Formas diferentes de comunicación (Mª Auxiliadora Álvarez Arocha) Cuando nos comunicamos, utilizamos algunas formas que aprendimos desde

niños, quizás, porque las usaron con nosotros... Muchas veces ocultamos lo que sentimos e intentamos negar lo que sienten las otras personas, inclusive cuando con la mejor intención, queremos consolarlas rápidamente o distraerlas de su dolor. Cuando hablamos con nuestros amigos, hermanos, hijos, etc., frecuentemente nos dirigimos a ellos con órdenes, consejos, comparaciones con nosotros mismos o con otras personas, o tal vez tratamos de convencerlos utilizando alguna manipulación para que hagan lo que queremos. Lamentablemente, muchos hemos experimentado situaciones de amenaza, o tal vez, nos hemos sentido ignorados o incomprendidos por personas a las que queremos. A las personas que tenemos más cerca, en algunas ocasiones las criticamos y las ofendemos al darles donde más les duele con nuestras palabras, o quizás las dejamos en ridículo al burlarnos de ellas y llamarlas de modo despectivo. A veces, cuando llegan del trabajo, de la escuela, de una reunión o de una fiesta, las acosamos con montones de preguntas en actitud desconfiada, o las confundimos con mensajes irónicos con los que cualquier respuesta parece una trampa sin salida posible. Frecuentemente, no escuchamos a las otras personas, y pensamos que ya sabemos lo que nos van a decir, así que respondemos por ellas sin dar oportunidad de que se expresen. Estas actitudes dificultan la comunicación, y pueden llevar a romper las relaciones con las personas que más queremos y apreciamos. Eso no es lo que queremos. Necesitamos hacer un espacio para poder escuchar a la otra persona –aprovechar momentos dentro de nuestra vida cotidiana, o buscar uno especial e íntimo–. Colocarnos de tal forma, que la otra persona nos perciba con la disposición corporal y anímica de querer escuchar lo que nos quiere comunicar sin estar a la defensiva, aun cuando no estemos de acuerdo con lo que nos dice. Para comunicarnos, entremos en contacto con la otra persona, con su mundo, escuchemos no sólo con nuestros oídos, la mirada, la expresión del rostro y del cuerpo en el momento oportuno, sin estar a la defensiva ni al ataque. Tratemos de demostrar auténticamente que comprendemos, no porque “nos pasó cuando en tal oportunidad…”, sino porque de verdad nos situamos en el lugar de la otra persona, tratamos de ver con su óptica, desde su perspectiva, nos colocamos donde ella o él está. “Nos quitamos nuestros zapatos, para poder ponernos los de la otra persona”. No hagamos caso al miedo interno de perder poder, o de que crea que no somos inteligentes, porque escuchamos sin interrumpirle para decir lo que pensamos. Entonces, empezamos a transmitir alguna especie de onda electromagnética, como si fuéramos un aparato electrónico, y la otra persona capta que no hay ruido, que nos llegó su señal muy nítida, que la escuchamos claramente y entendemos lo que nos dice. Lo vemos en su cara, en sus gestos, y eso la anima a seguir adelante para contarnos lo que pasó realmente, porque siente que puede confiar en nosotros, aunque podamos no estar de acuerdo con ella en algunas ideas, y tengamos debilidades (y fortalezas) como todos los seres humanos. Al ser personas diferentes, podemos pensar, sentir y reaccionar de modo diferente, y es saludable vivir, reconocer, y expresar lo que sentimos. Eso hace que las otras personas respeten nuestras necesidades y sentimientos, y les invita a que expresen lo que ellas sienten. Podemos utilizar el lenguaje no verbal: sonrisa, apretón de manos, palmada en el hombro, abrazo cálido, etc., además de las palabras que animan, porque son formas de lenguaje que fortalecen la confianza.

Decidir la manera de poner en práctica la solución elegida. es decir todos ganen. y posteriormente los mejorables. y asumiendo cada persona sus propias responsabilidades. que consideres que puede mejorar. Manifestar en términos precisos los resultados deseados. sin generalizar. para manifestarle lo que te afecta negativamente a ti o a otras personas. Puede ser enriquecedor descubrir conjuntamente las maneras de resolver esa situación con creatividad. 7. y entonces puedas mostrarle las consecuencias de su actuación. Proponte reducir la frecuencia de las situaciones de poco entendimiento. De vez en cuando. para que se coloque en otra perspectiva. Elegir la alternativa satisfactoria para todas las partes. 5. pueda comprender y aceptar que toda acción tiene consecuencias. Evaluar los pros y los contras de cada alternativa. esto ayuda a continuar adelante a pesar de las dificultades. superando la hostilidad. el crecimiento y el respeto mutuo. a la persona de las situaciones que provocan altercados. Recuerda que es importante tomar decisiones. y en el momento más oportuno. 6. 3. Se trata de expresar lo que determinadas actitudes o conductas de una persona. ello estimula la confianza. Establecer previamente el trato de llegar a una solución satisfactoria para todos. sin forzar ni provocar una tensión excesiva. Si sabes que al decir algo la otra persona se va a molestar. . y asuma responsablemente las consecuencias de sus conductas como parte del ejercicio de la libertad. puedes posponer la conversación sobre ellas para un mejor momento. Expresa en forma concreta y específica el aspecto de la conducta de la otra persona. Presentar diferentes alternativas de solución. 4. Cambia las actividades o los ambientes que son fuentes de conflictos y saca en lo posible. podemos seguir los siguientes pasos: 1. culpa o falta de confianza. generan en nosotros u otras personas. La manera cómo encaramos y superamos los conflictos y las crisis . que complican la vida y las relaciones interpersonales. nos ayuda a profundizar una relación y a crecer como personas. 2. Para ello. Es conveniente comenzar describiendo los aspectos positivos de su conducta. Pide su consentimiento para decírselo. vea ‘la otra cara de la moneda’. y contribuye a disminuir la inseguridad y el temor causados por el desconocimiento. así como los sentimientos de tristeza. y no te refieras a la persona para calificarla o descalificarla. las dudas y la incertidumbre. sino a la conducta específica. Definir claramente el problema. las discusiones y las ‘guerras crónicas’. Respeta las necesidades y los límites de tolerancia de las otras personas. Dirígete directamente a la propia persona que realiza la conducta. donde las partes se sientan satisfechas. cuando los ánimos estén calmados.Fíjate en lo positivo de la otra persona y díselo de vez en cuando. no hagas caso a las conductas inadecuadas. porque no pruebas decir otra cosa (no significa ceder siempre y someternos a la voluntad de otras personas). Podemos lograr acuerdos mediante el diálogo. evitando el uso de la conjunción adversativa: “pero”. y establece límites sobre lo que se puede y lo que no se puede hacer con firmeza y claridad (las reglas de juego).

10. Tal vez. Creo (Virginia Satir) Creo que el mejor regalo que puedo recibir de alguien es que me vea. Determinar las consecuencias en caso de no obtener los resultados o se dé un incumplimiento de los acuerdos. Todo lo que presento tiene como trasfondo la experiencia humana universal. En contacto íntimo. Nuevamente la pregunta es: ¿cuál es el precio? y ¿podría ser menor? Satir.8. ha funcionado. Cuando se ha hecho esto. En cierta forma. Todo lo que uno ha hecho hasta el momento actual. Identificar las estrategias para obtener los resultados. Clarificar las responsabilidades. y que me toque. entender y tocar a otra persona. todos hemos acumulado una vasta experiencia que denominamos pasado. ¿Podemos entonces comunicarnos de una manera efectiva y lograr cambios positivos en nuestras relaciones con las demás personas? ¿Qué tal si ensayamos formas diferentes a las que hemos estado utilizando hasta este momento y con las que no hemos conseguido comunicarnos como nos hubiera gustado? Albert Einstein decía: “La locura consiste en querer lograr resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”. Evaluar los resultados. 9. tengamos la oportunidad en este momento de obtener mejores resultados en nuestras vidas. que me entienda. 11. Entre el nacimiento y el día de hoy. México: Pax . que me escuche. si uno todavía anda por aquí. (2005). y de un hombre y de una mujer específicos. Todos nacemos pequeños. escuchar. V. Siento que se ha establecido contacto. El mejor regalo que puedo dar es ver. al modificar nuestra forma de comunicarnos.