiente a que se ve empujado el sujeto.. ese tercer modo de identificación que condiciona su funci6n de sostén del deseo y que especifica por lo tanto la indiferencia de su objeto.

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El concepto de SUPERYO .

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E. la desaparici6n del complejo de Edipo. el sujeto se impondrá a si mismo.El concepto de superyó El superyó es tanto el enemigo del hombre como su amigo. de allí en m&. Jones El origen de esta instancia soberana de la personalidad -descrita por Freud explícitamente en el marco de la segunda teoria del aparato psíquico (aparato compuesto se remonta al periodo de por el yo. a los cinco años aproximadamente. No es exagerado decir que la vida psfquica del hombre está compuesta. . ya sea para soportar dicho dominio. Freud resumió en iina única y muy conocida frase la esencia misma del superyó: "El superyó es el heredero del complejo de Edipo". el ello y el supery6)-. por tenaces esfuerzos. El psicoan4lisis denomina superyó a esta autoridad parental intemalizada en el momento del Edipo y diferenciada en el seno del yo como una de sus partes. la interdicción de realizar el deseo incestuoso que los padres imponen al niño edípico se transformará en el yo en un conjunto de exigencias morales y de prohibiciones que. esencialmente. ya sea para escapar a l dominio del superyó. En esta &poca.

¿que quiere decir exactamente la sumis6n del niño a la prohibición. el goce que significaría la realización de dicho deseo. La parte del yo que toma el lugar de ley interdictora de manera duradera constituye lo que denominamos el superyó. mientras que la otra continúa deseando. no puede impedir que el niño desee.La génesis del superyó primordial y sus tres funciones inconscientes: prohibir. de los tres gestos fundamentales que marcaron para el niño la salida del Edipo. Pero entonces. ¿cómo se resolver6 ese conflicto. sino entre la ley y el goce absoluto del incesto. sino que asimila la ley y la hace psiquicamente suya? En otras palabras. es decir.a l precio de desdoblarde encamar 61 mismo a un tiempo la ley y el deseo. a lo largo de la existencia. la ley piwhlbe el goce. sino entre egta ley y la sa~isfacci6n impensable. Este conflicto. En consecuencia. cuya salida será la resolución final del drama. sino tambien el garante de la repetición. el conflicto del cual resulta el superyó. entonces. En otros términos. se somete resignado a la prohibición parenta1 y acepta renunciar . prohih exclusivamente la plena satisfacción del deseo. proteger ¿Pero qu6 es lo que transmitió el Edipo a ese hijo psíquico que es el superyó? ¿Huella de quB es esta instancia? El superyó es la huella psíquica y duradera de la solución del principal conflicto de la escena edípica.c o n temor y odio. Ahora bien. Entendámonos. pero no por ello queda el deseo suprimido. el conflicto no se sitúa entre la lev interdictora v el deseo incestuoso del niño. por miedo a ser castrado. el niño se vuelve capaz . no se sitúa entre la ley y el deseo. la ley no prohíbe el deseo. en una palabra. consiste en una franca oposición entre la ley que prohih y la supuesta consumación del incesto. Estos tres gestos son: renun- .a concretar su deseo. Así. exhortar. o más bien. una parte del yo se identifica con la figura parental intedictora. cómo se formará el superyó? El niño. el superyó es en la vida psíquica del adulto no sólo la huella permanente de la ley de prohibición del incesto.

al no haber sido realizado. contrariamente a la afirmación de algunos autores.4 pmhibida. es inaccesible desde el punto de vista del deseo. Aquí debemos aclarar que '+r&bido". Movimiento de despecho (odio) ante el . debenamos ser mis abarcativos y escribir: salvar su integridad física y psíquica del peligro de fragmentación que hubiera sobrevenido si el yo del nifio hubiera accedido al goce tr6gico del incesto. exaltar el deseo y proteger la integridad yoica -funciones indisociables y antagónicas entre sí-. la prohibición del superyó no afecta en modo alguno al deseo. prohibir el goce. la huella sin cesar renovada en el yo de los tres gestos que marcaron la declinacidn del complejo de Edipo. De esta manera. muestran hasta qu6 punto la instancia superyóica regula los movimientos del yo respecto del goce. aunque est. Mas aun. el superyó no representa la desaparición del deseo. la exaltación del deseo ~ o r un goce imposi¡. el superyó representa la renuncia al eoce vrohibido. i la defensa de la integridad del yo'no 8610 contra la amenaza de castración. "inaccesible" y "peligroso* son atributos que caracterizan un mismo goce. es. Aclaremos tambi6n que. En lugar de "salvar su penem. sino la renuncia a experimentar el goce que el niílo hubiera conocido si el incesto hubiera tenido lugar. sino tambi6n contra el peligro del goce temble del incesto. da testimonio de la vitalidad del deseo puesto que el deseo. Si el superyó pudiera condensar en una sola fórmula imperativa estos tres principios.ciar al goce prohibido. ante todo. según diferentes perspectivas: esta pmhibido desde el punto de vista de la ley. la instancia del superyó no se reduce a una pura y estricta representación psíquica de la ley. prosigue incansablemente su búsqueda de la satisfacción incestuosa. y peligmso para la consistencia del yo. La existencia del superyó es sin duda un signo del vigor del deseo. ordenaría el yo: "¡Desea el absoluto al cual deberas renunciar porque te está prohibido y es peligroso!" Estas funciones del supery6. Tal como queda expuesto.le. mantener su deseo hacia ese mismo goce considerado inaccesible y salvar su pene de la amenaza de la castración. No.

Este superybconciencia corresponde a la definición clBsica.mmo expmioned equivaientea. que designa a la instancia supeiy6ica como la parte de nuestra personalidad que regula 1 R d a e m i s aqul que la iunción guperyoica de exhoitecibn a un goc e ideal se acerca al mnceptn pimanalltim de ideal del yo. precisamente. el odio originario se volverá severidad súdica del supery6 y la angustia sentimiento de culpabilidad del yo. Observemos tambi6n que. reconocemos un super* asimilado a la conciencia en sus variantes de conciencia moral. de amor y de miedo experimentados por el niilo en el momento de la resolución final del complejo de Edipo.A partir de esta estructura básica. quien caracteriza al ideal del yo mmo exaltante y al supe@ mmo mereitivo. Su distinción ha nido objeto de un debate ya dúab en psiwanálisia.en r e laci6n al yo.goce prohibido. S i e n d o a k a n . pmpanemosiderar al p h m como una aspiración eapontáneh por amor al ideal (ideal del y o ) . conciencia crítica y conciencia productora de valores ideales. Las dos categoriss del superyó primordial: el superyó-conciencia y el superyó-inconsciente Acabamos de describir la gknesis del supery6 pnmordial y de establecer las tres funciones que ejerce de manera sorda . Habitualmente se masidera a ambas naeionea -euperyá e idel del yo. Primero. y mn maienaa el mismi Preud emplea indiferentemente la una o la otra. MBs tarde. la instancia superyóica está cargada con estos mismos afeetos de odio. . de manera inconsciente.. podemos concebir dos categorías radicalmente opuestas y no obstante coexistentes del super*. movimiento de atracción (amor) por el goce imposible: y movimiento de repulsi6n (miedo) ante el goce terronfico. Y al segundo mmo una sspinci6n obligada en raspuesta a la impoaia611nipenoica de alcanzar el ideal del goee (supe&).e s decir.

nos ordena infringir tódo límite y alcanzar lo imposible de un goce incesantemente sustraído. el concepto de supery6 es absolutamente cmcial para dar cuenta de la existencia en nosotros de un otro superyó. del arte. representaría la parte subjetiva de los fundamentos de la moral. Si el superyó 5610 fuera sinónimo de conciencia moral. nunto de vista de la sociedad). Mientras que la actividad superyóica eonciente participa de la promoción del bienestar. generalmente considerada como una derivación racional del superyó primordial. ~. no solo diferente sino exactamente opuesto a los principos racionales de la moral basada en la búsqueda del bien. se explica por la incorporaci6n en el seno del yo no sólo de la ley de prohibición del incesto. Ahora bien. considerado a la luz de sus tres roles de conciencia crítica. el superyó-conciencia en su cardeter espiritual.nuestras conductas. ideal y autom'tico no es mas que una cara del superyó. ~ ~ ~-~~ ~ ~ -~ ~~~ -~ ~ ~ . cmel y feroz. de le religión y de toda aspiración hacia el bienestar social e individual del hombre. tal vez la más conocida. de juez y de modelo. Este superyó. un otro supery6.~~ no el goce absoluto en sí mismo. respondena a las exigencias concientes de una moral a seguir y de un ideal a alcanzar. El "bienn que este superyó salvaje nos ordena encontrar no es el bien moral (es decir. sino tambien de la influencia crítica de los padres y. Sin embargo. nos juzga y se ofrece como modelo ideal. pero tambien la mds superficial y la menos importante para un psicoanalista. ideal y crítica. es la causa de una gran parte de la miseria humana y de las absurdas acciones infernales del hombre (suicidio. dudaríamos en conferirle un lugar especial en el corpua de la teoría psicoanalítica. destnicci6n y guerra). asesinato. de la sociedad en su conjunto. bajo la mirada de un esenipuloso observador. El supery6 tiranico ordena y nosotrns obedecemos sin saberlo. de modo progresivo. aun cuando con frecuencia ello corilleve la perdida y la destmcción de aquello que nos es mas caro. La actividad conciente. silo aue ests bien desde el . Así el yo.

Es erróneo creei. ni siquiera el asesino. alcanzar&jamds el goce pleno. descubrimos aquí un superyó distinto. es ante todo un semblante de ley. Lo que este superyó salvaje representa a los ojos del yo -según Freud. Un crimen. no es alcanzado jamás. mAs apremiante que cualquier mandato de la conciencia. el mAs odioso homicidio es siempre la respuesta irreprimible a un aullido superyóico que ordena llevar el deseo a su extremo. tal como lo escribiera Freud. se asimila el super9 al superybconciencia. . ordena (exhortaci6n desmesurada). llega a veces a cometer acciones de una rara violencia contra sl mismo o contra el mundo. que el superyó del criminal es d6bil: muy por el contrario. el superyó no es únicamente el representante psiquico de una ley moral que apunta a nuestro propio bien y al bien de los otros (supery&conciencia). puesto que deseo alguno. es éste el sentido de la fórmula propuesta por Lacan: "El superyó es el imperativo del goce -¡Goza!" El yo. o cualquier otro acto violento y mortífero. en el superyó sólo reina una pura cultura de la pdsión de muerte. No.las excesos del supery6 tiránico: condena (interdicci6n desmesukdq). a menudo el acto homicida está dictado por el imperativo ciego de un superyó inexorable. instigador inconsciente y perverso que hechiza al yo con los encantos de un ideal de goce. inhibe (protecci6n desmesurada) Mientras que. acosado por el empuje superyóico. Un extremo que.es. sino el llamado irresistible del ello que incita al yo a violar la prohibición y a disolverse en iui Bxtasis mAs allA de todo placer. clAsicamente. una ley inconsciente e insensata cuya intimación. Esto permite comprender que. un suicidio. representan tan sólo satisfacciones parciales en el camino que lleva al sujeto hacia el espejismo de la satisfacción absoluta. no el sentido de la realidad exterior. nos ordena llevar el deseo hasta su último iímite. garante de la ley moral de la prohibición del incesto. sin embargo. F'recisamente.no es tan s61o el representante de una ley simb6lica inconsciente (superyó-primordial). Por ejemplo.

a l igual que el superyó primordial. Y finalmente. el superyó puede prohibir fAcilmente a un hombre la relación sexual con su mujer representándosela como un peligro abominable. La exhortación demasiado apremiante conduce. Las tres funciones superyóieas primordiales de exhortación. sino de cualquier traumatismo primitivo. cabe observar que la condena ejercida por el superyó irracional es a tal punto excesiva. La gdnesis del superyó tiránico: el supery6 tiránico es el heredero de un trauma primitivo También este super*. Ahora bien. es igualmente desmesurado en su rol de interdietor del goce y de guardilln de la integridad del yo. de interdicción y de protecci6n s610 son asumidas por este superyó tirAnico de modo violento y mórbido. y t a n celosamente vigilante. que goza con un placer shdico producido por la severidad de sus sanciones. y por la otra gozar por ejercer la interdicción. no se trata aquí necesariamente de la crisis edípica. padecido por el nifio con independencia de su edad. Por ejemplo. t a n cruel en sus prohibiciones.de una crisis en la cual el nifio se ve confrontado con una prohibición. algunos delirios de autoacusación o inclúso la entidad ciínica designada por Lacan "paranoiá *de autocastigo". la tercera función abusiva del superyó radic a en una protección tan celosa respecto del yo que conduce a comportamientos caracterizados por la inhibición. emerge . como aquellas propias a los estados patológicos qopo la melancolía. tal como lo expusimos.Pero el superyó-feroz no s610 se caracteriza por la desmesura de su exhortación. La interdicción demasiado rigurosa conduce a manifestaciones absurdas de áutoeastigo. En este sentido. a realizaciones brutales de deseog homicidas o suicidas. cuando sus fantasmas le hace oír la voz de un adulto como una imposi- . tan shdieo en su dureza. tan desenfrenado en sus intimaciones. Nos encontramos nuevamente ante la singular paradoja de ver al superyó restringir el goce por una parte. sea cual fuere.

** Mientras que el superyó primordial se construye a partir de la incorporaci6n de la imagen de la autoridad parental y de la inacripci6n en el yo de la ley de prohibici6n del incesto. Lacan recurre al concepto de forclusi6n. Si pensamos el origen y la naturaleza del supery6 tiránico según nuestra tesis sobre las formaciones del objeto a.r Por lo tanto. El sonido fantasmado echa al sentido simbólico y se convierte en el seno del yo en el núcleo sonoro. queda anulado por el sonido taladrante de la vociferaci6n parental.ksyru&Laun.uranb. el Cabe @ s a r que. 2 Cf. . aislado y errante. en la teoría lacaniana.. "objeto a". ya M 1990. a un objeto errtítico denominado. Aun cuando tienen dilemntes géneais.Aubier. podemos reconocer al supery6 tiránico una g6nesis específica distinguible de la del superyó primordial formado en el momento del Edipo. desde el punto de vista de aun lunciones. que constituye el asiento m6rbid0.del supery6 tiránico. sentido que puede ser vehiculizado a trav6s de cualquier palabra simbólica y eStniCt.* Aturdido. A fin de dar cuenta de este rechazo de lo simbólico y de sus consecuencias imaginarias en el yo. Finalmente. la tela de que está hecho este supery6 se reduce a un fragmento de voz a la deriva. el supery6 t W e o no ea m h que una categoría del superyá primordial dpim. p. . el niño siente el peso de la autoridad y de la intimidación parentales. El sentido de la prohibici6n.ción bmtal y desgarradora. 107-148. Lomn.Melanie Mein y la Esniela ingleun hablan a o & d & por vez primere la lomaei6n precoz de un aiperyd mito parti-nte vorea y miel pm ha fnntuimaa oralea y súdima del Isaante. 1981. preferimos mantener la hipáteda aegdn la mal. sin comprender sobre qu6 recae e n realidad la prohibicidn proferida por la voz fantasmada de los padres. reconoceremos en este superyó un caso ejemplar de formaci6n de objeto a producida por forclusi6n.kwwpId'ob&ta&mhUdaia&J. y explica que el rechazo de los mandatos de la palabra resurge bajo la forma de un boquete abierto en lo imaginario.

la culpabilidad. una vociferación desaforada e insensata de la ley. en el sentido psicoanalítico del tkrmino. se oponen el desgarramiento traumAtico y el rechazo forclusivo. El único atributo que confiere al auperyó una aperiencia de ley es el modo imperatiw que adopta para hacerse oir por el yo. Así. ordena (exhortación desmesurada) y sofoca (protección desmesurada). Exceptuado este modo. prácticamente destruida. que la única nilpabi- . es fundamentalmente un sentimiento inconsciente. Ahora se puede comprender mejor pr que el super* cruel y feroz encarna. la instancia del superyó tiránico no es nada mAs que un trauma personificado por el yo bajo la forma de un grito aterrador que condena (prohibición desmesurada). f a a r e s que originan el wperyb primordial. a la incorporación imaginaria y a la inscripción simbólica. fundamentalmente. El concepto de culpabilidad fue introducido en la teoría freudiana para revelar. una ley agujereada. sino un simulacro de ley. propongo la siguiente f ó d a : el supe@ tir6nico es el heredero & un tmuiho pripitivo. factores que originan el superyó tirhnico. no la ley de pro ~bición primordial. La culpabilidad es une enfenuedad imagimrh del y o q u e reclama el remedio imaginario del autocastigo infligido por el superyó ¿Que es la culpabilidad? ¿Por qu6 aiempre está asociado el superyó a la noción de culpabilidad? De acuerdo con las ensefianzas de nuestra practica de las curas. f.superyó tiránico se origina de modo intempestivo del desgarramiento traumátiw padecido por el yo en el momento del rechazo de una palabra simbólica. Parafraseando la dlebre aserción freudiana 'el superyó í p r i m o ~ a les l el heredero del complejo de Edipod.

. y no nos parece haber cometido delito alguno. esta culpabilidad de la cual la conciencia no contiene huella alguna. paradójicamente. pág. que su estado se complicó en forma inexplicable. y a traves de diversas formaciones psíquicas como fantasmas. sino enfermo. 190 www. y de este modo el sujeto no se siente d p a b l e . Entre estas últimas. Biblioteca Nueve. Sentimiento inconsciente de d p a b i l i d a d . tomo E l . se expresa de modo indirecto en afecciones psicopatológicas (neurosis obsesiva.permanece mudo para el enfermo.. Madrid. . duelo no elaborado. Obras completas.comiwebPsique . puesto que concientemente nada nos acusa.lidad decisiva en la vida psíquica es el sentimiento de ser culpable sin tener. 2722. para el psicoanhlisis. el retorno de los síntomas y el agravamiento de los sufrimientos que creía desaparecidos. Como si en el analizante existiera una fuena ignorada que le impidiera progresar y le impusiera un dolor mayor aun que tendría el valor de penitencia. situaciones dolorosas o incluso comportamientos de fracaso en el curso de la cura. podemos ser culpables y sin embargo ignorar que lo somos. No le dice que sea culpable. ninguna representaci6n conciente de ello.).Ei yo y d ello. 1913. melancolía. Ahora bien.S .esnips. sencillamente. contra todo lo esperado. Al cabo de un trabajo analítico seguido de una mejoría del estado del paciente. el psicoanalista comprueba. recordemos el caso ejemplar de la reaceión tempduticn negativa. delirio de autoacusación . Mientras que en la conciencia somos inocentes. La culpabilidad que está en el origen de esta reacción inesperada no se le aparece al paciente en modo alguno. cree."J En efecto. necesidad d e castigo y necesidad de nominaci6n El trabajo con nuestros pacientes confirma plenamente la tesis freudiana según la cual el sufrimiento de h d . en el inconsciente somos culpables. 'El sentimiento de culpabilidad -escribe Freud. se reconoce enfermo pero no ae considera culpable.

para aprehender mejor el mecanismo intimo de este hecho clínico. requiere no a610 de una acción que expie la falta sino tambi6n de un nombre que la represente. sobre todo en los jóvenes. una satisfacci6n de naturaleza distinta. desde un punto de vista simbólico. Podemos decir."4 A tal punto es estrecha la relación culpabilidad (causa)-autoacastigo (efecto) que identificamos la una con el otro y consideramos como equivalentes estas tres exIbúi. es ademtís. 2'724. por tanto. y no era. la necesidad de castigo se redobla en una imperiosa necesidad de nominación. "En muchos criminales. . entonces. A veces. Ahora bien. hemos descubierto -escribe Fmud. ocasiona la acción apaciguadora de un a u b castigo mórbido. Pero la acci6n punitiva no es solamente la satisfaoci6n de una descarga de energía que reabsorbe la tensión.los síntomas expia una falta ignorada El yo cae o reeae enfermo a fin de aliviar la opresi6n de ser inconscientemente culpable. para liberarse.. La culpabilidad. La acción punitiva alivia tambi6n porque posibilita localizar una falta desconocida que hasta ese momento carecía de representaci6n. sino su motivo.un intenso sentimiento de culpabilidad. pág. qbe lo propio de la culpabilidad inconsciente es despertar de modo autom4tico la irreprimioe necesidad de ser castigado. para ser tolerada. Nos encontramos aquí ante una rara ecuación: el dolor sentido (autocastigo bajo forma de nuevos síntomas) es el alivio de un dolor no sentido (culpabilidad). debemos comprender que el sentimiento d+ loroso de culpabilidad consiste -desde el punto de vista econ6micc+ en una tensi6n intolerable a tal punto que. que existía ya antes de la comisión del delito. como si para el sujeto hubiera constituido un alivio poder enlazar dicho sentimiento inconsciente de cupabilidad con algo real y actual. una consecuencia del mismo. esta doble necesidad de castigar y de nombrar es tan irresistible que llega a empujar a un hombre a cometer una falta real que induzca a un castigo igualmente real y que finalmente nombre la falta inconsciente.

Aclarado este punto. donde la consideramos iddntica a la necesidad de imponerse un sufrimiento. en este caso. Ahora bien. Para describir este movimiento.presiones: 'sentimiento inconsciente de culpabilidad". hubidramos podido utilizar el Urmino 'superyó" y añrmar: el superyó arma el brazo autodestructor del yo. puesto que el superyó no es máa que una parte diferenciada del yo. la "necesidad de castigo" no es mtis que una manera particular de designar la fuerza que debe emplear el yo para lograr volverse contra si mismo. Examinemos ahora la segunda incidencia superyóica. "necesidad de c a s t w y la que acabamos de proponer. La primera se sitúa en el nivel del castigo. toda referencia a la acción supery6ica debe ser comprendida en realidad como un movimiento del yo respeeto de sí mismo. "necesidad de nominación". el super* castiga al yo. se transforma . se sitúa en el nivel de la falta que origina el sentimiento inconsciente de culpabilidad. El temor del niao en el momento del Edipo ante la prohibición de la autoridad exterior. ¿cuál es la falta desconocida que vuelve culpable al yo? Para responder. debemos recordar primero que. la que. El supery6 hace culpable al yo d e una faita imaginaria y l o castiga Me parece que ha llegado el momento de establecer la parte que depende del superyó en el proceso de culpabilidad y que esquematizaremos a s í : miento inconsciente de culpabilidad experimentado por el yo -t acci6n punitiva infligida por el Pem antes de establecer la presencia superyóica en la culpabilidad. despejaremos dos incidencias del supe@. o tambidn sencillamente. Finalmente. debemos considerar la culpabilidad como una forma elaborada de la angustia de castración.

no 8610 por la amenaza de la interdicci6n de realizar el goce incestuoso. permanece encerrado en el estrecho círculo del e n h tamiento de las dos demandas antag6nim del supe@. Ante el super* que exhorta. de no realizar su de seo y. el yo es culpable de no realizar su deseo: es una falta por defecto. sino tambi6n por el ardor de su propio deseo que simultaneamente experimenta el yo. debe someterse a la apremiante demanda de una vwi que lo exhorta a gozar. El yo. y ante el supexy6 que prohibe y condena. Pero. el yo se vuelve culpable no tanto por desear sino por ser incapaz de responder a dos exigencias opuestas y simultaneas del supery6 tiránico. el yo en si mismo jamtís sería culpable. cree percibir el f m del d e seo. Ahora bien. Ahora bien. Pero en realidad ninguna de las dos faltas es mmetida ya que recordemos que el deseo es imposible de ser realizado. a la inversa. por el contrano. No puedo ser culpable de un acto que me es imposible cometer. Sí. es culpable de estar a punto de realizar ese deseo: es una falta por exceso. Si el supery6 no exihtiera. El yo 8610 se angustia y se culpabiliza ante la prohibición si al mismo tiempo percibe la agitaci6n interna de su propio deseo. ea ahí cuando el yo se confunde y se instala en 61 ese parásito del neur6tico que es la culpa.-¿de qu6 confusi* se trata? El yo se equivoca y se considera culpable cuando. Y bien. debe obedecer a una segunda v a que. y por la otra. paralizado. el falso presentimiento de experimentar el goce absoluto. doblemente culpable a los ojos del supery6. Por una parte. el supery6 existe. Ahora bien. es decir que el yo se cree culpable. la culpabilidad es una creenna imaginaria del yo. al perci'oir el impulso de su deseo. * * * . siente el deseo pero cree experimentar el goce.mtís tarde en culpabilidad ante la prohibici6n de la autoridad interna (supery6). mientras que no puede experimentar mtís que un goce parcial. le prohik gozar. estas reacciones imaginarias de temor y de culpabilidad son despertadas. de estar demasiado pr6ximo a realizarlo.

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó Selección bibliográfica sobre el superyó

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó
Freud
El euperyó es una de las dos parten de un yo dividido
Vemos, en efecto [en el melanc6licol, cómo una parte del yo se sitúa enfrente de la otra y la vaibra míticamente como si la tomara por objeto (1915).[11

El supetyó es una diferenciación en el yo que
resulta de la incorporación - p o r identificación&la autoridad parental
La instauración del supeiy6 puede ser desmta como un caso plenamente conseguido de identificación con la instancia parental (1933).[21

El superyó ea la huella psíquica y duradera en el yo de la resolución del conflicto edfpico
El supery6 es, en efecto, el heredero del complejo de Edipo y s610 queda establecido una vez liquidado Bste (1938).[31

Le hemos atribuido las funciones de autoobse~ación. juzgándolos y ejerciendo una actividad censoria (1930). sino la satisfacci6n del deseo. conciencia moral e ideal (1933).[51 Una de l a s d m categorfas del supe&: el euperybconciencia A esta instancia la llamamos superyó.[71 Las tres funciones del supery6conciencia Tbrnemos ahora al superyó. importantísimos efectos (1923). pero su función principal sigue siendo la restricción de las satisfacciones (1938).El supe& es inconsciente En nuestro analisis averiguamos que hay personas en las cuales la autocrítica y la conciencia moral Isuperyól L. la conciencia es una de las funciones que le atribuimos.141 El superyó noprohíbe el deseo.[81 . está destinada a vigilar los actos y las intenciones del yo. y en sus funciones judicativas la sentimos como conciencia (1938.) son inconsciente^^^ producen. nuevas necesidades.. junto a otras. como tales.[61 El superyó es una instancia psíquica inferida por nosotros. a su vez. restringe el goce El superyó puede plantear.

o sea.[111 tonces t El superyd tiránico es un i~tigadorpenielro que empyia al yo a gozar h k i la muerte En el supery6 reina entonces el instinto de muerte. es decir.La otra categoría del superyó: el supe@ tiránico.[121 . del ello. que consigue.[91 La energia de carga a estos contenidos del superyó afluye a ellos desde fuentes situadas en el ello (1923). a los ojos del yo. llevar a la muerte al yo (1923). verdadero representante del mundo exterior o de la realidad (1923). con frecuencia. Este supe& representa. no la realidad exterior sino el mundo i n f e d del goce. el yo se esfuerza en ser moral y el supery6 puede ser "hipermoralwy hacerse ena n cmel como el ello (1923). se opone al yo. abogado del mundo interior. el mundo del eUo El supery6.[lo1 El superyó tiránico es tan amoral y cruel como el ello El ello es totalmente amoral.

a las figuras que podemos vincular con los traumatismos primitivos. sean cuales fueren.. que el niAo ha sufrido.[l41 El uuperyó tiránico nace de un deugarramiento en lo imaginario (trauma) en el momento del rechaxo de una palubm simb6iica (firclusión) .Así c o m p a r a Freud el uupery6 repreuenta el ello.... con lo m8s fascinante de las primitivas experiencias del sujeto.) i&rclui6nl de los mandamientos de la palabra. de igual manera para Lacan el supery6 representa el goce y ordena gozar El superyo es el imperativo del goce: jGoza![l31 El superyó tiránico e8 el heredero de un trauma primitivo . y que hay que entender como el boquete abierto en lo imaginario por todo rechazo (.[l51 . Acaba por identificarse con lo que llamo la figum feroz. esa figura obscena y feroz que el antilisis llama el supery6..el superyó acaba por identificarse s61o con lo más devastador..

prácticamente destruida.[l81 . no integrabíe: he aquí esáinstancia ciega repetitiva. la ley y su destmcci6n. que llega a ser el desconocimiento de la ley.[171 El superyó tiene relación con la ley. una ley agwiVereada. pero es a la vez una ley insensata. un enunciado situado en primer plano por un acontecimiento traum8tico. simultáneamente. una uocifemción desaforada e insensata de l a ley Un enunciado discordante. que habitualmente definimos con el término El supery6 es. que reduce la ley a una emergencia de carActer inadmisible.El s u p e 4 tininico encarnq no la ley de l a interdicción. ignorado en la ley. sino un simuiacro de ley.

1975. [51 Com~endG de p&análisis. [l2l Ibid. [ l l l Ibid. 3136. . oáe. tomo 111. 1981. op. M6xico. 3417.Obms -. Madrid.. tomo 11. 2724. Biblioteca Nueva. 161. loc. 1973. 2724. U31 El Seminario 20... pág. 1973. op. 161. Obras completas. [lo1 Ibid. Madrid. Paidds. [61 Ibid'.. pág. [31 Compendio del psicwndlisis. . 1973. 2714. cit. 2725. op. Paidós. pág. Obma com~letas. pág. [41 El yo y el ello. Biblioteca Nueva. pág. 1973. Madrid. [71 El makstar en la cultura. Biblioteca Nueva. . 1981. i91 El yo y el ello. í141 El Seminario 1.. tomo 111 ..2709. cit. Madrid.. Biblioteca Nueva. 3061."~ [81 "Diseeci6n de la personalidad psiquica". Siglo XXI.3381. Los escrilos tecnicos de Freud. pág. 3138. Obras completas. 3418. Biblioteca Nueva. 2094.. h n . [171 Ibíd. pág. pág. Obms completas.-~ ~ e . . de. o&. cit. 346. pág. en Nuevas lecciones intmductorias al psicoanálisis. tomo 111. pág. comnletas. i161 El Seminario 1. t21 "Disecci6n de la personalidad psiquica". Madrid. pág.. ~ = ~ ~ . . [151 Escritos I. pág. 1973. 11.Referencias de los fragmentos citados 111 Duelo y meiancolía. tomo 1 1 1 .. . cit. Barcelona. 292. Barcelona. S ~ - ~ . pág. pág.

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El concepto de FORCLUSION

El concepto de forclusión
Antes de leer este texto comprometemos a l lector a retomar el primer capltulo sobre el concepto de castración. El concepto de forclusión es una construcción teórica que intenta explicar el mecanismo psiquico que está en el origen de la psicosis. Ademds, también algunos trastornos epis6diws -como una alucinación, un delirio agudo, un pasaje al acto e incluso enfermedades psicosomz4ticaspodrían esclarecerse a partir de la hipótesis de la forclusión. lbdas estas manifestaciones clínicas -ya sean duraderas o transitorias- serían ocasionadas por un desorden de la simbolización de la experiencia de la castración. En efecto, veremos que la forclusión es el nombre que da el psicoanzílisis al defecto de inscripción en el inconsciente de la experiencia normativa de la castración. Experiencia m c i a l que - e n la medida en que es simbolizada- permite al niño asumir su propio sexo y así llegar a ser capaz de reconocer sus límites. Adem4s de las manifestaciones clínicas y sintom4ticas propias de la psicosis, esta ausencia de simbolización de la castración se expresar4 especialmente por una incertidumbre del paciente psicótico respecto de su identidad sexual y por una perdida del sentido de la realidad.

* * *
Desde el unto de vista terminológico, el termino forclusión - omado del vocabulario jurídico- fue propuesto por Lacan para traducir el vocablo alemz4n

!'

la fobia. Así en 1984. momento en el que la teoría de la represión aún no estaba concluida.habitualmente transcrito en las versiones de la obra de h u d por la palabra rechazo. Lacan y retomaremos algunos aspectos de nuestros recientes trabajos: 'La forclusion locale: contribution B la thdorie lacanienne de la fomlusion" (La forclusi6n local: contribuci6n a la teoría lacaniana de la forclusi6n). &p. . tales como la histeria. 1987.Venuerfung. Bajo la denominaci6n de %siconeurosis de defensan Freud agrupa diversas entidades clínicas. nos apoyaremos en la ensefianza de J. Aclaremos que. Para desarrollar nuestro estudio. F'rimero presentaremos el concepto de forclusi6n siguiendo a Freud en su investigación acerca de la psicosis. expondremos la concepcih lacaniana de esta noci6n. sostiene la tesis según la cual diferentes enfermedades mentales serían la expresi6n de defensas inapropiadas y mórbidas del yo. 107-132. Laeaa. luego. en un segundo tiempo.~ El concepto de forclusión en Freud La psieosis ea una defense inapropiada y mórbida contra el peligro del recuerdo de la castraci6n Ya desde sus primeros textos Freud se dedicó a aislar un mecanismo de defensa propio de la psicosis. Lacan había empleado el tbrmino cercenamiento íretranchement) como equivalente francbs de Yerwerfuw. Aubier. Le mnmpt d'objet a dano la thúorie ¿e J. la obsesi6n y 1 CI. inicialmente. Les yeiu de Laum.

Trátese de neurosis o de psicosis.b a j o la forma de una idea inconsciente. En efecto. Para el niiio. la castración de la que se trata es.algunas psicosis alucinatorias. lo doloroso de la experiencia de la castración fue constatar y percibir en el cuerpo femenino la ausencia del pene que se suponía la madre poseía. la de la madre. Dolorosa porque ello significa que tambien el nifio puede ser despojado del pene. Seamos precisos: la representación intolerable para el yo no es otra sino la huella dejada por la dolorosa percepción de la falta de pene en la mujer.de la experiencia dolorosa de la castración. lo que constituye un peligro para el yo es el resurgimiento inminente . de la fomlusión. -Pero. La 16gica de la experiencia de la castraci6n De aquí en m8s tengamos presentes los dos primeros de los cuatro tiempos durante loa cuales se desarrolla la experiencia de la castración. y dolorosa además porque esta percepción viene a confirmar la seriedad de la prohibición paterna del incesto. Para comprender la teoría. Pero ¿que es lo que puede constituir un peligro en una representación psíquica o en una idea inconsciente? La representación que amenaza al yo es intolerable porque recae sobre un fragmento de realidad demasiado investido. es indispensable la distinción de estos dos primeros tiempos que ya dejamos establecidos en el capítuio dedi- . ligado a la experiencia de la castración. freudiana ahora y más adelante lacaniana. ¿de cuál castración? ¿La del sujeto psicótico? No. cada una de ellas dependiente de una forma específica de fracaso de la función defensiva del yo. la castración del Otro. ante todo. en todos los casos nos encontramos ante la incapacidad del yo para defenderse contra el peligro de una representación psiquica intolerable.

El juicio de existencia que da testimonio de una ausencia particular es el correlato del juicio de atribución que da testimonio de una presencia universal. La huella inscrita en el inconsciente de este acontecimiento perceptivo tiene el valor de un juicio referido a la erristenciu de la castración o. ahora el niño se decide a perder a la madre. supone que todos los seres humanos. la percepción de la falta de pene. esta crisis que hubo de atravesar fue fecunda y estmcturante ya que lleg6 a ser capaz de asumir su falta y de producir su propio límite. que no tiene pene. Lacan identifica este a priori mítico con el juicio primordial de atribucidn. En suma. a partir de su propio cuerpo. El primero es la condición de posibilidad del segundo. A la ilwidn de la universalidad del pene (juicio de atribución) le sucede la cuida dolorosa de dicha ilusión. El tiempo inaugural es un tiempo mítico en el cual el nifio. y su madre en particular. Lo que F'reud denomina "representación intolerable" es la inscripción en el inconsciente de la experiencia de la castración. poseen un pene. es decir de atribución universal del pene. Ya comprendió que su pene estaba amenazado al haber constatado la falta en la madre y al haber internalizado la prohibición del padre. para ser m4s exactos. El desenlace de la experiencia de la castración se suelda con una renuncia que agrava m4s aun el dolor del niiio. Existe al menos una persona.cado al concepto de castración. objeto de su deseo. debida a dos factores: la comprobación irrevocable de la falta del pene en la madre y la sumisión a la ley del padre que prohik el incesto (ambos factores se condensan en un juicio de existencip). pero su yo no quiere saber m4s nada de esta experiencia. a la existencia de una falta de pene en una mujer. Por cierto. El segundo tiempo es aquel en el cual tiene lugar el hecho fundamental de la experiencia de castración. mi madre. a saber. el peligro contra el cual se defiende el yo es la representación en el inconsciente de una experiencia que comporta dos momentos. el de una afirmación universal y el de la existencia particular de una falta. y es contra dicha representación contra la cual se defiende el . para salvar el propio sexo.

Rechazo de la representación intolerable Ahora. Lacan hace recaer la forclusión ya no exclusivamente sobre la mera inscripción de la castración en el inconsciente. :Lap nevropsicosúr de defensa. En las neurosis -histéria. pero esta se halla inseparablemente unida a un trozo de la realidad [de la castraciónl. se organiza reemplazando la representación insoportable por otra representación más aceptable para el yo. confirmada por la prohibición paterna.. y por otra sobre la dolorosa percepción visual de su ausencia.. S . 175-176. En cambio en las psicosis la defensa consiste en una acción bien determinada. Biblioteca Nueva. y al desligarse de ella. el yo se separa de la representación intolerable." Como queda expuesto."2 Y agrega más adelante: ". consistente en que el yo rechaza (verwirfr) la representación intolerable juntamente con su afecto y se conduce corno si la representación no hubiese jamás llegado a 81. veamos cuáles son los distintos medios de defensa empleados por el yo para protegerse de ella. de la realidad. entonces. Obras wmpletas. en ocasiones de un modo psicótico (forclusión). la defensa. . más flexible siempre que en las psicosis. el modo de defensa psicótico consiste. tomo 1.yo. total o parcialmente. el yo se desliga tambien. Ya veremos que a diferencia de Freud. no en un debilitaviento de la representación intolerable como en las neuFreud. sino sobre los dos tiempos del complejo de castración: por una parte sobre la creencia en la presencia de un pene universal. radical y violenta: "Pero hay aún -escribe Freudotra forma de la defensa mucho mtís energica y eficaz. luego de haber recordado por que la representación de la castración es dolorosa. el fracaso de este mecanismo de sustitución dartí lugar a los síntomas típicamente neuróticos. 1973. y en especial aquel m8s específico de la defensa psicótica. Madrid. págs. fobia u obsesión-.

la concepción freudiana de la defensa psicótica comprendida en un primer momento como una expulsión de la representación. Biblioteui Nueva. tambibn rechaza el contenido afectivo de la representación. 1979. al rechazar la huella. Ahora se trata de una acción aun más bmtal que consiste en la abolición pura y sihple del peligro de la representación.rosis. Obras Completos. Entonces. T a l actitud no suponía juicio alguno sobre Reud. 1973. sino literalmente suprimida del interior. En consecuencia. en esta misma bpoca. Bibliotec a Nueva.F. pág. pues ahora vemos más bien que lo interiormente reprimido [abolido]retorna desde el exterior".U. S.: Observaciones psicmnailticlis sobre un caso de pomnoia autobiogrpaficamente descrito (como 'Schreberi). a saber el deseo sexual hacia la madre. Obms co&tos. se va modificando de modo progresivo.: La naisauiee de la psychanaiyse. sino en una separación radieal y definitiva del yo y de la representación. La defensa en las psicosis es más expeditiva que en las neurosis.. por lo tanto. Es decir que el yo. pero tiene por precio el hundimiento de la persona en un estado grave de confusión alucinatoria.3 Abolición de la representación intolerable Ahora bien.' Freud endurece notoriamente su posición teórica: La representación no es ya rechazada. tamo iü.que la sensación interiormente reprimida es proyectada al exterior. Subrayamos que. exacto decir -escribe Freud en 1911. Y N o era. y con ella el fragmento de la experiencia de la castración que le estaba unido. Madrid. 1623. P. 100. rechaza aquello que la huella evoca.1 4 h d . al rechazar la representación. IHay vmi6n eaatellana: Los orfgenes del p s i m á i i s i s . S. p. la abolición de la representación peligrosa es tan radical que uno se puede preguntar si la experiencia de la castración estuvo inscrita alguna vez en el inconsciente e incluso si fue vivida alguna vez. . el yo expulsa la r e presentación. tomo ii. Madrid. Freud emplea el termino proyección para designar esta operación de rechazo que acabamos de desarrollar.

Tomemos el celebre ejemplo del Hombre de los lobos y m8s específicamente el del acontecimiento de una alucinación acaecida en su infancia. de hecho jamhs existió. podemos resumir estas dos proposiciones a de la siguiente manera: o pensamos en el rechazo de l huella de una castraci6n que existió. en el rechazo de lo único que la hace existir en el inconsciente. Biblioteca Nueva. Obms completas.t e s i s de la abolición forclusiva. un borramiento a tal punto total de dicha representación que se podría concluir la inexistencia pura y simple de la experiencia de la castración. ya que el peligro que se echó por la puerta vuelve obstinadamente por la ventana. 1973. Estaba tallando la corteza de un nogal con su navajita. S. . Madrid. Retorno de i a representaci6n intolerable Consista la defensa psicótica en un energico rechazo o en una pura y simple abolición. tomo 1 1 . o bien . no fue alcanzado jamás por esta experiencia cmcial y decisiva.la forclusión consiste en la expulsión de la representación inconsciente de la castración fuera del yo. En suma. Y de Freud.6 La abolición es una acción t a n neta y tan definida que tenemos derecho a pensar que el sujeto psieótico no conoce el dolor de la castración.su existencia [de la castración]. y traertí así aparejados trastornos típicamente psieóticos. es decir. ya sea que la representación haya sido rechazada o abolida. es siempre fatalmente una defensa inapropiada y mórbida. Qsta retomartí de modo inevitable desde el exterior hacia el yo. o pensamos en la abolición de la huella de una castración que. En efecto. paradójicamente. El niilo juega en un jardín al lado de su niñera. pero equivalia a hacerla @a castración] inexistenten.: H i s b M de UM neumsk infantil ínrso del -Hombre de los l o b 7 .la defensa no es un rechazo sino una supresión tan violenta.. Como si estuvi6ramos en la alternativa entre dos tesis: O bien -tesis del rechazo forclusivo.

mira su dedo. Curiosamente no siente dolor alguno en ese momento pero sí un miedo temble. es algo totalmente distinto que la representación rechazada. El retorno psicótico. pero las modalidades neuróticas y psicóticas de este retorno son muy diferentes. Diferencia entre la represidn neutdtica y el rechazo psicdtico. Mientras que en la neurosis lo reprimido y su retorno san ambos de naturaleza simbólica. Cuando finalmente se tranquiliza. y está igualmente integrado al yo que aquBlla. la huella de la castración fue rechazada del inconsciente. y la defensa psicótica operada por rechazo o abolición. de tal manera que sólo permanecía sujeto por la piel. la imagen súbita y alucinada del dedo mefiique cortado. y ve 1 herida alguna". no sólo no tiene ninguna de las 6 Eld. 1988. Súbitamente afectado de mutismo e incapaz de volver a mirarse el dedo. Ambas fracasan en su tentativa de oponerse a la representación intolerable de la castraci6n. en cambio. se desploma en el banco mds próximo. pág. puesto que Bsta retorna inevitablemente.pronto. La representación que habia sido rechazada vuelve desde el exterior y se transforma ahora en algo alucinado (imagen alucinada del dedo meñique cortado). w r ejemplo. Ciertamente..6 'que no tenía en 6 Freud considera que este episodio alucinatorio es testimonio del fracaso de la defensa psicótica. un síntoma neurótico es un retorno de la misma naturaleza simbólica que la representación reprimida. en la psicosis lo rechazado y lo que retorna son profundamente heterogBneos. el retorno de la representación continúa siendo una representación que sigue formando parte del yo. O Observemos aquí una diferencia fundamental entre la defensa neurótica operada por represión. . obsewa con "temble sobresalto" que se habia cortado el dedo meñique de la mano. En el caso de la represión. pero retorna bajo la forma de una alucinación. Bsta no logra alejar de modo duradero el peligro de una castración cuya huella es reactivada.

tres elementos: el Todo universal. hijo. la falta. el Uno y la falta-. pero fundamentalmente se elabora a partir de la distinción tripartita que ya establecimos entre el mito de atribución universal del pene a todos los humanos (Todo universal). el descubrimiento que hace el niao de que aiste al menos una persona castrada -la m a d r e que es una excepción a la universalidad del mito (el Uno de la existencia).e 1 Todo. El concepto de forclusión en Lacan La posición teórica de Lacan respecto de la forclusión vana según los textos y las Bpocas. mientras que en la psicosis lo rechazado y el retorno de lo rechazado son heterogeneos. y al mismo tiempo según una perspectiva y una terminologia cldsicamente edípicas. en tanto que la segunda -la cual le es impecablemente superponible. Tenemos. el Uno de la existencia y la falta de sí misma. constituye una matriz que será considerada por Lacan según una perspectiva y una terminología lógicas. nos manejaremos siempre con un tnpode básico .define la tnada edípica. Pero trdtese de una u otra de estas perspectivas. sobre el cual actuard la forclusión. siendo que el tercer elemento. madre. o bien sobre el Uno de la existencia. y el hecho de la falta en sí misma.propiedades simbólicas de una representación. La primera perspectiva define la dimensión simb6lica. padre. Podemos concluir entonces con la siguiente fórmula: en la neurosis lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog6neos. la operación forclusiva recaer6 o bien sobre el Todo. entonces. sólo es afectado de modo indirec- . sino que ademds es aprehendida por el yo sin afecto alguno y percibida con la nitidez de una realidad innegable que sena extrana a 61. Como ya veremos. del Uno de una excepción y de la falta. Esta tnada del Todo de una ilusión.

vivida en nuestra infancia y renovada sin cesar a lo largo de la vida. el Uno y la falta. sea sobre su común articulación. siempre cambiante. la falta por la que está afectada nuestra realidad. positivamente. Y para que esto fuera posible. Antes de seguir. Para condensar en una fórmula el movimiento de la vida simbólica diríamos: lo simbólico es la perpetua emergencia de una existencia que. abre una falta en el Todo. a saber. siempre foealizó la forelusión en un Único elemento. El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva lógica Articulación del !lbdo y del Uno En efecto. . el de la representación intolerable (que equivale al Uno de la tríada lacaniana). no sin dolor. primero fue preciso reconocer. que surge y se renueva sobre el fondo de un Todo afectado de incompletud. la dimensión denominada por Lacan dimensión simbólica comprende tres componentes esenciales: el Todo. mientras que Lacan. afirma un nacimiento. sea sobre el Uno. a diferencia de Lacan. las palabras de nuestra fórmula son abstractas. de ser capaces de hacer erlstir un significante en respuesta a las exigencias de la realidad. Tres componentes permanentemente articulados en una dinámica propia al orden simbólico: el Uno de una existencia puntual. pero la lógica de lo simbólico que describen corresponde con exactitud a la lógica de esa experiencia dolorosa -la castración.to. que 9610 logramos afirmar nuestra identidad de sujeto en el momento de fundar un acto. es decir. cabe observar que Freud. a lo largo de sus textos. Por cierto. harh recaer la forclusión sea sobre el lb do. y negativamente.

podemos situar mejor en qu6 consiste la operación froclusiva. la forclusidn corM el lazo entre el Todo y el Uno.Ahora que aclaramos lo anterior. El Uno de la existencia simb6lica que no lleg6 allí donde se lo esperaba. sofocada. es decir. al cual definimos diciendo que era el mito del pene universal. por ejemplo) queda literalmente abolida. súbito. masivo y sin llamado. ahora aparece en otro lado. rompe brutalmente la articulación entre el Todo y la emergencia siempre recomenzada del Uno nuevo. Es cierto. Pero ¿podemos precisar con mAs exactitud el punto de impacto de la operación forclusiva? ¿Cual es el elemento forcluido? La posición de Lacan a este resspecto no nos parece estar siempre definida. la forclusión corresponde a la abolición pura y simple de este Todo previo que Lacan designa Bejahung primaria o juicio de atribución primordial. transformado en un hecho real. entendemos que postula la eventualidad de una forclusión del primer tiempo de la castración. la forclusión consiste en la no-llegada de una existencia esperada. sobre todo en los primeros (1954. si volvemos al episodio alucinatorio del Hombre de los lobos. una ausencia absoluta de la cre- . en cambio. El niño.~Así. reconoceremos en el mutismo del niiío petrificado por su alucinación el signo más revelador del retorno en lo real de una palabra que hubiera debido existir. o entre el juicio de afirmación y el juicio de existencia. A veces. ?o que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simbólico aparece en lo real". aterrado. Mientras que el mecanismo de la represión respeta totalmente la coherencia y la fluidez del movimiento simbólico. para luego resurgir violentamente en lo real. en algunos textos. se quedó sin voz y entonces la palabra que no lleg6 a la luz de lo simbólico se transformó en la realidad de una imagen alucinada. Así. iqu6 sucede con ello? Precisamente. Lo nuevo debía llegar pero no vino. la forclusión. Cuando Lacan sostiene la hipótesis de la forclusión de la Bejahwlgprimria. que hubiera debido ser dicha por el niiío. es decir. Es decir que la existencia nueva que lo simbólico hubiera debido actualizar (un síntoma o un lapsus. Entonces.

según la cual la forclusión no recae sobre el Todo. Y tambien en el Seminario 1.. Lacan adoptará una posición te6rica diferente. A la inversa.en la pagina 97. y de la falta representada por el deseo & . Precisamente. esta concepción de la forclusi6n operando fundamentalmente sobre un significante será desarrollada por Lacan a la luz del mito edípico. en otros textos. queda excluido que perciba su ausencia en la madre. futuro psicótico. no hubiera tenido siquiera la posibilidad de vivir la ilusión primera del mito de un pene atribuido a todos. Al no haber sido vivida por el niño la ilusión de la omnipresencia del pene. sino sobre un significante. En los Escritos 11. Como si el niño. en la pagina 539.. por ejemplo. del Uno y de la falta pasa a ser ahora la figura ternaria del Todo de la madre todopoderosa. Puesto que la Bejahung constituye el suelo mismo en el cual arraiga la experiencia de la castración. escrito que para el Hombre de los lobos no hubo Bejahung. Transcribimos a continuación dos pasajes en los cuales Lacan sostiene que la forclusión es forclusión de la Bejahung. leemos que la forclusión ". El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva edípica Nuestra tríada simb6lica del Todo.encia en la universalidad del pene. del Uno del significante del Nombre-&¿-Padre. su forclusión significa que el niiío ni siquiera tuvo que enfrentarse al dilema de atravesar esta experiencia o de retroceder ante ella. en general m8s tardíos (a partir de 1955-1956). ests. se articula corno la ausencia del juicio de atribución". que se irtí convirtiendo progresivamente en su posición definitiva.

en tanto que mujer deseante. entendido como expresión del deseo de la madre o del deseo del nifio. es llamado por Lacan metAfora paterna. El Nombre-del-Padre no designa algo objetivo.lo d r e . ejemplos de signifieantes del Nombre-del-Padre. Volvamos a subrayar que el Nombre-del-Padre no es sencillamente el lugar simbólico que puede o no ocupar la persona de un padre. sino cualquier expresión significante que venga a ocupar el lugar de la metáfora del deseo del nifio o del deseo de la madre. paterna. lo excede. "forclusión del Nombre-del-Padre". en tanto sujeto deseante. todos son. Un síntoma. podemos adelantar que la forclusión se ejercer& exclusivamente sobre el significante del Nombre-del-Padre. no es el equivalente del nombre patronímico de un padre particular. expresión de origen religioso. Para comprender el sentido de esta expresión. aun cuando los . Aclaremos que el lugar del Nombre-del-Padre es siempre Uno. o en la manera en que un nifio. siendo cada uno de ellos una expresión singular del deseo. Ya desde ahora. Por lo tanto. debemos indagar primero en la manera en que se sitúa una madre. debemos admitir primero una serie de premisas: El Nombre-del-Padre. es decir. nombrable de una vez y para siempre. pero con la dificultad suplementaria de tener que regular su conducta cotidiana de padre de acuerdo con una ley que. sino que designa la función paterna tal y como es internalizada y asumida por el nifio mismo. sino toda expresión simbólica. produciUa por la madre o producida por el nifio. que represente la instancia tercera. una palabra. integr6 en sí la prohibición. El Nombre-del-Padre. y llega entonces a ser capaz de fundar un acto o de instituir su propio limite. de la ley de prohibición del incesto. un gesto. Claro est4 que la persona misma del padre real está igualmente atravesada por la ley simbólica del Padre. en su diversidad. una decisión e incluso una acción. situable. inevitablemente. si queremos ubicar el significante del Nombre-del-Padre. metáfora del deseo del niño atravesado por el deseo de la madre. respecto de la ley simbólica de la prohibición.

Ahora bien. la forelusión es la no-llegada del significante del Nombre-del-Padre en el lugar y en el momento en que estaba llamado a advenir. localizar el origen del Ilamado equivale a indagar el contexto en el cual se ha iniciado el proceso de la psicosis. Para que se desencadene la forclusión. de un semejante exterior al sujeto. es necesaria previamente la incitación de un llamado. S610 hay significantes del Nombre-del-Padre en una sucesión infinita de respuestas 'llegadas a la luz de lo simbólico". para que la operación de forclusión se veriñque. según Lacan.y un semejante amado u odiado apasionadamente. es necesaria la incitación d e un llamado Pero lo que defme de modo fundamental al Nombredel-Padre -y esto es decisivo para comprender el sentido del concepto lacaniano de forclusión. justamente. En consecuencia. Un-padre. o instituya un limite. en la suspensión de toda respuesta a la solicitación dirigida a un sujeto de que produzca un mensaje. es decir. La persona que llama a la emergencia del Nombre-del-Padre en el futuro psicótico es. Para un psicoanalista. ¿de dónde viene este llamado? La forclusión es lo no-respuesta a un mensaje o a una demanda que proviene de una persona en posición tercera respecto de la relación dual e imaginaria entre el sujeto -futuro psicótico.elementos que lo ocupen circunstancialmente sean múltiples e innumerables. En suma. para que haya carencia de un significante allí donde debía haber una emergencia del mismo. es decir una persona 'situada en . la forclusión consiste.es el siguiente hecho: el significante del Nombre-del-Padre ea la respuesta siempre renovada a un llamado proveniente de un otro. funde un acto. Pero. Esto permite comprender por que no puede haber acción forelusiva sin la condición de un llamado que la desencadene.

si el Nombre-del-Padre no surge alli donde se lo esperaba. juegan sin saberlo el rol principal en el desencadenamiento de un episodio psic6tico. perturban las representaciones relativas a su filiaci6n.. le suceden en el paciente psieótico una serie de reorganizaciones de elementos simbólicos que trastornan las referencias habituales del espacio. en apariencia bastante secundários. Esposo. relativamente menos investidos por el sujeto que el partemire de la pareja imaginaria. anterior al advenimiento del acontecimiento forclu- . Todas estas reorganizaciones son inducidas por la vacante creada en lo simbólico y que Lacan denomina "agujero abierto en el campo del significante". para la mujer que acaba de dar a luz en la figura de su esposo. para la muchacha enamorada en el encuentro del padre del muchachon. Por ejemplo. Si se verifica la operaci6n forclusi6n. del tiempo y que. es decir. el llamado estará encarnado '. esiá cargada con una intensa tensi6n afectiva.. Distinguiremos de modo esquemático dos 6rdenes de consecuencias provocadas por la forclusión del sienificante del Nombre-del-Padre: des6rdenes en lo simbólico y desórdenes en lo imaginario. En torno a este agujero se va a alzar la edificaci6n de una nueva realidad que viene a reemplazar a la realidad perdida. todos ellos son personajes laterales. para la penitente que confiesa su falta en la persona de su confesor. confesor o padre. * * * Las dos consecuencias de i a forclusión del Nombre-del-Pak co-encias Para concluir. con frecuencia. Estos distintos personajes -Un-padre-.posición tercera en cualquier relación que tenga por base la pareja imaginaria yo-objeto". fundamentalmente. abordemos ahora los efectos producidos por la forclusión. pareja que.

indiscutiblemente verdadera y cierta para el sujeto. Por lo tanto.sivo. que puede llegar basta la desaparición de la imagen especular y. Se trata de una realidad masiva por invasiva. de una ' Enieaycrrrde h. La otra consecuencia provocada por la forclusión. En. relación cargada con una extrema agresividad erotizada. 107-132. compacta porque es tan sólo tensión psíquica exacerbada y. . lo mas importante.7 Ya hemos reconocido en el ejemplo del episodio alucinatorio del Hombre de los lobos los rasgos sobresalientes de esta nueva realidad. págs. sino del hecho de que esta realidad me concierne. Lacan. Entendámonos. enquistada por estar aislada de los demtís acontecimientos. ' L a perdida de la realidad en la neurosis y en la psicosisn. enigmatiea por ser insensata (ausencia de significación ftílica). y yo su único agente. lo que es indiscutible no es la realidad en sí. haciendo referencia al titulo de un articulo de F'reud. no del cartícter auténtico de tal o cual realidad. . op.indiscutiblemente. Escritos 11. sino el hecho de que sea mía. c i t . Así. verdadera y cierta no porque corresponda a una realidad tangible y verificable por medio de la prueba fAct i a . pagina 524). esta realidad precisa se dirige a mí solo. en el Umite. puede resumirse en una cristalización de la relación imaginaria del yo psicótico con un otro elegido. sino porque. hasta la destrucción mortífera del semejante. este caso se trata. sostiene que el problema fundamental en el proceso de una psicosis no es tanto el de la perdida de la realidad cuanto el del mecanismo de formación de la nueva realidad que nene a sustituirla (d. según Lacan. de orden imaginario. Tengo la certeza. Reeisemos aquí que el problema de la producción por forclusión de una nueva realidad fue extensamente desarrollado en nuestro articulo ya citado: 'La forclusion locale: contribution A la th6orie lacanienne de la forclusionn. mi 'certezaw psicótica reside en la convicción absoluta y espontánea de que esa realidad es mi realidad.

'.."(Escritos. pág..) .regresión del psicótico al estadio del espejo. 550. por cuanto la relación con el otro especular se reduce allí a su filo mortal.

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Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre la forclusión Selección bibliográfica sobre la forclusión .

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Y . consol6ndose con la femineidad como compensación. en tanto que la otra estaba dispuesta a admitirla. Freud y de J. la aceptación y el rechazo de la castración. pueden coexistir Al final coexistían en él [el Hombre de los lobos1 dos comentes antitéticas.[11 Des actitudes psíquicas diferentes: la represión.Fragmentos de las obras de S. Sucumbe a la represión y reaparece bajo la siguiente forma: se dice afuera que ella tiene tal deseo. cosa que ella niega.nacida en el interior ha sido proyectada al exterior. Lacan sobre la forclusión Freud La forclusión (aqufproyección) es la expulsión de una idea sexual que mtorna bajo la forma de unapercepción delimnte (demplo de la pamnoia) En una mujer surge el deseo del comercio con el hombre. retorna como una realidad percibida contra la cual puede ahora ejercerse nuevamente la represi6n. una de las cuales rechazaba la castración.e l contenido del deseo. ¿Qué sucedió en esta especie de represión y de retorno caracten'sticos de la paranoia? Una idea . como oposición (1907).

pero equivalía a hacerla inexistente (1987). pues la represión y el retomo de lo reprimido no son sino el derecho y el reves de una misma cosa. Lo reprimido siempre esta ahí y se expresa de modo perfectamente articulado en los síntomas (..tambidn la tercera. En cambio. que se había limitado a rechazar la castración sin emitir juicio alguno sobre su realidad..[21 Rechazar la castracibn no significa expulsarla al exterior. lo que cae bajo la acción de la Verwerfung tiene un destino totalmente diferenteJ41 .). la más antigua y profunda. lo rechazado (fonliuibn) y el retorno de lo rechazado son heterogknew (psicoris) Lo que cae bajo la acción de la represión retorna. podfa ser activada todavía (1918). Tal actitud no suponía juicio alguno sobre su existencia [de la castración].[31 Lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog4neos (neurosis). sino tratarla como si no existiem Al decir que la rechazó [la castración1 nos referimos a que no quiso saber nada de ella en el sentido de la represión.

) Que [el Hombre de los lobos1 haya rechazado todo ac- . Pero.. todo lo rehusado en el orden simbólico. sería necesario que eso saliese de alguna manera a la luz de la simbolización primordial.. en el sentido de la Verwerfung [forclusiónl.[6l * La ca8tracidn rechazada de lo ~imbólico reaparece en otro lado. ¿que sucede con ello? Lo que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simb6lim aparece en lo real.) es exaciamente lo que.) el sujeto no querrá ...) La Verwerfung. Porque (. en lo real . ha salido al paso de toda manifestación del orden simb6lic0.saber nada de ello en el sentido de in represión: Pues para que hubiese efectivamente de conocer algo de ello en ese sentido. lo que el sujeto ha cercenado (verworfen) C.. (.La forclusión es forclwión del juicio de atribución El proceso de que se trata aquí bajo el nombre de Verwertung C.. es decir de la Bejahung que Freud establece como el proceso primario en que el juicio atributivo toma su raiz.(m La cdwtración no simbolizada. si se designa con ese nombre el lugar donde lo reprimido viene a reaparecer.se opone a la Bejahung primaria y constituye como tal lo que es expulsado. pues. no lkgada a la luz de lo simb6lieq m p a n c e en lo real. C.. Lacan traduce aquf %rwor/enmpor Ucereenadom y no por ~orcliui6nw Pero ¿que sucede pues con lo que no es dejado ser en esa Bejahung? Freud nos lo ha dicho previamente. una vez mtis... reaparece en lo real.) de la abertura al ser no volverA a encontrarse en su historia.

) tiene un vínculo muy estrecho con el hecho de haber tenido en la infancia una breve alucinaci6n. verworfen. puede oues responder en el Otro un miro v s i m ~ l aeuiek: e el cuai oor la Grencia del efeeto rn~taf6tko p&voc& un-agujeroc+ mespondiente en el lugar de la significaci6n fAlica. y en el fracaso de la metáfora paterna.) es llamado el Nombre-del-Padre.. En el punto donde L.) al registro de la funci6n simbólica.[81 Es en un accidente de este registro [simbóliwl y de lo que en 61 se cumple. sea llamado allí en oposici6n simbólica al sujeto.. donde designamos el defeeto que da a la psicosis su condición esencial.[71 La fomlusión es fomlusión del signifieante del Nombre-del-Padre La Verwerfung ser6 pues considerada por nosotros como preclusión Iforclusiónl del significante... precluido [forcluidol..[lOl . es decir sin haber llegado nunca al lugar del Otro. es necesario que el Nombre-del-Padre.ceso a la castración (.. a saber la preclusi6n [forclusiónl del Nombre-del-Padre en el lugar del Otm.[91 No puede haber fomlusión sin la incitación de un llamado que la preceda y la desencadene Para que la psicosis se desencadene. C...

pág.: Correspondance (19051914). págs. Argentina. 372. [51 "Respuesta a l comentario de Jean Hyppolite sobre le 'vemeinung' de h u d " . 640. Biblioteca Nueva. cit. Gallimard. pág. C. [41 E l Seminarw 3. Laspsicosis. 558. [31 Ibid. [81 "De una cuesti6n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosisn. 1984.. en Escritos I. Madrid. 1973. Obms completas. . 171 El Seminarw 3. op. en Escritos II. pág. de.. 2 4 . pág. tomo 1.. 3 6 3 5 3 . 86. [lo1 Ibíd. Siglo XXI. 1975. Barcelona. Argentina. i21 Historia de una neurosis infantil (caso del Hombn de los lobos). [91 Ibtd. G. [61 Tbfd. pág. pág.Referencias de los fragmentos citados [11 Freud. 24-25. y Jung. Las ~sicosis. 556. 1975. 1975. tomo 1 1 .pÁgs. 1987. Sie10XXI.. Paidós. S.

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