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7 Conceptos Basicos Del Psicoanalisis

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Enseñanza de 7 Conceptos Cruciales del Psicoanhlisis

Juan David Nasio

ENSE~~ANZA DE 7 CONCEPTOS C R U C W E S DEL PSICOANALISIS

ENSENANZA DE 7 CONCEPTOS CRUCIALES DEL PSICOANALISIS

JUAN DAVID NASIO

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S.Capellades (Barcelona) Impreso en España Printed in Spain Queda prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio de impresibn. Esparia ISBN: 84-7432-425-4 Depósito legal: B. Muntaner.' Tel.Barcelona. S. en forma idéntica. extractada o modificada. abril de 1996.. en castellano o cualquier otro idioma. A. CI.Barcelona Derechos para todas las ediciones en castellano O by Editorial Gedisa. 1. 201 60 00 08006 .Tftulo del original en francés: Enseignement de 7 concepts cruciom de la psychanalyse 0 by Editions Rivages 1988 Traducción: Graciela Klein Cubierta: armado: Acuatro ilustración: Carlos Nine Cuarta edición.entlo. . 460. A. Verdaguer 1. 18.246 1996 - Impreso en Romanyh Valls.

. Tal vez entonces tengamos. a nuestro turno. la oportunidad de transmitirlos a los psicoanalistas de las generaciones por venir.A LA MEMORIA DE FRANCOISE DOLTO Los fundamentos del psicoanáiisis que nos transmitieron nuestros maestros s610 serán nuestros fundamentos a condición de conquistarlos y de hacerlos nuestros.

Ch. Gaugain. Sarfati. Oddoux. M. Ch. Zolty están estrechamente asociados conmigo en la existencia de esta obra. . L.k Franzini. Le Poulichet. S.

.. El concepto de identificación 6 ....... El concepto de forclusión . El concepto de superyó .. 7.......... El concepto de sublimación 5 .... por LilizZ~ %b?~ 1.. El concepto de falo 3 ... El concepto de narcisismo 4....- ....PRESENTACI~N.. El concepto de castración 2..

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e incluso contradictorias. la perspectiva que lo sitúa y el artificio de su exposición. Lo que nos exige el rigor no es que suprimamos todo concepto ambiguo sino que encontremos la significación principal entre las diversas significaciones contextuales. la diversidad de las comentes teóricas y la vulgarización del vocabulario psicoanalítico hicieran imposible la determinación de un sentido unívoa para cada concepto. una significación contextual. reconstruido . Así. para cada uno de estos conceptos. la prueba de la práctica. en psicoan8lisis. esta ausencia de una significación univoca atribuida a una noción. por eso podemos afirmar que.Presentación Cómo definir un concepto psicoanalítico Es sabido cuánto resistieron los conceptos psicoanalíticos las definiciones demasiado estrictas y cómo fueron cargados con significaciones miiltiples. un concepto psicoanaütico recibirá tantos sentidos como pertenencias a distintos contextos tenga. toda significación conceptual es. jcómo evaluar y elegir el sentido conceptual m8s preciso? Algunos autores elegirzín el sentido histórico. No obstante.contra la coherencia de nuestra teoria. El concepto cambia y se diversifica según las palabras que lo expresan. la signiñación más precisa? El desarrollo del psicoanálisis. desde que Freud escribió su obra. en definitiva. Entonces. El sentido conceptual está siempre determinado por la articulación del concepto con el conjtínto de la red teórica. ¿Cómo hallar entonces. las palabras que lo enuncian e incluso por el lugar que dicho concepto ocupa en el lenguaje de la comunidad psicoanalítica en una 6poca dada. no atenta -como se podría creer.

se preocupó en este libro por otra cuestión. . a lo largo de su lectura. y se investigará por que y eómo esta anclado al suelo de la teoría. Nasio. se ha de inurnbilical. sin descartar la pertinencia de esta elección cronológica.siguiendo las grandes etapas de evolución de una noción. se pregunt4 ante y sobre todo si la existencia de un concepto era o no necesaria. En efecto. la articulación fundamental de cada uno de los conceptos estudiados en este libro surgió de la respuesta a esta interrogación constante de J. D. en consecuencia. ya que cada uno de los siete conceptos va siendo esclarecido por otro. Nasio: ¿cual es la razón de existir de cada concepto psicoanalitico? ¿Cuái la encrucijada teórica que hace necesaria su existencia? ~ C u ú el l problema que viene a solucionar? El lector atento descubrirá. En cambio J. las múltiples ramificaciones de un concepto. D. A fin de circunscribir la significación principal. A fin de encontrar el vestigar su signif~ación sentido mas apropiado para un concepto se intentar6 responder a la pregunta de la necesidad de su nacimiento. un verdadero concepto siempre surge en virtud de una necesidad propia a la trama conceptual de la cual forma parte y. si se quiere conocer su significación principal. Participara de la edificación metodológica básica del psicoandlisis y -mbrito importante de este libro.podrh percibir el alcance clínico de los textos aquí expuestos. Así. de su razón de ser.

El concepto de CASTRACION .

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* * * . y que el cuerpo tiene iimites. la experiencia inconsciente de la castración se ve renovada sin cesar a lo largo de la existencia y puesta en juego nuevamente de modo peculiar en la cura analítica del paciente adulto. En efecto.la diferencia anatómica de los sexos. La esencial de esta experiencia radica en el hecho de que el niflo reconoce por primera vez 4 precio de la angustia. de ahí en m8s. sino que designa una experiencia psíquica compleja. Sin embargo. podra aceptar que el universo estA compuesto por hombres y mujeres. con la experiencia de la castración.El concepto de castración En psicoanálisis. Por el contrario. y que es decisiva para la asunción de su futura identidad sexual. uno de los fines de la experiencia analítica es posibilitar y reactivar en la vida adulta la experiencia por la que atravesamos en la Infancia: admitir con dolor que los límites del cuerpo son m8s estrechos que los límites del deseo. es decir. el concepto de 'castración' no responde a la acepción corriente de mutilación de los 6rganos sexuales masculinos. Hasta ese momento vivía en la ilusi6n de la omnipotencia. no se reduce a un simple momento cronológico. el complejo de castración que vamos a presentar como una etapa en la evolución de la sexualidad infantil. aceptar que su pene de niflo jam8s le permitirá concretar sus intensos deseos sexuales dirigidos a la madre. vivida inconscientemente por el niflo a los cinco afios aproximadamente.

& & Bibiioteea Nueva. Con ocasión del trabajo con un niflo de cinco años. BiblbtecaNuwq 1973.h&Adisis&lo/obio&wiNllo&c*imoMs(eosoJuo~ nüo). lborhs anidrs inf~rüu. Se trata del tiempo preliminar de las creencias infantilea. IL 2 S. . A lo largo de eats texto utilizaremos el termino pene sin preonipunos por diatiquirlo del termino falo. Madrid. mJuanito".El complejo de castración en el niño Entre el amor narcisista por su pene y el amor incestuoso por su madre. el niilo elige su pene. se@ la cual todo el mundo poseería un pene semejante al suyo. h d . El descubrimiento de l a realidad de un ser cercano que no posee este atributo que se supone universal -madre. Freud aísla este complejo. M . pero tambi6n apoyándose en los recuerdos infantiles de sus pacientes adultos. Obnu oomp*loq t. constituye la premisa necesaria del proceso de castraeidn.. Esta creencia. De esta distincidu nos onipwms m el aitícuio Bguimte dedicado al Yalo. reconocida por Freud en todos los niños -varones y mujeres-. etcétera. hermanita. Primer tiempo: todo el mundo tiene un peneb S610 a partir de esta ficción del nifío.2 Podemos esquematizar la constitución del complejo de castración masculino en cuatro tie'mpos. A travbs del análisis de este niflito. se puede comprender qub es lo que está realmente en juego en la eastraeión. según las cuales no habría diferencia anatómica entre los órganos sexuales masculinos y femeninos. descrito por primera vez en 1908.pondra 1 S.i Freud descubre lo que denominar6 el complejo de castraci6n.

Segundo tiempo: el pene está amenazado Es el tiempo de las amenazas verbales que apuntan a prohibir al niiío sus prhcticas autoeróticas y a obligarlo a renunciar a sus fantasmas incestuosos. es real Es el tiempo del descubrimiento visual de la zona genital femenina. la amenaza. La amenaza de &stra$6n apunta al pene. Puesto que al menos un ser ha mostrado estar desprovisto del pene -piensa el niñito-. la del tercer tiempo. entonces. En un primer momento el niilo . En este estadio. que poco a poco van siendo intemaliz8dan pbr el niño. pero lo implícito en juego en las advertencias parentales estriba en hacer abandonar al niiío toda esperanza de ocupar un dia el lugar del padre en el comercio con la madre. Las advertercias verbales. Tercer tiempo: hay seres sin pene. estas amenazas alertan al niilo contra la perdida de su miembro si persiste en sus tocamientos. Por lo tanto. en especial aquellas proferidas ppr el padre. la zona genital femenina que se ofrece a los ojos del niiío no es el órgano sexuabfemenino sino m6s bien la zona pubiana del cuerpo de la mujer& que el N ñ o deseubre visualmente no es la va+ na sino la falta de pene. entonces. Explícitamente. darán origen al superyó. Es preciso aclarar que las edvertencias parentales 5610 tendr6n influencia sobre el niiío una vez que atraviese la siguiente etapa.en jaque la creencia del niño y abrir&la vía a la angustia de ser un día tambi6n 6 1 privado de igual manera. pero sus efectos recaen sobre el fantasma del niño de wseer un día su obieto amado: la madre. Repitámoslo. de ahora en m&sla posesión de mi propio pene deja de estar asegurada. esta ficción de la posesión universal del pene. eso deber6 renunckr. la condición previa para la experiencia psíquica de la castración es.

no puede admitir que existen seres semejantes a é l que están desprovistos de ese miembro. pero el recuerdo de las amenazas verbales oídas durante el segundo tiempo conferirá ahora su plena significación a la percepción visual de un peligro hasta entonces desestimado. emergencia de i a angustia A pesar de la penxpción visual del cuerpo de la niÍía. Biblioteca Nueva. el niiío se obstinar6 en atribuirle un 6rgano peniano al que asocia un comentario: *Laniiia tiene un pene todavíachiquito. Este es el motiva por el cual. Freud: La disduci6n &l mplvo & Edip. De este modo se hace ya posible representarse la perdida de su propio pene. prefiere defender la fiecidn que se foj ó en detrimento de la realidad percibida de Is falta. t. pág.O b m m m p b . dada la adhesión afectiva narcisista con que carga a su pene." Cuarto tiempo: i a madre tambi6n está castrada. 2749. Madrid. su creencia según la cual es imposible que exis tan seres humanos sin pene. pen. "Siempre se le presenta alguna ocasión de contemplar la región genital de una nifía y convencerse de la falta de aquel órgano de que tan orgulloso está. en un ser tan semejante a 61.3 S. Ese es el .parece no prestar interhs alguno a esta falta. En lugar de reconocer la ausencia radieal de pene en la mujer. El valor afectivo que acuerda a su cuerpo es t a n intenso Que no puede concebir un ser semejante a 61 sin este elemento primordial.. el nifio seguir6 manteniendo su creencia según la cual las mujeres mayores y respetables como su madre están dotadas de un pene.e s decir. cuando el nifio descubra que las mujeres pueden parir. ante la primera percepci6n visual de la zona genital de la niiía. 1973. iD. su tenaz prejuicio ."a El nifio. llegar6 a la idea de que tambien su madre está desprovista del pene.resiste con fuerza a la evidencia. MAS adelante. y la amenaza de la castración comienza entonces [a posterioril a surtir sus efectos. . que va a crecer.

Con la renuncia a la madre y el reconocimiento de la ley paterna finaliza la fase del m o r edípico y se hace posible la afirmación de la identidad masculina. No se debe confundir esta angustia con la angustia que observamos en los niflos bajo la forma de miedos. Esta crisis que el nifío tuvo que atravesar fue fecunda y estructurante ya que lo capacitd para asumir su falta y . Es preciso dejar en claro que la angustia de castracidn no es sentida efectivamente por el niño. el nifío acepta la ley de la interdicción y elige salvar su pene a costa de renunciar a la madre como partemim sexual. vimos que era necesaria la intervención de otro factor. Tiempo final: f i n del complejo de eastraci6n y fin del complejo de Edipo Bajo el efecto de la irrupción de la angustia de castración. La visión de la ausencia de pene en la mujer por una parte.proferidas con anterioridad por sus padres y que estaban orientadas a prohibir el placer que obtenía de la excitabilidad de su pene. es inconsciente. Una angustia vivida puede ser. Ver un cuerpo femenino abre la vía a la angustia de perder el órgano peniano. definen las dos condiciones principales del complejo de castración. etc6tera Estos trastornos son sólo las manifestaciones de defensas contra el cardcter intolerable de la angustia inconsciente. una defensa contra esta otra angustia no vivida e inconsciente que denominamos angustia de castración. por ejemplo. pero todavía no se trata. pesadillas. para que la amenaza que significa la visión de las partes genitales femeninas se convierta en el signo de un peligro. es decir. Para que él complejo de castración se organice efectivamente. de la angustia de castración. y la evocación auditiva de las amenazas verbales parentales por otra.momento en el cual surgirtí realmente la angustia de castración. La percepción del cuerpo de la mujer viene a despertar en el nifío el recuerdo de amenazas verbales -reales o imaginarias. hablando con propiedad.

t. tambibn el final del complejo de Edipo. para el nifio. ni aun en el inconscienten.producir su propio límite. S . segundo rasgo en común se refiere a la importancia del rol de la madre: Más al16 de todas las variaciones de la experiencia de la castraci6n masculina y femenina. Zyoz. Cabe observar que la desaparición del complejo de castración es especialmente nolenta y definitva Estas son las palabras de Freud: ".~tanto los ninos como las nifias sostienen sin distinci6n la ficci6n que atribuye un pene a todos los seres humanos. el acontecimiento m66 importante del complejo de castración es. Dicho de otra manera. el final del complejo de castraci6n es. B i b l i a Nueva. sino que se desintegra literalmente bajo el impacto de la amenaza de castracidn L. 1913. Es decir que la creencia en la universalidad del pene es la premisa necesaria para la constituci6n del complejo de Edipo para ambos sexos. el complejo [de Edipol no es simplemente reprimido en el varón. sin lugar a dudas. O b r a mmpleiaa. Ya sea que est4 marcado por la angustia o por el odio.) en el caso ideal ya no subsiste entonces complejo de Edipo alguno.. III. *. . en un primer tiempo que situamos como previo al complejo de ca~traci6n. la madre es siempre el p e m n a e principal hasta el momento en que el niiio se separa de ella con angustia y la niira con odio..Su punto de partida es en un comienzo similar.. el wmplejo de castración femenino se organiza de modo muy d i s t i n t o .Fraud:Alguw n m ~ u c ~ i po*luicos os dc la difenncia srarni Madrid. la separación del nifio 4 anatómica.4 El complejo de castración en la niíía A pesar de tener dos rasgos en común con el complejo de castraci6n masculino.

el de la niña es posibilitado e iniciado por el complejo de castración. sigue un movimiento totalmente diferente a la masculina. . Entonces.JEste resentimiento primitivo. desaparecer6 bajo los efedbs de una represión inexorable para reaparecer mAs tarde.ser6 interrumpido con la pBrdida del seno materno. El acontecimiento m6s importante del complejo de castración femenino es -tal como lo hemos señalado. pág..de su madre en el momento preciso en que la descubre castrada. Anticipemos desde ahora dos diferencias importantes entre la castración masculina y la femenina: S El complejo de castración en el varón termina con una renuncia al amor a la madre. "Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración. pero con la particularidad de que es la repetición de otra separación anterior. Según Freud la mujer no se consuela jamas de semejante separación y por consiguiente llevara en si la huella del resentimiento por haber sido dejada en la insatisfaeei6n. La actualización de los antiguos sentimientos negativos respedo de la madre marcará el ñn del complejo de castración. Es importante hacer hincapie en el hecho de que. la castración femenina. durante el complejo de castración. Exceptuados estos dos rasgos en común -universalidad del pene y separación de la madre castrada-. este odio antiguo. mientras que en la mujer este cemplejo abre la vía al amor al padre. 6 Ibúi.la separación de la madre. El primer sentimiento amoroso de la niña por su madre -desde el epmienzo de la vida. en el momento de este acontecimiento mayor constituido por la separación de la niña de su madre. resurge en la niña el odio de antaño. esta vez bajo la forma de la hostilidad y el rencor hacia una madre a la que se responsabilizar6 por haberla hecho mujer. 2901. El Edipo en la mujer se inicia con la castración pero no se termina con Bsta."s El Edipo en el var6n se iniaiojr se termina con la castración. que estmcturamos en cuatro tiempos.

6 ? I ~ * L págs. Lo ha visto. el de la madre es mucho m& importante en la vida sexual de la niaa que el del padre. para quien los efectos de la experiencia visual son progresivos. "[La niña1 advierte el pene de un hermano o de un compafíero de juegos.contrariamente a lo que vulgarmente se cree. de modo definitivo. Primer tiempo: todo el mundo tiene u n pene (el clítoris es un pene) En este primer tiempo. para la nüla los efectos instande la visidn del sexo masculino son inmediatos. la niña ignora la diferencia entre los sexos y la existencia de su propio órgano sexual.La experiencia del niño es mu$ diferente a la experiencia de la niña: ante la visión del pene. i b a . La vdión del pene la obliga a admitir. que ella no posee el verdadero órgano peniano. 2899. . . Está absolutamente feliz de poseer como todo el mundo un atributo clitoriano similar al pene y al cual otorga igual valor que el que el nitío atribuye a su órgano. llamativamente visible y de grandes proporciones.. . Por lo tanto. ya sea que se presente bajo laforma del órgano peniano en el varón o del órgano clitoriano en la nifia. sabe que no lo tiene y quiere tenerlo. te adopta su juicio y hace su decisión. Segundo tiempo: el clitoris ee demasiado pequeíío para ser un pene: 'To fui castradan Es el momento en que la nida descubre visualmente la región genital masculina. El subrayado es nuestm. 2898-2899. la madre estB en el inicio y en el fin del complejo de castración femenino. la vagina. . el pene es un atributo universal para ambos sexos. es decir.pág. la niña reconoce al instante que ella fue castrada -la castración ya fue reariada: 'Río fui castradan-. lo reconoce al punto como símil superior de su propio órgano peqwifo e inconspicuo [ciitorisl y desde ese momento cae víctima de la envidia f4licaTi4 diferencia del varón.

~ ~~ ~ ~ . sólo se trata. resurgimiento del odio hacia la madre En el momento en que la nifia reconoce su castración 'en el sentido de que su clítoris es más pequeiio que el pene. todavía. la madre es despreciada por la niña por no haber podido transmitirle los atributos fálicos y. de un 'infortunio individual". más adelante. pero poco a poco toma conciencia de que las otras mujeres -y entre ellas su propia m a d r e padecen igual desventaja. Entonces. D. Su memo de muier ssbfa L a .9 El odio primordial de la primera separación de la madre. de prdmma apariei6n en Ed. me nunu crevá wd. de& iiequs-atrbirealmente &vada del mism>. hasta este momento sepultado. estí matrada de un pene u n i d simbb lim. Deapuéa M ne & la experiencia visud.. L pnvacidn m e &úne mmo la falta red de un objetn simb6lim (pene univenal). Por lo tanto. RivagebPnychanalyse. Para distinguir mejor la castración femenina de la castración masculina debemos tener presente que el varón vive la angustia de la amenaza. Nasio: T e m e p i d>4ydQiem. el niño teme ser castrado -la castración podrla realizarse: Yo podría ser castradon-. mientras que la niña experimenta el deseo de poseer lo que vio y de lo cual ella fue castrada.8 Tercer tiempo: la madre tambi6n está castrada. ahora resurge en la nifía bajo la forma de reproches con* tantes. en Enwignemenl de 7 concepia auciaur & la clUUquc psychondytiquc. por no haber podido enseñarle a valorar su verdadero cuerpo de mujer. el descubrimiento de la castración de la madre conduce a la niiia a separarse de Bsta una segunda vez y a elegir de allí en más al padre como objeto de amor. 8 Qurmnoiharer natv otm rama oaiticolar de la caatmci6n feme& un niño & n i entorm pera niiio:L n i ñ s percibe -te ei a L mnúnuiación vWal con el aierpo del padie. Por lo tanto. L niña r ve fonada admitir que a U castra& & un&me8 & la cual ~ b f inrnnacieniemente a y dende siempre que e& priuoda.Antela visión del pubis femenino.&nunente mseer. 9 J.

Esta segunda salida la conduce a '. Por cierto. aferrarse en tenaz autoafinnaci6n a la masculinidad amenazadan.. Se niega a entrar en la rivalidad con el var6n y en consecuencia no anida en ella la envidia del pene.. 1973. es obstinarse en creer que un día ella podría poseer un pene tan grande como el que vio en el varón. Dereo de catar dotcda del pene del hombre La segunda reacci6n de la niAa. deniega del heeho de su castración y mantiene la esperanza de ser un día detentora de un pene.Fmid: Sobre lo d i d a d famenino.D . i30 de la ediei6n francesa. t D i . 11 S. la nifía puede adoptar tres actitudes diferentes. Madrid. 3 W . No e m n t * la cita en ese arthilo. pág. Freud: ibfd.Tiempo final: las tres salidas del complejo de castración. En este caso. en el artímlo que cita [T. nacimiento del complejo de Edipo Ante la evidencia de su falta de pene.pág. No hay envidia del pene La primera reacción de la nifia ante la falta es alarmame tanto por su desventaja anaMmica que se aleja de toda sexualidad en general. y asf llegar a ser semejante a los hombres.(El orininal remite a Almnos conseeucncios plpude h & m o o d " ó n o l s m i n i . 1. d a . Biblioteca N u a va. siempre anta esta falta. 2. O b r a completau. 3080. Tambi6n este complejo de masdinidad de la mujer puede desembocar en una elección de objeto manifiestamente homosexual. estas tres salidas no siempre están claramente distinguidas en la realidad..% Aquí. el deseo del pene es el deseo de esdr dotada 10 S . pem 81 textualmente.1o El fantasma de ser un hombre a pesar de todo constituye el objetivo de su vida. decisivas para el destino de su femineidad.

del pene del hombre. Este vínculo privilegiado con la madre persiste hasta el momento en que la niiía constata que tambi6n su madre fue desde siempre castrada. Cambw & lo zona erbgena: el clitoris cede el lugar a la vagina. t . Entonces. 3.pág. El reconocimiento de la propia castración y de la castración materna. por lo tanto.el partenaire amado por la niiía es principalmente la madre. En el curso de los aiíos que van de la infancia a la adolescencia. que Reud califica como "normal". implica un desplazamiento de la libido en el cuerpo de la niiía. O Hasta el descubrimiento de la castraci6n de la madre el clítoris-pene mantiene su supremacía er6gena. El clitoris. Obros completas.Freud: Lo wgonimcióngrnitol infantil.lz 12 S . el deseo del pene significa deseo de gozar de un pene en el coito. sigue siendo la zona erógena dominante. el investimiento del clitoris se ir&transmutando a la vagina. se earacteriza por tres cambios importantes. Es al padre a quien se dirigen ahora los sentimientos tiernos de la nitia. 1973. 27W. Entonces se aleja de ella con desprecio y se vuelve hacia el padre. Cambio del partenaire amado: la madre cede el lugar a l padre. Biblioteca Nueva. en tanto "pequefio pene". a. Madrid. Esta última actitud femenina. Deseo de tener sbstitutos del pene La tercera reacción de la nitía es la del reconocimiento inmediato y definitivo de la castración. t. Hay. susceptible de responder positivamente a su deseo de tener un pene. Así se inicia el mmoleio de E d i ~ o femenino que persistirá a lo l a g o de & l á vida de -la mujer. D A lo largo de los distintos tiempos que hemos desar~ollado. b. . y la "vagina es reconocida ya entonces como albergue del pene y viene a heredar al seno maternon. un cambio de objeta de amor. así como la orientaci6n de su amor hacia el padre.

El desplazamiento de los investimientos erógenos del clítoris a la vagina se traducir6 por el pasaje.c. mientras que el masculino e s u n a formación primaria. Resumamos en pocas líneas el recomdo que conduce a una niiía a ser mujer. todos ellos destinados a encontrar el mejor equivalente para el pene. Se puede comprobar que el complejo de Edipo femenino es una formaci6n secundaria. Cambio del objeto deseado: el pene cede el lugar a un h¿jo. se separa de ella por primera vez en el momento del destete y por segunda vez en el momento del descubrimiento de la castración materna. En definitiva. En un comienzo la bebita desea a su madre. en esta tercera salida. O El deseo de gozar de un pene en el coito se metaboliza. l a femineidad es un constante devenir entramado por una multiplicidad de intercambios. Su deseo de un pene se dirige entonces al padre bajo la forma de deseo de un hijo. en el deseo de procrear un hijo. del deseo de acoger en su cuerpo el órgano peniano. . al deseo de ser madre.

Fragmentos de las obras de S. Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .

Esquema del complejo d e castración e n la niño Odio preedípico 1 " tiempo Universalidad del pene (clltoris) (No hay amenazas verbales) 2 h tiempo Comparado visualmente. piensa la niila Emergencia de la envidia del pene Resurgimiento del odio lkmpofinai Separaci6n de la madre Deseo orientado hacia el padre y hacia otros hombres 8 Fin del complejo de castración y Nacimiento del complejo de Edipo . el clítoris resulta "inferior" al pene 3e' tiempo La madre está castrada 4 1 0fui castrada como ella".

Freud sobre la castración Selección bibliográfica sobre la castración .Fragmentos de las obras de S.

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.. Freud sobre la castración Tanfo para el niilo como para la niñu. del cual luego fue despojada.Fragmentos de las obras de S. muy pequefio y crecer6 cuando la nifia vaya siendo mayor. para ambos sexos. efectivamente muy importante. de que la nifia poseía al principio un miembro an6logo al suyo. el masculino. una primacía genital. creen ver el miembro y salvan la wntradicción entre la observación y el prejuicio pretendiendo que el 6rgano es todavía. La carencia de pene es interpretada como el re- . órganos genitales masculinos como los que el nifio conoce por su propio cuerpo (1908).[21 Pam el ni% el pene está amemazado Ya es conocido cómo reaccionan [los nifiosl a la primera percepción de la falta del pene en las nifias.) consiste en atribuir a toda persona. incluso a las de sexo femenino. sino una primacía del falo (1923). Niegan tal falta. Poco a poco llegan luego a la conclusión. el pene es u n atributo universal La primera Ide las teorías sexuales infantiles1 se enlaza con el desconocimiento de las diferencias sexuales (.[11 El car6cter principal de esta "organización genital infantil" (. pues.. No existe.) consiste en que el sujeto infantil no admite sino un órgano genital..

[31 * Lu experiencia visual del niña reactiva las amenama verbalen anterioreu [La madre] recurre al expediente violento. en si misma. como con intencidn consoladora y conciliante: 'El .[41 * Lo creencia del niAo en i a unioersalidad del pene en m& fLerte que i a realidad de ia percepci6n dela faltadepene Cuando el niiío ve desnuda a una hermanita suya o a otra niña. amenazándolo [al niiíol con quitarle esa cosa con la cual la d e d a [el pene. Pero si (. no Compmeba la falta del miembro. objeto de prácticas masturbatonasl. surgiendo entonces en el niño el temor a la posibilidad de una mutilaci6n anhloga (1923). Generalmente. sino que dice regularmente.. sus manifestaciones demuestran que su prejuicio ha llegado a ser lo bastante energico para falsear la percepción de lo real. sufre el trauma más poderoso de su joven existencia (1938). pues. Aunque parezca extraño. delega en el padre la realización de tal amenaza. al cual le falta. para tomarla más digna de crédito: le contará todo al padre y Bste le cortad el miembro.. tal amenaza 8610 surte su efecto siempre que antes haya sido cumplida otra condicián. esa parte apreciada por sobre todo lo demás. cayendo bajo la influencia del complejo de castraci6n.sultado de una castración.[51 .) poco despues llega a ver el órgano genital femenino. pero ya le crecer6 cuando fla nifíal vaya siendo mayor" (1908).. en efecto. Asf. al niiío le parece demasiado inconcebible que tal cosa pueda suceder.. entonces toma en serio lo que le han dicho y. es aún pequeñito.

fr. Esta contradicción se explica considerando que el complejo de castración actúa siempre en el sentido dictado por su propio contenido: inhibe y restringe la masculinidad.[71 En l a nifia el complejo de Edipo es una formación secundaria: lo preceden y lo preparan las repercusiones del complejo de castración. Mientras el complejo de Edipo del var6n se aniquila en el complejo de castración.Entre el a m o r narcisista ~ os u r nene Y el a m o r incestuoso p o r s u madre. En lo que se refiere's la relación entre los complejos.[61 1 La masculinidad del niiio casi nunca soporta esa primera conmoción [de la angustia de castración]. 1923). e l ni& elige s u pene Si la satisfacci6n amorosa basada en el complejo de Edipo ha de costar la perdida del pene. surgir&un conflicto entre el interes narcisista por esta parte del cuerpo y la carga libidinosa de los objetos parentales. 1923). el de la nifia es posibilitado e iniciado por el complejo de castración.s u clftork es un pene El clitoris de la nifía se comporta al principio exactamente wmo un pene (1924 . renuncia mtís o menos completamente a la posesión de la madre (1938).de Edipo y de castración. A fin de salvar su miembro sexual. surge un contraste fundamental entre ambos sexos.[81 Para l a ni. En este conflicto vence normalmente el primer poder y el yo del nifío se aparta del complejo de Edipo (1924-fr. estimula la femineidad (1925).[91 .

órgano femenino propiamente dicho. y sucumbe a la envidia del pene. Aún en tiempos'en que el conocimiento de la realidad la ha hecho ya abandonar semejante deseo por irrealizable. el análisis puede demostrar que el mismo .[111 La nifía.[101 La niña sabe que siempre estuvo coairada: La mujer no necesita este fantasma [de castración1 puesto que ya ha venido al mundo castrada.otro modo (1925).[121 'hmbi6n el complejo de castración de la niña es iniciado por la visión genital del otro sexo. Se siente en grave situación de inferioridad. es susceptible de persistir hasta una edad insospechadamente madura y puede convertirse en motivo de la conducta m48 extraña e inexplicable de .).. Lo esencid de la genitalidad femenina debe girar alrededor del clítoris de la infancia (1931). experimenta la envidia del pene La esperanza [de la niña1 de que. que dejara huellas perdurables en su evolución y en la formación de su carácter. órgano analogo al pene masculino. La niila advierte enseguida la diferencia (. a pesar de todo.. y el cutoris.. manifiesta con gran frecuencia que tambibn ella 'quisiera tener una cosita así". obtendr4 alguna vez un pene y ser4 entonees igual al hombre.La mujer tiene dos [zonas genitales predominantesl: la vagina. El que la niña reconozca su carencia de pene no quiere decir que la acepte de buen grado. en tanto mujer (1912). Durante muchos aiTos la vagina es virtualmente inexistente (. luego l a myier.l..

por último. C.) la falta de pene es casi siempre achacada a la madre de la nifla que la ech6 al mundo tan insuñcientemente dotada ( 1 9 2 5 ) .perdura en lo inconsciente y ha conservado una considerable carga de energía (1933).)..[161 Cambio del partenaire amado: la madrc cede el lugar al padre .. y 8610 paulatinamente lo va extendiendo a otras criaturas femeninas y. El objeto de su amor era la madre ftílica. [ 1 5 1 * La enemistad de algunas hijas contra su madre tiene como última raíz el reproche de haberlas parido mujeres y no hombres (1916). En medio de este resentimiento abandona a la madre y la sustituye. en calidad de objeto amoroso. con el descubrimiento de que la madre está castrada se le hace posible abandonarla como objeto amoroso. por otra persona: por el padre L. durante tanto tiempo acumulados.. vencen en toda la línea (1933).. bajo el influjo de la envidia ftílica. y entonces los motivos de hostilidad. la niña considera al principio su castración como un infortunio individual. aprovechando una doble motivaci6n: la odia tanto por celos como por el rencor que le ..[141 Una consecuencia de la envidia ftílica parece radicar en el relajamiento de los lazos cariñosos con el objeto matemo. no puede perdonar el que la haya traído al mundo t a n insufidentemente dotada. a quien la hija. tambien a la madre.. [Ellal odia ahora a la madre que antes amara.[131 8 La madre está costra&: resurgimiento del odio . lleva [a la nidal al abandono de la madre amada.

guarda debido a su falta de pene.[201 . Pero no con carácter de permanencia. originalmente.[191 Su anhelo de poseer un pene. mantener que en la fase fáiica de la niña es el clítoris la zona erógena directiva. Al principio su nueva relación con el padre puede tener por contenido el deseo de disponer de su pene (1938). pues. el de wjnseguir de 61 el pene que la madre le ha negado. con el viraje hacia la femineidad. puede llegar a satisfacerse si logra completar el amor al drgano convirti6ndolo en amor al portador del mismo (1938).[171 Cambio de la zona erógeno de la niña: el clftorbcedc lugar a la vagina Podemos. Pero la situación femenina se constituye luego. su sensiblidad y con ella su significación a la vagina (1933). cuando el deseo de tener un pene es relevado por el de tener un nifio. conforme a la antigua equivalencia simbólica (1933). total o parcialmente. sustituy6ndme asl el nifio al pene. pues. anhelo en realidad inextinguible.[181 Combw &Z *do deeeodo: el pene cedt Zugor a un niño El deseo con el que la niíía se orienta hacia el padre es quiztis. el ciítoris debe ceder.

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El concepto de FALO

dedicado a la castración.. 444.e n pos de una mayor claridad. en muchas ocasiones."i La primacía del falo no debe ser confundida con una supuesta primacía del pene. rara vez utilizado en los escritos freudianos.. se dejó en suspenso esta distinción pene-falo y se mantuvo .) cualquiera sea el reordenamiento que [Freudl haya introducido en su teorización (.el vocabulario freudiano. Cuando Freud insiste en el car6cter exclusivamente masculino de la libido. 1984. Freud utiliza con mhs frecuencia el término "pene" cada vez que tiene que designar la parte amenazada del cuerpo del varón y ausente del cuerpo de la mujer. Wd6a. En el capítulo anterior. J.. No obstante.pdg. Fue Jacques Lacan quien elevó el vocablo "falo" al rango de concepto analítico y reservó el vocablo "pene" para denominar sólo el órgano anathmico masculino.: El scminorio..) la prevalencia del centro f6lico nunca fue modificada. . es empleado en ocasiones para nombrar el "estadio f61icon.El concepto de falo El término Yalo". Barcelona. Es asi como Lacan puede escribir: "Este es un hecho verdaderamente esencial (. Freud ya había esbozado esta diferencia que Lacan se esforzar6 por acentuar. übm L<rs psicosis. mostrando hasta que punto la referencia al falo es preponderante en la teoría freudiana. momento particular del desarrollo de la sexualidad infantil durante el cual culmina el complejo de castración. de lo que 1 Lacan.

podemos deducir que el objeto central en tomo al cual se organiza el complejo de castración no es. Es decir que el elemento organizador de la sexualidad humana no es el órgano genital masculino sino la representacidn constmida sobre esta parte anatómica del cuerpo del hombre. ya sea bajo la forma imaginaria o bajo la forma simbólica. libidinal y fantasmtttico."buena forma' peniana la que se impone a la percepción del niño bajo la altemativa de una parte presente o ausente del cuerpo. a decir verdad. a un tiempo táctil y >+sual. el órgano anatómico peniano sino su representación. el factor anatómico.se trata no es de libido peniana sino de libido f6lica. o falo imaginario. la intensa carga libidinal acumulada en esta región peniana y .Es la. Lacan sistematizar6 la dialbctica de la presencia y de la ausencia en tomo al falo a trav6s de los conceptos de falta y de significante. Lo que el niAo percibe como el atributo poseído por algunos y ausente en otros no es el pene sino su representación psiquica. Luego. La preponderancia del falo significa que la evolución sexual infantil y adulta se ordena según la presencia o ausencia de este pene imaginario -denominado faloen el mundo de los humanos. ¿Pero qu6 es el falo? Si retomamos la totalidad del proceso de la castración tal como fue estudiado en el varón y en la niña. Ante todo. segundo factor. es la representación psfquica inconsciente que resulta de tres factores: anatómico. Falo imaginario La forma imaginaria del pene. Hablaremos entonces de falo imaginario y de falo simbólico. que resulta del carttcter físicamente prominente de este ap6ndice del cuerpo y que confiere al pene una fuerte pregnancia.

Ante todo. la figura sirnWlica del falo imaginario. Puesto que debe renunciar a la madre. sino de que ocupe uno de los lugares en una serie de terminos equivalentes. que el falo simb6lico sea un objeto presente o ausente. el falo imaginario puede ser reemplazado por cualquiera de los objetos que se ofrecen al niiio en el momento en que es obligado a renunciar al goce con su madre. aquella que asigna al 6rgano masculino el valor de objeto sepamble del cuerpo. E n suma. ligado a la angustia provocada por el fantasma de que dicho 6rgano podna ser alguna vez mutilado. o "falo simbólico" puede entenderse según distintas acepciones. Ya no se trata aqui.con el cual están provistos solamente algunos seres. o para ser mAs precisos. A partir de todo esto se hace fhcilmente comprensible el hecho de que el término "pene" -vocablo anatómico. Y para finalizar. tambidn . en su realidad anatómica. el intenso amor narcisista que el nitio le confiere y la inquietud extrema de verlo desaparecer. amenazado o preservado. &lo entra en este campo en tanto atributo imagina* -falo imaginario. el tercer factor. no forma parte del campo del psicoanAlisis. Por ejemplo. Vamos a ver que a su vez este falo imaginario toma otro estatuto.resulte impropio para designar esta entidad imaginaria creada por la buena forma de un 6rgano pregnante. el de operador simbólicod Falo simb6liw El foto es un objeto interc¿zmbidZe La figura simbólica del pene.que suscita los frecuentes twamientos autoer6ticos del nifio. desmontable e intercambiebk con otros objetos. el pene. en el caso del complejo de castraci6n masculino. fantasmAtico. de. como ea el caso del falo imaginario.

la experiencia de la castración es tan emcial en la constitución de la sexualidad humana que el objeto central imaginario en derredor del cual se organiza la castración -fnh imaginario. estriba en mantener el deseo sexual del niiio.. Esta serie conmutativa.va a marcar con su impronta tcdsa ias demás experiencias erógenas sea cual fuere la zona del cuerpo concernida El destete. a la manera de un seíruelo. o el control del esfínter anal. El falo es el patrón simbólico Pero el falo es mucho más que un tdrmino entre otros en una serie conmutativa. Dicho de otra manera. por ejemplo. es en sí mismo la condición que garantiza la existencia de la serie y que hace posible que objetos heterogdneos en la vida sean objetos equivalentes en el orden del deseo humano.J. El falo es intercambiado entonces por otros objetos equivalentes (pene = heces = regalos = . Queremos subrayar también que el valor de objeto intercambiable del órgano masculino en su estatuto imaginario (falo imaginario) se reconoce de modo notorio en esa tercera salida del complejo de castración femenino que en el capitulo anterior caracterizamos como la sustitución del deseo del pene por el deseo de procrear: el falo imaginario es reemplazado simbólicamente por un niiio.e l seno que el niño pierde o las heces que se desprendentoman el valor del falo imaginario. todos ellos referidos a la castración.abandona el órgano imaginario con el cual esperaba hacerla gozar. denominada por Freud "ecuación simbólica": está constituida por objetos diversos cuya función. se excluye de la serie y se convierte en el patrdn simbólico que hará posible que objetos cualesquiera sean sexualmente equivalentes. tambi6n los objetos perdidos . el mismo falo imaginario deja de ser imaginario. Así. es decir. a la v a que le posibilitan apartar la peligrosa eventualidad de gozar de la madre. van a reproducir el mismo esquema que el de la experiencia de la castración Desde esta perspectiva. .

el de ser un objeto sustituible entre otros y el de ser -fuera de esos objeto* el referente que garantiza la operación misma de su sustitución. no un deseo genital sino un deseo tan insatisfecho como el deseo incestuoso al cual el ser humano hubo de renunciar. es porque es la huella de este acontecimiento mayor que es la castración. y que todo deseo es finalmente insatisfecho. Aiui existe una tercera acepci6n del falo simb6lic0. El falo simb6lico significa y recuerda que todo deseo en el hombre es un deseo sexual. a saber: las satisfacciones resultan siempre insuficientes respecto del mito del goce incestuoso. visual. El significante fBlico es el límite que separa el mundo de la sexualidad siempre insatisfecha del mundo del goce que se supone absoluto. Ante todo.Si el falo puede excluirse de la serie conmutativa y constituir su referente invariable. y 6ste úItimo del falo simbólica en sus dos estatutos. anal. Insistamos una vez mBs a fin de evitar equívocos: en el campo del psicoanBlisis los términos "sexual" o "sexualidad" no deben ser confundidos con el erotismo genital sino referidos al siguiente hecho esencial de la vida libidinal. etcétera) estarBn siempre marcados por l a experiencia cnieial de haber tenido que renunciar al goce de la madre y aceptar la insatisfacción del deseo. . la aceptación por todo ser humano del límite impuesto al goce en relación con la madre. recordemos que distinguimos el pene real del falo imaginario. todos los deseos humanos (deseo oral. Afirmar con Lacnn que el falo es el significante del deseo implica recordar que todas las experiencias eidgenas de la vida infantil y adulta. es decir. Decir que el falo es el significante del deseo equivale a decir que todo deseo es sexual. pero está implicada de modo tan directo en la teoría lacaniana de la castraa6n que tendremos que repasar previamente sus puntos fundamentales. es decir.

ni por la constatación de una falta que origina la envidia del pene de la nifia. entre una madre que cree tener el falo y el nifio que cree serlo. . el agente de esta operación de corte es el padre. quien representa la ley de prohibición del incesto. Como ya hemos visto. Para Lacan la castración es el corte producido por un acto que secciona y disocia el vínculo imaginario y narcisista entre la madre y el nifio. El deseo de la madre. a diferencia de lo que habríamos enunciado con Freud. el padre castra a la madre de toda pretensión de tener el falo y al mismo tiempo castra al niiio de toda pretensión de ser el falo para la madre. es el de tener el falo. El nifio.El falo ea el signifícante de la ley En la concepción lacaniana la castración no se defiie tan 9610 por la amenaza que provoca la angustia del nifio. se identifica como si fuera 61 mismo ese falo.e s t e acto recae mds bien sobre un vínculo que sobre una persona. De este modo se establece una relación imaginaria consolidada. fundamentalmente. se define. La palabra paterna que encarna la ley simbólica realiza entonces una doble castración: castrar al Otro materno de tener el falo y castrar al nifio de ser el falo. y a su vez el nifio se identifica con este lugar para colmar el deseo matemo. y al recordar al niiío que no puede poseer a su madre. Al recordar a la madre que no puede reintegrar el hijo a su vientre. subrayemos que en Lacan: -la castración es mds un acto de corte que una amenaza o una envidia. Así. la madre en tanto mujer coloca al nifio en el lugar de falo imaginario. el mismo falo que la madre desea desde que entró en el Edipo. como el de toda mujer. Por lo general. por la sepnmci6n entre la madre y el hijo. Por lo tanto. . entonces. el nifio se aloja en la parte faltante del deseo insatisfecho del Otro materno. el acto castrador no recae exclusivamente sobre el nifio sino sobre el vlnculo madre-niiío. y las tesis freudianas. A fin de acentuar mejor la distinción entre la teoría lacaniana de la castración y del falo.

hijo. un obstáculo a franquear. en tanto imaginario. son todos desafios de la vida cotidiana que reactualizan .e 1 acto de castración. y finalmente el falo simbólico. Para Lacan. Ahora podemos wncebir la tercera acepción del falo simbólico en tanto asimilado por Lacan a la ley misma en su eñcacia interdictora del incesto y separadora del vinculo madre-niño. Una pmeba a atravesar. padre. por ser significante del deseo. El acta de la castración obra por la ley a la cual el padre mismo.. . está inexorablemente sometidq Madre. a su vez el falo imaginario. sólo existe como falo imaginario. aun cuando es asumido por el padre. por ser intercambiable. sólo existe como falo simbólico. Es decir que es la ley que rompe la ilusión de todo ser humano de creerse poseedor o de identificarse con una omnipotencia imaginaria. objeto deseado por la madre con el cual el niño se identifics. en tanto simbólico. el agente de la castración es la efectuación en todas sus variantes de esta ley impersonal. estmcturada wmo un lenguaje y profundame* inconsciente.e s t e acta apunta a un objeto: el falo imaginario. el objeto al cual apunta la castración y . La dificultad para despejar con claridad la teona lacaniana del falo proviene justamente de estas múltiples funciones encarnadas por el falo. Nos encontramos. por estar investido. etcétera. se confunde con la ley separadora de la castración. todos ellos estAnXGetos al orden simbólico que asigna a cada uno su lugar definido e impone un limite a su goce. como sujeto. entonces.la fuerza separadora de un límite simb6lico.s i n que el sujeto tenga conciencia de ello y al precio de una p6rdida. el corte que opera la castración. Se hace comprensible entonces el sentido de la fórmula lacaniana: la castración es simbólica y su objeto imaginario. no es en realidad la acción de una persona fisica sino la operación simbólica de la palabra paterna. El pene real. un examen a aprobar. una decisión a tomar. ante una singular paradoja: el mismo falo es. .

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Freud y de J.Fragmentos de las obras de S. Lacan sobre el falo Selección bibliográfica sobre el falo .

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Lacan sobre el falo Freud El falo es un objeto sepamble y suatituibk El pene queda así reconocido como algo separable del cuerpo y relacionado. por analogía. Freud y de J.. [ 2 1 El falo es un patrón simbólico El falo en la doctrina freudiana no es una fantasía. sino que otras partes de su cuerpo aspiran en 61 a esa misma sensibilidad. si hay que entender por ello un efecto imaginario. No es .Fragmentos de las obras de S. con el excremento.[11 . primer trozo de nuestro cuerpo al cual tuvimos que renunciar (1917). no s610 en los órganos genitales sitúa [el niiíol la fuente del placer que espera. procuran sensaciones de placer anAlogas y de este modo pueden jugar el rol de 6rganos genitales ( 1 9 1 7 ) ..

Menos aun es el órgano.) Entonces se esfuerza por satisfacer [en ella1 ese deseo imposible de colmar en una dial6ctica muy particular de seiíuelo. pene o clítoris que simboliza. etcetera .). sino de un significante. bueno.[31 E 1 falo es el significante del deseo Y en primer lugar.. sino como significante del deseo.[4] De hecho lo que hay que reconocer es la función del falo. el significante del deseo..) en la medida en que ese termino tiende a apreciar la realidad interesada en una relación.[71 . en todos sus avatares. Pues el falo es un significante L.tampoco como tal un objeto (parcial. no como objeto... .[6] El niño ea el falo imaginario del deseo de ia madre En la relacidn primordial con la madre [el niiiol hace la experiencia de lo que a esta le falta: el falo C.. ordenadas todas ellas en tomo al falo [simbólico1presente-ausente.[5l El falo sinibóiico e q u i w k a lo ley La metáfora paterna actúa en si por cuanto'la primacfa del falo es instaurada en el orden de la cultura. ¿por que hablar de falo y no de pene? Es que no se trata de una forma o de una imagen o de una fantasía. interno. el significante destinado a designar en su conjunto los efectos del significado. por ejemplo en actividades de seducción.. malo.

e1 niño está en relación con el deseo de la madre.[l2] * . objeto metonímico. puede entoncm tener el falo w o 14 forma del internadio eimbólico El falo tiene en efecto una función de equivalencia en la relaci6n con el objeto: es en proporción con cierta renuncia al falo como el sujeto entra en posesión de la pluralidad de los objetos que caracterizan al mundo humano. podd normalizar su posición natural.En un primer tiempo. S610 a partir de aquí. El objeto de ese deseo es el falo.[lOl Si el niiio ea castrado de Yser el falo". sea hombre o mujer. en tanto se la encuentra en la génesis de una neurosis. el niño quiere ser el falo para satisfacerlo. no es jamds real sino simb6lica y recae sobre un objeto imaginario. esencialmente en cuanto circular& por todas partes en el significado: es en la madre donde se plantear&la cuestión del falo y donde el niiío debe descubrirla..[lll La castración ea rimb6licq au &jeto imaginario La castración.[9] El nilio es e a s t d o de UIer el falo" . el sujeto debe primero reconocer que no lo es.. la solución del problema de la castración no está en el dilema: tenerlo o no tenerlo.[81 Si el deseo de la madre es el falo. es deseo de deseo.

. [4] Las formaciones del inconsciente. Buenos Aires. Obras completas. 1970. pág. [Hay versi6n castellana: Lecciones intductorias a l psicoandlisis. pág. cit. 1973. p6gs. en Escritos. 11. - . III. Nueva Visi6n.-B. t.[131 Referencias de los £ragmentos citados [l] Sobre las transmutaciones de los instintos y especialmente del erotismo anal. 1973. 173. en Bulletin depsychdo&. cit.- (1956-1 . Madrid. pág. X(19&1957). 1 1 2 1 La relation &jet et les strudures freudiennee. Biblioteca Nueva. 822.El falo imaginario es una imagen en negatiuq un agujero en l a imagen del otro .loc cit. t . transcripción de J. 852. t. Pontalis.. pág. 669-670. 124.. 673. op. 2038. 193194. op.. Biblioteca Nueva. cit.. es negatividad en su lugar en la imagen especular [del otro1. pág. Pontalis. op.. [lo] Las formaciones del inconsciente. pága. en Las formuciones del inmnsciente. 112. o sea la imagen del pene. el falo. 151 Ibfd.. [ 2 1 Intrmiuction a la psychanalyse. [8]¿as formaciones del inconsciente. 1981.Obras complelas. Madrid. 11. [9]"La agnificaci6n del falon.pág. u & . cidn de J. t. 89. [13] 'Subversi6n del sujeta y dialéctica del deseo" en Escritos. Buenos Aires.-B. op. cit. t. 11. [ 1 1 I El deseo y su interpretaci6~tranncripci6n de J. Payot. 124. [3] "La signifieaei6n del falo'. pág. Siglo XXI.. pág.

lQy 26 de junio de 1957. 1949. abril. tomo 111. [Hay versión en castellano: La organización sexwi infantil. 1973. 732. 608. Biblioteca Nueva.. [Hay versión en castellano: Compendio de psicoanálisis. 15. Les formutwns de I'inconscient (seminario in6dit. 113-116.U. lecciones de diciembre de 1956. 793-827.Selección bibliográfica sobre el falo FREUD. 683. Biblioteca Nueva. 522. 685-695. p8gs. lecciones de abril.1 1938Abrégt de psychanaiyse.] . Obras completas. pág. J. Siglo XXI. 1966. iu relation dbbjet et les structures freudiennes (seminario inBdito). [Hay versión en'castellano: Escritos I y Escritos II. P. Obras completas. mayo y junio de 1958. junio y julio de 1953. 1923"l'organisation génitale infantile" en La vie sexuelle. 1973. 565-566. 555-556. respectivamente. 715. Seuil.. mano de 1957. 1970 y 1978. tomo 111.F. Ecrits. 1969... mayo.o). Le &sir et son interprhtation (seminario inkdito). págs. 632-633. S. Madrid.1 LACAN. lecciones de mano. P. Madrid.U. Adición a la teorla sexual. MBxico.F.

págs. ptígs. 199. C. Buenos Aires. G. cit. S. M. [Hay versión castellana: Desenmascarar L o real. primavera 1988. NP 9. vol. 45-53. en Encyclopaedia Universalis. op. 914-915. NP 20. 1949. TNLLANDIER. D. pág. 19821.1 NASIO... Paidós. "Le phallus: une note historique". 1982. O. [Hay versión castellana: Desenmascamr lo real. Paidós..BONNET. en Esquisses psychanalytques. articulo YPhallus". págs. y SAFOUAN.. T h e symbolic equation: Girl = Phallus" en Psychoanalytic Quarterly.J. vol. Seuil. XX. 101-117. XiI. 303-324. . 1980. 3. CONT~.. 5. FENICBEL.. O. vol. "La logique phallique" en Psychanalyse d lZTniversifé. 621. Démasqlrer le réel. "Mbtaphore et phallus" en Dkmasquer le &l. págs. 1971. Buenos Aires.. pág. LEcLAIRE.

El concepto de NARCISISMO .

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A fin de exponer el concepto de narcisismo.El concepto de narcisismo* Sylvie Le Poulichet La referencia al mito de Narciso. No vamos a establecer en su totalidad las referencias en estos dos autores. . seguiremos la evolución de dicha noción a . introduce por primera vez el término "narcisismo" * La versi6n definitiva de este texto en francés h e establecida por Liliane Zolty. sino que intentaremos despejar las líneas centrales que sitúan la comprensión del concepto. que evoca el amor orientado a la imagen de uno mismo. un modo particular de relación con la sexualidad. El concepto de narcisismo en Freud En 1898. D. por el contrario. en el campo del psicoanálisis el concepto de narcisismo representa. Mediante el montaje de un esquema propuesto por J. Nasio podremos sostener a lo largo del texto los principales desarrollos teóricos. en 1899. Pero es Paul Nacke quien. Ahora bien. podría hacer creer que semejante amor sería totalmente independiente de las pulsiones sexuales tal como Freud las puso de manifiesto. Havelock Ellis hace una primera alusión al mito de Narciso a propósito de las mujeres cautivadas por su imagen en el espejo.traves de los trabajos sucesivos de Freud y de Lacan.

en el campo de la psiquiatría. nuestro intento radicara mtís bien en despejar las grandes líneas de la elaboración freudiana Es en 1911 cuando Freud. explicaba la elecci6n según la edad en la que sobrevino el trauma. . Freud sostiene que un uso incorrecto de la noci6n de narcisismo podría desviar la investigaci6n psicoanaiítica. estos debates lo conducen a elahorar una verdadera teoría del narcisismo. con ocasión de su estudio sobre la psicosis del presidente Schreber. en esta Bpoca Freud se planteaba la pregunta de la "elecci6n de la neurosis": ¿por qu6 se vuelve uno obsesivo y no histérico? En ese momento. En ambos casos. Con este término designa un estado de amor por uno mismo que constituiría una nueva categoría de pewersi6n. se vea llevado a precisar su posición sobre el narcisismo. En lugar de seguir la evolución a lo largo de los textos. Critica de modo radical las tesis de Jung: en efecto. se opone a Sadger con respecto a la cuesti6n del narcisismo en la homosexualidad. Si reunimos todos los postulados de Freud sobre el narcisismo. plantea por primera vez el narcisismo como un eshdio normal de la evolución de la libido. Ahora bien. en reacción a las desviaciones de algunos de sus discípulos. Al mismo tiempo. Finalmente. Habrtí que esperar hasta 1910 para que Freud. al subestimar la función de las pulsiones sexualee cuya preponderancia recuerda una vez mtís. descubriremos algunas contradicciones debidas en parte a las sucesivas reformulaciones de la teoría. el estudio de las psicosis había conducido a este último a ampliar la noción de libido hasta hacerle perder todo cartícter propiamente sexual. Recordemos que con el término 7ibidon Freud designa la energía sexual que parte del cuerpo e inviste los objetos.

En 1914. el tipo de satisfacción que caracteriza al narcisismo primario. S. . t. En ese entonces. primario y secundario. ya que el yo es también un &jeto que ae mnatiiuye en la i m q n ¿el otm. proyectan en 6 1 todos los sueaos a los cuales ellos mismos hubieron de renunciar. que vamos a abordar de modo sucesivo. De alguna forma.. En este espacio vendrían a * D e l mismo modo.1 Se produce una "reviviscencia".2027. Freud. quienes atribuyen al niíio todas las perfecciones. Obras completas.Narcisismo primario y narcisismo secundario Freud distingue dos narcisismos. asegurando de este modo la inmortalidad del yo de los padres. En 1914. D. eseribe. Este es. 1973. una Ireproducci6nndel narcisismo de los padres.) no es más que una resurrección del narcisismo de los padres". En un principio no existe una unidad comparable al yo. Madrid. cuando el yo en tanto tal aún no se constituyó.. la libido objeta1 y la libido del yo no esuin en una relaci6n de exehin6n: existe una reversibilidad de la bido. Freud pone el acento en la posici6n de los padres en la constitución del narcisismo primario: "El amor parental [hacia su hijo1 (.* 6ste sólo se desarrolla de modo progresivo. Biblioteca Nueva. 1 h d . define el narcisismo primario como un estado que no se puede observar de modo directo pero cuya hipótesis hay que plantear por un razonamiento deductivo. es decir el placer que un órgano obtiene de si mismo. las pulsiones parciales buscan.: Intmdmión d noreiskmo. El primer modo de satisfacción de la libido sería el autoerotismo.pág. satisfacerse en el propio cuerpo. para Freud. el narcisismo primario representa un espacio de omnipotencia que se m a en la confluencia del narcisismo naciente del niiío y el narcisismo renaciente de los padres. independientemente una de la otra. en su artículo dedicado a la "introducción" al narcisismo. los objetos investido8 por las pulsiones son las propias partes del cuerpo (fgura 1). "Su Majestad el Bebé" realizará 108 suefios de deseo que los padres no r e d i a ron".

II.2 Situemos ahora el narcisismo secundario. 1973. phg. t. el pasaje al narcisismo secundario supone dos movimientos3 que podemos seguir en el siguiente esquema (figura 2): Pemer. E & movimientos e s t h magistralmente indica& en 1911.t.plig. Biblioteca Nueva.110.comiwebPsique 66 .:Loc~d'AnlUi. para que se constituya el narcisismo secundario es preciso que se produzca un movimiento por el cual el investimiento de los objetos retorna e inviste al yo. Madrid. y en 1913 en La dispos*idn a lo neumsia obacsiw. que corresponde al narcisismo del yo. Madrid Biblioteca Nueva.1978. a la manera de los votos que. pronuncian las buenas y las malas hadas sobre la cuna del nifio. Por lo tanto. siguiendo la imagen de Francois Pemer. 1973.Bourgois. 1740.inscribirse las imágdnes y las palabras de los padres. 2 3 www. t. 1 1 . Obrad eompirtos.esnips. en lai Observaciones psicoanallticas sobre un caso de paranoia n u l o b ~ m e n td c e + (coso Sdreber).F.U.

a . de a poco el nifio va siendo sometido a las exigencias del mundo que lo rodea. ¿Por qu6 sale el niao del narcisismo primario? El niño sale de ese estadio cuando su yo se encuentra confrontado a un ideal con el cual debe medirse. Mientras que con el narcisismo primario el otro era uno mismo. el objetivo será hacerse amar por el otro.Según h u d . 6sta es la herida infligida al narcisismo primario del niño. el desarrollo del yo consiste en alejarse del narcisismo primario. La libido. el sujeto concentra sobre un objeto sus pulsiones sexuales parciales 'que hasta entonces actuaban bajo el modo autoerótico". sociales. toma al yo como objeto. tal como son transmitidos por los padres. complacerlo para reconquistar su amor. pasará por la mediación del ideal del yo. exigencias que se traducen simb6licamente a trav6s del lenguaje. Para Freud. y por eso. las del ideal del yo. b . pero tambi6n se dirige a otros. En efecto.Mds tarde estos investimientos retornan k b r e el yo. para volver a ganar el amor y la perfección narcisista. En realidad el yo "aspira intensamente" a reencontrarlo. Su madre le habla. Mediante este complejo se opera el reconocimiento de una incompletud que va a suscitar el deseo de reencontrar la perfección narcisista. pero esto sólo se puede hacer satisfaciendo ciertas exigencias. ideal que se formó en su exterior y que desde allí le es impuesto. De allí en mds. Lo que se perdió es la inmediatez del amor. ahora uno sólo se puede experimentar a trav6s del otro. la libido inviste el objet o . El niño comprende entonces que ella tambi6n desea fuera de 6 1 y que 61 no es todo para ella. entonces. Pero el elemento más importante que nene a perturbar el narcisismo primario no es otro que el "complejo de castración". .mientras la primacía de las zonas genitales aún no se ha instaurado. los imperativos hticos. En Freud este concepto designa las representaciones culturales.

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partiendo de una posición narcisista. el yo se modela sobre la imagen del objeto.. U. Volvamos a lo que afirma k e u d respecto de la elección del objeto de amor en los homosexuales: ellos mismos se vuelven su propio objeto sexual -dic.Imagen del yo y objeto sexual El bosquejo del narcisismo que acabamos de presentar incluye una imagen del objeto y una imagen del yo. objetos seniales derivados de las primeras experiencias de satisfacción Ligadas al ejercicio de I P ~ funciones vitales. los desamilos de las p g . pbg. Cf. Madrid. . S. 6 En Cam Schreber. Lacan remnoda el estadio del espejo amo fomador del yo (Jc). eso es lo que Freud denomina "elección narcisista de objetow. 1973. y no del yo (moi) mmo lo darían a entender eattas Uneas. 1519. Freud 4 Freud.* A propósito del presidente Schreber. ahora vamos a considerar dichas imtígenes en su relación con el investimiento sexual. p4g. 1178. a l .6 Y precisa que todo amor por el objeto comporta una parte de narcisismo. Obms compktna. Pero es importante subrayar que esta imagen amada constituye una imagen sexualmente investida. nota 637.es decir que "buscan. ."' Amar* a sí mismo a trav6s de un semejante.. op. es decir. dicho de otra manera. podemos despejar de los textos freudianos la idea de que el yo encarna un reflejo del objeto. 175-176.elecci6n analltica de obieto* en la aue el sujeto privilegia 'la mujer nutriz' o 'el hombre pmtector". s Elección diferente a la . al amar esa imagen el homosexual se toma a sí mismo como objeto sexual. debemos establecer una precisión. vemos una supervaioraci6n sexual del propio yo y que podemos situar al lado de la conocida supervaloración del objeto er6tico.i Asf. a los que quieren amar como la madre los amó a ellos. t. Para ser rigurosos.: lks enmyoe pom UM tmrh knid. hombres jóvenes y semejantes a su propia persona. A propósito de la elección narcisista de objeto. En el caso de la homosexualidad se trata de una imagen que representa lo que la madre desea. Biblioteca Nueva. Freud observaba que ".

las formulaciones freudiana$ se van a aclarar gracias a la teona de la identificación. a partir del estudio del duelo y de la melancoiía: el yo se identifica con la imagen de un objeto deseado y perdido. Freud enunciara claramente los postulados generales que resultan de este estudio de la melancolía. dice Freud. como sucede a menudo en la trayectoria freudiana. lii. pág. En cuanto concierne a la relación entre la imagen del yo con la imagen del objeto. . Este estudio constituye un desarrollo importante para la teoría del narcisismo y.: Duelo y n r s l d f n . En especial. Entonces. 1973. Obms mmpktan. Biblioteca Nueva. En la melancolía. hablando con precisión. Narcisismo e identificación Freud concibió la identificación narcisita en 1917. 1913. el investimiento del objeto retorna sobre el yo. 9610 se ama a si misma. Biblioteca Nueva.: El yo y d dlo.Obros mmp¿dros. y busca suscitar la envidia mosthdose. pág. t. 2095. podemos entender el narcisismo como el investimiento de su propia imagen bajo la forma de un falo.tambidn evoca un estado en el cual "la mujer se basta a sí misman. 11. 2720. Madrid. "la sombra del objeto cayó así sobre el yo". S. 8 Eteud.t. S. precisa que "el narcisismo del yo es de este modo un narcisismo secundario sustraido a los objetosWa y añrma que l a libido que fluye hacia el yo por 7 F m d . el an4lisis de los fenómenos patológicos permitir4 esclarecer los procesos normales. Madrid.7 La identificación del yo con la imagen tokal del objeto representa una regresión a un modo arcaico de identificaci6n en el que el yo encuentra en una relación de incorporación al objeto. Despuds de 1920.

en cierto modo. el yo resulta de la 'sedimentación de los investimientos de objetos abandonadosn. a partir de su teoría del narcisismo. . [ T . i b a . los suietos retiraron "realmenten su libido de las perso&s y dei mundo exterior.o Así. la transformación de los investimientos de objeto en identificaciones contribuye en gran parte a la formación del yo. Por lo tanto. el narcisismo secundario se define como el investimiento libidinal (sexual) de la imagen del yo. En ambas enfermedades narcisistas se produce una retracción de la libido con la cual estaba investido el objeto. 2711. . estando esta imagen constituida por las identificaciones del yo a las imAgenes de los objetos. "la historia de tales elecciones de objeton.1o En esta medida se puede considerar que el yo resulta de una serie de "rasgos" del objeto que se inscriben inconscientemente: el yo toma los rasgos del objeto (Fgwa 3). pem sl. por ejemplo. Así. y no paranoico? Llega a la conclusión de que el neurótico mantiene una relación erótica con los objetos por la mediación de los fantasmas. Podemos así representarnos con el yo como una cebolla formada por distintas capas de identificación al otro. mientras que en los casos de demencia precoz y de esquizofrenia (afecciones que Freud denomina "neurosis narcisistas"). 27U. ] '0 i b a . contiene. No encontré la nota en ese arttculo.Nota 1640. a la pregunta de la eleccidn de la enfermedad: ¿por qud se vuelve uno histhrico. textualmente. en el aittmlo que c h .En suma.medio de las identificaciones descritas representa su narcisismo secundarion. pág. Freud intentó responder. toda la li9 @E. (El original &te a Psiodogh de los nuurrs y onólLsUI del yo. Neunwris narcisista8 y estancamientoa d e la libido En su artículo de 1914.

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Biblioteca Nueva. slniomo y angusfia. a la vez que el objeto se separa del mismo. cit. Esta formulaci6n aparece en 1926. 11 12 2882.. tambi6n el neurótico abandona la relación con la realidad. El corte con el objeto es correlativo a una detención de la circulación de la libido.+Para ilustrarlo. Busch. Obms completa.91 En ese mismo artículo de 1914. Freud describe otras formas de 'estancamiento de la libido".4 su alma en el estrecho hoyo de su molar. iü. pero su libido permanece ligada en el fantasma a determinadas partes del objeto: '. pág. En la enfermedad orgánica el enfermo retira regularmente todo su "interés libidinaln del mundo exterior y de sus objetos de amor. en Inhibicidn. o los han mezclado con ellos. Y Freud demuestra que en este caso resulta imposible diferenciar la libido del interes del YO.. . La modificación de la libido se muestra en un todo semejante en el caso de la hipocondna. Podemos representar este corte en el esquema ífígum 4): Aclaremos que. t. Freud cita una frase sumamente elocuente de W. al tiempo que se opera un repliegue de la libido sobre su yo. cualquier parte del cuerpo Freud. Madrid. a propósito del dolor de muelas del poeta: "Concentrándose est. puesto que la erogeneidad es una propiedad general de todos los órganos. S.. 1973.: I n f r b i 6 n al narcisismo. El hipocondriaco inviste una zona de su cuerpo que adquiere el valor de órgano sexual en estado de excitación. según Freud.'P la libido deja de circular. en donde efectivamente no es determinante que la enfermedad sea real o imaginaria. han sustituido los objetos reales por otros imaginarios. pág. op.bid0 es acumulada por el yo donde se estanca. que representan otras tantas vías que posibilitan el abordaje de la cuestión del narcisismo: se trata de la enfermedad orgánica y de la hipocondría. 2018." Cuando se realiza semejante sobreinvestimiento narcisista sobre l a representación psíquica del lugar doloroso [del cuerpol".

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El concepto de narcisismo en Lacan Primer período (1932 1953) Los primeros textos de Jacques Lacan abordan la cuestión del narcisismo a partir del estudio de la paranoia. que se acompatia de una verdadera negación de sí misma Para Lacan. Freud describe así dos configuraciones en las cuales el narcisismo se encuentra de alguna manera cristalizado. Y este objeto adorado se presenta simultáneamente como un objeto invasor y persecutorio: existe en Aimde un amor apasionado por la imagen del perseguidor. Habiendo trazado de este modo las grandes líneas que se deducen de los textos freudianos. sin que el corte con el objeto sea total. la hostilidad de Aimée hacia su hermana fue desplazada a otras mujeres. En 1932. En ese momento la conoce Lacan. Rewrdemos que Aimde. se apoya en la noción freudiana de 'elección de objeto narcisista". fue internada en el hospital Sainte-Anne. la paranoia y la homosexualidad. en el cual Freud se dedica al análisis de los mecanismos neuróticos de los celos. con ocasión de su investigación sobre el caso Aimde. y la tentativa de asesi- - .puede ser investida como un órgano genital dolorosamente sensible. De la observación surge que en el caso de Aimde la libido había quedado ñjada a la imagen de su hermana: 5610 se ve a sí misma en la imagen de su hermana. ambas instalan uh -repliegue narcisista" que detiene el movimiento del deseo. Y tambidn en este caso la libido deja de circular. como asi tambi6n en un articulo de 1922. despuds de haber intentado asesinar a una actriz chlebre. vamos a ver ahora cómo retoma y prosigue Lacan la elaboración del concepto de narcisismo.

el dominio de su cuerpo: mientras que hasta ese instante se experimentaba como cuerpo fragmentado. Lacan pone el acento en la prematuración. El yo está ligado a la imagen del propio cuerpo. a travBs de esta experiencia. En el caso de AimBe. Pero 6sta es una imagen ideal de sí mismo que nunca podril alcanzar. pero hay una discordancia entre esta visión global de la forma de su cuerpo. que precipita la formación del yo. fue el estudio de la paranoia lo que Ilev6 a Lacan a esclarecer y profundizar los procesos fundamentales de la formación del yo. nada viene a regular y mediatizar su relación imaginaria con el otro. a la teoría del -estadio del espejo" el cual. puesto que el yo se forma a partir de la imagen del otro. que había quedado cristalizada y cautivada en la imagen de su hermana. El nifio se identifica con esta imagen y se coagula entonces en una Yestatura". . En efecto. Por lo tanto. Presentaremos sus características en forma resumida. En este momento. Se toma por la imagen y concluye "la imagen soy yo". y el estado de dependencia y de impotencia motriz en que se encuentra en realidad. ahora se encuentra cautivado. En efecto.nato de la actriz corresponde a una reacción defensiva contra la intmsión invasora del objeto adorado. entonces. en 1936. representa el nacimiento mismo del yo. se había vuelto imprescindible suprimir esta imagen para que la tensión cesara y la libido retornara al yo. se produce una tensión cuando el sujeto ve su propio cuerpo en la imagen del otro: percibe su propia perfección realizada en el otro. la referencia al ideal del yo parece estar ausente en AimBe. Muestra cómo el niíío anticipa. fascinado por esta imagen del espejo y siente júbilo. que seria la razón de una tal alienación imaginaria en el espejo. en la condición de impotencia del nido. El nido ve su imagen total reflejada en el espejo. Semejante reacción se welve inteligible al observar que para todo sujeto narcisismo y agresividad son correlativos y contemporáneos en el momento de la formación del yo. La prosecución de estas investigaciones lo conducirA. y sin embargo este último sigue siendo exterior.

& =yo ( k ) . sea exterior a 61.En un primer momento. fugitiva. Pero finalmente es la única v a . En los casos en que puedan prestarse a canfuaidn se indicar6 tambi6n entre mrchetea y o (moi). el niño rivaliza con su propia imagen en el espejo.El estadio del espejo está ubicado en el nacimiento mismo del y o : o Narcisismo y agresividad se constituyen en un único tiempo. Lacan elabora su teoría del narcisismo a travbs de sus investigaciones sobre la paranoia. el cuerpo del otro es su imagen. La imagen en el espejo y la imagen en el semejante ocupan el mismo lugar en el esquema. b. aue &lo mede cumnlir en Ia frase la . b. que ve verdaderamente su imagen total. Dero . moijr yo ímoi-je). que va de 1932 a 1953. A esto Lacan lo denomina identificación primordial con una imagen ideal de si mismo. el otro representa tambibn un espejo: a.] . función de sujeto. que sería el de la formación del yo en la A fin de diferenciar loa términos franceses moi (pronombre personal de la primera persona singular. El yo no es más que esta captación imaginaria que caracteriza al narcisismo. de la segunda t6pica freudiana) y je (tambi6n pronombre personal de la Mmera cersona simular. Anteriormente hablamos de la formación del yo en referencia a la imagen del semejante. es el otro quien posee su imagen. decíamos que el yo se forma por la imagen del otro. bajo la forma de un "yo idealn(fgum 5) A lo largo de este periodo. [T. corresponde a ¡ sujeto del inmnkiente de la teoría laeaniana) se seguir6 el siguiente criterio: moi =yo.Esta identificación prepara la identificación con el semejante. Aquí.El yo queda reducido al narcisismo: en ningún caso es asimilable a un sujeto del conocimiento en el marco del sistema gercepción -conciencian. corresponde a l " y o . Finalmente formula varias proposiciones novedosas: a.aunque esta imagen se sitúe afuera. la formación del yo y la agresindad. En realidad.. en el curso de la cual el niño va a rivalizar con la imagen del otro.

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Para finalizar. es un lugar de desconocimiento. . 1973. entonces. como forma del cuerpo. de intercambio con el otro. es decir que yo no reconozco lo que está en mí.S . en un movimiento bascular. el hombre se experimenta como cuerpo. Bibüotaco Nueva. Es porque se identüica con este otro que su deseo aparece como el deseo del otro. d.imagen del otro. donde va a percibir su propio deseo. Segundo período (1965 1868) - A lo largo de este período Lacan va a insistir en la primacía de lo simb6lico. lo veo fuera en el otro (como lo muestra de modo notxio el an&lisisde la proyección en los celos). Y a que en el sujeto humano el primer h d . Obras 13 pvMoio y mmpkias. Dada la identificación narcisista con el otro. En cuanto a Freud. donde el nifio se va a reconocer. Lacan retiene un aspecto esencial que considera como un rasgo universal: el yo tiene una estmctura paranoica. :Sobre dp108mecanismas IUU&COS en [08 celos. Y ante todo quiere estar en el lugar del otro. Para Lacan. Imagen y &neo A lo largo del Seminario I sobre Los escritos técnhs de Fmud. el niAo se encuentra fascinado. Supongamos que vea a su hermanito mamando del seno de la madre: es en esta imagen del otro. üi. t. l a lo h o m d i d o q Madrid.is los situaba en dos tiempos diferentes: primero agresividad. Lacan prbsigue una reflexi6n sobre la cuesti6n de la relación con el semejante. a partir del estudio de la paranoia. luego conversión en amor por medio de la elección de objeto narcisista. en su artículo de 1922. capturado por la imagen del otro que encarna una posición de dominio.

de pasar. Lo simbólico 14 k a n . confuso. libm 1 . En efecto. Como ya lo hemos visto. la imagen narcisista constituye una de las condiciones de la aparición del deseo y de su reconocimiento. .ll La d i a c i ó n del ideal del yo Volvamos a la relación d u d con el semejante: decíamos que el niño está capturado por la imagen del otro y que percibe su deseo en el otro. a tal punto que en la plenitud de esta pura lógica especular llega al deseo de la muerte del otro. Bsmlona.:.desde donde se ve como susceptible de ser amado. la sociedad. es el ideal del yo -simb6licoel que podrá regular las relaciones entre yo y yo ideal. exterior a 61. que se expresa en el vagido del niño. en la medida en que satisface determinadas exigencias. el gollete. luego en el otro.pAg. J. el que 6ste aprende luego a reconocer invertido en el otro. no existe salida satisfactoria en esta relación entre un yo y un yo ideal. La imagen del cuerpo "es el anillo. ya que no hay subjetivación: el sujeto no se reconoce alli (en el yo ideal) porque alli se encuentra tan sólo captado. semejante relación dual se toma inhabitable. De hecho. Es el deseo originario. destmir a aquel que representa el asiento de la alienación. Al mismo tiempo se establece una tensión: habría que destruir a este otro que es 61 mismo. el ideal del yo corresponde a un conjunto de rasgos simbólicos implicados por el lenguaje. Ve su perfeccidn y su deseo realizados en el otro.e l ideal del yo. 262.impulso del apetito y del deseo pasa por la mediación de una forma que ve proyectada. Los eseritos Ucniros & h u d . en su propio reflejo primero. Así.. Paid6s. 1981.: E1 Seminario. las leyes. Estos rasgos son introyectados y mediatizan la relación dual imaginaria: el sujeto encuentra un lugar en un punto . por el cual el haz confuso del deseo y las necesidades habr8.

El ideal del yo representa una introyección simbólica (por oposición al yo ideal. entre otras. en el SeminuRo II sobre el yo.llega a prevalecer sobre lo imaginario. . Finalmente. . Y la imagen del cuerpo proporciona el marco de las inscripciones significantes del deseo del otro. una definición posible del significante: un elemento de una cadena lingüística donde se inscribe el deseo del otro. es preciso que haya relación narcisista del yo con el otro. asimilado a una proyección imaginaria) que se constmye con el significante del padre como terrero en la relación dual con la madre.. En 1955. ya está alli. Lo que sucede en el nivel simbólico le sucede a seres vivos. ¿para qu6 sirven las imágenes? El mundo simbólico preexiste al sujeto. La siguiente seria. La imagen del cuerpo representa el primer lugar de captación de los signiñcantes. deben pasar por el soporte corporal. no obstante los símbolos. De esta manera. la ley. Lacan retoma la cuestión del narcisismo: para que se establezca una relación con el objeto del deseo. el ideal del yo sobre el yo. En 1954 Lacan dirrl que es el ideal del yo. orden simbólico.. simbólico. o para que los significantes se inscriban. El narcisismo representa la condición necesaria para que los deseos de los otros se inscriban.lo que sostiene el narcisismo es el orden del lenguaje. al organizar una mediaci6n entre el yo y el semejante. el que sostiene al narcisismo. y sobre todo de los significantes de la madre.) en la realidad del sujeto son indispensables el yo y la relaci6n imaginaria con el otro. -el otro es un espejo. Narcisismo e inscripción de los signifieantes Recapitulemos: -el yo tiene su origen en el espejo. La forma en que &tos se inscriben. lo simbólico se superpone a lo imaginario y lo organiza. para revelarse. Para que se produzca una inserción de la realidad simbólica (el lenguaje.

A los siete años se hallaba jugando wn su hermano mayor en el patio de la granja en donde habia sido criado. lloraba de rabia. Así. un conjunto de rasgos. a trav6s de la imagen devuelta por el semejante. Van a entrar en vigor. Existe para cada sujeto una serie de significantes privilegiados. lo inmovilieó en esa posición y dijo: "iYo soy gallo y tú eres gallina!". y wmentada por Laean el 7 de mayo de 1969. e iban a ver juntos si las gallinas ponían correctamente. Estaba en cuclillas cuando bruscamente su hermano mayor saltd sobre 61 desde atrás. El niflo se encontraba en lugar de gallina para la madre. Esta secuencia muestra con claridad que es en la relaci6n narcisista wn el semejante. y estos significantes van a revelársele en la relación imaginaria wn el semejante. sin saberlo. Ilustraremos estas proporciones recumendo a una secuencia clínica presentada por HBlbe Deutsch en 1930. la imagen del otro aparece ahora como fragmentaria: lo que el sujeto inviste son series de imhgenes. A partir de ese momento el nido le tuva fobia a las gallinas. Este episodio con el hermano actuó como un revelador: le hizo saber al sujeto lo que era hasta el momento. De hecho. sin ver aparecer la cuesti6n de su deseo y de su falta. una serie de elementos donde se inscribe el deseo del otro. wmo se revela al sujeto el sig- . desde hada mucho tiempo el niflo se ocupaba con su madre del gallinero. en la relaci6n narcisista con el otro. tomar consistencia. En efecto. El niflito se negaba a ser la gallina. Se trata de la historia de una fobia infantil relatada por un hombre de veinte años. en su relaci6n con la madre. Al pequeíío le gustaba la forma en que la madre lo t&. estaba en posición de wlmar la falta de la madre al encunar su "gallina" y al poder proveerla de los huevos fecales.y en particular la sucesión de las identificaciones. y antes de que Bsta lo lavara le preguntaba jugando si lo tocaría wn el dedo para ver si iba a poner un huevo. estaba consagrado al goce de la madre. determina los modos según los cuales se darán las fluctuaciones de la libido. durante su seminario titulado D'un autre d i ' h t r e .

está agujereada ya que tambien el otro es un ser pulsional. La douleir inconsciente y Le regad en psychanalyse. de lo contrario jel ciego carecería de yo! Lo importante para que la imagen se consolide es la existencia de un agujero en dicha imagen: puedo ver mi imagen en el espejo. se vuelve hacia la madre. espera de ella un signo. apela a la madre en su dimensión simb6lica. . para constituir la imagen del propio cuerpo. En la relación imaginaria con el otro le es revelado lo que 1 5 1era hacía tiempo sin saberlo. Consideremos estos elementos en relación con la fase del espejo. pero lo que no puedo ver es mi propia mirada. subsiste un agujero en su perfección. Por lo tanto existe libido que no está recubierta por la . Lacan retoma la dial6ctica del estadio del espejo y observa que la visión de la imagen en el otro no basta. se ve confrontado entonces a la madre pulsional. D.por otra parte. un blanco o una mancha en su imagen. un 'si". por sí sola. aquella que nombra. la que es faltante y por lo tanto deseante. los Cuatro conceptos fundamentales del psicoanhlisis. que aúna en la nominación. un aaentimiento. Cuando el niiío ve su propia imagen. el deseo de la madre.por una parte. la imagen que el otro me devuelve no es completa. En las consideraciones que siguen tomaremos como principal punto de apoyo el Seminano de J. en lo concerniente al narcisimo aborda principalmente las relaciones de la imagen y de la pulsión (principalmente en los seminarios sobre la Transferencia.niñcante "gallina". y luego en "Subversión del sujeto y dialI5ctica del deseo"). Puesto que el otro es pulsional. la Identificación. Correlativamente. ve que la madre lo mira: percibe la mirada. llercer período (a partir de 1960) Durante este periodo Lacan se dedica en particular a la cuestión de lo real. hay aquí dos aspectos fundamentales: . Nasio de los &os 1985 y 1986.

sobre este agujero en la imagen viene a alojarse el objeto a. Desde un comienzo aparece una falta en el campo del lenguaje. Por lo tanto el yo. Volvamos ahora al yo: lo que de aquí en más aparece como su caraderistica esencial. esta compuesto por un conjunto de imágenes investidas que circulan en derredor de una falta. 'eres mi niniton. etcétera. Este agujero real representa la causa del montaje del narcisismo. es que se presenta "agujereado''. Ese agujero en la imagen es lo que Lacan denomina . Hay una relación de redoblamiento entre dos faltas. Ejemplifiqu6moslo: la madre puede decir "eres lindo". El Otro. resta una parte sexual que agujerea la imagen. el narcisismo viene a dar su vestidura al objeto pulsional. En el esquema ubicamos la letra a en el agujero de la imagen. pero sigue siendo imposible de decir un significante que por sí mismo lo signifique todo entero en su ser. tesoro de los significantes. Por lo tanto. la imagen contiene siempre una parte real.imagen. es decir. una parte de lo sexual que ella no recubre. Finalmente.<p (falo imaginario). el narcisismo. lo envuelve -Lacan escribe esto así: i (a). Pero es preciso observar desde un comienzo que este agujero real está redoblado por otro agujero. Y sobre este agujero vienen a ubicarse los objetos pulsionales. un significante que lo satisfaga. se trata de un montaje en torno a un agujero. Por otra parte. a el gran Otro del lenguaje. tiene que estar velado por imágenes. Retomemos el esquema (fgum 6): El objeto de la pulsión jamás se presenta desnudo. Ante este agujero surge la angustia. inberente al mundo simbólico. y a i (a) envolvi6ndola. y las imágenes investidas permiten soportar a esta abertura. mi propia imagen y la imagen del . La relación del sujeto con la pulsión jamás aparece sin que existan imágenes devueltas por el semejante. se muestra igualmente agujereado: el Otro es incapaz de dar al niiio un significante adecuado. causa del deseo. causando el relanzamiento de la palabra y del deseo cuando este se superpone al agujero pulsional.

77-78. que la fijación amorosa del paciente con la persona del analista hacía muy difícil el trabajo analítico.: O b s e ~ ~ e w n sobre e ~ el amor de transferencia. S. sin duda. 17 Lacan. que siempre incluye una parte de narcisismo. t. su posición va evolucionando a través de los tres períodos que fueron presentados: . en tanto conjunción de imágenes. M a d r i d . el amor. cuando Lacan trabaja la cuestión del narcisismo a partir del estadio del espejo. págs. en ese caso la libido se enquista en una formación en la cual el objeto es tratado como el yo.l5Dicho de otra manera. Obms complelos. J. el impulso de la libido hacia el analista representa un movimiento esencial para la transferencia. Biblioteca Nuava. En efecto.lO Las imágenes investidas narcisisticamente no deben detener el movimiento de la libido. el paciente debe reconstituir su propia imagen a medida que va formulando aquello de lo que sufre. 1973. es preciso que subsistan en el paciente las "fuerzas que han de impulsarle hacia la labor analítica y hacia la modificación de su estadow. en su concepción de la transferencia el yo del analista ocupa.1' En efecto. el lugar de un espejo. el paciente ignora todo acerca de los 1s Freud. . y observaba. Siglo XW 1976. sino tan sólo canalizarlo. como una sola y misma instancia: el yo. a propósito del amor de transferencia. Buenos Aiies. Narcisismo y transferencia Freud designaba el repliegue narcisista como una impasse. la inatalaaón del objeto en el lugar del ideal del yo mmo en la hinnaaia.otro aparecen.: . En cuanto a Lacan. constituye un movimiento necesario para la instauración de la transferencia. No obstante. 4 pág. 1692. sobre esta pantalla virgen. precisamente.MBs &A del 'principio de realidad' " en Escritos. Y sobre este espejo.En 1936. ' 6 Es decir. a condición de no cristalizar una relación de "masa de dosn.

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la presencia corporal del analista vuelve a ser un lugar de anclaje necesario. J . Ng. Y cabe o b ~ e ~ que ar Lacan parece m4s próximo a la teoría freudiana en su última formulación sobre la relación entre el narcisismo y la transferencia. Al mismo tiempo. En consecuencia. presentadas en pocas lineas. Pero el yo del analista. Lacan va a darse cuenta de que semejante procedimiento descansa sobre un dominio narcisista ilusorio. se aferra a i (a). desde el lugar del Otro. las modificaciones que la teoría del narcisismo pudo aportar a la concepción de la transferencia. ca. desprenderse de ellas. ya no se ofrece como una superficie lisa. op. . lugar del lenguaje. : Tmiaantes de la ara-tipo' en Escritos. A fin de que los movimientos pulsionales dejen de coagularse en las imágenes. está agujereado: el analizante se concentra en las im4genes. Y aquello que el analista comunica pasa a ser menos importante que 'el lugar desde donde respondem. . He aquf. aunque presente.elementos de la imagen que lo hace actuar y que determina su síntoma: es ~ o esto r aue el anaiista le comunica "el destino de esta imágenn. el yo del analista debe ausentarse totalmente a fin de dar lugar a los efectos del lenguaje. y a fin de que se profundice la brecha entre las im4genes y los objetos de deseo. nuevamente aparece la necesidad de apoyarse en las im4genes para que el deseo circule. Podemos pensar que la evolución de la teoría de La- l m.y progresivamente ve el objeto a. Ahora el yo aparece como un puro lugar de desconocimiento y de alienación: constituye un conjunto de certidumbres y de creencias con las cuales el individuo se ciega. entonces. momento en que se plantea la primacía de lo simbólico. 18 Lacan.is es decir. .Finalmente.. el yo del analista se presenta bajo la forma de una rncanal" agujereado. el objeto de su deseo.A partir de 1953. a partir de 1964.

a la fragmentaci6n de una imagen o de una postura que. esten amarrados al movimiento de relanzamiento del deseo: el proceso analítico trae aparejada una puesta en órbita de las imágenes en tomo a los objetos causa del deseo. se fragmenta en pedazos. se produce una subversión de la superficie yoica que se connerte en un canal laminado de imágenes. se ofrece en un espejismo de perfección. entre otros fines. abismado por el lenguaje en los círculos de la demanda y del deseo. . Mediante la puesta en juego de las aberturas pulsionales y de los agujeros del discurso. El yo.can respecto al lugar del yo en la cura evoca parcialmente la propia trayedona del yo a lo largo de la cura. El psicoanzílisis no le resta importancia al yo: apunta. en un primer tiempo. Pero no se trata de pedazos desordenados.

Freud y de J. Lacan sobre el narcisismo Selección bibliográfica sobre el narcisismo .Fragmentos de las obras de S.

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Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. que contiene una de las premisas de nuestras teorías de la libido. como una masa protopl6stica maneja sus seud6podos ( 1 9 3 8 ) .) Durante toda la vida el yo sigue siendo el gran reseworio del cual emanan las catexias libidinales hacia los objetos y al que se retraen nuevamente. [ 2 1 .[11 El narcisismo primario es el atado del yo que contiene toda lo libido disponible Cuanto sabemos [de la libidol se refiere al yo. es m6s difícil de aprehender por medio de la observación directa que de comprobar por deducción desde otros puntos (1914). Lacan sobre el narcisismo Freud El narcisismo primario es un presupuesto te6rieo necesario El narcisismo primario del niño por nosotros supuesto. A este estado lo denominamos ~ r c i s i s m o absoluto o primario C.. en el que está originalmente acumulada toda la reserva disponible de libido.

a interpolar entre aquellos elementos un estadio de narcisismo. como es sabido.) y luego.. pues. hemos de ver en ella una reviviscencia y una reproducción del propio narcisismo..[51 E n e l eatadio del narcisismo.E l nurcisismo del niño se construye a p r t i r de la reviviscencia del narcisismo d e los padres Considerando la actitud de los padres cariñosos con respecto a sus hijos.. nos lleva a considerar el narcisismo engendrado por el arrastrar a si objetales.141 El narcicumo secundario re construye por el retorno de la libido retirada a loa objetor . abandonado mucho tiempo ha (1914). siendo utilizada para engrandecerlo. la síntesis de todos los instintos parciales. como un narcisismo secundario.) El anhlisis de las parafrenias nos obligó. supenmpuestas a un narcisismo primario encubierto por diversas iniiuencias (1914). la libido inviste al yo como a u n objeto sexual Deduciremos. para la elecci6n de objeto (. que en la paranoia la libido libertada es acumulada al yo. Con ello queda alcanzado nuevamente el es- ..[31 El narcisismo recundario es u n estadio situado entre e l autoerofwmo y e l vinculo con e l objeto Al principio diostinguimos tan s610 la fase del autoerotismo L.. en el cual ha sido ya efestuada la eleeeión del objeto. pero el objeto coincide todavía con el propio yo (1913).

dicibndole: "Puedes amarme. lo que el sujeto encuentra en esa imagen alterada de su cuerpo es el paradigma de todas las formas del parecido que van a aplicar sobre el mundo de los objetos un tinte de hostilidad proyectando en 6 1 el avatar de la ima- . como tal al ello e intenta compensarle la pkrdida experimentada. y el otro es yo.tadio del narcisismo que nos es ya conocido por el estudio de la evolución de la libido y en el cual era el propio yo el único objeto sexual (1911). se ofrece. pues soy parecido al objeto perdido./71 E1 yo se origina en la dienación pasional a una imagen Esta relación erótica en que el individuo humano se fija en una imagen que lo enajena a si mismo. en toda relación narcisista el yo es el otm." (1923). por decirlo así.. tal es la energía y tal es la forma en donde toma su origen esa organizaci6n pasional a la que llamará su yo..[81 El yo se fiia con odio a la imagen narcisista devuelta por el otro En efecto.161 * Cuando el yo toma los rasgos del objeto.191 .

[lll . en el enfrentamiento con el semejante. Es esta imagen. la que se fija desde el punto en que el sujeto se detiene como ideal del yo.gen narcisista. se convierte. yo ideal.1131 . por el efecto jubilatono de su encuentro en el espejo.. sino del cuerpo de su semejante..[lOl El niiio accede a l orden rimbólico a t m v & del onlen i m a g i ~ r i o los deseos del nido pasan primero por el otro especular.[l21 La imagen ~ m w w t recubre a el objeto del deseo S610 con la vestimenta de la imagen de sí que viene a envolver al objeto causa del deseo.la relación objetd.e s la articulación misma del anhlisis. en el desahogo de las mhs íntima agresividad. que. El sujeto locatiza y reconoce originariamente el deseo por intermedio no s610 de su propia imagen. Esta es la via por donde el nido aprende el orden simbólico y accede a su fundamento: la ley. suele sostenerse . Alli es donde son aprobados o rechazados.

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El concepto de SUBLIMACION .

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de inmediato en un antílisis. s u lugar en la escucha del clínico es importante para reconocer y puntuar determinadas variaciones del movimiento de la cura. mds alld de esta doble importancia conceptual y técnica. en especial. En efecto. porque está situado en el cruce de distintas elaboraciones conceptuales tales como la teoría metapsicológica de la pulsión. Nuestra posición es diferente. explican que éste haya sido relegado por diversos autores al rango de una entidad teórica secundaria. estética. mal articulada en el seno de la teoría y dotada de un sentido cuya connotación era demasiado general. Pero es también una herramienta clinica fundamental ya que aun cuando este concepto no es reconocible. moral o intelectual. la teoría dindmica de los mecanismos de defensa del yo y. que el concepto de sublimación. CNcial. Creemos. Ahora bien. la utilización abusiva del término sublimaci6n en el dmbito siempre ambiguo del psicoanzílisis aplicado. la noción de sublimaci& es necesaria para la coherencia de la teona freudiana necesariedad que puede expresarse en la siguiente pre&ta: jcuál es . por el contrario. sumada al hecho de que Freud nunca termin6 de elucidar vedaderamente dicho concepto. la teoría lacaniana de la Cosa. si bien está en el límite del psicoanzílisis. constituye sin embargo un concepto enicial y que sigue siendo una herramienta teórica fundamental para guiar al psicoanzílisis en la direcci6n de la cura.El concepto de sublimación A menudo los psicoanalistas consideraron la sublimaci6n como una noción alejada de su przíctica clínica.

anales. sean producidas. no obstante. Por lo tanto. como uno de los modos de defensa que se oponen a la descarga directa y total de la pulsión. cientíñcas e incluso deportivas. . Es en este sentido que F'reud. ya desde ahora podemos afirmar que el concepto de sublimación responde fundamentalmente a la necesidad de la teoría psicoanalitica de dar cuenta del origen sexual del impulso creador del hombre. como el medio de atemperar y de atenuar la excesiva intensidad de esas fuenas. Pero tambi6n debemos concebirla a la inversa. convirti6ndolas en una fuerza positiva y creadora. las raíces y la savia del proceso de sublimación son pulsionalmente sexuales (pregenitales: orales. considera la sublimación como una de las defensas del yo contra la irrupción violenta de lo sexual o.alejadas de toda referencia a la vida sexual. Acabamos de plantear la sublimación como el medio de transformar y de elevar la energía de las fuerzas sexuales. Por lo tanto el concepto de sublimación puede ser considerado según dos puntos de vista complementarios que aúnan los diferentes enfoques freudianos: la sublimación es o bien la expresión positiva más elaborada y socializada de la pulsión.la razón de existir del concepto de sublimación? ¿Cuál es su encmcijada teórica? jQu6 problema en particular viene a solucionar? Respondemos que la sublimación es la única noción psicoanalítica susceptible de explicar el que obras creadas por el hombre -realizaciones artísticas. gracias a una fuerza sexual tomada de una fuente sexual. ftílicas) mientras que el produeto de dicho pmceso es una realización no sexual conforme a los ideales más acabados de una 6poca dada. desde los inicios de su obra. o bien un medio de defensa susceptible de atemperar los excesos y los desbordamientos de la vida pulsional. En consecuencia. como lo escribiría veinte aiíos mtís tarde.

Abordaremos los siguientes temas considerando estos dos puntos de vista de manera concomitante: -La sublimación como contrapartida del resurgimiento de un recuerdo sexual intolerable." -En conclusi6n.Los or4fetr. S . en las cartas a Flias.i Freud se pregunta por la estructura de la histeria y deseubre que la causa de esta patología es la voluntad inconsciente del enfermo de olvidar una escena de seducción paterna de canteter se- Rmd. ' . -Un ejemplo de sublimación: la curiosidad sexual sublimada en deseo de saber. Ddinición de una pulsión sublimada. t. -Las dos condiciones del proceso de sublimación: el yo Y el ideal del vo del creador. resumiremos los rasgos principales de una pulsión sublimada. el recuerdo mxuai intolerPbele En 1897. .8 &lpsicomdíisia. Le sublimaci6n es una defensa w n b .Obms cnmpietos. -La sublimación como la capacidad plAstica de la pulsión. 1973. Mndtid. m. Biblioteca Nueva. así como los rasgos especíñcos de una obra creada por sublimación. -La sublimación como contrapartida del estado pasional en la relación analitica -La sublimación como contrapartida de la fuerza desmesurada de la moción pulsional. -F'resen&emos luego el enfoque lacaniano del wncepto de sublimación mtdiante el comentario de la fórmula: q a sublimación eleva el objeto a la dignidad de la Cosa.

Gracias a la sublimaci6n. inventa fantasmas construidos sobre el terreno del recuerdo que quiere apartar.aparici6n de síntomas neuróticos tales como la angustia experimentada por la joven histérica al salir sola por la caile. por la intermediación de una transmutación que Freud denomina sublimación. sublimarlo. Por consiguiente. conStniy6 un argumento fantasmhtico diferente al argumento del recuerdo. El sentimiento inconsciente de ser culpable de desear al padre fue reemplazado. la enferma consigue atemperar la tensión de dicho recuerdo. Así. Cabe observar que este cambio s610 fue posible al precio de la.xual. en cuanto al fantasma. acusadas de prostitución. considerada aquí como una mutación en el sentido de la momlidad. para evitar la rememoración bmtal de la escena sexual. es a un tiempo el medio que posibilita esta sublimación. mientras que en el fantasma. La histérica. pero esta vez en tanto mujeres conuptas. . La paciente está en conficto con un recuerdo inconsciente que quiere olvidar. por un sentimiento conciente de ser víctima del deseo de los otros. por miedo a ser tomada por una prostituta. y el producto final de la sublimación. domesticas de baja moralidad de quienes la paciente sospechaba habian mantenido un comercio sexual ilícito con su padre. Freud da el ejemplo de una joven hisurica inconscientemente culpable por sus deseos incestuosos hacia el padre. se identifica con estas mismas mujeres. en el cual es ella misma la que se siente despreciada y teme ser tomada por prostituta. En el recuerdo. con m6s exactitud. es decir. Que quede claro: lo que se sublima es el recuerdo sexual. el fantasma ha vuelto moralmente aceptable un recuerdo incestuoso e inmoral. a f i n de impedir el retorno de este recuerdo intolerable por incestuoso. La joven. con el cual esta identificada a mujeres sexualmente deseantes. gracias a la sublimación. sublimar y presentar al yo una versión m6s aceptable del acontecimiento sexual reprimido. ella se identifica con las dom6sticas que supuestamente desean al padre. estos fantasmas intermediarios tienen por cometido depurar.

Despues de un primer momento de investimiento libidinal de 2 Freud.Ambamos. bajo la forma de una exigencia amorosa dirigida por la paciente a su analista.. ir cediendo el lugar -mediante una progresiva deserotización. 1973. por ejemplo. hacia otra representación psíquica aceptable para la conciencia. a una primera conclusión al conferir a la sublimación una función de defensa que atenúa o transforma el carllcter insoportable de los recuerdos sexuales que el sujeto quiere ignorar. Esta vez. .y posibilitar asi la prosecución de la cura. La subiiici6n es una defensa contra los excesos de la transferencia amorosa en la-cura Pero Freud tambien sitúa la función defensiva de la sublimación en el interior mismo de la cura analitica. 'La trauaferencia' en Lecciones introducforias a i pimonólisis. "La transferencia puede manifestarse como una apasionada exigencia amorosa o en formas mlls mitigadas. e incluso debe. 2398. pág. saber sublimar la transferencia quiere decir que el vínculo amoroso de carllcter pasional puéde. (. entonces.a una relación anaiítica viable. la amenaza de la emergencia de lo sexual surge de modo singular en el marco de la relación transferencia1 y puede manifestarse. Entonces. Obma compleúas. Madrid.) [En este último caso1 algunas mujeres llegan incluso a sublimar la transferencia y modelarla hasta hacerla en cierto modo viable.. aunque portadora de síntomas y generadora de sufrimiento. i i .. S. Bibiioteci Nueva. t. La sublimación oper6 el desplazamiento de una representación psíquica inconsciente ligada al deseo incestuoso.

el proceso de sublimación se desarrolla tan lentamente como por ejemplo el trabajo de duelo. o incluso como ese otro trabajo que implica para el analizante integrar en si la interpretación enunciada por el analista (trabajo denominado de elaboración).1972.un objeto erógeno. cada del 9 de febrem de 1909. y a renunciar entonces a su inclinación a ceder de inmediato al placer de una satisfacción sexual directa! La sublimici6n es una defensa contra La mtidacci6n directa de k pulsi6n. CmwpondoM ovoc b pdew phskr.. el tiempo indispensable para permitir que las múltiples representaciones del pensamiento inconsciente se encadenen. . no duda en reconocer que las vías de la sublimación son demasiado trabajosas para la mayoría de los pacientes. La sublimación consecutiva a la pasión en la transferencia. S. para el analizante sublimar es una actividad dclorosa Freud. Pero a la exigencia de tiempo se le agrega ademhs el peso del dolor inherente al ejercicio inconsciente del pensamiento. en este caso el psicoanalista. Dallimud. es decir el desplazamiento incesante de una representación sexual a otra no sexual. todos ellos requieren mucho tiempo. Definici6n de una pulsi6n sublimada Abordemos ahora la sublimación en su relación con 2 h d . y la elaboración consecutiva a la interpretación. es penoso. en su correspondencia con el pastor F'ñster. el duelo consecutivo a la pbrdida. Se ven constrefiidos a someterse a las exigencias del trabajo analítico que implica un tiempo de dominio de las pulsiones -y por lo tanto una parte de sublimación-. Ya que pensar.

El tercer avatar del flujo pulsional consiste en una pura y simple inh&ición. Este mismo flujo tambi6n puede encontrar -segundo destino. o de una tentativa de represión seguida de un h a s o que. porque el yo. estudiado ahora ya no como un recuerdo insoportable. la sublimación es considerada por Freud como uno de los cuatro modos de defensa empleados por el yo contra los excesos de la pulsión. dará lugar al stntoma neurótico. Y finalmente -cuarto destino. 4 En pon de una mayor claridad mndensamoa dan destinos de la ailsi6n en uno aolo. Cf. el flujo pulsional puede estar sujeto al destino de la represión. Estos modos de defensa son denominados más frecuentemente los destinos de la pulsih. En primer lugar. ya que el resultado final de una pulsión va a depender de la barrera que encuentre en su camino. o mmwrts en realidad -~~~ La iam d&in08 que P w d ae ocupa de difek&ryla nielia sobre s f mismo y I i hveni6n ds I i puhidn de d v i en pasiva. vuelta sobre e i m ~ i w. h pulsiones y sus . Tengamos presente que la pulsión jamtis logra tomar la vía de la descarga directa y total. en un fantasma e l investimiento que cargaba el objeto sexual es reemplazado por una identificación del yo con ese mismo objeto. Precisamente. sino como siendo una moción pulsional que tiende a satisfacerse de modo inmediato.lo sexual. entonces. le opone una acción defensiva. diremos que una pulsi611 es sublimada cuando su fuerza es desviada de su primera finalidad de obtener una satisfacción sexual para ponerse al servicio. LB pulsión inhibida se transforma entonces en afecto tierno. La formación psfquica característica de este segundo destino en el cual la pulsión vuelve 806n el p m p w y o 4 es el fantasma Asi. el que en realidad nos interesa-.otra fonna de oposición: el yo retira el flujo pulsional del objeto s e d exterior sobre el cual había reeai'do y lo vuelve sobre s f mismo. la moción pulsional es desviada y toma la vía de la sublimoc i h En este caso. ni como un estado pasional de la transferencia. por temor a ser desbordado.

insatisfacción.su empuje insiste y persiste. ya sea artística. Tr6tese del síntoma producto de la represión. la pulsi6n sublimada. y por otra. será preciso que se sirva tambihn de un objeto no sexual. Ahora bien. de la ternura producto de la inhibición. es decir. o aun de la obra artistiea producto de la sublimación. ya sea la satisfacción sexual (pulsión reprimida) o no sexual (pulsión sublimada) s610 puede ser una satisfacción parcial o. se mantiene constantemente activa (est4 o no sublimada la fuena de su actividad permanece constante. la libido es siempre sexual). en definitiva. a pesar de ser fundamental para el proceso de sublimación. de una misma satisfacci6n parcial. la pulsión sublimada. Ahora bien. Falta aún precisar que una pulsión sublimada depende tambign de dos propiedades comunes a toda pulsión. como toda pulsión. Lo que queremos decir es que la fuena pulsional sublimada sigue siendo siempre sexual porque la fuena de donde proviene es sexual. es decir. la satisfacción es irremediablemente parcial. Por una parte. En consecuencia. pero tambihn sabemos que como esta descarga jam6s es completa.entonces. el cambio del fin sexual de la pulsión en beneficio de otro fin no sexual 9610 ser6 posible con la condición de que se cambie primero el medio empleado para la obtención del nuevo fin. Por lo tanto. es decir. para que obtenga una satisfacción no sexual. jam6s alcanza). A los ojos de Freud los . si se quiere. la sublimación consiste en reemplazar el objeto y el fin sexuales de la pulsión por un objeto y un fin no sexuales. de una ñnalidad social. Sabemos que el fin de una pulsi6n es el alivio procurado por la descarga de su tensión. del fantasma producto de la vuelta de la pulsión sobre el yo. Para que la pulsión sea sublimada. y permanece siempre activa porque puesto que su fin jam6s es alcanzado plenamente. reconoceremos allí las expresiones diversas de una misma insatisfacción. siempre en busca de una plena satisfacci6n que. como toda pdsión. intelectual o moral. preserva la cualidad sexual de su energía (trátese de una pdsión sublimada o no sublimada. esta doble sustitución de objeto y de fin no basta para definirlo.

.. ya no 6 Tem [el artista1 a610 lo log~a [[dar forma artle-ties a fantasmas1 porque los otros hombres sienten la misma inaatisfaecidn que 61 en relacidn con la renuncia exigida en lo real y porque esta misma inaatiafaeeidn ea un fragmento de la realidad' (RCsultats. a la sublimación? Por la vía de la búsqueda vana de una satisfacción imposible.seres humanos son seres deseantes cuya única realidad es la insatisfacción. si queremos ser rigurosos.p6g.U. la sublimación es una satisfacción parcial obtenida gracias a objetos distintos de los objetos sexuales eróticos.F. Sublimación quiere decir sobre todc plasticidad.) por otro. Por lo tanto podemos fmmular la siguiente conclusión: Una pulsión sublimada será llamada s e x u a l si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal. IdLes. y será llamada no sexual si pensamos en el tipo de satisfacción obtenida y en el objeto que la procura. La sublimación no es tanto una satisfacción cuanto la aptitud de la pulsi6n para encontrar nuevas satisfacciones no sexuales.6 &u6 es lo que caracteriza. es decir de una descarga total. debemos matizar esta última conclusión. La sublimación designa la capacidad plástica de la pulsión Pero. maleabilidad de l a f u e n a pulsional. en suma. 1 4 1 ) . MI)mea1 . P. debemos distinguir con claridad la pulsión sublimada de la operación de sublimación que la hizo posible. 1 9 .. 3 4 . F'reud lo escribe con mucha precisión: la sublimación es la "posibilidad de cambiar el fin sexual (.

Obraa mmpletaq tomo iii. por ejemplo. en la sublimación el cambio de fin 8610 puede operarse si hay cambio de objeto: el cuerpo en su totalidad sustituye la región local de los órganos genitales. Ahora bien. Como ya lo habíamos dicho. la exploración sexual del cuerpo femenino por el niiio puede transformarse m4s tarde en el adulto.S . hablando con propiedad. 1973. la operación misma de cambio. Madn4 Biblioteca Nueva.sexualw. Por cierto. gracias a la sublimación. la capacidad de cambiar una satisfacción sexual por otra. ante hdo. . obtener placer en descubrir las partes genitales ocultas del cuerpo de la mujer.s es decir. y su transformación ulterior en sed de saber. la sublimación es. Un ejemplo de sublimaci6n: la curioeidad sexual sublimada El caso de la curiosidad sexual infantil como expresión directa de la pulsión voyeurista. el todo toma el lugar de la parte. tanto el fin como el objeto cambian de naturaleza: el fin primeramente sexual (obtener el placer visual de descubrV y exh d . y completar así la imagen incompleta de un cuerpo parcialmente velado. Podemos decir con Freud que la pulsión de ver está sublimada "cuando es posible arrancar su interbs [curiosidad1 de los genitales y dirigirlo a la forma fisica y total". El primer tin de la curiosidad sexual es. m4s bien que un modo particular de satisfacción. el pcrsqje de una satisfacción a otra. en deseo de un saber m8s global. Por lo tanto. el hecho mismo de la sustitución. :Lo m d auud 'cuitumi'y b nrwimidod modem. ilustra bien esta sustitución de una finalidad sexual por otra desexualizada. en la pulsión voyeurista sublimada. desexualizada El destino de la pulsión que denominamos sublimación es.

seguir6 dos destinos. el empuje sexual de las pulsiones inconscientes se transforma en el niiIo en angustia fóbica conciente. en una imagen global del cuerpo que despierta el deseo de saber propio del creador. en la cual tanto la curiosidad sexual infantil como otras formaciones pulsionales están sublimadas.plomr el cuerpo sexunl femenino) se transforma en fin no sexual (por ejemplo. Asf. pulsiones voyeuristasexhibicionib tas. ligada a un objeto erótico local (los órganos genitales femeninos). la sublimación de la pulsión voyeurista consiste en el pasaje de una satisfacción erótica y parcial. pulsiones fdlicas que originan la masturbación).7 Este miedo fóbico infantil de estar expuesto en la calle al peligro de los animales proviene de la transformaci6n en angustia de la energía libidinal de las pulsiones. ligada a un objeto m8s global y desexualizado (el cuerpo entero como objeto de conocimiento cientíñco). Se trata del caso de un niño de cinco aiios. se transforma de modo progresivo por la mediación de la sublimación. "Juanito*. Es 6sta otra sed. Para ilustrar mejor el proceso de la sublimación vamos a apoyamos en una célebre observación clínica de Freud. Una parte de la libido será transformada en angustia luego de haber sido sometida a un in- . y el objeto sexual y local (órganos genitales) se transforma en no sexual y global (el cuerpo como objeto & estudio). la de conocer y de producir. tendencias hostiles y horno-les respecto del padre. que velaba el lugar sexual erotizado y atraia la curiosidad infantil. En efecto. la que empuja al artista a engendrar su obra. obtener el placer de conocer la anatomfa del cuerpo). a otra satisfacción no sexual pero igualmente parcial. la energía libidinal propia de las pplsiones que anidan en Juanito (pulsiones sádicas hacia la madre. La imagen local. presa del miedo a ser mordido por caballos en la calle.

ñnalmente asigna a esta libido un nuevo fin no sexual. gracias al placer intermediario de gratuicación narcisista del artista. ser6 sublimada bajo la forma de un muy vivo interhs del niilo por un objeto no sexual y global: la música. la que escapó al intento de represión. Como podemos observar. Pero el hxito de este cambio desexualizante depende de una operaci6n intermedia decisiva para toda sublimación: primero el yo retira la libido del objeto sexual. no sexual. Insistamos una vez m8s en el hecho de que la libido sublimada jamás pierde su origen sexual. De lo que se trata en la sublimaci6n no es de "desexualizar globalmente" la pulsión. sino tan s61o de desexualizar su objeta. para referirlo a otm objeto no sexual y así obtener una satisfacción igualmente. Este nuevo investimiento libidinal que carga los sonidos y la armonía musical inicia un largo proceso de sublimación que se continuará hasta la edad adulta cuando Juanito llegue a ser un excelente músico. el fin inicial de la pulsión de obtener una satisfaeeión sexual directa se sustituye ahora por una satisfacción sublimada.tento fallido de represión. por ejemplo artística. Desexualizar equivale a sustraer el investimienta libidinal que carga un objeto considerado erótiw. Mientras que otra parte de la energía libidinal. hemos afirmado justamente lo contrario. . Ahora bien. O Hemos empleado la expresi6n Ysatisfaeei6ndesexualizada*. Las dos condiciones del proceso de sublimación 1. Lo s u b l i m i ó n requiere de In interuención del yo narcisista pam producirse. luego la vuelve sobre si mismo y . Es este narcisismo del artista el que condiciona y sostiene la actividad creadora de su pulsión sublimada. Pero iqu6 se entiende por desexualización? El término es ambiguo ya que podría dejar pensar que ya no hay libido sexual en la pulaidn.

tal mmo lo vimos en el caso de Juanito. de un niño o de un analizante. no podría desarrollarse sin el sosten imprescindible de los ideales simbólicas y de los valores sociales de la Bpoca. 2. intelectuales o morales no están sometidos a ninguna exigencia practica en particular. Ahora bien. hay deserlializaciones que no tienen relación alguna con la sublimación. hemos de situar primero la segunda condición necesaria para este proceso. de utilidad o de ganancia. Las relaciones de esta formación de ideal mn la sublimacidn no siempre fueron claramente elucidadas .En este punto debemos hacer una precisión. como por ejemplo la actividad del trabajo cotidiano o las actividades del ocio. los productos artísticos. o tambi6n en la renovada puesta en juego de las pulsiones sublimadas en el marco de la cura analítica durante el trabajo del analizante. Dicho de otra manera. Pero iquB es lo que especifica entonces al proceso de sublimación? Para responderlo. Se trate de un pintor. No toda desexualización es por ello una sublimación. Cuando a f i m o s que los objetos que procuran la satisfacción sublima& son objetos desexualizados y sociales. interiorizados e inscritos en el yo del creador. pero en cambio. es decir. El ideal del yo inicia y orienta la sublimaci6n. toda sublimación es. que las obras creadas por sublimación adquieran un valor social no significa. el pasaje de una satisfacción erotizada e infantil a otra no erotizada e intelectual. que respondan a una utilidad social determinada. O El proceso de sublimación. La prueba más tangible de esto es la precocidad de los procesos de sublhción en los niños. de un músim. necesariamente. En general. una desexualización. son parte integrante de esa formación psíquica fundamental que Fkeuá denomina ideal del yo. nos referimos principalmente al hecho de que responden a ideales sociales que exaltan la creación de nuevas formas signiñcantes. Estos ideales sociales. todos ellos están entregados a una tarea cuyo resultado no puede ser medido por medio de criterios de eficacia.

por Fkeud.8 NO obstante, podemos añrmar que el ideal del yo cumple dos funciones respecto del proceso de sublimación. En primer lugar, tal como acabamos de seiialarlo, el ideal juega el rol de desencadenante del proceso, wn la particuiaridad de que, una vez iniciado el movimiento de sublimación, el impulso creador de la obra se separa del ideal del yo que lo había suscitado al comienzo. En el caso de Juanito, es sin duda la música -ideal anhelado por el padre- la que toma la forma del ideal del yo incitando al nifio a gozar del placer auditivo de los sonidos y las melodías, y a compensar de esta manera el sufrimiento neur6tic0 de su fobia Una vez experimentado el primer goce auditivo, el impulso pulsional de la sublimación se transformar&en puro gusto por los sonidos, fusión íntima, fisicamente sensual, con la materialidad del espacio sonoro; de allí en m&s, toda referencia ideal, toda norma o valor abstracto se reduce y s e funde en el seno de este contacto siempre sensual y apasionado que mantiene el artista con los materiales de su creación. A esta primera función de incentivo simb6lico se le suma una segunda según la cual el ideal indica la direccidn del movimiento iniciado. Precisamente, esta segunda función referencia1 del ideal del yo permite aclarar una formulación freudiana retomada frecuentemente pero rara vez explicitada. Cuando Freud añrma que la sublimación representa la satisfacción de la pulsión sin la represión, esto no significa en modo alguno que la fuena pulsional sea descagada, plena y libre de toda constricción. Por cierto, la expresión 'sin represión" quiere decir ausencia de una censura que impida el paso del empuje de la pulsi6n. pero no por ello implica la idea de una fuerza pulsional erratiea y disminuida. La sublimación de la pulsión no es por cierto la represión, pero es no obstante una constricción impuesta a la actividad pulsional bajo la

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forma de una desviación del curso de su flujo hacia una satisfacción distinta de la satisfacción sexual. Ahora bien, el elemento que impone este desvío no es la censura que reprime, sino justamente el ideal del yo que exalta, guía y enmarea la capacidad pldstica de la pulsión.

Enioque lacaniano del concepto de sublimati6n: "la sublimación eleva el objeto a la dignidad de la cosaw
La teoría lacaniana de la sublimación descansa i n t e gramente en una proposición princeps formulada por Lacan en su seminario sobre La Ltica del psieoandlisis: "La sublimación eleva un objeto (narcisista e imaginario) a la dignidad de la Cosa." Nos limitaremos aquí a explicar el sentido general de esta fórmula partiendo del efeeto provocado por la obra -producto de la sublimación- en aquel que la mira. Ya habíamos subrayado una primera característica de las obías creadas por sublimación: son en principio objetos desprovistos de toda finalidad práctica y que responden a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente bajo la forma del ideal del yo del creador. Pero la especificidad de las producciones intelectuales, cientificas y artísticas elaboradas con la fuena sexual de una pulsión sublimada reside principalmente en su cualidad de objetos imaginarios. Estas obras, y en especial la obra de arte, prototipo de creación producida por sublimación, no son cosas materiales sino m& bien formas e imágenes nuevamente creadas, dotadas de una singular eficacia. Se trata de imágenes y de formas significantes trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestm cuerpo, más exactamente, de nuestro yo inconsciente narcisista. Ahora bien, estas obras imaginarias de la sublimación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el espectador: lo deslumbran por su fascina-

ción, y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suspendido que había llevado al artista a engendrar su obra. ¿Que deducir de esto sino que una representación de nuestro yo narcisista, proyectada afuera en la existencia objetiva de una obra, ha sido capaz de reenviar al espectador a su propio deseo de crear? Una imagen modelada por el yo ha provocado en el espectador un similar movimiento pulsional hacia la sublimación, es decir, hacia una satisfacción no sexual, global, cercana a un vacío infinito, de un goce sin límites. Elevar el objeto narcisista a la dignidad de la Cosa quiere decir, entonces, que la impronta del yo del creador, objetivada en obra de arte, h a abierto en el otro la dimensión intolerable de un deseo de deseo, de un deseo en suspenso sin ningún objeto asignado. El objeto imaginario y narcisista -verdadera condensación de estos tres componentea que son la fuerza pulsional, el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra- se disuelve y se disipa ahora en el vacío de la emoción intensa y poderosa que suscita en el admirador fascinado.

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Resumen

Resumamos de modo esquemático los rasgos principales de una pulsión sublimada: - La fuente de la cual proviene es, como para toda pulsión, una zona erógena y por lo tanto s e x d . -El empuje de la pulsión, marcada por el origen sexual de su fuente, sigue siendo siempre, independientemente de su destino, libido sexual. - El fin específico de la pulsión sublimada es una satisfacción pqcial pero no sexual. - El objeto especifico de la pulsión sublimada es igualmente no sexual. -En suma, una pulsión sublimada serh llamada se-

xual si pensamos en su origen y en la naturaleza de su energía libidinal, y serti llamada no sexual si pensamos
en el tipo de satisfacción obtenida (parcial) y en el objeto que la procura. - La sublirnación no es, hablando con propiedad, una satisfacción, sino la capacidad plástica de la pulsiún de cambiar de objeto y de encontrar nuevas satisfacciones. La fijeza de la pulsión sobre un objeto sexual se opone a la movilidad de la sublimación desexualizada. -El movimiento de la sublirnación, que se origina en una fuente sexual y culmina en una obra no sexual, sólo puede cumplirse con dos condiciones. Por una parte, el yo del creador debe estar dotado de una particular potencialidad narcisista capaz de desexualizar el objeto sexual cargado por las fuerzas pulsionales arcaicas que resultan de la fuente sexual. Por otra, la creación de la obra producto de l a sublirnación responde a los canones de un ideal anhelado por el yo narcisista del creador. Insistimos: una actividad de origen sexual, desexualizada a travds del narcisismo, orientada hacia el ideal del yo y generadora de una obra humana no sexual, tal es la dinhmica pmpia del movimiento de la sublimación. Para concluir, resumamos ahora los rasgos de las obras creadas gracias a la actividad de una pulsión sublimada: - La obra producida por sublim8eión no tiene ningunn finalidadpráctica o utilitario. - La obra de la sublirnación responde a ideales sociales elevados, intemalizados subjetivamente en el ideal del yo del artista creador. - Las obras de la sublirnación son imagenes y formas significantes nuevamente creadas, mzís bien que cosas materiales. - Se trata de imsigenes y de formas trazadas a la manera de la imagen inconsciente de nuestro cuerpo, o m6s exactamente a la manera de nuestro yo inconsciente narcisista. - Las obras imaginarias de la sublirnación son capaces de producir dos efectos fundamentales en el especta-

y suscitan en 61 el mismo estado de pasión y de deseo suipendido que había llevado al artista a engendrar su obra. se disuelve y se disipa ahora en el vacio de la emoción intensa y pode rosa que suscita en el admirador. verdadera condensación de esos tres componentes que son la fuerza pulsional. 1 .dor: lo deslumbran por su fascinación. .La obra de arte. el narcisismo del creador y la forma acabada de la obra.

Lacan sobre la sublimación Selección bibliográfica sobre la sublimación .Fragmentos de las obras de S. Freud y de J.

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efectivamente. t21 . Lacan sobre la sublimación Freud La sublimaci6n es una defensa operada por el fantasma Las fantasías son.[11 1 La sublimaeión es u n medio de atenuar el contenido sexual de l a transferencia entendido como una verdudem formación pubional en l a cura Otras [transferencias1 muestran un mayor artificio. al mismo tiempo sirven a la tendencia de refinar los recuerdos. de sublimarlos (1987). antep6rticos psíquicos erigidos para bloquear el acceso a esos recuerdos. una sublirnación y pueden incluso hacerse concientes apoybdose en alguna singularidad real.Fragmentos de las obras de S : Freud y de J. han experimentado una modificación de su contenido. hábilmente aprovechada. de la persona o las circunstancias del m6dico (1905).

[51 Un ejemplo de sublimaci6n. . pero psíquicamente afín al primero.[41 a La sublimaci6n designa la capacidad pMetica de la pulai6n Esta posibilidad de cambiar el fin sexual primitivo por otro.) la parte m8s considerable del instinto sexual podr8 . ) .[31 La iublimaci6n consiste en un abandono del fin sexual de la pubi6n La sublimación es un proceso que se relaciona con la libido objeta1 y consiste en que el instinto se orienta sobre un fin diferente y muy alejado de la satisfacción sexual (1914). la descarga de la satisfacción. Como las vias de la sublimación la pulsión rebelde C son demasiado penosas para la mayoría de nuestros pacientes. una actividad doloroaa Un Bxito perdurable del psicoan6lisis depende de las dos vías que logra abrir: por una parte. y por otra la dominación y la sublimación de .Sublimar es.. la curiosidad sexual sublimada en doseo de saber Cuando las ondas de la excitación concomitantes a la pubertad [de Leonardo] lleguen hasta el adolescente C. es lo que designamos con el nombre de capacidad de sublimacidn (1908). gran parte de las veces nuestra cura desemboca en la búsqueda de la satisfacción (1909). para nuestros pacientes. ya no sexual.

[71 La intervención del yo es una de las dos condiciones del proceso de sublimación. y escapar&asi a la represión (1910)..161 * El objeto de la pulsión sublimada ea un objeto más global que el objeto sexual .) que puede derivarse hacia el arte ("sublimaci6nn)cuando es posible arrancar su interés de los genitales y dirigirlo a la forma física y total (1905). una especie de sublimaci6n (1923).. La sublimación comporta una des-li%asión bqjo la forma de una vuelta namirwta sobre el yo Nos hallamos aquí nuevamente ante la posibilidad de que la sublimación tenga efecto siempre por mediación del yo (1923). son desviados de sus fines sexuales y di- .quedar sublimada merced al temprano predominio del ansia sexual de saber.[91 El ideal del yo (aquí valores soeiakd orienta el proceso de sublimación Los impulsos sexuales son aquí objeto de una sublimación.. en un deseo general de saber. curiosidad sexual (. esto es.[81 La transformación de la libido objeta1 en libido narcisista trae consigo un abandono de los fines sexuales. una desexualización. o sea..

le damos el nombre de sublimación (1933).[111 La sublimaeión es un coneeptoprobkm&tieo h u d relaciona la sublimaeión con los W b e como tales.rigidos a fmes socialmente mtis elevados. y en esto reside. para los analistas. precisamente. toda la dificultad de su teorizaci6n.[l31 La sublimaci6n es elpasqie de un objeto irnagiluvllUVlo a un vacío real (la Cosa) Entre el objeto tal como esta estmcturado por la relación narcisista y das Ding [la Cosa] hay una diferencia y . y ademtis sin represión.[101 * A cierta clase de modificacione~ del fin y cambios de objeto. faltos ya de todo carticter sexual 1917). en las que entra en juego nuestra valoración social.[l41 . en el espacio de esta diferencia se sitúa para nosotros el problema de la subiimaci6n.[l21 La sublimnción es un destino de ia pulsi6n distinto de la represión La sublimaci6n no deja de ser por ello una satisfacci6n de la pulsión.

La sublimación eleva un objeto [narcisista e imaginario] (. 998. [41 Introducción a l narcisismo. 46-47. en Corresnondance de S. todas cuyas formas creadas por el hombre son del registro de la sublimación. estar6 representada siempre por un vacio.[ló] El arie. Gallimard. Obras completas. págs. tomo 1. Biblioteca Nueva. [31 Carta al pastor Pfister del 9 de febrero de 1909. [S] La moral sexual cultural" y la nerviosidad moder[l] "Manuscrito . pág. la religión y la ciencia son distintas maneras de tratar e l vacfo de la Cosa Esta Cosa. Freud avec O. 1973. 1973. 3566.[161 Referencias de los fragmentos citados La. Biblioteca Nueva. [21 Anúlisis fragmentario de una histeria (caso "Dom?.)a la dignidad de la Cosa. precisamente en tanto que ella no puede ser representada por otra cosa. pág. tomo 111.. Biblioteca Nueva.en Los orígenes del psicwnálisis. 1973..) Pero en toda forma de sublimación el vacío ser6 determinante. pág.í974. Madrid. Obras completas. Madrid. tomo 11. (. Madrid.. Obras Completas.. Ptister. 2029.

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El concepto de IDENTIFICACION .

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concluimos que A adopta los rasgos de B. La persona A. operado por Lacan. vagamente tomada de la psicosociología Esta se reduce a un esquema muy simple compuesto por dos personas diferentes -A y & ligadas entre si por una retación de identificación. se transformar6 progresivamente por identificación en B. cada una. Cuando empleamos comentemente el término 'identificación" vehiculizamos. En consecuencia. Este esquema. sin ser concientes de ello. revelarán. La subversión freudiana del esquema tradicional y fundamentalmente la inversión m8s radical del mismo suscitada por Lacan. Ahora bien.El concepto de identificación Una perspectiva lacaniana El objetivo de este capítulo no es profundizar tal o cual aspecto de la noción de identificación. ser6 modificado en profundidad por el pensamiento psicoan8litico. un problema teórico preciso cuya solución adecuada es el concepto de identificación. constituyen cada uno a su manera una verdadera subversión de la forma habitual de concebir la identificación. muy diferente. sino presentar su articulación esencial desde el punto de vista lacaniano. una idea recibida. iCu6les son estos problemas con los cuales se enfrentan Freud y Lacan? Responder a esta pregunta equivale a reencontrar la enc~cijadas freudiana y laca- . resultante de la opinión común. en psicoan6lisis tenemos una forma radicalmente opuesta de comprender la relación identificatoria. se identifica con B. ya bien individualizada. Tanto el tratamiento operado por Freud como aquel.

así como su transformación del uno en el otro. se produce por el contrario en el espacio psíquico de un solo y mismo individuo. en el interior mismo de este dominio. Del esquema recibido mantenemos ambos términos -A y E%-. subvertimos sus bases situhdolo y situándonos tambien nosotros en un timbito muy diferente. El primem wtA tomado de Dosloyw&y y el parricidio: 'En mnjunto. el Ambito psíquico. nos introducimos en la cabeza de una de ellas. aislamos la identificación como un proceso específico del dominio del inconsciente. Encrucijada freudiana del concepto de identificación La identificación. al quedar silenciada. que la así llamada identificación s610 tiene lugar entre dos instancias inconscientes. lejos de unir a dos individuos distintos transformándose el uno en el otro. al pensarlo a traves del prisma del inconsciente.* DigPimoslo claramente: la identificación tal * F w d rara vez explicita esta guatituci6n que. pero ahora. y finalmente descubrimos. mnaer- - . origina Frenientes mnfusionea en loa escrita analltims. iQu6 hicimos? Sustituimos las relaciones intersubjetivas por relaciones intrapsíquicas. la modificación freudiana del esquema habitual de la identificaci6n recae sobre un punto esencial: el espacio en el cual se encuentra contenido el esquema. la iclaci6n entre ia p m n a y el objeto paterno se ha transformado. ~aeaies en donde Freud enuncia mn clandad la ~ s t i h i a 6 n de un ser humano por una inataoeis psfguira. En efecto. A mntinuafi6n transRbimos dos .niana que hacen necesaria la existencia del concepto psicoanalítico de identificación. mando en realidad este en la base de gran cantidad de importantea adelantos te6rima. Por lo tanto. con Freud abandonamos el espacio usual de la distancia entre dos personas.

P a r a un p a i d s t a . fuera de nuestro espacio habitual y que no puede ser percibido en forma directa por medio de nuestros sentidos.600). Por ejemplo. nos parece por el contrario la omeba indiscutible del advenimiento de una identificakón inconsciente. pero jam4s alguna de estas manifestaciones muestra t a l cual el mecanismo que opera en una identificación psíquica inconsciente. se reproducen ahora dentm del yo [mismo]' (Madrid. 1973. de imitación psicológica o de mimetismo animal. que reflejan de modo bastante transparente la causa que los provoca. Por cierto. la identScaci6n inconsciente s610 es perceptible de manera indirecta. o para ser m4s precisos. ea una representaa6n pfquica inmnseiente. Ante este joven desmayado. muerto. mnstituyendo una ~paaici6n de la misma obra en un nuevo esenario.* E s t o es lo que quisiera vando ni mntenido. en cambio que ese mismo hijo sea presa de un repentino desmayo d . contrariamente a lo que se podría creer. 2. entre el yo y la representación inconsciente del padre muerto. 1I. el psicoanalista reconocer4 la manifestación de una identificación inconsciente entre el yo del joven y un padre muerto. que un hGo reproduzca el comportamiento de su padre desaparecido no es un buen ejemplo de identificación t a l como nosotros la entendemos. el segundo msaK lo d a i i m o s de Psimklo & los mosrur v Mólias dd w: %dosloa keam re&mxoa deoannfadoa entm el obj& atemr y yo total. El dato clínico observable de una identificación es siempre indirecto. en una relaa6n entre el yo y el supe@. O b m compielos. 3010).' (Madrid. mn e l mal ni yo se identifica. no se presenta a la manera de los fenómenos de semejanza. 1973. A diferencia de estos fenómenos.pág. Biblioteca Nueva. en una cura analítica podemos reconocer exteriorizaciones clínicas indirectas de la identificación. tnm iü. O b m s e o m p ~tomo . caráeter histérico.pág. a . Bibliiteca Nueva.como es concebida por el psicoan4lisis freudiano es un proceso de transformación efectuado en el seno mismo del aparato psíquico. el padre del nido y el padre muertn non dos personajes mmpletamente distinta: el padm que el niño imita es nna persona: el otm padre.

' . denominado por Freud "ello psíquico". Insisto.' En efecto. mds delicaWn indinduo es un ello pnlquim. dejamos de estar en el terreno conocido de una persona entre otras movi6ndose en el habitual espacio tridimensional.transmitir al lector: cuando de lo que se trata es del inconsciente. estamos en este espacio psíquico preocupados por entender cómo. Es Bsta la encrucijada freudiana del concepto psicoanalítico de identificación: d a r un nombre a l proceso inconsciente realizado por el yo cuando este se tmnsfoma en un aspecto del objeto. estamos en otro lado.@s. Pero antes de explicitar la naturaleza de estas dos entidades y de desarrollar la teoría freudiana de la identificación. en el seno del dmbito inconsciente.e l yo y el obje+. 1973. dejamos de estar en el nivel del individuo reconocido de acuerdo con un conjunto de referencias psicológicas y sociales. muy singular.: Ei yo y d db. 2707). tamo m.entran en una relación de identificación. se enfrenta a un problema diferente. en el lugar impersonal e inconsciente de ese otro individuo. Encrucijada lacaniana del concepto de identificación Mientras que Freud propone el nombre de identificación para denominar la relación de intricación entre dos instancias inconscientes . en cambio. S. Obms eom&los. dos polos 4 1 yo y el objeto. tanto el yo como el objeto son considerados aquí tan 8610 en su estricto estatuto de instancias inconscientes.\Lacan. heterogBneo. planteemos con brevedad lo esencial de la en-cijada l a m i a n a .Madrid BibLideca Nueva. descnnoeida e inmndente' (Freud.

Volveremos sobre ello. no sólo significa engendramiento. el esquema de la causación de uno de estos términos producido por el otro. dar un nombre al p m m de causación del sujeto del inconsciente. Para Lacan. el sentido del proceso se invierte. En lugar de que A se transforme en B -como sucedía en el esquema freudiano-.la identificación es el nombre que sirve para designar el nacimiento de una nueva instancia psíquica. Así. respecto de Freud. El concepto lacaniano de identificación responde a una encrucijada m& radical que la encmcijada freudiana. Estamos lejos ahora del esquema tradicional de la identificación comprendida como una transformación entre dos términos previamente existentes A convirti6ndose en E+ estamos ahora ante un esquema muy distinto. Mientras que F'reud transplanta el esquema tradicional al desplazarlo del espacio psicol6gim y tridimensional al espacio inconsciente. sino que ademds. es B el que produce a A La identificación significa que la cosa con la cual el yo se identifica es la causa del yo. puesto que ya no se trata de dar cuenta de la relación entre dos términos relativamente bien constituidos -un yo determinado se identifica con un objeto igualmente bien definido-. . es decir que el rol activo que antes jugaba el yo es ahora ejecutado por el objeto. o formulado de manera mtís correcta. una torsión aun mtís sustancial del pensamiento. Lacan opera ademtís una doble inversión: la identificación no s610 es inconsciente. por medio del concepto de identificación. sino de nombrar una relación en la cual uno de los t6rminos crea al otro. la producción de un nuevo sujeto. Hay aquí. Resumiremos en pocas palabras la encrucijada lacaniana sin abandonar el l6xico freudiano: el agente de la identificación no es ya el yo sino el objeto. Lacan resuelve un problema psicoanalítico fundamental: dar un nombre a l proceso psiquico de constitución del yo.do y difíeil. y esto es lo mtís importante.

incluidos los de k e u d . esta segunda categoría de identificación que llamaremos parcial. una eonBrmM6n de la diversidad de los enfoques nos ea pmpoidonada por la lectura de los Qnimentos prepamtorba para el 34* Congreso de la Aaoe*iei6nR b a n d l t i ca Internacions~dedicado. precisamente. Cla. examinemos primero el estatuto de estas entidades inconscientes que denominamos yo y objeto.Wor un lado la identificación total operada entre la instancia psíquica inconsciente denominada yo y esa otra instancia igualmente inconsciente que podemos denominar objeto total. Intentar6 desarrollar aquí únicamente aquello que me parece que plantea la mayor dificultad. poco feliz. 3 Tem el p es también. siñcar es siempre un gesto te6rim a r b h h . me parece indispensable para la prosecución de nuestro estudio el que nos pongamos de acuerdo acerca del sentido de la palabra objeto. en la cual el yo se identifica con un aspecto. a saber. les pedir6 que acepten sin más examen la acepci6n freudiana de un yo inconsciente. Pero antes de abordar cada una de estas categorías.Las categorías freudianas de la identificación Premisas: i Q ~ tes ! el objeto? Con vistas a establecer ulteriormente las distinciones lacanianas de la identificación. y el objeto con la persona del otro.8 En cambio. No hay una cl~ñcaei6n del m q t o de identificación en la obra de Freud que mente mn el acuerdo unánime de ks psimanalistes. pdg. . provienen del hecho de que a menudo se confunde el yo con la persona que somos.op. Ahora bien. Y por otro. eit. d tema de la identifiici6n (Hamburp. julio de 1985). m m ya mbemog irnonsiente"(El yo y ei ~110. del objeto. En cuanto concierne al yo. les propondr6 reagrupar las diferentes acepciones freudianas de este concepto en dos grandes categorías. 21m. Muchos malentendidos en los escritos psicoanalíticos. la defmición del objeto.. el tdrmino objeto. y sólo un aspecto.

la palabra objeto no designa la persona exterior del otro. un sencillo detalle del relato ligado al personaje evocado se inscribirtí en su inconsciente. a la espera de un otro exterior que venga a ademame a ellas.a h o r a aislado y separado por completo de la figura del ances- . Sin que el hijo se d6 cuenta. reviste aquí. que jia adecuaci6n de este otro exterior al molde de una representaci6n inconsciente previa puede producirse sin que lo hayamos encontrado efectivamente como persona viva. sino tan 8610 representaciones inconscientes. una figura de la novela familiar. etc6tera. observemos tambi6n que el así llamado otro. Y luego. denominado exterior. Vetímoslo: tomemos por ejemplo la escena de una madre que e v m ante su hijo a un lejano ascendiente familiar. para ser mtís exactos. ya sea una presencia inmediata o una evocaci6n antigua. Es decir que un detalle sin importancia aparente . sino la representación psíquica inconsciente de este otro. Para hablar con propiedad. puede ser percibido fuera de mi conciencia y registrado sin que yo lo sepa en el inconsciente. El término objeto nombra en realidad una representación inconsciente previa a la existencia del otro. Para hablar con todo rigor. A fin de reorganizar mejor nuestras palabras. en el inconsciente no hay representaciones del otro.utilizado en ocasiones para describir la figura de un otro amado y deseado. impersonales por decirlo de alguna manera. o aquello que de su perosna me es dado a percibir concientemente. en el contexto del problema de la identificaci611. puede corresponder a una evocación muy lejana de alguien que quiztí jamtís existi6: un personaje mitol6gico. debe mos hacer observar otras dos cuestiones: primeramente. seamos mtís restrictivos y expres6monos con la debida complejidad. Ante todo. un sentido muy preciso. el objeto designa algo diferente de la representación psíquica del otro comprendida como si fuera la huella de su presencia viva inscrita en mi inconsciente. una representación que ya está ahí y contra la cual vendrtí a apoyarse luego la realidad exterior de la persona del otro o de uno cualquiera de sus atributos vivientes. En realidad. El otro.

considera el objeto como una representación inconsciente. ni el personaje familiar rememorado. hacer el esfueno de no imaginarse una persona. que consagra la existencia inconsciente del otro. sino la representación previa confirmada ahora por la inscripción inconsciente de un detalle del relato. ni siquiera el detalle percibido de modo inconsciente. sino de pensar en una instancia psíquica inconsciente. examinemos ahora las dos grandes categorías freudianas de la identificación.tm. Una vez establecidas estas premisas. me ver6 llevado a utilizar la palabra "objeton sin poder evitar en todos los casos la ambigüedad entre dos acepciones: la primera. la segunda estrictamente analítica. tal como las esquematizamos en la figura 1. lo que nosotros denominamos objeto. considera como objeto a la persona exterior del otro elegido o a uno de sus atributos. jen dónde ubicanamos al objeto? El objeto no es la madre que habla. a fin de eliminar la primera acepción. En suma. es exactamente esta representación. muy general.vino a encajar en el molde de una representación inconsciente preexistente. propongo al lector que convengamos en una regla de lectura: de ahora en adelante. cada vez que encuentre el t6rmino 'objeto". deberá hacer el esfuerzo de traducirlo mentalmente por el término más apropiado 'representación inconsciente". Por lo tanto. demasiado confusa. es decir. Entonces preguntémonos: en esta secuencia. empleada con frecuencia. No obstante estas precisiones y a fin deexponer mejor las distintas categorías freudianas de la identificación. .

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Las categorías freudianas: la identiñcación total y las identificaciones parciales La: identificación total La primera identifícaci6n total del yo con el objeto total. mds alld de los limites de los hombres. Existirían. un padre. o para ser mds exactos. una imagen global. Los hijos incorporan por la boca. cuatro fusiones posibles del yo con una . iqu6 se entiende por "aspecto parcial del objeton? Puesto que convinimos en traducir la palabra objeto por representación inconsciente. Según el aspecto que tome el objeto . un pedazo del cueipo que contiene integramente la fuerza paterna. el aspecto parcial del objeto sefíala el aspedo o la forma que puede adoptar una representación. el yo c a p a por entero el lugar paterno puesto que asimila libidinalmente (placer oral) un fragmento corporal de la plena potencia libidinal del Padre. Las idontificmioncsparcialea La segunda categoría de identificaci6n concierne a la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto. cada uno de ellos. el cuerpo despedazado del Padre. o incluso ser una emoci6n.nos encontraremos en presencia de cuatro modalidades de identificación parcial. entonces. una imagen local. a quien los hijos devorarán hasta llegar a ser. Pem. Constituye mds bien uncespecie de a priori mítico. De esta manera. es esencialmente mitica: bablando con propiedad. dicha identificación no existe y no remite a hecho cllnico directo alguno. la libido inmortal. y con el placer oral de comer.s e r un m g o distintivo. designada en la obra de h u d con el nombre de identificaci6n primaria. una alegoría fundamental de la forma en la cual se transmitiría de generacidn en generación. la fuerza de la vida. El objeto total de esta identificación primaria es el Padre mítico de la horda primitiva.

Nuestro objetivo no es retomar de modo axhaustivo la teoría freudiana de la identificaci6n. la maís estudiada de todas las identificaciones parciales y punto de partida de los desarrollos la- FREUD Identificaci6n al msgo del objeto Identificación a la imagen del objeto Identiñcaci6n al objeto en tanto emoción LACAN Identificaci6n simbólica del sujeto a un significante IdentXcaci6n imaginaria del yo a la imagen del otro Identiñcaci6n fantmmática del sujeto al objeto en tanto emoci6n .forma del objeto.Identifhei6n parcial con el msgo del objeto Ante todo. Así. imaginaria y fantosnuítica. Claro está que esta clasificaci6n de las diversa identificaciones parciales presentes en l a teoría freudiana es arbitraria. con una forma particular de la representa15611 inconsciente. sino presentar en forma esquemaítica sus ejes principales aproximándolos a la tres distinciones lacanianas de la identiñcaci6n: simbdlim. o lo que viene a ser lo mismo. podemos establecer un cuadro de correspondencias: 1.

o si no "soy esa mirada incomparable que me cautiva en cada ocasión". regresa Aquf empleamos la palabra "objeto' en m acepción m& amplia. Si este yo pudiera hablar. y no la persona del otm del cual se separó ese rasgo. Es a esto a lo que Freud denomina "identificación regresivan: el yo establece primero un lazo con el objeto. o bien 'soy esa sonrisa esbozada sin cesar en los rostros de mis amantesn. deseados y perdidos en el curso de una existencia. corno la utiliza h . no es sino la singular inflexión de una voz múltiple y no obstante única. mn toda rigurosidad. la palabra objeto designa tan s61o el rasgo saliente del otm amqfo. la identificación del yo con un rasgo claramente discernible de un ser desaparecido a quien estuvimos profundamente ligados. declararía: 'soy esa vibración sonora. y el objeto en sí mismo. es decir. ese timbre sin igual de una voz siempre reencontrada". d y por mmodidad de expieión. Vuelvo a insistir.* La modalidad identificatoria de la cual hablamos puede ser ilustrada de modo muy vívido: se trata de la identificación del yo con el rasgo de un objeto amado. que mmite a la regla mnvenida v n el lector en la p$gina (M. luego con el mismo rasgo de un segundo objeto.canianos. se repliega. De esta manera. la del otm en tanto amado. deseado y perdido.: 146). deseado y perdido. el aspecto parcial del objeto es un rasgo saliente. desea& y perdido. por ejemplo. recordamos que. que este rasgo es el timbre de una voz y que todos los seres que uno amó. Es como si uno se identificara con tal o cual detalle siempre reencontrado en cada uno de los partennires de las diferentes relaciones que jalonaron la propia vida. Ahora bien. se separa de 61. deseados y perdidos a lo largo de una vida. el yo se transforma en este rasgo repetido incansablemente en la sucesión de los objetos amados. el objeto ea el rasgo saliente una vez insnita en el inconsciente. es válida para todas laa otras modalidadea de identificaciónpanial. un ser amado. Si suponemos. concluiríamos entonces que el propio yo no es mhs que pura sonoridad. Aquí. deseó y perdió están marcados por una idkntica sonoridad vocal. de un tercero y por último con el mismo rasgo de toda la serie de los objetos amados. Esta precisión. deseado y perdido.

o bien me identifico Fon el aspecto-imagen local del mismo objeto. Esta es una forma de identificación. presenta una conducta bizarra. porque sobre este tipo de identificación apuntalar4 Lacan las bases de su propia teona de la identificación simbólica. o bien me identifico con el aspecto-imagen global del objeto amado. Esta notoria flexibilidad para vestir la piel del otro se puede explicar fdcilmente: su fundamento es el narcisismo. La imagen del objeto amado. Tbmemos por ejemplo a aquel niño cuya intensa adhesión por un gato hizo de este último su compaiiero privilegiado en la realidad intima y cotidiana. 2. lame. Es decir que la representación inconsciente del objeto amado. muy importante ciinicamente. deseado y perdido es una imagen. el niño se entera de la trágica muerte del animal.es la identiñcaci6n patológica que tiene lugar en la melancolía. maúlla y se desplaza como un gato. ante el asombro general. distingo dos tipos de imágenes: o bien me identifico -escrib4moslo en primera persona del singular. que el yo triste hace ahora suya. que se observa con frecuencia en diversos síndromes melancólicos: el yo reproduce con fidelidad los perfiles y los movimientos de aquel que lo abandonó. Identificmi6n parcial con la imagen global &l objeto. Su cuerpo adopta un andar felino. El mejor -ejemplo del primer caso -identifwmion con la imagen global. como si fuera el yo inconsciente el que enunciara y hablara-. deseado o perdido. deseado y perdido. y una semana m4s tarde. Les pido que retengan muy cuidadosamente esta modalidad de identificación freudiana -la identificación con el rasgo distintivo-. El caso & la melancolía Una segunda modalidad de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto concierne en este caso no a un rasgo sino a la imagen del objeto.'entonces. es en . Un día.y se disuelve en las huellas simbólicas de aquello que ya no está. y de esta manera se convierte en el igual de su imagen total. Ahora bien.

en la teoría lacaniana con el nombre de identifiación imaginaria. Esta modalidad identificatoria la encontraremos. o m&sexactamente con la imagen de la parte sexual del otro. Si el niño melancólico se hace hoy el gato. Abraham tamMáa bien que diaolverh. mmo así tambihn Psvdagh de los masns y onólisis ddyo (Op. cae sobre el yo. Freud supo resumir el narcisismo de la identificación melancólica en una célebre y hermosa frase: "La sombra del objeto cae sobre el yo.* 3. 3009-3010). es sin duda porque la imagen de su gato vivo era ya su propia imagen.realidad su propia imagen a la cual había investido como si fuera la imagen del otro.Doatoyeuaby y el parricidio (Op. Esta expresión 'región genital" es empleada por Abraham para indicar el lugar imaginario del sexo del otro. El yo no encuentra otra piel que aquella amada antaño. anulando el resto de la imagen. o mejor aun -siguiendo una expresión de K Abraham. fuertemente investido por los pacientes histericos en detrimento del resto de la imagen de la persona. cit. modificada. el yo se identifica aquí con una imagen ya no global sino local. lo recubre y lo disuelve. .con la imagen local de la región genital del otro.' p@. habría que haber dicho que la mmbra del objeto divide al yo en dos partea. identifiada mn el objeto perdido. pég. Como si el sujeto histerico focalizara y precipitara todo su yo en el centro genital de la imagen del otro." La sombra del objeto amado. su imagen y al mismo tiempo imagen del yo. cit. deseado y perdido. No obstante. C f .Zdentificaci6n parcial con la imagen h a 1 del objeto. El yo opera una identificación con la imagen del otro considerado s61o en tanto que ser sexuado. una parte hiera de la mmbm -Uamada supe* que se desencadena o m h n la otra parie que qued6 en la mmbn. porque al amarla se reflejaba en ella y se amaba a sí mismo. 2588). El coso de la histeria Veamos ahora la tercera modalidad de la identificación parcial.

el falo. Recordemos la intensidad con que Dora puede tomar ambos roles complementarios jugados por la Sra. 802). Nos apoyamca en la siguiente traes de Lacan: ' . K es denominada Ido por el pimanUYk. nos será muy útil para despejar con claridad las dos formas de identificación parcial a la imagen local del objeto: ya sea a su imagen reducida sólo al emplazamiento genital.teorla lacaniana. el m1 en el cual la Sra. S i l o XXi. K . como si a nivel de los genitales la imagen estuviera opacada por una mancha blanca. Dora puede jugar 4 Esta msa senialmente deseable en L a que se mnnerie la Sra. observemos el ejemplo clínico de la hisurica.bien reconoce la posibilidad inversa: el histhrico se identifica con la imagen total de la persona. Argentina. Primeramente. es reducida a la dimensión exclusiva de cosa sexual.4 Pero recíprocamente. y en consecuencia el objeto será percibido como sexualmente deseante en la medida en que al estar agujereado tiende a completar su falta. . Si retomama 1 . &a el emplarlmienta nema1 -región genital. de cosa sexualmente deseable para un amante masculino. o san la imagen del pene. 1976. K (deseable) y por su padre (deseante).. pero desprovista de sexo.J. ya sea que estemos en presencia de un investimiento exclusivo y polarizado en el emplazamiento genital. la expresidn mmpleta serfa Yalo imaginario'. imaginario porque esta msa en la cual se diauelve la Sra. K. siempre se tratará de una identificación parcial puesto que está limitada siempre a una imagen trunca. entonces. K. se tratará de una imagen parcial. en la escena de su propio fantasma histhrico. A fin de ilustrar mejor esta modalidad identificatona.: Esrike 2. pAg. ya sea a su imagen privada del emplazamiento genital. w nqatindad en su lugar en la imagen espnilar [del otmP ( Lacau.. se revela como un objeto sexualmente deseable a los ojos del padre. Ahora bien. o de un investimiento global de la imagen con excepción del emplazamiento genital. Ya que incluso en la última variante de la identificación con la imagen global de la persona con excepción de su región genital. la Sra.percibido en la imagen del otm. y entonces el objeto será percibido como sexualmente deseable.

4. Ya en 1895. Ahora bien. K . K fantasmada ahora no ya como cosa deseable. tiene sin embargo una importancia clínica decisiva. Por lo tanto. la identificación más inmediata de Dora con el padre deseante forma parte de una línea tendida hacia el horizonte intangible en donde se encontraría por fin la esencia enigmática de la femineidad. ya sea el padre que desea a la dama. Cuando veáis desvapecerse a una histérica no dud6is -afirmaba categóricamente Freud-.sino tambi6n con l a emacidn del orgasmo fantasmado por Dora en el momento de la unión de un hombre con una mujer. en este punto es importante aclarar que el impulso de este movimiento identificatono con el deseante es imprimido por una tendencia fundamental del yo histkrico a identificarse no s610 con un deseante que busca. Dora intenta.5 Esta variante. Así. sino como afectada por el deseo más elevado.tambi6n el rol opuesto del deseante habitado por la falta. sexualmente deseable. el misterioso deseo femenino. 6 Múa tarde enmntraremoa esta variante en las categorías 1-nienas con el nombre de identificación fantasrn6tica. se identifica con su padre deseando a una mujer. bastante inadmisible para el pensamiento. Freud no dudaba en hacer del ataque histérico el equivalente de un orgasmo. el yo histérico se identifica no s610 con la imagen local del objeto -ya sea la Sra. más allá de todos los límites. . un deseante pura que goza estando en estado de deseo. Identificación parcial con el objeto en tanto emoción. En este caso. abordemos ahora la última modalidad de la identificación parcial. entonces. El caso de la histeria Para terminar nuestro recomdo freudiano. alcanzar a la Sra. apoyándonos nuevamente en otra variante de la relaci6n histkrica con los objetos del deseo. puro deseo sin objeto asignable. sino tambi6n con un deseante que goza buscando.

en el dominio del inconsciente. con el . afirmar que el yo se identifica con el objeto en tanto emoción. significa aquí que el yo va al lugar de un agujero en la trama de las representaciones psíquicas inconscientes. uno a uno. su representación falta y. en la unidad de una única entidad clínica. ni con aquella del otro sexualmente deseante. la histeria consiste en la asunción. el goce no está representado en el inconsciente. hallamos contenida la diversidad de las tres variantes de la identificación del yo con un aspecto parcial del objeto. Esta obsewaci6n nos ser6 muy útil para comprender la identificación lacaniana operada en el seno de un fantasma. de todas las posiciones relativas al deseo. fantasmada. ya no podemos traducir el vocablo 'objeto" por 'representación inconsciente". Como quedó expuesto. desde'el punto de vista metapsicológico.que debemos traducirlo por "falta de representación". Ninguna otra estnictura clinica encierra una pluralidad tan neta de identificaciones parciales. sino . Ya no basta con afirmar que el yo histerico se identifica con la imagen del otro sexualmente deseable. de todos los lugares del cortejo sexual. como era el caso en las anteriores categorías de identificaciones parciales. se entiende. para ser estrictos. Entonces. se identifica con la emoción sexual compartida por los partenains de la pareja fantasmada. y no con un aspecto de la representación. En efecto. no podemos considerar esta identificación con el goce como una identificación del yo con una forma de la representación inconsciente.que hay una asimilación perfecta del yo al hecho mismo del goce de la pareja. En definitiva. hay que ir aun mds lejos y conclpir -aunque ello parezca sorprendente. irreductibles entre si y al mismo tiempo complementarias. síntoma o fantasma histérico condensa y actualiza una triple identificación: identificación con el objeto deseado. En este caso de identificación hisurica con el goce. la histeria. Debemos precisar aquí que. Todo suefio. en consecuencia. la identificación del yo con el goce debe ser concebida como una identificación del yo con una ausencia de representación.el sujeto no hace m6s que gozar.

una tercera categoría mtís partinilar que no concierne exactamente a la producción de una nueva instancia. ni tampoco su común emoción sexual. el objeto central del deseo de la histérica no es un objeto determinado sino la relaci6n. Quisiera presentarles estas tres modalidades de la identificación lacaniana. el intenralo que une a ambos partenaires de la pareja fantasmada. la segunda está en el origen del yo y la denominamos identificación imaginaria.objeto deseante. Para Lacan. sino a 18 institución de un complejo psíquico denominado fantasma. definiendo sucesivamente los . vayamos al enfoque lacaniano propiamente dicho. Las categorías lacanianas de la identificación Luego de este necesario estwzo de la teoría freudiana de la identificación. ni el hombre amante. habría que responder:. consecuentemente.el objeto no es la mmujer amada.ademtís. a esta última modalidad identificabria la llamamos fantaimátiea. De acuerdo con la naturaleza de este lugar podemos distinguir dos categorías de identificaciones: la primera estll en el origen del sujeto del inconsciente y la denominamos identificación simb6lica. y finalmente. la emergencia de una nueva instancia psíquica. la identificación designa el nacimiento de un nuevo lugar. En una palabra. sino todo ello conjunta y simultáneamente. de identificaYa diiimos aue el conce~to~lacaniano ción responde a &a encrucijada teórica mAs radical que la encmcijada freudiana. a la pregunta mtís general acerca de la naturaleza del objeto de la identificación histérica. identificación con el objeto de goce de los dos amantes. Por lo tanto. Debemos agregar.

los de la identificación imaginaria son la imagen y el yo. 0 Rimeramente. Un signi/kante es U M entidod formal. A lo largo de la definici6n de estos elementos se irán esclareciendo las tres categorías de la identificaci6n. consistente en una equiwcaci6n o en un acto involuntario en la conducta conciente de un individuo. Los componentes de la identificaci6n simbólica son el significante y el sujeto del inconsciente. Un significante es una entidad estrictamente formal referida de modo indirecto a un hecho que se repite.elementos intervinientes. la categoría "significante" está determinada por tres referencias. responde m6s bien a la necesidad del psiwadlisis de abstraer y de formalizar determinados hechos -éstos sí observable* que se reproducen y se repiten con insistencia a lo largo de la vida. el significante e s la referencia indirecta de un hecho repetitivo observable. sin embago se me escapa. En suma. Identificacidn simbólica del sujeto con un significante:nacimiento del sujeto del inconsciente Comencemos por el significante. El significante representa en el orden formal y abstracto el hecho concreto de una wnfusi6n que sorprende y excede al ser parlanteipor ejemplo. iQu6 es un signiñcante? El término significante no designa wsa alguna de una realidad tangible y observable de modo directo. y definida por relaciones 16gieas w n otras entidades igualmente significantes. puedo llamarlo significante porque no obstante ser una manifestacidn producida en mí. me sorprende y revela a los otros y en ocasio- . si cometo un lapsus. los de la identificación fantasmtitica son el sujeto del inconsciente y el objeto a. finalmente.

o m8s bien que puede formalizar una gran variedad de hechos. una confusión surgida tan a propósito y tan oportunamente que se me ofrece. Es decir que un significante s610 tiene valor -valor formal entonces. la inspiración de un poema. es siempre uno entn otros. En consecuencia. sino wntarla como un acontecimiento necesariamente enlazado a otrus acontecimientos del mismo orden. un suetio. como mi propia verdad. la creación de un cuadro. que nos permitirá situar la identificación simbólica de modo más e s p i c o . el detalle de un relato. Por lo tanto. por una parte un significante referido a un acto no intencional tomado aisladamente en el momento de su advenimiento. cuando 'califiquemos a tal o cual equivocación como significante. E1 valor formal de un significante radica en su pertenencia a una serie de ohos significantes. Todas estas manifestaciones humanas pueden ser calificadas legitimamente como significantes con la estricta condición de que sean la expresión involuntaria de un ser parlante. Hay un aforismo lacaniano que resume bien e s t a relación formal entre un significante y la serie a la cual pertenece: un significante 8610 es significante para otros significantes.nes a mi mismo un sentido que hasta ese momento se mantenía oculto.si forma parte de un wniunto de unidades idénticas a 61. deberemos pensarla no como única y solitaria. Por lo tanto el significante jamús existe solo. y por otra a todos los significantes que marcan otros actos semejantes pasados o por venir. Cabe observar que el significante puede presentarse bajo una gran variedad de formas indistintamente. siendo cada uno de ellos la formalización abstracta de una confusión pasada o futura. O La segunda referencia del significante. . es ya no fáctica sino exclusivamente formal. fuera de mí. la primera referencia en la definición de un significante remite al advenimiento de una confusión reveladora de mi deseo. Concierne a la articulación 16gica entre. incluso un sufrimiento o tambi6n un silencio. El significante puede ser una palabra. Un significantejomds existe solo. un gesto.

estando ubicados justo en el momento doloroso del advenimiento inesperado de un sín- . la expresión lacaniana !'sujeto del inconsciente" no designa a la persona que se equivoca al hablar ni tampoco a su yo conciente o inconsciente. A pesar de este vocablo "sujetowque se presta a confusiones. Según Lacan. se define en el marco de una correspondencia establecida entre el acontecimiento significante actual y todos los otros acontecimientos significantes pasados o por venir. Dicho de otra manera. ¿por qu6 denominar con el nombre sujeto -vocablo que connota un sentido tan evoc a t i v e a una relación formal tan fnamente lógica? Es justamente la respuesta a esta pregunta la que nos intmducir6 nuevamente en el mecanismo de la identificación simbólica. Pero. ordenados virtualmente en una serie articulada. al nacimiento del sujeto del inconsciente. ya que. Entonces. El sujeto del inconsciente es una función prtícticamente semejante a las funciones matemdticas. estrictamente. el ser del sujeto se reducida a una pura relación entre un elemento y un conjunto definido. m6s formal aun que la precedente. El sujeto del inconsciente es un rasgo ausente de mi historia y que sin embargo la marca para siempre. para ser mtís exactos. el sujeto del inconsciente es el nombre con el cual designamos la experiencia concreta de una confusión cuando pensamos dicha experiencia en el registro formal y la contamos como un significante actual en su relación con otros significantes virtuales. Si.cuando un acontecimiento significante tiene lugar -articulado siempre a otros signiñeantee se produce un efecto singular que toma el nombre de sujeto del inconsciente.El sujeto del inconsciente es el nombre de una relación abstmcta entre un signVcante y un conjunto de si@ nifkantes. O La tercera referencia que define al significante. O Comencemos por examinar más cuidadosamente en qu6 consiste esta relación entre un sign%cante actual y los otros significantes virtudes. sino que nombra a una instancia sumamente abstracta y finalmente no subjetiva. nos introducir6 de modo directo al centro del mecanismo de la identificación simbólica o.

unario porque es el Uno que unifica y reúne los diferentes signiñcantes sucesivos.toma. hubi6ramos podido establecer el paralelo con Freud y decir. deseados y perdidos. sino que ademAs lleva el formalismo al punto de extraer el rasgo unificante del conjunto al cual unifica El rasgo. encuentra el sujeto del inconsciente. No dejaremos de reconocer en este término "rasgo" el mismo voeablo que Freud empleara para caracterizar la identificación regresiva o la identificación del yo con el rasgo distintivo del objeto. entendida como la producción de un rasgo singular que se distingue cuando retomamos uno a uno todos los significantes de una histona. aparece un detalle invariable que marca todos esos m* mentos de dolor. el sujeto del inconsciente no es tan s610 el nombre de una relación entre un amntecimiento actual y otros acontecimientos virtuales. sino que es el nombre de la marca invariablemente presente a lo largo de una vida. enumera a las personas amadas y perdidas como signifimtes seriados. Lacan denomina a este elemento común. volvemos a pensar en'todas las otras ocasiones en que vivimos el mismo sufrimiento. Rasgo porque marca cada instante repetido. mAs al16 de las circunstancias muy diferentes. Por lo tanto. finalmente. La identificación simb6lica consiste justamente en la emergencia del sujeto del inconsciente. es en sí mismo el rasgo que unifica el conjunto de los signiñcantes. siendo un elemento separado y exterior al conjunto por 61 unificado. Lacan busca el sujeto en el rasgo común a los significantes. pero tan s610 a medias. entonces descubriríamos que. Por cierto. ya que existe una diferencia radical entre ambos autores. Esto hubiera sido legi'timo. Lacan pasa a un registro más abstracto. a este signo distintivo que se repite en cada uno de los acontecimientos signiñmtes m6s al16 de sus diferencias. Mientras que Freud busca el yo en el rasgo que se repite y relaciw na en un conjunto a seres amados. aísla su rasgo común y. jamás se- . m g o unario. Lacan no s610 se sitúa en el campo estricto de la lógica. mientras que Freud busca el yo en el rasgo común a los objetas amados y perdidos. El sujeto del inconsciente es mAs que una relación.

ya que en la cuenta se olvida Ahora bien. el rasgo ausente. ¿En menos de qub? En menos del conjunto contado. no obstante. está sustraído de esa vida. en qub consiste la identificción simMlica: el sujeto del inconsciente estd identificado con un rasgo. sin embargo. Justamente. no sabe contarse a sí mismo. la mptura con Laura y su divorcio con Sandra. Cuando Sergio enumera los momentos de su vida. Puesto que este rasgo no es pasible de ser contado. He aqui. la identificacidn simbdlica designa la producción del sujeto del inconsciente como un sujeto en menos en una vida Formulbmoslo de otra manera respondiendo a la pregunta: iqub hay que entender por sujeto del inconsciente? El sujeto del inconsciente es un sujeto en menos en la vida de alguien. Sergio puede recordar muy bien su separación de Ana. siempre el mismo. 9610 muy tarde reconocerá cuánto se parecían estas tres mqjeres en el timbre de voz. Este es el modo que tenemos de existir en el inconsciente existimos como una marca que nos singulariza y de la cual. es llamado por Lacan el Uno-en-menos. Pero lo que es más importante. estamos desposeídos. Volviendo al ejemplo de aquel que piensa en su pasado y cuenta la serie de los acontecimientos dolorosos que jalonaron su historia. la identidad mds íntima y desconocida de si mismo. esta sustracción de nuestra vida de un rasgo único e íntimo denominado suje- . que jalona invariablemente una vida significante y que. Sergio se olvida ya que no puede darse cuenta de que es 61 mismo el rasgo sonoro de la voz de las mujeres amadas. Precisamente. es muy natural que olvide incluir el rasgo distintivo que marca todos estos acontecimientos.rd reconocido entre las unidades reunidas y enumerables. es esta desposesión. la singularidad de una vida significante está dada por una marca que nos es exterior. el sujeto del iaconsciente es. pues. Por lo tanto. y que sin embargo la marca para siempre. ese ' s i mismo" olvidado en la cuenta. exterior a esta vida. en esa singularidad percibida en sus partenaims. precisamente. probablemente nunca reconozca hasta qub punto residía su propia singularidad. sin embargo. el rasgo unario irremediablemente ausente de la cuenta.

es decir. y finalmente. me gustaría recordar brevemente las otras fórmulas con las cuales los psicoanalistas lacanianos nombran al rasgo unario. A fin de disipar algunos malentendidos terminol6gicos. encontramos la encrucijada teórica que . en consecuencia. y a la cual le damos el nombre de rasgo unario cuando el conjunto de que se trata es un conjunto de signiñcantes. lo que condujo a Lacan a utilizar el términoprivación: en el inconsciente. el de ideal del yo cuando el conjunto es el de las imágenes y finalmente el de falo cuando el conjunto es el de los diferentes modos que adopta la sexualidad. Una vez mds. En suma. concibe de modo distinto la identificación simbólica. la concebimos corno el referente que ordena las distintas modalidades de satisfacción sexual. Cuando esta instancia es llamada rasgo unario. cuando se la denomina falo.to. * * Identificación imaginaria del y o con la imagen del otro: nacimiento del y o I * Abordemos ahora el modo de identificación que denominamos imaginaria y que determina la estmctura del yo. se trata siempre de la misma instancia exterior al conjunto por ella regulado. l a inscribimos en el contexto de la repetición de los significantes: cuando se la nombra ideal del yo. la pensamos como el referente constante que regula las sucesivas identificaciones del yo con las imágenes. Cada una de las siguientes expresiones: ideal del yo y falo. sitúa el rasgo unario en un contexto diferente y. privada del sujeto del inconsciente. la vida esta privada del rasgo simbólico que desde afuera la singulariza.

la huella que dejó en el nifio una excepcional experiencia perceptiva. En el momento inaugural de este proceso formador. ya no globales sino parciales. Para comprender lo que es el yo y cómo se forma a lo iarg o de las sucesivas identificaciones imaginarias. Este primer yo-boceto será el marco simbólico que contendrá todas las imágenes sucesivamente percibidas constitutivas del yo-imaginario. y s610 en ese momento. Lecan mnsideraba el eatadio del espejo mmo formador del yo (Je) y no del yo (moi) mmo ae podria interpretar a partir del teao. nuestro yo 5610 percibe la imagen del objeto. En la teoría lacaniana el yo-imaginario no se confunde con la conciencia de sí.Nuestm texia M se mntradice mn la teoría de Lacan.condujo a Lacan a designar con el nombre de identificación al proceso de formación de una instancia psíquica nueva. . supery6. En ese momento. mn la mndid6n de que se mmprenda m m iamente que denominamos yo (Je) a este primer bocetn d e l yo (moi) que más tarde se transforma en una instancia simMlica rep-tativa del sujeto del iwnsciente.* Esta e s t ~ c t u r originalmente a vacía que denominamos yo-boceto se irá consolidando a medida que aparezcan otras experiencias imaginarias. hay que admitir primero que. el mundo exterior no está compuesto por cosas y por seres sino que está compuesto fundamentalmente por imágenes. Cuando creemos percibir un objeto. el yo es solamente la huella del contorno de la imagen unitaria del niiío. En ese momento el nifio está capturado como no volverá a estarlo jamás por el impacto fulgurante que provoca en 61 la visi6n global de su imagen reflejada en el espejo. Así.de la forma humana del hombrecito. ello). para el psicoandisis. ni con una de las tres instancias tópicas despejadas por Fkeud (yo. ser rigumum debemoa estableceruna preclliión. sino que se deñne como una estratificación incesante de imágenes inscritas continuamente en nuestro inconsciente. el boceto -simplemente una Unea. en este caso el yo. denominado por Lacan estadio del espejo. entre el yo que se nutre de imágenes y Pan. el yo es antes que nada un bosquejo.

negativizada de la imagen. Es con esta parte agujereada en la imagen con la que el yo se identifica realmente. mtís 3ieri que en el sentimiento consciente de mí mismo. La verdadera captación imaginaria del yo no es aquella operada por la imagen sino por la parte naperceptible. iqu6 es lo que enlaza afectivamente al yo con estas imtígenes elegidas del otro. la fusión del yo con la parte agujereada de la imagen del semejante. del amor y de la ignorancia. siendo cada una de ellas percibida con la pasión del odio. convertidas en su única sustancia? No basta con definir al yo como el precipitado de las imágenes devueltas por otro. Pero. Sin embargo. su semejante. tratándose del yo. la parte sexual de ese otro. reconoceremos que. Para Lacan. es. a saber.se extiende una dimensión imaginaria única. es preciso ademtís circuni cribir lo que de estas imágenes lo cautivan con pasión hasta constituirlo. La única cosa que cautiva. Con esto es con lo que quisi6ramos concluir: la identificación imaginaria que da origen al yo es mtís que una serie de imtígenes sucesivas. la de mi semejante por ejemplo. atrae y aliena al yo en la imagen del otro es precisamente aquello que no se percibe en la imagen. el yo se estructura siguiendo una estratificación bien ordenada de imágenes sucesivas. sin fronteras. en la cual el mundo y el yo son una sola y misma cosa hecha de imtígenes. fundamentalmente. con imtígenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro. Si aceptamos estas premisas lacanianas. . es decir. la distinción interior/-tenor queda abolida: el yo se aloja allí en la imagen exterior en apariencia. El yo 6610 se identifica de modo selectivo con las imágenes en las cuales se reconoce. las imágenes constitutivas del yo-ima&ario no son imágenes cualesquiera.el mundo -fuente de imhgenes.

El yo sólo percibe las imágenes en las cuales se reconoce.Retomemos puntualmente nuestras principales proposiciones acerca de la identificación imaginaria: El yo imaginario se forma en el interior del marco del "yo (jeje)" simbólico inaugurado en el momento del estadio del espejo. Para el yo.denominado fantas-ma - Para terminar. hay continuidad y constancia entre 61 y el mundo. En suma. imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad evocan apasionadamente la figura humana del otro. La parte imaginaria del semejante que atrae la percepción del yo y lo aliena no es. El yo se aloja allí. la forma humana en general sino todo aquello de la imagen que está connotado como sexual. en la imagen más intima en apariencia. en la imagen exterior en apariencia. o de modo m6s directo. Por lo tanto. trataremos este tercer modo de identificación parcial que define la estructura del fantasma . su semejante. Identificación fantasmática del sujeto con el obiwto: nacimiento de un comulejo ~síauico . el mundo no es más que imágenes. El narcisismo inherente a la identificación imaginaria del yo no se reduce a la simple f6rmula 'amarse a si mismo a trav6s de la imagen del otro". y el mundo está en el yo. No todas las imágenes del mundo son constitutivas del yo. 'me amo como amo a mi sexo". hablando con propiedad. el yo s61o se forma en las imágenes pregnantes que con mayor o menor proximidad le permitan volver sobre si mismo y confirmar su naturaleza imaginaria de ser sexual. El yo-Narciso deberta definirse mAs bien según la f6mula: "amarse a sí mismo como Be ama el sexo de la imagen del otro". es decir.

Veamos el caso de un niflo de diez &os sujeto a frecuentes accesos de cólera. en donde el losonge indica la operación misma de la identificación del sujeto con el objeto. En lo que respecta a esta última. y el objeto.inconsciente. La relación entre estos dos términos se reduce. Plantedmonos ahora la pregunta: en esta corta evocación chica. caracterieado hasta este momento como siendo la emoción sexual con la cual se identifica el yo histérico. tomemos el ejemplo de un fantasma que se exprese no por medio del relato de un paciente en cura analítica. nos es preciso ante todo distinguir con claridad el afecto dominante en un fantasma (aqui el odio y la cólera manifiestos) y la tensidn psíquica imnsciente no observable. en lo esencial.Jn que la actividad pulsional busca descargar a trai6s del fantasma exteriorizado mediante la agitación motriz sigue en realidad un doble destino. ¿dónde reconocer el lugar del objeto a. Cabe O ~ S ~ N que ~ I el fantasma inconsciente puede manifestarse tanto por la intermediacib de palabras como. A fin de comprender la naturaleza de este objeto a con el cual se identifica el sujeto. y que ahora vamos a deñnir mejor. de modo más directo. Para Lacan. en el origen del fantasma. sino mediante una acción motriz efectuada concretamente en el espacio y el tiempo. se explicaría siguiendo una matriz formal compuesta por dos términos: el sujeto del inconsciente cuyo estatuto de entidad formal acabamos de justificar. Durante esos momentos mareados por gritos y llantos. amenaza que en varias ocasiones intent6 llevar a cabo. y ast conocer el principal resorte de la identificaci6n fantasmlltica. seamos mlls exactos. La ( . Por una parte. expresada por la fórmula $ O a. presa de una gran excitación motriz y capaz de destruir el primer objeto al alcance de su mano. amenaza a sus padres con matarse con un cuchillo o con arrojarse por la ventana. es . y & mo explicar la identificación fantasmtítica? Paqa situar correctamente el objeto. a una asimilación del uno al otro. bajo la forma de un accionar. un amplio espectro de formaciones clinicas que van desde los ensueflos &urnos hasta algunos delirios.

una protección del yo del niiío contra el temor de aniquilamiento representado por la descarga total de sus pulsiones. es decir por la vía de producir nuevos fantasmas. que esttí en el origen de diversas . Así. Ubiqu6monos ahora desde el punto de vista no ya de la causa y del origen sino de la función del fantasma como producto psíquico ya elaborado. Esto al precio de hacerlo sufrir al arrastrarlo a una crisis motriz eventualmente peligrosa. un producto destinado a mantener -a la manera de un sefluelc. pero no obstante causa de fantasmas por venir. al transformarse en fuena m u m lar y." En una palabra. permanece a la espera. y sin que jamtís quede por completo resuelta una fuena pulsional siempre activa Pero el objeto no es tan 9610 un excedente de energía pulsional a la deriva. el fantasma es una defensa. según Lacan el objeto a. y de esta manera a evitar que la pulsión alcance el limite hipogtico de un goce intolerable que significaria la descarga total de la energfa pulsional. no convertible en fantasma. Una parte.descargada. la funci6n del fantasma inconsciente es la de impedir el acceso a un goce absoluto y la de satisfacer parcialmente a la pdsión. Digamos en un primer acercamiento que el objeto. a costa de mantener siempre vivo ese excedente de energía que el fantasma no logró canalizar. Como si en el momento del acceso. Volvamos a situar el lugar del objeto pero cambiando de perspectiva. entonces. y &tener en mí una excitación inextinguible. En efecto. el fantasma es una formación psíquica. errante en el espacio psíquico. por otra. es metabolizada en fantasma y la otra permanece como un resto imductible que alimenta y arrastra continuamente a la pulsión por la vía de la descarga. en efecto. antes de disolverme en el vaciamiento sin límite de una descarga pulsional completa!" O tambi6n: nF'refiero sufrir en mi acceso y satisfacer la pdsión de modo parcial antes que desaparecer bajo el peso de un sufrimiento infinito. el n a o del fantasma exclamara: ':Prefiero deiarme llevar w r la oulsión de destruir o c¡es&nne.el empuje de la pulsión.coincidiría justamente con ese plus de energía constante.

las crisis de c6lera sufridas por el nino actualizan un fantasma organizado en torno a este objeto central a que es el goce inconsciente de sentir dolor. ante todo. La zona er6gena del cuerpo marca con su sexualidad tanto el plus de energía no convertido como la energía descargada. en el fondo es siempre de naturaleza sexual. una tensión de naturaleza sexual. con ocasión del acceso motor. subrayade un fantasma se mos que el mecanismo e s t ~ c t u r a n t e resume en la identiñcaci6n del sujeto con el objeto. o que en el fantasma el sujeto es el objeto. a una parte erotizada del cuerpo. el objeto a tomará la figura del seno y el fantasma se llamartí fantasma oral. Pongtímonos de acuerdo. en la medida en que está enlazada a una fuente corporal er6gena. si la zona es el ano el objeto tomartí la forma excremental y el fantasma sertí caracterizado como un fantasma anal. Ya sea que la tensión pulsional sea transformada en fuerza muscular o que. Es. la fuente erógena dominante corresponde a toda la masa muscular. ¿cuál es el lugar de la identificación en el fantasma? Anteriormente. el objeto toma la forma del dolor inconsciente.formaciones psíquicas. permanezca no utilizada (objeto a). la satisfacción pulsional 4 mtís bien la parte de energía descargada. En el caso clínico de este niiio destructor y autodestructor. Sostener que el sujeto se identifica con el objeto @ O a). el objeto revestirá la figura de la mirada y el fantasma ser&denominado "fantasma escópico".se hace posible gracias a la movilizaci6n del conjunto de los músculos que. signifka. que en el momento de la aparición de una forma- . y finalmente el fantasma se denomina fantasma sadomasoquista. presente siempre en el seno de un fantasma. Pero una vez dicho todo esto. etcétera. por el contrario. si la región er6gena está localizada en el ojo. En el ejemplo clínico que nos ocupa. En suma. se convierten en la región corporal eminentemente sexualizada. En consecuencia. el objeto a adoptarrl diferentes a* pectoa y llevará diferentes denominaciones según sea la zona er6gena del cuerpo prevelente en el fantasma Si la zona erógena dominante es la boca. sencillamente.

local y provisona del sujeto al objeto-dolor es el mejor modo de defensa contra esta otra asimilaci6n intolerable del sujeto a un sufrimiento infinito. y que el dolor -polo central del fantasma. pensaremos que todo en 61 es dolor.absorbe y condensa al ser del niño. . Recordemos que esta asimilación radical.ción fantasmlltica el sujeto se cristaliza en la parte compacta de una tensión que no llega a descargarse. Cuando el niño viva el momento culminante de su crisis. que 61 no es más que dolor.

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Freud y de J. Lacan sobre la identificación Selección bibliográfica sobre la identificación .Fragmentos de las obras de S.

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la identificación no es una simple imitación. Lacan sobre la identificación Freud La identiiZcaci6n no e6 una imitación Así. luego un rurtiticto & un eniace r e d (identifiaci6n regresiua). expresa una equivalencia y se refiere a una comunidad que permanece en lo inwnseiente (1899). y finaimenk. Freud y de J.[11 Primerninonte.[21 . y 39) puede' surgir siempre que el sujeto descubre en sí un rasgo común con otra persona que no es [directamente] objeto de sus intenciones sexualea (1921).. sino una apropiaei6n basada en la misma causa etiológica. como por introyección de objeto en el yo. Icr i d c n t i h i 6 n e s un enlace afectivo (identi&aci6nprimaria).Fragmentos de las obras de S. ls) la identificación es la forma primitiva del enlace afectivo a un objeta. se convierte en sustitución de un enlace libidinoso a un objeto. pues. 2 9 siguiendo una dirección regresiva. una capaeidadpam oiuir "por contagioptfquico~ UM ritaraci6n dramática (identipación hirtérica) ..

como si se quisiera recuperarlo desde dentro (1938).[61 . [ 4 1 Cuando se ha perdido un objeto amoroso. en cambio. [ 3 1 E n la identificación mgmsiua. de manera que. se ha verificado. identificándonos con 61. un proceso -la "Ulentifu:acidn narcisistan-. o sea proyectado sobre el (1917). el violento y tirdnico padre constituía seguramente el modelo envidiado y temido de cada uno de los miembros de la asociación fraternal y al devorarlo [a bsorcidnl se identificaban con 61 y se apropiaban una parte de su fuerza ( 1 9 1 3 ) . la reacción m6s obvia consiste en identificarse con 61.[51 * la identificación narcisista (ej. mmel<rneolh). la elección de objeto retroceda a la identificación ( 1 9 3 3 ) . el yo se separa del ohjetq re repliega y se identifica a l mago rimbólieo del objeto que ya no est6 Cuando hemos perdido un objeto o hemos tenido que renunciar a 61. en este caso. a menudo.La identificación primaria es la identificación del yo al Padre de la horda primitiva Ademds. a resultas del cual ha quedado dicho objeto incorporado al yo. erigi6ndolo de nuevo en nuestro yo. nos compensamos. el yo K identifica con l a inurgen do u n objeto ya perdido y totalmente desinvertido de libido De esta circunstancia deducimos que si bien ha retirado el melancólico su libido del objeto.

a partir de este momento. en el sentido de que el sujeto se identifica en su sentimiento da . La sombra del objeto cayó así sobre el yo. sirviendo (la libido) para establecer una identificación del yo con el objeto abandonado.) se inscriben en una ambivalencia primordial que se nos presenta en espejo. el yo s e aliena en la imagen del otro . y en realidad como el objeto abandonado (1915). que van desde la identificación espectacular hasta la sugestión mimktica y la seducción de prestancia L.. este iiltimo.[81 En la idenhnhficaci6n imaginariu. tolerada por el superyo con un fin punitivo (1928).. pudo ser juzgado por una instancia especial.En l a melancolúa. es reemplazado el inwstimiento del objeto wrdido m r una identificación a l a imagen d e 1 objeto perdido . la serie de fenómenos tales. oomo un objeto....[71 Lu identifiaei6n con el padre muerto es una identifiaci6n fonúwmdtica El síntoma temprano de los "ataques de muerte" [epilepsia] se nos explica así como una identificación con el padre [muerto].

ll01 E l fantasma ea una idedfieación del sqjeto con el objeta: $ O a Pues esos objetos.. pero sin duda alguna significantea. el seno. el excremento.. el sujeto los gana o los pierde sin duda. y ese modo de identificación no hace sino mostrar la patología de la pendiente a que se ve empujado el sujeto.[9] * Después de ia identintificacidn primaria y ia idedfie~idn regresiva del yo a l rango del objeto. ese tercer modo de identificación que condiciona su funci6n de sostén del deseo y que especifica por lo tanto la indiferencia de su objeto. es destruído por ellos o los preserva... el falo. según el lugar donde funcionan en su fantasia fundamental. E111 \ . pero sobre todo es esos objetos.Sí con la imagen del otro. y tiene por fineión satisfacer el deseo . y la imagen del otro viene a cautivar en 61 este sentimiento. parciales o no. l a identificación histérica es el tercer modo dc identifiFeaci6n establecido por Freud Conuiste en ia identifiacidn fantasmótiea del syieto al objeto en tanto emocidn.

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El concepto de SUPERYO .

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a los cinco años aproximadamente. E. de allí en m&. por tenaces esfuerzos. la desaparici6n del complejo de Edipo. Freud resumió en iina única y muy conocida frase la esencia misma del superyó: "El superyó es el heredero del complejo de Edipo". el ello y el supery6)-. la interdicción de realizar el deseo incestuoso que los padres imponen al niño edípico se transformará en el yo en un conjunto de exigencias morales y de prohibiciones que. En esta &poca.El concepto de superyó El superyó es tanto el enemigo del hombre como su amigo. ya sea para escapar a l dominio del superyó. esencialmente. No es exagerado decir que la vida psfquica del hombre está compuesta. Jones El origen de esta instancia soberana de la personalidad -descrita por Freud explícitamente en el marco de la segunda teoria del aparato psíquico (aparato compuesto se remonta al periodo de por el yo. el sujeto se impondrá a si mismo. El psicoan4lisis denomina superyó a esta autoridad parental intemalizada en el momento del Edipo y diferenciada en el seno del yo como una de sus partes. . ya sea para soportar dicho dominio.

Este conflicto. exhortar. a lo largo de la existencia. mientras que la otra continúa deseando. el conflicto no se sitúa entre la lev interdictora v el deseo incestuoso del niño. proteger ¿Pero qu6 es lo que transmitió el Edipo a ese hijo psíquico que es el superyó? ¿Huella de quB es esta instancia? El superyó es la huella psíquica y duradera de la solución del principal conflicto de la escena edípica. la ley piwhlbe el goce. Ahora bien.La génesis del superyó primordial y sus tres funciones inconscientes: prohibir. en una palabra. sino que asimila la ley y la hace psiquicamente suya? En otras palabras. el conflicto del cual resulta el superyó. sino entre la ley y el goce absoluto del incesto. ¿cómo se resolver6 ese conflicto. En consecuencia. no se sitúa entre la ley y el deseo. la ley no prohíbe el deseo. cuya salida será la resolución final del drama. ¿que quiere decir exactamente la sumis6n del niño a la prohibición. prohih exclusivamente la plena satisfacción del deseo. es decir. Así. no puede impedir que el niño desee. el niño se vuelve capaz . consiste en una franca oposición entre la ley que prohih y la supuesta consumación del incesto. La parte del yo que toma el lugar de ley interdictora de manera duradera constituye lo que denominamos el superyó. por miedo a ser castrado. el goce que significaría la realización de dicho deseo.a concretar su deseo. cómo se formará el superyó? El niño. el superyó es en la vida psíquica del adulto no sólo la huella permanente de la ley de prohibición del incesto.c o n temor y odio. sino entre egta ley y la sa~isfacci6n impensable. o más bien. En otros términos. una parte del yo se identifica con la figura parental intedictora. pero no por ello queda el deseo suprimido.a l precio de desdoblarde encamar 61 mismo a un tiempo la ley y el deseo. Entendámonos. de los tres gestos fundamentales que marcaron para el niño la salida del Edipo. Pero entonces. entonces. Estos tres gestos son: renun- . sino tambien el garante de la repetición. se somete resignado a la prohibición parenta1 y acepta renunciar .

exaltar el deseo y proteger la integridad yoica -funciones indisociables y antagónicas entre sí-. la huella sin cesar renovada en el yo de los tres gestos que marcaron la declinacidn del complejo de Edipo. Aclaremos tambi6n que. al no haber sido realizado. y peligmso para la consistencia del yo. contrariamente a la afirmación de algunos autores. Aquí debemos aclarar que '+r&bido". Movimiento de despecho (odio) ante el . sino tambi6n contra el peligro del goce temble del incesto. el superyó no representa la desaparición del deseo. muestran hasta qu6 punto la instancia superyóica regula los movimientos del yo respecto del goce. No. debenamos ser mis abarcativos y escribir: salvar su integridad física y psíquica del peligro de fragmentación que hubiera sobrevenido si el yo del nifio hubiera accedido al goce tr6gico del incesto.le. Si el superyó pudiera condensar en una sola fórmula imperativa estos tres principios. En lugar de "salvar su penem. "inaccesible" y "peligroso* son atributos que caracterizan un mismo goce. Tal como queda expuesto. ante todo. sino la renuncia a experimentar el goce que el niílo hubiera conocido si el incesto hubiera tenido lugar. aunque est. es inaccesible desde el punto de vista del deseo. De esta manera. da testimonio de la vitalidad del deseo puesto que el deseo. prosigue incansablemente su búsqueda de la satisfacción incestuosa. prohibir el goce. Mas aun. ordenaría el yo: "¡Desea el absoluto al cual deberas renunciar porque te está prohibido y es peligroso!" Estas funciones del supery6. La existencia del superyó es sin duda un signo del vigor del deseo. la exaltación del deseo ~ o r un goce imposi¡.4 pmhibida. es.ciar al goce prohibido. i la defensa de la integridad del yo'no 8610 contra la amenaza de castración. mantener su deseo hacia ese mismo goce considerado inaccesible y salvar su pene de la amenaza de la castración. según diferentes perspectivas: esta pmhibido desde el punto de vista de la ley. la prohibición del superyó no afecta en modo alguno al deseo. la instancia del superyó no se reduce a una pura y estricta representación psíquica de la ley. el superyó representa la renuncia al eoce vrohibido.

Las dos categoriss del superyó primordial: el superyó-conciencia y el superyó-inconsciente Acabamos de describir la gknesis del supery6 pnmordial y de establecer las tres funciones que ejerce de manera sorda . Y al segundo mmo una sspinci6n obligada en raspuesta a la impoaia611nipenoica de alcanzar el ideal del goee (supe&). de amor y de miedo experimentados por el niilo en el momento de la resolución final del complejo de Edipo. Observemos tambi6n que.en r e laci6n al yo. MBs tarde. el odio originario se volverá severidad súdica del supery6 y la angustia sentimiento de culpabilidad del yo. de manera inconsciente.e s decir. pmpanemosiderar al p h m como una aspiración eapontáneh por amor al ideal (ideal del y o ) . y mn maienaa el mismi Preud emplea indiferentemente la una o la otra. que designa a la instancia supeiy6ica como la parte de nuestra personalidad que regula 1 R d a e m i s aqul que la iunción guperyoica de exhoitecibn a un goc e ideal se acerca al mnceptn pimanalltim de ideal del yo.A partir de esta estructura básica. Su distinción ha nido objeto de un debate ya dúab en psiwanálisia. reconocemos un super* asimilado a la conciencia en sus variantes de conciencia moral. Habitualmente se masidera a ambas naeionea -euperyá e idel del yo. precisamente. Primero. movimiento de atracción (amor) por el goce imposible: y movimiento de repulsi6n (miedo) ante el goce terronfico. podemos concebir dos categorías radicalmente opuestas y no obstante coexistentes del super*. S i e n d o a k a n . Este superybconciencia corresponde a la definición clBsica. la instancia superyóica está cargada con estos mismos afeetos de odio. quien caracteriza al ideal del yo mmo exaltante y al supe@ mmo mereitivo.goce prohibido. conciencia crítica y conciencia productora de valores ideales.mmo expmioned equivaientea. ..

el superyó-conciencia en su cardeter espiritual. dudaríamos en conferirle un lugar especial en el corpua de la teoría psicoanalítica. de la sociedad en su conjunto. ideal y crítica. nunto de vista de la sociedad). es la causa de una gran parte de la miseria humana y de las absurdas acciones infernales del hombre (suicidio. el concepto de supery6 es absolutamente cmcial para dar cuenta de la existencia en nosotros de un otro superyó. nos juzga y se ofrece como modelo ideal. Si el superyó 5610 fuera sinónimo de conciencia moral. tal vez la más conocida. no solo diferente sino exactamente opuesto a los principos racionales de la moral basada en la búsqueda del bien. sino tambien de la influencia crítica de los padres y. representaría la parte subjetiva de los fundamentos de la moral. ~ ~ ~-~~ ~ ~ -~ ~~~ -~ ~ ~ . considerado a la luz de sus tres roles de conciencia crítica. respondena a las exigencias concientes de una moral a seguir y de un ideal a alcanzar. aun cuando con frecuencia ello corilleve la perdida y la destmcción de aquello que nos es mas caro. cmel y feroz. ideal y autom'tico no es mas que una cara del superyó. de le religión y de toda aspiración hacia el bienestar social e individual del hombre. El supery6 tiranico ordena y nosotrns obedecemos sin saberlo. ~. se explica por la incorporaci6n en el seno del yo no sólo de la ley de prohibición del incesto. La actividad conciente. pero tambien la mds superficial y la menos importante para un psicoanalista. Así el yo. Mientras que la actividad superyóica eonciente participa de la promoción del bienestar. nos ordena infringir tódo límite y alcanzar lo imposible de un goce incesantemente sustraído. Sin embargo. Ahora bien. de modo progresivo. destnicci6n y guerra). asesinato. silo aue ests bien desde el . El "bienn que este superyó salvaje nos ordena encontrar no es el bien moral (es decir.~~ no el goce absoluto en sí mismo.nuestras conductas. de juez y de modelo. del arte. un otro supery6. bajo la mirada de un esenipuloso observador. Este superyó. generalmente considerada como una derivación racional del superyó primordial.

sin embargo. Lo que este superyó salvaje representa a los ojos del yo -según Freud. un suicidio. Esto permite comprender que. nos ordena llevar el deseo hasta su último iímite. garante de la ley moral de la prohibición del incesto. mAs apremiante que cualquier mandato de la conciencia. Por ejemplo. es éste el sentido de la fórmula propuesta por Lacan: "El superyó es el imperativo del goce -¡Goza!" El yo. representan tan sólo satisfacciones parciales en el camino que lleva al sujeto hacia el espejismo de la satisfacción absoluta. Un crimen. instigador inconsciente y perverso que hechiza al yo con los encantos de un ideal de goce. Un extremo que. puesto que deseo alguno. ordena (exhortaci6n desmesurada). ni siquiera el asesino. el superyó no es únicamente el representante psiquico de una ley moral que apunta a nuestro propio bien y al bien de los otros (supery&conciencia). sino el llamado irresistible del ello que incita al yo a violar la prohibición y a disolverse en iui Bxtasis mAs allA de todo placer. se asimila el super9 al superybconciencia. No. llega a veces a cometer acciones de una rara violencia contra sl mismo o contra el mundo. no es alcanzado jamás. . tal como lo escribiera Freud. es ante todo un semblante de ley. inhibe (protecci6n desmesurada) Mientras que.es. Es erróneo creei. una ley inconsciente e insensata cuya intimación. o cualquier otro acto violento y mortífero. no el sentido de la realidad exterior. que el superyó del criminal es d6bil: muy por el contrario. a menudo el acto homicida está dictado por el imperativo ciego de un superyó inexorable. F'recisamente. acosado por el empuje superyóico. clAsicamente. alcanzar&jamds el goce pleno. descubrimos aquí un superyó distinto. en el superyó sólo reina una pura cultura de la pdsión de muerte. el mAs odioso homicidio es siempre la respuesta irreprimible a un aullido superyóico que ordena llevar el deseo a su extremo.no es tan s61o el representante de una ley simb6lica inconsciente (superyó-primordial).las excesos del supery6 tiránico: condena (interdicci6n desmesukdq).

a realizaciones brutales de deseog homicidas o suicidas. La gdnesis del superyó tiránico: el supery6 tiránico es el heredero de un trauma primitivo También este super*. tan desenfrenado en sus intimaciones. padecido por el nifio con independencia de su edad. sea cual fuere.Pero el superyó-feroz no s610 se caracteriza por la desmesura de su exhortación. es igualmente desmesurado en su rol de interdietor del goce y de guardilln de la integridad del yo. cabe observar que la condena ejercida por el superyó irracional es a tal punto excesiva. t a n cruel en sus prohibiciones. como aquellas propias a los estados patológicos qopo la melancolía. el superyó puede prohibir fAcilmente a un hombre la relación sexual con su mujer representándosela como un peligro abominable. Y finalmente. algunos delirios de autoacusación o inclúso la entidad ciínica designada por Lacan "paranoiá *de autocastigo". y por la otra gozar por ejercer la interdicción. no se trata aquí necesariamente de la crisis edípica. la tercera función abusiva del superyó radic a en una protección tan celosa respecto del yo que conduce a comportamientos caracterizados por la inhibición. Las tres funciones superyóieas primordiales de exhortación.de una crisis en la cual el nifio se ve confrontado con una prohibición. cuando sus fantasmas le hace oír la voz de un adulto como una imposi- . y t a n celosamente vigilante. tan shdieo en su dureza. Ahora bien. de interdicción y de protecci6n s610 son asumidas por este superyó tirAnico de modo violento y mórbido. La interdicción demasiado rigurosa conduce a manifestaciones absurdas de áutoeastigo. Por ejemplo. sino de cualquier traumatismo primitivo. tal como lo expusimos. que goza con un placer shdico producido por la severidad de sus sanciones.a l igual que el superyó primordial. emerge . Nos encontramos nuevamente ante la singular paradoja de ver al superyó restringir el goce por una parte. La exhortación demasiado apremiante conduce. En este sentido.

Si pensamos el origen y la naturaleza del supery6 tiránico según nuestra tesis sobre las formaciones del objeto a. Finalmente. 107-148. el Cabe @ s a r que. El sentido de la prohibici6n.. Lacan recurre al concepto de forclusi6n. a un objeto errtítico denominado.ksyru&Laun. queda anulado por el sonido taladrante de la vociferaci6n parental. podemos reconocer al supery6 tiránico una g6nesis específica distinguible de la del superyó primordial formado en el momento del Edipo. la tela de que está hecho este supery6 se reduce a un fragmento de voz a la deriva. que constituye el asiento m6rbid0. "objeto a". en la teoría lacaniana. .del supery6 tiránico.uranb. .kwwpId'ob&ta&mhUdaia&J. reconoceremos en este superyó un caso ejemplar de formaci6n de objeto a producida por forclusi6n. Aun cuando tienen dilemntes géneais. aislado y errante. A fin de dar cuenta de este rechazo de lo simbólico y de sus consecuencias imaginarias en el yo. Lomn.** Mientras que el superyó primordial se construye a partir de la incorporaci6n de la imagen de la autoridad parental y de la inacripci6n en el yo de la ley de prohibici6n del incesto.Melanie Mein y la Esniela ingleun hablan a o & d & por vez primere la lomaei6n precoz de un aiperyd mito parti-nte vorea y miel pm ha fnntuimaa oralea y súdima del Isaante. el niño siente el peso de la autoridad y de la intimidación parentales. sin comprender sobre qu6 recae e n realidad la prohibicidn proferida por la voz fantasmada de los padres. ya M 1990. 1981. sentido que puede ser vehiculizado a trav6s de cualquier palabra simbólica y eStniCt. p. y explica que el rechazo de los mandatos de la palabra resurge bajo la forma de un boquete abierto en lo imaginario.r Por lo tanto.ción bmtal y desgarradora. desde el punto de vista de aun lunciones.Aubier. El sonido fantasmado echa al sentido simbólico y se convierte en el seno del yo en el núcleo sonoro. preferimos mantener la hipáteda aegdn la mal. 2 Cf.* Aturdido. el supery6 t W e o no ea m h que una categoría del superyá primordial dpim.

f. factores que originan el superyó tirhnico. una vociferación desaforada e insensata de la ley. ordena (exhortación desmesurada) y sofoca (protección desmesurada). una ley agujereada. la instancia del superyó tiránico no es nada mAs que un trauma personificado por el yo bajo la forma de un grito aterrador que condena (prohibición desmesurada).superyó tiránico se origina de modo intempestivo del desgarramiento traumátiw padecido por el yo en el momento del rechazo de una palabra simbólica. Así. la culpabilidad. Ahora se puede comprender mejor pr que el super* cruel y feroz encarna. fundamentalmente. f a a r e s que originan el wperyb primordial. La culpabilidad es une enfenuedad imagimrh del y o q u e reclama el remedio imaginario del autocastigo infligido por el superyó ¿Que es la culpabilidad? ¿Por qu6 aiempre está asociado el superyó a la noción de culpabilidad? De acuerdo con las ensefianzas de nuestra practica de las curas. prácticamente destruida. que la única nilpabi- . propongo la siguiente f ó d a : el supe@ tir6nico es el heredero & un tmuiho pripitivo. se oponen el desgarramiento traumAtico y el rechazo forclusivo. sino un simulacro de ley. Exceptuado este modo. es fundamentalmente un sentimiento inconsciente. Parafraseando la dlebre aserción freudiana 'el superyó í p r i m o ~ a les l el heredero del complejo de Edipod. a la incorporación imaginaria y a la inscripción simbólica. no la ley de pro ~bición primordial. El concepto de culpabilidad fue introducido en la teoría freudiana para revelar. El único atributo que confiere al auperyó una aperiencia de ley es el modo imperatiw que adopta para hacerse oir por el yo. en el sentido psicoanalítico del tkrmino.

cree. el retorno de los síntomas y el agravamiento de los sufrimientos que creía desaparecidos. en el inconsciente somos culpables. el psicoanalista comprueba.Ei yo y d ello. para el psicoanhlisis..permanece mudo para el enfermo.esnips. se reconoce enfermo pero no ae considera culpable. tomo E l . y de este modo el sujeto no se siente d p a b l e . paradójicamente. 190 www. Madrid.. Obras completas. 2722. contra todo lo esperado. puesto que concientemente nada nos acusa. necesidad d e castigo y necesidad de nominaci6n El trabajo con nuestros pacientes confirma plenamente la tesis freudiana según la cual el sufrimiento de h d . Ahora bien. Al cabo de un trabajo analítico seguido de una mejoría del estado del paciente. que su estado se complicó en forma inexplicable. sino enfermo.comiwebPsique .lidad decisiva en la vida psíquica es el sentimiento de ser culpable sin tener. situaciones dolorosas o incluso comportamientos de fracaso en el curso de la cura. melancolía. La culpabilidad que está en el origen de esta reacción inesperada no se le aparece al paciente en modo alguno.S . y no nos parece haber cometido delito alguno. ."J En efecto. 1913. delirio de autoacusación . Como si en el analizante existiera una fuena ignorada que le impidiera progresar y le impusiera un dolor mayor aun que tendría el valor de penitencia.). duelo no elaborado. podemos ser culpables y sin embargo ignorar que lo somos. Mientras que en la conciencia somos inocentes. Entre estas últimas. Biblioteca Nueve. esta culpabilidad de la cual la conciencia no contiene huella alguna. recordemos el caso ejemplar de la reaceión tempduticn negativa. Sentimiento inconsciente de d p a b i l i d a d . y a traves de diversas formaciones psíquicas como fantasmas. pág. 'El sentimiento de culpabilidad -escribe Freud. sencillamente. ninguna representaci6n conciente de ello. se expresa de modo indirecto en afecciones psicopatológicas (neurosis obsesiva. No le dice que sea culpable.

entonces. como si para el sujeto hubiera constituido un alivio poder enlazar dicho sentimiento inconsciente de cupabilidad con algo real y actual. La culpabilidad. para aprehender mejor el mecanismo intimo de este hecho clínico.un intenso sentimiento de culpabilidad. esta doble necesidad de castigar y de nombrar es tan irresistible que llega a empujar a un hombre a cometer una falta real que induzca a un castigo igualmente real y que finalmente nombre la falta inconsciente. A veces. Pero la acci6n punitiva no es solamente la satisfaoci6n de una descarga de energía que reabsorbe la tensión. Nos encontramos aquí ante una rara ecuación: el dolor sentido (autocastigo bajo forma de nuevos síntomas) es el alivio de un dolor no sentido (culpabilidad). Ahora bien.. qbe lo propio de la culpabilidad inconsciente es despertar de modo autom4tico la irreprimioe necesidad de ser castigado. es ademtís. 2'724. sino su motivo. sobre todo en los jóvenes. desde un punto de vista simbólico. una consecuencia del mismo. La acción punitiva alivia tambi6n porque posibilita localizar una falta desconocida que hasta ese momento carecía de representaci6n. "En muchos criminales. hemos descubierto -escribe Fmud.los síntomas expia una falta ignorada El yo cae o reeae enfermo a fin de aliviar la opresi6n de ser inconscientemente culpable."4 A tal punto es estrecha la relación culpabilidad (causa)-autoacastigo (efecto) que identificamos la una con el otro y consideramos como equivalentes estas tres exIbúi. y no era. para liberarse. . pág. por tanto. que existía ya antes de la comisión del delito. requiere no a610 de una acción que expie la falta sino tambi6n de un nombre que la represente. Podemos decir. una satisfacci6n de naturaleza distinta. debemos comprender que el sentimiento d+ loroso de culpabilidad consiste -desde el punto de vista econ6micc+ en una tensi6n intolerable a tal punto que. para ser tolerada. la necesidad de castigo se redobla en una imperiosa necesidad de nominación. ocasiona la acción apaciguadora de un a u b castigo mórbido.

o tambidn sencillamente. El supery6 hace culpable al yo d e una faita imaginaria y l o castiga Me parece que ha llegado el momento de establecer la parte que depende del superyó en el proceso de culpabilidad y que esquematizaremos a s í : miento inconsciente de culpabilidad experimentado por el yo -t acci6n punitiva infligida por el Pem antes de establecer la presencia superyóica en la culpabilidad.presiones: 'sentimiento inconsciente de culpabilidad". La primera se sitúa en el nivel del castigo. el super* castiga al yo. se sitúa en el nivel de la falta que origina el sentimiento inconsciente de culpabilidad. la "necesidad de castigo" no es mtis que una manera particular de designar la fuerza que debe emplear el yo para lograr volverse contra si mismo. despejaremos dos incidencias del supe@. donde la consideramos iddntica a la necesidad de imponerse un sufrimiento. Examinemos ahora la segunda incidencia superyóica. debemos recordar primero que. debemos considerar la culpabilidad como una forma elaborada de la angustia de castración. Ahora bien. Finalmente. ¿cuál es la falta desconocida que vuelve culpable al yo? Para responder. "necesidad de c a s t w y la que acabamos de proponer. toda referencia a la acción supery6ica debe ser comprendida en realidad como un movimiento del yo respeeto de sí mismo. en este caso. se transforma . puesto que el superyó no es máa que una parte diferenciada del yo. "necesidad de nominación". Para describir este movimiento. hubidramos podido utilizar el Urmino 'superyó" y añrmar: el superyó arma el brazo autodestructor del yo. la que. El temor del niao en el momento del Edipo ante la prohibición de la autoridad exterior. Aclarado este punto.

mtís tarde en culpabilidad ante la prohibici6n de la autoridad interna (supery6). a la inversa. el falso presentimiento de experimentar el goce absoluto. Ahora bien. el yo en si mismo jamtís sería culpable. Ante el super* que exhorta. le prohik gozar. Sí. debe someterse a la apremiante demanda de una vwi que lo exhorta a gozar. ea ahí cuando el yo se confunde y se instala en 61 ese parásito del neur6tico que es la culpa. de no realizar su de seo y. de estar demasiado pr6ximo a realizarlo. Si el supery6 no exihtiera. No puedo ser culpable de un acto que me es imposible cometer. permanece encerrado en el estrecho círculo del e n h tamiento de las dos demandas antag6nim del supe@. el supery6 existe. Pero. sino tambi6n por el ardor de su propio deseo que simultaneamente experimenta el yo. cree percibir el f m del d e seo. El yo. no 8610 por la amenaza de la interdicci6n de realizar el goce incestuoso. Por una parte. * * * . el yo es culpable de no realizar su deseo: es una falta por defecto. por el contrano. mientras que no puede experimentar mtís que un goce parcial. estas reacciones imaginarias de temor y de culpabilidad son despertadas. es decir que el yo se cree culpable. es culpable de estar a punto de realizar ese deseo: es una falta por exceso. siente el deseo pero cree experimentar el goce. Y bien. la culpabilidad es una creenna imaginaria del yo. paralizado. El yo 8610 se angustia y se culpabiliza ante la prohibición si al mismo tiempo percibe la agitaci6n interna de su propio deseo. doblemente culpable a los ojos del supery6.-¿de qu6 confusi* se trata? El yo se equivoca y se considera culpable cuando. Pero en realidad ninguna de las dos faltas es mmetida ya que recordemos que el deseo es imposible de ser realizado. Ahora bien. debe obedecer a una segunda v a que. y por la otra. el yo se vuelve culpable no tanto por desear sino por ser incapaz de responder a dos exigencias opuestas y simultaneas del supery6 tiránico. al perci'oir el impulso de su deseo. y ante el supexy6 que prohibe y condena. Ahora bien.

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó Selección bibliográfica sobre el superyó

Fragmentos de las obras de S. Freud y de J. Lacan sobre el superyó
Freud
El euperyó es una de las dos parten de un yo dividido
Vemos, en efecto [en el melanc6licol, cómo una parte del yo se sitúa enfrente de la otra y la vaibra míticamente como si la tomara por objeto (1915).[11

El supetyó es una diferenciación en el yo que
resulta de la incorporación - p o r identificación&la autoridad parental
La instauración del supeiy6 puede ser desmta como un caso plenamente conseguido de identificación con la instancia parental (1933).[21

El superyó ea la huella psíquica y duradera en el yo de la resolución del conflicto edfpico
El supery6 es, en efecto, el heredero del complejo de Edipo y s610 queda establecido una vez liquidado Bste (1938).[31

juzgándolos y ejerciendo una actividad censoria (1930). está destinada a vigilar los actos y las intenciones del yo. a su vez. restringe el goce El superyó puede plantear. como tales.El supe& es inconsciente En nuestro analisis averiguamos que hay personas en las cuales la autocrítica y la conciencia moral Isuperyól L.[61 El superyó es una instancia psíquica inferida por nosotros. Le hemos atribuido las funciones de autoobse~ación. junto a otras..[51 Una de l a s d m categorfas del supe&: el euperybconciencia A esta instancia la llamamos superyó.[81 . sino la satisfacci6n del deseo. la conciencia es una de las funciones que le atribuimos. nuevas necesidades. y en sus funciones judicativas la sentimos como conciencia (1938. importantísimos efectos (1923).) son inconsciente^^^ producen. pero su función principal sigue siendo la restricción de las satisfacciones (1938). conciencia moral e ideal (1933).[71 Las tres funciones del supery6conciencia Tbrnemos ahora al superyó.141 El superyó noprohíbe el deseo.

con frecuencia. abogado del mundo interior.[111 tonces t El superyd tiránico es un i~tigadorpenielro que empyia al yo a gozar h k i la muerte En el supery6 reina entonces el instinto de muerte. el yo se esfuerza en ser moral y el supery6 puede ser "hipermoralwy hacerse ena n cmel como el ello (1923).[121 .La otra categoría del superyó: el supe@ tiránico. llevar a la muerte al yo (1923). que consigue. del ello. el mundo del eUo El supery6. a los ojos del yo. o sea. Este supe& representa.[lo1 El superyó tiránico es tan amoral y cruel como el ello El ello es totalmente amoral. no la realidad exterior sino el mundo i n f e d del goce. es decir. se opone al yo.[91 La energia de carga a estos contenidos del superyó afluye a ellos desde fuentes situadas en el ello (1923). verdadero representante del mundo exterior o de la realidad (1923).

y que hay que entender como el boquete abierto en lo imaginario por todo rechazo (..) i&rclui6nl de los mandamientos de la palabra.Así c o m p a r a Freud el uupery6 repreuenta el ello.. Acaba por identificarse con lo que llamo la figum feroz.[l51 ..el superyó acaba por identificarse s61o con lo más devastador. que el niAo ha sufrido. con lo m8s fascinante de las primitivas experiencias del sujeto.. esa figura obscena y feroz que el antilisis llama el supery6...[l41 El uuperyó tiránico nace de un deugarramiento en lo imaginario (trauma) en el momento del rechaxo de una palubm simb6iica (firclusión) . a las figuras que podemos vincular con los traumatismos primitivos. sean cuales fueren. de igual manera para Lacan el supery6 representa el goce y ordena gozar El superyo es el imperativo del goce: jGoza![l31 El superyó tiránico e8 el heredero de un trauma primitivo .

que habitualmente definimos con el término El supery6 es. pero es a la vez una ley insensata.El s u p e 4 tininico encarnq no la ley de l a interdicción. simultáneamente. prácticamente destruida. un enunciado situado en primer plano por un acontecimiento traum8tico. una uocifemción desaforada e insensata de l a ley Un enunciado discordante.[l81 .[171 El superyó tiene relación con la ley. no integrabíe: he aquí esáinstancia ciega repetitiva. que reduce la ley a una emergencia de carActer inadmisible. ignorado en la ley. la ley y su destmcci6n. una ley agwiVereada. que llega a ser el desconocimiento de la ley. sino un simuiacro de ley.

pág.Referencias de los fragmentos citados 111 Duelo y meiancolía. 161. Biblioteca Nueva. Los escrilos tecnicos de Freud. Madrid. . tomo 111. Paidds. pág.. pág. Biblioteca Nueva. 1973. [l2l Ibid. pág. Paidós.Obms -. oáe. [51 Com~endG de p&análisis. Obras completas. pág. 292. Biblioteca Nueva. 161. pág.. pág. ."~ [81 "Diseeci6n de la personalidad psiquica". cit. tomo 111 . 3136. 2094. t21 "Disecci6n de la personalidad psiquica". Biblioteca Nueva. op. S ~ - ~ . 3417. [151 Escritos I.. pág. [171 Ibíd. o&.. 1981... pág. 1973. pág. Obms completas. loc. [ l l l Ibid. i161 El Seminario 1. Madrid. 1975. Siglo XXI. h n . Madrid. 11. M6xico. tomo 11. de. . Barcelona. Madrid. 1973. 3061. [71 El makstar en la cultura. . tomo 111.. op. Barcelona. i91 El yo y el ello. . . Obma com~letas.2709. ~ = ~ ~ . 2714. cit. U31 El Seminario 20. 3138. pág. cit... 3418. 2724. Biblioteca Nueva. [61 Ibid'. 1973. 2724. 2725.. en Nuevas lecciones intmductorias al psicoanálisis. Madrid. comnletas. [lo1 Ibid. cit. pág. 346. 1973. tomo 1 1 1 . í141 El Seminario 1.-~ ~ e . Obras completas. [41 El yo y el ello. pág.3381. [31 Compendio del psicwndlisis. pág. 1981. op.

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El concepto de FORCLUSION

El concepto de forclusión
Antes de leer este texto comprometemos a l lector a retomar el primer capltulo sobre el concepto de castración. El concepto de forclusión es una construcción teórica que intenta explicar el mecanismo psiquico que está en el origen de la psicosis. Ademds, también algunos trastornos epis6diws -como una alucinación, un delirio agudo, un pasaje al acto e incluso enfermedades psicosomz4ticaspodrían esclarecerse a partir de la hipótesis de la forclusión. lbdas estas manifestaciones clínicas -ya sean duraderas o transitorias- serían ocasionadas por un desorden de la simbolización de la experiencia de la castración. En efecto, veremos que la forclusión es el nombre que da el psicoanzílisis al defecto de inscripción en el inconsciente de la experiencia normativa de la castración. Experiencia m c i a l que - e n la medida en que es simbolizada- permite al niño asumir su propio sexo y así llegar a ser capaz de reconocer sus límites. Adem4s de las manifestaciones clínicas y sintom4ticas propias de la psicosis, esta ausencia de simbolización de la castración se expresar4 especialmente por una incertidumbre del paciente psicótico respecto de su identidad sexual y por una perdida del sentido de la realidad.

* * *
Desde el unto de vista terminológico, el termino forclusión - omado del vocabulario jurídico- fue propuesto por Lacan para traducir el vocablo alemz4n

!'

Les yeiu de Laum. . la obsesi6n y 1 CI. Para desarrollar nuestro estudio. luego. Laeaa.habitualmente transcrito en las versiones de la obra de h u d por la palabra rechazo. expondremos la concepcih lacaniana de esta noci6n. sostiene la tesis según la cual diferentes enfermedades mentales serían la expresi6n de defensas inapropiadas y mórbidas del yo. inicialmente. F'rimero presentaremos el concepto de forclusi6n siguiendo a Freud en su investigación acerca de la psicosis. tales como la histeria. Así en 1984. Le mnmpt d'objet a dano la thúorie ¿e J.~ El concepto de forclusión en Freud La psieosis ea una defense inapropiada y mórbida contra el peligro del recuerdo de la castraci6n Ya desde sus primeros textos Freud se dedicó a aislar un mecanismo de defensa propio de la psicosis. Bajo la denominaci6n de %siconeurosis de defensan Freud agrupa diversas entidades clínicas. nos apoyaremos en la ensefianza de J. Lacan y retomaremos algunos aspectos de nuestros recientes trabajos: 'La forclusion locale: contribution B la thdorie lacanienne de la fomlusion" (La forclusi6n local: contribuci6n a la teoría lacaniana de la forclusi6n). 107-132. Aclaremos que. Lacan había empleado el tbrmino cercenamiento íretranchement) como equivalente francbs de Yerwerfuw. la fobia. en un segundo tiempo. momento en el que la teoría de la represión aún no estaba concluida. &p.Venuerfung. Aubier. 1987.

Trátese de neurosis o de psicosis. Para el niiio. -Pero. y dolorosa además porque esta percepción viene a confirmar la seriedad de la prohibición paterna del incesto. en todos los casos nos encontramos ante la incapacidad del yo para defenderse contra el peligro de una representación psiquica intolerable. la castración de la que se trata es. En efecto. de la fomlusión. es indispensable la distinción de estos dos primeros tiempos que ya dejamos establecidos en el capítuio dedi- .algunas psicosis alucinatorias. Para comprender la teoría. Dolorosa porque ello significa que tambien el nifio puede ser despojado del pene. Seamos precisos: la representación intolerable para el yo no es otra sino la huella dejada por la dolorosa percepción de la falta de pene en la mujer. la castración del Otro. freudiana ahora y más adelante lacaniana. ligado a la experiencia de la castración. ¿de cuál castración? ¿La del sujeto psicótico? No. La 16gica de la experiencia de la castraci6n De aquí en m8s tengamos presentes los dos primeros de los cuatro tiempos durante loa cuales se desarrolla la experiencia de la castración. lo que constituye un peligro para el yo es el resurgimiento inminente . ante todo.de la experiencia dolorosa de la castración. Pero ¿que es lo que puede constituir un peligro en una representación psíquica o en una idea inconsciente? La representación que amenaza al yo es intolerable porque recae sobre un fragmento de realidad demasiado investido. la de la madre. lo doloroso de la experiencia de la castración fue constatar y percibir en el cuerpo femenino la ausencia del pene que se suponía la madre poseía. cada una de ellas dependiente de una forma específica de fracaso de la función defensiva del yo.b a j o la forma de una idea inconsciente.

En suma. objeto de su deseo. Lacan identifica este a priori mítico con el juicio primordial de atribucidn. El segundo tiempo es aquel en el cual tiene lugar el hecho fundamental de la experiencia de castración. debida a dos factores: la comprobación irrevocable de la falta del pene en la madre y la sumisión a la ley del padre que prohik el incesto (ambos factores se condensan en un juicio de existencip). el de una afirmación universal y el de la existencia particular de una falta. El primero es la condición de posibilidad del segundo. a la existencia de una falta de pene en una mujer. que no tiene pene. y es contra dicha representación contra la cual se defiende el . Lo que F'reud denomina "representación intolerable" es la inscripción en el inconsciente de la experiencia de la castración. esta crisis que hubo de atravesar fue fecunda y estmcturante ya que lleg6 a ser capaz de asumir su falta y de producir su propio límite. El desenlace de la experiencia de la castración se suelda con una renuncia que agrava m4s aun el dolor del niiio. para ser m4s exactos. Ya comprendió que su pene estaba amenazado al haber constatado la falta en la madre y al haber internalizado la prohibición del padre. para salvar el propio sexo. Existe al menos una persona. a partir de su propio cuerpo. ahora el niño se decide a perder a la madre. A la ilwidn de la universalidad del pene (juicio de atribución) le sucede la cuida dolorosa de dicha ilusión. es decir de atribución universal del pene. La huella inscrita en el inconsciente de este acontecimiento perceptivo tiene el valor de un juicio referido a la erristenciu de la castración o. Por cierto.cado al concepto de castración. mi madre. supone que todos los seres humanos. poseen un pene. y su madre en particular. pero su yo no quiere saber m4s nada de esta experiencia. El tiempo inaugural es un tiempo mítico en el cual el nifio. el peligro contra el cual se defiende el yo es la representación en el inconsciente de una experiencia que comporta dos momentos. a saber. la percepción de la falta de pene. El juicio de existencia que da testimonio de una ausencia particular es el correlato del juicio de atribución que da testimonio de una presencia universal.

la defensa. 175-176. pero esta se halla inseparablemente unida a un trozo de la realidad [de la castraciónl. .yo. consistente en que el yo rechaza (verwirfr) la representación intolerable juntamente con su afecto y se conduce corno si la representación no hubiese jamás llegado a 81. de la realidad." Como queda expuesto. luego de haber recordado por que la representación de la castración es dolorosa. y por otra sobre la dolorosa percepción visual de su ausencia. confirmada por la prohibición paterna."2 Y agrega más adelante: ". en ocasiones de un modo psicótico (forclusión). Madrid. total o parcialmente. :Lap nevropsicosúr de defensa. Ya veremos que a diferencia de Freud. el yo se desliga tambien. En las neurosis -histéria. sino sobre los dos tiempos del complejo de castración: por una parte sobre la creencia en la presencia de un pene universal. el modo de defensa psicótico consiste. radical y violenta: "Pero hay aún -escribe Freudotra forma de la defensa mucho mtís energica y eficaz. págs. más flexible siempre que en las psicosis. Lacan hace recaer la forclusión ya no exclusivamente sobre la mera inscripción de la castración en el inconsciente.. se organiza reemplazando la representación insoportable por otra representación más aceptable para el yo. En cambio en las psicosis la defensa consiste en una acción bien determinada.. y en especial aquel m8s específico de la defensa psicótica. fobia u obsesión-. tomo 1. S . Obras wmpletas. entonces. Biblioteca Nueva. 1973. veamos cuáles son los distintos medios de defensa empleados por el yo para protegerse de ella. Rechazo de la representación intolerable Ahora. el yo se separa de la representación intolerable. y al desligarse de ella. el fracaso de este mecanismo de sustitución dartí lugar a los síntomas típicamente neuróticos. no en un debilitaviento de la representación intolerable como en las neuFreud.

U.rosis. p. pág.: La naisauiee de la psychanaiyse. tamo iü. exacto decir -escribe Freud en 1911. Bibliotec a Nueva. pues ahora vemos más bien que lo interiormente reprimido [abolido]retorna desde el exterior". 100. Obms co&tos. Obras Completos. Madrid. P. S. rechaza aquello que la huella evoca. Entonces.' Freud endurece notoriamente su posición teórica: La representación no es ya rechazada. la concepción freudiana de la defensa psicótica comprendida en un primer momento como una expulsión de la representación. IHay vmi6n eaatellana: Los orfgenes del p s i m á i i s i s . Madrid. por lo tanto. el yo expulsa la r e presentación. Ahora se trata de una acción aun más bmtal que consiste en la abolición pura y sihple del peligro de la representación. a saber el deseo sexual hacia la madre. 1623. en esta misma bpoca. al rechazar la huella. 1979. tomo ii. S. T a l actitud no suponía juicio alguno sobre Reud. sino literalmente suprimida del interior. la abolición de la representación peligrosa es tan radical que uno se puede preguntar si la experiencia de la castración estuvo inscrita alguna vez en el inconsciente e incluso si fue vivida alguna vez. 1973. tambibn rechaza el contenido afectivo de la representación.1 4 h d .: Observaciones psicmnailticlis sobre un caso de pomnoia autobiogrpaficamente descrito (como 'Schreberi). sino en una separación radieal y definitiva del yo y de la representación.que la sensación interiormente reprimida es proyectada al exterior..F. .3 Abolición de la representación intolerable Ahora bien. y con ella el fragmento de la experiencia de la castración que le estaba unido. al rechazar la representación. se va modificando de modo progresivo. Es decir que el yo. Freud emplea el termino proyección para designar esta operación de rechazo que acabamos de desarrollar. Y N o era. En consecuencia. pero tiene por precio el hundimiento de la persona en un estado grave de confusión alucinatoria. La defensa en las psicosis es más expeditiva que en las neurosis. Subrayamos que. Biblioteui Nueva.

no fue alcanzado jamás por esta experiencia cmcial y decisiva.: H i s b M de UM neumsk infantil ínrso del -Hombre de los l o b 7 . Biblioteca Nueva. en el rechazo de lo único que la hace existir en el inconsciente. ya que el peligro que se echó por la puerta vuelve obstinadamente por la ventana. o pensamos en la abolición de la huella de una castración que. Qsta retomartí de modo inevitable desde el exterior hacia el yo. S.t e s i s de la abolición forclusiva. 1973. pero equivalia a hacerla @a castración] inexistenten. y traertí así aparejados trastornos típicamente psieóticos. Como si estuvi6ramos en la alternativa entre dos tesis: O bien -tesis del rechazo forclusivo. es decir. o bien .la forclusión consiste en la expulsión de la representación inconsciente de la castración fuera del yo. El niilo juega en un jardín al lado de su niñera. Obms completas. un borramiento a tal punto total de dicha representación que se podría concluir la inexistencia pura y simple de la experiencia de la castración. Estaba tallando la corteza de un nogal con su navajita. tomo 1 1 . Tomemos el celebre ejemplo del Hombre de los lobos y m8s específicamente el del acontecimiento de una alucinación acaecida en su infancia. En suma. Y de Freud. Retorno de i a representaci6n intolerable Consista la defensa psicótica en un energico rechazo o en una pura y simple abolición.. Madrid. paradójicamente. ya sea que la representación haya sido rechazada o abolida.6 La abolición es una acción t a n neta y tan definida que tenemos derecho a pensar que el sujeto psieótico no conoce el dolor de la castración.su existencia [de la castración]. podemos resumir estas dos proposiciones a de la siguiente manera: o pensamos en el rechazo de l huella de una castraci6n que existió.la defensa no es un rechazo sino una supresión tan violenta. es siempre fatalmente una defensa inapropiada y mórbida. En efecto. . de hecho jamhs existió.

la huella de la castración fue rechazada del inconsciente.. Ciertamente. obsewa con "temble sobresalto" que se habia cortado el dedo meñique de la mano. de tal manera que sólo permanecía sujeto por la piel. la imagen súbita y alucinada del dedo mefiique cortado. un síntoma neurótico es un retorno de la misma naturaleza simbólica que la representación reprimida. pero las modalidades neuróticas y psicóticas de este retorno son muy diferentes. en la psicosis lo rechazado y lo que retorna son profundamente heterogBneos. se desploma en el banco mds próximo. El retorno psicótico. el retorno de la representación continúa siendo una representación que sigue formando parte del yo. y la defensa psicótica operada por rechazo o abolición. puesto que Bsta retorna inevitablemente. 1988. Cuando finalmente se tranquiliza. . Bsta no logra alejar de modo duradero el peligro de una castración cuya huella es reactivada. pág. Mientras que en la neurosis lo reprimido y su retorno san ambos de naturaleza simbólica. Diferencia entre la represidn neutdtica y el rechazo psicdtico.pronto. es algo totalmente distinto que la representación rechazada. en cambio. y está igualmente integrado al yo que aquBlla. Ambas fracasan en su tentativa de oponerse a la representación intolerable de la castraci6n.6 'que no tenía en 6 Freud considera que este episodio alucinatorio es testimonio del fracaso de la defensa psicótica. no sólo no tiene ninguna de las 6 Eld. O Observemos aquí una diferencia fundamental entre la defensa neurótica operada por represión. w r ejemplo. mira su dedo. Curiosamente no siente dolor alguno en ese momento pero sí un miedo temble. pero retorna bajo la forma de una alucinación. En el caso de la represión. y ve 1 herida alguna". La representación que habia sido rechazada vuelve desde el exterior y se transforma ahora en algo alucinado (imagen alucinada del dedo meñique cortado). Súbitamente afectado de mutismo e incapaz de volver a mirarse el dedo.

el Uno de la existencia y la falta de sí misma.define la tnada edípica. siendo que el tercer elemento. Tenemos. Pero trdtese de una u otra de estas perspectivas. pero fundamentalmente se elabora a partir de la distinción tripartita que ya establecimos entre el mito de atribución universal del pene a todos los humanos (Todo universal). sólo es afectado de modo indirec- . mientras que en la psicosis lo rechazado y el retorno de lo rechazado son heterogeneos. o bien sobre el Uno de la existencia. El concepto de forclusión en Lacan La posición teórica de Lacan respecto de la forclusión vana según los textos y las Bpocas. la falta. nos manejaremos siempre con un tnpode básico . madre. hijo. tres elementos: el Todo universal. padre. Esta tnada del Todo de una ilusión. entonces. el Uno y la falta-. y el hecho de la falta en sí misma. y al mismo tiempo según una perspectiva y una terminologia cldsicamente edípicas.propiedades simbólicas de una representación. La primera perspectiva define la dimensión simb6lica. sobre el cual actuard la forclusión. el descubrimiento que hace el niao de que aiste al menos una persona castrada -la m a d r e que es una excepción a la universalidad del mito (el Uno de la existencia). constituye una matriz que será considerada por Lacan según una perspectiva y una terminología lógicas. del Uno de una excepción y de la falta. en tanto que la segunda -la cual le es impecablemente superponible. sino que ademds es aprehendida por el yo sin afecto alguno y percibida con la nitidez de una realidad innegable que sena extrana a 61. la operación forclusiva recaer6 o bien sobre el Todo. Como ya veremos.e 1 Todo. Podemos concluir entonces con la siguiente fórmula: en la neurosis lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog6neos.

vivida en nuestra infancia y renovada sin cesar a lo largo de la vida. Para condensar en una fórmula el movimiento de la vida simbólica diríamos: lo simbólico es la perpetua emergencia de una existencia que. abre una falta en el Todo. sea sobre el Uno. Por cierto. primero fue preciso reconocer. la falta por la que está afectada nuestra realidad. positivamente. a lo largo de sus textos.to. de ser capaces de hacer erlstir un significante en respuesta a las exigencias de la realidad. . sea sobre su común articulación. el de la representación intolerable (que equivale al Uno de la tríada lacaniana). Y para que esto fuera posible. afirma un nacimiento. el Uno y la falta. las palabras de nuestra fórmula son abstractas. es decir. El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva lógica Articulación del !lbdo y del Uno En efecto. mientras que Lacan. harh recaer la forclusión sea sobre el lb do. que surge y se renueva sobre el fondo de un Todo afectado de incompletud. a saber. siempre foealizó la forelusión en un Único elemento. la dimensión denominada por Lacan dimensión simbólica comprende tres componentes esenciales: el Todo. a diferencia de Lacan. pero la lógica de lo simbólico que describen corresponde con exactitud a la lógica de esa experiencia dolorosa -la castración. cabe observar que Freud. siempre cambiante. Tres componentes permanentemente articulados en una dinámica propia al orden simbólico: el Uno de una existencia puntual. no sin dolor. Antes de seguir. que 9610 logramos afirmar nuestra identidad de sujeto en el momento de fundar un acto. y negativamente.

para luego resurgir violentamente en lo real. podemos situar mejor en qu6 consiste la operación froclusiva. es decir. se quedó sin voz y entonces la palabra que no lleg6 a la luz de lo simbólico se transformó en la realidad de una imagen alucinada. aterrado. entendemos que postula la eventualidad de una forclusión del primer tiempo de la castración. El niño. ?o que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simbólico aparece en lo real". que hubiera debido ser dicha por el niiío. Es cierto.~Así. Lo nuevo debía llegar pero no vino. si volvemos al episodio alucinatorio del Hombre de los lobos. la forclusión. una ausencia absoluta de la cre- . sofocada. rompe brutalmente la articulación entre el Todo y la emergencia siempre recomenzada del Uno nuevo. en algunos textos. El Uno de la existencia simb6lica que no lleg6 allí donde se lo esperaba. transformado en un hecho real. o entre el juicio de afirmación y el juicio de existencia.Ahora que aclaramos lo anterior. Mientras que el mecanismo de la represión respeta totalmente la coherencia y la fluidez del movimiento simbólico. Pero ¿podemos precisar con mAs exactitud el punto de impacto de la operación forclusiva? ¿Cual es el elemento forcluido? La posición de Lacan a este resspecto no nos parece estar siempre definida. A veces. ahora aparece en otro lado. iqu6 sucede con ello? Precisamente. al cual definimos diciendo que era el mito del pene universal. Cuando Lacan sostiene la hipótesis de la forclusión de la Bejahwlgprimria. en cambio. masivo y sin llamado. sobre todo en los primeros (1954. Entonces. la forclusión consiste en la no-llegada de una existencia esperada. la forclusión corresponde a la abolición pura y simple de este Todo previo que Lacan designa Bejahung primaria o juicio de atribución primordial. Es decir que la existencia nueva que lo simbólico hubiera debido actualizar (un síntoma o un lapsus. la forclusidn corM el lazo entre el Todo y el Uno. reconoceremos en el mutismo del niiío petrificado por su alucinación el signo más revelador del retorno en lo real de una palabra que hubiera debido existir. por ejemplo) queda literalmente abolida. súbito. es decir. Así.

del Uno del significante del Nombre-&¿-Padre. Puesto que la Bejahung constituye el suelo mismo en el cual arraiga la experiencia de la castración. queda excluido que perciba su ausencia en la madre. ests. y de la falta representada por el deseo & . Al no haber sido vivida por el niño la ilusión de la omnipresencia del pene. en otros textos. que se irtí convirtiendo progresivamente en su posición definitiva. futuro psicótico. leemos que la forclusión ". esta concepción de la forclusi6n operando fundamentalmente sobre un significante será desarrollada por Lacan a la luz del mito edípico.encia en la universalidad del pene.. no hubiera tenido siquiera la posibilidad de vivir la ilusión primera del mito de un pene atribuido a todos. El concepto lacaniano de forclusión según la perspectiva edípica Nuestra tríada simb6lica del Todo. A la inversa.en la pagina 97. sino sobre un significante. en general m8s tardíos (a partir de 1955-1956). Precisamente. según la cual la forclusión no recae sobre el Todo. por ejemplo. se articula corno la ausencia del juicio de atribución". Transcribimos a continuación dos pasajes en los cuales Lacan sostiene que la forclusión es forclusión de la Bejahung.. en la pagina 539. del Uno y de la falta pasa a ser ahora la figura ternaria del Todo de la madre todopoderosa. escrito que para el Hombre de los lobos no hubo Bejahung. En los Escritos 11. Lacan adoptará una posición te6rica diferente. Como si el niño. Y tambien en el Seminario 1. su forclusión significa que el niiío ni siquiera tuvo que enfrentarse al dilema de atravesar esta experiencia o de retroceder ante ella.

no es el equivalente del nombre patronímico de un padre particular. todos son. ejemplos de signifieantes del Nombre-del-Padre. aun cuando los . integr6 en sí la prohibición. Para comprender el sentido de esta expresión. sino cualquier expresión significante que venga a ocupar el lugar de la metáfora del deseo del nifio o del deseo de la madre. metáfora del deseo del niño atravesado por el deseo de la madre. un gesto. debemos admitir primero una serie de premisas: El Nombre-del-Padre. sino que designa la función paterna tal y como es internalizada y asumida por el nifio mismo. y llega entonces a ser capaz de fundar un acto o de instituir su propio limite. El Nombre-del-Padre. una palabra.lo d r e . en tanto que mujer deseante. Por lo tanto. El Nombre-del-Padre no designa algo objetivo. inevitablemente. Claro est4 que la persona misma del padre real está igualmente atravesada por la ley simbólica del Padre. entendido como expresión del deseo de la madre o del deseo del nifio. que represente la instancia tercera. produciUa por la madre o producida por el nifio. nombrable de una vez y para siempre. Un síntoma. es llamado por Lacan metAfora paterna. si queremos ubicar el significante del Nombre-del-Padre. siendo cada uno de ellos una expresión singular del deseo. pero con la dificultad suplementaria de tener que regular su conducta cotidiana de padre de acuerdo con una ley que. una decisión e incluso una acción. es decir. Aclaremos que el lugar del Nombre-del-Padre es siempre Uno. Ya desde ahora. "forclusión del Nombre-del-Padre". de la ley de prohibición del incesto. sino toda expresión simbólica. situable. en tanto sujeto deseante. expresión de origen religioso. o en la manera en que un nifio. debemos indagar primero en la manera en que se sitúa una madre. lo excede. paterna. podemos adelantar que la forclusión se ejercer& exclusivamente sobre el significante del Nombre-del-Padre. en su diversidad. respecto de la ley simbólica de la prohibición. Volvamos a subrayar que el Nombre-del-Padre no es sencillamente el lugar simbólico que puede o no ocupar la persona de un padre.

S610 hay significantes del Nombre-del-Padre en una sucesión infinita de respuestas 'llegadas a la luz de lo simbólico". justamente. Ahora bien. para que haya carencia de un significante allí donde debía haber una emergencia del mismo. o instituya un limite. En suma. Pero. de un semejante exterior al sujeto. Para que se desencadene la forclusión. la forclusión consiste. la forelusión es la no-llegada del significante del Nombre-del-Padre en el lugar y en el momento en que estaba llamado a advenir. Un-padre. es decir. es decir una persona 'situada en .elementos que lo ocupen circunstancialmente sean múltiples e innumerables. Esto permite comprender por que no puede haber acción forelusiva sin la condición de un llamado que la desencadene. según Lacan. La persona que llama a la emergencia del Nombre-del-Padre en el futuro psicótico es. localizar el origen del Ilamado equivale a indagar el contexto en el cual se ha iniciado el proceso de la psicosis. para que la operación de forclusión se veriñque. En consecuencia.y un semejante amado u odiado apasionadamente. Para un psicoanalista. es necesaria previamente la incitación de un llamado. en la suspensión de toda respuesta a la solicitación dirigida a un sujeto de que produzca un mensaje.es el siguiente hecho: el significante del Nombre-del-Padre ea la respuesta siempre renovada a un llamado proveniente de un otro. es necesaria la incitación d e un llamado Pero lo que defme de modo fundamental al Nombredel-Padre -y esto es decisivo para comprender el sentido del concepto lacaniano de forclusión. ¿de dónde viene este llamado? La forclusión es lo no-respuesta a un mensaje o a una demanda que proviene de una persona en posición tercera respecto de la relación dual e imaginaria entre el sujeto -futuro psicótico. funde un acto.

del tiempo y que. para la muchacha enamorada en el encuentro del padre del muchachon. relativamente menos investidos por el sujeto que el partemire de la pareja imaginaria. Por ejemplo. el llamado estará encarnado '. es decir.posición tercera en cualquier relación que tenga por base la pareja imaginaria yo-objeto". Distinguiremos de modo esquemático dos 6rdenes de consecuencias provocadas por la forclusión del sienificante del Nombre-del-Padre: des6rdenes en lo simbólico y desórdenes en lo imaginario.. todos ellos son personajes laterales. esiá cargada con una intensa tensi6n afectiva. Si se verifica la operaci6n forclusi6n. en apariencia bastante secundários. anterior al advenimiento del acontecimiento forclu- . juegan sin saberlo el rol principal en el desencadenamiento de un episodio psic6tico. pareja que. Esposo. perturban las representaciones relativas a su filiaci6n. con frecuencia. fundamentalmente. si el Nombre-del-Padre no surge alli donde se lo esperaba. Todas estas reorganizaciones son inducidas por la vacante creada en lo simbólico y que Lacan denomina "agujero abierto en el campo del significante". * * * Las dos consecuencias de i a forclusión del Nombre-del-Pak co-encias Para concluir. abordemos ahora los efectos producidos por la forclusión. le suceden en el paciente psieótico una serie de reorganizaciones de elementos simbólicos que trastornan las referencias habituales del espacio. para la penitente que confiesa su falta en la persona de su confesor. Estos distintos personajes -Un-padre-. para la mujer que acaba de dar a luz en la figura de su esposo. confesor o padre. En torno a este agujero se va a alzar la edificaci6n de una nueva realidad que viene a reemplazar a la realidad perdida..

págs. relación cargada con una extrema agresividad erotizada. hasta la destrucción mortífera del semejante. sino porque. haciendo referencia al titulo de un articulo de F'reud. compacta porque es tan sólo tensión psíquica exacerbada y. Tengo la certeza. . sino del hecho de que esta realidad me concierne.sivo. mi 'certezaw psicótica reside en la convicción absoluta y espontánea de que esa realidad es mi realidad. Por lo tanto. Se trata de una realidad masiva por invasiva. este caso se trata. según Lacan. Así. y yo su único agente. op. Reeisemos aquí que el problema de la producción por forclusión de una nueva realidad fue extensamente desarrollado en nuestro articulo ya citado: 'La forclusion locale: contribution A la th6orie lacanienne de la forclusionn. de una ' Enieaycrrrde h. Lacan. La otra consecuencia provocada por la forclusión. de orden imaginario. Entendámonos. no del cartícter auténtico de tal o cual realidad. pagina 524). verdadera y cierta no porque corresponda a una realidad tangible y verificable por medio de la prueba fAct i a . en el Umite.7 Ya hemos reconocido en el ejemplo del episodio alucinatorio del Hombre de los lobos los rasgos sobresalientes de esta nueva realidad. En. enigmatiea por ser insensata (ausencia de significación ftílica). enquistada por estar aislada de los demtís acontecimientos. puede resumirse en una cristalización de la relación imaginaria del yo psicótico con un otro elegido. Escritos 11. c i t . lo mas importante.indiscutiblemente. esta realidad precisa se dirige a mí solo. . ' L a perdida de la realidad en la neurosis y en la psicosisn. sostiene que el problema fundamental en el proceso de una psicosis no es tanto el de la perdida de la realidad cuanto el del mecanismo de formación de la nueva realidad que nene a sustituirla (d. indiscutiblemente verdadera y cierta para el sujeto. 107-132. sino el hecho de que sea mía. lo que es indiscutible no es la realidad en sí. que puede llegar basta la desaparición de la imagen especular y.

.regresión del psicótico al estadio del espejo.) .. '. por cuanto la relación con el otro especular se reduce allí a su filo mortal."(Escritos. 550. pág.

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Freud y de J.Fragmentos de las obras de S. Lacan sobre la forclusión Selección bibliográfica sobre la forclusión .

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en tanto que la otra estaba dispuesta a admitirla. como oposición (1907). cosa que ella niega. consol6ndose con la femineidad como compensación.Fragmentos de las obras de S. una de las cuales rechazaba la castración. Sucumbe a la represión y reaparece bajo la siguiente forma: se dice afuera que ella tiene tal deseo.[11 Des actitudes psíquicas diferentes: la represión. pueden coexistir Al final coexistían en él [el Hombre de los lobos1 dos comentes antitéticas. Y . ¿Qué sucedió en esta especie de represión y de retorno caracten'sticos de la paranoia? Una idea . retorna como una realidad percibida contra la cual puede ahora ejercerse nuevamente la represi6n. Freud y de J. la aceptación y el rechazo de la castración.nacida en el interior ha sido proyectada al exterior. Lacan sobre la forclusión Freud La forclusión (aqufproyección) es la expulsión de una idea sexual que mtorna bajo la forma de unapercepción delimnte (demplo de la pamnoia) En una mujer surge el deseo del comercio con el hombre.e l contenido del deseo.

lo rechazado (fonliuibn) y el retorno de lo rechazado son heterogknew (psicoris) Lo que cae bajo la acción de la represión retorna. En cambio. lo que cae bajo la acción de la Verwerfung tiene un destino totalmente diferenteJ41 . que se había limitado a rechazar la castración sin emitir juicio alguno sobre su realidad.[31 Lo reprimido y el retorno de lo reprimido son homog4neos (neurosis).. la más antigua y profunda..tambidn la tercera.).[21 Rechazar la castracibn no significa expulsarla al exterior. Tal actitud no suponía juicio alguno sobre su existencia [de la castración]. Lo reprimido siempre esta ahí y se expresa de modo perfectamente articulado en los síntomas (. pero equivalía a hacerla inexistente (1987). pues la represión y el retomo de lo reprimido no son sino el derecho y el reves de una misma cosa. podfa ser activada todavía (1918). sino tratarla como si no existiem Al decir que la rechazó [la castración1 nos referimos a que no quiso saber nada de ella en el sentido de la represión.

todo lo rehusado en el orden simbólico.) el sujeto no querrá .. (.se opone a la Bejahung primaria y constituye como tal lo que es expulsado. pues. reaparece en lo real.. lo que el sujeto ha cercenado (verworfen) C.. Porque (.(m La cdwtración no simbolizada. una vez mtis. C.) de la abertura al ser no volverA a encontrarse en su historia.. en el sentido de la Verwerfung [forclusiónl.saber nada de ello en el sentido de in represión: Pues para que hubiese efectivamente de conocer algo de ello en ese sentido. si se designa con ese nombre el lugar donde lo reprimido viene a reaparecer. Lacan traduce aquf %rwor/enmpor Ucereenadom y no por ~orcliui6nw Pero ¿que sucede pues con lo que no es dejado ser en esa Bejahung? Freud nos lo ha dicho previamente.La forclusión es forclwión del juicio de atribución El proceso de que se trata aquí bajo el nombre de Verwertung C. sería necesario que eso saliese de alguna manera a la luz de la simbolización primordial..) es exaciamente lo que.. no lkgada a la luz de lo simb6lieq m p a n c e en lo real. es decir de la Bejahung que Freud establece como el proceso primario en que el juicio atributivo toma su raiz.) La Verwerfung.) Que [el Hombre de los lobos1 haya rechazado todo ac- .. ha salido al paso de toda manifestación del orden simb6lic0... en lo real . Pero. ¿que sucede con ello? Lo que sucede con ello pueden ustedes verlo: lo que no ha llegado a la luz de lo simb6lim aparece en lo real.[6l * La ca8tracidn rechazada de lo ~imbólico reaparece en otro lado.

) tiene un vínculo muy estrecho con el hecho de haber tenido en la infancia una breve alucinaci6n. es necesario que el Nombre-del-Padre.) es llamado el Nombre-del-Padre.[81 Es en un accidente de este registro [simbóliwl y de lo que en 61 se cumple. puede oues responder en el Otro un miro v s i m ~ l aeuiek: e el cuai oor la Grencia del efeeto rn~taf6tko p&voc& un-agujeroc+ mespondiente en el lugar de la significaci6n fAlica. y en el fracaso de la metáfora paterna. verworfen.) al registro de la funci6n simbólica..[lOl . donde designamos el defeeto que da a la psicosis su condición esencial..[71 La fomlusión es fomlusión del signifieante del Nombre-del-Padre La Verwerfung ser6 pues considerada por nosotros como preclusión Iforclusiónl del significante.[91 No puede haber fomlusión sin la incitación de un llamado que la preceda y la desencadene Para que la psicosis se desencadene. precluido [forcluidol.. a saber la preclusi6n [forclusiónl del Nombre-del-Padre en el lugar del Otm. sea llamado allí en oposici6n simbólica al sujeto. C. es decir sin haber llegado nunca al lugar del Otro.ceso a la castración (.... En el punto donde L...

372. y Jung. Argentina. pág.. 1973. 1984. Argentina. Siglo XXI. Barcelona. 24-25. [81 "De una cuesti6n preliminar a todo tratamiento posible de la psicosisn. 558. 86. pág. i21 Historia de una neurosis infantil (caso del Hombn de los lobos). 1975. [31 Ibid.: Correspondance (19051914). en Escritos II. Paidós. [91 Ibtd. S. cit. 2 4 . [61 Tbfd.. . págs.pÁgs. op. 556. Madrid. 1975. tomo 1. 171 El Seminarw 3. pág. tomo 1 1 . de. Gallimard. [41 E l Seminarw 3. G. Las ~sicosis..Referencias de los fragmentos citados [11 Freud. Laspsicosis. [51 "Respuesta a l comentario de Jean Hyppolite sobre le 'vemeinung' de h u d " . pág.. Sie10XXI. 640. 3 6 3 5 3 . en Escritos I. Biblioteca Nueva. pág. C. [lo1 Ibíd. Obms completas. 1987. pág. 1975.

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Zweig OSCAR MASOTTA Lecciones de introducción ulpsieoánalisis - . real: el sufrimiento JUAN DAVID NASIO El magníjo niño del psicoanálisis MAUD MANNONIEl síntoma y el saber MARIO FRANCIONI Psicoanálisis. lingütkíicay epistenologh en Jacques Lacan SERGE LECLAIREUn encantamiento que se rompe SARAH KOFMAN El enigma de la mujer FREUD ZWEIG Correspondencia Freud .(viene de la pdgina 4 ) JOEL DOR Introducción a la lectura de Lacan FRANCOIS PERRIER Viajes extraordimrios por translacanin STUART SCHNEIDERMAN Lacan: la muerte de un héroe intelectúal OCTAVE MANNONI Y OTROS La criszi de la adolescencia DENIS VASSE Elpeso de 1.

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