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TALLER DE ESTUDIOS SOCIALES Y POLITICOS

“ANTENOR ORREGO”
EL ANALISIS DE HAYA DE LA TORRE SOBRE EL NAZISMO Y LA
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Por: Nelson Vásquez Juárez*

La Segunda Guerra Mundial fue el acontecimiento más importante del


siglo XX. Su resultado configuro el mundo internacional prácticamente hasta
nuestros días. Estados Unidos fue el gran ganador de la contienda, su territorio
no sufrió las consecuencias del conflicto, como si lo sufrió Inglaterra, la
entonces Unión Soviética, Alemania y Japón y su influencia creció en todo el
mundo.

Víctor Raúl Haya de la Torre era un atento observador de la política


mundial, sus artículos sobre los distintos acontecimientos internacionales son
prueba de ello, sin embargo, hay pocos estudios que hayan resaltado la
agudeza de Haya de la Torre en este campo.

En el presente trabajo vamos a reseñar las opiniones de Haya de la


Torre sobre el nazismo y la segunda guerra mundial.

El Antimperialismo y el APRA

En su obra auroral “El antimperialismo y el Apra” al analizar a los


imperialismos Haya señala que “constantemente se oye hablar de las
posibilidades de una guerra imperialista entre Estados Unidos e Inglaterra o
entre Estados Unidos y el Japón.” Y agrega que “Indoamérica debe siempre
tener presente la posibilidad de una conflagración imperialista en la que, sin
duda alguna, los Estados Unidos tendrán que jugar algún papel
trascendente.”(1) Asimismo, Víctor Raúl opinaba que “nosotros los
indoamericanos no debemos olvidar que en esa rivalidad yanqui-japonesa y en
el llamado problema del Pacífico, se juegan nuestras destinos. Sólo una política
sabia, realista, previsora, conjunta, ‘continental’ de nuestra parte podría
salvarnos en tal caso.”(2) Agrega que “la guerra entre los Estados Unidos y
alguna otra potencia imperialista o entre los Estados Unidos y varias potencias,
o entre los Estados Unidos y toda Europa –como, no por simple alarde
profético sin duda, sino por deducciones de orden económico, lo predecía
Edison hace pocos meses-, no ha de ser un acontecimiento que pueda
sorprendernos…Más aún, dentro del sistema de relación económico-política de
los Estados imperialistas la guerra es inevitable.” (3)

Para Haya de la Torre el conflicto entre Japón y Estados Unidos


desembocaría en una guerra, como de hecho así ocurrió. También opinaba que
habría una guerra en Europa, esto lo afirmó en 1928, fecha en que escribió “El
antiimperialismo y el APRA”, es decir, diez años antes del inicio de la Segunda
Guerra Mundial.

1
Asimismo, previsoriamente Haya decía que “no debemos olvidar que al
producirse una guerra entre Estados Unidos y cualquier otra potencia rival, la
presión imperialista sobre los gobiernos de nuestros países sería muy aguda.
Se trataría de envolvernos en el conflicto para aprovechar nuestra sangre y
nuestros recursos.”(4) Recordemos que al entrar Estados Unidos en guerra
contra Japón y Alemania la mayoría de países latinoamericanos apoyo la causa
norteamericana y nuestros países aportaron sus importantes recursos
naturales. Además, en el Perú los ciudadanos japoneses fueron deportados a
Estados Unidos. Víctor Raúl aseveraba con certeza que “al estallar la próxima
guerra imperialista en que los Estados Unidos tomarán parte, correríamos
grave riesgo, si una política previsora no resguardara la soberanía de nuestros
pueblos.” (5)

Por otro lado, Víctor Raúl acertó cuando afirmó que “como en la gran
guerra de 1914-1918, los adversarios colosales pretenderán sumar a la
contienda a todos los países que les están sometidos.” (6) En la segunda
guerra mundial Alemania tuvo aliados a varios países europeos: Rumania,
Italia, Bulgaria, Hungría. Al lado de los aliados: Estados Unidos, Rusia e
Inglaterra estuvieron también Canadá, Australia. En el Asia Estados Unidos,
Inglaterra y otros países europeos hicieron la guerra contra el imperio japones.
La conflagración abarcó todo el mundo. (7)

Es de resaltar también la agudeza de Haya de la Torre al opinar sobre la


forma en que se podría desarrollar la guerra entre los imperialismo, al afirmar
que “LA LUCHA ENTRE DOS POTENCIAS IMPERIALISTAS RIVALES, ES
LÓGICAMENTE UNA GUERRA SIN CUARTEL.”(8) Efectivamente, la guerra
de los aliados contra Alemania fue sin cuartel, igual fue el frente contra el
imperio japonés, la destrucción de la entonces Unión Soviética por parte de la
Alemania Nazi fue muy grande: ciudades arrasadas, destrucción de su
industria, miles de muertos. Igualmente, Alemania fue bombardea por los
aliados SIN CUARTEL prácticamente fue un país arrasado y en el caso del
Japón sufrió el atroz bombardeo de dos bombas atómicas. Y el creador del
aprismo también señala que, sin embargo, “la guerra entre una potencia
imperialista contra otra que le está económicamente sometida, tiene otro
carácter e impone diversas tácticas.”(9) La diferencia esta en que el capital
emigra, pero no los trabajadores, “el capital que emigra va a ser aumentado por
los trabajadores nativos que trabajan por mínimas exigencias. Si esos
trabajadores se insurreccionan, toman parte en un levantamiento nacional
antiimperialista y los ejércitos del país dominante van despiadadamente a
exterminarlos, arrasarían rápidamente con sus propios trabajadores y con sus
propios instrumentos de trabajo. (…) Esto explica también que prefieran
corromper a reprimir. Por eso hallan mejor azuzar todas las rencillas interiores,
siguiendo la habilísima táctica del divide et impera.”(10)

2
EX COMBATIENTES Y DESOCUPADOS

Este libro fue publicado el año 1936 en Santiago de Chile y en el hay un


interesante artículo titulado “¿Qué quieren los nazis?, fechado en Munich mayo
de 1931, en el cual Haya de la Torre hace lucidas apreciaciones sobre el
significado del movimiento nazi, las causas de su surgimiento y su futuro.

Víctor Raúl señala que “hoy, doce años después de fundado, el partido
nazi es una fuerza creciente que marcha con banderas desplegadas hacia el
poder.”(11) Agrega que “este es un hecho real, histórico, trascendente, que
merece analizarse”(12), incluso asevera que “la próxima revolución alemana
será nazi, es decir, más bien de tipo fascista. A ella se suman ya grandes
falanges de juventud y, lo que es más importante, de juventud obrera.”(13) Y
pasa explicar porque habiendo condiciones objetivas en Alemania el entonces
Partido Comunista no iba lograr la revolución.

Haya señala que “es necesario tener en cuenta que el avance del
movimiento hitlerista no ha sido estimado en sus grandes alcances y
proyecciones por aquellas fuerzas políticas que serán arrolladas cuando el
nazismo llegue al poder. Sólo los judíos parecen haber tenido clara intuición del
peligro.”(14) Y agrega que en Alemania faltaban “líderes comunistas capaces
de comprender la situación, dirigir un movimiento y llevarlo al triunfo. Alemania
como todos los países de Europa, carece de grandes líderes
bolcheviques.”(15) Precisa que su interpretación no es individualista “porque
nadie pone en duda que el élan revolucionario existe en este país. Las
condiciones de la realidad social y económica alemana son favorables para una
revolución. El espíritu de las masas obreras está listo para insurgir. Su rebeldía
está exacerbada por la opresión y la falta de trabajo. Justamente por eso,
porque la situación es claramente propicia para una insurrección, se puede
señalar concretamente a la falta de líderes, a la ausencia de jefes, a la
deficiencia de acertadas tácticas directoras, como causas inmediatas de la
situación actual.”(16) En cambio, dice Haya de la Torre, “el nazismo tiene un
líderes y un comando vigoroso, fascinante, que sabe a dónde va. Ni los
comunistas ni los socialistas han podido hasta hoy oponer un hombre con
grandes condiciones frente al empuje nazi. Mientras Hitler avanza, los jefes de
la izquierda vacilan, se pelean, y muestran toda su incapacidad conductora. El
resultado es previsible: las masas se echan en brazos de Hitler.”(17)

Apreciamos claramente que Haya percibió en toda su magnitud el


antisemismo radical del nazismo por eso dice “SOLO LOS JUDÍOS PARECEN
HABER TENIDO CLADRA INTUICIÓN DEL PELIGRO”. Su dureza con los
dirigentes comunistas alemanes se debe a que estos no se dieron cuenta del
grave peligro del nazismo para Alemania y que a pesar que las masas
trabajadoras buscaban un liderazgo, los comunistas no supieron orientarlas.

Haya también percibió el carácter pagano del nazismo, así afirmaba que
“que Ludendorff y un fuerte sector de la juventud hitlerista quiere una Alemania
pagana, sin cristianismo –producto judío-, con dioses germanos propios, tal
como lo habría soñado Nietzshce.”(18)

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Haya sustenta su tesis que el nazismo era el movimiento que ante la
ausencia de comunistas capaces había captado las masas revolucionarias, de
la siguiente manera:

“Ahora bien, ¿es todo este movimiento nazi alemán una regresión,
contra el pronóstico marxista que debería marcar ya la realización de la
revolución socialista? En mi concepto, no. Marx no se ha equivocado. Se
han equivocado los intérpretes de Marx, los marxistas de itinerario, los
que se olvidan de la dialéctica. Para un marxista dogmático, rusófilo, el
movimiento nazi es inexplicable. Para un marxista dialéctico es
comprensible y está dentro del ritmo de negaciones de la historia. El
nazismo va llenando a medias la etapa revolucionaria alemana que los
dirigentes comunistas y socialistas no han sabido interpretar y conducir.
El nazismo no es sino una etapa deformada de esa revolución, una
desviación, una modalidad.“(19)

Agrega Haya (en 1931 dos años antes de la llegada de Hitler al poder)
que el movimiento nazi iba a seguir creciendo “y su completa victoria –cuando
ella llegue- se deberá en gran parte a la errada política de Rusia en Alemania y
a la mala estrategia de los líderes comunistas de este país, divididos y
desconcertados.” (20)

LA DEFENSA CONTINENTAL

Ahora sabemos que Alemania y Japón perdieron la guerra, pero en el


momento en que Haya escribió algunos de sus artículos eso no estaba claro.
De allí el valor histórico de lo que escribió y de su posición política.

Durante la Segunda Guerra Mundial exactamente en el año 1943 se


público el libro de Haya de la Torre titulado “La Defensa Continental”, que
contiene artículos exponiendo la posición del aprismo frente a la conflagración
mundial. Así, Haya en la Nota Inicial del libro señala que su “principal anhelo al
dar a estos trabajos periodísticos forma de libro, es esclarecer, en cuanto sea
posible, la posición aprista frente al conflicto europeo y, consecuentemente,
ante las proyecciones de la conflagración del Viejo Mundo sobre
Indoamérica.”(21) Los artículos publicados en este libro son de una gran
trascendencia porque demuestran la GENIAL AGUDEZA DE HAYA DE LA
TORRE COMO OBSERVADOR DE LA POLITICA INTERNACIONAL al
comprender el carácter de la guerra como pocos. Asumió una posición valiente
porque en abril del 1941 (antes que Estados Unidos entrará en la guerra) dijo
que Indoamérica no podía ser neutral en el conflicto y que tenía que combatir al
totalitarismo, es decir, a la Alemania Nazi.

En un artículo escrito en abril de 1941 titulado “¿Hay un imperialismo


democrático?”, Víctor Raúl crítica a quienes estaban “interesados en que
nuestros pueblos indoamericanos adopten una pasiva y riesgosa posición de
neutralidad frente a la tremenda contienda armada entre el Totalitarismo y la
Democracia”(22) Sostenía que “cierto es –y hay que intentar una respuesta-
que desde el punto de vista puramente económico el imperialismo de unos y

4
otros pueblos en guerra implica riesgos iguales. Pero también es verdad –y
esto es cuestión sencillísima en la discusión de este tema trascendente- que no
es sólo económico el motor de esta lucha…la guerra de hoy mueve y
entrechoca dos filosofías políticas que a los pueblos débiles nos
incumben.”(23) Y precisa que “cuando un imperialismo adopta como ideario
las diferencias raciales, proclama que los hombres son superiores o inferiores
según la sangre que lleven en sus venas y el color de su piel, entonces los
pueblos que no pertenezcan a la raza escogida como destinada al dominio del
mundo deben temer dos veces la victoria de aquel imperialismo”(24).

Por otro lado, como lo hemos dicho en párrafos anteriores, Haya desde
el inició del conflicto se dio cuenta que los Estados Unidos iba a participar en la
guerra y que iba a necesitar en la misma del apoyo de nuestros países. En un
artículo de octubre de 1940, señala que “hay también una consideración que
debemos tomar en cuenta: los Estados Unidos tienen ante sí una tan compleja
y gigantesca tarea que no van a cumplirla sin nuestro aporte.”(25)

Otro artículo esclarecedor de Haya de la Torre es el titulado “Definición


de nuestra neutralidad” escrito en julio de 1940. Haya reitera sus argumentos
frente a aquellos que predican la neutralidad diciendo que “es muy difícil
afirmar que frente a la contienda que presencia el mundo no beligerante exista
realmente Estados o gentes neutrales.”(26) Y agrega lo siguiente:

“ESTA GUERRA TIENE UNA FISONOMÍA NUEVA, TIENE UN


CARÁCTER Y UNA REPERCUSIÓN DIFERENTE DE TODAS LAS
CONTIENDAS EUROPEAS ANTERIORES; tomando como punto de
partida de las contemporáneas a las napoleónicas, que desarrollaron
también un enorme radio de influencia. NO ES LA ACTUAL GUERRA
MERAMENTE EUROPEA. Es, y ésta sí más que la del 14, auténtica
Welt-krieg; de veras guerra mundial. Y desde el punto de vista del
imperialismo NO ES, como la del 14, TÍPICA COLISIÓN DE IMPERIOS
ECONÓMICOS, DE RIVALIDADES PURAMENTE MERCANTILES.

LA GUERRA DE HOY MUEVE OTRAS FUERZAS TAMBIÉN. Es, en


algo, como la mística furia de los bélicos desbordes mahometanos, que
si buscaban nuevos mercados para su comercio, eran empujados por un
fanatismo prodigioso que hacía irresistible su impulso de expansión.

En guerras así movidas por una filosofía que se inflama en credo y


sectarismo, que mata y asola en nombre de una divinidad, ya no se trata
solamente de conseguir materias primas más o menos abundantes o
plazas de venta más o menos extensas. EN GUERRAS ASÍ, HAY UN
ÍMPETU DE UNIVERSALISMO, DE VARIAR LAS RUTAS DE LA
HISTORIA, QUE HACEN IMPOSIBLE LA NEUTRALIDAD.

POR ESO NOS ATAÑE COMO ATAÑE AL MUNDO ENTERO LA


GUERRA ACTUAL. PORQUE NO ES QUE NUESTROS PAÍSES
VENDEDORES DE SUS RIQUEZAS NATURALES VAYAN
SIMPLEMENTE A CAMBIAR DE COMPRADOR COMO ALGUNOS
CREEN. SI LA GUERRA FUERA MERAMENTE ECONÓMICA Y EN LA

5
LUCHA IMPERIALISTA LOS RESULTADOS SE LIMITARAN A QUE EN
VEZ DE COMPRARNOS UN INGLÉS NOS COMPRARA UN ALEMÁN,
O QUE EN LUGAR DE VENDERNOS UN FRANCÉS NOS VENDIERA
UN ITALIANO, LA NEUTRALIDAD SERÍA NECESARIA.

(…)

Si TRIUNFARA EL NAZISMO EN EUROPA SERÍA DUEÑO


AUTOMÁTICAMENTE, DE GRAN PARTE DE ASIA, DE AFRICA Y DE
OCEANÍA. QUEDARIAMOS LOS PUEBLOS DE LAS AMÉRICAS
SOLOS. Y VENCERNOS SERÍA LA EMPRESA NECESARIA PARA
CULMINAR LA CONQUISTA DEL MUNDO.

(…)

No es exagerado afirmar que toda neutralidad que no sea muy relativa –


una “neutralidad” como la de los Estados Unidos que sólo le falta
declarar la guerra y mandar soldados- sería derrotismo. Porque desde el
punto de vista económico ya estamos dentro de la marejada de la guerra
y, políticamente, ya tenemos que situarnos al lado de los pueblos débiles
que sostienen su derecho a ser libres y de las razas no arias que
repudian la hegemonía imperialista del blanquismo germánico.

COMO ESTA GUERRA NO ES SÓLO ECONÓMICA SINO POLÍTICA Y


RACIAL, LA VICTORIA DEL NAZISMO IMPLICA LA DERROTA DE
TODO LO QUE ES PARA NOSOTROS VIDA CIVILIZADA Y LIBERTAD.
De allí que no haya tiempo que perder en la conformación de una
poderosa defensa de nuestros pueblos por la unión indoamericana,
primero y por la alianza antitotalitaria con los Estados Unidos después.”
(subrayado nuestro) (27).

Si bien es cierto la cita es bastante larga, pero hemos creído


conveniente consignarla porque demuestra la lucidez genial con que Haya vio
la guerra: se dio cuenta que el nazismo era un peligro para la humanidad, que
Estados Unidos iba a participar en la guerra de todas maneras, que
Indoamérica ante el peligro totalitario racial no podía ser neutral y que por lo
tanto, tenía que tomar una clara posición política. Percibió que lo que estaba en
juego no sólo eran los mercados mundiales sino que “LA GUERRA DE HOY
MUEVE OTRAS FUERZAS TAMBIEN” que intentarían “VARIAR LAS RUTAS
DE LA HISTORIA”. Que el nazismo era una grave amenaza a nuestros pueblos
por el carácter racial de su ideología, sabemos ahora como fueron tratados los
pueblos eslavos (polacos, rusos, etc), los judíos, a quienes los nazis
consideraban pueblos inferiores.

6
1970

En su Nota a la Tercera Edición del “Antiimperialismo y Apra” escrito el


año 1970, Haya de la Torre vuelve a tocar el tema del nazismo y la segunda
guerra mundial. Así, Víctor Raúl expresa que “de los grandes sucesos
acaecidos en los cuatro últimos decenios, el mayor ha sido la segunda gran
guerra que conflagró al mundo de 1939 a 1945.”(28) Víctor Raúl puntualiza
que “lo que si debe considerarse como un carácter inesperado de aquel terrible
conflicto universal, es el movimiento político que le dio origen y la ideología
racista del nuevo tipo de imperialismo, que promovió el insólito y veloz
surgimiento y prepotencia del Partido Nacional Socialista alemán acaudillado
por Hitler”(29). El interés de Haya de la Torre sobre el nazismo se muestra
cuando cita el libro sobre Hitler escrito por el historiador Alan Bullock sobre
quién dice: “acaso, el mejor biógrafo y analista contemporáneo de Hitler y su
ideología”(30). Haya cita el libro “Hitler, A Study in Tiranny” publicado en 1962.
Otro libro que cita el creador del aprismo es el escrito por Herman Rauschning
“Hitler Speaks” del año 1939.

Reiteramos que la posición de Haya de la Torre siempre fue de condena


al nazismo, y así como fue crítico en Indoamérica de los “comunistas criollos”
que sólo repetían los dogmas del marxismo leninismo, así también crítico en
Indoamérica a aquellos que eran seguidos del nazismo y fascismo. Así, señala
que “el colonialismo mental y político de Indoamérica, aludido en el capítulo VII
de este libro, (se refiere al “Antimperialismo y el Apra”), se puso nuevamente de
manifiesto. Surgieron en nuestro continente facciones de remedo nazi-fascista.
A despecho de los claros dictámenes condenatorios proclamados por Hitler
contra las razas mestizas que forman las mayoritarias bases étnicas de
nuestros pueblos, no faltaron adeptos criollos indoamericanos de pieles
multicolores que imitaron sus posturas, vistieron sus uniformes y repitieron sus
palabras de orden. Se formaron agrupaciones con secuaces de toda
procedencia clasista y racial quienes proclamaban a Hitler como su imperial
salvador. Y no tardaron en organizarse “camisas doradas” en México, “camisas
verdes” en Brasil, “camisas pardas” en Bolivia y “camisas negras” en el Perú;
“nazis”, “falangistas” en Chile y “descamisados” en la Argentina. Algunos
gobiernos criollos, proclives al autoritarismo, hallaron en el sistema totalitario
nazi-fascista, un guión y un dechado. Se redoblaron las hostilidades contra los
liberales y demócratas izquierdistas y se dio por hecha la victoria del racismo
en el mundo.”(31)

Haya de la Torre siempre defendió la autonomía del aprismo frente a


cualquier internacional política, sostenía que nuestra política no la puede dictar
ni Europa, ni Estados Unidos. Y así, mientras el comunismo criollo defendía el
pacto Stalin-Hitler por orden de Moscú, el aprismo mantuvo su independencia.
Sobre el particular, Haya señala: “pronto el comunismo internacional debió
obedecer a una nueva orden de Moscú que significaba un trastrueque radical
de su política frente al nazi-fascismo. El 23 de agosto de 1939, Hitler y Stalin
pactaron una virtual alianza bao el epígrafe de un “pacto de no agresión”,
suscrito en el Kremlin, con ostentoso ceremonial, por Joachim von Ribbentrop y
Vyacheslav Mikailovich Molotov.” (32)

7
Asimismo, en la nota que estamos comentando Haya recordaba que “en
Indoamérica el contubernio de los corifeos nazis y comunistas se produjo
velozmente en un peregrino frente de ultrancista reacción. El Aprismo hubo de
arrostrar aquella caótica amalgama de apóstatas y oportunistas que unían a los
extremismos de derecha e izquierda apresuradamente aliados.“ (33) Víctor
Raúl hace referencia el súbito de cambio de los “comunistas criollos” cuando
Hitler atacó la Unión Soviética el 22 de junio de 1941: “Empero, cuando un año
después, al amanecer del 22 de junio de 1941, Hitler insólitamente traicionó a
su aliado soviético y las tropas nazis invadieron de estampida el territorio ruso;
el cuadro se trastrocó por completo. Stalin, tras de unos días de estupor, debió
requerir angustiosamente ayuda a las potencias burguesas británica y
norteamericana a las que tantas veces había execrado como causantes de la
guerra imperialista. Y al alinearse con ellas, el absoluto dictador de Moscú hubo
de reconocer que la guerra era “una lucha por la democracia y por la libertad de
todos los pueblos”. Entonces los partidos comunistas renegaron de Hitler y
abrazaron, sin más, la causa de sus contendores. Al lado de las tropas
imperiales de Gran Bretaña y los Estados Unidos, y con el tempestivo y colosal
apoyo de estas potencias capitalistas, lucharon a brazo partido los ejércitos
soviéticos y sus nuevos aliados hasta la total derrota del nazi-fascismo en
mayo de 1945.”(34)

La posición del aprismo y de su creador fue más lucida, más


independiente, más auténtica y más acorde con los intereses de Indoamérica
en 1939 y 1940 que la de los comunistas criollos: condeno al nazismo y dijo
que no podíamos ser neutrales, que había que apoyar la causa aliada. Como
expresamos líneas arriba, hoy sabemos que Alemania y Japón perdieron la
guerra, pero hubo un momento en que parecía que la Unión Soviética podría
ser derrotada, por eso es importante valorar en su justa dimensión, grande y
genial, la posición de Haya de la Torre frente al nazismo.

Lima, 7 de mayo 2009

NOTAS

(1) HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl: “Obras Completas”, T-IV, Editorial Juan
Mejía Baca, Lima, Edición 1985, p. 135.
(2) Idem., T-IV: p. 136.
(3) Idem., T-IV, p. 136-137.
(4) Idem., T-IV, p. 137.
(5) Idem., T-IV, p. 137.
(6) Idem., T-IV, p. 139.
(7) Haya recordaba en 1970 que luego del ataque japonés a Pearl Harbor “una
tercera reunión de ministros de Relaciones Exteriores de las repúblicas de
nuestro continente fue convocada en Río Janeiro para enero de 1942.(…) En la
cita de Río se acordó la ruptura de relaciones con las naciones agresoras no
sin tomar en cuenta que algunas repúblicas del Caribe les habían ya declarado
la guerra inmediatamente después de Pearl Harbor. Fue después de la
Conferencia de Yalta, en febrero de 1945, que a exigencia de Stalin, se acordó
“aconsejar” a todos los Estados latino o indoamericanos que rompieran
hostilidades con los países nazi-fascistas.”

8
Es importante recalcar que en la conferencia de 1942 Estados Unidos no
aconsejo declarar la guerra, sino romper relaciones con las naciones
agresoras. Haya en la nota 17 del texto que estamos citando señala esto
citando un libro de James F. Byrnes “Speaking Frankly” de 1947. EN: T-4, p. 38

(8) Idem., T-IV, p. 140.


(9) Idem., T-IV, p. 140.
(10) Idem., T-IV, p. 140.
(11) Idem., T-III, p. 220.
(12) Idem., T-III, p. 220.
(13) Idem., T-III, p. 221.
(14) Idem., T-III, p. 221.
(15) Idem., T-III, p. 222.
(16) Idem., T-III, p. 224.
(17) Idem., T-III, p. 224.
(18) Idem., T-III, p. 225.
(19) Idem., T-III, p. 226.
(20) Idem., T-III, p. 228.
(21) Idem., T-IV, p. 236.
(22) Idem., T-IV, p. 288.
(23) Idem., T-IV, p. 288.
(24) Idem., T-IV, p. 289.
(25) Idem., T-IV, p. 297.
(26) Idem., T-IV, p. 303.
(27) Idem., T-IV, 307.
(28) Idem., T-IV, p.29.
(29) Idem., T-IV, p. 29.
(30) Idem., T-IV, p. 30.
(31) Idem., T-IV, p. 33.
(32) Idem., T-IV, p. 34.
(33) Idem., T-IV, p. 35.
(34) Idem., T-IV, p.37.

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