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ESTABILIDAD DE TALUDES

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ESTABILIDAD DE TALUDES GENERALIDADES.

Se comprende bajo el nombre genérico de taludes cualesquiera superficies inclinadas respecto a la horizontal que hayan de adoptar permanentemente las estructuras de tierra, bien sea en forma natural o como consecuencia de la intervención humana en una obra de ingeniería. Desde este primer punto de vista los taludes se dividen en naturales (laderas) o artificiales (cortes y terraplenes). Aun cuando las laderas naturales pueden plantear y de hecho plantean problemas que pueden llegar a ser de vital importancia, en este capítulo se tratarán en forma predominante los taludes artificiales, pero se mencionarán las características más importantes que pueden ser fuente de preocupación ingenieril en las laderas naturales. IMPORTANCIA DEL ESTUDIO DE LA ESTABILIDAD DE TALUDES.El moderno desarrollo de las actuales vías de comunicación, tales como los canales, caminos o ferrocarriles, así como el impulso de la construcción de presas de tierra ha recibido en todo momento en los últimos años y el desenvolvimiento de obras de protección contra la acción de los ríos, por medio de desbordes, etc., han puesto al diseño y la construcción de taludes en un plano de importancia ingenieril de primer orden. Tanto por el aspecto de inversión como por el de consecuencias derivadas de su falla, los taludes constituyen hoy una de las estructuras ingenieriles que exigen mayor cuidado por parte del proyectista. Es obvio que la construcción de estas estructuras es probablemente tan antigua como la misma humanidad; sin embargo, durante casi toda la época histórica y han constituido un problema al margen de toda investigación científica; hasta hace relativamente pocos años los taludes se manejaron con normas puramente empíricas, sin ningún criterio generalizador de las experiencias adquiridas, la expansión del ferrocarril y el canal primero y de la carretera después, provocaron los primeros intentos para el estudio racional de este campo; pero no fue sino hasta el advenimiento de la actual Mecánica de Suelos cuando fue posible aplicar al diseño de taludes normas y criterios, que sistemáticamente tomasen en cuenta las propiedades mecánicas e hidráulicas de los suelos constitutivos, obteniendo experiencia sobre bases firmes y desarrollando las ideas teóricas que permiten conocer cada vez más detalladamente el funcionamiento particular de estas estructuras. La historia del desarrollo de la técnica constructiva de presas de tierra y de los métodos de análisis de las mismas es uno de los tantos ejemplos en apoyo de la afirmación anterior; hoy gracias al aporte de la Mecánica de Suelos al análisis de taludes, entre otras razones se constituyen doquiera presas que hace apenas 30 ó 40 años se estimarían imposibles de realizar. Esfuerzos en los taludes.Es necesario dejar establecido el hecho de que la determinación del estado de

esfuerzos en los diferentes puntos del medio material que constituyen un talud es un problema no resulto en general en la actualidad, ni aún para casos idealizados, como serian los de suponer el material elástico o plástico. Esto hace que los procedimientos usuales de análisis de estabilidad estructural no pueden utilizarse, por lo que han de recurrirse a métodos que por lo menos en la época en que comenzaron a usarse, eran de tipo especial. En rigor estos métodos se encasillan hoy entre los de “Análisis Limite”, que cada día va siendo más frecuente en todos los campos de la ingeniería en esencia estos métodos consisten todos en imaginar un mecanismo de falla para el talud (La forma específica de este mecanismo se busca frecuentemente en la experiencia) y en aplicar a tal mecanismo los criterios de resistencia del material, de manera de ver si; con tal resistencia hay no posibilidad de que el mecanismo supuesto llegue a presentarse. En taludes siempre se ha imaginado que la falla ocurre como un deslizamiento de la masa de suelo, actuando como un cuerpo rígido, a lo largo de un superficie de falla supuesta. Al analizar la posibilidad de tal deslizamiento se admite que el suelo desarrolla en todo punto de la superficie la falta de máxima resistencia que se le considere. La teoría de la elasticidad y la plasticidad ofrecen perspectivas de interés, que también probándose con los fines. Es preciso hacer una distinción de importancia, mientras los problemas teóricos de la estabilidad de los taludes distan de estar resueltos y constituyen un reto para los investigadores de mecánica de suelos, los aspectos prácticos del problema están mejor definidos; hoy se construyen taludes muy importantes con factores de seguridad muy bajos, lo cual es indicativo de que los métodos actuales, si bien poco satisfactorios teóricamente, funcionan bastante bien en la práctica; es más, cuando tales métodos se han aplicado cuidadosamente tras haber investigado correctamente las propiedades de los suelos, la posibilidad de una falla de consecuencias ha demostrado ser realmente muy pequeña. DINÁMICA DE LOS TALUDES ROCOSOS.Es frecuente la presencia de taludes junto a nuestras carreteras o al lado del ferrocarril. Los taludes se forman al cortar una ladera de un monte para la construcción de infraestructuras viarias. Al tratarse de zonas inestables, dichos taludes provocan numerosos problemas. Riesgos y consecuencias.En los taludes rocosos, las inestabilidades son debidas a las características geomecánicas del macizo rocoso, al estado de conservación del propio talud y a las condiciones de penetración del agua. Una vez que ha comenzado el movimiento de las rocas, el factor clave es la inclinación del talud. Por otro lado, el tamaño del talud también influye en la probabilidad de que se caigan o no las rocas. Si el talud es alto y largo, tendrá una mayor masa rocosa con riesgo de caerse. Cuanto mayor sea dicha masa, mayor será el riesgo de que se produzca el desprendimiento. Por lo tanto, a

mayor cantidad de rocas, mayor riesgo de desprendimiento y mayores desperfectos. En ocasiones, los materiales de los taludes están orientados directamente hacia las carreteras o vías del tren, debido a que en el macizo tenían esa dirección. En otros casos, las rocas suelen estar orientadas en otra dirección, y, por lo tanto, presentan menos riesgo, dado que el desprendimiento probablemente no alcanzará las vías o carreteras. Medidas correctoras.El objetivo de estas medidas geotécnicas es identificar, controlar y corregir los elementos que pueden ser inestables. Para ello, es necesario establecer protocolos o programas de actuación. Mediante dichos programas se valorarán las mejoras que se pueden obtener con las medidas correctoras y se solucionarán los problemas registrados. Mediante unos parámetros se mide la estabilidad del talud rocoso y se estiman los desperfectos que ocasionaría el desprendimiento. Así, se distinguen las clases de rocas, y se ofrece información acerca de las características y del comportamiento que tienen en talud. Por último, se proponen medidas correctoras para cada tipo de roca. Se mencionan, entre otras, las siguientes: utilizar barras de acero como tensores, cubrir el talud con hormigón, poner redes dinámicas para recoger las rocas, etc. Al fin y al cabo el objetivo de todos estos estudios es proponer medidas correctoras adecuadas para cada caso y minimizar los riesgos. DETERMINACIÓN DE LA ESTABILIDAD DE TALUDES. La inestabilidad de taludes es una noción general que se refiere a lo propenso de ocurrencia de cierto grado o intensidad de movimiento masivo de un talud. En términos geomorfológicos, se consideran la inestabilidad como un mecanismo de transformación de la forma de la tierra. Por el cual los materiales que constituyen un talud ajustan su altura y ángulo de reposo a los cambios de las nuevas condiciones hidro-climáticas, geomorfológicos y bióticas. En la ingeniería, la estabilidad de un talud se considera como grado y frecuencia de movimiento de una masa de suelo que hace peligrar el desarrollo normal de estructura y de la actividad humana. En la práctica, esta definición requiere de la presencia de un movimiento inminente de masa de suelo tal como un aluvión, pero que generalmente excluye la presencia de fenómenos lentos tales como la reptación de suelos. La investigación para la determinación de la estabilidad de un talud requiere de cuatro mayores etapas: a) Selección de un criterio específico en el cual se basa la determinación de estabilidad.

b) Reconocimiento y medición de la evidencia de inestabilidad. c) Definición y clasificación del grado de estabilidad. d) Mapeo y representación gráfica de las condiciones de estabilidad. Para la selección de un criterio específico en el cual se basa la determinación de estabilidad, existen cuatro criterios fundamentales: la frecuencia con la cual un talud experimenta actividad de deslizamientos, combinada con el potencial para dicha actividad, magnitud del movimiento, grado o velocidad de movimiento; y tipo de movimiento. De acuerdo a las condiciones técnicas, sociales y económicas, este criterio podrá ser aplicado para definir las medidas y costo de estabilización, la magnitud y costo de los daños ocasionados y la planeación del futuro uso del suelo. RAZONES PARA EL ANÁLISIS DE ESTABILIDAD DE TALUDES. · Para determinar la estabilidad de diferentes tipos de taludes bajo condiciones dadas, se puede diseñar estudios analíticos antes de efectuar cortes o rellenos. · Para determinar la posibilidad de deslizamiento que involucran la influencia de modificaciones en taludes naturales o artificiales. · Para analizar taludes deslizamientos que ya han ocurrido. · Para permitir el rediseño de taludes fallados y el planeamiento y diseño de medidas preventivas y de remedio. · Para permitir el estudio de los efectos de carga excepcionales, tales como terremotos en taludes y terraplenes. · Para entender el desarrollo y la forma de los taludes naturales. Los tipos de fallas más comunes en taludes son los que se enuncian en lo que sigue: · Falla por deslizamiento superficial.-. Cualquier talud está sujeto a fuerzas naturales que tiende a hacer que las partículas y porciones del suelo próximas a su frontera deslicen hacia abajo; el fenómeno es más intenso cerca de la superficie inclinada del talud a causa de la falta de presión normal confinante que allí existe como una consecuencia, la zona mencionada puede quedar sujeta a un flujo viscoso hacia abajo, que generalmente, se desarrolla con extraordinaria lentitud. El desequilibrio puede producirse por un aumento en las cargas actuantes en la corona del talud, por una disminución en la resistencia del suelo al esfuerzo cortante o, en el caso de laderas naturales, por razones de conformación geológica que escapan a un análisis local detallado. El fenómeno es muy frecuente y peligroso en laderas naturales y, en este caso, generalmente abarca áreas tan importantes que cualquier solución para estabilizar un estructura alojada en esa zona escapa de los limites de los

económico, no quedando entonces mas recurso que un cambio en la localización de la obra de que se trate, que evite la zona de deslizamiento. El fenómeno se pone de manifiesto a los ojos del ingeniero por una serie de efectos notables, tales como inclinación de los árboles, por defecto de arrastre producido por capas superiores del terreno en que enraízan; inclinación de postes, por la mima razón; movimientos relativos y ruptura de bardas, muros, etc.; acumulación de suelos en las depresiones y valles y falta de los mismos en las zonas altas, y otras señales del mismo tipo. Investigaciones recientes sobre comportamiento triaxial de suelos arcillosos en pruebas drenadas, demuestran que su resistencia es una función del tiempo que dura la prueba; la curva esfuerzo-deformación también depende del tiempo que actué sobre la muestra cada incremento de carga. Para cargas muy pequeñas respecto a la resistencia máxima, las diferencias de deformación axial crece mucho, si la carga se deja actuar largos periodos de tiempo, el efecto empieza a ser importante cuando la carga aplicada es del orden del 50% de la resistencia máxima, pero se nota claramente para cargas bastante menores. En el deslizamiento superficial influye seguramente este fenómeno, pues los esfuerzos cortantes en la superficie del talud pueden actuar mucho tiempo sobre los materiales arcillosos. · Desplazamiento en Laderas Naturales Sobre Superficies De Falla Preexistentes.En muchas laderas naturales se encuentra en movimiento hacia abajo una costra importante del material; no se trata ya de un mecanismo más o menos superficial, como el que se describe en el inciso a) anterior, sino de otro producido por un proceso de deformación bajo esfuerzo cortante en partes más profundas, que llega muchas veces a producir una verdadera superficie de falla. Estos movimientos, a veces son tan lentos que pasan inadvertidos hasta que el ingeniero ha de actuar en la zona, en alguna obra. Si los movimientos se aceleran se puede llegar a producir un deslizamiento de tierras. Parece ser que la mayor parte de este tipo de movimientos serán asociados a ciertas estratigráficas favorables a ellos, al mismo tiempo que a flujos estaciónales de agua en el interior de la ladera. Un caso frecuente y tal vez el más sencillo es el que aparece en laderas formadas por depósitos de talud sobre otros materiales firmes estratificados, que siguen más o menos la inclinación de la ladera. En estos casos se observan con frecuencia superficies de falla prácticamente planas, que siguen los contactos entre los depósitos de talud y los materiales más resistentes de apoyo. Este tipo de fallas se presenta en materiales cohesivos, donde las fuerzas gravitacionales, actuando por largo tiempo, producen deformaciones grandes, que llegan a generar la superficie de falla. Una vez generada la superficie, la resistencia disponible a lo largo de ella será la resistencia residual. · Falla por Movimiento del Cuerpo del Talud.

En contraste con los movimientos superficiales lentos descritos en el inciso anterior, pueden ocurrir en los taludes movimientos bruscos que afectan a masas considerables de suelo, con superficies de falla que penetran profundamente en su cuerpo. Estos fenómenos reciben el nombre de deslizamiento de tierras. Dentro de estos existen dos tipos claramente diferenciados. En primer lugar, un caso en el cual se definen una superficie forma una traza con el plano del papel que puede asimilarse por facilidad y sin error mayor, a una circunferencia. Estas son las fallas llamadas por rotación. En segundo lugar, se tienen las fallas que ocurren a lo largo de superficies débiles, asimilables a un plano en el cuerpo del talud o en su terreno de cimentación. Estos planos débiles suelen ser horizontales o muy poco inclinados respecto a la horizontal. Estas son las fallas por traslación. Las fallas por rotación pueden presentarse pasando la superficie de falla por el pie del talud, sin interesar el terreno de cimentación o pasando adelante del pie, afectando el terreno en que el talud se apoya (falla de base). Además pueden presentarse las llamadas fallas locales, que ocurren en el cuerpo del talud, pero interesando zonas relativamente superficiales. · Flujos. Este tipo de fallas consiste en movimientos más o menos rápidos de zonas localizadas de una ladera natural, de manera que el movimiento en si y la distribución aparente de las velocidades y los desplazamientos asemejan el fluir de un líquido viscoso. No existe en si, una superficie de falla, o ésta se desarrolla en un lapso muy breve al inicio del fenómeno. Estas fallas pueden ocurrir en cualquier formación no cementada desde fragmentos de roca, hasta arcillas francas; suceden tanto en materiales secos como húmedos. Muchos flujos rápidos en materiales secos ocurren asociados a fenómenos de presión de aire, en los que este juega un papel análogo al del agua en los fenómenos de licuación de suelos. Otros flujos en suelos muy húmedos, son verdaderos procesos de licuación. · Fallas Por Erosión. Estas son también fallas de tipo superficial provocadas por arrastre de viento, agua, etc., en los taludes. El fenómeno es tanto más notorio cuanto más empinadas sean las laderas de los aludes. Una manifestación típica del fenómeno suele ser la aparición de irregularidades en el talud, originalmente uniforme. Desde el punto de vista teórico esta falla suele ser imposible de cuantificar detalladamente, pero la experiencia ha proporcionado normas que la atenúan grandemente si se las aplica con cuidado. · Falla Por Licuación. Estas fallas ocurren cuando en la zona del deslizamiento el suelo pasa rápidamente de una condición mas o menos firme a la correspondiente a una suspensión con pérdida casi total de resistencia al esfuerzo cortante. El fenómeno puede ocurrir tanto en arcillas como con arenas poco compactas.

TALUDES EN ARENAS. La estabilidad de un talud homogéneo con su suelo de cimentación construido con un suelo “puramente friccionante”, tal como una arena limpia, es una consecuencia de la fricción que se desarrolla entre las partículas constituyentes, por lo cual, para garantizar estabilidad bastará que el ángulo del talud sea menor que el ángulo de fricción interna de la arena que un material suelto, seco y limpio se acercará mucho al ángulo de reposo. Por lo tanto, la condición límite de estabilidad es, simplemente. &=Ç Sin embargo, si el ángulo & es muy próximo a Ç, los granos de arena próximos a la frontera del talud, no sujetos a ningún confinamiento importante, quedará en una condición próxima a la de deslizamiento incipiente, que no es deseable por ser el talud muy fácilmente erosionable por el viento o el agua. Por ello es recomendable que en la práctica & sea algo menor que Ç. La experiencia ha demostrado que si se define un factor de seguridad como la relación entre los valores de & y Ç, basta que el factor tenga un valor de orden de 1.1 ó 1.2 para que la erosión superficial no sea excesiva. TRATAMIENTO, ESTABILIZACIÓN Y PROTECCIÓN DE TALUDES.La inestabilidad de un talud y la consecuente formación de desprendimientos o deslizamientos, puede estar originada por numerosas y distintas causas, o por la combinación de más de una (inclinación, altura, morfología, topología del material, disposición de las fracturas y diaclasas, presencia de agua, etc.). La elección del sistema o actuación de estabilización más eficiente, tanto técnica como económicamente, vendrá determinada por: - Las causas que provocan inestabilidad. - El tipo de infraestructura afectada (carretera, línea férrea, edificios, etc.). - El nivel de seguridad requerido. - El impacto visual y ambiental. - Las posibilidades o requerimientos de mantenimiento. Ø Mallas metálicas de triple torsión Ø Mallas de cable Ø Anclajes y bulones Ø Hormigón proyectado Ø Drenajes Ø Muros de gaviones Ø Muros Ø Estructura Lasar de consolidación Ø Hidrosembras y mantas orgánicas

Foto: Talud con mallas metálicas de triple torsión

Foto: Talud con mallas de cables

Foto: Talud con muro de gaviones

Foto: Talud con drenajes ALGUNOS MÉTODOS PARA MEJORAR LA ESTABILIDAD DE TALUDES. Continuación se indican algunos métodos que han comprobado su valor práctico para mejorar la estabilidad de taludes cuyas condiciones originales no sean satisfactorias. a) Tender Taludes. A primera vista quizá pudiera pensarse que esta solución sea la más obvia y sencilla en la práctica. Sin embargo, ha de tomarse con el debido cuidado desde el punto de vista teórico y muchas veces es irrealizable prácticamente hablando. Si el terreno constituyente del talud es puramente friccionante la solución es indicada, pues, según se vio, la estabilidad de estos suelos es fundamentalmente, se adquiere la estabilidad del talud está condicionada sobre todo por la altura del mismo y la ganancia tender el talud es siempre escasa y, en ocasiones, nula. En los suelos con “cohesión” y “fricción”, el tender talud producirá un aumento en la estabilidad general. Por otra parte, muchos requisitos prácticos, tales como invasión de zonas urbanas, condiciones económicas emanadas del movimiento de grandes volúmenes de tierra, etc., hacen imposible al proyectista el pensar en tender los taludes de los terraplenes, bordes, cortes y demás obras similares, en gran cantidad de casos prácticos. b). Empleo de Bermas Laterales o Frontales. Se denomina bermas a masas generalmente del mismo material que el propio talud, que se colocan adecuadamente en el lado exterior del mismo a fin de

aumentar su estabilidad. En general una berma produce un incremento en la estabilidad por dos motivos. Uno por su propio peso, en la parte que queda hacia fuera de la vertical que pasa por el centro del circulo de falla, disminuyendo el momento motor. Otro que aumenta el momento resistente, por el incremento en la longitud del arco de falla por efecto de la propia berma. Otro efecto importante de las bermas a veces de gran utilidad estriba en la redistribución de esfuerzos cortantes que su presencia produce en el terreno de cimentación. En efecto, en ciertas zonas de este se producen concentraciones de tales esfuerzos que pueden ser muy perjudiciales, sobre todo en terrenos muy arcillosos altamente sensibles; la presencia de la berma hace que la distribución de esfuerzos sea más favorables y que un mayor volumen del terreno de cimentación coopere a resistir tales esfuerzos. En los cálculos prácticos ha de tenerse en cuenta que la presencia de la berma modifica la ubicación de la superficie de falla crítica, por lo que su colaboración exige un nuevo cálculo de la estabilidad de la estabilidad del nuevo talud protegido por la berma. La experiencia ha demostrado que es una buena base para los tanteos el suponer un ancho de berma del orden de la mitad de la base del terraplén u una altura tal que el peso de la berma dé un momento igual al requerido para alcanzar en el talud original el factor de seguridad deseado. A partir de este principio se procederá por tanteos hasta fijar la berma mínima que cumpla su cometido. c). Empleo de Materiales Ligeros. Se trata ahora de colocar como material de terraplén suelos de peso específico bajo que, por lo tanto, den bajos momentos torsores El terraplén de origen volcánico, con peso específico del orden de 1 a 1,2 ton/m3 ha sido empleado para este fin. Otras soluciones, tales como substitución de parte del terraplén con tubos y, por ello, su uso ha sido muy limitado. d). Consolidación Previa de Suelos Comprensibles. Cuando los suelos de cimentación de terraplenes sean mantos comprensibles saturados de baja resistencia al esfuerzo cortante, puede inducirse un proceso de consolidación, acelerado en lo posible, que aumente la resistencia del material. Al construir terraplenes es frecuente y económico recurrir a construir la estructura por partes, no ejecutando otra mientras la anterior no haya producido una consolidación suficiente. El procedimiento para estimar el aumento de la resistencia al esfuerzo cortante que tiene lugar según el proceso de consolidación progresiva está en ideas expuesta y discutidas en los capítulos anteriores. DETERMINACION DE LA ESTABILIDAD DE UNA MASA DE SUELO.Para determinar la estabilidad de una masa de suelo debemos determinar su coeficiente de seguridad al deslizamiento. Al existir un coeficiente de seguridad igual a 1, se produce el deslizamiento del talud. Debemos comparar la colaboración de esfuerzos que tienden a producir el deslizamiento (esfuerzos motores) con aquellos que tienden a evitarlo (esfuerzos

resistentes) se debe definir la superficie de falla. Tipos de Fallas de Taludes.l Caídas (“Falls”) l Vuelco (“Topple”) l Deslizamiento (“Slides”) l Escurrimiento (“Spread”) l Flujo (“Flow”) Deslizamientos: l Superficiales l Rotacionales l Trasnacionales Tipos de Deslizamientos Rotacionales.En general se toma superficie de falla circular – A partir de observaciones Falla Profunda o de Base Material mas resistente

Falla de Pie

Falla de Local Estabilidad al Deslizamiento Superficial.Arena seca.l Superficie de falla plana y paralela al talud l Masa que desliza de pequeño espesor l Tensiones en caras verticales iguales y opuestas

T i W a

d N Equilibrio de fuerzas Si se moviliza toda la resistencia al corte (FS = 1), el talud será estable si i = f. Donde i es el ángulo de reposo Arena sumergida l Superficie de falla plana y paralela al talud l Masa que desliza es de pequeño espesor l No existe flujo de agua en el interior

T i W a d N´ a.d.gw Talud sumergido

Estabilidad al Deslizamiento Circular – Método Sueco.Condición no drenada (Fellenius) - Suelo Uniforme:

- Si se tiene estratificación:

O Fuerzas Resistentes W G R Fuerzas Motoras b H Su d LOS TERRAPLENES Y ESTRUCTURAS TÉRREAS.Los terraplenes y estructuras térreas que se utilizan para rellenos de predios, plataformas, caminos, bordos, desniveles, pisos industriales, estacionamientos, patios de contenedores, ferrocarriles, aeropuertos, rampas de hospitales u otras, etc., son el acumulamiento de tierra o suelo de una cierta calidad, compactado de acuerdo a técnicas ya muy conocidas. La resistencia de dicha acumulación de tierra varía de acuerdo al tipo de suelo que se use y de acuerdo al uso que se pretenda dar a tal obra. Las estructuras de suelo reforzado se dividirán en: 1. Taludes o laderas y terraplenes con pendientes pronunciadas sobre suelos con adecuada capacidad de carga, Muros de contención sobre suelos con adecuada capacidad de carga, Refuerzo de suelos con baja capacidad de carga, Terraplenes sobre suelos con baja capacidad de carga, Control de erosión en taludes, laderas y muros. En los dos primeros casos, el muro, talud o terraplén de suelo reforzado, se supone que esté desplantado sobre un suelo firme incompresible o roca, los cuales impiden a las potenciales superficies de falla presentarse por la base o por el pié del talud al revisarse por estabilidad global la estructura. Un ejemplo de esto, con sus principales componentes, se ilustra en la siguiente figura. Fig. : Principales componentes de un talud de suelo reforzado sobre un suelo con adecuada capacidad de carga. Para el caso de terraplenes sobre suelos blandos, la resistencia del suelo de cimentación y su compresibilidad controlan, con mucho, la estabilidad de la estructura ya que, aunque se pueda reforzar de manera adecuada el suelo blando subyacente, éste tiene una gran deformabilidad, que no debe olvidarse y que, aunque resista la construcción, tendrá hundimientos y deformaciones en el tiempo, misma que deben de calcularse y tenerse en cuenta para la vida útil del

proyecto. Figura: Principales componentes de un terraplén sobre suelos blandos. Las principales componentes de un talud (Con respecto a un terraplén), con pendiente pronunciada se ilustraron en la Figura anterior, donde H es la altura del pié hasta la cresta del talud y b es el ángulo que forma la cara del talud con respecto a la horizontal. A. Zona de suelo reforzado: es la masa de suelo conformada por el relleno y las capas horizontales de refuerzo. La cara del suelo reforzado puede ser o no paralela la cara frontal del talud. Pueden o no existir también sobrecargas sobre la superficie del suelo reforzado. B. Suelo retenido: es el suelo natural o relleno localizado detrás de la zona de suelo reforzado. Puede, igualmente, soportar o no sobrecargas en su superficie. C. Dren de chimenea: generalmente se hace necesario, como medida de seguridad, el colocar un dren que elimine o intercepte las aguas subterráneas provenientes del respaldo, evitando que se establezca una red de flujo a través del talud, disminuyéndole de esta forma su factor de seguridad e incluso podría ponerlo en peligro al generarse presiones hidrostáticas en la zona de suelo reforzado. Estos drenes pueden formarse por piedra partida, envuelta dentro de un geotextil, el cual funcionará como filtro, evitando el taponamiento del dren. Pueden igualmente usarse drenes prefabricados y una tubería de drenaje, forrada, igualmente, con un geotextil, para desalojar el agua que se colecte. D. Suelo de cimentación: es aquel suelo o roca localizado por debajo de la zona de suelo reforzado. E. Refuerzo primario: este refuerzo comprende a las capas horizontales, de lata resistencia y alto módulo que se colocan de manera horizontal desde la cara del talud hacia adentro del mismo, en la zona de suelo reforzado. El refuerzo primario le da la resistencia a la tensión a la zona de suelo reforzado y le permite al talud resistir un ángulo b más alto que el de reposo del material de relleno o alcanzar mayores alturas que las que permitiría dicho material sin refuerzo. F. Refuerzo secundario: está formado por capas horizontales cortas de geosintéticos que permiten estabilizar de manera local la cara del talud, durante y después de su construcción. En algunos casos el refuerzo secundario se usa de manera conjunta con una capa delgada de material granular en la cara del talud, lo cual facilita su construcción y drenaje. G. Protección superficial: de la cara del talud contra la erosión. Esto se logra de muchas maneras: revegetando el talud, colocando concreto lanzado o utilizando geomatrices, las cuales se fijan o se anclan a la cara del talud para prevenir la erosión sobretodo a aquella debida a las lluvias y a las corriente que se forman por encima de la superficie de la cara del talud. Refuerzo de terraplenes o terraplenes de suelo reforzado.Los principales componentes de un terraplén reforzado sobre de un suelo suave o compresible se ilustran en la Figura anterior. El espesor D se refiere al espesor de suelo suave que sobreyace al suelo resistente; H se refiere a la altura del

terraplén, entre la base o pié y la cresta del mismo; B es el ancho o base del terraplén y b es el ángulo del talud, medido con respecto a la horizontal. El uso de refuerzos con geosintéticos en la base del relleno puede incrementar el factor de seguridad contra una falla catastrófica cuando se construye sobre un suelo suave o compresible. En este caso, la función principal del geosintético de alta resistencia es el refuerzo, también puede trabajar, al inicio de la construcción, como separador y facilitador de la misma construcción. Debe señalarse, sin embargo, que la inclusión de los geosintéticos en el diseño y construcción de los terraplenes, no minimizará, de ninguna manera, los asentamientos del terraplén, al consolidarse el terreno que lo subyace. A. Relleno del terraplén: comprende al suelo natural o a suelos importados, compactados, usados como relleno en la formación del cuerpo del terraplén. B. Suelo de cimentación: comprende a un suelo con una muy baja resistencia al esfuerzo cortante, tal que, el factor de seguridad contra la falla catastrófica o de colapso del terraplén queda controlada por los suelos subyacentes. Además, estos materiales pueden ser compresibles bajo el peso del relleno del terraplén. C. Refuerzo: está formado por una capa horizontal de alta resistencia y alto módulo; un geosintético que se extiende a lo largo del ancho total de la base del terraplén. En algunos casos se ha llegado a utilizar más de una capa de refuerzo en la base del terraplén y la cara de éste se han reforzado con capas horizontales, primarias y secundarias, semejantes a las ya descritas, para los taludes con pendientes muy pronunciados. Figura: Calculo de la capacidad de refuerzo por “pull out” o extracción en suelos friccionantes Falla por sobreesfuerzo.El sobreesfuerzo por tensión en el geosintético de refuerzo se presenta cuando el esfuerzo a la tensión en el geosintético excede al esfuerzo de trabajo permisible en el mismo geosintético, lo cual se traduce en una deformación inadmisible y posiblemente hasta la ruptura del geosintético. Este modo de falla se le conoce como “ruptura” aunque en realidad casi nunca se alcance el rompimiento del geosintético, ya que las cargas de diseño se seleccionan para que permanezcan siempre muy por debajo de la resistencia última del geosintético. Refuerzo secundario.El refuerzo secundario se recomienda para las caras de los taludes, para prevenir y minimizar los desconchamientos y fallas locales del talud, así como para facilitar su construcción Control de Erosión Superficial.La erosión en la cara del talud, debida sobre todo a los escurrimientos superficiales podrá prevenirse revegetando el talud, ya sea con tepes de pasto, enredaderas o con plantas nativas de la región, pero también existen una serie de productos especialmente diseñados para ello, las geomatrices, las cuales pueden ser biodegradables, fotodegradables, orgánicas o inorgánicas. Puede usarse también el concreto lanzado, algún bloque prefabricado, tabique, adobe, etc.

Puede usarse todo lo anterior de manera combinada, lo cual conlleva a soluciones efectivas y agradables a la vista. Diseño de taludes, terraplenes o muros sobre suelos con adecuada capacidad de carga.Aquí se describen, a grandes rasgos, los puntos críticos en el diseño de un terraplén, talud o muro. Primeramente se sugiere abandonar el concepto de que el uso de suelos “baratos”, tipo tepetate es lo más económico para las obras. Este tipo de suelos “baratos”, debido a sus propiedades mecánicas mediocres genera empujes más altos hacia las estructuras de retención y, sobretodo, acumula agua, la cual genera empujes hidrostáticos que son altísimos, ya que equivalen a más del doble de los que generan los empujes de tierras y las sobrecargas. Estos empujes hidrostáticos resultan ser los causantes del 92% de las fallas de muros, terraplenes y taludes. Se recomienda, en cualquier muro, utilizar arenas (gruesas, no finas) o gravas, SIN FINOS. La principal recomendación es el diseñar muros, taludes y/o terraplenes, con drenaje libre, es decir, construidos con material granular, sobre suelos con adecuada capacidad de carga, incompresibles. En segundo lugar se recomienda una longitud de refuerzo, del refuerzo primario, igual a la altura del muro, terraplén o talud por reforzar. La separación del refuerzo primario puede variar, dependiendo de su resistencia, aunque se sugiere no hacerla mayor a 0.50 m, para conseguir, de esta manera, una excelente interacción entre suelo y refuerzo. Principales suposiciones empíricas.Las suposiciones básicas que se deben de utilizar para el diseño empírico son las siguientes: 1. Los suelos de cimentación por debajo del pié del talud son estables e indeformables, y cualquier inestabilidad potencial deberá quedar limitada por el tipo de suelo del relleno, un suelo friccionante, por arriba del nivel de desplante, que evite la generación de presiones de poro. 2. El nivel de aguas freáticas deberá estar por debajo del pié del talud. 3. Las determinadas a travésγpropiedades del suelo quedarán , y su ángulo de fricción de su peso volumétrico reducido f’ (grados). El ángulo f de un suelo friccionante es de 30o. 4. No se presentarán cargas adicionales en el talud, debidas a sismo. 5. El refuerzo primario se logrará a base de algún geosintético: geotextil o georred. 6. La longitud del refuerzo será igual a la altura del terraplén, talud o muro por reforzar. 7. Todos los refuerzos son de la misma longitud 8. En el caso de muros, la excentricidad de la base debe caer en el tercio medio

del ancho L. 9. El número de capas de refuerzo mínimas Nmin se puede calcular como sigue: Nmin ³ (P/LTADL) = (½ K g H2) / (LTDAL), Donde: El término LTADAL representa la carga de diseño a largo plazo (esfuerzo de trabajo permisible) en los geosintéticos.. El factor de seguridad mínimo FS para taludes con suelo reforzado es de 1.5, en análisis estáticos y 1.1 en análisis sísmicos. Análisis de estabilidad para taludes y terraplenes sobre suelos con adecuada capacidad de carga.Si se desea hacer un calculo adecuado, llevado a cabo por un ingeniero geotecnista, deberá procederse primeramente a una exploración, muestreo y análisis del suelo, para luego continuar con el análisis, que podrá ser por cualquiera de los métodos que siguen o analizarlo por uno de ellos y revisarlo por medio del otro: 1. análisis de Cuña, 2. análisis de falla circular (Bishop modificado). Análisis de estabilidad y asentamientos de terraplenes, taludes y muros desplantados sobre suelos con baja capacidad de carga.El análisis y diseño de terraplenes, taludes y muros desplantados sobre suelos con baja capacidad de carga puede simplificarse al revisar los siguientes cuatro mecanismos potenciales de falla: 1. Falla por capacidad de carga del suelo de cimentación. 2. Inestabilidad global con propagación de la falla, dentro y a través del suelo de cimentación. 3. Deslizamiento lateral del terraplén, debido a la falla de los materiales que conforman el cuerpo del terraplén sobre la capa de refuerzo o deslizamiento de los materiales que conforman el cuerpo del terraplén y el refuerzo directamente sobre la superficie del suelo de cimentación. 4. Asentamientos muy grandes, intolerables o excesivos. En este caso se considerará que los suelos de cimentación son cohesivos, saturados, con baja resistencia al corte, no drenada, Cu y/o suelos compresibles que tienden a consolidarse o, de cualquier manera, que tienden a comprimirse bajo el peso del terraplén. Los suelos que conformarán el cuerpo del terraplén se supondrán puramente friccionantes (arenas y/o gravas con c’ = 0, f’ ≠ 0) sin presiones de poro. Factor de Seguridad.El factor de seguridad mínimo contra la falla por capacidad de carga de un terraplén, talud o muro sobre un suelo blando, a corto plazo, debe ser mayor que uno (FS ³ 1). Para estratos potentes, el colocarle una capa de refuerzo no

aumentará el factor de seguridad más allá del calculado para un talud sin refuerzo. Para el caso en donde se encuentren factores de seguridad menores que uno, será necesario llevar un procedimiento de construcción muy cuidadoso, ejecutarlo por pasos, con bermas laterales, particularmente en el caso de turbas o rellenos suaves. Asentamientos del terraplén.Debe de esperarse siempre, sin importar el refuerzo, que un terraplén desplantado sobre suelos compresibles tenga asentamientos. Si los suelos de desplante son arcillas o limos suaves, saturados, compresibles, sus asentamientos estarán ligados al tiempo, a la consolidación, primaria y secundaria. Se supondrá que los asentamientos elásticos sean inmediatos y ocurran siempre durante la etapa de construcción; se calculan con la teoría de elasticidad lineal. El uso de un geosintético de refuerzo no tendrá ninguna influencia sobre la magnitud de los asentamientos por consolidación que genere un terraplén; este se hundirá de la misma manera, exactamente lo mismo, con y sin el refuerzo, pues la magnitud de los asentamientos depende solamente del suelo de desplante. Normalmente se aconseja utilizar un geotextil de alta resistencia como separador entre el suelo de desplante y el cuerpo del terraplén, lo que le permite tomar deformaciones locales y roderas, que se forman debidas al mismo procedimiento constructivo y que pueden reducirse. En algunos casos, la función más importante del geosintético en un terraplén es el permitir la colocación de los primeros metros del material de relleno sobre del un suelo de desplante compresible, suave, deformable. Los cálculos de los asentamientos, inmediatos, mediatos y a largo plazo, para terraplenes reforzados se realizan con las mismas teorías que generalmente se usan para un terraplén sin refuerzo. Tabla : Efectos de la lluvia en la erosión de terrenos Acciones directa o indirectamente. Mecanismo de acción. Efectos erosivos, directos o indirectos. Impacto de las gotas. Disgregación. Erosión por escurrimiento laminar. Erosión por escurrimiento concentrado (torrentes). Escurrimiento superficial. Disgregación y transporte. Erosión diferencial por diferentes resistencias al fenómeno de las distintas capas del terreno. Infiltraciones. Nivel freático suspendido. Elevación del nivel freático. Deslizamientos de tierras.

Erosión interna, tubificación, etc. Humedecimiento y secado Expansión y contracción. Fisuramiento. Perdida de cohesión. Flujos estacionales. Tabla: Esfuerzos que provocan erosión en suelos cohesivos en el fondo de canales (g/m2) Consistencia del material Material del fondo Suelto Poco compacto Compacto Muy compacto Arcilla arenosa 180 700 1470 2800 Suelos muy arcillosos 140 670 1370 2540 Arcillas puras 108 560 1260 2380 Suelos poco arcillosos 90 430 960 1540 PROCESOS Y EFECTOS GEOLÓGICOS EN TALUDES Y LADERAS. Efecto sobre los taludes de la meteorización.Un talud es la inclinación de un terreno o del paramento de un muro, luego los taludes pueden ser considerados como laderas, el de las vías de comunicación en concreto como taludes artificiales y por tanto están afectados por dicha meteorización, nos vamos a centrar en la meteorización física y en las posibles soluciones para evitarla, así como la regeneración de taludes que ya han sido afectados. En los taludes de carretera los principales causantes del deterioro son la

gravedad, los cambios de temperatura, el agua y los elementos biológicos. Estos elementos actúan de forma conjunta, pero para facilitar la comprensión vamos a estudiar su efecto por separado y ver a lo que da lugar cada proceso en particular. A la hora de la verdad son los materiales y el ambiente climático los factores principales que controlan la meteorización, mientras que la topografía del terreno la biosfera y la hidrosfera son agentes que contribuyen a exagerar o suavizar los efectos que marcan esos factores básicos. Procesos gravitacionales.Al ser la gravedad un campo de fuerza presente en todos los procesos exógenos, se puede decir que es el agente primario. En muchos casos la gravedad participa en el transporte indirectamente: Principios físicos generales. Como cualquier otro desplazamiento, la autotranslación de materiales en la vertiente queda regulada por todas las fuerzas implicadas, en este caso son el peso, el rozamiento y la cohesión material. El peso contribuye al impulso, mediante su componente tangencial, y a la resistencia, mediante su componente normal o vertical. La cohesión contribuye a la resistencia, es función de las características propias del material: composición, textura, compacidad, cementación... Dichas características

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